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3

CARTA DE LA DIRECTO
Entre el desconcierto y la barbarie.
El triunfo moral y político de la ONU

DOSSIER: OUDADAN YPROCESOS ELECTORALES

Trayedorias
Año 5, Núm. 11
Enero-Abril de 2003

8
10

Lo inasible de lo político
Por Víctor Zúñiga

Rescatar el ágora. El espacio normativo
de la democracia

Aquí se exp/,ora la relacüm entre republica,nismo, liberalismo y
democracia, las normas y valores de la democracia y el papel
de los intelectuales en "fa formación de "fa opinwn y el espacÚJ
pú,blico.
Por José Luis Tejeda González

26

Crítica del abstencionismo. Transiciones, transacciones

y algunas interrogantes
Este ensayo busca recuperar algunos aspectos del debate en torno
a las transiciones "latinoamericanas que pueden ser pertinentes
para el caso mexicano.
Por Willem Assies

44

El voto de la diáspora. Participación electoral de los
mexicanos en el extranjero y transición democrática

El autor se propone identificar algunos de los significados de
la participación electoral de los mexicanos residentes Juera de
su país, con respecto a la transición a la democracia en
México.
Por Víctor Zúñiga

57

Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Viswn que indaga y revela interesantes aspectos
de los himnos nacÚJnal.es como símbolos de los Estados
modernos y vehículos de identidad, reconocimiento
y solidaridad de los pueblos.
Por José Antonio Crespo

ILUSTRACIONES: MARÍA ELENA CUEVA

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

�CARTA DE LA DIRECTORA

76

Entre el desconcierto y la barbarie

ÁMBITO

El triunfo moral y político de la ONU

Hacia una teoría de la informalidad
Globalización neoliberal, proletarización

e informalidad
en México

Donde se analiza el papel de la fuerza
de trabajo informal en el cont.exto de la
g/,obalización en México en las últimas

Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:
Dr. Luis J. Galán Wong

dos décadas.

Secretario General:

Por José Antonio Alonso Herrero

lng. José Antonio González Treviño

Secretaria Académica:
Dra. María Elizabeth Cárdenas Cerda

Secretario de Extensión y Cultura:
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide

-88

MEMORIA VIVA
La herencia del saber.

Conversación con Enrique Semo

Entre:vistado
por Esthela Gutib-rez Garza.

Trayectorias

Revista de Ciencias Sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editor: Francisco Soto Armendariz
Redactor: Mario Nieves Cruz
Corrección de estilo: SiniaB.Harris
Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) Enrique Florescano (Conaculta)
Pablo González Casanova (UNAM) Sergio Elías Gutiérrez
(UANL) Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001)
José María Infante (UANL) Lucrecia Lozano (ITESM)
Jorge Meléndez (UANL) Roberto Rebolloso (UdeM)
Manuel Ribeiro (UANL) Humberto Salazar
Herrera (SEP) René Villarreal (CECIC)
DISEÑO: RODOLFO LEAL HERRERA
DISTRIBUCIÓN: JORGE LUIS LOYOLA CASTILLO
Y ELIZABETH AMARO VALLE
CANJE: MARCO ANTONIO MORENO DE LA FUENTE

106
110

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

El cambio democrático en México
Por Miguel de la Torre Gamboa
CONTEXTOS
La mueca y el corral ajeno■ Gary Becker:

una perspectiva diferente ■ Problemas
para pensar ■A la vuelta del tiempo
Los miedos del siglo XXI

■

117
120
122

BREVIARIO

El contenúw en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO

Qµiénes nos acompañan

NORMAS EDITORIALES
lineamientos de colaboración

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secretaría Académica y de la Secretaría de Extensión y Cultura. Certificado de Licitud de Título y Contenido Núm. 1/432 "00"/14923
aprobado el 1° de marzo de 2000, por la Secretaría de Gobernación. Oficina: Edificio de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
avenida Alfonso Reyes 4000 Nte., CP 64440, Monterrey, N.L., México. Teléfono y fax: (81) 83 29 42 37. Domicilio electrónico:
trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx Página en Internet: http://www.uanl.mxlpublicacionesltrayectoriaslindex.html. Precio por ejemplar: $60.00 más
IVA. Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S. A. de C.V.
2

TRAYECTORIAS

¡ AÑO Y, NO. 11

I ENERO-ABRIL 2003

a democracia ha sido inspiradora de grandes utopías en las conciencias de los ciudadanos en las más diversas naciones del mundo. El principio de la democracia sostiene que una sociedad
basada en la justicia asegura que todas las personas, sin importar su situación económica, religiosa o racial, tienen los mismos derechos y que su opinión cuenta por igual en la definición de las políticas
públicas que afectan sus vidas y la organización del tipo de sociedad en
la que participan. Así, los ideales de la igualdad, justicia y libertad han
sido bandera de amplias movilizaciones sociales desde el siglo XVIII
que, enfrentándose a los sistemas políticos monárquicos y autoritarios,
al conocido Estado absolutista heredado del feudalismo, transitaron hacia la construcción de sistemas modernos capitalistas que fundamentaron su filosofia e ideología en el liberalismo político. La Déclaratión du
Droits de l'Homme en Francia y el Bill of Rights en Estados Unidos forman parte del proceso de construcción del pensamiento liberal que sentó las bases del sistema político democrático que conocemos en nuestros
días.
A lo largo de los últimos dos siglos, pero particularmente en el
siglo XX, la democracia moderna ha ido construyendo de manera gradual y diversa, según la historia particular de las naciones, una legalidad
igual, única y universal para todos los ciudadanos donde se garantizan el
derecho a la propiedad privada, la libertad de expresión, la igualdad
política y el reconocimiento al derecho del trabajo y los mínimos de bienestar. Con ello, la democracia aparece como un medio que, a través de
sus instituciones, garantiza el poder de dirimir las discrepancias políticas y sociales de manera regulada, reglamentada y por medios pacíficos.
Al mismo tiempo, la democracia permite que la sociedad vaya trazando
su propia trayectoria social y contempla la posibilidad de revisar, superar y avanzar en la construcción de nuevos derechos e instituciones que
permitan crear sociedades con niveles de civilización de la humanidad
más avanzados que conduzcan al progreso y al bienestar de las sociedades en las que vivimos. En consecuencia, la democracia es concebida
como el espacio idóneo para hacer la historia y optar por las mejores
alternativas que en el futuro inmediato sirvan de fundamento para la
construcción de nuestros destinos.
Esta nueva utopía, la democracia, ha sembrado y cosechado gran-

L

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO.

11 1 ENERO-ABRIL 2003

Trayectorias
Año 5, Núm. 11
Enero-Abril 2003

3

�CARTA DE LA DIRECTORA

CARTA DE LA DIRECTORA

des frutos a lo largo del siglo XX. Particularmente en
América del Norte y Europa occidental y aquellos
países donde prevalecieron las sociedades democráticas. Muchos otros vivieron sus procesos democráticos con un ritmo más pausado, como lo fue la gran
mayoría de los países de África, Medio Oriente y Asia
que, primero tuvieron que abandonar el colonialismo y declarar su independencia como países soberanos para después transitar, en algunos casos, hacia
procesos democráticos. En otros casos, como por
ejemplo en América Latina, prevalecieron las dictaduras militares hasta la década de los ochenta y las
experiencias democráticas en este subcontinente fueron la excepción.
Con diferente intensidad, los esfuerzos por
avanzar en la democracia fueron progresivamente, a
lo largo y ancho del planeta, anulando la preeminencia del derecho de propiedad, propia del feudalismo
y del Estado absolutista y autoritario; en su lugar, se
han desarrollado a lo largo del siglo XX los derechos

4

humanos y civiks -de la mujer, contra la discriminación racial y religiosa, el reconocimiento a la libertad
de expresión de los homosexuales-; los derechos polítÜXJs -libertad de expresión, de asociación, de huelga
y de manifestación-, así como los derechos sociaks - al
trabajo, de un mínimo de bienestar con el seguro de
desempleo, a la seguridad social, de jubilación, de
cuidado del ambiente, todos regulados por el Estado
de bienestar.
De manera destacada, en el campo internacional, después de la segunda guerra mundial, se avanza en la construcción de un nuevo orden político
mundial con la creación de las Naciones Unidas en
1945 con la finalidad de que las controversias internacionales se dirimieran conforme al derecho, basadas en el equilibrio de la multilateralidad.
Joan Garcés. en el número tres de esta revista,
nos explica el dificil progreso de las relaciones internacionales en el campo del derecho. La Carta de las
Naciones Unidas aprobada en San Francisco en 1945
TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 1.1 ENERO-ABRIL 2003

afirma los principios de un orden planetario asentado en las siguientes premisas: 1. El respeto a la autodeterminación de ws puebws, 2. El planeta necesita un
orden basado en la coordinación de los Estados miembros y estipulado en dicha Carta y 3. El Consejo de
Seguridad es el responsable de la dirección de las relaciones interestatales otorgándole un estatus prominente.
De esta manera, paralelamente a los derechos
civiles, humanos, políticos, sociales y ecológicos conquistados por los ideales de la democracia, fueron
construyéndose, pero de manera decisiva a partir de
1945, los derechos jurídicos internacionales. Consecuentemente, se suscribieron en 1947 los Convenios
de Ginebra que regulan las actuaciones bélicas; en
1948, el Convenio contra el Genocidio y La Declaración de los Derechos
del Hombre. Años después, en 1984, el Convenio contra la Tortura;
en 1998, se crea el Tribunal Penal Permanente Internacional para
sancionar los crímenes
contra el genocidio y de
lesa humanidad.
Sin embargo, a
pesar de todos estos logros, no siempre la ley
escrita y la realidad se
acompañan en armonía.
Ciertamente, la realidad
histórica, con ciertos
matices ha tenido otro
acontecer. La segunda
guerra mundial dejó el
mundo dividido en dos
bloques poderosos. El
socialismo y el capitalismo. En el primero dominaba el sistema autori-

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO.

1.1

1 ENERO-ABRIL 2003

tario burocrático y en el segundo, aunque con diversos grados de evolución según los países, el sistema
democrático. La gran critica en Occidente era la falta de democracia en el socialismo y la gran critica al
capitalismo, la desigualdad. Sobre la base de su poderío económico y militar, ambas potencias desempeñaron una política intervencionista en diferentes
áreas del planeta. El bloque socialista intervenía, en
sus zonas de influencia, contra los movimientos pro
democracia o a favor de la evolución socialista; el bloque capitalista, contra los movimientos de izquierda
y pro socialista. Este periodo conocido como la Guerra Fría se extendió hasta 1989 que, con el derrumbe
político de los países socialistas, la humanidad se encontró ante el hecho excepcional de que existe una
sola potencia hegemónica en el mundo: Estados Unidos de Norteamérica.
En el plano interno de las naciones democráticas, en un fenómeno reciente, los derechos sociales han empezado a verse acotados
bajo el efecto de un conjunto de adversidades
derivadas de la crisis
económica del capitalismo keynesiano desde finales de la década de los
setenta. Así, a lo largo de
los ochenta, empieza a
derogarse un conjunto
de derechos sociales y
políticos que impactan
los salarios, el empleo, la
seguridad social, los derechos sindicales, entre
otros, que en su conjunto han repercutido en el
debilitamiento del Estado de bienestar y la des-

5

�CARTA DE LA DIRECTORA

igualdad social. En suma, y de manera particular en
los países en vías de desarrollo, la democracia empezó a presentar síntomas de no tener la misma capacidad para dirimir los problemas a través del consenso
y la solidaridad social.
De esta manera, un profundo desencanto ha
empezado a crecer entre los partidarios de la democracia que con asombro constatan que su opinión no
es incluida en la definición de las políticas públicas
por los políticos y observan de manera acrecentada
la enorme distancia que separa a los ciudadanos de
sus gobernantes. Es decir, una vez electos, es posible
que, en algunas circunstancias, los gobernantes puedan impulsar políticas abiertamente contrarias a las
manifestadas por sus electores y, consecuentemente,
la democracia corre el riesgo de perder legitimidad
al reducirse gradualmente al espacio electoral.
En el ámbito internacional, esta realidad se ve
magnificada ante los últimos acontecimientos ínter-

nacionales con la invasión militar de Estados Unidos
e Inglaterra contra Irak. En esta coyuntura se ha manifestado un repudio global contra la guerra y el movimiento por la paz se ha expresado con mucha intensidad en todo el mundo incluyendo, desde Juego,
a los países árabes. De manera particular, las encuestas de opinión pública, los desplegados de intelectuales y organizaciones no-gubernamentales y las
amplias movilizaciones que se han realizado en Estados Unidos, en Inglaterra y en España indican el profundo repudio a la agresión armada contra Irak. A
pesar de ello, los gobiernos de Estados Unidos y de
Inglaterra, despreciando el derecho internacional y
la opinión de amplísimos sectores de su propia población, pero la aprobación de sus respectivos congresos, iniciaron el ataque militar contra Irak.
Con esta agresión militar, Estados Unidos e Inglaterra han erosionando los cimientos de la democracia, no solamente porque han invadido Irak sin

6
TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 ¡ ENERO-ABRIL 2003

pruebas contundentes de las razones que esgrimen,
sino porque además lo hicieron violando la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que proponía avanzar en las inspecciones y, en
caso de encontrar armas de destrucción masiva, obligar a Irak a desarmarse. En consecuencia, la acción
militar unilateral de Estados Unidos e Inglaterra a
Irak es ilegal, ilegítima y violatoria de lo derechos jurídicos internacionales y del espíritu del multilateralismo
del orden político mundial vigente; pero, a su vez,
violatoria de los derechos humanos, políticos, sociales y
del cuidado del ambiente de la población iraquí.
A ocho días de la invasión, la opinión pública
se encuentra horrorizada ante el despliegue televisivo
que muestra la ciudad de Bagdad sumergida bajo el
fuego y las explosiones de los bombardeos. Dos superpotencias ensañadas en destruir la infraestructura de un país subdesarrollado, que se ha empobrecido aún más a lo largo de diez años de bloqueo económico impuesto con el aval de las Naciones Unidas
después de la guerra del golfo en 1991. La deshumanización y la locura infinita de la guerra regresan a
las conciencias de los ciudadanos de todo el mundo
a través de la televisión y los medios de información.
Desde los primeros días de la invasión militar
a Irak y de acuerdo con la información periodística,
el gobierno de Estados Unidos otorgó a firmas norteamericanas la concesión para la reconstrucción del
puerto iraquí de Um Qasar, de losyozos petroleros
en llamas y de la infraestructura dañada por los bombardeos. A ocho días de la invasión, el tema de las
armas de destrucción masiva, el supuesto móvil de la
invasión, ha quedado relegado, la estrategia del momento se centra en la propaganda ideológica de la
liberación de Irak, la ocupación, la reconstrucción y
administración de Irak. Con ello, regresa al escenario de la política la preeminencia del derecho de propiedad, tal como lo usaban los señores feudales y los
imperios que se regían bajo el principio de que "las
naciones tienen tanto derecho como la fuerza de que
disponen".

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1ENERO-ABR1L 2003

Cabe reconocer el triunfo moral y político de
la opción del multilateralismo en las Naciones Unidas, pues Estados Unidos e Inglaterra, sin la fuerza
de la razón, se vieron obligados a violar el derecho
internacional para iniciar la acción bélica.
Los procesos electorales simulados, los fraudes electorales que persisten todavía en muchos países (recuérdese Florida en Estados Unidos en 2001)
y la falta de compromiso social de la democracia
puramente electoral son eventos que presagian violaciones a los derechos nacionales e internacionales
que ha construido la democracia. Por eso, es importante asegurar también el fortalecimiento de la sociedad civil que haga de la democracia no un evento
formal y carente de contenido, sino una praxis que le
dé sustancia a la ética política que necesitan las sociedades de nuestro tiempo; ética basada en las grandes conquistas de los derechos civiles, políticos, sociales, humanos y ecológícos, cimentados en una cultura del respeto, la tolerancia, el consenso, el pluralismo, la biodiversidad y la paz. .,_

7

�Lo inasible de los político

Lo inasible de lo político
VíCTOR ZúÑIGA

I Doss-ier que nos
o~rece Tra~ectorzas en su numero 11 incluye tres
ensayos heterogéneos en su factura, diversos en su contenido y
disímiles en su temática.
Willem Assies se detiene,
con la ayuda de fuentes
diversas -principalmente,
resultado de encuestas recientes- y de comparaciones muy útiles, en el fenómeno del abstencionismo.
Discute el mismo concepto de abstención electoral,
debate contra quienes
creen que los fenómenos
~olíticos mexicanos son
sui generis y argumenta a
favor de una ciencia política comparada. Profundiza, con los instrumentos
empíricos a su alcance, en
la índole del ciudadano
que conscientemente decide no votar o simplemente no ejerce su derecho al voto. Haciendo esta especie de radiografia histórica y comparativa del abstencionismo electoral
mexicano, concluye: "El abstencionista no existe". Lo
que existe, según el autor, son desencantados de la
política, des-alineados de los procesos políticos, aban-

E

8

donados por los políticos.
El fenómeno político,
aquí, resurge en su carácter multiforme, escurridizo, plástico. Assies, actuando en transitólogo como él mismo bautiza a
los estudiosos de las transiciones políticas en el
mundo- atina en ponernos en guardia frente a la
tentación de la univocidad
de los hechos políticos, subrayando que el grupo de
los llamados "abstencionistas" está constituido
por sub-grupos no solamente diferentes, sino extremadamente polarizados. Así, por ejemplo, dentro del grupo, distingue el
autor a los "listos", es decir, aquellos que sí saben
de política y, por ello, deciden no ejercer su derecho político; al tiempo están los "tontos", es decir,
aquellos que parecen ser
ignorantes políticamente
hablando y, también por ello, no votan. La política y
lo político, así, se muestran inasibles y en eso radica
la fascinación que ejerce en muchos humanos.
En su ensayo sobre el espacio normativo de la
democracia,José LuisTejeda González nos ofrece un
TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

repaso de corrientes, ideas y posturas políticas para
alertarnos sobre la dificil y compleja relación que se
establece entre los ideales republicanos y las formas
democráticas, entre los valores utilitarios y las normas políticas sustentadas en mayorías, entre el impulso democratizador y la salvaguarda de los espacios públicos. El ensayo advierte cómo es posible, bajo
los cánones democráticos,
que un partido político se
presente con una plataforma que incluya la cancelación misma de la democracia; al adquirir el poder,
por vía democrática, estaría en posibilidades de
clausurar la democracia
misma que lo llevó al poder. Asimismo, señala
cómo, bajo el manto ético
del republicanismo, existen Estados contemporáneos que prohíben o limitan la participación política de corrientes consideradas antidemocráticas (v.gr.
grupos nazis, supremacistas, totalitarios), poniendo
en entredicho algunos de
los preceptos esenciales del
liberalismo que dio nacimiento a la democracia occidental. Al tiempo, apunta el autor, la democracia
ha creado condiciones
para que la cosa pública se
convierta en cosa nostra, privatizando los espacios tradicionalmente considerados como públicos, entretejiendo redes paralelas de poder, legales, pero no legítimas, y dando pie a complicidades impensables desde
una óptica republicana. Así pues, los procesos políticos -y en particular, los electorales- no aparecen a la

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

vista "simples y llanos". Por el contrario, resurgen e•nR~•
su carácter ambivalente y polífono. El autor, sin em
bargo, es optimista y considera que los "intelectuales" pueden y deben recuperar la moral pública y restituir los valores cívicos republicanos.
Finalmente, en un ensayo que busca sintetizar
un informe entregado al Instituto Federal Elector
sobre la participació
electoral de los mexicanos que residen en el extranjero, Víctor Zúñiga
intenta desgajar alguno
significados de la posibl
México externo. Hacien-______
do esto, se desvanece
las líneas teórico-jurídi,-....______
casque servían de instru-·- - - - - mentos para distingui
ciudadanía de nacionali
con soberanía, para desgajar de la residencia e•- - - - - - derecho político. Así, l
ción del voto -tendenci
que sucede en el tiemp
a las ya aceptadas desexualización, des-escolarización y des-etnicización de los procesos electorales- vuelve a poner
en la mesa el carácter inasible de la política porque las fronteras se están
moviendo y los "otros" empiezan a formar parte de
nuestra definición del "nosotros".
En suma, el Doss-ier invita a romper con patrones
y a abrirnos a lecturas múltiples. La lección quizás es:
en tiempos de transición, los dogmas resultan poco útiles.

9

�Rescatar el ágora

Rescatar el ágora
El espacio normativo de la democracia
JOSÉ LUIS TEJED A GONZÁLEZ

n la medida que lo público se ha visto afectado o desbordado por los intereses privados, se precisa de una mayor atención del
espacio público en la actualidad. La cultura
republicana se ha interesado habitualmente por los
asuntos públicos. La relación entre pensamiento re!J)Ublicano, liberal y democrático se ha venido aceniuando en la vida moderna. Ahora existe una recuperación particular del republicanismo. Es comprensible, ya que la dimensión pública se ve amenazada
seriamente. La democracia requiere de un tratamiento
más serio a la cuestión pública.
La ciudadanía apática e indiferente aportan
¡muy poco o nada a los regímenes democráticos. Es
limportante fortalecer el sentido de pertenencia del
ciudadano a la democracia. La democracia procesal
e instrumental logra instituir un aparato técnico sustentado en la imparcialidad y la neutralidad. Debe ir
acompañado de una perspectiva ética que logre potenciar los proyectos emancipatorios e ilustradores
de la modernidad política. Las normas y valores de
la democracia se vuelven cruciales para dotar de un
trasfondo ético a las democracias actuales.
En este sentido es en donde se requiere de una
presencia activa de los intelectuales. La adhesión del
ciudadano es importante. La de los intelectuales puede resultar decisiva. La democracia moderna vive un
mundo cargado de reflexividad y de una indeterminación que requiere de la producción innovadora de
conocimiento y cultura. El espacio público tiene un

E
------

. 10

trasfondo ético y cultural, pero las decisiones requieren de una deliberación política. Los argumentos y
las razones deben presidir la discusión en el espacio
público. La inteligencia democrática tendría que desarrollar un compromiso más claro con las reglas,
valores e instituciones de la democracia, y ser partícipes de la ampliación y profundización de la misma. La producción de conocimientos tiene que darse en los marcos de una sociedad que consolide su
marco democrático y preserve el espacio público.
Veremos pues, en este artículo dividido en tres apartados diferentes, los puntos de la relación entre el
republicanismo, el liberalismo y la democracia, las
normas y valores de la democracia y el papel de los
intelectuales en la formación de la opinión y el espacio público.

ESPACIO PÚBLICO, REPUBLICANISMO
Y DEMOCRACIA
La democracia y la república han aprendido a marchar de la mano a lo largo de la historia. No siempre
ha sido así. La democracia aparece en Atenas, mientras que la república se practica en Esparta y en Roma
en los tiempos antiguos. La democracia era entendida como gobierno del pueblo y de la mayoría. La
república como su nombre lo indica es el gobierno
de la "cosa pública", es un gobierno neutro. Según
Sartori (1988b: 359-361), el gobierno republicano
es el gobierno de todos y por lo mismo de nadie, en
TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. U . ENERO-ABRIL 2003

tanto, la democracia es el gobierno de alguien, del
pueblo. Mientras la democracia se apoya en el pueblo, en la república se trata de gobernar de acuerdo
con el bien público (Cicerón, 1986: 20). De modo
que la república llega a otorgarle una gran relevancia
a la formación del espacio público.
El gobierno republicano seria el gobierno de la
moderación y la templanza. El gobierno democrático tiene un tinte de mayor compromiso con la mayoría y la ciudadanía. De ahí que el republicanismo
haya sido un contrapeso para las decisiones autocráticas, pero lo mismo podía recurrir a la aristocracia
que a la democracia como forma de gobierno del interés público. 1 El gobierno de leyes y el Estado de
derecho tienen una huella republicana indudable. La
democracia cuenta con un sujeto histórico y político
más definido y por lo mismo tiende a ser el poder de
alguien. En la democracia se tiene una carga mayor
hacia el pueblo y la subjetividad histórica que se considera portadora de los intereses populares.
La democracia vive una transformación decisiva en la modernidad política. Deja de ser una democracia directa, para volverse una democracia representativa. Ya no se vivirá en ciudades-Estado y
comunidades políticas, sino en Estados nacionales
(Dahl, 1992: 257). La escala de la democracia se
am plia y con ello crece la impersonalidad de la política moderna. La democracia moderna será plural,
diversa, tolerante e indirecta. La democracia antigua
era homogénea y consensual. Al escalarse la dimensión de la política, el ejercicio del poder se complica.
El pueblo ya no puede reunirse, deliberar y sesionar
con facilidad. Ahora se requiere de una representación política y eso acaba con la inmediatez del ejercicio del poder público.

' En la tipología de las formas de gobierno de Maquiavelo, puede
apreciarse lo antes dicho. Maquiavelo (1987: 27-31) contrapone
la república al principado y más adelante seó.ala que un organizador de la república puede optar por cualquiera de las formas
de gobierno buenas.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 1l. 1 ENERO-ABRIL 2003

La democracia moderna
vive un mundo cargado de
reflexividad y de una
indeterminación que
requiere de la producción
innovadora de
conocimientoy cultura.
Esto tiene que darse en los
marcos de una sociedad
que consolide su marco
democráticoy preserve el
espacio público.
Democracia y república marcharon separada
en la época antigua. Con el tiempo se fueron encon
trando una y otra vez, pero no será hasta la modernidad política en que sellan un destino común. El libe
ralismo ayudará a formar esta confluencia decisiva.
El liberalismo exalta la libertad negativa y trata de
acotar y limitar el poder. La antigua temática del gobierno moderado reaparece en el planteo de los núcleos liberales. Acotar, limitar, dividir y vigilar el poder, en aras de la libertad individual y ciudadana,
serán aspiraciones comunes al liberalismo político
más consecuente. El liberalismo actualiza las virtudes del republicanismo antiguo. Lo hace defendiendo y protegiendo las libertades individuales, pero finalmente eso le permite actualizar los temas sobre el
gobierno limitado y moderado. La representación
política y la división de poderes le añaden otros ingredientes a la limitación del poder público. La existencia de mediaciones y contrapesos va a resultar
11

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dudaclalliL.y. pmceso.s '911ecltol'!llletL-- - - - - - - - - - - - - -~ .....::..._:__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __(_. .

común a la teoría de la república moderna y del libealismo político. La democracia retomó esos puntos
ardinales del poder y el gobierno con limites.
El desarrollo de la democracia representativa
tiene una deuda poderosa con el liberalismo. Aun en
el siglo XVIII y principios del XIX, los liberales eran
defensores de la libertad individual y de los derechos
de las minorías. Algunos de ellos veían con desdén el
sufragio universal y llegaban a desconfiar de la democracia, del pueblo y de las clases peligrosas. 2 La
democracia, en tanto, aún era una de las facciones

2 "No todos los procesos democráticos surgieron como resultado de fuerzas explícitamente liberales. Los tories ingleses bajo
Disraeli, el reaccionario Bismarck y el autocrático Napoleón lil
introdujeron o ayudaron a introducir el sufragio masculino casi
universal, a menudo contra la voluntad de las élites liberales"
(Merquior, 1993: 18) .

12

más radicales de los movimientos políticos europeos
porque reclamaba el derecho a la participación política del pueblo llano (Rosenberg, 1981: 141-142).
Así, mientras los liberales se interesaban por la limitación del poder, a los demócratas los movía la distribución del poder. Esa distinción marca una línea
de demarcación importante entre ambas vertientes.
Con el liberalismo, tenemos un poder limitado y acotado, mientras que la democracia apunta hacia un
poder popular y mayoritario.
El pensamiento demócrata liberal se afianza hacia el siglo XIX con una integración muy peculiar de
gobierno de la mayoría, con el respeto de las minorías. La democracia liberal acentúa la representatividad. La interpretación de izquierda sostiene que el
interés por la representación se debe al afán por filtrar la voluntad popular y alejar al pueblo del centro
de las decisiones políticas de las democracias modernas. El democratismo liberal configura un espacio institucional en donde se construye un juego de
mayorías y minorías que trata de equilibrar la equidad con la libertad. En realidad, la democracia moderna integra las preocupaciones de la democracia
por la igualdad, del liberalismo por la libertad y del
republicanismo por la política del interés público.
La democracia antigua siempre tuvo una carga valorativa y un contenido axiológico fuerte. Había una idea del ciudadano y del hombre público. La
política era una actividad virtuosa que permitía la
realización plena del ser humano. Nada más alejado
de la democracia antigua que la visión procesal de la
política. La democracia se vacía de contenido valorativo en la medida que se desarrolla la cultura moderna. La modernidad permite la secularización del
poder y la política. Con ello se pierde todo sentido
trascendente de la vida pública. La legitimidad es
terrenal y se otorga por una ciudadanía que ve a la
autoridad política como una delegación de su soberanía. La secularización del poder adquiere relevancia con Maquiavelo y eleva la política a un plano técnico que le da autonomía ante la moral. Maquiavelo
TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1ENERO-ABRIL 2003

(1983: 104) recomienda al príncipe que otorga mayor seguridad el hacerse temer que el ser amado. Es
una postura realista y secular de la condición humana. La moralidad y la ética puede ser territorio de
mundos ideales. La política enfrenta la cuestión del
poder humano y terrenal. Los valores que podían
acompañar la gestación de la democracia moderna
se fueron debilitando en el camino. La política democrática se volvería secular, técnica y procesal.
La escuela utilitarista ayuda sobremanera a la
secularización de la política democrática. Es un empuje importante en materia de democratización y de
tecnificación de la política moderna. El utilitarismo
es una corriente que avala la facticidad de la realidad
material capitalista. El voto y el sufragio pueden ser
funcionales para la preservación del mundo capitalista. En el utilitarismo de Bentham se visualiza una
visión secular de la política. Bentham (1985: 102106) se opone al contractualismo y sugiere la superación de las posturas quiméricas. La facticidad del
poder Y la política tienden a sustituir los valores últimos. Es precisamente ese mismo secularismo lo que
lo lleva a defender el sufragio universal. Bentham
vence el temor del liberalismo a las clases populares
Y apoya la extensión del sufragio. La influencia económica se aprecia en su postura de que la cantidad y
la magnitud son más importantes que la calidad. Un
voto, un hombre, es la formulación en que se sintetiza esta abstracción de cualidades individuales en aras
del factor numérico.
Con Bentham se consolida un proceso de desvalorización de la idea de política y de democracia.
Le llamo desvalorización, no porque reduzca el valor de la política y la democracia, sino porque le quita la carga metafisica a la política moderna. De hecho, en otra interpretación lo que tenemos es una
elevación de la política a un nivel de mayor autonomía Y secularidad. El poder absoluto tenía toda una
carga sagrada e intocable que se evapora en la vorágine de la modernidad. El principio de utilidad sustituye a toda pretensión metafisica. La vacuidad se abre

lRAYECTORIAS , AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

ILIYWP'llll'ONIICteeew
Rescatar el ágora

paso en la democracia moderna. El elitismo demo-4
crático profundiza esta tendencia secular y profan
de la política moderna. Schumpeter, como una de
las figuras más importantes del elitismo democrático, culmina el proceso de reducción y ampliación a
la vez de la democracia. La democracia, entendida
como gobierno del pueblo y como formación de l~
voluntad general, cede su sitio a la democracia com
un método y una técnica para elegir a las élites (Schumpeter, 1983: 343). En toda la teoría elitista se piensa
que se necesita de un tutelaje de una minoría para
garantizar y preservar la democracia. Es claro que
en todo este proceso, la democracia ya se había vuelto liberal y se ha acentuado la representación del poder.
El primer democratismo moderno desconfia
ba de las minorías y de los gobiernos autocráticos. E,..__ _ _ __
elitismo democrático desconfia de las masas y la mu-•. - - - - - chedumbre. Algunos de sus temas son más propios

Según Sartori) el gobierno
republicano es el gobierno de
todos y por lo mismo de
nadie) en tanto la
denwcracia es el gobierno de
alguien) del pueblo.
Mientras la denwcracia se
apoya en el pueblo) en la
república se trata de
gobernar de acuerdo con el
bien público.
13

�Gullad,----111ia_y pracoros_elec:torales
Rescatar el ágora

e la visión aristocrática del mundo y de la misma
cultura liberal. Ahora importa la rotación de élites y
..,_
para eso se requiere la voluntad ciudadana, pero ya
se ha abandonado la idea original de democracia. De
.que la formulación de Schurnpeter vaya dirigida
- - - - - -alú
ª desmantelar la idea original de identificar la democracia con la voluntad general. Schurnpeter es lo
opuesto a la democracia roussoniana de la totalidad
tlemocrática.3 Afirma que la voluntad general puede
fabricarse y es un artificio, en tanto la democracia es
ahora una técnica procesal para elegir a las minorías
que realmente deciden los asuntos públicos relevanes (Schurnpeter, 1983: 336).

_____

La democracia vive una
transformación decisiva en la
modernidad política. Deja de
ser una democracia directa)
para volverse una democracia
representativa. Ya no se vivirá
en ciudades-Estado y
comunidades políticas) sino en
Estados nacionales.
La democracia procesal y procedimental es
reduccionista, aunque necesaria. De índole jurídica
y técnica concibe que la democracia se reduce a establecer las reglas para dirimir y resolver la decisión
3

Rousseau ha sido considerado el padre de la democracia moderna. Hace girar su democratismo en la idea de la voluntad general y de una soberanía colectiva y popular que la hace valer:
"Afirmo, pues, que no siendo la soberanía más que el ejercicio
de la voluntad general, jamás deberá alienarse, y que el soberano,
que no es más que un ser colectivo, no puede ser representado
sino por él mismo: el poder se transmite pero nunca la voluntad"
(Rousseau, 198S: S4).

14

y conducción de los asuntos públicos. Es una idea
muy en boga. Más aún cuando se le identifica con el
Estado de derecho. Es más bien parecida a la antigua
idea de república y al constitucionalismo, que a la
visión valorativa de la democracia. Un representante
importante de la democracia como procedimiento lo
es el jurista Hans Kelsen. Ve a la democracia como
un régimen de gobierno en que se empatan mayorías
y minorías. El compromiso común es lo que las ata
(Kelsen, 1958: 342). La actual concentración de la
disputa política hacia el centro tiene que ver con esta
relevancia que adquiere la forma jurídica y la cues. tión procesal. El centro político permite establecer
las condiciones del juego político y competitivo. Está
por demás insistir en que se requiere de una neutralidad valorativa para ocupar dicho centro político.
La democracia procesal puede ser vista como mediación institucional del conflicto político. La democracia puede entenderse como un colchón amortiguador de las contradicciones de la sociedad.
El espacio democrático es secular y neutro,
aunque mantiene normas y valores que garantizan
dicha condición procesal. En la sociedad posmetafisica, la legitimidad es ciudadana y el espacio democrático se ocupa sucesivamente por mayorías y minorías. El dispositivo institucional y simbólico de la
democracia deberá quedar vacío para que se permita
el libre juego de las opciones y proyectos que entran
en disputa. Lefort hace una lectura positiva y revolucionaria de la vacuidad de la democracia instrumental y moderna. Es ese mismo vacío lo que la vuelve portadora de una indeterminación radical (Lefort,
1990: 191). Jamás debe ser llenado de una manera
defuútiva por una propuesta política ya que eso cancelaría la misma democracia y nos llevaría a una recaída trascendentalista. Redel, Frankenberg y Dubiel
(1997: 17 1) sostienen que la vacuidad del dispositivo es la mejor garantía para la rotación de alternativas políticas. Un triunfo defuútivo de una corriente
llenaría por completo el dispositivo y con ello se anularía la contienda con los otros. Así que la vacuidad

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. l l

ENERO-ABRIL 2003

de la democracia moderna puede llevamos lo mismo
a un esquema de tutelaje y elitismo democrático que
a la indeterminación radical de la democracia. El
nuevo republicanismo, que reclama la relevancia por
las formas de la política, podría llevamos a una democracia intensa y vigorosa, que se niega a ser sellada por un proyecto absolutista.
El republicanismo ha tenido un ascenso inesperado en la teoría política actual. La república defiende una razón desprovista de intereses personales, facciosos y corporativos. El republicanismo antiguo era más neutro. El republicanismo cívico, ahora
tan extendido, habla más de la importancia de valores ciudadanos para robustecer las menguadas y raquíticas democracias occidentales.4 El republicanismo reintroduce la discusión ética, con el respeto a la
legalidad y las normas imperantes. Es interesante encontrar que, ante la vacuidad de la política, el republicanismo quiera barnizar una vez más la comunidad política con normas y valores comunes. En una
república democrática, el dispositivo legal ha sido
determinado por la misma ciudadanía y ésta tiene el
derecho de rehacer el mismo entramado legal. La ley
cumple una función niveladora e igualadora, pero se
mantiene el poder autoinstituyente de la ciudadanía.
El republicanismo le debe aparentemente al liberalismo su resurgimiento, pero este último ha dejado
alguna huella negativa en la política moderna. El liberalismo ha desarrollado el individualismo y eso ha
llegado a erosionar y a dañar los tejidos sociales. El
republicanismo trata de recuperar las virtudes cívicas y la importancia de que el hombre viva a plenitud en su comunidad política.

• De hecho son varios republicanismos. Todos coinciden en la
recuperación del espacio público. Petit (1999: 21-25), en particular, trata de superar el enfrentamiento de liberales y comunitaristas. Argumenta que ante la diferenciación de libertad negativa
o de no interferencia, con libertad positiva o de autocontrol, habría una tercera imagen de la libertad como no dominación. Y
que desde ella pueden pensarse los asuntos públicos.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1

ENERO-ABRIL 2003

Es el regreso de la moral y la ética, pero n
para que cierren el circuito democrático, sino par
que se tenga un mayor nivel de involucrarniento del
ciudadano con la comunidad política. Al reintroducir
los valores cívicos, no se quiere llegar con eso a un
nuevo trascendentalismo y cerrar la secularización.
Se quiere más bien que las posturas políticas eleve

La democracia se vacía de
contenido valorativo en la
medida que se desa'rrolla la
cultura moderna. La
modernidad perniite la
secularización del poder y la- - política. Con ello se pierde
todo sentido trascendente de
la vida pública.
su contenido. La indeterminación radical de la de
mocracia mantiene el riesgo de que cualquier pro
yecto pueda llegar a ocupar el espacio público. La
mejor protección que la democracia tiene contra los
extremismos que la quieran cancelar es elevar y ampliar el contenido y el tono de la política. Los temas
del compromiso y la responsabilidad vienen de la
mano de este resurgir de los movimientos republicanos. Es un republicanismo que quiere reconstruir el
espacio público moderno y darle otra dimensión.
La democracia necesita así de la república. Ya
no puede pensarse en un gobierno popular o mayoritario que prescinda del Estado de derecho y elimine el dispositivo institucional y simbólico necesario
para la vida política secular. La república se ha convertido en una condición necesaria de la democra-

15

�•

ChHlaclanía y. proc_esos electoml,~- - - - - - - - - - - - - - -

Rescatar el ágora

cia, aunque no agota todo el potencial emancipatorio
que tiene el ideal democrático. Las condiciones procesales permiten el juego político y su neutralidad es
un garante de que la vida política siempre se estará
creando y es susceptible de critica y cuestionamiento por la ciudadanía. Queda la inquietud de si esa
condición núnima de la democracia es suficiente para
preservar a esta misma de los riesgos que le son inherentes. Y la duda de si la dimensión valorativa se reduce a las condiciones procesales del dispositivo político. Es un hecho que la democracia tiene que con- ·
vivir con el riesgo político, pues blindar el dispositivo neutral podría llevar a obstruirlo. Es decir, desde
el momento en que la democracia se practicara con
dados cargados dejaría automáticamente de ser democrática y el valor que tienen en sí misma sus re16

glas e instituciones quedarían bajo sospecha. Las reglas procesales deben mantenerse imparciales y la
lucha por la defensa y la ampliación de la democracia tiene que darse tanto en el terreno de la protección del aparato técnico, como en terrenos sustantivos, tanto éticos como políticos.

NORMAS Y VALORES
DE LA DEMOCRACIA
La democracia y la modernidad han logrado conjuntar un estado cultural y político que apunta hacia
una sociedad abierta y enigmática. El dispositivo democrático tiene que garantizar la preservación de un
mundo libre. Eso permite que dentro del juego
instaurado por el régimen democrático compitan las

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. ll I ENEROABRIL 2003

opciones diferentes. Será la mayoría de la ciudadanía la que definirá el futuro de la comunidad política. En un universo abierto y problemático nada asegura que la mayoría optara por la libertad o la equidad, que son dos temas vinculados con la idea
emancipatoria de la humanidad y que pueden llegar
a enfrentarse entre sí. O más claramente, en un momento determinado, una mayoría puede decidir cancelar la misma democracia, cerrando el dispositivo y
cubriendo la vacuidad que lo define, con una propuesta sustantiva de orden trascendente, absoluta o
totalitaria.
La democracia corre riesgos con la utilización
de este mismo dispositivo. El hecho de que no existan respuestas definitivas ante los problemas de la
comunidad política obliga a mantener siempre vacío
y abierto el dispositivo inventado por los contratantes. Una mayoría electoral puede variar y alterar la
esencia Y el procedimiento de la democracia. Una
visión ingenua y neutra sostendría que la democracia tiene que asumir ese riesgo llanamente y que la
disputa debe darse en condiciones de equidad entre
las partes del cuerpo político. Todos cuentan por
igual Y punto. Eso implica desentenderse de las propuestas de que son portadores los sujetos y actores
políticos. Como hemos dicho lineas arriba, debe garantizarse la imparcialidad del procedimiento, pero
la democracia no puede agotarse en las simples condiciones de la competencia. Hay fuerzas políticas más
democratizadoras que otras. Hay corrientes que tienen un compromiso más claro con la democracia.
Habrá momentos decisivos en que el juego de fuerzas políticas se reagrupe para defender o ampliar la
misma democracia, ante corrientes que pueden ser
más involutivas o autoritarias.
Mi posición es que la democracia procesal sienta las condiciones núnimas de la democracia, las cuales deben ser preservadas siempre. El componente
republicano ya no puede abandonarse. Ahora democracia Y república se requieren entre sí. Sin embargo, considero que la democracia no se reduce a su

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENEf!O.ABRIL 2003

La vacuidad de la
democracia moderna puede
llevarnos lo mismo a un
esquema de tutelaje y elitismo
democrático que a la
indeterminación radical de la
democracia. El nuevo
republicanismo podría
llevarnos a una democracia
intensa y vigorosa) que se
niega a ser sellada por un
proyecto absolutista.
dimensión procesal, ya que tiene todo un sustrat·~--..,,.,...............a •
ético y un proyecto inacabado (que no debe acab
nunca) que se manifiesta en los impulsos democrati_-..:.......;. .,,_;
zadores que emanan de la ciudadanía y la socieda
civil. Tendremos así una democracia núnima qu
pe~te garantizar la apertura del universo político,
Y un impulso democratizador que trata de profundizar en la dirección de temáticas sustantivas del proyecto ilustrador, tales como la libertad, la equidad, la
justicia, la fraternidad y la solidaridad.
Un par de ejemplos pueden hacemos entender lo antes dicho. Cuando la democracia se reduce
al plano procesal y procedimental, se convierte en
instancia mediadora de la lucha política. Hasta ahí se
reduce su compromiso. Un partido político que postulara la cancelación de la democracia puede llegar a
triunfar por la vía electoral. Al asumir el poder, cierra el sistema político y clausura la democracia. Así
que un grupo supremacista puede aceptar la parte

17

�Rescatar el ágora

écrúca de la democracia y usarla para hacer triunfar
su proyecto antidemocrático. Las fuerzas democráticas tienen que derrotar esas posturas logrando el
concurso mayoritario de los ciudadanos. Si la democracia cerrara la lucha política por miedo a una involución histórica, cancelaría el dispositivo y con ello
se acercaría a un tipo de autoritarismo. Por eso las
erzas democráticas tienen que luchar y jugar con
as mismas reglas democráticas. Habrá proyectos
políticos que respondan a los anhelos más caros de
la moderrúdad política y cultural. Se moverán como
peces en el agua dentro de las reglas y valores demoráticos, pero no tienen asegurada su primacía. Tieen que ganarla y mantenerla viva al contrastar sus
opirúones y su influencia con los de otras fuerzas
políticas. Dichos proyectos tratarán de impulsar hacia la ampliación de las condiciones procesales y a
una política incluyente y concertadora. Pueden apoarse e impulsar tanto el núcleo técrúco como el sustivo de la democracia, pero no lo pueden hacer
en el tono vanguardista de los modelos revolucionarios. Tiene que hacerse acompañar de la maduración de la sociedad mayoritaria. El precepto maquia-

El liberalismo ha
desarrollatw el
individualismo y eso ha
llegad-O a erosionar y a dañar
los tejidos sociales. El
republicanismo trata de
recuperar las virtudes cívicas
y la importancia de que el
hombre viva a plenitud en su
comunidad política.
18

vélico de que el fin justifica los medios pierde vigencia. Ya la técrúca política no garantiza el triunfo. La
política se había secularizado, pero ahora se reintroduce una moralidad democrática. Quien se hace del
poder por malos métodos termina corrompiendo los
mismos fines. Aquí es donde se presentan la ética Y
los valores cívicos del republicanismo.
Hay valores democráticos relativos a la parte
instrumental y valores ligados a los proyectos sustantivos. La parte técnica no es menos valorativa e
importante. La neutralidad misma y la vacuidad son
paradójicamente valores cruciales en la edificación
de una sociedad democrática. La normatividad democrática y el conjunto procesal son expresión de
una correlación de fuerzas y de un marco moral que
las permite. Las condiciones procesales han varíado
a través de la historia. No se trata de un conjunto de
reglas fijas y eternas. Más bien, son un piso jurídico
y procesal que sienta las bases del juego de los contendientes. Tienen que garantizar la equidad y la neutralidad ante los iguales. La democracia deliberativa
y transparente ha concebido que los actores políticos
entran en acción como sujetos homogéneos, comunicativos y deliberantes (Cohen, 2000: 29-30). Los
motivos de choque y diferencia deberían quedarse
en la esfera privada y en el mundo conflictivo de los
intereses económicos y sociales. 5 El espacio público
debería presentarse sin obstrucciones e interferencias.
La dimensión procesal podría garantizar que el ideal
deliberativo se cumpliera ampliamente. La realidad
es más terca y compleja de lo que se desearía. Los
sujetos políticos llevan los roces, choques y antagorúsmos a la disputa en el espacio público. La parte
procesal tiene que considerar eso. Tiene que ayudar
a prevenirlo, procesarlo, amortiguarlo o resolverlo.
La neutralidad técrúca del proceso democrático debe
asegurar que la contienda y la lucha sea limpia, pero
tiene que ayudar a la supervivencia del mismo sisteChantal Mouffe ( 1999: 14) presenta una reconstrucción schmittiana de la democracia moderna. Los antagonismos vuelven
aunque se les quiera anular.
5

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

ma democrático. Debe servir de garante del conflicto

y la diversidad. Y debe
apuntalar los proyectos democráticos y emancipatorios que permiten la continuidad del régimen democrático. Esto último debería hacerlo sin cargar los
dados dentro de la lucha
política. Si lo hiciera, afectaría sensiblemente el carácter abierto del proyecto
democrático.
Hay sociedades que
prohíben la participación
política de algunas corrientes consideradas antidemocráticas. Las fuerzas políticas que se asumen abiertamente como neonazis o totalitarias pueden ser vetadas con facilidad. El problema son las fuerzas
crípticas que no abren plenamente su juego político.
Aunque sostienen que aceptan la lucha democrática,
pueden abdicar de ella en la medida que los acontecimientos evolucionen. La obligación de las fuerzas
democráticas es librar la lucha hasta el final por mantener vigente el régimen. democrático e impedir las
involuciones y las perversiones del régimen político.
Las fuerzas democráticas deben dar el combate con
las reglas y valores de la democracia. Deben desplegar el proyecto sustantivo de la democracia, que permita la formación de una ciudadania autónoma, vigilante y participativa. El mejor antídoto contra el
autoritarismo y el totalitarismo será la gestación de
una ciudadanía democrática de avanzada.
Eso nos lleva al debate sobre la ciudadanía.
¿Que ciudadania estamos formando? ¿Que ideal tenemos del ciudadano moderno y democrático? Ciudadanía y ética política son elementos importantes
para pensar los dilemas de la democracia más allá de
la dimensión técnica e instrumental de esta misma.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Una idea más amplia d
democracia entiende qu
ésta se ha convertido en un
ethos, en un modo de convivencia que puede evitar
la desintegración y la desrequiere acentuar los im
pulsos democratizadores y
crear una ciudadanía enriquecida. La idea ética y
sustantiva de la democra
cia debe acompañar las
reglas procesales que ha
creado, sin que pretenda
cubrir con ella todo el dis
positivo y llenarlo de
modo trascendente, de
modo que se clausure la democracia por el triunfi
de un ideal absoluto. Giroux (1993: 39-40) sostien
que en Estados Urúdos se vive una idea de ciudada
nía formal y patriotera, lo cual debilita el espíritu democrático de la sociedad norteamericana. Esa ciu
dadania empobrecida poco ayuda al desarrollo de 1
sociedad democrática. Hay que nutrir la ciudadanía
de información, cultura, valores, compromisos y res
ponsabilidades. El ideal del ciudadano, empero, deb
ser lo bastante abierto para que no se cierren las opciones y lo suficientemente sustantivo para que no
se empobrezca la vida social.
La democracia debe tener un compromiso
valorativo para crear sociedades mejores en el espíritu civilizatorio y disminuir al máximo posible los riesgos de cancelación de la misma democracia por el
totalitarismo o la descomposición social. Cortina
(1998:14) afirma que la cosa pública ha dejado de
ser tal en muchas sociedades avanzadas. La cosa
pública ha sido sustituida por la cosa nostra. Las redes democráticas y comurúcativas tienden a quedar
entrampadas por telarañas de componendas, transacciones y complicidades. La moral pública tiene

19

�Rescatar el ágora

Las reglas procesales deben
mantenerse imparciales y la
lucha por la defensa y la
ampliación de la democracia
tiene que darse tanto en el
terreno de la protección del
.
aparato tecnico) como en
terrenos sustantivos) tanto
éticos como políticos.
/

que construirse consensual y democráticamente pero
ebe darse si queremos recuperar la vida republicaa hoy corrompida por poderes factuales y facciosos
de muchos tipos. Puede verse así que la democracia
tiene que otorgar garantías legales y jurídicas, pero
también tiene que incidir en la formación de un estado cultural y civilizatorio. La democracia es la última expresión de la lucha universal por una sociedad
atema, humana, libre y justa.
Tenemos así, como lo dijimos lineas arriba,
...,_.......,.......,...,__-'V:alores democráticos tanto en la dimensión procesal
e instrumental como en la parte sustantiva y ética del
asunto. Los valores democráticos procesales son
aquellos que están destinados a crear el espacio competitivo, neutro, vacío y legal en que se dará la disputa de los proyectos políticos, sociales, culturales y
económicos. Todos aquellos valores republicanos
sobre el imperio de la ley, la justicia, la equidad, la
imparcialidad se aplican a las sociedades democráticas actuales. A ellos se añade todo un conjunto axiológico sustantivo sobre la igualdad, la alternancia, la pluralidad, el consenso, el diálogo, la tolerancia, la responsabilidad, la libertad individual, los derechos humanos y el respeto a la diversidad, que también influ-

20

yen y determinan la dimensión procesal. El papel de
la educación y la cultura serán cruciales para cimentar valores democráticos y modernos en ambos sentidos.
La normatividad democrática construye un
espacio propicio para la sociedad de apertura. La ciudadanía organizada como sociedad civil tiende a crear
dicho espacio, ampliarlo y protegerlo. Por desgracia
ha habido una idea de democracia muy conservadora en algunos momentos. Es lo que Held ( 1992: 267270) define como democracia legal. En dicha concepción se confunde la democracia con la estabilidad política y el orden. En oposición a ella se han
abierto posturas que entienden más claramente que
los procesos democratizadores superan la dimensión
jurídica, ya que extienden y amplían la democracia
más allá del plano electoral. Eso lo han comprendido
hasta autores que han puesto énfasis en la importancia de la democracia procedimental. Dahl ha llegado
a sostener que la democracia actual tiene que profundizarse en la vía de una democracia avanzada que
ataque aspectos neurálgicos de la sociedad moderna.6 Bobbio (1986: 42) menciona en su texto clásico
sobre la democracia que el proceso democratizador
se ha trasladado de la extensión del sufragio y de las
formas de la democracia al ámbito espacial en que se
presenta la misma. De la democracia en la sociedad
política se pasa a la democracia en la sociedad civil.
En ambos autores hay una idea de que la democracia se amplía y penetra áreas y territorios antes no
explorados.
El espacio democrático, entendido como este
dispositivo institucional, si bien puede tener en el
ámbito electoral la expresión más fehaciente, también se extiende hacia terrenos de lo social, lo cultural, lo económico. El espacio democrático es propicio para la convivencia de una sociedad diversa, plu-

Dahl ( 1992) ofrece en la sexta parte del libro ya citado un bosquejo de democracia avanzada.

6

TRAYECTORIAS

IAÑO V, NO. I
U

ENERO-ABRIL 2003

ral y conflictiva. Permite construir el consenso a través de una razón dialógica y democrática. La verdad
nunca será definitiva ni pertenece a un grupo iluminado o absoluto, pues se convierte en un juego
intersubjetivo en constante innovación. La razón
absoluta y los valores absolutos llevan a la implantación de un poder absoluto. Kelsen explica cómo en
el siglo XIX fue un discípulo de Hegel quien formuló una consigna que pedía autoridad en lugar de
mayoría al enfrentarse contra el movimiento democrático (Kelsen, 1988: 258). El espacio democrático
en tanto, conduce al plano de la comunicación y el
entendimiento y trata de superar y domar la violencia, la coacción y la opresión política. Las normas y
los valores de la democracia podrán preservarla de
los ataques del exterior y del interior, manteniendo a
la vez el carácter abierto, secular e inacabado de la
modernidad política.

INTELIGENCIA, RAZÓN
Y ARGUMENTACIÓN DEMOCRÁTICAS
Los intelectuales son un pilar importante de la sociedad democrática. De hecho, el intelectual moderno
aparece con la formación de las sociedades liberales
Y democráticas (Maldonado, 1998: 11-17). Surge
como una conciencia crítica ante el mundo moderno
Y se convierte en una parte importante de éste. Es
portador de los ideales ilustradores y del malestar de
la cultura. Serán gestadores de consenso y promotores de puntos de vista innovadores en la vida política. En ambos casos, cumplen un papel protagónico
como transmisores de ideas de las democracias modernas. Cohesionan y dan cuerpo a la opinión mayoritaria y gestan las opiniones discordantes que entran en juego en la discursividad democrática. La
democracia deliberativa concibe que, en el juego
abierto de las ideas, deberían salir adelante los argumentos más convincentes. Los intelectuales ocupan
el liderazgo natural de la deliberación pública.
La "inteligencia" se vuelve importante para lo-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. I
U

ENERO-ABRIL 2003

grar estabilizar y preservar el orden democrático. L
( 1987: 41) menciona que ahí donde la intelectualidad
tiene un trato de extrañamiento con la sociedad democrática es de suponerse que la institucionalidad
democrática será endeble. Corre el riesgo de entrar
en crisis si no se cuenta con la lealtad de los intelectuales. Por eso, la adhesión de los intelectuales a la
democracia es importante, ya que son los gestadores
de la hegemonía cultural y política de la misma sociedad. Sin ellos, los Estados tendrían que endurecerse Y recurrir a la coacción. La negociación y el
compromiso, en cambio, requieren de concesiones
mutuas para lograr mantener vigente un régimen
democrático. Como hemos visto arriba, Kelsen llega
a sostener que la democracia implica el compromiso
21

�Rescatar el ágora

entre mayorias y minorias. Los intelectuales se con.erten en transmisores de las ideas de las mayorias Y
'""'"'.....;.a.....--minorias, de los grupos y fuerzas sociales y politic~s
ctuantes en la vida democrática. La democracia
orno compromiso necesita de los intelectuales como
mediadores del espacio público.
Se entiende que la democracia trata de privile.ar la persuasión, la argumentación y el entendimien-

El precepto maquiavélico de
que el fin justifica los medios
ierde vigencia. La política se
había secularizado) pero
ahora se reintroduce una
moralidad democrática.
Quien se hace del poder por
malos métodos termina
corrompiendo los mismos
fines. Aquí es donde se
presentan la ética y los
valores cívicos del
republicanismo.
to. De ahí la importancia mayor de los intelectuales.
En un régimen autoritario, el intelectual puede cumplir la función de consejero o de critico al poder absoluto, pero el sustento mayor de éste es la fuerza.
En las democracias adquiere mayor importancia la
discusión y el conocimiento, con lo que la figura de
los intelectuales se vuelve cada vez más indispensable. Cumplen así con el papel de formar los consensos mayoritarios, o bien, ser la expresión de los di-

22

sensos minoritarios de la sociedad. Consenso Y disenso son momentos distintos e indispensables para
lograr el juego de mayorias y minorias que perfilan la
opinión democrática. En los tiempos modernos, parece abrirse campo la llamada reflexividad (Giddens,
1993: 44-51). Es un movimiento bidireccional entre
pensamiento y realidad. La condición reflexiva ~e
los estudios sociales los hace ser portadores de realidades sociales, pero a su vez logran incidir sobre la
misma realidad que registran y estudian. El papel de
la reflexión es mayor en tiempos democráticos Y
modernos. Por eso, los intelectuales llegan a convertirse en precursores de realidades nuevas. El juego
de ideas y de reflexiones es más intenso en la sociedad del conocimiento y la información. Al ser agentes de la reflexividad, los intelectuales son, pues,
forjadores de la realidad, de la preservación del orden y de la dinámica del cambio.
Las normas y valores de la democracia se expresan en la sociedad por la vía de los int~~ec~ale~.
La normatividad democrática del dispos1ttvo msutucional requiere del concurso de la inteligencia para
construir dicho juego procesal. Dicho papel de mediadores del conflicto es propio de sociedades que
han estabilizado la democracia (Bobbio, 1998: 1001O1). Ahí existe una franja de la intelectualidad que
trata de equilibrar y moderar el conflicto de los proyectos sociales y culturales en disputa. Los intelectuales toman esa función neutral como soporte del
dispositivo institucional y simbólico de la democracia moderna. Aunque en momentos criticos Y dramáticos de la historia universal, se ven orillados a
tomar postura y partido para evitar involuciones históricas, la idea misma de neutralidad debe ser matizada. La neutralidad completa es imposible de asumir. Más bien, tienden a buscar el equilibrio de la
sociedad democrática. La intelectualidad democrática llega a tener un compromiso y una lealtad firme
con las ideas y los valores generales del régimen democrático. En algunas ocasiones, sin embargo, puede asumir una postura más clara ante ciertas circuns-

11!AYECTORIAS I AÑO V, NO. 1.1

1ENERO-ABRIL 2003

rancias. La actitud de partisano puede volverse necesaria cuando las condiciones mismas de la democracia corren peligro o se presenta una coyuntura excepcional que requiere de mayor definición política.
Como hemos señalado, si entendemos que la
democracia es un estado cultural y ético de la sociedad
moderna, podremos ver que la función de los intelectuales va más allá que la de dotar de valores a la parte
procesal de la democracia. Todo el sustrato cultural y
ético de la democracia tiene que ser creado y recuperado por la inteligencia consensual. Ya no se trata de
un consenso trascendente e intocado, sino de consensos producto de la deliberación, la discusión y el
razonamiento público. De ahí que los intelectuales
se convierten en transmisores de los valores éticos y
morales que permiten la supervivencia de la sociedad libre y democrática. Incluso en este caso, la idea
de intelectual, en el sentido amplio del término, permite considerar a los profesores como un gremio que
tiene que formar un tipo de ciudadano que mantenga la cultura democrática. En sociedades de alto desarrollo democrático, la viabilidad de la democracia depende más de la ciudadanía y de la sociedad
civil que de las élites dirigentes. La labor educativa y
cultural de los intelectuales es la que permite estar
creando y enriqueciendo la misma vida ciudadana.
La ciudadanía, así, siempre se verá enriquecida con
la visión incluyente y de apertura de una inteligencia
formadora de valores humanos y democráticos.
Además de toda la labor consensual que tienen los intelectuales en la sociedad democrática, también existe el ejercicio critico de una intelectualidad
minoritaria y emergente. Gramsci ( 1975: 109-111)
sostenía que las opiniones mayoritarias empezaron
por ser ideas de un solo hombre o de unos cuantos
hombres. El punto de vista minoritario puede volverse mayoría electoral si sus argumentos salen adelante y logran triunfar. De esa manera, el intelectual
del disenso en la sociedad democrática cumple el
objetivo de sujetar a cuestionamiento el orden imperante, con la perspectiva de volverse una opinión ma-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 1.1 1 ENERo-ABRIL 2003

siva. La figura del intelectual crítico aparentement
ha entrado en crisis y pareciera que se estabilizara
consenso de la inteligencia hacia el centro. Eso no
deja de ser peligroso porque puede cerrar el espacio
de la democracia y eludir temáticas espinosas y dificiles. El intelectual es necesario e indispensable, porque su figura ayuda a permitir que la sociedad de
mocrática mantenga su carácter enigmático e inno
vador. Lo que sí puede ser dañino para la democracia es el tipo de intelectual que cree aún en valores
absolutos. El mesianismo intelectual puede anular la
vida democrática ya que considera que todo se re
suelve de un solo golpe o que se tienen respuestas
definitivas para problemas igualmente fijos.
La razón absoluta es antidemocrática ya que.,..._ _ _ __
no requiere consenso ni discusión o deliberación. Es
una verdad revelada y punto. De ahí que los intelec- - - - - - -•
tuales tienen que trabajar más en los términos de elu--.----,.----■•;
cidar el porvenir, más que pretender resolver definí
tivamente los dilemas del mundo. Todo texto sagra
do y perfecto conduce al final de la historia. La inte
ligencia democrática deberla diseñar textos abiertos
y sugestivos que permitan el juego interpretativo
mantengan el carácter enigmático y problemático de
mundo moderno. En Castoriadis (1983: 7-13) existe una idea clara de mantener la forma abierta en 1
historia de los hombres. Es la capacidad creativa par
inventar su futuro. La democracia es poder autoinstituyente y la imaginación social puede llevamos a
mundos diferentes y distintos al realmente existente.
Los intelectuales pueden ser portadores de esos futuros alternativos.
La opinión pública es el espacio propicio para
procesar ideas, opiniones y puntos de vista. La opinión pública aparece como un campo autónomo que
hace prevalecer el punto de vista creado por el consenso de la ciudadanía. Habermas (1986: 65) define
la publicidad burguesa como el espacio público del
que se dotan los particulares. De tal manera que sería la opinión de la sociedad civil ante el Estado. Un
factor decisivo en las democracias actuales es el pa-

23

�···--icLy._pmceso

el que cumplen los medios masivos de comunicación como el espacio predominante de la opinión
....e.-_._,._____,pública. Tienden a inducir y permear la opinión
asiva. Hay autores como Sartori (1998: 45-48) que
an planteado un diagnóstico muy sombrío sobre el
papel de los medios y en particular de la televisión.
Es real que el potencial comunicativo puede ser uti. ado para distorsionar la comunicación. Pero no
arece ser lo más correcto darse por derrotados ante
el fenómeno. Lograr una comunicación desprovista
de dominación sería la alternativa por trabajar para
hacer de los medios masivos de comunicación un
scenario privilegiado para la deliberación pública.
n una democracia de miles y miles de ciudadanos,
los medios de comunicación pueden convertirse en
el ágora de la discusión pública. Sólo podría cumplir
cabalmente esa función si se logra limpiar la dimensión mediática y se les empuja a la condición de disositivo institucional de la democracia. Habría que
derrotar y neutralizar los intereses materiales poderosos que se esconden detrás de dichos medios. Los
principios republicanos deberían implantarse cabalmente en los medios electrónicos. Los intelectuales
pueden cumplir un papel relevante para lograr la

La neutralidad técnica del
proceso democrático debe
asegurar que la contienda y
la lucha sea limpia) pero
tiene que ayudar a la
supervivencia del mismo
sistema democrático. Debe
servir de garante del conflicto
y la diversidad.
24

democratización del espacio mediático y consolidar
con ello la sociedad moderna. En esas redes de comunicación pública debería darse la reconstrucción
de un espacio vital de la sociedad democrática. La
democracia y la república tienen una tarea vital en la
recuperación del espacio público comunicativo. Los
intelectuales pueden cumplir un papel decisivo en
esa labor depuradora y esclarecedora de la opinión
pública, de los medios masivos y del espacio normativo de la democracia.

CONCLUSIONES
El republicanismo se encuentra de vuelta. Puede ayudar a fortalecer y darle mayor alcance al proyecto
democrático. Hay un interés creciente por discutir
acerca de la esfera pública. El liberalismo se ha centrado excesivamente en los asuntos privados. Liberales y conservadores han emprendido una cruzada
fuerte contra el interés, la razón y el espacio públicos. Las limitaciones de las políticas privatistas nos
llevan a recuperar la dimensión pública. Los temas
del republicanismo y la ciudadanía parecen indicados para nutrir el proyecto de la democracia moderna. Ese regreso del republicanismo es vigoroso y puede servir para vitalizar el espacio público.
Existe una doble dimensión de la democracia
moderna. Hay una parte procesal e instrumental y
otra vertiente sustantiva. Tanto en una como en otra
se retoman los elementos del republicanismo. En la
parte procesal, se defiende la secularización y neutralización del poder público, mientras que el núcleo
sustantivo revive las temáticas máximas del proyecto emancipatorio de la modernidad política. En uno
y otro sentido, tenemos normas y valores que nutren
el proyecto democrático de la sociedad. La indeterminación radical de la democracia puede y debe convivir con la exigencia de elevar el contenido de las
democracias actuales. Democracia procedimental y
sustancial deben combinarse para darle realce a la
vida pública.
TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

El espacio público debe ser reconstruido de pies
a cabeza. El ámbito público fue corrompido por la
penetración de intereses corporativos y de facciones.
Ahora, desde la ciudadanía democrática, la relación
Estado y sociedad civil puede ser repensada. El espacio público debe ser democratizado y liberado de
los intereses parciales que lo deformaron y lo pervirtieron. Las temáticas de la igualdad y la justicia social pueden ser enfrentadas desde la razón pública
con más facilidad, que desde la perspectiva de los
intereses particulares. Los intelectuales tienen una
responsabilidad mayúscula en este trabajo de recuperación de la dimensión pública. En concreto, tienen enfrente la lucha por la democratización de los
medios masivos de comunicación. La democracia
actual tiene que buscar construir su ágora y elevar
los contenidos de la deliberación pública. Ésas son
tareas indispensables para actualizar y dar relevancia al espacio normativo de la democracia.~

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e------llfl

25

�Critica. del abst.encionismo

Crítica del abstencionismo
Transiciones, transacciones y algunas interrogantes
WILLEM AssIES

na de las preocupaciones de los trans_i~logos es: ¿qué está pasando con la parnc1pación electoral en las nuevas democracias
latinoamericanas?' Se observa una baja en
la participación electoral que posiblemente refleja una
tendencia observable a nivel mundial (IFE, 2002: 3).
Sin embargo, hay que señalar que en América Latia este proceso parece sobrevenir con mayor velociad e intensidad (Hagopian, 1998: 121) y la cuestión es: ¿cómo explicar esa tendencia? Me parece que
el modelo racional utilizado por el IFE (2002) para
explicar la participación y el abstencionismo electoral es limitado, ya que apunta al factor institucional
como la variable más importante para explicar la conucta electoral. Así, el sistema de partidos (grado de
competencia), el sistema electoral (representación o
,~·.,,....1. .-ayoría simple), el alcance de las instituciones (distribución de facultades entre órdenes de gobierno),
el voto obligatorio y el registro electoral aparecen
como las variables más importantes en el cálculo del
voto por parte de los electores. Por Jo tanto, la modificación de esas variables institucionales, a fin de reducir los costos de oportunidad del sufragio, sería la
forma indicada de combatir el abstencionismo elec-

U

toral.
Sin negar la importancia de este modelo de ekcción racional, me parece que es limitado y sesgado al
1 Una primera versión de este artículo fue presentada en el seminario Las caracterisricas de la participación y el abstencionismo electoral
en Méxiro, orgaruzado por el Instituto Federal Electoral (IFE) en la
ciudad de Morelia, Michoacán, 4 de mayo de 2002.

26

tomar la literatura estadunidense sobre el abstencionismo como principal referencia. Existe un debate
extremadamente rico sobre las transiciones democráticas latinoamericanas que debería tomarse en cuenta ya que aporta perspectivas e interrogantes importantes acerca de los alcances y límites de las nuevas
democracias, así como sobre las formas de participación política. En segundo lugar, me parece que el
énfasis en el "entramado institucional facilitador de
la participación" (IFE, 2000: 7) nos lleva principalmente a cuestiones de ingeniería institucional y cuestiones de costos de transacción2 -por decirlo así- de la
participación política. Aunque, ciertamente, ésas son
cuestiones importantes, de esa manera tienden a minimizarse los aspectos culturales, así como la cuestión de posibles causas más estructurales del abstencionismo.
En este ensayo, buscaré recuperar algunos aspectos del debate sobre las transiciones latinoamericanas que pueden ser pertinentes para el caso mexicano. A final de cuentas, ¿qué significan porcentajes
de participación si los relacionamos con los porcentajes de votación alcanzados por el partido-Estado
hasta el 2000? En un ya famoso ensayo comparativo, Hagopian (1998) plantea interrogantes importantes sobre los modos de participación política en
las nuevas democracias y las formas de lo que llama
Propiamente dicho, los costos de transacción son los costos incurridos en la verificación del cumplimiento de los términos Y condiciones de una transacción.

des-alineación; es decir, el debilitamiento de los vínculos entre la población y los partidos políticos que
se traduce en volatilidad del voto y abstencionismo.
Asimismo, O'Donnell ( 1999) acuñó la noción de
democracia dekgativa para cuestionar la calidad de las
nuevas democracias. Ellos no son los únicos, pero
son representativos de una corriente que interroga la
transitología, busca perspectivas comparativas y plantea interrogantes críticos acerca de la calidad de las
nuevas democracias, más allá de los diseños institucionales y los modelos de elección racional. Me extraña la poca referencia que hacen los investigadores
e investigadoras mexicanas a este debate. ¿Es porque México es país de América del Norte e incomparable con el Sur?; algún "excepcionalismo" mexicano que, quizá, hay que cuestionar e investigar un
poco más. ¿Será, por ejemplo, que el concepto de burocratismo autoritario (Collier, 1979; O'Donnell,
1999) es tan ajeno a la realidad mexicana (Castro y
Ledesma, 2000)? ¿No seria pertinente indagar sobre
el populismo y el neo-populismo en México y compararlo con los acontecimientos en otros países latinoamericanos (Demmers, Femández y Hogenboom,
2001; Pansters, 1997)? ¿Será que la transición mexicana es un proceso tan sui generis que no es comparable, o sólo comparable con el primer mundo? (V.
Calderón, Assies y Salman, eds., en prensa).
Una base de datos que permite indagar sobre
la cultura política mexicana y compararla con la cultura política costarriqueña y chilena es la encuesta
Hewlen-Roper3 de 1998 (Camp, 2001). Aunque tales comparaciones internacionales así como la representación homogeneizada de la cultura política mexicana hacen surgir dudas sustanciales (Knight, 2001),
la encuesta nos provee con algunas pistas importantes para indagar más allá de los diseños institucionales y la reducción de los costos de participación.
En suma, quisiera plantear algunas cuestiones
acerca del alcance de las transiciones y sobre la rela-

l

TRAYECTORIAS
--

AÑO V, NO. U

--- - -

ENERO-ABRIL 2003
i----

--

3

Roper Center for Public Opinion Research (1998), Expectatüms Jor
Democracy Suroey, México, Costa Rica, Chile.

~YECTORIAS

I AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL ~

ción entre los costos de participación y la cultura política..

ALGO MÁS QUE ABSTENCIONISMO:
LA DES-ALINEACIÓN
Resulta interesante tomar una perspectiva de mayor
alcance histórico y mirar no sólo las cifras sobre participación y abstencionismo, sino compaginarlas con
los resultados electorales que finalmente llevaron a
lo que llamamos transición (v. Cuadro 1). Desde el
punto de vista histórico, la abstención en los últimos
comicios presidenciales no ha sido tan alta, aunque
claramente observamos un aumento en comparación
27

�Crítica del abstencionismo

CUADRO 2

UADRO 1
MÉXICO, ELECCIONES PRESIDENCIALES 1934-2000
Año

%PRI

%PAN

% Otros
1.8

1934

98.2

1940

93.9

6.1

1946

77.9

22.1

1952

74.3

1958
1964

7.8

17.9

90.4

9.4

0.2

88.8

11.1

0.1

1970

83.3

13.9

1.4

1976

93.6

1.2

1982

71.0

15.7

9.4

1988

50.7

16.8

32.5

1994

48.8

25.9

16.6

2000

36.1

42.5

19.2

uente: Craig y Cornelius, 1995; IFE, 2002.

con las elecciones de 1994. 4 Al mismo tiempo, observamos el declive de la votación a favor del PRI, la
esencia del proceso de la transición. Dicho en otras
palabras, los que participan en las elecciones han ido
erdiendo su anclaje en el partido-Estado. Al mismo
·empo, cabe señalar que el voto para los partidos de
posición fluctúa entre el PAN y los otros.
Ahora bien, esta fluidez del electorado, que se
observa no sólo en México, a menudo va de la mano
con el "desencanto" de los resultados de las transiciones. Desencanto que se hace visible en mayor
volatilidad electoral, un declive en la "identificación"
de los electores con un partido al que "hay que ser
leal" y en aumento de la abstención, todos índices de
problemas de representación (Hagopian, 1998).
También fueron tales los problemas que llevaron a
Mainwaring y Scully (1995) a sus investigaciones
• Por otra parte, según el IFE (2002) la siruación en las elecciones
locales parece ser mucbo más dramática. Se señala que el abstencionismo en esas elecciones se ha aceoruado en los últimos años y alcanza niveles por encima de 50% en varias entidades federativas.

28

sobre la institucionalización y estabilización de un sistema de partidos
% Participación
como condición de viabilidad de las
nuevas democracias.
53.6
Así, por ejemplo, en 1989,
57.5
44.4% de los argentinos se identifi42.6
caron con un partido, pero en 1995,
57.9
sólo 24.6%. En Chile, la identificación
49.4
partidaria cayó de 88.5% en 1967 a
54.1
50% en 1996. En Brasil en 1974, 19%
63.9
no se identificaron con ningún parti59.6
do; porcentaje que creció a 51.3% en
66.l
1989-90. En México, la identificación
49.4
con un partido bajó de 62% en 1987
74.0
a 49% en 1990 (Hagopian, 1998:
62.0
116). El vínculo del elector con los
partidos se aflojó significativamente;
es lo que Hagopian llama la des-alineación partidaria. 5
Eso se traduce en la volatilidad electoral, una
de las formas de des-alineación electoral. Un índice
sencillo de la volatilidad electoral mide el cambio neto
en la distribución de escaños (o votos) de una elección a otra. Se adiciona el cambio neto en porcentaje
o escaños ganados o perdidos de cada partido de una
elección a otra y se divide la suma por dos. Así, un
índice de 15 significa que unos partidos experimentaron un avance agregado de 15% mientras otros
perdieron un total de 15% (Mainwaring y Scully,
1995: 6). Esos autores calcularon la volatilidad electoral en 12 países latinoamericanos y presentan un
índice compuesto que toma en cuenta tanto los escaños en el parlamento (Cámara baja) como las variaciones del voto en las elecciones presidenciales (v.
Cuadro 2).

5 Un fenómeno similar puede observarse en Europa, pero de menor
envergadura (Hagopiao, 1998: 116).

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

IENERO-ABRIL 2003

ÍN(?ICE DE VOLATILIDAD ELECTORAL EN DOCE
PAISES
País

Periodo

Volatilidad
media(%)

Uruguay

1971-89

Costa Rica

1970-90

9.7

Colombia

1970-90

16.3

Chile

1973-93

16.5

Venezuela

1973-93

18.8

Argentina

1982-93

20.0

México

1982-91

27.3

9.1

Paraguay

1983-93

31.4

Bolivia

1979-93

36.1

Ecuador

1978-92

37.9

Perú

1978-90

54.2

Brasil

1982-90

70.0

Fuente: Mainwaring y Scully (1995: 8).

Hay que advertir, sin embargo, que de esta
manera se calcula el grado de cambio; es decir, la
alternancia o incluso la misma transición. A final de
cuentas, lo propio de una democracia es que los electores pueden cambiar de opinión de una elección a
otra. Por lo tanto, no podemos sencillamente tomar
esos datos como índices de la institucionalización o
la consolidación de la democracia. Un régimen democrático consolidado es un régimen que permite y
sobrevive a la alternancia. Sin embargo, en combinación con otros indicadores, el índice de volatilidad
ele~t_oral también puede decir algo sobre la (in)estabilidad y la (dis)continuidad en el sistema de partidos, sobre todo cuando se trata de flujos electorales
bruscos o el surgimiento repentino de nuevos partidos en el escenario electoral. Junto a los datos sobre
la identificación
de los electores con los partidos, eso
.
sugiere un des-alineamiento de los votantes en relación con los partidos.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Una tercera señal de que algo tal vez anda m
con la democracia electoral en América Latina es e
aumento - veloz e intenso-, en muchos países, del
abstencionismo, otra forma de des-alineación electoral (Cuadro 3).
. Varias explicaciones han sido propuestas para
elucidar las tendencias aquí descritas. Hagiopa
(1998) considera y rechaza las explicaciones que re
miten al mal desempeño económico a corto plazo o
que atribuyen el desencanto con la política a la influencia de los medios de comunicación. Su explicación alternativa es que estamos frente a una transfor
mación mucho más profunda y estructural de desorganización de la representación política que tiene que
ver con el declive del modelo político y económico·.---.,,,..,~,-.-,-,....AJ
centrado en el Estado. 6 Argumenta que el reemplaz
del Estado nacional-desarrollista por el Estado neoli1-L:.....:.~~~.llil:
beral tiene efectos profundos sobre las formas de re--,..."r"l"_,..,,.,......-11 t
presentación política en el sentido de que grupos d
interés, partidos y sindicatos ya no pueden organi
zarse en función de lo que el Estado tiene que ofre
cer, pues la oferta ha sido brutalmente restringida.
Así, los programas ideológicos de los partidos cen r - - - - - - . J1
tro-izquierdistas ya no proporcionan un marco creí
ble e inspirador mientras el potencial de partidos noprogramáticos de intermediar intereses a través d
estructuras corporativistas se ve mermado. Al mis
mo tiempo, las bases organizativas de los partidos
estructuras de intermediación corporativista han ido
desarticulándose bajo el embate de las políticas de
ajuste estructural. La des-sindicalización se desarrolla de forma paralela a la desvínculación de los electores con relación a los partidos. En otras palabras,
6
Hagiopao _también considera la explicación propuesta por Chalmers,
M~ _Y P1ester (1997: 555-560) quienes apuntalan la dispersión y
mult1plicac16n de las instancias de toma de decisión política en el
marco de lo_s procesos de descentralización de los Estados. En resp~esta hao ido formándose nuevas formas de representación a ttaves de redes asociativas o lo que podría llamarse movimientos sociales. Sm embargo, Hagiopao no comparte el relativo optimismo de
esos autores sobre el alcance de esas formas alteroati
d
seotación.
vas e repre-

29

�transición hacia un gobierno elecPARTICIPACIÓN O ABSTENCIÓN
to (o la alternancia) solamente
Participación (p) / Abstención (a)
Años
País
abre el camino hacia una segunda
transición, es decir, la instalación,
consolidación e institucionaliza85.6 (p)
Argentina
1983
ción de un régimen democrático. 8
80.2 (p)
1995
Ahora bien, las nuevas democraCosta Rica
1953
32.8 (a)
cias suelen ser poliarquías,9 pero
18.2 (a)
1990
no son democracias representatiVenezuela
1958
7.9 (a)
vas en el sentido de que falta la
3.5 (a)
1973
accountability o rendición de cuen12.4 (a)
1978
tas. La premisa de la democracia
18.3 (a)
1988
delegativa es que, una vez pasa20.0 (a)
Brasil
pre-1964 (medio)
das las elecciones, el ganador pue70.0 (p), 31.5 blanco o invalidado
1990
de gobernar como mejor le parezColombia
1958-1990
34.0-50.0 (a) (excepto 1970)
ca, limitado solamente por la rea1994 .
70.0 (a)
lidad de las relaciones de poder y
Perú
1995
28.0 (a), 17.O blanco o invalidado
la duración del mandato constitu13.2 (a + no registrados)
Chile
1989
cional. Así, el presidente toma una
19.1 (a+ no registrados)
1992
posición por encima de los parti1993
18.9 (a + no registrados)
dos e intereses organizados para
27.3 (a + no registrados)
1996
administrar un programa de "sal1997
27.2 (a + no registrados)
vación" que puede ser totalmente
Basado en: Hagopian, 1998: 120 y Siavelis, 1999: 251 (Chile).
contrario a sus promesas electorales. En el marco del desmantea intermediación corporativista está en pleno procelamiento de las formas de representación corporatio de descomposición mientras los datos presentavas y del Estado desarrollista y, por otra parte, del
UJt---------dos anteriormente sugieren que la des-alineación con
manejo de la "receta'' para enfrentar los problemas
relación a las estructuras partidario-corporativistas
económicos y "despolitizar" la economía, pretende
no da lugar a una re-alineación con algún partido.
lograrse un Estado aislado y blindado de las influenLo que se observa, más bien, es la desilusión, el descias sociales "indebidas". Eso se logra mediante un
interés, la desafección y una creciente desconfianza
concepto procesal de la democracia en el que la toma
hacia las instituciones políticas.
de decisiones a nivel macro es delegada a un grupo
Una hipótesis complementaria es la propuesta
por O'Donnell (1999: 159-173) cuando habla de la
8
Un régimen es la forma de relación entre Estado y sociedad civil.
democracia delegativa. En vez de enfocar la naturaAsí, hay regímenes democráticos, autoritarios, etc. El régimen no es
leza del régimen autoritario o de los procesos de tranla misma cosa que el gobierno; un régimen democrático permite la
alternancia en el gobierno, por ejemplo. Para una definición más presición7 a fin de explicar el desenlace, propone que la
7 Transiciones

negociadas, como los casos brasileño y mexicano, transiciones por colapso, como el caso argentino, etc. (Martins, 1994:
11S-118).

30

cisa véase O'Donnell ( 1999: 141, 191n).
• Es decir que los funcionarios son electos en elecciones libres y limpias donde todos pueden participar y tienen el derecho de proponerse como candidatos y que las libertades civiles -libertad de expresión, información y asociación- son respetadas.

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 11

ENERO-ABRIL 2003

experto de administradores tecnócratas sintonizados
con sus pares de las agencias multilaterales (Silva,
P., 1999). Es en este contexto que se da el fenómeno
de la coexistencia de la tecnocracia con el neopopulismo, lo que ha permitido compatibilizar el proceso
de reestructuración neoliberal con el proceso de democratización (Lechner, 1998; Silva, 1999). La noción democracia delegativa caracteriza esta reducción
de la democracia a la función legitimadora, sin capacidad de conducción (O'Donnell, 1999). De esta
manera, la población pierde confianza en los gobiernos y finalmente se erosiona la confianza en las mismas instituciones democráticas.
En el cuadro 3 señalamos varios casos del voto
de protesta; la elección de Femando Collor en Brasil
en 1990 fue acompañada de un alto porcentaje de
votos blancos o invalidados y el mismo fenómeno se
observó en la reelección de Fujimori en Perú en 1995.
En su ensayo sobre cultura política y partidos,
(faylor, en prensa: 335-535) se refiere al caso argentino y habla del disgusto de los ciudadanos y el rechazo a
los partidos en los comicios de octubre de 2001:
El hecho más impactante es el nivel altísimo de votos de
protesta. El llamado "voto bronco" llegó a un total de
15.5% de los que son habilitados a votar, que es un aumento sustancial comparado con 3% de la elección presidencial 1999 (Clarin Digital., 16/10/01); en la capital federal, el nudo de la política, superó a las fuerzas partidistas y"ganó" con 27% de los votos. Preguntado por CEOP
(Centro de Estudios de Opinión Pública) por qué votaron así, 90.8% sustentó que "es una manera de demostrar
el enojo con la clase política".

La gente en Argentina no tiene confianza en
los políticos, pero también los políticos se están distanciando de sus militantes de base. La falta de relevancia de los partidos y la brecha entre gente y políticos está hecha por los dos campos; los ciudadanos
no tienen fe en sus representantes, pero tampoco los
políticos están interesados en sus militantes partidis-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

QJDonnell habla de una
democracia delegativa) propone
que la -transición hacia un
gobierno electo (o la
alternancia) solamente abre el
camino hacia una segunda
-transición) es deci'l'j la
instalación) consolidación e
institucionalización de un
régimen democrático.
tas y sólo se interesan por los ciudadanos en el momento de la votación. A lo mejor, eso no es nad
nuevo, pero existe ahora en un contexto donde los
ciudadanos, como hemos visto, sienten más su ciudadanía y están más dispuestos que nunca a identificar y reclamar sus derechos, y eso crea una disyunti
va en la lógica de la cultura política de siempre.
Así, Taylor destaca la disyuntiva entre una
cultura ciudadana democrática y el comportamient
de la clase política a fin de cuestionar la falta de re
novación en los partidos en el contexto de la transición argentina. A menudo, los habitantes de los países latinoamericanos afirman que la democracia es
su forma preferida de gobierno pero, al mismo tiempo, expresan su descontento con el gobierno actual.
Hablando del caso boliviano, Lazarte (200 1: 360)
argumenta que si bien tal asincronía entre las expectativas acerca de la democracia y la realidad es cosa
de la vida, el alejamiento entre el sueño y la realidad
puede llevar a una ruptura de los puentes entre los
dos y un hundimiento en el vacío. 10
Creo que mucho más está en juego que la crea-

'º

Al respecto cabe señalar que, según la encuesta del Roper Center
for Public Opinion Research de 1998 (Camp, 2001), 54.6% de los

31

�ud-drcía y ••mmLeledf:llldet.S..------------------__...,

Crítica del absteneionismo

Crítica del absteneionismo

nes distintas así como la manera en que esas experiencias influyen sobre sus conceptuaciones de lo que
es o debe ser la democracia.
¿Qué significan las expectativas de bienestar Y
progreso y de igualdad cuando se trata de evaluar un
gobierno Y. qué impacto tienen si la evaluación es una
evaluación desencantada? Otra vez, eso apunta a una
consideración más amplia, o si se quiere sustancial
en vez de procedimental, de lo que se entiende por
democracia y lo que podría explicar el fenómeno del
abstencionismo. ¿De qué tipo de cálculo costo-beneficio estamos hablando? Tradicionalmente, el intercambio de favores tangibles por votos ha sido un
elemento central en el juego de la intermediación
corporativista, tanto en México (Craig y Comelius,
1995) como en otros países latinoamericanos. Parece que en el caso mexicano esto contribuyó al_surgimiento de una cultura política que a menudo valoriza el bienestar y progreso y lo entiende de un modo
específico. Hemos visto que las políticas de reforma
del Estado y la disminución brutal de
lo que el Estado puede ofrecer a grupos de interés, partidos o sindicatos,
CUADRO 4
contribuyen a erosionar este imaginaOPINIONES/VISIONES CIUDADANAS SOBRE LA DEMOCRACIA
rio y llevan a la des-alineación. ¿Qué
EN AMÉRICA LATINA Y ESTADOS UNIDOS
significa esto para el modelo racional
México Estados Unidos
Costa Rica
Chile
cálculo del voto? ¿Será que la oferta de
"changarros"
mejora la ecuación?
68
21
54
25
Libertad
5
21
6
18
Igualdad
MÉXICO: CLOSET
2
12
3
10
Voto/elecciones
ABSTENCIONISTA
2
14
6
12
Forma de gobierno
1
14
7
8
Bienestar/progreso
En lo que sigue buscaré, con base en
1
13
3
Respeto/imperio de la ley 10
la encuesta Hewlett-Roper (Camp,
12
3
13
8
No sabe/no responde
2001), esbozar algo del perfil del abs9
2
7
8
Otros
tencionista mexicano, señalando de
Fuente: Camp (2001:17).
antemano que hay mucho trabajo por

ción de un "entramado institucional facilitador de la
articipación" que podría lograrse mediante un ejercicio de ingeniería institucional que altera el cálculo
e costos y beneficios acerca de la participación elecoral y política. Los conceptos de des-alineación, refinéndose al declive de la intermediación corporativista y de la democracia delegativa, plantean interroantes que merecen mayor reflexión. Asimismo, quieo señalar que según la encuesta Hewlett-Roper
(Camp, 2001), los mexicanos tienen una visión particular acerca de lo que significa democracia, lo que
conciben y lo que esperan. ¿Cómo responden a la
uestión "en una palabra dígame que significa deocracia"? (Cuadro 4). 11 Mientras en Costa Rica y
Estados Unidos la cultura política promueve un fuerte
énfasis en la libertad, en México valores como igualdad o bienestar y progreso toman un lugar importante.
or cierto, hay que tomar esas comparaciones "con
inzas", pero al mismo tiempo revelan algo sobre la
'experiencia" y la formación histórica de poblacio-

mexicanos encuestados afirmaron estar poco o nada satisfechos con
su gobierno y que solamente 49.7% piensa que la def_'.locracia e~ _la
forma preferible de gobierno. Sin embargo, cabe senalar tamb1en
que existen resultados de encuestas algo distintos que ~acen ~lumbrar una cultura poLitica un poco menos autontana en Mex,co
(Tumer y Elordi, 2001).

Desgraciadamente la base de datos solamente proporciona la versión en inglés de la pregunta y esto causa algunos problemas de retraducción. Para utilizar las cuestiones en futuras encuestas para fines de comparación se necesitaría la pregunta origin.al.

11

TRAYECTORIAS

32

I AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

hacer. La encuesta da pistas para el empleo de nuestro arsenal estadístico y para la búsqueda de potenciales pobl.aciones meta para los programas de educación cívica propuestos por instituciones como el IFE
u otras técnicas para mejorar la ecuación del cálculo
del voto. Sin embargo, esas búsquedas deben complementarse con estudios más bien antropológicos, y sobre todo críticos, acerca de la significación y los significados de ciudadanía (Assies, Calderón y Salman, en
prensa) y, como he apuntalado en lo anterior, las transformaciones en los procesos políticos y económicos.
El procedimiento es el más sencillo y poco sofisticado. Una de las preguntas incluidas en la encuesta que se llevó a cabo en 1998 fue: "Si el día de
hoy hubiera elecciones, ¿por cuál partido votaría usted?" No interesa aquí cuantos votarían por el primer, segundo o tercer partido en el Congreso de la
Unión de aquel tiempo (el PRI, PRD y PAN, respectivamente), sino los que responden que "novotarían por ningún partido o habitualmente no participan" en las elecciones, o sea, el "núcleo duro" del
abstencionismo que es 7. 7% (92) del total de la muestra de 1,199 mexicanos.
Inmediatamente salta a la vista que muy pocos
mexicanos admiten que no participan. Ya sabemos
que la realidad es otra. Según la misma encuesta,
28.9% de los chilenos y 24.4% de los costarricenses
admiten sin contriciones que no participan en las elecciones. Otra vez esto sugiere que el arsenal estadístico debe ser complementado con estudios antropológicos, etc. ¿Por qué el abstencionista mexicano es un
"closet abstencionista"? (practica el abstencionismo
sin admitirlo abiertamente como sí lo hacen los chilenos y los costarricenses).
¿Cómo se reparten los abstencionistas mexicanos según las variables usuales (género, educación,
ingreso, etc.)? Entre los hombres, 6.5% no participa
habitualmente y entre las mujeres, 8.9%. El porcentaje que no participa aumenta con la edad: entre los
18 y 29 años, 6.8% no participa; entre los 30 y 49
años, 7.4% y entre los mayores de 50 años, 9.8%.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U

I

ENERO-ABRIL 2003

El reemplazo del Estado
nacwnal-desarrollista por el
Estado neoliberal tiene efectos
profundos sobre las formas de
representación política en el
sentido de que grupos de
interés) partidos y sindicatos y
no pueden organizarse en
función de lo que el Estado
tiene que ofrecer; pues la ofertir,,i.,.-_ __..
ha sido brutalmente
restringida.
En lo que sigue presentaré los datos de la en
cuesta que permiten la comparación entre el universo del total de la muestra y el subuniverso de los abs r--......,,~---~n
tencionistas. Si el porcentaje en la columna de abs
tencionistas es mayor que el porcentaje en el total de----,'l'&lt;,I.,
la muestra, esto indica un núcleo de abstención. Po
ejemplo, si en el universo total el porcentaje sin edu
cación formal es 3.9% y en el subuniverso de los abstencionistas se encuentra un porcentaje de 6.4% sin
educación formal, esto indica que las personas sin
educación formal tienden a abstenerse. Aunque por
razones de espacio no presentaré los datos, los resultados de la encuesta también permiten vislumbrar la
incidencia del abstencionismo dentro de los núcleos
así identificados. Por ejemplo, según la base de datos, de las 47 personas sin educación formal en el
total de la muestra, 12.5% se abstiene de votar; porcentaje que puede compararse con el porcentaje de 7.7%
de abstencionistas en el total de la muestra. 12
12 Este 7. 7% es el dato de referencia en esas comparaciones. No lo
repetiré a lo largo del texto.

33

�Crítica del abstencionismo

gresos (véase Cuadro 6). En otras palabras, 12.7%
del total de 59 personas con altos ingresos es abstencionista y 9.1 % de las 679 personas con bajos ingresos.
Por otra parte, la ocupación o el tipo de empleo influyen en el comportamiento con relación a
las elecciones. Los grupos que tienden hacia el abstencionismo son la categoría de directores, altos funcionarios de gobierno y ejecutivos privados, los agricultores, las amas de casa y los desempleados (véase
Cuadro 7). De la categoría de directores, altos funcionarios de gobierno y ejecutivos privados 12.5% es
abstencionista (lo que parece confirmar el abstencionismo entre el grupo de altos ingresos), de los agricultores 11.3%, de las amas de casa 10% y de los
desempleados 17.9%.
La religión es otro factor que influye en la abstención en el sentido de que encontramos mayores
porcentajes de abstención entre los evangélicos y las
"otras religiones". Al respecto, es interesante señalar
que en otros países, por ejemplo Brasil (v. Serbin,
2000), el ser evangélico parece haberse convertido
en factor de movilización política (véase Cuadro 8).
Es decir, que 12.3% de los evangélicos no participa
en las elecciones y 9.8% de los adherentes a otras
religiones. De los católicos y no-religiosos 7.5% se abstiene.
El tamaño de la ciudad donde
EDUCACIÓN Y ABSTENCIÓN
uno vive influye en el sentido de que
sobre todo en las ciudades medias
Ningún partido/No vota
Número de casos
(50,000 a 100,000 habitantes) se en100%(92)
cuentran personas que expresan no
100% (1,199)
Total
tener preferencia partidaria y de no
1-6 años
44.5
39.8
votar habitualmente (v. Cuadro 9). De
6-12 años
30.4
33.9
los habitantes de esas ciudades, 11.3%
Universidad incompleta
7.4
12.0
no votaría por ningún partido o habiUniversidad completa
11.l
9.4
tualmente no vota.
Sin educación formal
6.4
3.9
Finalmente, la encuesta incluye
Otros
0.8
datos sobre la etnicidad de los encuesFuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
tados, atribuida a ellos por el encueslibro de Camp, 2001.
tador. Eso muestra que el grueso del
13 Por razones de espacio, el cuadro sobre educación y abstención ha
grupo de abstencionistas son mexicanos comunes y

La abstención disminuye con el nivel de educación (véase Cuadro 5). 13 Sin embargo, si miramos
el grupo de abstencionistas en sí pueden señalarse
ciertos núcleos. Una concentración de ellos se encueritra entre los que tienen apenas un año de educación, 6.6% de los 92. Esto quiere decir que 31.3%
de las 19 personas con apenas un año de educación
o votaría por ningún partido o habitualmente no
ota. Asimismo, los sin educación formal parecen
estar inclinados a no votar; 12.8% de ellos no votaría
por ningún partido o habitualmente no vota. Del grupo de 92 abstencionistas, señalamos que casi una
uarta parte (23 personas) son personas con 6 años
e educación. Esto sugiere un repunte del abstencionismo al contar con 6 años de educación; mientras entre las 233 personas con 2 a 5 años de educación en el total de la muestra solamente hay 12 que
se abstienen (5.2%) y entre las 225 personas con 6
- os de educación encontramos 23 (10%). Señalaos también que 18.5% de los 92 abstencionistas son
universitarios.
El ingreso parece influir en el sentido de que el
abstencionismo entre los grupos de ingreso medio es
menor que entre los grupos de bajo y los de alto in-

sido compactado. En los comentarios utilizaré datos más detallados.

34

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 11 I ENERO-ABRIL 2003

CUADRO 6
INGRESO Y ABSTENCIÓN
Número de casos

Total
Alto
Medio-alto
Medio/medio-bajo
Bajo
No sabe/ sin respuesta

Ningún partido/No vota

100% (1,199)

100%(92)

4.9
7.7
22.1
56.6
8.9

8.1
4.6
12.5
67.3

7.4

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
libro de Camp, 2001.

CUADRO 7
EMPLEO Y ABSTENCIÓN

Número
de
casos

Ningún
partido/
No vota

100% (1,199)
Director/funcionario de gobierno/ejecutivo privado
1.1

100% (92)

Total

Profesional independiente/ empresario privado
Empleado nivel medio en empresa/gobierno
Técnico/trabajador manual
Agricultor
Estudiante
Ama de casa
Desempleado/ buscando empleo
Jubilado
Otros
No sabe/sin respuesta

1.9

17.0
16.6
7.3
6.3
10.7
32.9
2.6
2.5

4.8
18.4
7.0

9.1
8.1
42.8
5.9

1.3

2.9
0.1

0.7

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
libro de Camp, 2001.

CUADRO 8
RELIGIÓN Y ABSTENCIÓN
Número de casos

Total
Católico
Evangélico
Otra
Ninguna
No sabe/sin respuesta

100%(1,199)
84.9
4.9

3.8
5.5
1.0

Ningún partido/No vota

100%(92)
82.2
7.7
4.8
5.3

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
hbro de Camp, 2001.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

corrientes, ni muy blancos ni muy/
morenos (véase Cuadro 10). De lo
590 mestizos en la muestra, 9.6% es
abstencionista. Por otra parte, la encuesta muestra que 16.7% de la población indígena no votaría por ningún partido o habitualmente no votai
Claramente, esa población está\
subrepresentada en la encuesta
(Camp, 2001: 21).
Así, utilizando las variables estándares puede vislumbrarse algo de
perfil del abstencionista mexicano. La
abstención aumenta con la edad; es
importante entre los que tienen ape-_ _ _ _ __
nas un año de escolaridad pero, sor
prendentemente, no se ve una rela- - - - - - -•·
ción clara con el avance de la escola-•.--------■
ridad sino una cierta polarización co
núcleos duros de abstencionistas en
tre los que tienen 6 años de escolari
zación y entre los bien educados; es
más acentuada tanto entre los grupos
de alto como los de bajo ingreso; es
mayor entre desempleados, altos funcionarios y ejecutivos, agricultores
amas de casa, en este orden; es más
alta en ciudades medias y, finalmente, es más alta entre evangélicos e indígenas. Esto, por lo menos, es lo que
sugieren los datos de la encuesta utilizados aqui, que pueden ser validados o desmentidos por otras encuestas, así como por resultados electorales que muestran que el abstencionismo es mucho más alto de lo que la
encuesta sugiere. Además, se necesitaría un análisis más sofisticado de las
relaciones y co-variancias entre las variables así como investigaciones pormenorizadas y comparativas para en-

35

�Crítica del abstmcionisrrw

CUADRO 11
populistas y corporativistas estaban
fincados en el intercambio de favores
Ningún partido/No vota
tangibles por el voto. El neoliberalisNúmero de casos
mo, como hemos visto hipotéticamen100% (1,199) 100% (92)
Total
te, socava esta forma de hacer política
18.6
22.5
Metrópolis (&gt; 1 millón)
a través del adelgazamiento del Esta36.5
29.3
Ciudad grande (100,000 - 1 millón)
do, la privatización, la flexibilización
10.7
15.8
Ciudad media (50,000 - 100,000)
de las políticas laborales, etc., 14 mien22.4
17.8
Ciudad pequeña (15,000 - 50,000)
tras las transiciones se estancan en la
11.8
14.6
Zona rural (&lt; 15,000)
mercadotecnia neopopulista y la democracia delegativa.
Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
El perfil del abstencionista nos
ibro de Camp, 2001.
sugiere dónde ubicar los brotes del abstencionismo. ¿Podemos decir algo más
ETNICIDAD Y ABSTENCIÓN
acerca de sus motivos? Nuestra discuNingún partido/No vota
Número de casos
sión anterior apuntaló la des-afiliación
y señaló que un indicio de tal fenóme100% (92)
100% (1,199)
no sería la identificación partidaria. Si
7.2
16.7
comparamos el país con Costa Rica y
61.4
49.2
Chile, encontramos que tal identifica28.7
31.5
ción es menos fuerte que en Costa Rica
2.6
1.2
y algo más fuerte que en Chile. Diga1.3
mos que son, a lo mejor, identificacio0.1
nes tibias (v. Cuadro 11).
De los 92 abstencionistas mexiuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
libro de Camp, 2001.
canos en la muestra, la gran mayoría
(86.8%), por supuesto, no tenía ninguna simpatía por ningún partido, 4 .1 % algo para el
tender la variación en las tasas de abstención intra e
PRI, 3.3% algo para el PRD, 1.9% mucho para el
interregionales.
PAN y 1.3% algo para el PAN. 29.9% tiene poca
confianza en los partidos políticos y 48.3% ninguna,
DES-ALINEACIONES Y MOTIVOS
mientras para el total de la muestra esas cifras son
DEL ABSTENCIONISTA
39.5% y 23.8%, respectivamente. Tampoco tienen
confianza en los sindicatos; pues 35.7% afirma que
Ahora bien, ¿podemos decir algo más sobre el absno tiene confianza en ellos, 9.4% encima del prometencionismo y las formas de des-alineación y el enojo o "encabronamiento" con la política y los políticos? ¿Hay elementos que sugieren que la cuestión
14 Esto no quiere decir que el clientelismo desaparece; se señala el
del abstencionismo no puede resolverse mediante la
surgimiento de nuevas formas de clientelismo, más individualizadas
ingeniería institucional a fin de mejorar la ecuación
mediante el trato personal con un funcionario, o a través de políticas
sociales focalizadas.
costo-beneficio? Al final de cuentas, los regímenes
TAMAÑO DE CIUDAD Y ABSTENCIÓN

36

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

puesta en la que tanto el nombre de
órgano como el concepto son definiCosta Rica
México
Chile
dos correctamente; una respuesta re1,000
1,199
1,194
gu/,ar se equivoca en el nombre pero
Total
(100%)
(100%)
(100%)
define correctamente el concepto; y
Mucho, ler partido en Congreso
29.2
13.0
9.8
una
respuesta ma/,a no sabe definir e
Algo, ler partido en Congreso
10.9
23.7
13.1
nombre ni el concepto (por ejemplo
Mucho, segundo partido en Congreso
25.8
7.2
3.2
poder
de Dios, poder del dinero, poAlgo, segundo partido en Congreso
7.6
10.7
4.4
der mágico, etcétera). Señalamos la
Mucho, tercer partido en Congreso
0.9
12.7
4.6
polarización
entre los abstencionistas
Algo, tercer partido en Congreso
0.2
13.0
4.0
en
un
sector
que da respuestas mejo
Mucho, otros partidos
1.6
9.7
res que la media de la encuesta y
Algo, otros partidos
0.4
1.6
8.8
sector
que "no sabe" (v. Cuadro 12),
Nada
25.0
13.8
40.3
lo
que
parece confirmar la polarizaNo sabe/sin respuesta
2.7
2.2
ción ya señalada anteriormente. Otr
Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
indicación de esa diferenciación es qu
libro de Camp, 2001.
hay un grupo que estima que la polirica es muy importante (37.1% con
tra 36.3% del total de la muestra) mientras otro gru
dio de la muestra. En este sentido, parece que de
po estima que la política es poco o nada important
hecho podemos hablar de des-alineados.
(34.9% contra 23.7% del total de la muestra).
La falta de confianza en políticos, institucioOtro rasgo de los abstencionistas es su percep- . - - - - - - nes y personas y la percepción de corrupción pareción de la corrupción: 63.3% de ellos creen que cas·
cen ser atributos importantes de la abstención. Mientodos en el gobierno son corruptos, contra 42% de la
tras que 27.7% de los mexicanos en la muestra demuestra. Igualmente creen que la corrupción es el ma
cían estar "muy insatisfechos" con la democracia en
yor obstáculo para la democracia en el país (50.9% con
el país, de los abstencionistas 52.3% estaba muy intra 41 .9% de la muestra total) y que las elecciones
satisfecho. Entre los abstencionistas, 44.6% no tenía
menudo son fraudulentas (78.5% contra 60.8%). Asininguna confianza en el gobierno, contra 25. 7% del
mismo, la confianza en instituciones es generalmentotal de los encuestados y 37.1 % se sentía muy mal
te baja aunque parecen confiar más que la media en
representado por los miembros del Congreso, conla escuela y la familia; tanto la confianza como la faltra 25. 7% del total.
ta de confianza en la Iglesia es mayor que el promeLo interesante es que eso no refleja ignorancia.
dio
de la muestra (véase Cuadro 13).16 De los absEl grupo de abstencionistas parece estar polarizado
tencionistas, 63.6% desconfia de la gente contra
en dos sectores, los "tontos" y los "listos". Una de
53. 7% de la muestra.
las preguntas en la encuesta se refirió a la división
Entre los que se abstienen, 40.1 % dice que haentre los tres poderes y midió la capacidad de nomría algo para que los políticos rindan cuentas (accounbrarlos correctamente: una respuesta buena es la resSIMPATÍA PARA PARTIDOS POLÍTICOS15

------...
r------•

15

Señalamos otra vez que en la época (1998), el PRI fue el primer
partido, seguido por PRD y PAN.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

16

La inclusión de respuestas intermedias (un poco de confianza; poca
confianza) no cambia lo esencial del cuadro.

37

�Critica del abstencionismo

Critica del abstencionismo

CUADRO 14

CUADRO 12

PARTICIPACIÓN POlÍTICA NO ELECTORAL

CONOCIMIENTO DE LOS TRES ÓRGANOS DEL ESTADO
ABSTENCIONISTAS
n=92 (100%)

TOTAL MUESTRA
n=l,199 (100%)

Correcto

TOTAL MUESTRA
(1,199)

Ejecutivo

Legislativo

Judicial

Ejecutivo

Legislativo

Judicial

30.9

33.1

32.2

36.3

41.7

33.4

16.5

15.4

16.8

17.2

18.0

33.1

33.2

34.5

19.2

14.9

6.3

9.8

7.6

10.2

10.3

41.2

41.9

46.5

CONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES

Iglesia

ABSTENCIONISTAS (92)

Mucha

Nada

Mucha

Nada

46.9

6.9

47.3

8.9

4.2

26.8

27.7

7.8

44.1
34.2

7.8
44.6

5.2

25.7

0.7

2.8

20.2

1.5

27.8
32.3

Tribunales

3.6

22.6

2.8

Sindicatos

3.0

26.3

3.9

35.7

Congreso

3.2

23.1

2.6

25.0

Televisión

5.2

20.5

3.3

29.2

Partidos

5.4

23.8

2.8

48.3

7.7

13.3

4.6

14.1

Pequeña empresa
Fuerzas armadas

12.6

16.0

9.2

26.5

Familia

75.8

0.9

76.1

0.7

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al libro de Camp, 2001.

tability) contra 34.6% de la muestra. Sin embargo,

podemos sospechar que a menudo eso se queda en
la intención o, más bien, que hay una división entre
ellos: los que están dispuestos a participar en otras
formas de hacer política o lo han hecho (manifestaciones, huelgas ilegales, boicoteo) y los que no. Cabe
38

señalar que parece tratarse de opiniones relativamente
fumes, pues el porcentaje que no sabe siempre es
menor que en la muestra total (v. Cuadro 14).
Tal vez la división entre abstencionistas de alguna forma refleja sus opiniones sobre lo que es el
derecho político más importante; más que la media,
TRAYECTORIAS

Haría

Firmar carta protesta

13.l

55.2

Manifestación

10.6

43.1

Huelga ilegal

2.4

29.6

Ocupar edificio/

1.5

18.7

Nunca

No sabe

Hecho

Haría

26.4

5.3

11.l

62.4

23.0

3.5

39.9

6.5

11.l

41.7

45.2

2.0

59.1

9.0

4.5

28.3

58.6

8 .7

69.2

10.6

1.3

20.3

73.0

5.4

Nunca

No sabe

fábrica
Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al libro de Camp, 2001.

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al libro de Camp, 2001.

MUESTRA (1,199)

Hecho

ABSTENCIONISTAS
(92)

AÑO V, NO. 11 I ENERO-ABRIL 2003

hacen hincapié en dos tipos de derechos: por un lado
quierdistas dispuestos a participar en otras formas
encontramos un grupo que valora el respeto y la lede hacer política, mientras el grueso del grupo es ·
galidad más que el promedio de la muestra, pero por
compuesto por centristas y no-ubicados.
otro, también hay un grupo que valora la libertad más
Finalmente, en este contexto es interesante
que el promedio de la muestra. Cabe señalar tamechar una mirada a la opinión de los abstencionista
bién que 38.9% se auto-ubican en el centro del essobre el papel del Estado. Definitivamente están
pectro político contra 27.5% del total de la muestra.
favor de un papel importante del Estado en la eco
Al mismo tiempo, el porcentaje que no sabe ubicarse
nomía, la educación y los medios de comunicació
en el espectro político es 27.8% mientras el prome(v. Cuadro 16). Esta visión del Estado está confir-....,,.__,......,,.,,...,,..,.
dio de la muestra es de 13.4%. Es decir que la mayomada por su opinión acerca del papel del individuo
ría son centristas o no saben ubicarse. Ahora bien, si
y del Estado: 34.4% estima que el Estado debe ocu
miramos solamente los grupos que saben ubicarse
parse del bienestar del individuo (contra 29.9% de
podemos observar que la proporción de derechistas
total de la muestra) mientras 44.7% piensa que e
es solamente 25% entre los abstencionistas mientras
individuo es responsable de su propio bienestar (con
que es 42% entre el total de los que saben ubicarse.
tra 45.3% del total de la muestra). Posiblemente, eso
Parece entonces que el grupo de abstencionistas está compuesto por centristas, los que no saben ubicarse e iz- rC_U_A_D_R_O_1_5
___________________IDEOLOGÍA POLÍTICA DE ABSTENCIONISTAS Y TOTAL DE PERSONAS
quierdistas, mientras la proporción de
EN LA MUESTRA QUE SABEN UBICARSE EN EL ESPECTRO POLÍTICO
derechistas es menor que en el total de
los que saben ubicarse (véase Cuadro
Saben ubicarse
Abstencionistas que se ubican
(n=l,038/ 100%)
(n=70/100%)
15). Por cierto, es dificil interpretar este
conjunto de datos y se necesitarían esCentro-izquierda
25%
23%
tudios mucho más sofisticados. Sin
Centro
32%
51%
embargo, una interpretación tentativa,
Centro-derecha
42%
25%
que toma en cuenta las observaciones
Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
anteriores, podría ser que entre los abs- libro
de Camp, 2001.
tencionistas hay un segmento de iz-

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

39

�Crítica del abstencionismo

OPINIÓN SOBRE EL PAPEL DEL ESTADO
ABSTENCIONISTAS
(92)

TOTAL MUESTRA
(1,199)
Estado

Privado

Mixto

No sabe

Estado

Privado

48.7

19.8

5.2

32.4

Escuelas

26.4
49.2

45.8
18.0

Agua
Televisión

55.0
25.7

Aerolíneas

20.4
21.7

27.9
20.7

2.5
2.6

65.2
63.4

43.4

26.6

4.3

35.1

20.1
37.7

Mixto

No sabe

9.2

12.6

16.0
14.4

0.7

19.9

2.0
7.4

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al libro de Camp, 2001.

indica lo que hemos denominado des-alineación y el
esencanto con la política; creen que el Estado debería
uparse de su bienestar, pero el Estado no cumple.

A MODO DE CONCLUSIÓN
1 abstencionista no existe. Hay gran diversidad y
emos intentado trazar algunos rasgos de grupos que
tal vez son identificables dentro del universo de abstencionistas; primero, desde la perspectiva de algunas variables estándares y, después, buscando algunos motivos que permitan diferenciar dentro del grupo. Hemos
visto que, generalmente, la identificación con partidos políticos en México es bastante tibia y que los
bstenciorústas se caracterizan por un rechazo muy fuere a los partidos, así como una falta de confianza en las
--.......:.............................
instituciones y en la gente en general.
Hemos visto también que hay varios grupos.
Posiblemente el mayor está compuesto por las personas que no se interesan mucho en política y la perciben como amenaza que no arroja beneficios tangibles. En este sentido, son des-alineados y desencantados y, de pronto, se sienten mal representados por
los políticos y abandonados o incluso intimidados por
el Estado. Tal vez son ellos los que conciben la democracia en términos de respeto e imperio de la ley
y, al mismo tiempo, creen que el Estado debería ocuparse de su bienestar. Podemos sospechar que pertenecen a los sectores más vulnerables, de bajo ingreso y poca educación y que en este grupo las mu40

jeres son la gran mayoría. Podríamos llamarlos tal
vez abstencionistas pasivos. Probablemente los evangélicos deben ser considerados como grupo adyacente.
Los abstencionistas a,ctivos, en contraste (37.1 %),
consideran que la política es muy importante, tienen
un conocimiento de las instituciones mejor que el
promedio y están bien informados. Entre los abstencionistas, 27.2% menciona la prensa como fuente de
información (contra 13.7% del total de la muestra) y
57.4% afirma tener acceso a las noticias diariamente
(contra 53.9%), a pesar de no confiar mucho en esas
fuentes de información. Sin embargo, entre los activos existe la distinción. Hemos visto que entre los
bien educados y bien asalariados existe un grupo de
abstencionistas importante. Aparentemente no se
molestan por ir a votar porque tienen intereses "superiores" o porque están ideológicamente motivados
y se involucran en formas de participación política
no-electoral. Constituyen entre 12.4% y 18.5% (por
ingreso o educación) de los abstencionistas. Por otra
parte, y tal vez parcialmente superpuestos con parte
del grupo anterior, parece haber un sector del sector
popular ideológicamente motivado, involucrado en
formas alternativas de hacer política mediante manifestaciones, huelgas ilegales, ocupación de edificios
o fábricas e incluso boicoteos. 17
17 Eso sugiere una diferenciación entre los repertorios de acción tradici=les e inrwvadores (.Álvarez, Dagnino y Escobar, 1998; Melucci,
1996, 1999; McAdam, McCarthy y Zald, 1996).

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

IENERO-ABRIL 2003

Tal vez tenemos que hablar de des-alineados
pasivos y activos; unos se retiran de la escena y se
repliegan en el ámbito de la familia y la Iglesia, sea
católica o evangélica, mientras otros desarrollan estrategias afirmativas que ponen en tela de juicio las
políticas vigentes de forma más agresiva para reclamar sus derechos y criticar las políticas del Estado.
Eso apunta a las "redes asociativas" de las que hablan Chalmers, Martin y Piester (1997) argumentando que tales redes podrían ser una nueva modalidad de representación, más adaptada a las nuevas
formas descentralizadas de gestión estatal o, para
decirlo de otra manera, el Estado red. Sin embargo,
comparto el punto de vista de Hagopian ( 1998) sobre las limitaciones de este tipo de representación,
según el cual tales movimientos o redes pueden complementar las redes partidarias pero no sustituirlas.
Hagopian ( 1998) plantea la cuestión de si, ahora que podemos observar procesos vigorosos de desalineación, puede esperarse una re-alineación en el
futuro próximo. Su respuesta es no. Asistimos a una
transformación profunda de la sociedad y las modalidades de funcionamiento del sistema político. Tal
como he argumentado, el nuevo discurso hegemóni- '·
co del neoliberalismo económico y los efectos de las
políticas de ajuste van de la mano con formas de interpelación neopopulista que pasa por encima de las
clases sociales. Identidades sociales inestables han
creado identidades políticas fluidas donde la idea del
partido político como representante o mediador de
intereses sociales pierde credibilidad, lo que induce
la des-alineación y finalmente el desencanto.
Como bien lo apunta Taylor (en prensa), esto
suscita un proceso de alienación mutua entre los políticos y la gente. Los políticos no les hacen caso y la
gente se desencanta cada vez más con los políticos,
lo que lleva a la abstención o al "voto bronco". Asimismo, las formas de vinculación entre población y
partidos se han debilitado progresivamente sin que
esto lleve a una renovación de la vida interna de los
partidos, sino más bien a su empobrecimiento y un

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. U

I

ENEROABR1L 2003

A menudo) los habitantes de
los países latinoamericanos
afinnan que la denwcracia es
su forma preferida de gobierno
pero) al misnw tiempo) expresan
su descontento con el gobierno
actual; los mexicanos tienen
una visión muy particular
acerca de lo que significa
denwcracia) lo que conciben
y lo que esperan.
declive de la militancia de base, lo que, a su vez
refuerza la tendencia hacia el centralismo dentro de
los partidos. La comunicación con la población s,,...,.....,.....,.
reduce a la mercadotecnia y formas de neoclientelis
mo mucho más dispersa que la caducada intermediación corporativista. En su análisis del sistema d
partidos brasileños, Mainwaring ( 1995) distingue tre
tipos de partidos: los partidos programáticos y disciplinados, los moderadamente programáticos y moderadamente disciplinados y los partidos catch-all de
organización floja y poca definición programática.
Destaca cómo el surgimiento del Partido de Trabalhaaores (PT) fue la "historia de éxito" en materia de
construcción partidaria en este país porque el partido ganó credibilidad mientras los otros partidos la
perdieron. Eso gracias a mecanismos de participación Y democracia interna y una mayor cohesión
organizativa. No es para hacer romántico este partido, que tiene sus problemas también, sino para apuntar que existen alternativas relativamente exitosas al
invertebradismo partidario reinante. Es uno de los

41

�udadanía y procesos electoral
Crítica del abstencwnismo

ocos casos en los cuales se ha logrado una re-alieación partidaria.
Esa discusión nos invita a volcar la atención
acia la organización interna del sistema de partidos
la capacidad de los partidos para la democratización interna y la creación de nuevos vínculos con la
población a fin de promover una re-alineación y así
"'"'~cN-&lt;enar el desencanto y la tendencia hacia el abstenionismo. Me parece que, en este momento, el sistema partidario mexicano no muestra muchos indicios
de salud y esto merece mayor atención. El abstencionismo tiene raíces más profundas que la cuestión
el cálculo del voto y los remedios deben ir más allá
e la mera ingeniería electoral o la reducción del costo para emitir un voto.
Finahnente, uno de los datos de la encuesta
citada aquí es que los abstencionistas son gente relativamente infeliz. Mientras 1.7% del total de la muesa declara estar "muy infeliz", entre los abstencio·stas el porcentaje es casi el doble: 3.3%. Quedamos
con la cuestión de la cau salidad: ¿será que el abstencionista se abstiene porque es infeliz, o que es infeliz
porque se abstiene?-&amp;,,

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I"""'---.,.,.......

43

�ia~procesos,_ejleJl:tolmlle.5- - - - - - - - - - - - - - - ~
El voto de la diáspora

El voto de la diáspora
Participación electoral de los mexicanos
en el extranjero y transición democrática
VíCTOR ZúÑIGA

...se debe

tener en cuenta hasta qué punw no hay cosa
más dificil de tratar, ni más dudosa de conseguir,

ni más peligrosa de conducir, que /uu;erse promoun- de la implanl:aeión
de nuevas instituciones. La causa de tamaña dificultad
reside en que el promoun- tiene por enemigos a wdos aqueUos
que sa.caban provecho del viejo orden y encuentra unos
defensores tímidos en wdos los que se verían beneficia.dos por el nuevo.
Maquiavelo

ste ensayo tiene un doble propósito, el primero es ofrecer una síntesis de algunos de
los elementos más importantes contenidos en
el Informe final de la Comisión de Especialistas

para el estudio de las modalidades del voto de /,os mexicanos residentes en el extranjero (IFE, 1998); cuyo conte.do ha sido muy poco divulgado en el medio acadé.co mexicano. El segundo es identificar algunos de
__, os significados que puede tener la participación electoral de los mexicanos que residen fuera de nuestro
país para la transición a la democracia en México. El
ensayo parte de una metáfora según la cual la sociedad mexicana y sus dirigentes están actualmente construyendo la democracia guiados por una arquitectura política que se sirve de una vieja casona cuyos cimientos y estilos datan del porfiriato, misma que se
reforzó y amplió a lo largo de los regímenes emanados de la revolución mexicana. El proceso de remodelación, por tanto, está obligado a combinar el presente con el pasado políticos. Durante el proceso,
muchos mexicanos desearían subordinar los viejos
estilos de hacer política a las nuevas aspiraciones ciudadanas; otros, sin embargo, preferirían resguardar

____

._

44

los modelos antiguos haciéndoles solamente algunos
cambios y pequeñas adecuaciones.
La metáfora supone, por tanto, que la construcción de la democracia en México implica necesariamente ese tipo de arquitectura mediante la cual un
edificio antiguo es remodelado, edificando un sistema democrático sobre estructuras (tradiciones, creencias, arreglos y formas de relación) autoritarias; y supone también que en este proceso de remodelación/
preservación no hay acuerdos de fondo entre las principales fuerzas políticas del país.
Uno de los elementos constitutivos del diseño
del edificio político democrático que más dificultades presenta para la imaginación nacional es la participación electoral de los mexicanos que viven en el
extranjero. De hecho, el ejercicio de los derechos políticos es sólo el primer paso para la inclusión política
plena de la diáspora mexicana en el devenir nacional,
regional y local. Incluirla políticamente no sólo supone la remodelación de las estructuras autoritarias, sino
también trastoca los cimientos de la idea de nacionalidad y de las representaciones de la geografia nacional.
TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

SÍNTESIS DEL INFORME DE LA COMISIÓN
DE ESPECIALISTAS
(IFE, 1998)
Bases legales del voto de /,os mexicanos
que viven en el extranjero
El voto externo es una práctica electoral bien conocida y ampliamente aceptada en numerosos países del
mundo. Estados Unidos, por ejemplo, puso en marcha el voto de ciudadanos norteamericanos no residentes en el país desde 1986, tanto para elecciones
locales, como estatales y federales. Con este país, hay
más de veinte que han impulsado reformas electorales en esta dirección, entre los cuales se cuentan Colombia ( 1961), Portugal (1976), Argentina ( 1991),
Perú (1993), Bolivia (1991) y Canadá (1993, con
antecedentes desde 1917) (González, Pellicer y
Székely, 1998a: 7-10). Puede inclusive afirmarse que
la participación de los ciudadanos que residen en el
extranjero es una de las tendencias más consistentes
de las sociedades democráticas en el mundo. Como
consecuencia de ello, el concepto mismo de nación
está cambiando, adaptándose a nuevas circunstancias
Ynuevos entornos. Dificilmente, hoy y en el futuro, la
idea de nación coincidirá con la todavía vigente noción escolar según la cual una nación es, en primer
lugar, un grupo de personas que comparten un mismo territorio sujeto a un mismo gobierno soberano.
Ciertamente, las naciones y el nacionalismo siguen siendo dos fenómenos que todavía están fuertemente territorializados. Lejos estamos de que el sentimiento y las creencias de nuestros contemporáneos
alberguen la idea de que las naciones han dejado de
ser territorios. Es por ello que muchas personas consideran que el domicilio es condición necesaria para
otorgar el derecho al voto a un ciudadano. Sin embargo, diversos fenómenos contemporáneos -entre los
cuales se encuentra principalmente la migración internacional- están modificando estas resistentes creencias del siglo XIX, según las cuales los modos de vida

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENER&lt;H\BRIL 2003

Difícilmente) hoy y en el
futuro) la idea de nación
coincidirá con la todavía
vigente noción escolar según
la cual una nación es) en
primer lugat; un grupo de
personas que comparten un
mismo territorio sujeto a un
mismo gobierno soberano.
homogéneos de carácter nacional se encuentran en
-,..-- - - - - - -............1
espacios contiguos resguardados por fronteras esta
tales que se abren y se cierran a la voluntad de lo
poderes centrales; que se abren para comerciar y s
cierran para salvaguardar la integridad social de un
territorio (Foucher, 1986; Zúñiga 1998).
Estos debates y estas tendencias han llegado tar
de a la escena mexicana. El artículo 36 de la Constitución General de la República fue apenas reforma
do en 1997. Antes de esta reforma, los ciudadano
mexicanos estaban obligados a votar en el lugar de su
residencia. El espíritu de la reforma del artículo 36
fue precisamente romper con esta limitación a la democracia y permitir que los mexicanos que no viven
en el país pudiesen participar en las elecciones federales. En la exposición de motivos de la iniciativa de
reforma constitucional se establece: "Se propone suprimir de la fracción ID del artículo 36 la obligación
de que el voto del ciudadano mexicano sea emitido
en el distrito electoral que le corresponda, a efecto de
posibilitar a nuestros compatriotas que se encuentran
fuera del territorio nacional, el ejercicio del voto...".
Está claro que, al borrar la "condición de residencia"
que emana de la territorialización del voto, los legis-

45

�ladores estaban abriendo las puertas para que la diáspora mexicana 1 dejase de estar excluida de la vida
olítica nacional.
Igualmente tardías fueron las modificaciones de
los artículos 30, 32 y 37 que dieron paso a la aplicación del principio de "no pérdida de la nacionalidad
mexicana", reformas que entraron en vigor en marzo
de 1998. Con ello, México se une a la tendencia jurídica mundial del reconocimiento de la múltiple nacionalidad. De hecho, por lo menos 55 países modificaron sus leyes para abrirle las puertas a esta realidad. El principio, para los efectos de la discusión sobre el ejercicio del voto en México, se concreta en dos
hechos: primeramente en la recuperación de la nacionalidad de aquellos mexicanos que habían adquirido otra y se habían visto obligados a perder su nacionalidad original y, segundo, en el resguardo de la
nacionalidad de aquellos que en los sucesivo decidiesen adquirir otra nacionalidad. En el espíritu de estas
reformas, los legisladores buscaron facilitar la integración de los mexicanos que habían decidido residir

_____

-,.,,..._

1 El concepto de "diáspora" usado para designar a las muy diversas
comunidades mexicanas en Estados Unidos ha sido ampliamente
analizado por Carlos González Gutiérrez (1999). El autor reconoce
que los mexicanos que residen en Estados Unidos no constimyen, en
sentido estricto, una comunidad en la diáspora, ni han desarrollado
una conciencia y un discurso de diáspora. Sin embargo, si se tornan en

46

permanentemente en Estados Unidos. Al establecer
el principio de la no pérdida de la nacionalidad mexicana, los obstáculos simbólicos, jurídicos y emocionales de quienes optaron o piensan optar por la nacionalidad estadunidense se vieron diluidos permitiendo así que numerosos ciudadanos mexicanos sigan gozando de su nacionalidad original. Ahora bien,
debe reconocerse que estos motivos del poder legislativo no dejan de tener sus propias consecuencias de
orden político: las reformas constitucionales establecen las condiciones para que en el futuro los doble
nacionales ejerzan sus derechos políticos tanto en Estados Unidos como en México. Con ello, la doble nacionalidad de fa,cto que numerosos habitantes de la
frontera México-Estados Unidos habían practicado
por décadas, se convierte en una doble nacionalidad
de juris que da pie a una reformulación de la idea de
nación y del ejercicio de la política en la sociedad
mexicana.

Los mexicanos que viven en el exterior
La expresión: "ciudadanos que viven en el e~anjero" en realidad, para México, es un eufemismo, porque de hecho casi la totalidad de los ciudadanos mexicanos que no están en México se concentra en un
solo país. Se estima que 99.8% de los mexicanos en el
exterior viven en Estados Unidos y el restante 0.2%
en pocos países como Canadá, Paraguay y España,
entre los principales (Corona y Tuirán, 1998a). Por
tanto, para efectos prácticos, "mexicanos en el extranjero" significa: "mexicanos en Estados Unidos".
¿Quiénes son estos ciudadanos mexicanos que
viven en Estados Unidos? Y más concretamente,
¿cuántos y quiénes eran estos mexicanos que hubiesen podido participar en las elecciones de julio de
consideración las condiciones de expulsión económica que son el origen
de una parte sustancial del flujo migratorio y la importancia numérica
que ha adquirido en la última década, no es del todo inadmisible hablar
de la "diáspora mexicana", aunque no en el mismo sentido que adquiere
la noción cuando hablarnos de la diáspora palestina o la armenia.

TRAYECTORIAS

j AÑO V, NO. 11 I ENERO-ABRIL 2003

2000? En el Informe final de la Comisión se estima que
alrededor de once millones de ciudadanos mexicanos
estaban en Estados Unidos en la fecha de las elecciones presidenciales de 2000. Por ciudadanos se entiende individuos de nacionalidad mexicana mayores de
17 años. Este conjunto está compuesto por muy diferentes grupos que conviene distinguir adecuadamente. En primer lugar, tenemos a los mexicanos, nacidos en México, que han emigrado a Estados Unidos
y residen en ese país. Se estima que ellos eran, en julio
de 2000, seis millones de personas. Entre las cuales se
cuentan cuatro millones que residen legalmente en
Estados Unidos y dos millones de indocumentados.2
En segundo lugar, están los mexicanos, nacidos en
México, que se han naturalizado estadunidenses y que,
por diferentes vías, han recuperado o no han perdido
la nacionalidad mexicana. Se estima que ellos son
aproximadamente un millón de personas. En tercer
lugar, están los hijos e hijas de padre y/o madre mexicanos, nacidos en Estados Unidos que conservan o
pueden conservar la nacionalidad mexicana. Se estima que en julio de 2000 eran tres millones de personas con estas características. Por último, están los
mexicanos que por razones de trabajo, turismo o visita familiar estarían en territorio de Estados Unidos
en la fecha de las elecciones. No son residentes en
otro país, pero se encontrarían fuera del territorio
nacional por las razones antes dichas. Este grupo, se
estima, llega a estar compuesto por un millón de individuos (Corona yTuirán, 1998b).
En suma, se calcula que la expresión "mexicanos en Estados Unidos" incluía a once millones de
personas en julio de 2000. Este número representaría
aproximadamente una sexta parte del padrón electo2
El carácter legal de la residencia de los emigrantes mexicanos carece
de importancia para los fines de una reforma electoral. La distinción
"documentados" e "indocumentados" concierne exclusivamente a las
autoridades norteamericanas y no a las de nuestro país. Sin embargo,
en el texto se ofrece la información debido a que frecuentemente el
público tiende a percibir a los emigrantes mexicanos como
preponderantemente indocumentados, cuando, en realidad, la migración internacional de México a &amp;tados Unidos es mayoritariamente
autorizada.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENEROABRIL 2003

ral si todos estuviesen empadronados. De hecho, e
Informe final de la Comisión toma en consideració
este importante aspecto de la participación electoral:
¿en qué medida los mexicanos que residen o están en
Estados Unidos poseen la credencial para votar y, por
ende, están empadronados?
Uno de los hallazgos más importantes que ofre
ce el Informe final es que alrededor de la tercera part
de los mexicanos en Estados Unidos poseen la credencial para votar y muchos otros manifestaron su
deseo de tenerla (Durand y Zúñiga, 1998a).3 Frecuen-

Al borrar la ((condición
de residencia)) que emana
de la temtorialización
del voto) ws legisladores
estaban abriendo las
puertas para que la
diáspora mexicana dejase
de estar excluida de la
vida política nacional.
temente los emigrantes utilizan la credencial como
documento de identificación en Estados Unidos. De
hecho, casi 22% de ellos tiene la credencial en Estados Unidos. Otro de los hallazgos es que casi todos,
tengan credencial o no, expresan un fuerte deseo de
' Se ofrece el resultado que arroja el "Sondeo para Conocer la posesión
de Credencial para Votar..." (Durand y Zúñiga, 1998a) realizado en
cinco ciudades de &amp;tados Unidos sobre una muestra intencional de
individuos mayores de 17 años. Paralelamente, Corona y Tuirán,
(1998c) coordinaron una encuesta dirigida a una muestra aleatoria de
pasajeros provenientes de Estados Unidos en cinco aeropuertos de
México el resultado de esta encuesta indica que el porcentaje de
poseedores de credencial para votar es posiblemente menor: 21.6%.

47

�•
El voto de la diáspora

articipar en las jornadas electorales; 83.7% de los
encuestados marúfestó su deseo de votar en la jorna_.da electoral de julio de 2000 y muy pocos se mostraron indiferentes ante la posibilidad de ejercer su derecho al voto en territorio estadunidense, solamente
9.1 % expresó que no votaría aún si tuviese la oportunidad de hacerlo en territorio estadunidense. Las razones que con mayor frecuencia esgrimieron los que
no deseaban participar en las elección son básicamente
dos: su desinterés por la política y su desconfianza en
las instituciones gubernamentales en México.

_____

,__

Organización de la jornada electoral
Los miembros de la Comisión coincidieron en un punto crucial: es técnicamente posible organizar las elecciones federales permitiendo la participación de los
48

mexicanos que residen en el extranjero. Para ello, se
describieron y precisaron seis modalidades básicas de
emisión del voto y 26 combinaciones que se derivan
de cada una de éstas. No es objetivo de este ensayo
describirlas en detalle, baste con señalar que se contemplaron diferentes modalidades de registro, variadas formas de voto -incluyendo el voto por correo o
por teléfono-, se imaginaron diferentes sistemas de
~ómputo -incluyendo la creación de centros de recepción y cómputo en territorio estadunidense- Y se
sugirieron diferentes mecanismos que podrían garantizar la confianza, la transparencia y la equidad en la
contienda política.4
La modalidad más sencilla o "básica" es aquella en la que se establece que solamente podrían participar en la contienda electoral los ciudadanos residentes en el extranjero que poseen la credencial para
votar expedida en México. Esta modalidad no contaría con un padrón de ciudadanos en el extranjero y
no incluye registro previo de votantes. "Esta modalidad, en principio, no supone un esfuerzo mayor del
que realizaría normalmente el IFE... Al no implicar
un proceso de credencialización en el extranjero, se
omite toda la complejidad logística. En ese sentido es
la modalidad de registro más simple y la menos costosa" (p. 43). Sin embargo, como se establece en el
Informe final, la modalidad excluye a todos los ciudadanos que no cuentan con una credencial y, porrazones de su residencia, no estuvieron en posibilidad de
contar con ella. Adicionalmente, al no contar con registro y con un padrón especial, esta modalidad solamente es compatible con la emisión del voto en casillas y, por ende, hace imposible la emisión del voto a
distancia. En suma, la modalidad "básica" viene a ser
una extensión de las casillas especiales que ya se instalan en territorio nacional. La Comisión estimó que
Dos aspectos muy sensibles de la organización electoral fuera de
nuestraS fronteras son esenciales para garantizar la cransparencia y la
equidad del proceso: el financiamiento de las campañas y el uso de los
medios. &amp;tos dos elementos reqweren de una discusión mucho más
detallada. El Informe se limita a señalar las dificultades que engendra
el voto externo para la reglamentación y control de estos procesos.

4

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

hubiesen podido participar, bajo esta modalidad, hasta
1.5 millones de ciudadanos en julio de 2000.
Por contraste, la modalidad más completa es la
que contempla procedimientos de registro y de empadronamiento tanto en zonas de origen de los emigrantes, como en puntos fronterizos y en territorio de
Estados Unidos. Representa el formato más incluyente
porque pone al alcance de muchos ciudadanos radicados en el extranjero el ejercicio del voto y, al tiempo, es compatible con el voto a distancia, vía telefónica o por correo. Sin embargo, como es de esperarse,
es un procedimiento mucho más costoso y representaría un esfuerzo logístico mucho mayor para los organismo electorales.
Entre estas dos modalidades extremas hay un
menú de propuestas que respeta, al mismo tiempo, el
código electoral de México y los sistemas legales de
Estados Unidos. En razón de ello y para todos los
casos, se concluyó que los principales problemas asociados a la organización del voto en el exterior no eran
propiamente de carácter técnico, sino de orden político, social e ideológico. A algunos de ellos me referiré en la sección que sigue.

Principales problemas que enfrentaría el Instituto Federal Electoral en la organización del voto en el exterwr
En el Informe final de la Comisiim se presenta un repertorio de problemas sociales, políticos e ideológicos que podrían obstaculizar, entorpecer o impedir la
organización del voto en el exterior, especialmente en
territorio de Estados Unidos, tomando en cuenta, en
particular, las relaciones tan complejas que México
tiene con esta nación. Aquí me referiré, muy brevemente, a algunos de los principales:

· Múltiple nacionalidail
La reforma constitucional y las leyes que emanan de
esta reforma conocidas como "leyes de la no pérdida
de la nacionalidad mexicana" dieron paso a la doble
o múltiple nacionalidad de ciudadanos mexicanos, re-

TRAYECTORIAS : AÑO V, NO. 11 1 ENEROABRIL 2003

El entorno internacional y
las condiciones sociales que
nwdifican las concepciones de
nacionalidad y ciudadanía
han cambiado tan
rápidamente en las últimas
décadas que las leyes de cada
nación no logran seguir el
ritnw de estas novedades
históricas.
sidentes o no en el extranjero. El Jnforme final de m,.....,,.,,,---....,....
Comisión se acompaña de diversos anexos consagra
dos al estudio de la experiencia internacional con re
)ación a este tema. En particular, se trató de identifi
car limitaciones legales o políticas que impedirían la
participación electoral de los doble nacionales. La in . . - - - - - -....•
dagación permitió concluir que no existen, ni en Méxi
co, ni en Estados Unidos -como tampoco en los países europeos y latinoamericanos- legislaciones qu
prevean este tipo de situaciones (Blanco, 1998). E
entorno internacional y las condiciones sociales que
modifican las concepciones de nacionalidad y ciudadanía han cambiado tan rápidamente en las últimas
décadas -matrimonios mixtos, migración internacional, creación de nuevos Estados y fronteras, aparición de proto-naciones, diásporas y acuerdos multinacionales- que las leyes de cada nación no logran
seguir el ritmo de estas novedades históricas. Ciertamente, alrededor de 50 países han modificado, aunque lentamente, sus marcos juridicos para adecuarlos a
las nuevas circunstancias (González, Pellicer y Székely,
1998b). El resultado és que, poco a poco, en diversos
países, la noción de ciudadanía se está alejando de la
idea de lealtad. Nadie está en condiciones de hacer

49

�cupación -y hasta de miedo- no sólo entre los emigrantes indocumentados, sino también para quienes
residen legalmente en Estados Unidos. Sin embargo,
se reconoció que los emigrantes conocen bien el tipo
de acciones que el SIN desarrolla dentro del territorio norteamericano, han aprendido a distinguir las
ocasiones riesgosas de las que no lo son. Saben que el
SIN evita operativos de gran escala en reuniones
masivas como los bailes o festividades, a fin de no
verse en la dificil situación de detener individuos que
residen legalmente en Estados Unidos. Por último, no
seria nada inimaginable que, por vías diplomáticas, el
IFE estableciera acuerdos con las autoridades del SIN
a fin de prever situaciones indeseables para ambos
gobiernos.

~redicciones en este sentido, pero el hecho es que el
~úmero de individuos doble o multinacionales se incrementó muy rápidamente hacia el final del siglo XX.
En suma: las leyes no contemplan restricciones para
el ejercicio del voto de los individuos que cuentan con
varias nacionalidades simplemente porque no existen todavía legislaciones en la materia.

· El papel del Servicio de Inmigración
Naturalización (SIN)
....._.____ _ _ _,r adie puede ignorar el papel que juega el SIN y no
puede abordarse con seriedad el tema del voto en el
exterior si no se toman en consideración sus actividades. Por un lado, esta agencia del gobierno federal norteamericano puede inhibir el voto de los mexicanos
que residen o están en Estados Unidos; por otro, siempre existe el riesgo de que la patrulla fronteriza o los
agentes de migración actúen el día de la votación, especialmente si la organización del sufragio supone la
reunión de numerosos ciudadanos mexicanos en torno a las urnas. Estas situaciones podrían acarrear serios conflictos y deplorables consecuencias.
Al respecto, el Informe final de la Comisión concluye que efectivamente el SIN es un factor de preo-

50

· La geografia de la migración en Esuulos Unidos
Uno de los problemas más complejos que enfrentará
la participación de los electores en Estados Unidos es
la distribución geográfica de la población. Determinar con precisión en dónde viven los ciudadanos
mexicanos dentro del territorio del vecino país no es
un ejercicio sencillo. Las fuentes de datos disponibles
no permiten distinguir con frecuencia entre quienes
son ciudadanos mexicanos, son ciudadanos estadunidenses de origen mexicano o son doble nacionales.
Por otro lado, siendo la migración precisamente movilidad geográfica que adquiere diferentes formas
(circularidad, retorno, migración interna, doble domicilio) hace que las fuentes censales, que son las más
precisas, pierdan vigencia en pocos años.
Combinando distintas fuentes de datos es posible superar algunas de las limitaciones antes señaladas y reconocer lo que Duraod (1998b, 2000) ha
apuntado: la población mexicana en Estados Unidos
presenta dos tipos de patrones de asentamiento. Por
un lado, el patrón de concentración que se observa
por el hecho de que aproximadamente 50% de los
emigrantes residen en ocho condados: Los Ángeles,
Orange y San Diego en California; Cook en Illinois;
Harris, El Paso y Dallas en Texas y Maricopa en

TRAYECTORIAS . AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Arizona. Si se adicionan otros 25 condados (para dar
un total de 33), puede afirmarse que en ellos se encuentran las tres cuartas partes del total de mexicanos que viven en Estados Unidos. Esta alta concentración representa una ventaja para la logística electoral, pero al tiempo constituye un reto para quienes
tuviesen la responsabilidad de coordinar las estrategias de emisión del sufragio en zonas metropolitanas
con tan alta presencia mexicana.
Al lado del patrón de concentración, se observa el de dispersión, rasgo antiguo pero que se ha venido incrementando notablemente en la última década y que ha llegado a ser una de las más notables novedades de la emigración mexicana a Estados Unidos. De hecho, hace dos décadas podía afirmarse que
los ciudadanos mexicanos radicaban en cinco estados: California, Texas, Arizona, Nuevo México e
Illinois. Hoy resulta más exacto sostener que la presencia mexicana se ha convertido en un fenómeno
nacional y dejó de ser un fenómeno regional. A fines
de los ochenta y sobre todo durante la década de los
noventa, la movilidad de los mexicanos dentro del territorio norteamericano y la aparición de nuevos destinos para la emigración internacional desde México
ha hecho que los observadores encuentren con sorpresa comunidades mexicanas en prácticamente todos las entidades federativas, incluyendo Hawai,
Alaska, Dakota del Norte, Carolina del Norte, Minnesota, New Hampshire, entre los más sorprendentes
(Durand, Massey y Charvet, 1998; Zúñiga y Hernández, 2000). Esta dispersión convierte el ejercicio electoral en un verdadero rompecabezas, a menos de que
las reformas al código electoral admitiesen las modalidades de voto por correo o por teléfono.

Siendo la migración
precisamente muvilidad
geográfica que adquiere
diferentes formas
(circularidad) retorno)
migración interna) doble
dmnicilio) hace que las fuente.
censales) que son las más
precisas) pierdan vigencia en
pocos años.
mentales. Sin embargo, la complicada relación qu
tienen México y Estados Unidos obliga a tomar e
consideración no solamente las legislaciones federa
les, estatales y locales de este último país, sino tam
bién la percepción que los ciudadanos puedan tener
ante el hecho de observar campañas electorales, de
bates televisivos, urnas y conteos organizados en te
rritorio norteamericano por instituciones políticas
mexicanas. Para minimizar las posibles percepcione
negativas, el Informe final de la Comisiim sugiere dife
rentes acciones institucionales y mediáticas que mantendrían informada a la población no mexicana. Asimismo, se recomienda aprovechar el potencial apoyo
que sin duda ofrecerían numerosas organizaciones
México-americanas y angloamericanas para el buen
desarrollo de los comicios.

EL PASADO Y EL PRESENTE
· La percepción de la población norteamericana
Las instituciones mexicanas no requieren de la aprobación de otros países para organizar sus elecciones
más allá de sus fronteras. Diversos países del mundo
las organizan dentro del territorio nacional sin requerir de autorizaciones especiales, ni apoyos guberna-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Pocos días después de la entrega del Informe final,
Sergio Aguayo Quezada ( 1998) daba testimonio de
la polémica que había desatado en distintos foros la
iniciativa de facilitar el ejercicio del voto de los ciudadanos mexicanos que residen en Estados Unidos. "Por

51

�tS

electomle

El voto de /,a, diáspora

un lado", advertía el autor, "están quienes defienden
l derecho de esos mexicanos a votar por ser una conecuencia lógica de la democratización que coincide,
_ _ _ _ _....,,,demás, con tendencias mundiales ... Entre los campeones de esta posición se encuentran el Partido de
la Revolución Democrática y organizaciones de mexicanos en Estados Unidos"; por otro lado, nota el autor, están "Quienes se oponen", éstos "invocan, sobre
todo, los riesgos para la soberanía nacional de que
puedan votar los que son ciudadanos de los dos países y el que, por su número, puedan decidir la próxima elección presidencial. También se han invocado
los costos (Francisco Labastida habló de mil millones de dólares) y las tensiones y enredos que habría
con Estados Unidos si nuestros partidos trasladan al
otro lado sus proselitismos. En este campo han destacado los constitucionalistas Jorge Carpizo y Diego

52

Valadés cuyos razonamientos no pueden ser ignorados".
A diferencia de Aguayo, quien pareciera describir el debate como si fuese un encuentro de argumentos y contra-argumentos, a imagen y semejanza
de los debates parlamentarios, considero que, retomando la metáfora con la que se introduce al ensayo,
la polémica expresa más bien la forma como los pasados y los presentes políticos de México se están
combinando de manera compleja a todo lo largo del
proceso de transición democrática.
Del pasado, los mexicanos heredamos creencias políticas con alto peso simbólico y formas de convivencia política que han alcanzado sorprendentes
grados de rigidez. Entre las primeras, destaco principalmente dos:
a) Como producto de la guerra con Texas
(1836) y, más acusadamente, de la guerra con Estados Unidos (1846-47), los mexicanos heredamos un
ingrediente sustancial de nuestra identidad colectiva
que es la suspicacia sistemática hacia los gobiernos y
lideres del país vecino; en otras palabras, a partir del
Tratado de Guadalupe-Hidalgo, como lo sustenta
ampliamente Josefina Zoraida Vázquez (1979), los
mexicanos añadimos a nuestra identidad colectiva un
ingrediente más: un cierto antiyanquismo del cual se
deriva la creencia de que ser mexicano y norteamericano, al mismo tiempo, es una aberración. En la medida en que son dos identidades antagónicas, en esa
medida son irreconciliables. De ahí que cualquier
mexicano que vive en territorio de Estados Unidos,
especialmente si ha adquirido la ciudadanía norteamericana, es sujeto de todas las sospechas de la imaginación nacional.
b) El hecho mismo de ser vecinos no solamente
de un Estado-nación con tradiciones políticas tan diferentes a las mexicanas, sino precisamente de un Estado-imperio (Foucher, 1986), alimenta entre los intelectuales, analistas y lideres mexicanos el sentimiento
de peligrosidad en la relación. Las intenciones de la
sociedad estadunidense y sus órganos institucionales

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

I

ENERO-ABRIL 2003

son descritos frecuentemente con metáforas y metonimias que subrayan el nivel del riesgo que corre permanentemente México: "penetrante influencia", "penetración cultural", "agresión", "fuerte embestida",
" presión tremenda", "intervensionismo", "punto más
vulnerable" ( en referencia a la frontera norte de México), "amenazas externas", "influencias desnacionalizadoras" (Zúñiga, 1997: 187-211).
Entre las formas de convivencia, basta, para los
propósitos del ensayo, resaltar una que hereda la sociedad mexicana desde el porfiriato; a partir de la cual,
los gobernantes asumen que la democracia es un horizonte futuro y no una realidad presente -siguiendo
la máxima de Benito Juárez- porque los ciudadanos
no están todavía preparados para el ejercicio libre, reflexivo e informado de sus derechos políticos.
Estas creencias y formas de convivir han sido
expresadas, como lo señala Aguayo, por influyentes
voces en México quienes han escrito artículos, libros
y ensayos para argumentar en contra del voto de los
mexicanos en el exterior. La imaginación política que
anima a estas tomas de posición juega y seguirá jugando un importante papel en los próximos años con
relación al tema que nos ocupa. Además, no son voces aisladas, sino que expresan el sentir y el pensar de
una parte, pequeña o grande -nadie lo sabe por el
momento-, de la población nacional.
No es propósito de este trabajo sintetizar en detalle los argumentos políticos, ideológicos y jurídicos
esgrimidos por los autores que han manifestado su
oposición al voto de los mexicanos en el extranjero
sino mostrar, con la ayuda de un ejemplo, la base política de la cual se derivan muchos de los temores y
sospechas que se describen en este tipo de argumentaciones. Un sustento o principio político que da claras pruebas de la convivencia del pasado con el presente e ilustra la dificil cohabitación de las dos
temporalidades. El ejemplo es el siguiente: Jorge Carpizo y Diego Valadés sugieren en su libro El voto de
los mexicanos en el extranjero ( 1998) que seria verdaderamente peligroso permitir la participación electo-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

ral de los mexicanos que viven en Estados Unido
porque podrían ser manipulados por las fuerzas poli
ricas y económicas de ese país y, dada la dimensión
del electorado en el exterior, su voto podría incidir
significativamente en el futuro económico o político
de México al servicio de dichos intereses. Para mostrar la naturaleza del riesgo, los autores describen un
situación hipotética en la cual poderosas compañía
norteamericanas podrían utilizar los medios de comunicación para inducir el voto de los mexicanos en

Los gobernantes asumen
que la democracia es un
horiZ,Onte futuro y no una
realidad presente -siguiendo _ ____
la máxima de Benito
Juárez- porque los
ciudadanos no están todavía.___
preparados para el ejercicio
libre) reflexivo e infonnado
de sus derechos políticos.

-,¡,

Estados Unidos a fin de apoyar la elección de un candidato que ofreciera la privatización de la compañía
Petróleos Mexicanos. La combinación de ambos factores -tamaño del electorado potencial y manipulación política intervensionista- sería altamente riesgosa
para la soberanía de nuestra nación, han sostenido
los autores.
Este tipo de posiciones expresan muy claramente la fuerza del nacionalismo decimonónico en México y la supervivencia de las bases autoritarias del sistema político mexicano. En primer lugar, el profundo
y romántico espíritu del nacionalismo mexicano hace

53

�sup~ner a los autores que los mexicanos que viven en

,,,,,.s..::.'~1el exterior, especialmente si residen en Estados Unidos, son potencialmente traidores a su patria. Idea que
e deriva de la creencia "a" y que incluye, además,
a topología según la cual la sociedad se hace más
propensa a la traición conforme se va alejando del
m~r.M~acentro y, en concordancia a esto, es más proclive a la
ealtad conforme se acerca al centro. Por lo que se
· 'a, si se es topológicamente coherente, que en los
habitantes de la ciudad de México estaría resguardada la soberanía nacional. La historia de las traiciones
en México no parece confirmar esta imaginación geoca.
En segundo lugar, la fuerza de las tradiciones
autoritarias hace suponer a los autores que los ciudadanos mexicanos no son lo suficientemente soberanos corno para tornar las decisiones correctas al moento de emitir el sufragio. El principio esencial del
istema autoritario, desde el porfiriato, es el siguiente:
el pueblo mexicano se comporta corno los niños. Así
como los niños a menudo no hacen uso correcto de
sus facultades, así el pueblo infantilizado suele tomar
decisiones equivocadas. En pocas palabras, el principio supone que un pueblo en estado permanente de
· anda debe ser definido corno un pueblo pre-poli.co. Éste es el principio que opera en una de las conclusiones que precisamente aparece en el informe:
Mexicanos residentes en Estados Unidos, entregado por
el Centro de Estudios Fronterizos del Norte de México, presumiblemente al presidente Miguel de la Madrid en 1982: "El bajo nivel de politización observado [entre los mexicanos residentes en Estados Unidos] hace concluir que no están listos para participar
activamente en una campaña electoral mexicana extendida hacia sus lugares de residencia en Estados
Unidos. Por tanto, los costos de dicha decisión por
parte del gobierno de México serian, en este momento, probablemente más altos que los beneficios"
(CEFNOMEX, 1982: 9).
La reforma al artículo 36 de la Constitución
General de la República apuntaba a facilitar un dere-

54

cho político de cualquier ciudadano mexicano independientemente de su lugar de residencia. El poder
legislativo estaba, con ello, abriendo una puerta legal
para desterritorializar el voto, como en el pasado, las
sociedades democráticas se abrieron paso para "desexualizar", "desescolarizar" y "desetnizar" el voto.
Nadie se pregunta hoy en México si las mujeres, los
indigenas o los analfabetas tienen o no facultades jurídicas para ejercer el derecho político primario de
todo ciudadano que es el de elegir a sus gobernantes
(ver Durand, 2001). Nadie tendría la osadía de evaluar si estos segmentos de la población presentan o
no "bajos niveles de politización" -cualquier cosa que
signifique esto- para luego emitir un juicio en torno a
la conveniencia "para el gobierno" de permitir su incorporación plena al ejercicio del sufragio. Sin embargo, muy posiblemente existe una porción importante de la ciudadanía que se hace la pregunta sobre
si conviene permitir el voto de los ciudadanos mexicanos que residen en el extranjero, así como hay legisladores y reputados autores que lo han expresado
en el pasado reciente y lo siguen expresando en la
actualidad. Su existencia es muestra de la forma como
el pasado y el presente se combinan de maneras tan
insólitas como desconocidas.

CONCLUSIÓN
La desterritorialización del ejercicio del voto es un
principio que entra en la escena y la imaginación políticas de la sociedad mexicana recientemente, cuando en 1997, el Poder Legislativo reformó el artículo
36 de la Constitución General con el propósito explicito, según se deriva de la misma exposición de motivos, de incluir en la vida política nacional a los mexicanos que no residen en el territorio nacional. Este
principio político es considerado en sí mismo, es decir: separado de la historia y del contexto políticos
dentro de los cuales habría de funcionar, un principio indiscutible, intachable, porque expresa la voluntad y la visión de las sociedades democráticas de re-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U

i ENERO-ABRIL 2003

conocer un derecho esencial a cualquier ciudadano
independientemente de su lugar de residencia.
Sin embargo, en el caso específico de la sociedad mexicana que ha emprendido el complejo camino de la transición hacia la democracia, la participación electoral de los casi nueve millones de conciudadanos que potencialmente podrían ejercer su derecho a votar residiendo en Estados Unidos de América -algunos de los cuales podrían, eventualmente,
contar con la ciudadanía estadunidense-adquiere significados contradictorios al grado de que la sola imagen de urnas instaladas en Los Ángeles, San Diego,
Houston o Chicago, pareciera poner en tela de juicio
los presupuestos básicos sobre los cuales se ha edificado la sociedad política en México. La simple idea
parece tocar con el dedo los tabúes, tótems, dioses y
demonios que han servido de cemento unificador a
los mexicanos desde que México fue inventado hace
ya casi dos centurias. El ensayo intentó mostrar que
estas contradicciones -y sus temores adyacentesmuestran la manera como, en el tránsito de un Estado autoritario a otro de factura democrática, los pasados de la sociedad política mexicana se están mezclando con sus presentes y sus visiones de futuro.
En el futuro, muchos mexicanos se ven a sí mismos actuando en una sociedad moderna, gobernada
por instituciones transparentes, abiertas a la participación ciudadana. Por el momento, ya están disfrutando el hecho de poseer un sistema electoral confiable
administrado por instituciones profesionalizadas y
ciudadanizadas; lo que anuncia, sin duda, una profunda reforma del juego político en México. Estos y
muchos otros procesos presentes van acompañados
de pesadas herencias del pasado -para usar la expresión de Luis González y González- , marcas que nos
han dejado los siglos XIX y XX. Entre ellas, el ensayo
destaca tres que siguen vivas y actuantes: el nacionalismo romántico, la visión geopolítica tradicional y las
tesis autoritarias sobre el pueblo y la idea de pueblo.
Son precisamente estas marcas del pasado político
mexicano las que hacen muy dificil imaginar, a una

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

parte de la sociedad mexicana, el voto de los conciu
dadanos que residen en el extranjero, mientras que
como se señala en párrafos anteriores, la transición
democrática exige la desterritorialización del ejercicio del voto. Lo que se destaca aquí es precisamente
cómo están fusionándose los pasados con los presentes en un tema que, en otras latitudes y contextos
pudiera ser solamente objeto de discusiones técnica
y presupuestales.
Los escollos técnicos parecen haber sido superados, el Informe de la Comisión de Especialistas (IFE,
1998) parece ser claro en este sentido. Son los obstá
culos a la imaginación política los que no están siendo superados. Las marcas del pasado son y han sido
los pentagramas semánticos sobre los cuales se h......,..,...-==="""'
escrito, en México, las ideas de soberanía, de mexica
nidad y de la geopolítica mexicana. La democratiza
ción del espacio político nacional no puede dejarla,.,__ _ _ _ _,.¡¡
intactas como tampoco puede avanzar como si no
existieran. La síntesis -de pasados y presentes- será
probablemente lo que las próximas generaciones lla
marán: el estilo mexicano de vida democrática.

BIBLIOGRAFÍA
Aguayo Quezada, Sergio (1998), "El voto externo en el 2000", enEl Narte, sección editorial, 14 de noviembre.
Corona, Rodolfo y Rodolfo Tuirán ( 1998a), " Características ge
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mexicanos a Estados Unidos", anexos de la Subcomisión
Sociodemográfica al Infonne final de la Cumisión de Especialiscas para el estudio de las l'll()dalidades del vow de ws mexicanos residentes en el extranjero, México: Instituto Federal
Electoral.
- - (1998b), "Tamaño y características de la población mexicana en edad ciudadana residente en el país y en el extranjero durante la jornada electoral del año 2000", Anexo I de
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lRAYECTORIAS

AÑO V, NO. U , ENERO-ABRIL 2003

Nacionalismo, historia
e himnos nacionales
]OSÉ ANTONIO CRESPO

os himnos nacionales constituyen uno de
los símbolos del Estado-nación moderno,
junto con las banderas y los escudos -y el
santoral de los héroes patrios-, para imprimir identidad y un cierto sentido de reconocimiento
y solidaridad entre los integrantes de un mismo país.
Como se sabe, no en todos los países prevalecen suficientes elementos de identificación entre sus miembros, o al menos no como para que el lazo que los
une surja de manera espontánea. Suele haber diferencias -a veces abismales- a partir de criterios como
la raza, la religión, las costumbres y hasta el lenguaje
(existen muchas naciones multilingües, México entre ellas). Si no se creara un simbolismo común que
cobijase a todos los miembros de ese país -el nacionalismo-- no habóa manera de lograr vínculos eficaces de identificación, convivencia y cooperación. De
ahí la importancia de crear símbolos nacionales que
sirvan como ligas emotivas y culturales entre los ciudadanos de un mismo país. El nacionalismo sirve a
las exigencias psíquicas y emocionales psicológicas
de una comunidad política, a sus temores, inquietudes, expectativas o anhelos y se expresa por medio
de sus símbolos, rituales y liturgia política.
La dificultad para crear un fuerte sentimiento
nacional ha variado de un país a otro, a partir de su
respectiva historia y circunstancias políticas; en algunos casos es algo que se ha dado de manera casi
natural (como en Japón), a partir de múltiples elementos de identidad cultural y lingüística. Eso se facilita en países que se vieron aislados durante siglos
enteros Q"apón es un archipiélago), de modo que la
constante interacción de los habitantes les han dado
una enorme homogeneidad cultural (idioma, religión,

L

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

costumbres, identidad histórica, intereses económicos frente a terceros). Pero en otras naciones, la enorme diversidad en varios aspectos, lengua, raza y religión --como lo es la India, tierra de confluencia histórica de varios pueblos- ha representado una mayor dificultad para generar una fuerte sensación de
pertenencia, de identidad común. La cohesión en
dichos casos está cifrada en algunos frágiles símbolos de identificación nacional. Pero sea la población
de los países más o menos homogénea (parecida cultural, racial, religiosa y lingüísticamente), es de alguna manera imprescindible, para dar cierto grado de
cohesión a esa unidad política que es el Estado-nación (predominante en los siglos XIX y XX, si bien
empiezan a perfilarse otras formas de organización
política más vastas y complejas, como la Unión Europea). No es casual que sean precisamente los pueblos que no terminan por identificarse con el resto
de la nación a la que formalmente pertenecen los que
organizan movimientos de independencia; los quebequenses de origen francés en Canadá; los vascos
en España; los kurdos en varios países del Asia Central; los chechenos en la Rusia poscomunista; los sikhs
de India; los musuhnanes de China y un largo etcétera.
El politólogo italiano, Lucio Levi (1983: 1028),
define el nacionalismo, en su significado más general, como "una ideología unificadora, deliberadamente elaborada para garantizar la cohesión del pueblo
dentro del Estado", y agrega:
FJ objetivo último de la operación política de fusionar el
Estado y la nación es precisamente el de desarrollar el
sentimiento nacional, c.ultivando la idea de que todos los

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�TEORÍA
Nacionalismo, historia, e himnos nacionaks

TEORÍA
Nacionalismo, historia, e himnos nacionaks

Como se sabe) no en todos
los países prevalecen
suficientes elementos de
identificación entre sus
miembros. Si no se creara un
simbolismo común -el
nacionalismo- que cobijase a
todos los miembros de un país)
no habría manera de lograr
vínculos eficaces de
identificación) convivencia
y cooperacwn.
• I

habitantes de W1 &amp;tado pertenecen a la misma nación, y
que la división política entre las naciones es justa, natural

e incluso sagrada.
Evidentemente el nacionalismo, en la medida
en que busca la cohesión y colaboración de los compatriotas, se presenta como un elemento que puede
traducirse en beneficio de todos ellos. La abstracción
nacionalista debe ser constantemente alimentada, reforzada o reinventada para ser eficaz en su propósito
unificador. Como dice Sara Makowski (2000: 468):
"En la gran mayoría de los casos, el nacionalismo
constiruye un importante recurso ideológico para la
integración y la unificación, para lo cual se vale de
discursos que exaltan la homogeneidad y la identidad étnico-cultural". Ése es el sentido positivo y pragmático del nacionalismo, que lo constituye como ideología de la modernidad política. El nacionalismo es

58

una pauta europea que, más tarde, es reproducida en
otros países no europeos como vía de afirmación frente a la amenaza de las potencias occidentales: "La
misma valoración se aplica a los países en vías de
desarrollo que después de la segunda guerra mundial se liberaron del dominio de las potencias coloniales" (Levi, 1983: 1027).
Pero también el nacionalismo suele ser utilizado políticamente por algunos grupos del país como
instrumento de manipulación en beneficio propio y
no siempre de toda la comunidad nacional. Baste recordar algunos usos extremos del nacionalismo como
el que hicieron los nazis en Alemania, los fascistas en
Italia o los militares en Japón, durante el periodo de
entreguerras. Pero aun en las democracias, los políticos y los partidos suelen hacer referencia a los símbolos nacionales para promover sus intereses particulares. De ahi que muchos estudiosos destaquen el
posible uso demagógico o partidista no sólo de la idea
del nacionalismo en sí, sino también de su múltiple y
variada simbología.
Así, el nacionalismo puede ser utilizado de manera interesada y demagógica por parte de algunos
grupos políticos (partidos, camarillas u otros actores
sociales). Diversos grupos o partidos políticos pretenden que sólo ellos encarnan el auténtico nacionalismo, por lo cual oponérseles significa desafiar a la
nación o, incluso, traicionar a la patria. Evidentemente, ésa es una de las raíces ideológicas de los diversos
totalitarismos y dictaduras modernas. El nacionalismo, en efecto, tiene distintas acepciones y, por tanto,
puede ser utilizado de muy diversas maneras. El especialista Boyd Shafer (1962) menciona algunos de
los significados más comunes del nacionalismo:
a)
b)
c)

Amor a un suelo, raza o historia cultural común.
Deseo de independencia política, seguridad y
prestigio de la nación a la que se pertenece.
Devoción mística hacia la comunidad nacional,
concebida ésta como algo diferente que la suma
de sus miembros.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

J ENERO-ABRIL 2003

d)

e)
f)

El dogma de que el individuo vive para la nación y que ésta es un fin en sí misma (en lugar
de un medio para mejorar la vida del individuo).
La indiferencia o agresividad hacia grupos de
nacionalidad distinta (xenofobia).
El deseo o sentimiento de superioridad respecto a otras naciones, razas o culturas.

Evidentemente, algunas de estas connotaciones tienen una faceta positiva y constructiva para
quien experimenta el nacionalismo, pero otras -más
frecuentes de lo que se quisiera- representan un peTRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENEROABRIL 2003

ligro para la paz y la estabilidad, no sólo entre las
naciones sino dentro de ellas mismas (pues el nacionalismo adquiere un tono completamente belicista).
El abate Barruel escribió en 1798, durante la revolución francesa (una de las principales .fuentes del nacionalismo moderno), la siguiente reflexión: "El nacionalismo tomó el lugar del amor general [...] A partir
de entonces está permitido despreciar a los extranjeros, engañarlos y ofenderlos. Esta virrud se llama
patriotismo" (citado por Levi, 1983: 1031). En realidad, esa "virtud" se transforma en xenofobia, un vicio cívico sumamente peligroso. Sin embargo, la
amenaza militar bajo la cual diversos países suelen
59

�TEORÍA

TEORÍA
Nacúmalismo, historia e himnos nacionaks

Nacúmalismo, hisuma e himnos nacúmaks

verse, al menos en algunos periodos de su historia,
justifica el carácter defensivo -que no ofensivo- del
nacionalismo, para proteger el interés nacional concebido como algo que atañe a todos los miembros
del país en cuestión, así como su supervivencia misma.
Habida cuenta de las funciones del nacionalismo, los símbolos nacionales - la bandera, el escudo,
el himno nacional, entre otros- cumplen justamente
condensar las emociones y valores y cohesión política asociados al Estado-nación. En particular, el himno nacional, como otros símbolos nacionales, cumple
el propósito de crear o fortalecer una unidad esencialmente imaginaria: "El simbolismo nacionalista -dice
John Breully (1990: 363)- tiene capacidad para hacerlo así de un modo particularmente efectivo porque posee una cualidad de auto-referencia que se
halla mu y ausente en la ideología socialista o religiosa. Los nacionalistas se celebran a sí mismos en lugar

El nacionalismo sirve a las
extgencias psiquicas y
emocionales de una
comunidad política) a sus
temores) inquietudes)
expectativas o anhe/,os y se
expresa por medio de sus
símbo/,osJ rituales y liturgia
política. Los símbo/,os
nacionales sirven corno ligas
emotivas enwe /,os ciudadanos
de un mismo país.
•

60

•

I

•

de hacerlo con alguna realidad trascendente". Parte
de esa celebración se halla, por definición, impresa
en los himnos nacionales. Éstos contribuyen significativamente a alcanzar esas metas. Son uno de los
símbolos que, dice Edelman (1964: 6): "condensan en
un evento simbólico, signo o acto, el orgullo nacional,
las ansiedades, las remembranzas de glorias pasadas o
humillaciones, o promesas de futura grandeza".
Eso es más factible no sólo por el contenido
mismo del himno, sino por figurar como uno de los
elementos de las ceremonias públicas, masivas, que
constituyen uno de los principales rituales patrióticos o cívicos. Sobre la importancia emocional y eficacia política de los mítines y demostraciones públicas, Adolfo Hitler ( 1984: 180-181) reflexionaba:
La asamblea popular es, desde luego, indispensable por-

que el individuo que, como fururo prosélito de un movimiento, se siente huraño al principio, entregándose fácilmente al temor del aislamiento, encuentra allí el cuadro
de una comunidad numerosa, lo cual tiene, para la mayoría de la gente, influencia reconfortante y alentadora [...]
el sentimiento de comunidad que inspira la manifestación colectiva no sólo alecciona al individuo, sino que
cohesiona y contnbuyetambién a creare! espíritu de cuerpo. La voluntad, el ansia y también la energía de miles, se
acumula en cada uno.

Y en medio de esas muchedumbres, y con el
ánimo exaltado, el canto de los himnos políticos o
patrióticos termina por condensar la energía de la
que habla Hitler. "Los rituales políticos en que participan directamente las masas son de particular significación en esa conexión. Sobre todo las ceremonias patrióticas afirmando la grandeza, el heroísmo y
la nobleza de las naciones", ratifica Edelman (1964:
17). Y no se requiere de mucho esfuerzo para imaginar el poder motivador que un himno patriótico puede tener durante acciones bélicas frente a tropas extranjeras (aunque no sea, ni con mucho, fórmula mágica para conseguir el triunfo).

TRAYECTORIAS

!

AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

Es, pues, el himno nacional uno de los símbolos esenciales que crea, rescata, enaltece y fomenta el
nacionalismo, independientemente de los contenidos
específicos de ese nacionalismo, en cada país y circunstancia histórica concreta. Pero los himnos surgen, evolucionan y se consolidan o decaen a partir
de la trayectoria histórica de cada país, y a la vez suelen reflejar buena parte de esa trayectoria. ¿Tienen
algún denominador común los himnos nacionales en
el mundo? Dice al respecto Gabriel Zaid (1999):
¿Qué se canta en los himnos nacionales? La exaltación de

nosotros frente a los otros, el llamado a las armas para
defender como sagradas las fronteras de cada centro del
poder, la presunción de tener a Dios (a la razón, a la historia milenaria) del lado nuestro. Los himnos y las banderas
ayudan a imponer la ficción de que loo súbditos de una
nuevo centro de poder son de hecho una antiquísima nación que logra, por fin, constituirse como Estado; aunque
las naciones de verdad queden de hecho repartidas entre
varios Estadoo, aunque casi todos los Estados sean de
hecho multinacionales.

En efecto, hay algunos temas concurrentes en
los himnos de casi todos los países del mundo, muchas veces poblados de mitos históricos, ficciones
políticas, símbolos sacralizados, deseos, esperanzas
y amenazas contra los potenciales enemigos externos. Dice Rafael Segovia (1975: 86): "Los temas de
las ideologías nacionalistas que con mayor frecuencia aparecen son la noción de soberanía, la voluntad
de reforzar la unidad y la cohesión de la comunidad
nacional -por la exclusión de grupos vistos como
obstáculos que se erigen ante dicha unidad- las referencias al pasado nacional y la importancia concedida a sus símbolos". Ésos son generalmente los temas
recurrentes en prácticamente todos los himnos nacionales. El contenido de cada himno está a su vez
influido por las peculiaridades del país en cuestión,
así como de su historia y, particularmente, de las condiciones políticas, internas o externas, que prevale-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

El nacionalismo busca la
cohesión y colaboración de /,os
compatriotas) se presenta
corno un elemento que puede
-traducirse en beneficio de
todos ellos; debe ser
constantemente alimentado)
reforzado o reinventado para
ser eficaz en su propósito
unificador.
cen en el momento en que surge el himno en cada
nación. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los
himnos no fueron compuestos expresamente para
serlo sino que surgen de algún poema, proclama o
marcha patriótica, aún antes de que el país nazca
como tal, su popularidad y difusión llevó después a
algún gobierno a darle el carácter de himno nacional. En algunos casos, los menos, se encargó a algún
poeta y músico componer un himno, o se abrió un
concurso oficial con ese propósito. Así ocurrió en
México. Pero como ocurre en la historia oficial, buena parte del contenido de los himnos refleja varios
de los mitos patrióticos que muchas veces no tienen
sustento histórico, o lo tienen de manera sumamente
distorsionada.

EL CARÁCTER CONFESIONAL
¿Y qué hay del contenido de los himnos nacionales?
En la mayoría de ellos, una buena cantidad hace de

61

�TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Pero también el nacionalismo
suele ser utilizado
políticamente por a/,gunos
grupos del país como
instrumento de manipulación
en beneficio propio y no
siempre de toda la comunidad
nacional,. Baste recordar
algunos usos extremos como el
nazismo o-el fascismo.

TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Ilustrativo también de esa pretensión es un discurso pronunciado en 1880 por los afrikáner de origen holandés en Sudáfrica, al resistir la anexión británica del Transvaal:
Hermanos compatriotas, estemos aquí ante el Santo Dios
de los Cielos y de la Tierra para prometer que si Él está
con nosotros., nos protege y nos permite apoderarnos de
nuestro enemigo, celebraremos para siempre el día y la
fecha como un Día de Acción de Gracias, como un día
de guardaren su honor (citado ¡x&gt;r Breully, 1990: 364).

Y justamente el himno de Sudáfrica proclama:
"Dios, bendícenos, pues somos tu pueblo". El de
Sudán, comienza con la frase: "Somos el ejército de
Dios".Y el canto de Nigeria ruega:
Oh Dios de la creación,
Dirige nuestra noble causa.

Guía a nuesttos lideres ¡x&gt;r el camino correcto,

una u otra forma referencia a Dios o la divinidad
como protector de ese país frente a la adversidad o
frente a potenciales enemigos, Cada nación insiste
en tener a Dios de su lado, y sabemos lo que ello
propicia al tratarse de conflictos o guerras internacionales; la absurda pretensión de que Dios es inglés,
marroquí, norteamericano o japonés. De haber una
conflagración entre esos países, ¿a quién favorecerá
Dios? Según los himnos de cada nación, a ella misma, sin lugar a dudas. Incluso un pensamiento tan
laico como el nacional-socialismo alemán tenía esa
pretensión, Escribió Adolf Hitler (1984: 88) en su
libro Mi lucha:
El objetivo por el cual tenemos que luchar es el de
asegurar la existencia y el incremento de nuestra raza
y de nuestro pueblo: el sustento de sus hijos y la conservación de la pureza de su sangre; la libertad y la
independencia de la patria, para que nuestro pueblo
pueda llegar a cumplir la misión que el Supremo Creador le tiene reservada

62

Y ayuda a nuestra juventud a conocer la verdad

El himno inglés convoca al Creador:
Oh Dios, levántate,
dispersa a nuesttos enenúgos, y hazlos caer
Confunde sus pícaros trucos,
Y confunde su ¡x&gt;litica.

Y en el bélico himno norteamericano, aparece
la sentencia: "En Dios está nuestra con.fianza", de
donde surge su lema nacional, acuñado incluso en
su moneda (In God we trust). Es en ese contexto en
que puede ubicarse también la estrofa mexicana, que
supone en Dios la preocupación por dotar a nuestra
Patria con un soldado en cada uno de sus hijos. Esta
orientación responde a un conflicto esencial entre el
universalismo de la religión y el particularismo de una
nación determinada. Como lo destaca Levi (1983:
1030):

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Existe una contradicción insuperable entre la fidelidad a
la nación, la ideología que justifica la división del género
humano basándose en el principio de que en todo grupo
nacional pueden detectarse caracteristicas esenciales que
lo distinguen del resto de la humanidad, y los valores universales de la religión cristiana y de las ideologías hberales,
democráticas, socialistas y comunistas.

De ahí la insistencia de los países de poner a
Dios de su lado, lo que se refleja en buen número de
los himnos nacionales, aunque no siempre en términos bélicos. Por ejemplo, el himno suizo tiene el siguiente coro: "Oh Dios, sentimos y entendemos, que
Tú habitaste estas tierras". También suele pedírsele
al Creador la paz y prosperidad de la nación respectiva. Con todo, algunos países mantienen la idea del
universalismo religioso o humanitario, en expresiones que conviven con otras netamente nacionalistas.
Así, el himno inglés pone sus ojos más allá de sus
propias fronteras y en una estrofa pide a Dios la paz
mundial y la armonía entre las naciones:
No sólo en estas tierras,
Sea conocida la rrúsericordía de Dios,
De costa a costa, Señor haz ver a las naciones,
Que los hombres deben vivir como hermanos,
Y formar una sola familia, alrededor del mundo.

Hay, desde luego, himnos "laicos", que no
mencionan siquiera a Dios. Ello podría reflejar o bien
un espíritu de estricta separación entre Estado y religión, que en un extremo de escrupulosidad se lleva
incluso al himno, o bien éste es fruto de un régimen
abiertamente antirreligioso o ateo. El himno de Norcorea, Angola y la antigua Alemania Oriental, nacidos de un régimen socialista, están en esa categoría,
si bien no hacen una negación directa de Dios o la
religión (opio de los pueblos, decía Karl Marx).
En el lado opuesto, hay también himnos que
especifican la religión nacional, no dejando lugar a
otros credos, al menos no dentro del simbolismo que

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. I
U

ENERO-ABRIL 2003

conlleva el himno. Por ejemplo,Arabia Saudita, como
capital religiosa del Islam que es, se declara la "Gloria de todos los musulmanes".Y el himno de Omán
hace referencia a "los tiempos del Profeta" (Mahoma). El de Camboya exalta: "Por la gloria de la sagrada fe budista, déjanos ser fieles a la creencia de
nuestros ancestros". Eso, pese a que 10% de lapoblación profesa otros credos (catolicismo, Islam, o el
animismo de las tribus nómadas). Contrariamente a
ello, los himnos de los países europeos, mayoritariamente cristianos, casi no hacen mención específica
de su fe, salvo el de Rumania, una de cuyas estrofas
reza: "Los sacerdotes llevan por delante la cruz. El
ejército es todo cristiano". Y el de Holanda mencio-

63

�TEORÍA

TEORÍA
Nacionalismo, hisuma e himnos nacionales

Nacumalismo, hisuma e himnos nacionales

na el cristianismo de su príncipe fundador, Guillermo de Orange, exhortando a seguir el ejemplo de Jesucristo. Desde luego, la religión predomina en el himno del Estado Vaticano, sede de la Iglesia católica,
por obvias razones: "Oh Roma inmortal, ciudad de
santos y mártires... Paz a los hombres que aman a
Cristo". Y en América Latina, tierra esenciahnente
católica, el himno colombiano menciona a quien
murió en la cruz y a su madre, la Virgen.

También el nacionalismo
puede ser utilizado
de manera interesada
y demagógica pur parte de
algunos grupos políticos)
quienes pretenden encarnar
el auténtico naciona/,ismo)
pur lo cual oponérseles
significa desafiar
a la nación o) incluso:,
traicionar a la patria.
El himno de India, pueblo profundamente espiritual, se configura casi como una plegaria. Pero
dado el carácter multi-religioso de ese país, el cántico expresa esa pluralidad: "Oímos tu voz de salvación. Hindúes, budistas, si.khs, jainistas, parsis, musulmanes y cristianos". Esa estrofa recuerda la insistencia del Mahatma Gandhi que, aunque nacido hindú, se declaraba también cristiano, musulmán y sikh.
Fue escrito en 1911, en medio ya de la lucha pacifista por la independencia, y por ello refleja aún la di-

64

versidad religiosa que después dio origen a la dolorosa y sangrienta partición de Pakistán, una vez alcanzada la independencia.

EL RÉGIMEN POLÍTICO
Es también frecuente que un himno refleje el sistema
político en vigor. En tal caso, la duración del himno
está inevitablemente asociada a ese régimen político.
Sabemos que cambian frecuentemente los sistemas
políticos a lo largo de la historia de un país. En cuyo
caso habría necesidad de estrenar un himno distinto
para cada nuevo régimen. De eso están libres los himnos que expresan aspectos más generales, pero no
una definición política determinada. Los himnos que
reflejan o buscan fortalecer un régimen político determinado corren, pues, mayor riesgo de ser sustituidos, con lo cual el valor simbólico propiamente nacionalista tiende a debilitarse. Pues los himnos de
mayor duración histórica tienen más fuerza de cohesión social e identidad nacional. Ello corresponde a
una tendencia enunciada por los antropólogos Don
y Lea Handelman (1990), según la cual lo más antiguo adquiere mayor sacralización al tratarse de tradiciones y símbolos de pueblos y naciones.
Es el caso del himno español, que curiosamente no tiene palabras, sólo música, quizá por ser uno
de los más antiguos de Europa-. El Rey Carlos III, en
1770, declaró la "Marcha Granadera" como honorífica, y poco a poco se impuso como canción patriótica ejecutada en presencia de los reyes, hasta ser
oficializada en 1942, ya durante el franquismo. Pero
la Segunda República la había sustituido por otra
marcha, dada la identificación histórica de la "Marcha Granadera" con el régimen monárquico. Otro
ejemplo parecido ocurrió en Camboya. Su himno
original exalta la monarquía, por lo cual fue sustituido por los comunistas al llegar al poder en 1976. Más
tarde, en 1993, la monarquía fue restaurada (aunque
bajo un formato constitucional-democrático), y el
antiguo himno monárquico fue restituido. Ocurrió

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U

I

ENERO-ABRIL 2003

algo parecido, pero a la inversa, con "La Marsellesa"
francesa, de claro tono republicano. Nacida al fragor
de la revolución de 1789, declara la guerra a monárquicos y aristócratas, a cuyos hijos y consortes amenaza con "cortar las gargantas". "Tiemblen, tiranos
y traidores", dice. "Sagrado amor de la Patria, dirige
y soporta nuestras armas vengativas". En más de un
sentido, ese canto bélico se inspira en la Declaración
de los Derechos del Hombre y del Ciudadano ( 1789):
"La nación es fuente de toda soberanía", valores universales contra los cuales reaccionaron las monarquías
de Europa. La confrontación internacional transformó los valores con presunción universal en elementos de identidad francesa y expresión de sus intereses nacionales (Breully, 1990: 68). Se partía de la
presunción de que la aristocracia traicionaba a la
nación francesa con sus vínculos con otros países.
De ahí la acusación a ellos, en la Marsellesa, de "mercenarios", "traidores", "conspiradores" y "cortesanos extranjeros", que se "arrepentirán de haber tomado las armas contra nosotros Dos franceses]". La
Marsellesa fue adoptada como himno nacional el 14
de julio de 1795, fue prohibida durante la restauración monárquica hasta que en la revolución de 1830
fue readoptada como himno.
Tras la caída del régimen zarista en Rusia, el
himno nacional -de corte imperial-fue sustituido por
uno con espíritu de internacionalismo proletario:
"Somos el Partido de todos los trabajadores", rezaba. En 1944, al finalizar la segunda guerra mundial,
los soviéticos adoptaron un canto con un contenido
más nacionalista, menos internacionalista. Exaltaba
la figura de Stalin (en una estrofa que fue eliminada
en 1977). A su vez, al caer el régimen comunista, la
nueva Rusia modificó la letra del himno soviético -aunque no su hermosa melodía- después de un largo y
polémico debate sobre el cambio de los símbolos nacionales. El himno de Mongolia, que adoptó el comunismo en 1924, contenía frases de corte comunista y mencionaba a la Unión Soviética, por lo cual
su letra fue modificada en 1991, dejando sólo ora-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U

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ENERO-ABRIL 2003

ciones patrióticas aunque sigue evocando el carácter
revolucionario del país. Algo parecido ocurrió con
los himnos alemán y austriaco, pues los nazis mantuvieron su melodía pero cambiaron la letra de acuerdq con su ideología. Al terminar la segunda guerra
mundial, el himno -incluida su música- estaba inevitablemente identificado con el nazismo, por lo que
hubo que componer un nuevo canto patriótico en ambos países.

En particulat; el himno
nacional) como otros símbolos
nacionales) cumple el
propósito de crear ofortalecer
una unidad esencialmente
imaginaria) no sólo pur el
contenido mismo del himno)
sino por figurar como uno de
los elementos de las
ceremonias públicas masivas)
principales rituales
patrióticos o civicos.
• I

•

I

•

Por otro lado, prácticamente todas las monarquías hacen en su himno exaltación de su soberano.
La primera estrofa del himno inglés -que data de
1745-, "Dios salve a nuestra graciosa Majestad", es
sumamente conocida. Con una oración sumamente
parecida inicia también el himno de Japón, cuya dinastía reinante es la más antigua del mundo (cerca
de dos mil años): "Que tu pacífico reino gobierne

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�TEORÍA

TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Nacionalismo, historia e himnos nacionales

por mucho tiempo", cantan los nipones a su emperador, con un antiguo poema del siglo X que fue
musicalizado con una bella melodía típicamente japonesa en 1880, cuando Japón se esforzaba por ingresar al mundo moderno. En 1999, el Congreso japonés oficializó ese cántico como el himno nacional,
lo cual despertó la indignación y protesta de varias
de las naciones asiáticas que fueron víctimas del militarismo en el periodo de entreguerras, pues consideran ese himno como una exaltación al imperialismo nipón. Otras monarquías inician su himno de
forma semejante. Los belgas cantan: "Por el Rey, la
Justicia y la Libertad''; "Larga vida al Rey", dice el
himno saudita. Irán adoptó un nuevo himno después
de la revolución islámica de 1979, que es exaltada en
una estrofa, señalando también el Corán como guía
espiritual y política.

EL CONTENIDO IDEOLÓGICO
También hay himnos que incluyen un cierto contenido ideológico. El canto de Nueva Zelanda pide a
Dios mantener esa tierra libre, agregando a su peculiar rogatoria librarla también del "desacuerdo, la
envida, el odio y la corrupción". Y los etiopes cantan:
"El respeto a la ciudadanía es fuerte en nuestra Etiopía". En algunos regímenes socialistas, el himno hace
referencia a su ideario. El de Angola exclama: "Revolución, a través del poder del pueblo", y evoca al
"hombre nuevo", es decir, el hombre ideal que surgirá, según el marxismo clásico, como oposición al
hombre enajenado. Mongolia también levanta una
oda a su revolución socialista. El cántico de Afganistán, en tiempos de la ocupación soviética, también
refleja el ideario socialista: "La senda pura de la hermandad, nuestra tierra revolucionaria, está ahora en
manos de los trabajadores, ahora pertenece a los campesinos. Queremos para ellos, pan, casas y ropa". La
diferenciación por género es mencionada solamente
por el himno de Botswana, que reza: "Despierten

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hombres, y que las mujeres se planten cerca de ellos,
pues juntos trabajaremos y serviremos, a esta tierra
feliz".
Muchos países que fueron colonizados alaban
en su himno la reciente obtención de su independencia, o expresan apenas su intención de conquistarla. El de Argelia, escrito por un patriota desde la
cárcel durante la cruel guerra de independencia contra Francia, justifica el recurso de las armas con ese
propósito: "Cuando hablamos, nadie nos escuchó, así
que hemos recurrido al estruendo de la pólvora como
nuestro ritmo". Incluso, hace referéncia al partido
dominante que dirigió la guerra de independencia:
el Frente de Liberación Nacional (es como si en el
himno mexicano hubiera una estrofa dedicada al
PRI). El de Vietnam, compuesto en 1944, en medio
de la lucha contra los japoneses que continuaría después contra la intervención francesa, inicia con la siguiente estrofa: "Soldados de Vietnam, vamos adelante ... Por m ucho tiempo hemos tragado nuestro
odio... Apresurémonos al campo de batalla". El de
Irlanda, escrito en 1907, se llama oficialmente "El
canto del Soldado", y aunque no hace referencia a
los ingleses, es una convocatoria a la lucha para liberarse de la tiranía. Sin embargo, independientemente de la ideología social que cada Estado preserve y
así lo refleje incluso en su himno, termina por prevalecer la idea del interés nacional. Levi (1983: 1032)
insiste en ello:
Obligados a adaptarse a las condiciones de la vida política
definidas por el &amp;tado nacional, los liberales, los demócratas y los socialistas perdieron poco a poco su originaria
inspiración internacionalista para plegarse a las exigencias de la defensa de la nación, y se vieron constreñidos a
aceptar pactos con la violencia...

Y eso también puede percibirse en estos himnos, así destaquen su particular ideología social o
incluso sus componentes internacionalistas.

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 i ENERO-ABRIL 2003

LA IMPRONTA HISTÓRICA
En muchos otros casos, el himno recoge las épicas
históricas, las glorias pasadas de las que puedan sentirse orgullosos los ciudadanos, o que expliquen el
surgimiento y trayectoria del país en cuestión. Esto,
como elemento de identificación común de una población quizá separada por razones ideológicas, étnicas, religiosas. Una historia común aglomera. Y lo
mismo puede decirse respecto de la exaltación de los
héroes nacionales. Como dice Rafael Segovia (1975: 89):
El héroe es tanto un símoolo de la identificación con la
nacionalidad como la expresión de una ideología política.
&amp; el mantenedor o creador de la nacionalidad, encarna
las virtudes cívicas, representa a la nación en lucha contta
la adversidad Sus virtudes son usadas como guía de los
gobiernos del momento y, por ello, se le convierte en símoolo.

En ese sentido, un himno busca los mismos
objetivos unificadores que la historia oficial. "¿Qué
es la historia?-preguntaba el propio Napoleón-. Una
sencilla fábula que todos hemos aceptado". Por su
parte, Adolf Hitler (1984) proponía que en las escuelas debía exaltarse una historia propagandística:
"Hay que concentrar la atención sobre algunos de
nuestros héroes eminentes, y saber pasar por encima
de una presentación objetiva, tener corno finalidad
inflamar el orgullo nacional". En buena parte, eso
mismo puede decirse de los himnos, o al menos del
contenido histórico que incorporan. De ahí la referencia que muchos himnos hacen a hechos históricos de la nación, pues puede argumentarse "que la
cualidad de auto-referencia de la propaganda nacionalista y el tema de la restauración de un pasado glorioso en un futuro transformado poseen un poder
especial, difícil de igualar por parte de otros movimientos ideológicos", afirma Breully ( 1990: 367).
Dice, por ejemplo, el himno de China, compuesto en plena intervención japonesa, exclama: "Con

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

nuestra carne y nuestra sangre, levantemos una nueva Muralla China". Corea del Norte se jacta de su
pasado milenario, de cinco milenios. El himno de Irak
menciona a los "dos ríos", el Tigris y Éufrates, sin
mencionar su nombre, pero haciendo referencia a que
son considerados como cuna de la civilización. "Babilonia está presente en nosotros, y Asiria es nuestra", "La Historia misma irradia con luz", agrega.

En la mayoría de los casos)
los himnos no fueron
compuestos expresamente
para serlo sino que sut;gen de
aJgún poema) proclama o
marcha patriótica) aún
antes de que el país nazca
conw tal) su popularidad y
difusión llevó después a
algún gobierno a darle el
carácter de himno nacional,.

Arabia Saudita menciona en su himno los tiempos
del profeta, Mahoma, como parte de su legado histórico y, por supuesto, religioso. El himno de Camboya evoca al pueblo Khmer, que habitó el país desde antes de la era cristiana. El de Islandia evoca la
llegada del primer vikingo a esas tierras en el siglo
IX. El cántico de Holanda data del siglo XVI, cuando se escribió un poema en honor del príncipe Gui-

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1

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TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Nacionalismo, historia e himnos nacionales

llermo de Orange, líder de la guerra de independencia contra la dominación española. A su vez, el de
Bélgica fue escrito en 1830 por un patriota durante
la guerra de independencia en contra de Holanda. El
autor de la letra peleó y murió por la libertad de su
país, poco después de haber compuesto su oda patriótica.
Sudáfrica tuvo dos himnos paralelos; uno oficial, el de la minoría blanca gobernante, y otro compuesto por un negro metodista en 1897 fue adoptado por la mayoría oprimida como canto de insurgencia. En 1994, una vez terminado el Apartheid, se
oficializaron ambos himnos, para que cada grupo
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étnico tuviera el suyo. En 1996 se combinaron ambos cantos en un solo himno oficial. También Dinamarca tiene dos himnos, uno para la corte y la familia real, que es cantado en ceremonias diplomáticas,
y otro más popular que es cantado en los actos de
alcance nacional. El de Hungría recuerda la dominación turca de que fue objeto y menciona a Osman,
fundador del imperio Otomano del que alguna vez
formó parte, y de cuya separación se vanagloria. También hacen referencia a la etnia magiar, base de la
nación húngara. Justo los intentos, a fines del siglo
xvm, de José II, emperador de Austria, por imponer el alemán como lengua oficial en Hungría, estimuló el nacionalismo magiar para preservar su identidad frente el embate austriaco, que más tarde impulsaría una creciente diferenciación de los húngaros. El poema patriótico que se convirtió más tarde
en himno, fue escrito en 1823, años antes del primer
gran intento de independencia, en 1848-49, que fue
severamente reprimido por los austriacos con ayuda
de los rusos (Breully, 1990: 101).
Los rumanos se ufanan, en su cántico, de ser
de origen romano. El himno turco fue compuesto en
1921, una vez que se desintegró el imperio otomano
y buscaba su refundación como una república moderna, cosa que logró bajo el mando de Mustafá Kemal Atatürk. El himno refleja la esperanza de un nuevo futuro en una frase como: "Sonría ahora sobre mi
nación heroica; olvida el rencor. La libertad es el derecho de ésta, mi nación". Como paradoja, el himno
de Egipto, uno de los primeros países en marcar su
diferencia con el imperio otomano, fue escrito por
un músico nacionalista, Sayed Darwish, que mantenía amistad con lideres nacionalistas de otros países.
Entre ellos, el propio Kemal Atatürk, líder turco, uno
de cuyos discursos sirvió de inspiración para el himno egipcio. Darwish murió en 1923, cuando su país
consiguió formalmente la independencia respecto de
los británicos.
El himno de Italia canta a su patria: "Tú que
fuiste creada por Dios, como la esclava de Roma"

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AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

aludiendo al tiempo en que los romanos impusieron
su dominación sobre toda la península, antes de hacerse un imperio mundial. Pero también expresa su
intención de unificarse (lo que ocurrió en 1870, pues
el cántico fue compuesto en 1847). En una de sus
estrofas, se exclama: "Por siglos hemos sido oprimidos y vejados, porque no somos un pueblo, porque
estamos divididos". Habla de liberarse de la dominación austriaca en el norte y de los franceses en el
sur, intervención que se remontaba desde varios siglos. Ya Maquiavelo hablaba, en 1520, de la necesidad de unirse para expulsar a los extranjeros. Al final
de su famoso Príncipe, escribía el florentino: "A todos hiede esta dominación de los bárbaros [...] No
debe perdonarse esta ocasión de que Italia, al cabo
de tanto tiempo, vea aparecer a su redentor. Imposible me es decir con cuánto amor, con cuánta efusión
le recibirán todas las provincias que han sufrido las
irrupciones extranjeras" (Maquiavelo, 1971: 359).
El himno alemán fue escrito en 1841, antes de
su unificación, y refleja el deseo de unidad entre los
dispersos pueblos germanos. Su bella melodia fue
compuesta por el gran compositor Joseph Haydn.
Hasta 1922, después de la primera guerra mundial,
la composición fue adoptada como himno nacional.
Australia se refrenda como tierra para colonos: "Para
aquellos que han venido a través de los mares, tenemos tierras sin limite para compartir". El canto de
Escocia conmemora la batalla de Bannockburn en
1314, cuando el ejército escocés, bajo el mando de
Robert I, derrotó las huestes de Eduardo II, rey de
Inglaterra.Y el polaco evoca el tiempo en que las tropas de ese país pelearon al lado de Napoleón. El autor, el generalJózefWybicki, formó parte de la legión
polaca que luchó con Bonaparte en Italia y España
en 1797. De ahí la evocación del corso en el himno
polaco: "Bonaparte nos ha mostrado, los caminos de
la victoria". El canto fue estandarte musical en la
búsqueda de la independencia polaca. Muchos himnos latinoamericanos evocan la experiencia colonial
de tres siglos. Y los himnos de Panamá, Honduras y

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I AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

Colombia hacen digna referencia al descubridor del
continente americano: Cristóbal Colón. En particular, el canto de Honduras le dedica un par de estrofas
al genovés. Una de ellas:
De un país donde el sol se levanta,
Más allá del atlante azulado,
Aquel hombre te había soñado
Y en tu busca a la mar se lanzó

El himno norteamericano hace alusión al momento en que fue compuesto, cuando en la guerra
contra Inglaterra, en 1814, el autor estaba preso en
una nave británica que atacaba un fuerte estadunidense, el McHenry, y después de un severo bombardeo alcanzó a ver desde su celda la bandera de las
barras y estrellas aún ondear. El gusto por ver que
sus compatriotas no se habían rendido en ese baluarte
lo hizo componer esta pieza, que fue adoptada más
tarde como himno nacional. Lo curioso es que Esta-

Cada nación insiste en tener

a Dios de su lado, y sabemos
lo que ello propicia al
tratarse de conflictos o
guewas intemac-ionales; la
absurda pretensión de que
Dios es inglés, mawoqul
norteamericano oJapones.
De haber una conflagración
entre esos paises, ¿a quien
favorecerá Dios?
•

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TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionaks

Nacionalismo, historia e himnos nacionaks

dos Unidos perdió esa guerra, una de las pocas en
que ha sido derrotado (si es que se considera derrota
su intervención en Vietnam). Y es paradójico porque
las naciones suelen emular sus triunfos bélicos, y un
país que ha cosechado múltiples victorias tiene como
himno uno nacido en una guerra perdida. El himno
mexicano evoca su independencia en una estrofa
dedicada a su consumador, Agustín de Iturbide, y en
otra se hace referencia al triunfo sobre la reconquista
española en 1829, a manos de Antonio López de
Santa Anna, el héroe de Zempoala. Pero ambas
estrofas fueron eliminadas por los liberales -pues
enzalzan a dos figuras conservadoras- y no subsisten en su actual versión.
Otros países se atribuyen a sí mismos misiones
trascendentales que cumplir, aunque no siempre especifican en qué consiste dicho encargo histórico. El
himno de Austria dice: "Has nacido desde los primeros días, con la carga de una elevada misión". El norteamericano hace mención de lo que después se conocería como Destino Manifiesto: "Después debemos conquistar, por nuestra causa, que es justa".
Nueva Zelanda asume también una misión, pero no
guerrera, sino pacifista: "Ponnos, Señor, a la vanguardia de las naciones. Predicando amor y verdad a la
humanidad. Cumpliendo tu glorioso plan". El de
México asegura que su destino nacional se escribió
nada menos que por el dedo de Dios. Algo parecido
dice una estrofa del himno indio: "Gloria a ti, Señor
de nuestros corazones y del destino de India".
También, un himno puede reflejar la actualidad política de su país: el caso más claro, quizá, sea
el de Palestina, en el que se canta:
Viviré como guerrilla,
continuaré como guerrilla,
y moriré como guerrilla,
hasta que regrese.

El cántico de Israel, tomado de un poema de
1878 -llamado "Nuestra esperanza"- habla de la tra-

70

yectoria histórica de ese pueblo, y expresa el ideal de
construir una nación propia que dé fin a la diáspora:
"La esperanza de dos mil años para ser un pueblo libre
en nuestra tierra, donde David alguna vez vivió".
En fin, que los himnos nacionales reflejan varias facetas de sus respectivos países, su historia, su
geografía, sus sistemas políticos e ideologías del momento, sus problemas actuales o la religión oficial.
Algunos enfatizan uno o más de estos elementos,
dejando de lado otros, a veces de manera total. Eso,
por supuesto, también podría aceptar una explicación histórica en cada caso.

LOS HIMNOS LATINOAMERICANOS
Como en el caso de otros países que fueron colonizados por alguna potencia, los himnos latinoamericanos en su mayoría reflejan esa experiencia y exaltan la alegria de haber alcanzado su independencia.
En muchos países del mundo, como se vio, el himno
nace -aunque no como tal- antes de lograr la autonomía y sólo expresa ese anhelo. En cambio, en los
países latinoamericanos, el himno surge cuando la
independencia había sido ya alcanzada (la excepción
es Cuba, cuyo himno se escribió en 1867, cuando
todavía pertenecía a España, a diferencia del resto
del continente que era ya libre). De modo que su
letra exalta la liberación de tres siglos de dominación
española. El himno de Paraguay hace referencia precisa a la dominación virreinal:
A los pueblos de América infausto,
Tres centurias un cetro oprimió,
Mas un día soberbia surgiendo,
¡Basta! dijo... y el cetro rompió.

El de Honduras muestra una estrofa muy parecida:
Por tres siglos tus lújos oyeron
Fl mandato imperioso del amo,

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 j ENERO-ABRIL 2003

Por tres siglos tu inútil reclamo
En la atmósfera azul se perdió.

Es también este himno el que da reconocimiento al legado liberal de la revolución francesa, que inspiró los movimientos independentistas de la América española:
Era Francia que enviaba a la muerte
La cabeza del rey consagrado
Y que alzaba soberbia a su lado
El altar de la Diosa Razón.

Varios de estos cantos patrióticos incluyen una
fuerte dosis de resentimiento y animadversión hacia
España, sobre todo mientras más fresca estaba la experiencia de la independencia. Y ello se refleja en el
tono bélico que impregna a casi todos los himnos de
Latinoamérica. Pues, como afirma Levi (1983: 1030):
"En la ideología nacional existe un principio que se

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

ha demostrado carente de fundamento, según el cual,
la independencia de las naciones coincide con su
igualdad [... ] Los Estados viven, pues, en una situación de guerra potencial y la defensa de la independencia nacional exige el uso de la fuerza".
El himno de Panamá tie.ne la peculiaridad de
cantar su independencia, pero no respecto de España, sino de Colombia, pues se separó de ese país en
1903 a instancias de Estados Unidos que buscaba la
creación, bajo su control, del canal que uniera los
océanos Pacífico y Atlántico (que el himno menciona). El cántico panameño fue compuesto justamente
al año siguiente. Al pasar el tiempo, muchos de esos
aguerridos himnos hicieron modificaciones para eliminar o al menos suavizar su fuerte contenido antiespañol. El más joven, el de Argentina, compuesto
recién declarada la independencia, en 1813, fue modificado en 1900, eliminando algunas estrofas excesivamente estridentes en contra de la Madre Patria. Lo mismo ocurrió con el de Chile, escrito originalmente en
71

�TEORÍA
Nacionalismo, hist.oria e himnos nacionaks

HaJJ desde luego) himnos
"laicos)), que no mencionan
siquiera a Dios. Ello podría
reflejar o bien un espíritu
de estricta separación enwe
Estado y religión, que en un
extremo de escrupulosidad se
lleva incluso al himno, o bien
éste es fruto de un régimen
abiertamente
antirreligwso o ateo.

TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionaks

fiere al virreinato o la guerra de independencia, salvo
en una estrofa (después eliminada) que menciona al
consumador de la Independencia, Agustín de Iturbide,
pero sin hablar de los españoles, la opresión virreinal o
la sangre que debió derramarse para liberarse de la
Madre Patria. Con todo, el clamor independentista
en México sí quedó reflejado en un poema musical
de 1821, compuesto por un autor de apellido Torrescano, quien pretendió vanamente consolidar su obra
como el himno nacional. Esta composición muestra
gran similitud con varios de los himnos latinoamericanos, como lo refleja la siguiente estrofa (Flores,
1992):
Somos independientes
Vwa la hbertad.
Viva América hbre,
Y viva la igualdad.

Tres siglos oprimidos
Tres siglos de rigor,

1819 y modificado en 1847, ya en tono más suave.
El himno mexicano es esencialmente bélico,
como la mayoría de los de la región. Dice al respecto
Rojas Serra (1994):
Francia vivió días de gloria y el mundo entero resonó a
los acordes de la Marsellesa. México sintió también la
necesidad de un canto sagrado de hbertad y desde los
primeros instantes de nuestra independencia, se hicieron
esfuerzos para lograrlo. Pero un himno no es una música
vulgar, requiere muchos elementos: gerúo, inspiración,
momento histórico, proyección nacional.

El belicismo del himno mexicano se encuadra,
primeramente, en la historia que comparte con el
resto de América Latina, cuyos himnos enfatizan la
experiencia de la Colonia y la recién conquistada independencia y, después, por la propia historia de invasiones que había experimentado México hasta el
momento en que fue compuesto. Pero casi no se re-

72

Los tres de despotismo,

¿Habrá maldad mayor?

Ese poema no tuvo la fortuna de quedar como
el himno nacional de nuestro país. Nunca logró la
popularidad necesaria para ello. En esos años de la
consumación, Iturbide quiso imprimir un ambiente
de reconciliación con los españoles, particularmente
los radicados en México que lo respaldaron y contribuyeron a la separación definitiva de la corona española. Más tarde, al caer lturbide, el anti-hispanismo afloró con fuerza, particularmente por diversas
conjuras para restaurar la autoridad española, así
como un intento de reconquista militar por parte de
las fuerzas ibéricas, realizado en 1829 (Meyer, 2001).

EL TEMOR A LA INVASIÓN
Otra pauta común en los himnos latinoamericanos
es el temor de ser invadidos por las potencias extran-

TRAYECTORIAS j AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

jeras. "Mas si osare un extraño enemigo, profanar
con su planta tu suelo", dice el himno mexicano, en
gran semejanza con coplas de otros cantos nacionales, como el de Bolivia:
Si extranjero poder, algún día,
sojuzgar a Bolivia intentare,
al destino fatal se prepare
que amenaz.a a soberbio agresor.

El de Guatemala también sigue esa tónica:
Si mañana tu suelo sagrado
Lo profana invasión extranjera.
Tinta en sangre tu hermosa bandera
De mortaja al audaz servirá.

El belicismo del cántico nacional mexicano
parecería más bien dirigido a las nuevas potencias
del siglo XIX, las que representaban una amenaza en
el presente y el futuro, y no ya en el pasado. Al nacer
el himno mexicano, 1854, el país había ya perdido
Texas a manos de colonos esencialmente norteamericanos (1836), había sido derrotado por Francia en
las costas veracruzanas (1838) y, sobre todo, había
experimentado la invasión y mutilación por parte de
Estados U nidos (1847). Por tanto, puede decirse que
el tono aguerrido de nuestro himno refleja, en realidad, no la gloria de la victoria frente a la Madre Patria, sino el temor a ser nuevamente invadidos por
alguna poderosa potencia militar.

LOS PADRES DE LA PATRIA
Como ocurre con otros himnos nacionales en el resto del mundo, es natural también la mención de los
héroes libertadores latinoamericanos. En el caso de
varias de nuestras naciones, el máximo héroe es Simón Bolívar. El máximo libertador es exaltado en los
himnos de Bolivia, a quien debe su nombre, el de
Colombia (en el que también se menciona a sus ada-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

lides Nariño y Ricaurte).Y el de República Dominicana aclama a Sánchez y Duarte. El canto venezolano, escrito apenas en 1810, ya trazaba el ideal
bolivariano de la unidad latinoamericana, aunque no
se menciona al prócer sudamericano (que en ese entonces apenas iniciaba su épica libertadora):
Unida con lazos
Que el cielo formó
La América toda
Existe en nación.

En México, los héroes de la Independencia no
son mencionados, salvo lturbide (que más tarde quedó no como héroe, sino esencialmente como villano). Pero también se menciona a don Antonio López de Santa Anna, reconocido entonces como gran
héroe por buena parte de los mexicanos -aunque el
juicio de la historia oficial le fue adverso-. En realidad, la principal razón de su alusión en el himno es

Como elemento de
identificación común de una
población quizá separada por
rarones ideológicas, étnicas y
religwsas, un himno busca los
mismos objetivos unificadores
que la historia oficial. cc¿Qué
es la historia? -preguntaba
el prapio Napoleón- Una
sencilla fábula que todos
hemos aceptado)).
73

�TEORÍA

TEORÍA
N(J,CU)nalismo, historia e himnos nacionales

N(J,CU)nalismo, historia e himnos nacionales

Quizá el relativo belicismo
del cántico mexicano se
explique en parte por la
frecuencia de las invasiones
extranjeras en esa etapa) y lo
fresca que estaba aún la
herida que abrió la guerra
con EstadJJs Unidos en
nuestra conciencia histórica y
que) en realidad) nunca ha
tenninadJJ por cicatrizar.
que ocupaba nada menos que el cargo de presidente
de la república, además de ser el promotor del concurso que dio lugar al himno.

PACIFISMO, RECONSTRUCCIÓN
Y PROGRESO
Aunque el belicismo es la tórúca de los himnos latinoamericanos, la excepción es el canto de Costa Rica,
compuesto en 1853 para propósitos específicamente diplomáticos, pues había sido reconocida como
nación independiente por Estados Unidos e Inglaterra, y se escribió para dar una amigable recepción a
los primeros embajadores de esos dos países. Su letra fue compuesta años más tarde y fue dedicada a
los campesinos:
¡Salve, oh Patria! ru pródigo suelo
dulce abrigo y sustento nos da

74

bajo el lúnpido azul de tu cielo
¡vivan siempre el trabajo y la paz!

Pero también advierte que en caso de invasión
extranjera, los costarricenses trocarán la herramienta por el arma. En situación parecida está el himno
de Brasil, pues su independencia, más tardía que en
el resto del continente, fue alcanzada de manera pacífica. No hubo gran derrame de sangre, rencores rú
odios hacia la Madre Patria, Portugal. "Paz en el futuro, y gloria en el pasado", reza una estrofa. Pero,
como todos los demás, el canto brasileño advierte que
sus hijos están dispuestos a morir en caso de intervenciones del exterior.
Otro elemento presente en casi todos los himnos de la región es la esperanza de que, tras la experiencia de la libertad ganada con sangre, sobrevendrán tiempos de reconstrucción. Así, pese a evocar la
guerra de independencia con todos sus desastres concomitantes, se vuelve la mirada a imágenes vinculadas con el trabajo pacífico, la construcción del país,
la belleza y riqueza natural de las nuevas naciones;
paz y progreso, en otras palabras. El himno de Chile
celebra en una de sus estrofas que "Ha cesado la lucha sangrienta, ya es hermano el que ayer invasor",
mientras que el colombiano enfatiza como "júbilo
inmortal" el hecho de que "en surco de dolores, el
bien germina ya". El de Haití, nación que no se liberó de España sino de Francia (y fue la primera en
conquistar su independencia, tan temprano como
1793), aclama:

que los "lauros sangrientos" se tornen en "guirnaldas de mirtos y rosas". Con todo, casi nunca sale de
sus sangrientas imágenes. No evoca cultivos o surcos, sino campos irrigados en sangre; no habla de
edificar templos y palacios, sino de su derrumbe "con
hórrido estruendo" para convertirse en ruinas testimorúales de una épica guerrera. No mira a un futuro
de progreso, sino vuelve la vista al "recuerdo de antiguas hazañas". No hay mención a los pródigos recursos naturales o a la belleza de sus parajes, volcanes y praderas, salvo como campos de batalla. Cañones, metrallas y espadas, clarines y estandartes de
guerra, briosos corceles, héroes caídos, torrentes de
sangre, sepulcros gloriosos, ruinas y destrozos son
las figuras que pueblan cada una de las estrofas de
nuestro himno. La bandera tricolor es mencionada
varias veces, pero siempre como blasón de batalla,
como mortaja de mártires patrios o como paño de
sangre. Lo cual contrasta, por ejemplo, con la siguiente estrofa costarricense en alusión a su propio pabellón:
Noble Patria, tu hermosa bandera,
Expresión de tu vida nos da,
Bajo el limpido azul de tu cielo
Blanca y pura descansa la paz.

Las continuas guerras y cuartelazos que padeció el país durante casi todo el siglo XIX no fueron
privativos de México; compartimos esa desventura
con todo el sub-continente latinoamericano. Quizá
el relativo belicismo del cántico mexicano se expli-

que en parte por la frecuencia de las invasiones extranjeras en esa etapa, y lo fresca que estaba aún la
herida que abrió la guerra con Estados Unidos en
nuestra conciencia histórica y que, en realidad, nunca ha terminado por cicatrizar. ,&amp;,

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James, lnternational Politics and Foreign Policy, New York:
Free Press of Glencoe.
Zaid, Gabriel (1999, 28 de febrero), "¿Un nuevo himno nacional?", en: Enfoque núm. 266, suplemento dominical del
diario Reforma.

Por los abuelos y la Patria
Labremos felices,
Cuando fructifica el campo
Se fortalece el alma.

El canto mexicano abriga también una esperanza de armonía y paz entre los mexicanos: "Ya no
más de tus hijos la sangre, Se derrame en contienda
de hermanos", y se expresa igualmente el deseo de

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�A-MBITO

ÁMBITO
Hacia una teoría de la informalidad

Hacia una teoría de la informalidad
Globalización neoliberal, proletarización
e informalidad en México
}OSÉ ANTONIO ALONSO HERRERO

a literatura en boga sobre la globalización
neoliberal no incluye entre sus tópicos preferidos el tema de la fuerza de trabajo, al
menos no con la perspectiva que pretendemos dar en este artículo. El tema de discusión es el
papel desempeñado por los trabajadores en la reciente
globalización impuesta en México a partir de 1982
(Van der Hoeren, 1995). Pero centraremos nuestra atención en el llamado sector informal. En efecto, tanto organismos internacionales (la OIT, por ejemplo) 1como
el gobierno mexicano y las mismas organizaciones
empresariales continúan refiriéndose a un complejo
sector, el denominado sector informal.2
Mientras los cientificos sociales, economistas
ante todo, discuten sobre la conveniencia de mantener un concepto tan plagado de ambigüedad, el desarrollo reciente del sistema capitalista mundial confirma la existencia de un sector clandestino, aunque
no siempre invisible, claramente diferenciado del lla-

L

1 Un magnífico ejemplo del persistente interés de la Organización
Internacional del Trabajo por los trabajadores informales es el libro
publicado por Elizabeth Prügl (1999), en el que también discute el
tema de la informalidad --central en nuestro análisis-, pero desde
una perspectiva feminista.
2
En este artículo, como en otras publicaciones, nos referimos exclusivamente al sector informal manufacturero, cuya clandestinidad e
invisibilidad lo distinguen de la informalidad existente en el sector
comercial. Ambas características estructurales deben tenerse en cuenta al aceptar la definición de informalidad propuesta por Portes et al.
(1989: 12): "The informal economy is not an individual condition
but a process of income generation characterized by one central
feature: it is unregulated by the institutions of society in a legal and
social enviroment in which similar activities are regulated".

76

mado sector formal (Roubaud, 1995; Pries, 1996).
Nuestra discusión se centra en analizar el papel de la
fuerza de trabajo informal en la reciente globalización neoliberal puesta en práctica por los países capitalistas periféricos y, más concretamente, en México desde hace casi dos décadas (Aspe Armella, 1993;
Shaiken, 1990; Drucker, 1986). Numerosas preguntas surgen alrededor de este tema tan controvertido.
¿Cuáles son las características que asume la fuerza
de trabajo de la periferia capitalista en la era neoliberal? ¿Qué papel desempeña esa fuerza de trabajo en
el modelo de la industrialización imperante?3 ¿Cuál
es la nueva relación existente entre los sectores formal e informal? ¿Por qué continúa creciendo el sector informal en la industria manufacturera instalada
en México? ¿A quién beneficia la expansión de la
informalidad laboral? ¿Por qué y cómo la supuesta
modernidad neoliberal genera nuevas redes de informalidad?

CARACTERÍSTICAS DE LA
INFORMALIDAD LABORAL EN MÉXICO
Nuestra tesis para responder a tales preguntas es que
la fuerza de trabajo mexicana presenta unos rasgos
3

La ideologia neoliberal era muy explicita al respecto. Drucker la
expresa con nitidez al afirmar ya en 1986 que "Mexico and Brazil
would do much better to go into production sharing, that is u, use
their labor advaniage to become subcontractors to developed-country
manufacturers for túghly labor-intensive work that caonot be
automated" [énfasis añadido] (Drucker, 1986: 789).

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

j ENERO-ABRIL 2003

que corresponden a los objetivos del capital transnacional y, por ende, de los promotores nacionales de
esos intereses foráneos. Una breve descripción del
perfil típico de esa fuerza de trabajo al concluir el
segundo milenio debería incluir una serie de características generalizadas. En primer lugar, la clase trabajadora es la primordial aguantadora de la crisis
económica detonada en México a partir de 1982. Los
indicadores son bien conocidos:4 los salarios insuficientes y a la baja durante todo el periodo, la alta
inflación generada, en gran parte, por las devaluaciones (como es sabido la paridad del peso mexicano con el dólar pasó de 24.48 en 1982 a 4,875 en
1994 y desde entonces ha caído a casi 10,000); el
aumento de la flexibilidad laboral, con sus consecuencias negativas para los obreros, etc. Así, la OIT reconoció que en 1998, los salarios de la región estaban
por debajo de los que se tenían en los setenta y ochenta (El Financiero, 08/05/1998).
En segundo lugar, y como consecuencia de las
tendencias enumeradas, la fuerza de trabajo mexicana se halla profundamente escindida y polarizada: a
nivel regional, los obreros del norte comparten la relativa bonanza de la región -fruto en gran parte de
los empleos creados por las maquiladoras extranjeras-,5 mientras que los habitantes del sur y sureste
deben recurrir a la emigración nacional e intemacio-

4

No es necesario extenderse en el comentario de este tema que ha
dado origen en las últimas décadas a una extensa literatura especializada y a la conformación de sólidos equipos de investigación. Merecen citarse los dos volúmenes titulados Los rostros de la pobreza. El
debate, coordinados por Rigoberto Gallardo y Joaquio Osorio (1998) .
El experto J. Boltvinik (1994), apoyado en el censo de población de
1990, afirmaba que 83% de la población mexicana era pobre, de los
cuales 65.9% se encontraba en situación de pobreza extrema (indigencia, es decir, que satisfacen menos de la nútad de las necesidades
básicas) y 17.2% en situación de pobreza moderada (satisfacen 90%
de las normas básicas) .
5
En México es preciso tener presente el carácter extranjero de las
maquiladoras, porque éstas nunca lo pierden. Recientemente un representante de la empresa DELPHI con larga tradición en Ciudad
Juárez no dudó en afirmar ante las nuevas condiciones decretadas
por el gobierno mexicano lo siguiente: " DELPI-Il, as new investment
is considered will look at whatever location besi suits our business" [énfasis añadido].

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 11

1

ENERO-ABRIL 2003

nal para mantener a sus familias; en cuanto al género
es una constante social el que las mujeres deban soportar cargas mayores con menores salarios (Riquer
y Pantoja, 1998: 223-230), de ahi que Mercedes Pedrero (1994: 73) hable de la "feminización de lapobreza" durante las dos últimas décadas.
En tercer lugar, y desde el punto de vista de la
estructura laboral, el modelo económico impuesto por
el FMI, el Banco Mundial y las naciones del G-7
(Rich, 1994: 49-80) 6 ha incrementado la brecha fundamental existente en la fuerza de trabajo mexicana
entre el sector formal y el sector informal manufac-

• Con relación al Banco Mundial, por ejemplo, Bruce Rich (1994:
79) constata una tendencia confirmada década tras década: "At sorne
point countries siart paying back more u, the Bank that il lends, and
the Bank eventually liquidates itself". De hecho, en 1970 "the Bank
had its fust year of net negative transfers -borrowers paúl more back
ro lhe Bank than tlie UJtal amounts tl,e Bank disbursed" [énfasis añadido].

77

�ÁMBITO
Hacia una teoría. de la infonnalidad

Nuestra discusión
se centra en analizar el papel
_de la fuerza de trabajo
informal en la reciente
gwbalización neoliberal
puesta en práctica por ws
países capitalistas periféricos
y, más concretamente, en
México desde hace
casi dos décadas.
turero. La globalización neoliberal ha representado
un caldo de cultivo para el crecimiento y fortalecimiento del sector informal. Si dejamos a un lado por
ahora la discusión conceptual, los datos oficiales -a
pesar de sus deficiencias intrínsecas- son contundentes. La informalidad laboral ha crecido cuantitativamente en todos los sectores de la economía mexicana. Los periódicos nacionales publican casi a diario
datos fehacientes al respecto, sobre los cuales no es
preciso abundar, aun teniendo en cuenta las deficiencias conceptuales.7
De alú que la informalidad industrial se haya
diversificado y haya adquirido ramificaciones muchas veces ignoradas por la literatura académica y
7

A modo de ejemplo consignamos algunos datos: a) Según el INEGI

(El Financiero, 23/08/2000), el subsector informal generaba alrededor de 12.7 % del PIB nacional. b) Según el IMSS (El Financiero, 12/

08/200), los estados en donde predominan las actividades primarias
(sur y sureste del país) son los que cuentan con menor tasa de afiliación a ese instiruto. c) Una investigación basada en la encuesta nacional de micronegocios, 1996 (El Financiero, 09/12/1997), encontró que 63% de los micronegocios se desarrollan en el sector informal de la economía. d) De acuerdo con la Secretaria del Trabajo y
Previsión Social (El Financiero, 24/10/1997), entre 1994 y 1996 los

78

ÁMBITO
Hacia una teoría. de !.a informalidad

gubernamental. Así, la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (1998: 14) reconocía que la dificil
situación que afecta a esa industria desde 1995 se
debe en parte a que una porción del consumo interno "se desvía hacia el comercio informal". Esta porción puede llegar hasta 50%. Por su parte, la SECOFI
(1998: ill-23) reconocía la saturación de mercados
laborales en los municipios de Puebla, Tehuacán y
Teziutlán, así como el incremento en el número de
establecimientos informales de maquila de prendas.
Por otra parte, el sector informal ha facilitado
la penetración y consolidación del capital transnacional en la sociedad mexicana. Es decir, los trabajadores y rnicroempresarios que han perdido su empleo o sus empresas al no poder competir con el capital internacional han tenido que refugiarse en la
informalidad laboral o empresarial. 8 Por eso, los dirigentes empresariales conciben la econorrúa informal
como una válvula de escape porque piensan que
mientras la economía mexicana siga deprimida continuará el recorte de personal en detrimento de la
actividad económica formal (El Financiero, 19/05/
1996). En 1998, el secretario del Trabajo,Javier Bonilla, afirmó que durante 1997 al menos 330 mil personas no encontraron trabajo y tuvieron que incorporarse a las actividades informales.
La informalidad en el sector manufacturero, a
su vez, ha contribuido eficazmente al debilitamiento
del sindicalismo en México. Los estudiosos del sector sindical no han prestado la debida atención a la
relación entre estas dos variables, sindicalismo e informalidad (Bensusan, 1999: 187). Entrevistas personales realizadas en diversos estados de la república
rnicronegocios ubicados en la economía informal crecieron 112.9%.
e) Finalmente, para el gobierno y los empresarios (El Financiero, 19/
05/1996), el sector informal es una válvula de escape porque "mientras la economía siga deprimida continuará el recorte de personal",
según un dirigente de la COPARMEX.
8
Apuntamos aquí un tema que ampliaremos más adelante. La informalidad manufacturera no es exclusiva de los trabajadores, sino que
es compartida y a menudo generada por los empresarios conocidos
en el sector del vestido como los "empresarios piratas".

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AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

mexicana confirman que la ignorancia es mutua. A
los trabajadores informales no les interesa sindicalizarse y las diversas organizaciones sindicales no prestan atención a los trabajadores informales.
Finalmente, la informalidad laboral se ha convertido en una herramienta para debilitar el Estado
en América Latina y para manipular ideológicamente a las élites políticas y empresariales latinoamericanas. 9 Remando de Soto (1989: 15), economista peruano y director del Instituto Libertad y Democracia (ILD), afirma sin ambages que sus investigaciones acerca del sector informal desbaratan el argumento -de raíz marxista-leninista, en su opinión- de que
"la cultura latinoamericana, particularmente aquella
del indio y del mestizo, es básicamente antiempresarial en el sentido occidental de la palabra". El ILD mantiene Remando de Soto- no encontró entre los
informales peruanos "organizaciones de tipo dictatorial, sino una propiedad individual o familiar y reglas que intentan crear una sana competencia a través de la normatividad extra-legal referida a la propiedad".
La pregunta, por consiguiente, era por qué un
amplio sector de los trabajadores peruanos canalizaba de manera informal su energía empresarial. La
respuesta del ILD fue lo que ellos denominaban como
"el sistema político mercantilista" (De Soto, 1989:
8). Es decir, la mayoría de los ciudadanos latinoamericanos evitan el cumplimiento de las leyes porque
"las normas legales [afirma el ILD] responden al interés de los funcionarios públicos, de los políticos, y
de quienes tienen acceso al poder del Estado" (De
Soto, 1989: 13). En Perú no hay una toma de decisiones democrática.
El impacto que ha tenido en la década de los
noventa esta interpretación de la informalidad laboral en todos los países de América Latina nos obliga
9

Hemos expuesto esta estrategia neoliberal en varias publicaciones
previas (Alonso, 1997b, 1998a, 1998b). Por lo demás, un análisis
concienzudo de las actividades académicas y políticas más recientes
de Hernando de Soto ha sido realizado por Ray Bromley (1998).

TRAYECTORIAS

I AÑOV, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

a analizar con detalle esta propuesta teórica si queremos comprender el impacto de la globalización neoliberal en la política laboral mexicana con respecto a
la informalidad. 10 Un paso previo se impone. La construcción de un concepto de la informalidad capaz de
servir como punto de apoyo para interpretar el fenómeno de la informalidad industrial en México exige
un examen critico, aunque breve, de las principales
interpretaciones teóricas del sector informal.

TRES INTERPRETACIONES DE LA
INFORMALIDAD EN AMÉRICA LATINA
Nuestro objetivo no consiste en presentar un análisis
detallado ni siquiera de las principales escuelas pre-

'º Un indicador del impacto logrado por la explicación legada por
esta ideología en México fue el famoso slogan resumido en el "Empléate a ti mismo". El gobierno, a través de los medios masivos de
comunicación, transmitía a la población mexicana la ideología traída
a México por el mismo Hernando de Soto.
79

�ÁMBITO

ÁMBITO

Hacia una t,eoria de la informalidad

ocupadas por la informalidad laboral. Diversos autores, latinoamericanos y extranjeros, han realizado esta
tarea con sentido crítico.
Merecen destacarse los intentos de Roubaud (1995),
Pries (1996) y Cartaya (1987).
· Al revisar las principales
perspectivas, pretendemos
aislar aquellos factores presentes o ausentes en
cada una de ellas- que nos
parecen sigrúficativos para
poder interpretar la relación
entre la globalización neoliberal y la ÍIÚormalidad del
sector manufacturero en
América Latina.
Concentramos nuestra atención en tres escuelas principales: la cepalina, la neomarxista y la neoliberal. 11 El rasgo clave de la concepción cepalina es el
dualismo. En sus diferentes escritos, Víctor Tokman
explica el surgimiento del sector ÍIÚormal como un
excedente estructural de la fuerza de trabajo, propiciado por el alto grado de concentración económica típica de los países latinoamericanos- y la adopción
indiscriminada de tecnologías intensivas en capital
que impiden absorber una siempre creciente oferta
laboral. Esta concepción ha sido criticada precisamente por el dualismo inherente en su visión
desarrollista de América Latina.
Esta visión cepalina de la ÍIÚormalidad coincide en el dualismo con la perspectiva neoliberal. En
definitiva ambas subrayan la existencia de dos sectores

Hacia una teoría de la informalidad

distintos y separados en las
economías latinoamericanas.
Según ambas escuelas, el
problema del sector ÍIÚormal es la falta de integración a la formalidad. Para
la CEPAL, los ÍIÚormales
no pueden integrarse a la
fuerza de trabajo "formal"
por la falta de espacios productivos. Para Remando de
Soto, los campesinos llegados a la ciudad de Lima no
pudieron incorporarse a las
actividades sociales y económicas legales debido a la
excesiva regulación pública, generada por los Estados
populistas de América Latina. En ambos casos, nos encontramos con un amplio
sector de la población que no se integra a la economía
formal. Informalidad es desintegración, desarticulación, ruptura. Para la interpretación cepalina, esta separación es una consecuencia de la falta de espacios
laborales. Los ÍIÚormales sobran para el buen funcionamiento de las economías nacionales.
En la concepción neoliberal, la ruptura es más
violenta. Los ÍIÚormales rechazan el orden legal mercantilista impuesto por los gobiernos populistas. En
opinión de Remando de Soto, la gente involucrada
en las actividades informales está mejor si viola la ley
que si la cumple. En esta perspectiva, los ÍIÚormales
exigen la informalidad porque en ella encuentran
mejores oportunidades y en ella pueden desarrollar
sus capacidades empresariales.
Frontalmente opuesta a ambas interpretaciones dualistas de la informalidad laboral, se encuentra
la teoría neomarxista que es explícitamente antidualista. Moser (1978, 1984), Portes y Roubaud (1987)
y Portes et al. (1989) son dos de sus principales

¿por qué continúa creciendo
el sector informal en la
industria manufacturera
instalada en México? M
quién beneficia la
expansión de la
informalidad laboral? ¿por
qué y cómo la supuesta
modernidad neoliberal
genera nuevas redes de
informalidad?

11

Mencionaremos sólo algunos de los autores más destacados en cada
escu ela: en la cepalina destaca Víctor Tokman ( 1987); en la
neomarxista están Portes y Roubaud ( 1987) y Portes et al. ( 1989) y
en la neoliberal las obras fundamentales son El otro sendero y El misterio del capital de H ernando de Soto ( 1987; 2001).

80

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. U. I ENERO-ABRIL 2003

exponentes. Para ambos autores, la mayor parte de
las empresas del sector ÍIÚormal están directamente
vinculadas al sector formal a través de relaciones de
subordinación. Ya en 1978, Carolin Moser planteó
con nitidez su posición antidualista. Su base empírica es el continuum detectado en las actividades productivas de los países de la periferia capitalista. Estos estudios -ella se refiere a los realizados en Asia y
África- demuestran la existencia de complejos lazos
de unión y de relaciones de dependencia entre los
sectores formal e informal.
Estos lazos existentes entre las pequeñas empresas y el sector capitalista son muy diversos y variados, pero incluyen la subcontratación y la presencia de trabajadores del exterior. A partir de esta observación y apoyados en las investigaciones de campo realizadas en México y otros países de América
Latina 12 podemos construir un continuum de la interacción a nivel empresa entre el sector formal e informal:
•

•

Grandes empresas nacionales o maquiladoras
transnacionales que rara vez desarrollan relaciones directas y permanentes con talleres informales.
Empresas medianas y algunas pequeñas que, sobre todo en época de crisis o de excesiva demanda, acuden de manera temporal pero sistemática
a la subcontratación en talleres informales.
Empresas pequeñas y algunas micro (mejor
equipadas tecnológicamente) que usan de manera habitual y sistemática la subcontratación,
sea con talleres micro o con talleres individuales que trabajan en sus hogares. En este nivel
florece la nueva versión del Putting-out System
o maquila domiciliaria.

12
La literatura antropológica sobre este tema es muy abundante en
América Latina. Pueden con sultarse las publicaciones contenidas en
la bibliografia o las obras conjuntas com o: El Colegio de México
(1988), Estudios Socwlógicos, 18 (VI) y la compilación de artículos
editada por Florencia Peña y José A Alon so (1998), Estrategias femeninas ante la pobreza. El trabajo domiciliario en la elaboración de prendas de vestir, México: Instituto Nacional de Antropología e Historia.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U.

I ENERO-ABRIL 2003

•

•

Empresas micro y talleres domiciliarios que trabajan en la clandestinidad (informalidad) total
o parcial, pero que producen para alguna cadena comercial (Liverpool, Gigante, etcétera) .
Finalmente se encuentran los rnicrotalleres o
maquiladoras domiciliarias que actúan por su
cuenta, sin tener conexión con el sector formal.
Ellos se encargan de la producción y distribución en mercados locales y regionales.

Este continuum, que abarca ambos sectores y
los combina, se nos muestra como un punto de partida empírico para construir un concepto de la informalidad en el sector manufacturero que no sea meramente descriptivo. 13

HACIA LA CONSTRUCCIÓN
DEL CONCEPTO DE LA INFORMALIDAD
EN MÉXICO
Las abundantes criticas y rechazos acerca del uso de
este concepto tan controvertido y polisémico actúan
como acicate para aceptar el desafio planteado por
Escobar ( 1990: 37). Este autor formuló entonces un
dilema que es válido todavía hoy: ¿conviene abandonar el concepto por sus defectos y ambigüedades o
todavía vale la pena crear un diálogo entre académicos y demás actores interesados en el tema?
Coincidimos con Agustín Escobar, diez años
después, en pensar que el concepto puede conducir
a análisis serios y científicos y que puede formar parte
de "las condiciones teóricas más generales de los
antropólogos y sociólogos". En atención a la sugerencia de Escobar creo que deben darse diversos pasos, conectados entre sí y que conduzcan eventualmente a una teoría de la informalidad útil para académicos y para políticos.
Para comenzar, esta teoría encajaría con el tema
del contrabando, minuciosamente descrito por Eric
13
El comentario más detallado, aunque desde otra perspectiva, de
esta tipología puede verse en Alon so, 1997c.

81

�ÁMBITO

ÁMBITO

Hacia una teoría de "la informalidad

R. Wolf (1982: 408). Este autor sugiere que gran parte
de la historia m undial debe reescribirse a la luz de lo
que hoy se conoce como la economía informal. Un
buen avance en ese sentido podría haber sido la tesis
doctoral de Fran&lt;;:ois Roubaud (1995). La amplitud
de su enfoque inicial, abierto con una entrevista realizada al estilo antropológico, la abundancia de su
información y la riqueza de su contenido en cuanto
a los temas tratados chocan, sin embargo, con una
propuesta teórica final demasiado apegada a la respuesta típica de los economistas, cuyas fuentes de
información nacen y mueren con los datos censales,
los cuales son intrínsecamente insuficientes sobre
todo con relación al complejo mundo de la clandestinidad laboral y, más aún, de la clandestinidad empresarial.
Más promisoria nos parece la propuesta teórico-metodológica de Ludger Pries ( 1996: 20; 2001:
55-74). Después de constatar la persistencia e incluso el renacimiento de la informalidad a fines de la

82

Hacia una teoría de "la informalidad

década de los ochenta, el sociólogo alemán propone
que el concepto de la informalidad puede caracterizarse como componente de una "teoría de rango
medio". La teoría de lá informalidad, piensa Pries, se
encontraría por debajo de las "grandes teorías totalizantes" y por encima del nivel de las hipótesis descriptivas y de las rutinas de la vida diaria. El concepto de la informalidad apunta hacia un objeto empírico que requiere una explicación científica, pero aún
no encaja abiertamente en ninguna construcción teórica. Al mismo tiempo, necesita del apoyo indirecto
de las teorías y paradigmas tradicionales, en cuanto
que se define por medio de la negación de lo designado como empírico y real. Lo informal-afirma Pries
(200 1)- sólo se define a partir de la representación
de lo formal y su estructura y regularidades se desarrollan a partir de la defectuosa fuerza explicativa de
las teorías y paradigmas referidas a lo formal.
La dificultad para construir una definición de
la informalidad se deriva tanto de la complejidad del
referente empírico, como de la abundancia de propuestas teóricas con frecuencia contrapuestas. En
definitiva, con la informalidad ocurre lo mismo que
con cualquier concepto sociológico que cada científico puede definirlo de acuerdo con su punto de partida y de acuerdo con sus intereses. En este sentido,
nuestra perspectiva se orienta a mostrar la conexión
actual existente entre la maquila del sector industrial
y la expansión de la informalidad. Discrepamos en
este punto con Roubaud (1995: 413) quien afirma
con vigor que lo que "debe criticarse severamente es
la visión de un sector informal como patio trasero
industrioso del sector formal ligado funcionalmente
a él por la maquila". Su postura no es del todo lógica
porque, por una parte, descarta el dualismo; pero,
por otra parte, afirma que el sector informal subsiste
gracias a los espacios que dejan libres las empresas
formales. Según esta visión, el sector informal es un
sector de subsistencia.
Roubaud reprocha a los académicos que hemos investigado el tema de la maquila domiciliaria el

TRAYECTORIAS . AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

haber caído en la tentación de extraer leyes generales
a partir de resultados parciales. No conocemos, por
nuestra parte, a ningún investigador que haya caído
en tan seductora tentación. Los investigadores, en su
mayoría antropólogos, se han limitado a constatar en
cada caso particular la conexión existente entre los
sectores formal e informal evidenciada con frecuencia a través de la maquila.
La debilidad de la argumentación de Roubaud
es que él siempre se acerca a un sector clandestino,
como lo es el sector informal manufacturero, a través
de los datos censales. Todas sus estimaciones del tamaño de la maquila dentro del sector informal (Roubaud, 1995: 400, 408) se apoyan en los censos. Y los
censos, por definición, no captan directamente la
clandestinidad. Ningún trabajador o empresario informal declara abiertamente a los entrevistadores oficiales que actúa en la clandestinidad. A lo más que
llegan es a reconocer parcialmente esta situación.
En México, los investigadores de la maquila
informal -también existe la formal, claro está- hemos documentado en múltiples casos (ver bibliografia) la existencia de la manufactura informal en casi
todos los estados de la república. Este dato empírico
puede convertirse en un punto de partida adecuado
para comenzar la construcción de una teoría de rango medio acerca de la informalidad.

LA MAQUILA EN LA PERIFERIA
CAPITALISTA O EL DOBLE ROSTRO DE
LA INFORMALIDAD MANUFACTURERA
La maquila, o subcontratación industrial, es una actividad que sobre todo en su vertiente nacional está
íntimamente emparentada y permeada por la informalidad laboral y empresarial. El primer presupuesto para construir una teoría de la informalidad manufacturera desde la perspectiva de la maquila es que
el sector informal industrial es un segmento o espacio social compartido por empresarios y por trabajadores. Tan informales son los unos como los otros.

TRAYECTORIAS

I AÑOV, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

La literatura convencional y los medios de comunicación se refieren a los trabajadores cuando hablan
de la informalidad. Pero la informalidad como estrategia de desarrollo, no como simple medio de subsistencia, nace en los empresarios.
Este punto de partida empírico nos obliga, de
salida, a rechazar las teorías dualistas de la informalidad. La teoría cepalina se queda corta en sus análisis
porque sólo tiene en cuenta a los trabajadores como
integrantes del sector informal. La teoría neoliberal
"a la Hernando de Soto" reinterpreta y desfigura la
actividad de los microempresarios informales en su
afán por debilitar al Estado populista latinoamericano. No conocemos -y me atrevo a afirmar que ésa es
la convicción de todos los investigadores de campo-ningún microempresario maquilador que actúe en la
clandestinidad primordialmente para eludir las engorrosas leyes mercantilistas del Estado. La informalidad es una condición estructural impuesta por los
bajos salarios a destajo que perciben los microempresarios maquiladores. Penuria agravada, tal vez más
en las zonas urbanas marginadas que en las rurales,
por las redes de extorsión generadas por los inspec-

La gwbalización
neoliberal ha representado
un caldo de cultivo
para el crecimiento
y fortalecimiento del sector
informal. La informalidad
laboral ha crecido
cuantitativamente en
todos ws sectores de la
.
economia mexicana.
/

83

�ÁMBm&gt;

ÁMBITO
Hacia una teoria de la informalidad

Hacia una teoria de la informalidad

tores o seudoinspectores de Hacienda. Más gravosas
que las mismas leyes resultan las "mordidas"
innúsericordes que infligen tales inspectores a los
microempresarios informales.
El segundo presupuesto básico se deriva del
anterior. El sector informal manufacturero es un componente fundamental de la actual estructura socioeconómica de México. Sería un error considerarlo como
-un simple sector residual. En este punto, presuponemos el rechazo de las interpretaciones dualistas de la
informalidad laboral y empresarial. Más útil es el
enfoque neomarxista -en su versión parcialmente
wallerstiniana- que arranca con el análisis de la economía-mundo capitalista. Insistimos en el apoyo sólo
parcial de los enfoques neomarxistas porque estos
autores o se olvidan del sector clandestino de la economía o no lo tienen debidamente en cuenta. Usando el enfoque centro-periferia de Wallerstein, hemos
mostrado en un trabajo previo (Alonso, 1998c: 208215) que el sector informal manufacturero 14 ha estado presente en todas las fases evolutivas del capita-

Informalidad es
desintegración)
desarticulación) ruptura.
Para la interpretación
cepalina) esta separación es
una consecuencia de la falta
de espacios laborales. Los
informales sobran para el
buen funcionamiento de las
economías nacionales.
14

Es obvio que los historiadores no mencionan explícitamente el concepto del sector informal, el cual es un invento reciente, pero sí hablan de un sector productivo que salió de las ciudades y fue a las
zonas rurales para eludir la vigilancia de los gremios urbanos (Dobb,
1975: 483; Kirchgassner, 1974)_

84

lismo en el centro capitalista, aunque en cada momento haya desempeñado funciones diferentes. Según Wallerstein (1974: 268), la maquila domiciliaria
(Putting-out System) fue la clave para la supervivencia económica de la espina dorsal de la Europa continental ante el embate de la pujante industria inglesa. En esa etapa preindustrial, se inicia el proceso de
proletarización y los trabajadores a domicilio eran
todavía propietarios de los medios de producción.
Razones de tiempo y espacio nos impiden analizar
en detalle la evolución de la maquila domiciliaria en
los siglos posteriores. 15 Bástenos indicar que durante
el siglo XIX, tanto en los países de Europa occidental (Marx, 1974), como en Rusia (Lenin, 1977) las
microempresas domiciliarias se convirtieron en un
apéndice de las fábricas. En palabras de Marx, se
transformaron en el "departamento externo" de las
manufacturas. Si nos trasladamos al siglo XX, constataremos en el caso de México que en las últimas
décadas del milenio abundantes estudios de carácter
antropológico (ver bibliografía) comprueban la existencia de la maquila domiciliaria en casi todos los
estados de la república.
Pero los autores que han profundizado en el
tema de la actual globalización neoliberal, en particular desde la perspectiva marxista, no han prestado
suficiente atención a la conexión entre la maquila y
el sector informal surgida en México a raíz de la entrada en vigor del TLCAN. Menos aún se han preocupado del tema los autores exmarxistas que parecen haber encontrado un nuevo paradigma. Tal es el
caso del sociólogo español Manuel Castells ( 1999),
quien en su reciente obra enciclopédica menciona el
concepto de la informalidad de manera efímera y
tangencial (Castells, 1999: t. ID: 96,375). Para Castells, el sector informal urbano es una forma predominante de empleo en la periferia, es decir, en aquePara captar esta evolución puede consultarse nuestro artículo "La
industria domiciliaria del vestido ante la nueva globalidad" (Alonso,
1998c)_
15

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

llos países que aún no entran de lleno en la etapa
capitalista informacional. 16 Por el contrario, Castells
reconoce que el informacionalismo actual genera desigualdad, polarización social, pobreza y miseria. Desde la perspectiva de las relaciones de producción, este
informacionalismo produce precariedad laboral,
sobreexplotación y un proceso de exclusión social.
Más adelante, cuando Castells ( 1999: 150 y 167)
habla de los sudafricanos pobres y de los guetos menciona la economía informal como una estrategia de
subsistencia. Castells no incluye en ningún momento la informalidad como posible consecuencia del
informacionalismo vigente a nivel global.
Esta referencia no tendría mayor importancia
para un lector inadvertido. Pero resulta que en 1989,
Castells publicó un articulo -en el libro que coeditó
con Alejandro Portes-, rico en contenido y en sugerencias teóricas, sobre la economía informal. De hecho, Castells pensaba hace una década que el sector
informal es "una forma específica de relaciones de
producción -no una simple estrategia de subsistencia- que genera ingresos y que atraviesa toda la estructura social" [énfasis añadido]. Así, la articulación
entre las actividades formales e informales se realiza
de manera sistemática, de modo que el sector informal crece a expensas de las relaciones de trabajo formales (Castells y Portes, 1989: 12). En síntesis, la
proliferación de la informalidad responde a las exigencias de las empresas transnacionales (Castells y
Portes, 1989: 29), las cuales diseñan su reestructuración apoyadas, en parte, en la maquila o subcontratación como una forma disfrazada de trabajo asalariado capaz de privar a los trabajadores hasta de su
conciencia proletaria. 17
Esta conceptualización del sector informal y su
conexión con la maquila implica que las empresas
16
Merece 1a pena destacar, aunque sólo sea de paso, que este uso del
concepto periferia del nuevo CasteUs no coincide con las acepciones
de la periferia en autores como Prebisch o Wallerstein.
17
Hemos comentado las implicaciones políticas y culturales de esta
ausencia de conciencia proletaria en las costureras domiciliarias de
Nezahualcóyotl en un articulo previo (Alonso, 1997a) .

'TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

transnacionales ya no son el último eslabón de una
cadena productiva. Por el contrario, estas empresas
generan -de manera directa o indirecta-, la informalidad por medio de la construcción de redes en las
que interactúan componentes formales e informales.
De ahí que la interacción entre estos dos sectores tenga repercusiones obvias en ambos.
El nuevo paradigma teórico le impide a Castells
actualizar, al momento posTLCAN, las consecuencias que alberga para la industria mexicana la convivencia y colaboración de los sectores formales e informales. En efecto, para captar la nueva situación
de la manufactura mexicana a fines de los noventa es
imprescindible introducir una variable que no encaja en el paradigma informacional de Castells. Esta
variable es la división histórico-estructural de la economía-mundo capitalista en centro y periferia. 18
Sus atinadas observaciones sobre las nuevas
tendencias organizativas, surgidas a raíz de la crisis
del fordismo, se refieren con razón a una característica de la producción flexible que es la proliferación
de nuevas redes de producción basadas, en gran parte,
en la subcontratación o maquila. Estos nuevos modelos de subcontratación existen en Italia, Hong Kong
y en España, por ejemplo. Castells distingue, en los
casos concretos que analiza, las redes verticales de
subcontratación centradas en grandes empresas y las
redes horizontales, formadas por pequeñas y medianas empresas (Castells, 1999: I: 167). Por eso concluye que las redes son hoy la forma fundamental de
competencia en la nueva economía global.
Una explicación parcial del "olvido" de Castells con respecto a la nueva "maquila" en México y en
América Latina reside en el hecho de que él analiza
los casos exitosos (Castells, 1999: I: 173ss.). En Asia
oriental la conjunción de factores culturales, históri18
En su reciente obra CasteUs (1999: 1: 92) menciona una sola vez
de pasada a Braudel y Wallerstein, pero es muy cuidadoso en no
incluir la interpretación teórica de estos autores acerca de la periferia en sus disquisiciones sobre la economía informal.

85

�ÁMBITO

ÁMBITO

Hacia una teoría de la informalidad

cos e institucionales ha permitido la construcción de
redes, casi siempre sujetas al control de las grandes
empresas transnacionales.

CONCLUSIÓN
El "olvido" de la problemática social latinoamericana desde la perspectiva de América Latina por parte
de los científicos sociales del centro capitalista no debe
ser motivo de admiración. Desde el siglo XIX, los
patriarcas de las ciencias sociales establecieron el carácter socialmente determinado del conocimiento
humano, incluyendo el científico.
Queda, por tanto, en manos de los científicos
sociales de la periferia capitalista interpretar los hechos sociales actuales desde la perspectiva de nuestros países. En este sentido, el desafio que enfrentamos tales científicos es reconstruir, en concreto, las
ciencias sociales latinoamericanas de manera que sirvan para interpretar nuestra realidad social de acuerdo con los intereses de nuestros países y de sus ciudadanos.
En contrapunto al análisis de los casos exitosos
de la maquila asiática realizado por Castells, nuestra
tarea consiste en explicar por qué la maquila desarrollada en México a partir del TLCAN ha servido
para desnacionalizar la industria mexicana y para
inundar el país con empresas foráneas cada vez más
volátiles y dispuestas a emigrar a otras latitudes en el
primer otoño oportuno.
Nuestra tesis es que un elemento clave para explicar el impacto negativo del capitalismo informacional -para retomar la nomenclatura castellsianaes el papel jugado por la informalidad manufacturera.
La tipología comentada previamente muestra
la imbricación existente en la industria posTLCAN
mexicana, en donde convergen y colaboran el capital
transnacional y el sector irúormal manufacturero. La
informalidad es más visible -o menos invisible- a
medida que se desciende por los peldaños de la tipología. Pero la clandestinidad empresarial, como com-

86

Hacia una teoría de la informalidad

ponente crucial de la informalidad, engendra consecuencias más deletéreas para la industria mexicana
que las creadas por la irúormalidad laboral de los niveles inferiores.
La informalidad empresarial de los altos niveles, compartida al alimón por empresarios transnacionales y mexicanos, es responsable de la imparable
desnacionalización de la industria mexicana. La transformación de los empresarios mexicanos, muchos de
ellos con larga tradición manufacturera, en simples
maquiladores del capital foráneo, equivale a una degradación cualitativa que con el tiempo sólo se profundizará. Si el tejido industrial de un país capitalista presupone la coexistencia y colaboración de empresas de los más diversos tamaños, es evidente que
incrementar la informalidad empresarial sólo conduce
a desvirtuar o imposibilitar la formación de redes organizativas autóctonas. El empresario mexicano que actúa en la informalidad difícilmente podrá integrarse a
las estrategias de "paquete completo" propuestas acertadamente por el gobierno de México. .,_

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87

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La, herencia del saber

La herencia del saber

Además de sus conocidos libros sobre historia y teoría política&gt; ha sido director de revistas&gt;
maestro emérito de /,as universidades de Nuevo León&gt; Puebl,a y Ciudad Juárez y col,aborador
de periódicos y revistas en México y el extranjero. Funge a,ctualmente como director del Instituto
de Cultura de l,a Gran Ciudad de México.

Conversación con Enrique Semo
EsTHELA GuTIÉRREZ GARZA

Le angustia escribi,¡; porque siempre que lee
un texto después de publicado) siente que
pudo ser mejor; le apasionan los datos) no
para almac,enarlos simplemente) sino para
interpretarlos; tiene ante sí muchas
preguntas) no tanto las que se hac,e a sí
mismo) como las que hereda; considera que
el intelectual debe sentir una necesidad
avasalladora de tomar posición ante los
hechos de su tiempo ... Así se van
desgranando en esta entrevista la
personalidad y las pasiones de un hmnbre
cuya mejor herencia es el pensamiento.

Enrique, tú eres un prestigiado intekctual, te has destacado como historiador, periodista y político progresista de izquierda en México. ¿Podrías
platicarnos cómo nació tu vocación por la historia,por la politica?, ¿dónde realizaste tus estudios?, ¿qué fue "/o que más influyó en tu etapa de
formación?

El investigador y académico Enrique Semo es uno de "los intelectuales más relevantes del
México contemporáneo. Doctorado en 1971 por l,a Universidad Humboldt de Berlín&gt; ha
desarrollado una extensa obra ensayística compuesta por unos veinte volúmenes entre "los que
se encuentran Historia del capitalismo en México. Los inicios 1521-1776, Historia
mexicana, economía y lucha de clases, Crónica de un derrumbe, Las revoluciones
conservadoras del Este, Entre crisis te veas y Viaje alrededor de la izquierda mexicana.
Se ha desempeñado en sus afanes de historiador por casi cuatro décadas y ha realizado un
extenso peripl,o docente por muy importantes universidades de Eurapa y de Estados Unidos.
88

TRAYECTORIAS

I

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I

ENERO-ABRIL 2003

Si pienso qué es lo que más influyó en mi carrera académica y mis decisiones profesionales, debo reconocer que fue mi temprana adhesión a las
ideas del socialismo. Algunos mitines en los que hablaba Lombardo Toledano, que era un gran divulgador del marxismo. Cursos a los que asistí
de oyente con Lazlo Raolvanü, que había llegado a México con la emigración alemana y era un gran conocedor de El Capital. Mi amistad temprana con Friederich Katz, que entonces era un marxista ortodoxo, hijo
de un comunista austriaco. Pero sobre todo mi pertenencia a la organización judía Hashower Hatzair, que era socialista-seonista, en la cual me
familiaricé con la historia y algunos libros teóricos del socialismo.
Hashower Hatzair está ligado con el experimento socialista en Israel
que se llama Kibutz. Un intento de construir socialismo a escala micro,
dentro de la sociedad capitalista, que sigue vivo hasta hoy. Yo me adherí
al ideal socialista desde los dieciséis años de edad y me he mantenido fiel
toda mi vida. Nunca renuncié a él, ni abjuré de él. Hoy soy socialista en
una manera muy diferente a la de los años cincuenta, pero sigo fiel a los
grandes ideales de libertad, justicia social y solidaridad humana que son
su base.
Yo era, desde los doce años, un lector voraz. Leía todo lo que se me
ponía enfrente. El periódico de hace dos semanas, libros que mi padre
olvidaba en la sala, cosas que me recomendaban mis maestros. Leía mientras comía, lo que despertaba reprimendas maternales. Me pasaba muchas horas en las librerías de viejo. Así comencé a leer marxismo. Como
no tenía quien me guiara, me fui directamente a los clásicos. Imagínate
leer las obras de Engels y de Marx en las cuales se citaba a Hegel,
Fenerbach y la filosofia alemana; a Saint Simón, a Fourier. Recurrí a
enciclopedias e historias de la filosofia. Porque no comencé con el Manifwsto Comunista, sino con obras mucho más dificiles como las Tesis sobre

TRAYECTORIAS

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Pese a que estudié
también economía:, la
historia fue
dominando mis
intereses. La historia y
el ensayo político son
mis favoritos. He
escrito una docena de
libros:, un centenar de
artícuws sobre historia
y probablemente cerca
de un millar de
artícuws periodísticos.
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�MEMORIA VIVA
La herencia del sa,ber

MEMORIA VIVA
La herencia del saher

Feverbach, La ideología alemana, pero también obras históricas como La
lucha de clases en Francia de 1848 a 1850, o económicas como Trabajo
asalariado y capital.
Comencé a tomar apuntes. En verdad llevaba cuadernos con observaciones sobre lo que no entendía o con lo que no estaba de acuerdo.
Una estancia de dos años en el Kibutz me permitió continuar con esas
lecturas que se fueron ampliando. Leía muchas novelas: Gorlci, Romain
Rolland jugaron un papel importante. Toda la literatura rusa: Dostoyevski,
Tolstoi y luego los autores del "realismo socialista" como Gladrov,
Grosman. Pero también Balzak, Proust, Faulkner, Hemingway, Jack
London.
Mi formación nunca fue cerrada o excluyente. Siempre estuve abierto a diversas influencias. Pese a que mi familia es judía, estudié los últimos dos años de la primaria y toda la secundaria en una escuela de
maristas, el Cristóbal Colón, en donde estuve en contacto con la religión
católica y la cultura de clase media; mis estudios de economía los hice en
la Escuela Superior de Econonúa y Derecho deTel Aviv, en donde todos
mis maestros eran de la corriente neoclásica. No había ni un solo marxista. Los maestros eran de primera. Después hice estudios de historia en la
Facultad de Filosofia y Letras de la UNAM. Ahí sí hubo una influencia
marxista fuerte. Wenceslao Roces, cuya especialidad era la historia de
Grecia y Roma, pero que había traducido a Marx al español, fue muy
importante, pero también Adolfo Sánchez Vázquez, con quien tomé
muchos cursos.
Luego vinieron mis estudios de doctorado en la Universidad Humboldt de Berlín. Mis amigos y directores de tesis, Manfred Kossok, Max
Zenske y el mismo Katz, influyeron mucho. Pese a que estudié también
economía, la historia fue dominando mis intereses. La historia y el ensayo político son mis favoritos. He escrito una docena de libros, un centenar de artículos sobre historia y probablemente cerca de un millar de
artículos periodísticos.
Siempre me ha costado trabajo escribir, aun cuando con los años esto
ha ido disminuyendo. Siento, sobre todo al comenzar, una angustia de la
que no me es fácil liberarme. Y sin embargo, mi obra es extensa. Ahora
estoy reescribiendo algunas de mis obras principales para publicarlas en
una colección de obras escogidas con la editorial Océano.
Separo claramente entre mi obra política y la historia. En la segunda,
el rigor científico y la objetividad son fundamentales. Por eso me gusta
escribir sobre la Colonia y el siglo XIX. Últimamente me he aventurado
incluso en el México prehispánico. Es más fácil guardar esa objetividad
en los periodos más lejanos. Mis lecturas como historiador siempre han

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TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

tenido la prioridad. Para escribir sobre México he hecho extensas lecturas sobre historia europea. Sobre todo cuando hice mi doctorado en Alemania leí muchísimo sobre historia económica europea.
Como a partir de los sesenta comprendí y acepté que muchos rasgos
de la historia social de México no coinciden con la europea, he leído
también mucha historia de Asia y América Latina.
Cuando en la década de los sesenta llegué a la conclusión de que la
historia de los indígenas tiene durante la Colonia, el siglo XIX y el XX
una importancia decisiva en el conjunto de la historia de México, no se
sabía mucho sobre ese tema. Actualmente, sabemos mucho más y una
nueva historia general puede ser escrita.
Bueno, si me preguntas sobre los idiomas que domino, puedo decirte
que en la infancia aprendí francés en Francia, luego en la adolescencia,
inglés en Estados Unidos y hebreo durante mi estadía en Israel para mis
estudios universitarios. Así se fueron sumando los idiomas que son cinco
y que me permiten leer sin dificultades también italiano y portugués.
También recuerdo algo de mi idioma natal, el búlgaro, que es una puerta
a la lectura del ruso.

Y entonces, ¿cuál considerarlas tú que ha sido la mayor colaboración en
la academia en México? ¿Particularmente tu trabajo en la Facultad de
Economía, los seminarios y las actividades que lograste realizar?
No tendría sentido que yo recite mi curriculum. Trabajé en la Facultad de
Ciencias Políticas de 1966 a 1972 y luego, desde ese año hasta el presente, en la Facultad de Economía. Mis mayores satisfacciones provienen de
mi trabajo de investigación; las numerosas horas de investigación que he
pasado en bibliotecas, archivos y hemerotecas, a veces sabiendo a donde
voy y a veces yendo a donde me llevan los vientos. Tengo muchos más
papeles de archivo de los que he usado y de los que voy a usar el resto de
mi vida. Entonces, para mí, esa labor de ir desentrañando datos para
encontrar una verdad determinada ha sido una actividad de muchísima
satisfacción y mi visión siempre ha sido de interpretación teórica. Reúno
los datos, pero no amo los datos en sí, sino cuando están organizados,
reunidos, estructurados. Me sirven para contestarme una pregunta que
yo me hago, y al decir que yo me hago sé que a veces no son las preguntas
que yo hago, sino que yo heredo. Pero siempre hay una pregunta, y mi
trabajo en este sentido es en dos formas: es llenar una enorme cantidad
de cuadernos con mis reflexiones sobre todo en material y los materiales
mismos. La segunda labor académica que yo aprecio muchísimo es la
enseñanza. He descubierto que el estudiante establece una relación con
el maestro que se da con sinceridad, con el maestro que no engaña, que

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO.

11 1 ENERO-ABRIL 2003

Siempre me ha costado
trabajo escribir aún
cuando con l,os años
esto ha ido
disminuyendo. Siento,
sobre todo al comenzar,
una angustia de la que
no me es fácil
liberarme. Y sin
embargo, mi obra es
extensa. Ahora estoy
rescribiendo algunas
de mis obras
principales.

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�MEMORIA VIVA
La herencia del saber

MEMORIA VIVA
La herencia del saber

no viene sin preparar sus clases, que no dice siempre que sabe, que no
usa autoridad en la clase más que la que le da el saber cosas que los
alumnos no saben. Ellos establecen con un maestro de este tipo una relación que es de las más puras y de las más agradecidas que yo puedo
imaginar. Es bien impresionante para mí, que hasta hoy, se me acercan
muchos sesentones y me dicen con una gran sonrisa: ''Yo fui alumno de
usted en tal año y en tal año, recuerdo mis horas con mucho placer, con
mucho agradecimiento, fueron excelentes años". Esto me da idea que se
sembró mucho y de esto mucho fructificó. A veces me reúno con mis
alumnos y me da un gran gusto ver cómo muchos de ellos han seguido el
camino de la investigación, de la academia y la están haciendo muy bien.
El tercer aspecto gratificante es haber conocido y tratado a muchos
hombres y mujeres muy inteligentes, no esos especialistas que saben
mucho sobre muy poco y necesitan reafirmar constantemente su importancia, sino verdaderos pensadores que saben proyectar la luz del raciocinio sobre los materiales históricos.
Las reuniones con ellos en simposios, encuentros, me han servido
mucho para enriquecer mi vida y enriquecer mi visión del mundo, en
este sentido, quiero decir que he sido muy favorecido, que he conocido
muchísima de esa gente, la lista de los nombres no acabaría aquí.
También he tenido muchas satisfacciones en el impulso de instituciones importantes. Fui director fundador del posgrado de economía y me
tocó dirigirlo durante los años en que tomó forma en sus dos programas,
tanto el de maestría como el de doctorado.

¿Qué puedes decirnos sobre la relación entre tu trabajo académico y tu
pasión por el socialismo? ¿Cuáles son en tu caso los problemas que surgen
de ser a la vez un intelectual y tener una vocación política de izquierda
tan clara y definida?
La relación entre ciencia y compromiso político es a la vez contradictoria
y complementaria, y hay que tener claros ambos aspectos. He dicho ya
que, en la ciencia, las posiciones ideológicas no cuentan y que hay que
buscar la verdad, mientras que en la política militante adoptamos una
posición a favor y en contra de propuestas y nos aplicamos para que
gane la nuestra. Pero no hay duda de que las posiciones que tomamos en
política influyen en las preguntas que planteamos en nuestro quehacer
científico. Existe una linea delgada y hay que asegurarse que no la cruzamos. Siempre me he esforzado en separar ideología de ciencia y a la vez
buscar sus puntos de encuentro. Pero esto es un ideal. Nos podemos
acercar a él, pero jamás lo alcanzamos totalmente.
En materia de pensamiento, soy partidario de la libre convivencia de

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TRAYECTORIAS j AÑO V, NO. 1.1 I ENERO-ABRIL 2003

todas las corrientes. Recuerdo que en la época en que la izquierda era
muy influyente en la universidad, me opuse muy explícitamente a la idea
de concebir la Escuela de Economía como una escuela de cuadros, preparados en una sola ideología. En la misma República Democrática Alemana les dije muchas veces, como era yo extranjero podía hablar más
que ellos, que habían cometido un gran error al cerrar las puertas a corrientes no marxistas, al pensamiento liberal, al pensamiento positivista,
a la economía neoclásica, porque solamente en confrontación con el otro
se va desarrollando una corriente de pensamiento sólida. Como director
de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Economía también me regí por este principio y siempre hubo conmigo gente de posiciones completamente opuestas. No voy a olvidar las pláticas con David
lbarra, intentando atraerlo para que regresara a la División de Estudios
de Posgrado, pese a que no coincidíamos prácticamente en nada en nuestras posiciones. Había que tener al otro, si el otro era inteligente, capaz y
creativo para impulsar el pluralismo y la libertad de investigación. No
sucede lo mismo en política. Apoyamos ciertas fuerzas, lo que quiere
decir que deseamos la derrota de otras. No podemos adoptar al mismo
tiempo los intereses de los trabajadores mexicanos y los del capital
transnacional; estar a la vez por la paz y por la guerra y mostrarse tolerantes hacia los partidarios de la segunda.
El académico no es necesariamente un intelectual. El primero tiene
una carrera exitosa, sin salirse de su tema. Para ello, cuando se le consulta
sobre él, debe estar al tanto de los últimos avances. Basta con eso. El
intelectual, en cambio, debe al mismo tiempo tener una especialidad y
plantearse los grandes problemas de su época. Ser fiel a su labor científica y sentir la necesidad avasalladora de tomar posición sobre los sucesos.
Como es, por ejemplo, la toma de posición ante la iniciativa de Bush que
insiste en ir a la guerra contra Irak. Aunque uno no sea un especialista en
estos asuntos, uno se está planteando los grandes problemas de la época.
Hay muchos que dicen que el intelectual es un animal en extinción, una
especie en peligro y que está prácticamente desapareciendo; que la academia se aleja de la política. Incluso los politólogos con el sentido de la
participación política son cada vez más raros.

¿Se alejan de la academia?
Por otra parte, con las posibilidades creadas por la democracia, algunos
intelectuales se alejan definitivamente de la academia y se van a la práctica política. Se hacen senadores, diputados, funcionarios; las dos cosas se
separan y se rompe la tradición del intelectual. En el fondo de la posición
del intelectual hay una certeza y ella es que el pensamiento cuenta, que

Tl!AYECTORIAS I AÑO V, NO. 1.1 1 ENERO-ABRIL 2003

Mis mayores
satisfacciones
provienen de mi
trabajo de
investigación; las
numerosas horas de
investigación que he
pasado en bibliotecas)
archivos y hemerotecas)
a veces sabiendo a
donde voy y a veces
yendo a donde me
llevan /,os vientos.
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�MEMORIA VIVA
La herencia del saber

MEMORIA VIVA
La herencia del saber

las ideas cuentan, que el cambio del mundo y en el cambio de la situación
de la humanidad las ideas cuentan; no solamente las balas, la publicidad,
la mercadotecnia, sino también las ideas.

Si no se tiene una vocación y un horizonte más amplio que lo guíe y que
permita el desarrollo del intelectual.
Así es.

Sé que ser político e intelectual de izquierda en México representaba una
tarea de gran compkjidad en las décadas de los cincuenta y sesenta. Me
gustaría que nos platicaras cómo se percibía esa situación y cómo se asimiló un acontecimiento tan importante de aquella época como fue la revolución cubana, tanto en América Latina como en México.
En los años cincuenta y sesenta, la gente de izquierda en todo el mundo,
después de la derrota del fascismo, después de los éxitos en la reconstrucción de lo que se llamaba el mundo socialista, sentía un gran optimismo; el cambio estaba tocando a las puertas de la humanidad. Este cambio sería una sociedad en que la utopía se realizaba en el sentido de que
era una sociedad que aseguraba la igualdad de oportunidades, que aseguraba la libertad humana, que aseguraba el reencuentro del hombre
consigo mismo por encima de las cosas que lo rodean. Había un gran
optimismo a ese respecto, pese a que en México éramos muy pocos y
estábamos permanentemente acosados. Esto es lo que los jóvenes de hoy
no saben. Hay mucha gente que habla de las persecuciones, pero en realidad la izquierda perseguida representaba una minoría de la sociedad y
lo más tremendo es sentirte perseguido en una sociedad que continúa su
vida cotidiana como si nada pasara. A mí, por ejemplo, en 1958 y 1959,
cuando fue el movimiento magisterial y ferrocarrilero respectivamente,
me resultaba tremendo saber que me estaban vigilando, que mi teléfono
estaba intervenido, que me seguían en la calle y que mis amigos eran
llevados a la cárcel. Porque también eso ocurría, y ver que toda la gente
alrededor tuyo iba al cine, hacía el amor, procreaba, se enriquecía o simplemente vivía y ni siquiera le pasaba por la mente esas persecuciones
contra algún amígo mío. Esto es muy diferente a épocas de guerra civil o
épocas de persecución masiva y crea una sensación de gran aislamíento.
Quiero decirte que, en los sesenta, la persecución marcó nuestras vidas,
sobre todo a los que estábamos en el Partido Comunista Mexicano o en
algunas organizaciones similares. Había intelectuales que adoptaban una
posición sobre un problema determinado, pero no militaban dentro de
una organización que tenía encima a la policía y la persecución en forma
permanente. La revolución cubana fue para muchos marxistas de un

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TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

impacto contradictorio: primero, confirmaba que la salida para América
Latina era la revolución y, segundo, ponía en cuestión muchas de las
enseñanzas del marxismo. Ni fue dirigida por el proletariado, ni eran
marxistas quienes la dirigieron, ni estaba sucediendo en un país en que
las contradicciones habían llegado a su punto más alto; es decir, era una
revolución que no se amoldaba a los cánones ortodoxos del marxismo.
Fue una impresión doble, contradictoria. Por un lado, una gran admiración por sus dirigentes, por el otro, la sensación de que había que repensar una gran cantidad de cosas. Al principio, Fidel y el Che fueron un
reto, y así lo expresamos, para el pensamiento marxista ortodoxo en todo
el mundo. Desgraciadamente, la real politik, la necesidad de tener un respaldo frente al monstruo que tenían delante de sí, los obligó a irse plegando y al final convencerse de que no había otra vía más que la que ya
habían emprendido los países socialistas de Europa; lo que a mi parecer
le quitó mucho la frescura de la espontaneidad y de las promesas de
revaloración del pensamíento que tenía la revolución cubana en sus orígenes.

Y en México, años después, el movimiento estudiantil del 68 viene a constatar ese proceso de desarrollo, de pensamiento por el cambio, por la democracia, por una utopía, de la que nos hablabas hace un momento, que
heredamos de Europa después de la segunda guerra mundial y que tuvo
un impacto muy importante en la sociedad y también en las posiciones de
izquierda en México. ¿Cómo percibes este proceso?, ¿qué le implicó a la
izquierda ese momento?, ¿una oportunidad de revisión, de reflexión?
En 1967 yo era profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y al mismo
tiempo era secretario del Partido Comunista Mexicano en el Distrito
Federal. Esto me hizo blanco del autoritarismo de Díaz Ordaz, que veía
venir algo raro en el 68, teniendo en puerta las Olimpiadas. Comenzó a
perseguir a una serie de intelectuales, demasiado radicales; entonces, junto
con Rius, junto con José Luis Ceceña, me tocó vivir una persecución
temprana a finales del año de 1967. Por esa persecución tuve que salir de
México y, por lo tanto, viví el 68 fuera del país; pero no viví fuera del 68,
porque lo presencié en Praga.

¿Otro 68?
Otro 68. Hay tres grandes 68: el 68 de París, de mayo, que es una rebelión
contra el poder en la sociedad desarrollada; la rebelión de Praga, la "Pri:mavera de Praga", es el modelo de la rebelión contra el estatismo soviético, contra el Estado totalitario; y la rebelión en México que es el modelo
de las rebeliones en el tercer mundo, en que estaban mezcladas tanto la

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I ENERO-ABRIL 2003

Es gratificante ltaber
conocido y tratado a
muchos hombres y
muJeres muy
inteligentes -no esos
especialistas que saben
mucho sobre muy poco
y necesitan reafirmar
constantemente su
importancia- sino
verdaderos pensadores
que saben proyectar la
luz del raciocinio sobre
los materiales
históricos.
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MEMORIA VIVA
La herencia del saber

La herencia del saber

Una nueva utopía, un proyecto ...

Exacto, " prohibido prohibir". ¿Qué quiere decir "prohibido prohibir"?
Todos los que prohlben están mal; pero, ¿qué es lo que hay que decir
cuando ya no te lo prohiben? En el movimiento del 68 están mezclados
mensajes del pasado y mensajes del futuro, lo que demuestra que es un
anuncio de nueva época. Un anuncio bastante ciego todavía de una nueva época, pero extraordinariamente rico en cosas que se iniciaron. Por
ejemplo, los estudiantes de Praga, alzándose contra el poder comunista
en Checoslovaquia, al mismo tiempo que los estudiantes de París se alzan contra De Gaulle y el mundo capitalista de la posguerra de Francia.
¿Cómo es posible? La guerra fría nos enseñaba que unos son los buenos
Y otros son los malos; para unos, los buenos son el capitalismo y, para
otros, el socialismo. Pero, ¿eran buenos siempre? No, dice la rebelión del
68, los dos son igual de malos, ninguna de las dos formas de dominio es
una verdadera opción para el futuro.

No, proyecto no. Un grito de "¡Alto alú! ¡Basta!", pero no hubo un nuevo
proyecto.

¿Por la juventud, porque es simbolismo?

Decías que hasta ahora podríamos estar empezando a entender el 68.

Segundo, la tremenda liberación de las mujeres, como una verdadera explosión.

rebelión contra un Estado autoritario, como la rebelión contra el subdesarrollo, estaban mezcladas las dos cosas. Apenas ahora estamos entendiendo el 68, apenas ahora.

¿Significó en cierto sentido un proceso global por el cambio?
Sí, extraordinariamente complejo que se produce en más de sesenta países.

Sí, porque por ejemplo Estados Unidos años antes había vivido el movimiento contra la discriminación racial.
Exactamente y contra la guerra de Vietnam. Si tú tomas de 1966 a 1969,
eso fue una revolución mundial.

Así es, porque el 68 marcó el fin del mundo de la guerra fría y de los
poderes en ambos lados de la "cortina de hlerro", tal y como estaban
constituidos hasta ese momento. Para unos, para los países socialistas fue
el derrumbe total; y para los otros, para el lado capitalista, la crisis del
Estado del bienestar y el ascenso del nuevo liberalismo, el cual es un
regreso a las ideas más primarias del capitalismo, es decir, más totales,
más absolutas del capitalismo.

Sin regulación institucional.
Exacto. Entonces, en ambos hubo un cambio tremendo: se terminó un
mundo. Lo que la gente no está entendiendo ahora es que no sólo vivimos en una nueva época del capitalismo, vivimos en una nueva época
civilizatoria. Todo está cambiando, todo este mundo que fue creado desde el siglo XVI hasta el siglo XX, toda esa civilización está sufriendo
cambios esenciales que todavía es dificil preverlos. El 68 fue el anuncio
del fin de una época, un anuncio oscuro, un anuncio intuitivo, un anuncio que...

Que hablaba de renovación ...
Exacto.

Porque incluso hasta los hippies formaron parte de esa lucha por un
cambio, ¿no te parece?
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TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 I ENERG-ABRIL 2003

¿También global?
También global. En México fue muy impresionante: simplemente el hecho de que las niñas de clase media se fueran a dormir a la universidad
para hacer las guardias con sus compañeros hombres, que las faldas subieron hasta un punto antes inaceptable. Las cabelleras largas de los chicos, las rupturas familiares generacionales entre padres e hijos. Todo eso
eran premoniciones de la civilización que hoy está surgiendo, que no
podemos todavía definir, pero que algunas de sus características son obvias. El capitalismo se mundializa por primera vez, dice el neoliberalismo
el sueño está realizado, no hay nada afuera del capitalismo. El fin de la
historia. Pero ya vemos que el capitalismo no ha cambiado guerras, crisis,
luchas de clases, alú están todas ellas.

No hay duda de que
las posiciones que
tomamos en política:,
influyen en las
preguntas que
planteamos en nuestro
quehacer científico.
Siempre me he
esforzado en separar
ideowgía de ciencia y a
la vez buscar sus
puntos de encuentro.
Pero esto es un ideal.
Podemos acercarnos a
él pero jamás /,o
akanzamos
totalmente.

Sobre todo porque viene un acontecimiento, diez años después, que es la
verdadera caída del muro de Berlín.
Sí, claro.

¿Cuáles fueron las implicaciones de este fenómeno para la izquierda, no solamente en México, para la izquierda en el mundo y para el proyecto de ronstrucciim del socialismo? Entonces del 68 al 89, ¿qué cambios fueron los que se
gestaron? Es decir, ¿qué nos representa, cuando justamente tú estás hablando
de una alborada, del inicio de un nuevo proceso civilizatorio?

TRAYECTORIAS

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La hereru:ia del saber

La hereru:ia del saber

Mira, yo pienso que en cierta forma la obsolencia de los países del socialismo real teóricamente fue anticipado ya en la izquierda de todo el mundo, incluyendo la mexicana. Había una izquierda socialdemócrata que ya
no aceptaba esa idea de la creación de un nuevo modo de producción Y
rechazaba la realidad de los países socialistas. Había la nueva izquierda
de la época, que era muy critica del socialismo realmente existente Y se
deslindaba constantemente. Había el eurocomunísmo que a partir del 68
comienza un distanciamiento de la Unión Soviética. Sobre todo en tres
partidos comunistas: primero, el más importante, el italiano, después el
francés y, enseguida, el español; el mexicano era al final un partido eurocomunista.

¿Estamos hab'/ando de 'la gran critica que se hizo al socialismo real Y el
desarrotlo de 'las posiciones del eurocomunismo, el abandono de 'la concepción de 'la dictadura del proletariado?
Sí, la critica a la falta de democracia en los países socialistas, la aceptación de que hubo una represión muy grande en el estalinismo, la critica al
estalinismo. Todo esto comenzaba incluso en el movimiento comunista.
La mayor parte de la izquierda ya había comenzado a deslindarse de la
experiencia soviética. En realidad, ya para los años ochenta, la mayor
parte de la izquierda mexicana se estaba deslindando de aquella experiencia. Sin embargo, lo que nadie de nosotros esperaba fue el derrumbe
total que se produjo y la terrible traición de una clase que surgió del
nuevo sistema, que fue la burocracia y que en un momento determinado
decidió echar por la borda sus ideas y aprovecharse del inevitable regreso
al capitalismo. Porque quien más se ha aprovechado del regreso al capitalismo es la misma burocracia que dominaba a estos países en aquella
época. Entonces, de ser marxista-leninista, fiel al partido y a la revolución mundial, se pasa a ser empresario que se ha apoderado de empresas
que se quedan en un proceso de privatización, de expropiación de la
riqueza del pueblo, que no tiene antecedentes en la historia. Frente a
esto, la conquista de América, en el siglo XVI, es cosa de juego. ¿Cómo
que es que toda la riqueza construida por el pueblo soviético, a lo largo
de setenta años de sacrificios inenarrables, quede en las manos de dos o
tres centenares de gentes de la vieja burocracia o ligados a la nueva mafia.
Esto fue un golpe terrible, porque no es una derrota en batalla con las
banderas en alto, sino que fue una claudicación, una profunda derrota de
la esperanza: la esperanza en la posibilidad de un mundo nuevo. Las
distancias ya se habían tomado, y esto hay que decirlo en descargo de la
izquierda: la mayor parte de la izquierda ya era abiertamente critica del
"socialismo realmente existente" en los ochenta.

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TRAYECTORIAS , AÑO V, NO. 11

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Incluso, como consecuencia de este proceso se da el nacimiento del Partido
Socialista Unificado de México (PSUM).
Así es, desaparece el PCM y se fusiona con otras fuerzas, creando el
PSUM, que fue un partido socialista, no comunista, que se distancia de
la experiencia de los países del Este de Europa. Fue partidario de un
socialismo democrático. O sea, antes del derrumbe total, había una conciencia de que eso no era un verdadero socialismo. Sin embargo, la caída
fue brutal junto con la victoria de las fuerzas más conservadoras, porque
muchos pensábamos que la derrota del sistema totalitario soviético traería un socialismo democrático. Democrático, como lo que estaba surgiendo en Checoslovaquia, cuando fue ahogado por la invasión soviética; no como lo que se estaba gestando en Polonia. Creíamos en la posibilidad de un socialismo democrático. Entonces, cuando lo que triunfó no
fue el esperado socialismo democrático, sino la reacción más abierta, una
renovación del liberalismo más ortodoxo que no tenía ninguna base para
triunfar en realidad, en ese momento se vino en toda la izquierda la confusión, la decepción, la inmovilización y la desesperanza.

El intekctual debe al
mismo tiempo tener
una especialidad y
plantearse los grandes
probkmas de su época.
Ser fiel a su labor
científica y sentir la
necesidad avasalladora
de tomar posición
sobre los sucesos.

Pero, ¿no podrla esto estar vincu'/ado al triunfo, quince años atrás, de 'las
fuerzas más conservadoras, de 'las fuerzas económicas y de poder más
importantes? Había triunfado el a'/a más conservadora, que permitió 'la
emergencia del neoliberalismo con Ronald Regan en Estados Unidos y
Margaret Tacher en lng'/aterra.
Así es.

Entonces, en este gran proceso de renovación, de esta nueva etapa histórica de 'la que estás hab'/ando, ¿qué podrlas decirnos sobre el reacomodo de
'las condiciones del desarrollo económico y social, impuestas por el triunfo
del sector más conservador, de los sectores económicos más conservadores
a nivel mundial? ¿Tendrá esto una re'/ación con 'las consecuencias que se
dieron en el derrumbe?
Sí, definitivamente. La renovación de las corrientes conservadoras, renovación que la gente no ha entendido, se produce teóricamente desde las
obras de Friedrich A. Hayek y de Milton Friedman que son escritas fundamentalmente en los años veinte y treinta.

Y que fueron desp'/azadas por 'la corriente keynesiana que fue dominante
a finaks de los años treinta.
Exacto. Que viven una vida marginal en las universidades todavía en los
cincuenta. Hayek tuvo algo de éxito en Europa, pero y después es olvida-

TRAYECTORIAS

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La herencia del saber

La herencia del saber

do. Friedman siempre fue un hombre marginal en Estados Unidos, hasta
la llegada de Regan al Partido Republicano.

¿Estaban en la academia?
Sí, en la academia. Estaban produciendo la idea. Otra vez permíteme
reafirmar mi tesis fundamental de que las ideas cuentan, sirven. Cuando
la situación política permite el ascenso de la extrema derecha, ésta se
presenta muy bien pertrechada ideológicamente, no porque sea nuevo lo
que está diciendo, sino porque lo que decían corresponde al desencanto
de millones de seres humanos con el exceso de Estado, la burocratización,
la falta de libertades. La burocratización y el exceso de Estado también se
había presentado en Europa occidental, no solamente en Europa oriental, a la necesidad de que el individuo se abra paso por sí mismo a la idea
de que no puede haber libertad individual sin mercado, lo que tiene un
elemento de verdad; ideas que no eran nuevas. Si uno lee a los clásicos de
finales del XVIlI y principios del XIX, a Adam Smith por ejemplo, uno
encuentra ya hechas todas esas ideas; un periodo en que el capitalismo
estaba madurando todavía. Se retoman esas ideas, se les retiran algunas
expresiones, por ejemplo las racistas, se deslinda de ellas, se las limpia de
la larga permanencia en el poder colegial, y se coloca a la oposición dentro de su mismo Partido Republicano. Entonces, cuando se presenta la
expresión política de un vacío absoluto, porque caen el estatismo, el Estado de bienestar social que predominaba, el keynesianismo que no fue
capaz de impedir la crisis de 1973 y la entrada a un largo periodo de
crisis después del gran auge del capitalismo, la derecha está lista para ocupar
todos los espacios que han quedado vacíos; se pone al servicio del capital
transnacional, le da una utopía y el resto de la historia ya lo conocemos.

Pero una parte de esa historia son los efectos, el costo social sobre los
sectores más desfavorecidos es muy alto, sigue siendo muy alto, no solamente en los países desarrollados, sino también en los países en desarrollo.
Regresando a México, ¿la aplicación de las políticas neoliberaks pudo
haber influido en l.a coyuntura de 1988?
Sí, definitivamente. El neoliberalismo en México rompe con toda la tradición del nacionalismo revolucionario, que de una u otra manera era el
signo dominante en el PRI; cada vez más de boca para afuera. Tenia un
gran peso en muchos sectores de la población mexicana: justicia social y
nacionales, los dos grandes sustentos. Entonces, el viraje es a partir de
1982, claramente, las privatizaciones, el cese de la reforma agraria y de la
repartición de tierras; todo esto, naturalmente, produce una reacción dentro del mismo PRI y también esa historia ya la conocemos.

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¿Es una historia en donde el PSUM estaba listo para participar en la
historia?
Así es, pero resulta que participó a la cola. Y que lo que predominó fue el
populismo de izquierda, que está en las entrañas del PRI y que ha conquistado una buena parte de la mentalidad de la población. El populismo,
la corriente radical en el verbo, pero moderado en la acción, en el fondo
tiene el apoyo de ciertos sectores dominantes y no tiene un proyecto para
el siglo XXI. Su proyecto está basado en algo que pasó en la revolución
mexicana y en las grandes demandas que tienen muy poco que ver con el
mundo de hoy: la reforma agraria, las nacionalizaciones, cosas que son
del pasado.

Pero si bien el PSUM participó en la cola, lo cual es cierto, permitió que
esa coyuntura ekctoral existiera. Con su participación,junto con las otras
fuerzas, se creó el Frente de Reconstrucción Nacional, que posteriormente
da paso a la fundación del Partido de la Revolución Democrática. Visto
en retrospectiva, ¿qué l,e faltó a la izquierda para integrarse a ese proceso?, ¿cuáks han sido sus aciertos y cuáks sus retos?
El gran acierto de Cárdenas, y ésa es una aportación histórica, es haber
logrado unir a todas las izquierdas, las partidistas, las sociales, los movimientos sociales y al nacionalismo revolucionario del priísmo. Haberlos
unido, por primera vez en la historia, en una fuerza autónoma, alrededor
de dos lemas extraordinariamente simples, que es la única forma efectiva
de la unidad. Primer lema: "fuera el PRI del gobierno", lo que va abrir en
la nueva época es que el PRI se vaya del gobierno. Segundo lema, simple:
"Cárdenas a la presidencia". Esas dos cosas, unidas en la personalidad
de Cárdenas, con sus características, hacen un milagro; porque nunca la
izquierda y el nacionalismo revolucionario habían estado juntos bajo una
sola bandera, capaces de empujar en una sola dirección, como ha sucedido a partir de 1987. En este sentido, lo terrible para la izquierda socialista, que fue sorprendida en una posición extraordinariamente precaria,
no sobre un pie, sino sobre las puntitas de los dedos de un pie, debido a
los sucesos de 1989, a lo que estaba sucediendo en esta ciudad, fue abandonar la tarea de continuidad critica, que sólo ella le podía dar a México.
Esta continuidad critica significaba recoger todos los valores positivos de
la vieja izquierda y deshacerse críticamente de todo lo que representaban
los errores y las ilusiones de antes de 1989. Esta tarea la abandonó, cosa
que muchas otras izquierdas, de una u otra manera, siguieron haciendo y
lo están haciendo actualmente. Y así, se produce en México un eclipse
total del socialismo y de lo que podría ser una izquierda moderna; el
espacio de la izquierda es ocupado en forma natural, desde el fondo de la

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Respecto a las décadas
de los cincuenta y
sesenta~ hay mucha
gente que habla de las
persecuciones:, pero en
realidad la
izquierda perseguida
representaba una
minoria de la sociedad
y lo más tremendo es
sentirte perseguido en
una sociedad que
continúa su vida
cotidiana como
si nada pasara.

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La, hereruia del saber

MEMORIA VIVA
La, hereruia del saber

sociedad y desde las élites, por el nacionalismo revolucionario Y por el
populismo de izquierda. Ésa es la historia de México, de lo que ha pasado. Yo creo que el primer reto a ese proceso viene de las profundidades
de Chiapas, que produce dos cosas: una rebelión indígena que crea un
nuevo sujeto en la historia de México, o no nuevo, sino renueva a un
sujeto y le da una presencia mucho mayor de la que tenía antes, que son
los indígenas de nuestro país; además de eso, hay un proceso, hay un
esfuerzo, un intento de renovación de gran envergadura del pensamiento
de la izquierda. Entonces, tenemos por un lado el abandono total de la
idea del socialismo a cambio de ocupar espacios importantísimos en la
vida parlamentaria del país, oportunidad que nunca había tenido la izquierda; hacen un cambalache, se inserta en la nueva vida parlamentaria
con mucho vigor a cambio del abandono absoluto de esa tarea. De saber
qué pasó, qué con nuestro pasado, qué relación tiene con nuestro futuro,
y con eso abandonan la posibilidad de la reconstrucción del pensamiento
de izquierda. Eso es lo que más atrasado está en México. Y en el otro lado
tenemos, en la selva de Chiapas, un grupo que no tiene ninguna posibilidad de acceder al país y de acceder al poder, ni siquiera la ilusión de
poder acceder al país, que sabe que está derrotado en cuestión de poder,
de antemano, y se esfuerza por resolver el problema de cuáles serían las
bases de la inspiración de una nueva izquierda; por eso atrae a la intelectualidad de la izquierda de aquella época, de 1994. Toda la intelectualidad se va a ir, mientras que en el PRD, los políticos que ascienden se
sienten muy incómodos con los intelectuales que siguen hablando de
que hay que pensar en estas y en otras cosas. El PRD está preocupado no
en el porqué, sino en el cómo: ¿cómo hago una ley?, ¿cómo hago un
discurso en el parlamento?, ¿cómo gano las elecciones?, ¿cómo le hago
para que me elijan candidato?; eso es lo que le importa al PRD, la entrada
en el parlamento. Y el EZLN, que no tiene posibilidades de poder, está
preocupado por la creación de una ética, de una visión del mundo que
permita la resistencia a largo plazo.
El más importante intento de reconstrucción del pensamiento de la
izquierda está en el EZLN, con dos limitantes: una es su condición guerrillera, que lo aísla de una buena parte del pueblo mexicano, que no
quiere oír de balazos desgraciadamente y, la otra, es su condición indígena; el mensaje, el discurso está presentado de una forma que es muy
dificil de comprender, de asimilar, de hacer suyo por los sectores más
urbanizados, por las clases medias, más influidas por la globalidad.

Si guardamos un poco de perspectiva, podríamos ver que tenemos este
movimiento de la izquierda institucional, importantísimo para México, y

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TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

este otro movimiento de la izquierda social, así lo podríamos llamar, que
también está haciendo sus contribuciones a la historia. Entonces, ante la
globalización, que viene siendo un fenómeno verdaderamente apabullante
para las naciones, ¿existe la posibilidad de un camino que nos lleve a
alguna confluencia?
No hay un camino, yo no creo en un camino. Vivimos en una época en
que es imposible hacer un proyecto de nación. ¿Por qué?, porque esa
idea de que la historia pasa como una totalidad de un periodo a otro es
una de las ideas que deben ser reevaluadas.

¿A raíz de este proceso de globalización? Este nuevo planteamiento a
nuestros valores tradicionales de nacionalismo, nación, soberanía.
Por ejemplo, ¿quién puede imaginar, hoy, qué viene después del capitalismo? Nadie, porque el capitalismo acaba de conocer un renacimiento;
es como uno de esos enfermos que ha sido dado por muerto y que ya le
están jalando el zíper a su bolsa de nylon y, de repente se levanta de la
cama, agarra un nuevo aire, una nueva vida. Entonces, el capitalismo
demuestra que las definiciones de Marx respecto a sus defectos siguen
hoy tan verídicas y tan acertadas como siempre: las crisis, el hecho de
que no pueda avanzar sin reducir pobres, etc., entonces siguen ciertas.
Pero, ¿qué viene después?Y es que hay un después en todas las cosas. No
podemos imaginarnos un mundo moderno, una econonúa moderna sin
mercado; el mercado tiene aspectos muy negativos, pero también es una
conquista de la humanidad. Puesto que no podemos imaginar hoy una
nueva etapa, un nuevo modo de producción que esté más arriba que el
capitalismo, no podemos tener un proyecto de nación. Es inútil buscar
un nuevo proyecto de nación o querer repetir la historia de los liberales
mexicanos o de los revolucionarios de 1910. Debemos aceptar que lo
único que podemos hacer es dar nuevos proyectos para la nación, que no
hay un solo camino, sino que hay muchos caminos que se están definiendo con sus demandas particulares, que evidentemente confluyen en su
confrontación con los nuevos dominadores del mundo contemporáneo.
Pero cada uno por sus razones, cada uno en una forma diferente y cada
uno está dispuesto a ayudar sólo hasta cierto punto. Entonces, necesitamos proyectos para la nación y no un nuevo proyecto de nación, que es
una cosa muy diferente. Y necesitamos también saber que lo importante
no es si vamos a elegir a Cárdenas o vamos a elegir a Momea! para presidente de la república. ¿Por qué?, porque en esta época no es posible
cambiar la orientación del país en seis años. Todas las grandes demandas
de la izquierda, desarrollo económico, redistribución del ingreso, democracia participativa, tolerancia a la diversidad, son proyectos a mediano

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Junto con Rius, junto
con José Luis Ceceña,
me tocó vivir una
persecución temprana
a finales del año de
1967. Por esa
persecución tuve que
salir de México y por
lo tanto viví el 68
fuera del país, pero no
viví fuera del 68,
porque lo presencié en
Praga.

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�MEMORIA VIVA
La herenaa. del saber

MEMORIA VIVA
La herenaa. del saber

plazo y necesitamos estar varias veces en el gobierno. No podemos centrar toda nuestra atención en una elección para ganar la presidencia o la
gubernatura. Tenemos que volver a una visión de país, a una estrategia a
mediano plazo, a largo plazo; esto entraña la creación de un partido moderno, entraña una nueva relación con las diferentes fuerzas que se están
definiendo, entraña también una nueva actitud hacia las elecciones. Porque quizás no siempre lo importante es ganar las elecciones, sino también, a veces, es cambiar la forma de pensar y de actuar de la gente; y a
veces se hace mejor desde la oposición que desde el gobierno. A veces
hay la oportunidad. En el gobierno hay dos cosas que pueden hacerse:
una es hacer pequeños cambios que no son reversibles, que aunque venga un partido de derecha los tiene que aceptar como un hecho consumado, y la otra es cambiar la forma de pensar de la gente hacia los políticos,
hacia el gobierno.

Me parece muy interesante lo que estás diciendo y te pregunto: ¿se estará
abriendo una aportunidad para la izquierda de ensayar esta visión que
estás señalando de proyecto de país? Sabemos lo que está pasando en
América Latina,fundamentalmente en el Cono Sur, y vemos que la crisis
del neoliberalismo, de la aplicación de las politicas neoliberaks tuvo su
primera manifestación fuerte en Venezuela con el caracazo, la intentona
de golpe de Estado de Hugo Chávez, la espera de diez años para ser
llevado él mismo al poder por una coalición de centro izquierda; posteriormente viene la crisis de Argentina, que es una crisis fundamentalmente derivada por la aplicación de las políticas neoliberaks y que se está
sumergiendo al país en la peor etapa de su historia, arrastrando a Uruguay. Y ahora está Brasil, con un agotamiento muy parecido a la aplicación de las políticas neoliberaks. Entonces, ¿es este proceso político que se
está dando enAmérica Latina una aportunidad para esta izquierda para
tratar de ser congruente con ella misma, para buscar una auténtica vocación de poder y no solamente ser esa conciencia critica que puede saberse
desde la aposición? ¿Cómo evaluarías este conjunto de acontecimientos
que se está dando?

tar con las políticas, no que pueden cambiar esta realidad, sino que pueden ir sumando condiciones para una oposición más eficiente, más efectiva, contra el neoliberalismo; es una oportunidad. La socialdemocracia
europea la perdió, porque la verdad, hace dos o tres años estaba en el
poder en trece países europeos y no supo encontrar qué puede hacerse
sin jugar el papel del ala de izquierda del neoliberalismo. Cómo distinguirse y a la vez no perder el contacto con la realidad, sin aislarse de la
gente; ése es hoy el gran problema de la izquierda, así lo veo yo, y para
lograrlo hay que deshacerse de las recetas de cocina del pasado sin abandonar los principios.

Por último, brevemente, como historiador y conocedor de este país, ¿podremos los mexicanos con este último paquete?
Bueno, cada uno le puede poner unos granitos. El mayor enemigo que
tenemos es el desinterés hacia la política, que es cada vez más generalizado sobre todo entre los jóvenes y la dificultad de pensar en lo nuevo. En
el fondo, el pensamiento mexicano, la cultura mexicana, es bastante conservadora.~

Cómo distinguirse y a
"fa vez no perder el
contacto con "fa
realidad:, sin ais"/arse de
"fa gente; ése es hoy el
gran probkma de "fa
izquierda:, así lo veo yo:,
y para lograrlo hay
que deshacerse de "fas
recetas de cocina del
pasado sin abandonar
los principios.

México, noviembre de 2002

Yo creo que sí, que tienes mucha razón. El neoliberalismo es una ideología y es una práctica y un poder. Pero tiene serios problemas, es decir, su
encanto es mucho menor que hace quince años, aun cuando ha penetrado muy profundamente en la gente; pero su encanto es mucho menor.
En este sentido, puede hablarse de una crisis inicial del neoliberalismo
como ideología, pero como práctica lo veo todavía muy poderoso. La
izquierda tiene la oportunidad, muy dificil, de demostrar qué puede hacerse en el poder en este barco mundial que le es adverso, de experimen-

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TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 1.1

ENERO-ABRIL 2003

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�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

El cambio democrático en México

El cambio democrático en México
MIGUEL DE LA TORREGAMBOA

esde que en julio de 2000
los ciudadanos mexicanos eligieron por mayoría al actual presidente
de la república, no ha dejado de hablarse de una nueva realidad democrática que avanza y se consolida. Quienes así se expresan sienten que no debiera quedar duda de que hoy somos
más democráticos, nos invitan a convencernos de que no hay marcha atrás,
que el avance es incontenible y que la
nueva realidad puede reconocerse por
todas partes y en todos los aspectos
de la vida social. Los autores de esta
conquista -vencedores y derrotados en
el proceso electoral se adjudican la
autoría del cambio y reivindican la necesidad de su presencia para el avance del mismo- se dicen prestos a defender el avance y a profundizarlo.
Pero, ¿de veras somos hoy más democráticos que, por ejemplo, cuando
en 1994 se eligió también mayoritariamente a Ernesto Zedillo como presidente del país? ¿De veras el voto mayoritario por una candidatura no nacida del
PRI nos hizo más democráticos? ¿Podemos reducir la práctica de la democracia al voto no corporativo o manipulado en una elección presidencial? ¿Podrán limitarse la democracia y la ciudadanía democrática, a la decisión
electoral contestataria?

D

106

Estas dudas cobran sentido cuando, por una parte, constatamos que las
formas del ejercicio del poder por parte de Vicente Fox en los más de dos
años que lleva al frente de la administración federal han dejado mucho que
desear por cuanto que no sólo ha mantenido prácticas y vicios muy arraigados en la política en México, tales como
el autoritarismo y la arbitrariedad, la
coptación y clientelismo, amén de que
el proyecto de desarrollo económico y
social es el mismo de, al menos, las
dos anteriores administraciones priístas, sino que, además, se encuentran

muy alejadas de una concepción de la
vida social en la que las relaciones entre los ciudadanos sean realmente simétricas; en la que las decisiones yacciones del gobierno reflejen el interés
por impulsar una vida colectiva en la
que los intereses de los distintos sectores y grupos sociales sean efectivamente representados en la definición
de políticas públicas y en los espacios
de poder.
En una comunidad democrática, no
sólo es importante la participación
consciente e informada de los ciudadanos en los asuntos públicos, participación que, además, no debiera limitarse a los procesos electorales. Lo que
nos hablaría de autonomía y compromiso social; para poder caracterizarla
como tal, son igualmente importantes
la justicia, la equidad, el acceso generalizado a los satisfactores, etcétera,
lo que nos hablaría de universalidad.
Una comunidad democrática es
aquella en la que podemos reconocer
formas de la interacción social en las
que se anteponen los valores comunitarios y de beneficio colectivo a los del
individuo y su realización, sin dejar de
considerar a éstos también importantes; formas de la interacción social que
reflejen una simetría esencial en la relaciones de poder y un equilibrio entre
universalidad y autonomía: universaliTRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

dad en el acceso a las decisiones públicas y al beneficio que las mismas
reportan, y autonomía de los individuos
en su participación en la toma de decisiones.
Esta interpretación de la democracia comunitaria tiene, de acuerdo con
Adela Cortina (2001), su origen en tres
tradiciones: la judeo-cristiana (partiendo del Génesis), la griega clásica (con
base en Aristóteles) y la liberal moderna (a partir del Leviathan de Hobbes).
En ellas se configura y desarrolla, aunque no se realiza plenamente.
La primera apunta una idea que tiene la identidad como fundamento de
la comunidad. En el libro del Génesis,
se expresa la idea de comunidad comprometida y equitativa con base en el
reconocimiento recíproco: el otro como
yo mismo: "y dijo Adán a la mujer: esto
es carne de mi carne y hueso de mi
hueso"; de tal percepción se despren-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

ENERO-ABRIL 2003

de la identificación del bien común con
el bien privado.
La segunda, la tradición de la polis
griega delineada en el pensamiento
aristotélico como comunidad ética y
democrática, ve en la vida pública no
sólo una realidad superior, sino también anterior al individuo, que obliga a
éste a una natural cooperación y compromiso entre los seres humanos: el
loon Politikon. Ética y política están
íntimamente vinculadas en Aristóteles.
La ética desemboca en la política y se
subordina a ella; a su vez, la política
incide en el terreno de lo ético cuando
promueve que el Estado eduque a los
hombres en la virtud y, sobre todo, en
la justicia.
La tercera, la de la modernidad, que
se configura en el pensamiento de
Hobbes en el Leviathan, parte del supuesto de la maldad natural del ser
humano (el hombre es el lobo del hom-

bre) y define a la comunidad -al Estado- como un artificio necesario para
limitar la lucha y las desmedidas aspiraciones humanas a poseerlo todo, a
despojar a los otros. Según esta perspectiva, la constitución del artificio se
concreta en el contrato y no nace de la
naturaleza, sino del temor es una decisión humana y no un estado de naturaleza. El estado de sociedad rompe al
estado de naturaleza en beneficio de
la supervivencia, trayendo la paz y el
bienestar con el imperio de la ley, mismo que significa equidad y justicia en
las relaciones sociales.
Por supuesto que hay diferencias
entre estas tradiciones y sus implicaciones respecto de una comunidad democrática; pues, mientras que el hijo
de Dios se encuentra condicionado por
su credo a la responsabilidad y el compromiso con el otro que es él mismo y
en su conducta no realiza sino un designio que le es ajeno pero que vive
como convicción; el ciudadano de la
Polis griega es un sujeto activo, comprometido, que encuentra en la participación de la vida de la comunidad la
más importante forma de realización
del bien, y su participación en los asuntos de la ciudad no es un derecho en el
sentido en que lo entendemos modernamente, sino una responsabilidad asumida como consustancial a la condición de hombre libre: la no-participación aparece como falta de virtud.
Por su parte, el ciudadano moderno participa en el ejercicio efectivo del
poder social que garantiza la supervivencia a través de mediaciones como
los partidos y el voto universal. Lo que

107

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
El cambw democrático en México

lo coloca, antes que como actor social,
como sujeto de derechos. Su participación en la vida de la comunidad conforme a la ley, el disfrute y usufructo
de las posesiones legítimas, su vinculación con los demás a través de contratos y convenios, etcétera, son derechos que el Estado protege y garantiza
a_ todos por igual, a cambio del cumplimiento de las responsabilidades cívicas. Pero, por un lado, el disfrute de
los derechos depende de la posesión
efectiva de bienes y, por el otro, es la
convicción, la responsabilidad de la
participación en la vida colectiva depende realmente de la convicción y no de
la condición de ciudadano; en consecuencia, la ciudadanía se ha vuelto abstracta y formal. Ese carácter abstracto
de la ciudadanía se ve exacerbado en
las condiciones de la cultura posmoderna, en donde, como explica Lyotard
(1990), priva un enorme desencanto
respecto de las modernas ilusiones del
progreso y la emancipación que abre
la posibilidad efectiva del ensimismamiento a los individuos.
De acuerdo con esto y no importando a cual tradición queramos adscribir
nuestro pensamiento, alianza o contrato, es claro que la vida de comunidad,
además de abrir la posibilidad de alcanzar sin riesgos y sin conflictos los intereses y expectativas de los individuos en
particular, da lugar a una nueva clase de
realidades que, sin duda, es valiosa porque enriquece la vida de los individuos;
y tenemos también un panorama del tipo
de interacciones sociales en las que podemos ver reflejados los mencionados
principios de universalidad y autonomía.

108

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

El cambw democrático en México

Es en función de estas ideas que
nos vemos obligados a dudar sobre si
el voto contestatario de julio de 2000
nos hizo más democráticos o no, cuando la realidad nacional no nos habla
precisamente de la presencia de los
principios de universalidad, autonomía
y equidad y sigue mostrando un rostro
de crisis social agudizada, algunos de
cuyos más lacerantes indicadores son:
la crisis de la actividad económica en
los sectores más atrasados del campo, desligados de los procesos y productos que caracterizan al mercado
mundial actual, crisis agudizada por las
dificultades y contradicciones que el
modelo de desarrollo asumido por el
gobierno supone en este renglón; la
crisis que viven las comunidades indígenas y sus formas de vida colectiva,
cada vez más ignoradas, empobrecidas
y excluidas del proyecto social del go-

bierno; la crisis de la pequeña y mediana empresa sin financiamiento y sin
mercados; la crisis de los grandes núcleos de marginalidad urbana con empleos mal remunerados o sin empleo,
sin acceso a los servicios (ni siquiera
públicos) de educación, salud, alimentación, seguridad social e infraestructura urbana (todos estos sectores, pueblos indígenas, campesinos pobres y
grupos marginados urbanos, sólo son
contemplados en la acción de gobierno desde la óptica de una beneficencia
mesiánica, que de ningún modo atiende las raíces de su problemática); la
crisis de la creciente presencia del narcotráfico y el crimen organizado y de
sus inacabables vinculaciones con los
sectores empresarial y gubernamental;
la crisis de la situación de la mujer, su
subordinación y explotación; la crisis
de la subordinación de los procesos de
generación y difusión del conocimiento científico y tecnológico a los intereses del capital global, con el consiguiente privilegio de determinados campos
del conocimiento en la enseñanza y la
investigación, etcétera.
Es este panorama lo que nos hace
pensar que, antes que una comunidad
democrática, lo que to?avía hoy persiste en México es una sociedad injusta e inequitativa, excluyente y discriminatoria y nos obliga a reconocer que
no es el interés general (ni siquiera el
interés de la mayoría) el que se está
haciendo valer en las decisiones de
política de Estado y en la conducción
de los asuntos públicos.
Promover una idea y una práctica
de la democracia que, en el marco de

esta sociedad injusta, inequitativa, individualista, competitiva, pragmática y
desencantada de su historia, impulse
los valores de la cooperación solidaria,
de la justicia y de la construcción colectiva de un mejor porvenir para todos; es decir, promover la alternativa
de una sociedad más democrática exige el reconocimiento de todas estas
situaciones críticas y, por tanto, que
los principios de universalidad y simetría en las relaciones sociales, siguen
siendo aspiraciones no alcanzadas todavía.
Sin embargo, si bien no puede decirse que el voto contestatario de julio
de 2000 nos convirtió en una comunidad democrática, sí es claro que desde antes de ese momento se han venido dando cambios en las formas de la
interacción social en el país, cambios
que se expresaron en el voto por Vicente Fox y que sí representan un cambio
positivo en la vida pública y un campo
de oportunidades para la democracia,
toda vez que nacen de la disposición a
romper con el pasado, con el autoritarismo y la injusticia.
Desde el punto de vista de intelectuales tan reconocidos como Pablo
González Casanova, las dificultades que
enfrenta el cambio que debemos impulsar, tienen que ver con un acendrado autoritarismo de la sociedad mexicana que se ha acostumbrado, desde
los tiempos precolombinos, a mirar a
la comunidad como compuesta de gobernados despojados de poder y gobernantes sin responsabilidad; a la política y al poder público como algo ajeno y superior al poder como omnímo-

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

lRAYECTORIAS ; AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

lRAYE~ORIAS

do y omnipotente y al ciudadano como
súbdito.
A esa tradición de opresión y marginación para la mayoría de los mexicanos, se suma hoy el desencanto propio de la posmodernidad. La increduli·
dad con respecto a los relatos legitimadores, es decir, a las utopías, dice
Lyotard (1990), que no aparecen sino
como juegos de lenguaje. No sólo no
hemos superado el ancestral autoritarismo del poder en México, sino que
además, nos ha invadido la incertidumbre y la desazón respecto del futuro.
Sin proyecto de transformación social
y humana, sin un ideal trascendente de
humanidad y de vida social, no parece
quedar sino la opción de un radical individualismo, que no ofrece ninguna
posibilidad para la reconstrucción del
tejido social. La comunidad se vuelve
opaca, imperceptible y sólo tienen sentido, como dice Lipovetsky (1998), la

pasión del ego, la felicidad intimista y
materialista.
Ambas dificultades, autoritarismo
ancestral y desencanto posmoderno, no
serán cosa fácil de vencer, sin embargo y animados por el espíritu de cambio que de un modo u otro se ha ido
difundiendo y asumiendo como necesario, no podemos dejar pasar la oportunidad y comprometernos a llevar las
prácticas democráticas más allá del
voto y el reclamo frente a la injusticia.

Referencias
Cortina, Adela (2001), Alianza y contrato.
Política, ética y religión, Madrid: Trotta.

Lipovetsky, Gilles (1998), El crepúsculo de
deber: La ética indolora de los nuevos tiempos democráticos, Barcelona: Anagrama.

Lyotard, Francois (1990), La condición posmoderna, México: REI.

109

�CONl'EXTOS

CONTEXTOS

La mueca y el corral ajeno

Purn BuRKE, Historia social del conocimiento. De Guttenberg a Diderot,
Paidós, Barcelona, 2002, 322 pp.
Bah, hagamos
todas las muecas posibles.
Arthur Rimbaud

Generalmente los libros sobre el conocimiento, la epistemología, estaban
reservados para filósofos o teóricos de
renombre; la epistemología de las ciencias sociales fue el paradigma que ocupó las mentes más brillantes del siglo
XX. La historia, la sociología, la filosofía, ¿son ciencias? ¿Lo son o no? En los
debates teníamos a grandes figuras de
la filosofía como Popper, Wittgenstein,
Adorno, Sartre, Heidegger, Habermas,
Foucault, Khun, Bunge, Gadamer, LeviStrauss y muchos más.
Debate no del todo resuelto, pero
desactivado desde hace ya buen tiempo; fue sustituido por preocupaciones
más inmediatas, como la caída del bloque soviético, la globalización y la posmodernidad. Pero Peter Burke, con un
interés de historiar desde el presente,
se apunta para dar su versión del debate, una versión por demás abreviada. Dice:
"Hoy estamos inmersos, al menos
según algunos sociólogos, en una 'sociedad del conocimiento' o 'sociedad
de la información' dominada por expertos profesionales y sus métodos científicos. Según algunos economistas,
vivimos en una 'economía de la información' caracterizada por la expansión

110

de las actividades relacionadas con la
producción y difusión del conocimiento. Por otra parte, el conocimiento se
ha convertido en un problema político
de primer orden, centrado en la cuestión de si la información debería ser
pública o privada, tratado como una
mercancía o como un bien social. No
tenía nada de extraño que los historiadores futuros se refirieran al periodo
en torno al año 2000 como a la 'edad
de la información'."
Como toro en corral ajeno, se propone abordar diversos tipos de saberes,
pero sin el respaldo de todo historiador serio: documentación nueva e interesante que aporte algo nuevo al conocimiento del conocimiento.
De ahí que a vuelo de pájaro, nos
presente temas tan dispares como: Los
mapas del Estado, El desarrollo de la
estadística, La censura, Espionaje industrial, El origen de la bolsa, todos
ellos en menos de 40 páginas (ver pp.
170-207). Aporta datos interesantes
para la historia europea de la cultura,
pero son en su mayoría muy poco rete-

renciables, por lo que el valor anticuario que pudiera tener el texto queda
muy por debajo de las expectativas que
crea.
Burke ya nos había sorprendido con
sus trabajos de Hablar y callar e Historia de los Annales traducidos y publicados al español por Gedisa. En Alianza
le habían traducido su obra más famosa: La cultura popular en la edad moderna, que le ha dado renombre internacional. Con el mismo sello se publicó
recientemente una Historia cultural,
donde en uno de los capítulos Burke
aborda la historia de la risa, defendiendo un nuevo tipo de historia aún más
humana que la que ya existe. Burke es
profesor de la prestigiosa Universidad
de Cambridge.
Pero en el texto publicado por Paidós, Burke adopta un enfoque sociocultural para analizar los cambios producidos en la organización del conocimiento en Europa desde la invención
de la imprenta hasta la publicación de
la Enciclopedia francesa. Por ello, el libro comienza con una valoración de
diferentes sociologías del conocimiento, hablando de Mannheim, Fleck, Foucault y Bourdieu, pretende encender el
debate de la creación del conocimiento desde las universidades y academias
y su impacto en el conocer de la sociedad.
A lo largo de varios capítulos, Burke
investiga aspectos como la geografía,
la economía, la política como conocimientos de época; con ello pone de re1ieve el papel de Estados, ciudades,
academias y mercados en el proceso
de recopilación, clasificación, difusión

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 I ENERO-ABRIL 2003

y a veces eliminación de la información.
Pero también considera, sobre todo al
final del libro, las posibilidades de diversos individuos de conocer en su época, al margen de las instituciones.
La obra pone en consideración la
idea de que la imprenta cambió las formas de conocer; por ello se centra en
el conocimiento impreso. La aparición
de la imprenta es vista como una "explosión" dentro del conocimiento que
conmocionó la vida europea de los siglos XVI-XVIII. Algo muy similar a los
trabajos presentados en la década de
1980 dentro de la Historia de la vida
privada, dirigida por Georges Duby y P.
Aries; en esos textos vemos la relación
de la imprenta con los cambios religiosos europeos de los siglos XVI y XVII.
Un buen libro, sin duda, para todos aquellos que quieran revisitar la
época moderna europea, o sea los siglos XVI-XVIII. Hacia el final, Burke concluye con una frase que bien puede resumir su trabajo: "Merece no perder de
vista aquellos aspectos de la sociolo•
gía del conocimiento del siglo XX que
muestran una relación de continuidad
con actitudes de comienzos de la edad
moderna" (p. 273). No es el mejor libro de Burke, pero merece leerse por
el interés neófito de quien busca los
detalles pequeños en la historia. Quizás merezca una pequeña mueca silenciosa, una de muchas posibles.
Gustavo Herón Pérez Daniel

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Gary kcker:

Una perspectiva diferente

GtiRY S. BEcKER, Gunv N. BECKER, La economía cotidiana, Planeta, México, 2002,
345 pp.

Por lo general se considera a la economía como una de las áreas intelectuales menos accesibles al ser humano,
quizá en algunas ocasiones se le ve
como una ciencia fúnebre, donde casi
no hay consenso, donde el vigor de un
modelo abstracto es más importante
que la realidad cotidiana; sin embargo, siempre hay perspectivas diferentes, la propuesta del doctor Gary Becker
(Premio Nobel de Economía 1992) es
una de ellas. En su texto La economía
cotidiana, expresa una manera distinta
de ver la economía, considerándola
más bien como algo sencillo, algo que
puede ser práctico, entendible y aplicable a nuestras propias vidas.
A través de La economía cotidiana,
el lector puede percatarse de que la

tesis manejada por Gary Becker, la cual
le permitió obtener el máximo galardón de la ciencia económica, puede
aplicarse no sólo a la economía sino
también a otras disciplinas a través de
una visión sistémica de la ciencia económica, por lo que la tesis característica de la economía clásica que reza
"el que sólo sabe economía, sabe muy
poca economía" puede ser confirmada. Además, su teoría nos lleva a reflexionar sobre la afirmación de que
nuestras acciones y elecciones diarias
están influidas, más de lo que creemos,
por las fuerzas del mercado y los incentivos económicos.
En esta obra, Gary Becker y la historiadora Guity Nashat Becker, su esposa , presentan una colección
contextualizada en la región de América Latina, donde se retoman algunas
de las columnas editoriales que el primero ha venido publicando mensualmente en la revista Business Week, desde hace ya varios años. La democracia
y el capitalismo son los temas centrales en este libro, el cual puede ser útil
para aumentar el acervo cultural y reflexionar acerca de la importancia de
la inversión en capital humano, el cual
es una condición necesaria mas no suficiente, para el desarrollo de economías modernas.
Becker comenta que la economía
de mercado es el mejor vehículo para
lograr el crecimiento económico y el
desarrollo del hombre y, también, que
la economía de mercado sólo puede
desarrollarse en el contexto de la democracia. Una y otra son inseparables.
La razón de esta unión inseparable se

111

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

da porque ambas requieren de pesos y
contrapesos efectivos para poder funcionar. Sin pesos y contrapesos, la política acaba siendo dominada por un
hombre, un partido, algún poder público o la delincuencia, en tanto que la
economía acaba siendo controlada por
los monopolios, la burocracia, los sindicatos u otros factores de la producción que no tienen límites.
La pregunta que aquí cabe es:
¿cómo lograr el paso a la democracia y
la economía de mercado plenas?
Para el autor no hay un camino único ni seguro en tanto que son muchas
las áreas, sectores e instituciones que
tienen que experimentar cambios fundamentales para que ambas puedan
consolidarse: comenzando con la educación y la familia, el comercio internacional y las universidades, hasta llegar a la seguridad social y las políticas
públicas en general.
A través de estas líneas, el autor
destaca la importancia de la familia
para el desarrollo social. Una de las
formas en que las sociedades pueden
sobrevivir ante desastres sociales es
por medio de la unión familiar, un tema
especialmente relevante ante las atrocidades terroristas que el mundo observó el pasado 11 de septiembre de
2001. Por lo que la familia es un activo
fundamental para la región latinoamericana.
Muchos de los escritos mencionados en este libro provocaron un encendido debate a partir de su publicación
original. Esto debido a que trata temas
políticos como el fracaso del comunis·
mo y la idea obsoleta de un gobierno

demasiado grande; en el campo del
comercio internacional, menciona la
engañosa retórica del "comercio justo"
y el desactive de la bomba poblacional
a través del libre mercado. Involucra el
mecanismo de libre mercado tanto en
la competencia de las organizaciones
religiosas, como en la propuesta de
advertir que las empresas públicas deben convertirse en privadas.
En el aspecto laboral, Becker menciona que los aumentos en los salarios
incrementan el nivel de desempleo y
convoca a replantear formas de cómo
revertir la tendencia de la inmigración
ilegal. En el aspecto de la educación
se atreve a proponer ideas tan radicales como que las desigualdades de ingresos no son tan malas, así como mencionar que las escuelas deberían trabajar bajo una competencia sana. En
el campo de la familia, nos muestra una
forma de cómo podemos reducir las
tasas de divorcios, y subraya el papel
trascendente en cuanto aportación económica por parte de las amas de casa.
Cuestiona además la negativa a legalizar las drogas y a castigar el monopo-

tantes de la sociedad. El valor intelectual de esta obra es que procura explicarnos, en términos sencillos y lógicos,
problemas difíciles que viven las sociedades del mundo, junto con las posibles soluciones.
Jesús Osorio Calderón

Problemas para pensar

CoLEcr1vo 01AsPORA, Los dueños del mundo y /os cuarenta ladrones, El Viejo Topo,
Barcelona, 2002, 274 pp.

Este texto, resultado de la reflexión y
análisis del Colectivo Diáspora, se presenta como un faro en la niebla en
medio de una crisis mundial. En un
momento en que el fundamentalismo
norteamericano, en la cara de su presidente Bush, está empujando a una
guerra teniendo como principal objetivo mover la industria del armamento.
Junto a este unilateralismo pragmático que no acepta instituciones ni le-

lio de Microsoft.
Para concluir, tenemos que el profesor Becker menciona que la persona
es el centro de la actividad económica.
Según esta humana perspectiva, expresada en sus artículos, la validez de un
modelo depende de su vínculo con el
ser humano, no con los números, las
fórmulas complicadas o las matemáticas abstractas. No sorprende que, en
el rigor académico de sus aportaciones, este gran economista fundamente
su análisis en los aspectos más impar-

TRAYECTORIAS

112

AÑO V, NO. U

! ENERO-ABRIL 2003

yes internacionales, ya que los países
se alinean según los beneficios financieros, quedan de lado la racionalidad
de algunas organizaciones y el pronunciamiento velado de los que nunca son
escuchados, frente a la máquina arrolladora de la política exterior norteamericana.
Mientras que, por otro lado, se encuentra el desvelamiento de las atrocidades financieras producidas por la
inmoralidad de algunas firmas trasnacionales como pueden ser Enron,
World-com y otros muchos que esconden su contabilidad creativa.
Los asuntos en la agenda mundial
son muchos: hambre, contaminación,
sida, corrupción, guerras injustas, narcotráfico, pobreza, todos ellos bien
documentados por los autores de este
texto, quienes llevan al debate del escenario global, sin perder la mirada en
lo local, a México y América Latina. No
obstante, su ejercicio de análisis afortunadamente no quedó en la perspectiva egocéntrica, ni en el reduccionismo anglosajón a que estamos acostumbrados por el embate de los medios
masivos.
Su análisis se envuelve en lo que
ellos llaman "La Mafia del Capital" y
arrancan desde los organismos internacionales políticos (ONU, OMC, OTAN)
para derivar en los organismos económicos; el FMI, el BM y la OCDE, hasta
caer en las trasnacionales y los clubes
de París y Londres.
Tocan el problema de las armas, su
formación de estilos militares nacionales y los llamados cuerpos de seguridad, el FBI, el CISEN, los escuadrones

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

. ENEROABRIL 2003

de la muerte, la operación conde, así
como los mercenarios mal llamados
"The soldiers offortune", o los también
conocidos como "paramilitares" que
han estado presentes en África por décadas, aunque en México tenemos
nuestro mejor ejemplo en los chinchulines; o en el caso de Colombia, cuyo
poder es mejor o mayor, pues supera a
la misma guerrilla y al gobierno juntos
por su capacidad militar, y está sustentado por los terratenientes que cierran esta geografía del terror. Los autores resumen con una frase terrible
citando a un cómico: "quizá en las
próximas guerras, para salvar la vida,
habrá que ser militar".
En un tercer capítulo, los autores
exponen el papel del capital en el consumo mundial, al que ellos llaman "el
comercio desigual" o "comercio injusto". Aquí es importante destacar la discusión sobre el Estado de bienestar que
poco a poco han mermado los gobiernos, medida que ha golpeado la calidad de sus propios ciudadanos con
consecuencias aterradoras, casos
como el de FOBAPROA-México, donde
todos los mexicanos pagan los errores
de unos pocos, o el caso de Argentina,
cuyos habitantes tendrán que vivir de
lo prestado, si no resuelven el punto
"político".
Paralelo a esto, los autores subrayan no la deuda externa sino la deuda
eterna, hoy hasta los poderosos tienen
un déficit irresoluto. Deudas que se han
ido doblando con los años, y que casi
van al infinito a pesar de los "cortos",
"los blindajes" y las "restructuraciones", medidas propuestas por el FMI a

los países donde sólo se ha perdonado
2% de la deuda del tercer mundo.
En el capítulo titulado "Crónica de
un desastre anunciado", los autores
reflexionan acerca de cómo se liberan
los precios, se devalúan las monedas
nacionales, se congelan los salarios, se
recortan los gastos públicos, se privatizan las empresas públicas, se aumentan la exportaciones. Sin embargo, el
enfermo se agrava más y preguntan:
¿de quién es la culpa?
Pregunta que no tiene respuesta
inmediata y consecuentemente se acusa a los malos gobernantes, a los grupos de oposición y a los desastres naturales. Lo que ha resultado en un capitalismo salvaje, que ve por las ganancias cueste lo que cueste, como ha sido
manejado El Plan Colombia, el tráfico
de esclavos, el secuestro, la compraventa de órganos y la pornografía como
mecanismos de corrupción.
Otro tema que conviene resaltar es
el referente a la política democrática,
que en cierta medida existe en función
del capital, como ha sido el apoyo a
dictadores con mecanismos de represión, cárcel, generaciones de caos político o compra de personajillos, "juguetes
del gran capital", dicen los autores.
Las organizaciones no gubernamentales aparecen como enemigos del capital, hoy surgen y persisten como defensores de los derechos humanos,
despertadores de conciencias y sobre
todo adalides de la libertad y de los
pobres. Hoy por hoy, las ONG's están
recuperando un espacio que los gobiernos y las instituciones educativas han
perdido en los últimos años.

1.13

�CONTEXTOS

Finalmente, los autores dedican un
apartado de reflexión sobre el nuevo
orden internacional basado en las condiciones asimétricas entre el Norte y
el Sur, donde la inequidad crece, producto del capitalismo global, que ha
conducido a la formación de un nuevo
imperio, capaz de una guerra, pero que
al mismo tiempo, con el toque del terrorismo, han quedado muy vulnerables
(como ejemplo, el 11 de septiembre de
2001), sistema que se convierte en
suicida, injusto e inmoral, a decir de
los autores.
A partir de esta lectura, quedan algunos puntos importantes para reflexionar, como son:
1. El debate sobre la globalización,
independientemente de la posición que
se tome, es un hecho que nos afecta a
todos y que no tiene regreso, no sólo
una globalización del sistema financiero que es lo más evidente, sino el impacto en la diversidad cultural, ¿hay
quien puede parar la penetración de las
transnacionales de capitales desconocidos, así como la penetración de mercancías (software, videos y equipo electrónico) a una décima de su valor en
mercados indígenas, visibles en las
calles del Zócalo, Chiapas, Lima o La
Paz en Bolivia?
2. El malestar de la globalización
no sólo es un problema de gobierno,
sino de territorio, de mala atención
médica y de educación ligera, lo que
hace urgente una mayor concientización
de la complejidad del término globalización para las comunidades locales.
3. Finalmente, debo decir que el libro encierra una serie de pensamien-

114

CONTEXTOS

tos en torno a los asuntos globales que
es necesario considerar en este momento de crisis, no sólo de países sino
de regiones en lucha por la supremacía de los mercados. Por lo que las respuestas a la serie de incógnitas que
plantean los autores sólo pueden estar
en las manos de ciudadanos conscientes de su propia realidad.
Roberto Rebolloso Gallardo

A la vuelta del tiempo

Lrnc1A REINA Y EusA SrnvfN (coords.),
Crisis, reforma y revolución. México: Historias de fin de siglo, Taurus-ConacultalNAH, México, 2002, 483 pp.
Atendiendo a una concepción cíclica de
la historia en que complejas crisis económicas, políticas y sociales derivaron
en violentas revoluciones en 1810 y
1910, surge la pregunta con matices
de inquietud: ¿estará México condenado a una revolución en el 2010?

A esta interrogante buscan dar respuesta un grupo de historiadores y
antropólogos a través de reflexiones
reunidas en el libro Crisis, reforma y
revolución. México: Historias de fin de
siglo.
Este volumen resulta una aportación
interesante al estudio de estos procesos
históricos, por recurrir al análisis comparativo que permite observar el desarrollo a largo plazo de los mismos.
La guerra de independencia, la revolución mexicana y la transición a la
democracia, son procesos de transformación que coinciden con los últimos
años de un siglo y los primeros del otro.
Los tres muestran semejanzas, pero
también diferencias; la primera parte
del libro, "Una larga mirada comparativa", está dedicada a esta exploración.
Muy interesante es la propuesta de
John Turino quien con su ensayo "Globalizaciones, autonomías y revoluciones: poder y participación popular en
la historia de México" abre la visión a
niveles macro, con lo cual encuentra
que la base de los movimientos revolucionarios está dada dentro de procesos de modernización y globalización.
Turino concluye que estos procesos
trastocaron las autonomías comunitarias que se remontaban desde la Colonia, además de traer consigo la explotación.
Alan Knight, en su trabajo "Tres crisis de fin de siglo en México", encuentra entre los caracteres comunes, deterioro socioeconómico, desequilibrio
político e inflación, una diferencia: que
no hubo desenlace violento a fin del
siglo XX.

Parece que el PRI, con un "pragmatismo cínico" -como le llama a su
aceptación del pluralismo electoralevitó los errores de borbones y porfiristas.
En "Tres guerras internacionales y
México", Friedrich Katz cierra el capítulo con un análisis que apunta también a factores externos: la guerra hispano-estadunidense y la primera y segunda conflagración mundial que permitieron ejercer al país vecino un papel económico y social más influyente
sobre México.
Un resultado posterior a 1945, al
beneficiarse una nueva burguesía del
auge económico de la guerra, es el viraje hacia la derecha y el debilitamiento de la resistencia mexicana a la creciente hegemonía de Estados Unidos.
En la segunda parte del libro, "Crisis, liberalismo y sociedad en el siglo
XIX", el lector puede apreciar que la
participación popular es una característica común en los conflictos.
Así lo muestran ensayos como el de
Eric Van Young, Antonio Annino, Leticia
Reina o Francois-Xavier Guerra.
En la tercera parte del libro, "Cambio político y transformación social en
el siglo XX", Lorenzo Meyer identifica
en las contradicciones políticas y sociales del modelo económico aquellas
que llevaron a la "tumba" al autoritarismo mexicano y hace, en su trabajo
"Reformas y reformadores: dos intentos del liberalismo mexicano", un paralelismo entre dos líneas: el primer
liberalismo, el de Porfirio Díaz, que
concluyó con una revolución triunfante, y el segundo liberalismo, iniciado

I AÑO V, NO. 11 1 ENER&lt;MBRJL 2003

TRAYECTORIAS , AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

TRAYECTORIAS

en los ochenta del siglo XX, que concluyó con una "rebelión electoral".
La toma de conciencia urbana, que
se traduce en la organización de la sociedad civil, las ONG's, que surgen no
pocas veces de asociaciones de la Iglesia católica, el feminismo, el ecologismo, las organizaciones indíg~nas independientes son actores esenciales para
la transformación.
La clave está, señala Guillermo de
la Peña en su escrito "Sociedad civil y
resistencia popular en el México de fi nales del siglo XX", en que estas organizaciones populares entraron en contacto con la clase media golpeada por
las crisis económicas para articular un
discurso.
En ese sentido, Enrique Semo cuestiona en "La izquierda en la era del neoliberalismo" la eficacia de los movimientos sociales sobre los cuales la
izquierda mexicana, refiriéndose al
PRO, pretende cambiar la relación de
fuerzas en el país.
Cierra el libro El isa Servín con "Otra
vuelta de tuercas: hacia un nuevo orden político", marcando la misma línea de análisis.
Algunos de los autores dan por descontado que el ciclo finisecular ya cerró en el 2000 con la transición, o supuesta transición. Sin embargo, la
transformación política deja una serie
de cuestionamientos, el aparato corporativo no se ha desmantelado por completo, Vicente Fox reproduce rasgos del
viejo sistema de control clientelar, prevalecen viejos vicios en la cultura política y aumenta la crisis política.
Pero sobre todo, la alternancia man-

tiene pendientes los reclamos en el ámbito social: ní justicia social ni debilitamiento del "capitalismo salvaje".
Prevalece en los autores un escepticismo en cuanto a la visión a futuro
del país, no ven la manera cómo marche hacia el progreso y la igualdad social, en buena medida debido al modelo económico que defiende el régimen
de la transición. Ejemplo de esto es lo
que expresa Turino, quien no cree en
que el capitalismo global genere en
México una "riqueza socialmente compartida". Advierte que una integración
con Estados Unidos debe ser sobre la
base de una "globalización con justicia social y redistribución económica".
Meyer considera que el régimen de
la transición debe atender a crear un
modelo neoliberal no autoritario, responsable, que dé vida a la institucionalidad donde sea efectiva la legalidad y
la solidaridad -el autor no habla de justicia social.
Semo, en su utopía mexicana, aquella posibilidad futura, no ve ni capitalismo ni socialismo, ambos fracasaron,
ve más bien una línea de ideas o pensamientos.
Mientras que Servín observa que la
transición, además de plantear más
incógnitas a futuro en cuanto a la recomposición del poder, deja latentes los
problemas de la desigualdad social y
la pobreza.
¿No será que los resabios del sistema político y el foxismo, en lugar de
cerrar el ciclo finisecular, están sembrando los gérmenes de la futura revolución social?
Y como pregunta Reina: ¿el ciclo

115

�CONTEXTOS

BREVIARIO
verdaderamente cerrará en el número
cabalístico de las otras revoluciones en
2010? La base que marcó la transformación, como advierte De la Peña, está
ahí, latente; la resistencia popular, el
resurgimiento de la violencia política
de origen campesino e indígena, dice
Servín, marca el arranque del siglo XXI.
Edmundo Derbez García

Los miedos del siglo XXI

Guerras del siglo XXI.
Nuevos miedos, nuevas amenazas,
Mondadori, Barcelona, 2002, 189 pp.
IGNAc10 RAMONET,

De cara a los nuevos miedos y nuevas
amenazas que configuran el inicio de
un siglo en medio de acontecimientos

116

perturbadores, Ignacio Ramonet revela la necesidad de un programa para
cambiar el mundo. Estas líneas dibujan el rostro de un planeta marcado por
los atentados del 11 de septiembre, la
ofensiva de Estados Unidos tras el terrorismo internacional, el recrudecimiento de los conflictos en Oriente
Próximo y describen otras guerras
amenazantes que nos ponen en peligro: no sólo las de las armas que truenan en diversos sitios del mundo, sino
además aquellas guerras silenciosas
que están haciendo insoportable la vida
humana y la vida del planeta mismo.
¿Cuáles son las principales caracterís•
ticas geopolíticas del planeta en estos
comienzos del siglo XXI, un año después de los atentados del 11 de septiembre de 2001? Estados Unidos, confirma el autor, domina el mundo como
ningún otro imperio lo ha hecho jamás,
en aberrante supremacía de las cinco
esferas tradicionales del poder: política, economía, armas, tecnología y cultura. Cabe temer que la cacería universal de "terroristas" que anuncia Washington como objetivo último de su
"guerra sin fin" se preste a peligrosos
abusos y atentados contra las libertades fundamentales. Lo que el autor llama "choque planetario del 11 de septiembre de 200 l" parece no haber interrumpido el ciclo de venganzas y represalias. Más bien lo intensificó. El libro reflexiona en torno a otro fenómeno esencial: la dinámica de la globali•
zación, que afecta al mundo como una

segunda revolución capitalista. La Tierra, dice Ramonet, vive una nueva era
de conquistas, como en la época de las
colonizaciones. "Si los principales actores de la anterior expansión eran Estados, esta vez quienes pretenden dominar el mundo son empresas privadas y conglomerados, grupos industriales y financieros. Los dueños de la Tierra nunca fueron tan pocos ni tan poderosos. La globalización es también
el saqueo de la naturaleza, el pillaje
planetario". El libro revela el "insólito
espectáculo del aumento de poder de
empresas planetarias, ante el que los
contrapoderes tradicionales (Estados,
partidos y sindicatos) parecen cada vez
más impotentes. El fenómeno fundamental de nuestra época, la globalización liberal, escapa al control de los
Estados, que siguen perdiendo prerrogativas frente a las macroempresas. Los
ciudadanos asisten impotentes a una
especie de golpe de Estado planetario
de un nuevo tipo". Guerras del siglo XXI
propone una aproximación reflexiva a
los hechos que nos colocan en peligro
y que justifican, en todo caso, los temores del autor con respecto a un
mundo c~yos problemas resultan cada
vez más incompatibles con la vida. La
obra, articulada mediante breves epí·
grates, se caracteriza por una ágil exposición de aliento periodístico, agudos puntos de vista y una sólida capacidad argumental.
Mario Nieves

lRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. l l

I ENERO-ABRIL 2003

RESCATAR EL ÁGORA.
EL ESPACIO NORMATIVO DE LA DEMOCRACIA

TO THE RESCUE OF THE DEBATING ARENA.
THE NORMATIVE ARENA OF DEMOCRACY

José Útis Tejeda G&lt;mzález

Jose Útis Tejeda G&lt;mzalez

En el texto puede verse cómo el liberalismo, el republicanismo y la democracia se entrelazan para construir el espacio público de la sociedad moderna. La cuestión pública adquiere relevancia ante el ascenso de los intereses privados. El republicanismo actual aporta valores morales y
éticos a la política democrática. La democracia está dotada de indeterminación, pero debe ser nutrida por la ciudadanía para elevar el nivel y los contenidos de su política.
Se pasa revista a las normas y valores del régimen democrático, tanto a las instrumentales como a las sustantivas.
Y se analiza la función de los intelectuales en la construcción de la razón pública y en particular el papel que tienen
para democratizar el espacio público.

We can gather from this text that liberalism, republicanism, and democracy are intertwined to build the public
arena of modero society. The public issues acquire growing significance with the advent of expanding private interests. The present republicanism contributes moral and
ethical values to democratic politics. Democracy is endowed with un-determination; but it must be nurtured by
the people so it may raise the leve! and contents of its
politics. Both the instrumental and substantive norms and
values of a democratic regime are reviewed here. The job
of the academia in building public reason is also analyzed,
particularly the role it must play to make this public arena
truly democratic.

CRÍTICA DEL ABSTENCIONISMO.
TRANSICIONES, TRANSACCIONES
Y ALGUNAS INTERROGANTES
WillemAssies

A DISCUSSION ON ABSTENSIONISM.
TRANSITIONS, TRANSACTIONS, AND SOME
QUESTIONS
WillemAssies

Este ensayo busca cuestionar el enfoque institucionalista
sobre el abstencionismo electoral así como los supuestos
del cálculo de costos y beneficios, o los "costos de transacción", para explicarlo. Introduce la noción de "des-alineación" a fin de indagar sobre las causas estructurales
del aumento de la abstención y el desencanto con las transiciones latinoamericanas. En una segunda parte se busca
esbozar un perfil del abstencionista mexicano utilizando
la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper de 1998.

This essay seeks to challenge the institutional approach
regarding electoral abstentionism, as well as the assumptions for cost-benefit computation or "transaction costs"
in order to explain it. The author introduces the notion of
"un-alignment" in order to investigate the structural causes
of growing abstention and disenchantment with Latín
American transactions. In a latter section, he attempts to
sketch a profile of the Mexican abstentionist using the
1998 Hewlett-Roper survey data base.

EL VOTO DE LA DIÁSPORA

THE DIASPORA VOTE

PARTICIPACIÓN ELECTORAL DE LOS MEXICANOS

ELECTORAL ENVOLVEMENT OF MEXICANS LlVING ABROAD ANO

EN EL EX°TIW'-OERO Y TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA

DEMOCRATIC TRANSmON

Víctor Zúñiga

Víctor Zuñiga

Este ensayo tiene un doble propósito, el primero es ofrecer
una síntesis de algunos de los elementos más importantes
del Informe final de la Comisión de especialistas para el estudio
de las modalidaáes del voto de los mexicanos residentes en el
extranjero. El segundo es identificar algunos de los significados que puede tener la participación electoral de los
mexicanos que residen fuera de nuestro país para la transición a la democracia en México. El ensayo parte de una
metáfora según la cual la sociedad mexicana y sus dirigentes están actualmente construyendo la democracia
guiados por una arquitectura política que se sirve de una
vieja casona cuyos cimientos y estilos datan del porfiriato.

This essay has a dual purpose, one of them is to provide a
synthesis of a few prominent elements in the Final Report of
the Specialist Commission for the Study of Voting Modalities
Used by Mexicans Residing Overseas. The second purpose is
identifying sorne of the meanings that may be found in this
electoral participation regarding Mexico's transition towards dernocracy. Toe starting point of the essay is a metaphor according to which the Mexican people and their
leaders are presently building democracy guided by a political archltecture similar to an old mansion where the
foundations and style date from the times of Porfirio Diaz
(1880-191 O dictator). A remodeling process is thus re-

¡

!

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. l l ENERO-ABRIL 2003

117

�BREVIARIO

BREVIARIO

El proceso de remodelación está obligado a combinar el
presente con el pasado políticos. Uno de los elementos
constitutivos que más dificultades presenta para la imaginación nacional es la participación electoral de los mexicanos que viven en el extranjero. De hecho, el ejercicio de
los derechos políticos es sólo el primer paso para la inclusión política plena de la diáspora mexicana en el devenir
nacional, regional y local. Incluirla politicamente no sólo
supone la remodelación de las estructuras autoritarias,
sino también trastoca los cimientos de la idea de nacionalidad y de las representaciones de la geografia nacional.

quired to combine the political past and present. The single
constituent that stores the hardest problem for domestic
imagination is the vote of Mexicans who live overseas. In
fact, asserting their political rights would only be a first
step towards full política! involvement of the Mexican
diaspora in national, regional, and local developments.
Their political incorporation not only presumes revamping authoritarian structures, but also disrupts the foundations of the nationality notion as well as the depictions
of Mexican geography.

NACIONALISMO, HISTORIA
E HIMNOS NACIONALES

NATIONALISM, HISTORY,
AND NATIONAL ANTHEMS

JoséAnumio Crespo

JoseAntonio Crespo

En este articulo se explora la relación existente entre la
historia oficial de diferentes países, el nacionalismo subyacente, con sus respectivos himnos nacionales. Los himnos nacionales son uno de los grandes simbolos de cada
nación que encierra un contenido político, histórico, ideológico e incluso, en el extremo, partidista, por lo cual pueden reflejar simultáneamente la trayectoria histórica del
país en cuestión ( en su versión oficial), la religión oficial o
predominante, un tipo de régimen político, la ideología
política o social e, incluso, algunos de los problemas poliricos externos o internos que enfrenta una nación en el
presente. Aquí se hace una comparación amplia (aunque
no exhaustiva) de lo que un himno nacional puede representar como símbolo patriótico e ideológico, y la relación
específica con la trayectoria histórica de cada país, como
fuente de nacionalismo en su expresión de modernidad
política, o como mera aspiración a configurarse como una
nación independiente.

This arride explores the relation between the official history of different countries and its underlying nationalism,
and their respective national anthems. National anthems
are one of the majar symbols in a nation that embody
those political, historical, ideological, and-in the extreme
end-partisanship contents. Thus, it can simultaneously
reflect the country's historical course (the official version,
that is), the endorsed/predominant religion, a political rule
rype, a political or social ideology, and even sorne of the
domestic or international challenges it currently faces. A
wide (but not comprehensive) comparison is also made of
what a national anthem may stand for as a patriotic or
ideological symbol, and its particular relation with the historical trajectory of each country as a source of nationalism in its expression of political modernity, or as a mere
aspiration to configure itself as a free-standing nation.

HACIA UNA TEORÍA DE LA INFORMALIDAD.
GLOBAUZACIÓN NEOLIBERAL, PROLETARIZACIÓN
E INFORMALIDAD EN MÉXICO

TOWARDS A THEORY 0F INFORMAL ECONOMY
NEO-LIBERAL GLOBALIZATION, THE GROWING PROLETARIAT
AND INFORMAL EC0NOMY 1N MEXJCO

José A .Alonso

]ose A.Alonso

El impacto de la actual globalización en la fuerza de trabajo mexicana ha sido estudiado por numerosos especialistas. Sin embargo, el reciente crecimiento del sector informal, particularmente en las industrias manufactureras situadas en la periferia de la economía-mundo capitalista,
no ha recibido la debida atención. De ahi que, tras comentar brevemente las tres principales definiciones de la informalidail, se proceda a elaborar un continuum que sintetice
las relaciones existentes entre ambos sectores, el formal y
el informal, en la industria manufacturera de México. Apo-

Many experts have thus far analyzed the irnpact of current globalization on the Mexican workforce. However,
the recent growth of the informal sector, particularly in the
manufacturing industry evolving in the fringes ofthe capitalist economy/world, has not received the attention it deserves. Thus, after a brief discussion of the three foremost
definitions of informality, the author proceeds to construct
a continuum to synthesize the intertwining of the formal
and informal sectors in the Mexican manufacturing industry. Building on this continuum, he goes on to interpret

118

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

yados en este continuum se interpreta la relación existente
en la industria mexicana del vestido entre la apertura
globalizante y la expansión de la informalidad en los niveles empresarial y laboral y se aventuran varias sugerencias útiles para construir un concepto más adecuado de la
informalidad.

the Mexican garment industry in terms of its relation with
the global trend and a growing adoption of informal
economy approaches by entrepreneurs and workers. Toe
author further ventures a number of useful suggestions to
develop a more appropriate concept of this "informality."

LA HERENCIA DEL SABER.
CONVERSACIÓN CON ENRIQUE SEMO
Esthela Gutiérrez Garza

THE LEGACY OF KNOWLEDGE.
A CONVERSATI0N WITH ENRIQUE SEMo

Le angustia escribir, porque siempre que lee un texto des-

Writing causes him anxiety because when he reads a publication of his work he feels it could have been irnproved;
he is passionate about gathering data, not only for storage,
but for the purpose of interpreting them. He faces many
questions, not only those he makes himself, but those he
inherits; he feels that intellectuals should feel an overwhelming need to take a stand regarding the developments
of their times ... It is thus that this interview gradually
unfolds the personality and passions of a man whose best
legacy is the thought.

pués de publicado, siente que pudo ser mejor; le apasionan los datos, no para almacenarlos simplemente, sino
para interpretarlos; tiene ante sí muchas preguntas, no
tanto las que se hace a sí mismo, como las que hereda;
considera que el intelectual debe sentir una necesidad
avasalladora de tomar posición ante los hechos de su
tiempo ... Así se van desgranando en esta entrevista la
personalidad y las pasiones de un hombre cuya mejor
herencia es el pensamíento.

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

Estire/a Gutierrez Garza

1.19

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA
Socióloga académica e investigadora mexicana, doctora en economía política por la
Universidad de París VIII. Por más de dos
décadas se ha desempeñado como catedrática en numerosas casas de altos estudios
en México. Autora de una extensa obra ensayística aparecida en publicaciones especializadas en Europa y América Latina. Coordinadora de proyectos editoriales en el ámbito de las ciencias sociales que han puesto
en circulación, con la participación de renombrados pensadores, colecciones como
Testimonios de la Crisis y El Debate Nacional. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, es directora de la revista Trayectorias y directora interina del Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
egutien@ccr.dsi.uanl.mx
JOSÉ ANTONIO ALONSO HERRERO
De nacionalidad española, profesor titular e
investigador en el Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad de las
Américas-Puebla. Doctor en sociología por
la New York University, ha colaborado en
México en la Universidad Iberoamericana y
en la Universidad Nacional Autónoma de
México. Pertenece desde 1985 al Sistema
Nacional de Investigadores (nivel 11). Entre
sus publicaciones destacan Metodología;
Mujeres, maqui/adoras y microindustria doméstica; La investigación empírica en ciencias sociales. Un acercamiento pedagógico
y Maquila domiciliaria y subcontratación en
México en la era de la g}obalización neo/ibera/.
Actualmente investiga el impacto del Plan-Puebla-Panamá y del ALCA en la industria mexicana del vestido. Colabora con el CONACYf como
evaluador de proyectos de investigación en ciencias sociales y, desde 1991, el mismo organismo lo inscribió en el Directorio Nacional de Divulgadores de la Ciencia.
jalonso@mail.udlap.mx

120

JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA
Licenciado en relaciones internacionales por
El Colegio de México, maestro en sociología
política y doctor en historia por la Universidad Iberoamericana. Ha sido investigador
invitado en la Universidad de California en
San Diego y actualmente es investigador del
Centro de Investigación y Docencia Económicas. Autor de los libros: Urnas de Pandara;
Jaque al rey; Votar en los estados; ¿Tiene
futuro el PRI?; Fronteras democráticas en
México; Los riesgos de la sucesión presidencial; PRI: de la hegemonía a la oposición y
Fundamentos políticos de la rendición de
cuentas. También es editorialista político del
diario El Universal.
crespo5501@hotmail.com
JOSÉ LUIS TEJEDA GONZÁLEZ
Es egresado de la licenciatura en sociología
por la Universidad Autónoma de Nuevo León
y de la maestría y doctorado en ciencia política por la Universidad Nacional Autónoma
de México. Se desempeña como profesor titular ·c· en el Departamento de Política y
Cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Es Investigador
Nacional Nivel I del Sistema Nacional de Investigadores. Autor de los libros El proceso
de democratización en México, 1968-1982;
Las encrucijadas de la democracia moderna y Las fronteras de la modernidad.
joseluis_tejeda@infosel.net.mx
VÍCTOR AUREUO ZÚÑIGA GONZÁLEZ
Doctor en sociología de la educación y la
cultura por la Universidad de París VIII.
Es director de la División de Educación y Humanidades de la Universidad de Monterrey
y profesor huésped de la Université de Versailles Saint Quentin, París. Adicionalmente
es director de El Proyecto Georgia y miembro del Sistema Nacional de Investigadores
desde 1989. Entre sus publicaciones destacan: Voces de la frontera (estudios sobre la

a

dispersión cultural); "Les fonctions séparatrices des catégories de l'espace: enfants de
la frontiere Mexique/ Etats-Unis", en: Revue
Géographie et Culture; "Making carpet by the
mile: The emergence of a Mexican immigrant
community in an industrial region of the U.S.
Historie South", en: Socia/ Science Quarterly;
"Migrantes internacionales de México a Estados Unidos: hacia la creación de políticas
educativas binacionales", en: Rodolfo Tuirán,
Migración México-Estados Unidos, opciones
de política. Actualmente prepara, con Rubén
Hemández-León, New destinations of Mexican immigration in the United States.
vzuniga@udem.edu.mx

WILLEM J. ASSIES
Antropólogo, de nacionalidad holandesa,
doctorado en ciencias sociales por la Universidad de Utrecht Ha sido profesor invitado en el lnstitut des Hautes Études de
l'Amérique Latine, investigador en el Departamento de Antropología Cultural de la Uníversidad de Utrecht, especialista visitante
invitado por el Departamento de Sociología
de la Universidad de Brasilia, investigador
del Centro de Estudios y Documentación
Latinoamericanos en Amsterdam, profesor
invitado por la Facultad Latinoamericana de
Ciencias Sociales (FLACSO, sede Ecuador),
entre otras actividades. Actualmente, es investigador y docente en el Centro de Estudios Rurales del Colegio de Michoacán. Entre algunas de sus publicaciones podemos
citar: Structures of power, movements of
resistance: An introduction to the theories
of urban movements in Latín America;
lndigenous peoples, going nuts far the
rainforest; El reto de la diversidad: pueblos
indígenas y refonna del Estado en América
Latina.
assies@colmich.edu.mx

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11

, ENERO-ABRIL 2003

MARÍA ELENA CUEVA

Desde disímilesperspectivas técnicasy estéticas, las obras que iluminan la presente entrega de Trayectorias
hablan de la incertidumbre y la angustia, temas que golpean los sentidos más allá de decenas de
exposicwnes individuales y colectivas en que han sido expuestas. Y es que su aurora, Maria Elena
Cueva, observa el mundo en que -vive, lo cuestiona, conceptualiza y termina devolPiéndonos ese rostro
de la realidad -de nosotros mismos- que no siempre percibimos en toda su intensidad. Oriunda de
Monterrey, estudió en el Taller de Artes Plásticas de la UANL y su obra ha sido expuesta en numerosas
muestras de México, Monterrey, Nueva York, Texas y California. Algunas de sus obras han sido
seleccionadas para participar en la Bienal de Pintura Bu.fino Tamayo y en la Bienal de Monterrey.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

121

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN
SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)

Suscripción individual: $210.00. Suscripción institucional: $250.00.
Números sueltos: $60.00

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DE NUEVO LEÓN

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1 . CONTENIDO
En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.
2. REDACCIÓN
(l) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones
sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre profundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.

En el extranjero:
América del Norte y el Caribe:
Europa y Sudamérica:
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4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una
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saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Lugar, Editorial. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográficas a pie de página.

Exposiciones

5. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se entregarán
aparte.

~ Trayectorias
El Consejo Editoral de la revista Trayectorias extiende la invitación a la
comunidad académica, a investigadores y expertos, a colaborar en sus
páginas con próximos temas como los siguientes:
Fundamentos ideowgicos de 'las políticas de cambio social
La educación superior y sus efectos socia/,es
Situación y retos de la agricultura en México
Migración regional y continental
Eco/,ogía y desarrol/,o sustentab/,e
Sindicalismo y política laboral

6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el
cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su
vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Sociaks. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Biblioteca Magna Universitaria, 5° Piso,
Av. Alfonso Reyes 4000. Monterrey, N.L., México, CP 64440, o a
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7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no
solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

122

de la Universidad Autónoma de Nuevo león

FORMA DE SUSCRIPCIÓN

Procedimiento:

3. ESTRUCTURA
(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstrae! de diez líneas, en español. (2) Se
respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas breves, se
mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara las 4 líneas,
se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

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TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

123

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Revisra cuatrimestral de Ciencias Sociales
Facullad deC'ocnáas Políticas y Sociologla. Um......tacl Ccmph,teme

REVIST~ DE CIENCIAS SOCIALES

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Mundos en cambio. El ámbito del trabajo
en la universalización del capital
Por Adrián Sotelo Valencia
Coordenadas de una crisis. Pensamiento social
y sociología del trabajo en América Latina
Una aproximación a los factores que influyeron en una
redefinición de los contenidos, teorías y méwdos de
irrvestigación de /,a sociología del trabajo.
Por Adrián Sotelo Valencia
Trabajo humano. Un debate. El enfoque metodológico
en la discusión de su centralidad
Una defensa del trabajo como fundamenw de /,a existencia
humana, opuesto a la centralida,d capitalista determinada
exteriormente por necesidades naturales y sociales.
Por Paulo Nakatani
El trabajo y los sentidos
Las posibilidaáes de una efectiva emancipación humana
wdavía pueden encontrar concrecwn y viabilidad social a
partir de las revueltas y rebeliones que se originan
centralmente en el mundo del trabajo.
Por Ricardo Antunes

ffiA
La democracia inconclusa. Carencias prácticas
y limitaciones teóricas
Un examen de las carencias de /,a democracia
actual y las limitaciones de las teorías de transición.
Por H. C. Feliee Mansilla

AMBITO
Banca y dominación. Los bancarios brasileños en la fase
de la reestructuración capitalista contemporánea
De cómo el sistema bancario brasileño deviene en sector
crecientemente dominado por los grandes grupos financieros
privados transnacionales.
Por Nise Jinkings
El tiempo, la pasión, el hombre
Perfil y pala.bra de González Casanova, entrevistado por
Esthela Gutiirrez Garza

S"SlER:7'1ERRFBOlJRDIEO
---Bourdieu. Una herencia para reflexionar
Por José María Infante Bonfiglio
La lógica del juego. La noción de campo en la
perspectiva de Pierre Bourdieu
La, autora reflexiona en wrno a /,a noción de campo
en Bourdieu como una construcción que opera el sociólogo
sobre /,a realidad.
Por Alicia B. Gutiérrez
El oficio de pensar. Visiones y papeles de Pierre Bourdieu
Un acercamiento al pensador, al sabio y al filósofo que
también hizo de profeta.
Por Bruno Péquignot y Pierre Tripier
Para comprender a Bourdieu. Sobre su teoría y práctica
de la entrevista
Una aproximación a /,a teoría social y trabajo empírico
en Bourdieu a través de sus trascendentales aportes al uso
de la entrevista biográfica.
Por Angela Giglia
Bourdieu desde América Latina. Una doble lectura
Una doble perspectiva que nace del ejercicio analítiaJ y
crítu;o de la obra del auU!r francés.
Por Víctor Zúñiga
TEOR~
Desarrollo y cultura. Notas sobre el enfoque de Furtado
La, articulación entre los procesos de la cultura y
el desarrollo, examinada desde las perspectivas abiertas por
/,a, obra de Celso Furtado.
Por Óscar Burgueño y Octavio Rodríguez

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NELSON MJNELLO MAR'J'INI, Maseul.inidad/es: un concepto en
construcción. • JOAN VBNDRELL FERRÉ, La masculiuidad en

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CONTENIDO Vol. 39 Ném. 2 (2002)

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CONTENIDO Vol 39 Núm. 1 (2002)

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Aldama núm. 74, osq Berlín.

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leb. 5105 5120 y 57115 5646
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Desarrollo Económico
Revista de Ciencias Sociales
COWrt Eonoow.:JuanCat1os Torre(Dinlclof),CallooAculla. Luis Bec:caria,
- o Bauzas, Mario Oamm, Juan Cados l&lt;orol, Edith Obscllalko, Juan
cario. Portantiero. Getulío E. Steinb..::h (S-elario de Redac:dón)
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Vol. 42
VAJOOS

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ESPARA Y UNIÓN EUROPeA

RESIO OO.. MUNDO

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DE VENl"A EN NIJl!l,'fR,\SOf'ICINAS

ANEXO

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11,00€

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Oc:tubn•·diciembte do 2002

N' 167

GUUERMO l'ERAY y LUIS 5EfMN La anatomía de una crisíS múltiple: QUé
tenía Argentina de especial y qué podemos aprender de ella

GAeAiel.LNEGRITro:¿GobiemasoloelPres,dente?Poderesdedecretoy
dísel\o 1nstrtucional en B,asil y Argenbna
RoeERro Russru. y JuAN GAeRIEI. TOKA1UAN; 8 lugar del B,asd en la
política exterior de la Argentina· La VISIÓn del otro.
COMUNICACIONES

JISAH CARLOS De P-.o: Guido Di leila. autor.
NOTAS Y COMENTARIOS
LlXXJU'O PARAMIO Democracia y

ciudadanía en et tiempo de los medlOS

audtOVisuales

REVISTA
INTERNACIONAL
DEL TRABAJO
Vol. 121 (2002), núm.1•2

~ . . . Off,

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Tal!IIM:(◄1-22)799.. . .Tei, 19!)1'&amp;,28:

Empleo.jusliciasocialybienestan!elasociedad
J. E. ST1Gll12
Normas fundamenlales del trabaJo e nversiones eXlranjeras cf•ecias
D. KUCERA
La poblaá6n que encanec:e, ¿es una carga para la sociedad
o un capital hoo1ano desperoicíado?
. . . _....._ ...._ 121 (20m),
V. SPIEZIA
El relO del trabajo decente

R. B. REICH
Esl!Jdio emplrico de la soáedad de la inlormaá6n. Composición
del empleo en los países del G-7 de 1920 a 2000
Y. AOYAJIA y M. CASTELLS
Perspedivas
Haáa un ma,co programálico para p,omover el trabajo decente
La R&lt;Msla en la red Internet http~/www.ilo.o,glrevue

TRAYECTORIAS : AÑO V, NO. U ! ENERO-ABRIL 2003

üCONACULTA •NAH

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M'. TtnaMuá . . . . . ,,,.~MlrMdtu,a

99 h . - l O d6lares

124

caestión: reflenooes desde la antropología. • GABRIEL MEDINA
CARRASCO Deseo y PA4Gr; telerieres de isti .• d e JOá
ARTURO GRANADOS C0SME. Orden sexual y altendad; la
bomofobia maseulina en el espejo. • MA'ITIIEW C. G Ul'MANN,
Las mu.jeres y la negociación de la masculinidad. • JULIO CÉSAR
GONZALEZPAGES,Géneroymasculinidad enCuha:¿elotrolado
de una historia? • PABW VARGAS GONZÁLEZ, Las élites
locales 1 su Cl_!ltura política en la consolidación democrática.
• OTBON BAN08 RÁMÍREZ, l!I imaginario y las luces de la
ciudad en la niñez rural mencana. • LETIC IA DURAND, La
relación ambien~tura en antropología: rttuento y perspectivas.

~dtor1ndtwvmlos~-

SUSCRIPCIONES

Dialéctica de las alternativas. Un desafío en curso
Una exhaustiva exposición en torno a las tendencias
sistémicas actuales y movimienws antisistémiaJs en un
mundo dominado por fuerzas que se niegan a morir.
Por Pablo González Casanova
MEMORIA VIV.
Estar sobre la tierra.
Palabra, oficio y memorias
de Elena Poniatowska
Entrevistada por Esthela Gutiirrez Garza

CONSTRUCCIÓN
DE LAMASCULINJDAD

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

INMEMORIAM

D&lt;lRA ScHwARZSlEIN: Mernona e rnstona.
CRITICA DE LIBROS

GEAMAN F. 8oPRANo: A favor de una etnogralia sobre chentelisrno polfllco

Y perorusrno.

DESARIIOLJ.O ECONOMIC-0 - d8 Ciencias Soáa1oo es ..., pubrocación
inme.1131 ed•tada po, el lnotitulo de ee.arrono Econdmoco y Social (IDES) SuscnpciOn anual· R. Atgentíoa, $ 60.00; Palses hmllroles. U$S 68: Resto de Aménca. U$S
74: Eut&lt;&gt;pa. U$S 76: Asia. Mica y Oceanla. U$S 80. E¡empla, s,nple USS 15
(recargos según destino y p,o, envfos vía aé,ea) Més inro,mación en
de~oUoOides org.at, o di:spontble en el WE8 ~ www.Jdu..org.M4 Pedido&amp;.,
ccw,9Sl)OOdencia. eccétera. a.

~
~

Instituto de Desanollo Económlco y Social

N6o'z. 2838 • CIC2SOOT Suenos Ahs ♦ Atgenbina
Telffono.:48Q.4...t9'9 •
Fu::(5411)4904-5456
Correo efecttónico: dHan'oloOktes..o,v.ar

125

�ARMAS

LETRYAS
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ARMAS Y LETRAS
REvlSTA DE LA UNIVERSIDAD AvróNOMA DE NUEVO

LEÓN

Suscripciones: Dirección de Publicaciones de la UANL, Biblioteca Magna
Uruversitaria Raúl Rangel Frias, avenida Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, N.L., México. Teléfono: 83 29 4111 y fax 83 29 4095

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TRAYECTORIAS

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AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 11, terminó de imprimirse en
abril de 2003 en los talleres de Serna Impresos, S. A. de C. V,Vallarta
345 Sur, Mon terrey, N uevo León, México. C. P. 64000. El tiraje
consta de 1,000 ejemplares.

�~ Trayectorias
VENTA
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

Ciudad de México y Monterrey
UBRERÍAS GANDHI

Ciudad de México
CENTROS CULTURALES TRILLAS

33 sucursal.es en todo el país
UBRERíA UNIVERSITARIA DE LA UANL

Sucursal.es Ciudad Universitaria y Biblioteca Raúl Rangel Frías.
Correo electrónico: trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx.

Internet: www.uanl.mx/publicaciones/trayectorias[mdex.hnnl/

TRAYECTORIAS, REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD
AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN ESTÁ INCLUIDA EN LOS ÍNDICES:

Sociological Abstracts (CSA)
Social Services Abstracts (CSA)
Worldwide Political Science Abstracts (CSA)
Linguistics &amp; Language Behavior Abstracts (CSA)
Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales y Humanidades (CLASE)
Índice de Publicaciones Seriadas Científicas de América Latina, El Caribe,
España y Portugal (LATINDEX)
Hispanic American Periodica/s Jndex (HAPI)
lnternational Bibliography of the Social Sciences (JBSS)
ULRJCH'S Periodica/s Directory

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              </element>
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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751794&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2003, Año 5, No 11, Enero-Abril</text>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>Soto Armendáriz, Francisco, Editor</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>��CONTENID
FONDO
UNIVERSITARJ)

3

CARTA DE LA DIRECTORA
Ciencia y sociedad. En búsqueda de un nuevo encuentro

OOSSIER: PIERREBOURDIEU

6
9

Trayectorias
Año 4, Núm. 1O
Septiembre-Diciembre de 2002

Bourdieu. Una herencia para reflexionar
Por José María Infante Bonfiglio
La lógica del juego. La noción de campo en la
perspectiva de Pierre Bourdieu

La autora reflexwna en torno a la noción de campo
en Bourdieu como una construcción que opera el sociólogo
sobre la realidad.
Por Alicia B. Gutiérrez

20

El oficio de pensar. Visiones y papeles de Pierre Bourdieu

Un acercamiento al pensador, al sabio y al fiwsofo que
también hizo de profeta.
Por Bruno Péquignot y Pierre Tripier

27

Para comprender a Bourdieu. Sobre su teoría y práctica
de la entrevista

Una aproximación a la te01ia social y trabajo empírico
en Bourdieu a través de sus trascendenta/,es aportes al uso
de la entrevista bwgráfica.
Por Angela Giglia

41

Bourdieu desde América Latina. Una doble lectura

Una dob/,e perspectiva que nace del ejercicio analítico y
crítico de la obra del autor francés.
Por Víctor Zúñiga
TEORÍA

54

Desarrollo y cultura. Notas sobre el enfoque de Furtado
La articulación entre los procesos de la cultura y
el desarrollo, examinada desde las perspectivas abiertas por
la obra de Celso Furtado.
Por óscar Burgueño y Octavio Rodríguez
ÁMBITO

86
ILUSTRACIONES: ROOOLFO RÍOS

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

, SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

Dialéctica de las alternativas. Un desafío en curso

Una exhaustiva exposición en torno a las tendencias
sistémicas actuales y movimientos antisistémicos en un mundo
dominado por fuerzas que se niegan a morir.
Por Pablo González Casanova

�CARTA DE LA DIRECTORA

101

En búsqueda de un nuevo encuentro

Estar sobre la tierra

Palabra, oficio Y memorias de
El,ena Poniatowska, entrevistada
por Esthela Gutiérrez Garza

Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:
Dr. Luis J. Galán Wong

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

117

El poder y el otro
Por Mario Nieves

Secretario General:
lng. José Antonio González Treviño

Secretaria Académica:
Dra. María Elizabeth Cárdenas Cerda

CONTEXTOS

122

Las culpas del padre ■ Un nuevo
paradigma ■ La sospecha y el dolor

Secretario de Extensión y Cultura:

DFS: una historia inconclusa

Lic. Ricardo c. Villarreal Arrambide

Los límites del hombre ■ Lectura
para pensar

Trayectorias

Revista de ciencias sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editor: francisco Soto Armendariz
Redactor: Mario Nieves Cruz
Corrección de estilo: Sinia B.Harris
Consejo Editorial

Mario Cerutti (UANL) Enrique Florescano (Conaculta)
Pablo González Casanova (UNAM) Sergio Elías Gutiérrez
(UANL) Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001)
José María Infante (UANL) Lucrecia Lozano (ITESM)
Jorge Meléndez (UANL) Roberto Rebolloso (UdeM)
Manuel Ribeiro (UANL) Humberto Salazar
Herrera (SEP) René Villarreal (CECIC)

131
135
138

BREVIARIO

El contenido en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO

Quiénes nos acompañan
NORMAS EDITORIALES

Lineamientos de colaboración

DISEÑO: RODOLFO LEAL HERRERA
DISTRIBUCIÓN: JESÚS OSORIO CALDERÓN Y ELIZABETH AMARO VALLE
CANJE: ANGÉLICA HERNÁNDEZ VIERA Y MARGARITA CAMPOS CASTRO

. .,
· ·
ociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a ~ravts de la
Ce t·1· d de Licitud de Título y Contenido Núm. 1/432 00 /14923
,
, ·
d I s
taría de Extensión y Cultura. r 1,ca O
.
.
- R , R
I F , Av
Secretaria Academ1ca Y e a ecre
,
., Of · . Edificio de la Biblioteca Umvers1tana au1 ange nas,_ ·
aprobado el lº de marzo de 2000, por la Secretaria de Gober:~~i:·o. ~~~:fono y fax: (81) 83 29 42 37. Domicilio electrónic?:
Alfonso Reyes 4000 Nte., ~'. 64440, Mo_nterr_ey, N.L~~nl mx/ ublicacionesltrayectorias/index.html. Precio por e1emplar: $60.00 mas
trayectorias@ccr.dswant.;71x Pagm~ en_Internet. httpA_N//L~N- 1405-~928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S. A. de C.V.
IVA. Producción: Direcc1on de Publicaciones de la U
•

Trayectorias es una pubhcac1on cuatrimestral de c1enc1as s

TRAYECTORIAS

2

Ciencia y sociedad

MEMORIA VIVA

AÑO IV, NO. 10

SEP11EMBRE-OICIEMBRE 2002

La relación que se había iniciado en el siglo XIX y se estableció a
lo largo del siglo XX entre la ciencia y la sociedad se caracterízada
por un reconocimiento explícito del papel positivo y progresista
de la ciencia en el desarrollo de la humanidad. A la ciencia, al conocimiento, no sólo se le otorgaba un valor trascendente en sí mismo, sino lo
más import.ante, a través de su aplicación tecnológica, la capacidad de mejorar la vida del ser humano, de transformar la sociedad y el futuro de la
civilización en el planeta. Estas actitudes y sentimientos tanto de las personas como de los políticos e intelectuales favorecieron la corriente de opinión
de fomentar el desarrollo científico y tecnológico, y la decisión de aplicar
crecientes recursos económicos fueron canalizados a través de políticas públicas y privadas al desarrollo de la investigación teórica y aplicada.
Esta política institucional obtuvo resultados muy positivos después
de la segunda guerra mundial donde todas las innovaciones tecnológicas
que se desarrollaron durante la guerra en el campo de la microelectrónica
fueron posteriormente aplicadas a todos los sectores de la industria, a la
medicina, a los medios de comunicación, a la cibernética y demás campos
de conocimiento, que caracterizan el mundo de alta tecnología en el que
acrualmente vivimos. El extraordinario desarrollo económico de la posguerra, la creación y proliferación de las instiruciones creadas por el Estado del
bienestar y el acelerado crecimiento del mercado interno -permitieron mejores niveles de vida de la población en su aspecto integral- confirmaron
esas creencias, esos sentimientos de que la ciencia está al servicio del desarrollo de la civilización de la humanidad.
Sin embargo, las diferencias políticas y económicas de la posguerra
generaron el enfrentamiento entre los dos bloques mundiales que polarizaban al mundo entre el capitalismo y el socialismo y que, desembocaron en el
periodo conocido como la Guerra Fria. En él, la ciencia y la tecnología
pasaron a formar parte import.ante de las estrategias de enfrentamiento y
mostraron de esa manera, simultáneamente, el muruo poder destructivo,
real y potencial, que las innovaciones tecnológicas podrían representar de
manera creciente en el campo de la industria annamentista.
Esta prolongada siruación (aproximadamente cuarenta años) y otros
infortunios, poco a poco han ido cuestionando esta visión de que la ciencia
y la tecnología son fuerzas predominantemente positivas y han surgido muchas dudas y miedos en tomo a si es acertado apoyar el desarrollo de la

L

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

Trayectorias
Año 4, Núm. 1O
Septiembre-Diciembre 2002

3

�CARTA DE LA DIRECTORA

ciencia teórica y aplicada. Dentro de este contexto histórico mundial, uno de ellos, como lo señala Gerald
Holton, lo constituyó la guerra de Vietnam, donde se
dio un sentimiento de frustración generalizado por todas partes del mundo, al constatar el uso sofisticado de
la tecnología en una guerra impopular, injusta y sin esperanzas; pero sobre todo, porque el fundamento implicado era que la ciencia finalmente pemútía que este
tipo de tecnología de guerra existiera.
Posteriormente, en la década de los ochenta surge una tremenda revolución ideológica que revierte el
curso de la historia y que esta relacionada con la Crisis
del Estado del Bienestar y que fue impulsada durante los
gobiernos de Ronald Reagan en los Estados Unidos y
de Margaret Thatcher en el Reino Unido para extenderse progresivamente al resto de los países. Si bien, el
Estado del Bienestar surgió ante el reconocimiento del
funcionamiento imperfecto del mercado y la necesidad

4

CARTA DE LA DIRECTORA

de la intervención del Estado para regular los ajustes
entre la producción y el consumo; el pensamiento conservador emergente, el neoliberalismo, representado por
dichos gobiernos proclamaba justamente lo contrario:
la supremacia de /,os mercados y, en consecuencia, el adelgazamiento del Estado del bienestar. El impacto inmediato fue que todas las instituciones y los contratos de
bienestar social fueron poco a poco reestructurados disminuyendo los derechos y prestaciones sociales de la
mayoría de la población.
Dentro de una cronología simultánea, con la caída del muro de Berlín y la desaparición de la ex Unión
Soviética, se constituye una enorme concentración
unipolar en tomo a los Estados Unidos, que pemúte la
generalización de su "concepción del mundo", su filosofia del mercado y el predominio de sus intereses.
Este viraje ideológico ha sido de gran impacto
sobre la ciencia en general y en lo particular sobre las
ciencias sociales y las humanidades. La ubicación del
mercado en el centro de definición de las estrategias
económicas, la creencia en su óptimo funcionamiento
si se le deja actuar sin intervención institucional; han
ido despojando a la ciencia de su contenido humano,
de su verdadera sustancia. ¿Qué sentido tiene estudiar
la historia, la sociología o la antropología, si la actividad
última de la sociedad está reducida al mercado, si éste
no tiene supuestamente imperfecciones que corregir y
su funcionamiento nos conduce a óptimas realidades?
¿Qué sentido tiene estudiar la ecología, si el mercado
define cual es la mejor manera de producir? ¿Para que
destinar recursos a la ciencia?
Las ciencias sociales, circunstancialmente ignoradas en estos años, se encuentran en una etapa de
desencuentro con la sociedad a la que pertenecen. Por
un lado, las instituciones de bienestar social han sido
adelgazadas y con ello el nivel de vida de la población.
En consecuencia -se dice- no es cierto que la ciencia
signifique más salud, educación para todos, mejor vida,
más cultura, opciones de libertad. Por el otro lado, el
pensamiento conservador neoliberal, que otorga al mercado la conducción de la política económica no requie-

TRAYECTORIAS f AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

re, como gobernantes a estadistas o políticos de mayor
cultura, pues resulta suficiente que sean "administradores".
Si bien la ciencia y la tecnología no han tenido
implicaciones éticas en si mismas, pues es su específica
aplicación por los seres humanos lo que así la determina, durante los últimos años ha sido desacreditada por
razones ideológicas. La política forma parte de las ciencias sociales y los políticos, hoy cada vez más apartados
del conocimiento social, han violentado los derechos
humanos y sociales, y con ello, han inducido en su descrédito a la ciencia y sus vínculos positivos con la sociedad.
Consecuentemente, esta trivialización de lo sustancial; es decir, si el rigor del pensamiento científico
no es útil, y si lo que realmente importa es el mercado,
no debe de extrañarnos entonces el debilitamiento de
la ciencia en general y en particular de los campos de
conocimiento como las matemáticas, la fisica, la química, la filosofia, la econorrúa, la sociología, la antropología, la psicología por mencionar sólo algunos y, por el
contrario, la gran proliferación de otros como administración, mercadotecnia, comunicación, relaciones internacionales, finanzas internacionales, comercio internacional, entre otras. Si perdemos la sustancia y nos quedamos en lo operativo, tendremos la capacidad de administrar el campo de las interacciones económicas y
comerciales, de describirlas, con el costo enorme de
perder en el camino, la convivencia social pacífica, y la
posibilidad de construir una sociedad más justa y humana. Es la ciencia teórica y aplicada, lo que pemúte el
análisis, el diagnóstico y la predicción científica de los
acontecimientos.
Es por ello, que este desencuentro entre la ciencia y la sociedad que aparece a finales del siglo XX nos
coloca en una circunstancia muy delicada. La ciencia sostienen varios pensadores- debe reposicionarse y
buscar un nuevo encuentro, tanto entre las ciencias naturales y las ciencias sociales y humarústicas como con
la sociedad. Un esfuerzo decidido entre científicos de

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

: SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

las ciencias naturales, las ciencias sociales y las humanidades deberá fructificar en la creación y fortalecimiento de campos de conocimiento en las fronteras de las
especialidades. Todas las diferentes disciplinas deberán
estar incluidas: la biología y la sociología; la economía y
la fisica; la psicología y la medicina, etcétera, para participar en' un enfoque integral multidisciplinario. El diálogo entre los científicos de las ciencias naturales, sociales y humanísticas es fundamental en este reencuentro
entre ciencia y sociedad.
Sólo así se podrá superar la visión estrecha que
en los últimos años se ha tenido sobre el desarrollo como
resultado de las actividades de inversión, producción y
consumo. Y replanteamos una visión más amplia que
entienda al desarrollo como un espacio de construcción integral donde el conocimiento científico participa por igual en todos los campos de conocimiento en
la formación de la cultura como parámetro fundamental que deterrnína la interacción social.
En el Informe de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo de las Naciones Unidas, titulado Nuestra Diversidad Creativa se sostiene que "el desarrollo
comprende no sólo el acceso a los bienes y servicios,
sino también la oportunidad de elegir un modo de vida
colectivo que sea pleno, satisfactorio, valioso y valorado,
en el que florezca la existencia humana en todas sus
formas y en su integridad". Es decir, se trata de concebir el desarrollo como resultado de una visión cultural
que determina la manera de producir y de organizarnos socialmente.
Bajo esta visión, que implica una creciente participación de los ciudadanos en la construcción de sus
instituciones, es importante retomar lo que en muchas
ocasiones repitió Pierre Bordieu acerca de los políticos, en el sentido de que en el mundo complejo que
hoy vivimos, quienes dirigen los gobiernos de los países deberían ser personas estudiosas, que conozcan
los debates científicos y la información estadística que
muestran los hechos para el mejor desempeño en la
conducción política de las naciones.-&amp;;

5

�•

Bourdieu
Una herencia para reflexionar
JosÉMARÍA INFANTE

124 de enero de 2002 falleció Pierre Bourdieu, sociólogo indiscutido e intelectual discutible del sipóstumo, Trayectmias presenta en
este número una serie de trabajos
dedicados a revisar su trayectoria
académica y personal, lo cual exige, de todas maneras, mucha más
11:inta de la que aquí empleamos.
Una de las discusiones atañe a sus tutores intelectuales y el
reconocimiento que Pierre Bourdieu les hiciera. Necesitado de romper lanzas con su primer mentor
intelectual, Claude Lévi-Strauss,
ubo de caer en el erróneo lugar
omún de catalogarlo como un esucturalista estático - tal como lo
señalan Péquignot yTripier-, mostrando que muchas veces leemos a
un autor por aquello que deseamos
que diga y no en lo que realmente
dice (cosa que, por otra parte, prácticamente ha mostrado y demostrado Lévi-Strauss).
Esa ruptura no fue la única:
protegido por Raymond Aron en
el Centre Nacional pour /,a Recherche
Saentifique, romperá con él a raíz de los acontecimientos de 1968. Aron escribirá en sus Mémoires que Bourdieu prometía ser uno de los grandes de su generación
y que en esa época no mostraba lo que luego llegó a ser:
6

jefe de secta, seguro de sí y dominador, experto en intrigas universitarias, implacable con los que
podrían ensombrecerlo. El juicio de
Aron no fue amable, pero tampoco lisonjero: es un poco el reflejo
de las reacciones que Bourdieu suscitara: alumno de la École Norma/e,
el lugar donde se formaran muchos
de sus maestros, Jean-Paul Sartre,
Raymond Aron, Louis Althusser,
destruirá la tarea de la escuela por
su carga de sometimiento. Será
siempre un poco exagerado, tal
como la divisa pascaliana que
adoptó: "Dos excesos: excluir la
razón, no admitir otra cosa más que
la razón".
Otro aspecto se refiere a la
coherencia de su pensamiento y su
exacta ubicación en el contexto de
la teoría sociológica. Definida
como "constructivismo estructuralista" o "estructuralismo genético",
ya había definido sus conceptos
centrales hacia fines de los años
sesenta: hahitus, daxa, campo, violencia simbólica y capital (en sus
diversas presentaciones). Con variantes, estos conceptos reaparecerán una y otra vez a lo largo de su obra, la cual abarcó
muchas relaciones, tal como a continuación lo señalan
Alicia Gutiérrez y Angela Giglia. Giglia nos habla de los
objetivos principales de la tarea intelectual de Bourdieu,
TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

pero también discutirá aspectos metodológicos, como
la perspectiva reflexiva en los análisis de entrevistas.
Gutiérrez se aplica más al análisis de sus conceptos
centrales, campo y hahitus y nos muestra sus relaciones
mutuas y con otros conceptos en los escritos de Bourdieu.
Más allá de su coherencia o incoherencia, su teoría produjo rechazos o adhesiones entre los pensadores
franceses y no franceses. Jeannine Verdés-Leroux le señalará sus incoherencias en el análisis de las condiciones de las mujeres de clase obrera en oposición a las
burguesas y otras más, llevado siempre por sus excesos
verbales en una confusión con el hablar de manera franca. Para ella, si la virtud de un científico social es hablar
del campo que apenas conoce, Bourdieu pecaba de lo

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

contrario: intervenir en cualquier dominio.
Beneficiario de la expansión de la sociología e
los años posteriores al mayo sesentaiochero, su obra
puede ser analizada desde múltiples vertientes; a continuación Víctor Zúñiga propone dos posibles -entre
otras- qu~ probablemente serán tan polémicas como
las originalmente propuestas por el mismo Bourdieu.
Distinguiendo entre sus aportes teóricos y su compor]
tamiento como ejemplar, Zúñiga rescata este último por
su gran valor en la formación de los estudiantes de sociología. En términos bourdieuianos, el capital tecnológico
de Bourdieu supera en valor a sus otros tipos de capital.
Como intelectual vivió en un medio complejo y,
plagado de envidias e intrigas -quizá como todos los

7

�La lógica del juego
La noción de campo

en la perspectiva de Pierre Bourdieu
ALICIA

B.

~

el _marco de una perspectiva analítica que
tnlplica la superación de diferentes dicotonúas
presentes desde el origen núsmo de las ciencias sociales, y que pretende asumir un camino _de construcción de una mirada sociológica que relacione dialécticamente los aspectos oójetivos Y suójetivos que lleva implícitos la doble dimensión de lo social i
tomo aquí especialmente el concepto clave que perrrJte abordar las estructuras sociales externas: el concepto
de campo.
Las reflexiones que hago aquí suponen considerar este concepto -como los otros que están presentes
en la lóm
· d e Bourdieu- como un concepto
'.".ca analitica
~tru~, es decir, como una construcción que opera
el mvesngador social sobre la realidad. Cobra verdadero contenido Yadquiere significado cuando es tomado
como tal: como categoría analítica que habilita el abordar ~stintos aspectos de la realidad social y con ello,
explicar y comprender las prácticas sociales que se desarrollan en diferentes ámbitos de esa realidad.
. Utilizando el juego como analogía, me refiero en
p~er lugar a la génesis del concepto, luego a las -pro~ generaks que ha señalado su autor y a lo que se
Juega ~n esos espacios, posteriormente a la dinámica de
los rmsmos y su relación con el espacio social global
para, a continuación, señalar las principales dimensiones metodológicas que implica y, finalmente, aludir a
sus posibilidades heurísticas.

E
edios intelectuales, pero condiciones sin duda acenadas en París-; crítico de la forma más visible del queacer sociológico -los estudios por encuestas- defendió siempre ese quehacer como autónomo en oposición a las visiones economicistas de la realidad que los
fantasmas del neoliberalismo han agitado en los últimos tiempos. Porque para Bourdieu, la sociología, más
que una ciencia o una conciencia práctica, será un instrumento de autoanálisis extremadamente poderoso que
permite a cada uno comprenderse mejor, proporcionándole al mismo tiempo una comprensión de sus propias condiciones sociales de producción y de la posición que ocupa en el mundo social.
Unido a las luchas estudiantiles en 1968, desde
entonces su participación en barricadas y trincheras
junto a los desplazados, los oprimidos, los excluidos,
los explotados, fue una constante: se unirá a distintos

grupos de obreros en huelga, se enrolará con Bové contra la "macdonalización", enfrentará los poderes institucionales al lado de los indocumentados. A partir de la
aparición de lo, miseria del muru:w en 1993, se convirtió
en referencia obligada de la mayoría de la izquierda institucional francesa. Adoptando una clara postura
globalifóbica, colaboró en los últimos años con el movimiento ATIAC cuya vicepresidenta, Susan George,
hablará con aprecio y simpatía de Bourdieu, alabando,
entre otras virtudes, su generosidad. Quizá las críticas a
sus inconsistencias teóricas reflejen la dificultad para
evaluar su consistencia práctica.
Trayectorias espera que de los trabajos aquí presentados pueda obtenerse una visión más completa de
un autor que sin duda será discutido largamente durante el siglo. Es sólo debatiendo sus ideas que la memoria de Bourdieu podrá mantenerse viva.-&amp;,

TRAYECTORIAS

8

IAÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

' .Hed=:rollªd0 est~ Yotros aspectos que hacen al trabajo sociológico de Pierre Bourdieu en Gutiérrez (1994a).

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002
1

GUTIÉRREZ

SOBRE LA GÉNESIS DEL JUEGO:
DE LAS INTERACCIONES
A LAS RELACIONES
Bourdieu señala (1985a) que en la génesis del concep
t? d~ campo hay una intención de indicar una necesa-- - - - - --11
na _dirección en la investigación empírica, definida ne , . . . - - ~ - -•
~uvamente como reacción frente a la interpretació
mtema y frente a la explicación externa de ciertos fenó
menos. Es decir, con la construcción de la noción d
campo, el autor comenzó a tomar distancias, en relación
~on el análisis de las obras culturales, tanto del forma -. - - - - - -••
lismo que otorga a los ámbitos de producción de sentí
un alto grado de autonomía, cuanto del reducciorus~o ( especialmente presentes en los trabajos d
Lukács Y Goldman) que se empeña en relacionar di
rectame~te las formas artísticas con las formas sociales.
Las explicaciones que recurren a la evolución interna
de las ideas o de l~s formas artísticas en sí núsmas, como
~a suerte de uruverso "puro" Yalejado del mundo soc~al q~e los produce, Ylas explicaciones que identifican
sm mas una producción estética con la clase social a la
que pertenece su productor, cometiendo "el error de
cort~circuito" (Bourdieu, 1988a: 99), tienen algo en
com_un: el ~echo de ignorar que las prácticas que se
analizan se msertan en un universo social específico
un ~po d~ p_roducción específico, definido por su;
relaciones ob¡envas (Bourdieu, 1985a).
::s~, para construir la noción de campo, parte de
un análisis del campo intelectual como universo relati-

d?

9

�. Bourclieuc--_ _ _ ____.:!,_ _~ - - - - - - - - - - - - - - -+

amente autónomo (Bourdieu, 1966), inspirado en una
e-lectura
de los análisis de Max Weber consagrados a
i,.,._ _ _ _ __
la soci?logía de las religiones. "A la vez contra Weber y
■ ,......---~,--.,
con Weber" (Bourdieu, 1988a: 57),reflexionando sobre
el análisis que él propone acerca de las relaciones entre
sacerdotes, profetas y magos, Bourdieu opone una visión relacional del fenómeno, frente a la visión interac\:ionista de Max Weber. Pretende así,

Bourdieu retoma el modo de
pensamiento relacional) que
identifica lo real con
relaciones) por oJ!osición al
pensamiento sustancialista)
visión que sólo reconoce como
realidades aquellas que se
ofrecen a la intuición
directa: el individuo) el
grupo) las interacciones.

pensamiento sustancialista, visión común del mundo
social que sólo reconoce como realidades aquellas que
se ofrecen a la intuición directa: el individuo, el grupo,
las interacciones. Pensar relacionalmente es centrar el
análisis en la estructura de las relaciones objetivas -lo
que implica un espacio y un momento determinado-que determina las formas que pueden tomar las interacciones y las representaciones que los agentes tienen
de la estructura, de su posición en la misma, de sus
posibilidades y de sus prácticas:
El modo de pensamiento sustancialista, que es el del sentido común -y del racismo- y que lleva a tratar las actividades o las preferencias propias de ciertos individuos o
ciertos grupos de una cierta sociedad en un cierto momento, como propiedades sustanciales, inscritas de una
vez para siempre en una suerte de esencia biológica o --lo
que no es mejor- cultural, conduce a los mismos errores

a la construcción de las estrucruras de las relaciones objetivas entre las posiciones que ellos ocupan en el campo religioso, estructura que determina las formas que pueden tomar sus interacciones y la representación que pueden tener de ellas (Bourdieu, 1971: 5, subrayado del autor).

Pasando de las interacciones a las relaciones, se
hace evidente que Bourdieu retoma, de una larga tradición estructuralista, el modo de pensamiento relacional,
que identifica lo real con relacúmes, por oposición al

10

LAS REGULARIDADES DEL
JUEGO Y LO QUE ESTÁ EN
JUEGO
Se puede hablar de juego para decir que un
conjunto de personas participan de una actividad regulada, una actividad que, sin ser necesariamente el producto de la obediencia de
las reglas, obedixe a ciertas regularidades. El juego es el lugar de una necesidad inmanente,
que es al mismo tiempo una lógica inmanen-

te. No se hace allí cualquiercosa impunemente.
Y el sentido del juego, que contnbuye a esta
necesidad y a esta lógica, es una forma de conocimiento de esta necesidad y de esta lógica
[...] ¿F.s necesario hablar de regla? Sí y no. Se
puede hacerlo a condición de distinguir claramente entre regla y regularidad. El juego social

en la comparación no sólo entre sociedades diferentes,
sino también entre periodos sucesivos de la misma sociedad [...] En resumen, es necesario cuidarse de transfor-

es reglado, es el lugar de regularidades. Las cosas pasan
en él de manera regular (Bourdieu, 1988a: 72).

mar en propiedades necesarias e intrínsecas de un grupo

Los distintos juegos socuiles que construye Bourdieu en sus análisis empíricos presentan una serie de
propiedades generales que, cobrando ciertas especificidades, son válidas para campos tan diferentes como
el campo económico, el político, el científico, el literario, el educativo, el del deporte, el de la religión, etcétera.
Así, en su aprehensión sincrónica, se trata de espacios estructurados de posiciones, a las cuales están
ligadas cierto número de propiedades que pueden ser
analizadas independientemente de las características de
quienes las ocupan y se explican, entre otras cosas, definiendo lo que está en juego (enjeu) y los intereses específicos de los mismos, que son irreductibles a los compromisos y a los intereses propios de otros campos. Cada
campo engendra así el interés (illusio) que le es propio,
que es la condición de su funcionamiento (Bourdieu, 1990).
La noción de interés o de illusio se opone no solamente a la de desinterés o gratuidad, sino también a la
de indiferencia:

cualquiera (la nobleza, los samurais, tanto como los obreros o los empleados) las propiedades que les incumben

en un momento dado del tiempo del hecho de su posición en un espacio social determinado, y en un estado
determinado de la oferta de los bienes y de las prácticas
posibles (Bourdieu, 1994a: 18-19).

[...] suoordziuzrel análisis de la lógica de lasirueraccúmes--que
pueden establecerse entre agentes directamente en presencia- y, en parúcular, las estrategias que ellos se oponen,

- _ _ , - - - - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - - Mene Bourclie.

Entendido como un sistema de posiciones y de
relaciones objetivas entre las mismas, el campo asume
también una existencia temporal, lo que implica introducir la dimensión histórica en el modo de pensamiento relacional y, con ello, tomar distancia respecto a la
tradición estructuralista y conformar una perspectiva
analítica auto-definida como estructuralismo constructivista (Bourdieu, 1988a).
De este modo, los campos quedan definidos como
"espacios de juego históricamente constituidos con sus
instituciones específicas y sus leyes de funcionamiento
propias" (Bourdieu, 1988a: 108).

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

! SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

La ilJusw es lo opuesto a la ataraxür. es el hecho de esrarl
llevado a invertir (imx?su), tomado en el juego y por el

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 . SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

juego. F.star interesado, es acordar a un juego social determinado que lo que allí ocurre tiene un sentido, que sus
apuestas son importantes y dignas de ser perseguidas
(Bourdieu yWacquant, 1992: 92).

------••

Al no reducir los fines de la acción a fines económicos, esta noción de illusio -y también de inversión
(in:vestissement) o de libido (Bourdieu, 1994a)- implica
acordar a cierto juego social que él es importante, que
vale la pena luchar por lo que allí se lucha, que es posible tener interés por el desinterés-en sentido estrictamente
económico- y obtener beneficios de ello -especialmente simbólicos-, como en el caso de aquellos universos
sociales que se explican por la economía de los bienes
simbólicos.2
2

Estos beneficios no estrictamente económicos, que pueden
obtenerse teniendo in1erés f)Or el desin1erés, constituyen lo que Bourdieu llama "beneficios de universalización". Se parte de la hipótesis
de que es un universal de las prácticas sociales reconocer como valiosas las conductas que tienen por principio la sumisión -aunque

11

�La wgica del juego

Además de un campo de
fuerzas) un campo social
constituye un campo de
luchas destinadas a
conservar o a transformar
ese campo de fuerzas. Es la
propia estructura del
campo) en cuanto sistema de
diferencias) lo que está
permanentemente en juego.
Por otra parte, la estructura de un campo es un
estado -en el sentido de momento históric&lt;&gt;- de la distribución en un momento dado del tiempo, del capital
específico que alli está en juego. Se trata de un capital
que ha sido acumulado en el curso de luchas anteriores, que orienta las estrategias de los agentes que están
comprometidos en el campo y que puede cobrar difeentes formas, dentro de cuatro grandes especies que
ourdieu ha caracterizado en diferentes momentos: el
capital económico, el capital cultural (Bourdieu, 1979),
el capital social (Bourdieu, 1980), el capital simbólico
(Bourdieu, 1988a, etcétera).
No se puede, en efecto, escapar a las ingenuidades
etnocéntricas del economicismo sin caer en la exaltación
populista de la ingenuidad generosa de los oágenes, sino

sea aparente- a lo universal (es mejor aparecer desinteresado que
interesado, altruista que egoísta); a la vez que toda sociedad ofrece
la posibilidad de Wl beneficio de lo universal -interés en el desin,,erés. El análisis sociológico del iruerés por el desinterés puede producir
cierto "desencantamiento", pero al mismo tiempo, puede proporcionar herramientas para pensar en la posibilidad de crear condiciones sociales que impongan a los agentes que juegan en esos juegos,

12

a condición de llevar hasta su ténnino lo que él no realiza
más que a medias, y extender a todos los bienes, materiales o simbólicos, sin distinción, que se presentan como
raros y dignos de ser buscados en una formación social
determinada -se trate de "buenas palabras" o de sonrisas,
de apretón de manos o de levantamiento de hombros, de
cumplidos o de atenciones, de desafios o injurias, de honor u honores, de poder o placeres, de chismes o de informaciones científicas, de distinción o distinciones, etcétera-, el cálculo económico que no ha podido apropiarse
del terreno objetivamente abandonado a la lógica implacable del "interés desnudo", como dice Marx, que abandonando un islote de sagrado, milagrosamente salvado
(épargne) por el "agua glacial del cálculo egoísta", asilo de
lo que no tiene precio, por exceso o por defecto (Bourdieu, 1972: 235).

Como en el caso de la noción de interés, aquí la
noción de capital rompe con la visión economicista de
los fenómenos sociales y sugiere la posibilidad de considerar una amplia gama de recursos susceptibles de
generar interés por su acumulación y de ser distribuidos diferencialmente en los espacios de juego, generando posiciones diferenciales en el marco de estructuras
de poder. En ese sentido, puede decirse también que la
estructura de un campo es un estado de las relaciones
de fuerza entre los agentes y/o las instituciones comprometidos en el juego.
Además de un campo de fuerzas, un campo social determinado constituye un campo de luchas destinadas a conservar o a transformar ese campo de fuerzas. Es decir, es la propia estructura del campo, en cuanto
sistema de diferencias, lo que está permanentemente
en juego. En definitiva, se trata de la conservación o de

mediante controles y coacciones, la necesidad de implementar estrategias de universalización reales. Lo dicho vale para el campo
político (ver Bourdieu, 1994a y 2001), para el campo científico (Cf
Bourd.ieu, 1988a y Bourd.ieu y Wacquant, 1992, especialmente la
primera parte) y para todos los espacios de juego sociales que otorguen beneficios a aquellos que tengan interés por el desiruerés.

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

la subversión de la estructura de la distribución del capital específico, que orienta a los más dotados del capital específico a aplicar estrategias de ortodoxia y a los
menos capitalizados el adoptar estrategias de herejía
(Bourdieu, 1990). Ahora bien, las luchas para transformar o conservar la estructura del juego, llevan implícitas también luchas por la imposición de una definición
del juego y de los triunfos necesarios para dominar en
ese juego: "todo campo es el lugar de una lucha más o menos
declarada por la definición de
los principios legítimos de división del campo" (Bourdieu,
1985b: 28).
El campo social como
campo de luchas no debe hacernos olvidar que los agentes comprometidos en las mismas tienen en común un cierto número de intereses fundamentales,
todo aquello que está ligado a la
existencia misma del campo
como una suerte de complicidad básica, un acuerdo entre los
antagonistas acerca de lo que
merece ser objeto de lucha, el
juego, las apuestas, los compromisos, todos los presupuestos que
se aceptan tácitamente por el hecho de entrar en el juego.
Para que funcione un campo, pues, es necesario
que haya gente dispuesta a jugar el juego, que esté dotada del hahitus que implica el conocimiento y reconocimiento de las leyes inmanentes al juego, que crea en el
valor de lo que allí está en juego. La creencia es, a la vez,
derecho de entrada a un juego y producto de la pertenencia a un espacio de juego. Esta creencia no es una
creencia explicita, voluntaria, producto de una elección
deliberada del individuo, sino una adhesión inmediata,
una sumisión dóxica al mundo y a las exhortaciones de
ese mundo.

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

Al hablar de luchas permanentes, de acumula
ción de capital, de estado de las relaciones de fuerza"
etc., se está considerando a los campos sociales en su
aspecto dinánúco, y sumando la dimensión histórica a
la dimensión relacional de los mismos. En este sentido,
en los ~pos se producen constantes definiciones y
redefiniciones de las relaciones de fuerza entre los agen
tes y las instituciones comprometidos en el juego, como

también se definen y redefinen históricamente los limites de cada campo y sus relaciones con los demás campos, lo que lleva implícita una redefinición permanente
de los limites de la autonomía relativa de cada uno de
ellos.
Es decir, dentro de la generalidad proporcionada
por "~as_ propiedades generales de los campos", hay
especificidades, y cada campo tiene su propia dinámica, su propia manera de constituirse en mercado de
bienes específicos. Puede construirse históricamente su
surgimiento, con sus productores y consumidores del

13

�•

pital que está en juego, con sus apuestas, con sus ins·tuciones específicas, de distribución y legitimación, y
con su específico grado de autonomía en el concierto
enerál. de los campos constituido por el espacio social
obal.
Todos estos aspectos no pueden ser definidos a
-priori, sino en función de una problemática de investición específica, que orienta una construcción conreta de un aspecto de la realidad social.

En los campos se producen
definiciones y redefiniciones
de las relaciones de fuerza
entre los agentes y las
instituciones comprometidos
en el juego) y también se
definen y redefinen
históricamente los límites de
cada campo y sus relaciones
con los demás campos.
LA COEXISTENCIA DE LOS JUEGOS:
LA AUTONOMÍA RELATIVA Y EL
ESPACIO SOCIAL GLOBAL
Un aspecto fundamental de la dinámica de los campos
-cuyo principio reside en la configuración particular
de su estructura, en las distancias y acercamientos de
las diferentes fuerzas que allí se enfrentan- se fundamenta en la dialéctica que se establece entre productores y consumidores de los diferentes tipos de bienes en
juego. Pero también, en lo que se refiere a la autonomía

14

relativa de los mismos, dentro de una lógica. de mercadn,
es importante la existencia de intermediarios, algunos
de los cuales actúan como instancias de consagración y
legitimación específicas del campo, y el surgimiento de
la diversificación y de la competencia entre productores y consumidores.
Las constantes definiciones y redefiniciones de
las relaciones de fuerza (definiciones y redefiniciones
de posiciones) entre los agentes y las instituciones comprometidos en los mismos, así como las de los linútes
de cada campo y sus relaciones con los demás campos,
lleva implícita una redefinición permanente de la auwnomía relativa de cada uno de ellos.
El surgimiento del mercadn espedfico señala el surgimiento del campo específico, con sus posiciones y
sus relaciones entre posiciones. Podría decirse, entonces, que a mayor desarrollo del mercado propio, mayor
autonomía del campo respecto a los demás, o que la
in.fluencia de los otros campos (económico, político, etc.)
varía según el grado de complejidad o de desarrollo del
campo, como campo específico, que posee leyes de funcionanúento propias, que actúan mediatizando la incidencia de otros campos.
Hablar de autonomía relativa supone, por un lado,
analizar las prácticas en el sistema de relaciones específicas en que están insertas, es decir, según las leyes de
juego propias de cada campo, leyes que mediatizan la
influencia de los demás espacios de juego.
Por otro lado, supone también la presencia de los
demás campos que coexisten en el espacio social global, cada uno de ellos ejerciendo su propia fuerza, en
relación con su peso específico.
Sin embargo, aunque cada campo posee sus propias leyes de funcionamiento, su propia lógica y su propia jerarquía, la jerarquía que se establece entre las distintas especies de capital y la preeminencia del capital
económico hace que el campo económico tienda a jugar un papel dominante en el conjunto de los campos:
En realidad, el espacio social es un espacio pluridimensional, un conjunto abierto de campos relativamente au-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 ¡ SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

tónomos, es decir, más o menos
fuerte y directamente subordinados, en su funcionamiento y
sus transformaciones, al campo
de la producción económica: en
el interior de cada uno de los
subespacios, los ocupantes de
las posiciones dominantes y los
de las posiciones dominadas se
comprometen constantemente
en luchas de diferentes formas
(sin constituirse necesariamente por eso como grupos antagónicos) (Bourdieu, I 985b: 31).

tión y, en consecuencia, según el
grado de autonomía relativa qud
posea en la coexistencia con los
demás campos.

PENSAR EN LOS
JUEGOS ES PENSAR
RELACIONALMENTE

1 1 1 t

De todos modos, la cuestión de los limites del campo y de
su autonomía relativa está siempre planteada en el campo mismo y en su relación con otros
campos concretos y, en consecuencia, no admite respuestas a
priori. Solamente construyendo
empíricamente y estudiando cada
uno de estos universos, puede establecerse cómo están constituidos concretamente, qué forma parte de ellos y qué no
forma parte y cuáles son los limites dentro de los cuales
ejercen su efecto (efecto de campo) (Bourdieu y
Wacquant, 1992). Es decir, es necesario analizar concretamente cada espacio de juego en el cual ningún
objeto, agente o institución puede explicarse solamente
por sus propiedades intrínsecas.
Por ello, tampoco puede establecerse a priori una
causalidad única respecto a cambios que puedan introducirse en el interior de un campo determinado. La
causa puede estar en la lógica interna del mismo (fundamentalmente en la dialéctica entre productores y consumidores) o puede deberse a la incidencia de factores
externos al campo específico, incidencia que será mayor o menor según el peso específico del campo en cues-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 . SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

•

La noción de campo vale como
categoría de análisis que puede
habilitar a dar cuenta de fenómenos sociales que preocupan al investigador. Para su construcción,
es necesario tener en cuenta lo que,,.---------tiH,
a mi juício, constituye sus características esenciales: implica, a lal-- - - --ti!I
vez, una dimensión relacional " r - - - - ---illi
histórica.
La perspectiva relacional,
que se ubica en el centro de la visión sociológica de Bourdieu, no
constituye una novedad. Sin embargo, de acuerdo con Wacquant,
lo que significa un aporte importante del autor para el análisis d
las prácticas sociales en términos relacionales es el rigo
metodológico con el cual desarrolla su concepción. Ello
queda atestiguado fundamentalmente en dos hechos:
primero, sus dos conceptos centrales (campo y habitus)
constituyen nudos de relaciones. Un campo consiste en
un conjunto de relaciones objetivas entre posiciones históricamente definidas, mientras que el habitus toma la
forma de un conjunto de relaciones históricas incorporadas a los agentes sociales. Segundo, ambos conceptos
son igualmente relacionales, en el sentido en que se comprenden uno en re/,ación con el otro: un campo no es una
estructura muerta, es un espacio de juego que existe en
cuanto tal, en la medida en que hay jugadores dispuestos a jugar el juego, que creen en las inversiones y recompensas, que están dotados de un conjunto de dis-

15

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La wgica del juego

La wgica del juego

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osiciones que implican a la vez la propensión y la ca__. acidad de entrar en el juego y de luchar por las apues....,_tas
__ y compromisos que alli se juegan (Bourdieu y
acquant, 1992).
A partir de una concepción relacional de los distintos espacios de juego (en el sentido de su estructura
y en el sentido de su dinámica), pensar en el juego donde se insertan las prácticas sociales que se pretendan
balizar implica tener en cuenta ciertas dimensiones
metodológicas.
¿Cómo se construye en términos de campo?
Metodológicamente hablando, ello implica tres momenos necesarios e interrelacionados: primero, hay que
analizar el campo en relación con el campo del poder;
luego, construir la estructura objetiva de las posiciones
y relaciones entre posiciones de los agentes e instituciones que juegan el juego en cuestión; y, finalmente, deben analizarse el hahitus de los agentes, los sistemas de
· ·sposiciones adquiridos a lo largo de una trayectoria
social y que encuentran, en ese espacio de juego, una
oportunidad más o menos favorable de actualización
(Bourdieu y Wacquant, 1992).

Pensar relacionalmente es
centrar el análisis en
la estructura de las relaciones
objetivas que determina
las formas que pueden tomar
las interacciones y las
representaciones que los agentes
tienen de la estructura) de su
posición en la misma) de sus
posibilidades y de sus prácticas.
16

¿Cómo relaciono las posiciones de un campo con
las prácticas y representaciones de los agentes que las
ocupan? "El campo de las posiciones es metodológicamente inseparable del campo de las tomas de posición"
(Bourdieu yWacquant, 1992: 81); es decir, del campo
de las prácticas y de las representaciones de los agentes
comprometidos en el juego. Ello sigrúfica que ambos
espacios (el de las posiciones y el de las tomas de posición) deben ser analizados de manera conjunta y, más
específicamente, "tratados como 'dos traducciones de
la misma frase', según la fórmula de Spinoza" (Bourdieu y Wacquant, 1992: 81).
¿Cuál herramienta analítica me permite conducir el análisis relacional? Para ello es importante tener
en cuenta lo que Bourdieu llama el principw de la homo1.ogi.a funcional y estructural, fundamentado en dos cuestiones: a) todos los campos especializados tienden a
organizarse según la misma lógica, la de la distribución
desigual del capital que está en juego, teniendo en cuenta
principalmente dos aspectos: volumen del capital específico que se posee y antigüedad de la posesión y b) las
oposiciones que tienden a establecerse en cada caso
entre los más ricos y los menos ricos en capital específico (oposiciones derivadas de intereses diferentes ligados a posiciones diferentes y a relaciones de dominación-dependencia) son: homólogas entre sí, homólogas
a las oposiciones que organizan el campo de las clases
sociales (clases dominantes y clases dominadas) y
homólogas a las oposiciones que organizan el campo
de la clase dominante (fracción dominante y fracción
dominada) (Bourdieu, 1988b)
Al señalar la existencia de rasgos estructuralmente
equivalentes (homología de posiciones) en conjuntos
diferentes (distintos campos sociales), teniendo en cuenta lo que hay de invariante en toda relación de dominación-dependencia, este principio constituye un fundamento básico para usar de manera consciente y controlada el poder de la analogía. Este poder permite, por
ejemplo, hablar de "ortodoxos" y "herejes" en diversos
campos además del religioso y enriquecer, comparando las propiedades asociadas a esas posiciones, la com-

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

prensión de los universos considerados (Bourdieu,
2000).
¿Cuál recurso metodológico se me presenta para
la construcción relacional de los espacios de juego? En
un trabajo empírico, construir el espacio de las posiciones Y el espacio de las tomas de posición supone utilizar el análisis de correspondencias múltiples, el nudo
metodológico de la construcción relacional. Ello permite posicionar relacionalmente las unidades de análisis consideradas, en función de las diferentes modalidades que presenta un conjunto determinado de
variables. Así, pueden representarse gráficamente esos

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

e~pacios (de posiciones y de tomas de posición) aludiendo a universos sociales tan diferentes como los relativos a diversos aspectos del "gusto" de las distintas
clases o fracciones de clase (Bourdieu, 1988b) y el constituido por los editores parisinos (Bourdieu, 1999).
Ahora bien, constituyendo el espacio así construido, un estado de las relaciones de fuerza entre las
~osicion~s y las tomas de posición, es necesario, a partrr del nusmo, rescatar la dinámica que ha llevado a ese
estado. Es decir, aprehender la dimensión histórica de
las trayectorias de las posiciones, de la trayectoria de las
relaciones y de la trayectoria de las tomas de posición

17

�l!iene Bou

La misma lógica del campo)
la .lógica del juego) es la que
sustenta el espacio de
las clases sociales y de las
fracciones de clase) donde
pueden construirse las luchas
objetivas y simbólicas por la
acumulación de los diferentes
tipos de capitales.
en un juego analítico que implica simultáneamente las
¡relaciones objetivas y simbólicas.

CONCLUSIÓN
Todo contexto pertinente de actividad no es un campo
[...] Uno piensa bastante espontáneamente en esas esferas de actividad, universos sociales o instiruciones alrededor de las cuales la sociología ha organizado una gran
parte de sus dominios de estudio: la familia, la escuela, el
urúverso profesional, la iglesia, la asociación, el club deportivo, el mundo del arte, de la política, etcétera; pero
esos diferentes universos sociales no son equivalentes.
(Lahire, 1999: 32-33).

Evidentemente, no son espacios de juego equivalentes. Tampoco, a mi juicio, Bourdieu ha estudiado
los diferentes campos como si lo fueran, corno queda
demostrado en el marco de un largo trabajo de reflexión teórica y de análisis empírico plasmado en una
treintena de libros e innumerables artículos.
"Pensar como campo" es "pensar relacionalmente", es pensar en el sistema de posiciones y relaciones
entre posiciones que constituyen uno de los elementos
explicativos de las prácticas sociales. Se trata de una

18

construcción operada por el investigador motivado por
una problemática concreta: de ningún modo supone la
identificación sustancialista y acrítica con un sector fisico de la realidad social.
La misma lógica del campo, la lógica del juego,
es la que sustenta el espacio de las clases sociales y de
las fracciones de clase, donde pueden construirse las
luchas objetivas y simbólicas por la acumulación de los
diferentes tipos de capitales, plasmadas en las estrategias de reproducción social (Bourdieu, 1994b). En ese
marco, como se ha mostrado por ejemplo en La distinción (1988b), se explican las diferentes prácticas de inversión y de reconversión de capitales que comprometen a los agentes y grupos de agentes que ocupan posiciones diferenciales en el espacio social, construido entonces como espacio de juego.
La lógica del juego y sus implicaciones permite
abordar diferentes problemáticas sociales, y no sólo las
que pueden tocar a los agentes más poderosos o más
dotados de capitales como parece sugerir Lahire (1999):
es cuestión de analizar las potencialidades en función
de una problemática concreta. 3
Condenarse a construir ''un campo desencarnado"
o un "campo literario sin literatura" o a pensar "agentes sin
discursos" (Lahire, 1999) es olvidar el paso metodológico complementario que tiene lugar luego de la reconstrucción de las condiciones objetivas externas: el que supone rescatar las representaciones y las vivencias de los agentes en relación con sus propias prácticas, con las de los
demás, y con las condiciones objetivas en las que se inserta,
en el marco de un pensamiento dialéctico.
No pretendo aquí promover la "importación"
acrítica de categorías y conceptos producidos en otro

lado y con motivo de otros problemas que pueden ser
diferentes a los nuestros, cometiendo un pecado que el
mismo Bourdieu ha denunciado (Bourdieu yWacquant,
1998). Pretendo invitar a analizar las posibilidades brindadas por su utilización, teniendo en cuenta sus implicaciones, tanto las que se declaran cuanto las que se
sugieren, e intentando valorar las potencialidades de
abordar distintos aspectos de lo real, y conducir la construcción de nuevos conocimientos.
Esa intención se ubica en la perspectiva de intentar superar el divorcio entre la teoría y lo empírico, entre la reflexión teórica y la puesta a prueba de conceptos que fueron construidos a partir de análisis concretos de la realidad y, por ello, pensados como instrumentos anaHtiaJs y no como mero alimento de discusiones teóricas -evidentemente necesarias, pero no de manera exclusiva y excluyent~ tras una actitud que, desde los primeros tiempos, Bourdieu condenó con el nombre de
"ensayismo" (Bourdieu, Chamboredon y Passeron,
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' La misma lógica del juego permite analizar el conjunto de las estrategias de reproducción social de un grupo de familias pobres residentes en un barrio cordobés. Esa misma lógica habilita a pensar,
por ejemplo, en los modos de articulación entre pobres y no-pobres, que conforman redes de intercambio de reciprocidad indirecta especializada, a través de las cuales se intercambian diferentes
formas de capitales y en el seno de las cuales, "pensando como campo" pueden observarse luchas por la acumulación del capital especifico que allí se juega (Gutiérrez, 2001).

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�•
El oficio de pensar

El oficio de pensar
Visiones y papeles de Pierre Bourdieu
BRUNO PÉQUIGNOT Y PIERRE TRIPIER

eorge Herbert Mead decía de la historia que
era tan incierta de escribir como lo es tratar
de predecir el futuro. La desaparición de
Pierre Bourdieu es la ocasión para probar
esta visión del autor de The Philosophy of the Present.
Tan grande ha sido la voluntad de sus detractores por
redu cir su obra a algunos de sus rasgos mientras que
us más fieles discípulos le atribuyen el descubrimiento
ele una parte de las concepciones que la sociología había acumulado antes que estuviera en edad de escribir
y de discurrir.
Su obra es vasta, evolutiva y compleja. Escrita
durante mucho tiempo bajo un estilo complicado, usando frases con múltiples oraciones subordinadas que se
presentan de manera simétrica e inclusiva. Muy pronto
abandona las referencias a otros autores sociológicos,
..,__ _ _ _ _...uu· ºtando sus evocaciones y citas a historiadores del arte,

G

como Gombrich y Panowski, o a filósofos como Kant,
Leibniz o Heidegger. Un rechazo a proporcionar las
fuentes de su inspiración, que contrasta con la imagen
dada por sus amigos cercanos; quienes insisten sobre
su apertura de espíritu y sus incitaciones a leer autores
que están muy lejos de ser considerados como importantes o centrales. Conceptualiza ese rechazo bajo una
maniobra h ábil donde él se defiende de no haber nunca
"sentido la necesidad de referir la genealogía de los conceptos que yo he forjado o reactivado" (Bourdieu, 1992:
136). En suma, accede al estatus de hombre adulto, tal
como es visto por el mismo George H erbert Mead aquel
que abandona la referencia a las interacciones que lo

20

han hecho tal como es (el sí mismo en la teoría del autor de Mind, Self and Society) 1 para pretender nacer de
sus propias obras (el yo según el mismo autor) y, como
el individuo meadiano, no juega el juego de la erudición académica que permitiría trazar los antecedentes,
pero se presenta, incluso aunque no lo quiera, como un
inventor a partir de una tabla rasa.
Esta obra puede ser vista, en cierto modo, como
un descubrimiento de lados oscuros, de los objetos de
denegación, del orden democrático de los países económicamente favorecidos. Una cierta parte de sus trabajos parecen organizados retrospectivamente alrededor de la noción de violencia simbólica que él definió así:
" la violencia simbólica se instituye por el intennediario
de la adhesión que el dominado no puede conceder al
dominante (por lo tanto a la dominación) cuando no
dispone, para pensarlo o pensarse o, mejor, para pensar
su relación con él, más que de un instrumento de conocimiento que tiene en común con él y que, no siendo
más que la forma incorporada de la relación de dominación, hacen aparecer esta relación como natural".
Cuando estudia una situación social, Bourdieu
comienza por describir a quienes detentan el poder y la
legitimidad en una actividad dada, evaluando su dotación en capital -simbólico, financiero o social- . Después, describe a la vez las estrategias de los dominantes
y de los dominados de ese campo; por fin, analiza, gra1
Puede consultarse la versión española: Espíritu, persona y sociedad,
Paidós, Barcelona 1969, 336 pp. (N. de T.)

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1 SEPllEMBRE-OICIEMBRE 2002

cías a la noción de halntus, las formas de adaptación de
cada uno a su ubicación, los razonamientos que hicieron que su situación sea vista como normal y natural:
Producto de la historia, el habitus produce prácticas, individuales y colectivas, por lo tanto de la historia, conforme
a los esquemas producidos por la historia; asegura la presencia activa de las experiencias pasadas que, depositadas
en cada organismo bajo la forma de esquemas de percepción, de pensamiento y de acción, tienden, más seguramente que las reglas formales o las normas explicitas, a
garantizar la conformidad de las prácticas y su permanencia a través del tiempo [...] Porque el habitus tiene una
capacidad infinita de engendrar en toda libertad (controlada) productos -pensamientos, percepciones, expresiones, acciones- que tienen siempre como límite las condiciones histórica y socialmente situadas de su producción,
la libertad condicionada y condicional que él asegura está
tan alejada de una creación de imprevisible novedad como
de una reproducción mecárúca de los condicionamientos
irúciales (Bourdieu, 1980a: 91-92).

blemas de la enseñanza superior, participando en e~
primer congreso de la Sociedad Francesa de Sociolo
gía (en 1963) y presentando allí, junto con]. C. Passeron,
una comunicación sobre "Los valores del sistema universitario francés, problemas de método", tema que los
dos profundizaron en uno de los primeros best sellers de
la sociología en Francia, Les Heritiers, que aparece al
año siguiente. Ahí se encuentran los temas que se vo]J

En ('Les Heritiers)) se
encuentran los temas que se
volverán recurrentes en su
obra: la violencia simbólica
y la duplicidad del orden
democrático republicano) en
el cual el universalismo y el
caracter meritocratico
esconden las desigualdades y
las ventajas heredadas.
I

Bourdieu sugiere, por lo tanto, que el concepto
de halntus permite aprehender cómo cada uno reacciona a su estatus y explica cómo se produce eso que
M erton (1957) llama " los conflictos residuales de la
colección de roles". Sin embargo, abandona la idea de
rol Y de estatus y expresa la realidad huidiza que esos
términos suponían analizar bajo un vocabulario totalmente nuevo que distingue los objetos y los actores, los
niveles de abstracción y de complejidad. Proporciona,
así, una preciosa terminología a aquellos que buscan
explicaciones bajo las cuales aparecen a la vez funciones y diferencias de poder.
Pertenece a esas generaciones, nacidas entre los
años veinte y treinta, que se benefician de la expansión
de la sociología en el mundo académico francés e internacional. Tentado primero por la antropología (dos
remarcables monografias sobre la casa cabilla en Argelia Ylos bailes campestres en su Béarn natal), se interesa después del fin de la guerra de Argelia por los proTRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 10 I SEPllEMBRE-OICIEMBRE 2002

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•

verán recurrentes en su obra: la violencia simbólica y la
duplicidad del orden democrático republicano, en el
cual el universalismo y el carácter meritocrático sirven
de velo para esconder las desigualdades y las ventajas
heredadas. La primera formalización de esta violencia
simbólica Y de su imposición, probablemente la más
ambiciosa y profunda, pero que parece marcar el fin de
la colaboración entre los dos autores, está contenida en
el libro que ellos publican en 1970, La Reproduction,
probablemente influido por el filósofo Louis Althusser
quien fue su profesor en la Escuela Normal Superio/
Este autor, quien fuera clasificado en la época como
estructuralista, al igual que Foucault y Lévi-Strauss,

21

�•
El oficio de pensar

hacía entonces gala de un funcionalismo y de un
determirúsmo sociológicos descabellados, a tal grado
que A. W Gouldner ( 1976) no vaciló en calificarlo como
el "Talcott Parsons francés". Las investigaciones de
IBourdieu pueden ser vistas como una búsqueda para
encontrar conceptos que enlazan las determinaciones
en un nivel nacional (aquéllas de la sociedad) y eso que
sus investigaciones de campo le revelaban. Su primer
libro, escrito cuando tenía 27 años, es un testimonio de
cuando, siendo joven profesor en Argelia, quiso dar un
diagnóstico sobre la situación colonial y la revolución
contra el colonizador en Sociología de Argelia (1958).
Otra tentativa es el acercamiento que él intenta con los
estadísticos y planificadores, en 1966, cuando publica
bajo el nombre colectivo de DARRAS las actas de un
coloquio que él organizó con Alain Darbel sobre los
aportes recíprocos de los economistas, estadísticos Y
planificadores por una parte y los sociólogos por otra.
El punto central del libro es combatir, gracias a la visión segmentada que alú dan los sociólogos, las hipótesis demasiado universalistas bajo las cuales los planifi-

22

cadores construyen sus modelos. En un periodo donde
el general De Gaulle, entonces presidente de la República, hizo de la planificación una "ardiente necesidad",
este paso suponía una visión global de la sociedad, la
que da la contabilidad nacional, y una visión difractada
de los grupos que componen esta sociedad. La solución será estructural.
Bourdieu ha criticado frecuentemente el carácter estático del estructuralismo de Lévi-Strauss buscando reintroducir en el análisis de los hechos sociales la
intervención de los agenr,es sociales y la significación que
ellos dan a dicha intervención. Trata también de mantener en conjunto los aportes de Marx, Durkheim Y
Weber: la sociedad como un conjunto donde el todo
excede la suma de sus elementos, las diferencias y también las oposiciones de clase como estructurantes de la
vida social, la importancia de las representaciones subjetivas en el funcionamiento de las estructuras. Insiste
en el hecho de que el pasado hace estructura y que es
bajo esta estructura donde las personas creen y encuentran su camino.

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Dos conceptos son esenciales en esta construcción que tiene la ambición de explicar lo macro por lo
micro: el campo y el hahitus. Bourdieu procede, primero
que nada, a extender el concepto de capital, tomado de
K. Marx y a exportarlo fuera de su dominio de origen,
aquel que le permite describir el espacio social como
un lugar donde se enfrentan "intereses" divergentes y
hasta contradictorios y que tienen todos como finalidad la posesión de la parte más grande posible de ese
capital. Las relaciones entre los agentes en un campo
son "relaciones entre las posiciones ocupadas en la distribución de recursos que son o pueden convertirse en
activas, eficientes, como los triunfos en un juego, en la
concurrencia por la apropiación de los bienes escasos
en los cuales este universo social es el lugar" (Bourdieu,
1980b: 113). Esos agentes sociales se encuentran distribuidos según dos ejes, el del volumen y el de la estructura de capital.
La disposición de los agentes está en función de
la importancia y de la composición de su capital. Evidentemente, esta distribución es específica para cada
campo, incluso en los casos en que las interferencias
pudieran tener lugar. Los campos son, por lo tanto, "espacios estructurados de posiciones[...] que pueden ser
analizados independientemente de las características de
sus ocupantes (en parte determinados por ellas)". Su
análisis, y es en esto que es estructural, reposa no sobre
la interacción y la intersubjetividad, sino sobre las relaciones entre posiciones al interior del campo.Y éste debe
ser analizado como "una configuración de relaciones
objetivas entre posiciones". Esas posiciones son definidas "por su situación actual y potencial en la estructura
de la distribución de las diferentes especies de poder (o
de capital)" (Bourdieu, 1992: 72-73).
Hay, por lo tanto, un cuadro constrictivo de toda
actividad social, el cual es definido no sólo por el lugar
que ocupa cada individuo, sino por el conjunto de las
relaciones que determinan de manera constrictiva el
comportamiento o el recorrido que efectuará en el espacio social. El concepto de campo le permite, así, pensar en las relaciones sociales como un conjunto estruc-

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Hay un sistema de
correspondencia bi-unívoco
entre campo y ((habitus)). Ese
concepto es por lo tanto
esencial) ya que le permite
pensar las relaciones entre lo
individual y lo social) no en
términos de oposición sino en
términos de identidad.
turado y estructurante del destino social de los agentes.r - - - - - -- ,
Se da, entonces, una correspondencia bastante rigurosa entre el campo y el hahitus, correspondencia entre e
interior y el exterior del agente social, pero en los dos
casos de la figura se trata de elementos que escapan a
su voluntad y a su conciencia, se trata de las dos etap
de la determinación.
Para Pierre Bourdieu, la explicación de las conductas se encuentra en la incorporación, la integració
de la norma exterior, de la ley social y/o parental por e
individuo. Las divergencias que pueden surgir entre este
hahitus y el campo donde el agente va a implicarse provocan eso que Bourdieu llama desgarramientos, conductas desviantes que pueden ser más o menos rentables según la posición ocupada por el agente en la jerarquía de poderes. Ellas pueden también producir catástrofes y los comportamientos serán, entonces, frecuentemente interpretados como conductas de fracaso, o "metidas de pata" que no son mas que errores de funcionamiento de un hahitus con respecto a un campo al que él
está inadaptado. El habitus tiene también un valor
cognitivo, una vez conocido, permite prever la posición
ocupada en el campo: "el hahitus contribuye a constituir el campo como mundo significante, dotado de sen-

23

�El oficio de pensar

-

'T'í,~~~~:::..::~·do y de valor, bajo el cual vale la pena invertir su energía" (Bourdieu, 1987: 103).
La capacidad de un agente para reconocerse en
un campo está ligada muy exactamente al conocimiento de ese campo pre-adquirido e inscrito en el hahitus.
Hay, por lo tanto, un sistema de correspondencia biunívoco entre campo y hahitus. Ese concepto es por lo
tanto esencial, ya que le permite pensar las relaciones
entre lo individual y lo social, no en términos de oposición sino en términos de identidad.
Su carácter adquirido, es decir, producido en una
historia, es de hecho una realidad transformable por la misma que la ha forjado: la historia. Confrontado a la experiencia social, el agente social va a reaccionar a la vez en

24

función de su Juibi,tus, pero también en función de aquello que en este hahitus lo prepare a recibir el cambio; por lo mismo, hay una
especie de margen de libertad. Sin embargo,
la relación estrecha que existe entre hahitus
y campo, hace que tal situación sea excepcional, en todo caso no es la norma ya que:
"la mayoría de la gente está estadísticamente destinada [...] a tener experiencias que
vendrán a reforzar sus disposiciones" (Bourdieu, 1987: 109). El hahitus favorece tomar
en cuenta eso que está previsto en la experiencia en detrimento de aquello que no lo
está, y va a devolver de una cierta manera
ciega y sorda a la novedad, el agente social.
Para que esté atento a esta novedad eventual, hará falta ya sea que ella lo sea al punto
que sea imposible no reconocerla como tal
o, bien, que el hahitus incluya la capacidad
de encontrar o de valorizar lo nuevo con respecto a lo esperado.
Toda la dificultad de la empresa de Bourdieu consiste en pensar la acción de un agente
en una historia, evitando los escollos o las insuficiencias de una filosofia del sujeto, que refiere
toda acción y su significación a una conciencia
hbre, o inversamente a una filosofia de la estructura, que
define toda acción como determinada, excluyendo toda
consideración sobre la libertad del sujeto agente.
Pero, ¿puede reducirse a Bourdieu a la construcción de su esqueleto conceptual? Él ha sido, en efecto,
mucho más que eso, si se consideran sus trabajos recientes, en particular aquellos que suceden a La Misere
du monde (1993). Muy tempranamente, él tiene un papel importante de editor. Probablemente sus análisis
sobre Argelia le han abierto las puertas de las Ediciones
de Minuit, donde sopla el viento de la resistencia, primero contra los alemanes y después contra las aventuras poscoloniales francesas. Él utiliza la colección Le Sens
Commun que dirige desde esta casa editorial, para hacer traducir autores importantes y revela al público fran-

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cés la casi totalidad de la obra de Goffmann. Del mismo modo, impulsa una revista llamada Actes de la
Recherche en Sdences Sociales donde el estilo y la presentación aportan una nueva inspiración a la edición francesa, similar a lo que fue Inchiesta para Italia o New
Society para Inglaterra, es decir, una forma de presentación de artículos cercana a la de las revistas de vulgarización científica como La Recherche en Francia o New
Scientist en Estados Unidos, con soporte gráfico y una
composición rigurosa, incluyendo elementos de relato
estructurados por un fuerte armazón teórico.
La separación de Bourdieu y de su editor marca
una tercera fase de su itinerario, donde se encuentran
las mismas preocupaciones que aquellas que hemos
evocado precedentemente, pero como si estuvieran
radicalizadas. Financiadas por una institución original
que data de principios del siglo XIX, la Caisse de Dépót
et de Consignations (Caja de Depósitos y de Consignaciones), Bourdieu emprende con un extenso equipo
una serie de investigaciones sobre la situación de los
medios populares en Francia. Esto lo induce a cambiar
de editor para publicar la obra colectiva La Misere du
Monde ( 1993) en la cual introduce varias innovaciones
que parecen tener mucho de conversiones:
Sus presupuestos metodológicos cambian, ya
que rompe con sus tomas de posición científicas o kantianas anteriores donde sólo el sabio,
que construye el objeto de sus investigaciones
y efectúa una "ruptura epistemológica" con el
sentido común, puede acceder a la verdad. En
La Misere du Monde sus presupuestos están más
cercanos de aquellos que, inspirados por
Husserl y puestos en práctica en Francia por
Althabe o en Estados Unidos por Garfinkel,
consideran al sabio como el intérprete, el
enunciador sistemático de las visiones que las
personas tienen del mundo bajo el cual viven.
Visiones que conducen a esas personas a actuar y por ende crean el orden social.
Su acción de editor se radicaliza ya que él llega
a serlo por sí mismo y funda la edición Liber.

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Al final, su diagnóstico de las carencias de la so
ciedad democrática se radicalizan, adoptando una vi
sión más evolucionista que estructural. Se une a la tradición de los pesimistas, quienes, al menos desde el
imperio romano, ven en el tiempo presente la degeneración del tiempo pasado:
El mundo político se ha cerrado poco a poco sobre sí,
sobre sus rivalidades internas, sobre sus problemas y sus
propias apuestas. Como los grandes tnbunos, los hombres políticos capaces de comprender y de expresar las
esperanzas y las reivindicaciones de sus electores se hacen cada vez más raros [...] Los gobernantes se encuenrran aprisionados por un entorno tranquilizador de jóvenes tecnócratas, quienes ignoran casi todo de la vida coti-- - - - - -.al
diana de sus conciudadanos y a quienes nadie viene a,
recordarles su ignorancia. Los periodistas [...] proponeu- - - - - --lll
frecuentemente sobre los problemas más ardientes, des-·. - - - - - - -- 1
cripciones y análisis apresurados y repetidamente impru-1
dentes; y el efecto que producen, tanto en el universo intelectual como en el político, es tanto más pernicioso, a ve

Instaló en su laboratorio de
investzgacwn un primer
círculo de iniciados que) solos)
tenían un acceso fácil al
maestro. De donde sur;gen
muchas generaciones de
adeptos) ya que el pasaje a la
independencia de ciertos fieles
se traducía por la necesidad
de ruptura con él.
•

•

• I

•

25

�•

ces, porque e¡tán en condiciones de hacerse valorar mutuamente y de controlar la circulación de discursos
concurrentes, como los de la ciencia social. Quedan los
mtelecruales [...] preferimos, en definitiva, prestar oídos al
azar y no sin algún menosprecio, a aquellos que hablan a
tontas y a locas, sin preocuparse mucho por los efectos
que pueden producir los propósitos mal pensados sobre
cuestiones mal propuestas (Bourdieu, 1993: 941).

Se comprende bien que tal conversión no haya
pasado desapercibida y que, a pesar de sus prudencias
retóricas (la utilización de: a veces, frecuentemente, etc.),
texto pudo haber aparecido como una declaración
e guerra en contra del establishment. En lo sucesivo,
Bourdieu ataca la posición heroica del profeta hebreo,
del historiador romano o del poeta romántico, denunciando la corrupción del mundo que lo rodea y buscando su causa en la inconciencia de los poderosos.
Esta posición completa un rasgo que nosotros no
habíamos todavía abordado: aquel que enseñaba a sus
estudiantes, de no tomar mucho al pie de la letra la
tipología del poder legítimo de Weber porque, según él
juzgaba, no existe un poder racional legal sin una dosis
de justificación tradicional y de gracia carismática. Fue
el objeto desde sus primeros escritos y la fundación de
u laboratorio de investigación, de adhesiones y de rechazos pasionales, bien lejos de la serenidad científica
1
....,, ......- - - - - - -que rodea las biografias retrospectivas de los sabios.
Él había instalado muy conscientemente en su

•

laboratorio de investifillción un primer círculo de iniciados que, solos, tenían un acceso fácil ~ maestro. De
donde surgen muchas generaciones de adeptos, ya que
el pasaje a la independencia de ciertos fieles se traducía
por la necesidad de ruptura con él. Algunos partieron
hacia otros horizontes y no se encontrará en ellos resentimientos con respecto a su antiguo mentor carismático. Otros dejaron traspasar, en notas al pie de página o en el núsmo texto, críticas aper:13s ocultas a la actitud profética y denunciante de este.éxtraordinario personaje que quiso tener todos los papeles, del filósofo al
sabio y al anunciador,de futuras desgracias. _..,

Para comprender a Bourdieu
Sobre su teoría y práctica de la entrevista
ANGELA GIGLIA

Ningún contrat.o está tan cargadiJ de exigencias táci
como un contrat.o de confianz
Pierre Bourdieu

Traducción al español de Paloma Infante.

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E

n los últimos años de su vida, después de casi
medio siglo dedicado a la construcción de una
obra única, por sus dimensiones y envergadura, en la sociología del siglo XX, Bourdieu sintió la necesidad de tomar posición en la temperie política de su tiempo, convirtiéndose en una figura pública
del movimiento en contra de las políticas neoliberales
(las politicas de mundializacifm, como él las llamaba). Consideraba que hoy "el investigador no tiene elección: si está
convencido de que existe una correlación entre las políticas neohberales y la tasa de delincuencia, entre las políticas
neohberales y la tasa de criminalidad, entre las políticas
neohberales y todos los signos de la que Durkheim hubiera llamado anomia, ¿cómo podría no decirlo?" 1 Sin
embargo, su compromiso político se remonta a los inicios de los sesenta, con la guerra de independencia de
Argelia,2 y siempre estuvo presente en su trabajo, aún
en los años del ascetismo académico.

La prueba más evidente de su compromiso de
lado de los sectores subalternos ha sido su constante_ _ _ _ _ _-ti
atención por el estudio de la dominación a nivel cultural o, dicho en otros términos, por la forma como la
cultura contribuye a hacer posibles las relaciones
dominación. Como él mismo lo expresó en una entre
vista, lo que intentó hacer durante toda su vida fue "ar--- - - - - - ~
ticular la idea de Marx según la cual la sociedad es '
dividida en clases" y tratar de repensar uno de los prin
cipales nudos no resueltos en la tradición marxista, esto
es, la que vulgarmente se denomina como la relació
entre estructura y superestructura, y "el simple hecho
de denominarlo así hace que el problema sea insoluble" -&lt;leda Bourdieu (D'Eramo, 2002). Desde los análisis del sistema escolar hasta los estudios entorno a la
estratificación de los gustos, en sus trabajos subyace una
interrogación entorno a los específicos procesos socio
culturales que hacen posible que los dominados asu-

dd

1

Texto leído en Atenas en mayo 2001 en una reunión con investigadores y sindicalistas sobre los temas de la unión europea, la culrura y
el periodismo, de próxima publicación en Interventions ( 1961-2001).
Sciences Sociales et Action Politique, Agone, Marseille.
2
"Empecé a hacer sociología durante mi servicio militar en Argelia,
por razones que pueden calificarse como políticas. Quería intentar
poner a disposición de los franceses las herramientas para hacerse
una idea realista de la situación allá. En ese entonces me di cuenta
que las cosas que se discuten en el campo de la política no pueden ser

26

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I SEPTlEMBRE-OICIEMBRE 2002

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únicamente el objeto de tomas de posición personales. La tarea no
consiste simplemente en expresar opiniones, no importa que tan
nobles o progresistas sean, sino en proveer un cuadro lo más auténtico posible de la realidad y, al mismo tiempo, las razones para actuar. Emprendí, entonces, un trabajo científico que no es un objetivo
en sí mismo, sino que pretende llenar un vacío político, o más bien,
un vacío de la pedagogía política. Pero esto es totalmente otra cosa
que elaborar un programa político agregándole legitimaciones científicas" (Bourdieu, 2001a) .

27

�·anre-80IIU't6•eu__ _ _ _ _ _ _ _~ - - - - - Para wmprender a Bourdieu

sión del mundo de actores que se encuentran inmersos
en contextos socioculturales complejos, en los que inter vienen fenómenos de diferentes indole, escalas y procedencias. Las narraciones de La miseria del mundc ilustran magistralmente hasta dónde puede llegar la
aplicación rigurosa de la teoría socioantropológica a la
comprensión del mundo actual desde el punto de vista
de sus protagonistas más humildes.
En las páginas que siguen nos centraremos en la
importancia de la vinculación entre la perspectiva teórica de Bourdieu y la práctica de la elaboración e interpretación de las entrevistas cualitativas. En particular,
veremos el breve texto sobre "La ilusión biográfica",
las reflexiones contenidas en la "Inrroducción" y en el
ensayo intitulado "Comprender" que cierra magistralmente La miseria del mundo y que se ha convertido inmediatamente en una suerte de breviario para los que
trabajamos con entrevistas abiertas.

PARA COMPRENDER AL OTRO:
TEORÍA DEL SUJETO Y TEORÍA
DE LA PRÁCTICA

man y "acepten" su condición, convirtiéndose d_e esa
forma en portadores de la que Bourdieu denonunaba
violencia simbólica, una violencia " dulce", dificil de percibir como tal, ya que "se ejerce con el consentimiento
de quien la padece", constituyéndose como un reflejo del
"orden de las cosas", algo que se presenta como " natura]"
(Bourdieu y Wacquant, 1995).
A principios de los noventa, su interés por entender las nuevas facetas de la dominación vinculada a los
procesos incipientes de mundialización se concretó en

28

una voluminosa recopilación de entrevistas, intitulada
La miseria del mundo, en la que toman la palabra los
protagonistas de la exclusión social en la Francia moderna y multicultural. Este libro, posible únicamente
gracias al trabajo de un numeroso grupo _de investigadores representa una contribución muy unportante a
'
.
.
lo que suele llamarse enfoque cualitativo en ciencias sociales. En particular para los antropólogos interesados
en entender las sociedades contemporáneas, este libro
es un importante ejemplo de cómo trabajar sobre la vi-

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OlctEMBRE 2002

Como es sabido, las técnicas cualitativas, y entre ellas
las entrevistas abiertas, son cada vez más usadas en las
ciencias sociales, aún si no siempre correctamente. Aparentemente al alcance de todos, en realidad se trata de
técnicas dificiles de manejar, ya que pretenden al mismo tiempo hacer hablar al actor, haciendo emerger su
subjetividad, y decir algo "objetivo" sobre su condición
y su realidad. Los materiales que resultan de su aplicación (relatos biográficos, historias de vida, narraciones
entorno a la colocación del sujeto en su entorno y a su
visiJm del mundc) presentan de forma ineludible la cuestión de como escapar al riesgo de una doble deriva. Frente a la tarea de interpretar una entrevista, nos vemos
fácilmente arrastrados, por un lado, hacia lo que tiene
de particular esa específica visión del sujeto y, por el
otro, hacia la tentación de tomar el testimonio como
simple reflejo de una determinada situación o condición sociohistórica. En otros términos, es dificil sustraer-

TRAYECTORIAS

j AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OtctEMBRE 2002

se al doble riesgo del subjetivismo y del objeti'vismo, lll1¡,
doble riesgo en contra del cual Bourdieu edificó todd
su sociología.3
Para superar estas antinomias, la teoría de Bourdieu se construye al mismo tiempo como teoría del sujeto y teoría de la práctica, instituyendo una vinculación muy estrecha entre los dos conceptos de hahitus )1
de campo. El habitus indica -para Bourdieu- contem
poráneamente lo social de nuestra subjetividad y lo subjetivo de nuestra actuación como sujetos sociales. Es
una subjetividad socializada, entendida como sentido del
juego, como conjunto de disposiciones vinculadas a una
posición objetiva en el campo, por lo tanto, como saber
un tanto "automático", no necesariamente reflexionado, entorno a lo que puede o no puede hacerse desde
cierta posición. El campo es, a su vez, un espacio social
provisto de reglas propias en el que los actores actúan
como en un "juego" cuyo objetivo es el incremento del
capital propio del campo. Cada actor juega a partir de
cierta posición dotada de cierta dosis de capital. De allí
puede aumentar o disminuir su capital, lo cual se traduce en un desplazamiento hacia una posición más o
menos ventajosa. Cada campo -campo del poder, religioso, artístico, académico, etcétera- se distingue por
un tipo de capital específico y específicas reglas de funcionamiento.4
Es importante recordar que para Bourdieu las
posiciones son objetivas, análogamente a las relaciones
sociales objetivas en el pensamiento de Marx, y los heclws sociales en el pensamiento de Durkheim, esto es,
fenómenos cuya naturaleza no es necesariamente evidente en la forma como se presentan al ojo del observa-

' Al respecto, uno de sus intérpretes más agudos sostiene que " lo
más inquietante de su obra es su perseverante afán de trascender
varias de las perennes antinomias que socavan la estrucrura interna
de las ciencias sociales, a saber, el antagonismo al parecer insuperable entre los modos de conocimiento subjetivista y objetivista, la separación entre el análisis de lo simbólico y el análisis de lo material,
en fin, el ruvorcio persistente entre teoria e investigación empírica"
(Wacquant, 1995: 15).
• Para una exposición menos sucinta de la teoria de los campos en
Bourrueu reenviamos a Giglia, 1995.

29

�•
Para comprender a Bourdieu

dor, y que es independiente de la voluntad de los sujetos (Bourdieu y Wacquant, 1995). Podemos comprender la actuación y la visión del mundo de los actores si
os vemos como jugadores de un juego que tiene sus
ropias reglas, que son las del campo específico dentro
del cual se mueven. Por lo tanto, el habitus (la práctica Y
la visión del mundo de los actores) no es ni del todo
subjetivo, ni totalmente el reflejo de condiciones externas. El habitus expresa más bien esta síntesis original de
lo subjetivo y lo social, inextricablemente vinculados.
Esta premisa es indispensable para entender el
estatuto de los testimonios orales y la manera de recopilarlos e interpretarlos en La miseria del mundo. Sirve
para subrayar que sin una adecuada teoría del sujeto y
su vinculación con la acción simplemente no puede
haber un uso correcto de las entrevistas cualitativas. En
otros términos, hay que tomar posición previamente
sobre el estatuto de las narraciones recogidas, qué nos
dicen sobre su autor y hasta qué punto y mediante cuá30

les mediaciones pueden ser consideradas "representativas" de situaciones más amplias de la de un sujeto
particular. La teoría de Bourdieu nos ayuda a rebatir la
objeción más característica en contra del uso de los
materiales cualitativos, la que reposa entorno a su supuesta "falta de representatividad", como si el testimonio, por haber sido emitido por un individuo, tuviera
que ser absolutamente idiosincrásico y particular. Obviamente, el sujeto habla desde su visión del mundo,
que es una visión particular. Sin embargo, no deja de
ser pertinente en la medida en que es una visión tomada desde una específica posición social, colectiva, que
remite a factores que rebasan al individuo. Quien habla
es un sujeto, pero un sujeto socialmente situado. El sujeto habla desde un punto de vista que se encuentra
vinculado a una posición específica en el espacio social, una posición que él no pudo determinar, pero desde la cual posee diferentes jugadas a su disposición. Por
lo tanto, el trabajo de la entrevista no puede agotarse en
la conversación, sino que implica un trabajo de conocimiento más general entorno a las condiciones sociales
que sitúan al sujeto y hacen posible que su discurso sea
como es.5
Cabe recordar aquí la posición critica de Bourdieu
frente a la noción de hiswria de vida, entendida como
relato subjetivo entorno a un recorrido provisto de cierta
orientación, con un principio, un desarrollo y un punto
de llegada. En las pocas páginas sobre "La ilusión biográfica", Bourdieu (1994) hace tabla rasa de las actitudes proclives a la exaltación de la subjetividad así a como
ésta se manífiesta en el relato biográfico, sosteniendo
que:
Hablar de historia de vida es presuponer, al menos, lo que
no es poco, que la vida es una historia y que una vida es

&gt; En ese sentido, el habirus como •sentido del juego• se acerca mucho

a ciertas definiciones del concepto de cultura, en cuanto sistema de
valores, representaciones y símbolos que media la relación del ser
humano con la realidad (Signorelli, 1983), haciendo que actuemos
en cierta forma y no en otra, que valoremos las situaciones en cierta
forma y no en otra.

TRAYECTORIAS : AÑO IV, NO. 10

1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

inseparablemente el conjunto de acontecimientos de una

A través de esta forma absolutamente singular de no

existencia individual concebida como una historia y el

minación que constituye el nombre propio, resulta ins-

relato de esta historia. &amp;to es, en efecto, lo que dice el

tituida una identidad social constante y duradera que

sentido común, es decir, el lenguaje corriente, que descri-

garantiza la identidad del individuo biológico en to-

be la vida como un camino, una carretera, una carrera

dos los campos posibles en los que interviene en tanto

(Bourdieu,1994: 74).

que agente, es decir, en todas sus historias de vida posibles (Bourdieu, 1994: 78).

Contra la idea de una historia de vida, como desarrollo lineal de sucesos provistos de sentido, Bourdieu
(1994: 76) propone la idea de un sujeto como creador
de una ilusión (la ilusión biográfica) "ideólogo de la
propia vida", que selecciona "en función de un propósito global, unos acontecimientos significativos concretos" estableciendo entre ellos unas conexiones que sirvan para justificar su existencia y darle coherencia, como
las que implica su institución en tanto que causas o,
más a menudo, en tanto que fines. En este proceso de
creación de sentido, el sujeto encuentra la "complicidad" benévola del entrevistador, o del biógrafo, quien
comparte con él "el mismo interés por aceptar el postulado del sentido de la existencia narrada" (Bourdieu,
1994: 75).
Una vez aclarado el carácter convencional de la
historia de vida en cuanto representación de una "existencia dotada de sentido, en el sentido de significado y
de dirección" (Bourdieu, 1994: 76), Bourdieu plantea
"la cuestión de los mecanismos sociales que propician
o permiten la experiencia corriente de la vida como
unidad y como totalidad" (Bourdieu, 1994: 77) y que
hacen aparecer absolutamente normal la visión de la
existencia arriba mencionada, como recorrido sensato
y lógicamente conducente hacia ciertos resultados, protagonizado por un sujeto que se percibe y es percibido
como una totalidad irreductible. Este sujeto -nos recuerda Bourdieu- no es más que una construcción social, un ente que no existe si no es a partir de un proceso social de construcción, que empieza con la nominación (la atribución del nombre propio) y que procede
con la producción de los papeles de identidad y la institución del estado civil y de sus certificados.

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002
1

En la construcción de una historia de vida en
cuanto bwgrafia oficial, congruente con los actos de institución asociados a su protagonista, intervienen, por
tanto, los presupuestos inconscientes del interrogant,e y
situación de irrvestigación que siempre oscila entre los dos
polos opuestos del interrogatorio y de la confidencia y,
finalmente, la representación que el entrevistado se for-- - - - - --«
me de la situación de investigación, " que orientará todo
su esfuerzo de presentación de sí, o mejor dicho, do...---------'"'4'1•
producción de sí" (Bourdieu, 1994: 81).
En estas pocas páginas, Bourdieu enuncia ya los
principios de método que guiarán la recopilación d~
entrevistas en La miseria del mundo, sosteniendo -en!
contra de la idea de historia de vida- la necesidad de
ubicar el relato del sujeto dentro de los campos sociales

~of".
J f

El cchabitus)) (la práctica y la
visión del mundo de los
actores) no es ni del todo
subjetivo) ni totalmente el
reflejo de condiciones
externas. El cchabitus))
expresa más bien esta síntesis
original de lo subjetivo y lo
social) inextricablemente
vinculados.
31

�•
Para comprender a Bourdieu

que atraviesa, en un recorrido que propone llamar trauma, entendida como:
[...] serie de las posiciones sucesivamente ocupadas por
un mismo agente (o un mismo grupo) en un espacio en
sí mismo en movimiento y sometido a incesantes transformaciones (Bourdieu, 1994: 82).
En La miseria del mundo, el esfuerzo p or situar las
narrativas orales dentro de su contexto social de producción, en el marco de una problemática general del
malestar social, se acompaña de otro esfuerzo paralelo
ue consiste en situar las entrevistas en su propio contexto de producción, reconociendo su carácter de construcciones sociales, de discursos generados por dos sujetos, donde el entrevistador juega un papel decisivo,
que no puede ser pasado por alto.

32

LA MISERIA DEL MUNDO, O LAS
MUCHAS CARAS DE LA VIOLENCIA
SIMBÓLICA
Coherentemente con su compromiso, Bourdieu no oculta sus posición ético-política en sus elecciones científicas. D esde su primitivo interés por la crisis de la agricultura argelina en situación de descolonización, pasando por el estudio de las razones sociales del fracaso
escolar, hasta el estudio de la violencia simbólica contenida en la compleja estratificación de los gustos en La
distinciim, su trabajo puede leerse como una incesante
interrogación sobre la eficacia del poder y sus formas
de actuación en el plano simbólico.
Este interés explicito para aquellos que padecen
el poder y sus mecanismos se concreta exhaustivamente
en La miseria del mundo, obra colectiva en la que toman
la palabra las víctimas de una sociedad desigual y excluyente, pese a haber sido la patria de los "derech os universales
del hombre". El desfile de historias, lugares y situaciones es verdaderamente impresionante: el
obrero desempleado, el trabajador
precario, los inmigrados, la enferma, la anciana sola, los jóvenes
marginados y pequeños delincuentes, los trabajadores sociales,
la actriz sin empleo, la feminista
militante, la profesora de secundaria, los pequeños propietarios
endeudados, la empleada en horario nocturno, la secretaria de
una pequeña empresa, los habitantes y los trabajadores de las
urbanizaciones difíciles, la joven
inspectora de policía, el magistrado, el educador callejero, etc.
Como se ve, no todos los sujetos
pertenecen a sectores marginados
o pobres. H ay entre los entrevis-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE--OICIEMBRE 2002

tados un buen número de sujetos que gozan de un empleo estable y de recursos suficientes, hasta de ciertas
cuotas de poder sobre los demás. Es obvio preguntarse
por qué fueron incluidos en un discurso sobre la miseria.
En la introducción, Bourdieu nos da una razón
de su inclusión evocando, en primer lugar, la complejidad de los llamados lugares difíciles (como las urbanizaciones de interés social o la escuela) que "antes que
nada son dificiles de describir y de pensar" (Bourdieu,
1999: 9). Sobre estos lugares, que por su misma complejidad se muestran sumamente vulnerables frente a
las miradas reductoras y simplistas, es necesario elaborar un discurso diferente, que tome en cuenta su naturaleza especifica. Uno de sus rasgos más característicos
consiste en que estos lugares obligan a coexistir en su
interior a sujetos distantes social y culturalmente, portadores de puntos de vistas opuestos. Por lo tanto, para
comprenderlos, hay que rescatar e introducir en la reflexión esa pluralidad de puntos de vista, tomando en
cuenta las opuestas visiones del mismo fenómeno. En
otras palabras, los actores no son tomados aisladamente en cuanto " representativos" de ciertas categorías, sino
como sujetos participes de campos de relaciones complejos, atravesados por visiones encontradas y por diferentes verdades. No se trata de rescatar las voces de los
más débiles en una perspectiva de "salvaguarda de las
culturas populares", sino de proponer una visión más
acertada en cuanto más incluyente, entorno a los espacios sociales generadores de la miseria.
A lo largo del texto, la aplicación de este principio tan simple y al mismo tiempo tan general -que consiste en escuchar todas las voces- produce resultados
sorprendentes, llegando en ocasiones a volcar completamente el sentido de ciertas representaciones comunes. Por ejemplo, en un conjunto de interés social, escuchamos las palabras de una pareja de franceses y de
sus vecinos, una familia de origen árabe, en conflicto
abierto. Los primeros acusan a los otros de no respetar
las reglas de la buena convivencia y cuestionan su derecho a estar en la plaza pública del conjunto. Los acusa-

TRAYECTORIAS

¡ AÑO IV, NO. 10

j SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

No se trata de rescatar las
voces de los más débiles en
una perspectiva de
(~alvaguarda de las
culturas populares))) sino de
proponer una visión
más acertada en cuanto
más incluyente) entorno a
los espacios sociales
generadores de la miseria.
dos rebaten con igual vehemencia, no sólo declarando
su derecho a vivir en el lugar, por la simple razón dei
que ellos también son franceses, sino acusando a su vez
a los blancos de "celosos". Mientras ellos, los árabes,
están unidos y se visitan todos los fines de semana, 1-- - - - - - . : .
anciana pareja de franceses no tiene a nadie que los
vaya a visitar, "sólo están esperando morir". A la imagen estereotipada de la familia de origen árabe, numerosa, ruidosa y algo turbulenta, se añade como en
espejo la imagen de la vieja pareja de franceses, que se
sienten los únicos "ciudadanos auténticos" frente a los
inmigrados y que, sin embargo, viven aislados en una
miseria social no menos trágica que la miseria económica que golpea a los otros.
Existe también otra razón para incluir en los testimonios a sujetos que no es posible tipificar como excluidos. En la mayoría de los casos se trata de individuos obligados todo el tiempo a relacionarse con los
pobres y los marginados, en calidad de funcionarios
públicos responsables de la p uesta en práctica de las
políticas en contra de la exclusión social. En la introducción, Bourdieu aclara una diferencia importante
entre la que denomina pequeña miseria y la gran miseria.

33

�Para com,prender a Bourdieu

·entras la segunda es una miseria de condición, en la
que prevalecen la escasez material y la falta de posibili,nv,._______._dades, la primera es más bien una miseria relativa, en el
entido que la experimentan los que ocupan "una posición inferior y oscura en el seno de un universo presti'"'1.------gioso" (Bourdieu, 1999: 1O). Ésta, definida como miseria de posicüm, la viven en forma especialmente aguda
quellas profesiones " cuya misión es ocuparse de la gran
·seria, o hablar de ella" (Bourdieu, 1999: 1O). Destacada esta diferencia, el libro apunta a comprender el
malestar propio de un orden social en el que la gran .
miseria ha sido casi derrotada, pero al precio de una
roliferación de espacios en donde la pequeña miseria
tiene amplias posibilidades de surgir y de expandirse.
Es por eso que en el libro se recogen y se escuchan
también las voces de los maestros, de los policías, de los
magistrados, de las enfermeras. En otros casos, se trata
de actores cuya "dificultad de vivir" tiene que ver con
a precariedad y la flexibilidad que han caracterizado
en forma masiva las relaciones laborales a partir de los

El valor metodológico de
c~a miseria del mundo))
reside en la consideración
de estos testimonios a la luz
de una teoría social
específica y en la adopción
meticulosa de la perspectiva
reflexiva tanto en la
construcción como en la
presentación y en la
interpretación del
testimonio.
34

años noventa, y con la disminución de la eficacia de las
redes de solidaridad tanto formales (véanse los servicios complejos del Estado del bienestar, hoy reducidos
a mecanismos simples de erogación de ayuda individual) como informales. Encontramos, por lo tanto, a
los pocos franceses blancos que se quedaron en las urbanizaciones dificiles, a los comerciantes asaltados por
los jóvenes hijos de los inmigrantes, a los trabajadores
precarios, públicos y privados. En suma, a sujetos que
padecen sobre todo por ser y por sentirse desamparados en cuanto aislados, sin nadie que les ayude y entienda sus problemas. La polifonía de voces que este
concierto nos devuelve constiruye ese "espacio de los
puntos de vista", a menudo encontrados, cuya devolución o reconstrucción se revela sumamente enriquecedora desde diferentes ángulos de lecrura y que constiruye un modelo para cualquier investigación.6

LA PERSPECTIVA REFLEXIVA
La riqueza y la relevancia de las temáticas propuestas
en las entrevistas de La miseria del mundo no serían suficientes para hacer de este libro una piedra angular, si
no fuera por su valor metodológico. Éste reside -como
ya lo explicamos- en la consideración de estos testimonios a la luz de una teoría social específica, por una
parte, lo cual les confiere de antemano un espesor que
no tendrían si los viéramos como simples azsos individuales o ex-presiones subjetivas. Y, por la otra, en la adopción meticulosa de la perspectiva rejlexiva7 tanto en la
construcción como en la presentación y en la interpretación del testimonio. En esta perspectiva, se trata de
asumir hasta sus últimas consecuencias el papel que
juega el sujeto del conocimiento en la construcción de

No fue casual que se vendieran l 00,000 copias del libro en pocos
meses, debido al interés que suscitó no sólo entre los intelectuales,
sino entre todos aquellos, ciudadanos y trabajadores, que se vieron
directamente reflejados en los testimonios y que vieron en ellos una
fuente inestimable de reflexión para su propia vivencia y labor cotidiana.
7 Véase al respecto sobre todo Bourdieu y Wacquant, l 995 y Bourdieu, 2001.

los materiales de la investigación, desenmascarando, por
lo tanto, la ilusión de una visión positivista, supuestamente neutral y, al mismo tiempo, evadiendo la opuesta deriva en el subjetivismo, que
hace de cada investigación
algo "único" parecido a una
obra de arte o a una confesión individual. Es necesario,
por lo tanto, "objetivar el sujeto de la objetivación" y tomar en serio el hecho de que
la entrevista es una situación
social producida por dos o
más personas, que de ninguna manera puede ser reducida al puro y simple discurso
del sujeto investigado, si se
quiere evitar toda tergiversación de su mismo discurso. Este último, no puede ser
devuelto literalmente. Tiene que ser transcrito para que
sea legible, tomando en cuenta el cambio de registro
entre la palabra oral y el texto escrito. Luego, tiene que
ser enmarcado dentro de un contexto, del que forman
parte tanto los antecedentes de la entrevista y los conocimientos sobre el sujeto recabados fuera de ella, como
los factores macroeconómicos y sociales generales que
permiten entender la palabra del testimonio. Una lecrura de los textos sin contextos no podría no ser una lecrura fragmentada y parcial. Para la comprensión de los
testimonios, las introducciones de los entrevistadores
son indispensables, a condición de que sean capaces de
evitar la puesta de etiquetas simplistas.

6

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

¿Cómo facilitar los medios para comprender, es decir, de
tomar a la gente como es, sino ofreciendo los instrumentos necesarios para aprehenderla como necesaria, para
necesitarla, al relacionarla metódicamente con las causas
y las razones que tiene para ser lo que es? Pero, ¿cómo

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

j SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2002

explicar sin "sujetarcon alfileres"? ¿Cómo evitar, por ejem
plo, dar a la transcripción de la entrevista, con su preám
bulo analítico, el aspecto de un protocolo de caso clirúco
precedido por un diagnóstico clasificatorio? La interven
ción del analista es tan dificil como necesaria: debe, a 1
vez, manifestarse sin el menor disimulo y esfonarse sin
cesar por hacerse olvidar (Bourdieu, 1999: 7-8).

En una perspectiva reflexiva, lo dicho entorno al
estaruto del sujeto vale inclusive para el entrevistador
(y para el investigador en general). Éste se considera a
sí mismo como un actor, cuyo punto de vista depende
de la posición que ocupa en el campo del que forma
parte. Mientras más sea consciente y tome en cuenta
todo lo que lo determina, más podrá salirse de sus determinantes para objetivar su propia posición. Por lo
tanto, la perspectiva reflexiva implica un trabajo continuo de "auto-socio-análisis", que nada tiene que ver
con la introspección subjetivista, sino con el esfuerzo

35

�•
Para comprender a Bourdieu

El testimonio recogido es
el resultado de una
conversación entre dos
seres humanos) que el
investigador debe
asumir como tal) si no
quiere ter;giversar y
falsificar la realidad de
sus datos que es) a la
vez) la realidad de su
.
. .
propia experiencia como
investigador.
por situarse a uno mismo dentro de su propia trayecto·a familiar, escolar, académica y dentro de su campo
de acción, el campo académico.
La perspectiva reflexiva se hace manifiesta en la
• ""'-------...·ráctica de las entrevistas en la medida en que el entrevistador no se pone como un supuesto agente neutral
frente a un experimento de laboratorio (objetivismo),
ni se abandona a la empatía sentimental que se hace
cómplice del interlocutor, sino que intenta todo el tiempo
dominar las opuestas derivas -objetivista y subjetivistamediante la operación que consiste en considerar la
entrevista como una situación social asimétrica, que
involucra a actores que hablan desde posiciones diferentes, a menudo con capital social y cultural desigual.
El testimonio recogido es el resultado de una conversación entre dos seres humanos, que el investigador debe
asumir como tal, si no quiere tergiversar y falsificar la
realidad de sus datos que es, a la vez, la realidad de su

36

Para comprender a Bourdieu

hay que plantear que comprender y explicar son una
sola cosa" (Bourdieu, 2001b: 532).
Hay que " ponerse del lado del entrevistado" para
percibir desde allí las condiciones sociales que lo producen. Hay que estudiar de antemano, previamente a
la entrevista, dichas condiciones, para estar a la altura
de la conversación. Lo cual implica que para llevar a
cabo una buena entrevista hay que haber construido
mucho conocimiento previo entorno a la problemática
que se quiere tratar en la misma entrevista. Hay que ser
conscientes de la doble asimetría que es propia de la
situación de entrevista, debido a que el entrevistador es
no sólo quien conduce el juego, quien domina la problemática, quien guia la conversación sino que, al mismo tiempo, se encuentra ubicado más arriba en la jerarquía social y cultural. La entrevista es, en suma, una
suerte de intrusión que hay que convertir en una situación provista de sentido -y de interés- para el entrevistado, para que pueda hacerla propia. Mientras más se
domina el terreno que se pisa, más la entrevista puede
(y debe) parecerse a una simple conversación entre dos
personas, donde una está más interesada en escuchar,
pero no por ello se priva de hacer comentarios o de
expresar su opinión.

propia experiencia como investigador. Sólo así podrá
objetivar su propia posición en el campo social y, al mismo
tiempo, comprender lo que le dicen sus entrevistados.8
Sólo la reflexividad, que es sinónimo de método -pero
una reflexividad refleja, fundada sobre un "oficio", un
"ojo" sociológico- pennite perc1bir y controlar sobre la
marcha, en la realización misma de la entrevista, los efectos de la estructura social en la que ésta se efectúa. (Bourdieu, 1999: 527-543).

La postura reflexiva se vincula a la adopción de
una mirada relacúmal sobre los fenómenos que, por un
lado, pone de manifiesto los nexos entre los objetos y
sus contextos (los campos) y, por el otro, vincula el
quehacer científico a su propio campo de producción
y, de esa manera, lo objetiva como producto histórico.
De forma tal que la reflexión sobre la metodología que
usamos o el terreno que elegimos implica considerar
críticamente nuestra colocación en el campo científico
y el campo mismo como objeto, si es que queremos
ganar "un grado superior de libertad" con respecto a
las constricciones propias de la actividad científica
(Bourdieu, 2001b: 176).
Si se logra valorar correctamente los elementos
sociales del discurso subjetivo y, al mismo tiempo, la
especificidad del punto de vista del sujeto como resultado de su trayectoria social particular, y el papel de
uno mismo como productor de la entrevista en cuanto
construccwn social, se llega casi naturalmente a la conclusión de que "contra la antigua distinción de Dilthey,

El sueño positivista de una perfecta inocencia epistemológica enmascara, en efecto, el hecho de que la diferencia
no es entre la ciencia que efectúa una construcción y la
que no lo hace, sino entre la que lo hace sin saberlo y la
que, sabiéndolo, se esfuerza por conocer y dominar lo
más completamente posible sus actos, inevitables, de construcción, y los efectos que, de manera igualmente inevitable, éstos producen (Bourdieu, 1999: 528).9

8

Se trata de ponerse en condición de reconocer las condiciones generales del trabajo científico, en cuanto trabajo institucionalizado,
socialmente e lústóricamente producido y reproducido, que se realiza dentro de lo que Bourdieu denomina campo científico. El tema
central de la "objetivación del sujeto de la objetivación" no es planteado en términos individuales, sino en términos relacionales, con
vista al campo de fuerzas en el que el científico tiene que operar. "Lo
que se trata de objetivar no es la experiencia vivida por el sujeto del
conocimiento, sino las condiciones sociales de posibilidad y, por lo
tanto, los efectos y los límites, de dicha experiencia e inclusive del
acto de objetivación" (Bourdieu, 2001:182).

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2002

Se trata de manifestar un auténtico interés por la
palabra del entrevistado, escapando en la medida de lo
posible al mecanismo del interrogatorio como sucesión
de preguntas impertinentes (frecuente en los sondeos

de opinión y en las entrevistas que realizan los profe
sionales de la asistencia pública), que no tienen el menor sentido para el entrevistado, cuando no llegan a
molestarlo abiertamente, por la ignorancia y el desinterés que denotan hacia su discurso. 10 Al contrario, las
preguntas pertinentes -semejantes a verdaderas hipótesis- surgen casi espontáneamente sobre la marcha, a
partir de una escucha atenta y de la aplicación del co
nocirniento previamente acumulado sobre la problemática. Paradójicamente, mientras más esté funcionando
el proceso de construcción social del objeto que se en-

Las preguntas pertinentes
-semejantes a verdaderas
hipótesis- sur;gen casi
espontáneamente sobre la
marcha) a partir de una
escucha atenta y de la
aplicación del conocimiento
previamente acumulado sobre
la problemática.
cuentra en la base de toda buena entrevista, mucho más
esta última se parece a una situación social común y
corriente en la que los dos actores conversan sintiéndose igualmente a gusto, entregándose en la situación. Se
comprende ahora claramente cuán dificil -en el sentido del trabajo que implica- es llevar a cabo una buena
entrevista y cuán importante es este trabajo de construcción y de preparación para permitir la generación
de testimonios verdaderamente representativos de una
determinada condición, de un determinado punto de

9

Para un tratamiento exhaustivo sobre el tema de la no neutralidad
de la ciencia, véase Bourdieu, 1976.

TRAYECTORIAS

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'º A este propósito, Bourdieu pone el ejemplo de un entrevistador
que se encuentra frente a un obrero metalúrgico, quien repite más
37

�•
Para comprender a Bourdieu

______

...,

·sta en el espacio social, narrativas que permitan en., ender lo complicado de los procesos sociales de exclusión, más allá de los estereotipos comunes y corrientes.

Para comprender a Bourdieu

Forma parte del rigor metodológico el asumir
aquello que escapa de la explicación racional para inscribirse dentro de la experiencia que no es posible ni
medir, ni reducir en palabras. 11

MANERA DE CONCLUSIÓN
¿Cómo pretender hacer la ciencia de los presupuestos sin
un afán por darse una ciencia de los que uno maneja?
Hay que esforzarse, en especial, por hacer un uso reflexivo de las conquistas de la ciencia social para controlar los
efectos de la encuesta misma y embarcarse en el interrogatorio dominando sus efectos inevitables (Bourdieu,

No es casual que en los últimos años de su vida Bour·eu haya, por un lado, acentuado su compromiso púlico en favor de las víctimas de las políticas neoliberales y, por el otro, haya regresado sobre un tema persistente en su reflexión, el del estudio del campo cientifico o
de la ciencia de la ciencia, asociándolo explícitamente a
a postura reflexiva, como lo hizo en sus últimas clases
n el Colegio de Francia (2001). El concepto de habitus
como saber incorporado, saber hecho cuerpo, se revela
más sugerente que nunca cuando se le aplica al propio
habitus científico, entendido como conjunto de
automatismos semiinconscientes, incorporados en las
rácticas del trabajo intelectual, tales como hacer una
entrevista o redactar un protocolo de observación. Una
parte importante de la "objetivación del sujeto de la
objetivación" consiste justamente en considerar el trabajo cientifico como un conjunto de disposiciones de
las que no somos conscientes, a menos de realizar un
acto explicito de objetivación.
Este donúnio práctico es una suerte de "un arte de conocedor" que puede ser comunicado por el ejemplo y no
por preceptos (contra la metodología) y que no es diferente con respecto al arte de individuar una buena pintura y detenninar su época y su autor, sin estar necesariamente en condición de articular los criterios que ese arte
pone en operación (Bourdieu, 2001b: 79).
de una vez en su entrevista que se considera "afortunado" por no
haber tenido que cambiar de fábrica. Sin escuchar lo que acaba de
decir, el entrevistador le pregunta ex abrupto "si él, personalmente,
no se cambiarla"; y consigue, después de unos minutos de franca
sorpresa, una "respuesta de cortesía", en la que el entrevistado,
después de algunos rodeos, finalmente accede a "consentir" a su
entrevistador, diciéndole: "bueno, cambiarme, ¿por qué no?, tal vez,
uno nunca sabe..." (Bourdieu, 1999: 528-29). Inútil subrayar que
preguntas tan erróneas pueden generar respuestas insensatas,
completamente inmanejables desde el punto de vista analítico.

38

2001b: 79).
De allí la importancia de la temia de lo. práctica, ya que:
[...] la práctica es siempre subestimada y subanalizada,
núentras que para comprenderla habría que emprender
mucha competencia teórica, paradójicamente mucha más
que para comprender una teoría. Hay que evitar reducir
las prácticas a la idea que tenemos de ellas cuando nuestra experiencia de ellas es puramente lógica. Ahora bien,
los estudiosos no saben necesariamente, a menos de tener
una teoría adecuada de la prácúca, investir en sus descripciones de sus prácúcas la teoría que les permitiría darse y
dar un verdadero conocinúento de esas prácúcas. (Bourdieu, 2001b: 81).

Entre muchas otras razones, Pierre Bourdieu
merece ser recordado por haber demostrado la vinculación ineludible entre los aspectos más teóricos y
abstractos del trabajo cientifico y los aspectos más empíricos y concretos. Nadie lo ha logrado tanto como él
y con igual coherencia. Por eso sus reflexiones sobre la
Las ideas de Bourdieu entorno al saber incorporado se aplican
perfectamente al trabajo de campo antropológico. Los manuales de
etnografia y las lecturas de los recuentos de terrenos famosos no
logran transmitir todo lo que es realrñente importante saber cuando
se quiere hacer un buen trabajo de campo. Existe una gran cantidad
de cosas que no pueden ser enseñadas en abstracto y que necesitan
de una reflexión aparte, referida a los casos concretos. Todos hemos
experimentado alguna vez que la mejor forma de aprender cómo
hacer el trabajo de campo es haciéndolo.
11

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teoría y la práctica de la entrevista nos parecen tan importantes. Porque nos demuestra que el detenerse minuciosamente sobre los aspectos aparentemente más
triviales de nuestro oficio no es algo prescindible, sino
absolutamente fundamental, ya que aún las operaciones más triviales (hasta la forma como encender una
grabadora) encierran todo un mundo de presupuestos
Y de implicaciones (teóricas y prácticas), que repercuten sobre la producción cientifica y sobre el sentido del
trabajo intelectual. ,a.,

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Bourdieu desde América Latina
Una doble lectura
VíCTOR Z-úÑIGA

E

ste artículo está motivado por una doble,
contradictoria y personal forma de leer la
obra de Pierre Bourdieu. La primera, es el
resultado de mis propias respuestas en torno a la pregunta sobre si las teorías del autor son útiles o inútiles para las tareas de investigación que emprendemos los sociólogos que trabajamos en América Latina. Mi conclusión es que sus teorías son más
bien inútiles. La segunda proviene del reconocimiento
de que algunos trabajos de Bourdieu parecen ser valiosos, no tanto para la formulación de los problemas
de investigación que nos ocupan, sino para la formación general de los estudiantes de sociología y de los
sociólogos de América Latina. El resultado de esta
segunda lectura es, en este caso, opuesto: al menos
en cuatro sentidos, considero que ciertos trabajos del
autor pueden ser muy importantes para completar y
cimentar la formación teórico-metodológica de los
sociólogos latinoamericanos. En otras palabras, lo que
sugiero en este articulo es que Bourdieu es un autor
cuyas teorías no deben ser consideradas puntos de
partida para programas de investigación sobre nuestras realidades, al tiempo que sostengo que algunas
de sus maneras de hacer sociología pueden ser presentadas a los jóvenes científicos sociales como apropiadas, inclusive, ejemplares. Mi ensayo - homenaje
obliga- otorgará un mayor espacio a la segunda forma de lectura que a la primera.

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BOURDIEU Y LA SOCIOLOGÍA
EN AMÉRICA LATINA:
LA INUTILIDAD DE SUS TEORÍAS
Después de haber dedicado varios años a la lectura,
análisis y enseñanza de la obra del autor, he llegado a1------◄
la conclusión de que en ella encontraremos muchos,- - - - - --t
ingredientes que me hacen pensar en la inutilidad d~
sus teorías para quienes nos hacemos preguntas en¡
torno a las sociedades latinoamericanas. Ciertamen--1
te, reconozco que la lectura y el análisis de los textos
del autor producen frecuentemente fascinación; su - - - - - - - 1 1 1•
retórica reiterativa, oscura y redundante, parcialmente
petulante, suelen convencer al lector; lo seducen, no
sólo por haber hecho un tratamiento novedoso de~
campo de estudio, sino posiblemente también por 1
manera absolutamente docta de abordarlo. Además,
en sus textos suele ser audaz, lanzando preguntas o
respuestas que conducen, al menos en apariencia, a
replantearse enteramente ciertos ámbitos de la sociología.
La fascinación que produce, sin embargo, no
es prueba de su utilidad. En el momento en el que
queremos usarlo como instrumento de investigación
o clave de reflexión sobre nuestras realidades sociales, algo hace que salte a la vista su carácter inútil.
¿Por qué he llegado a esta conclusión? Dos características poco evidentes de los planteamientos teóri-

41

�• tne-..&amp; M1nli•e1L- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - --

,:_--- - - - - - - - - - - ~ - - - - - - - - - - - - - - 1~·ene_Bourclieu

Bourdieu desde América Latina

ABourdieule
preocupaban cosas
que pasaban en Francia
y únicamente en
Francia) mienwas
que sus reflexümes teóricas en
torno a esas cosas se presentan
-ecuentemente corno postulados
teóricos generalizables
y aplicables a un número
extenso de sociedades.
cos de Bourdieu son, a mi juicio, la fuente de la poca
utilidad que tiene para la investigación social en nuestro sub-continente. La primera es que sus teorías,
aunque no se les presente de esa manera, responden
a problemáticas estrictamente domésticas; inclusive
¡se inscriben dentro, d~ campos d~ interés,en_ ocasiojnes singularmente u.rucos de la VIda acadermca, cul-.,.._ _ _ _ _ _tural, política o científica de la sociedad francesa contemporánea. Dicho de otra manera, a Bourdieu le
preocupaban cosas que pasaban en Francia y únicamente en Francia, mientras que sus reflexiones teóricas en torno a esas cosas se presentan frecuentemente corno postulados teóricos generalizables Yaplicables a un número extenso de sociedades. El hecho
de que la única sociedad poscolonial que le interesó
de manera sistemática haya sido precisamente Argelia no desmerita mi observación; por el contrario, la
refuerza: si hay una sociedad, fuera de Francia, que
interesa de manera obsesiva a los científicos sociales
franceses, ésta es Argelia y los argelinos; esa sociedad
acumula una dolorosa historia de incomprensiones
42

Bourdieu desde América Latina

y violencia a tal grado que el asunto Argelia es Y seguirá siendo no un asunto bilateral, sino un tema de
debate doméstico. El tema argelino ilivide a los franceses; ésta es justamente la razón por la cual, en la
mente de muchos científicos sociales de Francia, Argelia sea el otro país, la otra sociedad, cuando en realidad el esfuerzo por documentar y comprender lo
que pasó a lo largo de la centenaria relación colonial
franco-argelina no sea sino una forma oblicua de
documentar y comprender qué fue lo que pasó en
Francia y cómo pueden - los franceses- relacionarse
con su pasado de potencia colonial; pasado que es,
por cierto, no muy lejano. En suma, se interesan por
Argelia porque quieren entenderse a sí mismos.
Como resultado de todo esto puedo afumar que
si las preocupaciones de Bourdieu son domésticas,
sus respuestas son posturas teóricas ad hoc a esas inquietudes domésticas. Muchas de sus teorías y conceptos están íntimamente ligados a debates y realidades que son absolutamente singulares de una sociedad con una historia particular. Por tanto, el intento de usar estas teorías y estos conceptos para estudiar otras realidades resulta, en ocasiones, un ejercicio ínútil y hasta riesgoso para el investigador.
No es que las teorías de Bourdieu sean inútiles
per se, sino que no fueron concebidas para ser trasladadas como utensilios de investigación exportables. Si
alguien se toma la molestia de leer sus trabajos sobre
los públicos de los museos o sobre las formas de ilistinción, notará que nada o poco de eso que describe
Bourdieu sucede en América Latina. Por un lado,
muchos de nuestros museos, a diferencia de lo que
sucede en diversos países de Europa, funcionan en
realidad como sustentos o nutrientes de nuestras nacionalidades. Los públicos que suelen asistir a ellos
son públicos cautivos formados esencialmente por
alumnos de escuelas públicas. Los museos nuestros
funcionan como las banderas, los himnos nacionales, los libros de historia patria y no como refrigeradores de la cultura consagrada. Son materiales ilidácticos al servicio de la nación, como son los mura-

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listas mexicanos o los monumentos y sitios históricos en México, Cuba o Colombia. No son catálogos
de cultura "culta" simplemente porque ninguna de
nuestras naciones ha sido una nación colonizadora
que haya saqueado de sus objetos culturales a Grecia, la Inilia, Egipto y Etiopía, para luego ponerlos en
el escaparate de museos nacionales. Por otro lado,
nuestros museos en Quito, Lima, Bogotá o la ciudad
de México no hospedan colecciones de objetos considerados "cultura universal", sino huellas de nuestro pasado prehispánico o colonial lo que les otorga,
en este sentido, una condición diferente de la que
ilicen tener los museos en Berlín, Londres, París o
Madrid. En conclusión, lo que trato aquí de mostrar,
de manera general, es que las formas de ilistinción
cultural y los tipos de usos culturales a los que se

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¡ SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

refiere Bourilieu no existen en América Latina, ni ha1
"condiciones objetivas y subjetivas" -como solía e
autor señalar en sus escritos- para que existan.
Abordo otro ejemplo para profundizar un poco
más en este punto que nos ocupa. Nuestros gobernantes y nuestras clases superiores no tienen pasados de nobleza y de ilistinción de clase. Más bien
sucede lo contrario, nuestras clases dirigentes están
compuestas de hombres y mujeres con orígenes más
o menos comunes y corrientes -salvo excepción- que
tratan de presentarse ante sus audiencias políticas
como ciudadanos comunes y corrientes. Con relación a esto, y específicamente para el caso de México, sugiero la lectura de La, ronda de las generaciones
(González, 1984) o de Mexico's Leaders:Their Educa-_ _ _ _ ___.
tion and Recruitment (Camp, 1980). En muchas oca-

43

�....

_'----~---------------~------.. . ;,:.;
Bourdi,eu, desde América Latina

siones tienen los mismos gustos y costumbres que
enemos el resto de los ciudadanos, escuchan las mis,-..,¡:...;.;.;;;¡;;,.,;.......;.......;..;..i
mas canciones, aprecian los mismos alimentos, se
1
q
1 egocijan con las mismas películas, leen los mismos
; '
1 bros. Si así son las cosas, uno no entiende las "formas de distinción" a las que tantas páginas Bourdieu
dedica para mostrar que las clases dirigentes - "sueriores"- tienen modos y maneras propias que las
·stinguen, adoptan formas del gusto sobre las cuales se funda el poder. Observaciones similares podrían hacerse con relación a los conceptos de

desenraizamiento, vwlenci,a pedagógica, Homo dcademis, nobleza de Estado, campo artístico y muchas otras
ociones tan específicamente adecuadas a los procesos que son o han sido objeto de debate en el mundo
académico francés.
La segunda razón por la cual considero que las
teorías de Bourdieu son poco útiles toca ahora a lo

Leer a Bourdieu pennite
mostrar a los estudiantes
de sociología y de ciencias
afines que no
necesariamente el modelo
anglosajón que suele
glorificar las bondades de
la especialización -un
buen científico debe aspirar
a ser especialista de un
tema y sólo de un temano es el único de
los modelos disponibles.
44

que es propiamente su formulación. Algunas de ellas,
en particular las de la reproducción, la distinción, las
de campo y sentido, o las de sentido y estrategia se presentan como fórmulas teóricas cerradas, críticas y
holísticas o, dicho de otro modo, como obras teóricas
axiomáticas. En este sentido, muchos de los ejercicios teóricos del autor tienen los defectos que C.
Wright Milis ( 1961) atribuía a la Gran Teoría. Quien
se haya tomado la molestia de leer enteramente La
Reproduction se habrá topado con una serie de tesis,
subtesis, axiomas y postulados cuya aspiración no es
poner en la mesa de la discusión un punto de vista
nuevo sobre las relaciones escolares o universitarias,
sino comprender en conjunto la totalidad del fenómeno de la dominación escolar. No es un tipo de
dominaoión escolar lo que se describe en la obra, sino
La Dominación Escolar. Así las cosas, habría que
aplicarle la medicina que recomienda Milis: "traducir un ejemplo eminente de ese estilo de pensamiento y estudiar despu és la traducción". Milis lo hace con
algunos párrafos de The Social System de Parsons. Éste
no es el lugar para hacerlo con algunos fragmentos de
La Distintion o de La Domination Masculine. A pesar de
ello, sugeriría al lector que el ejercicio nos conduciría a
conclusiones parecidas a las que Milis (1980: 52) obtiene:
Entre los investigadores sociales no hay serias diferencias
entre quienes observan sin pensar y quienes piensan sin
observar; las diferencias más bien se refieren a qué clase
de pensanúento, qué clase de observación y qué clase de
vínculos, si es que hay alguno, existen entre ambas cosas.
La causa fundamental de la gran teoria es la elección inicial de un nivel de pensanúento tan general, que quienes
lo practiquen no puedan lógicamente descender a la observacióIL
Aquí, en Milis, está expresada, sustancial y
sintéticamente la segunda razón por la que considero
que la aportación teórica de Bourdieu frecuentemente
es poco útil para imaginar y emprender investigacio-

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.:...-- - - - - - - - - - - ~ - - - - - - - - - - --ei·en:e
Bourdi,eu, desde América Latina

nes en nuestras propias realidades. Se me objetará que,
como en muchas de sus obras teóricas, La dominación masculina es una en la que Bourdieu ( 1998: 11):
[hace] un análisis etnográfico de las estructuras objetivas
Y de las formas cognoscitivas de una sociedad histórica

particular, a la vez exótica [sü:] e íntima, extraña y familiar,
como lo es la de los beréberes de Kabilia", sin embargo, se
me concederá que la misma objeción carece de cimientos
porque el mismo autor añade que se estudiará esa sociedad "exótica e íntima, extraña y familiar'' precisamente
como "instrumento de un trabajo de socio-análisis del
inconsciente androcéntrico capaz de operar la objetivación
de las categorias de este inconsciente."
En otras palabras, lo que Bourdieu señala es
que hay formas muy estúpidas y banales de ejercer la
dominación, sobre todo aquellas basadas en las diferencias fisicas (el color de la piel, los atributos corporales) que resultan muy eficaces porque están fundadas en algo inconsciente y que él va estudiar ese
inconsciente a fin de destapar su fundamento banal.
Los beréberes no son más que el pretexto. Se trata
pues de ofrecernos una gran teoría de la dominación
masculina, no un estudio particular de una forma de
dominación de los hombres sobre las mujeres.

BOURDIEU Y LA FORMACIÓN DE LOS
SOCIÓLOGOS LATINOAMERICANOS:
NOVEDOSAS FORMAS DE HACER
SOCIOLOGÍA
Probablemente la obra de Bourdieu no tenga la utilidad que se desearía para los ejercicios de investigación, la construcción de hipótesis o la puesta en marcha de explicaciones plausibles. Sin embargo, la lectura de su obra puede resultar formativa en más de
un sentido. En esta sección se describen cuatro maneras de usar a Bourdieu para complementar la educación de los científicos sociales en nuestra región.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

Una obra múltip le y diversificada
Leer a Bourdieu permite mostrar a los estudiantes
de sociología y de ciencias afines que no necesariamente el modelo anglosajón que suele glorificar las
bondades de la especialización -un buen científico
debe aspirar a ser especialista de un tema y sólo de
un tema- no es el único de los modelos disponibles.
Bourdieu es justamente el antídoto. Dificilmente podríamos encontrar un sociólogo tan ambicioso como
Pierre Bourdieu. Muchos de sus admiradores contemporáneos resaltan esta cualidad (Champagne,
1997). Pero el tipo de ambición que lo caracterizó es
muy diferente al de sus predecesores. En el periodo

45

�~ -- - - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - - - - -Riene Bounlieu
Bourdieu desde América Latina

Lo que él intenta
mostrar es que
la sociología es un
esfuerzo de comprensión
de las sociedades
contemporaneas o
anteriores al servicio de
los contemporáneos y que
debe estar atenta) como
e1ercicw teoricocomprensivo) a las
preguntas que los
contemporáneos se hacen.
I

•

•

•

I

•

osterior a la segunda guerra mundial, Pitirim A.
Sorokin (1966) y George Gurvitch (1950), construeron edificios teóricos monumentales, se lanzaron
'~---------'sobre empresas comprensivas que buscaban incluir
todos los hechos y cosas sociales bajo un mismo sistema y haciendo uso de un mismo metalenguaje. No
es éste el tipo de ambición que caracterizó a la obra
de Bourdieu. De hecho, el autor nunca redactó una
Summa Sociológica en donde el lector encontraóa la
síntesis conceptual de la disciplina desde sus orígenes o que pretendiera revisar las propuestas teóricas
de sus antecesores a la manera de los grandes teóricos de la sociología norteamericana e inglesa (Parsons, 1951; Gouldner,1979; Giddens, 197 1; Nisbet,
1969; Turner, 1974 o Alexander, 1982). La ambición de Bourdieu se distingue más bien por el número tan importante de campos de estudio que fue ob-

46

jeto de su reflexión y de su investigación. ¿Fue curiosidad implacable que lo condujo a tocar un número
tan variado de temas o una confianza ilimitada en su
propia manera de hacer sociología que lo hizo abordar numerosos objetos de estudio tan alejados unos
de otros?
Hagamos un breve repaso, no cronológico, de
esta diversidad temática. El listado puede empezar
con sus estudios y reflexiones sobre las sociedades
rurales en una sociedad experimentando un proceso
intenso de descolonización: Sociologie de l'Algérie
(1958), Travail et Travailleurs en Algérie (1963), Le
Déracinement ( 1964), Algérie 60 ( 1977). Puede seguir
con el Horno Academicus (1984) y el problema de los
intelectuales ( Champs du Pouvoir, Champs des
JnteUectuels, 1983). Podría continuar con sus trabajos sobre las relaciones entre cultura y estructura de
clases (La Distinction 1979), o sobre los estudiantes
universitarios (Les Étudiants et Leurs Études, 1964a;
y Les Héritiers, 1964b) o sobre las artes menores y los
artes mayores (UnArt Mayen, 1965; J;Amour de l'Art,
1966; Zur Sozwlogie der Symbolischen Formen, 1970).
También indagó en tomo al cuerpo magisterial Y las
prácticas y discursos pedagógicos en Francia
(Rapport Pédagogique et Communication, 1965; La
Reproduction, 1970), el lenguaje (Ce que Parl,er Veut
Dire, 1982). Reflexionó, además, en colaboración con
otros autores, acerca de los métodos y metodologías
que caracterizan a la sociología tratando de ver las
prácticas científicas como lo que son, prácticas sociales (El oficio del sociólogo, 1975; Esquisse d'une
Théorie de "la Pratique, 1972; Le Sens Pratique, 1980a).
Dada esta variedad de campos de estudio, hubiese
sido extraño que no tocara el asunto del Estado francés como cuerpo social que se reproduce para su
propio beneficio (La Noblesse D'État, Grandes Écoles
et Esprit de Corps, 1989). Entre sus últimas obras todavia lo encontraremos poniendo la vista en cuestiones de carácter filosófico, epistemológico y de actualidad. No nos extrañarán los títulos: La Dominatwn Masruline, 1998; Méditatwns Pascaliennes, 1997 y Les Usages

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Sociaux de "la Science, 1997.
Todos estos textos y temáticas van acompañados de
numerosos artículos y entrevistas sobre la religión, la
opinión pública, la televisión, la idea de pueblo, la
génesis del gusto, el deporte, la familia, las huelgas, el
neoliberalismo... y así el listado se alarga.
Uno se preguntará,
¿entonces en qué era especialista Bourdieu? En nada,
ésa es la respuesta. Lo que
él intenta mostrar es que la
sociología es un esfuerzo de
comprensióo de las sociedades contemporáneas o
anteriores al servicio de los
contemporáneos y que
debe estar atenta, como
ejercicio teórico-comprensivo, a las preguntas que los
contemporáneos se hacen. La sociología es un utensilio político, no un monumento al que se le debe
veneración. En este sentido, Bourdieu representa una
forma alternativa de hacer sociología que responde
más al modelo del profeta que al del técnico especializado. En este sentido, es un antídoto al modelo anglosajón que tiende, cada vez más, a imponerse en
América Latina, según el cual, la sociología sería un
utensilio técnico.
Este aspecto de la obra de Bourdieu no lo resalto porque me oponga al modelo norteamericano
predominante. Ambos modelos me parecen, en cierto sentido, pertinentes. Lo que señalo aquí es que
ambos modelos -y otros- deben ser presentados en
igualdad de circunstancias a los estudiantes latinoamericanos para que ellos juzguen sus ventajas y desventajas, su pertinencia o impertinencia.

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Una sociología heredera de
todas las herencias
entrevista celebrada en
Ámsterdam, se le preguntaportancia de hacer una sociología de la sociología
(Bourdieu, 1987). El autor
responde diciendo que hacer una "sociología de la sociología" tiene interés por
que le permite al sociólogo
conocer las posiciones -y
los limites de las posiciones-_ _ _ _ _.......,
de los teóricos de la sociología. Y que esto es lo qu.---- - - - - - t
nos da acceso a una nuev"-_ _ _ _ __,
lectura de las herencias sociológicas. Más concretamente,
esto es lo que hace que el sociólogo reconozca las posiciones de Marx, o de Weber, o de Durkheim, y defina- - - - - - 1 11
sus limites. Bourdieu propone varios ejemplos. La
noción de Estado se construye gracias a la critica que
Marx hizo a la concepción ideológica de Estado. Manq
revela el carácter clasista del Estado; analiza el fun
cionamiento del Estado como aparato de dominación de una clase social sobre otra. Lo que no queda
claro en Marx es cómo las clases sociales dominadas
aceptan de buena gana que el Estado funcione así; y
no sólo lo aceptan sino que piensan que el Estado
clasista es una Estado democrático. Bourdieu insiste
en la importancia de relacionar a Marx con Weber. Es
Weber quien logra explicar no el hecho de la dominación, sino el proceso de la dominación y las formas de
dominación legítima.
La sociología de Bourdieu es en realidad una
especie de tentativa por vencer las capillas cerradas
o sectas sociológicas que se habían formado sobre la

47

�illl---------------------------~~-~B ourdieu desde América Latina

ase de las grandes herencias de la disciplina: Pareto,
Simmel, Marx, Weber, Toennies, Durkheim, Mauss. Él
. mismo lo dice en Questúms de Sociowgie (1980b: 24):
En más de un caso, no puede empujarse el avance de la

ciencia sino a condición de poner en comunicación teorias opuestas entre sí, teorias que frecuentemente se construyeron unas en contra de otras [...] la lógica de la investigación conduce a rebasar esta oposición y visualizar la
raíz común [de las teorias opuestas] [traducción hbre del
autor].

La sociología de campos de
observación usa las teorías;
las define como las define
Bourdieu: una caja de
herramientas con la que se
construyen objetos
sociológicos) con la que se
fabrican nuevas maneras de
entender los hechos sociales.
En sus trabajos sobre la religión, el arte y sobre
los intelectuales, se observa claramente este constante deseo del autor de crear vasos comunicantes entre
las distintas fuentes del pensamiento sociológico en
Europa. Pero sobre todo en su libro -seguramente el
más leído en América Latina-: El ofici,o de sociówgo
(1975), sobresale el esfuerzo de Bourdieu y colaboradores por rescatar los puntos en común, las raíces
que alimentan el quehacer sociológico contemporáneo. Esta obra intenta devolver a la sociología académica sus orígenes teóricos, críticos y metodológicos.
Hacer de la disciplina una ciencia fundada cuidado-

48

Bourdieu desde América Latina

samente en lo que Bourdieu y colaboradores denominaron la ruptura epistemológica y la construcción
de los objetos sociales. La sociología se hace hoy como
la hicieron Marx, Durkheim y Weber: construyéndola en contra de una sociología espontánea que hace
creer al observador que el mundo social es transparente. Una sociología que contradice punto por punto las mentiras bien fundadas (ideologías, prenociones) que el mundo social provee a los actores sociales para explicarse el mundo social en el que viven.
De este modo, se inaugura con Bourdieu una
sociología ya no de "escuelas" construidas sobre actos de fe teóricos semejantes a los actos de fe religiosos, sino una sociología de campos, de objetos construidos por los sociólogos sobre lo social. La división
de escuelas sociológicas: marxismos, funcionalismos,
estructuralismos, interaccionismos, etcétera no son
más que divisiones del trabajo académico al servicio
de los profesores, no al servicio del conocimiento
sociológico sobre la religión, el deporte, la educación,
el mundo universitario o cualquier otro campo de
reflexión y de observación propio de la sociología en
donde Weber, Simrnel, Pareto, Marx y Durkheim tienen muchas cosas que decir.
Una sociología de escuelas no es sólo una sociología de profesores de sociología, sino sobre todo
una sociología estéril. La división de escuelas como
iglesias teóricas, conduce a aprender una teoría, a
interpretarla y volver a transmitirla. La sociología de
campos de observación usa las teorías; las define
como las define Bourdieu: una caja de herramientas
con la que se construyen objetos sociológicos, con la
que se fabrican nuevas maneras de entender los hechos sociales. En este sentido, la sociología de Bourdieu es una sociología heredera de todas las herencias. Esta visión del autor, a todas luces, es muy
formativa para los estudiantes de sociología latinoamericanos que han heredado una tradición casi eclesiástica de la disciplina, según la cual, uno es marxista y no funcionalista, o viceversa, uno es funcionalista
y, por tanto, deja de ser marxista.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

Una sociowgía de w específicamente social
Bourdieu, en este sentido, es un heredero de la llamada escuela francesa que se inicia con E. Durkheim,
sigue con M. Mauss y M. Halbwachs, para hacer
nuevamente su aparición con Claude Lévi-Strauss.
Escuela según la cual lo social posee su propia especificidad y, en consecuencia, lo social explica lo social. Es por ello que muchos de los esfuerzos de esta
escuela han estado orientados a descubrir y reflexionar sobre lo que es específicamente social. Como trataremos de mostrarlo en los subsiguientes párrafos,
Bourdieu retoma y renueva esta premisa de la escuela y, en este sentido, la lectura de algunos de sus trabajos puede resultar muy formativa para los estudiantes latinoamericanos en el sentido de que les permite
ubicar claramente la identidad de los estudios sociológicos frente a las tradiciones de las llamadas ciencias de la conducta.
Es imposible hacer aqui el recorrido de la escuela francesa de sociología y admito que todo intento de esquematización terminará en una caricatura. Sin embargo, alertando al lector sobre este riesgo,
puede decirse que el programa de Durkheim moldea
todo el camino de la escuela francesa; lo hace desde
su tesis de doctorado (La división social del trabajo)
hasta Las formas elementales de la vida religiosa y La
evolución pedagógica en Francia. Durkheim, como
punto inicial de este recorrido, va tras un gran objetivo teórico-metodológico: demostrar que los hechos
sociales son hechos sui generis, dignos de una ciencia
particular que por azar del destino recibió el nombre
de sociología. Son hechos como cualesquier hecho
fisico, no sólo porque son exteriores al individuo particular (como lo sostiene en Las reglas del método sociológico) sino sobre todo porque son hechos que responden a un ordenamiento propio, el ordenamiento
simbólico: el mundo religioso es el mundo social entendido como mundo sagrado; los ideales pedagógicos son las aspiraciones sociales de grupos sociales
específicos transformados en lenguaje filosófico; el
socialismo, es una conjunto de creencias, de símbo-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 j SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

los y de representaciones que expresan cómo deter
minados grupos sociales enfrentan el desorden generado por las prímeras décadas de la industrialización en Europa.
Mauss continúa el trabajo de Durkheim en el
sentido de que renueva esta empresa que permite
mostrar que lo social se explica por lo social. El fuerte prestigio del positivismo hizo que Durkheim terl
minara por personificar la sociedad, por objetivar las
representaciones colectivas; por convertirlas en "una
cosa" que se impone a los individuos haciendo posible su socialidad. Mauss, por el contrario, aceptandq
que la sociedad es un hecho, no se ve obligado a recurrir a esa entelequia llamada sociedad, colectivi-

49

�Bourdieu desde América Latina

La sociología de Bourdieu
es una sociología heredera
de todas las herencias.
Esta visión es muy formativa
para los estudiantes
latinoamericanos de sociología
que han heredado una
tradición casi eclesiástica.
de la disciplina) según
la cual) uno es marxista y
no funcionalista)
.
o viceversa.
dad o cuerpo social, sino que simple-y llanamente
reconoce que el mundo de lo simbólico es un mundo
específico constitutivo de lo social-humano. Lo social y lo simbólico es lo mismo. La sociedad está hecha de creencias, mitos, oraciones, rituales, tabúes,
r eglas, hábitos; todo e~to ~ue permite ~a comunic~_.
ción humana, la const:Ituc10n de lo soc1etal. La obligación social une a los individuos en torno al intercambio: de mujeres, de bienes económicos, de bienes simbólicos, de ideas. El don, en el sentidq de
Mauss, es el hecho social fundamental porque el dar
obliga a recibir, genera el intercambio humano y, por
tanto, el lenguaje, el ritual, el hábito, la regla. Desde
Mauss en adelante, la sociedad ya no es una "cosa",
sino una relación que obliga al otro generando una
red compleja de relaciones mutuas.
A partir de ahl, el proyecto de Lévi-Strauss se
construye sobre las preguntas: ¿cuál es el punto cero
de lo social? ¿Cuál es el lugar en el que la naturaleza
y la sociedad se separan? ¿Cómo nace la obligación

______

50

social? El tabú (del incesto u otro) es el arquetipo de
obligación social, como génesis de la primera forma
de intercambio (el comercio de mujeres, por ejemplo); arquetipo que engendra múltiples formas de
obligación mutua que, conforme la historia humana
pasa, se transforman en estructuras: la estructura de
la lengua, la estructura del parentesco, la estructura
del alimento, la estructura del pensamiento. El mito
es fruto de estructuras sociales creadas por la historia de las sociedades al servicio de esas mismas estructuras.
Bourdieu es continuador, en el sentido de que
estos mismos campos simbólicos y estos mismos conceptos siguen siendo sus referencias. Él concibe su
trabajo como miembro del linaje de la sociología francesa: la génesis y constitución de lo social, como social-simbólico. Estructura, hábito, regla, creencia,
práctica, ritual, estrategia, capital, prohibición, etcétera son, como para sus predecesores, los conceptos
rectores de su trabajo. Sin embargo, Bourdieu no es
simplemente un continuador, es también un innovador: a diferencia de los clásicos de la sociología francesa, que buscan las respuestas a sus preguntas en
las "sociedades salvajes" y haciendo uso de los materiales etnográficos que otros observadores han dejado en las principales bibliotecas del mundo, Bourdieu dirige su mirada a las sociedades contemporáneas y especialmente a su propia sociedad. Él mismo
lo dice en Choses Dites:
Mis observaciones sobre el casarrúento en Bearne fueron
para mí el punto de pasaje, y de articulación, entre la etnología y la sociología. Había pensado de entrada este
trabajo sobre mí propia patria chica como una suerte de
experimentación epistemológica: analizar como etnólogo,
en un universo familiar (con menor distancia social), las
prácticas matrimoniales que había estudiado en un universo mucho más alejado -la sociedad berbeó- era darme la posibilidad de objetivar el acto de objetivación Y al
sujeto, objetivamente;deobjetivaral etnólogo no solamente
en tanto que individuo socialmente situado sino también

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

en tanto que erudito que hace profesión de analizar el
mundo social, de pensarlo y que debe, por eso, retirarse
del juego, sea que observe un mundo extranjero, donde
no tiene puesto sus intereses, sea que observe su propio
mundo, pero apartándose del juego, tanto como sea posible [...] Y me pareció que había toda una filosofia social,
en el fondo falsa, que derivaba de la creencia de que el
etnólogo no tiene "nada que hacer" con aquellos que estudia, con sus prácticas, con sus representaciones y que lo
único que hacía era estudiarlos (Bourdieu, 1987: 67-68).

Así entonces, Bourdieu es un miembro, en línea directa, del linaje de la sociología francesa, en el
sentido de que hace de su sociología una especie de
etnología de su propia sociedad: la sociedad francesa, la sociedad académica, la sociedad intelectual y,
en definitiva, de la sociedad ilustrada parisina, hasta
llegar a la misma comunidad de sociólogos. Analiza
la constitución de los lenguajes, los rituales, tabúes,
prácticas, creencias y reglas de estas sociedades en
las que Bourdieu mismo participó y a las que perteneció. Por esa razón, la sociología de Bourdieu supone una nueva manera de hacer "sociología francesa". En ello está una buena lección formativa para
nuestros estudiantes de sociología.

Una forma reflexiva de hacer sociología
Es principalmente en Esquisse d'une théorie de la pratu¡ue
en donde el autor busca hacer una teoría práctica de la
práctica científica, es decir, una teoría de la práctica
sociológica en tanto que práctica y no en tanto que
teoría. Esto invita al lector a convertir la práctica de
la investigación como una práctica eminentemente
reflexiva, auto-reflexiva que, sin duda, invitaría a
nuestros estudiantes de sociología en América Latina a convertirse en los propios críticos de sus trabajos y afirmaciones.
Desde el inicio de la Esquisse, Bourdieu aclara
los propósitos de su reflexión: " Esta reflexión sobre
la práctica científica se hace para desconcertar a la
vez a los que reflexionan sobre las ciencias humanas

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

sin practicarlas como a aquellos que las practican sin
reflexionarlas" (Bourdieu, 1972: 155) . Es por eso que
Bourdieu nos alerta sobre la pobreza tanto de la manera fenomenológica de practicar la ciencia social
("La relación familiar con el entorno que nos es familiar [supone la falacia en la existencia de una] especie de aprehensión del mundo social como si nos
fuese natural y que funciona por sí misma") como
del modo objetivista de hacer sociología, que construye el conocimiento sobre lo social pagando el precio de un olvido del conocimiento familiar y práctico
sobre el mundo social; que habla de las condiciones

51

�que hacen que el mundo social se produzca sin imlPortar el modo como los hombres y las mujeres creen
. que lo producen. Bourdieu se separa de ambos modos de hacer ciencias sociales para afirmar que la
ráctica del científico social es una práctica social
más que busca entender el modo como las prácticas
se constituyen. Este modo, llamado praxeol/Jgico, jue~a con la dialéctica entre las estructuras objetivas en
)as que la sociedad se constituye y las prácticas sociales que exteriorizan, materializan esas estructuras.
El mundo social, las prácticas sociales, son para Bourdieu, procesos dobles: de interiorización de la exterioridad y de exteriorización de la interioridad. Las
rácticas sociales, como las prácticas de los científicos sociales, son estructuración de las estructuras y
estructuras estructurantes.
En este sentido, el principio enunciado por el
autor, según el cual, el sociólogo es un observador
bservado que entra al juego social, el de las prácticas sociales humanas, se convierte en un principio
metodológico fundamental. Sólo jugando el juego de
lo social puede comprenderse la sociedad; lo que hace

··--------__~---

..._

Las categorías que los
actores sociales utilizan)
sus reglas y creencias son
constitutivas de la sociedad;
es decir; son estructuras que
estructuran las prácticas
sociales. El sociólogo
solamente las observará
cuando sea capaz de
utilizarlas.
52

el sociólogo es jugar el juego como si lo jugara, pero
sin dejarse ir por el juego. El intercambio que establece el sociólogo con los miembros de una sociedad, es un intercambio práctico. Las categorías, las
ideas, las creencias y los postulados que las mujeres
y los hombres de esa sociedad utilizan están al servicio de sus prácticas sociales. Sólo el sociólogo que
aprende a moverse dentro de esta cartografia entiende las prácticas que desea explicar, pero no confunde el mapa con el mundo. Las categorías que los actores sociales utilizan, sus reglas y creencias son constitutivas de la sociedad; es decir, son estructuras que
estructuran las prácticas sociales. El sociólogo solamente las observará cuando sea capaz de utilizarlas.
Esta forma de plantear la práctica sociológica
resultaría particularmente benéfica a muchos estudiantes de sociología en el sentido de que permite
conciliar el debate -tan latinoamericano- entre el
activismo sociológico según el cual la "buena" sociología debe transformar el mundo social y el "neutralismo" sociológico, a partir del cual se afuma que
la ciencia solamente sirve para conocer sin adoptar
posturas. Solamente descubrir la esterilidad del debate, con la ayuda de algunos de los textos de Bourdieu sobre la práctica científica, la esterilidad de un
debate que a veces llegó a tener tintes bizantinos en
algunas de nuestras escuelas de sociología, es ya suficientemente formativo para las próximas generaciones de sociólogos latinoamericanos. En otras palabras, si Bourdieu sólo nos sirve para entender que el
debate es inútil, ya con ello habremos ganado mucho.

CONCLUSIÓN
Pretendí en este breve ensayo sugerir que el prestigiado autor francés recientemente fallecido no debe
ser objeto de reverencias y homenajes, sino motivo
de una seria discusión sobre el estado de nuestra específica sociología en América Latina. Por un lado,
intenté mostrar que desde el punto de vista teórico,
el autor muy probablemente no sea muy útil para

TRAYECTORIAS

! AÑO IV, NO. 10

. SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

apoyar Y dirigir investigaciones sobre nuestras realidades. Por otro, enlisté algunas de las contribuciones
que Bourdieu haría a la formación de los estudiantes
de sociología de nuestra región.
A mi juicio, esta doble perspectiva que nace de
un ejercicio analítico y critico de la obra del autor,
tendríamos que emprenderlo (si queremos llegar a
hacer contribuciones importantes, desde América
Latina, al campo de la sociología mundial) con otros
muchos autores clásicos de la sociología. La ausencia de esta doble perspectiva (el análisis de la utilidad Yla inutilidad de las teorías) ha provocado serias
deformaciones en nuestros quehaceres científicos.
Pero éste es tema de otro ensayo. Que lo que sugiero
aquí, quede solamente como una invitación.,a.,

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53

�,_

TEORIA

TEORÍA
Desarrollo y cultura

Desarrollo y cultura*
No tas sobre el enfoque de Furtado
ÓSCAR BURGUEÑO Y ÜCTAVIO RODRÍGUEZ

a obra de Celso Furtado posee cierto rasgo
peculiar y distintivo. A diferencia de otros
estructuralist.as latinoamericanos, aborda con
amplitud el tema de la cultura y establece una
conexión explicita entre cultura y desarrollo. Su visión
del desarrollo contiene, así, una articulación armoniosa
de los varios componentes del todo social y su dinámica. Tal visión se configura como de particular importancia, en tanto que constituye una base para la construcción de alternativas a las propuestas de desarrollo
hoy domínantes, de cuño fuertemente ideológico.
Esa integralidad y relevancia conforman el hilo
conductor de estas notas, dispuestas en seis apartados.
El primero atañe a las apreciaciones de Furtado acerca
de los aspectos económicos del subdesarrollo, especialmente, las dificultades que la condición periférica impone a los procesos de avance técnico y de acumulación de capital. Ese apartado se refiere, además, a las
estructuras sociales en que dichas dificultades se inscriben, y al modo cómo se relacionan los procesos económicos con los sociopoliticos.
El apartado II recoge y examina el análisis de los
vínculos entre desarrollo y cultura. En ese análisis, el
desarrollo es percibido, en verdad, como enriquecimiento de la cultura, globalmente considerada. Dos visiones
clave merecen destacarse. La primera atañe a la imitación del consumo foráneo. Ésta conlleva una penetración de ideas y valores también foráneos, que a su vez
condicionan el desenvolvimiento de la periferia. La segunda se refiere a la "transmutación de medios en fi-

L

* Publicado en portugués en A grande esperatlf,(l em Celso Furtado,
de Carlos Bresser-Pereira y José Marcio Re~o, Editora 34, Sao
Paulo, Brasil, 2001.

54

nes": los medios del desarrollo -el avance técnico y la
acumulación, componentes fundamentales de la cultura material - tienden a ser percibidos como fines en sí
mismos. Ello oscurece los altos fines que se inscriben
en la cultura rw mat.erial, y que brindan los contenidos
esenciales al enriquecimiento de la existencia humana.
Esta transmutación de medios en fines adquiere
especial relevancia en la periferia. El apartado m procura ponerla de manifiesto, contrastando ciertos rasgos
del desenvolvimiento periférico con los que corresponden a los grandes centros, durante la difusión de la llamada civilizaciún industrial. Esa comparación apunta a
esclarecer que el desenvolvimiento de la periferia se verá
continuamente limitado y trabado, a menos que emerjan
en ella fuerzas capaces de dinamizar la creatividad en
distintos ámbitos de la cultura y de afianzar, de ese modo,
la identidad cultural propia. Ese despertar de energías
y esa reafirmación de la identidad son la esencia de lo
que se entiende por desarrollo endógeno.
Como en general se reconoce, la revolución tecnológica en curso y el proceso de globalización que la
acompaña tienen fuerte incidencia en la periferia. El
apartado IV intenta una extensión de las ideas de
Furtado a través de la cual se procura tener en cuenta
esa incidencia y, en particular, los condicionamientos
que la misma impone al desarrollo endógeno.
Más que como una extensión, los restantes apartados han de verse como una aplicación de dichas ideas.
Según Furtado, el desarrollo endógeno supone plantearse como objetivo explicito la superación de la heterogeneidad social, visible en la acentuada desigualdad
de la distribución del ingreso. El apartado V aborda este
tema a través del examen de la estructura ocupacional
en un caso tipo -el de la economía brasileña- y, espe-

lRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

cialmente, de la evolución del subempleo ( definido
como la ocupación a niveles de productividad muy reducidos).
De ese examen se infiere que los requisitos del
desarrollo endógeno se sitúan en parte en el ámbito
económico. Pero ellos no se agotan en la consecución
de un crecimiento alto y sostenido; suponen, además,
un patrón de transformación de la estructura productiva que dé lugar a la paralela resolución de los problem as ocupacionales y que contemple la elimínación gradual del subempleo. El mismo apartado hace referencia a un segundo conjunto de requisitos, relativo al respaldo social y al impulso político capaces de dar curso
a esa transformación de las estructuras productiva y
ocupacional.
El apartado VI atañe a un tercer aspecto del desarrollo endógeno. Se entiende que éste requiere no sólo
actuar deliberadamente en el ámbito sociopolitico, sino
también sobre distintos elementos de la cultura no material que resultan, justamente, la clave para dinamizar
la creatividad y para abrir cauce a la identidad cultural
propia.
Estas notas han de considerarse como preliminares. Ese carácter no impide reconocer que ellas fueron elaboradas -a modo de homenaje- para poner de
manifiesto la relevancia de las percepciones y enseñanzas de Furtado, en la búsqueda de salidas para la crisis
latinoamericana actual.

l. EL PROCESO DE SUBDESARROLLO
1. Sostiene Furtado que su "trabajo de teorización tuvo
como punto de partida un desacuerdo con Ua] visión
convencional" sobre las economías que, a comienzos
de los años cincuenta, pasaron a llamarse subdesarrolladas; pues "una lectura atenta de los datos [entonces]
disponibles" sugirió la existencia de dos procesos
diferenciables (Furtado,1998: 55). Uno, el que siguieron los países donde primero prendió la revolución industrial, hacia fines del siglo XVIII. El segundo, el que
siguieron los países que se conectaron a ellos a partir de

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

la segunda mitad del siglo XIX, a través de un esquema
de división internacional del trabajo signado por una
fuerte especialización geográfica. Estos últimos se especializaron en la producción de bienes primarios, cuyas exportaciones tuvieron como contraparte las impórtaciones de medios de producción y, asimismo, de
bienes de consumo de origen industrial. 1

El desarrollo endógeno
supone plantearse como
objetivo explícito la
superación de la
heterogeneidad social) visible
en la acentuada desigualdad
de la distribución del ingreso.

Ese esquema de división internacional del trabajo deriva de dos procesos interconectados. Pero es
la diferenciación que se produce entre ellos, o mejor,
la percepción de esa diferenciación, la que abre cauce a la interpretación del proceso propio del subdesarrollo, o si se quiere, a la elaboración de una teoría del

1
"Tanto el proceso de relocalización de recursos productivos como
la formación de capital que a éste se ligaba (apertura de nuevas
tierras, construcción de carreteras secundarias, edificación rural,
etc.) eran poco exigentes en insumos importados: el coeficiente de
importación de las inversiones ligadas a las exportaciones en
expansión era bajo [...] De todo eso resultó que el margen de
capacidad para importar, disponible para cubrir compras de bienes
de consumo en el exterior, fue considerable" (Furtado, 1974: 80).
En esta y otras citas de obras editadas en portugués, se utilizan
traducciones propias.

55

�TEORÍA

TEORÍA

Desarrol/,o y cultura

subdesarrollo. Furtado es quien primero introduce esta
terminología, definiendo con ella lo que considera un
ámbito especial de la elaboración analítica en las ciencias
sociales: justamente, el de la teoría del subdesarrollo.2
2. Se entiende que las diferencias entre dichos
procesos -o entre centros y periferia, para usar la nomenclatura de Prebisch- comienzan a hacerse perceptibles atendiendo a las que existen en las conexiones
entre progreso técnico y acumulación. En los centros,
la industrialización procede con un avance técnico sostenido e intenso, que permite que la acumulación también se vaya dando de forma continua, a largo plazo. El
avance técnico trae consigo un aumento pertinaz de la
cantidad de capital por hombre ocupado. Ese carácter
de las nuevas técnicas -intensivo en capital, y por ende

"Defendí [...] la idea de que era necesario profundizar la
percepción del subdesarrollo como un proceso lústórico específico,
requiriendo un esfuerzo autónomo de teorización [...] Mis
reflexiones sobre ese cuadro lústórico están en la base de lo que
llarnéTeoria del Subdesarrollo" (Furtado, 1998: 20-21). Véase
también Furtado, 1968: 160.

2

56

Desarrolw y cultura

ahorrador de mano de obra- no impide que esta última
tienda a escasear, suscitándose un alza gradual de los
salarios. Sin embargo, ésta no entorpece la continuidad
de la acumulación, pues el propio progreso técnico va
permitiendo la consecución de márgenes de ganancia
compatibles con su dinamismo. El progreso técnico no
se traduce sólo en la generación de nuevos procesos
productivos y/o en la alteración de los preexistentes, sino
también en la creación de nuevos bienes de consumo.
Con éstos se va haciendo frente a una demanda que
se incrementa y diversifica, como resultado del aumento de las rentas de la propiedad y, también, del
aumento del nivel y de la masa de salarios (Furtado,
1968: 159).
3. La anterior no es más que una imagen estilizada
y simplificada de un proceso económico complejo, planteada tan sólo como una démarclze analítica, como un
referente que permite esclarecer el proceso anverso, es
decir, el que resulta propio del subdesarrollo. Para delinear sus características más relevantes, conviene referir
por separado las que atañen al periodo de expansión

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

hacia afuera, aquel que Furtado identifica como de fuerte especialización geográfica; periodo que comienza,
como ya se dijo, en la segunda mitad del siglo XIX y
que se extiende hasta la crisis de 1929.
En las econonúas periféricas existen peculiaridades que atañen tanto al progreso técrúco como a la acumulación. Según se aduce, la transformación productiva que caracteriza la especialización geográfica no deriva, en sentido estricto, de la incorporación de progreso técrúco. Dicha transformación se asocia a cambios
en el uso de recursos productivos preexistentes, realizados en el marco de técrúcas también preexistentes o
que se modifican poco. Tales son los casos de especialización en exportaciones agrícolas, en los cuales la producción se expande empleando tierras previamente
dedicadas a otros usos, a veces a la subsistencia, a veces
tierras ociosas o subutilizadas. 3
Esa reasignación de recursos genera aumentos
de la productividad del trabajo que son fuente de la
generación de excedentes, en parte, apropiados en las
mismas regiones periféricas. Pero en dichas regiones, la
especificidad de los procesos de acumulación radica en
el uso de los nuevos excedentes. De éstos, una proporción significativa se vierte en activos no reproductivos,
como la construcción suntuaria, o en la adquisición de
bienes durables de consumo. Ambas son expresiones
de una diversificación considerable del consumo de los
estratos de altos ingresos, que se produce cuando los
rúveles de ingreso medio son aún extremadamente bajos, en cotejo con los que prevalecen en los países industrializados. En éstos, dicha diversificación corre en
paralelo a la diversificación productiva. En los países
de alta especialización geográfica, una diversificación
del consumo que pudiera llamarse prematura tiene como
contraparte la importación de bienes producidos en los
centros industriales.

3

"Nuestra lúpótesis central es la siguiente: el punto de origen del
subdesarrollo son los aumentos de productividad del trabajo engendrados por la simple relocalización de recursos buscando obtener ventajas comparativas estáticas en el comercio internacio-

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

1SEPTIEMBRE-OIC1EMBRE 2002

En los grandes centros) la
diversificación y sofisticación
de las pautas de consumo
continúa) esas mismas
pautas renovadas se imitan
en la periferia) tknde el
nivel medio de ingreso sigue
siend-0 considerablemente
más reducid-O.

Sintetizando: durante el periodo de especialización geográfica, el avance técrúco resulta escaso y lento
en la periferia; los aumentos del excedente que en ella
se producen derivan primordialmente de cambios en el
uso de los recursos; además, una parte considerable del
mismo se destina al consumo y a su diversificación.
Como es claro, los patrones de consumo tienden a comprometer los rúveles y el ritmo de la acumulación. La
debilidad de esta última implica, a su vez, una tasa de
expansión de la demanda de fuerza de trabajo insuficiente, en cotejo con la tasa a que se expande su oferta.
Esta insuficiencia dinámica se refleja en la presencia de
vastos contingentes de mano de obra de escasa productividad y bajos niveles de ingreso, es decir, en la masa
de subempleados que subyace en un rasgo clave del

na!" (Furtado, 1974: 78). Este punto de vista no obsta reconocer
que se requiere alguna adaptación de técnicas generadas en tos
centros para lograr un alza considerable de la productividad de la
tierra Y, con ella, de la productividad del trabajo y del excedente
económico, como es el caso de las economías del Río de la Plata a
partir del último cuarto del siglo XIX.

57

�TEORÍA
Desarrollo y cultura

subdesarrollo: la heterogeneidad social y su pertinacia. 4
4. Cuando la periferia especializada emprende el
camino de la industrialización, se producen alteraciones significativas en los patrones tecnológicos y de acumulación recién reseñados. Sin embargo, existen algunos rasgos de ambos que se consideran esenciales y que
no llegan a variar de forma significativa. Se introducen
nuevas técnicas de mayor productividad, notadamente
en el ámbito del sector secundario y de la manufactura,
pero no se altera en mucho la capacidad de generarlas.
Se adoptan procesos productivos creados en los centros con escasa o nula adaptación y se emprende la producción de varios de los bienes de consumo que resultan del progreso técnico foráneo. Los aumentos del excedente tienen nueva fuente en la actividad industrial.
Su uso pasa a distribuirse entre acumulación y consu-

4 El tema de la heterogeneidad social es tratado, entre otras, en las
siguientes obras: Furtado, 1968: parte 4 y Furtado, 1974: capítulo

II.

58

TEORÍA
Desarrollo y cultura

mo en proporciones algo diversas a las del pasado, cuando la especialización predominaba. En los grandes centros, la diversificación y sofisticación de las pautas de
consumo continúa, esas mismas pautas renovadas se
imitan en la periferia, donde el nivel medio de ingreso
sigue siendo considerablemente más reducido.
En las consideraciones anteriores subyacen dos
aspectos negativos del desenvolvimiento periférico que
tienden a perdurar. Por un lado, la dependencia tecnológica conduce a utilizar procesos productivos que obligan a combinar los recursos en desacuerdo con su abundancia relativa, o con más propiedad, con la sobreabundancia de mano de obra que se va gestando en la
periferia, en particular durante el periodo de alta especialización geográfica. Por otro, el patrón de uso del excedente -específicamente, la tendencia a la exacerbación
extemporánea del consumo imitativo- compromete las
dimensiones de la acumulación y de su rinno.
Necesidad de adoptar técnicas foráneas cuya gestación, en buena m edida, obedece al designio de ahorrar mano de obra; imitación de la diversidad y sofisticación del consumo foráneo, que condiciona la magnitud del esfuerzo de acumulación; y, en conexión con la
insuficiencia de este último, escasa amplitud de la demanda de mano de obra, que corre atrás de la oferta
respectiva. 5 Tales son los elementos que coadyuvan a
reiterar la sobreabundancia de mano de obra y a impedir el aumento sostenido de los salarios, y que se manifiestan en la heterogeneidad social y en su expresión
más directa: la concentración del ingreso. Por lo demás,
esta última sostiene la diversificación y sofisticación del
consumo, haciéndolas posibles.
5. Según aduce Furtado, los tipos sui generis de
cambio técnico y de acumulación que se van dando en
5
El énfasis en la insuficiencia dinámica es característico del
estructuralismo latinoamericano, y especialmente de los
documentos de la CEPAL, a lo largo de los años cincuenta y sesenta.
Más adelante se detectó que el alto porcentaje de ocupaciones de
baja productividad existente en la agricultura, así como el peso de
esta última en la ocupación global, juegan un papel clave en la
oferta de fuerza de trabajo y, por esa vía, en la magnitud y
persistencia del subempleo. A ellas se vuelve en el apartado V.

TRAYECTORIAS

! AÑO IV, NO. 10

I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

la periferia no son disociables de las transformaciones
en las estructuras sociales y en los sistemas de poder
que se sostienen en las mismas. Esta visión rw red:uccwnista de la economía se aclara trazando de nuevo un
breve paralelo entre la periferia y los grandes centros.6
En estos últimos, el desarrollo es fruto del impulso brindado a la acumulación por la clase capitalista, la
cual controla los núcleos más importantes de decisión
política, utilizándolos en consonancia con sus propios
intereses (Furtado,1965: 66).7 Pero el desarrollo también resulta del impulso hacia la mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora, impulso que adquiere fuerza y eficacia una vez que se absorben los
grandes excedentes de mano de obra de las primeras
etapas de la industrialización. En otros términos, el modus operandi del capitalismo incluyó en los centros la
expansión de relaciones laborales basadas en el salario
y enmarcadas en la sindicalización, ambos cruciales para
el aumento gradual de las remuneraciones de los trabajadores y para la concomitante ampliación del mercado interno.
Un rasgo importante de la industrialización
periférica consiste en la apropiación de una parte considerable del excedente por grupos locales que lo utilizan para ampliar su propia esfera de acción.8 Aunque
limitada por factores externos de gran importancia,9 la

acción de estos grupos burgueses parece reproducir
tardíamente el ascenso de la burguesía europea hacia el
control del poder político, en los inicios de la industrialización. Pero hay una diferencia mayor: en la periferia,
la pugna por el poder de tales grupos está lejos de pro-

• La expresión alude a un enfoque q ue no limita los tipos y funciones de los actores considerados a lo puramente económico. Ello a
su vez implica insertar el análisis de los fenómenos económicos en
un marco más amplio de relaciones sociopoliticas. Respecto al no
reduccionismo, véanseVercelli, 199 1: 235 y 1994: 3-19.
7
Una percepción similar de los vínculos entre lo económico y lo
sociopoliáco en el capitalismo avanzado se aprecia en un libro ya
clásico, donde se afirma: "la hipótesis más generalizada sobre el
funcionamiento del sistema político [...] en los ínicios del proceso
de desarrollo [supone] que la posibilidad de expansión se debía a
la existencia de un grupo dinámico que controlaba las decisiones
[...] de inversión y que dominaba las posiciones de poder necesarias y suficientes para ímprimir al conjunto de la sociedad una
orientación coíncidente con sus intereses. La clase económica ascendente poseía, pues, eficiencia y consenso" (Cardoso y Faletto
1969: 30).
8
Dicha acción puede desdoblarse en varias direcciones; por ejemplo, la destrucción de actividades artesanales preexistentes, el desplazamiento de formas tradicionales de dominación social funda-

das en el control de la tierra, la virtual disputa de espacios ocupados por intereses extranjeros en sectores de exportación o de importación, producávos o financieros.
9
Tales factores pueden ser de carácter económico, como la apropiación de excedentes generados en la periferia desde el extranjero, pero también de carácter político, como la presencia de intereses extranjeros en la conformación de las estructuras de poder. Es
esta presencia la que subyace en el concepto más frecuente de
dependencia, que la define como relación estructural externo-ínterna. De acuerdo con el mismo, "la acción de los grupos sociales,
que en su comportamiento ligan de hecho la esfera económica y la
política [se refiere tanto a la nación como] a sus vinculaciones de
todo orden con el sistema político y económico mundial. La dependencia enCQentra, así, no sólo expresión íntema, síno también
su verdadero carácter como modo determinado de relaciones estructurales: un tipo específico de relación entre clases y grupos
que implica una situación de dominio que conlleva estructuralmente la vinculación con el exterior" (Cardoso y Faletto, 1969:
29).

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

, SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

El modus operandi del
ca'#talisnw incluyó en los cenwos
la expansión de relaciones
laborales basadas en el salario y
enmarcadas en la
sindicalización) ambos cruciales
para el aurnent;ogradual de las
remuneraciones de los
t:raha:J°adures y para la
concmnitante ampliación del
mercado interno.

59

�TEORÍA
Desarrol/,o y cultura

TEORÍA
Desarrol/,o y cultura

análisis procesos que considera como indisociablemente
económicos y sociopolíticos. Pero otra característica
básica de su erúoque, que lo transforma en peculiar y
único en el contexto del pensamiento latinoamericano,
consiste en la extensión de ese análisis al tema de la
cultura, o más propiamente, consiste en subsumirlo en
un análisis general de la misma. 11 En verdad, es a través
de este segundo rw reduccwnismo que se procura entender el desarrollo en su sentido más amplio, de desarrollo cultural global. El apartado siguiente contiene una
primera apreciación de este tema.

11. DESARROLLO Y CULTURA

ducir consecuencias similares en el plano social. Por un
lado, ellos no se constituyen en instrwnento de reconstrucción en profundidad de las estructuras sociales,
cuyos rasgos de arcaísmo reflejan la supervivencia y el
peso de estructuras preexistentes. Por otro lado, " la apropiación del excedente por [dichos] grupos [...] no encuentra resistencia en los trabajadores, cuya conciencia
de clase sólo se va definiendo lentamente" (Furtado,
1965: 43), comprometiendo la corúormación de un
poder sindical capaz de influir con fuerza en la reducción de la heterogeneidad social.10
6. Así pues, en los esfuerzos por elaborar una teoría del subdesarrollo, Furtado imbrica en un mismo

'º En un libro reciente se reitera que, en las econorrúas periféricas,
"el avance en la acumulación no produjo las transformaciones en
las estructuras sociales capaces de modificar significativamente la
destinación del excedente y la distribución del ingreso. La
acumulación, que en las economías centrales había conducido a la
escasez de mano de obra y creado las condiciones para que se
diese la elevación de los salarios reales y la homogeneización social,
60

1. Según concibe Furtado, la diversificación y sofisticación de las pautas de consumo de la periferia no derivan de un simple ejercicio de la soberanía del consumidor que expresa su racionalidad, sino que traducen y
reiteran la imitación de las pautas de consumo de los
grandes centros. La palabra imitación contiene un significado implícito de real importancia. Ella no dice respecto sólo y simplemente a una exacerbación del consumo comprometedora del ahorro y, por ende, del nivel
y ritmo de la acumulación. Con esa palabra se procura
trasmitir que, tras las pautas de consumo continuamente
renovadas, se esconde una apreciación especial de lo
foráneo, la cual consiste en la admisión de que lo foráneo refleja los grandes logros del progreso, y de que a
estos logros están atadas consideraciones de destaque y
prestigio social. Pero además, se entiende que esa apreciación especial de lo foráneo va acompañada por una
amplia penetración de ideas y valores trasladados de
otras culturas, y que, en gran medida, tal apreciación
expresa y refleja dichas ideas y valores.

producía en la periferia efectos inversos: engendraba el subempleo
y reforzaba las estructuras tradicionales de dominación o las
sustituía por otras similares" (Furtado, 1998: 48).
11
Otros análisis de gran relevancia debidos a Furtado son objeto
del articulo de Ricardo Bielschowsky incluido en este mismo libro.
(Furtado, 1998).

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

. SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002
1

Como antes se indicó, el avance técnico y la acumulación evolucionan en la periferia de forma trabada,
a raíz del consumo imitativo y del uso del excedente
que lo acompaña. También se señaló que, a diferencia
de lo que sucede en los centros, los m odos de transformación de las estructuras sociales y de poder propios
d e la periferia no conducen en ella a la superación paulatina de la heterogeneidad social. Se agregan ahora otros
elementos de análisis que atañen al concepto de cultu12
ra. Muchas de las ideas y valores subyacentes en la
imitación del consumo, así como en la apreciación de
lo foráneo que la misma supone, dicen respecto al orden económico, y también al orden sociopolítico y al
m arco jurídico-institucional que lo preside. Particularm ente, adquieren una influencia destacada las ideas y
valores atinentes a ese orden y a ese marco, condicionando los horizontes de cambio que se proponen los
distintos grupos sociales de la periferia, en especial los
grupos dominantes. En otras palabras, al identificarse
cultural e ideológicamente con los centros, estos grupos sesgan y limitan su visión de la transformación antedicha y, en conexión con ello, orientan su acción de
m odo de acotar los alcances posibles de la misma.
2. Ya en obras tempranas, Furtado pone érúasis
en el concepto de cultura y en su importancia para los
esfuerzos de teorización sobre el desarrollo. 13 En este
sentido, sostiene que e l traslado de ideas y valores
foráneos no incide sólo en el ámbito del consumo y en

Al identificarse cultural e
ideológicamente con los
centros) los grupos sociales
de la periferia sesgan y
limitan su visión de la
transformación y) en
conexión con ello) orientan
su acción de modo de
acotar los alcances posibles
de la misma.
los modos de en carar el quehacer económico y el orden
sociopolítico. Su influencia va más allá, extendiéndose
al conjunto de la vida social. Tal punto de vista lleva
naturalmente a sucesivos esfuerzos por erúocar el tema
de la cultura desde una perspectiva abstracta o general
y, sobre esa base, a intentar percibirla como un sistema
Y, a la vez, como un proceso acumulativo. 14 Así pues, se

12

Conviene anticipar que el concepto de cultura es utilizado por
Furtado en un sentido amplio, que alude a múltiples aspectos de
los modos de vida y de pensamiento de una comunidad. Esta noción genérica de cultura es frecuentemente admitida, más allá de
que su definición precisa y la identificación de sus componentes
varíen según los autores. Por ejemplo, para E. B. Tylor, cultura es
"aquel complejo que comprende el conocimiento, las creencias, el
arte, la moral, el derecho, las costumbres y las otras capacidades o
hábitos adquiridos por el hombre en tanto miembro de la
sociedad"(Cuche, 1999:22); para C. Lévi-Strauss, ''Toda cultura
puede ser considerada como un conjunto de sistemas simbólicos en
los que en primer rango se sitúan la lengua, las reglas del matrimonio, las relaciones económicas, el arte, la cienda, la religión" (Cuche,
1999: 57).
13

En 1964, Furtado señala la conveniencia de adoptar ese enfoque

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

del desarrollo, que se configura como el de mayor amplitud. Dice
ento~ces que la adopción del concepto de cultura permitiría proporaonar ~a percepción totalizadora de los procesos históricos y
avanzar haaa la formulación de una teoría de los cambios sociales
(Furtado, 1965: 32).
14
"Al concebir la cultura como proceso en que las modificaciones
surgen en un fluir permanente, los antropólogos comenzaron a
preocuparse por los factores que generan esos cambios, estudiando a detalle, para una determinada cultura, los elementos más susceptibles al cambio. Esos estudios restablecieron el interés por los
~!'ecto_s históricos de la herencia social y llevaron a una comprens1?n mas profunda de la interdependencia que existe entre [sus]
d1stmtos ele':°entos [...] Además, la percepción de esa interdependencia func10nal condujo a la comprensión de la cultura como
sistema" (Furtado, 1965: 37-38).

61

�TEORÍA
Desarrollo y cultura

TEORÍA
Desarrollo y cultura

concibe que la cultura ha de verse como un sistema, es
decir, como un todo cuyas partes guardan coherencia
entre sí, y por ende, como un todo cuyo significado no
se expresa cabalmente en el de una o algunas de sus
partes.Al mismo tiempo, se entiende que la cultura constituye un sistema en el cual el cambio y también el enriquecimiento resultan inherentes.
Siempre en el marco de una perspectiva general,
se entiende que ese cambio se explica por la introducción de innovaciones. 15 Éstas alteran la coherencia entre los distintos componentes del sistema, de modo que
la innovación en uno de ellos suscita una cadena de
acciones y reacciones que se va extendiendo a los de-

más componentes. Tal cadena podrá conducir al restablecimiento de la adecuación inicial entre los componentes, en cuyo caso, el cambio no habrá implicado una
renovación cultural importante. O bien, podrá ir
pautando rupturas o mutaciones sucesivas que traigan
consigo nuevas adecuaciones entre las partes del sistema -nuevas redefiniciones de su coherencia- sustancialmente distintas a las del punto de partida. Son estas
grandes alternativas, y la vasta gama de posibilidades
que se abre entre ellas en los procesos históricos concretos y en las culturas específicas, lo que se procura
sintetizar cuando se afirma que "la cultura constituye
un sistema coherente, desde el doble punto de vista sincrónico y diacrónico" (Furtado, 1998: 71-72).
3. Esta forma de percibir la cultura guarda estrecho vínculo con la noción del desarrollo peculiar y propia del pensamiento de Furtado, quien lo relaciona con
dos procesos de creatividad. 16 "El primero dice respecto a la técnica, al empeño del hombre de dotarse de
instrumentos, de aumentar su capacidad de acción. El
segundo se refiere a la utilización última de estos medios, a los valores que el hombre adiciona a su patrimonio existencial" (Furtado, 1984: 107).
En síntesis, se entiende que para dar curso al desarrollo, la capacidad creativa del hombre habrá de
orientarse a la generación de innovaciones. Y ello, tanto
en el ámbito de la cultura material, perfilada en el avance técnico y la acumulación, como la cultura no material, constituida por el patrimonio de ideas y valores
que una sociedad va construyendo. En el primero, las
innovaciones permiten generar excedentes económicos
adicionales, renovando el horizonte de opciones abierto a los miembros de la sociedad. Pero, en verdad, son
las innovaciones o invenciones en los ámbitos de la cultura no material las que, al ampliar el universo de ideas
y valores, abren caminos de realización a las potenciali-

15 Como se infiere de consideraciones anteriores, desde temprano
se entendió que tales innovaciones " pueden tener un origen endógeno a la propia cultura, o bien, tomarse de otras culturas" (Furtado,
1965: 38). AJ tema de la exogeneidad de las innovaciones culturales -o más propiamente, de sus implicaciones para el desarrollo

periférico- se volverá más adelante.
16 Los libros Creatividad y dependencia en la civilizacwn industrial
y Cultura y desarrollo en época de crisis, de 1978 y 1984, respectivamente, constituyen dos documentos clave, elaborados con el fin
específico de vincular desarrollo y cultura.

62

TRAYECTORIAS

j AÑO IV, NO. 10

!SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

dades latentes en esos mismos
miembros. 17 En otros términos, es en dichos ámbitos que
se desenvuelven aquellos impulsos creativos capaces de
ayudar al hombre a ahondar
en su auto identificación, a
través de actividades como la
reflexión filosófica, la meditación mística, la creación artística o la investigación científica (Furtado, 1978: 84).
Por otra parte, en cuanto a los ámbitos de la cultura
no material, se diferencia y se
coloca especial énfasis en la
creatividad política y en la acción política. Según se aduce, sólo ellas son capaces "de
canalizar las fuerzas [requeridas] para la reconstrucción
de estructuras sociales anquilosadas y para la conquista de nuevos avances en la dirección de formas superiores de vida" (Furtado, 1984:
28). Dicho de otro modo, se concibe que el enriquecimiento de la cultura no material (genéricamente considerada) constituye una clave fundamental del desarrollo. Pero además, se postula que este último posee otra
clave, también crucial, que radica en cierto ámbito particular o más específico de aquélla, a saber, el ámbito
sociopolítico. Pues, es a través de la activación política,
impulsada por la voluntad colectiva, que se van logrando
las innovaciones en ese mismo ámbito y en el marco juridico-institucional que lo regula, de modo de reducir las tensiones generadas por la acumulación material y de lograr,
por esta vía, la continuidad del propio desarrollo (Furtado,
1978: 88). 18

4. El enfoque del desarrollo resumido en los
puntos previos reaparece en
la afirmación de que el mismo resulta "de un conjunto
de medios dados por los elementos técnicos y económicos que efectivizan la acumulación de la riqueza y de
un conjWito de metas surgidas de la ampliación del
universo de valores asumid os por la comunidad"
(Furtado, 1984: 107). Si el
desarrollo es concebido de
este modo, para indagar sobre su naturaleza -para ir
construyendo la ciencia del
desarrollo- se requiere precisar qué relaciones existen
entre ese gran componente
de la cultura que es el conjunto de ideas y valores, y aquel otro ámbito constituido por el desenvolvimiento de las fuerzas productivas. 19
Más brevemente, se requiere conectar la lógica de los

La civilización industrial)
en sus distintas etapas)
reabre posibilidades de
avance técnico ·acelerado
que reimprimen ritmo a
la acumulación) la cual
tiende así a percibirse
como eje incuestionable de
todo avance social y) a la
vez) como marco
insustituible de la
realización individual.

17

En palabras de Furtado: "En rigor, es cuando la capacidad creativa
del hombre se dirige al descubrimiento de sí mism o, empeñándose en enriquecer su universo de valores, que puede hablarse de
desarrollo" (Furtado, 1984: 106 y 107).
18
Obsérvese que en este punto se ha establecido una diferencia-

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

ción entre cultura material y no material, así como una diferenciación relativa a esta última, que por una parte identifica el ámbito
de lo sociopolitico y, por otra, los demás elementos de la cultura
no material. Esta triple diferenciación se retoma más adelante.
19
El contraste de estos puntos de vista con las ideas marxistas del
cambio social coadyuva a la comprensión de los mismos. En el
marco de dichas ideas, se admitió que "rápidas modificaciones en
el proceso productivo [tendrían] repercusiones necesarias en los
demás elementos básicos de la cultura". Según Furtado, esta formulación "tiene una validez histórica condicionada, [en tanto] se
funda en el estudio de las economias capitalistas cuya industrialización se inició en el Siglo XIX En las economias de industrialización posterior (fenómeno del subdesarrollo), un proceso de cambio rápido en la cultura no material tuvo muchas veces un papel
decisivo. Las innovaciones en las actitudes y en los hábitos absorbidos de otras culturas provocaron en general una modificación
total en las expectativas de importantes sectores de la población,
1~ cual puede dar lugar a una cadena de .reacciones con repercus10nes en toda la estructura social" (Furtado, 1965: 39).

63

�TEORÍA
Desarrolw y cultura

TEORÍA
Desarrolw y cultura

los métodos de incitación al trabajo [de regulación del
trabajo]. Es una cuestión importante saber hasta qué
punto el proceso de acumulación adquiere autononúa
para auto-reproducirse, subordinando la creación de
valores a su propia lógica" (Furtado, 1984: 107). Esta
tendencia a la sustitución de los fines que enriquecen la
existencia humana por fines atinentes a la generación
de riqueza material y a su acumulación se perfila con
fuerza especial en lo que Furtado denomina civilizaciim industrial. Es que la misma, en sus distintas etapas,
reabre posibilidades de avance técnico acelerado que
· reimprimen ritmo a la acumulación, la cual tiende así a
percibirse como eje incuestionable de todo avance social y, a la vez, como marco insustituible de la realización individual.
Este tema de la transmutación de medios en fines se retoma en el apartado que sigue, con base en la
perspectiva que brindan la revolución industrial y sus
repercusiones en la periferia, a su vez aclaratoria del
concepto de desarrollo endógeno.

111. EL DESARROLLO ENDÓGENO

fines, implícitos en el conjunto de las ideas y valores,
con la lógica de los medios, o sea, de los requisitos instrumentales inherentes a la acumulación.
En cuanto a la relación entre esas dos lógicas y,
asimismo, al surgimiento de incongruencias que tienden a impedir el enriquecimiento del sistema que conforman, sostiene Furtado:
"Siendo la técnica de naturaleza instrumental, es
evidente que su desarrollo presupone la existencia de
fines o propósitos. Pero también es verdad que el vector
de la técnica es el proceso de acumulación; y éste tiene
exigencias que pueden adquirir el estatuto de fines, como
ocurre con [...] la maximización de la ganancia o con

64

1. Como se verá más adelante, el propio origen de la
revolución industrial constituye un ejemplo conspicuo
de ese relativo predominio de la lógica de los medios
sobre la de los fines, reflejado en el modo de ver, la acumulación y su papel en el desenvolvimiento de la sociedad como un todo. Según Furtado, la civilización industrial comienza con la revolución burguesa, tiene en
ella un factor decisivo de impulsión. Con el surgimiento de esta última, se produce "el refinamiento de esos
dos poderosos instrumentos de la mente humana: el
racionalismo y el empirismo" (Furtado, 1978: 71). El
primero implica someter todo y cualquier aspecto de lo
real al entendimiento critico, a través de conjuntos adecuados de conceptos. El segundo implica someter reiteradamente ese entendimiento a la contrastación con
los hechos de la experiencia. La búsqueda de correspondencia entre ideas y hechos adquiere una significación muy especial, en tanto constituye un trazo clave

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 f SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

de una sociedad secularizada, donde el conocimiento
ya no puede fundarse en la autoridad de lo revelado.
En paralelo a esta secularización del conocimiento, se alteran las bases de la legitimidad de los sistemas
de dominación social. Tampoco éstos pueden sostenerse en el mandato divino o en la memoria del pasado,
requiriendo así la alternativa de una visión de futuro.
Esta visión se expresa a plenitud en la idea de progreso.
Al suponer que el progreso es continuo, y que la humanidad es continuamente perfectible, tal idea resume y
plasma una expectativa de cohesión social. En otros términos, la idea de progreso traduce una visión de futuro
percibida como promesa de abundancia para todos, y
por ende, como promesa de atenuación de conflictos y
de posibilidad de unión entre los hombres.
2. Lo anterior no implica negar el carácter antagónico de las sociedades que emergen de la revolución
burguesa. En las mismas, los distintos grupos y clases
sociales toman conciencia de sus posiciones en el todo
social, de tal modo que los privilegios pasan a ser visibles. Se trata de sociedades estructuralmente inestables,
donde el marco jurídico-institucional que las disciplina
se ve reiteradamente amenazado. El reconocimiento de
antagonismos e inestabilidades no obsta admitir que "la
idea de progreso iría a constituir la cellu.Ía mater de un
tejido ideológico que serviría de ligadura entre grupos
sociales" con intereses disimiles (Furtado, 1~78: 72).
Pero tampoco implica negar que esa idea germina con y en
la revolución burguesa, favoreciendo el ascenso de fuerzas
sociales que tenían en la acumulación el núcleo de sus intereses y la fuente de su poder, y en la paralela diversificación
del consumo, parte de las bases de su prestigio.
La idea de progreso (incluido en la misma el
supuesto de continuidad) tiende a favorecer la transmutación de ese medio clave del desarrollo, que es la
acumulación, en un fin prioritario del mismo. Así pues,
en mayor o menor medida, dicha transmutación opera
oscureciendo o distorsionando la visión de los grandes
fines que dan cuerpo a la noción de desarrollo en su
sentido más amplio.
3. Según se aduce, la civilización industrial crece

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

AJ, ignorar (?as aspiraciunes

-conflictivas o no- de
[distintosJgrupos socia/e~ la
vtSwn econornisista apunta
hacia el simple transplante de
la civüizacitfn indu~
conc,ebida cmno un estilo
material de vida que se origina
juera del contexto histórico del
país en cuestitfn)).
• • I

• •

"dentro del espacio cultural salido de la revolución burguesa, pero está lejos de confundirse con ella" (Furtado,
1978: 75). Asimismo, se sostiene que su difusión planetaria se llevó a cabo bajo el impacto de la que pudiera
llamarse ideowgía del progreso-acumulación (Furtado,
1978: 75), que resultó sostenido y profundo. La consideración de ese impacto y de sus resultados en los grandes centros es esbozada a modo de referente genérico
sobre la forma que asume dicha ideología en las áreas
periféricas y, en particular, en la periferia latinoamericana.
Ya se señaló que la ideología antedicha coadyuvó
a la cohesión social, al fomentar la percepción de una
interdependencia de objetivos e intereses de clases y
grupos antagónicos, en sociedades donde las bases tradicionales de legitimación del poder fueron socavadas
por la revolución burguesa. De forma similar, la idea de
desarrollo sirvió para fundamentar la conciencia de otra
solidaridad gestada en paralelo: la solidaridad internacional, supuestamente implícita en la difusión planeta-

65

�TEORÍA

TEORÍA
Desarrollo y cultura

Desarrollo y cultura

ria de la civilización industrial. En la fase que Furt.ado
llama de especialización geográfica, prevaleció la doctrina según la cual una inserción a ultranza en el sistema de división internacional del trabajo propio de esa
especialización, constituía la forma más "racional" de
eliminar el atraso, incluido el atraso en la diversificación del consumo, y de acercarse de ese modo a "la
linea de frente de las naciones civilizadas" (Furt.ado,
1978: 76).
4. Import.a particularmente el giro que toma la
idea del desarrollo en la segunda posguerra, cuando la
industrialización va adquiriendo impulso en los países
latinoamericanos. Es entonces que la misma adquiere
cuerpo como idea movilizadora, sustituyendo la percepción mistificada de las vent.ajas comparativas. Ya se
dijo que la industrialización trae consigo un reacomodo
de intereses internos y externos y una reformulación
del pacto político que los represent.a, aunque con características que varían según los casos. Lo que importa ahora señalar es que la idea de desarrollo que termina haciéndose dominante lo percibe corno expresión y
como resultado casi puro del proceso de acumulación.

66

Así, los medios sugeridos para alcanzar el desarrollo pasan todos por el
"aumento de la tasa de ahorro interna
y/o por la creación de condiciones capaces de atraer recursos externos
[pues] si el objetivo es acelerar la acumulación, todo aporte de recursos
foráneos es visto como positivo. Por
el mismo camino se justifica la concentración del ingreso: son los ricos
los que tienen capacidad d e ahorro"
(Furt.ado,1978: 77-78).
En tal visión del desarrollo
subyace un modo de relacionarse entre grupos internos y externos que dan
prioridad a la aceleración de la acumulación, con.figurándose, así, como
una visión estrechamente economicista. Al ignorar "las aspiraciones -conflictivas o no- de [distintos] grupos sociales, ella apunta hacia el simple transplante de la civilización industrial, concebida corno un estilo material de vida que se
origina fuera del contexto histórico del país en cuestión" . "Las condiciones propicias para ese transplante
tienden a confundirse con las de un inmovilismo social,
en tanto la población se percibe como una masa de recursos a ser encuadrados en las leyes del mercado".
Inver samente, " los conflictos sociales son percibidos
como formas de desperdicio de energías de la sociedad, ignorando su papel virtual de fuente de creatividad política" (Furt.ado, 1978: 78-79).
5. Una breve comparación de los dos tipos de
procesos históricos que han sido mencionados resulta
aclaratoria de las consideraciones precedentes. En los
grandes centros, los conflictos sociales y las actividades
políticas que suscitan constituyen elementos clave en la
propulsión de las transformaciones estructurales requeridas para la continuidad de la acumulación, sin las cuales ésta no habría proseguido más allá de ciertos limites.
La superación de sucesivos limites o, si se quiere, la
aptitud de la acumulación material de continuar no es

TRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 10 , SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

otra cosa que una de las manifest.aciones externas de la
civilización industrial, en verdad derivada de un proceso de creatividad cultural que abarca múltiples esferas
de la vida social. La orientación de la tecnología resultante de ese proceso no es ajena a sucesivas instancias
de confrontación entre fuenas sociales.Y los conjuntos
de bienes que conforman las sucesivas paut.as de consumo de las sociedades modernas constituyen resultados momentáneos de un devenir histórico en el cual las
estructuras sociales son reiteradamente jaqueadas, reproduciéndose en un cuadro claramente dinámico.
Diferentes son los casos de industrialización tardía, donde la misma se produce en condiciones de dependencia. 20 En ellos, las transformaciones estructurales impulsoras de la acumulación responden a la
incorporación de técnicas masivamente transplantadas
desde sociedades que se encuentran en fases de desenvolvimiento mucho más avanzadas. Diversamente de
lo que se infiere de la experiencia de los grandes centros, en estos otros casos "no existen evidencias de que
en la industrialización se vaya arribando a formas sociales est.ables. Por lo contrario, la creciente heterogeneidad social, que tiene en la llamada 'marginalidad
urbana' uno de sus síntomas más alarmantes, parece
estar apuntando en la dirección opuest.a" (Furt.ado,
1978: 80).
6. Como ya se ha dicho, es ese desarrollo limit.ado o trabado lo que se expresa en el estigma de la heterogeneidad social y en su reiteración, in extenso, en su
m anifiest.a tendencia a perpetuarse en el tiempo y, asimismo, a perdurar a través de las sucesivas modalidades que adopta el crecimiento de la producción material.
La contraparte del proceso de subdesarrollo, que se
expresa en el estigma antedicho, consiste en afianzar la
identidad cultural propia, lo que a su vez requiere dar
curso a las potencialidades subyacentes de la misma.
Esa liberación de energías, ese despertar y dinámica de
la creatividad son la fuena propulsora fundamental de

20
21

Sobre este concepto, véase la nota 9.
Este concepto converge con otros de aparición reciente:

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

Los bienes culturales pasan a
jugar un papel destacado en
la penetración de ideas y
valores que privilegian los
medios del desarrollo) al
tiempo que desdibujan los
perfiles de sus grandes fines;
es decir:, de aquellos fines que
expresan y dan curso al
enriquecimiento de la
cultura no material.
lo que Furtado entiende por desarrollo endógeno. 21
Como se verá más adelante (apartados V y VI), el desarrollo endógeno envuelve una intencionalidad: requiere de un impulso político deliberado, dirigido -justamente-- a destrabar y propulsar la creatividad en distintos ámbitos.
Sin embargo, antes de abordar el tema de la
intencionalidad, se hace necesario tener en cuenta los
recientes procesos de globalización y avance técnico
acelerado, a raíz de su incidencia en el quehacer político y, asimismo, en la penetración y condicionamiento
cultural que conllevan. A modo de glosa y extensión de
las ideas de Furt.ado, el apartado siguiente incursiona
en dichos procesos.
transformación productiva con equidad (CEPAL, 1990, 1992;
CEPAl./UNESCO, 1992), desarrollo desde dentro (Sunkel, 1991),
desarrollo auto-centrado (Ferrer, 1996). Ellos tienen mucho en
común, entre sí y con el concepto de desarrollo endógeno. Pero
sólo éste se arraiga en una percepción sistemática de la cultura.

67

�TEORÍA
Desarrol/,o y cultura

TEORÍA
Desarrol/,o y cultura

1. El nuevo paradigma tecno-eamómico se caracteriza por
el ingente desenvolvimiento de las llamadas tecnologías
de la información: la microelectrónica, la informática y
las comunicaciones. 22 Estas tecnologías poseen una
notable aptitud para difundirse a los más variados tipos
de actividades, ramas y sectores. Ellas son aplicables a
diversos aspectos de los procesos productivos propiamente dichos (definidos en sentido estricto, como una
secuencia de procedimientos a través de los cuales se
llega a la obtención de bienes y servicios). Y son también aplicables a distintos ámbitos del quehacer económico relacionados con esos procesos o requeridos por
ellos (como los que atañen a las tareas de distribución y
a la propia gestión empresarial).
El paradigma recién mencionado se distingue,
asimismo, por la rapidez y continuidad con que se ge-

neran nuevos bienes y servicios y se transforman las características y calidades de
muchos otros. La difusión
del u so de tales bienes se
pone de manifiesto en los
patrones de consumo, o mejor, en la frecuencia con que
éstos se modifican.23 Por otro
lado, la reiteración de los
cambios en dichos patrones
resulta reveladora de que las
tendencias preexistentes a la
diversificación y sofisticación del consumo, mencionadas con anterioridad, se
vienen acentuando.
2. La rápida difusión
de procesos y productos no
depende sólo de la naturaleza de las tecnologías de la
información, es decir, de cierta aptitud especial, propia
de las mismas. La difusión también depende del accionar concreto de los agentes económicos, así como de
las transformaciones acaecidas en las estructuras de los
mercados y en sus formas de funcionamiento, que
enmarcan ese accionar. La implantación del nuevo paradigma tecno-económico suscita una fuerte concentración del capital, a su vez asociada a la conformación
de grandes empresas y conglomerados, en diversas ramas y sectores. Sin embargo, de ello no resulta una
merma del vigor de la competencia interempresarial.
Al contrario, aunque bajo nuevas condiciones en que
muchos mercados tienden a reconstituirse como
definidamente oligopólicos, la competencia se cierra y
agudiza; y en la misma, el propio progreso técnico pasa
a jugar un papel fundamental. En efecto, dichas condiciones obligan a las empresas a procurarse y a mantener patrones de eficiencia y competitividad elevados, a

22
Sobre el concepto de paradigma tecno-económico, véanse
Freeman, 1988; Klevorick,1995 y Malerba, 2000.

23 Respecto a los impactos de las nuevas temologías asociados a su
difusión, véase Coutinho, 1992.

IV. REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA
Y GLOBALIZACIÓN

68

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

través de la generación y/o adaptación de procesos y
productos y, asimismo, de la diferenciación de bienes
de consumo y de servicios de distinta indole.24
Al impulso de la competencia, la difusión de los
modos de satisfacer necesidades de consumo adquiere
una extraordinaria amplitud. El gran alcance de esta
difusión encuentra un sustento decisivo en la llamada
"revolución en las comunicaciones", que forma parte
esencial del nuevo paradigma. 25 Tales son, pues, la fuerza principal de impulsión y el medio técnico clave que
están en la base de una tan frecuente renovación de los
patrones de consumo; la cual, a su vez, refleja tendencias acentuadas a la diversificación y sofisticación de
los mismos.

La competencia y las nuevas formas que asume
no se desarrollan sólo intra fronteras. En parte al influjo
de los propios competidores -en especial de los grandes grupos económicos y/o de las grandes empresas
oligopólicas- las regulaciones han venido atenuándose
y los niveles de protección, se reducen paulatinamente,
en la economía internacional. La liberalización de los
mercados de bienes y servicios y de los movimientos de
capital abren cauce a la ampliación y universalización
de la competencia.26 La misma se extiende a la periferia
de la economía mundial, de modo que también en ella
se van alterando significativamente los procesos, los
productos y los patrones de consumo.
3. Importa referirse con brevedad a estos últimos.
D e acuerdo con las percepciones básicas de Furtado, la
imitación de los patrones de consumo de los grandes
centros esconde una apreciación especial de lo foráneo,
a su vez asociada a la penetración de ideas y valores

Eldesarrolwendógeno
envuelve una
intencionalidad: requiere
de un impulso político
deliberado) dirigido
-Justamente- a destrabar y
propulsar la creatividad en
distintos ámbitos.

trasladados de otras culturas. n Estos puntos de vista
contribuyen a aclarar ciertas implicaciones de la implantación del nuevo paradigma en los países periféricos. La imitación se ve en ellos facilitada y agudizada
por la revolución en las comunicaciones. La apreciación especial de lo foráneo resulta convalidada por la
ingente sofisticación de los nuevos productos y de las
necesidades que satisfacen, así como por la continuidad de los cambios en éstas y en aquéllos. Se acentúa,
asimismo, la penetración y la adopción de ideas y valores también foráneos, que encuentran respaldo en las
expectativas de profundización continua de la revolución tecnológica, y por ende, de aumento sostenido y
generalizado del bienestar y la riqueza.28

24

Respecto a las vinculaciones entre innovación tecnológica y estrucrura de mercado, véanse Nelson,1982 y Dosi,1988. Sobre las
nuevas formas de competencia y sus implicaciones en la concentración del capital, véanse Ernst, 1989, Chesnais, 1994 y Andreff,
1996.
25
Varios aspectos y elementos de la revolución en las comunicaciones son comentados por CasteUs, 1999.
26
Desde distintas perspectivas, estos temas son tratados por Best,
1990; Dunning, 1993 y Michalet, 1993.

TRAYECTOR~

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

A esta primera visión clave se hizo referencia en el apartado II,
particularmente en su punto 1.
28
Tales expectativas pueden verse, en verdad, como una forma
renovada, y en cierto sentido potenciada o extrema, de las ideas de
progreso y de desarrollo a las cuales se hizo referencia en el apartado
m, especialmente en sus puntos 3 y 4.
v

69

�TEORÍA
DesarroUo y cultura

TEORÍA
Desarrolw y cultura

En dichas expectativas subyace la prioridad exacerbada del con sumo y del aumento de la riqu eza material. Las expectativas mismas y las prioridades que
esconden tienen fuerte presencia en los contenidos de
los llamados bienes cultura/es.29 Generados en enorme
proporción en los grandes centros, ellos nutren actividades de esparcimiento y similares que se van modificando y expandiendo, como partes que son de patrones de consumo signadas, también, por la diversificación
y el cambio. Aliada a la revolución en las comunicaciones, la propia naturaleza, o si se quiere, la capacidad de
cooptación de dichos bienes, brinda fuerte impulso a la
transmisión de las expectativas y prioridades recién
mencionadas. En otras palabras, los bienes culturales

pasan a jugar un papel destacado en la penetración de
ideas y valores que privilegian los m edios del desarrollo, al tiempo que por eso mismo desdibujan los perfiles
de sus grandes fines; es decir, de aquellos fines que,
según Furtado, expresan y dan curso al enriquecimiento de la cultura no material. 30
4. La revolución en las comunicaciones resulta
además decisiva en una difusión de ideas y valores a la
cual no es ajena la intencionalidad, en el sentido de que
se busca con ellos la consecución de objetivos predefinidos, tanto en el ámbito económico como en el sociopolítico. Tal difusión es promovida por grandes grupos
de interés que actúan en ambos ámbitos, en conexión y
como parte de sus estrategias de competencia y/o de
expansión. Pero la misma también depende, y de modo
crucial, del impulso que le brindan los grandes centros
de poder, cuyo accionar resulta, en buena medida, condicionado por los intereses de aquellos grupos. Las ideas
y valores que se difunden desde esas fuentes son presentadas como fundamentos racionales de posiciones
geopolíticas, desde las cuales se impulsan cambios en
las regulaciones internacionales, en ·general mediados
por las instituciones y organismos internacionales de
mayor relevancia.
La concreción de estos cambios viene generando hondas repercusiones en los países periféricos. Por
un lado, persisten para ellos "enormes asimetrías en las
condiciones vigentes en el comercio internacional [al
tiempo que no se ha avanzado] en la construcción de
una nueva arquitectura del sistema financiero global"
(Faria, 2000: 18). Dichos países se ven, pues, subsumidos en pautas atenuadas y flexibles de control de la inversión extranjera directa y de los movimientos del capital financiero. La consecuente acentuación de su vulnerabilidad externa trae consigo una reducción de los
m árgenes de maniobra de los Estados, que se ven espe-

29

30

Esta expresión ha de entenderse en un senódo restringido, similar
al que se uóliza para referirse al intercambio de dichos bienes. Entre
los mismos se mencionan: libros y folletos, diarios y revistas, bienes
relacionados a la música, artes visuales, fotografía y cine, radio y
televisión (UNESCO, 1999).

70

Esta transmutación de medios en fines consótuye una segunda
visión clave de Furtado, relaóva al nexo entre desarrollo y cultura.
La misma fue tratado en el apartado Il, en parócular en el punto 4,
y también en el apartado m.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

cialmente restringidos en distintas esferas de las políticas macroeconómicas de corto plazo.31
Las posiciones geopolíticas de los grandes centros de poder y, asimismo, los cambios que con ellas se
suscitan en las regulaciones internacionales, tienen como
contraparte la presencia renovada e intensificada de
capitales e intereses foráneos en el ámbito interno de
los países periféricos. Y esto en el sentido de que tal
presencia se da en más ramas y sectores, incluidos los
financieros, con niveles de concentración también mucho mayores.
Tal presencia es acompañada por un reencuadramiento de las relaciones sociopolíticas que atañe no
sólo a las que se dan entre clases y grupos internos, sino
también a las relaciones de éstos con grupos e intereses
foráneos. Cambian, por ejemplo, el peso relativo y los
patrones de conexión entre intereses productivos y/o
financieros atados al capital transnacional y aquellos
otros cuyas raíces son esencialmente territoriales. Asimismo, los nuevos patrones tecnológicos, pero también
la fuerza negociadora que adquieren los capitales altamente concentrados -incluso en el ámbito de sus nexos
con agentes públicos debilitados- incide en las relaciones capital-trabajo, reduciendo la capacidad de presión
del poder sindical y el grado de unidad y la eficacia
alcanzados en su ejercicio. 32
5. En los días que corren, el desarrollo de los países
periféricos ha de verse, pues, como fuertemente condicionado por las relaciones políticas y geopolíticas que les
son propias, así como por los marcos juridico-institucionales que las regulan.33 Esas relaciones y marcos, y
31

Respecto a estas restricciones y a su s efectos, puede consultarse
a F renkel, 1996. El tema de dichas poliócas es examinado con
amplitud en Ffrench-Davies, 1999.
32
Sorprende la simultaneidad con que se pretende impulsar la
flexibilización de los mercados de trabajo en los distintos países de
la región latinoamericana. Más allá de las variantes de las
propuestas, parece claro que -en los hechos y en grado mayor y
menor- ellas se asocian al debilitamiento del poder sindical. Con
maóces propios, diversos aspectos de las propuestas flexibilizadoras
son tratados en el informe del Banco Mundial (1995), relaóvo al
mundo del trabajo en una economía integrada.
33
Respecto a los cambios en las relaciones entre clases y grupos y

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 I SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

La revolución tecnológica y
la globalización poseen
fuerte incidencia en la
propuesta estratégica del
desarrollo endógeno y en la
fonna de planteársela)
puesto que) en principio)
acotan las posibilidades
abiertas para el mismo.
el condicionamiento que imponen, interactúan con percepciones del desarrollo en las cuales los medios materiales requeridos para impulsarlo aparecen como sus
fines prioritarios y casi exclusivos, planteados de forma
fuertemente ideológica. Al mismo tiempo, en dichos
países se desdibujan crecientemente las ideas y valores
constitutivos de la cultura no material, en los que radican los más altos fines del desarrollo.
Resulta claro, entonces, que la revolución tecnológica y la globalización poseen fuerte incidencia en la propuesta estratégica del desarrollo endógeno y en la forma de
planteársela, puesto que, en principio, acotan las posibilidades abiertas para el mismo. Los márgenes de esas
posibilidades constituyen la preocupación central de los
dos apartados que siguen. Ambos han de verse como
una aplicación del enfoque de Furtado al estudio de un
a la influencia de los mísmos en la conformación del poder político,
vuélvase por un momento a la definición de dependencia incluida
en la nota 9. Ese modo de percibirla sugiere que, en años recientes,
se h a producido una modificación sustantiva en la relación
estructural externa básica, que trastoca los fundamentos previos
de sustentación de dicho poder y oscurece la visión de nuevos
caminos posibles.

71

�TEORÍA
Desarrolw y cultura

TEORÍA
Desarrolw y cultura

caso tipo, analizado a base de la evolución
de su estructura ocupacional, para de él inferir apreciaciones generales, aunque por
cierto tentativas, sobre la propuesta antedicha.

'

V. LAS DOS CARAS DEL
SUBEMPLEO

\

1. Tal corno lo concibe Furtado, el desarrollo endógeno requiere plantearse corno objetivo explícito la superación de la heterogeneidad social y darse los medios para irla
alcanzando. En parte, las condiciones de esa
superación se sitúan en el ámbito económico y suponen un crecimiento alto y sostenido. Pero, además, como se tratará de mostrar en el presente apartado, dichas condiciones suponen que el crecimiento ha de basarse en un patrón de
transformación de la estructura productiva a través del
cual se vaya logrando la resolución gradual de los problemas ocupacionales.
Un segundo conjunto de condiciones atañe al
ámbito sociopolítico y es también objeto de este apartado. Se entiende que el desarrollo endógeno requiere
de una intencionalidad: implica un respaldo social, y en
base a él, un impulso político deliberado. Asimismo, se
admite la necesidad de una renovación de los marcos
jurídico-institucionales, con vistas a adecuarlos a las
transformaciones en el ámbito económico recién mencionadas, y en particular, a los cambios en el propio
ámbito sociopolítico.
Conviene preanunciar que el apartado siguiente
dice respecto a un tercer ámbito conformado por los
demás elementos de la cultura no material, es decir, por
el conjunto de los elementos constitutivos de la misma,
pero con exclusión de aquellos que corresponden al
ámbito sociopolítico.34 También conviene anticipar que

la renovación de ideas y valores pertenecientes a ese
tercer ámbito se configura como clave para el afianzamiento de la identidad cultural propia, y por esta vía,
para abrir cauce al desarrollo endógeno.
2. Los argumentos del presente apartado dicen
respecto a los problemas ocupacionales propios de la
periferia y colocan especial énfasis en el análisis del
subempleo estructural, sus dificultades y potencialidades.
Se entiende que el subempleo estructural -o más
brevemente, el subempleo- está constituido por la mano
de obra ocupada en condiciones de productividad muy
reducida. El empleo, en cambio, se define como la mano
de obra ocupada a niveles de productividad normal., en
tanto son los que se alcanzan con las técnicas disponibles. De modo algo menos preciso, el empleo puede
también definirse como la ocupación de mano de obra
en condiciones de productividad elevada, mayor a la
que prevalece en el subempleo. Además, se entiende
que el empleo y subempleo componen la ocupación, y
que ambos y el desempleo abierto componen la población económicamente activa (PEA).35

34

tan entre dichos ámbitos y, en particular, entre el segundo y el

La diferenciación de estos tres ámbitos, mencionada anteriormente, se introduce con el fin de dar claridad a los argumentos del
presente apartado y del que sigue. La misma no implica que exis-

72

11

,. .

tercero, límites definibles con entera precisión. Por ejemplo, puede resultar dificil distinguir los contenidos de ciertas ideologías

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE

2002

3. La consideración de los problemas ocupacionales en un caso tipo, a Jo largo de un periodo muy
prolongado, brinda sostén a ciertas hipótesis sobre la evolución ulterior de dichos problemas, cuando esa evolución
queda hbrada a1 juego de las fuerzas del mercado.36
La primera hipótesis atañe a1 desempleo abierto.
En general, se reconoce que los efectos de la revolución
tecnológica sobre el mismo han sido particularmente
negativos en las economías latinoamericanas. Esto se
liga a la circunstancia de que, en muchas de ellas, la
implantación del nuevo paradigma tecno-económico
es acompañada por una apertura externa que se realiza
en condiciones desfavorables de productividad y competitividad, las cuales a su vez jaquean la supervivencia
de diversas actividades industriales y productivas. Sin
embargo, importa aquí hacer énfasis en la probable reiteración de niveles elevados de desempleo abierto en el
largo plazo.
La bibliografia especializada admite que el rezago tecnológico tenderá espontáneamente a reproducirse, o mejor, que tenderá a existir, a futuro, una disparidad en los ritmos de progreso técnico, entre centros y
periferia. Esta "disparidad tecnológica" posee una implicación de gran relevancia.37 En las condiciones de
apertura externa que se siguen impulsando e implementando, muchas actividades productoras de bienes
y servicios serán viables en economías de tipo periférico, pero muchas otras resultarán inaccesibles para las

mismas. En otras palabras, el ca,t,ching-up de las tecnologías en continua renovación, lento y dificil, tenderá a
manifestarse en problemas de desempleo abierto persistente y elevado, aun cuando se retomen y/o se mantengan ritmos de crecimiento de la producción y del
ingreso relativamente intensos.38
La segunda hipótesis dice respecto a1 subempleo
preexistente, o con más propiedad, a las dificultades
que se presentan para su reabsorción, en los días que
corren. En el pasado, en el marco de paradigma que se

politicas de los fundamentos más generales en que ellas se basan.
Conviene señalar que la definición de subempleo adoptada se
basa sólo en el concepto usual de productividad fisica del trabajo.
Por eso difiere de otras definiciones próximas, aunque menos precisas, como las de informa/úia,d y marginalúia,d.
36
El caso estudiado es de la economía brasileña, para la cual se
estimó el subempleo en diversos puntos del periodo 1960-1996.
Las principales fuentes utilizadas fueron los censos demográficos
(1960, 1970, 1980 y 1991) y las encuestas de hogares de fechas
para las cuales la información resultó compatible o pudo ser
compatibilizada con la de dichos censos (1990, 1992, 1995 y 1996).
En los cálculos del subempleo, se combinaron de distintas formas
las "posiciones en la ocupación" (empleadores, empleados, trabajadores por cuenta propia, trabajadores no remunerados) y las ramas, subramas o tipos de actividad en que las ocupaciones se ejercen. Además, en diversas de ellas se estableció cierto limite máxi-

mo para las remuneraciones percibidas (hasta dos salarios minimos de 1970), considerándoselo como indicador adicional de baja
productividad. Cabe señalar que el subempleo estructural presenta tendencias similares en las seis distintas formas de cálculo con
que se procedió a estimarlo. Una de estas estimaciones se encuentra sintetizada y comentada en Rodríguez, 1998a. De ella provienen los datos a que se irá haciendo referencia en sucesivos pies de
página, a modo de ilustración de las hipótesis comentadas.
37
Diversos autores (Fagerberg, 1988; Cimoli, 1988; Verspagen,
1993) hacen referencias al papel de la disparidad tecnológica en la
competitividad y, por esta via, a su influencia en el desenvolvimiento de los países rezagados. Algunos de estos puntos de vista
se encuentran analizados y contrastados con enfoques cepalinos
de distintas épocas en Hounie, l 999.
38
En la econorrúa brasileña, el desempleo abierto --que hacia fines
de los años ochenta se situaba en torno a 4,5% de la PEA- salta en

35

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

El catching-up de las tecnologías
en continua renovación) lent:o y
dificil tenderá a manifestarse en
problemas de desempleo abierto
persistente y elevado) aun cuando
se retomen y/ose mantengan
ntnws de crecimient:o de la
producción y del ingreso
relativamente intensos.

73

�TEORÍA
Desarrolw y cultura

dio en llamar fordista, el
rápido crecimiento fue
acompañado por niveles
irrisorios de desempleo
abierto .. Asimismo, se
pusieron de manifiesto
claras tendencias a la caida d el subempleo estrucrural,39 es decir, a su
reabsorción en actividades de productividad
elevada.40 Bajo el nuevo
paradigma, esta posibilidad se ve acotada, si no
impedida, por la presencia y persistencia del desempleo abierto, que
compite con el subempleo preexistente por
oportunidades ocupacionales relativamente escasas, a raíz de la disparidad
tecnológica.
La tercera hipótesis se refiere a la incidencia
del nuevo paradigma en las posibilidades de ampliación del subempleo urbano. La información corres-

1992 a 9,3%. En los años 1993-1996, clicha economía retoma tasas
de crecimiento significativas, sin que paralelamente merme la tasa
de desempleo. De acuerdo con cifras compatibilizadas para el estudio mencionado con anterioridad, ésta se mantiene en 8,4% en
1995 yen 9,5%en 1996.
39 En el periodo 1960-1980, el subempleo global ( tanto agrícola como
urbano) disminuyó de 50% a 25% del total de la ocupación. En los
años setenta se produjo también una caída de su nivel absoluto. En
1980, la casa de desempleo abierto apenas superaba 2%.
40 Es de observar que la reabsorción del subempleo no se realiza
por la sola contratación de mano de obra en actividades de alta
productividad, a través del asalariarniento. Su definición es más
general: se entiende que la reabsorción consiste en el alza de la
productividad del trabajo, desde aquellos niveles reducidos propios del "subempleo" a otros más altos propios del "empleo". En
este sentido, el empleo comprende distintas formas de relacionamiento laboral y/o de "posiciones en la ocupación".
41
En el periodo 1960-1980, de crecimiento intenso, el caso estu-

74

TEORÍA
Desarrolw y cultura

a pensar que la implantación del nuevo paradigma no
genera sólo dificultades en el ámbito del desempleo
abierto. También parece crear escollos a la expansión
del subempleo, inhibiendo el éxito de las estrategias de
supervivencia subyacentes en el mismo.43
Vistas en conjunto, las consideraciones precedentes expresan una suerte de impasse. Por un lado, la sola
intensidad del crecimiento ya no promete una resolución gradual -aunque demorada- de los problemas
ocupacionales, a través de la creación de empleos de
productividad alta o normal. Por otro lado, tampoco se
vislumbran posibilidades de atenuación de esos problemas a través del mal menor del subempleo. Es así
que, con el nuevo paradigma, los problemas antedichos
parecen consolidarse como situaciones duraderas de
exclusión social, cuya m era perdurabilidad puede conducir al surgimiento y reiteración de conflictos altamente
críticos.44

pondiente al paradigma anterior revela que, en el marco del mismo, un crecimiento lento daba lugar a la franca
ampliación de dicha forma del subempleo, tanto en términos relativos como absolutos. Tal ampliación bien
puede considerarse como resultante de estrategias de
supervivencia exitosas, en que el acceso a medios materiales de vida se logra a través de ocupaciones de baja
productividad, pero capaces de evitar el mal mayor del
desempleo abierto y de impedir su aumento excesivo.41
En cambio, la experiencia reciente revela que la
alta magnitud de este último se ha visto acompañada
por una merma relativa y absoluta del subempleo urbano.42 Aunque exigua, la información disponible induce
diado revela que el subempleo urbano se había reducido de 25% a
16% de la ocupación urbana. En conexión con el lento crecimiento de los años ochenta, dicho indicador vuelve a elevarse, situándose cercano a 20%. Por otra parte, en esta década se produce un
aumento absoluto de 4,8 a 8,3 millones de subempleados urbanos, en tanto, al cabo de la misma, el desempleo abierto permanece relativamente bajo (como ya se mencionó, próximo a 4,5%).

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

4. El impasse recién mencionado tiene una de sus
principales manifestaciones en la presencia masiva y
en la larga persistencia del subempleo. Sin embargo,
éste no ha de considerarse solamente como una característica negativa de la estructura ocupacional propia
de la periferia. El subempleo también puede verse como
un recurso por utilizar, por la vía de su reabsorción paulatina; y como un recurso cuyo uso constituye condición de viabilidad y, asimismo, condición de eficiencia
del desarrollo periférico.

42

En efecto, curiosamente, los años noventa, junto a un alto desempleo abierto, muestran en el mismo caso una merma del subempleo urbano: de 27% a 25% en términos relativos, y de 13, 7 a
12,7 millones de subempleados, en términos absolutos, entre 1995
y 1996.
43
Un ejemplo ilustrativo de esta inhibición podría encontrarse en
la ingente reorganización de la venta de bienes de consumo simples realizada por grandes firmas. Éstas compiten favorablemente
con el pequeño comercio establecido pero, además, bien pueden
estar afectando al subempleo albergado en el comercio callejero o
a su ampliación.
44
Tal afrrmación resulta convergente con esta otra: "El subdesarrollo [es] un impasse histórico que espontáneamente no puede
llevar sino a alguna forma de catástrofe social" (Furtado, 1992a:
19).

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 • SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

De ser intenso) el crecimiento
económico de la periferia
demandará una fuerte
expansión de su mercado
interno. La disparidad de
ritmos de avance técnico no
genera sólo problemas
ocupacionales sino también
una tendencia pertinaz al
déficit comercial.
No es dificil percibir que, de ser intenso, el crecimiento económico de la periferia demandará una fuerte expansión de su mercado interno. La disparidad de
ritmos de avance técnico no genera sólo los problemas
ocupacionales a que antes se hizo referencia. Ella posee
una segunda implicación clave, válida para la periferia
considerada en abstracto, o bien, para la periferia como
un todo y/o para economías subdesarrolladas de gran
porte que la representan: su crecimiento procederá con
una tendencia pertinaz al déficit comercial. Ello se asocia a la imposibilidad de un crecimiento extrovertido
(export-led growth), basado en la liberación a ultranza
de los mercados de bienes y servicios. Como en general
se reconoce, la liberalización resulta necesaria para
mantener a dichas economías bajo el acicate de la competencia externa, a su vez requerida para impulsar la
incorporación de progreso técnico. Sin embargo, crecer a tasas elevadas y sostenidas requerirá también ir
obviando la restricción externa mediante conjuntos de
políticas adecuadas (incluso políticas productivas y tec-

75

�TEORÍA
Desarrollo y cultura

nológicas), de modo de lograr la
expansión de las exportaciones y
de solventar, así, tipos y volúmenes de importaciones que la reiteración· de la disparidad tecnológica tom a imprescindibles.45 Se
considera, pues, que el aumento
de las exportaciones cumple una
función primordial, víabilizadora,
del crecimiento periférico. Pero, a
la vez, se sostiene que la intensidad y continuidad de dicho crecimiento dependerá de los incrementos de la producción para el
mercado interno, de manera que
la expansión de este último cumplirá también una función viabilizadora: la de realizar esa misma
producción en rápido aumento.
Estilizad amente, pue de
considerarse que la expansión del
mercado interno a que se viene haciendo referencia
provendrá, en parte, de incrementos del empleo (es
decir, de la ocupación en actividades de productividad
elevada) a través de los cuales vayan siendo incorporados los aumentos de la PEA previamente ocupada en
esas mismas actividades. Sin embargo, lo específico de
la periferia consiste en la posibilidad, y también en la
necesidad, de dinamizar el mercado interno a través de
la elevación de la productividad de la mano de obra
45

Estas consideraciones sobre el desequilibrio comercial retoman
viejas posturas cepalinas que fundamentaron la restricción externa propia de la periferia en la disparidad de las elasticidades-ingreso de sus demandas de exportaciones y de importaciones
(Prebisch, 1973: 33-34). Recientemente, el mismo argumento es
p lanteado con base en la llamada Ley de Thirlwall, que muestra
que el ritmo de expansión de una econonúa depende de la razón
entre la tasa de crecimiento de sus exportaciones y la elasticidadingreso de sus importaciones (McCombie y Thirlwall, 1994). En
la periferia, el rezago tecnológico incide en el sentido de Limitar el
valor de aquella tasa, y de aumentar el de esta elasticidad. De ahí
que para lograr y permanecer a ritmos elevados de expansión del
producto, se hace necesario actuar sobre los valores de ambas, en
grados que a su vez suponen la ampliación del m ercado interno.

76

TEORÍA
Desarrollo y cultura

albergada en el subempleo (de la reabsorción del subempleo) y, asimismo, m ediante la consecución de niveles de productividad elevados para los aumentos de
la PEA asociables al subempleo preexistente.
Aunqu e en extremo simplificadas, las consideraciones anteriores sugieren que la reabsorción del
subempleo se configura como condición de viabilidad
del desarrollo, en tanto contnbuye a posibilitar la realización de una producción que se incrementa a ritmo
elevado. Paralelamente, la reabsorción se configura como
un requisito de la eficiencia del desarrollo periférico.
Desde este punto de vista, importa destacar los efectos
dinámicos de la misma. D erivan ellos de que las sucesivas unidades de mano de obra que se van reocupando
en nuevas condiciones de productividad elevada y/o de
productividad en gradual aumento habilitan sucesivas
ampliaciones del excedente económico (definible por
la diferencia entre el ingreso social y la suma de las remuneraciones del trabajo). Se entiende, así, que la reabsorción del subempleo pueda apreciarse como la otra

TRAYECTORIAS

¡ AÑO IV, NO. 10

1

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

cara de una generación de excedentes capaz de sustentar aumentos del ahorro interno, a su vez esenciales para
mantener tasas de crecimiento de la producción altas y
sostenidas.46
5. La conveniencia de desarrollar la argumentación de modo simplificado condujo a que, en los puntos previos, se la haya planteado en términos dicotómicos, es decir, con base en los conceptos de subempl.eo,
identificado por la productividad reducida, y de empl.eo, asociado genéricamente a un nivel de productividad elevado. Pero la argumentación puede reformularse
admitiendo la existencia de sucesivas capas técnicas, a
cada una de las cuales corresponden niveles más altos
de productividad, y también mayores ritmos de avance
técnico.47 Ciertos subconjuntos de actividades poseerán, pues, más aptitud para generar ocupaciones, e inducirán demandas de importaciones comparativamente
reducidas. Diversas serán las tendencias en otros
subconjuntos, como los conformados por empresas
modernas y de tecnologías más dinámicas. En éstos,
inversamente, la creación de empleos por unidad de
inversión será más baja, y mayores los vínculos externos y las exigencias impuestas por los mismos, inclusive en términos de importaciones.

46

Además de sustentar la eficiencia ( in exumso, el logro de dichas
tasas), los aumentos del ahorro interno poseen implicaciones que
atañen a la viabilidad. La restricción externa en el ámbito del comercio suscita condicionamientos en el ámbito de las relaciones
financieras. El principal consiste en la necesidad de adecuar el flujo de recursos externos, teniendo en cuenta que aquella restricción impone límites a las magnitudes de la remuneración de estos
últimos. En otros términos, el financiamiento del desarrollo periférico no puede basarse discrecional o ilimitadamente en la inversión extranjera directa y en el endeudamiento externo y, por ende,
supone recurrir a niveles significativos de ahorro interno. Así pues,
contribuyendo a generarlo, la reabsorción del subempleo coadyuva
a la viabilidad de dicho desarrollo desde el ángulo del financiamiento externo y de los condicionamientos impuestos al mismo,
en última instancia, por la disparidad de ritmos de avance técnico.
Esta argumentación se encuentra sistematizada en CEPAL, 1959:
52-54. También se la puede formular con base en la Ley de
Thirlwall, mencionada anteriormente.
47
La expresión "capas técnicas" se debe a Prebisch. La misma es

lRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

La viabilidad y eficiencia
del desarrollo requiere
un patrón de
transformación productiva
que conlleve la reiterada
superación de la restricción
externa) y que a la vez
induzca el aumento de la
ocupación y de la
productividad.
Esta base analítica algo menos simplificada permite sostener que la viabilidad y eficiencia del desarrollo no dependen sólo de la ampliación del empleo y de
la reabsorción del subempleo. Lograrlas requiere un
patrón de transformación productiva que conlleve la
reiterada superación de la restricción externa, y que a la
vez induzca el aumento de la ocupación y de la productividad en las diversas capas técnicas, de modo de
incrementar el excedente y los niveles de ahorro interno, y de mantener, así, ritmos elevados de acumulación
y crecimiento.48
6. La consideración de las relaciones sociopolíticas, o si se quiere, de los cambios en las mismas que

parte del sustento analítico de su última obra, titulada Capitalismo
periférico. Crisis y transformaciim (Prebisch, 1981). Un breve resumen de las posiciones contenidas en ella, claramente convergentes
con las del desarrollo endógeno, se encuentra en Rodríguez, 1998b.
48
Esta relación directa y explicita entre patrón de transformación
productiva y cambios en la estructura de la ocupación y en los
niveles de productividad de la mano de obra posee marcadas semejanzas con lo que Sachs (1998), con base en trabajos de Kalecki,
denomina "crecimiento propulsado por el empleo" .

77

�TEORÍA
Desarrollo y cultura

pudieran acompañar a un patrón de transformación
productiva del tipo antes esbozado, excede en mucho
las posibilidades de estas notas. En parte, ello se debe a
la complejidad del tema y a su propia naturaleza, que
requiere la apreciación de situaciones históricas concretas. Pero, además, la dificultad de su abordaje resulta
considerablemente agravada por el reciente proceso de
globalización que, como ya se indicó, viene modificando de forma significativa las relaciones políticas y
geopolíticas peculiares de la periferia y los marcos en
que se inscriben.49

•• AJ respecto, véase el punto 5 del aparrado precedente y, en particular, las consideraciones contenidas en la nota 33.

78

TEORÍA
Desarrollo y cultura

Conviene, sin embargo, realizar un mínimo de referencias a ese tema de las relaciones
sociopolíticas. Parece claro que las actividades que
vayan conformando las distintas capas técnicas
mencionadas con anterioridad no se constituirán
como compartimentos estancos. Al contrario, se
establecerán entre ellas nuevas conexiones económicas, y otras preexistentes se irán alterando y
profundizando. La contraparte de estas conexiones es el surgimiento de nuevos intereses, y aun
más, la redefinición de la malla de intereses que
están en la base y que enmarcan las relaciones
entre los distintos grupos sociales. Por su propia
índole, estas últimas no estarán libres de contradicciones y enfrentamientos. Sin embargo, tampoco es descartable la virtual convergencia de
posiciones en tomo a ciertos espectros de intereses concretos y, asimismo, en tomo a los intereses
generales asociados a un patrón de transformación productiva que amarre inclusión social, elevación persistente de la productividad en actividades de porte medio y reducido, renovación de
las posibilidades de empleo a salarios crecientes,
y campo para la ampliación de las actividades propiamente empresariales, o mejor, capitalistas en
sentido estricto.
Una posible rearticulación de las relaciones sociopolíticas, como la que sugiere el párrafo anterior, no es disociable de la cuestión del Estado. Aunque
tampoco es posible r eferirse a la misma con
detenimiento, cabe al menos consignar que -más allá
de la notoria compresión de sus márgenes de maniobra
mencionada en el apartado previo- la falta de salidas
visibles para tensiones y conflictos induce a concebir el
Estado como agente imprescindible de la rearticulación
de las relaciones antedichas, así como del
reafianzarniento de la malla de intereses subyacentes
en las mismas. En particular, teniendo en cuenta el ingente poder en que se sustentan los intereses foráneos,
cabe pensar que una de sus funciones relevantes consista en procurar adecuarlos a los grandes objetivos del

TRAYECTORIAS f AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

desarrollo periférico resguardando, de ese modo, los
intereses generales (y también nacionales) que tales
objetivos plasman y representan. 50
Cabe señalar que ese papel imprescindible del
Estado imbrica relaciones geopolíticas. Las bases de un
cambio en las mismas pueden asentarse en la profundización de procesos d e integración económica que se
encuentran en curso, como el que subyace en propuestas recientes de ampliación del Mercosur al área sudamericana. Esta ampliación encuentra respaldo analítico en las condiciones de viabilidad y eficiencia del desarrollo a que se hizo referencia con anterioridad, pues
el cumplimiento de dichas condiciones se vería facilitado por las posibilidades de especialización y, con ellas,
de incorporación de progreso técnico, resultantes de
las dimensiones de ese mercado potencial. También resultan claras las implicaciones favorables de la ampliación aludida, en lo que atañe a la capacidad negociadora en el ámbito internacional, incluso en cuanto a las
condiciones para la negociación conjunta de cuestiones clave de la regulación económica propias de dicho
ámbito.

VI. EN BUSCA DE LA IDENTIDAD.
UN "LARGO AMANECER" 51
La breve introducción del apartado previo señala que
el desarrollo endógeno supone un impulso político que
oriente y favorezca las transformaciones requeridas en
el ámbito económico y que induzca y consolide los cam-

so Entre las visiones que redefinen el papel del Estado en aras de
impulsar estrategias de desarrollo con orientación de mercado, cabe
mencionar el documento del Banco Mundial (1997) titulado El
Estado en un mundo en transformación. Una reseña sucinta de las
visiones del Estado subyacentes en las estrategias de desarrollo
que vienen siendo objeto de la discusión latinoamericana se encuentra en Rodríguez, 1998b: 787-792. Evans (1996) realiza una
revisión de enfoques recientes sobre el papel del Estado en el desarrollo. Hobsbawn (1997) considera temas conexos, relacionados con el concepto de nación.
51
Esta expresión replica el título de un libro reciente de Furtado
(! 999).

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 : SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

La penetración del
capitalismo no se limita al
ámbito material del progreso
técnico y de la acumulación)
sino que se extiende a los
fines del desarrollo) a las
ideas y valores que
conforman los perfiles de la
cultura no material.
bios necesarios en el propio ámbito sociopolítico. El
presente apartado procura mostrar que la intencionalidad de ese impulso ha de extenderse, también, a un
tercer ámbito, conformado por aquellos elementos de
la cultura no material diversos de los que constituyen el
ámbito sociopolítico.
Según se concibe, el núcleo del desarrollo endógeno consiste en el afianzamiento de la identidad cultural propia y, por ende, requiere destrabar la creatividad
en los tres ámbitos recién m encionados. Sin embargo,
se entiende también que la dinamización de la creatividad, o si se quiere, la liberación de energías capaces de
potenciarla, posee una fuente de gran significación en
el tercero de esos ámbitos. Es que en él radican ideas y
valores --entre éstos, valores éticos- de importancia decisiva para consolidar los perfiles de la identidad cultural propia, y para propulsar la creatividad capaz de sustentarla y de brindarle renovada riqueza.
Este nuevo tema se enfoca desde una perspectiva similar a la del apartado anterior, a saber, la del subempleo estructural y de los escollos y posibilidades
asociables al mismo. Por cierto, se trata de una perspectiva parcial y limitada. De ahí que el abordaje de dicho

79

�TEORÍA
Desarrollo y cultura

tema haya de verse como preliminar, como un esbozo
destinado a levantar algunas cuestiones relativas a la
cultura popular y a la eclosión de creatividad que parece insinuarse en la misma.
2. Al comenzar ese abordaje, se hace conveniente
volver sobre ciertas percepciones fundamentales de
Furtado, tratando de reducir a la forma más simple su
visión del fenómeno del subdesarrollo, a la luz de las
características con que éste se expresa en la periferia
latinoamericana.
Desde la segunda mitad del siglo XIX, ésta constituye un locus privilegiado de penetración del capitalismo. Como se ha venido insistiendo, dicha penetración no se limita al ámbito material del progreso técnico y de la acumulación, sino que se extiende a los fines
del desarrollo, a las ideas y valores que conforman los
perfiles de la cultura no material.
Así pues, esas percepciones más generales implican que el desenvolvimiento de la periferia latinoame-

80

TEORÍA
Desarrollo y cultura

ricana puede y debe concebirse como reiteradas instancias de penetración cultural. Los nuevos elementos
foráneos que esa penetración va incorporando, y la
mezcla que producen en cada instancia con elementos
preexistentes (tanto autóctonos como foráneos previamente adquiridos), resultan impeditivos del surgimiento
y la expansión de una identidad cultural propia. En otros
términos, no se van generando las "conexiones sistémicas" necesarias para destrabar el desarrollo (en la acepción más amplia y alta del término) y para abrir cauce destrabándolo- a una firme corrección de la heterogeneidad social. 52
Conviene agregar a estas percepciones básicas
una breve referencia al concepto de aculturación. Su
uso fue dando lugar a un cambio de óptica: se dejó de
partir de la noción de cultura para intentar comprender la aculturación, siguiéndose el camino inverso: partir de esta última para lanzar luz sobre la cultura misma. Transitando ese camino, la cultura pudo percibirse
como un conjunto de elementos más o menos homogéneo o coherente y, a la vez, inherentemente dinámico. Según se aduce, toda cultura vive un proceso permanente de construcción, desconstrucción y reconstrucción. 53 Supuesta una continuidad en este proceso,
puede admitirse que la desconstrucción no es un fenómeno por entero e irrevocablemente negativo, que conduzca a la inercia de una descomposición cultural permanente.54
3. Las consideraciones anteriores favorecen el retorno al tema del subempleo. En el apartado previo se

52

Estas breves consideraciones se apoyan principalmente en
Furtado, 1974: capítulo Il y 1978: capítulo IV.
53
Una descripción sucinta de este tipo de enfoque se encuentra en
Bastide, 1963: 3-14. Al respecto, puede también consultarse a
Cuche, 1996: 82-85.
54 El caso limite de las culturas afro-norteamericanas resulta adecuado para ilustrar el tema. En el mero origen de las mismas, la
esclavitud fue responsable de una desconstrucción casi absoluta.
Sin embargo, ello no impidió que, a lo largo del tiempo, fuesen
apareciendo y enriqueciéndose nuevos elementos constitutivos de
la cultura, signados por sus propias dinámicas (Cuche, 1996: 82).

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

ha puesto énfasis en un aspecto puramente cuantitativo del mismo, atinente a los
niveles de la productividad
del trabajo que le son propios.
Al enfocarlo desde una perspectiva más amplia, un documento reciente lanza nueva luz sobre ese tema.55 Se
sostiene en él que las actividad es que el subempleo
engloba constituyen, en verdad, modos de supervivir logrand o o auto-generando
oportunidades de ocupación
y remuneración y, muchas
veces, renovando esas oportunidades a medida que se
agotan las previamente alcanzadas. Pero, además, se señala que en la puesta en práctica y en la periódica renovación de esas estrategias de supervivencia en que el subempleo consiste, se expresan
grandes dosis de creatividad.

del quehacer social. En este
sentido, ha de tenerse presente que las actividades laborales que albergan el subempleo no se realizan en
un limbo de relaciones puramente económicas. Como
las demás actividades laborales, ellas se dan en un marco de relaciones sociales
complejas. Pero, en el caso
del subempleo, estas últimas
poseen características especiales: las relaciones que se
constituyen a través del asalariarniento son comparativamente escasas; en cambio,
resultan comparativamente
amplias aquellas que se dan
a través de la pertenencia a
una variada gama de instituciones formal o informalmente estructuradas: las relaciones de tipo familiar, la
simple vecindad, las asociaciones comunales o barriales, las organizaciones deportivas o recreativas, las iglesias y cultos.

El subempleo consiste en la
puesta en práctica de
estrategias de
supervivencia apoyadas en
la creatividad. Pero la
creatividad que se plasma
en dichas estrategias se
inscribe en un eJercicio
realizado simultánea e
indisociablemente en
diversas esferas de la
cultura no material.

Así pues, dicho documento pone de manifiesto y
enfatiza que la creatividad está en la base de la consecución de medios materiales de vida. 56
Sin embargo, este ejercicio de la creatividad no
es desvinculable del que se produce en otros ámbitos

4. Importa señalar que tales pertenencias constituyen en sí mismas manifestaciones de la cultura popular. Mejor dicho, es en su seno y a través de ellas que

55

Se trata de las notas de clase de Carlos Lessa sobre la "Forma~o
do Brasil", dictadas en el Instituto de Economía de la Universidad
Federal de Río de Janeiro. Sus primeras versiones datan de 1998 y
1999.
56
Cabe señalar que la reabsorción del subempleo, a la cual se hizo
referencia en el apartado previo, se ve favorecida por esa creatividad, pero no depende sólo de ella. Depende también de la implementación de políticas orientadas a la elevación de la productividad de grupos de trabajadores, en las cuales participen diversos
actores cercanos a esos grupos: organizaciones de la sociedad civil, entidades públicas de distintos grados de descentralización,
etc. Tratándose de políticas orientadas al aumento de la producti-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

vidad de grupos concretos de trabajadores, se las puede denominar políticas de transformación del atraso. Según se concibe, ellas se
inscriben y son parte esencial de las políticas de transformación
productiva y, por eso mismo, difieren de las políticas puramente
asistenciales, con frecuencia atadas a la visión de la pobreza como
síndrome y concebidas para evitar su transmisión intergeneracional.
Como es obvio, Jo dicho no implica negar la utilidad de las políticas asistenciales. Conviene explicitar que las políticas sociales básicas --educación, salud, vivienda- pueden confluir hacia objetivos
y políticas de transformación del atraso, a su vez ligadas a la transformación productiva. Obsérvese que existen ya, en la práctica,
ejemplos de una aplicación amplia y simultánea de esos tres tipos

81

�TEORÍA
Desarrol/,o y cultura

TEORÍA
Desarrol/,o y cultura

se van expresando y enriqueciendo variados elementos
de ese campo específico de la cultura. Como se indicó
líneas arriba, el subempleo consiste en la puesta en práctica de estrategias de supervivencia apoyadas en la creatividad. Pero la creatividad que se plasma en dichas estrategias se inscribe en un ejercicio de la creatividad
realizado simultánea e indisociablemente en diversas
esferas de la cultura no material. Puede entenderse, entonces, que este ejercicio sea portador de las principales fuentes de un florecimiento de la cultura popular
que viene haciéndose de más en más visible en América Latina y que, en muchos casos, sorprende por su
amplitud y dinamismo. S?
¿No es dable, pues, pensar que las bases de una

reconstrucción cultural posible se hayan venido acumulando? ¿No es dable concebir que esa posibilidad,
todavía trabada, se expresa como síntoma y como símbolo en el renovado enriquecimiento de la cultura popular? Por otro lado, ¿por qué el enriquecimiento de la
misma ha de verse como expresión de un cambio en
ciernes, en tiempos de ingente penetración foránea en
los distintos ámbitos de la cultura no material? La complejidad del tema no obsta intuir una respuesta, ciertamente tentativa y preliminar. Pudiera aducirse que es
en la cultura popular donde más se conservan y vuelven a hacerse presentes las raíces profundas de sucesivas culturas, cuyas sucesivas reconstrucciones resultaron limitadas o interrumpidas. También pudiera pen-

de políticas (asistenciales, sociales básicas y de transformación del
atraso). Al respecto, véase Faria, 2000.

"' Es claro que las fuentes de ese florecimiento pueden relacionarse no sólo al subempleo en sentido estricto, sino a un abanico mucho

82

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10 . SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

sarse que estas trabas se dieron a lo largo de una dinámica en la cual, no obstante, han estado presentes la
complejización y enriquecimiento de distintas esferas y
aspectos de la cultura como un todo.
5. Esta larga historia de reconstrucciones culturales frustradas posee en América Latina una especificidad que ha de explicitarse y enfatizarse: ella se va produciendo en paralelo y en estrecha conexión con un
proceso de fuerte mestizaje interracial. 58
Dicho proceso resulta indisociable del devenir de
la cultura popular. De ahí que este devenir -o mejor, la
renovada riqueza de las culturas populares en distintas
regiones del área- pueda asociarse al resurgimiento de
rasgos culturales cuya profundidad se relaciona, justamente, con la honda raigambre indo y afro-americana
de los mismos; y también a su interacción con sucesivas penetraciones culturales de origen europeo y, muy
especialmente, de origen ibérico.
6. En otras palabras, aquí se aduce que lo específico latinoamericano consiste en la aptitud para encauzar y renovar una mezcla de culturas fundada en una
mezcla de razas. Tal especificidad es portadora de significados y contenidos éticos de real importancia. Esto
porque la asunción de la igualdad como valor59 (y su
anverso, la asunción de la discriminación racial como
anti-valor) bien puede resultar liberadora de fuerzas que
impulsen la identidad cultural/") destrabándola por la
vía de una eclosión de creatividad. La riqueza que aquellas mezclas nutren se percibe, entonces, como expre-

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más amplio de capas técnicas con niveles de productividad relativamente reducidos.
58
Al respecto, son pertinentes estas afirmaciones: "Éramos sociedades-factorías en las cuales se gastaban hombres para producir
azúcar, oro o café. Contra los designios del colonizador, inesperadamente, el sistema destinado a producir mercancías, y a través de
ellas riquezas y ganancias exportables, terminó produciendo una
humanidad de gente mestiza que nacía en las haciendas y minas,
pero que un día comenzó a organizarse en naciones que procuraban definir sus propias culturas" (Ribeiro, 1979: 36).
59
Entendida como igualdad de los seres humanos en su condición
de tales. En recientes documentos de organismos internacionales
(v.gr., CEPAL, 2000) se señala que los derechos civiles, los derechos políticos y los llamados DESC (Derechos Económicos, So-

cíales Y Culturales) son componentes de un contenido ético también relacionado con la igualdad, que se reconoce como imprescindible en todo proceso de desarrollo. Este reconocimiento, sin
duda positivo, sin embargo, deja en abierto la cuestión de qué conjunto de valores básicos puede dar sustento a conductas capaces
de inducir el afianzamiento de la identidad cultural propia. Las
breves consideraciones del presente apartado destacan el papel
virtual, en ese afianzamiento, del surgimiento o consolidación de
valores relacionados con el mestizaje y con las formas de apreciarlo.
"' O más p ropiamente, las diversas identidades latinoamericanas.
En este sentido, la integración y, en especial, su profundización en
distintos ámbitos de la cultura, podría contribuir a que esas identidades se reforzasen recíprocamente expresando, tal vez, en un
despertar conjunto, la forma más alta del ideal bolivariano.

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

Sostiene Furtacw que su
((trabajo de teorización tuvo
como punto de partida un
desacuerdo con [la] visión
convencionaP) sobre las
.
economias que) a comienzos
de los años cincuenta)
pasaron a llamarse
subdesan-olladas.
/

sión y símbolo de un largo amanecer: como las primeras luces que empiezan a hacerlo perceptible.-&amp;,.,

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ÁMBITO

Dia/,éctica de la,s alternativas

de ser "una idiota hipótesis conspirativa" (Chossudovsky, 2001c). Pero cualquier análisis serio también incluye como actores significativos a algunos "desesperados" (sic) llenos de "furia fria". Los terroristas suicidas
no atacan los simbolos norteamericanos de la libertad y
la democracia

Dialéctica de las altemativas
Un desafío en curso
PABLO GONZÁLEZ CASANOVA

American peop/,e ought UJ know that
it is not them but their government
policies that are so hated.
Arundhati Roy

E

1 curso y el discurso de la dialéctica de la alternativa tiene que captar lo emerge~te en lo ~ersistente de un sistema que no qmere monr, y
que no quiere hacer ninguna concesión en su
política neoliberal cada vez mas inequitativa, desregulada, excluyente y agresiva.
Las alternativas desde el 2001 son distintas a las de
fines del siglo XX. Ahora, Estados Unidos encabeza una
guerra mundial contra un terrorismo que define a su
arbitrio, sin resolver ninguno de los dos problemas fundamentales que generan el terrorismo: primero, la existencia de grupos paramilitares, de guerra sucia, de guerra no convencional, de guerra de baja intensidad al
servicio de los Estados y los complejos militares-empresariales empobrecedores y represivos y, segundo, la
creciente miseria y despojo que produce la política
neoliberal globalizadora.
En lugar de desestructurar los aparatos paramilitares
de la guerra de baja intensidad y de replantearse la necesidad de un nuevo pacto social, las fuerzas dominantes declaran una guerra mundial contra un terrorismo
arbitrariamente definido cuyas víctimas principales van
a ser los pobres. Si el Encuentro Intercontinental, organizado por los zapatist.as en agosto de 1996, convocó a

86

una lucha más contra el neoliberalismo y por la humanidad, ahora el Grupo de los Siete, encabezado por
Estados Unidos, ha declarado una "guerra por el neoliberalismo y contra la humanidad" (EZLN, 2001:4564).1 No se trata de una afirmación exagerada. Como
dijo Noam Chomsky: "Este nuevo tipo de guerra es un
asalto contra los pueblos pobres y oprimidos del mundo" (Cason y Brooks: 2001). Incluye a los pueblos pobres y oprimidos de la periferia y de los países centrales.
La nueva gran guerra está lejos de ser coyuntural,
tal vez constituya el inicio de un proceso histórico de
larga duración que se desata por razones coyunturales.
Toma como detonador el ataque cíber-terrorista contra
las Torres Gemelas y el Pentágono. Michel Chossudovsky (2001a) ha elaborado la hipótesis de que el ataque
terrorista es un autogolpe fabricado en que agentes terroristas armados y entrenados por Estados Unidos e
Inglaterra, al tiempo que son acusados de traicionar a
sus patrocinadores los siguen obedeciendo (ver: Chossudovsky, 2001b). Puede ser. Informes que vienen del
gobierno de India parecen confirmar lo que está lejos
1

También publicado en: http://www.ezln.org/documentos/ 1996/
19960803.es.htm

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AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

Sino exactamente sus opuestos, en particular, el récord
de compromiso y apoyo del gobierno de Estados Unidos
con el terrorismo militar y económico, con la desestabilización, la contra-insurgencia, y la dictadura militar, con la
intolerancia religiosa y el genocidio inimaginable fuera de
Estados Unidos (Roy, 2001).

La nueva guerra puede interpretarse por sus efectos laterales (side effects) como una medida para enfrentar la crisis económica que se agudiza. Puede interpretarse como la continuidad de una política que ha perdido su legitimidad y que recurre a la guerra contra los
movimientos alternativos y sus bases de apoyo en Estados Unidos y en el extranjero (Van Creveld, 1991). 2
Puede interpretarse como parte de una estrategia para
atacar a las organizaciones civiles y políticas que luchan
por la democracia y contra el neoliberalismo en Estados Unidos y en el extranjero. Proyecto a la vez defensivo y ofensivo, la nueva guerra parece también formar
parte de un proyecto interno e internacional de imperio mundial en que Estados Unidos juegue el papel de
El Soberano cada vez más abiertamente. En todo caso,
la IV guerra mundial3 obliga a replantear el problema
de las alternativas al sistema dominante y sus políticas.
Las alternativas tienen una historia y un futuro. En
su historia reciente los movimientos sociales han ido
profundizando y ampliando sus demandas y sus redes.
Su enemigo se ha redefinido y está hoy en el proceso de
redefinidos. Acaba de declarar una guerra mundial de
2
Vea también el excelente análisis sobre los sistemas políticos que
carecen de legitimidad: Navarro, 2001: 3-19.
3
La m guerra mundial comprende el periodo de la guerra fria, la
carrera armamentista global y las guerras locales y regionales. La IV
guerra mundial, del mundo unipolar a la globalización; el neoliberalismo. Ver: EZLN, 1999.

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I

AÑO IV, NO. 10

j SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

En lugar de desestructurar los
aparatos paramilitares de la
guerra de baja intensidad y
de replantearse la necesidad
de un nuevo pacto social) las
fuerzas dominantes declaran
una guerra mundial
contra un terrorismo
arbitrariamente definido
cuyas víctimas principales van
a ser los pobres.
baja intensidad con efectos laterales contrarios a las organizaciones civiles y políticas que luchan por la democracia y contra el neoliberalismo. Considerar ambos
hechos, la redefinición de los movimientos sociales y la
del Est.ado dominante y sus aliados, es indispensable
para interrogarse sobre las estrategias que se plantean a
los nuevos movimientos sociales antisistémicos.

CÓMO HAN CAMBIADO
LOS MOVIMIENTOS SOCIALES
EMERGENTES
Desde el Primer Encuentro Internacional por la Humanidad y contra el Neoliberalismo, organizado en 1996
por los indios zapatistas de México, hasta "El Otro
Davos" ( 1999), Seattle (1999), Puerto Alegre (2000) y
Génova (200 1), las protest.as multitudinarias y las organizaciones contra las políticas neoliberales y la globalización fueron adquiriendo una fuerza cada vez ma-

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�ÁMBITO

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Dialéctica de las alternativas

yor. La pérdida de legitimidad de los gobiernos neoliberales fue creciente y llegó a hacer imposible que se
reunieran los funcionarios y jefes de Estado del BM, el
FMI, la OMC y el Grupo de los Siete, u Ocho. Ya no
sólo los sistemas políticos y los jefes de Estado de la
periferia sino los de las grandes potencias se vieron envueltos en escándalos de corrupción y frivolidad, perdieron legitimidad como personas y como dirigentes.
El problema de la ingobernabilidad "se puso al orden
del dia". A menudo, las fuerzas conservadoras manifestaron su preocupación por la falta de capacidad de
los jefes de Estado para impedir los desórdenes y manifestaciones populares. Si los movimientos alternativos
se fueron radicalizando, las fuerzas conservadoras también.
No sólo se hicieron manifestaciones contra el neoliberalismo y sus políticas, sino se fue perfilando un nuevo
J)royecto de democracia con poder de ws puebws y una posicwn anticapitalista cada vez más generalizada. La marcha europea de Á.msterdam (1997), la manifestación

88

Dialéctica de las alternativas

de organizaciones sindicales y sociales
de Belo Horizonte (1997), el Segundo
Encuentro por la Humanidad en Barcelona (1997), la Conferencia de los
Pueblos en Ginebra (1998), la Cumbre de los Pueblos en Santiago de Chile
( 1998), los activistas de treinta países
en Paris (1998), el Día de la Acción Global en Ginebra (1998); la Conferencia
de la Acción Global en Bangalore
(1999); el grito de ws excluidos en varios
países de América Latina (1999); la
Cumbre Popular contra la Deuda Externa en Johannesburgo ( 1999), la
Cumbre Sindical en Montevideo
(1999); el Tercer Encuentro por la Humanidad en Belém (1999): las protestas multitudinarias en Davos (2000); las
movilizaciones en Bangladesh y las protestas del pueblo estadunidense enWashington (2000); el 1° de Mayo de 2000
en el mundo entero; las manifestaciones de los monos
blancos en Bolonia; la Cumbre Alternativa en Ginebra;
las movilizaciones japonesas en Okinawa; la Segunda
Reunión de Centrales Sindicales en Brasilia; el Encuentro del Milenio en Nueva York; las protestas prolongadas en Melbourne, las de Praga, las del propio Bangalore,
la del grito de ws excluidos en Naciones Unidas; la movilización popular en Nueva York; la marcha mundial de
las mujeres contra el Banco Mundial en Washington;
las movilizaciones y protestas en Niza, Dakar, Florianópolis, todas en el año 2000, y su culminación en
Génova donde los presidentes y otros jefes de Estado
de las naciones más poderosas de la Tierra se quedaron
a cenar en el cuarto de su hotel por razones de seguridad, todos son sintomas de un mundo desengañado y
que no se conforma (Seoane, 2001: 39-44).
Los movimientos sociales u organizaciones políticas que se manifiestan pacíficamente empiezan a ver
cómo se infiltran cada vez más entre sus filas provocadores de la policía disfrazados de inconformes. Tam-

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AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

bién empiezan a ver cómo ocupan la escena grupos
más radicales. Su práctica contra el autoritarismo descubre su propio autoritarismo y la capacidad de violencia de las masas y del Estado. La "versión metropolitana de la guerra de baja intensidad" movilizó a miles
de carabineros y de policías montadas mientras 30,000
de los 300,000 manifestantes participaron en actos de
violencia (Albertani, 2001). El escenario de Génova
confirmó la dialéctica inevitable entre los desesperados
y las fuerzas partidarias de la acción cívica. También
confirmó cómo actúan las fuerzas dominantes cuando
pierden la hegemonía. Conocidos agentes provocadores sirvieron para impedir el diálogo, para desmovilizar
a los ciudadanos y los pueblos. Sirvieron también para
justificar la represión contra movimientos sociales. La
clase gobernante mostró temerles más a los movimientos sociales que a cualquier acción terrorista o insurrecciona!. Y les teme más porque ya no sólo actúan en la
periferia sino en el centro del mundo; porque en ellos
ya no se involucran sólo los más pobres entre los pobres, sino los estudiantes, los trabajadores organizados,
los empleados y sectores medios que se sienten engañados y extorsionados "desregulados" y empobrecidos
por la política neoliberal y por una "democracia" que
no es democracia. Muchos movimientos están dando
un paso inmenso: ya no aprenden sólo de los marxistas
que el capitalismo existe; lo aprenden del capitalismo, que
tiende a ocupar más y más la escena mundial.
El "otro Davos" fue un llamado para cambiar el curso de la historia: convocó a luchar por la economía al
servicio de los pueblos; exhortó a la lucha por derribar
el muro entre el Norte y el Sur, a la lucha por transformar la dignidad en poder, a rechazar el poder del dinero, a democratizar el Estado y a despertar la esperanza
de los pueblos (Houtart y Polet, 2000).
En la Declaración de Praga del 28 de septiembre de
2000 volmó a esbozarse el j)royecto socialista aunque sin
ser rwmbrado: "Es necesaria una revolución en la economía que devuelva el control a las personas que viven
de ella", se dijo. Y se exigió "poner la economía al servicio de la gente [y] que los ricos y los poderosos no sigan

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AÑO IV, NO. 10 ; SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

manejando la economía". El amargo recuerdo del socialismo fracasado no permitió ignorar que en materia
de injusticia los daños causados por el capitalismo innominado son aún mayores. El propio Banco Mundial
en su informe del año 2000 confesó que "la transición
económica de la ex Unión Soviética y de Europa del
Este revela un incremento de 1Oveces más pobreza en
esa región del mundo". Como de costumbre, el Banco
Mundial dio cuenta de los males causados por una política que sigue impulsando (ver: AAW, 2001: 45-64 y
Chandra, 2001).

El ccotro Davof)foe un !lanzado
para cambiar el curso de la
historia: convocó a luchar por la
economía a/, servicio de los
pueblos; exhortó a la lucha por
derribar el muro entre el Norte
y el Sui; a la lucha por
transfonnar la dignidad en
pode,; a rechazar el poder del
dinero) a denwcratizar el
&amp;fado y a despertar la
esperanza de los pueblos.
Las criticas y propuestas de los movimientos sociales se siguieron centrando en la lucha contra el neoliberalismo; pero con críticas que apuntan a la alternativa
antisistémica. El movimiento internacional ATTAC4
• Asociación por una Tasa Tobin de Ayuda a los Ciudadanos.

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Dialéctica de las alternativas

para el control de los mercados financieros y de sus instituciones no sólo propuso
un impuesto a la especulación financiera sino la liquidación de los paraísos fiscales. Al mismo tiempo, planteó medidas muy atractivas
para las víctimas y que son
el esbozo del movimiento
antisistémico: incluyen la necesidad de la democracia en
el propio campo financiero
y en el manejo de los organismos internacionales; la
defensa de la soberarúa de los
Estados-nación frente al llamado poscolonialismo; la
creación de un espacio democrático mundial.
En la reunión campesina
de Bangalore ya no sólo se criticó el modelo económico sino
el orden económico y se pidió fonakcer k&gt;s procesos democráticos empezando por las propias organizacümes populares.
El sentido del cambio ideológico continuó en la
Cumbre de Mujeres de Pekín (ahora Beijing). Las mujeres criticaron el capitalismo neoliberal, usando ese
adjetivo que moderó su crítica. Criticaron también la
democracia liberal con un adjetivo que precisó la democracia que critican y la distinguió de la que quieren.
Las mujeres llevaron su rechazo al capitalismo actual y
al patriarcado. No redujeron su lucha a la de clases, la
enriquecieron con la de género.
En Génova, todas las banderas de protesta se agitaron con furor. Muchos fueron los que se exacerbaron
ante la ceguera y la sordera de las clases gobernantes.
Armaron escándalos para ser oídos, relajos, riots, actos
contestatarios, insultantes, amenazadores. Un hecho
familiar serpenteó entre las multitudes. Para justificar
la represión, entre los auténticos "desesperados" (sic)

90

Dialéctica de las alternativas

tienen más probabilidades de cumplir con el clamor de
Democracia, Libertad, Justicia.

En los ochenta) el
neoliberalisnw se convirtió
en la ideología dominante.
Cobró el carácter de una
sólida creencia cccientífica)))
respaldada por los centros
financieros) las grandes
potencias) los grandes
economistas) los publicistas)
los gerentes políticos y los
políticos nwdernos.

LAS PRINCIPALES ETAPAS DEL CAMBIO

se colaron los agentes provocadores. Y vino un muerto
más de quienes luchan por un mundo alternativo.
Poco después, el mundo actual vivió el monstruoso
acto de terrorismo contra las Torres Gemelas de Nueva
York y contra el edificio del Pentágono en Washington.
Los involucrados siguieron una vieja consigna de las
guerras norteamericanas contra los indios cuando reconocían el peligro de ser derrotados: "Mata y muere".
Sólo que ahora esa consigna vino de grupos terroristas
identificados con antiguos agentes de la CIA y con los
fundarnentalistas del mundo islámico. El monstruoso
acto desató una respuesta no menos monstruosa: la
guerra mundial permanente contra el terrorismo, encabezada por el gobierno de Estados Unidos. El estallido
cambió sustancialmente la lucha por una alternativa
democrática y socialista. Obligó a replantear la lucha y
a reafirmar los caminos que en las nuevas condiciones

TRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 10

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La historia es muy larga y lo que ocurre en el 2001 por
lo menos tiene tres décadas de ocurrir más o menos
como ocurre. Desde 1970 para acá, el neoliberalismo
ha cambiado y en el 2001 el Gl (el complejo políticomilitar-empresarial que domina Estados Unidos de
Norteamérica) "le ha dado vuelta y media al mundo".
El nacimiento del neoliberalismo globalizador tiene
sus antecedentes más cercanos en los setenta. Como ha
mostrado Wallerstein (2000: 249-265) hacia fines de
los sesenta y principios de los setenta "las utilidades de
la producción cayeron considerablemente" y empezó
la fase descendente del ciclo de Kondratieff. El neoliberalismo se gestó en medio de crecientes contradicciones del llamado socialismo real y entre fuertes acometidas de los trabajadores organizados de los países
centrales. El bloque soviético empezó a apoyar cada vez
más abiertamente las luchas y guerras de liberación en
África. Los movimientos de izquierda y de liberación
iniciaron el más ambicioso proyecto de democracia y
socialismo. Los sheiks y los productores de países petroleros lanzaron fuertes ofensivas que afectaron gravemente el G7. Si el neoliberalismo fue una respuesta
de las clases dominantes a la tasa decreciente de utilidades, y a la crisis económica que estalló en 1973, también fue la política que las clases dominantes organizadas en el complejo político-militar-industrial de Estados
Unidos y el Grupo de los Siete, con sus redes mundiales de poder y acumulación, impusieron a las fuerzas
que habían logrado una serie de concesiones sociales y
nacionales en la etapa anterior.
El gran capital corporativo y sus complejos político-militares e ideológicos pasaron a la ofensiva hacia el
año de 1973. Estados Unidos no sólo liquidó el patrón
oro, con lo que su poder financiero aumentó considerablemente a costa de sus socios, sino que encabezó el
nuevo proyecto de globalización neoliberal.

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AÑO IV, NO. 10 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002
1

En esa primera etapa que va del 73 a los 80, el neoliberalismo quebrantó la resistencia de los trabajadores
y de los Estados-nación (Sader, 2001: 5-8).5 Derrotó o
contribuyó a la derrota de huelgas, de regímenes populistas, nacionalistas, comunistas, socialdemócratas y,
sobre todo, del bloque soviético ya debilitado en su interior por la corrupción y el totalitarismo dogmático y
con muchos de sus dirigentes deseosos de restaurar el
capitalismo. El dictador Pinochet, apoyado por Estados Unidos y por la oligarquía chilena, derrocó el gobierno socialista de la Unidad Popular en 1973 y se
convirtió en el pionero de los cambios estructurales
neoliberales que después se implantarían en todo el
mundo. La política neoliberal implantada en Chile tras
5

En parte sigo las etapas que establece.

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Dialéctica de "las alternativas

Dialéctica de "las alternativas

Al mismo tiempo, continuó
facilitando el endeudamiento del ex tercer mundo y la
privatización del sector público.
La privatización, la
desnacionalización y el
narcotráfico hicieron que la
corrupción se implantara, a
la vez, como una forma de
negociación y como ejercicio patrimonialista del poder. Además, el neoliberalismo legitimó sin cesar sus
decisiones invocando " la
ciencia única", en que decía basarse, y sosteniendo
con M. Tatcher, que no había alternativa (there is ,w alternative). Así, el complejo
globalizador neoliberal impuso sus políticas de ajuste,
desregulación y flexibilización y las fue implantando ya no sólo en la periferia
sino en el centro del mundo, donde el pionero fue precisamente el Partido Conservador inglés. La cúspide
del éxito del neoliberalismo se dio con la caída del muro
de Berlín y con la derrota humillante del "socialismo
realmente existente".
En una tercera etapa, iniciada más o menos en 1994
(con los zapatistas) empezaron a manifestarse los movimientos sociales contrarios al neoliberalismo con "un
nuevo proyecto hegemónico" y con un programa mínimo reformista y rebelde que es "la negación y superación de los marcos neoliberales" (Sader, 2001: 8). El
nuevo proyecto hegemónico alternativo organizó un
amenazador espectáculo en el propio Estados Unidos.
El colapso del Encuentro de la Organización Mundial
de Comercio en Seattle fue el resultado de un movimiento de masas estadunidense e internacional. Miles
de ecologistas, feministas, estudiantes, activistas de de-

rechos humanos se unieron
a organizaciones políticas y
de trabajadores y agricultores.
F1 movimiento pareció configurar un nuevo frente de
protesta radical con vínculos globales antisistémicos y
de clase. Nada parecido había ocurrido en Estados
Unidos en movilizaciones
anteriores, ni siquiera en las
manifestaciones de masas
contra la guerra de Vietnam.
El proyecto alternativo estaba cobrando fuerza incluso
en los países centrales ( core
countries) (ver : Thomas,
2000; Seoane y Taddei,
2001).
Mientras el proyecto alternativo empezaba a cobrar
más fuerza, el complejo militar-industrial aumentó la
que tenía no sólo en el Medio Oriente y en Europa central, sino en todo el mundo. En esta etapa, Estados Unidos asumió todos los papeles simbólicos del Soberano.
Manifestó su derecho a no cumplir con el derecho de
las Naciones Unidas, su derecho a no cumplir con sus
compromisos internacionales, su derecho a denunciar,
apresar, juzgar y castigar fuera de su jurisdicción a quienes declarara culpables en cualquier parte del mundo,
así fueran jefes de Estado. Con los satélites y los más
avanzados aviones, impuso su derecho a espiar todos
los territorios ya bombardear regularmente -como en
Irak- a los Estados-nación que considerara necesario
controlar, debilitar o castigar. Manifestó su derecho a
bombardear los países para traer a juicio a los delincuentes, en especial a los acusados de narcotraficantes,
entre los cuales empezó con Noriega, presidente de
Panamá, al que apresó tras un fuerte bombardeo contra los barrios pobres de la capital de ese pequeño país.

Q;tienes pensaron que
Estados Unidos se estaba
preparando para ser el
policía del mundo estaban
equivocados. Se estaba
preparando para ser el
Soberano del mundo.
Asumió prác-tica y
simbólicamente los papeles
de fiscal) juez y policía del
mundo. Se arrogó el papel
de portaestandarte de la
libertad y del bien.

el cruento golpe de Estado se aplicaría después en el
resto del mundo con la flexibilidad necesaria. Uno de
los principales objetivos del neoliberalismo consistió en
debilitar el sector público, sobre todo en lo relacionado
a la seguridad social, a la política social, asistencialista o
benefactora. Empezando en la periferia del mundo, la
estrategia neoliberal organizó un número creciente de
gobiernos autoritarios con burocracias militares y
golpistas que articularían las políticas para la maximización del poder y las ganancias empresariales e imperiales. En esa misma época, el G 3 fortaleció las interfaces
de la dependencia de los gobiernos, de las empresas y
los mercados del tercer mundo. Facilitó el endeudamiento interno y externo de los gobiernos a cambio de grandes facilidades a los prestamistas para aumentar las tasas de interés como quisieran y cuando quisieran. Al
mismo tiempo, un imperio norteamericano redefinido
y en ascenso denunció la incompetencia y corrupción

92

de los gobiernos populistas y exaltó las virtudes de la
libre empresa y el mercado libre en formas que se fueron apoderando de las creencias generales, sobre todo
tras los muchos años de corrupción y deterioro de los
gobiernos nacionalistas, socialdemócratas, laboristas y
comunistas, una corrupción y un deterioro que se hicieron por cierto cada vez más escandalosos con las
privatizaciones y las desnacionalizaciones neoliberales.
En una segunda etapa que corresponde a la década
de los ochenta, el neoliberalismo se convirtió en la ideología dominante en América Latina y el mundo. Cobró
el carácter de una sólida creencia "científica", respaldada por los centros financieros y por las grandes potencias, por los grandes economistas y los publicistas,
por los gerentes políticos y por los políticos modernos.
Despertó grandes esperanzas en un proyecto de "democracia limitada" que enfrentó al autoritarismo y la
corrupción de los regímenes comunistas o populistas.

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Dialéctica de /,as alternativas

Quienes pensaron que Estados Unidos se estaba preparando para ser el policía del mundo estaban equivocados. Se estaba preparando para ser el Soberano del
mundo. Para ser el líder y el Lord del mundo, para alistarlo en sus filas, para regularlo y desregularlo, para
asociarlo a la guerra y la paz que declarara en cualquier
parte contra cualquier enemigo en cualquier momento.
El gobierno de Estados Unidos asumió práctica y simbólicamente los papeles de fiscal, juez y policía del
mundo. Se arrogó el papel de portaestandarte de la libertad y del bien. Pero
también buscó el apoyo
del mayor número de
gobernantes y gobiernos,
de grupos de poder y
grupos de interés. Forjó
una especie de internacional de las oligarquías,
de las burguesías, de los
complejos y las élites que
aseguren en forma permanente la libertad de
mercados y el credo neoliberal.

LA ALTERNATIVA
PRINCIPAL
La guerra mundial contra el terrorismo, declarada a raíz
del ataque suicida contra el Pentágono y que destruyó
las Torres Gemelas estaba prevista por el Pentágono.
En 1988, una comisión de especialistas presentó "un
importante informe sobre lo que debería ser la estrategia a largo plazo de Estados Unidos". Formaban parte
de la comisión un antiguo subsecretario de la defensa,
un analista militar que había trabajado durante años en
la Rand Corporation y un antiguo jefe de la OTAN.
Además, estaban en un primer plano Henry Kissinger,
Zbignew Brzezinski, Samuel Huntington y otros expertos y comandantes del más alto nivel. Entre las conclusiones a que llegó la Comisión destacan las siguientes:

94

Dialéctica de /,as alternativas

1°La necesidad política de reconocer la "creciente
irrelevancia de la OTAN en vista del colapso del imperio soviético".
2° La necesidad de reconocer que la hegemonía
de Estados Unidos se estaba debilitando y, todavía más,
la de la ex URSS. Según la Comisión, las futuras luchas
se darían en "un contexto mucho más complicado que
la familiar competencia bipolar con la Unión Soviética". Más de 40 países se encontrarían en condiciones
de producir armas avanzadas, incluidas armas atómicas, químicas, biológicas
y sistemas de misiles y
dispositivos para usarlas.
Al mismo tiempo surgiría "una variedad mayor
de amenazas provenientes del tercer mundo que
requerirían disponer de
fuerzas con alta movilidad".
3° Como la guerra fría con la Unión Soviética había terminado,
the wise men ~os sabios,
entrecomillado en el original] que redactaron el
informe propusieron llamar conjli,cws de baja intensidad a una forma de "guerra prolongada". Cada vez
que fuera posible, las amenazas debían ser enfrentadas
por fuerzas paramilitares o auxiliares (proxy forces), apoyadas desde lejos con armas guiadas de precisión y largo alcance. Gray llega a la siguiente conclusión: "Básicamente, el informe es un llamado a la relegitimación
de la guerra. Los conflictos de baja intensidad van a
rehabilitar la guerra prolongada" (Gray, 1997: 225-226).
El carácter global, cibernético, informático, robótico,
planeado y realizado con "redes de guerras" entrelazadas, no podia ocultar que los principales campos de
batalla se encontrarían en el tercer mundo, aunque la
guerra sería global. Tampoco podía ocultar que los gue-

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

rreros humanos que estarían en los campos de batalla
formarían parte, sobre todo, de fuerzas no convencionales, paramilitares, de nativos apoyados por la gran
potencia y sus aliados.
Lo que el informe no decía ni por asomo es que la
guerra de baja intensidad es una nueva forma de la guerra colonial y de la guerra de clases. La guerra de baja
intensidad no es la cíber-guerra, ni es la lucha de clases
a la antigua. Es la lucha y la guerra colonial y de clases
con la lucha y la guerra total contra las naciones y los
pueblos que defiendan su soberanía y su autonomía;
sus riquezas, sus energéticos, su excedente y que se enfrenten a la marginación, a la exclusión, a la explotación, a la discriminación. Es también la lucha y la guerra contra los gobiernos y los Estados que no se sometan al imperio global de la dominación y apropiación
de territorios y riquezas, y que no cooperen en la represión y explotación de sus pueblos y sus trabajadores. Es.
una guerra colonial puesta al día (poscolonial) y una
guerra de clases (posmoderna) en que el imperio de los
ocho, siete, tres o uno somete a los Estados y a los mercados, a los gobernantes, a los pueblos y a los trabajadores al mismo tiempo que dialoga con ellos, que negocia con ellos, para que colaboren en su propio sometimiento, para que su sometimiento no sea sólo producto
de la violencia que sobre ellos ejerce el imperio, sino
resultado de un convenio, de un contrato en que los
hombres libres, los pueblos libres hacen su o-pcwn racional de negociar su rendición como ciudadanos, trabajadores, pueblos, empresas o gobiernos.
El imperio global apoya a todos los regímenes autoritarios que con la Biblia o el Corán lo apoyan a él, bajo
el entendido de que si no lo hacen se atienen a las consecuencias. El imperio global muestra cada vez más que
la guerra de baja intensidad es la forma que ha adquirido la lucha por la dominación y la apropiación. Es la
lucha de clases y colonial que en el siglo XXI libran los
grandes complejos militares-empresariales y sus asociados
de las oligarquías, élites y burguesías del centro y la periferia del mundo. Corresponde a un proyecto compartido y
jerárquico de dominación y acumulación mundial.

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

Sólo el ten-orismo del
Estado hegemónico es
nwral. La única violencia
ética y sacralizada es la del
Estado hegemónico) sus
socws y sus agentes.
Ningún individuo o Estado
terrorista que apoye a
Estados Unidos es
considerado terrorista sino
ccluchador de la libertad)).

La legitimación de la guerra de baja intensidad ya
no se basa en la vaga definición de los enemigos como
comunistas, ni en la dudosa justificación de acciones
conjuntas con los militares del tercer mundo para perseguir el narcotráfico. La nueva legitimación de la guerra se basa en un terrorismo definido por el imperio
soberano en su calidad de representante del bien contra el mal. En memorable ceremonia laico-religiosa el
presidente Bush otorgó al imperio global y sus asociados la facultad de juzgar corno terroristas a todos los
que pretendan "subvertir" el orden establecido. Sólo el
terrorismo del Estado hegemónico es moral. La única
violencia ética y sacralizada es la del Estado hegemónico, sus socios y sus agentes. Ningún individuo o Estado
terrorista que apoye a Estados Unidos es considerado
terrorista sino "luchador de la libertad". En cuanto a
las luchas legales por la justicia social, la democracia y

95

�ÁMBITO

ÁMBITO

Dialéctica de las alternativas

Dialéctica de las alternativas

ternacional y de las organizaciones político-financieras
de la globalización neoliberal.
Después de Seattle (noviembre de 1999) y sobre
todo después del 11 de septiembre de 2001, el sistema
contra-ataca la posible emergencia de lo que puede llamarse una lucha descentralizada y progresiva a escala
global. También refuerza

la libertad quedaron reducidas a campos
cada vez más estrechos, no sólo por las limitaciones a los derechos cívicos que se imponen por "razones de seguridad" para defender la libertad permanente, sino porque va a
continuar la desregulación y pérdida de los
derechos sociales de pueblos, ciudadanos y
trabajadores.
El Consejo Nacional de Inteligencia
2000-2002 publicó el texto titulado Tendencias Globales 2015. Un diálogo sobre el futuro
con expertos no gubernamentales. Sus autores
contemplan un mundo en que Estados Unidos va a ser el conductor clave del sistema
internacional y su principal beneficiario.
Abiertamente consideran que:

Sus orientaciones y tendencias a cimentar un mercado
internacional y un régimen de inversiones que amplie el
poder de las naciones industriales más fuertes y de las
corporaciones transnacionales,1 (Marais, 2000).

La más alta prioridad del sector privado

americano [el cual será fundamental para
mantener el liderazgo económico y tecnológico de Estados Unidos) será el logro de utilidades financieras [financial
profitability) y no la política exterior. (NIC, 2000).

Una prognosis de las ganancias financieras en medio de un mundo caótico para nada cambiará la avidez
de las políticas de acumulación. La globalización seguirá apoyando el actual modelo de acumulación neoliberal con pequeños cambios en las inversiones y con cambios "dramáticos" en los gobiernos siempre que esos
cambios ayuden a aumentar la seguridad y el poder de
Estados Unidos y sus aliados (NIC, 2000).
La redefinición de las fuerzas dominantes obliga a
la redefinición de las alternativas. La nueva guerra de
Washington y sus numerosos aliados hace más dificil la
lucha por la democracia, la liberación y el socialismo.
Legitima el terrorismo de Estado y reinicia la cacería
de brujas de la Guerra Fría con toda la arbitrariedad
necesaria. Acaba con buena parte del derecho internacional y de los derechos nacionales, en la práctica y en
la forma. Define a los culpables de las clases altas que
no se someten al imperio y a los de las bajas que conti-

96

núan luchando por sus derechos, dentro del derecho.
Refuerza las posiciones propias con "referentes defensivos y ofensivos" de gran verticalidad y disciplina. Militariza la mente y la cultura, entre variantes pragmáticas y cultos legitimadores que invocan la libertad y a
Dios. Acaban con los derechos sociales y nacionales en
nombre de la "desregulación" y la "liberalización", y
con las garantías individuales y las libertades civiles en
nombre de la "seguridad".
La guerra del bien contra el mal replantea, a los
movimientos alternativos que luchan por un mundo
menos injusto y más libre, la necesidad de optar por el
sometimiento, o de rebelarse con una violencia que vaya
de la insubordinación civil a la defensa armada, a la
rebelión con o sin acciones terroristas. En un contexto
de críticas que no se atienden, de reformas sociales que
se rechazan, de acuerdos que no se cumplen, el sistema
estimula a las oposiciones que no significan freno para
sus políticas neoliberales de dominación y apropiación.
Al mismo tiempo, aumenta su disposición a contestar
con todo tipo de violencia a quienes se opongan a los
dictados del Banco Mundial, del Fondo Monetario In-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

La guerra de baja intensidad es una compleja
guerra colonial y de clases en que el sistema dominante
determina el triunfo redefiniendo el mundo con la represión y con la negociación. Cerrados todos los caminos para una política que constituya una alternativa al
neoliberalismo globalizador, se replantean viejas y nuevas alternativas antisistérnicas. Con la desatención al
pensamiento critico, con el alineamiento de los partidos políticos al neoliberalismo, con las reformas que
son des-regulaciones y contra-reformas, durante un
tiempo crece el abstencionismo, aumenta el corúorrnismo, pero también vuelve a plantearse la clásica alternativa de "Reforma o Revolución". Con ella se plantea
una alternativa más: corresponde a la construcciim de nuevas relacwnes sociales desde la sociedad civi~ en construir el

poder alternativo sin pensar en términos reformistas o
insurreccwnales. Se piensa en términos de una nueva "Rewlucüm" que busca ser predominantemente política y
ética, articuladora de fuerzas, de frentes y de redes, única forma de triunfar en la guerra mundial de baja intensidad.
Los movimientos sociales de principios del siglo XXI
dibujan con creciente claridad, al menos, tres nuevas
tesis que redefinen la historia mundial de las alternativas. Las tesis empezaron a levantarse en 1968, el año
de la desesperación en que nació una nueva revolución
"llena de esperanzas y descontentos".6
La primera tesis consiste en proponer la creación de

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

nuevas relaciones sociales en el interior de la sociedad
civil y en el interior de las unidades de la sociedad política que logren imponer, por el derecho, o en los hechos, un sistema de autonomías en el gobierno, la cultura y la economía. No se piensa en islas de bienestar o
en cooperativas de producción y consumo, ni en empresas
de autogestión, sino en redes y en redes de redes sociales,

Para tener éxito frente a la
guerra de baja intensidad)
se reconoce en la moral
política para la
construcción del poder una
importancia pedagógica y
estructural que permita
enfrentar el doble poder del
Estado y del mercado) de la
represión y la negociación)
sobre celas mentes y las
conciencias)).
de unidades autónomas, que preparen el mundo alternativo capacitando, desde ahora, a ciudadanos, trabajadores y pueblos para que diseñen sus planes de dominación y de manejo de la riqueza y el excedente. A las
experiencias clásicas de autonomía y autogestión no sólo
• El significado lústórico de 1968 y su legado lústórico a los movimientos anósistémicos contemporáneos es cuidadosamente analizado en: Arrighi, Hopkins y Wallerstein, 1989: 97-115.

97

�ÁMBITO

ÁMBITO

Dia/,éctica de las alternativas

se añaden las del presupuesto participativo en comunidades
y organizaciones sino en conjuntos de comunidades y de
organizaciones articuladas.
La segunda tesis consiste en combinar las luchas por
reformas con la construcción de nuevas relaciones sociales, y ambas con las acciones armadas defensivas a
que se vean obligados los pueblos. Al mismo tiempo,
tiende a volverse un lugar común desechar todo intento de centralizar las distintas posiciones. Las alianzas
deben basarse en formas de pensar-actuar en que
optándose por un camino, se respeten los otros. A cada
actor colectivo de la democracia, la liberación y el socialismo, generalmente se le deja su responsabilidad
moral y política. El predominio de la combinación sobre
la disyuntiva no impide que los nuevos movimientos
busquen, en el proceso antisistémico, la hegemorúa de
la creación pacífica de alternativas. El predominio de
las soluciones pacíficas se busca incluso por quienes se
ven obligados a establecer sistemas de defensa frente a
la violencia que genera la guerra de baja intensidad.
La tercera tesis consiste en luchar por una democracia plural con poder del pueblo. El carácter a la vez participativo y representativo de esa democracia la distingue de las alternativas pasadas. El cultivo del pluralismo ideológico emiquece las herencias humanitarias del
liberalismo, de la democracia, del socialismo, del comunismo, de la liberación nacional, de la teología de la
liberación, de la nueva izquierda del 68 y, en general,
del pensamiento crítico marxista y libertario. Plantea
una alternativa compuesta que incluye en el centro del
proyecto democrático y liberador los elementos ideológicos y culturales de un proyecto socialista universal.
Los movimientos sociales que tienden a volverse
antisistémicos son anticapitalistas, pero dan prioridad
al proyecto democrático y plural como forma de pensar y lograr la transición al socialismo. Priorizan la construcción de una democracia con poder de los pueblos y
con pluralismo. El objetivo de una democracia hecha
de muchas democracias con poder, soberarúa y autonomia de los pueblos, los trabajadores y los ciudadanos, es un objetivo que une a muchas más fuerzas que

98

Día/,éctica de las alternativas

el objetivo socialista. Es, además, el único camino para
la construcción de un verdadero socialismo desde lo
local hasta lo global. La democracia iniciará la práctica
de nuevos valores en las relaciones de producción y de
distnbución, en la toma de decisiones por ciudadanos,
trabajadores y pueblos. Los presupuestos participativos de algunos gobiernos locales de Brasil sólo son un
ejemplo del nuevo camino. Hay muchos más en el mundo.
El camino a la democracia paradójicamente une lo
que en el largo periodo de la guerra fria superficialmente se tuvo por opuestos: la democracia y el socialismo. Para tener éxito frente a la guerra de baja intensidad, que incluye la represión y el diálogo, la negociación
y la cooptación, se reconoce en la moral política para la
construcción del poder una importancia pedagógica y
estructural que permita enfrentar el doble poder del
Estado y del mercado, de la represión y la negociación,
sobre "las mentes y las conciencias".
El enfrentamiento a la guerra mundial de baja intensidad llevará a dar prioridad también a la lucha por
los derechos políticos, sociales, culturales, económicos,
desde lo local, pasando por lo nacional y regional hasta
lo mundial. Será otra lucha de ciudadanos, otra lucha
de trabajadores y otra lucha de pueblos. En ella prevalecerá el proyecto de la democracia plural con poder de
los pueblos sobre cualquier proyecto que pretenda construir el socialismo sin practicar la democracia. La lógica de la democracia plural de los pueblos tendrá que
imponerse sobre la lógica del socialismo sin democracia y sobre la lógica de "la seguridad". En ese sentido, la
alternativa principal antisistémica seguirá siendo un
proceso eminentemente político, pedagógico y moral.
Por incierto que sea, parece el único que permitirá a los
pueblos ganar la guerra de baja intensidad y construir
en la sociedad, con el poder democrático y plural, el
poder de un socialismo universal.
Todas estas salidas o proyectos de solución están
sujetos a crecientes presiones. Como de costumbre, el
clima de guerra que tiende a predominar constituye un
serio limite a las libertades civiles, a la libertad de expresión y a las luchas sociales y políticas de carácter

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

pacífico. Las propuestas de solución del nuevo proyecto democrático pueden fallar de manera considerable
en el periodo histórico que nos vemos envueltos y al
que estamos entrando. De acuerdo con Wallerstein
(2000: 264-265), durante el periodo que se inicia "la
cantidad de violencia en el sistema mundial va a aumentar". La construcción de una alternativa antisistémica va a sufrir los procesos que ya están actuando en
el sistema mundial actual. El informe de la CIA sobre
Tendencias G/,obales 2015. Diá/,ogo sobre el Futuro con
Expertos no Gubernamentales prevé una creciente brecha en los niveles de vida del mundo. También anticipa
"una creciente importancia de los cálculos comerciales
frente a los cálculos de la seguridad en la difusión de
armas y de tecnologías militares" (NIC, 2000: 59). A
continuación dice:
En consecuencia considera que la proliferación de armas
y tecnologías militares tenderá a estimular una reversión
de los conflictos prolongados de bajo nivel por otros medios: la intimidación, la subversión, el terrorismo, el uso
de fuerzas no convencionales y de operativos guerrilleros» (NIC, 2000: 58).

En el escenario general serán típicos los conflictos internos, "la explotación de las divisiones comunales" (NIC, 2000: 58), así como la lucha urbana.
La guerra no convencional pondrá una gran presión sobre la sociedad en transición que trata de construir nuevas relaciones sociales en el gobierno y la economía. Como es usual, los grupos antisistémicos reproducirán parte de las estructuras sistémicas de dominación y acumulación. Construir democracias con
pluralismo y poder será más dificil. Sin embargo, resultará necesario superar las presiones de los adversarios y
las tendencias autoritarias y egoístas de los propios partidarios. En un contexto en que predominarán las políticas y las tecnologías de la guerra, los elementos no
materiales de carácter democrático e igualitario cobrarán mayor importancia. También la posición de los militares que se pongan del lado de sus pueblos para de-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 : SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

La lógica de la denwcracia
plural de los pueblos tendrá
que imponerse sobre la
lógica del socialisnw sin
denwcracia y sobre la lógica de ((la seguridad)). En ese
sentido) la alternativa
principal antisistémica
seguirá siendo un proceso
eminentemente político)
pedagógico y moral.
fender los derechos que les quieren arrebatar o que se niegan a reconocerles. De hecho, la práctica eficiente de valores decidirá el carácter general de la transición.-&amp;,,

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Estar sobre la tierra
Palabra, oficio y memorias de Elena Poniatowska
ESTHELA G UTIÉRRE Z G ARZA

Elena Poniatowska) galardonada
con el Premio Alfaguara de NüVela 2001
y con el Premio Nacional de Ciencias
y Artes 2002) en el campo de la
lingüística y la literatura) confiesa a
Trayectorias pasiones desgranadas en sus
novelas y crónicas periodísticas queguardan
la visión extraordinaria de una nación
donde lo visible y lo invisible es escrutado
por el ojo agudo de la autora de una
intensa obra que sólo puede ser posible
g racias al oficio de saberse sobre la tierra.
Cuando estas páginas entren en circulación, una niña que alguna vez soñó ser cantante de
cabaret.y terminó estudiando en un convento de monjas estará a punto de celebrar medio sigl,o
de un oficio que le ha dado la satisfacción de llegar al fondo, de la mágica experiencia de estar
plenamente viva. La escritora mexicana nacida en París, setenta años después, es dueña de
una vida intensa cruzada con ws destinos de México a través de una producción artística y
literaria en cuyas corrientes sembró definitivamente sus raúes. Célebre por sus novelas, por sus
obras periodísticas y testimoniales y por su colección de diálogos reunidos en "Todo M éxico",
la aguda entrevistadora es ahora entrevistada. En el diáwgo se revelan la escritora, la periodista,
la mujer y el ser apasionado, l,o que mejor ha sabido ser en este mundo.

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TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

TRAYECTORIAS

I

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SEPTJEMBRE-OICIEMBRE 2002

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�MEMORIA VIVA
Est,ar sobre la tierra

MEMORIA VIVA
Est,ar sobre la tierra

Elena Poniatowska, mujer con amplia trayectoria como novelista,
periodista y testigo critico de la realidad nacional; usted representa
capítulos importantes de la cultura en México. Me gustaría que me hablara
de la "Elena-niña", porque su novela Lilus Kikus evoca su mundo infantil.

ró quería ser
cantante de cabaret,
pero me dijeron en mi
casa que eso no era
decente. Entonces, en el
convento de monjas, en
el que estudié, fui
tesorera de una revista
que se llamaba "El
Centavo Literario"y
en ella publiqué varios
cuentos en inglés,
bueno, unos "textitos"
en inglis.

Mi niñez ocurrió en Francia. En los años 1940-42, recuerdo sobre todo a
mis abuelos, porque vivía con ellos. Mi abuela era norteamericana, se
llamaba Elizabeth Sperry Cracker, era de San Francisco, California y
hablaba mal el francés; y mi abuelo era francés, pero con apellido de
origen polaco. Debido a la guerra, a mi abuelo se le ocurrió enseñarme a
leer y escribir, análisis gramatical y aritmética. Recuerdo que me porúa
unos problemas dificilísimos y eso me hacía sufrir mucho: "Si a un campo
se le ponen postes cada dos metros, y tenemos x postes, ¿cuánto mide el
campo?" Yo no sabía contestar. Recuerdo la casa de mi abuelo, donde
vivíamos, al cocinero, a la recamarera, la que se ocupaba de mi abuela, al
jardinero ninguno sabía cómo resolver el problema, les parecía dificilísimo
y a mí me angustiaba. Mi abuelo no le daba clases a mi hermana porque
ella era más rebelde, además, de plano, no le interesaba nada y él no era
muy paciente. Entonces, conmigo trabajaba todos los días, pero yo le
tenía bastante miedo. En la noche me costaba trabajo dormirme pensando
que no había sabido resolver tal o cual problema y que él podía enojarse
al día siguiente. No tenía tantas dificultades en análisis gramatical o en
describir tal o cual cosa, pero sí en las matemáticas. Eso es lo que recuerdo
de mi infancia, ya que, durante la guerra, mi madre manejaba una
ambulancia y mi padre era capitán, y por eso mi hermana Kitzia y yo
vivimos con ellos.
¿ Y cómo nació su vocación por la literatura?
En realidad, yo quería ser cantante de cabaret, pero me dijeron en mi
casa que eso no era decente. Entonces, en el convento de monjas, en el
que estudié, fui tesorera de una revista que se llamaba El Cent,avo Literario y en ella publiqué varios cuentos en inglés, bueno, unos "textitos" en
inglés. Yo no tenía especial vocación por la escritura; hacía lo que todas
las niñas, una especie de diario, pero sí me gustaba leer. En mi familia
siempre hubo libros, sobre todo en la familia Poniatowski; también había
libros en la familia Amor, Guadalupe Amor es mi tía. Siempre hubo interés por la literatura, pero yo realmente me inicié en el periodismo y todavía soy periodista de tiempo completo. Poniatowski. (En polaco, en ruso,
en checo, en los idiomas eslavos el sexo está en los apellidos: Poniatowski,
masculino, Poniatowska, femenino)

Los años cincuenta constituyen la última etapa del nacionalismo cultural
102

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

en México, que ensalzaba "lo nuestro" como un espacio idílico y para
todos, como lo apreciamos a través de la escuela de pintura mexicana del
muralismo, también como lo recibimos a través de los escritores desde los
fundadores de El Ateneo, los Contemporáneos, así como quienes integraron el repertorio conocido como la novela de la revolución. ¿Cómo describiría usted esta etapa cultural en México?
Llegué a México en 1942 y era demasiado pequeña para saber nada.
Realmente, empiezo a saber algo del tema en 1953, cuando me inicio
como periodista. Entrevisté a Alfonso Reyes, a Octavio Paz, a Dolores
del Rio, María Félix, Carlos Pellicer, Luis Barragán, Juan Rulfo, Carlos
Fuentes y empecé a enterarme de la literatura mexicana. Todavía había
muchísimo nacionalismo. La región más transparente de Carlos Fuentes,
es una especie de bitácora o descripción de la ciudad de México, sus
problemas y sus personajes; es una gran novela. También puede decirse
que Juan Rulfo da una idea exacta del modo de ser del mexicano del
campo jalisciense porque muchos hablan como en "El llano en llamas" y
en "Pedro Páramo" . Me acerqué a un México en el que había mucha
reivindicación de lo mexicano, de lo indígena; aunque ya no vivía José
Clemente Orozco, pero todavía vivían David Alfara Siqueiros y Diego
Rivera y pude entrevistarlos en varias ocasiones. No viví la etapa en que
las mujeres iban a las fiestas vestidas de tehuanas, con huipiles, rebozos,
faldas largas pero supe que así lo hacían Alfa Henestrosa, María Izquierdo, Frida Kahlo, Rosa Covarrubias y muchas más que usaban trenzas
como Sofia Berna! que se veía preciosa. Mi propia tía, Pita Amor uso
trenzas hasta los 30 años y terúa un pelo maravilloso. Años después, siendo María Esther Zuno esposa del presidente Luis Echeverría, les pidió a
las esposas de los secretarios de Estado que se vistieran con trajes típicos
y ellas lo hicieron de mala gana: decían que las obligaban a ir de
huehuenches y chichimecas a Los Pinos a beber agua de chía y de jamaica
sentadas en equipales.

¿Qué reflexiones podríamos hacer entorno a la correspondencia que ha
habido en México entre las artes pMsticas y la literatura?
Cuando se iniciaron los Tres Grandes, ya Mariano Azuela escribía su
"Los de Abajo" que publicó primero en El Paso, Texas, Martín Luis
Guzmán publicó muy pronto sus Memorias de Pancho Villa y su extraordinaria novela La Sombra del Caudillo, también Nellie Campobello, la
única autora de novela de la Revolución Mexicana -a quien nunca se le
ha reconocido- con dos libros fuera de serie Cartucho y Las manos de
mamá... Desde luego, también estaban presentes Agustín Yáñez con su Al
füo del agua, una novela muy importante, y no se diga Ramón López

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

103

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
Estar sobre la twrra

Estar sobre la twrra

Realmente., empiezo a
saber del tema en
1953., que me inicio
como periodista.
Entrevisté a Alfonso
Reyes., a Octavio Paz.,
a Dolores del Río.,
María Félix., Carlos
Pellicer, Luis
Barragán., Juan Rufo
a Carlos Fuentes y
empecé a enterarme de
la literatura mexicana.

104

Velarde. Y, como usted lo mencionó, están todos los autores de la novela
de la revolución, empezando con Mariano Azuela. Los de abajo es quizá
la que mejor refleja lo que fue la Revolución Mexicana. En esa época
estaban ligados el arte y la revolución, las artes entre sí, es el caso de
Manuel Maples Arce, por citar un ejemplo y los estridentistas, grupo al
que perteneció el grabador Leopoldo Méndez, fundador del Taller de
Gráfica Popular. Todos grababan, todos pintaban, todos escribían, todo
lo hacían entre todos, los unía la la revolución, el fervor en tomo a la
construcción de un nuevo país: México.Vasconcelos hablaba de una nueva
raza, por supuesto de vencedores. Hay que decir que Gabriel Figueroa,
por ejemplo, llamó al grabador Leopoldo Méndez para que le ilustrara
los títulos de sus películas, esto es, los títulos de "María Candelaria",
"Enamorada", etcétera aparecían encima de un grabado de Leopoldo
Méndez. El maestro ·Méndez trabajó mucho para el cine. Fue muy importante que sus grabados aparecieran en cine, porque su trabajo recibió
mayor divulgación. Entonces, hubó un tejido muy apretado entre la literatura, la pintura, la escultura, la cinematografia, las artes en general.

En los años sesenta, aparecen nuevas tendencias culturales, podríamos
decir que se deja a un lado este culto del nacionalismo y la revolución y
aparece en la literatura una visión critica y más amplia ligada a la modernización que experimentaba el país. Es una época también en la que,
después de la fuerte presencia del muralismo, el abstraccionismo es la distinción de una nueva generación de pintores. ¿Qué nuevas tendencias
culturales estaban naciendo en esos años, en su opinión?
Antes de los sesenta, surgió la generación llamada Generación de la Ruptura, en la que están Alberto Gironella, Vicente Rojo, Manuel Felgueres,
Fernando García Ponce, Lilia Carrillo, los dos hermanos Coronel, Pedro
y Rafael y una serie de pintores que Juan García Ponce, como crítico de
arte, impulsó, ayudó y defendió. Entre ellos estaba también José Luis
Cuevas, pero Cuevas siempre ha sido como un lobo solitario. Es una
generación de grandes amigos, entre ellos estaba el hermano de Juan
García Ponce, Femando que murió demasiado joven y ahora es reconocido en Yucatán, su estado, y la pintora Lilia Carrillo, gente que buscaba
otros caminos. Leonora Carrington no pertenece a ese grupo, ella es
surrealista pero su amigo Gunther Gerszo si se identificó con la
generalción de la ruptura. Leonora Carrington, Remedios Varo, Alice
Rahon, Wolfgang Paalen "se cuecen aparte", son totalmente otra tendencia. Vienen de Max Emst, André Breton, Yves Tanguy, Magritte, una
pintura ligada a Europa desde luego muy importante. A la Generación
de la Ruptura podríamos unir pintores de mayor edad como Alfonso

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Michel, Cordelia Uruetá, Juan Soriano que siempre abominó de Los
Tres Grandes, Orozco, Rivera y Siqueiros, siempre los criticó mucho.
Odió la frase de "no hay más ruta que la nuestra", de David Alfaro
Siqueiros. Quiso romper con el muralismo, con el nacionalismo, con el
Taller de Gráfica Popular, y con todas las tendencias socialistas que había en la cultura mexicana. En cambio, siempre tuvo una enorme devoción por Rufino Tamayo a quién quiso hasta el final de sus días.

¿Yen dónde ubicaríamos a Tamayo y a Toledo?
Tamayo es considerado el cuarto grande de los muralistas porque vivió la
misma época y tuvo los mismos problemas de creación, las mismas discusiones y se separó de los muralistas seguidores. Los propios Tres Grandes decían que Tamayo era un extraordinario pintor y sobre todo un
extraordinario colorista. Toledo es de una generación más joven que la de
la Ruptura, y es obviamente el mayor pintor de la actualidad. Es para mí
un hombre del Renacimiento porque no sólo su obra es extraordinaria
sino lo que ha hecho por su estado Oaxaca es también extraordinario, la
cantidad de museos, de colecciones que ha donado y que cuida él personalmente. Defiende el patrimonio artístico no solo de Juchitán sino de
Oaxaca en contra de malos gobernantes y de ingerencias de fuera como
la del McDonald's que pretendió vender sus feas hamburguesas en el
zócalo.
Por lo general, la trayectoria de un escritor pertenece a un grupo de padres con quien se identifica. En el mundo de Elena Poniatowska ¿quiénes
conformaron ese grupo?, ¿cómo era la relación con ellos?, ¿existieron proyectos comunes o con quien hubiera deseado tener una relación intekctual
más cercana?
En realidad, me considero muy ligada a dos escritores mexicanos, que
son más jóvenes que yo, a quienes les llevo cinco o seis años; Carlos
Monsiváis, con quien muchas veces, durante la época del terremoto, salí
a la calle a reportear, y José Emilio Pacheco que corrigió a escondidas,
tras de una ventana cerrada, La Noche de Tlat.elolco. Enrique Krauze habla
de nosotros tres juntos porque nos preocupan los problemas sociales,
nos reune en uno de sus libros sobre cultura mexicana, no sé si por la
gran amistad que tenemos y las afinidades que nos caracterizan o porque
ve rasgos comunes en lo que hemos escrito. Me siento muy identificada
con los dos, tanto con Monsiváis como con José Emilio Pacheco. En los
últimos años siento que todos los escritores trabajan solos. En alguna
época en los ochenta, nos reunimos María Luisa Puga, Silvia Molina y
yo; leíamos y nos apoyábamos y nos dábamos mucho cariño. Ya cada

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�MEMORIA VIVA
Estar sobre /,a tierra

MEMORIA VIVA
Estar sobre /,a tierra

quien tomó su camino: Silvia es consejera cultural de México en Bruselas, Maria Luisa Puga hace quince o veinte años vive frente a un lago, en
una cabaña de madera en Zirahuen, Michoacán; sólo nos comunicamos
por carta. En realidad, me considero periodista, he trabajado con mucho
afán en el periodismo y no he pertenecido a ninguna escuela literaria, ni
he trabajado en algún taller, nunca, aunque fui becaria durante un año
del Centro Mexicano de Escritores.

¿Y cómo fue ese puente entre el periodismo y la literatura en el caso suyo?
Sigo haciendo las dos cosas, tengo libros que están ligados al periodismo,
como pueden ser Pal.abras cruzadas, que es concretamente un libro de
entrevistas, y los ocho tomos (de dieciséis que van a publicarse) de Todo
México que son entrevistas y libros de ficción, como pueden ser La flor de
lis, Paseo de /,a Reforma, De noche vienes, La piel del cielo, Lilus Kikus, etcétera, así como libros que están ligados a la investigación, a la crónica, a la
historia, al testimonio como pueden ser Hasta no vert,e Jesús mío, Fuerr,e es
el silenci.o, La Noche de T/at,elolco o Tinísima, este último es un libro basado
en muchas entrevistas que pude hacer a viejos comunistas mexicanos y
al último amante de Tina Modotti, Vittorio Vidali a quién le hice una
entrevista de trescientas y pico de páginas en Trieste, Italia.

En realidad, me
considero muy ligada a
dos escritores
mexicanos, que son
más jóvenes que yo, y a
quienes les llevo cinco
o seis años; ellos son
Carlos Monsiváis, con
quien muchas veces,
durante la época del
terremoto, salí a la
calle a reportear, y José
Emilio Pacheco.
106

Y ante la riqueza de la literatura mexicana, ¿qué nos podría decir usted
sobre la literatura en América Latina? y ¿cuáles serian aquellos rasgos
que les Juzn dado una dimensión universal?
Creo que a la literatura de América Latina le sucede lo mismo que a la
literatura mexicana: no se puede decir que hay un grupo como Los Contemporáneos, cada quien escribe lo que quiere y lo que puede. Ha habido
en Brasil extraordinarias escritoras como lo fue Clarice Lispector, de origen ucraniano y que no ha recibido el reconocimiento que merece. Actualmente están Nelida Piñón, quien es mucho más conocida, Lygia
FacundesTéllez, toda una serie de escritoras buenísimas, tan buenas como
Rubem Fonseca, por ejemplo. Y lo mismo sucede con las argentinas que
resultan mucho menos conocidas que los escritores. En general, las mujeres no han pertenecido a algún movimiento. Tampoco puede decirse
que los escritores del boom escribían lo mismo: Carlos Fuentes es muy
distinto a Gabriel García Márquez, muy distinto a Julio Cortázar y muy
distinto a Mario Vargas Llosa, aunque por ejemplo, Fuentes, García Márquez, Augusto Roa Bastps, Alejo Carpentier (el más grande de todos),
han escrito novelas acerca de un dictador. Ahora se les podría unir Mario
Vargas Llosa con La fiesta del chivo acerca deTrujillo en Santo Domingo.
Podría decirse que quizá entre Fuentes y Vargas Llosa hay muchos más

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afinidades, pero entre los otros no creo que las haya. García Márquez
entre ellos relumbra como un sol pero como mexicana le apuesto a Fuentes y quiero a Fuentes. Y luego, hay en México escritoras aisladas como
Rosario Castellanos, Elena Garro, quienes fueron grandes novelistas que
finalmente no tuvieron reconocimiento o lo tienen después de su muerte.
Desde luego, Rosario Castellanos es la más completa de nuestras escritoras porque es muy buena como poeta, como novelista, como cuentista,
como ensayista, cronista y hasta como periodista porque fue una muy
buena editorialista en el Excélsior de Julio Scherer, el mejor Excélsior.

Elena Poniatowska tiene muchas pasiones literarias, además de escucluzr
su opinión a mí me gustaría hablar de dos de ellas: una, la mujer que se
compromete con la verdad, que se hace parte de la historia y le da voz a
los oprimidos, aquéllos, los no escucluzdos, esto lo podemos percibir en La
Noche de Tlatelolco, Hasta no verte Jesús mio y Nada, nadie. Las
voces del temblor. La otra, la mujer que habla de la mujer libertaria,
aquella que se adelantó a su tiempo y vive su plenitud en un mundo
adverso, esto lo podemos apreciar en Tinísima, Querido Diego te abraza
Quiela y también en Hasta no verte Jesús mio, ¿qué nos puede platicar
al respecto, Elena?
Siempre he sentido que sin las mujeres México se caería en mil pedazos.
Las mexicanas son un elemento aglutinador como el resisto!, es decir,
mantienen juntas las cosas, las pegan, en torno a ellas giran los núcleos
humanos, los familiares, la sociedad. Sobre todo las mujeres más pobres,
recogen hijos que no son de ellas, sacan adelante a sus propios hijos,
quieren para ellos lo que ellas no tuvieron, están dispuestas a trabajar
mucho más con tal de sacarlos adelante, a lavar ropa ajena, a coser a
deshoras, a sacrificarse; no en el sentido feo de sacrificio, pero sí en el
sentido del amor a los hijos y a la vida. Siempre me han interesado las
mujeres, porque siempre me ha interesado lo que puede ser una sorpresa, una lección o un aprendizaje, y ese asombro me lo han causado mujeres como Jesusa Palancares, la heroína de Hasta no vert,e Jesús mío. Siempre busqué la diferencia, lo que no se me parecía, ni se parecía a mis
circunstancias. Tenía un interés por los ferrocarrileros y también tuve la
suerte de poder acercarme a los presos. Creo que para cualquiera que
quiere escribir, ir a una cárcel es la mejor lección, el mejor taller de escritura porque los presos están siempre dispuestos a contar su vida, a justificarse, a buscar la razón por la que están en la cárcel, siempre quieren
explicar por qué están ahí, cómo, dónde, cuando y por qué, para qué
vivimos y qué somos, decir que ellos no fueron culpables y por lo general
tienen razón porque los que deberían estar tras las rejas son todos los

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�MEMORIA VIVA
Estar sobre /,a tierra

MEMORIA VIVA
Estar sobre /,a tierra

Creo que para
cualquiera que quiere
escribir, ir a una cárcel
es la mejor lección) el
mejor taller de
escritura porque /,os
presos están siempre
dispuestos a contar
su vida) siempre
dispuestos a
justificarse) a buscar la
razón por la que están
en la cárcel.

políticos que se han enriquecido con nuestro pobre país. Su relato resulta
fascinante porque tienen su sensibilidad a flor de piel. Tuve la suerte, en
1959, cuando la gran huelga ferrocarrilera que paralizó al país y que
dirigió Demetrio Vallejo, de poder ir al palacio negro de Lecurnberri a
entrevistarlo con una grabadora así como a muchos otros presos Y en
1968, volví a la cárcel pero sín grabadora porque no lo permitían. Obtuve muchos relatos de vida y eso me sirvió muchísimo para los libros que
escribiría más tarde; desde luego, también para conocer a mi país y tratar
muy de cerca a su gente más desvalida. Incluso cuando salían libres, seguía la relación, nos frecuentábamos porque había nacido la amistad. En
la cárcel no estaban sólo los presos políticos, también estaban los "jotos",
es decir los homosexuales, en la Crujía J curiosamente, y los llamados
"conejos" que son los presos reincidentes, que a cada rato regresan, y
para quienes la cárcel es un palacio fantástico ya que viven mucho mejor
ahí -por lo menos comen todos los días- que en la calle.

Hasta no verte Jesús mío es una de las grandes nC1Velas mexicanas, am-

pliamente analizada por los estudiosos de la literatura contemporánea.
Está basada en la crónica testimonial de Jesusa Palancares, una mujer
marginada que vive con una gran fuerza interior, su realidad, en un
mundo que le es totalmente adverso. Pero esa misma lucha interior y esa
adversidad la encontramos en Tina Modotti o en la historia de amor de
. Angelina Beloff. ¿Son historias de la mujer que lucha por darle un sentido
integral a su vida? ¿existe algo que las una? ¿en contra de qué o a favor de
qué es la lucha de este tipo de mujer?
Es una pregunta muy interesante que escucho ahora con mucha gusto.
Sí, es cierto, estas tres mujeres tienen algo en común: su no dejarse vencer. La Jesusa no se deja vencer porque está en su carácter, en su manera
de ser más profunda, no podría ser otra cosa. Tina Modotti creo que es
mucho más compleja que la Jesusa porque más bien obedecería a la frase
de "lo que sea que suene" . Mientras que Tina Modotti es una mujer que
vive varias etapas en su vida, Jesusa no conoce más que la revolución y la
miseria, y luego la falta de agradecimiento por su participación en la
lucha. Su vida interior es su vida espiritual. Se hace a través de la doctrina del espiritismo; el espiritismo con el que ella se comunica con el más
allá, con los muertos, con sus protectores. Cree en la reencarnación como
una futura felicidad, la dicha que no conoce en su presente. Tina Modotti
es una mujer, al final de su vida, muy desencantada, muy dolida, y Angelina
Beloff aparece muy poco, porque el libro Qµerido Diego te abraza Quie/,a
es muy pequeño. También es u.na mujer que conoce el desamor, porque
finalmente Diego Rivera, que tiene con ella el único hijo hombre que

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concibió, regresa a México y le dice que va procurar que ella lo alcance y
entre tanto se casa con Lupe Marín. La olvida totalmente, sin embargo,
para ella Diego Rivera es el único amor de su vida. Angelina viene a
México pensando que estará cerca de Diego Rivera; la sola idea de estar
en el mismo país la gratifica. Son mujeres que están unidas entre sí por,
como usted lo dice muy bien, porque no se dejan vencer; aunque a lo
mejor mueren en el esfuerzo. Tina Modotti, al final de su vida, conoce un
gran desencanto y una gran amargura. De Angelina Beloff no sabemos
mucho; sin embargo, después de las cartas de Querido Diego, te abraza
Quie/,a, la Secretaría de Educación Pública, publicó su diario en Rusia,
en Francia, curiosamente cercano a mi libro. Sobre Tina Modotti se han
escrito muchísimos libros; el primero: Tina Modotti, garibaldina e artista
lo escribió su último amante Vittorio Vidali y, enseguida, muchos investigadores norteamericanos se interesaron en ella, la pionera es Mildred
Consta.ntine. La vida de Tina Modotti está ampliamente documentada,
tanto que el último libro de la norteamericana Patricia Albers Shadows,
Pire, Snow no tuvo la repercusión que se esperaba, como queTina Modotti
saturó el mercado. Esto fue lo que me comentó en Berlín, su traductora y
autora de uno de los primeros libros sobre Tina, la ganadora del Premio
Casa de las Américas, Christiane Barkhausen.

Uno de los mejores libros publicados en los últimos treinta años en México, La Noche de Tlatelolco, constituyó un desafío a la versión oficial de
los hechos. Un acto de reafirmación plena por el desarrollo de esa nueva
cultura que estaba floreciendo en el país y que se pronunciaba por el derecho a la libertad de expresión, el respeto por la verdad y los procesos
sociales que la sostienen. Sin embargo, los estudiantes no tenían voz, eran
de alguna manera un grupo marginado por el sistema político autoritario. ¿Qué razones la motivaron para dar la cara de esa manera frente al
poder y contar la verdad?
En realidad pensé que cualquier periodista, que se considerara como tal,
si no escribiera sobre la masacre del 2 de Octubre y el m ovimiento estudiantil no era digno de llamarse periodista. También pensé que era lo más
importante que ha sucedido en México en los últimos años y que probablemente iba a ser lo más importante que sucedería en mi vida. En esa
época acababa de tener a mi segundo hijo, Felipe, y no fui a todas las
manifestaciones, pero sí a algunas. Yo lo estaba amamantando y m e lo
pude llevar metido en un rebozo, pero era un poco peligroso. Por ello, no
participé tanto, aunque sí después. A finales del 68, empecé a ir a la cárcel de Lecumberri, a entrevistar a los presos políticos, a Raúl Álvarez
Garín, lo mismo que José Revueltas, a Elide Gortari, a Armando Castillejos

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�MEMORIA VIVA
Estar sobre la tierra

MEMORIA VIVA
Estar sobre la tierra

"La Noche de
Tlateloko" es un libro
hecho con muchas
voces que se repetían:,
escogí fragmentos
de cada uno:,
fragmentos que me
impactaban para ir
armando este coro
plural:, este mosaico
de impresiones y
sentimientos.
1.10

-quien ya murió-, a Gilberto Guevara Niebla, a Luis González de Alba,
Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, Eduardo Valle "El buho", Manuel Marcué Pardiñas, a todos los que estaban presos; los visitaba en su
crujia. Mi esposo Guillermo Raro era muy amigo de Eli de Gortari y de
José Revueltas y los fuimos a visitar. Había muchas reglas para entrar a la
cárcel, era muy dificil entrar con una bolsa, una mujer no podía llevar
pantalones ya que un preso podía escaparse así vestido, las monas -las
celadoras- la esculcaban a una de una manera muy desagradable, además, a las mujeres pobres y a las casadas y con niños les hacían revisiones
genitales, era una verdadera prueba ir a Lecurnberri. Los presos políticos
me contaban las cosas que yo en la noche reconstruía; tenía que escribirlo de inmediato al llegar a mi casa, para que no se me borrara. Luego a
través de los abogados, ya que no puede sacarse nada de la cárcel, sobre
todo a través de Carlos Fernández del Real y de Carmen Merino, me
hacían llegar materiales, cosas que ellos pensaban me serian útiles o que
ellos mismos habían escrito, una larga carta de Heberto Castillo, por ejemplo, y así fui construyendo La Noche de Tlatewlco. Para rrú, escribirla resultó doloroso, pero mucho menos doloroso, desde luego, que el libro del
terremoto Nada, nadie. Las voces del tembwr, quizá porque era yo más
joven. El del 68 es un coro de muchísimas voces, ahí aparecen muchos
estudiantes, los muchachos me pidieron que no pusiera sus nombres porque tenían terror a que los metieran al Campo Militar Número 1, las
muchachas que también me pidieron que cambiara sus nombres al grado
de que ya no recuerdo los nombres de quienes me dieron su testimonio;
salvo el de los lideres, los que ya estaban en la cárcel, ellos no terrúan
decir lo que pensaban. Es un libro hecho con muchas voces que se repetían, escogí fragmentos de cada uno, fragmentos que me impactaban para
ir armando este coro plural, este mosaico de impresiones y de sentimientos.

¿Fue difícil su labor de periodista en ese año, en el que efectivamente
existía mucho temor por la represión?
No, nadie sabía que estaba haciendo el libro, ni yo misma sabía si se iba
publicar o no. Una vez vino a verme Nieves Espresate, ("Neus") que es
la directora de la Editorial Era, vio un montón de hojas en la mesa de
trabajo y me preguntó: "¿Qué estás haciendo?" Yo le dije: "Mira, es todo
lo que no me dejan publicar en Novedades, son todos los testimonios del
68". Me dijo: "A mí me interesa, yo te lo publico". En ese tiempo su papá
era todavía el director de ERA, se _llamaba don Tomás Espresate; a él sí le
mandaron una carta de amenaza diciéndole que iban a ponerle una bomba a la editorial. Él contestó que había estado en la guerra civil de España, que sabía muy bien lo que eran los balazos y la batalla, que no se iba

TRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 10 . SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

achicar ante las amenazas y que el libro de todos modos se iba a publicar.
Así que el mérito es de don Tomás.

Bueno Y de usted, que hizo un trabajo como periodista, que en ese momento no podía salir en los periódicos, pero que salió en un libro y que muchos
autores señalan que es uno de los más importantes -de /,o cual yo también
estoy de acuer~ publicados en México.
Sí, ahora ya se han publicado muchísimos más. Ahora, con motivo del
treinta aniversario, se publicó el de Julio Scherer García y Carlos
Mon~iváis, con todos los materiales del general García Barragán, pero
también antes Monsiváis había escrito mucho sobre el 68.

Pero éste se publicó en 1971.
Sí, el de Carlos Monsiváis, que se llama Días de guardar, fue el primero
que se publicó, pero también se publicó el de Luis González de Alba Los
días y /,os años; así que hubo, casi simultáneamente, tres libros del 68.

¿La Noche de Tlatelolco ha encontrado el alba?
Ha habido muchos cambios, hay una actitud mucho más crítica hacia el
gobierno, mucho menos bocabajeada de la que había antes. Por ejemplo,
el hecho de que Cuáuhtemoc Cárdenas ganara las elecciones para la presidencia -que le arrebató Carlos Salinas de Gortari- fue muy significativo: manifestaba el hartazgo con el PRI, la gente ya estaba harta de la
corrupción y de que no se le tomara en cuenta. Luego las grandes manifestaciones en 1994, cuando el ejército empezó a bombardear Chiapas y
al EZNL -Ejército Zapatista de Liberación Nacional- y claro, a los
chiapanecos; esas manifestaciones en el Zócalo también fueron muy significativas para detener el bombardeo. Ya hay una injerencia de la llamada sociedad civil, que supongo somos todos nosotros, aunque no sé qué
diablos es la sociedad civil. Porque no sólo es ir al Zócalo el día 15 de
septiembre a gritar "¡Viva México!", sino participar: lo vemos en los
manifiestos, en los periódicos, en periódicos opositores al gobierno, que
denuncian -como pueden ser La Jornada y la revista Proces&lt;r. Todo eso
pesa muchísimo y creo que tiene que ver con el 68. El subcomandante
Marcos siempre dijo que el 68 era una punta de flecha para sacudir las
conciencias de México y gritar: "¡Ya basta!". Fueron los indígenas quienes preguntaron, en 1994, cuando al firmar el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) se dijo que íbamos a pasar del tercer al primer mundo: "¿Qué van hacer con nosotros? ¿matarnos? Somos
11 millones de indígenas ¿van a exterminar a 11 millones?" Eso fue muy
importante.

TRAYECTORIAS

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11.1

�MEMORIA VIVA
Estar sobre la tierra

Los grandes escritores
han influido en otros
hombres; no han
cambiado el destino del
mundo pero influyen,
pueden ser definitivos
en la vida de quien los
lee y creo que esto
es importante.

MEMORIA VIVA
Estar sobre la tierra

En sus novelas usted nos regala una amplia y detallada descripción de la
vida cultural y social que recrean sus historias Y w hace con Paa:ncia_ Y
generosidad. Me acuerdo de las páginas de Hasta no_ verte Jesus ~o,
Tinísima, Nada, nadie. Las voces del temblor y recientemente La p1~l
del cielo donde otorga el tiempo y el silencio de las palabras para descnbir pau/adamente al personaje, su entorno e inclusive atiende ws más
simples detalles. ¿Es la literatura una invitación al silencio para conocer
y sentir la vida a través de las palabras?
.
,
La literatura también sirve en cierta manera para denunciar. No solo
cambia la mente de quien lee, también influye en su vida, y en las sociedades. Desde luego, los grandes escritores han influido en otros hombres; no han cambiado el destino del mundo pero influyen, pueden s_er
definitivos en la vida de quien los lee y creo que esto es importante. Gabnel
García Márquez es un poto la voz de América Latina. Es el caso ?e
cier tos libros, el caso de la Biblia, el caso de las tragedias y las comedias
de Shakespeare que nos han forjado y nos hacen lo que somos. Para
nosotros, en el habla hispana, es esencial El Quijote, es lo mejor que te_~emos dentro de nosotros mismos. Carlos Fuentes dice que relee El Qui;ote
cada año, ¡0 mismo el colombiano Álvaro Mutis, y que cada año lo disfrutan más le encuentran cosas que no le habían visto a lo largo de muchos años ~e lectura. El Quijote es un libro infinito, inagotable, es el libro
de la isla desierta.

En México y en el mundo entero se presenta el fenómeno del surgimiento
de la cultura light, justamente w opuesto a w que estamos hablando en
este momento, del ser humano despojado del sentido de la vida y sin compromiso. ¿Cuál es su opinión al respecto?
.
, _
_
Se dijo mucho, por ejemplo, que Laura Esqmvel hacia literatura light,
pero a mí me dio mucho gusto el éxito de su novela _Como agua para
chocolate. Recuerdo que escribí a petición suya y a traves de n uestra común amiga Jesúsa Rodríguez, la contraportada, porque me leí la novela
de una sentada y la disfruté. Esta novela estuvo dieciocho meses en la
lista de los best sellers del Nw ¾rk Times, que es uno de los periódicos
más importantes del mundo. Laura Esquive! acercó a muchos lectores a
la ficción, porque por medio de la novela, los lectores pueden acercars~ a
Ja historia e incluso a lecturas más serias, hasta a la filosofia, a la teologia.
Se habla y se critica mucho a la literatura light, se dice que no es literatura· creo que Christopher Domínguez -¿o Sergio González Rodriguez?in~entó el término de la literatura "ñora", la que hacen las señoras en los
talleres literarios, porque, en vez de ir al salón de belleza o darse un ma-

112

TRAYECTORIAS

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SEPTlEMBRE-OICIEMBRE 2002

saje, escogen darse un masaje en el alma, en el espíritu y asistir a talleres,
publican sus libros de cuentos o de poesía. Creo que ahi hay una injusticia, porque uno puede rechazar estos libros y decir "no es verdadera
literatura", o es literatura "light" -como lo han hecho los críticos-, pero la
realidad es que en mi país se venden muchísimos ejemplares de estos
libros aunque sean light y esos libros abren la puerta para otros mejores.
Antes del éxito del libro de Laura Esquive! se vendió muchísimo Picardía
mexicana, es quizá uno de los libros más vendidos. Lo tenía yo dedicado
por su autor Agustín Jiménez y es el único que he comprado dos veces, y
las dos veces ha desaparecido de los libreros. Se lo lleva cualquier persona que esté aquí esperando. Es un libro sumamente solicitado y lo mismo
ha sucedido con el de Laura Esquive!. Entonces, quizá lo light no sea tan
condenable porque hace que la gente que nunca ha abierto un libro probablemente lo abra.

Claro, podríamos decir que hay etapas en el desarrollo cultural de las
personas ...
Es que hay una maduración. Obviamente, uno de niño, de adolescente,
de joven, no lee lo mismo que leerá cuando llegue a la mayoría de edad. A
los catorce años - recuerdo-, leía unas novelitas rosas, historias de besos,
de amor, de novios, y "te casaste y fuiste muy feliz"; ya después empecé
a leer historias de misterio. Recuerdo una serie de misterio de Nancy
Mitford que leí en cantidades, y todas eran acerca de resolver tal o cual
misterio; no eran de matazones, ni de crímenes sino enigmas. Luego uno
empieza a leer cosas más serias o más severas, que te cuestan mucho
trabajo; a mí, por ejemplo, me costó mucho trabajo leer el Ulises de Joyce
y m e cuesta mucho trabajo -y sólo lo leo a cachitos-, el Paradiso de Lezama
Lima. Hay libros que, de veras, son de dificil lectura. Proust, por ejemplo,
y eso que mi idioma materno es el francés.

¿Qué significó para usted escribir una novela que evoca a su amado esposo, un astrónomo que con su telescopio buscaba indagar los enigmas del
más allá, alcanzar ws haberes de la vida y que haya resultado merecedora
del Premio Alfaguara de Novela 2001?
En realidad es la historia de un astrofisico. Escogí un astrónomo porque
yo estuve casada con uno, pero no quise hacer su vida sino basarme en
los conocimientos, y la información científica brindada sobre todo en los
libros que tengo, pero no propiamente en la vida de Guillermo Haro, el
fundador de la astronomía moderna en México. Ahora quisiera hacer
una biografia de Guillermo Haro, espero tener tiempo para hacerla, para
mostrar que La piel del ciew no es su vida, probablemente la biografia

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�MEMORIA VIVA
Estar sobre la tierra

MEMORIA VIVA
Estar sobre la tierra

resulte mucho mejor que la novela. Si él la leyera podría regresar de entre
los muertos y jalarme los pies y preguntarme: "¿Qué hiciste conmigo?".
Porque yo le atribuyo un montón de amores, de cosas que Guillermo
jamás vivió; además, podría hasta pensar que es una venganza. Sí, quiero
hacer su biografia, apenas tenga un hueco y me organice, nada más que
ahora estoy embarcada en otras tareas. Ahora me piden que haga una
infinidad de prólogos, de artículos, y dé muchas conferencias y presentaciones de libros de escritores jóvenes; sí quiero, de veras, encerrarme a
sólo escribir lo que quiero escribir, no lo que todo mundo me pide.

Y el premio, ¿qué significó?

La literatura es una

manera de estar sobre
la tierra y creo que es
un oficio que se ejerce~
se gesta. Para mí es un
oficio y sé que es mi
oficio; no sé si soy
buena o mala pero sé
que ejerzo el
periodismo y ejerzo la
escritura.
114

Fue un gusto desde luego, pero también vino en un momento muy trágico: me notifican el premio y al día siguiente mi mamá se enferma muy
gravemente de una pulmonía. Nos fuimos al hospital y mi mamá casi
asfixiándose, no podía respirar, murió el 22 de marzo. Además no pudo
probar bocado y me miraba con ojos de reproche. Para mí fue tremendo
tener que atender todas las exigencias derivadas del premio, que eran las
entrevistas, cuando yo lo único que quería era estar en el hospital con
ella. Además, yo estaba persuadida de que rrú mamá iba a vivir porque
así me lo dijeron los médicos; estuvo en un hospital que nunca le recomendaría a ser humano alguno, me parece horripilante, el Hospital Ángeles. Ahí operaron a mi mamá, le hicieron una serie de cosas absolutamente inecesarias y no pudo comer durante veinte días. Siento una gran
rebeldia contra las últimas semanas de vida de mi mamá. En el fondo el
premio me causó una angustia enorme, porque no podía ni disfrutarlo,
ni atenderlo, ni dedicarme a ello. Sí alcancé a decirle: "Mira mamá, me
saqué un premio"; su reacción fue: "¡Qué bueno!, porque ahora ya no
vas a escribir". Sentí, que para ella, el hecho que yo escribiera tanto, significaba que la desatendía. Mi mamá tenía ya 92 años y quince días antes
de morir, una semana antes de ir al hospital, vino manejando a misa a la
iglesia que esta frente a mi casa. Ella era muy religiosa y le gustaba mucho la iglesia de San Sebastián, en Chimalistac, a un costado de mi casa.
Era una mujer muy valiente, que les pedía muy poco a los demás, se
conformaba con muy poco, no quería molestar, era muy orgullosa. Me
resulta muy doloroso ahora no haberme dado cuenta que ella iba morir.
Los médicos dijeron: "En Semana Santa, la verá usted caminando" y les
creí porque claro, eso quería yo creer. Ella le dijo a Lorena Aspe, la esposa de su nieto Pablo Aspe que iba a morir y a mí nunca me lo dijo, no me
quería lastimar, y además yo la hubiera sacudido diciéndole que no, que
no era posible, como lo hice con mi papá. Toda la efervescencia en la cual
vivía me impidió darme cuenta de lo que estaba sucediendo, la verdad no

TRAYECTORIAS

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entendía que me dieran el pésame, no quería entenderlo. Al poco tiempo,
murió un gran amigo suyo, Manuel Pliego de 93 años que la visitaba con
frecuencia y en cierto modo la cortejaba, la halagaba y su muerte me
afectó mucho. Comprendí que al llorarlo a él en forma tan desconsolada
estaba llorando a mi mamá. Sí, fue una alegria sacarme el premio, sobre
todo a mi edad. Por lo general, no les dan premios a escritores que tienen
poca vida por delante, quieren apostarle a alguien que va a escribir varios
libros, no a alguien que tiene diez años o quince años por delante, si bien
le va hasta los 80 u 85. Me gustó que me dieran el premio, me gustó
porque siempre me he considerado una periodista; pero el momento resultó nefasto por la muerte de mi madre, eso fue lo que sentí yo.

Podriamos decir Elena que en la vida uno no escoge los momentos, llegan
y se quedan, y mi pregunta seria: ¿es la literatura un puente entre el
mundo de los sentidos y el alma?
La literatura es una manera de estar sobre la tierra y creo que es un oficio
que se ejerce, se gesta. Para mí es un oficio y sé que es mi oficio; no sé si
soy buena o mala pero sé que ejerzo el periodismo y ejerzo la escritura.
Escribo desde 1953, el año que entra cumpliré 50 años como periodista.
Entonces, eso lo he hecho muchas veces y ha sido mi manera de vivir, mi
manera de resolver la soledad. Siento que le he dedicado demasiado tiempo
al periodismo y que debería haber dedicado más tiempo, por ejemplo, a
mis hijos, a mis amistades, a mi misma, sobre todo a mis hijos, pero ellos
me dicen que ya no les "toque ese vals", que siempre estoy repitiendo
que fui muy mala mamá, que los acostaba muy temprano para poder
irme a escribir, o que no los atendía lo suficiente por estar escribiendo.
Ahora pienso que los remordirrúentos son bastante inútiles, que hay que
salir adelante, porque si no me la viviría "chillando" porque mamá murió, "chillando" porque n o atendí lo suficiente a mis hijos -según yo-,
"chillando" por todo lo que no he hecho.

Elena Poniatowska siempre con una sonrisa, ¿cómo se construye esa alegria?
Yo no siento que sea yo una gente especialmente alegre aunque sé que
siempre le pongo buena cara al mal tiempo, que trato de no estar enfurecida o de mal humor. Sí, me he fijado, al ver los álbumes o las fotografías,
que casi siempre estoy sonriendo; qué bueno, mejor estar sonriendo que
enojado. Después de todo he sido una mujer muy, muy afortunada.

Ahora siento un remordimiento, porque desde un principio sabía que us-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

1

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

us

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

MEMORIA VIVA
Estar sobre la tierra

El periodismo significa
estar en la vida de mi
país, de l,o que en él
sucede, en hacer el
acopio de ayuda para
mandarla a Mérida,
Yucatán, en recibir
todas estas cosas y
también en
preocuparme por
conocer a !,a gente, por
entrevistarle, por darle
voz a gente que
probablemente jamás
va leer un periódico.

Pero está bien ...

¿Qué significó el periodismo en su vida?
El periodismo significa estar en la vida de mi país, de lo que en él suce_d~,
en hacer el acopio de ayuda para mandarla a M érida, Yucatán , en rec1brr
todas estas cosas y también en preocuparme p or conocer a la gente, por
entrevistarle, p or darle voz a gente que probablem ente jamás va leer un
p eriódico, ni se va interesar, porque no saben leer ni escribir; ésa ha sido
parte de mi vida desde hace muchísimos añ os, desde que me inicié en
Excélsior, en 1953. Y los libros, pues sí necesitan más tiempo, más tranquilidad de espíritu; porque en el periodism o pueden salir las cosas más
0 menos bien y uno siempre tiene la excusa de la prisa, de que uno tiene
que entregar el mismo día en que uno hace la entrevista o el mismo dia en
que uno hace el reportaje. U no se dice: "Ni modo, yo quisiera haberlo
trabajado más pero no tuve tiempo". En los libros y en la literatura uno
no puede tener esa excusa; entonces uno dice: " Voy a dar lo m ejor que
pueda". Ahora trabajo, corrijo y recorrijo muchísimo, mucho, mucho;
eso lo comparto con dos de mis grandes amigos Carlos M onsiváis y con
José Emilio Pacheco, que no escriben sus libros, en realidad los reescriben.

29 de septiembre de 2002 --.,

1.16

El poder y el otro

ted era periodista y literata, y yo me volqué por la Elena Poniatowska
que está en la literatura...

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

M A RI O N IEVES

M

ichael Eisner ha dicho
en una frase indigna de
Michael Eisner, que Estados Unidos es blanco
del odio no por su ideología sino por
su libertad, su estilo de vida y sus productos. "Cuanta más gente haya en el
mundo que no puede tener esas cosas,
más nos odiarán. Así que la solución
es hacer que el resto del mundo tenga
nuestras cosas". Con semejante opinión reaccionó el presidente del imperio de las fantasías (The Walt Disney
Company) a raíz de los atentados terroristas del once de septiembre. Éstas sólo pueden ser palabras de un
hombre con una confusa visión de las
raíces del terrorismo. El terrorismo,
que es ya por sí mismo un problema
profundamente perturbador, se ha convertido también en una suerte de desafío que al parecer debiera conjurarse con el prodigio de una Disneylandia
global. Es decir, un mundo donde el
vértigo de las máquinas de jugar, la fantasía desbocada y el culto sacramental
por los cartoons condenan al olvido las
ofensas y ambiciones fatales de otras
culturas que, por inexplicable arrebato
de envidia, amenazan al único "modelo superviviente del progreso humano"
que queda para orgullo de Eisner. Las
palabras entre comillas son de George
W. Bush y ellas no remedian la arroTRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

gancia del empresario hebreo, pero sí
la explican. También es de Bush la frase en que sin lugar a dudas aquél se
inspira junto a buena parte de la prensa norteamericana: "Estados Unidos
fue blanco de un ataque porque somos
el faro más brillante de la libertad y
oportunidad en el mundo". Uno puede
leer en los artículos de The New York
Times -como advierte Noam Chomskytoda suerte de opiniones a propósito
de unos locos que los están atacando
"por ser tan magníficos".
El presidente de Estados Unidos de
Norteamérica reaccionó ante la pavorosa ofensiva de Al Qaeda con expresiones de controversia! alcance. No es
lo mismo vivir -como Eisner- de la fan-

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002
1

tasía, que fantasear con el poder, sobre todo cuando éste es tan descomunal que de pronto puede desvanecer
toda distancia entre lo fantástico y lo
real. Ese poder es hoy insospechable y
está fuera del alcance de cualquier noción histórica. César, en Roma, no pudo
tanto como Napoleón en Franela o
Hitler, en Alemania; pero ninguno de
ellos tuvo como tiene hoy el presidente
de Estados Unidos el poder de "hacer
que sean arrasadas grandes ciudades
en una sola noche y que en unas semanas se conviertan en páramos termonucleares continentes enteros", como
lamentaría Wright Mills hace medio siglo. Hoy, ese poder necesita una palabra rotunda para nombrarl o:
hiperhegemónico, ha propuesto
Ramonet, para definir una fuerza militarmente aplastante, cuyas riendas
están en manos de Bush como líder de
la primera potencia nuclear, espacial y
marítima, única en poseer una flota
bélica en los principales mares del planeta y bases militares, de avituallamiento y de escucha en todos los continentes, bajo el pretexto de que la "presencia de fuerzas americanas en ultramar es uno de los más profundos símbolos del compromiso de los Estados
Unidos con sus aliados y sus amigos"
según la más reciente actualización de
la "Estrategia de la Seguridad Nacio1.17

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

El poder y el otro

nal de los Estados Unidos", publicada
por la Casa Blanca en septiembre pasado.
No existen precedentes de tanto
poder en la historia humana, y tal vez
no ha habido tampoco un discurso que
defina mejor sus ambiciones como el
que han ido tejiendo las declaraciones
del presidente Bush desde el once de
septiembre hasta la fecha. Él se ha
empecinado en una cruzada que recuerda aquella célebre parábola de Kissinger acerca del cowboy: "ese personaje
romántico, asombroso, que avanza solo
sobre su caballo". Pero ahora el vaquero no cabalga solo. Aunque Kissinger
prefirió ignorarlo, veinte años antes que
él, Wright Milis aseguraba que los individuos de la minoría poderosa no eran
-no pueden ser- gobernantes solitarios.
Una comparsa de "fieles consejeros y
consultores, portavoces y creadores de

118

El poder y el otro

opinión pública son con frecuencia
quienes capitanean sus altas ideas y
decisiones".
Las ideas de Bush configuran un
discurso que reactualiza el proyecto de
un poder imperial en un mundo sin
fronteras. Rotas las nociones de contención, equilibrio, paridad, que se tradujeron durante casi medio siglo en paz
candente -o guerra fría, como prefieran-, el presidente norteamericano
intuye con arrogancia sin reservas que
la Providencia los empuja hacia la versión global de su destino manifiesto,
cuyos espacios desconocen los límites.
Bush se sabe solo -en el sentido
épico, heroico, romántico, que le im•
primió Kissinger a la idea del cowboy
como metáfora-. Su discurso redescubre destinos: "Esta noche somos un
país que despertó al peligro y fue llamado a defender la libertad"; conmi-

na, impone, impera: "Toda nación, en
toda región del mundo, ahora tiene que
tomar una decisión. Están de nuestro
lado, o están del lado de los terroristas"; sacrifica la verdad: "Odian nuestro éxito, odian nuestra libertad"; levanta estandartes: "El progreso de la libertad humana ahora depende de nosotros. Nuestra nación levantará la
amenaza de violencia contra nuestro
pueblo y nuestro futuro. Uniremos al
mundo en esta causa, por medio de
nuestros esfuerzos y nuestra valentía";
fantasea: "Las naciones amantes de la
libertad en el mundo nos respaldan.
Esta será una lucha monumental contra el mal"; delira: "Somos la sede de
la libertad"; sermonea: "Ésta no es la
lucha de Estados Unidos solamente. Y
lo que está en juego no es solamente
la libertad de Estados Unidos. Ésta es
una lucha del mundo. Ésta es la lucha

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

de la civilización. Y ésta es la lucha de
todos aquellos que creen en el progreso y el pluralismo, la tolerancia y la libertad" y amenaza: "Advertiré a todas
las naciones que estos deberes involucran más que condolencias o palabras.
Ninguna nación puede ser neutral en
este conflicto".
Bush omite las razones más profundas de la tragedia. De igual modo
tergiversa los motivos lacerantes de su
beligerancia. No parecen tan magníficos los gobiernos que provocan tales
atrocidades que son, aunque injustificables, "respuesta a las atrocidades
reales de las cuales somos responsables", siguiendo a Chomsky. En declaraciones al semanario Weekly, el escritor norteamericano Gore Vidal confesó
que los estadunidenses, engañados por
periódicos y voceros oficiales, "No tienen idea de la magnitud de las travesuras de su gobierno. La cantidad de
ataques militares que hemos llevado a
cabo en contra de otros países sin haber sido provocados, desde 1947-48,
asciende a más de 250".
El pretexto de la "lucha monumental contra el mal" y otras consignas de
sabor mesiánico que disfrazan el oportunismo imperial son colocados en entredicho por razonamientos y circunstancias reveladoras. Un suspicaz e incisivo Carlos Fuentes no se deja pescar por la retórica de Bush y hurga en
el secreto a voces del ansia de control
de los recursos petroleros: "Arabia
Saudita, primer productor mundial de
petróleo, da cuenta con una reserva de
262 mil millones de barriles de la producción mundial de oro negro. En se-

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

gundo lugar se encuentre lrak con una
reserva de 130 mil millones. Y en quinto lugar, Irán con 90 mil millones. Basta sumar para entender que, adueñado de los recursos energéticos de lrak,
Estados Unidos se convierte(...] en la
primera potencia petrolera del mundo".
Para descalificarlos por criminales y
violatorios de la Carta de la ONU,
Ramsey Clark elabora una lista de probables argumentos:
Sus motivos [del presidente Bush]
pueden incluir salvar una presidencia
fallid que ha convertido una economía
sanada y el superávit del tesoro en pérdidas de trillones de dólares; llevar a
cabo su sueño -que se convertirá en
pesadilla- de un Nuevo Orden Internacional al servicio especial de los intereses de Estados Unidos; ajustar un
rencor famliar contra lrak; amenazar a
la nación árabe, a todo su pueblo de
una vez; golpear a la nación musulmana para debilitar el Islam; proteger a
Israel o hacer su posición más dominante en la región; asegurase el control del petróleo de lrak para enriquecer los intereses de Estados Unidos y
después dominar el petróleo de la región y controlar sus precios.
Las guerras de Bush son un pretexto imperial, no un proyecto civilizatorio.
Sus fundamentos son cómplices de un
pasado en que la arrogancia crecía tanto como la conquista desaforada de
nuevos territorios. Primero al Oeste de
los montes Apalaches, luego al Sur del
río Bravo, más tarde hacia ultramar.
Hoy, inútiles ya las fronteras naturales,
desaparecen también las fronteras de
la resistencia. Deberían respetarse más

I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

las fronteras de la geografía humana
en un mundo donde, para un hombre
con tanto poder, el mundo aparece tan
sólo como el terreno para hacer inversiones y ejercer poder, sin preocuparse del otro, al que no se percibe, sino
como potencial enemigo. La suerte
parece echada a favor de nuevas aventuras imperiales. El legado de Hamilton
que proponía el dominio de Estados
Unidos sobre toda América le resulta
insuficiente, pero los medios para conseguir los nuevos propósitos continúan
invariables: las armas y el soborno, la
fuerza, el cinismo.
El ataque contra lrak se vende en
foros internacionales y en los grandes
espacios mediáticos como un acto inaplazable de justicia. El presidente Bush
procura por todos los medios convencer o sofocar a una comunidad internacional ofendida. A lo largo de una
estrategia de complicidades y actos ri·
tuales que incitan al chauvinismo nación adentro, e indignan afuera, se agotan las posibilidades de esperanza de una
solución pacífica del conflicto. "Dedicaremos [anticipó en la víspera de las acciones sobre Afganistán] todos los recursos bajo nuestro poder -todos los medios de diplomacia, todas las herramientas de inteligencia, todos los instrumentos para velar por el cumpli miento de la ley, toda la influencia fi.
nanciera y todas las armas necesarias
de guerra- a la interferencia y derrota
de la red global de terror". Tomada
Kabul, se dispone entonces a castigar
a lrak en una nueva guerra que, según
la Oficina de Presupuestos del Congreso, costaría de 6 mil a 9 mil millones

119

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

El poder y el otro

de dólares mensuales, más una cifra
superior a los mil millones mensuales
por concepto de una ocupación posterior. Todo ello por sus fueros, al margen de la comunidad internacional y de
la Carta de la ONU que llama a "Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir
actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios
pacíficos, y de conformidad con los
principios de la justicia y del derecho
internacional, el ajuste o arreglo de
controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz". Ignorando a
las Naciones Unidas y reactualizando
sus doctrinas hegemónicas, la administración Bush declara que "Estados
Unidos no dudará en llevar a cabo un
ataque preventivo contra sus enemigos,
incluso sin elaval internacional, y nunca más permitirá que su supremacía
militar sea puesta en entredicho".
Bush ha dicho tantas veces dentro
y fuera de los recintos de la ONU que
castigará a lrak con o sin el respaldo
de las Naciones Unidas, que habría sido
ingenuo pensar que buscaba tiempo
para obtener una moción de apoyo del
organismo internacional porque verdaderamente se interesa por la ONU. Pero,
por lo mismo, sería fatal creer que, al
menos en las actuales circunstancias,
Naciones Unidas serviría de algo. La
ingenuidad se paga con un desengaño
a tiempo; la fatalidad cierra todos los
caminos. A sabiendas de que tarde o
temprano los ingenuos se darán de

120

narices con la realidad, Bush aprovecha el ultimátum que logró arrancar al
Consejo de Seguridad, y la cómoda credulidad que detiene a muchos en una
paciente espera, mientras prepara la
jugada del desenlace fatal: lanzar una
guerra contra lrak cuando la comunidad internacional advierta que, en efecto, la ONU no sirvió de nada.
Tales conclusiones no son fortuitas.
Para los círculos de poder norteamericanos en ocasiones como ésta, la ONU
no ha sido en todo caso más que un
instrumento de ocasión o un espacio
incapaz de representar y dar cohesión
a los intereses de lo que la fiel Condoleezza Rice consigna como "una comunidad internacional ilusoria". No es tan
ilusoria la comunidad como la idea
misma de que no existe. Y hay también
demasiada gente no tan ingenua que
hace lo posible por advertir al mundo
de los peligros a que los arrastra
George W. Bush. Muchas voces lo hacen desde las mismas ciudades de

Washington o New York, como los intelectuales y artistas estadunidenses que
recientemente difundieron un llamamiento contra la guerra en el que apelan a las "personas con conciencia [a]
asumir la responsabilidad de las acciones de sus gobiernos" y se oponen a
las injusticias cometidas en su nombre, e invitan a los estadunidenses a
resistir frente a la guerra injusta, inmoral e ilegítima y la represión lanzadas
sobre el mundo por la administración
de Bush. En carta al secretario general
de Naciones Unidas, el ex fiscal general de Estados Unidos y presidente de
lnternational Action Center, Ramsey
Clark, advierte que "si se permite que
George Bush ataque lrak, con o sin
aprobación de Naciones Unidas, se convertirá en el enemigo público número
uno y Naciones Unidas será, peor que
inútil, cómplice de las guerras para
cuya prevención fue creada. Los pueblos del mundo tendrán entonces que
encontrar un medio para comenzar de

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

SEf'llEMBRE-OICIEMBRE 2002

nuevo si esperan acabar con el azote de
la guerra". E Ignacio Ramonet, director
de Le Monde Diplomatique, describe la
situación de manera dramática en su libro Las guerras del siglo XXI, editado por
Mondadori: "El terrorismo internacional
es la gran coartada: nace así la guerra
infinita, la supremacía del interés del
Estado sobre el derecho, la manipulación
cínica de la información [... ] y los aliados ya no son aliados, sino vasallos".
Bush no es un hombre inteligente,
dicho lo cual no añado nada nuevo a lo
mejor expresado por Carlos Fuentes,
Saramago o Fidel Castro. Con respecto a este tema, Henry Kissinger era ciertamente franco cuando confesaba hace
treinta años a Oriana Fallaci que "la
inteligencia no es tan importante en el
ejercicio del poder y, a menudo, desde
luego, no sirve". A un hombre sin talento como Bush no le faltó, sin embargo, el instinto para olfatear en las
circunstancias que todos conocemos
una coyuntura excepcional para su campaña. La conmoción de su país, que
salvo un domingo trágico en Pearl
Harbor jamás tembló por el fuego de
la guerra contra su territorio; la reacción internacional, que abrazó al pueblo norteamericano más allá de filosofías, resentimientos históricos, formas
de vida o credos religiosos; la profunda repercusión humana de la tragedia,
que cimbró a la gente buena de este
mundo y el impacto mediático-desaforado, mistificante, estremecedor-, todo
ello como reacción a los hechos del in-

TRAYECTORIAS

sólito septiembre, constituyen ese delicado mecanismo de relojería que es la
oportunidad, uno de los factores que Bush
ha pretendido capitalizar a su favor.
El discurso de Bush está lleno de
contradicciones desafortunadas. Cuando insiste en que la nación "fue blanco
de un ataque porque somos el faro más
brillante de la libertad y oportunidad
en el mundo" y no ofrece un solo argumento más allá de su nacionalismo
pueril, se infiere entonces que el terrorismo es un golpe de odio contra Estados Unidos por lo que tiene y por la
dimensión simbólica de lo que representa. ¿Quiénes son los terroristas? Los
que, al parecer, son arrastrados al odio
por sus propias carencias. Luego, Bush
quiere arrastrar al mundo a una guerra contra aquéllos, donde quiera que
estén. Si terrorista es, o puede ser, por
definición, quien no tiene lo que tienen
los magníficos, entonces el mundo está
lleno de "terroristas". ¿Saben cuántos
de ellos cruzan el río Bravo desde México todos los días por no tener lo que
tienen los norteamericanos? Se trata de
hacer ver que la violencia social es consecuencia de la pobreza. En realidad
deberíamos verlo al revés. Compartiendo una reciente observación de
Ramonet, es posible asegurar que el
mundo construido por la globalización
neoliberal en los últimos quince años,
con la complicidad de políticos
adocenados, es de una violencia social
y de una desigualdad aberrantes. El
director de Le Monde Diplomatique ha

I AÑO IV, NO. 10 , SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

recordado que 30 mil personas (diez
veces el número de las víctimas de los
atentados del 11 de septiembre) fallecen cada día por beber agua contaminada; que 30 millones de seres humanos mueren de hambre cada año cuando la producción agrícola mundial es
tan abundante que permitiría alimentar a la totalidad de los habitantes del
planeta; que cada tres segundos muere
un niño o una niña de una enfermedad
fácilmente curable por falta de medicamentos. Según el Informe sobre el
Desarrollo Mundial 2000/ 2001 , que
Michael Eisner seguramente desconoce, de los alrededor de seis mil millones de habitantes del planeta, casi la
mitad cuentan con menos de dos dólares diarios para vivir, mientras que de
ellos unos mil quinientos millones de
almas en pena viven en la más deprimente pobreza. Hay millones de fieles
cristianos que no tienen la esperanza
de viajar a Roma o a Jerusalén; millones de fieles musulmanes que no pueden cumplir el mandato de peregrinar
por lo menos una vez en su vida a la
Meca. Es inútil suponer que esas vidas
dolientes puedan soñar con un viaje a
Disneylandia. Ellos jamás tendrán las
cosas de Eisner. Entonces, casi tres mil
millones de desamparados, parias,
homeless corren el riesgo de convertirse en "terroristas" y ser devastados por
una guerra sin nombre lanzada por el
último bastión que les ofrecía una vida
sensata en esta Tierra, "único modelo
superviviente del progreso humano". ,a.,

121.

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

Las culpas del padre

M1cHAEL BAuo, El padre de la novia. Jorge Zorreguieta, la sociedad argentina Y
el régimen militar, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2001, 244 pp.

Que Máxima Zorreguieta, una plebeya
argentina, se case con el príncipe heredero de la corona holandesa no pasaría de ser un hecho olvidable regis•
trado sólo por ese medio que los españoles llaman "prensa del corazón", si
no fuera porque su padre, Jorge Zorreguieta, ocupó un importante papel en
el régimen militar que gobernó Argentina· entre 1976 y 1983. El Ministerio
holandés de Asuntos Generales encargó a Michiel Baud, científico social holandés, un estudio que pudiera ubicar
los cargos políticos ejercidos por Zorreguieta en ese periodo, los objetivos
y la organización del gobierno militar Y
el contexto de la vida social argentina
en el que se dieron. No trata de la vida
privada de Zorreguieta, sino de sus
actividades públicas y, en especial, de
responder a tres preguntas fundamentales: ¿cuál fue el grado de compromi so o involucramiento personal de Zo•
rreguieta con la sistemática violación
de derechos humanos y el terrorismo
de Estado?, ¿cuánto conocimiento tuvo
Zorreguieta de esas violaciones? y ¿se
puede (co)responsabilizar a Zorreguieta
por esas violaciones?
Pero el libro va mucho más allá de
la discusión o el análisis sobre una
persona y es una síntesis y un repaso
de los procesos que se vivieron en ese

122

periodo: el anunciado golpe militar de
1976, sus objetivos políticos y econó·
micos, las divisiones y conflictos al interior de las fuerzas armadas, los cambios de mando y de política, el terrorismo de Estado y las salidas políticas -a
menudo falsas- ideadas y puestas en
práctica, con las consecuencias muchas
veces inesperadas.
Interesados en defender y rescatar
los valores de la "civilización occidental y cristiana" los militares argentinos
asumieron el control político y, por lo
tanto, de la represión, pero encargaron
a los civiles el saneamiento y modernización de la economía. El ministerio de
economía era en realidad un superministerio con tres secretarías y varias
subsecretarías: secretaría de Hacienda,
secretaría de Planificación Económica
(que incluía las subsecretarías vinculadas con la producción industrial) y
secretaría de Agricultura y Ganadería.
Esta organización respondía a la ideo-

logía de quien fuera el ministro, José
Alfredo Martínez de Hoz, que aceptaba
la disminución de la producción industrial como un elemento inevitable de la
modernización económica del país. Ello
era una de las tantas paradojas del régimen militar, que bajo la idea de modernización pretendía volver a la más
rancia tradición de la estructura productiva argentina, la de ser un gran
exportador de carnes y trigo.
La otra contradicción era que se
imponía por vía autoritaria un sistema
liberal a ultranza en lo económico, lo
que se sumaba a la contradicción por
excelencia de todo el periodo: un sistema totalitario en lo político y liberal en
Jo económico. Jorge Zorreguieta fue
secretario de Agricultura y Ganadería
entre marzo de 1976 y marzo de 1981
y toda su tarea estuvo enfocada a modernizar el sector agropecuario; sus
discursos no tocaron casi nunca aspee•
tos políticos y siempre intentó dar una
imagen de experto técnico.
La guerra sucia cedió el paso a la
guerra de las Malvinas en 1982 y ésta
abrió el camino para un retorno a una
cierta normalidad civil. Sin embargo,
los procesos vividos durante el régimen
militar dejaron secuelas en la sociedad
argentina, con estigmas que no han
desaparecido totalmente. La Comisión
Nacional por la Desaparición de las
Personas (CONADEP), presidida por
Ernesto Sábato, presentó en septiembre de 1984 un informe al entonces
presidente Raúl Alfonsín donde se de•
tallaban todas las atrocidades cometi das durante el régimen militar y, especialmente, sobre su carácter premedi-

TRAYECTORIAS

! AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

tado y organizado y no un simple resultado de circunstancias. El informe,
conocido por su título Nunca Más, fue
un best se/fer y, traducido a varios idiomas, dejó atrás toda posibilidad de
sepultar en la memoria todo lo sucedido. Sin embargo, los procesos posteriores de sanción a los militares y demás implicados y cómplices-incluyendo los silencios de numerosos grupos
de la sociedad civil- no tuvieron tanta
claridad y ello ha quedado, sí, como
una fuente de conflictos y contradicciones en la vida social y política argentina.
El régimen militar argentino, pese
a que en algunos casos hubiese pretendido estar afuera de la atención internacional, no pudo impedir que sus
acciones políticas y terroristas fuesen
discutidas y analizadas en el exterior.
Holanda no fue la excepción y, aunque
sus dirigentes políticos pusieron objeciones a la condición de los derechos
humanos en Argentina, sus empresarios siguieron haciendo negocios con
el gobierno militar. El libro reproduce
parcialmente documentos sobre ello y
permite entender mejor parte de la
política de los países de alto nivel de
desarrollo hacia el resto de naciones.
De estos acontecimientos y sus
consecuencias, con toda profundidad
y en un prolijo y detallado análisis, trata este libro que se convertirá en una
referencia inevitable para comprender
no sólo el pasado, sino también mu•
cho de lo que esta pasando en la Ar•
gentina de hoy.
José María Infante

TRAYECTORIAS

~
Un nuevo paradigma

RosALBA CASAS (coord.), La formación de
redes de conocimiento. Una perspectiva regional desde Méxíco, Anthropos ·
IISUNAM, Barcelona, 2001, 381 pp.
Dentro de los estudios sobre desarrollo tecnológico e innovación, las investigaciones sobre transferencia de conocimiento están adquiriendo especial
atencióP por parte de los sociólogos y
los antropólogos, un campo disciplinarjp generalmente adscrito al ambiente
de los ingenieros. Hoy por hoy, los estudiosos de las ciencias sociales están
incursionado en lo que parece ser un
nuevo paradigma: la formación de redes de conocimiento.
Los autores de este libro son miembros del Instituto de Ciencias Sociales
de la UNAM, quienes en los últimos
años se han orientado a estudiar los
flujos de conocimiento, la trayectoria
tecnológica y la formación de espacios
de conocimiento en diferentes empresas, lo que ha dado por resultado este

I AÑO IV, NO. 10 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

libro que hoy revisamos.
"El objetivo de este trabajo es analizar la manera en que se construyen
redes de conocimiento a nivel local, el
grado en que ellas están contribuyendo a la formación de espacios regionales de conocimiento y evaluar su impacto en la creación de ambientes regionales orientados al desarrollo económico y social, a través del estudio
de diversas experiencias de colaboración en distintas localidades del país"
(p. 26).
Uno de los conceptos clave dentro
del planteamiento de los autores es el
de redes de conocimiento que tiene sus
raíces en la noción de "ambiente regio•
nal de innovación", que por cierto ha
sido definido como "el conjunto de instituciones académicas, industriales y
políticas que colaboran conjuntamente para impulsar las condiciones locales para la innovación" (p. 36).
La idea es detectar, en primer lugar, el conocimiento acumulado de las
instituciones; en segundo término, observar la transferencia de flujos de conocimientos entre distintos actores e
instituciones que forman las redes de
conocimiento que luego se construyen
a través de procesos de aprendizaje en
regiones específicas. De hecho, la parte principal de este libro es analizar
diferentes regiones y sectores, así como
instituciones.
En el capítulo segundo, se analizan
cuatro universidades públicas estatales y su relación con las empresas, entre las que se destaca la participación
de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, la Universidad de Guadalajara, la

123

�CON1EXTOS

Universidad Autónoma de San Luis Potosí y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Entre los resultados
que pueden mencionarse, está el hecho de que las universidades están
orientadas a la formación de recursos
humanos y sobre todo a la generación
de investigación; sin embargo, el estudio demuestra que no han sido utilizados suficientemente los recursos por
parte de las empresas, dado que la
demanda de éstos es muy limitada.
El tercer capítulo se enfoca a estudiar las asociaciones empresariales y
la construcción de redes de conocimiento, para esto se analizan las relaciones entre la academia, las empresas y el gobierno. Este análisis se hace
bajo un enfoque institucional, central
para la innovación. Además se estudia
el corporativismo que se basa en "estructuras jerárquicas, mecanismos de
coerción, membresía obligatoria e intercambios basados en poderes asimétricos y reglas burocráticas" (p.121).
Por otro lado, las redes se construyen sobre la base de pertenencias informales, intercambios voluntarios y multilaterales, relaciones personales y confianza, cooperación, reciprocidad y estructura flexible (p. 121).
Entre las asociaciones se encuentran: el Consejo Coordinador Empresarial, la Confederación de Cámaras Industriales, la Cámara de la Industria
del Calzado, la Asociación de Empresarios de Jalisco que, a pesar de la especialización, logran involucrarse en
redes de cooperación y pugnar por políticas que beneficien a sus afiliados.
El capítulo cuatro está orientado a

124

CONTEXTOS

la transferencia de biotecnología y la
formación de redes a nivel local, especialmente enfocado a los sectores agrícolas y la acuacultura. En este sentido,
la autora pone especial importancia en
el papel que juegan los centros de investigación; en segundo lugar, el aprendizaje que se da entre los actores y
cómo se transmite el conocimiento a
través de las redes y, en tercer lugar, la
dimensión regional. En este caso particular, se analiza el CINVESTAV-lrapuato, así como productos muy concretos
como son la fresa, la papa y el agave.
De esto, la autora deriva una serie de
conclusiones lo que le permite señalar
de manera contundente que "el problema de coordinación entre instituciones
es crucial para el fortalecimiento y creación de espacios y redes de conocimiento, tarea en la cual los actores institucionales mixtos son fundamentales
para que estas experiencias impacten
el desarrollo económico y social basado en el conocimiento" (p. 235).
El capítulo cinco pone su atención
a las telecomunicaciones mexicanas
concentrándose particularmente en el
CIATEQ de Querétaro, centro de servicios técnicos, y su relación con TV Azteca a partir de un proyecto de instalación de software que permitiera
controlar las variables climáticas de sus
estaciones remotas. Lo que permitió establecer una vinculación entre una empresa de TV y centro de innovación
creándose de esta manera una red de
conocimiento.
El último capítulo está dedicado al
estudio de las redes de conocimiento
en el sector de materiales, utilizando

la misma metodología que los anteriores investigadores, la autora llega a la
siguiente conclusión: "un elemento que
destaca en varias de las empresas a las
que hicimos referencia es que éstas
poseen algunos departamentos de I-D,
o de diseño, o en ausencia habilidades
para reconocer y acceder al conocimiento que desarrollan los centros de
investigación. De tal manera que son
elementos que contribuyen a que se
puedan compartir y complementar las
habilidades y competencias de los centros y algunos sectores particulares y
tecnologías en el centro de materiales"
(p. 350).
En conclusión, es un libro para una
audiencia especializada en asuntos de
ciencia y tecnología ya que ofrece desde una perspectiva socio-antropológica
una nueva herramienta de análisis: las
redes de conocimiento. Este enfoque es
altamente novedoso dentro de nuestro
país debido a que está procurando entender, desde un marco regional, la
manera como se da el flujo de información, se forman las redes y, sobre
todo, se aprende el conocimiento de
ciertos sectores de la economía. El libro es muy valioso por la posición que
tiene México en el índice de competitividad, uno de los más bajos en términos de desarrollo tecnológico, por lo
que es urgente establecer políticas de
ciencia y tecnología que nos permitan
mejorar nuestra posición a corto y largo plazo.

TRAYECTORIAS

Roberto Rebolloso Gallardo

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

La sospecha y el dolor

Scon MAINWARING v MATTHEW SoaERG
SHUGART (comps.), Presidencialismo y
democracia en América Latina, Editorial
Paidós, Buenos Aires, 2002, 319 pp.

Las impresiones forman un tapiz superficial,
donde parecen desembocar caminos
ideales que conducen hacia otra realidad más
honda. La meditación es el movimiento
en que abandonamos las superficies, como
costas de tierra firme, y nos sentimos lanzados
a un elemento más tenue, donde no hay
puntos materiales apoyo. Avanzamos atendidos
a nosotros mismos, manteniéndonos en
suspensión merced al propio
esfuerzo dentro de un orbe
etéreo habitado por formas ingrávidas. Una
viva sospecha nos acompaña de que a la menor
vacilación de nuestra parte todo aquello se
vendría abajo y nosotros con ello. Cuando
meditamos tiene que sostenerse el ánimo a
toda tensión: es un esfuerzo doloroso e integral.

José Ortega y Gasset,
Meditaciones del Quijote

Existen, sabemos, temas cuya complejidad y realidad son tan latentes que
pareciera que vivimos en ellos, pero que
no sabemos cómo nombrarlos, cómo
hablar de ellos, por lo que solamente
nos queda la sospecha. La sospecha
que para Ortega, y para nosotros, consiste en que todo cuanto conocemos
resulte falso y que el dolor de los errores pueda ser muy grande.
De esta sospecha y su dolor trata
el libro Presidencialismo y democracia
en América Latina publicado por Editorial Paidós. Libro que trata de las "ventajas y desventajas" de los diferentes
gobiernos presidenciales latinoamericanos. Una de las pretensiones de la

TRAYECTORIAS

obra es proceder con escepticismo ante
ideas como que el presidencialismo en
general ha contribuido a crear problemas de ingobernabilidad y desestabilización de las democracias nacientes
latinoamericanas.
Se presenta un interesante examen
de variaciones entre diferentes sistemas presidencialistas, las implicaciones de estas variaciones para las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo y las consecuencias para la gobernabilidad y la estabilidad democrática.
En palabras de los autores:
"Sostenemos que los sistemas presidencialistas varían en formas importantes, sobre todo en relación con 1)
los poderes constitucionales asignados
al presidente y 2) el tipo de partidos y
de sistema de partidos. Exploramos
también el modo en que esas variaciones en los poderes presidenciales y en
el sistema de partidos afectan al desempeño de la democracia presidencial.
Creemos que la primera y reciente generación de estudios comparativos sobre el presidencialismo no siempre
prestó suficiente atención a estos te-

I AÑO IV, NO. 10 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

mas. Aunque reconocemos las importantes contribuciones de esta primera
generación de estudios comparativos,
creemos que las cuestiones relativas a
las variaciones entre sistemas presidencialistas y sus implicaciones deberían
ser colocadas en el centro de una nueva generación de estudios" (pp. 11-12).
El presidencialismo desde mediados de 1980 se ha convertido en un
tema importante de debate intelectual
y político. Debate que se ha visto fortalecido por la sucesión de transiciones
a la democracia que barrieron América Latina, el sur y centro de Europa,
Asia y África. En América Latina, específicamente existe la sospecha de que
el presidencialismo acaso habría contribuido en forma significativa al fracaso de las democracias en el pasado,
dado el predomino abrumador de sistemas presidencialistas en una región
asediada por la pobreza y la explotación.
Es esta sospecha y su dolor la que
puede llevarnos a encontrar una normatividad de lectura en este libro. El
dolor es el de la ausencia, de la carencia, de la pobreza. La sospecha de que
hemos estado sumergidos en sistemas
políticos deficientes; la sospecha de
que esto nos ha llevado al horror de la
miseria y al futuro negado. Los teóricos de la política generalmente separan la pobreza de la democracia, pero
indudablemente que en América Latina están unidas.
Baste leer el análisis que hace
Jeffrey Weldon titulado "Las fuentes
políticas del presidencialismo mexicano" para poder entender una óptica del

125

�CONTEXTOS

fenómeno y todo su peso histórico. Para
Weldon existen claramente cuatro condiciones político-históricas necesarias
para la existencia del presidencialismo
mexicano:
"Hay cuatro condiciones necesarias
que dan cuenta del presidencialismo en
México: 1) un sistema presidencialista
basado en la Constitución; 2) un gobierno unificado, en el cual el partido gobernante controla la presidencia y ambas Cámaras del Congreso; 3) la disciplina en el interior del partido gobernante; 4) un presidente que es líder
reconocido del partido gobernante. Si
alguna de estas cuatro condiciones
dejara de existir, entonces el equilibrio
del presidencialismo comenzaría a quebrarse. Si alguna de las tres últimas
condiciones ya no se verificara, entonces el presidente mexicano tendría sólo
poderes constitucionales, y perdería los
poderes metaconstitucionales por los
que se ha identificado a los ejecutivos
mexicanos" (pp. 177 -178).
Condiciones que sin duda han tenido costos económicos y políticos; condiciones que han estado cambiando el
presente mexicano de los últimos años.
El artículo de Weldon aborda al final y
apresuradamente el sexenio de Ernesto Zedilla, ya que lo que más le preocupa es comprobar la existencia del
presidencialismo mexicano. No tiene la
visión del sexenio foxista de los últimos
años, lo que le resta credibilidad. a sus
afirmaciones.
En cambio, el capítulo titulado "Pluripartidismo, federalismo fuerte y presidencialismo en Brasil" de Scott Mainwaring, permite observar la compleji-

126

CONTEXTOS

dad del sistema político brasileño de
una manera profunda y seria. Se nos
explica históricamente la presencia de
un federalismo fuerte y de un presidencialismo débil (quizás con la excepción
del periodo de dictadura militar de
1965-1985 y antes con Getulio Vargas;
el federalismo fuerte es una característica brasileña de los primeros 50
años del siglo XX). Mainwaring apunta:
"A pesar de sus poderes constitucionales formidables, los presidentes
requieren de apoyo parlamentario para
sancionar la legislación común. Aunque
establece un desequilibrio· de poderes
favorable al presidente, la Constitución
de 1988 reconoce al Congreso algunos
poderes significativos. El Congreso es
un actor clave en el proceso legislativo
ordinario; con la excepción parcial de
los decretos presidenciales (que requieren de aquiescencia pero no de aprobación parlamentaria), ningún proyecto se convierte en ley sin aprobación
del Congreso'' (p. 118).
El volumen es compilado por Scott
Mainwaring y Matthew Soberg Shugart.
El primero es director y profesor de
Gobierno en la Universidad de Notre
Dame, es autor o coeditor de Building
Democratic lnstitutions: Party Systems
in Latín America (Stanford University
Press, 1995), lssues in Democratic
Consolidation: The New South American
Democracies in Comparative Perspective (University of Notre Dame Press,
1992) y The Catholic Church and Politics
in Brazil, 1916--1985 (Stanford University Press, 1986).
Por otro lado, Matthew Soberg
Shugart es profesor asociado de Cien-

cia Política en la Universidad de
California, San Diego; es coautor, con
Rein Taagepera, de Seats and Votes: The
Effects and Determinants of Electoral
Systems (Yale University Press, 1989)
y, con John M. Carey, de Presidents and
Assemblies: Constitutional Design an
Electoral Dynamics (Cambridge University Press, 1992).
Gustavo Herón Pérez Daniel

DFS: una historia inconclusa

La Charola.
Una historia de los servicios de inteligencia en México, Grijalbo, México, 2001,
SERGIO AGUAYO QuEZADA,

413 pp.

La realidad supera la ficción, fueron las
palabras que pensé, al concluir la lectura de La Charola, uno de los libros
más vendidos en los últimos meses
desde su presentación en noviembre de
2001 (en su primera reimpresión vendió más de 10 mil ejemplares en tan

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

sólo diez días). Sergio Aguayo Quezada,
investigador jalisciense del Colegio de
México, estructura en La Charola, lo que
vendrá a ser el primer libro que presenta de manera integral y sistemática
lo que han sido los Servicios de Inteligencia en México. Aguayo Quezada
aborda de forma valiente uno de los
temas más escabrosos de la historia y
esencia de este país. A través de sus
once capítulos se va entretejiendo la
crónica de la estructura y los métodos
que desde hace ya poco más de 80 años
han empleado los servicios de inteligencia mexicanos, con los diferentes
nombres que han tenido desde su creación, para vigilar, controlar, reprimir, e
incluso, eliminar a los opositores, enemigos del régimen.
Si como dicen los estudiosos, los
servicios de inteligencia de un país son
reflejo de la sociedad a la que sirven,
resulta inquietante ver la historia de
éstos paralela con la de la sociedad
mexicana de las recientes tres décadas.
Baste recordar que hasta hace algunos
años "la charola" (identificación de metal que portaban los integrantes de la
Dirección Federal de Seguridad -DFS-,
su nombre en la época de mayor poder)
era sinónimo de delincuencia y corrupción.
Aguayo Quezada hace una retrospección hacia los inicios de esta institución cuyo objetivo de resguardar la
seguridad y el orden de esta nación, se
desvirtuó en algún momento, o bien,
sus protagonistas confundieron el sentido de tales términos. De pronto, la
lectura me supo a una novela de realismo mágico, el que sólo aparece en

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10

América Latina, pues con las características de uno de los "personajes" de
esta historia, imaginé como si Aguayo
Quezada, citando a Ernest Gruening, estuviera resumiendo las características
de algunos integrantes de esta institución: "¡[Él] es inteligente, agudo, simpático! ¡También es un asesino y un
ladrón! Esto sólo puede pasar en México" (p.147).

Y no es para menos tal imagen,
pues parece ser que en los servicios
de inteligencia mexicanos de hace pocos años la impunidad era la regla,
porque en la DFS el conocimiento fue
reemplazado por prejuicios; baste subrayar, según señala el autor, que en
un estudio psicológico aplicado a sus
integrantes a finales de la década de
los sesenta, resultó (aparte de que 60%
no rebasaba los estudios de preparatoria) que entre sus filas había "poco
contacto con la realidad y baja moral",
sentimientos agresivos hacia el entorno y poca sensibilidad ante el dolor.
Producto de la ignorancia habría de ser
una pobre capacidad intelectual y estratégica.
Aunada a estos factores estaba la
"ley de recomendados" que volvía casi
imposible filtrarse a la organización
desde el exterior, dándole al grupo un
carácter elitista.
Durante mucho tiempo, la sociedad
miró callada las actitudes prepotentes
y agresivas de aquellos agentes que
hacían jactancia de la corrupción, debido a esto fue que a principios de los
sesenta surgiera una oleada de movimientos guerrilleros, que se alzaban
contra tales condiciones. Estas guerri-

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

llas habrían de convertirse en el principal enemigo de la seguridad nacional,
dolor de cabeza para la DFS, pretexto
para ganar popularidad y quedar como
héroes ante la nación; y lo que era en
realidad y de alguna manera sólo un
factor irritante ante el gobierno, se convirtió en un desastre en los sangrientos setenta, que aún en la actualidad
muestra secuelas, pues los desaparecidos (el mayor castigo que podía aplicar la DFS era la desaparición) hoy representan todavía asuntos sin resolver.
Aguayo Quezada relata en La Charola las maneras en que logró tener acceso
a los archivos de esta institución, resguardados actualmente en el Centro de lnvest igación y Seguridad Nacional
(CISEN), investigación de donde se desprende una gran cantidad de datos que
le ayudan a dar forma a este libro, quedando bien claro, sobre todo en los
anexos, algo que es delicado y motivo
de numerosos cuestionamientos en una
institución de este calibre: la ambigüedad permanente en el lenguaje de los
cuerpos de seguridad mexicanos, mezcla de precisión y errores, de información relevante con lo intrascendente. Y
es que en estos ambientes: "Nada es
lo que parece. La verdad es, en el mejor de los casos, endeble, relativa y
siempre elusiva" (p. 279).
Es interesante la forma en que el
autor esquematiza la información, y las
fuentes que consulta para su texto.
Según los cuadros estadísticos que
presenta, hubo una mayor cantidad de
desaparecidos en los años 1974 y
1977, respecto a los otros años . Entrevistas a amigos y familiares de los

127

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

involucrados resaltan las formas de tortura empleadas por la DFS contra sus
enemigos, las reacciones actuales de
familiares que siguen buscando hijos
perdidos, y la actitud respecto al fruto
de la mu~rte de aquellos que murieron
peleando.
A pesar del gran poder que poseía
la institución en aquellos tiempos, habría de llegar un declive, entre cuyas
causas pudieran estar algunos factores
como la corrupción, la asociación y
apoyo de la institución al narcotráfico,
la obsesión y la paranoia de sus dirigentes, los delirios de persecución, los
métodos perversos de eliminación, la
ignorancia, el descaro, el elitismo, etc.
Es a partir de las reformas comenzadas por la Dirección de Investigación y
Seguridad Nacional (DISEN), su nombre de 1985 a 1989, que empezó a
observarse un nivel educativo más alto
en los cuerpos de la institución (la
mayoría contaba para entonces con un
grado académico mínimo de licenciatura) lo que se traduce en una visión
diferente de las cosas, había otro grado de compromiso y actitudes un poco
más coherentes con las necesidades de
los sistemas de seguridad de un país.
Reflejo de esta nueva perspectiva fueron los distintos métodos de represión,
un poco más moderados, empleados
por el ejército, respecto a las dos décadas anteriores. Ya en los noventa, la
institución terminó siendo un "Centro"
(el CISEN), ya que el ser una "Dirección" implicaría cierta carencia de autoridad, y al convertirse en una "Subsecretaría", caería en un burocratismo
excesivo.

128

Actualmente -como señala Aguayo
Quezada- quedan innumerables cabos
sueltos entorno a los métodos de control y funcionamiento empleados por
los servicios de inteligencia mexicanos,
a la información resguardada en sus archivos, a su historia y sus dirigentes; y
aunque desde el exterior a veces parece no haber mucho que pueda hacerse
para resolverlos, se desprenden de este
texto (que quizás "sin querer" resulta
una crítica sagaz al sistema) ideas
propositivas para mejorar las condiciones de nuestro país (que _es a fin de
cuentas lo que todos queremos) donde este documento resulta una valiosa
herramienta porque: "para construir la
democracia es indispensable retomar
y controlar el aparato de seguridad,
tarea que se facilita entendiendo su
origen y funcionamiento" (p. 20).
Donde, a decir de Aguayo Quezada,
las ideas se centrarían en buscar que
los cuerpos de seguridad nacional sean
lo que no han sido hasta ahora: estables institucionalmente a través de la
creación de una Ley de Seguridad Nacional, factores que le permitan darle a esto
un cariz democrático, facultando a la sociedad para supervisarlos y estar al tanto de lo que acontece dentro de sus filas.
Con documentos como La charola
se entreabren para nuestros tiempos,
nuevos panoramas donde gente con
actitudes férreas siguen propugnando
por desatar cabos y buscar coherencia
en nuestra sociedad, en pos de condiciones de vida más claras y mejores,
dignas de este pueblo.
Angélica Hemández

Los límites del hombre
faMAR ALTVATER y BIRGIT MAHNKOPF,

Las limitaciones de la globalización.
Economía, ecología y política de la
globálízación, Siglo XXI Editores,
México, 2002, 433 pp.
Una conclusión abrumadora de la lectura del libro de Altvater y Mahnkopf
es la comprensión crítica del alcance y
complejidad del fenómeno de la globalización, tan discutido y profusamente
estudiado en los últimos lustros. En
m'edio de un debate que recorre los
más extensos espacios del pensamiento contemporáneo, Las limitaciones de
la globalización ofrece una visión panóptica de algo que más allá de un concepto en boga constituye un complejo
proceso cuyos antecedentes se remontan a los grandes descubrimientos del
siglo XVI, tesis con la cual los autores
comienzan su estudio de la globalización como proceso de transformación
global que concluirá manifestándose a

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

principios del siglo XXI, por un lado,
como un proceso sin alternativas; mientra~ por otro, se revela cada vez más
como "una carga explosiva social y,
posiblemente, una trayectoria de desarrollo que lleva a la catástrofe ecológica". Esta severa conclusión marca el
tono de un grueso y bien documentado volumen que se caracteriza además
por el abordaje enciclopédico del tema,
inseparable de los contextos de la historia, la sociedad, la economía, la política y la ecología, en medio de los cuales es minuciosamente examinado.
Pero no es el pesimismo, sino la crítica apoyada en copiosos fundamentos,
lo que conduce el análisis de los autores para quienes "el mundo ya no es
un lugar ancho y ajeno". Ahora, gracias
a la Internet y a los vuelos baratos apuntan-, se ha "democratizado" para
algunos, mientras una masa de desposeídos no tienen acceso a sus placeres. Y entonces sucede que la globalización no es "compresión de tiempo y
espacio, sino el incremento de las distancias y la exclusión de las gratificaciones que proporciona la cercanía. Así
pues, la globalización también crea
nuevas fronteras". Al tratarse, como en
efecto demuestran los autores, de algo
más que de una expansión en el tiempo y de una aceleración en el espacio,
promueve "la usurpación de los mundos de la vida y de la naturaleza y de
su subordinación a la racionalidad de
la explotación". Entre estos mundos
colonizados están los propios refugios
vitales de hombres y mujeres obligados a abandonar su identidad individual
y social bajo la avalancha de un mundo

TRAYECTORIAS

I

fabricado por los imperativos y "la
mano invisible" de un mercado fuera
de todo control. Otra de las valiosas
conclusiones de esta obra sostiene que
la tendencia a la globalización tropieza con barreras económicas, sociales,
políticas y, no en último lugar, ecológicas, "porque la globalización tiene lugar en el planeta Tierra y éste posee
una superficie finita, un contenido material finito, una oferta de energía solar limitada, una biosfera que no puede ser explotada al infinito[...] Debido
a la limitación de la capacidad de carga del planeta el paraíso terrestre se
ha perdido definitivamente". Este libro,
a mi juicio, no es sólo el estudio sobre
un fenómeno perturbador que ya tropieza inexorablemente con las barreras
que analizan los autores, sino el examen de los límites que debe imponer•
se el hombre para su propia supervi·
vencía.
Mario Nieves
Lectura para pensar

y ANTONIO NEGR1, Imperio,
Paidós, Buenos Aires, 2002, 432 pp.

M1cHAEL HARDT

El concepto imperio y el término que
lo designa han caído en desuso en el
discurso político habitual de nuestra
época. En tiempos de globalización, las
palabras duras del lenguaje político
deben ser eufemizadas, para crear la
fantasía de estar viviendo en el mejor
de los mundos posibles. Y para quienes viven en el llamado primer mundo
quizá pueda convertirse en realidad,

AÑO IV, NO. 10 I SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

pero para quienes estamos excluidos
de las migajas del banquete, la lucha diaria por la vida en términos de sufrimiento parece no tener un fin, pero tampoco
ese fin es siquiera vislumbrable.
El texto ha tenido un gran impacto;
tanto, que en su corta vida ya reconoce tres impresiones. El punto de partida de los análisis, la definición de imperio, trata de situar a este tipo de sujeto político en la nueva estructura de
dominio del sistema mundial, donde el
espacio concreto del territorio ha dejado de ser el centro del origen del poder para transformarse en una simple
herramienta más de las formas de dominio. Esto se corresponde con las
transformaciones estructurales en los
modos de organización de la producción y el trabajo, donde la producción
de elementos tangiblemente concretos
("materiales", dicen los autores) ha cedido a favor de una producción intelectualizada, comunicativa. Se presenta,
entonces, uno de los elementos cuestionables del texto, al hacer coincidir la
modernidad con la industrialización

129

�CONTEXTOS

pura y dura, proponiendo caracterizar
como posmodernización los procesos
actuales de producción donde lo
mediático ocupa la primacía. Y no es
cuestionable ello, en cuanto supone una
crítica a posiciones de estilo rostowiano
-sin duda indefendibles- sino porque
una reducción de los procesos de modernización a los de industrialización
implica una visión reducida de aquélla
e ignora las vicisitudes de las industrializaciones tercermundistas.
Cuestionable también, aunque por
otros motivos, es la ecuación imperialismo/imperio = modernidad/posmodernidad. La distinción en esta ecuación se debe a la ya mencionada definición de imperio, prescindente de la
posesión directa de territorios.
Pero el texto tiene muchas virtudes
que son las que, seguramente, le han
dado su fama y difusión. La primera es
aportar elementos para la comprensión
del nuevo orden mundial surgido después de la caída de la URSS. El orden
imperial establecido por la única po-

130

BREVIARIO

tencia surgida posteriormente, debe
establecer una paz imperial para la cual
se justifica la bellum justum. Escrito
antes de que Bush asumiera la presidencia de los Estados Unidos, se anticipa la realidad que ahora estamos viviendo: la necesidad de una guerra justa, idea que según los autores había
desaparecido desde el medioevo.
Lo segundo es una interpretación del
proceso histórico de la formación de los
modernos Estados que muestra cómo el
cuerpo patrimonial del Estado monárquico se transforma en una nueva esencia
trascendente, la nación. Pero este proceso de construir la nación se convertiría,
en muchos casos, en una pesadilla ideológica. El siglo XX vio llevar al extremo
esta condición, que de pesadilla ideológica pasó a la más cruel, sanguinaria y
enferma etapa de la humanidad.
Lo tercero es la crítica lúcida a la
condición ideológica del eurocentrismo, presente aún en quienes como
Bartolomé de las Casas - y sin duda con
las mejores intenciones- trataron de

mostrar la unidad esencial de la especie humana. Texto de reflexión sobre la
historia humana de los últimos siglos,
el problema de la colonización y su
contrapartida, la descolonización, aparecen una y otra vez como necesitados
de una cierta forma de exorcismo: es
sólo mediante un retorno reiterado a
sus espacios que puede entenderse por
qué los países de la "avanzada de la
civilización" fueron capaces de caer en
contradicciones de tan grueso calibre.
Por último, aun cuando los análisis
pudieran poseer un trasfondo pesimista, la conclusión es esperanzadora: la
idea misma de imperio connota una
crisis, de manera que todo imperio está
condenado a disolverse y desaparecer.
Lectura para pensar, quizá no presente
una solución al destino humano, pero
sí una condición imprescindible. No
será sino hasta que podamos explicar
las condiciones de ese destino cuando
podamos dominarlo.

TRAYECTORIAS

José María Infante

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

LA LÓGICA DEL JUEGO

THE LOGIC OFTHE GAME

LA NOCIÓN DE CAMPO EN LA PERSPECTIVA
DE PIERRE B OURDIEU

THE NOTION OF FIELD FROM THE VIEWPOINT
OF P IERRE BOURDIEU

Alicia B. Gutiérrez

Alicia B. Gutierrez

El concepto de campo es central en la perspectiva de Pierre
Bourdieu, en la medida en que permite construir el espacio de juego donde se insertan las prácticas sociales que
son analizadas. Su verdadero valor está asociado a una
problemática de investigación concreta. Las características esenciales de su construcción son: la puesta en marcha
de un pensamiento relacional, que pone el acento en las
relaciones y no en las sustancias, y la incorporación de la
dimensión histórica. Ambas características implican consecuencias metodológicas que deben tenerse en cuenta a
la hora de abordar la realidad social. Asumiendo la analogía con el juego, se analiza la génesis del ca.mpo, las propiedades generales y lo que aIIi se juega, la dinámica de ese
juego y su relación con el espacio social global, y se señalan las principales dimensiones metodológicas que supone, aludiendo a sus posibilidades heurísticas.

From Pierre Bourdieu's viewpoint, the concept of fi,eld is
central because allows to build the play space where the
social practices under analysis are imbedded. Its true value
is associated with the issue of concrete research. The essential features of its construction are: to start a relational
thought where relations-rather than substances-are emphasized, and the incorporation of the historical dimension. Both features involve methodological consequences
that must be considered at the time of approaching social
reality. Assuming the analogy with the play, the author analyzes the genesis of fwld, its general properties, and what
sort of play is taking place there; as well as the dynanúcs of
this play and its relation with the overall social space, highlighting the involved main methodological approaches alluding to its heuristic possibilities.

EL OFICIO DE PENSAR

THE OCCUPATION OF THINKING

VISIONES Y PAPELES DE PIERRE B OURDIEU

VISIONS AND PAPERS OF PIERRE BOURDIEU

Bruno Pé(J,uignot y Pierre Tripier

Bruno Pé(J,uignol and Pierre Tripier

Grande ha sido la voluntad de los detractores de Bourdieu
por reducir su obra a algunos de sus rasgos mientras que
sus más fieles discípulos le atribuyen el descubrimiento de
una parte de las concepciones que la sociología había acumulado antes de que estuviera en edad de escribir y de
discurrir. Buscando reconocer sus más importantes aportaciones, los autores de este ensayo repasan brevemente
los momentos y las partes más importantes de su vasta y
evolutiva obra. Destacan las nociones de violencia simbólica, habitus, campo y ca.pita! que emplea para estudiar y explicar las relaciones de poder y su legitimidad en una situación social determinada. Ilustran su tarea como editor
y traductor desde Ediciones de Minuit, y como investigador de la situación de los medios populares en Francia
que dará por resultado la publicación de la obra colectiva
La Misere du Monde, en la cual introduce varias innovaciones metodológicas. Al final abordan la fundación de su
laboratorio de investigación, de donde surgirán muchas
generaciones de adeptos a este extraordinario personaje,
que quiso tener todos los papeles, del filósofo al sabio y al
anunciador de futuras desgracias.

Ata considerable effort, Bourdieu's detractors have tried
to reduce his work to only a few features, while his most
Joya! followers attribute to hirn the discovery of a portion
of the conceptions that sociology accumulated before it
became of age to be able to write and reflect. In their pursuit to recognize his most irnportant contributions, the authors of this paper go over a brief review of the highlights
in Bourdieu's vast and evolutionary work. Outstanding
among these are the notions of symbolic violence, habitus,
fi,eld, and ca.pita!; which he uses to study and explain power
relations and their legitimacy in a specific social situation.
They illustrate Bourdieu's work as editor and translator at
Minuit Editions, andas researcher of the status of the popular media in France that would later result in the publication of the collective work La Misere du Monde, where he
introduced a number of innovations in methodology. They
close with a discussion concerning to the foundation of
lús research laboratory, where will emerge many generations of followers of this extraordinary person, who wanted
play multiple roles as philosopher, sage, and forecaster of
núsfortunes.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

131

�BREVIARIO

PARA COMPRENDER A BOURDIEU
REFLEXIONES SOBRE SU TEORíA Y PRÁCTICA

BREVIARIO

TO UNDERESTAND TO BOURDIEU

DESARROLLO Y CULTIJRA

DEVELOPMENT AND CULTURE

R.EFliXJONS ABOUT HJS THEORY ANDY PRACTICE

NOTAS SOBRE EL ENFOQUE DE FURTADO

NOTES ON F URTADo's APPROACH

Osear Burgueño y Octavio Rodríguez

Osear Burgueno y Octavio Rodriguez

La obra de Celso Furtado aborda con amplitud el tema de
la cultura y establece una conexión explícita entre cultura
y desarrollo. Su visión del desarrollo contiene una articulación armoniosa de los componentes del todo social y de
su dinámica. Esa integralidad y esa relevancia conforman
el hilo conductor de estas notas, extendido a lo largo de
los seis apartados que las componen. Se abordan las apreciaciones de Furtado sobre los aspectos económicos del
subdesarrollo, el modo cómo se relacionan los procesos
económicos con los sociopoliticos, los vínculos entre desarrollo y cultura, el desarrollo endógeno y sus condicionantes. Estas notas han de considerarse como preliminares. Ese carácter no impide reconocer que ellas fueron elaboradas -a modo de homenaje- para poner de manifiesto
la relevancia de las percepciones y enseñanzas de Furtado,
en la búsqueda de salidas para la crisis latinoamericana
actual.

In his work, Celso Furtado extensively discusses the topic
of culture and establishes an explicit connection between
culture and development. His vision of development holds
a smooth connection among the components of the social
whole and its dynarnic. This integrality and significance
make up the leading thread underlying these notes, along
si.x different sections. They also discuss Furtado's assessment of the economic aspects of underdevelopment, how
the econornic and socio-political processes interrelate, and
the connections between development and culture as well
as between the endogenous development and its conditioning agents. Although these notes should only be considered preliminar, their nature as such does not preclude
recognizing that they were written-as a tribut~o provide
a showcase for Furtado's insights and teachings in his search
of a way out of the present Latin American crisis.

DIALÉCTICA DE LAS ALTERNATIVAS
Un desafio en curso

Pablo González Casanova

DIALECTICS OF THE ALTERNATIVES
A CHALLENGE IN COURSE
Pablo Gonzalez-Casanova

El curso y el discurso de la dialéctica de la alternativa tienen que captar lo emergente en lo persistente de un sistema que no quiere morir, y que no quiere hacer ninguna
concesión en su política neoliberal. En lugar de desestructurar los aparatos paramilitares de la guerra de baja intensidad y de replantearse la necesidad de un nuevo pacto
social, las fuerzas dominantes declaran una guerra mundial contra un terrorismo arbitrariamente definido cuyas
victimas principales van a ser los pobres. La nueva gran
guerra está lejos de ser coyuntural, tal vez constituya el
inicio de un proceso histórico de larga duración que se
desata por razones coyunturales. Toma como detonador
el ataque cíber-terrorista contra las Torres Gemelas y el
Pentágono. Proyecto a la vez defensivo y ofensivo, la nueva guerra parece también formar parte de un proyecto interno e internacional de imperio mundial en que Estados
Unidos juegue el papel de El Soberano cada vez más abiertamente. En todo caso esto obliga a replantear el problema
de las alternativas al sistema dominante y sus políticas. En
su historia reciente los movimientos sociales han ido profundizando y ampliando sus demandas y sus redes. Considerar la redefinición de los movimientos sociales y la del

The course and discourse of the dialectics of alternatives
will necessarily capture the situation emerging in the persistence of a system that refuses to die and makes no concessions under its neo-liberal policy. Instead of demolishing the pararnilitary low-intensity war devices and re-addressing the need of a new social covenant, the dorninant
powers declare a world war against an arbitrarily defined
terrorism where the main victims will be the poor. This
new Great War, far from being circumstantial, may rather
be the beginning of a long-lasting historical process triggered by circumstantial reasons. The cyber-terrorist attack
against the Twin Towers and the Pentagon has been adopted
as its triggering event. A concurrently defensive and offensive project, this new war appears to be also an interna!
and international project of world dominion where the
United States plays the role of The Sovereign in an increasingly overt manner. In any case, the situation demands readdressing the issue of alternatives to a single dominating
system and its policies. In their recent history, social movements have gone deeper and wider in their demands and
outreach. Considering a re-definition of social movements
and of the dominant State and its allies is indispensable, in

DE LA ENTREVISTA

OF THE INTERVIEW

Angela Giglia

Angela Giglia

En los últimos años de su vida, Bourdieu sintió la necesidad
de tomar posición en la temperie política de su tiempo, convirtiéndose en una figura pública del movimiento en contra
de las políticas neoliberales. Su compromiso político se remonta a los inicios de los sesenta, con la guerra de independencia de Argelia, y ha estado siempre presente en su trabajo,
aún en los años del ascetismo académico; lo demuestra su constante atención por el estudio de la forma en cómo la cultura
contribuye a hacer posibles las relaciones de dominación. En
La miseria del mundo, voluminosa compilación de entrevistas, Bourdieu ilustra magistralmente hasta dónde puede llegar la aplicación rigurosa de la teoría socioantropológica en
la comprensión del mundo actual desde el punto de vista de
sus protagonistas más humildes. En este artículo, la autora se
centra en la importancia de la vinculación entre la perspectiva teórica de Bourdieu y la práctica de la elaboración e interpretación de las entrevistas cualitativas. En particular, aborda
el texto sobre "La ilusión biográfica", las reflexiones contenidas en la "Introducción" y el ensayo intitulado "Comprender" que cierra magistralmente La miseria del mundo y que se
ha convertido en una suerte de breviario para los que trabajan con entrevistas abiertas.

In the last years of his life, Bourdieu felt the need to take a
stand in the political arena of his time, becorning a public
figure in the movement against neo-liberal policies. His
política! commitment goes back to the early 60's, during
the Algerian war of independence, and was always present
in his work-even in the years of acadernic asceticism-as
evidenced by his constant concern in a study of the manner in which culture contributes to the possibility of dorninance relation s. In La Misere du Monde, an extensive collection of interviews, Bourdieu masterfully illustrates how
far the rigorous application of the socio-anthropological
theory cango in an attempt to understand the present world
fro·m the viewpoint of the poorest persons. In this paper,
the author targets on the importance of the link between
Bourdieu's theorerical standpoint and the practice of designing and interpreting qualitative interviews. She particularly discusses "The biographical illusion" section, the
thoughts expressed under the " Introduction", and the essay titled "Understanding", that masterfully doses La
Misere du Monde and has become a sort of guiding principie for people who work with open-ended interviews.

BOURDIEU DESDE AMÉRICA LATINA
UNA DOBLE LECTURA

Victor Zúñiga
En este artículo el autor está motivado por una doble, contradictoria y personal forma de leer la obra de Pierre Bourdieu.
La primera, es el resultado de sus propias respuestas en torno a la pregunta sobre si las teorías de Bourdieu son útiles o
inútiles para las tareas de investigación que emprenden los
sociólogos que trabajan en América Latina. La segunda, proviene del reconocimiento de que algunos trabajos de Bourdieu parecen ser valiosos, no tanto para la formulación de los
problemas de investigación, sino para la formación general
de los estudiantes de sociología y de los sociólogos de América Latina. Lo que sugiere en este artículo es que Bourdieu es
un autor cuyas teorías no deben ser consideradas puntos de
partida para programas de investigación sobre nuestras realidades, al tiempo que sostiene que algunas de sus maneras de
hacer sociología pueden ser presentadas a los jóvenes científicos sociales como apropiadas, inclusive, ejemplares.

132

BOURDIEU FROM LATIN AMERICA
A DOUBLE READING
Victor Zuniga
In this arride, the author is motivated by two contradictory
and personal ways of reading the work of Pierre Bourdieu.
The first one is the outcome ofhis own answers to the question ofwhether Bourdieu's theories are useful or ineffective
for research tasks undertaken by sociologists who work in
Latin America. The second one grows out of the recognition that sorne parts of Bourdieu's work seem to be valuable; not so much in the formulation of research issues, but
for the development and growth of sociology students and
Latin American sociologists. He suggests that Bourdieu is
an author whose theories should not be considered as starting points for research programs focused on our realities,
and concurrently states that sorne ofhis approaches regarding sociology ways may be presented to young social scientists as appropriate, and even exerriplary.

TRAYECTOR.IAS

AÑO IV, NO. 10

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2002

133

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

BREVIARIO

Estado d ominante y sus aliados es indispensable para interrogarse sobre las estrategias que plantean estos nuevos
m ovimientos antisistémicos.

ESTAR SOBRE LA T IERRA
P ALABRA, OFICIO Y MEMORIAS DE E LENA P ONIATOWSKA

Esthela Gutiérrez Garza
Cuando estas páginas entren en circulación, una niña que
alguna vez soñó ser cantante d e cabaret y terminó estudiando en un convento de monjas, estará a punto de celebrar medio siglo de un oficio que le ha dado la satisfacc_ión
de llegar al fondo, de la m ágica experiencia de estar viva.
La escritora mexicana nacida en París en 1933, setenta
años después es dueña de una vida intensa cruzada con
los destinos de M éxico a través de una producción artística y literaria en cuyas corrientes sembró definitivame~te
sus raíces. C élebre por su s novelas, por sus obras penodísticas y testimoniales y por su colección d e diálogos reunidos en Todo México, la aguda entrevistadora es ahora
entrevistada, ante cuyas interrogantes se revelan la escritora, la periodista, la mujer y el ser ap asionado con lo que
mejor ha sabido hacer en este mundo.

order to question the strategies that these anti-systernic
movements are posing.

TO BE ON T HE EARTH
W oRD, WORK ANO MEMORIES OF E LENA P oNIATOWSKA

Esthela Gutierrez Garza
When these pages go to press, a child who once fancied
becom ing a night club singer and ended up in studyin~ in
a convent will be about to celebrare half a century m a
trade that has given her the satisfaction of sipping down
the b ottom, the magic experience of being ali ve. Toe Mexican writer born in París in 1933 is, seventy years later, the
subject of intense interactions with ~ erent Me~can destinies through art and literary producnon, followmg trends
where she definitely planted her roots. Famous for her novels, newspaper stories and testimonials, as well as ~ colle_ction
of dialogues published in Todo México, this sharp m~erv1~wer
is now interviewed in the dialogue the underlymg wnter, ¡ournalist, woman, and passionate human being are disclosed with
the best she has been able to do.

t?

ALICIA BEATRIZ GUTIÉRREZ
Licenciada en historia por la Univeisidad Nacional de Córdoba, doctora en sociología por
la École des Hautes Études en Sciences
Sociales y doctora en filosofía y letras por la
Universidad de Buenos Aires. Ha sido profesora e investigadora en la Universidad Nacional
de Entre Ríos, en la Universidad Nacional del
Centro de la Provincia de Buenos Aires, en la
Univeisidad Nacional de San Luis, en la Univeisidad Nacional de Mar de Plata; y actualmente es profesora e investigadora en la
Univeisidad Nacional de Córdova. Entre su
vasta obra se encuentran: Pierre Bourdieu:
las prácticas sociales; Las prácticas sociales: Una introducción a Pierre Bourdieu (en
prensa); "La juventud y sus características
socioculturales y antropológicas• en Juventud rural y estrategias de sobrevivencia familiar en Argentina de Ricardo Costa et al.;
"Diveisificación de estrategias de reproducción social en Altos de Yapeyú", en Miradas
uranas, visiones barriales de Ariel Gravano
(comp.); "La tarea y el compromiso del investigador social. Notas sobre Pierre Bourdieu·, en Intelectuales, política y poder, y
"Reflexiones teórico-metodológicas en torno
al análisis de la pobreza·, en Ciudades latinoamericanas: una visión social del urbanismo de Rodríguez y Rozé (comps).
gutierre@ffyh.unc.edu.ar
ANGELA GIGLIA CIOTTA
Doctora en antropología social y etnología
por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias
Sociales de París. Desde el año 2000, trabaja como profesora-investigadora de tiempo completo en el Departamento de Antropología de la Univeisidad Autónoma Metropolitana, plantel de lztapalapa. Ha sido docente en la Universidad de Nápoles (Italia),
en la Facultad Latinoamericana de Ciencias
Sociales y en el Instituto de Investigaciones
Dr. José María Luis Mora (México). Actualmente realiza una investigación sobre los

TRAYECTORIAS

134

I AÑO IV, NO. 10 1SEPTIEMBRE-OICIEMBR~

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 10

1

usos y significados del espacio público urbano en la ciudad de México y sobre los procesos de autosegregación y exclusión social
en el ámbito urbano. Entre sus más recientes publicaciones cabe mencionar Terremoto y reconstrucción; el ensayo "Minorías", publicado en Léxico de la política. Conceptos y
categorías de las ciencias socia/es en un
diálogo intercultura/, de Laura Baca Olamendi, et al. (comps.); y "Los espacios residenciales cerrados: el caso de la Villa Olímpica·, en V"wir la diversidad. Identidades y culturas en dos contextos urbanos de México,
de María Ana Portal (coordinadora).
gigliag@servidor.unam.com
BRUNO PÉQUIGNOT
Doctor en sociología por la Universidad París V. Ha sido director Científico Adjunto del
Centre National de la Recherche Scientifique
y vicepresidente de Association Fran~aise de
Sociologie y actualmente es profesor de Sociología en la Universidad París 111 (Sorbonne
Nouvelle). Sus investigaciones abarcan dos
campos principales: la sociología de las
obras de arte y de la cultura artística por
una parte, la historia y epistemología de las
ciencias sociales por otra. Ha publicado Pour
une critique de la raison anthropotogique y
Les fondements de la sociologie (en coautoría
con Pierre Tripier) entre otras obras y numerosos artículos en estos campos.
bruno.pequignot@cnis-dir.fr
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA
Socióloga académica e investigadora mexicana, doctora en economía política por la
Universidad de París VIII. Por más de dos
décadas se ha desempeñado como catedrática en numerosas casas de altos estudios en
México. Autora de una extensa obra ensa'fÍSÜca aparecida en publicaciones especializadas
en Europa y América Latina. Coordinadora de
proyectos editoriales en el ámbito de las ciencias sociales que han puesto en circulación,

SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2002

con la participación de renombrados pensadores, colecciones como Testimonios de la crisis y B debate nacional. Pertenece al Sistema
Nacional de Investigadores, es directora de la
revista Trayectorias y directora interina del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
egutien@ccr.dsi.uanl.mx
JOSÉ MARÍA INFANTE BONFIGUO
Doctor en sociología por la Univeisidad Nacional de Córdoba. Es profesor e investigador de la Facutad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, en
donde también es subdirector de Investigación. Sus líneas de investigación son la psicología social con énfasis en la psicología
política. Es miembro de la lntemational Society
of political Psychology, de la Wortd Association
for Public Opinion Research y de la lntemational Sociological Association. Ha publicado: Guía
para el diseño de investigación, y los artículos:
Ideologías políticas y autoritarismo en la zona
metropolitana de Monterrey; Participación electoral en México y Apuntes para un análisis de
los procesos científicos en la sociedad, entre
otros.
jisp@prodigy.netmx
OCTAVIO RODRÍGUEZ
Exprofesor titular de la Facultad de Ciencias
Económicas de la Univeisidad de la República de Uruguay. Desempeñó el cargo de
director de Investigaciones del Instituto de
Economía de la misma institución. En varios
periodos, fue investigador y consultor de
ILPES, de CEPAL y de otras entidades de
Naciones Unidas.Autor de diveisos libros, así
como de artículos publicados en revistas de
Argentina, Brasil, Chile y México. Entre sus
libros se encuentran: La teoría del subdesarrollo de la Cepa/ y Cinco modelos de crecimiento económico (este último en coautoría
con Pedro Paz).
or33@adinetcom.uy

135

�OSCAR BURGUEÑO
E.xdocente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la República
de Uruguay y exinvestigador del Instituto de
Economía de la misma Facultad, desde 1980
a 2000. Desde 1989 se desempeña como
gerente de análisis tarifario en la empresa
estatal Usinas Termoeléctricas del Estado
(UTE). Autor y coautor de diversos artículos
publicados en la revista Quantum de Uruguay, entre los que se encuentran El enfoque
neo-schumpeteriano de la tecnología y Cambios microeconómicos y cooperación interempresarial en un contexto de globalización.
Osburgue@adinet.com.uy

PABLO GONZÁLEZ CASANOVA
Maestro en Ciencias Históricas (Magna Cum
Laude) por la Universidad Nacional Autónoma de México, Escuela Nacional de Antropología e Historia y El Colegio de México;
doctor de la Universidad de Pañs (especialidad en sociología), (Mentían tres honorable).
Becario e investigador de El Colegio de México. Profesor e investigador de la Universidad
Nacional Autónoma de México; profesor visitante de la Universidad de Oxford (1974);
profesor titular de la Universidad de Cambridge (1981-1982) y profesor visitante de
la New School for Social Research (2000).
Entre sus cargos académico-administrativos:
rector de la Universidad Nacional Autónoma
de México (1970-1972); consejero de la Universidad de las Naciones Unidas (19821988); director del Centro de Investigaciones lnterdisciplinarias en Humanidades
(1986-1994) y en Ciencias y Humanidades

136

(1995-2000). Autor de: La democracia en
México (1965); Sociología de la explotación
(1969); Imperialismo y liberación en América Latina (1978); El Estado y los partidos
políticos en México (1981); La falacia de la
investigación en ciencias sociales (1987); La
universidad necesaria en el siglo XX/ (2001).
Coordinador con Enrique Rorescano de México hoy (1979); con Marcos Roítman de La democracia en América Latina. Actualidad y perspectivas (1995); con John Saxe Femández de
El mundo actual. Situación y alternativas
(1996); con Marcos Roitrnan de La formación
de conceptos en ciencias y humanidades
(1999) y con Samir Amin de La nueva organización capitalista mundial vista desde el sur,
Tomo 1: Mundialización y acumulación (1995)
y tomo 11: El Estado y la política en el sur del
mundo (1996). Ha publicado y coordinado
otros libros y numerosos artículos en diferentes libros, revistas especializadas y en publicaciones periódicas nacionales e internacionales.
casanova@servidor.unam.mx

PIERRE TRIPIER
Doctor en sociología por la Universidad París VII. Actualmente es profesor emérito en
Sociología de la Universidad de VersaillesSaint Quentin-Yvelines, miembro del Consejo Científico del IFRESI/CNRS, vicepresidente del Consejo de Dirección del lnstitut de
Recherche et de Développement de la Qualité
(Besani,on). Sus investigaciones empíricas
son acerca de la modernización de las empresas y el mantenimiento de las profesiones. También está preocupado por la historia y la epistemología de las ciencias socia-

les y sus relaciones con el progreso de ciencias como física, historia y biología. Entre
sus obras publicadas se encuentran Du
Travail a l'emploi. Paradigmes, idéologies,
interactions, Sociologie des professions (en
coautoría con Claude Dubar); Les fondements de la sociologie (en coautoría con
Bruno Péquignot).
Tripier.Pierre@wanadoo.fr

VÍCTOR AUREUO ZÚÑIGA GONZÁLEZ
Doctor en sociología de la educación y la
cultura por la Universidad de París VIII.
Es director de la División de Educación y Humanidades de la Universidad de Monterrey
y profesor huésped de la Université de Versailles a Saint Quentin, París. Adicionalmente es
director de El Proyecto Georgía y miembro del
Sistema Nacional de Investigadores desde
1989. Entre sus publicaciones destacan:
Voces de la Frontera (estudios sobre la dispersión cultural) (1998); "Les fonctions
séparatrices des catégories de l'espace:
enfants de la frontiere Mexique/ Etats-Unis",
en Revue Géographie et Culture (1999);
"Making Carpet by the Mile: The Emergence
of a Mexican lmmigrant Community in an Industrial Region of the U.S. Historie South",
en Social Science Quarterfy (2000); "Migrantes internacionales de México a Estados
Unidos: hacia la creación de políticas educativas binacionales·, en Rodolfo luirán, Migración México-Estados Unidos, opciones de
política (2000). Actualmente prepara, con
Rubén Hernández-León, New Destinations of
Mexican lmmigration in the United States.
vzuniga@udem.edu.mx

TRAYECTORIAS

1

AÑO IV, NO. 10

¡ SEPTlEMBRE-OICIEMBRE 2002

RODOLFO RÍOS

Las páginas de esta enwega de Trayectorias están iluminadas con la obra de quien es considerado
creador de un esti/,o inconfundible cuyo elemento esencial es la fuerza cromática de sus figuraciones)
que van desde relatos hasta el áru:kJ o montañoso paisaje norestense. Carpintero de origen y hacedor de
mundos por oficw) Rodolfo Rios es uno de los pioneros del Taller de Artes Plásticas de la Universidad
Auufnoma de Nuevo León) que tantos aportes ha hecho a la cultura de la región. Una fecunda carrera
inici~ hace más de medw siglo mueswa en su haber alrededor de 130 exposiciones personales y
colec~was) entre las que se destaca la rewospectiva Rodolfo Ríos. 50 años de trayectoria plástica, en
la Pinacoteca de Nuevo León. El artista originario de Tamaulipas cuenta en su haber con numerosos
reconocimientos y ha obtenido diversos premws por su obra a lo la1¿fo de décadas. La Universidad
Autónoma de Nuevo León le ha reconocido con el Premw a las Artes 2001) en el campo de las Artes
Visuales.
TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

1 SEPTlEMBRE-OICIEMBRE

1

2002

137

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN
SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)

. Trayectorias~

En México:

Suscripción
individual·. S2l 0.00. Suscnpc1on
. ., ·m
. stttucional·
.
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$250 00
Numeros sueltos: $60.00
·
· •

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
Raúl Rangel
Frías
Hemeroteca
Circulación
Documentación
Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo
electrónico
Libro alquilado

Exposiciones

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. (81) 8329 4090, Ext. 6524

y 6509 Fax (81) 8329 4065
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En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.
2. REDACCIÓN

En el extranjero:
América del Norte y el Caribe:
Europa y Sudamérica:
Resto del mundo:

USD $89.00

Procedimiento:
1. Orden de pago o depo·si·tO ª nomb re de Banco Mercantil del
N
orte, 5ucursal Gran Plaza (051), Monterrey, Nuevo Leó
.
paUraAabono en cuenta de la Secretaría de &amp;tensión y c:ltMuéxraidco,
la NL: 051-37466-S.
e

~- ~nvdiardjunt? ~ esta forma de suscripción una fotocopia de la
ic a e epos1to a la siguiente dirección:
Revista Trayectorias/ Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías /

Alfonso Reyes No. 4-000 / Monterrey, N.L, México 64440.

Nombre:

-7¡--------

Institución:

Ciudad:

----r-~,-----

--=-----__ Estado: - - - - - - -

País: _____ -e-:,,..::.._ _
Teléfono:
E-mail:

Código Postal: _ _ _ _ __

--:-e----- Fax: - - - - - - - -

---------

También puede enviarlas por fax al (81) 83 294237
Firma:

3. ESTRUCTURA
(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstrae! de diez líneas, en español. (2) Se

respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuada•
mente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara
las 4 líneas, se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

~ Trayectorias

4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una
copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A

saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Editorial, Lugar. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográ·
ficas a pie de página.

CONVOCATORIA A LOS PRÓXIMOS NllMEROS
El Co~sejo Editorial de Trayectorias extiende la inVIºt . ,
1
comurud d
d, •
.
ac1on a a
a aca effilca e mtelectual a colaborar en sus páginas
en los temas siguientes:
'

5. EXTENSIÓN

(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que por default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se
entregarán aparte.

Situació~ y retos de lo, agricultura en México
Migración regional y continental
Ecowgía Y desarol/,o sustentabk
Sindicalismo y política /,a,boral
Sociedad del conocimiento
Política fiscal y distribución del ingreso

6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el

cual el Consejo Editortal fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su
vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias Revist.a de . .
.
Autónoma de Nuevo León Secretan'a d E , . ,
Cumcw.s Socwies. Universidad
·
e xtens1on y Cultura A A1fi
Monterrey, N.L. México CP 64440
. · v.
onso Reyes 4000.
'
'
, o a trayectonas@ccr.dsi.uanl.mx

solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

138

de la Universidad Autónoma de Nuevo León

FORMA DE suséRIPClóN

uso ~51.00
uso $10.00¡

(1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones

sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre pro·
fundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un baíante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.

R~v,~ta de ciencias sociales

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 10

j SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2002

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�~

Trayectorias...
SIETE/OCHO

Números anteriores

-,_._
-__

Revista cuatrimestral de Ciencias Sociales

NUEVE

Pensar en grande.
Un expediente para la reflexión
Por Esthela Gutiérrez Garza

Diversidad y futuro de los capitalismos
La incertidumbre amenaza a los capitalismos del siglo que
comienza. El futuro muy próximo puede estar lie1W de
sorpresas.
Por Robert Boyer

Un reto en el horizonte. La relación entre moneda
y trabajo
El ret.o de la soberanía en el cont.ext.o de la integración
regumal de América Latina. Un análisis a la luz
de la construcción europea.
Por Jaime Marques-Pereira

Colonialidad del poder, globalización y democracia
Un examen exhaustivo de las actuales tendencias
del capitalismo, reveladas en datos impresionantes.
Por Aníbal Quijano

La pobreza atrapada. Entre la crisis y el olvido
Cautiva en medÚJ de las turbulencias macroeconómicas de
América Latina, la magnitud, profundidad y heterogeneidad de la pobreza plantean problemas nuevos.
Por Blandine Destremau y Pierre Salama

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafío
América Latina puede formular un proyect.o regional de
desarrollo que se ampare en políticas públicas que afirmen
su soberanía.
Por Carlos Eduardo Martins
ÁMBITO

La industria maquiladora. Una visión regional
El desarrollo de la industria maquilad.ora la convierte en
espacio favorable para la integración productiva a escala
internacional.
Por León Bendeski, Víctor Godínez
y Miguel Ángel Mendoza
La crisis de un mito. La nueva economía y la
recesión estadounidense
La actual desaceleración de la economía norteamericana
parece señalar el fin
de la larga expansión cíclica que acaba
de cumplir di.ez años.
Por Arturo Guillén

SSIER: MERCADO OETRJS;BJIJO 'rG[OBAUZAOÓN
Mundos en cambio. El ámbito del trabajo
en la universalización del capital
Por Adrián Sotelo Valencia
Coordenadas de una crisis. Pensamiento social
y sociología del trabajo en América Latina

Una defensa del trabajo como fundamento de la existencia
humana, opuest.o a la centralidad capitalista determinada
exterÚJrmente por necesidades naturales y sociales.
Por Paulo Nakatani
El trabajo y los sentidos
Las posibilidades de una efectiva emancipación humana

Agosto 2002

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todavía pueden encontrar concreción y viabilidad social a
partir de las revueltas y rebelwnes que se originan
centralmente en el mundo del trabajo.

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SllSCRIPCIONPS
~ , u . . ~ ~- - ]0€. ~ - - 12€
ltdltdel--~.W, $0.l;--,OJlldll:20$.

TEORÍA
La democracia inconclusa. Carencias prácticas
y limitaciones teóricas
Un examen de las carencias de la democracia
actual y las limitaciones de las teorías de transición
Por H. C. Feljpe Mansilla
ÁMBITO
Banca y dominación. Los bancarios brasileños en la fase
de la reestructuración capitalista contemporánea

Por Nise Jinkings
-=--- - - - --cM
=EMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el hombre

Perfil y palabra de González Casanova, entrevistado por
Esthela Gutiérrez Garza

VETAS. REVISTA DE El Colegio de San Luis
• año IV• número 10 • enero-abril de 2002
PRESENTACIÓN • Orestes López y Valentina Torres Septién
BONANZAS
ADRIÁN Ascol.ANI ~ Objetos, teorías y métodos. Opciones en la definición
del campo d1sc1ptinar de la Historia de la Educación Argentina
VALENTINATORRES SEPTIÉN • Una orden católica de educadoras francesas
en Méxi_c?. Las Hei:roanas de Sao José de Lyon. ÜRESTA LóPEZ • lmágenes b1stonco-hteranas de mujeres lectoras. FERNANDO SAÚL AL\Nis &amp;iclSO
Y ~ ABRIELA ToRRES MO&gt;m;Ro • Confonnación de grupos y participación
pohllca. El caso del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí

(1908-1922)
BRECHAS

PEDRO CASTRO • Soto YGama. Semblanza de un iconoclasta. MAluo G óMEZ
ÓLIVARES • The Keynes's theoretical framework from the Treatise 00
Money to the General Theory
ENSAYES

MEMORl1\ VNA

Oficio de pionero. Víctor Urquidi:
entre la duda y la pasión
Entrevista al economista mexicano por Estheki Gutiérrez
Garza

Reformas institucionales y coordinación
gubernamental en la política de protección social de
Brasil
Vi/mar Faria
Crecimiento e inestabilidad macroeconómica en Argentina
José María Fanelli
Inversión y volatilidad financiera en América Latina
Graciela Moguillansky
Cooperación tributaria internacional y movilidad del capital
Va/py FitzGera/d
Refonnas y crecimiento en América Latina
Andrea Bandeira y Fernando García
Embraer: de campeón nacional a jugador global
Andrea Goldstein
Educación y mercado de trabajo en América Latina
Beverley Car/son
Cambios y desigualdad en las familias latinoamericanas
lrma Arriagada
La infraestructura de soporte para la economia digital en Chile
Rossella Comjnetti
Diciembre 2002

Número 78

\b'lkiktkdli:~eis,,...íR!llib&amp;CICll~

Por Ricardo Antunes

De cómo el sistema bancario brasileño deviene en sect.or
creci.entemente dominado por los grandes grupos financi.eros
privados transnacionales.

. Número 77

R--.a...T~

Una aproximación a los factores que influyeron en una
redefinicüm de los contenidos, teorías y métodos de
investigación de la sociología del trabajo
Por Adrián Sotelo Valencia
Trabajo humano. Un debate. El enfoque metodológico
en la discusión de su centralidad

•

Revista de la CEPAL

.

_.,c....-;.,....,_,Soaolop,. u...........c....,._

M:'RIA Esn!ER A GUIRRE LoRA • Educación e Historia, Historia y Educacwn. Un asunto de lealtades e infidelidades. SoNIA MormsclNO y MARJA
ELENA AetmA • Género y etnicidad ea una experiencia de aula

BOCAMINA

RoNNY VIALES HURTADO • Una nueva lectura de la cafeticultura latinoamencana. DAVID E. VÁZQUEZ SALGUERO • Encuentros en el pasado mexicano
PORTAFOLIO GRÁFICO • MwE-HEI.EN FÉRON • Gráfica
AMALGAMA • LUIS CoRTÉS B ARGAU.ó • Poemas

Crecimiento económico y desarrollo humano en América Latina
Gustav Ranis y Frances Stewart
Comercio, recursos y desigualdad en América Latina
Juan Luis Londnño
Efecto de las tasas de interés estadounidenses sobre
la deuda latinoamericana y el contagio financiero
Inés Bustillo y He/via Velloso
Mercados de trabajo y sistemas de pensiones
Andras Uthoff
La distribución del mgreso en Argentina, 1974-2000
Os~ Altimir, Luis Beccaria y Martín Gonzá/ez Rozada
Como hacer que la reforma de la inrraestructura en
América Latina favorezca a los pobres
. Antonio Estache, Vivien Foster y Quenfin Wodon
Equidad en la atención médica del adulto mayor en ChjJe:
papel de la previsión
Steven Wallace
Descentralización y participación en América Latina:
Una mirada desde la economía
Jván Fino/
El comp?rtamiento de las empresas exportadoras
brasileñas. Implicaciones para la ALCA
Renato Baumann y Francisco Carneiro
NAfTA y las pérdidas de mercado de Brasil en
los &amp;tados Unidos, 1992-2001
Jorge Chami Batista y Joao de Azevedo
Orienta~iones para colaboradores de la Revista de la CEPAL
La ReVJsta en Internet
Publicaciones recientes de la CEPAL
Publicación cuatrimestral, en español e inglés.
Valor: U_~$ 15 (o su equivalente en moneda nacional).
Susc~pc1?,n anual: US$30 (español) y US$35 (inglés).
~uscnp1cmn por dos años: US$50 (español) y US$60
(mglés)
Pedidos: Un_idad de Distribución de la CEPAL, Casilla
179-D, Santtago de Chile. E-mail: publications@eclac.cl

�REVISTA CID@)B d'AFERS

REVISTA
INTERNACIONAL
DEL TRA,BAJO

INTERNACIONALS
Josep Ribera, Editor. Elisabet Mañé, Coordinadora Editorial

Vol. 120 (2001), núm. 4

Nº 57

La Seguridad Global en el Medite"áneo
Número coordinado por Elvira Sáncbez

Nuevo banco de datos sobre los salarios por ocupación en todo el mundo
R. B. FREEMAN y R. H. OOSTENOORP

Trabajo nocturno de las mujeres. B doble anhelo protección-igualdad

Temas
Desarrollo y cooperación económica entre la UE
y el Mediterráneo
Fortalecimiento de los valores democráticos
en el Mediterráneo
Potenciación del diálogo de seguridad en el Mediterráneo
El proceso de paz de Oriente Medio
Integración y cooperación subregional en el Mediterráneo
Occidental: las relaciones entre la Unión Europea
ye[ Magreb

G. P. POUTAKIS

Apreciación provis,onal de los servicios de empleo concertados
establecidos en Australia
A. M. OOCKERY y T. STROMBACK
Perspectivas

El porvenir del traba¡o, del empleo y de la protección social
(Simposio de Annecy. enenro de 2001)
Ubros

Índices del volumen 120 (2001)

Fouad Ammor J Yaacov Bar-Simon-Tov J Henri Burgelin J Hani a/-Hassan J
Agnes Levallois, I Santiago Martínez-Caro I Juan Carlos Muñaz I Miquel
Nada/ I Alberto Navarro I Jesús Núñez Martín Ortega I Alessandro Politi J
lluis M De Puig I Christian Quesnot I E/vira Sánchez Mateas / Félix Sanz
/Gama/So/tan
Revista cuatrimestral de la Fundación CIDOB. Elisabets, 12. 08001 Barcelona,
España. E-mail:cidob@cidob.org.www.cidob.org ISSN 1133-6595. Precio suscripción: 26 • precio del ejemplar: 9,25 •, número doble: 13,75 •

Suscripción anual, vol.

121 (2002):

Ed. impresa: 99 frs. suizos. 80 dólares
Ed. electrónica: 40 dólares, 30 euros

Oferta año 2002: Suscnbase ala edición impresa y
regalaremos ta edición electrónica
Mundi-Prensa Libros, Rlo P/muco. 141,Col. Cuauhtemoc
06500, Mexico. D.F. Tel.. (52 5) 533 5658; 1 -: (52 5) 514 67 99:
COfTOO eledrónico·

101545 2361@compusem,.com

La Revista en la red Internet: http://www.ilo.org/revue

SUMARIO
EDITORIAL
EDITORIAL
ARTÍCULOS
ARTÍCULOS

La importancia del contexto en la alfabetización.
Judith Ka/man

Profesorado y formadores: la formación para la
transformación de los distritos y las comunidades.
Concepción Domínguez Garrido y
Antonio Medina Rivilla
Valoración de los resultados del proyecto: "Mujeres
Indígenas ante la Educación y el Cambio Sociocultural":
la experiencia de Huautla de Jiménez, Oaxaca.
Luis Arturo Á vita Meléndez
Socializaciones, educación y puentes interculturales.
Reflexiones en torno a un proceso de acompañamiento
educativo rural, en la meseta purhépecha.
Núria Torres Latorre
Revista Interamericano de Educación de Adultos es una publicación del Centro Regional de Educación de Adultos y Alfabetización
Funcional para América Latina y El Caribe. Quinta Eréndira, Av. Lázaro Cárdenas sin. Pátzcuaro, Micboacán. 6 1600 México. lSSN:
0188-8838. Correo Electrónico: crefal@yreri.crefal.edu.mx. http://www.crefal.edu.mx

Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 1O, se terminó de imprimir
~ciembre de 2002 en los talleres de Serna Impresos, s. A. de
allarta 345 Sur, Monterrey, Nuevo León, México. C. P. 64000. El
tiraje consta de 1,000 ejemplares.

c.~:

�~ Trayectorias
VENTA
FONDO DE

CULTURA ECONÓMICA

Ciudad de México y Monterrey

LlBRERíAs GANDm
Ciudad de México
CENTRos CULTURALEs TRILI..As

33 sucursales en todo el país

LmRERíA UNIVERSITARIA DE LA UANL
Sucursales Ciudad Universitaria y Biblioteca Raúl Rangel Frías.
Correo electrónico: trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx.

Internet: www.u~.mx/publicaciones/trayectorias/index.html/

TRAYECTORIAS, REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD
AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN ESTÁ INCLUIDA EN LOS ÍNDICES:

Sociological Abstracts (CSA)
Social Services Abstracts (CSA)
Worldwide Political Science Abstracts (CSA)
Linguistics &amp; Language Behavior Abstracts (CSA)
Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales y Humanidades (CLASE)
Índice de Publicaciones Seriadas Científicas de América Latina, El Caribe,
España y Portugal (LATINDEX)
Hispanic American Periodicals Index (HAPI)
Intemational Bibliography of the Social Sciences (JBSS)
ULRJCH'S Periodicals Directory

�lSSN 1405-1921

J~JJllllllJI 111

�</text>
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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751794&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2002, Año 4, No 10, Septiembre-Diciembre</text>
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                <text>Soto Armendáriz, Francisco, Editor</text>
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                <text>Nieves, Mario, Redactor</text>
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                    <text>��A

w

CONTENIDO

FONoo
UNIVERSITAR IO

3

6
Trayectorias
Año4, Núm. 9
Mayo-Agosto de 2002

Agenda para un consenso. Las advertencias de Monterrey

OOSSIER: MERCADO DETRABAJO YGI.OBAUZA
Mundos en cambio. El ámbito del trabajo
en la universalización del capital
Por Adrián Sotelo Valencia

9

Coordenadas de una crisis. Pensamiento social

y sociología del trabajo en América Latina
Una aproximación a /,os facwres que influyeron en una
redefiniciim de /,os contenidos, teorías y métodos de
irwestigación de la socio/,ogía del trabajo
Por Adrián Sotelo Valencia

22

Trabajo humano. Un debate. El enfoque metodológico
en la discusión de su centralidad

Una defensa del trabajo como fundamento de la existencia
humana, opuesto a la centralidad capitalista determinada
exteriormente por necesidades naturales y sociales.
Por Paulo Nakatani

39

El trabajo y los sentidos

Las posibilidades de una efectiva emancipación humana
todavía pueden encontrar concreción y viabilidad social a
partir de las revueltas y rebeliones que se originan
centralmente en el mundo del trabajo.
Por Ricardo Antunes
TEORA

51

La democracia inconclusa. Carencias prácticas
y limitaciones teóricas

Un examen de las carencias de la democracia
actual y las limitaciones de las teorías de transición
Por H. C. Felipe Mansilla

78

ÁMBlli
Banca y dominación. Los bancarios brasileños en la fase
de la reestructuración capitalista contemporánea

De cómo el sistema bancario brasileño devi,ene en sector
crecientemente dominado por /,os grandes grupos financieros
privados transnacwnales.
Por Nise Jinkings
ILUSTRACIONES: TALLER DE GRAFICA DE OAXACA

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO · AGOSTO 2002

�CARTA DE LA DIRECTORA

100

Agenda para un consenso

MEMORIAVlV,

Las advertencias de Monterrey

El tiempo, la pasión, el hombre

Perfil y palabra de Gonzákz Casanova,
entrevistado por Esthela Gutiérrez Garza

Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:

119

Por José María Infante

Secretario General.·
Secretaria Académica:
Dra. María Elizabeth Cárdenas Cerda

126

Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editor: Francisco Soto Armendariz
Redactor: Mario Nieves Cruz
Corrección de estilo: Sinia B. Harris

El fantasma que recorre el mundo ■ Otro
■ El placer del historicismo

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide

Revista de ciencias sociales

CONTEXTO
liberalismo■ Las estructuras del cambio

Secretario de Extensión y Cultura:

Trayectorias

Transiciones: Pierre Bordieu
La tanguedia anunciada

Dr. Luis J. Galán Wong
lng. José Antonio González Treviño

EL TRAYECTO DE LOS D A

132
135
137

BREVIARI

El contenido en breve
LAS VOCES DEL TR

Quiénes nos acompañan
NORMAS EDITORIAL

lineamientos de colaboración

Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) Enrique Florescano (Conaculta)
Pablo González Casanova (UNAM) Sergio Elías Gutiérrez
(UANL) Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001)
José María Infante (UANL) Lucrecia Lozano (ITESM)
Jorge Meléndez (UANL) Roberto Rebolloso (UdeM)
Manuel Ribeiro (UANL) Humberto Salazar
Herrera (SEP)
René Villarreal(CECIC)

OISERO:

ROOOLFOLE ALH ERRERA

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secretaría Académica y de la Secretaría de Extensión y Cultura. Certificado de Licitud de Título y Contenido Núm. 1/ 432 •oo• / 14923
aprobado el 1° de marzo de 2000, por la Secretaría de Gobernación. Oficina: Edificio de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frfas, Av.
Alfonso Reyes 4000 Nte., CP 64440, Monterrey, N.L., México. Teléfono y fax: (81) 83 29 42 37. Domicilio electrónico:
trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx Página en Internet: http://www.uanl.mx/publicaciones/trayectorias/index.html. Precio por ejemplar: $60.00.
Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S. A. de C. V.
2

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

El Consenso de Monterrey fue el documento aprobado en la Conferencia Internacional para el Financiamiento del Desarrollo organizada por las Naciones Unidas en marzo del presente año en
dicha ciudad al norte de México. Más de 150 países estuvieron
representados y asistieron alrededor de 50 jefes de Estado para abordar
viejos problemas, como el desarrollo, la equidad, la deuda externa, el orden
internacional y la pobreza, pero que habían sido eliminados de la agenda
social del desarrollo a partir de los lineamientos establecidos por el conocido Consenso de Washington.
Cierto es resaltar la importancia de retomar dichos temas, sobre todo
a raíz de la precarización del trabajo y el aumento de la pobreza que ha
traído la globalización principalmente en los países del tercer mundo. Sin
embargo, las grandes expectativas que generó la Conferencia fueron
opacadas por la realidad de los acuerdos en dos sentidos: 1) El monto comprometido por los países ricos dentro del programa de Asistencia Oficial
para el Desarrollo (AOD), fue modesto e insuficiente pues no rebasó la
meta ya acordada de canalizar 0.7% del PIB de los países industrializados.
2) Porque la Conferencia de Monterrey abrazó los mismos principios del
Consenso de Washington, a saber: apertura de las economías a la inversión
del capital extranjero, tanto en inversión directa como en cartera; la liberalización del comercio como motor del desarrollo; la permanencia del esquema internacional sobre el pago de la deuda externa y, sólo en el caso de
países pobres muy endeudados, la posibilidad de condonación de la deuda.
En América Latina, el tema del desarrollo, la distribución del ingreso
y la pobreza han formado parte de la agenda intelectual y política de manera permanente desde los años treinta. A lo largo de estos años, podemos
constatar que la historia económica no ha sido siempre la misma. Por ejemplo, en el periodo 1960-1980, el producto interno bruto de América Latina
y El Caribe creció 2.3% promedio anual; en contraste con el periodo de la
globalización de 1981-2000 donde el crecimiento fue 0.25%.
¿Dónde se han ubicado los nuevos obstáculos al crecimiento latinoamericano en la globalización? Podemos destacar cinco principalmente: la
deuda externa, la apertura de los mercados y el rompimiento de las cadenas
productivas, las crisis financieras de la globalización, la concentración del
ingreso y, por su importancia, el problema de la corrupción.

E

TRAYECTORIAS : AÑO IV, NO. 9

1MAYO - AGOSTO 2002

Trayectorias
Año4,Núm.9
Mayo-Agosto 2002

3

�CARTA DE LA DIRECTORA
CARTA DE LA DIRECTORA

La deuda externa
A finales de la década de los años setenta se modifica el
esquema del endeudarniento externo latinoamericano.
Éste se duplica a causa de la sobreliquidez de recursos
financieros derivada de la crisis del petróleo en 1973,
donde los bancos necesitaban colocar los depósitos provenieµtes de los países árabes. Consecuentemente, el
endeudarniento externo en América Latina alcanzó el
monto de 330.7 mil millones de dólares en 1982. Desafortunadamente, esta situación empató con una circunstancia internacional donde las tasas de interés en
Estados Unidos se duplicaron para el año de 1980. El
impacto sobre el pago del servicio de la deuda externa
fue enorme. No es sino hasta 1989, y ante la dramática
situación económica conocida como la década perdida,
que Estados Unidos impulsa el Plan Brady donde reconoce la corresponsahilidad del cambio en el esquema
del endeudamiento para América Latina y la necesidad
de impulsar medidas de condonación de montos de la
deuda y la fijación de tasas de interés moderadas con el
propósito de coadyuvar a que la región retomara el crecimiento económico.
Si bien, el Plan Brady trajo beneficios, éstos fueron insuficientes, y el pago del servicio de la deuda externa ha seguido constituyendo uno de los obstáculos
principales al crecimiento de la región. Por ejemplo, en
1999,América Latina destinó 56.3 mil millones de dólares al servicio de la deuda externa equivalente al PIB
total de Uruguay, Ecuador, Panamá, Nicaragua y Honduras juntos en dicho año.
Bajo estas circunstancias es indispensable retomar los principios que inspiraron el Plan Brady y diseñar una nueva versión que, aprovechando la experiencia anterior, permita condonar montos significativos de
la deuda y reestructurar el resto de ella considerando
que las actuales tasas de interés han llegado a niveles
muy bajos (alrededor de 3% anual).
La apertura wmercial y el rompimiento
de las cadenas productivas
La globalización en América Latina ha impulsado una

4

apertura comercial unilateral sin tomar en cuenta las
grandes diferencias en infraestructura y productividad
existentes entre los países desarrollados y los países en
desarrollo. Durante el proceso, se han desarticulado las
pequeñas y medianas empresas, tanto de la manufactura como del sector agrícola, de sus vinculos tradicionales como proveedores de insumos de la gran empresa y, al mismo tiempo, de la producción de artículos
finales para sectores importantes del mercado interno.
Por lo anterior, tal como ha sucedido en Europa, los países en desarrollo deben matizar sus estrategias de integración a la economía mundial impulsando
políticas prudentes de apertura comercial, que incluyan medidas proteccionistas temporales y la creación
ele Fondos de Compensación, con el propósito de evitar tanto el rompimiento de las cadenas productivas en
las naciones, como las consecuencias sociales negativas
que origina el desempleo y la contracción del mercado
interno.

La crisis financiera de la globaüzación
La liberalización de los flujos financieros entre los países ha sido la otra cara de la globalización. Sin embargo, para que los flujos de inversión en cartera fueran
posibles hacia América Latina era necesario que se superaran las etapas de hiperinflación y su impacto negativo en las macrodevaluaciones. Así, a finales de los
ochenta se diseñó una nueva política de estabilización
que utilizó la tasa de cambio para controlar la inflación
inercial. La seguridad en la estabilidad cambiaria generó de manera exitosa el control de la inflación, situación que permitió la entrada de importantes flujos financieros.
Sin embargo, la rigidez de la tasa de cambio
por motivos de política inflacionaria aunada a la entrada de capitales contribuyeron progresivamente a
sobrevaluar las monedas de los países latinoamericanos. En el plano productivo, la sobrevaluación de la
moneda cancela todos los esfuerzos de modernización
y competitividad impulsados por las empresas para
enfrentar la apertura comercial. En los hechos, la so-

I

TRAYECTORIAS AÑO IV, NO. 9

l

MAYO - AGOSTO 2002

brevaluación se traduce en un subsidio para las importaciones (productores extranjeros) y en una carga
impositiva no oficial para las exportaciones (productos
nacionales). Cuando la realidad llega a situaciones extremas por el aumento del déficit comercial y los inversionistas en cartera se vuelven cautelosos, los gobiernos impulsan políticas de recesión para evitar la fuga
de capitales. De esta manera, el escenario queda constituido y preparado para el desenlace de la devaluación
y el regreso de las crisis recurrentes. Una vez que se
supera el límite financiero de la crisis con la combinación de la devaluación y la ayuda financiera internacional para garantizar los pagos de la inversión en cartera,
el crecimiento regresa sobre las bases del mismo modelo. De tal suerte, las crisis financieras de la globalización
refuerzan tanto el problema del endeudamiento externo
como el rompimiento de las cadenas productivas y agudizan
los problemas de la distnbución del ingreso.
Por ello, en el contexto actual de la globalización, América Latina está obligada a replantearse su
estrategia de liberalización financiera. Los capitales especulativos deben tener un espacio muy restringido y
por ningún motivo someter a toda una econorrúa a la
sobrevaluación para atender la demanda del capital financiero internacional.

La wncentración del ingreso
En los últimos 20 años no solamente los países ricos se
han vuelto más ricos y los pobres más pobres; sino que
al interior de las naciones, el sector de ingresos más
altos ha aumentado su participación en el ingreso y los
sectores de más bajos ingresos la han disminuido. Podemos afirmar que, otro rasgo distintivo de la globalización ha sido el aumento de la pobreza. Sin embargo,
es importante reconocer que la estrategia de crecimiento
con equidad es posible aún en las circunstancias eco-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO -AGOSTO 2002

nómicas antes descritas. En gran parte depende de la
voluntad política del gobierno, empresarios, trabajadores y del colectivo social que de manera decidida impulsen, con creciente productividad, un nuevo esquema de relaciones laborales y de políticas públicas que
sienten las bases de un nuevo pacto social orientado al
reconocimiento de los derechos económicos y sociales
de los ciudadanos y a la búsqueda del bienestar colectivo en un modelo económico incluyente.

El probkma de la wrrupción
Es necesario reconocer que la corrupción es un mal
endémico que existe en las sociedades latinoamericanas, que ha generado una fuerte desarticulación social,
una falta de prospectiva colectiva y una ineficiencia
económica extrema, en una coyuntura internacional que
exige una mayor capacidad competitiva. Superar este
lastre social es una tarea urgente que sólo se resolverá si
se crean nuevos espacios institucionales de participación ciudadana, de rendición de cuentas y de evaluación de proyectos. De poco serviría que la Asistencia
Oficial para el Desarrollo asumiera un papel relevante
si los recursos pueden ser mal empleados y no llegan a
sus verdaderos destinatarios.
El Consenso de Monterrey nos muestra la
importancia de abordar un tema trascendente planteado desde finales de la década de los setenta, que implica reflexionar en tomo a la construcción de un nuevo
orden ewnómico internacional que simultáneamente reconozca las aportaciones y que atienda los grandes problemas que la globalización ha mostrado. Que busque
como propósito medular globalizar una mejor calidad
de vida en todos los países con irrestricto respeto a cada
particularidad sociocultural. Ningún crecimiento económico puede ser valioso si en el camino queda perdida la esperanza de la humanidad.-a.,

5

�Mundos en cambio

.

El ámbito del trabajo en la universalización del capital
ADRIÁN SoTELOVALENCIA

s indudable que en la
segunda mitad del siglo XX, la profunda
crisis que sacudió al
sistema capitalista mundial, así
como el posterior proceso de
reestructuración que le siguió,
marcaron cambios traScendentes en el orden internacional.
Entre otros, se modificó la estructura de las relaciones socia)es y dio origen a la reconfiguración de un mundo del trabajo en el contorno de nuevos paradigmas productivos y organizacionales articulados con la
ciencia y la tecnología.
Como es consenso entre
)os autores del presente Dossier,
quedaron atrás, o en su caso
subordinados, los viejos métodos de producción, organización y gestión del trabajo, para
dar paso a nuevos paradigmas
como el toyotismo, el kalmarismo, la reingeniería y todos
aquellos articulados a la auto- ,
matizaciimjlexihk.
La mundialización del
capital, sus desdoblamientos
esenciales (plusvalía, ganancia,
renta, ingreso, impuestos, salarios, etcétera), lejos de plantear
una reforma integral de los de-

E

rechos de los trabajadores Yempleados para reafirmarlos y extenderlos en legíslaciones modernas y de rigurosa observancia, por el contrario, profundizó su precarización y, en una .
gran cantidad de casos, su absoluta abolición. Surgió, así, un
mundo del trabajo flexibilizado
Y precarizado, inmanente a la
actual fase de reproducción del
capital, correspondiente a los
efectos de la aplicación de la tecnología y de la ciencia a los pro~ cesos de trabajo, productivo~ Y,
, en general, al conjunto de la vida
económica y social.
En contraposición con
las tesis del "fin del trabajo" lo
queconstamosenlaactualidad
es el ensanchamiento del espectro de trabajadores que viven e
intentan reproducirse vendiendo su fuerza de trabajo, no solamente en las fábricas Y empresas, sino también en el mercado informal y en sus propias
comunidades y sociedades de

en el contexto crítico y contradictorio de la reestructuración capitalista y de la manera cómo el "nuevo sujeto
...:.......:........-,
histórico", con base en aquella centralidad, responde
- - - - ---t:
ante los embates y desafios que le impone la actual eta
pa mundi.alizaci.ón-g/,obalizaciim.
El trabajo de Paulo Nakatani apunta en esta di
rección al plantear que la única posibilidad real de pér
dida de la centralidad del trabajo y, por ende, de la su1--- - - ---1
peración del trabajo enajenado, se realizará con la su
peración cualitativa del modo de producción capitalista. Quizá no se está diciendo algo nuevo; pero en tod
caso "lo nuevo" radica eñadvertir que los nuevos para-

..............

subsistencia.
Es a esto a lo que se refiere el trabajo de Ricardo Antunes, cuando llama la atención
sobre un fenómeno no advertido por los partidarios de la criTRAYECTORIAS

6

sis y pérdida de la centralidad del trabajo. Se trata de la
necesidad que tiene el capital en general, en cuanto
modo de producción, de vida y de trabajo, de sustituir
crecientemente trabajadores, caracterizados por ser trabajadores permanentes, estables, con derechos integrados en sus contratos, calificados o no, etcétera, por otras
formas de trabajo, que está impulsando la mundialización contemporánea, y que suponen el trabajo parcial,
por tiempo determinado,rotativo, polivalente, tercerizado,
sin derechos y, preferentemente, sin organización sindical.
Las luchas obreras y las perspectivas de la organización sindical están encuadradas -y se desarrollan-

I

AÑO IV, NO. 9

MAYO. AGOSTO 2002

TRAYECTORIAS ¡ AÑO IV, NO. 9

1MAYO - AGOSTO 2002

7

�•

digmas del trabajo, como ejemplarmente representa el
oyotismo sm:gido de la revolución japonesa, no devuelve
o reintegra la subjetividad al obrero enriquecida con
- - - - - - - , uevos conocimientos y derechos; sino que, por el contrario, es arrebatada y utilizada por las gerencias y el
u - - - - - -management organizado del capitalismo global.
Uha de las consecuencias más importantes de lo
'anterior es el aumento de la intensificación del trabajo donUe, a diferencia de un cuadro fordista, en el cual a un obrero le correspondía la manipulación de una máquina en
promedio, en el nuevo sistema toyotista, esa ecuación so-

cial se transmuta por la realidad de que ahora a un obrero
le corresponde manipular, en promedio, cinco máquinas
en su radio de acción.
En síntesis, el mundo del trabajo surgido de la
mundialización y de la reestructuración está muy lejos
de condecorar un régimen optimista de bienestar Y de
derechos sociales restituidos; por el contrario, configura ya un régimen de precarización y exclusión social
para capas cada vez más extensas de la población mundial, de lo que dan cuenta los trabajos incluidos en el
presente Dossier.-&amp;,

Coordenadas de una crisis
Pensamiento social y sociología del trabajo
en América Latina
ADRIÁN SOTELO VALENCIA

El tercer mundo tiene una creciente población.
la gran mayoría se transforma en una especie de "androide".
Casi siempre analfabeto
con escasa espec-ialización para el trabajo.
Eso sucede aquí en las fave/as de Río,
de Sao Paulo, en el nordeste del país
y en wda la periferia de la civilización.
Esos androides son más baratos
que el robot obrero fabricado en Alemania y en Jap&amp;n.
Pero revelan algunos "defectos innatos'~
como crear, pensar, danzar, soñar;
son defectos muy "peligrosos" para el patrón del primer mundo.
A los ojos de éi

n el presente trabajo realizamos un análisis somero sobre la crisis del pensamiento latinoamericano de las décadas de los ochenta y
noventa con el auge del neoliberalismo, al mismo tiempo que evaluamos la pertinencia de una rearticulación crítica de dicho pensamiento con las ciencias
sociales en general y, en particular, con la sociología del
trabajo en América Latina.

E

LA CRISIS DEL PENSAMIENTO CRÍTICO
LATINOAMERICANO Y LA SOCIOLOGÍA
DEL TRABAJO
La crisis del pensamiento latinoamericano, abierta en
la década de los ochenta, expresa la inadecuación de un
conjunto de postulados, hipótesis, tesis e ideas, que se
había elaborado para explicar los problemas generales
y los fenómenos económicos y sociopoliticos en el contexto de las actuales transformaciones del modo capitalista de producción en el proceso de mundialización.

8

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO • AGOSTO 2002

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO· AGOSTO 2002

cuando platicamos esas e.osas, por aquí somos androides
con defecto de fabricacién
Pensar siempre será una afrenta
Tener ideas, c.omponer (. ..
y atreverse,
en el umbral de la historia,
al proyecto de juntar fibras vegeta•J,,_.r-------1,
y a crear el arte de t.ej
fue una gran osadía. .,__ _ _ __,
Pensar siempre lo será.

Desde este contexto, una de las consecuencias de esta
crisis del pensamiento social, en lo que respecta a 1 - - - - - -1.
sociología del trabajo y a la teoría de la clase obrera y,
del trabajo asalariado, es la de ir desplazando el objeto
de estudio, centrado en esa clase y en los fenómenos
del mundo del trabajo, por otro que pretende reivindicar de manera preferente el estudio sociológico centrado en los "sujetos" y los movimientos sociales dentro
de una concepción típicamente funcionalista, descriptiva y unidimensional. Hay que aclarar que no es que la
teoría de los sujetos no tenga importancia para el estudio de la lucha de clases y la dinámica social, como puede
verificarse en las sociedades latinoamericanas tanto del
pasado como del presente (y ahí tenemos el explosivo
caso argentino y "sujetos sociales", como los piqueteros
que son obreros desempleados, luchando organizadamente desde sus comunidades); sino hasta qué punto,
y he aquí la discusión, ella reemplaza definitivamente y toma el lugar de- la perspectiva marxista de la
centralidad del trabajo asalariado fundada en la ley del
9

�Coordenadas de una crisis

La centralidad del trabajo, en
cuanto dimensión
contradictoria de la esencia
del capital, sigue siendo un
componente fundamental de
la estructura de clase de la
sociedad capitalista y de sus
conflictos y luchas
irreconciliables en el sentido
estructural y a largo plazo.
val.or y si la clase obrera (reestructurada, diversificada,
modernizada, etcétera, como se quiera), en tanto sujeto
de esa centralidad, sigue siendo, o no, el motor de las
explicaciones nucleares de las transformaciones del
mundo capitalista y de la posibilidad de trascender esa
ociedad.
Jaime Osorio, por ejemplo, asegura que los "mo.....,._______ · ·entos sociales no pueden asumirse como actores
sociales alternativos a las clases sociales, como tampoco el análisis de clase puede negar la presencia de actores sociales que forman parte de las clases sociales, pero
cuya actividad central no siempre está definida por su
lugar en los procesos productivos" ( Osorio, 1995: 182).
Y más adelante agrega que: "Para algunos, el estudio
de los movimientos sociales constituye un estadio superior en el desarrollo de la teoría y, por lo tanto, sigue
al abandono de la categoría clases sociales, por su incapacidad de dar cuenta de los nuevos procesos sociales"
(Osorio, 1995: 142).Y en la página 143, concluye que:
"El dilema no parece ser, entonces, clases sociales o
movimientos sociales. Asumir uno u otro tema estará
determinado por los problemas a investigar".

10

Cualquiera que sea el ángulo que se adopte, sin
embargo, lo importante es constatar que la centralidad
del trabajo, en cuanto dimensión contradictoria de la
esencia del capital, sigue siendo un componente fundamental de la estructura de clase de la sociedad capitalista y de sus conflictos y luchas irreconciliables en el
sentido estructural y a largo plazo.
Al respecto es útil consultar los trabajos de Ricardo Antunes de la Universidad de Campinas, Brasil,
especialista que en varios textos demuestra y defiende
argumentalmente la centralidad del mundo del trabajo
y de su protagonista, la clase obrera en Brasil y en la
sociedad contemporánea. 1
Se han destacado varias causas que supuestamente respondieron por esa deslegitimación conceptual de
la "clase social", en cuanto concepto analítico, y del
marxismo como disciplina para explicar la fenomenología contemporánea del trabajo. Entre otras, figuran la
supuesta bancarrota del marxismo y de la teoría de la
dependencia;2 la desintegración del socialismo soviético y el arribo de la globalización del capitalismo mundial en unas relaciones internacionales caracterizadas
por su "unipolaridad" bajo la hegemonía militar de Estados Unidos ( Cf Saxe, 1999; y Arrighi y Silver, 2001).
En América Latina, la ola de dictaduras militares que
cubrió el continente en las décadas de los sesenta y setenta, sobre todo con el arribo del gobierno militar de
Augusto Pinochet en Chile, y la posterior ola democra' Ricardo Antunes, obras citadas en el presente ensayo, así como el
artículo de Paulo Nakatani incluido en el presente Dossier.
2 Una discusión al respecto la desarrollo en mi artículo: "La crisis
de los paradigmas y la teoría de la dependencia", (1995: 18-39).
Además véase el reciente libro de Dos Santos, A teoría da
dependencia: balany0 e perspectivas (2000), donde demuestra
fehacientemente la existencia del debate actual sobre la teoría de la
dependencia, superando a quienes le han colocado una corona de
espinas y proclamado su defunción. Hay que destacar que en Brasil,
en México o en Chile, decenas de jóvenes universitarios realizan
investigación y tesis de licenciatura o de posgrado dentro del marco
de la teoría de la dependencia y, de manera particular, con el
enfoque marxista. Otra cosa es que los intelectuales seudo marxistas
y no marxistas (estructuralistas, funcionalistas y neoliberales de
los años setenta y ochenta) "proclamaron" unilateralmente la
muerte de la teoría de la dependencia y del marxismo en general.

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rizadora de mediados de los años ochenta, se colocan
como "pruebas" del efecto demostraciim de la "conversión" del sujeto el.ase obrera en sujeto a secas y muvimi.ento social, rompiendo en el plano del pensamiento de esta
forma, la natural dialéctica existente entre ambos.
Valenzuela Feijóo apunta, en general, una relación inversa que opera entre las coyunturas de ascenso
sociopolítico del movimiento y el marxismo. Dice así:
En tiempos de radicalismo político, por ejemplo, el
marxismo avanza y gana espacios en el mundo académico. Al revés, cuando resurge el oscurantismo político, se debilita y la gran mayoría de los académicos
se apresura a declararlo "obsoleto" y muerto. Cada
vez que el pueblo ha sido derrotado, esta prédica vuelve a repetirse: el de Marx, pareciera ser un paradigma que muere una y otra vez. Tanto, que hasta llega
a parecer inmortal (Isaac y Valenzuela, 1999: 13).

Por su parte, James Petras destaca tres factores
que influyeron para afianzar la ideología de la globalización y del pensamiento único que postulan la "ineficacia" del marxismo y de sus conceptos analíticos: la
victoria de la derecha y la derrota de la izquierda junto
con su pensamiento político, la crisis de los países capitalistas avanzados y las nuevas tecnologías, las comunicaciones y la informática bajo el control absoluto del
capital (Petras, 1999: 35-36; y también 2000).
Otro tanto ocurrió con el concepto imperialismo:
Tal como sucede con las nociones de clases sociales,
explotación, plusvalía, el término imperialismo prácticamente ha sido desterrado del vocabulario sociológico y político y su lugar está siendo ocupado por
la retórica de la interdependencia y de las relaciones
de cooperación y de ayuda mutua desinteresada entre las naciones (Vega, 1999: 43).

Como si verdaderamente los fenómenos a que
alude ese concepto: reparto del mundo, hegemonía de
unos Estados sobre otros, apropiación del valor y

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I AÑO IV, NO. 9

1 MAYO · AGOSTO 2002

plusvalor producido por los países dependientes, guerras de anexión y de amputación de territorios, monopolización, etcétera, no fueran ya realidades contemporáneas.
En este mismo nivel, lo mismo puede decirse de
la noción de dependencia que pretende ser ahora reemplazada por la ambigua de "globalización".Todo esto,
se argumenta, forzó al pensamiento social, otrora critico y propositivo, a buscar su integración al establishment
epistemológico bajo las directrices del pensamiento burgués neohberal autoproclamado "pensamiento único".
Es cierto que lo anterior ocurrió, pero no por las

11

�•
Coordenadas de una crisis

causas señaladas, sino por una evidente derrota del penamiento critico latinoamericano y de la izquierda revolucionaria frente a todas las expresiones de neolibe.smo, el cual supo compaginar su doctrina con el
uevo patrón de acumulación neohberal dependiente y
de dominación política, lo que se tradujo en la apertura
de una "'crisis teórica", si así puede definírsele, que tiee su correlato material en la economía y, en particular,
~n la devastadora crisis del patrón capitalista de reproducción de la década de los ochenta y noventa.
En el contexto de la crisis y de la mundialización
del capital, el "desarrollo" en general, incluyendo el que
e derivaba al gasto público a través de la política social
el Estado capitalista (Cf O'Connor, 1994) fue sacrificado al crecimiento de las variables macroeconórnícas
del capitalismo, con eje en la tasa de ganancia, en la
explotación de la fuerza de trabajo y en la generación
de la plusvalía, en detrimento de "variables rnícro" como
los mercados internos, el gasto público, el consumo
popular, el empleo, los salarios y la calificación en el
trabajo. Sin embargo, todo ello fue posible, debido a

Las crisis del pensamiento
social son saludables) siempre
y cuando sirvan para
revolucionar el conocimiento
de los fenómenos sociales y su
objeto de estudio) que son las
relaciones sociales) entre las
que destacan las que
entretejen el mundo del
trabajo con el del capital
como tejido social.
12

que el capitalismo latinoamericano entró en un proceso
de des-industrialización y especialización productiva que
afianzó las políticas neoliberales y los dogmas que
resaltaban los supuestos beneficios de la economía
exportadora sustentada en la " mano invisible" del mercado.
Ello resultaba de una serie de cambios articulados: a) en la estructura internacional de las naciones; b)
en la división internacional del trabajo y de los mercados, c) en la estructura del imperialismo, de la dependencia y del neocolonialismo; d) en los Estados-nación
tal y como éstos se constituyeron después de las revoluciones burguesas de los siglos XVII y XVIII, e) en el
ensanchamiento de la pobreza y del desempleo, en las
políticas de desarrollo y de asistencia social, etcétera.
La crisis teórica abrió una transición critica hacia la búsqueda de nuevos conceptos y categorías que
hicieran las veces de"conceptos de reemplazo", no para
desplazar o sustituir a los precedentes, como se creyó,
sino para enriquecerlos y ampliarlos. Esto significa que
las crisis del pensamiento social son saludables, siempre y cuando sirvan para revolucionar el conocimiento
profundo de los fenómenos sociales y su objeto de estudio, que son justamente las relaciones sociales, entre
las que destacan las que entretejen el mundo del trabajo
con el del capital como tejido social.
En este sentido, el p ensamiento latinoamericano
tiene dos momentos importantes en su reciente evolución: el primero abarca desde el térrníno de la segunda
guerra mundial hasta finales de los años setenta. En este
periodo, se abre paso el proceso de industrialización,
de modernización y urbanización y las corrientes estructuralista y marxista fortalecen sus hipótesis en cuanto a la intervención del Estado y, en particular, la última
postula elementos concretos para el cambio social radical que trascienda al m odo de producción capitalista;
mientras que la primera lo postula también, pero dentro del marco de éste, a través, sobre todo, de la integración sociopolítica.
El segundo momento se abre a principios de los
ochenta, en particular con la crisis estructural y finan-

lRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

ciera del capitalismo latinoamericano en 1982, donde
empiezan a operarse cambios cualitativos de importancia
capital para el pensamiento social que no siempre
encuentra los conceptos y métodos adecuados para
ponerse a la altura del desarrollo histórico que está demandando una nueva época o era de desarrollo.
Cuando hablamos de la crisis del pensamiento
social y de las ciencias sociales ligadas a él, lo entendemos con el significado epistemológico que le confiere
Hugo Zemelman (2000: 237) como: "inadecuación del
conocimiento social a su momento histórico". Lo que
interpretamos como el esfuerzo de todo investigador,
colectivo, clase social o grupo, de generar los instrumentos conceptuales, metodológicos y analíticos para
resolver el conocimiento esencial de los fenómenos sociales, para entrever sus tendencias y la posibilidad de
transformación.
Como dice el peruano César Germaná (2001: 2):
En consecuencia, existen indicaciones precisas de que

estamos viviendo un extendido proceso de reestructuración del conjunto de la vida social, tanto en sus aspectos
materiales como en sus aspectos intersubjetivos, incluyendo las fonnas del conocimiento, como la sociología.
Nuestra disciplina está atravesada por una profunda crisis en la medida en que las teorías, los conceptos y los
fundamentos epistemológicos con los que fue construida
y que continúan actuando prácticamente en la investigación sociológica dominante, no pueden ofrecemos en la
actualidad una imagen adecuada de una sociedad profundamente renovada en sus aspectos fundamentales. El
tipo de problemas planteados y las formas de organizar
las respuestas a esas cuestiones no permiten elaborar una
imagen global o coherente de la sociedad que dé cuenta
de los modos de organización y de las tendencias de cambio de la sociedad contemporánea. En consecuencia, la
sociología ha sido afectada en su núcleo básico: su capacidad para comprender y/o explicar la sociedad Esta angustiosa comprobación ha planteado la perentoria exigencia de reconstruir los supuestos epistemológicos y
organizativos de nuestra disciplina.

lRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 9 1 MAYO - AGOSTO 2002

Entre otros problemas de la ciencia social podemos mencionar, por ejemplo, el del conocimiento de la
relación entre imperialismo tal y como lo conocimos
con sus rasgos esenciales3 y la actual etapa, si así puede
3

Recordemos brevemente dichos rasgos señalados por Lenin
(1971: 238): "l) la concentración de la producción y del capital
llegada hasta un grado tan elevado de desarrollo, que ha creado los
monopolios, los cuales desempeñan un papel decisivo en la vida
económica; 2) la fusión del capital bancario con el industrial y la
creación, sobre la base de este 'capital financiero', de la oligarquía
financiera; 3) la exportación de capitales, a diferencia de la

13

�•

•

Coordenadas de una crisis

En lo que respecta al
marxismo) éste se destrobló en
tÚJs vertientes que las más de
las veces fortalecieron el
trogmatismo y el empirismo)
sin lograr articular
metotrológicamente las
categorías abstractas con los
hechos empíricos.
\iamársele, de globalización y/o mundialización del capisustentada en la superexplotación de la fuei:za de trabajo
(Sotelo, 1999 y Alves, 2000), teoría esta última que las
corrientes institucionales de la sociología del trabajo
prefieren ignorar o, más aún, negar.
El sujeto histórico que había estado estructurado
or la izquierda y la clase obrera de la década de los
setenta quedó desestructurado por la acción militar y
olitico-ideológica de la burguesía y del gran capital.
.._.____..._ _...._.Se creyó como dogma de ley y absurdamente que al
"desaparecer" los "sujetos" de transformación identificados por el marxismo se desahuciaba el pensamiento
critico y sus conceptos y categorías que le daban sustento. De alguna manera, ello originó el estudio de los

exportación de mercancías, adquiere una importancia
particularmente grande; 4) la formación de asociaciones
internacionales monopolistas de capitalistas, las cuales se reparten
el mundo y, 5) la terminación del reparto territorial del mundo
entre las potencias capitalistas más importantes. El imperialismo
es el capitalismo en la fase de desarrollo en que ha tomado cuerpo
la dominación de los monopolios y del capital financiero, ha
adquirido señalada importancia la exportación de capitales, ha
empezado el reparto del mundo por los trust internacionales y ha
terminado el reparto de toda la tierra entre los países capitalistas
más importantes".

14

"sujetos" como nuevas calcomanías encaminadas a sustituir la realidad de la existencia de las clases sociales Y
de sus prácticas concretas y sus contradicciones. Problemas como el del Estado nacional, las clases sociales
y los movimientos sociales, la exclusión social y la
precarización del trabajo, aunados a la cuestión de las
transúiones (de las dictaduras a la democracia y de la
crisis de ésta hacia un universo todavía desconocido);
del peso de la cultura en los procesos de autonomía; los
problemas que coloca el pensamiento neoliberal y
posmodemo relativos a la supuesta " preeminencia" de
la ciencia y la tecnología sobre la explotación del trabajo y la producción de plusvalía; por último, la cuestión
de la centralidad del trabajo en la época de la mundializaeión del capital, todas estas cuestiones fueron
subsumidas a la égida del pensamiento único que las
empañó.
En lo que respecta al marxismo, éste se desdobló
en dos vertientes que las más de las veces fortalecieron
el dogmatismo y el empirismo, sin lograr articular
metodológicamente las categorías abstractas (plusvalía,
ganancia, acumulación intensiva, clases sociales, Estado, mundialización, etcétera) con los hechos empíricos
(crisis económica, pobreza, desempleo, dinámicas de
transición, movimientos sociales). Ello produjo un serio déficit en el conocimiento científico y crítico de las
ciencias sociales y, en muchas ocasiones, lo desfasó de
la actualización histórica.
Estos dos momentos los tenemos presentes en la
década de los setenta en el debate, a veces sordo, entre
la teoría marxista de la dependencia con el marxismo
endogenista y entre la primera y la vertiente sociologista
de la dependencia representada por Cardoso y Faletto
y sus seguidores.4
En cuanto al estructuralismo, éste ya no tuvo definitivamente argumentos sustentables en la ideología
keynesiana para legitimar la intervención del Estado y
la "demanda efectiva" frente a la crisis y a la inminente

Al respecto véanse nuestros trabajos conjuntos escritos con Carlos
Eduardo Martins (1998: 73-93 y 1999: 143-149).

4

TRAYECTORIAS

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intervención de las fuerzas del mercado para resolverla,
dejando libremente las explicaciones al futuro paradigma que se convertirá en hegemónico: el neoliberalismo.
Es este conjunto de elementos el que explica la
crisis teórica del pensamiento latinoamericano, particularmente por los efectos de los acontecimientos de
Europa del Este que conllevaron el desmoronamiento
del bloque socialista desde finales de la década de los
ochenta y del triunfo absoluto de la ideología neoliberal
en la región y en vastas zonas del mundo que, entre
otros postulados falaces, borró de un plumón la historia y se dio a la tarea de predicar que a partir de su
triunfo "todo es novedad", lo anterior no existe y el
mundo y la historia tienen que ser " reinventados" nuevamente.5 Ignorando de este modo que "lo nuevo" no
es otra cosa que producto histórico y se explica como
proceso en constante movimiento. Como dice Heinz
Dieterich (2000):
No cabe duda que Marx y Engels están festejando en el
más allá su rehabilitación como científicos; no por parte
de los curas laicos del capital en las universidades, sino
por los que realmente gerencian el capital; porque nada
de lo que Soros y demás capitalistas aquí critican, es teóricamente nuevo... Que las relaciones sociales sean

Engels y, de hecho, de múltiples corrientes económicas

constirutivamente dialécticas (de reflexividad) y no me-

posteriores. Por ejemplo, la asimetría de los mercados fu

cánicas, se sabe con precisión científica en Occidente desde
las obras de Marx y Engels. Que el proceso de acumula-

uno de los temas principales delas obras del prenúo Nóbe~
de economía de 1974, Gunnar Myrda). Y que no exista

ción capitalista y sus mercados son inherentemente ines-

un sistema de decisiones colectivas -es decir, democra-

tables, es la esencia de la economía política de Marx y

cia- que pudiera conducir a la economía global dentro de

En el "verdadero" mensaje del neoliberalismo: la pobreza, la
miseria, la lucha de clases, "quedaron detrás de nosotros" sin
resolverse a fondo, y ni modo, debemos resignamos a su encuentro
continuo, frente a la opulencia de los pocos que tuvieron la "suerte"
de transitar el siglo XX con sus armas y fortunas, sus propiedades
Y plusvalías engordadas y custodiadas por serviles fuerzas de
seguridad portadoras de relaciones de poder frente a cualquier
intento d e las "fuerza secundarias" (los trabajadores, los
campesinos, los sectores populares) por arrebatarles alguna parte
alícuota de sus propiedades y poder. De tal manera que el sistema
capitalista pasa intacto, sin "socialismos peligrosos" e irritantes,
liderado por los Estados Unidos y sus imperialismos asociados:

Inglaterra y Francia; la coalición que se ha autoproclamado como
"gendarme del mundo", bajo la actitud cómplice y servil de las
lumpen-burguesías dependientes del mundo periférico, atacando
inrnisericordemente y, en algunos casos, destruyendo a los países
Y fuerzas que se oponen a sus designios expansionistas y de d ominio
planetario, como ocurrió con las bárbaros ataques militares contra
las repúblicas de Irak y Yugoslavia y en 2001 contra el pueblo de
Afganistán atacado inmisericorde e ininterrumpidamente por los
bombardeos de Estados U nidos. Sin embargo, en el siglo venidero,
nuevos imperios amenazan la hegemorúa de Estados Unidos: Japón
Y sus tigres, China y la India, por ejemplo, se proponen constituirse
como imperios duraderos.

5

TRAYECTORIAS

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15

�•

ercaclo de tmbalo y glollal1u·caciíón- - - - - - - - -- - - -

Coordenadas de una crisis

coordenadas de una crisis

límites razonables es lo que Marx y Engels definían como
"la anarquía de la producción capitalista", es decir, la
ausencia de un mecanismo de macrocoordinación entre
las decisiones de inversión privadas y la capacidad de

Se hace necesario retomar el hilo del pensamiento cólico
de la izquierda allí donde alcanzó su punto más alto. Se

consunción productiva y consuntiva.

mera floración de los años veinte y la que se registró a
partir de los sesenta [...]Retomar al hilo de la teoría de la
dependencia significa reencontrar lo mejor del pensamiento de izquierda, sin que esto suponga de alguna manera
que ella aporte respuesta suficiente a la problemática ac-

La crisis teórica no se resuelve por decreto afirt¡nando que es necesario implementar "reingeniería teó,nca" para comenzar de nuevo, como hacen los empresarios norteamericanos cuando reestructuran sus empresas y factorías; sino rearticulando las lineas maestras
del pensamiento social y de las ciencias sociales lati'poamericanas, allí donde éstos se quedaron en sus ralzo nami en tos en los ochenta, para proyectarlos
creativamente en el conocimiento profundo de la esencia y la forma de los fenóm enos sociales y humanos
que comienza a fraguarse en el despuntar del siglo XXI.
De alguna manera, ésta es la idea de Ruy Mauro
(1993: 84) cuando escribe:

Marini

Al cambiar la historia
cambian sus expresiones
teóricas en el plano de los
conceptos y de las hipótesis.
Pero ello no autoriza a
desplazar sus envolturas
sociales y materiales en
función de encontrar nuevos
dispositivos o paradigmas
explicativos de la realidad
industrial y laboral
del capitalismo.
16

impone, de hecho, empeñarse en la consnucción de una
teoría marxista de la dependencia, recuperando su pri-

tual.

Lo anterior se explica porque las ciencias sociales, en general, y la sociología del trabajo, en particular,
expresan teórica y conceptualmente el movimiento histórico-contemporáneo de la realidad. Por lo tanto, una
primera consideración al respecto consiste en admitir
que efectivamente al cambiar la historia -en general, Y
del mundo del trabajo en particular- cambian sus expresiones teóricas en el plano de los conceptos Y de las
hipótesis. Pero ello no autoriza de ninguna manera a
desplazar sus envolturas sociales y materiales (tales como
la clase obrera, la fuerza de trabajo asalariada, así como
las categorías económicas en que esos conceptos se
asientan: el salario, la plusvalía, la explotación, o la ganancia, etcétera) en función de encontrar nuevos dispositivos o paradigmas explicativos de la realidad industrial y laboral del capitalismo.
Las modas intelectuales sí lo hacen: las corrientes del pensamiento posm odemo y posestructuralista
(el textualísmo y la sociología del poder con Foucault a
la cabeza, por ejemplo) ponderan los temas que dominan en los medios académicos y de comunicación, en
los empresariales y en la opinión pública nacional e internacional muy influidos por la ideología dominante;
pero mediatizados: temas como modernidad, globalización, sociedad posindustrial, microfisica del poder,
sujetos sociales, sindicalismo participativo, productividad o competitividad, democracia, gobemabilidad, fin
de la historia, etcétera, pero sin referencias empíricas
qu e demuestren su consistencia y vialidad.
Consideramos que estas dimensiones de la reali-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO • AGOSTO 2002

dad social ocultan fenómenos dificilmente superados en
la actualidad y altamente productivos desde el punto de
vista intelectual y de la sociología del trabajo como los
que dibuja la reestructuración económica del capitalismo
contemporáneo y sus inherentes efectos en el mundo del
trabajo y en su centralidad, así como en su expresión
social, que es la clase obrera, el campesinado y otros
conglomerados sociales ( como los estudiantes, los
m ovimientos ecologistas, etcétera), que en rigor, se
m ueven, luchan y se organizan, en el contexto del sistema
capitalista global y no en otro virtualmente construido.
Frente a "teorías globales" que pretenden estudiar unidimensionalmente el mundo del trabajo y del
capital en función de su integración con el capitalismo
moderno, es necesario esforzamos para determinar los
cambios recientes que desencadena la reestructuración
económica e industrial y sus efectos en la organización
del proceso de trabajo, con miras a encontrar elementos de transformación económica, social y laboral en el
contexto de la recomposición y crisis del capitalismo
dependiente latinoamericano y su superación.

LAS ARISTAS DE LA CRISIS
Y LA SOCIOLOGÍA DEL TRABAJO
La expansión de la crisis capitalista desde mediados de
TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO -AGOSTO 2002

los sesenta y el derrumbe del socialismo realmente exis
tente a finales de los ochenta influyeron en una redefinición de los contenidos, teorías y métodos de investí
gación de la sociología del trabajo. Si bien es cierto qu
éstos están expuestos a un proceso de revisión episte
mológica, para compaginarlos con las nuevas necesi
dades de interpretación y de análisis crítico y científico_ _ _ _~___.
de nuestros tiempos, de ninguna manera esa revisió
presupone desvalorizar una disciplina tan important....__
como la socí,ología del trabajo en aras de postular nuevos
sujetos soaales y confzgura,cúmes institucúmales en el mar
co problemático de la sociología en general, pero qu
nada tienen que ver con el mundo del trabajo (la tecnología, el conocimiento, la ciencia y la técnica), cuando
son asumidas como categorías abstractas y alejadas completamente de la realidad económica y social del capitalismo. Más bien, la nueva sociología del trabajo tiene
que estructurarse dialécticamente en el marco de un
proceso global epistemológico que gire en tomo a la
dinámica de reproducción del capital y de las relaciones sociales e institucionales (Estado, partidos políticos, reformas sociales) que determinan el mundo del
trabajo y sus múltiples contradicciones.
Una de las aristas de la sociología del trabajo se
deriva justamente de los fenómenos sociales y económicos desencadenados por la crisis capitalista en las con6

17

.,

�•

La nueva sociowgía del
trabajo tiene que
estructurarse dialécticamente
en el marco de un proceso
gwbal epistemológico quegire
en torno a la dinámica de
reproducción del capital y de
las relaciones sociales e
institucionales que
determinan el mundo del
trabajo y sus múltiples
contradicciones.
diciones generales de vida y de trabajo de la clase obrera
latinoamericana así como, en general, en las de los
llamados sectores populares que, más tarde, en el transcurso de los ochenta, se incorporarán a las filas del traba·o asalariado, del desempleo, el subempleo y la pobreza en
sus diversas modalidades y formas de existencia.
Por otro lado, dentro de la sociología del trabajo
existe una diversidad temática en distintos órdenes: económico, social, político, distintas corrientes y enfoques
teóricos, entre los que figuran de manera dominante el
marxismo, el funcionalismo, el estructuralismo y el neoestructuralismo con sus combinaciones. A la par, estas
corrientes se entrecruzan con cuatro maneras de enfocar los fenómenos del trabajo: el enfoque hist.orWgráfico,
el enfoque descriptivo o monográfico, el enfoque sindical Y
el del proceso de trahajo. Esta última perspectiva despegó desde mediados de los setenta en América Latina Y
en México, aunque no en todos los casos bajo una "perspectiva determinista", como plantean infundadamente
generalizando, por ejemplo, Consuelo Iranzo (1993) Y

Castro y Leite (1993), sino dialéctica, es decir, encontrando mediaciones y articulacúmes que la alejan definitivamente del cconomicismo y del determinismo sociológico.
El problema que nos ocupa es complejo porque
la sociología latinoamericana del trabajo es una disciplina relativamente reciente que se desarrolló en América Latina en el transcurso de los años sesenta Y setenta del siglo X:X.,6 a diferencia de las ciencias sociales en
general que ya tienen una larga trayectoria. Sí se han
hecho ensayos de balance y perspectivas, pero desafortunadamente hasta ahora pocos son los estudios que se
han abocado a su génesis global, se destacan los momentos de su constitución y los autores que en ellos
participan.
Desafortunadamente brillan por su ausencia estudios que deo cuenta del estado de esa disciplina en
México y en América Latina de manera integral; es decir, cubriendo todas las corrientes, autores, enfoques,
perspectivas políticas, metodológicas y teóricas. Ciertamente, existen algunos al respecto, pero son completamente insuficientes y parciales como para considerarlos como punto de partida o referencias rigurosas Y
objetivas.
Como muestra un botón: el Tratado latinoamericano de sodowgia del trahajo (De la Garza, 2000) incluye
autores que se mueven dentro de la linea convencional
de la CEPAL o de los técnicos de la OIT (por tanto con
un enfoque ideológico encuadrado en las directrices
institucionales de sociología del trabajo), más otros autores que francamente se desenvuelven en el redil del
Análisis generales de la sociología del trabajo se encuentran en
las ponencias presentadas en el Primer Congreso Latirwamericano
de Sociología del Trabajo, Antigua Escuela de Medicina, ciudad de
México, 22-25 de noviembre de 1993: John Humphrey, New issues
in 1he Sociology ofWork; Michele La Rosa, La Socio/ogie du Travail:
Preliminaires de mérite et de métlwde,Jondements et perspectrvesfutures;
Para Perú, Denis Sulmont, "Sociología del trabajo en Perú: un
balance"; para Argentina,Julio César Neffa, Reflexiones preliminares
so/Jre el Estado del arte de la sociología del trabajo en A1gentina; para
Venezuela, Consuelo Iranzo, La sociología del trabajo en Venezuela Y
para Brasil, Nadya Castro y Marcia de Paula Leite,A crise do Brasil
moderno: Sociedade industrial e sociología do trabaDw.

6

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

MAYO -AGOSTO 2002

pensamiento tecnocrático
neol.Ib eral. Pero lo que se revela en la mayoría de los
casos es el predominio del
eurocentrismo y del enfoque descriptivo como perspectiva global y muy poco
del ingrediente nacional y
latinoamericano que se predica en la introducción de
la obra citada. Además de
que se reduce la sociología
latinoamericana del trabajo
a ser una simple disciplina
de estudio de problemas
comunes como, por ejemplo, empleo, crecimiento
económico, distribución del
ingreso o "democracia". Es
decir, antiguos problemas
levantados desde los sesenta y setenta por las teorías
funcionalistas y neoclásicas
del desarrollo y la modernización. No se plantea una perspectiva trascendente, es
decir, transformadora del mundo del trabajo y la sociedad en un sentido que supere las relaciones de explotación y de dominación, sino integrativa y funcional al
sistema capitalista en tanto modo de producción, de
vida y de trabajo enajenado y subsumido.
El balance de Jorge Carrillo ( 1991: 107-113) sobre sociología del trabajo en México7 también expresa
esa parcialidad explicita, en beneficio de autores y corrientes de la sociología del trabajo cuando omite perspectivas teóricas y autores que no se encuadran dentro
del marco de sus intereses. Por ejemplo, los desarrollos
de la escuela mexicana y latinoamericana de la depen-

7
En la misma línea se desarrolla el ensayo de Juan José Castillo,
"La sociología del trabajo hoy: la genealogía de un paradigma", en
De la Garza, 2000: 39-64.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9 1 MAYO - AGOSTO 2002

dencia, las corrientes mar
xistas y de la regulación co
enfoques como los de
Esthela Gutiérrez Garza,8
de Valenzuela Feijoo (1990
y 1991) y sus trabajos soción y sus efectos en los sa
larios, la tasa de explotación
y el empleo; de Héctor
Guillén Romo (1984)9 y,
aún, de autores pioneros de:\
la sociología del trabajo
como González Casanova
(1980) con su clásico libro:_ _ _ _ _-11

Socwlogía de la exploUleiim.
En América Latina- - - - ---f
lo mismo podemos decir. . - - - - --1
respecto a escuelas contero
poráneas de sociología (crí
tica) del trabajo de lai
UNICAMP, en Sao Paulo,
Brasil, con autores com~, - - - - - --'
Ricardo Antunes (2001
2000), GiovanniAlves (2000),Thomas Gounet (1999),
JorgeMattoso (1995) oNiseJinkins (1995);RosaMaria
Marques (1997) de la PUC-SP, Carlos Eduardo Martins
(1999) de la UFF-RJ; Francisco Teixera (1996) y su
equipo de la Universidad de Ceará, en Fortaleza; Sadi
Dal Rosso (1996 y 2000) de la Universidad de Brasilia y
que es de los poquísimos especialistas en estudios de tiempo
de trabajo; de investigaciones y esrudios del Departamento
Intersindical de Estadísticas de!Trabajo y Estudios Socioeconómicos (DIESSE) y los desarrollos de sociología
del trabajo ligados a la revista Herramienta y a la editorial
Véanse los 4 tomos que ella coordinó: Testimonws de la crisis, Siglo
XXI, México; los dos que publicó: Reconversión y lucha sindical y
La ocupación delfuturo ambos publicados por la editorial venezolana
Nueva Sociedad, además de una obra en 5 tomos, El Debate
Nacwnal publicada por Editorial Diana en México.
9
Donde tiene importantes análisis sobre la explotación, los salarios
y el empleo.
8

19

�Coordenadas de

una crisis

tídoto en Argentina ( López y Menéndez, 2001) Yque
en los últimos años han desarrollado una intensa labor de
difusión.

Caben mencionar también los trabajos en Chile
del profesor. Orlando Caputo y de su equipo _ligados a
·~..........-----la Universidad Arcis y al Centro de Estudios sobre
Transnacionalización, Econonúa y Sociedad (CETES),
entre otros.
Nos parece que la omisión deliberada, o no, de
estos y otros importantes autores y corrientes es un reflejo más de debilidad para las ciencias sociales ~ue un
aporte al conocimiento de la sociología del traba¡o que,

Una rearticulación del
pensamiento crítico
latinoamericano y de la
sociología del trabajo debe
partir por ubicar los nuevos
paradigmas que emergen
en el mundo del trabajo) en
el contexto de la actual fase
de mundialización del
capital y su crisis.
afortunadamente, ya incluye una larga lista de autores Y
corrientes formadas en las tres últimas décadas en nuestro
continente y que sólo hará falta sistematizar.
Una rearticulación del pensamiento crítico latinoamericano y de la sociología del trabajo debe partir
por ubicar los nuevos paradigmas que emergen en. el
mundo del trabajo tales como el neofordismo, el onhismo-toyotismo, la automatización flexible, el kalmaris-

mo en su versión suecaYla reingeniería de Estados Unidos
(impuestos por los Estados hegemónicos y las empresas
transnacionales)' en el contexto de la actual fas~ ~e
dialización del capital y su crisis: sus efectos enAmenca
~tina, particularmente la extensión Ypro~didad qu~
está asumiendo la superexp/.otm:iim del traha;o co~o e;e
de la moderna precarización del mundo del traba¡o y de
la exclusión social. No basta con describir los fenómen?s
particulares a que alude la sociología del trabajo e indusU:al
de factura funcionalista Yneoclásica (empleo, trayecto~as
laborales, sujetos, sistemas de administración del traba¡o,
etcétera); es necesario incorporar una perspec~:7a global
que esté en condiciones de replantear la cnnca. de la
recomposición Ydestrucción del mundo del traba¡o por
el capitalismo, así como empeñar, y compromet~r, a_l~s
teorías Ya los estudiosos del trabajo en la investJgacion
profunda para avanzar en la construcción de un n~evo
sistema económico social n.o capitalist.a, donde sea realidad
Yfructifique una "sociedad del trabajo" sin explotación Y
sin dominación. Esto es lo que hay que acentuar, y no
sólo empeñarse intelectualmente por hacerla más eficiente
y rentable para el Estado y las empresas.
,
Esta línea de investigaciones y de desarrollo teorico (que en la mayor parte de los casos imposi~~t:1' los
financiamientos y las becas) es la que nos perrrutrra reincorporar una gama de corrientes, ~nfoques, m~~od~~'
teorías y autores, hasta ahora exchndos por los análisis" convencionales e institucionales de la sociología del
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-------11

21

�Trabajo humano. Un debate
El enfoque metodológico en la discusión de su centralidad
PAULO NAKATANI
A los hombres blancos les gustaría traernos sus tesoros, sus
cosas, para que nosotros también fuéramos ricos.
Sin embargo, estas cosas no son más que flechas envenenadas
que matan a aquel/()s en cuyo peclw se 1.as cuelgan. "Necesito
obligarles a tener neasi.dades", oí de la boca de cierto lwmbre
que conoce nuestra tierra. Necesidades, quiere decir, cosas.
"Pues solamente así ellos tendrán verdaderas ganas por el
trabajo", dijo entonces el lwmbre inteligente. Me gustaría
decir que, nosotros también debemos ir al grano,
/uu:iend1J cosas; cosas para nosotros, sí, pero en primer lugar
cosas para el Papa[agui. Nosotros también debemos
quedarnos cansados, cenizos,jorobados.
Tuiávii, jefe de los tiavéas, Samoa

as interpretaciones sobre los cambios sociales
de las últimas décadas incluyen diversas posturas filosóficas y político-ideológicas. Los estudios sobre las transformaciones en el mundo del trabajo también presuponen tales posturas y un
enfoque metodológico determinado. Las teorías sobre
- - - - - - - - -1a descentralidad del trabajo surgieron hacia el final de
los años setenta y, desde entonces, han sido objeto de
calurosos debates y han puesto el problema bajo dife-

L

rentes perspectivas.
Hay autores que defienden que el valor y, por lo
tanto, la riqueza capitalista ya no depende del trabajo
humano,1 mientras que otros aseguran que el desarroMe gustaría agradecer a los profesores Francisco José Soares
Teixeira, Reinaldo Antonio Carcanholo y Manoel Luiz Malaguti
quienes leyeron y criticaron este trabajo. Le agradezco, en especial,
a Rosa Maóa Marques por su contnbución a la primera versión
del artículo.
1 Aquí no consideramos a los teóricos neoclásicos, o liberales, que
siempre defendieron la tesis de que el valor y la riqueza capitalista
dependen solamente de la "subjetividad humana".

22

llo capitalista ha suprimido la lucha de clases (por ejemplo, Kurz, 1996).
El reflejo de los cambios objetivos en la conciencia de los trabajadores, que transfiere el centro de sus
subjetividades del trabajo hacia otras esferas, constituye otra linea de argumentación (Offe, 1989). Otro grupo de autores apunta hacia el fin de los empleos y propone la reducción de la jornada de trabajo o la creación
de ocupaciones a través de lo que denominan tercer sector (André Gorz, 1980;Jeremy Rilkin, 1997).
Si estos autores se autodefinen como marxistas,
deberían de estar en el mismo campo filosóficometodológico; sin embargo, desde nuestro punto de
vista, la manera cómo utilizan la teoría y la forma cómo
la realidad es abordada, constituyen el fundamento de
sus divergencias.2
El aumento del desempleo y la aceleración de la
mundialización del capital han provocado, también, una
Eso, sin contar los presupuestos políticos-ideológicos que orientan
sus estudios.
2

TRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9

1MAYO· AGOSTO 2002

caída en las ganancias del trabajo asalariado y el
aumento de la exclusión social en todo el mundo.
El potencial explosivo de esta situación, que ha
puesto a miles de personas fuera del mercado de
consumo, también ha sido objeto de preocupación, por lo menos retórica, de algunos dirigentes de
organismos internacionales, como la UNCTAD y el
Banco Mundial.
Tales interpretaciones, en cuanto a las transformaciones en curso en la sociedad, se despliegan en varias direcciones. De un lado, las propuestas que se colocan en el interior de la sociedad
capitalista consideran a esta última como la forma
final del desarrollo social. En este caso destacan
particularmente los neoliberales que defienden el
punto de vista de que la rigidez del mercado de
trabajo y la descalificación de los trabajadores constituyen las "causas" del desempleo. Proponen, entonces, mayor flexibilización del mercado de trabajo y la implementación de programas de calificación profesional.
De otro lado, figuran las críticas a estas proposiciones que apuntan hacia la necesidad de superación del modo de producción o hacia alternativas provisionales, como la reanudación del crecimiento económico para la generación de más empleos.
Aquí consideramos que la sociedad actual está
muy lejos de experimentar una situación de que "vivimos una época del fin de los empleos" (ver Husson,
1999) y que, por el contrario, el trabajo asalariado continúa siendo la fuente de riqueza, del valor y, por lo
tanto, central para el modo de producción capitalista.
D e esta forma, reanudamos la discusión sobre la
centralidad del trabajo y la necesidad de su descentralización (Nakatani y Soares, 1999).
Defendemos el punto de vista de que fue a través
del trabajo que el hombre se constituyó como ser humano y, a la vez, humanizó la naturaleza. Así, el trabajo
es la pre-condición de la existencia humana. Pero el
desarrollo de las formas sociales ha convertido el trabajo humano en trabajo enajenado y su producto, bajo el

TRAYECTORIAS

~

AÑO IV, NO. 9 1 MAYO· AGOSTO 2002

modo de producción capitalista, en sujeto social. D-- - - - - -..a
esta forma, es necesario no solamente avanzar en la su
presión de la forma dominante del trabajo asalariado,
sino también de las formas sociales que transforman e
trabajo, en trabajo enajenado.

EL TRABAJO, CONDICIÓN
DE LA EXISTENCIA HUMANA
La génesis del ser humano es la génesis del trabajo. En
este caso, estamos considerando el trabajo como trabajo en general, productor de valores de uso. Según Marx
(1985: 50), "[...] una condición de existencia del hombre, independiente de todas las formas de sociedad, eterna necesidad natural de mediación del metabolismo
entre hombre y naturaleza y, por tanto, de la vida hu-

mana".
Karen Kosik (1969) interpreta el "proceder hu.
mano" que actúa en dos campos, cuyas determinacio-

23

�es distinguen el trabajo de la hbre creación humana.3
trabajo es la actividad humana volcada hacia un fin
exterior y determinada por las necesidades naturales y
Jl..a.--~---. ociales. La libre creación humana, la cual se llama arte,
es la acción humana determinada por necesidades in"'l'li'íli!Q...,;..;::::...;....,.......,testinas al propio hombre. Éste la realiza independientemente de cualquier presión externa.

El trabajo es la pre-condición
de la existencia humana.
Pero el desarrollo de las
formas sociales ha convertido
el -trabajo humano en -trabajo
enajenado y su producto) bajo
el modo de producción
capitalista) en sujeto social.
En general, se define este concepto de trabajo en
a esfera que Antunes y Meszáros llaman "sistema de
!mediaciones de primer orden" que refiere las interac•....- - - - - - -ciones entre hombre y naturaleza y de los hombres entre sí, regidos por comportamientos instintivos que prescinden del establecimiento de jerarquías de dominación
y subordinación. Bajo el modo de producción capitalista, el trabajo adquiere nuevas determinaciones confi-

Arendt (1987: 15) utiliza las categorías de labor, trabajo y acción
para nombrar formas sociales diferentes de trabajo; son actividades
"fundamentales porque a cada una de ellas corresponde una de
las condiciones básicas mediante las cuales la vida fue dada al
hombre en la tierra". Como podemos observar, Arendt se afilia a
una tendencia de pensamiento en la cual la naturaleza humana no
puede ser explicada, sino por una teleología exterior y, en este
sentido, idealista. Ella dice (Arendt, 1987: 18): "Es altamente
improbable que nosotros, que podemos conocer, determinar y
definir la esencia natural de todas las cosas que están a nuestro
alrededor y que no somos, vengamos a ser capaces de hacer lo

3

24

gurando un sistema de mediaciones de segundo orden.
Este sistema "tiene su núcleo constitutivo formado por
el trípode capital, trabajo y Estado, siendo que estas tres
dimensiones fundamentales del sistema son materialmente interrelacionadas, lo que hace imposible superarlas sin la eliminación del conjunto de los elementos
que comprenden ese sistema" (Antunes, 1999: 22).
El trabajo es la actividad humana que lo diferencia de los demás seres naturales. El pasaje del ser natural hacia el ser social presupone un salto cualitativo en
la cadena de la evolución natural. Ello desencadena el
proceso de formación del ser social cuya acción sobre
la naturaleza es realizada con una :finalidad especifica y
previamente concebida en la conciencia. Bajo esta concepción, el sujeto, corno ser social, pone una finalidad a
su actividad, a su trabajo. 4 La causalidad natural es
subsumida a la teleología puesta por el sujeto. Este punto
de vista opone las perspectivas idealistas y teológicas
del ser social a la visión materialista y dialéctica:

Es precisamente la teoría marxista, según la cual el trabajo
es la única forma existente de un ser finalísticamente producido, que funda, por vez primera, la especificidad del
ser social. De hecho, si fueran justas las diversas teorías
idealistas y religiosas que aseveran el dominio universal
del finalismo, entonces tal diferencia, en última instancia,
no existiría. Toda piedra, toda mosca serían una realiz.ación del "trabajo" de dios, del espíritu del mundo, etcétera, del mismo modo como las realiz.aciones que acabamos de descnbir, propias de las actividades teleológicas
del hombre (Lukács, s/f: 10).

mismo respecto a nosotros mismos: sería como brincar sobre
nuestra propia sombra. Además de eso, nada nos autoriza a suponer
que el hombre tenga una naturaleza o esencia en el mismo sentido
que otras cosas las tienen. Es decir, si tenemos una naturaleza o
esencia, entonces seguramente solamente un dios puede conocerla
y definirla; y la condición previa es que él pueda hablar de un
'quien' como si fuera un 'que' [...]".
4 Al final del proceso de trabajo se obtiene un resultado que ya en
el inicio ha existido ea la imaginación del trabajador y, por lo tanto,
idealmente. Él no solamente efectúa una transformación de la forma
de la materia natural; sino que realiza, a la vez, en la materia natural
TRAYECTORIAS ! AÑO IV, NO. 9 . MAYO -AGOSTO 2002

El punto de vista idealista concibe una teleología
propia para la naturaleza y para la historia, como finalidades puestas exteriormente y con algún objetivo. Esto
supone la existencia de una conciencia externa a la naturaleza y al hombre y, éstos, realizan los objetivos
teleológicamente propuestos por un "autor consciente" (Lukács, s/f: 4). Por oposición, el materialismo concibe el ser natural como una autocreación a partir del
momento en que este ser social pone su objetivo. Las
finalidades de la existencia social son puestas por los
propios seres sociales y no por una conciencia externa,
un autor consciente, creador de la naturaleza y de la
vida humana. Y la constitución de la sociabilidad es un
proceso en el que todos los elementos se forman simultáneamente a través del trabajo.
El trabajo implica, entonces, la necesidad de que
los seres humanos interpongan conscientemente una
finalidad a su acción humana sobre la naturaleza. Ésta,
por sí misma, no tiene ninguna finalidad. "En el ser
mismo de la piedra no hay ninguna intención, ni siquiera un indicio de posibilidad de ser usada como cuchillo o como hacha" (Lukács, s/f: 7). Los procesos
naturales establecen nexos que, descubiertos por la acción humana, pueden ser definidos como relaciones
causales. Sobre estas relaciones causales el hombre actúa transformando la naturaleza, según sus intenciones. Para ello, la búsqueda de los medios de transformación de la naturaleza, los conocimientos sobre ella,
se tornan fundamentales para que los fines propuestos
puedan ser alcanzados. En las etapas más primitivas
del trabajo, el ser humano no conoce casi nada acerca
de los procesos naturales. Eso significa que los objetivos puestos no siempre serán alcanzados.
Ha sido a través del trabajo que se han desarrollado las demás funciones y comportamientos que consideramos humanos. El desarrollo del lenguaje y la formación de la conciencia humana sólo fueron posibles
como resultado del trabajo. Para Marx, "El lenguaje es

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tan viejo como la conciencia; él es conciencia práctica,
tal como existe para otros hombres, y por esta razón
está empezando realmente a existir para mí también
personalmente, pues el lenguaje, así como la conciencia, brota sólo de la necesidad, de la exigencia, del intercambio con otros hombres" (Marx, 1970: 176).Y, para
Lukács:
F.s sin duda pos1ble deducir genéticamente el lenguaje y
el pensamiento conceptual a partir del trabajo, ya que la
ejecución del proceso de trabajo pone al sujeto que trabaja exigencias que sólo pueden ser satisfechas reestructu-

su objetivo, lo que sabe que determina, como ley, la especie y el
modo de su actividad y a lo que necesita subordinar su voluntad
(Marx, 1985: 149).

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO -AGOSTO 2002

rando al mismo tiempo las facultades y posibilidades
psicofisicas presentes hasta aquel momento en cuanto al

25

�Las finalidades
de la existencia social son
puestas por los propios seres
sociales y no por una
conciencia externa) un autor
consciente) creador de la
naturaleza y de la vida
humana. Y la constitución de
la sociabilidad es un proceso
en el que todos los elementos se
forman simultáneamente a
través del trabajo.
lenguaje y al pensamiento conceptual, mientras que el lenguaje y el pensamiento conceptual no pueden ser entendidos ni en nivel ontológico ni en sí mismos si no se presupone la existencia de exigencias nacidas del trabajo y ni
siquiera como condiciones que hacen surgir el proceso
de trabajo (Lukács, s/f: 22).

Así, la constitución de humanidad del hombre se
procesa a través del trabajo y produce una esencia humana que podemos distinguir entre "una naturaleza
humana general y la expresión específica de la naturaleza humana en cada cultura".
Marx reconoce [...] dos tipos de impulsos y apetitos hu-

manos; los constantes o fijos, como el hambre y el deseo
sexual, que son partes integrantes de la naturaleza humana y sólo pueden variar en la foa11a y direcciones asumidas en diversas culturas, y los relativos, que no hacen parte integrante de la naturaleza hwnana, pero deben su ori-

26

en su génesis ontológica. En un primer acercamiento, la
hbertad es aquel acto de conciencia que da origen a un
nuevo ser puesto por él (Lukács, s/f: 48).

gen a ciertas estructuras sociales y condiciones de pro-

ducción y de comunicación (Fromm, 1970: 35).

El proceso de trabajo, en el sentido que utilizamos, se constituye en la continua interacción entre el
hombre y la naturaleza. A través de este proceso, él satisface sus necesidades vitales y se apropia de la naturaleza, transformándola y humanizándola. La transforma según las finalidades que dispone concreta y objetivamente y la humaniza, intemalizándola en su conciencia en una forma específica de apropiarse. La formación de fa conciencia humana y la humanización de la
naturaleza consisten en el proceso de hberación del hombre de las determinaciones y causalidad es impuestas
por la naturaleza. El ser, en cuánto ente natural, sufre la
cadena de causalidades propias de su condición. El ser
social crea conscientem ente su propia cadena de
causalidades y la impone a la naturaleza según su finalidad. En este proceso, el ser que se torna social, pone al
revés la relación sujeto-objeto. Mientras ser natural hace
parte de la naturaleza y es comandado por las leyes propias de la naturaleza. Mientras ser social se destaca de
la naturaleza, se transforma y la modifica según sus intenciones. Al constituirse como ser social constituye,
también, un conjunto de relaciones con otros hombres.
El hombre no surge como individuo aislado, sino en
sociedad y la relación, ahora, es entre el ser social como
sujeto y la naturaleza como su objeto. Así como el ser
humano se crea como resultado de su trabajo, se libera
de la naturaleza a través de este mismo trabajo.
En efecto, es en est.a alternativa que aparece, por ve:z pri-

mera, de foa11a claramente delineada, el fenómeno de la
hbert.ad, que es completamente extraño a la naturaleza:
en el momento en que la conciencia decide, en términos
alternativos, qué finalidad quiere establecer y de qué manera quiere transfoa11ar las series causales corrientes en
series causales puestas, como medios de su realiz.ación,
surge un complejo dinámico que no encuentra paralelo
en la naturaleza. Por lo tanto, es solamente en este momento que se puede examinar el problema de la libertad

I

TRAYECTORIAS AÑO IV, NO. 9 1MAYO· AGOSTO 2002

La constitución de la relación sujeto-objeto se consolida con la liberación del hombre de la naturaleza. El
proceso de humanización como resultado del trabajo,
entonces, libera al hombre y lo torna sujeto. Éste, constituido ontológicamente como ser social, ha desarrollado simultáneamente relaciones sociales. El avance del
conocimiento sobre la naturaleza permite mayor dominio sobre ella; por tanto, mayor cantidad y variedad de
medios de subsistencia y de instrumentos de trabajo.
Las características naturales, que diferencian a los individuos entre sí, pasan a constituir la base sobre la cual
surge la posibilidad de la división del trabajo, de la producción de excedentes y de la constitución de "jerarquías de dominación y subordinación". 5
La constitución social d e estas jerarquías transporta la contradicción sujeto-objeto del plano de la relación hombre-naturaleza hacia el plano de la relación
entre los hombres. Éstos, en el proceso de su liberación
de la naturaleza, son nombrados por otros hombres,
una parte de la sociedad amplia su grado de libertad
sometiendo la otra parte a su dominio. Entonces, se
constituyen determinadas relaciones sociales a través
de las cuales un grupo social somete otro grupo a sus
intereses. Independientemente del mecanismo -la fuerza
bruta, el poder policiaco, el poder político, la ideologíaª través del cual se efectúa la subordinación, la finalidad de ésta es, siempre, el producto del trabajo. El nuevo sujeto es ahora un sujeto social que domina a otro
objeto, a otros seres humanos. Surge entonces la enajenación del trabajo.

TRABAJO Y ENAJENACIÓN 6
El proceso de trabajo, como acción del hombre sobre la
naturaleza, implica la producción consciente y subjeti-

5

Las elecciones realizadas a lo largo del proceso histórico de

TRAYECTORIAS j AÑO IV, NO. 9 1 MAYO • AGOSTO 2002

va d el producto del trabajo, incluso antes de s
efectivación. El resultado final se configura como
objeto exterior al hombre y, en este sentido, posible d
apropiación por cualquier persona. Así, la producción
y la apropiación aparecen, ahora, como resultado de
trabajo enajenado y, como consecuencia, de la propie
dad privada. De la misma forma, el resultado del trabajo de unos puede ser, y generalmente es, apropiado po
otros.
El proceso histórico de la construcción de la libertad humana tiene como un primer momento, como

humanización han conducido a la humanidad a constituir las
relaciones capitalistas contemporáneas. Esto no quiere decir que
ésa sea la única posibilidad.
6
Marx evoluciona desde la categoría de enajenación hacia la del
fetichismo de la mercancía en El Capital. Para una discusión sobre
esta evolución, ver Rubin, 1980: 68-73. Sin embargo, consideramos
que no sólo la idea de fetichismo, como la de extrañarrúento, ya
está contenida en los Manuscritos. Por ejemplo, "La enajenación
del trabajador en su producto no significa solamente que su trabajo
se convierte en objeto, asumiendo una existencia externa, sino que
existe independientemente, fuera de él mismo, y extraño a él, y
que se le opone como una fuerza autónoma. La vida que dio al
objeto se vuelca contra él mismo como una fuerza extraña y hostil"
(Marx, 1970: 91).Ver Borges, 1997: 67 y Anrunes, 1995: 121-134.

27

�emos visto, su liberación de la naturaleza. Sin embaro, la plena libertad humana se confronta con otra contradicción,
derivada de la forma de sociabilidad consti.....______ ·cta.
La división de la sociedad en clases sociales establece una parte de ella bajo el dominio antagónico de la
otra. Bajo el modo de producción capitalista, la mayo.a de la sociedad queda subordinada a la clase domiante y la lucha por la emancipación humana se transfiere de la relación hombre-naturaleza hacia las relaciones entre los hombres. Estas relaciones se autonomizan

El proceso histórico de la
construcción de la libertad
humana tiene como un primer
momento) su liberación de la
naturaleza. Sin embargo) la
plena libertad humana se
confronta con owa
conwadicción) derivada de la
fonna de sociabilidad
constituida.
y se toman el medio a través del cual las clases dominantes de las sociedades capitalistas imponen su dominación. Este proceso, llamado enajenación en los Manuscritos y fetichismo en El Capital,, es la dialéctica de la
negación de la negación que convierte al sujeto humano en objeto de su creación, de su producto. La mercancía, el valor, el dinero y el capital, productos del trabajo humano, se vuelcan contra el propio hombre.7

7
En oposición al trabajo enajenado, veamos cómo las sociedades
aún no sometidas al fetichismo de la mercancía lo encaran. "Pero

28

En el capitalismo, el trabajo humano adquiere una
nueva determinación social: se toma trabajo asalariado.
La capacidad humana de trabajo se convierte en la
mercancía fuerza de trabajo. Esta mercancía, al ser utilizada por el capital, produce valor y riqueza. Pero, tal
forma de trabajo ya no constituye más parte de la naturaleza del trabajador. Se vuelca contra él como algo que
le es extraño. Por ello, Marx dice que:
FJ trabajador, solamente se siente bien en su tiempo de
ocio, mientraS que en su trabajo se siente constreñido. Su

trabajo no es voluntario, sino impuesto, es trabajo forzado. ÉJ no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer otras necesidades. Su carácter enajenado es claramente probado por el hecho de
que, aunque no haya compulsión física u otra cualquiera,
puede ser evitado como peste (Marx, 1970: 93).

El objetivo de la producción es la producción del
valor y su lógica consiste en la reproducción ampliada
del capital. Este proceso lleva al extremo la explotación
de la fuerza de trabajo y excluye el derecho de parcelas
cada vez mayores de trabajadores de disfrutar del resultado de su trabajo.

el Papalagui nunca ha conseguido hacernos comprender por qué
habremos que trabajar más que Dios exige para que podamos
comer cuando tengamos ganas, tapar la cabeza con un techo,
divertirnos en las fiestas de la aldea. Tal vez este trabajo le parezca
poco, y pobre nuestra existencia sin profesiones. Pero el hombre
justo, el hermano de nuestras muchas islas hace su trabajo con
alegría, jamás sin ganas. Para él, si no fuera así, sería mejor no
hacer nada. Es en esto que somos diferentes de los blancos. El
Papalagui suspira cuando habla de su trabajo, como si una carga lo
sofocara; pero es cantando que los jóvenes samoanos van a los
campos de taro; cantando, las chicas lavan los taparrabos e n las
corrientes del arroyuelo" (O Papalagui, s/f: 75). Mande! (1977:
52) relata el caso de la tribu kwakiud de Canadá. "Entonces esta
tribu desarrolló ciertas instituciones sociales para impedir el
surgimiento de ricos: Al final de la estación de pesca se empieza
por poner todo lo que se necesite para el invierno y hasta la
primavera en recipientes. Después se hace una gran fiesta que dura
semanas, se come todo lo que se puede, se emborrachan y, después,
se destruye lo restante de la producción, se destruyen todos tos
recipientes excedentes, para que nadie los utilice para constituir
reservas para la familia".

TRAYECTORIAS ~ V , NO. 9

MAYO· AGOSTO 2002

La enajenación no ocurre solamente en la relación entre el hombre y el producto de su trabajo. La
"enajenación aparece [...] también como proceso de
producción, dentro de la propia actividad productiva"
(Marx, 1970: 93).
Si en los modos de producción no capitalistas y
en las fases iniciales de su desarrollo, el trabajador, aunque enajenado y explotado, era el sujeto del proceso de
trabajo, en la etapa actual de la producción capitalista
ha perdido completamente cualquier poder sobre el
proceso productivo.
No es más el trabajador quien emplea los medios de producción, sino los medios de producción le emplean a él.
Al revés de ser consumidos por él como elementos materiales de su actividad productiva, son ellos que lo consumen como fermento de su propio proceso vital, y el pro~ORIAS

IAÑO IV, NO. 9 ¡MAYO . AGOSTO 2002

ceso vital del capital consiste solamente en su movimiento como valor que se valoma a sí mismo (Marx, 1985:
244).

La subsunción del trabajo al capital ha sido un
proceso que se ha desarrollado a lo largo de la historia
del capitalismo. El desarrollo de la gran industria ha
sido un paso adicional en este proceso que, visto por el
lado del trabajador, lo convierte en un apéndice de la
máquina. La linea de montaje desarrollada por el
fordismo se caracterizó por un mecanismo en el cual el
trabajador es controlado por el propio movimiento de
la m áquina, pero donde las islas de producción taylorista
todavía exigían un control externo al trabajador.
Se trata ahí de la famosa subsunción real del trabajo al
capital que se viene añadir a la subsunción fonnal exis-

29

�La cuestión central en la
sociedad capitalista es la
inversuin de la relación sujetoobjeto) en la cual el capital)
como fruto del trabajo
humano) se vuelve autónomo e
impone su voluntad a la
humanidad. El capital) en
cuanto relación social) adquiere
vida propia) autoconciencia y
pasa a dirigi,; a comanda,; a
los seres humanos.
tente desde la transfonnación de la fuerza de trabajo en
mercancía. Por lo tinto, en la gran industria, ya no hay
más, en rigor, proceso de trabajo. Con el dominio del trabajo muerto sobre el trabajo vivo, con la base técnica del
sistema estando fijada no en la fuerza de trabajo, sino en el
medio de trabajo, la gran industria aparece como la negación del proceso de trabajo (Paulani, 19%: 37).

El periodo del fordismo-taylorismo se constituyó en una fase del proceso de subsunción real del trabajo al capital que excluyó toda la subjetividad del trabajador del proceso de producción. Así se separa, también, de forma clara y explicita la concepción del producto de su elaboración. Si en las fases anteriores aún
había espacio en el cual la subjetividad del trabajador y
su creatividad todavia eran importantes, en la fase de la
gran industria, no es así. Se abre entonces un espacio
para que la negación del trabajo sea contrarrestada por
el trabajador y la inversión sujeto-objeto sea cuestionada de las más diferentes formas posibles.
8
La superación del fordismo-taylorismo por la

reestructuración productiva, por los nuevos procesos
de gestión de producción -toyotismo, just-in-time,
kanban, etcétera- redefine la contradicción capital-trabajo en otro nivel. La negación del proceso de trabajo,
cuestionada por el trabajador, es respondida en otros
términos. Los nuevos procesos de gestión y de producción no introducen una vez más el proceso de trabajo
como componente del proceso de producción, sino que
modifican los mecanismos de control del proceso de
valorización del capital. Se transfieren para el trabajador los procedimientos necesarios a la valorización del
•
•
• 9
capital, el cual los intemaliza en su conoenoa.
Por eso la lógica (humana) del trabajo vivo no va a volver
a entrometerse. Al revés, será puesta al servicio de la lógica de la acumulación (cer-responsabilidad del trabajador,
gestión participativa, autonomi?.ación). Es precisamente
la característica de la fuerza de trabajo como elemento
vivo del proceso que le opone naturalmente como sujeto
y entonces, si eso antes estorbaba al capital, ahora hay que
ayudarlo. Lo que no se puede, desde el punto de vista de
la lógica de la acumulación, es desperdiciar este potencial
que posee la fuerza viva de trabajo. Es eso que percibe
Ohno, el famoso ejecutivo deToyota. Si el capital compra
horas de trabajo, debe poder, al consumirlas, disfrutarlas
completamente, es decir, no sólo cuantitativa, sino también, cualitativamente, de modo que el o-abajo simple, tal
como efectivamente es puesto por la gran industria en el
momento fordista-taylorista se revela realmente como un
desperdicio (Paulani, 1996, p. 42).

s Con eso no queremos decir que el fordismo-taylorismo haya
desaparecido. No solamente permanece, sino que sigue siendo
cuantitativamente dominante en muchos sectores productivos.
9 Fundamentamos este punto de vista, metodológicamente, en
Norbert Elias (1993). Según este autor, el ser humano es también
un animal y su comportamiento instintivo o natural debe ser
"civilizado". El proceso civilizador es un mecanismo social a través
del cual los individuos recalcan sus pulsiones primarias y adoptan
el comportamiento civilizado. En este sentido, intemalizan en su
conciencia los procedimientos de la civilización y realizan, ellos
mismos, su autocontrol. El resultado es que los comportamientos
sociales pasan a ser "naturales".
TRAYECTORIAS

30

I AÑO IV, NO. 9 I MAYO · AGOSTO 2002

Según Marx, no es solamente el trabajador el que es
enajenado, sino el capitalista
también. El capital en general,
tornado sujeto, comanda no
sólo al trabajador, sino también
al capitalista. "El contenido
objetivo de aquella circulación
-la valoración del valor- es su
meta subjetiva, y solamente
mientras la apropiación creciente de la riqueza abstracta
es el único motivo inductor de
sus operaciones, él funciona
como capitalista o capital personificado, dotado de voluntad y conciencia (Marx,
1985:129). Y todavía más:
"Como capitalista [él] es solamente capital personificado.
Su áruma es el ánima del capital. El capital tiene un único
impulso vital, el impulso de valorarse, de crear plusvalía, de absorber con su parte constante, los medios de producción, la mayor masa posible
de más trabajo" (Marx, 1985: 189).
Así, la cuestión central, fundamental, en la sociedad capitalista es la inversión de la relación sujeto-objeto, en la cual el capital, como fruto del trabajo humano,
se vuelve autónomo e impone su voluntad a la humanidad. El capital, en cuanto relación social, adquiere vida
propia, autoconciencia y pasa a dirigir, a comandar, a
los seres humanos.'º

TRABAJO Y CENTRALIDAD
Como hemos discutido en el primer apartado, el trabajo humano como eterna mediación entre hombre y na-

'º Duayer ( 1999) muestra, a través de un ensayo sobre la película
Blade Runner, el límite de la dominación del capital sobre el hombre,
límite éste que, creemos, sólo puede existir en tanto ficción.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9 1 MAYO · AGOSTO 2002

turaleza, se constituye en pre
condición necesaria e indis
pensable de la vida humana.
como un proceder sobre la
naturaleza y no presenta ninguna especificidad; es él co
mún a cualquier forma d
sociedad. Esta proposición,
aceptada por muchos autores, fundamenta la tesis de la
ontología del trabajo que
también, puede ser aceptada
incluso por aquellos que defienden una postura idealis-_ _ _ _ __.
ta en cuanto al origen de l
humanidad. Pero el trabajV1-......~:lilóo
presenta otra dimensión, de-----~___,_,.
terminada históricament
por un conjunto de relaciü-l
nes sociales a través de las
cuales se estructura en las sociedades históricamente de-- -------1
terminadas. Esta dimensión es determinada por lo qu
Ricardo Antunes llama "sistema de mediaciones de segundo orden". 11
En esta parte, consideramos el trabajo no sólo
como trabajo en general, sino como trabajo subsumido
a la lógica del capital, mientras que la fuerza de trabajo,
el potencial de trabajo, se convirtió en una mercancía
que fundamenta la relación trabajo-capital. Denominamos a esta relación trabajo asalariado, o sea, la forma
específica del proceder humano bajo el modo de producción capitalista. La discusión respecto de la tesis de
la centralidad del trabajo no siempre explicita estas di-

11 "El advenimiento de este segundo orden de mediaciones corresponde
a un periodo específico de la historia humana, que ha afectado
profundamente la funcionalidad de las mediaciones de primer orden
al introducir elementos fetichizadores y enajenantes de control
social metabólico" (Antunes, 1999: 20).

31

�LMen:adlLille--1tralnlllaalHQio

y__glohallwt--._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _~ -.....

Trabajo humano. Un debate

~erencias. La propia expresión sociedad del trabajo 12
~caba adquiriendo un carácter ahistórico y confundienórdenes de mediaciones identificados.
.._~------,do los Eldosdebate
sobre la centralidad del trabajo solaente adquiere sentido cuando consideramos el mundo contemporáneo. Y este debate se ha desarrollado a
partir de las profundas modificaciones ocurridas, prinf ipalmente en las dos últimas décadas, en lo que se ha
tonvenido en llamar "mundo del trabajo", que consideramos una de las esferas inmanentes del modo de
producción capitalista.

El debate sobre la
cenwalidad del trabajo
solamente adquiere sentido
cuando consideramos el
mundo contemporáneo. Y
este debate se ha
desarrollado a partir de las
profundas modificaciones
ocurridas en lo que se ha
convenido en llamar
((mundo del -trabajo)).

La tesis de que el trabajo ya no es más central se
presenta bajo diferentes ángulos por distintos autores y
12
Todas las sociedades son sociedades del trabajo en el sentido
que ya aclaramos. Definir la sociedad capitalista como sociedad
del trabajo saca de ésta las determinaciones propias y específicas
del capitalismo.

32

posiciones político-ideológicas diferentes que podemos
dividir en dos grupos: a) el que defiende la idea de la
superación del capitalismo y b) el que afirma que el
capitalismo ha alcanzado su limite. Estos dos puntos de
vista no siempre son contradictorios; ciertos argumentos se contraponen y otros se complementan. De la
misma forma, algunos presupuestos pueden ser semejantes y otros no lo son. Sin embargo, no podemos detallar las diferencias entre estas dos posturas; sólo vamos a discutir los elementos principales que fundamentan el punto de vista respecto a la negación de la
centralidad del trabajo.
Tenemos que reconocer que, con esta división
arbitraria, perdemos una parte de las distinciones y
matices y la riqueza de detalles que caracteriza el debate. Pero el espacio con que contamos nos impide realizar una tarea de profundización y desarrollo del tema.
La superación del modo de producción capitalista por una sociedad posindustrial, poscapitalista o
sociedad de información significa que, en ésta, la riqueza no más es el fruto, el resultado del trabajo humano.
La sustitución en masa y creciente de trabajadores por
las nuevas máquinas, comandadas por computadoras,
ha tornado el trabajo obsoleto. Ahora, se afirma, la riqueza es producida por las máquinas. 13 La obsolecencia
del trabajo se refleja en la ideología del "fin de los empleos". La sociedad posindustrial, en este sentido, también habría suprimido la lucha de clases. Y este hecho
sería confirmado por la desestructuración de los movimientos sindicales y por la pérdida del espacio de los
partidos socialistas y comunistas.
Aceptar este punto de vista significaría, en primer lugar, aceptar la supresión de la forma valor y, consecuentemente, el fin del trabajo abstracto como fuente
del valor y de la riqueza. En segundo lugar, la posibilidad de una sociedad "poscapitalista" en la cual la riqueza sea el resultado de un proceso donde "cosas pro13 Este punto de vista teórico siempre ha sido defendido por los
autores neoclásicos y los neoricardianos.

TRAYECTORIAS
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AÑO IV, NO. 9

MAYO· AGOSTO 2002

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&lt;lucen cosas". 14 Se suprimirían, así, los medios de trabajo como mediación de la actividad humana sobre la
naturaleza. Como resultado de eso, desaparecería también la explotación capitalista del trabajo humano y,
entonces, las diferencias sociales deberían ser explicadas por los elementos subjetivos que diferencian a los
individuos. 15 Las soluciones quedarían en el campo del
voluntarismo, entre las cuales el "tercer sector" se ha
colocado como la panacea del desarrollo capitalista.
En tercer lugar, con el fin de la lucha de clases,
llegarnos al fin de la historia, consecuencia natural de la
forma más desarrollada posible de sociedad: el capitalismo. Es decir, el poscapitalismo no deja de ser capitalismo porque mantiene el capital, sino porque supuestamente suprimió el trabajo, alcanzando, así, el ideal del
capital: reproducirse sin la necesidad de poner en movimiento a la fuerza viva de trabajo. 16
El otro grupo de autores se divide entre los que,
constatando los cambios actuales del mundo del trabajo, proponen alternativas reformistas y aquellos que
defienden el punto de vista de que la sociedad capitalista ha alcanzado su limite histórico-estructural. Las
propuestas reformistas tienden a emparentarse con las
posturas del "fin de la historia", en la medida en que
abandonaron las utopías de una nueva sociedad. Ellas
procuran encontrar, en el interior del propio modo de
14

Uno de los Iínútes generalmente abordados por la ciencia ficción
podría ser el de robots capitalistas produciendo robots, que
"trabajan" y quieren ser seres humanos. Ver: Duayer, 1999. Es lo
que podríamos considerar el límite del fetichismo y del
extrañamiento.
15
La teoría neoclásica, desde su surginúento, se opone a la teoria
marxista de la explotación del trabajo. Para sus autores, la diferencia
entre ricos y pobres es el resultado de los comportamientos
individuales. Por ejemplo, explican la existencia de la desocupación
como resultado de una elección personal cuya remuneración
depende de la productividad marginal del trabajo o, bien, por el
hecho de rehusarse a trabajar.
16
La gigantesca expansión del capital ficticio en los mercados
financieros internacionales constituye otro hecho que justifica esta
postura. La falta de comprensión sobre la naturaleza de esta forma
de riqueza puede crear varios equívocos. Por ejemplo, el crédito
estatal Y el capital ficticio creados a través de la deuda pública
aparecen como valor que surge y se multiplica sin la necesidad de
la producción.

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

33

�Consideramos que no hay
elementos suficientes para
defender el catastrofismo del
fin de los empleos. Este punto
de vista sólo adquiere sentido
en relación con la ideología
del pleno empleo; la idea de
que bajo el modo de
producción capitalista) todos
aquellos que quieran tener
un empleo podrían obtenerlo
sin restriccwn.
•

•

• I

producción capitalista, formas y alternativas que permitan evitar la destrucción de los empleos, crear ocupaciones que vengan a atenuar y enmascarar los conflictos derivados de la contradicción capital-trabajo. La
idea del límite final de la sociedad capitalista, o de la
sociedad productora de mercancías, se fundamenta tam')6.IIC..-""'-"""""'-"'-.., ién en la distinción entre el trabajo concreto y el abstracto y considera que esta forma llegó a su límite final.
Con eso, la clase trabajadora y la lucha de clases concluyeron su tarea y la superación del capitalismo está
ya en curso. 17
Defendemos, en primer lugar, que la sociedad
permanece capitalista y sus fundamentos, el trabajo asalariado y el capital, no han desaparecido ni muestran
tendencia a desaparecer. En segundo lugar, que la riqueza capitalista sigue siendo el resultado del trabajo
humano, del trabajo vivo puesto en acción por el capi-

17 Esta postura es defendida por Kun ( 1996) y por el Grupo Krisis
en Alemania.

tal. Por lo tanto, la forma valor y la lógica de valorización del trabajo siguen comandando las relaciones sociales. En tercer lugar, que el fundamento de la sociabilidad humana es producido a través de las relaciones
m ercantiles fetichizadas que subordinan las demás formas de relaciones sociales y personales. Finalmente, que
el trabajo, como fundamento de la relación social capitalista, sigue siendo una categoría central. 18
La tesis del fin de los empleos se fundamente en
la constatación empírica del aumento en la tasa de desempleo y en las ganancias de productividad derivadas
de la reestructuración productiva. Husson (1999), discutiendo esta tesis, demuestra que el aumento de la productividad del trabajo no se convierte íntegramente en
reducción de las horas trabajadas, sino en gran parte,
en aumento de producción. Q ue el aumento en la productividad del trabajo es limitado en algunos sectores y
no generalizado como se pretende. Aún más, que la tendencia global para las seis mayores economías capitalistas es de una caída en la tasa de crecimiento de la
productividad.
Por otro lado, ese autor constata que el aumento
del volumen del trabajo no acompaña el crecirrúento de
la población económicamente activa. 19 Pero el crecimiento en la tasa de desempleo, que resulta del aumen-

18 "El trabajo que forma la riqueza de la sociedad capitalista no es
el trabajo en general; sino es un detenninmú&gt; trabajo, el trabajo
abstracto concreto o un trabajo dotado de doble naturaleza, y
solamente en esta forma pertenece a la economía" (Kosik, 1969:
191, cursivas del autor.). El trabajo como central en la sociedad
capitalista es este trabajo determinado, dotado de doble naturaleza,
trabajo enajenado. En este sentido, estamos de acuerdo en que
" desde Marx, sabemos que el trabajo es y no es central en el
capitalismo; o de modo determinado, el trabajo que es alú central
es el trabajo enajenado -aquel que es el otro lado de la propiedad
privada-, es el trabajo tornado capital, negado en sí mismo"
(Campregher, 1996: 172, cursivas de la autora).
19 D'lntignano (1999) hace un análisis semejante de los datos
utilizando el concepto de "nivel de actividad", muestra que éste ha
crecido en Japón y en Estados Unidos y se mantiene estable en la
Unión Europea en los últimos 20 años, en relación con la media
del periodo 1970- 1980. Ella defiende el punto de vista de que el
desempleo es resultado de una política económica y propone como
solución una política de creación de más empleos.

to de la población económicamente activa (PEA), no

es inexorable; depende de las "soluciones" encontradas
para la distribución de las ganancias de productividad
entre sueldos, ganancias y duración de la jornada de
trabajo. Esta distribución acabará siendo sancionada, o
no, por las leyes que rigen el funcionamiento de la sociedad capitalista.
De esta forma, nosotros consideramos que no hay
elementos suficientes para defender el catastrofismo del
fin de los empleos. Este punto de vista sólo adquiere
sentido en relación con la ideología del pleno empleo;
la idea de que bajo el modo de producción capitalista,
todos aquellos que quieran tener un empleo podrían
obtenerlo sin restricción. La existencia de una tasa de
desempleo es una condición inmanente a la reproducción del capital. Las variaciones en esta tasa se derivan
de las variaciones en el propio ciclo de contracción y
expansión de la acumulación capitalista.
Las mutaciones en el mundo del trabajo20 han
traído formas aparentemente nuevas. La reestructuración productiva y la no reglamentación de los mercados de trabajo, causadas por el agigantamiento de la
competencia intercapitalista, ha reducido, en parte, el
trabajo asalariado aplicado directamente a la producción de mercancías y expandido otras formas de trabajo asalariado. La disminución relativa de los obreros
industriales, el crecimiento de formas precarias e informales, no ha eliminado el sometimiento absoluto del
trabajo asalariado, por lo menos en las sociedades capitalistas más desarrolladas.21
La forma asalariada del trabajo es fundamental
para la producción de la riqueza capitalista, pero no es
20

"[... ] hubo una desproletarizaciim del trabajo industrial tradicional. Pero, paralelamente se ha efectivado una significativa subproletarización del trabajo, derivada de las diversas formas del trabajo
parcial, precario, tercerizado, subcontrato, vinculado a la economía informal, al sector de servicios, etcétera. Por tanto, se ha verificado una significativa heterogenización, complexificación y fragmentación del trabajo" (Antunes, 1999: 209).
21
En los países desarrollados este sometimiento no sólo es absoluto, sino que ha crecido en las últimas décadas; en los países subdesarrollados, esto es menos evidente, como demuestra Carleial
(2000).

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

j MAYO - AGOSTO 2002

exclusiva, ni tampoco determinada por el número d
trabajadores asalariados. Aunque ocurra una reducción
absoluta en el número de trabajadores asalariados, de
terminada por la contradicción entre producción y a pro
piación del valor, ello no significa el fin del valor y de la
riqueza como expresión del trabajo abstracto.
Esta concepción de la riqueza capitalista implica
que ella es el resultado de una determinada relación
social, el capital. Por lo tanto, ella no depende de la cantidad de trabajo empleada, sino de la relación social bajo
la cual es producida. Así, mientras el capital exista, la
relación entre capitalistas y trabajadores seguirá existiendo. En el límite, si el capital consiguiera suprimir el
trabajo, desaparecería la relación social y, por tanto, el
fundamento de la existencia del modo de producción
capitalista. Pero, por el contrario, la competencia
intercapitalista presiona continuamente para elevar la
productividad del trabajo y para reducir los puestos de

35

�"""--~ - - ~ - - - - ~ -..--arrcaclocac11a clLlnd,alo y..glolaallzacióa
Trabajo humano. Un debate
Trabajo humano. Un debate

~bajo asalariado. En este sentido, agrava continuamene la contradicción entre la producción y la apropiación
de riqueza, pero no elimina el trabajo como fuente de la

_____

,__

ma.
Las metamorfosis de la sociedad contemporánea
no han suprimido las relaciones fundamentales del
modo de producción capitalista: la propiedad privada
e los medios de producción, la mercancía, el dinero y
el capital.Tales condiciones sociales siguen siendo regidas por la ley del valor. La relación fundamental que
une contradictoriamente capitalistas y trabajadores, todavía es el capital. Es él reproducido a partir de la doble
tpaturaleza del trabajo, el trabajo concreto y el abstracto.
'.En nuestra época, el primero fue integramente sometido al segundo y el capital, en la esfera financiera, se
valoriza de forma ficticia (ver: Carcanholo y Nakatani,

1999).

La cmnpetencia
intercapitalista presiona
continuamente para
elevar la productividad
del trabajo y para reducir
los puestos de trabajo
asalariado. En este sentido)
agrava continuamente
la contradicción entre
la producción y la
apropiación de riqueza) pero
no elimina el trabajo cmno
fuente de la misma.

La continua valoración de las acciones de las empresas de la "nueva tecnología" ocurre de esta manera
porque el valor-capital representado por el precio de
las acciones es puramente ficticio. El crecimiento de esta
riqu eza (ficticia) es impulsado, garantizado y sancionado por el Estado. Éste crea riqueza ficticia a través de
la deuda pública, garantiza su mantenimiento a través
de transferencias de la esfera productiva hacia la financiera y la sanciona con su capacidad legal de creación
de moneda.22
La riqueza capitalista, desde nuestro punto de
vista, se presenta en una unidad contradictoria, el valor
y el valur de uso. Los valores de uso, materiales o no, son
los elementos indispensables a la vida humana y, por lo
tanto, sólo desaparecerán junto con la propia humanidad. La otra dimensión, el valor, es una propiedad social23 que se ha desarrollado con la dob le n aturaleza del
trabajo, el trabajo concreto y el abstracto. La forma a
través de la cual el valor se expresa es el dinero. La contradicción valor-valor de uso se resuelve también en el
dinero, por el sometimiento del valor. Despu és de desarrollado plenamente el sistem a de crédito, el dinero
se convierte en el crédito estatal y en el crédito privado,
formas de dinero que procuran, continuamente, dispensar la materialidad del dinero. Esta riqueza es p roducto del trabajo humano en cuanto trabajo abstracto.

CONSIDERACIONES FINALES:
LA NECESIDAD DE LA
DESCENTRALIZACIÓN DEL TRABAJO
La problemática y la discusión sobre las mutaciones
del mundo del trabajo y de las cuestiones referentes al
empleo se derivan de la crisis capitalista en las últimas
En última instancia, esta sanción puede ser realizada por la
moneda mundial mientraS exista una sociedad económicamente
hegemónica, cuyo grado de agudización de sus contradicciones
intestinas no haya alcanzado niveles que impidan que esta tarea
sea realizada.
23 "En directa oposición a la palpable y ruda objetividad de los
cuerpos de las mercancías, no se contiene ningún átomo de materia natural en la objetividad de su valor. Podemos voltear y revoltear

22

TRAYECTORIAS

36

-- -

AÑO IV, NO. 9

,-- -

MAYO • AGOSTO 2002

-'---1 - -

--

décadas. Las mutaciones y el desempleo constituyen el
resultado concreto de las contradicciones a través de
las cuales el capital se mueve. El desarrollo de las contradicciones de la acumulación capitalista ha profundizado el abismo de la calificación-descalificación del trabajo, reducción de las ganancias del trabajo y expansión del capital ficticio en los términos en que lo definimos.
El desarrollo capitalista, en el sentido del desarrollo de la ley general de la acumulación, deberá agravar todavía más las condiciones de vida de parcelas crecientes de la clase trabajadora por el acelerado proceso
de concentración y centralización de la riqueza capitalista. En este sentido, todas las soluciones posibles en el
interior del modo de producción capitalista mantienen
y reproducen la enajenación y el fetichismo. El trabajo,
realizado bajo el dominio del capital, es trabajo enajenado y sufrirá siempre las consecuencias de las crisis
cíclicas del capital y será, mientras permanezca en esa
condición, "trabajo forzado". La liberación del hombre
sólo podrá ocurrir con la supresión del trabajo enajenado. Retomamos en Kosik, y en Marx, la concepción de
que:

La acción hwnana, que es determinada solamente por
una finalidad intestina y no depende de una necesidad
narural o de una obligación social, no es un trabajo; es una

hbre creación, cualquiera que sea el campo en que se realice. Por tanto, el auténtico reino de la libertad empieza
más allá de las fronteras del trabajo, si bien justamente el
trabajo constituye su base histórica necesaria: "el reino de
la libertad sólo tiene inicio efectivamente en el punto en
que si para de trabajar bajo la presión de la necesidad y de

una ~ercancía,_como queramos, como cosa de valor ella perman_ece 1Illpcrcepnble. Recordémonos, no obstante, que las mercanaas so~ente poseen objetividad de valor en la medida que sean
exp~1~nes de la misma unidad social de trabajo humano, pues su
sub¡envidad de valor es puramente social y, entonces, es evidente
que ella puede aparecer solamente en una relación social de mercancía para la mercancía" (Marx, 1985: 53-54). La contradicción
"valor-valor de uso" se resuelve continuamente por la afirmación
del valor y la negación del "valor de uso".

la finalidad exterior; según la naturaleza de la cosa, él se

halla, así, fuera de la esfera propia de la producción material [Marx] (Kosik, 1969: 189).

Recuperar estas dimensiones de la actividad
humana puede ayudar a aclarar la discusión sobre la
centralidad del trabajo. Ellas nos permiten retomar
la n oción d e libertad a partir del trabajo y concluir
que la liberación humana se constituye, entonces, en la
construcción del reino de la libertad, en el cual, el propio trabajo deberá ser suprimido. Es en este sentido que
entendemos la descentralización del trabajo.

�•

Este punto de vista puede ser complementado
con el discurso de Tuiávii, jefe de la tnbu Tiavéa, de las
islas Samoa en el sur del Pacífico, que alertaba contra el
etichismo y llamaba a su pueblo para que no se sorne·era al fascismo de la riqueza capitalista:
úbrémonos, pero,antes que nada, del dinero. El Papalagui
nos ofrece el metal redondo y el papel pesado para darnos su sabor. Quieren convencernos de que el dinero nos
hará más ricos y felices. Son muchos entre nosotros los
que se han dejado deslumbrar y se han contagiado con
esta grave enfermedad. Pero si creyeren en lo que les dice
su humilde hennano; si perabieren que les hablo la verdad cuando les digo que el dinero jamás da alegria Yfelicidad sino, al revés, confunde y angustia completamente
el corazón, el ánima toda del hombre; cuando les digo
que con dinero jamás se ha ayudado a hombre alguno a
ser más alegre, más fuerte, más feliz; entonces, habrán de
odiar el metal redondo y el papel pesado como su peor
enemigo (O Papalagui, s/f: 36-37).,&amp;.,

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lRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9

1MAYO· AGOSTO 2002

•

El trabajo y los sentidos
RI CARDO ANTUNES

l estudio profundo de las relaciones entre trabajo productivo e improductivo, manual e intelectual, material e inmaterial, así como la
forma asumida por la división sexual del trabajo, la nueva configuración de la clase trabajadora,
entre varios otros elementos, nos permitirán recolocar
y concretar la tesis de la centralidad de la categoría
trabajo en la formación social contemporánea, contra
la desconstrucción teórica que fue realizada en los
últimos años.
Al contrario de la propagada sustitución del trabajo por la ciencia, o más aún, de la producción de
mercancías por la esfera comunicativa, de la producción por la información, de las nuevas formas de ínterpenetración existentes entre las actividades productivas e improductivas, entre las actividades fabriles y de
servicios, entre actividades laborales y las actividades
de concepción, entre producción y conocirrúento científico, que se viene ampliando en el mundo contemporáneo, se configuran como elementos suficientes para
mostrar la forma contemporánea de la centralidad del
trabajo y hacer la crítica de la crítica.
Nos proponemos responder a las siguientes indagaciones: las mutaciones en curso ¿provocan inevitablemente la pérdida de referencia y de relevancia del
ser social que trabaja? ¿No está más dotada de estatuto
de centralidad la categoría trabajo en el universo de la
praxis humana existente en la sociedad capitalista contemporánea? La llamada "crisis de la sociedad del trabajo" ¿debe ser entendida como el fin de la posibilidad
de revolución del trabajo? ¿No constituye el trabajo el
elemento estructurante de una nueva forma de sociabilidad humana? ¿No es más proto-forma de la actividad
humana, la necesidad de hacer efectivo el intercambio

E

TRAYECTORIAS , AÑO IV, NO. 9 I MAYO - AGOSTO 2002

entre los seres sociales y la naturaleza, y entre los mis-!
mos seres sociales?
Cuando se piensa en la totalidad del mundo del
trabajo -al contrario de aquellos autores que defienden
la pérdida de la centralidad de la categoría trabajo en Ji
sociedad contemporánea-, las tendencias en curso, ya
sean en dirección hacia una mayor intelectualización
del trabajo fabril o al incremento del trabajo calificado,
o hacia la descalificación o su subproletarización, no
permiten concluir acerca de la pérdida de esta centrali-i
dad en el universo de una sociedad productora de mercancías. Presenciando una reducción cuantitativa (con¡
repercusiones cualitativas) en el mundo productivo, e
trabajo abstracto cumple un papel decisivo en la crea..,
ción de valores de cambio. La reducción del tiempo
fisico de trabajo en el proceso productivo, así como 1~ - - ~ - - - 1
reducción del trabajo manual directo y la ampliación.
del trabajo más intelectualizado, no niegan la ley del
valor, cuando se considera la totalidad del trabajo, lat
capacidad de trabajo socialmente combinada, el traba
jador colectivo como expresión de múltiples actividades combinadas.
Cuando se habla de la crisis de la sociedad del
trabajo, es absolutamente necesario calificar de qué dimensión se está tratando: si es una crisis de la sociedad
del trabajo abstracto (como sugiere Robert Kurz, 1992)
o si se trata de la crisis del trabajo también en su dimensión concreta, en cuanto elemento estructurante del intercambio social entre los hombres y la naturaleza (como
sugieren Offe, 1989; Gorz, 1990; Habermas, 1991 y
1992; Méda, 1997; Rifkin, 1995, entre tantos otros).
En el caso de la crisis de la sociedad del trabajo abstracto, hay una diferenciación que nos parece decisiva y
que en general ha sido descuidada: ¿es o no la sociedad

39

�~ - - - - - - - -_Jllelau!kule-lmlba¡oy-9lolaa
El trahajo y ws sen i

contemporánea predonúnantemente movida por la lógica del capital, por el sistema productor de mercancías, por el proceso de valorización del capital? Si la
respuesta fuese afinnativa, la crisis del trabajo abstraco, cuando se dice adiós al trabajo, se estaría cometieno una grave equivocación analítica, pues se considera
e una sola manera un fenómeno que tiene doble di....,....,.=.....,~""'·mensión.
En cuanto creador de valores de uso, cosas útiles,
forma de intercambio entre el ser social y la naturaleza,
no nos parece plausible concebir, en el universo de la
sociabilidad humana, la extinción del trabajo social. Si
es posible visualizar, más allá del capital, la eliminación
de la sociedad del trabajo abstracto -acción ésta naturalmente articulada con el fin de la sociedad productora de mercancías- es algo ontológicamente distinto suponer o concebir el fin del trabajo como actividad útil,
como actividad vital, como elemento fundante, protoforma de actividad humana. En otras palabras: una cosa
es concebir, con la eliminación del capital y de su sistema de metabolismo social, el fin del trabajo abstracto,

40

del trabajo extrañado y alienado; otra muy distinta es
concebir la eliminación, en el universo de la sociabilidad humana, del trabajo concreto, que crea cosas socialmente útiles y que, al hacerlo, (auto)transforma a su
propio creador. Una vez que se conciba el trabajo desprovisto de esta doble dimensión, resta identificarlo
como sinónimo de trabajo abstracto, trabajo extrañado
y fetichizado. La consecuencia que de esto discurre, en
la mejor de las hipótesis, es imaginar una sociedad del
"tiempo libre", con algún sentido, pero que conviva con
las formas existentes de trabajo extrañado y fetichizado.
Cuando concebimos la forma contemporánea del
trabajo, en cuanto expresión del trabajo social, que es
más complejo, socialmente combinado y todavía más
intenso en sus ritmos y procesos, no podemos estar de
acuerdo con las tesis que minimizan o no consideran el
proceso de creación de valores de cambio. Al contrario,
defendemos la tesis de que la sociedad del capital y su
ley del valor necesitan cada vez menos del trabajo estable y cada vez más de las diversificadas formas de trabajo parcial o part-time, terciario, que son en escala ere-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9

MAYO • AGOSTO 2002

ciente, parte constitutiva del proceso de producción
capitalista.
Exactamente porque el capital no puede eliminar el trabajo vivo del proceso de creación de valores,
debe aumentar la utilización y la productividad del trabajo, de modo que intensifique las formas de extracción del sobre-trabajo en tiempo cada vez más reducido. Por lo tanto, una cosa es tener la necesidad imperiosa de reducir la dimensión variable del capital y la consecuente necesidad de expandir su parte constante; otra,
muy diferente, es imaginar que eliminando el trabajo
vivo, el capital pueda continuar reproduciéndose.
La reducción del proletariado estable, heredero
del taylorismo-fordismo, la ampliación del trabajo intelectual abstracto, en el interior de las plantas productivas modernas, y la ampliación generalizada de las formas de trabajo precario, part-time, terciario, desarrolladas intensamente en la "era de la empresa flexible" y de
la desverticalización productiva, son fuertes ejemplos
de la vigencia de la ley del valor, una vez que son asumidos como centralidad del trabajo abstracto que produce
las formas de descentralizar el trabajo, presentes en la expansión monumental del desempleo estructural.
Cuando concebimos la forma contemporánea del
trabajo, también no podemos estar de acuerdo con la
tesis de la transformación de la ciencia en la principal
fuerza productiva, en sustitución al valor-trabajo, que
se habría tomado inoperante ( conforme la tesis de
Habermas, 197 5). Esta formulación, al "sustituir" la tesis
del valor-trabajo por la conversión de la ciencia en principal fuerza productiva, acaba por desconsiderar un elemento esencial dado por la complejidad de las relaciones entre la teoría del valor y la del conocimiento científico. O sea, parece desconsiderar que el trabajo vivo,
en interacción con la ciencia y la tecnología, constituye
una compleja y contradictoria relación social capitalista, que impide y limita la expansión autónoma de la
ciencia. No se trata de decir que la teoría del valor no
reconoce el papel creciente de la ciencia, sino que ésta
se encuentra impedida en su posibilidad de desarrollo
autónomo por la base material de las relaciones entre

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

1 MAYO - AGOSTO 2002

La sociedad del capital y su
ley del valor necesitan cada
vez menos del trabajo
estable y cada vez más de
las diversificadas formas de
trabajo parcial o part-time)
terciario) que son en escala
creciente) parte constitutiva
del proceso de producción
capitalista.
capital y trabajo, la cual no puede superar. Y es por estat,
restricción estructural, que libera y además impele
expansión de la ciencia para el incremento último de l
producción de valores de cambio, que impide el salto
cualitativo social para una sociedad productora de bie ...--.--------11
nes útiles según la lógica del tiempo disponible. Por eso
la ciencia no puede convertirse en la principal fuerza
productiva dotada de autonomía. Prisionera de estabas
material, y no de una cientificación de la tecnología,
conforme sugiere Meszaros (1989), hay un proceso de
tecnologización de la ciencia. Ontológicamente prisionera del suelo material estructurado por el capital, la
ciencia no puede tornarse su principal fuerza productiva. Ella interacciona con el trabajo, en la necesidad preponderante de participar del proceso de valorización
del capital. No se sobrepone al valor, sino es una parte
intrínseca de su mecanismo.
Esta interpenetración entre actividades laborales
y ciencia nos parece, por lo tanto, más compleja: el saber científico y el saber laboral se mezclan más directamente en el mundo contemporáneo sin que el primero
se sobreponga al segundo.Varios experimentos, del cual
el proyecto Saturno de la General Motors, en Estados

lal

41

�~ - - - - - - - - -__JBel'CCICIClt-.cle;,alla¡o..y_.9

•

El trahajo y UJs sent ·

Unidos es ejemplo, fracasaron cuando procuraron automatizar el proceso productivo sin considerar el trabajo. Las máquinas inteligentes no pueden sustituir a los
trabajadores. Al contrario, su introducción utiliza el trabajo intelectual del obrero que al interactuar con la
máquina informatizada, acaba también por transferir
parte de sus nuevos atnbutos intelectuales a la nueva
máquina que resulta de este proceso.
Se establece, entonces, un complejo proceso
interactivo entre trabajo y ciencia productiva, que no
puede llevar a la extinción del trabajo. Este proceso de
retroalioientación impone al capital la necesidad de
encontrar una fuei:za de trabajo todavía más compleja,
multifuncional, que debe ser explotada de manera más
intensa y sofisticada, al menos en las ramas productivas
dotadas de mayor incremento tecnológico.
Con la conversión del trabajo vivo en trabajo
muerto, a partir del momento en que, por el desarrollo
del software, la máquina informática pasa a desempeñar actividades propias de la inteligencia humana, o lo
que puede presenciarse es, para usar una expresión de
Lojk:ine (1995), un proceso de objetivación de las actividades cerebrales junto a la máquina, de transferencia
del saber intelectual y cognitivo de la clase trabajadora
para la máquina informatizada. La transferencia de capacidades intelectuales para la máquina informatizada,
que se convierte en lenguaje de la máquina, propia de
la fase informática, a través de las computadoras, acentúa
la transformación de trabajo vivo en trabajo muerto.
Otra tendencia operada por el capital, en la fase
de la reestructuración productiva, en lo que concierne
a la relación entre trabajo y valor, es aquella que reduce
los niveles de trabajo improductivo dentro de las fábricas. La eliminación de varias funciones como supervisión, vigilancia, inspección, gerencias intermediarias,
etc., medida que se constituye en elemento central del
toyotismo y de la empresa capitalista moderna con base
en la kan production, busca transferir e incorporar al
trabajo productivo, actividades que eran anteriormente
hechas por trabajadores improductivos. Reduciendo el
trabajo improductivo, a través de su incorporación al

42

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

Ontológicamente
prisionera del suelo
material estructurado por
el capital) la ciencia no
puede tomarse su principal
fuerza productiva. Ella
interacciona con el trabajo)
en la necesidad
preponderante de
participar del proceso de
valorización del capital.

propio trabajo productivo, el
capital pierde obligaciones sobre la parcela del conjunto de
trabajadores que no participan
directamente del proceso de
creación de valores.
Más allá de la reducción
del trabajo improductivo, hay
otra tendencia dada por la creciente imbricación entre trabajo material e inmaterial, una
vez que se presencia, en el
mundo contemporáneo, la
expansión del trabajo dotado
de mayor dimensión intelectual, ya sea en las actividades
industriales más informatizadas, ya sea en las esferas comprendidas por el sector servicios o en las comunicaciones,
entre tantas otras. La expansión del trabajo en servicios, en esferas no directamente productivas, pero que
muchas veces desempeñan actividades imbricadas con
el trabajo productivo, se muestra como otra característica importante de la noción ampliada de trabajo, cuando se quiere comprender su significado en el mundo
contemporáneo.
Dado que en el mundo de la tecno-ciencia, la
producción de conocimiento se toma un elemento importante de la producción de bienes y servicios, puede
decirse con J. M. Vincent (1995) que los saberes de los
trabajadores se constituyen en una característica central de la capacidad de trabajo en general, los saberes de
los trabajadores constituyen una característica central
de la capacidad de trabajo en general, presentándose
cada vez más como fuerza de trabajo .inteligente, que
reacciona frente a las situaciones productivas en mutación, igualando sus problemas. La ampliación de las
formas de trabajo inmaterial se toma, por lo tanto, otra
característica del sistema de producción en las industrias de tecnología avanzada, una vez que el sistema

!f!AYECT(?RIAS

AÑO IV, NO. ~YO - AGOSTO 2002

productivo carece, corno die
Lamrrato (1993),crecientemen
te de actividades de investigación,
comunicación y marketing, para
la obtención anticipada de las informaciones oriundas del mercado. Todo eso evidencia, en e
universo de las empresas pro
ductivas y de servicios una expansión y ampliación de las actividades denominadas inmateriales.
Las nuevas dimensiones
y formas de trabajo vienen trayendo una expansión, una ·
ampliación y una complejiza-1
ción de la actividad laboral, de&amp;..
la cual la expansión del trabajo
inmaterial es ejemplo. Trabajo
material e inmaterial, en la im-'
bricación creciente que existe entre ambos, se encuen
tran, entretanto, centralmente subordinados a la lógica
de la producción de mercancías y de capital, así como
el trabajo asume la forma creciente de trabajo intelec-'
tual-abstracto, que también es absorbido por el capital
como mercancía. De ese modo, las formas de produc-,
ción material e inmaterial se tornan cada vez más su
bordinadas a una producción creciente de conocimiento
que se convierten en mercancías y capital (V.incent,
1993; ver también Tosel, 1995).
De ese modo, la alineación, o más precisamente
el extrañamiento (Entfremdung) del trabajo, se encuentra preservado en su esencia. Aunque fenoménicamente
minimizado por la reducción de la separación entre la
elaboración y la ejecución, por la reducción de los niveles jerárquicos en el interior de las empresas, la subjetividad que emerge en la fábrica o en las esferas productivas de punta es expresión de una existencia inauténtica
y extrañada, para recurrir a la formulación de N. Tertulian (1993). Más allá del saber obrero, que el fordisrno
expropió y transfirió para la esfera de la gerencia cien-

43

�tífica, para los niveles de elaboración, la nueva fase del
pital, de la cual el toyotismo es la mejor expresión,
etransfiere el savozr faire para el trabajo, pero lo hace
apropiándose crecientemente de su dimensión intelectual, de sus capacidades cognitivas, procurando envolver
más fuerte e intensamente la subjetividad obrera.
Pero el proceso no se restringe a esta dimensión,
una vía. que parte del saber intelectual es transferido a
as máquinas informatizadas, que se tornan más intelientes, reproduciendo parte de las actividades a ellas
feridas por el saber intelectual del trabajo. Como
a máquina no puede suprimir el trabajo humano, ella
necesita de una mayor interacción entre la subjetividad
que trabaja y la nueva máquina inteligente. Y, en este
proceso, el involucramiento interactivo aumenta todavía más el extrañamiento del trabajo, amplía las formas
modernas de la reificación, distanciando todavía más la
subjetividad del ejercicio de una cotidianidad auténtica
y autodeterminada. Si el extrañamiento permanece y
se complejiza en las actividades de punta del ciclo productivo, en aquella parcela aparentemente más "estable" e inserta de la fuerza de trabajo que ejerce el trabajo intelectual abstracto, el cuadro es todavía más intenso en los estratos precarios de la fuerza humana de trabajo, que viven las condiciones más desprovistas de

44

derechos y en condiciones de inestabilidad cotidiana,
dada por el trabajo part-time, temporal, precario, para
no hablar de los crecientes contingentes que viven el
desempleo estructural. Sobre esta condición, o de la
expulsión del trabajo, el extrañamiento asume una forma todavía más intensa y brutal, pautada por la pérdida (casi) completa de la dimensión humana.
De la explosión de Los Ángeles, en 1992, a las
explosiones de desempleados de Francia, en expansión
desde principios de 1997, asistimos a muchas manifestaciones de revuelta contra los extrañamientos, de aquellos que son expulsados del mundo del trabajo y, consecuentemente, impedidos de vivir una vida dotada de
algún sentido. En el polo más intelectualizado de la clase trabajadora, que ejerce su trabajo intelectual abstracto, las formas de reificación tienen una concreción particularizada, más compleja (más "humanizada" en su
esencia deshurnanizadora), dada por las nuevas formas
de "involucramiento" e interacción entre trabajo vivo y
maquinaria informatizada. En los estratos más penalizados por la precarización-exclusión del trabajo, la
reificación es directamente más deshumana y brutal en
sus formas de vigencia. Lo que compone el cuadro contemporáneo de los extrañamientos o de las alienaciones en el mundo del capital, diferenciados respecto a su

lRAYECTORIAS AÑO IV, NO. 9

MAYO - AGOSTO 2002

incidencia, pero vigente en cuanto manifestación que
atañe a la totalidad de la clase-que-w:ve-del-trabajo.
Los elementos analíticos presentados a lo largo
de este ensayo nos permiten avanzar en nuestra crítica
a la formulación de Habermas, presente en su Teoría de
kl acción comunicativa, en lo que concierne a su tentativa teórica de desconstrucción del trabajo (Habermas,
199 1 y 1992). Habermas, como sabemos, en su crítica
a Marx, realiza una disyunción analítica esencial entre
trabajo e interacción, entre praxis laboral y acción intersubjetiva, entre actividad vital y acción comunicativa,
entre sistema y mundo de la vida. Pero al hacerla, pierde el momento en que se realiza la articulación interrelacionada entre teleología y causalidad, entre mundo
de la objetividad y de la subjetividad, cuestión nodal
para la compresión del ser social. Habermas atribuye a
Marx la reducción de la esfera comunicativa a la acción
instrumental. Como contraposición, realiza una sobrevalorización y disyunción entre estas dimensiones decisivas de la vida social. La pérdida de este lazo indisoluble permite a Habermas valorizar y dar autonomía a
la esfera comunicativa.
En ese sentido, hablar de colonización del mundo de la vida por el sistema parece ser, entonces, una
versión muy tenue, en el mundo contemporáneo, frente a la totalización operada por la vigencia del trabajo
abstracto y por la fetichización de la mercancía y sus
repercusiones reificadas en el interior de la esfera
comunicativa.Y el capitalismo por cierto es mucho más
que un subsistema.
En el nivel más abstracto, la limitación analítica
habermasiana se hace efectiva por la pérdida de la relación de distancia y prolongación existente entre el trabajo y la praxis interactiva, que asume la forma relacional
entre esferas que se tomaron disociadas a partir de la
complejidad de la vida social. Mientras que para Habermas se opera un desacoplamiento que lleva a la separación, para Lukács, autor de la Ontowgía del ser social, tiene lugar un distanciamiento, complejidad y ampliación que, entre tanto, no rompe el lazo y los vínculos indisolubles entre estas esferas de la sociabilidad,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO - AGOSTO 2002

vínculos que ocurren tanto en la génesis, como en e
propio proceso emancipatorio (Lukács, 1981).
Habermas, al contrario, en la disyunción que
opera a partir de lo complejo de las formas sociales,
conferirá a la esfera del lenguaje y de la comunicación
el espacio y el sentido privilegiado de la emancipación.
Ambos, entre tanto, confieren un papel central a la es
fera de la subjetividad, tanto en la génesis como en e
devenir. Pero el tratamiento que ofrecen a esta categoría es complemente distinto. Para Habermas, el dominio de la subjetividad es complementario al mundo exterior, mientras para Lukács esta separación está des
provista de significado.
Para Habermas, en la disyunción que realiza a
partir de lo complejo de las formas sociales, con la
efectivización del desacoplamiento entre sistema
mundo de la vida y la consecuente autonornización d
la intersubjetividad, corresponderá a la esfera del lenguaje y de la razón comunicativa un sentido emancipa
dor. En Lukács, al contrario, los vínculos entre subjetividad y trabajo son indisolubles. Así, tanto en la génesis

La transferencia de
capacidades intelectuales
para la máquina
informatizada) que se
convierte en lenguaje de la
máquina) propia de la fase
informática) a través de las
computadoras) acentúa la
transformación de trabajo
vivo en trabajo muerto.
45

�el ser social, como en su
desarrollo
y en el propio
1111'"'1,jj¡,_ _ _ _ __.
ajo, en cuanto momento
dante de la propia subjetividad humana, a través
de la continua realización de
~as necesidades humanas, de
a búsqueda de la producción y reproducción de su
vida social, de la génesis de
la propia conciencia del ser
acial, se muestra como eleento ontológicamente
esencial y fundante.
Si para Habermas, el
fin del "paradigma del trabajo" es una constatación
asible, como resultado de
sus propios presupuestos
analíticos, para Lukács, la
complejidad social no disolvió el sentido original (y esencial) presente en el proceso de trabajo, entre teleología
y causalidad, entre mundo de la objetividad y la esfera
de la intersubjetividad.
En el contexto del capitalismo tardío, la tesis
abermasiana de la pacificación de los conflictos de clases se encuentra hoy, a menos de veinte años de su publicación, sufriendo un fuerte cuestionarniento. No sólo
el welfare stat,e se viene desmoronando en un relativamente escaso conjunto de países donde tuvo efectiva
vigencia, como también las mutaciones presenciadas
en el interior del Estado intervencionista acentuaron su
sentido fuertemente privatizador. De este cuadro lleno
de mutaciones, se viene desintegrando también, y de
manera creciente, la base empírica limitada de sustentación de la crítica habermasiana a la pacificación de
las luchas sociales, dada por la hegemonía del proyecto
socialdemocrático en el interior del movimiento de los
trabajadores. Y, aun cuando este proyecto se presenta
victorioso electoralmente, está cada vez más distancia-

46

do de los valores del reformismo socialdemocrático
que tuvo vigor en el periodo de posguerra.
Con la erosión creciente del welfare state (y el
consecuente adelgazarniento de su sistema de seguridad social), a lo largo de las
últimas décadas y en particular de los años 90, la expresión fenoménica y contingente de la pacificación de los
conflictos de clases -a la que
Habermas queria conferir estatuto de determinación-viene dando muestras crecientes
de envejecimiento precoz. Lo
que era una supuesta crítica ejemplificadora de la "incapacidad marxista de comprender el capitalismo tardío", muestra en verdad una
fragilidad de la construcción habermasiana.
Las recientes acciones de resistencia de los trabajadores parecen, en verdad, señalar en dirección
opuesta y ejemplifican las formas contemporáneas de
confrontación asumidas entre el capital social total y la
totalidad del trabajo. Y una de esas luchas centrales es
aquella volcada hacia la reducción de la jornada (o del
tiempo) de trabajo. Es lo que trataremos a continuación, en la parte final de nuestro texto.
La lucha por la reducción de la jornada diaria (o
del tiempo semanal) de trabajo ha sido una de las más
importantes reivindicaciones del mundo del trabajo, una
vez que constituye un mecanismo de contraposición a
la extracción del sobre-trabajo, realizado por el capital,
desde su génesis en la revolución industrial y su contemporaneidad con la acumulación flexible de la era
del toyotismo y de la máquina informatizada. Desde el
advenimiento del capitalismo la reducción de la jornada de trabajo se muestra como la acción central de los

TRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9

1MAYO -

AGOSTO 2002

trabajadores, condición preliminar, conforme dice Marx,
para una vida emancipada.
En los días actuales, esta formulación gana todavía más concreción, pues se muestra, contingentemente,
como un mecanismo importante (aunque, cuando es
considerado aisladamente, es bastante limitado) para
intentar minimizar el desempleo estructural que afecta
un conjunto enorme de trabajadores y trabajadoras. Pero
transciende mucho esta esfera de la inmediatez, una vez
que la discusión de la reducción de la jornada de trabajo se configura como un punto de partida decisivo, anclado en el universo de la vida cotidíana, para, por un
lado, permitir una reflexión fundamental sobre el tiempo, y tiempo de trabajo, el autocontrol sobre el tiempo
de trabajo y el tiempo de vida. Y, por otro, al posibilitar
el florecimiento de una vida dotada de sentido fuera del
trabajo.
Con eso entramos en otro punto crucial, que se
constituye en el eje central de nuestro libro Os SentúkJs
do Traballw (Antunes, 1999 y también 1999a): una vida
llena de sentido fuera del trabajo supone una vida dotada de sentido dentro del trabajo. No es posible compatibilizar trabajo asalariado, fetichizado y extrañado con
tiempo (verdaderamente) libre. Una vida desprovista
de sentido en el trabajo es mcompatible con una vida
llena de sentido fuera del trabajo. En alguna medida, la
esfera fuera del trabajo estará manchada por la no efectividad que se da en el interior de la vida laboral.
Como el sistema global del capital de nuestros
días abarca también las esferas de la vida fuera del trabajo, la desfetichización de la sociedad del consumo tiene
como corolario imprescindible la desfetichización en el
modo de producción de las cosas. Lo que torna su conquista mucho más dificil, si no se interrelaciona decisivamente la acción por el tiempo libre con la lucha contra
la lógíca del capital y la vigencia del trabajo abstracto.
Una vida llena de sentido en todas las esferas del
ser social, dada por la omnilateralidad humana, solamente podrá efectivizarse a través de la demolición de
las barreras existentes entre tiempo de trabajo y tiempo
de no-trabajo, de modo que, a partir de una actividad

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

MAYO - AGOSTO 2002

Con la erosión creciente del
welfare state, a lo largo de
las últimas décadas y en
particular de los años 90, la
expresión fenoménica y
contingente de la
pacificación de los conflictos
de clases viene dantÚJ
muestras crecientes de
envejecimiento precoz.
vital llena de sentido, autodeterminada, más allá de la
división jerárquica que subordina el trabajo al capitaJI
hoy vigente y, por lo tanto, sobre bases enteramente¡
nuevas pueda desarrollarse una nueva sociabilidad. Te
jida por individuos (hombres y mujeres) sociales y li
bremente asociados, donde ética, arte, filosofia, tiempo
verdaderamente libre y ocio, en conformidad con las
aspiraciones más auténticas, suscitadas en el mterior d
la vida cotidiana, posibiliten las condiciones para la efec
tividad de la identidad entre individuo y género huma
no, en la multilateralidad de sus dimensiones. En formas enteramente nuevas de sociabilidad, donde libertad y necesidad se realizan mutuamente. Si el trabajo se
toma dotado de sentido, será también (y decisivamente) a través del arte, de la poesía, de la pintura, de la
literatura, de la música, del tiempo libre, del ocio, que el
ser social podrá humanizarse y emanciparse en su sentido más profundo.
Si el fundamento de la acción colectiva fuese dirigida radicalmente contra las formas de (des)sociaIización del mundo de las mercancías, la lucha inmediata por la reducción de la jornada o del tiempo de
trabajo se torna directamente compatible con el dere-

------1

47

�~ - - - - - - - - - - ----ercaclo c1Ltmlaaj0-y...glolaamac·

El trabajo y los sentidos

ho al trabajo (en jornada reducida y sin reducción de
~W.,-WJ!:ot;¡iir-:-·ario). De ese modo, la lucha contemporánea inmediata por la reducción de la jornada (o del tiempo) de
bajo y la lucha por el empleo, al contrario de ser
xcluyentes, se toman necesariamente complementarias. Y el emprendimiento social por un trabajo lleno de
se_ntido y por la vida auténtica fuera del trabajo, por un
·empo disponible para el trabajo y por un tiempo veraderarnente libre y autónomo fuera del trabajo -ambos, por lo tanto, fuera del control y del comando opresivo del capital- se convierten en elementos esenciales
en la construcción de una sociedad no más regulada
or el sistema del metabolismo social del capital y sus
El ejercicio del trabajo autónomo, eliminado el
dispendio de tiempo excedente para la producción de

48

mercancías, eliminado también el tiempo de producción destructivo y superfluo (esferas éstas controladas
por el capital) posibilitará el rescate verdadero del sentido estructurante del trabajo vivo, contra el sentido
(des)estructurante del trabajo abstracto para el capital.
Esto porque sobre el sistema de metabolismo social del
capital, el trabajo que estructura el capital, desestructura
el ser social. El trabajo asalariado que da sentido al capital, genera una subjetividad inauténtica en el propio
acto de trabajo. En una forma de sociabilidad superior,
el trabajo, al reestructurar el ser social, habrá desestructurado el capital. Y ese mismo trabajo auto-determinado que dejó sin sentido al capital, generará las condiciones sociales para el florecimiento de una subjetividad auténtica y emancipada, dando un nuevo sentido
al trabajo.

TRAYECTORIAS

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MAYO - AGOSTO 2002

A pesar de lo heterogéneo, complejo y la fragmentación de la clase trabajadora, las posibilidades de
una efectiva emancipación humana todavía pueden encontrar concreción y viabilidad social a partir de las revueltas y rebeliones que se originan centralmente en el
mundo del trabajo; un proceso de emancipación simultáneamente del trabajo, en el trabajo y por el trabajo. Esta
formulación no excluye ni suprime otras formas importantes de rebeldía y protesta. Pero, viviendo en una
sociedad que produce mercancías, valores de cambio,
las revueltas del trabajo acaban teniendo estatuto de
centralidad.Todo el amplio espectro de asalariados que
comprenden el sector de servicios, más los trabajadores "tercerizados", los trabajadores del mercado informal, los "trabajadores domésticos", los desempleados,
los subempleados, etc., pueden sumarse a los trabajadores directamente productivos y, por eso, actuando en
cuanto clase, constituirse en el segmento social dotado
de mayor potencialidad anticapitalista. Del mismo
modo, la lucha ecológica, el movimiento feminista y tantos otros nuevos movimientos sociales tienen mayor vitalidad cuando consiguen articular sus reivindicaciones singulares y auténticas, con la denuncia de la lógica
destructiva del capital (en el caso del movimiento ecologista) y del carácter fetichizado, extrañado y "des-realizador" del género humano, generado por la lógica social del capital (en el caso del movimiento feminista).
Esta posibilidad depende, evidentemente, de las particularidades socioeconómicas de cada país, de su inserción en la (nueva) división internacional del trabajo, así
como de la propia subjetividad de los seres sociales que
viven del trabajo, de sus valores políticos, ideológicos,
culturales, de género, etc.
Las recientes huelgas y las explosiones sociales,
presenciadas por los países capitalistas, se constituyen
en importantes ejemplos de las nuevas formas de confrontación social contra el capital. Podemos ejemplificar con la explosión social de los negros en Los Ángeles en 1992, la rebelión indígena en Chiapas, la emergencia del Movimiento de los Trabajadores Sin-Tierra
(MST) en Brasil. O con las innumerables huelgas am-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

La nueva fase del capital)
de la cual el toyotismo
es la mejor expresión)
retransfiere el savoir faire
para el trabajo) pero lo
hace apro-piándose
crecientemente de su
dimensión intelectual)
de sus capacidades cognitivas) _ ____.
procurando envolver más
fuerte e intensamente la
subjetividad obrera.
pliadas de los trabajadores de las empresas públicas en.
Francia, en noviembre-diciembre de 1995, la larga huelga de los trabajadores portuarios en Liverpool, desde
1995, o la huelga de cerca de dos millones de metalúrgicos en Corea del Sur, en 1997, contra la precarizació~
y flexibilización del trabajo. O aún, la reciente huelga
de los transportistas de la United Parcel Service, en agosto de 1997, con 185,000 trabajadores paralizados, articulando una acción conjunta entre trabajadores parttime y full-time o la de los trabajadores de la General
Motors, en Estados Unidos, en 1998, contra la tercerización y precarización del trabajo, que paralizó prácticamente el sistema mundial de producción de aquella
empresa automovilística. Estas acciones, de Seattle a
Genova, entre tantas otras, muchas veces mezclando
elementos de estos polos diferenciados de la clase-quevive-del-trabajo, constituyen importantes ejemplos de
estas nuevas confrontaciones contra la lógica destructiva
que preside la sociabilidad contemporánea. ...,

49

�.-

TEORIA

La democracia inconclusa

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N

o hay duda de las ventajas de la democracia
en comparación con regímenes autoritarios
y totalitarios, especial.mente si se toma en
cuenta el punto de vista de la población
involucrada. Y también, desde una perspectiva de largo
aliento, es indispensable contar con una sociedad que
sea más o menos consciente de sí misma, aunque esa
autoconciencia critica sea detentada por una porción
exigua de la misma y pese a que las grandes masas son
reacias a aceptar, por ejemplo, las consecuencias prácticas de políticas públicas destinadas a proteger la naturaleza. 1 Sistemas sociales opuestos a la democracia
pluralista, como los modelos armonicistas derivados del
corpus del marxismo (que creían poder integrar todas
las "contradicciones" en una gran armonía utópica),
han resultado ser poco flexibles y se adaptan clificilmente a entornos cambiantes. Además, puede aseverarse
que los gobernantes de regímenes armonicistas y autoritarios no son en absoluto mejores que los liberales: las
tentaciones del poder han terminado siempre por corromperles, si es que alguna vez tuvieron intenciones
rectas. Como no poseen instituciones de auto-reforma,
estos ordenamientos sociales se hallan expuestos a formas fácticamente incorregibles de abusos, burocratización, deficiente asignación de recursos y corrupción en
gran escala.
Los regímenes más perdurables y resistentes son
los que admiten conflictos en un marco de libre expre-

2

' Sobre la sociedad autoconsciente ver Vida!, 1994: 21-27 y Castoriadis, 1994: 28-32; sobre la modernidad radicalizada y la sociedad de riesgo en cuanto bases de la autoconciencia ver Giddens,
1993.

50

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO -AGOSTO 2002

sión y competencia: considerando la dimensión del largo plazo, los mejores gobiernos han resultado ser aquellos de índole liberal, que admiten en su seno tendencias contrapuestas, exhiben una cierta descentralización
y poco carácter doctrinario, entre otras razones porque
este modelo pluralista se basa en una visión más sobria
y realista del hombre, que toma en cuenta sus disparidades, vicios, ambiciones y desavenencias perennes
(Huntington, 1992: 3-13). 2 No es del todo anacrónico
recordar que Vladimir l. Lenin y sus acólitos postularon un modelo de organización social que presuponía
una simplicidad -inexistente e irrealizable- de todos los
procesos administrativos y políticos, y que por ello, el
régimen tuvo que ser complementado desde un primer
momento por normativas tales como disciplina a cualquier precio y unas claras jerarquías de dominación y
dependencia. Pero estas estructuras denotaron hasta
1989 una conformación elemental y rigida que no correspondía a la complejidad de una sociedad moderna;
ellas favorecieron la monopolización de la esfera política por una casta de especialistas ávidos del poder total,
pero con mediocres talentos técnicos y administrativos.3
También en el tercer mundo, los modelos de planificación altamente centralizada han contribuido, bajo
todos los contextos históricos, a incrementar la
burocratización de la administración pública y a consolidar élites de poder que no pueden ser controladas

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

MAYO· AGOSTO 2002

En torno a esta temática ver el análisis de un caso concreto: Sirnon
ySirnon, 1993: 10.
3
Sobre el funcionamiento cotidiano de las ad.ministraciones
socialistas ver la gran obra basada en datos empíricos: Fainsod,
1965: 105-108.

51

�TEORÍA

TEORÍA
La democracia iruxmclusa

desde abajo. Como ya lo entrevió Max Weber, la estatización de los medios de producción no condujo per
se a una sociedad más justa o a la terminación de los
fenómenos ~e alienación; los experimentos socialistas
se han destacado por dejar de lado problemas como el
control de las élites políticas, la proliferación superflua
de la burocracia y las formas cotidianas de enajenación
evitable. La doctrina de Karl Marx, en su mismo núcleo, ha sido totalmente adversa a la concepción de la
autonomía del derecho privado y, por consiguiente,
contraria a la autonomía relativa de las esferas social,

Considerando la dimensión
del lawo plaw, los mejores
gobiernos han resultado ser
aquellos de índole liberal, que
admiten en su seno
tendencias contrapuestas,
exhiben una cierta
descentralimción y poco
carácter doctrinario.
cultural y política. Como se sabe, Marx y todas sus escuelas sucesorias combatieron enérgicamente toda forma de democracia pluralista y, en realidad, uno de los
fundamentos de la vida moderna: según esta teoria, los
vínculos sociales sólo pueden ser concebidos como restricciones de la libertad individual, y no como la posibilidad efectiva del despliegue de ésta última ( ver
Schluchter, 1996: 262 ss).
Después de variados ensayos de socialismo y acabada la magia encantadora del marxismo, hoy podemos afirmar de modo provisorio que la propiedad pri-

52

La democracia inconclusa

vada de los medios de producción, aunada a la democracia moderna, parece encarnar una forma históricamente adecuada (y refinada) de racionalidad en la esfera de la producción y la distnbución y de mecanismos más efectivos para mitigar los excesos del aparato
estatal-burocrático (ver Mommsen, 1974: 156-159,
172).

LAS INSUFICIENCIAS DE LOS
ENFOQUES INSTITUCIONALISTAS
Pero los aspectos positivos de la democracia y la modernidad 4 son harto conocidos para celebrarlos otra vez,
máxime si hasta antiguos marxistas, convertidos a las
modas intelectuales del dia, hoy se consagran a ello con
encomiable celo. Con base en la actual literatura en ciencias políticas que acompaña actualmente el renacimiento
de la democracia liberal y del mercado libre en el ámbito latinoamericano,5 se tratará en este ensayo: 1) de indicar las carencias analítico-criticas de la así llamada
teoría de la transici.ón a la democracia, para 2) proseguir
con un cuestionamiento somero de la democracia en
cuanto factor decisivo del ordenamiento social contemporáneo. Entre tanto, han aparecido algunas obras que
brindan una perspectiva más o menos global en tomo a
las teorías de la democracia, surgidas en el ámbito
latinoamericano o que se refieren principalmente a éste;
la más notable parece ser la de Martín Lauga (1999),
quien ha examinado exhaustivamente y con precisión
prusiana una masa impresionante de material publicado (ver Bendel, 1998: 2-12). Pero tampoco este libro,
de carácter estrictamente político, analiza los limites de

la democracia contemporánea ni cuestiona a fondo las
limitaciones de las teorias de la transición.
Una dilatada producción en ciencias políticas ha
puesto el énfasis en aspectos generalizables del pluralismo democrático,6 en las estructuras formales y repetitivas del tránsito del autoritarismo a la democracia,7
en el análisis de instituciones y partidos,8 en el examen
comparativo del presidencialismo y el parlamentarismo,9 en elecciones y reformas electorales 10 y, finalmente,
en la llamada ingenieria política (Sartori, 1994). La calidad, necesidad y pertinencia de estas investigaciones,
en las cuales se han distinguido Arend Lijphart, Juan J.
Linz, Scott Mainwaring, Guillermo A O'Donnell,
Philippe Schmitter y Arturo Valenzuela así como muchos discípulos de Robert A Dahl, Adam Przeworski y
Giovanni Sartori, está fuera de toda duda. Estos enfoques teóricos han contribuido eficazmente a comprender la problemática latinoamericana (y del tercer mundo en general) de las últimas décadas, a diseñar reformas constitucionales y legales de considerable relevancia y a atenuar la cultura política del autoritarismo. Hay
que reconocer, por otra parte, que esta gran corriente
de pensamiento exhibe notables matices y diferenciaciones internas, las que obviamente exigen un tratamiento cuidadoso y detallado; la crítica esbozada en este artículo se refiere básicamente a algunos principios generales de las teorias de la transición. Quedan fuera de la
presente crítica algunas publicaciones recientes que
sobrepasan el enfoque meramente institucionalista y que

6

La amplísima teoría de la modernización convencional (mayormente de procedencia norteamericana) y muchas escuelas afines
celebran la bondad y lo positivo de la democracia occidental y de la
modernización material en cuanto metas normativas irrenunciables
y obligatorias, presuponiendo, además, que ambos fenómenos tienen lugar más o menos simultáneamente y por causa mutua.
5 Para comprender la evolución de esta temática ver Cavarozzi,
1991: 85-111; Alcántara, 1991: 113- 130; Portantiero, 1993: 1734; Serrafero, 1994: 83- 99 (con especial referencia al debate
presidencialismo versus parlamentarismo) y Smith, 1993: 25-39.

4

TRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 9

I MAYO • AGOSTO 2002

Ver entre muchos otros: Dahl, 1989; Przeworski, 1991; Sartori,
1987;Diamond eial., 1989;Linz, 1987; Smithetal., 1993 y Cotler,
1990.7 Linz y Stepan, 1996; Murillo, 1993; O'Donnell et al., 1986;
Mainwaring et al., 1992.
8
Elster y Slagstad, 1988; Lijphart, 1984; De Riz y Nohlen, 1991;
Maínwaring y Scully, 1995; March y Olsen, 1989; Perelli et al.,
1995. Estas obras se hallan bajo la influencia del estudio clásico de
Sartori, 1976.
9
Lijphart, 1992; Linz, 1992; Linz y Valenzuela, 1994; NobJen y
Femández, 1991 y 1998.
'º MacDonald y Ruhl, 1989; Seligson y Booth, 1995; Nohlen, 1993
y 1994; Dietz y Schidlo, 1998.

TRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9 1MAYO· AGOSTO 2002

53

�TEORÍA
La democracia inconclusa

Muchas ilusiones
desautorizadas se deben a la
creencia de que la ingeniería
política, los cambios
institucionales y la
instauración de una
economía de libre mercado
bastarían para generar
denwcracias duraderas y
bienestar colectivo.
enfatizan los obstáculos y las desilusiones que encara
actuahnente el proceso de democratización en varios
países latinoamericanos. 11 En los últimos años se percibe una creciente desilusión con los aspectos tecnocráticos de la democracia contemporánea (ver Amim, 2000;
Siedentop, 2000) y con la desvinculación entre economía liberal y democracia pluralista (ver Santiso, 2001:
386-397); asimismo, se nota una progresiva desconfianza hacia la presunta complejidad derivada de la globalización, lo que parece hacer cada vez más arduo el
esfuerzo de aprehender en su cabalidad los sistemas
sociopolíticos (ver Hoffe, 1999).
La mayor parte de la literatura y de los expertos
de la transición a la democracia posee una inclinación
instituciona,lista, que es imprescindible y legítima como
especialización y delimitación temáticas dentro de una
inmensa área del saber. Pero esta propensión puede

11
Véanse las siguientes investigaciones, signadas por un encomiable
enfoque critico: Domínguez y Lowenthal, 1996; Collier y Levitsky,
1996; Domínguez y Lindenberg, 1997; Tangermann, 1998;
Chalmers el al., 1997; Schedler, 1998: 91-107; y la aplicación a un
caso específico: Walker, 1997.

54

TEORÍA
La democracia inconclusa

conllevar una distorsión del análisis sociopolitico si permanece como la última palabra del quehacer teórico y
si por privilegiar la esfera institucional se descuidan otros
campos igualmente importantes. Muchas ilusiones desautorizadas por los acontecimientos de los últimos años
se deben a la creencia de que la ingeniería política, los
cambios institucionales y la instauración de una economía de libre mercado bastarían para generar democracias duraderas y bienestar colectivo. Considerables expectativas ligadas a los procesos de modernización, globalización y democratización en vastas áreas del tercer
mundo han resultado una simple desilusión porque la
inmensa mayoría de los cambios institucionales, los esfuerzos de la ingeniería política, las reformas electorales, la renovación de los poderes judicial y legislativo y
hasta la reducción del aparato administrativo-burocrático han modificado al ,país l,egal, pero han dejado bastante incólume al país real, de la respectiva sociedad.12
El llamado mínimo procedimental (basado en una concepción de Robert A Dahl) no toma en cuenta las realidades históricas, sociales, económicas y culturales de
la sociedad en cuestión que, en general, tienen una resistencia al cambio mucho mayor que la esfera legalinstitucional (Dahl, 1971: 1). 13 En tierras latinoamericanas, el resultado final puede ser descrito, siguiendo a
EdelbertoTorres-Rivas (1993: 88-101), como la transformación de la tradicional desconfianza con respecto
a la política en general, en una nueva desconfianza hacia la democracia en particular.
12
De los autores aquí nombrados Guillermo A. O'Donnell (1996:
70-89) es el que últimamente ha desplegado un espíritu criticofilosófico que lo diferencia de los otros autores, de quienes él menciona sus puntos flacos; O'Donnell, 1997: 153 ss y 1993: 62-87.
También se sugiere el trabajo de Samuel P. Huntingron (1992):
Aunque Huntington parte acríticamente de la democracia representativa actual en cuanto paradigma atemporal de evolución histórica, admite que la introducción de modelos democráticos en
países del tercer mundo puede generar condiciones de anomia
colectiva ("todo vale", desintegración de los lazos primarios y de
la moralidad pública) y concitar además el ascenso al poder de
grupos populistas y fundamentalistas anti-occidentales (Huntington, 1992: 6-8).
13 Ver la critica a estas teorías en el ensayo de Sandra Carreras,
1999: 29-46, especialmente pp. 30 y 32.

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Pero lo grave es que estas teorías institucionalistas
no han sido críticas consigo mismas, y esto en dos planos distintos -uno filosófico (I) y otro práctico-político
(TI)-, grave precisamente en vista de la enorme difusión que han alcanzado y de su influencia sobre amplias capas de intelectuales, periodistas y políticos.
I. Por un lado, casi todas ellas parten a li,mine de
la presunta bondad intrínseca de la democracia y la
modernización en cuanto metas normativas y hasta
obligatorias de la evolución histórica. No cuestionan,
por lo tanto, lo positivo de sus propios valores de orientación, a los que de este modo se les atribuye una validez a priori: los pensadores de estas corrientes no
relativizan sus conceptos fundamentales de modernidad,
democracia, pluralismo, mercado libre y globalización. 14
Una parte de esta literatura confunde -a menudo
premeditadamente- medios y fines: la senda de la democratización, ciertamente indispensable, es identificada con la consecución de una sociedad razonable.
Además, esta concepción pasa por alto una serie de
importantes factores y pautas evolutivas del mundo
contemporáneo que no son favorables a objetivos razonables de largo aliento. En algunos casos, esta carencia
de un genuino espíritu crítico parcialmente se debe a
que muchos de los propagandistas de la democracia
representativa y pluralista exhiben ante esta última la
misma actitud apologética y laudatoria que demostraron ante los regímenes socialistas cuando estaban bajo
la influencia casi mágica del marxismo. Sobre todo en
América Latina se ha desatado, a partir de aproximadamente 1980, una ola acrítica de defensa de la democracia moderna de corte occidental y de la economía
de libre mercado que olvida un punto esencial: por más
perfecto que sea, el modelo democrático basado en el
liberalismo económico es, en el fondo, sólo un medio
para alcanzar fines ulteriores, un camino para lograr
metas realmente importantes a largo plazo. Entre ellas
se hallan, por ejemplo, el bienestar de la población, su
14
Sobre los equívocos del concepto de globalización, cuya
extremada popularidad lo hace sospechoso y poco útil, ver el
brillante ensayo de Klaus Bodemer (1998: 54-69).

TRAYECTORIAS

! AÑO IV, NO. 9

1MAYO - AGOSTO 2002

perfeccionamiento ético y la reconciliación con la naturaleza.
Lo que se requiere, en cambio, es un análisis más
profundo que ponga en cuestionamiento la validez de
las metas normativas de estas teorías: un estudio que
ponga en evidencia los limites y las insuficiencias de los
modelos democráticos, las aspectos negativos concomitantes de toda modernización, el carácter superfluo
de tantos fenómenos vinculados a la globalización y a
la edificación de un mercado mundial supuestamente
inescapable. Lo que podríamos llamar la calamidad del
presente estriba en que es teóricamente posible construir una sociedad más justa y razonable con base en
los logros tecnológicos y organizativos preexistentes,
pero esta posibilidad se ve coartada por factores que se
hallan allende el horizonte teórico-conceptual de las doctrinas de la ingeniería política y la transición democrática. La desventura contemporánea reside en el hecho
de que, por ejemplo, la evolución de la humanidad a
largo plazo, la convivencia razonable de los mortales y
los problemas ecológico-demográficos pueden ser coro-

55

�TEORÍA

TEORÍA

La democrada inconclusa

La demacrada inconclusa

prendidos cabal y eficazmente sólo por medio de esfuerzos teóricos y hermenéuticos que vayan más allá de
la compilación confiable de datos empíricos, del examen de institu~iones políticas y comportamientos electorales y de especulaciones sobre la globalización económica. Para acercarnos a esta compleja problemática
es menester, por ejemplo, la capacidad de atribuir sentido a nuestras acciones globales y de poder elegir entre
varias opciones de futuro y, por consiguiente, la facultad de emitir juicios valorativos. Puede aseverarse que

Los medios sirven para
transmitir mensajes a las
masas por medio de un
autoritarismo suave y
persuasivo) y no para
esclarecer a la población o
para brindar legitimidad a
proyectos e ideas mediante el
debate general y la fuerza de
los buenos argumentos.
la mayoria de los intelectuales y políticos del presente
no dispone de estas aptitudes ni se preocupa por estos
temas, puesto que sus intereses y los de la burocracia
estatal-administrativa giran en tomo a cuestiones profanas de corto aliento, enmarcados dentro de la racionalidad instrumental.
Por otra lado, estas teorias acerca de la democratización parten de presupuestos equivocados y hasta
anacrónicos con respecto a la construcción de una opinión pública amplia, liberal, critica y esencialmente res-

56

ponsable de su labor. Ésta no se da ni en las naciones
occidentales más desarrolladas, y mucho menos en países del tercer mundo. Estas concepciones acarician, por
ejemplo, ideas demasiado optimistas en tomo al papel
presuntamente positivo y progresista que juegan la prensa y sobre todo la televisión. Mientras más crece el ámbito que cubren la prensa, la radio y la televisión, más
débil resultan ser su mensaje intelectual y su facultad
de educación crítica. La dilatada cobertura de los medios masivos de comunicación - precisamente su aspecto
democrático-popular- hay que pagarla mediante el incremento de una publicidad irracional cercana a la estulticia y la ruina de la vida privada e íntima. Si antes
los medios estaban destinados a un público pequeño
que razonaba acerca de los asuntos políticos, hoy se
dirigen mayoritariamente a una masa de mediocres que
sólo consume (ver la obra que no ha perdido vigencia:
Habermas, 1965: 14, 109-115, 147-150, 156, 174-176,
192). Las consecuencias pueden ser funestas para la
conformación de una opinión pública razonable y, por
ende, para
modelo de democracia: los medios sirven
para transmitir desde arriba mensajes a las masas por
medio de un autoritarismo suave y persuasivo, y no para
esclarecer a la población o para brindar legitimidad a
proyectos e ideas mediante el debate general y la fuerza
de los buenos argumentos.
La actual situación de la humanidad es única
dentro del más amplio contexto histórico, sobre todo
en vista de la capacidad destructiva de los aparatos productivos; el aumento exponencial de la población -y,
muy particularmente, de sus demandas de un nivel de
vida superior al actual-; la dilapidación de los recursos
naturales y la posibilidad de un mundo de hacinamiento y estrecheces generalizadas en un lapso relativamente
breve.
La mayoría de los autores que propugnan las reformas democratizadoras no llega a aprehender la gravedad de la situación global, especialmente de todo
aquello que tiene que ver con la relación del hombre
con la naturaleza. A largo plazo, los regímenes signados
por el antropocentrismo -como lo han sido de manera

tocw

TRAYECTORIAS

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MAYO -AGOSTO 2002

paradigmática los sistemas socialistas y lo son aun los
neoliberales- no estarán en la posibilidad ni de comprender ni de lidiar con los problemas del futuro; a este
respecto lo que se necesita es un orden basado en una
austeridad económica global y permanente, y no un
modelo sustentado y legitimado por un crecimiento ilimitado. Hace falta una ética de la responsabilidad frente a la naturaleza y a nuestros descendientes, y ésta no
puede ser la tarea de muchos agentes aislados que persiguen sólo su ventaja individual, como ha resultado ser
la democracia neoliberal de nuestros días. Para actuar
con responsabilidad social de largo aliento necesitamos
el Estado o alguna institución semejante. El futuro no
tiene un gremio que represente política e institucionalmente sus intereses (Tonas, 1984: 55).
II. El otro grupo de temas descuidados por las
teorias institucionalistas tiene que ver con la realidad
histórico-cultural donde ocurren los procesos de transición y donde se aplican las recetas de la ingeniería
política. Estos enfoques pueden ser calificados de
generalistas porque tienden a abstraer, de las numerosas y variadas realidades socio-culturales, históricas y
antropológicas inherentes a los países en los que suceden, los ensayos de democratización junto con las aplicaciones de las nuevas tecnologías en el terreno institucional, electoral y organizativo. Es decir: a pesar de
manejar masas notables de conocimientos empíricos y
emplear generosamente la comparatística (a veces de
forma muy refinada y heuristica), estas teorias se inclinan por diagnósticos y soluciones de índole universalista.
Los fenómenos concretos -las naciones y las sociedades reales- aparecen a menudo como meros casos específicos de aplicación de las doctrinas generales.
Anticipando el resultado de esta crítica puede
aseverarse que después de largos años de transición a la
democracia y de un trabajoso ingreso a la mal llamada
globalización, en tierras del tercer mundo, el proceso
de democratización ha generado notables edificios institucionales, legales y electorales que coexisten en curiosa simbiosis con estatutos normativos, costumbres
ancestrales y prácticas cotidianas premodemas, par-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO -AGOSTO 2002

ticularistas y hasta irracionales. Muchas veces, la democratización y la modernización han servido para
revigorizar tradiciones premodemas y, de este modo,
hacerlas más resistentes frente a impugnaciones realmente criticas. En un brillante estudio en tomo a la realidad colombiana, Gabriel Murillo Castaño ( 1999: 4 755) mostró la brecha existente entre la esfera legal-institucional y la práctica política cotidiana: las leyes, los
estatutos y las instituciones (desde la contratación pública y la seguridad ciudadana hasta aspectos indudablemente innovadores, como el voto programático, los
mecanismos alternativos de participación política y la
definición popular de los planes de desarrollo) poseen
un carácter ciertamente modernizador, pero los comportamientos de la vida diaria son los mismos de antes
de la reforma. Más aún: la persistencia y la dureza de la
pobreza y, por consiguiente, la abstención a tomar parte en procesos electorales de todo tipo, propenden a

57

�TEORÍA
La democra,ci,a inconclusa

TEORÍA
La democra,cí,a inconclusa

A lo ancho y a lo lar:go del
tercer mundíJ puede
observarse que estos estratos
sociales) añora consagrados a
la ideología neoliberal) son
fragmentos de las antiguas
élites proestatistas)
antidemocráticas y
antiliberales.
socavar el sentido de toda representación político-institucional (ver Murillo, 1993).
Una porción notable de estos esfuerzos en ciencias políticas adolece de un optimismo critico. Bajo la
influencia de una tradición pragmático-tecnicista, estas
concepciones suponen que modificaciones inducidas
desde arriba y dirigidas por élites de iluminados pueden producir democracias sólidas y comportamientos
altamente racionales; estas teorías, así como los funcionarios internacionales y las grandes agencias supranacionales de ayuda al desarrollo, parten de principios
probablemente equivocados, como: 1) Las sociedades
humanas constituyen laboratorios proclives a cualquier
experimento con su población; 2) Las comunidades en
cuestión son altamente maleables; y 3) Los proyectos
de reformas son básicamente factibles si existe la voluntad política de implementarlos seriamente.
Estas tendencias construyen sus edificios teóricos como si viviéramos en un mundo de posibilidades
irrestrictas y potencialidades básicamente promisorias,
como si no existiesen limitaciones ecológico-demográ-

58

ficas, y, en el caso latinoamericano, como si no prevaleciera aun la tradición del autoritarismo y patrimonialismo (de profundas raíces populares). Esto implica, al
mismo tiempo, ignorar el peso de la historia y de la herencia cultural, los aspectos inmersos en la psicología
social de masas, la calidad de las élites políticas y las
limitaciones inescapables que la naturaleza y los recursos naturales imponen sobre todos los designios humanos.

ASPECTOS DEPLORABLES EN LAS
MODERNAS ÉLITES POLÍTICAS
En el Nuevo Mundo la democracia representativa, unida a la economía de libre mercado, está conducida por
élites y partidos políticos, cuya competencia técnica,
cualidades morales y hasta sentido común han resultado
ser bienes notablemente escasos. No parece que esta
situación vaya a cambiar en el futuro inmediato. A pesar de la creciente abstención electoral y del descontento difuso y anórnico que aumenta sin cesar, todavía no
parece que esta constelación sea percibida como realmente grave por la mayoría de la población, que se
empeña en elegir libremente a gobernantes y grupos
políticos de dudosa calidad. Basta recordar aquí, el apego
de los argentinos al fenómeno peronista o la continua
supervivencia electoral de partidos desacreditados bajo
todo punto de vista en numerosos países del tercer
mundo, para no hablar del acceso al poder de caudillos
protofascistas y autoritarios mediante elecciones libres
e irreprochables.
Uno de los problemas poco estudiados por los
enfoques institucionalistas, pero de importancia esencial, se refiere a la calidad int.electualy ética de los grupos ..___
dirigentes encargados de implementar las reformas
modernizadoras, introducir la economía de libre mercado, consolidar las democracias y asumir los gobiernos respectivos. A lo ancho y a lo largo del tercer mundo puede observarse que estos estratos sociales, ahora
consagrados a la ideología neoliberal, son fragmentos
de las antiguas élites proestatistas, antidemocráticas y

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IAÑO IV, NO. 9

1MAYO • AGOSTO 2002

antiliberales. Han cambiado ciertamente su discurso
ideológico, sus hábitos ante la opinión pública y sus
alianzas externas, pero siguen siendo la misma capa
privilegiada de antaño con su mentalidad inextirpable
de servirse eficazmente de los fondos fiscales, pero eso
sí: ahora con una mejor educación cosmopolita y con
inclinaciones técnicas y antihumanistas (y con un tinte
intelectual afin al posmodernismo). Las élites actuales,
legitimadas democrática:mente, han resultado ser grupos
remarcablemente autosatisfechos, arrogantes y cínicos,
lo cual no sería tan grave si estos grupos ostentaran un
mínimo de competencia administrativa, honradez en el
desempeño de sus funciones y algo de interés por la
estética pública. Lo que han logrado en la esfera de la
cultura cotidiana, y esto sin duda alguna, es la separación entre ética y política. La gente que maneja lo cosa
pública se asimila cada 'lez más a los técnicos y se aleja
de los intelectuales humanistas: estos últimos se consagraban a un saber problemático-critico (la iluminación de los fenómenos) con resultados inciertos mediante métodos cualitativos, mientras que los primeros
se dedican a acumular datos seguros ganados por medio
de procedimientos cuantitativos, destinados a medir, controlar y explotar la realidad (ver Cruz, 1997: 86).
Uno de los dilemas actuales más relevantes de la
organización política estriba, como lo vislumbró Max
Weber, en la alta probabilidad de que sistemas sociopolíticos altamente tecnificados, uniformados según pautas universalistas, burocratizados hasta borrar todo indicio de individualismo e imbuidos de un sólido legalism o y de la racionalidad instrumental, conduzcan
paradójicamente y como compensación al decisionismo;
es decir, a la toma de posiciones basada en principios
aleatorios e irracionales y en atracciones carismáticas
masivas de impredecibles consecuencias (Mommsen,
1974:41-71, 126yss). 15

5

Wolfgang ScWuchter demostró que no puede eliminarse del todo
la necesidad del decisionismo -fa elección existencial entre alternativas, todas ellas relativas-, pero que puede domesticársele, colocando las cuestiones teóricas y prácticas en un contexto argumentativo y obligando a la opción práctica preferida a someterse al
'

Aparte del aspecto ético, esta cuestión está signada
asimismo por una dimensión cognoscitiva intrincada y
multifacética, lo cual hace aun más improbable que
políticos y funcionarios puedan estar en condición de
entender y solucionar los desafios de nuestra era. Algunos procesos del presente y los del futuro estarán plagados de incertidumbre y complejidad lirninares, como
afirmó Yehezkel Dror (1997: 68-70), ejemplos de ello
son el impacto de la acción humana sobre el clima y la
brecha entre el tiempo político y el tiempo de los problemas. Las preocupaciones de los políticos y su horizonte
temporal, determinado precisamente por factores democráticos tales como las elecciones y las exigencias de

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I AÑO IV, NO. 9

1MAYO. AGOSTO 2002

tribunal de la critica. Aquí hay que acotar, empero, que esta concepción se aleja definitivamente del positivismo convencional y se
acerca a la clásica fundamentación racionalista de la ética
(ScWuchter, 1996: 254 y ss).

59

�TEORÍA
La demccracia inconclusa

TEORÍA
La democracia inconclusa

los votantes, son de plazo breve; las masas de los ciudadanos piensan en dimensiones
de corto aliento y en soluciones simples, fácihnente comprensibles. Al carácter de estas demandas se amolda la
progqimática simplista de los
partidos y las propuestas demagógicas y falaces de los
políticos. Pero, aun dejando
de lado estas prácticas detestables, las élites gubernamentales no tienen opciones para
los grandes retos de índole
más o menos inminente: ''Las
élites estatales no tienen idea
/ •
de qué hacer [...] Mi propia
experiencia al asesorar a quienes tornan decisiones de alto
nivel [...] refuerza una conclusión grave: inclusive cuando
los principales políticos y sus asesores tienen el poder
adecuado e incluso si tuvieran todavía más, muchas
veces no sabrían qué hacer para enfrentar los problemas del siglo XXI" (Dror, 1997: 71).
En el tercer mundo, los dirigentes y partidos democráticos han imitado con cierto éxito el liberalismo
económico de Europa occidental y Estados Unidos, pero
han despreciado con igual energía las virtudes cívicas
que hicieron grandes a aquellos países. Han desestimado, por ejemplo, el espíritu critico y científico de occidente, pero han importado sin restricciones la estulticia
difundida por los medios masivos de comunicación, la
comercialización de la vida cotidiana y los métodos más
refinados de corrupción financiero-bancaria. Estas élites contemporáneas son agrupaciones de los mediocres, taimados y astutos, coaligados metódicamente
contra los de espíritu critico y vocación ética. Puede
aseverarse que en este empeño han mostrado una perseverancia digna de mejores causas, cosechando un éxito

considerable. En este contexto emerge una cuestión
más profunda, estrechamente vinculada, sin embargo, a la anterior.Varios de los
actores sociales clásicos,
como los partidos políticos,
denotan en toda América
Latina un desgaste y un descrédito notables -que se los
han ganado a pulso, sin
duda alguna por sus actitudes en el goce del poder-,
perdiendo su facultad de
convocatoria pública y su
función de representación
I •
de intereses sectoriales (ver
Garretón, 1996: 21-31;Peschard, 1996: 51-62; Haldenwang, 1997: 34-43). Las
consecuencias son conocidas: la apatía político-electoral de la población, la inclinación por soluciones populistas y neototalitarias, la exclusión de dilatados sectores sociales de la vida político-cultural y la pérdida de
legitimidad de casi todas las reformas modernizantes.
Tendencias intelectuales del presente son altamente favorables a esta evolución. El elogio del cinismo, la celebración del "todo vale", la postulada separación entre política y moral, la equiparación del talento
con la necedad y otras lindezas asociadas con las modas intelectuales del día han preparado el actual clima
de laxitud ética, irresponsabilidad colectiva y resentimientos antiaristocráticos: así como la modernidad
burguesa estuvo vinculada al liberalismo, la cultura
posmodernista parece corresponder a la actual democracia de masas (Kondylis, 1991: 287). 16 Los políticos
profesionales suelen ser personas con un nivel cultural

Precisamente en el
marco de la democracia
de masas los políticos
intentan parecerse a los
presentadores de
televisión y a los expertos
en relaciones públicas,
excluyendo todo indicio
de intelectualidad,
espíritu critico y
responsabilidad social.

60

16
Sobre la diferencia fundamental entre lfüeralismo y neohberalismo cf. Metapolítica, 1998.

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

MAYO · AGOSTO 2002

1

bastante limitado y con un horizonte de anhelos muy
restringido: potestas,pecunia y praestigium. 11 Precisamente en el marco de la democracia de masas los políticos
intentan parecerse a los presentadores de televisión y a
los expertos en relaciones públicas, excluyendo todo
indicio de intelectualidad, espíritu critico y responsabilidad social. Sus escasos conocimientos son poco fundados, circunstanciales, fácilmente reemplazables; su
máxima habilidad consiste en vender en el momento
adecuado -y a buen precio- esas modestas destrezas a
un público ingenuo que tampoco exige gran cosa de
ellos. Parafraseando a un clásico (Edward Gibbon),
puede decirse que no hay que suponer un anhelo elevado -la democratización de la propia sociedad-, si en
el comportamiento de la clase política puede hallarse
un simple motivo vil: el enriquecimiento mediante la
corrupción. (Estas observaciones y las siguientes contienen algunas exageraciones y generalizaciones, que en
cuanto tales son obviamente insostenibles. Su función
-&lt;:así pedagóg1ca- es llamar la atención sobre fenómenos que en América Latina propenden a expanderse
rápidamente y de manera paralela a las reformas
modernizadoras, fenómenos que la inmensa mayoría
de los teóricos de la transición democrática pasa generosamente por alto).
A lo ancho y a lo largo del tercer mundo, dilatados sectores de las élites contemporáneas han aprendido a celebrar elecciones totalmente limpias y correctas
y simultáneamente a apropiarse de fondos públicos
mediante mecanismos más refinados que en tiempos
de dictadura; en innumerables casos los mismos políticos que, por un lado, propician reformas institucionales de indudable calidad y necesidad, se consagran, por
otro, a aligerar el erario fiscal por medio de instrumentos genuinamente innovativos y endiabladamente efi17
Poder, dinero y prestigio conforman desde la antigüedad clásica
los valores normativos de los políticos que exhiben propensiones
anti-aristocráticas y dicen representar los intereses de grupos
emergentes de los estratos medios y bajos. Prestigio abarca también
el significado de fascinación mágica, ilusión y hasta engaño--{ldemás
del de autoridad o reputación-, atributo muy importante para los
políticos de todas las épocas y latitudes.

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9 j MAYO· AGOSTO 2002

caces. Las privatizaciones favorecen a los grupos que
cuentan con fuerte respaldo político; contratos superfluos, pero legales, asesorías sobrevaluadas, trabajos prescindibles para el reducido Estado neoliberal -enflaquecido, pero aún jugoso para aquellos que lo saben
manipular- y muchos otros instrumentos de enriquecimiento rápido son usados por los mismos funcionarios que implementan la indispensable modernización
del aparato burocrático y la inexcusable reforma del
Poder Judicial. La misma clase política que propugna
las reformas institucionales ha desplegado una envidiable destreza para que estas últimas no modifiquen
esencialmente sus prácticas consuetudinarias en el mar-

61

�TEORÍA
Lo, democra.cia inconclusa

La misma clase política que
propugna las reformas
institucionales ha desplegado
una envidiable destreza, para
que estas últimas no
modifiquen esencialmente sus
prácticas consuetudinarias
en el marco de sus viejos
privilegios.
co de sus viejos privilegios. En América Latina, la creación de nuevos órganos dentro del Poder Judicial, como
la corte constitucional, el defensor del pueblo, el consejo de la magistratura y tnbunales contencioso-administrativos o la introdu cción de nuevos códigos y estatutos
legales no han logrado desterrar o siquiera aminorar los
vicios clásicos de esta institución: la extrema lentitud de
los juicios, la corrupción proverbial de jueces y funcionarios de los tribunales, el carácter innecesariamente enrevesado y tortuoso de los procedimientos y la subordinación del Poder Judicial al Poder Ejecutivo. 18 En
Bolivia, por ejemplo, las reformas institucionales, que
han recibido una amplia publicidad internacional, fue18
En Perú, el autogolpe del entonces presidente Alberto Fujimori
en abril de 1992 abarcó la disolución del Parlamento y de la Corte
Suprema de Justicia, las dos medidas más aplaudidas y apoyadas
por el grueso de la población. El "nuevo" aparato judicial esruvo
conformado, empero, casi totalmente por los antiguos jueces y
funcionarios, cuyos niveles de corrupción y corruptibilidad han
ascendido desde aquel año. A partir de 1992, el parlamento exhibió
los mismos defectos que el anterior, además de un marcado
descenso en la calidad del debate. Sobre el marco general de la
siruación peruana bajo Fujimori cf. Grompone, 1996: 114-125.

62

TEORÍA
Lo, democra.cia inconclusa

ron alentadas por muy conocidos teóricos de la transición democrática que actuaron como asesores del gobierno. Ni las modificaciones constitucionales (como
una ley de extensa municipalización del país o la elección de la mitad de los diputados según listas nacionales y la otra mitad de acuerdo con circunscripciones
uninominales, siguiendo el modelo alemán actual), ni
la creación de nuevas instituciones en los poderes ejecutivo y judicial ni la multiplicación de leyes y estatutos
han servido para alterar sustancialmente las prácticas
clientelísticas, la ineficiencia y corrupción de todas las
instancias estatales y la concepción básicamente prebendataria de distribución de cargos públicos. Si bien
funcionan desde hace poco tiempo y sólo en ciertos
países, puede sostenerse que hasta ahora en América
Latina, ni el defensor del pueblo, ni los tribunales
constitucionales ni órganos similares han podido alterar básicamente la pesada herencia del autoritarismo y
prebendalismo. 19
Por otra parte, nunca en América Latina se han
gastado tantos fondos como en los últimos años en la
modernización de las policías nacionales, y nunca la
inseguridad ciudadana ha sido mayor (ver Waldmann,
1996). Jamás se había discutido tanto sobre temas del
ambiente (incluidas las muchas cumbres presidenciales y la creación de innumerables instancias consagradas presuntamente a cuestiones ecológicas, como el
Ministerio de Desarrollo Sostenible en Bolivia), y nunca se han aniquilado tantos bosques como en los últimos años (Gudynas, 1994: 50-53). Nunca en el Nuevo
Mundo se hicieron tantos esfuerzos modernizadores
para ampliar y mejorar las autonomías municipales, y
jamás se dio una ola similar de corrupción y apropiación privada de fondos fiscales en el ámbito de las alcaldías y regiones descentralizadas. Seria naturalmente
necio el postular un nexo causal obligatorio entre los
esfuerzos modernizantes y la multiplicación de los fenómenos de corrupción, pero seria igualmente inge-

19
Sobre la situación boliviana cf. Opiniones y Análisis (2001);
FUNDEMOS/ILDIS, 2001.

TRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

nuo el negar toda relación entre ambas corrientes. Después de todo la implementación de las reformas ha estado y está en manos de grupos socio-políticos que disponen de la educación técnica y legal de rigor hoy, que
exhiben las necesarias pautas cosmopolitas de comportamiento y que encarnan el espíritu tecnocrático de la
época ... y que son los principales beneficiarios de la dilatada corrupción. Y es de lamentar que estos grupos
en general posean irónicamente una legitimación democrática.
Como dijo Hans Magnus Enzensberger (1991:
127, 135), los políticos profesionales en las democracias contemporáneas se caracterizan por una energía
indomable de índole perversa y por la .incapacidad de
aprender algo nuevo con respecto a sus prácticas consuetudinarias; su cinismo es tan grande y tan profundo
que nunca llegan a preguntarse si tal vez han actuado
equivocadamente o si han violentado principios elementales de ética. Desde que existen los actuales sistemas
democráticos con partidos de masas, aparatos burocráticos en el seno de los mismos y elecciones periódicas,
los políticos trabajan por consolidar esta imagen, que
aparentemente no les quita el favor del público: este
último se ha acostumbrado a percibir en la política el
reino de la astucia, las picardías y el fraude, y no el espacio de la inteligencia, la moralidad y el talento. Una
de las consecuencias de este estado de cosas es que precisamente en sociedades democráticas la política se convierte en el imperio de la repetición y el tedio: el factor
más efectivo para el socavamiento de la democracia
desde su interior y para diluir su legitimidad está ya
dado. Lo paradójico reside en el hecho ya mencionado
de que los ciudadanos sigan votando masivamente por
partidos y figuras que los decepcionan previsible y continuamente, aunque, como afirmó Claus Offe (1997:
119), en las naciones altamente desarrolladas la población últimamente se inclina a pensar que no tiene ningún control sobre la actividad política y que esta última
ya no es algo racional, sino algo absurdo. Todo esto estropea seriamente la legitimidad de la democracia contemporánea.

TRAYECTORIAS : AÑO IV, NO. 9 1 MAYO - AGOSTO 2002

LAS FALACIAS DEL CRECIMIENTO Y EL
DESARROLLO INCESANTES
Los teóricos de la transición democrática presuponen,
por lo general, la positividad sin mácula del libre mercado, del crecimiento económico incesante y de los difusos fenómenos de globalización vinculados a la evolución del capitalismo actual. Su talante básicamente apologético les impide percibir la desilusión de muy
dilatados estratos sociales con respecto a este desenvolvimiento y los peligros inherentes a este proceso, que
van desde el creciente predominio de mafias capitalistas totalmente inescrupulosas hasta el aniquilamiento
de identidades colectivas conformadas a lo largo de siglos y que tenían la ventaja de brindar sentido existencial

63

�TEORÍA
Lo,

democracia inconclusa

Las fuerzas económicofinancieras) exentas de toda
regulación y de todo control
· por parte de la sociedad
civil) son ciegas frente a las
exigencias ineludibles de la
justicia social) el ambiente)
el Estado de derecho y las
identidades colectivas.

y seguridad emotiva a sus habitantes. Estamos llegando
a un ordenamiento socioeconómico donde todo tiene
precio, pero nada valor, mientras que, de acuerdo con
la experiencia histórico-cultural, podemos afirmar que,
en el fondo, las cosas realmente importantes para el
hombre están allende la ley de la oferta y la demanda,
pues son aquellas que transmiten plenitud y dignidad a
la vida individual. El terreno de la ética y la estética, el
mundo de la ciencia genuina, la protección del ambiente,
la vida familiar e íntima, el amor en casi todas sus
manifestaciones, la concepción de justicia y la preocupación eminentemente política por el bien común constituyen fenómenos no cuantificables, a los cuales no
puede aplicárseles ninguna "ley del mercado". Detrás
de la admiración acrítica por el mercado y sus éxitos, se
encuentra una visión demasiado optimista sobre la
modernidad en general y sobre la competencia de todos contra todos en particular, visión que celebra como
avances de la civilización la creciente diferenciación de
papeles y funciones, la individualización de los nexos

64

TEORÍA
Lo,

humanos y la integración compulsiva en redes funcionales y abstractas, olvidando que este "progreso" conlleva la atomización de las personas, la negación de los
nexos primarios y la terminación de la solidaridad espontánea. El resultado es el surgimiento de un uniformamiento sofocante que, paradójicamente, conduce al
menoscabo de los propios procesos de diferenciación y
que reprime el florecimiento de genuinos sujetos individuales y sociales.20
La confianza candorosa en el mercado hace olvidar el hecho de que todo cálculo estrictamente económico abstrae de una realidad conformada por factores
ecológicos, culturales y hasta simplemente aleatorios.
La mayor parte de los políticos, los empresarios, los
economistas y el pueblo en general piensan, por ejemplo, que todo lo que viene de la naturaleza es gratuito.
Las culturas premodemas tenían, en cambio, una concepción mucho más "realista" de los valores económicos a largo plazo: la baja densidad demográfica de sus
sociedades (un "lujo" hoy, en un mundo de hacinamiento inescapable) y su utilización mesurada de los
recursos naturales (una "subutilización", según parámetros actuales) constituían el designio de incorporar
la naturaleza a los esfuerzos productivos del hombre,
pero no como un mero factor externo ~ue puede descuidarse fácil y frecuentemente-, sino como "parte consustancial a todo proceso de producción": se trataba de
una "administración de la escasez", que debería ser el
fundamento de toda ciencia económica genuinamente
seria (Mires, 1990: 150 y ss).
La veneración que los partidarios de la transición democrática despliegan ahora por mercados
desregulados, sobre todo en países del tercer mundo,
conduce a que el Estado respectivo abdique sus facultades y responsabilidades en favor de otros actores y
procesos que no poseen ninguna legitimidad democrática ni están sometidos a ningún control racional, como
son los flujos financieros y comunicacionales, las potencialidades de la bioingeniería, las alteraciones
20

Sobre esta temática ver Ja interesante obra de Stefan Breuer, 1993:
25; Kuzmics, 1989; Leipert, 1989.

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AÑO IV, NO. 9

j MAYO • AGOSTO 2002

ecológicas y el tráfico de drogas. Fuerzas económicofinancieras, exentas de toda regulación y de todo control por parte de la sociedad civil, no han resultado ser
las asignadoras ideales de recursos y fondos ~orno lo
sostienen sus numerosos propagandistas, sobre todo en
el tercer mundo- y, por otra parte, son ciegas frente a
las exigencias ineludibles de la justicia social, el ambiente,
el Estado de derecho y las identidades colectivas. La
economía es ~ deberla ser- uno de los cimientos de la
vida humana, y no la meta final de nuestros mejores
esfuerzos y anhelos.
Uno de los componentes básicos de la legitimidad democrática contemporánea se asienta en la capacidad de la sociedad respectiva de brindar un nivel de
vida decoroso a la masa de la población, nivel que está
determinado en gran proporción por las exigencias
siempre crecientes del público y éstas, a su vez, por lo
ya alcanzado en las naciones altamente desarrolladas.
Se trata, obviamente, de demandas elásticas (hacia arriba), que presuponen un aumento incesante de las actividades económicas de toda índole y, por consiguiente,
sobrecargas cada vez mayores sobre los frágiles
ecosistemas de todo el planeta. La concepción de un
crecimiento económico ilimitado pertenece, como se
sabe, a la dogmática del neoliberalismo, al núcleo de la
doctrina del desarrollo sostenible y las versiones populares del posmodernismo; es, simultáneamente, una de
las ideas básicas que a priori subyacen a casi todas las
teorías de la transición democrática. En vista del carácter finito de la Tierra y los recursos naturales y considerando el incremento de la contaminación ambiental y
el estado precario de los ecosistemas, estas visiones del
mundo están edificadas sobre simples ilusiones, que los
políticos, los responsables de los medios masivos de
comunicación y hasta los teóricos de la transición democrática y la modernización se esfuerzan en mantener y fomentar como tales. En realidad, la idea de un
crecimiento irrestricto es un mecanismo de autoengaño,
que parte de presupuestos falsos, pero que tiene la función principalisima de tranquilizar las conciencias. De
la misma forma, la competitividad a cualquier precio,

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

1MAYO· AGOSTO 2002

democracia inconclusa

la modernización a ultranza y el desarrollo como fin en
sí mismo constituyen mitos contemporáneos basados
en una lógica deleznable y en una total irresponsabilidad de cara al porvenir. En la práctica, signillca que la
economía tradicional de muchas sociedades ha sido
destruida, sin que una alternativa aceptable haya ocupado su lugar, que el futuro del país respectivo fue hipotecado a instituciones supranacionales y que el ambiente ha sido destruido de modo que nunca más po-

65

�TEORÍA

TEORÍA

La democracia inconclusa

La democracia inconclusa

drá regenerarse. El fracaso del socialismo en la Unión
Soviética y en países afines se debe, en parte, a que las
autoridades de esos países trataron durante décadas de
alcanzar el paradigma occidental -incriminado, odiado, envidiado e imitado simultáneament~, lanzando a
sus pueblos a una competencia que resultó mortal. El

La mayoría de los teóricos de
la transición a la democracia)
sobre todo cuando están en
lucrativas funciones de
asesores gubernamentales)
adopta una actitud
admirativa y apologética de la
globalización, la
modernización y el mercado
en cuanto panaceas
universales.
comunismo demostró ser un burdo intento de imitar el
modelo occidental en sus aspectos económico-técnicos: las últimas metas normativas se las hicieron dictar
por el desarrollo del mundo capitalista.21 Es una lección que debe ser tomada en cuenta por aquellas sociedades que pretenden una modernización acelerada y
predeterminada por paradigmas externos.
La competitividad excesiva, el anhelo de triunfar
en el mercado mundial y la mania de percibir todas las
relaciones humanas mediante la lupa financiero-económica se basan en factores y suposiciones irreales, irra21

Por ejemplo, todas las cifras normativas del programa del Partido
Comunista de la Unión Soviética adoptado en 1961 (Fainsod, 1965:
645 ss).

66

cionales, antieconónúcas y de corto plazo. Las grandes
naciones han triunfado porque: 1) Han producido, en
primer térnúno, para su mercado interno, 2) Se han
preocupado más o menos exitosamente por evitar grandes desigualdades y generar un mínimo de justicia social, y 3) Han consagrado fondos y esfuerzos a la investigación científica, a la educación general y al ornato
público.22
El principio de la competitividad llevado al extremo es, como señaló Femando Mires (1996: 20 y ss,
108 y ss), inviable, autodestructivo e inmoral; la concepción de la fijación libre de precios por el mercado
globalizado y sólo mediante factores intra-económicos
es un mito, porque los precios son deternúnados en gran
parte por factores culturales, ecológicos y políticos.
Los demócratas transformados en neoliberales
comparten con antiliberales y socialistas algunas normativas básicas de la evolución histórica: el desarrollo y
el crecimiento incesantes han sido convertidos en valores mágicos y casi sagrados, el desprecio por precauciones conservacionistas y ecologistas se mantiene pese
a una cierta retórica de moda bajo el lema del "desarrollo sostenible", y la edificación de un gran aparato productivo sigue representando la gran prioridad de política pública y privada. Ambas corrientes (estatizantes y
neoliberales) denotan, en el fondo, fuertes inclinado22

La enorme fascinación que ejerce el llamado modelo asiático de
desarrollo sobre la opinión pública latinoamericana -y también
sobre los partidarios de uaa transición acelerada a uaa democracia
modernizante- se debe a los siguientes factores: 1. Combinación
de un crecimiento económico acelerado con la preservación de
pautas anti-individualistas y autoritarias de comportamiento (penalización informal del comportamiento desviante, ética laboral
con reminiscencias calvinistas, integración de los individuos en
comunidades que aparentan lazos primarios, como fábricas y aparatos administrativos con carácter familiar). 2. Total desinterés por
la conservación del ambiente y rápida destrucción de los ecosistemas, sobre todo de los bosques, en nombre del imprescindible
progreso material (unido esto a una concepción de que la naturaleza y los hombres son altamente resistentes a sobrecargas de toda
especie). 3. Existencia de una democracia pluralista y representativa y del Estado de Derecho, pero socavados ambos por convenciones autoritarias de larga data, redes informales oligárquicas de
poder efectivo y restricciones al funcionamiento del libre mercado
de parte de prácticas mafiosas muy extendidas.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

nes industrializantes, si bien la antigua consigna de "sustituir las importaciones" haya sido cambiada por la de
"diversificar las exportaciones".
"Bajo la hegemonia del neoliberalismo [afirmó
Mires (1993: 63)] se consuma una tendencia que venia
anunciándose desde los años treinta, a saber: la autonomización del pensamiento económico por sobre todas
las demás disciplinas del saber social".23 El medio se ha
convertido en el fin por excelencia. Algo similar ha sucedido en lo concerniente al trabajo. Mientras que en la
Antigüedad clásica y la Edad Media las labores materiales y corporales (y, por lo tanto, las económicas) eran
vistas como algo subalterno e indigno de un hombre
libre -en contraposición al ocio, a la actividad política y
a las diversas formas de contemplación-, a partir de la
Reforma protestante el trabajo se ha convertido en algo
positivo y hasta en el elemento que define la esencia
humana, porque transforma el mundo. Pero esta fijación en valores económicos en cuanto los únicos normativos, como acontece con la productividad, el crecimiento y el progreso, conduce a que cualquier crisis
econónúca es percibida como algo extremadamente
grave y hasta como una crisis de la conciencia humana
(Brocker, 1998: 135-158).
La apertura total, la inmersión indiscriminada en
la así llamada globalización y la competitividad a ultranza conforman rasgos de una psicosis colectiva, que
terminará por erosionar todo contrato social, por convertir toda racionalidad en una meramente instrumental y por ceder la formulación de los grandes objetivos
políticos en favor de consorcios privados, a los cuales el
bi~n común les es absolutamente indiferente, como aseveró Riccardo Petrella (1996: 7), entonces miembro de
la Comisión Europea, la instancia central de la Unión
Europea en Bruselas: "The economy seems to have
increasingly wst any sen.se ofpurpose" (ver también Heise,
23
Ver el testimonio de uno de los más altos dirigentes del Partido
Demócrata Cristiano de Alemania y primer ministro de Sajonia:
Kurt Biedenkopf, 1991: "El mercado no puede solucionar ai la
dimensión ecológica ai la dimensión social de la sociedad, pues el
mercado no es ningún instrumento para la superación de problemas normativos".

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9 1MAYO· AGOSTO 2002

1996: 17-22). Un ministro sueco de Cooperación para
el Desarrollo Internacional, Pierre Schori (1996: 159)
comentó, basado en estudios de las Naciones Unidas,
que la tan celebrada globalización habría conllevado una
desestabilización del orden social para la mayoría de
los Estados, la erosión de la cohesión social, un marcado empobrecimiento del universo cultural y comunicativo y ganancias sólo para un pequeño grupo de empresas y naciones. La mayoría de los teóricos de la transición a la democracia, sobre todo cuando están en lucrativas funciones de asesores gubernamentales, adopta una actitud admirativa y apologética de la globalización, la modernización y el mercado en cuanto panaceas universales. Es de justicia consignar aquí una de
las pocas voces criticas, que nos recuerda que rrwdernizaciim y calidad de la vüJ.a pueden convertirse en términos antagónicos en la existencia cotidiana de las grandes ciudades latinoamericanas. Los últimos tiempos en
Chile, aquellos de los celebrados éxitos económicos y la

67

�TEORÍA

TEORÍA
La democracia inconclusa

Pese a todos /,os adelantos
.técnicos en el campo
comunicacional) para la
mayoría de la humanidad
tienen relevancia só/,o las
experiencias inmediatas -y
no la reflexión crític~J y
éstas pueden estar cat;!Jadas
de factores etnocéntricos.
globalización lograda, han sido también los tiempos de
la degradación ambiental, la pérdida de la identidad
nacional y citadina (Santiago como un punto intercambiable en un mapa donde las peculiaridades históricas,
sociales y estéticas son indiferentes y superfluas), la
deshumanización de sus habitantes y los desarreglos
psíquicos (Hopenhayn, 1995: 51 y ss).

LA APATÍA POLÍTICA DE LA POBLACIÓN
COMO FACTOR RECURRENTE
Las teorias institucionalistas y las de la transición a la
democracia pasan por alto algunos hechos socio-políticos que apuntan a una apatía e indiferencia muy difundida de la población, unidas a metas existenciales de
carácter muy prosaico. Ya se vio en los años de gloria
del socialismo, mucho antes de su colapso, que el ciudadano común y corriente quería ante todo: a) empleos
cómodos, de alto prestigio social, con capacidad de
mando y buenos ingresos (empleos rurales ya entonces
eran los menos favorecidos por la opinión pública), y
b) un Estado paternalista dotado de amplios poderes,

68

La democracia inconclusa

pero exento de impulsos demasiado arbitrarios (Inkeless
y Bauer, 1961: 77-80, 83, 246, 381). La carencia de
virtudes cívicas24 y de la enorme apatía de la población
con respecto a temas socio-políticos -apatía totalmente
comprensible por la estulticia y corruptibilidad de la
clase política en numerosos regímenes-parecen representar actualmente las pautas de comportamiento cultural-político más difundidas en América Latina.Y esta
constelación no parece ser favorable a la instauración de
una democracia sólida y duradera en el Nuevo Mundo.
Pero hay otras causas más profundas y permanentes para este fenómeno. Como se sabe por importantes investigaciones empíricas inspiradas por el psicoanálisis social, la apatía viene de la mano del comportamiento autoritario y de la debilidad del ego en la
actual sociedad hiperdesarrollada, la cual no ha reducido, sino que ha modificado el patrón general de algunos prejuicios, dirigidos habitualmente contra el otro,
los disidentes, los que se atreven a pensar de manera
diferente. La agresividad se vuelca contra los débiles y
las minorías, la sumisión hacia los fuertes se hace patente y surge el anhelo de gobiernos autoritarios y entes
colectivos vigorosos. Precisamente las personas con un
yo débil -como se da también a causa de las tendencias
tecnicistas y antihumanistas de la educación contemporánea- cultivan un narcisismo colectivo y creen que
la realidad del momento dado es el horizonte insuperable e inescapable de todo pensamiento y proyecto. La
cultura contemporánea de masas, con sus propensiones antiintelectuales, antiaristocráticas y antihistóricas,
ha debilitado el espíritu crítico, que ha sido una especie

24
Aunque el concepto clásico de virtud cívica se halla en total
declinación y olvido, no es superfluo recordar su relevancia en el
marco del debate sobre la transición democrática debido a su conexión con la ética social. Sin caer en un pesimismo liminar, puede decirse que la eliminación de la virrud cívica es siempre una
posibilidad concreta, mientras que la vigencia de la misma representa un fenómeno poco común. Las virtudes asociadas a la moral
colectiva, sin las cuales una convivencia democrática perdurable
resulta ser improbable, parecen ser precarias y poco difundidas en
comparación con e l cinismo de los mediocres y la indiferencia de
las m asas.

TRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

de barrera contra los peligros del totalitarismo.25 El tipo
predominante del autoritario actual combina cualidades que sólo a primera vista parecen antagónicas: posee simultáneamente destrezas técnicas y prejuicios retrógrados, es celoso de su independencia y tiene miedo
de n o ser igual a los demás, se viste de manera extravagante y sigue devotamente las convenciones de su grupo, se cree progresista y es cínico, se considera individualista y se somete fácil y gustosamente a las modas y
a la autoridad del momento (ver la investigación que
no ha perdido vigencia: Adorno et al., 1964: 228). Y,
por lo demás, tiene marcadas actitudes racistas o, por lo
men os, etnocéntricas: la humanidad en cuanto tal le es
indiferente u odiosa. Pese a todos los adelantos técnicos en el campo comunicacional, para la mayoria de la
humanidad tienen relevancia sólo las experiencias inmediatas -y no la reflexión crítica-, y éstas pueden estar cargadas de factores etnocéntricos.26 El nacionalismo,
sus orígenes y secuelas, así ~orno otras tendencias recurrentes en el tercer mundo (fundamentalismo, xenofobia, n ativismo) constituyen rasgos de la evolución actual, que han quedado totalmente fuera de las preocupaciones de las teorias institucionalistas.
Un fenómeno similar y recurrente es la llamada
anti'política, que tampoco puede ser comprendida adecuadamente dentro de los esquemas institucionalistas.27
25
Grupos sociales de bajos ingresos, educación incompleta y exposición masiva a los medios de comunicación contemporáneos
son los más proclives a exhibir pautas autoritarias de comportamiento. Ver el brillante esrudio basado en una amplia investigación
empírica: Freyhold, 197 1: 11, 17, 33-44, 73, 137-160, 244-246.
26
Ver Horowitz, 1993: 18-38; Lewis, 1996: 53-63; Hermet, 1992:
1042-1047 (sobre el nacionalismo como factor integrativo y
homogeneizante de los procesos de moderrúzación); Offe, 1992:
923-942 (sobre ·et nacionalismo y el fundamentalismo como sistemas homogeneizadores que tratan de encubrir una realidad antagónica).
zi La importancia excesiva atribuida al factor institucional queda
patente cuando un analista afirmó que "el marco instirucional es el
que ha permitido .o impedido el surgimiento del fenómeno de la
antipolitica" (Mayorga, 1995: 73); o: "los avances de la antipolitica
en Perú y Brasil remiten a mecanismos y condiciones instirucionales 'propicias': sistemas de partidos en descomposición, multipartidismo fragmentado, gobiernos divididos" (Mayorga, 1995:18).
René Antonio Mayorga construye una relación de causa y efecto

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

1MAYO - AGOSTO 2002

Se trata de un hastío de la ciudadanía con respecto a los
partidos, el Estado y la política en general; el ciudadano
común y corriente pierde la (poca) confianza que tenía
en la dimensión de la política y en sus actores principales. La consecuencia de todo esto -&lt;le enorme relevancia para el futuro de la democracia- consiste en una
clara pérdida de legitimidad del sistema de partidos y
hasta del Estado, por una parte, y en la disminuida facultad de los partidos para captar y articular los anhelos y las exigencias de la población, por otra. En estos
casos -que representan probablemente la mayoria de
los regímenes en América Latina- puede hablarse de
una demccrada defectiva, cuyo destino es altamente problemático y sombrío (Merkel, 1999: 361-381).
En contraposición a los enfoques institucionalistas
puede aseverarse que entre las múltiples causas de la
antipolítica se hallan a) la complejidad cada dia mayor
de las estructuras estatales y de los estatutos legales, b)

entre el "sistema presidencialista de gobierno, proclive a la
personalización de la política", y el surgimiento de corrientes
neopopulistas y antipoliticas (Mayorga, 1995: 35).

69

�TEORÍA

TEORÍA
La democra,eia inconclusa

La democra,eia inconclusa

la convicción de que la "política" ya no puede solucionar los problemas apremiantes de la gente sencilla, c) la
desconfianza en todo lo colectivo y social -como es la
política per definit:ionem- y la revalorización concomitante de lo grupal e individual y d) la corrupción y
corruptibilidad de los políticos y funcionarios. Se trata,

En numerosos países el público

tiene la impresión
-básicamente correct~ de que
la formulación de políticas
públicas es la consecuencia
fortuita de conflictos oscuros
que se prestan a
manipulaciones extralegales
de mafias que enwe tanto han
tornado el lugar de los partidos
convencionales.
evidentemente, de un clima sociocultural donde se ha
desvalorizado la política: ésta ya no se manifiesta como
el esfuerzo colectivo por antonomasia, sino como una
actividad de importancia relativa, que ya no contribuye
esencialmente a inducir cambios sociales relevantes y
menos aún a transformar la sociedad (Lechner, 1987:
25-27; vea el interesante aporte de Willke, 1996). La
complejidad de las políticas públicas, de los códigos legales y, en general, de las estructuras sociales ha alcanzado tal grado que ni los expertos más notables pueden
ofrecer una descripción coherente y una explicación
plausible del conjunto. Es arduo identificarse con un
orden configurado de esta manera; en numerosos países el público tiene además la impresión -básicamente
correcta- de que la formulación de políticas públicas es

70

la consecuencia fortuita de conflictos oscuros que se
prestan a manipulaciones extralegales de mafias que
entre tanto han tomado el lugar de los partidos convencionales.28 Es claro que este ambiente -donde se vislumbran también las limitaciones de toda democracia,
independientemente del grado de su institucionalización- es proclive al surgimiento de vigorosas corrientes
de antipolítica, máxime si otros movimientos, como los
ecologistas, los informales, los regionales y municipales, acaparan una parte del antiguo interés " político".
Lo peligroso de este desenvolvimiento estriba en las
demandas imprevisibles (y fácticamente imposibles de
satisfacer) de una democracia directa y plebiscitaria, en
el retorno de caudillos carismáticos y autoritarios y en
la proliferación de movimientos populistas. En última
instancia, el florecimiento de estos fenómenos irracionales manifiesta la pérdida de sentido que acompaña a
los procesos intensos de globalización y modernización
y la necesidad de retornar a una concepción razonable
del bien común.

LA NECESIDAD DE UN ENFOQUE
BASADO EN LA NOCIÓN DEL BIEN
COMÚN
Contra el optimismo algo ingenuo de los institucionalistas puede aseverarse que los estatutos y las prácticas
democráticas no garantizan que las políticas públicas
resultantes sean razonables o siquiera practicables
(Greven, 1993: 399-413); todo régimen concreto depende no sólo de orientaciones universalistas de indole
racional y de instituciones bien construidas, sino de elementos aleatorios y contingentes, de decisiones y visiones particularistas y de intereses predeterminados por
las condiciones del tiempo y el lugar. El énfasis en las
instituciones y las reglas de juego puede y suele ir de la
mano de la indiferencia ante las grandes metas norma28
En el mejor de los casos persiste la muy difundida opinión de
que la política continúa siendo un asunto de élites privilegiadas,
"una democracia de oligarquías competitivas" (Raimondo y
Echegaray, 1991: 84-90).

TRAYECTORIAS , AÑO IV, NO. 9 , MAYO - AGOSTO 2002

tivas de la sociedad y ante el
contenido de las políticas
públicas. Por todo ello, el
relativismo normativo y la
abstinencia de juicios valorativos acerca de programas
políticos así como la reducción de la legitimidad a la
mera legalidad y el rechazo
de los valores transcendentes de orientación29 constituyen los aspectos más cuestionables de las teorías contemporáneas sobre la democracia.
Los análisis institucionales que subyacen a las teorías de la transición democrática no están, por lo general,
exentos de un pluralismo
acrítico y un relativismo doctrinario. Ambos enfatizan
la multiplicidad en contra de las normas generales que
sirven a la comprensión de los humanos entre sí; subrayan la competencia irrestricta contra la necesaria cooperación entre los actores sociales; sobrevalúan el presente variopinto contra la presunta monotonía del pasado. Todos estos elementos, celebrados ahora por las
corrientes posmodernistas, contribuyen, sin embargo,
a dificultar uno de los objetivos más nobles y más caros
de la evolución humana: la convivencia razonable de
los mortales. Las teorías relativistas fundamentan y celebran la decadencia de la razón práctica y de toda doctrina axiológica porque se basan en un desencanto radical, típico de la modernidad: se apoyan en una concepción de la actividad científica como si ésta fuese una
mera herramienta del poder (la ciencia en cuanto técnica para mejor disponer de recursos), en la relatividad
de todos los valores, en una antropología del conflicto
perenne, en la contradicción entre naturaleza y política,
29

Un ejemplo claro de esta tendencia es la obra de Becket, 1985;
ver también Lechner, 1990.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9 1MAYO · AGOSTO 2002

en una noción restringida de racionalidad y, ante todo,
en una visión de la vida como instinto y estrategia de
supervivencia, que niega explícitamente el bien común
y el anhelo de felicidad. Se trata, obviamente, de una
opción teórica entre otras, tan proclive al error como
una instituida sobre principios teológicos, tradicionales
o metafisicos.
Los enfoques institucionales y muchas teorías de
la transición democrática se basan a priori (sin una
problematización adecuada de sus propios fundamentos) en un liberalismo contractualista demasiado simple, que remite a los comienzos de la tradición liberal.
En la concepción de Thomas Hobbes, coexistían algunos principios ahora muy en boga: la legitimación del
poder y el Estado estaba dispensada de toda reflexión
ética; el hombre era considerado como un mero portador de intereses egoístas y visiones individualistas; lo
negativo por excelencia residía en el desmoronamiento
del orden público; y la solución consistía en la elaboración d e un marco contractual-institucional que pudiese resistir la guerra perenne que es la muy humana com-

71

�TEORÍA

TEORÍA

La democracia inconclusa

La derrwcracia inconclusa

La cultura contemporánea
de masas) con sus
propensiones
antiintelectuales)
antiaristocraticas y
antihistóricas) ha debilitado
el espíritu crítico) que ha sido
una especie de barrera
contra los peligros del
totalitarismo.
•

•

I

•

petencia por bienes materiales, prestigio y seguridad.30
El orden socio-político deja de tener conexiones vitales
con el derecho natural y se transforma en una construcción precaria, amenazada siempre de disolución
violenta: ya no se busca el bien común, sino evitar males mayores. Éste es el talante general de las teorías
posmodernistas en tomo a la democracia, que ha teñido también las doctrinas institucionales.
Precisamente en medio de una modernidad con
inclinaciones anómicas y autodestructivas debemos retornar al concepto aristotélico del bien común definido
éticamente. La clarividencia que brinda el miedo (como
en la teoría de Hobbes) tiene sus límites en cuanto concepto y praxis: no sirve ni para comprender ni para
resolver todos los problemas que emergen de la sociabilidad. La vida política es algo más que la canalización
del miedo mediante conflictos regulados; la cohesión
social es algo más que una ficción institucional que re-

30

Ver Romero, 1997: 37-41; y la espléndida obra de Kersúng,
1992: 17, 25-31, 101, 110, 115, 138.

72

duce los riesgos de la anomia y la incertidumbre. El
temor no es la única causa de las sociedades organizadas
y de su perdurabilidad y estabilidad: las creencias religiosas, las convicciones morales y las opiniones ideológicas son también fundamentales para cimentar un orden perdurable. El hombre es algo más que el animal
exento de vínculos morales y emotivos, sediento de
poder e insaciable de éste, como lo vieron Hobbes y sus
discípulos: no todos perciben en el prójimo un medio
para la satisfacción de sus intereses y fines. En general,
muchas concepciones contractualistas se restringen a
un tipo de racionalidad: la instrumental. Ésta emerge
como la consejera privilegiada de un egoísta inteligente
que actúa dentro de un programa de meros intereses
materiales, calculables y profanos, y se conforma con el
orden establecido y coopera con las autoridades establecidas porque esta estrategia le trae más ganancias
que la confrontación permanente. Este individuo libre
de ataduras, asocial y ateo intenta a lo sumo corregir
con astucia las deficiencias que la naturaleza y su individualidad le han impuesto.
En el presente requerimos, en cambio, de una
razón objetiva que vaya allende el análisis de los medios
y cuestione también los fines de la organización social.
Precisamos una razón que transcienda el instrurnentalismo -el cálculo de estrategias- y que se preocupe
por objetivos no cuantificables como el bien común, la
conservación de los ecosistemas a largo plazo, la vida
bien lograda, la moralidad social y la estética pública.
La vida bien lograda no significa una vida de excesos
materiales, sino una de convivencia razonable con los
otros.31 Herfried Münkler ha propuesto una fundamentación ética de la democracia después de demostrar las
aporías e insuficiencias de teorías contractualistas basadas en el puro cálculo estratégico del interés egoísta.
De acuerdo con su concepción, la virtud política -la
intención no coercitiva de orientarnos por el bien común- constituye la "auto-explicación de la sociedad";

31

Ver dos interesantes ensayos en el marco de la nueva producción
teórica alemana: Münkler, 1999: 17-40; Beyme, 1999: 81-99.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

MAYO · AGOSTO 2002

en ella confluyen los ideales de libertad y tolerancia con
el imperativo de poder regenerar y adaptar la sociedad
según desenvolvimientos tecnológicos que pueden ser
tanto positivos como negativos. De acuerdo con esta
noción de reminiscencia kantiana, no se trata de mejorar moralmente a la humanidad, sino, más modestamente, de neutralizar mutuamente los designios egoístas, de modo que pierdan su efecto destructivo (Münkler, 1992: 28, 36 y ss). La consecuencia positiva es una
idea del bien común, no hbre de elementos prácticopragmáticos, que se asienta en el respeto a los derechos
de terceros: de ésta respeto a algo que uno exige para sí
mismo de modo egoísta y de su expansión y aplicación
a muchos casos nace una concepción del bien común
que abstrae de la moralidad específica de cada sujeto.
Aquellos que persiguen su propia ventaja de manera
egoísta, pero de modo razonable, es decir a largo plazo,
terminan por reconocer los derechos de terceros. Esta
hipótesis se combina con el núcleo de la t.eoría de la
accüm comunicativa expuesta por Jürgen Habermas
(1981: 28): las ideas de verdad, hbertad y justicia están
inmersas de forma constitutiva en la estructura lingüística de la comunicación humana y no pueden ser diluidas por los efectos de las propuestas relativizadoras de
las ciencias sociales. El discurso argumentativo sin coerciones recoge las opiniones diferentes y divergentes de
los sujetos y las conduce a un consenso racional
intersubjetivo aceptable para la comunidad. 32 La racionalidad comunicativa es el cimiento de la autodeterminación de los sujetos políticos y de sus derechos
libertarios.
Por ello, lo conveniente parece ser un pluralismo
moderado que se mueva dentro de parámetros apre32

Basándose en la autorreflexión de las ciencias, Habermas cree
posible rescatar en cuanto ideas normativas no sometidas a un
cuestionamiento permanente los fundamentos universalistas de la
moral Yel derecho, las constituciones modernas, la conformación
democrática de la voluntad política y el individuo con su identidad
inconfundible y su invulnerabilidad liminar (ver también Habermas,
1985: 137 y ss). Para una critica brillante de esta posición, véase
Wellmer, 1993: 162: la comunicación ideal de Habermas se asemeja
a un nirvana budista.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO • AGOSTO 2002

ciados y respetados por todos, como son ~ deberían
ser- los derechos humanos. El relativismo cultural, que
es una conquista importante de la modernidad, debe
ser relativizado a su turno. El individuo en sociedad requiere necesariamente de una moral que modere y canalice sus exigencias siempre crecientes: las instituciones restringen ciertamente sus instintos e intereses, pero
enriquecen su vida cultural y social y, ante todo, preservan los derechos de terceros, que tienen la misma dignidad ontológica que los primeros. Tenemos necesidad

73

�TEORÍA

TEORÍA

La democracia inconclusa

de leyes y estatutos de alguna manera imbuidos por la
noción del bien común, para evitar la caída del hombre
en la anomia y la destrucción: la democracia pluralista
y el mercado libre, en cuanto la encarnación de la necesaria autonomía de las instituciones humanas, deben
funcionar en el marco de valores generalmente admitidos y practicados. Tenemos asimismo que recobrar la
capacidad de decir no a las dilatadas estulticias sociales,

Precisamos una razón que
transcienda el
instrurnentalismo y que se
preocupe por objetivos no
cuantificables como el bien
cmnún, la conservación de
los ecosistemas a lawo plazo,
la vida bien lograda, la
moralidad social y la
estética pública.
difundidas por los medios masivos de comunicación.
"Hay que reanudar la critica de nuestras sociedades
satisfechas y adormecidas", escnbió Octavio Paz ( 1992:
14), y "despertar las conciencias anestesiadas por la
publicidad". Y precisamente porque es incómodo (y
políticamente "incorrecto" hoy), hay que mencionar
claramente un último punto. Debemos pensar en revalorizar concepciones que no tienen precisamente que
ver con democracia ni con modernización: la idea clásica del bien común, el retomo a la tradición entendida
como herencia crítica, la religiosidad en cuanto dota-

74

La democracia inconclusa

ción de sentido y la revalorización de la aristocracia 33
como factor para diluir la alienante cultura moderna de
masas y para refrenar las plutocracias mafiosas.&amp;,,

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33

Hay que expresar lo que muchos piensan, pero no se atreven a
formularlo, por lo menos públicamente. Las masas tenían antes
vergüenza de su vulgaridad; ahora proclaman orgullosamente su
"derecho a la vulgaridad" y tratan de imponerlo (exitosamente)
dondequiera; además: las masas disfrutan de un notable bienestar
material, pero desprecian los esfuerzos científicos y teóricos que
son la precondición del avance técnico. El narcisismo de estas masas
educadas sólo técnicamente -pero con un exitoso barniz modernizador- está contrapuesto a la austeridad, autoexigencia y autodisciplina del llamado hombre selecto; la expresión no es la más
feliz, pero proviene de un crítico clarividente (Ortega y Gasset,
1964: 42, 72, 77).

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I AÑO IV, NO. 9

1 MAYO - AGOSTO 2002

77

�_.
ÁMBITO
Banca y dominación

AMBITO

Banca y dominación
Los bancarios brasileños en la fase de la reestructuración
capitalista contemporánea
NrsE JrNKINGS

D

esde el tercer cuarto del siglo pasado, cuando se desmoronaron las bases de la llamada
"era de oro" del capitalismo, se instauró un
nuevo momento en la historia económica y
política mundial que Eric Hobsbawn (1997) denomina "décadas de crisis". Una crisis que afectó, en grados
diferenciados, a todas las regiones del mundo y que áene como su fase más visible el agotamiento del modelo
de desarrollo económico y el patrón de dominación de
clase basados en el taylorismo-fordismo y en el keynesianismo. Como respuesta a esa crisis se ha desencadenado un amplio proceso de reestructuración del capital
que busca fincar en nuevas bases las condiciones de la
expansión capitalista. 1
Las transformaciones en curso en el capitalismo
mundial, que resultan de un nuevo conjunto de relaciones internacionales y locales, alcanzan a todas las
esferas de la vida social y se traducen en cambios en la
configuración espacial de los procesos de acumulación
de capital, en la organización de la producción y del
consumo y en el sistema de dominación política e ideológica del capital. La expansión sin precedentes de los
mercados monetarios internacionales y el dominio de
la esfera financiera en el movimiento general del capital, la introducción de agresivas modalidades productivas para alcanzar la máxima intensificación del trabajo,

' El movimiento contemporáneo de reorganización del capital es
interpretado por diversos pensadores como expresión de una crisis capitalista profunda, de dimensión estructural y de los mecanismos generados en su tentativa superación.Ver: Meszaros, 1995;
Chesoais, 1996; Teixeira, 1996; Brenner, 1999; Antunes, 2000.

78

así como las políácas de liberalización del comercio, de
privatización del Estado y de ataque a los derechos del
trabajo y a la organización sindical son expresiones de
la reestructuración y de la mundialización contemporáneas del capital.
La naturaleza de la actual crisis capitalista y el
significado de las transformaciones económicas, sociales, culturales, políticas e ideológicas que afectan a la
dinámica del capitalismo contemporáneo han sido objeto de muchas controversias entre los científicos sociales que p iensan esos movimientos, deflagrados en "un
periodo de rápido cambio, de fluidez y de incertidumbre" en las palabras de David Harvey (1993: 11 9).
Apuntando algunos dilemas teóricos para la aprehensión de la lógica de ese proceso, el autor sugiere que tal
vez el capitalismo está en un momento de transición de
un modo de acumulación de capital fordista-keynesiano a un nuevo régimen de acumulación, llamado provisionalmente de "acumulación flexible":
No está claro si los nuevos sistemas de producción y de
marketing, caracterizados por procesos de trabajo y mercados más flexibles, de movilidad geográfica y de rápidos

cambios en las prácticas de consumo garanticen o no el
título de un nuevo régimen deacumulación[...] Hay siempre el peligro de confundir las transformaciones transitorias y efimeras con las de naturaleza más profunda de la
vida político-económica. Pero los contrastes entrelas prácticas político-económicas actuales y las del periodo de
expansión de la posguerra son suficientemente significativos para considerar la hipótesis de un tránsito del

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

MAYO • AGOSTO 2002

fordismo hacia lo que podriamos Uámar régimen de acumulación "flexible", una reveladora manera de caracterizar la historia reciente (Harvey, 1993: 119).

Los movimientos recientes
de liberalización económica,
desregulación y
mundialización del capital,
que convirtieron el sistema
financiero internacional
en un ccmega-mercado
único de dinero)),
tuvieron un efecto
desestabilizador
en los sistemas
bancarios nacionales.

En el ámbito productivo, la acumulación "flexible" combina sofisticadas formas de apropiación de
plusvalía -apoyadas en la teleinformática y en prácticas
de control y gestión del trabajo que mistifican y oscurecen los mecanismos de dominación del capital- con
otras antiguas, basadas en la prolongación de la jornada de trabajo y en el tope salarial, incrementando y perfeccionando la explotación capitalista del trabajo.
Los bancarios, como millones de trabajadores
afectados por la reestructuración contemporánea del
capital, experimentan la inestabilidad del empleo y la
intensificación del trabajo en su vida cotidiana. En tanto segmento de la clase trabajadora directamente vinculado a los movimientos comandados por el capital
financiero -lidiando en su actividad diaria con la fracción del capital que se valoriza conservando la forma
dinero-, los bancarios viven de modo singular las transformaciones del capitalismo mundializado.

ELEMENTOS DE LA REORGANIZACIÓN
DEL TRABAJO EN LOS BANCOS
Un proceso intenso de reorganización operacional y del
trabajo se desarrolla en los bancos para adaptarlos a la
manera en la cual el capital se reproduce hoy. Porque
los movimientos recientes de liberalización económica,
desregulación y mundialización del capital, que convirtieron al sistema financiero internacional en un "megamercado único de dinero", tuvieron un efecto desestabilizador en los sistemas bancarios nacionales. Com o
señala Dominique Plihon (1999), la naturaleza especulativa del sistema financiero internacional y su frágil
relación con la esfera productiva ocasionaron una fuerte caída en la participación de los bancos en el financiamiento de las economías, tanto en países industrializados como en aquellos situados en la periferia del capitalismo mundial.

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1MAYO - AGOSTO 2002

Itzhak Swary y Barry Topf destacan la adopción
de medidas de desmantelamiento de la política protectora de los sistemas financieros nacionales, en el contexto de la liberalización económica, como factor importante del aumento de la vulnerabilidad de los bancos. Según los autores, la apertura ex-post de los sistemas bancarios nacionales a la competencia de los grandes grupos financieros extranjeros y de instituciones
no bancarias, que concentran elevadísimas sumas de
capital monetario, se tornan centrales en los movimientos contemporáneos de expansión financiera (Swary y
Topf, 1993: 544-6).
De hecho, en la realidad capitalista que Fram;:ois
Chesnais (1999) calificó de "régimen de acumulación
mundial predominantemente financiero",2 los bancos
no son ya las instituciones dominantes. Ahora, los gran2

Ver también Chesnais, 1997.

79

�ÁMBITO

ÁMBITO

Banca y dominación

des inversionistas instirucionales y organizaciones financieras no-bancarias -tales
como los fondos de pensión y las sociedades de inversión colectiva-, son lideres en
las transacciones de los mercados monetarios mundiales.
Por la tanto, es para erúrentar ese
ambiente financiero y la intensificación de
la competencia en los mercados nacionales
e internacionales que, desde los años ochenta, se desencadena un proceso de reestructuración de los sistemas bancarios en diversos países del mundo capitalista. Por un lado,
ese proceso estimula la concentración y la
centralización del capital en el sector, al promover liquidaciones, privatizaciones, fusiones o incorporaciones de bancos. Por otro,
implica una redefinición del perfil operacional de las instiruciones bancarias que se vuelcan a los
mercados de capital desarrollando actividades puramente especulativas, diversificando servicios y productos,
utilizando nuevos instrumentos financieros. Al mismo tiempo, esos movimientos son acompañados de medidas de
reorganización productiva que cambian las relaciones y condiciones de trabajo y significan precarización del empleo
para un gran contingente de asalariados bancarios.
Según apunta un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (1992: 90-116), la creciente
competencia en los mercados monetarios obliga a los
bancos a convertirse en "empresas dinámicas", orientadas a los negocios. En esa perspectiva, la concepción
de nuevos productos bancarios, el desarrollo tecnológico y la mayor inversión en la calificación de la fuerza de
trabajo son pilares esenciales de las opciones mercadotécnicas de los bancos. La OIT apunta la tendencia a
un aumento en la proporción del personal con grados
más altos de educación formal y capacitación técnica
en el sector bancario mundial, al tiempo que se reduce
la participación de trabajadores en funciones administrativas, consideradas menos calificadas desde el punto
de vista de la división capitalista del trabajo.

80

Banca y dominación

Diversos estudios sobre los sistemas financieros
de países capitalistas centrales detectan un cambio de
las actividades administrativas a las comerciales en los
bancos, privilegiando el contacto con el cliente y sofisticando la prestación de servicios financieros. Marnix
Dressen y Dominique Roux-Rossi, al analizar las transformaciones recientes en los bancos franceses, destacan el "declive de la cultura administrativa", basada en
tareas rutinarias y en el tratamiento impersonal en favor de la "culrura del bancario en contacto con el cliente": el bancario-vendedor. Los bancos franceses, intentando desarrollar sus acciones en los negocios y en la
venta de "productos" y servicios, automatizan, tercerizan e integran a las actividades de venta una gran cantidad de tareas administrativas (Dressen y Roux-Rossi,
1996: 31-44).
En Brasil y en otros países de América Latina, en
el transcurso de los años noventa, se desarrolló una reorganización de los sistemas financieros nacionales en
el contexto de la adopción de medidas de liberalización
comercial, desregulación financiera y privatización de
la economía. Tales medidas, que permitieron una significativa cobertura de los flujos de capitales extranjeros

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1MAYO· AGOSTO 2002

en la región, subordinaban cada vez más !as políticas
económícas y monetarias de estos países a la dinámica
de las economías hegemónicas y los insertaban, en desventaja, a los movimientos de la mundialización financiera.
De acuerdo con Cristina Freitas y Daniela Prates
(1998: 185-186), en el transcurso de la década se observó una intensa expansión de los grupos financieros
extranjeros en América Latina, posibilitada por las políticas de aperrura económica y estimulada por la presión de la competencia en los mercados financieros
mundiales.Tomaba cuerpo un proceso de fortalecimiento del gran capital privado transnacional en los sistemas bancarios de los países de la región, con el aumento significativo de la participación extranjera en esos
sistemas,3 el recrudecimiento de la concentración y de
la centralización del capital en el sector y el desarrollo
de programas de privatización de las instiruciones bancarias estatales.4
Especialmente después de la implementación del
programa de estabilización monetaria llamado Plan
Rea~ en el Brasil de mediados de los años noventa, se
profundizó la reestructuración del sistema bancario
nacional. 5 De manera semejante a los procesos desencadenados en los países capitalistas centrales a lo largo
de la década de los ochenta, en Brasil, los "ajustes" en el
sistema financiero se dirigieron a la reducción de cos-

3

En enero de 1994 había 18 instiruciones de banca múltiple
nacional bajo el control extranjero; cinco años después, en enero
de 1999, éstas ya eran 42, de acuerdo con datos de la ANDIMA,
1999.
4
De los 32 bancos que integraban el sistema bancario estatal
brasileño en 1994, veinte fueron privatizados, liquidados o
federalizados para su furura privatización entre diciembre de ese
año y finales de 2000. La privatización del Banco Estatal de San
Pablo (Banespa), la mayor instirución bancaria del sistema
financiero estatal, fue dificultada por un fuerte movimiento de
resistencia de los trabajadores banespianos, organizados en el
Sindicato de los Bancarios de San Pablo y por la Asociación de los
Funcionarios del Banco del Estado de San Pablo (AFUBESP), sin
embargo, la privatización fue finalmente concretizada en noviembre
de 2000 cuando la instirución fue adquirida en subasta por el gran
banco eXtranjero Santander.
5
Para mayores detalles de la reestruturación en el sistema financiero
brasileño de los años noventa, consúltese Minella, 1998.

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1MAYO· AGOSTO 2002

tos de operación -apoyados en la intensificación tecnológica y en la terciarización- y la concepción de nuevas
estrategias mercadotécnicas, basadas en la diversificación y sofisticación de productos y servicios (Ro~gues,
1999: 35).

El paso de la atención
tradicional en las agencias
bancarias a la atención
electrónica y la progresiva
sustitución del papel-dinero
por la tarjeta electrónica)
convierten a las agencias
en tiendas inforniatizadas
de ('productos)) y servicios
financieros.

En una coyunrura de relativa estabilización monetaria y de intensificación de la competencia, especialmente en una fase de gran presencia de los grandes
grupos financieros internacionales en el mercado interno, la expansión de las actividades de negocios se convirtieron en "condición imprescindible de supervivencia" de los bancos, según la interpretación de los banqueros y de sus asesores de área. Paralelamente se instituyen ajustes organizacionales fundamentados en la tecnología informática y microelectrónica, en prácticas
flexibles de remuneración y de contratación de fuerza
de trabajo y en la adopción de programas de "calidad
total". Tales movimientos de reorganización producti-

81

�ÁMBrTO

ÁMBrTO

Banca y dominación

Banca y dominación

va implicaron profundas
modificaciones en los ambientes laborales de las instituciones financieras, afecmndo dramáticamente el empleo
bancario e hipertrofiando a
una población trabajadora
excedente en el sector. Según
datos del DIEESE (2001),
de 815 mil bancarios contratados regularmente en el
sector a finales de los ochenta, quedaban sólo alrededor
de 388 mil al finalizar el año
2000.
De hecho, las actuales potencialidades de desarrollo tecnológico y científico han sido reducidas a simples herramientas de las
estrategias de mercado y de
reorganización del trabajo
en el ámbito bancario. Con
el soporte teleinformático se desactivan los grandes centros de procesamiento de datos, de servicio y de compensación que reunían numerosos contingentes asalariados en los años sesenta, setenta y ochenta. Paralelamente, el paso de la atención tradicional en las agencias
bancarias a la atención electrónica -a través de centrales telefónicas, cajeros automáticos, Internet y sistemas
Jwme bankin¡f'- y la progresiva sustitución del papeldinero por la tarjeta electrónica, convierten a las agencias en tiendas informatizadas de "productos" y servicios financieros.
Este proceso de reestructuración, que desemplea
e intensifica el uso capitalista de tecnología en los bancos, permite un significativo crecimiento de los niveles
de productividad del trabajo. En un estudio sobre la

6

Sistemas electrónicos que permiten la conexión de la computadora
del cliente a la del banco.

82

evolución de la productividad del trabajo bancario entre 1994 y 1997,elDIEESE
(1998) utilizó dos indicadores de medición de la productividad del trabajo: a) la
relación entre el valor de las
operaciones de crédito y la
cantidad de trabajadores
bancarios; b) la proporción
entre el valor de los depósitos totales y el número de
bancarios. De acuerdo con
el primer indicador, el aumento de la productividad
del trabajo bancario en el
periodo considerado fue de
61.4%, resultado de la reducción de la plantilla de trabajadores empleados en el
sector y de un crecimiento,
aunque discontinuo, del saldo de operaciones de crédito. Considerando el segundo indicador, la ganancia de
productividad del trabajo bancario fue de 80.2% en el
mismo periodo, como consecuencia del aumento de
29.1% de los depósitos y de la caída del número de
trabajadores en 28.4%.
Los cambios en las condiciones de trabajo repercuten también en el mundo del trabajo en los bancos,
particularmente en las categorías profesionales. Las
medidas de reestructuración de los bancos excluyen,
con mayor frecuencia, a los trabajadores considerados
menos calificados o no adaptados a los principios empresariales de "calidad total" y de "excelencia" en la
atención al cliente. Van siendo despedidos, prioritariamente, los bancarios responsables de tareas de infraestructura de apoyo o de atención simplificada, puestos
de trabajo que son continuamente sustituidos por máquinas automatizadas o por trabajadores subcontratados
por los procesos de terciarización. Simultáneamente,

TRAYECTORIAS : AÑO IV, NO. 9 I MAYO - AGOSTO 2002

son valorizados los profesionales con capacidad de dirección, hábiles en ventas y capaces de comprender los
movimientos del mercado financiero, aptos para una
atención personalizada a los clientes prejerenciales de los
bancos; clientes con alto rendimiento y potencial de
inversión.
El énfasis actual de los bancos en la "excelencia"
de atención al cliente como forma de diferenciación
mercadotécnica y en la venta de "productos" y servicios financieros como importante mecanismo de rentabilidad se hace acompañar, por tanto, de una redefinición de la identidad profesional del bancario. Los trabajadores colocados en las agencias, en puestos y centros
de atención se convierten en bancarios-vendedores, que
deberán estar capacitados en la atención integral al cliente. Sea reparando equipos, sea actuando individualmente, los bancarios-vendedores son compelidos a vender
títulos, seguros y todos los demás "productos" y servicios disponibles, mediante metas impuestas por la administración de los bancos (Izumi, 1996;Jinkings, 1999).
En las instituciones bancarias estatales, sucesivas
medidas de reorganización productiva son destinadas
a transformarlas en empresas lucrativas, adaptadas al
escenario de la mundialización financiera, atractivas para
el capital privado transnacional. Es un movimiento que,
en general, antecede a los procesos de privatización de
los bancos, en el marco del actual desmantelamiento
del sistema bancario estatal brasileño. Programas que
apuntan a la máxima productividad del trabajo se suceden febrilmente, inspirados en las experiencias de los
grandes bancos privados.
Un conjunto de innovaciones tecnológicas y
gerenciales sustentan, sistemáticamente, los movimientos de ajustes operacionales y organizativos de esos bancos, permitiendo la extinción de puestos de trabajo, reduciendo las sucursales y los puntos de atención al público, diseminando el miedo y la ansiedad en los centros
de trabajo. En particular, la implementación de programas de presión para la jubilación o el retiro voluntario Programa de Desligamento Voluntario (PDV)- y las
transferencias arbitrarias de bancarios se convirtieron

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

j MAYO - AGOSTO 2002

Los trabajadores
colocados en las agencias)
en puestos y centros
de atención) se convierten
en bancarios-vendedores
compelidos a vender
títulos) seguros y todos los
demás ('productos)) y servicios
disponibles) mediante
metas impuestas
por la administración
de los bancos.
en un instrumento importante de reducción de la fuerza de trabajo allí empleada y del desmantelamiento del
sector bancario estatal en Brasil.
Este complejo proceso de transformaciones en
los bancos genera importantes modificaciones en las
relaciones de poder desarrolladas en los ambientes laborales. Paralelamente, las innovaciones tecnológicas y
organizacionales características del patrón productivo
en la era de la acumulación flexible, las instituciones
financieras practican nuevas formas de control y gestión del trabajo por medio de las que intentan adherir a
los trabajadores al proyecto contemporáneo de reproducción capitalista.
En efecto, los actuales mecanismos del poder organizacional disfrazan sus instrumentos coercitivos e
instituyen una serie de artificios para alcanzar la máxima disciplina y eficacia de cada trabajador. El establecimiento de premios al salario por concepto de productividad, el desarrollo de un sofisticado sistema de

83

�ÁMBITO
ÁMBITO

Banca y dominacwn

Banca y dominacwn

El modo contemporáneo de gestión Y control del ~bajo recrea patrones de dominación de das~ que sus~tuyen la rígida jerarquía y el despotismo abierto del regimen de acumulación de capital fundado en el fordtaylorismo, intentando construir un m_odelo de
trabajador que piensa y hace en nombre del_capital. Co~o
señala Nicole Aubert y Vicent de Gaule¡ac, no es solo
en el movimiento de los cuerpos exigido en el sistema
taylorista, o del corazón como defendían los principios
de la Escuela de Relaciones Humanas7, en que se basan
las actuales estrategias gerenciales: "es el movimiento
total del individuo lo que se desea obtener, no solamen-

te su energía fisica y afectiva, sino también se trata de
captar su energía psíquica" (Aubert ·y Gaulejac, 1991,
p. 84).
La disciplina y el control del trabajo quedan oscurecidos en las estrategias gerenciales, llamadas "participativas", que toman la apariencia de instrumentos
de democratización de los ambientes laborales. De hecho, al estimular la concepción de formas productivas
más racionales por los trabajadores, las nuevas políticas
de gestión buscan incorporar el saber práctico acumulado en el día a día del trabajo, al mismo tiempo que
persiguen la integración ideológica de los trabajadores.
Simultáneamente, un conjunto de conocimientos, habilidades y atributos en los cuales predominan componentes cerebrales, no requeridos bajo la lógica taylorista
de utilización de la fuerza de trabajo, son incorporados
a la calificación del trabajo, en el ámbito de la acumulación flexible del capital. Todo sucede como si hubiesen
sido, finalmente, eliminadas las relaciones antagónicas
que confrontan la capacidad viva del trabajo al capital,
así como la separación entre concepción y ejecución en
el proceso de trabajo.
Al analizar la lucha histórica de la clase trabajadora por mejores condiciones de existencia, Christophe
Dejours destaca el fortalecimiento de la organización
sindical y política de los trabajadores y su capacidad de
resistencia a los métodos tayloristas del siglo XX. El
taylorismo escindía radicalmente trabajo intelectual y
trabajo manual, neutralizando la actividad mental de
los trabajadores, al mismo tiempo que introducía nuevas exigencias fisiológicas -especialmente de tiempo y
ritmo de trabajo- en los ambientes productivos. El autor señala que es "el cuerpo dócil y disciplinado" creado por esa modalidad productiva que aparece como
principal objeto de sufrimiento en el trabajo: "cuerpo
sin defensa, cuerpo explotado, cuerpo fragilizado por
la privación de su protector natural, que es el aparato
mental". Es ése el escenario en el cual surgen nuevos

El movimiento de la Escuela de Relaciones Humanas ~ue se
desarrolló como reacción a las ideas tayloristaS de gerencia tuvo

en Elton Mayo (1959) a su principal ideólogo. Para un análisis
critico de ese movimiento véaseTragtenberg, 1989.

países centrales desde los años setenta, alcanzaron al universo bancario brasileño en la década de los
noventa y transformaron radicalmente las condiciones y relaciones de trabajo. Con el apoyo de la
teleinformática, esos nuevos métodos de organización productiva
aumentan drásticamente la productividad del trabajo y crean
grandes excedentes de fuerza de
trabajo, agravando los niveles de
desempleo y de subempleo en el
sector bancario. En los ambientes
laborales, los programas de "calidad total" y de "remuneración variable" crean formas sofisticadas
de control de la fuerza de trabajo,
que persiguen una mayor disciplina y eficacia a través de la tentativa de interiorizar, en cada bancario, la ideología empresarial.

comunicación empresa-trabajador
y la creación de equipos "de calidad" en los centros de trabajo son
algunas de esas estrategias de dominación. En especial, la introducción de la llamada "remuneración
variable" en la mayoría de los conglomerados financieros, que asocia
los· rendimientos del trabajador al
cumplimiento de metas de productividad, contiene un enorme
potencial disciplinante Y
movilizador desde el punto de vista del capital.
Ésas son algunas condiciones esenciales que caracterizan el
proceso de reestructuración en los
bancos, marcado por tres fenómenos sociales, de acuerdo con Liliana Segnini (1998: 476-481):
Alw índú:e de desempko, como
consecuencia de las prácticas flexibles de gestión,
reducción de niveles jerárquicos Y política tecnológica dirigida a la disminución de puestos de trabajo

•

y al aumento de la productividad.
.
Terciarización y precarización del trahaJo, como estrategias de reducción de costos Y elevación de la
productividad que se expresan en condicion~ de
trabajo caracterizadas por jornadas laborales mas largas, salarios relativamente inferiores y mayor_e~plotación del trabajo, comparadas con las condiciones

•

•

regularmente contratadas en los bancos.
.,
IntenSificaciim del trabajo, consecuencia de la fu.~1on
de puestos de trabajo y de la reducción de los mveles jerárquicos, de un lado Y, de otro, de las políticas
de gestión Y control del trabajo que apuntan a la
"maximización de los resultados".

De esta manera, las nuevas formas productivas
de acumulación flexilile de capital, diseminadas en los

LOS NUEVOS MECANISMOS DE
CONTROL EN EL TRABAJO BANCARIO

1

TRAYECTORIAS

84

I

AÑO IV, NO. 9 1MAYO • AGOSTO 2002

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

1 MAYO· AGOSTO 2002

temas en las luchas de los trabajadores, que se expresan
en palabras de orden contra el trabajo alienado, el despotismo taylorista, la separación entre trabajo intelectual
y manual, el sufrimiento mental en el trabajo (Dejours,
1987: 14-25).
Como observamos anteriormente, la búsqueda
de nuevos patrones de acumulación frente a la crisis
contemporánea del capital resultó, en el ámbito productivo, en una emergencia de las formas flexibles de
organización del trabajo. Resultantes tanto de las exigencias de la competencia intercapitalista, intensificada por los movimientos de la mundialización del capital, como de la necesidad de controlar las luchas de la
clase trabajadora, los movimientos actuales de reorganización productiva incorporan temáticas anteriormente
formuladas en las reivindicaciones y revueltas obreras.
Así, al trabajo repetitivo y rutinario, disciplinado bajo el
sistema taylorista, la acumulación flexible contrapone
la actividad presentada como polivalente y enriquecida
de contenido; al obrero dócil se contrapone el trabajador dotado de inteligencia y creatividad; a la escisión

Al estimular la concepción de
formas productivas más
racionales por los
-trabajadores) las nuevas
políticas de gestión buscan
incorporar el saber práctico
acumulado en el día a día
del -trabajo) al mismo tiempo
que persiguen la integración
ideológica de los -trabajadores.
85

�~

ÁMBITO

~ ; ¡Jfii -

Banca y dominación

rígida entre concepción y ejecución del trabajo, la participación y el involucranúento del asalariado en las
cuestiones relativas a su actividad laboral.
Entretanto, las actuales transformaciones del trabajo, sean organizacionales, o sean tecnológicas, implican una permanencia de las dificultades y del sufrirrúento para una gran parte de la clase trabajadora.8 Michel
Gollac y Serge Volkoff, basándose en investigaciones

Un diagnóstico más detallado del agravamiento provocado por la
acrual reestructuración productiva del capital a la salud de los
trabajadores se encuentra en Huez, 1997 y Seligmann-Silva, 1994.

8

86

de 1984 y 1991, constatan recientemente una degradación de las condiciones de trabajo de los asalariados en
países de Europa y de otras regiones del mundo capitalista. De entre múltiples elementos de esa degradación,
los autores destacan que la ínt,ensificación del trabajo,
mediante el aumento de la presión sobre el ritmo de las
tareas, es el factor esencial del agravamiento de las condiciones laborales (Gollac y Volkoff, 1996).
En el contexto de la desregulación de los mercados y de la exacerbación de la competencia, las técnicas
de gestión de la fuerza de trabajo en el interior de las
empresas vinculan las actividades que serán realizadas
y su ritmo a las fluctuaciones y exigencias del mercado
consumidor. Como señalan Gollac y Volkoff, " la sustitución del patrón o jefe por el cliente-rey, la transformación de la autoridad por la presión de la competencia
son, en efecto, el corazón de los nuevos métodos gerenciales". Apoyados en investigación empírica sobre la
evolución del trabajo en Francia, los autores muestran
que en 1993, 58% de los trabajadores declararon que
su ritmo de trabajo dependía de las variaciones cualitativas y cuantitativas de la demanda, en contraste con
tan sólo 39% en 1984.
Al mismo tiempo, los resultados de la investigación llevaron a la constatación de que no disminuyeron
las presiones derivadas de la organización del trabajo y
de sus mecanismos burocráticos. Al contrario, crece la
presión por la intensificación del ritmo de trabajo en
función de la cadencia de las máquinas, de normas de
producción, del control permanente ejercido por las jefaturas, de la interdependencia entra colegas de trabajo.
De ese modo, "el ritmo de trabajo tiende a ser determinado por normas, controlado por la jerarquía y legitimado por las exigencias de la clientela" (Gollac yVolkoff,
1996: 59-60).
En los bancos, las estrategias mercadotécnicas
basadas en la excelencia, de atención implican una fuerte
presión por la productividad en los centros de trabajo.
Pero, como en otros segmentos de la clase trabajadora,
la presión se presenta diluida y mistificada por las "leyes" del mercado y las exigencias atribuidas a la coro-

1RAYECTORIAS

¡ AÑO IV, NO. 9

1MAYO - AGOSTO 2002

petencia interbancaria y a los clientes. De la misma forma, los mecanismos de dominación que entrañan los
programas de "calidad total" y "remuneración variable" actúan para disfrazar e intensificar la explotación
capitalista del trabajo en los ambientes bancarios, corno
ya señalamos. Pues, creando equipos de calidad, organizando campañas de ventas de productos y servicios,
determinando metas de productividad individuales y
colectivas, estableciendo un sistema complejo de
prerniaciones y castigos, esos programas se constituyen
en un instrumento esencial de la gestión del trabajo en
los bancos. El control burocrático tiene una importancia reducida en este escenario, donde predominan la
ansiedad y el temor, la sobrecarga de trabajo, los artificios gerenciales para quebrar los lazos de solidaridad
entre los trabajadores y debilitar la lucha sindical.
En los años ochenta, las llamadas "jefaturas intermedias" -responsables directas del control y supervisión del trabajo en las diversas secciones de los bancos- eran figuras centrales en las relaciones de poder
alli establecidas. En efecto, en tanto personificación del
poder organizacional en el ambiente de trabajo, el bancario que detentaba el cargo de jefe se constituía en la
expresión inequívoca de la autoridad patronal. En la
prensa sindical del periodo constan millares de denuncias relativas a situaciones de arbitrariedad en las relaciones entre dirección y trabajadores ejemplarmente
sintetizadas en la Folha Bancária, periódico del Sindicato de los Bancarios de Sao Paulo.
A ese propósito, son ilustrativas las denuncias de
intensa presión por productividad en los bancos privados Mercapaulo, Itaú y Unibanco, explicitas en las exigencias de las jefaturas en cuanto al ritmo de trabajo y
cumplimiento de metas de producción:
Se está llevando a cabo una auditoóa en el DEPRO de
Mercapaulo bajo una intensa presión de la jefatura. Hasta
el horario de ida al baño tiene que ser anunciado en la
computadora. Exigen 1Omil pulsos de cada funcionario.
Aquel que no entre en ese esquema va para la calle
(Mercapaulo, .ro/ha Bancána, núm. 1,111, 17/04/1985).

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

1MAYO - AGOSTO 2002

Rñh&amp;

Los trabajadores son
responsabiliztUÚJs de la
supervivencia del banco en
un contexto de intensa
competencia) atribuyéndole
a las ccexigencias del
mercado)) y a los deseos de
los clientes la presión
por el ritmo intenso
de trabajo y la calidad
de las tareas ejecutadas.
La jefarura obliga al personal a trabajar a un ritmo acelerado; no se puede mirar para otro lado, ni conversar. Fn
algunos tumos el personal es forzado a quedarse más allá
de su horario. &amp;to porque existe una competencia entre

las jefaturas, para ver cual tumo produce más para el banco (ltaú, Núcleo Concepción, .ro/ha Bancána, núm. 879,
20/02/1984).

Los jefes de todos los sectores están presionando y amenazando al personal con despidos, en caso de que no alcancen las metas de producción fijadas por el banco
(Umbanco,CAU,.rolhaBancária,núm 265,"2J3/07/1981).

Las formas despóticas de control y supervisión
del trabajo, manifiestas en prácticas administrativas represivas y arbitrarias en los centros de trabajo, fueron
igualmente objeto de críticas y denuncias del sindicalismo bancario de los años ochenta. Los ejemplos de
situaciones ocurridas en los bancos Bradesco, Mercantil-Finasa e Itaú son significativos:

87

�ÁMBITO

ÁMBITO

Banca y dominacwn

Banca y dominacwn

Se implantó un connol del uso del baño. También hay
connol de la producción: si el empleado no produce se le
pone una nota de advertencia (Bradesco, DAD, Folha
Bancárüz, núm. 1.156, 26/06/1985).
La dirección prohibe a los funcionarios atender el teléfono[...] (Mercantil-Fmasa, CPD Marginal,FolhaBancána,
núm. 885, 29/02/1984).
Arbitrariedad de la jefatura. El jefe de montaje de
microfichas exige que los funcionarios trabajen como si
fueran máquinas. No pueden usar el teléfono ni para recibir recados y tampoco pueden conversar entre sí (ltaú,
CTO, Folha Bancárüz, núm. 580, 29/10/1982).

Hoy, la disciplina y la docilidad del bancario no
dependen ya de las acciones represivas de las jefaturas
intermedias. Al amtrol lmrocrátiaJ se so/Jrepone la autoridaá del mercado, a la cual el banco, sus unidades y sufuerza de trabajo, deben someterse incondicümalmente. El dis-

88

curso institucional vincula el desempeño de la fuerza
de trabajo a los resultados obtenidos por la empresa en
la competencia interbancaria. Así, los trabajadores son
responsabilizados de la supervi,vencia del banco en un
contexto de intensa competencia, atribuyéndole a las
"exigencias del mercado" y a los deseos de los clientes
la presión por el ritmo intenso de trabajo y la calidad de
las tareas ejecutadas.
Pero a esas nuevas condiciones de dominio del
capital sobre el trabajo, se agregan las relaciones de rivalidad entre compañeros de trabajo como una fuente
más de presión por la productividad y de intensificación del trabajo, estimulada por el sistema flexibk de
remuneración y por la coyuntura de los altos índices de
desempleo y subempleo. De hecho, al individualizar los
rendimientos, promoviendo diferencias salariales en
función del cumplimiento de metas por trabajador, por
unidades o equipos de trabajo, los programas de "remuneración variable" maximizan la explotación del trabajo y conducen a actitudes poco solidarias en los ambientes laborales. Al mismo tiempo, la reestructuración
en los bancos y sus medidas de ajuste, que reducen drásticamente la cantidad de fuerza de trabajo, son también
factores de mayor intensidad del trabajo y de debilitamiento de las prácticas colectivas de resistencia. De un
lado, por potencializar la sumisión, frente a la amenaza
permanente de despido; de otro, por aumentar la sobrecarga de trabajo y las exigencias de cumplimiento
de metas a los que permanecen empleados.
Las palabras de dos bancarias, con cargos de gerencia media, esclarecen la manera como las actuales
estrategias gerenciales afectan el cotidiano bancario y
tensan las relaciones de trabajo:
Hoy, tu colega de a lado, que es un gerente como tú, es un
rival que te está observando.Y a un descuido tuyo él está
atento. Tú estás muy apurada porque tienes una meta
que alcanzar [...]Tienes la presión del banco, la presión
de tus colegas, la presión del cliente.9
• Entrevista con una gerente de empresas de Sudameris, realizada
por la autora en noviembre de 1998.

lRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9

: MAYO· AGOSTO 2002

Cada vez más la gente está exigiendo a sus colegas que
trabajen las seis horas contratadas, porque si no, alguien
va a trabajar por él Eso hace que un funcionario esté presionando a ono [...]Lo que ellos quieren es que todo lo
que sea repetitivo lo haga la máquina y hbere al funcionario para vender. Y tú vas a tener que pagar su salario, hoy
en día es así. Ellos están haciendo que el funcionario sea
consciente de eso, el gerente también. Ya pasó el tiempo
en que el gerente se quedaba detrás de una mesa y no
corría atrás del cliente. El gerente ahora es requerido también.'°

"Pagar el salario" significa, en la jerga empresarial interpretada por la gerente bancaria, adherirse incondicionalmente a los criterios de rentabilidad y ganancia de la empresa. En los bancos, bajo el discurso de
la "calidad de atención" y "búsqueda de la excelencia
de servicios y productos", el bancario-vendedor paga
su remuneración, no simplemente vendiendo su capacidad de trabajo al capitalista financiero. Es necesario
que él asuma el ideario del capital y sus determinaciones de productividad. Que se represente, en cuanto ekmento del proceso productivo, no como encarnación del trabajo asalaria.dn que se confronta antagónicamente al capital, sino como el propio capital personifü:a,do.

Como en otros ramos de la econonúa, en diversas regiones del mundo capitalista, en el sector bancario persiste el control burocrático del trabajo, ahora legitimado por las exigencias del mercado consumidor.
La significativa reducción de las jefaturas intermedias
en los bancos, en los años noventa -de 16% en 1986 a
12% una década más tarde-,11 no repercutió en la superación de la presión resultante de la división jerárquica del trabajo. Mientras tanto, formas más sutiles de
dominación permean las relaciones de poder en los centros de trabajo, apoyadas en las posibilidades de la teleinformática y de la organización flexible del trabajo,

'º Entrevista con una gerente de Expediente del Banco de Brasil,
realizada por la autora en octubre de 1997.
11
Según el estudio de Rodrigues, 1999.
TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

1MAYO· AGOSTO 2002

sustentadas por el sistema político e ideológico que se
difunde a través de los principios y programas de acción neoliberales y hace soberanas las fuerzas del mercado capitalista en el ámbito local y mundial.
La tradición despótica inspirada en los métodos
tayloristas de trabajo va siendo suplantada, a medida
que se diseminan en los bancos los principios de gestión constitutivos de la reestructuración contemporánea del capital. En este marco, la autoridaá del ~pital
personifu:ada en la figura del jefe, va dando lugar a otra
forma de autoridad, de la cual son portadmas las metas de
productivi.dad y de ventas impuestas por las direa:i,ones de
los bancos. Difusa porque es impersonal, aún concreta
en sus mecanismos de cuantificación del trabajo ejecutado, esta nueva forma de autoridad se conjuga armónicamente a la autoridad de las leyes del mercado para
garantizar la dominación capitalista sobre el trabajo.
En esta forma de autoridad del capital, compleja
y mistificada por la mediación intensa de los valores del

La tradición despótica
inspirada en los
métodos tayloristas
de trabajo va
siendo suplantada)
a medida que se
diseminan en los bancos
los principios de
gestwn constitutivos
de la reestructuración
contemporánea del capital.
• I

•

•

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�ÁMBITO
Banca y dominación

ÁMBITO
Banca y dominación

mercado, un instrumento gerencial adquiere preenúnencia y garantiza las relaciones de jerarquía en el local
de trabajo: la evafuaciim del desempeño furuional. En ella
está cuantificada la productividad del trabajador y calificada su actuación, conforme metas y requisitos exigidos por los bancos. Con periodicidad semestral o anual,
la evaluación hecha por el funcionario responsable por
el trabajo en deternúnada sección o división es el mecanismo indispensable de la dominación patronal en los
ambientes laborales. Esto porque los rendimientos resultantes de los programas de remuneración variable,

90

así como las posibilidades de carrera del trabajador, están condicionados al contenido de la evaluación.
Las evaluaciones de desempeño son, por tanto,
importantes instrumentos patronales en las relaciones
cotidianas de poder en los centros de trabajo bancarios.
De hecho, ellas sintetizan los actuales conceptos de los
bancos relativos a la calificación de su fuerza de trabajo, expresadas en los criterios cualitativos y cuantitativos de evaluación del trabajador. Atnbutos, habilidades
y modos de comportamiento considerados fundamentales a la eficiencia del trabajo y a la competitividad de

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 9 I MAYO - AGOSTO 2002

la em presa son analizados y enfatizados en el proceso
de evaluación. Igualmente, el desempeño del trabajador en relación con metas de productividad establecidas y campañas de ventas de "productos" se constituye
en parte integrante y esencial de la evaluación.
Es a partir de la conjugación de esos elementos
econónúcos, culturales y, sobre todo, ideológicos, que
serán definidas las características y el perfil de cada bancario, sobre los cuales se cimentará la evaluación del
desempeño funcional. En los ambientes laborales, entre el discurso apologético del capital, las metas impuestas por las direcciones de los bancos y el temor al desempleo, muchos bancarios intensifican su trabajo e intentan seguir los criterios patronales de competencia y
las exigencias de productividad, con serias repercusiones en sus condiciones de salud.
Especialmente en las agencias bancarias y centrales, donde se desarrollan las actividades de atención
al cliente, la deternúnación de metas en las ventas de
"productos" y servicios centraliza y tensa las relaciones
de trabajo en el espacio laboral. En las centrales de atención de los bancos, donde se realizan las actividades de
telemarketing en la atención bancaria a distancia (via
teléfono y computadora), complejos mecanismos de
p oder controlan y disciplinan el trabajo. Como señala
Selma Venco, un conjunto de instrumentos, apoyados
en la teleinforrnática, componen una "arquitectura de
con trol" en estos espacios laborales. Relacionando las
estrategias de dominación del trabajo allí desarrolladas
al análisis de Michael Foucault (1977) sobre la construcción del poder disciplinador, la autora revela sus
especificidades en un ambiente profundamente marcado por el uso capitalista de la ciencia y de la técnica
(Venco, 1999).
Venco resalta el modo en que la teleinformática y
la automatización actúan para que la "vigilancia jerárquica", muchas veces invisible en la actualidad, se exacerbe en los locales de trabajo de telemarketing. La utilización de tarjetas electrónicas como vía de acceso a las
diversas unidades de trabajo posibilita a la empresa controlar y registrar la entrada y salida de los trabajadores,

TRAYECTORIAS f AÑO IV, NO. 9 1MAYO- AGOSTO 2002

además de sus movinúentos en el transcurso de la jornada laboral. Es un importante instrumento de poder
disciplinario ahí instaurado. Al núsmo tiempo, el software que organiza y controla el trabajo -distribuyendo
las llamadas telefónicas entre los trabajadores, orientando los procedirnientos, contando el tiempo dedica-

Especialmente en las
agencias bancarias y
centrales) donde se
desarrollan las actividades
de atención al cliente) la
determinación de metas en
las ventas de c1}roducto~J y
servicios centraliza y tensa
las relaciones de trabajo en el
espacio laboral.
do a la atención al cliente, formulando informes de productividad, registrando interrupciones de trabajo, grabando todas las conversaciones telefónicas-, se constituye en una herramienta esencial de la vigilancia jerárquica en las centrales de atención de los bancos (Venco,
1999: 54-55).
Sin embargo, la distnbución espacial de las centrales ocupa, igualmente, un papel relevante en los procedirnientos para dominar y disciplinar el trabajo. El
ambiente fisico es segmentado en reducidos compartinúentos con una ternúnal de computadora y un head
set (teléfono de oído), donde el trabajador, separado de
los compañeros de trabajo por divisiones laterales y bajo
intensa concentración, realiza su actividad. La denonú-

91

�ÁMBITO

ÁMBITO

Banca y dominación

Banca y duminación

de la atención bancaria no implicó menos trabajo para
los cajeros, que pasaron a efectuar diversas funciones
que antes se realizaban en la "parte trasera" de las agencias, desde la difusión del sistema on lineen los ochenta.
En los años noventa, en el contexto de intensificación
de los movimientos de reestructuración de los bancos,
con la reducción drástica de asalariados en el sector y la
sobrecarga de trabajo en los ambientes laborales, los
cajeros bancarios sufren, como antes, la doble presión
derivada de la fila de los clientes, de un lado, y del control burocrático del trabajo, de otro. Un comportamiento
cortés y servil al cliente es exigido de ese trabajador
que, todavía, debe seguir normas (muchas veces extremadamente rígidas) relativas al tiempo de atención al
cliente y exigencias de productividad.
Permanecen grandes filas de clientes y usuarios
en las agencias, en la fase de las políticas que segmentan
a la clientela bancaria, elitizando la atención y restringiendo el uso de las sofisticadas innovaciones propiciadas por la teleinformática a las fracciones de la población que detentan mayor poder económico. A los segmentos con pequeña capacidad de consumo de los
" productos" de los bancos, están destinados los servicios simplificados de autoservicio y la caja tradicional.
En efecto, la calidad de atención alardeada en los documentos institucionales del sistema financiero nacional
no cubre una porción ampliamente mayoritaria de clientes y usuarios de los bancos, ni significa mejores condiciones de trabajo en el ambiente bancario.
En el testimonio de las cajeras bancarias entrevistadas, la sobrecarga de trabajo, la exigencia de atención constante, la condición de tensión permanente
expresada en el temor de "diferencias de caja'~ así como
la presión de los supervisores y la gerencia para el cumplimiento de metas relativas a la cantidad de autentificaciones y a la venta de "productos", aparecen como
situaciones que siguen marcando la jornada diaria de
las cajeras en las agencias de los bancos:

nación de "bahías" 12 conferida a estos compartimientos es expresión de su significado controlador y "adiestrador", en la medida que determina el espacio de cada
trabajador, aísla y limita sus estímulos visuales y auditivos (Venco, 1999: 56-57).
La presión para alcanzar una mayor productividad
en los ambientes de telemarket:ir,g se revela en la determinación de un tiempo medio para cada llamada telefónica.
Los trabajadores son instruidos para atender al cliente en
un tiempo mínimo de 30 segundos y en un máximo de
dos minutos, conforme a normas de conducta establecidas y transmitidas en los programas de entrenamiento del banco. Venco resalta las contradicciones del discurso y de las exigencias empresariales relativas al trabajo de los empleados, que de un lado pone énfasis en
la importancia de la calidad de atención al cliente y, de
otro, presiona por el contacto ágil y objetivo, en busca
de mayor productividad.
Mecanismos de control como el timer-que señala el "tiempo excedido", siempre que la atención sobrepase los dos minutos determinados por la empresa-; el
software -que permite al coordinador de la unidad tener acceso simultáneo a todas las llamadas recibidas y
su interferencia cuando la atención sobrepasa el tiempo m áximo deseado-; la indicación intermitente en el
monitor de la computadora de la "fila" de clientes esperando ser atendidos, así como la grabación de llamadas -como "medida de seguridad" y "subsidio al entrenamiento" en el discurso gerencial- , se constituyen en
efectivos instrumentos de la dominación del capital en
los ambientes laborales de telemarketing (Venco, 1999:
74-80).
Para los trabajadores que ejercen la función de
cajeros en las agencias bancarias, y que tienen en la fila
de los clientes -como presencia concreta- un objeto
cotidiano de presión, la productividad es medida por la
cantidad de clientes atendidos,13 registrada en la cinta
de la terminal de la computadora. La automatización
El término es utilizado para denominar el compartimiento en el
cual los animales son resguardados ea las caballerizas o establos.
13 El término "autenúficación" se refiere a cada una de las opera-

12

92

cioaes efectuadas por el cajero bancario en el proceso de atención
al cliente, o sea, depósitos, pagos, entrega de talonarios, saldos,
etcétera.

TRAYECTORIAS

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MAYO - AGOSTO 2002

El Banco de Brasil no logró disminuir el tiempo del cliente en la fila. Lo que consiguió fue eliminar puestos de

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

1MAYO - AGOSTO 2002

Pemianecen grandes filas de
clientes y usuarios en las
agencias) en la fase de las
políticas que segmentan a la
clientela bancaria)
elitizando la atención y
restringiendo el uso de las
sofisticadas innovaciones
propiciadas por la
teleinformática a las
fracciones de la población
que detentan mayor poder
economico.
I

•

trabajo [...] El trabajo de ventanilla aumenta, yo soy cajera desde hace 16 años en el banco, sólo empeora. lntimamente es caótico. El mayor problema está en las ventanillas, hay mucho que hacer. 14
Usted deja su caja, y se retira tranquila El único problema
es prestar atención para ver si no dejó alguna diferencia,
porque si es así usted tendrá que pagarla de su sueldo.
Entonces, la atención es fundamental. Usted tiene que

cuidarse de no tomar el documento equivocado, de no
hacer nada errado.15

Es de lo que estaban hablando mis colegas esta semana:
14
Entrevista coa una dirigente sindical de base, cajera bancaria del
Banco de Brasil, realizada por la autora en junio de 1997.
15
Entrevista con una trabajadora bancaria de Bradesco, que ejerce
la función de cajera B, realizada por la autora en diciembre de
1998.

93

�ÁMBITO

ÁMBITO

Banca y domina.ción

"fue 1% de aumento de salario y 100% de aumento de
trabajo"[... ] Las filas son largas.Y existe mucha presión
por parte de la jefatura, de la gerencia. ¿Usted podria trabajar bien con alguien detrás presionándolo? [...] Una
joven tuvo una diferencia de R$ 1,200.00 y un muchacho, en el mismo dia, tuvo una diferencia de R$ 1,000.00.
A la semana siguiente ellos tuvieron que pagar. [...] O
pagas o te vas inmediatamente. 16

La jornada de trabajo de seis horas diarias en los
bancos es constantemente violada, desde su conquista

16 Entrevista con una bancaria de Bradesco, que ejerce 1a función
de cajera C, realizada por la autora en diciembre de 1998.

94

Banca y domina.ción

por la lucha sindical bancaria de la primera mitad del
siglo. 17 Según un estudio del IADES (1992), en el estado de San Pablo, de los cerca de 68% de asalariados
que trabajaban bajo un régimen de seis horas de trabajo18 en los inicios de los noventa, sólo a alrededor de
38% se les respetaba efectivamente su jornada. El respeto de la jornada contratada era notablemente menor
en los bancos privados (28.5% en los nacionales y 12.5%
en los extranjeros), mientras que en los estatales este índice
alcanz.aba aproximadamente a 63% de los bancarios.
La investigación elaborada por el instituto
DATAFOLHA (1996), que cubre todo el territorio
nacional, presentó una reducción relativa que situó el
número de trabajadores bancarios con un régimen de
seis horas de-trabajo en 54% (de los cuales 65% eran
mujeres y 74% menores de 25 años de edad). De acuerdo con el estudio, en los bancos privados la incidencia
de "comisionados" -principalmente ocupan cargos de
gerencia- era mayor a mediados de la década, en tanto
que la realización de horas extra era más frecuente en
los bancos federales, sobre todo en el Banco de Brasil.
La investigación apuntaba que el pago de las horas adicionales se daba de manera más regular en los bancos
privados que en los estatales, donde muchas veces no
era remunerado el tiempo de trabajo extra.
La comparación entre los resultados de las investigaciones elaboradas por elIADES y por el DATAFOUIA
-aunque abarcando distintos campos de investigaciónLa Uamada Ley de las 6 Horas (Decreto-Ley 23.322, de 03/11/
1933) respondía a las reivindicaciones y luchas de los bancarios Y
demás trabajadores por la mejora de sus condiciones de vida Y
trabajo, cuando las jornadas laborales diarias se extendían, muchas
veces, por más de 12 horas (ver Canedo, 1978: 40). A pesar de
imponer límites a la explotación del trabajo, en aqueUa etapa del
desarrollo capjtalista brasileño, la efectiva aplicación de la ley y la
lucha contra las jornadas extenuantes se mantuvo como tema
relevante en la acción sindical bancaria.
,s Los bancarios que ejercen funciones de dirección, gerencia,
fiscalización, jefatura o que desempeñan cargos considerados "de
confianza" no gozan de la jornada diaria de 6 horas. Estos
funcionarios -Uamados "comisionados" debido a que reciben una
gratificación por un valor superior en 1/3 al salario correspondiente
al cargo desempeñado--, tienen nortnalmente un horario laboral
incrementado en dos horas diarias.
17

TRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9

1MAYO· AGOSTO 2002

respecto a la situación de la jornada laboral en los bancos, nos permite observar las tendencias de las condiciones actuales del trabajo bancario. Realizados con un
intervalo de cuatro años, estos estudios revelan los movimientos iniciales de degradación en las condiciones de trabajo de los empleados de los bancos públicos, en la fase de
desarticulación del sistema :financiero estatal brasileño, que
se intensificó desde mediados de los noventa.
En efecto, situaciones arbitrarias características
del cotidiano laboral de los bancos privados van sustituyendo, a lo largo de los años noventa, las relaciones
de trabajo constituidas en los bancos estatales, históricamente basadas en criterios regulados de contratación,
ascenso profesional, remuneración y despido. Las desigualdades en la situación del trabajo de los asalariados
de los bancos privados y estatales, que produjeron experiencias de organización diferenciadas y constituyeron distintos perfiles profesionales entre los bancarios, 19
perdieron importancia en el transcurso de la década.
Las políticas de desregulación financiera y de
privatización afectaron drásticamente las condiciones
de trabajo que diferenciaban positivamente a los bancarios de las instituciones estatales del conjunto de los
trabajadores en los bancos. Con sus posibilidades de
resistencia reducidas -frente a la ofensiva neoliberal
contra los trabajadores y su organización política y sindical, en escala mundial, enfrentándose a la desarticulación del sector estatal de la economía-, los bancarios
vinculados a este sector asisten a la pérdida de derechos conquistados en sus luchas sindicales desde inicios del siglo pasado. El creciente índice de suicidios de
trabajadores empleados en los bancos estatales, en los
noventa,20 pone de manifiesto el alcance destructivo del
19
Desde la primera mitad del siglo pasado, con la conquista sindical de concurso público como medio de ingreso a los bancos estatales, se profundizaron las diferencias entre las condiciones de trabajo en esas instituciones y en los bancos privados, donde la contratación, promoción y despido dependían de las decisiones unilaterales de sus administraciones. En estos bancos, la alta rotatividad
de la fuerza de trabajo, salarios medios más bajos y mecanjsmos
de control y ilisciplina despóticos, hlcieron más intensa la explotación del trabajo y dificultaron la organjzación sindical.
20
A este respecto, consulte Xavier, 1998.

TRAYECTORIAS , AÑO IV, NO. 9 1MAYO • AGOSTO 2002

actual proceso de reorganización del capital y de sus
formas de destrucción de la subjetividad del trabajo.
Para la gran mayoría de los bancarios brasileños,
la reestructuración capitalista contemporánea se concreta en la precarización del empleo, intensificación y
mayor control del trabajo, degradación de las condiciones de salud, intimidación de las prácticas de resistencia. De este modo, la reestructuración invade los ambientes laborales y las condiciones de existencia de esos
trabajadores, revelando lo que acontece en el conjunto
de la vida social, cada vez más subsumida por los movimientos de valorización del capital.

NOTAS FINALES
Nuestro estudio mostró las singularidades de la reestructuración del capital en el universo bancario, así como
las formas a través de las cuales ella repercute en las

Para la gran mayoría de los
bancarios brasileños) la
reestructuración capitalista
contemporanea se concreta
en la precarización del
empleo) intensificación y
mayor control del trabajo)
degradación de las
condiciones de salud)
intimidación de las prác,ticas
de resistencia.
I

95

�ÁMarro

ÁMBrro

Banca y dominación

condiciones y relaciones de trabajo. Nos referimos al
aumento de la concentración y centralización de capital en el sector, así como a los procesos de internacionalización y de privatización que hicieron del sistema bancario brasileño un sector crecientemente dominado por
los grandes grupos financieros privados transnacionales. Analizamos los procesos simult.áneos de redefinición operacional y de reorganización del trabajo en los
bancos, a partir de los presupuestos de la "calidad de
atención al cliente", del uso intensivo de la tecnología
microelectrónica e informática y de la adopción de formas

96

Banca y dominación

fleXlbles de remuneración y de contratación. Tales procesos conducen a un movimiento continuo de reducción y
precarización del empleo, intensificación del trabajo y degradación de las condiciones de salud de grandes contingentes de trabajadores bancarios. Por último, revisamos las
prácticas de poder organizacional que se presentan en los
ambientes laborales para obtener la máxima productividad y alcanzar el involucrarniento y la adhesión de los bancarios a las estrategias empresariales.
El análisis que presentamos sugiere que las relaciones de antagonismo y dominación propias del capi-

lRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 9 I MAYO - AGOSTO 2002

talismo permanecen mistificadas con los nuevos métodos gerenciales llamados "participativos", que disfrazan los mecanismos coercitivos patronales y vacían el
control burocrático en los centros de trabajo. Mostramos- algunos artificios para la mayor intensificación,
disciplina e integración ideológica del trabajo, introducidos en los ambientes bancarios a través de programas
de "calidad total" y "remuneración variable". Esas nuevas formas de dominación, que buscan convertirse en
medios de "canalización energética" para el capital, en
la expresión de Aubert y Gaulejac, perfeccionan y potencian las condiciones de explotación y de control del
trabajo.
Bajo las normas de "competitividad" y de "excelencia en la atención al cliente", frente a múltiples exigencias de atnbutos y de capacitación, los trabajadores
bancarios siguen realizando actividades empobrecidas
de contenido, sujetas a imposiciones de calidad y productividad, de acuerdo con los actuales valores del mercado. Las estrategias mercadotécnicas de los bancos
convierten a gran cantidad de trabajadores en bancarios-vendedores, en cuanto se deshacen de sus funciones
operacionales y administrativas.
La presión por productividad que impone el aumento del ritmo de trabajo y la prolongación de la jornada laboral en un contexto de amenazas de desempleo y subempleo determina, como antes, los ambientes bancarios de la actualidad. Más aún, esa presión se
oscurece por las exigencias atnbuidas al "mercado" y a
los clientes bancarios, así como por las normas y metas
de productividad constitutivas de la "calidad total" y
de las formas flexibles de remuneración. Sin embargo,
a la autoridad del capital personificada en la figura de
las jefaturas, se sobrepone un nuevo modo de autoridad en los ambientes productivos: las metas y las evaluaciones de desempeño funcional que miden y califican el trabajo determinando las posibilidades profesionales de cada trabajador bancario.
En el contexto de precarización social, retroceso
político y desregulación de la economia, el cotidiano
laboral de los bancarios es marcado por la inseguridad,

TRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9 1MAYO -AGOSTO 2002

Las condiciones esenciales de
la lucha histórica de los
trabajadores contra la
dmninación capitalista
permanecen presentes en los
ambientes laborales. Pues las
tensiones y conflictos que ahí
afloran en el día a día del
trabajo aclaran las
contradicciones entre la
gestión (1}articipativa))y de
la ((calidad totaP) y la
realidad de explotación
exacerbada_ del trabajo.

la ansiedad y el temor. El sufrimiento psíquico de muchos de estos trabajadores, derivado del control, de la
presión, de la intensidad del trabajo, del temor al error y
al despido, de las relaciones tensas y competitivas en
los ambientes laborales, desgasta su salud mental, "contaminando" su tiempo libre de trabajo. Las Lesúmes por
Esfuerzos Repetitivos (LERs) -síndrome del mundo productivo en la era de la electrónica- afecta a inmensos
contingentes de trabajadores bancarios, degradando sus
condiciones fisicas y repercutiendo sobre su vida psíquica y social.
Las posibilidades de resistencia permanecen reducidas en ese marco y el sindicalismo bancario no ha
conseguido organizar y movilizar a los trabajadores en
dirección a sus intereses de clase. La acción sindical en

97

�ÁMBITO

ÁMBITO

Banca y dominación

Banca y domina,ción

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los ambientes laborales no ha sido capaz de impedir los
efectos nocivos de la transformación del trabajo hacia
las condiciones de vida y de trabajo de los bancarios.
La lucha colectiva que, en los años ochenta, masificó
las asambleas, marchas y huelgas, en todas las regiones
del país, dio paso a actividades y manifestaciones con
participación más restringida de una base sindical paralizada por el miedo al desempleo o integrada ideológicamente a las estrategias patronales.
· Pero, como revela nuestro análisis de las particularidades de la reestructuración del capital en el universo bancario, las condiciones esenciales de la lucha
histórica de los trabajadores contra la dominación capitalista permanecen presentes en los ambientes laborales. Pues las tensiones y conflictos que ahí afloran en
el día a día del trabajo aclaran las contradicciones entre
la gestión "participativa" y de la "calidad total" y la realidad de explotación exacerbada del trabajo. Niegan, así,
la «inevitabilidad" e "irreversibilidad" de las transformaciones actuales, como sustentan tantas interpretaciones de la sociedad capitalista contemporánea.-&amp;,,
Traduccwn al español de Irma Balderas Arrieta.

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TRAYECTORIAS l AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO - AGOSTO 2002

99

�MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el Jwmbre

MEMORIA VIVA

El tiempo, la pasión, el hombre

la Universidad Autónoma de México. Doctor por la Universidad de París especializado en
Sociología, don Pablo, como muchos le llaman, ha impartido cátedras en importantes
universidades del mundo y es autor de inumerabl,es artículos y libros.

Perfil y palabra de González Casanova
EsTHELA GuTIÉRREZ GARZA

Don Pabw, su libro lA democracia en México, publicado por Editorial
Era en /,os años 60, constituyó una obra de gran importancia en el ámbito
del análisis sociológico, pues reve"/a.ba /,os profundos obstáculos que "la distribución regresiva del ingreso tiene sobre la consolidación de una verdadera democracia.A cuarenta años de distancia, ¿cómo se ha transformado
la sociedad mexicana? y ¿cómo ve usted el proceso de construcción de la
democracia en México?
Mi libro La democracia en México planteaba los problemas de un régimen

-Su visión excepcional de la realidad
mexicana y su aproximacion a
problemas neurálgicos del mundo
contemporáneo) han hecho del
académico Pablo González Casanova
uno de los pensadores más intensos en
el ámbito de la sociología
latinoamericana. Trayectorias ofrece
en esta entrega una charla en la que
don Pablo reflexiona a páginas
vueltas y a su vez se concentra en
una crítica y apasionada reflexión
de gran actualidad.
•

•

• I

Pablo González Casanova considera en estas páginas que el zapatismo es uno de los
movimientos más original,es en la historia contemporánea;vaticina elfracaso del neoliberalismo
y cree que uno de los grandes errores sufridos por la humanidad es el maniqueísmo con que
fueron encarados el socialismo eurocéntrico y los movimientos de liberación. Es poseedor de
una visión panóptica que sólo se logra cuando, como en su caso, se ha podido hacer de la vida
propia un proyecto de reflexión. Decenas de textos indispensabl,es son el resultado de visiones
y pasiones de un hombre que aceptó además pesados compromisos públicos como la rectoría de
100

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

MAYO· AGOSTO 2002

democrático en un país con desigualdades enormes, de tipo económico,
social y cultural; éste es un problema complementario que pueden tener
los países, y a la acumulación mucho mayor del excedente se añaden las
grandes diferencias culturales. En mi libro quise enfocar el problema desde varias perspectivas teóricas, Éste fue un objetivo, casi una obsesión de
mi vida intelectual, y surgió cuando estuve en El Colegio de México, desde que trabajé el problema de la modernidad cristiana en el siglo XVII; vi
cómo se mezclaban el pensamiento de los filósofos modernos y la defensa
de la fe, de la religión, poniendo aparte la fe, poniendo aparte la religión.
Desde el siglo XVIII, surgieron los que podriamos llamar precursores de la
Teowgía de la liberación en México y en otras partes del mundo hispánico,
Entre ellos destacaron algunos que calificaron, a su propia filosofia, una
ftwsofza ecléctica, Esa filosofia seria criticada con razón, pues a veces de
manera muy superficial tomaban de aquí, tomaban de allá. No era lo que
yo me proponía, Me proponía encontrar puntos de intersección del pensamiento a partir de ciertas posiciones teóricas y politicas, Eso lo puede
usted ver a lo largo de mi obra, aparece no como un planteamiento teórico
sino como un análisis concreto de una realidad concreta en la democracia
en México. A veces me pregunto: ¿por qué tuvo tanto éxito ese libro?
Creo que una parte del éxito se debió a que realmente era el proyecto en el
que estaban envueltas muchas fuerzas en nuestro país, que venían del
pensamiento liberal, del pensamiento conservador, del pensamiento socialista, del comunista, Además, creo que La democracia en México tuvo
tanta repercusión por el vinculo que establecía entre la expresión de tipo
teórico, de tipo general, el análisis que busca alcanzar objetivos y medios

TRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 9

I MAYO • AGOSTO 2002

Creo que una parte
del éxito {de La
democracia en
México] se debió a
que era el proyecto en
el que estaban
envueltas muchas
fuerzas en nuestro
país) que venían del
pensamiento liberal)
del pensamiento
conservadorj del
pensamiento socialista&gt;
del colonialista.
101

�MEMORIA VIVA
El úempo, la pasión, el hombre

MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el hombre

para alcanzarlos, y que utiliza elementos persuasivos para la acción. Así,
había elementos empíricos y elementos movilizadores. Eso le dio al libro
un carácter que yo no había imaginado. En este momento La democracia
en México lleva ya veinticinco ediciones.

Incluso, como dice usted, en la época de los 60, este ambient.e de búsqueda
hacia la consolidación de una democracia fue abiertament.e manifestado en el
movimiento estudiantil de 1968, que cuestionaba el autoritarismo, la democracia restringida que vivía el país y que lo impugnaba. Ust.ed es la expresión de una generación, con una fuerza social muy profunda, que orientó y
ha orientado los años por venir de la democracia que hoy t.enemos. ¿Piensa
usted que la actual generación de mexicanos podría constituir una fuerza
social parecida a la de aquellos años, capaz de avanzar en los nuevos retos
que hoy plantea la democracia?
Creo que habría que hacer un vínculo entre lo que se venía pensando
antes del 68, lo que se pensó a partir de ese año y lo que se piensa hoy. Ese
vínculo es necesario porque de hecho durante ese periodo ocurrió una de
las grandes revoluciones que dice Immanuel Wallerstein, que son las más
importantes en la historia de las revoluciones mundiales. Él señala dos
fechas: 1848 y 1968. En 1848 viene la critica de la Revolución Francesa,
en la cual se luchó por la libertad, la igualdad y la fraternidad, ¿qué resultados tuvo esa lucha? Bueno, en la fábrica, el empresario apareció explotando a los trabajadores por la vía del salario y el hecho injusto planteó
criticas y levantamientos que se ligaron posteriormente con el nuevo movimiento socialista. Wallerstein dice que 1848 marca una de las dos grandes revoluciones. La otra que señala, es la de 1968, en que vino una crítica
de la nueva izquierda, ya fuera de la nueva izquierda académica, --&lt;:on
Marcuse a la cabeza- como de la izquierda de las nuevas generaciones, a
los planteamientos que habían surgido en 1917 y a los anteriores de la
socialdemocracia decimonónica. Con ninguna de ellas estaba de acuerdo
esa nueva izquierda: una revolución había derivado en regímenes autoritarios, incluso totalitarios; la otra había derivado en regímenes que estaban
apoyando las políticas colonialistas de Francia e Inglaterra y que reducían
sus demandas a privilegiar a unos cuantos trabajadores, digo a unos cuantos pensando en términos de la población trabajadora del mundo, esa nueva izquierda fue muy fuerte. Hace poco le decía a Wallerstein que yo añado otra fecha muy importante en la historia de las revoluciones: la de la
revolución cubana. No podemos ignorar que en 1959, una serie de jóvenes mezclaron la cultura que venía de Martí con la cultura que venía de
Marx e iniciaron una revolución, cuyo icono es el Ché, icono que reaparece una y otra vez hasta nuestros días. Estábamos en un periodo de gesta-

102

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO· AGOSTO 2002

ción -de 1959 a 1968- de una serie de ideas en torno a que la nueva
revolución tenía que ser democrática y liberadora. Oíamos en las calles,
aquí en Ciudad Universitaria, el grito de diálogo público, como una demanda de acabar con lo que Ana Arendt considera el secreto a que el
diálogo privatizado obliga y que es fuente del autoritarismo. Ese clamor
para que se volvieran más claras las medidas, para que se volvieran más
claras las pláticas o más claros los actos de gobierno, fue enorme y dio
lugar en el mundo entero a una nueva etapa de luchas por la libertad, por
la igualdad, por la fraternidad. Éstas de nuevo se siguen hoy planteando
con distintos nombres, por los distintos movimientos, que corresponden
a la opción liberal, o a la revolución socialista, o a la liberación nacional. El
movimiento del 59-68 tuvo lideres muy notables, que después participaron en la construcción de la democracia, algunos en el terreno de los partidos y otros se vincularon a los movimientos sociales. El tiempo pasó, los
lideres ya no son los jóvenes de entonces, pero muchos siguen al frente de
los nuevos movimientos partidarios y sociales. A ellos se vino a añadir una
nueva generación que planteó, creo, uno de los movimientos más originales y más creadores en la historia contemporánea, que es el Movimiento
Zapatista. El movimiento zapatista tiene importancia a nivel mundial. Me
dicen que sería inexplicable Seattle sin la Lacandona, que seria inexplicable Génova, que sería inexplicable todo lo que están pensando las nuevas
gentes jóvenes sobre la necesidad de la democracia como poder del pueblo y como pluralismo ideológico, religioso, cultural y político. El nuevo
planteamiento que hacen los movimientos encabezados por los zapatistas
es muy rico, además, porque le da una gran importancia a otra categoría,
que es muy significativa en la estructuración de las organizaciones del
siglo XX, sean estas organizaciones dominantes o alternativas y es el concepto de la autonomía. La autonomía de la persona y la autonomía de las
comunidades, se va a volver parte de una nueva organización del pensamiento y de la acción en la que cierto tipo de ideas o de creencias -que
vienen incluso de la Biblia, la de un pueblo, una religión y una igksia, y que
después se convierten en una clase, la clase obrera, en una filosofia, la
marxista y en un partido, el partido comunista- ya no tienen sentido. Con
esto no quiero decir lo que declaran los neoconservadores: que el marxismo ya no tiene nada que decir; al contrario, más que nunca nos estamos
dando cuenta de que una serie de categorías, en especial la categoría de la
explotación, vinculada a la categoría de la dominación, o a la de la acumulación, son muy significativas para entender lo que está ocurriendo en el
mundo actual; y el pensamiento critico ha sabido rescatarlas del pensamiento oficial marxista que tanto daño hizo. La nueva generación no está
sólo en la Lacandona, no está sólo en los movimientos indios. Con una

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO - AGOSTO 2002

Ese clamor por que se
volvieran más claras
las medidas) por que se
volvieran más claras
las pláticas o más
claros los a,c,tos de
gobierno) fue enorme y
dio lugar en el mundo
entero a una nueva
etapa de luchas por la
libertad) la igualdad y
la fraternidad.

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�MEMORIA VIVA
El tiempo, la paswn, el hombre

MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el hombre

originalidad, con un vigor y una lucidez extraordinaria, se encuentra en
muchos movimientos sociales de México y del mundo. En este momento,
no sólo en México, también en América Latina -para no ir más lejos-, una
parte muy importante de las Ciencias Sociales se está creando en el trabajo de campo comprometido, con investigadores de tiempo completo que
están presentes en los movimientos sociales. Claro, esto nos afecta a los
que pertenecemos a la academia, nos hace sentirnos un poco mal; sobre
todo cuando Emir Sader, dice que las Ciencias Sociales Latinoamericanas ya están en decadencia, ya no tienen la brillantez que tuvieron en la
mejor época de la CEPAL y de la teoría de la dependencia. Tiene razón
Emir Sader, pero la tiene en relación a los planteamientos de las universidades y de los organismos oficiales. No creo, y supongo que él estará de
acuerdo conmigo, que eso implique falta de originalidad en los movimientos
sociales, al contrario, en ellos está surgiendo una nueva generación que
vincula la capacidad de pensar con la capacidad de actuar.

Esto nos permite preguntarnos acerca del papel que han desempeñado las
universidades públicas, pues es en ellas donde se realiza la investigación,
en este proceso de democratización, proceso que significa, al mismo tiempo,
ccnstruir un proyecto de desarrol/,o que recupere 'los vawres de fraternidad, equidad y solaridad. Para usted, que fue rector de la Universidad
Nacional Autónoma de México y es un gran ccnocedor de la situación de
las universidades y la educación superior en México, ¿hasta qué punto las
universidades pueden comprometerse en la misión de proporcionar una
visión critica, seria y propositiva para hacer frente a 'los grandes problemas del desarrolw, de la distribución del ingreso, de las propuestas democráticas y de la participación ciudadana en 'los códigos de la democracia?
Considero que el papel que las universidades públicas han jugado en
México y en América Latina es de la mayor importancia; la historia de
nuestros países no se entendería sin las universidades, y el hecho tiene sus
raíces desde finales del virreinato. Hay que recordar que en México, quien
encabezó el movimiento de independencia fue un exrector de una universidad. En general las universidades latinoamericanas han estado muy vinculadas, sobre todo en nuestro país, al desarrollo histórico del conjunto nacional y han hecho suya la visión de una América Latina o una Iberoamérica, que aproveche el tener una cultura y un idioma, para dar una dimensión política al sueño de una unión democrática, respetuosa de las soberanías y de las autononúas de los pueblos. El lema de nuestra universidad
Por mi raza hablará el espíritu me parece fascinante. A veces nos preguntábamos si no era un poco exagerado. Es tan romántico, tan hegeliano...
Hay que dejarlo así, está bien. Es maravilloso que haya habido gente como

104

lRAYECTORIAS

! AÑO IV, NO. 9

MAYO· AGOSTO 2002

José Vasconcelos, que junto a los generales y los campesinos que acababan
de llegar, que acababan de triunfar, se puso a publicar La flliada, La Odisea, /,os Diá/,ogos de Platón, /,os Evangelws. Me parece extraordinario que
Vasconcelos (antes ya lo había hecho Justo Sierra) le haya dado al nacionalismo mexicano características muy sofisticadas, muy refinadas. No se
dieron en México planteamientos como México es primero, o Como México
no hay dos. No se dio un nacionalismo excluyente en el que desaparece el
concepto de lo humano. No se dio en México, entre otras razones porque
tuvimos a gente como Justo Sierra,José Vasconcelos y Alfonso Reyes. Siempre apareció un culto del aquí y de lo universal; y ese culto de lo universal
partió de la universidad, que representa y es la unidad de la diversidad. El
variado movimiento como que nos dio una cultura de la tolerancia, del
respeto a las ideas de los demás, lo que es sumamente importante no sólo
en la construcción de una polis o de una nación sino también en la futura
construcción de un orden mundial. A partir de esta posición original nacionalista y humanista, la universidad pública ha tenido un papel muy
importante, a lo largo de toda la etapa que se identifica con las políticas de
la Revolución Mexicana y con las políticas llamadas desarrollistas.
De aquí -de la universidad- surgieron los ingenieros, los químicos, los
médicos, magníficos y una serie de profesionistas del más alto nivel. Con
politicas que siempre buscaron el vinculo con otras universidades del
mundo, se creó una atmósfera intelectual en la investigación, en la docencia y en la difusión de la cultura, que reflejara las expresiones tanto de la
cultura vernácula, de la cultura popular, como de la cultura universal. Se
impulsó el profesionalismo, la especialidad y el domino de técnicas muy
avanzadas. Hoy México está en una situación que no corresponde al nivel
de los profesionistas que se crearon en nuestro país, que hay en nuestro
país. México está viviendo la crisis del neoliberalismo, de un capitalismo
cada vez más dependeinte en el que vivimos, y la propia crisis de las alternativas democráticas, liberadoras y socialistas. Todas esas crisis afectan
gravemente a la universidad, al país y al mundo. La nueva etapa histórica
que está viviendo la humanidad deriva de la tragedia que vivió el ser humano con la crisis de los movimientos socialdemócratas, de los movimientos
socialistas y comunistas, y de los movimientos de liberación nacional, que
luchan por una sociedad menos inequitativa y más justa. La grave crisis
de la socialdemocracia, del comunismo, de los movimientos de liberación
nacional, se agudiza en la segunda mitad del siglo XX, estalla en los años
sesenta y termina con el triunfo del capital corporativo en el mundo entero y la implantación de una política de globalización neoliberal y excluyente. Los efectos y estragos de esta política los está viviendo la humanidad de manera muy peligrosa, no sólo aquéllos que son las víctimas prin-

TRAYECTORIAS

! AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

No se dieron
en México
planteamientos como
México es primero,
México es el único, ni
un nacionalismo
excluyente en el que
desaparece el concepto
de lo humano, entre
otras razones porque
tuvimos a gente como
Justo Sierra,
José Vasconcelos y
Alfonso Reyes.

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el hombre

El tiempo, la pasión, el hombre

cipales del proceso sino el resto, los propios victimarios, los propios verdugos. Se está planteando un problema de nuevo tipo para las ciencias
sociales: la posibilidad o el peligro de la destrucción de la sociedad global,
de la humanidad. Es el peligro que implica el uso cada vez mayor de armas nucleares y bioquímicas. Es un peligro real que va a tener que afrontar la humanidad más pronto que tarde, y que nos plantea dos grandes
problemas o contradicciones, para usar y ampliar el lenguaje marxista, de
un lado la contradicción entre las fuerzas de producción y destrucción, y
las relaciones de producción y dominación. Y de otro, la contradicción
entre las fuerzas de producción, las relaciones de producción, de acumulación, de dominación, de depredación y la destrucción de la naturaleza,
de la biósfera, con el peligro del ecocidio, o de un planeta Tierra de nadie.
Estos problemas han sido y son estudiandos por instituciones tan serias
como el World Watch Institute de Washington cuyos informes son verdaderamente como para no dormir. Desgraciadamente a los expertos no les
hacen caso. Hay así un problema real que el ser humano no tuvo con
anterioridad, el de la posibiliadad de destrucción de la vida en la Tierra
por los seres humanos sin que hasta ahora se frenen y menos reviertan las
tendencias destructivas. A ese problema se tienen que avocar las ciencias
sociales, junto con otro no menos grave: la creciente desigualdad e
inequidad, que antes dejaba un saldo enorme de marginados de los frutos
del desarrollo y que ahora, al haber tasas negativas de desarrollo, deja un
saldo todavía mayor de excluidos, depauperados, desplazados. La categoría de los excluidos está creciendo, en proporciones dramáticas. Ni nuestros argumentos más rigurosos de tipo científico, ni los llamados humanitarios genuinos más serios, llevan a la modificación de las políticas que
nos han llevado a esta situación. Las mismas políticas que llevaron al actual drama humano se siguen aplicando -ahora como un abierto neoliberalismo de guerra- a pesar de que se conocen los efectos que tienen, y que
ya no pueden negar los especialistas en Economía, que pertenecen a la
escuela neoclásica ni los neoliberales presuntuosos que se ostentan como
poseedores de la ciencia única y más avanzada. El fracaso de la globalización neoliberal corresponde a una situación objetivamente reconocida por
todos los sujetos cognitivos honestos que viven en nuestro planeta.

Y sin embargo, México también ha experimentado, con todo y nuestras
tradiciones y nuestra historia, el neoliberalismo; es decir, la presencia, la
emergencia del pensamiento conservador que atribuye a las fuerzas del
mercado la lógica de la vivencia humana. En su opinión, ¿cuáks son los
grandes retos que enfrenta nuestro pais, a veinte años de estar viviendo
una política económica neoliberal, y que lleva en su seno todas las características que acaba de mencionar?
106

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO -AGOSTO 2002

Tenemos que distinguir, podríamos llamarlo de una manera muy esquemática, los retos del no y los retos del sí; los retos del no consistirían en
decirle no a ciertas medidas, a ciertas políticas, a ciertos políticos. Esta
forma de responder está teniendo cada vez más éxito; por ejemplo, en
Venezuela le dijeron ¡no! al golpe de Estado. Según un texto muy inteligente de Aníbal Quijano, respecto al caso de Venezuela, surgió un fenómeno ahí que no ha sido destacado suficientemente y es cómo el pueblo
hizo que fallara el golpe de Estado. Tenemos otro ejemplo muy importante en lo que acaba de ocurrir en Francia: de pronto, la izquierda se había
desmenuzado, convertido en migajas. Si juntáramos esas migajas, posiblemente haríamos un pan, pero con las migajas no se hace un pan. Eso
fue lo que pasó en Francia: no pudieron hacer un pan, a pesar de que
tenian -si sumaba usted las migajas- más de 40% del electorado. Ellos
habrían sido los ganadores del primer turno: si se hubieran juntado las
migajas. Pero como eso no podía ocurrir, asomó el peligro de que ganara
un neofascista -el cual es verdaderamente una caricatura- y repitiera el
peligro que se vivió en Alemania cuando Hitler ganó las elecciones. Bueno, en Francia, surgió una reacción muy interesante. Se hizo presente la
lógica del no, dijeron no a Jean-Marie Le Pen. Era fantástico ver a los
comunistas haciéndole propaganda al candidato conservador. Este tipo
de lógica, frente a situaciones de peligro, es muy importante; hay que
saberla manejar, manteniendo la autonomía, la dignidad, las posiciones
de intereses, pero sabiendo decir "vamos a unirnos frente a esto". En tal
sentido, creo que hoy debe predominar, lo que llamé en algún artículo,
una lógica de minimalismo. Recuerde usted que en la época de José Carlos Mariátegui se hablaba de maximalismo y de minimalismo; los revolucionarios eran los maximalistas y los reformistas eran los minimalistas.
Hoy, si nos ponemos en la lógica del minimalismo, creo que daremos un
paso adelante muy, muy, necesario, dentro de la lógica del no que tiene la
dialéctica del sí. Cuando decimos no a algo estamos diciendo sí a otras
posibilidades. La lógica del no, después de todas las experiencias dramáticas, en América Latina, en los países del Tercer Mundo y aún en el propio
país hegemónicos, está presente en el rechazo a las privatizaciones y a las
desnacionalizaciones. Las experiencias de privatización, por ejemplo, de
la energía eléctrica han sido un verdadero desastre en Inglaterra, han sido
un verdadero desastre en Estados Unidos y, ahora, en nuestro país, hay
quienes dispuestos a entregar a manos privadas lo que es una propiedad
pública. Es como si nos dijeran: "para que te vaya bien dame tu casa, tu
automóvil y todo lo que tú tienes, ya verás cómo te va ir bien, muy bien, a
largo plazo". Pero ni a muy largo plazo es verdad. Semejante forma de
razonar, sólo ha servido para legitimar una política de privatización y desnacionalización que ha enriquecido a unos cuantos y ha empobrecido al
TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO · AGOSTO 2002

Se está planteando
un problema
del tipo del que no se
le daban a las
ciencias sociales desde
hacía cien años:
la posibilidad
o el peligro de
la destrucción de la
sociedad global,
de la humanidad.
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�MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasiim, el hombre

MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el hombre

mundo entero.Ya no pueden seguirse aplicando esos argumentos rídiculos
con el pretexto, también falso, de que son más eficientes las empresas
privadas. Estamos viendo no sólo la ineficiencia sino también la corrupción de muchas empresas privadas como la Enron, mientras que por otro
lado vemos la capacidad que ha mostrado la industria eléctrica mexicana
que ahora quieren privatizar. Tenemos que aprender a ser críticos, por
ejemplo, de cómo se administra el petróleo y la electricidad, pero no para
venderlos, no para entregarlos, sino para administrarlos mejor. En este
punto creo, que puede darse una gran unión, no sólo en México sino en
otras partes del mundo. En México, somos expertos en hacer uniones, en
hacer coaliciones. La historia de las uniones y de las coaliciones, desde
principios del siglo XIX hasta hoy, nos da una cultura de las un.iones para
defender al país y creo que México será uno de los países que pongan un
alto a este saqueo. Ya no hay pretexto, ya no hay ninguna razón defendible
para que entreguemos el petróleo, el gas, la electricidad, el agua ... Ésta
sería la política del no, y tiene que ser complementada con una política en
que explícitamente se atienda el sí. Es ahí en donde se plantean problemas
muy interesantes como reformas que implican cambios estructurales muy
fuertes y otras que no los implican. Por ejemplo, a nivel internacional, se
está planteando un problema que es muy serio para todos nuestros países,
es el problema de la deuda externa. El problema de la deuda externa no es
puramente económico, está vinculado a la reestructuración del poder. Es
un fenómeno social y político. De hecho, la deuda externa es el cemento
de construcción de la globalización neoliberal de la dependencia y exige
planteamientos que con el no a la deuda externa, con la renegociación y
cancelación de la deuda externa, se planteen el problema de la construcción de alternativas sociales, económicas y políticas.

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TRAYECTORIAS

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Cuando en los años sesenta vino un reordenamiento entre los dos grandes poderes de la época, todavia en la Guerra Fría, a los rusos se les ocurrió apoyar los movimientos de liberación en África y empezaron a acentuar la lucha contra Estados Unidos. Los sheiks del mundo árabe quisieron jugar por su parte con los precios del petróleo y crearon situaciones
sumamente graves. Desde entonces se desató una guerra económica. Los
economistas han usado por mucho tiempo la expresión guerra econi»nica
para darle énfasis a las luchas que realmente son muy violentas y que se
libran en el terreno económico, político e ideológico. Esa guerra se dio
con la presencia de los monetaristas, de los neoclásicos, de los neoliberales. El neoliberalismo globalizador emergió en una etapa de containment,
de contención, pero después pasó a otra etapa, que es la que estamos
viviendo ahora, de integration, de integración, de expansión. La política
del containment los llevó a ganar la Guerra Fría. También les permitió aumentar su poder entre otras formas mediante el incremento de una deuda
externa que rehizo las estructuras de dominación y apropiación del mundo. El éxito que obtuvieron correspondió al empobrecimiento y crisis del
mundo, que hoy debemos enfrentar combinando el rechazo a las políticas
neoliberales con las exigencias de que se cancelen los vínculos de servidumbre y empobrecimiento que amenazan con acentuarse en la nueva
etapa integradora, neo-postcolonial.

El problema de l,a
deuda externa no es
puramente económico,
está vincul,ado al
fenómeno social y
político; y de hecho, l,a
deuda externa ha sido
el cemento de l,a
construcción de !,a
globalización
neoliberal.

¿Y qué marca la emergencia de la política neoliberal en 1979?
Por los años ochenta, se generalizó en el mundo una política que ya había
sido aplicada desde antes. Reagan y Tatcher la impusieron en el mundo
entero. Antes se aplicaba esporádicamente, cada vez que se podía. Desde
entonces se aplica cada vez más como una política general de dominación
Y apropiación. Le voy a dar un ejemplo. Ya en los años 60 los neoliberales
estaban en la Secretaría de Hacienda en México y no querían gastar en la
educación superior para tener un presupuesto equilibrado. Como tampoco promovieron una reforma fiscal equitativa que allegara los recursos
necesarios, cuando en los años 70 se empezaron a hacer las inversiones y
los gastos para satisfacer las demandas de los sectores medios y de los
estudiantes en materia de enseñaza universitaria y profesional y en otros
terrenos, el endeudamiento comenzó a constituirse en un problema creciente... Hoy el problema es todavia más serio porque una proporción
muy alta de los ingresos fiscales se emplea para cubrir la deuda externa,
mientras las políticas neoliberales se imponen o tratan de imponerse con
reformas fiscales, regímenes y privatizaciones de empresas, de bienes y de
servicios públicos. La política del sí constituye un problema de gran magnitud ... En ella está una verdadera reforma fiscal que no les quite a los
pobres como impuesto lo que ofrece darles como caridad.
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�MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el lwmbre

MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el lwmbre

El problema de la deuda externa se complica por los aumentos y variaciones de las tasas de interés que usted señala, ¿no es así?
Así es, esas tasas de interés aumentan muchísimo, mientras los plazos para
pagar disrrúnuyen, lo cual impide que los pequeños y medianos empresarios de nuestros países tengan crédito que les permita atender el ciclo de
producción y realización de sus productos. Continúa así la aplicación de
políticas para encauzar los procesos de integración dependiente y de dorrúnación que impulsa el neoliberalismo. Esos procesos ocurren a distintos niveles políticos, como la formación del ejército interamericano, la formación de cuadros de tecnócratas que creen que la globalizaión neoliberal es el camino único y que no hay opción, que no hay alternativa. Dan
por un hecho que la globalización neoliberal corresponde al único orden
mundial posible, uno que claramente se imponga a los pueblos a través de
los propios gobiernos asociados y subordinados a través de los bancos
centrales, de las empresas globales...

Entonces, dentro de los sí que pueden plantearse, en relación a la deuda
externa, ¿está la búsqueda de una solución integral a este problema, que se
J,a constituido, hoy por hoy, en una nueva restricción a las políticas de
desarroflo en América Latina y el Tercer Mundo?
Ahí es donde usted ve la crisis de la política y de los políticos en el mundo
entero. Una crisis muy peligrosa. Una crisis que impide abordar los problemas nacionales y mundiales con el poder que deberían tener y no tienen los partidos, los parlamentos, con el poder que deberían tener y no
tienen las organizaciones internacionales. No se ve, hasta hoy -ya no sólo
de los gobiernos de las zonas más dependientes del planeta, sino en los
que integran el Grupo de los Siete o de los Ocho-, no se ve un planteamiento para un orden mundial que detenga el horror que está causando la
globalización neoliberal con el impuesto creciente, con el saque creciente
de la deuda externa varias veces pagada. Por el contrario, se acentúan
fenómenos sumamente graves, como el que ha ocurrido en Argentina,
que no tenemos porqué pensar que nada más va a ocurrir en Argentina, o
que nada más va a ocurrir en México. Puede ocurrir en la periferia del
mundo. El peligro es de ese tamaño, sin exagerar. La crisis de pagos de la
deuda externa va venir casi inexorablemente en todas partes. A esos peligros se añaden los de una guerra que según todos los expertos puede
llevarnos a destruir el ecosistema ... Pero todo eso nos lleva demasiado
lejos y tenemos que partir de soluciones concretas, desde lo local hasta lo
global, desde el aquí y el ahora...

Retomando el tema de la fuerza social de transformación en México, lo que
podemos observar es la decadencia de las fuerzas tradicionales en el esce110

TRAYECTORIAS

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1MAYO -AGOSTO 2002

nario político, como por ejemplo los partidos políticos, los sindicatos y las
organizaciones campesinas, por un lado; y por otro, contamos con la emergencia de nuevos actores como son las organizaciones no gubernamentales,
los nuevos partidos políticos, las nuevas fuerzas políticas como el EZLN,
El Barzón, entre otros, que están configurando un movimiento social, que
por su diversidad no logra cohesión política en la actualidad, ¿qué se requiere para avanzar?
Creo que en este momento hay una aceleración histórica y hay ciertos
cambios en los que debemos poner mucha atención. Por ejemplo, los
movimientos sociales de la década de los ochenta, de los que hablaron
Alain Touraine y muchos otros sociólogos, ya no tienen nada que ver con
los movimientos sociales actuales. Hay un cambio en los movimientos
sociales muy fuerte; ese cambio usted lo advierte en encuentros como el
de Porto Alegre. Ahí va a descubrir otro fenómeno, que también es nuevo
a nivel mundial: y es que si bien, durante sus primeros años, estos movimientos sociales siguieron con mucha distancia e incluso con cierta oposición a los anteriores -al movimiento campesino, al movimiento obrero-, en
la nueva etapa tienden a recuperar esas relaciones en formas distintas. Eso
lo puede ver en Brasil, donde el Partido del Trabajo tiene una gran fuerza,
donde el Movimiento de los Campesinos sin Tierra tiene gobiernos autónomos, con escuelas e incluso con instituciones de enseñanza superior, y
donde la pedagogía de la liberación de Pablo Freire -con todo lo que
significa en la cultura brasileña- sigue actuando en forma creadora junto
con formulaciones nuevas de otra gran corriente cultivada allí que es la
Teología de la Liberación y el movimiento cristiano de tipo progresista.
En nuestro tiempo ya no actúan sólo las llamadas organizaciones no gubernamentales o los nuevos movimientos sociales desvinculados de los antiguos movimientos sociales. También actúan las organizaciones de base, que
se articulan a la sociedad civil y a la sociedad política, así como a los
antiguos movimientos sociales de trabajadores y campesinos. Todos se
enfrentan con renovadas fuerzas a un peligro muy importante: el de una
guerra muy rara que estamos viviendo; una guerra llamada de baja intensidad en que las bajas del enemigo a que atacan los poderosos no sólo son
fisicas sino también morales, cosa que por cierto ya existía en las guerras
tradicionales, pero que ahora adquiere un peso central. En el pasado un
jefe militar podía preguntar: ¿cómo está la moral del enemigo?También se
hablaba de la autoridad moral. También se decía que el que paga manda y
el que manda paga. Pero ahora, el problema se acentúa porque el modelo
de lo que se llama conflictos de baja intensidad o guerra de baja intensidad que fue el nombre que una comisión del Departamento de Estado le dio a
la nueva guerra de larga duración que hoy vivimos-, incluye la lucha de

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MAYO -AGOSTO 2002

Los mexicanos
necesitamos
plantearnos la defensa
de la Constitución y
no permitir que se le
arrebaten ciertos
derechos a ws puebws)
a los trabajadores) a
los campesinos) o que
se nieguen nuevos
derechos) como los que
se les negaron a ws
pueblos indios.

1ll

�MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasüm, el hombre

MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el hombre

fuerzas encubiertas, junto con el uso de aparatos tecnológicamente muy
avanzados que desde una gran distancia y autodirigidos dan en los objetivos preestablecidos, y que auxilian a las fuerzas paramilitares y a las fuerzas encubiertas frente a los pueblos que se defienden o que no se someten.
E incluye también la cu:ción dvica. La acción cívica o humanitaria es parte
de la guerra. Está combinada con políticas de cooptación de lideres y de
colectividades pequeñas y grupos a los que separa de sus comunidades y
a los que incluye en sus propios rangos. El problema es que junto con la
lucha abierta política, social, cultural, económica, militar, estamos asistendo
a un fenómeno mundial de cooptación y corrupción de individuos y clientelas muy parecido al que se dio con la socialdemocracia y el populismo, a
fines del siglo XIX y en el XX, pero con mucho más agudeza y que esta
vez apoya toda una forma mundial de gobernar. Usted ve, que por una
razón u otra, se considera que el hacer política obliga a uno a tomar posiciones de centro. Y a partir de ese razonamiento -que puede ser legítimo, de
acuerdo con la lógica que antes le mencionaba de unir fuerzas- se toman
medidas que ya no son legítimas, porque debilitan a las fuerzas populares,
porque les quitan autonomía a las fuerzas democráticas y les hacen abandonar sus proyectos a fuerzas que podrían presentar una alternativa. Por
ejemplo, les impide plantear un mundo que el día de mañana haga lo que
por cierto ya se ha hecho en otras épocas históricas: cancelar la deuda
externa. No sería la primera vez en la historia del capitalismo que se cancelara la deuda externa de países en crisis. Es una meta por la que las
fuerzas democráticas podrían luchar. Pero, ese tipo de metas, este tipo de
objetivos, que permitirían darle un mayor prestigio a los laboristas ingleses, a los socialistas franceses, o a los socialdemócratas norteamericanos
no se han dado. Y los partidos políticos progresistas de la periferia del
mundo no han hecho de la lucha contra la deuda externa uno de sus
principales elementos de movilización y de lucha. En el centro y la periferia del mundo los partidos han perdido fuerza y se han debilitado gravemente, entre otras razones, por la cooptación de muchos de sus lideres y
cuadros. Como consecuencia, se ha presentado un abstencionismo muy
generalizado; un escepticismo y un conformismo que sólo recientemente
parecen vencer las masas de ciudadanos. En cualquier caso, las nuevas
luchas tendrán que mantener e incrementar su fuerza en rechazo claro a
la cooptación de lideres y clientelas y con frenos al despojo del excedente
que les impide plantear políticas de gobierno alternativas.

¿ Cómo cree usted que pueda hacerse más efectiva kJ lucha política?
Están ocurriendo fenómenos que muestran que estamos cobrando conciencia cada vez más de que sí podemos utilizar los instrumentos politi112

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

I MAYO· AGOSTO 2002

cos, de que sí podemos utilizar los instrumentos legales, si aumentamos la
fuerza y organización de los ciudadanos, los trabajadores y los pueblos.
Creo que a estos hechos hay que darles la importancia que tienen y colocarlos en el centro de nuestra reflexión y de nuestra acción. Por ejemplo,
en el caso de México, es prioritario colocar en el centro la reflexión, y de la
unión de los mexicanos, la defensa de la República y de los derechos constitucionales de la Nación; es necesario devolverles a los campesinos los
derechos que la reforma neoliberal les arrebató, no quitarles a los trabajadores los derechos que ya tienen en la legislación y que por el contrario
debemos hacer efectivos. Es indispensable reconocer a los pueblos indios
los derechos sociales, culturales, económicos y políticos que como mexicanos reclaman, por cierto, con el apoyo de la mayoría de la población.
Éstas siguen siendo metas para el futuro inmediato. En tomo al derecho, a
la vida política y a la vinculación de las instituciones políticas con los
movimientos sociales, con las bases sociales, se pueden hacer planteamientos que impidan llevarnos a una situación de crisis autodestructiva, a la
cual lleva el conformismo, la apatía y la cooptación de gente que ayer era
crítica y sostenía la verdad, y que hoy miente y abandona todos y cada
uno de sus principios. No menciono nombres, pues otra de los esfuerzos
que debemos hacer es no quedarnos en la anécdota, en los pleitos triviales
o personales; sino darnos cuenta que este asunto es demasiado serio e
intentar plantear los problemas concretos con los sí que pensamos, y entre
ellos se encuentra una mínima renegociación de la deuda externa para
que en el día de mañana se lleve a cabo una política mundial de cancelación de la deuda externa. El otro objetivo es la defensa de la Constitución
de la República por parte de la sociedad civil, de la sociedad política, de la
sociedad militar; todos los mexicanos necesitamos plantearnos la defensa
de la Constitución y no permitir que se le arrebaten derechos a los pueblos, a los trabajadores, a los campesinos, o que se nieguen nuevos derechos, como los que se les negaron a los pueblos indios, o que se entreguen
las empresas y las riquezas nacionales.
Necesitamos hacer una distinción entre el desarrollo de las estructuras
económicas vinculadas al mercado externo y las políticas de los mercados
internos locales, regionales, nacionales, en el actual momento de globalización. Aquí se presenta un problema muy interesante: los neoconservadores o neoliberales -que es lo mismo- dicen que ya es anticuado luchar
por la soberanía, afirman que ahora lo moderno es ser siervo de quienes
asumen la soberanía o el imperio, el imperium. Son argumentos verdaderamente ridículos, pero con la fuerza que tienen quienes los usan y con
sus recursos publicitarios, logran hacer creer, por ejemplo, que el derecho
de no intervención de unos pueblos en otros ya debe desaparecer, que de-

TRAYECTORIAS

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MAYO - AGOSTO 2002

El neoliberalismo es
verdaderamente
sorprendente por su
falta de profundidad y
de seriedad; tanto en el
caso de /,as políticas
públicas) como en el de
los intereses más
personaks)
particu/,ares e
inmediatos) va llevar a
situaciones muy
graves) tarde o
temprano.
1.13

�MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el lwmbre

MEMORIA VIVA
El tiempo, /,a pasión, el hombre

bemos volver al colonialismo clásico, al intervencionismo de las grandes
potencias. Es el mejor camino de una catástrofe mundial en la lucha hegemónica y ecológica que se avizora por posiciones de contención, por recursos escasos y por zonas de integración. Esto es lo que está detrás de ese
argumento: un "vamos a invadir los países cuando nos dé la gana"; ¿por
qué?, "porque vamos a otorgar a las grandes potencias, a las que tienen
una trayectoria imperialista e impecable, el derecho de que obliguen a los
dictadores locales a que no violen los derechos humanos y a que los obliguen hasta por la fuerza, a que ejerzan la violencia contra los pueblos para
acabar con los dictadores .. . o para apresar a los terroristas" . Es un planteamiento descabellado, patético, en que la violencia lógica e histórica se
junta con la violencia actual que se ejerce por el neoliberalismo de guerra,
que empieza por conquistar los mercados y termina por destruír a los
pueblos y apoderarse de sus riquezas y territorios. Estas verdades están
aquí, ahora, vivas, exactas
En el nuevo orden mundial de la globalización neoliberal se encuentra
el problema de los mercados internos. Se necesita plantear el problema
del mercado y del Estado como base para la atención de problemas que
no deben quedarse en la lógica de la mercancía, que es una lógica excluyente y cada vez más amenzadora para la sociedad y para la humanidad.
La defensa de los mercados internos debe combinarse con la defensa de
los servicios públicos y sociales. Unos y otros serán el motor de la oferta y
la demanda de bienes y servicios en la que ocupará un papel primordial 1a
educación general y profesional.
La formación de médicos, de arquitectos, de ingenieros, y la vida misma de las universidades depende de que defendamos el carácter social del
Estado, de que impulsemos los mercados para la producción y la demanda internas. No sólo necesitamos darle más y mejor educación a más gente, sino que vamos a tener que enfrentarnos a quienes nos proponen velada o abiertamente el proyecto contrario, que es un proyecto que no sólo
hará inecesaria la eduacación superior para muchos, sino la educación de
trabajadores especializados y que hasta amenazará la existencia misma de
los trabajadores analfabetos, sobrantes, ahora que se empiezan a ir a China las maquiladoras, y que nos piden que para que no se vayan empobrezcamos más a nuestros trabajadores. Éste es un disparate cruel. Lo que está
detrás es una especie de locura sonriente. Seguir insistiendo en que el
mercado interno no es importante, el Estado social, y el apoyo a la actividad productiva de la sociedad civil no es productivo; sostener que sólo el
mercado global decide y que deben desaparecer los bienes públicos y la
inversión social, todo eso corresponde a un espíritu de acumulación depredadora, de verdaderos delincuentes que quieren hacerse de las propie11.4

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO· AGOSlO 2002

dades públicas, de las propiedades sociales y comunales, de las propiedades nacionales, que nuestros países han acumulado con muchas dificultades como su patrimonio histórico. Todo eso rebasa la lógica de los mercados y afecta a todos los pueblos del mundo, incluso a los más desarrollados. Sí, hasta en los países más desarrollados el neoliberalismo de guerra
está al ataque; en este momento, enfermarse en Inglaterra es un drama si
el enfermo o su familiar no tiene dinero.

¿En Estados Unidos también?
Sí, en Estados Unidos el seguro social ha disminuido, en algunos casos la
seguridad social es nula aún para la gente de clase media que antes la
tenía.
Esto nos obliga a reformular, dentro del sí, una política para la promoción del mercado interno y también para la reestructuración de los servicios sociales; procurando que haya el mínimo de burocratización necesaria, que sean lo más eficientes posible, imponiendo el control y la claridad
en el manejo de los presupuestos, impulsando la política de rendición de
cuentas, es decir aprovechando todas las experiencias anteriores. Al mismo tiempo, no podemos olvidar que gracias a la parte positiva de las políticas anteriores contamos con todas las presas que hay en este país, que
hacen de México uno de los países que tiene resuelto el problema del
agua, mucho mejor que otros países, como el propio Estados Unidos. Las
políticas públicas anteriores han resuelto grandes problemas de transporte, problemas de los energéticos, problemas de formación de cuadros profesionales y técnicos -como decíamos- de salud, de educación. Todo eso
en medio de contradicciones muy grandes que los primeros en haber criticado fuimos y somos nosotros. Pero, no podemos desconocer los objetivos logrados con anterioridad por el sector público, ni que este sector ha
sido el impulsor del sector privado en México, al igual que en otras partes
del mundo. Las contradicciones que tuvo, las fallas que tuvo, se acentúan
hoy con la globalización neoliberal, con el neoliberalismo de guerra. La
única forma de enfrentarlas consistirá en articular las fuerzas de las bases
para una transición a la democracia que ha sido abandonada cada vez
más desde que se negaron los derechos a los pueblos indios.
Necesitamos en México, corno en otros países del mundo, replantear
en forma afirmativa el problema de los servicios públicos y sociales, y del
mercado interno. El fracaso del neoliberalismo y del modelo de globalización neoliberal permitirá el surgimiento de nuevos contingentes que con
una participación cada vez mayor de las organizaciones de ciudadanos,
de pueblos y de trabajadores recuperen y construyan las políticas públicas, locales, regionales, nacionales y con el exterior.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO · AGOSTO 2002

La lucha que empezó
en Inglaterra en el
siglo XVII por la
democracia:, la que
siguió en Estados
Unidos y la
Revolución Francesa
aportaron un proyecto
al que llamamos
humanista:, en el que
los humanos sean seres
libres y tengan un
mínimo de derechos.

�MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el Jwmbre

MEMORIA VIVA
El tiempo, la pasión, el Jwmbre

En su opinión, ¿cuálfuerza social lo va hacer? En este momento el liderazgo politico natural lo ejercen los empresarios. Sin embargo, ellos se lian
abrazado al programa neoliberal y al proyecto eamómico de Úl globalización, aún y cuando muclws de ellos son conscientes de que los beneficios no
son para todos los empresarios. Pongamos por ejemplo, a Úl gran mayoría
de los agricultores y a los micro y pequeños empresarios industriales. Entonces, en nuestro país ¿se pueden lograr estos cambios que usted señaúz con
el mismo liderazgo empresarial que hemos conocido?
Yo creo que se pueden lograr pero con otro liderazgo, con otra unión de
fuerzas, capaz de crear un amplio espacio político que empiece por defender las riquezas y las empresas nacionales junto con el régimen constitucional; que imponga una política de apoyo a la producción social, pública y privada para el mercado interno, y una democracia que luche contra la injusticia social y por la soberarúa del pueblo mexicano, de la Nación incluyente de todos los pueblos y etnias de M éxico en una política
expresamente comprometida a imponer la paz en el mundo y en México.
En cuanto a los empresarios hay que distinguir entre los que se benefician con el proyecto neoliberal que liberaliza el comercio a favor del gran
capital corporativo y que desregula el trabajo para competir en el mundo
abatiendo cada vez más los salarios y los derechos de los trabajadores, y
quienes buscan que México defienda a sus productores como a hacen las
grandes potencias y compita con políticas de desarrollo tecnológico y de
trabajo calificado. Tengo la impresión de que en los últimos tiempos, los
grupos industriales y empresariales que tienen esta posición están cobrando
mayor conciencia y fuerza para impedir que la obsecuencia al Fondo
Monetario Internacional nos lleve a una situación que sería peor que en
Argentina, y desde luego mucho más peligrosa para el continente y para
el mundo. Es obvio que tanto en el caso de las políticas públicas, como en
el de los intereses personales, más particulares, más inmediatos, este modelo neoliberal nos va a llevar a situaciones muy graves, tarde o temprano,
aquí y en Estados Unidos, y en Francia y en cualquier parte donde no se
le ponga un freno hasta revertir las tendencias perversas que ya todos
conocen y hasta reconocen. El probema es que hoy, a pesar de los golpes
de pecho que se dan el presidente del Banco Mundial y los dirigentes del
Fondo Monetario Internacional, a pesar de que ya no pueden negar la
situación gravísima de los problemas sociales en el mundo, que ha creado
la política neoliberal, continúan insistiendo en la aplicación de las mismas
medidas que provocaron los fenómenos de empobrecimiento, exclusión,
morbilidad; aunque ahora con otra mentirita más: decir que el modelo es
bueno, pero que quienes lo aplican no saben hacerlo correctamente. Fran-

AYO· AGOSTO 2002

----

camente, este tipo de engaño es una falta de respeto a la inteligencia de la
humanidad. Cada vez más los pueblos, los ciudadanos, los trabajadores,
los empresarios y los dirigentes se han dando cuenta de los problemas
que implica la globalización neoliberal, y están iniciando un movimiento
que ojalá y cobre cuerpo para un sí muy fuerte para una política local,
nacional, mundial. A fin de lograrlo las fuerzas de la sociedad civil de los
pobres y de los no tan pobres habrán de luchar por una democracia con
paz y justicia, con respeto a la soberarúa de las naciones, y a la autonomía
de las comunidades y las personas. Por lo pronto, aquí y ahora, es necesario que los partidos políticos y los movimientos sociales unan sus fuerzas
para que el régimen constitucional se mantenga en nuestro país. Sólo así
podrá promoverse una vigorosa política de fomento al mercado interno y
estimular, al mismo tiempo, la inversión pública, la inversión social y la
inversión privada. En el frente tendrán que estar los empresarios y dirigentes que quieran sobrevivir al lado de los pueblos, es tal vez la única
manera de que la humanidad sobreviva.

Y en ese sentido, don Pablo, ¿cómo ve Úl democracia en México?, ¿cuál es el
futuro?
Veo en el futuro dos movimientos que están muy vinculados a la construcción de la democracia en México: el nuevo movimiento de liberación
nacional y el nuevo planteamiento de la equidad social en proyectos socialistas de acumulación y de transición. Creo que uno de los grandes
errores que ha vivido la humanidad es el maniqueísmo con que se han
enfrentado el socialismo eurocéntrico y los movimientos de liberación y
democracia, de liberación y socialismo.
Creo que en este momento se están retomando las enseñanzas de tres
grandes luchas: la de la democracia que empezó en Inglaterra en el siglo
XVII y culminó con la Revolución Francesa; la del socialismo que advirtió
las contradicciones y limitaciones de la primera y que encabezada por un
movimiento de trabajadores industriales y de intelectuales tomó las vertientes de la socialdemocracia y del marxismo-leninismo, y pasó de ser un movimiento predominantemente europeo a tener también un carácter mundial
y, finalmente, la de la liberación de los pueblos frente al colonialismo y el
neocolonialismo así como la lucha contra la sujeción de las naciones pobres por las grandes potencias. Estas luchas se presentaron frecuentemente
como separadas, incluso com o antagónicas, pero hoy tienden a unirse en
un proyecto mucho más complejo en que la lucha de los ciudadanos por
la democracia, la de los pueblos por la soberanía y la autonomía y la de los
trabajadores por el socialismo, parecen sólo ser factibles sí se unen en un
solo movimiento con respeto a las posiciones autónomas de sus distintos

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO· AGOSTO 2002

En ese proyecto
de unidad en la
diversidad, las
universidades tendrán
un papel muy
importante pues es en
ellas donde una gran
parte del mundo ha
iniciado el verdadero
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que caracterizan
a todos ws pueblos
del mundo.

117

�MEMORIA VIVA
El tiempo) la pasüm) el hombre

B. 1RAYECTO DE LOS DÍAS

integrantes, sean grupos o personas. Creo que ésta es la gran novedad del
siglo XXI, novedad que recoge el legado de los triunfos y fracasos anteriores de los pueblos para buscar una solución mejor y una transición que
permita, en primer término, la defensa de la vida humana y de los recursos naturales, así como una paz con democracia, justicia y dignidad que
sintetice las utopías y proyectos anteriores, los articule a la política inmediata pensando en la construcción de un futuro menos inhumano Y menos autodestructivo. En ese proyecto de unidad en la diversidad, las universidades tendrán un papel muy importante pues es en ellas donde una
gran parte del mundo ha iniciado el verdadero diálogo y la verdadera
dialéctica entre distintas filosofias, ideologías y creencias que caracterizan
a todos los pueblos del mundo. Este tipo de movimiento es el que podrá
lograr una democracia con poder de los pueblos y con pluralismo ideológíco y religioso, con tolerancia y respeto a las diferencias y con luc~a a lo~
valores que comparte el conjunto de la humanidad. Esa democracia hara
honor a la maravillosa definición de Lincoln cuando dijo que la democracia es un gobierno del pueblo, con el pueblo y para el pueblo. Será un
gobierno de los pueblos, con los pueblos y para los pueblos. Corrresponderá
a una alternativa universal que podrá realizar, con la soberanía y autonomía de los pueblos, la práctica de otros ideales, es especial la cosntrucción
de una verdadera democracia que consista en el derecho a elegir un desarrollo económico que se ocupe prioritariamente de lo social, un modelo
de desarrollo que fomente políticas sociales, públicas y privadas eficientes
y autosostenibles, que se ocupe del presente y asuma la responsabilidad
de las generaciones futuras. Es un proyecto posible. -&amp;,,

118

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

MAYO · AGOSTO 2002

Transiciones: Pierre Bourdieu
JOSÉ MARÍA INFANTE

N

acido el primero de agosto
de 1930 en Denguin (en los
Pirineos atlánticos), en una
familia campesina, Pierre
Bourdieu egresó de la Escuela Normal
Superior en 1951. Fue movilizado a Argelia entre 1955 y 1958, donde escribió sus primeros análisis sociales, entre ellos, una Sociología de Argelia. Pero
fueron sus estudios sobre los kabyla los
que le consiguieron el reconocimiento
de los grandes estudiosos de la antropología, en especial de Cfaude LéviStrauss.
Retornó a Francia en 1960 y accedió al puesto de asistente en la Sorbona.
Allí fue secretario del Centro Europeo de
Sociología Histórica, creado por Raymond Aron, con quien rompió toda relación a raíz de los sucesos de mayo de
1968. Como consecuencia de esta ruptura, fundó, en el marco del Centro Nacional de la Investigación Científica de
Francia, un espacio dedicado al estudio
de la sociología de la educación y de la
cultura, que dirigió hasta 1988.
Su primer libro importante apareció en 1964, Los herederos. Se trata de
una crítica del sistema educativo universitario francés, escrito en colaboración con Jean-Claude Passeron. A los
primeros textos le siguió una gran cantidad de publicaciones, entre las que
pueden destacarse, en 1968, El oficio del
TRAYECTORIAS AÑO 11( NO. 9

AYO • AGOSlO 2002

sociólogo y en 1970, La reproducción.
Luego vinieron La distinción (1979);
Homo academicus (1984); La nobleza de
Estado (1989); La miseria del mundo
(1993); La dominación masculina (1998)
y en el año 2001, Las estructuras sociales de la economía.
En La distinción, presenta un análisis del juicio del gusto para construir
una teoría social que parte de fa idea
de que los individuos de una sociedad
establecen diferencias con los otros individuos y subgrupos de esa sociedad a

partir de los gustos, en una estructura
que está en constante modificación a
partir de su propia dinámica. Creó un
lenguaje que fue criticado pero que adquirió un uso cotidiano aún por parte
de sus mismos detractores.
A partir de 1981 es el titular de la
silla de sociología del Colegio de Francia.
Pierre Bourdieu unió a su tarea científica y académica un compromiso político personal con los pobres y con los
que sufren y una lucha permanente contra todas las formas de explotación, incluyendo los fenómenos derivados de la
llamada globalización.
En esa línea, había publicado en
1998, en el periódico francés Le Monde
una crítica a la política desarrollada por
el primer ministro socialista Pierre
Jospin, con el título "Por una izquierda
de izquierdas".
Una vida tan compleja y a la vez tan
expuesta a la visión pública no podía
pasar desapercibida y recibió numerosas críticas y ataques del medio intelectual francés, un medio sumamente
competitivo y lleno de envidias.
Intelectual "de combate", obtuvo
numerosos premios y distinciones por
parte de organizaciones internacionales
y varios doctorados honoris ca1 1sa por
parte de universidades de Alemania,
Grecia y Finlandia.
119

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

La tanguedia anunciada

La tanguedia anunciada

La tanguedia anunciada
}OSÉ MARÍA INFANTE

parte de la guerrilla peronista, Monto• - ....,, . . . ~!' ..
neros, tuvo su origen en las parroquias
católicas universitarias).
Quien sucedió a Onganía, por decisión de los tres miembros de la Junta,
'
fue un general que se encontraba como
~ ¡¡
agregado militar en Washington, desco.',/ tt'.
nocido para el pueblo argentino y para
f'.'
casi la mayoría de sus colegas, Roberto
(,r.},
'¡'/;{Í
Marcelo Levingston. Su primera orientación como gobernante fue profundi- •
zar en la "revolución", descabezando los
partidos políticos y renovando a los dini
ol,•r ¡ -,,..,-.,.:_.,,
'.'. \'~ :'-, ),~.;•_.,_ ::~"~· ..
rigentes políticos y sociales mediante
~i·, ?f/~ff;t~:-;_.-,! :.,~~~~;...:·1-. •.
una "generación intermedia" que iniciaría un nuevo país. La violencia y el caos
,,::;¡.~;._.:, _;~:~~...r'·:~~:~t::ffe: ·....::r\~~ ~· ...... ..
que se presentaron durante su gestión
fue la respuesta de la sociedad a tan
Las contradicciones se presentaron, los Montoneros, a aceptar reglas de jueperegrinas cuanto recurrentes ideas. Su
de todos modos. La inflación creció en go legales para la acción política y, por
inevitable renuncia, el 23 de marzo de
el año 1972 para llegar a un índice cer- otro, la aparición de un grupúsculo be1971, abrió paso a la gestión de Alejancano a cien por ciento anual, el déficit ligerante de orientación guevariana. A
dro Agustín Lanusse, un general que
fiscal pasó de tres a seis por ciento del estos grupos violentos se les opuso la
había entendido que el problema prinPIB y para ese momento, aún con una acción de violencia de derecha, encabecipal era político y que debía restaurar
moneda fuertemente devaluada, la deu- zada por López Rega, uno de los persouna vida política abierta y sin proscripda externa llegó a 4,800 millones de najes más nefastos de la historia argenciones. En abril de ese mismo año se
dólares, con un incremento para todo el tina del siglo veinte, supuestamente
anunció la creación de una comisión
periodo militar (de 1966 a 1972) de un dotado con capacidades de brujo (así
asesora que impulsaría una reforma
46 por ciento.
lo llamaba, entre cariñosa y despectivadestinada a implantar las "condiciones
Héctor Cámpora, Raúl Lastiri, Juan mente, el pueblo), que gozaba de la topara el establecimiento de una demoDomingo Perón y María Estela Martínez tal confianza de Perón. La muerte de
cracia auténtica". La aparición del cade Perón (su nom de guerre, "lsabelita", Perón vino a sacudir la confianza de la
dáver de Eva Perón en septiembre de
proviene de su paso por los cabarets de mayoría de la gente en su capacidad de
1971 (oculto en un cementerio español
Caracas) se sucedieron como presiden- liderazgo para solucionar la crisis polídesde septiembre de 1955) y un fugaz
tes entre mayo de 1973 y marzo de tica, pero sin duda cerró un ciclo de la
viaje de Perón (desde su exilio en Ma1976. Una vez más la inestabilidad po- historia argentina de 30 años; su vida
drid) en noviembre de 1972 dieron la
lítica mostraba su presencia; debe de- personal, por otro lado, es demasiado
pista de que esta vez iba en serio la recirse que hubo un acontecimiento no compleja para ser encerrada en una sola
conciliación con el peronismo y su reprevisto, la muerte de Perón, que com- frase o interpretación. Pero la combinaconocimiento como fuerza interlocutora plicó una situación muy delicada. Por ción circense y trágica de estos persoineludible para cualquier solución políun lado aparecía la escasa resignación najes y sus consecuencias (asesinatos
tica.
de la guerrilla vinculada al peronismo, de líderes políticos, funcionarios, exfun-

'.: fª;'

E

n los últimos tiempos, Argentina ha estado presente de
manera poco acostumbrada
en los medios de comunicación: cinco presidentes en el lapso de
un mes, "cacerolazos" casi cotidianamente, planes de recuperación económica frustrados, enjuiciamiento a la
Suprema Corte de Justicia, nuevas medidas económicas que intentan atenuar
los efectos de una prolongada condición
de deterioro.
Sin duda, no se trata de una situación coyuntural, sino que tiene un desarrollo histórico relativamente largo y es
difícil señalar un acontecimiento en particular como detonante. Quizá una línea
de interpretación pueda construirse a
partir del comportamiento de la deuda
externa, elemento que, después de todo,
marcó el comienzo de la crisis actual:
fue el pedido de más sacrificios a la
población y la declaración de una especie de moratoria o imposibilidad de pago
lo que precipitó los disturbios y sacó a
la gente de su casa.
El 29 de junio de 1966 asumió el
gobierno el general Onganía, mediante
un golpe de Estado que era el octavo de
la cadena que se había venido sucediendo desde 1930. Entre 1930 y 1970 el
promedio de duración presidencial había sido de alrededor de cuatro años (si
se tiene en cuenta que Juan Domingo
120

Perón había permanecido por nueve
años, el promedio se hace exiguo), pero
los promedios ministeriales apenas superaban los doce meses (sólo durante
los cuatro años del periodo de Onganía
cambiaron más de cincuenta secretarios
de Estado). La inestabilidad institucional
continúa hasta la fecha, siendo una constante que probablemente pueda aparecer como una de las explicaciones al proceso del país. En ese momento -1966la deuda externa argentina era de 3,276
millones de dólares, lo que significaba,

aproximadamente, unos 140 dólares por
habitante.
El gobierno de Onganía había comenzado con dos objetivos ideales: la
reorganización de lo que se había presentado como el desorden económico
del gobierno de la época y una respuesta "definitiva" al fantasma de la amenaza peronista; su primer gabinete -en
especial en el área no económica- estuvo formado por personas que se declaraban apolíticos y que provenían del
nacionalismo católico (gran parte del
golpe de Estado fue fraguado en los "cursillos de cristiandad" y sus actividades
paralelas). Neoliberales en economía y
antiliberales o no democráticos en política, esta contradicción no era más que
una expresión de las enormes divisiones y enfrentamientos de toda la sociedad. En su conjunto, el gobierno de
Onganía fue antiintelectual, continuando una tarea que había comenzado el
peronismo y produciendo una de las
tantas olas de emigración de ciudadanos del mundo de la cultura y de la inteligencia.
Pero hacia el final de su periodo
apareció la guerrilla peronista cuyo principal acto de reivindicación fue el asesinato de Aramburu, un general que había ocupado la presidencia en los hechos sucesivos al derrocamiento de
Perón (hay que decir, también, que gran
TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO · AGOSTO 2002

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TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO - AGOSTO 2002

121

�EL lRAYECTO DE LOS DÍAS
EL lRAYECTO DE LOS DÍAS

La t.anguedia anunciada

La t.anguedia anunciada

cionarios, militares, intelectuales y líderes sindicales y una crisis constitucional severa) provocaron una nueva salida
del ejército de sus cuarteles, prometiendo que entonces sí pondrían orden de
manera definitiva. Lo que se conoce vulgarmente con el nombre de "el proceso" (Proceso ~e Reorganización NacionaO se inició en la noche del 23 de marzo de 1976 cuando el helicóptero que
transportaba a la presidente, en lugar
de ·dirigirse a la residencia presidencial,
aterrizó en el aeropuerto de Buenos Aires y se le dijo que sería confinada en el
sur del país, con absoluta tranquilidad
por parte de la población. Al día siguiente los tres comandantes de las respectivas fuerzas armadas dieron a conocer
cinco documentos fundamentales, donde establecían los principios y las reglas del juego del nuevo periodo. El régimen militar se inició con una deuda
externa de más de 9 mil millones de
dólares (uno de los argumentos para
asumir la conducción política). Los seis
años de poder militar no sólo no resolvieron los problemas económicos y políticos, sino que los agravaron: la deuda
externa saltó a más de 45,000 millones
de dólares (un crecimiento para el periodo de 364%), el aparato productivo
se destruyó o desmanteló en su mayor
parte, los intelectuales y muchos de los
egresados universitarios jóvenes fueron
obligados a exiliarse (restando una importante y capacitada fuerza de trabajo
a la recuperación de la economía), se
crearon conflictos innecesarios en el
ámbito externo (una casi guerra con
Chile y una absurda guerra con el Reino
Unido) y la hibernación de la política,

122

que no propició ninguna renovación del
liderazgo. Por si fuera poco, el horror
de la represión eliminó a más de veinte
mil personas en medio de las torturas
más crueles, fracturando a las familias
y a la sociedad entera. La deuda externa creció como consecuencia de dos
objetivos: el equipamiento de las fuerzas armadas para las guerras amañadas (acompañado de una alta cuota de
corrupción) y la necesidad de acallar la
mala conciencia de las clases medias
que a cambio de no decir nada sobre el
horror se dedicaron a "conocer el mundo" con un dólar artificialmente barato
(también ese periodo adquirió otr0 nombre, el "de la plata dulce" -en Argentina
plata es una de las denominaciones vulgares para dinero).
Y a pesar de las apariencias, el régimen militar no fue monolítico: en un
poco más de siete años se sucedieron
cuatro presidentes, resultado de un
faccionalismo militar que a su vez era
la consecuencia de envidias e intrigas
menores y fanías o ambiciones mayores. El régimen militar fue cambiando
paulatinamente la estructura del gobierno -creando y cerrando ministerios y
secretarías- y publicando una y otra vez
referencias a un difuso "proyecto nacional", manifiesta de manera recurrente
en la literatura del nacionalismo de izquierda y de derecha, pero con una velada finalidad de eliminar el diálogo y el
pluralismo político, imponiendo un régimen autoritario. En líneas generales,
se intentó repetir la gastada e inoperante fórmula del onganiato: una conducción económica en manos de civiles que
pretendían imponer criterios liberales en

su área y un aparato político, social y
cultural con organización autoritaria o,
peor aún, tiránica.
Como es sabido, todo el periodo
estuvo marcado por una sistemática y
amplia violación de los derechos humanos en todos los aspectos posibles o
imaginables; el terrorismo de Estado fue
una práctica constante sobre una población indefensa que en gran parte no tenía otro recurso que hacerse pasar por
ignorante de lo que sucedía.
La absurda guerra de las Malvinas
(unas inhóspitas acumulaciones de piedra del Atlántico sur) fue el principio del
fin del régimen militar, que terminó por
convocar a elecciones el 30 de octubre
de 1983, donde compitieron la Unión
Cívica Radical y el peronismo. La Unión
Cívica Radical era un partido político de
vieja historia, formado como consecuencia de las luchas políticas por la presidencia que siguieron a los graves con-

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9 , MAYO· AGOSTO 2002

flictos desatados en 1890, que en su
pasado reciente había sufrido divisiones
y separaciones, pero que había trasmitido a la población dos imágenes importantes para el momento: la honestidad
política y económica y la convicción de
alcanzar la paz por vías institucionales.
El peronismo se presentaba con su historia de partido invicto en elecciones
abiertas. El triunfo fue para el radicalismo en una elección de final estrecho,
que había propuesto un lema central de
campaña que, si bien era posiblemente
válido, mostraba que las dificultades no
estaban totalmente superadas: "contra
el pacto militar-sindical". El mundo intelectual parecía haber aceptado la lección de la historia: después de muchos
años de denostar a la democracia "formal" y de apelar a las transiciones autoritarias -con o sin apoyo de los militares- ahora todo debía ser resuelto mediante el apoyo que podían proporcionar elecciones democráticas y el juego
político consiguiente. Pero si la cuestión
política parecía entrar en un encarrilamiento definitivo, el gobierno de Alfonsín
no pudo solucionar dos de los elementos fundamentales de toda la crisis: la
cuestión sindical y la económica. Los
intereses del aparato sindical, resguardados por cierto corporativismo disimulado durante el régimen militar, reflotaron de manera agresiva, tratando de
imponer condiciones a un gobierno que
además debió resistir a intentos de re cuperación de privilegios por parte de
los militares. A partir de 1984, los "comandos" militares presentaron incidentes internos que no tuvieron mucha repercusión en la opinión pública, pero

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO · AGOSTO 2002

que fueron el germen de acontecimientos posteriores más penosos.
La legalidad democrática no era suficiente para resolver los ataques y hubo
momentos en que pareció que, nuevamente, las fracturas del cuerpo social
serían las principales protagonistas. Por
el lado de la economía, los intereses de
ciertos sectores empresarios provocaron
muchas perturbaciones. Aun cuando se
controló relativamente el crecimiento de
la deuda externa, que pasó de un poco
más de 46 mil millones de dólares a
superar los 65 mil (alrededor del 44 por
ciento de crecimiento), los otros factores de la economía muestran cifras más
graves: la desocupación de los jefes de
hogar llegó a 39 por ciento en 1986, al
culminar la etapa más feliz del "plan
austral", las clases medias aceleraron
su proceso de empobrecimiento, la inflación se mantuvo siempre alta (688%
en 1984 y 385% en 1985) y, en el mes
de julio de 1989, en que Alfonsín se vio
obligado a dejar la presidencia, llegó a
superar 200 por ciento en ese mismo
mes. El plan austral fue una de las tantas medidas de política económica que
intentaron remediar el caos y que, también como muchas otras, se inició con
logros y terminó en mayores dificultades.
En el otoño de 1985, Alfonsín convocó a un acto público en la Plaza de
Mayo -el escenario de todos los sucesos políticos de importancia en Argentina- donde anunció que se avecinaban
tiempos de "economía de guerra en referencia a la necesidad de terminar con
la política de financiar el déficit del Estado a costa de comprometer el futuro

123

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

La tanguedia anunaada

La tanguedia anunaada

del país. La debilidad económica le impidió sancionar de manera ejemplar a
los militares y terminó por proponer una
cuestionada ley de "punto final" en diciembre de 1986.
Pero un gobierno institucionalmente democrático no es garantía de solución política: el plan austral, quizá la
mejor oportunidad de la década de los
años ochenta para solucionar la crónica situación de deterioro de la economía; fracasó por falta de acuerdos políticos con las fuerzas opositoras (incluyendo a todos los matices del espectro,
no sólo a los políticos: sindicatos, iglesia, sectores sociales). El gobierno de
Alfonsín terminó de la peor manera posible: incapaz de "amarrar consensos"
y de controlar la desbocada inflación,
debió entregar penosamente el gobierno al elegido Carlos Menem. Un mérito
especial en ello: fue el primer presidente legalmente electo que entregó el gobierno a otro legalmente electo desde
1930 (con la excepción del pasaje de la
primera a la segunda presidencia de
Perón en 1952).
El gobierno de Menem comenzó con
una deuda externa de un poco más de
62 mil millones de dólares para cerrar,
diez años más tarde, con más de 146
mil millones. Eso significa un crecimiento de más de 123 por ciento, agravada
porque durante los tres primeros años
se mantuvo relativamente estancada
como resultado de las ventas de las
grandes empresas administradas por el
Estado (el proceso llamado privatización). En la práctica, cada argentino
debe ahora casi 4,000 dólares; o, en
otros términos, que en 35 pasó de de-

124

ber 140 a 4,000, casi un 3,000 por ciento de aumento.
¿Por qué creció tanto la deuda externa? En gran parte por los gastos innecesarios e irresponsables ya apuntados: compra de armas, asunción por
parte del Estado de la deuda privada
(que benefició a muchas de las grandes
empresas), corrupción. No siempre aparecieron estos factores ni se dieron de
la misma forma. El otro aspecto que se
ha mencionado una y otra vez es la injerencia de organismos como el FMI o el
Banco Mundial. Sin quitar la responsabilidad que les cabe en el diseño de ciertas políticas -el condicionar nuevos préstamos o garantías según el cumplimiento de medidas de corte monetaristadebe tenerse en cuenta que muchos de
los equipos de economía, además de
inventar medidas "salvadoras" se jactaron en varias oportunidades de haber
"engañado" a funcionarios de esas instituciones al prometer acciones que de

antemano se sabía no se aplicarían o
serían distorsionadas. Argentina ha tenido más de setenta ministros de economía desde 1916, fecha en que se implantó el voto secreto y obligatorio y con
ello la democracia formal. María Estela
"lsabelita" Martínez tuvo seis ministros
en poco más de dos años y Carlos
Menem cinco. Algunos de esos funcionarios duraron apenas días y hubo quienes alcanzaron largos periodos -los menos, Domingo Salaberry (1916-1922),
José Alfredo Martínez de Hoz (19761981) y Domingo Cavallo (1991-1996)-,
pero la inestabilidad no sólo de su propia duración como responsables sino, lo
que es grave, de las medidas que implantaron o pretendieron impulsar, es la
constante principal: planes "definitivos"
que en algunos casos sólo duraron días,
marchas y contramarchas, acciones que
eran lo exactamente opuesto a lo declarado días antes, declaraciones contundentes que fueron desmentidas por los
hechos al poco tiempo, todo parece haberse ensayado y todo ha mostrado ser
un fracaso.
Lo único indudable es que la deuda
externa está allí y no puede pagarse en
las condiciones actuales de generación
de riqueza. Medidas como la de convertir las deudas privadas en pesos con una
paridad fija no solucionan las dificultades de fondo, aunque tengan el propósito de evitar más quebrantos y dificultades.
Consecuencia de la constante improvisación y cambio sin sentido en la política y en la economía -aunque seguramente sumados a otros factores- las
condiciones motivacionales del grueso

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO· AGOSTO 2002

de la población se encuentran en las
profundidades del pozo: en la Argentina
de hoy nadie parece creer en nadie. El
aparato de justicia no puede imponer la
ley -la misma Corte Suprema fue agrandada por una manipulación maliciosa y
viciada de Menem para incluir a personas ideológicamente afines pero también incompetentes- de manera que en
la vida cotidiana las diferentes formas
de robo y embuste presentan una coexistencia y una erradicable realidad:
todo el mundo desconfía hasta de los
más allegados y espera ser engañado,
estafado o simplemente asaltado en
cualquier intercambio, aun cuando no
haya dinero en juego.
Concurrentemente, los jóvenes han
perdido toda capacidad de creer en el
futuro. La mitad de ellos están buscando salir del país usando como estrategia la consecuencia de la inmigración
que hizo crecer a Argentina a la vuelta
del siglo diecinueve: obtener la ciudadanía de un país de la Unión Europea.
La otra mitad se siente frustrada, amargada y rencorosa por no poder hacerlo,
condenada a quedar viviendo en una
sociedad para la cual no cree que valga
la pena ningún esfuerzo.
Las marchas de diverso tipo y origen, cacerolazos, piqueteros, cierre de
carreteras son un testimonio importante del grado de descontento de todos
los sectores sociales pero en sí mismas
no podrán solucionar la crisis.
La clase política había sido advertida del descontento: casi cuatro millones de votantes 0a quinta parte del electorado) optaron por el voto "bronca" en
las elecciones de octubre de 2001 (el

TRAYECTORIAS

IAÑO IV, NO. 9 1MAYO· AGOSTO 2002

voto "bronca" es una combinación de
votos anulados o en blanco). Aun cuando fue más fuerte en los distritos urbanos, fue un fenómeno que se presentó
también en zonas de producción agropecuaria. Quizá el error fue que los
analistas políticos trataron de imputar

esas tendencias a conflictos localizados
y no pudieron o quisieron ver que se
reclamaban cambios profundos en toda
la estructura política y económica. Es
de esperar que quienes asumen hoy la
conducción política de ese país sean
capaces de introducirlos.

125

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

El fantasma que recorre el mundo
Cnlka de nuestro tiempo. A
los 150 años del Manifiesto comunista,
Siglo XXI Editores, México, 2001, 156
pp.
SAMIR AMíN,

Samir Amín, pensador egipcio de nuestra época, analista de la mundialización,
del capitalismo actual, científico social,
especialista en economía, muestra en
Critica de nuestro üempo una visión muy
particular sobre la ideología (tan en
boga) de la globalización, del capitalismo y de la necesaria búsqueda de alternativas para nuestra sociedad.
Propone una relectura del Manifiesto comunista, a 150 años de su creación, enfocada a dejar a un lado las cualidades de "texto sagrado" que podrían
atribuírsele (pues para él, en este caso,
"sagrado" es sinónimo de muerto) y
observarlo corno una oportunidad de dar
continuidad a la obra un día iniciada mediante este Manifiesto.
Samir Amín analiza lo que él llama
"la crisis del capitalismo" y con una
actitud radical nos habla desde su trinchera acerca de sus percepciones del
modelo de libre mercado, del papel de
la cultura en las revoluciones, de las
distorsiones del método de Marx, de la
declinación de la ley del valor en la economía, de las leyes filosóficas del posmodernisrno, de cómo las telecomuni126

caciones afectan la ideología, y aporta
una crítica sagaz a lo que él considera
"el mito de la economía pura".
En un libro breve pero profundo
(mide apenas 10 X 18 cms. en lo que
vendrá a ser la primera versión en español, editada por Siglo XXI Editores), este
economista egipcio impacta con sus
declaraciones, por momentos vertidas
en tonos metafóricos ("el comunismo,
un fantasma que desde hace siglo y
medio recorre al mundo ..."), señala que
en nuestra época estarnos nuevamente
frente a la "orgía de los hartos" (corno
hace 150 años), una fiesta que surge y
se refuerza por el sistema imperante,
que es vista desde fuera por los millo-

nes de pobres que pueblan el planeta, a
raíz de un sistema social que siempre
está en desbalance, que promueve la
inequidad asentando las bases para su
propia crisis y destrucción, donde se ha
dado la polarización de una cultura que
promete a todos, pero que distribuye
siempre en forma desigual. Un sistema
que se torna incapaz de sobrellevar sus
propias contradicciones.
A decir de Amín, nuestra sociedad
está en una crisis que conduce al níhilisrno, debida a la enajenación econornicista del capitalismo, donde la ley del
valor se reduce a una teoría de los precios.
Sin duda, se torna éste un tema de
actualidad social, donde el despilfarro
de los recursos del planeta está acorralando al hombre cada vez más. Apunta
hacia el homo aeconomicus como el individuo de una sociedad basada en el
mercado generalizado, el trab-ajo, la
empresa, los productos; y señala las
causas por las que no considera al capitalismo bueno para la sociedad actual,
lo concibe corno algo "inadecuado" y, al
dejarlo atrás, la sociedad se estaría liberando de la enajenación econornicista.
Sin duda, apoya a Marx, por considerar sus teorías más sensatas, en comparación a las del capitalismo, y respecto a las
necesidades de la sociedad actual.
Reduce la globalización (o mundialización), mencionada con tanto ahínco
TRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 9

MAYO - AGOSTO 2002

en la ideología de nuestra época, a una
nueva forma de la afirmación del carácter imperialista inmanente al sistema
donde, en efecto, toma "globalización"
como sinónimo de imperialismo (una
palabra cuyo empleo está prohibido).
Retorna a estudiosos como Michel
Foucault, Jaques Derrida, Gianni Vattimo
y Alain Lipietz, entre muchos. Samir
Amín censura la economía pura y a sus
promotores, pues la considera imposible, "paraciencia absurda e incoherente", que no se asemeja ni adapta a la
realidad que vivimos. Visualiza el posmodernismo como una utopía neoliberal disfrazada, incrustada en una modernidad que aún no está superada, traduciéndolo como una sumisión a las
exigencias de la economía política del
capitalismo en su fase actual. Utopía
donde lo imperante es una aceptación
sin cuestionarnientos de todas las hipótesis presentadas, presuponiendo que
no hay ninguna verdad objetiva.
El posmodernismo no es entonces
más que un paraguas que resguarda las
diversas y contradictorias corrientes de
pensamiento que caracterizan nuestro
tiempo.
Al preguntarse si ante todo esto podrá surgir una opción anticapitalista
coherente y eficaz, se remite a señalar
que ante todo, un discurso de este tipo
habrá de atacar directamente los caracteres fundamentales del capitalismo,
subrayando de éstos, la enajenación
economicista.
La sociedad actual necesita salir de
su crisis y esto ha de ser a través del
reestablecirniento de nuevos equilibrios,
en un mundo policéntrico, en donde cla-

TRAYECTORIAS ! AÑO IV, NO. 9

1MAYO - AGOSTO 2002

ses, naciones, Estados, firmas, regiones
(todas las realidades que la economía
pura ignora) habrán de recuperar su lugar, estableciéndose nuevos equilibrios,
donde habrán de nacer alternativas en
plural.
Ahora más que nunca, la humanidad
se enfrenta a dos opciones: por un lado,
dejarse guiar por el capitalismo, en camino a un suicidio colectivo (a decir de
Amín), por la otra, dar cabida a las posibilidades que "el espectro que recorre el
mundo" brinda a la humanidad.
Según Samir Amín, hoy, socialismo
o barbarie son las elecciones a las que
la sociedad actual se enfrenta y subraya que no habrá socialismo sin seres
humanos nuevos o, por lo menos, seres
libres, quienes al superar la enajenación
mercantil, habrán de formar una sociedad más transparente.
Angélica Hemández

Otro liberalismo
JOHN GRAY, Las dos caras del liberalismo.

Una nueva interpretación liberal, Paidós,
Barcelona, 2001, 167 pp.
Liberalismo es una palabra ambigua en
el vocabulario político. Inclusive en ciertos diccionarios filosóficos suele encontrarse asociada a anarquismo y anarquía. Es que no puede ser menos si tomamos en cuenta ciertas expresiones
de los primeros que suelen ser considerados liberales en la tradición de las
doctrinas políticas. La idea de Locke de
que todos los hombres nacen libres y

que el principio de libertad consiste,
básicamente, en "no estar sometido a
ninguna otra restricción que no sea la
ley natural" contiene un trasfondo anarquista indudable. Asimismo, la frase inicial del Contrato Social de Rousseau, "El
hombre nace libre y por doquier está
encadenado" nos acerca a esa idea de
un estado de naturaleza que ha sido
socavado por la cultura y las estructuras subsecuentes.
El proyecto de organización de la
vida social se construye en la modernidad y su rasgo de tolerancia -una de las
dos caras del liberalismo- no es nuevo
ni exclusivo de esa modernidad; para
Gray, ha habido sociedades históricamente previas a las modernas donde la
tolerancia ya estaba presente.
Tampoco hay un corpus de teoría liberal, aun cuando muchos coinciden en
señalar a varios autores como los pensadores básicos del liberalismo. El liberalismo político antecedió históricamen127

�CONTEXTOS
CONTEXTOS

te al liberalismo económico, como práctica y como idea: Adam Smith nació varios años después de la muerte de John
Locke. Pero la práctica del liberalismo
económico es difícil o imposible sin el
liberalismo político y eso lo remarca
Gray, al señalar que los mercados no
pueden sostenerse por sí mismos sin
las libertades "positivas" desarrolladas
a partir de las instituciones sociales que
no son intrínsecas al mercado. Porque
el primer impulso de las sociedades
protomodernas fue hacia la igualdad
política y la uniformidad social; es sólo
a partir de prácticas duras que trajeron
muchos sufrimientos innecesarios que
los seres humanos hemos aprendido el
valor del pluralismo. Gray nos recuerda
que liberales, marxistas y socialdemó•
cratas coincidieron en su momento en
la idea de que puede haber un solo ré•
gimen universal que pueda ser capaz de
encarnar el bien, idea sin duda insostenible con relación al pluralismo.
La tolerancia liberal es, entonces, un
ideal ambiguo, cuyas variantes representan proyectos rivales: el ideal de un con•
senso racional y el de una coexistencia
pacífica. Ello lleva a intentar una resolu•
ción que debe pasar por la segunda al•
temativa, en opinión de Gray. Estos dos
proyectos encarnan filosofías de la his•
toria rivales; el primero se basa en presupuestos que son más una cuestión de
fe que el resultado de una investigación histórico-social adecuada: la idea de una convergencia de las sociedades modernas hacia un sistema único de valores. De manera
que la segunda alternativa -la otra cara del
liberalismo- debería predominar en la
política de la actualidad.

128

La reconciliación de valores contra•
dictorios que supone la coexistencia
pacífica es un proceso por desarrollar y
no un logro consumado, de allí la importancia de discutir la idea de valor y
su implicación en la acción política. La
idea de la existencia simultánea de valores en la vida social contemporánea
no es un problema de orden filosófico:
es una imposición de los hechos. Ergo,
es una condición social para la cual no
tenemos otra alternativa: imponer valo•
res únicos al conjunto de la sociedad no
es compatible con la verdad filosófica
ni con el rumbo de la historia.
Los valores, además, son inconmensurables. Pero inconmensurables en to•
dos los aspectos de la vida: en el arte,
en los placeres de la buena vida y en los
bienes económicos y en la política.
Algunas virtudes y algunos vicios se
dan genéricamente para toda la humanidad, pero son muchos los casos en
los que aquello que algunos grupos so•
ciales ensalzan como virtud es conde•
nado como vicio por otros grupos, de
allí que el consenso sobre un modus vivendi que acepte el pluralismo de valo•
res es la única posibilidad de hacer po.
lítica en este mundo. Las mejores vidas
pueden ser, entonces, vidas en las que
coexistan muchos bienes. Ello implica
una apertura radical y, al mismo tiempo, la aceptación de un mundo que, a
fuerza de disímil, pueda aparecer como
desordenado, lo cual nos pone en la
antípoda de lo que hasta ahora ha sido
el ideal de las ciencias sociales.
Pero si el problema de los valores
es complejo, el de las libertades -€1 gran
leitmotiv del liberalismo- lo es mucho

más: los principios liberales serían incapaces de decirnos cómo elegir entre
libertades rivales y, en sí mismos, no
poseerían esa libertad de la que tanto
habla Rawls. Es que las libertades básicas plantean generalmente demandas
en conflicto, lo que parece omitir Rawls,
en aras de un ideal de libertad que suele caer en lo que puede denominarse
utopía. Todo ello nos conduce a situaciones para las cuales los principios li•
berales hasta ahora conocidos carecen
de una respuesta.
Gray parece atisbar una y ello supone que podamos articular una gran discusión pública sobre las nuevas formas
de Estado que estamos dispuestos a
promover en este mundo cada vez más
conflictivo. Ello se logrará sólo en la
medida en que el liberalismo deje atrás
el ideal del consenso y opte por un modus vivendi como práctica legítima. El
modus vivendi no se logra automáticamente ni tiene, tampoco, una forma
única; su construcción requiere de un
esfuerzo de la voluntad colectiva por el
cual debieran pugnar los dirigentes políticos y sociales de la comunidad.
Es por todo esto que este libro de
John Gray es imprescindible si se quie•
re tener una versión completa de las di·
ficultades y posibilidades de un liberalismo que sea genuino y no elaborado a
través de las caricaturas que defensores y enemigos nos trasmiten.
José Maña Infante

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO · AGOSTO 2002

no se incorporan buscando una síntesis
reductora, sino por el contrario, dado
que en cada una de las prácticas llamadas económicas se presenta siempre en
su totalidad el mundo social al que pertenecen quienes en ello participan, esas
prácticas siempre serán multifunciona•
les y multidimensionales, obligando a
ampliar el contexto del análisis.
Uno de los puntos centrales en que
Bourdieu pondrá énfasis en relación con
ciertas nuevas perspectivas de la economía será la atribución a los agentes
económicos de comportamientos racionales o determinados racionalmente.
Ello sólo sería la consecuencia de un
pensamiento etnocéntrico que, inconsciente de su limitación, pretende presentarse como universal.
Las estructuras del cambio
La ciencia económica se ha constituido históricamente y es sólo después
PIERRE B0Ro1rn, Las estructuras sociales
de un lento proceso que ha llegado a
de la economía, Manantial, Buenos Ai- separarse de los demás dominios de la
res, 2001, 271 pp.
vida humana y sólo después de un largo proceso el cálculo de ganancias indi¿Es necesario deslindar la actividad de viduales se impuso como principio por
los economistas de las de otros científi- encima del modelo de intercambio de
cos sociales? ¿Está la actividad econó• la economía doméstica. El problema es
mica separada del resto de las activida- que el espíritu de cálculo y las demás
des sociales de cualquier ser humano categorías posibles de análisis, como
como para exigir un análisis indepen- necesidades, preferencias, propensiodiente? Ni lo uno ni lo otro, dirá Bour- nes, no son exógenos ni universales sino
dieu, aunque haya muchos que se opon• que dependen de contingencias históridrán a esta posición.
cas específicas que llevan a un tipo de
Él entiende que, para comprender conducta que más valdría llamar razo.
la actividad económica, es necesario nable antes que racional. Para Pierre
apelar a un conjunto de conceptos fun. Bourdieu, una verdadera economía es
damentales: habitus, capital cultural, ca- la economía de las condiciones de propital social, capital simbólico y campo. ducción y reproducción de los agentes
Esos conceptos, provenientes de diferen- y las instituciones de producción y re•
tes tradiciones del pensamiento social, producción económica, cultural y social,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO · AGOSTO 2002

todo lo cual no es más que la definición
más completa de sociología.
Después de estas primeras consideraciones teóricas, Bourdieu encara un
largo estudio de campo sobre las empresas constructoras y el mercado de
vivienda en Francia, analizando sus estrategias de venta, su posición en el
mercado, su imagen empresarial, el tipo
de público consumidor al que se diri·gen y su dinámica, al menos la forma
en que han venido operando en los últimos años.
Posteriormente, retoma todos los
elementos para reconstruir una teoría
social del comportamiento económico.
Sigue siendo la noción central de su reflexión la idea de capital, que Bourdieu
secciona en varias modalidades según
el conjunto de fuerzas sociales en juego: el Estado es la concentración de
cuatro tipos de capital: capital de fuerza física -policial y militar- , capital económico, capital cultural y capital simbólico. Y más adelante dirá que un agente económico puede poseer en forma
variable cinco formas de capital, finan•
ciero, tecnológico o cultural, comercial,
social y simbólico. De la estructura en
que los agentes combinen las cantida•
des de estas cinco formas dependerá
su éxito económico.
Al final del texto retomará el ataque
contra ciertas posiciones teórico-metodológicas de la economía actual, como
el individualismo metodológico y las
diversas teorías de la acción racional,
oponiendo a las categorías de un pensamiento individual autónomo su noción
de habitus. El habitus es, en opinión de
Bourdieu, un mentís claro a la idea, un

129

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

agente racional e individualista. El
habitus es un concepto que recupera las
condiciones reales de la existencia, donde la espontaneidad está siempre recortada y opera siguiendo formas que actúan mediante una enorme economía de
cálculo, lo cual no es el caso en los agentes racionales.
Hasta donde tenemos noticia, el último libro en vida de Bourdieu reavivará
viejas polémicas y creará otras formas
de entender las relaciones entre las ciencias sociales, operación cada vez más
necesaria si queremos actuar de manera adecuada en la producción de un
mundo que supere las cada vez más
inmanejables contradicciones en que
nos hallamos inmersos.
José María Infante

El placer del historicismo

MlcHEL H. LESSNOF, La filosoffa política del
siglo .XX, trad. de Germán Cano, Ediciohes Akal, Madrid, 2001, 448 pp.
El üempo y el espacie, la sucesión y la extensión,
no son sino relaciones causales de ideas, que la
imaginación ()l1elÍe traspasar para moverse
libremente en el terreno de las existencias ideales.
Ylas cosas son igua/menfe, con arreglo a su esencia,
lo que nos place qve sean. Lo que son depende del
modo qve las contemplemos.
Osear Wilde, De Profwdis

Contrariamente a lo que se piensa, no
existe una sola perspectiva metodológica para incursionar en la historia de las
ideas políticas. De hecho, las ideas políticas son tan sólo una área de creación intelectual entre muchas posibles,
como serían las ideas económicas, estéticas, sociales, científicas, religiosas,

130

etcétera. Por ello, la reconstrucción del
pensamiento político parte de las más
variadas premisas teóricas.
Es así como encontramos historiadores de las ideas políticas interesados
más en la lógica de construcción del
discurso de los autores y los textos examinados, y otros preocupados más en
el contexto histórico en el que un pensador político interviene. De igual forma, se piensa que las ideas políticas
evolucionan en sentido positivo y, por
ello, son cada vez más científicas; pero
también existen aquellos que niegan
esta evolución y se remontan hasta la
antigua Grecia para decirnos que en
política nada hay nuevo bajo el sol.
Aún con esto, los principales trabajos de historia de las ideas políticas asumen, implícita o explícitamente, ciertas
cuestiones básicas sobre la selección de
los autores y textos estudiados, sobre
cómo se relacionan éstos entre sí, sobre las razones para estudiarlos, sobre
su significado y significación, sobre su

relevancia presente. Los autores de textos
sobre teoría política también a menudo tienden a prejuiciar la interpretación a razón
de perspectivas prefabricadas, lo que generalmente convierte la reflexión política práctica en áridos páramos.
Se observa inclusive un cierto
historicismo dentro de los textos que
intentan recordar el pasado teórico de
la política para traerlo al presente. Bastaría con nombrar al viejo G. H. Sabine
(su clásico Historia de la teoría política,
FCE, México, 1945) para darnos una
idea de lo que estamos hablando.
En esta misma vía podemos encontrar a Michel H. Lesnoff que hace, en La
filosofía política del siglo .XX, un recuento historicista de los que él considera
como los principales filósofos políticos
de nuestra época. Lessnof, profesor de
Teoría Política en la Universidad de Glasgow, es autor de otra obra introductoria: The Structure of Social Science: A
Philosophical lntroduction (1974).
Lesnoff está convencido de que los
acontecimientos del siglo pasado influyen de manera directa en el pensamiento político teórico de nuestro tiempo:
"Puede decirse, pues, que la filosofía política de nuestra época está en
parte, marcada por ciertas particularidades de su estructura social. Pero sólo
en parte. No es necesario subrayar que
igualmente importante ha sido la necesidad de afrontar las implicaciones de
los grandes acontecimientos que la han
formado, a saber, las catástrofes del siglo: dos guerras mundiales, revoluciones y la amenaza a los valores humanos proveniente de los totalitarismos de
diversa clase" (ver pp. 10-15).

lRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 I MAYO· AGOSTO 2002

Por ello, considera a Max Weber como
punto de partida del pensamiento político del siglo )0(. Lenoff ve a Weber como
"el sociólogo más importante de la 'modernidad', esto es de la sociedad del siglo '/Y..". De aquí que intente ver el liberalismo como respuesta al desencantamiento weberiano; intenta conectar la
reacción de los filósofos de la política
como Oakshott, Hayek y Rawls a las ideas
weberianas y las contrapone a las de la
Escuela de Frankfurt representados en
este libro por Marcuse y Habermas.
El libro se organiza en torno a esta
diferenciación de posturas teóricas; después de Weber el libro se divide en tres
apartados: el primero agrupa a los que
Lesnoff llama los "críticos del capitalismo consumista", aquí se comentan las
posturas de Marcuse, Arendt y Macpherson; el segundo apartado se titula "Liberalismo combatiente" y reúne a cua-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1 MAYO- AGOSTO 2002

tro filósofos más que, según Lesnoff,
defendieron sus posiciones frente al
transfondo de la Guerra Fría como lo son
Oakeshott, Hayek, Popper y Berlín; la
tercera parte llamada "Contemporáneos" versa sobre los que el autor considera como "los tres filósofos políticos
vivos más importantes" a saber Rawls,
Nozick y Habermas. El texto termina con
una reflexión sobre los planteamientos
de Fukuyama sobre el fin de la historia.
Fin que por demás encontramos elocuente, con respecto al pensamiento
historicista de Lesnoff. Quizás sea este
fin la característica principal de su libro, la visión gozosa del desconocimiento de la historia. La máscara que más
place, retomando a Wilde. Precisamente otro británico, Popper en su célebre
La miseria del historicismo (Alianza Editorial, Madrid, 1996, pp. 161-163) rebate esta noción:

"En cuanto que nos ocupamos de la
explicación histórica de acontecimientos típicos, tienen éstos necesariamente que ser tratados como típicos, como
pertenecientes a clases o categorías de
acontecimientos. Porque sólo entonces
es aplicable el método deductivo de explicación causal. La historia, sin embargo, no se interesa sólo por la explicación de los acontecimientos específicos,
sino también por la descripción de un
·acontecimiento específico como tal".
Cuando se usa la Historia como telón de fondo de las ideas pollticas, y que
con cierto placer se olvida la singularidad de los acontecimientos sociales;
cuando por placer elegimos mentirnos,
es entonces cuando verdaderamente la
historia ha llegado a su fin.

Gustavo Herón Pérez Daniel

131

�BREVIARIO

BREVIARIO

COORDENADAS DE UNA CRISIS

COORDINATES OF A CRISIS

PENSAMJBITO SOCIAL Y SOCIOLOGÍA DEL TRABAJO

SOCIAL THJNKING ANO SOCIOLOGY OF WORK

EN AMÉRICA LATINA

IN LATIN AMERICA

Adrián Sote/o Valencia

Adrian Sot.elo Valencia

El autor aborda el análisis de la crisis del pensamiento latinoamericano de las décadas de los ochenta y noventa con
el auge del neoliberalismo, al mismo tiempo que evalúa la
pertinencia de una rearticulación critica de dicho pensamiento con las cieQcias sociales en general y, en particular,
con la sociología del trabajo en América Latina. Señala que
una de las consecuencias, en lo que respecta a la sociología
del trabajo y a la teoría de la clase obrera y del trabajo asalariado1 es la de ir desplazando el objeto de estudio, centrado en esa clase y en los fenómenos del mundo del trabajo,
por otro que pretende reivindicar el estudio sociológico
centrado en los sujetos y los movinúentos sociales dentro
de una concepción típicamente funcionalista, descriptiva y
unidimensional. Afirma que la nueva sociología del trabajo
tiene que estructurarse dialécticamente en el marco de un
proceso global epistemológico que gire en tomo a la dinámica de reproducción del capital y de las relaciones sociales e institucionales que determinan el mundo del trabajo y
sus múltiples contradicciones.

The author addresses the crisis in American thinking in the
80's and 90's as a result of the neoliberal boom; concurrently analyzing the appropriateness of a critica! restatement of this thinking from the viewpoint of social sciences
in general and, particularly, of the sociology ofwork in Latin
America. He asserts that one of the consequences regarding work sociology and the theory of the working class and
wage-earning work is to gradually shift the subject of study
to target this class and the developments in the work environment for a di.fferent one, that attempts to reinvindicate
the sociological study targeted on subjects and social movements within a typically functionalistic, descriptive, unidimensional conception. He proposes that the new work sociology should be structured dialectically within the framework of a global de epistemiological process that pivots on
the dynarnics of the reproduction of capital and on those
social and institutional relations that determine the work
world and its multiple contradictions.

TRABAJO HUMANO. UN DEBA1E
EL ENFOQUE METODOI..ÓGICO

HUMANWORK. A DEBATE
THE METIIODOLOGICAL APPROACH

EN lA DISCUSIÓN DE SU CIWIBAUDAD

IN THE DISCUSSION OF HUMAN WORK CENTRALITY

Paulo Nakatini

Paulo Nakatini

Este texto fue elaborado para rescatar el método materialista dialéctico, abandonado por muchas de las teorías que
defienden el fin del trabajo y de su centralidad en la sociedad contemporánea. El punto de vista del autor se opone a
las concepciones idealistas y teológicas de la creación del
hombre que fundamentan metodológicamente aquellas teorías. Para ello, diferencia el trabajo en general, como el fundamento de la existencia humana, del trabajo enajenado,
como trabajo determinado históricamente. Defiende que
bajo el modo de producción capitalista, el trabajo enajenado no pierde su centralidad; es necesario superar el modo
de producción capitalista para que el trabajo pierda su posición central y desaparezca como actividad ejercida por el
hombre y exteriormente determinada por las necesidades
naturales y sociales.

The purpose of this paper is to rescue the dialectic materialistic method, abandoned by many of the theories that defend the purpose of work and its center stage in contemporary society. The author's viewpoint is opposed to the idealistic and theological conceptions of the creation of man
on which the methodology of those theories is based. For
this purpose, he di.fferentiates work in general, as the foundations of human existence, from alienated work, as historically defined. He advocates that alienated work does not
lose its centrality under the capitalist production mode; that
the capitalist production approach needs to be surpassed
so work can shed its central position and cease to be an
activity executed by man that is extemally determined by
social and natural needs.

EL TRABAJO Y LOS SENTIDOS

WORK AND THE SENSES

Ricardo Antunes

Ricardo Antunes

El estudio de las relaciones entre trabajo productivo e im-

Studying the relations between profitable and non-profit-

132

lRAYECTORIAS 'AÑOll(N0.9 I\IAYO-AGOSTO2002

productivo, manual e intelectual, material e inmaterial, así
como la forma asumida por la división sexual del trabajo, la
nueva configuración de la clase trabajadora, entre varios
otros elementos, permitirán recolocar y concretar la tesis
de la centralidad de la categoría trabajo en la formación
social contemporánea, contra la desconstrucción teórica que
fue realizada en los últimos años. Para ello, el autor se propone responder a las siguientes indagaciones: ¿Son las mutaciones en curso las que provocan inevitablemente la pérdida de referencia y de relevancia del ser social que trabaja?
¿No está más dotada de estatuto de centralidad la categoría
trabajo en el universo de la praxis humana existente en la
sociedad capitalista contemporánea? ¿Debe la llamada "crisis de la sociedad del trabajo" ser entendida como el fin de
la posibilidad de revolución del trabajo? ¿No constituye el
trabajo el elemento estructurante de una nueva forma de
sociabilidad humana? ¿No es más proto-forma de la actividad humana, la necesidad de hacer efectivo el intercambio
entre los seres sociales y la naturaleza, y entre los mismos
seres sociales?

able, manual and intellectuaJ, physical and intangible work,
as well as the assumed forro of work when divided on the
genders, the new configuration of the working class -among
other factors- will allow us to relocate and concretize the
thesis of centrality of work category in the contemporary
social formation; as opossedto the theoretical deconstruction
of the last few years. For this purpose, the author proposes
to answer inquiries such as: Do mutations in process inevitably cause the loss of reference and significance of the
working social being? Is not the work category more endowed wit a centrality status in the universe ofhuman praxis
that exists in contemporary capitalist society? Should the
so-called "crisis of the working society" be understood as
the demised of any· possibility of labor revolution? Does
not work constitute the structural element of a new forrn of
human sociability? Is not the need to make an actual exchange between humans and nature, and among social beings as well, more akin to human activity?

LA DEMOCRACIA INCONCLUSA

UNCONCLUDED DEMOCRACY

CARENCIAS PRÁCTICAS Y LIMITACIONES TEÓRICAS

f&gt;RACTICAL LACKS AND THEORETICAL LIMITATIONS

H. C. E Mansilla

H. C. F. Mansilla

El ensayo esboza una crítica a las teorías de la transición
democrática y seguidamente trata de mostrar las limitaciones de toda democracia de masas contemporánea. Las teorías de la transición son calificadas de institucionalistas porque descuidan el "país real", atribuyendo una importancia
exagerada al "país legal". El autor propone un cuestionamiento de fenómenos que estas teorías presuponen como
positivos: los enfoques contractualistas, la modernidad y la
globalización, el crecimiento económico incesante, la mercantilización de toda la vida social, la expansión de los medios masivos de comunicación, la calidad ética e intelectual
de las élites gobernantes y la falta de una concepción del
bien común.

This essay sketches a critique of democratic-transition theories and goes on to show the limitations of contemporary
mass democracy as a whole. Transition theories are called
"institutionalistic" in the extent that they overlook the "real
nation," assigning an exaggerated significance to the "legal
nation." The author propases challenging the aspects that
these theories assume to be beneficia!: contractual approaches; modernity and globalization, unceasing economic
growth, commercialization of all the aspects of social life;
expansion of mass media; the ethical and intellectual quality of ruling elites; and absence of a conception of common
good.

BANCA Y DOMINACIÓN
Los BANCARIOS BRASILEÑOS EN

BANKING AND DOMINATION
LA FASE DE LA REESTRUCTU-

BRAZILIAN BANK EMPLOYEES IN 1HE CONTEMPORARY

RACIÓN CAPITALISTA CONTEMPORÁNEA

CAPITAUST RESTRUCTIJRING PHASE

Nise Junkings

Nise Junkings

Las transformaciones en curso en el capitalismo mundial
alcanzan todas las esferas de la vida social y se traducen en
cambios en la configuración espacial de los procesos de
acumulación de capital, en la organización de la producción y del consumo y en el sistema de dominación política
e ideológica del capital. En el ámbito productivo, la acumu-

Current transformations of capitalism around the world
reach all the social strata, and are translated into: changes of
the space configuration of capital accumulation processes,
the manner in which production and consumption are organized, and the political and ideological capital domination system. In the production scenario, "flexible" accu-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

133

�BREVIARIO

!ación "flexible" combina sofisticadas formas de apropiación de plusvalía -apoyadas en la teleinformática y en prácticas de control y gestión del trabajo que mistifican y oscurecen los mecanismos de dominación del capital- con otras
antiguas, basadas en la prolongación de la jornada de trabajo y en el tope salarial, incrementando y perfeccionando
la explotación capitalista del trabajo. Los bancarios brasileños experimentan la inestabilidad del empleo y la intensificación del trabajo en su vida cotidiana. En tanto segmento
de la clase trabajadora directamente vinculado a los movimientos comandados por el capital financiero, los bancarios viven de modo singular las transformaciones del capitalismo mundializado.

LAS VOCES DEL TRAYECTO

mulation combines sophisticated ways of capital gains appropiation -supported by information systems and control
and management practices that mistify and obscure the
mechanisrns of capital domination- with old ones based on
the extension of working hours and wage ceilings, thus increasing and debugging the capitalist exploitation of work.
Brazilian bank employees are experiencing employment insecurity and intensified work in everyday life. Given the
many working class segrnents directly linked to movements
commanded by financia) capital, they are living witnesses
of unique transformations in globalized capitalism.

EL TIEMPO, 1A PASIÓN, EL HOMBRE

THE TIME, THE PASSION AND THE MAN

PERFIL Y PAIABRA DE GoNZÁLEZ CASANOVA

PROFILE ANO DISCOURSE OF GONZALEZ CASANOVA

Esthela Gutierrez Garza

Esthela Gutierrez Garza

Pablo González Casanova considera en estas páginas que
el zapatismo es uno de los movimientos más originales en
la historia contemporánea; vaticina el fracaso del neoliberalismo y cree que uno de los grandes errores sufridos por
la humanidad es el maniqueísmo con que fueron encarados el socialismo eurocéntrico y los movimientos de liberación. Es poseedor de una visión panóptica que sólo se logra cuando, como en su caso, se ha podido hacer de la vida
propia un proyecto de reflexión. Decenas de textos indispensables son el resultado de visiones y pasiones de un
hombre que aceptó además pesados compromisos públicos como la rectoría de la Universidad Autónoma de México. Doctor por la Universidad de París especializado en
Sociología, don Pablo, como muchos le llaman, ha impartido cátedras en importantes universidades del mundo. Es
autor de Una utopía de América, La democracia en México y
otras obras.

Pablo Gonzalez Casanova considers in this paper that
Zapatism is one of the most original movements in contemporary history; further predices the failure of neoliberalism; and claims that one of the huge errors that mankind
has had to suffer is the manicheism adopted to confront
socialism in central Europeas well as liberation movements.
He possesses that panoptic vision that is only achieved when,
as in his case, an individual turas life itself into a deliberation project. Dozens of papers that are a must have resulted
from the visions and passions of this man, who also undertook heavy public service burdeos such as the position of
Chancellor at the National University of Mexico (UNAM).
A PhD by the University of Paris, Don Pablo, as he is respectfully called, has lectured in multiple universities around
the world. He is the author of Una utopía de America, La
democracia en Mexico and other outstanding books.

134

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO • AGOSTO 2002

ADRIÁN SOTELO VALENCIA

H. C. FEUPE MANSILLA

Sociólogo y doctor en Estudios Latinoameñcanos por la DEP de la FCPyS-UNAM. Se desempeña como profesor-investigador del Centro de Estudios Latinoameñcanos (CEIA) de
la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
de la UNAM e imparte cátedra en la División
de Estudios de Posgrado de la misma Facultad. Ha publicado libros, capítulos de libro y
artículos especializados en distintas áreas de
las ciencias sociales, en especial en sociología del trabajo y en el área de problemas del
desarrollo de Améñca Latina. Entre sus publi-

(Hugo Celso Felipe Alberto de Mansilla Ferret
d'Arau, argentino, 1942) estudió ciencias
políticas y filosofía en universidades alemanas. Recibió la venia legendi por la Universidad Libre de Berlín. Ha publicado algunos libros y ensayos sobre ecología política, tradiciones culturales y teoñas evolutivas en Alemania, España y Améñca Latina. Ha sido catedrático visitante en la Universidad de ZUrich y
es miembro de número de la Academia de Ciencias de BolMa y correspondiente de la Real
Academia Española. Co-editor de Revista Occidental (Tijuana/México), de Law And Society
(Tübingen) y de Estudios lnterdisciplinarios de
América latina y B Caribe (Jerusalem).
hcf_mansilla@r,lhoo.com

caciones figuran: México: dependencia y modernización, Globalización y precariedad del
trabajo en México, Neoliberalismo y educación: la huelga de la UNAM a finales de siglo,
Modernización industnal, flexibilidad del trabajo y nueva cultura laboral, en coautoña con
Esthela Gutiérrez Garza. En la actualidad desarrolla el proyecto de investigación B retorno del trabajo reestructurado. Ensayo sobre
la crisis y la transformación del mundo del
trabajo en el siglo XX: ¿Nuevos paradigmas?
amatl01@prodigy.netmx
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

Socióloga académica e investigadora mexicana, doctora en economía política por la Universidad de Pañs VIII. Por más de dos décadas se ha desempeñado como catedrática
en numerosas casas de altos estudios en México. Autora de una extensa obra ensayística
aparecida en publicaciones especializadas en
Europa y Améñca Latina. Coordinadora de proyectos editoñales en el ámbito de las ciencias sociales que han puesto en circulación,
con la participación de renombrados pensadores, colecciones como Testímonios de la
crisis y B debate nacional. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores y es directora de la revista Trayectorias.
egutierr@ccr.dsi.uanl.mx

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

MAYO - AGOSTO 2002

Revista de la Sociedad Brasileña de Economía Política. Fue coordinador del Programa
de Posgrado en Economía de la Universidad
Federal de Espírito Santo. Actualmente, coordina el Grupo de Estudios sobre Empleo y
el Mundo del Trabajo y el Grupo de Estudios
sobre Coyuntura Económica. Entre sus obras
publicadas se encuentran La guerra y la crisis económica contemporánea, Capital especulativo parasitario versus capital financiero
y La nueva economía polítíca de la globalización, y el artículo Capital especulativo
parasitário, capital fictício e clise no Brasil,
para la Revista Venezolana de análisis de
conyuntura. Organizó el colectivo íhe Brazilian
Cñsis: Where is Brazil Going?" para el lnternational Journal of Política/ Economy.
pnakatani@uol.com.br

NISE JINKINGS
Doctora en Ciencias Sociales por la Universidade Estadual de Campinas-Unicamp (Campinas, Brasil). Es profesora del Departamento
de Sociología y Ciencia Política y del Programa de Pos-graduación en Sociología Política
de la Universidade Federal de Santa Catañna,
con beca de Recién Doctor otorgada por el
Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico - CNPq. Autora de los libros Omísterde fazer dinheiro: automatizar;ao
e subjetividade no trabalho bancário y Trabalho e resistencia na "fonte misteriosa·: os
bancários no mundo da eletrónica e do dinheiro.
nise.jinkings@floripa.com.br

PAULO NAKATINI
Doctor en Economía por la Universidad de
Picardie, Amiens. Recibió beca de la CAPES
para pos-doctorado en la Universidad de Pañs-XIII. Es profesor de las cátedras Estado y
economía y Economía monetaria, en la Universidad Federal de Espíñto Santo (Brasil).
Desde 1998 es el editor-responsable de la

RICARDO ANTUNES
Es Maestro en Ciencia Política por IFCHUNICAMP y doctor en Sociología por la Universidad de Sao Paulo. Se desempeña como
profesor titular de Sociología del Instituto de
Filosofia y Ciencias Humanas de UNICAMP. Recientemente fue Visiting Research Fellow de
la Universidade de SUSSEX, Inglaterra. Entre
sus obras publicadas se encuentran Addio al
Lavoro?, Os Sentidos do Trabalho (Ensaio sobre a Añrmar;ao e a Negar;ao do Trabalho),
Adeus ao Trabalho?, Adiós al Trabajo?, A
Rebeldía do Trabalho, O Novo Sindicalismo
no Brasil, Classe Operária, Sindicatos e Partido no Brasil, O que é Sindicalismo?, O que
sao Comissoes Operárias y Clise e Poder. Actualmente coordina la Coler;ao Mundo do Tra-

balho; colabora regularmente en revistas nacionales y extranjeras; es editor participante
de Latín American Pespectives (EUA) y Herramienta (Argentina); miembro de Critica Marxista (Brasil) y del consejo editoñal de Outubro
(Brasil).
rantunes@unicamp.br

135

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN

LAS VOCES DEL TRAYECTO

1. CONTENIDO
NUESTROS 1LUSTRADOR.ES

El presente número de Trayectorias se ilumina con un conjunto de obras procedentes, en esta ocaswn, de un magníficogrupo degrabadores del Taller de Gráfica de Oaxaca, espacio para la creación de excepcional valor que trasciende ya el
ámbito local. Convouuws por Rolando Rojas, varios artistas oaxaqueñcs, egresados de la escuela de Bellm Artes, se unieron y rentaron un local en el centro de la
ciudad que habilitaron con equipos imprescindibles para sus propósitos. Primero
los encuentros frecuentes, las charlas, el intercambio, las inquietantes experiencias xi-lográftcas; luego la costumbre se hiw pasión y ésta dio lugar a una producción inagotable, muestras de la cual enriquecen la edición que el lector tiene en
sus manos. Con un depurado dominio de las más diversas técnicas desde la
xi,/,ografta y el aguafuerte a la colografta, los creadores oaxaqueñcs revelan su
imaginación y nos trasladan a ese mundo de fronteras intangibles que es el espacio de la creacióngráfica habitado por alebrijes, estampas cotidianas, pavorreales,
totoperas y toda suerte de formas y seres de su peculiar cosmogonía mexicana.

Portada: La carga, de Rolando Rojas
Interiores:
1 Los shuncos, de Liliant Alaniz
6 Sin título, de Rolando Rojas
7 Los caballos del Rfo Churubusco 3, de
Santiago Rebolledo
Los caballos del Rlo Churubusco 2, de
Santiago Rebolledo
8 Cortejo, de Adriana Audiffred
11 Sin titulo, de Rolando Rojas
13 Variaciones de una danza, de Josefa
García
15 Sin título, de Vicente Mesínas
17 Sin título, de Rolando Rojas
19 Sin título, de Luis José
23 Las totoperas, de Francisco
Monterrosa
25 Sin título, de Rolando Rojas
27 Sin titulo, de Rolando Rojas
29 Caballffo de Troya, de Enrique
Samaniego
31 El árbol, de Rolando Rojas
33 Las salinas, de Liliant Alaniz
35 Los caballos del Rlo Churubusco 1, de
Santiago Rebolledo
37 Sin titulo, de Rolando Rojas
40 Encuentro de negros, de Shizaburo
Takeda
42 La llegada, de Lilianl Alaniz
44 La calenda, de Liliant Alaniz
46 ... quien fuera, de Martín Velázquez
48 Burro corriendo, de Shizaburo Takeda
50 Acrobacia, de Esteban Moreno

136

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
Raúl Rangel
Frías
Hemeroteca
Circulación

53
55
57
59
61
63
65
67

Sin título, de Rolando Rojas
Sin Ululo, de Rolando Rojas
Sin título, de Raúl Herrera
Orphus, de Nicias Aridjis
Las totoperas, de Liliant Alaniz
La siembra, de Abraham Torres
Los equilibristas, de Rolando Rojas
Personaje en urbe, de Alejandra
Villegas
69 La fiesta del trapecio, de Rolando
Sigüenza
71 Sin título, de Rolando Rojas
73 Sin título, de Rolando Rojas
80 Noche de ronda, de 0swaldo Ramírez
82 La danza, de Nicias Aridjis
84 Sin título, de Rolando Rojas
86 Amistad, de 0swaldo Ramírez
88 Orphus, de Nicias Aridjis
90 La siembra, de Abraham Torres
92 Después no hubo más, de Martin
Velázquez
94 Sin título, de Takai Selciyama
96 Diálogo, de Abraham Torres
98 Sin título, de Rolando Rojas
119 Sin titulo, de Rolando Rojas
120 Sin título, de Rolando Rojas
121 Gata herida, de 0swaldo Ramírez
122 Sin título, de Rolando Rojas
123 Sin titulo, de Rolando Rojas
124 Sin título, de Rolando Rojas
12 5 Sin título, de Rolando Rojas
136 La llegada, de Liliant Alaniz; La
calenda, de Liliant Alaniz; Sin título,
de Takai Selciyama.

Documentación
Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo
electrónico
Libro alquilado
Exposiciones

En co_ncordancia con_ sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto ngor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan. a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la p~oducc1ón del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máx1m_
os
excelencia académi:a y mant_engan activo el espacio para el debate, la investigación c1entifrca y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.

?e

2. REDACCIÓN
(1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconseíamos el empleo de construcciones

sint~cticas se_ncilla~, párrafos_preferentemente breves y una coherente articulación entre profundidad t~~nca, ngor c1entífrco y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, ongmales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.
3. ESTRUCTURA
(1) Los tr~bajo~ deberán estar precedidos por un abstract de diez líneas, en español. (2) Se

respetará mvanablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuada~ente marcados medi~nte subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consrgnarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara
las 4 líneas, se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.
4. FORMATO
(1) ~o~ trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una

copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A
saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Editorial, Lugar. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto s~ harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográficas a pie de página.
5 . EXTENSIÓN

(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que por default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se
entregarán aparte.

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. (81) 8329 4090, Ext. 6524
y 6509 Fax (81) 8329 4065
http: / / www.bmu.uanl.mx

6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el

cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su
vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no

solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9

I MAYO - AGOSTO 2002

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 9

1 MAYO - AGOSTO 2002

137

�SUSCRIPClóN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)
En Méxíco:
Suscripción individual: $210.00. Suscripción institucional: $250.00.
Números sueltos: $60.00

Trayectorias~

Revista de ciencias sociales

de la Universidad Autónoma de Nuevo León

SEIS

FORMA DE SUSCRIPCIÓN
En e l extranjero:
América del Norte y el Caribe:
Europa y Sudamérica:
Resto del mundo:

uso $51.00
uso $70.00 1
uso $89.00

2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la
ficha de depósito a la siguiente dirección:

Revista Trayectorias / Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frias /
Alfonso Reyes No. 4000 / Monterrey, N.L, México 64440.

SIETE/ OCHO

DOSSIER: GOB
IUD
La razón del poder. Transición y gobemabilidad

Nombre: _ _ _ _1 - - - - - - - - - - - - - -

en América Latina

Ciudad: _ _ _ _ _ _ _ Estado: _ _ _ _ _ _ __

Los signos de la transición. El proceso mexicano
en el contexto de América Latina
Aproximacüm a los wnponentes sustantivos para un ejercici.o
comparativo de la transición mexicana am otras experiencias
de América Launa.

Por Esthela Gutiérrez Garza

Procedimiento:
1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte, Sucursal Gran Plaza (051 ), Monterrey, Nuevo León, México,
para abono en cuenta de la Secretaría de Extensión y Cultura de
la UANL: 051-37466-5.

~ Trayectorias... Números anteriores
Por Esthela Gutiérrez Garza

Por Luis Maira
País: _ _ _ _ _-'-_ _ Código Postal: _ _ _ __
Teléfono: _ ___:_ _ _ _ _ Fax: _ _ _ _ _ _ _ __
E-mail: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

.También puede enviarlas por fax al (81) 83 29 4237
Firma: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

~ Trayectorias
CONVOCATORIA A LOS PRÓXIMOS NÚMEROS
El Consejo Editorial de Trayectorias extiende la invitación a la
comunidad académica e intelectual a colaborar en sus páginas,
en los temas siguientes:

Una historia de nunca acabar. Gobemabllidad
y reformas económicas en la Argentina
Uno de /,os problemas centraks en la Argentina de ws últimos
años: la incapacidad para generar un eje de conducciim
política coherent.e.
Por Antonio Camou
República • aérea'" y autoritarismo. Controversia
del proyecto bolivariano
El proceso de transición democrática. en Venezuela, la figura
de Hugo Chávez y la amtruversia sobre la autenticidad del
carácter bolivariano de la revolución.
Por Freddy Mariñez Navarro
La violencia política en el Perú. Un esbozo
lnterdlsclpllnario de interpretación
Algunas de las causas más importantes de la viol.encia
política peruana residen en un amtexto en el que com;ergen
factores sociales, demográficos y económicos, entre otros.
Por H. F. C. Mansilla
ITORIA

De Marx al ecosoclalismo
La loca carrera por las ganancias, la lógica productivista y
mercantil de la civilización capitalista-industrial nos
conduce a una catástrofe ecológica de proporcümes
incalculables.
Por Michael Lowy
ÁMBITO

Situación y retos de 'la agricultura en México
Migración regional y continental
Ecowgía y desarollo sustentabl,e
Sindicalismo y política 'laboral
Sociedad del conocimiento
Política fiscal y distribución del ingreso

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ci.enaas Sociales. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Secretaria de Extensión y Cultura. Av. Alfonso Reyes 4000.
Monterrey, N.L., México, CP 64440, o a trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx

DOSSIER: CONTRADICCIONES DE LA GLOBAIJZAOÓN

Pensar en grande.
Un expediente para la reflexión

Paradojas de la pobreza.
¿Nuevos pretextos para mantenerla?
Una aproximaciim argumental que pretende explicar la
evolución de las desigualdades y de la pobreza absoluta.
Por Blandine Destremau
y Pierre Salama

Diversidad y futuro de los capitalismos
La incertidumbre amenaza a los capitalismos del siglo que
comienza. El futuro muy próxi11w puede estar lleno de
sorpresas.
Por Robert Boyer

Un reto en el horizonte. La relación entre moneda
y trabajo
El reto de la soberanía en el amtexto de la int.egración
regional de América Latina. Un análisis a la luz
de la constrncción europea.
Por Jaime Marques-Pereira

Colonialldad del poder, globallzaclón y democracia
Un examen exhaustivo de las actuales tendencias
del capitalismo, reveladas en datos impresionantes.
Por Aníbal Quijano

La pobreza atrapada. Entre la crisis y el olvido
Cautiva en medw de las turbulencias macroeconómicas de
América latina, la magnitud, profundidad y heterogeneidad de la pobreza plantean problemas nuevos.
Por Blandine Destremau y Pierre Salama

América Latina: dependencia y desafío
América Latina puede formular un proyecto'regwnal de
desarrollo que se ampare en políticas públicas ql!te afinnen
su soberanía.
Por Carlos Eduardo Martins

AMBrJi
La Industria maqulladora. Una visión regional
El desarrollo de la industria maqui/adora la corrviert.e en
espacio favorable para la int.egración productiva a escala
int.ernacional.
Por León Bendeski, Víctor Godínez
y Miguel Ángel Mendoza

La crisis de un mito. La nueva economía y la
recesión estadounidense
La actual desaceleración de la economía norteamericana
parece señalar el fin
de la larga expanswn cíclica que acaba
de cumplir diez años.
Por Arturo Guillén

MEM"ORIAVIVA

La historia abierta. Memorias y visiones de un
testigo
Entrevista al jurista español Joan Garcés, por Esthela
Gutiérrez

!ftAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 9

MAYO ~ O 2002

MEMORÍA VIVA

Oficio de pionero. Víctor Urquldi:
entre la duda y la pasión
Entrevista al economista mexicano por Esthela Gutiérrez
Garza

139

�ISSN-0185-0636

Revista de la CEPAL
Revista cuatrimestral de Ciencias Sociales
Facwud ck Cic:ocias Pd.í~ y Socio1ogia. Unavers:idad Oxnplutcmc

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Santiago, Chile

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REDES TECNOLÓGICAS
Y DESARROLLO CIENTÍFICO
SOLANGE CORDER, MARIA CONCEI(:AO DA COSTA,
ERASMO GOMES Y PAULO EDUARDO VELBO, Mercosur:
cooperaciónencienciaytecnología. •RYSZARDRÓZGALUTER,
Hacia una geografia de la innovación en México. • ANTONIO
ARBLLANO BERNÁNDEZ Y CLAUDIA ORTEGA PONCE,
Caracterización de la investigación biotecnológica del maíz en
México: un enfoque etnográfico.• MAIÚA TERESAMÁRQUEZ,
Estilo tecnológico: construyendo puentes entre tecnología y cultura.
• REBECA DE GORTARI RABIELA, Impacto de la demanda
empresarial en los centros de investigación y desarrollo • LUIS
REYGADAS, Producción simbolica y producción material:
metáforas y conceptosen tomo a la cultura del trabajo.• RE.SEÑAS
BIBLIOGRÁFICAS

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REVISTA CID(®B d'AFERS

Orientaciones para colaboradores de la Revista de la CEPAL
La Revista en Internet
Publicaciones recientes de la CEPAL
Publicación cuatrimestral, en español e inglés.
Valor: USS l S (o su equivalente en moneda nacional).
Suscripción anual: US$30 (español) y USS35 (inglés).
Suscripición por dos años: US$50 (español) y USS60 (inglés)
Pedidos: Unid2d de Distribución de la CEPAL, Casilla 179-D,
Santia o de Chile. E-mail: ublicatio
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INTERNACIONALS
Josep Ribera, Editor. Elisabet Mañé, Coordinadora Editorial
Nº 57

VErAS. REvtsrA DE EL Colegio de San Luis
• año m • número 8 • mayo-agosto de 200 L
PRESENI'ACJÓN • MOlSES GM&lt;EZ
BONANZAS
JOSÉ VE1.ASCO TORO• La lucha por la tierra y el poder político en
Cbacaltianguis, Veracruz, 1717-1916
ANA RosA SuÁREZ ARGÜFUO • Todo en familia: la historia y los negocios de
los hennanos Hargous (1833-1851)
ANA MARIA GRAOEu. Ül111ÉRREZ RlvAS • Confonnación de grupos de poder
en la Huasteca veracruzana, segunda mitad del siglo XIX
Luz CAAREGHA LAMADRID • Génesis del grupo porfirista en San Luis Potosí
VtCTORIA CHENAUT • Mujer y relaciones de género en La legislación
veracruzana, 1896-1932
BRECHAS
MERVVN F. LANG • Fausto Delhuyar ante la insurgencia mexicana, 1778-

1821
BOCAMINA
MARIA BERTELY • El saber doméstico y la feminización de la profesión
docente
PORI'AFOUO GRÁFICO
AIBIANDRO NAVA . Pintura
AMAWAMA
JuAN PABLO PtcAw • cuentos

140

Número76

La transfonnación de la acción colectiva en América Latina
Manuel Antonio Garret/m
La noción de ciudadanía en el debate latinoamericano
CarlosSojo
La equidad y la exclusión de los pueblos indígenas y
.afrodescendientes en América Latina y el Ombe
Alvaro Be//;J y Mana Rangel
Desafios a la educación secundaria en América Latina
Néstor lópez y Juan Carlos Te.desro
El papel de las instituciones en contextos locales
Kirsten Appendini y Monique Nuijten
Reformas estructurales y crecimiento en América Latina:
un análisis de sensibilidad
Rafael Ccrrea
La congestión del tránsito url&gt;ano: causas y
consecuencias económicas y sociales
lanTlwmson
Puertos pivotes en México: limites y posibilidades
Cerios Martner
El impacto de las exportaciones sobre
el crecimiento en Chile
Ricardo Ffrench-Davis
Estrategias de las empresas transnacionales en .
la Argentina de los años 1990
Daniel ChudMvsky y Andrés lópez
El shock de precios de los productos básicos en Bolivia
Gabriel Loza

~Álvft.?.~C~dd~Mo,,fl.RabdS..~

Mc:rtede$CabR:D~~Cet:wae'MMOCdl-.,-..béc.asnDoAkiMo.
MwC-.ihTcais..RmelllíliS.W..MmaGoGdlc:.r.~.~WMaldolado,.
Ull'allONt"&gt;-.mi:Moreuo,J.-L Paupa;St.o,.__.eaaof'etezJ.aliclm,
8cn.ab6 $anbl;a Hq,kd. Fuuodo \'»di;SGI Re

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Abril2002

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La Seguridad Gwbal en el Medite"áneo
Número coordinado por Elvira Sánchez

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Desa"olkJ y cooperación económica entre la UE
y el Mediterráneo
Fortalecimiento de los valores democráticos
en el Medite"áneo
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El proceso de paz de Oriente Medio
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y el Magreb

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w. cox y Scorr MoRGENSTERN: Legislaturas reactivas y presidentes

proactivos en América latina.

las transformaciones de los mercados laborales en América
latina: negociación colectiva y desigualdad salarial industrial.
GABRIEL L. NEGRETTO: Negociando los poderes del presidente: refonna y cambio
constitucional en la Argentina.
GABRIELA SCHIAVONI: Economía del don y obligaciones familiares: los ocupantes
agrioolas de Misiones y el debate tarmer~.
J~ ANTONIO SÁNCHEZ ROMÁN: Tucumán y la industria azucarera ante la crisis
ERNESTO CALVO;

de 1890.
CRITICA DE LIBROS

José ANTONIO BoAELLO: Cuando los economistas hablan del territorio... ¿con
quién hablan?
LUCAS LÓPEZ OÁVAtOS:

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 9 1MAYO • AGOSTO 2002

De necesidades y contrametáforas.

DESARROI.LO ECONOMICO - Revista de Ciencias Social8s es una ptAllicaci6n
lrineslral adiada po1 el 1ns1ibAo de Oesalrolo Económico y Social (IOES). SilSCl1)á6n arua1: R.
Atgenlina.$60,00; Palsesinítn'Aes, U$S68;RestodeAmélí:a, U$S74; lilq)a, USS 76; Asia,An:a
y Oceanía, U$S 80. ~ Sil.,ie: USS 15 ( ~ seg(Meslilo ypo1enw,s via ana). Más
informaci6n en: desalloloOides.0tg.a1, o disponible en el Wa 11Tt: -Jdao,g.ar. Pecidos,
conespoudeucia, elcélela, a:

Ht~U-tu-t.:u UV ~ • • u n v ,~tvtllu,ru J

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Teléfono: 4804-4949

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Argentina

Fax: S. 11 4804-5856

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VOLUMEN 120, NUMERO 2 2001/2
NÚMERO MONOGRÁFICO

DESIGUALDAD TECNOLÓGICA DIGITAL, EMPLEO Y DESARROLLO

SUMARIO
INTRODUCCIÓN

Duncan CAMPBELL
NUEVAS TECNOLOGÍAS, TRABAJO DEL CONOCIMIENTO Y FMl'LEO,

RE'ros PARA EUROPA
Luc SOETE
LAS

Revista cuatrimestral de la Fundación CIOOB. Elisabets, 12. 08001 Barcelona,
España E-mail:cidob@cidob.org.www.cidob.org ISSN 1133-6595. Precio suscripción: 26 • precio del ejemplar. 9,25 •, número doble: 13,75 •

Política eoon6mica, dislribuci6n y pobreza: naturaleza de las discre-

pancias.

¿Pm:oE ATAJARSE LA DESIGUALDAD EN EL ÁMBITO DE LA TECNOLOGÍA DIGITAL?

Fouad Ammor / Yaacov Bar-Simon-Tov / Henri Burgelin I Hani al-Hassan I
Agnes Levallois, I Santiago Marrínez-Caro I Juan Carlos Muñoz I Miquel
Nadall.Alberto Navaffo I Jesús Núñez Martín Ortega I A/essandro Politi I
Uuís M. De Puig / Christian Quesnot I E/vira Sánchez MaJeos I Félix Sanz
/ Camal So/tan

N" 163

Octubre - diciembre de 2001

NUEVAS TECNOLOGÍAS Y EL PROBLEMA DE LA CALIDAD DEL TRABAJO

jill RUBERY y Dami.an GRIMSHA W
POSIBILIDADES DE SALTO DE ETAPAS TECNOLÓGICO PARA LOS PAÍSES EN DESARROLLO

W. &amp;l.ward STEINMUELLER

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 9 1MAYO - AGOSTO 2002

Pata toda información. dirijase a la Reuisla lntm1acional del

Trabajo, OIT, CH-121 l Ginebra 22. Suiza.
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(Formulario de suscripción), dirijase a: Publicaciones de la
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electrónico:pubvente@ilo.org

141

�Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 9, se terminó de imprimir en
julio de 2002 en los talleres de Serna Impresos, S. A. de C. V.,Vallarta
345 Sur, Monterrey, Nuevo León, México. C. P. 64000. El tiraje
consta de 1,000 ejemplares.

�,&amp;,t Trayectorias
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FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

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TRAYECTORIAS, REVISTA DE C IENCIAS S OCIALES DE LA U NIVERSIDAD

A UTÓNOMA DE N UEVO L EÓN ESTÁ INCLUIDA EN LOS ÍNDICES:

Sociological Abstracts (CSA)
Social Services Abstracts (CSA)
Worldwide Political Science Abstracts (CSA)
Linguistics &amp; Language Behavior Abstracts (CSA)
Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales y Humanidades (CLASE)
Índice de Publicaciones Seriadas Científicas de América Latina, EL Caribe,
España y Portugal (l.ATINDEX)
Hispanic American Periodicals lndex (HA.PI)
l ntemational Bibliography of the Social Sciences (IBSS)
ULRICH'S Periodicals Directory

�tSS M 1405-8928

J,llllUIJI l,l

�</text>
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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
AÑO 4 NÚMERO 7/8 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

��CONTENIDO

3

CARTA DE LA DIRECTORA
Defender la vida
DOSSIER: CONTRADICCIONES DE LA GLOBALIZAOÓN

Trayectorias
Año 4, Núm. 7/8
Septiembre 2001-Abril de 2002

6

Pensar en grande.

9

Diversidad y futuro de los capitalismos

Un expediente para la reflexión
Por Esthela Gutiérrez Garza
La, incertidumbre amenaza a los capitalismos del siglo que

comúmza. El futuro muy próximo puede estar lleno de sorpresas.
Por Robert Boyer

26

Un reto en el horizonte. La relación entre moneda

y trabajo
El reto de la soberanía en el contexto de la integraciim
regional de América La.tina. Un análisis a la luz
de la construcción eurapea.
Por Jaime Marques-Pereira

58

Colonialidad del poder, globalización y democracia

91

La pobreza atrapada. Entre la crisis y el olvido

Un examen exhaustivo de las actuales tendencias
del capitalismo, reveladas en datos impresionantes.
Por Aníbal Quijano

Cautiva en medio de las turbulencias macroeconómicas de
América La.tina, la magnitud, profundidad y heterogeneidad
de la pobreza plantean problemas nuevos.
Por Blandine Destremau y Pierre Salama
TEORÍA

117

América Latina: dependencia y desafío

América La.tina puede formular un proyecto regional de
desarrollo que se ampare en políticas públicas que afirmen
su soberanía.
Por Carlos Eduardo Martins
AMBITO

133

La industria maquiladora. Una visión regional

El desarroUo de la industria maqui/adora la convierte en
espacio favorable para la integración productiva a escala
internacional.
Por León Bendeski, Víctor Godínez

1 LUSTRACIONES: R U T H HUERTA

TRAYECTORIAS I AÑOIV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

y Miguel Ángel Mendoza

�CARTA DE LA DIRECTORA

145
Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:

La crisis de un mito. La nueva economía y
la recesión estadounidense
La actual desaceleración de la economía
norteamericana parece señalar el fin
de la larga expansión cíclica que acaba
de cumplir diez años.
Por Arturo Guillén

Dr. Luis J. Galán Wong

Secretario General:
lng. José Antonio González Treviño

Secretaria Académica:

MEMORIA VIVA

161

Dra. María Elizabeth Cárdenas Cerda

Secretario de Extensión y Cultura:
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide

Oficio de pionero. Víctor Urquidi: entre la
duda y la pasión
Entrevista al economista mexicano por

Esthela Gutiirrez Garza
EL TRAYECTO DE LOS DIAS

Trayectorias

186

Revista de ciencias sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editor: Francisco Soto Armendariz
Redactor: MarioNieves Cruz
Cuidado de la edición: Sinia B. Harris
Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) Enrique Florescano (Conaculta)
Pablo González Casanova (UNAM) Sergio Elías Gutiérrez
(UANL) Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001)
José María Infante (UANL) Lucrecia Lozano (ITESM)
Jorge Meléndez (UANL) Roberto Rebolloso (UdeM)
Manuel Ribeiro (UANL) Humberto Salazar
Herrera (SEP) René Villarreal

OISEÑO :

ROOOLFOLEALHERRERA

Génova no era una fiesta
Por José María Infante
CONTEXTOS

191

Sin límites

■ La guerra cotidiana ■

fantasma recorre Europa...

■

Un

México: El

camino empedrado al primer mundo
Subterfugios y fractura de la corrupción
■ Democracia a la vista ■ El dedo en el
mapa

200
204
2O7

■

Meditaciones y diálogo
BREVIARIO

El contenido en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO

Quiénes nos acompañan
NORMAS EDITORIALES
lineamientos de colaboración

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Secretaría Académica y de
la Secretaría de Extensión y Cultura. Certificado de Licitud de Título y Contenido Núm. l / 432 "00" /14923 aprobado el 1º de marzo de 2000, por la Secretaría
de Gobernación. Oficina: Edificio de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Av. Alfonso Reyes 4000 Nte., CP 64440, Monterrey, N.L., México. Teléfono y fax:
(81) 83 29 42 37. Domicilio electrónico: trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx Página en Internet: http:llwww.uanl.mx!pub/icacioneslúayectoriasl. Precio por ejemplar:
$80.00. Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S. A. de C. V.

2

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Defender la vida

esde tiempos ancestrales, el principio que ha regido las relaciones políticas internacionales ha sido fundamentalmente el del
poder y la fuerza. La historia moderna de nuestra civilización es
un pasaje de acontecimientos donde los países más poderosos
invaden y someten a los más débiles para imponer sobre ellos sus intereses,
sus creencias, mitos y culturas y apoderarse de sus tierras, recursos económicos y riqueza. El principio de la fuerza siempre niega al otro en su derecho a la individualización, al ser diferente, al derecho de existir. En el siglo
pasado esta visión autoritaria y dictatorial que justifica la destrucción para
alcanzar ideales supremos llegó a las fronteras de la catástrofe. Los horrores
de la segunda guerra mundial y del holocausto, el uso de bombas atómicas
en Hiroshima y Nagasaki sobre la población civil, la polarización internacional entre socialismo y capitalismo donde cada bando se ubicaba en el
lado del bien y veían al otro como la personificación del mal, condujo a
reiteradas situaciones trágicas ejecutadas todas en nombre de un bien supremo. Los horrores y humillaciones del estalinismo se encuentran con los
horrores y humillaciones de lo ocurrido en la guerra en Vietnam. El exterminio de la población en Camboya por el régimen de Poi Pot, se encuentra
con el exterminio de la población indígena en Guatemala. Así podríamos
continuar y los ejemplos seguirian apareciendo en nuestras mentes como
un espejo que nos muestra nuestra propia capacidad de destrucción.
El principio de la fuerza en las relaciones internacionales, a lo largo de la
historia, se ha visto acompañado por un desarrollo magnificado y sofisticado del armamentismo. De suerte tal, que el uso de la fuerza constituye hoy
una seria amenaza de proporciones inimaginables de destrucción de la vida
en el planeta.
Sin embargo, en la historia de la humanidad también encontramos
entregas por la vida y rechazo rotundo a la destrucción. Contamos con
innumerables seres humanos que apoyaron a auténticos lideres políticos y
genuinos estrategas de la civilización de la humanidad, como lo fueron
Mahatma Gandhi, Martín Luther King, y hoy, Nelson Mandela y Juan
Pablo II. Personajes que reivindicaron la razón fundamentada en valores
universales, el diálogo y el perdón, que buscaron la paz respetando al otro y
convenciéndolo de su derecho inalienable de vivir su propia identidad
genética, social, cultural y religiosa con la misma libertad para todos. Auténticos pioneros y forjadores de una cultura nacional e internacional de la paz.

D

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

1
SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

Trayectorias
Año 4, Núm. 7/8
Septiembre 2001-abril 2002

3

�CARTA DE LA DIRECTORA

CARTA DE LA DIRECTORA

plazarnientos armamentistas una
inminente escalada de largos enfrentamientos y destrucción.
El único jefe de Estado
que ha expresado una posición
distinta frente a los atentados
terroristas del 11 de septiembre
ha sido el papa Juan Pablo II que
en su gira a Kasajstán, -país que
formó parte de la extinta Unión
Soviética, ubicado en la zona de
conflicto cerca de Afganistánhizo un vigoroso llamado a favor de la paz en el mundo y a la
no división entre cristianos y
musulmanes. Su pronunciamiento fue determinante contra el odio, el fanatismo y el terrorismo, pero también contra
Hoy los riesgos se han incrementado: tras los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York y
Washington, la humanidad se encuentra en una de las
encrucijadas más dificiles de la historia. Después de
1962 aparece nuevamente el escenario de una escalada
de destrucción que pudiera poner en riesgo la vida misma del planeta.
En este panorama de confrontación aparecen, por
un lado, el terrorismo, que aunque siempre numéricamente minoritario, tiene demostrada capacidad de destruir vidas, símbolos y proyectos y la posibilidad de sacar de toda proporción su destrucción, si recurren a
armas químicas, bacteriológicas o nucleares. Por el otro
lado, aparecen los Estados, cuyos jefes de gobierno, no
sólo han externado la solidaridad con el pueblo norteamericano y su gobierno, sino además han tomado la
decisión de apoyar la declaración del presidente George
W Bush de los Estados Unidos en el sentido de que los
atentados constituyen "el inicio de la primera guerra
del siglo XXI", bajo el ultimátum de que los países "o
están con nosotros o están con el terrorismo". Escenarios de guerra internacionales presagian con sus des-

4

la guerra.
El mundo, ciertamente ha cambiado. La globalización económica, el desarrollo de los medios de comunicación y la disponibilidad de la informatización,
acerca vertiginosamente el espacio de las relaciones
económicas, financieras, comerciales y culturales. Pero
este acercamiento es integral, es total y es global, sobre
todo si hay de por medio grandes intereses económicos
y políticos, que convierten los conflictos, los problemas
y Los intereses encontrados, en eventos cercanos. La
población vive con proximidad problemáticas extranjeras, de las que antes apenas se tenía noticia. Ante este
riesgo y esta oportunidad nos encontramos. Historias de
pueblos muy distantes y en algunos casos apenas conocidos irrumpen en la historia de los países con tal fuerza que
con el tiempo aparecerán romo si fueran propias.
Por ello, en la actualidad, el reto de las civilizaciones que integran la humanidad es enorme ante el
recrudecimiento de la compleja problemática mundial)
pues no contamos con las instituciones adecuadas que
nos permitan procesar constructivamente los efectos y
consecuencias del mundo globalizado. El conflicto del

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Medio Oriente entre palestinos e israelitas, desde el inicio, desborda las fronteras y aparece como un conflicto
entre musulmanes y judios para convertirse después
en un conflicto entre sus respectivos aliados y, en la
actualidad, alcanzar el rango de global, mundial.
La historia nos ha llevado a esta encrucijada. No
podemos detener el desarrollo de la tecnología, de su
impacto en los medios de comunicación, de la cibernética, el transporte, la producción. Pero lo que sí podemos es administrarla, planificarla y ponerla al servicio
de la vida en el mundo. El riesgo de guerra generalizada es muy grande. Pero a su vez hay razones para pensar que la espiral de la irracionalidad, que sólo atiende
intereses de corto plazo, pueda detenerse con el surgimiento de liderazgos lúcidos y la participación de los
pueblos y sus organizaciones para crear formas de cooperación nuevas entre los países y al interior de cada
nación. La creación del Estatuto Militar Internacional
suscrito en 1945, la creación de la Organización de las
Naciones Unidas y la Declaración Universal de los
Derechos del Hombre en 1948, el Tratado de Roma en
1998 que aprueba la creación de un Tnbunal Penal Permanente Internacional para sancionar el genocidio y los
crímenes de lesa humanidad son realidades que testifican
la presencia de un rostro humano nunca olvidado.
El trayecto es inevitable. Necesariamente la globalización nos ha conducido a la impostergable tarea
de construir un nuevo orden económico internacional
que debe encontrar, con respeto a las diversas culturas,
cómo administrar equitativamente la distribución de la
riqueza entre los países. Un orden que aproveche el
progreso tecnológico para voltear la vista hacia al polo
atrasado y crear las condiciones para acercarlo. La casa
es de todos. Por ello, es igualmente importante continuar avanzando hacia la integración de un nuevo orden jurídico internacional que excluya la guerra y establezca las formas de cooperación y concertación en la
solución de los conflictos entre los pueblos, capaz de
garantizar la paz en el mundo y el respeto, la libertad y
el derecho a la vida de las diferentes naciones y del ser
humano. ..,,

TRAYECTORIAS ~ IV, NO. 7/ 8

I SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

5

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Presentación

Pensar en grande
Un expediente para la reflexión
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

a globalización económica constituye un
acontecimiento internacional del que se empezó a teorizar desde principios de la década de los ochenta. A diferencia de los periodos anteriores, la etapa actual de inserción de las na\:iones en la economía del mundo se encuentra regida
or la apertura y la libre circulación de las mercancías y los capitales. De suerte tal que la globalización
atiende a una nueva realidad socioeconómica, donde
la competitividad ya no está determinada por su centro original, sino por el contrario, abandona el mercao interno donde los parámetros de la competitividad se definían en el marco del proteccionismo que
practicaban las naciones y se desplaza al mercado
mundial en el marco de la globalización y la
desregulación económica. Simultáneamente con la
globalización, emergen las políticas neoliberales que
colocan al mercado como el principio rector de la
economía y a la liberalización y flexibilización como
as estrategias centrales de una economía sana y dinámica. A finales de la década de los ochenta, sorprende la caída del muro de Berlín y la adhesión de
los países socialistas a la economía del mercado, sancionando aparentemente la supremacía del neoliberalismo sobre cualquier otra opción de política económica.
Nuevos problemas se derivan de esta realidad,
pues la supremacía del mercado en la conducción de
la economía es un modelo prácticamente inalcanzable. La intervención del Estado en la economía se
vuelve inevitable en coyunturas di.ficiles y de amplia
repercusión social que obligan a los Estados a impulsar políticas de gestión pública para reencauzar el dinamismo económico. Estas medidas pasan por la apli6

cación de políticas proteccionistas, subsidios agropecuarios, salvamento de empresas quebradas mediante
el recurso de la expropiación y nacionalización, rescates financieros, control de cambios y demás medidas que se instrumentan cuando los excesos del mercado arrastran a la economía a crisis de mayores repercusiones. De tal suerte, la globalización constituye
un nuevo escenario donde se agudiza la competencia
y, consecuentemente, las políticas públicas regulacionistas tienden a fortalecerse con el propósito de mantener la integridad productiva de sus naciones, a pesar de las propuestas neoliberales que reivindican el
principio del mercado como único sistema regulador.
En este amplio escenario internacional, los países practican su capitalismo determinados por su propia historia y las instituciones que los rigen. En el trabajo de Robert Boyer sobre los capitalismos de las
economías centrales, Estados Unidos y el Reino Unido son quienes más han avanzado en una economía
regida por el mercado. Sin embargo, Francia y Alemania siguen impulsando una regulación económica
liderada por el Estado y en Japón, por el contrario,
siguen siendo las grandes corporaciones el centro de
la definición de las políticas de inversión, los beneficios y los programas de solidaridad social. Otro tipo
de capitalismo es el socialdemócrata donde los participantes sociales negocian los compromisos y las reformas institucionales para lograr la mejor inserción
en la economía del mundo. De suerte tal que la globalización está lejos de construirse en una concepción
monolítica y universal de libre circulación de mercancías y capitales, además de ser el escenario de definición de las características específicas que ha de adoptar la globalización misma, y el espacio de confrontaTRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

ción de proyectos de
nación que obligadamente pasa por las historia de los países y la
forma particular en
que ellos definen su
participación en la
economía del mundo.
Estas formas particulares de regulación
económica en las naciones integran una
economía del mundo
muy compleja, y para
sobrevivir a ella se han
ido integrando paulatinamente grandes zonas económicas que a
pesar de sus contradicciones regionales buscan compensar con
acuerdos internos los
retos que enfrentan
con adversarios más
poderosos en el campo
internacional. Claramente definidos, tenemos el caso de Japón y
los países asiáticos, la
Unión Europea y Estados Unidos y el Tratado de Libre Comercio firmado con México y Canadá.
Jaíme Marques-Pereira, en su artículo, plantea
la urgencia que tiene América Latina de avanzar en la
integración de una zona económica que se acerque a
los esfuerzos realizados por la Unión Europea e iniciar, incluso, el tránsito dificil de integrar una sola
moneda. Esta reflexión la sostiene desde la perspectiva de crear las condiciones necesarias para contrarrestar el impacto negativo que la vulnerabilidad de
las monedas latinoamericanas ocasiona sobre las me-

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

didas de flexibilización
laboral. Es decir, ant
los problemas de obtención de utilidades
que tienen las empresas en una región dependiente de flujos externos, la sobrevalua~
ción de las monedas
nacionales tiende a desarrollar mecanismos
de flexibilización !abo,
ral (caída de los salarios, prolongación de la
jornada, rotación, etcé-______
tera) que junto con e
desempleo empeora,u-- - - - - la situación de los tra--______
bajadores de manera
persistente. Esto ha
conducido a que durante los últimos veinte años, la polarizació
social y el crecimiento
de la pobreza se hayan
profundizado a lo largo del continente latinoamericano.
En ese sentido,
Aníbal Quijano sostiene también que las
grandes diferencias entre los países ricos y pobres se
han profundizado porque se han mantenido los mismos esquemas de colonialidad del poder económico
en la etapa actual de la globalización. Así, en los últimos veinte años, la pobreza se ha agudizado en el ámbito internacional, particularmente en los países del
tercer mundo, pero también ha afectado la distribución del ingreso al interior de los países desarrollados. Por lo tanto, se requieren esfuerzos verdaderos
para transformar las bases económicas del poder po-

7

�_,,._globalhimmccuióit1L- - - - - - - - - - - - - - -l--- - - - - - - - - - - - - - - 1~macu·cciones..cle ILglolaaliw.

lutico y concertar meiliante la democracia nuevas forlmas de interrelación entre los países que permitan una
ilistribución más equitativa de la riqueza del mundo,
IL..------pUeS la globalización no ha aportado las soluciones
· que pregonaba, por el contrario, los resultados han sido
en el sentido opuesto, sostiene el autor.
La lección que podemos derivar ante la complejidad de los capitalismos vigentes es la necesaria
'determinación de que los gobiernos y sus mismos
pueblos desarrollen su propia alternativa de inserción
a la economía del mundo y tengan la capacidad de
definir un conjunto de políticas públicas, tantas como
~ean necesarias para adaptarse a una situación que

------

8

para la mayoría de las naciones del tercer mundo les
es adversa. Esta determinación no va en contra de las
tendencias de la globalización; forma parte de la historia de las naciones de honrar sus trailiciones, su historia y su proyecto de nación con responsabilidad
frente a sus propios pueblos y sentar, de esta manera,
nuevas formas de relación entre los países ricos y los
países pobres que impidan para estos últimos los retrocesos económicos y sociales que han caracterizado las relaciones económicas de las dos décadas recientes, y que simultáneamente eviten la injusticia
social generalizada que la globalización neoliberal ha
profundizado en estos años en el mundo.

lRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO.

7/ 8

1

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

Diversidad y futuro de los capitalismos
RüBERT BOYER

e

onforme entramos en el nuevo milenio, muchos economistas celebran la aparente victoria del mercado. Apuntan el fracaso de las
economías tipo soviético, las principales ilificultades experimentadas por los países socialdemócratas y la decadencia, aparentemente irreversible, de
las estrategias del Estado-líder. El prolongado y continuo auge de la economía norteamericana durante los
años noventa contrasta con el lento crecimiento de la
economía europea y la creación de empleos. Algunos
filósofos políticos han sostenido que esa historia ha llegado a su fin; que no hay alternativa para la economía
de mercado y que la política democrática parece viable.
Y también encontramos al moderno doctor Pangloss,
proclamando que éste es el mejor de todos los mundos
posibles. "Todo estará bien, se ilice, siempre y cuando
los gobiernos otorguen a los mercados un reinado libre
y permitan que los empresarios prosperen". Tanto Marx
como Keynes están muertos y enterrados: sus visiones
de un capitalismo inestable y propenso a las crisis están, aparentemente, obsoletas.
La Escuela de la Regulación cuestiona este erróneo consenso. Ha construido un marco de referencia
conceptual y teórico para analizar el largo proceso de
cambio estructural dentro del capitalismo. La interpretación de las transformaciones contemporáneas es iliferente tanto de la trailición marxista, que subraya la
evolución irreversible hacia una crisis final, como de la
visión panglossiana presentada por los fundamentalistas neoclásicos quienes creen en el dominio autoequilibrante de una economía de mercado. En contraste, la
Escuela de la Regulación intenta comprender las restricciones y contrailicciones que impregnan a las sociedades contemporáneas y las relaciones internacionales,

lRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

especialmente en reacción a aquellos totalmente sor
prendentes desarrollos que iniciaron al final de la segunda guerra munilial. El excepcionalmente breve y
estable crecimiento de los países desarrollados durante
los años sesenta, seguidos por la desaparición del opti
mismo económico de los'años setenta. También se consigna la iliversidad de trayectorias seguidas por Estados Unidos, los países de Europa y Japón durante los._ _ _ _ __
años noventa, y los inciertos prospectos acerca del sis
tema financiero global. Este ensayo reseña la contribu-...._ _ _ __
ción de la teoría de la regulación a nuestra compren-_ _ _ _ __
sión de este fenómeno.

RESTRICCIONES IMPUESTAS POR EL
ESTADO: EL OCULTO ORIGEN DE LA
ÉPOCA DE ORO
La idea prevaleciente es que los gobiernos que dese
promover el crecimiento y la creación de empleos de
ben privatizar, liberalizar y volver a las estrategias del
mercado. Están obligados a mantener la neutralidad en
el presupuesto público y la independencia del banco
central. Ante estas opiniones, es útil recordar algunas
importantes y aparentemente paradójicas conclusiones. 1
El dinamismo excepcional y la estabilidad del
crecimiento económico, observado en Estados Unidos,
Europa y Japón después de la segunda guerra munilial
no fueron activados por los mecanismos del libre mercado. Al contrario, fueron el resultado de las fuertes restricciones impuestas sobre la actividad económica por
1
Entre una vasta literatura, vea: Aglietta, 1976; 1998; Lipietz, 1983;
Boyer, 1986; Boyer y Saillard, I 995.

9

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Diversidad y futuro de lm capitalismos

Diversidad y futuro de los capitalismos

cciones políticas y sociales. CUADRO 1
or primera vez en la historia,
EL RÉGIMEN FORDISTA
los derechos de los asalariados
CAPITAL FIJO/
ECONOMIA
PRODUCTIVIDAD '
eron ampliamente reconociCON GRAN
COMPROMISO
MODERADAMENTE
os en la esfera política, debiLABORAL
ABIERTA
POTENCIAL
do al fortalecimiento de la de11
11
11
mocracia y la ciudadanía, y en
Introducción de
Aceptado
Conflictos laborales
Demanda por
1 dominio económico, por un
métodos de por los centrados en salarios bienes de
enuino acuerdo capital-mano
producción masiva
trabajadores
nominales y reales
consumo
de obra. La producción masiva floreció en respuesta a este
nuevo acuerdo. Aunque su forla productividad son
1
a difiere de un país a otro, ella
Rápida
considerados
•
acumulación
· ·gió las necesidades y funInversión y
ciones de los miembros de la
producción de
Altas ganancias ..
~- - - - - bienes de inversión
clase asalariada desde la cuna
hasta la tumba. El compartir los
utos de una productividad Fuente: Elaboración propia.
levada hizo posible el consumo masivo en respuesta a la producción masiva. Las
necesidades humanas básicas fueron dirigidas por los
nómica, dirigido a evitar el desempleo así como la insistemas de seguridad social.
flación (Cuadro 1). Este virtuoso proceso duró tres
Contrariamente a la teoría marxista más ortodoxa,
décadas que, en mirada retrospectiva, se conocen como
el Estado no era el Estado del monopolio capitalista,
laépocadeoro(1947-1976) (Margliny Schor, 1990).
ino más bien un "Estado de los asalariados".2 Gran
Este mismo proceso finalizó durante las "dos décadas
arte del incremento en el gasto público se debió al eredolorosas" (1977-1997).3 Este drástico cambio tiene que
. ·ento del presupuesto de la seguridad social, más
ser explicado.
que a los subsidios a los monopolios o a las grandes
empresas. Al establecer este punto, la teoría de la regulación investigó el régimen institucional prevaleciente,
INTERNACIONALIZACIÓN,
conocido como fordismo. Construido a nivel internaGLOBALIZACIÓN FINANCIERA
cional sobre una paz americana, en casa significó la adopY EROSIÓN DEL RÉGIMEN
ción de técnicas modernas de producción masiva, comFORDISTA EN LA POSGUERRA
petencia moderada y organizada entre las empresas
nacionales y el destacado papel del crédito. Último en
Este notable régimen de acumulación fordista y la conorden pero no en importancia, esto significó un Estado
figuración sociopolítica finalmente fueron desestabiliintervencionista, encargado de invertir en infraestruczados por su gran éxito. El empleo pleno aumentó la
turas colectivas y en fina sintonía con la actividad ecofuerza de negociación de los asalariados y propició la

¡ ~ lmpo,ra,ms '"m~L

1

-------

3
2

Este concepto lo acuñó Bruno Théret, 1992.

10

En francés, la época de oro se conoce como les trente gbJrieuses (los
gloriosos treinta), en contraste con el periodo subsecuente les vingt
c/Quloureuses (los dolorosos veinte).

TRAYECTORIAS . ANO W, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

inflación como resultado. Sobrevino un periodo de inestabilidad con un retraso económico y desempleo masivo creciente. Los desequilibrios económicos y las contradicciones sociales de los años ochenta y noventa tomaron una forma muy diferente de aquéllos de la gran
depresión de los años treinta.
Por ejemplo, en Estados Unidos, la osificación
de los métodos fordistas llevó a un perdurable retraso
de la productividad (ver Cuadro 2). En respuesta, en
los años noventa, surgió un nuevo régimen de acumulación. Éste está en desacuerdo con el anterior régimen
fordista, construido a partir del permanente incremento de la productividad y la difusión de un tipico estilo
de vida. Los actuales incrementos en los niveles de vida
están asociados, ahora, más con los incrementos en las
horas laborales que con los progresos en productividad
(Schor, 1991). La enorme desigualdad social promovió una fuerte diferencia en los estilos de vida, amenazando aún más la cohesión social (Boyer y Juillard,
1995).
Transformaciones estructurales similares, por
mu cho tiempo inadvertidas, han tenido lugar en otras
economías capitalistas avanzadas, primero, en respuesta a
las dos crisis del petróleo y, segundo, después de la difusión
de la hberalización financiera y de la globalización.
Un segundo cambio estructural está relacionado
con el dinamismo de la internacionalización a través de
tratados, inversiones y, por último, finanzas. La búsqueda del creciente rendimiento de la balanza, asociada con la tipica división del trabajo del régimen fordista,
primero benefició el dinamismo de los mercados nacionales. Pero después de un tiempo, éstos quedaron
pequeños y la aplicación de la misma estrategia llamó a
una expansión internacional. El régimen de acumulación estaba menos controlado por el consumo nacional
y más por la exportación.
La mortal enfermedad del régimen fordista en
Estados Unidos se contagió, así, a la mayoría de los otros
países desarrollados, a través de la interdependencia del
comercio mundial y el crecimiento de los mercados
mundiales. La variabilidad de los tipos de cambio y el

TRAYECTORIAS I ANO W, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

La Escuela de la Regulación
ha construido un marco de
referencia conceptual y
teórico para analizar el
proceso de cambio estructural
dentro del capitalismo. Su
interpretación de las
transformaciones
contemporáneas es diferente
de la tradición marxista)
como de la visión
panglossiana.
dinamismo de los mercados financieros exacerbaron 1
aflicción.
Al mismo tiempo, el capitalismo contemporáneo
tiene un ímpetu renovado para conquistar nuevas re
giones y sectores, debido a la capacidad de recupera
ción y flexibilidad de las relaciones del mercado. Desde
este punto de vista, la ola actual de la internacionalización está de acuerdo con algunas tendencias anteriores
observadas desde el surgimiento del capitalismo mercantil. No obstante, la evolución contemporánea introdujo nuevos países y zonas geográficas al ámbito del
sistema capitalista global (Hirst y Thompson, 1996;
Boyer,1997). Desde los años ochenta, la inversión extranjera directa ha tendido a ser más dinámica que el
comercio en sí. Los flujos financieros están aumentando rápidamente y ejerciendo un papel importante en la
transferencia del capital productivo.
La desaparición del régimen de acumulación
fordista ha originado un retraso en el crecimiento, el

11

�• •

•

•
Diversidad y futuro de l,os capitalismos

Diversidad y futuro de l,os capitalismos

cual a su vez ha reducido el emleo y la creación de trabajos. Esto
contrasta grandemente con la escasez de mano de obra que pre__:
. aleció durante la época de oro. El
incremento de empleos, estadísticamente oculto o reconocido, ha
rosionado el poder de negocia.ón de trabajadores y sindicatos.
Ahora sin restricciones del poder
sindical o de la amenaza soviética
y desafiado por las nuevas fueras económicas globales, los pan-ones han roto el acuerdo de la
posguerra entre capital y mano de
obra. Esto ha tenido lugar aún en países socialdemócratas como Suecia, y los países con un Estado-líder
como Francia.
Actualmente, se han implementado medidas para
educir y "racionalizar" los sistemas de seguridad social, a los que cada vez es más dificil financiar por la
caída económica y la disminución del impuesto base.
Estas transformaciones estructurales han afectado incluso a las economias más fuertes de los años ochenta,
como Alemania,Japón y, recientemente, Corea del Sur.
Los marxistas ortodoxos podrian concluir que el
capitalismo contemporáneo nuevamente está siendo
erido por las leyes de hierro del desarrollo de antaño: a
nivel nacional e internacional, los pobres son cada dia
más pobres y los ricos cada vez más ricos; los países
están librando una guerra económica contra sus vecinos; el capital financiero está ganando poder e imponiendo su control sobre las grandes empresas y los gobiernos
nacionales. Pero, para la teoría de la regulación, las economías contemporáneas son muy diferentes a las del siglo
anterior, o hasta de las de los años veinte y treinta.
Considérese, por ejemplo, el papel de la influencia y opinión públicas. Primero, los principios de solidaridad y responsabilidad arraigados a los sistemas nacionales de seguridad social dan forma a las expectativas de los trabajadores y de los ciudadanos, quienes

______
______

.._

12

pueden revelar-se contra los recortes presupuestarios en el gasto
social percibidos como injustos y
que rompen el compromiso ciudadanos-Estado. Segundo, las
elecciones mantienen aún la oportunidad para que los ciudadanos
desafien las políticas económicas
gubernamentales. Aunque con
frecuencia, los gobiernos están
tentados a favorecer más a la comunidad financiera internacional
que a la opinión pública nacional,
han tenido que experimentar
muchas dificultades al proponer
nuevos compromisos que intentan comerciar con las
condiciones de los años noventa. Bajo estas circunstancias, la democracia y los mercados pueden chocar. Esto
no está reconocido ampliamente en los análisis marxistas convencionales, elaborados en la época en que los
obreros tenian una voz política más limitada.
Así, para la teoría de la regulación, las llamadas
grandes olas, sugeridas por Kondratief, bien pueden
ser una ilusión, en vista de que el capitalismo no está
funcionando con la regularidad del "reloj Schumpeteriano". Al contrario, las mismas contradicciones de este
sistema económico originan nuevas configuraciones,
que a su vez apoyan a los regímenes de acumulación
sin precedentes y que, finalmente, entran en crisis estructurales. No existe un ciclo, nunca se repite un único patrón. Por ejemplo, el acuerdo fordista capital-mano
de obra reconcilió la intensiva acumulación con una
efectiva demanda al elevar los niveles de vida de los
asalariados. Como resultado, este compromiso activa
la inflación, la internacionalización y la fragilidad financiera. Cualquier análisis pertinente tiene que tener en
cuenta la fuerte historicidad y el rumbo dependiente
de los regímenes de acumulación. Es especialmente
importante discernir entre los factores recurrentes y los
carentes de precedentes del empleo durante los años
noventa.

TRAYECTORIAS ! AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

LOS COMPROMISOS POLÍTICOS
OPUESTOS DAN FORMA A LA
DIVERSIDAD DE LOS CAPITALISMOS
La reciente investigación regulacionista ha resaltado otro
importante resultado. Dentro de las economías desarrolladas, las muy diferentes trayectorias nacionales
pueden ser observadas, aun cuando ellas compartan

algunas características comunes a la producción y e
consumo (Amable, Rémi y Boyer, 1997; Baslé, Mazie
y Vidal, 1994). Cada territorio nacional exhibe compromisos políticos sumamente específicos que ponen
al corriente y guían a los regímenes de acumulación
relacionados y los modos de regulación (Cuadro 2).
Considérense los siguientes ejemplos:
• En Estados Unidos, los mecanismos del mer

CUADRO 2
CUATRO MODOS DE REGULACIÓN
t. PRINCIPIOS LOOICOS Y JERÁRQUICOS
Los mecanismos de mercado rigen la mayoría, si no es que todas las formas institucionales.

Las grandes corporaciones son el si- Los socios constantemente negocian com·
tio central para compartir los riesgos,
los beneficios económicos y la solidaridad social.

promisos y reformas institucionales requeridos para su amplia inserción dentro de
la economía mundial.

El circuito económico es fonnado, en
su totalidad, por las inte1Venciones públicas de producción, demanda, formación de los precios y el código institucional.

2. RESULTADOS DE LAS FORMAS INSTITUCIONALES:
Vínculo
trabajo-salano

Las negociaciones salariales están en gran parte descentralizadas; los sistemas salariales, individualizados y los mercados de
trabajo, segmentados.

Fuerte cfderencia de los acuerdos capital-trabajo entre importantes empresas,
pero sincromzac,ór, de aumentos salariales a nivel naciooal.

Tradicionalmente hay una centralización
de negociación colectiva, bajo una fuerte
coacción de la competencia.

Fuerte institucionalización por ley o
decfeto, acerca del empleo, duración
de la jornada de trabajo, salario promedio, jerarquía del salarlo y asisten·
cia social.

Competencia

Periódicamente la ley y la jurisprudencia tratan de limitar la concentración. Durante los últimos
20 años, se han movido de una
forma oligárcica a otra.

Relativa competencia abierta entre los
actuales conglomerados por los muchos mercados de productos interdependientes.

Un número pequeño de grandes corporaciones multinacionales insertado dentro
de la competencia internacional.

Regufarmente moderada, debido a reglamentos públicos, asociaciones profesionales, o, más recientemente, gran
concentración.

Régimen
monetario y
financíero

Mercados financieros sofisticados, muchas innovaciones finan•
cieras, un desempeño principal
del mercado de mercancías en el
control de las grandes corporaciones, normalmente por un banco central independiente.

El banco central destina el capital a lo El sistema bancario es más importante
largo de todas las empresas que per- que el mercado de mercancías y es fundatenecen al keitetsu. Hasta principios mental en el manejo del sector manulacde los años 90, un fuerte control de turero.
las autoridadespúblicas(Ministerio de
Finanzas), incluido el Banco Central.

Hasta mediados de los años 90, fuerte
control por el Ministerio de Finanzas
del sistema bancario y muchos bancos comercoales nacionalizados.

Estado

Fragmentado en una serie de Tamaño limitado pero con una función
agencias independientes a cargo activa del Estado, que proporciona la
del control de los actores en cada coordmación de las expectativas y de
mercado. Competencia entre po- los bienes colectivos que no pueden
líticos.
ser suministrados por las corporaciones.
Estrategia política que promueve La estrategia del comercio exterior y
el libre comercio, aun cuando al- las reglas que controlan las importagunas legislaciones están diseña- ciones están dirigidas al rendimiento
das para proteger la competen- tecnológico y económico de las emcia injusta (algunas diferencias presas nacionales.
entre EUA y el RU).

Inserción dentro
del régimen
mternacional

Amplias intervenciones públicas, que organizan imporlantes transferencias entre sectores, regiones e individuos. Hasta principios
de los 90, fuerte influencia de la regulación
del Estado y acuerdos colec!MlS.

Importante tamaño del presu¡:uesto público y bienestar relativos a la redistlibución, a !r.Mjs de empresas nacionaí,zadas, bancos, gasto público, infraestructuras colectivas y legislación.

Clara aceptación del principio de competitividad e incentivos para las mnovaciones tecnológicas, sociales y organizacionales.

Tradicionalmente, fuerte control del
Estado sobre tas tarifas, cuotas y normas técnicas. Se ha extendido a nivel
europeo durante las últimas dos décadas.

Negociaciones tripartitas entre asociaciones de negocios, sindicatos y el Estado
definen los acuerdos institucionales y, por
consiguiente, ajustes macroeconómicos.

El Estado juega un papel central en la
mayoría sí no es que en todos los ajus.
tes macroeconómicos y las empresas
responden a las cambiantes reglas del
juego (Ej. actual privatización).

2. PRINCIPALES CARACTERISTICAS DEL MODO DE REGULACIÓN
Dominio de los mecanismos del Muchos ajustes económicos y sociamercado líder, con un adecuado les toman lugar entre las grandes emcontrol público vía jurisprudencia presas, y éstos ampliamente estrucy legislación.
turan el resto de la economía

Fuente: Elaboración propia.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

13

�iClaramente) el crecimiento
del régimen fordista está
muerto! Los múltiples empleos
dentro de la misma familia y
las lar;gas horas de trabajo son
los únicos métodos para
sustentar el crecimiento del
consumo familiar; la
ampliación del crédito y la
especulación financiera
complementan la estrategia.
cado y los mecanismos públicos compensatorios están reformando las dinámicas sociales y económicas.
Por ejemplo, durante los años sesenta, el nexo fordista
trabajo salario estaba estrechamente relacionado con
el poder de negociación sindical dentro de algunos
ectores lideres, como el de la industria automotriz.
Cuando disminuyó el ritmo de productividad y aumentó el desempleo, los trabajadores aceptaron recortes en los salarios, trabajos de medio tiempo, empleos de baja especialización y mayor movilidad geográfica y ocupacional. La alta tecnología y las industrias en surgimiento coexisten, ahora, con el surgimiento de nuevos trabajos terciarios y con las sobrevivientes industrias tradicionales. En vista de la naturaleza altamente selectiva de los beneficios sociales y
la reforma al sistema fiscal, las desigualdades sociales
y económicas están aumentando, pero el desempleo
se ha mantenido en un nivel más bajo que en Europa.
¡Claramente, el crecimiento del régimen fordista está
muerto! Ha sido reemplazado por una forma totalmente diferente, en donde los múltiples empleos dentro de la misma familia y largas jornadas de trabajo
14

son los únicos métodos para sustentar el creciente consumo familiar (Mishel, Bernstein y Schmidt, 1997).
La expansión del crédito y la especulación financiera
complementan la estrategia para mantener los actuales incrementos en los niveles de vida. Estados Unidos es un buen ejemplo del régimen de acumulación
amplio, principalmente hacia su interior, y asociado
con profundas desigualdades. El Reino Unido es otro
ejemplo de una economía líder del mercado.
• El capitalismo japonés sigue una trayectoria
toalmente diferente. En gran parte, está formado estratégicamente por grandes empresas conglomeradas,
el keiretsu. Éstas organizan y distribuyen el capital, los
conocimientos y especialidades laborales y administrativas dentro de sus afiliadas, de acuerdo con los
mecanismos que sustituyen en gran parte a los mercados de crédito, laboral, de los administradores Yprofesionales que se observan en el mercado capitalista
líder. En lugar de los mercados internos, existen mecanismos de regulación corporativa. La asignación de
recursos no se deriva de los mecanismos del mercado, ni por la planeación del Estado, ni por la fuerte
intervención pública, sino por los mecanismos que
operan en los niveles intermedios. Esta postura institucional ha sido bastante efectiva para determinar la
adopción de la tecnología de Japón. Es buena para
destacar la competitividad de las industrias que requieren de una sustancial coordinación entre proveedores interdependientes, como en los casos de la industria automotriz y de consumo electrónico. Como
resultado de la crisis de los años setenta, fue necesario un cambio competitivo, reducir los costos de los
productos estandarizados para diferenciar la calidad,
el servicio y la innovación. Japón se ajustaba bien a
estos requisitos, y esto sustentó su crecimiento durante gran parte de los años ochenta. Como resultado, la econorrúa japonesa construyó un extenso y duradero superávit comercial, que primero activó una
fuerte valoración del yen con respecto al dólar. Estos
eventos encabezan las presiones internacionales para
la apertura y reforma del sistema financiero y para la
apertura de los mercados nacionales japoneses a las
importaciones extranjeras. La distinción de este régimen de acumulación, principalmente encabezado por
la exportación, claramente explica, primero, el éxito,
TRAYECTORIAS i AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

luego las fricciones comerciales con Estados Unidos y, finalmente, la gravedad de su
crisis estructural de los años noventa.
• Las economías socia"ldemócratas o
negociadas representan un tercer enfoque.
Es un método para superar las contradicciones que no otorgan supremacía a los mecanismos de mercado, o del Estado, o de las
grandes corporaciones. Está basado en compromisos negociados entre grupos sociales, por
ejemplo, sindicatos de trabajadores, asociaciones de negocios y autoridades públicas,
en la mayoría de los casos a nivel nacional.
Los países escandinavos, Austria y, en menor grado, Alemania son buenos ejemplos
de dicho capitalismo. El capitalismo socialdemócrat,a exhibía, por lo menos hasta mediados de los años ochenta, la capacidad
para responder a la evolución del sistema
internacional, así como a las innovaciones
asociadas con el nuevo paradigma productivo. Este régimen se construyó sobre una
clara aceptación de los compañeros sociales del crecimiento de la exportación líder;
basado en la calidad, servicio e innovación,
más que en precios bajos para los productos
estandarizados. Dichos países exhibieron
fuertes mecanismos sociales para la redistribución del ingreso y la creación de empleos
públicos en los sectores vinculados con la salud, educación, capacitación y actualización
de los trabajadores. En contraste con el capitalismo regido por el mercado, las desigualdades se mantienen dentro de limites más
estrechos. Sin embargo, algunas de estas econorrúas experimentaron graves crisis durante los años
noventa_ Es una regla general que ningún modo de
regulación puede prosperar para siempre, sin sufrir
transformaciones importantes.
• La regulación del Estado-líder es el cuarto
enfoque. Las intervenciones públicas han sido notables en los países en donde la competencia del mercado no es universalmente aceptada, en donde las
asociaciones de negocios y los sindicatos de trabajadores son débiles y antagónicas, y en donde la clase
TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 !SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

empresarial es incapaz de facilitar sus beneficios económicos y sociales al resto de la econorrúa. Muchos
países europeos -con la prominente excepción del Reino Unido- parecen seguir dicha regulación del Estado-líder. Francia es el principal ejemplo de dicho régimen de acumulación, en donde el Estado interviene en muchas esferas de la actividad económica. Durante la época de oro, el Estado estaba activo en producción, a través del sector nacional, pero también en
la demanda de formación mediante el gasto público
15

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Diversú:Jad y futuro de /,os ca-pitalismos

en infraestructuras, transporte, salud, educación, etc.
l Estado tenía una función en la formación de los
precios para el sector público y los productos agricos. Además, el Estado estaba muy activo en los códios legales y en la promulgación de muchas formas
stitucionales, desde los nexos de los salarios laborales, hasta la naturaleza de la competencia y el régimen monetario. Una vez más, este patrón se enconó con importantes dificultades en los años noventa,
ero difiere significativamente de los problemas experimentados dentro de otros modos de regulación.

Es ingenua la hipótesis de
que la selección de los
diversos tipos de capitalisnw
se rige por un principio de
eficiencia) y que el
dinamisnw del crecimiento
promueve
automáticamente una
reducción en las
desigualdades sociales.
El mensaje central es, por consiguiente, que no
existe un único y mejor modo de reguku:ión y que tanto la
historia como la naturaleza del proceso político limitan
y estructuran fa arq~tectura institucional. Éste es un
punto de partida importante desde la principal corriente
de la teoría económica que, generalmente, supone que
los ajustes económicos y los requisitos institucionales
se aplican universalmente, sin considerar el momento
histórico o el lugar geográfico.

16

•

L-1•1
- -1a.g10--■
_._

Diversidad y futuro de /,os capitalismos

¿EXISTE UNA LEY DE GRESHAM PARA
LOS CAPITALISMOS? LA ENCRUCIJADA
DE LOS AÑOS NOVENTA
Volviendo al final de los años ochenta, cada uno de estos tipos especiales de capitalismos exhibió fuertes características y debilidades subyacentes. Sin embargo, la
distribución de estos costos y beneficios fue tal, que dada
la volatilidad limitada del sistema internacional, todos
ellos pudieron coexistir y prosperar sin mayores esfuerzos.

•

La regulación del mercado líder propicia rápidos ajustes a los impactos exógenos y a las innovaciones, en vista de que la clara definición y
entrada en vigor de los derechos de la propiedad son un incentivo para la actividad empresarial y la innovación tecnológica. La sofisticación de los mercados financieros ayuda a la selección de proyectos eficientes, por lo menos
hasta donde se consideran recuperaciones a
corto plazo. Pero la otra cara de la moneda precisamente es que países como Estados Unidos
y el Reino Unido regularmente padecen de corto plazo y una subinversión en infraestructuras
públicas. Otro inconveniente de dichos regímenes de mercado líder es su propensión a incrementar las desigualdades en ingresos y riqueza.
La regulación corporativa es muy eficiente durante el proceso de captación tecnológica. Este
modo facilita el aprendizaje mediante el hacer,
la construcción de una competencia específica
e innovaciones acumulativas en incremento de
la calidad y diferenciación del producto. Sin
embargo, este modo de regulación tiene su s
propios inconvenientes. En los tiempos en que
la economía se estanca -como Japón en los años
noventa- la seguridad del empleo, que es el corazón de(compromiso capital-trabajo, limita
despidos y mina ganancias. La inversión y el
crecimiento, de esta manera, están amenazados.
En forma similar, el largo y corto plazos vinculados con los bancos y la industria pueden con-

TRAYECTORIAS

l AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 .. ABRIL 2002

ducir a una proyección imperfecta de las decisiones para invertir.
La regulación socialdemócrata tiene ventajas en
la rápida organización de la innovación tecnológica. Ha atacado problemas sociales fundamentales como cuidado de la salud, la organización urbana y la atención a los ancianos. Ha
ayudado a mantener la cohesión social y a limitar las desigualdades económicas. Este sistema
ha sido fuerte, también, en difundir la educación y la capacitación profesional para los trabajadores afectados por la decadencia de las
industrias maduras. No obstante, la regulación
socialdemócrata no deja de tener sus costos.
Necesita intervención pública a gran escala, a
través del mantenimiento del empleo total mediante el aumento continuo del empleo público. Puede descansar en un sistema bancario
bastante diferente de los sistemas financieros
del mercado líder que ahora dominan el globo.
La regukzción del Estado-;líder es bastante efectiva cuando una economía tiene que alcanzar
un paradigma tecnológico bien definido, dentro de sectores donde la indivisibilidad y
externalidad significantes hacen que los mecanismos del mercado se vuelvan relativamente
ineficientes. Estas externalidades existen, por
ejemplo, en la salud y la educación. Pero este
tipo de regulación no deja de tener problemas
importantes. El alto grado de burocratismo puede impedir un cambio estructural importante.
La centralización de la toma de decisiones es
incompatible a los temas de calidad y diferenciación del producto e innovación.
Con tal de que las alianzas políticas dentro de
estos países perduren y el ambiente internacional no
restrinja enormemente las opciones nacionales, estas
cuatro clases de capitalismo han demostrado ser más
complementarias que competidoras. Cada tipo de capitalismo ha tenido éxito desarrollando su propio legado de recursos institucionales en las fuentes de competitividad internacional (Amable, Rémi y Boyer, 1997).
Pero la situación parece haber cambiado drásticamente
TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

durante los años noventa. El crecimiento japonés se h1
detenido y el desempleo en Europa ha surgido. En con
traste, la economía de Estados Unidos ha disfrutado de
una expansión sostenida en los años noventa. Conser--~--cuentemente, las posiciones competitivas de los varios
tipos de capitalismo se han bifurcado.
Tanto en Europa como en Japón, la arquitectura
institucional de la época de oro ha sido puesta bajo ten
sión. En Japón, las disposiciones institucionales qu
gobiernan el acuerdo capital-mano de obra se han demorado en ajustarse (Boyer y Juillard, 2000). Similarmente, el sistema de acciones cruzadas entre el banco
central y las diferentes empresas pertenecientes al
keiretsu ha cambiado sólo marginalmente (Loulmet,
1998). La consecuencia de esta rigidez institucional es
una disminución en el indice de la ganancia que evita la
recuperación de la inversión.
La presente amenaza a los modos de regulación
socialdemócratas o la regulación del Estado-líder es aún
más aguda. En Europa, como resultado de la demografia y otros cambios, se ha hecho cada vez más dificil
sostener los amplios sistemas de seguridad social. Muchos gobiernos han venido adoptando enérgicas medí17

�• •

• •

Diversidad y futuro de ws capitalismos

das de liberalización financie, reformas de seguridad social más o menos ambiciosas y
el adelgazamiento de las leyes
__, aborales utilizadas para monitorear el vínculo trabajo-salario fordista. El capitalismo del
;.mercado líder es emulado. Importando la mayor parte de sus
típicas instituciones económicas, muchos gobiernos esperan
reducir el desempleo y estimular

_____

....,.,_

_____

....

•

Diversidad y futuro de ws capitalismos

CUADRO 3
¿UN CRECIMIENTO GENERAL HACIA LA RÁPIDA EFICIENCIA A COSTA
DE UN DESEMPEÑO Y JUSTICIA SOCIAL LENTOS?
CAPITALISMO CONTRA CAPITALISMO DENTRO DE LA PRESIÓN DE LA INTERNACIONALIZACIÓN
IGUALDAD

Mercado líder

demás, organizaciones internacionales, como el Fondo Mone-------®
tario Internacional, la OrganizaCorporativo
ción Mundial de Comercio, la
Organización para la CoopeEFICIENCIA DINAMICA
FLEXIBILIDAD A CORTO PLAZO
ción y el Desarrollo EconóEste diagrama supone que el logro total de los tres objetivos no es posible, o cuando menos es muy difícil.
mico, han estado bastante ac- NOTA:
La evidencia histórica y las comparaciones internacionales no contradicen esta hipótesis. Está aún por inventarse
tivas defendiendo la liberaliza- un capitalismo que reconcilie totalmente los tres objetivos.
Fuente: Elaboración propia
ción del mercado y reduciendo las intervenciones públicas.
• Durante "los años noventa, el escenario econóLa ruptura de las alianzas políticas, que era la
mico
e
intelectual cambió dramáticamente. La internaiedra angular del crecimiento económico mundial descionalización y la difusión de las innovaciones tecnolóe 1945, da el empujón final a las arquitecturas institugicas y financieras han generado nueva incertidumbre
ionales sobrevivientes (Cuadro 3).
y enormes perturbaciones económicas, que demandan
una rápida flexibilidad. En este nuevo contexto, los
• Durante la época de oro, los capitalismos más
capitalismos
del mercado líder muestran cierta supeexitosos resultaron una sinergia entre la justicia social
rioridad, en vista de que pueden reaccionar más rápido
y la eficiencia dinámica. Redujeron la desigualdad para
y poner fácilmente en práctica ciertas innovaciones radistribuir los beneficios del progreso, por ejemplo, difundiendo el consumo masivo y estimulando la innodicales. Los ajustes estructurales llegaron a costo de la
vación de los productos. Cuando las recesiones eran
"destrucción creada". En contraste, los otros tres tipos
leves, fue requerida una rapidísima flexibilidad. En
de capitalismo experimentan muchas dificultades para
los años sesenta, muchos esrudiantes norteamericahacer frente a este nuevo ambiente. Como consecuennos visitaron Europa y Asia para investigar los "milacia, la élite económica y política en Europa y Japón mira
gros" franceses, italianos, alemanes y japoneses. El
hacia los países de mercado líder, especialmente Estacapitalismo de mercado fue frecuentemente percibidos Unidos, con el objeto de reformar sus debilitadas
do como inferior a los llamados capitalismos organieconomías. Por esta razón, muchos gobiernos promuezados, que funcionaban en Europa y en algunos paíven capitales comerciales, fondos de pensiones, un Esses de Asia.

---

18

•

TRAYECTORIAS

-

AÑO IV, NO. 7/8 . SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

d1

tado adelgazado, mercados de mano de obra flexible,
privatizaciones, una amplia apertura al capital extranjero. La justicia social y la eficiencia dinámica -esos
triunfos de la socialdemocracia, el Estado-líder e, inclusive, la corporación capitalista-ahora se perciben como
no pertinentes y que ponian obstáculos a la actuación
económica. Los requisitos para la flexibilidad rápida
brindan una cuota extra al capitalismo del mercado líder.
No obstante, mientras la mayoria de los expertos y gobiernos tienden a ver favorablemente los mecanismos de mercado, la evidencia empírica no confirma
tal superioridad absoluta (Cuadro 4). Al contrario, las
economías socialdemócratas o la del Estado-líder pare-

cen mostrar un índice superior de ganancia que el
una economía de mercado-líder como la del Rein
Unido, considerando que el índice de desempleo es
bastante bajo en Estados Unidos y en el Reino Unido,
pero bastante alto en Europa. A pesar de sus impresionantes recursos científicos y tecnológicos, la economía
americana no ha igualado todavía el incremento de la
productividad del factor total que fue observado du
rante los años sesenta: otros tipos de capitalismo lo están realizando también o aún mejor. De todas formas,
un problema mayor involucra desigualdades. Éstas h
alcanzado a todas las economías del mercado-líder. Pera
ellas han aumentado más modestamente en Japón,
incluso disminuyó en Alemania -un hlbrido del Esta-

CUADRO 4
COMPARACIÓN DE LOS DESEMPEÑOS DE LOS CUATRO CAPITALISMOS
DESEMPEÑO DE LAS
EMPRESAS

Índice
de utilidad

1997
(%)

Factor total de
Jornada
aumentos en
laboral
productividad (horas X año)

1979-1997

CONSUMO Y
REDISmlBUClóN DE LOS
BENEFICIOS

EMPLEO

Índice de
ac!Jvidad

1988

1996

(%anuaO

(%)

Índice de .Aumentos en Participación
desempleo el consumo del gasto
privado
público y
1988
1990-1997 social/GDP
(%)
(%anuao
(%)

JUSTICIA SOCIAL
Relación del '.1' al l" decil
(salario hombre)
.Aumento
del índice
anual

1979

A

B

c

D

E

F

G

H

1995

(%)
J

MERCADO-lÍDER
Estados Unidos

nd

0,6

1904

77,5

4,6

2,4

31,6

3,18

4,35

+2.7

10,4

1,2

1769

75,2

6,5

1,8

41,0

2,45

3,31

+2,0

12,8

1,2

1993

78,I

4,3

2,0

35,2

2,59

2,77

+1,2

Suecia

12,3

1,2

1784

74,5

6,5

0,6

62,3

2,11

2,20

0,8

Austria

14,8

1,0

nd

66,9

6,1

1,7

49,8

2,61

2,77

0,9

Alemania

14,5

0,6

1643

68,2

11,2

1,8

47,9

2,38

2,25

-1,3

Francia

15,9

1,3

1763

67,3

11,8

1,1

54.2

3,39

3,43

+0,2

Reino Unido
CORPORATIVO
Japón
SOCIALDEMÓCRATA

ESTADO-lÍDER

_Fuentes: Columnas (A), (B), (D), (E), (G), : Economic Outlook, OECD, Diciembre 1998 (calculado del apéndice económico); (C) : Asahi Shimbun, .);)pan Almanach
1999: 107 Y Richard Freeman (1998). (H), (1), (J) : Richard Freeman, "Le modele économique américain al'épreuve de la comparaison• Acles de la Recherche en
Sc1ences Sociales, septiembre 1998, núm. 124: 44.
'

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

19

�...Cctnllratli·a·1UMtLJde..la..glalllE·aH:u·--- - - - - - - - - - - - - -1-- - - - - - - - ~ - - - - -~ •tracliccione ele lcLglolaalimció
Diversidad y futuro de ÚJs capitalismos

Diversidad y futuro de ÚJs capitalismos

do-líder- y el capitalismo social- CUADRO 5
demócrata. No hay claramente
¿CÓMO SE RELACIONA LA TEORÍA DE LA REGU~CIÓN CON LA
un solo tipo de capitalismo, que
INVESTIGACIÓN INSTITUCIONAL CONTEMPORANEA?
Selección por eficiencia
sea superior con respecto a todos los principales objetivos ecoTeoña de la Justicia
Escuela Austriaca
(Posner)
(Hayek, Menger)
nómicos.
Este análisis arroja algunas
Teoña del Agente
Teoña del Costo de
Teoña de la E110lución
dudas sobre la ingenua hipótesis
Principal
Transacción
(Nelson &amp; Winter)
(Stíglitz, Jensen,
(Williamson)
~e que la selección de los diverMeckling)
sos tipos de capitalismo está conNuevas Economías
Teoña del Juego
Institucionales
Repetido
trolada por un principio de efi(North)
(Schelling, Schotter)
ciencia, y que el dinamismo del
recimiento está, automáticaCchesióna,/¡,'A1.11•¡g·..._1 -_ _ _ _ _ _ _ _
;,":"('a por una
de la sociedad
Teoña Neo-Polanviana
coordinación local
¡hlente, promoviendo una reduc..,.
Teoña de la Comención
(Graoo.ietter)
(Lewis, lhévenot, Boltanski)
ción de las desigualdades sociaTEORIADELA
REGULACIÓN
les. Bien podría existir una ley de
(Aglíetta, Boyer, Lipetz)
Teoña de Acción Colectiva
Gresham para los capitalismos:
(Olson)
os sistemas malos pueden expulTeoña lnstítucionalista
Moderna
ar a los buenos. Esta conclusión
(Hogdson)
Teoña de la Elección Pública
odria diferir significativamente
(Buchanan)
lnstitucionalismo Americano
tanto de la teoría marxista conTemprano
(Veblen, Commons)
vencional como del predominanSelección por
la acción colectiva
te pensamiento económico.

______

.....,_

________

+----------º~.;·_

Fuente : Adaptación hbre de Mane Cla1re Villeval (1995 : 485).

'TEORÍA DE LA REGULACIÓN:
DIFERENTES CARACTERÍSTICAS ENTRE
LOS PROGRAMAS DE INVESTIGACIÓN
INSTITUCIONALISTAS
Las siguientes son características específicas de este
enfoque teórico, construido sobre un conjunto preciso
de hipótesis acerca del origen, la función y la evolución
de las instituciones del capitalismo (Cuadro 5).
• La primera característica particular versa sobre el criterio de cuáles instituciones están evolucionando y cuáles son escogidas. Para muchas teorías económicas, la eficiencia es el criterio clave para evaluar el
surgimiento, viabilidad y eventual declinación de cual-

20

quier institución. Los teóricos aplican el mismo principio básico: competencia. Ese que es asumido para guiar
la colocación de los productos, procesos e inversión, y
también para guiar la creación y selección de las formas organizacionales y las instituciones económicas. En
contraste, algunos economistas institucionales destacan
el papel crucial de la acci.ón colectiva en el surgimiento
de formas organizacionales e institucionales: la esfera
política se considera esencial para dar forma a los mecanismos de coordinación socioeconómicos.4 De esta
manera, la teoría de la regulación considera que las formas institucionales surgen a través de la resolución del
conflicto social (por ejemplo, vía un acuerdo colecti4 Ver la edición especial de EAnnée de la Régulation 1999 sobre el tema
de Estado y política económica.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1 SEl'TIEMBRE 2001- ABRIL 2002

vo), que a su vez requiere de la intervención política y
el reconocimiento por decreto, ley, o hasta por cambios
constitucionales. 5 Sólo puede evaluarse la viabilidad de
una arquitectura institucional en surgimiento totalmente
desde afuera, ya que cualquier innovación, sobre todo
si está sobrecargada, normalmente desencadena resultados imprevistos. A este respecto, la teoría de la regulación está cerca del institucionalismo americano más
antiguo y tiene cierta homología con algunas teorías de
ley y jurisprudencia.
• Las principales instituciones capitalistas no surgen de la unión de compromisos puramente locales y
aislados: se derivan de procesos sistemáticos. Muchas
formas institucionales cruciales, desde el marco de referencia de los contratos laborales hasta las leyes de comercio, están organizadas bajo el amparo del Estado.
Mientras que las teorías económicas neoclásicas han
buscado microfundamentos para las reglamentaciones
macroeconómicas, la teoría de la regulación busca
macrofundamentos sociales y políticos para las estrategias y comportamientos de los actores económicos individuales. Por ejemplo, las formas organizacionales
adoptadas por las empresas se relacionan ampliamente
con el contexto institucional, el cual define no solamente
los derechos de la propiedad, sino también formas de
competencia, crédito, regímenes monetarios, o el estilo
de las relaciones industriales. La teoría de la regulación
se acerca, de esta manera, a algunos enfoques que se
encuentran en las ciencias políticas,6 en la historia económica (Greif, 1997; North, 1990) y en algunas teorías
jurídicas (frubek et al., 1994). Desde un punto de vista
metodológico, este enfoque pertenece a un tipo de "individualismo-holístico "; es decir, una estructura en donde los actores se comportan de acuerdo con lo que creen
que es mejor para sus intereses, pero dentro de formas
institucionales que se han construido por acciones co-

s Chartres (1995) sostiene que muchas crisis estructurales en el pasado
se han resuelto por el surgimiento de nuevas coaliciones, que
promueven compromisos genuinos y bases para las nuevas formas
instirucionales.
6
Entre una vasta literatura, Zysman et al., 1997; Hall, 1997.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

Los gobiernos nacionales
experimentan dificultades
para construir mecanismos
de coordinación y
solidaridad a nivel
relevante) ya sea regional)
nacional) continental o
global. El futuro más
próximo puede estar lleno
de sorpresas) incluyendo
crisis importantes sin
precedente histórico.
lectivas pasadas. Esta arquitectura, que es heredada, no
puede ser puesta a prueba todos los días. Hay una fuer..,
te dicotonúa entre, por una parte, actuar dentro de ~
conjunto de reglas establecidas, que puede producir
modo de regulacwn estahle y, por otra parte, el rediseño
de nuevas reglas del juego --&lt;lespués de una crisis estructural o como resultado de conflictos recurrentes-;
el objetivo no es menos que el modo en sí de regulación

cambiante.
• Entre una vasta literatura contemporánea institucional, se destaca una tercera característica de la teoría de la regulación: contradicciones sociales, conflictos
políticos y desequilibrios económicos, que siempre están presentes y eventualmente se manifiestan a través
de las crisis, durante las cuales la aceptación y viabilidad de anteriores compromisos institucionales son cuestionadas. Nosotros sabemos ahora que aún los modelos dinámicos con expectativas racionales pueden tener resultados caóticos. En la teoría de la regulación, los

21

�..Cttn1111111i·a:1t-.1S.Jde.A-dimlllb·mcu·'UL- - - - - ~ - - - - - - - - . l!l-- - - - - - - - - - - - - = - - - - - - :Contnulicciones..cle.-la..globalizació

Diversidad y futuro de los capitalismos

Diversidad y futuro de los capitalismos

actores no tienen la capacidad real para pronosticar y,
or lo tanto, vencer las crisis estructurales, en vista de
que éstas básicamente se derivan de interacciones comlejas de acciones individuales que operan en campos
·stintos. El crecimiento del régimen fordista inicialmente fue percibido como estable. Sin embargo, las contradicciones de acumulación de capital finalmente han
alido a la superficie. Así, es probable que los modos
ctuales de regulación pudieran experimentar dicha
desestabilización durante las próximas décadas: el registro histórico sugiere que ningún régimen en crecimiento dura para siempre.
Por lo tanto, la teoría7de la regulación arroja cierta luz a los desarrollos contemporáneos y adelanta algunas hipótesis y pronósticos originales.

--------.

CONTRADICCIONES Y CRISIS
STRUCTURAL DEL CAPITALISMO
CONTEMPORÁNEO
La mayoría de los macroeconomistas están elogiando a
las autoridades norteamericanas por haber sido los
maestros de un régimen de crecimiento totalmente nuevo, el cual podría parecer ser inmune a los infortunios
que acosaron la era fordista. Se afirma que es posible
crear un crecimiento rápido, estable y no inflacionario
" " ' - - - - - ~. estar cerca del empleo total, madiante la adopción de
tecnologías de información, la liberalización del mercado, los sofisticados instrumentos financieros y la adhesión al principio de la globalización. La teoría de la regulación pone seriamente en duda esta afirmación.

redistribución de las intervenciones públicas y hasta en
el vínculo trabajo-salario. Por consiguiente, la especulación está triunfando sobre la cuidadosa evaluación de
la tasa de retomo de la inversión productiva a largo plazo, mientras que, paradójicamente, la ilusión de que los
mercados financieros son básicamente autoequilibrados
ha sido ampliamente aceptada. Las crisis financieras y
monetarias en Japón (desde 1992), México (1994), el
sudeste asiático (1997), Rusia (1998) y Brasil (1999)
han re-enseñado una principal lección de la historia
económica: al final, cualquier burbuja especulativa se
revienta. Parte de las tareas de la investigación de la
regulación es examinar el potencial de la inestabilidad
en el sistema financiero internacional contemporáneo
(Aglietta, 1995; 1998).
• Pero las crisis potenciales no están limitadas a
la esfera financiera, desde que el crédito y el régimen
monetario están teniendo una fuerte influencia en el
rediseño del modo de control de las grandes corporaciones, afectando la naturaleza de la competencia y la
estructura de las relaciones internacionales. También el
vínculo trabajo-salario es afectado por el papel dominante del incentivo financiero. La búsqueda de una alta
tasa de retorno de capital financiero está presionando
fuertemente la concentración de la industria y, por consiguiente, a la formación de precios. Simultáneamente,

• Las innovaciones financieras han sido tan diversas, fuertes y globalmente penetrantes que el régimen financiero y de crédito ha impuesto su propia lógica
institucional en la reorganización de las empresas, en la
Éstos son los descubrimientos más importantes de la investigación
histórica prolongada sobre el capitalismo norteamericano (Agliena,
1998; Juillard, 1993; Boyer y Mistral, 1982). Los mismos resultados
son ciertos para la trayectoria japonesa (Boyer y Yamada, 2000).

7

22

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

CUADRO 6
cias es relativamente alto comparado con la
tendencias subyacentes en la demanda efectiva (Cuadro 7).

LOS PERFILES DE UN RÉGIMEN LÍDER DE
ACUMULACIÓN DE FINANZAS
NUEVAS

1

1;~~.:

1

1

1

1

1

l
Valor ~I
acciornsla

1

- --

~
1

~

¡

\-~ ~-"'-~. . . . . l,
Control sobre
- + salanos

--

!
Altos lndi&lt;:eS de

- + Inversión

/

las empresas tratan de construir rápidas respuestas para
el ambiente externo mediante el uso de mecanismos de
contratación flexibles y despidos. También promueven
una forma de compartir los riesgos, como la participación en las utilidades, o la compra de acciones de la
empresa por parte de los trabajadores. Consecuentemente, un nuevo régimen líder de acumulación financiera tiene el potencial de reemplazar al fordista (Cuadro 6).
• Dados estos particulares y originales desarrollos, también es probable que las causas de fragilidad y
crisis estructural sean nuevas. Como se indicó anteriormente, en el régimen f ordista, la fuerza de la institucionalización del vinculo trabajo-salario en condiciones cercanas al empleo total eventualmente provocan una baja
en el índice de ganancias. Las ganancias eran
estructuralmente demasiado bajas con respecto al desarrollo de la demanda. En el nuevo régimen líder financiero, el riesgo es bastante diferente. Las instituciones financieras examinan muy de cerca el nivel y estabilidad de las ganancias, ahorrando el capital fijo y controlando el pago de salarios. El crédito fácil, mercados
de acciones flotantes y las elevadas ganancias sostienen
la demanda eficiente. Actualmente, el índice de ganan-

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

diferencia de las crisis entre guerras, la crisi
del fordismo no ha sido deflacionaria sin
inflacionaria.8 Ésta es la consecuencia directa de la institucionalización de la formación
Producción
de los salarios, el cambio hacia la competencia oligopolística y la importancia de la re
distribución de los ingresos vía los beneficio
y los sistemas tributarios. Una repetición en
forma de la depresión más importante de
1929-l932 es muy improbable, aún si existen algunas similitudes entre los dos episo-.___ _ _ __
dios, como el dominio del capital financiero, el desequi-_ _ _ _ __
libro en el sistema mundial y la debilidad de las organi
zaciones obreras. Las respuestas a las políticas tambié
difieren de las de los años treinta. Por ejemplo, durant
el verano de 1998, el Consejo de la Reserva Federal
estaba consciente del riesgo sistémico del colapso fi - - - - - - nanciero y actuó como correspondía. Todas las arqui
tecturas institucionales son diferentes. Ninguna econorrúa capitalista experimenta dos veces la misma crisis
estructural. La comprensión de una potencial crisis es
tructural mundial está en primer lugar en las tareas d
la investigación reguúuionalista.
• Por último, los años noventa tienen exacerbadas tensiones entre la ampliación de los mercados y el
imperativo democrático, entre las fuerzas económicas
y la soberanía de la esfera política. Por consiguiente, un
nuevo régimen, que puede parecer viable desde un punto de vista puramente económico, puede bien quedar
bloqueado por una reacción política dispersa. Pueden
levantarse movimientos sociales contra las grandes desigualdades y la erosión de la solidaridad nacional. Por

Co•¡~~

Fuente : Elaboración propia.

TRAYECTORIAS

• Las crisis estructurales son recurrentes
pero rw necesariamente se parecen entre sí. A

TRABAJADORES
COMO POSEEDORES
DE LA RIQUEZA

COMPETENCIA
OUGOPOI.ÍSTICA

NORMAS
ANANCIERAS

l

-

--------

8

Para más detalles acerca de la comparación de las crisis de 1929 y
1967-J 973 , vea Boyer y Mistral, J982.

23

�Conlnulicciones-cle la glollalwmÍll·..___ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _..,__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _~_ _,...,.,ntmcliccione.sJle_la_glolaaliza.ció
Diversidad y futuro de /,os capitalismos

Diversidad y futuro de los capitalismos

CUADRO 7
ÍNDICES DE UTILIDAD EN RÉGIMENES DE ACUMULACIÓN NACIONAL
LA TASA DE RETORNO DEL CAPITAL HA ESTADO AUMENTANDO Y CONVERGIENDO PARA
LAS EMPRESAS QUE PERTENEN AL GRUPO DE LOS 7
16.5
16

•,

15.5
15
14.5

lleno de sorpresas, incluyendo
crisis importantes sin precedente
histórico. La ambición de la teoría de la regulación es proporcionar un diagnóstico pertinente de
tales episodios. Esperamos que
otros economistas y cientificos
sociales compartan este proyecto. _.,,

• · · • • • Coeficiente de dispersión
-

14

-

Promedio de la tasa de

Vemón al español de Rosaum de la

ganancia

Garza y Sirria B. Harris

13.5
13
12.5
12

.1----~~~~~~~,--,--..--,---r--r---,

Fuente: OECD, Economicoutlook, UNCTAD/DTR/17, núm. 61, junio 1997, p. 96.

btra parte, el éxito de dichos movimientos puede traer
una transformación de las formas institucionales nacionales, de tal manera que estén en conflicto con los
requisitos del capital financiero internacionalmente
móvil, con su fuerte disciplina por encima de las innovaciones políticas, económicas e institucionales. Éste es
el porqué la mayoria de los recientes progresos en la
teoria de la regulación han estado dirigidos a los lazos
¡111utuos entre el Estado y la econonúa en la era de la
· - ~ - - - - globalización.9
En suma, las principales incertidumbres afectan
a los capitalismos del próximo siglo. Encontramos falta
de coherencia entre los procesos de acumulación de
capital que están operando más y más a nivel multinacional y la toma de decisiones políticas en la esfera nacional. Los gobiernos nacionales experimentan dificultades en construir mecanismos de coordinación y solidaridad a nivel relevante, ya sea regional, nacional, continental o global. El futuro más próximo puede estar

Vea las diversas contribuciones a CAnnée de la Regula1ion 1999 (Boyer,
¡ 999; Jobert, 1999; Palombarini, 1999; Théret, 1999; Lordon, 1999).

9

24

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ua--

25

�.1--- - - - - - - - - - - - --',....n1mclicciones_.cle.JC1-9loba6

·

Un reto en el horizonte

Un reto en el horizonte
La relación entre moneda y trabajo
JAIME MARQUES-PEREIRA

1 debate sobre las implicaciones sociales de la
globalización ha estado, hasta el día de hoy,
dominado por una visión economicista que
hace de las fuerzas del mercado un mecaniso anónimo y que se impone a los Estados, a los actos sociales y a los agentes económicos. Este análisis se
encuentra hoy difundido tanto por quienes perciben
en la liberalización de los mercados una promesa para
lograr una economía de bienestar como por aquellos
ue, por el contrario, hacen del desempleo masivo un
ato estructural que significa el final de toda posibilidad de una economía de pleno empleo. La divergencia
entre las dos interpretaciones, sobre la idea de cohesión
social, se concentra en la cuestión de saber si el salario
de la población económicamente activa puede ser considerado como su fundamento institucional. En los tér. os en que se ha llevado el debate, el efecto que tiene
obre la opinión pública es de un juego de espejos que
,,,__ _ _ _ _ __caba por ocultar lo esencial, es decir, la redefuúción de

E

la relación privada-pública que opera en el centro del
proceso de globalización. Esta redefuúción induce a una
nueva economía política a nivel internacional que se
convierte en la cuestión central de la soberanía de los
Estados y de la moneda. Se trata de una dimensión clave de la globalización de la cual es necesario sacar a la
luz la dinámica -económica y política- para observar
cuál es el posible futuro de la población asalariada, tanto en el norte como en el sur.
La divergencia doctrinal en materia de política
social se limita al papel considerado como fundamental o residual que Je es atribuido al mercado, en virtud
de que se piensa que éste no tiene capacidad de asegu-

26

rar el bienestar para todos. Esas diferencias se reducen
a poca cosa en la práctica gubernamental porque seria
imprescindible -de aquí en adelante el gran dilemaque la gestión de los problemas sociales no perturbe en
nada el funcionamiento "natural" de los mercados. Sin
embargo, la discusión se limita a la eficacia del cuadro
regulador de la economía, a los criterios de racionalidad del modelo neoclásico del mercado autorregulado,
ocultando así que la función de la moneda no es económica, neutral en lo político, sino que también se trata de
una técnica de gobierno de las sociedades. El uso que
hicieron de ella las finanzas globales le confirió sobre el
Estado-nación un poder que redefine en su raíz la soberanía, no sólo en lo que se refiere al ejercicio de la
política monetaria sino también a la política económica
y social.
Este aspecto de la globalización, ignorado por una
visión que la hace parecer como una victoria de lo económico sobre lo político, se manifiesta en la actualidad
con toda su fuerza en las crisis financieras. La redefuúción de las responsabilidades de las esferas privada y
pública, respecto a los nuevos regímenes monetarios
construidos al amparo de la globalización, comienza a
manifestarse como problemática. Las crisis financieras
ponen en evidencia las dificultades, tanto económicas
como políticas, de preservar la "calidad" de una moneda, tal como ésta se identifica al principio de la racionalidad económica, lo que ha demostrado su incapacidad
de imponerse como soberana del mundo real. Los problemas de sustentar una política económica manifiestan, en la realidad, el carácter ilusorio de tal proyecto.
La credibilidad política monetaria que los guardianes

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8

i SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

de la ortodoxia pensaban como totalmente racional se
revela constrastada por los propios mercados; cuando
la especulación amenaza provocar una crisis del sistema financiero internacional, los gobernantes califican a
los propios mercados de irracionalidad.
Las disfunciones de los mercados financieros
emergentes, los que se multiplicaron a partir de la crisis
de diciembre de 1994 en México, pusieron en mal la
credibilidad de las políticas económicas responsables
por la importancia que adquirieron en el escenario
mundial. Pero más allá de las objeciones de los operadores financieros, vuelve a surgir la cuestión de la validez de la tesis, al menos para esos países, de una estabilidad monetaria obtenida por políticas que se dicen
pasivas, es decir, que siguen las fuerzas del mercado. El
impacto negativo que éstas tienen sobre el ingreso del
trabajo y sobre la demanda de bienes y salarios ya no se
toma más en consideración. Se trataría, entonces, de un
problema de orden social que no se piensa como tema
de política económica. Sin duda, no puede hablarse -hasta
probar lo contrario- de una crisis del aumento de demanda en los países desarrollados, pero para los países latinoamericanos tal diagnóstico no se impone con la misma
evidencia. La exhibición consumista que generó la
deflación no pasó de lo que podría llamarse una burbuja de acumulación productiva de origen financiero. Las
consecuencias sociales de la política monetaria en este
continente deben ser consideradas de inmediato, por lo
mismo, como una cuestión económica.
La crisis monetaria en la región es la expresión
de un stop and go que las finanzas imprimen al proceso
de acumulación productiva mediante desequilibrios de
las cuentas externas y/o públicas que ésta provoca. El
peso desmedido que adquirieron las finanzas en América Latina no remite sólo a la mundialización del capital; también tiene su explicación en factores internos, es
decir, las desigualdades extremas en la distribución de
la riqueza. Desde ese punto de vista, es de pensar que la
financiación extrema del continente tiene sus orígenes
a causa del debilitamiento de la industrialización por la
sustitución de importaciones, una vez que ésta condujo

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

al endeudamiento internacional a causa de un poten
cial de acumulación limitado por una estructura de con
sumo concentrada en exceso en los grupos de ingresos
medios y elevados. Como se sabe, la financiación resultado de la gestión del servicio de la deuda externa llevó,
en consecuencia, a redefinir la inserción internacional
de los sistemas productivos y de los regímenes de acu..,
mulación que en la actualidad se encuentran frente a
dos caminos (Marques-Pereira y Theret, 1997). Uno,
el Mercosur, que continúa siendo una vía de crecimiento
"hacia adentro, o mejor dicho, desde adentro, 1 puesto que
en la actualidad se desai:rolla en una economía abierta
y requiere de mercados en el ámbito continental. El otro,

Las crisis financieras
evidencian las dificultades
económicas y políticas)
de preservar la cccalidad)) de
una moneda) tal como ésta
se identifica al principio
de la racionalidad económica)
lo que ha demostrado
su incapacidad de
imponerse como soberana
del mundo real.
el de la integración subordinada al mercado de Estados
Unidos, al que hasta hoy sólo México ha concretizado,
pero con el que sueñan otros países de América Latina,
aun cuando se sepa el provecho alterno que ofrece la
1

La expresión es de Osvaldo Sunkel (1990).

27

�..Cf:Ullauili·mones....det-1114J10111111·1za1CJ·Y1,..__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _.,__ _ _ _ _ _~ - - - - - - - ---nll'aclicciones ele la-.globalizaci
Un reto en el lwrizonte

Un reto en el lwrizonte

(

t

(

.-- -~ ~ - -.....econornia brasileña como motor de una integración del
continente. Las dos vías de inserción internacional no
representan potenciales equivalentes para generar empleos, pero para que el primero llegue a ser factible, es
imprescindible deshacerse de la hipoteca financiera, lo
que conduce al problema de la hegemorua del modelo
neoclásico en el debate científico y en el político, puesto
que ésta impide todo tipo de discusión sobre una política monetaria que haga de un nuevo ciclo de expansión del empleo y de los derechos sociales un medio
para regresar a un patrón de crecimiento sustentable
en el largo plazo.
El debate de una política económica sustentable
sobrepasa, en ese-sentido3 la discusión sobre las venta-

28

l

jas e inconvenientes de las diversas
políticas de tipo de cambio para ganar la confianza de los operadores
financieros. Fuera del episodio de la
crisis de la serpiente monetaria eu(
ropea de 1992, la discusión parece
limitarse a los mercados calificados
de "emergentes" desde que se abrieron a las finanzas internacionales.
( América Latina se encontró, naturalmente, en el centro del debate,
puesto que revertir la desconfianza2
(
al respecto era una perspectiva rela(
tiva, pudiendo siempre presentarse
reversible. Desde la crisis asiática, la
cuestión de la sustentabilidad se revela brutalmente en toda su universalidad por el temor de que las crisis
financieras se propaguen a los países desarrollados y en ellos se desencadene un ciclo de deflación. Es
cierto, la liberalización de los mercados significó a las economías semiindustrializadas una fragilidad que
les es propia: el dilema de estabilidad monetaria-competitividad al
cual los condenó. Pero el fondo del
problema es el mismo en los países desarrollados. La
soberarua que perdieron los Estados sobre la moneda
es, también en ese caso, el asunto que puede estar en la

(

2
En el texto original en francés se usa la palabra "déméfiance",
expresión propuesta por André Orléan (1998). Las políticas monetarias
pasivas en América Latina constituyen una clara operación de reversión
de la desconfianza. De hecho procura conjurarse la desconfianza de
los operadores financieros siempre listos a pensar que las autoridades
monetarias pueden sucumbir a la laxitud. La operación de restaurar la
confianza consiste en delegar parte de la soberanía monetaria a los
operadores privados por la vía de la desregulación financiera y
comercial, la garantía de estabilidad de la moneda descansa, entonces,
en la creencia de que la autoridad monetaria, y detrás de ella, el Estado
les ofrecerá el interés exigido para asegurar el equilibrio de las cuentas.
Creencia que también es de naturaleza política porque supone que el
Estado cernirá la capacidad de soportar el pi;ecio a la sociedad y
remediar las fallas del mercado que de ahí resultan.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

raíz d el inciso de una posible crisis de credibilidad3 que
las finanzas globales han mantenido hasta ahora por la
posibilidad de su continua valorización. Es evidente que
lo que ocurre en los mercados emergentes no deja de
ser importante, pero independientemente de posibles
efectos de contagio, tal credibilidad estará sometida a la
prueba de fuego cuando, por lo menos en Europa, se
tendrá que verificar la solidez del poder de convicción
de los discursos "monetaristas" que harán admitir que
el ajuste del costo del trabajo acaba por ser el único
instrumento de regulación a disposición del poder nacional cuando se enfrenta a una degradación de la competitividad.
Siguiendo el discurso económico que predornina en la actualidad, la disfunción de los mercados financieros susceptibles de propagarse en los países desarrollados no tiene su raíz en la liberalización excesiva.
Los problemas que ésta puede originar logran neutralizarse gracias a que las reglas bancarias se han fortalecido para garantizar la transparencia de los mercados y
prevenir el riesgo de una crisis del sistema financiero
internacional. Apenas puede creerse que esas reglas
perrnitan consolidar la credibilidad en las políticas monetarias olvidándose de que se trata de políticas en el
sentido propio del término, lo que lleva a considerar
que la confianza en la moneda es un problema de soberama y, por ende, de legitimidad. La autoridad monetaria estará siempre ligada al poder político. La alianza
entre uno y otro es indisoluble sin importar el grado de
autonornia de un banco central (o de un currency board),
puesto que la moneda (y la estabilidad de los valores
que designa) es un bien colectivo cuya utilización no se
restringe a los operadores financieros, sino que tam-

3

El término de creencia, aludiendo a una dimensión por decir religiosa
de las previsiones de los operadores financieros, se utiliza aquí para
descartar los fundamentos sociales de la dimensión simbólica de una
actividad financiera o de cualquier relación económica monetarizada,
es decir, haciendo uso del recurso simbólico que la moneda tiene todavía
para nosotros, aun cuando el hecho sea considerado digno del estudio
científico sólo en lo que se refiere a las monedas de sociedades
primitivas, como si no fuera el mismo caso en la sociedad moderna.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

La liberalización
de los mercados
significó a las economías
semi-industrializadas
una fragilidad que les es
propia: el dilema
de estabilidad
monetaria-competitividad
al cual los condenó.
bién abarca al resto de la población. Así y todo, es igual--- - - - - mente necesario que ésta, en su conjunto, crea en las
bondades de la política monetaria.
Vista desde ese ángulo, el análisis de las condiciones para salir del callejón sin salida en el que hoy se
encuentra América Latina se inserta en una perspecti - - - - - va comparativa con Europa. De esta forma se ad
las dimensiones sociales que reviste la soberarua de la
moneda puesto que su territorialidad no se circunscrib~
a las fronteras nacionales sino que también deberá de~
pender de las que diseñen los procesos de integración.
Pensar en una moneda que intenta rescatar sus aspectos sociales y políticos lleva a pensar, en el caso de América Latina, que la inestabilidad financiera y las amenazas que ésta puede aportar a la economía real fabrican
la necesidad de considerar la posibilidad, más aún que
en el caso europeo, de erigir un nuevo régimen supranacional que organice los poderes públicos de modo
que les devuelva la capacidad de ejercer una soberarua
monetaria. Las apuestas políticas por adoptar el euro
hacen de tal perspectiva un cuadro de posible regulación económica más favorable al empleo. El problema
del desempleo no revela toda la importancia que puede
representar como tema electoral en Europa, pero el fu-

29

�~ - - - - - - - - - - - - - -Contradicciones ele la globaliza · ·
Un reto en el Jwrizonte

o de América Latina descansa aún con más acuidad
que en el viejo continente en los problemas de credibilidad de las políticas monetarias y de sus consequencias
sobre la legitimidad de los Estados.
Analizar la crisis del trabajo4 desde esa perspectiva lleva a ampliar el cuadro de referencia de normas y
regulaciones en el debate sobre el empleo, no sólo a los
roblemas de las políticas económicas sustentables que
rivilegian las finanzas en detrimento de las esferas productiva y social, sino también de los problemas de legitimidad del Estado-nación. Si unos y otros llegan a cruzarse, los problemas de credibilidad en las políticas
onetarias se observarán como una cuestión de goberabilidad que remiten a las implicaciones sociales de
las integraciones económicas. La coordinación institucional que éstas suscitan en América Latina se restringe por ahora al terreno meramente comercial, donde
entonces, surge la pregunta de si existe la posibilidad
e que la negociación sobre la convergencia macroecoómica y las perspectivas para generar empleos e ingresos que abren diversas modalidades, que lleguen a
lograr la inserción internacional, puede extenderse al
debate político.
Para desarrollar esta cuestión, seguiremos los si·entes pasos:
Para comenzar, recordemos los encadenamientos económicos que enlazan la renuncia del
Estado-nación a ejercer su soberanía monetaria con la crisis del trabajo en los países desarrollados, por ser en esta parte del mundo que
la hegemonía de las finanzas se organizó y moldeó el cuadro de referencia teórico del debate
sobre la crisis del trabajo.
•
Se mostrará que los términos del debate sobre
tal crisis revisten una importancia estratégica
desde el punto de vista ideológico, en la medi-

-------

4

En América Latina, es pertinente considerar que la reproducción de

la sociedad también descansa en el predominio de la relación salarial, a

pesar de que las tasas de salarios de la población activa son
sustancialmente inferiores a las de los países desarrollados. Consideramos
que lo que se llama "economía informal" no se limita a la sociedad
asalariada de una población que vive de empleos formales, en esencia,
por tres razones: primero, porque ellos son la estructura de la movilidad

30

•

•

•

da en que éstos disimulen las raíces políticas y
las consecuencias sociales de las opciones monetarias. El debate general, al encuadrar el discurso político que permita su legitimación, gedel trabajo; segundo, porque los estatutos de empleo y las relaciones
de trabajo, formales o no, se establecen con base en normas sociales
cuya referencia implícita es la legislación del trabajo y, tercero, porque
el mercado de las actividades informales (pequeñas y medianas
empresas, trabajadores autónomos) llega a rúvelarse por la economía
formal, sea en el caso de subcontratación o en la de consumo final.
Para los avances más recientes, véase Lautier (1994) .

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 . SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

nera un consenso sobre el hecho de que una
gestión de moneda más adecuada es la que
manejan los propios mercados, generando así
la ilusión de un capitalismo que tiene capacidad de regularse a sí mismo.
Se analizará con más detalle la interacción entre la legitimidad política y el régimen monetario que revela la secuencia de hiperinflación a
deflación que vivió América Latina. En nuestra
opinión, se trata de un proceso de aprendizaje
que aclara la forma en que esta interacción se
encuentra en la raíz de la reorientación neoliberal de la política económica y de sus problemas actuales para sustentarla.
Se desarrolla, entonces, la hipótesis de la pérdida de la soberanía monetaria del Estado-nación
y, desde una perspectiva normativa, la necesidad de una integración latinoamericana capaz
de sustentar un modelo de desarrollo desde adentro como condición para lograr que el Mercosur llegue, del mismo modo que la Unión Europea, a reinventar una forma de regulación
económica a escala continental de tipo keynesiano que valorice la herencia del Estado benefactor.
Para concluir, suscribimos la hipótesis de que
las negociaciones en el cuadro de las integraciones económicas sobre el ejercicio compartido de una soberanía monetaria, que permite al
poder público recuperar una capacidad de controlar las finanzas y las haga volver a la razón, 5
no parece una idea necesariamente utópica a la
luz de la historia de las relaciones entre Estado
y capitalismo, pero representa una posibilidad
que no puede excluirse a priori en un contexto
en el que la credibilidad en las políticas monetarias se vuelve más frágil y, por lo tanto, cada
vez menos capaz de alimentar la legitimidad
política. Tal conclusión explica el objetivo que

5

La traducción de la expresión francesa arraisonner no permite rescatar
ese doble sentido de controlar y hacervolver a la razón al poder financiero.
La posibilidad de arraisonner la finance puede considerarse en momentos
de crisis financiera que coloquen de nuevo radicalmente la cuestión de
los criterios de juicio de los operadores financieros. Véase Lordon ( 1997).

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

i SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

aquí se busca: lo peor no es lo más cierto, trata
mos de explorar el lugar por donde pasa un
trayectoria que pueda lograr que se divida la
historia latinoamericana y se encamine a reducir las desigualdades.

DE LA PÉRDIDA DE LA SOBERANÍA DE
LA MONEDA A LA CRISIS DEL TRABAJ
El término globalización sólo tiene sentido retórico si
se asocia a la fuerza de los mercados, transformados así
de manera excesiva en sujeto histórico. De esta forma
los mercados pasan de· mecanismos de ajuste precios
cantidad y de coordinación de los agentes económicos
a una racionalidad utilitarista de los individuos, para así
suponer que la dinámica política es una cuestión sepa ..-------.
rada de la historia económica. Una vez tomadas en con
sideración las relaciones de poder y las normas sociales_ _ _ _ __
donde reposa el funcionamiento de los mercados, es
necesario partir de la premisa de que el capitalismo y
no está despojado, como sucedía con anterioridad, d
inscripción territorial. La globalización económica -es

La cuestión de l,~globalización económica debe
ser vista como un
recomposición territorial del
capitalismo) el que está
acompañado por una
redefinición del papel de los
Estados en la organización
de la sociedad y de la
economia.
I

31

�-Cf:Ndracli•a•IHMts...Jde....la...glalll.EUHu•·m...- - - - - - - - - - - - -~L-- - - - - - - - - - - - - -.Conllmliicciones ele la....glolla6wió
Un reto en el horizonte

· portante recordar- se restringe a una mundialización
el capital y a nuevas modalidades internacionales de
la producción y de los mercados. Estos cambios del
- - - - - - - ,capitalismo no sugieren en manera alguna que éste
- , . .. __
___,_ _ _s-- ueda deshacerse de una ancla política y territorial, aun
cuando el espacio nacional, visto como territorio donde se ejerce el poder público, es susceptible a que varíe
u delimitación, como lo muestra de manera explicita
1 ejemplo europeo. Los territorios donde se fijan los
mecanismos de los mercados pueden cambiar, sin duda,
de naturaleza y de escala. En este sentido, la cuestión de
la globalización económica debe ser vista como una reomposición territorial del capitalismo, el que está acomañado más bien por una redefinición que por una reducción del papel de los Estados en la organización de
la sociedad y de la economía.

32

Un reto en el horizonte

La liberalización de los mercados que ha llevado
a la mundialización del capital y a su financiación, lejos
de constituir una mecánica puramente económica, es
una transformación histórica desencadenada a raíz de
una serie de decisiones políticas nacionales e internacionales que elevaron la rentabilidad de los instrumentos financieros y remediaron, de esta forma, el descenso de las utilidades de la esfera productiva que pone fin
al ciclo de treinta años de crecimiento keynesiano después de la segunda guerra mundial. Este cambio en el
capitalismo se inicia por el abandono del sistema monetario internacional de Bretton-Woods. En un contexto
en que los mercados internos ya no ofrecían más perspectivas de expansión, hasta entonces apoyadas por el
crecimiento de la proporción de los asalariados en la
población económicamente activa y por la ampliación
derivada del consumo en masa,
abandonar la política de fijar la
paridad de cambio negociada en
el ámbito político abre el camino,
en un primer momento, a un nuevo posicionamiento de las economías nacionales mediante la competencia de devaluaciones a fin de
ganar nuevos espacios en el mercado mundial. El estancamiento
posterior ocasionó que aumentaran los déficits públicos. Su financiamiento, acudiendo a los mercados financieros, se hizo posible porque se instituyó una nueva norma
de política económica -la mencionada deflación competitiva- que
garantice la rentabilidad del capital financiero. La liberalización comercial y financiera estaba pasando por esta nueva norma de gestión de la economía lo que implicaba que los Estados renunciaran,
en realidad, al ejercicio pleno de su
soberanía monetaria y promovie-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

ran las hegemonías de las finanzas globales.6 Ésta se
extiende más allá de los Estados que le delegan el poder
de sancionar sus políticas. La esfera productiva también se vuelve dependiente de las finanzas globales,
como lo evidencia la importancia creciente del financiamiento por la bolsa de inversiones, lo que confiere a
los depositarios de títulos el poder de fijar la norma de
gestión de la empresa, imponíendo de esta forma la reducción de los costos a marchas forzadas. Y, más que
nada, de los costos del trabajo.
El financiamiento de la economía, la pública y la
privada, termina por reducir el potencial de crecimiento y la generación de empleos. Las inversiones productivas públicas no pueden continuar y los Estados quedan condenados a la austeridad presupuesta! que obliga a disminuir la imposición del capital en un contexto
de competencia fiscal. Las inversiones productivas privadas, a su vez, no pueden apoyarse en la expansión,
como antes, en una demanda garantizada por ambos
avances, el empleo y los salarios, que ellos mismos generaban y que las políticas económicas y sociales fortalecían. La reducción del costo del trabajo, la austeridad
presupuesta! y la política monetaria restrictiva suspendieron ese círculo virtuoso de crecimiento vivido en el
pasado. La concentración del capital productivo se convierte entonces, y más que antes, en la condición de su
rentabilidad por las economías de escala y porque se
consolidan las posiciones oligopólicas que autoriza. La
concentración, acelerada por la fuerza de la competencia, depende en lo sucesivo del financiamiento del subsidio de las reestructuraciones patrimoníales efectua6

La soberanía, de la misma forma que cualquier idea jurídica, remite
siempre a un ideal que nunca se da en el mundo real. "La historia
forjó un concepto que es complejo por naturaleza, compuesto,
incierto, plural, en los significados que reviste" (Badie, 1999: 83). El
ejercicio pleno de la soberanía moneraria por parte del poder público
a que nos referimos remite más precisamente a la posibilidad de
practicar una política moneraria orgullosa, es decir, hacer de eUa un
instrumento de política económica y social gracias a la cual las finanzas
públicas no queden totalmente subordinadas al imperio de las finanzas
privadas, lo que viene sucediendo con la globalización. De igual forma,
como equivalente general instituido y garantizado por una entidad que
tiene autoridad sobre la colectividad de los agentes económicos, la
moneda no puede dejar de ser un signo de la soberanía del poder

TRAYECTORIAS j AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Las crisis nwnetarias a las
que condujeron las políticas
de estabilidad) de facto)
pusieron en duda la tesis de
que la liberalización de los
mercados conllevaría en sí
misma la virtud de
estabilizar" los equilibrios
macroeconómicos en los países --.--semi-industrializados.
das por compras y fusiones. La reducción de los costos
ya no se percibe como una condición para elevar la
ganancias, se convierte en una medida de valor en e
mercado de los activos de la empresa.
La hegemonía de las finanzas aparece casi como
la úníca responsable de la falta de trabajo, no así las
nuevas tecnologías y formas de organización productiva.7 En este sentido, al círculo virtuoso de crecimiento
keynesiano debe poner el limite al potencial de crecí
miento que viene conformándose entre las finanzas, la
producción y lo social en un momento en que los Estados han renunciado a ejercer plenamente su soberanía
monetaria. En lo global, la financiación significa un erepúbüco. El problema es, entonces, de la relación entre las esferas pública
y privada, siendo que la separación absoluta entre una y otra es
imposible por definición (cf Habermas, 1979) .
7
Debe recordarse que ese proceso de consolidar la hegemonía de las
finanzas globales deterioró los intentos de una resrauración económica
Uevada en Italia y el norte de Europa que, durante los años ochenra,
habían conseguido lograr ganancias en la competitividad delineando
una vía de flexibilidad productiva que era positiva para la sociedad y
se basaba en formas de organización del trabajo negociadas permitiendo
así el avance de la productividad suficiente para garantizar el aumento
simultáneo de salarios y empleos por un lado, y. de los márgenes de
ganancia con precios competitivos, por el otro (Leborgne y Lipietz,
1992).

33

�icciones ele la glohalizac·

nll'adicciones ele la globalizació

Un ret.o en el horizonte

cimiento menos acelerado de la caacidad de producción, sobre todo
pensando en el potencial de aumen.,.....,..,..._
o de la productividad del trabajo de
as nuevas tecnologías, una vez que
el nivel de ganancia impone la reducción del empleo y su remuneraión, obstaculizando así la expansión
tle la demanda, la inversión de renovación tecnológica, lo que entonces origina un aumento más acelerado que sobrepasa la capacidad de
versión.
En esta perspectiva, el problema de saber si la hegemonía de las
finanzas es irreversible no se decidirá en el plano de la política internacional en que se edila llamada diplomacia del dólar (Tavares y Fiori,
997), sino también en función de las contradicciones
turas de una regulación económica marcada por las
evoluciones, dificiles de prever, de la opinión financiera
mundial. Desde este punto de vista, América Latina y
Europa se presentan como dos formas polarizadas: la
primera se asemeja a un caso de escuela de la reversión
de la confianza que puede inspirar por tiempo determiado monedas casi sin soberanía, mientras que la segunda se refiere al grado de confianza que puede obte-,.,,n..-----..i..... er la unidad de cuenta de una zona monetaria unificada frente a los posibles conflictos relativos de repartición y delimitación del campo de la soberanía económica
entre los poderes públicos y privados que rigen su territorio. En un caso como en el otro, la irreversibilidad de la
hegemonía de las finanzas no puede ser garantizada.
La fragilidad financiera de los mercados emergentes no sólo pone en evidencia los problemas de
sustentabilidad de las políticas de estabilidad frente al
juego de las fuerzas del mercado. Las crisis monetarias
a las que condujeron tales políticas, de fact.o, pusieron en
duda la tesis de que la liberalización de los mercados
conllevaría en sí misma la virtud de estabilizar los equilibrios macro-económicos en los países semi-industria-

_____

-,_----~-

1ó

r

34

Un reto en el horizonte

lizados. Los problemas de credibilidad no se limitan al dilema de estabilidad monetaria-competitividad.
La liberalización comercial -sin discriminación sectorial y sin política
industrial- diseñó un escenario financiero, tomando en cuenta las expectativas "racionales" de los inversionistas, que de inmediato reveló
una crónica anunciada del déficit
externo y/o presupuesta! y de las
oportunidades generadas de utilidades sustanciales. Dentro de ese escenarío no existía, como lo evidenció la crisis en México, otra alternativa para quienes deciden la política
monetaria que la de animar esas ganancias. La lección
aprendida es la valorarización del capital mediante el
desequilibrio macroeconómico, tal vez no programado, pero de cierto previsible. El problema es que esta
previsión, para que siga siendo válida, implica continuar preservando simultáneamente la credibilidad de
la política económica y la legitimidad política.
Queda en claro que la curva exponencial de
desequilibrios macroeconómicos no es el único factor
desestabilizador de la confianza en una moneda. La
moneda es, sin duda, un elemento fundamental pero
no existe ningún criterio objetivo que sugiera "racionalmente" la reversión de las previsiones que decidan
la desconfianza que desencadena la crisis, o el regreso
de la confianza que permita salir de esa crisis.8 El problema no se restringe únicamente a los mercados emergentes. Abarca con más amplitud la confianza en la
moneda, en sentido de saber si ésta puede ser sustenta8 El nivel de déficit que se juzga como aceptable varía empíricamente
de una crisis a otra, revelando que la norma politica económica y los
criterios de su credibilidad son una construcción colectiva de los
operadores que avalan las probabilidades de una economía y politica
sustentables de las elecciones monetarias de cada país en una cierta
coyuntura. Lo que explica, además, la dificultad de la teoría económica
tradicional en d efinir criterios irrefutables de sustentabilidad de la
politica económica por tasas de cambio de equilibrio (Lordon, 1997).

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

! SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

ble sin que se apoye en la soberanía política o si es posible imaginar una moneda que llegue a ser soberana por
sí misma. Las amenazas que se ciernen sobre la credibilidad de la política monetaria europea son testigos de
que el problema sobrepasa el caso de las monedas
periféricas.
El problema de la soberanía de la moneda debe
observarse a la luz de la larga historia que nos muestra
que se trata apenas de un instrumento de las transacciones comerciales y financieras en la medida en que
ésta "exprese y conforte los valores mundiales de una
sociedad" (Aglietta y Orléan, 1998). Tal visión de la
moneda sin duda se opone a la concepción que de ella
tiene la teoría económica tradicional. Supone que la
cuestión de la confianza en la moneda debe relacionarse con la legitimidad. La importancia de observar una
moneda que se fundamenta en una perspectiva histórica nos hace recordar que su legitimidad radica en la
base de la confianza que en ella se deposita y que entonces se identifique con su soberanía.9 En un nivel
más empírico, significa que su relación con la legitimidad política es también valiosa, en la hora actual, en
sentido inverso al que expresa la desconfianza intrínseca que las finanzas tienen frente a todo tipo de intromisión política.
En sentido inverso, es decir, el fundamento monetario de la legitimidad política, no se percibe de forma inmediata. Marx entendió el imperio del dinero desde el plano simbólico en un tiempo en que éste apenas
comenzaba a afirmar su vocación por dominar el conjunto de la vida social. Como se sabe, teorizó la dimensión monetaria de la relación salaría!. La ciencia política y la sociología poco se inspirarán en este análisis para
considerar lo que implica la monetarización de la vida
social en la evolución del orden político. Si se observan
los mecanismos de legitimación del Estado que remiten al desarrollo de la ciudadanía política y social, esas
disciplinas acabarán por perder de vista, al igual que la
9
La historia nos enseña que el Estado moderno se afuma como "Estado
de las finanzas" al dar continuidad a la anulación del impuesto y permitir

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 , SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

economía política, la dimensión social del dinero, ya
descrita por Simmel en el inicio de este siglo de manera
brillante. Por tanto, no es de extrañar por qué las ciencias sociales no consiguen percibir que las crisis del trabajo y la protección social se refieran al problema de la
relación entre moneda y legitimidad política, aunque la
"buena" gestión de la política monetaria sea hoy el alfa

La crítica al neoliberalismo
que tiene eco en la opinión
pública se limita a denunciar
sus efectos negativos en lo
social. No ofrece otra
perspectiva económica que la
divulgada por las mismas
ideas neoliberales.
y omega de los discursos gubernamentales, indicador,
evidente de que la legitimidad de las políticas neoliberales se haya resuelto, en parte, en el plano monetario.
Al analizar sus mecanismos aparece también su fragilidad estructural.

la expansión del gasto público, y como esa transformación del orden
político fue posible gracias a que la moneda se convierte, junto con el
derecho y la filosofia politica, en un medium simbólico que sirve de apoyo
para reproducir el poder político y el poder económico, ello origina que
el Estado y el capitalismo se afirmen en el mismo movimiento. La moneda
es soberana en una sociedad moderna porque la confianza en ella
descansa no sólo en la función de prestador d e última instancia asumida
por el banco central, sino también, en la legitimidad del Estado, una y
otra garantizadas a su vez por las finanzas públicas. La garantía de que
la moneda cumpla bien su función económica en la acumulación
privada Y, así, esté asociada a la garantía que lleve a cabo su función
politica para asegurar -en el sentido literal de la palabra- la deuda
social (Théret, 1999).

35

�•

ntraclicciones.._cle-1
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Un reto en el horizonte

Un reto en el horizonte

EL ENGAÑO DE LA AUTORREGULACIÓN
DEL CAPITALISMO EN EL DEBATE
SOBRE LA CRISIS DEL TRABAJO
n apariencia, los Estados no tendrían en la actualidad
otro camino que plegarse a los dictados de los mercados. Los discursos gubernamentales apenas pueden
avalar el argumento liberal sobre la capacidad del capitalismo para regularse a sí mísmo y, de esta forma, elevar al máximo el bienestar social. Este último acaba por
ser asimilado por una mera correlación de grandezas
económicas: el nivel de empleo y de salarios no seria
más que una variable del nivel de competitividad de
una economía cuya capacidad de atraer inversiones seria, a su vez, sólo una función de su grado de liberalización, de estabilidad de la moneda y del equilibrio del
presupuesto público. Si bien, esa secuencia de condiciones de la eficacia social de la regulación del mercado
parece dificil de alcanzar a los ojos de la población, aún
persiste la idea de que no existe otra política económica. Tal sentencia se asienta con facilidad en las repre-

36

•

sentaciones colectivas, porque son infrecuentes las críticas al pensamiento neoliberal, situación que corroboran y procuran los caminos de una alternativa. Por regla general, la crítica al neoliberalismo que tiene eco en
la opinión pública se limita a denunciar sus efectos negativos en lo social. No ofrece otra perspectiva económica que la divulgada por las ideas neoliberales aun
cuando marque su diferencia en el plano de la política
social al otorgarle la tarea de evitar que se instale de
manera definitiva una doble sociedad.
En la realidad, esa percepción del cambio lústórico en el significado de la globalización reduce el surgimiento de la crisis del trabajo a un mero problema
sociológico. Se trata de una idea dominante sobre la
cual convergen la interpretación liberal como la crítica
que denuncia el horror de la globalización económica.
Si el desempleo y los salarios bajos son para unos apenas el resultado de las resistencias sociales de adaptarse
a la flexibilidad del mercado de trabajo, para otros se
trata, a partir de este momento, de una restricción económica sin control que los Estados y los trabajadores
están condenados a aceptar. El problema es, entonces,
de la resistencia a una reforma del sistema de protección social que debería desconectarse del empleo asalariado y reorientarlo a la lucha contra la pobreza extrema y la exclusión social. La necesidad de adecuar la
gestión de la economía y lo social a las leyes del mercado se convierten en objeto de consenso en una metanivel, ya sea que ésta asegure, o no, la supervivencia de
los individuos.
La idea del fin del trabajo termina validando de
este modo el argumento liberal de una separación necesaria entre lo político y lo económico. El pensamiento liberal siempre contempló la intervención del Estado
en la economía como un error. La tesis del fin del trabajo la percibe como inútil, y hasta contraproducente, a
causa de los cambios estructurales del capitalismo que
están en curso. Uno y otro concepto hacen un sortilegio de la autonomía de lo económico frente a lo político. Es cierto que éste no tiene el mismo estatuto teórico
en uno u otro caso. Para el pensamiento liberal se trata

TRAYECTORIAS

I AÑOIV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

de un paradigma, la necesidad de limitar la intervención; para su crítica dominante, es resultado de la independencia de las relaciones económicas que sobrepasó
la etapa en que la política todavía podía dirigirlas. Es
lógico, unos y otros se encontraron en el terreno de la
política contra la pobreza. Que se piense que los pobres
son responsables o victimas de su exclusión del mercado de trabajo aparece a los ojos de los demás como la
única meta pertinente de la política social.
Contrariamente al pensamiento liberal, la tesis del
fin del trabajo afirma que, a pesar de todo, el Estado
debe continuar limitando el imperio de la economía de
mercado sobre la sociedad, tal tarea no puede descansar más, como antes, en su participación activa a la regulación de las relaciones económicas para hacer de
ellas la base de la cohesión social. El cuidado del Estado
en materia social debe entonces dar lugar a una política
que será diametralmente opuesta a la del Estado benefactor cuya eficacia social residía en su capacidad de
incidir en la regulación económica. La relación de la
política social con la economía de mercado vuelve a ser
una simple cuestión de derechos del hombre, pensados
en la lógica de los derechos de la propiedad, ignorando
la diferencia intrinseca entre unos y otros que manifiestan y evidencian asimismo el desempleo y la escasez.
La idea de derechos sociales desaparece bajo la concepción de los derechos del hombre, la que se limita a
pretender garantizar la supervivencia de quienes no
consiguen valorar la única cosa que poseen -su fuerza
de trabajo.
En su versión renovada, la política social debe
ofrecer una solución al problema de la supervivencia
que evita el artificio de la asistencia. Tal renovación
empieza a declinar a partir de las antiguas percepciones de las causas de la pobreza que remiten a los viejos
debates que regularon la invención de los derechos sociales. La visión de la pobreza bajo el prisma de la responsabilidad individual ~ue lo asemejaba a una opción patológica por la negligencia o la falta de previsión- se reproduce en el debate actual. La crítica de
este concepto efectuada al final del siglo pasado basda

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Cuando se disuelven
los contratos colectivos
de trabajoy se agrava la
exclusión social sut;ge
el miedo a la pobreza y a la
estigmatización; el problema
de la inserción se convierte
en una cuestión individual
por la ausencia de actores
colectivos que traduzcan
ese sentimiento
en reivindicaciones de
derechos sociales.
en la idea del riesgo social que implica la responsabili
dad colectiva se declara, en la actualidad, sobrepasada.
La diferencia de diagnóstico del problema conducí
entonces a sustituir la solución de la caridad por la uni
versalización de la cobertura de los riesgos, derivados
del mercado, de caer en la pobreza. Los diagnósticos
actuales son menos divergentes: por un lado, el análisis
individualista de la pobreza que desemboca en la idea
de un ingreso mínimo de inserción, garantizado el tiempo necesario de aprendizaje para integrarse a la economía de mercado; por el otro lado, un análisis de la exclusión social resultado de la economía y que clama
por institucionalizar el ingreso mínimo de la ciudadanía. La versión de la izquierda de una técnica de gestión de los problemas sociales -inventada, dígase de paso,
por la crítica liberal del Estado benefactor que ha dado
lugar a la teoría del impuesto negativo- propone de la
misma forma que su versión de derecha transforme a

37

�•

ele la glolaa •
Un reto en el hanzo

os pobres en micro-emresarios. 10 Esas posiciones de izquierda propoen organizar otro tipo de
conomía, calificada de
solidaria. Para las posiciones de derecha, apenas se
ta de dotar a los p obres
e la calificación que les
p ermita insertarse en el
mercado. Es muy probaa sociedad una escoria de
digentes que ponga en
peligro la seguridad pública, vieja argumentación
de la pobreza que hoy se
encuentra, en las m ás de
as veces, incluida en la
ueva agenda de la social-democracia.
Cabe resaltar que el debate surgido en tales términos presupone y hace creer que, después de medio
siglo de enmarcar públicamente el funcionamiento de
los mercados, la sujeción de los Estados a las potencias
ancieras significaría el final de la larga historia del
tado y el capitalismo. La idea de una autonomía defitiva y total de lo econ ómico, compuesta de prácticas
sociales desprovistas d e toda dimensión política, parece un artificio, en el mismo sentido del término, es decir, que fue consagrado en la estética barroca --efecto
de una p erspectiva que parece real de lo que sólo es
una representación imaginaria, es decir, en este caso,
una percepción social guiada por representaciones teóricas-. La visión liberal de lograr una econonúa m ás
º

'º A fin de que la idea de una sociedad de actividad para todos no
conduzca a una doble sociedad, es necesario regular los mercados de
trabajo que en la actualidad ofrecen ocupaciones transitorias asociadas
a estatutos precarios, lo que origina el problema de la organización de
los flujos de movilidad así como de valor monetario del tiempo liberado
por la reducción de la jornada de rrabajo para invertirlo en actividades
de utilidad social o de capacitación personal (Gazier, 1998).
38

eficaz orientada por las
leyes del mercado respecto de esa que obedece a
imposiciones políticas se
impone como una evidencia que es forzada por
la recomposición social,
resultado de las reestructuraciones econ ómicas
actuales. La organización
y el mercado de trabajo,
una vez liberadas las regulaciones, destruyen el
sentinúento de pertenecer
a un grupo social, lo que
da lugar al "individualismo negativo" y que lleva
al aislamiento del individuo por voluntad propia
y que genera la anomia social (Castel, 1995).
Cuando se disuelven los contratos colectivos de
trabajo y se agrava la exclusión social surge el miedo de
sumergirse en la pobreza y en la estigmatización, y el
problema de la inserción tiende a convertirse en una
cuestión individual por la ausencia de actores colectivos que puedan traducir ese sentimiento en reivindicacion es de derechos sociales. Entonces, se vive de manera más aguda el registro de "sálvese quien pueda". 11
Las luchas sociales se desvanecen ante la falta d e perspectivas de una representación política de los intereses
de quienes viven de manera precaria y en la exclusión.
Así se convalida el consenso de que los Estados han
renunciado a su soberanía monetaría en la medida en
que aparece la desregulación como una condición de la

11 En Latinoamérica, la ciudadarúa pasa así a ser representada en lo
social en un registro antes privativo que público. Como la propiedad de
la vivienda se convierte en el centro de las esrrategias de supervivencia,
la ciudadanía -en la medida que se vive como seguro de lazo de unión
con la comunidad-acaba por confundirse con un derecho de propiedad
(véase Kovarick, 1999).

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

deflación y, por tanto, preservar el poder de compra
con relación al salario y nivel de prestaciones de seguro
y asistencia social. La idea de que los derechos sociales
asociados al trabajo desaparecen por causa de que el
pleno empleo llegue a su fin, los coloca en la esfera de la
economía sobre la cual los políticos no parecen tener ya
capacidad de influencia. Las ideas científicas a las que
éstos recurren para justificarse -sea una retórica liberal
o socialdemócrata- convergen en una interpretación
única de la globalización del capital que hace de ella
una marcha de la historia y anula cualquier posibilidad
de intervención pública sobre los mercados. Desconcertada, la opinión pública se apega más a esa forma de
explicar la crisis del trabajo; los esquemas m ediatizados
de percepción "científica" que opacan, a sus ojos, esa
dimensión política de la globalización, y hacen creer
que la solución a los problemas sociales, tales como la
desocupación, pobreza y exclusión, no pueden encontrarse en la economía propiamente dicha. El discurso
gubernamental, y también la mayor parte de la investigación académica que le es dedicada, los asimila a los
problemas de gestión de la vida social en las áreas de
concentración de la pobreza. La experiencia latinoamericana que exponemos a continuación ilustra muy
bien esa evolución del imaginario social. En este caso,
lo que está políticamente en juego no es liberar al Estado de su responsabilidad de que el empleo pleno, que
nunca existió, haya llegado a su fin, sino de abandonar
el proyecto de alcanzarlo que hacía de éste una utopía
de legitimación de los regímenes populistas (Lautier,
1993).
Tales intentos de eximir al Estado de esa responsabilidad no pasan de ser una ilusión puesto que, para
comprobarlo, sería necesario asegurar una gestión en
lo político que garantice que su separación sea en dos
esferas diferentes y, el apoyo como tal, en el largo plazo.
Así tendríamos, por un lado, una esfera política regida
por los valores individualistas, el poder público reducido a meras funciones de seguridad pública y garantía
de los contratos privados, según lo prescribía la utopía
liberal del siglo XVIII y, por el otro, una segunda esfera

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

que, por el contrario, se fundamenta en los valores d
solidaridad para construir, en el mejor de los casos, un
economía solidaria que camine paralelamente a la economía de mercado, contando que ésta otorgue por sí
misma sentido al concepto de ciudadarúa social, pero
que tal vez se limitará, en las más de las veces, a actualizar la dependencia avasallante de los patrones político

de quienes no pueden sobrevivir sin echar mano de"'"'·'"·•'""""·'
dinero público.
La capacidad del capitalismo de regularse por sí
mismo y la posibilidad de asegurar bajo esta base la

La época de democratización)- - que debió rescatar la
deuda social) se convirtió
en la década perdida para
el desarrollo. La fuerza
que mostró desde el inicio
se fue evaporando en
la confusión de los espíritus
que generó una ilusión
monetaria) nutrida por
el discurso técnico.
legitinúdad de un orden social no pueden de ninguna
manera ser "medidos por la misma vara" de las representaciones colectivas y teóricas que se constituyeron
en el centro de la dinámica de tal transformación histórica del capitalismo y que, en la actualidad, aparecen
como un camino sin retomo. Quitar la mitificación del
artificio que produce la lectura economicista de ese cam-

39

�~ L -- - - - - - - - - - - -liOt..-llCli·iCCi•ones ele la glolaa ·

·

Un reto en el lwrizonte

______

io, que hoy domina el sentido común y las prácticas
eóricas, y resalta la necesidad de hacer nn análisis que
relacione las disfunciones macroeconómicas a los prolemas de legitimidad política que tienen su raíz en la
iberalización de los mercados. En la encrucijada dennos
y otros se encuentra la cuestión de la viabilidad de un
orden económico y de un orden político cuya coherenia debiera asentarse en el futuro sobre regímenes moer.arios que dejen de ser dirigidos por nn
arbitraje que promueva la deliberación política de los conflictos de
intereses privados en el espaio público. Esto nos lleva
ntonces a señalar el surgimiento de las contradicciones inherentes a
la forma en que lo
lítico y lo económio son compatibles
con las economías de

___.

soberanía monetaria a
fin de ajustar la legiti.dad política a los anelos de las finanzas gloales.

ÍMPETU DE LA MONEDA
Y LEGITIMIDAD POLÍTICA
EN AMÉRICA LATINA
En el inicio de los años ochenta, la democracia abrió el
campo político a la negociación de salarios. Pero los
convenios que ésta pudo lograr se asemejan al artificio
que intentamos explicar en la sección anterior. El valor
real de los salarios se iría reduciendo al ritmo de la inflación. La época de democratización, que debió rescatar la deuda social, se convirtió en la década perdida
para el desarrollo y, sobre todo, para los grupos sociales

40

que quedaron sin ninguna defensa en el conflicto de la
distribución del ingreso. La fuerza que mostró desde el
inicio se fue evaporando en la confusión de los espíritus que generó una ilusión monetaria nutrida con todo
cuidado por el discurso técnico. La inflación en América Latina demuestra el poder de la moneda como arma
de un ímpetu simbólico que confunde al adversario.
Los gobernantes echaron mano de este poder de ilusión al hacer que la inflación apareciera
como consecuencia de nna gestión
económica que impulsaba que
el presupuesto y los salarios
se debilitaran en una coyuntura de recesión. Tal
retórica económica, armada por asesores universitarios de los organismos internacionales oculta las
responsabilidades
reales. Durante la
década de los años
ochenta, se promovió la idea de que los
gobiernos no tenían
capacidad de controlar
la inflación -atribuyendo
ésta a una tradición de populismo económico del que se
decía que las democracias latinoamericanas no habían conseguido
librarse (Dornbusch y Edwards, 1987;
Sachs, 1990). Así se operó una mitificación de gran alcance que impedía que la democratización tuviera por
fin la capacidad de reducir la desigualdad social. Al final, ésta reveló ser compatible con una concentración
del ingreso aún más elevada que la del pasado, sobre la
que se fundamentó la forma en que -se aseguró- se
solucionaría la crisis de la deuda externa.
El aumento de la inflación no es testigo de una
espiral distributiva, más bien observa una repartición

1/.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

particularmente desigual de la carga de la deuda externa, según lo demostró el análisis de los efectos negativos de la política de ajuste. Puso en evidencia el aumento repentino de la inflación que siguió a la crisis de
la deuda externa como resultado de nna constante desvalorización de la moneda a lo largo de los años ochenta, aunada al crecimiento también constante de la deuda externa durante ese periodo (Salama y Valier, 1990).
La desvalorización de la moneda permite obtener excedentes importantes en la balanza comercial que aseguran el pago del servicio de la deuda externa. El aumento de la deuda interna financió la compra de divisas al sector privado y cubrió, además, en la mayor parte de los casos, que la moneda local se encareciera respecto de las deudas privadas, dando como resultado la
desvalorización de la moneda. Y así continúa a lo largo
de la década para responder a la elevación de las tasas
de interés internacionales, lo que aumenta el servicio
de la deuda externa. La desvalorización de la moneda
acelera la espiral inflacionaria enraizada en un conflicto de distribución entre salarios y ganancias, lo que se
evidencia de manera abierta gracias a la democratización. El aumento de las tasas de interés internas pone
fin a ese círculo vicioso, situación que provoca el aumento continuado de la deuda interna y la inflación. A
pesar de la caída brutal de los gastos de inversión pública, la crisis fiscal se agrava a causa del régimen de las
finanzas públicas pero también por su impacto en la economía real En la medida en que la inflación induce la regresión de los salarios reales, el encarecimiento del crédito
y la baja de consumo, la recesión interna de ahí derivada
afecta más a las :finanzas públicas; mientras que la aceleración de la inflación disminuye el valor de las remesas en el
momento en que éstas se transforman en gastos.
En el centro de este proceso, la distribución del
ingreso se altera de manera sustancial. Los grupos sociales que tienen acceso a las finanzas se benefician,
además de la indización de sus ingresos sobre la inflación, de la recompensa del riesgo que ésta hace crecer.
Los otros, a menos que cuenten con cierta capacidad
de organización política, deben contentarse sólo con la

TRAYECTORIAS I AÑOIV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

indización, obtenida en la pelea, y que apenas intervie
ne a posteriori, pero que nunca logrará recuperar el p
der de compra de sus salarios de manera integral. De
esta forma, la inflación acabó por constituir un impuesto
invisible regresivo que organiza la distribución de la
carga de deuda externa.
La distribución efectuada mediante el régime
monetario se traduce en una relación de fuerza que l
restauración de la democracia no pudo modificar de
manera importante, pero que día con día se volvía más
impercepnble. El imperativo de legitimidad fue en realidad delineado por una gestión de moneda que llevó
una financiación extrema de la economía y condenó al
Estado a efectuar un ajuste fiscal interminable (Tavares,
1993). Fue a ese precio que los conflictos de distribu-_ _ _ _ __
ción se volvieron inoperantes por la vía monetaria
que dificilmente el juego político lograría desarmar. E,nu,_ _ _ _ __
imposible reprimir las huelgas como en tiempos pasa-·- - - - - dos pero el valor real de los salarios siempre podía se
fijado por el régimen monetario. Este valor disminuiría

El argumento de una
racionalidad de los mercados)
teóricamente apolítico)
se nwstraba viable gracias
a la ilusión nwnetaria.
Fue adquiriendo credibilidad
la idea de que) junto con
una pretendida incapacidad
de reducir el gasto público)
la indización era la
gran culpable.
41

�• •
Un reto en el horizonte

manera considerable, una tercera parte a la mitad, se. el país. El ímpetu de la moneda, que aumentaba con
-,,l'l"'f'"'------....1!fis inflaciones tan elevadas baria las veces de la represión
de otros tiempos. Anularía las ganancias de las luchas para
obtener plazos de indización de los salarios que pudieran
recuperar la erosión que les imprimía la inflación.
El argumento de una racionalidad de los mercados, teóricamente apolítico, se mostraba viable gracias
a la ilusión monetaria. Fue adquiriendo credibilidad la
idea que, junto con una pretendida incapacidad de reducir el gasto público, la indización era la gran culpable, como si ésta fuera igual para todos. Así se ocultaban las responsabilidades reales de un ajuste que favorecía a quien tuviera medios para aplicar o el poder de
decidir los precios, ocultando el papel que jugaron los
rendimientos financieros por el aumento de la inflación

42

de los títulos de la deuda pública. Un Estado condenado por las organizaciones internacionales y propenso a
gastar resultó ser un abastecedor adecuado de aquellos
que podían sacar provecho del aval que les quitó la responsabilidad de la desestabilización económica de los
años ochenta. En ese sentido, debe concluirse que la
gran cantidad de discursos políticos y técnicos que censuraban la incompetencia de los gobiernos en su lucha
por controlar la inflación no pasó de ser retórica, si bien
el aumento de los precios no había sido resultado de
una estrategia bien pensada y debía ser considerada
como efecto errático de una política económica. 12 La
deflación que siguió consolidó el cambio ideológico,
primero, por abonar el terreno político sobre el cual se
iba a institucionalizar una forma de ajuste que hace de
la regresión social el principal regulador económico y,
segundo, por generar de manera simultánea las condiciones de su legitimidad.
La coyuntura internacional se modifica con la llegada de los años noventa después de liberar los mercados financieros, porque los grandes inversionistas son
atraídos por las tasas de interés elevadas de los países
de América Latina. El problema de los excedentes comerciales para asegurar el servicio de la deuda externa
se desvanece con la entrada de capitales, situación que
ayuda a que la tasa de cambio se revalúe. La confianza
de los inversionistas internacionales es restaurada de
esta forma y, como se sabe, éstos iban a financiar el
déficit de la cuenta corriente que aparece de nuevo. Fue

12 Hablar de efectos erráticos no equivale a hacer de la inflación el
resultado de los errores de la política económica ni tampoco de las
dificultades de cerrar un pacto social que permitiera ponerla en marcha. En el caso brasileño analizarnos el aspecto de la cuestión en otro
articulo desde la perspectiva de las mediaciones sociales entre lo económico y Jo político. Se muestra cuáles son las decisiones estratégicas
que manifiestan la creciente desproporción que se daba entre mecanismos mercantiles y monetarios e institucionales de la regulación
macroeconórnica, lo que le confería el carácter caótico que expresa la
carrera entre las medidas por las que el Estado empujaba a la financiación por un lado y, por el otro, respondía a las presiones de intereses
productivos cuyos conflictos iban agravándose, a nivel de sectores y
regiones y, en especial, de la relación capital-trabajo (Marques-Pereira
y Théret, 1997: 321).

TRAYECTORIAS , AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

el precio de la apertura comercial que acompaña la inflexión de la política de cambio y consolida la deflación
por la competencia de bienes importados. La vulnerabilidad externa, comercial y financiera se convierte en
el talón de Aquiles de esta política que permite romper con
el circulo vicioso entre la deuda externa y la inflación. Con
excepción de Brasil, empieza a observarse un equilibrio de
las cuentas públicas en especial restablecido por una política radical de privatización que es una atracción más para
los inversionistas internacionales.
Frente a la brutal competencia, las empresas reducen los costos de trabajo para aumentar su productividad de manera acelerada, ya sea mediante la reorganización productiva o por la economía de efectivos que
avala la renovación de equipamientos, favorecida por
una moneda sobrevaluada y la apertura comercial. Al
crecimiento que se observa en la actualidad le sigue una
fuerte recuperación de consumo, estimulada por los
efectos de distribución gracias a la desaparición del
impuesto inflacionario y por la liberación de la demanda antes reprimida, sin importar el tiempo que ésta haya
durado. Tal coyuntura favorable no podía, sin embargo,
mantenerse eternamente. El aumento del desempleo y
la sustitución de la producción local por importaciones
constituyen, de manera inversa, factores que disminuyen la actividad de la demanda interna que se expresa a
tal grado que las empresas deberán reducir aún más
sus costos para mantener sus márgenes de ganancia.
Los medios serán innumerables, desde dejar de pagar
sus obligaciones sociales hasta reducir los salarios reales cuando la inflación se estabilice en un nivel bajo, o
con nuevas formas de informalidad en el trabajo, tales
como la terciarización.
El cambio repentino de la coyuntura, además de
las diferencias nacionales de amplitud del ciclo, muestra la fragilidad estructural de los equilibrios macroeconómicos que permite restaurar por un periodo determinado esa política de ajuste mediante la regresión social. La vulnerabilidad externa que ésta induce puede
ser administrada siempre y cuando sea posible continuar con ella, lo que parece mucho más fácil porque

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

La retórica económica) que
identifica la inflación a un
exceso de Estado) hacía que
en lo social fuera aceptable su
retirada. La deflación
legitima esta nu~a etapa de
ajuste. El miedo de enfrentar
mas carencias parece que no
daña la legitimidad de la
política económica.
I

•

aparece como legítima. La retórica económica, que identifica la inflación a un exceso de Estado, hacía que en lo
social fuera aceptable su retirada, ya que acabaría po
señalarse al impuesto inflacionario como el responsable de que se agudizara la pobreza. La deflación legiti
ma esta nueva etapa de ajuste. Aun cuando desapare
cen sus efectos positivos sobre los grupos de ingresos
bajos, el miedo de enfrentar más carencias parece qu
no daña la legitimidad de la política económica. Por l
menos es lo que sugieren las reelecciones de los gobernantes que lograron dominar la inflación.
La ilusión monetaria, en el sentido aquí analizado, impidió que en esta nueva fase del ajuste se construyera un discurso coherente en el campo político, más
precisamente en las arenas de negociaciones donde se
fijan los precios del trabajo. Éstos regresan rápidamente a sus valores reales a que habían descendido durante
las épocas de inflaciones elevadas, ya sea porque no
existe la indización por el tiempo que subsiste el alza en
los precios, aun cuando se desaceleren, como fue el caso
de Brasil, o que vuelva a acelerarse, como sucedió en
México después de la crisis financiera, y que bajen los
precios nominales del trabajo, fenómeno observado en

43

�~ . . ; . . . . . . - - - - - - - - - - - --Camll'Gldicciones,Jle-la...globar
Un reto en el horizonte

Un reto en el horizonte

Argentina cuando descendió a cero. La degradación del
mercado de trabajo, por más que se haya interrumpido
durante la deflación, en especial para algunos grupos,
se ha prolongado por más de veinte años. En los años
de la euforia, ciertas categorías profesionrues percibieron aumentos de salario, en ocasiones importantes,
como se constató en el sector automotriz de Sao Paulo,
pero la dinámica que se impone una vez estabilizados
los precios será negativa para la mayoría de los trabajadores porque la reorganización del trabajo, el aumento
de la "informalización" y el desempleo se pondrán en
marcha aun antes de que se interrumpa el crecimiento
económico. Esa evolución del mercado del trabajo acaba por solapar la base sociológica de acción sindical. Su

44

capacidad de movilización queda aminorada por la legitimidad de la apertura comercial y financiera una vez que
ésta es asimilada como una condición
de la deflación. A pesar de los despidos
masivos que provocó tal apertura, la
opinión pública dejó convencerse de
que era el único medio de escapar de la
hiperinflación, sin percibir que ésta fue
resuJtado de que las élites se negaran a
aceptar una distribución del ingreso
más equitativa.
El nuevo estado de las relaciones
de fuerza permite, entonces, lanzar el
ataque frontal que debe llevar a terminar con la reforma neoliberal mediante
una legislación que promueva mayor
flexibilidad del trabajo13 y restrinja, y
hasta anule, el financiamiento de la distribución de la protección social. La lectura política de la espiral inflacionaria,
asimilándola al populismo económico
del Estado, acabó por erosionar la legitimidad del Estado de bienestar a un
punto tal que el Presidente argentino lo
condenó como "estado de malestar''. La
inflación neutralizó el conflicto de la distribución entre salarios y ganancias. La deflación anula
el conflicto en la medida en que se considere un bien
público que debe preservarse a cualquier precio (Lo
Vuolo, 1999). Así desaparece todo tipo de debate económico y se disuelve la posibilidad de que surja otra

13 Es interesante observar que la flexibilidad contractual y la
infotmalidad de la relación salarial significan soluciones alternativas,
según el grado de efectividad de la legislación del trabajo. La primera
se organiza por el regreso al derecho civil de materias jurídicas relativas
al trabajo, tales como las leyes sobre los accidentes de trabajo, ahora
cubienos por seguros privados, tal como lo muestra el caso de Argentina
donde los derechos de los trabajadores acaban por ser asimilados por
los derechos del ciudadano-consumidor (Pautassi, 1999). La segunda
se desarrolla, como lo muestra el caso de Brasil, por el creciente desgaste
de la legislación del trabajo (Cacciamali, 1999).

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

política -aun en discusión en la época de inflación. Por
lo mismo fue posible continuar con el ajuste social por
la vía institucional, la que había delineado la inflación.

INTEGRACIONES REGIONALES,
POLÍTICA MONETARIA Y REPARTICIÓN
DE LA RIQUEZA
Cabe entonces interrogarse si realmente es posible sustentar esta forma de legitimidad política, que puede
calificarse de "monetarista". Es evidente que en el caso
de México, esta medida fue insuficiente para asentar la
credibilidad de la política económica cuando las cuentas externa y pública exigían elevar la tasa de interés a
niveles que pudieron desencadenar una recesión en víspera de las elecciones. Los conflictos internos del partido dominante, agravados por una política económica
que ponía de nuevo en duda el equilibrio político asentado en el corporativismo y el clientelismo, culminaron
en ese momento con el asesinato de sus representantes
más prominentes del escenario político. Se temía a un
gobierno, por así decirlo, que dictara un estado de sitio
después de la revuelta de Chiapas, que aumentara las
tasas de interés y redujera el diferencial ofrecido respecto de las tasas de Estados Unidos, dentro de un contexto en que se aceleraba el aumento del déficit de la
cuenta corriente con el deterioro consecuente de las
condiciones de la deuda pública.
La estabilidad política y económica sigue cuestionada mientras no se consoliden los cambios en la
reguJación económica y social que analizamos con anterioridad. De hecho todavía no es posible concluir que
el regreso de las relaciones de fuerza al terreno político
e ideológico sea definitivo al punto de juzgar que la reforma del Estado subyace en la durabilidad de las nuevas modalidades de distribución del ingreso impuesto
por la política económica seguida hasta el día de hoy. Si
tal escenario pudiera comprobarse, se trataría de un
cambio estructural que avalaría al antiguo régimen de
acumulación a continuar apoyándose, al igual que an-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

tes, en la exclusión social, fundamento político e insti
tucional que le retiró la democratización. La coheren-,
cia del cuadro institucional de regulación económica
no quedaría asimismo de ninguna forma asegurada. No
depende solamente de la evolución de la legitimidad
política, también depende de la funcionalidad de la distribución de la riqueza frente al régimen de acumula-ción. No es evidente a ,pri,ori que la evolución actual de
mercado de trabajo y de la protección social funcionan
en el nivel de un plazo más largo porque el crecimiento
económico aun permanece como dependiente de la dinámica de la demanda interna. La apertura económi
no alteró, exceptuados México y Chile, esta característica de las trayectorias del desarrollo latinoamericano.
Esta constante descansa hoy en la estrategia de~ - - - - integración regional del Mercosur que, contrariament
al 11...C y la ALCA, diseña la posibilidad de un desarrv-,._ _ _ __

1

Durante los años ochenta la
espiral inflacionaria impidió
que las conquistas sociales
obstaculizaran la
concentración del ingreso) lo
que sucedió a costa de la
pérdida de legitimidad del
Estado. El regreso de la
estabilidad de los precios
permitió restaurar la
legitimidad generando un
consenso del carácter benéfico
de la disminución del Estado.
45

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Un reto en el horizonte

o latinoamericano que se base en la expansión de los
mercados internos en vez de hacerlo en el crecimiento
de las exportaciones dirigidas a Estados Urúdos. La
fuerte expansión de inversión extranjera en el Mercosur refuerza tal posibilidad. En esta perspectiva, frente
a los limites obtenidos en el pasado de una distribución
del ingreso por demás desigual, pone a la luz la cuestión de saber si las políticas económicas de la actualidad son erróneas en el medio plazo por los déficits que
generan, pero también contraproducentes en el largo
plazo. La regulación social, dominada a partir de ese
momento por las fuerzas del mercado, impone, una vez
más, la regulación económica regida por la concentración del ingreso. Nos confrontamos así con un hori-

46

Un reto en el horizonte

zonte que no olvida la dinámica endógena que condujo
a la crisis de la deuda externa. Es importante recordar
que los problemas de rentabilidad del capital productivo,
ligados con anterioridad a la
insuficiencia de las economías
de escala, reflejan la inadecuación estructural entre la oferta y la demanda. El problema
no surge en los mismos términos después de llevada a
cabo la reestructuración del
sistema productivo que propició esa apertura ni por estar frente a nuevos paradigmas tecnológicos y de organización de la economía. No
es evidente, sin embargo, que
la apertura y que el Estado
sean por sí mismos susceptibles de resolver los limites estructurales del crecimiento,
propios de un régimen de
acumulación que es excluyente en lo social. En esos términos, es conveniente averiguar hasta qué punto existen perspectivas de estabilizar simultáneamente el crecimiento, la cuenta corriente y las finanzas públicas. Los
análisis que tratan de avalar la posibilidad real de una
reabsorción interna de los déficits gemelos a la luz de la
dinámica que demostrará la oferta y la demanda en el
mediano y largo plazos están todavía por llevarse a cabo,
en función de la reorientación del régimen de acumulación que promovió la apertura económica. Tal cuestión se traspone en términos políticos una vez que la
incertidumbre que acarrea la apuesta a la estabilización
asentada en las fuerzas del mercado se desdobla en la
cuestión de saber cómo ésta podrá interactuar con la
dinámica política.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8 , SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Veamos primero lo
que nos revela la coyuntura actual respecto de
este último punto, partiendo de lo expuesto con
anterioridad. Durante los
años ochenta, el patrón de
dominación tradicional
de las élites fue impugnado por la democratización, cambio político que
sumado a la crisis de la
deuda externa, desembocó en la falta de capacidad para regular los conflictos de distribución en
el campo institucional. La
espiral inflacionaria impidió que las conquistas sociales obstaculizaran la
concentración del ingreso, lo que sucedió a costa
de la pérdida de legitimidad del Estado, censurado por
su falta de capacidad de administrar la economía. El
regreso de la estabilidad de los precios permitió restaurar la legitimidad generando, en especial, un consenso
alrededor del carácter benéfico de la disminución del
Estado. Así fue posible imponer una flexibilidad en el
trabajo que la democratización, a priori, no favorecía.
De esta forma se desvaneció el movimiento social que
en gran parte la había impulsado y los valores liberales
se fueron imponiendo en la cultura política. Decir que
esa evolución reciente se traduce en un cambio estructural equivale a suponer que la congelación de los conflictos por la distribución fuera entonces definitiva. Tal
hipótesis no puede ser considerada como probada una
vez dejado en claro que la secuencia de la espiral
inflacionaria para lograr la estabilización pone en evidencia la interacción entre lo político y lo económico,
que de hecho hizo viable salir de la crisis pero que también lleva a resaltar, por otro lado, la fragilidad de esa

El crecimiento económico
agrava el déficit de la
cuenta corriente y
la recesión hace que aparezca
de nuevo el déficit público
una vez que la posibilidad
de privatizar empresas
públicas o de cortar
más gastos se va agotando)
y uno y otro agravan la
vulnerabilidad financiera
del exterior.

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

legitimación "monetaris1
ta". Esa interacción, con
siderando el conjunto del
dida en que la orientación
de la política económica
se relacionaba de manera
estrecha a las condicionJ
de su legitimación. Después del deterioro que
acarreó la inflación de los
años ochenta, estas con~
diciones fueron restauradas gracias a las garantías
que otorgaron credibili-•- - - - - -.u
dad a la paridad de l
moneda. Una y otra con--- - - - - - - tinuaban asociadas ínti--~ - - - - mamente, pero esa inte
racción se presenta como
problemática a partir d

dad política se convierte en una variable fundamen
de la credibilidad de la política monetaria para los mer
cados, en un contexto en el que la vulnerabilidad financiera éxterna de América Latina se hizo evidente des
pués de las crisis financieras de Asia y Rusia. Lo qu
está en juego en esa relación entre una y otra es la economía productiva. En ella se cruzan sus fundamentos
respectivos. El problema en ese nivel radica en que la
subsunción de la política monetaria a los mercados sofoca la dinámica de crecimiento, que pudiera reposar
en el potencial de expansión de un gran mercado interno que tiene vocación de convertirse en el Mercosur.
Para apoyar tal hipótesis, es importante llamar la
atención al hecho de que otra trayectoria de ajuste económico para resolver la crisis de la deuda externa es
perfectamente concebible si se consideran otros datos
políticos distintos. El aumento de las remesas del Estado pudo asegurar el servicio de la deuda. La inflación,
asociada a las desvalorizaciones de la moneda, no ha-

47

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•

Un reto en el horizonte

ría de esta forma desembocado en una espiral sin fin
que llevó al Estado a una situación de casi bancarrota
ljjllll'\f'I. . - - - - - - - - '
mientras seguía gangrenando la economía (Salama y
alier, 1995). Es evidente que una alternativa de ese
po, más eficaz y equitativa, no era del gusto de las élites. Una reforma fiscal, que habría evitado la subsunción
de la política económica a los mercados financieros y
A_ue habría ampliado la capacidad de gasto del Estado
a que se sitúa, cabe recordar, en niveles notablemente
inferiores respecto de los países desarrollados), hubiera
logrado los medios para apoyar una política industrial
y contribuir a cierta forma de regulación económica
ue haga posible un círculo eficaz de expansión del
onsumo y la producción en masa (Marques-Pereira,
1998). El aparato productivo de que dispone el Cono
Sur del continente autoriza a considerar una dinámica
de crecimiento desde adentro como fundamento para
ograr el éxito en la competencia internacional, como
e el caso de Estados Unidos o del Mercado Común

48

Europeo. La integración regional delineada por el Mercosur podría aprovecharse en esa dirección. La reserva
de transformación en asalariados de la parte de la población activa subempleada señala el potencial de tal
estrategia de desarrollo. Es evidente que esta estrategia
pasa por otra forma de inserción internacional distinta
a la que privilegia las finanzas sobre la valorización productiva del capital. El obstáculo para lograrla reside en
la miopía de las élites, que mantienen su oposición a
cualquier forma de política que intente reducir las desigualdades y que condiciona el progreso de un mercado interno a escala del continente.
Es importante hablar de la miopía de las élites,
en primer lugar, en la medida en que la revaloración
financiera del capital, en detrimento de su revaloración
productiva, no dejó de ser una opción política interna,
es decir, soberana, aun cuando ésta se haya construido
junto con las finanzas internacionales. Ya existían los
márgenes de maniobra. La negociación de las reglas

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

del mercado es testigo del escalonamiento en el pago
de la deuda externa y las diferencias nacionales de respuesta a la crisis que ésta provocó son una prueba contundente (Marques-Pereira yThéret, 1997). En segundo lugar, es evidente que si se continúa con esa alternativa es, a partir de este momento, mucho más arriesgado que la naturaleza del riesgo que hasta ahora es
bien conocida. El riesgo significa reducir los márgenes
de maniobra de la política económica a un punto tal
que la gestión de la coyuntura termina por asemejarse a
un dilema del que no es posible escapar: el crecimiento
económico agrava el déficit de la cuenta corriente y la
recesión hace que aparezca de nuevo el déficit público
una vez que la posibilidad de privatizar empresas públicas o de cortar más gastos se va agotando, y uno y
otro agravan la vulnerabilidad financiera del exterior.
Además de los problemas de corto plazo, que en el caso
de México pudieron ser superados, la probabilidad de
ganar la apuesta de más largo plazo que mencionamos
con anterioridad no parece ser muy evidente. La probabilidad de ver que se consolide el crecimiento de las
exportaciones, además de las fluctuaciones del régimen
de acumulación suficiente para revertir la tendencia
actual del déficit de cuenta corriente, parece ser débil
frente a la especialización internacional del continente
en productos de poco contenido tecnológico que no
presentan perspectivas promisorias de expansión en la
demanda en el ámbito mundial, y para los cuales la competencia tiende a recrudecerse en la medida que llegan
nuevos productores al mercado mundial.
Los casos de México y Chile, desde luego, no
constituyen una prueba de la viabilidad de un modelo
para el continente, sea de crecimiento exportador o solamente de expansión de exportaciones suficientes para
equilibrar la cuenta corriente en un modelo de regulación económica dominado por las fuerzas del mercado.
Sin duda que las exportaciones en México se convirtieron en el motor del crecimiento, por el acceso privilegiado al mercado de Estados Unidos, pero su economía no escapa a la vulnerabilidad del exterior del resto
del continente. A su vez, Chile se presenta como un

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Establecer una moneda
en un vasto mercado
cuyas perspectivas de
expansión pueden
consolidarse por la acción
de los poderes públicos)
mediante una política
que favorezca de nuevo
el valor productivo del
capital y concilie el
crecimiento del ingreso del
trabajo con el logro de
utilidades de capital.
caso totalmente particular que no admite las enseñanzas pretendidas para el resto del continente, puesto qu
las consecuencias negativas de la apertura en la cuen•+nl':~P"
corriente son menores en virtud del tamaño reducid
de su parque industrial, porque cuando se puso en
marcha esta apertura no producía un volumen de importación de bienes de capital del mismo peso que el
de las economías industriales de mayor porte. En este
caso, la creciente importación de bienes de consumo
pudo ser financiada con facilidad por el desarrollo de
productos de exportación que significaban nuevos nichos en el mercado mundial, teniendo a la vista la dimensión de la población. La importáncia que representa el Mercosur y Asia para el comercio exterior de Chile, es relativa en un momento en que los precios de las
materias primas están a la baja y que, sin embargo, han
demostrado en la actualidad los limites al exterior --la vieja

49

�• •
Un reto en el horizonte

dependencia comercial- del modelo chileno.
Como se observó, la relación entre el régimen
monetario y la legitimidad política explica tanto el éxito
e la vía liberal, como sus fragilidades económicas. La
regunta que surge para llegar a una conclusión es saber si cabe, con base en esta comprobación, hacer una
hipótesis que diseñe también la posibilidad de un escenario provocando que esta interacción llegue a imponer en el juego político la idea de una distribución más
equitativa de la riqueza como condición económica para
ograr un crecimiento sustentable. Bajo tales términos
e abriría una alternativa para afirmar una visión de la
'?L.-----.1i·m:tegración que permita dar a los gobiernos, en el cuadro del Mercosur, los medios políticos de su desarrollo,
e intentar recuperar y consolidar la capacidad de ejercer su soberanía monetaria.
Como las contradicciones económicas y políticas se han agravado, el problema radica en saber si los
Estados se verán obligados a servir de árbitros entre
intereses divergentes, posibilidad que no debe descartarse aunque no hay duda que es imposible responder
a tal pregunta. Sin embargo, puede adelantarse,
retomando la perspectiva reguladora del debate que se
mencionó en la introducción en ese punto del análisis,
que en el contexto actual de recomposiciones territoriales de la moneda y de los sistemas productivos, la

f

50

capacidad de un arbitraje público pasa, a partir de ese
momento, por una integración política que prolonga la
integración económica. No hay duda de que América
Latina no tiene la importancia de Europa en el mercado mundial, aunque representa un potencial de expansión con el cual los países plenamente desarrollados no
tendrían más de hoy en adelante. Si la región recupera
su soberarúa monetaria, la política alternativa que mencionamos con anterioridad puede ser factible. Establecer una moneda en un vasto mercado cuyas perspectivas de expansión pueden consolidarse por la acción de
los poderes públicos libera la evolución del imperativo
de legitimación que pueda pesar sobre ella, confrontándolos a la necesidad de resolver conflictos de intereses mediante una política que favorezca de nuevo el
valor productivo del capital y concilie así el crecimiento
del volumen y del ingreso del trabajo con el logro de
utilidades de capital. En el momento actual, no se sabe
si los conflictos sociales pueden evolucionar. Pero es
posible creer que las finanzas globales no despreciarían, en caso de que tal escenario llegara a concretarse,
las oportunidades que se abrirían para una inversión
rentable. La competencia de las multinacionales para
colocarse de manera ventajosa en el mercado emergente del Mercosur lo señala con claridad.
Debe resaltarse el hecho, que nos encontramos

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

1

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

en un momento histórico de transición de la economía
mundial y de las relaciones internacionales en las que
todavía el futuro no está decidido. La construcción europea cuenta con esta perspectiva no sólo por su peso
mismo, sino por la enseñanza mostrada. La confianza
en el euro, hasta el día de hoy, es problemática porque
su credibilidad deja en el aire su legitimidad política.
Los mercados prestan oídos a los discursos de las autoridades de los bancos centrales como a los de los gobiernos.
Los propósitos de unos y otros pueden ser oscuros pero no
se trata de simples problemas de comunicación, de un juego de palabras que genere confianza: la polémica en lo
político que suscita desde ahora el ejercicio de la soberanía europea en materia económica son hechos reales.
La incertidumbre que existe sobre la coordinación de
las políticas económicas señala hasta qué punto la hegemorúa de las finanzas (donde la decisión de otorgar
completa autonomía al banco central europeo debería,
al menos en lo teórico, estar establecida) parece estar
todavía lejos de consolidarse. El debate sobre la política
monetaria se está saliendo del círculo restringido de los
técnicos y los medios académicos. Varios economistas
pueden atribuir la desaceleración del crecimiento y, más
aún, de su potencial de generar empleo, a la desaparición del instrumento monetario y a la restricción del
uso del instrumento presupuesta! en la conducta de las
políticas económicas nacionales (Mazier, 1998). La
cuestión puede imponerse como tema electoral decisivo una vez que ciertas corrientes socialdemócratas sean
autorizadas para hacer públicamente de la política monetaria una llave para disminuir el desempleo.
La experiencia europea revela con toda claridad
hasta qué punto la confianza en la moneda, aun en esta
época de globalización, permanece como una cuestión
tanto de soberarúa como de legitimidad política. La
concertación de las políticas presupuestales y fiscales
que implica la moneda única -fuente de posibles conflictos entre los ejecutivos nacionales y el banco central
europeo- coloca de manera inevitable las opciones
monetarias en el campo político. En ese punto, la unión
europea se presenta como un laboratorio de la innova-

TRAYECTORIAS ¡ AÑO IV, NO. 7/8

j SEPTIEMBRE 2001-ABRJL 2002

ción política que requiere de la construcción institucio
nal de un nuevo régimen de organización de los pode
res públicos y de las relaciones internacionales (Dehove,
1997). Desde esta óptica, puede concebirse la posibilidad de regresar a la regulación keynesiana, proyectada
a escala continental. En este nuevo concepto, reducir el
tiempo de trabajo, por encima de todo, puede ser la ví
para que la sociedad civil asuma parte de las prestacio
nes sociales hasta ahora a cargo del Estado, y de esta
forma disminuir el costo financiero de la deuda social.
Entonces sería posible considerar que el juego social de
las relaciones profesionales y el juego político, asocian

El impasse financiero de
América Latina es la
expresión del círculo vicioso de
un régimen de crecimiento de
stüp and go conformado entre ~~­
las finanzas) la producción y
lo social) desde una apertura
.
economica que) por no estar
acompañada de un dispositivo
regulador adecuado) termina
por frenar el desarrollo de los
mercados internos.
/

do a partir de ese momento los principios de la representación y participación del ciudadano al ejercicio del
poder público, reinventen los compromisos institucionales diferentes a los construidos por la sociedad de
consumo de masa de los gloriosos treinta y que lleve a

51

�•mones..cle.la.glolbalizaci,w_~raa..._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _...,;; ~ - - - - - - - - - - - ~ - - .COnll'adicciones ele la globar . •
Un reto en el horizon

Un reto en el horizonte

nueva forma de desarrollo de la sociedad asalaria(Théret, 1997). Ese escenario no debe ser considerado a priori como un horizonte posible sino como un
...,cl~l------desdoblamiento de la historia europea. Tal vez sea de
echo su laboratorio, tal como lo fue para la invención
del Estado·nación. Puede ser considerado -por lo menos desde un punto de vista normativo es conveniente
omprobar su pertinencia e identificar sus condiciones

para hacerlo realidad- como la base de cualquier integración política que devuelva a los poderes públicos la
soberanía de la moneda, perdida en ese alud de integraciones económicas y monetarias que se efectuaron
"de derecho", como en el caso europeo, o de facto, como

52

en los casos de la dolarización de los mercados emergentes.

EN EL HORIZONTE DE LA
INCERTIDUMBRE FINANCIERA
El impasse financiero de América Latina es la expresión
extrema del círculo vicioso de un régimen de crecimiento de stop aná go conformado entre las finanzas, la producción y lo social, desde una apertura económica que,
por no estar acompañada de un dispositivo regulador
adecuado, termina por frenar el desarrollo de los mercados internos. Desde un punto de vista de la división internacional del trabajo, todo indica que ésta
sigue siendo el principal motor en el que reposa el
crecimiento económico de América Latina. Sus
economias se encuentran sometidas a un régimen de fluctuaciones que van de fases de
desequilibrios externos y/o presupuestales, al regreso provisional del equilibrio (Salarna, 2000).
Después de un periodo de sobrevaloración de
la tasa de cambio y tasas de interés elevadas,
una y otra acaban por revelar que no tienen la
capacidad de ser sustentables y así continúa la
desvalorización y la recesión. No es posible presuponer que la secuencia mexicana de volver al crecimiento después de la crisis cambiaría (que ya está
llevando a ese país a una degradación de la cuenta
corriente) se reproducirá de la misma manera que la
secuencia de la crisis brasileña y su repercusión en Argentina. El equilibrio de la cuenta corriente se restableció con rapidez en México gracias a la desvalorización
de la moneda, situación que generó el aumento acelerado de exportaciones a Estados Unidos. Las finanzas
internacionales tomaron en consideración, sin duda, la
dificultad política de una nueva ola de privatización en
el ápice de la crisis y el regreso del capital se debió, en
esta ocasión, a un fondo de emergencia avalado por las
exportaciones de petróleo. No es del todo evidente que
el hbre juego del mercado reproduzca el escenario de

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

expectativas "racionales". Las condiciones endógenas
de resolución de los déficits parecen a priori más arduas que en México. No existen las facilidades para
aumentar las exportaciones de igual modo que no se
dispone del gran mercado de alto poder adquisitivo.
Además, el poder central de Brasil no tiene la misma
capacidad política que el de México para imponer la
reducción drástica del gasto público. En fin, es importante observar que el regreso al crecimiento mediante
el Mercosur exige una nueva ola de financiamientos
externos, en el caso de que aparezca de nuevo el déficit
de la cuenta corriente en Brasil, tal como sucedió en
México, y que tales financiamientos sean dificiles de
conseguir toda vez que el sistema de credibilidad financiera fue sacudido por una sucesión de crisis en los
mercados emergentes.
Tales crisis suscitaron, en el corto plazo, el temor
de que se desencadenara una crisis de confianza de gran
volumen que pudiera conducir a la deflación hasta en
los mismos países desarrollados. El temor fue pasajero
y las categorías de percepción que rigen lo que podría
ser llamado el régimen de ideas dominantes en materia
de política económica no tuvieron ningún sustento. De
hecho, la opinión financiera pudo tranquilizarse con
rapidez porque fue evidente que la crisis de confianza
en determinados mercados emergentes apenas originó
desarticulaciones de capitales que se tradujeron en aumento de cotizaciones de la bolsa de los países centrales y hasta en los mismos mercados emergentes en los
que la desvalorización de la moneda restableció el equilibrio de la cuenta corriente. Las referencias teóricas de
las organizaciones internacionales no fueron cuestionadas, a los ojos de ellas mismas, por esa evolución;
todo lo contrario. Los comportamientos especulativos
pueden ser considerados como mecanismos de ajuste
saludables y que por sí mismos no son condenables.
Sólo lo serian en la medida en que deje de garantizarse
la transparencia del mercado, lo que puede provocar la
fuga repentina de capitales cuando el estado real del
mercado salga a la luz del día, lo que entonces puede
implicar la huida a títulos que ofrezcan mayor seguri-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEFllEMBRE 2001- ABRIL 2002

La palabra dotada de pode,¡,;
enunciando la norma
de política económica) está
hoy con las fuerzas
del mercado) lo que obliga
a los Estados a dar prioridad
a la rentabilidad financiera
paragaranuzarelvalor
de las monedas.
dad y, lo más grave, el rechazo a efectuar aplicacion&lt;C&lt;&gt;r--~-~-·
de riesgo porque pueden generar el efecto de contagiar
la crisis de un mercado a otro, sin que ésta se justifiquet
necesariamente frente al comportamiento de las varia
bles macroeconómicas fundamentales. De cualquier
forma, en virtud de que el efecto del contagio se limitó
finalmente a los mercados emergentes, todavía nos en
contramos lejos de una situación en donde se afirme la
necesidad de reducir el poder de las finanzas como condición de estabilidad de las paridades de cambio que¡
logre el equilibro oficialmente anhelado.
Si, por un lado, no puede descartarse la hipótesis
de que a mayor concertación entre las autoridades
monetarias de la tríada, cuyo aprendizaje ha sido de
una crisis a otra, se consiga mantener el status quo, a
pesar de la incertidumbre de los desequilibrios que pueden provocar las finanzas mundiales, no es conveniente, sin embargo, considerar que su dominio en la gestión monetaria -hoy, de cierto modo, más soberana en
ese campo que el mismo poder político- sea definitivo.
Desde una perspectiva histórica de larga duración, surge la hipótesis de que las turbulencias financieras actuales no pasarían de ser episodios de un proceso doble
cuyas partes no caminan al mismo ritmo: la recompo-

53

�•

~ - -- - - - ~ - - - - - - -Conlnulicclones..Jle_Ja._globalizaci
Un rew en el horizont,e

ición inacabada del asentamiento territorial de lo:;
"""1'......-,------mercados y de los poderes políticos que remite a dos
historias, sin duda interdependientes pero de seguro
caracterizadas cada una por una lógica propia, la del
capitalismo y la del Estado (Théret, 1995) . En tal horizonte, la polémica de la soberanía de los mercados financieros, después de la desregulación, no parece ser
totalmente irremediable.
Las decisiones de la soberarúa en materia monetaria ya no son monopolio de los Estados. Se convirtieron en arbitrajes supranacionales, en donde los poderes
privados parecen sobreponerse a los poderes públicos
(no se trata de juegos de influencia como en el pasado)
surgiendo así las integraciones monetarias. El euro, que
sustituyó las monedas nacionales por decisión propia

54

de los Estados, o el uso del dólar por parte de los mercados cuando éstos no son lo suficientemente confiable,
revelan en ambos casos un cambio en el modo de ejercer la soberanía que tiene como objetivo común convertir a los Estados en vasallos del juicio de las finanzas
mundiales. La palabra dotada de poder, enunciando la
norma de política económica, está hoy con las fuerzas
del mercado, lo que obliga a los Estados a dar prioridad
a la rentabilidad financiera para garantizar el valor de
las monedas. Se trata de una política que consiguió hacer de la estabilidad del encuadre monetario la base para
justificar la flexibilidad del trabajo. La legitimación política que opera por el valor de la moneda, vista como
garantía del poder de compra y también promesa de la
competitividad que generará empleos, acaba por ser un
problema en la medida en que la esperanza de lo que
puede llevarse a cabo quede aún más obligada a apoyar
los equilibrios macroeconómicos que a los discursos
gubernamentales, situación repetida una y otra vez para
justificar la austeridad presupuestal y salarial en aras de
un futuro más placentero.
Los actores financieros, cuyas dudas siempre están a la altura de los riesgos tomados, son los primeros
en percibir y manifestar hasta dónde llega la fragilidad
estructural de esta forma de legitimidad política. En ese
punto, la experiencia reciente de América Latina ofrece una imagen exagerada del funcionamiento de la
legitimidad política que está muy ligada al régimen
monetario -para bien o para mal-. La fluctuación del
continente de un estado a otro aún no ha avalado la
legitimidad política. El pacto europeo, a fin de lograr
la estabilidad que pretendió institucionalizar la norma de política económica y social que dictaron los
mercados financieros, no se encuentra sometido al régimen de fluctuaciones económicas ni a sus consecuencias sociales. El pacto no deja de ser, sin embargo, un
tipo de fianza que se basa en un compromiso político
que parece ser del todo reversible frente a los imperativos de legitimación que pesan sobre los gobiernos que
lo negociaron. La referencia fue el modelo alemán que,
como se sabe, la credibilidad monetaria constituía -más

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

que en cualquier parte del mundo por la herencia del
pasado de la hiperinflación- el basamento de la legitimidad política. La fusión de dos formas simbólicas de
reafirmar la totalidad social, en donde la confianza en
la moneda y la legitimidad del Estado se pretende desde una perspectiva antropológica, se llevó a cabo en un
juego institucionalizado que logró reunir al banco central, los poderes políticos, las representaciones de los
patrones y los trabajadores (Streeck, 1996). Esa forma
de garantizar la cohesión de la industria alemana se fue
desgastando por la sobrevaluación del marco y el aumento de las tasas de interés. El banco central europeo
no pudo continuar con esa política porque se enfrentó
a la amenaza de recesión en Europa que hoy perturba
al capital financiero pero que, de cualquier forma, la
reestructuración productiva ya dejó de ser consensuada
en ese país. No hay duda de que permanece abierta la
cuestión de saber la forma en que evolucionarán las
exigencias de legitimación. Cabe observar que existen
dos grandes apuestas políticas polarizadas sobre el futuro del euro. Sin duda que la moneda única constituye
para los banqueros centrales y los gobiernos actuales
una forma de imponer las reformas estructurales mencionadas, es decir, más flexibilidad del trabajo y reducción del costo financiero de la protección social, o mejor para algunos de ellos, su transformación en campo
de valoración del capital financiero_ Pero también fue
pensada como instrumento para fortalecer el poder económico de Europa en la competencia mundial, y para
algunos conceptos políticos que todavía castigaban el
proyecto cuando fue lanzado, como una recuperación
del poder soberano del poder político en materia monetaria, siendo éste concebido como poder de regulación de la economía en la tradición keynesiana.
La construcción europea es, con certeza, un caso
sui generis de integración regional en el que la voluntad
política se sobrepuso de inicio a la recomposición territorial inducida por las fuerzas del mercado. No parece
ser ya el caso pero la unión europea representa una
nueva forma de organización de los poderes públicos y
de las relaciones internacionales, disponiendo de un

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

asentamiento territorial ad hoc frente al que caracteri
zará en el futuro el funcionamiento de los mercados
La constante en la integración regional europea es buscar la pacificación de las relaciones internacionales que
fueron su punto de partida y, en segundo lugar, la herencia del Estado benefactor que condiciona su evolución actual. Poner en marcha las instancias de pode~
supranacional que condujeron esa búsqueda es hoy la
base institucional para administrar tal herencia. La
moneda única puede manifestar, en ese nivel, el medio
de preservar tal poder, pero también puede liquidarlo.
Cuando surjan choques asimétricos en el_seno de l
unión europea, es decir, perturbaciones que afecten el
modo desigual de la competitividad y/o el potencial del
crecimiento de un país o una región, la repercusión so-_ _ _ _ __
bre la credibilidad de la política monetaria europea pue-

La diver;gencia) entre
.
.
quienes sostienen
que la liberalización de los
mercados es la promesa
de una economía
de bienestar con
aquellos que hacen
del desempleo masivo un dato
estructural) se concentra en
la cuestión de saber
si el salario de la población
económicamente activa puede
ser considerado como su
fundamento institucional.
55

�•

• •

~glohnllwi....._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

__,;;;¡

Un reto en el horizonte

de acarrear problemas nacionales de legitimidad política, que la pondrá de lleno en posibles conflictos en el
consejo de ministros de la hacienda de la unión, así como
entre ellos y las autoridades de la banca central. En ausencia de márgenes de maniobra del gasto público y,
por definición de la posibilidad de hacer uso de la política monetaria, la reducción del costo del trabajo directo e indirecto será el único medio de ajuste para los
gobiernos nacionales, en caso de que no se instituya un
poder federal que disponga de mecanismos para hacer
transferencias financieras, como existe en Estados Unidos. Enton ces será, para la solidez de la legitimidad

56

glohnr
Un reto en el

"monetarista", la hora de la prueba de fuego. Las críticas liberales a la moneda única, así como los temores de
las autoridades de la banca central al contenido expreso del pacto de estabilidad, lo dan a entender de manera muy clara porque advierten abiertamente que la reforma del mercado de trabajo y la protección social es
determinante para el futuro de la unión monetaria.
La crisis del real, por la amenaza de propagarse
al resto del continente que ella significa, encendía la alerta
sobre el problema de la coordinación macroeconómica
en el seno del Mercosur. Quedó claro que se trata de
una condición incontrolable de la estabilidad de los términos de intercambio dentro del área. En el discurso
político, aún prevalece el consenso "monetarista", pero
en un periodo en el cual la política monetaria se convierte en una operación de navegar a la vista, su discusión es de nuevo posible. Es necesario que el pensamiento crítico en economía sobrepase el análisis de las
consecuencias dañinas y erráticas en lo social desde el
punto de vista de la regulación económica, y se comience
a reflexionar sobre los caminos de la historia que diseñan la posibilidad de una alternativa. La posibilidad de
los Estados latinoamericanos de que algún día deberán
confrontarse a la necesidad de arbitraje a que aludimos
con anterioridad, de cierto, estará condicionada a que
los actores sociales busquen alguna alternativa. En esos términos, aparece de nuevo la vieja cuestión de Gramsci sobre la crítica al pensamiento economicista del papel de los
intelectuales en las formas que puede asumir la hegemonía
de los grupos dominantes de la sociedad. ...,
J.mión al espaiiol de Grociela Salaz.ar

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Colonialidad del poder, globalización y democracia

Colonialidad del poder,
globalización y democracia•
ANÍBAL QUIJANO

i se examinan con cuidado las actuales tendencias del capitalismo, los datos son sin duda impresionantes, ya sea que se refieran a la geografia política de la distribución de ingresos,
bienes y servicios básicos o de los flujos de capital, sea a
as relaciones entre formas de capital o a las relaciones
ntre capital y trabajo. Como los datos son, en general,
accesibles a todos, para los propósitos de esta indagación es pertinente señalar algunas de las tendencias principales:
l. En 1800, 74% de la población mundial (entonces de 944 millones) accedía a 56% del producto
undial (en dólares de 1980: $229.095 millones), mien~.,...,=-1i:-.-l'.:;:;;,.1,....,... 26% de esa población concentraba 44% de dicho
MB. Pero en 1995, 80% de la población mundial (ya
de 5,716 millones) accedía solamente a 20% del producto mundial (en dólares de 1980: $17.091 billones),
mientras que 20% concentraba 80% del producto mundial.
2. La diferencia de 9 a 1 respecto de la razón
entre el ingreso promedio de los países ricos y el de los
países pobres, en dos siglos ha llegado a una de 60 a 1.
Mientras tanto, desde 1950 los países ricos han aumentado su población en 50% mientras los países pobres lo
hicieron en 250% (Birsdall, 1998: 76-93; Griffiths, 1999:
25-34).

3. Según el Informe del Banco Mundial (año
2000), en términos de producción mundial, en 1999,
los países del Grupo de los Siete (G7 en adelante), esto
es, menos de 12% de la población mundial y con 16%
de la superficie del planeta, producían 65% de la producción mundial, 3% más que en 1980.
4. En el mismo movimiento histórico, también la
distancia entre ricos y pobres dentro de cada uno de los
países del mundo ha crecido. Así, en el país más rico del
planeta, Estados Unidos, si en 1970 había 24. 7 millones de personas en situación de pobreza crítica (11.6%
de la población), para 1997 esa cifra había saltado a
35.6 millones (13.3% de la población), esto es, 43% en
menos de treinta años. Un reciente estudio muestra que
entre 1977 y 1989, 1% de las familias logró capturar
70% del total del aumento de la riqueza familiar y vio
aumentados sus ingresos en 100%. En América Latina,
desde 1973, las diferencias de ingreso han empeorado:
el ingreso promedio de 20% de los que obtienen ingresos es hoy dieciséis veces más alto que el del 80% restante. En Brasil, esa diferencia llega a ser de 25 a 1,
comparado con 10 a 1 en Europa occidental y de 5 a 1
en Estados Unidos. Asimismo, la diferencia de salario
entre los "calificados" y los otros. Por ejemplo, en Perú,
creció en la década de los noventa en más de 30%, y en
Colombia en más de 20%. 1
5. Dadas esas condiciones, las tres personas más
ricas del mundo tienen una fortuna superior al PIB de
los 48 Estados más pobres. Es decir, de la cuarta parte

• Versión revisada de la conferencia que el autor ofreció en la Escuela
de Estudios Internacionales y Diplomáticos "Pedro Gua!", en Caracas,
Venezuela, en junio de 2000.

1
Ver Krugman, 1992; Birsdall, 1998. Sobre Brasil, véanse las cifras
más recientes: "El Instituto Brasileño de Geografia y Estadísticas
(IBGE), órgano federal, acaba de divulgar indices aterradores, que

CAPITALISMO Y GLOBALIZACIÓN

58

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

de la totalidad de los Estados del mundo. Por ejemplo,
respecto de América Latina, en 1996, las ventas de la
General Motors Corporation fueron de 168 billones de
dólares, mientras que el PIB combinado de Guatemala,
El Salvador, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay y Uruguay llegó
solamente a 159 billones de dólares.
6.Al mismo tiempo,segúnla ONU (UNDP, 1988),
para satisfacer las necesidades básicas del conjunto de la
población del planeta, bastaría 4% de las 225 mayores
fortunas del mundo. Y para satisfacer las necesidades
sanitarias (en 1998, cuatro mil millones de habitantes
del tercer mundo no tenían acceso al agua potable, ni a
energía eléctrica) y de nutrición (50% de los niños sufre de desnutrición), bastarían 13 mil millones de dólares, es decir, 13% de lo que en Estados Unidos y en
Europa se gasta anualmente en perfume.
7. Si se considera, la dirección de los flujos de
capital, se verifica que entre 1990-1995, por ejemplo,
65% del total del flujo de inversión directa fue hacia el
centro y que lo restante fue a unos pocos de los llamados países emergentes. Entre 1989 y 1993, sólo diez de
esos países recibieron 72% de ese resto del flujo de inversión directa -China, México, Malasia, Argentina,
Tailandia, Indonesia, Brasil, Nigeria, Venezuela y Corea del Sur (Griffiths, 1999: 46)-. Un problema crucial
del flujo mundial de capitales es que la deuda del tercer
mundo subió en menos de dos décadas de 615 mil millones de dólares a unos 2.5 billones de dólares. Y ésta
es, como todo el mundo sabe, una historia de nunca
acabar, literalmente, porque es impagable. Pero es, sobre todo, una trágica historia. 2
8. De otra parte, de los seis mil millones de per-

valen como balance de estos cinco años y cuatro meses de gobierno de
FHC: 1% de la población tiene en sus manos una riqueza superior a la
de 50"/o de los brasileños. O sea, cerca de 1.6 millones de personas
poseen una fortuna superior a la suma de los bienes de 83 millones de
brasileños. 19 .6% de las familias tienen una renta mensual de, al
máximo, 1/2 salario mínimo" (Beto, 2000: 2-3).Y en Venezuela, según
el Informe de CEPAL, el ingreso de 40% urbano más pobre cayó de
16.8% a 14.7% entre 1990 y 1997, mientras el de 10% urbano más

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

j SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Están en curso los procesos
de reconcentración del
control de recursos) bienes e
ingresos) de la polarización
social creciente de la
población mundial) del
incremento de la
sobreexplotación de los
trabajadores del mundo y de
la expansión de las
formas no-salariales de
control del trabajo.
sonas que forman la población del planeta al iniciars
el nuevo siglo, 800 millones no tienen empleo asalaria
do. Y ésa es, por cierto, una estimación conservadora,
ya que las estadísticas registran solamente a aquello
que buscan empleo, y la cifra aún debe ser multiplicad
por lo menos por cinco, si se considera el número de miembros de familias u hogares que dependerían de tales
inexistentes salarios.Y la población conjunta de desempleados y subempleados es más o menos la mitad de la
población mundial, ya que tres mil millones de personas viven con menos de dos dólares diarios. Los econo-

rico subió de 28.4% a 32.8% en el mismo periodo (CEPAL, 1998: 64).
"El año pasado (1996] el gobierno de Uganda gastó solamente 3
dólares por persona en el sector salud, y 17 dólares por persona en
pagar su deuda externa. Entre tanto, uno de cada cinco niños ugandeses
no alcanzarán a cumplir cinco años de edad como resultado de
enfermedades que pudieron prevenirse a través de la inversión al sector
salud" (Griesgraber, 1997: 76-83)
2

59

�• iones de la glollalizaci,-L-.._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

----,11¡

Coúmialidad del poder, gwbalización y democracia

_____

!mistas han acuñado la noción

__.lde desempko estructural para
referirse a la tendencia que
roduce un desempleo mundial creciente. Y no son pocos
ahora los que proponen la idea
del "fin del trabajo" para dar
uenta de las implicaciones de
.sa tendencia (Rifkin, 1996;
Meda, 1995). 3
9. Por otra parte, y aunque no son aún suficientemene avanzadas las investigacioes específicas y los datos son
por lo mismo provisorios, la
población mundial en situación de esclavitud es estimada
en más de 200 millones de
10. Todas esas tendencias en la distribución del capital, de empleo, producción,
de ingresos, de bienes y servicios en el mundo de hoy están

e las diversas formas de acumulación capitalista en
avor de la absoluta hegemonía de la acumulación es'"'l'"l'l"""-.....-----...;i,,eculativa. Así, las transacciones cambiarias mundiales
que eran más o menos de 20 mil millones de dólares en
1970, eran ya de 1.3 trillones de dólares en 1999. Solamente en Estados Unidos, en 1980, los fondos de pensión, los fondos comunes, las compañías de seguros y
los seguros de vida constituían activos financieros por

3

La investigación sobre las tendencias en las relaciones entre trabajo y
capital se refiere exclusivamente al empleo asalariado. Sus hallazgos
han producido una numerosaf amilia de categorías: la "flexibilización",
la "precarización", la "subcontratación ", el regreso del " puuing-out
system", la "inforrnalización.,,, entre las-principales de una abundante
literatura. Sobre América Latina, véase, por ejemplo, .Tokman y
Martinez, 1999a y 1999b. También Santiago, 1996.
4
En 1991, la OIT reconocia la existencia de seis millones de personas

60

Cownialidad del poder, gwbalización y democracia

1.6 trillones de dólares, alrededor de 60% del PIB del país.
Pero en 1990, esos activos
eran ya 5.2 trillones de dólares, 95% del PIB y en 1993,
eran más de 8 trillones de dólares, 125% del PIB del país.
El predominio financiero se
muestra también en la llamada financiarización de las empresas, porque sus inversiones
productivas decrecen continuamente a favor de las financieras. Y de otro lado, en la
hipertrofia de las ganancias
financieras en la periferia y en
los países emergentes. En
1983, las ganancias en la bolsa en la periferia llegaban todavía a los 100 billones de
dólares. Pero en 1993, la cifra
era ya de 1,500 billones.5
Tal conjunto de informaciones permite hacer algunas inferencias, provisorias
quizá, pero no por eso menos pertinentes:
a) Está en curso un proceso de reconcentración
del control de recursos, bienes e ingresos en manos de
una minoría reducida de la especie (actualmente no más
de 20%).
b) Lo anterior implica que está en curso un proceso de polarización social creciente de la población
mundial, entre una minoría rica, proporcionalmente

en situación de esclavitud en el mundo. La ONU en cargó a una
Comisión el estudio de ese problema. El Info(llle de esa Comisión, en
1993, señala que existirían 200 millones de esclavos en la población
mundial. Véase De Souza, 1997.
' Según esas informaciones, el capital financiero actual tiene un carácter
casi opuesto al del periodo precrisis. El anterior servía para promover
la inversión productiva. El actual es casi..p=ente parasitario, ergo
depredatorio.

TRAYECTORIAS l AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

decreciente pero cada vez más rica, y la vasta mayoría
de la especie, proporcionalmente creciente y cada vez
más pobre.
c) Está en curso un proceso de incremento de la
sobreexplotación de la masa mayor de trabajadores del
mundo, ya que, junto con la reconcentración de ingresos y de riquezas, crece la distancia salarial entre los
asalariados y se expande la proporción de los desempleados, marginalizados de los ámbitos centrales de la
estructura de acumulación, y eso permite la disminución continua del promedio salarial.
d) Está en curso un proceso de declinación del
interés y de la capacidad del capital de convertir la fuerza
de trabajo en mercancía, en especial en los niveles tecnológicamente más avanzados de la estructura mundial de acumulación.6
f) Como consecuencia, están en expansión las
formas no-salariales de control del trabajo. Están
reexpandiéndose la esclavitud, la servidumbre personal, la pequeña producción mercantil independiente, la
reciprocidad. El salario es aún la forma de control del
trabajo que más se expande, pero -para usar una imagen familiar- como un reloj que atrasa.
g) Está en curso un proceso de crisis en una de
las dimensiones básicas -las relaciones entre las formas
específicas de explotación- incorporada al patrón capitalista de control del trabajo: están declinando, quizás
agotándose, los mecanismos que en el curso del desarrollo histórico de la acumulación capitalista distribuían
dicha población desde las formas no-salariales a la salarial, en general desde el no-capital al capital, y se ponen
en acción mecanismos que indicarían, aunque en medida todavía no precisable, el comienzo de una tendencia inversa.

relaciones de conjunto de todas ellas entre sí, están e
proceso de drástico cambio, lo que implicaría un pr
ceso de transición del sistema.
i) En ese específico sentido y en esa dimensión,
en la estructura de explotación del trabajo estaría en
curso un proceso de reclasificación social de la población del mundo, a escala global.
j) En todo caso, está en curso un proceso de re
concentración y de reconfiguración del control del trabajo, de sus recursos y de sus productos a escala mundial; en suma, de las relaciones entre capitalismo y trabajo.

k) Tales procesos están asociados a cambios drásticos en la estructura mundial de acumulación capitalista, asociados a la nueva posición y función de predo-_ _ _ _ __
minio que dentro de aquélla tiene la acumulación espe
culativa y financiera, en especial desde mediados de lo,.__ _ _ _ __
años setenta del siglo XX.7

El predominio financiero se
muestra también en la
llamada financiarización de
las empresas: sus inversiones
productivas decrecen
continuamente a favor de las
financieras y se hipertrofian
las ganancias financieras en
la periferia y en los países
emergentes.

h) La configuración del capitalismo mundial, esto
es, la estructura de las relaciones entre el capital y cada
una de las formas de control del trabajo, así como las
6

El estudio y el debate de estas tendencias comenzó en América Latina
ya desde mediados de los años sesenta, en el d ebate sobre la cuestión
de la marginalización. Desde esa perspectiva, véase, principalmente,
Nun, 1969 y Quijano, 1977 y 1975.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

7

En América Latina, aunque el debate general sobre la crisis capitalista
ya estaba en el aire desde mediados de los setenta, probablemente fue
el brasileño Celso Furtado uno de los primeros en llamar la atención
sobre la hegemorua del capital financiero y sobre sus implicaciones.

61

�· ·ones ele la glolHllizaci,_.,._____________________
Colonwlidad del poder, globalización y demacrada

Ninguna de todas aquellas tendencias es nueva o
imprevista. Ni siquiera las últimas. Indican un momeno, un grado o un nivel de la maduración y del desarroo de tendencias inherentes al carácter del capitalismo
""1l'fllo- - - - - -•oomo patrón global de control del trabajo y que habían
sido largamente teorizadas, sobre todo, desde Marx.8
Tiene, en consecuencia, poco sentido discutir esos
procesos y los consiguientes problemas como si fueran exactamente nuevos o, peor, como si fueran la
consecuencia de un fenómeno nuevo llamado globalización, diferente o separado del capitalismo, r esultado sólo o principalmente de la innovación tecnológica y de su capacidad de modificar del todo nuestras
relaciones con el espacio-tiempo, más bien que del carácter capitalista de la estructura dominante de control
del trabajo y del desarrollo de sus tendencias.
No hay duda, sin embargo, de que tales tendencias básicas del capitalismo se han profundizado y más

62

~ - - - - - - - - - -.CO.lllnldicciones.. ele la glollalizadón..
Colonwlidad del poder, globalización y demacrada

aún se han acelerado y llevan un curso de mayor aceleración. La cuestión, por lo tanto, es: ¿qué es lo que impulsa la aceleración y la profundización de esas tendencias del capitalismo? O, en otros términos, ¿por qué
la explotación capitalista se ha hecho más profunda y
de algún modo más fácil? Nadie puede explotar a nadie si no lo domina, mucho menos de modo estable y
duradero. Por lo tanto, es necesario abrir aquí la cuestión de las relaciones entre la dominación y la explotación en el actual patrón de poder.
La fuerza y la violencia son requisitos de toda
dominación, pero en la sociedad moderna no son ejercidas de manera explícita y directa, por lo menos no de
modo continuo, sino encubiertas por estructuras institucionalizadas de autoridad colectiva o pública y legitimadas por ideologías constitutivas de las relaciones intersubjetivas entre los varios sectores de interés y de
identidad de la población. Como ya quedó señalado
desde el comienzo de este trabajo, tales estructuras son
las que conocemos como Estado. Y la colonialidad del
poder, su más profunda argamasa legitimatoria. En
consecuencia, es necesario indagar por lo que ha ocurrido en las relaciones entre el patrón de explotación
capitalista y los dos niveles del patrón de dominación,
el Estado y la colonialidad del poder.

CAPITALISMO Y ESTADO
La relación entre el capitalismo como estructura global
de control del trabajo y su organización en espacios
particulares de dominación, así como la organización
de estructuras específicas de autoridad colectiva en esos
espacios, es todavía una cuestión abierta. En general,
en todo patrón de poder no son siempre claras, mucho
menos sistémicas u orgánicas, las relaciones entre la
dominación y la explotación.
Si aparece más histórico y teórico el modo como
el colonialismo moderno -el que se constituyó con
América- configuró el contexto adecuado para la formación del capitalismo, aún no ha sido abierta, ni ob-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/8

1

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

viamente estudiada, la cuestión del porqué tal capitalismo se asoció en el mismo movimiento y en el mismo
tiempo, con diversos tipos de Estado en diversos espacios de dominación. Así, el Estado moderno absolutista-imperial (todos los Estados de Europa occidental,
menos Suiza, entre 1500 y 1789); el Estado-nación
moderno imperial-colonial (por ejemplo, Francia e Inglaterra desde fines del siglo XVIlI hasta después de la
segunda guerra mundial); el Estado moderno colonial
(América del norte antes de 1776 y América del sur
antes de 1824, así como los del sudeste asiático y los de
África hasta mediados del siglo XX); el Estado moderno despótico-burocrático 0a ex Unión Soviética y los
de Europa del este hasta fines de los ochenta, sus rivales nazistas y fascistas en Alemania, Japón e Italia entre
fines de 1930 y 1945, China en la actualidad); el Estado-nación moderno democrático Oos actuales de Europa occidental, los de América del norte, Japón, Oceanía); los Estados modernos oligárquico-dependientes
0os de América Latina antes de fines de los sesenta,
con excepción de México, Uruguay y Chile desde fines
de los veinte); los Estados modernos nacional-dependientes (en diversas medidas, todos los de América
Latina actual, así como la mayoría de los de Asia y algunos de África, principalmente África del sur) y los Estados modernos neocoloniales (muchos, quizá la mayoría, de los de África).
Esa clasificación es una hipótesis de trabajo, lo
mismo que su respectiva ejemplificación. Pero no puede ser considerada arbitraria. En esa medida permite
poner en cuestión la perspectiva histórica y sociológica
eurocentrista según la cual el tipo de Estado correspondiente al capitalismo es el Estado-nación moderno
(Miliband, 1969), mientras que todos los demás serían
de excepción (Poulantzas, 1969), o pre-capitalistas, o de
transiciim (virtualmente todos los autores del materialismo histórico).9
No tenemos aún, desde mi punto de vista, una
teoría histórica en verdad solvente de las relaciones entre capitalismo y Estado, mientras la cuestión de la
colonialidad del poder no sea integrada a la investiga-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

j SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

ción histórica y teórica respectiva. Pero éste no es e~
lugar, ni ésta es la ocasión de ir más lejos acerca de es!!\
cuestión crucial.
En todo caso, el reciente debate sobre las relaciones entre la globalización y el Estado, en la perspectiva
dominante (eurocentrista) se circunscribe exclusivamente a la presunta crisis del Estado-nación modero
bajo los impactos de la globalización. 10

No tenernos aún)
desde mi punto de vista) .
una teoría histórica
en verdad solvente de las
relaciones entre capitalismo y
Estado) mientras la cuestión
de la colonialidad del poder
no sea integrada a la
investigación histórica y
teorica respectiva.
I

•

•

CAPITALISMO, GLOBALIZACIÓN
Y ESTADO-NACIÓN MODERNO
Lo que las tendencias actuales del capitalismo -y en
particular la hegemonía del capital financiero y la ac-

9

Ralph Miliband (1969) fue específicamente propuesto como un
esruclio del Estado en los países llamados occidentales. Poulantzas, 1969.
Una útil revisión de la literatura anterior al eclipse del materialismo
histórico en el debate mundial, es la de Evers, 1979.
'° Sobre este asunto no deja de fluir una inmensa literatura. Sobre una
parte del debate en América Latina, véase, por ejemplo, de García
Delgado, 1998; Capuano et al., 1993. Y en relación con los procesos

63

�• •

•

•

~ . : . , _ - - - - - - ~ - - - -~•lradiicciones de ICLglot.alizac•

Cownialidad del poder, g/,obalización y democracia

Cownialidad del poder, g/,obalización y democracia

ción depredatoria de los mecanismos especulativos de
acumulación- han hecho bruscamente visible es el hecho de que el capitalismo moderno, como uno de los
ejes centrales del actual patrón de poder mundialmente
dominante, ha estado asociado al Estado-nación moderno sólo en pocos espacios de dominación, mientras
que en la parte mayor del mundo ha estado asociado a
otras formas de Estados y en general de autoridad política.
Es más pertinente, en consecuencia, y más productivo, tratar de sacar a luz las tendencias más dinámicas que están en desarrollo en las relaciones entre los
cambios actuales en la configuración del capitalismo y
los que tienen lugar en las estructuras de autoridad colectiva y de dominación política.
A ese respecto, es posible distinguir las siguientes
tendencias principales:
1. La formación de un bloque imperial mundial
integrado por los Estados-naciones modernos del centro del sistema mundial.
2. La pugna por la hegemonía regional entre los
Estados nacionales-dependientes asociados o en conflicto con el bloque imperial en las regiones más conflictivas, como en el Medio Oriente (Israel en un lado,
Siria e Irak, en el otro), en América del Sur (Brasil, Chile
y Argentina), en Asia (India y Pakistán en un extremo, y
China y Corea del Sur, en el otro), y en África de modo
más fluido en tanto que no parece haber aún regiones diferenciadas de modo análogo a las anteriores, con excepción
de África del sur.
3. La erosión continua del espacio nacional-democrático, o en otros términos la continua des-democratización y des-nacionalización de todos los Estados
nacionales-dependientes donde no se llegó a la consolidación del Estado-nación moderno.
4. La gradual conversión de los Estados menos
nacionales y democráticos en centros locales de administración y control del capital financiero mundial y del
bloque imperial.

políticos vinculados a los culturales, Sánchez, 1997;Mato, 1995; García
Canclini, 1996.

64

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

No es mi propósito aquí explorar sistemática y exhaustivamente
cada uno de tales procesos y su conjunto. Por el
momento, para nuestros
fines es, sobre todo, necesario insistir en la constitución del bloque imperial mundial y en la
des-democratización y
des-nacionalización de
los Estados dependientes
y su conversión progresiva en una suerte de agencias político-administrativas del capital financiero
mundial y del bloque imperial mundial, en tanto
esas dos tendencias son las
que expresan, más claramente que las demás, la reconcentración del control mundial de la autoridad pública,
la reprivatización local de ésta y la sombra virtual de un
espacio global de dominación.

Unos pocos de los Estadosnaciones más fuertes)
varios de ellos sedes
centrales de los modernos
imperios coloniales y todos
ellos del imperialismo
capitalista durante el
siglo~ forman ahora
en su conjunto un
genuino bloque imperial
mundial.

rálgicos de las relacione
económicas, políticas
culturales del mundo. Segundo, porque lo hacen sin
haber sido elegidos, o siquiera designados, porlos demás
Estados del mundo, de lo

cuencia, tienen que consultarlos para sus decisiones.
Son virtualmente una au_,
toridad pública mundial,
aunque no un efectivo Estado mundial.
Ese bloque imperi
mundial no está constitui-1-_ _ _ __

Nadie podría hoy negar que unos pocos de los Estados-naciones modernos -el Grupo de los 7, ahora de 8,
con la tardía y subordinada incorporación de Rusiamás fuertes, varios de ellos sedes centrales de los modernos imperios coloniales y todos ellos del imperialismo capitalista durante el siglo XX, 11 forman ahora en
su conjunto un genuino bloque imperial mundial. Primero, porque sus decisiones son impuestas sobre el
conjunto de los demás países y sobre los centros neu-

do sólo por los Estados-•- - - - - naciones mundialmer.t
hegemónicos. Se trata,
más bien, de la configura
ción de una suerte de trama institucional imperial formada por tales Estados, la
entidades intergubernamentales de control y ejercici
de la violencia, como la OTAN, las entidades intergubernamentales y privadas de control del flujo mundi
de capital, financiero en especial (Fondo Monetario
Internacional, Banco Mundial, Club de París, Banco
Interamericano de Desarrollo, entre las principales), y
las grandes corporaciones globales. Esa trama institucional constituye ya, de hecho, una suerte de gobierno
mundial invisible. 12
En otros términos, se trata de una reconcentración mundial del control de la autoridad pública, a escala global. Y éste es, desde mi perspectiva, el fenómeno nuevo más destacado de la llamada globalización
del actual patrón de poder mundial.
La emergencia del bloque imperial mundial -¿quizá seria mejor llamarlo directamente gwbaP.- implica, ob-

11

12

EL BLOQUE IMPERIAL MUNDIAL Y LOS
ESTADOS LOCALES

En el sentido de Hobson y Lenin.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Thomas M. Gallaghy ha acuñado el concepto de transgovernance,

65

�•
Colonialidad del poder, globalizaciim y democracia

LA REPRIVATIZACIÓN DEL CONTROL DE
LA AUTORIDAD COLECTIVA

viamente, que los demás Estados son sometidos a la
particular, con aquellos Estados y sociedades que no
an cuhninado o no han avanzado en el proceso de
'"':ii••·, •;;•*~:__·:.:J10rmación del Estado-nación moderno.Y si, de otro lado,

~~'ril~~.;;;l.!.:.::~JJ e observa lo que ocurre con la sociedad, con las diferencias sociales, culturales y políticas que produce la
imposición mundial del neohberalismo como matriz de
política económica, tanto dentro de cada país como entre
países, puede percibirse sin dificultad que esta erosión
continua de la autonorrúa (o soberanía) de tales Estados consiste sobre todo en la desdemocratización de la
representación política de la sociedad en el Estado y, de
ese modo, en la desnacionalización de la sociedad y del

para dar cuenta del hecho de que las instituciones del Estado son
imprescindibles para aplicar o imponer en cada país las normas y las
conductas que corresponden a los intereses del capital y del mercado,
Pero que, al mismo tiempo, esas instituciones estatales están tramadas
con las especificas del capital. Ver: Gallaghy, 1997: 392-396 y Griffiths,
1999: 50-54,

66

•

Colonialidad del poder, globalizacwn y democracia

dos locales están siendo, unos, convertidos en estructuras institucionales de administración local de tales intereses mundiales y los otros haciendo más visible que ya
venían ejerciendo esas funciones. Ese proceso implica
una re-privatización local y global de tales Estados, 13
en tanto que responden cada vez menos a la representación política del conjunto de los sectores sociales de
cada país. Forman parte, de ese modo, de esa trama
mundial de instituciones de autoridad pública, estatales y privadas, que en su conjunto comienzan a conformar una suerte de gobierno mundial invisible. 14

N,;'"""~"i•'!!f,,-4'. reducción creciente de su autonomía. Eso ocurre, en

•

Estado. Eso es lo que muestra claramente la asociación
estructural entre las necesidades del capital financiero
de los mecanismos especulativos de acumulación y las
tendencias de reconcentración mundial del control de
la autoridad pública, cuya mayor expresión actual es el
bloque imperial mundial.
Estos procesos aparejados e interdependientes no
implican, sin embargo, que la autoridad pública del bloque imperial mundial se ejerza directa y explícitamente
en todos los demás espacios de dominación o países de
aquéllos (salvo de modo excepcional y transitorio, como
en el caso de la invasión a Panamá y la prisión de Noriega), aunque tienden claramente en esa dirección
como lo muestran las recientes acciones en Kosovo, en
Chechenia, en África y ahora en Colombia y, potencialmente, en toda el área andino-amazónica de América del Sur ("Plan Colombia").
Por el momento, al menos, dicho bloque imperial mundial requiere de los Estados locales para imponer sus políticas en cada país. D e ese modo, tales EstaTRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001-ABRJL 2002

Tal reconcentración del control mundial de la autoridad pública, a escala global, implica en lo fundamental
una reprivatización del control un ámbito central de la
existencia social y de su respectiva esfera institucional.
El control de la autoridad colectiva había sido reconocido como público durante el periodo de la modernidad y en particular desde el siglo XVlII en adelante. El
Estado-nación moderno emergió, precisamente, como
la encamación del carácter público de la autoridad colectiva. Público en el sentido específico y explicito de
que admitía la participación igual de todos los ciudadanos y se legitimaba, ante todo, por esa razón (Quijano,
1988). Ahora, en cambio, aunque una parte, cada vez
más secundaria, incluso básicamente simbólica, de ese
universo institucional es aún admitidamente pública, el
hecho es que los núcleos dominantes de esas instituciones son privados, como las corporaciones globales o
como la tecnocracia administradora de las entidades
financieras y de las políticas económicas de los Esta-

13
Acerca de la cuestión de las relaciones entre lo público y lo privado en
la configuración y en la acción de la autoridad colectiva, estatal en
particular, he adelantado algunas propuestas: Quijano, 1988,
14
Escrita esta versión textual de mi conferencia, he leído la obra de
Michael Hardty Antonio Negri (2000). Su tesis central es que estamos
ya dentro de un imperio global, de análogas características históricas y

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

El bloque imperial mundial
requiere de los Estados
locales para imponer sus
políticas en cada país.
Tales Estados locales
están siendo convertidos
en estructuras institucionaleS'.
de administración
local de tales intereses
mundiales.
dos, inclusive si se trata de entidades supuestament
públicas, como las instituciones intergubernamentales
del capital financiero, el FMI o lo que se conoce como
el Banco Mundial.
En el debate mundial en curso sobre esta tendenci·ar-- - - - de continua y creciente erosión de los Estados-sociedades
más débiles porque su proceso de democratización-nacionalización no llegó a culminar y afirmarse suficientemente,
la propuesta teórica más difundida la presenta como un
tendencia a la declinación de la institución misma de
Estado-nación moderno. 15
Ésa es una clara muestra del dominio de la perspectiva de conocimiento. Es cierto que el Estado-nación moderno, junto con la familia burguesa, la empresa capitalista y el eurocentrismo (Quijano, 1999a), es
una de las instituciones fundamentales de cada área del
patrón de poder mundial que corresponde al periodo

estructurales a las del imperio romano, y que ha terminado la era del
imperialismo y del Estado-nación, en su perspectiva, instituciones
mutuamente correspondientes. Esa idea estaba ya en el libro de George
Soros (1998). Los lectores advertirán mis diferencias con esas propuestas.
15
La respectiva lite ratura es ya extensa y crece cada dia. Véase, por
ejemplo, las referencias en García, 1988,

67

�~ -- - - - - - - - ~ - -~Nllmcliicciones ele la glolaaliw.

Coúmialidad del poder, gwbalizaciim y democracia

:

~--....

"
1

•

de la modenúdad y que comienza con América. Tamién lo es que el Estado-nación moderno es la institución mundialmente hegemónica dentro del universo de
~
stituciones que actúan en el mundo en el conflicto
lí I' or el control de la autoridad pública y de sus recursos,
la violencia en especial. Lo que no es cierto, sin embargo, es que el Estado-nación moderno exista realmente
n todos los espacios de dominación conocidos como
aíses. Como no lo es, tampoco, que todos los actuales Estados de todos los
1

, • ,

· ación, tengan el carácer de Estado-nación moderno, aunque así se autorrepresenten o inclusive
sean admitidos en el imainario o en el universo
imbólico de cada país.

COLONIALIDAD
DEL PODER
Y ESTADO-NACIÓN

entre los procesos que lle-

"'""""l'l'"'-...,_.......;;;._...:...::.----ilgaron a culminar y afirmar Estados-naciones modernos y los que no, reside en el modo y medida de sus
respectivas relaciones con la colonialidad del poder. En
los primeros, ésta no estuvo inmediatamente presente
en los espacios de dominación donde se llevaron a cabo
procesos de democratización de las relaciones sociales,
los cuales producen y redefinen el carácter de los procesos de nacionalización de la sociedad y de su Estado.
Así es como ocurrió en Europa occidental desde el último tercio del siglo XVIlI hasta el fin de la segunda guerra mundial.
La colonialidad del poder, sin embargo, estuvo y
está de todos modos activa, pues forma parte del contexto global dentro del cual ocurren los procesos que

68

Cownialidad del poder, globalizacüm y democracia

afectan todos los espacios concretos de dominación.
Porque la concentración de los procesos de democratización y nacionalización de los Estados modernos en
Europa occidental, hasta el siglo XX, da cuenta, precisamente, de la imposición mundial de la colonialidad
del poder. El eurocentrarniento del patrón colonialcapitalista de poder no se debió sólo, y menos principalmente, a la posición dominante en la nueva geogra, fia del mercado mundial,
sino sobre todo a la clasificación social básica de la
población mundial en torno de la idea de raza. La
concentración del proceso
de formación y consolidación del Estado-nación
moderno en Europa occidental no podría ser explicado, ni entendido, fuera
de dicho contexto histórico (Quijano, 2000c).
La otra cara del mismo proceso de constitución y de consolidación del
Estado-nación moderno
era el mundo colonizado,
África y Asia, o dependiente16 como América Latina. En ese resto del mundo, la
colonialidad del poder no sólo ha estado y está presente
en el contexto global del patrón mundial de poder, sino
que actúa de modo directo e inmediato dentro del respectivo espacio de dominación, obstaculizando los procesos que se dirigen a la democratización de las relaciones sociales y a su expresión n~ional en la sociedad y
en el Estado.
Si alguien piensa que la diferencia estriba en que
unos espacios eran colonizados y otros no, no hay sino
que comprarar los procesos de Europa occidental y de
16
Sobre el concepto de dependencia implicado en esta proposición,
véase Quijano, 2000c y 1997b: 113-122.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPllEMBRE 2001 - ABRIL 2002

América Latina, los dos escenarios más representativos
de cada lado de las diferencias en esos procesos, que
por lo demás ocurrieron en el mismo periodo, entre
fines del siglo XVIlI y los siglos XIX y XX. 17 A diferencia de Europa, diferencia debida, exactamente, a la distribución diferente de la colonialidad del poder entre
ambos espacios, en América Latina, precisamente al
término de las guerras de independencia, se produjo la
paradoja histórica más notoria de la experiencia latinoamericana: la asociación entre Estados independientes y sociedades coloniales, en todos y cada uno de nuestros países. Esa asociación, aunque sin duda resquebrajada y confrontada de modo permanente aunque errático, no ha dejado, sin embargo, de presidir las relaciones sociales y estatales de toda América Latina.
Si se toma América Latina, no podrían admitirse
en rigor como Estados-naciones modernos plenamente constituidos y afirmados a los Estados-sociedades del
área llamada andina o de Brasil, por ejemplo, a menos
que se admita como nacionales sociedades y Estados
explícitamente fundados en la colonialidad de las relaciones de poder. Uruguay y Chile avanzaron algo más
en la constitución de Estados-naciones modernos, pero
a costa del exterminio genocida de las poblaciones aborígenes. Y por lo tanto, con límites insalvables, a menos
que ocurra una descolonización radical de las relaciones con las poblaciones que descienden de los aborígenes sobrevivientes y que, como todo el mundo sabe, ya
están en movimiento, en ambos países.
En México, una revolución social, entre 191 O y
1930, inició ese proceso de descolonización de las relaciones de poder, pero sus tendencias radicales fueron
temprano derrotadas y el proceso no pudo ser todo lo
profundo y global que permitiera la plena afirmación
de una sociedad y de un Estado democrático y nacional. Esa derrota no tardó en producir sus consecuencias, perceptibles en el estrangulamiento creciente de la
descolonización de la sociedad y en las tendencias ac-

17
He discutido antes esas cuestiones en diversos textos: principalmente,
Quijano, 2000c; 1998b; 2000b; 1994; 1993.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

tuales que se orientan a la reconstitución de la asocia
ción entre el capitalismo y la colonialidad del poder
Con todo, se trata del único lugar de América Latina,
donde la sociedad y el Estado avanzaron, durante un
periodo importante, en el proceso de descolonización
del poder, de democratización-nacionalización. En los
demás países, las revoluciones que se orientaban haci
el mismo horizonte, entre 1925 y 1935, fueron derrota
das sin excepción. Y desde entonces, los procesos han

En México) una revolución
social inició el proceso de
descolonización de
las relaciones de poder; pero
sus tendencias radicales
fueron temprano derrotadas
impidientÚJ la plena
afirmación de una
sociedad y de un EstatÚJ
democrático y nacional.
sido en todas partes, erráticos, parciales y, finalmente,
precarios. Las guerras civiles centroamericanas, desde
los cincuenta hasta hace poco, que obviamente expresaron los mismos conflictos e intereses, mostraron la
ilegitimidad y la conflictividad inevitables de la
colonialidad del poder en esos como en todos los demás países, pero las fuerzas sociales descolonizadoras
fueron derrotadas.
En términos realistas, sólo en los países del centro, primero, y en aquellos donde fueron posibles profundas revoluciones sociales triunfantes, como en China, o donde las guerras y las derrotas hicieron posible
procesos relativamente importantes de democratización

69

�lcci~cle la gl....lización_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ ___;,-!

~ - - - - - - - - - - - - -Conlmdicciones_cleJa..glollaliKO-·-Colonialidad del poder, globalización y democracia

Cokmialidad del poder, globalización y democracia

_____

ocial, corno en Japón,
Corea del Sur, Taiwan,
Australia, Nueva Zelanlll!A-----dia, puede verificarse el

.,__

:·,...,..;¡¡,¡¡:.¡¡¡,¡¡....._,.......,..._desarrollo de procesos
de Estado-nación, aunque con diversos grados
de afirmación y de rnauración en la dirección
de Estados-naciones
modernos. China, por
\ ejemplo, es hoy un Es'tado central fortalecido
después de 1949. Lo
que no es del todo seguro es que haya llegado ya
a ser una sociedad totalente nacional, ya que
xiste en el mismo espacio de un imperio colonial y, ciertamente, no ha
dejado de ser un despotismo burocrático.
Notablemente, no
es en aquellos países y
specialrnente en los del centro (Estados Unidos, Euopa occidental,Japón) donde puede observarse la ero----------'sión o declinación de la institucionalidad del Estadonación moderno. El proceso iniciado de unificación
política de los países de Europa occidental no tiene el
significado de una erosión del Estado-nación moderno, sino de la constitución de un nuevo y más amplio
espacio de dominación para su vigencia. ¿O hay quien
sugiera que es el tamaño del espacio de dominación el
factor que decide por el carácter del Estado? ¿O que la
unión europea tendrá de nuevo un Estado absolutista o
despótico sólo por la ampliación del espacio de dominación?
Es solamente en todos los países donde no fue
posible culminar o afirmar los procesos de democratización-nacionalización de sociedades y Estados, o

70

procesos de formación
del Estado-nación moderno, donde pueden observarse procesos de erosión de lo que había logrado avanzarse en esa dirección.
Se trata aquí de
procesos de desdernocratización de la sociedad y del Estado y en esa
medida, de desnacionaIización de ambos, como
parte de una tendencia
mundial de reconcentración del control mundial de las instituciones
de autoridad pública, es
decir, del Estado en primer término, y de la gradual constitución de una
trama mundial de instituciones, estatales y privadas, de autoridad pública, que parecieran
operar como un gobierno mundial, invisible, pero real.

LA GLOBALIZACIÓN CAPITALISTA:
UNA CONTRARREVOLUCIÓN GLOBAL
Pocas veces en la historia del periodo de la modernidad
podría ser observado un grado tan notable de reconcentración del control del poder, específicamente en el
ámbito del trabajo y de la autoridad pública. Semejante
extremo es casi equiparable a lo que ocurrió con el colonialismo europeo entre los siglos XVI y XIX. 18

18
Una visión conjunta y panorámica del proceso de colonialismo y
anticolonialismo de los últimos 500 años puede encontrarse en el
monumental libro de Stavrianos, 198 l.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

1

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Podría ubicarse el curso de este proceso entre
mediados de la década de los setenta, cuando estalla la
crisis mundial del capitalismo. Y su momento de aceleración desde fines de la década de los ochenta, a partir
de la famosa caída del muro de Berlín en 1989. Y muy
notablemente, implica un cambio verdaderamente dramático respecto del periodo inmediatamente anterior,
a su vez ubicable, grosso modo, entre el fin de la segunda
guerra mundial y mediados de los setenta.
Si se comparan ambos periodos, puede comenzar a
perabirse el decisivo significado histórico de este drástico
cambio. Brevemente, ya que se trata de una historia conocida, me restringiré aquí a mencionar las lineas y hechos
más sobresalientes del periodo entre 1945 y 1973:

l. La descolonización política del sudeste asiático (India, Indonesia, Indochina, Ceilán, etc.), del oeste
asiático (China, Corea), de la mayor parte de África y
del Medio Oriente, así corno de las Antillas, Australia y
Nueva Zelandia.
2. El triunfo de revoluciones sociales profundas,
en China, en Vietnam, en Bolivia, en Cuba, y la extensión de movimientos revolucionarios de orientación
socialista y de liberación nacional, incluidos los socialismos africanos, implicaron, en algunos casos, la derrota militar de los Estados hegemónicos, como en Corea, Vietnam y Argelia. Y la caída de regímenes autoritarios y colonialistas como el del Portugal.
3. La extensión de regímenes de "1%lfare State en
Europa y en Estados Unidos.
4. Los movimientos y regímenes en América
Latina de tendencia nacional-democrática, que producían reformas sociales y políticas orientadas a la democratización de las relaciones sociales y políticas, incluyendo la estatización de los recursos de producción:
peronismo, velasquismo, allendismo.
5. El desarrollo de movimientos sociales radicalmente democráticos, anticapitalistas, antiautoritarios y
antiburocráticos en Europa, Estados Unidos y en algunas zonas de Asia y América Latín~, que produjeron en
la segunda mitad de los sesenta, sobre todo, oleadas re-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

En todos los países donde
no fue posible culminar o
afirmar los procesos de
democratizaciónnacionalización de sociedades y
Estados) oprocesos de formación
del Estado-nación moderno)
pueden observarse procesos
de erosión de lo que había
logrado avanzarse.
volucionarias en Francia, Alemania, Estados Unidos,
China, México.
6. La extensión de movimientos sociales de dem
cratización radical, fraseada como hberación en las relaciones sexuales, en las relaciones de género, en las relaciones- - - - - - - raciales y étnicas, en las relaciones de edad
7. El comienzo de la critica sistemática del eurocentrismo corno perspectiva de conocimiento, sobr
todo en América Latina al comienzo, pero pronto e
Europa, en Asia y en África.
Todos esos procesos implicaron:
a) Una amplia desconcentración del control de la
autoridad pública, arrebatando ese control al colonialismo europeo y al imperialismo europeo y estadunidense.
b) Una relativa, pero importante, redistribución
del control del trabajo entre grupos de capitalistas
imperialistas y locales.
c) Una también relativa, pero igualmente importante redistribucüm de benefici,os e ingresos, sea por medio
de los mecanismos del "1%lfare State en los países del

71

�Contradiccione_s.cle.la gloltal.·ucac•u;m.._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _---.,,¡
Colonialidad del poder, globalización y democracia

Colonialidad del poder, globalización y democracia

anticapitalista y de movimientos políticos anticapitalistas, y de otros que radicalizaban las luchas antimperialistas, de modo de producir una virtual amenaza para el
patrón mundial de poder en su conjunto.
Todos esos procesos, movimientos y conflictos
produjeron un escenario inequívocamente revolucionario en su conjunto, en la medida en que, aunque de
modos y medidas desiguales según regiones o problemas,
era el patrón de poder mundial, como tal, sea en sus regímenes de explotación o de dominación, o en ambas dimensiones, el que estaba en cuestión y en algún momento,
como al final de los sesenta, en efectivo riesgo.
Fue la derrota de todo ese contexto, por la combinación de medidas de re-concentración del control
sobre el trabajo, que se produjo durante la crisis mundial del capitalismo, y de la derrota de los movimientos
que algunos llaman antisistérnicos, primero por una
alianza entre los regímenes rivales dentro del sistema, y
de la derrota y desintegración posterior de los regímenes rivales más influyentes (la ex Unión Soviética, el
campo socialista europeo), lo que ha permitido a los
Estados-naciones más poderosos del patrón mundial
de poder, la rápida y relativamente fácil, sin resistencia
apreciable hasta ahora, reconcentración del control de
la autoridad pública, en muchos casos, una clara
reprivatización del Estado, como en el caso peruano
mediante el régimen fujimorista.

¿QUÉ ES ESTO DE LA GLOBALIZACIÓN?

centro o por medio de la extensión de empleo y servicios públicos (en especial, educación, salud, y seguridad social públicas, en América Latina, India, etc.
d) En medida mucho menor, una relativa redistrilntción del control de recursos de trabajo, sobre todo por
medio de reformas agrarias en diversos países, Japón,
Corea del Sur, América Latina.
e) Last but not l.east, la extensión de la crítica

72

~ -- - - - - - - - - - - -.COnll..a.i cciones..de~i

Todo lo anterior faculta llegar a ciertas proposiciones
necesarias:
1. La globalización consiste, ante todo, en una reconcentración de la autoridad pública mundial, en rigor
una reprivatización del control de 1a autoridad colectiva,
sobre cuya base se impulsa la profundización y la aceleración de las tendencias básicas del capitalismo.
2. Se trata, así, de una reconfiguración del sistema de dominación política, asociada a las más recientes
tendencias de la explotación o control capitalista del

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

trabajo.
3. La correspondiente expresión institucional en
el centro es, de un lado, la configuración de un bloque
imperial mundial, integrado por los Estados-naciones
que ya eran mundialmente hegemónicos, bajo el predominio del principal de ellos, el de Estados Unidos;
del otro lado, el bloque de corporaciones mundiales de
capital financiero.
4. El bloque imperial mundial está tramado
estructuralmente con las instituciones de control y de
administración del capital financiero mundial -como
el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial,
el Club de París- y de control y administración de la
violencia mundial como el Tratado del Atlántico Norte
o el Sistema Interamericano de Defensa Regional.
5. El conjunto de esa trama institucional, estatal
y paraestatal, tiende a operar como un gobierno mundial invisible.
6. En la periferia, la expresión institucional más
destacada del proceso es la desnacionalización y desdemocratización de los Estados de tendencia nacional
y, en ese específico sentido, se trata de una continua
erosión de las tendencias de Estado-nación moderno
en las áreas no-centrales del capitalismo
7. En la medida en que el conjunto de tales procesos es el resultado de la derrota mundial de los regímenes, organizaciones y movimientos rivales o antagónicos al patrón de poder capitalista mundial colonialmoderno y eurocentrado, la actual globalización de este
patrón de poder tiene el carácter de un proceso contrarrevolucionario a escala global.
Ese carácter básicamente político de la llamada
globalización da cuenta de que no se trata, como en su
imagen mítica, de una suerte de fenómeno "natural",
inevitable e inescapable en consecuencia. Por el contrario
se trata del resultado de un vasto y prolongado conflicto
por el control del poder, del cual salieron victoriosas las
fuerzas que representan la colonialidad y el capitalismo. Y,
en consecuencia, la globalización es una inevitable arena
de conflictos tanto entre los vencedores y vencidos, corno
entre los propios vencedores, su sceptible entonces de

TRAYECTORIAS j AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

otros resultados.
Sólo al pasar, por esta vez, es pertinente señal
que la reconcentración del control sobre el trabajo y
sobre la autoridad pública, no han implicado una pareja reconcentración del control global sobre todas las otras
áreas del poder, especialmente en las relaciones inter1
subjetivas de dominación social, la de raza, la de géner
y en el modo de producir conocimiento. La colonialida
del poder, la familia burguesa y el eurocentrismo siguen siendo, sin duda, mundialmente hegemónicos.
Pero en esas dimensiones del actual patrón de poder y
en sus respectivas instituciones, hasta hoy, la crisis n
se ha hecho sino más profunda y más explicita.

¿DE LA PERSPECTIVA NACIONAL
A LA GLOBAL?
Algo hay también en este campo que, si no es exacta
mente nuevo, de todos modos es probablemente nove
doso para muchos no estudiosos del asunto. Se trata
del cambio de perspectiva implicada en la idea y en la
imagen vinculadas al término globalización. Después_ _ _ _ __
de mucho tiempo, ahora es posible, inclusive es casi
consenso común, confrontar el poder y en primer tér-

El carácter político de la
llamada globalización da
cuenta de un vasto y
prolongado confUcto por el
control del podet; del cual
salieron victoriosas las fuerzas
que representan la
colonialidad y el capitalisnw.
73

�•

• •

Colonialidad del poder, g/,obalización y democracia

mino el capitalismo, en su verdadera y permanente escala: global.
No sólo Marx, en verdad, sino virtualmente toos los que después de él debatían estas cuestiones, hasta
tes de la primera guerra mundial tenían en mente la
idea de capitalismo mundial. Pero desde entonces hasta después de la crisis mundial iniciada a mediados de
los setenta, la perspectiva global del capitalismo como
patrón mundial de control del trabajo fue arrumbada a
favor de la perspectiva llamada nacional, esto es, referia al Estado-nación.
Ese desplazamiento de perspectiva implicó, nePl'l"'l'l...,_..;..._ __ _Jcesariamente, un desplazamiento de problemática, o,
en otros términos, de las principales preguntas sigrúficativas que era pertinente hacerle a la experiencia (o a
la realidad) y de la sigrúficación atribuible a las observaciones, a los descubrimientos o a las verificaciones.
Dichos desplazamientos de perspectiva y de problemática ocurrieron bajo la impronta hegemónica del
eurocentrismo como perspectiva básica de conocimiento. La referencia privilegiada del Estado-nación a la
europea no tendría sentido de otro modo, ya que no
había llegado, ni lo ha hecho hasta hoy, a ser la real estructura de autoridad pública de la periferia.
Esos desplazamientos afectaron, aunque en modos y medidas diferentes, a todas las vertientes del debate. Esto es, no solamente a los defensores del capita74

Colonialidad del poder, gl,obalización y democracia

lismo y de sus formas asociadas de poder, sino también
a quienes ejercían o intentaban ejercer su crítica teórica
y política. Mientras que para aquéllos se facilitaba la
defensa teórica de su sistema, para los últimos el resultado fue teórica y políticamente desastroso. En primer
lugar, se perpetuó la ahistórica visión dualista-evolucionista entre los llamados precapital y capital. En segundo lugar, se perdió de vista el carácter global de las
relaciones fundamentales entre los procesos de dominación y de explotación, de los procesos de clasificación social y de sus relaciones con los espacios particulares de dominación llamados, con razón o sin ella, nacionales.
En esas condiciones no era posible reconocer,
puesto que no se podía verlas, las tendencias del capitalismo que ahora están a la vista de todos y que por eso,
principalmente, se presumen nuevas. En especial, la
polarización social global de la población mundial entre una minoría rica y una inmensa mayoría continuamente empobrecida, la constante concentración de capital, la continua revolución de los medios de producción y
la tendencia al agotamiento del interés y de la necesidad de
convertir la fuerza de trabajo en mercancía.
Esa perspectiva no solamente tomaba a un Estado-nación, real o supuesto, como unidad de estudio sino
como perspectiva teórica y metodológica para indagar
las tendencias y procesos generales del capitalismo. Esa
TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

perspectiva de conocimiento no podía ser sino reduccionista. Y, desde luego, desde ella no era en absoluto
dificil demostrar que en los
Estados-naciones modernos,
de los países del centro, las
tendencias globales que ahora son patentes para todo el
mundo no tenían lugar, o no
eran aún tan visibles como
hoy. Que por lo tanto, las dificultades del desarrollo capitalista en los demás países
eran una cuestión de modernización, esto es, en sus términos, de ponerse en la misma ruta que los más "avanzados". O de tiempo y acierto en las medidas de política
econ ómica, para aquellos
que ya hubieran ingresado
en ese derrotero. En todo
caso, era un problema nacional y debía resolverse por
medio del Estado-nación. Es decir, no era un problema
del poder mundial, ni del capitalismo mundial.

El liberalismo
latinoamericano se
empantanó en la
quimera de una
modernidad sin
revolución social. El
materialismo histórico
naufragó en otro
pantano) de naturaleza
eurocéntrica: la idea de
que los dominadores eran
y son burguesías
nacionales y progresistas.

COLONIALIDAD Y
ESTADO-NACIÓN EN AMÉRICA LATINA
El nacionalismo latinoamericano fue concebido y actuado desde una perspectiva eurocéntrica de Estadonación y nacionalismo, como una lealtad a una identidad establecida o asumida por los beneficiarios de la
colonialidad del poder, al margen y no pocas veces en
contra de los intereses de los explotados-dominados colonial y capitalistamente. Por eso, el liberalismo latinoamericano se empantanó en la quimera de una modernidad sin revolución social. El materialismo histórico

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

naufragó en otro pantano, d
naturaleza igualmente euro
céntrica: la idea de que los
dominadores de estos países
eran y son, por definición,
burguesías nacionales y progresistas. De ese modo, s
confundió a las victimas y s
desviaron sus luchas por la
democratización-nacionalización de sus sociedades,
donde la descolonización s
cial, material e intersubjetiva es la condición sine qua
non de todo posible proceso,_ _ _ _ _.....t~ftl
de democratización y de na
cionalización.

c::s..- -----

La descolonización
el piso necesario de toda re
volución social profunda.
Inclusive para un enérgico
desarrollo del capitalismo, en
estos países, se requeriría d

ción, como lo demuestra el
destino de esta región en la economía mundial y lo
inútiles e inconducentes proyectos y discursos actuales
de integración de mercados, sea en el Pacto Andino o
en el Mercosur (ver Quijano, 1993; 2000b).
Mientras esas condiciones no sean removidas, la
soberanía nacional no puede consistir en la defensa de
los intereses de los dueños del Estado de una sociedad
colonial y del control del trabajo, de sus recursos y de
sus productos, antes socios menores de los intereses
imperiales, hoy apenas sus agentes administradores en
el espacio de dominación llamado nacional. Eso es antagónico de los intereses de la inmensa mayoría de los
trabajadores. El fujimorismo es la más acabada expresión de esa perversa experiencia. 19
19

Lo he discutido en varios textos, entre los principales: Quijano, 1995;
1998a, 2000a.

75

�Colonialidad del poder, globalización y democracia

En las condiciones de la globalización contrarreolucionaria del mundo, el desarrollo de Estados-naciones a la europea es un camino ciego. Y el discurso de
que somos sociedades multiétnicas, multiculturales,
multietcétera no implica, no podrá implicar, la real descolorúzación de la sociedad, ni del Estado y, en varios
casos, de los cuales el fujimorismo en el Perú es la ilusción por excelencia, sirve para escamotear las preiones para la relegitimación del racismo-etnicismo y
desvirtuar las luchas sociales en contra de esas formas
de dominación.20
Para los países donde la colonialidad del poder
s el fundamento real de las relaciones de poder, la
iudadarúzación, la democratización, la nacionalización
no pueden ser reales sino de modo precario en el modelo eurocéntrico de Estado-nación. Los pueblos latinoamericanos tendremos que encontrar otra vía alterativa. La comunidad y la asociación de comunidades,
orno la estructura institucional de autoridad pública,
ocal y regional, asoman ya en el horizonte, con el potencial de llegar a ser no sólo el marco institucional más
apto para la democracia de las relaciones cotidianas entre
la gente, sino estructuras institucionalizadas más eficaces y más fuertes que el Estado, para el debate, la decisión, la planificación, la ejecución y la defensa de los
· tereses, necesidades y trabajos y obras de vasto alieno de la población del mundo.

LA CUESTIÓN DE LA DEMOCRACIA
Lo que el término democracia mienta en el mundo actual, en el patrón mundial de poder colonial-modernocapitalista-eurocéntrico, es un fenómeno concreto y
específico: ''un sistema de negociación institucionalizada
de los límites, de las condiciones y de las modalidades

20
La Corte Suprema del Poder Judicial controlado y manipulado por
el Servicio de Inteligencia Nacional, al servicio de los especuladores y
n egociantes corru ptos del país, sentenc ió que era legal esa
discriminación impuesta por las empresas de los locales de diversión
nocturna en Lima (ver: Quijaoo, 1999b).

76

Colonialidad del poder, globalización y democracia

de explotación y de dominación, cuya figura institucional emblemática es la ciudadanía y cuyo marco institucional es el Estado-nación moderno".21
La piedra de toque de ese sistema es la idea de la
igualdad jurídica y política de los desiguales en las demás áreas de la existencia social. No es dificil percibir lo
que en ella está históricamente implicado, la con.fluencia y la trama entre tres procesos:
a) La secularización burguesa y su expresión en
la nueva racionalidad eurocéntrica.
b) Las luchas entre el nuevo patrón de poder y el
" antiguo orden" por la distribución del control de la
autoridad colectiva.
c) Las luchas por la distribución del control del
trabajo, de sus recursos y de sus productos, en el perio-

21

Sobre mis propuestas históricas y teóricas sobre esa cuestión remito,
principalmente, a los ya citados textos: Quijaoo, 2000c; 1998b y 2000b.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

do del capital competitivo, sobre todo entre los propios
grupos burgueses, y desde el ingreso en el periodo
monopólico, sobre todo entre el capital y el trabajo.
Fuera de esa confluencia histórica, no podría explicarse ni entenderse la instalación de la idea de la igualdad social, de la libertad individual y de la solidaridad
social, como cuestiones centrales de las relaciones sociales, como expresión de la racionalidad en el periodo
de la modernidad. La desacralización de la autoridad
en la configuración de la subjetividad, de modo que el foro
interno individual fuera autónomo, es parte de la seculari7.ación dela sujetividad, del nuevo modo de la subjetificación
de la gente y es el fundamento de la hbertad individual.
Pero de otro lado, las necesidades del mercado capitalista, así como las luchas por el control del trabajo, de
sus recursos y de sus productos empujaban a reconocer la igualdad social y la solidaridad de todos sus participantes. Esa confluencia de la ideas de igualdad social, de libertad individual y de solidaridad social está
en la base misma de la admisión de que en la sociedad
todos tienen por igual la posibilidad de participar en el
control del trabajo, así como en el control de la autoridad
colectiva, que de esa manera se hacía, por primera vr;2,
pública. La democracia se establecía, de ese modo, como la
cifra y compendio de la modernidad.
Dos elementos condicionaron, sin embargo, de
modo decisivo esos procesos. En primer término, el
nuevo patrón de poder tenía carácter moderno, pero
capitalista. Por lo tanto, no sólo la racionalidad y la
modernidad, sino también la desigualdad social, la explotación y la dominación le son constitutivas. El mercado, en consecuencia, operaba como piso de la igualdad, pero al mismo tiempo como su techo, es decir,
como su límite. Esto es, el mercado pone en situación
formal de igualdad agentes de desiguales condiciones
sociales. De la misma manera, el foro individual no podía tener la misma ilimitada autonomía para todos los
individuos en cualesquiera de las áreas de existencia
social donde el poder estaba comprometido: el sexo,
sus recursos y sus productos, en primer lugar. Así, las
mujeres no obtuvieron entonces ese foro propio, no

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

podrían participar en el ámbito de lo público, sino sól
en lo privado, donde fueron recluidos la familia, la acti
vidad sexual y sus productos, el placer y la prole. Lo
mismo el trabajo, sus recursos y sus productos, en segundo lugar. Los que habían sido o serian totalmente
vencidos en la lucha por el control respectivo y que no
disponían, por lo tanto, sino de su propia fuerza de tra
bajo para participar en el mercado, no podrían tampo
co ser iguales sino en los límites del mercado, ni individualmente libres más allá de su subalternidad.
D e todos modos, las relaciones sociales desde
entonces tendrían un carácter nuevo: su intersubjetivi
dad marcada por el dominio de esa nueva racionalida
y su materialidad marcada por el mercado capitalista.
En adelante, por lo tanto, el conflicto social consistiría,,_ _ _ _ __
ante todo, en la lucha por la materialización de la id
de igualdad social, de la libertad individual y de la soli:-iii,W¡¡¡i..w:ii:líai■

La cmnunidad y la
asociación de comunidades
asmnan ya en el
horizonte como estructuras
institucionalizadas)
más eficaces y más fuertes
que el Estado) para el debate)
la decisión) la planificación)
la ejecución y la defensa
de los intereses) necesidades
y trabajos y obras
de vasto aliento de la
población del mundo.
77

�L - - - - - - - - - - - -_c.Nllrmli·cciones cle.Ja globcliliza ·

Coloniaiidad del poder, globalización y democracia

idad social. La primera pone en cuestión la explotaión. Las otras, la dominación. La democracia se constituía, así, en el área central del conflicto de interés deno del nuevo patrón de poder. El entero proceso hlstóco de este específico patrón de poder ha consistido en
el continuado despliegue de esa contradicción: de un
lado, los intereses sociales que pugnan, todo el tiempo,
or la continuada materialización y universalización de
a igualdad social, de la libertad individual y de la solidaridad social. De otro lado, los intereses que pugnan
por limitarlas y, en cuanto fuese posible, reducirlas o
mejor cancelarlas, excepto para los dominantes. El reultado hasta aquí ha sido la institucionalización de la
egociación de los limites y de las modalidades de dominación, y la ciudadanía es su expresión precisa. De
los limites de la ciudadanía depende la negociación de
los limites y de las modalidades de la explotación. El
universo institucional que de esas negociaciones ha reultado es el llamado Estado-nación moderno. Eso es Jo
que, en el actual patrón de poder, se conoce como de-

\iH,j..-._ _ _ _...,1

Colonuilidad del poder, globalización y democracia

En segundo término, el nuevo patrón de poder
era colonial-eurocéntrico. Es decir, estaba fundado en
la colonialidad de la clasificación racial como clasificación social básica y universal y, por esa específica determinación, era eurocentrado. De esos rasgos se originó el hecho de que, durante casi dos siglos, desde fines
del XVIII a mediados del XX, esa contradicción específica fundante de la democracia no pudiera establecerse plenamente sino en Europa occidental. Primero,
porque en esos países no estaba directamente presente
la colonialidad de la clasificación social, gracias, precisamente, a la colonialidad impuesta entre los europeos
y los demás miembros de la especie. Segundo, porque
en ellos había sido concentrada la mercantización de la
fuerza de trabajo, de modo que el capital era la relación
social universal. Tercero, porque en ellos había sido
erradicada la modalidad señorial de dominación. En
cambio, en los demás lugares del planeta, conforme se
fue expandiendo el colonialismo europeo, la colonialidad
fue impuesta como la clasificación básica; debido a eso,
la forma dominante de explotación tendía a la exclusión del salario hasta fines del siglo XIX, y las formas
de control de la autoridad tenían carácter estatal-colonial-señorial.
En todo caso, la plena institucionalización de la
negociación de los limites y de las modalidades de dominación y de explotación aparece consolidada en las
sociedades europeas (Europa occidental, Estados Unidos, Canada, Australia, Nueva Zelandia) aunque bajo
la globalización comienza a estar a la defensiva. Y fue
lograda de manera tardía y con claras limitaciones en
aquellas que no fueron el resultado del colonialismo
europeo y de la colonialidad del poder, como Japón,
Taiwan, Corea del Sur. En todos los demás, es todavía
una trayectoria por recorrer, en la mayoría de los casos,
o por culminar como, en particular, en América Latina.

GLOBALIZACIÓN Y DEMOCRACIA

de que la democracia está en pleno curso de afirmación
en todo el mundo. Esa idea se refiere al hecho de que la
mayoría de los gobiernos actuales en el mundo son resultado de elecciones. El voto, en consecuencia, es asumido como la exclusiva institución definitoria de la democracia.22
Esa idea de democracia es una expresión del creciente carácter tecnocrático de la racionalidad burguesa y eurocéntrica y escamotea dos problemas. Primero,
que el gobierno de todos los Estados, y en especial el de
aquellos no-nacionales o no plenamente nacionales, es
ejercido cada vez más por tecnoburocracias no elegidas y por completo al margen de la voluntad de los
votantes o, peor, en contra de ella.23 Esa patente tendencia es encubierta, sin embargo, en un grosero contrabando intelectual, un argumento que a despecho de
ser casi ridículamente absurdo ha terminado siendo
impuesto como un virtual sentido común: el gobierno
de los asuntos económicos, sobre todo, y en general los
asuntos del gobierno del Estado no son problemas políticos, sino técnicos. Segundo, que esa relación entre
políticas estatales y votos no podría ser explicada por
separado de la globalización, esto es, del actual proceso
de reconcentración del control de la autoridad pública,
que reduce o busca reducir toda participación política
de los ciudadanos que no sea la del voto, para hacer
posible la actuación local, no siempre muy oculta, de
una suerte de gobierno mundial tecnocrático o transgo-

vernance.
Con toda la vital importancia que tiene, sin la
presencia de condiciones democráticas en las relaciones sociales básicas, el voto no sólo puede ser objeto de
fraude, manipulado, escamoteado, sino que, inclusive,
si es ejercido con plena legalidad, ya no puede asegurar
a los votantes el control de las instituciones de autoridad pública.

22

Acerca de ese debate véanse las referencias en mi texto (Quijano,
1998b).
El caso más escandaloso en América Latina es, obviamente, el de
Fujimori en el Perú, cuyo triunfo en 1990 se debió a la masiva oposición
de los votantes peruanos contra el programa económico neoliberal de
23

Circula profusamente en el debate político actualla idea

78

#

TRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 I SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Circula en el debate político
la idea de que la democracia
está en plena afirmación en
el mundo. Esa idea se refiere
a que la mayoría de los
gobiernos actuales son
resultado de elecciones.
El voto es asumido como la
institución definitoria
de la democracia.
No puede ser admitido, en tales condiciones, qu~
la democracia esté, precisamente, en curso de expansión mundial y de afirmación. Todo lo contario. El ca
pital financiero y la acumulación especulativa densen-·- - - - - frenada han pasado a tener el dominio de capitalismo
mundial, del conjunto de la estructura mundial de acu
mulación.Y lo ejercen usando todos los recursos tecn
lógicos más avanzados y poniendo al servicio de sus
propias finalidades e intereses la racionalidad y la pro
ducción del conocimiento. Ésa es una tendencia estructural actual del poder colonial-capitalista en el mundo.
Su desarrollo requiere que los espacios democráticos
en la sociedad sean reducidos, porque dichos espacios
implican, necesariamente, una distribución igualmente
democrática del acceso y del control del trabajo, de recursos y de productos, del sexo, de sus recursos y de
sus productos, de la subjetividad y, en primer lugar, del

Vargas Llosa, p ero que impuso inmediatamente la más extrema y
perversa versión del neoliberalismo contra la expresa voluntad de sus
electores. Desde entonces, se mantiene en el gobierno recurriendo a
golpes de Estado y a fraudes electorales mundialmente condenados.
Es decir, de nuevo, contra la voluntad de los electores.

79

�• •
Cowniali.dad del poder, gwbalización y democracia

conocimiento. Para todo eso, es indispensable la distribución democrática del control de la autoridad pública, esto es, del Estado. El Estado-nación moderno se
constituye, tendtncialmente, de ese modo y sobre esas
bases. Pero las necesidades actuales de la acumulación
especulativa, requieren, también necesariamente, la reducción de esos espacios y, donde sea posible, su eliminación o la desvirtuación de sus instituciones, como la
ciudadanía y el voto.
El carácter capitalista del poder que se globali7.a y el
dominio del capital especulativo dentro de la etapa actual
del capitalismo son contrarios a la democratización de la

80

Cowniali.dad del poder, gwbalización y democracia

sociedad y en esa medida de su nacionali7,ación, ya que
todo Estado-nación moderno es nacional sólo en tanto y
en cuanto es representación de una sociedad democrática. Esta específica globalización va descubriendo cada
vez más que va en contra de los procesos de nacionalización-democratización en todas las sociedades y Estados, más inmediata y drásticamente en contra de la afirmación de Estados-naciones de la periferia y en particular donde la colonialidad del poder preside las relaciones sociales, como en los países latinoamericanos.
Por otra parte, no obstante toda su reconocida
capacidad distorsionante, la racionalidad eurocéntrica
pudo ser llevada a admitir la critica y el debate de sus
elementos distorsionantes y, más recientemente, de su
colonialidad. En esa medida y en esas condiciones, fue
uno de los fundamentos centrales de la legitimación
mundial de las ideas de igualdad social, de libertad individual, y de solidaridad social, lo que legitimó las luchas de los explotados, de los dominados, de los discriminados, no sólo contra sus opresores, no sólo para
cambiar de lugar en el poder, sino también contra la
opresión, contra el poder, contra todo poder. Pero desde la crisis mundial de mediados de los años setenta del
siglo XX, las necesidades y los intereses de la explotación presionan contra esa racionalidad.
Las depredatorias tendencias del capitalismo actual y la reconcentración del control mundial del poder
con el bloque imperial mundial abren sitio a los fundamentalismos, a todos los prejuicios y mitos sobre los
que se funda la sacralización de las jerarquías sociales;
presionan en dirección del uso exclusivamente tecnocrático del conocimiento, de la ciencia, de la tecnología,
con el propósito explícito y excluyente de fortalecer la
explotación, la dominación, incluyendo ahora la intervención tecnológica en la biología humana para perpetuar la discriminación racista-etnicista, en servicio de
los privilegios impuestos, a través del colonialismo y
del imperialismo, contra la inmensa mayoría de la especie.

do de la critica y eliminación del carácter colonial de la
versión eurocéntrica de la modernidad, sino por la
relegitimación de las más opresivas formas de poder. El
poder ha sido casi eliminado como cuestión de investigación, de debate y en particular de critica, excepto en
un sentido tecnocrático y administrativo. De ese modo,
se legitima una postura cínica como orientación de la
conducta cotidiana, ya que el poder como elemento de
las relaciones sociales, de todas las relaciones sociales,
no puede ser excluido en realidad.24 El capital financiero presiona hacia la radical mercantización de todo conocimiento y el bloque imperial mundial procura la
militarización del control de la investigación científica
y de la tecnología.25 El capitalismo especulativo que
signa esta etapa de la globalización exacerba todas y
cada una de esas tendencias.
En ese específico sentido, la globalización implica riesgos más profundos y decisivos que en momento
alguno de la historia de los últimos 200 años. Esta vez
no se trata solamente de tendencias de autoritarismo,
como el nazismo, el fascismo, el estalinismo, emergiendo
a contrapelo de más fuertes tendencias democráticas
que formaban, aún, parte del contexto histórico de la
modernidad y que involucraban no solamente a los explotados y dominados, sino también a una parte importante de la burguesía mundial, puesto que las tendencias del capitalismo no habían podido llegar a sus
extremos actuales por la resistencia mundial, por los
conflictos entre poderes rivales, por las luchas mundiales contra el actual patrón de poder. Pero estas luchas
fueron derrotadas y los confictos y rivalidades por la
hegemorúa mundial han sido controlados y han dado
paso al bloque imperial mundial. Por todo eso, ahora se
trata, desafortunadamente, de tendencias que parecen
configurarse en el piso mismo de la sociedad y de la
cultura de este patrón de poder, en dirección a la formación y reproducción de un nuevo sentido común

24

Está activa mundialmente una presión hacia la
desmodernización de la vida de lá gente, no en el senti-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

Sobre tales aristas en el debate llamado posmodernista, por ejemplo,

Best y Kellner, 199 l.
25

Una discusión provocaóva de estas cuesóones, en Virilio, 1998.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

universal en el cual el poder, las jerarquías sociales, e
control desigual del trabajo y de sus recursos y produc
tos, el control desigual y concentrado de la autoridad y
de la violencia, el control represivo y mercantil del sexo,
de la subjetividad y del conocimiento, sean admitidos
como legítimos y, en especial, como naturales.
Los procesos últimos del capitalismo requiere
la más completa instrumentalización de la racionalida
eurocéntrica. De ese modo llevan a la relegitimación de
la desigualdad implicada en la extrema polarización
social en curso, a la reducción de los márgenes democráticos de acceso al control del trabajo, de sus recurso
y productos, así como de los ~árgenes de acceso al control de la generación y manejo de las instituciones de
autoridad pública y de sus recursos, en particular de la
violencia.

En tanto el capitalismo sea uno de los término
básicos del eje central del patrón actual de poder mundial, con procesos que necesariamente irán agudizand
sus actuales necesidades o intereses, sus necesidades d
dominación, principalmente política y cultural, se '
empujadas en la misma dirección. Los esfuerzos políticos y tecnológicos del transgobierno mundial para con
centrar todo el control de la comunicación y de la in

El poder ha sido casi
eliminado corno cuestión de
investigación) de debate y en
particular de crítica) excepto
en un sentido tecnocrático y
administrativo. Pero el poder
corno elemento de todas las
relaciones sociales no puede
ser excluido en realidad.
81

�Cmdmcllcciones...cle la.glolaaJ•znc•
Colonialidaá del poder, globalización y democracia

formación, exactamente aquello que fascina a sus intelectuales y propagandistas como señal de integración
mundial, del achicamiento del mundo, están en ese ca-

tmino.
LAS PERSPECTIVAS:
CONFLICTIVIDAD Y VIOLENCIA
En la imagen mítica de la globalización que difunden
los publicistas del capitalismo y del bloque imperial
mundial, estaríamos inmersos en un proceso que escapa a las intenciones y a las decisiones de la gente. Se
trataría, pues, de un fenómeno natural, frente al cual
toda intervención intencional sería, es, inútil. La imagen que circula en todas partes es la de que enfrentarse
a la globalización es como si un individuo pretendiera
detener un tren parándose delante de él. Y como se trata de una integración económica, política y cultural del
mundo, habría que admitir que se trata de una totali-

82

Colonialidaá del poder, globalización y democracia

dad sistémica de la cual no hay cómo escapar o defenderse.
Sin embargo, la indagación precedente hace pertinente observar, primero, que no hay tal cosa como la
globalización, pues no hay modo de que algún patrón
de poder pueda ser del todo homogéneo, sistémico,
m ecánico u orgánico y, en general, ninguna totalidad
histórica. La heterogeneidad histórico-estructural de
todo patrón de poder implica que los ámbitos de existencia social y las respectivas formas de control articuladas en él no pueden tener ritmos sistémica u orgánicamente correspondientes. Lo que ocurre entre la economía, la política y la cultura o, desde otra persp ectiva,
entre el trabajo, el sexo, la subjetividad y la autoridad
colectiva, es una relación discontinua, histórica y
estructuralmente y, del mismo modo, en cada una de
dichas áreas. Así es factible verificar hoy si se observa
las brechas y contradicciones actuales dentro de la economía, en especial entre la "burbuja" especulativa y la
producción de nuevo valor material. O en la política, en

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 . SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

las relaciones entre el bloque imperial mundial y los
procesos vinculados a la lucha actual por espacios autónomos para identidades nacionales, étnicas, etc.Y, obviamente, entre tales economía y política, o entre la crisis de la racionalidad eurocéntrica y las tendencias hacia una recolonización de la intersubjetividad o, en fin,
entre la crisis de los patrones de clasificación social y las
tendencias hacia una reclasificación de la población mundial a escala global. Esas razones han llevado a algunos estudiosos a proponer pensar más bien en términos de
globalizaciones en cada área y en diversos periodos.26
En segundo lugar, el carácter básicamente político de lo que se llama globalización, tal como ha quedado mostrado, en especial respecto de la secuencia entre
un periodo de cambios y riesgos revolucionarios, cuya
derrota permite imponer el bloque imperial mundial,
despeja la curiosa idea de que se trata de una suerte de
fenómeno natural y no un avatar de las disputas de poder y en consecuencia sujeto, sin duda, a las intenciones y a las decisiones de la gente, cualesquiera que sean
los plazos del conflicto y de sus resultados.
En tercer lugar, la estructura de poder que se procesa en la globalización, tanto en las relaciones de explotación, como en las de dominación, muestra como
uno de sus problemas inherentes una extremada conflictividad: entre capital y un universo de trabajo más
heterogéneo y menos controlable en consecuencia; entre el capital financiero y una masa de trabajadores
entrampados entre la falta de empleo asalariado e ingresos, y la inescapable necesidad de sobrevivir en el
mercado; entre ricos cada vez más ricos y pobres cada
vez más numerosos y cada vez más pobres; entre el bloque imperial mundial y los Estados locales y sus tendencias nacionales y regionales; entre los Estados que
pugnan por hegemonías regionales; entre las luchas por
la reducción o simple extinción de la democracia y las
que pugnan por su consolidación política y su ampliación a la sociedad; en fin, entre las tendencias crecien-

tivas. Esa extrema conflictividad inherente al moment
actual del patrón de poder mundial es también la señal
de su imposible estabilidad.Y esas condiciones no pueden significar sino el potencial igualmente extremo de
violencia contenido en esta situación y que tiene expresiones cuya ferocidad es patente para todos, en el golfo
Pérsico, en el cuerno de África, en Ruanda-BurundiCongo, en los Balcanes, en el Medio Oriente, en la ex
Unión Soviética, como en Chechenia ahora, o en América Latina en Colombia y en todo el área andinoamazónica. Esa violencia, muy probablemente, no está
sino comenzando.

26
Aunque su foco de interés especial es el área culrural, son pertinentes
a ese respecto las propuestas de Goran Therbom (1999: 11-40).

,., Sobre los límites del proceso de globalízación de la economía
capitalista hay una extensa literatura. Entre los textos de mayor interés,

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

j SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

tes de reduccionismo tecnocrático en el modo de pr
&lt;lucir conocimiento y las tendencias mundiales haci
otra racionalidad no-eurocéntrica.v
La anterior no es, de modo alguno, una enumeración exhaustiva. Pero pone al descubierto fuentes y
tendencias insanables de conflicto que comienzan a
emerger a la superficie y a transformarse en luchas ac

Los esfuerzos políticos
y tecnológicos del
transgobierno ~undial
para concentrar todo el
control de la comunicación y
de la información) aquello
que fascina a sus intelectuales
y propagandistas como señal
de integración mundial)
estan en ese camino.
I

•

83

�•

•

f&amp;.-____,_ _ _ _ _ _ _ _ _ __t:.11raclicclones ele la glolaalizació

Coúmialida.d del poder, globalización y democracia

Y ni siquiera hemos aún tocado
os posibles conflictos más violentos que
parecen estar preparándose en el futuo entrevisible: las disputas entre el bloque imperial y China (y eventualmente China-India-Rusia); dentro del bloque entre Estados Unidos y la unión
uropea, de cada uno y de ambos con
apón o con Rusia. Dificil admitir, frente
a esas perspectivas, las imágenes
mistificadas que circulan en el universo
de comunicación y de irúormación bajo
ntrol del capital financiero global.
En suma, la globalización del
patrón de poder mundial amenaza con
llevar a sus extremos la polarización
social, la reconcentración de control del
oder mundial en manos de una peueña minoría de la especie, con la
ecolonización del mundo dentro de
una estructura imperial de dominio al servicio de las
peores formas de explotación y de dominación; amenaza con la desdemocratización, ergo la desmodernización de las relaciones sociales, materiales e intersubjetivas, con la extrema tecnocratización del conocimiento.
one al descubierto, por primera vez de manera explicita, la vieja amenaza eurocéntrica de una barbarie téc-

LAS OPCIONES ALTERNATIVAS
Lo primero que requiere ser establecido con toda claridad es que tales tendencias y perspectivas de aumento
de la explotación y de la dominación en el mundo, y
debido a eso de permanente conflictividad y extrema
violencia, no tienen nada que ver con la integración
mundial del intercambio de bienes, de servicios, de in-

el de Alvater y Mahnkopf, 1996. Y el volumen compilado por Boyer y
Drache, 1996.

84

Colonialida.d del poder, globalización y democracia

mundial del poder, esto es, del control del trabajo, de
sus recursos y de sus productos; del control del sexo, de
sus recursos y de sus productos; del control de la autoridad colectiva, de sus recursos y de sus productos; del
control de la subjetividad y, ante todo, del modo de producción del conocimiento. Tal redistribución significa
el regreso del control de cada uno de los ámbitos vitales
de la existencia social a la vida cotidiana de los hombres
y mujeres de esta tierra.

formación y de transporte, con el achicamiento del
mundo, con el cambio de nuestras relaciones con el tiempo y el espacio. Lo que está en cuestión no es, en consecuencia, la integración del mundo, sino el carácter capitalista, contrarrevolucionario y depredador del poder
mundial que se globaliza. La integración democrática
del mundo es, por el contrario, uno de los más ilustres
sueños de la especie.
De lo que se trata, por lo tanto, no es tratar de
detener la integración del mundo, sino de perrnitir su
más completo desarrollo, de liberarla en cuanto sea
posible de conflictividad sistemá_tica y de violencia extrema, de modo que la diversidad de la especie deje de
ser un argumento de la desigualdad en la sociedad, que
las relaciones sociales entre las varias identidades entre
la población del planeta puedan ser entre personas socialmente iguales e individualmente libres.
En esta perspectiva, de lo que se trata es, en primer lugar, de liberar el proceso de integración mundial
de las tendencias del capitalismo y del bloque imperial
mundial. Eso implica, necesariamente, la redistribución

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Es verdad que durante más de dos décadas, la
desintegración del campo socialista europeo, la derrota
mundial de los movimientos antisistema, el eclipse del
materialismo histórico como discurso legitimador del
socialismo, entre los principales elementos que se desencadenaron junto con la crisis mundial desde mediados de los setenta, permitieron la globalización de la
dominación imperialista. La derrota política fue acompañada de la desintegración social y política del mundo
del trabajo y de sus asociados. Originó la desmoralización y la desocupación políticas, cuando no la abierta
descomposición de los derrotados. Produjo una profunda y mundial crisis de identidad social, subalternizó
de nuevo el discurso social de los dominados y explotados, incluso reconfiguró su patrón de memoria. Entre
tanto, el capital financiero pudo llevar a cabo, casi sin
resistencia, su acción depredatoria contra sociedades y
Estados dependientes y contra la abrumadora mayoría
de trabajadores. Ese tiempo está, sin embargo, comenzando a terminar. La resistencia está comenzando mundialmente. Para los latinoamericanos basta mirar en torno, ya que las luchas sociales han creado ya crisis e inestabilidad políticas en toda América del Sur.
Todo tiempo de derrota de los explotados y dominados permite a los que controlan el poder llevar a
cabo profundos cambios en las relaciones sociales de
poder y muchos de ellos profundos e irreversibles. Sería inútil o, peor, derrotado de antemano, todo intento
de lucha por la simple restauración de lo que ha sido
destruido o cambiado. La nostalgia no tiene el mismo
rostro ni mira en la misma dirección que la esperanza.
Pero, en ausencia de una propuesta solvente y admitida

lRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8

1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

La nostalgia no tiene
el mismo rostro ni mira
en la misma dirección
que la esperanza. Pero)
en ausencia de una propuesta)
las luchas de resistencia
comienzan con la memoria
de lo perdido; se.trata de
reconquistar las pocas
condiciones arrancadas a
los expltadores.

de reconocimiento de la realidad y de sus opciones rea
les de cambio en beneficio de las víctimas del poder, e
periodos semejantes, las luchas de resistencia comienzan, casi siempre, con la memoria de lo perdido, por
que se trata de reconquistar las pocas concesiones arran
cadas a los explotadores y dominadores.
Y lo que ha sido perdido en estos años es muy
grande y muy fuerte: empleo estable, ingresos adecuados, libertades públicas y, en la mayoría de los países
del mundo, los espacios de participación democrática
en la generación y gestión de la autoridad pública. En
otros términos, la explotación se ha hecho más fuerte y
la dominación más directa. Las luchas de resistencia en
todo el mundo se dirigen, precisamente, a la reconquista de empleo, de salarios, de espacios democráticos, de
participación en la gestión del Estado. El problema, no
obstante, es que en las tendencias actuales del capitalismo, no existen ya condiciones para la expansión del
empleo asalariado, sino por el contrario para su conti-

85

�fil-- - - - - - - - - - -.CO.lllnRlic•ciones...deJ&amp;.globalizació

Cownialúla,d del poder, g/,obaliza,ei,ón y democracia

Cownialidad del poder, gwbalización y democracia

uada reducción (Quijano, 1998c). Si eso es cierto, la
gmentación, la dispersión, la heterogeneidad de identidades sociales, étnicas y culturales de la población
- ""'11~~·~-- ----- undial de los trabajadores no hará sino aumentar. En
esas condiciones, la erosión de los espacios ganados en
la democratización y nacionalización de los Estados locales de la periferia tampoco es, probablemente, rever.ble en la mayoría de los casos.28
Las necesidades actuales del capital presionan
hoy, incluso en los países del centro, por la reducción
de los espacios democráticos de negociación de los limites de la explotación y de la dominación y por la
esvirtuación de sus propósitos, identificado la demoracia apenas con el voto. En la vasta periferia, la
colonialidad del poder bloqueó la plena democratización y nacionalización de sociedades y Estados; y hoy,
las presiones del bloque imperial mundial reducen continuamente los espacios ganados y, en muchos casos,
an logrado casi anularlos. Y sin el control de la autoridad pública o sin siquiera una plena y consolidada participación en su constitución y en su gestión, los limites
de la explotación y de la polarización social actual no
pueden ser controlados.
La lucha por la democratización y nacionalización de sociedades y Estados es, sin duda, todavía una
ea mundialmente importante en la defensa de los
derechos conquistados o de su reconquista. Pero es inPl~'wn-----...ldispensable admitir que ése es un camino limitado, si se

plicación de intereses e identidades locales conspiran
de modo creciente contra la organización y movilización de los trabajadores en las formas establecidas durante los siglos XIX y XX. Y en esas condiciones, la
lucha por el control del Estado es un camino limitado y
podría ser, a fin de cuentas, ciego. Esto es, el control
más o menos democrático del Estado, la ciudadarúa
como igualdad jurídica de desiguales en el poder, no
llevó, no puede llevar, hacia una continua expansión de
la igualdad social, de la libertad individual y de la solidaridad social, de la democracia. Los espacios ganados
están ahora en cuestión en el centro y son erosionados
sin cesar en la periferia. Y en las actuales condiciones
sociales y políticas y de probable o cierto desarrollo de
sus ya señaladas tendencias, las luchas de los dominados por el control del Estado podrían ser exitosas sólo
de modo excepcional y precario.
La prolongada experiencia ha demostrado, largamente también, que es inútil tratar de imponerle a la
realidad nuestros deseos y aspiraciones por atractivos y
plausibles que pudieran ser o parecer. En lugar de eso,
es indispensable observar en el escenario actual del
mundo las tendencias y posibles tendencias que implicarían otras formas de organización, de identificación
de los trabajadores y de organización de la sociedad.
En esa perspectiva, es demostrable hoy que son
los propios procesos del capitalismo y las tendencias de
dominación imperial las que están impulsando tendencias alternativas. Así, de un lado, en el área del control
del trabajo, de los recursos y de los productos, debido a
las limitaciones en la mercantización de la fuerza del
trabajo y de la correspondiente crisis en la producción
de empleo asalariado, están de regreso la esclavitud, la
servidumbre personal, la pequeña producción mercantil
independiente es más ubicua que nunca y es el corazón
de lo que se etiqueta como economía infarmaL En el área
del control de la autoridad, la formación del bloque
imperial mundial y la erosión de los procesos locales
del Estado-nación en la periferia están asociadas a la
reproducción de formas locales, premodernas, de autoritarismo, de jerarquización de la sociedad y de limi-

mantiene la perspectiva eurocéntrica del Estado-nación
moderno. Y en todo caso, ahora es visible que en el más
moderno, democrático y nacional de los Estados, la
democracia no ha dejado de ser, no podrá dejar de ser,
más que un espacio de negociación institucionalizada
de las condiciones, de los limites y de las modalidades
de explotación y de dominación.
De otro lado, dadas las tendencias de limitación creciente a la mercantización de la fuerza de trabajo, de creación y de ampliación del empleo asalariado, la
heterogenización, la fragmentación, la dispersión, la multi28

He adelantado algunas propuestas de debate en Quijano, 1997a.

86

O. 7/ 8

j SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

lRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

tación a la individualización, como ocurre con las ten
dencias fundamentalistas en todo el mundo. Empero
frente a ellas también están en expansión la reciprocidad en la organización del trabajo y la comunidad como
estructura de autoridad pública.
Esas tendencias requieren ser estudiadas y debatidas en relación con su potencial de ampliación y consolidación de la igualdad social, de la libertad indivi
dual y de la solidaridad social a escala global. Ya se sabe
que en la esclavitud o la servidumbre, todo resquicio de
democracia es nulo o sólo existe para los amos, una
reducida minoría. Lo que el salario y el capital permiten en términos de democracia ya ha sido verificado
hasta el fondo, así como se verifican ahora sus crecientes limitaciones y sus probables caminos ciegos en u.i~.--------1wni
plazo no muy largo. En cambio, la reciprocidad consis
te, precisamente, en el intercambio socializado del
bajo y de la fuerza de trabajo, de sus recursos y de sus,,--_ _ _ __

tra-bm••••

productos. Y la comunidad como estructura de autoridad es, sin duda, la forma de socialización o democrati
zación plena del control de la generación y de la gestió

Las necesidades actuales del
capital presionan hoy)
por la reducción de los espacios
democráticos de negociación
de los límites de la explotación
y de la dominación y por la
desvirtuación de sus
propósitos) identificando
la democracia apenas
con el voto.
87

�•

•

•

Col.onialidad del poder, gl.obalizaciim y democracia

de la autoridad pública. Y ambas tendencias tienen luen el mundo urbano nuevo, en el producido
como escenario central de la sociedad y de la cultura
,....cl~A-----d e1 capitalismo y de la modernidad, com o relaciones
l,ílil~n____ _ .,! ·bres entre individuos libres.29
La te01ía eurocéntrica sobre la democracia coloca los arreglos de autoridad entre los señores esclavistas
de la polis ateniense del siglo V a. C., como el momento
e origen del linaje europeo occidental de la democracia, y a la institucionalización de los arreglos de poder entre
el señorio feudal y la Corona en Inglaterra, en el siglo XIII,
en la famosa Carta Magna y después en el Parlamento,
mo el momento de reiniciación moderna de su historia.
o por casualidad, sino porque permite perpetuar el mito
del individuo aislado, concentrado en sí mism o y contrapuesto a lo social, y del mito que lo funda y que funda en realidad la versión eurocéntrica de la m odernidad, el mito del Estado de naturaleza como m omento
·cial de la trayectoria civilizatoria cuya culminación
es, por supuesto, Occidente.
Esa teoría, sin embargo, bloquea la percepción
de otro linaje histórico de la democracia, sin duda más
universal y más profundo: la comunidad como estructura de autoridad, esto es, el control directo e inmediato
de la autoridad colectiva por los pobladores de un esacio social d etemúnado. Para no ir más lejos, ese linaje
o está ausente de la propia historia de Europa occidental. En el mismo siglo XIII, las comunidades campesinas del área helvética, se reunieron y acordaron asociarse, como comunidades, en la C onfederación
Helvética para defenderse conjuntamente del despotismo feudal y del despotismo imperial. La actual república suiza es la adaptación de esa trayectoria a las condiciones del capitalismo y del Estado-nación moderno,
pero manteniendo dos instituciones clave de la democracia directa: el referendum, es decir la consulta a la
ciudadanía de toda decisión que afecte de modo significativo la vida colectiva, y la ausencia de fuerzas armadas profesionales, separadas del control de la ciudadap¡..._ _ _ __ _..,1gar ahora

29

Un debate inicial de estas cuestiones en Quijano, 1998d y 1988.

88

Col.onialidad del poder, gl.obalización y democracia

,

f

I

I (

,

una nueva sociedad en la cual la democracia no sea
sólo la negociación institucionalizada del conflicto continuo entre vencedores y vencidos, sino el modo de la
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Éstas son, por supuesto, proposiciones de investigación y de debate. Pero si no son arbitrarias, si las
tendencias señaladas son activas y vitales en el mundo
actual, con la formación de comunidades y de asociaciones regionales de comunidades, como estructura genuinamente democrática de autoridad pública, como
autogobierno p opular en muchas áreas urbanas y
semiurbanas del mundo, sobre todo en la periferia; con
la reciprocidad como forma d e organización del trabajo y de distnbución democrática de sus recursos y de
sus productos, asociada hoy en parte a la llamada economía informal en todo el mundo, un horizonte nuevo
está, quizá, emergiendo para las luchas mundiales por

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

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l

1 \.

~

l~
~

"

La pobreza atrapada
Entre la crisis y el olvido
BLANDINE DESTREMAU Y PIERRE SALAMA

a pobreza es cada vez más inadmisible. Su
magnitud, su profundidad, su heterogeneidad
p lantean problemas nuevos. En la mayoría de
las econonúas latinoamericanas, se agravó sensiblemente en los ochenta y si la pobreza disminuyó en
la primera mitad de los noventa con el control de la
inflación, de la hiperin.flación y el repunte del crecimiento, las desigualdades se acentúan en la mayoría de los
países. En la segunda mitad de los noventa, la inestabilidad macroeconómica de los regímenes de acumulación se impone como su mayor característica de predominio financiero implementado para salir de la crisis
inflacionista de los noventa. Esta inestabilidad acentúa
la vulnerabilidad de las capas más pobres de la población.1
El crecimiento recuperado es modesto en su conjunto y las tasas de formación bruta se mantienen bajas, conservando la mayoría de estas economias o consolidando, en ciertos casos, los aspectos rentistas que
las caracterizaban y que alimentan la profunda desigualdad de ingresos. Este crecimiento ofrece pocos empleos
en la industria y se acompaña de un aumento de los
empleos informales. La precarización de los empleos y
el trabajo de medio tiempo se desarrollan. El crecimiento
actúa por lo tanto de una manera moderada sobre la
pobreza. El regreso a una estabilidad relativa de los precios lleva a una disminución de la pobreza, gracias a

L

1 Habrá que esperar el final de los noventa para que el banco mundial
subraye la vulnerabilidad de los más pobres ante la inestabilidad
macroeconóm.ica y esboce de esta manera un giro en su política de
lucha contra la pobreza. Recordemos que estaba centrada en la
búsqueda de grandes equilibrios supuestamente logrados por una

90

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

TRAYECTORIAS l AÑO IV, NO. 7/ 8

1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

sus efectos sobre la distribución de los ingresos, pero
ésta es de corta duración. La brutal apertura de las economias a la econonúa del mundo suscita a la vez la des
trucción más o menos importante de segmentos de
aparato industrial, y una modificación sustancial del
tejido industrial gracias a un desarrollo muy importante de la productividad del trabajo. Parco en empleos, e
crecimiento es también avaro en la distribución de sus
frutos: los ingresos del trabajo, con excepción de las
- - - - - -....c,1m
categorías con más altas calificaciones, aumentan po
abajo del crecimiento de la productividad y, con el au
mento del poder de las actividades financieras y de las
ganancias que de ellas provienen, las desigualdades tien
den a acentuarse nuevamente. El crecimiento, parco eu______---1
empleos y en alza del poder de compra, no puede alige
rar la pobreza de manera duradera y significativa. Ésta
nace de la baja calidad de los empleos y de la imposibi
lidad de obtener empleos, incluso informales, por
tiempo semanal suficiente. El crecimiento recuperado
es específico: sufre una lógica financiera de la cual es
cada vez más dificil escapar. Las crisis financieras de la
segunda mitad de los noventa son reveladoras de la dinámica de economía c:asino que tiende a instaurarse con
la súbita liberalización del conjunto de los mercados y
el retraimiento, a veces masivo, del Estado. Las turbulencias macroeconómicas tienen efectos desmuJtiplicadores sobre la pobreza. La crisis acentúa la pobreza y el

unl

liberalización del conjunto de los mercados y un consecuente repliegue
del Estado en lo económico por una parte, y sobre programas enfocados
a favor de los más pobres por otra parte. Los efectos devastadores
sobre los pobres de la nueva dependencia financiera no eran analizados
por esta institución basta hace poco, o lo eran poco.

91

�L - - - - - - - - -_tCollttmdilCciones ele la glolaa6

omnuliuione.s de la glabalizació....______________..__..,;;

La pobreza atrapada

La pobreza atrapada

CUADRO 1
lrepunte económico -de un
onto equivalente y en un lapso similar- no produce efectos
~~V\.r-------- c o m pensator ios. La elevada
olatilidad macroeconómica
produce efectos de histéresis
que frenan la disminución de
Ja pobreza que podría produir crecimiento si fuera más
estable. &amp;te conjunto de nuevas

DISMINUCIÓN DE LA POBREZA E INGRESO NACIONAL BRUTO REAL POR
HABITANTE, 1990-1997
(Tasa media anual de variación, en porcentajes)
11
10

9

ÉÍ

cr:
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pales econonúas latinoamerica'nas desde la década de los no;venta. &amp; lo que vamos a ver.

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-2

·30 enezuela
-4

-S

INGRESO NACIONAL BRUTO REAL POR HABITANTE

EL CRECIMIENTO
RECUPERADO

Fuente: CEPAL (2001).

La recuperación del crecimiento
Según Edwards (1995), el crecimiento parece ser, a
priori, el remedio milagroso contra la pobreza2 por dos
razones: el empleo aumenta y la productividad crece, y
con ella los salarios. Sin discutir por el momento la pertinencia de las dos razones evocadas por Edwards, puede
obser varse ( Cuadro 1) de 1990 a 1997 una relación
creciente entre el crecimiento per cápita y la reducción
1.,.,,...._ _ _ _ ___,de la pobreza,3 con una dispersión relativamente importante, sin embargo, alrededor de la recta de regresión. Algunos países tienen una reducción importante de
su pobreza con una tasa de crecimiento relativamente
modesta; otros, al contrario, conocen una reducción mo-

2
Aunque hayamos tenido conciencia de s u s límites, los
indicadores utilizados aquí son indicadores de pobreza
monetaria llamada absoluta. Para una comparación con los
indicadores de pobreza no monetaria, ver los reportes anuales
del PNUD.
3
Hay abundante literatura al respecto, para una posición un
poco "extrema", ver Dollar y Kraay (2001) quienes, utilizando
la técnica del panel (un total de 418 obser vaciones año/país)
encuentran que la relación entre el logaritmo del ingreso per
cápita de los p obres y el logaritmo del ingreso promedio per

92

•

desta de su pobreza con un crecimiento más sustancial.
La eficacia del crecimiento sobre el nivel de pobreza depende a priori de varios parámetros. Los dos
primeros conciernen la tasa de crecimiento y su carácter permanente por una parte, la importancia de la pobreza (HJ, su profundidad (H1: la distancia entre la
línea de pobreza y los ingresos de los pobres) y la distribución de la pobreza entre los pobres por otra parte
(H2) . Entre más elevado sea el crecimiento, todo lo demás estando igual, más tenderá a bajar la importancia
de la pobreza; entre menos importantes sean la profundidad de la pobreza y su grado de desigualdad, más
disminuirá la pobreza por una misma tasa de crecimiento. El crecimiento puede afectar el ingreso absoluto y

cápita es robusta con respecto a una recta de regresión de
pendiente 1,07. Según es tos a utores, 80% de la variación
positiva del ingreso de los pobres se debería al aumento del
ingreso promedio (crecimiento observado sobre 5 años) y 20%
a una más baja desigualdad de ingresos en el tiempo y entre
los países (p . 5), lo que les hace decir que "las políticas
macroeconómicas a favor del crecimiento son buenas para los
pobres porque elevan su nivel de ingreso sin ningún efecto
adverso sistemático sobre la distribución de los ingresos" (p.
9), apreciación que impugna remos más adelante.

TRAYECTORIAS I ANO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ASRIL 2002

de Quentin T. Wodon (2000), el indicador que mide l,
relativo de los pobres cuando es particularmente inflamagnitud de la pobreza en América Latina
dis
cionario, por ejemplo, pero puede también no aumenminuye ligeramente pues pasa de un pico alcanzado en
tar las desigualdades entre los pobres, acrecentar la parte
1992 (39 .65%) a 36.92% en 1996. La crisis de los años
de los primeros deciles en el producto del país, pero sí
98 y 99 invertirá esa evolución de manera más (Argenacentuar las desigualdades entre los nueve primeros
tina) o menos (Brasil) importante según la duración y
deciles y el último. Por eso no puede considerarse el
amplitud de la crisis.4
crecimiento sólo bajo su aspecto cuantitativo: hay que
El indicador que mide la importancia de la po
calificarlo y clasificar, periodizar los diferentes regímebreza (H¡) generalmente disminuye así como el que
nes de acumulación según lo que los hace dinámicos
(mercado interno, mercado externo, tipo de distribución del CUADRO 2
ingreso, etcétera).
EVOLUCIÓN DE LOS PRINCIPALES INDICADORES
El crecimiento es supeDE LA POBREZA E INDIGENCIA
rior al de los ochenta: para el
conjunto de las economías laPOBREZA EXTREMA
POBREZA
tinoamericanas (el Caribe en5,94
4,05
33,75
14,84
9,06
13,32
1986
tre ellas), la tasa de crecimiento del PlB per cápita (precios
17,59
8,02
5,24
18,18
11,54
38,26
1989
de 1995) es de 1.4% por año
19,20
12,60
18,65
9,10
6,36
1992
39,65
de 1990 a 1999 frente a -1 % en
7,20
4,87
1995
36,92
17
10,63
15,94
los ochenta. Las diferencias en
,09
36,74
16,93
10,72
16,10
7,38
1996
crecimiento entre las dos décadas son a menudo importantes:
Nd
15,55
Nd
Nd
1998"
35,83
Nd
Argentina tiene un crecimienFuente: Quentin T. Wodon, Poverty and Policy in l.atin America an the Caribbean,Baoco Mundial, Washington, 2000, p. 16.
to per cápita de 3.3% contra - 'Los
datos para 1998 son proyecciones.
2.1%, el Perú de 2.9% contra 3.3%, a veces menos importante: Brasil tiene un crecimide la desigualdad entre los pobres (H2). Estos dos
miento de 1% contra -0. 7%, México de 1.3% contra últimos indicadores son particularmente importantes:
0.3%, finalmente Colombia se encuentra en una situaen promedio, los pobres son menos pobres que en 1992
ción particular ya que su tasa de crecimiento per cápita
y las desigualdades entre ellos se reducen ligeramente
es superior en los ochenta (1.6%) que en la década sicuando que las desigualdades entre el conjunto de la
guiente (0.5%) (CEPAL, 2001: 83). Sin retomar en
población tienden a acentuarse, como lo veremos. Las evodetalle las estadísticas, se sabe, sin embargo, que este creciluciones de la pobreza extrema son las mismas que las de la
miento es más bajo que el logrado en los cincuenta a setenpobreza, como se aprecia en el cuadro 2.
ta y, como lo veremos, es particularmente volátil.
Estas favorables evoluciones de los indicadores

(HJ

La reducción de l,a pobreza
y

su relativa estabilización

La pobreza disminuye después de haber aumentado
fuertemente a finales de los noventa. Según estudios
llevados a cabo por el Banco Mundial, bajo la dirección

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ASRIL 2002

' Con la segunda fase de sustitución de importaciones, llamada de
bienes de capital, la industrialización de Brasil favorece la acentuación
de las desigualdades pero también la baja en la pobreza. La crisis inflacionista de larga duración de los ochenta está en el origen de la acentuación de las desigualdades y de la pobreza. La apertura de la economía y la liberalización de los mercados provocan evoluciones contrastadas: pobreza y desigualdad disminuyen, se estabilizan y luego tien-

93

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!Lt:.-- - - - - - - - - --l~atnldi·cciones ele la...glolaaU

crecimiento, la pobreza baja en
O.94%, todas las demás cosas
constantes (mismo nivel de
desigualdades), o también que
Argentina
México
Colombia
Brasil
Chile
siendo la magnitud de la po(urbano)
(urbano)
breza de 36.74 en 1996, esta
reducción corresponde aproxi6,16
12,93 2,22
33,99 3,42
30,02 1,91
47,79 1,17 63,99
madamente
a un tercio de pun1989
4,90
19,89 3,08
23,44 2,77
43,81 1,99
50,97 1,40 57,93
to (0.34). Esta elasticidad es de
1992
4,77
14,58 2,97
26,94 2,08
46,72 1,89 46,16 1,60 53,57
-1.30 para la pobreza extrema.
1995
4,71
14,91 3,08
25,37 2,84
38,12 2,94 30,75 1,62 54,07
La elasticidad de la pobreza
19%
4,99
15,22 2,48
32,10 3,05
36,67 3,17
28,02 1,68 52,24
ante las desigualdades (medida con el coeficiente de Gini)
Fuente: Quentin T. Wodon, Poverty an Po/icy in Latin America andthe Caribbean, Banco Mundial, Washington, 2000, pp.
es de 0.74 para los pobres y de
26-27.
1.46 para los indigentes. El estudio muestra que los efectos sobre la profundidad de
de la pobreza5 están confirmadas por la del ratio entre
la pobreza y sobre las desigualdades entre los pobres,
ingreso medio de la población y el ingreso de la linea
tanto los del crecimiento como los de la reducción (el
:de pobreza en numerosos países (con excepción de
alza) de las desigualdades son todavía más importantes
Colombia cuya tasa de crecimiento per cápita en los
que los observados sobre la magnitud de la pobreza.
noventa es menor a la alcanzada en los ochenta, y de los
Cuán considerables pueden ser entonces los efectos de
años de crisis) como puede verse en el cuadro 3.
un retomo al crecimiento y de una reducción de las
Entre más importante y duradero es el crecimiendesigualdades sobre la magnitud de la pobreza, el auto, sus efectos positivos sobre la pobreza tienen más
mento del nivel de vida de los pobres y sobre las desrobabilidad de ser importantes. La reducción de la
igualdades que ellos conocen, como lo vimos en el caso
agnitud de la pobreza depende, sin embargo, de la
brasileño (Cuadro 2/anterior tabla 2 de la nota al pie).
U,i¡~.i-- - - - -J·~..portancia a la vez del indicador de la profundidad de
la pobreza y del de las desigualdades entre los pobres.
Según los trabajos de Wodon (2000: 7 y 56), la
LA MAGNITUD DE LA REDUCCIÓN
elasticidad neta de la pobreza con respecto al crecimienDE LA POBREZA NO DEPENDE
to6 es de -0.94, lo que significa que por cada 1% de
SOLAMENTE DEL CRECIMIENTO
EVOLUCIÓN DE LA RELACIÓN DEL INGRESO PROMEDIO SOBRE EL
INGRESO DE LA LÍNEA DE POBREZA Y DE LA MAGNITUD DE LA POBREZA
(PORCENTAJE)

\¡

DEL EMPLEO SINO TAMBIÉN
DEL TIPO DE EMPLEO CREADO
den a crecer; se mantienen muy importantes en el norte y noreste del
país, pero desde 1996 aumentan sensiblemente en algunas regiones
entre las más industrializadas (Sao Paulo) como puede observarse en
el Cuadro I del anexo, al final del articulo.
5
Para mayores detalles, país por país, ver CEPAL, 2000: 40 y 42 (Panorama social de América Lalina, tablas). Como ejemplos, las evoluciones de los principales indicadores, calculadas con respecto a la población -limitados aquí al sector urbano-- de Argentina, Colombia y México (vea Cuadro 4).
• 72 observaciones sobre 12 países, de 1986 a 1996.

94

Un crecimiento parco en creación de empleos
Se sabe que en algunos países, en ciertos momentos, se
necesita, por ejemplo, 3% de crecimiento para crear
empleos; en otros países y en otros momentos, o en el
mismo momento, se necesita 5%, etc. También sabemos que la inflación, cuando llega a niveles muy altos,

TRAYECTORIAS AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Las enseñanzas del P'/an Real (1994) en Brasil
En Argentina, la pobreza baja fuertemente con el fin de la hiperinflación y el repunte del crecimiento al principio de los noventa.
En la medida en que la profundidad de la pobreza era relativamente baja comparada con las otras economias latinoamericanas,
esta evolución se explica fácilmente. La profundidad de la pobreza es mucho más importante en Brasil, sin embargo, la baja del
indicador de pobreza es importante. Es lo que hace que este caso
sea interesante para estudiar. En Brasil, la pobreza baja súbitamente de diez puntos (ver Cuadro 2/anterior tabla 2 de la nota al
pie ahora en texto). La magnitud de esta reducción, lo repentino
y rápido de ella, provocan preguntas. ¿Acaso pueda considerarse
que es suficiente conque el crecimiento repunte, que la liberalización de los mercados siga adelante y que la inflación cese para
erradícar la pobreza sin que haya que favorecer políticas
redistnbutivas a favor de los más pobres?
En los años 93-95, varios factores se jugaron a favor de los
más pobres: los precios de los bienes alimenticios crecieron menos que el nivel general de los precios (sin embargo, el ingreso de
los más pobres está compuesto en mayor proporción por estos
bienes que el de las categorías superiores); la inflación cesó súbitamente y con la ayuda del crecimiento, el ingreso de las capas no
pobres (pero no por ello ricas) se mejoró mecánicamente (la
indexación jugó provisionalmente a su favor y la contratación
repuntó) de tal suerte que el poder de compra de estos últimos
aumentó. Sus expectativas, sean éstas positivas (la estabilización
va a durar) o negativas (la estabilización no va a durar), el retraso
en algunas compras de bienes duraderos, permítieron una
desmultiplicación de su demanda. La apertura de las fronteras,

aumenta la tasa de inflación de manera inversamente
proporcional al lugar ocupado en la escala de los ingresos: con excepción de 5% de los más ricos que se beneficia de la inflación, las demás capas la sufren, y más en
porcentaje de sus ingresos cuanto que éstos son bajos.
También se sabe que entre más desigual sea el crecimiento, menos grandes son en general las oportunidades de mejora del nivel de vida de los pobres, salvo si
esta desigualdad mayor está limitada a los ingresos de
los " no pobres".
El análisis in abstraer.o del crecimiento no ofrece
pues más que un interés limitado. Es preferible califica,r
el crecimiento analizando sus elementos motores (¿sobre qué sectores descansa?), distnbutivos (¿cuáles son
las capas más favorecidas por este crecimiento y que, a
su vez, dinamizan o frenan este crecimiento?), la parte
creciente -pero diferente según los países- de la internaTRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

iniciada desde el principio de los noventa, confirmada con el Plan
Real, descompone -más nítidamente que antes- la actividad económica en dos zonas: una abierta a la competencia internacional,
la otra permaneciendo, por Ja naturaleza de sus productos, relativamente protegida. Se altera la estructura de los precios relativos:
los precios de los bienes amenazados por la competencia internacional crecen menos rápido que el nivel general de los precios, el
de los bienes protegidos aumenta más rápidamente. Ahora es en
· este sector protegido donde se sitúa la roayoóa de los empleos
informales y por lo tanto los ingresos más bajos. La deformación
de los precios relativos va permitir provisionalmente que los ingresos de las categorías más desprotegidas puedan crecer. No es
tanto el crecimiento el que permitió la importante reducción de la
pobreza, sino también y sobre todo la modificación de las expectativas y la alteración de la estructura de los precios relativos, es
decir, el conjunto de los mecanismos que engendraron una modificación en el reparto de los ingresos a favor de las capas más
modestas. Son las condiciones en las cuales este crecimiento se
dio (disminución consecutiva de las desigualdades de ingresos a
consecuencia del fin de la inflación y a la posibilidad de modificar
los precios relativos) las que explican la importante reducción de
la pobreza. Con la continuación del crecimiento, la estabilización
de los precios, estas condiciones actúan cada vez menos. Los efectos redistnbutivos (más igualdad, menos pobreza) se agotan. El
nivel de pobreza se estabiliza y su curso tiende a invertirse con el
alza de los empleos precarios e informales, sobre todo en ciertas
regiones fuertemente industrializadas como Sao Paulo.

cionalización del mercado de los bienes, de los capitales.
Para comprender la evolución de la pobreza, ha
que estudiar el empleo y los ingresos que este creci
miento genera. El conjunto de los estudios, sean los
muchos de la CEPAL (2000: lOOss.) o del BID (1998)
muestra, con excepción de algunos pequeños países,
que las desiguaúl.a.des entre capital y trabajo se acrecentaron, entre trabajo calificado y no calificado también, y que
finalmente el porcentaje de /.os empleos informales sobre la
población activa aumentó.
Las causas de esta reciente evolución están fuertemente ligadas a la súbita apertura de estas econornias
a la economía del mundo, a una hberalización casi simultánea del conjunto de los mercados y a una disminución sensible de la intervención del Estado en el ámbito económico. Las consecuencias son rápidas: fin de
las hiperinflaciones, alza del poder de compra de los
95

�Contradiccion_es ele

a_

•

glo.balizetción.

La pobreza atrapada

1997 y 1998 en la industria de la transformación, se
1111ás desfavorecidos, "desverticalización" del aparato
productivo (reemplazo de segmentos de lineas de proinvirtió ligeramente, primero y luego fuertemente en
1999 y 2000, según los datos del IPEA. Ésta no es caracteducción por importaciones) y en ciertos casos (Argentina), tendencia a una "primarización" de la econonúa
rística de Brasil y afecta las principales economías latinoamericanas como puede verse en los cuadros 4 y 5.
(abandono de sectores enteros del aparato industrial a
Para una misma tasa de crecimiento del PIB, el
favor de actividades primarias) finalmente, reestructucrecimiento de los empleos manufactureros baja, cuando
ración del aparato de producción. Más precisamente,
pero sin que pueda desarrollarse este
~specto aquí: el sector sometido a la _C_U_A_D_R_0_4
____________________competencia internacional se amplió y
AMÉRICA LATINA:
PIB Y EMPLEO MANUFACTURERO
no pudo sobrevivir sin transformarse
30
profundamente. La productividad del
trabajo aumentó fuertemente en las
grandes economías en los noventa, con
excepción, por supuesto, de los periodos de crisis, y su ritmo fue aproximadamente dos veces superior al de Estados Unidos (Katz, 2000a), al mismo
g
tiempo que el tejido industrial del país
IS
se transformaba: menos integración y
una "desverticalización" en curso más
10 .___....__....__...__...__..__...._ _._ _.__.....____....___._ _,
o menos pronunciada, según los paí'.L70 2.80
2.90
3.00 3.10
3.20
3.30
JAO l.SO 3.60 3 70
3.80 J.90
ses, más importaciones de bienes de caLogantm&gt; del PIB (en dólares de 1990)
pital. La brecha de la productividad con
• 1990 ■ 1997 •····· Tendencia (1990)- Tendencia (1997)
os países desarrollados, que se había
Fuente: CEPAL, Una década de luces y sombras. América Laüna y el Caribe en /os años noventa, CEPAL
ampliado en los ochenta, se redujo,7
(Chile) y Alfaomega (Colombia), 2001.
pero la heterogeneidad de los niveles
de productividad se acentuó entre el sector protegido y
no se hace negativo, y puede suceder que la participael sector competitivo. La tasa de formación bruta del
ción de estos últimos en el empleo en general baje
capital aumentó poco, permanece muy baja cuando se
drásticamente. La evolución de los empleos en el cocompara con la de las economías asiáticas y señala la
mercio y los servicios sigue un camino inverso. Alfredo
persistencia de comportamientos rentistas de parte de
F. Calcagno (2001: 81ss.) señala que de cien empleos
numerosos empresarios y de las capas más favorecidas
creados en América Latina de 1990 a 1996, más de las
de la población. Por ello, el retomo del crecimiento fue,
cuatro quintas partes lo son en el sector informal. Las
es, por lo menos parco en empleos. En Brasil, el empleo
desigualdades se acrecentaron profundamente en toformal cayó fuertemente de 1989 a 1996 (con un
das las economías latinoamericanas (con excepción de
repunte parcial de 1992 a 1995); esta baja siguió en
Costa Rica), y más especialmente en México y Perú.

·-_..........-_-

l

7

El análisis de las causas del aumento en la productividad (aumento
de las capacidades o importación masiva de bienes de capital
substituyéndose a los bienes de capital producidos localmente) va más
allá de nuestro propósito aquí.

96

_

Los ingresos por el trabajo asalariado crecieron en conjunto de 1991 a 1996 (con la excepción notable de Argentina, donde bajaron), pero este movimiento de conjunto se dio con una dispersión acentuada (incluyendo
TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

observar la progresión espectacular d
la pobreza y la indigencia en Argentin
AMÉRICA LATINA:
con
el aumento del desempleo consePIB Y EMPLEO EN COMERCIO Y SERVICIOS
cutivo a la larga recesión que atraviesa
"o 70
ese
país desde el final de los noventa,
s
para
establecer una ~ólida relación. Sin
~
!
embargo, el caso no siempre es tal. P~
a
"(1990)
entender esta respuesta paradójica e
l!
importante distinguir los empleos in,..
o .so
formales de los empleos formales por
il
~
una parte, y por otra, precisar lo que se
8
entiende por empleo informal según lo
¡¡
8
países, por un lado y, por otro, discu ·
g
11,1
la
definición de desempleo y cuestio10
3.7S
360
3.45
3.30
3.1S
3.00
2.-8S
2.70
"° narse sobre la pertinencia de la defini-- - - - ~ -11
Logantm&gt; del PIB (en dólares de 1990)
ción universal de la OIT cuando pre
e 1990 ■ ······ Tendencia (1990) - Tendencia (1997)
domina cierto tipo de trabajo informal.~.-.....,......_=""'l'l1111
Fuente: CEPAL, Una década de luces y sombras. América latina y el Caribe en los años noventa, CEPAL
El trabajo informal está poco º -- - - ---11111
(Chile) y Alfaomega (Colombia), 2001.
nada protegido, pero los significados de¡
la informalidad son diferentes según los países (ver reJ
a la baja, para Argentina), una informalización mayorcuadro
enfrente). La pérdida de un empleo info
la tasa de informalidad pasa de un promedio de 51.6%
8
lleva a la búsqueda de un empleo más informal aún, ya
en 1990 según el BID, a 57.4% en 1996 (Calcagno,
que el estatuto de desempleado no permite vivir po - - - - - 2001: 10)-y una baja en la creación de empleos (con
falta
de subsidio al desempleo en numerosos países don
una caída en los empleos públicos que va de 15.3% en
de el empleo informal es masivo y saca sus
1990 a 13.2% enl995, pero un aumento de los emespecificidades de las formas particulares en que unat
pleos en los sectores no expuestos a la competencia infracción importante de la población se integra al trabaternacional, entre ellos la construcción y los servicios;
jo. Es lo que explica a la inversa que ahí donde los emlos porcentajes pasan de 58.4% en 1990 a 63% en 1995
pleos
están más protegidos, donde los empleos infor(Calcagno, 2001: 10-11).
males se caracterizan solamente por una no declaración
de la actividad, el desempleo se vuelve "posible"
¿Acaso los desempleados son pobres?
(a
menudo
acompañado de empleos informales de tiemLa pregunta parece una provocación. Lógicamente la
po parcial) y su relación entre su aumento y el de la
respuesta inmediata debería ser positiva, y bastaría con

CUADRO 5

-

--

t

8 Las comparaciones entre países son dificiles de hacer pues las definiciones de la informalidad difieren por las razones que enunciamos en
el recuadro. No podemos limitamos a una definición centrada en el
pago de las cuotas sociales ya que observarnos que un porcentaje más
o menos bajo de los empleos informales si las paga, y uno más o menos elevado de los empleos formales también (OIT, 1999), ni sobre el
tamaño de las empresas, aunque el conjunto de estos datos sea importante para su consideración. Cada país tiene, pues, sus criterios. Según
el IPEA, por ejemplo en Brasil, la participación de los asalariados "sin

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

tarjeta", los que tienen empleos informales, pasó de 20.81 % en el conjunto de los empleos de las grandes regiones metropolitanas en 1991,
a 27.53% en el 2000. Este movimiento es particularmente pronunciado en Sao Paulo, ya que pasa de 19.09"/o a 28.23%, sobrepasando Salvador, acercándose al de Recife. La participación de los trabajadores
"por su cuenta propia", donde se concentra la núseria, aumenta también, pero en menor medida: de 20. 10% a 23.34%, la progresión es
particularmente elevada en el estado de Rio de Janciro. Para un análisis comparativo, pero aproximativo, ver OIT, 1999.

97

�Jl,;--- ~ ~ - - - - -Conlmclicclws..Jle.Ja.lollal

Contnuliccione.s cle.Ja globa,uli.....z-ac
....i-ó._.._____~ - - - - - - - -La pobreza atrapada

pobreza puede entonces establecerse. Cuando la infor¡malidad es muy importante, esta relación deja de ser
pertinente. La pobreza está relacionada con la calidad
del empleo: los pobres ocupan los empleos de más baja
calidad (Días, 2001) y si existe una relación entre pobreza y desempleo, ésta es indirecta: cuando el desem-

siblemente entre las mismas fechas, cuando que el de
los servicios crece considerablemente. Es en los servicios y los empleos informales que se concentran los
pobres. Cuando la importancia de los empleos informales en la población acúva úene un origen que no
puede reducirse a sacarle la vuelta a la legislación fiscal

La informalidad
El sector informal es un sector profundamente heterogéneo,
no sólo por oficios que lo componen, las relaciones con el Estado y lo legal, sino también por sus orígenes. La terminología
de sector informal es ambigua: no resalta la especificidad de
las situaciones y no permite analizar las posibles evoluciones
de los diferentes empleos informales (Lautier, 1994). Un ejemplo permite entenderlo. Por ejemplo, puede observarse en Argentina la presencia de un sector informal muy importante
cuando se define a este último por el no pago de las prestaciones sociales y la no declaración (o la declaración incompleta)
del trabajador ante los servicios del fisco y de la protección
social, de tal suerte que estos últimos no son objeto de deducciones obligatorias y, corolario de esta ausencia, no tienen acceso
a la protección social definida por la ley.
El empleo informal en Argentina no tiene los rrúsmos
orígenes que en Brasil, por ejemplo, porque las dos formaciones sociales no tuvieron la misma trayectoria en la historia. En
un caso, la colonización de poblarrúento europea se acompañó
de la erradicación de la mayoría de los indios -en número menos
importante, es cierto, que en los Andes o en México- y casi no
se acudió a la importación de mano de obra esclava. Los empleos informales se caracterizan desde entonces esencialmente por sacarle la vuelta a la ley, igual que lo que se observa, con
una amplitud menor, en los países europeos. En el otro caso, la
nueva inserción en la división internacional del trabajo y la
implementación de econorrúas exportadoras llevaron a una desestructuración de las relaciones de producción que existían en
las comunidades indígenas y, en algunos casos, a una importa-

pleo se desarrolla, los empleos de baja calidad se vuelven más numerosos y la pobreza aumenta, principalmente en razón de las formas que toma el trabajo. Lo
vamos a ver al estudiar de cerca el caso brasileño.
El empleo formal e informal aumenta y pasa de
quince millones a diecisiete millones de 1991 a 2000 en
las seis regiones metropolitanas de Brasil. La parúcipación del empleo informal en el empleo total aumenta y
el empleo en la industria de la transformación baja sen-

98

ción masiva de mano de obra esclava. Estas formas especificas
de integración al trabajo desestructuraron las relaciones de producción preexistentes al desviarlas de sus finalidades y para
imponer la econonúa exportadora adaptaron esas relaciones de
producción a la producción de bienes destinados a ser masivamente intercambiados. Queda que trazas importantes de estas
antiguas relaciones perduran con el desarrollo del capitalismo.
Es sobre esta base que se desarrollarán nuevamente, con ayuda
de la violencia, las relaciones mercantiles y capitalistas con la
industrialización. Es por ello que las formas de salarización llevarán la huella, ahl más que en otra parte, de las formas de
dominación personal. Lejos de volverse anónimos, las relaciones de producción se caracterizarán por el favor, y el salario no
ser.í únicamente un intercambio de valor, sino y sobre todo, un
intercambio de/avur. Esta combinación "valor-favor", señalada
por Gilberto Mathias (1987), a la vez da lugar en el nivel político, a formas de dominación caracterizadas por el autoritarismo
y el paternalismo; en el nivel econórrúco, a la "modernización
conservadora"; en el nivel salarial, a la salarización incompleta,
esto es, a formas de empleo informales. Es decir entonces, cuánto
no puede reducirse la informalidad a la ilegalidad, sobre todo
cuando descansa sobre mecanismos de legítirnación no mercantiles (Mathias y Salama, 1983) para oponerlos a la legítimación
mercantil proveniente del auge de las relaciones capitalistas, anónimas. Y también, cuánto un auge de este tipo de empleos en las
ciudades, lejos de ser un accidente, tiene raíces históricas profundas y es parte integrante de la reproducción de estas sociedades
profundamente desiguales desde los orígenes de la colonización.

y que proviene de las formas de inserción al trabajo, de
sumisión de las poblaciones indígenas y anúguamente
esclavas, la relación entre desempleo y pobreza es más
compleja que la que se observa en los países desarrollados o en Argenúna: el desempleo, tal y como se mide
según las defuúciones de la OIT, afecta esencialmente
categorías no pobres de la población. Es este controverúdo punto que vamos a exponer a parúr de dos estudios del caso brasileño.

TRAYECTORIAS

--

ANO IV, NO. 7/ 8

----'-'-'--"-

-

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

~

--

L Una relación posiúva entre el crecimiento del
desempleo y el alza de la pobreza: Ricardo Paes de Barros et al. (2000) hacen una comparación entre los efectos de la inflación y del desempleo sobre la pobreza en
periodos largos. El resultado de sus pruebas econométricas revela que la relación entre el crecimiento del desempleo por una parte, y el aumento, tanto de las desigualdades como de la pobreza por otra, es fuerte: de
mayo de 1982 a diciembre de 1998 un aumento de dos
puntos del desempleo se tradujo por un alza de la pobreza de 2,3 puntos. Más precisamente, el aumento del
desempleo en 6,1 puntos entre estas dos fechas explicaría el aumento de 7, l puntos de la pobreza. Paradójicamente, esta relación entre el crecimiento del desempleo y el de la pobreza seria más fuerte que la relación
entre el aumento de la inflación y la de la pobreza: por
un alza de un punto en la inflación mensual, tendríamos un aumento de 0,04 puntos de la pobreza. El paso
de una inflación de 0% -observada durante las efimeras políticas de estabilización- a una de 80% mensual
explicaría el 3.2% del aumento en la pobreza y 7,2 puntos del índice deTheil usado para medir la desigualdad.
La conclusión de los autores es que la pobreza está sobre todo asociada al crecimiento del desempleo cuando que la variación de las desigualdades resultaría sobre todo del alza de la inflación. Los autores maúzan
sus conclusiones para los años 95 y siguientes: a parúr
de esta fecha, el aumento del desempleo tendría menos
efectos negaúvos sobre la pobreza y las desigualdades.
Estos resultados sorprenden. Que el alza de la
inflación tenga efectos sobre la distribución de los ingresos es sabido por los economistas: se observa que la
tasa inflacionaria es más elevada para los que pertenecen a los deciles más bajos que para quienes el ingreso
se sitúa en los úlúmos deciles más elevados. Igualmente
se admite que esta alza de las desigualdades tenga efectos sobre la pobreza,9 pero también se acepta que este
efecto negaúvo pueda contrabalancearse con una tasa
de crecimiento importante y un alza consecuúva del
9

Aunque a menudo se analice menos, y particularmente en este análisis de Paes et al., 2000.
TIIAYECTORIAS I ANO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Mcaso pueda considerarse
que es suficiente conque el
crecimiento repunte) que la
liberalización de los
mercados siga adelante y
que la inflación cese para
erradicar la pobreza
sin que haya que favorecer
políticas redistributivas a
favor de los más pobres?
empleo. 10 La "sorpresa" viene sobre todo de los resul
tados obtenidos que establecen una jerarquía de las cau
sas, el aumento del desempleo prevaleciendo sobre e
crecimiento de la inflación en la explicación del alza de
la pobreza. Podría considerarse por supuesto que es·,-,,• - - - - - -m
influencia del alza del desempleo sobre la p obreza
indirecta: el aumento del desempleo se acompaña de
un deterioro de la calidad de los empleos, en parte con
secuúva al aumento del grado de informalidad. Podrí
observarse así un aumento del desempleo que afect
sobre todo los empleos formales, donde se concentran las capas no pobres de la población, un aumento
de los empleos informales provenientes de quienes
úenen un ingreso demasiado bajo para sobrevivir sin
trabajar -alimentado por quienes la pérdida de sus
empleos formales de ingreso modesto y de prestaciones muy limitadas no les permite sobrevivir-y una baja
en la calidad de estos empleos. Esta relación más compleja no es analizada por los autores de este estudio.

'º El periodo de la dictadura militar en Brasil ofrece un ejemplo
impactante y heterodoxo -con respecto a la corriente dominante del
Banco Mundial- a la vez de un aumento de las desigualdades, de una
tasa de crecimiento elevada y de una reducción de la pobreza en los
setenta.
99

�Conlnulic_cio_nes de la glolaalixaclém ~-~----------_j¡
La pobreza atrapada

2. Una fuerte relación entre variación de la pobreza y evolución de la calidad de los empleos. El corto estudio de
;Ramos y Santana (1999) establece que
Ja relación entre el aumento del desempleo por una parte, y el crecimiento de la
pobreza por otra, no es significativo. Carlos Ramos y Ricardo Santana hacen una
simulación y muestran que si los trabajadores desempleados recibieran un ingreso equivalente al que recibían cuando trabajaban, su situación no cambiaría de mapera significativa, la variación de la pobreza explicándose sobre todo por la calidad de los empleos obtenidos (pudiendo ésta ser medida por el número de años
escolares). Esto es en parte un resultado
inverso al descrito anteriormente, y que
va en contra de lo que las teorías enseñan, pero es cierto que éstas se refieren
sobre todo a los países desarrollados.
La referencia a la calidad de los empleos en los países donde existe una muy
grande informalidad conduce a cuestio,narse sobr e la definición del desempleo.
estadísticas difieren fuertemente según si se refieen al enfoque del IBGE (Empresas pequeñas y meMf,ffl'll-tl-- - - - - -dianas) que usan Paes et al. y que corresponde a la que
admite la OIT, o al del DIEESE (PED). La tasa de desempleo, medida por el IBGE sería de 7.45% en Sao
Paulo en el 2000 y, medida por el DIEESE de 11.02%.
El DIEESE considera algunas formas de subempleo
como reveladoras de un desempleo encubierto: algunas personas pueden desalentarse temporalmente en
su búsqueda de un empleo, otras tienen empleos precarios, insuficientes para asegurar la estricta supervivencia. Si agregamos a la tasa de desempleo (PED) estas dos formas de desempleo encubierto u "oculto", se
obtiene para el estado de Sao Paulo, según el IPEA,
17.67% en el 2000, es decir, una cifra superior en diez
puntos de la indicada por el IBGE (7.45%).

iLas

100

~ -- - - - - - - - - - - --ntradiccioaes-de a...glolaali
La pobrez a atrap

El enfoque del DIEES sobre el desempleo y el
subempleo es más pertinente que los de la OIT-IBGE.
Puede considerarse, por cierto, que hay cierta arbitrariedad en la definición y en la medida del desempleo
(¿qué nivel de precariedad escoger?, ¿cuándo puede
afirmarse que hay desaliento en inscribirse en la búsqueda de un empleo?) pero, a pesar de estos defectos,
corresponde más a la especificidad de las economías
semi-industrializadas como Brasil donde reina una tasa
de empleo informal particularmente elevado. Es bastante lógico encontrar pocas relaciones significativas
entre desempleo y pobreza en la medida en que entre
más pobre se es, menos se tiene ~ posibilidad de no trabajar,
los seguros contra el desempleo son inexistentes en general para los pobres que se encuentran concentrados
en los empleos informales de baja calidad. Es también

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

por ello que las estadísticas del IBGE muestran que la
rasa de desempleo (PED) es la más baja entre los trabajadores con una escolaridad de cero a cuatro años: 5.42%
en el 2000, cuando es de 8.43% para los que tienen una
escolaridad de cinco a ocho años, de 9.17% para una
escolaridad de nueve a once años y de 3.80% para una
escolaridad superior a los doce años. Nos encontramos
así con resultados análogos a los de los países desarrollados únicamente para la categoría de los trabajadores
más escolarizados, para todos los demás, los resultados
son opuestos a los observados. Dicho de otra manera,
cuando enlos países desarrollados el desempleo es cuanto más importante cuanto menos educación tenga uno,
en las economías semi-industrializadas es exactamente
lo contrario, con excepción de la categoría que sobrepasó los doce años de enseñanza. Esta última categoría
conoció, por cierto, un auge importante: el empleo aumentó en 50% de 1991 a 2000 según el IPEA. El empleo aumentó para todas las categorías a medida que la
educación aumentaba y, particularmente para el rango
de los nueve a los doce años de escuela, con la excepción,
ya señalada, de los trabajadores que sólo se beneficiaron con cuatro años escolares o menos. Vimos que esta
evolución contrastada por nivel educativo explicaba en
parte la evolución de la pobreza, ésta aumenta menos
que lo esperado si sólo se hubiera tenido cuenta de los
niveles de ingreso y su evolución.
En la m edida en que existe una relación sólida
entre la calidad de los empleos, el ingreso y el nivel de
educación, puede entonces concluirse como Ramos y
Santana, por la simple lógica del análisis, que hay una
relación sólida entre la pobreza y la calidad del empleo
y pocas relaciones directas y confiables entre la pobreza y el desempleo, y más bien indirectas como lo hemos
mostrado. La ausencia de relación directa entre aumento
del desempleo y aumento de la pobreza no se verifica
en países como Argentina donde la informalidad reviste otro significado. El fuerte aumento del desempleo se
traduce en una fuerte alza de la pobreza y la multiplicación de los empleos informales de tiempo parcial.
Puede deducirse que el auge de la precariedad,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

El conjunto de los estudios
muestra que las
desigualdades entre
capital y trabajo se
acrecentaron) entre
trabajo calificado y
no calificado también)
y el porcentaje de
los empleos informales
sobre la población activa
aumento.
I

del trabajo de tiempo parcial, la escasez relativa de ~
creación de empleos formales, con excepción de aquellos que exigen un nivel de educación relativamente elevado, constituyen factores que son potencialmente d-. - - - - - - naturaleza a conducir a un aumento de nuevas formas
de pobreza.
Al mismo tiempo que la precariedad, la intensi
dad del trabajo aumenta. Los temores de tener dificul
tades para reencontrar un empleo en caso de despido
se vuelven más fuertes que por el pasado y modifican,
no sólo las condiciones, sino también las maneras de
vivir el trabajo. El "estrés" aumenta debido a las nuevas
condiciones laborales y porque el temor de perder el
empleo y encontrarse en la pobreza son hoy más fuertes que ayer. Con la búsqueda de una mayor flexibilidad del trabajo en la empresa y de las nuevas formas de
dominación, las condiciones laborales tienden a acercarse a las que dominan en los empleos informales. Asistimos entonces a un movimiento doble, por un lado
con la democratización de los regímenes políticos los
empleos informales empiezan a beneficiarse modestamente de algunas prestaciones (acceso a los cuidados

101

�mmclicciones_de la globalizad_#________________

·cciones de la globar
La pobreza atrap

Jmédicos) y se acercan a
~os beneficios ligados a
•"l"- - - - - - los empleos formales;
or otro lado, los emleos informales se
ru- - - - - - -.
informalizan con el auge
de la precariedad y la fle\abilidad del trabajo. La
t,11troducción masiva de
la flexibilidad explica, en
parte, la persistencia de
la pobreza en su nivel actual. Anteayer la dismipución de la pobreza venia de la creación de empleos, ayer su aumento

Los ochenta o la "década perdida"
Las flucruaciones de fuerte magnitud del PIB, tanto al alza
como a la baja (Salama, 1998; Rodrick, 2001), en un contexto depresivo y fuertemente inflacionario sobre un largo periodo, afectan la distribución de los ingresos y de la
pobreza. Según la CEPAL, en un estudio retomado y explotado por Bulmer-Thomas (1997), la descomposición
de estos años en fases recesivas, de crecimiento cero y,
finalmente expansivas, revelan, a partir de 36 observaciones llevadas a cabo en once países de la región, que en
quince casos analizados en periodo de recesión, el ingreso
promedio de 40% de la población más desfavorecida se
deterioró, cuando que el del 15% más rico mejoró siete
casos de cada quince y se debilitó en ocho sobre quince.
Cuando la economía se estanca, en cuatro casos observados, el ingreso promedio de 40% de los más desfavorecidos
mejora ligeramente cuando que el de 10% de los más ricos, paradójicamente, se debilita ligeramente. En las fases
ascendentes del ciclo, sobre diecisiete casos observados,
el ingreso de 40% más desfavorecido baja en cinco casos,
cuando que esta baja no se observa más que en dos casos
de diecisiete para 10% más rico. Se entiende que con tales
evoluciones del PIB y de las desigualdades, la magnitud y
la profundidad de la pobreza, las desigualdades entre los
pobres, hayan podido aumentar fuertemente.

ación y unos efectos reesivos sobre la distriución del ingreso, hoy
la persistencia de la pobreza viene de la naturaleza de los empleos
\ creados. Tales evoluciolnes llaman a un análisis
¡en términos de exclusión
IY legitiman enfoques cualitativos de la pobreza que no
l,,J,.i,,pjl"'ft- - - - ~ - - -son sólo monetarios como los que presentarnos. Es tam-

bién por ello que parece deseable que se utilice una batería de otros indicadores que midan la calidad de vida
en el trabajo, el domicilio, al igual de lo que se hace hoy
en los países desarrollados, con el fin de aprehender las
múltipks facet,as de la pobreza. Estos indicadores, en su
mayoría presentados y discutidos en el libro, permitirían com prender los fenómenos de exclusión, de captar la influencia de una evolución diferenciada de los
ingresos sobre los comportamientos, de aprehender la
influencia de los factores no monetarios ligados al ambiente y a su deterioro, al achicamiento de la familia y a
las mutaciones de la solidaridad, etc. sobre la calidad de
vida.

102

CRECIMIENTO Y
DESIGUALDADES

Aparte de algunas excepciones, los diferentes países de América Latina son particularmente desiguales
como lo muestra la tabla siguiente, y entre ellos, Brasil
es el de las desigualdades más importantes. 11

11

La CNUCED propone un indicador más complejo con el propósito
de tener en cuenta la formación social en su totalidad. Considera la
participación en el ingreso de cada país de 40% de los más pobres, de
20% de los más ricos y de 40% del resto, calificado como " capas medias", para simplificar. Se obtienen así cinco grupos de países. El primero está compuesto por los países más desiguales ya que 20% de los
más ricos se benefician de 60% y más de la riqueza producida, las
capas medias de 30% y 40% de los más pobres de 10% de esta riqueza.
El país clasificado número uno en este grupo de los más desiguales es
Brasil.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

INDICADORES DE DESILGUALDAD EN
AMÉRICA LATINA (INCLUYENDO EL CARIBE)

Un aumento en las desigualdades

La rápida liberalización
de los mercados, al permitir una erradicación de
los procesos hiperinfla.
cionarios en los países en
los que c undía, y una
consolidación o un retorno del crecimiento, ofrece una doble cara: en un
primer tiempo la pobreza y las desigualdades
disminuyen, en un segundo tiempo el crecimiento, alimentado por
la profunda desigualdad
existente, la acennía a
menudo, la aligera a veces, cuando se hace más
fuerte, pero al margen.
No logra disminuir lapobreza ni las desigualdades de una manera duradera porque las mantiene y se
nutre de ellas.

SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

inflación por el cinco a diez por ciento de la població
(la más acomodada) y, cuando cesa el alza de los pre
cios, la fuente de su enriquecimiento absoluto y relativo, se observa a menudo una ligera y relativa declinación por su parte en el ingreso nacional. 13 En esta misma línea, debe considerarse de hecho la deformación
de la curva de Lorentz: 14 puede muy bien observarse
la vez una concentración del ingreso, medida por el co
eficiente de Gini y, al mismo tiempo, constatar un aumento por parte de 30% más pobre en el ingreso nacional (deciles donde están concentrados los p obres), de
tal suerte que, combinada con un crecimiento p er cápi9
positivo, la magnitud de la pobreza disminuye. Pero también puede observarse, menos frecuentemente, es cierto, a la vez una baja de parte del primer decil (el más
rico) y una reducción de la participación de 30% de los
más pobres; de tal suerte que, a pesar del crecimiento,

CUADRO 6

Theil

Gini

Atkinson

1986

0,59

0,54

0,47

1989

0,73

0,58

0,52

1992

0,62

0,55

0,51

1994

0,65

0,56

0,51

1996

0,65

0,56

0,52

filellte: Quentin T. Wodon, Poverty and Po/icy in l.atin America andthe Caribbean,
Banco Mundial, Washington, 2000, p. 4.

Según estos diferentes indicadores, en diez años,
la desigualdad aumentó. Después de llegar a un pico al
final de los ochenta, declina ligeramente y
hasta se estabiliza. 12 Estos datos son sufi- CUADRO 7
cientemente finos y habría que descomCONCENTRACIÓN DEL INGRESO TOTAL
ponerlos según los deciles. No disponemos
EXCLUYENDO AL 10% MÁS RICO
de series temporales para hacerlo, los únicos datos a nuestra disposición ( 1996) reBrasil
Guate'1131a
velan una importante particularidad: el rePanamá
porte del Gini de los diez deciles sobre el
Paraguay
de los nueve primeros deciles es muy eleEcuador
vado, mucho más de lo que lo está en E sChile
Honduras
tados Unidos por ejemplo (BID, 1998b:
1
México
9).
Bolívía

En cierta medida, estarnos en presencia de una bipo°/arizaciim en la concentración de los ingresos; en parte, efectuada
en detrimento de una fracción importante
de las capas media y, por supuesto, de los
más pobres, por lo menos en el periodo
inflacionista (Salama, 1995; Londono y
Székely, 2000) . Esta evolución se debe, en
parte, a los beneficios sacados de la hiper-

1

El Salvador

1

Rep. Dominicana

Argentina

1

Perú

1

Venezuela

1

Costa Rica

1

.. -•·

-

1
1

1
0.30
c::::::::J

" Para un esrudio comparativo con las econonúas asiáticas, periodizadas según las fases de crecimiento y de
crisis, ver Taylor, 2000.

"

J

Estados Unidos

0.20

"

1

Uruguay
Jamaica

_J

0.40
Gioi del 90"/o

0.50
c::=:::;::J

0.60
Gioi total

Fuente: BID, América Latina frente a la desigualdad, Washington, 1998. A partir de encuestas en hoga-

res.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 : SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

103

�-Conlnulic:ciones.de Ja_glDllalizac...
• ' -- - - - - - - - - - - -~

¡,;¡,¡_-- - - - - - - - -Ccudmclicciones-Cle..lcLglolNllzació
La pobreza atrapada

La pobreza atrapada

~a magnitud de la pobreza no se reduce. Finalmente,
¡puede constatarse un ligero aumento de la concentración de la riqueza atribuido casi exclusivamente a 10%
(o a 5%) de los más ricos, de tal suerte que el crecí.ento per cápita no pueda generar una disminución
de la _magnitud de la pobreza en la medida a la que
hubiera llegado si las desigualdades se hubieran manteF do o si se hubieran reducido.

Según las investigaciones de Székely y Hilgen
(1999), la distribución del ingreso, limitada a los ingresos del trabajo, se ha vuelto más desigual en once de
catorce países 15 durante la década de los noventa. En
Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador.
En Honduras, Uruguay y Venezuela, el aumento
de la concentración del ingreso se explica esencialmente por el crecimiento de las desigualdades entre los nueve
primeros deciles; cuando que en Brasil y
CUADRO 8
Perú, seria en razón del aumento de la
DESIGUALDAD EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
parte relativa en el ingreso de los centiles
(DÉCADA DEL 1990)
situados entre 90 y 95, que en N icaragua
M
y Panamá seria de 95 a 98 y en México y
Paraguay, 2% de la población más rica
º"
0.56
(Székely y Hilgert, 1999: 28).
..,.
En América Latina, la pobreza es
052
z
a
considerable,
tanto en su magnitud como
0.5
w
(.)
su profundidad. El solo crecimiento no
º"
~
puede aligerar la pobreza de una manera
046
duradera. Vimos que la reducción de diez
puntos en la pobreza en dos años en Brasil se explicaría esencialmente por los efec1989
l990
1991
199'2
199)
1994
1991
1996
1997
l9'J3
tos redistributivos del fin de la hiperintlaFuente: Miguel Skékely y M. Hilgert, The 1999s in Latín Amelica: Another Decada of Persisten!
ción y por el cambio en las expectativas.
lnequality, BID, Washington, 1999, p.32.
Para subrayar la importancia de las modificaciones
de la distribución del ingreso
UADRO 9

-~------'

ª

Kl1'!"""1t,,...__ _ _ _-l DESIGUALDAD EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
(DÉCADA DEL 1990)
06

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w

(.)

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o.sz

...
....
...
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0.5

CR.ica89

A

A

A

A

A A A

1991

1m

1m

A

A

..,
1989

1m

19514

1m

1996

1m

1m

Fuente: Miguel Skékely y M. Hilgert, The 1999s in Latin America: Another Decada ofPersistentlnequa/ity,
BID, Washington, 1999, p.32.
· -

104

13
Tal es la evolución observada en Brasil donde 10%
más rico cuenta con 48% de la riqueza distribuida en
1986; 53.2% en 1989 y 46.8% en 1999, esta reducción es particularmente concentrada en 1% más rico
( 15.2% en 1986; 17.3% en 1989 (periodo inflacionario), 13.9% en 1995 (fin de la hiperinflación) y 13%
en 1999). El siguiente 9% conoce una estabilización
de su parte relativa (33.6% en 1986 y 33.8% en 1999
después de un pico a 35.9% en 1989 (IBGE, 2001).
Limitamos el análisis aquí a los ingresos percibidos,
haciendo abstracción de la muy alta concentración
del patrimonio.
14
Curva que relaciona los perciles, deciles o quintiles
de la población con el ingreso acumulado que reciben.
15
El número de países considerado en la encuesta
está limitado a catorce, pues_son países cuyas esta·
dísticas pueden compararse.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL ~

sobre la pobreza, podemos razonar a contrarw en un
primer tiempo, con la ayuda de escenarios. Supongamos que el crecimiento, manteniéndose ni muy elevado rú muy bajo, no tiene efectos redistributivos, es estable y duradero.

Crecimiento-desigualdad-pobreza
Hace ya algunos años, Nora Lustig (1989) había estimado para México, cuántos años serian necesarios para
colmar la brecha entre el nivel de salarios de 10% de los
más pobres, y luego 10% siguiente, etc. y el salario rninimo de 1977, cerca de la linea de pobreza. Nora Lustig
hace dos hipótesis. Supone que el crecimiento es neutro
del punto de vista de la distribución del ingreso, y que
el coeficiente de Gini se mantiene estable a lo largo de
todo el periodo; la tasa de crecimiento es regular y se
eleva en 3% por año. Con estas hipótesis, la población
comprendida en el primer decil (los más pobres) deberla esperar 64 años para que su ingreso alcanzara el
umbral de pobreza, la del segundo decil no tendría más
que esperar 35 años y la del decil siguiente, 21. Esto
muestra la magnitud del problema de la pobreza en un
país sin embargo menos desigual que Brasil, y cuán vano
es esperar del sólo crecimiento, fuese éste no desigual,
una rápida solución al problema de la pobreza. Más
recientemente, Ricardo Paes de Barros y Rosane Silva
Mendom;:a (1997) llevaron a acabo interesantes simulaciones para Brasil. La hipótesis consiste también en
suponer la distribución del ingreso constante (la de
1993) y calcular el número de años de crecimiento continuo y regular, para que la magnirud de la pobreza disminuya. Los autores obtienen los resultados siguientes:
diez años de crecimiento con una tasa de 3% anual permiten una reducción de la pobreza de ocho puntos, pero
de sólo dos puntos si el crecimiento fuera de 2% solamente. Los autores analizan luego el efecto de la distribución del ingreso sobre la magnitud de la pobreza. El
método consiste en suponer el mantenimiento del ingreso promedio del Brasil y de asignar al país una curva de Lorentz de otro país menos desigual. Si Brasil
tuviera la rnisma curva de Lorentz que Colombia, la

lRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Anteayer la disminución de
la pobreza venía de la
creación de empleos) ayer su
aumento tenía como causa la
inflación y unos efectos
regresivos sobre la
distribución del ingreso) hoy
la persistencia de la po/:¡reza
viene de la naturaleza de los
empleos creados.
pobreza bajaría en 8 puntos, esta baja seria de 6 punto
si la curva adoptada fuera la de México. En esta lógica
igualmente puede calcularse cuál debería ser la tasa d
crecimiento durante diez años -con mantenimiento de
--------di
la distribución del ingreso- para obtener una reduc
ción equivalente a la realizada al adoptar la distribució
del ingreso de otro país, conservando a la vez su ingreso promedio del principio. Para obtener el mismo gra
do de desigualdad que Colombia o México, seria nece
sario que el crecimiento fuera de 2.8% y 2.4% por año,
respectivamente.

El crecimiento nunca es neutro en térmirws de distriáuciim del ingreso. Sobre un largo periodo fue particularmente desigual. Birdsall y Londono (1997) mostraron que la población llamada pobre en América Latina
se calculaba en 11 O millones de personas en 1970, y
que llegaba a 150 millones en 1995. Si la desigualdad
en los ingresos, medida aquí por el coeficiente de Gini,
se hubiera mantenido estable a lo largo de estos años, el
número de pobres se hubiera elevado a 120 millones de
personas. La diferencia de 30 millones más de pobres
es el producto del aumento promedio de las desigualdades observado sobre el periodo, sea éste debido al

105

�· ·oneLde..la_globaHzadó._ _ _ _ _ _ _ _ _ _. . _ _..........,¡¡

~ ..:,__ _ _ _ _ _ _ _ __c.m1.-11i•ícciones ele

La pobreza atrapada

La pobreza atrapada

aumento de la inflación, al defecto
de crecimiento durante la década
o bien, de la desigualdad ini.¡...---~--...perdida;
erente a ciertos regímenes de acu,.._
mulación. El tomar en cuenta las
desigualdades que genera el crecimiento en este periodo aumenta la
'magnitud de la pobreza. Al contrario, el no tomarlas en cuenta subestima el lapso de espera para que la
pobreza disminuya.

______

¿Reducir las desigualdades?
íPruebas econométricas, efectuadas
principalmente por instituciones internacionales así como recientes
formalizaciones dan un papel imfOrtante a la distribución del ingreso para explicar el
recimiento. 16 Entre menos importantes sean las desigualdades de ingreso -medidas por la relación entre
los dos, o los cuatro, primeros deciles y los dos últimosmás rápido y duradero es el crecimiento, y a la inversa.
(Birdsall et al. citado en:Turnham et al., 1995). 17
Bajas desigualdades de ingreso constituirían así
un factor positivo para el crecimiento y éste actuaría al
al sobre la reducción de la pobreza, débilmente priero, si los pobres están alejados de la línea de pobreza,
uego masivamente si las desigualdades entre ellos son
mínimas. A la inversa, grandes desigualdades no favorecerían el crecimiento, y el círculo virtuoso antes des16

Es muy sorprendente que para mostrar las relaciones entre equidad
y crecimiento, la mayoría de las pruebas toman periodos muy amplios, por ejemplo 1965 a 1990, en los cuales se mezclan fases de alta
coyuntura (1965-1982) y fases de fuertes depresiones (la década perdida de los noventa) y forman muestras de países cuya homogeneidad
es cuestionable (por ejemplo: Banco Mundial, 1993)
17
Estas conclusiones serian opuestas a la tesis desarrollada por Kuznets
según la cual la distribución del ingreso seguiría una curva de U invertida. Al principio las desigualdades se acentuarían con el crecimiento,
puesto que los trabajadores se desplazarían de los sectores de baja
productividad hacia los de productividad más alta. O también a los
análisis de Kaldor, que relacionan el grado de desigualdad y la importancia del ahorro. Un aumento de las desigualdades debería permitir
liberar fuentes adicionales de ahorro (las capas acomodadas ahorran-

106

la gl-.Hzac!ón

crito no podría darse. En estas condiciones, ¿cómo obtener un crecimiento fuerte en países donde las desigualdades de ingreso son particularmente importantes, como es el caso en la mayoría de las economías
latinoamericanas? ¿Acaso hay que redistribuir los ingresos a favor de las capas más pobres, o bien "esperar"
a que el crecimiento actúe para los menos favorecidos,18
impulsando al mismo tiempo su auge a través de medidas de liberalización?
Insistir sobre el grado de desigualdad del ingreso
y la no liberalización de la economía podría ofrecer una
explicación del crecimiento más moderado en América
Latina que en los países asiáticos19 y definir una polítido más que las que no lo son) y por consecuencia más inversión y
crecimiento. Sobre este punto ver también a Dollar y Kraay, 2001.
18
La declaración debe por supuesto matizarse. Las instituciones internacionales consideran a menudo que hay que ayudar directamente
con programas enfocados a la pobreza extrema (los indigentes). Los
"otros pobres", cuyos ingresos están situados entre la linea de indigencia y la linea de pobreza, no deben beneficiarse de una redistribución del ingreso sino de programas de educación y salud. Señalemoo
que esta posición está cambiando: becas escolares dadas a las madres
de familia pobres y, más tímidamente, redistribución por el lado de la
fiscalidad (ver Valier, 2000).
19
Usamos a propósito el condicional. La mayoría de las economías
latinoamericanas conocieron fases de auge prolongado, de los cincuenm
hasta los setenta, y para algunas, más largas, con una distnbución dd

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

! SEPTIEMBRE 2001- ABRIL~

ca económica susceptible de actuar sobre la pobreza,
su magnitud y profundidad, gracias a la liberalización
de los mercados. A la inversa, reducir la pobreza y las
desigualdades, recobrar el crecimiento, podrían resultar de una intervención del Estado más consecuente,
menos burocrática, apostando a la vez sobre una politica redistributiva del ingreso y una politica industrial, al
igual que la que se observa en numerosos países asiáticos. Sin embargo, es forzoso constatar que las recomendaciones dominantes, hechas por las instituciones internacionales, insisten generalmente sobre el papel regulador del mercado y sobre los aspectos nocivos de la
intervención del Estado cuando ésta sobrepasa el estrecho campo definido por el enfoque liberal: nada de intervención en la asignación de los recursos, en la inversión productiva, una politica redistributiva limitada por
los principios walrasianos de equidad y justicia,20 una
intervención del Estado limitada a algunos sectores no
mercantiles: la salud (insistiendo sobre la prioridad al
financiamiento de politicas preventivas), la educación
(privilegiando la enseñanza primaria), la infraestructura (transporte, pero también energía, drenaje, etcétera).
Este tipo de intervención, limitado a la producción de
extemalidades para las empresas, o previniendo aquéllas, negativas, producidas por el mercado, está y estará
encaminado a disminuir el indicador de pobreza humana construido por el PNUD. Sus efectos sobre el
mejoramiento del nivel de vida de las capas más pobres y
más modestas son importantes.21 Pero son muy limitados.

ingreso particularmente desigual y una intervención del Estado por lo
menos sustancial, ya que algunos teóricos enfocaban sus investigaciones en esa época sobre el papel industrializador de los Estados y que el
Banco Mundial, mucho más keynesiano de lo que es hoy, buscaba
favorecer su intervención. Para un estudio detallado de los fundamentos teóricos de la importante intervención del Estado en los países
subdesarrollados, ver Mathias y Salama, 1983. Finalmente, es en una
fase de acentuación de las desigualdades, posibilitada por un golpe de
&amp;nido militar, que Brasil conoció lo que algunos llamaban en la época
"un milagro económico".
., La redistnbución debe ser tal que no debe amputar el nivel absoluto
de ingreso de ciertas capas en beneficio de otras, coa el fin de no incitarlas a trabajar menos. La progresión de los ingresos puede ser, sin
embargo, diferenciada lo que, en los países donde domina una profunda desigualdad de ingreso, deja poco margen para una política

TllAYECTORIAS j AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Para concluir, el crecimiento es parco en empleo
industriales pero prolífico en empleos informales.
flexibilidad del trabajo aumenta (mayor precarización,
trabajo de tiempo parcial), los salarios están lejos de
seguir la evolución de la productividad del trabajo, con
excepción de los que poseen un empleo muy calificado, el desempleo tiende a aumentar a pesar del auge d
los empleos informales. El crecimiento tiene efecto
positivos sobre la pobreza, pero son más bajos que lo
previsto, no sólo porque en el mediano plazo la tasa de
crecimiento permanece modesta con respecto a la de
los cincuenta-setenta, sino sobre todo porque se inserí
be en un régimen de acumulación específico altamente
inestable que vamos a analizar. La paradoja, entonces,
es la siguiente: cuando ayer la pobreza aumentaba co
la inflación, hoy puede provenir de ciertas formas d
integración al trabajo, precarias, de tiempo parcial. Obtener un trabajo no significa necesariamente salir de la-- - - - --.1r
pobreza, pero puede llevar a ella cuando la "calidad"
del trabajo es baja.
El debate sobre los efectos del crecimiento sobr
la pobreza, considerada in ahstracto no tiene sentido
"porque desvía la atención de cuestiones sobre las cua ..---------11m

¿Cómo obtener un

crecimiento fuerte en países
donde las desigualdades de
ingreso son particularmente
importantes? Mcaso hay que
redistribuir los ingresos a
favor de las capas más pobres)
o bien ccesperar)) a que el
crecimiento actúe para los
menos favorecidos?
107

�•

•

•

•

[:.....- - - ~ - ~ - - - - - -Conlradicciones..de a_globalizació
La pobreza atrapada,

La pobreza atrapada,

r'l/1----

minal, la credibilidad adquirida al precio de una libera-

UN RÉGIMEN DE ACUMULACIÓN
---'ESPECÍFICO CON PREDOMINIO
FINANCIERO
dependencia financiera se ha vuelto exorbitante y se
traduce en una fuerte vulnerabilidad macroeconómica
desde el principio de los noventa. Ésta estaría principalmente en el origen de las crisis y del aspecto constado de la coyuntura en el mediano plazo.
Expondremos sucesivamente las razones que fundamentan esta caracterización del régimen de acumulación; luego discutiremos, a la luz de las recientes evoluciones, la inestabilidad ligada a este régimen de acu-

'La liberalización de ws mercados C&lt;JmO respuesta
a las muy altas inj/acwnes y a kJ atonía del crecimiento
En los noventa, la rápida apertura de las fronteras condujo a una destrucción-reestructuración del aparato
productivo, la destrucción prevalece en parte sobre la
eestructuración. La balanza com ercial se tomó fuerte- .
ente negativa sobre todo en los primeros años de lieralización de los mercados. El rápido auge de las ex~~Ml~ - - - - -..J...ortaciones, y a veces la transformación de sus contenidos, no fueron y no son suficientes para compensar
el de las importaciones. La reestructuración del aparato industrial no fue suficientemente rápida e importante para que las empresas modernizadas pudieran ex-

redistributiva, sobre todo si el crecimiento es bajo o ausente. De hecho, se oponen dos ideas: la primera insiste en este enfoque en términos de equidad y de justicia, y considera que la liberación de las fuerzas del mercado debería impulsar el crecirrúento y permitir así una
progresión mecánica de los ingresos de los más pobres que se sumaria
a la obtenida gracias a la redistnbución del ingreso según reglas definidas; la segunda, adopta otro enfoque de la justicia y la equidad y considera primero las desigualdades desde el punto de vista ético, luego
desde un punto de vista económico. Dicho de otro modo, unas medidas de redistribución pueden tener un costo, incluyendo en ténninos
de crecimiento que conviene calcular, pero deben tomarse por razo-

108

El debate sobre los efectos del
crecimiento sobre la pobreza)
considerada in abstracto no
tiene sentido (Y?orque desvía
la atención de cuestiones
sobre las cuales deberíamos
.
concentrar nuestra atencwn:
quién trabaja) cómo y _en qué
circunstancias))

La relativa estabilidad de la tasa de cambio no-

es deberíamos concentrar nuestra atención: quién traaja, cómo y en qué circunstancias" (Rodrik, 2000: 9).

portar lo suficiente y compensar así el rápido auge de
las importaciones, transformar positiva y duraderamente
el saldo de la balanza comercial, por una simple razón:
las inversiones son en efecto insuficientemente elevadas con respecto al PIB, sobre todo cuando se las compara con las realizadas en las economías asiáticas. Las
bolsas tienen un considerable auge, no sólo porque vienen capitales del extranjero con motivo de las privatizaciones, sino también porque las empresas se deciden
a favor de inversiones en portafolios lucrativos más que
por mayores inversiones.

nes éticas, aunque tengan que espaciarse en el tiempo. Estas medidas
también pueden tener cierta eficacia económica al permitir q ue se cambie la regulación y que la valorización del capital sea mejorada en los
sectores que responden al alza de la demanda solvente producida por
el aumento del poder de compra de las capas de ingresos más bajos.
Pero también pueden no favorecer el crecirrúento y ser poco eficaces
(para una discusión sobre esta eficacia, ver Bourguignon (2000) y su
propuesta de mejorar el ingreso de las capas medias para acrecentar,
por rebote, el de las más pobres). El argumento económico no es pues
suficiente en sí mismo para justificar una redistribución importante de
los ingresos a favor de los más desprotegidos, aún si es apreciable. Una

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

lización repentina e importante de los mercados, se traducen por una fuerte apreciación de la moneda nacional en términos reales. Nos encontramos, desde entonces, frente a la paradoja siguiente; por un lado, la liberalización financiera impone una relación más o menos
estable de la moneda nacional frente al dólar, la entrada
masiva de capitales tiende a apreciar una tasa de cambio real, ya fuertemente apreciada por la reducción de
Ja inflación paralelamente a la estabilidad de la tasa de
cambio nominal; por otro lado, la apreciación de la tasa
de cambio real frente al dólar frena el auge de las exportaciones al mismo tiempo que estimula las importaciones, y esto, cuánto más que el comercio está geográficamente diversificado (Brasil, Argentina, a diferencia
de México cuyo comercio está concentrado sobre América del norte) y que el dólar mismo se aprecia frente a
las otras divisas clave.
El déficit de la balanza de la cuenta corriente crece fuertemente, no sólo porque el saldo de la balanza
comercial se vuelve primero profundamente negativo,
luego un poco menos, sino también porque los gastos
de turismo aumentan, los que están ligados al retorno
de los beneficios y dividendos de las firmas multinacionales cuya progresión es muy elevada a medida de la
creciente internacionalización del capital, así como los
que se encuentran ligados a la compra de patentes extranjeras y finalmente los gastos crecientes ligados al
servicio de una deuda externa en pleno auge. Final-

politica de redistribución que no obedezca más que a argumentos ecoaómicos tendría fundamentos muy frágiles. Es por ello que los argumentos de orden ético deben ponerse al frente. Hecho esto, es forzoso
aorar que, globalmente, los argumentos éticos y económicos van hoy
en el mismo sentido.
21
Pruebas m ostraron también que los países que más recursos dedicaban (en porcentaje del PIB) a estos gastos, tenían un crecimiento
alto y duradero. Para una revisión de estos estudios, Fishlow, 1996. A
la inversa, los que gastaban poco en educación, salud, infraestructura
e investigación tenían un crecimiento bajo e irregular sobre un periodo largo, sobre todo si al mismo tiempo dedicaban la mayor parte de la
recaudación pública a pagar una burocracia "desmedida" y a colmar
los enormes déficits de sus empresas públicas.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

/

mente, el déficit de la balanza de la cuenta corriente n
expresa más que una parte de la necesidad de financia
miento puesto que a este último conviene agregar la
amortización de la deuda.
El alza de las tasas de interés, y hasta su manteni-"- - - - - -..n 11
miento en un nivel relativamente elevado, condició
necesaria más no suficiente para atraer capitales,22 po
un lado, vuelve más vulnerables a los bancos al bajar e
parte el valor de sus activos (Gavin y Haussmann, 1996),
incitándolos a otorgar malos créditos lo que aumenta e
riesgo de no pago de los deudores. Por otro lado, eleva
considerablemente el costo de los préstamos, debilitando por ello los estados frente al Estado federal, aumenta el déficit presupuestario que una reducción del gasto
público no logra contener e incita a revisar hacia la baja
los proyectos de inversión de las empresas por dos razones; una, ligada al costo y la otra, a la posibilidad de
decidirse a favor de la compra de bonos del tesoro, más
rentables que la inversión misma.

22

Esta posición la comparten hoy numerosos economistas. Rodrik
(2001: 23ss.) analiza esta lógica que lleva a una apreciación del tipo de
cambio real y escribe: " las tasas de cambio flexibles se guían menos
por las perturbaciones en la competitividad o las fluctuaciones de la

109

�•

•

L -- - - - - - - - --.C.mlmcticciones ele la globaliwi
La pobreza atrapada

La vulnerabilidad de los bancos, ya fragilizados
por la liberalización muy rápida de los mercados financieros, y el aumento de los créditos dudosos crece cuano los depósitos no siguen al mismo ritmo el crecimiento
de las tasas de interés y su capitalización se vuelve más
apurada cuando aparece la crisis. El costo de
recapitalizar los bancos y socializar sus pérdidas alcanza ya dimensiones considerables en México después de
las fuertes devaluaciones de 1994 y 1995.
El rebasamiento de los déficits de la balanza de
cuenta corriente pasa por entradas de capitales cada
ez más masivas, a las cuales se agregan salidas cada
~lmr'lli,---- ----'u,e z más considerables a título de la amortización del
capital prestado. El funcionamiento de la econonúa se
orienta hacia lo que Keynes llamaba una economía casino: la necesidad de financiamiento llama a entradas de
capitales a la medida de esta creciente exigencia. Entre
más nos acercamos a un umbral de déficit insostenible,
más aumentan las tasas de interés y fluyen los capitales
flotantes, invertidos a muy corto plazo. Una vez franqueado este límite -dificil de definir- la magnitud de
los déficits (presupuestarios, balanza de cuenta corrien-

balanza comercial y más por el deseo de mantener los flujos de capitales a corto p lazo y la confianza de los inversionistas" y, agregaríamos,
a un alza de las tasas de interés real, una vez que éstos estén amenazados.

110

te) suscita una caída de la credibilidad de la política
económica de los gobiernos, una baja drástica de las
bolsas nacionales, salidas masivas de capitales, y en la
mayoría de los casos, un desplome de la moneda frente
al dólar, todo esto seguido de una recesión, siendo ésta
todavía más elevada si el valor de la moneda se conserva a pesar de la pérdida de credibilidad que sufre la
política económica del país y que se traduce por un
aumento de las tasas de interés, un déficit fiscal mayor
y una incapacidad de llevar a cabo una política económica coherente (Argentina, desde 1998). Así, mientras
el funcionamiento de la economía casino no suscite temores de insolvencia, los déficits son colmados con
entradas de capitales. Déficits y entradas van en el mismo sentido. Cuando los déficits continúan acentuándose
pero que las entradas de capitales cesan y que éstos
abandonan el país, déficits y salidas de capitales se suman.
La lógica financiera introducida por el funcionamiento de una economía casino tiende a imponer una
gran inestabilidad y por lo tanto importantes fluctuaciones en la actividad económica. Se trata de un verdadero
círculo vícioso. Dado esto por sentado, seria erróneo
atribuir a esta sola dimensión financiera, por considerable que fuera, la responsabilidad de la llegada de una
crisis. Pesa estructuralmente pero las crisis pueden taro-

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPllEMBRE 2001- ABRIL 2002

bién venir de una valorización del capital que se ha vuelto
insuficiente, debido a una sobreinversión relativa, de
un deterioro profundo de los términos de intercambio
de productos primarios, llevando a un creciente déficit
comercial, a un alza de las tasas de interés, si una parte
importante de la recaudación presupuestaria viene de
la rasación de estas importaciones. Puede considerarse
que la crisis argentina del final de los noventa y del principio de 2000 se explica a la vez por causas financieras
y por el deterioro de los términos del intercambio cuyos efectos se volvieron tanto más importantes cuanto
que la economía se primarizó a lo largo de la década
pasada. Del mismo modo, puede considerarse que la
ligera desaceleración económica en 1998-99 observada en México se explica por el contagio de la crisis financiera y la baja en la recaudación provocada por la
baja del precio del petróleo y al alza consecutiva de las
tasas de interés determinada para evitar un aumento
del déficit presupuestario.
Este régimen de acumulación de predominio financiero se vuelve una trampa de la cual es cada vez
más dificil salir sin crisis. La lógica financiera de estos
regímenes de acumulación imprime al crecimiento un
perfil de "montaña rusa".
Finalmente, este tipo de crecimiento descansa
sobre el "filo de la navaja". La duración de este crecimiento es problemática. Cuando llega la crisis, el temor
de ver salir los capitales, lleva a elevar las tasas de interés a un nivel tal que se vuelve un obstáculo casi infranqueable para los proyectos de inversión que necesitan
recurrir al crédito y dificulta el reembolso de los viejos
créditos, lo cual fragiliza los bancos, pero también los
gobiernos fuertemente endeudados y modifica las relaciones entre el Estado central y los Estados federados,
fuertemente endeudados. Como esta medida se considera insuficiente para reestablecer la confianza de los
mercados, se implementa entonces una política de austeridad. Los gastos públicos, que deberían reducirse tanto más fuertemente que los que aseguran el servicio de
la deuda externa e interna, aumentan de manera exponencial a medida que las tasas de interés se elevan y

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPllEMBRE 2001 - ABRIL 2002

La crisis acentúa
profundamente las
desigualdades en razón de la
poca protección social)
reducida por la liberalización
de los mercados; los servicios
públicos sufren
particularmente de las
reducciones en los gastos
determinados para recobrar
el equilibrio presupuestario.
conviene liberar un excedente presupuestario (fuera del
servicio de la deuda). Como es dificil crear impuestos·. - - - - - - ~HII
nuevos, la reducción significativa de los gastos se vuel
ve también dificil en razón de su carácter incomprimible;
la situación se resuelve, sea por medio de un "blindaje"
financiero consecuente acompañado de la promesa d
reducir los gastos, sea por --o con- una devaluación.
Las tasas de interés pueden bajar nuevamente, el déficit presupuestario disminuir, el crecimiento repuntar
sin que haya un alza significativa de la inflación.
Según los trabajos de Rodrik (2001), la volatilidad
de los flujos brutos de capitales privados en porcentaje
del PIB,23 medida por la desviación tipo, explicaría un
poco más de la mitad de la volatilidad del PNB del conjunto de las economías latinoamericanas, cuando que
en los ochenta esta cifra se elevaba a 20%.

23
Una observación por país como por década (80 y 90), se excluyen
los países cuyos flujos de capitales son muy volátiles por razones específicas como Surinam, Panamá, las Bahamas y Nicaragua.

111

�•

Contradicciones de-1a..globalizació
La pobreza atrapada

vulnerabilidad macroeconómica de estos
modelos es profunda y sus efectos sobre la pobreza
son muy importantes
La crisis del final de los noventa abunda en enseñanzas.
Sólo Argentina entró en una profunda recesión, de la
ual batalla para salir. Brasil conoció una desaceleraión fuerte, ciertamente una recesión pero no una depresión, llegando el crecimiento en los alrededores de
cero. La magnitud fue menos importante que lo que
podía preverse. México no conoció recesión, al contrario, la expansión se sostuvo. Seria entonces un error
ensar que las fluctuaciones fueran cada vez más cercanas, y sobre todo que se produjeran más o menos
simultáneamente.
Los efectos de la volatilidad macroeconómica
sobre la pobreza son mayores, no sólo porque al desaparecer la inflación, la única manera de reducir la masa
asalariada seria reducir el empleo más que los salarios
reales (Marquez, 2000: 7-8), sino porque con la crisis
se desarrollan actividades de supervivencia. El sector
informal, más importante, tiende a informatizarse aún
más al mismo tiempo que aumenta el trabajo de tiempo parcial, cuyos ingresos están por debajo de los que
corresponden a la linea de pobreza, y tiende a instituirse una fuerte precaridad. Retomando los trabajos de
Alain de Janvry y Elysabeth Sadoulet (1999), Nora
Lustig (2000) señala los efectos de la crisis de los ochenta: cada punto de la baja del PIB durante las fases de
recesión se traduce por un aumento de 3.7% de la mag1.12

nitud de la pobreza urbana y 2% de la pobreza rural.
Estas cifras son más altas que las que presentamos con
los trabajos de Wodon, pero se refieren a momentos específicos, a saber, los periodos de crisis. La crisis tiene
efectos desmultiplicadores sobre la pobreza que no compensan el repunte económico de una misma magnitud
y de una misma duración. El fenómeno de histéresis se
explica esencialmente por dos causas: la crisis acentúa
profundamente las desigualdades, más que en los países desarrollados, en razón de la poca protección social
reducida por la liberalización de los mercados,24 los ser~
vicios públicos, entre los cuales, la escuela y la salud
sufren particularmente de las reducciones en los gastos
determinados para recobrar el equilibrio presupuestario: 25 La duración promedio de la escolaridad baja y su
calidad también. Los niños pobres van menos regularmente a la escuela y trabajan más. La búsqueda de actividades de supervivencia a corto plazo, que la crisis hizo
necesaria, la calidad y la duración de la escolaridad menores, la reducida protección sanitaria, la nutrición insuficiente, disminuyen, algunas veces d e manera irrever sible, las capacidades para salir de la pobreza una

presa la variación relativa del ingreso de una famili~
con respecto a la del PIB, es decir, del ingreso promedio. La volatilidad se mide con la varianza. A partir de
ahi, se deduce que la volatilidad (varianza) de la enésima
familia es igual a la volatilidad (varianza) del PIB, más
la del ingreso relativo de esta familia (varianza) al que
se le agrega dos veces la covarianza entre las tasas da
crecimiento del PIB y del ingreso relativo de esta familia. Estos tres términos tienen cada uno un sentido preciso: el primero expresa las macroperturbaciones, el se-

vez llegado el repunte económico.
La asimetría de los efectos puede resumirse en la
tabla siguiente (Lustig, 2000)
Como puede observarse, la pobreza aumenta
fuertemente con la crisis y no tiende a bajar, a pesar de
uno o dos años de repunte económico. Hasta tiende a
awnentar, y se necesita un periodo de crecimiento más
largo y sostenido para que empiece a ceder.
La volatilidad del PIB, explicada en un 50% por
la de los flujos de capitales privados en los noventa, in-

CUADRO 10
CRISIS DE LA MAGNITUD DE LA POBREZA (PORCENTAJE)
ANTES DE LA CRISIS:
PNB PER CÁPITA
País

Año
de la crisis

Antes
de la crisis

Año
de la crisis

Vs. año de la
crisis

Vs. año antes de
la crisis

+

+

+

Después de la crisis

26,3 1997

Argentina

1995

16,9

1993

24,8

+

Brasil
(región metropolitana)

1990

27,9

1989

28,9

+

Nd

Nd

Nd

Nd

Nd

México

1995

36

1994

Nd

Nd

43

1996

+

+

-

Venezuela

1994

41 ,4

1993

53,6

+

48,2 1996

+

-

-

Fuente: Nora Lusting, Crisis and the Poor; Social/y Responsible Macroeconomics, BID, Washington, 2000, p. 19.

duce una fuerte volatilidad del ingreso de las familias, y
más particularmente el de las capas más modestas.
Rodrik (200 I) establece una relación entre la volatilidad
del ingreso de las familias y la del PIB a partir de una
identidad simple: el crecimiento del ingreso de la
enésima familia es igual al crecimiento del PIB a la cual
se agrega la diferencia entre el crecimiento del ingreso
de la enésima familia y la del PIB. Esta diferencia ex24
Rodrik compara la crisis de los treinta en Estados Unidos con la de
los ochenta en América Latina, de magnirud y duración equivalentes:
~n un caso se pasó del laissez-faire al intervensionismo y, en el otro, del
mtervensionismo al laissez-faire, favoreciendo así el mercado en perjuicio del Estado (Rodrik, 2001: 11-13).
25
Norman Hieles y Quentin Wodon (2001) esrudian la elasticidad de
los gastos sociales con respecto al PIB, y más particularmente de los
programas enfocados en las fases de crecimiento y en las de recesión,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Yconcluyen que los gobiernos son en general "pro-pobres" en las fases de ccecimienco; esta actirud cambia en las fases de recesión, los
gastos sociales bajan al mismo momento en que los pobres sufren más
fuertemente la recesión que las otras capas, y es cuando deberían aumentar. Por l % de baja en el PIB per cápita, los programas enfocados
bajarían en 2% por pobre, la mitad de este efecto viene de la baja del
PIB, el otro del aumento del número de pobres. Ver Hieles y Wodon,
2001: 109ss.

TIIAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

gundo las perturbaciones idiosincrásicas y el tercero
indica, finalmente, según si es positivo o negativo, que
el ingreso relativo es prociclico (el ingreso relativo crece más rápido que el PIB en periodo de crecimiento y
baja más fuertemente en periodo de recesión) o no lo
es. Puede entonces considerarse que el ingreso relativo
de las familias pobres es procíclico puesto que su ingreso es particularmente vulnerable a los ciclos económicos. El interés de esta descomposición es que permite
definir mejor las políticas enfocadas a aminorar la pobreza. Si la responsabilidad de la volatilidad del ingreso
de la enésima familia -las familias pobres o en vías de
serlo- se debe principalmente a la volatilidad macroeconómica, entonces las políticas por implementar consisten más en enfatizar la búsqueda de la estabilidad ma113

�•

L...---- - - - - - - - - - - --'mtlll'a1clicciones ele la_globaUzación
La pobreza atrapada

______

croeconómica que en encontrar políticas específicas.
Como la inestabilidad macroeconómica proviene en
50% de la volatilidad de los flujos de los capitales priva;nr-"'1-111...-----~
dos, puede pensarse que menos mercado y más Estado
.,.,.·,n---~~-....r odría reducir la volatilidad macroeconómica y, por eso
mism&lt;?, la volatilidad del ingreso de estas familias. Si la
volatilidad se explica principalmente por razones
·diosincrásicas, entonces se hace necesaria una política
specífica que apunte a reducir el riesgo particular de
cada familia. Y si, finalmente, la volatilidad se explica
por la extrema sensibilidad de algunas familias (y en
nuestro caso las familias pobres y cercanas a la línea de
breza) a las perrurbaciones macroeconómicas, entonse hacen necesarios los programas específicos, insensibles a la baja en las recesiones.
Con excepción de algunos países como Chile, la
volatilidad se explica sobre todo por las macroperturbaciones (primer término) y por una sensibilidad rela-

,.,

tiva a estas perturbaciones (tercer término), y esto especialmente para las categorías más pobres de la población. Estas observaciones deberían conducir a implementar nuevas políticas económicas, lejos de los espejismos suscitados por la liberalización de los mercados,
consolidando a la vez políticas específicas para que éstas no sean cuestionadas por las macroperturbaciones.
Las políticas macro económicas deberían entonces privilegiar la estabilidad económica más que permitir el
retomo de las grandes fluctuaciones del siglo XIX europeo. La regulación de los mercados se vuelve cada
vez más una necesidad. Pasa por un reconocimiento
del papel positivo de los Estados en lo económico y lo
social. Se impone un vuelco de los enfoques tradicionales si se quiere realmente aligerar la pobreza. ,s.,

Verswn al español de Brigitt,e Domange

ANEXO ESTADÍSTICO

INDICADORES DE LA POBREZA PARA TRES PAÍSES

Ho

H¡

H2

Ho

H¡

H2

Argentina

1990

21

7,2

3,4

5

1,6

0,8

1997

18

6,2

3,1

5

1,5

0,7

53

22

12,1

20

6,7

3,4
3,5

Colombia

1991

45

19,1

10,8

17

6,1

1989

42

15,8

8,1

13

3,9

1,9

1998

39

13,4

6,4

10

2,5

1

1997
México

Fuentes: CEPAL, Panorama Social de América Latina, Chile, 2000. Las columnas 2-4 conciernen a la pobreza, y las tres últimas cifras a la
indigencia; Hl y H2 se calcularon con respecto a las familias, para la pobreza. y con respecto a la población, para la indigencia.

BIBLIOGRAFÍA

CUADRO A
MAGNITUD DE LA POBREZA EN BRASIL
Regiones
y estratos

1993

1995

Proporción(%)
1996
1997

Norte urbano

47,46

38,49

39,57

Nordeste

63,96

52,05

53,13

Minas G./E. Santo

38,54

27,82

28,21

R. Janiero

43,52

28,50

29, 16

Sao Paulo

34,16

22,01

24, 17

25,21

Sur

24,49

17,85

17,59

18,11

Centro-Oeste

47,11

37,44

37,71

34,62

(%)

Núm. de pobres (miles)
1999

1998

1999

39,61

40,53

39,95

4,98

2.711

52,86

50,35

50,90

42,03

22.880

27,50

28,76

28,62

10,43

5.676

28,86

28,55

27,88

6,81

3.707

25,11

29,35

18,77

10.217

17,76

19,71

8,72

4.749

34,56

37,43

7,61

4.145

Metropolitano

45,12

31,16

32,65

33,18

33,74

36,88

32,12

17.484

Urbano

40,35

31,20

31,46

31,30

30,14

31,78

45,95

25.016

Rural

51,56

41,51

43,42

42,84

41,61

40,26

21,93

11.940

BRASIL

44,09

33,23

34,13

34,09

33,43

34,95

100

54.440

Fuente: Sonia Rocha, Pobreza no Brazif: O que ha de novo no limiar do século XXI, mimeo, 2000. A partir de datos de IBGE/PNAD (tabulaciones
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114

CUADRO B

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un frein a la croissance en Amérique latine").
Valier, Jacques (2000), Pauvreté, inégalités et polúi.ques sociales dans les
Tiers-Mondes depuis la fin des années qua1re-vingt., Conseil
d'Analyse economique, La Docurnentation Fran,;:aise, Francia.
Wodon, Quentin T. (2000), P(Yl}erly and Polícy in La1in America
and the Caribbean, Banco Mundial, Washington.

El conjunto de trabajos técnicos y de impresos del Banco Mundial,
del Banco Interamericano de Desarrollo, de la Fundación Instituto
Brasileño de Geografia y Estadística y de la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe están disponibles en la Internet en
las direcciónes: www.bancomundial.org/; www.iadb.org/;
www.ibge.gov.br/; www.eclac.cV; respectivamente.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

América Latina:
dependencia y desafío
CARLOS EDUARDO MARTINS

e

orno menciona Hobsbawn (1995), el siglo XX
fue corto. El siglo XXI emerge a partir de la
década de los años noventa cuando finaliza la
Guerra Fria y aparece un nuevo periodo de crecimiento largo para la economía mundial. Surge, desde
mediados de los años noventa, un nuevo ciclo de Kondratiev
en la economía mundial. Sus bases institucionales han sido
distintas. En vez de apoyarse en la expansión de los mercados internos, como sucedió durante el largo ciclo que abarcó de 1938 a 1992, el nuevo Kondratiev se basa cada vez
más en el mercado mundial, e instituye el neohberalismo
para absorber los mercados nacionales.
En este trabajo pretendemos destacar los efectos
que la integración de América Latina, mediante los
mecanismos de dependencia del Kondratiev emergente, trae para su desarrollo. El balance teórico y empírico
aquí presentado sobre esa integración es sumamente
negativo. Entre sus resultados podemos resaltar: tasas
bajas de crecimiento económico dentro de la región en
función de los efectos de descapitalización provocados
por el neoliberalismo a la balanza de pagos; la desnacionalización del aparato productivo y la destrucción
de los segmentos de punta en la tecnología, situación
que se articula a la construcción de una burguesía local
fuertemente vinculada a la renta y a la especulación; el
aumento en la sobreexplotación del trabajo en dirección de sus formas más graves, que incluyen las restricciones al salario.
No defendemos, desde luego, para la región, una
perspectiva de desarrollo aislada del mercado mundial.
En nuestra opinión, América Latina puede formular
un proyecto regional de desarrollo que se ampare en
políticas públicas que afirmen su soberanía y la incluTRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

yan como actor de importancia en la construcción de
una civilización planetaria y en la econorrúa mundial.

EL NUEVO MODELO DE DEPENDENCIA
El bajo crecimiento y 'la balanza de pagos
La teoría marxista de la dependencia ha estudiado la
relación entre el crecimiento económico y la balanza de
pagos en los países dependientes, principalmente, a través de las obras de Theotonio dos Santos, Orlando
Caputo y Ruy Mauro Marini. Estos autores acumularon una importante base teórica y empírica que nos
servirá de guía para analizar la prospectiva de esa relación dentro del modelo neoliberal de desarrollo 1 que se
ha venido estableciendo en América Latina.
La tendencia neoliberal que caracteriza las relaciones internacionales en este nuevo periodo de crecimiento de largo tiempo no llegará a alcanzar su forma
idealizada. El conjunto de los Estados nacionales mmca aceptará las políticas centradas en la liberalización
del comercio, del tipo de cambio,2 de los mercados y de
las inversiones y éstas tienden, como indicamos, a
revertirse a partir de cierto punto. Así, si los Estados
nacionales adoptan o rechazan las políticas neoliberales
será en función de la composición local de las fuerzas
sociales y políticas y de su capacidad de articulación en
el nivel internacional.
1

Sobre la subordinación de América Latina a los modelos de desarrollo neolíberales, véanse los trabajos de Adrián SoteloValencia.
2
Es importante mencionar que, al igual que la liberalización de los
mercados significa la integración de los mercados nacionales en un
mercado único, la liberalización del cambio significa la integración de

117

�TEORÍA
América Latina: dependencia y desafw

Como ya observamos, dentro del modelo de reproducción del capitalismo histórico, se afirma la transición de la hegemorua de Estados Unidos a la hegemonía compartida durante el Kondratiev emergente
(Martins, 2000a). Los déficits en la cuenta corriente de
Estados U rudos, basados en un primer momento en los
déficits comerciales, impulsan esa transición. Tales déficits generan una dinámica de especulación para sustentarlos, cuyo resultado es la pérdida progresiva del
mando económico de Estados Urúdos sobre sus activos materiales y políticos (mediante el aumento de la

Si los Estados nacionales
adoptan o rechazan las
políticas neoliberales será en
función de la composición
local de las fuerzas sociales y
políticas y su capacidad de
articulación en el nivel
internacional.
desnacionalización de sus empresas y el compromiso
de una parte sigrúficativa de la recaudación del Estado
al pago de la deuda pública a los acreedores extranjeros).
Estados Urúdos reacciona frente a esa pérdida
de poder aplicando las políticas neoliberales en su zona
de hegemorua regional. El avance de tales políticas en
América Latina y el Caribe permite que Estados Urúlas monedas nacionales a una moneda única, sea a través del anclaje
cambiario como el currency board, o su sustitución por la moneda internacional.

118

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafw

dos disminuya sus déficits en la cuenta corriente con el
mundo y reduzca la acción destructora de las tasas de
interés en su propio desarrollo económico.
En los años setenta, cuando la combinación de
déficits comerciales y en cuenta corriente surge por vez
primera en la posguerra, en 1971 y 1972, Estados Urúdos examina con cuidado sus políticas hacia América
Latina, y en Chile apoya la organización de una dictadura militar de carácter neoliberal. El intento posterior
de Estados Unidos, durante el auge republicano en el
gobierno de Reagan por manejar sus déficits en cuenta
corriente mediante la política del dólar fuerte y del viraje de su política económica para tomar el rumbo del
neoliberalismo, origina la expansión brutal de la deuda
pública y los déficits de la balanza comercial que marcan los limites de tal enfoque.
Se ha profundizado en el conocimiento del carácter explosivo que obtuvo la deuda pública y los déficits en cuenta corriente para lograr el equilibrio económico estadounidense, por lo que el gobierno de Bush
adopta iniciativas para devaluar el dólar, reducir las tasas de interés y aumentar la extensión del neoliberalismo al conjunto de los países de América Latina y el
Caribe. Se negocia la deuda externa de América Latina, se estimula la liberalización comercial y tarifaria de
la región, se estimula la revaloración del tipo de cambio
y su anclaje al dólar a fin de rúvelar los precios internacionales con los precios internos de la región. Surge la
Iniciativa para las Américas y las negociaciones del
'JLCAN. El gobierno de Clinton acelera la caída de las
tasas de interés, la pérdida de valor del dólar, en su primer mandato, y mantiene la expansión de la integración regional bajo un enfoque predominantemente neoliberal.
Estaban dadas las condiciones para que la región
sustituyera los superávits comerciales de los años ochenta, utilizados en el pago de intereses de la deuda externa, por déficits comerciales cada vez más sigrúficativos
en los años noventa (Dos Santos, 1995).
¿Qué limites poseen las políticas que establecen
una arquitectura macroeconómica para la región cen-

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 : SEPTIEMBRE2001 • ABRIL 2002

trada en una generación sistemática de déficits comerciales?
Los teóricos más críticos de la dependencia señalan que el capital extranjero percibe aumentos en la
reinversión solo en una región, unicamente si las presiones de la competencia así lo han impuesto. Ese capital prefiere elevar sus tasas de interés y repatriarse para
así remunerar a los propietarios no residentes en el país
huésped. Los países dependientes, por poseer estructuras económicas subordinadas al capital extranjero y
de baja competitividad, tienden a tener flujos de capital
negativos con el exterior. Al analizar la estructura de la
balanza de pagos en América Latina, Theotorúo dos
Santos (1970, 1972 y 1978) y Orlando Caputo (1973)
señalan que ésta presenta la siguiente característica durante el auge de la posguerra: la evolución hacia un fuerte
déficit en la cuenta corriente en razón del resultado negativo en el servicio de capital (remesas de utilidades,
servicios técrúcos e intereses de capital) y una menor
escala de servicios corrientes (fletes, seguros y viajes).
Mencionan que el peso negativo de los servicios de capital y los servicios corrientes pueden ser compensados por dos formas: i) la entrada de capitales, por el
resultado positivo en la cuenta de capital y, ii) superávits
en la balanza comercial.
La primera forma, la entrada de capitales, hace

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

más profundo el razonamiento del resultado negativo
de la balanza de pagos porque lo conduce a nuevos
pagos por servicios de capital y corrientes, cuyos efectos van ganando expresión macroeconómica cuando
se amortizan los ingresos anteriores de capital en empréstitos o inversiones productivas. El capital extranjero no puede equilibrar el resultado negativo de la cuenta corriente y, por el contrario, llega a financiarla a costa
de la extracción de más excedentes en plazos de medio
y largo alcance.
La segunda forma, los superávits comerciales,
constituye un mecarúsmo estable y, por ello, limitado
para compensar el déficit en los servicios. La estabilidad radica en no efectuar movimientos posteriores de
capital de signos contrarios. Los limites radican en la
creciente importancia de los movimientos financieros
en la medida que avanza el proceso de monopolio del
capital, y en el hecho de que los superávits se basen, en
gran parte, en los países dependientes, en mecarúsmos
de competitividad espurios y poco sustentados, como
es la sobreexplotación del trabajo.
Los superávits comerciales fueron instrumentos
importantes en América Latina para disminuir las presiones sobre la balanza de pagos y para sustentar un
equilibrio macroeconómico que, si bien precario, garantizó tasas de crecimiento económico sigrúficativas.

119

�TEORÍA
América Latina: dependencia, y desafw

TEORÍA
América Latina: dependencia, y desafw

La conformación de reservas
internacionales sirven para
apoyar una política de
déficits comerciales y
atracción de capitales
extranjeros mediante tasas
elevadas de interés y la
revaloración de las
monedas nacionales.
Existen dos razones para ello. Por un lado, el hecho de
que la economía latinoamericana, por ser dependiente,
se basa en la acumulación externa de capitales (Dos
Santos, 1972 y 1978) .3 Por el otro, el hecho de reducir
los saldos y generar déficits comerciales significa qu e la
com petencia externa ejercerá presión sobre la economía de la región -asociada a la plusvalía extraordinaria
entre los ramos y a los precios de producción- ,4 con lo
que se deterioran sus precios internos en relación con
los internacionales y conducen a la caída de las tasas de
ganancia, a la crisis y a la baja en la entrada de capitales.
Una breve historia de la balanza de pagos de
América Latina permite registrar la importancia del
superávit comercial para apoyar el crecimiento económico en el área, ya que los periodos de crisis de la economía regional seguirán su disminución, y hasta desaparición, que impide financiar los servicios del capital
3 Theotonio dos Santos define la acumulación externa de capitales
como un proceso en el que el sector productor de la innovación tecnológica está fuera de una determinada región, que depende de las dívi1;as generadas por el sector exportador para incorporar los procesos
tecnológicos necesarios para lograr su desarrollo.

120

y corrientes de la balanza de pagos y la dependencia
tecnológica (Maddison, 1997 y Hoffman, 1998).
En el periodo de 1900 a 1929, el agotamiento
progresivo del saldo comercial en América Latina durante la aceleración del crecimiento de 1906 a 1912
condujo a la crisis de 1913 a 1919. Se dio un nuevo
deterioro del superávit comercial durante la expansión
entre 1920 y 1929 que condujo a la crisis de 1929-1933.
Tal crisis sólo pudo superarse gracias a la amplia institucionalización de la industrialización sustitutiva porque las divisas de exportación se utilizaron para financiar la importación industrial, a lo que contnbuyó la suspensión de pagos de los servicios de la deuda externa.
El regreso de los flujos de capitales extranjeros
entre 1946 y 1980 se articuló a la estructura proteccionista generada por la sustitución de importaciones.
Corno se enlazó a los saldos comerciales, durante ese
intervalo se impulsaron las tasas de crecimiento económico hacia el alza, en virtud de que este doble mecanismo actuó para financiar la balanza de pagos. Las fases
de la crisis económica surgieron en un periodo posterior al agotamiento de los saldos comerciales y su conversión en déficits. Así, la crisis de 1952 está seguida
por el déficit en América Latina de 1951; el agotamiento del superávit entre 1957 y 1961 desemboca en la
crisis de 1962-1967 y, con posterioridad, los grandes
déficits comerciales en la región entre 1970 y 1981 conducen a la gran crisis de 1978-1990, cuando se desploman los ingresos en la cuenta de capital.
Entre 1991 y 1994 se generan reservas monetarias en la región por combinar la desvalorización de las
tasas internacionales de interés, la renegocición de la
deuda externa, el nuevo ingreso de flujos de capitales y
por sostener saldos en la balanza comercial hasta 1991.
En ese intervalo se impone en la región una arquitectura macroeconómíca de carácter neoliberal, la que, a
• La plusvalia extraordinaria entre los ramos depende de la uniforrnización y unificación de los mercados y significa la transferencia de
parte de la demanda de los segmentos menos intensivos en lo tecnológico a los de más intensidad.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

partir de 1992, genera déficits comerciales continuos.
Entre 1992 y 1994, el déficit comercial salta de 1.2% a
1.8%, y el déficit en cuenta corriente de 2.7% a 3.3%
del PIB de la región. Como resultado, en 1995 irrumpen
las crisis de México y Argentina y el PIB per cápita de
la región desciende 1%. En 1996, los déficits comerciales y en la cuenta corriente caen a O. 7% y 2.2%, pero en
1998 empiezan a crecer de manera progresiva hasta
2. 7% y 4.5%, año en que ocurre la crisis de Brasil y la
nueva crisis de Argentina que detiene la expansión del
PIB per cápita de la región a 0.8% y -1.6% en 1998 y
1999 (CEPAL, 1999).
En el periodo actual, existen dos factores importantes que pueden ayudar a disminuir la importancia
de la balanza comercial y equilibrar la balanza de pagos
en América Latina. El primero, como se mencionó, se
refiere a la creciente importancia de los movimientos
de capitales relacionados a los movimientos de mercancías, situación que se expresa en la terrible expansión de la financi.eriza.cwn de la economía mundial y en
el control de una gran parte del comercio internacional
(ubicado entre matrices y filiales) por las empresas. El
segundo se refiere a la aceleración del proceso de la
competencia externa sobre la región al aceptar los modelos neoliberales de desarrollo. Este segundo factor
invierte la posición histórica de la balanza comercial
para equilibrar la balanza de pagos y, al generar déficits, la convierte en una fuente de desequilibrio.

TRAYECTORIAS I AÑOIV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

De esta forma podemos distinguir, en una visión
a 2020, dos grandes fases de la articulación de América
Latina con la economía mundial:
i) Una fase de centralización de capitales, que se
inicia a fines de los años setenta y debe prolongarse
hasta los primeros años del nuevo siglo XXI y, otra, de
concentración de capitales, que se establece de manera
más clara a partir de ese periodo. La centralización de
capitales vive un primer momento, hacia finales de los
años setenta y en los años ochenta, cuando los pagos en
servicios de capital y corrientes sobrepasan por mucho
los ingresos de la cuenta de capital y exigen la reconstrucción del saldo comercial para financiar en parte tal
movimiento. El otro momento se desarrolla al inicio de
los años noventa, cuando la reducción de las tasas de
interés internacionales, la renegociación de las deudas
externas y el sostenimiento de los saldos comerciales
hasta 1991 sirven de base para conformar las reservas
internacionales que sostienen una política de déficits
comerciales y atracción de capitales extranjeros mediante tasas elevadas de interés y la revaloración de las monedas nacionales. La principal contradicción de tal escenario macroeconórnico para América Latina radica
en el estallido de los títulos de la deuda pública e instrumentos financieros emitidos por el sector privado5 -que
impulsan los déficits en la cuenta corriente- frente a su
5
En México, entre 1988 y 1994, el M4 aumenta su proporción sobre
el PIB de 32.3% a 51.2% (OECD, 1997: 183).

121

�TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

cobertura en reservas y la capacidad de pago de los
grupos privados nacionales (Dos Santos, 1996). Los
gobiernos y el sector privado o internos pagan intereses
elevados para atraer capitales internacionales a la región que estén disponibles, de carácter eminentemente
.financiero. Eso ocurre en razón de la concentración de
inversiones productivas en los países centrales y de la
necesidad de América Latina por absorber capitales externos y así cubrir sus déficits en la cuenta corriente.
El proceso de centralización ha generado un pro-

El endeudamiento privado y
las tasas de interés elevadas
estimularán que las
burguesías locales e
internacionales hagan un
uso especulativo del Estado)
lo que genera una
situación de gran
inestabilidad política.
ceso violento de deterioro de los grupos de valor agregado más elevado, como el de bienes de capital, desarrollados en la región gracias a las políticas de sustitución de importaciones. Este proceso deberá llegar a
recesiones que generar superávits comerciales y transfieren parte de los sectores público y privado nacionales al capital internacional para financiar parte del resultado negativo de la cuenta corriente y del endeudamiento público y privado, una vez que este ciclo de in-

122

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafío

versión financiera se haya agotado totalmente.6
ii) La otra fase es de concentración de capitales,
y sus bases comienzan a vislumbrarse a partir de la segunda mitad de los años noventa, cuando la centralización de capitales ya comienza a dar señales de agotamiento.7 Este periodo se caracterizará por mantener las
políticas neoliberales que han originado los déficits comerciales, pero se diferenciará de la fase de centralización de capitales por el hecho de que el saldo en la cuenta
de capital estará determinado, en gran parte, por inversiones directas, delimitadas por las tasas de interés. La
consistencia de esa fase de concentración de capitales
será, sin embargo, muy débil. El enorme nivel de contradicciones que caracterizará el periodo no permitirá
que surja un amplio desplazamiento de la tasa de interés a la tasa de ganancia, como base de la acumulación
del capitalismo latinoamericano. Las políticas neoliberales impulsan la competencia del exterior y precipitan
periodos de crisis porque sirven de presión para que
disminuya la tasa de ganancia, además de estimularse
la salida de capitales. La recuperación de la tasa de utilidad será costosa y conflictiva porque exige que se restablezcan los saldos comerciales, si bien provisionalmente, y la mayor rigidez del cambio, establecida por las
políticas de liberalización, impulsará el recurso de la sobreexplotación del trabajo para así alcanzar el equilibro
macroeconómico. La variación de los movimientos de
6

En Brasil, en 1994, año en que se introdujo el real como moneda y
del anclaje cambiarlo, el capital privado nacional terúa en su poder
44% de las 500 empresas más grandes de Brasil, el capital estatal,
24%, y el capital extranjero, 32%. En 1998, año de inicio de la recesión
y vinculada al real, la participación del capital privado nacional y del
capital estatal, según los cálculos de Reinaldo Gon~ves, caen a 41. 9%
y 16. l %, respectivamente; mientras que la participación del capital
extranjero se eleva a 42% (Gon~ves, 1999: 133).
7
A partir de finales de los años ochenta, podemos observar dos tendencias en las inversiones internacionales. Una, el aumento de las inversiones productivas sobre las operaciones financieras y, la otra, de
creciente inclusión de los países semiperiféricos y periféricos en las
inversiones internacionales. Entre 1987 y 1990, las inversiones extranjeras se concentran en los países centrales y el movimiento de las
fusiones y adquisiciones representa 60% del total de las inversiones
directas. Entre 1995 y 1997, se dio un nuevo auge de inversión directa
en la economía mundial que disminuyó la proporción de las fusiones y
adquisiciones en el conjunto de los flujos de capital -caen a 45% del

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPllEMBRE 2001 - ABRIL 2002

capitales que financian los déficits en la cuenta corriente tiende a establecer periodos de oscilación económica
elevada, los que apenas podrán amortiguarse de manera provisoria por el endeudamiento externo con el Fondo Monetario Internacional y las demás instituciones
financieras multilaterales. Si tales oscilaciones se suman
a la necesidad de mantener la tasa de interés indizada en razón de la fragilidad de la tasa de utilidad como
factor para sustentar los ingresos de capital-, deben reducir sustancialmente el crecimiento económico de la
nueva fase A del Kondratiev en relación a la anterior,
que se expresará en tasas menores de crecimiento per
cápita y/o en una duración más corta de la fase A.
La diferencia de la fase A del Kondratiev, bajo
mecanismos de dependencia, con relación a la etapa
final de la fase B anterior, será menos profunda de lo
que puede suponerse, lo que subraya que su mediocridad sea previsible, como periodo largo de expansión. La
cuenta de capital será la base, en ambos periodos, del equihbrio de la cuenta corriente. La diferencia relacionada a la
centralización del capital radica en que los mecanismos
de equilibro de los años noventa son los movimientos
finan cieros de capital y, en el periodo posterior, el equilibrio en la balanza de pagos se derivará de los ingresos
de capital destinados a inversiones directas. La fragilidad para sostener la tasa de ganancia en un ambiente
total- y descentralizan en parte esas operaciones encaminándolas hacia
la semiperiferia y periferia. Aumenta la proporción de los flujos de capital dirigidos a los países en desarrollo que, en 1995 y 1996, reciben 30%
Y 37% del total. La participación global en las fusiones y adquisiciones
se eleva en esas regiones entre el inicio de los noventa y en 1995, de 27%
a 35%, y de 3% a 15% en acuerdos estratégicos -&lt;¡ue comprenden la
innovación tecnológica (UNCTAD, 1997: 5-8).
De los flujos de capital dirigidos a los países en desarrollo, América
Latina absorbe en 1996, 30%, y recibe la cantidad récord de $39 billones de dólares. Parte de esas inversiones aumentan la capacidad productiva de la región, en especial en el sector automotriz (UNCTAD,
1997: 22-23). Pero una buena parte se dirige a las privatizaciones,
adquisiciones y fusiones y tienen poco impacto sobre la inversión bruta latinoamericana y de ninguna manera financian la escalada del déficit en transacciones corrientes en 1997 y 1998 ( CEPAL, 1998 y 1999).
Es muy probable que, con la reducción de los ingresos de capital, desde finales de 1997, se origine un nuevo periodo de entradas de capital
posterior a la crisis iniciada en 1998, en la que los movimientos de la
inversión productiva sean superiores a las operaciones financieras.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

de exposición elevada a la competencia externa impulsará la tasa de interés como un recurso auxiliar para
mantener el equilibrio en la balanza de pagos. Tal recurso auxiliar, sin embargo, tiene limites para mantener el equilibrio. Los ciclos medio Guglar) y corto
(Kicthins)8 --de aproximadamente diez años y de cuarenta meses, respectivamente, divididos en fases A y Bdel Kondratiev emergente deberán terminar sus fases
de expansión en periodos de depresión que exigirán se
agudice la sobreexplotación del trabajo y la desnacionalización con el fin de poder liquidar los débitos en la
balanza de pagos.
El endeudamiento privado y las tasas de interés
elevadas estimularán que las burguesías locales e internacionales hagan un uso especulativo del Estado, lo que
genera una situación de gran inestabilidad política. La
nueva fase A del Kondratiev no reducirá de manera
significativa la búsqueda por la renta, ni impedirá que
las burguesías latinoamericanas se aparten del sector

• Véase el clásico de Schumpeter, (1989).

123

�TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

productivo. Esas características, que esruvieron presentes durante la etapa de centralización de capitales de los
años ochenta y noventa, se desarrollarán en otro contexto.

AGRAVAMIENTO DE LA
SOBREEXPLOTACIÓN DEL TRABAJO
La sobreexplotación del trabajo, como mencionamos,
debe hacerse más profunda en el Kondratiev emergente y llegará a regularse por formas de restricción salarial. Tal
tendencia, que surge en los años ochenta, se desarrolla en
las décadas subsecuentes al capitalismo histórico en América Latina en razón del aumento de la competencia externa que incide sobre la región y de la burbuja financiera, presente en la nueva fase de crecimiento. Podemos resumir, como se verá enseguida, las determinantes de las nuevas formas de expresión de la sobreexplotación del trabajo:

La tendencia de alcanzar
una horiwntalidad
internacional de la
composición técnica del
capital produce tasas
elevadas de innovación
tecnológica) que elevan
el deterioro de los ténninos
de intercambio
y la heterogeneidad
tecnológica interna.
124

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafw

i) La sobreexplotación del trabajo asumió en los
años ochenta formas de reducciones salariales derivadas de las tasas internacionales de interés establecidas
por Estados Unidos y del endeudamiento externo de
los gobiernos de América Latina que se asociaron a los
déficits comerciales de los años setenta. La elevación
de los intereses internacionales fue la base de los déficits en la cuenta corriente de Estados Unidos. Es más,
no debe esperarse un cambio radical de ese escenario
en las próximas décadas. La desvalorización del dólar
permitió que se redujeran las tasas de interés internacionales, pero la recuperación del crecimiento de la economía de Estados Unidos impulsa de nuevo los déficits
en cuenta corriente y exigen una cierta elevación de
esas tasas. En consecuencia, aumenta el déficit de la
balanza de servicios de América Latina y se reduce el
margen interno para bajar los intereses de la región
puesto que son un instrumento importante para complementar el saldo en la cuenta de capitales y así equilibrar la balanza de pagos.

ii) La liberalización comercial produce efectos
negativos sobre la tasa de ganancia en América Latina.
Por un lado, cuando se articulan los segmentos de p unta de la región al mercado internacional se reducen los
precios internos con respecto de los internacionales, mismos que se establecieron en condiciones de mayor productividad. Por otro lado, limíta los mercados para el
sector productivo de la región porque se generan déficits comerciales en razón de los diferenciales de intensidad tecnológica entre los productos importados y los
exportados, y
iii) La tendencia impulsada por la globalización,
de alcanzar una equiparación internacional de la composición técnica del capital produce tasas elevadas de
innovación tecnológica, que se vinculan a la inversión
directa y a la importación, mismas que elevan el deterioro de los términos de intercambio y la heterogeneidad tecnológica interna, presionando la tasa de ganancia de manera negativa.
En tal contexto, pierde sentido la correlación entre formas de sobreexplotación e intensidad sectorial,

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE2001- ABRIL 2002

la qu e estableció Jaime Osorio ( 1975) para caracterizar
la acumulación de capital en América Latina de la década de los años cincuenta a la de los setenta. Según
este autor, la sobreexplotación del trabajo se presentaba, por un lado, por el aumento de la intensidad del
trabajo sin el aumento correspondiente de salario en
los segmentos del capital de nivel técnico superior al
promedio, por el otro, mediante una jornada de trabajo
más larga y la reducción de salarios en los segmentos
de nivel técnico inferior. La apropiación de plusvalía al
interior del ramo productivo -fijando la plusvalía extraordinaria- y entre los ramos -por los precios de producción y la incidencia intersectorial de plusvalía extraordinaria, que se da con la transferencia de la
demanda de los niveles menos intensivos a los más intensivos en tecnología- eran la formas por las cuales los
segmentos más dinámícos del capital suavizaban el recurso de la sobreexplotación del trabajo.
Esos mecanismos se desarticulan cuando se insertan los segmentos de intensidad tecnológica más elevada en América Latina en espacios de circulación de
mercancías que convierten su composición hacia un
nivel inferior al promedio. Contribuye además, para esa
desarticulación, la aceleración de las innovaciones que
vuelven inestable los monopolios tecnológicos. Los segmentos de punta de América Latina empiezan a sufrir
pérdidas de plusvalía y, dado el aumento de la compe-

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

tencia, la plusvalía extraordinaria entre los ramos se vincula a una innovación continuada de tecnología y restringe la capacidad de compensar, al capital individual,
los efectos negativos sobre las tasa de ganancia que provoca la introducción del progreso técnico en condiciones de dependencia.
El aumento de la intensidad en el trabajo, como
recurso derivado a la sobreexplotación, y el aumento
en la calificación del trabajo, como mecanismo en contra de tal tendencia, no cuentan con las condiciones para
compensar los efectos que debe conjugar la innovación
tecnológica, la liberalización comercial y los intereses
sobre la tasa de ganancia. Eso se debe a que los factores
intensivos y cualitativos del trabajo responden sólo por
una parte pequeña del crecimiento económíco, núentras que la parte del capital va en aumento.
El capital respondió entre 1950 y 1994 por 49%
del crecimiento económico de la región -35% relacionado al aumento del capital fisico y 14% en avance tecnológico-, y el trabajo por el 41 % -el 31 % correspondió al aumento en el empleo y el restante a los factores
ligados en especial a la educación- quedando el restante a los recursos naturales (CEPAL, 1996: 92). Podemos observar que la parte del capital está en expansión
en América Latina y se liga, principalmente, al aumento de la contribución de maquinaria y equipamiento.
En Argentina, la parte del capital en el crecimiento

125

�TEORÍA

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

América Latina: dependencia y desafio

económico se elevó de 37.1 %
entre 1950-1973, a 54% entre
1989-1994, a la vez. que la parte de maquinaria y equipamiento aumentó de 13.2% a 24.2%.
En México, la parte correspondiente al capital aumentó de
47.3% a 54.5% entre 19501973 y 1989-1994, yenelapartado de maquinaria y equipamiento aumentó su contribución de 24.5% a 29.6%. En
Brasil, el capital elevó su parte
de 19.9% a 32.4% entre 19501973 y 1989-1994, mientras
que la de maquinarias y equipamientos aumentó de 12.5%
entre 1950-1973, a 20.4% entre 1973-1980, a pesar de retroceder a 15.7% en el contexto de la recesión de 19891994 (Hofinan, 1998: 114).

Los niveles de protección
comercial y de
desvalorización de la tasa
de cambio se reducirán en
la medida en que el
desarrollo industrial y
científico-tecnológico
superen la diversidad
tecnológica de la región
frente a la economía
mundial.

PARA LOGRAR UN NUEVO MODELO DE
DESARROLLO REGIONAL
Los modelos de desarrollo que establece el capitalismo
dependiente para América Latina para las próximas décadas son insustentables. Agravan la sobreexplotación
y van más allá de sus posibilidades de sustentar la reproducción ampliada del capital; deterioran el ambiente y afectan el equilibrio ecológico; las perspectivas corresponden a un crecimiento insuficiente, generan
inestabilidad política y social, y se articulan a una directriz
de expansión del sistema mundial que es decadente y está
en crisis respecto de la civilización (Martins, 2000a).
Por tanto, es necesario construir un nuevo modelo de desarrollo que rompa con la sobreexplotación
del trabajo, que distribuya el ingreso y el acceso a los
instrumentos de gestión pública y privada, que otorgue

126

prioridad al crecimiento económico y lo haga compatible
con el equilibrio ecológico,
que se articule con el mercado internacional pero tomando en consideración la
integración regional y las
prioridades del mercado interno.
La construcción de
esas nuevas formas de desarrollo es una tarea creativa
que exige la movilización de
amplios contingentes de la
población de la región y,
para la cual, el componente
político debe contener un
carácter determinante que lo
haga posible. Es más, podemos esbozar en lineas generales algunas de las principales directrices que debe-

rán orientar tales formas:9
i) El crecimiento económico sustentable exige que
la cuenta corriente de la balanza de pagos de la región
llegue a equilibrarse. Para lograrlo, es fundamental volver a los superávits comerciales. Si éstos se manejan de
manera adecuada, serán la base para reducir el atraso
tecnológico de la región. Aun cuando se rompa con las
relaciones de dependencia, América Latina se encuentra en una situación de semiperiferia y periferia que,
para poder superarla, exige que se combine la importación de tecnologías de punta con esfuerzos de capacitación local. Para que América Latina alcance esos

9

De los principales estudios publicados en América Latina en los
años noventa, se desarrollan alternativas concretas y detalladas de políticas al neoliberalismo, podemos mencionar: las investigaciones conducidas por diversos centros de investigación latinoamericanos y reunidas en Herrera et al, ( 1991) y las investigaciones organizadas por
el Instituto de Economía de la UNICAMP y por el Instituto de Economía Industrial de la UFRJ, concentradas en Coutinho y Ferraz (1994);

TRAYECTORIAS ; AÑO IV, NO. 7/ 8

I SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

superávits, debe articular políticas cambiarias, pararancelarias, arancelarias, industriales y científico-tecnológicas. La medida de intensidad de la desvalorización
cambiaria y la protección pararancelaria y arancelaria
debe ser equivalente a la cantidad del superávit necesario para mantener tasas de inversión que permitan un
crecimiento económico superior al del núcleo orgánico
de la economia mundial, a fin de alcanzar una trayectoria en donde se logre la convergencia del ingreso per
cápita. Los niveles de protección comercial y de desvalorización de la tasa de cambio se reducirán en la medida en que el desarrollo industrial y científico-tecnológico superen la diversidad tecnológica de la región frente
a la economia mundial, además de elevar el valor agregado de sus productos de exportación.
ii) Las políticas cambiarias y comerciales deben
articularse a las políticas industrial y científico-tecnológicas. Esto es, la protección de los segmentos productivos de la región debe ser selectiva. La economia mundial camina a una integración en ascenso. Cabe a las
políticas públicas latinoamericanas lograr una integración equitativa que garantice la existencia de importantes segmentos productivos regionales que generen tecnologías de punta. En tal sentido, tal protección debe
establecer prioridades en los ramos de tecnología de
punta y los estratégicos, como el de alimentos, materias
primas claves o recursos energéticos -con capacidad
de garantizar la seguridad alimentaria de la población y
la producción de insumos básicos para que la econonúa funcione adecuadamente.
iii) Las políticas industriales y de ciencia y tecnología deben originar sistemas de innovación nacionales
y regionales que generen tasas de innovación elevadas.
Ello significa que el esfuerzo por importar tecnología

debe estar subordinado a la capacitación a nivel local.
Existe, por lo mismo, la necesidad de superar las políticas cepalinas de sustitución de importaciones porque
no otorgaban la prioridad adecuada a la innovación in-

Theotonio dos Santos (1993) hace una relevante contribución de carácter más general. La CEPAL también ha producido importantes
estudios ligados a la transformación productiva con equidad y al regionalismo abierto. Es más, el énfasis a una política regional está matizado en razón de una expectativa optimista en relación a los efectos de
integración al mercado internacional. Entre esos estudios podemos
mencionar: CEPAL 1990 y 1994.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

127

�TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

Para lograr la
denwcratización es
fundamental garantizar el
empleoy reducir las jerarquías
y los niveles de salario entre
los puestos de trabajo)
construir los planes
curriculares y los de los
mercados internos de trabajo.
terna, más bien, favorecían la introducción del avance
técnico vía importaciones. La generación interna de
tecnología exige que la investigación básica, llevada a
cabo en las universidades o centros de investigación, se
articule a las empresas del sector productivo. Exige una
fuerza de trabajo calificada y la democratización de los
procesos de gestión a fin de que el trabajador se convierta en una fuente de innovación tecnológica importante. Exige un mercado interno sólido para que el consumidor eleve sus niveles de satisfactores y actúe como
inductor de la calidad. Y también exige la disponibilidad de financiamiento a bajo costo fijando las tasas promedio de interés que no superen el crecimiento del PIB,
así como la concesión de subsidios o de créditos a sectores con capacidad elevada de invención e innovación.
iv) Las políticas de capacitación al trabajador
deben dar prioridad, por un lado, a propagar el sector
secundario pero garantizando su calidad y, por el otro,
aumentar la enseñanza superior, que es la que concentra la construcción de la investigación básica. Tales políticas deben inducir a las empresas a invertir en la ca-

128

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

pacitación de la fuerza de trabajo. 10 Es más, no deben
restringirse a otorgar la capacitación formal del trabajador, también deben intervenir en las instituciones estimulando la democratización de las relaciones de trabajo. Para lograr esta democratización es fundamental
garantizar el empleo, reducir las jerarquías y los niveles
de salario entre los puestos de trabajo, construir los planes de ascención profesional y los mercados internos
de trabajo. Tal política debe complementarse con otra
que logre relaciones sociales más democráticas, pero
para ello es indispensable garantizar que las universidades, los movimientos sociales y las entidades representativas de la sociedad civil tengan acceso a los medios masivos de comunicación.
v) En el ámbito financiero, el Estado debe suspender el pago del servicio de la deuda externa e interna y efectuar una política de desvalorización de los activos financieros, que elimine la especulación de los títulos a fin de lograr una nueva metodología para calcular el principal de las obligaciones. El pago del principal
de las deudas debe, por tanto, estar condicionado a la
sustentabilidad del crecimiento económico, además de
mantener una tasa elevada de inversiones. El Estado
debe intervenir en el flujo de capitales restringiendo las
remesas de utilidades y centralizar el cambio para evitar imposiciones asociadas con la fuga de capitales. La
consecuencia de tales medidas en la balanza de servicios será que el déficit se reducirá de manera drástica,
favoreciendo la cuenta corriente. Asociadas a la caída
de la tasas de interés, permitirá canalizar una gran cantidad de recursos al sector productivo.

'º

En Brasil, por ejemplo, el cuadro de calificación de la fuerza de
trabajo en los noventa es desolador. El índice de cobertura de la educación secundaria -fundamental en el nuevo paradigma microelectrónico- sigue siendo extremadamente bajo, lo que en gran parte es fruto
de la baja calidad de enseñanza primaria, marcada por el alto índice de
repetición y abandono. El compromiso de los recursos del Estado con
el sector financiero obstaculiza los avances en ese campo. Por otro
lado, el ámbito empresarial, la proporción de medios que ha invertido
en capacitación de mano de obra es de 0.5%, cuando la ~eferencia del
óptimo internacional para aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías es de 2% (Coutinho e Feraz, 1994 y Martins, 1998a).

TRAYECTilRIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

vi) En el plano fiscal, el Estado debe dar prioridad a los impuestos tributarios que actúen sobre los
monopolios, a los ingresos elevados y al consumo suntuario, para así estimular la expansión del mercado interno y orientar el crecimiento económico que erradique
la pobreza y se oriente a los sectores populares. Con el
aumento de la tributación por esas vías, el Estado puede ampliar sus gastos y garantizar a las grandes masas,
a través de diversos mecanismos, el acceso a la alimentación, vestido, habitación, salud e higiene.
vii) En el ámbito patrimonial, el Estado debe efectuar una reforma agraria que erradique las grandes propiedades, improductivas, y promueva la agricultura dirigida al mercado interno. Los objetivos de la reforma
agraria son los de eliminar el binomio latifundio-minifundio, organizar una estructura de base en la pequeña
y mediana propiedad y cooperativas que aumente la
producción agrícola, fortalezca el consumo interno y
distribuya el ingreso en el campo mismo. 11 El Estado,
para lograrlo, deberá desarrollar una estructura que propicie las externalidades a la agricultura, garantice un
crédito barato, el apoyo tecnológico, seguros contra
posibles pérdidas de las cosechas, etc. Las experiencias
de Corea y Taiwan, construidas en la posguerra, son
una muestra de que tales posibilidades pueden dar resultado.
viii) El desarrollo debe integrarse a las políticas
del ambiente. Tales políticas deben estimular que se utilice la diversidad biótica y abiótica, el manejo integrado
de recursos y la construcción de economías de escala y
de objetivos en el sentido de la producción: a los mercados locales, nacionales y regionales, así como internacionales. También deben orientarse a sustituir combustibles fósiles y no renovables por insumos energéti-

11
El informe de la CEPAL (1996) permite observar que el gran obstáculo en la producción agrícola latinoamericana es el acceso a la tierra. Así, en 1990, la productividad por hectárea de tierra cultivada en
América Latina y el Caribe superaba la de Estados Unidos y Canadá,
y alcanzaba 428 dólares por hectárea contra 317. Es más, la relación
de hectáreas cultivadas por trabajador era de 3.7 en América Latina y
el Caribe y de 71.3 en Estados Unidos y Canadá (CEPAL, 1996: 96).

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

cos renovables, como biomasa y energía solar, aprovechando el potencial natural de los trópicos y la proximidad al paradigma biotecnológico, cuya madurez se
calcula para los próximos veinte o treinta años.
ix) Las políticas de desarrollo, que ya mencionamos, deberán llevarse a cabo dentro del horizonte y los
marcos jurídicos y políticos de la integración regional
latinoamericana. La integración permitirá que los países de la región amplíen sus escalas productivas, sus
mercado internos, su capacidad y desarrollen su diversidad y complementariedades científicas, tecnológicas,

129

�TEORÍA

TEORÍA

América Latina: dependencia y desafw

educativas, ecológicas y culturales. 12 La integración no
deberá limitarse al ámbito com ercial sino que deberá
incluir estructuras de planeación y gestión regionales
bien construidas y que garanticen una gran capacidad
de inter vención macroeconómica y política sobre los
Estados nacionales. La integración deberá buscar un
m odelo de gestión en red, que supere los límites de las
transn ación ales o empresas globales. En la medida que
tales empresas hagan uso de la cooperación com o com plemento d e su enfoque corporativo y com petitivo, la
integración regional deberá establecer la cooperación
com o eje en tomo al cual subsistan las relaciones de

La integración no deberá
limitarse al ámbito comercial
sino que deberá incluir
estructuras de planeación y
gestión regionales bien
construidas y que garanticen
una gran capacidad
de intervención
macroeconómica y política
sobre los Estados nacionales.

América Latina: dependencia y desafio

competitividad y corporativas. Será necesario que las
instituciones públicas regionales construyan m ecanismos de integración entre las distintas organizaciones
nacionales, a modo de enfocarlas como un conjunto articulado que supere las ineficiencias de sus partes -mediante la cooperación-para desarrollar la capacidad de un todo.
En ese sentido, los saldos comerciales intrarregionales,
obtenidos por las relaciones de cambio entre los diversos Estados nacionales, podrán formar parte de un fondo de inversión diseñado en una lógica latinoamericana. El desarrollo se articulará, así, a una lógica que reducirá las disparidades, con lo que se atiende a dos necesidades: a las sociales para erradicar la pobreza y la
exclusión, y a las de crecimiento económico, porque,
como ya señalamos, la productividad es cada vez más
una función de la difusión.
Las políticas aquí propuestas de cierto no inciden en un vacío, lo hacen sobre un conjunto social marcado por intereses contradictorios. No pueden tomarse
como ideas abstractas aplicadas por Estados que observan las formaciones socioeconómicas desde lo alto.
La construcción de la esfera pública, como lo evidencia
el desafio de la integración latinoamericana, es producto de la hegemonía de grupos y clases sociales sobre el
conjunto de la sociedad. En este sentido, el grado de
intervención del Estado para llevar a cabo esas transformaciones será en buena parte el resultado de los conflictos internos y externos con que deba enfrentarse para
estructurarlas y ponerlas en marcha.
Ya mencionamos que las posibilidades históricas
de llevar a cabo esas transformaciones son bastante razonables en el Kondratiev que surge en la econonúa
mundial. La decadencia de Estados Unidos como potencia hegemónica, la pérdida de legitimidad social y

12

Conviene aclarar que la integración no es un prerrequisito para los
nuevos modelos de desarrollo, sino un resultado y un momento de su
evolución. Así, las transformaciones mencionadas podrán efecruarse
en un primer momento en Estados nacionales --en especial en aquéllos
con dimensiones continentales, como Brasil, México y, en cierta medida, Argentina-, pues la diversidad científica, tecnológica, educacio-

130

na!, económica, social y cultural pennite que gran parte de la trayectoria que genera el avance técnico se lleve a cabo con la integración de
escalas y de propósito dentro de los marcos nacionales. Ello se daría
con el impulso a la productividad para provocar que se elimine esa
diversidad y se utilicen los recursos naturales siguiendo una política
sustentable de afirmación de los interesés nacionales.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

! SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

política de las clases dominantes latinoamericanas, el
surgimiento de una fuerte centro-izquíerda en el mundo y la tendencia de la semiperiferia y periferia a confrontarse con el modelo de riqueza oligárquica internacional son factores que favorecen el nacimiento de una
América Latina dirigida por sus propios intereses y en
cooperación con el sistema mundial.
A fin de que esa posibilidad histórica se haga realidad, es necesario que surja un nuevo proyecto hegemónico en la región . Éste debe estar dirigido a las grandes m ayorías y tener la sensibilidad de distinguir las
cuestiones fundamentales que marcan a América Latina y al sistema mundial. Debe buscar la fuerza interna
que sea capaz de pon erlo en marcha y de las alianzas
internacionales para apoyarlo.
Nos parece fundamental situar la temática del
desarrollo de América Latina en ese contexto mundial y de
prospectiva para lograr el avance de las ciencias sociales en
la región. El siglo XXI se anuncia trayendo un nuevo mundo. Un mundo envuelto en un torbellino histórico, donde
el tiempo se acelera brutalmente y las barreras entre regiones y entre el futuro, el presente y el pasado se disu elven
cada vez más. En este mundo, la prospectiva histórica, la
planeación y la razón son fundamentales. No puede ser
gobernado por el positivism o ni el pragmatismo, que se
convierten en fuerzas obsoletas y decadentes para lidiar
con la realidad como un torbellino.
El siglo XXI exige la utopía, o wpos, que en la
etimología griega significa en ninguna parle. Exige lo
imaginario. Sólo así el presente, esto es, lo que existe,
puede soportar la presión del futuro y articularse a éste.
Nuestra utopía es la liberación de América Latina del
yugo de la dependencia y exclusión en que se encuentra. Esa liberación, como tal, todavía no existe. Sin embargo, sus elementos ya se presentan en las tensiones y
en el movimiento de esas fuerzas sociales. Tenemos la
convicción que el siglo XXI, antes de lo que se piensa
en general, colocará a nuestras puertas ese desafio. Es
necesario prepararnos para él. 1&amp;,

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Versión al español de Grade/a Solazar

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

I SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

131

�TEORÍA

ÁMBITO

América Latina: dependencia y desafw

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TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

La industria maquiladora
Una visión regional
L EÓN BENDESKI, V íCTOR GODÍNEZ
Y MIGUEL Á NGEL M ENDOZA

L

a maquiladora es una industria con procesos
productivos internacionales, su localización
industrial responde a la globalización y &lt;lesarrolla economías de aglomeración espacial
para disminuir costos de transacción. La instalación y
desarrollo de la industria maquiladora puede explicarse por los planteamientos teóricos de la nueva geografia económica (Krugman, 1998) que establece, desde
un punto de vista de la teoría de comercio internacional y crecimiento económico, que la producción puede
sufrir cambios discontinuos en la estructura espacial o
regional.
Los aspectos distintivos de esta teoría se encuentran en la estrategia para modelar aspectos como la concentración geográfica de las actividades económicas.
Sobre todo cuando indica que no todas las actividades
se encuentran en ciudades grandes y la economía mundial no concentra la producción de cada bien en una
localidad. Desde el punto de vista analítico, existen fuerzas que tienden a promover la concentración geográfica y otras que provocan lo inverso; las fuerzas centrípetas y centrífugas.
Las fuerzas centrípetas básicamente son tres fuentes clásicas de economías externas. La primera establece que un mercado local grande significa un sitio con
buen acceso a los grandes mercados, localización preferente para la producción de bienes sujetos a economías de escala con producción de bienes intermedios
con lo cual se disminuyen los costos de producción. La

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

r SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

concentración industrial soporta, además, un mercado
laboral de trabajadores con habilidades especiales que
las empresas demandart. Y provoca más o menos economías externas a través de información. Las fuerzas
centrífugas normales son los factores de inmovilidad, la
renta de la tierra y las deseconomías externas.
La vinculación entre la economía internacional y
regional importante para Davis y Weinstein (1997) se
deriva de la hipótesis que establece que los factores tienen una movilidad mayor en las regiones de un país
que entre países. Los países grandes o regiones tienen
una diversificación productiva alta con costos comerciales que provocan precios bajos, lo cual puede explicar por qué ciertas actividades económicas, como la
maquila, se localizan principalmente en las fronteras.
G. Hanson (1998), en su estudio sobre la integración econórrúca de Norteamérica y la localización
industrial, se hace la pregunta: ¿La integración econórrúca regional afecta la localización de la actividad econórrúca dentro de los países?, y concluye que para México la cercanía econórrúca con Estados Unidos aparentemente ha contnbuido a una contracción del empleo manufacturero en la ciudad de México versus una
expansión acelerada del empleo manufacturero en el
norte y un crecimiento en el prerrúo salarial pagado a
los trabajadores especializados.
El comportamiento de la industria maquiladora
de México puede analizarse como ejemplo del desarrollo económico mundial que se caracteriza por la glo-

133

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria maqui/adora

La industria maqui/adora

terizas. Con el tiempo, su desarrollo permitió, sobre todo
balización de los procesos y la localización espacial y su
en la década de los años ochenta, la constitución de una
efecto regional.
dinámica actividad productiva, generadora de empleo,
En los últimos años la industria maquiladora de
excedentes comerciales y por tanto de entradas de diviMéxico se ha convertido en el motor de la expansión
sas para el país. El Cuadro 1 muestra la evolución del
de la industria manufacturera del país. Lo anterior ha
número de establecimientos y empleados de la indussido más evidente en algunos estados de la república
tria
maquiladora de 1965 a 1999.
cuya dinámica económica está marcada de modo muy
relevante por esta actividad desarrollada preferentemente, aunque no de ma- CUADRO 1
nera exclusiva, en las entidades que
EVOLUCIÓN DEL NÚMERO DE ESTABLECIMIENTOS Y EMPLEADOS
cuentan con una posición geográfica
EN LA INDUSTRIA MAQUILADORA
conveniente, en el marco de las estrategias de la globalización y regionalización
Establecimientos
Personal ocupado
Año
TC
TC
económica, en especial en la zona de
12
3,000
1965
América del norte.
20,327
132.4
1970
120
58.5
Así, el desarrollo de la actividad
454
30.5
67,241
27.0
1975
119,546
12.2
6.4
de la industria maquiladora en algunas
1980
620
211,968
12.1
1985
760
4.2
entidades federativas las convirtió en es1
446,436
16.1
1990
1,703
17.5
pacios favorables para la integración
542,074
6.7
2,114
7.5
1993
productiva a escala internacional, lo que
7.6
1994
2,085
-1.4
583,044
les permite generar un valor agregado
648,263
11.2
1995
2,130
2.2
que acrecienta el valor bruto de la pro753,708
16.3
2,411
13.2
1996 1,
ducción total. Sin el crecimiento de esta
19.2
2,717
12.7
898,786
1997
actividad, la situación económica de
1,008,031
12.2
2,983
9.8
1998
muchos estados sería muy diferente.
1999*
3,384
13.4
1,195,070
18.5
El objetivo de este artículo es apre- Fuente: Elaboración propia con base en información del INEGI.
ciar las características de la estructura TC = tasa de crecimiento anual.
• cifras hasta el mes de octubre.
económica de las entidades en las que
la industria maquiladora tiene una presencia significativa.
La generación de empleo de la industria maquiladora muestra un fuerte dinamismo. Desde sus inicios
IMPACTO DE LA INDUSTRIA
y hasta 1999, la tasa media de crecimiento anual fue de
24.9%; sin embargo, para tener una visión más objetiva
MAQUILADORA DE EXPORTACIÓN
del impacto de la generación de empleo de la industria
EN EL DESEMPEÑO ECONÓMICO
maquiladora, es útil compararlo con el empleo de la
NACIONAL Y ESTATAL
industria manufacturera, lo cual se muestra en el Cuadro 2.
Aspectos generaks
En 1985, el empleo de la industria maquiladora
La industria maquiladora tiene sus orígenes en 1965,
aportaba sólo 9% del empleo de la industria manufaccuando el gobierno mexicano puso en pie un prograturera, para el año de 1999 dicho aporte se ubicó en un
ma para fomentar la industrialización de las zonas fron-

El desempeño del crecimiento en la industria
manufacturera maquiladora y no maquiladora, alrededor de la crisis de 1994, en términos de empleo, ha sido

134

TRAYECTORIAS

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

CUADRO 2
GENERACIÓN DE EMPLEOS

sustancialmente distinto: mientras la industria
maquiladora
de exportación sostuvo su diná500,000
mica
de
crecimiento,
el sector manufacturero
o"' 400,000
-o
no maquilador se vio adversamente afectado
ro 300,000
c. 200,000
presentando
un franco retroceso con tasas de
E
&lt;V
100,000
crecimiento negativas. Como lo demostró, en
-o
o
1995, la industria maquiladora de exportación
E
,:::, -100,000
z
es una rama industrial que puede presentar
-200,000
(')
poca sensibilidad ante movimientos del tipo
,..._
CD
c:o
O)
O)
O)
O)
~
O)
O)
O)
O)
de
cambio y conservar cierta estabilidad frenO)
te al ambiente de fragilidad financiera y
O Industria maquiladora
O Industria
■ Empleos generados
volatilidad como la que predomina en la ecode exportación
manufacturera no
en la industria
maquiladora
manufacturera
nomía. El comportamiento de la maquiladora
ejerce un efecto positivo para el conjunto de la
'Cifras hasta el mes de noviembre.
economía y de esta forma, la inserción de
Nota: El empleo ~e la ind.ustria manufacturera se refiere al empleo privado formal registrado en el IMSS.
Fuente: Elaborac1on propia con base en información del INEGI e IMSS.
México en los procesos productivos a escala
internacional puede apoyar a la planta industrial nacional mediante una mayor generación
de valor agregado y la constitución de cadenas producpoco más de una cuarta parte, lo que muestra la importivas en el proceso exportador.
tancia creciente de la industria maquiladora en la geneCUADRO 3
ración de empleo, como proporción del empleo total
del ramo manufacturero. Como puede observarse, la
EMPLEO EN LA INDUSTRIA MANUFACTURERA
Y MAQUILADORA (PERSONAS)
capacidad de creación de empleo de esta actividad se
desplegó de manera especialmente dinámica en la últiAño
Empleo total en la
ma década del siglo XX.
Empleo en la
%
(1)

(1)

...

...

...

Mientras la industria maquiladora de exportación
ha generado empleo de manera constante, la industria
manufacturera no maquiladora no ha mostrado el mismo comportamiento, tal como se observa en el Cuadro
2. Entre 1985 y 1999, la industria maquiladora generó
990,275 empleos, mientras que la industria manufacturera no maquiladora creó 961,237 nuevos empleos.
En la última década del siglo XX, la industria maquiladora creó 755,807 empleos, que representaron 57.3%
del empleo total del periodo que fue de 1'317,525 pla-

zas.

.

...

industria
manufacturera
(a)

1985
1990
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*

2,386,744
3,020,731
2,885,354
2,956,506
2,869,628
3,208,949
3,654,597
3,965,954
4,338,256

industria
manufacturera
(b)

211,968
446,436
542,074
583,044
648,263
753,708
898,786
1,008,031
1,202,243

8.9
14.8
18.8
19.7
22.6
23.5
24.6
25.4
27.7

..

Fuente: Elaborac1on propia con base en información del INEGI e IMSS.
• Cifras hasta el mes de noviembre.
Nota: El empleo de la industria manufacturera se refiere al empleo privado formal
registrado en el IMSS.

AÑO IV, NO. 7/8 ! SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

135

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria maqui/adura

La industria maquiku1ora

La contraparte negativa del fenómeno es que la

La tasa media de crecimiento anual del empleo

actividad ahora se muestra vulnerable ante los vaivenes
de otros mercados, aquellos con los cuales se está relacionando de forma relevante. En el caso de México,
esto es particularmente importante, ya que más de 90%
de la export.ación y 85% de la import.ación provienen
de un solo país: Estados Unidos. Al igual que el largo
periodo de expansión económica que experimentó el
vecino país del norte, t.ambién fueron un factor importante para el crecimiento de la maquila, los signos de
desaceleración económica mostrados a partir de la primera mitad del año 2000, pues comenzaron a reflejarse
en la pérdida de dinámica en las export.aciones de algunos ramos en particular, como el textil, electrodomésticos, electrónicos, auto-partes y telecomunicaciones.

en la industria maquiladora fue de 14.1 % entre 1980 y
1999. Sobresale el empleo femenino que representa más
de la mitad de los obreros de la industria, aunque se
aprecia el aumento de la proporción de obreros varones especialmente desde inicios de la década de 1990.
El empleo calificado que en 1980 en conjunto
participaba con 14.7% en el empleo de la industria
maquiladora presentó una tasa media de crecimiento
anual de 12% en el periodo 1980-1999, para incrementar dicha participación porcentual hast.a 19.1 % en 1999.

CARACTERÍSTICAS DEL EMPLEO EN LA
INDUSTRIA MAQUILADORA

LA INDUSTRIA MAQUILADORA Y LAS
CUENTAS EXTERNAS
La actividad de la industria maquiladora además de
influir significativamente en la generación de empleo,

t.ambién repercute en el sector externo del país, ya que
por definición la maquila es superavit.aria en el comerEl empleo en la industria maquiladora favorece en macio exterior y, por lo tanto, genera divisas para el país.
yor proporción el uso de mano de obra no calificada,
La industria maquiladora entre 1993 y 1999 geaunque el empleo calificado, administrativo y técnico
neró un superávit comercial acumulado de 53,969.8
ha incrementado su participación en una pequeña promillones de dólares, mientras que el sector externo no
porción entre 1980 y 1999, tal como se muestra en los
manufacturero de la economía mexicana ruvo un bacuadros 4 y 5.
lance deficitario del orden de los 83,926.9 millones
de dólares.
CUADRO 4
Así, la actividad de la industria
TIPO DE EMPLEO EN LA INDUSTRIA MAQUILADORA
maquiladora en los últimos años ha con(PARTICIPACIÓN PORCENTUAL)
tribuido sust.ancialmente a mejorar el
EA
TP
Total
Año
Obreros
saldo de la balanza comercial del país
ST
H
M
en poco más de 60%, ya que el déficit
1980
100
5.6
85.3
fifi.O
9.1
19.4
acumulado (de 83,926.9 millones de
1985
100
6.2
11.8
82.0
25.4
56.6
dólares) entre 1993 y 1999 por el sec1990
100
7.3
11.9
80.7
49.2
31.6
tor externo no maquilador de la econo100
1993
7.5
11.3
81.3
32.9
48.4
mía
nacional se reduce a 29,957.1 mi1994
100
7.1
11.1
81.8
33.1
48.7
1995
100
llones de dólares al considerar la activi7.0
11.0
82.0
33.6
48.5
1996
100
7.2
dad de la industria maquiladora.
11.0
81.8
34.2
47.6
1997
100
7.1
81.4
34.5
46.9
11.5
Como puede observarse en el
1998
100
7.2
11.7
81.1
35.2
45.9
Cuadro 6, la industria maquiladora de
1999*
100
7.1
12.0
80.8
35.6
45.2
export.ación ha sostenido un superávit
EA= Empleados adm1mstratMlS, TP= Técnicos en producaón, ST= Subtotal, H= Hombres, M= Muieres,
con crecimiento constante, a pesar de
'Hasta el mes de octubre. Fuente: Elaboración propia con base en información del lNEGI.

136

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

CUADRO 5
TIPO DE EMPLEO EN LA INDUSTRIA MAQUILADORA
(TASA DE CRECIMIENTO)
Año

1985
1990
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*

Total

12.1
16.1
6.7
7.6
11.2
16.3
19.2
12.2
18.5

EA

TP

14.3
20.2
7.3
2.4
9.9
19.5
18.1
12.5
14.2

18.3
16.3
4.6
6.0
10.0
16.5
24.6
14.4
13.5

ST

Obreros
H

M

11.3
15.7
6.9
8.2
11.5
16.0
18.6
11.8
15.3

18.4
21.2
8.2
8.1
12.7
18.4
20.3
14.6
16.8

8 .8
12.8
6.1
8.3
10.6
14.3
17.5
9.8
14.1

LA CONFORMACIÓN DEL
VALOR BRUTO DE LA
PRODUCCIÓN DE LA
INDUSTRIA MAQUILADORA
DE EXPORTACIÓN
La operación de la industria maquiladora

de exportación requiere de la importación
temporal de bienes para someterlos a un
proceso de transformación que en términos monetarios se expresa en un valor
agregado. El valor import.ado y el valor
agregaqo conforman el valor bruto de
la producción de la industria maquilaEA= Empleados adm1mstratMlS, TP= Técnicos en producción, ST= Subtotal, H= Hombres, M= Muieres.
dora,
mismo que es exportado, casi
'Hasta el mes de octubre.
Fuente: Elaboración propia con base en información del INEGI.
siempre (y casi por definición) al país
de origen de los insumos.
Con base en la información del
CUADRO 6
INEGI en términos nominales y reales
SALDO COMERCIAL DEL SECTOR EXTERNO NO MAQUILADOR Y DE
(base 1994) y sus precios implícitos, se
LA INDUSTRIA MAQUILADORA (MILLONES DE DÓLARES)
obruvo: el valor bruto de la producción
Saldo comercial
Saldo comercial
Saldo comercial
Año
(VBP), los insumos importados (I Imp)
del SENM (a)
de la IME (b)
total (a+b)
y
el valor agregado 0/A) con base 1993
-18,890.8
5,410.0
-13,480.8
1993
para la industria maquiladora de expor1994
-24,266.7
5,803.0
-18,463.7
tación
para los años 1993 a 1998, con
2,164.3
4,924.4
7,088.7
1995
el
fin
de
tener información compatible
1996
115.0
6,415.4
6,530.4
8,833.6
622.6
con los datos presentados en el Sistema
1997
-8,211.0
·18,439.8
10,526.4
-7,913.4
1998
de Información Regional de México
12,057.0
-4,340.9
-16,397.9
1999*
(SIREM), cifras que se muestran conjun-83,926.9
53,969.8
-29,957.1
Acumulado
t.amente con su tasa de crecimiento y distribución porcentual en el Cuadro 7.
SENM= Sector externo no maquilador, IME= 1ndustna maqu1ladora de exportación.
•Hasta el tercer trimestre.
El valor bruto de la producción
Fuente: Elaboración propia con información del Banco de México.
de la industria maquiladora de exportación entre 1993 y 1999 se conformó
en promedio con 77.2% de insumos
importados
y
22.8%
de valor agregado de origen nala devaluación de finales de 1994. Sin embargo, el resto
cional.
de la industria manufacturera ha presentado déficit
Destaca en la conformación del valor bruto de la
constante, con excepción de los años 1995 y 1996, como
producción,
el hecho de que en el año de 1995, cuando
consecuencia del ajuste, pero retomando después su
se presentó la devaluación del peso, se incrementó sentendencia deficitaria tradicional.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

137

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria mcu¡uiladora

La industria maíJUiladura

CUADRO 7
GRADO DE INTEGRACIÓN NACIONAL DE LA INDUSTRIA
MAQUILADORA (MILLONES DE PESOS DE 1993)
TASA DE CRECIMIENTO
Año

VBP

I Imp.

1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*
Media

15.6
16.6
36.2
14.4
12.9
12.1
9.4
16.7

18.0
18.4
42.5
15.2
10.8
9.8
7.5
17.4

PARTICIPACIÓN PORCENTUAL
Año

VBP

I Imp.

1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*
Media

100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

76.1
77.3
80.8
81.4
79.9
78.3
79.0
77.2

VBP= alor bruto de la producción. 1 lmp= Insumos importados. VA= Valor agregado.
•Hasta el mes de octubre. "Con base al mismo penado del año anterior.
fuente: Elaboración propia con base en información det INEGI.

siblemente la participación de los insumos importados,
dada la alta tasa real de crecimiento que mostraron en
dicho año (42.5%); participación que también aumentó durante 1996 y se ha ido reduciendo, recuperando
su tendencia anterior a la crisis.
Es importante resaltar que la composición del
grado de integración nacional sí se modificó por razones cambiarías, disminuyendo el impacto positivo que
tendría la industria maquiladora ante una devaluación,
al hacer más competitivos sus productos y aumentar
sus ventas.
El mayor porcentaje alcanzado por los insumos
importados dentro del valor bruto de la producción se

138

explica al menos por dos efectos: el real
y el monetario.
El efecto real se debe a que la
devaluación de la moneda nacional fue
un incentivo que aumentó el nivel de
producción de la industria maquiladoVA
ra, al darle mayor poder de compra de
8.5
insumos internos con los cuales elevar
11.1
su producción.
14.7
El efecto monetario se presentó
11.2
porque con la devaluación de la mone22.1
da nacional aumentó directamente el
21.0
valor en pesos de los insumos importa16.3
15.0
dos, efecto que se hubiera diluido si el
incremento en el nivel de precios interno hubiera sido de la misma magnitud
que el de la devaluación.
VA
Lo anterior se manifiesta en el
23.9
hecho de que la tasa de crecimiento de
22.7
los
insumos importados en términos de
19.2
dólares
fue de 28.3% en 1995, incre18.6
mento que constituye el efecto real. Por
20.1
otra parte, en términos de pesos de 1993
21.7
21.0
el incremento en dicho año fue d e
22.8
42.5%, porcentaje que incluye el incremento real y el efecto monetario conformado por el porcentaje de devalu ación menos el incremento en el nivel
interno de precios.
Durante 1997 y 1998, y hasta 1999, conforme se
ha estabilizado la economía nacional y el tipo de cambio real se ha sobrevaluado, fueron perdiendo preponderancia dentro del valor bruto de la producción los
insumos importados y aumentó la tasa de crecimiento
del valor agregado, al pasar de 11.2% en 1996 a 21 y
16.3% en 1998 y 1999, respectivamente.
Como puede observarse la inestabilidad económica
del periodo 1993-1998 propició que el valor agregado en
el valor bruto de la producción de la industria maquiladora
se redujera de 23.9%, en 1993 a 18.6% en 1996 y posteriormente se recuperara para llegar a 21% en 1999.

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

i SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Sin embargo, un análisis específico sobre el valor
agregado de la industria maquiladora revela la debilidad de la industria manufacturera no maquiladora para
integrarse a la dinámica de dicha industria y por lo tanto de su acceso a la exportación indirecta. Los siguientes cuadros que detallan la conformación del valor agregado de la industria maquiladora ayudan a aclarar este
punto.
Se desprende de los cuadros anteriores que la
mayor contnbución al valor agregado de la industria
maquiladora lo hace la mano de obra, seguida de los

gastos diversos y utilidades y otros, y la menor contribución corresponde a materias primas y empaques.
Lo anterior expresa la incapacidad de la industria manufacturera no maquiladora para integrarse
mediante la provisión de insumos y bienes intermedios
a la industria maquiladora, y poder aprovechar el dinamismo de esta industria y la excelente oportunidad de
participar en el mercado externo por medio de la ex-

portación indirecta.
Si el concepto de materias primas y empaques
contribuyó con 7.7% en promedio al valor agregado
bruto de las maquiladoras entre 1993 y
1998, con respecto al valor bruto de la
producción de dicha industria sólo sigCUADRO 8
nificó 1.6%. Esto pone en evidencia la
CONFORMACIÓN DEL VALOR AGREGADO DE LA INDUSTRIA
desarticulación que caracteriza a la inMAQUILADORA (TASA DE CRECIMIENTO REAL)
dustria maquiladora con respecto al resto de la actividad productiva del país.
TASA DE CRECIMIENTO
Año

Total

SSyP

MPyE

GD

UyO

1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*
Media

8.5
11.1
14.7
11.2
22.1
21.0
26.3
16.4

10.3
12.9
-0.7
10.3
25.2
18.5
28.4
14.9

9.8
0.7
61.4
38.7
26.7
29.9
24.1
27.3

5.5
12.4
29.9
12.3
17.6
15.6
27.3
17.2

6.8
5.3
33.5
-1.6
17.5
36.4
19.1
16.7

PARTICIPACIÓN PORCENTUAL
Año

1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999**
Media

Total

SSyP

MPyE

GD

UyO

100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

55.6
56.5
48.9
48.5
49.8
48.8
49.9
51.1

5.6
5.1
7.2
9.0
9.3
10.0
9.7
7.9

25.6
25.9
29.4
29.6
28.5
27.3
27.3
27.6

13.2
12.5
14.6
12.9
12.4
14.0
13.4
13.2

$SyP; Sueldos, salarios y prestacoones. MPyE= Matenas pomas y empaques. GD= Oastos diversos y IJ)O= Utilidades
y otros.
' Hasta octubre de 1999. "Calculada en base a octubre del año anterior.
Fuente: Elaboración propia con base en información del INEGI.

EL IMPACTO REGIONAL
DE LA INDUSTRIA
MAQUILADORA
Como se vio en los apartados anteriores, la industria maquiladora ejerce una
significativa influencia sobre la generación del empleo y el comercio exterior
del país. Ahora se analizará, desde una
perspectiva estatal, el impacto de la industria maquiladora sobre la generación
de valor de la industria manufacturera
y la dinámica de crecimiento de los estados para los que se cuenta con información del valor agregado generado por
la industria maquiladora.
Para tal propósito, se obtuvo el
promedio de la participación relativa de
cada entidad federativa en la producción total de la industria maquiladora
para el periodo 1993-1998 (Godinez,

139

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria maqui/adora

La industria maqui/adora

2000), porcentaje a través del cual se clasificaron las
entidades federativas en cuatro categorías: alta concentración (AC), concentración media alta (CMA), concentración media baja (CMB) y baja concentración
(BC). Los estados de alta concentración y concentración media alta y son aquellos cuya participación relativa en la producción de la industria maquiladora es
mayor que el promedio de las entidades para las que se
cuenta con información del valor agregado de la industria maquiladora; y los de concentración media baja y
baja concentración, aquellos cuyo porcentaje es menor
a dicho promedio, 1 resultados que se presentan en el
Cuadro 9. Como puede observarse, la totalidad de los
estados con la mayor concentración geográfica de la
industria rnaquiladora se encuentra en la franja fronteriza norte. Los estados de alta concentración de la actividad de la industria maquiladora aportaron 50.8% en
promedio al valor agregado entre 1993 y 1998. En Baja
California y Chihuahua la producción de la industria
maquiladora representó 69.3% en promedio de la producción de la industria manufacturera para el periodo
1993-1998.
Por su parte, los estados de concentración media
alta en conjunto aportaron 30.7% en promedio al valor
agregado de la industria maquiladora entre los años de
1993 y 1998. La participación de la producción de ésta
en la industria manufacturera en promedio fue de
32.8%. El estado de Tamaulipas tiene un porcentaje de
participación de la maquila en la manufactura superior
al promedio de su categoría, aunque no alcanza a entrar en los estados de alta concentración.
Los estados que pertenecen a las categorías que
no concentran la actividad de la industria maquiladora

aportaron en conjunto 17% en promedio de la producción total de la industria entre 1993 y 1998 y la participación de la producción de la industria maquiladora en
la producción de la industria manufacturera fue 5.9%
en promedio para el periodo de análisis.

CUADRO 9
ANÁLISIS DE CONCENTRACIÓN GEOGRÁFICA
DE LA INDUSTRIA MAQUILADORA (1993-1998)
División de estados
Alta concentración
Baja California Norte
Chihuahua
Suma y media
Concentración media
alta
Coahuila
Sonora
Taamaulipas
Suma y media
Concentración media
baja
Jalisco
Nuevo León
Suma y media
Baja concentración
Aguascalientes
Baja California Sur
Distrito Federal
Durango
Guanajuato
México
Puebla
Sinaloa
Yucatán
Suma y media
Media de las
entidades
maquiladoras
Otras entidades
Nacional

Participación % Participación %del
en el VA de la VA de la lmaq en el
VA de la lman
lmaa

22.l
28.7
50.8

74.7
63.9
69.3

6.7
7.0
17.0
30.7

13.3
29.4
55.8
32.8

3.7
5.1
8.8

5.4
6.0
5.7

1.5
0.1
0.4
1.4
1.0
1.3
1.6
0.1
0.7
8.2

11.3
11.3
0.2
12.2
3.2
0.8
4.4
1.3
8.6
5.9

6.2
1.5
100.0

1.0
10.l

VA: valor agregado. lmaq= lndustna maquiladora. lman= Industria manufacturera.
Fuente: Elaboración prop,a con base en información del INEGI y el SIREM.
1 El criterio para calificar a los estados como de AC o CMA es el
siguiente: se toma el porcentaje más elevado de la participación de una
entidad en la producción de la industria maquiladora y se resta el promedio de las entidades para las que se cuenta con información del
valor agregado de la industria maquiladora; la diferencia se divide entre dos y se suma a este último. El valor así obtenido sirve para subdividir a los estados en estas categorías. Las entidades que están por
arriba de dicho valor son los de AC, los que están entre dicho valor y el
promedio de las entidades maquiladoras son los de CMA. El criterio

140

para subdividir los estados en los de CMB y BC es similar al anterior
aunque en este caso se toma la participación más baja y se le resra el
promedio de las entidades maquiladoras, la diferencia se divide entre
dos y se le suma a este último. Con ese valor se subdividen los estados
de CMB y BC. Los estados que están por abajo de dicho valor son los
de BC y los que están entre dicho valor y el promedio de las entidades
maquiladoras son los estados de CMB.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Así, las entidades fronterizas, ex- CUADRO 10
cepto Nuevo León, que están en la caDINÁMICA DEL CRECIMIENTO MANUFACTURERO
tegoría de concentración media baja,
CON Y SIN MAQUILA (TASA DE CRECIMIENTO PROMEDIO 1993-1998)
son las que concentran la actividad de
División de
Industria manufacturera
PIB
la industria maquiladora. En conjunto,
estados
las seis entidades fronterizas aportaron
CM
CM
SM
SM
Varo/c,
Var%
86.6% en promedio del valor agregado
Alta
de la industria maquiladora entre 1993
concentración
y 1998.
-49.9
10.7
-8.6
-180.8
4.6
Baia California N.
2.3
Por otra parte, el valor agregado Chihuahua
·29.05
9.1
5.9
-34.8
4.0
2.8
de la industria maquiladora representa Media
.1.3
-40.5
9.9
-113.6
4.3
2.5
un alto porcentaje de la producción Concentración
manufacturera en las entidades fronte- media alta
-14.9
4.4
3.8
8.1
6.5
-20.1
rizas del norte del país, excepto en Coa- Coahuila
-24.7
6.9
2.6
-62.9
Sonora
3.2
2.4
huila y Nuevo León debido a la tradi-12.8
9.1
9.3
1.9
Tamaulipas
4.5
3.9
ción manufacturera de estos estados.
-16.7
8.1
4.0
6.1
-24.1
Media
3.4
También en algunas entidades de Concentración
baja concentración, el valor agregado de media baja
la industria maquiladora tiene relevan- Jalisco
-12.l
3.1
2.1
-33.2
1.9
1.7
-6.3
5.6
-12.5
3.4
3.1
4.9
cia en la producción de la industria ma- Nuevo León
-8.4
4.3
3.5
-19.9
2.6
2.4
nufacturera, tal es el caso de Aguasca- Media
Baja
lientes, Baja California Sur, Durango y
concentración
Yucatán.
5.4
4.9
-8.8
9.5
8.0
-15.7
Aguascalientes
Esta influencia de la industria
3.9
-1.6
7.9
6.3
-20.4
3.8
Baia California S.
maquiladora en la manufactura ha sido Distrito Federal
2.6
2.5
-0.9
4.4
4.3
-3.0
un factor importante para la dinámica Durango
-13.4
5.1
-45.7
3.2
2.8
2.7
-1.9
4.0
3.8
-5.7
de crecimiento de los estados en los que Guanajuato
2.6
2.6
-2.2
5.5
3.8
3.7
5.3
-4.4
la maquila ha encontrado un espacio México
-10.2
6.7
2.8
5.5
-17.6
3.1
geográfico de desarrollo. Un aspecto Puebla
-1.0
1.6
4.9
4.8
-3.5
1.6
interesante es conocer cuál seria el des- Sinaloa
-12.2
2.8
2.4
5.2
2.6
-49.7
Yucatán
empeño de la dinámica económica de
-6.2
5.9
3.2
3.0
4.8
-18.7
Media
los estados y el país sin considerar la
influencia de la industria maquiladora. NACIONAL
-8.2
5.5
3.0
2.7
4.4
-20.1
A fin de encontrar una respuesta PIB= Producto interno bruto. CM= Con industria maquiladora. SM= Sin industria maqu1ladora. Var%= Variación
aproximada a la cuestión anterior, se porcentual.
• Se torna en cuenta el impacto de la industria maquiladora en otras entidades.
calcularon los valores de la producción Fuente: Elaboración propia con base en información del INEGI y el SIREM.
de la industria manufacturera sin lo correspondiente al valor agregado de la industria maquide crecimiento de esta última a escala nacional cae en
ladora. Los resultados de este ejercicio se presentan en
20.1% en el periodo 1993-1998, pasando de 5.5% a
el Cuadro 10. Al descontar la aportación de la industria
4.4% en promedio anual en dicho periodo. En la ecomaquiladora a la industria manufacturera, la dinámica
nomía en su conjunto, la tasa de crecimiento se reduce

TRAYECTORIAS ~ ÑO IV, NO. 7/8 r SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

141

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria maqui/adora

La industria maqui/adora

de 3.0 a 2.7%, es decir, una diferencia de 8.2%.
En los estados que concentran la actividad de la
industria maquiladora, el impacto es más marcado, ya
que con un crecimiento conjunto de la industria manufacturera de 9.9% promedio anual entre 1993 y 1998, y
descontando el aporte de la industria maquiladora a la
manufactura, se obtiene una tasa negativa de 1.3%. Por
otra parte, la dinámica del PIB estatal de Baja California
y Chihuahua en conjunto tendría una reducción de

Con la devaluación de la
nwneda nacional aumentó
directamente el valor en
pesos de los insunws
importados) efecto que se
hubiera diluido si el
incremento en el nivel de
precios interno hubiera sido
de la misma magnitud que
el de la devaluación.
40.5%, al pasar la tasa de crecimiento económico de
4.3 a 2.5% promedio anual entre 1993 y 1998.
De los estados de alta concentración de la maquila, Baja California es donde se presenta la mayor
influencia de la industria maquiladora en la manufactura y en la economía en general. Al no considerar la
aportación de la industria maquiladora a la producción
manufacturera, la tasa de crecimiento de esta última,
de ser la más alta a escala nacional entre 1993 y 1998

142

(10.7%), pasa a ser negativa (-8.6%) y la de la economía estatal pasa de 4.6% a 2.3%, es decir, 49.9% menos.
Así, en Baja California se observan los cambios relativos más significativos en su dinámica de crecimiento
cuando no se considera la influencia de la industria
maquiladora en su actividad económica.
En estados de concentración media alta (Coahuila, Sonora y Tamaulipas), la presencia de la industria maquiladora dentro de la industria manufacturera
es de 32.8% en promedio. Al descontar esta participación en los estados de esta categoría, la dinámica de
crecimiento de la industria manufacturera baja de 8.1%
a 6.1 %, es decir, 24. l % menos en términos relativos. La
dinámica de sus economias también se ve afectada considerablemente al reducirse en 16.7%, al pasar el promedio de sus tasas de crecimiento de 4.0 a 3.4% promedio anual en el periodo 1993-1998.
En la categoría de concentración media alta destaca el caso de Tamaulipas, en donde al eliminar la influencia de la industria maquiladora en la manufactura, aumenta en un pequeño porcentaje el dinamismo
de esta última. Lo anterior sucede debido a que, entre
1993 y 1998, tanto la industria maquiladora como la
industria manufacturera no maquiladora crecieron a
tasas similares, correspondiendo 9 .2% promedio anual
para la industria maquiladora y 9.3% para la industria
manufacturera no maquiladora. Aunque al no considerar la influencia de la producción maquiladora, la dinámica de crecimiento de la economía estatal cae 12.8%.
Los estados de concentración media baja en la
industria maquiladora son Jalisco y Nuevo León. En
estos estados la participación de la industria maquiladora en la manufacturera fue de 5. 7% en promedio. La
disminución relativa de la dinámica de la industria manufacturera al descontar la influencia de la maquila es
de 19.9%, al pasar de una tasa de crecimiento de 4.3 a
3.5% promedio arlual entre 1993 y 1998. En la economía en su conjunto, la reducción relativa de la dinámica
del crecimiento es de 8.4%, ya que de un crecimiento
promedio en esta categoría de 2.6% se pasa a uno de
2.4% promedio anual en el periodo 1993-1998.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

Los estados de baja concentración se ubican
preponderantemente en la zona centro del país, excepto Baja California Sur, Durango y Sinaloa. La influencia de la industria maquiladora en la industria manufacturera en los estados de baja concentración es de 5.9%
en promedio. En el grupo de estados que componen
esta categoría pueden distinguirse claramente dos
subconjuntos. Uno está compuesto por Aguascalientes, Baja California Sur, Durango y Yucatán, en los que,
en promedio, la participación de la maquila en la manufactura es superior en casi el doble respecto al promedio de la categoría. El segundo grupo está integrado
por el Distrito Federal, Guanajuato, México, Puebla y
Sinaloa y en él dicho porcentaje es inferior al correspondiente a la categoría.
En el grupo integrado por Aguascalientes, Baja

~CTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

California Sur, Durango yYucatán, la caída relativa de
la manufactura, al no considerar la aportación de la industria maquiladora, es de 29%, pasando el crecimiento promedio del conjunto de estados de 6.9% a 4.9%
promedio anual entre 1993 y 1998. La caída relativa
promedio del PIB en el grupo de estados es de 7. 9%, ya
que de un crecimiento promedio anual de 3.8% se pasa
a uno de 3.5%.
Por otra parte, en el grupo integrado por el Distrito
Federal, Guanajuato, México, Puebla y Sinaloa, la caída
relativa de la manufactura sin la influencia de la industria
maquiladora es de tan sólo 7.g&lt;l/4, al pasar el crecimiento
promedio del conjunto de estados de 5.1% a 4. 7% promedio anual entre 1993 y 1998. La caída relativa promedio
del PIB en el conjunto de estados es de 3.7%, ya que el
crecimiento promedio anual pasa de 2.7 a 2.6%.

143

�ÁMBITO
La industria maqui/adora

En esta categoría destaca la situación de Baja
California (-180.8) y Sonora (-62.9), cuya caída en la
dinámica manufacturera es la más seria, lo que expresa
la poderosa influencia de la maquiladora en su dinámica económica. En Durango y Yucatán, la caída en la
dinámica de crecimiento de la manufactura es de 4 5. 7%
y 49.7% al no considerar la influencia de la industria
maquiladora, la cuarta y tercera más fuertes, respectivamente, sólo superadas por las observadas en los estados fronterizos.

CONSIDERACIONES FINALES
La industria maquiladora de exportación ha
reportado un incremento sustancial en la generación y en la participación del total del empleo, en la generación de valor agregado y de
divisas. Hasta fines del año 2000, presentó una
tasa de actividad económica m uy dinámica. Sin
embargo, la relación que tiene el sector con el
desempeño económico de Estados Unidos hace
que se espere para este año una relativa disminución en su crecimiento, con una menor creación de empleo y valor agregado.
Dadas las características poblacionales de México, la industria maquiladora se benefició de
la abundancia de mano de obra no calificada
utilizada en sus procesos productivos. Pero la
ubicación geográfica fue factor determinante de
la canalización de inversión hacia la industria
maquiladora.
Su localización geográfica se concentra preferentemente en la franja fronteriza norte, aprovechando la ventaja que esto confiere, sobre
todo en cuanto a los costos de transporte.
La generación de divisas de las empresas maquiladoras de exportación fue capaz de contrarrestar el déficit comercial de la industria manufacturera no maquiladora, logrando en ocasiones un superávit significativo de la industria

144

manufacturera total. Para el 2001, las condiciones económicas apuntan a un menor excedente en las transacciones.
La inserción de México en la economía mundial como un modelo secundario exportador,
se asocia al auge de las empresas maquiladoras
de exportación. Además surgen dos cuestiones:
i) este sector muestra una disociación con el
comportamiento del sector productivo interno
y ii) intensifica su relación con el ciclo productivo de Estados Unidos.
En lo concerniente al sector de la industria
manufacturera no maquiladora, su tendencia al
déficit comercial estructural no ha sido superada y no ha logrado insertarse a las cadenas de
producción que pudieran establecerse con la
industria maquiladora de exportación. Uno de
los factores que sin duda ha repercutido en éste
desempeño es la política de sobrevaluación
cambiaría que disminuye la competitividad de
los productos internos y estimula el consumo
de importaciones. -&amp;,,

BIBLIOGRAFÍA
Krugman, Paul (1998), "What's New About the New Economic
Geography?", en Oxford Review Economic Policy, vol. 14,
núm. 2, Oxford.
Davis, Donald R. y David E. Weinstein (1997), " Economic
Geography and Regional Production Structure: An
Empirical Investigation", working paper NBER.
Hanson, Gordon H . ( ! 998), " North American Economic
lntegration and Industry Location", en Oxford Review
Economic Policy, vol. 14, núm. 2, Oxford.
Godinez, Víctor (2000), "La economía de las regiones y el cambio
estructural", en: E C!avijo (coord.), Reformas Económicas en
México, 1982-1999, Fondo de Cultura Económica, México.

La información estadística fue tomada de las bases de datos del Banco
de México (www.banxico.org.mx), del Instituto Nacional de Estadística Geografia e Informática (http://gro.inegi.gob.mx), del Instituto Mexicano del Seguro Social (www.imss.gob.mx) y del Sistema
de Información Regional de México (www.sirem.com.mx) .

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

La crisis de un mito
La,

nueva economía y la recesión estadounidense
ARTURO G UILLÉN

E

1objetivo del presente artículo es efectuar un
análisis del proceso de desaceleración de la
economía de Estados Unidos . Esta
desaceleración que comienza durante el tercer trimestre de 2000 parece señalar el fin de la larga
expansión cíclica que se inició en 1994 y que acababa
de cumplir diez años. D icha expansión fue la más larga
desde la segunda guerra mundial, ya que superó, en su
duración, el auge cíclico de 106 meses que se experimentó durante los años sesenta en el marco de la guerra de Vietnam.
A mediados de septiembre de 2001, todo parece
indicar que la economía estadounidense se encaminaba a una recesión. Por tratarse de un proceso en gestación, la duración, profundidad y complejidad de la misma son aún desconocidas, aunque desde ahora resulta
claro que tendrá repercusiones importantes en la economía mundial.

EL MITO DE LA NUEVA ECONOMÍA
A mediados del año 2000, todo era miel sobre hojuelas
en el comportamiento de la economía de Estados Unidos. La expansión continuaba en todo su esplendor,
sin amenazas serias de presiones inflacionarias. Todavía en el tercer trimestre de ese año, el PIB registró una
tasa de crecimiento anualizada de 5 .2%. Sin embargo,
la Reserva Federal (FED) endurecía su política monetaria debido a las presiones que provocaban los altos

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

niveles con que operaba la economía y a la creciente
rigidez en el mercado de trabajo (escasez de trabajadores y costos salariales en ªlll1:1ento en algunas actividades). Asimismo, la FED, en voz de su presidente, Alan
Greenspan seguía manifestando su preocupación por
la "exhuberancia irracional" de los mercados financieros, que parecía no tener fin.
Las virtudes de una nueva economía basada en
los sectores de alta tecnología de la informática, la comunicación y el Internet eran exaltadas todos los días.
Se hablaba de una nueva revolución en la productividad de la economía, después de décadas de letargo en
ese renglón. El aumento de la productividad garantizaba, se decía, ganancias corporativas en aumento, altas
tasas de crecimiento econ ómico y de inversión, bajos
niveles de desempleo, la eliminación del peligro de la
inflación y un ascenso robusto de los índices bursátiles.
Se afirmaba que, gracias a la nueva revolución tecnológica y a la globalización, el ciclo económico se había
modificado. Como ha sucedido en casi todas los auges
de larga duración del capitalismo, algunos apologistas
comenzaron a hablar incluso de un "nuevo orden económico" y del fin de las crisis económicas. Si otras regiones, como Japón, Europa y los llamados países emergentes, no experimentaban la misma bonaza que Estados Unidos era porque no habían adoptado plenamente el modelo estadounidense y las reglas de la nueva

economía.
Existen pocos estudios académicos, si es que existe alguno, que sustenten la tesis de la nueva economía.

145

�ÁMBITO

ÁMBITO

La crisis de un mito

La crisis de un mito

No parece sostenible la
idea de que se ha creado
una nueva econorma
diferente a la ªvieja)))
inmune a las crisis o
menos propensa a estas; y
mucho menos) que su
.
presencia asegure un
crecimiento sostenido de
la economía mundial.

solamente, once nuevas compañías son creadas cada semana [...] El año pasado, una compañía del SiliconValley,
en promedio, se hizo pública cada cinco días, acuñando
docenas de nuevos millonarios en el proceso.
Toda esta energía empresarial está transformando la
"América de las Corporaciones". Usted puede discutir si
se trata de una nueva ecorwmía, pero se trata, tan seguro
como el infierno, de un nuevo ciclo económico [...] &amp;tas
dos grandes tendencias, globalización y tecnología de la
información, están socavando el viejo orden, obligando
los negocios a reestructurarse[...] El resultado: una reestructuración radical que nos está haciendo más eficientes.
&amp;tas tendencias pueden combinarse en formas poderosas para elevar el nivel de vida de los americanos,
crear empleos, espolear el esfuen:o empresarial, y hacer
esto sin impulsar la inflación (Shepard, 1997: 4-5).

I

I

Los principales argumentos a favor de esa tesis han sido
publicados por la revista empresarial Business Week o se
encuentran en algunos discursos del presidente de la
Reserva Federal, Alan Greenspan (1997 y 2000).
Sthepen B. Shepard, editor en jefe de Business
Week, define la nueva economía de la siguiente manera:

Como se ve, en opinión de este autor, los dos
elementos centrales de la nueva economia son la globalización de la economia y la revolución tecnológica en
el campo de la información, lo cual ha permitido una
reestructuración profunda de la economia, modificando, según él, el ciclo económico. A su juicio, esto asegura un crecimiento durable de la economia, con empleo
creciente, mejores niveles de vida e inflación bajo con-

146

gan el alcance que sus defensores le atribuyen, que la
revolución tecnológica presente sea equivalente a la revolución industrial de fines del siglo XVIII o al fordismo
de la posguerra. Tampoco parece sostenible la idea de
que se ha creado una nueva economía diferente a la "vieja", inmune a las crisis o menos propensa a éstas; y
mucho menos, que su presencia asegure un crecimiento sostenido de la economía mundial. Por otro lado, la
globalización está lejos de poseer, como lo demuestra la
evidencia empírica, todas las virtudes que le atribuyen
sus más ardientes abanderados.
En el lapso 1992-2000, la economía estadounidense logró, efectivamente, una tasa de crecimiento relativamente alta en un marco de estabilidad de precios
(Cuadro 1) . En ese lapso, el crecimiento promedio real
del PIB fue de 3.4%, cifra ciertamente superior a la tasa
de 2% conseguida en las dos décadas anteriores, pero
tampoco tan espectacular como supondría el discurso
de la nueva economía. La tasa de desempleo abierto disminuyó de 6.7% al terminar la recesión 1990-1991 a
3.9% en el punto más alto de la expansión. La tasa de
inversión bruta se incrementó a lo largo de la década
pasada de 9% del PIB a 15%.
La expansión de la economía estuvo acompañada de un boom bursátil semejante por su vigor y dura-

trol.
El presidente de la FED, Alan Greenspan (2000),
aunque utiliza un discurso menos triunfalista, postula
tesis parecidas:

Por nueva economía entendemos dos grandes tendencias
que han estado en curso por varios años. La primera es la
globalización de los negocios. Puesto de manera simple,
el capitalismo se está extendiendo por todo el mundo -si
no el capitalismo pleno, al menos la introducción de las
fuerzas del mercado, un comercio más libre y
desregulación generalizada [...] La segunda tendencia es
la revolución de la tecnología. &amp;ta está toda a nuestro
alrededor -máquinas de fax, teléfonos celulares, computadoras personales, modems, el Internet. Pero es más que
esto. La tecnología digital está creando nuevas compañías
y nuevas industrias ante nuestros ojos [...] En SiliconValley

de esas que se dan una vez cada siglo, lo que propulsa
hacia adelante la productividad, la producción, las ganancias corporativas y los precios de las acciones a un
paso no visto en varias generaciones, si no es que nunca" (Greenspan, 2000: 1).
La nueva revolución tecnológica "no vista nunca" se ubica, según Greenspan, en la información, en
las telecomunicaciones, y de manera destacada en la
emergencia del Internet. La esencia de esta revolución
es que radica "en las raíces de la productividad y el
crecimiento económico" (Greenspan, 2000: 2). Al igual
que otras revoluciones científico-técnicas del pasado,
considera que sus resultados económicos apenas están
resintiéndose y que sus principales frutos se verán en el
transcurso de los próximos años. Las nuevas tecnologías han impulsado el surgimiento de nuevas firmas, a
la vez que han provocado la revolución de las actividades financieras y su creciente globalización.
Es cierto que la revolución de la tecnología ligada a la información constituye un fenómeno trascendente de la actualidad. Es igualmente real que los cambios que se están experimentando en este sector y en
otros, como la biotecnología, se verán, como observa
Greenspan, en los años venideros. Lo que resulta más
dificil de aceptar es que dichas transformaciones ten-

Más recientemente [...] se ha vuelto crecientemente dificil
de negar que ha emergido algo profundamente diferente
del ciclo económico de la posguerra. No sólo es la extensión récord de la expansión, sino que ésta se ha dado con
un ritmo de crecimiento más fuerte que el esperado. Más
notablemente,la inflación ha permanecido dominada frente a los mercados laborales más tiranteS que hemos expe-

rimentado en una generación.

Visto en perspectiva "la economía estadounidense
está experimentando una aceleración de la innovación,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 j SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

CUADRO 1
CRECIMIENTO REAL DEL PIB DE ESTADOS UNIDOS
(MILLONES DE DOLARES)

Años

1990

1991

PIB

6,707.9 6,676.4 6,880 7,062.6 7,347.7 7,543.8 7,813.2 8,144.8 8,495.7

8,848.2 9,210.9

Variación

•·

4.1

5.0

1992

3.0

1993

2.7

1994

4.0

1995

2.7

1996

3.6

1997

4.2

1998

4.3

1999

2000

4.1

Fuente: US Census Bureau. Statisc;il Abstrae! of /he United States, Washington, 2000.

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

147

�ÁMBITO
La crisis de un mito

ÁMBITO
La crisis de un mito

Como sucede en todas las grandes fases
expansivas, el auge estadounidense estuvo acompañado por un crecimiento acelerado del crédito y de otras
operaciones financieras. El crédito bancario se expandió con rapidez tanto para apoyar la euforia bursátil
como el consumo de los grupos de la población beneficiados con el boom. Por otro lado, se multiplicaron las
formas de financiamiento no bancario, así como las operaciones, sobretodo en el sector de alta tecnología, financiadas con "capital de riesgo" (venture capital). Asimismo, se expandieron exponencialmente las instrumentos del mercado de derivados (swa,ps, opciones, futuros, etc.) que, si bien contribuyen a la diversificación
de las carteras y a elevar los rendimientos, incrementan
el riesgo sistémico.
La tesis de la nueva economía adolece, en mi opinión, de tres debilidades principales:
1. Ignora o minimiza otros factores, distintos a la
utilización de las tecnologías de la información,
que han incidido en el crecimiento reciente de
la productividad del trabajo.
2. Deja de lado diversos factores estructurales y

ción, con el registrado el siglo pasado durante la década
de los veinte. Entre enero de 1991 y agosto de 2000,
cuando se alcanza el pico del boom, el índice Dow Jones
de la Bolsa de Valores de NuevaYork, que mide el valor
de las acciones de las corporaciones industriales, se
incrementó 4.09 veces, mientras que el índice
NASDAQ, que registra el valor de las acciones de la
nueva economía se multiplicó 10.2 veces. Como puede
apreciarse en la Cuadro 2, el boom bursátil en Nueva
York y en otras plazas bursátiles de países desarrollados
cobró fuerza en 1995 y, posteriormente, con mayor intensidad todavía, a partir de la crisis asiática de 19971998. En el pico del boom en 2000, la relación precio de
las acciones-ganancias corporativas se encontraba en
un nivel superior al que se alcanzó durante el frenesí
bursátil que precedió a la crisis de 1929.
Por la importancia adquirida por los fondos institucionales en los mercados financieros, existe ahora
una mayor vínculación entre el nivel de consumo agregado y el comportamiento de la bolsa (el llamado efecto
ri,queza). La importancia de la Bolsa en los niveles de
consumo es mayor en el caso de Estados Unidos en la
actualidad, de lo que fue
durantela burbuja financiera japonesa de los ochenta.

En 1999, 48.2% de los hogares estadounidenses participaban en el mercado
bursátil. Al comienzo de la
década de los noventa, los
consumidores estadounidenses poseían acciones
querepresentaban 180%de
su ingreso dispomble, contra 90°/o de los consumidores japoneses en 1989.1

CUADRO

2________________________
,-___:......::........;;:.

~

INDICE DE DOW JONES Y NASDAQ

12000
11000
10000
9000
8000

Q)
(J

~

e

7000
6000

5000
&lt;000

3000
2000

1000

90

91

112

93

..

,.

96

'T1

..

99

00

circunstanciales, diferentes al aumento de la
productividad, que favorecieron un rápido crecimiento de la economía estadounidense y el
control de la inflación.
3. No toma en consideración los efectos
disruptivos y desestabilizadores de la globalización financiera.
Como se dijo arriba, para los defensores de la

nueva economía, el más rápido crecimiento de la economía estadounidense es el resultado de la revolución en
la productivídad provocada por los sectores de alta tecnología. La mejoría en los índices de productividad, sin
embargo, no es tan marcada como se sostiene. Por ello,
el profesor Solow llegó a señalar que la revolución productiva de la nueva economía se ve en todas partes, menos en las estadísticas. En efecto, en el periodo 19901997, la tasa anual de crecimiento de la productividad
en el sector no agrícola fue de 1.1 %. muy por debajo de
la tasa de 2.8% conseguida en el periodo 1960-1974.
Es cierto que durante los últimos años del boom, el ritmo de incremento de la productividad se aceleró. En el
periodo 1996-2000, el crecimiento promedio anual fue
de 2.5% y, en el último de estos años, llegó a 3%.2 Sin
embargo, aunque la productividad aceleró su rinno, no
parecen existir argumentos sólidos para sostener que
se trata de una tendencia de largo plazo y no, como
parece ser el caso, de un fenómeno cíclico que tiende a
agotarse conforme avanza la desaceleración y se desploma la inversión de los niveles insostenibles en que se
encontraba.
Uno de los problemas principales de la revolución de la informática es que, a diferencia de revoluciones tecnológicas anteriores, no tiene un impacto claro
en la producción de bienes tangibles. El grueso del stock
de capital informático se concentra en actividades improductivas, particularmente en el sector servicios
(Roach, 1998). Según datos del Departamento de Co-

o,

Años
"What's left'', en The Ecorwmist,
Londres, 10 de mayo de 2001.
1

•

148

2
"The US Produ ctivity Puzzle", en 77ie Ecorwmist, Londres, 9 de agosto
de 2001.

Fuente: Bolsa Mexicana de Valores, Indicadores Bursátiles, varios números.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8

1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

mercio de Estados Unidos, 82% del acervo total de tecnología de la información está instalado en ese sector
(comercio, finanzas, telecomunicaciones, etc.). Es decir se trata de una tecnología que, por razones de su
obsolescencia muy rápida, ligada a transformaciones
tecnológicas permanentes, absorbe sumas crecientes
dentro de los programas de inversión de las empresas.
Sin embargo, esa nueva tecnología, a pesar de su alto
costo, aún no ha logrado revolucionar, al menos al grado de lo que piensan los defensores de la nueva economía, los procesos de producción del sector industrial y
de la agricultura. No obstante la importancia del sector
informático y de telecomunicaciones, éste representa
solamente 8% de la economía estadounidense y su contribución al crecimiento del PIB alcanza únicamente
0.3% por año (Artus, 2001 : 6).

149

�ÁMBITO

ÁMBITO
La crisis de un mito

Por otro lado, existen razones, como apunta
Roach, para creer que una alta proporción de la mejoría en la productividad debe atribuirse a factores distintos al uso de las nuevas tecnologías. El primer factor es
la política de recortes de personal seguida por las corporaciones, que ha sido una práctica permanente a lo
largo de la década de los noventa. En el periodo 19901997, el promedio de recortes de plazas fue cerca de
450,000 por año. Es decir en un contexto expansivo, la
reducción de las plantillas fue un factor tanto o más
poderoso en la elevación de la productividad y de los
márgenes de ganancia, que la utilización de las nuevas
tecnologías (Artus, 2001: 12). Se trata, en este caso, de
una elevación de la productividad del trabajo (producción / número de trabajadores ocupados) que resulta
de una disminución del denominador y no de un incremento del numerador.
El segundo factor es un incremento sustancial de
la intensidad del trabajo. La mayor intensidad es un fenómeno asociado a la tecnología de la información, pero
diferente a su incidencia directa en la producción. Me
refiero a una extensión de la jornada de trabajo facilita-

La expansión de la economía
estuvo acompañada
de un boom bursátil
.
.
seme1ante por su vigor y
duración) con el registrado el
siglo pasado durante la
década de los veinte. Cobró
fuerza en 1995 y)
posteriormente; a partir de la
crisis asiática de 1997-1998.
150

La crisis de un mito

da por la proliferación de °fapt,o,ps, teléfonos celulares,
beepers, faxes, etc., así como el uso del Internet, lo que
permite que el "tiempo de ocio" de los trabajadores y
ejecutivos pueda ser utilizado como tiempo extra de
trabajo. Según los resultados de una encuesta efectuada por Harris, el número promedio de horas trabajadas
por semana aumentó en Estados Unidos de 40.6 en
1973 a 50.8 en 1997. Debido a la globalización, este
fenómeno se presenta en muchos otros países. El aumento de la jornada de trabajo, la aceptación por parte
de los trabajadores a aceptar laborar un mayor número
de horas está asociada también al relativo estancamiento de los salarios reales y a la incertidumbre sobre la
posibilidad de conservar sus plazas de trabajo.
Tanto la estrategia de recortes de personal como
el aumento de las jornadas del trabajo son factores transitorios, cuyos limites no pueden extenderse demasiado en el futuro.
El papel de las nuevas tecnologías se sobreestima no
solamente en el caso del crecimiento económico, sino
también en su responsabilidad en el control de la inflación. El mayor crecimiento económico y la baja de los
precios en Estados Unidos han estado estrechamente
vinculados a otros fenómenos diferentes, como:
• La sobrevaluación del dólar que ha permitido
importaciones baratas.
• Un contexto mundial de corte deflacionario
asociado a la crisis decena! de Japón, así como
a los efectos de la crisis mexicana de 1994-199 5
y la crisis asiática de 1997-1998 (con su colofón ruso y brasileño). Uno de los resultados de
esas crisis ha sido un deterioro persistente de
los términos de intercambio, lo que se ha traducido en materias primas (incluida la energía)
y alimentos baratos para Estados Unidos y los
países desarrollados en general.
• El crecimiento económico estuvo sustentado en
la expansión del consumo privado. El consumo creció en el periodo a una tasa superior a la
del ingreso disponible. Ello fue posible por el
rápido crecimiento del crédito a los consumiTRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 7/8 j SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

CUADRO 3

dos de pensiones, fondos
mutuos, compañías aseFUSIONES Y ADQUISICIONES DE ESTADOS UNIDOS
guradoras, etc.) y el debi10000 , - - - - - - - - - - - - - - - - -~_¡-~.:::-=~.-.
litamiento de los bancos
9000
comerciales, que deben
8000
competir, en condiciones
7000
-+Billones de dólares
desventajosas, con los in6000
- - - No. de empresas
termediarios financieros
5000
no bancarios (los llamados
4000
banks no banks) para la
3000
captación de depósitos, lo
2000
que se traduce en un pro1000
ceso de desintermediación
o
_J
bancaria (Chesnais, 2000:
1985 1990 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999
45).
Este nuevo régimen
de acumulación modifica
Fuente: US Censos Bureau, Staostica/ Abstrae! of the United States, Washington, 2000,
profundamente las formas
de gestión de las corporadores, vía tarjetas de crédito, créditos hipotecaciones. Éstas se rigen dentro de una lógica fundamenrios y otros créditos. Los consumidores dejatalmente financiera. La rentabilidad de las empresas y
ron de ahorrar y se convirtieron en deudores
los
ingresos de sus directivos (stock options) pasan a
netos (Parguez, 2001). El ahorro neto del secdepender
no tanto de la fortaleza productiva e interna
tor privado pasó de una tasa positiva de 5% del
de las firmas, como crecientemente de su valor en bolPIB a comienzos de los noventa a un déficit de
6% en 2000.
sa. El juicio de los inversionistas institucionales en el
mercado financiero, se convierte en el barómetro prinLa tesis de la nueva economía considera la globacipal del comportamiento de las corporaciones. Los
lización financiera como un fenómeno irreversible limismos procesos de fusiones y adquisiciones que cogado a la nueva tecnología de la información, cuyo imbraron un gran vigor en la década pasada (Cuadro 3),
pacto en el funcionamiento de la economía es altamense deciden no solamente en función de su potencialite favorable. En realidad, con la liberalización y
dad productiva o comercial, sino de manera importandesregulación financiera decidida por los Estados, deste en función de su repercusión en el valor en bolsa de
de mediados de los años ochenta se ha configurado un
sus acciones. Las fusiones fueron una palanca poderonuevo régimen de acumuúición con &lt;klminacüm fina,nciera
sa para impulsar el boom bursátil.
(Chesnais, 2000), que ha elevado la fragilidad financieEn otras palabras, en el nuevo régimen de acumulara de los sistemas financieros "internos" y del sistema
ción son las prioridades del capital financiero -del capital
monetario y financiero internacional.
que se coloca en los mercados financieros con fines espeEl régimen de acumuúición con &lt;klminaci.ón fina,nculativos-, y no mnto las del capital industrial, las que cociera está caracterizado, entre otros rasgos, por el premandan y determinan el movimiento de conjunto de la
dominio de las sociedades financieras no bancarias (fonacumulación del capital. Como dice Chesnais:

w==;:::::=-==~==:!::-~...__,____
Años

TRAYECTORIAS

I AÑOIV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

151

�ÁMBITO

ÁMBITO

La crisis de un mito

Uno de los problemas
principales de la revolución
de la informática es que no
·tiene un impacto claro en la
producción de bienes
tangibles. El grueso del stock
de capital informático se
concentra particularmente
en el sector servicios.
La bolsa ha cesado de ser, después de mucho tiempo, un
mercado de tirulos, gracias al cual las empresas pueden
recaudar capitales para financiar sus proyectos de desa-

rrollo, para devenir en el principal engranaje mediante el
cual los inversionistas institucionales someten a las empresas a sus exigencias de rentabilidad (Chesnais, 2000:
45).

Este nuevo régimen de acumulación incrementa
la fragilidad financiera, como lo demuestran la sucesión de crisis bancarias y financieras registradas en el
mundo desde los noventa, y no es un contexto favorable a la revolución productiva que esperan los portavoces de la nueva economía.

LA DESACELERACIÓN DE LA
ECONOMÍA ESTADOUNIDENSE Y EL FIN
DE LA EXPANSIÓN ININTERRUMPIDA
La desaceleración de la economía estadounidense comenzó durante el tercer trimestre de 2000. El crecimien-

152

La crisis de un mito

to del PIB descendió abruptamente durante ese lapso,
de una tasa anualizada de 7% en el segundo trimestre a
2.7% en el tercero. La anemia productiva se profundizó durante el último trimestre, cuando la producción se
incrementó solamente 1%. El mismo patrón de comportamiento se observó durante el primer trimestre de
2001 al aumentar el PIB 1.3%. En el segundo trimestre
de ese año, la econonúa se estancó al registrarse un crecimiento de 0.2%.
El anuncio de que el boom estaba llegando a su
fin provino de Wall Street. El índice Dow Jones, que
mide el comportamiento de las acciones industriales,
se estancó desde mediados de 1999 (Cuadro 2). Corno
se dijo arriba, durante la crisis asiática, la Bolsa de Valores de NuevaYork había registrado un ascenso espectacular al volverse un refugio ante la inestabilidad de los
mercados emergentes. Un fenómeno similar se presentó en las bolsas de Europa. Entre julio de 1997, cuando
irrumpió la crisis asiática, y agosto de 2000, cuando el
Dow Jones alcanzó su pico, este índice se incrementó
36.3%,al pasar de 8,523 puntos a 11,215. Por su parte,
el índice NASDAQ, alimentado por el mito del crecimiento sin limites de la nueva economía, se incrementó
nada menos que 186%, entre julio de 1997 y marzo de
2000 cuando alcanzó su máximo, al aumentar de 1,594
puntos a 4,573. La especulación bursátil en este periodo fue alimentada por la política monetaria seguida por
la FED, la que, no obstante su preocupación sobre el
eventual repunte de presiones inflacionarias y sobre la
"exhuberancia irracional de los mercados financieros",
comenzó a aplicar una política menos restrictiva, bajando las tasas de ínterés para evitar una crisis sistémica
del sistema financiero internacional por efecto de la crisis
asiática.
A partir de abril de 2000, el índice NASDAQ
comenzó su caída libre, ante los reportes de bajas en las
ganancias de las acciones tecnológicas. Aunqu e en agosto tuvo un repunte, desde entonces no ha podido evitarse su desplome. Entre marzo de 2000 y el 1O de septiembre de 2001, el índice de acciones tecnológicas ha
registrado una baja espectacular. Ha descendido de

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

4,573 a 1,695 puntos, esto es una caída de 62.9% con
todo lo que esto significa en términos de pérdida de
riqueza. En el mercado tecnológico no ha habido propiamente un crac, sino más bien un proceso persistente
de baja por un periodo que ya rebasa un año. El índice
Dow Jones, si bien no ha registrado aún una caída similar, pues en cierta medida ha servido de refugio en la recomposición
de portafolios de los inversionistas,
ha disminuido 14.3 % desde agosto de 2000, al descender de 11,215
a 9,606 puntos el 10 de septiembre
de 200 l. Conforme la desacelera- '
ción se ha ido prolongando y extendiéndose a otros países, las bolsas de valores de otros países desarrollados y emergentes se han de- ..,
bilitado de manera importante, para
no hablar de la bolsa de Tokio, la
cual, en el marco de estancamiento
y deflación que confronta esa econonúa, se encuentra en su nivel más
bajo desde I 984.
La sola magnitud del desplome de los precios de las acciones
tecnológicas sería un indicador suficiente para intuir que atrás de la
desaceleración se encuentran problemas importantes. Es cierto que
en un sentido técnico no puede hablarse todavía de recesión -ya que
ésta implica dos trimestres negativos en el desenvolvimiento del PIB' pero el comportamiento de la industria manufacturera cuya producción se ha contraído por más de ocho meses consecutivos, así como otros indicadores (incremento del
desempleo, etc.), parecen señalar que la recesión es inevitable y está en marcha. El ataque terrorista del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, por su efecto
desestabilizador y por su impacto en la economía y en los

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO.

7/ 8 : SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

niveles de confianza, refuer.t:a las tendencias recesionistas.
Así como el boom especulativo se alimentó del
incremento de los márgenes de ganancia de las corporaciones, la desaceleración productiva y el cambio de
tendencia en el mercado bursátil coincidió con una reducción significativa de las ganancias, sobretodo en las
empresas de la nueva eamomía. La
baja de los márgenes de ganancia
provocó un ajuste en los programas
de inversión de las corporaciones
comenzando por las tecnológicas.
El gasto de capital disminuyó
abruptamente modificando las expectativa~ y provocando el derrumbe del NASDAQ. Se calcula que
para eliminar los excedentes en
inventarios reducirán sus gastos de
capital alrededor de 16% entre 2001
y 2002.
La desaceleración, pues, estuvo determinada por una baja de
las ganancias efectivas de las corporaciones, y sobre todo de las ganancias esperadas, en un contexto
de incertidumbre creado por el
desplome bursátil y la baja abrupta
de los gastos de inversión. La nueva economía resultó ser tan dinámica en la contracción, como lo había
sido antes, durante la expansión. En
un contexto de incertidumbre, las
empresas, de la "nueva" y de la "vieja" econonúa, redujeron los gastos
de capital y pospusieron proyectos
de ampliación de sus plantas, incluyendo su plataforma informática, con la misma intensidad con que antes, en el auge, tendían a incrementarlos.
La nueva econonúa resulta ser un sector marcadamente procíclico, es decir, crece más rápido que la econonúa en su conjunto en las fases de auge, pero lo hace a
un menor ritmo en las fases recesivas.

153

�ÁMBITO

ÁMBITO

La crisis de un mito

La crisis de un mito

Con la intención de mantenerse competitivos en
un mercado contraído, las corporaciones intensificaron
sus programas de recortes de personal (Cuadro 4). Se
calcula que los recortes de las corporaciones en 2001
ascenderán a un millón de trabajadores. En el cuadro 4
se ha efectuado una recopilación periodística de los recortes anunciados por las grandes corporaciones en lo
que va de 2001. En la lista sobresalen los recortes de
plantilla en el sector de telecomunicaciones, aunque también se presentan en otras ramas, como la automotriz,
aerolíneas y el sector financiero no bancario.
Hasta el segundo trimestre de 2001, el consumo
privado, que responde por las dos terceras partes del
gasto total de la economía estadounidense, presentaba
solidez. Sin embargo, durante el tercer trimestre, comenzaron a manifestarse sintomas de debilidad en este
rubro, como lo evidencia el menor crecimiento de las
ventas minoristas, en sectores importantes como la venta
de automóviles. Conforme la desaceleración se prolonga, es muy probable que el consumo privado se contraiga más. Ello por dos factores:
a) El impacto del llamado efecto rü¡ueza en el consumo, es d ecir la baja en la demanda de bienes de consumo que se deriva de la depreciación de los activos
financieros, en cuya posesión los consumidores estaban crecientemente involucrados; y
b) El impacto del creciente desempleo en la demanda agregada, como consecuencia de la propia
desaceleración y de los programas de recortes de personal decididos por las corporaciones. El número total
de despidos desde que comenzó la desaceleración totaliza un millón de trabajadores. Esta cifra se encuentra
cerca de los 1.2 millones de empleos perdidos durante
la recesión 1990-1991 y no muy lejos de los dos millones de despidos durante las recesiones de 1974-197 5 y
1980-1982. Más preocupante aún es el hecho de que
43% de los d espedidos son trabajadores de cue/kJ blanco, de los cuales una alta proporción ocupaban puestos
directivos y cuyo nivel de consumo y de endeudamiento se encuentra muy por encima del de los trabajadores
promedio (Roach, 2001).
Unos días antes de los ataques terroristas en Es154

CUADRO 4
RECORTES DE PERSONAL EN CORPORACIONES
DE ESTADOS UNIDOS
EMPRESAS

ACTIVIDAD

General Electric
Daimler-Ch,ysler
Motorola
Lucen! Tech.
Nortel
Ericsson
Toshiba
Fujitsu
JDS Uniphase
Hitachi
General Motors
Continental Airlines
ABB
Delpht
U.S Airwa'fS
Kyocera
WorldCom
Phillips
lnvensys
Cisco Systems

Electrónica
Automotores
Telecomunrcaciones
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Telecomunicac1ones
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones

Electrónica
Automotores
Aeronaútica
Ingeniería
Autopartes
Aeronaútica
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones

Electrónica
Ingeniería
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Televisión
Computación
Telecomunicaciones
Textiles y vestido
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Comercio
Automotores
Telecomunicaciones
Farmaceútica
Finanzas

Marconi

Compaq
NTL
Hewlel Packard
ADC
Sara Lee
Honeywell
Siemens
JC Penney
Ford
lnfineon
Roche
American Express
lntel
3M
Ford
Agere
Dell
Disney
NEC
Agilent Tech.
Xerox
Cable &amp; Wireless
France-Telecom
Schwab
Merrill Lynch
Textron
Kodak
Polaroid
TOTAL

Telecomunicaciones

Químico-farmaceútica
Automotores
Componentes óptica
Computación
Servicios

Telecomunicaciones
Telecomunicaciones

Equipo fotocopiado
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Finanzas
Finanzas
Química
Fotografía
Fotografía

NÚM. DE PLAZAS
75,000
35,000
34,000
16,000
30,000
20,000
19,000
16,400
16,000
14,700
14,400
12,000
12,000
11,500
11,000
10,000
10,000
10,000
9,000
8,500
8,000
8,500
7,300
7,000
7.000
7,000
6,500
5,500
5,500
5,000
5,000
5,000
5,000
5,000
4,200
4,150
4,000
4,000
4,000
4,000
4,000
4,000
4,000
4,000
3,900
3,800
3,600
3,500
2,000
528,950

Fuente: Financia/ Times, Londres, 2001.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

tados Unidos, el índice de confianza de los consumidores descendió a su nivel más bajo desde 1993. Es probable que por los efectos de dichos ataques y por los
factores señalados arriba, los consumidores tiendan a
comprimír su gasto empujando la economía más claramente hacia la recesión.
Al concluir la crisis asiática, la Reserva Federal
comenzó a aplicar una política monetaria restrictiva.
En mayo de 2000, decidió un aumento de medio punto
porcentual en la tasa de fondos federales, ya que si continuara la "disparidad entre el crecimiento de la demanda y la oferta potencial, p odria fomentar desequilibrios
inflacionarios que socavarían la actuación sobresaliente de la economía" (Reserva Federal, 2000). El resto
del año 2000, la FED se mantuvo a la expectativa y
aplicó una política neutra, no obstante que los signos
de debilidad d e la economía se multiplicaban. Sin embargo, el 3 de enero, ante el desplome del indice
NASDAQ, decidió m o dificar su política y aplicó
sorpresivamente una baja de medio punto en la tasa de
interés, en virtud de que "los riesgos se inclinan hacia
condiciones que pueden generar debilidad económica
en el futuro previsible" (Reserva Federal, 2001). Desde esa fecha, la FED ha relajado la política monetaria y
reducido otros dos y medio puntos la tasa de referencia, la cual se sitúa actualmente en 3.5%. No obstante
que el relajamiento de la política monetaria ha impedido una baja más abrupta del m ercado bursátil y ha
proveído de liquidez al sistema financiero, ha resultado incapaz, hasta el momento, de revertir las tendencias recesivas
de la economía. La misma suerte ha corrido el plan de
reducción impositiva de la administración Bush. Además,
los recortes aprobados para el presente año son bastante
modestos, ya que sólo representan 0.4% del PIB.

LAS CAUSAS DE LA DESACELERACIÓN
Para las autoridades estadounidenses, la desaceleración
de la economía es meramente un proceso de ajuste, un
periodo de pausa para corregir algunos desequilibrios crea-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 I SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

dos durante el largo periodo de expansión, destacadamente
la acumulación de un exceso de inventarios de bienes de
consumo y de capital. Según Greenspan:
A comienzos de 2000, el alza en las compras de los consumidores y los negocios había incrementado los
inventarios de muchos tipos de bienes durables y equipo
de capital a tasas que no podrían ser sostenidas [...] La
economía como un tcxlo estaba creciendcra un ritmo insosteruble, vaciando un ya disminuido fondo de trabajadores disporubles y descansando crecientemente en ahorros del exterior (Greenspan, 2001: 2).

No obstante que, en su opinión, persisten riesgos
como la baja actividad económica interna y una demanda en el exterior más débil, el presidente de la FED

155

�ÁMBITO
La crisis de un mito

ÁMBITO
La crisis de un mito

prevé una ligera mejoría hacia finales de 2001. Y en
cuanto al mediano plazo:

corrección y que la liquidación de inventarios ya está
muy avanzada:

Por los años más allá de este horizonte, hay, a mi juicio,
amplia evidencia de que estamos experimentando sólo
una pausa en la inversión en un amplio conjunto de innovaciones que ha elevado la productividad a una tasa significativamente por encima de las dos décadas que precedieron a 1995 [...] Una vez que las fuerzas que han contenido las iniciativas de inversión se disipen, nuevas aplicaciones de tecnologías innovadoras deberían de nuevo fortalecer la demanda de equipo de capital y restaurar un
crecimiento económico sólido en el tiempo que beneficie
a todos nosotros (Greenspan, 2001: 7).

Por tanto -afuma- cuando yo veo todas estas cosas juntas
y digo, bueno la situación no es tan mala, los consumidores aún están proporcionando empuje a la economía, algunos de los mayores elementos de fortaleza están en su
lugar y después de la sucesión de reducciones tan rápidas
en la tasa de interés, y ahora 40 billones de dólares (se
refiere al paquete de reducción de impuestos), de dinero
que regresa a la economía en un periodo de dos meses y
medio, yo soy muy optimista que vamos a ver en el cuarto
trimestre una tasa de crecimiento de entre 1.5 y 2 por
ciento. &amp;to no es maravilloso pero es direccionalmente
correcto [...]Y pienso que no es irrazonable pensar que el
año entrante la tasa real de crecimiento en la economía

Igualmente optimista sobre la pronta recuperación de la economía estadounidense es la opinión del
secretario del Tesoro, Paul O'Neill. En una entrevista
concedida al Financia! Times considera, al igual que
Greenspan, que la desaceleración sólo representa una

La nueva economía
resulta ser un sector
marcadamente procíclico)
es deci1; crece más rápido
que la economía en su
conjunto en las fases de
auge) pero lo hace a un
menor ritmo en las fases
recesivas.

estadounidense podria ser 3% o más.3

En contra de esta visión optimista de las cosas,
existe un buen número de especialistas que piensa no
sólo que la recesión es inevitable si no que ya está en
marcha; consideran que ésta expresa contradicciones
profundas gestadas durante la larga fase de expansión.
La baja de los márgenes de ganancia está vinculada con el tipo de técnicas de producción utilizadas.
Es decir, obedece a factores vinculados a la propia naturaleza de la revolución informática. Existen crecientes evidencias de que ésta favorece la utilización de t.écnicas consumidoras de capital (capital deepening o capital
absorbing). Si como ha sucedido durante la expansión
previa, el stock de capital crece a una tasa más rápida
que la fuerza de trabajo, entonces el proceso productivo se toma más y más un proceso intensivo en capital
(Aftalion, 1909); es decir, la relación capital-producto
se incrementa y la tasa de ganancia cae. Como señalé
arriba, la nueva economía descansa en el acrecentamiento
de los gastos de capital -acicateados por una transformació n t ecnológica permanente-, sin que esa
"FT Interview with Paul O"Neill", en Financia! Times, Londres, 24
de julio de 200 l.

3

156

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

densificación del capital se vea correspondida por un incremento en la
misma proporción, de la eficiencia en
el sector productivo, en la industria y
en el sector primario, ya que, como
señalé antes, la utilización de las nuevas tecnologías se concentra en los
servicios.
Al caer la tasa de ganancia
efectiva y al deteriorarse por la incertidumbre, la ganancia esperada, el
proceso de inversiones autónomas en
las ramas que liderearon la expansión,
se detiene, tal como está sucediendo
en el momento actual. Es decir, que
al final del ciclo expansivo, justo
cuando la inversión debería seguir
creciendo tanto en términos absolutos como relativos para absorber el
ahorro creciente, aquélla se contrae
por el deterioro de las expectativas de ganancia. Las
inversiones inducidas, es decir, todas aquellas que dependen del crecimiento del ingreso, se reducen también, en virtud del conocido principio de acekración. En
tales condiciones, una considerable parte del ahorro no
es absorbida por un incremento de la demanda agregada, por lo cual el proceso de expansión se vuelve cada
vez más débil y la recesión comienza.
La baja en las expectativas de ganancia no seria
tan preocupante si no estuviera asociada a un entorno
financiero frágil. Pero es el caso. Como se dijo arriba, el
auge estuvo asociado con un agudo proceso de liberalización, desregulación y globalización financiera; un frenesí bursátil, sólo comparable con el que precedió a la
Gran Depresión de los años treinta; un acelerado endeudamiento de consumidores y corporaciones con
bancos y sociedades bancarias no financieros; la diversificación de los productos financieros destacando el
desarrollo del mercado de derivados y otros instrumentos de alto riesgo.
Con la desaceleración productiva y el desplome

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

del NASDAQ, esta compleja superestructura financiera que comanda el proceso de acumulación del capital
se ha fragilizado. Los eslabones débiles de la pirámide
de endeudamiento son:
• Los consumidores
• Las corporaciones, principalmente las compañías tecnológicas
• Los intermediarios financieros no bancarios
Los consumidores se endeudaron porque creyeron que la bolsa continuaría su curso ascendente y que
sus salarios reales aumentarían. Pero conforme la bolsa
comenzó a debilitarse, los consumidores vieron reducidos sus ingresos y continuaron endeudándose para
mantener sus pagos al corriente. Corno se reconoce en
un informe reciente de la UNCTAD:
La deuda del sector privado ha alcanzado niveles sin precedentes. A medida que se modera el crecimiento de sus
ingresos, las familias tendrán que endeudarse más para
mantener su nivel actual de gasto, en el momento mismo

157

�ÁMBFrO
La crisis de un mito

Existe un buen número de
especialistas que piensa no
sólo que la recesión es
inevitable si no que ya está en
marcha; consideran que ésta
expresa contradicciones
profundas gestadas durante
la lar;ga fase de expansión.
en que les resulta más dificil mantenerse al día los pagos
de su deuda. Al propio tiempo, gran parte de la inversión

ÁMBITO
La crisis de un mito

alza irrefrenable de la bolsa. Pero ahora que la ruleta se
ha detenido, ese mecanismo se ve cuestionado. La baja
en las tasas de interés a corto plazo ha facilitado el
refinanciamiento en ese mismo plazo, pero no resuelve
los problemas del excesivo apalancamiento de consumidores, corporaciones y sociedades financieras. El
margen (spread) entre las tasas de interés a corto plazo
y las tasas a largo plazo se ha ampliado en forma importante, lo que significa que las condiciones financieras generales son muy restrictivas, a pesar del relajamiento de la política monetaria por la FED.
Dada la presencia de estos problemas, diversos
analistas han establecido un paralelismo entre la situación actual de Estados Unidos con la de Japón, cuya
burbu ja financiera estalló a comienzos de los noventa.
Y aunque existen también diferencias respecto a Japón,
los peligros de una crisis financiera con su secuela
deflacionaria para todo el mundo son una amenaza real.
Como afirma Parguez:

schumpeteriana en alta tecnología, sostenida por el auge
del capital especulativo y la ''bwbuja" de la bolsa, podrían
perderse con el retomo a una situación financiera nor-

La nueva estructura monetaria era un puro sueño ponzi
que empujó la relación deuda-ingreso (ingreso excluyen-

mal. Si las familias y el sector empresarial limitaran simul-

do ganancias de capital) a niveles sin precedente.Tan pron-

táneamente sus gastos a sus ingresos corrientes, podría
registrarse un descenso considerable del PIB (UNCTAD,
2001: 3).

to como los consumidores no puedan incrementar la tasa
de crecimiento de sus deudas, ocurrirá una extendida crisis de liquidez. Las corporaciones, al experimentar una
repentina falta de ganancias, no tendrán suficiente dinero

Las corporaciones de la nueva economía y muchas de la vieja economía enfrentan serios problemas
financieros. Las operaciones de capital de riesgo (venture
capital) al igual que las ofertas públicas iniciales de acciones (equity initial public offer-ings), que fueron muy
importantes fuentes de financiamientos de las empresas tecnológicas d urante el auge, se han reducido prácticamente a cero. En consecuencia, éstas enfrentan graves obstáculos para refinanciar sus deudas en bonos y
papel comercial. Los bancos restringen y aumentan la
selectividad de sus créditos, lo que no sólo afecta a las
corporaciones sino también a los intermediarios financieros no bancarios que incrementaron sustancialmente su endeudamiento con los bancos, amparados en el

158

nuevo para sostener el aumento de los precios de las acciones. La estructura de deuda ponzi de la economía estadounidense es la causa de la amenazante crisis que no
puede ser curada por recortes enla tasa de interés (Parguez,
2001: 8).

CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS
La revolución informática es un fenómeno trascendente cuyos resultados se verán en el porvenir. Sin embargo, sus efectos en el funcionamiento de la economía
son sobreestimados por los portavoces de la nueva economía. El principal problema de las tecnologías de la

TRAYECTORIAS ¡ AÑOIV, NO. 7/ 8 . SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

información es que no tiene impacto directo en los sectores productivos de la economía, ya que se concentra
en los servicios y las finanzas.
Por otro lado, las transformaciones tecnológicas
se producen en el marco de un nuevo régimen de acumulación con dominación financiera, altamente inestable,
como lo comprueban la sucesión de crisis financieras y
bancarias -con altos costos en materia de crecimiento y
sociales- de los años noventa. En este nuevo régimen
de acumulación predominan los intereses del capital
financiero, el cual comanda el proceso de acumulación
de capital en su conjunto. Este régimen modifica radicalmente las formas de gestión de las empresas, cuyas
decisiones pasan a depender del comportamiento de
los mercados financieros.
La desaceleración de la economía estadounidense está determinada por una baja de los márgenes de
ganancia efectivos y esperados, en un contexto de incertidumbre provocado por el desplome bursátil y la
baja de la inversión.
La baja de las ganancias está vinculada con el
tipo de técnicas de producción usadas por la nueva economía. Se trata de técnicas intensivas en capital que provocan el incremento de la relación capital-producto, en
virtud de que el aumento de los gastos de capital es
superior al incremento de la productividad del trabajo
en las ramas productivas de la economía.
La baja en las expectativas de ganancia está asociada con un entorno financiero frágil, caracterizado
por la especulación bursátil; el acelerado endeudamiento
de los hogares, las corporaciones y las sociedades financieras; y la proliferación de instrumentos financieros derivados y otros instrumentos de alto riesgo.
Los ataques terroristas a las Torres Gemelas y al
Pentágono fortalecen las tendencias recesivas de la economía estadounidense, la cual se encontraba en marcha antes de los ataques, y amplían la probabilidad de
que la ultraderecha norteamericana, principal beneficiaria de las acciones terroristas, trate de imponer una
solución militar a la crisis y al manejo de los problemas
mundiales.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

La debilidad de la economía de Estados Unidos
ha incrementado los riesgos de una crisis global. La economía de Japón se hunde cada vez más en la deflación,
mientras que Europa ha reducido sensiblemente sus
ritmos de crecimiento, justo en el momento en que debe
afrontar la incertidumbre derivada de la instauración
del euro. Las economías más integradas a Estados Unidos (Singapur, Taiwán, México) han entrado en recesión. Varias de las llamadas economías emergentes (Argentina, Brasil y Turquía) se desenvuelven en el filo de
la crisis financiera y la insolvencia. Un punto clave en el
desenlace de la crisis es si el mundo seguirá manteniendo la confianza en el dólar y seguirá considerando que
la divisa verde es tan buena como el oro.

159

�ÁMBITO
La, crisis de un mito

Durante las últimas tres décadas, la globalización
financiera neoliberal ha mundializado los circuitos del
capital, pero al costo de intensificar, generalizar y
sincronizar las crisis. Aquí cabe lo señalado por Engels,
en 1894, al observar la internacionalización de la economía de finales del siglo XIX:

MEMORIA VIVA
La crisis global no representa el fin del mundo,
pero sí puede tener un efecto devastador en las economías y en los millones de pobres y miserables que han
crecido como hongos gracias a la globalización neoliberal. La precaria paz mundial de la era unipolar, por
otra parte, está en un serio riesgo. &amp;,,

Oficio de pionero
Víctor Urquidi: entre la duda y la pasión
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

· La colosal expansión de los medios de transporte- vapores oceánicos, ferrocarriles, telégrafos, el canal de

BIBLIOGRAFÍA

Suez - ha establecido realmente el mercado mundial...
En virtud de todo ello, la mayor parte de los antiguos
focos de crisis y de ocasiones para la formación de
crisis han sido eliminados o poderosamente debilitados... De esta manera cada uno de los elementos que
tiende a oponerse a una repetición de las antiguas crisis, alberga en su seno el germen de una crisis futura
mucho más formidable (Engels, 1997: 630)

En la misma dirección, H. Grossmann observaba la sincronía en los ciclos económicos durante la ola
liberalizadora de principios del siglo XX:
Efectivamente antes de la guerra mundial se formó gradualmente un paralelismo de los ciclos económicos en
los países más importantes del mercado mundial, y las

crisis de 1900, 1907 y 1913 adquieren carácter internacional. Con la guerra mundial y la interrupción de las
relaciones económicas recíprocas este paralelismo fue interrumpido, pero después de la guerra comienza paulatinamente a formarse de nuevo (Grossmann, 1979: 289)

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UNCTAD (2001), Informe sobre el Comercio y el Desarrollo, 2001,
ONU, Nueva York.

Haciéndose preguntas sobre
la vida) entendiendo unas cosas y
dudando de otras) el maestro
Víctor Urquidi ha desempeñado
por más de medio siglo
ese oficio de académico cuya obra
nos ha permitido comprender
a México y pensar
en la posibilidad de
un destino mejor en esta
etapa de transición que
deje atrás su mala herencia.
El perfil que Trayectorias ofrece en la presente entrega para satisfacción del lector es la expresión
de una vida consagrada al oficio de pensar. Mexicano del mundo, su temprana infancia le
ofreció el panorama sorprendente de un planeta en ascuas. Guerras, contiendas civiles, desastres
sociales, le hicieron preguntarse desde temprano ¿qué está pasando con el mundo?Y su vida,
definitivamente marcada por sus estudios de economía y ciencias políticas en la Universidad
de Londres en plena Segunda Guerra Mundial, no ha sido otra cosa que una desbordante
búsqueda de respuestas. Víctor Urquidi es profesor-investigador emérito de El Colegio de

160

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA
Ofu io de pionero

México) del cual fue presidente durante casi veinte años. Se ha desempeñado además como
director de la CEPAL y presidente de la Asociación Mundial de Economía. Es autor de una
copiosa e importante obra sobre temas económicos y sociaks y actualmente se consagra a la
investigación sobre el fenómeno de la globalización y sus efectos en la ecología y el desarrollo
sustentabk en México.

Saqué mi licenciatura
en plena guerra
mundial, en 1940,
en la Escuela de
Economía de Londres.
Lo primero que
aprende uno es que la
economía tiene que ver
con todo lo demás, con
la sociedad, con la
vida política, con la
historia, con todo.
162

Dr. Víctor Urquidi, podría usted platicarnos su experiencia como estudiante de la carrera de economía en Inglaterra y sus años de estudio de
posgrado, ¿en dónde los realizó y cómo era el ambiente intelectual que
prevalecía en esos tiempos?
Me encanta la pregunta porque yo mismo me he cuestionado por qué me
interesé tanto en los asuntos internacionales cuando empecé a estudiar
economía. La razón es ésta: mi padre fue miembro del Servicio Exterior
Mexicano en varios países: en Francia, en Inglaterra, en Colombia, en El
Salvador, en Uruguay y después en España. De tal suerte, yo llegué a
Madrid a los 15 años habiendo ya vivido en varios países, habiendo viajado como se viajaba entonces, en barco; en Colombia, por el río Magdalena -varios días para subir y varios para bajar-, y en automóvil por carreteras de terraceria en Centro América. ¡En fin!, conocí algo de mundo
siendo muy joven, habiendo aprendido inglés y español simultáneamente
de niño y después el francés en muy poco tiempo. Cuando llegué a Madrid, se me presentó un problema escolar, pues no reconocían mis estudios de secundaria de México. Entonces, tuve que hacer unas improvisaciones, debía tomar el examen de bachillerato de la Universidad de Oxford,
equivalente al Colegio Británico, en inglés todo, y también tratar de entrar
a Bachillerato Español, pero no me admitían por la razón que le mencioné. Y entonces allá, como aquí, existen academias "no muy buenas", que
otorgan el Bachillerato y tuve que entrar a una ellas por una temporada.
Por ese motivo, cuando surge el conflicto de la guerra civil en España, no
había terminado, no pude terminar; mi papá decidió que me fuera a Londres, a ver qué hacía para ingresar a la Universidad de Londres. De modo
que, a los 17 años de edad, ingresé a la Escuela de Economía de Londres,
con un antecedente de experiencia internacional personal importante y
con la guerra de España encima, que nos afectó mucho a los que habíamos vivido ahí. Yo viví un año y medio en Madrid, ahí tuve amigos y fue
una época muy feliz. La guerra civil afectó a mi familia en forma muy
grave, porque mi padre tuvo que hacerse cargo de la Embajada de México
ya que el embajador pidió su traslado a Chile en medio de la guerra y
entonces a él tocó la responsabilidad terrible de los refugiados en la embajada, las dificultades fisicas y morales de todo orden y los peligros que

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 . SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002
1

todo eso originaba. Mamá, que era enfermera, ofreció sus servicios y finalmente los asumió en un hospital. Ella tenia experiencia hospitalaria
debido a que había estudiado, de joven, en Nueva York. Ella vivió el otro
lado terrible de la guerra civil de España: el de los heridos del hospital y el
de los heridos de la legión, de la Brigada Lincoln, de los voluntarios norteamericanos. Todo eso nos afectó muchísimo, yo llegué a una edad en que
me preguntaba: ¿qué está pasando en el mundo?, no nada más, ¿qué voy a
estudiar? Éste fue un inicio interesante, ya que estudié formalmente todo
lo que necesitaba: saqué mi licenciatura en plena guerra mundial, en 1940,
en la Escuela de Economía de Londres -eso lo comenté una vez allá en
Monterrey, en una ceremonia en la Facultad de Economía- . Lo primero
que aprende uno es que la economía tiene que ver con todo lo demás, con
la sociedad, con la vida política, con la historia, con todo. En consecuencia, en la Escuela de Economía de Londres, por lo menos lo orillaban a
uno a tomar materias de sociología, de ciencia política y a interesarse en
todo lo internacional. Londres era, desde entonces, un gran centro financiero comercial internacional, la capital de un país importante de Europa
y parte de un país democrático enfrentado ya a las amenazas de Hitler y
de lo que estaba pasando en la guerra civil de España con los progresos de
Franco y la amenaza de la Unión Soviética, con el comunismo. Era, pues,
un lugar en donde se discutía todo lo que estaba sucediendo, entre estudiantes y en los cursos con los profesores. Yo salí de Londres con una
Licenciatura en Economía formalmente hecha, sin ningún problema y
con muchos otros conocimientos. Las vacaciones me las pasaba allá, no
había vuelos de setecientos dólares, ida y vuelta, como ahora, ¡no! Mis
posibilidades me permitían apenas un viaje en barco de diecinueve días,
en un barco alemán desde Southampton a Veracruz. Tenía mucho tiempo
para leer, los días de vacaciones en Londres me los pasaba en la biblioteca,
o me iba al parque a leer todo el día y comer por ahí un sándwich, aproveché mucho todo eso. Por cierto, nunca me pude quedar a hacer el posgrado ya que estaba muy avanzada la segunda guerra mundial. En 1940 regresé a México, tuve una beca pequeña que me dio la Secretaría de Educación con lo cual pude sobrevivir en Londres y me sobró un poquito en
el último año; pagué mi pasaje y llegué a Veracruz con tres dólares en la
bolsa, pero mi familia estaba ahí para recogerme. Entré al Banco de México poco después, y me pusieron a trabajar en un estudio que estaba haciendo el profesor Silva Herzog sobre el petróleo; terminado eso me asignaron otras cosas: estudiar temas del comercio exterior de México, su
relación con Estados Unidos, el ciclo de producción mexicano y su relación con el norteamericano, todo eso lo analicé. Un día empezaron a llegar las propuestas para la posguerra, de Estados Unidos e Inglaterra, so-

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA
Ofu:io de pionero

En 1942) me llevaron
a una conferencia en
Washington) sobre
asuntos financieros y
monetarios del
continente americano
y en ese momento tuve
en mis manos el
primer proyecto sobre
la creación del
Fondo Monetario
Internacional y del
Banco Mundial.

bre el orden monetario internacional. En 1942, un año y dos meses después de haber ingresado al Banco de México, me llevaron a una conferencia en Washington, sobre asuntos financieros y monetarios del continente
americano. México ya había declarado la guerra -ingresó a la guerra como
aliado- y en ese momento tuve en mis manos el primer proyecto sobre la
creación del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. De
regreso, dispusieron que trabajara con el Lic. Daniel Cosía Villegas, entonces director del Departamento de Estudios Económicos del Banco de
México, haciendo los estudios sobre el orden monetario anterior y las
propuestas del nuevo, de lo que estaba sucediendo en las discusiones y
seguirlas de cerca. Sobre América Latina y México conocía muy poco,
pero del comercio y la moneda en Europa, Estados Umdos y el resto del
mundo tenía conocimiento debido a mis estudios en Londres. Trabajamos muy bien y preparamos los documentos para el Lic. Eduardo Suárez,
el secretario de Hacienda, para la conferencia que se iba a convocar. Ésta
fue convocada para 1944. Fuimos a la conferencia de Bretton Woods,
teniendo dos años de estudios para preparamos muy bien, analizando
cuidadosamente todas las propuestas en función de los intereses de mexicanos. ¡Claro! no era yo quien iba a definirlos, sino el Director del Banco
de México, la Secretaría de Hacienda y el Presidente de la República.
Estuve muy cerca de todas las discusiones ya que fui invitado, por el Secretario de Hacienda, a formar parte de la delegación mexicana a asistir a
Bretton Woods. Eso fue en julio de 1944. Yo era bastante joven, tenía 24 o
25 años, y regresé con la experiencia de toda la discusión internacional,
pues ahí estuvimos encerrados más de quince días, en un hotel de New
Hampshire, discutiendo diariamente en comisiones, comités y grupos.
Era un hotel alejado de cualquier ciudad grande, la única distracción era
salir a caminar al campo y algunos jugaban voleibol; era estar en pláticas
todo el tiempo. Había delegados de cuarenta y cuatro países entre ellos
latinoamericanos ~e los que me hice muy amigo-, ingleses, norteamericanos, holandeses, checos, polacos, etc.; eran cuarenta y cuatro países discutiendo los temas de la futura conferencia de Bretton Woods. De este
modo pude absorber toda la información.

Y en esa preocupación, tan importante en &lt;UJuel momento de la posguerra,
de la construcción de un nuevo sistema monetario internacional, ¿existia
alguna consideración sobre el futuro de los países de América /Atina en esa
época?
Se presentó el proyecto para crear el Banco Mundial, lo que se llama el
Banco Mundial ahora. Trabajé en el comité, con el Lic. Daniel Cosío
Villegas, para presentar inclusive una enrníenda al proyecto que se aprobó

164

TRAYECJORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

y para explicar la posición nuestra. El Banco Mundial se pensó más bien
en función de la reconstrucción de Europa. Nadie podía estar en contra
de eso, pero nosotros estábamos interesados en que el banco impulsara
también el desarrollo económico latinoamericano. México tenía el problema de sus deudas no pagadas, del siglo XIX, que nunca terminaron de
negociarse y tenía necesidad de capital externo. Hubo muy pocos préstamos durante la guerra; recuerdo un préstamo del EximBank para mejorar
los ferrocarriles mexicanos porque les interesaba que salieran más minerales y más rápidamente. Pero en la posguerra, el problema fue como
seguir avanzando con el desarrollo: ¿qué nuevas industrias iba a necesitar
México?, ¿cómo iba aprovechar la situación que la misma guerra le creó,
de cerrar un tanto el mercado?, ¿de crear un Estado con poder de compra
importante? Esas ideas ya empezaban a discutirse en Nacional Financiera, en el gobierno, en el Banco de México. Por cierto, en éste un hombre, el
Ing. Gonzalo Robles, dirigía la Oficina de Investigaciones Industriales que
estudiaba los recursos minerales, hierro y carbón para la industria siderúrgica del futuro, además de estudiar los asuntos relacionados con la
industrias química, cerárníca, celulosa, del papel, etcétera. Todo estaba en
medio de la discusión internacional. También comenzábamos a discutir:
¿qué sucederá cuando termine la guerra?, desconocíamos cuándo iba a
terminar, nadie lo podía imaginar. Tal vez los americanos sabían que iba a
haber el Plan Marshall, pero nosotros pensábamos que el Banco Mundial
iba a servir de muy poco. Pensábamos que si sus recursos se iban a dedicar a reconstruir la industria de Europa, poco quedaría para el desarrollo
de los países latinoamericanos. Y así fue, el Banco Mundial tuvo que hacer
un giro, hacia el desarrollo económico, en lo cual, no tenía ningún entendimiento, no contaba con personal que supiera realmente del tema; lo
veían más bien como un banco para movilizar capital privado, con la ayuda de préstamos. Es decir, se pensaba que al otorgarse un préstamo para
una planta eléctrica, en algún país de América Latina, se estimulaba el
mercado de capitales a interesarse en dicho país. El país al que se le hacía
el préstamo era considerado buen deudor y se suponía que esto induciría
al capital privado a movilizarse hacia dicho país. Pasaron muchas cosas
en esos años, en México hubo una conferencia en el 1945, se llamó la
Conferencia de Chapultepec; fue una invitación que hizo Estados Unidos, a través de la entonces Unión Panamericana, a todos los países para
discutir la posguerra en lo político y en lo económico, principalmente. Fui
invitado a ser secretario de una comisión donde me enteré de muchas de
las posiciones latinoamericanas; esto fue después de Bretton Woods. En la
Conferencia de Chapultepec, se discutieron muchos temas: los precios
del café, los contratos en el surnínistro de materias primas, la política co-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA
Oficio de púmero

En la Conferencia de
Chapultepec, en la
mesa de los temas
económicos, los
americanos nos
kyeron la cartilla: se
acabó la guerra,
volvemos a la
normalidad, ahora es
tiempo de que ustedes
abran sus mercados.

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mercial, entre otros; aparte de los temas políticos, en los que yo intervine
para nada, que se llevaron después a la Conferencia de San Francisco
para la creación de las Naciones Unidas, en 1945. En la Conferencia de
Chapultepec, en la mesa de los temas económicos, los americanos nos
leyeron la cartilla: se acabó la guerra, volvemos a la normalidad, ahora es
tiempo de que ustedes abran sus mercados. Es lo mismo que dicen ahora,
abran sus mercados, acepten inversiones extranjeras privadas, ya que no
habrá créditos oficiales para el desarrollo ni para financiar las actividades
económicas de los países latinoamericanos. Se acabaron los precios de
garantía de materias primas del café, los contratos a largo plazo, etcétera y
ustedes van a tener que entrar a un esquema distinto. Eso lo dijo el famoso
William Clayton, quien era el delegado americano. Nadie le creyó mucho,
pero sí hubo muchas expresiones de otras ideas confusas, imagine poner
de acuerdo a un venezolano con un colombiano, un mexicano con un
uruguayo, imposible entonces, como imposible ahora. Lo interesante fue
que a la Unión Panamericana decidieron convertirla en un organismo
regional, ya más formal, que ahora es la Organización de los Estados Americanos, En 1948, se convocó a una conferencia, la Conferencia de Bogotá, la que coincidió con el arranque del Plan Marshall. A esa Conferencia
de Bogotá fue el General, Marshall, quien era el secretario de Estado norteamericano, y volvió a leerles la cartilla a los latinoamericanos, igual que
Clayton. Es decir, las ideas de Clayton se tradujeron al lenguaje del general Marshall: "Señores no va a haber préstamos, además estamos ocupados con Europa y esto les va a beneficiar a ustedes indirectamente. Tienen
que abrirse al comercio, tienen que abrirse al capital extranjero. Buenas
tardes". Después el "Bogotazo", y se acabó la conferencia. Un proyecto,
que México llevaba para revivir la idea de crear el Banco Interamericano,
quedó por ahí tirado en los pasillos, se acabó la conferencia y no pasó
nada. Pero se creó un organismo que se llama Consejo Interamericano
Económico y Social (CIES), para ocuparse de los asuntos económicos,
dependiente de la OEA. Mientras tanto, en 1947, se creó la Comisión
Económica para el Desarrollo de América Latina (CEPAL), en las Naciones Unidas. La CEPAL tenía otra agenda mundial, tenían la obligación de
promover el desarrollo económico y social; ahí está en la carta. Entre las
muchas ideas que surgieron, primero estaba el quehacer en Europa; esto
fue antes del Plan Marshall. Crearon la Comisión Económica Europea,
organismo de consulta y estudio, con un secretariado de primera -el secretario general era Myrdal, el famoso economista sueco, neutral en todas
las cosas, muy brillante y talentoso-. A esa Comisión asistían los países
conocidos después como del Este; es decir, asistía la Unión Soviética y los
países que se estaban inclinando hacia la órbita soviética. Simultáneamente,
TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

J

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un talentosísimo chileno, Berna! Santa Cruz -quien era embajador de Chile
en las Naciones Unidas- con la ayuda del delegado cubano -perteneciente al régimen pro americano que había antes- tuvieron la idea de crear la
CEPAL. Si hay una para Europa, ¿por qué no una para América Latina?
Y se creó, sus actividades empezaron en Santiago de Chile, en 1947.

Antes de hab"/ar de "la CEPAL, me gustarla conocer su apinión sobre el
papel que desempeñó en el proceso de formación de economistas, sociólogos,
politólogos y estudiosos de "las ciencias sociales en "la UNAM y en El Colegio de México, a partir de los años cincuenta. ¿Cómo, estas instituciones
educativas, han estado dando respuesta a los retos del desarrollo social y "la
modernización económica, que ha estado haciendo referencia en México?
Cuando llegué a México no conocía a nadie, ni a Daniel Cosío Villegas.
Me presentaron con él y conJesús Silva Herzog; había gente, como Eduardo
Villaseñor quien era director del Banco de México, que sabía lo que era la
Escuela de Economia de Londres. Ahi habían estado algunos funcionarios mexicanos de los años treinta. El Lic. Suárez, secretario de Hacienda,
había estado en la Conferencia Económica Mundial de 1933, y en los
años treinta, algunos funcionarios de la embajada tomaron cursos sueltos;
era muy prestigiada la Escuela de Economía de Londres. Yo ingresé en
1937, de modo que no conocí a ninguno de ellos, ya habían regresado a
México. Sin embargo, cuando regresé con mi título, fui el segundo mexicano con licenciatura de la Escuela de Economía de Londres. Eso les llamó la atención y pensaron, entre otras cosas, en mandar más gente a estudiar allá. Y me encontré con que la única Escuela de Economía en México
era la de la UNAM, que se había creado unos pocos años antes, por Cosío
Villegas y un grupo de tendencia marxista muy importante que había
entonces. Silva Herzog me invitó a dar clase, ahí había libertad de cátedra.
Yo no daba Economía Marxista desde luego, sino la economía que conocí,
que había aprendido, que sabía, Economía Keynesiana y Teoría del Comercio Interior y Comercio Internacional. Pero el ambiente no era el de
Londres, aquí encontré muy pronto que todo estaba muy politizado con
mucho compañerismo. Alguna vez me reclamaron que por qué le había
puesto una calificación de ocho a un estudiante, cuando merecía más porque era muy buen compañero; ése fue el argumento y cosas así. Yo encontré un ambiente en el que Silva Herzog admitía apertura de ideas y libertad de cátedra completa y de rigor, pero otras gentes, no. Entonces, me
separé muy pronto, dejé de dar clases en la Escuela de Economía; me
parecía un ambiente nefasto, absolutamente nefasto, desde el punto de
vista académico. Había gente, unos cuantos, que daban buenas clases pero
nunca había contacto entre los maestros, jamás. Era tan opuesto a lo que

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8

j SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

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�MEMORIA VIVA
Ofici,o de pionero

MEMORIA VIVA
Ofu:io de pionero

La única Escuela de
Economía en México
era la de la UNAM,
creada por Cossío
Vi/legas y un grupo de
tendencia marxista
muy importante
entonces. Encontré un
ambiente en el que
Silva Herzog admitía
apertura de ideas y
libertad de cátedra
completa y de rigor,
pero otras gentes, no.

168

yo conocía, donde yo estudié, que no me gustó el ambiente. De El Colegio
de México no sabía, en mi juventud, de su existencia. Empezó con temas
de historia y filología, con'Alfonso Reyes, Silvio Zavala,José Gaos y Cosío
Villegas. Éste tenía antecedentes de haber estudiado economía y sociología en Estados Unidos, había estado en Francia e Inglaterra, junto con
José Medina Echavarria, eminente sociólogo español -de quien tenemos
un salón en El Colegio de México con su nombre-, y quien fue muy
amigo mío en mi lejanísima juventud. Todos ellos crearon el Centro de
Estudios Sociales en El Colegio de México. Eran unas oficinas que estaban con el Fondo de Cultura Económica, en la calle de Pánuco. Una cosa
muy primitiva, así empezó también la London Economics School en una
casa vieja, con modesto mobiliario. La idea ahí era la misma a la que yo
estaba acostumbrado. No puede estudiarse economía sin saber más de las
ciencias sociales. Se daban cursos de ciencia política, de historia, historia
moderna, de economía. Yo daba el curso de economía, la sociología en
manos de Medina Echavarria, un sociólogo que además leía economía y
sabía de economía. El modelo, era en parte, de la Universidad de Chicago
e ideas que se comunicaban Cosío Villegas y Medina Echavarria. Me interesé mucho en la vida académica posible y potencial de El Colegio de
México, pero no había estructura suficiente. Había un curso al que acudían estudiantes, a los que se les pagaba una pequeña beca para que dedicaran su tiempo completo a estudiar, cosa que no era común en la UNAM.
En la UNAM la gente iba a dar clase a las 7:30 a.m., a las 6:00 p.m. Yo
daba clase a las 7:30 a.m., y no volvía a ver a los estudiantes; daba mi clase,
me iba y eso era todo. El Colegio conservó su ambiente, en pequeños
seminarios. En aquel tiempo, yo tenía tiempo en las tardes y les asignaba a
los estudiantes varias lecturas, los ponía a hacer resúmenes de libros, a
investigar en la biblioteca, a leer artículos de revistas y a discutir. Invitaba
a gente externa para acercarlos a otras ideas, también. Esto era muy primitivo y duró sólo cuatro años. Eso se acabó, no hubo dinero, no hubo
recursos. No sé por qué, en México, muchas cosas empiezan muy bien y
se quedan a medias. Este proyecto lo retornó otra vez Cosío Villegas cuando se dedicó a hacer historia, a estudiar historia. Un equipo de investigación importante se formó, después del fallecimiento de Alfonso Reyes, en
1959. Lo primero que hizo Cosío Villegas fue proponer la creación de un
Centro de Estudios Internacionales, encargándole la dirección a un diplomático mexicano el Lic. Francisco Cuevas Cansinos, excelente, bien formado, con un doctorado. Se integró un programa, otra vez multidisciplinario, incluía relaciones internacionales, derecho internacional, historia
diplomática, historia moderna, análisis de América Latina, Asia y África,
economía internacional y todo un curso básico de economía.Yo fui invita-

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do, todavía trabajando fuera, a dar la clase de economía; fue cuando me
empecé a dar cuenta del potencial de crear un ambiente, al que yo estaba
acostumbrado por mi origen como profesionista, a interrelacionar las ciencias sociales. Eso funcionó muy bien y hasta la fecha es un gran Centro de
Estudios Internacionales. Yo no me volví a ocupar de la enseñanza de economía, nunca más fui a la UNAM. Pero, curiosamente, se presentó la
oportunidad de crear la Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fuimos Cosío Villegas, otros y yo, y se creó la Facultad con un programa nuevo que hasta la fecha ha funcionado muy bien.
Además, me tocó aportar la idea de que se creara el Centro de Investigaciones Económicas. Para mí, era inconcebible que un economista aprendiera economía sin hacer investigación. Se creó el centro y pude influir en
la selección de la persona para hacerse cargo del centro: Manuel Rodríguez Cisneros. El Banco de México impulsó a la señorita Consuelo Meyer
para la Dirección de la Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Esa Escuela de Economía que después se llamó facultad fue el modelo y programa para otras en el país. Una visión totalmente distinta, no politizada, con una base de conocimiento de la historia
mundial muy ilustrada, objetiva, abordando todas las corrientes, pero sin
convertir a los estudiantes en economistas marxistas o economistas
ultraliberales; que fue como comenzó el Instituto Tecnológico Autónomo
de México (ITAM), una forma también dogmática. Poco a poco se consiguieron muchos profesores, de distintos países, para colaborar en la obra.
Yo iba de vez en cuando, ayudaba a dar clases, se les ayudó a formar la
biblioteca, empezó muy bien con el Dr. Ario Garza y después se amplió
mucho, se fortaleció. Ahí está el resultado, en la lista de economistas de
primera que han egresado, fue un modelo para otras escuelas de economía del país. Después, en El Colegio de México, Cosío Villegas nos planteó el proyecto de la creación del Centro de Estudios Económicos de Posgrado, que no había en México; el Banco de México estaba dispuesto a
apoyarlo. Cosío Villegas y yo quedamos encargados de elaborar el proyecto en 1962. Ya estaba funcionando el Centro de Estudios Internacionales,
que impartía solamente licenciatura, y a última hora Cosío Villegas me
dijo: "hay que incluir un Centro para Estudios Demográficos, también".
A él le interesaba el programa, a mí vagamente, yo había estudiado algo de
demografia en Londres. Queríamos crear dos centros, pero los tuvimos
que integrar en uno solo, pero dividiendo las tareas: la tarea docente en
manos de Consuelo Meyer y para la tarea de investigación acudí a los
buenos consejos de Leopoldo Solís, para ligar demografia con economía
en investigación y para seleccionar los temas. Ya que no podíamos abarcar
todo, decidimos entrar a los temas que llamamos de oferta: formación de

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�MEMORIA VIVA
Ofici,o de pümero

MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

recursos humanos, política de ciencia y tecnología, construcción de la
base de capital del país; es decir, políticas económicas para la capitalización y no dedicados a estudios de demanda: la disfunción del ingreso, etc.;
otros lo podrian estudiar, pero esto nadie lo hacía. Es decir, nos enfocamos a estudiar los factores básicos del crecimiento del desarrollo. Yo era
asesor, en ese tiempo, de la Secretaria de Hacienda y hubo un momento
en que tomé la decisión de venir a la vida académica. Eso fue a fines 1964
y desde entonces sigo en ella. He realizado mis ilusiones y también he
podido materializar mi origen: haber entrado a las ciencias sociales en una
banda ancha del conocimiento.

Tan importante destacar en todo caso que....
Y no un caminito estrecho de modelitos matemáticos, como se manejaba
antes. Por el contrario, una banda ancha de conocimiento. No soy sociólogo, pero sí entiendo de qué hablan, tengo conocimiento de demografia y
de otras cosas que no se estudiaban. Finalmente entré en el amplio campo
de estudios del medio ambiente, es de lo que me ocupo ahora.

A lo largo de los años,
el FCE ha hecho una
labor que realmente
nadie más ha hechoj
sus libros circularon
en toda América
Latina. Circularon
incluso en España, y
muchos economistas
españoles de hoy
estudiaron con libros
del FCE.
170

¿Cuál es el papel que usted k atribuye a la creación de instituciones editoriaks tan importares como el Fondo de Cultura Económica, y su revista,
El Trimestre Económico -:Y algunas otras revistas que usted desee mencionar-, en el proceso de fortakcimiento de la conciencia cokctiva, del
proyecto de nación, del quehacer académico y de la capacidad de hacer
prapuestas de políticas públicas que logren beneficios en la sociedad mexicana?
Cuando yo regresé de estudiar, el Fondo de Cultura Económica llevaba
unos cinco o seis años con Cosío Villegas al frente, principalmente haciendo traducciones; publicando traducciones en varios campos, no sólo
en economía y sociología que eran los que le interesaban a él. Él se apoyó
en muchos de los profesores venidos de la España republicana, quienes
además eran buenos traductores y conocían la literatura inglesa, alemana,
norteamericana, etc. Ayudé traduciendo libros de economía que me encargaban, porque no había nada que leer en español: por allá un libro
publicado en España, un poco anticuado, unos libros de unos alemanes
que tradujeron en Chile y no había más: ¿Cómo se estudiaba? En apuntes.
E.,n el poco tiempo que estuve en la Escuela Nacional de Economía de la
UNAM, los estudiantes tenían apuntes bibliografiados que a veces eran
traducciones de capítulos de otros libros. El proyecto del FCE fue crear
una base de libros de distintas escuelas, y de distintas tendencias si se
quiere, pero libros modernos. Se publicaron muchos y creo que el mérito
del FCE es haberlo hecho con una visión de que podía servir a México y

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también a América Latina, como en efecto sucedió. En México, se estudiaba economía como parte del derecho y se usaban unos libros franceses
y otros que realmente no tenían nada que ver con la economía moderna.
Por ejemplo, la literatura keynesiana, empezando con el libro de Keynes,
empezó a conocerse directamente con la primera traducción que hizo en
México el FCE de la Teoria General de Keynes, y con otros libros de economistas norteamericanos y otros sobre la economía keynesiana que conocía, pues los había estudiado en Londres. Pero también, el problema era
que en México casi nadie leía inglés. De ahí, la necesidad de contar con
libros escritos en español. El FCE realizó una labor extraordinaria en esos
campos y después derivó hacia otras cosas. Hoy la economía ocupa una
pequeña parte de la producción editorial del FCE pero publican otras
cosas muy importantes, han publicado mucho de historia, por ejemplo. A
lo largo de los años, el FCE ha hecho una labor que realmente nadie más
ha hecho; sus libros circularon en toda América Latina porque tampoco
llegaba la literatura adecuada o no se conseguía. Circularon incluso en
España, y muchos economistas españoles de hoy estudiaron con libros
del FCE, que llegaban allá aún en la época de Franco. El otro aspecto son
las revistas. Cuando yo llegué a México había una sola revista: El Trimestre
Económico, fundada por Cosío Villegas. Me interesé, empecé a hacer reseñas, un par de artículos muy temprano. Al mismo tiempo, Silva Herzog,
hombre de mucho empeño y visión -que era el director de la Escuela de
Economía de la UNAM y quien me invitó a dar clase- fundó una revista:
Investigación Económica. Fui invitado a escribir un artículo para el primer
número. Con el tiempo, han salido toda clase de revistas; el problema de
las revistas es que si no tienen un apoyo fuerte desaparecen, nadie se suscribe y además muy poca gente lee, de modo que tampoco van a comprar
el número suelto. Con los años a habido muchas iniciativas, revistas muy
buenas; en Nuevo León editaron una revista cultural, Armas y Letras. Hay
revistas de otras universidades privadas, hay una legión de revistas. En
algunas uníversidades, por ejemplo en las uníversidades públicas donde
la enseñanza de la economía ha estado bastante influida por el pensamiento marxista y de economistas de esa tendencia, se han politizado las
revistas. Yo tomé una decisión: ésta es una revista académica y esta otra es
una revista destinada a un fin político, a influir en la opinión, es legítimo;
pero no hay que mezclarlos porque entonces decae lo académico, priva lo
político sobre lo académico. Eso puede pasar en un grupo de pensamiento marxista, lo mismo que en un grupo de pensamiento neoliberal. Las
cosas que publican a veces no pueden leerse, son un dogma: "la economía
libre de mercado es lo mejor y lo demás no sirve", no: los problemas son
reales, sobre todo son mixtos, son complejos, tienen bases históricas, tie-

TRAYECTORIAS ¡ AÑO IV, NO. 7/ 8

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA

Oficio de pionero

nen orígenes estructurales y no se resuelven por la forma sencilla y automática que mucha gente quiere que se hagan las cosas.

El desarrollismo no lo
inventó /,a CEPAL:,
surgió•en algunos
países que empezaron
a darse cuenta:, y esto
fue producto de /,a
crisis de los años
treinta:, de que podía
impulsarse /,a
industrialización:,
como el modelo único
que había en Francia:,
Ingl,aterra y Estados
Unidos:, con
proteccionismo.

172

La manera en que usted nos ha presentado el panorama en las escu~las de
formación de economía y ciencias sociaks, y el importante papel que tuvo
el Fondo de Cultura Económica y las revistas, nos hab'/an de la diversidad
de pensamiento social que tenemos en nuestro país y en América Latina.
Dentro de esta diversidad y retomando el tema de 'la CEPAL, ¿cómo podemos explicarnos el éxito de las políticas económicas desarrollistas impulsadas por la CEPAL y su amplia aceptación en el sector público, en el
sector académico, incluso empresarial, que prevakcieron a ÚJ 'largo de ws
años cincuenta hasta 'la crisis del 82, donde se abandonan las tesis cepalinas
y se abre cause a las tesis neoliberaks?
El desarrollismo no lo inventó la CEPAL. El desarrollismo surgió en algunos países que empezaron a darse cuenta, y esto fue producto de la crisis
de los años treinta, de que podía impulsarse la industrialización, como el
modelo único que había en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, con
proteccionismo. Léase a List en Alemania, a Harnilton en Estados Unidos
y a otros muchos autores. Había en Rumania un tal Manoilesco que escribió sobre esos temas. La idea de que se podía dirigir e impulsar el desarrollo no la inventó la CEPAL, pues ya existía. ¿Cómo se hizo esto en América Latina? En los años de la recuperación de la crisis de los treinta, unos
cuantos países pudieron hacer algo, Brasil, Argentina y México. Éste último traía ideas que venían de la Revolución, venían de la idea de tener el
dominio de los recursos petroleros que los obtuvo con la Constitución de
1917; provenientes, sospecho, de la historia de Alemania e Italia, lo que
después se llamó el corporativismo mexicano. Allá tiene su inspiración,
pero también tiene su trayectoria en la economía dirigida. También Francia tiene que ver en esto, el término economía proviene del francés Y el
dirigismo, como dicen algunos, viene de los franceses, no de los ingleses,
ni de nadie más. Esas ideas ya existían. Durante la guerra, hubo prosperidad en muchos países, excedentes de comercio, no porque hubiera verdadera prosperidad -todavía no se hablaba mucho de desarrollo-; había proyectos industriales en algunos países. En México,tuvimos la primera planta
siderúrgica de América Latina, la Fundidora de Monterrey, creada en 1880.
Pero su producción, en 1940, era de poco más de 100 cien mil toneladas
de acero. ¡De risa! ¿A eso le llamaban la gran planta siderúrgica? Ahí estaban las ideas. Ahora, como la guerra trastornó todo, con la segunda guerra
mundial, convirtió a Estados Unidos en el país financiero más poderoso
del mundo. Por un lado, destruyó capital en todas partes y le dio un poco
de impulso, de auge, a algunas economías latinoamericanas. México pudo

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exportar manufacturas en esa época, tenía industria textil y tenía otras
industrias de bienes de consumo, producíamos clavos; entonces exportábamos clavos, y exportábamos textiles a Centroamérica. Brasil tenía un
poco de industria, más estructurada, pero no muy grande todavía. Chile
no tenía nada, pero el terremoto de 1939 le llevó a la idea de no depender
ya tanto de su nitrato y de su cobre; crearen la Corporación de Fomento,
un organismo impulsado por la industria y la electricidad. Estas ideas
estaban surgiendo en varias partes, la CEPAL no existía. Estudiando la
historia, me doy cuenta de que la industrialización, de la cual ya había
algunos elementos antes de la primera guerra mundial, se detuvo durante
las crisis de los años treinta, cuando los países tuvieron que ver cómo
enfrenta la caída de los precios del algodón, del azúcar, del trigo y de la
carne y nosotros de los minerales. No teníamos ninguna visión de poder
exportar manufacturas, ni había demanda para ellas. Fue una época muy
dificil, además, porque Estados Unidos no se recuperó totalmente de la
crisis sino hasta casi la llegada de la segunda guerra mundial. Esta guerra
le da un impulso nuevo a la demanda de materias primas, de minerales y
de algunos alimentos. La gente tenía que tomar café, y Brasil mejoró mu:.
cho su economía cafetalera, que era importante, al igual que Colombia.
Pero no pudo hacerse mucho para impulsar la industrialización y se dejaron proyectos para la posguerra. Ya en la posguerra, uno temor se expresó
en la Conferencia de Chapultepec: Estados Unidos, con la reconversión a
la paz de sus industrias nos inundaría con toda clase de productos; todo
esto reforzado con la insistencia americana de que redujéramos los aranceles y que abriéramos el país al comercio exterior. Estados Unidos, con
Roosevelt de presidente y Cordell Hill como secretario de Estado, firmó
cerca de cuarenta tratados bilaterales de comercio recíproco con distintos
países, los que incluían reducciones mutuas arancelarias; tenía también
firmado un convenio con Francia e Inglaterra para estabilizar sus monedas. Estados Unidos veía con mucha preocupación lo que pudiera pasar
con sus grandes inversiones internacionales, que eran en productos básicos fundamentalmente, no manufacturas, ante lo que ya empezaba a escucharse como el deseo de llevar a cabo una industrialización dirigida y
protegida, en muchas partes, pero ante todo en América Latina. Esas ideas
crearon un conjunto que negoció con Inglaterra, en la Carta del Atlántico
en 1941. De ahí salió todo, de ahí parte la idea de crear un organismo para
el comercio mundial, la cual fracasó en el año 1948 debido a que Estados
Unidos nunca la aceptó. Entonces, se crea el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), que fue un sustituto parcial para
negociar acuerdos. También de alú emerge la idea de buscar una forma de
estabilidad monetaria internacional, no nada más por un acuerdo tripartito,

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�MEMORIA VIVA
Ofu:io de pionero

La AIALC luchó
históricamente, pero
no funcionó: se volvió
una burocracia, nadie
queria hacer
concesiones y los
únúos que se
beneficiaron de la
AIALC fueron las
empresas
transnacionaks que
conseguían el régimen
de excepción.

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MEMORIA VIVA
Ofu:io de pionero

como fue el que existía. Al igual, ahí nace la idea de crear las condiciones
favorables para la inversión extranjera directa, para las grandes compañías que entonces no se llamaban transnacionales. Esas ideas colocaban a
Estados Unidos, en la posguerra, en una situación de fuerza frente a la
debilidad de Inglaterra que le debía dinero y que tenía que aceptar prácticamente todo lo que proponía la tesorería norteamericana. Esas ideas son
las que empezaron a manejarse en la posguerra, a las cuales se enfrentaba
América Latina por no aceptarlas, pero no porque existiera la CEPAL-que
no había surgido-, sino simplemente porque eran otras las políticas tradicionales. En México, había un proteccionismo bárbaro y cuando vino la avalancha de productos extranjeros sucedió una devaluación, fue la devaluación de 1948 y consecuentemente, la imposición de restricciones arancelarias más elevadas y de permisos de importación. México tenia desde los
años veinte y treinta algunas ideas en su legislación de tipo dirigista, más
que desarrollista. Pero en México, por otro lado, había la idea de que el
gobierno tenía la obligación de impulsar la economía. En el caso mexicano, la legislación surgida de la Constitución de 191 7, no daba seguridad
jurídica a las inversiones. El artículo 27 permite al Estado hacer lo que
quiera, había un sistema que se volvió crecientemente autoritario,
corporativista. Por eso no se ha creado ninguna industria grande en México, tampoco ninguna con mercado externo, sino el mercado protegido
interno. Brasil no actuó así, Brasil se fue a la exportación. Argentina tenía
una base industrial magnifica que se fue modernizando poco a poco, pero
tuvo problemas después con el peronismo y con la época militar. Chile
era y sigue siendo un país pequeño con algunos impulsos muy proteccionistas, pero le dieron una base industrial bastante endeble. Cuando surge
la CEPAL, que se crea a instancia de un chileno, lo que se pensó fue:
¿cómo puede ser el futuro del desarrollo de América Latina?Ya la Conferencia de Chapultepec había dado una lección, que la noción de desarrollo que tenemos no se va a realizar. Los americanos decían: "sigan las
medidas propuestas en la Conferencia de Chapultepec y se solucionan las
cosas". De suerte tal, la CEPAL empezó como un organismo realmente
sin ningún poder, simplemente a la expectativa de lo que podía hacer,
porque estaba la OEA al frente. Los primeros tres años de la CEPAL
fueron de mucha dificultad por la existencia consolidada de la OEA. Estados Unidos manejaba a los países apoyándose, en parte, en la OEA. Cuando
la CEPAL tuvo su reunión en el 1951, no tenía política definida alguna,
excepto un discurso de Prebisch que había pronunciado en la Habana en
1948. Los americanos querían que se acabara la CEPAL, pero la CEPAL
se había creado por tres años, renovables en caso de que las Naciones
Unidas así lo decidieran. Los americanos, apoyado por ciertos países latí-

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noamericanos hicieron un esfuerzo muy grande de acabar con la CEPAL.
La posición de México fue muy ambigua, pues era un país amigo de Ja
Organización de los Estados Americanos y de Estados Unidos y, además,
porque había personalidades en el gobierno que no querían a la CEPAL,
porque no querían a los chilenos, porque odiaban a Prebisch sin conocerlo Y porque trataban de hacerle juego a los americanos. Y finalmente, a la
CEPAL la salvaron los brasileños con la ayuda de Francia, lo que permitió
la continuidad de las ideas provenientes de la crisis de los años treinta.
Prebish no era desarrollista de por sí, sin saberlo, era keynesiano, se proponía hacer algo para fortalecer la demanda ante la crisis internacional y
después empezó a absorber ideas de otros países latinoamericanos y de
economistas asociados a la CEPAL. La idea de planificación se abandonó
por la palabra programación, porque se ha sugerido que ésta era una idea
inspirada por la Unión Soviética, o por los nazis. Para los americanos esto
era aberrante, absolutamente aberrante, pero la idea de programación era
una cosa flexible y requería de ciertos estudios. La CEPAL tuvo el mandato de hacer estudios a solicitud de algunos países y luego fue asumiendo una serie de tareas muy interesantes que llegaron poco a poco. Por
ejemplo, en México, los países centroamericanos impulsaron la idea de la
integración económica centroamericana, y como no tenían mecanismos
propios adecuados para hacer los estudios, le propusieron a la CEPAL
crear un comité de los ministros de economía de Centroamérica y que la
CEPAL hiciera los estudios para lograr dicha integración. Se aprobó esa
resolución y esto cambió mi vida. Dos meses después, entré a trabajar en
la oficina de la CEPAL y el director de la CEPAL en México, que era un
cubano Y uno de los creadores en México de la CEPAL-por cierto, se fue
a trabajar con Batista-, entonces me nombraron a mi director de la CEPAL.
Estuve siete años ahí, impulsando la integración centroamericana con sus
gobiernos, misión imposible hasta la fecha. Logramos bastantes cosas, se
firmó un tratado de integración económica y libre comercio. Se firmó un
segundo tratado más amplio, entre muchos otros proyectos. Sin embargo,
los americanos lo objetaron mucho, lo sabotearon -tengo pruebas de eso
Y lo dije recientemente en la celebración del cincuentenario de la subsede
de la CEPAL en México- porque ellos no podían objetar el libre comercio, siempre que no fuera discriminatorio y que lo aceptara el GAIT. El
único país centroamericano en el GAIT era Nicaragua. Fueron a Ginebra a negociar y consiguieron que el GAIT declarara que el Mercado
Común Centroamericano cumplía con los requisitos del GAIT (la Comunidad Económica Europea también entró al GAIT, por el artículo 24
del GAIT, así que ya había el antecedente). Pero lo que los americanos
no podían admitir era la idea de la programación del desarrollo de

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I SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

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�MEMORIA VIVA
Oficio de /)Ú)nero

Los países permitieron
la entrada de dinero
sin condiciones. El
Fondo Monetario
Internaciona! y el
Banco Mundial
permanecieron al
margen, fueron
incapaces de ver el
crecimiento excesivo
del endeudamiento
externo.

MEMORIA VIVA

Oficio de -pionero

Centroamérica y sobre todo en el área industrial. Lo que en Centroamérica
sucedia era que cada mercado, por sí solo, era demasiado pequeño para
dar impulso a nuevas industrias, pero si se sumaban los cinco mercados
(y Panamá a veces ayudaba, a veces no) se creaba una posibilidad. Hicimos estudios, todos apoyados por expertos de las Naciones Unidas, que
nosotros coordinábamos. Los nicaragüenses, que tenían un ministro de
economía inteligentísimo en aquella época, idearon una propuesr.a que
nosotros llegamos desarrollar y que tenía como propósito la firma de un
convenio para establecer "industrias de integración", industrias que requerían, para empezar, el acceso a todo el mercado, pero a las que se les
otorgaba un semi monopolio temporal, por decirle así. Se les daba una
protección, un monopolio temporal, muy vigilado pero condescendiente,
y al cabo de diez años se abría a la libre competencia. Los americanos se
opusieron con firmeza a eso, sostenían que era un atentado contra la libre
empresa y contra el capital extranjero, etcétera. Finalmente, se creó el régimen de industrias de integración y dos empresas se acogieron a él, ambas norteamericanas, y se beneficiaron mucho pero, entre tanto, el sabor.aje fue tremendo.

Si toda esta reflexwn de políticas públicas, por parte de los intelectuales
mexicanos como usted, ya está documentada, ¿por qué, ante esta nueva
etapa de integración de América Latina a la economía mundial conocida
como globalizacwn, no se utilizó esta experiencia en la reciente negociacwn del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá?
No se pensaba en función de exportaciones de manufacturas, ése es el
problema grande. La integración latinoamericana empezó después de que
ya estábamos muy avanzados en la integración centroamericana. En una
conferencia que hubo en Bogotá en 1955, impulsarnos la idea y obtuvimos un acuerdo de resolución. Se habían hecho algunos estudios, pero se
les veían como asunto del Cono Sur, nada más. Ni siquiera la delegación
mexicana se interesaba, nos sabotearon también a nosotros; fue una cosa
tremenda con ellos. Chile y Brasil asumieron con mucho interés el asunto.
Con Argentina, la situación era muy dificil por el peronísmo. Había ciertos apoyos lejanos de Colombia porque contaban con gente muy experta
en esr.as ideas. Venezuela tenía dificultades con su tipo de cambio, etc. Sin
embargo, con el apoyo de unos cuantos países se le dio impulso a la idea y,
al fin del año sesenta, se creó la Asociación Latinoamericana de Libre
Comercio (ALALC) en Montevideo. El Mercado Común Centroamericano empezó desde antes y ya estaba funcionando. La ALALC intervino
mucho en México, siendo idea de dos o tres personas; yo los apoyaba con
pláticas y demás, pero yo no esr.aba en eso. Eran Plácido García Reynoso,

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quien era Subsecretario de Industria y Rodrigo Gómez, director del Banco de México. Se firma la ALALC, con diez países: los sudamericanos y
México. No entraba la República Dominicana, ni Cuba, ni Haití,
Centroamérica por su lado. La ALALC luchó históricamente, pero no
funcionó: se volvió una burocracia tremenda, nadie quería hacer concesiones Y los únicos que se beneficiaron de la ALALC fueron las empresas
transnacionales, porque negociaban entre ellas y conseguían el régimen
de excepción para que sus productos entraran libres de impuestos, bajo
ciertas condiciones. Nunca creció mucho, iba a desaparecer la ALALC
cuando México, curiosamente e irónicamente, salvó a la ALALC convirtiéndola, tal vez con la ayuda de los brasileños, en la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). Ésr.a r.arnpoco funcionó y, hasr.a la fecha,
hasr.a ahí hemos avanzado en la integración. Hoy, en lo personal, la considero imposible; la integración latinoamericana ya no es posible.

Sin embargo, en la etapa actual de la globalizacwn, lo que ha predominado es la formacwn de grandes bloques económicos como Japón y los países
asiáticos, la Unwn Europea y el TLCAN. ¿Estamos hablando de una integración latinoamericana distinta a la que actualmente requiere la globalización?
Es otra, todo aquello se basaba en la sustitución de importaciones con
aranceles y protección altísima y se llegó extrem os. No es que la CEPAL
lo propusiera, la CEPAL nunca se excedió en sus ideas sobre el proteccionismo a la industria y hay documentos que lo demuestran. Fueron los
gobiernos los que lo hicieron, los gobiernos tomaron la idea más sencilla:
elevar los aranceles y establecer más restricciones a las importaciones,
¿Qué hizo México? Creó todos esos comités para dar permisos de importación, que estuvieron en vigor hasr.a que los desmanteló De la Madrid en
1985, con el ingreso de México al GA1T. El desarrollo latinoamericano, a
pesar de que entrañaba la idea fuerte de la industrialización, no se pensó
para los mercados mundiales, para la exporr.ación de manufacturas, de
manufacturas que en 1970 no llegaban a 12% de la exportación total. En
México, en 1984, se exportaban no más de tres mil millones de dólares de
manufacturas, y eso incluía el azúcar que esr.aba esr.adisticamente considerada como manufactura. Hoy, todo ha cambiado radicalmente, pero
creo que el punto de partida es, en gran parte, la crisis petrolera, la aparición de los petrodólares y el endeudamiento externo que fue tan fácil,
realmente fácil. Los bancos prestaban sin hacer un análisis, ni siquiera el
más elemental de la capacidad de pago de los países y r.ampoco de la
situación política de los países. Entonces, para nuestro gobierno fue muy
fácil, y para todos los países latinoamericanos, pedir presr.ado a los bancos

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Oficio de pionero

MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

europeos, a canadienses, a los japoneses, a los americanos, hasta a los
árabes; dinero, dinero y dinero, a cualquier precio que les llegaba sin restricciones.

Se dice que el endeudamiento externo es el resultado prácticamente obligado, por parte del Estado, para resolver "la restricción externa provocada
por el déficit comercial; es decir, el desarrollo de "la industrialización requiere de importacwn de maquinaria, insumos y servicios que los países
latinoamericanos no pueden financiar. ¿Qué significa, entonces, "la crisis
del endeudamiento externo en los primeros años de "la década de los ochenta y a qué nuevas fronteras nos está impulsando?

La crisis del
endeudamiento
externo) en América
Latina) fue una
irresponsabilidad de
todos los países.
Estados Unidos no
estaba interesado en
que interviniera l,a
CEPAL; el asunto fue
exclusivo de l,a
Tesorería
norteamericana) el
Fondo Monetario
Internacional y ws
gobiernos de los países.
178

Con el modelo de sustitución de importaciones, no preveíamos exportaciones de manufacturas, nos empeñamos en mantener nuestras monedas
sobrevaluadas y no hicimos realmente nada importante en la negociación
con el GATI, nada importante. No tuvimos las ideas que tuvieron Malasia,
Singapur, Taiwán y todos los países de Asia. Ésa fue la gran oportunidad
y la desaprovechamos: los ingresos petroleros y el crédito exterior en abundancia, entre 1976 y 1981. Antes había que ir al Banco Mundial Ynegociar dos años para sacar siete millones dólares o conseguir que los proveedores les dieran un crédito por cinco años. No había fuentes de financiamiento y la inversión extranjera no entraba a muchos países, o entraban
con restricciones. El Pacto Andino se propuso restringir la inversión extranjera, de vigilarla. Cuando cayó el régimen de Allende en Chile, lo primero que hizo el gobierno de Pinochet fue salirse del Pacto Andino, porque querían inversión extranjera. Y en México, ¿cuál era la política de
México? Una política ambigua: exigir 51 % del capital mexicano con acciones al portador, ¿qué es eso? Era una forma de permitir tramposamente
que hubiera "chanchullos" para el capital extranjero, la política mexicana
ha sido ambigua como todo. A la CEPAL le cuelgan toda clase de cosas
que no son ciertas, en primer lugar la CEPAL no inventó la sustitución de
importaciones, no inventó el dirigismo, no inventó la planificación; adoptó ideas, las adaptó, las presentó en una forma para demostrar los beneficios o las ventajas, pero los gobiernos eran los que eran dueños de su
propia soberanía para decidir las cosas. Puede ser que haya un país pequeño, Bolivia o Ecuador, que le hicieron mucho caso a la CEPAL, pero
Brasil se mantuvo siempre con mucha elegancia en la CEPAL. Prebisch
hacía lo que quería y de Argentina no se diga. México nunca le hizo caso
a la CEPAL, absolutamente, pero le cuelgan a la CEPAL una cantidad de
cosas que no son ciertas. La CEPAL tuvo el mérito de ser un organismo
auténticamente latinoamericano, pero que tenía que tratar con Estados
Unidos; con los demás, la CEPAL fue el mejor instrumento de análisis, Y

TRAYECTORIAS

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hasta la fecha. Si se quiere saber qué pasó en América Latina de 1950 en
adelante, no hay que acudir a algún documento de la OEA, porque ha de
ser copia de uno de la CEPAL. Además, no había talentos en la OEA para
hacerlo, los había en la CEPAL, gente muy talentosa.

En "la primera etapa del pensamiento de "la CEPAL, en donde América
Latina y aquellos países que tenían una estructura económica más desarrollada siguieron el modelo de sustitución de importaciones, estaba concebido un modelo de inserción de América Latina en "la economía del mundo.
Viene "la etapa actual, conocida como "la globalización, en donde "la sustitución de importaciones ya no va acompañada con el proteccionismo, sino
por "la apertura de los mercados, de mercancías y de flujos financieros.
¿Podemos decir que estamos siendo partícipes de un nuevo modelo de integración? ¿Cuáles vienen siendo los resultados que podemos analizar en
estos últimos veinte años, de 1980 a "la fecha, de este nuevo periodo de
globalización? ¿Cuáles son los resultados para América Latina?
La CEPAL nunca previo la inserción de América Latina con manufacturas. Las manufacturas eran para el mercado interno y también se hablaba
de reforma agraria, de reforma tributaria, de ahí la Alianza para el Progreso impulsada por Kennedy. La Carta de Punta del Este habla de reforma
agraria, de reforma tributaria, de programación del desarrollo; no habla
mucho de la inserción en la economía mundial, aunque sí habla de ideas
de fortalecer los organismos de apertura del comercio y demás. La OEA
que manejaba eso creó una comisión de nueve expertos, presidida por un
colombiano, que iban a hacer recomendaciones mediante estudios, a petición de los países, bajo convenio para cumplir los objetivos de la Carta de
Punta del Este. Estados Unidos iba a promover la transferencia de capital,
llegándose a hablar de veinte mil millones de dólares en diez años, sin
consultar a los europeos; se suponía que parte de esa cantidad iba a provenir de Europa. Existe un libro que se presentó, con motivo de los veinticinco años de la Alianza para el Progreso, en una conferencia en Washington; yo asistí y también estaba Rostow. Se presentó un estudio, con
un cuadro que demostraba que se había logrado transferir dos mil millones de dólares, cada año, a América Latina. Nada más que la parte latinoamericana falló. ¿Dónde están las reformas agrarias?, ¿dónde la reforma.s tributarias? La OEA ha organizado conferencias en Santiago, y aquí
en México, para discutir la reformas tributaria, fiscal, hacendaría, etc.
¿Dónde están? En ningún lado. No están porque no ha habido voluntad
de las sociedades, de sus congresos o de sus gobiernos para hacerlo. En el
caso específico de México, llega el auge petrolero y repentinamente -como
dicen los economistas- la restricción exterior desaparece; ya no existía el

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

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�MEMORIA VWA
Oficio de pionero

México desperdició la
posibilidad de que la
maquila se convirtiera:,
como en el sudeste de
Asia:, en promotora del
desarrollo de las
cadenas productivas.
Lo que tenemos es un
medio para darle
empleo a la gente y
evitar que emigren a
Estados Unidos.

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MEMORIA VWA
Oficio de pionero

problema de qué vamos a exportar. Claro, petróleo u otras cosas; el dinero
estaba disponible. Si fluye el dinero, todo se arregla. Hubo oportunismo
por parte de todos los países, incluso de México. Y el oportunismo se
tradujo en endeudamiento imprudentísimo, sin ninguna seguridad de que
el dinero que entrara iba a invertirse realmente para crear otra economía,
para resolver problemas estructurales, en los que la CEPAL siempre estuvo insistiendo mucho. En mi opinión, algo que le faltó a la CEPAL fue el
fortalecimiento del sector empresarial. La CEPAL tenía una visión, en
cierta manera gobiernista, sin darle mucha importancia al sector empresarial. Claro, ¿qué les podía decir la CEPAL a los empresarios? Nada. Se
les invitó a algunas reuniones, a propósito de la integración ya que se
dieron cuenta de que la integración no iba a ser un asunto del gobierno.
Éste queda al margen, el comercio lo tienen que hacer las empresas; hubo
empresas que se interesaron y otras no. Regresando a lo del petróleo, los
países permitieron la entrada de dinero sin condiciones. El Fondo Monetario Internacional permaneció al margen, el Banco Mundial también, y
fueron incapaces de ver el problema que se venía: el crecimiento excesivo
del endeudamiento externo. De la crisis de 1982 en adelante, el que resolvió todo fue Estados Unidos, obviamente a su manera; frente al peligro de
que México entrara en bancarrota o en moratoria de la deuda externa.
Finalmente, Baker se interesó un tanto. En Seúl, se crea el Plan Baker, con
un fondo de trece millones de dólares, destinado a nueve países, de los
cuales México fue uno de los más importantes, un año después de que
Jesús Silva Herzog fuera a dar la alarma en Toronto. Sin embargo, era muy
general y el Banco Mundial no tenía ideas. Aparece el Plan Brady, presentado por el Secretario del Tesoro norteamericano. Éste era un plan de
negociación y reducción de la deuda. Las lecciones aprendidas en la posguerra, cuando se tuvo que enfrentar la incapacidad de pago de Alemania,
sirvieron al surgir las amenazas de moratorias en Brasil y en México, en
1985-1988. Si la amenaza provenía de Bolivia o de Costa Rica no era
relevante, pero de países importantes sí. El Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional no actuaron y quedamos totalmente en manos
de la Secretaría del Tesoro norteamericano, con sus ideas del riesgo que
corrían. Tuvieron que reconocer que los bancos fueron imprudentes y
empezó una negociación distinta, con el propósito de lograr una reducción del monto de la deuda. Los bancos lo aceptaron a cambio de que
México cumpliera con todo el sistema bancario, con garantías que consistieron en negociar los térrnínos de la deuda, reducir la tasa de interés y
comprar bonos del Tesoro norteamericano, como garantía. En eso estamos todavía. Es el convenio que impulsó Pedro Aspe en 1989 y no se ha
hecho nada más. Seguirnos con el mismo nivel de deuda, prácticamente,

TRAYECTORIAS

i AÑO IV, NO. 7/ 8

1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

en términos reales, de hace quince años. Veo que tenemos la soga al cuello
aún, porque estando comprometidos a pagar los intereses del servicio de
la deuda, también estamos obligados a cumplir con, lo que se llamó en su
tiempo, el Consenso de Washington, evitar a toda costa el déficit
presupuestal. El compromiso ya está asumido por el Fondo Monetario
Internacional, como la crisis mexicana de 1994-1995 Jo confirma. Se creó
un rescate, pero cumpliendo todas las premisas del Instituto Internacional
de Economía de Washington. La crisis del endeudamiento externo, en
América Latina, fue una irresponsabilidad de todos los países. La CEPAL
continuó haciendo estudios muy interesantes, muy buenos, pero sin ninguna idea de qué hacer. No se lo permitieron. Estados Unidos no estaba
interesado en que interviniera la CEPAL; el asunto fue exclusivo de la
Tesorería norteamericana, el Fondo Monetario Internacional y los gobiernos de los países. Se les informaba, pero no podían actuar.

Casualmente este problema de la deuda se ha desplazado del debate económico Y, sin embargo, viene siendo el aspecto central que caracteriza hoy a
los obstáculos del crecimiento. ¿Es así?
¡Es la restricción externa, la nueva restricción! Si se tiene que dedicar 15%
o 18% -ya no es 40%, como debía ser- de sus ingresos de bienes y servicios al pago de intereses, es dinero que se está transfiriendo al extranjero,
para equilibrar la balanza. ¿Qué puede hacer? Estados Unidos indica que
debe abrirse el ingreso al capital extranjero, dírecto y en cartera. Esto es
muy peligroso ya que el capital de cartera se atraía con tasas de interés
considerablemente altas, véase lo que sucedió en 1994. En tanto, la inversión dírecta es de largo plazo, debido a que es parte de las estrategias
mundiales de las transnacionales. Llegan y hacen lo que quieren, hay que
adaptarse a ello. Ahora, lo que ha hecho México, es muy inteligente: en
medio de esta crisis, grandes empresas mexicanas han hecho alianzas con
empresas internacionales, para exportar, para entrar en mercados norteamericanos. Cementos Mexicanos (Cemex), el tercer productor mundial
de cemento, está asociado con capital extranjero y a su vez tiene inversiones en otros países. Esta empresa está en la globalización. Siempre he
dicho: México entró a la globalización, sin darse cuenta, con el petróleo,
aunque no estábamos exportando mucho. La maquila empezó a dejar
ingresos netos de tres mil millones de dólares con lo cual se pagaban los
salarios a cada quien; ahora es trece mil o hasta quince mil millones de
dólares el neto. Sin embargo, México desperdició la posibilidad de que la
maquila se convirtiera, como la maquila del sudeste de Asia, en promotora
del desarrollo de las cadenas productivas. Lo que tenemos es un medio
para darle empleo a la gente y evitar que emigren a Estados Unidos. Con

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 . ABRIL 2002

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

Tiene que haber
desarrollo, si deseamos
reducir las
desigualdades, si
queremos atender los
rezagos sociales;
desarrollo en el sentido
de que hay una
función del Estado,
respetando la
capacidad empresarial
y de la sociedad civil.
Invertir el
procedimiento:
promover las cosas
desde abajo.

la crisis actual, en México se inventan otros sistemas parecidos, el Programa de Importación Temporal para Producir Artículos de Exportación
(PITEX) y la ampliación de la industria automovilística basada en maquila con menor contenido nacional. Las principales exportaciones de
México son automóviles y autopartes, el petróleo ya no es tan importante,
pero los automóviles y las autopartes integran insumos importados, en
gran medida.

¿Qué nos faltó en "las negociaciones internacionales? En México, contamos
con capital intelectual acumulado de gente como usted, que ha reflexionando sobre "las políticas macroeconómicas más adecuadas para el beneficio de
la sociedad. En particular, ¿qué nos faltó, en la negociación del Tratado de
/.i.bre Comercio, para evitar el rompimiento de "las cadenas productivas, y
la crisis del sector agrapecuario y la quiebra del sistema bancario?
En 1985, cuando el país estaba casi ya en bancarrota, D e la Madrid tuvo
que devaluar a mitad de año y promover el ingreso de México al GATT.
El problema de la deuda era de tal naturaleza, casi de rompimiento; caímos totalmente en manos de Estados Unidos. Además, México abrió sus
aranceles, mucho más allá de Jo que el GATT le exigía, fue una apertura
radical. Si se lleva a cabo con una política de tipo de cambio adecuada,
puede defenderse un poco. Mas, si al mismo tiempo se sobrevalúa la moneda, es crear reservas negativas, y así sucedió. Eso inició en 1985 Y en
1986, México se encontraba a punto de no pagar, de interrumpir el pago
de la deuda. Posteriormente, con el gobierno de Salinas, se implementó
una apertura excesiva apresurada, sin salvaguardas; mal negociada. Pero
es que nuevamente estábamos con la soga al cuello. Silva Herzog, secretario de Hacienda, fue a Estados Unidos, en abril de 1986, con la idea de
que había que salvar todos los préstamos, buscando resolver el problema
de la deuda externa. No consiguió nada; le dijeron, y esto me lo contó él:
" u sted es el secretario de Hacienda, pero no controla el gasto". ¿Quién
controlaba el gasto? Carlos Salinas, secretario de Programación y Presupuesto. Renunció Silva Herzog y nombraron a Gustavo Petricioli. Éste va
y hace las paces con el Fondo Monetario Internacional y con todos los
que tenían deuda mexicana en Estados Unidos. Los demás países entraron después: había deuda con bancos canadienses, japoneses, ingleses,
franceses, etc.; p ero dependía de que los bancos americanos aceptaran lo
que después fue el Plan Brady. En 1986 y 1987, se siguió negociando y, en
1989, se aceptó el Plan Brady, ya con Pedro Aspe en Hacienda. Ahí estamos varados, completamente varados.

Y ante este escenario de la g'/obalización...

182

lRAYECTORIAS I ANO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Nunca nos preparamos bien para la globalización, entramos un poco sin
alternativa.

Entonces, ¿qué políticas podríamos impulsar en el contexto de la apertura
radical y de "las presiones de '/os agentes transnacionales de la g'/obaliza., ;i
cwn.
Todo arranca de la crisis de 1994-1995. Es decir, si no hubiéramos tenido
esa crisis, que fue realmente la bancarrota total, creo que podía haberse
negociado algo muy interesante para fortalecer la capacidad interna y
aprovechar el TLCAN. Este tratado se ha aprovechado superficialmente,
quienes lo han hecho son principalmente las empresas transnacionales y
los empresarios aliados con firmas internacionales. El gobierno no ayudó
mucho. La crisis de 1994 -que la vi venir junto con muchos otros- fue
provocada por la política económica, más que por problemas estructurales.
El Pacto de Solidaridad Económica de 1988 se estableció en la sobrevaluación. Se fija la taza de cambio con una banda de flotación muy reducida; en cuanto más se abre la banda, después de estar tanto tiempo contraída,
se abre la puerta a la devaluación. Ésta es la receta para la crisis. Ciertamente, cuando en diciembre de 1994 se anuncia la apertura de la banda,
se estaba anunciando la devaluación, el desastre. La gente perdió la confianza, todo el capital que había ingresado buscando ganar 14% de intereses, con el tipo de cambio garantizado, simplemente se fue.

Entonces, ¿tendremos posibilidades de revisar el TLCAN?
No, porque eso no explica nada. Sigrrifica una negociación en el Congreso; el TLCAN no tiene que ver con el tipo cambio aunque sí hay una
cláusula.

Lo que sí pudiéramos hacer, quizás, en el terreno de la política macroeco-

nómica, es revisar la política de la tasa de cambio y de la inflación, o sea,
desvincular'/os de alguna manera para dar otro tipo de protección a '/os
productores nacionales.
El TLCAN tiene una cláusula que le pone trabas a la política del tipo de
cambio líder.

Una persona tan llena de conocimiento, de experiencia internacional, de
participación en la definición de políticas públicas en organismos internacionales, ¿cómo visualiza el futuro económico y social de México?
Yo me he dedicado a escribir, publicar, comentar y a analizar cosas que a
nadie se le ocurrían. Publiqué, a fules de 1999, en El Mercado de Ullores de
Nacional Financiera, un artículo en que demostré que llevabamos casi

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 I SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

El Pacto de
Solidaridad
Económica de 1988 se
estableció en la sobrevaluación. Se fija la
tasa de cambio con
una banda de
flotación muy
reducida; en cuanto
más se abre la banda.,
después de estar tanto
tiempo contraída., se
abre la puerta a la
devaluación. Ésta es la
receta para la crisis.
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MEMORIA VIVA

Oficio de pionero

veinte años de estancamiento, el último año fue 198 1, que tomé como
base del cálculo para que no se dijera que deliberadamente empezaba yo
con un año de crisis. Inclui 1981 que tuvo un crecimiento de 8.8%, promedio anual. Tomando la información, hasta donde pueda confiar en las
cifras del INEGI -Los índices de precios "son inventados", no han cambiado la ponderación, la inflación es mayor y la ponderación del índice del
precio al consumidor del año 1977, cuando los servicios no figuraban
mucho en la estructura del gasto-y llevando el análisis de 198 1 al 2000, la
tasa media anual per cápita de los veinte años es 1.1%. Son veinte años de
estancamiento, no tiene otro n ombre esto: estancamiento. Mi critica al
plan de Fox, se los dije por escrito, es que no ha hecho un buen diagnóstico, porque no toman en cuenta todo lo que sucedió. Estos veinte años,
para ellos fueron muy malos porque era el PRI quién gobernaba. El actual
gobierno parte de un supuesto: de que en este punto la raya es nueva y
aqui vamos con la elección del 2 de julio. Están equivocados, la herencia
de problemas estructurales, de problemas políticos, el grado de deshonestidad, el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (FOBAPROA) son de
gran vuelo. Veo que Fox no está saliendo adelante, no puede enfrentarse a
todo esto ya que no tiene un buen diagnóstico de la situación económica,
no tiene un Congreso que lo apoye, ni suficiente apoyo en su propio partido. Eso se los he comentado a quienes vienen de vez en cuando aquí, a El
Colegio de México. Recuerdo haber estado en desacuerdo con el Consenso de Washington. Me invitaron amablemente a una reunión donde
dije que se había olvidado la famosa exclamación del Mariscal Bosqu et,
de Francia, al presenciar en Crimea, la carga de la Brigada Ligera, C'est
magnifique, mais ce n'est pas /aguerre, que traduje como: Magrzifico, pero esto
no es el desarrollo. Y así hemos seguido, sin desarrollo. Yo soy parte de la
historia de la CEPAL, pero no fui un cepalino a ultranza, así como hay
muchos. Tengo cosas publicadas que lo demuestran. El desarrollo no es
algo que suceda así nada más, el desarrollo tiene que estar pensado, tiene
que estar ligado con las posibilidades políticas, con la respuesta de la sociedad, con la capacidad del sector empresarial. El gobierno no lo va hacer todo, ya que entonces se establecería un sistema de planificación central como Cuba, o lo que se hacía en la Unión Soviética. El desarrollo
tiene que ser una cosa más a la francesa, la planificación administrativa,
pero dándole apoyo al sector privado; no apoyos de conveniencia sexenal.
Apoyos estratégicos, el impulso a la pequeña y mediana industria para
fortalecer las cadenas productivas, la creación de una política de ciencia y
tecnología útil al país, el impulso de una reforma integral del sistema educativo, al desarrollo sustentable, a la política ambiental, al desarrollo compartido. Si la situación es mala, es porque lo hemos querido así, si no hay

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

ciencia Y tecnología en México es porque así lo queremos. Tiene que haber desarrollo, si deseamos reducir las desigualdades, si queremos atender
los rezagos sociales; desarrollo en el sentido de que hay una función del
Estado, pero respetando la capacidad del sector empresarial y de la sociedad civil. Invertir el procedimiento: promover las cosas desde abajo, y no
como ocurra en México en que todo lo hacemos desde arriba. Cuando
era estudiante, leí mucho sobre la política social de Inglaterra del siglo
XIX Y XX; aprendí que el movimiento obrero empezó desde abajo, en
contra de todas las normas, en contra de todas las prácticas que le perjudicaban Y que organizó un partido, ahora llamado Partido Laborista, para
llevar esas posiciones al parlamento inglés y ganar por las urnas lo que
ellos consideraban que era necesario para el bienestar del trabajador inglés. Aqui en México es al revés, todo empezó desde arriba. Si bien, al
principio tuvimos Río Blanco y Cananea, posteriormente fue el Estado
corporativo mexicano el que creó el movimiento de obrero. Desde arriba
no se van a resolver las cosas. No soy muy optimista de lo que pueda
pasar, no estoy muy seguro; si bien me gustó mucho la derrota del PRI, no
estoy seguro de Fox y de lo que está haciendo. Todavía hay mucha ideología e ideas simplistas: si se hace esto automáticamente pasa esto otro, no
es así. Hace falta pensar el desarrollo a lo largo de la historia, los problemas de la nación en forma integral, y el Estado, y el papel de la sociedad
civil.

Y sin ella, resulta dificil pensar en una auténtica alternativa para la nación.
Ciertamente. ..,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

185

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Génova no era una fiesta
JosÉ MARÍA I NFANTE

e

arlo Giuliani tiene el lamentable honor de ser el primer
mártir de las luchas antiglobalización. Abatido en un
episodio deplorable, un ejemplo más de
que, al momento de reprimir, la irracionalidad se potencia, su nombre quedará inscrito entre las muertes absurdas
de los inicios del siglo XXI. Los veinte
mil policías concentrados en Génova fueron impotentes para controlar las manifestaciones convocadas para protestar
contra las consecuencias indeseadas de
la globalización; desbordados, desorientados, apelaron a lo único que parece
saben hacer, disparar.
Los cables señalan que las manifestaciones de Génova habían comenzado
de manera festiva, con los miembros del
Global Social Forum marchando ordenadamente y con la consigna de evitar
enfrentamientos y provocaciones. Pero
otros grupos, especialmente los de base
ideológica anarquista, no comparten
esta actitud pacifista y hostigaron a
quienes pretendían imponer orden, con
los resultados previsibles.
Las manifestaciones abiertas y de
importancia contra lo que se conoce
como globalización comenzaron en diciembre de 1999 en Seattle, Estados
Unidos de América, cuando más de cincuenta mil manifestantes, llegados de
distintos lugares del mundo, se congre-

186

garon para protestar contra la Organización Mundial del Comercio (OMC) que
celebraba una reunión cumbre; la reunión de la Organización fracasó en gran
parte porque los países menos desarrollados expusieron su queja ante el hecho de que las normas del comercio internacional suelen favorecer a los países ricos, sin ninguna respuesta satisfactoria por parte de éstos; pero los enfrentamientos entre quienes protestaban
en la calle y los policías adquirieron
notoriedad en todos los medios de difusión.
En febrero del año 2000, la vigesimonovena reunión anual de lo que se
conoce como Foro Económico Mundial,
en Davos, Suiza, congregó a más de diez
mil campesinos y activistas-fundamentalmente europeos- quienes protestaban por lo que esa reunión significaba.
Ese evento adquirió notoriedad porque
el entonces presidente de México -en
una señalada contribución mexicana a
los conceptos sociológicos- acuñó los
términos "globalifóbicos" y "globalifílicos". También en febrero de 2000 los
representantes de un centenar de ONG
se trasladaron a Bangkok para protestar ante la Décima Asamblea de Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas.
Durante el año 2000, siguieron las protestas en Washington, D. C. en abril, en
la reunión cumbre conjunta del Banco

Mundial y del Fondo Monetario Internacional, donde la policía se vio obligada
a realizar maniobras extrañas para introducir a los delegados a escondidas
de la visión pública; septiembre, en
Melbourne y Praga y, luego diciembre,
en Niza (ambas en ese mismo año) culminaron la cadena de protestas.
Ya en 2001 , en enero se reúne nuevamente el Foro Económico Mundial en
Davos, pero esta vez las medidas de control tienen un cierto éxito, ya que sólo
logran entrar en la ciudad unos cien activistas; también en enero, pero en Porto
Alegre, tiene lugar una reunión de los
organismos antiglobalización, aunque
no se logra conformar una organización
unificada. Febrero en Cancún, abril en
Quebec, junio en Barcelona y Gotemburgo son otros de los hitos que anteceden
a la reunión del G-8 en Génova (como es
sabido, el G-8 está constituido por los
representantes de los siete países más
industrializados del mundo y Rusia, pero
de esos ocho uno solo figura en la lista
correspondiente de los países de más
alto desarrollo humano de Naciones
Unidas).
Como puede apreciarse, los grupos
u organizaciones que son tomados por
representantes de la globalización son
muy variados, aun cuando puedan tener muchos elementos en común; sin
embargo, sería importante para un aná-

TRAYECTORIAS , AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEM8RE 2001- ABRIL 2002

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Génova no era una fiesta

lisis sociopolítico más correcto poder
diferenciar entre una Organización Mundial del Comercio (OMC), dominada por
los intereses de las transnacionales y el
Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, organizaciones creadas
como resultado de los acuerdos de Bretton Woods en 1946.
James Wolfensohn, nacido en Sidney (Australia), preside por segunda vez
el Banco Mundial y a sus 65 años está
dispuesto a demostrar que su institución no es tan negativa como parece ante
la opinión. Cuando se dieron las protestas en Seattle, él le comentó al responsable de la OMC que no tendría manifestaciones en su contra si fuese tan listo como él, ya que en esa ciudad nadie
protestó contra el Banco Mundial. Pero
unos meses después tuvo que reconocer que las protestas también lo alcanzaban. En su momento, aceptó presidir
el Banco Mundial con la idea que desde
allí podría hacer algo por el bienestar
del mundo. En su opinión, el malestar
mundial no es el resultado de la existencia de los gobiernos o del Banco, sino
porque el mundo entero ha entrado en
una nueva dinámica organizacional y la
gente siente mucha inquietud ante su
propio futuro.
Cree también que parte de la confusión se debe a que la gente no puede o
no sabe discriminar entre las funciones
de la OMC, del Fondo Monetario Internacional y del propio Banco. Justificando su actuación, expresa "Nosotros nos
dedicamos más a los programas de desarrollo". Entiende que la función del
Banco es ayudar a los países a elaborar
sus propios programas, pero que los
gobernantes del propio país deben ser
TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8

¡

los encargados de ejecutar los programas para que éstos puedan tener éxito.
Fue quien inició personalmente la batalla de la condonación de la deuda, convencido de que si se les prestaba dinero
a los países pobres para poder pagar
sus empréstitos anteriores, eso hacía
imposible el progreso; intenta asegurarse de que ese dinero no irá a parar a gastos militares, cuentas en los llamados
paraísos fiscales o a cualquiera de las
múltiples formas de corrupción y sí con
destino a los programas de educación,
salud y bienestar.
Igualmente cree que en su tarea se
encuentra con todo tipo de estupideces
fundamentales todo el tiempo, como la
política doblemente tonta de los países
más ricos de gastar trescientos mil millones de dólares en subsidios a la agricultura y dedicar cincuenta mil millones de dólares para ayudar a los países
en vías de desarrollo a elaborar sus productos agrícolas, para los que luego
encontrarán trabas al tratar de venderlos. Piensa que: "Existe mucha pobreza
y cada vez hay más diferencias entre ricos y pobres". Para solucionar ello, entiende que habría sólo dos posibilidades: salir a la calle y destruir todo o reconocer que existen esos problemas y
trabajar para lograr mejorar la situación.
El documento aprobado en Génova
reconoce en parte la existencia de estos
problemas y se reitera en las contradicciones: "el acceso de los productos de
los países pobres se ve obstaculizado por
un gran número de barreras comerciales, por las subvenciones y porque muchos de estos países tienen serias dificultades para alcanzar los estándares de
calidad que exigen los importadores",

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

pero al mismo tiempo la Unión Europea insistirá en una agenda amplia para
la próxima reunión cumbre de la OMC
en Doha (Qatar) y estaría dispuesta a
negociar el tema de las subvenciones
agrícolas siempre y cuando se les permita cierto margen para el proteccionismo. Esta contradicción ha sido subrayada por Emma Bonino: "Nosotros,
los europeos, somos tipos muy particulares. Predicamos el liberalismo, pero
somos liberales cuando nos conviene y
proteccionistas cuando nos interesa:
resulta que cada cabeza de vacuno, desde Sicilia hasta Finlandia, recibe un dó-

187

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Génova no era una fiesta

Génova no era una fiest,a

lar al día de subsidio; este dólar diario
es exactamente el dólar con el cual pretendemos que vivan cada día mil millones de personas".
El Global Social Forum coordina alrededor de ochocientos grupos antiglobalización, entre los cuales Tute Bianche
(Monos Blancos) es probablemente la
organización más representativa, pero
también estuvieron presentes No Global,
las Madres de la Plaza de Mayo (Argentina), Euskal Herria, Rage against the
Machine, el Consejo de Mujeres Filipinas y otros más.
Todas estas organizaciones no han
podido vincularse en una que las aglutine a todas; sus líderes son conscientes
de esto y han pretendido solucionarlo,
sin éxito hasta ahora.
Entre los líderes de estas organiza188

ciones puede encontrarse a José Bové,
famoso por haber desarrollado acciones
de sabotaje en 1999 contra un local de
McDonald's en Millau, la pequeña localidad de poco más de veinte mil habitantes en el sur del Macizo central en
Francia. La protesta contra McDonald's
tenía su origen en las tasas discriminativas que aplica Estados Unidos a los
productos agrícolas europeos, en represalia por las prohibiciones europeas al
ganado estadunidense alimentado con
forrajes modificados genéticamente.
Bové piensa, sin embargo, que no servirá "emprenderla con los coches o los
escaparates. Me parecen mucho más
efectivas las estrategias no violentas a
las que se adscribe la gran masa del
movimiento". Opina que: "los grupúsculos radicales deben comprender que

la estrategia del enfrentamiento violento es la que sirve a la policía[... ] Ello les
permite que la atención se focalice en
los incidentes en lugar del debate y cuestiones de fondo que plantea la protesta". José Bové es la cabeza visible del
sindicato Confederación Campesina,
defensor de los agricultores franceses
pequeños y medianos.
Susan George, estadunidense nacionalizada francesa, es otro líder importante. Es vicepresidenta en Francia de
la organización de ayuda al ciudadano
denominada ATTAC (Asociación por una
Tasa a las Transacciones para Ayuda de
los Ciudadanos) y ha publicado varios
libros sobre las políticas de los organismos financieros internacionales entre
los que se destacan El informe Lugano:
preservar el capitalismo en el siglo XXI y
Un destino peor que la deuda. Ella cree
que los dirigentes del Banco Mundial no
quieren escuchar y declinó la invitación
que le hicieron para hablar ante ellos.
Su postura es apoyar las manifestaciones callejeras, porque es allí donde se
demuestra que puede haber otro modelo diferente al planteado por los organismos internacionales. Susan George
es partidaria de practicar la "no violencia activa" y por ello se ha fastidiado
contra los grupos Black, a quienes acusa
de que no participaron en las reuniones
preparatorias de las manifestaciones
genovesas, pero que se mezclaron con
los manifestantes pacíficos para provocar a la policía y lograr que se ultimara
a Cario Giuliani.
Otro más de los líderes es Ralph
Nader, el tercero en discordia de las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos -acusado por los demó-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE2001 • ABRIL 2002

cratas de haber facilitado el triunfo de
Bush-, abogado de larga trayectoria a
favor de los derechos del consumidor y
los obreros y en contra del poder de las
multinacionales. Una prueba de la desfachatez de las transnacionales lo muestra el hecho de que Nike le habría ofrecido a Nader $25,000 dólares por
mostrarse en un comercial donde aparecería sosteniendo un par de tenis del modelo Air 120 y diría "Éste es otro de los
desvergonzados intentos de Nike por vender zapatos".
Coreado por los manifestantes festivos, pero sin presentarse, el "Sub"
Marcos es considerado por muchos
como otro de los pretendientes a liderar el movimiento.
Pero mencionamos que no sólo los
miembros del Global Social Forum participaron en la marcha; también están
los conocidos como grupos Black.
El llamado Black Block (Bloque Negro) promovió las protestas más violentas. Este congregado nació en Estados
Unidos en 1991, a raíz de la guerra del
Golfo, inspirándose en grupos radicales
alemanes de los años ochenta que luchaban contra la policía en la calle; de
hecho, fue la policía alemana quien los
bautizó como Bloque Negro. Su lucha
contra la policía se debe a que "se encuentran en el camino hacia los ricos y
poderosos".

de los Inquilinos (Kansas) y los
Anarquistas Anónimos (Minneapolis). En
el Reino Unido actúan Globalise Resistante (quienes llaman a luchar contra las
privatizaciones, defender a los zapatistas, defender a quienes solicitan asilo en
el Reino Unido), y Wombles (un grupo
más radical que cada Primero de Mayo
convoca a algunos centenares de jóvenes
a romper los escaparates de comercios
y bancos en el centro de Londres).
Un documento que apareció en
Seattle, firmado por el N30 de los
anarquistas del Black Block, justificaba
las tácticas de romper vitrinas o escaparates porque así se rompe con la frágil capa de legalidad que protege a la
propiedad privada. Los distintos grupúsculos del Bloque Negro se promocionan
en Internet, donde se calcula en más de
un millón los sitios donde aparecen.
Estos grupos han ido copando las manifestaciones de los grupos pacifistas,
provocando su descontento, pero dejándolos incapaces de evitar su acción violenta.
¿Cuáles son las causas de todo este
movimiento?
Una respuesta fácil es el creciente
empobrecimiento de grandes masas,
pero aun cuando es cierto que se han
incrementado las diferencias, la pobreza
siempre ha estado presente en las sociedades. Quizá sea el sentimiento, trans-

nacionales más poderosas es mayor que
la de 182 países; 186 de esas transnacionales se ubican en sólo siete países:
Alemania, Japón, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Holanda y Suiza (nótese
que estos dos últimos no forman parte
del G-8). Por su parte, el 20% más rico
de los habitantes del planeta tenía en el
año 1960 un nivel de renta 30 veces
superior al 20% más pobre; para el año
2000 la diferencia era de 82 veces.
Quizá la misería de las grandes
masas campesinas y obreras del siglo
XIX en Europa era invisible para los sistemas de comunicación.
Paradójicamente, la globalización
está siendo víctima de aquello mismo
que es su principal motivo de ser (ya
señalado por Amartya Sen): "los grupos
aparecen en los medios; la televisión
transmite de manera casi instantánea
las protestas, los medios masivos muestran la vida de ricos y pobres con la
mayor desvergüenza".
Internet ha favorecido la intercomunicación de los grupos de protesta:
lndependent Media Center es una de las
páginas Web que ofrece la mayor cantidad de información a quienes desean
participar de las protestas. Otra de las
páginas es la de Nodo50, un grupo vinculado al Worldwatch lnstitute, una organización con inspiración ecologista
que se ha convertido en vigilante mun-

Al bloque pertenecen muchas pe-

mitido por diversos medios, de las dis-

dial de las acciones políticas atentato-

queñas agrupaciones como el llamado

tancias crecientes con la riqueza y la

rias de los equilibrios ambientales y de

Bloque Antiautoritario Revolucionario,

dificultad cada vez mayor de cerrar la bre-

derechos humanos.

Bloque Negro Revolucionario Anticapi-

cha. Sin duda, el poder de las multina-

Hay periódicos de inspiración anar-

talista, la Federación de los Anarquistas

cionales ha aumentado de manera con-

quista que se ofrecen en versión elec-

de la Cruz Negra (Houston), el Colecti-

siderable: la suma del valor de la

trónica, como el Rosadefoc o Rebelión,

vo para Días Mejores (Lansing), La Voz

producción de las 200 compañías trans-

que proporciona una agenda de las

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8

1

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

189

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

CONTEXTOS

Génova no era una fiesta

movilizaciones contra las expresiones de
la globalización en el mundo.
Para Naomi Klein -autora de No
Logo, libro que acaba de presentarse en
español, pero que ya sido traducido a
innumerables idiomas- la intrusión que
las multinacionales han hecho en los
espacios privados podría ser una de las
causas de la protesta.
Pero hay que sumar a ello la crisis
de las vacas locas, la migración masiva
(por su amenaza a los puestos o lugares seguros, paradójicamente insolidaria) y la desaparición de las culturas
regionales (por su atentado contra la
identidad).
No parece haber propuestas positivas, más allá de las protestas. Emma

cia". Ello no ha impedido que aparezcan consejeros "salvadores", como
Mario Vargas Llosa, quien sostiene que
el rechazo a la globalización es un objetivo falto de realismo (confundiendo las
protestas contra los efectos perversos
de la globalización con un rechazo masivo a ésta) y pide a los jóvenes inconformes que canalicen sus ímpetus en
reformar el sistema desde dentro.
Como se ve, parece que muy pocos
(en todos los bandos) están dispuestos
a tratar de entender de qué se trata, lo
que permite augurar que las luchas continuarán.
En lo anecdótico, la muerte de Garlo
Giuliani ha pr(Nocado serios enfrentamientos entre el gobierno de Berlusconi, el al-

Bonino señalaba esto claramente cuando afirmaba "no hay instituciones

calde de Génova, Giuseppe Pericu -&lt;le tendencia socialdemócrata- y los altos man-

vinculantes que se ocupen de globalizar

dos de la policía. Mientras tanto, el Foro

derechos humanos, libertad y democra-

Legal de Génova, una asociación com-

190

mAYECTORIAS

puesta por unos doscientos abogados y
juristas, ha decidido proporcionar asistencia gratuita a todos los que hayan
sido afectados por la violencia policial
genovesa. Berlusconi aprovechó para
decir que los mandos policiales habían
sido designados por quienes ahora están en la oposición y rechazó investigar
a fondo sobre las responsabilidades. Los
testimonios de alemanes, franceses,
españoles y otros que fueron salvajemente golpeados por los policías no
dejan lugar a dudas: más allá de contener las acciones de protesta, realizaron
una verdadera tarea de represión al golpear sádica y alevosamente a quienes
se encontraban manifestándose y luego
en el centro de detención especialmente habilitado.
¿Cuáles serán las próximas acciones
de esta lucha que ya se ha convertido
en una presencia común en la vida política y social de este planeta? Estas perturbadas reuniones ya forman parte del
panorama político mundial y deben realizarse cada vez con mayores precauciones --lo que las hace a su vez más notorias-; está decidido que la próxima reunión del G-8, en 2002 en Canadá, se
celebre en un remoto y pequeño pueblo
de las Rocosas, Kananaskis, en lugar del
previsto anteriormente, más vulnerable.
Si ya en Génova, el hecho de que los
dirigentes de ocho países democráticamente elegidos debieran reunirse en un
barco para "protegerse", despertó el
sarcasmo de Fidel Castro, ¿qué otros
motivos nos darán las próximas reuniones? Esperemos, por el bien de la humanidad, que nuestras futuras respuestas no sean sarcásticas.-.,

I

AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

Sin límites

ficultades y desafíos más graves que la
globalización impone a los individuos:
la compulsión a vivir una vida propia, la
necesidad de escoger de entre innumerables posibilidades para diseñar la propia biografía, el fracaso como resultado
del propio esfuerzo y \a culpa correspondiente por ello, la revaluación del
papel de la tradición en la vida personal, la reubicación de las estructuras de
valores, todo ello vivido en perpetuas
contradicciones que hacen que nuestra
vida, en la sociedad afectada por la globalización, deba ser más reflexiva por
naturaleza.

ANTHONY G100ENS v W1LL HunON (eds.), En
el límite. La vida en el capitalismo global, Tusquets, Barcelona, 324 pp.

La globalización, tal como se muestra
en este número de Trayectorias, contiene las posibilidades de una reflexión que
se muestra, por ahora, casi inagotable.
Y una contribución importante a esa
reflexión es este texto editado por Anthony Giddens y Will Hutton, que reúne
diez trabajos que analizan la globalización desde diferentes perspectivas y en
sus variados efectos, más dos importantes contribuciones de ellos mismos: un
diálogo inicial y las recomendaciones
finales, que presentan una síntesis completa de todas las contribuciones incluidas en el libro.
El diálogo inicial, proporcionalmente la contribución más extensa al volumen, vale por sí solo con independencia del resto de los trabajos. Es el diálogo entre dos personas inteligentes, con
pensamiento autónomo, coincidentes
pero divergentes, con información adecuadamente utilizada y con un panorama muy completo de la globalización,
aunque con un ligero tono de diferencia
en cuanto a sus actitudes: ligeramente
optimista uno, ligeramente pesimista el
otro, ambos concluyen en la inevitabilidad de la globalización y de ahí, su pre-

sencia en el debate contemporáneo de
ideas. Y la conclusión, también
infaltable: podemos hacer cualquier
cosa, muchas cosas, con la globalización, pero no podemos ignorarla. En ese
diálogo, creo que es inevitable que cualquier lector se identifique más con uno
de los dos y no quisiera que mis propias preferencias e identificaciones anulen o influyan en él, por lo que dejo abierto el comentario sobre ese texto.
En mi opinión, que obviamente puede no ser la más importante, el texto de
Beck -ese otro gran teórico de la globalización- continúa en la escala de valor
dentro del conjunto. Beck es capaz de
sintetizar en unas pocas páginas las di-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Manuel Castells estudia los efectos
de las modernas tecnologías de la información en el ser humano y en la sociedad. Paul Volcker evalúa los efectos de
la crisis asiática de 1997 en las finanzas mundiales y, sobretodo, las debilidades del sistema financiero internacional que se hicieron evidentes a partir
de ella, en especial "el factor humano":
los flujos de dinero se ven tan influidos
por la realidad objetiva como por las
percepciones que los financiadores tienen del sistema. George Soros trata de
identificar las debilidades estructurales
del FMI con relación a las últimas crisis
financieras mundiales, donde los fondos
públicos son utilizados - técnica y moralmente mal, en su opinión-- para rescatar al sector privado. Jeff Faux y Larry
Mishel parten de la extraña y por ello
191

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

mismo sorprendente declaración de
James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial: "en la perspectiva de la gente, el sistema no funciona", analizan las
incumplidas promesas de rentas más
elevadas para todo el mundo por parte
de algunos portavoces de la globalización. Vandana Shiva muestra los efectos que la sobrexplotación indiscriminada del capital natural de los países pobres tiene sobre su propia renta y sus
beneficios futuros. Arlie Russell Hochschild estudia los efectos de lo que llama "cadena mundial de asistencia" en
la vida de las mujeres de todo el mundo, muestra palpable de que la globalización también produce efectos sobre
algo tan personal y privado como los
afectos humanos. Robert Kuttner expone las limitaciones de los Estados-nación para regular políticamente los flujos de capital financiero en el ámbito
internacional, especialmente los de carácter claramente especulativo. Richard
Sennett revisa las fuentes de identidad
personal de la gente en las nuevas condiciones de la globalización y Polly
Toynbee analiza lo que denomina "globalización cultural" a la que, en una
mala utilización de los adjetivos, encuentra como sinónimo de la americanización. Éstos son los trabajos que completan el panorama expuesto por el libro.
Su lectura y la necesaria reflexión
sobre sus argumentos y puntos de vista
son indispensables para quien pretenda comprender este aparentemente
cada vez más incomprensible proceso
de globalización.
José María Infante

192

La gueffa cotidiana

JEAN FRANco1s BovER, La guerra perdida
contra las drogas, narcodependencia del
mundo actual, Grijalbo, México, 2001,
364 pp.
...en Latinoamérica: el tráfico de drogas y
el lavado de dinero son una ilustración
perfecta del "realismo mágico", caro a Gabriel
García Márquez, el más ilustre compatriota de
/os narcos colombianos... (p. 23)

La guerra perdida contra las drogas es
un texto apoyado en testimonios y documentos que convencen; es un trabajo
de investigación realizado a lo largo de
quince años por el periodista francés
Jean Francois Boyer; donde se entreteje una historia desde Colombia hasta Estados Unidos; pasando por los vericuetos de los narcotraficantes mexicanos y
los otros protagonistas del narconegocio
mundial: panameños, chilenos, cubanos, las poderosas mafias chicanas y
demás minorías estadunidenses, las

famosas "mulas" nigerianas (transportadores de droga incorpore), rusos, españoles, franceses, italianos...
Nuestra realidad, tan contradictoria
y conflictiva, a veces no proporciona
puntos de referencia concretos a los
cuales asirse; para unos, el narcotráfico es motivo de una implacable lucha,
pues se ha convertido en un gran mal
de los últimos tiempos; pero, para los
habitantes de la comunidad de La
Mosquitia, en Honduras, por ejemplo, el
narcotráfico ha sido una bendición de Dios
que los sacó de la miseria y el hambre.
Para Boyer son dos las causas básicas por las que no disminuye el poder
del narcotráfico: el consumo y la miseria en el campo latinoamericano. Quizá
el consumo se deba un poco a la situación actual del hombre que busca la felicidad porque, de manera natural, la sociedad se torna hostil, posmoderna,
caótica y vacua. Sobre todo muchos jóvenes dan al sinsentido de su existencia
un puntapié a través de la droga,
autoproduciéndose sensaciones de felicidad, aunque sea momentánea: "Te
hará ver cosas extrañas, y pensar y decir
tonterías, te hará sentir que estás en
altamar, recostado en la punta del palo
mayor... " (Proverbios 23:33-34)
Pero, las consecuencias de tal felicidad pueden ser graves, recordemos
nada más, por ejemplo, que la marihuana destruye quince neuronas en cada
"viaje" ... no obstante, ni la de Boyer ni
la mía son intenciones moralizantes,
aunque hay que admitir que la lectura
del texto deja un preámbulo a la reflexión y toma de conciencia sobre la situación mundial actual en cuanto a uso

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8 j SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

de drogas y corrupción.
El libro, basado en entrevistas y consultas a algunos de los protagonistas,
cuenta con más de un centenar de fuentes, alrededor de cinco mil notas periodísticas y datos de documentos oficiales, presenta cómo el cruce constante
de testimonios refleja bastante la veracidad de los hechos que se entrelazan,
donde gran cantidad de datos, van despejando las dudas y, en el caso específico de México, por ejemplo, se apunta
siempre hacia los mismos culpables: los
Salinas.
Queda bien claro, a lo largo del texto, que los narcotraficantes son, ante
todo, "comerciantes" que se han integrado audazmente al esquema del comercio internacional; personas-en muchos de los casos, con preparación universitaria-que inteligentemente utilizan
los medios de la globalización y la modernidad que pueden costearse gracias
a sus excelentes ingresos: altísima tecnología por cielo, mar y tierra, lo último
en teléfonos celulares, "cerebros" ingeniosos y creativos de investigadores eficientes que diariamente diseñan nuevas
estrategias e ideas para camuflagear los
envíos, inclusive el maravilloso Internet;
los narcotraficantes -señala Boyer- al
parecer se han vuelto expertos usuarios
de la gran red mundial, de la que se
valen inclusive para organizar envíos y
recibos de "mercancía" de un país a
otro; por absurdo que suene, se sirven
de e-mails y chat-rooms para este fin
(irónicamente, Internet ha sido también
la herramienta básica para el autor en
su investigación). Así, los narcotraficantes han sabido aprovechar este medio

TRAYECTORIAS

"difícil de localizar, seguro, rápido, anónimo y secreto" (p. 319).
El narcotráfico ha estado ganando
la batalla. La corrupción invade todos
los ámbitos hasta la norteamericana
DEA (Drug Enforcement Administration),
máxima adversaria de los narcotraficantes, tiene que hacer limpia entre sus filas debido a la inevitable doble moral.
Boyer cita cómo Estados Unidos se hizo
"de la vista gorda" ante los narcos mexicanos, poco antes de la firma del TLC
(Tratado de Libre Comercio), pues no le
convenía desacreditar a su próximo socio económico.
El francés señala tres razones básicas en la pérdida de esta lucha. Primeramente, la mala estrategia e ingenuidad de la DEA, donde al buscar y
enfocarse a los "peces gordos" no acaba con la mafia, pues la organización
siempre está lista para reestructurarse
y continuar la labor y, en muchas ocasiones, es dirigida por el recién convic-

I AÑO IV, NO. 7/8 !1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

to desde su celda; aunado a esto, estarán siempre los pequeños líderes, quienes transitan por las grandes ciudades
disfrazados de gente común. En segundo lugar, el dinero del narcotráfico se
disuelve constantemente en la economía
mundial, como cualquier actividad comercial, es apoyado, en gran medida,
por bancos sin escrúpulos, lavadores de
dinero (Boyer cita varios nombres de instituciones). Y, en tercer lugar, están la
corrupción y el beneficio económico que
representa el "negocio" a las economías
de América, Europa y Asia. En México,
por citar un caso, es notorio el "triunfo" de los narcos, al menos en los últimos años (la OCDE ha afirmado que
México es uno de los principales centros de lavado de dinero del planeta); el
"narco-Estado" ha imperado en el país,
éste consiste en un acuerdo entre narcotraficantes y autoridades, donde los
segundos apoyan y protegen a los
narcos, siempre y cuando éstos inviertan y "revitalicen" la dañada economía
del país, beneficiando de paso y tácitamente, los bolsillos de sus protectores.
Al concluir la lectura, queda claro
que la policía occidental ha estado dando -como bien dice Boyer- "golpes de
ciego" al narcotráfico. Sin embargo, el
francés pasa la estafeta a nuevos investigadores y espera que con la llegada al
poder de nuevos gobiernos, como en el
caso de México, se observen cambios
en los próximos pasos de narcos y autoridades, en esta guerra que, de tan
constante, ya se vuelve cotidiana.
Angélica Hernández

193

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

Un fantasma recorre Europa.l.ARRY S1rnENTOP,

(2001), La democracia

en Europa, Siglo XXI de España Editores, Madrid, 279 pp.

Aquella célebre frase introductoria del
manifiesto con que Karl Marx provocó a
la Europa del siglo XIX, pareciera renovarse, hoy, animada por nuevos sentidos en las páginas del libro de un catedrático de Oxford convencido de que una
amenaza se cierne sobre el viejo continente. Larry Siedentop previene sobre
los peligros que acechan la legitimidad
democrática europea tras un complejo
proceso de integración que ya cobra
cuerpo en un mercado único y, para la
mayoría de los Estados miembros, en
una moneda común. En la actualidad,
como observa John Elliot en su prólogo
del libro, Europa está embarcada en un
experimento histórico de dimensiones
colosales, de cuyo resultado final no se
194

búsqueda de una "cultura de concenso"
tiene noción. "Desdeñando más de mil
europea,
así como en el análisis de alaños de historia de guerras y rivalida·
gunas de las principales cuestiones en
des internas, que culminaron en la creatorno a las cuales debiera enfocarse la
ción de una Europa de Estados-nación sodiscusión. Pero debe destacarse tamberanos y competidores -subraya Elliot-,
bién la puesta en perspectiva del proen las últimas cuatro o cinco décadas ésta
ha intentado reivindicarse bajo la forma de blema y su proyección argumental, para
lo cual despliega ante el lector un cohela Unión Europea, incorporando cada vez
más características de un Estado fede- rente análisis de una Europa marcada
ral". Pero los temores que Siedentop por tiempos, tradiciones, hechos, penquiere compartir con sus lectores radi• samientos, visiones e identidades que
podrían salvarse sólo bajo un federaliscan, por una parte, en lo que para él
resulta un misterio: el modelo político mo para el cual el sabio continente, acoque finalmente adoptará la Unión Euro- sado hoy por el fantasma de la duda
razonable, a juicio del autor, aún no está
pea. Por otra, en el hecho de que prepreparado.
tender cambiar demasiado rápidamenMario Nieves
te las culturas de la zona ~bviamente
diversas, arraigadas, profundas- some- México: El camino
tiéndolas, de hecho o en teoría, a un empedrado al primer mundo
gobierno central único, "sería arriesgarse a destruir las diferentes formas de
FERNANDO JEANNOT (2001), Las reformas
espíritu cívico que existen en la Europa
económicas en México. El desafío de la
de hoy". De ahí la necesidad indispencompetitividad, UAM-Porrúa Grupo Edi·
sable de un gran debate constitucional
torial, México, 558 pp.
"para establecer los objetivos de la integración política europea, los límites que Siguiendo una de las tesis del doctor
ésta debe respetar y los medios nece- Jeannot, a México apenas le quedarían
sarios para que los nuevos poderes consdiez precipitados años para terminar de
titucionales puedan rendir cuentas ante sortear el cruce de caminos que lo colos pueblos de Europa". Sólo una conlocan ante la trágica disyuntiva del refrontación de ideas que explore todas
troceso o su entrada triunfal al Primer
las opciones establecería la oportunidad
Mundo. Fuera de contexto este podría
de asegurar a los europeos de que "lo parecer un pronóstico apresurado que
que está ocurriendo en la actualidad en difícilmente animaría al cauteloso lecEuropa no es meramente la consecuen- tor a embarcarse en la lectura de un
cia de las inexorables fuerzas del mer- denso volumen de 589 páginas, pero lo
cado o de las maquinaciones de unas
cierto es que más allá de apreciaciones
elites que han escapado a todo control
cronológicas aisladas esta obra revela
democrático". Para algunos el mérito del
un abrumador esfuerzo por descifrar y
libro de Siedentrop reside precisamenhacernos entender, desde perspectivas
te en su convocatoria al debate en la económicas, las claves de aquello que

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

el analista llama "despegue competitivo de México". El lector tiene ante sí un
documentado ensayo que el autor define como "ejercicio de razonamiento",
"crónica institucional de cómo reformar
para progresar". La voluntad de Fernando Jeannot, doctorado en Ciencia Económica por la Sorbona, le llevó a sumergirse en el proceso de las reformas competitivas "entendidas éstas como la
mejor manera de alcanzar el progreso
colectivo real que reside en el mundo
de lo posible, aunque no en la zona gris
de la apatía". Ese "mundo de lo posible" se traduce, para él, en un acto de
plena conciencia que lo conduce a "reivindicar actualmente la gran posibilidad
que tiene ante sí la economía mexicana, o sea, la de profundizar la modernización competitiva para reducir la brecha que separa con el primer mundo... "
Tratando de guardar distancia tanto de
la ortodoxia marxista como de los teoremas liberales -aunque sin evitar la

sombra de Keynes- Las reformas económicas en México revisa de una manera especial lo acontecido entre 1983 y
la actualidad. Habla de una "transformación" de la economía mexicana, que
es algo más que una transición. Esa
transformación no ha logrado hasta el
presente definir una economía superior,
pero tiende a ello. Por el momento sólo
se han establecido las bases. Se trata,
como indica el autor, de la transformación de una economía de rentas en una
economía de producción. La primera se
basa en el usufructo de diversos tipos
de sobrebeneficios y sólo complementariamente desarrolla las ganancias de
productividad. Una economía productiva, a la inversa, se basa en las ganancias de productividad y sólo complementariamente admite la existencia de rentas. México es una economía de rentas
no solamente por la "petrolización" acaecida en el pasado, sino por la sobrevivencia del "síndrome holandés" que se
acompaña de inflación, fuga de capitales, devaluaciones, déficit estructural de
financiamiento externo, capacidad productiva ociosa y otros fenómenos. Todo
ese conjunto de síntomas deriva de una
economía afectada por un excesivo usufructo de rentas que desemboca en una
sociedad de "cazadores de rentas". De
ahí que transformar la economía de rentas implique transformar la sociedad.
"Como resultado de esa transformación
-concluye Jeannot- podremos obtener
el acceso al primer mundo mediante la
elección del modelo económico real que
nos sea más afín. Se trata de un ejercicio de la libertad".
Mario Nieves

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

Subterfugios y fractura
de la corrupción
SuSAN RosE-ACKERMAN, (2001), La corrupción y los gobiernos. Causas, consecuencias y reforma, Siglo XXI de España Edi•
tores, Madrid, 366 pp.

En esa "materia frágil e impura que somos los hombres y las naciones" -&lt;:orno
diría Octavio Paz- parece estar el sitio
fértil en el que cobra larga y sostenida
vida esa plaga de las sociedades contemporáneas llamada corrupción. Es su
expansión casi epidémica, su sorda
amenaza y su profundo y complicado
entramado social lo que, entre otros
motivos, atrae a la académica de Yale
Susan Rose-Ackerman, autora del presente texto y de un estudio precedente
que veinte años atrás marcó un hito histórico en el debate sobre la materia:
Corruption: A Study in Political Economy.
Su nuevo libro ofrece una vasta visión
documental del fenómeno desde pers195

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

pectivas neurálgicas: la corrupción como
problema económico, como problema
cultural y como problema político, para
acercarnos posteriormente al complejo
y necesario proceso desde el cual podría ser posible la fractura definitiva de
la corrupción, pri.oridad emergente para
la comunidad internacional. RoseAckerman analiza el problema en cuatro dimensiones. La primera considera
los factores que alimentan la corrupción
internamente dentro de la propia organización del Estado. La segunda reconoce los diferentes sentidos del problema, según la sociedad de que se trate.
El tercer enfoque considera cómo la estructura básica de los sectores público
y privado producen o suprimen la corrupción. Y finalmente se considera el
difícil tema de cómo llevar a cabo la reforma que ponga un freno al fenómeno.
Mario Nieves

Democracia a la vista
ISIOORO CHffiENsKy E INt:S P0l.JS400.A (comps.),
Política e instituciones en /as·nuevas demo-,
craciaslatinoamericanas, Paidós, Buenos Aires, 2001, 451 pp.
En estos días consagrados
a la puericultura subo a pasear
una y otra vez sobre el techo
y serenarme de la acción;
veo por el horizonte marino pasar
grandes ballenas lejanas.
Gerardo Deniz, Ton y Son

En los inicios del siglo XXI, América
Latina da inicio a un nuevo capítulo en
196

la historia política contemporánea. Por
primera vez en mucho tiempo, casi todas sus naciones se encuentran bajo
regímenes que ostentan el banderín de
la democracia. Democracias de constitución reciente, sin duda, como son los
casos chileno y mexicano, por poner
ejemplos rápidos; pero no obstante son
democracias muy diferentes a las europeas o a la estadunidense. Estas democracias son las ballenas del poema.
Ballenas o democracias que se encuentran enmarcadas por las dudas sobre su distancia, su naturaleza y su rumbo. Mientras que en el resto del mundo,
en lo que Eric Hobsbawn llamó "/os años
dorados", la década de los sesenta y
parte de los setenta, el espejo de las
democracias maduras ofreció la imagen
de un progreso continuo en términos de
ampliación de la ciudadanía, de beneficios sociales derivados de esta condi·
ción ciudadana y que llevaron a reflexio·
nar sobre la existencia de una nueva

·sociedad propia del capitalismo tardío.
En América Latina, por su pasado, se
sufría la barbarie militar y el comienzo
de la crisis del modelo fordiano.
De esta reflexión y sufrimiento, respectivamente, surgieron y resurgieron
tanto en el viejo continente, como en Latinoamérica, partidos de corte socialista-comunista, que tanto bajo la forma
de partidos con vocación de gobierno,
como partidos de eterna oposición2 ,
permitieron la puesta en escena de di·
ferencias significativas y la competencia por ta innovación política. Aunque,
el fracaso del "socialismo real", simbolizado por la caída del muro de Berlín en
1989, abrió las puertas a la universalización de la democracia cuando el proceso de democratización ya iba avanzado
en casi toda la urbe occidental, incluyendo por supuesto a América Latina.
Ante este nuevo panorama, en el que
el mundo bipolar ha desaparecido, el antagonismo clásico (izquierda vs. derecha) se esfuma y brotan interrogantes
sobre la representación y sus condiciones; la globalización, cuyo motor parece
ser la revolución tecnológica de la comunicación, y que se centra en la trasnacionalización de la producción y el comercio, anunciando la primacía de una
esfera financiera englobadora de los
mercados nacionales de capital, lo que
representa un reto actual para los científicos sociales.
Estas transformaciones nos han llevado a reformular interrogantes y reflexiones, como las que se plantean en
su novedosa compilación Isidoro Cheresky e Inés Pousadela, motivo de la
presente reseña; dentro de un marco

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 i SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

latinoamericano y como parte del Seminario Internacional: las instituciones en las
nuevas democracias; el problema del
republicanismo, llevada a cabo los días
13 y 14 de abril del año 2000, en la Universidad de Buenos Aires, Argentina. El
libro cuenta con participaciones de estudiosos del cono sur: como Gerardo
Aboy Carlés, Carlos Strasser, Enrique
Peuzzotti y los mismos compiladores.
Así como de estudiosos de talla internacional como Jorge Lanzaro, Daniel
Lindenberg, Fred Dallmayr y Renée Fregosi.
Las aportaciones de este volumen
analizan las nuevas situaciones de las
democracias jóvenes latinoamericanas,
como el caso argentino y uruguayo específicamente. Además buscan comprender
las transformaciones en los dispositivos
institucionales, el presidencialismo, la
representación política; los cambios en
la opinión pública, en el estado de ánimo de la ciudadanía, que se mantiene
escéptica, desconfiada con respecto a
la política y su importancia. También se
indaga sobre las modificaciones actuales con respecto a los derechos civiles,
políticos y sociales. Todos estos fenómenos complejos forman parte del contenido del libro publicado por Paidós.
Sin duda, un material que se antoja
sugerente para comprender los acelerados cambios que sufre hoy América
Latina; el libro consta de tres apartados que dan cuenta de los temas debatibies actualmente en materia política:
la primera parte nos habla de las instituciones, como el presidencialismo y las
recientes coaliciones políticas; la segunda habla de la ciudadanía y el espacio

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8

público; mientras que la tercera se va a
reflexiones más generales sobre la democracia y la importancia de la política.
Subamos pues a pasear por los techos de la reflexión política, como sugiere el poeta, esperando que este repensar /o político, nos aleje de las
reflexiones pueriles que aún cubren el
saber humano, y en especial a las ciencias sociales.
Gustavo Herén Pérez Daniel

El dedo en el mapa
(2001),
México educativo revisitado. Reflexiones
a comienzos de un nuevo siglo, Océano:
México, 317 pp.
PRAWOA, JUAN Y GUSTAVO FLORES

Esta obra es como un mapa ante el cual
el empeño de los autores -tomando a
manera de préstamo las palabras de un
gran pedagogo cubano del siglo diecinueve-- "nos conduce el dedo por sobre

SEPllEMBRE 2001- ABRIL 2002

el libro de la vida", hasta mostrarnos
un territorio vasto y complejo de inciertos horizontes. Un panorama previamente descrito por voces como las de los
pensadores Manuel Castells y John
Naisbitt, cuyas reflexiones atestiguan la
transformación de la humanidad mediante una serie de mutaciones que
involucran tecnología, informática,
bioingeniería, globalidad, democracia y
otros factores de inusitado alcance. Es
dentro de y apartir de tal contexto -posición inteligente de los autores Prawda
y Flores- que el lector e~ conducido de
la mano al examen de un fenómeno específico de la vida mexicana que provoca no pocas e intensas reflexiones: su
sistema educativo. La tesis sostenida por
el libro, apoyada en datos de actualidad,
es que el sistema educativo mexicano
no está respondiendo a los cambios del
momento actual y que, por esa misma
razón, y por la velocidad del cambio
mismo, está perdiendo rápidamente
pertinencia o relevancia. Se comprenderá que una tesis de semejante envergadura exigirá de los autores una copiosa descarga de recursos argumentales. El libro los ofrece a través de cuatro
capítulos muy documentados en que se
abordan temas como el cambio de contexto y el papel estratégico de la educación; los logros del sistema educativo
mexicano, las asignaturas pendientes y,
finalmente, las opciones y perspectivas,
al cabo de las cuales los autores concluyen en la necesidad de actuar simultáneamente en las cinco dimensiones
del modelo que sustenta su libro: Eficiencia externa o pertinencia, eficiencia
interna, efectividad, equidad y capaci-

197

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

dad de gestión institucional en todos los
niveles de decisión, pero en especial en
el ámbito de la escuela y su entorno
comunitario. Lo anterior guarda coherencia con la convicción de los autores
de que "a un cambio de contexto, debería corresponder también un cambio en
la educación". Ahora bien, la pregunta
cuya respuesta habría que buscar en el
texto junto a los autores es la siguiente:
¿Está respondiendo el sistema educativo mexicano a estos cambios? En este
punto los autores nos llevarán a colocar, también, el dedo en la llaga.
Mario Nieves

Meditaciones y diálogo
AGAP1To MAESTRE (2001),

Meditaciones de
Hispano-América, Editorial Tecnos, Madrid, 2001, 183 pp.
Viajero,
has llegado
a la región más transparente del aire.
Alfonso Reyes, Visión de Anáhuac

Acostumbrados como estamos a leer de
Anthony Giddens, de Pierre Bourdieu o
de Jurgen Habermas, resulta de pronto
sorprendente encontrarnos en una lista
similar a Agapito Maestre, filósofo español contemporáneo que se caracteriza por su pensar crítico y apasionado
en todo lo referente al pensamiento
político en Hispanoamérica.
Maestre ha colaborado directamente con Habermas y Karl Otto Apel en investigaciones sobre la sociedad civil y
la democracia europea; baste leer su
texto publicado por Editorial Anthropós
en 1994 Argumentos para una época,
198

Menéndez Pelayo, Luis Buñuel, Gabriel
Zaid y Alberto Gironella. Pero también
revisita el pensamiento de Alfonso Reyes, F. Nietzsche, María Zambra no y José
Lezama Lima, todos ellos muy citados,
pero poco leídos en nuestras tierras.
Maestre dedica al menos dos capítulos de estas Meditaciones a la presencia y lectura de Nietzsche en Hispanoamérica, siempre bajo una premisa fundamental:

Diálogos filosóficos en Alemania, por
donde, al lado de Maestre, desfilan las
luminarias tardías de la Escuela de
Frankfurt. Autor de más de media docena de títulos, Maestre siempre se ha
destacado por su visión apasionada de
todo lo que representa la América Hispana.
Como producto de esta pasión hoy
nos llega a las manos Meditaciones de
Hispano-América, texto que se coloca entre la Literatura y la Filosofía, en la frontera de un saber irreverente propio de
Maestre, que retrata la plaza pública
hispanoamericana, sus vertientes y sus
diferentes voces. Una interesante alternativa a las propuestas europeizantes,
que más que una llamada a la reflexión
es un grito apasionado; grito en defensa de lo que nos hace diferentes e iguales como hispanoamericanos: la lengua
española.
Dentro de este escudo hispánicoamericano tendríamos la apología de
autores y artistas olvidados como A.
Ganivet, Benito Pérez Galdós, Marcelino
TRAYECTORl~

Nietzsche nunca ha dejado de influir
en el pensamiento de Hispano- América. Aunque ejemplificar y comparar
es a veces poco elegante, cuando se
trata de reflexionar sobre la plausibilidad de la filosofía en lengua española, es preciso resaltar que nos sobran ejemplos y comparaciones con
otros países para justificar esta afirmación. (pág. 124).

margen de la vida. Todos tenemos
que personalizar la moral y el arte,
nadie puede inhibirse de la vida, porque sería renunciar a la felicidad.
(pág. 140)
Maestre está convencido de que una
de las características más importantes
del pensamiento filosófico Hispanoamericano es su meditar mediante la escritura: la literatura ha sido el más universal y el más asiduo representante de la
reflexión hispanoamericana del siglo XX.
Es así que Maestre aboga por la libertad de la escritura, pero también por
el orden y la sapiencia hispano-americanas. Está convencido de que la región
más transparente es aquella por donde
debe circular la filosofía contemporánea.

Ahora que se habla de una Crisis de los
Saberes Sociales; ahora que las Economías se colapsan y la Guerra es un hecho; ahora que iniciamos un nuevo
milenio será preciso no olvidar la vida y
su transparencia. Agapito Maestre apunta:
Todos hacen como si la cosa no fuera
con ellos. Todos limpian los estanques de su existencia. Todos pasan
aprisa por este museo de historia natural, dirigiendo sus torvas miradas a
los lobos enjaulados, pero son pocos
los que miran la flor, madre de la sonrisa, como dijo el Nigromante. Reyes,
especialmente en su Visión de
Anáhuac (1519), nos lo ha mostrado
impecablemente: La naturaleza y el

paisaje de este castigado valle son
siempre difíciles de percibir. Lo básico, lo fundamental, Jo mínimo, la piel,
nos cuesta reconocerlo, porque el ojo,
la visión, el tacto, etcétera, forman
parte de su esencia. Pero mientras
que no se aprenda a vivir con eso, con
la sensación, con la carnalidad más
elemental, no podemos aspirar a la
libertad de las grandes ideas. Mientras la idea no se aloje en la flor, en fa
naturaleza, en la sensación, en la belleza del arte, o de la creación literaria, toda existencia seguirá siendo un
fracaso, que ni las balas ni las grandes palabras lograrán remendiar.
(pág.34).
Gustavo Herón Pérez Daniel

Así defiende a capa y espada la
reescritura que hacen Vasconcelos, Reyes, Henríquez Ureña y otros muchos
más, sobre el autor del Crepúsculo de
los dioses. Y es que también Maestre se
podría ubicar dentro de la influencia
nietzcheana, por su pasión y visión
dionisiaca del pensamiento:
tsta es la gran enseñanza para una
cultura, para una filosofía, que ha hecho del estilo, de la escritura, pensamiento. En este poder personalizador
de la cultura reside la capacidad seductora de Nietzsche sobre los filósofos contemporáneos y, por supuesto,
sobre el hombre de la calle: no hay
cultura, civilización pensamiento al

ÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

199

�BREVIARIO

BREVIARIO

DIVERSIDAD Y FUTURO
DE LOS CAPITALISMOS
RobertBayer

THE DIVERSITY AND FUTURE
OF CAPITALISMS
Robert Bayer

Al entrar en el nuevo milenio muchos economistas celebran la aparente victoria del mercado. El prolongado y estable auge de la economía norteamericana durante los años
noventa, contrasta con el lento crecimiento de la economía
y la creación de empleos en Europa. Encontrarnos al moderno doctor Pangloss proclamando que éste es el mejor de
todos los mundos posibles. Se dice que todo estará bien,
siempre y cuando los gobiernos otorguen a los mercados
un reinado libre y permitan que los empresarios prosperen.
La Escuela de la Regulación reta este erróneo consenso y
ha construido un marco de referencia conceptual y teórico
para analizar el prolongado proceso de cambio estructural
dentro del capitalismo; su agenda de investigación brinda
entendimiento a las restricciones y contradicciones que tienen influencia en las sociedades contemporáneas y en las
relaciones internacionales. Consigna la diversidad de trayectorias seguidas por Estados Unidos, los países de Europa y Japón durante los años noventa, y los inciertos prospectos con relación al sistema financiero global.

As we enter the new millennium, many economists celebrare
the apparent victory of the market. The long and steady
boom of the American economy during the 1990s is contrasted with sluggish European economic growth and job
creation. We find the modern Dr. Pangloss, proclaiming that
this is the best of ali possible worlds. Ali will be well, it is
said, as long as governments give markets free reign and let
entrepreneurs prosper.The regulation school challenges this
erroneous consensus and has built a conceptual and theoretical framcwork to analyse the long run process of structural change within capitalism; the regulation research
agenda is to provide sorne understanding of the srrains and
contradictions that permeate contemporary societies and
international relations. Also addressed is the diversity of trajectories followed by the United States, European countries
and Japan during the 1990s, and the uncertain prospects
concerning the global fmancial system.

UN RETO EN EL HORIZONTE

A CHALLENGE INTHE HORIZON

LA RELACIÓN ENTRE MONEDA Y TRABAJO

THE MONEY-EMPLOYMENT RELATION

Jaime Marques-Pereira

Jaime Marques-Pereira

Este artículo trata de demostrar cómo la crisis del trabajo
está relacionada con la pérdida de soberanía monetaria del
Estado-nación. Las interpretaciones de Ja crisis del trabajo
convalidan un nuevo consenso "monetarista" en el cual
pudo basarse la legitimación de la disminución de capacidad de regulación económica del poder público. El autor
trata de demostrar cómo se generó en América Latina este
consenso "monetarista" en la secuencia del impuesto inflacionario a la deflación. Aclarándose así los fundamentos
políticos del neoliberalismo, se llega a la conclusión de que
la solución de los problemas de credibilidad de la política
monetaria remiten a la posibilidad que éstos, así como la

200

This paper tries to show how the employrnent crisis is linked
to the loss of monetary sovereignty of the State-nation. The
approaches used to interpret employment crises recognize
a new "monetarist" consensus that may have been the basis
to account for the decreasing ability of public authorities to
regulate the economy. The author tries to show how such
monetarist consensus was generated in Latin America during the sequence of events from inflationary taxation to
deflation. As the political foundations of neoliberalism are
thus clarified, this paper concludes that the solution to credibility issues around the monetary policy leads to the possibility that they, as weU as the fragile legitimacy of the State,

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

fragilidad de la legitimad del Estado, terminan imponiendo
la necesidad de un arbitraje de los conflictos distributivos
por parte del poder público. Se plantea, a la luz de las enseñanzas de la construcción europea, la hipótesis que tal escenario pasa por la recuperación de la soberanía monetaria
a partir de una integración regional.

may end up by demanding the need of arbitration by public
authorities to sertle distributive issues. By the light ofEuropean construction teaching, the hypothesis emerges that
such a scenario goes through the recovery of monetary sovereignty taking regional integration as the starting point.

COLONIALIDAD DEL PODER,
GLOBALIZACIÓN Y DEMOCRACIA
Aníbal Quijano

COLONIALITY OF POWER,
GLOBALIZATION AND DEMOCRACY
Anibal Quijano

Desde 1492 se inicia la recíproca formación de América y
de Europa como las primeras identidades históricas de un
nuevo patrón de poder mundial, cuya culminación se denomina hoy globalización. Dicho patrón de poder fue constituido sobre dos ejes central~s: de un lado, la clasificación
social básica y universal de la población mundial en torno
de la idea de «raza», como el nuevo sistema de dominación
social; del otro lado, la articulación de todas las formas conocidas de control y de explotación del trabajo, en torno
del capital y del mercado mundial. Tales ejes son, por su
origen y por su carácter, elementos de colonialidad en el
actual patrón de poder mundial. El texto presenta las lineas
mayores de una indagación en curso sobre las implicaciones de dicha colonialidad del poder.

1492 marked the starr of a reciprocal building of America
and Europe as the first historical entities in the new pattern
of world power, which eventually culrninated in what we
know as Giobalization. This power panern was built on two
central axes: on one side, the basic, universal social classification of the world's population around the notion of"race",
as the new social domination system; and on the other side,
the articulaton of ali the known forms of control and labor
exploitation, pivoting on capital and world markets. Such
axes are, by origin and characteristics, elements of the
coloniality of the current pattern of world power. This paper addresses the major lines of ongoing research into the
implications of such coloniality of power.

LA POBREZA ATRAPADA

THE TRAPED POVERTY

ENTRE LA CRISIS Y EL OlYIDO

BETWEEN THE CRISIS AND THE OBLIVION

Blandine Destremau y Pierre Salama

Blandine Destremau y Pierre Salama

En la mayoría de las economias latinoamericanas se agravó
sensiblemente la pobreza en los ochenta y si ésta disminuye
en la primera mitad de los noventa, las desigualdades se
acentúan en la generalidad de los países. Las crisis financieras de la segunda mitad de los noventa son reveladoras
de la dinámica "de economía casino" que tiende a
instaurarse con la súbita liberalización del conjunto de los
mercados y el retraimiento, a veces masivo, del Estado. Las
turbulencias macroeconómicas tienen efectos desmultipli-

A large majority of economies in Latín America suffered a
significant growth of poverty in the 80's, and although this
situation improved in the ftrst half of the 90's, the gap bctween rich and poor grew in most countries. Financia! crises in the second half of the 90's evidence "casino economy"
dynamics, which tend to emerge upon the sudden liberation of markets as a whole and a -sometimes massive- retraction of the State. Macroeconomic turbulences have
"dismultiplying" effects on poverty. Crisis emphasizes pov-

TRAYECTORIAS l AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 200__3

201

�BREVIARIO

BREVIARIO

cadores sobre la pobreza. La crisis acentúa la pobreza y el
repunte económico no genera resultados compensatorios.
La elevada volatilidad macroeconómica provoca efectos de
histéresis que frenan la disminución de la pobreza que podría producir el crecimiento si fuera más estable.

erty, and economic recovery fails to bring about compensatory consequences. High macroeconomic volatility cau ses
hysteresis effects that in turn arrest the reduction of poverty
that might be gained by a more stable growth.

AMÉRICA LATINA, DEPENDENCIA

LATIN AMERICA, DEPENDENCE
AND CHALLENGE
Carlos Eduardo Martins

Y DESAFÍO
Carlos Eduardo Martins
El autor pretende destacar los efectos que la integración de
América Latina, mediante los mecanismos de dependencia
del Kondratiev emergente, trae para su desarrollo. El balance teórico y empírico aquí presentado sobre esa integración es sumamente negativo. Entre sus resultados podemos resaltar: tasas bajas de crecimiento económico dentro
de la región en función de los efectos de descapitalización
provocados por el neoliberalismo a la balanza de pagos; la
desnacionalización del aparato productivo y la destrucción
de los segmentos de punta en la tecnología, situación que
se articula a la construcción de una burguesía local fuertemente vinculada al lucro y a la especulación; y el aumento
en la sobreexplotación del trabajo en sus formas más graves, incluidas las restricciones al salario. América Latina
puede formular un proyecto regional de desarrollo que se
ampare en políticas públicas que afumen su soberanía y la
incluyan como actor de importancia en la construcción de
una civilización en el planeta y en la econonúa mundial.

Toe author seeks to highlight how the integration of Latin
America has affected its development as a result of dependence mechanisms in the emerging Kondratiev. The theoretical and empírica! balance addressed here regarding this
integration is highly negative. From these fi.ndings, we should
emphasize the slow economic growth in the region as a function of the effects of decapitalization on the balance of payments caused by neoliberalism; denationalization of the
manufacturing apparatus; and destruction of state-of-theart technology segments.This situation hinges on the buildup
of a local bourgeoisie strongly bent on profit and speculation; as well as a growing overexploitation of labor in its
worse forms, including wage restraints. Latín America can
design a regional development project protected by government policies that substantiate its sovereignty and inelude it as an important player in the construction of civili-

LA INDUSTRIA MAQUILA.DORA

THE ASSEMBLY INDUSTRY

UNA VISIÓN REGIONAL

A REGIONAL OVERVLEW

León Bendeski, Víctor Godínez y Miguel Ángel Mendoza

Leon Bendeski, Viciar Godinez and Miguel Angel Mendoza

En este artículo se evalúa la importancia de la industria
maquiladora en la estructura económica de las entidades
federativas de México. Entre las conclusiones más importantes que se derivan están: la industria maquiladora de
exportación ha reportado un incremento sustancial en la
generación y en la participación del empleo total en la generación de valor agregado y de divisas. Dadas las caracte-

This paper assesses the importance of the assembly industry as a whole in the economic structure of the Mexican
federal entities. The most salient conclusions are tbat this
industry has provided a substantial contribution to new jobs
and is a major player in existing employment, as well as in
tbe generation of added value and foreign exchange. Considering the characteristics of the Mexican population, the

202

zation on the planet and world economy.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

rísticas poblacionales de México, se benefició de la abundancia de mano de obra no calificada utilizada en sus procesos productivos. La ubicación geográfica fue factor determinante de la canalización de inversión hacia la industria maquiladora; concentrada principalmente en la franja
fronteriza norte, ofrece la ventaja en cuanto a los costos de
transporte. La generación de divisas de las empresas maquiladoras de exportación fue capaz de contrarrestar el déficit comercial de la industria manufacturera no maquiladora, logrando en ocasiones un superávit significativo de la
industria manufacturera total. La inserción de México en
la economía mundial como un modelo secundario
exportador, se asocia al auge de las empresas maquiladoras
de exportación; presentando este sector una disociación con
el comportamiento del sector productivo interno y la intensificación de su relación con el ciclo productivo norteamericano.

assembly industry was benefited from the abundant nonskilled labor used in this manufacturing processes. Geographical location was a determinant in channeling investment into assembly industry; this occurs mainly in the northern border strip, considering the involved transportation
savings. Generation of foreign income by assembly industry served to offset shortcomings in traditional manufacturing industries, and at times contributed to a significant
surplus in the aggregate manufacturing income. Mexican
inclusion in the world economy as a secondary export model
is associated to the boom of these assembly operations, considering their disassociation from the performance of the
domestic manufacturing sector, and a growing intensity of
its dependence on the American production cycle.

LA CRISIS DE UN MITO

THE CRISIS OF A MYTH

LA NUEWI ECONOMÍA Y LA RECESIÓN ESTADOUNIDENSE

THE NElfl ECONOMY AND THE AMERICAN RECESSION

Arturo Guillén Romo

Arturo Guillen Romo

El autor analiza la llamada nueva economía, basada en las
tecnologías de la información y las telecomunicaciones, así
como la relación de este fenómeno con la expansión larga
de la econonúa estadounidense de los años noventa y con
la desaceleración productiva iniciada a finales de 2000. Sostiene que la crisis actual de la econonúa norteamericana
tiene su origen en desequilibrios generados por la aplicación de esas tecnologías y por el hecho de que la nueva economía se desenvuelve en el marco de un nuevo régimen de
acumulación con dominación financiera altamente ine&amp;table.

The author examines the so-called new economy based on
information and communication systems technologies, as
well as the connection of their advent with the enduring
expansion of American economy in the 90's and the fall in
production near the end of 2000. He further claims that the
current crisis in the American economy had its origin in an
unbalance caused by applying these technologies, plus the
fact that the new economy is operating within the framework
of a new regime of accumulation through highly unstable
financia! domination.
Versión al inglés de Leticia Damm

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

203

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

ANÍBAL QUIJANO

crito numerosos trabajos sobre economía, la

CNRS/ París 111). Ex-profesor de la Universidad

Ambiental del TLCAN, la CEPAL, el Banco Inte-

en teoría del desarrollo de América Latina. Su

Científico social peruano. Ha publicado ca-

reproducción de la pobreza y la regulación

Federal de Pernambuco (Brasil) y consultor

ramericano de Desarrollo y el Banco Mundial.

pensamiento ha sido publicado en destaca-

fesor y conferencista en la UNAM y en diversas

torce volúmenes y numerosos artículos que

social en los países del Tercer Mundo, con

de organizaciones brasileñas e internaciona-

Es autor de diversos trabajos e investigaciones,

das revistas de ciencias sociales y en más de

universidades de México, América Latina y Eu-

abordan, principalmente, las cuestiones del

énfasis en el Medio Oriente. Entre sus obras

les de desarrollo urbano y regional. Es coor-

y entre sus obras publicadas se encuentran U-

veinte títulos entre los cuales se encuentran

ropa. Ha realizado trabajos de consultoría para

poder, del conocimiento y del cambio históri-

destacan la coordinación de los libros La tran-

dinador del equipo de GREDAL, dedicado al

beralización financiera en España, Corea y Chite

Pobreza e exploracao do trábalo na America

la OIT, la CEPAL, la Fundación EEbert, el Sena-

co-social. Muchos de sus textos han sido tra-

sición en Arabia del Sur y Palestina, Palestinos.

proyecto "Liberalización económica, democra-

(en coautoría con V.M. Godínez), El papel de ta

Latina, Riqueza y pobreza en América Latina,

do de la República, el BID, la Unión Europea y

tización y recomposiciones territoriales, una

Banca Central en la actualidad (editor), Méxi-

la fragilidad de las nuevas políticas económi-

la FAO. Es autor, entre otros trabajos, de Entre

cas, Crisis fiscal y financiera en América Lati-

la croissance et la récuperation de la confiance:

na y L 'insoutenable misere du monde.

feconomie mexicaine, 1988-1993, Uberaliza-

ducidos a varios idiomas. Fue Profesor Principal de la Universidad de San Marcos, en Lima,

CARLOS EDUARDO MARTINS

comparación entre Brasil y México", en un con-

co-Estados Unidos, vecinos y socios: La dimen-

Perú, cargo al cual renunció en protesta por

Investigador brasileño con estudios de Maes-

venio con El Colegio de México y la Universidad

sión regional del mercado (en coautoría con J.

la intervención militar del régimen fujimorista.

tría en Administración y Doctorado en Socio-

de Sao Paulo. Actualmente desarrolla una in-

Micheli) y México: de la euforia al sacrificio.

Invitado como profesor-investigador visitante

logía por la USP. Es Profesor- Investigador de

vestigación sobre soberanía monetaria y regu-

en universidades de América y de Europa,

la Universidad Estacio de Sá y GREMIMT de

lación económica, Brasil-Argentina.

actualmente lo es de Bringhamton University,

Brasil. Ha publicado Superexplotación del tra-

en el Estado de Nueva York, Estados Unidos.

bajo y acumulación del capital: reflexiones

JOSE MARÍA INFANTE BONFIGUO

Latine de la Universidad de París. Ha sido pro-

ción financiera en Chile, Corea y España, Méxi-

ROBERT BOYER

co (en colaboración con L Bendesky} y Esta-

MIGUEL ÁNGEL MENDOZA

Economista, director de investigación del Cen-

dos Unidos: los desaffos competitivos.

Economista mexicano, con estudios de Doc-

tre National de la Recherches Scientifique

torado en Economía por la UNAM.Es profe-

(CNRS) y profesor en la l'Ecole del Hautes

teórico-metodológicas para una economía

Investigador y profesor mexicano, Licenciado

sor-investigador en el Posgrado de la Facul-

Eludes en Sceinces Sociales (EHESS). Ac-

VÍCTOR L URQUIDI
Es profesor-irM!Sti~or emérito de El Colegio de

ARTURO GUILLÉN ROMO

política de dependencia (en portugués) y Los

y Doctor en Psicología por la Universidad N.

tad de Economía de la UNAM y ha sido profe-

tualmente trabaja temas sobre el desarrollo,

México. Egesado de la Escuela de Economía y

Es egresado de la Licenciatura en Economía

desafíos del Sistema Mundial para el siglo

de Córdoba y Maestro en Metodología de la

sor invitado en el ITESM, en la Escuela Supe-

la evolución tecnológica, las instituciones y el

Ciencia Fblítica de la Unive!sidad de Londres, tra-

de la Escuela Nacional de Economía de la

XXI: perspectivas para América Latina.

Ciencia por la Universidad Autónoma de Nue-

rior de Economía del IPN y en la UAM- Azca-

comportamiento del mercado de trabajo.

bajá varios años en irM!Sti~ción económica en el

vo León. Se ha desempeñado como Secreta-

potzalco. Ha realizado trabajos de consultoría

Participó en la creación de la Escuela de la

Banco de México, en dependencias del sector

la Escuela Central de Planificación y Estadís-

ESTHELA GUTIERREZ GARZA

rio Académico y Subdirector de Posgrado de

para el BID, la Asociación Mexicana de Distn-

Regulación en Francia. Entre sus publicacio-

público mexicano, y en la CEPAL Ha sido profesor

tica de Varsovia, Polonia. Se desempeña como

Socióloga académica e investigadora mexi-

la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, y

buidores de Automotores, la Secretaría de

nes se encuentran: La flexibilíté du travail en

de uniwrsidades mexicanas y extranjeras, fue pre-

profesor- investigador de la Universidad Autó-

cana, Doctora en Economía Política por la

Evaluador Externo de la ANUIES entre otros

Medio Ambiente del D.D.E y el Instituto Mexi-

Europe,; La théorie de la régulation, t:apres

sidente de El Colegio de México y presidente de la

noma Metropolitana lztapalapa yCoordinador

Universidad de París VIII. Por más de dos dé-

cargos. Es miembro de la lnternational Society

cano de Tecnología del Agua . Es coautor, en-

du fordisme, (en colaboración con Jean Pierre

Asociación Internacional de Economía. Durante

del Área de Economía Política de la misma

cadas se ha desempeñado como catedrática

of Political Psichology, de la World Association

tre otros trabajos, de los libros: Tópicos en

Durand) y Le politique

universidad. Pertenece al Sistema Nacional

en numerosas casas de altos estudios en

Public Opinion Research y de la lnternational

economía matemática y econometría,

mondialisation et de la finance: Le point sur

de la Sección Mexicana del aub de Roma sobre

de Investigadores, es Miembro de Número de

México. Autora de una extensa obra ensayís-

Sociological Association. Entre su obra publi-

Eudoxio.Un modelo macroeconométrico para

quelques recherches régutationnistes.

México en la gJobatización. Actualmente está de-

la Academia Mexicana de Economía Política,

tica aparecida en publicaciones especializa-

cada se encuentran valores apreciados y des-

ta economía mexicana y es autor de los artí-

participa en el Programa Institucional de In-

das en Europa y América Latina. Coordinado-

preciados, Antología sobre tos valores, edu-

culos Ciclo de ventas empresariales y creci-

VÍCTOR GODÍNEZ

vestigación Integración en las Américas

ra de proyectos editoriales en el ámbito de

cación y trabajo del regiomontano y Guía para

miento económico en México, e Inflación y

Economista mexicano Doctorado en Ciencias

llo sustentable. Es autor de México en la globaliza.

(INTAM) y es coordinador de la Red

las ciencias sociales que han puesto en cir-

el diseño de investigación

crecimiento económico en México.

Económicas por la Universidad de París. Ha

ción: condiciones y requisff:os de un desarrollo

Eurolatinoamericana de Estudios sobre el

culación, con la participación de renombra-

Desarrollo "Celso Furtado". Ha publicado

dos pensadores, colecciones como Testimo-

LEÓN BENDESKI

PIERRE SALAMA

México hacia el siglo XXI: crisis y modelo eco-

nios de ta crisis y El debate nacional. Perte-

Economista mexicano, egresado de la UNAM

Académico francés, profesor de la Facultad

de las Américas y del lnstiMo de Estudios de

para México y Pobreza rural y manejo sustentable

nómico alternativo, Problemas de ta econo-

nece al Sistema Nacional de Investigadores y

y Doctorado por Comell University. Ha sido Ca-

de Ciencias Económicas de la Universidad de

Estados Unidos del CIDE,

e investigador aso-

una perspectiva mexicana, entre una vasta obra

mía mexicana, Imperialismo y ley del valor y

es directora de la revista Trayectorias.

tedrático - Investigador y Subdirector del Insti-

París XIII en Francia. Destacado especialista

ciado del Centre d'lnforrnation sur l'Amérique

UNAM y Doctor en Ciencias Económicas por

JAIME MARQUES-PEREIRA

na del CIDE, economista del CEMLA y profesor

Es profesor de la Facultad de Ciencias Eco-

y conferencista en diversas universidades e ins-

BLANDINE DESTREMAU

nómicas y Sociales de la Université de Lille 1

tituciones de México, Estados Unidos y

1nvestigadora del Centre Nacional de la

e investigador del Centre de Recherche et de

Sudamérica. Ha realizado trabajos de

Recherche Sociale (CNRS) de Francia, ha es-

Documentation de l'Amérique Latine (GREDAL-

consultoóa para la Comisión de Cooperación

204

de la

1995 y 1996 coordinó la redacción del informe

dicado a la irM!Stigación de temas relativos a la
globalización y sus efectos en México,y al desarro-

sido Director del Departamento de Economía

sustentable y equitativo, El gran desafio del siglo

y Estudios Internacionales de la Universidad

XXl el desarrollo sustentable : alcances y riesgos

de libros artículos y ensél)OS.

tuto de Estudios Económicos de América Lati-

Planificación económica a la mexicana, entre
otras obras.

a /'ere

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

TRAYECTORIAS ¡ AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

205

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN

LAS VOCES DEL TRAYECTO

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
Raúl Rangel
Frías
Hemeroteca
Circulación
Documentación
Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo
electrónico
Libro alquilado
Exposiciones

Rurn HUERTA JuÁREz
Regionwntana egresada de la Facultad de Artes Visuales de la UniversidadAutÓ1Wma de Nuevo León
y maestra de la misma. Ha participado en el Taller de Talla en Madera de la UANL, en el Taller de
Vitral Arquitectónico de VITRO y en grabado, en el Taller de Saskia ]uárez. Ha sido organizadora
y museografa del espacio cultural de la Fonda de Andrés, ilustradora del suplemento cultural Aquí
Vamos y de la revista Armas y Letras. Su obra se ha expuesto en Dr. Arnryo, Nuevo León, en el Museo
de Historí,aMexicana de Monterrey y en el Café Paraíso de esta misma ciudad. Ha creado performance en body art para Arte, A. C. y el Desfile de Modas Kncowko.

206

TRAYECTORIAS

j

AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001 -ABRIL 2002

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. (81) 8329 4090, Ext. 6524
y 6509 Fax (81) 8329 4065
http: / /www.bmu.uanl.mx

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: ( 1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.
2. REDACCIÓN
(1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones
sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre pro•
fundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.
3. ESTRUCTURA
(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstract de diez líneas, en español. (2) Se
respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuada•
mente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara
las 4 líneas, se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.
4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una
copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A
saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Editorial, Lugar. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográficas a pie de página.
5. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que por default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se
entregarán aparte.
6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el
cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su

vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no
solicitados. (3) la revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

207

�Trayectorias~

SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)
En México:
Suscripción individual: $210.00. Suscripción institucional: $250.00.
Números sueltos: $60.00

Revista de ciencias sociales

de la Universidad Autónoma de Nuevo León

CUATRO / CINCO

FORMA DE SUSCRIPCIÓN
En el extranjero:
América del Norte y el Caribe: Individual: USD $40.00. Institucional:
USO $50.00. Europa y Sudamérica: lndividual:jUSD S 45.00.
Institucional: S 55.00. Resto del mundo: lndivi~ual: USO $55.00.
Institucional: USO $65.00

Nombre: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Institución: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Dirección: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

Procedimiento:
1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte, Sucursal Gran Plaza (051), Monterrey, Nuevo León, México,
para abono en cuenta de la Secretaría de Extensión y Cultura de
la UANL: 051-37466-5.
2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la
ficha de depósito a la siguiente dirección:

Ciudad: _ _ _ _ _ _ _ _ Estado: _ _ _ _ _ _ __
País: _ _ _ _ _ _ _ _ _ Código Postal: _ _ _ _ __
Teléfono: _ _ _ _ _ _ _ Fax: _ _ _ _ _ _ _ _ __
E-mail: _ _ _ _ _ _ _ _ ___,_ _ _ _ __ _ __

Revista Trayectorias I Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías /
Alfonso-Reyes No. 4000 / Monterrey, N.L., México 64440.
También puede enviarlas por fax al (81) 83 29 4237

Firma: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

~ Trayectorias
CONVOCATORIA A LOS PRÓXIMOS NOMEROS
El Consejo Editorial de Trayectorias extiende la invitación a la
comunidad académica e intelectual a colaborar en sus páginas,
en los temas siguientes:

Agricultura y gwbalización
Migración regional y continental
Ecología y desarollo sustentable
Sindicalismo y política l,aboral
Sociedad del conocimiento
Política fiscal y distribución del ingreso

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Social.es. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Secretaria de Extensión y Cultura. Av. Alfonso Reyes 4000.
Monterrey, N.L., México, CP 64440, o a trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx

208

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TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

DOSSIER: CULTURA Y DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Pueblos indígenas. Del etnocidio a la vindicación
Por Jorge Fuentes Morúa
San Andrés Sacam Ch'en de los Pobres (Larráinzar)
Cinco años entrados en seis
Los acuerdos de San Andrés Sacamch'en de los Pobres, síntesis de u11
largo proceso de los muuimienws indígenas.
Por Jorge Fuentes Morúa
Volver el rostro. Crisis política en los municipios Indígenas
La auwrwmia de los f)Ueblos es una manera de forudecer sus
identidades y gara111izar la convivencia e111re tO&lt;ÍiJs.
Por Adriana López Monjardín
Etnicidad y democracia. Tendencias electorales en los
municipios Indígenas de Chiapas
Hacia un cambio culwral más profundo de la sociedad chiapaneca
que puede iniciarse con la transparencia de los procesos elecwrales,
pero que va más allá de ellos.
Por María Eugenia Valdés Vega
La liturgia del diálogo. Foros de consulta sobre cultura y
derechos indígenas
Los pueblos indígenas rw deben esperar gran cosa de quienes buscan
representarlos, sirw co111ar con su propia voz.
Por Víctor Zúñiga
Poder y etnlcidad. Relaciones lnterétnlcas
en la Guatemala liberal
Un examen de la dinámica interétnica en el marco de la
institucúmalidad en Chimaltenango (1871-1944).
Por Edgar Esquit
De la nación-Estado a la nación multlcultural.
Una reflexión histórica y crítica
Por una revisión de sris implicacúmes para poder adaptarlas a
realidades tan complejas y dinámicas como la guatemalteca.
Por Santiago Bastos
Pensar la interculturalidad. El contexto de la nación
guatemalteca de posvlolenda
Un concepto qia representa el proyecw hegemónico en el debate de
la consirucción de la nación multiculiural de posguerra.
Por Manuela Camus
TEORÍA
Memoria Indígena. Un nuevo enfoque sobre la reconstrucción del pasado
El pasado, antes que conocimienw especulativo, fue memoria
práctica de lo vivido y lo heredado.
Por Enrique Florescano Mayet
ÁMBITO
Polos opuestos. Nuevo León y Chiapas
La globalizacwn económica profundiza la polarización social y
regümal.
Por Esthela Gutiérrez Garza
Entre la aisis y la pared. Zapatismo y renovad6n
de la izquierda latinoameñcana
La experiencia de rerwvación qm ha heredado la izquierda
lati11Camericana.
Por Leandro Alexis Vergara Camus
MEMORIA VIVA
La vergüenza del olvido. Diálogo con Rigoberta Menchú Tum
Esthela Gutiérrez entrevista a la destacada Premio Nobel de la

SEIS
DOSSIER: GOBERNABIUDAD EN AMÉRICA LATINA
La razón del poder. Transición y gobemabilidad
en América Latina
Por Esthela Gutiérrez Garza
Los signos de la transición. El proceso mexicano
en el contexto de América Latina
Aproximacwn a los componentes sustantivos para un ejercicio
comparativo de la transición mexicana co,1 otras experiencias de
América Latina.
Por Luis Maira
Una historia de nunca acabar. Gobernabtlidad
y reformas económicas en la Argentina
Urw de los problemas centrales en laArge111ina de los últimos años:
la incapacidad para generar u11 eje de conducción político coherente.
Por Antonio Camou
República •aérea• y autoritarismo. Controversia
del proyecto bolivariano
El proceso de transición democrático en Venezuela, la figura de Hugo
Chávez y la eo11troversia sobre la atltenticidad del carácter
bofivariallO de la revolución.
Por Freddy Mariñez Navarro
La violencia política en el Perú. Un esbozo
interdlsciplinario de Interpretación
Algunas de las causas más importantes de la violencia política
peruana residen en un contexw en el qia com,ergen factores
sociales, dernográJICOS y económicos, entre otros.
Por H. F. C. Mansilla
TEORÍA
De Marx al ecosocialismo
La loca carrera por las ganancias, la lógica productivista y
mercantil de la civilizacwn capüalista-industrial rws conduce a
una catástrofe ecológica de proporciones incalculables.
Por Michael Lowy
ÁMBITO
Paradojas de la pobreza.
¿Nuevos pretextos para mantenerla?
Una aproximacüm argumental qia pretende explicar la evolución
de las desigualdades y de la pobreza absoluta.
Por Blandine Destremau
y Pierre Salama
MEMORIA VIVA

La historia abierta. Memorias y visiones de un testigo
Entrevista al jurista español Joan Garcés, por Esthela Gutiérrez

Paz.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

209

�ISSN--0185-0686

~

fíNllueva

Ep

~.____n_tr__
op,.,_o_l____,: o~í___J
a~
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES

CoM1Té EDITORIAL: Juan Carlos Torre (Director), CartosAcUlla. luis Beccaria,
Roberto Bouzas, Mario Damíll, Juan Carlos Korol, Edith Obschatko, Juan
Carlos Portantiero, Getulio E. Steinbach (Secretario de Redacción)
ISSII-X

SINDICALISMO EN MÉXICO
AL FINAL DEL MILENIO

ARMANDO RENDÓN CORONA, El corporativismo sindical y
sus transformaciones. • JAMES G. SAMSTAD, El movimiento
obrero mexicano después de Fidel Velázquez: la erosión del
corporativismo en el sexenio de 7,edillo. • SERGIO G. SÁNCHEZ
DÍÁZ, Sindicalismo y ciencias sociales. * CIRILA QUINTERO
RAMÍREZ, Experiencias organizativas en la indu stria
maquiladora de México.* SYLVIANARVÁEZ, El Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (TLCAN) y la problemática del
sindicalismo trinacional. * HUGO AZPEITIA Y ROGELlO
MORALES, La Unión Nacional de Trabajadores: por un nuevo
pacto social. * PATRICIA RAVELO, La clase y el género, ¿dos
conceptos irreconciliables a finales de milenio?: notas para un

debate. * RESEJil'AS BIBLIOGRÁFICAS
ABSTRACTS.

* RESúMENEs *

Abril - junio 2001

Vol. 41

Nt 161

OTA DE l.EoNAROIS: El mercado social, la c alidad social y la calidad de las
instituciones sociales.
ROBERT BARROS: Personalización y controles institucionales: Pinochet. la
Junta Militar y la Constitución de 1980.
GAsRts. YOGUB. v FABIO BOSCHERINI: 8 desarrollo de las capacidades
innovativas de las finnas y el rol del sistema territorial.
LAURA C. PERB.MAN: El empleo no permanente en la Arg entina.
Ct.AUOIO BELINI: 0 1.N.I.E. y los l&amp;nites de la pofftica industrial peronista,

1947-1955.
DEBATES

Sobre la clase dominante en la Argentina agroexportadora
- Comentario de Jorge Schvarzer
- Respuesta de Roy Hont

Sobre la Unión Sudamericana
- Comentario de Juan Gabriel Tokatllan
- Respuesta de Torcuato S. DI Talla

Vol. 41

Julio - setiembre de 2001

--,x

Nt 162

ROBERTO BOUZAs: 8 Mercosur diez años después. ¿Proceso de aprendizaje o déja VII?
MAURIZIO COTTA: Sobre la relación entre partido y gobierno.

AAIB. FISZBElN: Instituciones, provisión de servicios y exclusión social.
Estudio de caso del sector educativo en Buenos Aires.
GAsTóN GOROILLO: • Un rfo tan salvaje e indómito como el indio toba•: una
historia antropológica de la frontera del Pilcomayo.
FERNANDO J . DEVOTO: El revés de la trama: pollticas migratorias y prácticas administrativas en la Argentina (1919-1949).
VETAS, REVISfA DE EL COLEGIO DE SAN LUIS
año Ill. número 8 .mayo-agosto de 2001
PRESENTACIÓN
MOISÉS GÁMEZ
BONANZAS
JOSÉ VELASCO TORO. La lucha por la tierra y el poder político en
Chacaltianguis, Veracruz, 17 17-19 16
ANA ROSA SUÁREZ ARGÜELLO. Todo en familia: la historia y los
negocios de los Hermanos Hargous (1833- 185 1)
ANA MARÍA GRACJELA GUTIÉRREZ RJVAS. Conformación de grupos
de poder en la Huasteca veracruzana, segunda mitad del siglo XIX
LUZ CARREGHA LAMADRID. Génesis del grupo porfirista en San Luis
Potosí
VlCTORIA CHENAUT. Mujer y relaciones de género en la legislación
veracruzana. 1896-1932

BRECHAS
MERVYN F. LANG. Fausto Delhuyar ante la insurgencia mexicana, 17781821

NORMA GIAAAACCA, SUSANA APARICIO Y CARLA GRAS: MlAtiocupación V
pluriactividad en el agro argentino: el caso de los cañeros luctnlanos.
CRITICA DE LIBROS
ROBERTO GARGARELLA: Seis cuestiones sobre Democracia.

DESARROLLO EC0/1/0MICO - Revista de Ciencias Sociales es una publicación
trimestral eátadaporel lnstitutod e ~ollo EconómcoySocial(IOES).Suscripci6n
anual: R. Argentina, $ &amp;l,00; Palses limltrofes, U$S 68; Resto de América, U$S 74;
Europa. U$S 76: Asia, Africa y OceMla, U$S 80. ~ simple: U$S 15 (recargos
según destino y por eollfos vfa aérea). Más infomiaciOn disponible en la We sm;:
www.cJacso.edu.ar/-ides. Pedidos, correspondencia, etcétera, a:

BOCAMINA
MARÍA BERTEL Y. El saber doméstico y la feminización de la profesión
docente
PORTAFOLIO GRÁFlCO. ALEJANDRO NAVA. Pintura amalgama
JUAN PABLO PICAZO. Cuentos

210

Instituto de Desanollo Econórnlco y Social
Aráoz 2838 • C14250GT Buenos Aires • Argentina
♦ Fax: (54 11) 4804-5858
Correo electrónico: ides@clacso.edu.ar

Teléfono: 4804-4949

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Presidenta:Rosario Otegui Pascual, Decana.Director. Ramón Ramos Torre.
Consejo de Redacción: Cristina Alvarez Rodríguez, Celestino del Arenal
Moyúa,Rafael Bañón Martínez,MercedesCabrera Calvo-Sotelo,Cecilia Castaño Collado, Juan José Castillo Alonso, Maria Cátedra Tomás, Rafael Diaz
Salazar, María González Encinar, Jesús Leal Maldonado, Lorenzo Navarrete
Moreno, Juan L Paniagua Soto, Laureano Pérez Latorre, Bernabé $arabia
Heydrich, Fernando Valdés dal Re.

Número 36. Enero - Abril de 2001

Contenido:
David Casado Neira, Andrés Davila y Eva Mouriño. Del icono canónico a los cronotopos de la frontera. Un viaje de ida y
vuelta por las Trincheras, el Muro y el Camino. Heriberto
(airo Carou.Territorialidad y fronteras del estado-nación:las
condiciones de la política en un mundo fragmentado 20. lgnacio lrazuzta. La sociedad en los bordes. Una representación ritual de la construcción/deconstrucción de fronteras sociales. José A. Santiago García. Las fronteras (étnicas) de la
nación y los tropos del nacionalismo. Aurora Álvarez
Veinguer. Transgresión de fronteras en la República de
Tatarstán; identidades múltiples, el «multiverso» frente al
«universo». Encarna Gutiérrez Rodríguez. Deconstruir la
frontera o dibujar nuevos paisajes: sobre la materialidad de
la frontera. Elixabete lmaz Martínez. Mujeres gestantes,
madres en gestación. Metáforas de un cuerpo fronterizo.
Gabriel Villota Toyos. Mirando al patio: el cuerpo representado en la frontera entre las esferas de lo privado y lo público. Amparo Lasén e lñaki Martínez de Albeniz. El tecno:
variaciones sobre la globalización. Elena Casado y Gabriel
Gatti. Viaje por las fronteras del campo sociológico. Una cartografía de la investigación social. Jakue Pascual y Alberto
Peña Iba. El laberinto como frontera en la cienecia-ficción de
Wi/liam Gibson. Francisco Javier Tirado y Miquel
Domenech. Extituciones: del poder y sus anatomías. Ignacio Mendiola. Cartografías liminales: el (des)pliegue topológico de la próctica identitaria. VARIOS: Diego Guerrero.
Desempleo, keynesianismo y teoría laboral del valor. Juan Ignacio Castien. Familia y reproducción del capitalismo.
Canje y Reda«ión: Facultad de Ciencias Políticas y Sociología.Universidad Complutense.Campus de Somosaguas.
28223 Madrid.Teléfono (91) 3942890.Telefax (91) 3942767.
Venta: Librería Complutense. Donoso Cortés, 65. 28015
Madrid.Teléfono: 543 75 58.Suscripciónes:Servicio de Publicaciones•.Universidad Complutense. Isaac Peral, sin. (Pabellón de Gobierno). 28040 Madrid.Teléfonos: 394 69 34/
30/31 . Fax: 394 69 54

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 -ABRIL 2002

Comisión Económica para Améñca Latina y el Caribe. Secretario Ejecutivo: José
Antonio Ocampo. Secretarlo Ejecutivo Adjunto: Reynaldo Bajraj. Director de la
Revista de la Cepal: Osear Altimir.

Número 74, Agosto de 2001
Contenido
Retomar la agenda del desarrollo.
José Antonio Ocampo
La gestión pública orientada a la inversión y al crecimiento.
Ricardo Martner
La competitividad empresarial en América Latina y el Caribe.
Michael Mortimore y Wilson Peres
G/obalización y competencia tributaria: implicaciones para /os
países en desarrollo.
Reuven S. Avi-Yonah
Las economías pequeñas de América Latina y el Caribe.
Hubert Escaith
El ingreso de China a la OMC y su impacto sobre los países de
la cuenca del Caribe.
Eduardo Gitli y Randall Arce
Reflexiones sobre el financiamiento del desarrollo.
Roberto Frenkel
La agenda de la supervisión bancaria en América Latina.
Ernesto Livacic y Sebastián Sáez
Reformas de gestión en salud en América Latina.
Ana Sojo
Análisis econométrico de la inversión privada en Brasil.
Marcio Bruno Ribeiro y Joanilio Rodolpho Teixeira
Políticas para pequeñas y medianas empresas en Chile.
Cecilia Alarcón y Giovanni Stumpo

Las publicaciones de la Comisión Económica para América Latina
y el Caribe (CEPAL) y las del Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES) se pueden adquirir a los distribuidores locales o directamente a través de: Publicaciones de las Naciones Unidas. Sección de Ventas -DC-2-0853.
Fax: (212)963-3489.E-mail.publications@un.org. Nueva York, NY,
10017. Estados Unidos de América; y en: Publicaciones de las
Naciones Unidas. Sección de Ventas. Fax: (22)917-0027. Palais
des Nations. 1211 Ginebra 10, Suiza. Unidad de Distribución:
CEPAL- Casilla 179-D. Fax (562)210-2069. E-mail.
publications@eclac.cl. Santiago de Chile.

211

�A RMAS

LETit'As

El Nican mopohua es un puente / Entrevista con Miguel
León-Ponilla. José Carlos Méndez / El incrédulo asombro.
,· de Raúl Ncrvarrete. Sergio Cordero
LJ,l poesza
,
./ El/lwmbre.
d" .
E. B. Dongala / Poe11zas. Armando Alarus Pulid? 1n zvtduo, grupo Y sociedad. Ricardo Martinez C~ntu / G~o~
en busca de la luz y el dibujo. José Carlos Mendez / 1omas
Segovia: la sabiduría de un viejo _po~ta: José &lt;?arza / Tres
textos Humberto Martinez / Fton dz sonellt / Flores de
sonet;s. Arturo Cantú / Alfonso Rubio y Rubio: el P:o[esor,
el poeta y el promotor cultural. José _Ro?erto ~endinc~aMachina Speculatrix: De dubztacwnes e ignorancias.
f;~go Padilla / Sociológica: De la transitología. Jos~ María Infante / Música: Alberto Flores Vare/a. Algunas 11'.1preswnes del siglo XX. Alfonso Ayala Duarte / ~tes V1su~les: El teatro de pixe/es. Jesús Mario Lozano / Cine,TeleVJsión y Otros Espejismos: México: un país _de analfabetos
visizales. Roberto Escamilla / Teatro: Fesnval de Teatro
Nuevo León 2001 : «La recuperación del espacio del acton.
Ana Laura Santamaría / Portada y viñetas. Geroca.

,&amp;,t Trayectorias
VENTA
TR.Il...LAs
33 sucursales en todo el país

CENTROS CULTURALES

LIBRERÍAS G ANDHl

Ciuda.d de México
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

Ciudad de México y Monterrey
Oficina: Dirección de Publicaciones de la UANL. Edificio de la Biblioteca Raúl Rangel Frías. Av. Universidad
4000 None. Monterrey, N. L., C. P. 64440. Tel. (81) 83
29 41 11. Fax: (81) 83 29 40 95.

LIBRERÍA UNIVERSITARIA DE LA U ANL

Sucursales Ciudad Universitaria y Biblioteca Raúl Rangel Frias.
Correo electrónico: trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx.

(9

NACIONAL
RABAJO

Internet: www.uanJ.mx/publicaciones/trayectorias

UNIVERSIDAD A UTÓNOMA DE N UEVO L EÓN
Iftikhar Ahmed

Dirección de Publicaciones

Jefe de Redacción

Ediciones recientes

www.ilo.org/revue
Publicaciones de la OIT, Oficina Internacional del Trabajo,
CH-121 1 Ginebra 22, Suiza. Tcl: ( +41-22) 7997828; telefax:
( +42-22) 7996938; Oficinas de la OIT en Brasilia (tel.: 22580
15; telefax: 3224352), Buenos Aires (tel.: 43937076; telefax:
43937062), Lima (tel.: 221 2565; telefax 421 5292), México
DF (tel.: 2503224; telefax: 2508892), Montev ideo
(CINTERFOR, tel. 9020557; telefax: 902 1205), San José (tel.:
2537667; telefax: 2242678) y Santiago de Chile (tel.: 201 2727;
telefax: 201 2031). Para España: Mundi-Prensa L ibros,
Castelló, 37-2800 1 Madrid. Tel: (34) 91 4363700; telefax.
(34) 91 575 39 98.

212

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

• El tren nuestro de cada día/ Reynol Pérez Vázquez • Oscuro territorio/ Alfonso Reyes
Martínez • Barcos / Mariana Pérez-Duarte • La leona/ José Roberto Tinajero Mallozi
Entretextos / Humberto Martínez • 16 artistas contemporáenos de Monterrey / Xavier Moyssén
Lechuga • Cuervos en mi vemana / Adelaida Caballero • Historiadores. Cincuenta años de
reuniones internacional.es: 1949-1999 /Colectivo • La Dipomacia mexicana. Cancilleres y
Embajadores de Nuevo León / Francisco Valdés Treviño • La sal de /ns enfermos/ Leonardo
Martínez Carrizales • Retrato de Bárbara / Horacio Salazar Ortiz • Desde la butaca. Teatro
regiomontano en e/fin del milenio 1993-2000 / Ana Laura Santamaría • La eternidad comienza a
las siere de la noche / Zacarias Jiménez
BIBLIOTECA UNNERSITARIA "RAOL RANGEL FR!As". AVENIDA ALFoNSO REYES NúM. 4000 NORTE,
MONTERREY, NUEVO LEóN Mi',;XJCO. TEI..EFONOS: (81) 8329 4111 Y (81) 8329 4095

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002
~TORIAS..., AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

213

�Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 7/8, se terminó de imprimir
en noviembre de 2001 en los talleres de Serna Impresos, S. A. de C.
V., Vallarta 345 Sur, Monterrey, Nuevo León, México. C. P 64000.
El tiraje consta de 1,000 ejemplares.

�ISSN 1405-8928

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751794&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2001-2002, Año 4, No 7-8, Septiembre-Abril</text>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>Soto Armendáriz, Francisco, Editor</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
AÑO 3 NÚMERO 6 MAYO-AGOSTO 2001

�O\

lt~ 1

Trayectoria,~'.~~

NÚMERO 6

1

�CONTENIDO

3

CARTA DE LA DIRECTORA
Tiempo de crisis
DOSSIER: GOBERNABIUDAD EN AMÉRICA LATINA

Trayectorias
Año 3, No.6
Mayo-Agosto de 2001

8

La razón del poder. Transición y gobernabilidad
en América Latina
Por Esthela Gutiérrez Garza

11

Los signos de la transición. El proceso mexicano
en el contexto de América Latina

Aproximaciim a los componentes sustantivos para un ejercicio
comparativo de la transici,ón mexicana con otras experiencias de
América Latina.
Por Luis Maira

26

Una historia de nunca acabar. Gobernabilidad
y reformas económicas en la Argentina

Uno de los problemas centrales en la Argentina de los últimos
años: la inca,pacidad para generar un eje de conducción política
coherente.
Por Antonio Camou

46

República "aérea" y autoritarismo. Controversia
del proyecto bolivariano

El proceso de transición democrática en l;énezuela, la figura de
Hugo Chávez y la controversia sobre la autenticidad del
carácter bolivariano de la revolución.
Por Freddy Mariñez Navarro

60

La violencia política en el Perú. Un esbozo
interdisciplinario de interpretación

Algunas de las causas más importantes de la vwlencia política
peruana residen en un contexto en el que convergen factores
sociales, demográficos y económicos, entre otros.
Por H. F. C. Mansilla
TEORÍA

86

De Marx al ecosocialismo

La ÚJca carrera por las ganancias, la wgica productivista y
mercantil de la civilización capitalista-industrial nos conduce
a una catástrofe ecowgica de proporciones inca/,culables.

ILUSTRACIONES: SASKIA JUÁREZ

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO • AGOSTO 2001

Por Michael Léiwy

�CARTA DE LA DIRECTORA
Tiempo de crisis

MBITO

97

Paradojas de la pobreza.
¿Nuevos pretextos para mantenerla?
Una aproximación argumental que

pretende explicar la evolucüm de las
desigualdades y de la pobreza absoluta.
Universidad Autónoma de Nuevo León

Por Blandine Destremau

Rector:

y Pierre Salama

Dr. LuisJ. Galán Wong

Secretario General:
lng. José Antonio González Treviño

Secretaria Académica:
Dra. María Elizabeth Cárdenas Cerda

MEMORIA VIVP/.

109

Secretario Extensión y Cultura:

La historia abierta. Memorias y visiones
de un testigo
Entrevista al jurista español Joan Garcés,

por Esthela Gutiérrez

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide

EL TRAYECTO DE LOS D A

Trayectorias

Revista de ciencias sociales

130

DISE Ñ

O:

RO

Por Reyes S. Ta mez Guerra, Miguel
Angel Granados Chapa, Gustavo Garza

Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editor: Francisco Soto Armendariz
Redactor: Mario Nieves
Cuidado de la edición: Sinia B. Harris
Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) Enrique Florescano (Conaculta)
Pablo González Casanova (UNAM) Sergio Elías Gutiérrez
(UANL) Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001)
José María Infante (UANL) Lucrecia Lozano (ITESM)
Jorge Meléndez (UANL) Roberto Rebolloso (UdeM)
Manuel Ribeiro (UANL) Humberto Salazar
Herrera (SEP) René Villarreal

Trayectorias, compromisos

Villarreal, Luis H. Alvarez, Esthela Gutiérrez
Garza y Luis J. Galán Wong

149

Ajuste de cuentas ■Una democracia cuestionada ■ Las preguntas de Forrester■ La
tercera vía y sus críticos ■ El desorden
BREVIARIO

154
157

El contenido en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO

162

lineamientos de colaboración

Quiénes nos acompañan

NORMAS EDITORIALE

OOL F O L E A L H E R R ERA

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de ciencias sociales editada_p_
or la Uni~ersi~ad_ Autó_noma de N~evo León, a través de la
Secretaría Académica y de la Secretaría de Extensión y Cultura. Oficina: 81bhotec? Urnvers1tana Raul ~angel Fnas'. ~vernda Alfonso_Rey~
4000 Nte., CP 64400, Monterrey, N.L., México. Teléfono y fax: (8) 329 4237. E-m~1I: trayecto?as@ccr.d~1.ua?l.mx Pagina en Interne~. http.l
/www.uanl.mx!publicacionesltrayectorias/. Precio por ejemplar: $60.00. Producc1on: Direcc1on de Pubhcac1ones de la UANL. ISSN. 14058928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S.A. de C.V.

2

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO • AGOSTO 2001

I pensamiento económico y social de América Latina ha destacado no solamente por su pertinencia en el análisis y sus valiosas

E

aportaciones en las _políticas_ d_e planeaci_ón d~l d~sarr~llo, sino ~ bién porque ha terudo el mento de realizar s1gnificanvas contribuciones al pen samiento económico de la teoría del comercio internacional y
la economía global.
Empezando por la teoría de la Comisión Económica para América
Latina (CEPAL), la teoría del subdesarrollo, de la dependencia, hasta recientemente las tesis de la economía global, el pensamiento económico latinoamericano nace en tomo a la reflexión de las condiciones del desarrollo y
su integración con la economía mundial.
La tesis central que orientó las políticas del desarrollo en la década de
los cuarenta hasta los setenta sostenía la necesidad de ampliar el mercado
interno incorporando a la población a un esquema de producción basado
en la sustitución de importaciones que gradualmente conduciría a la nación
a etapas avanzadas de moderrúzación mediante el desarrollo sostenido de la
productividad. Este modelo permitirla eliminar gradualmente el desequilibrio externo provocado por las importaciones de las manufacturas, daría
sustentabilidad a la economía ampliando el mercado interno y permitirla
un crecimiento sostenido de la inversión fija bruta. En este esquema, el
Estado jugaría un papel destacado com o prom otor del desarrollo y del proyecto social igualitario.

Trayectorias
Año 3, No.6
Mayo-Agosto 2001

La historia de esos años confir ma la asertividad de las tesis
latinoamericanistas. El crecimiento económico, financiero y productivo tenía una condición orgánica que impulsaba el mejoramiento del nivel de vida
de la población. Lo mismo ocurrió en Estados Unidos y demás países desarrollados. Fueron los años gloriosos del fordismo que permitieron crecer y
distribuir, si no con la misma velocidad, sí en la misma dirección, teniendo
como resultado la conformación de un mercado interno diversificado que
le daba solidez al patrón del desarrollo. Fue la época en América Latina del
proyecto de desarrollo autónomo y del Estado populista fuertemente consolidado en los países con mayor desarrollo como México, Brasil, Argentina
y Chile, que con su influencia permearon el resto del subcontinente. En fin,
crecimiento sostenido, "milagros económicos", fueron el resultado de la
planeación de políticas públicas decididas a mejorar la condicüm periférica,

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO · AGOSTO 2001

3

�CARTA DE LA DIRECTORA
CARTA DE LA DIRECTORA

superar el subdesarrollo y lograr un posicionamiento
autónomo en el contexto de la econonúa internacional.
La crisis del régimen de acumulación fordista que
aparece en Estados Unidos a finales de los años setenta
tiene un impacto decisivo en América Latina. Fue más
decisivo en los primeros años, en el campo de las ideas
y del pensamiento económico, que sobre la realidad
económica misma. De tal suerte que el pensamiento
económico latinoamericano deja de ser vanguardia y
pierde su liderazgo a finales de la década de los setenta.
Todas las políticas de planeación para el desarrollo se
vuelven obsoletas ante la emergencia de un pensamiento
conservador que reclama al mercado como el espacio
idóneo de definición de la asignación de los factores de
producción. El regreso de la mano irrvisibk desplazó
estudios serios y dedicados a la comprensión de la historia, los problemas estructurales, los retos del mercado internacional y las formas de integración de los países latinoamericanos a la economía del mundo. Se dejó
atrás la planeación y todo giró en torno a la liberalizacomercial, laboral y financiera.
De nueva cuenta, las tendencias generales del
desarrollo del capitalismo marcaban el destino econó-

cwn

4

mico de Latinoamérica y una nueva forma de inserción determinada por la era de la globalización empezaba a consolidarse con un marcado predominio de lo
financiero sobre lo productivo. El fordismo inspirado
por las tesis de Keynes, donde la tasa de interés financiero quedaba subordinada a la tasa de ganancia productiva, se había colapsado. El fordismo que permitió
cinco décadas de desarrollo económico, donde todos
los sectores compartían el fruto del crecimiento consolidando en la economía del mundo el prototipo del
american way of lije, llegó a su fin. Dos de los soportes
fundamentales dejaron de funcionar sincrónicamente:
el mercado interno y los fondos de pensión. Cuando el
régimen de acumulación fordista entra en crisis, le siguieron los años de recesión e inflación de los años setenta. En un sentido, durante el fordismo se había logrado satisfacer las demandas del mercado interno en
Estados Unidos, de tal suerte que las empresas norteamericanas necesitaban de nuevos mercados localizados en la economía mundial. En el otro, los fondos de
pensión, instituciones no bancarias que administran los
recursos provenientes de los salarios y prestaciones sociales, ante la caída del crecimiento del empleo y sus

lRAYECTORIAS i AÑO 111, NO. 6

I MAYO · AGOSTO 2001

respectivas cotizaciones, también requerían de nuevas
opciones que les permitieran aumentar sus ingresos y
estar en condiciones de cumplir con los compromisos
de jubilaciones y prestaciones sociales adquiridas antes
de la crisis.
De tal suerte, el fordismo engendró su propio
sepulturero. Fue tal la riqueza creada y el crecimiento
sostenido a nivel productivo, que fue inevitable en el
plano financiero, el surgimiento de la moneda de crédito y el abandono del patrón oro. La fuerte emisión de
moneda de crédito aunada a la ausencia de una banca
internacional, reguladora de los flujos financieros, condujo a la creación del mercado del eurodólar, a su desarrollo, su autonomía e independencia de lo productivo.
Esta realidad se vio reforzada, cuando los fondos de
pensión (ahorros acumulados de cotizaciones del salario y prestaciones regidos por el Estado de bienestar)
se transformaron en instituciones no bancarias o financieras, creando una realidad económica internacional
con predominio de lo financiero.
Su correlato en América Latina fue la llamada
crisis de la deuda externa. América Latina incrementó
significativamente su grado de endeudamiento, porque

lRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1 MAYO - AGOSTO

2001

existía una sobre liquidez de capital en el mercado del
eurodólar que requería su colocación. Por supuesto, esta
opción no era sustentable. América Latina no contaba
con un crecimiento sólido capaz de garantizar la rentabilidad del capital financiero de los países desarrollados. Cuando en 1979 Estados Unidos abandona el
keynesianismo y abraza el neoliberalismo, su implicación en el plano financiero fue que el dinero sería caro
y para ello las tasas de interés aumentaron. Este cambio
brusco para los países deudores tuvo sus consecuencias y, en 1982, estalla la crisis en México, mostrando
con toda su crudeza la crisis internacional de la deuda
externa no sólo para América Latina sino para los países del tercer mundo que viven la misma condición
periférica.
Los pasos siguientes son ampliamente conocidos: cartas de intención del Fondo Monetario Internacional imponiendo políticas de austeridad que permitan pagar el servicio de la deuda, abandono de las políticas proteccionistas y establecimiento de la apertura
comercial, modernización industrial y flexibilización
laboral que faciliten la inversión de capital extranjero y
políticas de liberalización financiera que ofrezcan las

5

�CARTA DE LA DIRECTORA

CARTA DE LA DIRECTORA

condiciones óptimas a los flujos financieros. De tal suerte, una nueva forma de integración quedó consolidada
para América Latina en la década de los ochenta centrada en las crisis recurrentes.
Efectivamente, la globalización ha impulsado un
nuevo modelo de integración en América Latina y una
nueva figura geopolítica conocida como países emergentes. Este proyecto responde a la lógica de la liberalización de los mercados financieros, generando contradicciones que obstaculizan el desarrollo económico
de las naciones latinoamericanas.
Esta lógica perversa, del predominio del capital
financiero sobre el productivo, condiciona la formación de altas tasas de interés con el fin de atraer el capital financiero internacional. El flujo excesivo de entrada de divisas conduce a la apreciación de las monedas
nacionales favoreciendo las importaciones. En el contexto de la apertura comercial, se genera la destrucción
de segmentos importantes del aparato productivo nacional en dos sentidos: primero, por los problemas que
genera de baja competitividad frente a los productores
extranjeros; y segundo, porque la apreciación de las

6

monedas cancela los esfuerzos productivos nacionales
en relación directa a la apreciación de la moneda. En
efecto, la sobrevaluación de las monedas latinoamericanas se traduce en los hechos en generar un impuesto
(del mismo porcentaje en que la moneda está
sobrevaluada) a las exportaciones (nacionales) y un
subsidio en el mismo sentido a las importaciones de
productos extranjeros. En suma, el modelo de integración favorece a los inversionistas especuladores y a los
productores extranjeros.
Este modelo de inserción ocasiona múltiples problemas a las naciones latinoamericanas. En primer lugar, la apertura comercial tiende a generar un fuerte
déficit comercial, obligando a los países a aumentar aún
más las tasas de interés, captar flujos de capital en cartera y lograr equilibrar la balanza de pagos. Esto alivia
la situación momentáneamente. ·Sin embargo, con el
flujo excesivo de divisas internacionales, éstas se abaratan y se aprecia la moneda nacional, con la consecuencia de que todos los esfuerzos de modernización y competitividad productiva se debilitan, las exportaciones
nacionales se encarecen y las importaciones de pro-

TRAYECTORIAS

IAÑO 111, NO. 6 1MAYO· AGOSTO 2001

duetos extranjeros se abaratan. El círculo vicioso se
incrementa: el encarecimiento de la moneda nacional
disminuye las exportaciones, aumenta las importaciones y, cuando la preocupación de los inversionistas en
cartera los vuelve cautelosos, los gobiernos establecen
políticas de recesión para evitar la fuga de capitales. Sin
embargo, el escenario está constituido y preparado para
el desenlace de la devaluación y el regreso a las crisis
recurrentes. Una vez que se supera el limite financiero
con la combinación de la devaluación y la ayuda financiera internacional para garantizar los pagos de inversión en cartera, el crecimiento regresa, pero sobre las
estructuras del mismo modelo, y cuando la presión externa regresa via el aumento de las importaciones y la
salida de capitales, la crisis reaparece pero con mayor
brutalidad. De esta manera, el modelo económico latinoamericano se vuelve una trampa de la que es cada
día más dificil salir sin regresar a las crisis recurrentes.
Todo esto en el marco de una regresión de las
condiciones de vida de la población claramente
ejemplificadas no sólo en la magnitud de la pobreza,
sino en su notorio crecimiento desde la década de los
ochenta. En suma, la globalización ha significado para
América Latina la liberalización de los mercados financieros, un crecimiento frágil de la econorrúa, una
distribución bastante inequitativa de ese progreso económico y, en consecuencia, un crecimiento desmesurado de la pobreza.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6 1MAYO • AGOSTO 2001

La historia reciente de América Latina nos indica que ya no es necesario seguir con las recurrentes
crisis económicas para aprender la lección de identificar las necesidades estructurales de cambios en el modelo de desarrollo. Queda claro que el escenario de estas crisis repetitivas y la posición limite a la que los países han llegado nos enfrenta a la inevitable realidad de
un tránsito hacia un modelo económico alternativo. Sin
embargo, esto no ha ocurrido y la historia parece sugerirnos que no ocurrirá si las crisis económicas recurrentes no se acompañan de una crisis política con vocación de alternativa.
Los países latinoamericanos han transitado en los
últimos veinte años por transiciones políticas de suma
importancia, de procesos de alternancia en el poder;
pero no han logrado avanzar en la resolución de los
viejos problemas planteados por el pensamiento económico latinoamericano, ni han logrado estructurar una
alternativa sustentable que abra nuevos cauces para la
solución de los ancestrales obstáculos, hoy acrecentados por la globalización, para el crecimiento.
Queda augurar, que sin pasar por una consciente participación política, las sociedades latinoamericanas no lograrán avanzar y fortalecer sus procesos democráticos construyendo espacios de auténtica gobernabilidad no autoritaria que permitan consolidar, con
el menor costo social, alternativas a los problemas económicos y sociales que aquejan a las naciones. ,a.,

7

�ILJutMíñcaJIAllilUIL-- - - - - - - - - - - -- f- ~ - - - - - - . . . . . __ _ _ _ _ _GobemalaUiclacLen..América.Lali
•

La razón del poder
Transición y gobernabilidad en América Latina
EsTHELA GuTIÉRREZ GARZA

l tema de la gobernabilidad aparece en el debate académico como una realidad a
posteriori de los procesos de transición política que se inician en toda América Latina a
finales de los años setenta. Esta etapa emergente de
cambios en los procesos políticos latinoamericanos,
oincide con el inicio de las estrategias de la globalización económica articulada en tomo a la apertura
comercial, la liberalización financiera y la reestructuración productiva. Con la globalización se inicia el
bandono de las políticas keynesianas y en su lugar,
a instrumentación de la política neoliberal. El nuevo
modelo económico de apertura internacional regido
por el mercado, requería para su óptima implementación en el área, de estrategias de liberalizadón política que permitieran la transición de regímenes autoritarios estructurados en dictaduras militares en su gran
ayoría y de regímenes civiles autoritarios que caacterizaron a América Latina, hacia formas de goiemo abiertamente democráticas.
Se trataba de adecuar la relación Estado-sociedad hacia una nueva realidad socioeconómica que
implicaba el abandono de las políticas proteccionistas, el retraimiento del Estado en el quehacer económico y la reducción de las políticas sociales del Estado del bienestar. Justamente, las viejas tesis de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) que
hegemonizaron el pensamiento económico durante
treinta décadas estaban siendo desplazadas a principios de los ochenta por la emergencia del pensamiento neoliberal que colocaba a las fuerzas del mercado
en el centro rector de la liberalización económica.
Los profundos cambios que se avecinaban para
toda América Latina quedaron ratificados por la his-

toria, una vez estallada la crisis económica de 1982 en
México, la cual evidenció la crisis de la deuda externa
para todo el subcontinente. La respuesta de los países
desarrollados fue el imponer, mediante las conocidas
cartas de intención del Fondo Monetario Internacional, políticas de austeridad muy estrictas que sumergieron a los países latinoamericanos en la recesión económica y el empeoramiento de la polarización social.
Estos cambios económicos conocidos por la CEPAL
como la década perdida para América Latina no podían ser liderados por dictaduras militares
desprestigiadas por la guerra sucia, la tortura y la violación a los derechos humanos. Estados Unidos, consciente de esta realidad, ante el ascenso reivindicativo
de los derechos humanos a nivel internacional, se sumó
a los viejos reclamos de los sectores progresistas latinoamericanos que pregonaban la democracia. Esta
realidad abrió nuevos cauces a los procesos de transición política y Estados Unidos abandonó sus viejas
alianzas políticas estratégicas y forzó, mediante el
condicionamiento de flujos económicos, la apertura
de procesos políticos que pusieran término a las dictaduras militares y los sistemas políticos autoritarios.
Se trató, en suma, de empatar los procesos de liberalización económica que requería la globalización con
procesos simultáneos de liberalización política.
En la década de los ochenta se concretó este proyecto de transición democrática, y todos los países con
dictaduras militares realizaron transiciones en sus sistemas políticos, concretando acuerdos que les permitieron afrontar los retos de la inserción de la economía nacional a la globalización, y sin respuestas efectivas para afrontar los viejos problemas estructurales
que dan origen a la polarización social y que han ca-

i

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6 \ MAYO - AGOSTO 2001

8

racterizado la historia latinoamericana. En 1990, Pinochet, el
último dictador latinoamericano, entrega el poder a un gobierno civil siendo un símbolo de
cómo América Latina se había
transformado en una región
cuyos gobiernos quedaban
constituidos como resultado de
procesos políticos electorales,
abriendo un nuevo capítulo
para la transición democrática
en América Latina.
En la profunda diversidad
del subcontinente, México, con
uno de los sistemas civiles autoritarios más consolidados (en
este grupo también podemos
incluir a Venezuela y Colombia),
logra avanzar hacia la transición
democrática en las elecciones de
2000 cuando un partido opositor conservador ganó las elecciones.
Una vez instalado, este
proceso de homogeneización
política latinoamericana ha serv1·do, de manera notable, para regular transformaciones económicas más
profun~as. Todas ellas enmarcadas en el predominio
del cap1~al financiero, la vulnerabilidad del sistema
productivo acosado por la competencia internacional,_ el agravamiento de la pobreza Y la polarización
social.
. Estas constantes colocan a los países latinoame~1~anos en situaciones de extrema vulnerabilidad
política. ~os grandes problemas económicos que han
carac_tenzado la historia latinoamericana se han
agud1za~o. Las tesis sobre la sociedad dual, que
hegem_oruzaron la década de los sesenta, bajo nuevas
modalidades se han visto acrecentadas. Lo mismo
ocurre con la famosa tesis cepalina sobre el desequili-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

brio externo, pues los trabajo
productivos orientados a la sus-,
titución de importaciones que
se desplegaron desde los años
cincuenta han sido fuertemente debilitados y disminuidos
desde los ochenta y el desequilibrio externo se ha profundi
zado con nuevos matices. Situación parecida la encontramos
en las tesis de la teoria de la, dependencia Y el subdesarrollo: los
salarios son cada vez más bajos
Y la naciones han ampliado la
condición del subdesarrollo.
Los problemas, en suma, se haU;
agudizado para la mayoría de
la población, Yel modelo neoliberal sólo ha beneficiado a un
sector reducido de la población
nacional integrada vía las relaA
ciones económicas con el mercado mundial.
Ante esta restricción estructural, las sociedades latinoa, . "'·
mericanas presentan sus opciones políucas y sociales particulares. En este Dossier
presentamos cuatro trabajos que centran su atención
sobre los problemas que afrontan hoy las transiciones democráticas. Se aborda la transición mexicana
como una experiencia sui géneris debido a que el sistema po!'ti
·
1 co mexicano
se encontraba clasificado
como ~n sistema civil autoritario, bastante distante
de las dictaduras militares que caracterizaron el Cono
Sur .d e Am'enea
· Latina.
·
La transición mexicana es
ana~ada con un claro referente de lo ocurrido en
Brasil, Argentina, Chile y Uruguay rescatando los
antec~de~tes históricos particulares, los elementos
consututi_vos del sistema político (Estado Ypartidos),
los cambios económicos, el quehacer de las fuerzas
armadas Yel papel que desempeña la sociedad civil.

9

�1.illclacl e lLAmérica Latina...
1 _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __J._ ________~______J D1aemabiliclad e.lLAméJ"ica Latin

___ _
____

.........
.._

El segundo trabajo se centra en el proceso de

...,.. os últimos gobiernos civiles en Argentina a partir de
1983; describe los agudos problemas de gobemabilidad que surgen como resultado de las políticas ecoómicas de austeridad y el cambio estructural que
finalmente generan problemas serios de gobemabilidad que están en el origen de la derrota de aquellas
erzas políticas que estuvieron a la vanguardia de la
l!xpulsión de los militares en el poder y el triunfo de
las opositoras.
Venezuela constituye un ejemplo más de la complejidad de la transición democrática donde existe un
roceso de cambio que ha logrado transformaciones
onstitucionales e institucionales importantes; sin
embargo, el ejecutivo y su gobierno se desempeñan
bajo formas del quehacer político marcadamente verticales e intolerantes y una sociedad civil dividida con
elación al poder.

Por último, en este Dossier se incluye una refle'ón cuidadosa sobre la situación política sui géneris
en el Perú, las causas estructurales de la aparición de
la violencia y un análisis sobre la dimensión
sociopsicológica y cultural del autoritarismo. Ante la
fuerza de los movimientos revolucionarios, la alterativa de la transición se concretó en 1992 con el es-

tablecimiento de un gobierno corrupto, civil, autoritario, recientemente desplazado por presiones internacionales y las fuerzas democráticas del país.
En suma, en este Dossier se plantea un conjunto de reflexiones fuertemente consolidadas en torno
al proceso gradual que implica progresivamente hacia el establecimiento de un sistema democrático con
capacidad de construir sistemas políticos articulados
en torno a la gobernabilidad, entendida ésta como la
capacidad de incluir en la definición de las políticas
públicas en toda su dimensión, las posiciones de la
ciudadanía que permitan el ejercicio de un gobierno
útil y eficaz para el conjunto de la sociedad.
Por último, es importante señalar que la globalización instrumentada con políticas neoliberales y con
el predominio de lo financiero sobre lo productivo,
profundiza en forma inequívoca la desigualdad social, y genera espacios para el progresivo desencanto
de amplios sectores de la población que cuestionan el
funcionamiento actual de los sistemas democráticos
en América Latina. Esto abre un amplio campo de
posibilidades de ejercicio de la democracia donde la
gobernabilidad es el punto de convocatoria de las acciones políticas de la sociedad civil en busca de nuevas alternativas para el desarrollo latinoamericano.-&amp;,,

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TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6

! MAYO -AGOSTO 2001

Los signos de la transición
El proceso mexicano en el contexto
de América La,tina
Lurs
a noción de transición irrumpió en el campo
de estudio de los regímenes políticos en forma
bastante abrupta a principios de la década de
los años setenta. Hasta ese momento, en los
países que en el contexto de la guerra fría se reconocían
como parte del bloque occidental, se trabajaba con dos
nociones relativamente polares: los regímenes democrático-liberales, cuya expresión más concreta había pasado a ser la democracia representativa en sus diversas
formas, y los regímenes autoritarios, donde cabían toda
clase de dictaduras o estados de excepción: bonapartismos, fascismos, dictaduras personalizadas, dictaduras
militares tradicionales, etcétera.
Hasta ese momento -y esto era particularmente
válido para los países latinoamericanos- se aceptaba
como una hipótesis de frecuente ocurrencia la implantación de regímenes de fuerza, los que a través de una
lucha activa en la sociedad civil y de cambios en el comportamiento de las propias élites militares eran finalmente expulsados del poder. Al llegar a ese punto había
un rápido paso a un régimen político de signo distinto.
Usualmente se instalaba un gobierno provisional de
corta duración que convocaba a elecciones y restablecía una autoridad constitucional legítima. Así ocurrió,
para acudir a unos de los ejemplos más conocidos, cuando un activo movimiento social derrocó al dictador
Marcos PérezJirnénez, enVenezuela; hubo un gobierno
de Unidad Nacional encabezado por el almirante
Wolfang Larrazábal, y éste convocó a las elecciones en
que resultó electo el presidente Rómulo Betancourt
(todo esto entre febrero y diciembre de 1958). Excep-

L

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

MAYO· AGOSTO 2001

1

MAIRA

cionalmente, hubo también alternativas distintas tras e
relevo de un dictador, como ocurrió cuando Fidel Castro y los guerrilleros del Movimiento 26 de Julio entraron a La Habana en enero de 1959, luego de derrocar a
Fulgencio Batista. Pero lo más frecuente en estos casos:- - - - ----111
era que al concluir un régimen dictatorial los ciudadanos generaban una democracia liberal.
L------ai,
Esto fue lo que empezó a cambiar-en la región y·- - - - --.i1
a escala global- desde los primeros años de la décad
de los setenta como consecuencia de un nuevo contexto internacional, que fue abriendo paso a cambios más
graduales en los regímenes políticos cuando se trataba
de poner término a algún modelo político dictatorial.
De ese modo nacieron las experiencias de transición
la democracia.
¿Cuáles fueron los factores nuevos que precipitaron este cambio? En primer lugar, el progresivo agotamiento de la lógica que había presidido el inicio de la
guerra fría al concluir la segunda guerra mundial. Como
lo ha anotado bien el analista conservador norteamericano Norman Podhoretz, la confrontación bipolar no
consistía sólo en un enfrentamiento por la hegemonía
internacional entre las dos superpotencias más fuertes
en toda la historia de la humanidad-Estados Unidos y
la Unión Soviética- sino en lo que él llamaba "un choque de civilizaciones", una confrontación muy profunda acerca de la manera de concebir y organizar la sociedad e imaginar los espacios del Estado y los individuos,
así como el quehacer de los gobiernos. Estas dos grandes potencias no sólo se enfrentaban por cuotas de poder internacional sino que eran portadoras de dos pro-

------

11

�ectos políticos incompatibles que buscaban expandir.
Por lo mismo en los años de la guerra fría había
la contraposición entre dos formas de democracia: la
cracia libera~ propiciada por Estados Unidos y los
rincipales países occidentales, y la democracia popular,
propiciada por la URSS y sus aliados. La primera ponía el ~nfasis en la separación de los poderes públicos,
a elección periódica de los gobernantes en procesos
ompetidos y en los derechos políticos individuales de

Las transiciones son un
tiempo de coexistencia entre
dos poderes: uno autoritario
que se repliega porque ya no
está en condiciones de seguir
detentando la conducción de
la nación y otro democrático
que va institucionalizándose
y fortaleciéndose hasta hacer
desaparecer el primero.
los ciudadanos. La segunda criticaba fuertemente las
desigualdad es del modelo occidental -que constituía
sólo " una democracia formal"- y sostenía que una verdadera democracia que expresara los derechos de todo
el pueblo vendría al final de un proceso de redistribución
de la riqueza y el poder que inicialmente exigía un fuerte control por parte de la mayoría social (una "dictadura del proletariado").
Hay que señalar también que en medio d e ambas concepciones se intentaron, en ambos bloques,

muchas "terceras vías" por esos años. Sólo que ninguna fructificó, en parte por un tácito reconocimiento de
sus áreas de influencia que se daban mutuamente Estados Unidos y la Unión Soviética. Por eso fueron aplastadas tanto la "primavera de Praga" y el "socialismo
con rostro humano" de Alexander Dubcek y Ota Sik
en 1968 como la vía chilena al socialismo de Salvador
Allende en 1973. Los tiempos, simplemente, no estaban para caminos intermedios y la realidad forzaba a
optar entre las dos fórmulas políticas globales patrocinadas por las superpotencias.
Al avanzar la guerra fría las cosas comenzaron a
cambiar y esas modificaciones llevaron a una reducción del apoyo que podían recibir las dictaduras en el
mundo occidental. A ello contribuyó el proceso de integración europea y la formación de la CEE que exigió
a sus miembros un efectivo funcionamiento de las prácticas democráticas. Igualmente ayudó el conocimiento
de los excesos represivos de las dictaduras de seguridad nacional que Estados Unidos había favorecido para
impedir la expansión del modelo cubano en América
Latina. Pero el factor más decisivo fue el progresivo
debilitamiento del campo comunista y de la Unión Soviética que acabó con la caída del Muro de Berlín, en
1989, Y llevó al fin de la p ropia URSS, en 1991. Esto
último hizo que de las dos n ocion es de democracia quedara una sola en pie, lo que también contribuyó a reducir el ámbito de los regímenes autoritarios.
Pero bastante antes de ese tiempo, habían iniciado las transiciones, que no son otra cosa que procesos
políticos que buscan el desmontaje gradual de un régimen p olítico autoritario para ir colocando en su reemplazo una democracia que va creciendo hasta hacerse
una democracia plena.

Las transiciones m ás conocidas vinieron por oleadas. Primero asistimos al fin de las dictaduras de Europa del Sur a mediados de los años setenta. Término del
Portugal salazarista, de la España franquista y de la
Grecia de los coroneles. Luego, en los ochenta el fin de
las nuevas dictaduras militares sudamericanas que buscaron aniquilar al "enemigo interno" y abatir a las "fuer-

zas subversivas" en Bolivia, Uruguay, Brasil, Argentina
y Chile. Un tercer proceso se produjo precisamente en
Rusia, en las ex Repúblicas Federativas de la URSS y
en los países del Pacto de Varsovia al comenzar los años
noventa. Pero, además, hubo muchas experiencias aisladas del mismo tipo, algunas de ellas muy relevantes,
como las vividas por Filipinas, a la caída del gobierno
de Ferdinand Marcos y en Sudáfrica, tras la llegada al
poder de Nelson Mandela y el desmantelamiento del

apartJieü:l.
La experiencia histórica acumulada enseña que
todas estas transiciones son distintas. Ellas están fuertemente determinadas por factores propios de cada historia nacional, tales como el avance democrático logrado antes de la instalación de los regímenes autoritarios,
o la naturaleza misma de las dictaduras, incluyendo su
vitalidad, niveles de represión y grados de arraigo popular.
Pero ese mismo examen confirma ciertos trazos
comunes a todos estos procesos. Las transiciones son
un tiempo de coexistencia entre dos poderes: uno autoritario que se repliega porque ya no está en condiciones
de seguir detentando la conducción de la nación y otro
democrático que va institucionalizándose y fortaleciéndose hasta hacer desaparecer el primero. En todos los
casos se registra igualmente algún tipo de negociación
-abierta o implícita- entre estos dos actores, en que se
acuerdan las reglas del juego, desde los componentes
básicos del sistema político y económico futuro h asta el
tratamiento que recibirán los que dejan el poder. El Pacto

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TRAYECTORIAS

j ANO 111, NO. 6 j MAYO . AGOSTO 2001

TRAYECTORIAS

IANO 111, NO. 6

1MAYO - AGOSTO 2001

de La Moncloa, en el caso español, los Acuerdos del
C lub Naval de Montevideo y las conversaciones entr
De Klerk y Mandela son algunos ejemplos de negociaciones explicitas sobre los alcances de la transición; las_ _ _ _ ___:
tratativas para la reforma constitucional chilena de agos7
to de 1989, o las pláticas privadas de la cúpula militar
argentina y los dirigentes democráticos radicales Y. . - - - - --a;t
peronistas luego de la derrota de la guerra de las
Malvinas, son casos de entendimientos más borrosos e¡
incompletos entre los sostenedores del régimen autoritario que partía y los dirigentes que se preparaban para
tomar el con trol del país.
El ajuste sobre los cambios políticos incluyó mu
chas veces entendimientos igualmente concretos para
el manejo de las políticas económicas y sociales. Esto,
unido a las nuevas tendencias más conservadoras de~
sistema internacional, explica el carácter acotado y pragmático que presentan los programas de casi todos los
gobiernos que han encabezado transiciones. Esta situación, a su vez, incide en otro factor significativo del
ambiente político de estos experimentos: las transiciones usualmente se inician en un ambiente de euforia y
esperanza que muy rápidamente se desvanece, dando
lugar a una convivencia política en que se respetan las
garantías básicas pero se instala también un clima de
rutina que se vuelve pesimismo para los actores y organizaciones sociales que h abían luchado por el término
de los regímenes dictatoriales. Como se ha subrayado
muchas veces, las transiciones son tiempos más favorables a los tecnócratas que a los dirigentes sociales de

13

�ülcld..an..AlnéJñaLLialina.- - - - - - - - - - - - - -__¡¡11--- - - - - - - - - - - - - - -GolaemabilidacLen..Amé.ric

Los signos de l,a transición

Los signos de l,a transición

tes convicciones. Estos últimos rápidamente salen
escenario político y en no pocos casos se hunden en
marginalidad.
Las transiciones se caracterizan también porque
deben encarar desafios complejos, con agendas políti-

En menos de treinta años) los
regímenes de transición se
han convertido en algo
.
.
caracteristico y casi
indispensable; constituyen
el tiempo intermedio
para dejar atrás una
dictadura e ir instalando
de a poco una democracia
digna de ese nombre.
/

cas cuyos temas se asemejan bastante, todos ellos dificiles de resolver. Entre éstos sobresalen: el legado de las
violaciones de derechos humanos y las complejas exigencias de verdad y justicia que provienen de sectores
bien organizados de la sociedad civil, en especial las
victimas o sus familiares; la reabsorción de la violencia
que al terminar una dictadura queda instalada en las
policías secretas y cuerpos de seguridad, pero también
en las organizaciones militares de izquierda que buscan
derrocarlas; el ajuste de la pesada deuda social que estos regímenes dejan tras la aplicación de sus políticas
de ajuste y de la reducción del gasto social que provoca
el incremento de la pobreza; el impulso de los cambios

14

institucionales que permitan compatibilizar el sistema
jurídico con los valores democráticos; la búsqueda de
tasas significativas de crecimiento económico o los esfuerzos de reinserción en la comunidad internacional.
La realización de todos estos propósitos torna
arduo el quehacer de los gobiernos que encabezan las
transiciones porque además de las dificultades propias
de los asuntos que les están encomendados, deben hacer frente a las crisis políticas que muchas veces provocan los últimos grupos nostálgicos de las fuerzas que
han dejado el poder, que son aun capaces de poner en
tensión a la sociedad con episodios como la ocupación
de las cortes españolas por el coronel Tejero, el célebre
23 de febrero de 1981 en Madrid, o los sobresaltos de
la larga noche del "ejercicio de coordinación, alistamiento y enlace" de diciembre de 1990 en Chile, cuando el
general Pinochet acuarteló al Ejército para impedir la
entrega del informe de una comisión parlamentaria que
había investigado los negocios de uno de sus hijos.

¿CONSTITUYE LA EXPERIENCIA
MEXICANA UN CASO DE TRANSICIÓN?
En menos de treinta años, los regímenes de transición
se han convertido en algo característico y casi indispensable; constituyen el tiempo intermedio para dejar
atrás una dictadura e ir instalando de a poco una democracia digna de ese nombre. Hemos visto que, si bien
todas las transiciones son diferentes, guardan entre sí
algunas semejanzas esenciales que no resultan fáciles
de compatibilizar con la situación que ha vivido México en el último tiempo.
Eso lleva a plantear la primera gran pregunta previa al ejercicio que este trabajo propone: ¿puede el actual proceso político mexicano ser caracterizado como
una experiencia de transición de la dictadura a la democracia?
Si aplicamos un criterio riguroso habría que excluir una respuesta afirmativa. En primer lugar, porque
México, en sentido estricto, nunca tuvo un régimen

TRAYECTORIAS , AÑO 111, NO. 6 1 MAYO -AGOSTO 2001

autoritario, con todos sus rasgos. El sistema mexicano
en sus años de mayor fuerza, que van desde el inicio de
los gobiernos civiles y la fundación del PRI, en 1946,
hasta la gran crisis económica de 1982 al concluir la
administración de José López Portillo, fue técnicamente un régimen político de partido dominante que tuvo
como su segundo ingrediente fundamental un presidencialismo reforzado.
La organización política de México, durante los gobiernos de esos seis fuertes sexenios, se aproximó bastante
a la fórmula vaga pero sugestiva de Georges Burdeau de
un "cesarismo empírico". El poder delos presidentes mexicanos era discrecional, amplísimo, pero fue también capaz
de coexistir con numerosas formas de organización de la
sociedad civil y con expresiones de un pensamiento crítico
raramente toleradas en un régimen autoritario. Bajo esa
óptica, la frase de Mario Vargas Llosa al descnbir a los gobiernos del PRI como una "dictadura perfecta" es más
una expresión publicitaria afortunada que la descripción
rigurosa del acontecer mexicano bajo la conducción de su
antiguo partido oficial.
En una caracterización rigurosa de su organización y funcionamiento debe decirse que el mexicano
era un régimen político semidemocrático y no propiamente un régimen autoritario. Sin embargo es muy
importante considerar que su capacidad de reproducción estaba garantizada por fórmulas confidenciales, casi
secretas, que sólo muy recientemente han comenzado
a desentrañarse, las que cerraban toda probabilidad de
alternancia, obligando a plantearse como una operación política de gran envergadura el desalojo del partido oficial del poder. Esto fue algo que muchos buscaron sin éxito desde que, en 1929, José Vasconcelos se
atreviera a desafiar las duras reglas del Maximato que
ejercía Plutarco Elias Calles. Entre su fallida y frustrante candidatura presidencial y la del Frente Democrático Nacional de Cuauhtémoc Cárdenas, casi sesenta años
después, en 1988, hay toda una saga de intentos de relevo del poder político priísta que concluyen sin éxito,
pero acumulan también evidencias de falta de transparencia y legitimidad de los actos electorales y de los re-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

sultados presentados por los titulares del poder qu
actuaban como juez y parte de esos procesos.
Por otra parte, hay que subrayar que a los distintos presidentes electos por el PRI nunca les importó
mayormente que el régimen político que encabezaban
fuera reconocido como una democracia liberal. Para
ello les ayudaba la notable ambigüedad con que fun-

15

�iliclacl en Amétic

•

•

ÚJs signos de la transición

cionaba en esos años la comunidad internacional y, en
articular, las prácticas que presidían el funcionamiento del sistema interamericano. Aunque en la fundación
de la Organización de Estados Americanos, en 1948, se
consagró entre los objetivos de su Carta la activa promoción de la democracia representativa, en muchos momentos de su existencia posterior, la mayoría de sus
obiernos miembros eran simplemente dictaduras.
orno en ese momento lo que importaba era una activa contraposición con la URSS y el campo comunista,
las exigencias estatutarias pasaban simplemente a segundo plano.
Naturalmente debe agregarse que en compara\::ión con regímenes como el de Rafael Leonidas Trujillo,
en República Dominicana, o el de Anastasio Sornoza,
en Nicaragua, el sistema político mexicano era objetivamente uno de libertades bastante amplias. Es sólo a
edida que crece la legitimidad de los modelos demo. ricos liberales en el mundo y que México va adap-

A medida que crece la
legitimidad de los modelos
democráticos liberales en el
mundo y que M éxico va
adaptando sus políticas
internas a las exigencias de la
nueva coyuntura
internacional) empieza a
difundirse desde el poder una
retórica que proclama el
objetivo de hacer de M éxico
una plena democracia.
16

ÚJs signos de la transición

tando sus políticas internas, especialmente las económicas, a las exigencias de la nueva coyuntura internacional (lo que ocurre a partir del gobierno del presidente Miguel de la Madrid) que empieza a difundirse
desde el poder una retórica que proclama el objetivo de
hacer de México una plena democracia.
Sin embargo, el problema del agotamiento del
modelo político aplicado en México se había planteado
con bastante anterioridad a ese momento. Datar el inicio de esa crisis hace parte de una de las más apasionadas discusiones que se plantean los académicos y dirigentes políticos que aceptan la hipótesis de que México
vive una transición, y que tiene que ver con el episodio
que da inicio a ésta y a la búsqueda de las transformaciones políticas del cambio político que abran un tránsito a la democracia.
Algunos de estos analistas hacen arrancar este
proceso del primer gran momento en que el sistema
experimentó fracturas y turbulencias de envergadura:
tras el surgimiento del movimiento universitario de 1968
contra Gustavo Díaz Ordaz y su trágico desenlace en la
Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco. Otros prefieren fechar este hecho en los proyectos del secretario de
Gobernación, Jesús Reyes Heroles, a principios del gobierno de José López Portillo, en 1977, subrayando su
resultado concreto de un cambio de la legislación electoral y la inclusión, junto a los diputados electos por el
PRI en los colegios múltiples uninorninales, de un bloque parlamentario destinado a dar representación a los
partidos minoritarios. Por su parte, quienes asignan
prioridad a los escenarios sociales subrayan lo acontecido luego del terremoto de 1985 donde organizaciones rápidamente surgidas de la sociedad civil repararon las insuficiencias de la ayuda gubernamental a los
damnificados en ese sismo que, junto con destruir la
capital, resquebrajó en buena medida la legitimidad del
partido oficial. Otros acuden a la fecha obvia de julio
de 1988 -la primera elección presidencial competida
desde la fundación del Partido Nacional Revolucionario- atribuyendo especialmente a la caída del sistema y
a los cuestionados recuentos gubernamentales la con-

lRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

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dición de una fractura indeleble en cuanto a la validez y
reconocimiento de los gobiernos priístas. Finalmente
están los que, ateniéndose a resultados objetivos, sostienen que la transición mexicana se inició el 6 de julio de
1997 en el momento en que el partido oficial pierde el
control de la mayoría de la Cámara de Diputados y la
dirección del gobierno de la ciudad de México elegido
ahora a través del voto ciudadano, oportunidad -y esto
es lo más importante- en que el Presidente de la República y el partido gobernante por primera vez aceptan
corno válidos resultados que los desfavorecían.
Todo lo anterior demuestra que en México se da un
fenómeno único que es el de una disparidad entre los datos objetivos que permiten hablar de la existencia de un
proceso de transición y el reconocimiento subjetivo por la
mayoría de los ciudadanos de que esto pudiera estar ocurriendo. Esto acontece porque el punto más vulnerable del
viejo sistema político era el que no permitía la alternancia
en el poder; de este modo dicha limitante fue una exigencia
puesta corno un requisito de credibilidad para aceptar la
existencia de un proceso de transición en el país.
Cuando uno conversa en privado con muchos

lRAYECT0RIAS I AÑO 111, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001
1

dirigentes políticos de la antigua oposición al PRI ésto
aceptan que las condiciones de funcionamiento del ré
gimen político, desde comienzos del gobierno de Ernesto Zedillo, permitían considerar en marcha un proceso de transición a la democracia; sólo que había tam
bién un consenso para negar esa situación mientras el
PRI no fuera desalojado del poder. Esto es lo que explica que sólo se haya producido una unanimidad sobr
este punto después de la noche d el 2 de julio del año
2000 y de la llegada a Los Pinos de un dirigente político opositor corno Vicente Fox.
Hace un par de años escribí un hbro que intentaba
caracterizar lo acontecido en la transición iniciada en mi
país, Chile, en marzo de 1990. Como una manera de subrayar las dificultades políticas y los enclaves institucionales que habían complicado el avance de ese proceso lo titulé Chile, h. transición interminabk. Creo que si hubiera que
ponerle un nombre a la experiencia mexicana, que presenta una clara contraposición con el caso chileno, habría que
denominarla "México, la transición incomenzable".
En Chile, la lucha contra la dictadura de Augusto Pinochet fue larga y dificil, pero culminó en un rno-

17

�&amp;m.-llllJílidlad_mUlan·caJLallil·IHL- - - - - - - - - - - - - --1~ - - ~ - - - - - - - - - - -Gohernabilidad.elL.Alllérica...

Los signos de la transición

_______

ento muy nítido de reconocer: el plebiscito del 5 de
__.
ctubre de 1988, en que el triunfo del "no" obligó al
General a dejar el poder conforme a su propio cronoa político y a las disposiciones de "su Constitución" aprobada en 1980. Ese día principió la transición
chilena y las dificultades que vinieron después son harina
de otro costal y corresponden a un momento en que los
·ru1ares del poder autoritario ya habían perdido la conucción del poder ejecutivo. En cambio, en México ocurrieron muchas cosas que objetivamente son parte de una

____

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--------

En M éxico se da un
fenómeno único que es el de
una disparidad entre los
datos obJetivos que permiten
hablar de la existencia de
un proceso de transición
y el reconocimiento subJetivo
por la mayoría
de los ciudadanos de
que esto pudiera estar
ocurriendo.
transición antes del momento en que el Partido Revolucionario Institucional dejara el poder. Sólo que, por otras razones, recién ahora la sociedad puede ponerse de acuerdo
en que han empezado a vivir un tránsito de esta clase (aunque para entenderlo estén obligados a revisar muchas páginas escritas en los años previos).
Este contraste me lleva a pensar que puede ser
muy fecundo un estudio comparativo del proceso mexicano con algunas de las experiencias de transición realizadas en el Cono Sur de América Latina desde una

18

década y media antes. No se me escapa el hecho de que
luego del término de la guerra fria, al haber desaparecido los modelos políticos ideales y buena parte de las
dimensiones utópicas de la política, el conocimiento
preciso de experiencias nacionales y la posibilidad de
colocarlas frente a frente tiene cada vez mayor importancia. Dentro de esa óptica, el caso mexicano es especialmente atractivo para una buena comparación, justamente por sus grandes diferencias con las otras experiencias que se registran en nuestro continente.
Recientemente ruve ocasión de editar y publicar,
en conjunto con el cientista político mexicano Carlos
Elizondo, un trabajo destinado a examinar las transiciones de Chile y México. El valioso aprendizaje experimentado al producir ese libro, en que colaboraron algunos de los más destacados protagonistas de ambas
experiencias, reafirmó mi convencimiento de que confrontar las siruaciones de Brasil, Argentina y Uruguay,
que conformaron con Chile las dictaduras del tiempo
de la guerra fria, llamadas de "seguridad nacional", con
la historia diferente de México pudiera ser, académica
y políticamente, parte de un ejercicio muy provechoso,
tanto para entender nuestras historias recientes como
para guiar de modo más certero la formulación de las
políticas públicas. Ello pudiera ofrecer a los representantes del gobierno mexicano y a las fuerzas de oposición, la ventaja de tener a la vista los logros y contratiempos de otras experiencias de transición que han
precedido a la propia en nuestra misma región.

Los antecedentes derivados del proceso
de constitución y desarrollo del Estado nacional
La constirución de un Estado "en forma" ha tenido un
distinto desarrollo en estos países. En Chile, al igual que
en Uruguay, un régimen político estable y un ordenamiento constitucional reconocido y acatado se logra
bastante luego de la proclamación de la independencia
en la primera mitad del siglo XIX. México y Argentina,
en cambio, viven un tiempo prolongado de desorden
político que en México sólo se supera tras el retiro del
escenario político del caudillo Antonio López de Santa
Anna y la aprobación de la Constitución de 1857 en el
primer mandato del presidente Benito Juárez. En Argentina, a su vez, la fuerte pugna entre federalistas y
unitarios posterga la existencia de un orden político reconocido hasta el final de la gestión del dictador Juan
Manuel de Rozas. Brasil, por su parte, instaura el imperio en 1821 y consolida un Estado bien organizado que
no experimenta mayores contratiempos cuando se da
el paso a la independencia nacional en 1888. Un punto
interesante es que los países con un peso histórico más
fuerte de su pasado colonial -México y Argentina, los

antiguos virreinatos de Nuevo México y La Plata, o e
imperio brasilero- tuvieron muchas más dificultade
para estructurar una continuidad republicana que países como Uruguay y Chile con una existencia colonial
muy poco relevante.
Esto puede extrapolarse para los efectos del trabajo comparativo a otro asunto central: la densidad d
la tradición democrática. Uruguay y Chile, de nuevo,
organizan con bastante rapidez una vida democrática,
--&lt;:ensitaria al comienzo, que luego va extendiéndose
mediante una incorporación progresiva de los sectores
medios- a segmentos más amplios, hasta configurar un
conjunto estable de prácticas democráticas. Argentina
y Brasil establecen esto mismo con más dificultades, en
tanto que México, por las peculiaridades de su muy_ _ _ _~...
singular historia nacional, vive prácticamente al margen del objetivo de una democracia política hasta tiem--- - - - --a·:
pos muy recientes.
Naturalmente, esta serie de factores es determinante para la configuración de sus procesos de transi
ción. Comprender estas diferentes modalidades políticas pudiera ser una clave muy importante para enten-

LOS COMPONENTES SUSTANTIVOS
DE UN EJERCICIO COMPARATIVO
DE LA TRANSICIÓN MEXICANA
CON OTRAS EXPERIENCIAS
DE AMÉRICA LATINA
Ahora, colocados ante este desafio: ¿Cuáles áreas debería abarcar este ejercicio para ser más provechoso?
Pienso que fundamentalmente siete:

TRAYECTORIAS

! AÑO 111, NO. 6

; MAYO - AGOSTO 2001

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

19

�Las condiciones de
funcionamiento del régimen
político) desde comienzos del
gobierno de Ernesto Zedillo)
permitían considerar en
marcha un proceso de
transición a la democracia; sólo
que había también un consenso
para negar esa situacwn
mientras el PRI no fuera
desalojado del poder.
•

• I

der los obstáculos y restricciones que pudieran derivar

l peso y variedad de las organizaciones sociales
Otro factor decisivo, casi tan relevante como las caraceristicas que presenta el Estado, es la configuración
rgánica de la sociedad civil en estos países. La existencia de entidades sociales, sean éstas de tipo tradicional
(sindicatos, organizaciones campesinas, movimientos
universitarios), como de nuevo tipo (organismos de protección del ambiente, de promoción de los derechos de
género o de defensa de los pueblos indígenas) determinan
un circuito diferenciado en el proceso de toma de decisiones de las políticas públicas, como también de la forma en
que se sancionan las normas legislativas.
Bajo esta óptica, con el peso de su tradición corporativa en la etapa de hegemonía del PRI, México presenta una situación muy diferenciada de la de los países del Cono Sur. Éstos, a su vez, exluben considerables diferencias entre ellos, lo que aumenta el interés de

20

un trabajo más amplio de comparación referida a este
terreno.

La estructura de partidos políticos
Aquí se trata de determinar en qué momento se configuran en los diversos países partidos políticos bien organizados, con doctrina, programas, visiones estratégicas y tácticas, así como ver la relación que éstos mantienen con los sectores ciudadanos y las organizaciones
privadas.
Bajo esta óptica, otra vez, el momento de maduración de una verdadera estructura de partidos políticos en México es bastante más tardía que en los países
sudamericanos. Chile, Uruguay y Argentina tienen,
desde las primeras décadas del siglo XX, partidos que
reflejan los intereses de los diversos sectores sociales,
destacando la expresión ascendente que las capas medias logran a través de los partidos radicales en Argentina y Chile y del Partido Colorado en Uruguay. En
todos estos casos, se cuenta también con partidos tradicionales y de izquierda, resaltando la fortaleza de los
partidos Comunista y Socialista y el fortalecimiento de
sectores populares en Chile, donde se logra incluso una
experiencia de Frente Popular en 1938. La izquierda
argentina tiene perspectivas ascendentes hasta que en
los años cuarenta el fenómeno del peronismo y la formación del Partido Justicialista radican ahl una expresión hegemónica de " lo popular". En Uruguay, a su
vez, prevalecerá una confrontación de los dos partidos
tradicionales, el ya mencionado Colorado y el Nacional
o Blanco, primacía que apenas será rota en los años
noventa con el ascenso del Frente Amplio como una
tercera fuerza competitiva.
Brasil, por su parte, tendrá una situación inestable en materia de partidos políticos. La mayoría de ellos
se configuran en tomo a poderosos caudillos civiles
como Getulio Vargas, Carlos Lacerda o Janio Quadros,
los cuales animan la vida política del país con paréntesis autoritarios hasta la instalación de la dictadura que
derroca a Joao Goulart en 1964. Una rareza de ese régimen militar fue la estructuración forzosa de dos par-

I

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6 I MAYO • AGOSTO 2001

tidos oficiales, uno de gobierno, la Alianza Renovadora
Nacionalista (ARENA), y otro de oposición, el Movimiento Democrático Brasileño (MDB). Sorprendentemente esta segunda fuerza logra autonomía operativa
del régimen y subsiste como una amplia coalición democrática que conduce la transición en conjunto con
otras fuerzas políticas tradicionales y nuevas (como el
Partido Social Demócrata, el Partido Liberal o el Partido Democrático del Trabajo), lo cual no excluye el rápido ascenso y declinación de nuevos caudillos civiles
como Fernando Colhor de Melo.
En contraste con todo lo anterior, México logra
configurar una estructura de partidos propiamente tal
en una época muy tardía. Prácticamente al concluir la
larga era de preeminencia del PRI, el antiguo Partido
Acción Nacional, fundado en 1939, y el nuevo Partido
de la Revolución Democrática se configuran como fuerzas de alcance nacional, capaces de ejercer la dirección
de gobiernos estatales y municipales y de aspirar al poder a escala nacional.
La antigüedad y experiencia acumulada por los
partidos políticos en materia de negociaciones, coordinación con otros grupos ciudadanos y sin capacidad
de discusión de iniciativas legislativas o de gobierno,
constituye también una diferencia relevante para los
cursos posibles de un proceso de transición.

sacios, en contra de los cuales aplicaron un verdader
terrorismo de Estado. Otra historia es la de su implan
tación y legitimidad en la sociedad. Uruguay es de lejos
el país donde el periodo dictatorial dejó menos huellas,
en parte porque al igual que Chile tenía una larga tradición republicana. Pero en los cuatro casos el Estado de
excepción ejerció poderes absolutos.
México, por el contrario, es un país donde no s
encuentra en toda su historia una dictadura propiamente
tal (si consideramos la precariedad que tuvo la implantación en el poder de Victoriano Huerta y la condición
inicial de "héroe republicano" del general Porfirio Díaz
que llega limpiamente al poder en los comicios de 1876).
Lo que México conoció, casi desde el momento mismo
en que el Ejército Trigarante completa la independen-_ _ _ _ _..
cia del imperio español, es una larga saga de disputas
de caudillos civiles y militares que ejercen un poder dis-- - - - --.
crecional y buscan prolongar su estadía en el poder, su·- - - - -llegar a prácticas brutales ni sistemáticas. Luego de la etap
inicial de la Revolución, esto da lugar al singular experimento de un régimen institucionalizado de partido domi-

Diferencias existentes en cuanto al régimen
autoritario o semiautoritario
Ya hemos subrayado que los experimentos de transición resultan muy condicionados por la naturaleza del
régimen que los precede. Aquí, una vez más, encontramos significativas diferencias entre México y las naciones del Cono Sur latinoamericano.
Los cuatro países del Sur conocieron dictaduras
especialmente fuertes, tanto por la modalidad institucional de ejercicio del poder por parte de las fuerzas
armadas, a través de sus mandos regulares, como por el
fuerte disciplinarniento represivo que acompañó a su
gestión. Las dictaduras de seguridad nacional fueron
m odernas, ideologizadas e implacables con sus adver-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO· AGOSTO 2001

21

�Los sigrws de la transición

te y al funcionamiento de una "presidencia imperial",
como la han llamado algunos historiadores mexicanos,
..__ _ .....,__.adaptando la fórmula a la que diera notoriedad Arthur
Schlesinger, al caracterizar al ejecutivo de los tiempos de
'chard Nixon en Estados Unidos.
Esta diferente relación con las experiencias dictatoriales, tanto en lo cronológico de las historias polítias como en la profundidad de su implantación, es otro
actor de mayor interés para examinar la transición
mexicana frente a sus congéneres del Sur.

La existencia o no de "amarres" institucionales
na de las singularidades de las nuevas dictaduras mi.tares latinoamericanas que se establecieron a partir de
los años sesenta fue que en ellas el componente juridico
institucional adquirió una mayor significación que en
los regímenes de fuerza tradicionales, donde simpleente había un empleo acomodaticio de la legalidad.
l endurecimiento del régimen brasilero se hace en toro a un instrumento normativo, el Acta Institucional
No. 5, de 1969. El punto de quiebre del régimen uru-

Encontrarnos en México la
inexistencia de un sistema
electoral de segunda vuelta
que permita lograr un
respaldo mayoritario al
Presidente de la república o a
los parlamentarios. Esto ha
producido un Presidente
elegido sin mayoría absoluta y
que sólo tiene un respaldo
minoritario en el parlamento.
22

guayo se produce a partir del plebiscito convocado por
el gobierno militar en 1980 para tratar de validar el esquema constitucional preparado por dicho régimen .
Pero el caso más extremo es el del general Pinochet en
Chile, quien durante siete años elabora y luego sanciona una Constitución Política fundada en las visiones y
criterios de esa dictadura militar. Con esto logra dar
sobrevida a muchas instituciones y procedimientos que
los chilenos denominan "enclaves autoritarios", muchos
de los cuales están vigentes hasta hoy, como la institución de los senadores designados que nombran las diversas ramas de las fuerzas armadas y el poder judicial,
o la función de tutela que se asigna a las instituciones
militares sobre la marcha del proceso político democrático.
La existencia de estas ataduras juridicas -"candados" las denominarían los mexicanos- tiene una irn-.
portancia crucial en el ritmo de las transiciones y en la
posibilidad de concluirlas con una completa superación del orden autoritario.
La transición mexicana carece por completo de
estas limitaciones, puesto que los titulares del p oder,
que no se planteaban la posibilidad de perderlo en las
elecciones de julio de 2000, nunca trabajaron para reforzar su posición con mecanismos especiales o procedimientos que obstruyeran la acción del gobierno de
relevo.
Pero casi como una contrapartida a lo anterior
encontramos en México la inexistencia de un sistema
electoral de segunda vuelta que permita lograr un respaldo mayoritario al Presidente de la república o a los
parlamentarios. Esto ha producido como efecto la existencia de un Presidente elegido sin mayoría absoluta y
que sólo tiene un respaldo minoritario en el parlamento. El Partido Acción Nacional, única base de apoyo
efectivo del gobierno de Fox, cu enta con poco más de
40% del total de los miembros del Congreso (207 de
500 diputados y 56 de 128 senadores), lo que genera
un cuadro de dispersión de fuerzas que va a obligar a
una constante negociación, caso a caso, para la aprobación de las diferentes iniciativas legislativas del poder

TRAYECTORIAS

j

AÑO 111, NO. 6 . MAYO • AGOSTO 2001

ejecutivo. Esta desfavorable correlación de fuerzas, muy
propia del caso mexicano, contrasta con la que ha tenido la Concertación de Partidos por la Democracia en
Chile o, en su momento, Radicales y Peronistas en Argentina. Ello repercutirá indudablemente en las características de la transición política que hará México. Esto,
por su parte, puede hacer muy útil el estudio de las
modalidades y condiciones de la negociación entre gobierno y oposición registrada en los países del Sur.

Carácter de las fuerzas armadas
El espacio de las instituciones militares varia de una sociedad a otra. Sin embargo, en un examen comparado de los
casos que proponemos analizar, sobresale en esta esfera de
actividad estatal el contraste entre la situación de México y
el resto de los países sudamericanos.

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 6

~ · AGOSTO 2001

El ejército y la marina de Argentina, Uruguay,
Chile y Brasil son instituciones que hunden su orige
en el nacimiento mismo de los Estados independientes
y que, por lo mismo, se sienten depositarios del conjunto de la historia nacional y de sus tradiciones. Esto ha
estado fuertemente presente en la retórica de los documentos justificatorios de los golpes de Estado y de su
acción como gobernantes.
El ejército mexicano, por el contrario, es heredero de la Revolución Mexicana, descrita como "la primera revolución social del siglo XX". Entre 1911 y 1929
altos oficiales de esa fuerza armada ejercieron directamente el control del gobierno. Entre 1929 y 1946, los
militares fueron el cuarto pilar organizado del Partido
Nacional Revolucionario, primero, y del Partido de la
Revolución Mexicana, después. Pero aún después de

23

�lülülod en.An,é1Ka-1.alinat-- - - - - - - - - - - - - - --1--- -- - - ~ - - - ~ - - - - - -..li.i11Denua
Los signos de /,a transición

1946, cuando el PRI restringe sus grupos organizados
al ámbito sindical, campesino y de las organizaciones
p opulares, los militares siguen siendo una fuerza respeosa de las instituciones del país y, sobre todo, del
ando ejercido por el Presidente de la república como
generalisimo indiscutido de las fuerzas armadas.

1---~--~-----

México tiene en cuanto a
honradez) en el ejercicio de las
funciones públicas) las más
bajas calificaciones) al punto
que las prácticas de corrupción
y mal manejo de los recursos
públicos figuran como una de
las causas más directas en la
pérdida final del poder del
Partido Revolucionario
Institucional.
A esto se agrega, naturalmente, un conjunto dis- - -- --..into de doctrinas y concepciones profesionales que
establecen una segunda gran diferencia en este segmento. Los militares de los países del Sur compartieron el
espíritu de cruzada anticomunista de la guerra fria, establecieron acuerdos preferentes con Estados Unidos y
participaron de los mecanismos de capacitación profesionales ideados en Washington. Los militares mexicanos adhirieron a las visiones del nacionalismo revolucionario y estuvieron bastante lejos de las posturas que
uniformaron el quehacer de los uniformados argentinos, brasileños y uruguayos.
Esta particular postura de diferenciación doctrinal y de subordinación al poder político de los militares

24

Los signos de /,a transición

de México debiera tener un efecto considerable en la
transición política que inicia el presidente Vicente Fox.

Diferentes tradiciones en materia de
probidad pública y respeto de los derechos humanos
Éstas son dos áreas cruciales para definir el avance y
desenlace de las experiencias de transición. De nuevo en estos terrenos, México presenta una posición
muy diferenciada de la de los países del Cono Sur, la
cual tampoco es homogénea.
Uruguay y Chile, nuevamente, tienen como elemento constitutivo de su trayectoria republicana un
considerable grado de honradez en el ejercicio de las
funciones públicas. Argentina y Brasil se encuentran
en una situación intermedia. México tiene en este campo las más bajas calificaciones, al punto que las prácticas de corrupción y mal manejo de los recursos públicos figuran como una de las causas más directas en la
pérdida final del poder del Partido Revolucionario Institucional.
En cuanto a los derechos humanos se verifica una
situación contrastante de otro tipo. Los cuatro países
australes vivieron, bajo sus dictaduras, situaciones de
completo desconocimiento de las garantías fundamentales de las personas, en total contraste con sus prácticas políticas previas. Ello ha llevado a los gobiernos que
han dirigido las transiciones a proclamar la necesidad
del absoluto respeto a los derechos humanos, a la vez
que han tenido grandes dificultades para resolver eficazmente los enormes pendientes que las dictaduras
dejaron en este terreno.
México, por su parte, nunca conoció violaciones
tan extensas a las garantías fundamentales de las personas, aun cuando muchos episodios puntuales constituyeron casos concretos de atentados contra la vida, la
libertad o la dignidad humanas. Pero esto no llegó a
impregnar la plataforma democratizadora como ocurrió al concluir las dictaduras de seguridad nacional.
Tampoco en México se ha planteado hasta ahora la
necesidad de una investigación sistemática para el recuento de las violaciones previas, como se hicieran en

TRAYECTORIAS ¡ AÑO 111, NO. 6

MAYO • AGOSTO 2001
1

Argentina y Chile a través de las Comisiones de Verdad
encabezadas por Ernesto Sábato y Raúl Rettig.
De nuevo aquí se abren oportunidades propicias
para un trabajo académico y político que ayude a entender mejor estas distintas experiencias de transición.
Para concluir, creemos que el proceso político
mexicano más reciente ofrece inmejorables oportunidades de política comparativa en un ámbito regional.
Los países del Cono Sur de América Latina -Argentina, Brasil, Uruguay y Chile- dieron forma a la segunda
oleada de transiciones en la década de los ochenta. A
México le corresponde realizar la primera transición
política del siglo XXI, en un momento en que puede
asegurarse que se está cerrando el ciclo de este tipo de
experiencias. Aprovechar esta situación para extraer lecciones y aprendizajes del camino recorrido por otros
países del hemisferio parece una oportunidad excepcional que los políticos y académicos mexicanos no debieran desaprovechar.-&amp;,,

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25

�Una historia de nunca acabar
Gobernabilidad y reformas económicas en Argentina
ANTONIO CAMOU
La Argentina está compuesta por mil/enes de

habitantes que quieren hundirla,
pero no ÚJ wgran ...
Mario Moreno, "Cantinflas"

n este ensayo me propongo tres objetivos. En
primer lugar y partiendo de una muy esquemática periodización, ofreceré un apretado
resumen del conflictivo funcionamiento entre
Estado y mercado en la Argentina de la segunda poserra. Este cuadro general me servirá, en segundo tér. o, para analizar brevemente el derrotero de las tres
primeras administraciones democráticas que sucedieron a la última dictadura militar, la de Raúl Alfonsín
(1983-1989) y las de Carlos Menem (1989-1995 y
1995-1999), desde la perspectiva de las principales reformas económicas encaradas. Finalmente, y sobre ese
asfondo, argumentaré que uno de los problemas cenes en la Argentina de los últimos años, iniciado en la
__,segunda etapa del gobierno menemista, y peligrosamente agravado durante la nueva administración de Fernando de la Rúa (diciembre de 1999), ha estado en la
incapacidad para generar un eje_de conduccwn política coherente. Este hecho ha impedido que se continuara con las
necesarias reformas económicas y estatales orientadas,tanto
a mejorar la productividad de la economía y del sector público, como a recuperar la confianza de los inversores externos e internos. De este modo, se ha entrado en un delicado drculo vúioso en el que, una baja capacidad de gobierno impide llevar adelante reformas económica, y este hecho, a su vez, agrava los déficits de gobernabilidad iniciales,
entrando en una nueva ronda descendente en la que menos gobemabilidad y menos desempeño económico se
retroalimentan.

E

,

_____

26

A lo largo del trabajo utilizaré una definición
"minima" de gobemabilidad, entendida como un esta-

do de equilibrio dinámico entre el nivel de las demandas
sociales y la capacidad del sistema político para responderlas de manera legítima y eficaz. Desde esta perspectiva,
sostendré que la gobemabilidad depende de una serie
de "acuerdos" básicos entre las élites dirigentes, que
logran un grado significativo de aceptación social, en
tomo a tres ámbitos principales de la vida social: el nivel de la cultura política, esto es, al nivel de esa compleja amalgama de ideas y valores que conforman mode/,os
de orientación política; el nivel de las reglas e instituciones del juego político que configuran fórmulas institucionaks, es decir, mecanismos operacionales para la agregación de intereses y la toma de decisiones que en su
nivel más amplio configuran el régimen político; y finalmente, tenemos los acuerdos en torno al papel del
Estado y sus políticas públicas estratégicas, orientadas
a responder a los desafios centrales de la agenda pública
(pienso especialmente en las políticas económicas y las
políticas sociales). Estos acuerdos actúan como condición necesaria para la existencia de niveles adecuados
de gobemabilidad, en la medida en que otorgan mayores márgenes de previsibilidad al comportamiento de
los distintos actores sociales.
En este punto vale reconocer que mi posición
pone cierto énfasis -en el marco de un equilibrio cambiante entre demandas y respuestas- en el papel de las
élites dirigentes, y es cierto; pero lo que quiero remarTRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6 . MAYO - AGOSTO 2001

car es que esos acuerdos cupulares constituyen una
condición necesaria, mas no suficiente, para lograr adecuados niveles de gobemabilidad. En otros términos,
puede ser que en una sociedad determinada exista ese
tipo de acuerdos y aún así el grado de conflictualidad
social rebase la capacidad del gobierno para establecer
el orden público o la estabilidad económica; pero si en
una sociedad no existen esos acuerdos básicos entre las
élites, las probabilidades de caer en situaciones criticas
crecerán de manera muy significativa (por no decir casi
segura). Por otra parte, este enfoque ayuda a despejar
un malentendido habitual: todas las sociedades (y todos los gobiernos) realmente existentes tienen -en un
sentido amplio- problemas de gobernabilidad, y constituye una ingenuidad política o un desliz autoritario
creer en su eliminación; lo que diferencia a unas sociedades de otras es el "modo" en que un número reducido de actores estratégicos abordan dichos problemas, y
en este punto es donde cobra especial importancia el
hecho de que existan -en un grado relevante- ciertos
acuerdos básicos entre las élites dirigentes para procesar la conflictualidad social.
Casi está de más decirlo, pero si hay algo que
ha caracterizado a la sociedad argentina desde hace ya
varias décadas, es la notoria incapacidad de los actores
socioeconómicos y sociopolíticos estratégicos para conformar un orden político y económico que sea, a la vez,
legítimo y eficaz.

CRISIS ECONÓMICAS RECURRENTES E
INGOBERNABILIDAD EN LA ARGENTINA
DELA SEGUNDA POSGUERRA
En una rápida esquematización, podríamos distinguir
una serie de cinco etapas en la trama de relaciones entre Estado, mercado y sociedad civil en Argentina a partir
de los años treinta. Este periodo, que algunos autores
descnben con el rótulo de "matriz estadocéntrica", abarca un amplio itinerario político, social y económico
donde se destacan tres características básicas: i) el Es-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001

1

Todas las sociedades (y todos
los gobiernos) tienen
problemas de gobernabilidad)
y constituye una ingenuidad
política o un desliz autoritario
creer en su eliminación; lo que
diferencia a unas sociedades
de otras es el ''modo)) en que
un número reducido de
actores estratégicos abordan
dichos problemas.
tado se convierte en promotor y agente del desarrollo
económico; ii) se conforma un modelo de desarrollo
económico "hacia adentro", según el esquema del mo _ _ _ _ __.,.
delo de sustitución de importaciones (ISI); y iii) se configuran una serie de mecanismos de integración economicosocial a partir de los procesos de educación, urbanización, industrialización, seguro social, etc. Dentro
de este amplio esquema, que cronológicamente va desde la crisis de 1930 hasta el estallido de la crisis de la
deuda externa en 1982, podemos distinguir las siguientes subetapas:
a) La restauración oligárquica o conservadora
(1930-1943). En líneas generales, buscó perpetuar el
modelo económico agroexportador (o de "desarrollo
hacia afuera") junto con un esquema cerrado de ejercicio del poder, similar al que existía antes del periodo
democrático (1916-1930).
b) El régimen nacional-popular. La parábola dibujada por el ascenso y la caída del primer peronismo
(1946-1955) marca tres nuevos datos de la realidad
argentina: i) el surgimiento de una nueva fuerza políti-

27

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electoralmente hegemónica y fincada en fuertes apoos sindical-corporativos; ii) la conflictiva integración
del sector social del trabajador a una sociedad en acelerado proceso de modernización; y iii) el inicio de la fase
"fácil" o "liviana" del modelo de sustitución de importaciones, junto con su primera crisis fallida al intentar
asar a una etapa de "profundización".
c) El modelo desarrollista (cívico-militar). Entre
1955 y 1973 se ensayaron diversos esquemas de solun.,,-----_.ción a dos problemas críticos: por un lado, la necesidad
de superar los recurrentes "cuellos de botella" (fiscales
o crisis del sector externo) del modelo sustitutivo; por
otro, la necesidad de reconfigurar el espacio de la dominación política legítima a partir de la irrupción política y social del peronismo, que permaneció proscrito
durante esos años.
d) Los autoritarismos fundacionales. El periodo
1976-1983 marca, desde el punto de vista económico,
el fin del esquema del modelo de sustitución de importaciones (ISI), y el intento más drástico llevado hasta
entonces para "refundar" la sociedad argentina sobre
nuevas bases de funcionamiento político, social y económico.

28

e) Transición democrática y reforma económica.
Desde 1983 hasta la actualidad.
Ahora bien, si concentramos nuestra atención en
el derrotero político, económico y social que va desde
la constitución de la matriz estadocéntrica, entre 1930
y 1946, y su definitivo derrumbe hacia 1982, con la
crisis de la deuda y la derrota militar en la guerra de
Malvinas, veremos que la historia contemporánea argentina muestra agudos contrastes.
En efecto, para muchos observadores de la realidad política y económica de la Argentina de las últimas
décadas al momento de la recuperación democrática
en 1983, la sociedad había vivido "cincuenta años de
decadencia". Años más, años menos, esta idea de la
decadencia argentina, y el consiguiente impulso por
realizar transformaciones profundas, no sólo constituía
un viejo /ei,t motiv de ciertos sectores de la dirigencia del
país, sino que hundía sus raíces en un extendido estado de
insatisfacción social que se asociaba, por contraste, con uno
de los mitos fundantes de la Argentina moderna.
De acuerdo con ese persistente mito, el país siempre fue muy rico -como lo habían probado los años
que transcurrieron entre 1880 y 1930-y destinado a

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO -AGOSTO 2001

ocupar una posición de liderazgo en América Latina, e
incluso en el mundo. Pero algo pasó que hizo frustrar
las mejores expectativas de los Padres Fundadores: en
las cinco décadas que transcurrieron desde el golpe
militar de Uriburu (6 de septiembre de 1930) hasta la
recuperación democrática de 1983, el país se convirtió
en el laboratorio perfecto para estudiar la inestabilidad
política, la creciente conflictividad social y el comportamiento irregular de una economía que en los últimos
veinte años se había vuelto francamente errática; en esta
furiosa historia contada por un loco, en la que debemos
incluir una guerra perdida contra una potencia de la
OTAN en 1982, y miles de muertos y desaparecidos
durante los años setenta, el país extravió el rumbo, se
perdió la república, la sociedad se estancó en su crecimiento y fue resignando posiciones no sólo en relación
con otros países desarrollados, sino incluso frente a sus
propios vecinos.
Del lado económico de este esquema ha sido usual
elaborar comparaciones gruesas entre las deslumbrantes cifras de la Argentina del Centenario (1910) y la
que recibió el primer gobierno de la última recuperación democrática. Un destacado intelectual (asesor presidencial de Raúl Alfonsín para más datos) resumía así
algunos de los avatares del "fracaso argentino":
En 1913 el producto per cápita de Argentina era compa-

rable con el de Suiza, el doble del de Italia, y casi la mitad
del de Canadá, rrúentras que en 1978 las proporciones
entre el producto per cápita argentino y el de esos países
fueron respectivamente menos de un sexto, la mitad y un
quinto. El contraste con Japón es... dramático: alrededor
de la primera guerra mundial el producto per cápita argentino era cinco veces mayor que el japonés, y en los
tardíos años cincuenta era cerca de tres veces mayor,rnientras que en los tempranos años ochenta era sólo de un
cuarto del japonés (Nino, 1992: 13).

Desde el punto de vista político-institucional, un
indicador más concreto de ese rumbo errático lo constituyen los recambios presidenciales: de haberse cum-

TRAYECTORIAS

IAÑO 111,

NO. 6 'MAYO -AGOSTO 2001

plido los mandatos establecidos por la Constitució
nacional,Argentina debió tener entre 1928 y 1982 nuev
presidentes constitucionales; tuvo en cambio veinticuatro, de los cuales catorce fueron generales del ejército
que llegaron al poder con base en alguno de los seis
golpes de Estado triunfantes que se produjeron durante ese periodo, sin contar los numerosos "planteos" cas
trenses que "sólo" desembocaron en crisis institucio
nales acotadas. Adicionalmente, y éste es un punto central, cabe aclarar que tampoco los gobiernos militares
fueron estables, ya que solamente uno de ellos (el gobierno de Jorge Rafael Videla, 1976-1981) pudo cum
plir el mandato presidencial que había sido fijado po
las propias autoridades militares (Sábato y Schvarzer,
1985: 177). Finalmente, los datos extremos sobre,r - - - - ---11
conflictualidad social y violencia política son vagamen
te aterradores; baste citar que la Comisión Nacional_L;;.....;;_...:;.;;......:.,.....,""'I.
sobre Desaparición de Personas (CONADEP) docu--. . . - - - - --mentó la desaparición de 8,960 ciudadanos en el periodo comprendido entre 1976 y 1983, sin contar las
cifras de muertos por los hechos armados previos
posteriores al golpe de Videla.
El panorama que surge de este sobrevuelo es d
por sí elocuente a la hora de comprender por qué Ar

A[go que ha caracterizado a
la sociedad argentina desde
hace ya varias décadas es la
notoria incapacidad de los
actores socweconomicos y
sociopolíticos estratégicos para
conformar un orden político y
económico que sea) a la vez)
legítimo y eficaz.
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29

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G.allemallilidcul.e.n An1énccLLatina__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _____.

Una hiswria de nunca acabar

Una hiswria de nunca acabar

¡gentina es uno de esos raros casos que no sólo ha delfraudado las expectativas de sus habitantes, sino que
también ha planteado intrigantes desafios a quienes han
v . . - - - - - - , , tado de entenderla. Las expresiones coincidentes que
(describen ese estado de cosas, tales como las que ha.............- - - -.blan dei "fracaso argentino" o la " reversión del desarrollo", no hacen sino resaltar el contraste entre las exlpectativas manifiestas y los frustrantes resultados alcanlzados. En ese marco, y sin perjuicio de otras explicaciones convergentes, se ha destacado la peculiar lógica de
funcionanúento entre el Estado y el mercado, y su consecuente rendimiento en términos de un crecimiento econér
)nico "distorsionado, inestable y conflictivo" a partir de los
años treinta (PEN, 1985: 3). A este patrón estructural, se
iba agregar, desde mediados de los años setenta, una crisis

30

de estancamiento y alta inflación que constinúrá una pesada carga para las primeras administraciones democráticas
de los años ochenta y noventa.
Como es sabido, la industrialización como política de sustitución de importaciones apoyada en el crecimiento del mercado interno no fue una decisión deliberada que sucedió a la crisis de los años treinta; más
bien, se fue imponiendo como un conjunto de respuestas coyunturales, y dispares, a las restricciones externas
generadas por la crisis, y sólo después de 1946 comenzó a ser desarrollada como política de crecimiento económico de largo plazo.
Pero este modelo no tardó en mostrar sus rasgos
coriflictivos e inestables para quienes comenzaban a ver
más allá de las apariencias. Formalizado por los econo-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 6

MAYO· AGOSTO 2001

mistas hacia principios de los años sesenta y reelaborado
desde una lectura política en clave de un "em pate hegemónico" hacia los primeros setenta, los tensos vaivenes de la economía argentina han delineado los rasgos
básicos de un esquema económico de dos sectores que
opera con la wgica cíclica del

stop-go.

en la dinámica cíclica del modelo que terminaba po
reequilibrar las cuentas externas.
En la fase expansiva del ciclo, el estímulo a la demanda interna, motorizada por un aumento de los p recios y salarios industriales en relación con los precios
agrop ecuarios, inducía una
serie de efectos combinados
crecimiento del producto in
dustrial, aumento de las importaciones de insumos para
el sector manufacturero (a '
no sustituidos por los "esla
bonarnientos hacia atrás" de
la cadena productiva local) y
estancamiento de las exporta-_ _ _ _ __

Fonnalizado por los
economistas hacia
principios de los años
sesenta y reelaborado
desde una lectura política
en clave de un ((empate
hegemónico)) hacia los
primeros setenta) los tensos
vaivenes de la economía
ar;gentina han delineado
los rasgos básicos de un
esquema económico de dos
sectores que operan con la
lógica cíclica del stop-go.

En este modelo el funcionarniento de la economía
argentina ha sido esquematizado -haciendo abstracción
de matices y complejidadescon base en la existencia de
un sector agrario, que produce bienes tanto para la exp ortación como p ara el consumo interno (los llamados
bienes-salario), y de un sector urb ano industrial, que
p roduce exclusivamente
para el mercado interno y es
importador neto de insumos
industriales y bienes de capital. El modelo funcionaba
gracias a dos mecanism os
institucionales básicos y a
dos " disparadores" alternos:
esos m ecanismos eran la (sobre) protección arancelaria,
que con.figuraba una economía semicerrada, y el papel estratégico del Estado (a través de numerosos y cambiantes instrumentos) como principal intermediario en
la transferencia de recursos entre ambos sectores; los
disp arad ores alternos, por su parte, eran el estímulo de
la demanda agregada (vía aumento salarial y/o inversión pública), que marcaba el inicio de la fase expansiva
del ciclo y terminaba con el desbalance de la cuenta
corriente de la balanza de pagos, y la devaluación del
tipo de cambio, el cual marcaba el momento recesivo

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 6

IMAYO- AGOSTO 2001

ciones agropecuarias (esen-

cialmente debido al aumento•- - - - -....
del consumo interno de bie-•. -----~-a
nes-salarios, tales corno car
ne, trigo, maíz, etcétera); todo
esto se traducía en términos
de un creciente déficit de la
balanza comercial. El lirnit
máximo a la expansión veni
dado, justamente, por la capacidad d e la economía para
sostener el desequilibrio d e la
cuentas externas, el cual, al
agudizarse, obligaba a la aplicación de una serie de medidas correctivas.
De este modo, se iniciaba la fase recesiva del ciclo,
sostenida en políticas contractivas de la demanda cuya
clave de bóveda era el aumento del tipo de cambio, y
con ello, el aumento de los precios agropecuarios en
relación con los p recios industriales y los salarios. Los
resultados eran inversos a los obtenidos en el ciclo de
expansión: caída del producto industrial y del consumo interno, reducción de las importaciones y aumento
de los saldos exportables, con lo cual el sector externo

31

�••
Una historia de nunca acabar

endía ahora a reequilibrarse, incluso generando supeávit comercial.
A partir de este punto, revertida la expansión y
ecuperadas las reservas de dívisas, la econonúa estaba
n condiciones de iniciar una nueva fase expansiva que
olvería a cerrarse convulsivamente con una posterior
recesión:

De acuerdo con la versión estilizada del ciclo, el motor de
la recuperación era, normalmente, un nuevo cambio de
precios relativos (con la consecuente reversión de la distribución del ingreso), en este caso en favor de los sectores urbanos, a través del aumento de los salarios nominales y de los precios industriales en relación con el tipo de
cambio. Del mismo modo, la devaluación que cerraba la
fase expansiva tenía lugar a través de un aumento de la
paridad nominal. La economía mostraba así un sesgo inflacionario asociado a los procesos de cambio en precios
relativos y a las redistribuciones del ingreso entre sectores

32

a lo largo del ciclo. La inestabilidad macroeconómica de
corto plazo derivada del estrangulamiento externo y la
alternancia de fases de "inflación cambiaria" y de "inflación salarial" (y de precios industriales) aparecen así como

político y al Estado argentino en una dificil encrucijada, cuyas consecuencias se viven hoy con dramática
intensidad.

signos muy característicos de la evolución económica de
Argentina en la posguerra (Damill y Frenkel, 1990: 5).

De esta forma, fue tomando cuerpo un particular estilo de funcionamiento
económico que era "distorsionado", en la medida en
que los disparadores de cada
fase comportaban un brusco cambio en los precios relativos no mediados por los
intercambios de mercado
sino por las decisiones político-estatales,las que a su vez
respondían a la fuerte puja
distributiva entre los diferentes sectores sociales y econólili!~~í'" micos organizados (Palermo
y Novaro, 1996); era "inestable", no sólo porque no era
sostenible en el tiempo, mucho más allá del limite del
desequilibrio externo o de la
profunda depresión salarial
y del consumo interno, sino
que además -y no será éste
un dato menor-llevaba esencialmente asociados la inestabilidad de precios y el rebrote inflacionario como notas inseparables; y finalmente, era "conflictivo", pues el
patrón de crecimiento industrial se hacía a costa del
sector agropecuario, y éste a costa de aquél, con lo que
cada uno empujaba el péndulo del crecimiento de su
propio sector al extremo de hacerlo intolerable para el
otro. Los cambios en la econonúa mundial a partir de
principios de los años setenta, y a lo largo de la década
de 1980, pondrán este conflictivo modelo ante nuevos
e inesperados desafios; y pondrán también al régimen
TRAYECTORIAS . ANO 111, NO. 6

¡ MAYO -AGOSTO 2001

GOBERNABILIDAD DEMOCRÁTICA
Y REFORMAS ECONÓMICAS:
DE ALFONSÍN A MENEM
Cuando Raúl Alfonsín asumió la presidencia el 1O de
diciembre de 1983 -después de varios años de imperio
militar- el país enfrentaba tres grandes, y graves, problemas por resolver: el del "arreglo del pasado", que
incluía la cuestión de la subordinación del ingobernable actor militar al poder civil, junto con el enjuiciamiento de los actos represivos del gobierno de facto; el
de una larga y por entonces agudizada crisis económica; y el de la institucionalización de las nuevas reglas de
juego político democrático.
A poco de andar pudo verse que en el primer
punto se abría un entuerto fatal para la transición: ¿cómo
iubordinar efectivamente a los militares al poder constitucional mientras al mismo tiempo se respondía a las
demandas de justicia por las flagrantes violaciones a los
derechos humanos acontecidas durante la última dictadura ( 1976-1983). En el segundo, y casi dos años después de asumir su cargo, el alfonsinismo descubrió también que se escondía un arduo dilema para el radicalismo, e incluso para la propia institucionalidad democrática que trabajosamente se intentaba refundar: la sana
gestión de la econonúa requería medidas drásticas que
amenazaban con minar las bases electorales del partido
en el poder, y quizá también la todavía débil afección
que vastas porciones del electorado mantenían con la
joven democracia. En buena medida, y sin ser el único
factor operante, esta apreciación explica las vacilaciones posteriores en tomo al rumbo de la política económica; un rumbo que, si desde un primer momento despertó dudas e inquietudes por su indefinición, nunca
terminó de dibujarse con nitidez a lo largo de la gestión
alfonsinista. Pese a estos gravosos lastres, y navegando
por aguas dificiles, el gobierno alfonsinista logró anTRAYECTORIAS

IANO 111, NO. 6

¡MAYO - AGOSTO 2001

El alfonsinisrno descubrió que
se escondía un arduo dilema
para el radicalismo) la sana
gestión de la economía
requería medidas drásticas
que amenazaban con minar
las bases electorales del
partido en el podet; y quizá
también la todavía débil
afección que vastas porciones
del electorado mantenían
con la joven democracia.

_____

gustiosamente llegar a puerto cumpliendo el tercer desafio de su mandato: entregar en 1989 la banda presi-....,
dencial a un candidato surgido de elecciones democráticas, algo que no sucedía en Argentina desde hacía varias décadas atrás.
No se lo percibió con claridad en aquel momen
to, pero junto con estos problemas, y en un sentido importante por "debajo" de ellos, se hallaba la cuestión
del declive del poder estatal, la menguante capacidad
gubernamental para responder a las desbordantes demandas sociales, la frustrante incapacidad del Estado
para doblegar los intereses particulares que colonizaban vastos segmentos del sector público e impedían sistemáticamente ejercer el gobierno político sobre el mercado y la sociedad. Como fue señalado a la vuelta de
los años en una lectura que enfatiza el tópico de la crisis
de gobemabilidad, el "problema más apremiante de la
década no era tanto la democratización del régimen
político como la reconstrucción de un Estado devastado" (Canitrot y Sigal, 1993). En este marco, la creciente centralidad de los problemas económicos y la cada
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tbe111C1bilidad_en América Latinai- - - - - - - - - - - - - - - - -Una historia de nunca acabar

vez más sólida certidwnbre de que sus raíces estructurales requerian profundas transformaciones en las relaciones entre el Estado, el mercado y la sociedad civil llevarán
lentamente a revisar el papel del gobierno y los propios
alcances y limites de la política democrática.
En términos generales, y después de muchas y
desconcertantes vueltas,Alfonsín dejó estos problemas
igual, o incluso peor, de lo que estaban cuando ocupó
el cargo. En los primeros días de julio de 1989, cuando
asumió la presidencia, Menem enfrentó estas cuestiones con extrema decisión y escaso margen. En el caso
de las pendientes reformas económicas, y sobre esto ha
corrido ya mucha tinta, optó por el rwnbo que nos hemos acostwnbrado a calificar como "neoliberal". En el
marco de las tendencias dominantes de la economía
mundial, pero con el fanatismo propio de los conversos
recientes, aplicó a rajatabla las recetas de un remedio
conocido. Sobre la base de la crisis hiperinflacionaria
de mediados de 1989, Menem logró galvanizar una
mayoría social consistente que le permitió instrwnentar -con apoyo popular- las medidas que ningún elenco liberal había podido imponer en la historia argentina
reciente: apertura comercial, orientación exportadora,
austeridad fiscal, disciplina monetaria, menor regulación pública de los mercados y un programa de privatizaciones rápido, total, políticamente eficaz, desordenado y en muchos casos escandaloso.
En el terna militar, pactó con los uniformados un
intercambio oscuro: les concedió el indulto por las violaciones a los derechos humanos a cambio de su subordinación al poder civil. La ecuación de este último pacto ha
sido juzgada como éticamente indigna y reprobable; desde
el punto de vista político, sin embargo, los resultados pronto se pondrian a la vista. En las tres sublevaciones militares
que debió atravesar el gobierno radical (una en 1987 y dos
en 1988), Alfonsín nunca pudo contar con una fuerza leal
dispuesta a reprimir a los sediciosos. En el único levantamiento militar que tuvo que enfrentar el gobierno peronista
(diciembre de 1990), Menem contó con las fuerzas suficientes como para descabezar, sangrientamente incluso, a
los desubicados levantiscos (Acuña, 1995).

34

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6

1 MAYO - AGOSTO 2001

La manera de enfrentar esos núcleos duros de
la política argentina de los ochenta define claramente el
estilo de gobierno de Menem: improvisado, pragmático, inescrupuloso, directo, efectivo. El politólogo norteamericano Samuel P. Huntington recordaba hace muchos años un lugar común de la política democrática:
las elecciones se ganan con votos, pero las sociedades
se gobiernan mediante la articulación de factores de
poder. El asunto moverá a muchos a la indignación o a
la resignada queja, pero no puede ser motivo de ignorancia. Desde que ganó las elecciones presidenciales en
1989, y en el clima incendiario de la hiperinflación,
Menem se abocó a cimentar una coalición social y política que hiciera gobernable al país y que sirviera de
soporte a las radicales transformaciones que lideró durante diez años, en particular, a lo largo de su intenso
primer gobierno.
Claro que si hoy por hoy es ya un lugar común
decir que el gobierno de Menem generó una transformación profunda y duradera en Argentina, más dificil,
en cambio, es precisar las condiciones que hicieron posible esa transformación, sus consecuencias actuales, y
el legado de luces y sombras que fue dejando en el camino. Por de pronto, conviene recordar que el estado
social generado por la hiperinflación que sufrió Argentina a mediados de 1989 y el ejercicio eficaz y concentrado del poder político en manos del gobierno menemista han sido reconocidos como dos pilares fundamentales que permitieron llevar adelante las reformas
económicas bajo la administración de Carlos Menem.
En lo que hace al primer factor, podemos hablar
de una triple herencia económica: lejana, mediata e inmediata que recibió Menem al asumir la presidencia
el 8 de julio de 1989, cinco meses antes de lo que fijaba
el plazo constitucional. Sobre la herencia lejana ya hemos hablado al presentar los rasgos básicos del funcionamiento de la economía argentina desde la segunda
posguerra. La herencia mediata, por su parte, se ubica
en el legado de los años ochenta, que la CEPAL ha calificado como la "década perdida", en la cual la economía argentina sufrió un retroceso del PIB per cápita de

I

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6

!MAYO - AGOSTO 2001

Desde que ganó las elecciones
presidenciales) Menem se
abocó a cimentar una
coalición social y política que
hiciera gobernable al país y
que sirviera de soporte a las
radicales transformaciones
que lideró durante diez años.
-21.2% (entre 1981 y 1990) y una inflación promediad
para esos diez años de 876.01% anual.Y en lo que se---------'"-11''
refiere a la herencia inmediata, ésta puede ser resumid
en la dramática experiencia hiperinflacionaria de 1989,
cuando el índice de precios al consumidor llegó a ser d
4,923.3 por ciento. Pero como señala Juan Carlos d
Pablo, "una hiperinflación no es sólo un awnento verti- . - - - - - - •·•
ginoso de la tasa de inflación, es principalmente la ho
rrible sensación de no saber qué va a pasar, ni cómo ni
cuándo va a terminar el terremoto". En esos casos, e
horizonte de decisiones "se reduce al día en que se vive"
y por consiguiente se limita a las necesidades biológi
cas. Mucha gente que en circunstancias normales es
tenaz se paraliza, porque si bien entiende lo que sucede, el terror no le permite actuar"(Pablo, 1994: 16-17).
De este modo, la experiencia hiperinflacionaria, swnada a la percepción social de un comportamiento negativo de la economía por varios años, abrió el camino
para que la nueva administración implementara un programa de estabilización y de reforma estructural de vasto
alcance y de naturaleza fuertemente ortodoxa.
Por otra parte, el acuerdo por el traspaso adelantado del poder contemplaba que el gobierno saliente
facilitaría "la inmediata sanción de las leyes económicas que el presidente futuro considere necesarias"

35

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•

Una historia de nunca acabar

(Majul, 1990: 232). Este acuerdo pennitió al gobierno
ancionar dos "súper" leyes que constituyeron la estructura jurídica fundamental para llevar adelante el
_,_,_,_,......___ rograma de ajuste, se trataba de la Ley de Reforma
del Estado (17 de agosto de 1989) y la Ley de Emergencia Económica (1 de septiembre del mismo año) que
dotaban al poder ejecutivo de amplias atnbuciones para
ecidir privatizaciones, suspensión de subsidios y contraciones, disporubilidad de empleados públicos, etc.
Asimismo, este fortalecimiento jurídico transitorio, pero efectivo, del poder ejecutivo nacional se vio
acrecentado tanto por las condiciones de liderazgo po'tico que ejercía Menem al interior del peronismo, como

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por su particular estilo de gobierno. En el primer aspecto hay que señalar que el nuevo presidente ejercía
un tipo de liderazgo inorgánico, fundado en su carisma
personal, y alejado tanto de las estructuras partidarias
como distanciado de la conducción sindical oficial.
Además, un estilo de gobierno audaz y decidido, que lo
llevó en múltiples ocasiones a apelar a mecanismos de
decisión extraordinarios (que pasaban por sobre las atribuciones del Congreso) para lograr sus propósitos reformistas, completan este cuadro de autonomía e
insulación del poder ejecutivo menemista.
Por aquello que señalaba Maquiavelo, para
quien "la reforma de los Estados corrompidos o la creación de otros nuevos debe ser obra de un solo hombre", Menem tuvo claro desde el principio de su gobierno que para llevar a cabo la transformación económica que se proporúa, debía contar con una amplia libertad de movimientos y una clara orientación en lo
que respecta al sentido de las reformas. Con las diferencias del caso, esta intencionalidad "delegativa" de
Menem lo acerca al estilo de gobierno que Salinas de
Gortari o Fujimori pusieron en práctica en sus respectivos países.
De todos modos, y sea cual fuere la opinión que
merezca este estilo de gobierno, lo cierto es que Menem
y Cavallo fueron inicialmente bendecidos por el éxito:
después de que la economia argentina sufriera un retroceso del PIB per cápita de -21.2% entre 1981 y 1990,
e hicieron repuntar el PIB por habitante, en apenas cuatro años, en un porcentaje de 26.4, transformando a la
nación argentina en una de las economias más dinámicas del continente. Ese crecimiento, sin embargo, experimentó una fuerte caída durante 1995 -especialmente
como consecuencia directa del "efecto tequila" sumado a las renovadas dificultades para cerrar la brecha
fiscal- que totalizó -4.6% del PIB, cifra que comenzó a
remontarse a lo largo de 1996, cuando el crecimiento
alcanzó 4.4%, y a lo largo del año 1997, con un crecimiento de 8.4%. Pero la bonanza duraría poco: la debacle de las economías asiáticas y el dominó de caídas
que fue arrastrando a Rusia primero, y a Brasil des-

TRAYECTORIAS . AÑO 111, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001

pués, la baja en los precios de las commodities (principal
rubro de exportación argentino), y la apreciación del
dólar, sumieron a la economía argentina en una verdadera "hiperrecesión" que arrancó en la última parte del
año 1998, prosiguió todo el 1999, el 2000, y lo que va
del año 200 l.
Por su parte, y en lo que hace a la estabilidad de
precios, los datos son elocuentes: después de convivir
durante una década y media con un régimen de alta
inflación, y de sufrir la traumática experiencia hiperinflacionaria de 1989, Argentina alcanzó en los últimos
años la cifras más bajas de inflación en toda su historia
reciente: 3.9% en 1994, 1.6% en 1995, 0.1 % en 1996,
0.3%en 1997,0.7%en 1998y-1.8%en 1999 (CEPAL).
Pero el lado oscuro de estos números, por supuesto, es el rosario de adeudos del costado "social" del
menemismo, donde se destaca el desempleo urbano,
que ha crecido hasta promediar 15% de la población
económicamente activa, la situación angustiosa de las
economías regionales y de las pequeñas y medianas
empresas, y la larga espera de los sectores medios, que
después del boom del consumo posestabilizador-y aguda recesión mediante- han tenido que comprimir sus
expectativas en un marco de severa austeridad. Si a esto
le agregamos el flanco "político" del menemismo, en el
que se destaca una escasa valoración por la independencia judicial, la sucesión de escándalos de corrupción y tráfico de influencias, y la ostentación irresponsable del presidente y su círculo áulico, tendremos un
panorama más o menos acabado de cuáles fueron las
motivaciones profundas del amplio espectro del "voto
castigo" que, a partir de 1997, comenzaron a cerrar diez
años de hegemorúa electoral menemista.

LAS LUCES Y LAS SOMBRAS DE LA
ARGENTINA POSMENEMISTA
Las elecciones del 24 de octubre de 1999 consagraron,
aunque sin la espectacular diferencia que preanunciaban
la mayoría de las encuestas, la fórmula integrada por

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 6 ¡MAYO· AGOSTO 2001

Femando de la Rúa y Carlos "Chacho" Álvarez, quie
nes asumieron la presidencia y la vicepresidencia de l
nación el 1Ode diciembre de 2000. La Alianza que los
llevó de candidatos, una coalición político-electoral formada por el centenario Partido Radical (UCR) y las

El lado oscuro es el rosario de
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del menemismo) donde se
destaca el desempleo urbano)
la situación angustiosa de las
economías regionales y de las ---'"'IJ1!
pequeñas y medianas
empresas) y la larga espera de
los sectores medios que han
tenido que comprimir sus
expectativas en un marco de
severa austeridad.
jóvenes y un tanto heterogéneas huestes del FREPASO
(centro-izquierda), ganó las elecciones presidenciales
después de una década de hegemonía menemista (19891999). Para ese entonces, tres grupos de problemas
constituían los desafios centrales a la gobemabilidad
democrática en el país.
En primer lugar, el conjunto de restricciones estructurales internas, de raíz socioeconómica, que incluyen desde lejanos rezagos productivos hasta las propias
condiciones de funcionamiento del modelo económico
vigente, pasando por la falta de competitividad de la
economía argentina; en segundo término, tenemos las

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Una hiswria de nunca acabar

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-estriccwnes externas, desde el servicio de la deuda (que

en rigor se ha convertido en "deuda pública") hasta las
condiciones de la economía mundial, que han sido fran................,.,,.....carnente desfavorables en los últimos años; y finalmen.......,_ e, más no en último lugar, el problema político, es decir,
la recreación de un centro de poder con suficiente capacidad como para llevar adelante un curso consistene de políticas públicas orientadas al desarrollo econóF,co, la modernización del Estado y la sutura de la brecha social. En buena medida, estas dificultades se agravaron -y no ha sido un factor menor la falta de corulucción política de la Alianza en el gobierno- durante los
rimeros doce meses del gobierno aliancista de Fertnando de la Rúa, aunque no empezaron con él, y
constituyen las principales asignaturas pendientes que enfrenta el gobierno argentino
en la actualidad.
Por el lado de las restricciones externas conviene

38

recordar que, después de algunos años especialmente
favorables, sobre todo en lo que hace al flujo positivo de
capitales, la situación comenzó a tomar -en los últimos
años del gobierno de Menem- un sesgo claramente negativo para Argentina. La caída generalizada de los principales precios de sus productos de exportación, la subida de las tasas de interés norteamericanas con la consiguiente apreciación del dólar, la caída del euro, la retracción de capitales hacia la región y la devaluación
brasileña, entre otros males, compusieron una de las
peores combinaciones externas que pudieran concebirse.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 6 I MAYO· AGOSTO 2001

Del lado interno, las cosas no iban mucho mejor.
Razonablemente, la Alianza se comprometió, aunque
después de agitar cierto perfil "anti-modelo", amantener los postulados centrales de las políticas económicas
menemistas. Éstas lineas maestras incluían cinco cuestiones básicas: la ley de convertibilidad (es decir, patrón de convertibilidad más paridad 1 a 1; las dos cosas
juntas), las privatizaciones, el "equilibrio" fiscal (hay
una ley que lo respalda), la apertura comercial y el
Mercosur. Éste es el entramado básico del modelo económico argentino que, sobreimpreso a las condiciones estructurales básicas de nuestra economía, es el responsable
de las escasas bendiciones de nuestra posible fortuna y de
buena parte de las desgracias que padecernos.
Seria largo entrar en detalles así es que voy a decirlo a vuelo de pájaro: a) de aquí al mediano plazo,
salir de este modelo es peor que quedarse en él, por lo
tanto, y más allá de si nos gusta o nos deja de gustar,
aquellas lineas maestras son el único horizonte realista
de toda política económica viable en el país; b) con este
modelo -y bajo ciertas condiciones internacionales y
de política interna- Argentina logró estabilidad, crecimiento y una moderada generación de empleo genuino; c) el modelo es fuertemente concentrador del ingreso y propenso a la desigualdad, pero no es la ley de
gravedad: admite correctivos estatales que lo hagan más
equitativo (y puede, y debe, ser corregido en tal sentido); d) obliga a "cerrar la brecha fiscal" con firmeza y
su principal motor de crecimiento es, en primera instancia, la entrada de capitales externos de inversión (sus
otros motores son las exportaciones y el consumo, en
ese riguroso orden). Y aquí tocamos un punto clave.
Un Estado fiscalmente quebrado (y en permanente
déficit operativo), un sector productivo heterogéneo y
de desempeño mediocre y una sociedad con un bajo
nivel de ahorro interno dependen, de manera dramática, de nuestra capacidad para generar confianza y oportunidades de negocios orientadas a captar capitales externos (o ganar mercados externos).
Puestas las cosas en estos tristes términos, y sea
cual fuere nuestra opinión sobre la marcha de la econo-

I

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6 1MAYO· AGOSTO 2001

mía en el mundo, sobre la orientación que está toman

do el capitalismo transnacional, o incluso sobre el sen
tido de la existencia del ser humano en la tierra, bajar el
"riesgo país" primero, y alcanzar más adelante el "grado de inversión" se nos aparecen corno una verdadera
política de Estado entre todas las fuerzas sociopolíticas
mayoritarias.
Y esto nos lleva directamente a la naturaleza po
lítica de nuestros males. O mejor dicho, a la única variable que podemos modificar internamente a voluntad,
porque para enfrentar ese cerrado conjunto de restricciones se necesita mucha política, y sobre todo, buen
política. Más específicamente, se requiere una alta dosis de conducción política, es decir, de capacidad para
generar un polo de poder -con apoyo de una coalició•..__ _ _ ____¡u
social amplia- capaz de llevar adelante cursos de ac
ción consistentes orientados a alcanzar objetivos nacio-·- - - - -..;.a,1
nales estratégicos.Y esto no supone desbarrancarse tras· - - - - - -u
los oropeles de algún liderazgo mesiánico; se trata,más bien,
de un esquema de poder -ru estilo chileno- capaz de ofre
cer previsibilidad política y consistencia decisional.
Lamentablemente estamos lejos de eso. Se ha dicho muchas veces y no en vano: Argentina es una sociedad de actores dispersos, anclados en una constelación estructural de intereses, valores y visiones antagó-

El modelo es fuertemente
concentrador del ingreso y
propenso a la desigualdad,
pero no es la ley de gravedad:
admite correctivos estatales
que lo hagan más equitativo
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Una hiswria de nunca acabar

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nicas, con el poder suficiente para vetar las iniciativas
de los otros, pero sin la capacidad necesaria para
hegemonizar una orientación propia. Este diagnóstico
se vio parcialmente desmentido durante el primer gobierno de Menem, pero las condiciones que hicieron
posible las reformas de "primera generación" casi fueron una excepción y ahora hemos vuelto a la regla.
Para no empezar con el neolítico superior, Argentina carece de una conduccwn política en sentido estricto desde 1995-1996, cuando comenzaron a encadenarse una serie de hechos cuyas consecuencias todavía padecemos: empezó a desgajarse la trabajosa alianza de centro-derecha que encarnaban Menem-Cavallo,
el presidente decidió apostar todas sus fichas al delirio
reeleccionista que puso al borde del abismo la continuidad institucional del país y alimentó la caldera de
un desbocado déficit fiscal con el único objeto de "lubricar" el proyecto presidencial, el gobierno perdió todo
impulso para continuar con las importantes reformas
estructurales pendientes (incluyendo la corrección de
algunas políticas erradas del primer gobierno), el peronismo empezó a fragmentarse en sectores que apostaban a liderazgos dispares y a restarle colaboración a las
desvaídas iniciativas del poder ejecutivo, y la heterogénea oposición política comenzó a unirse electoralmente y a liderar una creciente protesta social "contra el
modelo" (un modelo que, una vez en el gobierno, comenzarían a defender a medias tintas). En resumidas
cuentas, podríamos decir que el segundo gobierno de
Menem se agotó -desde el punto de vista económicoen dos cuestiones: mantener el esquema heredado de
Cavallo, pero en "piloto automático", y agregarle la red
de salvamento bancario (que no fue un logro menor pero
que en todo caso fue insuficiente). Para un país con fuertes
rezagos productivos y serias limitaciones estructurales, que
además, y para nuestra desgracia, le tocó enfrentar una
situación internacional especialmente adversa, los logros
del segundo gobierno menemista se parecieron mucho a la
larga pérdida de un tiempo precioso.
Una de las raíces de nuestros problemas actuales
de gobernabilidad hay que buscarlos en la propia cons-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6 !MAYO - AGOSTO 2001

titución política de la Alianza y en el resultado de las
elecciones que los llevaron al gobierno. Aquellas elecciones de octubre de 1999 arrojaron tres o cuatro resultados dignos de mención: a) la consolidación de la alternancia democrática en el país, que no es poco; b) el
reforzamiento de un centro político pragmático (la
Alianza y elJusticialismo compartian -más allá del siempre estridente discurso de campaña- un programa de
gobierno semejante); c) la conformación de un espacio
político dividido (o articulado) con base en cuatro fuerzas políticas y dos alianzas: UCR y PJ como partidos
mayoritarios, y el FREPASO y Acción por la República como fuerzas de acompañamiento; d) y finalmente,
la novedosa y equilibrada distribución institucional del
poder político a lo largo y ancho del país.
De todos estos hilos vamos a quedarnos con el
último dato: si bien el radicalismo triunfó en el ámbito
presidencial en casi todo el país (ganó en 20 de los 24
distritos electorales), perdió la mayoría de los gobiernos provinciales a manos de sus adversarios (14 gobernaciones para el Justicialismo y otras dos para partidos
provinciales), destacándose en particular las victorias
peronistas en tres de los cuatro distritos electorales más
importantes del país: Buenos Aires, Córdoba y Santa
Fe (el otro distrito clave, la Capital Federal, está controlada por el FREPASO). A esto hay que agregarle que el
gobierno delarruista obtuvo una endeble mayoría en la
Cámara de Diputados, no tiene mayoría en la de Senadores, y cuenta con una Corte Suprema de Justicia con
mayoría menemista.
Así las cosas, todos los observadores avisados (y
los inversores externos suelen no estar tan mal informados) empezaron a percibir tres problemas directamente ligados a la capacidad de gobierno de la Alianza.
El primero se refería, en un país fuertemente presidencialista, a la propia capacidad ejecutiva de De la Rúa
para resolver problemas, sobre todo tomando en cuenta su estilo excesivamente conciliador y el hecho de que
su larga carrera política la había realizado, casi exclusivamente, como legislador; el segundo aspecto estaba
centrado en saber si la Alianza se iba a mantener como

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

coalición de gobierno, y si, en particular, era capaz d
conformar un equipo gubernamental homogéneo, ca
paz de tirar del dificil y siempre desgastante carro de la
gestión pública para el mismo lado; el tercer y último
interrogante se refería a su capacidad -una vez supues-

Argentina es una sociedad de
actores dispersos) anclados en
una constelación estructural
de intereses) valores y visiones
antagónicas) con el poder
suficiente para vetar las
iniciativas de los otros) pero
sin la capacidad necesaria
para hegemonizar una
orientacwn propia.
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ta la resolución de los dos primeros puntos- para subordinar los otros núcleos de poder en manos del peronismo (senado, provincias y sindicatos), de modo tal
de garantizar la aprobación de un conjunto de leyes
fundamentales que completaran las reformas estructurales en suspenso (reforma laboral, desregulación de
obras sociales, reforma de la estructura y de la administración tributaria, modernización del Estado, coparticipación federal, reforma previsional, etcétera).
Pasado ya casi un año y medio de gobierno, puede decirse que buena parte de las presunciones pesimistas se fueron cumpliendo una por una. Desde el
punto de vista social, la gestión de la ministra Graciela
Fernández Meijide -una de las principales espadas electorales de la coalición- se fue desbarrancando en la in-

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Una historia de nunca acabar

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acción, e incluso quedó demasiado cerca de algunos
· episodios de corrupción que desgastaron su imagen.
La esperanza de ver una labor más coordinada y ejecutiva, que abarcara las áreas de salud, trabajo, educación
y desarrollo social, y que permitiera un frente de ataque
más sólido a los problemas sociales naufragó antes de
echarse a andar. En el plano económico, por su parte, el
gobierno combinó severas carencias a la hora de definir
un plan consistente para enfrentar el problema de la
reforma del Estado (reducción y eficientización del gasto
público incluido), junto con una escasa coherencia política como para encarar las reformas estructurales pendientes y ofrecer una estrategia de crecimiento a mediano plazo. Probó inicialmente con una táctica impopular, y a la postre contraproducente desde el punto de
vista económico, como fue el aumento generalizado de
impuestos, y luego ensayó una reducción salarial, quizá
más impopular aún, pero de una efectividad muy acotada y sin un horizonte de desarrollo creíble. El resultado final fue una economía absolutamente "planchada",
que no ha podido sacarse de encima la pesada herencia
recesiva heredada de la última parte del gobierno
menemista.
Finalmente, el rubro político fue el más movido.
Los "jaloneos" iniciales entre las varias (demasiadas)
cabezas políticas de la Alianza fueron transformándose, primero, en sordos enfrentamientos, y luego, en graves fracturas expuestas. El punto culminante fue la crisis desatada en el Senado de la Nación, hacia mediados
del año 2000, en tomo a los supuestos sobornos pagados para la aprobación de la ley de flexibilización laboral. El caso puso de manifiesto lo que todo hijo de vecino sospecha desde hace muchos años: la política argentina, con un bajísimo nivel de institucionalidad y
contralor público, esconde caudalosos ríos subterráneos
de desenfrenada corrupción. En ese marco, con un gesto
de alto impacto mediático pero de notoria irresponsabilidad institucional, el líder del FREPASO, Carlos
Álvarez, renunció a la vicepresidencia de la nación ( 6
de octubre), y puso al gobierno de la Alianza al borde
del precipicio. Un precipicio del que recién empezaría

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001

a salir casi seis meses después cuando, en medio de una
preocupante sensación de vacío de poder presidencial,
al borde de la cesación de pagos y frente a una situación social explosiva, el gobierno (y la oposición
justicialista en el Congreso) le entregaron el manejo de
la economía a Domingo Felipe Cavallo (ex ministro de
Economía de Menem y autor del Plan de Convertibilidad que trajo estabilidad al país) a finales de marzo del
presente año.

¿EPÍLOGO O NUEVO PRÓLOGO?
Las crónicas del siglo XXI quizá guarden algún lejano
recuerdo de un oscuro país, perdido en el lejano sur del
planeta, que siempre se creyó mucho más importante
de lo que era, y que se hundió en sucesivas crisis políticas y económicas, hasta que sus habitantes, cansados
de luchar en vano (y entre sí), comenzaron una lenta
diáspora que los llevó a transitar todas las geografias
del globo. Desde entonces (tal vez cuenten algún día las
leyendas futuras), el tango, el dulce de leche, el bife de
lomo y el culto herético a San Maradona se hicieron
conocidos en todo el mundo.
No habría que descartar por improbables estas
rápidas anotaciones, toda vez que las noticias que registrarnos a diario nos hablan de un país dudosamente emergente, con más de treinta meses de recesión a
sus espaldas, problemas estructurales de competitividad, riesgoso para la inversión productiva, deuda externa asfixiante, déficit fiscal incontrolable, altos niveles
de corrupción, ineficiencia estatal, fuerte conflictividad
social y 16% de desempleo.
Aunque claro, también otro escenario menos infausto es posible. Desde la llegada de un providencial
Domingo Felipe Cavallo al Ministerio de Economía,
un gobierno aliancista errático ha empezado a tener algo
así como un centro de poder político creíble, y la sociedad ha comenzado a acompañar el nuevo proceso, más
por el afán de empezar a creer en algo que por asentada
convicción en el ideario cavallista. Poniendo entre pa-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

IMAYO - AGOSTO 2001

Si la alianza radicalcavallista logra recomponer
las bases de su poder político)
poner en caja el gasto
público y recuperar la
confianza de los mercados)
mientras apoya la economía
real) entonces el
gobierno logrará un
mejor posicionamiento para
el desafío electoral
de octubre próximo) donde
se renuvará el Senado.
réntesis el hecho (digno de una más profunda reflexió
que no haremos aquí) de que buena parte del orden
político argentino depende de un solo hombre (!), las
primeras medidas de Cavallo apuntan a enderezar la
nave de la economía pero su resultado es todavía incierto: nuevo impuestazo para cerrar la brecha fiscal en
el corto plazo, obtención de amplios poderes ejecutivos
(con aprobación parlamentaria) para reformular la estructura estatal, renegociación con el FMI y reprogramación de la deuda pública a más largo plazo, apoyo
selectivo a empresas en crisis y un todavía discutible
proyecto para ampliar la "convertibilidad" actual (un
peso igual a un dólar) con la incorporación del euro
como moneda complementaria.
Quizá haya una luz al final del túnel después de
todo, y el país logre salir de una peligrosa condición de
estancamiento en la que dos resoluciones de la crisis
son, todavía hoy, igualmente probables: o empezar a

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Una hiswria de nunca acabar

alir del atolladero o caemos al abismo de la cesación
de pagos.
"1111►----"""
En otros términos, si la nueva alianza radicalcavallista logra recomponer las bases de su menguado
oder político, poner en caja el gasto público y recuperar la confianza de los mercados, mientras da un claro
empuje a aquellos sectores de la economía real en con...__,,_c•.ec,111·ciones de abrirse paso en la cada vez más competitiva
conomía internacional, entonces el escenario de un país
moderadamente emergente toma visos de realidad, y el
gobierno logrará un mejor posicionamiento para enfrentar el crucial desafio electoral de octubre próximo,
onde se renovará íntegramente el Senado de la na-

Pero si alguna de estas condiciones falla, entonces el futuro empezará a colorearse con tintes algo más
sombríos. En ese caso, quizá haya que empezar a considerar más seriamente la imaginaria crónica de un país
ue logró ser hundido, según lo vislumbrara alguna vez
el inefable Cantinflas, por sus propios habitantes. ._,

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República "aérea" y autoritarismo
Controversia del proyecto bolivariano
FREDDY MARÍÑEZ NAVARRO

1objetivo de este trabajo es presentar el proceso
de transición democrática en Venezuela, marcado por cambios institucionales y legales, expresados en términos retóricos por ideales
bolivarianos que le dan un matiz nacionalista y patriótico. En este sentido, se analiza el porqué de la desesperanza del pueblo venezolano en el momento en que el
\ sis_tema político, pactado en 1958, fue perdiendo legiti\ffiídad, así como la inserción de la figura de Hugo
Chávez Frías en la política venezolana y la controversia
de si la revolución democrática está inspirada o no en
los ideales republicanos de Simón Bolívar.

E

DESENCANTO Y FALTA DE LEGITIMIDAD
pesde el final de los años setenta, el modelo económico
construido a partir de la asignación de recursos de la
-,r•:i ; r i - - - - - -r·enta petrolera viene estando en crisis. El reconocimiento
explicito de ésta se manifiesta en lo que Juan Pablo Pérez
Alfonzo, fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo alertó como destrucción nacional "[por estarnos] hundiendo en el excremento del diablo": la deuda externa en plena bonanza petrolera y, en
consecuencia, la devaluación de la moneda nacional de
los años ochenta. Sin embargo, durante estos años los
gobiernos en turno controlaron la inflación y mantuvieron un clima de relativa estabilidad social y política,
aunque los niveles de corrupción fueron los más escandalosos del periodo democrático. Fue la época en que
la fuerza armada nacional o el poder militar manifestó
su descontento ante el poder político, producto de la

46

utilización partidista y el desmedro de la institución
castrense.
Ante el deterioro cada vez más de la economía,
en 1989, el gobierno venezolano, presidido por segunda vez por Carlos Andrés Pérez, decidió presentar un
programa de ajuste para hacer frente a un Estado paternalista, a una dosis masiva de reglamentaciones, a
controles y proteccionismos, así como a un sector industrial público muy desarrollado. Este programa contenia tres elementos fundamentales:
a)

b)
c)

El ajuste económico (que comprendía la reforma de precio, el fin del sistema de tasas de cambio múltiples y la devaluación) y el equilibrio
del presupuesto del Estado.
El ajuste estructural (privatizaciones y apertura económica).
Las medidas económicas.

Con estos tres componentes, se trató de conseguir, a la luz de un nuevo modelo de distribución de la
renta, un mecanismo distinto de apertura y funcionamiento del Estado, pero pecando en mantener una estructura política rígida. Por primera vez, el gobierno
anunciaba no una situación temporal, sino un cambio
en la estrategia y en la filosofia económica del gobierno.
Se abandonaba de súbito el Estado rentista de bienestar y se ingresaba por la via de propuestas programáticas
impuestas a la economía de mercado.
Esta estrategia llega en un contexto de transición
de la actividad económica y engendra fuertes tensiones
sociales y políticas que pusieron en crisis a las institu-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1 MAYO - AGOSTO 2001

ciones democráticas y a la capacidad de los partidos
políticos en la gestión de la renta pública. A un mes de
iniciado el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez
(febrero de 1989), así como de haber puesto en marcha el Programa Shock de Ajuste Estructural, se produjo una reacción violenta en la sociedad, con un estallido anárquico, "el caracazo", que manifestó el grado
de incorforrnidad de los sectores pobres de la población.
Por otro lado, las tentativas de golpe de Estado,
una en febrero y otra en noviembre de 1992, la primera
liderada por el teniente-coronel Hugo Chávez Frias,
hacen constancia del agotamiento de la élite política del
país, expresada por la falta de legitimidad tanto a nivel
de las instituciones como de los dirigentes políticos. Fue

TRAYECTORIAS

IAÑO 111, NO. 6

1MAYO - AGOSTO 2001

el comienzo, por una parte, del desencanto o de la pérdida de esperanza de la gente a sus instituciones y de
uno de los ejércitos más estables de América Latina, y
por la otra, de la crisis institucional y del bipartidismo
en el país. Se diría, entonces, que estas tres rebeliones
(la civil y las dos militares) fueron la respuesta de la
sociedad y de las fuerzas armadas nacionales a los cambios principalmente económicos ocurridos y al deterioro político y moral de la élite del país.
En su afán por constituirse líder en la implantación de las medidas de ajustes estructurales, Carlos
Andrés Pérez siguió adelante con su programa que establecía algunas medidas para contrarrestar el efecto
del proceso de estabilización. Estas medidas, sociales
en su generalidad, estaban compuestas por un conjun-

47

�liclcul en Améñ
República "aérea" y auwritarismo

____

,_,

o de acciones (como las transferencias directas de efec-

_. .vo hacia familias con hijos en el sistema escolar, la atención médica y la entrega de alimentos a mujeres embaadas y lactantes) y un nuevo sistema de seguro conel desempleo. No obstante estas iniciativas, en 1992,
la oposición del gobierno (representada por los partidos políticos Movimiento al Socialismo y la Causa Ra·cal) y los sectores intelectuales críticos obligaron a
nunciar al Presidente de la república a seis meses de
culminar su mandato, lo acusaron de responsabilidad

Las tentativas de golpe de
Estado hacen constancia del
agotamiento de la élite
política del país) expresada
por la falta de legitimidad
tanto a nivel de las
instituciones como de los
dirigentes políticos.
moral y política de hechos bochornosos en la administración pública. Esta decisión marcó un precedente
político, puesto que dejó en la sociedad venezolana una
carencia de gobemabilidad y una pérdida de legitimidad sustantiva del gobierno. Este hecho se manifestó
en el resultado de las elecciones presidenciales del año
1993, cuando uno de los constructores del bipartidismo
venezolano y fundador del partido socialcristiano Comité de Organización Política Electoral Independiente
(COPEI), Rafael Caldera, es electo presidente de la república por segunda vez, sin su partido y apoyado por
un conjunto de fuerzas de centro-izquierda. En esta
oportunidad, el líder socialcristiano se presentó con un
discurso antipartido y de rescate de los derechos socia-

48

les y políticos constitucionales, que a su manera de ver
fueron violados en el periodo de Carlos Andrés Pérez.
En esta contienda electoral, Rafael Caldera tuvo como
contrincante a los representantes del bipartidismo [Acción Democrática (AD) y COPEI] y a una fuerza sindical no oficial bastante representativa para la época
(Causa Radical), originaria del movimiento obrero siderúrgico en el sur del país. Al resultar electo presidente, Rafael Caldera se constituye, por paradoja, en el primer mandatario que rompe con el sistema político
bipartidista, representando la personalización política
del final sistema democrático que él mismo ayudó a
construir. 1 En consecuencia, pone en marcha la liberación, mediante el indulto, al grupo de militares, coroneles sobre todo, golpistas del año 1992. Éstos, incentivados por las ideas políticas bolivarianas aprendidas en la
Academia Militar de Caracas, así como por el descontento de la oficialidad del ejército (producto de que el
castrense fue un sector social que también sufrió el desmán del bipartidismo) se constituyeron en una fuerza
política hoy en referencia.
Podemos entonces estimar por qué en Venezuela
estos acontecimientos sociopolíticos, que culminan con
el fin de la preeminencia de dos partidos, llevaron a
que, en 1998, el teniente-coronel Hugo Chávez Frias,
jefe de la insurrección fallida del año 1992, se convirtiera en el presidente constitucional de todos los venezolanos. En este sentido, consideramos que las raíces
que explican este hecho se deben:
•

Primeramente, al exceso de autoritarismo de los
dos partidos principales que ejercieron el control en todos los sectores de la sociedad venezolana durante cuarenta años, y que generó un
Estado ineficaz y excluyente desde el punto de
vista social y político.

' Según Michael Penfold (2000), "A partir de las elecciones de 1993,
después de las dos intentonas golpistas de 1992, se inició un proceso de
realignment electoral -caracterizado por su volatilidad y por lo tanto
inestable- de un mayor número de personas colocando sus votos fuera
de los partidos políticos tradicionales".

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 I MAYO • AGOSTO 2001

•

•

•

Segundo, a las complicidades en la esfera pública. Como consecuencia del autoritarismo
bipartidista, pudo observarse a todo lo largo de
la vida "democrática" que los poderes ejecutivo, legislativo y judicial iban de la mano de las
decisiones del partido gobernante, y que las
funciones de control del poder político no cumplieron con lo que el Estado de derecho estima,
tal es el denominado control interorgánico: del
ejecutivo al legislativo; del legislativo al ejecutivo; del judicial hacia el legislativo y ejecutivo; y
del electorado hacia los tres poderes.
Tercero, a la ausencia de actores sociales. Una
de las cuestiones fundamentales de la critica a
la democracia del país es justamente la ausencia o fragilidad de actores sociales, constituidos
independientemente del Estado. Este elemento
explica por qué el movimiento político (Movimiento V República) de Hugo Chávez Frias,
concebido como un movimiento de movimientos, se convierte en un fenómeno social y electoral en el momento de plantear demandas y de
proponer un proyecto de país.
Cuarto, a la ruptura de la relación entre poder
político y poder militar. Paulatinamente'los gobiernos democráticos venezolanos fueron incorporando a los militares en funciones policiales
de mantenimiento de la seguridad y el orden
público en las regiones limitrofes -con Colombia fundamentalmente-, y en el control de las
actividades delictivas relacionadas con el
narcotráfico, que, a fin de cuentas, le restaron
capacidades para asegurar la vigencia del Estado expresada en el mantenimiento de los límites territoriales y funcionales que demarcan su
ámbito de dominio. Esto coadyuvó, ligado al
abuso de poder político, a friccionar la relación
de estos dos poderes.
Y quinto, al aspecto del proceso de descentralización política y la reforma del sistema de partidos, iniciada en 1989, que se materializó a través de dos mecanismos: 1) el aumento de la
competencia electoral dentro del sistema democrático y 2) la posibilidad de reelección tanto
para alcaldes como gobernadores.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO· AGOSTO 2001

¿POR QUÉ EL LIDERAZGO DE CHÁVEZ?
Los años 1992-1998 pueden considerarse como el espacio crucial que marca una nueva era en la sociedad
venezolana. Cuando decimos una nueva era, nos referimos a que este momento fue el que marcó la crisis
más profunda del régimen democrático. Podemos decir que todos los sectores de la sociedad han sido
impactados por esta crisis. Sus rasgos apuntan a estremecer y, ¿por qué no?, a podar las bases de consenso y
de conciliación del llamado Pacto de Punto Fijo de 1958.
En el marco de ingobernabilidad, de debilidad institucional, del terrible crecimiento de la pobreza y de la
corrupción, así como de la falta de un liderazgo serio y
49

�&amp;oJaernabilidacLeJL.AméñccLl.ati.-- - - - - - - - - - ~ - - República "aérea" y autoritarismo

decente tanto en los partidos AD y COPE! como en CUADRO 1
otras fuerzas representativas (el conservador Polo
ELECCIONES
Democrático), surge la figura de Rugo Chávez Frías
PRESIDENCIALES, 1998*
con la propuesta de una democracia participativa, la
Candidatos
Votos
% de votos
romesa de terminar con el sistema bipartidista co"w;__. _ _ , ~ ~ - - - rrupto, el deseo de ponerle fin a la pobreza y el objeHugo Chávez
3'014,812
56.49%
tivo de poner orden; para ello incorporaría al sector
Henrique Salas Rommer
2'105,809
39.49%
'militar en un nuevo gobierno bajo nuevas relaciones
Irene Sáenz
166,334
3.12%
cívico-militares.
Luis Alfaro Ucero
19,402
0.36%
El teniente-coronel Rugo Chávez se presenta
Miguel Rodríguez
17,423
0.33%
Alfredo Ramos
4,464
0.09%
a competir en las elecciones de diciembre 1998, reRadamés
Muñoz
Alfaro
2,506
0.03%
presentado por una coalición de movimientos y parOswaldo Sujú Ratio
2,451
0.05%
tidos que expresan el descontento. El gran "polo paDoménico Tanzi
1,606
0.03%
triótico", que abarca sectores de la izquierda, centro
Alejandro Peña Esclusa
1,162
0.02%
izquierda y de derecha -si es que podemos utilizar
902
Ignacio Quintana
0.02%
estas etiquetas- y que van desde el Movimiento V
La abstención ascendió a 35.1% del electorado.
República hasta el Movimiento al Socialismo, pa- •FUENTE:
Consejo Nacional Electoral, Elecciones 2000, Caracas, 2000.
sando por el partido Patria Para Todos y movimien¡os de sectores conservadores, se constituyó en porltavoz de la propuesta bolivariana, nacionalista y patriónar el proceso constituyente fue una prueba de ello. Es
más, pudiera decirse que el año 1999 fue un año donde
tica, que tiene como objetivo cambiar, a través de una
lo político rebasó el quehacer de la sociedad venezolanueva Asamblea Constituyente, la cultura política del
venezolano quien ha socializado maneras de ser no dena. Así lo dejó ver el Presidente en su alocución con
mocráticas y corruptas del sistema moribundo. Este
motivo de su primer año de gobierno: "lo más grandiodiscurso penetró en la población venezolana desespeso del año 1999 fue el saneamiento de las instituciones,
¡ranzada y sin fe. En este sentido, Leonardo Vivas estiprincipalmente el Congreso, se limpiaron las cúpulas
a que "el paso de Chávez a la palestra con la fuerza
que manejaban las directivas del poder legislativo y juque se le conoció no obedece principalmente a una esdicial".
trategia de combate político -que, por cierto, no debe
Con el objetivo de precisar el proyecto político
descartarse-sino a un movimiento de liberación de temimplícito en su gobierno y, en consecuencia, sus "enperamento popular que se hallaba encasquillado bajo
contronazos" con los poderes institucionales, específilas expectativas de un sistema político agotado" (Vivas,
camente con el judicial y el legislativo, haremos un bre1999: 82). En el Cuadro 1, puede apreciarse el resultave análisis del proceso de referéndum y de la elección
do electoral donde Rugo Chávez Frías gana la preside la Asamblea Nacional Constituyente, cuestión que
dencia de la república.
permitirá dilucidar mejor su proyecto de país.
Vale la pena, por razones de comprensión de todo
LA ASAMBLEA NACIONAL
el proceso político, precisar el concepto de Asamblea
CONSTITUYENTE
Constituyente. Por ésta entendemos aquel cuerpo de
representantes de la soberanía popular, que en nombre
Es obvio el interés del presidente Rugo Chávez por el
de ese pueblo y en virtud de su poder, actúa como agente
problema político. Su dedicación y empeño en culmipara plasmar en un articulado constitucional las deci-

-•------

50

I

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6

1

MAYO -AGOSTO 2001

siones básicas para la convivencia política ordenada, que
hayan surgido del proceso histórico fundante de la nueva
legitimidad. Visto así, desde el primer día de su gobierno, donde juró firmemente ante una " moribunda Constitución", el presidente Rugo Chávez Frías propuso
mediante un decreto las bases comiciales para el referéndum sobre la convocatoria de la Asamblea Nacional
Constituyente. Las preguntas para llamar al referéndum se limitaban a dos. La primera: "¿Convoca usted
una Asamblea Nacional Constituyente con el propósito de transformar el Estado y crear un nuevo ordenamiento jurídico que permita el funcionamiento efectivo de una democracia social y participativa?"Y la segunda: "¿Está usted de acuerdo con las bases propues-

I

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6 1MAYO- AGOSTO 2001

tas por el Ejecutivo Nacional para la convocatoria a la
Asamblea Nacional Constituyente, examinadas y modificadas parcialmente por el Consejo Nacional Electoral en sesión de fecha marzo 24, 1999, y publicadas
en su texto integro en la Gaceta Oficial de la República
de Venezuela, núm. 36,669 de fecha marzo 25, 1999?"
El 25 de abril de 1999, tres millones de venezolanos de los tres millones y medio que acudieron a las
urnas, dijeron sí a las respuestas del referéndum. Ante
esta primera prueba, es importante valorar y discutir
con firmeza esta decisión que tomó una parte del pueblo venezolano, puesto que hasta los minoritarios partidos del ancien régime aprobaron la gesta. Creemos que
se trata de una señal clara que nos apunta que no sólo

51

�Gobenudailiclacl..elLAnémcLl.ali1111M..- - - - - - - - - - - - - - - - - - -República "aérea"y autoritarismo

_____

ºvimos nna época de cambios sino nn cambio de época, parafraseando la editorial de la Revista SIC del Centro Gumilla (agosto, 1999).
1.!!,11111.-----E l otro paso del proceso constituyente tiene que
er
con
la elección de la Asamblea Nacional Constitu11t'llrl-----~yente del 25 de julio de 1999. En esta fase, el Presidente
de la república decidió cruzar el río un poco más abajo
in dejar de avanzar hacia su objetivo principal: ganar
la Constituyente. De hecho, según el Consejo Nacional
Electoral, conformado por funcionarios de diversas afiliaciones políticas, se establecen las bases comiciales para
la convocatoria. La Asamblea Nacional Constituyente
estuvo integrada por 131 miembros y tuvo nna confor,mación unicameral. Ésta se instaló con un poder originario por lo que dictó sus propios estatutos de funcionamiento, teniendo como limites los valores y principios de nuestra historia republicana, así como el cum\Plimiento de los tratados internacionales, acuerdos y
compromisos válidamente suscritos por la república, el
carácter progresivo de los derechos fundamentales del
hombre y las garantías democráticas dentro del más
absoluto respeto de los compromisos asumidos.2 Los
resultados de esta contienda fueron muy claros y favorecieron a los objetivos del Presidente: de 131 constituyentes electos, sólo seis resultaron no vinculados al "polo
jPatriótico" del Presidente. Es importante destacar que
pos partidos tradicionales, AD y COPE!, no lograron

,__

escaños en este proceso electoral; es decir, logró Chávez
Frías una amplia mayoría en la Asamblea Nacional
Constituyente.
El hecho de tener nn poder originarw, legitimado por un proceso electoral, avalado y vigilado por el
Consejo Nacional Electoral y por observadores internacionales, la Asamblea Nacional Constituyente ha tenido que enfrentar el conflicto de poderes, para no hablar de eliminación, que planteó en el país. Este conflicto se expresa en el momento en que esta Asamblea decreta la reorganización y emergencia de los poderes del
Estado: el judicial, legislativo y ejecutivo. Esta decisión,
donde la Iglesia tuvo que intervenir como mediadora
entre los poderes y la Asamblea Nacional Constituyente, generó mucha controversia en el marco nacional
como internacional. Se le acusó al Presidente de autoritario, porque había dado nn "golpe de Estado", ya que
tal decisión iba en contra de los valores de la vida republicana y del Estado de derecho, y que Venezuela estaba
metida en una situación de "pasmo político". Lo que sí
es cierto es que este momento es muy específico en la
historia del país, ya que éste está acostumbrado a debatir sobre todo en épocas de cambio. Ésa fue la discusión
en los años 36, 45 y 58: la construcción de nn proyecto
de país, así como el acuerdo de valores sociales y políticos de la inmensa población venezolana.

,1• 1 - - - - - - 2

En cuanto a esto se presentó el debate si de verdad la Asamblea Nacional Constiruyente tendría un poder originario o derivado. Se trató como
un problema teórico que al final la mayoria de la Asamblea determinó el
poder constituyente como originario. Es importante señalar, que "tal
como lo admite la doctrina, el poder constituyente originario no tiene
línútes jurídicos, en el sentido de que no está limitado por ninguna norma jurídica, sino que es autónomo e incondicionado [...] el poder constituyente tiene un carácter originario cuando ha habido una ruptura
revolucionaria del orden constitucional preexistente, o cuando se trata
de la fundación de un nuevo Estado. Por otro lado, el poder constituyente derivado es el que surge de la propia constitución en vigor, la cual
prevé la conformación de este poder para reformarse o adicionarse, y
así adaptarse a las cambiantes circunstancias [...] el poder constituyente
derivado está subordinado y condicionado al orden constirucional vigente" (Serna; 1998: 228-229).

52

LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA
No cabe duda que el ascenso de Hugo Chávez Frías al
poder expresa no sólo una ruptura electoral, sino también una ruptura de carácter institucional con respecto
al sistema político de partidos en el país. El 4 de febrero
de 1999, el presidente Chávez emprende su gestión revolucionaria teniendo como punto de partida el cambio institucional y legal, así como el liderazgo y la concepción de la política en Venezuela. En esta parte del
trabajo analizarnos la controversia, contradicciones y

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001

avances del gobierno de un año y siete meses que desemboca en la última elección presidencial donde Chávez
Frias logra la más alta votación de toda la historia democrática del país (véase Cuadro 2).

CUADRO 2
ELECCIONES PRESIDENCIALES
EN VENEZUELA
Candidatos
Hugo Chávez Frías
Francisco Arias Cárdenas
Claudio Fermín

Votos

% de votos

3'309,296
2'116,317
160,943

59.2%
37.8%
2.8%

FUENTE: Consejo Nacional Electoral, Becciones 2000, Caracas, 2000.

Durante el periodo que va desde febrero 1999
hasta julio de 2000, el gobierno logra cambiar la Constitución nacional del país. Cabe observar que este periodo implica un término clave que es constituirse, y
esto no es más que encontrar cómo arreglar el poder
con instituciones bien definidas que significa una concepción de la sociedad, del poder público y de las relaciones entre ambas. De una Constitución emanada de
nn pacto entre actores que se consolidó a partir del sistema democrático de partidos en 1958,3 se pasa a otra
Carta Magna, producto del referéndum en diciembre
de 1999. Este nuevo marco constitucional, aprobado
con 71.21% de votos, no sólo tiene un nuevo nombre
(Constitución de la República Bolivariana de Venezuela), sino un conjunto de articulados (350 artículos, una

3

El 31 de octubre de 1959 los partidos Acción Democrática (AD), de
tendencia socialdemócrata, el socialcristiano COPE! y la Unión Republicana Democrática (URD), también socialdemócrata, apuntaron a formar un gobierno de coalición tripartita donde el Partido Comunista
había sido excluido. Uamado Pacw de Punw Fijo, este acuerdo fue una
tentativa por construir la regla de juego de un nuevo sistema político, así
como una nueva manera de regulación estatal tutelar donde las organizaciones partidistas fueron definidas como los canales principales de
agregación, de articulación y de interés sociocultural, así como agentes
privilegiados e intermediarios entre el Estado y la sociedad.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1MAYO -AGOSTO 2001

disposición derogatoria, 17 disposiciones transitorias
una disposición final), que expresa una nueva mane
de organizar el poder y la relación entre el ciudadano y
el Estado. Así podemos ver la intención del proyecto
político.
El primer cambio puesto en la nueva Constitución nacional es el referido al nacionalismo boli
variano, que simboliza la identidad ideológica de la
fuerzas armadas venezolanas ligada al bolivarianismo
nacionalista de la cultura política popular venezolana y los movimientos de izquierda latinoarnericanos4
(Virtuoso: 2000):
La República Bolivariana deVenezuela es irrevocablementehbre e independiente y fundamenta su patrimonio mo,La.,,.....---.,...,...--,11
y sus valores de hbertad, igualdad, jusúcia y paz interna
cional, en la doctrina de Simón Bolívar, El Ltbertado,n...;....._ _...;.a.¡;,¡■e
(Constiwción, 1999: artículo 1).

Como expresión concreta de esta ideología, e
gobierno requiere de un ejército que se involucre co
su participación en la política, de allí el cambio que la
Constitución Bolivariana hace en cuanto al voto mili
tar. La iniciativa del presidente Chávez de, por una parte
movilizar a la institución armada para integrarse con la
población civil en las urgencias de la comunidad naci
nal, y por otra, incorporar a militares activos a puesto
clave en la administración pública, así como de la participación en la política activa de exmilitares, puede ser
síntoma de situar a este grupo castrense por encima de
los demás ciudadanos, de la sociedad y de la nación.
Esta situación ha traído grandes debates en el seno de

4
"El bolivarianismo integra entonces contenidos fundamentales de una
ideología nacional que implica estructuras de comunicación, símbolos,
imágenes y referencias de indudable fuerza social. Esta suerte de reviva!
político de la herencia bolivariana que encarna el chavismo, aunque
símplista y elemental, llena en principio un vacío de objetivos generales
nacionales, a la vez que se muestra en correspondencia con una especie
de conciencia histórica colectiva que ha fabricado a lo largo del tiempo
imágenes, creencias y mitos integrantes de cultura política" (Barrios;
1999: 10).

53

�Go.bemabilidcuLen..Améñca__1.a~·na._ _ _ _ _ _ _~ - - - ~---.:

••

República "aérea" y autoritarismo

~a fuerza annada nacional venezolana,5 puesto que se
!tiende a caer en lo que muchos politólogos denominan
militarismo exacerbado, caracterizado por la trilogía del
"""'llí-- - - - -caudillo, el pueblo y las fuerzas armadas, donde los mi·tares consideran que su función es tutelar a la nación,
'-~----'
adoptan el patriotismo, que implica entrenamiento de
la fuerza armada, y se adjucan la misión mesiánica de
salvadores de la patria.
La reelección presidencial inmediata es considerada también un cambio
•
fundamental en la nueva
Constitución. La Carta
Magna de 1961 establecía
en los artículos 184 y 185
que la persona que esté en
• I •
ejercicio de la presidencia no
~odrá ser reelegida, por lo
que no podrá ser nuevamenlt:e presidente ni desempeñar
dicho cargo dentro de los
diez años siguientes a la terminación de su mandato. La
decisión del " chavismo", de
¡Proponer la reelección presidencial, no fue más que su
~rincipal propuesta consti,.,...,_ _ _ _ __ ·cional que se antepuso con

cial es de seis años. El presidente o presidenta de la república puede ser reelegido, de inmediato y por una
sola vez, por un periodo adicional" (Constitución,
2000) .
También el poder ejecutivo se vio transformado
por la inserción de la figura del vicepresidente ejecutivo, que sería un órgano directo y colaborador inmediato del presidente (artículo
238). Las atribuciones establecidas en el artículo 239
de la Constitución Bolivariana, semejantes a la del
jefe de Gabinete de la nueva reforma constitucional
argentina, se justifican, primero, por razones de orga•
nización (a fin de aliviar la
tarea del presidente); segundo, por razones de control parlamentario y, tercero, por razones relativas a
las relaciones entre el ejecutivo y el Congreso: obtener un mayor grado de flexibilidad entre ambos poderes (Serna: 1998). Es importante señalar que aún
con la figura del vicepresidente, el primer magistrado seguirá concentrando en
su persona dos cargos que
en otras repúblicas se mantienen separados: presidente de la república y jefe de
Estado. En este sentido, el presidente de la república
debe representar a todos los venezolanos y no a un gobierno en particular. Es decir, representa indistintamente
a los ciudadanos. Mientras que la función del jefe de
Estado es la de gobernar, el responsable último de las
políticas del Estado y el que debe gerenciar su ejecución. Debe tener claro que la finalidad del Estado es

El gran cc.polo patriótico
se constituyo en portavoz
de la propuesta
bolivariana) nacionalista
y patrwtica) que tiene
como objetivo cambia,;; a
través de una nueva
Asamblea Constituyente)
la cultura política del
venezolano quien ha
socializado maneras de
ser no democráticas y
corruptas del sistema
moribundo.

5
Este debate ha sido propiciado por el Frente Instirucional Militar, organización de exmilitares que surge ante la constante intromisión del
presidente Cbávez en el ámbito militar, de querer politizarla, de hacer
punto de referencia en sus discursos políticos, de uniformarse constantemente, de glorificar los intentos de golpes de Estado, etcétera.

54

•

República "aérea" y autoritarismo

·~-----

la de Arturo Uslar Pietri y
Ramón Escovar Salom que
planteaban como riesgoso
para la establidad política del
país el que un presidente se
reeligiera inmediatamente.
De esta manera, en el artículo 230 de la nueva Constitución se establece lo siguiente: "El periodo presiden-

•

I

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

facilitar la marcha del país, estimulando a los múlti- CUADRO 3
ples sujetos y coordinándolos de modo que el cuerASAMBLEA NACIONAL DISTRIBUIDA POR
po social se articule armoniosamente y no se desgaENTIDADES
rre por decisiones privadas que perjudiquen a otros
Entidades
Diputados 60%
Nominal 40%
Listas
sectores, o injusticias que agravian a otros ciudadanos, o exclusiones que pongan en peligro la paz soDistrito Federal
10
6
4
cial y la dinámica de la sociedad.
Amazonas
3
2
1
En otras palabras, puede afirmarse que el proAnzoátegui
7
4
3
Apure
5
3
2
yecto bolivariano se sustenta en el pleno derecho a la
Aragua
9
5
4
legitimidad democrática no sólo del presidente de la
Barinas
5
3
2
república sino del jefe de Estado como una unidad.
Bolívar
8
5
3
Carabobo
7
11
4
Este rasgo que envuelve al nuevo sistema político
Cojedes
4
2
2
venezolano corre el riesgo de exacerbar la proclaDalta Amacuro
4
2
2
Falcón
mación de grandes principios de caudillismos
6
4
2
Guárico
5
3
2
mesiánicos con características patrióticas a ultranza.
Lara
9
5
4
El cambio del poder legislativo nacional se exMérida
6
4
2
Miranda
13
presa en la nueva Constitución con la eliminación
8
5
Monagas
5
3
2
de la Cámara del Senado y la puesta en marcha de
Nueva Esparta
4
2
2
un sistema de unicameralidad representada por la
Portuguesa
6
4
2
Sucre
6
4
Asamblea Nacional, integrada ésta solamente por di2
Táchira
7
4
3
putados electos que durarán cinco años en el ejerciTrujillo
5
3
2
cio de sus funciones, pudiendo ser reelegidos por
Vargas
4
2
2
Yaracuy
5
3
dos p eriodos como máximo. Les corresponde legis2
Zulia
15
9
6
lar en materia de competencia nacional y, sobre el
Indígenas
3
funcionamiento de las distintas ramas del poder
TOTAL ASAMBLEA
165
97
65
nacional: proponer enmiendas y reformas a la ConstiFUENTE: Consejo Nacional Electoral, Elecciones 2000, Caracas, 2000.
tución, ejercer funciones de control sobre el gobierno y
la administración pública, organizar y promover la participación ciudadana, decretar amnistías, discutir y apropoderes independientes, conforman para el proyecto
bar el presupuesto nacional y otras atnbuciones contembolivariano la clave de una democracia participativa y
pladas en los capítulos II y IlI de la Constitución nacional
de saneamiento moral de las instituciones públicas. En
de 1961 (título V. Del poder legislativo).
cuanto a lo electoral, la nueva Constitución lleva a este
La Asamblea Nacional relegitimada el 30 de jurango el poder electoral que se ejerce por el Consejo
lio de 2000 se constituyó por la elección de 165 diputaNacional Electoral como ente rector y, como organisdos, de los cuales 97 fueron elegidos de forma uninomos subordinados a éste, la Junta Electoral Nacional, la
minal y 65 por listas cerradas, además de la elección de
Comisión de Registro Civil Electoral y la Comisión de
tres diputados que representan a las comunidades indíParticipación Política y Financiamiento (Constitución,
genas. Ésta es una innovación, puesto que en el poder
1999: artículo 292). Aparte de las funciones de este
legislativo de la Constitución pasada, los indígenas no
poder, como la organización (no sólo de poderes públitenían ningún tipo de presencia (véase Cuadro 3).
cos sino de gremios, sindicatos y organizaciones con
El poder electoral y el poder ciudadano, como
fines políticos), el presupuesto y la administración, di-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

55

�República "airea" y autoritarismo

~ección y vigilancia de las elecciones, los órganos ga-

lrantizan la igualdad, confiabilidad, imparcialidad, trans-

~------

parencia y eficiencia de los procesos electorales, así como
~a aplicación de la personalización del sufragio y la reresentación proporcional.
Jlf"!lll--------"
En lo que concierne al poder ciudadano, la revolución bolivariana hace alusión al pensamiento de Simón
olivar: "Moral y luces son nuestras pnmeras neces1\ :ades", en el capítulo V, del título V, la nueva Constitución explica que el poder ciudadano se ejerce por el
Consejo Moral Republicano integrado por el defensor
del pueblo, el fiscal o fiscalía general y el contralor geeral de la república (artículo 273). Es importante se'1alar que, en sus funciones clave, el Consejo Moral
Republicano es el encargado de vehicular la conformación y mantenimiento de la cultura política del país,
promoviendo todas aquellas actividades pedagógicas
dirigidas al conocimiento y estudio de la Constitución
nacional, al amor a la patria, a las virtudes cívicas y democráticas, a los valores trascendentales de la vida re-

11!.l!lll,..,_ _ _ __

El proyecto bolivariano
se sustenta en el pleno derecho
a la legitimidad democrática
no sólo del Presidente
de la república sino
del jefe de Estado como una
unidad. Este rasgo corre el
riesgo de exacerbar la
proclamación de grandes
principios de caudillismos
mesianicos con caractertsticas
patrióticas a ultranza.
• I

56

•

/

•

publicana y a la observancia y respeto de los derechos
humanos.
Los derechos indigenas vienen a poner un ingrediente más de controversia a la nueva articulación de la
Constitución revolucionaria y bolivariana. Expresada
en el capítulo vm, título III, los derechos ancestrales de
los habitantes autóctonos del país tocan un tema muy
particular en lo que hoy se denomina democracia participativa con ingredientes de tolerancia y diversidad.
Esto es importante y toma vigor en la nueva Constitución, puesto que hasta el momento la tolerancia de los
Estados nación en América Latina se ha centrado habitualmente en los individuos que participan y no en los
grupos étnicos ni de otro tipo.

ALGUNAS REFLEXIONES FINALES
Como podemos ver, estos cambios constitucionales, a
pesar de tener rasgos positivos (como la doble nacionalidad, la autonomía y rango constitucional del poder
electoral, la institucionalización de diversos referenda, la
mejora institucional del sistema judicial, la prioridad del
ambiente y del desarrollo sustentable, la participación
ciudadana, los derechos humanos y la democratización
de los sindicatos) tienen sus elementos divergentes. Por
una parte, la Carta Magna no fue consensuada con la
ciudadania. Pudiera decirse que es una Constitución
de unos contra otros, ya que el presidente Chávez, lejos
de aglutinar consensos a su alrededor, mediante el diálogo y la negociación, ha optado por la intolerancia que
ha permitido la ruptura de alianzas fundamentales. Si
las transformaciones políticas e institucionales son un
hecho, puesto que desmantelaron el sistema político
nacido del Pacto de Punto Fijo, el nuevo sistema emergente pudiera carecer de legitimidad, entendida ésta
como una forma de poder que corresponde a las creencias compartidas por un gran número de personas. Así,
en Venezuela, la gente sabía que necesitaba cambios,
pero éstos se han venido dando sin la incorporación de
la sociedad. En este sentido, esto es importante; puesto

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001

que, sin la participación de la gente, no se
logrará en un futuro la gobernabilidad y la
eficacia de las instituciones para la satisfacción de las necesidades sociales y políti-

cas.
Sin un nuevo sistema político que recoja
las legítimas reformas por la sociedad ve-

nezolana en estos últimos años, que integre
nuevas propuestas de orgarúzación de los
intereses presentes en la vida pública, que
abra espacios para los nuevos movimientos políticos; sin un Estado eficaz, tendremos una revolución sin cuerpo, sin consistencia y sin sustentabilidad. Hasta ahora la
revolución sólo tiene líder y proclamas (Vrrtuoso, 2000).

Por otro lado, es importante destacar
que el centralismo o presidencialismo, la
asunción de todas las cargas en materia social por parte del Estado y la fractura de la
alternabilidad en el poder, permitido por el
aumento del periodo presidencial y la reelección del presidente, es prueba fehaciente
de la gran contradicción del modelo republicano "revolucionario" que Hugo Chávez Frías intenta llevar a
cabo enVenezuela; pues, por una parte, aquél mantiene
la concepción republicana y el modelo político presidencialista; y, por otra parte, se recupera el sentido de
comunidad establecido en el capítulo VIII (De los derechos de los pueblos indígenas) de la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela. A nuestro parecer, pudiéramos afirmar que la V República, hoy proyecto republicano liberal doctrinario y retórico del gobierno de Chávez, choca en su concepción con el Estado comunitario, plasmado en el capítulo en mención,
que establece en su artículo 119 lo siguiente:
El Estado reconocerá la existencia de los pueblos y comunidades indígenas, su orgarúzación social, política y

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

económica, sus culturas usos y costumbres, idiomas y re
ligiones, así como su hábitat y derechos originarios sobre
las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que
son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de
vida. Corresponderá al ejecutivo nacional, con la participación de los pueblos indígenas, demarcar y garantizar el
derecho a la propiedad colectiva de sus tierras, las cuales
serán inalienables, imprescriptibles, inembargables e
intransfenbles de acuerdo con lo establecido en la Constitución y la ley (Constitución, 1999).

Cuando en el país se presenta, por una parte, la
contradicción sustentada en la crisis del Estado nación
y, por otra, el fortalecimiento de la unidad nacional por
la vía del no consenso, que no hace más que forcejear el

57

�•

iillclacLeLAméñca-1.atin-- - - - - - - ~ - - - - - ----i:

lmodelo republicano, se recupera la comunidad indígelevantando sus derechos a nivel constitucional. Pudiera plantearse que lo innovador del nuevo proyecto
Dlt.lllll1-&gt;--_ , . . - - de nación de la revolución bolivariana venezolana no
está en ser bolivariana,6 sino en plantear dos ideas re,"l!t'!r,n-- - - - - gulativas, para hablar en términos de LuisVilloro ( 1999):
"libertad de realización para todos, y entre todos, coi¡numdad". Creemos que los hechos concretos del gopierno, y del Presidente en particular, además de negar

-------

lna,

En Venezuela) la gente sabía
que necesitaba cambios:,
pero éstos se han venido
dando sin la incorporación
de la sociedad. Sin la
participación de la gente)
no se logrará en un futuro la
gobernabilidad y la eficacia
de las institucwnes
para la satisfacción
de las necesidades
sociales y políticas.
en absoluto lo pautado en la Constitución, nos lleva a
planteamos la siguiente controversia: o es la constitución una "república aérea", o es el primer magistrado
6
Esta afirmación se hace en virtud de que Simón Bolívar, como parte
de la élite de criollos y mestizos, profesaba una nación fundada en la
soberanía popular; es decir, en el consentimiento individual de todos
sus miembros. Ideas que imporúan derechos a los miembros de la comunidad política y limites al Estado que teóricamente aplicaba a todos
por igual, indios y europeos, aunque los pobladores originales no hubieran firmado ningún papel.

58

un presidente que se caracteriza por su entrega extracotidiana al heroismo o ejemplaridad y a las ordenaciones por él creadas o reveladas (Weber; 1996), sin tornar
en cuenta los aspectos racionales o formales de la sociedad. Esto lo podemos constatar en el momento en
que el mismo Presidente, una vez relegitimado, designó al fiscal general de la república, al defensor del pueblo, al contralor general de la república y a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia sin esperar el año
que establece la Constitución para que la Asamblea
Nacional apruebe la legislación referida al sistema judicial, al poder ciudadano y al poder electoral. Viéndolo
así, parece ser que sí estamos en presencia de una república aérea, puesto que el ideal constitucional "revolucionario" de Chávez no tendría nada que ver con la
práctica social y política de los actores políticos gubernamentales. Domingo Felipe Maza Zavala (2000), nos
alerta que
Venezuela hoy no puede ser gobernada ni administrada
bajo patrones elementales, sino en la convergencia de los
organismos democráticos, en la vertiente múltiple de la
dinámica social [...] Quiero decir que es necesario el liderazgo público, privado, social; pero no como expresión
aislada del individualismo, sino como manifestación de la
fuerza del colectivo, de sus aspiraciones, actitudes, afanes
y requerimientos.

con el comportamiento tolerante del gobierno con respecto a otros derechos que se expresan en el país, es
tarea que puede proporcionar nuevos parámetros de
civilidad en el quehacer político. Es la única manera de
hacer la transición democrática venezolana más diversa, más democrática, más revolucionaria y menos ideológica. Con ello, podría crearse en la sociedad venezolana una cultura política formadora de ciudadanos que
estimen que la democracia y la igualdad política son
fines deseados, que el control sobre las fuerzas armadas
nacionales y la policía debe estar completamente en
manos de líderes electos, que las instituciones democráticas básicas deben ser preservadas, y que las diferencias y desacuerdos entre los ciudadanos deben ser,
además de tolerados, protegidos. ,&amp;,

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Considerarnos pues que el proyecto bolivariano,
para que deje de ser aéreo, exige una doble adaptación.
Por una parte, un presidente que aterrice y enarbole la
bandera de la tolerancia y, por otra parte, que esa tolerancia se exprese en términos reales no sólo individuales y colectivos, sino en versiones pluralistas y diversas.
Ello implica poner en marcha virtudes cívicas, hablando en términos de Agnes Heller y Ferenc Fehér ( 1998),
tales como la tolerancia radical, la valentía cívica, la solidaridad, la justicia y la prudencia. No basta con arreglos institucionales basados en la tolerancia si no hay
acciones tolerantes de parte de los actores gubernamentales. Reconciliar lo ideal, plasmado en la Constitución,

TRAYECTORIAS

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TRAYECTORIAS

I

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1

MAYO · AGOSTO 2001

59

�••

•

•
La violencia política en el Perú

La violencia política en el Perú
Un esbozo interdisciplinario de interpretación
H. C. F MANsILLA
l análisis de fenómenos de violencia política en
Perú estuvo largo tiempo bajo una especie de
monopolio de esquemas marxistas y afines,
como es la teoría latinoamericana de la depenencia. Estos enfoques han ofrecido explicaciones
monocausales, a primera vista plausibles, que vinculan
la irrupción de la lucha armada y el surgimiento de guerras civiles a la existencia de insoportables situaciones
de injusticia histórica, la cual estribaría principalmente
n la explotación despiadada de parte de monopolios
extranjeros y sus agentes locales. SegúnJohan Galtung1
-cuyas tesis han sido muy populares a la hora de explicar las causas profundas de los problemas peruanos2los motivos de la "violencia estructural" provienen básicamente de una estructura socioeconómica injusta que
genera miseria colectiva; de la represión política que
roduce relaciones asimétricas con respecto al poder y
de la pervivencia de fenómenos de alienación,3 los que
harían imposible una paz duradera. Contra esta concepción puede aseverarse que la penuria económica, la

En contra de las simples contraposiciones marxistas y
dependentistas (innumerables campesinos sin tierra
contra poquísimos señores feudales; miríadas de obre-

1

3

""'~-------'

Johan Galtung, Soúre la paz, Fontamara, Barcelona, 1985, pp. 27-72.
Cj. la obra más influyente: Felipe MacGregor, Marcial Rubio Correa
y Rudecindo Vega Carreazo, Marco teórico y conclusúmes de la investigaciim
soúre violencia eslTUClUral, Lima, APEP, 1990, que inauguró la serie de
volúmenes Vwlencia estroctural, publicados por la Asociación Peruana
de Estudios e Investigaciones para la Paz. La APEP patrocina igualmente
una serie denominada Vwlencia institucional, dedicada hasta ahora a
problemas del narcotráfico. Cf también dos obras anteriores de notable
resonancia: Felipe MacGregor y Laura Madalengoitia (comps.),
Violencia y paz en el Perú hoy, APEP / FFE, Lima, 1985; Felipe
MacGregor, José Rouillon y Marcial Rubio Correa (comps.), Siete
ensayos sobre la violencia en el Perú, APEP / FFE, Lima, 1987.
2

60

carencia de influencia política, el desempleo crónico y
el malestar colectivo representan factores que han predominado en todos los periodos de la historia humana
y en todas las sociedades y que sólo, ocasionalmente,
han dado lugar a una violencia política específica como
la lucha armada. 4 El bajo consumo de calorías y proteínas, el analfabetismo y las agresiones fisicas del marido
en la vida familiar e intima son, sin duda alguna, fenómenos reprobables, pero calificarlos como elementos
definitorios de la violencia política en Perú y como variables que pueden explicar y hasta exculpar los movimientos
guerrilleros5 es una exageración sin atenuantes.

UNA CONSTELACIÓN PROCLIVE
A CONFLICTOS VIOLENTOS

José María Salcedo, "Violencia y medios de comunicación en el Perú",
en: Violencia en la región andina: caso Perú, APEP, Lima, 1993, pp. 222,
235 y ss. El autor constata una resignación y hasta una fascinación de
la población peruana ante los programas de televisión que contienen
elementos de violencia.
• Para el caso colombiano ef. el excelente libro de Eduardo Pizarro
Leongómez, Insurgencia sin revolución. La guerrilla en Colombia en una
perspectiva comparada, Tercer Mundo, Santa Fe de Bogotá, 1996, pp.
22-27 (con referencias a la constelación peruana).
5
Margarita Giesecke, "Vida cotidiana y violencia en el Perú", en:
Violencia..., Q/J. cit., pp. 164, 166, 172 y ss.; Giesecke, Violenciaestruaural
en el Perú. Historias de vida, APEP, Lima, 1990.

TRAYECTORIAS

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J

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ros explotados contra unos pocos y todopoderosos capitalistas extranjeros), la estructura social peruana se
ha destacado a partir de 1940-1950 por una enorme
complejidad y por la aparición de numerosos actores
sociales con intereses entre sí divergentes, pero no siempre contradictorios. Esta diversidad social proviene de
amplias corrientes migratorias que desde entonces se
han dirigido de la sierra a la costa y del campo a la
ciudad. El resultado ha sido la diversificación de la estructura social peruana, especialmente el surgimiento
de nuevos sectores en las capas medias y bajas de la
población, y la aparición de actores con claras demandas sociopoliticas dirigidas hacia el aparato estatal: los
movimientos de barrio, los informales y las corrientes
étnico-culturales conscientes de su diferencia. Se trata
de movimientos populares relativamente bien organizados, sobre todo en las ciudades de la costa, conformando asociaciones de pobladores de la más diversa
especie y para los fines más disímiles. La mayoría de las
investigaciones llega, empero, a la conclusión de que
estas migraciones han corroído irreparablemente el tejido social tradicional, generando una sensación general de desamparo, proclive a la conocida dialéctica de
frustración y agresión.6 Un estudio psicoanalítico, que
• Cf la reseña crítica: Luis Pásara, ''Nuevos actores: devaluación de la
moneda corriente", en: Luis Pásara et al., La otra cara de la luna. Nuevos

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO· AGOSTO 2001

entretanto tiene reputación de clásico, asevera que la.mayoría de los miembros de estos movimientos sociales despliega en contexto de extrema pobreza una es-·'------....trategia de supervivencia básicamente defensiva, sin¡
rasgo alguno de generosidad y más bien con marcada
tendencia a un comportamiento mezquino, desconfiado y envidioso, que no son precisamente elementos fa;
vorables a una solidaridad efectiva de los sectores populares.7 Esta alta tasa de desconfianza, que ha llamado- - - - - --11
la atención de los estudiosos, es contraria al funcionamiento cotidiano de un sistema democrático y de toda
clase de delegación y favorece el verticalismo, las jerar
quías rígidas y los procedimientos altamente burocráticos. 8 El apoyo urbano de que han gozado Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaro

acwres sociales en el Perú, CEDYS, Buenos Aires, 1991, pp. 7-9, 14-17,
22 y ss. Según algunos analistas, estos movimientos han transportado
de la sierra a la costa modelos organizativos basados en el colectivismo
andino-indígena y en la solidaridad propia de las parentelas extensas,
construyendo redes de ayuda recíproca de notable eficacia. Cf José
Matos Mar, Desborde popular y crisis del Estado, IEP, Lima, 1984, pp.
58, 63, 81, 106; ej. la obra más significativa sobre esta temática: Jürgen
Golte y Norma Adarns, Los CAba/los de Troya de ws invasores. Estrategias
campesinas en la conquista de la gran lima, IEP, Lima, 1987; cf. también
Carmen Rosa Balbi et al., M uuimientos sociales: elementos para una
releciura, DESCO, Lima, 1990.
7
César Rodríguez Rabanal, Cicatrices de la pobreza. Un estudio
psicoanalítico, Nueva Sociedad, Caracas, 1989, pp. 182 y 228.
8
Cf. Luis Pásara y Alonso Zarzar, " Ambigüedades, contradicciones e
incertidumbres", en: Luis Pásara et al., op. cit., p. 180.

61

�ilidacL.en..AméñcCLl.alina.._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _--..;

•
La violencia política en el Perú

,,

_____

(MRTA), sobre todo en el área de Lima y El Callao,
__. roviene básicamente de estos sectores urbanos desarraigados.
Algunas de las causas más importantes de la vioencía política peruana residen en un contexto conformad9 por la destrucción acelerada del tejido social tradicional, el surgimiento de expectativas de progreso
'Colectivo e individual (que no pueden ser satisfechas a

La diversidad social proviene
de amplias corrientes
migratorias que se han dirigido
de la sierra a la costa y del
campo a la ciudad. La mayoría
de las investigaciones llega) a
la conclusión de que estas
migraciones han corroído
irreparablemente el tejuw social
wadicional generando una
sensacwn general de desamparo.
corto plazo), por el acelerado crecimiento demográfico
de la población peruana en un lapso temporal muy breve
y por el desencanto generado por una modernización
imitativa de segunda clase, que ha estado tradicionalmente asociada al régimen de propiedad privada y
marcadas diferencias sociales que han prevalecido en
Perú a lo largo del siglo XX, régimen que no fue, en lo
básico, atenuado por el experimento del reformismo
militar izquierdista de 1968 a 1980.
Hay que tener presente, además, que gran parte
del territorio peruano está conformado por desiertos,
estepas, montañas y selvas tropicales, es decir, por sue-

62

los que dificilmente se prestan a la vida humana, y que
si se los utiliza económicamente, se degradan rápidamente a causa de su precariedad ecológica. La configuración del ambiente no es precisamente favorable a
una apertura indiscriminada de todas las regiones del
país hacia el progreso material y, por ende, a mitigar de
esa manera el incremento demográfico; pese a ello, persiste desde la época colonial el mito popular de las riquezas inmensas y de la potencialidad ilimitada de Perú,
potencialidad que estaría refrenada por políticas públicas inadecuadas. Tenemos entonces una constelación
ecológico-demográfica que constriñe el desenvolvimiento rápido de las fuerzas productivas e indirectamente
aumenta el potencial de protesta y de violencia sociopolíticas.
Así han prosperado paulatinamente una desconfianza y un malestar colectivos con respecto a todos los
gobiernos; este ambiente impide una identificación con
el Estado peruano o hasta una percepción realista de
las posibilidades efectivas de este último. Puede afirmarse que, en menos de veinticinco años, la actividad
gubernamental pasó de administrar el subdesarrollo9 a
programas frenéticos en pro de la modernización, la
que resultó disminuida por la acción conjunta de la
guerrilla, el narcotráfico, la corrupción y las ya mencionadas limitaciones ecológicas. Una de las consecuencias de esta constelación ha sido una hiperurbanización
caótica y productora de múltiples conflictos sociales sin
una solución fácil y aceptable para todos. Un solo dato
basta para describir estas modificaciones demográficas:
en 1940 dos terceras partes de la población (seis millones de habitantes) vivían en y del campo, mientras que
en 1998 la población rural no llega a 32% de la global
peruana (cerca de veinticinco millones). En 1950, la
capital Lima contaba con un millón de habitantes, mientras que hoy no puede determinarse exactamente la
magnitud poblacional del área metropolitana a causa
de su crecimiento incesante, pero sobrepasa con segu-

ridad los seis millones.
Este acelerado incremento demográfico
no ha podido hasta
hoy ser amortiguado
por un crecimiento
equivalente en la generación de alimentos, puestos de trabajo, viviendas y posibilidades educacionales. Cualquier régimen sociopolítico se
habría visto en enormes dificultades para
brindar un nivel de
vida adecuado a una
sociedad que no sólo
ha crecido fisicamente a un ritmo incesante
e imprevisible (hasta la década de 19801990), sino que, simultáneamente, despliega anhelos
de progreso material que corresponden, en el fondo,
a una etapa histórica posterior.
Otros datos pueden ayudar a ilustrar esta constelación. Marcadamente acelerado ha sido el incremento
del número de estudiantes de tercer ciclo en las últimas
décadas: el número total de universitarios regulares era
de 27,000 en 1960, y pasó a 340,000 en 1990; la Universidad de San Cristóbal de Huamanga en Ayacucho,
que tuvo una relevancia fundamental en el surgimiento
de Sendero Luminoso, tenía 300 alumnos en 1960 y
llegó a los 8,000 en 1990. 'º Esta temática es paradójicamente de primordial importancia para comprender la
violencia política peruana, ya que, a partir de 1940, el
ambiente universitario ha constituido en toda América
Latina una de las fuentes más importantes de los movi-

mientos radicales d
peruano, la cuna de
las dirigencias guerrilleras. La masificación
del estudio universitario y su concomitan1
te pérdida de calidad
intrínseca han contribuido a devaluar el
valor de la formación
académica en la socie1
dad respectiva y a inducir una crisis de
identidad en las capas.--_ _ _ __
medias bajas, las más
afectadas por est- - - - -.....
evolución. Numero-- - - - - sos estudiantes, de
cepcionados con es
situación, se han sentí
do fácilmente atraídos
por programas políticos radicales que, haciendo hincapié
sobre todo verbal- en el carácter científico de sus teorías,
han propagado la lucha armada como "la única solución"
frente a una constelación sociopolitica que parecía total
mente estancada. El núcleo de Sendero estuvo original
mente conformado por ''la sagrada familia": 11 intelectuales de provincia sin perspectivas laborales promisorias,
miembros desarraigados de antiguas familias de terratenientes arruinados y algunos jóvenes campesinos con anhelos de ascenso social y actividad política. Es interesante
mencionar el hecho de que 38.5% de los terroristas encarcelados en Peru son universitarios (con estudios interrumpidos), mientras que 6.3% son personas sin ningún tipo de
educación: ambas cifras no corresponden de ninguna manera a la estructura demográfica del país. 12
Esta constelación de un crecimiento acelerado de
11

10

Enrique Bernales Ballesteros, "Cultura, identidad y violencia en el
Perú contemporáneo", en : Violencia..., op. cit., p. 87.

• Luis Pásara, "Introducción", en: ibid., p. l.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1 MAYO -AGOSTÓ 2001

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

Julio Cotler, "El Sendero Luminoso de la destrucción", en: Nueva

Sociedad, núm. 150, julio-agosto, Caracas, 1997, p. 92.
12
El Comercio, 7 de abril, lima, 1985.

63

�•

•

El núcleo de Sendero estuvo
originalmente conformado por
c1a sagrada familia)):
{ntelectuaks de prmnncia sin
perspectivas laborales
promisorias) miembros
desarraigados de antiguas
familias de terratenientes
arruinados y algunos jóvenes
campesinos con anhews de ascenso
social y actividad política.
la población, en conexión con una notable intensificación de los anhelos de progreso material, induce -como
se sabe- procesos de descomposición social. Un dato
estadístico (que al mismo tiempo es un indicador de
una cierta anomia colectiva) puede brindar un indicio
a este respecto. El aumento en la tasa de delitos regísdos policialmente es sintomático: en 1963, se daban
3.27 delitos por mil habitantes, mientras que en 1988
subieron a 8.1O por mil. En 1966, habían 2,047 presos
menores de 18 años, mientras que en 1985 ya se encontraban 1O,788 menores detrás de rejas. 13
Analizando las formas de protesta juvenil, Carlos Iván Degregori llegó a la conclusión de que, durante los años 1970-1985, dilatados sectores de jóvenes en
13
Comisión Especial del Senado Sobre las Causas de la Violencia y
Alternativas de Pacificación en el Perú [bajo la coordinación de Enrique
Bemales], Vio/encía y pacifu:ación, DESCO / Comisión Andína de
Juristas, Lima, 1989, p. 180, 241 sq., 252. Sobre una evaluación global
de estos factores tendientes a un potencial de violencia abierta ej. ibid.,
pp. 207-213. Cf también Dennís Chávez de Paz,Juvemudy u:rrorismo.
Características sociales de los condenados por terrorismo y otros delitos,
Instituto de Estudios Peruanos, Lima, I 989, pássim.

64

la sierra (región montañosa en el centro y sur de Perú)
parecían preferir un camino autoritario a la modernidad: se trataba de una generación que ya no vive en el
mundo tradicional, pre-industrial y premoderno de los
padres y que tampoco pertenece a la sociedad semimodema de la costa peruana. La inseguridad resultante se
aferra a explicaciones simplistas y esquemáticas del atraso (experimentado como traumático), las que, a su vez,
consolidan una estructura caracterológica maniqueísta
y dogmática. 14 Estos jóvenes han crecido, por otra parte, en el seno de una tradición cultural autoritaria, que
es afin al uso relativamente frecuente de la violencia
fisica, y son propensos a aceptar sin mucho trámite un
programa político que combina la ideología de la modernización acelerada con pautas totalitarias de comportamiento y con estructuras rígidas y jerárquicas dentro del partido.

ANOMIA, DESARRAIGO Y
FRUSTRACIONES COLECTIVAS COMO
FOCOS DE VIOLENCIA POLÍTICA
Las transformaciones y los procesos demasiado rápidos de aculturación masiva que ha experimentado Perú
desde aproximadamente 1950 han conllevado dilatados fenómenos de anomia, dejando, al mismo tiempo,
casi incólume la cultura tradicional del autoritarismo. 15
A grandes rasgos pueden distinguirse dos tipos de
anomia en el caso peruano: la causada por el desarraigo
urbano y la originada por la marginalización rural.
a. El proceso acelerado de urbanización, crecimiento y modernización ha sido, sin duda alguna,
traumático para amplios sectores poblacionales, pues
no ha generado el bienestar material que éstos anhela-

14
Carlos Iván Degregorí, "Sendero Luminoso: el desafio autoritario",
en: Nueva Sociedad, núm. 90, julio-agosto 1987, Caracas, p. 29.
15
Cf Julio Cotler, "Descomposición política y autoritarismo en el Perú",
en : Sociedad, núm. 2, mayo 1993, Buenos Aires, pp. 35 y ss.; Hugo
Neira, "Violencia y anomia: reflexiones para intentar comprender", en:
Socialis,,w y Participación, núm. 37, marzo 1987, Lima, pp. 1-13.

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6

MAYO • AGOSTO 2001

ban. Esta modernización, relativamente fallida, junto con
la descomposición del tejido social tradicional, ha engendrado una población fluctuante que no ha podido
ser integrada adecuadamente en la estructura formal
de la sociedad peruana urbana y que no posee una identidad colectiva sólida. Se trata de serranos (y provincianos en general) afincados en Lima y alrededores, campesinos de origen indígena transplanificados en Llma y
alrededores, campesinos de origen indígena transplantados al ambiente citadino y mestizos que no son aceptados por un entorno social influido aún hoy decisivamente por los blancos. Esta población fluctuante tiende a comportamientos anómicos, lo que, a su vez, favo-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO. AGOSTO 2001

rece la predisposición a la violencia política. La frustración permanente, la falta de estructuras sociales y culturales donde refugiarse y la carencia de reglas éticas
generalmente aceptadas crea una especie de vacío moral y social, frente al cual algunas soluciones que pongan en cuestión el status quo parecen más o menos plausibles. 16 Movimientos radicales -como las guerrillasparecen brindar a muchos de estos individuos un sen-

16

Cf El interesante ensayo de Henrí Favre, "Desexorcizando a Sendero",
en: Síntesis, núm. 3, septiembre-diciembre 1987, Madrid, pp. 245 y
ss.; Catalina Romero, " Violencia y anomia" , en : Socialismo y
Participación, núm. 39, septiembre 1987, Lima, pp. 76 y ss.

65

�GobemabilülacLen. AmérietLLati,ua.- - - - ~ - - - - - - -...__;¡
La violencia política en el Perú

¡tido existencial y una nueva identidad que encubren su
· seguridad liminar.
· r,:-11-~------'
b. Por otra parte, es altamente probable que Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac
Amaru (MRTA) hayan tenido los mayores éxitos de
·•¡r1•-----....;
reclu~ento y apoyo en aquellas áreas rurales donde
las estructuras sociales premodemas se han descompuesto y donde la reforma agraria (a partir de 1968) no
produjo frutos positivos en la proporción esperada, es
decir, en aquellas zonas donde puede constatarse un
proceso de marginalización rural-provinciana. Las organizaciones guerrilleras pudieron sentar pie allí donde
¡as agencias estatales de desarrollo tienen una presencia
,rarticularmente débil, donde el gobierno emerge sólo
como factor represivo y donde el nivel de vida no mejoró sustancialmente en el curso de largas décadas.
En resumen, puede aseverarse que, en sentido
Jiteral, la sociedad peruana ha sufrido una modernizatión parcial y de baja calidad, un proceso de democra'tización incompleto y migraciones internas de gran
amplitud e intensidad. Estos fenómenos combinados
han constituido el mejor caldo de fermento para la

La ideología maoísta de
Sendero Luminoso no hizo
impacto entre las masas
desarraigadas de campesinos
serranos a causa de su
calidad teórica o su contenido
político específico) sino porque
reproducía valores de
orientacwn y viswnes utópicas
de la propia cultura andina.
•

66

• I

•

•

/

•

anomia colectiva tanto en el campo como en la ciudad
y, por consiguiente, para el florecimiento de las formas
contemporáneas de violencia política.
Los fenómenos de anomia han sido peculiarmente agudos en la sierra peruana, sobre todo en la región
conformada por los departamentos de Ayacucho,
Apurimac y Cuzco. Como se sabe, Perú es una de las
sociedades más heterogéneas de América Latina, tanto
en el campo étnico-cultural, como en los terrenos de la
historia, las instituciones y hasta de la geografía. La región de la costa, con el área metropolitana de Lima, es
considerada como mayormente urbana, relativamente
modernizada e industrializada, fuertemente influida por
la civilización y las pautas normativas de Europa occidental y Estados Unidos y bajo la preeminencia cultural y política de blancos y mestizos. La zona de la sierra
es percibida como básicamente agraria, marcada por
valores premodemos y tradiciones rurales y habitada
principalmente por indígenas. Todos los indicadores -ingresos, prestaciones médicas, posibilidades educacionalesson desfavorables a la sierra andina. Estos dos grandes
segmentos tuvieron durante siglos fuertes vínculos sólo
en la esfera económica y estuvieron relativamente aislados uno del otro en el campo político y cultural. A
partir aproximadamente de 1950 ingresaron, sin embargo, a un contacto más directo y personal, a lo que
coadyuvaron las grandes migraciones de la sierra hacia
la costa. La formación de inmensos barrios marginales
alrededor de Lima y otras ciudades de la costa generó
una nueva situación que se ha distinguido, como ya se
mencionó, por identidades colectivas precarias, estados
de anomia y frustraciones de gran magnitud y, por ende,
una potencialidad remarcable de violencia política. 17
Dilatados sectores de la población en la sierra, especialmente grupos de origen indígena, se percatan ahora de
17
Sobre esta temática cf. la obra clásica: José Santos Mar, qp. cit. pássim;
cf. igualmente: Mario C. Vázquez y Paul L. Doughty, "Cambio y
violencia en el Perú rural: problema del indio" , en: Socialismo y
Participación, núm. 34, jwuo 1986, Lima, pp. 115- 123; Carlos Iván

Degregori, "Mundo andino, movimiento popular e ideología", en:
Germán Altamirano et al., Mundo andino y región, Universidad de San
Marcos, Lima, 1984, pp. 27 y ss.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

que durante siglos la sierra ha sido explotada por la costa
o que, por lo menos, el trabajo de las comunidades serranas ha servido para bajar los costos generales del nivel de vida peruano mediante la producción de alimentos y materias primas baratas. Todo ello ha engendrado
una atmósfera de resentimientos muchas veces irracionales con respecto a la costa y, como era de esperarse,
un malestar que configura la primera etapa de la predisposición a la violencia. Esta constelación era especialmente aguda en el departamento de Ayacucho, donde se originó Sendero Luminoso y donde obtuvo sus
triunfos más notables. 18
De decisiva relevancia para la generación de violencia abierta en la sierra y en el seno de comunidades
indígenas ha sido la tendencia a una modernización
tecnicista en combinación con el mantenimiento de

pautas normativas de comportamiento de contenido
tradicionalista y autoritario. La reforma agraria del ré
gimen militar reformista ( 1968-1980) aniquiló a la clase de los terratenientes blancos de talante premodemo- - - - - y aristocrático de la sierra peruana, pero la repartició
de los latifundios entre los campesinos no elevó de ninguna manera el nivel de vida de los mismos, dislocó los
circuitos de comercialización de los productos agrario .
y contribuyó a la formación de una nueva élite bastant
más autoritaria, grosera y explotadora que la anterior,
compuesta de dirigentes sindicales, lideres políticos locales e intermediarios comerciales sin escrúpulos de
ninguna clase. La desaparición de los antiguos terratenientes conllevó, ante todo, un vacío de valores de orientación y principios éticos, 19 que fue aprovechado por el
MRTA y Sendero. El incremento demográfico ya men-

18
Sobre Ayacucho y el surgimiento de la violencia abierta, cf. Álvaro
Ortiz y David Robinson, "La pobreza de Ayacucho", en: Socialistno y
Participación, núm. 28, diciembre, 1984, Lima, pp. 15-33; Máximo
Vega-Centeno et al., " Violencia y pobreza: una visión de conjunto",
en: Felipe MacGregor et al. (comps.), Siete ensayos..., qp. cit., pp. 79112.

19
Como lo admiten conocidos analistas de tendencia progresista: Felipe
MacGregor y Marciel Rubio Correa, "Síntesis sobre la violencia en el
Perú y estrategias de pacificación", en: Violencia ..., qp. cit. pp. 257 y ss.;
Eduardo Ballón, "Movimientos sociales en la crisis", en: Eduardo Ballón
(comp.), Movimientos sociales y crisis: el caso peruano, DESCO, Lima,
1986, p. 37.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

67

�GolwnalüUclad en AWtri.ím.-Lat1•na._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _........;3

•

La violenci,a política en el Perú

ionado, que ha sido especialmente fuerte en la sierra,
lredujo las posibilidades de éxito de la reforma agraria:
¡¡-- - - - -la tierra expropiada no alcanzó para todos los campesios, y aun en los casos de dotación aceptable con terreos agrícolas, las familias con nwnerosos hijos tuvieron
1,;-------que fraccionar sus posesiones hasta crear minifundios
N,-,,"'-,.._
improductivos. Aqw emergió una capa de marginados
rrra1es, que inmediatamente entró en conflicto con los
.,Pequeños propietarios mejor situados. Estos margina. Jdos -o descampesinados20- que perdieron contacto con
el mercado, la escuela y las pocas prestaciones públicas
del Estado, acusaron a los pequeños propietarios de traicionar el principio de la reciprocidad andina; entre ellos
bbtuvieron Sendero y el MRTA apoyo y partidarios,
sobre todo en lo que concierne al reclutamiento de los
militantes de base.

Las barreras profundas entre
mestizos e indios) entre
costeños y serranos no son la
causa inmediata de la lucha
annada) pero han coadyuvado
flr'~lJll"""-------a confonnar un entorno
proclive a las relaciones
violentas entre estosgrupos y
desfavorable a la solución
pacífica de conflictos.
20

El concepto (de-peasamized stratum) fue acuñado en una investigación
entre tanto clásica sobre el tema: Ronald H. Berg, "Sendero Luminoso
and the Peasantry of Andahuaylas", en: Journal of/1Uer-American Studies
and World Affairs, vol. 28, núm. 4, invierno de 1986-1987, p. 168.

68

La violenci,a política en el Perú

ELEMENTOS IDEOLÓGICOS
E IDENTIDADES SOCIALES
Investigadores que tienden a atribuir a las llamadas clases altas la casi total responsabilidad por el surgimiento
de la violencia política conceden que la estructura familiar andino-rural en las capas populares puede ser
calificada como particularmente autoritaria y proclive
a la violencia de todo tipo; el proverbial machismo y,
sobre todo, el régimen irracional e iracundo que impone el pater familias -quien no goza de ninguna autoridad ética ante los hijos- hacen aparecer el ejercicio de
la violencia fisica como la alternativa habitual de solución de conflictos en la esfera política. 21 Por otra parte,
como señaló Enrique Bemales Ballesteros, la ideología
maoísta de Sendero Luminoso no hizo impacto entre
las masas desarraigadas de campesinos serranos a causa de su calidad teórica o su contenido político específico, sino porque reproducía valores de orientación y
visiones utópicas de la propia cultura andina. El legado
autoritario de ésta, la belicosidad de nwnerosas comunidades campesinas y el pensamiento milenarista de la
civilización aborigen se asemejan a elementos básicos
de la ideología senderista. 22 La tendencia utópica contiene no sólo un elemento religioso-apocalíptico, sino
también el anhelo de una revancha histórica, social y
hasta étnica de los aborígenes contra los blancos. 23 En
especial, el MRTA ha acentuado las reivindicaciones
étnico-culturales, mientras Sendero, sin nombrarlas oficialmente, se ha servido con notable virtuosismo de las
diferencias, las discriminaciones y los resentimientos
étnicos. Los monstruosos rituales de Sendero en las aldeas
que lograba ocupar temporalmente en la sierra -castigos
21

Felipe MacGregor y Marcial Rubio Correa, " La región andina: una
visión general", en: Violencia..., op. cit., p. 15.
22
Enrique Berna! Ballesteros, op. cit., pp. 68-70 (siguiendo un
argumento de Antonio Martíoez, Ayacucho: hambre y esperanza, Mosca
Azul, Lima, 1985, pássim).
23
Sobre esta temática ej. Alain Labrousse, Le Réveil lndien en Amerique
Latine, Favre / CETIM, Ginebra, 1984, pp. 16-27, 89 y ss.; MarieDanielle Démelas, "Les Indigenismes: Contours et Détours", en:
ündianiti au Pérou. Mythe ou réaliti, CNRS, París, 1983, pp. 9-50.

TRAYECTORIAS . AÑO 111, NO. 6

I MAYO - AGOSTO 2001

corporales públicos para delitos menores, el asesinato
lento y cruel de los traidores, la ridiculización de las
autoridades locales y los comerciantes, azotes para los
adúlteros y los lascivos- remiten a prácticas prehispánicas de la sociedad incaica y de otras comunidades
aborígenes, renovadas por los intelectuales urbanos de
la corriente indianista. Estas costumbres atávicas están
ligadas a una religiosidad que acentúa los aspectos
apocalípticos y mesiánicos y que cree en la fuerza
purificadora de la guerra total. Estas formas de religiosidad, en versiones secularizadas superficialmente, han
constituido importantes fragmentos de la práctica cotidiana de Sendero. La violencia política es justificada,
por ejemplo, mediante el argwnento de que se acerca el
fin inminente de los tiempos históricos, es decir, de la
era de las expoliaciones, y su transformación, en la "gran
armonía etema".24
Aparte de este factor hay que mencionar en lugar destacado el "problema no resuelto" de la identidad nacional y de la dificil convivencia de varias etnias
en un mismo territorio como una de las causas fundamentales de la especie de guerra civil que ensangrentó
a Perú durante largos años. 25 Lo que puede llamarse la
identidad colectiva de esta nación presenta una caren-

24

La concepción de la justicia en cuanto castigo efectivo de los
pecadores tiene reminiscencias mesopotámicas y bíblicas ("ojo por
ojo"); los juicios populares de Sendero Luminoso que terminaban en
la pena de muerte (obligatoria) contra los traidores prescribían además
la separación de cabeza y cuerpo al enterrar al condenado, para que
estas partes no volvieran a juntarse en toda la eternidad. Estos y otros
detalles de la vida cotidiana de esta organización se hallan en la historia
más o menos oficial de la misma: Rogger Mercado, El Partido Comunista
del Perú Sendero Luminoso, s. e., 3a. ed., Lima, 1986, p. 23. Cf la critica
de Carlos Iván Degregori, Sendero..., op. cit., p. 30 (la ideología de este
movimiento en cuanto fundamentalismo político-religioso).
15
Enrique Bernales Ballesteros, Cultura, identidad y violencia..., op.
cit., p. 39. Este largo ensayo constiruye una inteligente sinopsis histórica
de la cuestión indígena en el Perú. Sobre la compleja relación entre
violencia política e identidad indígena ej. la obra indispensable: Juan
Ansión, Desde el rincón de los muen.os. El pensamiento mítico en Ayacucho,
GREDES, Lima, 1987; también es interesante el horo de uno de los
lideres guerrilleros: Efrain Morote Best, Aldeas sumergidas. Cultura
popular y sociedad en los Andes, Centro de Esrudios Rurales Andinos
Bartolomé de Las Casas, Cuzco, 1988.

TIIAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

69

�•
La violencia política en el Perú

Las fuerzas armadas
tomaron a su car;go la
conducción de la guerra
contra el MRD1 y Sendero.
El ejército se destacó por sus
continuas transgresiones de
los derechos humanos
y por un tratamiento
violento e irracional
de la población civil no
involucrada en la guerra.
cía marcada de integración social, una cierta incomutúcación entre los diversos actores étnico-culturales y
una clara resistencia a aceptar una genuina pluralidad
en igualdad de condiciones para todos los habitantes
del país. Hasta hoy, Perú no ha edificado una cultura
¡común y un sentimiento de solidaridad y continuidad
!compartidos, en lo esencial, por todos los grupos étni·1""•------co-sociales. Las etnias indígenas representan los sectores en desventaja dentro de un marco sociocultural que
tiende a discriminar a los elementos de origen rural y
premoderno. Las barreras profundas entre mestizos e
indios, entre costeños y serranos no son, ciertamente, la
causa inmediata de la lucha armada, pero han coadyuvado a conformar un entorno proclive a las relaciones
violentas entre estos grupos y desfavorable a la solución pacífica de conflictos.
Hay que señalar otros factores que pueden transformar el potencial de violencia implícita en el prolegómeno de una guerra abierta, como es el bajo grado de
organización dela sociedad civil, las formas clientelísticas
y patrimotúalistas del ejercicio del poder, el comporta-

70

miento predominantemente represivo del aparato estatal, una admitústración pública incapaz de brindar servicios básicos a la población y una policía ineficaz, altamente militarizada y corrupta. 26

ESTRUCTURAS ESTATALES Y EJÉRCITO
COMO ACTORES DEL DRAMA DE LA
VIOLENCIA
Cuando se inició la guerra de guerrillas, el Estado peruano no ejercía un control efectivo y completo de su
propio territorio: tenía presencia permanente sólo en
los espacios más poblados y estratégicamente más relevantes, dejando una porción importante del país de
modo tácito en manos de agentes privados, como lo
fueron en antaño los grandes terratetúentes. Y cuando
el Estado aparecía realmente en escena, lo hacía a menudo de forma represiva, y no como un agente de desarrollo y asistencia social.
Aun hoy no es muy diferente la situación de los
partidos políticos, independientemente de su ideología
específica: son organismos oligárquicos, centralizados,
clientelistas, con intereses y actividades dirigidas primordialmente a la población urbana y costeña. Una
buena parte de la población peruana, sobre todo los
llamados sectores emergentes del proceso de modernización, no se ha sentido representada por el sistema
tradicional de partidos. No hay duda de que estos factores estatal-administrativos y cultural-políticos han
contribuido a fomentar una atmósfera de desencanto
con respecto a todas las organizaciones estatales, incluidos los partidos políticos convencionales, e indirectam ente a abonar una fe incipiente en movimientos socialistas radicales que prometían la destrucción del sistema y la instauración de un mundo totalmente nuevo.
En sus primeros años, Sendero Luminoso y posteriormente el MRTA aprovecharon ese ambiente de desengaño con respecto al Estado y la sociedad.
26
Sobre esta temática cf. Marcial Rubio Correa, " Estado y violencia
en el Perú", en: Videncia..., op. ciz. pp. 109- 160.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO • AGOSTO 2001

Uno de los grandes actores de la guerra
civil ha sido el ejército peruano. Las fuerzas
armadas ensayaron largamente (1968-1980)
un régimen modertúzante y antioligárquico de
reformismo social que se inició con la estatización de empresas petroleras norteamericanas y con una reforma agraria bastante radical, pero que degeneró rápidamente en un gobierno autoritario, corrupto e ineficiente.n
Restablecida la democracia civil a partir de
1984, y ante la impotencia de la policía, las
fuerzas armadas tomaron paulatinamente a su
cargo la conducción de la guerra contra el
MRTA y Sendero; en esta etapa y hasta los
éxitos de 1992, el ejército se destacó también
por sus continuas transgresiones de los derechos humanos y por un tratamiento violento e irracional de la población civil no involucrada en la guerra. La
expansión de la justicia militar fue particularmente funesta: los tribunales militares -sin posibilidades de apelación- se distinguieron por la aplicación de la tortura,
el fusilamiento sumario de sospechosos, por detenciones prolongadas indebidas, la expropiación ilegal de los
bienes de los presos y por la abierta discriminación de
la población indígena y campesina. Entre 1984 y 1990
se dieron innumerables casos en que el ejército no diferenció entre el enemigo armado y la población civil rural en las zonas de batalla; los éxitos que entonces conocieron Sendero y el MRTA se debieron en gran parte a
que la población campesina de la sierra central se sintió
realmente afectada por la violencia indiscriminada de
las fuerzas armadas. El propio presidente de la república, Alan García ( 1985-1990, de tendencia socialdemocrática), admitió que se estaba combatiendo "la barba-

Cf. Cynthia MacClintock y Abraham F. Lowenthal (comps.), The
Peruvian Experimem Reconsidered, Princeton U niversity Press,
Ptinceton, 1983; E. V. K Fitzgerald, State ami Economic Deve/opmenz
in Peru Since 1968, Cambridge University Press, Cambridge, 1976.
28
Citado en: Diego G arcía-Sayán, "Perú: estado de excepción y
régúnen jurídico", en: Símesis, núm. 3, septiembre-diciembre 1987,
Madrid, p. 287. Sobre la violencia que dimana de las agencias del Estado
r,

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO · AGOSTO 2001

~~p-~:~:~'i.~'$~'-;.·-~¾!:.::;

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.• .. -:.-:...• :-:.::::----.. :::f.\.i=•· - .

rie con la barbarie".28 Es sintomático, por ejemplo, cómo_ _ _ _ __
las fuerzas armadas trataron el "incidente" deAcomar
(en la sierra central) del 14 de agosto de 1985. Un
unidad especial del ejército asesinó a sangre fria a se
tenta campesinos elegidos al azar en esta aldea, que
nunca había brindado protección o ayuda a los sende . - - - - - - ristas. Las fuerzas armadas y su comando general ne
garon largo tiempo la mera existencia de la masacre;
después le restaron importancia. Una comisión parlamen
taria investigó los hechos in situ, y el ejército acusó al parla
mento de "oportunismo". Ante la prensa, el oficial encargado de la operación admitió la matanza, pero declaró que
había realizado un ''buen trabajo profesional" y no exhibió
arrepentimiento por la muerte de numerosas mujeres y
niños. Todos los intentos de someterlo a un tnbunal civil
fueron inútiles; el oficial fue ascendido rápidamente dentro
del escalafón militar.29
cf. Diego García-Sayán (comp.), Democracia y violencia en el Perú,
CEPEI, Lima, 1988; Carlos Iván Degregori y Carlos Rivera, Fuerzas
Armadas, subversión y democracia 1980-1993, IEP, Lima, 1995; Philip
Mauceri, Militares: insurgencia y democratización en el Perú 1980-1988,
IEP, Lima, 1990.
29
"Con admiración y sin horror", en: Quehacer, núm. 37, octubrenoviembre 1985, Llma, p. 60; America's Watch, Derechos Humanos en
el Perú, Comisión Andina de Juristas, Lima, 1986, pp. 19-22.

71

�Golaema111b11iuliuda1a.cLen..,1111ae,'b•ca...LC1111·na_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _..J
La viclencia política en el Perú

La actuación de los movimientos guerrilleros, que
·!'/¡¡_ _ _ _ __ superaron en mucho la brutalidad, la ilegalidad y la
imprevisibilidad de las fuerzas armadas, ha generado
81111;¡)!,~ - - - - -...
aradójicamente una corriente de opinión pública que
· o ver en una luz más positiva el papel del ejército y
que contribuyó a borrar de la memoria colectiva las atrocidades· cometidas por las fuerzas del orden. Posterior'mente, el clamor popular en favor de un gobierno fuere que pusiera fin al terrorismo irracional del MRTA y
de Sendero contnbuyó a la reintroducción de un gobierno semiautoritario en abril de 1992: el presidente
Alberto Fujimori, en conjunción con las fuerzas armaas, instituyó un régimen altamente centralizado y peronalizado, que culminó con el retomo de los militares
al poder político, la descomposición del sistema tradicional de partidos y una cierta restricción de los derechos humanos. Esto significó, por otra parte, justificar
a posteriori toda la actuación de las fuerzas armadas en
a represión de la guerrilla, incluidos los actos claramente
ilegales, y brindar así un manto de cómoda impunidad
al quehacer del ejército.

El clanwr popular en favor
de un g obierno fuerte que
pusiera fin al terrorisnw
irracional del MR.D! y de
Sendero contribuyó a la
reintroducción de un
g obierno semiautoritario:
Fujimori) en conjunción con
las fuerzas armadas)
. .
.
instituyo un regimen
centralizado y personalizado.
/

72

/

Finalmente, es pertinente recordar que en Perú
la administración estatal, los partidos políticos, el ejército y la policía representan fenómenos mayoritariamente urbanos y controlados -o, por lo menos, altamente
influidos- por los grupos étnico-culturales de blancos
y mestizos; si bien, los reclutas del ejército y los funcionarios administrativos y policiales de menor rango provienen de capas indígenas, son los oficiales y altos
dignatarios blancos y mestizos los que definen los valores de orientación y las normas efectivas de comportamiento de aquellas instituciones. Por ello, estos actores
del drama de la violencia han sido percibidos hasta hace
poco como básicamente ajenos al mundo campesino y
rural, ya que sus fuentes de reclutamiento y sus normativas se derivan del Perú moderno de la costa.

LOS MOVIMIENTOS GUERRILLEROS EN
CUANTO ACTORES DE LA VIOLENCIA
No existen todavía investigaciones confiables acerca de
varios aspectos importantes de los movimientos guerrilleros, como son su estructuración y jerarquías internas, sus fuentes y métodos de reclutamiento de militantes y sus valores normativos para las prácticas cotidianas. 30 Sendero Luminoso y el MRTA han creado
ciertamente una subcultura en sus áreas de influencia,
que probablemente está mucho más cerca de la tradicional cultura política del autoritarismo que de las orientaciones de la modernidad.
Con alguna seguridad, puede afirmarse que tanto en Sendero como en el MRTA se halla subrepresentado -y en forma marcadamente notoria- el sector social de los asalariados dependientes, en especial
el clásico proletariado de fábrica urbana o de empresa minera. También el campesino propietario de pe-

queñas parcelas se encuentra entre aquellos que no fueron atraídos ni por la propaganda ni por la praxis de
estas instituciones revolucionarias. Las clases sociales
para las cuales había que llevar a cabo la revolución
socialista e instaurar un régimen radical fueron aquellas que prestaron la menor cooperación posible a las
organizaciones revolucionarias, lo que ha sido patéticamente visible en el caso del proletariado urbano. Los
sindicatos se hallan entre las instituciones sociales donde la influencia del MRTA y de Sendero fue prácticamente nula.
Los marginados y desclasados de todo tipo han
conformado la masa de simpatizantes y miembros de
estos movimientos: los expulsados de las capas medias
han constituido los cuadros directivos y medios de Sendero y del MRTA, y los marginados de las clases populares han configurado la masa de los luchadores y creyentes. Como señaló el más distinguido investigador
peruano sobre Sendero Luminoso, los núcleos iniciales
de este movimiento -que luego se transformaron en los
cuadros dirigentes- estaban compuestos por "una élite
intelectual provinciana mestiza31 y una juventud universitaria también provinciana, andina y mestiza". No
hay duda de que Sendero y el MRTA pueden ser considerados como el lugar de encuentro y coincidencia
de intelectuales desclasados, maestros de escuela, profesores universitarios y algunos profesionales, por una
parte, y mestizos e indígenas no integrados en sus sectores sociales de origen, por otra.32 La dirigencia y las
masas de los combatientes provienen, en realidad, de
dos mundos diferentes, tanto social como culturalmente. Por ello es que los dirigentes suponen a priori, que
tienen un derecho histórico superior para mandar, mientras que militantes "simples" son como soldados que
pueden ser manipulados fácilmente. 33
31

30

Se trata de aspectos estudiados en las sociedades altamente
industrializadas. Cf el interesante ensayo de Fernando Reinares,
"Sociología política de la militancia en organizaciones terroristas", en:
Revista de Estudios Politicos, núm. 98, nueva época, octubre-diciembre
1997, Madrid, pp. 85-114 (y la amplia literatura allí citada).

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

: MAYO - AGOSTO 2001

Carlos lván Degregori, Qué dificil es ser Dios. Ideología y violencia
política en Sendero Luminoso, Zorro de Abajo, Lima, 1990, p. 7.
32
Timothy Wickham-Crowley, Guerrillas and Revolution in Latin
America. A Comparative Study of lnsurgents and Regimes Since 1956,
Princeton University Press, Princeton, 1992, pp. 23-28.
33
El hecho de que la dirigencia y la masa de militantes provienen
social y culturalmente de dos mundos diferentes ha sido callado

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO· AGOSTO 2001

Los cuadros de estos movimientos, en general
extremadamente jóvenes -y con la seguridad y arro
gancia que el mundo actual confiere a los jóvenes-, no
han podido o no han querido hacer una carrera lenta
trabajosa en el seno de instituciones, o someterse a las
incertidumbres del mercado, o adquirir méritos profesionales mediante una larga escolaridad. Como ya se
mencionó, los cuadros dirigentes de Sendero provienen de una élite universitaria provincial,34 socialmente
desarraigada y en la búsqueda de una explicación sim-

discretamente por los propios movimientos guerrilleros y por sus
propagandistas y defensores. Sobre esta temática cf Eugenio ChangRodríguez, "Sendero Luminoso. Teoría y praxis", en: Nueva Sociedad,
núm. 89, mayo-junio 1987, Caracas, p. 153; "Testimonio de un
senderista", en: Delxue, vol. VII, núm. 33, julio 1985, Lima, pp. 36-39;
Raúl González, "Sendero: cinco años después de Belaúnde", en:
Quehacer, núm. 36, agosto-septiembre, Lima, 1985, p. 38.
34
Carlos Iván Degregori, "Sendero Luminoso: los hondos y mortales

73

�Golae.rnabHiclad eA.Améftca_Lati_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
La vwkncia política en el Perú

le y absoluta de la historia universal. En el plano inte'H.J- - ~ - - - ectual

y en el comportamiento cotidiano esta organización -&lt;:orno también el MRTA- ha reproducido el
lll'll!•lll'o-----lf:alante dogmático y patriarcal, las tradiciones anti"l!F.nri-----...i:· dividualistas y pro-colectivistas y las estructuras jerárquicas y piramidales que prevalecen en el orden social capitalista. El mini-universo de los movimientos
guerrilleros adoptó rasgos fundamentales del odiado

Puede afirmarse
que tanto en Sendero
conw en el M.RD1
sehallasubrepresentado
-y en forma marcadamente
notoria- el sector social
de los asalariados
dependientes) en especial
el clásico proletariado
de fábrica urbana
o de empresa minera.
mundo que combatió notables privilegios para la jefatura (entre ellos una ética sexual laxa muy diferente de
la moral puritana prescrita para los militantes comunes
y corrientes), disciplina severísima para los subordinados, incluyendo castigos extremadamente duros para
desencuenttos. Lucha armada y utopía autoritaria", en: Sinlesis, núm.
3, septiembre-diciembre 1987, Madrid, p. 201; David Scon Palmer,
" Rebellion in Rural Peru: Toe Origins and Evolution of Sendero
Lwninoso", en: Cmnparative Poliúcs, vol. 18, núm. 2, 1986, pp. 127146.

74

los contraventores (muy a menudo penas de muerte
para los más diversos "delitos"), jerarquías de mando y
obediencia convencionales y una visión del mundo basada en un catecismo elemental y asfixiante. En varios
aspectos, Sendero Luminoso y el MRTA se asemejan
sintomáticamente al ejército regular: sancionan severamente las deslealtades, acorralan al espíritu crítico, controlan estrechamente a los reclutas en todo ámbito de la
vida cotidiana y se aprovechan de sus debilidades y temores. El machismo35 y otras variantes del autoritarismo tradicional son preservadas cuidadosamente por
estas organizaciones.
La militancia en estas organizaciones revolucionarias ha representado una canal de rápido ascenso
social, sobre todo un acceso al dificil y muy codiciado
poder político, aunque sea a una porción aleatoria y
riesgosa del mismo. En el fondo, los dirigentes anhelan
sólo pecunia, potestas, ,praestigium, como la mayoría de
los revolucionarios salidos de las clases medias a lo largo de toda la historia universal. Su mayor capital de
destrezas reside en una envidiable habilidad para manipular símbolos e ideologías y para utilizar las masas
populares como meros mecanismos desechables con el
fin de alcanzar el ascenso social rápido.36 La historia de
los movimientos guerrilleros es también una crónica
demasiado humana de divisiones y escisiones irracionales, sobre todo por cuotas de poder y diferencias personales, como es patente en el MRTA, siempre tan adicto a la publicidad de todos sus actos. 37

35

Cf la obra exhaustiva: Robin Kirk, Grabado en piedra: las mujeres de
Sendero Luminoso, IEP, Lima, 1993, pássim. Fernando Reinares (op. cit.,

p. 89) señaló que el terrorismo es una actividad básicamente masculina:
los miembros de estas organizaciones son predominantemente varones,
solteros y jóvenes.
36
Posibilidad vislumbrada tempranamente por G érard Chaliand,
Mythes Révolwio11naires du Tiers Monde. Guérillas et Socialismes, Seuil,
París, 1979, pássim.
37
Miguel Silvestre, " Vamos a matar a Po/ay. Excepcional encuentro
con un comando subversivo que decidió liquidar al jefe del MRTA",
en: Si. Revista de Actualidad, vol. 5, núm. 259, 10-16 de febrero, Lima,
1992, pp. 28-3 1; " Resurrección: historia secreta de la deserción de
Andrés Mendoza 'EL Grillo'," en: Sí. R evista de Actualidad, vol. 6, núm.
343, 27 de septiembre al 4 de octubre 1993, Lima, pp. 34-39.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001

EVOLUCIÓN DE LAS
ORGANIZACIONES
GUERRILLERAS

~~~ ,~ :~- ;,y~j!ff=fW.Z:º
---- --~-- _:;-~
~.... - -t~·_-:ffE'fZ-~-~~~-~~~~~-

:.-··

...

Sendero Luminoso proviene de una
escisión del P&amp;rtido Comunista perua- ~ ~·.
no (de tendencia pro-china), y más
precisamente del grupo afin a la linea
extremista dirigida por la famosa Banda de los Cuatro, a la cual Abimael
Guzmán, el fundador, líder e inspirador, tnbutó siempre admiración y respeto. Posteriormente, Guzmán y sus
secuaces combatieron tenazmente a los
comunistas chinos reformistas (y sus
seguidores peruanos) que tratan de
combinar socialismo con economía de
libre mercado. La ideología y mentalidad imperantes en Sendero constituyen una curiosa amalgama de autoritarismo tradicional
latinoamericano con fragmentos de la llamada Gran Revolución Cultural Proletaria de China.
Los elementos teóricos en la programática de Sendero y del MRTA son extraordinariamente débiles,
imprecisos y escasos; lo que llama la atención es el tono
patético y melodramático de sus proclamas y el estilo
didáctico de sus pocas publicaciones (imitando a los
catecismos de uso popular). Uno de los rasgos centrales de Sendero ha sido un culto excesivo a la personalidad del caudillo máximo, que sobrepasa potencialmente
lo sucedido con Mao Tze-Dong: Abimael Guzmán, "El
Presidente Gonzalo", ha sido celebrado como el más
grande marxista leninista maoísta viviente y como "jefe
de la revolución mundial" [sú]; su pensamiento es visto
como "la más alta expresión de la materia consciente,
producto de sus quince mil millones de años de desarrollo" [sú]. Sólo él puede aprehender las grandes leyes

~~~1:;~.

38

Rogger Mercado, Algo más sobre Sendero, Ediciones de Cultura
Popular, Lima, 1987, vol. l, pp. 14-17 (Mercado es considerado como
el propagandista oficial de Sendero Luminoso).

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

-

~~~

-,

-- -:_
-~:,

i.al

de la historia y aplicarlas a la realidad concreta.38
meta de Sendero es la "sociedad de la gran armonía",
aunque para alcanzarla habría que pasar por las prue-- - - - - - '
bas de fuego y los valles de lágrimas de clara factura
apocalíptica. Las "luchas internas" en el seno de la propia organización son indispensables, producto de una¡
necesidad histórica ineluctable, como las derrotas oca-1
sionales; los perdedores en los conflictos internos deben ser "acuchillados" sin conmiseración y juegan, en
realidad, el papel de chivos expiatorios para legitimizar
los frecuentes reveses. Hasta 1992, los jóvenes adeptos
tenían que firmar "cartas de sujeción" a "El Presidente
Gonzalo", obligándose a llevar a la práctica las directivas emanadas en la jefatura sin discusión y con "disciplina, voluntad y entrega", y estar dispuestos a "arrasar, aniquilar y barrer" a todo opositor, dentro y fuera
del partido. A las bases se les adoctrinó en el espíritu de
la obediencia ciega a los lideres, del sacrificio más duro
y loable en pro de los objetivos del partido y del menosprecio a la muerte. Todo esto ocurrió, empero, dentro
de una visión claramente elitista de lo social: el princi-

75

�••

GollemabiliclacLelLAmérica Latina - - - - - ~ - - - - ~ - ~--.;
La viokncia política en el Perú

Uno de los rasgos centrales de
Sendero ha sitÚJ un culto
excesivo a la personalidad del
caudillo máximo. Abimael
Guzmán) c~l Presidente
Gonzalo))) ha sitÚJ celebratÚJ
como el más grande marxista
leninista maoísta viviente y
como cyefi de la revolución
mundiaV) [sicJ.
pio rector era "ganar las cabezas", porque así las masas
"actuarán conforme a lo que les imprimamos". 39 No
hay duda de que Sendero Luminoso ha representado
en América Latina el ejemplo más patético y prolongado del procedimiento conocido como lavado cerebral,
el cual fue facilitado por las tradiciones autoritarias y
anti-individualistas provenientes de las herencias incaica
e hispano-católica: en esta " subsociedad cerrada e imermeable a las influencias externas", como la calificó
en 1997 Julio Cotler, 40 los adeptos y simpatizantes encontraron nuevos lazos de dependencia que reemplazaron cómodamente sus viejas certezas absolutas.
Por otra parte, Sendero -y en proporción más
reducida el MRTA- hizo siempre gala de un dogmatis-

.------w

39

Testimonios y expresiones en: Parudo Comunista del Perú / Sendero
Luminoso, informe presentado por el Departamento Central al Comité
Regional Principal y Comité Regional del Centro, s. e., [?], Lima, 1984,
p. 43; PCP / SL, Desarrollar la guerra popular sirviend,J a la revolución
mundial, s. e., Lima, 1986, p. 20.
40 Julio Coder, El Sendero... , qp. cit., p. 93. Sobre esta temática cf
Manuel Jesús Granados, " El PCP Sendero Luminoso: aproximaciones
a su ideología", en: Socialismo y Participación, núm. 37, marzo 1987,
Lima.

76

mo inmune a toda prudencia pragmática. La juventud
de los mandos senderistas y su olímpico desprecio por
las tradiciones y estructuras rurales y, sobre todo, su
rechazo de cualquier manifestación de sentimientos y
piedad filial, enfadaron a una sociedad campesina
inmersa aún en el respeto a los mayores y a las jerarquías típicas (conformadas casi siempre según antiguos
códigos protodemocráticos) de las comunidades indígenas. Los partidarios de Sendero y del MRTA en las
aldeas se aprovecharon de sus nexos con el nuevo poder armado para ajustar viejas cuentas y rencillas personales. No se han comportado, en el fondo, de manera
diferente a los informantes de las fuerzas armadas. Sin
lugar a dudas, puede aseverarse que Sendero Luminoso se ha destacado por una enorme cantidad de actos
de extrema violencia, inútil e irracional, como la matanza indiscriminada de campesinos en aldeas y comarcas "inseguras", atentados contra casi todos los grupos
sociales y partidos políticos, destrucción de propiedad
privada y estatal, el asesinato de niños pequeños y mujeres no involucradas en ningún conflicto.4 1 Con particular saña, Sendero se dedicó durante largos años a asesinar a modestos dirigentes campesinos y a trabajadores sociales y dirigentes de barriadas pobres de las ciudades costeras que se negaban a seguir ciegamente sus
órdenes. Como es fácil colegir, esta política de destrucción masiva de bienes públicos, matartzas indiscriminadas y terrorismo cotidiano no condujo a una mayor
aceptación y popularidad de esta organización, sino que
motivó el rechazo de Sendero de parte de los sectores
más pobres y humildes de la población peruana y, al
mismo tiempo, dio "lugar a una demanda universal en
favor de la restauración de la autoridad [...] a cualquier
precio".42
La evolución del MRTA, su estructuración interna y algunos lineamientos ideológicos (el objetivo
supremo de un socialismo radical) son similares a los

Cf. por ejemplo: Genocidio senderista, en: Sí. Revista de Aaualidad,
vol. 6, núm. 335, 2-8 de agosto 1993, Llma, pp. 32-35.
42
Julio Coder, qp. cit., p. 90.

de Sendero. El MRTA empezó a operar en 1984 y se
ha diferenciado por su anhelo de publicidad a toda costa,
por su programática más diluida y por un intento de
acercarse a partidos e instituciones de izquierda. Nunca llegó, sin embargo, a tener el potencial militar, el poder de intimidación y la importancia política de Sendero Luminoso en el ámbito nacional.43

EL DECURSO DE LOS CONFLICTOS Y EL
PAPEL DE LAS RONDAS CAMPESINAS
En 1965, en la época del auge de las tesis foquistas de
Ernesto Che Guevara, surgieron en Perú dos
movimientos guerrilleros que tuvieron corta duración y casi ninguna influencia sobre la evolución
posterior de la violencia política. El
Ejército de Liberación Nacional
(ELN) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) fueron
rápidamente derrotados a costos sociales muy bajos. El ELN, conformado casi exclusivamente por universitarios e intelectuales urbanos, tenía una
ideología y una estrategia ortodoxamente
castristas: trataron de reproducir en la ceja
de selva de Ayacucho la experiencia de sierra maestra,
pero fueron sorprendidos y aniquilados por el ejército
antes de que realmente empezaran actividades dignas
de mención. El MIR tuvo una etapa preparatoria bastante amplia y trató de crear un apoyo masivo en el
campo y las ciudades; provenía de una escisión del partido populista más importante del país, el APRA rebelde. Su ideología marxista-leninista le predisponía a acercarse a sectores sociales más amplios, incluyendo sindicatos urbanos, movimientos campesinos y partidos
de izquierda. Bajo la dirección de Luis de la Puente

41

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 6

MAYO· AGOSTO 2001

Sobre el MRTA ef. la obra más informativa: Yehude Simón Munaro,
Estado y guerrillas en el Perú de los 80's, AIEPS, Lima, 1988.

43

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO • AGOSTO 2001

Uceda, cuyas destrezas técnico-militares no fueron jus
tamente brillantes, realizó algunas acciones bélicas e
los departamentos de Junin y Cuzco, pero los grupos
guerrilleros fueron rodeados y destruidos rápidamente
por las fuerzas armadas, antes de que lograran iniciar la
fase de la propaganda armada. Su relevancia reside en
haber introducido una cuña en los partidos socialista
de izquierda, especialmente en el comunista, contrapo
niendo una "auténtica -praxis revolucionaria" al reformismo imperante en las jefaturas de los partidos. Estas
tendencias radicales lograron generalmente ocasionar

••
divisiones importantes en el seno de los partidos co
munistas pro-moscovita y pro-chino; no hay duda de
que dirigentes de Sendero y del MRTA han pertenecido a círculos próximos a los restos del MIR. 44
Sendero Luminoso empezó sus operaciones el
17 de mayo de 1980, en el momento en que se celebraban elecciones presidenciales y parlamentarias libres,
que daban fin a doce años de dictadura militar, quemando precisamente material electoral en un pequeño
pueblo de la sierra andina.45 Este comienzo no fue el
44
Sobre esta temática ef. Héctor Béjar, Las guerrillas de 1965: balance
y perspectiva, PEISA, Lima, 1973; Hugo Blanco, Tierra o muerte: las

luchas campesinas en el Perú, Siglo XXI, Lima, 1974; Rugo Neira, Los
Andes: tierras o muerte, Z\'X, Madrid, 1968.
45
Sobre los orígenes de Sendero ef. la bien documentada obra de

77

�La violencia política en el Perú

_____

_. etaria contra una tiranía an-

Sendero -y en proporción más
reducida el MKE!1- hizo
siempre gala de un
dogmatismo inmune a toda
prudencia pragmática. La
juventud de los mandos
senderistas y su desprecio por
las tradiciones y estructuras
rurales enfadaron a una
sociedad campesina inmersa
aún en el respeto a los
mayores y a las jerarquías
típicas de las comunidades
indígenas.

tipopular, sino la expresión
de repulsa de todo sistema
democrático pluralista y un
'l!l''itfl • - ~ - - - ' - - - - - '
retomo, bajo barniz socialista, de la tradición autoriria de antaño. Sereproduía así una constante del
movimiento guerrillero latinoamericano: la guerrilla
revolucionaria no constinúa
a última posibilidad de lieración de una sociedad
maniatada por poderes oscuros y retrógrados, sino
una decisión subjetiva de
una élite de iluminados que
acían caso omiso del conexto histórico y político
concreto.
En los primeros años
de actuación, la guerrilla no
fue tomada seriamente por el
residente FemandoBelaúndeTerry (1980-1985); quien,
además, no quería conceder poderes especiales a un ejércio que trabajosamente acabada de dejar el poder supremo. La contra-ofensiva militar de los años 1980-1989
fue errática, innecesariamente dura, mal planificada y
peor ejecutada. 46 El viraje se produjo en 1989: el parlamento confirió al poder ejecutivo poderes especiales para
J;" L ~ - - - - - ,

Carlos Iván Degregori, El surgimiento de Sendero Luminoso, Ayacucho
1969-1979. Del movimiento pqr la gratuidad de la enseñanza al inicio de la
lucha armada, IEP, Llma, 1990; cf. también los análisis globales: Simon
Strong, Sendero Luminoso. El mo'IJimiento subversivo más letal del mundo,
Peru Reporting, Lima, 1992; David Scott Palmer (comp.), Shining Path
of Peru, Hurst, Londres, 1992.
46
Acerca de la estrategia y las operaciones militares del ejército peruano
ef. la obra muy instructiva de Carlos Tapia, Lasfuerzas armadas y Sendero
Luminoso. Dos estrategias y un final, IEP, Lima, 1997, pp. 27-69 (con
abundante material bibliográfico procedente de fuentes oficiales
peruanas).

78

combatir a los insurgentes, se
reorganizó y potenció la Dirección Nacional contra el
Terrorismo (DINCOTE) a la que se debe la captura
de Abimael Guzmán-; se
conformaron los Grupos&amp;peciales de Inteligencia
(GEIN), el gobierno ordenó a las fuel7..aS armadas el
evitar los abusos más groseros contra la población
civil, y se otorgó un apoyo
resuelto a la autodefensa
armada del campesinado.
Esta última determinación estratégica fue probablemente la que decidió
el curso de la guerra. Ya a
partir de 1985 se habían organizado espontáneamente comités de auto-ayuda
armada en las regiones
campesinas más afectadas
por las actividades de Sendero. Su primer objetivo
fue vigilar y defender la propiedad campesina, especialmente el ganado, ya que el Estado y sus agentes de
orden público tenían (y tienen) una presencia muy precaria en las comarcas rurales de la sierra andina, agravado este hecho por la ineficacia y corrupción del aparato judicial y por la colusión de las autoridades policiales
con los autores de los delitos de robo y abigeato.47 La
popularidad de las rondas se consolidó en desmedro
de Sendero y del MRTA cuando en la mayoría de las
comarcas andinas, estos movimientos guerrilleros de-

" Cf. el excelente trabajo (basado en materiales empíricos) de Alonso
Zarzar, "Las rondas campesinas de Cajamarca: ¿de la autodefensa al
autogobiemo?", en: Luis Pásara et al.,op.cit., p. 109; Orin Starn (comp.),
Hablan los ronderos. La búsqueda pqr la paz en los Andes, IEP, Lima,
1993.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

cidieron destruir las redes ancestrales de parentesco y
compadraje, cuando los campesinos percibieron que la
política de tributos de guerra para estas organizaciones
ocasionaba un marcado descenso en sus ya magros ingresos y cuando Sendero pretendió prohibir ferias y
mercados agrícolas con el argumento de que ésta era
una práctica capitalista que, además, servía para alimentar a los parásitos burgueses de las ciudades. Las zonas
más pobres de Perú han sido también aquellas regiones
donde las antiguas tradiciones y usanzas estaban más
arraigadas, y su destrucción sólo redundó en el cese de
todo apoyo serio a Sendero y al MRTA.
Posteriormente, estas rondas campesinas fueron
entrenadas, armadas e indoctrinadas por las fuerzas

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

armadas, aunque no hay duda de que han conservado
una fuerte autonomía de acción y un claro carácter rural-indígena.48 Su desconfianza hacia el poder judicial
y los partidos políticos sigue incólume. Uno de los mayores logros de las rondas fue terminar con la atmósfera de miedo paralizante que envolvió la sierra alta a partir

48

Por otra parte hay que mencionar que las rondas campesinas han
reproducido algunos aspectos clásicos de la c ultura política del
autoritarismo: castigos corporales ancestrales por faltas relativamente
leves, vigencia de antiguas jerarqtúas de prestigio y dominación,
penalización de comportamientos (y hasta opiniones) desviantes,
colectivismo convencional y apología del status quo sociopolítico del
momento. Cf los testimonios de primera mano sobre esta actitud en
los documentos oficiales de las rondas, reproducidos en: Alonso Zarzar,
op. cit., pp. 117, 141, 151.

79

�Gobentabilidad eLAméñca-1afin1..__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _..:::¡

bemobilicla

La viol.encia política en el Perú

La mayoría de los analistas
está de acuerdo en
atribuir a las rondas
campesinas una función
decisiva en la derrota -por lo
menos parcial y temporal)
pero percibida claramente
como tal por los campesinosde Sendero Luminoso
ydelMKDl.
de 1982 (sobre todo en los departamentos deAyacucho,
Apurímac y Cuzco) a causa del terror indiscriminado
de Sendero. Las rondas acentuaron y protegieron, por
otra parte, algunos elementos esenciales de la vida campesina, que Sendero y el MRTA-a causa de su delirane dogmatismer habían pasado por alto. Primero, la deensa de la pequeña propiedad campesina: ya no había
_______atifundios que repartir ni terratenientes que combatir,
como los revolucionarios pensaban equivocadamente,
sino reducidas parcelas de tierra de posesión privada, a
las cuales los campesinos están ligados tanto económica como emotivamente. Segundo, la práctica de una
religiosidad sincretista, ciertamente llena de supersticiones, pero importante en la vida cotidiana de la gente
rural, cosa que los ateos profesionales de las organizaciones revolucionarias jamás pudieron comprender (y
ni siquiera tolerar). Y tercero, los nexos con un aparato
estatal corrupto, explotador e ineficaz, pero que prestaba (y presta) ciertos servicios, tales como caminos, escuelas y postas sanitarias, factores a los cuales los campesinos no querían ni quieren renunciar, a pesar de su

80

dudosa calidad. En este último sentido, los movimientos revolucionarios no tenían nada concreto que ofrecer. Las fuerzas armadas emergieron a mediano y largo
plazo como el mal menor.
La mayoría de los analistas está de acuerdo en
atribuir a las rondas campesinas una función decisiva
en la derrota -por lo menos parcial y temporal, pero
percibida claramente como tal por los campesinos- de
Sendero Luminoso y del MRTA. Evitaron las expoliaciones de Sendero en lo referente a tributos materiales
y la leva de conscriptos jóvenes, pero, sobre todo, impidieron las sangrientas incursiones sorpresivas de esta
organización en las aldeas y sus ajusticiamientos sangrientos, que tenían por efecto paralizar a la población
por el terror, evitar toda denuncia a las autoridades y
lograr una cooperación coercitiva.Ya antes de la captura de Abimael Guzmán (1992), las rondas habían debilitado decisivamente a Sendero precisamente en
Ayacucho, aislándolo de otras posibles áreas y poblaciones vulnerables y reduciendo el miedo que irradiaba
su sola presencia fugaz. Sendero tuvo que constreñirse
a una campaña de usura y simple exacción de tributos,
lo que le mermó la poca popularidad de que aún gozaba entre los campesinos marginales. Simultáneamente
esta organización quedó restringida a una franja territorial situada entre Ayacucho y Junín, lo cual le impidió
la movilidad y versatilidad de años anteriores y contribuyó casi seguramente a dejar expuesta la dirección
nacional en Lima y facilitó, aunque indirectamente, la
captura de su gran líder.49 Las rondas campesinas han
usado una sutil combinación de astucia y paciencia para
sobreponerse a un enemigo peligroso dentro de una
alianza pragmática con las fuerzas armadas, y han sabido plegarse a las peculiaridades locales y regionales para
quitarle ventajas a Sendero Luminoso.
49

Cf el brillante ensayo de Carlos lván Degregori, " Cosechando
tempestades: las rondas campesinas y la derrota de Sendero Luminoso
en Ayacucho", en: Degregori et al., las rondas campesinas y las derrotas
de Sendero Luminoso, IEP, Lima 1996, pp. 189-225; cf. también José
Coronel, Violencia política y respuestas campesinas en Huanta, en: ibid.,
pp. 29- 116.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1 MAYO - AGOSTO 2001

LA TERMINACIÓN DEL PERIODO
ACTIVO DE LA GUERRA
La violencia por la violencia misma constituyó, sin duda
alguna, el rasgo definitorio más relevante de Sendero y
en menor escala del MRTA, más aún que su proyecto
político y cultural de corte autoritario; pero esta concepción conllevó la ruina posterior de ambos movimientos guerrilleros. Se trató ciertamente de una concepción apocalíptica que intentaba purificar radicalmente
a sangre y fuego el mal, encarnado en cualquier régimen presocialista. Como faltaban los grandes objetivos
a ser aniquilados, según la ideología maoísta (los grandes terratenientes, por ejemplo), Sendero se consagró a
eliminar indiscrinúnadamente a pequeños objetivos
porque, de todas maneras, era indispensable una "cuota y un baño de sangre" para asegurar el triunfo de la
revolución. Sendero estaba "condenado a triunfar". 50
Pero la realidad resultó muy diferente: la amoralidad de

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

esta organización -su desprecio total por la dialéctica.. - - - -.........
de fines y medios- fue chocante para la mayoría de 1
población peruana, que a partir aproximadamente de,i:.:.,¡;,¡~:-'f
1988 rechazó sus prácticas e indirectamente sus objeti
vos. Con respecto a ambas organizaciones guerrilleras
puede aseverarse que no valió la pena la aplicación ge
nerosa de la violencia ni menos la exculpación del terror en nombre de una pretendida razón histórica. La
población percibió que cada vez se requerían mayores
dosis de violencia para alcanzar más o menos los mismos efectos, lo que a la larga convertía el terror en algo
totalmente absurdo.
El exceso de violencia política sin resultados prácticos apreciables condujo a que las organizaciones gueso Testimonios de la ideología senderista y una plausible critica de esta
mixtura de ideología política y fundamentalismo apocalíptico en: Carlos
lván D egregori, Cosechando..., op. cit., pp. 198-200, 215; Gustavo
Gorriti, Sendero: historia de la guerra milenaria en el Perú, Apoyo, Lima,
1990, capítulos VIII y X.

81

�iliclacl .en

Am1é
. n·m.1.aili·ínal.__ _ _ _ _ _ _ _~ - --1

eras dejaran de ser una amenaza contra el sistema
¡u;¡;...,_ _ __
ral-democrático y se transformaran paradójicamente
..,....,..... _,en un factor que aglutinó diversos sectores sociales, incluyendo el estamento militar, para conservar la demo..;,_
_,cracia occidental y el régimen de libre mercado en cuan-

_

__

La guerra no ha logrado
modificar en lo más mínimo la
estructura social del país y
tampoco debilitar el poder de
los grupos privilegiados; lo que
sí ha conseguido ha sido
descomponer aún más el tejido
social y los nexos de solidaridad
en las comunidades campesinas
de la sierra y en las barriadas
pobres de Lima.
o la única alternativa a una guerra civil prolongada.
,.__ _ _~._j"La democracia puede llegar a ser percibida como una
'decisión estratégica' para evitar la degradación del país
hacia un conflicto catastrófico". 51
Cuando el poder y la influencia de Sendero se
hallaban ya en franco declive, es cuando esta organización intentó algunos de sus actos más violentos y
publicitados. En junio de 1991, ordenó un "paro armado" en el área metropolitana de Lima, que tuvo un im-

" Eduardo Pizarro Leongómez, Insurgencia..., qp. cü., p. 243; posibilidad
tempranamente vislumbrada por Cynthia MacClintock, "Perspectivas
para la consolidación democrática en el Perú", en: Democracia y violencia
en el Perú, CEPEI, Lima, 1988, p. 37; MacClintock, "Sendero Luminoso:
la guerrilla maoista del Perú", en: Revista Occidental, vol. 3, núm. 2,
Tijuana, México, 1986, pássim.

82

pacto limitado: afectó principalmente a los transportes
públicos, pero sólo muy tangencialmente a la administración, el comercio y la industria. Todavía en marzo de
1992, tuvieron lugar en Lima y alrededores numerosos
atentados sangrientos, pero ya la poblaciór;, sobre todo
de los barrios pobres, había perdido el miedo paralizante que Sendero generó durante muchos años. 51
"cinturón de hierro", que intentó construir alrededor
de Lima para "cercar a la gran burguesía y sus fuerzas
represivas",52 resultó un fracaso total: los sectores pobres y marginales de los barrios que rodean Lima no
prestaron la menor colaboración.
Como se sabe, el fundador, ideólogo y jefe máximo de Sendero, Abimael Guzmán, fue capturado en
Lima el 12 de septiembre de 1992, cuando su movimiento ya estaba debilitado en la sierra por la indiferencia de la mayoría de la población rural y la acción de
las rondas campesinas, y en el medio urbano por el antagonismo de la sociedad civil. El MRTA ensayó en
diciembre de 1996 un último golpe violento, que le produjo efectivamente una inmensa publicidad, pero no el
ansiado apoyo popular. Un comando del MRTA tomó
por sorpresa la embajada del Japón durante una recepción social, capturando a cientos de prominentes personalidades como rehenes. El MRTA quería obligar al
gobierno a negociar con él (es decir, a ser reconocido
como movimiento beligerante de pleno derecho) y conseguir la liberación de todos los presos pertenecientes a
esta agrupación, pero no obtuvo ninguna de sus reivindicaciones; una audaz operación del ejército peruano
logró la recuperación de la embajada en abril de 1997,
operación durante la cual murieron todos los miembros del comando del MRTA. Todo lo que logró con
esta acción el MRTA fue una victoria gubernamental:
el presidente Alberto Fujimori tuvo "la oportunidad de
jugar una vez más su papel de líder firme contra el terrorismo", 53 como ya lo había hecho con mucho talen-

52
Ricardo Cicerchia, Diana Marre y Eduardo Paladín, " Cronología
de América Latina y el Caribe", en: Nueva Sociedad, núm. 150, julioagosto 1997, Caracas, p. 197.

TRAYECTORIAS

¡ AÑO 111, NO. 6

1 MAYO - AGOSTO 2001

to para mejorar y afianzar
la imagen pública del cargo
presidencial durante la captura de Abimael Guzmán.
Posiblemente Sendero Luminoso y el MRTA no
estén aún totalmente derrotados y aniquilados, pero es
improbable que vuelvan a
tener el protagonismo de los
años 1985-1992, cuando
hicieron tambalear al Estado y lograron damnificar
seriamente el tejido social
peruano. El motivo para
este diagnóstico negativo reside en la ineptitud de estas
organizaciones de concitar
un apoyo popular masivo y
activo: iniciaron la guerra
creyendo que ese apoyo se
daría automáticamente, pero -como en la inmensa
mayoría de los casos de guerrillas socialistas en el ámbito mundial- la población no se plegó a estas bandas de
maniáticos del poder. Su desplazamiento a la ciudad
(sobre todo en el caso de Sendero) tampoco sirvió para
ganar más cuadros o apoyo; lo mismo vale para el
MRTA. La linea ideológica rural de este último era, por
ejemplo, demasiado alejada de los intereses de los
citadinos pobres, que hoy constituyen la mayoría de la
población peruana.
Sendero y el MRrA mantienen, aunque muy debilitados, algunos grupos regionales armados en la sierra centrru, en porciones de la sierra septentrional y, muy ocasionalmente, en zonas urbanas de la costa. Ambas organizaciones tienen presencia en la zona cocalera del Alto Huallaga;
cooperan con los narcotraficantes y los productores de
coca, cuya conducta política es errática e imprevisible.
" Cf. Carlos Iván Degregori, "Perú: más allá de la toma de rehenes",
en: Nueva Sociedad, núm. 148, marzo-abril 1997, Caracas, p. 9.

lRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

Sendero y el MRTA les otorgan protección armada
contra las fuerzas armadas y ayuda en las muchas lu
chas intestinas entre las bandas dedicadas a esta activi
dad. 54
La guerra de guerrillas ha producido desde 1980
más o menos treinta tnil muertes violentas (incluidas
las debidas a la represión policial y militar, que pasan
de la mitad de esta cifra); los daños materiales y los
morales resultan simplemente imposibles de ser cuantificados. La inmensa mayoría de las víctimas pertenece a las clases populares y al campesinado de la sierra
andina; poquísimas víctimas se han dado en el seno de
los estratos altos y dominantes. La guerra no ha logrado modificar en lo más mínimo la estructura social del

---~-...

54
Cf Patrick L. Ciawson y Rensselaer W Lee, The Andean Cocaine
lndustry, MacMillan, Londres, 1997, pássim; sobre las causas y formas
de la incursión de Sendero al Alto Huallaga cf. el ensayo muy bien
documentado de Gabriela Tarazona-Sevillano, El narcoterrorismo, en:
Revista Occidental, vol. 8, núm. 2, Tijuana, México, 1991, pp. 151183.

83

�¡¡¡¡......,_

aís Ytampoco debilitar el poder de los grupos privile·ados; lo que sí ha conseguido ha sido descomponer
aún más el tejido social y los nexos de solidaridad en las
comunidades campesínas de la sierra y en las barriadas
obres de Lima. Las fuerzas armadas han salido robustecidas y, desde 1992, representan el verdadero poder
decisorio en Perú. Su comportamiento cotidiano (por
jemplo, con respecto a los derechos humanos y polítios de los ciudadanos) no es más democrático o razonable que antes de 1980: las transgresiones graves a la
ley de parte de oficiales y soldados siguen ínscribiéndose en la tradicional cultura del autoritarismo y de la
· punidad de los poderosos.
En resumen -y como crítica ínmanente-puede afirmarse que la guerra de guerrillas no ha valido la pena desde el propio punto de vista de las organizaciones revolucionarias: lo que ellas han engendrado ha sido un enorme
esfuerzo logístico, gigantescas pérdidas humanas y mate. es, el desgaste moral de toda la nación y, al final, el rechazo de la inmensa mayoría de la población, rechazo particularmente fuerte entre aquellos sectores populares que
debeáan ser los beneficiarios inmediatos de la pretendida
revolución radical de Sendero Luminoso y del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. 55,S.,

""-'---------r-

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85

�TEORÍA
De Marx al ecosocialismo

TEORÍA
al mismo tiempo que el traba-

De Marx al ecosocialismo
MICHAEL LóWY

e

recimiento exponencial de la contaminación
del aire en las grandes ciudades, del agua
potable y del ambiente en general; calentamiento del planeta, inicio de la fusión de los
hielos polares, multiplicación de las catástrofes "naturales"; inicio de la destrucción de la capa de ozono; destrucción a una velocidad creciente de los bosques tropicales y reducción rápida de la biodiversidad a través
de la destrucción de miles de especies; agotamiento de
los suelos, desertificación; acumulación de desechos,
particularmente nucleares, imposibles de manejar; multiplicación de accidentes nucleares y amenaza de un
nuevo Chemovyl; polución de los alimentos, manipulaciones genéticas, "vacas locas", reses con hormonas.
Todos los semáforos están en rojo: está claro que la loca
carrera por las ganancias, la lógica productivista y mercantil de la civilización capitalista-industrial nos conduce a una
catástrofe ecológica de proporciones incalculables.
El socialismo y la ecología -o al menos ciertas de
sus corrientes- tienen objetivos comunes, que implican
un cuestionarniento de la automatización de la econonúa, del reino de la cuantificación, de la producción
como objetivo en sí, de la dictadura del dinero, de la
reducción del universo social al cálculo de los márgenes de rentabilidad y a las necesidades de la acumulación del capital. Tanto el socialismo como la ecología
reclaman valores cualitativos: el valor de uso, la satisfacción de necesidades, la igualdad social para unos, el
cuidado de la naturaleza, el equilibrio ecológico para
otros. Ambos conciben la economía como "incrustada" dentro de un medio social y natural. _
No obstante, algunas diferencias de fondo han
separado hasta ahora a los "rojos" de los "verdes", a
los marxistas de los ecologistas. Los ecologistas acu-·
san a Marx y a Engels de productivistas. ¿Tiene justi-

86

ficación esta acusación? Sí y no.
No, en la medida en que nadie como Marx denunció la lógica capitalista de la producción por la producción, la acumulación del capital, las riquezas y las
mercancías como fin en sí. La idea misma del socialismo -contraria a sus miserables falsificaciones burocráticas- es la de una producción de valores de uso, de bienes necesarios para la satisfacción de necesidades humanas. Para Marx, el objetivo supremo del progreso
técnico no es el crecimiento infinito de bienes (el "tener") sino la reducciim de la jornada lahoral y el aumento
del tiempo libre (el "ser").
Sí, en la medida en la que encontramos frecuentemente en Marx y en Engels (y aún más en el marxismo ulterior) una tendencia a hacer del " desarrollo de
las fuerzas productivas" el principal vector del progreso, y una postura poco critica hacia la civilización industrial, específicamente en la relación destructiva que
ésta mantiene con el ambiente. El texto "canónico" de
este punto de vista es el célebre Prefacio a la Contribución a la critica de laeconomia política (1859), uno de los
escritos de Marx más marcados por un cierto evolucionismo, por la filosofía del progreso, por el cientismo (el
modelo de las ciencias naturales) y por una visión no
problematizada de las fuerzas productivas.
En realidad, encontramos en los escritos de Marx
y de Engels elementos para alimentar las dos interpretaciones. Los párrafos siguientes de los Grundrisse son
un buen ejemplo de la exageradamente poco critica
admiración de Marx hacia la obra "civilizadora" de la
producción capitalista, y por su brutal instrurnentalización de la naturaleza:
Así entonces, la producción basada en el capital crea, por

jo creadorde valores;por la otra
parte, un sistema de explotación general de las propiedades de la naturaleza y del hombre [...] El capital empieza,
pues, a crear a la sociedad burguesa y la apropiación universal de la naturaleza y establece
una red que engloba a todos los
miembros de la sociedad: tal es
la gran acción civilizadora del
capital.
Se eleva a un nivel social tal que
todas las sociedades anteriores
aparecen como desarrollos puramente kx:aks de la humanidad y como una ÚÍiJ!alria de la
naturakza. En efecto, la naturaleza se vuelve un simple objeto para el hombre, una cosa
útil. No se le reconoce ya como
una potencia. La inteligencia
teórica de las leyes naturales tiene todos los aspectos del engaño que trata de someter la naturaleza a las necesidades humanas, ya sea como objeto
de consumo, ya sea como medio de producción (Marx,
1967: 366-367).

Sin embargo, también encontramos en Marx y
en Engels un cierto número de textos que muestran
una visión más critica de las "fuerzas productivas". Por
ejemplo, en la IdeokJgia Alemana encontramos la afirmación siguiente:
En el desarrollo de las fuerzas productivas, se llega a una

etapa en la que nacen fuerzas productivas y medios de
circulación que no pueden ser más que nefastos en el cuadro de las relaciones existentes y que ya no son fuerzas

productivas sino fuerzas destructivas (el
maquinismo y el dinero) [...) (Marx,
1%8: 67-68).

Esta idea no es desarrollada por Marx, y él no está seguro
de que la destrucción en cuestión
sea la de la naturaleza. Entre los
pocos textos de Marx en que aborda explícitamente los daños que
el capital ocasiona al ambiente
natural -así como una visión dialéctica de las contradicciones del
"progreso" inducido por las fuerzas productivas- se encuentra el
célebre párrafo sobre la agricultura
capitalista en El capital:
Así, destruye tanto la salud fisica del
obrero urbano como la vida espiritual
del trabajador rural Cada paso hacia el
progreso de la agricultura capitalista,
cada ganancia de fertilidad en el corto
plazo, constituye al mismo tiempo un
progreso en la ruina de las fuentes duraderas de esta fertilidad. Mientras más
se desarrolla un país sobre la base de la gran industria Estados Unidos de Norteamérica, por ejemplo- más rápidamente se realiza este proceso de destrucción. En consecuencia, la producción capitalista no puede desarrollar
la técnica y la combinación del proceso de producción
social más que agotando simultáneamente las dos fuentes
de donde emana toda riqueza: la tierra y el trabajador
(Marx, 1975: 360-361).

Incluso en Engels, que tan frecuentemente celebró el control y la dominación humana sobre la naturaleza, encontramos escritos que llaman la atención, de la
manera más explícita, sobre los peligros de tal actitud,
como por ejemplo, el párrafo siguiente del artículo so-

una parte, la industria universal, es decir, el sobre-trabajo

TRAYECTORIAS

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1 MAYO • AGOSTO 2001

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�TEORÍA
De Marx al ecosocialismo

bre "El papel del trabajo en la transformación del mono
en hombre" (1876):
No debemos vanagloriarnos demasiado de nuestras victorias humanas sobre la naturaleza Por cada una de estas
victorias la naturale'Za se venga en nosotros. Es verdad
que cada victoria nos da, en primera instancia,los resultados esperados, pero en segunda y tercera instancia tiene
efectos diferentes, inesperados, que con demasiada frecuencia anulan los primeros. Las gentes que, en
Mesopotamia, Grecia, Asia Menor y en otras partes, destruyeron los bosques para obtener tierra cultivable, jamás
imaginaron que eliminando junto con los bosques los centros de colecta y las reservas de hwnedad, plantaron las
bases para el estado de desolación actual de esos países.
Cuando los italianos de los Alpes cortaron los bosques de
pinos de los costados del sur, tan apreciados en los costados del norte, no tuvieron la menor idea que actuando así
cortaban las raíces de la industria lechera de su región;
aún menos previeron que con su acción privabansus fuentes acuiferas de la montaña durante la mayor parte del
año (...] Los hechos nos recuerdan a cada instante que no
reinamos absolutamente sobrela naturaleza comoun conquistador reina sobre un pueblo extranjero, como alguien
que está fuera de la naturale-za, sino que le pertenecemos

Tanto el socialismo como la
ecología reclaman valores
cualitativos: el valor de uso)
la satisfacción de necesidades)
la igualdad social para
unos) el cuidado de la
naturaleza) el equilibrio
ecológico para otros.
88

TEORÍA
De Marx al ecosocialismo

con nuestra carne, nuestra sangre, nuestro cerebro, que
estamos en su seno y que toda dominación sobre ella reside en la ventaja que tenemos sobre el conjunto de las
otras criaturas de conocer sus leyes y de poder utilizada
juiciosamente (Engels, 1968: 180-181).

No sería dificil encontrar otros ejemplos. No queda la menor duda de que a Marx y a Engels les falta una
perspectiva ecológica de conjunto. Su concepción optimista del desarrollo ilimitado de las fuerzas productivas -una vez eliminado el obstáculo que representan las
relaciones de producción capitalista que las vinculanno puede ser defendida hoy. No solamente desde el
punto de vista estrictamente económico -riesgo de agotamiento de las materias primas- sino sobre todo considerando la amenaza de destrucción del equilibrio ecológico del planeta, derivada de la lógica productivista
del capital (o de su pálido imitador, la burocracia "socialista") .
Podríamos concluir provisionalmente esta discusión con una sugerencia, que me parece pertinente,
adelantada por Daniel Bensaid en su reciente -y notable- obra sobre Marx: reconociendo que sería igualmente
abu sivo exonerar a Marx de las ilusiones "progresistas"
o "prometeanas" de su tiempo que hacer un chantre
extremista de la industrialización, este autor nos propone un procedimiento mucho más fecundo: instalarse en las contradicciones de Marx y tomarlas en serio.
La primera de esas conradicciones sería, sin duda, la
que existe entre el credo productivista de algunos textos y la intuición de que el progreso puede ser fuente de
destrucción irreversible del ambiente natural (Bensaid,
1995: 347).
La cuestión ecológica es, en mi opinión, el gran
desafio para la renovación del pensamiento marxista en
el umbral del siglo XXI. Ésta exige de los marxistas una
revisión crítica_y profunda de su concepción tradicional de las "fuerzas productivas" y una ruptura radical
con la ideología del progreso y con el paradigma tecnológico y económico de la civilización industrial moderna.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 MAYO - AGOSTO 2001
•
1

Walter Benjamín fue uno de los primeros marxistas del siglo XX en plantearse este tipo de pregunta:
desde 1928, en su libro Sens Unü¡ue denunciaba la idea
de la dominación de la naturaleza como "una enseñanza imperialista" y proponía una nueva concepción de
la técnica como "dominio de la relación entre la naturaleza y la humanidad". Algunos años más tarde, en las
Tesis soúre el concepto de historia, él se propone enriquecer el materialismo histórico con las ideas de Fourier,
ese visionario utópico que había soñado "con un trabajo que, lejos de explotar a la naturaleza, tiene la posibilidad de hacer nacer de ella las creaciones que dormitan
en su seno" (Benjamín, 1978: 243; Benjamín, 1971:

190). 1
Aún hoy el marxismo está lejos de haber colmado su retraso en este terreno. Pero ciertas reflexiones
comienzan a dedicarse a esta tarea. Una pista fecunda
ha sido abierta por el ecologista y "marxista-polanyista"
americano James O'Connor: es necesario agregar a la
primera contradicción del capitalismo examinada por
Marx, aquélla entre las fuerzas y las relaciones de producción, una segunda contradicción, aquélla entre las
fuerzas productivas y las condiciones de producciim: los
trabajadores, el espacio urbano, "la naturakza. Por su
dinámica expansionista, el capital pone en peligro o
destruye sus propias condiciones, comenzando por el
medio natural -una posibilidad que Marx no había tomado en cuenta suficientemente (O'Connor, 1992: 3036) .

Otro enfoque interesante es sugerido en un texto
reciente de un "eco-marxista" italiano, quien -partiendo del párrafo de la Ideología Alemana citado anteriormente- observa:
La fórmula según la cual se produce una transformación

de las fuerzas potenciahnente productivas en fuerzas efectivamente destructivas, particularmente en relación con
1
Podemos mencionar también al socialista austriaco Julius Dickmann,
autor de un ensayo pionero publicado en 1933 en La Critique S ~ :
según él, el socialismo sería el resultado no de un "florecirrúen_to rrn_petuoso de las fuerzas productivas", sino más bien una necesidad un-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6 1MAYO -AGOSTO 2001

el ambiente, nos parece más apropiada y más significativa que el esquema tan conocido de la contradicción entre
fuerzas productivas (dinámicas) y relaciones de producción (que las encadenan). De hecho, esta fórmula permite dar un fundamento critico y no apologético al desarrollo económico, tecnológico, científico, y, por lo tanto, elaborar un concepto de progreso di,ferenciado (E. Bloch)
(Bagarolo, 1992: 25).

Sea marxista o no, el movimiento obrero tradicional en Europa -sindicatos, partidos socio-demócratas y comunistas- está todavía profundamente marcapuesta por el " encogimiento de la reserva de recursos naturales"
dilapidadas por el capital. El desarrollo "irreflexivo" de las fuerzas productivas del capitalismo mina incluso las condiciones de existencia del
género humano. (Dickmann, 1993) .

89

�TEORÍA

TEORÍA

De Marx al ecosocialismo

do por la ideología del "progreso" y el productivismo,
llegando incluso, en ciertos casos, a defender, sin hacerse demasiadas preguntas, la energía nuclear o la industria automovilística. Es verdad que un principio de
sensibilización ecologista está en vías de desarrollo, particularmente en los sindicatos y en partidos de izquierda en los países nórdicos, en España, en Alemania, etc.
La gran contribución de la ecología ha sido -y
sigue siendo- de hacemos tomar conciencia de los peligros que amenazan al planeta como consecuencia de
los modos actuales de producción y de conswno. El
crecimiento exponencial de las agresiones al ambiente,
la amenaza creciente de una ruptura del equilibrio ecológico, configuran un escenario catastrófico que pone
en tela de juicio la supervivencia misma de la hwnanidad. Nos confrontamos a una crisis de ci.vilización que

No queda la menor
duda que a Marx y a Engels
les falta una perspectiva
ecológica de conjunto.
Su concepción o-ptimista
del desarrollo ili1nitado de las
fuerzas productivas no puede
ser defendida hoy en día.
exige cambios radicales.
El problema es que las propuestas hechas por una
parte de la ecología política europea son insuficientes o
desembocan en callejones sin salida. Su principal debilidad es ignorar la conexión necesaria entre el
productivismo y el capitalismo, lo que conduce a la ilusión de un "capitalismo limpio" o de reformas capaces
de controlar los excesos (como por ejemplo los ecoimpuestos). O entonces, tomando como pretexto la

De Marx al ecosocialismo

imitación que hacen las burocracias de mando del
productivismo occidental, remiten hombro con hombro al capitalismo y al "socialismo" como variantes del
mismo modelo -un argumento que ha perdido su interés después del derrumbamiento del pretendido "socialismo real".
Los ecologistas se equivocan si piensan que pueden hacer la economía de la crítica marxista del capitalismo: una ecología que no se da cuenta que la relación
entre "productivismo" y lógica de la ganancia está destinada al fracaso -o peor, a la recuperación por el sistema-. Los ejemplos no faltan: la ausencia de una postura
anticapitalista coherente ha conducido a la mayoría de
los partidos verdes europeos -Francia, Alemania, Italia,
Bélgica- a convertirse en simples compañeros "eco-reformistas" de la gestión social-liberal del capitalismo a
través de los gobiernos de centro-izquierda.
Considerando a los trabajadores como irremediablemente destinados al productivismo, ciertos
ecologistas llegan a un atolladero sobre el movimiento
obrero e inscribieron sobre sus banderas: "ni izquierda,
ni derecha". Exmarx:istas convertidos a la ecología declaran prematuramente "adiós a la clase obrera", mientras que otros insisten en la necesidad de dejar el "rojo",
es decir el marxismo o el socialismo -para adherirse al
"verde", nuevo paradigma que traerá una respuesta a
todos los problemas económicos y sociales.
En fin, dentro de las corrientes dichas "fundamentalistas" (o deep ecology) vemos esbozarse, bajo el
pretexto de combate al antropocentrismo, un rechazo
del hwnanismo que conduce a posiciones relativistas,
poniendo a todas las especies vivientes en el mismo nivel. ¿Debemos entonces considerar que el bacilo de
Koch o el mosquito anófeles tienen el mismo derecho a
la vida que un niño enfermo de tuberculosis o de malaria?
Es el rechazo de estas trampas el que produce la
superioridad de los eco-socialistas. Al integrar las enseñanzas fundamentales del marxismo -y deshaciéndose
de sus escorias productivistas- han comprendido que
la lógica del mercado y de la ganancia (al igual que la

del autoritarismo tecno-burocrático de las difuntas "democracias populares") son incompatibles con las exigencias ecológicas. Sin dejar de criticar la ideología de
las corrientes dominantes del movimiento obrero, saben que los trabajadores y sus organizaciones son una
fuerza esencial para toda transformación radical del sistema.

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♦ .­

El ecosocialismo se desarrolló -a partir de las investigaciones de algunos pioneros rusos de fines del siglo XIX y principios del siglo XX (Serge Podilinsky,
Vladimir Vemadsky)- sobre todo en el curso de los 25
últimos años, gracias a los trabajos de pensadores de la
talla de Manuel Sacristán, Raymond Williams, Rudolph
Bahro (en sus primeros escritos) y André Gorz, así como
las preciosas contribuciones de James O'Connor, Barry
Commoner,Ted Benton, Juan Martinez Alier, Francisco Fernández Buey, Jorge Riechmann, Jean-Paul
Déléage, Jutta Dittfurth, Thomas Ebermann, Ranier
Trampert, Erhard Eppler, Elmar Altvater, Frieder Otto
Wolf y muchos otros que se expresan en una red de
revistas como Capitalism, Nature and Socialism, Ecologie
Politú¡ue, etc.
Esta corriente -presente en los partidos verdes,
en los movimientos roji-verdes, pero también en la extrema izquierda e incluso en el seno de la izquierda "clásica"- está lejos de ser políticamente homogénea, pero
la mayoria de sus representantes comparten ciertos temas comunes. En ruptura con la ideología productivista
del progreso -en su forma capitalista y/o burocrática
(dicha "socialista real")- opuesta a la expansión infinita de un modo de producción y de consumo destructor
del ambiente representa, dentro del movimiento
ecologista, la tendencia más avanzada, la más sensible a
los intereses de los trabajadores y de los pueblos del sur,
la que ha comprendido la imposibilidad de un "desarrollo sostenible" dentro del marco de la economía capitalista de mercado.
El razonamiento eco-socialista reposa sobre dos
argumentos esenciales:
1. El modo actual de producción y de consumo
de los países capitalistas avanzados, fundado sobre una

~!

~--

,,,._

lógica de acumulación ilimitada (del capital, de las utilidades, de las mercancías), del desperdicio de los recursos, del consumo ostentoso y de la destrucción acelerada del ambiente, no puede, de ninguna manera, ser
extendido a la totalidad del planeta, so pena de crisis
ecológica mayor. Según cálculos recientes, si generalizáramos a la totalidad de la población mundial el consumo promedio de energía de Estados Unidos, las reservas conocidas de petróleo se agotarían en diecinueve
días (Mies, 1992: 73). Este sistema está, por lo tanto,
necesariamente fundado sobre el mantenimiento y la
agravación de la desigualdad escandalosa entre el Norte y el Sur.

90
TRAYECTORIAS j AÑO 111, NO. 6

1MAYO. AGOSTO 2001

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1MAYO • AGOSTO 2001

91

�TEORÍA
De Marx al ecosocialismo

TEORÍA

De Marx al ecosocialismo

El movimiento obrero
tradicional en Europa está
todavía profundamente
marcado por la ideología del
cc¡rogreso)) y el productivismo.
Por otra parte, la globalización neo-liberal conduce a una intensificación creciente de los problemas
ecológicos de Asia, África y América Latina, como consecuencia de una política deliberada de "exportación
de la contaminación" por parte de los países
imperialistas.
Esta política tiene de hecho una " legitimación"
económica irrefutable -desde el punto de vista de la
economía capitalista de mercado- recientemente form ulada por un eminente experto del Banco Mundial,
Lawrence Summers: ¡Los pobres cuestan menos caro! Para
citar sus propias palabras:

La medida de los costos de la contaminación dañina para
la salud depende de los rendimientos perdidos a causa de
la morbilidad y mortalidad acrecentadas. De este punto
de vista, una cierta cantidad de contaminación dañina para
la salud deberla realiz.arse en el país con los costos más
bajos, es decir, el país con los salarios más bajos (Summers,
1992).2

Una fórmula cínica que revela mucho mejor la
lógica del capital global que todos los discursos
' Otro ejemplo impactante: un grupo de trabajo del Taller
Intergubernamental sobre el Cambio del Clima, en una reunión en
Ginebra, en julio de 1995, discutió acerca de un reporte en que se
preguntaba si era "rentable" (costo-efectividad) tomar medidas contra el efecto invernadero, considerando que sus efectos se harán sentir
sobre todo en los países pobres. Según estos expertos, el costo de una
vida en un país rico es de l. 5 millones de dólares, mientras que el de
un país pobre es de solamente 100,000 (citado en Lovejoy, 1966: 274).

92

dulcificantes sobre el "desarrollo" producidos por las
instituciones financieras internacionales.
2. De cualquier manera, la continuación del progreso capitalista y la expansión de la civilización basada en la economía de mercado -incluso bajo esta forma
brutalmente inequitativa-amenaza directamente, a corto
o mediano plazo (cualquier previsión seria azarosa), la
supervivencia misma de la especie humana. La salvaguarda del ambiente natural es, en consecuencia, un
imperativo humanista.
La racionalidad limitada del mercado capitalista,
con su cálculo inmediatista de las pérdidas y las ganancias, es intrínsecamente contradictoria con una racionalidad ecológica, que toma en cuenta la larga temporalidad de los ciclos naturales.3
Contra el fetichismo de la mercancía y la autonomización reificada de la economía por el neo-liberalismo, la postura del porvenir es, para los eco-socialistas, la puesta en marcha de una "economía moral" en el
sentido que le daba E. P. Thompson a este término, es
decir, una política económica fundada sobre criterios
no monetarios y extraeconómicos: en otros términos, la
"reintrincación" de lo económico en lo ecológico, lo
social y lo político (Bensa1d, 1995: 385-386, 396;
Riechmann, 1991: 15).
Las reformas parciales son totalmente insuficientes: debe reemplazarse la micro-racionalidad de las ganancias por una macro-racionalidad social y ecológica,
lo que exige un verdadero cambio de civilización
(Riechmann, 1996). Eso es imposible sin una profunda reorientación tecrwwgica, cuyo propósito sea el re-

3

Véase a este respecto el documento: " Ecologie et Révolution
Socialiste", presentado en el XI Congreso de la IV Internacional: "Aun
cuando no pueda sustraerse a las leyes de la naturaleza, el modo de
producción capitalista está, en diversos puntos de vista, en contradicción fundamental con la naturaleza y con los procesos de evolución
natural [...) La producción capitalista esm basada en procesos ciclicos
en los términos más cortos posibles para que el capital avanzado pueda aumentar [...) El efecto de esta contradicción consiste en imponer a
los procesos naturales un ritmo y un marco que le son extraños [...]
No es por lo tanto la falta de sabiduría del capitalismo la que conlleva
la destrucción del ambiente, sino precisamente la racionalidad que le
es propia" (Quatrieme lnternationale, núm. 39, enero 1991, p. 94).

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6 ! MAYO - AGOSTO 2001

emplazo de las fuentes actuales de energía por otras, no
contaminantes y renovables, como la energía solar.4 La primera pregunta que se plantea es, por lo tanto, la del control
sobre los medios de producción, y sobre todo sobre las
decisiones de inversiones y de mutación tecnológica.
Es necesaria una reorganización de conjunto del
modo de producción y de consumo, basada en criterios exteriores al mercado capitalista: las necesidades reales de la población (no necesariamente "solventes") y
la salvaguarda del ambiente. En otras palabras, una economía de transición al socialismo, "reincrustada", (como
diría Karl Polanyi) en el ambiente social y natural, ya
que está fundamentada en la elección democrática de
las prioridades y de las inversiones de la población misma. -y no por las "leyes del mercado" o por un politburó
omrúsciente. Una transición que conduce a un modo
de vida alternativo, a una nueva civilización, más allá
del reino del dinero, de los hábitos de consumo
artificialmente inducidos por la publicidad, y de la producción infinita de mercancías dañinas al ambiente (¡el
automóvil individual!) .
¿Utopía? En el sentido etimológico ("ningún lugar"), sin duda. Pero si no creemos, como Hegel, que
"todo lo que es real es racional, y todo lo que es racional
es real", ¿cómo reflexionar sobre una racionalidad sustancial sin hacer alusión a las utopías? La utopía es indispensable para el cambio social, con la condición de
que se fundamente en las contradicciones de la realidad y en movimientos sociales reales. Tal es el caso del
eco-socialismo que propone una estrategia de alianza
entre los "rojos" y los "verdes" -el movimiento obrero y
ecológico- y de solidaridad con las sociedades oprimidas y explotadas del Sur.
Esta alianza podría encontrar en Europa su primer lugar estratégico, en la medida en la que los dos
movimientos están presentes en la escena social y política del viejo continente y que las barreras que lo separan comienzan a caer. Pero eso implica que la ecología

4
Ciertos marxis tas sueñan ya con un " comunismo solar": véase
Swartzman, 1996.

TRAYECTORIAS

IAÑO111, NO. 6

1MAYO - AGOSTO 2001

renuncie a las tentaciones del naturalismo anti-humanista y abandone su pretensión de reemplazar la critica
de la economía política. Esta convergencia implica también que el marxismo se deshaga del productivismo,
sustituyendo el esquema mecanicista de la oposición
entre el desarrollo de las fuerzas productivas y de las
relaciones de producción que lo entorpece, por la idea,
mucho más fecunda, de una transformación de las fuerzas potencialmente productivas en fuerzas efectivamente destructivas (Bensrud, 1995: 391, 396).

93

�TEORÍA
De Marx al ecosocialismo

TEORÍA
De Marx al ecosocialismo

La utopía revolucionaria de un socialismo verde
o un comunismo solar no significa que no debe actuarse
desde este momenw. No tener ilusiones sobre la posibilidad de "ecologizar" el capitalismo no quiere decir que
no podamos entablar el combate en favor de reformas
inmediatas. Por ejemplo, ciertas formas de eco-impuestos pueden ser útiles, a condición de que sean manejados bajo una lógica social igualitaria (hacer pagar a los
contaminadores y no a los consumidores), y de que nos

Lagran contribución de
la ecología ha sido -y
sigue siendo- de hacernos
tomar conciencia de los
peligros que amenazan al
planeta como consecuencia
de los mndos actuales de
producción y de consumn.

entre las demandas mínimas y el programa máximo, a
condición de que rechacemos los argumentos y las presiones de los intereses dominantes, en nombre de las
"reglas del mercado", de la "competitividad" o de la
"modernización".
Algunas demandas inmediatas son ya, o pueden
rápidamente volverse, el lugar de una convergencia entre movimientos sociales y movimientos ecologistas, sindicatos y defensores del ambiente, "rojos" y "verdes":
•
La promoción de transportes públicos -trenes,
metros, autobuses, tranvías- baratos o gratuitos
como alternativa al asfixiarniento y contaminación de las ciudades y de los campos por el coche
individual y por el sistema del transporte carretero.
La lucha contra el sistema de la deuda y los "ajustes" ultra-liberales impuestos por el FMI y el Banco Mundial a los países del Sur, cuyas consecuencias sociales y ecológicas son dramáticas: desempleo masivo, destrucción de las protecciones sociales y de las culturas alimentarias, destrucción
de los recursos naturales por la exportación.
Protección de la salud pública, contra la contaminación del aire, del agua (mantos freáticos) o
del alimento por la ambición de las grandes empresas capitalistas.

•

deshagamos del mito de un cálculo económico del "precio de mercado" de los desgastes ecológicos: son variables inconmensuraNes desde el punto de vista monetario. Tenemos una necesidad desesperada de ganar tiempo, de luchar inmediatamente por la prohibición de los
CFC que destruyen la capa de ozono, por las limitaciones severas de las emisiones de gases responsables del
"efecto de invernadero", para privilegiar los transportes públicos frente al automóvil individual, contaminante
y antisocial (Riechmann, 1995: 82-85).
El combate por reformas eco-sociales puede ser
portador de una dinámica de cambio, de "transición"

94

Reducción del tiempo de trabajo como respuesta al desempleo y como visión de la sociedad que
privilegia el tiempo libre con respecto a la acumulación de bienes (Rousset, 1996: 8-9).
No obstante, en el combate por una nueva civilización, a la vez más humano y más respetuoso de la
naturaleza, hay que asociar el conjunto de los movimientos sociales emancipadores. Como bien lo dice Jorge Riechmann:
&amp;te proyecto no puede renunciar a ninguno de los colores del arco iris: ni el rojo del movimiento obrero
anticapitalista e igualitario, ni el violeta de las luchas por la
hberación de la mujer, ni el blanco de los movimientos no
violentos por la paz, ni el antiautoritarismo negro de los

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

hbertadores y anarquistas, y aún menos el verde de la lucha por una humanidad justa y libre sobre un planeta
habitable (Riechmann, 1996: 57).

Vemos así aparecer en los países del Sur unos
movimientos que Juan Martinez Alier llama "la ecología
del pobre" o también "neo-narodnismo ecológico", i. e.
las movilizaciones populares en defensa de la agricultura campesina y del acceso comunal a los recursos
naturales, amenazados de destrucción por la expansión
agresiva del mercado (o del Estado), así como las luchas contra la degradación del ambiente inmediato provocadas por el intercambio desigual, la industrialización dependiente y el desarrollo del capitalismo (el agrobusiness) en el campo. Con frecuencia, estos movimientos no se definen como ecologistas, pero su combate no
deja de tener una dimensión ecológica determinante
(Martínez 1995: 83-84).
Está claro que estos movimientos no se oponen a
las mejoras que aporta el progreso tecnológico: al contrario, la demanda de electricidad, agua corriente, canalización de desagües y multiplicación de dispensarios médicos figuran en buen lugar en la plataforma de
reivindicaciones. Lo que ellos rechazan es la contaminación y destrucción de su medio natural en nombre
de las "leyes del mercado" y de los imperativos de la
"expansión" capitalista.
Un texto reciente del dirigente campesino peruano Rugo Blanco expresa notablemente el significado
de esta "ecología de los pobres" :
A primera vista, los defensores del ambiente o
conservacionistas aparecen como tipos amables, ligeramente locos, cuyo principal objetivo en la vida es impedir
la desaparición de las ballenas azules o de los osos pandas.
El pueblo común tiene cosas más importantes en que
ocuparse, por ejemplo cómo obtener su pan cotidiano
[...] No obstante, existe en Perú un gran número de gente
defensora del ambiente. Claro, si les decimos ''ustedes
son ecologistas", ellos responderán probablemente
"ecologista tu hermana" [...]Y sin embargo: ¿los habitan-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO· AGOSTO 2001

tes de la ciudad de Do y de los pueblos cercanos, en lucha
contra la contaminación provocada por la Southern Peru
Copper Corporation no son defensores del ambiente? [...]
Y la población de la Amazonia, ¿no es acaso totalmente
ecologista, lista a morir para defender sus bosques contra
la depredación? De igual forma la población pobre de
Lima, cuando protesta contra la contaminación del agua
(Martínez; 1995: 74).

Entre las innumerables manifestaciones de la
"ecología de los pobres", un movimiento se presenta
como particularmente ejemplar, por su alcance a la vez
social y ecológico, local y planetario, "rojo" y "verde":
el combate de Chico Mendes y de la coalición de los
pueblos del bosque en defensa de la Amazonia brasileña, contra la obra destructora de los grandes terratenientes y del agro-business multinacional.
Recordemos brevemente los principales momeo-

95

�TEORÍA
De Marx al ecosocialismo

ÁMBITO

movimiento puede transformarse en un paradigma de
futuras movilizaciones populares en el "Sur". -.,

Al integrar las enseñanzas
fundamentales del marxismo)
los eco-socialistas han
comprendido que la lógica del
mercado y de la ganancia
son incompatibles con las
exigencias ecológicas.
tos de este enfrentarrúento. Militante sindical perteneciente a la Central Única de Trabajadores y partidario
del nuevo movinúento socialista representado por el
Partido de los Trabajadores de Brasil, Chico M endes
organizó, a principio de los años ochenta, ocupaciones
de tierras por campesinos que viven de la colecta del
caucho (seringwdros) contra latifundistas que enviaban
sus bulldozers para abatir los bosques con el fin de reemplazarlos por campos de pastoreo. En un segundo
momento, logró juntar a campesinos, trabajadores agricolas, seringueiros, sindicalistas y tribus indígenas -con
el apoyo de las comunidades de base de la Iglesia- en la
Alianza de los Pueblos del Bosque, que logró hacer fracasar diversas tentativas de deforestación. El eco internacio nal de estas acciones le valió, en 1987, la atribución del Premio Ecológico Global, pero poco después,
en diciembre de 1988, los latifundistas le hicieron pagar muy cara su lucha, haciéndolo matar por asesinos a
sueldo.
Por su articulación entre socialismo y ecología,
luchas campesinas e indígenas, sobrevivencia de poblaciones locales y salvaguarda de una postura global
(la protección de la última gran selva tropical), este

96

Paradojas de la pobreza
¿Nuevos pretextos para mantenerla?

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TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001

B LA N

DIN E D ESTRE M A U Y

p I ERRE

1

SAL A M A

rasil es un país particularmente inequitativo
caracterizado por una pobreza2 cuya amplitud y profundidad siguen siendo muy importantes, a pesar y en parte a causa de su
alto grado de industrialización. Estas características tienen viejas raíces. La colonización, la "sumisión " de las
poblaciones indígenas, las formas voluntarias e involuntarias (esclavitud) tomadas por la inmigración, explican en gran parte tanto las desigualdades como la
pobreza. Con la segunda fase de sustitución de importaciones, de los llamados bienes pesados, la industrialización favoreció la acentuación de las desigualdades,
pero también la reducción de la pobreza. La crisis
inflacionaria de larga duración de los años ochenta está
en el origen de la acentuación de las desigualdades y de
la pobreza. La apertura de la economia y la liberalización de los mercados provocaron evoluciones contrastadas: pobreza e inequidad disminuyeron, se estabilizaron y después tendieron a crecer; siguieron siendo muy
importantes en el norte y en el noreste del país, pero a
partir de 1996 aumentaron sensiblemente en algunas

regiones, entre las que se encontraban las más
industrializadas (Sao Paulo), como puede ser observado en la Cuadro 1.
El análisis de las causas de la evolución de la pobreza en Brasil es particularmente interesante, precisamente a causa de las numerosas paradojas que la revisten y la manera en la cual la pobreza cuestiona las teorías. El fuerte crecimiento de los años setenta acentuó
las desigualdades, pero redujo la amplitud de la pobreza. Ahora bien, en la literatura oficial de las instituciones internacionales, se asocia frecuentemente el débil
grado de desigualdad y el crecimiento elevado. El periodo de estabilización parece con.firmar, en un primer
tiempo, la tesis de las organizaciones internacionales: el
fin de la inflación muy elevada, el crecimiento y la liberalización de los mercados (esta última necesaria para
lograr las dos anteriores) parecen ser suficientes para
disminuir rápidamente la amplitud de la pobreza y reducir las desigualdades (Cuadro 2). Estas desigualdades se redujeron ligeramente al principio de los años
noventa; este movimiento se confirmó al final de la dé-

' Los autores quieren agradecer a Sonia Rocha por sus comentarios a
una primera versión de este documento.
2 En Brasil, como en el conjunto de las econonúas llamadas en vías de
desarrollo, la pobreza es medida de manera absoluta. Los diagnósticos
nacionales difieren ligeramente de aquellos adoptados por organizaciones internacionales: la canasta básica de bienes no tiene que ser
calculada en dólares de paridad de poder de compra ya que las comparaciones internacionales no son el objetivo buscado. Sin embargo,
en cada gran región, la canasta básica es ligeramente diferente, el nivel
de los precios es distinto según el poder de compra de la moneda na-

ciooal en esa región. La información utilizada sobre el consumo no
concierne al conjunto de la población, más bien se ha escogido en
particular y puede considerarse que las cantidades de kilocalorías necesarias a la estricta reproducción pueden variar ligeramente según
las regiones, pero también según el decil de la población en la medida
en que la composición por la edad y por sexo no es idéntica en cada
región. En fin, el peso relativo de cada gasto varía según las regiones.
Este aumento de la complejidad en relación con el método general,
presentado en el libro, tiene como objetivo la mejor comprensión de la
pobreza en su diversidad (Rocha, 1999).

B

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1MAYO - AGOSTO 2001

97

�ÁMBITO

ÁMBITO

Paradojas de la pobreza

Paradojas de la pobreza

CUADRO 1
NÚMERO Y PROPORCIÓN DE POBRES EN BRASIL,
SEGÚN REGIONES Y ESTRATOS
Regiones y estratos

Norte urbano
Nordeste
Minas G./E. Santo
Río de Janeiro
Sao Paulo
Sur
Centro-Oeste
Metropolitano
Urbano
Rural
Brasil

Proporción (%)

Cont (%)

No. de pobres

1993

1995

1996

1997

1998

1999

1999

TOTAL

47.46
63.96
38.54
43.52
34.16
24.49
47.11
45.12
40.35
51.56
44.09

38.49
52.05
27.82
28.50
22.01
17.85
37.44
31.16
31.20
41.51
33.23

39.57
53.13
28.21
29.16
24.17
17.59
37.71
32.65
31.46
43.42
34.13

39.61
52.86
27.50
28.86
25.21
18.11
34.62
33.18
31.30
42.84
34.09

40.53
50.35
28.76
28.55
25.11
17.76
34.56
33.74
30.14
41.61
33.43

39.95
50.90
28.62
27.88
29.35
19.71
37.43
36.88
31.78
40.26
34.95

4.98
42.03
10,43
6.81
18.77
8.72
7.61
32.12
45.95
21.93
100.00

2,711
22,880
5,676
3,707
10,217
4,749
4,145
17,484
25,016
11,940
54,440

Nota: Lineas de pobreza basadas en la Pesquisa de Orl"'mentos Familiares.
Fuente: Rocha, Pobreza no Brasil: O ~e Há De Novo no Umiar do Século XXI, 2000, mimeo, basado en IBGE/PNAD (tabulaciones especiales).

CUADRO 2
DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO PERSONAL*

Porcentaje de personas en
orden creciente de ingreso

1986

1989

1993

1995

1996

Menos de 50%

12.5

10.4

12.8

13.1

13.0

13.1

13.5

13.9

De 50% a 90%

38.7

36.4

37.4

38.7

39.1

39.3

39.0

39.3

De90%a 99%

33.6

35.9

33.8

24.3

34.4

33.9

33.8

33.8

De 99% a 100%

15.2

17.3

16.0

13.9

13.5

13.7

13.7

13.0

Giniª 100%

0.5804

0.6228

0.5822

0.5738

0.5714

0.5700

0.5646

0.5578

99%

0.5345

0.5762

0.5330

0.5324

0.5315

0.5290

0.5227

0.5180

1997

1998

1999

• Rendimiento de todos los origenes de personas de 10 años o más coo rendimiento positivo.
** Valot' en el límite inferior calculado a partir de los datos del Cuadro l.
Fuente: . Rocha, Pobreza no Brasil: O~ Há De Novo No Umiar do Século XXI, 2000, mimeo, basado en IBGE/PNAO (tabulaciones especiales).

98

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO -AGOSTO 2001

cada con el reinicio del crecimiento (continuación de la
crisis financiera de los años 1997-1998), pero esta evolución fue tímida y cortó entre tanto con los efectos
profundamente desigualitarios de la época de la hiperinfl.ación. Finahnente, las desigualdades disminuyeron
ligeramente en los últimos años de la década de los noventa, pero la pobreza aumentó (Cuadro 1).
La redistnbución de los ingresos contradice el libre funcionamiento de los mercados y cuestiona estas
evoluciones positivas, según esta tesis, legitimada en un
primer tiempo por el éxito de los planes de estabilización, tanto en México, como en Argentina y Brasil con
el plan de estabilización de precios (Plan Real). Pero
muy rápidamente, después de los primeros éxitos, fue
necesario reconocer que la erradicación "suave" de la
pobreza, sin políticas específicas, además de aquellas
que tienden a liberalizar los mercados, era una ilusión,
no solamente porque este crecimiento fue fragilizado
por la dependencia financiera impuesta, sino también
porque es, por naturaleza, un crecimiento inequitativo.
El objetivo de este texto es analizar las causas de
esas evoluciones a partir de la puesta en marcha del
plan de estabilización de precios (Plan Real). Nuestra
interrogación se centrará particularmente en las " virtudes" del crecimiento para aligerar la pobreza. Es por
eso que nos cuestionaremos, en primer término, sobre
la pareja crecimiento-desigualdad; enseguida, sobre las
relaciones entre empleo e ingreso, por un lado, y desigualdades y pobreza, por el otro; y finahnente, sobre la
relación entre el desempleo, las formas de empleo y la
pobreza.

CRECIMIENTO-DESIGUALDAD-POBREZA
La relación crecimiento-pobreza parece ser el punto
nodal de los debates recientes: un crecimiento elevado
debería disminuir rápidamente la pobreza. Las políticas de redistribución del ingreso tendrían efectos perversos y no serían aconsejables. La pobreza extrema
debería, sin embargo, ser tratada mediante la puesta en

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO • AGOSTO 2001

Los periodos de recesiones)
muy a menudo profundos y
algunas veces breves)
acentúan por /,o general las
desigualdades que el reinicio
del crecimiento no compensa
rápidamente) /,o que
constituye un freno al
mejoramiento de la pobreza.

marcha de programas sumamente específicos. Es verdad que en la mayor parte de los países asiáticos, la
pobreza absoluta disminuyó drásticamente con el fuerte crecimiento que conocieron, su regularidad relativa
y su duración. Es cierto también que estos países son,
en general, bastante menos -y es un eufemismodesigualitarios que Brasil y que la mayoría de las economías latinoamericanas. Puede ser interesante hacer
ciertas estimaciones. Suponemos que el crecimiento
permanecerá ni demasiado alto ni muy bajo, sin efectos
redistributivos, será estable y con larga duración.
Hace ya algunos años, Nora Lustig (1989) había
estimado para México cuántos años eran necesarios
para llenar la brecha entre el nivel de ingreso obtenido
por el 10% más pobre y así sucesivamente con el decil
siguiente, y el salario núnimo de 1997, cercano a la linea de pobreza. Lustig plantea dos hipótesis. Se supone un crecimiento neutro desde el punto de vista de la
distribución de los ingresos y el coeficiente de Gini; también se supone que se mantendrá estable a lo largo de

99

�ÁMBITO
Paradojas de la pobreza

todo el periodo; una tasa de crecimiento regular y de
3% anual. Con estas hipótesis, la población que compone el primer decil (los más pobres) deberían esperar
64 años para que su ingreso alcance el limite de pobreza; la del segundo decil no tendría más que 35 años de
espera y la población del decil siguiente, sólo 2 1 años.
Es decir, la amplitud del problema de la pobreza en un
país que con todo es menos inequitativo que Brasil y
también decir qué tanto es vana la espera de una solución rápida del problema de la pobreza3 únicamente
gracias al crecimiento, aunque éste fuera igualitario.
Estas dos hipótesis son particularmente discutibles: en

ÁMBITO

Paradojas de la pobreza

los hechos, el crecimiento no es nunca neutro en tmnmos
de distribuciim de los ingresos. En el largo plazo, el crecimiento ha sido particularmente inequitativo. Birdsall y
Londono ( 1997) demostraron que la población que se
dice "pobre" en América Latina había sido calculada
en 11Omillones de personas aproximadamente en 1970,
y que se eleva a 150 millones en 1995. Si la desigualdad
de los ingresos, medida aquí por el coeficiente de Gini,
hubiera continuado estable a lo largo de todos esos años,
el número de pobres se hubiera elevado solamente a
120 millones de personas. La diferencia de 30 millones
de pobres suplementarios es producto del aumento relativo de las desigualdades observado en el periodo, ya
sea.ésta producto del aumento de la inflación, de la falta de crecimiento durante la "década perdida", o bien
de la desigualdad inherente a algunos regímenes de acumulación. Considerar las desigualdades que genera el
crecimiento en este periodo permite reconocer la amplitud de la pobreza.Al contrario, no teniéndolo en cuenta, subestima el lapso de espera para que la pobreza
disminuya. La segunda hipótesis es igualmente discutible. Aún si llegara a suceder que el crecimiento pudiera
ser superior a 3%, éste nunca es regular. Está sometido a
ciclos que, en América Latina, tienen la particularidad
de tener una importancia significativa. Sin embargo, los
periodos de recesiones, m uy a menudo profundos y
algunas veces breves, acentúan por lo general las desigualdades que el reinicio del crecimiento no compensa rápidamente debido a los efectos clásicos de hysterisis,
lo que constituye un freno al mejoramiento de la pobreza.Y qué pensar de estas críticas a las hipótesis, pues
el retirarlas incrementarla aún más los tiempos límite -ya

3

Más recientemente, R. Paes de Barros y R. Mendon\:8 (1997) hicieron
simulaciones interesantes para Brasil. La hipótesis consiste igualmente
en suponer constante la distnbución de los ingresos (de 1993) y de
calcular el número de años de crecimiento continuo y regular para que
la amplitud de la pobreza se reduzca. Los autores obtienen los resultados siguientes: 1Oaños de crecimiento a una tasa de crecimiento de 3%
anual permiten una reducción de la pobreza de 8 puntos y de 2 puntos
solamente si ese crecimiento no fuera más que de 2%. A continuación
los autores analizan el efecto de la distribución de los ingresos sobre la
amplitud de la pobreza. El método consiste en suponer el mantenimiento del ingreso medio brasileño y de aplicar al país una curva de Lorentz

100

( o sea la curva que pone en relación los perciles, deciles o quintiles de la
población con el ingreso acumulado recibido) de otro país con menos
desigualdad. Si Brasil tuviera la misma curva de Lorentz que Colombia,
la pobreza se reduciría en 8 puntos y de 6 puntos si la curva adoptada
fuera la de México. En esta lógica, podemos calcular de ta misma llllll)era cuál debería ser la tasa de crecimiento durante 1O años -manteniendo la distnbución de los ingresos- para obtener una reducción equivalente a la realizada adoptando la distribución de los ingresos de otro
país, mientras se conserva el ingreso medio de inicio. Para obtener el
mismo grado de desigualdad de Colombia y México, haría falta suponer que el crecimiento fuera de 2.8% y 2.4% anuales, respectivamente.

TRAYECTORIAS

j AÑO 111, NO. 6 i MAYO - AGOSTO 2001

de por sí laJ:gos- para esperar del solo crecimiento la erradicación de la pobreza.
La amplitud de la reducción de la pobreza entre
1993 y 1995 se explica gracias al fin del periodo de
inflación alta y el crecimiento estimulado. Esto es lo que
veremos rápidamente. Desde el final de los años setenta, el número de pobres en Brasil y en América Latina
aumenta en el largo plazo debido principalmente a la
hiperinflación y sus efectos distributivos en favor de las
capas más altas de la población (Salama yValier, 1992) .
¿Podemos considerar que esta evolución pudiera invertirse con la caída del alza de los precios y el reinicio del
crecimiento, aunque fuera éste modesto? El descenso
observado en los años 1993- 1995 y probablemente en
el 2000 parece confirmar esta relación. La pregunta es,
sin embargo, más compleja: ¿No es preferible calificar
el crecimiento analizando sus elementos motores (sobre qué sectores está basado) y distributivos (cuáles son
las capas más favorecidas por este crecimiento y quiénes, en consecuencia, dinamizan o frenan dicho crecimiento)?
Sabemos que en algunos países, en algunos momentos, se necesita, por ejemplo, 3% de crecimiento
para crear empleos y, en otros países, en otros momentos, es necesario 5%, etc. Entonces, no es solamente el
incremento de los precios y del crecimiento lo que influye sobre la pobreza. El término del periodo de fuerte
inflación es un factor importante de reducción de la
pobreza, ya que la inflación acentúa las desigualdades y
el "impuesto inflacionista" es más importante para la
población situada en los deciles más bajos que para los
demás. Ahora bien, el crecimiento "sin inflación" puede de todos modos ser más o menos desigual. Portadora o no de crecimientos importantes de productividad,
según las formas que asuma la restricción externa, el
esfuerzo en la investigación y la existencia de una política industrial sectorial, la inflación puede al final ser más
o menos elevada. El concepto de régimen de acumulacifm
nos permite especificar la forma del crecimiento. Razón
por la cual es más pertinente este concepto que tomar en
cuenta únicamente la tasa de crecimiento.

TRAYECTORIAS I AÑO lll, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

En los años 1993-1995, varios factores jugaron
un papel importante en favor de los más pobres: el precio de los bienes alimentarios creció más que el nivel
general de los precios (sin embargo, el ingreso de los
más pobres está compuesto en su mayoría por estos
bienes a diferencia del ingreso de las categorías superiores); la inflación cesó brutalmente, y con la ayuda
del crecimiento, el ingreso de las capas no pobres (pero
tampoco ricas) mejoró mecánicamente Qa indexación
jugó provisionalmente a su favor y la recontratación se
reinició), de tal manera que el poder adquisitivo de estas capas medias aumentó. Las anticipaciones, ya sean
positivas (la estabilización es durable) o negativas Oa
estabilización no va a durar), y la desaceleración de algunos bienes duraderos permitieron una multiplicación
de su demanda. La apertura de las fronteras iniciada
desde el inicio de los años noventa, confirmada con el

El término del periodo de
fuerte inflación es un factor
importante de reducción de
la pobreza) ya que la
inflación acentúa las
desigualdades y el
('impuesto inflacionista&gt;&gt;es
más importante para la
población situada en los
deciles más bajos que para
los demás.

101

�ÁMBITO

ÁMBITO

Paradojas de la pobreza

Paradojas de la pobreza

Plan Real, desintegra más que
antes, la actividad económica en
dos zonas: una, abierta a la competencia internacional y la otra
-debido a la naturaleza de los
productos-, rel~tivamente protegida. La estructura de los precios relativos es alterada: los precios de los bienes amenazados
....
por la competencia internacional
-- ~~
crecen con menos rapidez que
el nivel general de precios, y los
precios de bienes protegidos aumentan más rápidamente. Sin embargo, es en este sector protegido, donde se sitúa la mayoría de los empleos
informales y por lo tanto los ingresos más débiles. La
deformación de los precios relativos va a permitir entonces que los ingresos de las categorías más castigadas
puedan crecer provisionalmente. No es luego únicamente el crecimiento el que permitió la reducción importante de la pobreza, pero más que nada la modificación de las anticipaciones y la alteración de la estructura de los precios relativos. Son éstas las condiciones en
las cuales este crecimiento se desarrolló (econonúa abierta y retraimiento importante del Estado) y las que explican la reducción importante de la pobreza. Con el
crecimiento sostenido, la estabilización de los precios,
estas condiciones tienen cada vez menos peso. Los efectos redistributivos (más igualdad, menos pobreza) se
agotan. El nivel de la pobreza se estabiliza y su curso
tiende a invertirse con el incremento de empleos precarios e informales, sobre todo en ciertas regiones fuertemente industriales como Sao Paulo.

América Latina (CEPAL)5 o de
el Banco Interamericano de Desarrollo,6 demuestra que con
excepción de algunos pequeños países las desigualdades
entre capüal y trabajo se acre-

-

-

'

'
,

'

...
,

centaron; aquéllas entre trabajo
calificado y no calificado, tammén, y que, porfin, el porcentaje
de empleos informal.es sobre la
poblacÜJn activa aumentiJ. Las

GRÁFICA l. EVOLUCIÓN COMPARADA DEL INGRESO Y EL EMPLEO
120

110

100

o

~

Zl

!

90

¡;;

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.1/.

una doble cara: en un primer tiempo, la pobreza y las
desigualdades disminuyen y, en un segundo tiempo, el
crecimiento se nutre de la desigualdad profunda existente, la acentúa frecuentemente y la aligera; de vez en
cuando es más viva, pero marginalmente, como puede
observarse en el Cuadro 2. La pobreza y las desigualdades no alcanzan a disminuirse de una manera durable porque el crecimiento las mantiene y se nutre de
ellas.
Brasil es particularmente inequitativo, como lo
muestra el conjunto de los indicadores, sean éstos los
coeficientes de Gini o de Theil, el porcentaje de 20% de
los más ricos sobre 20% de los más pobres, o bien, los
porcentajes elaborados por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo
(CNUCED).4
Para comprender estas evoluciones de la pobreza y de la desigualdad tenemos que estudiar el empleo
y los ingresos que este crecimiento genera. El conjunto
de estudios hechos, sean de la Comisión Económica para

causas de esta evolución re80
ciente están íntimamente relaIngreso real medio
cionadas con la apertura de las
Empleo
70
- -Ingreso con escolaridad de O a 4 años
econonúas a la economía del
~_ _
-_
Empleo
con _
escolaridad
Oa_
4 años
50,__
__
_ _de
_
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __J
mundo; apertura que ha sido
brutal, con una liberalización
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
J.2000N.2000
de los mercados y una sensible disminución de la intervención del Estado. Lineamientos de lo que ocurriría
niveles de productividad se acentuó entre el sector propodían vislumbrarse desde el principio de los años notegido y el sector sometido a la competencia. La tasa de
venta: el sector sometido a competencia internacional
formación bruta de capital aumentó poco, y permanese extenderá y no podía sobrevivir más que transforce débil en comparación con la tasa de las economías
mándose profundamente. La productividad del trabaasiáticas, y destaca la persistencia de comportamientos
jo aumentó notablemente durante este decenio, y su
rentistas de parte de numerosos empresarios y de las
ritmo fue dos veces superior al de Estados Unidos, al
capas más acomodadas de la población. De este modo,
mismo tiempo que el tejido industrial del país se transel crecimiento reencontrado fue y sigue siendo por lo
formaba: menos integración y una " desverticalización",
menos económico en empleos (Dedecca, 1999):
sumada la creciente importación de bienes de capital.
La brecha de la productividad con los países desarroEl empleo formal padeció una caída significativa de 1989
llados que se había hecho más grande en los años ochena 1996 (con una ligera recuperación de 1992 a 1995),
ta empezó a reducirse/ pero la heterogeneidad de los
este descenso continuó en 1997 y 1998 en la industria de
5

Esta tendencia está presente en la gran mayoría de los países; para

más detalles ver CEPAL, 2000: 100 y ss. Para un estudio de conjunto

EMPLEO-INGRESO-DESIGUALDADES·
POBREZA
La liberalización rápida de los mercados que permite
tanto una erradicación de los procesos hlperintlacionistas como una consolidación del crecimiento ofrece

102

4

La CNUCED propone un indicador más complejo con el objetivo
de tomar en cuenta la formación social en su totalidad. Considera la
participación, en el ingreso de 40% de los más pobres, de 20% de los
más ricos y de 40% de "capas medias" para simplificar, en cada país.
De esta manera, se obtienen cinco grupos de países. El primero se
compone de los países con más desigualdades ya que 20% de los más
ricos se benefician de 60% y más de las riquezas producidas, las capas
medias, 30%, y 40% de los más pobres, 10% de estas riquezas. El país
clasificado como primer lugar en este grupo es Brasil.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

reciente, ver Calcagno, 2001: 81ss. que subraya que sobre cien empleos creados en América Latina de 1990 a 1996 más de 4/5 corresponden a empleos informales.
• Las desigualdades se acrecentaron profundamente, en todas las economías latinoamericanas (con la excepción de Costa Rica), y más particularmente en México y en Perú. Los ingresos del trabajo asalariado
crecieron en conjunto de 1991 a 1996 (con la notable excepción de
Argentina en donde disminuyeron), pero este movimiento de conjunto se efectuó con una dispersión acentuada (incluyendo la baja de la
Argentina), una informalización más grande -la tasa de informalidad

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1MAYO - AGOSTO 2001

pasa de 51.6% en 1990 en promedio según el Banco Interamericano
de Desarrollo a 57.4% en 1996 (BID, 1998: 10)-y unjlechissemem de
la creación de empleos: una reducción de los empleos públicos de 15.3%
en 1990 a 13.2% en 1995, pero un aumento de los empleos en los
sectores no expuestos en la competencia internacional, construcción y
servicios, en donde los porcentajes pasan de 58.4% en 1990 a 63% en
1995 (BID, 1998: 10 y 11).
7
El análisis de las causas del crecimiento de la productividad: aumento de las capacidades o importación masiva de equipo que sustituyen
al equipo producido localmente, es un tema que va mas allá del propósito de esta posfase.

103

�ÁMBITO

ÁMBITO

Paradojas de la pobreza

Paradojas de la pobreza

la transformación para luego invertirse ligeramente en
1999 y fuertemente en el 2000, según los datos del IPEA.

Según el Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (IPEA), la participación de los asalariados que tenían empleos informales pasó de 20.81% del conjunto
de los empleos de las grandes regiones metropolitanas
en 1991, a 27.53% én el año 2000, siendo este aumento
particularmente pronunciado en Sao Paulo, ya que pasó
de 19.09% a 28.23% yendo por arriba de las regiones
de Salvador y llegando casi a igualar a Recife. La participación de trabajadores "por su cuenta", aquellos en
donde más se concentra la miseria, aumenta también,
pero en una medida menos significativa, de 20.10% a
23.34%, siendo esta progresión particularmente alta en
el estado de Río de Janeiro.
Los deciles más pobres se concentran sobre todo
en el área de los empleos informales más que en la de
los empleos formales, pudiendo agregar que los pobres
se sitúan en empleos de estricta supervivencia, en los
cuales la irúormalidad tiene un grado superior al promedio de los empleos informales.
La distancia de ingresos percibidos por los asalariados formales e informales se redujo, pasando de
30.11% a 22.06% en el periodo comprendido entre 1991
y 1999 según el IPEA; esta diferencia sigue siendo bastante alta en Salvador, aunque sufrió una fuerte disminución en esta región y en Sao Paulo ( donde se

incrementó ligeramente). Un movimiento más amplio
puede ser observado a la hora de comparar los ingresos
de los asalariados formales contra el de los trabajadores
por su cuenta (35.42% a 20.89%). Las fluctuaciones
son, sin embargo, más elevadas (más de 50% en 1992 y
1993, y 10.61 % en 1995, confirmando así la recuperación del poder de compra que ya explicamos gracias a
los dos deciles más pobres de la población entre 1993 y
1995).
En su conjunto, el ingreso real promedio de trabajo disminuyó estos últimos años. Según el IPEA, el
ingreso real de trabajo, en reales de enero de 2000, se
sitúa entre enero y noviembre de 2000 por abajo del
alcanzado en 1995 y bastante más bajo que el alcanzado en 1997 y 1998. En la industria de la transformación, el ingreso está por debajo del alcanzado en 1993.
El ingreso del trabajo en la industria de la transformación contrasta fuertemente con la evolución estimada
de la productividad del trabajo en esta industria. La
productividad del trabajo -por trabajador- en esta industria, pasa del índice 100 en 1991, a 126.2 en 1994 y
logra un nivel de 185.6 entre enero y noviembre de 2000
(esta cifra se elevó a 199.9 cuando fue medida a partir
de las horas pagadas).
El descenso de los ingresos del trabajo del conjunto de los sectores es particularmente pronunciado
por los trabajadores que tienen menos de cuatro años
de instrucción: su ingreso estaba evaluado en 404.3 rea-

les en 1991, 366.3 en
1994 y solamente 380.3
en promedio entre enero y noviembre de 2000,
y es menos pronunciado
para los trabajadores que
tienen entre 5 y 8 años
de escolaridad. Es en el
nivel de edad entre Oy 4
años de escolaridad que
hay menos empleo: un
poco más de cinco millones y medio en las
grandes regiones metropolitanas en 1994, un
exceso de cuatro millones en el 2000, mientras
que aumenta para los
otros niveles de escolaridad proporcionalmente
al número de años estudiados. Este descenso
fuerte de empleo en este
nivel, más elevado que el
de sus ingresos medios
(ver gráfica 1 para las
evoluciones indexadas)
y el aumento de los empleos en otros niveles explican que la evolución de la
desigualdad no haya sido tan pronunciada como la que
hubiera podido esperarse limitando la observación a
este único nivel.

El aumento de la
precariedad del trabajo a
tiempo parcial y la escasez
relativa de creación de
empleos fonnales
constituyen factores que
potencialmente conducen a
un aumento de la pobreza)
nutrida por las formas de
empleo que se desarrollan
con la liberalización del
mercado de trabajo y el
impulso de la flexibilidad
del trabajo.

DESEMPLEO-FORMAS DE
EMPLEO-POBREZA
El empleo formal e informal aumenta y pasa de 15 millones a 17 en el periodo de 1991 a 2000 en las seis
regiones metropolitanas. La participación del empleo
informal en los datos totales aumenta, y el empleo en la
104

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

industria de la transformación disminuye sensiblemente en el mismo
periodo, mientras que el
empleo en el sector de los
servicios crece considerablemente. Es en los servicios y en los empleos
informales en donde hay
más pobres. Es necesario,
entonces, hacerse una
pregunta: ¿Puede considerarse que el aumento
del desempleo pueda ser
un factor de crecimiento
de la pobreza, como puede observarse en los países desarrollados? El estudio de R. Paes de Barros et al. (2000) contiene algunos elementos de
respuesta interesantes y
en cierta medida, sorprendentes. Dichos autores hacen una comparación de los efectos de la
inflación y del desempleo
sobre la pobreza a largo
plazo. El resultado de estas pruebas econométricas revela que la relación entre el crecimiento del desempleo
y el aumento de las desigualdades y de la pobreza es
fuerte. Así, de mayo de 1982 a diciembre de 1998, un
crecimiento de dos puntos del desempleo se traduce en
un aumento de la pobreza de 2.3 puntos. Más precisamente, el aumento de 6.1 puntos del desempleo entre
estas fechas explicaría el aumento de 7 .1 puntos de la
pobreza. Paradójicamente, esta relación entre el crecimiento del desempleo y de la pobreza sería más fuerte
que la relación entre el aumento de la inflación y el de la
pobreza: para un alza de un punto de inflación mensual, tendríamos un aumento de 0.04 puntos de pobre-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO· AGOSTO 2001

105

�ÁMBITO

ÁMBITO

Paradojas de la pobreza

Paradojas de la pobreza

Estos resultados nos sorprenden. Que el alza de
la inflación tenga efectos sobre la distribución del ingreso es conocido de los economistas y de quienes la
sufren y puede observarse que la tasa de inflación es
más elevada para aquellos que pertenecen a los deciles
más pobres que para aquellos cuyo ingreso se sitúa en
los deciles más altos. Que este incremento de la desigualdad tenga efectos sobre la pobreza también es un
hecho admitido (notemos que en este estudio dichos
efectos no fueron analizados); pero, es igualmente aceptado que este efecto negativo pueda ser contrabalanceado por una tasa de crecimiento importante y una
alza consecutiva del empleo. El periodo de la dictadura
militar ofrece un ejemplo heterodoxo -con respecto a
la corriente dominante del Banco Mundial- pues presentó, a la vez, el awnento de la desigualdad, una tasa
elevada de crecimiento y una disminución de la pobreza en los años setenta.

za. La transición de una inflación de 0% -observada
durante las políticas de estabilización efuneras- a 80%
mensual explicaría el aumento de 3.2 % de la pobreza y
7.2 puntos del índice deTheil, utilizado para medir la
desigualdad. La conclusión de estos autores es que la
pobreza se asocia sobre todo al crecimiento del desempleo mientras que la variación de las desigualdades seria producto sobre todo del alza inflacionaria.8
8

Los autores matizan sus conclusiones del año 1995 en adelante: El
aumento del desempleo tendría menos efectos negativos sobre la pobreza y las desigualdades a partir de esa fecha.

La "sorpresa" viene más bien de los resultados
obtenidos al establecer una jerarquía de causas, el aumento del desempleo llevando las de ganar sobre el crecimiento de la inflación en la explicación del incremento de la pobreza. D os tipos de reservas pueden ser presentadas. El pequeño estudio de Ramos et al. ( 1999)
establece que la relación entre awnento de desempleo,
por un lado, y el crecimiento de la pobreza, por otro, no
es significativa. Ramos et al. hacen una simulación y
nos enseñan que si los trabajadores desempleados recibieran un ingreso equivalente a lo que recibían cuando
trabajaban, su situación no cambiaria de manera significativa, la variación de la pobreza se seguíria explicando sobre todo por la calidad de los trabajos obtenidos
(pudiendo ésta ser medida por el número de años de
educación). H e aquí un resultado inverso del descrito
anteriormente, que va contra lo que nos enseñan las
teorias; sin embargo, es verdad que estas teorias se refieren sobre todo a los países desarrollados. La segunda
reserva viene de la definición de desempleo. Es ésta, en
efecto, una cuestión importante. Las estadísticas difieren grandemente entre el acercamiento de la Pesquisa
Mensual de Emprego (PME) del Instituto Brasileiro

de Geografia e Estatística (IBGE), que utilizan Paes de
Barros et al., y que corresponde a la admitida por la
Organización Internacional del Trabajo (OfD, o al de
la Pesquisa de Emprego e Desemprego (PED) del Departamento Inter Sindical de Estadísticas y Estudios
Socio Económicos (DIEESE). La tasa de desempleo
medida por el IBGE seria de 7.45% en Sao Paulo en el
año 2000 y la medición de la DIEESE seria de 11.02%.
La DIEESE considera algunas formas de subempleo
como revelaciones de desempleo enmascarado: Algunas personas pueden sentirse temporalmente desilusionadas en su búsqueda de empleo, otras tienen empleos
precarios, insuficientes para asegurar la supervivencia.
Si agregamos a la tasa de desempleo (PED) estas dos
formas de desempleo enmascarado u oculto, se obtiene
para el estado de Sao Paulo, según el IPEA, 17.67% en
2000, es decir, una cifra superior por diez puntos al
indicado por el IBGE (7.45%).
El segundo acercamiento al desempleo y al
subempleo es más pertinente que la primera. Ciertamente, podemos considerar que hay una cierta arbitrariedad en la medición del desempleo (¿Qué nivel de
precariedad tomar? ¿Cuándo podemos afirmar que hay
una desilusión que impide la búsqueda de empleo?)
Pero a pesar de estos defectos, corresponde en mucho
a la especificidad de las economías semi-industrializadas
como Brasil en donde reina una tasa de empleo informal particularmente elevada. Es bastante lógico que
encontremos pocas relaciones significativas entre desempleo y pobreza en la medida en que entre más pobre
es uno, menos se tierze la posihilida,d de no trabajar, siendo
una abstracción el seguro de desempleo para dichos
pobres. Esto explica el porqué las estadísticas del IBGE
demuestran que la tasa de desempleo (PME) es el más
débil entre los trabajadores que tienen una escolaridad
de Oa 4 años: 5.42% en 2000, mientras que es de 8.43%
para aquellos que tienen una escolaridad de 5 a 8 años,
de 9 .1 7% para una escolaridad de 9 a 12 años y de
3.8% para aquellos que tienen una escolaridad superior a los 12 años.
Encontramos así resultados análogos a los de

106
TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO • AGOSTO 2001

Es bastante lógico que
encontremos pocas
relaciones significativas
entre desempleo y pobreza
en la medida en que entre
más pobre es uno) menos se
tiene la posibilidad de no
trabaJa,¡; siendo una
abstracción el seguro de
desempleo para dichos
pobres.
países desarrollados única y exclusivamente para la categoría de los trabajadores más instruidos. Para todos
los demás, los resultados son opuestos totalmente. Dicho de otra manera, mientras que en los países desarrollados el desempleo es más importante, entre menos
instruidos estén, en las economías semi-industrializadas
es totalmente lo contrario con excepción de la categoria con más de 12 años de instrucción. Esta última conoció de hecho un awnento importante: de 50% entre
1991 y 2000, según el !PEA. El empleo ha awnentado
para todas las categorías a medida que la instrucción aumentaba, particularmente para la comprendida entre 9 y
11 años de escuela, con la excepción ya subrayada de los
trabajadores que sólo tuvieron el beneficio de una instrucción inferior a 4 años. Hemos visto que esta evolución contrastada por nivel de educación explicaba, en parte, la evolución de la pobreza aumentando menos de lo que hubiera

107

�MEMORIA VIVA

ÁMBITO

Paradojas de la pobreza

podido esperarse si hubiéramos tenido en cuenta solamente
los niveles de ingreso y sus tendencias.
En la medida en la que exista una relación sólida
entre la calidad de los empleos, el ingreso y el nivel de
instrucción, podemos entonces concluir, como Ramos
et al.., por la simple lógica del análisis, que existe una
relación sólida entre la pobreza y la calidad del empleo,
y pocas relaciones fiables entre la pobreza y el desempleo. Al contrario, podemos deducir que el aumento de
la precariedad del trabajo a tiempo parcial, la escasez
relativa de creación de empleos formales, con la excepción de aquellos que exigen un nivel de instrucción relativamente elevado, constituyen factores que potencialm ente conducen a un aumento de la p obreza que, esta
vez no seria nutrida por la inflación sino más bien por
las formas de empleo que se desarrollan con la liberalización del mercado de trabajo y el impulso de la flexibilidad del trabajo. Es deseable que también sea utilizada una bateria de otros indicadores que busquen la
medida de la calidad de vida, tanto en el trabajo como
en el hogar así como se hace actualmente en los países
desarrollados con el fin de comprender las múltiples
caras de la pobreza. Dichos indicadores permitirán comprender los fenómenos de exclusión y entender la influencia de factores no monetarios, ligados al ambiente
y a su degradación, al empequeñecimiento de la familia
y a las mutaciones de la solidaridad, sobre la calidad de
vida. Con niveles de industrialización consecuentes y
un urbanismo invasor, Brasil conoce nuevas formas de
pobreza. Los instrumentos tradicionales para medirla
revelan entonces sus limites. El conjunto de argumentos que presentamos para explicar la evolución de las
desigualdades y de la pobreza absoluta y, sobre todo, la
discusión sobre el desempleo, las formas de empleo y la
pobreza, milita para que sea relativizado el análisis en
términos de pobreza monetaria y que sean construidos
otros criterios complementarios teniendo como objetivo comprender el incremento del "sufrimiento social"
de los más desprovistos hoy, paralelamente y en relación con la manera brutal con la que se efectúa la liberalización de los m ercados. ,a,,

108

La historia abierta

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Memorias y visiones de un testigo
EsTHELA G uT IÉRREZ G ARZA

Célebre por su contienda legal de
un cuarto de siglo contra Augusto
Pinochet) merece que se le
reconozcan otras posesiones. La
presente entrevista conducida por
Esthela Gutiérrez Garza) nos
acerca a las memorias y visiones
de un testigo de su tiempo para
quien el porvenir es un espacio
abierto que aguarda por la
respuesta de los pueblos.
Joan Garcés nació en Valencia, en 1944, en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial,
en las mismas horas en que París estaba siendo liberado de la ocupación alemana. Es doctor
en Ciencias Políticas por La Sorbona y especialista en relaciones internacionales. Tenía 2 7
años y era el asesor personal de Salvador Allende el día en que Pinochet masacró en La
Moneda al gobierno legítimo de Chile. En sus anteriores estudios de Sociología Política, en
París, Garcés había realizado una tesis doctoral sobre Chile, que lo llevó al país austral para
recoger datos sobre la democracia más vieja de Latinoamérica.Así se encontraron el líder que
intentaba una vía democrática al socialismo y el joven democrático lleno de idealismo que
quería ayudarle a conseguirw

TRAYECTORIAS

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MAYO • AGOSTO 2001.

TRAYECTORIAS I AÑO IU, NO. 6

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

La historia abierta: memorias y visiorzes de un testigo

El Consejo de
Seguridad quedó
neutralizado por el
conflicto hegemónico
entre la potencia
soviética y la
norteamericana. La
consecuencia fue que el
mundo fue inmerso en
la llamada Guerra
Fria~ que fue una
"guerra caliente"
respecto de muchos
países del tercer
mundo.

La historia abierta: memorias y visiorzes de un testigo

En el debate reciente sobre las relaciones internacionales, aparece en el
centro de la reflexión la necesidad de construir un orden planetario que, en
esencia, respete la soberanía de los pueblos y sus naciones, garantice la
libertad de su forma de gobierno y el régimen económico de su elección.
Esto no sucede, nos dice usted, en su libro Soberanos e intervenidos y
agrega que, en las relaciones internacionales contemporáneas continúa vigente el principio de que "las naciones tienen tanto derecho como de fuerza
disponen"y, obviamente, este principio constituye la negación del derecho.
¿Cuáles podrían ser los principios o fundamentos éticos, explícitos en la
actualidad, que orientan la transición hacia ese nuevo orden planetario?
La frase que usted acaba de citar es de Espinoza, filósofo del siglo XVII.
Lo que nos permite observar el dillcil progreso de las relaciones internacionales en el campo del derecho. Esa constatación continúa siendo válida
hasta estas fechas. Debemos distinguir el plano del deber ser y el plano de
la realidad. Desde el punto de vista del deber ser, la Carta de las Naciones
Unidas, aprobada en San Francisco en 1945, afirma los principios de un
orden planetario asentado en las siguientes premisas:
1. El respeto a la autodetermi'riaciim de ws puebws, así como a la soberanía de
los Estados para elegir su forma de gobierno y su sistema económico, de
modo compatible con los principios de las Naciones Unidas, entre los que
destacan los derechos democráticos, la democracia representativa y los
derechos humanos.

2. Un segundo supuesto es que el plarzeta rzecesita un orden, el que según la
Carta está basado en la coordinación entre los Estados.
3. En tercer lugar, un principio en el cual insistieron mucho los soviéticos
Y los norteamericanos refleja la relación de fuerza existente en el mundo
después de 1945, en virtud del cual las cinco potencias vencedoras se
reservaron el derecho de veto en el Consejo de Seguridad, al que confiaron la dirección de las relaciones interestatales, otorgando a aquéllas un
status predominante. F ue una condición impuesta por la Unión Soviética
Y Estados Unidos para firmar el Tratado de San Francisco en 1945.
Por consiguiente., la necesidad de un orden planetario fue sentida
entonces y se intentó encontrar una respuesta. Lamentablemente, la historia transcurrida desde 1945 hasta hoy muestra que los principios y la
estructura de la Carta de las Naciones Unidas no han sido respetados.
Si tomamos como referente la Carta de la ONU, la respuesta a su
pregunta se encuentra en una u otra variante de los principios en que se
s~stenta. A_sí, por ejemplo, en la medida que el Consejo de Seguridad quedo neutralizado por el conflicto hegemónico surgido después de 1945
entre la potencia soviética y la norteamericana, quedó paralizado ese instrumento de conducción. La consecuencia fue que el mundo fue inmerso

en un nuevo conflicto, la llamada guerra fría entre esas dos potencias, que
fue una guerra caliente respecto de muchos países del tercer mundo.
El principio de la soberania, manifiestamente, no fue respetado. Cada
una de las dos potencias hegemónicas buscó asegurarse una zona de influencia y dentro de ella no respetó aquel principio.

Si hacemos una revisión histórica de las relaciones internacionales desde
el siglo XV hasta nuestros días podemos apreciar que hay dos grandes
etapas. Una de ellas, la primera, que abarca del siglo XV al XIX, caracterizada por las intervenciones abiertas, los desembarcos., las ocupaciones
territoriales, las anexiones, la colonización, etcétera, y que formaba parte,
puede decirse, de las condiciones del derecho internacional que en aquel
entonces regulaban las relaciones de las naciones y sus Estados. La otra
etapa, la que surge en el siglo XX, como bien lo señala usted, como una
nueva realidad en donde hay dos tipos de organización de la sociedad: la
capitalista y la socialista,y donde podemos observar que los pueblos y sus
naciones -ya la mayoría de ellos como países independientes- son articulados bajo nuevas formas de intervención, de influencías que derivan finalmente del conflicto de la posguerra, bajo las condiciones de la guerra
fria. La pregunta sería entonces en el terreno del derecho internacional,
¿qué fue lo que se mantuvo como principio del derecho en estas dos fases,
cuáles son los cambios en las acciones de intervención contra la soberanía
de las naciones y en dónde podemos constatar la ruptura?
El punto de ruptura lo encontramos, en mi opinión, en dos planos, en el
normativo y en el de la realidad fáctica. Desde el punto de vista de la
realidad de los hechos, un punto de ruptura simbólico es 1895, fecha en
que la potencia naval británica reconoce por primera vez que en el conjunto del continente americano rige la doctrina Monroe norteamericana.
Ese cambio es paralelo a la emergencia en Europa del imperio alemán tras
la unificación de Alemania por el canciller Bismark. Para ese entonces,
Francia y Gran Bretaña estaban preocupadas por preparar una alianza
internacional que contrabalanceara a la emergente potencia germánica.
Mientras Gran Bretaña reconoce por primera vez la doctrina Monroe
en 1895, un año antes, en 1894, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas
de Francia suscribe con el Estado Mayor ruso un pacto ultra secreto por
el que ambos ejércitos se obligaban a movilizarse, prácticamente a entrar
en guerra, en cuanto se produjera el más minimo movimiento por parte
de un país vinculado a Alemania, o una acción militar del imperio alemán .
El acuerdo secreto significaba, en la práctica, que cualquier conflicto que
surgiera en un lugar de Europa podía arrastrar a las potencias a intervenir
en él. Por consiguiente, el pacto secreto prefiguró las reacciones en cade-

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�MEMORIA VIVA
MEMORIA VIVA

La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

La historia abierta: memorias Y visiones de un testigo

na que ocurrieron en 1914 en ocasión de una crisis en los Balcanes, y que
sumergieron a Europa en la denominada primera guerra mundial (19 141918), el conflicto general de mayor envergadura que había conocido el
mundo hasta 1914.
En paralelo, sin embargo, el derecho también estaba desarrollándose.
En 1899 tiene lugar la conferencia de La Haya, en la que las principales
potencias europeas, así como Estados Unidos y Japón, sentaron las bases
de lo que a lo largo del siglo XX sería desarrollado como principios normativos de prohibición de la agresión como instrwnento de política exterior, por un lado, y de las "costumbres y usos de la guerra", por otro lado.
Es decir, se asentó en el campo del derecho internacional el principio
según el cual si surgía un conflicto bélico, éste tenía que respetar ciertos
principios básicos, en particular, en cuanto a los civiles y, también, en
cuanto a los soldados prisioneros.

Al tiempo que se
establecían normas en
respuesta a la
necesidad de dotar al
mundo de principios
jurídicos comunes y
asumidos libremente
por los Estados y los
pueblos, también se
desarrollaba el
conflicto de poderes
por la hegemonía del
planeta.

Puede observarse cómo, en el siglo XX, los hechos, y las normas que
intentan regular esos hechos de acuerdo con ciertos principios jurídicos,
alcanzaron un desarrollo que marcaría la evolución de ese siglo.
En el campo de la realidad politica, los medios violentos vuelven a
impo nerse y provocan la segunda guerra mundial ( 1939- 1945), otro conflicto hegemónico entre casi las mismas potencias que se enfrentaron durante la anterior guerra mundial. Sin embargo, al terminar la guerra en
1945 los principios normativos sentados en la Conferencia de La H aya de
1899, que dieron origen a los Tratados de La Haya de 1907 sobre los
" u sos y costumbres de la guerra", son desarrollados en los Convenios de
Ginebra de 1947 -que buscan regular los limites de la conducción de las
actuaciones bélicas- y en otros instrumentos jurídicos vinculados. Como,
po r ejemplo, la Declaración Universal de Derechos del Hombre, suscrita
el día 10 de diciembre 1948. El día anterior, se había firmado el Convenio
contra el Genocidio, y unos m eses antes, en 1946, había sido dictada la
Sentencia del Tribunal de Nüremberg al amparo del Estatuto del Tribunal
Militar Internacional aprobado en Londres el 8 de agosto de 1945 por las
potencias de la coalición antifascista.
A partir de 1945, por consiguiente, progresa una linea de desarrollo
normativo que trata, en primer lugar, de prevenir los crímenes contra la
humanidad, y en todo caso sancionarlos. Línea que, sin duda, tiene entre
sus logros convenios tan importantes como el de 1984 contra la tortura, o
los acuerdos del Consejo de Seguridad que en 1993 y 1995 crearon tribunales penales internacionales para sancionar los crímenes de lesa humanidad cometidos en los Balcanes (Europa) y Ruanda (África), o el Tratado
de Roma que en julio de 1998 aprobó la creación de un Tribunal Penal
Permanente Internacional para sancionar los crímenes de genocidio y otros

crímenes contra la humanidad.
.
Pero al tiempo que se establecían normas en respuesta a la necesidad
de dotar al mundo de una ley común, de principios jurídicos comunes Y
asumidos libremente por los Estados y pueblos, también se desarrollaba la
otra realidad, fa del conflicto de poderes por la hegemonía del pl3?~ta, en
el que a fines del siglo XX es desintegrada la última gran potencia imperial europea.
.
,
Hemos ingresado en el siglo XXI en circunstancias en que, segun el
derecho internacional, las normas que prohíben la agresió~ e~tre los ~tactos y la violación de los derechos hwnanos son de ~ump~ento obligatorio. Y también la sanción de las infracciones es obligatona para los Estados. Los tratados internacionales han establecido la jurisdi~ción universal
para perseguir a quienes cometen crímenes de lesa humarudad. En _paralelo, hoy nos encontramos con el hecho excepcional de que, por ~~era
vez desde mediados del siglo XIX, hay una sola potencia hegemoruca en
el planeta, Estados Unidos de América.

Estas ideas están desarrolladas en su más reciente libro, Soberanos e íntervenidos, donde nos describe de manera fascinante y con base a una
documentación muy amplia y un análisis profundo, los pormenores de esta
historia de estrategias de intervención, y también de av_ance~ en la
fundamentación del dereclw internacional que regula la convi~encta entre
las naciones. Para ello, usted vivió varios años en Estados Unidos, consultando los archivos públicos y también archivos secretos como los de la
O/fice of Strategic Services, entre otros. Dos cuestiones ~ gustarla conocer. primero, •cómo surgió este ambicioso proyecto del libro y, segundo,
có:m, fueron :sos años para usted?; ¿qué significó estar en co~tacto_con
documentos en su día top secret, que describían con detalk las intenciones
y los planes de intervención y agresión de unos países poderosos ~ntra
otros, y cómo pueden equilibrarse las necesidades de la razón, que vienen
siendo la investigación, con lo que siente como ser humano?
.
Efectivamente, el trabajo de investigación al que usted se refiere fue publicado en 1996, por la Editorial Siglo XXI de España. Es el res~tado de
varios años de estudios acerca de una problemática singular: la u:itervención de las potencias dominantes sobre los pueblos hispánicos. Ese es el
tema conceptual del libro.
.
Para contestar a sus preguntas, empezaría diciendo que fui a las fuentes. Puesto que me interesaban las relaciones estratégicas entr_e las potencias, en su vertiente hacia los pueblos híspánicos, era necesano consultar
los archivos documentales donde se reflejan los valores y conceptos en
torno de los cuales giran los conflictos estratégicos, las opciones estratégi-

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�MEMORIAVWA

MEMORIA VIVA
La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

cas de los gobiernos que han tenido mayor influencia sobre los pueblos
hispánicos en las últimas centurias. En particular durante el siglo XX.
Me pregunta usted por qué llevar adelante ese estudio, y qué era lo
que sentía como investigador. Es muy sencillo. Yo nací en 1944, es decir,
en los postrimerías de la segunda guerra mundial, en las mismas horas en
que París estaba siendo liberado de la ocupación alemana. Pero nací en
España, un país entonces ideológicamente próximo a las potencias nazifascistas. Sin embargo, a pesar de que éstas fueron derrotadas en 1945,
España continuó gobernada por el general Franco, hasta que por evolución biológica murió en su cama en 1975. Realicé mi estudio por una
inquietud como ciudadano: por qué habiendo nacido yo un año antes de
la derrota de las potencias del eje nazi-fascista, en mi país sobrevivieron
los efectos de la dictadura de origen fascista instaurada de 1939 hasta
1975.
Durante los años 60 y 70, tuve ocasión de conocer la realidad europea. Viví en Francia, también en América Latina, participé de forma directa en el desarrollo democrático de Chile a finales de los años 60 y comienzos de los 70.Y me encontré con la respuesta a su segunda pregunta,
lo que significó para mí, en lo personal, esta investigación.
Me tocó vivir entre 1970 y 1973 en un país con democracia pluralista,
la más desarrollada en América Latina y en el mundo hispánico como era
entonces la de Chile. Y también me tocó conocer cómo Chile se vio sumergido en una insurrección de carácter fascistoide, con el apoyo, estímulo e intervención de la principal potencia del mundo que es Estados
Unidos.
Entonces, hallar respuesta al porqué de ello me llevó a indagar en
torno de los conflictos de política internacional que pudieran explicar cómo
una alianza antifascista, la que derrota a la Alemania hitleriana y a la Italia
musoliniana en 1945, se convierte en una alianza contra las organizaciones de izquierda. Ésta es la razón por la que me sumergí en la documentación de los archivos nacionales de Estados Unidos. Y particularmente en
los archivos de las instituciones donde las decisiones estratégicas eran tomadas. Y encontré algunas respuestas.
En particular, encontré algo que me llamó la atención. Cómo el Establishment político-militar norteamericano bajo la administración Truman
incorporó, aceptó, integró, los conceptos estratégicos respecto del continente euro-asiático elaborados por el imperio británico a lo largo del siglo
XVIlI Y XIX. Y cómo esa recepción del legado conceptual y estratégico
británico influyó en que Estados Unidos apoyara después de 1945 la división de Europa. División decisiva para explicar por qué Europa fue sumergida en la guerra fria y, por extensión, el conjunto del mundo.

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Ello me invitaba, a su vez, a reflexionar sobre los orígenes de los conceptos estratégicos e imperiales británicos, particularmente su desarrollo
en relación con el mundo hispánico durante los siglos XVIII Y XIX.
De ahí que mi trabajo quedara integrado en un libro que, en realidad,
son tres. Uno sobre el cambio de alianzas geoestratégicas entre 1945 y
1947, el cambio de la alianza antifascista por la alianza anticomunista.
Otro, sobre el desarrollo de los conceptos estratégicos gestados en el imperio británico en los siglos XVIII y XIX, y su proyección hacia los pueblos hispánicos. En tercer lugar, el libro es una reflexión sobre la superación de los conceptos estratégicos imperiales británicos por la realidad
creada en el mundo tras el desenlace de la guerra fría, en las postrimerías
del siglo XX.
Ésta es, digamos, la inquietud de investigador. Ahora, desde el punto
de vista ya más personal, mi experiencia al consultar los archivos ha sido
comprobar la gran distancia que existe entre las explicaciones que normahnente los gobiernos, y los representantes de los gobiernos, dan a sus
respectivas sociedades de lo que están haciendo, y la realidad de por qué
lo están haciendo, la realidad de los hechos, sus verdaderas m otivaciones
y objetivos reales.
Las verdaderas motivaciones, los objetivos reales, rara vez coinciden
con lo que públicamente es explicado. Si uno quiere entender cuáles son
las claves de las grandes opciones estratégicas de gobiernos con proyección internacional, con capacidad de influencia, de interferencia, en los
asuntos internos de los pueblos hispánicos, es necesario recurrir a esos
archivos para encontrar la respuesta.

En esta dicotomía entre lo declarado y lo cierto aparece un hecho que estamos presenciando cada vez más en políticos, en jefes de Estado que no
tienen el rango de estadista. Es decir, Gandhi, Roosevelt, Lenin, Mao, De
Gaulk, Allende están empezando a ser personajes políticos que cada vez
más forman parte de nuestra historia, como una historia pasada. Creo que
hoy, existen pocas excepciones, como por ejemplo el caso de Nelson Mande/a
que ha sido un estadista para su país y para el mundo. El perfil de los
políticos contemporáneos viene siendo más el de un administrador, con
más o menos eficiencia, pero sin capacidad de conducir a sus pueblos a
formas de convivencia cada vez mejores, a etapas del desarrollo de la
cultura superiores que proyecten a sus naciones más allá de la historia
presente. ¿Cómo podríamos explicarnos esta orfandad, esta ausencia de
políticos con rango de estadistas en el mundo contemporáneo?
Digamos que son las circunstancias, en gran medida, las que permiten
que una persona con cualidades excepcionales pueda constituirse en li-

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IMAYO · AGOSlO 2001

Hemos ingresado
en el siglo XXI en
circunstancias en que
las normas que
prohíben la agresión
entre los Estados y la
violación de los
derechos humanos son
de cumplimiento
obligatorio. Y también
la sanción de las
infracciones es
obligatoria para los
Estados.

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La historia abierta: memorias y viswnes de un testigo

En cada país sus
respectivos líder~s
responden, en primer
lugar, a las exigencias
de su base electoral, la
que les permite ser
elegidos como
gobernantes. Proyectan
esos intereses a nivel
planetario en la
medida que el Estado
al frente del cual están
tiene esa capacidad de
influencia.

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La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

der, o ser visto y ser aceptado como líder de una nación o de un proyecto
nacional. Todo proyecto nacional requiere, naturalmente, una base social
sólida, pero no necesariamente la unanimidad.
Ninguno de los lideres que usted ha mencionado, a pesar de su gran
talla, concitó la unanimidad dentro de su propio país. Por el contrario,
fueron discutidos, atacados por otros sectores. Ahora bien, las circunstancias les permitieron influir en el desarrollo de la política nacional, marcar
de una forma u otra las grandes tendencias en la vida internacional.
Yo creo que, esas circunstancias nadie puede anticiparlas, ni pueden
recrearse, ni tampoco provocar. Surgen o no surgen, en función de una
miríada de factores, de variables, de variantes. Lo que sí debe preocuparnos, y eso sí debe anticiparse y puede programarse, es que los pueblos
encuentren y se les proporcionen los mecanismos para participar en la
toma de decisiones de las políticas que más influyen en la colectividad,
tanto de tipo político, social, económico como estratégico. Dentro de cada
país es necesario encontrar la manera en que los distintos sectores sociales
manifiesten sus respectivos intereses de forma pacífica, ordenada, lo más
democrática posible. De manera que contribuyan a determinar las grandes decisiones globales que la humanidad necesita para responder a sus
intereses colectivos, en el terreno de la supervivencia, en el ecológico, militar, social y político. Ése es el gran desafio.
Si usted observa, en cada país, también en el más influyente en el
mundo de hoy, sus respectivos líderes responden, en primer lugar, a las
exigencias de su base electoral, la que les permite ser elegidos como gobernantes. Proyectan esos intereses a nivel planetario en la medida que el
Estado al frente del cual están tiene esa capacidad de influencia. Pero el
resto del mundo puede tener unos intereses que no necesariamente coinciden con los del electorado de ese líder estatal particular. De forma que
hay que encontrar la manera de que también en las decisiones que afectan
al conjunto de una región o al conjunto del planeta, se pueda escuchar,
tener presente, y participen en la toma de decisiones los representantes de
otros intereses. Que también podrá considerarse que son locales, pero es
en la confluencia de los intereses locales -a través del debate democrático
en la toma de decisiones, de la participación-, lo que permite elaborar,
digamos, crear, el interés común. Es la voluntad general convertida en
gobierno.
Dentro de un Estado cada representante en el Senado, o en la Cámara de Diputados, representa unos intereses sectoriales, y de la confrontación de sus intereses emerge la norma común como resultado, como síntesis. Lo mismo hay que proyectar a nivel planetario. Porque pensar que la
suerte del planeta deba estar en función de los aciertos y desaciertos de

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los líderes de una potencia hegemónica, o de un grupo de potencias hegemónicas, es un acto de fe en que tengan una visión planetaria los líderes
que usted ha mencionado, o los que puedan surgir en ~ futuro. En la
realidad de los hechos no ha sido ni será así, pues su prunera lealtad es,
obviamente, hacia aquellos que le han elegido y cuya representación ostenta, algo que por necesidad siempre es respetado.

Esto que usted afirma, visto desde otra perspectiva, pod~ tener implicaciones muy serias, porque en la actualidad en nuestras sociedades con~poráneas está dándose una tendencia muy individualista, pragmática e
inmediatista del mundo. Podemos encontrar que el sistema democr~t~
funciona con sectores de la sociedad particip_ativos~ pero con una vmo~
muy individualista, despojados de compromiso social, ausentes de la visión del ''bien común"y, por lo tanto, ¿cómo llenar ese vacío que podíamos
pensar que un estadista es capaz de impulsar? lA pre~un~ serú:: ¿se_es~rá cumpliendo con la función social de desarrollar una mteligenc1a h~listl~a
social, una prapuesta de conocimiento que desarrolle una nueva filo~ofia
de la modernidad capaz de sintetizar los mejores valores del pensamumto
liberal y del pensamiento socialista, y que nos permita_ ~erdader~"!~nte
existir en una visión social del bien común y de la evolucwn de la civilización?
Lo que usted plantea es un debate muy antiguo, desde que existe reflexión política en el mundo, está presente. Por ejemplo, Platón se lo planteaba cuando buscaba la forma de asegurarse que, en un país, la selección de
sus cualificados ciudadanos fuera la mejor para formar el gobierno. Está
presente, indudablemente, a lo largo de toda la historia d~l pensamiento Y
de la acción política. Otras dimensiones están mucho mas cercanas a nosotros. Ortega y Gasset, por ejemplo, se lamentaba en los años veinte Y
treinta del siglo XX diciendo que en España era penosa una situación en
la que los gobernantes españoles no disponían de una élite, ~e una ~!ase
dominante y especialmente jerarquizada desde el punto de vtsta ,~oc1al _Y
económico; que en España éramos todos, decía Ortega y Gasset, _destripaterrones". Y, ¿qué puede esperarse de destripaterrones convertidos en
gobernantes?
Yo pienso que más allá del legítimo deseo que se ha expresado a lo
largo de toda la historia, de encontrar la manera de que los mejores puedan formarse y puedan, a su vez, llegar a puestos de responsabilidad en la
dirección del Estado, la realidad es otra. La realidad es que a la dirección
del Estado se llega no por ser el mejor, síno por una serie de circunstancias que definen el poder, y por la selección de fuerzas que permiten a
algunas personas pasar y a otras las dejan al margen.

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La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

La participación
significa capacidad
para tener bajo control
a quienes detentan el
poder. Significa, a su
vez, la capacidad de
remoción de quienes,
en nombre de los
representados, tienen
la responsabilidad de
gestionar la cosa
pública. Es la
participación lo que
debe estar más al
centro de nuestra
atención.

118

Por consiguiente, creo que es más realista poner atención a la realidad de fuerzas que determina la forma como se seleccionan o se depuran
los procesos de selección de lideres, o de emergencia de los lideres. En ese
sentido, más que esperar al ser providencial, al dirigente providencial que
P~~de aparecer o no. Y aún si apareciera, las circunstancias pueden pernutrrle emerger o no. Creo que, desde el punto de vista que usted Jo plan~ea, _del? deseable, de lo normativo, es más importante preocuparse de las
~stJ.tucio~es Y de los mecanismos que permitan la participación de Ja
cmdadarua en la~ cuestiones públicas. La participación significa capacidad par~ tener ba¡o control a quienes detentan el poder. Significa, a su vez,
1~ capacidad de remoción de quienes, en nombre de los representados
tJ.enen la responsabilidad de gestionar la cosa pública. Es la participació~
lo que debe estar más al centro de nuestra atención.

El año pasado usted estuvo al frente de un acontecimiento internacional
trascendente, la detención del dictador Pinochet y su arresto domiciliario
en lnglaterr~·.IA_ transce~ de este evento histórico en sí mismo, porq~e ya su~w~tume vanas facetas. Es como un prisma. De un lado el más
sim~le reivindu:a que como cualquier criminal desalmado, a Pinochet se le
aplique la ley Y _sea juzgado. Que la política no le conceda impunidad.
o_iro ~ del pnsma desenmascara las políticas de intervención en América Latina Y la complicidad del gobierno de Estados Unidos en las políticas"fde contrainsurgencia, que culminaron en la fiormación de dic
· taduras
m_i itares Y de formas de gobierno profascistas en el continente latinoameru:ano ~urante el periodo de la guerra fria. ¿Qué necesitaríamos hacer en
el ~spacw del ~ echo i_nternacional, hoy en esta coyuntura histórica, para
evitar que este tipo de intervenciones no se repitan en América Latina no
generen las deformaciones políticas que conocemos?
y
Dos a~ciones. Una de orden interno y otra de orden internacional. La de
orden mterno es precisamente el desarrollo de la democracia participativa
Y_ ~l desarroll? de formas representativas de gobierno. A mayor participac10n .Y capacidad
democrática de una sociedad, ma·s dific il es
. , de gestión
.
una mtervencion extran¡era. Por el contrario, si un país está dominado
por una pe:~eña ~~sta, o po~ una camarilla, o por un sector muy reducido, por una rosca -como dicen en Colombia-, el control de esa "rosca"
por un~ potencia extranjera significa dominar totalmente el país.
~ l~elo _usted "rosca", llámelo usted lo que quiera. Es decir, un sect~r mmontar_io que tiene un control más o menos absoluto sobre una socied~d es el mstrumento idóneo para que una potencia imperial pueda
dorrunar a ese país.

Por el contrario, si ese país tiene unas instituciones de representación
desarrollada, de participación social y de conciencia cívica, el dominio de
la potencia extranjera nunca es total. Por ejemplo, yo admiro el caso de
Noruega cuando fue invadida por las tropas del Tercer Reich alemán al
comienzo de la segunda guerra mundial. El país era pequeño, no más de
cuatro o cinco millones de habitantes; su ejército, naturalmente, no podía
hacer frente a la máquina de guerra alemana, pero se batió durante dos
semanas sabiendo que iba a ser aplastado y dio tiempo para que la flota
mercante, la principal riqueza en divisas del país, saliera de Noruega y se
refugiara en otros puertos, dando tiempo, también, a que las autoridades
legítimas del país, en aquel caso la Corona, pudiera abandonar Noruega.
Y, a pesar del control fisico del territorio que Alemania alcanzó en muy
pocas semanas, instalando un régimen títere, Alemania nunca llegó a controlar realmente a la sociedad noruega porque su población era, el año
1940, una de las de mayor desarrollo democrático en Europa. La democratización popular y social en Noruega se inició a fines del siglo XIX. De
manera que, a pesar de haber ocupado fisicamente su territorio y puesto
un gobierno títere, sin embargo, los alemanes no controlaron a la sociedad
nórdica. Muy a su pesar, pues esa sociedad practicaba formas de resistencia pasiva y no militar, no armada, militarmente era imposible. ¡Que contraste con otros países donde las tropas alemanas entraron y dominaron el
país con gran facilidad!, su desarrollo democrático y ese nivel de participación no existían.Y fijese, le estoy hablando de una monarquía, ¡cómo es
necesario hacer abstracción de los símbolos y referirse a la realidad de los
hechos!
La segunda acción, para responder a su pregunta, es de orden internacional. Es menester desarrollar las instituciones políticas, las normas
jurídicas internacionales, para que, a su vez, limiten la discrecionalidad en
la intervención extranjera, la interferencia en el desarrollo democrático de
los países. Siempre, naturalmente, teniendo presente que los principios
básicos son los de la democracia interna.
Se discute en estos momentos mucho sobre el concepto de injerencia
humanitaria. Hay que andarse con mucho cuidado con esos conceptos.
Yo estimo, efectivamente, que cuan do en un país se instaura un régimen
que, en vez de respetar los principios de participación en el gobierno representativo que estoy indicando, masacra a su propia población, a un sector de
su propia población, el resto del mundo no puede pretextar el respeto a la
soberanía y ser indiferente ante crímenes contra la humanidad.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 ¡MAYO· AGOSTO 2001
TRAYECTOR~

III, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001

11.9

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La historia abierta: memorias y visúmes de un testigo

Como ocurrió en el caso extremo de Camboya, por ejemplo...

Es menester
desarroUar las
instituciones políticas,
las normas jurídicas
internacionales, para
que, a su vez, limiten
la discrecionalidad en
la intervención
extranjera, la
interferencia en el
desarrollo democrático
de los países.

Camboya. Y no fueron las grandes potencias democráticas de aquel mo~ento, o el i_uu~do occidental, quienes intervinieron para atajar a Pol Pot,
smo -~ue_, mas bien, estaban ayudando a Pol Pot. Quien paró a Poi Pot fue
~ e¡erc1to,_el de Vietnam, y no las potencias. Sin embargo, esa intervenc1on extran¡era para detener crímenes contra la humanidad debe hacerse
de acuerdo con las normas internacionales, pues esas normas existen y
deben ponerse en práctica.
_ Un caso reciente de esta forma de intervención extranjera Jo estamos
Vl~~do en Yugoslavia. Las sanciones económicas, por ejemplo, la medida
clas~ca a la ,que primero se recurre, tienen la desventaja de que a quien
c~sugan mas es a la población civil. Cuando, precisamente, uno de los
bienes -~ pr~s~rvar siempre, tanto en la paz como en la guerra, es que la
poblac1on
· o de
. , civil
, . no sufra
, las consecuencias de una "mala" polinea,
una accion belica. ¿Co~~ c~~paginar, entonces, por un lado el respeto
del der~cho de ~a poblac1on c1vtl a no sufrir las consecuencias negativas de
un go?,ier?o mas~ menos autoritario o no representativo y, por otro lado,
1~ acc1on mternacional que busca reducir la capacidad nociva de tal gobierno?
Pie~so que ~ene que ser a través de la aplicación de las normas del
derecho
mternac1onal,
de sanción legítima a los criminales. L o cual s1gru· ·
fi
.
1ca dar preferencia a que la comunidad internacional se ponga de acuerdo en ~stablecer que, si el gobernante X ha cometido crímenes contra
humarudad so~r~ su propia población, o agredido a un pueblo vecino, se
decl~e a ese _dirigente X enemigo del género humano, y se adopten Jas
medid_as pe~~~nte~ par~ que, en su momento, cuando sea detenido, sea
someudo a ¡wc10, srn eXImentes políticas, y preservar, mientras tanto el
derecho de la población civil a no sufrir las consecuencias de tan ~al
gobernante.
_ Si se siguiera ese camino nos encontraríamos con menores intervenci~nes de carácter más o menos neoimperial en los asuntos internos de un
·
dprus 11Y, a su, vez, con menos impunidad para los lideres • La consecuenc1a
e e_ o sena ~ue no es posible continuar gobernando sin respetar el derecho ~ternac1onal. Contrariamente a lo que algunos dicen, los dictadores
no de¡an el poder porque se les garantice una jubilación tranquila, sino
cuando no pueden sostenerse más.

Podemos ~ a r también, si vemos otro lado del prisma del caso Pirn,chet,
q~ la causa chilena de esos años emerge nuevamente en el debate internacio,i:zl, reestableciéndose la legitimidad del proceso constitucionalista de la
Unidad Papular en Chile, Y otorgando un reconocimiento de lo que fue el
120

La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

proceso de mooilización y de apci/Jn democrática que encontró el pueblo
chileno, cuyo líder central, Salvador Allende, desempeñó un papel trascendente para la vida política chilena y la de América Latina. Me parece
también que con esta detenci/Jn del dictador se restablece el derecho a la
dignidad humana de quienes, directa e indirectamente, participaron en esa
historia de construcción de un proyecto nacional, socialista y autónomo a
través de su propia...
¡Nacional coma, socialista coma, democrático y autónomo!, perdón por la
interrupción ...

¡Se aceptan con gusto todas sus precisiones! Mi pregunta seria, en su apinión, ¿cuál es el legado de Salvador Allende para América Latina en el
siglo XXI?
El Allende que yo conocí era un hombre de un profundo sentimiento
latinoamericanista. Primero, era un gran demócrata. A lo largo de sus más
de 40 años de vida pública, no puede encontrársele ni una sola decisión,
ni una sola actuación que no responda a los valores democráticos. Ni sus
peores enemigos pueden reprocharle una decisión que no sea coherente
con los estándares democráticos más universales.
A su vez, tenía una visión universalista de su política. No aceptó ningún tipo de frontera ideológica. El gobierno de Allende reconoció, por
ejemplo, a China Popular -el primer reconocimiento de toda la América
continental-, porque entendía que no podía excluirse de las Naciones Unidas a la vasta población humana que es China. Tampoco aceptó las invitaciones para desconocer a los países de la Europa oriental por razones
ideológicas. Y, por supuesto, no aceptó el veto para desconocer al gobierno cubano.
Pero dentro de esa dimensión de democracia en su país y universalismo en las relaciones humanas, su definición latinoamericana era clara y
preferente. En ese sentido, podría situársele en línea con los lideres latinoamericanos que, en los años treinta y cuarenta del siglo XX, intentaron
crear una dinámica latinoamericanista. Por ejemplo, yo lo escuché expresarse de Lázaro Cárdenas en términos admirativos. Lázaro Cárdenas murió
siendo Allende presidente, en un momento en que en Chile se vivía una
gran tensión social y militar, en medio de huelgas insurreccionales estimuladas por Estados Unidos y la burguesía local. Allende se lamentaba de
no poder viajar en esas circunstancias a México para estar presente en el
entierro de Lázaro Cárdenas. Eran dos generaciones distintas, pero que
entroncaban en una trayectoria de rasgos comunes.
En lo que se refiere a la proyección futura de esa trayectoria, pienso
que está en manos de los pueblos de América Latina lo que deseen para

I

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6 IMAYO . AGOSTO 2001

121

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

La historia abierta: memoria,s y visiones de un testigo

ellos mismos, lo que quíera ser esta generación y las siguíentes. Es posible
afinnar la voluntad de defender intereses colectivos de América Latina
frente a los de potencias intervencionistas, dentro del respeto a la libre
determinación democrática de los propios pueblos. En el caso de Allende
no se trataba de hacer un cambio político en contra de la voluntad de;
pueblo chileno, muy al contrario, de mantener y desarrollar los mecanismos de participación democrática en todos los niveles, en el parlamento y
en los partidos políticos, en los municipios, en las empresas y en la gestión de
la cosa pública. Pero permitiendo siempre que aquel desarrollo fuera llevado
a cabo, democráticamente, por el conjunto de la nación, incrementando la
solidaridad nacional y la solidaridad con las naciones latinoamericanas dentro de una visión mundial y no localista.
'

¿Cómo compagina1'y
por un lado el respeto
del derecho de la
población civil a no
sufrir las
consecuencias
negativas de un
gobierno más o menos
autoritario o no
representativo y) por
otro lado) la acción
internacional que
busca reducir la
capacidad nociva de
tal gobierno?

Y quizá también, el gran ejemplo de ese proceso, y de ese estadista que fue
Salvador_ Al~, es el haberse atrevido a pensar, a desarrollar un proceso
de cambio_ poniendo la atención en las necesidades propias, endógenas del
pueblo ~hileno, y tomando el riesgo de ruptura y enfrentamiento con Estados Unidos que en ese momento era la figura más poderosa del mundo
.~ .
y
que,
.. e,ectivamente, en el marco de la guerra fria estaría en abierta oposi·cwn.
Digamos:_afirmació~ ~acional, basada en la participación democrática y
la expres1on democranca de la sociedad nacional, en torno a valores uni:ersa~e~ Y, al mismo tiempo, haciendo frente a cualquier condicionamiento
1deolog1co exterior.
,
Yo mencionaba el reconocimiento diplomático de China en 1971, pero
~se era un gesto que no solamente desagradaba a Estados Unidos -en ese
nempo se ne~ba a re~onocer a la China Popular-, sino que tampoco agradaba a Moscu. La Umón Soviética estaba entonces enfrentada con la China
Pop~ar. P~r consiguíente, el del gobierno de Allende era un acto de afirmac10n d~ mdependencia tanto respecto de Moscú como respecto de Estados Urudos. A su vez, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas
c~n Cuba, en 1970, significaba un gesto de independencia respecto de un
dtktat por parte de Estados Unidos a los países de América La11n·
dºk
a. n
i , tat que, por cierto, nunca aceptó México, ni España, ni ninguno de los
pa1ses de Europa occidental.

u

Lo que ocurre es que en aquellos años, en la década de los años setent~, hasta 1_973, el respeto del principio establecido en la Carta de las
Naciones U rudas, según el cual un país tiene derecho a elegir democráticamente su propio gobierno y a desarrollar una política exterior autónoma de acuerdo c~n los principios de las Naciones Unidas, en la práctica
no le fue reconocido a Chile, le fue negado el derecho a elegir libremente

el gobierno de Allende. Por más que las elecciones presidenciales directas
del 4 de septiembre de 1970, y la resolución del Congreso de Chile de 20
de octubre siguíente, le dieron la presidencia a Allende, el entonces Consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos decía -es un hecho público y reconocido-, que no debía dejarse a un pueblo votar mal. La administración Kissinger-Nixon desconoció el derecho a votar de manera distinta de los ciudadanos chilenos. Ése es el problema de fondo.

Y en su opinión, ¿qué tanto han cambiado las condiciones internacionales
con respecto a este punto enAmérica !Atina?
Si uno observa que detrás de la afirmación de Kissinger de que no puede
dejarse a un pueblo votar mal estaba el pretexto del conflicto entre Estados Unidos y la Unión Soviética, uno diría que habiendo desaparecido la
Unión Soviética y el bloque de los países socialistas debería ser mayor el
margen de autonomía de los ciudadanos para votar democráticamente,
de acuerdo con sus propias opciones.
Se decía que el obstáculo al reconocimiento del derecho de autoderminación democrática era que había una potencia rusa que disputaba la
hegemonía a Estados Unidos. Eso era un pretexto, sin lugar a dudas afirmo yo. Como he dicho antes, el gobierno de Allende en ningún momento
inició alguna acción que fuera dirigida a convertir a Chile en títere de la
potencia rival de Estados Unidos. Pero el pretexto fue invocado. Tal pretexto ahora no existe y, por consiguíente, debiera concluirse que el margen de autonomía de los pueblos de América Latina y de Europa en estos
momentos es mayor que el que existía durante la guerra fría. Yo pienso
que es así. Pienso que existe mayor autonomía.Ya nadie puede considerar
seriamente que porque los comunistas, o un gobierno de izquíerda, se
establezca democráticamente en un país de Europa occidental, ello vaya a
beneficiar a la potencia rival de Estados Unidos, puesto que no existe. Lo
mismo cabe decir en América Latina. De modo que, en principio, esa
realidad favorece una mayor autonomía democrática en los países bajo la
influencia de Estados Unidos.

Sin embargo, desde otra perspectiva podemos constatar que nuevas políticas de intervención se han desarrollado, aunque con facetas más sutiles.
Hoy, la globalización está generalizando la instrumentación de políticas
económicas, diseñadas fundamentalmente en Estados Unidos y en países
más desarrollados, que el Fondo Monetario Internacional ayuda a que
sean aplicadas en países como los de América !Atina. Son modelos que
empobrecen a las naciones, y las empobrecen inequitativamente, generando
dos polos de desarrollo, el sector que está incorporado en el modelo econó-

122
TRAYECTORIAS

AÑ~ NO. 6

MAYO . AGOSTO 2001

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 6 I MAYO · AGOSTO 2001

123

�MEMORIA VIVA
MEMORIA VIVA
La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

mico de la apertura comercial,y un amplio sector de la población que está
totalmente excluido de este modelo, vulnerando seriamente las condiciones
de gobernabilidad en América lAtina.

Por más que l,as
elecciones
presidenciales de 19 7O
y la resolución del
Congreso de Chile le
dieron l,a presidencia a
Allende, el entonces
Consejero de
Seguridad Nacional
de Estados Unidos
decía que no debía
dejarse a un pueblo
"votar mal".

124

Observe usted que cada uno de los conceptos que está describiendo
pueden encontrarse presentes en la primera mitad del siglo XIX. Tome
usted como ejemplo cualquier país de América Latina y verá qué sectores
sociales y económicos estaban incorporados a la economía exterior y cuáles no lo estaban. Dónde se establecieron las primeras lineas del ferrocarril en cada país, vinculadas a la economía de exportación, a su conexión
económica con la potencia dominante, mientras que otras zonas del país
no tenían acceso a los ferrocarriles porque no exportaban. Era una economía dual, como se la llamaba en los años cincuenta del siglo XX, en función precisamente de la integración parcial en las relaciones de exportación a los países dominantes. De manera que, detrás del concepto de globalización, lo que hay es un fenómeno muy antiguo, de varios siglos de
profundidad, consistente en la articulación entre sectores económicos
nacionales y flujos económicos dominantes en las relaciones comerciales
internacionales.
Lo que entre ayer y hoy ha variado es la velocidad del intercambio de
la información, de los transportes. Ésta es, sin duda, una innovación de
carácter técnico de gran importancia, que se superpone a la realidad clásica de articulación entre las economías de determinados países y un sistema económico imperial, y los flujos y estructuras de intercambio comercial, económico y financiero internacional.
En segundo lugar, la globalización, vista desde la perspectiva del liderazgo de los países en los que usted está pensando, de los países que
antes se llamaban dependientes, o de los países subordinados, o de los
países no centrales, llámelo como usted quiera, es en muchos casos un
pretexto ideológico. Por ejemplo, se menciona el FMI. ¡Hombre, en las
decisiones del FMI indudablemente predomina Estados U nidos, pero también forman parte del mismo otros países! ¿Qué recomendaciones proponen los países de América Latina en las asambleas del FMI?, ¿o los países
de Europa occidental? ¿Qué les impide a esos países exponer opciones
alternativas de políticas económicas en esas asambleas? ¿Qué pasa en la
Organización Mundial del Comercio (OMC), donde están confrontándose y, también, articulando opciones de comercio internacional contrapuestas. ¿Por qué en la OMC pueden expresarse, y se expresan, propuestas alternativas por algunos países, y no en otras instituciones internacionales financieras y económicas? Las responsabilidades de los lideres de
esos países no está en duda.
Es claro que las organizaciones no gubernamentales que critican las

TRAYECTORIAS_ AÑO 111, NO. 6 ..., MAYO - AGOSTO 200_!

rácticas del comercio internacional no están sentada~ en las confe~encias
pd l B co Mundial O del Fondo Monetario Internacional. Pero s1 se exe an
drí
presan en esas organizaciones internacionales países que po an aportar
alternativas, y no lo hacen. De manera que el problema no hay que ve~lo
solamente desde el ángulo de la capacidad de influenc~~ de las potencias
financieras, que es real y nadie puede obviar, sino tamb1en_ desde la mayor
m enor subordinación, o sumisión, de los sectores dommantes de ca~a
0
uno de los países a esos intereses.Y esto es viejo como el mundo, no habia
que llegar al siglo XXI para descubrirlo.

Si relacionamos la última etapa del siglo XIX y la actua_l, no solamente
tendremos que reconocer que estamos viviendo un agotamiento _de_l modelo
de acumulación, con predominio en lo productivo, que car~tenzo el desallo de América [Atina hasta la década de los setenta, sino además que
~: patrones de exclusión social hoy son más amplios Y profundo~, -~lnerando las condiciones sociales de la gobernabilidad. Soy de la opinion que
en América [Atina se avizoran cambios sustanciales er: los r~gímenes ~
acumulación, y en los regímenes politicos en el futuro inmed~to. ¿Podra
América [Atina tener mayores oportunidades de independencia Y sobera.
nía en los procesos de cambios que se avizoran.
.

'

Sí, creo que lo que ..:::~ed apunta es correcto. Pero uno de lo~ ~actores_ mas
importantes en la revolución social que tuvo lugar en_ Ame~1ca Launa a
partir de los años veinte del siglo XX es 13 emergencia, pnme~o, de ~os
sectores medios -en los años treinta y cuarenta- frente a las oligarquias
tradicionales que conoció el siglo XIX y que monopolizaron el poder_económico y político en estos países. D espués, tuvo lugar la emergencia de
los sectores populares en los años sesenta y setenta. El desafio que se ~tanteaba, por ejemplo en C hile durante los años sesenta y setenta,_ era la ~t_egración de esos sectores populares marginad~s _del _poder, su mtegrac1on
en el Estado de una forma democrática y part:1c1pat1va, ase~an~o la goilidad a través de mecanismos de democracia part1c1pat1va. Esa
b ernab
mili
evolución democrática fue bloqueada mediante un golpe
tar, que r~. ·ó y trató de desintegrar a los sectores sociales que, de modo orgarupnrru
ilid d
1 •
zado, estaban canalizando, de forma efectiva, la gobem ab ª. en e prus.
De manera que, por ejemplo, la propaganda de la dictadura ~e
P:.:.1ochet decía que quería retrotraer la historia de Chile a 1925. Es decir,
simbólicamente, a una fecha anterior a la entrada en escena de los se:tores populares en la vida política chilena, pues fue en 1938 cuando gano en
Chile las elecciones presidenciales la coalición del Frente Popular. ~o
mostraba el deseo de la dictadura militar de frustrar un desarro~o social,
político, que buscaba asegurar la gobemabilidad del país precisamente

TRAYECTORIAS

IAÑO 111,

125
NO. 6 !MAYO - AGOST~

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

La historia abierta: memorias y v-isiones de un testigo

La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

sobre bases de mayor democracia y de mayor participación social.
~ ca~~ de Chile lo expongo porque lo conozco, y porque me parece
paradigmat:Ico. En el sentido que estoy explicando, puede proyectarse a
otros países con una historia política diferente. ¿Cómo puede hablarse de
gobernabilidad hurtándole el cuerpo al problema de integrar a Ja població~~ a los secto~es populares, en una estructura democrática de participacion en el gobierno? Buscan fórmulas distintas para evitar esto últim
[i'
1
o,
ormu as que manifiestamente no funcionan, que dan lugar a regímenes
más_ o_ meno~ autoritarios como los que han conocido bastantes países de
Amenca Lat:Ina, con desintegración política, donde fracasa el sistema de
partidos políticos, donde los mecanismos del Estado no responden a las
necesidades sociales colectivas, en medio de una mayor O menor anarquía.

El problema no hay
que verlo solamente
desde el ángulo de la
capacidad de
influencia de las
potencias financieras)
que es real y nadie
puede obviaTy sino
también desde la
mayor o menor
subordinación) o
sumisión) de los
sectores dominantes de
cada uno de los países
a esos intereses.

La revo~ución social no puede pararse indefinidamente ni con golpes
de Estado, ru con gobiernos más o menos autoritarios. Más pronto O más
tarde :como acaece con un río, al agua no la para nadie, sigue adelantetendran que crearse y abrirse nuevos cauces, de una forma u otra. Lo que
hay que hacer es ayudar a que se abran de la forma menos traumática.

España, : 0 rtugal Y América Latina tienen un mundo cultural que los une.
La Es~ana posf:anquista, democrática y desarrollada es vista por las élite_s _latinoamericanas como un aliado natural para establecer un puente
sol~ con Europa. ¿Podrá España definir un futuro común con América
La_tina Y, en tal caso, qué nuevas instituciones de tipo internacional podnan crearse para sellar este compromiso?
No c~be d~da que los vínculos culturales son de primera magnitud en las
relaciones mternacionales. Finalmente, a través de la lengua, una persona,
un pueblo expresa su personalidad, su identidad. Si usted sitúa en un
bar~o a viajeros que proceden de distintos países, a las pocas horas los
vera _agru~ados en torno ¿de qué?, de la lengua. Es así también en las
relaciones mternacionales. Y esa realidad debiera tenerse presente.
Ahora, otra cosa son las relaciones económicas y las relaciones políticas. La Gran Bretaña ha mantenido una política exterior relativamente
autónoma Y propia, pues ha encontrado la posibilidad de articularse con
el mundo ~orteamericano de cuyo contexto intercultural forma parte. En
eso ha sabido ser co_heren~e con su tradición multisecular, la de ser un país
euro_peo pero, al mismo t:lempo, diferenciado e independiente de las pot~ncias terre~tr~s de E~opa. En el caso de España, sin embargo, la histona es ~uy disanta. La mdependencia de América no se hizo de una forma araculada, como lo proponía un ministro de Carlos ID el conde Arand
fin d 1 ·
'
a,
que a es e siglo XVIII deseaba formar una especie de Commonwealth

en torno a los virreinatos, reconociéndoles la independencia. Ésta fue una
propuesta hecha al Rey de España en los años ochenta del siglo XVIII,
inmediatamente después de la independencia de Estados Unidos. Si se
hubiera puesto en práctica, hubiera cambiado la historia del mundo hispánico, hubiera habido cuatro virreinatos, cuatro o cinco Estados independientes, con salida a ambos océanos, articulados entre sí por los pactos
de familia -que era el sistema que, en aquel momento, estructuraba las
relaciones diplomáticas-. En vez de eso, lo que hubo fueron guerras civiles en toda la América española, y ésta, a su vez, se enfrentó con la metrópoli. Una metrópoli enfrentada con los virreinatos y éstos desintegrándose.
Naturalmente, con la ayuda de algunas potencias no hispánicas que sacaban provecho de la desintegración.
Las élites españolas nunca entendieron realmente la independencia
en América Latina. Solamente en los años treinta del siglo XIX, el Parlamento español reconoció -a favor de una revolución liberal en España-,
la independencia de los Estados de América. Se cortaron los vínculos entre nuestros pueblos. En el caso de Cuba, el liderazgo tradicional español
tampoco entendió la voluntad independentista, ni tampoco la primera en
el tiempo, autonomista, de los cubanos. Las fuerzas que en España pretendian reconocer la federación, la autonorrúa y/o la independencia de
Cuba eran minoría. Se impusieron los métodos de fuerza, lo que llevó,
naturalmente, a un desenlace también traumático de la independencia de
la última colonia de España en América.
En ese sentido, los sectores dominantes españoles, tanto en el siglo
XIX como en el XX, fracasaron en entender lo que es la opción hispanoamericana. Y los sectores españoles que concibieron las relaciones con
América de manera distinta -desde el conde de Aranda en el siglo XVIII a
los demócratas y republicanos de los siglos XIX y XX- fueron a su vez
sumergidos y aplastados por las élites conservadoras. Ésa es la realidad de
los siglos XIX y XX. Ahora, si usted dice que el siglo XXI podría ser otra
cosa, pues sí, podría ser y debiera ser otra cosa. Pero está por verse. El
legado que recibimos del siglo XIX, y del XX, es el de comunidades culturalmente comunes, de orígenes comunes, de evoluciones parcialmente
comunes, cada una, naturalmente, con su propia configuración y personalidad. El peso de las culturas indígenas, propio de algunos países de la
América hispana, obviamente, no existe en la peninsula ibérica. Pero sí
tenemos aspectos comunes, aunque con un desarrollo autónomo. La élite
político-económica española se desarrolló de espaldas a la latinoamericana en el siglo XIX. En el siglo XX, apenas ha empezado a redescubrir la
América hispana.

126
TRAYECTOR~

AÑO 111, NO. 6

1

MAYO. AGOSTO 2001

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 6 1MAYO· AGOSTO 2001

El peso de las culturas
indígenas no existe en
la península ibérica.
Pero sí tenemos
aspectos comunes)
aunque con un
desarrollo autónomo.
La élite políticoeconómica española se
desarrolló de espaldas
a la latinoamericana.
En el siglo XX,
apenas ha empezado a
redescubrir la América
hispana.

127

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

La historia abieria: memorias y visiones de un iesligo

La historia abierta: memorias y visiones de un testigo

No sé si deberla haber otra...
Dicho esto, naturalmente lo que usted dice es muy cierto. Pudiera haber
otra forma, y posiblemente la habrá. Pero habrá que esforzarse en hacerla
real.

El caso Pinochet puede
ser contemplado como
una contribución
mutua entre los
sectores democráticos
españoles y los
homónimos de
América Latina. Es
una muestra concreta
de solidaridad y
apoyo) con las armas
del derecho) de la
democracia.

En cierta medida, el caso Pinochet puede también ser contemplado
desde ese ángulo. Como una contribución mutua entre los sectores democráticos españoles y los homónimos de América Latina. Es una muestra
concreta de solidaridad y apoyo, con las armas del derecho, de la democracia. Un aporte de la España democrática, de los sectores democráticos,
de la opinión pública, de la magistratura. Que, a su vez, ha sido resistido
por los sectores conservadores españoles, que se han opuesto a los demócratas españoles que comparten con los demócratas latinoamericanos que
no deben quedar impunes los crimenes contra la humanidad. En el momento último, ¿quiénes logran la libertad de Pinochet, para que éste no
comparezca a juicio en España? ¿Quiénes son? Es el gobierno conservador de José Maria Azoar el que, desafiando a la propia justicia española y
la opinión pública, monta una estratagema en torno de la imaginaria incapacidad mental de Pinochet para comparecer en juicio. Una estratagema
artificial para impedir que se siente en el banquillo de los acusados. Vemos, pues, cómo una confrontación de intereses entre sectores democráticos españoles y la vieja tradición de las élites conservadoras de España
está todavía impulsando dos proyecciones distintas hacia América Latina.

tores antidemocráticos de América Latina. Ha sido así siempre, Y l~ será a
futuro. Una articulación entre los demócratas españoles y los d~m~cratas
latinoamericanos será mucho más fácil, pero entrará en contrad1cc1on con
las relaciones entre pueblos hispánicos tal como la desean los_ s~ctores
conservad ores. Las alianzas intra-hispánícas también tienen. pnondades
sociales, políticas e ideológicas para sus respectivos sectores mternos. Por
consiguiente, todo está abierto. La respuesta la van a dar nuestros pueblos, en su lucha cotidiana y en su definición diaria. ..,

No esfácil,pero como dice usted,podriamos esforzarnos.Ante el proceso de
cambios en los sistemas politicos y en los regímenes de acumulación alternativos a las tendencias dominantes que se avizoran en América lAtina,
¿cómo pensar un nuevo proyecto de reencuentro de la cultura hispanoamerú;ana para el futuro inmediato?
Es de interés, tanto de los pueblos de América Latina como de los pueblos
ibéricos, los de la península ibérica, el defenderse, apoyarse los unos a los
otros en lo cultural, en lo político y en lo económico. Pero, a su vez, pienso
que la respuesta a su pregunta no puede darse en términos, digamos, de
naciones vistas como un todo, sino que la respuesta la dará la realidad
interna de cada país, en función de su propia realidad social y política. Ya
que no es concebible una política nacional exterior al margen del sector
social que la está definiendo, que la está conduciendo. Los sectores democráticos de América Latina, obviamente, se entenderán mejor con los sectores democráticos españoles, y así ha sido siempre. Por ejemplo, la relación de Lázaro Cárdenas, del gobierno mexicano, con los republicanos
españoles es en ese sentido simbólica. Por otro lado, los sectores conservadores y antidemocráticos españoles siempre se han entendido con los sec-

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�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

--

Trayectorias, compromisos

EL TRAYECTO DE LOS DIAS

Trayectorias, compromisos
Nunca, hasta ahora, se habi,a hecho una presentación oficial de Trayectorias. Su primer
número salió de imprenta y circuló en otoño de 1999 con la complicidad de no pocos colegas
que le dieron la bienvenida íntima de la buena lectura. De igual forma se produjeron las
subsiguientes entregas en las que fue dibujándose el proyecto editorial que somos, de cuyos
propósitos quisimos dar cuenta, de una buena vez, en el instante en que entraba en circulación
el número anterior. No fue una presentación tardi,a, sino acaso la temprana celebración de un
empeño que no habri,a sido posible sin el apoyo de tantos amigos como ws que hemos conquistado al cabo de estos años. Muchos de ell,os accedieron a juntarse con nosotros una de esas
noches más bien cálidas de la primavera regiomontana; de sus reflexiones nos permitimos dar
testimonio en las siguientes páginas de la sección El trayecto de l,os di,as.

Proyecto y realidad
R EYES

E

stimados amigos, es para mí
una gran satisfacción el poder saludarlos en la presentación del número 4/5 de
Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Hubiera sido una satisfacción
mayor, claro, el que yo pudiera acompañarlos en persona; sin embargo, una
serie de compromisos de trabajo de último momento me lo han impedido. No
quise, sin embargo, dejar pasar la oportunidad de hacerles llegar mi felicita• Lectura realizada por el Dr. Francisco Medellín,
Oficial Mayor de la Secretaría de Educación Públi·
ca, en representaci6n del Dr. Reyes Tamez Guerra.

130

S.

TAMEZ GUERRA*

ción y mi simpatía hacia este importante proyecto editorial de nuestra casa de
estudios. Hace poco ya más de tres años
que me tocó escuchar, de parte de la
doctora Esthela Gutiérrez Garza, las líneas generales de lo que entonces era
un entusiasta proyecto editorial y que
hoy es toda una realidad académica, motivo de orgullo tanto para quienes participan en el mismo, como para quienes
tenemos oportunidad de aprender en
sus pasos.
Desde el pnnc1p10 notamos la seriedad y responsabilidad con la que este
empeño se planteó, tanto por parte de
su directora como de quienes integran

su Consejo Editorial, en el cual participan figuras de alto prestigio, en diversos campos de las ciencias sociales, los
doctores Pablo González Casanova, Enrique Florescano, Gilberto Guevara Niebla y René Villarreal, entre otros, junto
con sus correspondientes pares de nuestra localidad también de sobrada trayectoria y méritos, Mario Cerutti, Sergio
Elías Gutiérrez, José María Infante,
Lucrecia Lozano, Jorge Meléndez, Roberto Rebolloso, Manuel Ribeiro y Humberto Salazar. Sabíamos entonces que el
ámbito de las ciencias sociales y las
humanidades era, en nuestra universidad, uno de los que más apoyo reciaTRAYECTO~

AÑO..!!!,_NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 200~

maban para elevar el nivel de la producción científica y la difusión de alto nivel,
para fortalecer la formación de los cuerpos académicos y sus vínculos con la
comunidad académica nacional y extranjera. Trayectorias buscaba todo esto Y lo
ha venido consiguiendo puntualmente.
Desde su número inicial, de diciembre de 1999, esta revista ha combinado
en forma excelente el alto nivel de todas
sus colaboraciones con un diseño y presentación impecables. En garantía de lo
primero, sus directivos se apoyan en un
consejo de especialistas que ha sabido
conducir el rumbo editorial de sus primeras cuatro entregas. En lo que, además de la parte miscelánea que cubre
diversas disciplinas, grupos de invest1-

dad, que los universitarios tienen mucho que aportar para el adelanto de nuestro país, que la Universidad Autónoma
de Nuevo León cumple con su comprosobre un mismo tema.
miso de vincularse a los problemas Y el
De manera muy oportuna, el númedesarrollo de la sociedad mexicana.
ro que hoy se presenta se ocupa con
Aplaudo la aparición de este nuevo
profundidad y pluralidad de abordajes
número de Trayectorias por lo que sigde la problemática indígena, tema cannifica de continuidad y superación consdente de la agenda de hoy en nuestro
país, que precisa de la aportación que tante de un proyecto universitario que
los académicos y estudiosos puedan vi nacer. Felicito a la doctora Esthela
hacer en la búsqueda de los caminos Gutiérrez y al equipo de universitarios Y
de su solución en una fórmula superior, colaboradores que la hacen posible Ya
la Universidad Autónoma de Nuevo León,
influyente, democrática y más humana.
mi universidad, y a su rector, el doctor
Trayectorias muestra así que el trabajo académico de alto nivel y respon- Luis J. Galán Wong, por cobijar y mansabilidad científica no está desligado de tener un proyecto como este que nos
llena de orgullo y satisfacción.
los intereses e inquietudes de la socie-

gadores y estudiosos de nuestra sociedad nos entregan, como un prisma, diversos acercamientos y puntos de vista

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Trayectow, compromisos

TrayectoTUlS, compromisos

Trayectoria de una vida plena
MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA

A

gradezco muchísimo la presencia de todos ustedes.
Agradezco a la doctora
Esthela Gutiérrez Garza la
invitación a comentar los cinco números de Trayectorias, la revista de ciencias sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León. La circunstancia misma de estar en esta ciudad me complace, particularmente me alegra ver los
rostros conocidos de amigos antiguos
como Sergio Elías Gutiérrez, como don
Eulalio Guajardo. También veo los rostros de personalidades que han tenido
una presencia notable en la vida cultural de Monterrey, en el país, como el señor Alfonso Castillo, como el doctor
Rangel Guerra.
Pero, por supuesto, la importancia
mayor es la oportunidad de compartir
con ustedes la lectura, la presentación
de los cinco números de Trayectorias.
Esta revista que comenzó al final de
1999 y en una contabilidad propia de la
academia llega ahora a su madurez. Una
madurez temprana, a muy corta edad,
ha expresado ya los signos de una vida
plena, de una vida completa, de una vida
satisfactoria. Una revista como Trayectorias, que publica la Universidad Autónoma de Nuevo León, tiene necesariamente un parentesco con la vida editorial de la propia universidad; en el propio número 1 de la revista hay una reseña sobre el particular. Pero aunque no
lo hubiera, sería imposible desvincular

esta revista de Armas y Letras. La revissocial y fincadas en modelos de bonanta fundacional, un boletín en sus orígeza económica que respeten el desarrones, de la Universidad Autónoma de llo sustentable del planeta".
Nuevo León; una revista que la ha acomHabía pues un programa, un conpañado a lo largo de todo su desarrollo junto de principios que señalaban la didesde hace más de 60 años. Iniciar una
rección a donde quería dirigirse Trayecpublicación de ciencias sociales impli- torias. Se trataba de publicar trabajos
caba el compromiso de no desmerecer de consolidación de una agenda acadéla tradición editorial en materia de pu- . mica sólida, crítica y vigorosa; capaz de
blicaciones periódicas, de la que Armas acompañar con conocimientos y sensiy Letras -fundada por don Raúl Rangel
bilidad los trayectos de nuestra histoFrías- es una piedra miliar, una piedra
ria. La revista fue planeada con mucha
fundacional insoslayable.
pertinencia para el cumplimiento de
La revista se presentó en la primera
esos fines, conocimiento y sensibilidad.
Carta de la Directora, de la doctora A través de sus cinco números hemos
Gutiérrez Garza, como un esfuerzo para
podido advertir, lo decía ya el mensaje
ilustrar el trabajo de la academia, el tradel doctor Reyes Tamez, cómo las cienbajo de la universidad en el ámbito de cias sociales que se investigan y que
las ciencias sociales. Se trataba -de ir enseñan en los establecimientos públicon la primera Carta de la Directora- de cos de educación superior -la universi"redoblar los esfuerzos de reflexión e dad autónoma de esta entidad en priinvestigación científica, que nos permimer término- tienen una conexión inmetan realizar diagnósticos realistas de la
diata con las exigencias de la realidad
compleja situación social en que vivisocial. Los investigadores, profesores,
mos; elaborar paradigmas teóricos que difusores del conocimiento, en estas
integren los principios de eficiencia ecoinstituciones, distan mucho de situarse
nómica con valores éticos, democráti- en la típica, clásica torre de marfil, en
cos y sociales, que potencien el desadonde se dediquen a la reflexión
rrollo integral del ser humano; fortaledesasida de los requerimientos de nuescer la capacidad orgánica intelectual en tra hora. Sino al contrario, lo que se pienel mundo con el fin último de elaborar sa y se escribe en las universidades, lo
propuestas de prospectiva general que que se piensa y se escribe en las págisirvan para orientar los esfuerzos de nas de Trayectorias constituye a menuconstrucción y fortalecimiento de sociedo respuestas a preocupaciones que la
dades plurales y democráticas con amgente común, que todas las personas
plio sentido de compromiso y justicia
tenemos respecto de nuestro entorno.

La revista se ha organizado con el
propósito de presentar en cada número
un dossier, un cuaderno con diversos
textos relacionados con un asunto común central, que se asedia desde diversos miradores, con diversos instrumentos. Tiene también otras secciones fijas,
Ámbito en cuyo primer número, por
ejemplo, hay un espléndido trabajo del
doctor Gustavo Garza -que es el comentarista más calificado esta noche para
hablar de esta revista- en donde plantea los desenvolvimientos recientes, en
las últimas dos décadas, de la desigualdades territoriales en nuestro país. La
experiencia, el conocimiento, del doctor Garza en esta materia se aplica,
pues, a examinar cómo los fenómenos
económicos recientes, el Tratado de Libre Comercio entre otros, inciden en la
distribución de la población, en la aportación de los grandes centros demográficos -los tres polos principales del desarrollo nacional- en la integración del
producto nacional bruto, por ejemplo.
Una sección muy relevante, en cada uno
de los cinco números de Trayectorias,
es la que se denomina Memoria Viva,
que consiste en una aproximación a través de entrevistas con algunos de los
principales teóricos de las ciencias sociales en nuestro país y en el extranjero,
como personajes que tienen mucho que
decir respecto de los fenómenos más
relevantes de nuestro momento histórico. Así, por ejemplo, el doctor Sergio
Bagú, Theotonio Dos Santos, el economista chileno, científico Osvaldo Sunkel
y la Premio Nobel de la Paz Rigoberta
Menchú que ilumina con su experiencia
viva, de mujer indígena perseguida, la

necesidad de que los propios indígenas
de nuestra América, ella como desplazada, como víctima de la represión brutal que los gobiernos militares de Guatemala lanzaron sobre su población indígena, obligando a cien mil indígenas,
víctimas de la política de tierra arrasada, a venir al territorio mexicano, a esa
prolongación de la indigenidad maya
que es Chiapas. La entrevista de Rigoberta Menchú aparece en el número 4/5
de Trayectorias, cuyo dossier -con una
gran oportunidad, con una clara visión
del mediano plazo- está dedicado al
problema del movimiento indígena mexicano y su expresión en Chiapas en el
movimiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Es muy afortunada la coincidencia,
no es casual sino resultado de esta perspicacia, que se aprecia en la planeación

de la revista, que nos reunamos hoy a
hablar, entre otros, de este número 4/
5 relacionado con el conflicto entre la
'
sociedad mestiza, el Estado mexicano Y
las comunidades y los pueblos indígenas. Nos reunamos hoy, en un día central en la historia más reciente de los
esfuerzos por concluir, por hacer que
termine el conflicto con los pueblos indígenas, que encontraron su expresión
armada en el EZNL. Es muy deplorable,
pero al mismo tiempo afortunado, que
don Luis H. Álvarez no pueda acompañarnos hoy como estaba previsto, seguramente lo retuvieron en la ciudad de
México las expectativas de un encuentro con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, en cumplimiento de su
encargo, atinadísimamente formulado
por el Presidente de la república, de
negociar la paz con el Ejército Zapatista

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Trayectorias, compromisos

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
Trayectonas, compromisos

de Líberación Nacional. No necesito
decir a ustedes que pocas personas estaban tan calificadas política y éticamente como don Luis H. Álvarez para encabezar este esfuerzo, para ponerlo en
práctica, no sólo por su prestancia política como antiguo candidato a la presidencia de la república, en la época en
que se rendía un testimonio casi apostólico éjerciendo una candidatura de
oposición, cuando las posibilidades de
triunfo eran lejanísimas y eran además
tan distantes que no constituyeron nunca un ingrediente para la aceptación de
una candidatura. Además, de haber sido
también, durante largo tiempo, presidente del Partido Acción Nacional y antes alcalde de Chihuahua y senador de
la república. En este último carácter, don
Luis H. Álvarez se impuso de la profundidad del conflicto chiapaneco; se deshizo, si los tenía, de los prejuicios que
en regiones prósperas de nuestro país
se tienen respecto del subdesarrollo
sureño, respecto de la naturaleza del
conflicto indígena. Como miembro relevante de la Comisión de Concordia y
Pacificación pudo contribuir de modo
central al avance de las negociaciones
de paz que se frenaron en 1996, no por
cierto, por causas atribuibles a la
COCOPA, que él presidió en diversas
oportunidades. La suspensión de las
conversaciones de San Andrés no derivó en un nuevo conflicto bélico gracias
al esfuerzo de esta comisión, que llevó a
cabo la tarea que el gobierno federal rehusó hacer, en franco incumplimiento de
las obligaciones contraídas con la firma
de los Acuerdos de San Andrés, en 1996.
El Dossier del primer número se re-

134

firió a los perfiles de la transición económica, en el Dossier del número 2 se
examinó el ámbito público, el espacio
público. El número tres se dedicó a la
educación superior en México, con contribuciones muy relevantes de responsables de universidades públicas como
el rector de la Universidad de Guadalajara, Víctor González Romero, que está
concluyendo en estos días su sexenio
como rector de esa universidad. También se recoge un trabajo del doctor Felipe Martínez Rizo, que fue rector de la
Universidad de Aguascalientes. Hay una
contribución, como muestra de la diversidad de enfoques teóricos y de las posturas políticas de quienes examinan este
género de asuntos, un texto de Carlos
Pallán Figueroa, que fue rector de una
unidad de la Universidad Autónoma
Metropolitana y del investigador Axel
Didriksson, un experto en el análisis de
la educación superior en nuestro país.

El número 4/ 5 dedica, como he dicho, su Dossier principalmente al conflicto indígena. Tiene una aportación
sustantiva; su lectura, su consulta van a
ser muy relevantes. Uno de los defectos
de la política pública en curso sobre el
conflicto indígena, sobre la reforma
constitucional -con ires y venires- que
está siendo abordada por el Congreso,
estriba en el desconocimiento de los
textos fundamentales. Se habla a menudo de los Acuerdos de San Andrés y
de la Iniciativa de la COCOPA, que el
presidente Fox hizo suya y la presentó
apenas había iniciado su gobierno, y casi
nadie conoce estos textos. El número 4/
5 de la revista Trayectorias -aunque sólo
hubiera ofrecido a lo largo de su breve,
pero ya madura existencia este servicio,
vería coronado el propósito de su publicación- ofrece un cuadro comparativo
entre los Acuerdos de San Andrés y el
modo en que la COCOPA tradujo a los
términos de un anteproyecto de reforma constitucional, lo pactado por el
gobierno y el EZLN en nombre de los
pueblos indígenas en San Andrés Sacam
Ch'en o Larráinzar. Hay un examen, además de esta negociación y de ese desenlace. Pero la equiparación, la demostración de cómo tradujo -en términos
que pueden ser los constitucionales- en
la reforma de varios artículos de nuestra Carta Magna, de los artículos 4, 18,
26, 53, 73, 115 y 126, está ahí como
una aportación clave en este momento
para el conocimiento y la profundización
en las reflexiones que necesariamente
hemos de hacer sobre estos temas.
Hay también, en la sección llamada
Ámbito de este número 4/5, un texto

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO. AGOSTO 2001

que concierne muy directamente a Nuevo León, a Monterrey, a la universidad
de esta entidad. La doctora Esthela
Gutiérrez Garza, que dirige la revista,
escribe un texto llamado "Polos opuestos", en donde contrasta la realidades
de Nuevo León y de Chiapas. Las diferencias abismales, que en muchos sentidos existen entre aquella entidad
sureña remota y la realidad de Nuevo
León, muestra con urgencia la necesidad de entender las causas de estas
diferencias que casi nos hacen habitantes de países distintos, a los nuevoleoneses y a los chiapanecos; no como una
maldición ni como un problema de haraganería. La información que concreta

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

la doctora Gutiérrez Garza impide que
se emita el juicio fácil -el prejuicio fácil- de que los chiapanecos son flojos y
por esa razón tienen un estado de subdesarrollo tan notorio en sí mismo y
contrastado con las realidades de Nuevo León. Se trata de dos entidades muy
semejantes en su población y en su territorio, ambas bordean un poco más según los datos de 1995- los tres millones de habitantes. En 1995 Nuevo León
tenía 3'098, 736 habitantes y Chiapas
3'210,496. Hay 64 mil km 2 de superficie en este estado, en Chiapas 74 mil
km 2• Se da el caso de una simetría: en
Nuevo León hay una tierra pobre y una
sociedad próspera, mientras que en

Chiapas hay una tierra abundante, pródiga y una sociedad paupérrima. En
Nuevo León llueve 600 mm al año, el
doble, en Chiapas; pero evidentemente
la aridez de Nuevo León contrasta con
la feracidad del clima tropical de Chiapas, donde está concentrada la mayor
biodiversidad de nuestro país, una de
las mayores biovidersidades del mundo.
Y sin embargo, Nuevo León aportó, en
1995, 6.7% del producto interno bruto,
con 111,663millonesde pesos-111,000
en números redondos-. Mientras que en
Chiapas sólo se produjeron 29 mil millones de pesos, menos de la tercera parte
en una población análoga. En 1980,
Nuevo León estaba en el quinto lugar en

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�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL lRAYECTO DE LOS DÍAS

Trayectorias, compromisos

Trayectorias, compromisos

aportación al producto interno bruto y
pasó, en las dos décadas siguientes, a
ocupar el tercer lugar; mientras que
Chiapas decayó del lugar número 11 al
lugar número 17. Porque, como dice la
doctora Gutiérrez Garza en su texto, "el
desarrollo produce desarrollo, el subdesarrollo produce subdesarrollo". Yo añadiría, recordando el texto célebre de
Ragnar Nurske, El círculo vicioso de la
pobreza: "un país es pobre porque es
pobre". Chiapas es pobre porque es
pobre, lo anclan sus retrasos y los
eternizan, los hacen permanentes. Los
salarios promedio en 1993 en Nuevo
León eran de $1,794.00, en Chiapas era
de $650.00, muy por abajo de la mitad.
El crecimiento de las exportaciones en
los años recientes hicieron que en 1997
Nuevo León exportara 5,541 millones de
dólares, mientras que el año antepasado, en 1999, Chiapas sólo exportó 142
millones de dólares. Nuevo León es un
estado con escasa marginación -ocupa
136

el segundo lugar en el conjunto de los
indicadores que marca la marginación' mientras que Chiapas ocupa el último
lugar en la escala de la marginación. El
89% de la población en Nuevo León vive
en ciudades, es urbana, mientras que
23% de los chiapanecos viven en ciudades. Esto tiene implicaciones en los servicios: sólo 4% de la población en Nuevo León carece de luz eléctrica en sus
domicilios, mientras que en Chipas,
donde se genera buena parte de la energía eléctrica, que aún en Nuevo León se
consume, 35% de las viviendas carecen
de luz eléctrica. No tiene agua potable
en Nuevo León 7% de la población, 42%
en Chiapas. No tiene drenaje en Nuevo
León 4% de las viviendas; carece de ese
servicio 43% de las viviendas en Chiapas. El analfabetismo -entre personas
mayores de 15 años- afecta a 5% de la
población de Nuevo León, afecta a 24%
de la población en Chiapas. El ingreso
per cápita, en 1995, era de 36 mil pe-

sos en Nuevo León, era de 9 mil pesos
en Chiapas. El trabajo de la doctora
Gutiérrez Garza, sobre estos "polos
opuestos", este Milán y Nápolesde nuestra república mexicana, estos dos mundos enteramente diferenciados, este
norte y este sur distantes, eventualmente antagónicos termina siendo examinado, redactando las circunstancias de la
evolución política en ambas entidades
que ha conducido al asentamiento de
un gobierno surgido de la oposición en
Nuevo León y a la efusión armada, a la
revuelta que protagoniza el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Los cuatro números -el último es
número doble, 4/ 5- tienen además una
circunstancia feliz: el diseño de la revista es un diseño espléndido, es una revista muy bellamente presentada, desde el punto de vista editorial y se acompaña cada uno de los números por ilustraciones, y más que por ilustraciones,
por la obra plástica de artistas relevantes como Guillermo Ceniceros, como
Fernando Flores, como Héctor Carrizosa
y como Gerardo Cantú. Cada uno de los
números es en sí mismo una especie
de pequeña galería con la obra de uno
de estos pintores, de estos artistas plásticos que -lo dice en uno de los textos
de presentación- más que ilustrar, iluminan las páginas de esta revista. Que
no se contenta -como podría contentarse- con ser un compendio de conocimiento dispuesto para su divulgación,
sino que entiende la diversidad, la
multidimensionalidad de las personas,
de sus lectores y, por lo tanto, ofrece un
conjunto de factores que potencian su
mensaje.
Me complace mucho participar en
TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 6 , MAYO - AGOSTO 2001

la presentación de estos números, cuya
pertinencia respecto de los asuntos que
nos importan a todas las personas, tiene que ser puesta en relieve. No se trata
de un revista académica, de una revista
en el sentido de que sea distante de las
personas que carezcan de preparación
universitaria; su material está el alcance de todas las personas.
Felicito a la Universidad Autónoma
de Nuevo León por patrocinar, con la
generosidad evidente en su presentación, estos números, esta revista Trayec-

torias. Corresponden, por lo que puede
fácilmente apreciarse, este interés institucional de la universidad a su inserción en la vida diaria de esta entidad
tan pujante. No hay discordancia entre
el estado y su principal institución pública de enseñanza, y ése es un dato que
conforta y contribuye a fortalecer el desarrollo de esta entidad, cuyo destino
de prosperidad, cuya capacidad para la
práctica de la democracia y el debate
público debiera ser la meta perseguible
en otras entidades que están todavía en

un rezago, no sólo en orden material sino
también en su desarrollo político. Felicito a la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a la doctora Esthela Gutiérrez Garza por haber concebido, de un modo tan
cabal, este instrumento de difusión de
las ciencias sociales y me complace participar con ustedes en la presentación de
estos espléndidos cuatro números de Trayectorias.

Las ciencias sociales en México
Algunas trayectorias
GUSTAVO GARZA VILLARREAL
•.... nuestros sistemas sociales geohistóricos son complejos;
de hecho son las estructuras más complejas del universo.•
lmmanuel Wallerstein*

as ciencias sociales se
institucionalizan en el siglo
XIX en unas cuantas naciones
del mundo capitalista avanzado, centrándose inicialmente en el análisis de cada país mediante una metodología empírica con el fin de descubrir
leyes del comportamiento de los seres
humanos en sociedad. Siguiendo la anterior cita de Wallestein, puede decirse
que al vincular las macroestructuras
sociales, económicas, políticas, ecológico-demográficas con las microestructuras síquicas de los individuos, las co-

L

• Impensa, las ciencias sociales. Siglo XXI Editores,
México,1998, pp. 163.

TRAYECTORIAS

IAÑO 111, NO. 6

1MAYO - AGOSTO 2001

rrientes de vanguardia de las ciencias
sociales adquieren gran sofisticación
científica al descubrir y articular las
categorías históricas que explican la
evolución social, pudiendo constituir las
estructuras más complejas de nuestro
universo inmediato. En esta dirección,
puede afirmarse que no es mediante el
desarrollo de las ciencias naturales que
se resuelve la problemática social, sino
que la promoción de las ciencias sociales es una condición indispensable para
el desarrollo de las primeras y el impulso de un progreso social, económica,
política y ecológicamente sustentable.
Dentro de las disciplinas sociales
existe una polémica fundamental sobre

las tendencias macrosociales al "equilibrio" o a la "indeterminación o caos",
esto es, sobre la racionalidad o irracionalidad de la evolución humana. A nosotros nos interesa, más que discutir
sobre esta cuestión crucial que nos exigiría profundizar en las diferentes metodologías y enfoques prevalecientes en
la disciplina, esquematizar el desarrollo de las principales publicaciones periódicas que existen en México en la
especialidad con el fin de ubicar la relevancia de Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que en esta noche
se presenta a la consideración de todos
nosotros.
137

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Trayectorias, compromisos

Trayectorias, compromisos

tudios Económicos y Sociales de la Universidad Veracruzana.

En América Latina, en general, y en
México en particular, la institucionalización de las ciencias sociales surge un
siglo después que en los países centrales. Por ejemplo, la enseñanza de la sociología se inicia en la UNAM en 1951;
en la Universidad de Buenos Aires, en
1957 y en la Universidad de Chile, en
1958. Adicionalmente, la UNESCO promueve la creación de dos centros regionales: el Centro Latinoamericano de Investigación en Ciencias Sociales, en Río
de Janeiro, y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en
Santiago de Chile.
Afortunadamente para el caso mexicano, más de una década antes, en
1939, había aparecido la Revista Mexicana de Sociología, bajo la dirección de
lucio Mendieta y Núñez, centrada en la
"vieja sociología" durkheimiana, según
apreciación de Claude Bataillon. Tres
lustros después, en 1954, nace la revis138

ta Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de ese nombre en la UNAM, animada de manera importante en su primera etapa por Pablo González Casanova. Adicionalmente, desde los años
sesenta la Sociedad Mexicana de Sociología realiza un congreso anual sobre
temas específicos de la realidad social
mexicana o latinoamericana.
Aunque la revista Foro Internacional,
órgano de difusión del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de
México, aparece en 1960 y presenta una
fuerte orientación hacia los estudios
políticos, no es hasta 1983 cuando el
Centro de Estudios Sociológicos de esa
institución funda la revista Estudios Sociológicos, notable por presentar resultados de investigaciones especializadas
en sociología y antropología social. Antes que eso, en septiembre de 1971, se
imprime el primer número de Dualismo,
publicación periódica del Centro de Es-

La cruenta y prolongada crisis económica de México en los años ochenta
trajo, quizá por sus dolorosas secuelas
sociales, un paradójico boom de nuevas
revistas en ciencias sociales. En 1980
surge el número 1 de A, publicación trimestral de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAM-Azcapotzalco; en 1983 lo hace Estudios Sociológicos de El Colegio de México, ya
mencionada; en ese mismo año nace
Sociología y Política, del Departamento
de Ciencias Sociales y Políticas de la
Universidad Iberoamericana; en 1984
Anales, del Departamento de Relaciones
Sociales de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAM-Xochimilco, la cual en 1989 se rebautiza como
Relaciones; en el mismo año de 1984
se crea Estudios Sociales, publicación
trimestral del Instituto de Estudios Sociales de la Universidad de Guadalajara; un par de años después, en 1986, se
inicia la publicación trimestral de Sociología, en el Departamento de Sociología de la División de Ciencias Sociales
y Humanidades de la UAM-Azcapotzalco; al año siguiente, en 1987, se imprime el primer número de la revista bimestral Acta Sociológica, de la Coordi•
nación de Sociología de la Facultad de
Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM;
en el mismo año, sale a luz Argumentos, revista cuatrimestral de la División
de Ciencias Sociales y Humanidades de
la UAM-Xochimilco.
De 1990 a 2000, en contraste, sólo
aparecen tres publicaciones nuevas:
Polis: Anuario de Sociología, revista de

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

la UAM-lxtapalapa en 1990; Trayectorias
de la UANL, que como sabemos sale a
luz pública en el último cuatrimestre de
1999 y que es la agasajada en este evento; finalmente, en 2000 surge Bajo el
Volcán, del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla.
En síntesis, existen en la actualidad
14 revistas especializadas en sociología
-las de ciencias sociales en general son
muchas más- de buen nivel académico,
de las cuales 72% se concentra en el
Distrito Federal y 28% restante en únicamente cuatro estados de la república: Veracruz, Jalisco, Nuevo León y Puebla. Siendo sólo uno norteño, podemos
concluir que es más que bienvenida la
aparición de Trayectorias, pues constituirá incuestionablemente un foro para
la publicación de resultados de investigación en su especialidad para la gran
región norteña, además de trabajos teóricos y empíricos del resto del país e
internacionales, como ya lo ha demostrado en su corta, pero intensa y fecunda vida.
Tanto en las revistas sociológicas
internacionales como en las anteriormente señaladas, desde hace un par de
décadas se privilegia el análisis de la
interacción de la vida personal entrelazada con las oportunidades que impone el contexto económico-social, de donde se desprenden trayectorias múltiples
del curso de vida de los individuos, los
cuales no son considerados como meros receptores de las estructuras y superestructuras existentes, sino como
actores dotados de conciencia, capacidad y competencia para la acción. De

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1MAYO - AGOSTO 2001

esta suerte, la dinámica del curso de la
vida de las personas se orienta por el
interjuego entre trayectorias y transiciones: las primeras dan cuenta de periodos extensos, como las trayectorias laborales o de la vida familiar, mientras
que las segundas se refieren a acontecimientos del corto plazo, como divorcios o cambios de empleo.
Desde el inicio, por ende, la revista
que ahora se presenta tuvo la fortuna
de ser bautizada con un nombre que
evidencia la visión de sus fundadores de
orientarla hacia temas de vanguardia y
con el rigor que exige el actual estado
de conocimiento de las ciencias sociales. A pesar de estar por cumplir apenas su segundo año de edad, por el contenido y calidad de los primeros cinco
números aparecidos, promete destacar
entre las revistas de la especialidad.
Veamos muy esquemáticamente algunas peculiaridades del contenido de
cada uno de los cinco números ya publicados, pues después de la pormenorizada exposición que Miguel Ángel
Granados Chapa ha hecho de las cinco
revistas, no será necesario extenderme;
con su minuciosa presentación casi les
ha ahorrado la necesidad de comprarlas y leerlas, cosa muy apreciada por
estas tierras dada la conocida idiosincrasia de nosotros los regiomontanos.
En Trayectorias (año 1, número 1,
1999), se inicia la revista con tres artículos en su sección titulada Dossier que
polemizan sobre la cuestión central en
la actual transición de México, a saber,
las perspectivas de la inserción del país
en la globalización económica y los inciertos resultados de las dos décadas

de la estrategia neoliberal. Además de
lo riguroso del diagnóstico, sobresalen
los planteamientos de alternativas por
seguir en esta etapa crucial de la nación y la siguiente conclusión planteada en el artículo de Esthela Gutiérrez,
directora de la revista:
"No se trata de que la sociedad tenga un Estado mínimo, se trata de tener
un Estado eficiente y visionario que
coadyuve al buen funcionamiento de la
economía del mercado, es decir, un Estado promotor del desarrollo" (p. 23).
En su sección Ámbito, se agregan
dos artículos: uno sobre las cuestiones
de la transición democrática en que se
indica, en correspondencia con la conclusión anterior, que la gobernabilidad
democrática dependerá de la capacidad,
eficiencia y calidad de la acción directiva, regulatoria y administrativa del gobierno federal; en el segundo, escrito por
un servidor, se analizan las tendencias
de las desigualdades territoriales del
país de 1970 a 1996, advirtiendo, en la
misma dirección, que bajo el enfoque
neoliberal la tendencia hacia la concentración en unas cuantas metrópolis se
acentuará, lo cual será acelerado por la
generalización de un estrecho enfoque
de mercado sin políticas urbanas nacionales propiamente dichas.
Finalmente, los dos artículos sustantivos de la sección Teoría establecen los
paralelismos de la situación mexicana
dentro del concierto de naciones, permitiendo obligadas y útiles comparaciones para vislumbrar nuestras perspectivas en la actual trayectoria mundial.
A partir del contexto macro-económico-social que representa el número 1

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�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Trayectorias, compromisos

Trayectorias, compromisos

de Trayectorias, los números 2 y 3 nos
plantean aspectos específicos de corte
sectorial: en el 2 en cuatro artículos de
fondo se detalla la configuración, características, funcionamiento, alcance y límites del aparato de gobierno en México; mientras el 3, en cinco meticulosos
trabajos, nos introduce en el aspecto de
la educación superior en México, cuestión cardinal para el país que decidirá
si le será viable insertarse en el selecto
grupo de las naciones líderes en la economía del conocimiento, o si será meramente un receptor pasivo del desarrollo tecnológico de vanguardia y de las
técnicas para elevar la capacitación de

140

la fuerza laboral.
Los números 5 y 6 que comprenden
hasta abril de 2001 no podían haber sido
más oportunos para contribuir al debate nacional en el tema de mayor prioridad en la coyuntura actual del país, el
cual pone verdaderamente a prueba la
transición democrática mexicana y la
reforma del Estado: la cuestión de la
cultura y los derechos de los pueblos
indígenas. En el primer artículo, se concluye que los acuerdos de San Andrés
Larráinzar, firmados por los representantes del EZLN ylos del Poder Ejecutivo Federal el 16 de febrero de 1996, y adecuados para facilitar la reforma constitu-

cional correspondiente por la Comisión de
Concordia y Pacificación (COCOPA) el 29
de noviembre de ese año, constituyen el
mecanismo para la solución de la difícil
situación de los diez millones de indígenas mexicanos. Los dos siguientes
presentan las características de los municipios indígenas que es el ámbito donde se desarrollan los conflictos entre las
diferentes etnias y el Estado, así como
al interior de ellas mismas.
En esta dirección, partiendo de la
crítica a la autonomía de las comunidades indígenas según la cual implicaría
insolubles problemas técnicos en la remunicipalización de las regiones donde

TRAYECTORIAS

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MAYO • AGOSTO 2001

se concentran (Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Chihuahua y Puebla), me gustaría
comentar lo siguiente.
Si consideramos como comunidades indígenas aquellas con un mínimo
de 40% de habitantes con lengua indígena (INI 30%), en 1995 existían 16,282
con una población de 5.4 millones de
personas. En estas localidades, tendría
que real izarse un ejercicio geoétnico
para definir las áreas a las que sería
necesario otorgar la autonomía de los
pueblos indígenas. Técnicamente, podría efectuarse un algoritmo que incorporara una serie de características básicas por determinar, en analogía con
la redistritación electoral de 1996. Se
podría, a partir de ello, remunicipalizar
esas regiones o, por qué no, incorporar
un cuarto ámbito de división políticoadministrativa en el país, tales como el
de municipios regionales y locales que
existen en Canadá, o de las categorías
de ciudades, villas y poblados en que
se subdividen los condados norteamericanos. En su defecto, podría idearse
una figura como la de conurbaciones
que ya existe en la Ley General de Asentamientos Humanos. El impedimento no
es, por ende, técnico, sino político.

TRAYECTORIAS

IAÑO 111, NO. 6

1MAYO· AGOSTO 2001

Todo lo anterior, en fin, ejemplifica
la importante función que juega una
revista de ciencias sociales para el debate de los grandes temas de la agenda
nacional, los cuales deberán ser escudriñados con todo el arsenal teórico y
técnico del que disponen las ciencias de
la sociedad, siendo esto una urgente
necesidad en la actual trayectoria que
sigue la democratización y modernización de la vida nacional.
Por lo antes expuesto, y para terminar, me parece que debemos recibir con
sincero beneplácito la aparición de Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales
de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, por el importante papel que ya
juega en la promoción y difusión de la
investigación en ciencias sociales en la
propia universidad, lo cual ya es muy
valioso, así como en toda la gran región
fronteriza y el resto de nuestro país. Mis
30 años de investigador y de responsable de este tipo de esfuerzos me han enseñado que para que se logren consolidar y, en el caso de Trayectorias no sea
una más de las múltiples revistas de muy
corta vida, es necesario la estrecha articulación del equipo encargado de las
múltiples labores que implica su publi-

cación, con las más altas autoridades
universitarias de cuyo apoyo dependen.
Felicito muy sinceramente al ex-rector Reyes Tamez Guerra y al actual rector Luis Galán Wong, así como a sus
secretarios Académico y de Extensión y
Cultura, José Antonio González y Humberto Salazar; María Elizabeth Cárdenas
y Ricardo Villarreal, respectivamente, por
su visionaria iniciativa que hizo posible
la aparición de este importante órgano
de difusión que sitúa a la UANL entre
los pocos polos promotores de las ciencias sociales fuera de la ciudad de México. Hago extensivos mis parabienes y
reconocimiento al equipo compacto que
carga sobre sus espaldas la responsabilidad de hacer realidad la publicación:
Esthela Gutiérrez Garza, directora; Francisco Soto Armendáriz, editor; Mario
Nieves, redactor; y Sinia B. Harris, correctora de estilo. Finalmente, agradezco sinceramente la invitación que se me
dispensó para participar como comentarista en esta significativa ceremonia,
lo cual me ha brindado la oportunidad
de estar con todos ustedes en mi ciudad y en un evento de mi Alma Mater, y
hago votos para que Trayectorias disfrute de una larga y creativa vida.

141

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Trayectorias, compromisos

Trayectorias, compromisos

Tender los puentes
L u 1s H . Á

E

s para mí una gran satisfacción ser testigo del gran interés de la comunidad académica de la Universidad Autónoma de Nuevo León por abrir espacios,
como la revista Trayectorias, para la reflexión sobre uno de los temas trascendentales para la consolidación de nuestra naciente vida democrática: la participación de nuestros hermanos indígenas de los beneficios del desarrollo económico, político, social y cultural y, en
consecuencia, de lograr un país más
justo, digno y en paz para todos los
mexicanos.
La trascendencia del tema radica en
que la democracia no será viable sí no
empezamos a sentar las bases para que
todos los grupos culturalmente diferentes no sean desiguales económica y políticamente. La posibilidad de que los
mexicanos podamos convivir pacíficamente y construir un México próspero y
libre, requiere de un gran esfuerzo para
garantizar condiciones de igualdad entre todos nosotros y aprender a respetar nuestras diferencias.
En ese sentido, los pueblos indígenas hoy reafirman su derecho a ser respetados y a que se les reconozca un lugar digno dentro de la nación mexicana. No es exagerado decir que si no somos capaces de atender sus legítimas
• Lectura realizada por el Lic. Patricio Bailados
Villagómez, representante Jurídico de la Comisión
para la Paz en Chiapas, en representación de don
luis H. Álvarez.

142

L v A R E z*

demandas, será muy difícil cumplir satisfactoriamente con la tarea de construir un México viable, más justo y democrático.
Nadie puede negar que el dos de
julio es una fecha de gran importancia
para la vida nacional. Después de largos decenios de lucha y espera, ese día
el voto mayoritario de los mexicanos logró sentar las bases para garantizar el
respeto irrestrícto a la voluntad ciudadana sustentada en la participación libre y responsable de todos.
Sin embargo, ése es el principio de
un largo camino que nos queda por recorrer. Cuando miramos la realidad nacional, el festejo democrático se desdibuja. Un país como el nuestro, con más
de la mitad de su población viviendo en
situación de pobreza, requiere más que
una democracia electoral; es urgente e
inaplazable revertir los problemas estructurales, resultados de un proyecto
excluyente impuesto desde arriba.
Ahora tenemos en nuestras manos
la oportunidad de construir una relación
entre sociedad y gobierno que tenga
como referentes los valores de respeto
a los derechos humanos, el pleno estado de derecho y la justicia social.
Si estamos de acuerdo en que la
democracia implica un amplio diálogo
nacional, piural, incluyente y constructivo, que nos permita llegar a consensos para la solución de nuestros problemas por la vía pacífica, es evidente

que no podremos aspirar a la consolidación de la democracia mientras existan más de diez millones de indígenas
mexicanos sumergidos en la injusticia,
la exclusión y la marginación social, los
cuales no son partícipes del desarrollo
nacional.
Hoy, la mayoría de los indígenas se
encuentran viviendo en condiciones de
pobreza extrema. No tienen acceso a los
recursos básicos para una vida digna,
no tienen acceso a la justicia y su representación y participación política ante
las instituciones del Estado es casi nula
y constantemente son discriminados por
el simple hecho de ser diferentes. En
estas condiciones, la inclusión, la tolerancia y el diálogo como principios que
requiere la unidad y el progreso del nuevo México, serán una mera aspiración.
Estas desigualdades sociales no
únicamente son inaceptables, sino también son un peligro para la viabilidad
misma de nuestra nación. Si queremos
construir un nuevo marco en donde los
procesos de transformación social sean
pacíficos y la política descanse en la
negociación y el diálogo abierto, es imperativo no postergar más su atención.
Es por ello que el ejercicio del poder debe tener como prioridad, necesariamente, erradicar de raíz todas las formas de injusticia que han sido los ejes
de la vida antidemocrática y excluyente
de nuestra historia como nación.
Es urgente dar una respuesta conTRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 6

1 MAYO· AGOSTO 2001

creta y firme a las legítimas reivindicaciones de los diferentes de este país. La
democracia y la libertad a la que aspiramos construir sólo será posible si se
trabaja arduamente en la superación de
las condiciones que impiden el libre
desarrollo de millones de mexicanos, en
especial los indígenas.
Sólo así, este gobierno podrá cumplir su mandato: lograr que el desarrollo beneficie por igual a todos los mexicanos en un clima de libertad, respeto,
tolerancia y apertura como parte del
cambio democrático.
Comenzar a transformar las condiciones que permitieron la opresión de
los indígenas significa reconocer su legítimo derecho a ser respetados y a reconocerles un lugar digno dentro de la
nación mexicana. Éste es un primer paso

TRAYECTORIAS

IAÑO 111, NO. 6

1MAYO · AGOSTO 2001

que sentará las bases para que los indígenas participen de manera intensa en
el desarrollo nacional.
No podemos permitir que mexicano alguno sea marginado del desarrollo
nacional. Menos aún podemos justificar
ni mucho menos aceptar que las comunidades y los pueblos indios sean arrojados a la pobreza y la exclusión por ser
diferentes.
El Estado y la sociedad tenemos una
deuda histórica con los pueblos indígenas, por ello debemos construir puentes para una nueva relación basada en
la reconciliación de todos los mexicanos, la justicia y respeto a nuestra condición pluricultural.
El objetivo de esta nueva relación es
incorporar a nuestros hermanos indígenas a la tarea común de construir una

nación en donde todos quepamos, todos seamos escuchados y respetados.
Los mexicanos queremos que la
unidad nacional se mantenga por un
pacto social de justicia y libertad, como
también queremos que los cambios sociales sean pacíficos. Estos valores y
estos principios comunes exigen que
cada uno de los que habitamos este gran
país, hagamos nuestra tarea para conseguir ese noble deseo.
Honorables estudiosos y académicos, ustedes ya están cumpliendo con
su labor, esa labor fundamental llena de
responsabilidades y de retos, entre
otros, el de dar a conocer de manera
objetiva la realidad de nuestro querido
México, y a partir de ella, imaginar nuevas formas de convivencia entre todos
los mexicanos.

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�EL lRAYECTO DE LOS DÍAS

EL lRAYECTO DE LOS DÍAS

Trayectorias, com,promisos

Trayectorias, compromisos

Las dimensiones del trayecto
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

rayectorias, revista de ciencias sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León
fue creada en marzo de 1999.
En septiembre de ese mismo año, apareció el primer número de la revista. El
propósito de este programa editorial fue
abrir un nuevo espacio de reflexión, en
el amplio campo de las ciencias sociales y humanísticas, que impulsara la visión crítica y propositiva de los problemas contemporáneos que forman el entorno de las sociedades en que vivimos.
Las universidades dejan su auténtico legado a la sociedad y a la historia
de las colectividades, en la medida en
la que tengan la capacidad de desarrollar la conciencia y ser productoras de
conocimiento. Esta tarea esencial en el
campo educativo sólo puede realizarse
con la investigación, teórica y concreta,
de sus profesores-investigadores y los
grupos de trabajo que integren con los
estudiantes. Contar con una revista especializada en ciencias sociales, no sólo
permite reforzar la interacción entre los
profesores y estudiantes en el proceso
de formación educativa de nuestra universidad, sino además, permite establecer puentes de comunicación con el resto de instituciones académicas, que
como nosotros, reflexionan sobre los
grandes retos que implica la construcción de sociedades capaces de avanzar
cualitativamente en estadios superiores
de la civilización.

T

144

La palabra hablada y la palabra escrita constituyen la memoria de nuestro pasado. Nos muestra todo lo que el
pasado hace por nosotros, cómo nos
amplía la percepción de nuestra conciencia y cómo nos capacita ante las posibilidades de cambio. La palabra escrita
constituye una energía enorme, largamente acumulada, portadora de la cultura que nos amplía la dimensión de
nuestra humanidad.
Trayectorias, junto con el enorme
acervo de la palabra escrita con el que
hoy contamos, forma parte de este proceso que marca la historia, de vivir el
antes como reflexión del presente y el
después como elaboración interpretativa
de lo que será el pasado.
La palabra escrita ha tenido una evolución representativa con el desarrollo
de las sociedades. La conocemos con
los primeros jeroglíficos tallados en piedras, con los rollos de papiro, los códi·
ces, los libros con la aparición de la imprenta, hasta hoy, nuestro tiempo, con el
surgimiento del ciberespacio que el
módem y la computadora han creado.
Hoy como nunca estamos saturados
de información y las opciones de acceso
y consulta rebasan nuestras posibilidades de tiempo y de estudio. Ésta es una
realidad de claroscuros. Justamente, el
desarrollo de la tecnología en cierta
medida nos ha despojado de nuestros
saberes. Ya no es necesario multiplicar
o dividir, pues ahí está la calculadora.

Tampoco es necesario ejercitar la memoria, pues ahí están los archivos. Y
entonces nos preguntamos: ¿Estamos
ante un proceso de debilitamiento intelectual en nuestras sociedades? Nuestro reto hoy es enorme: ¿cómo subordi·
nar la abundancia de información y de
recursos de conocimiento, en un mundo caracterizado por la eficiencia y el
individualismo a las necesidades de producción de un conocimiento de análisis
profundo, acumulado por el tiempo de
la reflexión, pausado y orientado al compromiso social?
Trayectorias, consciente de la misión
de la palabra escrita, de sus retos y oportunidades, busca ser una revista especializada de ciencias sociales con capacidad de interlocución con la sociedad.
Desde la primera reunión del consejo
editorial, se decidió que Trayectorias llenaría sus páginas con artículos de interés para los miembros de la sociedad,
asumiendo responsablemente un ejercicio crítico, propositivo y de compromiso social; es decir, una revista que
centre su reflexión y análisis reconociendo que las ciencias sociales y humanísticas son medios poderosos al servicio
de la libertad, la justicia y la igualdad.
Se estableció que los trabajos podrían
ser abordados desde perspectivas teóricas o empíricas, escritas en un lenguaje apto para lectores interesados en su
entorno social, pero no necesariamente
expertos en las ciencias sociales. Es
TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6

decir, buscando la más amplia
interlocución social. Pretendemos procesar la información, realizar el análisis
y sistematizar las tendencias intelectuales de nuestro tiempo; todo esto con el
propósito de brindar los elementos suficientes para que el lector lleve a cabo
la reflexión de su circunstancia y elabore su acción individual en el proceso de
participación ciudadana.
La calidad de los trabajos fue otro de
los acuerdos del consejo editorial. Decidimos constituir a Trayectorias como una
revista de arbitraje, donde los artículos
publicados sean previamente dictaminados por especialistas en el tema.
Nuestra revista también adoptó otro
sello distintivo que identificamos con el

MAYO - AGOSTO 2001
TRAYECTORIAS

IAÑO 111, NO. 6

1MAYO - AGOSTO 2001

mundo de la estética. La contemplación
de una obra de arte establece una conexión emotiva de diálogo interno con
el alma y nos transporta aunque sea por
instantes a tocar la dimensiones humanas más hermosas que conocemos.
Momentos de introspección que ni los
mejores tratados de ciencias sociales
logran transmitir sobre las posibilidades del desarrollo que tiene la civilización de la humanidad. Por ello, en cada
número, Trayectorias invita a un autor
gráfico a que nos acompañe en nuestro
recorrido y a su obra le brindamos un
amplio espacio, con el cual ratificamos
nuestra vocación por la belleza que encontramos en nuestro diálogo interior.
Calidad reflexiva y propositiva, ca-

pacidad de interlocución, compromiso
social y presencia estética son los cuatro ejes sobre los que descansa la misión de Trayectorias.
En la misma reunión del Consejo
Editorial, se aprobó que la revista quedara integrada por cuatro secciones principales. Dossier, dedicado a un tema específico; Teoría, que es el lugar donde se
exponen argumentaciones teóricas; Ámbito, que es un tercer espacio dedicado
a los análisis concretos y Memoria Viva,
apartado en el cual se dialoga con un
científico social destacado por sus aportaciones y su compromiso social.
El Dossier del primer número de
nuestra la revista lo dedicamos a la transición económica. Desde perspectivas

145

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
Trayectorias, compromisos

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
Trayectorias, compromisos

diferentes, se analizó la necesidad de
impulsar un conjunto de políticas económicas realistas, capaces de socializar el capital, controlar la inflación y
combatir la pobreza.
El número 2 de la revista, y anticipándonos a los procesos políticos de
cambio que se pudieran realizar en la
coyuntura electoral del 2 de julio, el Dossier estuvo dedicado al ámbito público. Ahí se señaló que la democracia electoral nos conduce al verdadero reto de
la gobernabilidad democrática, entendida como un nuevo pacto de conviven-

cia social donde la participación ciudadana en la solución de los conflictos y
la definición del proyecto país debe ser
fomentada por una nueva institucionalidad promovida por el Estado.
En el número 3, el Dossier lo dedicamos a la reflexión de la educación superior. Se analizó la agenda para una reforma universitaria, destacando la redefinición de los programas de estudio, el
replanteamiento de las políticas de vinculación, el financiamiento público como
un factor determinante y el problema
de la crisis de la UNAM.

En la actualidad hemos publicado un
número doble dedicado en todas sus
secciones exclusivamente a los derechos
y cultura de los pueblos indígenas. Lo
anterior se explica porque este tema se
encuentra en un lugar sensible de nuestra conciencia nacional y los trabajos que
llegaron ante nuestra convocatoria son
testimonio de las tareas pendientes para
actualizar un proyecto de nación incluyente y democrático en México.
En este Dossier se sostiene la necesidad de legislar sobre los derechos y
cultura de los pueblos indígenas aban_.,,

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TRAYECTORIAS

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AÑO 111, NO. 6

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1MAYO - AGOSTO 2001

donando las viejas prácticas autoritarias
y paterna listas que caracterizaron nuestro pasado, donde no se toma en cuenta la opinión de quienes van a ser legislados. Se destaca, a su vez, la importancia de los Acuerdos de San Andrés y
de la Ley de la COCOPA como un proceso inédito de ejercicio de gobernabilidad democrática que no debe ser abandonado, sino por el contrario, fortalecido y reeditado en la coyuntura actual.
El surgimiento de Trayectorias forma parte del entorno vivido en nuestro
estado. Grandes cambios en el terreno
de las actividades científicas sociales y
culturales se han desarrollado en los últimos diez años. La crisis derivada del
movimiento del 68 y la forma particular
en que afectó a nuestra ciudad, condujo
a un cierto rechazo y preocupación que
limitó a su mínima expresión a las ciencias sociales y humanísticas en la universidades de la región. El interés en las
ciencias sociales y las actividades culturales fue finalmente rescatado por los
esfuerzos democráticos de la sociedad
que culminaron en la consolidación de
un nuevo marco de relaciones políticas
basado en el respeto a la pluralidad y
ratificado en las reformas constitucionales en materia electoral. También desempeñaron un papel importante los
efectos de la globalización, la apertura
de los mercados y el nuevo posicionamiento económico que la región y particularmente la ciudad de Monterrey fueron adquiriendo. Pasamos, de esta manera, a un nuevo pacto de convivencia
social. La creación de carreras profesionales como comercio internacional,

lRAYECTORIAS

IAÑO 111, NO. 6

1MAYO - AGOSTO 2001

ciencias políticas, relaciones internacionales, así como la creación del Consejo
para la Cultura, entre otras iniciativas,
dejaron atrás dos décadas de apocamiento y marginación de las ciencias
sociales y de las expresiones culturales.
La Universidad Autónoma de Nuevo León
forma parte de este entorno y de ese
proceso de transformación y de esta
nueva realidad nace Trayectorias, junto
con otros importantes proyectos. Nace
no sólo como un programa editorial sino
también como un centro generador de
nuevos proyectos, como lo es la creación del Fondo Trayectorias recientemente constituido.
El Fondo Trayectorias nace con la
política de canje que nuestra revista ha
establecido, hasta el momento, con más
de ochenta revistas de ciencias sociales
en México y el resto del mundo. Este acervo bibliográfico constituye el primer paso
para la creación de una biblioteca especializada en ciencias sociales que atienda las necesidades de consulta, formación e investigación de estudiantes, profesores, investigadores y público en general.
Nuestro estado se ha destacado por
su espíritu emprendedor y por conformar una cultura empresarial que permite crear bases sólidas de competitividad internacional. La eficiencia y la
reingeniería industrial constituyen valores distintivos de nuestra actividad económica regional. Sin embargo, con sus
enormes logros, tanto esfuerzo competitivo nos ha dejado socialmente muchas
lesiones. La sociedad regiomontana
otorga una importancia desmedida al

culto del dinero, al consumo superfluo,
a la vida material. Nos hemos formado
y deformado con el tiempo. El premio
al productivismo y la eficacia nos ha despojado de valores esenciales para el desarrollo de una vida llena de plenitud.
Volver a nuestras raíces, al florecimiento del pensamiento social y humanístico
que nos caracterizaron y que nos dieron a don Alfonso Reyes como ejemplo
del humanista universal constituye una
de las preocupaciones esenciales de
nuestro tiempo. Para ello, la creación de
una biblioteca especializada en ciencias
sociales y humanísticas, donde podamos encontrar un espacio para reunirnos con los clásicos de la filosofía, la
literatura, la sociología, la economía, la
antropología, el derecho y el conjunto
de ciencias que colocan al ser humano
como el centro de su reflexión, es un
proyecto trascendente. Para que la grandeza económica de Nuevo León, como
parte de un México integrado, se magnifique en el futuro, deberá ser acompañada por el surgimiento de una fuerte corriente social y humanista que identifique nuestras relaciones de convivencia cotidiana.
Resulta particularmente afortunado
que esta presentación formal de Trayectorias cuente con la distinguida presencia de las personalidades que nos acompañan en el presidium y todos ustedes
aquí presentes y que su más reciente
publicación, el tema de los derechos y
cultura de los pueblos indígenas, sea
desde la sociedad la referencia inicial
oportuna de una revista humanista,
moderna y con compromiso social.

147

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

CONTEXTOS

Trayecwrias, compromisos

Elogio de la reflexión
LUIS

Hoy

•

la univecsidad está de

gala por hacer un alto en la
•vida cotidiana y hacer una
memoria de los cinco números de la revista Trayectorias, especialmente por el número doble dedicado a
la cultura y los derechos de los pueblos
indígenas. Miguel Ángel Granados Chapa mencionaba que ya han existido algunas revistas en nuestra institución, citaba a Armas y Letras, especialmente.
Esa revista se inició en nuestra universidad en 1944, por el licenciado Raúl
Rangel Frías, el rector de nuestra universidad y creador de Ciudad Universitaria. Rangel Frías es uno de los pilares
importantes de nuestra casa de estudios y su nombre lo lleva la Biblioteca

J. GALÁN W ONG

Magna Universitaria, un recinto en donde se recrea día a día su quehacer educativo y su quehacer de ser y de educar de
nuestros profesores y estudiantes y de servira nuestra comunidad y a nuestro país.
La semilla sembrada brotó y se convirtió en una firme planta cuyos frutos
ahora cosechamos. Armas y Letras continúa brindándonos sus páginas, junto
con Humanitas, Ciencia UANL, Vida Universitaria, entre otras. A ellas, se suma
Trayectorias.
Nuestra universidad acoge con orgullo y satisfacción el esfuerzo editorial
que ha venido desarrollando el equipo
de trabajo de Trayectorias, bajo la experimentada y atinada dirección de su
Comité Editorial. Las páginas de esta

revista abordan el análisis del entorno
social y su problemática actual, junto
con la profunda reflexión teórica de los
mismos, con el fin único de brindarnos
elementos para la transformación de
nuestra vida social. Así también, las
mismas nos muestran, como en una galería, el trabajo de nuestros artistas plásticos. Y todo esto animado con un claro
espíritu plural, en el cual sólo la calidad
profesional es el requisito irrenunciable.
Deseamos que estos primeros cinco números sean sólo el preámbulo de
una extensa vida editorial y que en el
futuro comparta con Armas y Letras su
larga tradición.
Mis felicitaciones a todos los que
participan en esta tarea. -.,

s.;~~~~;'~j~~~;.~-B~~-"~~~=:~·_- ~-- -.~----~~:'~? - ~~~~ ~~0.

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148

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 I MAYO - AGOSTO 2001

Ajuste de cuentas
GUADALUPE LoEZA, La factura.

El poder y la derrota del sistema político, Plaza &amp; Janés,
México, 2001, 271 pp.

En un libro incriminador -pero con irónico
desenfado y sin rabia- Loaeza pasa al viejo
poder defenestrado todas sus facturas acumuladas durante largos, pacientes, ardorosos años de oración periodística. Es un pase
de cuentas con el que la autora "celebra
despertar en un país recobrado". Durante
más de una década Guadalupe Loaeza ha
sido una piedra permanente en el zapato
del PRI. A partir de ahora, este libro podrá
seguir siendo una piedra en la memoria de
los que posiblemente no encuentren jamás
la manera de pagar decentemente semejantes deudas. Es un texto de carácter
antológico mediante el cual la autora recupera decenas de artículos, comentarios Y
crónicas periodísticas escritas desde 1994
para su columna semanal del diario Reforma. En medio de la diversidad de temas,
situaciones, hechos y personajes que desfilan a través de sus páginas, se distingue
aquello que le da coherencia y unidad: la
postura crítica de la autora con respecto al
sistema y a los actores del priísmo. En uno
de sus textos, Loaeza invita al lector a imaginar cómo fue la cena de Año Nuevo de
1994 para algunos altísimos funcionarios
priístas y cómo se celebró en algunos lugares de Chiapas, en los mismos momentos
TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

en que en la Selva Lacandona se alistaban
centenares de hombres con pasamontañas
negros... Más adelante, con una ironía corrosiva, cuenta que
"Cuando leí que todas las propuestas
presentadas por los diputados federales
priístas para corregir errores pasados incurridos por el modelo neoliberal estaba incluida la de "acabar con el dedazo" y el
compadrazgo, me preocupé seriamente. En
esos momentos se me vinieron encima decenas de preguntas. ¿Qué va a ser el PRI
sin el dedazo? ¿Cuál será el porvenir de
tantos y tantos compadres de funcionarios
y de exfuncionarios? Entonces, ¿ya no va a

haber tapados, ni destapados? ¿Quiere
decir que Zedillo ya no podrá elegir a su
sucesor? Puesto que ya no existirá esa complicidad, ¿ya no le harán el mínimo caso
sus ministros? ¡Qué partido tan aburrido se
nos espera! ¡Qué gobierno tan deschistado será el de Zedillo! Nada más de pensar
que en el PRI ya no existirá el dedazo, empiezo a sentir un extraño tedio y una nostalgia inexplicable. ¡Toda una época corre el
riesgo de terminar! ¡Adiós dedo presidencial! Te vamos a extrañar. Nos acompañaste por tantos años. Ojalá que un día te erijan una escultura grandotota para que te
llevemos flores. Adiós, dedo".
Así, al cabo de un elevado número de
piezas periodísticas que dan testimonio de
toda una época y de sus principales personajes (Salinas, Marcos, Cuauhtémoc, Colosio... ) concluye con una suerte de epílogo
en el que confiesa que:
"Nunca imaginé que el triunfo de Vicente Fox me causaría tanto alivio y felicidad.
No obstante que no era mi candidato, al
conocer los resultados sentí como un bálsamo. Enterarme, por boca de Ernesto Zedillo, de que el PRI había perdido las elecciones por primera vez en 71 años, hizo que
mi corazón palpitara con tal fuerza que en
ese instante temí ser víctima de un infarto.
Gracias, Fox, por haberme extraído, moralmente hablando, una muela podrida que
tenía enterrada. Un molar cuya infección
bucal hacía que todo lo que ingiriera me
supiera feo. Hacía que me sintiera enferma
149

�CONTEXTOS
CONTE(TOS

y sumamente desesperanzada. Tú me sa-

caste esa muela que me causaba tanto
dolor y frustración. Créeme que me siento
feliz como una lombriz".
Mario Nieves

Una democracia cuestionada
HÉCTOR AGUllAR CAMíN, México. La ceniza y la
semilla, Ediciones Cal y Arena, México,

2000, 142 pp.
El lector se enfrenta aquí a un texto que
es una celebración del pensamiento. Porque Aguilar Camín no sólo reflexiona sobre
una pila de temas que atañen a los mexi-

canos, sino que además ofrece una lección de discernimiento, lucidez y capacidad
de análisis que conceden singulares provechos. A partir de una metáfora de Musset
citada por Carlos Fuentes, el autor nos sumerge en el actual cruce de caminos por el
que transita México, senderos cubiertos de
cenizas y semillas que exigen mucha cautela al caminante: hay que saber bien dónde se pisa. En 1988, Aguilar Camín había
escrito Después del milagro, una de cuyas
ideas centrales sugería que el sistema político resultaba arcaico para la modernidad
social alcanzada por el México de entonces. Hoy podría predicarse lo contrario, afirma el autor, para quien la modernidad social de México, en particular su cultura cívica, están por debajo de los retos que plantea la modernidad democrática abierta por
la elección del 2 de julio. Si seguimos la
idea central de La ceniza y la semilla, se
advertirá que los hechos reclaman una cultura ciudadana aún en formación y, en algunos aspectos, por nacer. Los cambios
sufridos por México en el último cuarto de

150

siglo son tan grandes como sus inercias.
Mucho ha cambiado en México y mucho
falta por cambiar. En una revisión de los
antecedentes, Aguilar Camín concluye que
sólo entendiendo la diversidad histórica de
los partidos y los cambios internos del propio PRI es posible entender el siglo mexicano que terminó el 2 de julio del 2000. La
elección del 2 de julio, aclara, inauguró la
alternancia opositora en la presidencia, no
la vida democrática de México. ¿Será capaz Fox de cumplir en un plazo breve todo
lo que la gente espera? La respuesta es no.
En un plazo breve no puede resolverse ninguno de los problemas mayores de México.
Un capítulo aparte que barrena la confianza pública y hace diñcil la acción de los
gobernantes es la corrupción. Para México
ha dejado de ser un problema folklórico. Es
el mayor motivo de irritación nacional y una
fuente de descrédito en el mundo. Si lo que
México anda buscando para el siglo XXI es
volverse un país democrático, próspero y

equitativo, está más cerca de ser un país
democrático que un país próspero. Y será
antes próspero que equitativo. En México,
la incertidumbre ante la globalización se une
a los pobres resultados de las reformas
neoliberales. La situación abre espacios
políticos extraordinarios para la izquierda.
La izquierda mexicana no ha hecho el ajuste de cuentas con su historia ni con su pensamiento. En una fase de transición democrática como la que ha vivido México, muchos medios de información vienen cargando la culpa de su silencio previo. No hay
una tradición que acredite su libertad ejercida. Necesitan lavarse la cara y ganar audiencia para su pervivir. Tienen que ser des,
lenguados y escandalosos para ser creíbles
y competitivos. Éstas son algunas de las
lesiones de historia patria que arrastra la
memoria del país: glorificación de la violencia, elección de la derrota, nacionalismo
defensivo, pedagogías del resentimiento y
el victimismo, mentiras fundadoras. ¿Estamos condenados a vivir con ellas, a no poder disipar los fantasmas que nosotros mismos hemos construido? En nuestros días,
el nombre público de la modernidad es globalización. La globalización, como la modernidad, tiene dos rostros: es una promesa universal de mejoría y una amenaza de
pérdidas irreparables.
Mario Nieves

Las preguntas de Forrester
VMANE FORRESTER, Una extraña dictadura, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires,

2000, 164 pp.
La autora de El horror económico, Premio

Médicis de ensayo 1996, cuya última ediTRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

ción vendió más de 75,000 ejemplares en
América Latina, reflexiona nuevamente sobre el mundo de hoy, esta vez acosada por
un torrente de preguntas que ella misma se
va respondiendo de manera aguda y reflexiva. "¿Dónde nos encontramos en la historia?" -se interroga-. "¿Es posible que a
medida que avanza [... ], se estreche hasta
reducirse a los juegos imbéciles de un sistema depredador, a sus crímenes tan difundidos, tan propagados que forman parte del paisaje y que refuerzan con toda tranquilidad? ¿Que sólo sobreviva una codicia
histérica, sin objetivos reales, capaz de arrasar con todo bajo la égida de unos pocos?"
Las preguntas de Forrester son provocaciones. Uno no se las repite, sino que se deja
arrastrar por ellas. Son cuestionamientos
afilados, rotundos, desmitificadores. Se podrá no coincidir con sus respuestas, pero
es imposible no sentir el dardo de la pregunta. Un día asistimos al fiasco del ultraliberalismo. Cada día, este sistema ideológico basado en el dogma (o el fantasma) de

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

una autorregulación de la llamada economía de mercado demuestra su incapacidad
para autodirigirse, controlar lo que provoca,
dominar los fenómenos que desencadena.
¿Cómo es posible que pueda continuar sus
actividades con la arrogancia de siempre,
que su poder tan caduco se consolide y
despliegue cada vez más su carácter hegemónico? ¿De dónde viene esta impresión
creciente de vivir atrapados bajo una dominación inexorable, "globalizada", tan poderosa que sería vano cuestionarla? Es hora
de despertar, de constatar que no vivimos
bajo el imperio de la fatalidad sino de algo
más banal, de un régimen político nuevo,
no declarado, de carácter internacional e
incluso planetario, una de cuyas cartas de
triunfo es la introducción de una palabra
perversa, "globalización", que supuestamente define el estado del mundo. ¿Es racional
llamar "desarrollados" a los países ricos?
Es tal la disparidad entre un puñado de fortunas asombrosas y la miseria de la quinta
parte de sus habitantes que resulta evidente que esos países no han "desarrollado"
sus potencialidades. La mayoría de los países ricos son subdesarrollados en el sentido de que mantienen y desarrollan la pobreza. Ésta es la pregunta que deberíamos
poder hacemos constantemente en lugar de
preguntar cuál es el mal del que deseamos
escapar con la mayor urgencia. ¿Cuál es el
bien que deseamos? Esta época de la Historia, nuestra época, tiene una capacidad
inédita de beneficiar a la gran mayoría, gracias a las fabulosas tecnologías nuevas, una
capacidad de ofrecer abundantes posibilidades de elección de vida en lugar de agotarlas. Hemos sido y somos los testigos de
una mutación de la civilización a todas luces desviada, y nos despertamos frente a
un mundo petrificado en un montaje artifi-

cial, presentado como eterno. Toda vigilancia es poca. No hay límites, ni los habrá
mientras reine, utilizando el término artificial de globalización, esta dictadura
ultraliberal que da prioridad al lucro por
encima del conjunto de los seres humanos.
Escrito como una cadena de reflexiones surgidas de interrogantes que chocan
unas contra otras, Una extraña dictadura
puede leerse tal como fue escrito: sin reparar en un índice ni capítulos inexistentes. Es
un texto breve e intenso cuyas ideas y argumentos van atados con la misma intensidad de las reflexiones que desata.
Mario Nieves

lA RÉPLICA DE GIDDEMS
ANmoNv G1DOENS, La tercera vía y sus críticos,
Taurus, Madrid, 2000, 203 pp.

Desde que apareció, en inglés, en 1998, La
tercera vía desató una extendida polémica
en la que participaron políticos y científicos
sociales y que aún no ha concluido. Para
"echar leña al fuego" aparece ahora este texto del mismo Anthony Giddens en el que contesta a los que considera sus principales críticos.
Éstos provienen fundamentalmente del
escenario político europeo -con la extraña
exclusión de Francia- y participan en el debate algunos políticos que ocupan importantes cargos públicos, como Gerhard Schriider,
el canciller alemán. Yesta circunstancia es la
que hace la polémica más aguda e interesante, dado que no se limita a una discusión
dentro de los límites de la academia, sino
que se ponen en juego políticas concretas en

151

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

ner una trascendencia absoluta, como si el
calificativo fuera suficiente para lograr las
adhesiones buscadas.
El texto comienza haciendo un repaso de

países específicos, en especial los gobernados por partidos de corte socialdemócrata
europeos. Se entremezclan, entonces, valores ideológicos, concepciones de lo político,
acciones políticas específicas, diferencias
entre promesas de campaña y puesta en práctica de programas, disputas por el poder en
el interior de los partidos y hasta en la misma
Unión Europea y muchas cosas más. La discusión se enreda y se hace confusa porque
se discuten elementos de distinto nivel, como
si el nombre "tercera vía" es adecuado, hasta
los posibles métodos de evaluación sobre las
políticas en curso.
Giddens distingue subjetivamente algunas de estas cuestiones aun cuando en ocasiones no parece tener clara conciencia de
ello. No obstante que puede ser una cuestión marginal o irracional, los nombres en
política suelen cargarse de un significado que
supera a los propios hablantes; un ejemplo
de ello lo tuvimos en las últimas elecciones
presidenciales donde autodeclararse de "izquierda" o "centro" o lo que fuera parecía te-

152

estado grande, en focalizar la educación en
el desarrollo de las posibilidades de los individuos a lo largo de toda su vida, implantar
un sistema de impuestos ytransferencias que
consiga los mejores efectos redistributivos.
Y en otros, señala o identifica áreas o

terpretación del marxismo, se ha producido

los epicúreos, operan de manera inversa,
aprehenden, dice el autor, "los efectos del
orden sobre un fondo de desorden" (p. 43).

afirma que "el paso de una sociedad tradi-

las críticas (las que Giddens considera importantes, aunque debe decirse que parece
bastante honesto, en el sentido de no ocultar
o esquivar críticas duras) y luego, a lo largo
de sus cuatro capítulos siguientes, formular

problemas, pero no acierta con proponer una
solución, como el promover el capital social,
aceptar la flexibilidad del mercado de traba-

o repetir sus ideas con respecto a los ele-

jo, imposibilitar o dificultar la transmisión li-

concepción de la teoría social, revisa a autores como el Conde Henri de Saint-Simon,

mentos principales. Dado que muchos de los
ejemplos o ilustraciones se refieren al Nuevo
Laborismo (la corriente de Tony Blair) o los

bre de riqueza de una generación a otra, promover la responsabilidad de las corporaciones multinacionales, animar a empresas y

Marx, Comte, Durkheim, Gurvitch, Nisbet y
Luhman. Después de revisar críticamente a

Nuevos Demócratas (la corriente de Bill
Clinton) no se responde a una de las críticas

sindicatos a trabajar juntos en la renovación
económica a partir de los cambios tecnológi-

más profundas, la formulada por Erkki
Tuomioja, para quien los socialdemócratas

cos.

finlandeses no enfrentan los mismos problemas de los países anglosajones.
En sus aspectos centrales, Giddens defiende tesis polémicas, no aportando siem-

Tercera Vía como ideología política. En el
momento de redactar estas páginas, están

pre datos pertinentes; como cuando sostiene que la división izquierda-derecha es hoy,
entre los ciudadanos, una diferencia devalores antes que de otras cuestiones. O como
cuando afirma que la seguridad en el empleo es menos importante en la actualidad,
o que debe reconsiderarse el principio de
igualdad. O la imposibilidad de mantener
impuestos sobre la renta muy escalonados,
desplazar los impuestos hacia el consumo
(especialmente interesante para la discusión
actual de nuestra reforma impositiva). Otras: la
idea de que pobreza no es sinónimo de exdusión, replantear las polilicas de renovación urbana, evitar la exdusión social de los ricos, aceptar
y en alguna medida impulsar la gtobalización,
dejar a un lado las pretensiones eco!~ de
retomo a la naturaleza.
En otros casos, reitera o insiste en algunas ideas ya establecidas, como la de establecer una diferencia entre estado fuerte y

En el capítulo 3, "La sociedad ya no es
más lo que era", el autor discute su propia

Gurvitch y a Boudon, retoma la palabra crisis
y la desmenuza para llevarla luego a la luz de
la perspectiva de Luhman, quien incluso propone cambiar la palabra crisis por el concep-

Giddens ha insistido en la fuerza de la

por realizarse elecciones en Gran Bretaña y
ha declarado que el Nuevo Laborismo tiene
contenidos, aunque parece haber sido inefi-

caz a la hora de hacérselos saber a los ingleses. La polémica, sin duda, seguirá. Y sería
conveniente leer este libro antes de los que
vendrán.

José María Infante

EN UN PRINCIPIO FUE El ORDENB desorden. La teoría del
caos y las ciencias sociales. Bogio de la fecundidad del movimiento, Gedisa, Barcelona, 1999, 237 pp.
GEORGES BAI.ANDIER,

Balandier, antropólogo francés y representante
de una corriente de pensamiento sociológico
a través de los Cahiers lnternatíonaux de

Sociologie, nos entrega uno de sus más recientes libros dedicado a una nueva disciplina: la caología.
lRAYECTORIAS , AÑO 111, NO. 6 I MAYO · AGOSTO 2001

El libro está escrito en tres partes: la primera dedicada al orden y desorden, la segunda discute el desorden en la tradición y
la tercera aborda "el desorden en la modernidad", para concluir con una reflexión sobre
el movimiento.
En su primer capítulo titulado "El mito",
proclama el orden primordial y presenta una
serie de reflexiones en tomo al mito contrastándola con la ciencia, a partir de esto, elabora las características de cada una de ellas;
señala que el pensamiento cienüfico plantea
las preguntas, el pensamiento mítico da las
respuestas y que las explicaciones no se sitúan en el mismo registro que la interrogación erudita. Afirma que la ciencia trata de
comprender la naturaleza y verifica, en tanto
que el mito se impone por autoridad.
En el capítulo 2, titulado "La ciencia pierde la armonía", de nueva cuenta Balandier
sigue con su binomio orden y desorden, que
analiza bajo diferentes perspectivas filosóficas, a partir de Platón y Aristóteles. Esta doble lectura se traduce en opciones de escue-

lRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO · AGOSTO 2001

En las sociedades modernas, bajo la in-

la como es el caso de los estoicos y los
epicúreos; la primera es la razón y no concede lugar al desorden, en cambio la segunda,

to de autorreferencia (se/f reference). El autor propone que la ciencia de hoy define mejor
lo arbitrario y, a partir de éste, dialoga con la
naturaleza, porque interroga más al conocimiento que produce.
En la segunda parte, titulada "El desorden trabaja oculto", incursiona en la tradición estudiada por los antropólogos y establece que el secreto, lo oculto, la incertidumbre, lo imprevisible, todo esto es lo que conforma a las sociedades. Uno de los elementos principales del capítulo es el papel que le
atribuye a la brujería, que según Balandier,
designa al desorden oculto en toda sociedad. Sin embargo, las sociedades de la modernidad no han eliminado estos recursos,
pero les han cambiado las formas. El desorden sigue persistiendo.
En la tercera parte, el autor incursiona en lo
que él llama el desorden en la modernidad. En
el primer capítulo titulado "La modernidad mezda las cartas", argumenta que en las sociedades de la tradición, los controles sociales son
más eficaces; el mito, el lenguaje y el sistema
simbólico le dan un sentido a todo el quehacer.
Todo esto le pone un orden al desorden.

una categoría particular de desorden, dice el
autor, una forma propia de normalización. Y
cional controlada a una sociedad industrial y
burocrática 'medida' tiene como efecto la
supremacía de la norma.. ~
Analiza la dificultad del saber, a la cual
llama "ingreso en la era del vacío" y señala
que el desorden contemporáneo está en las
cabezas y no sólo en las situaciones con las
cuales cada uno se enfrenta.Argumenta apoyándose en los autores clásicos, así como
Castoriadis, Hirshman, Habermas y Feyerabend, entre otros.
Escribe sobre el hombre afectado por las
conmociones y la incertidumbre. De ello deriva secuelas como la degradación de las
condiciones de vida y el impacto en las organizaciones donde los principios del orden no
están completamente legitimados ni son plenamente identificables.Aestas formas de violencia que en el fondo provocan el desorden
el autor antepone la democracia como una
respuesta al orden.
Finalmente, el autor postula el movimiento como una respuesta pragmática para el
orden. Trata de relacionar la eficacia con el
empirismo, donde la racionalidad del saber
aparece como la fuerza organizadora.
El texto de Balandier, producto de la reflexión, experiencia docente, lecturas eruditas y discusiones intelectuales, significa un
hito dentro de las teorías sociales contemporáneas. El abordaje que hace desde un ángulo socioantropológico clarifica y alumbra
aspectos tan oscuros como los estudios de
los africanistas que tratan de interpretar la
cultura bajo diferentes vertientes teóricas.
Roberto Rebolloso

153

�BREVIARIO

BREVIARIO

LOS SIGNOS DE LA TRANSICIÓN
EL PROCESO MEXICANO EN EL CONTEXTO

SIGNS OFTRANSITION
THE MExl:CAN PROCESS WITHIN

DE AMÉRICA LATINA

THE LATIN AMERICAN FRAMEWORK

Luis Maira

Luis Maira

El trabajo examina los diversos procesos de transición com_o un fenómeno contemporáneo que responde a los cambios del sistema internacional desde el
término de la guerra fria a la actual posguerra fría.
Luego se examina el caso de México&gt; intentando es. tablecer, si pese a sus diferencias y rasgos propios no tener como antecedente un régimen autoritario
propiamente tal y haber experimentado importantes
ampliaciones de las libertades públicas en las dos últimas décadas- puede ser considerado una experiencia de transición. Tras responder afirmativamente a
esa interrogante se proponen siete áreas para un estudio comparativo entre la experiencia de México y
las transiciones de los países del Cono Sur (Brasil,
Argentina, Uruguay y Chile), que incluyen el ámbito
de los antecedentes históricos, los elementos constitutivos del sistema político, (estado y partidos), los
cambios económicos, el quehacer de las Fuerzas Armadas y las características y desempeño de la sociedad civil.

The author examines a variety of transition processes,
as contemporary developments in response to changes
in the international system, from the cold war to the
present post-cold war setting. From there, he goes on
to dissect the case of Mexico, trying to find whether
in spite of its particularities and features -absence of
a strictly totalitarian regime and expansion of civil
liberties in the last two decades- this may be considered an actual transition experience. After an affirmative answer to the question, seven areas are proposed for a comparative study of the Mexican experience and transitions in the southernmost South
American countries (Brazil, Argentina, Uruguay, and
Chile), including their historical background, the constituents of their political system (State and political
parties), changes in their economy, duties of the armed
forces, and the features and actions ofthe citizen community.

UNA HISTORIA DE NUNCA ACABAR

A NEVER-ENDING STORY

GOBERNABILIDAD Y REFORMAS ECONÓMICAS

GOVERNABILITY ANO ECONOMIC REFORMS

centrales en la Argentina de los últimos años, iniciado
en la segunda etapa del gobierno menemista, y peligrosamente agravado durante la nueva administración de
Fernando de la Rúa (diciembre '99), ha estado en "la

which started in the second term of the Menem presidency and grew dangerously worse in the recent administration ofFernando de la Rua (December '99 -),
has been the inahility to generate a amsistent politi.calguúl-

incapacidad para generar un eje de conducciim política homogéneo.

ance axis.

REPÚBLICA "AÉREA"Y AUTORITARISMO
Freddy Maríñez Navarro

THE "AIR" REPUBLIC AND AUTHORITARISM
THE BouvAR PROJECT CONTROVERSY
Freddy Mariñez-Navarro

El proceso de transición democrática enVenezuela, viene
dado de una manera polémica. Si bien es cierto que el
sistema bipartidista, gestado en 1958, ahogó y frustró
las esperanzas de los ciudadanos venezolanos mediante la práctica autoritaria y la corrupción, por otro lado
también es de creer que lo que se puede denominar el
proyecto alternativo bolivariano del presidente Rugo
Chávez Frias no ha llenado las expectativas transformadoras desde el punto de vista del quehacer político
ni el de la legitimidad sustantiva. Esto demuestra que
este proyecto ha sido confeccionado sin la participación de los mismos ciudadanos. Este artículo puntualiza un poco esta contradicción entre los cambios constitucionales e institucionales y la postura ejecutivista e
intolerante del gobierno.

The democratic transition process in Venezuela occurs in a controversia! fashion. Although it is true that
the two-party system that developed in 1958 both
smothered and frustrated the hopes of Venezuelans
through authoritarian and corrupt practices, we may
also conclude that what might be called the alternative Bolívar project proposed by President Rugo
Chavez-Frias has not lived up to expectations of
change from the standpoint of política! undertakings
or of actual legitimacy; showing that the referred
project has been designed without the benefit of citizen participation. The arride lightly stresses this contradiction between constitutional/institutional changes
and the executive, intolerant stand of the Adrninistration.

H. C. F. Mansil"!a

POLITICAL VIOLENCE IN PERU
AN INTER- DISCIPLINARY INTERPRETATION SKETCH
H. C. F. Mansil"!a

El potencial de la violencia política en el Perú solo
puede ser explicado si se incluyen en el análisis la dimensión social-psicológica y la cultura del autoritarismo (que todavía es predominante en el país). Las
causas de la violencia política en el Perú pueden ser
calificadas de múltiples: la destrucción del tejido social tradicional, la presión demográfica, las grandes
migraciones internas, las expectativas de progreso
individual (que generalmente no pueden ser satisfe-

The potential política! violence in Peru may only be
explained if you introduce into the equation a socialpsychological dirnension and the authoritarian culture (still predominant in this country) into the equation.The causes of political violence in Peru may then
be defined as multiple: destruction of traditional social patterns; demographic pressure; large interna]
migrations; individual advancement expectations
(which cannot be met in general terms); institutional

CONTROVERSIA DEL PROYECTO BOUVARIANO

EN LA ARGENTINA

IN ARGENTINA

LA VIOLENCIA POLÍTICA EN EL PERÚ

Antonw Camou

Antonw Camou

UN ESBOZO INTERDISCIPLINARIO DE INTERPRETACIÓN

El autor se propone tres objetivos. En primer lugar, y
partiendo de una muy esquemática periodización,
ofrece un apretado resumen del conflictivo funcionamiento entre Estado y mercado a partir de la segunda
posguerra. Este cuadro general le servirá, en segundo
término, para analizar brevemente el derrotero de las
tres primeras administraciones democráticas, la de
Raúl Alfonsín (1983-1989) y las de Carlos Menem
(1989-1995 y 1995-1999). Finalmente, y sobre ese
trasfondo, argumentará que uno de los problemas

The author undertakes three objectives. First, and starting from a very schematic periodicity&gt; he offers a concise review of the conflictive operations between the
State and the market from the aftermath ofWorld War
II. This wide picture will then serve him, in a second
step, to briefly study the evolution ofthe first three democratic Adrninistrations: one under Raul Alfonsin ( 19831989) and two under Carlos Menem (1989-1995 and
1995-1999); and assert, using them as a backdrop, that
one of the core issues in Argentina for the last few years,

154

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 6

1MAYO· AGOSTO 2001

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

155

�BREVIARIO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

chas), la debilidad de las instituciones y la democratización incompleta. Los movimientos guerrilleros se
aprovecharon de estos factores, pero no supieron brindar a la población una alternativa realista y creíble.
Su terrorismo irracional contribuyo al establecimiento
de un gobierno autoritario en abril de 1992.

weaknesses, and the incomplete democratization process. Guerilla movements exploited these situations,
but failed to provide a realistic, credible alternative
for the people. Their irrational terrorism actually contributed to the advent of an authoritarian government
in April 1992.

DE MARX AL ECOSOCIALISMO
Micha.el Lowy

FROM MARX TO ECO-SOCIALISM
Micha.el Lowy

Este texto ofrece un dramático examen de los peligros que
amenazan al mundo contemporáneo.Todos los semáforos
están en rojo: advertencia de que la loca carrera por las
ganancias, la lógica productivista y mercantil de la civilización capitalista-industrial nos conducen a una catástrofe
ecológica de proporciones incalculables. Signos de tal desastre son el crecimiento exponencial de la contaminación
en las grandes ciudades; el calentamiento del planeta, inicio de la fusión de los hielos polares, multiplicación de las
catástrofes «naturales"; inicio de la destrucción de la capa
de ozono; destrucción, a una velocidad creciente, de los
bosques tropicales y reducción rápida de la bio-diversidad
a través de la destrucción de miles de especies, entre otros
factores.

This essay provides a dramatic review of the dangers
that threaten our contemporary world. All the traffic
lights are red, as a warning that the rat race after profits and the production-driven business logic in the
capitalist-industrial civilization are leading toan ecological disaster of unconceivable proportions. Signs
of this disaster are the exponential growth of pollution in large cities; planet warming; thawing of tbe
polar ice cap; frequency of "natural" catastrophes;
incipient destruction of the ozone layer; destruction
of rain forests at an alarming rate; and fast reduction
of bio-diversity as a result of the destruction of species; to name a few.

PARADOJAS DE LA POBREZA
¿NUEVOS PRETEXTOS PARA MANTENERLA?

Blandine Destremau y Pierre Sa"fama
F1 análisis de las causas de la evolución de la pobreza en

Brasil es particularmente interesante, precisamente a causa de las numerosas paradojas que la revisten y la manera
en la cual cuestiona las teorías. F1 objetivo de este texto es
analizar el fenómeno a partir de la puesta en marcha ·del
plan de estabilización de precios (Plan Real). Las interrogantes delos autores se centran particularmente en las ''virtudes" del crecimiento para aligerar la pobreza, a la vez
que se cuestionan el par categorial crecimiento-desigualdad desde las perspectivas de las relaciones entre empleo e
ingreso, por un lado, y desigualdad y pobreza por el otro,
así como la relación entre desempleo, formas de empleo y
pobreza.
156

PARADOXESOFPOVERTY
rr?
B"fandine Destremau and Pierre Sa"/ama

NEW EXCUSES TO MAINTAIN

An analysis of the causes of growing poverty in Brazil is
particularly enlightening; especially on account ofthe many
paradoxes in its makeup and the manner in which it challenges theory. The purpose of this paper is to review indigence as of the time when the price stabilization plan (Real
Plan) was first launched. The questions addressed by the
authors particularly pivot around the "virtues" of growth
as a means to remedy poverty, concurrently questioning
the dual growth-inequality caregoryfrom different perspectives of the job-income relationship on one hand, and inequality-poverty on the other; as well as the unemploymenttype of job-poverty connection.

TRAYECTORIAS , AÑO 111, NO. 6 j MAYO - AGOSTO 2001

ANTONIO CAMOU

(argentino, 1961) es Profesor en Filosofía y
Licenciado en Sociología por la Universidad
Nacional de La Plata (UNLP, Argentina), tiene
los grados de Maestría yel Doctorado en Ciencias Sociales por la FlACSO-México. Es profesor de la Facultad de Humanidades y Ciencías de la Educación, Universidad Nacional
de La Plata (UNLP), de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), de FlACSO-Argentina y
de la Facultad de Ciencias Sociales de la
Universidad de Buenos. Es autor de Gobernabilidad y democracia, editor de América Latina
a fin de siglo, coordinador de La sociedad compleja. Ensayos en torno a la obra de Niklas
Luhmann, Gobernabilidad y democracia en
México y América Latina: problemas y desaffos,
ycompilador de Los desafíos de ta gobernabilidad. Es miembro del Consejo Editorial de la

revista NEXOS yfue miembro del Sistema Nacional de Investigadores de CONACYT.
BLANDINE DESTREMAU

Investigadora del Centre Nacional de la
Recherche Sociale (CNRS) en Francia, ha escrito numerosos trabajos sobre economía, la
reproducción de la pobreza y la regulación
social en los países del Tercer Mundo, con
énfasis en el Medio Oriente. Entre sus obras
destacan la coordinación de los libros La transición en Arabia del Sur yPalestina, Palestinos.
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

Socióloga académica e investigadora mexicana, doctora en economía política por la Universidad de Pañs VIII. Por más de dos décadas se ha desempeñado como catedrática
en numerosas casas de altos estudios en México. Autora de una extensa obra ensayística
aparecida en publicaciones especializadas en
Europa yAmérica Latina. Coordinadora de pro-

I

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 6 1MAYO - AGOSTO 2001

yectos editoriales en el ámbito de las ciencias sociales que han puesto en circulación,
con la participación de renombrados pensadores, colecciones como Testimonios de la
crisis y El debate nacional. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores yes directora de la revista Trayectorias.
H. C. F. MANSILLA

(Hugo Celso Felipe Alberto de Mansilla Ferret
d'Arau, argentino, 1942) estudió de ciencias
políticas y filosofía en universidades alemanas. Recibió la venia tegendi por la Universidad Libre de Berlín. Ha publicado algunos libros y ensayos sobre ecología política, tradiciones culturales y teoñas evolutivas en Alemania, España yAmérica Latina. Ha sido catedrático visitante en la Universidad de Zurich y
es miembro de número de la Academia de Ciencias de Bolivia y correspondiente de la Real
Academia Española. Co-editor de Revista Occidental (Tijuana/México), de Law And Society
(fübingen) y de Estudios lnterdisciplinarios de
América Latina y B Caribe (Jerusalem).
FREDDY MARIÑEZ NAVARRO

Es Doctor en Sociología por la Université Laval
(Québec). Actualmente es profesor del Departamento de Relaciones Internacionales del
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey, profesor del doctorado de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Nuevo León y profesor de la
Université Laval. Ha publicado Estado, bienestar y sociedad y La gtobatización y lo social.
GUSTAVO GARZA VILLARREAL

Académico especialista en desarrollo urbano. Es Licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Nuevo León, Maestro en
Economía por el El Colegio de México, Diplo-

mado en Planeación y Políticas Económicas
por la Universidad de Cambridge, Inglaterra y
Doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha impartido
cátedra en la Universidad Autónoma de Nuevo León, en el Tecnológico Autónomo de México y en el Instituto Latinamericano de Planificación Económica y Social. Actualmente es
profesor-investigador de El Colegio de México. Ha sido director del Centro de Estudios
Demográficos y de Desarrollo Urbano de El
Colegio de México, Director fundador del Instituto de Estudios Urbanos de Nuevo León,
miembro del panel sobre Dinámica Urbana
de la Academía de Ciencias de los Estados
Unidos de América e Investigador Nacional
(nivel 111).Ha publicado alrededor de ciento
ochenta artículos sobre desarrollo urbano en
México y es autor de dieciseis obras sobre la
especialidad, así como de dos planes estatales de desarrollo urbano para Nuevo León y
Tamaulipas.
LUIS JESÚS GALÁN WONG

Es Químico Bacteriólogo Parasitólogo, Maestro en Ciencias con Especialidad en Microbiología Industrial y Doctor en Ciencias con
Especialidad en Microbiología, todos ellos por
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha
impartido cátedra en la Universidad de Guadalajara, en la Universidad Nacional Autónoma de México y en nuestra propia universidad. Como investigador es autor de ciento diez
artículos publicados en revistas nacionales e
internacionales arbitradas, ocho libros, veintitrés manuales de laboratorio y cuatro patentes. En la UANL fundó el Departamento de
Microbiología e Inmunología y ha sido Director de la Facultad de Ciencias Biológicas,
miembro de la Comisión Académica del H. Consejo Universitario, de la H. Junta de Gobierno y

157

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

Secretario General. Actualmente dirige nuestra

gos, Proceso de democratización en América

uno, La Jornada, El Universal, Expansión, Siem-

casa de estudios en su calidad de rector.

Latina: con especial referencia a la zona de

pre y El Financiero, entre muchos otros. Ha

El Caribe, entre otras obras y más de cien ar-

publicado trece libros entre los que cabe se-

WIS H. ÁLVAREZ

tículos académicos sobre temas de política

ñalar Excelsior y otros temas de comunica-

Político mexicano de reconocida trayectoria,

nacional y sistemas políticos comparados.

ción, La banca nuestra de cada día, Votar,
¿para qué?, ;Escuche, Carlos Salinas! y Vivir

curso sus estudios universitarios en la Univer-

en San Lázaro.

sidad de Texas. _Con larga militancia en el Par-

MICHAEL LOWY

tido de Acción Nacional, ha sido candidato a

Académico francés de origen brasileño, licen-

Gobernador de Chihuahua, candidato a la Pre-

ciado en ciencias sociales por la Universidad

PIERRE SALAMA

sidencia de la República, Presidente Municipal

de Sao Paulo y doctorado por la Universidad

Académico francés, profesor de la Facultad

de Ciudad Juárez, Presidente Nacional de su

de La Sorbona. Actualmente se desempeña

de Ciencias Económicas de la Universidad de

partido, Senador y Presidente de la Comisión

como Director de Investigaciones en el Cen-

París XIII en Francia. Destacado especialista

de Concordia y Pacificación para Chiapas. Ac-

tre National de Recherches Scienlifiques y

en teoría del desarrollo de América Latina. Su

tualmente preside la Comisión para la Paz en

profesor de la Escuela de Altos Estudios de

pensamiento ha sido publicado en destaca-

Chiapas.

Ciencias Sociales, en París. Fue distinguido

das revistas de ciencias sociales y en más de

con la Medalla de Plata del CNRS en ciencias

veinte títulos entre los cuales se encuentran

WIS MAIRA

sociales, en 1964. Su pensamiento aparece

Pobreza e exploracao do traba/o na America

Chileno, 1940. Tiene estudios de Derecho por

en diecisiete obras traducidas a veinticuatro

Latina, Riqueza y pobreza en América Latina,

la Universidad de Chile y realizó cursos de Re-

idiomas, entre los que se encuentran La teo-

la fragilidad de las nuevas políticas económi-

laciones Internacionales en Gran Bretaña y

ría de la revolución en el joven Marx, Por una

cas, Crisis fiscal y financiera en América Lati-

México. Ha combinado una activa participa-

ideología de los intelectuales revolucionarios,

na y L •insoutenable misere du monde.

ción en la vida pública y académica. Fue Di-

La política de Lukacs y Redención y utopía,

putado al Congreso Nacional entre 1965 y

entre otros.

REYES S. TAMEZ GUERRA

Químico bacteriólogo parasitólogo por la Uni-

1973. Vivió en México como exiliado político
entre 1974 y 1985. Organizó y fue el primer

MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA

versidad Autónoma de Nuevo León y Doctor

director del Instituto de Estudios de Estados

Periodista mexicano de reconocida trayecto-

en Ciencias, con especialidad en Inmunología

Unidos del Centro de Investigación y Docen-

ria. Graduado en Derecho y Periodismo por la

por el Instituto Politécnico Nacional. Ha sido

cia Económica. Ha sido profesor en la UNAM,

Universidad Nacional Autónoma de México y

profesor en IPN, en la UNAM y en nuestra uni-

en la Universidad Católica de Río de Janeiro,

candidato al Doctorado en Historia por la Uni-

versidad. En la UANL, fue director de la Facul-

en el CIDE y en las sedes de FLACSO de Mé-

versidad Iberoamericana. Ha sido profesor en

tad de Ciencias Biológicas, Secretario Gene-

xico y Buenos Aires. En Chile fue uno de los

la Universidad Nacional Autónoma de Méxi-

ral y Rector. Actualmente se desempeña como

redactores del Acuerdo Nacional (1985),

co, en la Universidad Iberoamericana y en la

Secretario de Educación Pública. En el ámbi-

miembro del Comité Directivo del Comando

Escuela de Periodismo Carlos Septién Gar-

to académico y de la investigación científica,
ha sido titular de la Vicepresidencia Alterna

del No en el Plebiscito de 1988, Secretario

cía. En su quehacer político ha participado

General del Partido Socialista, Ministro de

como Consejero Ciudadano, miembro del Ins-

en la Organización Universitaria lnteramerica-

Cooperación y Planificación. Actualmente es

tituto Federal Electoral (1994-1996) y como

na; es miembro del Sistema Nacional de In-

Embajador de Chile en México. Ha publicado

candidato a gobernador para el estado de

vestigadores; y fue miembro de los Comités

Los experimentos autoritarios del Cono Sur y

Hidalgo. Su trayectoria en el periodismo mexi-

Evaluadores de Becas y Proyectos de Investi-

la política de Estados Unidos, Perspectivas

cano ha estado presente en Canal Once, Ra-

gación del CONACYf, organismo en el que tam-

de la izquierda latinoamericana: seis diálo-

dio Educación, Excelsior, Proceso, Uno más

bién fue miembro de su Junta de Gobierno.

158

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 6 1 MAYO - AGOSTO 2001

SASKTA

JuÁREZ

Artista regimnontana cuya obra se distingue por abordar el paisaje regional. Formada en el Taller de
Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León y en la Academia de San Carlos de la Universidad
Nacional Autónoma de México) se reintegra a nuestra casa de estudios en donde ejerce la enseñanza de
las artes pláticas por -PYeinta años. Su obra ha siclo expuesta en las principalesgalerías de nuestra ciudad
y en Morelia) Puebla) la Ciudad de México) San Antonio) Texas y Holguín) Cuba. La UANL la
distingue en 1989 con el Premio Universitario a las Artes.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO -AGOSTO 2001

159

�~

Trayectorias...

DOSSIER: LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO

Agenda para un debate
Por Esthela Gutiérrez Garza
La reforma de la educación superior. Sefias del debate
intemadonal de fin de siglo
El autor se aproxima a algunos de /ns interlncuwres de ma;yor
peso en el debate internacional sobre el futuro de la educacwn
superwr y rojkxúma en torno a las principales líneas de
argumentacwn en juego.
Por Roberto Rodríguez Gómez
La moneda al aire. El financiamiento de la educación
superior en México
El IRXUJ parte del principio de que la educacwn es el mowr que
impulsa el desarrollo de una nación y busca respuestas a
interrogantes claves en el ámbito de su financiamiento.
Por Víctor Manuel González Romero y Armando Aguilar A.
La universidad pública en la encrucijada
Este ensayo realiza una valnración critica de /ns cambios,
dínámicas y algunas de las más importantes tendencias de la
educación superwr en México.
Por Axel Didriksson
La formación Integral de los alumnos. Un reto para las
universidades mexicanas del siglo XXI
Analiza uno de /ns mayores rotos de las instituciones de
ense,ianza superwr mexicanas en la perspectiva del sigln XXI: la
formación de /ns profesionaks y ciudadanos que necesita México.
Por Felipe Martínez Rizo
La semilla, la raíz y la savia. El proceso de creación de la
Universidad Autónoma Metropolitana
El articuln configura los orígenes de la Universidad Autónoma
Metropolitana, para In cual analiza planteamientos y maneras
de pensar que sirvieron de marco al proceso.
Por Carlos Pallán
TEORÍA

Siglo XXI: Cambio social y educación
Sumarw de razonamientos en /ns que el autor nos acerca a los
factores que integran la "imagen renuvada y desconcertante" de
este fin de milenio.
Por Gilberto Guevara Niebla
ÁMBITO
Ecos de la crisis. Argentina, Brasil
y México
Se reflexiona aquí sobre el peso específico de los secwres
financieros de Argentina, Brasil y México y la peculiar manera
en que sus respectivas economías reaccionan frente a las
restricciones externas.
Por Pierre Salama

MEMORIA VIVA
Sunkel desde dentro
Jesús A . Treviño entrevista al prestigwso economista chileno
Osvald,¡ Sunkel

160

Números anteriores

OOSSIER: CULTURA Y DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Pueblos indígenas. Del etnocidio a la vindicación
Por Jorge Fuentes Morúa
San Andrés Sacam Ch'en de los Pobres (Larráinzar)
Cinco años entrados en seis
Los acuerdos de San Andrés Sacamch'en de /ns Pobres, síntesis de un
largo proceso de /ns movimientos indígenas.
Por Jorge Fuentes Morúa
Volver el rostro. Crisis política en los municipios indígenas
La autonomía de /ns pueblns es una manera de fortakcer sus
identidades y garantizar la corwivencía entre todos.
Por Adriana López Monjardín
Etnlcldad y democracia. Tendencias electorales en los
municipios indígenas de Chiapas
Hacia un cambio cultural más profundo de la sociedad chiapaneca
que puede iniciarse con la transparencia de /ns procesos electorales,
pero que va más allá de ellos.
Por María Eugenia Valdés Vega
La liturgia del diálogo. Foros de consulta sobre cultura y
derechos indígenas
Los pueblns indígenas no deben esperar gran cosa de quienes buscan
representarlí&gt;s, sino contar con su propia voz.
Por Víctor Zúñiga
Poder y etnicidad. Relaciones interétnicas
en la Guatemala liberal
Un examen de la dmámica interélnica en el marco de la
ins1itucÚJnalidad en Chimaltenango (1871-1944).
Por Edgar Esquit
De la nación-Estado a la nación multicultural.
Una reflexión histórica y critica
Por una reviswn de sus implicacwnes para poder adaptarlas a
realidades tan complejas y dinámicas como la guatemalteca.
Por Santiago Bastos
Pensar la interculturalidad. El contexto de la nación
guatemalteca de posviolencla
Un concepto que representa el proyecto hegemónico en el debate de
la construcción de la nación multicuhural de posguerra.
Por Manuela Camus
TEORÍA

Memoria indígena. Un nuevo enfoque sobre la reconstrucción del pasado
El pasado, antes que conocimiento especulativo, fue me,norw
práctica de In vivido y In heredodo.
Por Enrique Florescano Mayet
ÁMBITO
Polos opuestos. Nuevo León y Chiapas
La glnbalización económica projundíza la polarización social y
regwnal.
Por Esthela Gutiérrez Garza
Entre la crisis y la pared. Zapatismo y renovación
de la irquierda latinoamericana
La experiencia de renovación que ha heredado la izquierda
latinoamericana.
Por Leandro Alexis Vergara Camus
MEMORIA VIVA
La vergOenza del olvido. Diálogo con Rlgoberta Menchú Tum
Esthela Gutiérrez entrevista a la destacada Pre,nw Nobel de la
Paz .

TRAYECTOR.IAS

AÑO 111, NO. 6

Revista de ciencias sociales

En México:
Suscripción individual: $210.00. Suscripción institucional: $250.00.
Números sueltos: $60.00

CUATRO / CINCO

TRES

Trayectorias~

SUSCRIPCIÓN: 1 ~O (3 NÚMEROS)

MAYO . AGOSTO 2001

de la Universidad Autónoma de Nuevo León

FORMA DE SUSCRIPCIÓN
En el extranjero:
América del Norte y el Caribe: Individual: USD $40.00. Institucional:
USD $50.00. Europa y Sudamérica: lndividual:!USD $ 45.00.
Institucional: $ 55.00. Resto del mundo: lndivi~ual: USD $55.00.
Institucional: USD $65.00

Nom,bre: _ _ _ _+ - - - - - - - - - - - - - - lnstitución: _ _ _-1----~;=....------- --

Procedimiento:
1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte, Sucursal Gran Plaza (OS1), Monterrey, Nuevo León, México,
para abono en cuenta de la Secretaría de Extensión y Cultura de
la UANL: 051-37466-5.

Ciudad: _ _ _ _ _ _ _ _ Estado: _ _ _ __ __ _

2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la
ficha de depósito a la siguiente dirección:

Teléfono: _ _..__ _ _ _ Fax: _ _ _ _ _ _ _ _ __

País:-------=-'---- Código Postal: _ _ _ _ __

E-mail: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Revista Trayectorias / Biblioteca Universitaria Raúl Ra~el Frías /
Alfonso Reyes No. 4000 / Monterrey, N.L., México 64400.

También puede enviarlas por fax al (52 8) 329 4237.

Firma: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

~ Trayectorias
CONVOCATORIA A LOS PRÓXIMOS NÚMEROS
El Consejo Editorial de Trayectorias extiende la invitación a la
comunidad académica e intelectual a colaborar en sus páginas,
en los temas siguientes:

Migración regional y continent,al
Ecowgía y desarolw sustent,ab/,e
Sindicalismo y política laboral
Sociedad del conocimiento
Política fiscal y distribución del ingreso

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Secretaria de Extensión y Cultura. Av. Alfonso Reyes 4000.
Monterrey, N .L., México, CP 64400, o a trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO · AGOSTO 2001

161

�Desarrollo Económico

LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN

Revista de Ciencias Sociales
Count EDITORIAL: Juan Carlos Torre (Difector). CarlosAcu~a. Luis Bece&gt;&lt;.ia,

Revista de la CEPAL

Roberto Bovzas, Mario Damil, Juan Carlos Korol. Edilh Obsch_atl&lt;o, Juan
Carlos Portantiero. Getutio E. Steinbach (SeCfetario de Redacc16n)
ISSN-X

Santiago, Chile

Abril 2001

Número73

NoTA EDITORIAL:

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
Raúl Rangel
Frías
Hemeroteca

Circulación
Documentación

1. CONTENIDO
En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten 0
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.
2. REDACCIÓN
( 1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones
sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre profundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.
3. ESTRUCTURA
(1) Los trabajos deberán estar precedi_dos por un abstrae! de diez líneas, en español. (2) Se
respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara
las 4 líneas, se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo
electrónico
Libro alquilado

4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una
copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A
saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Editorial, Lugar. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográficas a pie de página.

Exposiciones

5. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que por default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se
entregarán aparte.

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. 329 4090, Ext. 6524 y
6509 Fax 329 4065
http: / /www.bmu.uanl.mx

6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el
cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su
vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no
solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

162

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1 MAYO· AGOSTO 2001

¿Por qué hay tanta inseguridad económica en América Latina?
Dw1i Rodrik
Fortalecimiento de la cooperación financiern regional
Ma1111el Agosin
Educación y desarrollo en Brasil (1995-2000)
Paulo Re11ato S011za
La reforma educacional chilena
José Pablo Arel/w10
La agenda social latinoamericana del año 2000
Rolando Frw,co y Pedro Sái11z
Protección social para los pobres en América Latina
Nom11JJ1 Hicks y Quemin Wodon
Viejas y nuevas formas de la ciudadanía
Martín llope11hay,1
Política industrial, ventajas comparativas y crecimiento
Jaime Ros
Brasil en los años noventa: Una economía en transición
Re11ato Baumanr,
Estrategias de búsqueda de empleo en Trinidad y Tabago
Kathlcen Val tonen
Orientaciones para colaboradores de la Revista de la CEPAI.,
Publicaciones recientes de la CEPALPublicación cuatrimestral, en español e inglés.
Valor: US$15 (o su equivalente en moneda nacional).
Suscripción anual: US$30 (español) y US$35 (inglés).
Suscripición por dos años: US$50 (español) y US$60 (inglés)
Pedidos: Unidad de Distribución de la CEPAL. Casilla 179-D,
Santiago de Chile. E-mail: publications@eclac.cl

N9 160

Enero - marzo 2001

Vol. 40

Desarrollo Económico en sus cuarenta años.

OSCAR AL11MIR y LUIS BECCARIA: El

persistente deterioro de la distribución

del ingreso en la Argentina.
GERARDO ADROGUÉ y MaCHOR ARMESTO: Aún con vida. Los partidos

polllicos argentinos en la década del noventa.
JOSÉ MARÍA FANELU: Coo&lt;dinación macroecon6mica

en el Mercosur.

Marco analltico y hechos estilizados.
Constn.ir coaficiones reformistas: la polltica de
las compensaciones en el camino argentino hacía la liberalización

SEBASTIÁN ETCHEMENOY:

econ6mica
LUCIO AECA y GABR1a p AREUAOA: La agricultura argentina a comienzos
del milenio. Logros y desaflos.

INFORMACION DE BIBLIOTECA
INDICE CRONOLOGICO, TEMATICO y DE AlJTORES DE DESARROLLO ECONOMICO,

°"'""""°_.. ___ .. _ _..,_.,._..-,...
N'I AN'160.

_ _ _ _ _¡, _

__,,.,,,,,,.,._ _

c.m,,eo,,_. ¡sscl, , , _ l o r _ ~; Jout,,oJctEconomlc/il,t""'•"'6'j:

--

fk"""Lln,y'OIP08iclland-ScionceyUNESCC4-l_oo _ _ _
peri6dicwy-~eepecWee~•~- -..c:omo•diwnoa i1djc:e&amp;ert

DESARROLJ.0 ECONOMICO - Revista de Ciencias Sociales es una publicación
trimestraledtadaporellnstitutodeDesarrolloEconómicoySocial(tOES).=npción
anual: R. Atgentina, $ 60,00; Palses lirrótrofes, U$S 68; R~o de .América. U$S 74;
Europa. U$S 76; Asia, Africa y Oceanla. U$S 80. Ejem¡,lar srnple: U$S 15 (recargos
según destino y por envios vía aérea) Más informació~ diSJl?ntble en la WEB srre:

www.c/acso.edu.ar/-ides. Pedidos. correspondencia etcetera. a:
tnstlMD de Desanollo Econóri:o y Social

Aráoz 2838 ♦ C142SOGT Buenos Aires ♦ Argentina
Teléfono: 4804-4949 + Fa,c; (54 11) 4804-5856

Correo electrónico: ides@clacso.edu.ar

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La Revista presenta los estudios de economistas, juristas, sociólogos, autoridades y otros
expertos sobre el tema primordial del empleo: su nivel, su calidad y su repartición a lo largo
del mundo.
Manténgase al día de los estudios más interesantes sobre
trabajo y empleo que se hacen en todo el mundo.

Suscripciones
Cuatro números anuales
Edición impresa
ISSN 0378-5548
1 año: 99 frs. suizos; 80 dólares; 60 euros
2 años: 180 frs. suizos; 140 dólares; 110 euros
Edición electrónica E-ISSN 1564-9148
1 año: 50 frs. suizos; 40 dólares; 30 euros

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-Suscríbase

a la

Revista lntemacional del Trabajo,
Una publicación interdisciplinaria que elige y
adapta los mejores artículos sociolaborales

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Darwin No. 31 , Colonia Anzures, 11590 Mexico D. F.,
Tel: (+52) 50 32 24; fax 50 88 92; oitmex@mex.oit.org.m)

Publicaciones de la OIT, Oficina Internacional del Trabajo, 1211 Ginebra 22, Suiza
Telefax: (41-22) 799.69.38; tel.: 799.78.28; correo electrónico: pubvente@ilo.org
TRAYECTORIAS

j AÑO 111, NO. 6

1MAYO · AGOSTO 2001

163

�p
Revista cuatrimestral de Ciencias Sociales
Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. Universidad Complutense
Presidenta:
Rosario Oteg ui Pascual, Decana
Director:
Ramón Ramos Torre
Consejo de Redacción:
Celestino del Arenal Moyúa, Rafael Bañón Martínez, Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo
Cecilia Castaño Collado, Juan José Castillo Alonso, María Cátedra Tomás. Rafael Díaz Salazar.
María González Encinar. Jesús Leal Maldonado, Lorenzo Navarrete Moreno,
Juan L. Paniagua Soto, Laureano Pérez Latorre.
Bemabé Sarabia Heydrich, Femando Valdés dal Re
Secretaria:
Carmen Pérez Hemando

CONTENIDO N.º 35
María Ángeles Durán
La nueva división del trabajo en el cuidado de la salud

Jon Arrizabalaga
las «enfermedades emergentes» en las postrimerías
del siglo XX: El sida

Josep LluÍs Harona Vtlar
Globalización y desigualdades en salud. Sobre
la pretendida crisis del Estado de Bienestar
J~ep Bernabeu Mestre y Elena Robles
Demografía y problemas de salud. Unas reflexiones
críticas sobre los conceptos de transición demográfica
y sanitaria

María Cátedra
El enfermo ante la enfermedad
,. la muerte
Marga Marí-Klose y Jesús M. de Miguel
El canon de la muerte
Juan Barja
La enfermedad mortal

Andreu Segura Benedicto
La salud pública y las políticas de salud
Vicente Ortún Rubio
Desigualdad y salud

VARIOS

Soledad Morillo de la Vega
la invisibilización del cuidado en la familia y
los sistemas sanitarios

José M. Fernández Sobrado y José E. Antolín Iria
Estructura organizativa de los «nuevos» movimientos
sociales en el País Vasco: claves para
su comprensión

Pilar España Saz
la medicina y el enjenno oncológico

Enrique Luque
/11cursi611 emográjica en territorio forense

SUSCRIPCIONES
Número suelto: 1.500 ptas. Suscripción anual: individual, 3.200 ptas.; institucional. 4.000 ptas.
Para el extranjero: 40 $ USA las individualizadas, y 50 $ USA las institucionales.
Ver Boletín de Suscripción en páginas finales de cada revista.

164

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 6

MAYO - AGOSTO 2001

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 6 1MAYO • AGOSTO 2001

165

�Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 6, se terminó de imprimir en
julio de 2001 en los talleres de Serna Impresos, S. A. de C. V.,Vallarta
345 Sur, Monterrey, Nuevo León, México. C. P. 64000. El tiraje
consta de 1,000 ejemplares

�ISSN 1405-8928

�</text>
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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
AÑO 3 NÚMERO 4/5 SEPTIEMBRE 2000-ABRIL 2001

��CONTENID

3
6
9

Trayectorias
Año 3, No. 4/5
Septiembre 2000-Abril 2001

36
60

CARTA DE LA DIRECTORA
Memorias, voces, compromiso
OOSSIER:CULTURA Y DERECHOSDELOSPUEBLOS INDÍGENAS
Pueblos indígenas. Del etnocidio a la vindicación

Por Jorge Fuentes Morúa
San Andrés Sacam Ch'en de los Pobres (Larráinzar)
Cinco años entrados en seis

Los aa,erdos de San Andrés Sacamch'en de los Pobres, síntesis
de un largo proceso de los m(!Vimúmws indígenas.
Por Jorge Fuentes Morúa
Volver el rostro. Crisispolítica en los municipios indígenas

la auwrwmía de los pueblos es una manera de fortalecer sus
idemúíades y garantizar la convivencia entre wdos.
Por Adriana López Monjardín
Etnicidad y democracia. Tendencias electorales en los
municipios indígenas de Chiapas

Hacia un cambio cultural más profundo de la sociedad
chiapaneca que puede iniciarse con la transparencia de los
procesos electorales, pero que va más allá de ellos.

74

Por María Eugenia Valdés Vega
La liturgia del diálogo. Foros de consulta sobre cultura y
derechos indígenas

Los pueblos indígenas tw deben esperar gran cosa de quienes
buscan representarlos, sirw contar con su propia voz.

83
106

Por Víctor Zúñiga
Poder y etnicidad. Relaciones interétnicas
en la Guatemala liberal

Un examen de la dinámica imerémica en el marco de la
institucionalidad en Chimaltenango (18 71-1944).
Por Edgar Esquit
De la nación-Estado a la nación multicultural.
Una reflexión histórica y crítica

Por una revisión de sus implicaciones para poder adaptarlas a
realidades tan complejas y dinámicas como la guatemalteca.
Por Santiago Bastos
Pensar la interculturalidad. El contexto de la nación

118
ILUSTRACIONES: GUILLERMO CENICEROS

guatemalteca de posviolencia

Un concepto que representa el proyecto hegemónico en el
debate de la construcción de la nación multicultural de
posguerra.
Por Manuela Camus

I

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

�CARTA DE LA DIRECTORA

133

TEORÍA
Memoria indígena. Un nuevo enfoque
sobre la reconstrucción del pasado

El pasa,do, antes que conocimiento
especulativo, fue memoria práctica de /,o
vivido y lo heredado.
Por Enrique Florescano Mayet

Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:
Dr. Luis J. Galán Wong

Secretario General:
lng.José Antonio González Treviño

Secretario Académico:
Dra. María Elizabeth Cárdenas Cerda
Secretario Extensión y Cultura:
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide

142
164

ÁMBITO
Polos opuestos. Nuevo León y Chiapas
La globalización económica profundiza la
polarización social y regional.
Por Esthela Gutiérrez Garza
Entre la aisis y la pared Zapatismo y
renovación de la izquierda latinoamericana
La experiencia de renovación que lta

heredado la izquierda latinoamericana.
Po r Leandro Alexis Ve rgara Camus

Trayectorias

Revista de ciencias sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editor: Francisco Soto Arrnendariz
Redactor: Mario Nieves
Cuidado de la edición: Sinia Bolaños

185

Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) Enrique Florescano (Conaculta)
Pablo González Casanova (UNAM) Sergio Elías Gutiérrez
(UANL) Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001)
José María Infante (UANL) Lucrecia Lozano (ITESM)
Jorge Meléndez (UANL) Roberto Rebolloso (UdeM)
Manuel Ribeiro (UANL) Humberto Salazar
Herrera (SEP) René Villarreal

208
222

O

S E ~ O

RODOL F O L E AL

MEMORIA VIVA
La vergüenza del olvido. Diálogo con
Rigoberta Menchú Tum

Esthela Gutiérrez entrevista a la destacada
Premio Nobel de la Paz.
EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

232

238
244

Agenda para la izquierda
Por Pablo González Casanova, Luis
Villoro, Víctor Flores Olea y Enrique Semo

CONTEXTOS
Los retos del sociólogo y otros textos
BREVIARIO

El contenido en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO
Quiénes nos acompaiian
NORMAS EDITORIALES
lineamientos de colaboración

HERRERA

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de "Ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secretaría Académica y de la Secretaría de Extensión y Cultura. Oficina: Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Avenida Alfonso Reyes
4000 Nte., CP 64400, Monterrey, N.L., México. Teléfonos: (8) 329 4112 y 329 4090. Fax: (8) 329 4126. E-mail: trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx
Página en Internet: http://www.uan/.mxlpub/icacionesltrayectoriasl. Precio por ejemplar: $220.00. Producción: Dirección de Publicaciones
de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S.A. de C.V.

2

•
•
Memorias,
voces, compromiso

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5

I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

esde la fundación de la Organización de las Naciones Urúdas en
1948 se consideró, dentro de sus planteamientos originales, el
respeto a los derechos de las minorías y particularmente de los
grupos indígenas de cada uno de los países miembros.
Sin embargo, con el surgimiento de la Guerra Fria y la estructura de poder bipolar internacional, estos derechos fueron prácticamente ignorados, debido a q ue las prioridades obedecían fundamentalmente a las estrategias de consolidación y ampliación del poder en las
respectivas áreas de influencia, sin importar del todo los métodos utilizados para conseguir dichos objetivos. Tal fue el caso de Guatemala y su
política de tierra arrasada en los sesenta y setenta, en el contexto general
de la política de contrainsurgencia que se extendió en toda América Latina.
Sin considerar los incipientes intentos instrumentados por el gobierno norteamericano del presidente Carter durante el periodo comprendido entre 1976 y 1980, de incluir en las relaciones bilaterales el respeto a
los derechos humanos, no fue sino hasta épocas posteriores cuando las
condiciones se volvieron propicias para retomar con mayor intensidad y
consistencia el respeto a los derechos referidos.
Con la caída del muro de Berlín (término de la Guerra Fría) junto
con los avances tecnológicos en materia de comunicación en el ámbito
internacional y el proceso de globalización mundial emergente; los derechos humanos y el respeto a las diferentes etnias de cada país cobraron
particular relevancia.
Dentrp de este contexto, distintos eventos inéditos aparecieron en el
escenario~Entre otros, podríamos citar el Converúo 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dedicado al reconocimiento de los
derechos y cultura de los pueblos indígenas, donde convoca a los países
miembros a reconocerse como naciones multiétnicas y multiculturales
con plena autonomía de sus pueblos bajo una sola soberania de la nación; y el Tratado de Roma, impulsado por las Naciones Urúdas en 1998,
que crea el Tribunal Penal Permanente Internacional con jurisdicción
universal para sancionar el genocidio y otros crímenes contra la humanidad.
Sin embargo, el proceso de globalización económica, condicionado
por políticas neoliberale~, ha generado una mayor disparidad entre las

D

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Trayectorias
Año 3, No. 4/ 5
Septie mbre 2000-Abril 2001

3

�CARTA DE LA DIRECTORA
CARTA DE LA DIRECTORA

naciones y una polaridad social
magnificada al interior de cada
uno de los países involucrados.
En este sentido, a los países en
vías de desarrollo, la globalización se impone con contradicciones irreconciliables: por una
parte, se instrumenta una política económica que magnifica la
ya instalada injusticia social y,
por otra, se exige como parte de
la modernidad, avances progresivos en materia de democracia
política, es decir, cada vez participan más en política los excluidos en el ámbito económico.
En el caso particular de México, a partir de 1985
se sentaron las bases para un proceso de participación acelerada en la globalización. La nueva política
económca centrada en la apertura comercial, el retraillllento del Estado y la supremacía del mercado,
marcaron años de polarización social y de espejismos
inventados, que mostraron su rostro verdadero en
1994.
En el sureste mexicano, en el estado de Chiapas,
el 1 de enero de ese año, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se levanta en armas e
irrumpe en el escenario nacional, con los reclamos
ancestrales de los pueblos indígenas de México.
El EZLN toma mlitarmente cuatro ciudades importantes del estado de Chiapas y declara no reconocer el gobierno ilegítimo de México, convoca a la sociedad civil a establecer un sistema auténticamente
democrático, reclama los derechos postergados de los
pueblos indígenas, y manifiesta su inconformidad con
el recién fumado Tratado de Libre Comercio (TLC),
por ser el instrumento que prometía a la sociedad
mexicana el ingreso al primer mundo, pero que en la
realidad, aumenta para la mayor parte de los mexicanos y, en particular para los pueblos indígenas, sus
niveles de abandono y de pobreza.

4

La acelerada imposición del
.1
nuevo modelo económico, la
profunda crisis de descomposición del régímen autoritario y
manejos coyunturales muy desafortunados condujeron a una
crisis económica a finales de
1994 y durante 1995, que marcaría la aceleración de la desarticulación del régímen.
Con la instrumentación del
nuevo modelo económico y la
firma del TLC, el gobierno que
iniciara su mandato en 1994,
tras una crisis muy severa, proporcionó un impulso a la política de crecimiento basado en las exportaciones, debilitó el sistema de cadenas productivas, abandonó a
su suerte al sector agropecuario, agudizó el deterioro
de los niveles de vida de los sectores medios y populares, amplió la crisis educativa y asumió el rescate
del sistema financiero que endeudó a las futuras generaciones de mexicanos con montos incuantificables.
No es coincidencia que a partir de entonces los partidos de oposición hayan avanzado progresivamente
en los comicios electorales.
Para el periodo de las elecciones presidenciales y
de las Cámaras de Diputados y de Senadores en el
año 2000, el pueblo de México deseaba un cambio.
Con el propósito de lograr presencia electoral, los
partidos políticos en contienda se movieron hacia el
centro y finalizaron con el voto mayoritario para el
candidato del Partido Acción Nacional a la presidencia de la república y un voto dividido para las Cámaras del Congreso.
La ubicación de la inmensa mayoría de los actores en el centro del ámbito político, los ha dejado a
todos con cuestionables interlocutores. En este sentido, el EZLN, con su inequívoca posición radical, se
ha convertido en el interlocutor válido de amplios
sectores progresistas frente al gobierno.

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En realidad, la política económica que busca instrumentar el nuevo gobierno es la misma del régímen
anterior. Estrategias de mercadotecnia y esperanzas
colectivas inconscientes han generado una vez más
esperanzas ilusorias en la transición democrática.
Por lo anterior, la marcha programada por el EZLN
en febrero-marzo de 2000 desde Chiapas hasta el Distrito Federal, con el propósito de apoyar ante el Congreso las iniciativas de ley de la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), propuestas en febrero
de 1996 como resultado de los Acuerdos de San Andrés, abren el espacio político para la realización de diálogos ciertos entre interlocutores verdaderos.
Ciertamente, los Acuerdos de San Andrés y la
propuesta de ley de la COCOPA constituyen una de
las experiencias políticas más destacadas en el proceso de construcción de una auténtica democracia. En
ese proceso se ha conformado una nueva cultura democrática donde las acciones del gobierno, plasmadas en la ley de la COCOPA, son el resultado de una
amplia consulta, debates amplios y honestos entre los
sectores involucrados.
En la coyuntura de cambio que se concretó el 2 de
julio, un mérito insoslayable es la acción política del
presidente Vicente Fox de enviar al Congreso la ley
de la COCOPA para su discusión y aprobación. Un
amplio consenso se ha generado ante esta acción. La
legislación sobre los derechos de los pueblos indígenas es hoy uno de los aspectos centrales de la agenda
nacional. La mayoría de los actores políticos y sociales han reconocido que la nación tiene una deuda social y pública con los pueblos indígenas. Hoy se hablan 62 lenguas y existen 64 etnias indígenas con una
población de 10.5 millones en México. En ese sentido se ha abierto una coyuntura especial en donde todo
el país está convocado a participar en la responsabilidad de hacer justicia a los puebl.os originarios de Méxi-·
co, a vivir en la diversidad reconociendo al otro y
defender el principio de participar en la sociedad con
derechos y oportunidades iguales.

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El centro de la iniciativa de la ley de la COCOPA
es el reconocimiento de los pueblos indígenas, de sus
usos y costumbres mediante el ejercicio de la autonomía, así corno su aceptación como figura colectiva
con personalidad jurídica. Esto significa, para los
mexicanos, vincularse a los cambios de mentalidad
que las nuevas tendencias internacionales están construyendo, impulsados por los decretos de las Naciones Unidas y a los que México se sumó al firmar el
Convenio 169 de la OIT y al concretar en 1992 una
reforma constitucional al artículo 4° donde quedó
establecido que: ''La nación mexicana tiene una composición pluricultural sustentada originalmente es sus
pueblos indígenas" y tiene por "objeto proteger y
promover el desarrollo de sus lenguas, culturas, usos,
costumbres, recursos y formas específicas de-organización social de los pueblos indígenas; garantizando
a sus integrantes el efectivo acceso a la jurisdicción
del Estado".
Es decir, la sociedad está convocada a abandonar
el viejo concepto del Estado mexicano. Ésta es una
actualización colectiva prioritaria para el fortalecimiento de la democracia.
La transición democrática de un sistema autoritario a un sistema democrático implica una transformación sustancial por medios pacíficos, legales e institucionales de nuevas acciones y mentalidades con
base en el establecimiento de acuerdos y pactos entre
todos los participantes en el proceso.
El 2 de julio del 2000 asignó triunfos electorales
que habrán de constituirse en estructuras reales de
poder. El reclamo del EZLN es el reclamo de la justicia social y el rechazo a las políticas económicas que
amplían y profundizan -esa condición. Desde el México ancestral nos decimos a nosotros msmos que
una política económica que aumenta las polaridades
sociales y regionales es contraria a todo esfuerzo de
modernización. Avanzar hacia un régimen democrático que opere con justicia y equidad es el gran reto
de nuestro tiempo. ,&amp;,

5

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Presentación

Pueblos indígenas
Del etnocidio a la vindicación
JORGE FUENTES MORÚA

a obra critica de Bartolomé de las Casas
constituye la evidencia más clara del
etnocidio padecido por los indígenas americanos a raíz de la conquista de los europeos, desde el siglo XV. La narrativa, la historia, las leyes iberoamericanas son fuentes documen'tales inagotables para el conocimiento de etnocidios
y genocidios recurrentes y permanentes. Durante la
Conquista y la Colonia, insurrecciones, levantamientos y matanzas ocurrieron desde las regiones septentrionales de la Nueva España hasta la Patagonia. Sin
embargo, estas calamidades no alcanzaron la intensidad y la violencia observable a partir del desenvolvimiento capitalista en las repúblicas liberales latinoamericanas decimonónicas. El impulso minero, las
empresas madereras y la ganadería motivaron las
miradas codiciosas de las oligarquías criollas y mestilzas, asociadas a empresas europeas y norteamericanas, éstas vieron la riqueza en las tierras y posesiones
de los pueblos indios. Por eso, las repúblicas liberales
en México, Argentina y Perú, desataron verdaderas
guerras de exterminio destinadas a despojar a los indios de sus bienes agrarios y recursos naturales. En el
siglo XX en América Latina, con el surgimiento de
los regímenes populistas y los movimientos de liberación nacional, se conocería otra etapa de la larga lucha de resistencia de los pueblos indios. En algunos
casos, los movimientos de liberación nacional transitaron hacia la via armada. Esta decisión sumergió a
los pueblos indios en una nueva violencia: la desatada
por la contrainsurgencia de los gobiernos en turno.
Los crímenes y genocidios ocurridos durante la
segunda guerra mundial, así como el desarrollo de la
conciencia política, jurídica y ética motivaron tanto
6

la fundación de la Organización de las Naciones Unidas como la Declaración Universal de los Derechos
Humanos (I 948). De este modo, se ampliaron las bases para tutelar la integridad de la persona humana.
La Guerra Fría con su secuela de represiones y
guerras regionales originó el desenvolvimiento y profundización del ámbito de los derechos humanos para
configurar otras disposiciones normativas de jerarquía internacional, mesurando de este modo algunos matices cercanos al individualismo, impulsados
a partir de interpretaciones de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Para preservar y
proteger derechos humanos, ha sido necesario invocar comunidades, es decir, sujetos jurídicos de carácter colectivo, pues a partir de éstos pueden ser
tutelados los derechos económicos, sociales y culturales, de cuya realización depende la vigencia efectiva de los derechos humanos. Los instrumentos jurídicos y políticos destinados a dar consistencia y a
preservar la observancia de los derechos humanos
promulgados durante los últimos cincuenta años son
numerosos, por ello sólo se mencionan algunos: Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre ( 1948); Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969); Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos (1976); Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1976). Vale señalar que estos convenios y pactos
internacionales, como tantos otros, han sido firmados por el gobierno de México, por ello, y de conformidad con lo establecido en el artículo constitucional 133: "Esta Constitución, las leyes del Congreso
de la Unión que emanen de ella y todos los tratados
que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que
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se celebren por el Presidente de la República, con
aprobación del Senado, serán la ley suprema de toda
la Unión". Tal despliegue de la conciencia humana
en sus dimensiones éticas, morales y jurídicas ha motivado visiones criticas sobre la situación prevaleciente
en el mundo indígena americano. Éste, por su parte,
en las últimas décadas, ha dejado su impronta enérgica en el escenario político americano.
En México, desde hace siete años, a raíz del levantamiento de las localidades mayenses-zapatistas,
el movimiento indígena nacional ha revitalizado sus
luchas pasando de la resistencia a la recuperación de
la iniciativa, proponiendo alternativas reorganizado-

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I AÑO 111, NO. 4/5 1SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

ras de la vida social y política no sólo la de los pueblos indios, también la de la nación entera, pues la
modificación de la situación de los indios mexicanos
sólo podrá lograrse cabalmente si puede modificarse
el entorno nacional.
En este contexto, es conveniente pensar, los acuerdos de San Andrés Larráinzar y la propuesta de reforma constitucional planteada por la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA) corno un proyecto
cuyo propósito es ampliar y consolidar la tutela jurídica en materia de derechos y cultura indígenas.
Conviene tener presente que para tales propósitos existen condiciones favorables. Por ello, cabe se7

�ñalar que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su título primero, capítulo I, "De
las garantías individuales", incluye la tutela de derechos colectivos: artículos 3, 4, 27, 25 y 26; es decir, al
reconocer la necesidad de comprender derechos colectivos para fundar derechos individuales, permite
la introducción de las reformas necesarias para garantizar los derechos reclamados y reconocidos en
los Acuerdos de San Andrés y en la iniciativa de
COCOPA. Estos acuerdos reconocen el nivel primordial que para el ejercicio de la soberanía popular, ar-

8

tículo 39, tiene la delimitación territorial del primer
nivel de gobierno. El artículo 115 establece: "Los estados adoptarán para su régimen interior, la forma
de gobierno republicano, representativo, popular, teniendo como base de su división territorial y de su
organización política y administrativa, el municipio
libre". Como se sabe, los Acuerdos de San Andrés Y
la iniciativa COCOPA descansan, en buena parte, en
el proyecto de reforma de este texto constitucional
para permitir la autogestión política y administrativa,
incluidos los recursos naturales en manos de los pueblos indios. Además, el marco normativo constitucional, derivado del artículo 123, permitió la firma con
la OIT del Convenio 107, "Relativo a la protección e
integración de las poblaciones indígenas y de otras
poblaciones tribales y semitribales en los países independientes", y el Convenio 169, "Sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes".
Este esbozo de la coyuntura histórica, política y
jurídica permite advertir cómo desde el Constituyente
de 191 7 hasta la fecha, el marco normativo mexicano ha sabido conjuntar derechos individuales y derechos colectivos, aún en el capítulo constitucional
denominado "Garantías individuales". Del mismo
modo que han sido regulados ejidos, comunidades,
sindicatos, puede serlo un movimiento municipalista
al servicio de la autononúa y autogestión indígena,
que al reconocer el primer nivel de gobierno considerado en el texto constitucional, de ningún modo
fragmenta el federalismo mexicano; por el contrario,
lo fortalece y transforma una lucha sectorial en un
proceso de democratización nacional, pues bien se
sabe que durante décadas la democracia ha reclamado genuinos gobiernos municipales. No podrá
haber reforma del Estado confinada en las cúpulas
del poder, para que ésta sea viable tendrá que recoger demandas y reclamos que vienen desde abajo.
En rigor, tal es el corazón y médula de los Acuerdos
de San Andrés-iniciativa COCOPA. ._,

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San Andrés Sacam Ch'en
de Los Pobres (Larráinzar)
Cinco años entrados en seis
JORGE FUENTES MüRÚA

os Acuerdos de San Andrés fueron firmados por la representación del Poder
Ejecutivo Federal y por los representantes del movimiento indígena nacional,
incluido el Ejer cito Zapatista de Liberación
Nacional (EZLN). Por ello, la edad de este convenio puede decirse al modo de los indígenas
del sureste mexicano: "cinco años, entrados en
seis". Existen distintas vías de acceso para reflexionar sobre tan significativos pactos, por
ahora es conveniente restringir el alcance de
estas líneas para exponer algunas consideraciones desde la perspectiva política y jurídica.
I. No obstante el denso manto de olvido arrojado por la mayoría de los medios de comunicación
sobre el movimiento indígena en general y, en particular, sobre los indígenas mayenses zapatistas, los
problemas y conflictos que han motivado durante
décadas los movimientos campesinos de raíz indígena persisten, agravándose en los últimos años. En su
repliegue histórico, los pueblos indios constituyeron
sus santuarios-refugios en regiones relativamente inaccesibles: desiertos, selva tropical, zonas pantanosas, humedales, serranías, cañadas, islas escasamente
habitadas y otros lugares inhóspitos. Mirando rápidamente esta geografia del refugio, salta a la vista la
coincidencia entre las regiones de amparo indígena y
su significado estratégico en términos de recursos
naturales y posición geográfica: Sierra Tarahumara
(rarámuri); porciones de la Sierra Madre Occidental:
Jalisco, Nayarit, Guerrero, Michoacán (wixarika,

L

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purépecha); porciones del desierto sonorense, incluida Isla Tiburón (seris y tohono o'odham); extensas
zonas pantanosas de Tabasco y norte de Chiapas
(chontales), etc. Estas regiones permanecieron relativamente aisladas, conservando segmentos significativos de sus riquezas naturales y manteniendo otras
ocultas que, con el avance de la tecnología y la investigación científica, fueron revelando la riqueza estratégica de los recursos naturales contenidos en tan¡
inhóspitos fragmentos del territorio nacional. Reservas de agua dulce, uranio, petróleo, otros minerales
estratégicos y preciosos, riqueza forestal proveniente
tanto de la selva tropical (tzotziles, tzeltales, zoques),
como de bosques templados, minerales y biodiversidad privilegiada, tan codiciada actualmente por las
corporaciones transnacionales de ingeniería biotecnológica: Diversa, Dow Chemical, Monsanto, GlaxoWellcome, Bristol Myers Squibb, Shaman Pharmaceuticals, Dow Blanco Agrosciences, Wyeth-Ayerst,
American Cyanamid, Celera Genomics, etc., cuyos
propósitos consisten en privatizar el conocimiento
tradicional y apropiarse de la biodiversidad, patentando dicho conocimiento y los secretos genéticos
contenidos en la impresionante variedad de selvas,
desiertos, montañas, glaciares, flora y la fauna mexicanos. Además, los pueblos indígenas en su repliegue
asentaron sus comunidades en lugares que en los últimos años han adquirido significativo valor geopolítico, es el caso de la región del Istmo, crecientemente
asediada por el Megaproyecto del Istmo de Tehuantepec, donde no tienen lugar los pueblos indios
9

�Pueblos .indígenas

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San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (La,rráinzar)

San Andrés Sa.cam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

·stmeños (mixes, popolucas, zapotecas y zoques). La
conjunción de las necesidades crecientes de recursos
naturales, el desgaste acelerado de la soberanía nacional frente al incontenible impulso del proceso
globalizador han despertado la avidez por las riquezas existentes en los santuarios-refugios indígenas.

Estas regiones permanecieron
relativamente aisladas)
conservando sus riquezas
naturales y manteniendo
otras ocultas que con el
avance de la tecnología y la
investigación científica fueron
revelando la riqueza
estratégica de los
recursos naturales.
La presión para despojar a los pueblos
·odios de tan vastos recursos generó antes del
levantamiento zapatista numerosos focos de resistencia que la mayoría de las veces cobraron
la apariencia, no obstante su significación, de
simple lucha por la tierra. Sin embargo, la demanda por la tierra encubrió valores más significativos. Por ello, es posible apreciar una clara
reivindicación de valores de raíz agraria, pero
que analizados de manera detenida permiten
observar la articulación de la lucha agraria con
proyectos de autogestión económica que rápidamente entroncan con lo que podríamos denominar movimientos ecológicos y ambientalistas. Ante la imposibilidad de plantear en este

10

texto una amplia descripción de estos vasos
comunicantes entre las diferentes etapas de la lucha
indígena y campesina ocurridas a lo largo y ancho
del país, sólo serán mencionadas algunas coyunturas
significativas. En los años sesenta, el avance del capitalismo anunciado literalmente a silbatazos de locomotora, construcción del Ferrocarril Chihuahua-Pacífico, intensificó la presión sobre el pueblo rarámuri
y su principal riqueza, recurso forestal. La lucha por
su preservación encontró oídos sordos gubernamentales y la represión de las guardias blancas de las empresas forestales. Esta coyuntura desembocó en lo que
hasta ahora permanece como una página perdida de
la historia de los movimientos sociales: un levantamiento de madrugada, Madera, Chihuahua, 23 de
septiembre de 1965. A pesar del aplastamiento militar, la resistencia armada de indígenas y serranos se
mantuvo hasta 1969; actualmente en confrontación
desigual, los rarámuri mantienen la defensa pacífica
de la región de bosque frío y templado de mayor dimensión en México. En la región de Las Huastecas,
en la década de los años setenta, asociaciones como
Organización Independiente de Pueblos Unidos de
las Huastecas, (OIPUH), emprendieron luchas por
reivindicaciones murúcipalistas, agraristas; actualmente nahuas y huastecas resisten valiéndose de proyectos agroecológicos, como el cultivo de la vainilla. A
inicios de los ochenta, se implementó desde el centro
del país el descabellado propósito de instalar una central nuclear, nada menos que en el Lago de Pátzcuaro;
los purépecha reaccionaron en conjunto, no sólo los
ribereños cuyas actividades de pesquería, artesanía y
turismo se vieron amenazadas; su lucha fue exitosa y
los tecnócratas urbanos debieron buscar otro lugar
para establecer su proyecto contaminante. Recientemente, el Consejo Estatal de Organizaciones de
Médicos y Parteras Indígenas Tradicionales de
Chiapas (COMPITCH) emprendió un movimiento
exitoso para impedir que El Colegio de la Frontera
Sur (ECOSUR), la Universidad de Georgia,
International Cooperative Biodiversity Group

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

(ICBG) y Molecular Nature Limited, empresa de
biotecnología galesa, desarrollara un proyecto destinado a apropiarse del conocimiento tradicional de
estos médicos indígenas; a inicios de octubre de 2000
informó COMPITCH que SEMARNAP negó el permiso de colecta al proyecto ICBG-Maya, es decir,
ECOSUR, ICBG, Molecular Nature Limited y la
Universidad de Georgia. Este apretado esquema apenas esboza el acervo tupido constituido por las experiencias de las movilizaciones indígenas campesinas
que tienen su alfa y omega en la lucha por la posesión
de la tierra y sus frutos.
II. La crisis agraria llegó para quedarse, hasta convertirse en componente de la economía mexicana. Los campesinos, particularmente los indígenas,
han sufrido los efectos de esta problemática. Sin
embargo, su padecimiento no siempre ha sido pasivo
y silencioso; por eso, en los años cuarenta y cincuenta, el jaramillismo en Morelos reinició la lucha agraria que con diversas facetas, hasta la fecha, prevalece
en el país. Ciertamente, los años setenta y ochenta se
caracterizaron por el ascenso de los movimientos agrarios, particularmente el indígena que, del mismo modo

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que diseminaba su empuje por todo el país, mejoraba,
sus planteamientos y formas organizativas.
\
Con el ascenso de las políticas denominadas
neoliberales (1982) y la consolidación de proyectos
económicos de integración subordinada (TLC), la
"pacificación" de la vida agraria y la terminación del
reparto de la tierra y la misma reforma agraria se convirtieron en asunto impostergable. Para tal efecto,
fueron empleados dispositivos de naturaleza económica, política, policiacos y militares, sin descuidar los
de carácter legal. Este contexto permite comprender
las reformas constitucionales a los artículos 27 y 4
enero de 1992. Con la reforma constitucional al artículo 27 quedaron canceladas las vías campesinas de
acceso a la tierra, al menos jurídicamente, y las con-_ _ _ _ __
diciones propicias para consolidar el proceso
privatizador de las tierras útiles a la economía caro...__ _ _ __
pesina. En estas condiciones, la reforma constitucio-_ _ _ _ __
na! al artículo 4 puede comprenderse desde varios
aspectos, por ejemplo:
1. Como se ha mencion ado, la presión,
campesina, particularmente la indígena, dejó su
impronta en la vida política mexicana durante_ _ _ _ __

11

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San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

s indígenas
San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

décadas; por eso, una vez canceladas las pro,mesas, así fueran d e papel, como consecuencia
de la reforma al 27 constitucional, contenidas
en este artículo, era n ecesario crear una alternativa política, una salida jurídica para dar cauce a la presión e inconformidad del México indígena.
2. El movimiento integrador, globalizador
exigió al gobierno mexicano acatar la normatividad
internacional en materia de derechos de los pueblos
indígenas; ia modernización no podía soslayar la existencia de poco más de diez millones de mexicanos
indígenas que durante décadas habían logrado contradecir el " milagro mexicano" y las "bondades del
mercado". Estas condiciones determinaron la firma,
7 de abril de 1989, del Convenio 169 sobre Pueblos

Es posible apreciar una clara
reivindicación de vawres que
perniiten observar la
articulación de la lucha
agraria con proyectos de
autogestwn economica que
entroncan con movimientos
ecológicos y ambientalistas.
• I

I

•

Indígenas y Tribales en Países Independientes, de la
Organización Internacional del Trabajo. La reforma
al artículo 4 fue el lugar constitucional adecuado para
aceptar a México como:
La nación mexicana tiene una composición pluricultural
sustentada originalmente en sus pueblos indígenas. La
Ley protegerá y promoverá el desarrollo de sus lenguas,

12

culturas, usos, costumbres, recursos y formas específicas
de organización social, y garantizará a sus integrantes el
efectivo acceso a la jurisdicción del &amp;tado. En los juicios
y procedimientos agrarios en que aquéllos sean parte, se
tomarán en cuenta sus prácticas y costumbres jurídicas
en los términos que establezca la Ley ( Consiúuci!m Polít:ü:a de los EstaáJJs Unúws Mexiamos).
Est e reconocimiento de la plurietnicidad
mexicana exigió ajustes al artículo 27, mismos
que conforman uno de los matices de la reforma constitucional de enero de 1992. La fracción VII de este artículo establece: "Se reconoce la personalidad jurídica de los núcleos de
población ejidales y comunales y se protege s u
propiedad sobre la tierra, tanto para el asentamiento humano como para actividades productivas. La Ley protegerá la integridad de las tierras de los grupos indígenas".
En consecuencia, estas reformas constitucionales no pudieron cancelar la presencia indígena y
campesina, pues de grado o por fuerza, debieron incorporar las aristas filosas del movimiento agrario
de los depauperados. Así, no obstante su existencia
frágil, debieron ser reconocidos en la jerarquía constitucional, en lugar preeminente: "Título primero.
Capítulo l. De las garantías individuales". De nueva
cuenta y en plena m odernización neoliberal, el Derecho Social del Constituyente de 1917 dejó sus señas de identidad al incluir como condición para el
ejercicio de las garantías individuales el reconocimiento de derechos colectivos, los inherentes a los
pueblos indios. Fundando esta legitimidad, además,
en el Convenio 169, OIT, mismo que para asegurar
observancia en materia de Derechos Humanos, Declaración Universal de Derechos Humanos, incluyó
derechos colectivos, es decir, Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Pacto
Internacional de D erechos Civiles y Políticos. De este
modo, quedaron establecidas apenas tres años transcurridos desde las reformas constitucionales de ene-

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1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

ro de 1992, las condiciones del marco jurídico que
darían soporte a los Acuerdos de San Andrés Sacam
Ch'en.
ID. La práctica ideológica del Ejército Zapatista de Liberación Nacional ha sido examinada desde ángulos múltiples, como: discurso literario, modo
de argumentación ética y filosófica, arenga y análisis
político, etc. Sin embargo, aún falta examinar el denso contenido jurídico característico de su escritura.
En consecuencia, por ahora sólo serán considerados
brevemente algunos aspectos para comprender las
tendencias jurídicas a las que explícitamente se acogió el EZLN, desde el mismo m omento del levantamiento y durante el largo proceso de diálogo y negociación donde se desarrollaron prácticas jurídicas que
en los Acuerdos de San Andrés reconocen su piedra
angular.
Los insurrectos de madrugada han mostrado flexibilidad extraordinaria, adaptándose a las exigencias de la dificil coyuntura m exicana. Por eso, desde su aparición en la escena política nacional, han
dado vida a paradojas insospechadas. Así, precisamente en los momentos de mayor violencia militar, en
pleno ascenso de los combates, reivindicaron la función de la ley, del derecho, en suma, de la Constitución política. Para terminar con el caos social que llevó a las masacres de "los trabajadores ferrocarrileros
en 1958 y la de los estudiantes en 1968", para eliminar a quienes:
Hoy nos quitan todo, absolutamente todo. Para evitarlo y
como nuestra última esperanza, después de haber intentado todo por poner en práctica la legalidad basada en
nuestra Carta Magna, recurrimos a ella, nuestra Constitución, para aplicar el articulo 39 Constitucional que a la
letra dice:
''La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo.Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene,
en todo tiempo, el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno".

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13

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San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Los insurrectos de
madrugada han mostrado
flexibilidad extraordinaria;
en los momentos de mayor
violencia milita,; en pleno
ascenso de los combates)
reivindicaron la función de la
ley) del derecho) de la
Constitución política.
Por tanto, en apego a nuestra Constitución, emiómos
la presente al ejército federal mexicano, pilar básico de la
dictadura que padecemos, monopolizada por el partido
en el poder y encabezada por el Ejecutivo Federal que
hoy detenta su jefe máximo e ilegíómo. Carlos Salinas de
Gortari.
Conforme a esta Declaración de guerra pedimos a

los otros Poderes de la Nación se aboquen a restaurar la
legalidad y la estabilidad de la nación deponiendo al dictador.
También pedimos a los organismos internacionales y
a la Cruz Roja Internacional que vigilen y regulen los combates que nuestras fuerzas libran protegiendo a la población civil, pues nosotros declararnos ahora y siempre que
estamos sujetos a lo estipulado por las leyes sobre la guerra de la Convención de Ginebra (EZLN, 1994: 34).

Con base en esta justificación constitucional, decidieron el ejercicio de la soberanía
popular y para ordenar la vida en los territorios ganados para su causa, promulgaron las
disposiciones legales siguientes: 1) Ley de Impuest os de Guerra; 2) Ley de Derechos y Obligacion es de los Pueblos en Lucha; 3) Ley de
Derechos y Obligaciones de las Fuerzas Arma-

14

das Revolucionarias; 4) Ley Agraria Revolucionaria; 5) Ley Revolucionaria de Mujeres; 6) Ley
de Reforma Urbana; 7) Ley del Trabajo; 8) Ley
de Industria y Comercio.
Este aparato legal hace evidente, de nueva cuenta, la preocu pación por restaurar el texto constitucional prístino sobre todo en lo concerniente a los contenidos de naturaleza agraria y los vinculados a la soberanía nacional. Esta
vocación por la restauración constitucional no
es nueva en la historia mexicana; el magonismo
y el maderismo reclamaron al porfiriato su traición al constitucionalismo liberal del siglo XIX.
A partir de lo anteriormente expuesto,
se comprende la demanda de "una nueva Constitución que retome los principios de la Constitución de 19 1 7", entre otros asuntos dar cauce
y solución legal y política a cuestiones como las
siguientes: 1) Desarrollar un gobierno de transición democrática, pacífica y legal, para fortalecer el Legislativo, terminar el monopartidismo
y el presidencialismo; 2) Desarrollar espacios
de participación política, legal y pacífica; 3)
Gobierno de transición democrática para reconocer otras formas de organización no partidarias; 4) Congreso Constituyente y nueva Constitución, "dotada de espíritu social" del cual
carece la actual Constitución; 5) Tal gobierno y
nueva Constitución permitirán los espacios legales para in corporar nuevas figuras como el
plebiscito, el referéndum popular y "la autonomía de las comun idades indígenas".
Este conjunto de medidas legales permitirá
"vías pacíficas del tránsito de la democracia, elecciones, resistencia civil y defensa de la voluntad popular"
respeto al voto y ejercicio del derecho electoral. El extenso documento expresa su vocación legalista con el
título: "Por qué se requiere otra Constitución y un gobierno de transición"(EZLN, 1994: 295). El contenido hace evidente un proyecto de reforma del Estado,
en los marcos de una democracia muy avanzada.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

IV. Los acontecimientos conocidos como
"traición de febrero" consistieron en el fallido
inten to de aprehender a la dirigencia del EZLN
(febrero, 1995). Para tal efecto, el Poder Ejecutivo Federal simuló una política de reconciliación y acercamiento a pesar de que preparaba
la ruptura del diálogo de San Cristóbal de Las
Casas, realizado durante 1994. Los cuerpos represivos no lograron capturar a la dirigencia
zapatista; se inició una persecución atroz, violando toda garantía individual y los compromi-

canismos jurídicos y políticos capaces de con.-1
vertirse en un verdadero obstáculo para las intenciones gubernamentales represivas. Asimismo, tales dispositivos deberían contener la posibilidad de desarrollar funciones, tanto por parte del gobierno, como por parte del EZLN, destinadas a examinar las causas que dieron origen
al levantamiento zapatista, para proponer solu-i
ciones capaces de erradicar dichos motivos de
manera definitiva.
En esta coyuntura, el Poder Ejecutivo

sos en materia de derechos humanos contraídos
por el gobierno mediante la firma de convenios
internacionales, sólo así se explican los excesos
cometidos durante la persecución que llevaron
a las fuerzas militares a destruir Guadalupe
Tepeyac, incluida su biblioteca. La maniobra
represiva fracasó y nuevamente la sociedad civil salió al paso de la violencia represiva gubernamental, que mediante rápidos desplazamientos, aprovechando el estiaje, pudo avanzar aceleradamente sobre territorio zapatista. Los com unicados zapatistas de febrero de 1995 demand aron el auxilio de la sociedad civil, ésta respondió presionando para que se suspendiera la
persecución y simu ltáneamente se crearan me-

modificó su táctica iniciando la acción legislati~
va que dio lugar al decreto: Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas.
El artículo 1° de este texto dice:

TRAYECTORI~

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Esta Ley tiene por objeto establecer las bases juridicas
que propicien el diálogo y la conciliación para alcanzar, a
través de un acuerdo de concordia y pacificación, la solución justa, digna y duradera al conflicto armado iniciado
el 1º de enero de 1994 en el estado de Chiapas. Para los
efectos de la presente Ley, se entenderá como EZLN al
grupo de personas que se identifica como una organización de ciudadanos mexicanos, mayoritariamente indígenas, que seinconformó por diversas causas y se involucró
en el conflicto a que se refiere el párrafo anterior.

15

�helalos indígenas

~ - - - - - - - - - - - - - -J-- - - - - - - - - - - ~ ~ - - - - - - - -1RuebloundígeAas
San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

En este artículo, tanto el Poder Ejecutivo,
como el Legislativo, reconocen al EZLN como fuerza política y al mismo tiempo aceptan su legalidad,
además de los motivos que dieron lugar al levantatffiÍento.
En el artículo 2 de esta Ley, se establece:
I. Asegurar la paz justa, digna y duradera en el estado de
Clúapas, dentro del pleno respeto al estado de derecho.

II. Atender las causas que originaron el conflicto y
promover soluciones consensadas a diversas demandas
de carácter políúco, social, cultural y econónúco, dentro
del estado de derecho y a través de las vías insútucionales.

Este artículo muestra una cuestión que
durante todo el diálogo, y hasta la fecha, ha sido
utilizada para reducir sus dimensiones, insistiendo en presentar e1 conflicto chiapaneco como
una cuestión regional y estatal, es decir, chiapaneca. Sin embargo, se incluyó la noción de pacto, que demuestra claramente el reconocimiento de la voluntad política de los zapatistas. En

La maniobra represiva
fracasó (cela traición de
febrero )Yj y la sociedad civil
salió al paso de la violencia
gubernamental; el Poder
Ejecutivo modificó su táctica
iniciando la acción legalista
que dio lugar a la Ley para
el Diálogo) la Conciliación y
la Paz Digna en Chiapas.

consecuencia, esta ley, corno la mayoría de la
legislación emanada de conflictos políticos,
muestra los intereses de las fuerzas en pugna.
No obstante, hasta aquí el horizonte prometía
avances significativos, pues el gobierno se encontraba claramente comprometido en el proceso de diálogo y negociación, situación evidente
si se recuerda que después del artículo 3 de la
Ley en cuestión, se inicia el apartado denominado: Del diálogo y la negociación. Este apartado
está compuesto por los artículos 4, 5, 6 y 7. Los
artículos 8 y 9 componen el apartado denominado: De la Comisión de Concordia y Pacificación. Esta Comisión quedó integrada por representantes del Congreso de la Unión, "así como
por un representante del Poder Ejecutivo, y otro
del Poder Legislativo del estado de Chiapas, que
serán invitados con tal objeto" (articulo 8). De
este modo, surgía una nueva comisión, ahora
gubernamental, encargada de lograr la pacificación. En consecuencia, la Comisión Nacional
de Intermediación (CONAI) podía asociar sus
esfuerzos con la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), es decir, con el gobierno, con el Poder Legislativo Federal.
Los artículos 1O y 11 integran el apartado: De la Comisión de Seguimiento y Verificación, estos preceptos regulan la manera como
debería integrarse la comisión encargada de vigilar el cumplimiento de los acuerdos pactados
durante los diálogos, de ahí su relevancia. Con
base en esta Ley, se inició otro largo periodo
que duró seis meses, de abril a septiembre de
1995. Se realizaron en San Miguel y San Andrés las reuniones preparatorias para el diálogo; las sesiones fueron particularmente difíciles, pues tuvieron por objeto establecer tanto las
reglas de procedimiento como los puntos de
discusión que serían desarrollados en las mesas
de trabajo; estos puntos fueron: 1) Derechos y
cultura indígena; 2) Democracia y justicia; 3)

Bienestar y desarrollo; 4) Derechos de la mujer
en Chiapas; 5) Conciliación entre los diversos
sectores de la sociedad chiapaneca; 6) Participación política y social del EZLN.
La Mesa 1, "Derechos y cultura indigena",
inició el 18 de octubre de 1995 para terminar, mediante el cumplimiento de las tres fases correspondientes a
esta Mesa, el 18 de enero de 1996. En el contexto de las
discusiones inherentes a la Mesa 1, se realizó el Foro
Nacional Indígena, del 3 al 9 de enero de 1996. Los
resultados de este acontecimiento proporcionaron temas y argumentos sólidos a dicha Mesa.
La Ley en cuestión es el instrumento legitimador de la COCOPA, Comisión del Congreso de la Unión integrada por parlamentarios
representantes de todos los partidos políticos.
Esta Ley es vigente hasta la fecha.

TRAYECTORIAS

16

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

V. Este recuento sintético expone las raíces históricas, políticas, sociales, económicas,
jurídicas -tanto nacionales como internacionales- y coyunturales, explicativas del proceso que
dio lugar a los Acuerdos de San Andrés. No
obstante, los documentos que configuran dichos
acuerdos no constituyen gruesos volúmenes. En
cambio, es notable la densidad de su escritura,
pues contienen propuestas y proyectos que
anuncian modificaciones sustanciales no sólo
jurídicas, también políticas, culturales y hasta
psicológicas, necesarias para rehacer un nuevo
pacto social, pensado desde el ámbito jurídico:
nuevo pacto constitucional. Por ello, estos acuerdos desembocaron en la propuesta denominada: Reformas constitucionales en materia de derechos y cultura indígena. Dicho programa quedó

17

�_ __.., ueblos indígenas....

Pueblos Jndjg_enas

San Andrés Sacam Ch'en de ws Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de ws Pobres (Larráinzar)

articulado a partir de la iniciativa de la
COCOPA, misma que fue elaborada seleccionando temas nodales desarrollados en los Acuerdos de San Andrés. Esta Comisión modificó la
:redacción de estas problemáticas y con ello restringió su contenido prístino, desarrollado durante meses de discusión por el movimiento indígena nacional. Este movimiento, incluido
EZLN, aceptó la intervención de COCOPA y
sus condiciones al quedar establecido el compromiso de que las partes, Poder Ejecutivo Federal y movimiento indígena nacional-EZLN
'aceptarían la propuesta de esta Comisión, mis;ffiª que serviría para que el titular del Poder Ejecutivo presentara la iniciativa de reforma constitucional. Conviene recordar que este acontecimiento no fue gratuito, pues los acuerdos fue\f0n firmados por las partes el 16 de febrero de
1996 y, durante los meses transcurridos hasta
el 29 de noviembre del mismo año, habían ocurrido hechos que, de nueva cuenta, mostraron
el juego a dos manos del Ejecutivo Federal que,
por una parte, firmó los acuerdos y, por la otra,
dio largas a las medidas necesarias para su implementación. Además surgieron y se agudizaon los signos que daban cuenta de la intensificación de la denominada guerra de baja intensidad o guerra irregular; es decir, la militarización del conflicto. Ha sido necesario introducir
esta precisión, pues sólo podrán ser expuestas
las temáticas de los acuerdos de San Andrés que
fueron consideradas por la COCOPA para redactar su iniciativa de reforma, estableciendo los
artículos constitucionales que sería necesario reformar para darles cabida. Con base en los
señalamientos anteriores, se presentan los temas
andresianos incluidos en el proyecto de reformas a los artículos constitucionales 4, 115, 18,
26, 53, 73 y 116. Cabe señalar que las reformas
constitucionales a los artículos 115 y 4 posteriores a los Acuerdos de San Andrés y a la Ini-

18

ciativa COCOPA, no se refieren a los contenidos de los acuerdos ni a los de la iniciativa,
multicitados. Tampoco hacen a dichas propuestas inútiles, inviables o anacrónicas. Por ello, con
el propósito de ceñirse a la verdad histórica, se
exponen los enunciados desarrollados en los
acuerdos y en la iniciativa, tal y como fueron
presentados en febrero y noviembre de 1996,
respectivamente. Se presenta un comparativo
que permite apreciar los pasajes de los Acuerdos de San Andrés que fueron considerados para
elaborar la Iniciativa de COCOPA, exponiendo
el modo como la Comisión del Legislativo los
reelaboró, modificó y sintetizó. (Ver apéndice).

MIRAR AL FUTURO
La COCOPA presentó su iniciativa de reforma
constitucional el 29 de noviembre de 1996.
EZLN- movimiento nacional indígena había
empeñado su palabra comprometiéndose a aceptar la propuesta de esta Comisión del Legislativo. El Poder Ejecutivo Federal también la comprometió, no la cumplió. Por ello, el 19 de diciembre de 1996 entregaron a la COCOPA los
"comentarios" del Poder Ejecutivo Federal a la
iniciativa presentada por la Comisión del Legislativo. En realidad, tales "comentarios" constituyeron una contrapropuesta que desconoció
los siguientes avances y compromisos para la
pacificación: 1) Acuerdos de San Andrés que
ya tenían carácter vinculatorio al haber sido firmados por la representación gubernamental; 2)
Iniciativa de reforma constitucional elaborada
por la COCOPA. El Ejecutivo se traicionó también por partida doble, pues la iniciativa que dio
lugar a la promulgación del Decreto de Ley, Ley
para el Diálogo, la Conciliación y la Paz digna
en Chiapas, tuvo su origen en el propio Ejecutivo. En consecuencia, el texto del repliegue frente
a San Andrés y la Ley fue entregado al EZLN el

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

19 de diciembre de 1996. Para tal fecha, el diálogo estaba prácticamente roto, pues las mesas
previstas para desarrollarse después de la firma
de los Acuerdos de San Andrés no se realizaron. Aunque los trabajos correspondientes al
tema de la mesa "Democracia y justicia" iniciaron en marzo de 1996, no pudieron llevarse adelante debido a múltiples obstáculos interpuestos tanto por el gobierno federal como el estatal, desde el "enmudecimiento" de los representantes gubernamentales, hasta el asesinato de
bases sociales de apoyo zapatista en el mismo
momento en que iniciaban los trabajos de esta
mesa. Por ello, para septiembre de 1996, el diálogo con el gobierno agonizaba; en este contexto, los "comentarios" del Ejecutivo dieron el
golpe definitivo.
La contrapropuesta del Ejecutivo Federal logró su propósito, pues formuló planteamientos que tocaron cuestiones esenciales para
el movimiento nacional indígena, el EZLN y la
sociedad civil. Algunos aspectos de estos "comentarios" son los siguientes: 1) Cancela la capacidad de los pueblos de autogobernarse, negando el reconocimiento del derecho indígena
tradicional; 2) No aceptan la propuesta de reconocer a las comunidades como entidades de
derecho público, tan sólo se acepta dotarlas de
interés público, esto tiene consecuencias, pues
niega la personalidad jurídica suficiente para
intervenir en la planeación democrática del desarrollo local y regional; 3) Se desconocen los
derechos vinculados al manejo del hábitat, territorio y aprovechamiento de los recursos naturales; 4) La cuestión de la autonomía es prácticamente olvidada, por ello la remunicipalización a partir de la iniciativa indígena, desaparece; 5) En términos procesales, los usos y costumbres de naturaleza jurídica indígena no serán "convalidados" (propuesta San AndrésCOCOPA), sino de modo restrictivo, "homolo-

TRAYECTORIAS

AÑO111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

gados". La discusión jurídica del asunto puede.
ser tan extensa como se quiera, pero no conformes con esto, se impulsó una intensa campaña
presentando los Acuerdos de San Andrés y la
propuesta COCOPA, como proyectos destinados a balcanizar el país.
Durante 1997, se agudizó el conflicto;
no puede olvidarse la matanza de Actea!, diciembre, 1997. Luego, vendría El Bosque y otros
acontecimientos estrujantes, pero también el
trabajo callado, intenso y cotidiano de los indígenas mayenses que han formado numerosos
municipios autónomos en cuya designación implican todo un programa, por ejemplo: Flores
Magón, Che Guevara, Francisco Villa, 17 de Noviembre, etc. El dispositivo esencial para el
autodesarrollo y autorganización de estas municipalidades autonomistas es la asamblea de la_
comunidad. De este modo, responden a añejas
tradiciones del municipio libertario inscritas en.
la historia patria.

19

�- --rueblos...indigen

.2ueblos indígenas

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Para resolver
el conflicto del sureste
mexicano es necesario
atender la problemática
de los once millones
de indígenas depauperados&gt;
ellos construyen
el futuro defendiendo
recursos naturales&gt;
biodiversidad y exigiendo
al Presidente el
cumplimiento de los
Acuerdos de San Andrés.
Recientemente, el Presidente electo afirmó que cumplirá con los Acuerdos de San Andrés; sin embargo, la complejidad de la proble¡lllática no permite creer en la solución "en quince minutos", pues para resolver por la vía pacífica del Diálogo y la Ley, es necesario atender
la problemática de los once millones de indígenas que permanecen depauperados; no obstante, ellos construyen el futuro en múltiples Y cotidianos combates, defendiendo recursos naturales, biodiversidad y, también, exigiendo al Presidente electo el cumplimiento de los Acuerdos
de San Andrés (La Jornada, 21 de agosto de
2000: 3; 13 de octubre de 2000: 17), él se ha
comprometido en México y en Nueva York, durante su entrevista con el secretario general de
la ONU, Aunan, a cumplir con lo pactado en
San Andrés (La Jornada, 31 de octubre de 2000: 21).

20

REFLEXIONES FINALES
El 1° de diciembre, el presidenteVicente Fox anunció
que el 5 de diciembre enviaría al Poder Legislativo la
iniciativa de reformas constitucionales en materia de
derechos y cultura indígena tomando como documento primordial para presentar esta iniciativa el texto
fo;mulado por COCOPA. También el 3 de diciembre, en reunión con dirigentes agrarios del país, celebrada en Metepec, Estado de México, reiteró su compromiso de llevar a cabo el proceso de pacificación
en Chiapas, tomando como vehículo esencial la propuesta elaborada por COCOPA. Por su parte, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional convocó a conferencia de prensa en La Realidad, Chiapas, el 2 de
diciembre. Presentó un comunicado donde establece
cuáles serían las manifestaciones del gobierno que
permitirían pensar en la posibilidad de construir la
paz, aquí sólo se anotan algunas vinculadas directamente con la temática de este trabajo:
Quinto. Las señales que demandamos son:
A Cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés.
En concreto, la transformación en ley de la iniciativa elaborada por la Conúsión de Concordia y Pacificación
(COCOPA).
B. La liberación de todos los zapatistas presos en cárceles de Chiapas y en otros estados (La Jornada, 3 de

\

diciembre de 2000: 5).

El rotativo tituló este Comunicado del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional, de diciembre de 2000: "Posible llegar a la
solución pacífica de la guerra". Dicho encabezado denota el signíficado histórico y político que tiene el
cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés como
paso inicial del proceso de pacificación y satisfacción
de las demandas del zapatismo: democracia, libertad,
justicia. Como se sabe, de un modo o de otro, estos
reclamos expresan los motivos de lucha del movimien-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/5 ¡SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

to indígena nacional. El titular actual del Poder Ejecutivo Federal también lo sabe, por ello acepta cumplir con los Acuerdos de San Andrés enviando la Iniciativa COCOPA el 5 de diciembre de 2000, para
iniciar el largo proceso de reforma constitucional en
materia de derechos y cultura indígena. De este modo,
dicho pacto muestra su "función bisagra" de la puerta que abrirá paso a la paz en Chiapas y en las regiones del país habitadas por los pueblos indígenas. Sin
embargo, como no existe "el fin de la historia", una
vez realizada la reforma constitucional en materia de

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

derechos y cultura indígenas, será necesario dotarla
de las leyes reglamentarias pertinentes, indispensables para crear las condiciones jurídicas que faculten
a los pueblos indígenas para ejercerlas y hacerlas exigibles. Este proceso legislativo abrirá de nueva cuenta una coyuntura jurídica y política donde serán confrontadas las concepciones que la política foxista tiene sobre el mundo indígena y el desarrollo rural con
los planteamientos del zapatismo y del movimiento
indígena nacional. La racionalidad, sabiduría y perspectiva nacional con la que se desenvuelva esta nueva

21

�Ruebloundígenas

eltlos-inclígenas

San Andrés Sa,cam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sa,cam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

¡polénúca será significativa, pues de sus resultados se
desprenderán los instrumentos jurídicos y adnúnistra-

tivos que pernútan el desarrollo democrático, justiciero
y libertario reclamado por los indígenas mexicanos.-&amp;,,

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

jurídicos, politicos, sociales, económicos y culturales que de él se
derivan ...
Nuevo Marco Jurídico.

REFORMAS CONSTITUCIONALES SOBRE DERECHOS INDÍGENAS 1996

ARTÍCULO 4: GARANTÍAS INDIVIDUALES (ne)
Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996
"l.- Reconocer a los pueblos indígenas en la Constirución general.
El Estado debe promover el reconocirrúento, como garantía constitucional, del derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas que son los que "descienden de poblaciones que habitaban en el
país en la época de la conquista o la colorúzación y del establecimiento de las actuales fronteras estatales, y que, cualquiera que sea
su situación jurídica, conservan sus propias instituciones sociales,
económicas, culturales y politicas, o parte de ellas. La conciencia de
su identidad indígena deberá considerarse un criterio fundamental
para determinar los grupos a los que se aplican las disposiciones"

sobre pueblos indígenas.
2.- Dicho marco jurídico ha de edificarse a partir de reconocer la
libre determinación de los pueblos indígenas, que son los que teniendo una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la imposición del régimen colonial, mantienen identidades propias, conciencia de las mismas y la voluntad de preservarlas, a partir de sus características culturales, sociales, políticas y económicas, propias y dife-

Iniciativa COCOPA, 29 de ntmie1nbre de 1996

"La Nación mexicana tiene una composición p luriculrural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas, qu e son aquéllos que
descienden de poblaciones que habitaban en el país al iniciarse la
colonización y antes de que se establecieran las fronteras de los Estados Unidos Mexicanos, y que cualquiera que sea su situación jurídica, conservan sus p ropias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas.
Los pueblos indígenas tienen el derecho a la libre determinación Y,
como expresión de ésta, a la autonomía como parte del Estado mexi-

b) Derechos de jurisdicción. Para que se acepten sus propios procedimientos para designar sus autoridades y sus sistemas normativos
para la resolución de confüctos internos, con respeto a los derechos
humanos.
h) Obtener el reconocimiento de sus sistemas normativos internos
para la regulación y sanción, en tanto no sean contrarios a las Garantías Constitucionales y a los Derechos Humanos, en particular
los de las mujeres;

"Il. Aplicar sus sistemas normativos en la regulación y solución de
conflictos internos, respetando las garantías individuales, los derechos humanos y, en particular, la dignidad e integridad de las mujeres; sus procedimientos, juicios y decisiones serán convalidados por
las autoridades jurisdiccionales del Estado;"

2 ... El reconocimiento de espacios jurisdiccionales a las autoridades
designadas en el seno de las comunidades, pueblos indígenas y municipios, a partir de una redisaibución de competencias del fuero
estatal, para que dichas autoridades estén en aptitud de dirimir las
controversias internas de convivencia, cuyo conocimiento y resolución impliquen una mejor procuración e impartición de justicia.

cano, para:"'
l... f) En el contenido de la legislación, tomar en consideración la
pluriculturalidad de la nación mexicana que refleje el diálogo íntercultural con normas comunes para todos los mexicanos y respeto a
los sistemas normativos internos de los pueblos indígenas."

renciadas...
La autonomía es la expresión concreta del ejercicio del derecho a la
libre determinación, expresada como un marco que se conforma como
parte del Estado Nacional. ..

«e) Legislar sobre los derechos de los pueblos indigenas a elegir a
sus autoridades y ejercer la autoridad de acuerdo a sus propias normas en el interior de sus ámbitos de autonomía, garantizando la participación de las mujeres en condiciones de equidad.

3.- La legislación nacional debe reconocer a los pueblos indígenas
como los sujetos de los derechos a la libre determinación y autonomía."'

b) Derechos de jurisdicción. Para que se acepten sus propios procedimientos para designar sus autoridades y sus sistemas normativos
para la resolución de confüctos internos, con respeto a los derechos
humanos.

"S. l. El reconocimiento en la constitución política nacional de...
c) Derechos sociales. Para que se garanticen sus formas de orgarúzación social, la satisfacción de sus necesidades humanas fundamentales y sus instituciones internas.

5.1. El reconocimiento en la Constitución Política nacional de demandas indígenas que deben quedar consagradas como derechos
legítimos...

"l. Decidir sus formas internas de convivencia y de orgarúzación
social, económica, política y cultural;"

La autonomía es la expresión concreta del ejercicio del derecho a la
libre deternunación...Los pueblos indígenas podrán, en consecuencia, decidir su forma de gobierno interna y sus maneras de organi-

6 ... h) Designar libremente a sus representantes, tanto comunitarios
como en los órganos de gobierno municipal, y a sus autoridades
como pueblos indígenas, de conformidad con las instituciones y tradiciones propias de cada pueblo;

"III. Elegir a sus autoridades y ejercer sus formas de gobierno interno de acuerdo a sus normas en los ámbitos de su autonomía, garantizando la participación de las mujeres en condiciones de equidad;"

e) ... Se propone al Congreso de la Unión el reconocimiento, en reformas constitucionales y políticas que se deriven, del derecho de la
mujer indígena para participar, en un plano de igualdad, con el varón en todos los niveles de gobierno y en el desarrollo de los pueblos
indígenas."

zarse política, social, económica y culturalmente ...
1. La creación de un nuevo marco jurídico que establezca una nueva
relación entre los pueblos indígenas y el Estado, con base en el reconocimiento de su derecho a la libre determinación y de los derechos

"1. El reconocimiento en la Constitución Política nacional...

22

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5-1 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

23

�~ -Rueblo indig.enas

eJalos ·nc119-enas

San Andrés Sa.cam Ch'en de Lns Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sa.cam Ch'en de Lns Pobres (Larráinzar)

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996
a) Derechos Políticos. Para fortalecer su representación política y
participación en las legislaruras y en el gobierno, con respeto a sus
tradiciones para garantizar la vigencia de sus formas propias de go-

6. Se propone al Congreso de la Unión y a las legislaturas de los
estados ...
"IV Fortalecer su participación y representación políticas de acuerdo con sus especificidades culturales;"

bierno interno.
5 ... e) Participación en los órganos de representación nacional y estatal. Ha de asegurarse la participación y representación políticas
local y nacional de los pueblos indígenas en el ámbito legislativo y los
niveles de gobierno, respetando sus diversas características
sociocultur.i.les a fin de construir un nuevo federalismo."

"'3 ...
4. Promover las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas.
El Estado debe impulsar políticas culturales nacionales y locales de
reconocimiento y ampliación de los espacios de los pueblos indígenas para la producción, recreación y difusión de sus culturas; de
promoción y coordinación de las actividades e instituciones dedicadas al desarrollo de las culturas indígenas, con la participación activa de los pueblos indígenas y de incorporación del conocimiento de
las diversas prácticas culturales en los planes y programas de estudio de las instituciones públicas y privadas. El conocimiento de las
culruras indígenas es enriquecimiento nacional y un paso necesario
para eliminar incomprensiones y discriminaciones hacia los indígenas.

llo.
c) En materia de recursos narurales, reglamentar un orden de preferencia que privilegie a las comunidades indígenas en el otorgamiento
de concesiones para obtener los beneficios de la explotación y aprovechamiento de los recursos naturales;

"VI. Preservar y enriquecer sus lenguas, conocimientos y todos los
elementos que configuran su cultura e identidad, y

l...
VII. Adquirir, operar y administrar sus propios medios de comuni"V. Acceder de manera colectiva al uso y disfrute de los recursos

naturales de sus tierras y territorios, entendidos éstos como la totalidad del hábitat que los pueblos indígenas usan u ocupan, salvo
aquellos cuyo domino directo corresponde a la Nación;"

i) Legislar sobre los derechos de los pueblos indigenas al libre ejercicio Y desarrollo de sus culturas y su acceso a los medios de comunicación.
6. Se propone al Congreso de la Unión ...
e) promover el desarrollo de los diversos componentes de su identidad y patrimonio cultural.

5.- Se propone al Congreso de la Unión...

i) promover y desarrollar sus lenguas y culturas, así como sus costumbres y tradiciones tanto políticas como sociales, económicas religiosas y culturales.
'

a) Territorio. Todo pueblo indígena se asienta en un territorio que
cubre la totalidad del hábitat que lo pueblos indigenas ocupan o utilizan de alguna manera. El territorio es la base material de su reproducción como pueblo y expresa la unidad indisoluble hombre-tierra-naturaleza.

8. Medios de comunicación ...es indispensable dotar a estos pueblos
de sus propios medios de comunicación, los cuales son también instrumentos claves para el desarrollo de sus culturas ... "

6. Producción y empleo ... Se debe buscar el reconocimiento en el
sistema jurídico mexicano federal y estatal, del derecho de los pueblos indígenas al uso sostenible y a todos los beneficios derivados del
uso y aprovechamiento de los recursos naturales de los territorios
que ocupan o utilizan de alguna manera ...

24

d) acceder de manera colectiva al uso y disfrute de los recursos naturales, salvo aquellos cuyo dominio directo corresponda a la nación.
2. Sustentabilidad. Es indispensable y urgente asegurar la perduración de la naturaleza y la cultura en los territorios que ocupan y
utilizan de alguna manera los pueblos indígenas, según los define el
artículo 13.2. del Convenio 169 de la OIT... ".

"2. El Gobierno Federal asume el compromiso de construir, con los
diferentes sectores de la sociedad y en un nuevo federalismo, un nuevo pacto social que modifique de raíz las relaciones sociales, políticas
económicas y culrurales con los pueblos indígenas. El pacto debe
erradicar las formas cotidianas y de vida pública que generan y reproducen la subordinación, desigualdad y discriminación, y debe
hacer efectivos los derechos y garantías que les corresponden: derecho a su diferencia cultural; derecho a su hábitat: uso y disfrute del
territorio, conforme el articulo 13.2. del Convenio 169 de la OIT;
derecho a su autogestión política comunitaria; derecho al desarrollo
de su cultura; derecho a sus sistemas de producción tradicionales;
derecho a la gestión y ejecución de sus propios proyectos de desarro-

b) Legislar para que se"garantice la protección a la integridad de las
tierras de los grupos indígenas", tomando en consideración las
especificidades de los pueblos indigenas y las comunidades, en el
concepto de integridad territorial contenido en el Convenio 169 de
la OIT, así como el establecimiento de procedimientos y mecanismos para la regularización de las formas de la propiedad indigena y
de fomento a la cohesión cultural.

Iniciativa COCOPA, 29 de ruwiembre de 1996

Acuerdos de SanAndrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

"g) en la Carta Magna, asegurar la obligación de no discriminar por
o_ngen racial o étnico, lengua, sexo, creencia o condición social, pos1b11ítando con ello la tipificación de la discriminación social como
delito.

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

cación."

�P-uebl0Lindí9enas

e.bJos .indígenas

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Inicialiw COCOPA, 29 de rnwiembre de 1996

Iniciatiw COCOPA, 29 de noviemúre de 1996

Acuerdos de San Andrés, 16 de feúrero de 1996
tadas con ellos. El Estado deberá impulsar la integridad y concurrencia de todas las instiruciones y niveles de gobierno que inciden
en la ,~da de los pueblos indígena, e,~tando las prácticas parciales
que fraccionen las políticas públicas. Para asegurar que su acción
corresponda a las características diferenciadas de los diversos pueblos indígenas, y evitar la imposición de políticas y programas
uniformadores, deberá garantizarse su participación en todas las
fases de la acción pública, incluyendo su concepción,
planeación y evaluación.

3. Conocimiento y respeto a la culrura indígena. Se estima necesario
elevar a rango constitucional el derecho de todos lo mexicanos a una
educación pluricultural que reconozca, difunda y promueva la historia, costumbres, tradiciones y, en general, la culrura de los pueblos
indígenas, raíz de nuestra identidad nacional.
4. Promover las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas.
El Estado debe impulsar políticas culturales nacionales y locales de
reconocimiento y ampliación de los espacios de los pueblos indígenas para la producción, recreación y dífusión de sus culruras; de promoción y coordinación de las actividades e instituciones dedicadas
al desarrollo de las culruras indígenas, con la participación activa de
los pueblos indígenas; y de incorporación del conocimiento de las
diversas prácticas culturales en los planes y programas de esrudio de
las instiruciones públicas y privadas. El conocimiento de las culturas
indígenas es enriquecimiento nacional y un paso necesario para eliminar incomprensiones y discriminaciones hacia los indígenas.

4. Educación integral indígena. Los gobiernos se comprometen a
respetar el quehacer educativo de los pueblos indígenas dentro de
su propio espacio cultural. La asignación de los recursos financieros, materiales y humanos deberá ser con equidad par instrumentar
y llevar a cabo acciones educativas y culmrales que determinen las
comunidades y pueblos indígenas.
4. Promover las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas. El Estado debe impulsar politicas culrurales nacionales y locales de reconocimiento y ampliación de los espacios de los pueblos
indígenas para la producción, recreación y difusión de sus culruras;
de promoción y coordinación de las actividades e instituciones dedicadas al desarrollo de las culruras indígenas, con la participación
activa de los pueblos indígenas; y de incorporación del conocimiento de las diversas prácticas culrurales en los planes y programas de
esrudio de las instituciones educativas públicas y privadas. El conocimiento de las culturas indígenas es enriquecimiento nacional y un
paso necesario para eliminar incomprensiones y discriminaciones
hacia los indígenas.

El reconocimiento de espacios jurisdiccionales a las autoridades designadas en el seno de las comunidades, pueblos indígenas Ymunicipios, a partir de una redistribución de competencias del fuero estatal,
para que dichas autoridades estén en aptitud de dirimir las ~?n~oversias internas de convivencia, cuyo conocimiento y resoluc10n trrlplique una mejor procuración e impartición de justicia."
2.- Llbre determinación. El Estado respetará el ejercicio de la libre
determinación ...Respetará asimismo las capacidades de los pueblos
y comunidades indígenas para determinar su propio desarrollo, en
tanto se respete el interés nacional y público. Los distintos niveles de
gobierno e instituciones del Estado mexicano no intervendrá?
unilateralmente en los asuntos y decisiones de los pu eblos Ycomunidades indígenas, en sus organizaciones y formas de representación Y
en sus estrategias vigentes de aprovechamiento de los recursos.
3. Sustentabilidad. Es indispensable y urgente asegurar la perduración de la naruraleza y la culrura en los territorios los pueblos indígenas. Se impulsará el reconocimiento, en la legislación, del derecho de
los pueblos y comunidades indígenas a recibir la indemnización correspondiente, cuando la explotación de los recursos naturales que el
Estado realice, ocasione daños en su hábitat que vulneren su reproducción cultural. Para los casos en los que el daño ya se hubiera
causado, y los pueblos demuestren que las compensaciones otor~das no permiten su reproducción cultural, se promoverá el establecimiento de mecarusmos de revisión que permitan que de manera conjunta, el Estado y los afectados analicen el caso concreto. En ambos
casos los mecanismos compensatorios buscarán asegurar el desarrollo sustentables de los pueblos y comurudades indígenas.

"La Federación, los estados y los municipios deberán, en el ámbito
de sus respectivas competencias, y con el concurso de los pueblos
indígenas, promover su desarrollo equitativo y sustentable Y la educación bilingüe e intercultural.
Asimismo, deberán impulsar el respeto y conocimiento de las diversas culturas existentes en la Nación y combatir toda forma de discriminación.
Las autoridades educativas federales estatales y municipales, en consulta con los pueblos indígenas, de{inirán Y desarrollarán programas educativos de contenido regional, en los que reconocerán su

herencia cultural."

"8. Proteger a los indígenas migrantes. El estado debe impulsar
políticas sociales especificas para proteger a los indígenas migrantes,
tanto en el territorio nacional como más allá de las fronteras ...

Asimismo, impulsar, de común acuerdo con los pueblos indígenas,
acciones de rehabilitación de esos territorios, y respaldar sus iniciativas para crear condiciones que aseguren la sustentbilidad de sus prácticas de producción de vida.

7. Protección a indígenas migrantes. El estado debe impulsar políticas sociales específicas para proteger a los indígenas migrantes, tanto
en el territorio nacional como más aUá de las fronteras, con acciones interinstitucionales."

4. Consulta y acuerdo. Las políticas, leyes, programas y acciones
públicas que tengan relación con los pueblos indígenas serán consul-

26

5. Asegurar educación y capacitación. El Estado debe asegurar a los
indígenas una educación que respete y aproveche sus saberes, tradiciones y formas de organización. Con procesos de educación integral en las comunidades que les amplíen su acceso a la cultura, la
ciencia y la tecnología; educación profesional que mejore sus perspectivas de desarrollo; capacitación y asistencia técnica que mejore
los procesos productivos y calidad de sus bienes; y capacitación
para la organización que eleve la capacidad de gestión de las comunidades. El Estado deberá respetar el quehacer educativo de los
pueblos indígenas dentro de su propio espacio culrural. La educación que imparta el estado debe ser interculrural. Se impulsará la
integración de redes educativas regionales que ofrezcan a las comunidades la posibilidad de acceder a los distintos niveles de educación.,,

"3. Garantizar acceso pleno a la justicia. El Estado debe garantizar

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4L!._¡ SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

"El Estado impulsará también programas específicos de protección
de los derechos de los indígenas migrantes, tanto en el territorio
nacional como en el extranjero."
" Para garantizar el acceso pleno de los pueblos indígenas a la jurisdicción del Estado, en todos los juicios y procedimientos que
involucren individual o colectivamente a indígenas, se tomarán en
cuenta sus prácticas jurídicas y especificidades culturales, respetan-

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�eblos indígenas

San Andrés Sa,eam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sa,eam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Inicuuiva COCOPA, 29 de mwiembre de 1996

Aaum:/os de San Andrés, 16 de febrero de 1996
el acceso pleno de los pueblos a la jurisdicción del Estado mexicano, con reconocimiento y respeto a especificidades culturales Y a
sus sistemas normativos internos garantizando el pleno respeto a
los derechos humanos...

do tos preceptos de esta Constitución. Los indígenas tendrán en t~o
tiempo el derecho a ser asistidos por intérpretes defensores, paroculares o de oficio, que tengan conocimiento de sus lenguas Y culturas."

m...

"5.. Al respecto, el gobierno federal se compromete a impulsar
que, a partir de las reformas constitucionales, se emita la legislación general que permita contar de inmediato con mecanismos Y
procedimientos jurídicos para, ...
b) que se legisle en los estados de la República."

La nueva relación entre los pueblos indígenas y el estado mexicano
debe garantizar la inclusión, diálogo permanente y consensos para el
desarrollo en todos sus aspectos. No serán, ni la unilateralidad ni la
subestimación sobre las capacidades indígena para construir su futuro
las que definen las políticas del estado. Todo lo contrario serán los
indígenas quienes dentro del marco constitucional y en el ejercicio
pleno de sus derechos decidan los medios y formas en que habrán de
conducir sus propios procesos de transformación."

"El Estado establecerá las instituciones y políticas necesarias para
garantizar la vigencia de los derechos de los pueblos indigenas Ysu
desarrollo integral, las cuales deberán ser diseñadas y operadas conjuntamente con dichos pueblos."
"Las Constituciones y las leyes de los Estados de la República,
conforme a sus particulares características establecerán las
modalidades pertinentes para la aplicación de los principios señalados,
garantizando los derechos que esta Constitución reconoce a los
pueblos indígenas.

ARTÍCULO 115: NUEVO FEDERALISMO, DERECHO MUNICIPAL (ne)

"4. Participación. El Estado debe favorecer que la acción
institucional impulse la participación de los pueblos y comunidades
indígenas y respete sus formas de organización interna, para alcanzar
el propósito de fortalecer su capacidad de ser los actores decisivos
de su propio desarrollo. Debe promover, en colaboración con las
expresiones organizativas de los pueblos indígenas, que estos
vigoricen sus capacidades de decisión y gestión. Y debe asegurar la
adecuada corresponsabilidad del gobierno y los pueblos indígenas

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Iniciativa COCOPA, 29 de noviemúre de 1996
lll. Los municipios con el concurso de los estados...

l V. Los municipios admirústrarán libremente...

V. Los municipios...
En los planes de desarrollo municipal y en los programas que de
ellos se deriven, los ayuntamientos le darán participación a los núcleos de población ubicados dentro de la circunscripción municipal,
en los términos que establezca la legislación local. En cada municipio se establecerán mecanismos de participación ciudadana para
coadyuvar con los ayuntamientos en la programación, ejercicio, evaluación y control de los recursos, incluidos los federales, que se destinen al desarrollo social.

VI ... Vll... VIII ... "

" ...Dentro del nuevo marco constitucional de autonomía se respetará
el ejercicio de la libre determinación de los pueblos indígenas en
cada uno de los ámbitos y niveles en que la hagan valer, pudiendo
abarcar uno o mas pueblos indígenas conforme a las circunstancias
particulares y específicas de cada entidad federativa ..."

El varón y la mujer son iguales ante la ley ... "

Acuerdos de San A11drés, 16 de febrero de 1996

en la concepción, planeación, ejecución y evaluación de acciones que
actúan sobre los indígenas. Puesto que las políticas en las áreas
indígenas no sólo deben ser concebidas con los propios pueblos, sino
implementadas con ellos, las actuales instituciones indigenistas y de
desarrollo social que operan en ellas deben ser transformadas en otras
que conciban y operen conjunta y concertadamente con el Estado
los propios pueblos indigenas."

3...

2. Garantías de acceso pleno a la justicia. En las reformas legislativas que enriquezcan los sistemas normativos internos deberá determinarse que, cuando se impongan sanciones a miembros de los
pueblos indígenas, deberán tenerse en cuenta las características
económicas y culturales de los sancionados..."
·'4. Participación. El Estado debe favorecer que la acción institucional impulse la participación de los pueblos y comunidades indigenas y respete sus formas de organización interna, para alc:inzar
el propósito de fortalecer su capacidad de ser los actores deasivos
de su propio desarrollo. Debe promover, en colaboración con las
expresiones organizativas de los pueblos indígenas, que estos
vigoricen sus capacidades de decisión y gestión. Y debe asegurar la
adecuada corresponsabilidad del gobierno y los pueblos indigenas
en la concepción, planeación, ejecución y evaluación de acciones
que actúan sobre los indígenas. Puesto que las políticas en las áreas
indígenas no sólo deben ser concebidas con los propios pueblos,
sino implementadas con ellos, las actuales instituciones indigenistas
y de desarrollo social que operan en ellas deben ser transformadas
en otras que conciban y operen conjunta y concertadamente con el
Estado los propios pueblos indígenas."

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de 11uuiemúre de 1996
"ARTICULO 115. Los Estados adoptarán, para su régimen interior,
la forma de gobierno republicano, representativo, popular, tomando
como base de su división territorial y de su organización política Y
admirúsrrativa, el Municipio Libre.
l. Cada municipio...
II. Los municipios...

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

"5. Libre determinación. El Estado respetará el ejercicio de la libre
determinación de los pueblos indigenas, en cada uno de los ámbitos
y niveles en que harán valer y practicarán su autononúa diferenciada,
sin menoscabo de la soberanía nacional y dentro del nuevo marco
normativo para los pueblos indígenas ...
El derecho a la libre determinación se ejercerá en un marco
constitucional de autononúa asegurando la unidad nacional. Podrán,
en consecuencia, decidir su forma de gobierno interna y sus maneras
de organizarse política, social, econónúca y culturalmente. El marco
constitucional de autononúa permitirá alcanzar la efectividad de los
derechos sociales, económicos, culturales y políticos con respeto a su
identidad.
h) designar libremente a sus representantes, tanto comunitarios como
en los órganos de gobierno municipal, y a sus autoridades como
pueblos indígenas, de conformidad con las instituciones y tradiciones
propias de cada pueblo.
1.- El establecimiento de la nueva relación entre los pueblos indígenas
Y el Estado ... Por ello, proponemos que estas reformas deberán
contener entre otros, los siguientes aspectos generales:
a)Legislar sobre la autonomía de la comunidades y pueblos indígenas
para incluir el reconocimiento de las comunidades como entidades
de derecho público; de derecho de asociarse lioremente en municipios
con población mayoritariamente indígena; así como el derecho de
varios municipios para asociarse a fin de coordinar sus acciones como
pueblos indígenas.
.. .las autoridades competentes realizarán la transferencia ordenada
Ypaulatina de recursos, para que ellos mismos administren los fondos

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

"IX. Se respetará el ejercicio de la libre determinación de los pueblos
indígenas en cada uno de los ámbitos y niveles en que bagan valer su
autonomía, pudiendo abarcar uno o más pueblos indígenas de acuerdo a las circunstancias particulares especificas de cada entidad
federativa. Las comunidades indígenas como entidades de derecho
público y los municipios que reconozcan su pertenencia a un pueblo
indígena, tendrán la facultad de asociarse libremente a fin de coordinar sus acciones. Las autoridades competentes realizarán la transferencia ordenada y paulatina de recursos, para que ellos mismo administren los fondos públicos que se les asignen. Corresponderá a
las Legíslaturas estatales determinar, en su caso, las funciones y facultades que pudieran transferírseles, y"

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�l!ue•los.indígenas

PuebloLinclígenas

San Andrés Sa,cam Ch'en de ÚJs Pobres (Lan'áinzar)

San Andrés Sa,cam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de 1W1Jiembre de 1996

públicos quese les asignen, y para fortalecer la participación indígena
en el gobierno, gestión y administración en sus diferentes ámbitos y
niveles...
c) Competencias.... Asimismo, se requerirá especificar las facultades,
funciones y recursos que sean susceptibles de ser transferidas a las
comunidades y pueblos indígenas bajo los criterios establecidos en
el apartado 5.2. del documento intitulado "Pronuncíamientos
Conjuntos", así como las diversas modalidades de participación de
las comunidades y pueblos frente a las instancias de gobierno, a fin
de interactuar y coordinar sus acciones con las mismas,
particularmente a nivel municipal.

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

Las legislaturas de los Estados podrán proceder a la
remunicípalización en los territorios en que estén asentados los
pueblos indígenas, la cual deberá basarse en consulta a las poblaciones
involucradas en ellas.
e) Legislar sobre los derechos de los pueblos indígenas a elegir a sus
autoridades y ejercer la autoridad de acuerdo a sus propias normas
en el interior de sus ámbitos de autonomía garantizando la
participación de las mujeres en condiciones de equidad;
Se propone la integración del municipio con población
mayoritariamente indígena no como un tipo diferente de municipio,
smo como aquel que en el marco del concepto general de esta
institución política permita por un lado, la participación indígena en
su composición e integración y al mismo tiempo fomente incorpore
a las comunidades indígenas en la integración de los ayuntamientos.

d) Autodesarrollo. Son las propias comunidades y los pueblos
indígenas quienes deben determinar sus proyectos y programas de
desarrollo...
5.- Fortalecimiento del Sistema Federal y Descentralización
democrática. La nueva relación con los pueblos indígenas comprende
un procew de descentralización de las facultades, funciones y recursos
de la instancias federales y estatales a los gobiernos municipales, en
el espíritu del punto 5.2 del documento "Pronunciamiento
Conjunto", para que con la participación activa de las comunidades
indígenas y de la población en general asuman las iniciativas de los
mismos,,,

h) designar libremente a sus representantes, tanto comunitarios como
en los órganos de gobierno municipal, y a sus autoridades como
pueblos indígenas, de conformidad con las instituciones y tradiciones
propias de cada pueblo;"

" l. Ampliación de la participación y representación políticas.

Fortalecimiento municipal. Es conveniente preveer en el nivel
constitucional los mecanismos necesarios que ...
b) permitan su participación en los procesos electorales sin la
necesaria participación de los partidos políticos;
c) garanticen la efectiva participación de los pueblos indígenas en la
difusión y vigilancia de dichos procesos;
d) garanticen la organización de los procesos de elección o
nombramientos propios de las comunidades o pueblos indígenas en
el ámbito interno;
e) reconocer las figuras del sistema de cargos y otras formas de
organización, métodos de designación de representantes y forma de
decisiones en asamblea y de consulta popular;
f) establecer que los agentes municipales o figuras afines sean electos

o, en su caso, nombrados por los pueblos y comunidades
correspondientes;
1. El reconocinúento en la constitución política nacional de demandas
indígenas ...

"X. En los municipios, comunidades, organismos auxiliares del ayuntamiento e instancias afines que aswnan su pertenencia a un pueblo
indígena, se reconocerá a sus habitantes el derecho para que definan, de acuerdo con las prácticas políticas propias de la tradición de
cada uno de ellos, los procedimientos para la elección de sus autoridades representantes y para el ejercicio de sus formas propias de
gobierno interno, en un marco que asegure la unidad del Estado
nacional. La legislación local establecerá las bases y modalidades
para asegurar el ejercicio pleno de este derecho.
Las Legislaturas de los Estados podrán proceder a la remunicipalización de los territorios en que estén asentados los pueblos indígenas, la cual deberá realizarse en consulta con las poblaciones
involucradas."

b) Derechos de jurisdicción. Para que se acepten sus propios
procedimientos para designar sus autoridades ...
c) Derechos sociales. Para que se garanticen sus formas de
organización social...

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TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

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�lalos indigenas
San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

-----------~----1---------~-~--------___-JC:;_veblos indige_n
San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Acuerdos de Sat1 Andrés, 16 de febrero de 1996

REFORMAS CONSTITUCIONALES SOBRE DERECHOS INDÍGENAS 1996. OTROS ARTÍCULOS
ARTÍCULO 18: GARANTÍAS INDIVIDUALES EN MATERIA PENAL (ne)

Acuerdos de Sat1 Andrés, 16 de febrero de 1 996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

"Sólo por delito que merezca ...
"En las reformas legislativas que enriquezcan los sistemas normativos internos deberá determinarse que, cuando se impongan sanciones a miembros de los pueblos indígenas, deberán
tenerse en cuenta características económicas, sociales Y culturales de los sancionados, privilegiando sanciones distintas al
encarcelamiento; y que preferentemente puedan compurgar sus
penas en los establecimientos más cercanos a su domicilio y,
en su caso, se propicie su reintegración a la comunidad como
mecanismo esencial de readaptación social."

Los gobiernos ...
Los gobernadores...
La Federación ...
Los reos de nacionalidad ...
Los indígenas podrán compurgar sus penas preferentemente
en los establecimientos más cercanos a su domicilio, de modo
que se propicie su reintegración a la comunidad como mecanismo esencial de readaptación social."

ARTÍCULO 26: GARANTÍAS INDIVIDUALES, RECTORÍA ECONÓMICA DEL ESTADO (ne)

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

"2. Libre determinación, El estado respetara el ejercicio de la
libre determinación ... Respetará asimismo las capacidades de
los pueblos y comunidades indígenas para determinar su propio desarrollo, en canto se respete el interés nacional y público.
Los distintos niveles de gobierno e instituciones del Estado
Mexicano no intervendrán unilateralmente en loa asuntos y
decisiones de los pueblos y comunidades indígenas, en sus organizaciones y forma de representación y en sus estrategias
vigentes de aprovechamiento de los recursos.
3. Sustentabilidad. Es indispensable y urgente asegurar la perduración de la naturaleza y la cultura en los territorios de los
pueblos indígenas. Se impulsará el reconocimienro, en la legislación, del derecho de los pueblos y comunidades indígenas a
recibir la indemnización correspondiente, cuando la explotación de los recursos naturales que el estado realice, ocasione
daños en su hábitat que vulneren su reproducción cultural. Para
los casos en los que el daño ya se hubiera causado, y los pueblos demuestren que las compensaciones otorgadas no permiten su reproducción cultural, se promoverá el establecimiento
de mecanismos de revisión que permitan que de manera conjunta, el Estado y los afectados analicen el caso concreto. En
ambos casos los mecanismos compensatorios buscarán asegurar el desarrollo sustentable de los pueblos y comunidades indígenas.

32

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

Asimismo, impulsar, de común acuerdo con los pueblos indígenas, acciones de rehabilitación de esos territorios, y respaldar sus iniciativas para crear condiciones que aseguren
la sustentabilidad de sus prácticas de producción y de vida.
4. Consulta y acuerdo. Las políticas, leyes, programas y acciones públicas que tengan relación con los pueblos indígenas serán consultadas son ellos. El Estado deberá impulsar
la integr idad y concurrencia de todas las instituciones y niveles de gobierno que inciden en la vida de los pueblos indígenas, evitando las prácticas parciales que fraccionen las
políticas públicas. Para asegurar que su acción corresponda
a las características diferenciadas de los diversos pueblos
indígenas, y evitar la imposición de políticas y programas
uniformadores, deberá garantizarse su participación en todas las fases de la acción pública, incluyendo su concepc ión, planeación y evaluación.
4. Participación. El Estado debe favorecer que la acción institucional
impulse la participación de los pueblos y comurudades indígenas y
respete sus formas de organización interna, para alcanzar el propósito de fortalecer su capacidad de ser los actores decisivos de su propio
desarrolla. Debe promover, en colaboración con las expresiones
organizativas de los pueblos indígenas, que estos vigoricen sus capacidades de decisión y gestión. Y debe asegurar la adecuada
corresponsabilidad del gobierno y los pueblos indígenas en la concepción, planeación, ejecución y evaluación de acciones que acrúan
sobre los indígenas. Puesto que las políticas en las áreas indígenas no
sólo deben ser concebidas con los propios pueblos, sino implementadas
con ellos, las actuales instiruciones indigenistas y de desarrollo social
que operan en ellas deben ser transformadas en otraS que conciban y
operen conjunta y concertadamente con el Estado los propios pueblos indígenas.
d) Autodesarrollo. Son las propias comunidades y los pueblos indígena quienes deben determinar sus proyectos y programas de desarrollo ...
d) Derechos económicos. Para que se desarrollen sus esque'.11ªs Y alternativas de organización para el trabajo y de me¡ora de la eficiencia de la producción."

"El Estado organizará.. .

ARTÍCULO 53: DERECHO ELECTORAL (ne)

Los fines del proyecto .. .
La ley facultará ...

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

La legislación correspondiente establecerá los mecanismos necesarios
para que en los planes y programas de desarrollo se tomen en cuenta a
las comunidades y pueblos indígenas en sus necesidades y sus
especificidades culturales. El Estado les garantizará su acceso equitativo a la distribución de la riqueza nacional."

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Iniciativa COCOPA, 29 de nuuiembre de 1996

"1. Ampliación de la participación y representación políti-

cas. Fortalecimiento municipal. Es conveniente prever a nivel constitucional los mecanismo necesarios que:
a) Aseguren una representación política adecuada de las
comunidades y pueblos indígenas en el Congreso de la Unión
Y en los congresos locales, incorporando nuevos criterios en

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

"La demarcación territorial ...
Para establecer la demarcación territorial de los distritos uninominales
Y las ctrcunscripciones electorales plurinominales, deberá tomarse
en ~~nta 1~ ubicación de los pueblos indígenas, a fin de asegurar su
paruc1pac1on Y representación políticas en el ámbito nacional. Para
la elección."

33

�..J!uelalos indígenas - -

heblos inclígeJU1S

~ - - - - - - ~ - - - - ~ - - - - - - - - _ :,_________~ - - - - - - - - - - - - - - ~S~a:n~A; nd
:;,r~é;sSS:acam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinz ar)

BIBLIOGRAFÍA

la delimitación de los distritos electorales que correspondan a las cornunjdades y pueblos indígenas."

ARTÍCULO 73: FACULTADES DEL CONGRESO (ne)
JmaaJ.iva COCOPA, 29 de nuviembre de 1996

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996
"5. En las leyes reglamentarias e instrumentos ju rídicos de
carácter federal que correspondan, deberán asentarse las
d isposiciones que hagan compatfüles con las reformas constitucionales sobre nuevos derechos indígenas.
_
Al respecto el gobierno federal se compromete a ,mp~lsar
e a partir de las reformas constitucionales, se emita la
qu,
.
d"
legislación general que permita contar de mme iato con
mecan ismos y procedimientos jurídicos para,
_
a) que se inicie la revisión y modificación de las diversas
leyes federales;
. _ ,,
b) que se legisle en los Estados de la Repubhca.

"El Congreso tiene facultad:

I...XXVIl

x:xvm.Para expedir leyes que establezcan la concurrencia del go-

=~ '

b. 0 ~ederal de los estados y de los municipios en el ámbito de sus
~~
respectivas competencias, respecto de los puebl~s Y comuru ~
indígenas, con el objeto de cumplir los fines previstos en los arnculos 4º y 115 de esta Consntución;"

ARTÍCULO 116: NUEVO FEDERALISMO, FACULTADES DE LOS ESTADOS (ne)
Jnicia1iva COCOPA, 29 de noviembre de 1996

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996
"6. Se propone al Congreso de la Unión y a las legislaturas de los
Estados...
h) designar bbremente a sus representantes, tanto comunitarios como
en los órganos de gobierno municipal, y a sus autondades como
pueblos indígenas, de conformidad con las instituciones Y tradiciones propias de cada pueblo;
¡_Ampliación de la participación y representaci~n politicas. Fortalecimiento municipal. Es conveniente prever a mvel consntucional
los mecanismo necesario que:

"El poder público de los Estados ...

I...

a)Aseguren una representación política adecua~ de las comumdaII. El número de representantes ...
des y pueblos indígenas en el Congreso de la Uruon Yen 100, congresos locales incorporando nuevos criterios en la delimitac,on de los
Los diputados de las legislaturas...
distritos el~crorales que correspondan a las comunidades Ypueblos
En la legislación electoral...
indígenas;
.
b) Pemútan su participación en los procesos electorales sm la necePara garantizar la representación de los pueblos indígenas_ en las
saria participación de los partidos políncos;
legislaruras de los estados por el principio de mayoría rela?va, _los
1.. .Proponernos que estas reformas deberán contener entre otros,
los siguientes aspectos generales: ...d) Legislar sobre los derechos
distritos electorales deberán ajusrarse conforme a la distnbución
de los indígenas, hombres y mujeres, a tener representantes en_ :15
geográfica de dichos pueblos."
instancias legislativas, particularmente en el Congr~ d~ la Urnon
y en los congresos locales; incorporando nuevos cntenos para la
delimitación de los distritos electorales que correspondan a las comunidades y pueblos indígenas y pennitan la celebración de elecciones conforme a la legislación de la materia;"
.
ed ral
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(ne): Nota del editor.

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TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
- + - - - ----+-

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vblver el rostro

LA DEMOCRATIZACIÓN DEL PAÍS SEGÚN
VOCES INDÍGENAS

Volver el rostro
Crisis política en ·los municipios indígenas
AoRIANA LóPEZ MoNJARDíN

a alternancia en el poder alcanza a los incligenas en tiempos de una grave crisis política. El panorama está marcado por la incapacidad del último gobierno priista para inaugurar la nueva relación entre el Estado y los pueblos
mdígenas, que fue pactada con el Ejército Zapatista
de Liberación Nacional en San Andrés Sacamch' en
de los Pobres, Chiapas, en 1996. Durante los años
siguientes, la situación se ha caracterizado por la militarización de las regiones indígenas de todo el país,
con una secuela de constantes violaciones a los derechos humanos; por la persistencia de grupos armados que cuentan con una sigrúficativa participación
de incligenas; y por una intensa e inacabada polémica
entre el emocentrismo y el pluralismo cultural.
Otra dimensión de esta crisis política,menos
visible pero no menos honda, más cotidiana y que da
cuenta de un proceso de longue dureé, es la que tiene
como escenario a los municipios indígenas. A ellos
está dedicado este texto: porque en los municipios se
manifiestan no sólo los conflictos entre los indígenas
y el Estado, sino aquellos que involucran las relaciones que mantienen los indígenas entre ellos mismos:
las formas primarias en que se organizan, se
autogobieman y se vinculan con otras instancias sociales y políticas. Podemos decir, entonces, que es
sobre todo en los municipios donde se está jugando
la posible reconstitución de los pueblos o bien la destrucción del tejido social.
Las políticas focalizadas de combate a la
pobreza que se han aplicado en México durante los
últimos años han perpetuado los problemas de los
indígenas; porque sólo los reconocen en su condición de individuos, ignorando los lazos comunita-

L

36

rios; porque generan conflictos entre los beneficiarios y los excluidos de los programas de apoyo; porque subordinan a los gobiernos municipales a la aplicación mecánica de los programas decididos en el
centro y porque violentan su derecho a participar en
las políticas públicas y a tomar decisiones autónomas.
Por otra parte, las reformas al artículo 115
de la Constitución que regula lo relativo a los municipios, realizadas en septiembre de 1999, dejan al
poder legislativo ante un conjunto de asignaturas
pendientes. Con esta reforma constitucional, se desperdició una oportunidad de abrir la puerta a los
derechos incligenas, de la misma manera en que se
dejó de lado la participación ciudadana, que todavía
no tiene reconocimiento jurídico ni atribución alguna en los municipios.
El presidente Vicente Fox afirma que va a
cumplir los Acuerdos de San Andrés. Si lo hace, en
el mismo proceso de garantizar el reconocimiento
constitucional de los derechos indígenas, va a aflorar
la necesidad de dejar atrás las políticas asistenciales,
dirigidas focalmente a aliviar la pobreza, para dar
lugar al ejercicio de la autonomía y de la libre determinación de los pueblos indígenas, que tiene en los
municipios uno de sus espacios primarios. 1

El presidente Fox envió al Poder Legislativo, el 5 de diciembre de 2000
la iniciativa COCOPA, en caso de que sea sancionada favorablemente,
será necesario esperar para conocer los términos de su aprobación. Posteriormente-cuando no existan-deberán ser redactadas las leyes reglamentarias correspondientes a los artículos constitucionales reformados.
Además, la legislación reglamentaria, por ejemplo las leyes orgánicas
municipales, también deberá ser reformada. Esto constituirá apenas

1

TRAYECTORIAS

AÑO 111, N~ 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

¿Cómo lograr una "nueva relación" entre el gobierno federal y los indígenas? El presidente Fox ha propuesto una "relación directa, sin intermediarios" y
asegura que mantendrá una
oficina al lado de su residencia
oficial, en Los Pinos, para atender a los indígenas. Sin embargo, las intenciones comienzan
a empantanarse desde el momento mismo en que habla de
los indígenas, porque pasa por
alto que no se trata de una corporación: con formas de organización bien establecidas y
correas de mando y representación precisas, sino que se está
hablando de un conjunto muy
heterogéneo de diez millones
de mujeres, hombres, niños y
ancianos, que hablan más de
50 lenguas y viven por todos
los rincones y sótanos del país.
Ninguna de las muchas organizaciones existentes cuenta
con la legitimidad suficiente para pretender, por sí
misma, representar a "los indígenas". Por el contrario, lo que está en crisis son, precisamente, sus formas de representación política.
Las identidades de los pueblos indígenas se
han construido incorporando, explícitamente, dos

dimensiones de alteridad: la que los distingue de los
mestizos y la que se refiere a cada uno de sus pueblos. Por eso no puede hablarse de "los indígenas a
secas" sino que, para abordarlos como actores sociales y políticos, resulta indispensable considerar el carácter plural y complejo del proceso en el que han
venido expresando sus saberes, demandas, agravios y esperanzas, y que ha conducido
a las formulaciones unitarias. 2
Las demandas de autonomía
y reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos incligenas se han convertido en uno de los tópicos más
visibles, en una de las consignas que sintetiza un conjunto,_____~~
de demandas y movilizan a las,_______
comunidades y a las organizaciones, y en uno de los recla-i
mos más publicitados por los
medios de comunicación.
Pero, así formuladas, son ape-1
nas la punta del iceberg de U11i
proceso de reflexión y de
construcción de consensos
que dan unidad y sentido al
movimiento indígena.
El debate en torno a la autononúa de los pueblos originarios tiene una dimensión internacional,
fundada en lo que se ha llamado los derechos humanos
de cuarta generación, que son, por su propia naturaleza, derechos colectivos; es decir, cuyo ejercicio requie-

En los municipios se
manifiestan los conflictos
entre los indígenas y el
Estado) y aquellos que
involucran las relaciones
que mantienen entre ellos
mismos; y es ahl donde se
está jugando la posible
reconstitución de los
pueblos o bien la
destrucción del tejido
social.

las nuevas relaciones jurídicas, luego vendrá el aparato administrativo
para hacer efectivos, aplicables y exigibles los nuevos preceptos legales.
Como se ve, el camino aún es muy largo, lo será menos en cuanto se
mante?~ª una política de diálogo y participación, para dar cauce y
expres1on a las necesidades de los pueblos indígenas.
2

Es_ pertinente recordar la cautela de A. Melucci, cuando nos llama a
susntu1I la historia lineal de los personajes con destinos por cumplir

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

para atender los procesos de constitución de actores colectivos. Véase
Alberto Melucci, "Liberation or Meaoing? Social Movements Culture
and Democracy", Deve/opment ami Change, SAGE, vol. 23,' núm. 3,
London, Newbur! Park and New Dehli, 1992, pp. 43-77. y puede
consultarse
Melucci, Acción colecu·va., =co=wooy
•.:.,_ .: Y
. tamb1en Alberto
.
~wcraaa, El Colegio de México, Centro de Estudios Sociológicos
MeXJco, 1999.
'

37

�- ~ - - ~ - - - - - - - - - - - - --t--- - - - - - - ~ - - ~ - - - - - -_..__ellloS-indígen
UJlver el rostro

el Estado que demandan los indígenas, vale la pena
comenzar por citar aquí uno de los primeros documentos en los que se expusieron los consensos alcanzados entre los asesores e invitados del EZLN y
los del gobierno federal en los D iálogos de San Andrés, ya que ofrece un diagnóstico preciso y todavía
vigente acerca de la exclusión política de los pueblos
indígenas:
No existe correspondencia entre el número de habitantes pertenecientes a alguno de los pueblos indios
y la representación política en las distintas instancias de gobierno. El número de diputados presentes
en las legislaturas locales o en la Cámara de Diputados o de Senadores es sumamente limitado. Lo mismo sucede en los gobiernos municipales, incluso de

38

ayuntamientos mayoritariamente indios, donde la

más allá del nivel agrario para administrar y gestionar sus

representación formal no recae en éstos.

recursos dentro de un territorio delimitado.

En la mayoría de las entidades, un problema adicional es el existente en los ayuntamientos. A pesar de que
existen formas tradicionales de elegir a las autoridades

mentales vinculadas con las problemáticas de la poi
blación indígena y las políticas públicas que imple-

Algo similar ocurre con las instituciones guberna-

municipales basadas en los sistemas de cargos, el plebiscito o la asamblea, la legislación vigente obliga a registrar a
quienes son electos con un partido político. Las formas

re de la libre expresión y reproducción de una colectividad. Por ejemplo: ¿de qué sirve afirmar el derecho
de un individuo a hablar su lengua materna si no tiene con quien hablarla? El derecho a la lengua es, entonces, necesariamente, un derecho colectivo, de la
misma manera en que lo es el derecho político de los
pueblos indígenas a elegir a sus propias autoridades
y a que éstas sean reconocidas por el Estado. Los derechos de cuarta generación se encuentran en un proceso de discusión, afirmación y reconocimiento que
va a contracorriente de los dogmas jurídicos de los
Estados occidentales, que se fundamentan en una
concepción puramente individual de los derechos.3
Pese a estos desencuentros entre los sistemas juridi-

El debate en torno a la
autonomía de los pueblos
originarios tiene una
dimensión internacional)
fundada en lo que se ha
llamado los derechos humanos
de cuartageneración) que son)
por su propia naturaleza)
derechos colectivos.

cos, los derechos de los pueblos originarios han encontrado espacios de reconocimiento en las declaraciones y pactos internacionales, incluso en algunos
que tienen un carácter vinculatorio para los países
que los su scriben4 (es decir, que operan con fuerza
de ley).

Sobre el reconocimiento de los derechos indígenas en los países de
América Latina, véase Magdalena Gómez (coord.), Derecho Indígena,
INI/AMNU, 1997.
• El reconocimiento de estos derechos en el ámbito internacional está
garantizado por el Convenio 169 de la Organización Internacional del

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5

j SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

de elección y representación política siguen siendo un monopolio de los partidos políticos con registro. De la misma manera, no obstante de que en los municipios indios
existen prácticas de gobierno distintas a las tradicionales

nes históricas y sociales, pero también son producto del
sistema de partidos actualmente vigente, que no corres-

en cuestiones tales como la duración de los cargos, la composición del cabildo, la administración de la obra pública

ponde a la realidad y a la necesidad de los pueblos indios.
Son también el resultado de un proceso de moderniza-

o la remoción de las autoridades, la ley vigente no las reconoce y obliga a estos pueblos a la simulación. Por si ello

ción acelerado y excluyente que ha reducido de manera

Estos problemas tienen su origen, en parte, en razo;

sustancial la participación de los pueblos indígenas y que

fuera poco, en escasos lugares existe el derecho de las agencias municipales a nombrar directamente a sus represen-

ha marginado y empobrecido a grandes sectores de la
población. La pobreza en la que viven las comunidades
indígenas no es el resultado de su cultura sino del sistema
en su conjunto.5

tantes, y las comunidades no tienen personalidad jurídica

Para abordar este debate en el ámbito nacional y para comprender cuál es la nueva relación con
J

mentan. Las políticas que trazan, los programas que
instrumentan, la definición de los beneficiarios y 13-1
evaluación se realizan sin la participación de los indígenas.

Trabajo, suscrito por México. Actualmente está a discusión el proyecto
de Declaración de Derechos Indígenas de la ONU, que en su artículo 3
establece que "Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de este derecho, determinan libremente su condición
política y persiguen libremente su desarrollo econónúco, social y cultu-

rar'.

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5

Síntesis de la primera sesión del Grupo de Trabajo 3: Participación y
representación política de los indígenas en la Mesa 1: "Derechos y Cultura Indígena", Sao Cristóbal de las Casas, Chiapas, 19 de octubre de
1995.

39

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U&gt;lver el rostro

Además de la relevancia de los diagnósticos
y las alternativas que generaron, la importancia de
los Diálogos de San Andrés radica también en su legitimidad, debido a que fueron un espacio en el que
confluyeron las distintas tendencias políticas, sociales y culturales vinculadas con el mundo indígena,
gracias a la calidad y multiplicidad de los partici-

Los participantes en los
Diálogos de San Andrés
demandaron una nueva
relación con el Estado
y el conjunto de la sociedad
basada en el respeto a sus
propias culturas y en formas
de participación democráticas.
pantes. Formalmente, los Diálogos de San Andrés
!fueron un primer momento de negociación entre un
grupo armado y el gobierno. No obstante, en vez de
L . . . - ~ - - _Jplantear únicamente sus propias demandas, el EZLN
convocó a un conjunto de dirigentes de comunidades, pueblos y organizaciones indígenas, sociales,
políticas, civiles y no gubernamentales, a especialistas en diversos campos, a intelectuales y comunicadores para elaborar, entre todos, las propuestas que
serian llevadas a la negociación.
Los participantes en los Diálogos de San
Andrés demandaron una nueva relación con el Estado y el conjunto de la sociedad basada en el respeto a
Relatoría de las discusiones del grupo de trabajo sobre "Representación y participación política" en la primera sesión de los Diálogos de
San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígenas, del 18 al 22 de octubre de 1995.

sus propias culturas y en formas de participación
democrática. Un yaqui de Sonora, autoridad tradicional de su pueblo, lo expresó de la siguiente manera: "Los yaquis ya tenemos un territorio y nuestras
formas de gobierno propio, pero necesitamos pasar
de la autonomía de hecho a la de derecho. Hay que
modificar la relación entre el gobierno y los pueblos
indígenas. Las leyes tienen que cambiar, asegurando
la autonomía plena de los pueblos. Este proceso tiene mucho que ver con la democratización plena del
país".6
Las formas de autogobierno, participación
y representación política de los pueblos indígenas no
se restringen al sistema de partidos y a los procesos
electorales. "No estamos en contra de que existan
los partidos -explicó un dirigente zapoteco de
Oaxaca-. Pero los partidos deben aprender de los
pueblos y respetarlos. También debe ser respetada
una concepción distinta del poder de los pueblos indígenas, que no es de cuotas o de botín sino de serví.

,, 7

CJO .

En su ponencia escrita, los integrantes de la
Organización Indígena Totonaca de Puebla plantearon que "las demandas indias no tienen solución dentro del sistema politice actual, sino en un nuevo or- .
den politice, con toma de decisiones de toda la población, sin verticalidad ni discriminación Y con respeto a todos. Hay una historia de derechos indígenas
negados, por eso hay desconfianza. El Estado centralista no nos permite decidir nuestras formas de
participación; por eso queremos que se reconozca la
existencia de los pueblos indios, y queremos impulsar los procesos organizativos autónomos, desde las
bases, y buscar un federalismo acordado con los pue.
. . .
,; 8
blos en las regiones y muruc1p1os .
Los participantes en los Diálogos condenaron las limitaciones impuestas al postulado constitucional de municipio libre por una legislación que nie-

6

1

!bid.

8 !bid.

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5

40

1

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

ga el derecho de los ciudadanos a destituir a las autoridades que traicionan el mandato popular, ya que la
remoción de las autoridades municipales es atribución exclusiva de las legislaturas estatales.También se
pronunciaron en contra de una distribución de los
recursos públicos inequitativa y centralista.
Expusieron que las tradiciones, las experiencias y las necesidades de los pueblos indígenas definen formas particulares de integración de los gobiernos locales y de duración de los cargos, que no se
corresponden con el presidencialismo municipal previsto por las leyes vigentes, sino que suponen estructuras más colegiadas de integración de los cabildos o
consejos municipales. En ellos, resulta indispensable
facilitar la participación y representación de todas las
localidades que integran ese espacio territorial: ejidos,
comunidades, parajes, agencias municipales o pobla-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

dos. Sin embargo, en muchos estados de la república,
es atribución del presidente municipal designar a los
agentes. Las cabeceras municipales se han erigido e0¡
pequeñas capitales que acaparan los recursos públicos y la toma de decisiones, y a menudo son controladas por los caciques y los grupos locales de poder.
Este amplio proceso de diálogo y construcción de consensos entre los principales actores sociales y políticos vinculados con el mundo indígena dio
lugar a la elaboración de los primeros Acuerdos de
San Andrés sobre D erechos y Cultura Indígenas, que
fueron firmados entre el EZLN y el gobierno federal
el 16 de febrero de 1996. Sus postulados centrales
están recogidos puntualmente en la iniciativa de ley
sobre Derechos y Cultura Indígenas que fue redactada por la Comisión de Concordia y Pacificación
(COCOPA) a finales de 1996, mientras que resulta-

41

�U&gt;lver el rostro

les y municipales, de acuerdo a sus usos y costwnbres, y
otorgar validez juridica a sus instituciones y prácticas. En
particular, se reconocerán las figuras del sistema de cargos, asamblea, consulta popular y cabildo abierto. Los
agentes municipales serán electos y removidos IX'.r los
pueblos Y comunidades correspondientes, y no designados por el presidente municipal. Deben respetarSe los
usos Y costumbres que definan úempos específicos de
duración de cargos.
.
. la
Es conveniente prever mecanismos que penrutan
participación de las comunidades Ylos pueblos ~díge~
en los procesos electorales, sin la necesaria partiapaoon

ron severamente restringidos en la iniciativa unilateral
que presentó el Ejecutivo Federal a la Cámara de Se\Jladores en marzo de 1998.
Según los lineamientos de los Acuerdos de San
Andrés los municipios resultan el espacio privilegiado
para el ~jercicio de la autonomía de los pueblos indígenas. Sus fronteras colindan, por una parte, con las comunidades y con la exigencia de que se reconozca constitucionalmente su carácter de entidades de derecho público. Por el otro lado, colindan con el derecho de los
.municipios a asociarse entre sí, de acuerdo con los fines
que les convengan como pueblos indígenas.
Por lo que se refiere en particular a los municipios chiapanecos, en San Andrés se pactó un cambio profundo y detallado que coincide en buena medida con las prácticas de los municipios autónomos
zapatistas, cuyos lineamientos se estructuran ~~ torno a tres ejes: las formas de elección y revocac10n de
las autoridades; las formas de ejercicio del poder
político y el derecho a participar en las politic_as
blicas y a ejercer directamente los recursos publicos
que les deben ser transferidos:

?ú-

En los municipios con población mayoritariamente indígena, se reconocerá el derecho de los pueblos y comunidades indígenas para elegir a sus autoridades tradiciona-

de los partidos políúcos.
Los municipios con población mayoritariamente indígena podrán desconocer a sus autoridades municipales
cuando éstas incurran en responsabilidades y prácúcas
contrarias a derecho o a sus usos Ycostumbres, Yel congreso local buscará respetar y aprobar su decisión.
Las comunidades y los municipios con población mayoritariamente indígena, en su carácter de sujetos con facultades ya expresas en la ley, podrán convenir y asociarse entre ellos para emprender acciones regionaliz.adas que
opúrnicen los esfuerzos y recursos, aumentando así su
capacidad de gesúón y desarrollo y de coordinación de
sus acciones como pueblos indígenas. Las autoridad~
competentes realizarán la transferencia ordenada Ypaulaúna de recursos, para que ellos mismos administren los
fondos públicos que se les asignen y para fortalecer la
parúcipación indígena en el gobierno, gestión Yadminis9

tración en sus diferentes ámbitos y niveles.

LEGISLACIÓN Y POLÍTICAS PÚBLICAS:
LOS CIUDADANOS EXCLUIDOS
Evidentemente, los actores políticos y sociales que
reclaman una reforma municipal no se agotan en el
• Acuerdos de San Andrés, documento 3.1 "Compromisos para Chiapas
del gobierno del estado y federal y el,~ZL~, co,~respondientes al Punto
1.3. de las Reglas de Procedimiento , mc1so I. Propuesta de reformas
constitucionales en el estado de Chiapas".

TRAYECTORIAS

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AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

mundo indígena; se han venido conformando a través de muchos años y muchas luchas. En primer lugar, y desde una perspectiva más general, se trata de
fuerzas que, desde la sociedad civil, reclaman una
nueva relación entre gobernantes y gobernados en
ese espacio inmediato para la vida cotidiana que son
los municipios. Estas fuerzas se han expresado por
todos los medios posibles: a través de todos los partidos políticos, de todas las oposiciones y dentro del
PRI, que muchas veces se ha visto atravesado por las
autodenominadas "corrientes democráticas" o por la
confrontación entre un PRI pobre y un PRI rico. También, muchas veces, los electores han favorecido a candidatos independientes, que a pesar de alcanzar el triunfo electoral no llegan a las alcaldías porque carecen del
registro legal de algún partido político.
En segundo lugar, se han venido formando
especialistas en la problemática municipal, tanto en
los ámbitos académicos y de las organizaciones no
gubernamentales como en franjas cada vez más amplias de las clases políticas. Durante los últimos años,
en los municipios mestizos, el Partido de Acción
Nacional y el de la Revolución Democrática captaron buena parte de la inconformidad ciudadana.
Como ambos cuentan con una amplia experiencia
en el gobierno municipal, a través del tiempo, los conflictos y los límites al ejercicio del poder local, lograron acumular saberes, afinar diagnósticos y diseñar
alternativas. Para agrupar a sus fuerzas y sistematizar sus propuestas, el PAN formó la AMAC (Asociación de Autoridades Municipales) y, más tarde, el
PRD formó la AALMAC (Asociación de Autoridades Locales). Ambas asociaciones desarrollaron
lineamientos para una reforma al artículo 11 5 constitucional que coincidían en muchos aspectos. Como
los ciudadanos y los partidos políticos reclamaban
una urgente reforma municipal, la Cámara de Diputados comenzó a prepararse para ella desde 1997,
mediante foros y consultas en las que participaron
autoridades locales, especialistas, organizaciones no
gubernamentales y organizaciones sociales.

TRAYECTORIAS

I

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Los consensos alcanzados a través de estos/
debates podrían resumirse en tres lineamientos pad
la reforma del artículo 115 de la Constitución: 1)
Garantizar la participación ciudadana. 2) Fortalecer
a los municipios ampliando su capacidad financiera

La clase política se encierra en
sí misma) a tal grado
que una reforma municipal se
convierte en un texto que
trata la relación de una
instancia de gobierno con
otras) pero omite la relación
entre gobernantes
y gobernados.
y sus atribuciones legales y reforzando su independencia respecto a las autoridades estatales y federales. 3) Asegurar el derecho de los municipios a participar en el desarrollo económico y social, así como
en el diseño de las políticas públicas. Como puede
verse, los grandes temas de la agenda para la reforma municipal no eran muy diferentes de los que se
habían pactado para los municipios indígenas en los
Diálogos de San Andrés.
Finalmente, cuando todo apuntaba hacia el
fortalecimiento de los poderes locales y la participación ciudadana, los legisladores de los tres principales partidos políticos aprobaron de común acuerdo,
en septiembre de 1999, una reforma municipal no
sólo intrascendente sino regresiva en algunos puntos.
El retroceso comenzó cuando los partidos políticos
de oposición presentaron a la Cámara de Diputados
sus iniciativas de reforma, que dejaban de lado mu-

43

�••losindigen• ~ ~ - - - ~ - - ~ - - ~ - - ~ - - ~ - - -----,r------- - - - - - - - - - - ~ ~ - ~ - - --.l!ue:bl
UJlver el rostro

chas de las propuestas que habían procesado sus respectivas asociaciones de autoridades locales. 10 Los
saberes específicos de los municipalistas quedaron
fuera de la jugada, aplastados por los intereses y las
capacidades de negociación de las diversas fracciones parlamentarias. La racionalidad específica de una
reforma municipal fue sacrificada en aras de una racionalidad más amplia, que privilegió los lineamientos
de las fuerzas orientadas hacia la contienda electoral
por la presidencia de la república, y que su ponía
reacomodos tanto en el interior de cada partido como
entre los diversos partidos.
El nuevo artículo 11 5 constitucional no sólo
omite toda mención a los pueblos indígenas y a los
Acuerdos de San Andrés, también ignora a los ciudadanos, a quienes sólo menciona una vez y no se les
reconoce ningún derecho ni atribución en los gobiernos locales. Las formas de participación ciudadana

'º Sobre las propuestas presentadas por el PAN y el PRD, ver el "Cuadro comparativo de las iniciativas de reforma municipal", elaborado
por Dolores González Saravia, del lnstiruto de Desarrollo Municipal.
Fuente: Los textos de las iniciativas se recuperaron de la página electrónica de AMAC, 20 de mayo, 1999.

44

se remiten a las legislaturas estatales y no sólo no se
reconoce el derecho a la revocación del mandato, sino
que los "ciudadanos y vecinos" no tienen siquiera la
posibilidad legal de solicitarlo a las legislaturas locales. Tampoco es obligatorio que los gobiernos locales
informen o consulten a los ciudadanos sobre los planes, bandos y reglamentos municipales o sobre el
gasto de los recursos públicos, ya que las labores de
vigilancia y contraloría se depositan en los congresos locales. La clase política se encierra en sí misma,
a tal grado que una reforma municipal se convierte
en un texto que trata de la relación de unas instancias de gobierno con otras, pero omite la relación entre
gobernantes y gobernados.
La nueva ley impone modalidades uniformes
para la integración de los ayuntamientos, que deberán estar formados por un presidente y el número de
regidores y síndicos que la ley determine. Así, se está
legislando a favor del presidencialismo y en contra de
la libre integración de los ayuntamientos, cuando que
las demandas populares con.fluyen en la necesidad
de construir espacios de gobierno más colegiados y
con mayor participación y vigilancia ciudadana.

TRAYECTORIAS

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Los únicos beneficiarios de la "pluralidad"
en la integración de los ayuntamientos serán los partidos políticos, ya que la ley no prevé la representación territorial de los ejidos, comunidades, agencias
municipales, poblados, barrios o colonias que integran el municipio, cuando que uno de los problemas
más sentidos es la concentración de poder recursos
públicos en las cabeceras municipales en detrimento
de las demás localidades.
Si bien, las reformas al artículo 115 constitucional prevén nuevas atribuciones para los municipios, no les garantizan el acceso a los recursos públicos necesarios para atender sus nuevas tareas. En
el texto reformado del artículo 115 no hay ni una
línea que trate sobre el compromiso de descentralizar los recursos públicos o sobre la obligación de los
gobiernos federal y estatal de garantizar que los municipios cuenten con un financiamiento suficiente.
También se omite cualquier alusión a la transferencia de recursos e infraestructura de las instituciones
federales y estatales hacia los ayuntamientos.
Por este camino, que ya no es nuevo en México, lo único que se ha logrado cuando se proclama
una supuesta descentralización es ahondar las diferencias entre aquellas localidades más pudientes, que
pueden ofrecer servicios de mejor calidad a sus habitantes, Ylos municipios más pequeños y más pobres,
cuya población se encuentra cada vez más marginada, Y cuyos ayuntamientos se ven cada vez más subordinados a los gobernadores, que manejan discrecionalmente los llamados programas "compensatorios". En cuanto a los programas federales destinados al desarrollo local, constituyen una nueva violación al principio de municipio libre, en la medida en
que sólo distribuyen partidas presupuestales ya etiquetadas desde el centro y de muy corto plazo.
Volviendo a los municipios indígenas, que son
los que nos ocupan, hay que señalar que la política
municipal restrictiva y ajena a la participación ciudadana, que se desprende de los preceptos constitucionales aquí descritos, se encuentra con una nueva po-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

Cuando se proclama una
supuesta descentralización lo
que se logra es ahondar las
diferencias entre las
localidades más pudientes y los
.. .
munictpws mas pequeños y
pobres) cuyos ayuntamientos se
ven subordinados a los
gobernadores que manejan
discrecionalmente los
programas cccompensatorios)).
/

lítica indigenista que ha sido también, cada vez, más
restrictiva.
Cuando se habla de la política social hacia,.
los pueblos indígenas, es común suponer que el Es-1
tado sostiene los mismos postulados integracionistas
que prevalecieron en tiempos pasados. Sin embargo,
es necesario un análisis más cuidadoso para comprender la especificidad de la política indigenista quel
se ha desarrollado en México en consonancia con los
postulados neoliberales. 11 En primer lugar, desde hace
más de una década, la política social dirigida hacia
los pueblos indígenas ha abandonado explícitamente
las propuestas incluyentes y redistributivas que acompañaron a1 indigenismo que se desarrolló bajo la ideología de la revolución mexicana.
Durante la primera mitad del siglo XX el
indigenismo estuvo orientado por la intención de

«ior-

11

~ara _un ex~elente _análisis acerca de la evolución de las políticas
mdigerus_tas, _vease Cn~°'.1ª Oehrnichen, Refonna del Estado,política soe ind¡gemsmo en Merico (1988-1996), tesis de Maestría en Antropologia S0etal,Escuela Nacional de Antropología e Historia,México, 1997.

=!

45

�loundigenas - - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ - -- , - ~- - - - - - - - - ~ - - - - - - - - - - -Pueltlo.s indígenas
vólver el rostro

jar Patria"; 12 es decir: se planteaba la necesidad de
incorporar a los indígenas a un desarrollo nacional
que les ofrecía la reforma agraria y el acceso a la lengua nacional, la educación, la salud y el trabajo remunerado, a la par de la fusión de razas y culturas
por medio del mestizaje.
Estos postulados fueron impugnados desde
varios flancos: en primer lugar, la vida de los pueblos indígenas se encargó de desmentir al integracionismo: durante el siglo XX los indígenas no sólo
no desaparecieron, mezclados en el supuesto crisol
de la mexicanidad, sino que aumentó su número absoluto y su peso relativo en términos sociales, políticos y culturales. En segundo lugar, los propios indígenas hicieron oír sus voces, reclamando un futuro
desde su propia especificidad cultural y desde la reconstitución de sus pueblos.
Por otra parte, y en una vertiente distinta, el Estado de bienestar y sus funciones tutelares sucumbieron a
las críticas neoliberales, encaminadas a limitar la participación estatal en la economía y como garante del bienestar social de la población. Al analizar los cambios ocurridos en el indigenismo durante los últimos años del siglo
XX, Cristina Oehmichen afirma que:
Cuando se puso en marcha la reforma neoliberal, la política indigenista del Estado ya había abandonado el discurso de la integración y la homogenización cultural. Por
el contrario, la instrumentación de la nueva política social, restringida y focalizada en el "combate a la pobreza", es acompañada de un discurso referido al respeto a

¡'

la pluralidad cultural y al derecho de los pueblos indígenas a definir por sí mismos su propio desarrollo. Para

~

1992, este nuevo discurso cristalizaóa en la reforma al
artículo 4 constitucional y, parcialmente, en la legislación
secundaria. Paradójicamente, en este año se abren las

~sJ/4

posibilidades legales para la privatización de la tierra, en
una perspectiva que tiende a socavar las bases mismas

12

46

Manuel Gainio, Forjando Patria, Ed. Porrúa, México, 1982.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

para el posible desarrollo autónomo y autogestivo de los
pueblos indígenas. 13

El discurso indigerrista cambió: se afirmaba
que los indígenas ya no serían sujetos de integración
o de políticas paternalistas sino aceptados como "mayores de edad". Para ello, tenían que ser capacitados:
particularmente en el manejo de una nueva racionalidad, orientada hacia la formación de empresas sociales que tenían que ser rentables y estar en condiciones de asociarse con el capital. 14 Por otra parte,
como los presupuestos públicos eran cada vez más
austeros y el Estado restringía sus funciones, los indígenas fueron invitados a capacitarse para aprender a jerarquizar sus propias necesidades y plantear
al Estado demandas realistas, eligiendo, por ejemplo,
si preferían la construcción de un camino, de una
clínica o la introducción del agua potable, ya que el
Estado no podía atender todos los rezagos a la vez.
Las prácticas institucionales también cambiaron. El
Instituto Nacional Indigenista se convirtió en un sustituto parcial de las empresas estatales y paraestatales
desincorporadas, privatizadas o liquidadas, y en un
promotor de los criterios de austeridad y de eficiencia
productiva al interior de las organizaciones sociales.
Bajo el gobierno de Ernesto Zedillo la política focalizada de "combate a la pobreza" se concentró en el Progresa (Programa de Educación y Salud), que cortó de tajo la promoción participativa de
la población que se había buscado durante el sexenio
anterior. Dejaron de ser interlocutores del Estado las
asambleas, las organizaciones sociales y cualquier tipo
de instancia grupal o comunitaria. Los nuevos pro-

13

Cristina Oehnúchen, "El indigenismo y el modelo gubernamental de
)~ política social neoliberal", Cuadernos Agrarios, nueva época, núm. 16,
Poder local, derechos indígenas y municipios", México, 1998.
" Como un excelente estudio de caso de las "Empresas en Solidaridad"
Ylas nuevas políticas públicas, véase Marcela Coronado, La COGE!y
las esirategias campesinas en el Istmo de Tehua111epec, tesis de maestría,
ENAH, México, 1996.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

gramas fueron individualizados y canalizados úni-.
camente hacia las familias, ignorando a las comunidades. Las mujeres, en su calidad de madres de familia, quedaron como destinatarias de las despensas
de alimentos, las medicinas o el dinero entregado
como beca a algunos de sus hijos e hijas que asisten a
la escuela. A cambio, cada mujer contrajo la obliga-

Durante el siglo XX los
indígenas no sólo no
desaparecieron) mezclados en
el supuesto crisol de la
mexicanidad) sino que
aumentó su número absoluto
y su peso relativo en términos
sociales) políticos y culturales.
ción personal de asistir a ciertas reurriones, pláticas o
consultas médicas a las que fuera convocada por la
autoridad: de salud, escolar o gubernamental. El incumplimiento de tales obligaciones entrañaría la pérdida de las ayudas.
En las comunidades y los barrios pobres y
marginados se trató de construir una red de control
y vigilancia en la que cada maestro, cada médico y
cada miembro del ayuntamiento tendrían poder para
incluir o excluir a los niños y a sus madres de los
programas sociales; y cada familia tendría que competir con sus vecinos por los escasos apoyos, que en
ninguna localidad alcanzaban para todos. A tal grado que esta política social se convirtió en el último
recurso del régimen para la compra de votos y lealtades, tal como lo denunciaron, entre muchas otras,
las comunidades zapatistas de Chiapas:

47

�los otomíes de Querétaro, que se han visto marginados de las luchas partidistas por los municipios. Cuando conquistan democráticamente los gobiernos municipales, 16 como lo hicieron los totonacas de Huehuetla, en la sierra poblana, y los tének de Tanlajás, la
Huasteca Potosina, los indígenas sólo llegan a constatar las sujeciones que ahogan a los municipios: la
falta de recursos financieros, la subordinación a los
gobiernos estatales y federal y la ausencia de mecanismos legales para garan tizar la participación ciudadana.
Las próximas páginas proponen un recorrido por algunos de los municipios indígenas del país,
inmersos en contextos regionales diferentes y herederos de experiencias diversas, y que nos dan cuenta
de tres fronteras que delimitan la crisis municipal: 1)
la guerra en Chiapas; 2) la crisis de representación
política e institucional en Oaxaca y 3) el desarrollo
imposible en la Huasteca Potosina.
1. Los municipios autónomos zapatistas

Los funcionarios priístas son unos corruptos que se quedan con los millones de pesos, de los presupuestos de las
comunidades indígenas, para sus beneficios personales.
Ejemplo de ello es la Sedesol, el dinero que maneja lo
usan para financiar los paramilitares priístas, para comprar armas, para atacar a las comunidades zapatistas. En
las comunidades no hemos visto que estén construyendo
escuelas, hospitÍles, clínicas; no hay carretera ni luz eléctrica.1s

HEMOS DECIDIDO GOBERNARNOS
EN MUNICIPIOS AUTÓNOMOS COMO
PARTE DE LA REPÚBLICA MEXICANA
Un breve recorrido por los municipios indígenas nos
" Comunicado de los habitantes del municipio autónomo F rancisco
Gómez, 16 de abril de 1998.

da cuenta de los dilemas que atraviesan: los municipios autónomos zapatistas en Chiapas se han ~onve,:tido en gobiernos de emergencia, que orgaruzan las
vidas de los desplazados por la guerra. En Uxpanapa,
Veracruz, los chinantecos oaxaqueños, desplazados
hacia otro estado por la construcción de la presa Cerro de Oro, lograron el reconocimiento de un nuevo
municipio, que les ha permitido reagruparse Y desafiar el control de los caciques. En Oaxaca, los pueblos
indígenas ganaron que la legislación estatal re~~nociera su derecho a elegir a sus autoridades muruc1pales a través de su s propias tradiciones; sin embargo,
este derecho queda vulnerado al estar ausente de la
Constitución General de la República y dificilmente
puede ejercerse cuando no existen mec~smos jurídicos para hacer valer los derechos colectJ.vos.
En otras regiones del país, los indígenas luchan por salir de la invisibilidad, como les ocurre a

TRAYECTORIAS

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1

AÑO 111, NO. 4/ 5

1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Los municipios autónomos zapatistas de Chiapas son
instancias de organización civil que están conformadas tanto por bases de apoyo del EZLN como por
campesinos e indígenas afiliados a otras organizaciones sociales. Constituyen un espacio privilegiado de
resistencia y de reconstrucción cotidiana del sentido
de la vida en el marco de una guerra de baja intensidad. Han sido protagonistas fundamentales en la construcción de un nuevo discurso público, que da cuenta
de formas alternativas del quehacer político y de nuevas relaciones entre gobernados y gobernantes. 17
La presencia pública de los municipios rebeldes, formados desde 1995, adquirió relevancia
desde 1998, conforme se intensificó la guerra sucia
en contra de las comunidades indígenas. La organi-

16

Un buen estudio sobre esta temática fue realizado por JoséJaime Ro-

dríguez Torres, Las luchas indias por el poder municipal: los casos de Huehuetla, Sierra Norte de Puebla y Rancho Nuevo de la Democracia, Guerre-

ro, tesis para optar al grado de maestro en Antropología Social, CIESAS,
México, 2000.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

zación de los pueblos en nuevos municipios se con~
virtió en un blanco de los ataques policiacos, milita-

La organización de los
pueblos en nuevos municipios
se fortaleció corno un dique
contra la descomposición
inducida del tejido social
y corno terreno de la
resistencia) la denuncia
y la comunicación de las bases
de apoyo zapatistas
con la sociedad.
res y paramilitares. Pero, al mísmo tiempo, se fortaleció como un dique contra la descomposición inducida del tejido social; y como uno de los terrenos fundamentales de la resistencia, la denuncia y la comunicación de las bases de apoyo zapatista con la sociedad civil.
Si se hubiera legislado y se hubieran modificado las políticas públicas según lo acordado en San
Andrés, los municipios autónomos zapatistas podrían
haber iniciado una ruta hacia la institucionalización.
Sin embargo, lo que les dio visibilidad y presencia
pública fue la traición del gobierno a la palabra empeñada y la intensificación de la guerra: la masacre
de 45 tzotziles en Actea!, en diciembre de 1997 y su

17
Para un análisis más amplio al respecto, véase Adriana López
Monjardín y Dulce María Rebolledo, " Los municipios autónomos
zapatistas", Chiapas, núm. 7, ERA- Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, M éxico, 1999.

49

�lllos Jllcligenm - - - - - - - - - - - ~ - - - - - - - - - -....d!!i------ - - - - - - - - - - - - - - - - - - --2111eblos indígenas
U&gt;lver el rostro
vblver el rostro

Humanos y por diputados locales y federales, como
por las organizaciones no gubernamentales y por los
observadores civiles nacionales y extranjeros. Sin
embargo, las comunidades zapatistas y sus consejos
municipales resistieron estas agresiones y reiteraron
su decisión de mantener sus propias formas de orga. nización y autogobierno:
Los gobiernos autónomos no se acaban con la destruc-

ción de unas casas o un letrero, porque los gobiernos autónomos son de todos los pueblos que nos nombraron y
fuimos elegidos por los mismos pueblos que nos respaldan y nos dan vida. Porque los gobiernos autónomos viven en el corazón de los pueblos y en sus pensamientos y
nadie puede destruir nuestros corazones y nuestros pensamientos que son los que dan vida cabal a sus autoridades. Nos mantendremos todo el tiempo que sea necesario y seguiremos siendo rebeldes hasta que el gobierno
federal cumpla con nuestraS justas demandas y con la
dignidad de todos los pueblos indios de México. 18

La conformación de los municipios autónomos está anclada, explícitamente, en la exigencia de
dar cumplimiento a los Acuerdos de San Andrés:
ecuela de millares de refugiados en el municipio de
Chenalhó; el estrechamiento del cerco y las incursio'nes militares contra las comunidades; el despliegue y
multiplicación de los grupos paramilitares y la ofensiva del gobierno estatal y federal contra los municipios rebeldes.
El gobierno federal y el estatal se propusieron infructuosamente desmantelar a los municipios
autónomos. El llamado desmantelamiento implicó
ataques militares y policiacos masivos en contra de
los municipios Ricardo Flores Magón, Tierra y Libertad, Nicolás Ruiz y San Juan de la Libertad, que
se llevaron a cabo durante los meses de abril, mayo y
junio de 1998. En todos ellos hubo violaciones graves y sistemáticas a los derechos humanos, documentadas tanto por la Comisión Nacional de Derechos

50

Nuestros municipios autónomos son legales, están amparados en el articulo 39 de la Constitución Política de
los E.stados Unidos Mexicanos que es la máxima ley de
los mexicanos y dice que el pueblo tiene en todo momento derecho a decidir su forma de gobierno y nosotros
hemos decidido gobernarnos en municipios autónomos
como parte de la república mexicana. No queremos separarnos de México ni tampoco ser parte de otro país,
estamos ejerciendo nuestros derechos como mexicanos
que somos y que seguiremos siendo siempre. La existencia de los municipios autónomos fue aceptada por el gobierno federal y estatal en los Acuerdos de San Andrés y

por lo tanto son legales de acuerdo a la Carta Magna y a
los Acuerdos de San Andrés. 19

Tanto el texto y el espíritu de los Acuerdos de
San Andrés como las prácticas cotidianas de los rebeldes chiapanecos privilegiaron la constitución de
nuevos municipios. No se trata de "regiones autónomas", como proporúan algunas corrientes del movimiento indígena, inspiradas en la experiencia de la
costa atlántica nicaragüense. Nadie ha propuesto, tampoco, el término de "territorios liberados". Y es que
nadie piensa que seria posible ni mucho menos deseable ejercer la autonomía fuera del marco de la nación mexicana. La importancia de llamarse municipios -indígenas, rebeldes o autónomos- radica en el
puente que se construye a través de los nombres, las
historias y los proyectos entre las bases de apoyo
zapatistas y el resto de los mexicanos: los mestizos, los
campesinos y los citadinos: los que también reivindican el municipio libre.
Comprender el sentido de los municipios rebeldes implica reconocer que la violencia institucional Y paramilitar -que constituye el campo minado
en el que florecen- no es sólo el espacio de la muerte
sino que es también una dimensión de la vida. Porque las vidas de quienes sufren la violencia o están
involucrados en una situación de guerra no se define
únicamente en función de las políticas globales que
delimitan las alternativas económicas y sociales o el
control militar de un territorio, sino que sus vidas
están conformadas también por la creatividad de los
pequeños actos cotidianos.
Después de la matanza de Acteal, ocurrida
en 1997, el Consejo Autónomo de San Pedro de
Chenalhó ha orientado y dirigido la sobrevivencia de
millares de refugiados. Se trata de un gobierno que
recupera las formas tradicionales de organización de

••M

18 Mensaje pronunciado en el municipio autónomo San Pedro de Micboacán el 4 de mayo de 1998, fumado por hombres, mujeres, niños y
ancianos de los municipios indígenas.

TRAYECTORIAS

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.

.

.

r ensa¡e de las wmurudades zapaastas con motivo de las acciones
eprestvas del gobierno pronunciado en La Realidad en la visita de la
C~vana de Observadores Italianos "Todos Somos lndios del Mundo , 4 de mayo de 1998.

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I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

los tzotziles y cuya máxima instancia de decisión es
la asamblea. Es también un gobierno de emergencia'
que coordina las acciones cotidianas de los desplazados de guerra: cuida la preparación y el reparto
equitativo de los alimentos; proyecta la construcción
y la reparación de los precarios albergues y las letrinas; promueve las cooperativas de las artesanas; vigila la aplicación de las medidas sanitarias que están

La vulnerabilidad y la
fuerza de las mujeres en
medio de la guerra de baja
intensidad es una dimensión
fundamental de la nueva
identidad de género que se
está construyendo en
Chiapas.
a su alcance y encauza la atención de los enfermos·
cuida la seguridad de los campamentos, constante~
mente amenazada por los militares y paramilitares
que los rodean, y organiza las asambleas, las fiestas y
las competencias deportivas. Ejerce, además, las funciones de "relaciones exteriores", como puente entre
los refugiados y la sociedad civil: recibe a las caravanas que llevan ayuda humanitaria, atiende a los observadores y a los periodistas y prepara las denuncias ame las organizaciones de derechos humanos y
la opinión pública.
El Concejo Autónomo de Chenalhó ha sostenido la decisión de los refugiados de rechazar la
llamada ayuda gubernamental, a la que califican
como "migajas que nada resuelven" y reclama, en

51

�los.Jncljgenasi..-.- - - - - - ~ - - - - ~ - - --...

cambio, la detención y el castigo de los paramilitares
que les permita volver a sus hogares. En todos los
municipios rebeldes está generalizada la percepción
de que los recursos públicos son usados para financiar a los "paramilitares priístas", o bien que se pierden en las telarañas de la corrupción. El discurso oficial respecto a la atención de las necesidades sociales
y a las inversiones millonarias en Chiapas es comes-

52

tado entonces, en cada pueblo y cada día, desde las
evidencias que están a la vista de toda la gente: las
graves carencias de las comunidades persisten, las
ayudas del gobierno, en el mejor de los casos, se evaporan en unos cuantos días, y son entregadas
selectivamente a cambio de la compra de lealtades. 20
La vulnerabilidad y la fuerza de las mujeres
en medio de la guerra de baja intensidad es una dimensión fundamental de la nueva identidad de género que se está construyendo en Chiapas. Por ejemplo, las mujeres de Taniperla, cabecera del desmantelado municipio Flores Magón, son las principales
víctimas de los paramilitares: amenazaron con violarlas, les impidieron salir a buscar agua y leña, las
presionaron para que firmaran documentos en los
que ofrecían afiliarse al PRI. A pesar de todo ello, las
mujeres y los niños decidieron no abandonar sus
hogares e impedir que les obligaran a fundar un nuevo
campamento de refugiados o a traicionar su convicción verdadera.
Al hablar del ataque policiaco y militar contra el municipio autónomo Tierra y Libertad, las
mujeres contaron que, como son pobres y no tienen
acceso a los médicos y a las medicinas, se bañan en
el ternazcal para curar sus enfermedades. Durante el
operativo de desmantelamiento del municipio, en la
comunidad de Amparo Aguatinta, un soldado trató
de sacar una tabla del ternazcal para revisarlo. Una
mujer embarazada que estaba ahí se asustó mucho,
dio a luz con grandes dificultades y se quedó sin leche corno consecuencia de la agresión.21 Precisamente
porque son vulnerables, las mujeres de Tierra y Libertad, como Sonia y Claribel, también son dirigentes de una lucha "justa y necesaria para todos los
pobres, para los hijos y su futuro, para dejarles un

~ - - - - - - - - - - - - - - - - ~ --

mundo más justo que ahorita no hay pero que estamos aprendiendo a construir". 22

2. Oaxaca: los usos y costumbres de los poderosos
Las autoridades locales de los municipios indígenas
de Oaxaca a menudo se elegían a través de sus tradiciones propias; pero los procedimientos que seguían
las comunidades para nombrar a sus gobernantes
quedaban encubiertos por la simulación del juego
partidista. El desencuentro entre las formas cotidianas de hacer política y las formas institucionales era
tal que ocurría, por ejemplo, que los pobladores de
un municipio se juntaran en asamblea a mediados
de cada año para nombrar al concejo municipal que
habría de gobernarlos, sin que esto fuera un obstáculo para que, cada tres años y en tiempos de elecciones, se registrara a los gobernantes en turno como
planilla del PRI que el día de las elecciones contendía supuestamente por un cargo que ya estaba ocupado y sin encontrar oponente alguno. Corno tenían
que "cumplir" con las votaciones, los ciudadanos o
sus autoridades, ante la posible ausencia de los primeros, se ocupaban de cruzar boletas, llenar urnas y
firmar actas.
El reconocimiento jurídico de la elección de
las autoridades indígenas no se inició en Oaxaca hasta
1995, cuando el Congreso del Estado aprobó la reforma al Código de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales de Oaxaca (CIPPEO) incorporando los procedimientos denominados por "usos
y costumbres" de elección tradicional para la constitución de las autoridades municipales. Posteriormente, en 1997, la Constitución Política Local y el
CIPPEO fueron modificados, se estableció el papel
21

20 " La semana pasada el gobernador del estado, Albores Guillé n, d o nó
dos camionetas para los antizapatistas corno premio d espués que delataron los nombres de los mandos oficiales d el EZLN". Denuncian 40
comunidades del municipio autónomo 17 de Noviembre, el 20 de marzo de 1998.

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"Testimorúo de mujeres y niñas que estaban en Amparo Aguatinta el
primero de mayo, en la ofensiva militar y polic ial contra el municipio
autónomo Tierra y Libertad", 7 de mayo de 1998.
22

Discursos de Sonia y de Claribel en Tierra y Libertad, durante la
marúfestación de dos mil personas en defensa de l municipio autónomo,
el 11 de m ayo de 1998.

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AÑO 111, NO. 4/5 ~ PTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

e.lalos.-indíg

U&gt;lver el rostro

de la Asamblea Comunitaria y la exclusión de los
partidos políticos en dicho proceso electoral. En 1998,,
las más recientes elecciones municipales, 418 de los
570 municipios de Oaxaca, eligieron a sus autoridades a través del sistema llamado de "usos y costumbres".

El discurso oficial respecto a la
atención de las necesidades
sociales y a las inversiones
millonarias en Chiapas es
contestado entonces) en cada
pueblo y cada día) desde las
evidencias que están a la vista
de toda la gente: las graves
carencias de las comunidades
persisten) las ayudas del
gobierno) en el mejor de los
casos) se evaporan en unos
cuantos días) y son entregadas
selectivamente a cambio de la
compra de lealtades.
La reconstitución de los pueblos indígenas
supone no sólo un reconocimiento a su derecho a elegir a sus autoridades, sino el rescate de sus propias
instituciones: las asambleas como instancias colectivas de toma de decisiones; el sistema de cargos, en el
que todos los ciudadanos ofrecen un servicio gratuito; el tequio, como forma de trabajo colectivo, que

53

�~~~- - - - - - ~ - ~ ~ ~ - - - - - - - - --&amp;'uebJos indígenas

eblo.s. incligenas

U&gt;lver el rostro

U&gt;lver el rostro

~ermite realizar obras de beneficio común incluso
cuando se carece de apoyos económicos del Estado;
la fiesta, como institución de la comunidad, y la tenencia de la tierra, como elemento central que unifica a las comunidades. 23

Aunque la ley estatal de
Oaxaca reconoce el derecho de
los pueblos indígenas a la
autonomía y a la libre
determinación) no existen los
mecanismos legales para hacer
valer los derechos colectivos) lo
cual provoca que se agraven y
se prolonguen los conflictos.
Por más que Oaxaca sea el único estado de
~a república en el que se reconocen parcialmente las
~ormas indígenas de elección de las autoridades mu¡nicipales, este reconocimiento es muy precario. Está
acotado, en la vida de todos los días, por el poder
caciquil; y en términos jurídicos, apenas si está prendido con alfileres, ya que puede entrar en contradicción con los preceptos de la Constitución General
de la República y de la legislación federal electoral,
que no contemplan los derechos indígenas y, que en
caso de controversia, tienen prioridad respecto a la
legislación estatal.

23 lntervención del ingeniero Aldo González, zapoteco de la Sierra de
Juárez, en el Foro Municipio y Desarrollo en el Medio Rural: Conflictos,
convergencias y propuestas, realizado los días 7, 8 y 9 de diciembre de
1998 en la ciudad de Oaxaca.

54

Existe además el peligro de que los derechos
individuales, que prevalecen en el sistema jurídico
mexicano, cancelen la posibilidad de ejercer el derecho colectivo de los pueblos indígenas a elegir a sus
autoridades por el sistema de usos y costumbres, ya
que los pueblos y las comunidades carecen de personalidad jurídica para reivindicar este derecho. Para
ponerlo en otros términos: basta que un individuo
apele a su derecho a ser candidato de un partido político y, por consiguiente, a votar en urnas a los diferentes candidatos, para cancelar el derecho de miles
de ciudadanos a elegir a sus autoridades en asambleas. En las elecciones de 1998, esta contradicción
dio lugar a un gran número de conflictos poselectorales.24
Aunque la ley estatal de Oaxaca reconoce el
derecho de los pueblos indígenas a la autononúa y a
la libre determinación, no existen los mecanismos
legales para hacer valer los derechos colectivos, lo
cual provoca que se agraven y prolonguen los conflictos, como ocurrió en el municipio costeño de Santiago Ixtayutla, que cuenta con poco más de ocho
mil habitantes repartidos en 30 pequeñas localidades, de los cuales 75% son mixtecos, 7% chatinos y
18% mestizos.
En agosto de 1998 se realizó la asamblea comunitaria para elegir por usos y costumbres a las autoridades municipales del trienio 1999-200 l. El entonces presidente municipal, respaldado por el PRI, intentó imponer como sucesor a su hijo; cuando la asamblea
lo rechazó, desató una agresión que obligó a disolver la
asamblea. Los acuerdos entre las partes en conflicto
para realizar una nueva asamblea fueron violados reiEste tipo de conflictos ocurrieron en los municipios de San Pablo Etla,
AsunciónTlacolulita, Santiago Matatlán, Santiago Xanica, Santa María
Colotepec, Santiago Yaitepec, La PE Ejutla, San Andrés Zabache, San
Juan Ñurni, San José Ayuquila, Santa María Camotlán, Santa Cruz
Acatepec, San Lucas Camotlán, SantiagoYaveo y Santiago lxtayutla,
según lo reporta el Informe sobre dere.chos indígenas de la Red Oaxaqueña
de Derechos Humanos, presentado públicamente en marzo de 2000.
Capítulo I: "La libre autodeterminación de los pueblos y el régimen de
elección denominado de usos y costumbres".
24

TRAYECTORIAS

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1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

teradamente y, hacia
finales de año, el expresidente impuso a
un incondicional.
Pese a las inconformidades presentadas
con esta imposición,
firmadas por 2,411
ciudadanos y ciudadanas de Ixtayutla, el
Congreso del Estado
la respaldó. A principios de 1999, los
inconformes tomaron pacíficamente el
palacio municipal.
Dos meses más tarde,
ante la situación de
ingobemabilidad, el
Congreso del Estado
decretó la suspensión
provisional del ayuntamiento y el ejecutivo
estatal nombró a un
administrador municipal.
De aquí resultó una confusa
multiplicación de autoridades: el ayuntamiento suspendido usurpaba funciones de autoridad, al administrador nombrado por el gobierno del estado nunca se le
vio en Ixtayutla, los ancianos o tatamandones del pueblo recuperaron su papel de autoridades tradicionales y
arreglaban diversos asuntos ante la ausencia de la autoridad municipal. La asamblea comunitaria promovió una
demanda de juicio de revisión constitucional electoral ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación, pero elTribunal la desechó como improcedente, alegando que tal recurso "sólo debe ser promovido por los partidos políticos a través de sus legítimos representantes". 25

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Pero lo
más grave fue que la
incapacidad de las
instituciones para resol ver el conflicto
electoral en Santiago
Ixtayutla cobró las
vidas de cuatro personas y provocó una
escalada de violencia:
el palacio municipal
fue desalojado violentamente, resultando nueve heridos; las
amenazas de muerte,
los intentos de homicidio y los enfrentamientos se convirtieron en parte de la
vida cotidiana de
Santiago Ixtayutla, a
tal grado que el miedo impidió que la
población fuera a
sembrar y ocasionó
una hambruna en los
meses de julio y agosto de 1999.26 Todos·
los hechos delictivos quedaron impunes. Las policías
preventiva y judicial sólo contribuyeron con la violación de los derechos humanos.27
En Oaxaca, frecuentemente se presentan los
hechos de impunidad a la par de conflictos políticos
,, Ibid.
26

El grado de hambruna fue constatado por la Misión Civil de Observación el 21 de septiembre de 1999 en la que participaron: Servicios
para una Educación Alternativa, la Red Oaxaqueña de Derechos Humanos, la Red Nacional de Organismos Civiles "Todos los Derechos
paraTodos" Y Convergencia de Organismos Civiles para la Democracia.
27

Se tiene registrado el caso del señor Nicolás Quiroz Quiroz que sufrió

55

�vvlver el rostro

El autogobierno en los
municipios indígenas pasa
también por la búsqueda de
opciones de desarrollo capaces
de recuperar la historia) los
saberes) el potencial
productivo) la biodiversidad y
las identidades regionales.
o agrarios. La impunidad favorece a un grupo que
goza de la aquiescencia de las autoridades, otorgándole ventaja sobre la contraparte y generando un clihla de tensión y violencia. Éste es el caso del municiJpio que cuenta con 3,500 habitantes, la mitad de ellos
analfabetas.
A finales de 1998, Santiago Xanica realizó
elecciones para concejales por medio del sistema
normativo interno, pero éstas fueron impugnadas Y
desconocidas por las autoridades electorales. En las
!nuevas elecciones, caracterizadas por las anomalías
corno la compra de votos, resultó electo un integran'te del PRI, quien fue rechazado por el Comité por la
Defensa de Usos y Costumbres.
A lo largo de 1999, los integrantes del Comité sufrieron una serie de atentados, que dejaron
varios heridos, y que fueron provocados por los partidarios del alcalde priísta. Los agresores nunca fueron castigados. Después de un año de conflictos, los
priístas acusaron a los opositores de ser integrantes

de torrura física y psicológica, y el promotor de derechos humanos,
Juan Ruiz Ruiz de 19 años, tortura física. El responsable de dicho he-cho fue el judicial Sixto Hernández. El agente del Ministerio Público,
licenciado Marcelino Marias Benitez, se presentó tres veces viendo los
hechos sin evitarlos. Red Oaxaqueña de Derechos Humanos, Informe
sóbre derechos indígenas... qp. cit.

56

del Ejército Popular Revolucionario, EPR. A pesar
de que los integrantes del Comité por la Defensa de
Usos y Costumbres desmintieron estas calumnias,
en diciembre de 1999 se instaló un campamento del
ejército federal en Santiago Xanica, sin que las agresiones del grupo priísta se hayan suspendido por ello.
Aun cuando los integrantes del Comité por
la Defensa de Usos y Costumbres han acudido ante
las autoridades encargadas de la procuración de justicia y protectoras de los derechos humanos, no ha
habido avances en torno a la investigación de las agresiones, lo que contribuye a profundizar la crisis respecto a la credibilidad social en relación con la tarea
de impartición de justicia. 28
Por otra parte, los vacíos juridicos que cancelan, en la práctica, el ejercicio de los derechos indigenas también quedaron en evidencia a lo largo del
conflicto poselectoral que se desarrolló en el pequeño municipio zapoteco del Istmo de Tehuantepec:
AsunciónTlacolulita. Las autoridades electas en 1998
a través del sistema de usos y costumbres fueron impugnadas por el presidente municipal saliente, quien
logró que la legislatura estatal acordara convocar a
nuevas elecciones. Como a juicio de la Secretaria de
Desarrollo Municipal de Oaxaca no existían "las condiciones políticas adecuadas" para la realización de
las elecciones, el gobierno del estado nombró a un
administrador municipal. Los inconformes, por su
parte, tomaron el palacio municipal. El conflicto se
prolongó durante más de un año, en el queTlacolulita
vivió un vacío de autoridad.
La Asamblea Comunitaria se encontró en
una situación de indefensión legal, por carecer de personalidad jurídica para hacerse escuchar. Acreditó
su representación ante los tribunales electorales mediante Acta de Asamblea Protocolizada, pero la legislación electoral federal no reconoce la personalidad jurídica de las comunidades, asambleas o pue-

blos indigenas para interponer recursos. Al no estar
reglamentados los mecanismos de impugnación o
revisión para los pueblos y comunidades indigenas
como colectivos, se vulneran sus derechos.
Ante la impunidad de la que gozan quienes
atentan contra los acuerdos comunitarios, la parcialidad de las autoridades, y los vacíos jurídicos que cancelan el ejercicio de los derechos indigenas, la Red
Oaxaqueña de Derechos Humanos concluye que:
En el estado existe una crisis de representación políúca e
insútucional donde parte de la ciudadanía no cree ni en el
Congreso ni en las insútuciones que se han generado para
garanúzar los procesos electorales. En la prácúca esto se
observa por la falta de imparcialidad, independencia y
profesionalismo del Insútuto Estatal Electoral, más aún,
del Congreso del Estado consútuido en Colegio Electoral. 29

3. El desarrolkJ imposibk en Tan/ajás
La autonomía de los pueblos indigenas no es sólo un
problema político y jurídico. Exige también programas de desarrollo regionales, atentos a las necesidades de los pequeños productores campesinos o artesanos; y que sean elaborados, aplicados y vigilados
por las organizaciones sociales y comunitarias. El
autogobierno en los municipios indigenas pasa también por la búsqueda de opciones de desarrollo capaces de recuperar la historia, los saberes, el potencial productivo, la biodiversidad y las identidades
regionales.30
Sin embargo, los planes y programas municipales muy pocas veces abordan los proyectos productivos y tienden a dejar el desarrollo económico a
otros agentes. La inversión de los gobiernos locales
tiene un carácter asistencial y marginal, ya que por lo
29

lbid.

30

Relatoría del "Foro municipio y desarrollo en el medio rural: conflictos, convergencias y propuestas", realizado los días 7, 8 y 9 de diciembre de 1998 en la c iudad de Oaxaca.

28 /bid.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

general se reduce a pavimentar calles, hacer banquetas o, en el mejor de los casos, a administrar un presupuesto que llega etiquetado desde la federación. En
ocasiones, a través de algunos programas emergentes
como los de empleo, se ofrecen trabajos temporales a
un grupo de habitantes, pero éstos se reducen a limpiar caminos o a atenuar los efectos de los desastres
naturales, por lo que finalmente no impactan sobre el
desarrollo.
Desde la lógica centralista que ha prevalecí-

57

�Pueblos indígen
vólver el rostro

do en México, se ha relegado a los municipios a un
ámbito marginal, lo que resulta más evidente en el
campo económico. No es casual la desproporción que
existe entre los recursos asignados a los municipios
"!y los que ha manejado la federación a través de programas como Procampo o Progresa, por ejemplo.
En la mayoría de los casos, los programas
municipales, que son una obligación constiti:cional
y un requisito para la liberación de recursos, son elaborados por las autoridades sin consultar las necesidades de la comunidad y sin conocimiento de las
organizaciones sociales y de productores de las loca1idades comprendidas en el municipio. Como las leyes no garantizan la participación ciudadana, no hay
ningún mecanismo que obligue a los alcaldes a diseñar proyectos de desarrollo que incorporen las demandas y el potencial de los campesinos, las organi'2aciones de mujeres, los migrantes, los artesanos o
los pequeños comerciantes locales.
Según las autoridades del ayuntamiento de
Tanlajás, en la Huasteca Potosina, un instrumento
fundamental para contrarrestar el centralismo y sus-

Los programas municipales)
que son una obligación
constitucional y un requisito
para la liberación de recursos)
son elaborados por las
autoridades sin consultar las
necesidades de la comunidad
y sin conocimiento de las
organizaciones sociales y de
productores de la localidad.
58

tentar a los gobiernos democráticos ha sido la planeación autogestiva y los autodiagnósticos, elaborados desde todas las comunidades, ejidos, agencias o
localidades que componen el municipio, y que deciden las obras que van a realizar y la distribución de
los recursos a través de un proceso participativo. 31
Por esta vía se invierten completamente los ejercicios de planificación que se realizan a escala nacional. Es decir que, mientras que habría que comenzar
por consultar en cada comunidad sobre sus necesidades, posibilidades y proyectos, para que desde ahí
se fueran construyendo los proyectos de desarrollo,
las cosas se hacen exactamente al contrario: primero
se emiten los proyectos nacionales (ajustados, por
cierto a las directrices de instituciones trasnacionales,
como el Banco Mundial o el Banco Interamericano
de Desarrollo) y de dichos planes nacionales se van
derivando los estatales, regionales y municipales.
Los gobiernos municipales, muy particularmente los de los pequeños municipios rurales e indigenas, no sólo carecen de recursos públicos suficientes sino que tienen grandes dificultades para acceder
a la información de las fuentes de financiamiento a
las que tienen derecho; además de que les resulta casi
imposible sujetarse a la compleja normatividad impuesta desde el centro para solicitar los recursos y
comprobar su uso adecuado. Con frecuencia, los
ayuntamientos ni siquiera conocen los montos de los
que pueden disponer; y cuando se les informa de los
recursos que les fueron asignados y etiquetados, el
tiempo para ejercerlos resulta insuficiente, a tal grado que muchas veces se ven obligados a devolverlos
o comprobarlos con obras irrelevantes.
El ayuntamiento de Tanlajás ha llegado al
extremo de tomar la decisión de no comprobar conforme a la normatividad impuesta desde el centro algunos de los gastos que han realizado. Y no porque

31
Ilnd., intervención de los integrantes del ayuntamiento municipal de
Tanlajás, SLP.

TRAYECTORIAS

AÑO HI, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

haya un manejo deshonesto de los recursos, sino porque consideran que es una ofensa a la autoridad del
municipio el impedirle atender sus necesidades más
urgentes. La historia es la siguiente: los campesinos
de Tanlajás producen cítricos. En 1998 tuvieron una
buena cosecha, pero los grandes comerciantes quisieron imponerles un precio injusto por sus productos. Los pequeños agricultores se negaron a vender y
buscaron alternativas de comercialización. Dependían de tener acceso a un camión para sacar sus naranjas y venderlas de manera más ventajosa, pero no
tenían dinero para comprar el camión. Su gobierno
municipal tenía dinero, pero no lo podia usar para
satisfacer las necesidades más urgentes de la población... Las naranjas se empezaban a pudrir... cuando
el presidente municipal de Tanlajás autorizó la compra del camión., corriendo el riesgo de acabar destituido y en la cárcel por haber desafiado los rígidos
esquemas de asignación de recursos municipales.
La autonomía en el manejo de los recursos
públicos es una demanda urgente de los municipios,
que se ven atrapados entre sus grandes carencias y
las partidas etiquetadas de manera rigurosa y uniforme que les envían desde el centro, para atender
rubros que pocas veces son los más urgentes para la
vida de las comunidades indigenas. Otro aspecto en
el que aparece un urgente reclamo de respeto a la
autonomía es el que se refiere a la coordinación entre varios municipios para promover un desarrollo
autosustentable. Los intentos que han desarrollado
los alcaldes de diferentes regiones, como la sierra de
Vera(:ruz, la Huasteca Potosina, o la Mixe y los
Chimalapas en Oaxaca, se han visto frustrados por
la imposición de formas de agrupación regional diseñadas por los gobiernos estatales, que no responden
a las necesidades de la población local. Cuando los
presidentes municipales han buscado espacios propios
de coordinación, han sido amenazados con la suspensión de obras y el retiro de los recursos públicos.
En la Huasteca Potosina, por ejemplo, se trató de formar una coordinadora estatal de municipios

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 1 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

indigenas. Uno de los primeros problemas con los
que toparon sus promotores fue que sólo en tres ayuntamientos había participación indigena, a pesar de,
que hay 20 municipios huastecos que cuentan coa«
una población indígena mayoritaria. El gobierno de~
estado combatió la propuesta, que había sido convocada desde abajo, sin contar con su beneplácito; sin
embargo, ésta tuvo una buena acogida entre los tének,
que decidieron coordinar algunas actividades para¡
la producción y la comercialización.
En suma, resulta que la autonomía de los
pueblos indígenas, al igual que la democracia, no Sel
agota en el terreno político y jurídico sino que
involucra también los ámbitos económicos y sociales. La autonomía de los munícipios y las regiones
indigenas implican un acto de corresponsabilidad entre los gobiernos municipales y las organizaciones sociales. Se trata de la formación de una red de alianzas
tejidas desde abajo: entre campesinos, mujeres, trabajadores, artesanos, migrantes, maestros; y que exige reconocer que los ciudadanos de cada municipio no son
todos iguales, sino que tienen muchos rostros distintos
que los enriquecen. Por eso, la autonomía de los pueblos es una manera de fortalecer sus identidades y de
garantizar la convivencia entre todos los habitantes de
los territorios regionales y de la nación.-&amp;,,

59

�Etnicidad y democracia
Tendencias e/,ectora/,es en /,os municipios indígenas de Chiapas
MARÍA EUGENIA VALDÉS VEGA

e

hiapas es un crisol de múltiples diversidades y, entre ellas, la étnica es una en la que
convergen un gran número de conflictos
sociales y políticos porque la marginación,
la religiosidad y los controles políticos tradicionales se
convierten en obstáculos para darle salida a medidas
que pudieran empezar a resolver los problemas que
han derivado en acciones armadas. En esas condiciones, en los últimos años, la democracia electoral avanzó con dificultad pero se fue abriendo paso de tal modo
que sus procedimientos legitimaron el acceso al poder
del gobernador elegido para el periodo 2000-2006; no
obstante, aún no es posible garantizar la extensión de
los procedimientos democráticos de elección de autoridades al nivel municipal ni que éstos contribuyan realmente a la solución pacífica de los conflictos aun cuando se llevaran a cabo, especialmente en los municipios
con alto porcentaje de población indígena. Para lograr
estos fines, se requiere un cambio cultural más prolfundo de la sociedad chiapaneca que puede iniciarse
con la transparencia de los procesos electorales, pero
que va más allá de ellos.
El presente trabajo aborda estos temas centrándose en la evolución y las tendencias electorales observadas durante las tres últimas elecciones locales realizadas en el estado de Chiapas. En un primer nivel del
análisis, se conjuntaron los datos acerca de los 111
municipios chiapanecos clasificados por su porcentaje de población indígena con los porcentajes de votación de los partidos políticos en las elecciones de ayuntamientos de 1995 y 1998; posteriormente, se realizó
el análisis de los resultados obtenidos en los distritos
con mayor porcentaje de población indígena en las elec-

60

ciones de diputados locales de 1995 y 1998 y en la
elección de gobernador en el año 2000 para abarcar el
periodo completo.
Aunque deficiente, este primer acercamiento a
la relación entre el fenómeno étnico y los procesos electorales pretende coadyuvar en la reflexión de problemáticas que son indudablemente de las prioritarias a
resolver en México al iniciar el siglo XXI porque forman parte de la vida mexicana, mucho más allá de las
fronteras que limitan el estado de Chiapas.

ETNICIDAD Y DEMOCRACIA ELECTORAL
Al comenzar el siglo XXI, uno de los problemas sociales más dificiles de resolver en muchos países del mundo es el que se refiere a los derechos de las minorías ya
que son pocos los que tienen una población completamente homogénea. La presencia de minorías en un país
determinado se debe a múltiples factores como su situación geográfica, el origen histórico de su formación
y el grado de desarrollo económico que haya alcanzado, y cada gobierno maneja de forma diversa los conflictos derivados de sus demandas específicas. Por una
paradoja de la historia, la globalización que se observa
en nuestros días -y posiblemente marcará el siglo que
inicia- ha incrementado el carácter conflictivo de las
minorías nacionales y étnicas en lugar de disminuirlo;
en algunas naciones contemporáneas, el impacto político y económico de los conflictos de este tipo es muy
fuerte, pero este hecho, lejos de facilitar la comprensión del fenómeno, tal pareciera que contribuye a oscurecerlo debido a que ni siquiera hay acuerdo en lo

TRAYECTORIAS ~

O 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

que respecta al significado de los conceptos que se utilizan
para enfrentarlo.
El concepto de
etnia no es claro. La
mayor parte de las definiciones coinciden
en que cuando se habla de etnias se trata
de grupos sociales
que definen su identidad por la comunidad de lengua y de
cultura, mas algunos
autores utilizan este
término para referirse "tanto a reducidos
grupos sociales (lacandones o huaves), a
grandes conglomerados humanos (mexicanos o noruegos), como a grupos adscritos a una diversidad enorme de identidades
constituidas en el marco de múltiples relaciones sociales y procesos históricos" (Castellanos, 1993: 27-28).
En la definición del concepto de etnia como "grupo
estable de personas que tienen en común características relativamente duraderas de cultura (incluido lenguaje) y psicología, así como una conciencia de su
unidad y diferencia de otras formaciones similares..."
( Castellanos, 1993: 28), que coincide con la noción de
"grupo étnico", puede constatarse lo dificil que es distinguir las diferencias existentes entre los conceptos de
etnia y nación, y por esta causa muchos autores los
confunden. No obstante, el hecho es que las etnias "son
previas al surgimiento de las naciones desde el punto
de vista de su aparición histórica en las formaciones
sociales" (Castellanos, 1993: 28) y por ello la diferencia entre ambos conceptos llega al punto de ser contrapuestos y, así, lo étnico se define "por oposición o
por diferencia ( que puede ser de grado) con lo nacio-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 . SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

nal" (Castellanos
1993: 27-28).
El surgimiento
del Estado nacional
fue obra y propósito
de la burguesía como
clase interesada en
derribar los obstáculos que imponía el
antiguo régimen aristocrático a su despliegue y desarrollo en
Europa. Con este fin,
requería que se legitimara la búsqueda
de la riqueza como
objetivo principal de
la acción humana Y------➔
por eso su justifica
ción filosófica fue laj
doctrina liberal, sobrei
cuyas bases construyó el Estado nacional.' También,
sin embargo, debe distinguirse entre los conceptos de
nación y de Estado nacional ya que son dos realidades
distintas; la nación moderna que se consolidó y universalizó con el capitalismo es una "unidad territorial,
económica, lingüística y cultural", y el Estado nacional es la "estructuración jurídico-política de la nación";
ambas realidades "constituyen el resultado de procesos al mismo tiempo autónomos e interrelacionados
entre sí" (Castellanos, 1993: 30-31 ).
La precisión conceptual es importante porque
sólo de esa manera puede entenderse el problema de
la incorporación de las etnias indígenas -particularmente las de Chiapas, pero que es extensivo a las 56
etnias que habitan en México- a los mecanismos de la
1 Dentro de los lioútes del antiguo régimen, las potencialidades de la
producción no podían ser ya explotadas y comenzaron a aparecer inadecuadas la actitud para con la usura, la aceptación de los gremios
como un medio racional de controlar la producción y la noción de que
la Iglesia era la fuente natural del criterio ético (Laski, 1953: 21).

61

�~;.....-~ - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ -IPueblos indígenas

Etnicidad y democracia

democracia electoral. Si se habla en concreto de tales
"mecanismos" y de una democracia adjetivada como
"electoral" es porque ésta es la forma de gobierno que
culmina el largo proceso de organización política en
as sociedades capitalistas (cuadro núm. 1, página 64).
La formación del Estado nacional en Europa

Las etnias c~on previas al
surgimiento de las naciones
desde el punto de vista de su
aparición histórica en las
formaciones sociales)) y por ello
la diferencia entre ambos
conceptos llega al punto
de ser contrapuestos.
respondió al vínculo que se estableció entre los derechos naturales del hombre y el contrato o pacto social
que, como una convención, lograba conjuntar los intereses
de cada individuo en un ente colectivo del que todos for--maban parte de manera voluntaria. El pacto que hizo posible el origen del Estado se dio dada la existencia de una
ley que por naturaleza atribuyó al individuo algunos derechos fundamentales de los cuales podía desprenderse sólo
voluntariamente, lo que implicaba que el ejercicio del poder político era legítimo en la medida en que se basara en el
consenso de las personas sobre las cuales se ejercerla, esto
es, en que hubiera un acuerdo entre los gobernantes y los
· gobernados considerados individualmente. De esta manera, el Estado hberal se fundó sobre la base del individualismo y con limites juridicos que establecían la supremacía
de los ciudadanos sobre los gobernantes (Bobbio, 2000:
16).

El Estado liberal, sin embargo, no asumió for62

Etnicida,d y democracia

mas democráticas de gobierno de manera inmediata y,
para llegar a la democracia en su forma actual, tuvo
que pasar un largo proceso porque siempre hubo una
irremediable tensión entre los conceptos de libertad e
igualdad. Durante la revolución francesa y posteriormente en todas las revoluciones que le permitieron acceder al poder, la burguesía necesitó de otras clases
subalternas para enfrentar a la aristocracia y por eso
tuvo que abanderar casi forzosamente demandas diferentes a las suyas, ya que aunque estaba por la igualdad de todos frente a la ley, esto es, por la igualdad
política, nunca compartió las aspiraciones de igualdad
social y económica del resto del pueblo. Las utopías
democráticas de Tomás Moro y de Rousseau acerca
de una sociedad igualitaria y no opresiva fueron desechadas y desde el siglo XIX comenzaron a perfilarse
los rasgos de la democracia liberal y a definirse con
precisión los derechos de ciudadanía.
La teoría del utilitarismo -que suponía una sociedad capitalista de mercado y las leyes de la economía política clásica- proporcionó los principios sobre
los cuales descansa la democracia liberal (Macpherson,
1997: 16). Según Jeremy Bentham y James Mili, creadores de esta teoría, el hombre es un "maximizador de
utilidades" y la sociedad es concebida como una suma
de individuos con intereses conflictivos; a partir de estos supuestos, ellos plantearon un tipo de gobierno, sus
funciones y la forma para elegirlo y autorizarlo
(Macpherson, 1997: 16). La analogía empresarial de
mercado es clara en este modelo de democracia que se
perfeccionó con el tiempo y es vigente al comenzar el
siglo XXI: se concibe como un mecanismo para elegir
y autorizar gobiernos, y no es un tipo de sociedad ni
un conjunto de objetivos morales; tal mecanismo consiste en una competencia entre dos o más grupos
autoelegidos de políticos que conforman élites organizadas en partidos para conseguir los votos que les darán derecho a gobernar hasta las siguientes elecciones
(Macpherson, 1997: 16). La democracia liberal es necesariamente electoral porque supone individuos libres
y con derechos que pueden delegar si es su voluntad.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

EL PROBLEMA DE LA CIUDADANÍA
Al igual que en la democracia ateniense, el ciudadano
es la figura central en las democracias modernas, pero
ahora incluye enormes masas de individuos y antes se
restringía a una muy pequeña parte de la población.
Para que se diera este fenómeno tuvo que suceder que
efectivamente se liberara a los hombres de la esclavitud
y la servidumbre, lo que se logró con ayuda de la burguesía, pues ésta requería una mano de obra asalariada
que implicara contratos entre partes que en términos
formales estuvieran en un plano de igualdad, pero esto,
a su vez, "presuponía que tenía que haber unos derechos civiles elementales para todos" (Dahrendorf, 1990:
27). La ciudadanía surgió porque los intereses políticos y económicos de la burguesía temprana convergieron con los propios de otros grupos sociales que inclusive les eran opuestos, y por esa razón es que se
trataba de una ciudadanía limitada, asociada con un
privilegio de origen para la burguesía porque el nuevo contrato de trabajo disimulaba con dificultad las
profundas asimetrías de poder entre las clases
(Dahrendorf, 1990: 27).
No obstante, en los nuevos estados nacionales, cada ciudadano ya tuvo la posibilidad de establecer una relación directa con los gobernantes, en contraste con el sistema político medieval, donde únicamente los grandes del reino mantenían una relación
de este tipo; por ello, la codificación puntual de los
derechos y obligaciones de todos los adultos clasificados como ciudadanos fue "un elemento nuclear de la
formación nacional", y la cuestión residió en el grado
de inclusividad (o exclusividad) con que se definía la
ciudadanía ya que, con algunas excepciones, "en un
principio se excluyó de ella a todas las personas social
Y económicamente dependientes, restricción que fue
poco a poco reduciéndose en el curso del siglo XIX,
hasta abarcar a la postre a todos los adultos" (Bendix,
1974: 78-79).
Una vez que fue establecida la igualdad de derechos ante la ley, aparecieron los derechos de duda-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

&lt;lanía que, con el tiempo, se extendieron a grupos sociales antes excluidos y debido a su ampliación se be;
neficiaron sectores inarticulados de la población"dan~
do un positivo sentido libertario al reconocimiento legal de la individualidad" (Bendix, 1974: 80-81). Pero
las nuevas libertades individuales tuvieron un enorme
costo para los sectores sociales que habían sido en cierto
modo protegidos por el antiguo régimen, a pesar dei
que tuvieran que pagar con su sometimiento personal. Con el nuevo Estado, el individuo situado en los
sectores sociales más empobrecidos se vio en clara
desventaja y por ello es que su derecho a establecer y
defender sus libertades civiles básicas en igualdad con
los demás y mediante los procesos legales de rigor fue
sólo "un derecho formal, en el sentido de que se le garantizaban facultades legales [...] sin ayudarlo en absoluto a hacer uso de tales facultades" (Bendix, 1974:
80-81). En este aspecto, "la igualdad de ciudadanía y
las desigualdades de clase social se desarrollan juntas" (Bendix, 1974: 80-81).
De hecho, el conflicto social permanente en
las sociedades democráticas modernas radica en la lucha por el abatimiento de tales desigualdades ya que

63

�~ - - -- -- - - - -- - ~ -- - - - ~-'~•los inclig

AS-1ncligenas_

Etnicidad y democracia

Etnuidad y democracia

______

._

as características de la ciudadanía abarcan la igualdad no únicamente ante la ley, sino también igualdad de participación y de oportunidades, lo que
¡implica una conjunción de justicia y libertad que
dan origen al concepto de sociedad civil: "una sociedad de ciudadanos en el sentido pleno del término" (Dahrendorf, 1990: 46). Para llegar a este
'estadio de la democracia liberal en México, aún
\iuedan muchos asuntos pendientes, tal es el caso
de las minorías étnicas; mientras persistan sus limitaciones en cuanto al acceso de bienes y servicios (educación, salud, empleo, vivienda, etc.) que
causan, reproducen y amplían sus condiciones de
pobreza y marginación, es dificil que puedan acceder a la ciudadanía plena aun cuando puedan ejercer el derecho al voto.

Etnicidad y marginación

CUADRO 1
CLASIFICACIÓN DE LA ENTIDADES DE LA REPÚBLICA
POR POBLACIÓN INDÍGENA Y MARGINACIÓN
Entidades

Población
indígena

25.1
36.6
12.7
17.7
Veracruz
9.9
13
Puebla
11.2
San Luis Potosí
Zacatecas
0.1
3.4
Tabasco
15.9
Campeche
39.7
Yucatán
3.2
Michoacán
0.1
Guanajuato
1.9
Querétaro
Durango
1.6
3.5
Tlaxcala
4.1
Nayarit
1.2
Sinaloa
26.l
Quintana Roo
Morelos
2
Edo. de México 3
0.4
Tamaulipas
0.4
Colima
0.4
Jalisco
Sonora
2.6
2.8
Chihuahua
Aguascalientes
0.1
Baja California S. 1
0.1
Coahuila
Baja California N. 1.2
0.2
Nuevo León
Distrito Federal
1.3
Chiapas
Oaxaca
Guerrero
Hidalgo

Índice de
marginación

2.3605
2.0553
1.7467
1.1695
1.1303
0.8311
0.7488
0.5681
0.5168
0.4774
0.3996
0.3627
0.2116
0.1609
0.0118
-0.0362
-0.1337
-0.141
-0.1912
-0.4571
-0.6042
-0.6086
-0.7578
-0.7676
-0.8598
-0.8722
-0.8897
-0.9685
-1.0534
-1.3446
-1.3766
-1.6885

Grado de
marginación
Muy alto
Muy alto
Muy alto
Muy alto
Muy alto
Muy alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Medio
Medio
Medio
Medio
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Muy bajo
Muy bajo
Muy bajo

tn México, ser indio es ser pobre y marginado.
'La idea de indio "remite a una condición de suma
explotación: los indios se encuentran inmersos en
el punto más bajo de la estructura de clases, y la
explotación de que son objeto se apoya en una
práctica discriminatoria que se corresponde con
una estratificación social según la cual los indios
¡forman parte de los grupos de estatus irúeriores"
(Figueroa, 1993: 44). Según los datos disponibles,
'las entidades de la república con mayor porcentaje
de indígenas entre su población también son las que
tienen índices de marginación más elevados -salvo
FUENTE: Dato sobre porcentaje de población indígena en Conteo 1995.
excepciones como Quintana Roo, que bien puede El índice de marginación en Censo General de Población y V"IVlenda, INEGI, 1990.
explicarse por el peso poblacional de Cancún-, lo
que significa que altos porcentajes de la población
Aunque casi la mitad de los estados de la remayor de 15 años es analfabeta o no tiene estudios de
pública
tienen
población alta o muy altamente marprimaria completos, que las personas que trabajan
ginada, Chiapas ocupa el primer lugar nacional en
perciben hasta dos salarios núnimos, y la mayoría vieste aspecto a pesar de tener enormes riquezas natuven en localidades de menos de 5,000 habitantes y
rales como petróleo, reserva biótica y fuentes de geocupan viviendas sin agua entubada, sin drenaje ni
neración de energía eléctrica. Casi toda la poblaexcusado, sin energía eléctrica, con piso de tierra y
ción chiapaneca carga con el peso de la exclusión de
con algún nivel de hacinamiento (CONAPO, 1993:
los bienes y servicios que ha producido el desarrollo
25) (cuadro 1, página 64).

64

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

económico en México y esto incluye a quienes viven en
las ciudades, donde las condiciones de infraestructura
y equipamiento urbanos son más y mejores que en las
zonas rurales, pero esta situación se agudiza en los lugares donde habitan principalmente indígenas. 2
La población indígena representa la cuarta
parte del total en el estado de Chiapas y está muy
concentrada territorialmente en tres de sus nueve
regiones socioeconómicas (Los Altos, Norte y Selva), donde se encuentran los 20 municipios con porcentajes de más de 85% de población indígena y 12
entre 50% y 85%.3 En 55 municipios chiapanecos, es
decir, la mitad del total -donde se localizan varias de
las ciudades m ás grandes e importantes de Chiapas
comoTapachula, Comitán yTuxtla Gutiérrez, la capital del estado-, la población indígena es menor al
diez por ciento de la población total (ver cuadro 2,
página 66).
Las condiciones de vida de los indígenas de
Chiapas son graves, pues están en el extremo de exclusión (significado preciso del concepto de marginación) en la entidad más excluida del país, lo que es
fácilmente observable ya que a medida que aumenta
el porcentaje de la población indígena en los municipios chiapanecos, aumenta de igual modo el indice y
el grado de marginación (ver cuadro 3, página 67).
La marginación de los grupos étnicos no es
un fenómeno privativo de México sino que se extiende a todo el continente americano; en el fondo la cuestión reside en que "los indios siempre han sido una
reserva inagotable de imágenes manipulables y el
imaginario que trata sobre ellos es tan rico como con-

tradictorio, ya que puede concebirlos corno hijos del
paraíso o como salvajes culpables del subdesarrollo
nacional" (Barabas, 2000: 9) . Cuando se trata del
primer caso, se coloca al indio "como modelo de democracia, no propiedad, igualdad, vida pura ligada
con la naturaleza, relación armoniosa con el ambien-

2
Los grupos indígenas de C hipas están distribuidos territorialmente de
la siguiente manera: choles al noroeste del estado colindando conTabasco;
zoques en la vertiente del golfo, en la depresión central y en la Sierra
Madre; tojolabales en la región fronteriza, principalmente Las
Margaritas, y con un núcleo poblacional importante en Altamirano;
tzotziles y tzeltales cuyos territorios tradicionales se encuentran al
noroeste y suroeste de la ciudad de San Cristóbal de las Casas, los tzotziles,
Yal noreste y sureste de esa misma ciudad, los tzeltales.Además, existen
nuevos asentamientos indígenas en la Selva Lacandona porque a partir
de varias oleadas migratorias que comenzaron a principios de siglo y
continuaron hasta los años ochenta, se transformó en un lugar habitado

por indígenas de todo el estado de Chiapas y de algunos otros estados
de la república. Ahí conviven choles, tzeltales, tojolabales y mestizos
(Manca y Saldaña, 1994: 5-6; Del Carpio, 1994: 5-6; Rus y Robledo,
1993: 5; Robledo y Saldaña, 1994: 5-6).

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Mientras persistan sus
limitaciones en cuanto al
acceso de bienes y servicios
que causan) reproducen y
amplían sus condiciones de
pobreza y mar;ginación) es
dificil que puedan acceder
a la ciudadanía plena aun
cuando puedan ejercer el
derecho al voto.
te, conocimiento místico, esperanza de salvación para
la deteriorada sociedad actual, etcétera" (Barabas,
2000: 18); en cambio, cuando se les ve como salvajes,
hay una serie de imágenes y estereotipos
inferiorizadores donde se menosprecian su comida,
vestido, costumbres y lenguas. Los prejuicios y el racismo que muestran muchos ciudadanos medios ha-

3
La forma como se define a la población indígena es considerando dentro
de ella a aquellas personas mayores de cinco años que declaran hablar
una lengua indígena; el dato se recaba a través del censo. AJ respecto,
cabe señalar que este criterio " no da cuenta ni de la diversidad de formas
de organización social que pueden existir dentro de un mismo grupo
lingüístico ni de las distintas identidades indias" (Figueroa, 1993: 45).

65

�~ -- ~ ~ - - - - - - - - - - - - - -Etnicidad y democracia,

blos..inclíg

Etnicidad y democracia,

CUADRO 3
MUNICIPIOS DE CHIAPAS AGRUPADOS POR EL
PORCENTAJE DE POBLACIÓN INDÍGENA Y REGIÓN
SOCIOECONÓMICA A LA QUE PERTENECEN

BAJO(+10%-25%)

MEDl0(+25%-50%)

Municipio

Región

Municipio

Región

Chicoasén
las Rosas
lxtápangajoya
Copainalá
Tapilula
El Porvenir
La Trinitaria
San Lucas
Solosuchiapa
Ocozocoautla de E.
Coapilla
Amalán
lxtacomitán
lxlapa
V. Carranza
Tecpalán

Centro
Altos
Norte
Centro
Norte
Sierra
Fronteriza
Centro
Norte
Centro
Centro
Norte
Norte
Centro
Centro
Centro

Soyaló
San Cristóbal L.C.
Teopisca
Palenque
lxhuatán
P. N. Solistahuacán
Rayón

Centro
Altos
Altos
Selva
Norte
Norte
Norte

MUYBAJ0(-10%)
Municipio

Región

Municipio

Región

Acacoyagua
Suchiapa
Tuxtla Chico
Huehuetán
Frontera Hidalgo
Suchiate
Mazatán
Sunuapa
Metapa
Acapetahua
Pijijiapan
Tonalá
La libertad
Escuintla
Tzimol
Huixtla
Mapastepec
Villaflores
Villa Comaltitlán
Reforma
Chicomuselo
Siltepec
Villa Corzo
Catazajá
Arriaga
Bejucal de O.
Pichucalco
Tapachula

Soconusco
Centro
Soconusco
Soconusco
Soconusco
Soconusco
Soconusco
Norte
Soconusco
Soconusco
Istmo-costa
Istmo-costa

Tuxtla Gutiérrez
San Fernando
Unión Juárez
Jiquipilas
Berriozábal
Cacahoatán
Tuzuntán
Nicolás Ruiz
Motozintla
Frontera Comalapa
Juárez
Comitán de D.
Chiapa de Corzo
La Concordia
La Independencia
Bella Vista
Cintalapa
La Grandeza
Chiapilla
Totolapa
Osumacinta
Ángel Albino Corzo
Amatenango de la F.
Mazapa de Madero
Acala
Ostuacán
Socoltenango

Centro
Centro
Soconusco
Centro
Centro
Soconusco
Soconusco
Centro
Sierra
Fronteriza
Norte
Fronteriza
Centro
Frailesca
Fronteriza
Sierra
Centro
Sierra
Centro
Centro
Centro
Frailesca
Sierra
Sierra
Centro
Norte
Fronteriza

Selva
Soconusco
Fronteriza
Soconusco
Soconusco
Frailesca
Soconusco
Norte
Fronteriza
Sierra
Frailesca

Selva
Istmo-costa
Sierra
Norte
Soconusco

FUENTE: Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, México, 1990 y Marco A.
Orozco Zuafth, Síntesis de Chiapas, 2a. ed., EYSIS, Tuxtla Gutíérrez, Chiapas.

cia los indios son evidentes y cristalizan en atribuciones negativas que les hacen diferentes sectores: "el
machismo y los malos tratos hacia la mujer y los hijos
que le atribuyen ciertos grupos feministas urbanos;
el deterioro del ambiente debido al uso del método
de rumba-roza-quema, que le endosan algunos ambientalistas; o la responsabilidad adjudicada a la tradición política prehispánica en la 'herencia' autocrárica y autoritaria dejada al régimen político actual,
qué Je achacan algunos políticos" (Barabas, 2000: 19).

66

ALTO (+50%-85%)
Municipio

Región

Bochil
Pantepec
Las Margaritas
Yajalón
Jitotol
Altamirano
Huitiupán
Simoj&lt;Nel
Francisco León
Salto de Agua
Amatenango del V.
Sabanilla

Norte
Norte
Fronteriza
Selva
Norte
Altos
Norte
Norte
Norte
Selva
Altos
Selva

MUYALT0(+85%)
Municipio

Región

Chapultenango
Pantelhó
Huixlán
Sitalá
Tila
El Bosque
Chilón
Tumbalá
Tapalapa
Oxchuc
Chenalhó
larráinzar
Ocotepec
Tenejapa
Chalchihuitán
Mitontic
Chanal
Zinacantán
Chamula
San Juan Cancuc

Norte
Altos
Altos

Númerode
rrunicipios

FWación
total

Población~
de5años

Población
indígena

MUY BAJO

55

1,885,242

1,614,535

36,102

2.24

-0.135

Media

BAJO

16

295,516

248,774

40,271

16.19

0.588

Alta

MEDIO

7

207,200

173,958

65,186

37.47

0.152

Alta

ALTO

13

392,426

321,847

232,719

72.31

1.389

Muy alta

MUY ALTO

20

430,112

351,169

341,734

97.31

1.804

Muy alta

TOTAL

1ll

3,210,496

2,710,283

716,012

26.42

0.357

Alta

Porcentaje de la
población indígena

Porcentaje de la
población indígena

Índice de
Gradode
marginación marginación

FUENTE: Consejo Nacional de Población, Indicadores soc,oeconómicos e índice de marginación municipal, 1990.

Selva
Selva
Norte

Selva
Selva
Norte
Altos
Altos
Altos
Centro
Altos
Altos
Altos
Altos
Altos
Altos
Selva

Ya sea positiva o negativamente, se marca la diferencia con el indio y en ninguno de los dos casos es considerado un igual.

¿Cómo votan los indios en Chiapas?
Las leyes en México no han sido reglamentadas para
permitir a los grupos indígenas el ejercicio de uno de
los derechos políticos más importantes que es aquel

TRAYECTORIAS

CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS DE LOS MUNICIPIOS DE CHIAPAS AGRUPADOS
SEGÚN EL PORCENTAJE DE POBLACIÓN INDÍGENA

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

de gobernarse de acuerdo con sus propias tradiciones y costumbres. Aun cuando todavía no puede aplicarse porque falta la reglamentación respectiva, en el
artículo 4 de la Constitución Política se reconoce que
la nación mexicana " tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas" y que la ley "protegerá y promoverá el desarrollo de sus lenguas, culturas, usos, costumbres, recursos y formas específicas de organización social, y
garantizará a sus integrantes el efectivo acceso a la
jurisdicción del Estado" (]FE, 2000: 3). No obstante,
"el solo reconocimiento de la diversidad cultural, tal
y como allí se sanciona, en sí mismo es poca cosa si
no se admite que esa diversidad implica también la
presencia actual de formas de organización políticoadministrativas distintas a las que constitucionalmente
rigen al conjunto de la población mexicana"
(Figueroa, 1993: 43). Por esta razón es que los indios
en nuestro país viven en política a medio camino entre la democracia electoral que no es su sistema de
gobierno y donde se les incluye en desventaja, y sus
propios sistemas de gobierno -además diversos entre

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

sí- que no son reconocidos más que parcialmente por,
la ley en algunos estados.
Con todo y que en la actualidad los meca-1
nismos de la democracia electoral son impuestos a
- - - - - - - 111
los indios, debe señalarse que por muchos años fue
ron un aspecto formal y secundario en la elección d
gobernantes en nuestro país, y no sólo las comunidades indígenas sino todos los ciudadanos mexicanos legitimaban a los gobiernos de otra forma. Ey
Partido Revolucionario Institucional (PRI) pudo llegar al poder sin ninguna dificultad en prácticamente
todos los niveles y cargos durante más de cincuenta
años debido a la legitimidad otorgada por el discurso ideológico y la obra de los gobiernos posrevolucionarios. Sin duda era importante que se llevaran a
cabo las elecciones, pues era un imperativo constitucional, pero ya se sabía que ganarían los priístas porque el sistema electoral estaba diseñado de tal modo
que se estorbaba el crecimiento de los partidos de
oposición -que por tanto tendrían pocos votos- y,
fundamentalmente, a causa de que el PRI tenia el
apoyo mayoritario de los ciudadanos. A partir del

67

�elalos Jnclígenas
Etnicidad y democracia

desgaste de tal legitimidad debido a
a interrelación de muchos factores -entre ellos, las transformaciones sociales y económicas
roducidas por el entorno
mundial, el nuevo rumbo de
la política económica
jmplementado por los gobiernos priístas en los últimos
veinte años y el reemplazo de
la clase política-, el antiguo
régimen priísta se vio obligado
~ iniciar un proceso de reformas
~n el sistema electoral que gradualmente condujo al poder a los partidos
de oposición.
Chiapas se incorporó tardíamente a este
wroceso a causa de su particular historia política, donJie destaca la presencia de un priísmo diferente al del
'resto del país porque no tuvo la misma matriz revolucionaria; uno de los estudios más serios de esta parte de su historia afirma incluso que en ese estado triunfó la contrarrevolución (Benjamin, 1995: 179-180).
Eso explicaría que en Chiapas el control político del
tEstado mexicano fuera más descarnado que en otras
¡partes y que las instituciones respectivas funcionaran
de tal modo que, en realidad, los grupos fuera del
'PRI no tuvieran opciones de participación y numerosos grupos de la sociedad, entre ellos los indios, estuvieran excluidos políticamente. Por ello es que las
reformas electorales que desde los años ochenta lograron una mayor competencia partidaria en muchas
entidades de la república no tuvieron ese efecto en
Chiapas, donde el PRI continuó siendo no sólo hegemónico sino prácticamente el único partido (Valdés,
1999: 27).
Esta situación cambió aceleradamente en
Chiapas tras la irrupción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994; si bien, desde
tres_años antes los partidos de oposición habían conseguido reducir la avasallante influencia del PRI, pues

·---------

68

pasó de casi 87.5% de la votación
alcanzada en las elecciones de
ayuntamientos en 1988 a 80%
en las de 1991. En los años
siguientes y con algunos altibajos de poca importancia, el PRI fue reduciendo
sus porcentajes de votación
tanto en elecciones federales como locales, hasta perder la elección de gobernador en el año 2000 frente una
alianza de casi toda la oposición.4 El giro en las elecciones
chiapanecas se originó con los
acontecimientos políticos y económicos
sucedidos en 1994 (el levantamiento zapatista, los asesinatos del candidato priísta a la presidencia
de la república y luego del secretario general de ese
partido, la crisis económica del fin de año, etc.) que
cimbraron a la sociedad chiapaneca y la transformaron rápidamente. El corolario fue la división del PRI
en el estado y el desplome de su porcentaje de votación a 50.5% en la elección de gobernador realizada
ese año, mientras que la oposición se vio fortalecida: el
PRD obtuvo 35% de la votación en el estado y el PAN
logró9.2%.
Así pues, en los últimos años y aun cuando
recuperó votos en 1998, en Chiapas resalta el sensible
descenso del PRI y el ascenso de los partidos de oposición en los resultados de los comicios. Dado que en
Chiapas el peso numérico de la población indígena es
tan importante, cabe preguntar cómo contribuyó a
este cambio y cuál ha sido su participación en los
momentos clave de la democracia electoral en la en4 La Alianza por Chiapas se conformó con el Partido de la Revolución
Democrática (PRD), Partido Acción Nacional (PAN), Partido del
Trabajo (PT) y PartidoVerde Ecologista de México (PVEM). El único
partido que no se sumó a la alianza fue Democracia Social, que el 2 de
julio de 2000 no obtuvo los votos suficientes para conservar su registro
a nivel nacional.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

1SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

tidad. Antes de la conmoción sufrida por el sistema
electoral y de partidos en Chiapas que resultó de la
insurrección del EZLN, la participación de los indios en los procesos electorales era casi una simulación pues muchos no votaban;5 empero, a partir de
entonces es posible analizar su comportamiento electoral así sea de manera indirecta.
Los resultados de las elecciones de ayuntamientos en los municipios agrupados de acuerdo con
su porcentaje de población indígena muestran que
allí donde es muy bajo (que coincide con la más baja
marginación en el estado) el Partido Acción Nacional (PAN) obtuvo sus más altos porcentajes de votación tanto en 1995 como en 1998; donde es medio,
este partido perdió casi diez puntos porcentuales
porque a pesar de que aumentó su influencia en Rayón y Pueblo Nuevo Solistahuacán, perdió casi diez
puntos en San Cristóbal de las Casas y más de veinte
en Palenque, dos de los municipios más poblados de
la entidad. Un dato muy interesante fue el incremento de los porcentajes de votación del PAN entre 1995
y 1998 en los municipios en los cuales la población
es mayoritariamente indígena, a pesar de que son los
más bajos que obtuvo en Chiapas. El PRD, por su
parte; tuvo muy ligeras variaciones de un proceso a
otro pues perdió algunos puntos en tres de los cinco
grupos, independientemente del porcentaje de indígenas, aunque debe anotarse que ganó más de dos
puntos porcentuales en el grupo de municipios con
muy alta concentración indígena (más de 85% de la
población). En cuanto al PRI, es notable su recuperación de 1995 a 1998 ya que subió su porcentaje en
los tres grupos de municipios con menos población
indígena, donde la oposición es influyente desde principios de la década de los noventa; de estos tres gru5

En la elección de gobernador de 1994, los observadores de Alianza
Cívica informaron que, de acuerdo con los testimonios de los indígenas
que habitaban en las zonas bajo control del EZLN, ésta había sido la
primera vez en la historia en que llegaron las urnas a las comunidades
de la selva y, por tanto, la primera vez que ellos votaban en favor de
algún candidato (Correa et al., 1994: 26).

~TORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Puede resultar sorprendente
que el PRI continúe siendo la
opción política con más
adherentes entre los indios
chiapanecos) a pesar de que en
más de 70 años de gobierno
no logró incluirlos entre los
beneficiarios del
desarrollo nacional.
pos, aumentó notablemente en el que tiene porcentaje de población indígena clasificado como medio
(más de 25% y menos de 50%) debido a que en San¡
Cristóbal de las Casas pasó de 46.43% en 1995 a
79.92% en 1998. 6 Empero, sus porcentajes de votación más elevados los obtuvo en los municipios con_
muy alto porcentaje de población indígena que, alj
mismo tiempo, son los más marginados de Chiapas
(ver cuadro 4, página 70).
Esta tendencia se mantuvo a pesar de que
logró concretarse una alianza opositora que finalment
consiguió vencer al PRI en la elección de gobernador
del año 2000. Los resultados de las últimas elecciones locales del siglo XX realizadas en los distritos
6
En el proceso electoral de 1998 hubo un experimento de alianza entre
el PAN y el PRD en San Cristóbal de las Casas, el municipio más
importante de Los Altos. El PRD propuso una coalición con el PAN y
este partido rehusó; al final, los perredistas lanzaron a la señora Socorro
Zebadúa Celorio que había perdido la nominación en la convención
panista por un voto. Según Gilberto Gómez Maza, entonces coordinador
de la fracción perredista en el congreso local, la señora se caracterizaba
por su conservadurismo pero no era auténtica coleta, antizapatista, ni
antiindigenista; aseguró que la gran sociedad en San Cristóbal (o sea,
los auténticos coletos) estaba con el PRI. En esa coyuntura, el PAN
decidió no ir a ninguna coalición por acuerdo de su dirección estatal
debido a que veían al PRI "culpable del atraso del estado" y al PRD
"como un partido violento"; para ellos, el PAN "es el único partido

69

�'C,:.....~~ -- - - - - - - - - - - - - - - - --ir-uc:lllos indíge
Etnicidad y democracia

parece más evidente es la muy reciente/
incorporación indígena a la democraRESULTADO DE LAS ELECCIONES LOCALES EN LOS DISTRITOS
cia electoral, pues durante el régimen
CHIAPANECOS CON MAYOR PORCENTAJE DE POBLACIÓN INDÍGENA
priísta estuvo bajo un control político
19')5
que distorsionaba, inhibía o de plano
1~
2000
Partidos
negaba su participación en las eleccio~
\tiC6
\tiC6
%
%
%
nes.
PAN
1,557
6,216
1.58
4.90
No obstante, el proceso de moder--l
PRI
60,465
73,709
112,153
55.06
61.46
58.09
nización por el que transcurrió la vida
económica y política de M éxico la úlPRO
28,281
35,723
28.75
28.15
tima década del siglo XX repercutió en
OTROS
8,082
11,249
770
0.38
8.21
8.86
las relaciones sociales en Chiapas de-;i
bido a que se convirtió en zona de disALIANZA
90,760
44.56
puta entre el proyecto tradicional de
TOTAL
98,385
126,897
203,683
100
100
100
distribución del territorio -por el cua._______0 ;,
los latifundios deberían repartirse en terrenos ejidales o en auténticas pequelogró incluirlos entre los beneficiarios del desarrollo
ñas propiedades-y el neoliberal que propone "la creanacional y de que durante los últimos tres lustros ha
ción de propiedades agrícolas de sociedades
impulsado un modelo económico que los condena
agroindustriales o comerciales que se orienten hacial,
en el futuro a permanecer marginados a causa de que
cultivos industrializables o de exportación" (Escalante,
se basa en el mercado libre y ellos no tienen cabida 1995: 3 7). Las relaciones entre los actores políticos
(partidos,
organizaciones campesinas, sindicatos, etc.) _ _ _ _ ___,
por lo menos no fácilmente- en ese modelo. La explicación de este fenómeno no es sencilla
y en realidad no puede ser una sola porque, por una parte, los mecanismos de CUADRO 6
control político que se aplicaron tradiRESULTADO DE LAS ELECCIONES LOCALES
EN
EL ESTADO DE CHIAPAS
cionalmente se han desgastado y hay
un efectivo descenso de los votos que
19')5
Partidos
1~
2000
los caciques se encargaban de garanti~
~
zar al PRI; por otra, esos mecanismos
\tiC6
%
%
%
siguen funcionando todavía en muchos
PAN
100,609
113,453
14.63
14.61
lugares que, com o en San Juan ChaPRI
331,805 48.24
392,339
475,267 46.82
50.53
mula, la identidad indígena se encuentra asociada con ser simultáneamente
PRO
204,156
215,871
29.68
27.80
católicos y priístas. En todo caso, lo que

CUADRO 5

•r------i RESULTADO DE LAS ELECCIONES DE AYUNTAMIENTOS EN LOS MUNICIPIOS AGRUPADOS
POR EL PORCENTAJE DE POBLACIÓN INDÍGENA
Porcentaje de la
p:Jblación indígena

19')5

1~

Fr-N

PRI

PRO

OTROS

lOf,AJ_

Fr-N

PRI

PRO

OTROS

lOf,AJ_

MUY BAJO

18.48

43.68

?,0.72

7.12

444,857

18.64

46.29

29.19

5.87

528,587

BAJO

14.69

49.75

29.16

6.40

64,665

12.94

51.35

29.90

5.81

81,911

MEDIO

24.82

52.16

19.70

3.31

45,311

15.26

60.92

17.78

6.05

49,071

ALTO

1.63

53.69

37.47

7.21

50,277

5.97

46.78

33.0

14.25

67,038

MUY ALTO

1.25

65.84

27.05

5.86

78,974

2.88

62.81

29.29

5.01

93,714

15.31

48.11

29.92

6.66

684,084

15.03

49.60

28.90

6.46

820,321

'Chiapanecos con mayor porcentaje de población in'Cl.ígena indican que alli el priísmo continuó siendo la
principal fuerza político-electoral. 7 Si bien, los partidos de oposición fueron creciendo entre los electores
de esos distritos -pues pasaron de 37,920 votos en
1995 a 53,188 en 1998 y por último consiguieron
reunir 90,760 votos para Pablo Salazar Mendigudúa,
'el candidato de la Alianza por Chiapas a la gubemaltura del estado en el 2000-, y aun cuando el porcen-

que no se ha manchado las manos" y así querían seguir siendo
identificados. El joven panista que nos dio la entrevista fue candidato a
diputado local por el distrito que tiene cabecera en Cintalapa para esas
elecciones y era secretario de Acción Electoral de su partido; esrudió
en elTecnológico de Monterrey y allí se inició en la política; es abogado
y no tiene antecedentes familiares en el partido. Él se vanagloriaba
porque"no hay ningún panista en la cárcel" (entrevistas de Silvia Gómez
Tagle y María Eugenia Valdés con Gilberto Gómez Maza y Sergio Edgar
Cortazar Villafuerte en Tuxtla G utiérrez, Chiapas, 10-1 1 de agosto de
1998).
7

El análisis ruvo que pasar del nivel municipal al distrital a causa de que
no pudo obtenerse la información de los resultados del 2000 por
municipios. Sin embargo, con el fin de hacer un análisis comparativo de
las elecciones locales realizadas en 1995, 1998 y 2000, se concentraron
los votos de los distritos locales VII, VIII, X, XXl y XXII con cabeceras
en Ocosingo,Yajalón, Bochil,Tenejapa y Chamula, respectivamente, que

70

taje del PRI descendió hasta llegar a 55.06%, de todas maneras ganó su candidato Sarni David David
con mayoría absoluta. Si se comparan estos resultados electorales con los obtenidos por el PRI en todo
el estado de Chiapas, es evidente que casi la cuarta
parte de los votos totales d el candidato priísta
( 112, 153 de 475,267) los ganó en sólo cinco de los
veinticuatro distritos en que se divide la entidad para
las elecciones locales, precisamente alli donde es mayoritaria la población indígena. En cambio, el candidato de la Alianza que salió victorioso en la contienda
obtuvo poco menos de la sexta parte de sus votos en
los distritos mayoritariamente indígenas8(ver cuadros
5 y 6, página 7 1).
Para muchos analistas puede resultar sorprendente que el PRI continúe siendo la opción política con más adherentes entre los indios chiapanecos,
a pesar de que en más de 70 años de gobierno no
abarcan 23 de los 32 municipios con alto y muy alto porcentaje de
población indígena. Debido a que pertenecen a otros distritos con una
composición poblacional mucho más heterogénea, no se sumaron los
votos de Pantepec,Las Margariras,Jitotol, Francisco León, Salto de Agua
y Amatenango del Valle (con alto porcentaje de población indígena), y
Chapultenango, Tapalapa y Ocotepec ( con muy alto porcentaje de
población indígena).

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

OTROS
8

El dato es relevante pues esos cinco distritos concentran cerca de 20% de los electores de Chiapas,
una quinta parte que sigue votando mayoritariamente por el PRI.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

51,225

7.45

54,792

7.06

ALIANZA
TOTAL

1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

687,795

100

776,455

100

3,922

0.39

535,860

54.79

1,015,049

100

71

�~ . : , . . _ - - - - - - - - - - - - - - - - - -~elllos...indígenGL

louncligenas

Etnicidad y democracia

Etnicidad y democracia

se han redefinido en esta disputa, y el PRI fue afectado por ella, lo que explicaría su gradual división aun
antes de que el EZLN se levantara en armas e incluso
explicaría también el propio levantamiento.
Por otro lado, hubo una transformación de
las relaciones entre los actores políticos chiapanecos
con los nacionales. Al mismo tiempo que se daba una
confrontación muchas veces violenta en la lucha por
a tierra o los predios urbanos, las direcciones de varios partidos y organizaciones campesinas que anteriormente permanecían aislados de sus vínculos nacionales comenzaron a integrarse al sistema mediante
acuerdos y negociaciones con el gobierno, con la coniguiente pérdida de autononúa; sin embargo, no hubo
arreglos con los grupos indígenas porque ellos no se
ubican como parte del sistema político y más bien
luchan por sus valores y su cultura. Las organizacio~es compuestas básicamente por campesinos indí_genas que tienen mayores diferencias culturales respecto de las clases dominantes tienen mayor posibilidad de conservar su independencia y de mantener
la situación de confrontación porque para ellas "la
lucha por los valores o la cultura ocupa explícitamente un lugar por lo menos tan importante como la
,resdistribución económica, la participación política
o la disputa de los puestos de autoridad" (Escalante,
1995: 32). Ésa era la percepción de un dirigente
perredista en Chiapas cuando señalaba unas semanas
antes de las elecciones locales de 1998: "Al mundo
indígena no le interesa nuestra elección; transcurre en
otro lado".9
Después de las elecciones locales de 1995,
en las cuales se registró una abstención de casi 65%
en los distritos con mayor población indígena, muchos dirigentes perredistas reprocharon al EZLN su
llamado a no votar puesto que se trataba de munici-

-~--~--

píos que habían ganado en la elección de gobernador de un año antes; esto planteó un conflicto entre
el PRD y el EZLN que se prolongó hasta 1998. Poco
antes de las elecciones de ese año, los dirigentes
perredistas tenían claro que en los distritos indígenas "lo más favorable que podemos esperar del
zapatismo es que no llamaran a no votar; que dejen a
la gente". 10
Aunque es un hecho que el abstencionismo
indígena le ha dado ventajas al PRI pues contiende
prácticamente solo, en todo caso lo que se confronta
son dos visiones diferentes de la política por lo menos
al nivel del discurso. En una, es vital arrebatar el poder al PRI para impulsar un nuevo proyecto político
que beneficie a los indígenas y a toda la población
chiapaneca; en otra (que comparten ciudadanos que
no pertenecen a las comunidades indígenas), el
zapatismo representa una alternativa diferente frente
a la corrupción que también se observa en el PRD
porque cambia cualitativamente las concepciones y el
ejercicio del poder; en esa alternativa de acción política, lo más importante es la participación y el compromiso de la sociedad civil; el zapatismo, para esa visión,
"es algo más que gobernar". 11

UNA REFLEXIÓN
Hace muy pocos años que los ciudadanos mexicanos
legitiman a sus gobiernos por los procedimientos de
la democracia electoral. Y aunque se trata sólo de mecanismos para elegir y autorizar gobiernos, costó años
de lucha y hasta la vida de muchos mexicanos imponerle al régimen priista la obligatoriedad de realizar

'º Refiriéndose al boicot zapatista en las elecciones federales de 1997,
• Según Arturo Luna, expresidente del PRD en Chiapas y dirigente estatal
de ese partido, los indios no viven en las cabeceras municipales y ése es
uno de los factores por los que no se interesan en los procesos electorales
( entrevista de Silvia Gómez Tagle y María Eugenia Valdés con Arturo
Luna, 13 de agosto de 1998).

Arturo Luna agregaba que había sido un error: "No les concedo el
derecho a destruir el voto de quienes oyeron su llamado a no votar y lo
hicieron" (ibídem).
11
El doctor Roberto Gómez Alfaro, excandidato del PRD a presidente
municipal de Comitán y alejado desde entonces de la actividad partidaria,

para que se logre la paz. Finalmente, se necesita brindar
a los indígenas las oportunidades que son requisito pani'
alcanzar la ciudadanía plena y eso pasa por reconocer
que hasta hoy se les ha negado ese derecho. ,a.,

BIBLIOGRAFÍA

elecciones donde hubiera una competencia equitativa;
en este sentido, las libertades democráticas son una
conquista del pueblo. Sin embargo, hay vastos sectores de la sociedad que están marginados y no pueden
acceder a los beneficios del desarrollo; para ellos, la
democracia electoral, así fuera solamente el conjunto
de mecanismos para elegir libremente a los gobiernos,
es una vía para mejorar sus condiciones de vida. Los
indios pertenecen a esos sectores con una desventaja
adicional por encima de la pobreza: no sólo están excluidos económicamente, sino que sus derechos políticos están coartados.
Debido a que sus culturas no son reconocidas ni respetadas más que formalmente, se les impide
el derecho elemental de darse el gobierno que deseen.
Esto entraña un conflicto que rebasa los marcos jurídicos sobre los que se asienta la nación y que debe ser
resuelto sin prejuicios racistas hacia los indios (que
pueden tener signos benevolentes o todo lo contrario)
afirmó que las bases del PRD se componen de "gente honesta", pero
que ese partido ha agrupado en su dirección a "gente corrupta a nivel
estatal y municipal"; según él, " los prií.stas del PRD tienen deformaciones
dificiles (imposibles) de cambiar". No obstante, también dijo que " hay
que darle su dimensión alo electoral" pues sí cree que hay que participar
aunque "mucha gente no vota porque no saca su credencial" ( entrevista
de María Eugenia Valdés con el doctor Roberto Gómez Alfaro, 19 de
agosto de 1998).

TRAYECTORIAS

72

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

AÑO 111, NO. 4/ 5

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73

�lOLlncligenas_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ ___

~----- - ~ - ~ ~ - - - - - ~ - - - - - - - - Pueblos.indígenas
La liturgia del "diálogo"

La liturgia del "diálogd'
Foros de consulta sobre cultura
y derechos indígenas
VÍCTOR ZúÑIGA1

1 presente trabajo tiene como propósito presentar los resultados de un análisis de los
modos de "dialogar" que se observaron en
distintos foros de consulta sobre cultura y
tierechos indígenas, mismos que fueron coordinados
y promovidos por los poderes legislativo y ejecutivo
del gobierno federal entre septiembre de 1996 y febrero de 1997. Estos foros fueron concebidos, en su
momento, como un instrumento adecuado para protlucir el diálogo entre el gobierno federal y la sociedad mexicana en torno a la cuestión indígena. Al tiempo que estos foros se llevaban a cabo en todas las
entidades federativas del país, se desarrollaban los
encuentros en San Andrés Larráinzar cuyos resultados han sido objeto de complejas discusiones en el
seno de las cámaras de diputados y senadores.
El interés de un análisis de las maneras de
dialogar radica en el hecho de que la negociación
...,.....,...._ _ _ _ ---'política - su desenvolvimiento y resultados- no solamente depende de los contenidos del diálogo entre
las partes en conflicto, sino también y quizás de manera privilegiada, de la manera como se desarrolla el
diálogo.
Los foros de consulta fueron coordinados por
la Secretaría de Gobernación y por comisiones ad hoc
integradas por diputados y senadores, quienes convocaron abiertamente a celebrar consultas en todas
las entidades federativas con el objeto de recoger las

E

1 El presente articulo es producto de una labor de investigación colectiva en la que participaron Carlos Incháustegui, Juan Zapata, Isabel
Torres y César Jaime.

74

posiciones de muy diversos grupos, instituciones, especialistas y ciudadanos en general que libremente
deseaban participar. En ellos, los participantes expresaban sus posiciones en torno a temáticas relacionadas con las dimensiones sociales, políticas, jurídicas y
económicas de los pueblos indígenas de México.
En este ensayo se presentan los resultados
de un análisis de los foros que se celebraron en
Veracruz, Aguascalientes, Oaxaca, la ciudad de México y Nuevo León entre octubre y diciembre de
1996. En ellos se presentaron más de 300 ponencias,
la mayoría de las cuales fueron escritas por participantes no-indígenas.

cambio sociedad/gobierno independientemente del
contenido de este intercambio.
Para lograr este propósito, elaboramos un
esquema típico de la mecánica ideal que se esperaría
de una consulta ciudadana. Una vez elaborado este
esquema, procedimos a realizar observaciones participantes en los foros de consulta. Ahi, nosotros no
participamos como ponentes, sino como parte del
público. Las notas de campo tomadas en cada uno
de los foros nos permitieron comparar la mecánica
observada del diálogo entre gobierno y sociedad con
el esquema que habíamos previamente redactado.

El esquema de diálogo que esperábamos en-'
contrar tomó en consideración dos elementos bási
cos. El primero, el propósito institucional de la consulta. El segundo, las posiciones que se esperaba adoptaran los participantes. En relación con el primer elemento basta señalar que los foros, por su diseño y
formulación, buscaban convocar un abanico ampli
de participantes: "intelectuales, profesionistas, líderes de organizaciones y representantes de comunidades indígenas", según se lee en la convocatoria. Al
tiempo, se esperaba que los ponentes tomaran posiciones en torno a los derechos y la participación de
los indígenas en el contexto nacional. El "tomar posiciones" toca al segundo de los elementos del esquema y nosotros esperábamos que los ponentes se
posicionaran en alguno de los siguientes binomios:
•
•

•
•

METODOLOGÍA
Los foros fueron concebidos como un instrumento
de consulta ciudadana sobre una temática que gozaba en su momento de una gran atención nacional
debido particularmente, aunque no exclusivamente,
al levantamiento armado en las Cañadas de Chiapas.
El "Informe de resultados de la consulta nacional
sobre derechos y participación indígena" (Poder Ejecutivo Federal, Congreso de la Unión, 1997; ver también: Poder Ejecutivo Federal, 1996 y Archivo General de la Nación, 1996) sintetiza los resultados de
las propuestas que se presentaron por numerosos
participantes en todo el país. El contenido de estas
propuestas han sido objeto de análisis en otros trabajos (Zúñiga, 2000 y Zúñiga, 1998). Lo que interesa en este artículo es mostrar la mecánica del inter-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

a favor o en contra de la participación y los dere------~""""
chos indígenas,
dentro o fuera, es decir, como participantes o
como observadores de las comunidades indígenas,
con certezas o con preguntas en relación a la participación y los derechos indígenas,
desde el pasado o en función del futuro de las
comunidades indígenas.

RESULTADOS
La fragmentación de las maneras de hablar en un
foro de consulta
Un número importante de participantes no se ubicó
en ninguna de esas posiciones previstas por nuestro
esquema. Por el contrario, una de las características
predominantes de los foros fue lo que nosotros llamamos: la fragmentación de las posiciones. Con este
término queremos señalar que durante los foros observados hubo casi tantos modos de hablar sobre los
indígenas como hablantes inscritos en los foros. Esto
es, el conjunto de discursos emitidos en los foros - y

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5

I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

75

�Jue.blo.s indígenas_ _ _ _ _ _ _ _ _ _~ ~ ~ - - - - - - - ----'

eblos jncligenas

La liturgia del "diálogo"

en torno a la temática de los foros- se asemejó más a
'una torre de Babel que a una consulta en donde unos
hablan (los que saben) y otros escuchan (los que
desean saber).
La fragmentación tiene que ver no tanto con
los conterúdos de lo que se dice. De hecho, temáticamente los foros presentan un conterúdo más o me~os uniforme y, en cierta medida, repetitivo. La frag,mentación se observa más bien en la incompatibilidad de las posiciones que ocuparon los emisores de
discursos. En lugar de que los ponentes hablaran "a
favor" o "en contra" de tal o cual derecho para los

La negociación política no
solamente depende de los
contenidos del diálogo entre
las partes en conflicto) sino
también y quizás de manera
privilegiada) cómo se
desarrolla el diálogo.
¡llldígenas o de tal o cual sistema de participación para
los pueblos indígenas; en lugar de que los participantes se pronunciaran en relación al pasado o al presente de los pueblos indígenas mexicanos, lo que hicieron fue ocupar alguna de las siguientes posiciones:
a) La posición burocrática: la ocupan los participantes que aprovecharon los foros para hacer recuentos más o menos triunfalistas de lo que las instituciones a las que pertenecen hacen o han hecho en
favor de los indígenas (INI, CONAFE, SEP, INHA);
aquí el foco de atención no estaba puesto en la "cuestión indígena" sino en las tareas de la institución.
b) La posición mesiánica: la ocuparon los participantes que se ubicaban como intérpretes o
mensajeros de lo que los indígenas quieren o desean;

76

La liturgia del "diálogo"

en este caso el centro del discurso no es, de nuevo, la
cuestión indígena sino la capacidad redentora del
hablante (como grupo o como individuo) que normalmente no es un indígena.
c) La posición reivindicativa: fue común en
aquellos participantes que aprovecharon los foros para
solicitar de las autoridades (reales o imaginarias) la
solución de problemas muy precisos; esta posición
no des-centra al ponente porque realmente está hablando de un problema de los indígenas, sin embargo, revierte el sentido de la discusión porque la convierte en una demanda, un pedimento, una solicitud.
Se observará que la posición reivindicativa revierte el
sentido de la consulta porque se supone que en un
diálogo entre el gobierno y la sociedad los hablantes
no asisten para pedir sino para ser escuchados porque saben de lo que hablan.
d) La posición denunciadora: una posición
muy frecuente, que tiende a reconstruir retóricas de
la victimización de los indígenas mexicanos a lo largo
de la historia; en este caso el centro de atención es el
Estado, el sistema político actual o pasado. De nuevo,
en una consulta, la critica al Estado o al sistema político puede ser una resultante de lo que las comunidades indígenas proponen, pero no el foco de atención
de lo que se dice.
e) La posición mistificadora: esta posición solía producir muchos aplausos en los foros porque incluía una retórica política con tonalidades cuasi-religiosas en donde la cuestión indígena se transforma,
de manera mágica, en la "cuestión de lo indígena" en
donde el "indio" no era un actor político, sino un sujeto abstracto, casi una noción política.
Está, quizás, por demás indicar que la gran
mayoría de los hablantes que ocuparon las posiciones descritas en la tipologia son mexicanos y mexicanas que no son indígenas; es decir, eran académicos, intelectuales, lideres de organizaciones, profesionistas, estudiantes y militantes de partidos políticos que cuando hablaban de los indígenas no proclamaban "nosotros los indígenas", sino "ellos, los

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

indígenas". Sin embargo, ubicados
como burócratas, como redentores
o como intérpretes, terminaban por
hablar de sí mismos y de lo que
creían que a los indígenas les hacía
falta.
Esta dislocación es central
para comprender lo que los ponentes dijeron y tiene efectos muy importantes sobre la tonalidad del
discurso emitido. Algunas muestras
de las consecuencias de estas posiciones pueden observarse fácilmente:
Los hablantes que se posicionaron como redentores o como
reivindicadores tenían propensión a decir "nuestros" indígenas; como si los indígenas fueran de alguien.
• Los hablantes que se posicionaron como burócratas eran
proclives a utilizar una terminologia sofisticadamente racista, sin que, desde luego, el ponente se percatase de ello. Cuando hablaban de
las comunidades indígenas no tuvieron dificultades para añadir el término: tribus; cuando querían referirse a las lenguas indígenas, no se les dificultaba reemplazarlas por dialectos indígenas;
cuando tocaban el tema de los derechos indígenas, los transfiguraban en creencias y tradiciones
aborígenes (ver Hernández, 1996).
• Los hablantes que mistificaban o denunciaban eran
particularmente dados a usurpar la personalidad
política y moral de aquéllos por quienes hablaban.
Es decir, hablaban por los indios, no de los indios.
Pareciera que para mistificar o denunciar hubiese
sido necesario reducir al silencio a aquellos que son
objeto de la mistificación o la defensa. El abogado
terminaba por ser el agraviado.

TRAYECTORIAS

1

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Contrariamente a esto, los participantes in-1
dígenas, que fueron pocos, se situaron siempre en lat
posición deseable en este tipo de consultas: el análisis
de los derechos y la participación de los indígenas
mexicanos. Hablan de sí mismos y al servicio de sí
mismos.
Esto nace pensar que la metodologia utilizada por el poder legislativo fue presa de una concepción de la política que produce efectos perversos,
indeseados, contrarios a los objetivos mismos de la
consulta. Los foros fueron diseñados para consultar,
por lo tanto, los sujetos naturales a consultar sobre
derechos y participación indígena debieron haber sido,
por principio político básico, principalmente los indígenas mexicanos. Asimismo, como los encuentros
fueron concebidos para dialogar, discutir, hubiese sido

77

�La liturgia del "diál.ogo"

La liturgia del "diál.ogo"

Los foros fueron concebidos
como un instrumento de
consulta ciudadana sobre una
temática que gozaba en su
momento de una gran
atención nacional debido
particularmente) aunque no
exclusivamente) al
levantamiento armado en las
Cañadas de Chiapas.
políticamente natural que los ciudadanos no-indígenas hubiesen sido principalmente los sujetos convocados para dialogar y discutir. Sin embargo, la mecánica fue concebida exactamente al revés. Lo cual indica que el poder legislativo asumió, como premisa
¡Política implícita, que los que "saben" sobre los indígenas son principalmente los mexicanos no-indígelnas.
Paradójicamente, como se sabe, la gran mayoría de las comunidades indígenas posee, como parte
sustancial de la defensa de sus estilos de vida, procedimientos muy eficaces de consulta. Es extraño que
las instituciones políticas de México no hubiesen
aprovechado estos activos sociales.
La traducción del discurso
En la generalidad de los casos, el procedimiento utilizado por los organizadores de los foros estatales de
consulta incluía los siguientes pasos: a) convocatoria
pública, b) invitación a instituciones y organismos
estatales, c) inscripción de ponentes (generalmente
el mismo día del foro), d) clasificación temática de

78

las ponencias, e) organización temática de las mesas,
t) lectura breve de las ponencias (4 a 5 minutos por
ponente), g) distribución de un formato de síntesis
de la ponencia en donde el participante debía anotar
sus datos y definir en un párrafo las propuestas que
emanaban de su ponencia, h) redacción y lectura de
la relatoría.
Este procedimiento es básicamente parlamentario y, por consecuencia, supone premisas parlamentarias. Este procedimiento es verdaderamente
útil para las discusiones o consultas a partir de las
cuales se busca tomar una decisión o redactar una
posición común. Pero es muy poco fructífero para
los fines de una consulta pública como se verá a continuación.
Los foros estatales de consulta sobre participación y derecho indígena tenían como propósito
recabar el sentir de la sociedad nacional en tomo a
un asunto que sería objeto de debates en el seno del
poder legislativo en el futuro. Para tal propósito, el
procedimiento utilizado por los organizadores impuso una lógica parlamentaria a un conjunto de individuos heterogéneos que no constituyen un parlamento. El poder legislativo trató a la sociedad como si fuese
un órgano del poder legislativo.
Como resultado de esto, cada uno de los
participantes fue definido como si fuese el representante de una posición. Así, parlamentariamente, cada
ponente es colocado en una posición idéntica, como
suele hacerse con los miembros de un parlamento:
cada diputado es un voto. Esto explica por qué recibió el mismo trato, durante la consulta, un estudiante de antropología preocupado por la suerte de los
indígenas en general y un representante de la Organización de Comunidades Independientes de la Sierra de Zongolica, Veracruz. Como se ve, esto es un
contrasentido porque, en los términos de una consulta, no es políticamente racional que un experto -el
representante de comunidades indígenas- reciba el
mismo trato que un novato -un estudiante de antropología.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

La trasposición
de procedimientos (consultar a la sociedad como
si se tratara de un parlamento) y la uniformización concomitante de los
participantes, condujo a la
traduaión inevitable de los
discursos que adquirió las
siguientes formas:
• De lo oral a lo
escrito: los ponentes indígenas además de que estaban obligados a utilizar
una lengua no materna
(el castellano), se les pedía que lo hicieran por
escrito. Algunos llevaban
un documento escrito
que seguramente no había sido redactado por
ellos mismos sino por representantes de instituciones que trabajan en sus comunidades. Otros, que
no llegaron con un documento escrito, se vieron obligados a redactar a mano e improvisadamente un documento en el último momento -porque éste era el
procedimiento establecido por los organizadores de
los foros-. Ambos tránsitos implican esfuerzos de traducción muy complejos que comúnmente desvirtúan
el sentido de las palabras originales. Véase como ilustración el caso de una ponente del foro de Jalapa,
Veracruz, que redactó su ponencia en el último momento. En lugar de hablar de la situación de la mujer
náhuatl en su comunidad, como era su intención, terminó escribiendo a lápiz: "La mujer es factor de unidad familiar, por lo tanto se pide al Estado que se
cree una Secretaría de la Atención a la Mujer Indígena". Una vez que el lenguaje oral queda descartado
como procedimiento de consulta, el escrito termina
por repetir lo que el consultante desea escuchar: lo

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 1SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

escrito conduce a una re-'
producción del lenguaje,
oficializado.
• De l.o descriptivo a lo sintético: así como
las traducciones corren
el riesgo de ser traicione$
del original, los resúme--1
nes corren el riesgo de
traicionar las narraciones. Con frecuencia, especialmente los participantes indígenas se veían
obligados a reducir sus
participaciones elimi\ nando toda la narración.
Es importante decir aqUÍi
que, en los discursos orales, la narrativa cumple lal
función argumentativa,,
más poderosa. Obligado
a resumir su participación, aún con las dificultades de la lengua, las palabras terminaban por deformar los sentidos. Nadie puede en cuatro minutos
narrar una experiencia compleja. ¿Cómo podría ali
guíen con amplia experiencia universitaria hablar d9
la problemática de la educación superior en cuatro
minutos? ¿Cómo podría un individuo con larga experiencia gubernamental hablar en pocos minutos de
los problemas de la administración pública en el país?
Esto es lo que se les exigió a los ponentes indígenas:
hablar de la vida de sus comunidades en tres minutos.
• De lo significativo a l.o banal: la mecánica
parlamentaria implica intervenciones propositivas,
programáticas, orientadas a la toma de decisiones; a
su vez, descarta las intervenciones diagnósticas, narrativas, analíticas. En una ponencia que empieza
afirmando: "En la participación política de los indios traídos por los que no son indios promueven la

79

�Pueblos inclígeaas
La liturgia del «düi!ogo"

acción sólo para asuntos electorales o algún cargo o
¡puestos de trabajo. En estos momentos los no indios
aprovechan para obtener puestos de gobierno... a
lnuestros pueblos han ido personas que no son de
¡nuestro medio y ni viven los problemas como nosotros... la política mestiza podrá imponer pero nunca
madurará como para desarrollar las comunidades
'jndígenas", el autor se ve obligado a proponer, como
producto mismo de la mecánica del foro, lo siguiente: &lt;tpropongo... que el DIF sancione (a los que no
cumplen con su deber) suspendiéndole despensas
alimentarias".
• De l,o moral a l,o racional: el esfuerzo de tra'ducción implica que los códigos sean uniformados
debido a que se supone que el auditorio ya comparte
un mismo diagnóstico y un mismo lenguaje. Eso que

Los foros) por su diseño y
formulación) buscaban
convocar un abanico amplio
de participantes; al tiempo) se
esperaba que los ponentes
tomaran posiciones en torno a
los derechos y la participación
de los indígenas
en el contexto nacional.
sí sucede en los parlamentos, no puede exigírsele a
un acto de consulta ciudadana. Cuando los representantes legislativos han tenido un tiempo adecuado para
estudiar el asunto, las intervenciones deben ser cortas, por escrito, prepositivas y racionales. Los aspectos morales de la cuestión han quedado atrás. En el

80

caso de una consulta a la ciudadanía, los aspectos
morales de la discusión son centrales y el poder legislativo debe estar más atento a la aspiración moral del
hablante que a su propuesta concreta.
Estas formas de traducción inducidas institucionalmente de los discursos hacen más compleja
la lectura e interpretación de los materiales recolectados en los foros. La dificultad mayor consiste en determinar cuál es la visión social que está detrás de las
propuestas. Al encontrarnos con un discurso que no
solamente está gravemente fragmentado, sino que
además ha sido objeto de distintas traducciones, la
lectura y el análisis de los textos requiere de esfuerzo
de interpretación que consiste en restituir la intención original de los hablantes. El lector interesado en
las ponencias que se presentaron en los foros no puede ampararse en lo que fue dicho y en el modo en
como se dijo para sacar conclusiones. Haciendo esto,
corre el riesgo de hacer decir a los ponentes afirmaciones y propuestas que nunca quisieron decir. Tiene
que intentar restituir el sentido original e integral de
lo que se dijo, distinguiendo los vectores más significativos presentados en los foros y no refugiarse en la
cómoda posición del que se limita a respetar lo que
está escrito.

CONCLUSIONES
Este breve análisis de un esfuerzo institucional por
consultar a la ciudadanía sobre un asunto de vital
interés para el futuro de la nación muestra los resultados perversos de la mecánica autoritaria. La consulta a la ciudadanía, el diálogo entre gobierno y sociedad, terminó por ser una liturgia, durante la cual
lo que menos importaba era lo que se decía y el modo
como se decía, sino el ritual mismo de la consulta.
En otras palabras, los procedimientos autoritarios,
por principio, no están diseñados para escuchar, sino
para hacerle creer a los ciudadanos que fueron escuchados. Son procedimientos de apaciguamiento de

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las aspiraciones ciudadanas. Así las cosas, los representantes de los poderes republicanos no se interesan por lo que los ciudadanos expresan en los foros
porque finalmente esto carece de importancia, sino
que esperan que los ciudadanos tomen nota de que
fueron escuchados.
El análisis también muestra que para las instituciones y poderes nacionales, los indígenas no son
interlocutores políticos válidos. La consulta estaba
diseñada precisamente para hacer que otros hablaran sobre los indígenas, dándonos a entender con ello
que los indígenas no tienen la capacidad para hablar
por sí mismos sobre sí mismos. Se observó cómo la
mecánica de la consulta niega, de entrada, la posición de interlocutor político válido a los pueblos indígenas mexicanos.
Ya Miguel León-Portilla ( 1996) como Guillermo Bonfil Batalla ( 1979) han venido apuntado la
necesidad urgente de que las voces de los pueblos
indígenas sean escuchadas y que ellos sean considerados interlocutores políticamente legítimos en la escena nacional. Esto significa que se reconozca abiertamente, en la arena política, que al lado de los partidos políticos, las organizaciones gremiales y sectoriales y de las instituciones, están las comunidades
indígenas como agentes políticos igualmente centrales en el juego político de la nación. Estas comunidades, como sus jefes y gobernantes, han sido ignoradas a lo largo del siglo XX. La regla política ha sido
que otros hablen por ellos. Esos " profesionales de
los indios" que han servido de enlaces o mediadores
entre partidos políticos, autoridades e instituciones
con las comunidades indígenas. Ante esto, se opone
lo que León-Portilla ha venido afirmando: los indígenas hablan, han hablado desde hace mucho tiempo Y siguen hablando; y que lo que dicen vale la pena
escucharlo: " no sólo es conveniente sino necesario y
urgente escuchar su palabra". Cuando estos discursos sean escuchados institucionalmente muchos rasgos de la vida política nacional habrán de cambiar,
pero el cambio sustancial es que aparecerán de ma-

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nera pacífica, como de hecho ya lo han venido haciendo, en calidad de interlocutores que hablan con
autoridad de lo que saben, hablan por sí mismos y
esperan ser escuchados como tales. Es por ello que
Zapata (2000) afirma: "Así como el indígena no puede esperar absolutamente nada de los intelectuales
centralistas, que los usan como accesorio de sus ideologías, tampoco pueden poner su destino en manos
del aparato administrativo, jurídico y partidista mexicano. Los pueblos indígenas tendrán que luchar solos por su representación, por recuperar su voz y ejercer su vida política. Es mejor que se den cuenta de

81

�e111oundíge.nas

que están solos, pues la sociedad mexicana actual en
el corto y mediano plazo carecerá de respuesta para
1r...-.i-------las reclamaciones y ofertas de cambio de los indígetnas. Es más fácil que ellos nos den la pauta en el
¡Proceso para un despertar cultural y regional".-.,

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Poder y etnicidad
Relaciones interétnicas en la Guatemala liberal
EDGAR EsQUIT

I objetivo central de este trabajo es el análisis
del papel que jugaron las municipalidades del
departamento de Chimaltenango, en la conformación y configuración de las relaciones
interétnicas, entre indígenas y ladinos1, en el lapso que
abarca los años de 1871 a 1944. Durante esa época,
caracterizada por el auge del liberalismo en Guatemala, las municipalidades fueron instituciones alrededor de las cuales los lideres indígenas y ladinos de
los diversos pueblos mantuvieron diferentes tipos de
relaciones, pero principalmente rivalizaron por el control de los recursos y el poder político. Buena parte
de los municipios del departamento de Chimaltenango2, (principalmente Comalapa, Patzún, Tecpán, Patzicía, ltzapa, el Tejar, San Martin Jilotepeque y Chimaltenango, sobre los que se hará referencia en este
trabajo)3 se caracterizaron porque su población estaba conformada por una minoría ladina y una mayoría indígena que convivían en el mismo espacio mu-

E

1

Indígenas y ladinos son categorías que se utilizan en Guatemala y
designan a los dos grupos más importantes y contrastados del país,
étnicamente hablando. En sentido general indí,genas, en Guatemala, es
un término que designa a las personas con una identidad grupal basada en ciertos símbolos y referentes como: la vestimenta, el uso de un
idioma de origen maya, la organización social, ciertas tradiciones y costumbres y el reconocimiento de unos antepasados como los individuos
que legaron la vida y la práctica social. Los ladinos son mestizos e indígenas ladinizados que se diferencian de los indígenas por contraste y
por referentes como la vestimenta, el uso exclusivo del idioma español,
su identificación con el Estado y por el uso de ciertas costumbres y
prácticas no indígenas.
Por otro lado, en el departamento de Chimaltenango, indígenas y ladinos vivían (y viven) en las mismas localidades municipales y, por eso,
la relación fue y es "cara a cara" y cotidiana. Los pueblos de indios de
la época colonial se transformaron en municipios desde la segunda
década del siglo XIX y, en Chimaltenango, los ladinos empezaron a
residir en ellas desde el siglo xvm.

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nicipal, lo cual produjo un contacto interétnico mucho más fluido y cotidiano. Dichos poblados también
se identificaron porque sus municipalidades oficiales
fueron dirigidas por ladinos y de esta forma tuvieron
dinámicas muy parecidas en la lucha por el poder.
Junto a esto hay que observar que el contexto político y económico más general de estas relaciones fue la reforma liberal que profundizó el conflicto
interétnico en el país. Los cambios relacionados con
la organización del trabajo, la privatización de la tierra, la administración de los municipios, la ideología¡
sobre progreso y civilización, la ciudadanía y la producción para la exportación, fueron introducidos y
retomados por los liberales, todo lo cual produjo una
mayor exclusión de los indígenas y el otorgamiento
de privilegios a los pequeños sectores de las élites ladinas de los pueblos. Todo esto implicó la organización de una estructura de dominación en donde la
diferencia étnica fue retomada para posibilitar el pri-

2
El departamento de Chimaltenango se ubica en el altiplano central de
Guatemala y su topografia alcanza hasta 2, 286 metros sobre el nivel del
mar. Los cultivos más importantes de la región durante la época que se
estudia eran los granos básicos (trigo, maíz y frijol) que se vendían en el
mercado local de alimentos, todo esto en contraste con la bocacosta del
país en donde se producía café para la exportación. El departamento se
localiza en la región habitada por los indígenas que hablan el idioma
kaqchikel quienes en el periodo que se estudia conformaban más de
75% de la población total de Chimaltenango. En este articulo también se
utilizará el término kaqchikel para denominar a los indígenas que hablan
este idioma. Los datos sin referencia bibliográfica o documental fueron
tomados del borrador final de mi tesis de maestria (Esquit, 2000).

3
Los otros municipios del departamento de Chimaltenango en esa época eran: Santa Cruz Balanyá, San Pedro Yepocapa, Nejapa, Santa
Apolonia, San José Poaquil y Zaragoza. En los seis primeros, los indígenas dominaban las municipalidades en la época de estudio. El último
municipio era poblado solamente por ladinos.

83

�eblos .inclígen

PuebJoslndíg_enas

Poder y etnicidad

Poder y etnicidad

vilegio econónúco y político de la clase dominante
del país. En esta estructura de dominación las élites
ladinas junto a los cafetaleros4 y el Estado fueron grupos e instituciones importantes que moldearon una
sociedad étnicamente dividida y contrapuesta.
La importancia de estudiar la dinámica
interétnica desde las municipalidades, en este sentido, se encuentra en el hecho de que el contacto entre
indígenas y ladinos se aprecia como relaciones de
poder; de allí que las municipalidades sean un espacio importante en donde esa lucha se hace efectiva.
Por otro lado, el estudio de las relaciones interétnicas
saca a luz dinámicas que a veces no sobresalen con
estudios enfocados directamente a los sistemas de
trabajo forzado o la privatización de la tierra, por
ejemplo. El grado de poder alcanzado por los ladinos, la reconfiguración de las formas de organización indígenas y su importancia práctica, la organización de la vida local son algunas de las dinámicas
que pueden vislumbrarse a partir de un estudio de
esta naturaleza. Privilegiar el enfoque interétnico abre
una importante gama de posibilidades para comprender el origen y los factores que han dado lugar a la
dicotomía étnica existente en Guatemala.
Por último, el artículo está organizado de la
forma siguiente: La primera parte resalta los factores que hicieron posible la dominación de los ladinos
y la resistencia de los indígenas desde las municipalidades indígenas. La segunda parte explica de forma
somera la dinánúca interétnica alrededor del trabajo
forzado, el control de los recursos y el reparto de la
tierra. El último apartado resalta la importancia del
contexto nacional en la formación de unas relaciones
interétnicas conflictivas en la región de estudio y en
Guatemala. De la misma manera, hace hincapié en la
importancia de los ladinos como grupo social, sus
intereses y lugar en la estructura de dominación étnica

4

Los cafetaleros integraban la clase donúnante del país. Poseían grandes cantidades de tierra en donde cultivaban café para la exportación y
muchos de ellos también fueron funcionarios del Estado.

y económica del país. Junto a esto se plantean algu-

nos elementos para observar los cambios culturales
que empezaron a experimentar los indígenas en esa
época.

MUNICIPALIDAD LADINA Y
MUNICIPALIDAD INDÍGENA:
PODER Y CONTRAPODER
Dos municipalidades en un municipio
A finales del siglo XIX y en la primera parte del siglo
XIX un número determinado de municipios de Chimaltenango (Comalapa, Patzún, Tecpán, Patzicía,
Itzapa, El Tejar, San Martín Jilotepeque y Chirnaltenango) poseían cada uno dos municipalidades5 definidas por la población como municipalida,d ladina y
municipalidad indígena. Cada una era denominada de
esta manera debido a que fueron presididas por cuerpos ediles étnicamente diferenciados,6 pero también
porque empezaron a tener funciones separadas principalmente en la resolución de conflictos, atendiendo
una a los ladinos y otra a los indígenas.
La llamada municipalidad ladina, sin embargo, era aquella legalmente constituida, es decir, estaba aprobada por el Estado por medio de las leyes respectivas (por eso aquí se le denomina también municipalidad oficial). Junto a ello se aprecia que dichas
municipalidades no fueron dirigidas por "todos" los

s En la época que se estudia cada departamento se dividía en detenninado número de municipios y, legalmente, cada uno de éstos debía tener
~ a municipalidad que era la institución encargada de organizar y dirigu: a la población y la vida local.
: La municipalidad l~dina era dirigida por un alcalde ladino, síndico
-~no, un alcalde mdígena, tres regidores ladinos y, en algunos municipms,_tres regidores indígenas con rangos menores que los ladinos. La
m~c1palidad rndígena era dirigida por alcaldes, regidores, alguaciles
mdíge?as.. En diversos municipios se integró un alcalde indígena a la
mumc1palidad ladina, pero no tenían capacidad de decisión por ser
discnnunados dentro de dicha institución. Esta categorización étnica
dentro de las municipalidades fue utilizada por la población y el gobierno en la época que se analiza.

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Las municipalidades fueron
instituciones alrededor de las
cuales los líderes indígenas y
ladinos de los diversos pueblos
mantuvieron diferentes tipos
de relaciones) pero
principalmente rivalizaron
por el control de los recursos
y el poder político.
ladinos de la localidad sino por una élite que detentaba
también el poder econónúco y educativo.7 Dichas élites
municipales no solamente fueron intermediarias entre
el Estado, los cafetaleros y los indígenas, sino además
se conformaron en grupos sociales con intereses definidos y un pensanúento propio.
La municipalidad indígena no estaba legalmente implantada pero sí era tolerada por el Estado y-los ladinos en los municipios, puesto que tenia fun-'
ciones específicas en la organización de la fuerza de
trabajo necesaria en las plantaciones cafetaleras y en
los campos de cultivo de los ladinos locales. Esta última municipalidad en cada pueblo, por otro lado, estuvo vinculada y dirigida por un consejo denominado de "principales" que era integrado por kaqchikeles que habían servido en las cofradías y se presenta-

7
Los ladinos que detentaban el poder en las municipalidades oficiales
de lo_s pueblos de Chimaltenango conformaron una élite debido a que
~ose1an, relanvamente, grandes cantidades de tierras (de ¡ a 8 ca ballenas) en donde culnvaban granos básicos, necesitando para ello la fu
de traba10 ?e los indígenas.También fueron personas con educación~:
mal, notanos, maestros de escuela, secretarios, contadores y, por ello,
conforma~'.111 grupos cerrados en donde no eran aceptados los ladinos
sm educac10n.

85

�l!ueblos..Jnclígenas
Poder y etnicidad

Poder y etnicidad

ladina jugaron un papel importante en las relaciones
entre indígenas y ladinos en municipios del departamento de Chimaltenango. Conforme a ello se ha pensado que el manejo de la institución, -de la municipalidad ladina- por parte de los ladinos permitió, principalmente, el control de la fuerza de trabajo de los
indígenas al igual que otros recursos, como la tierra o
los fo~dos municipales, y que todo eso dio poder a
los ladinos en los municipios. Se propone que los indígenas retomaron la municipalidad indígena como
un recurso institucional importante desde el cual desarrollaron una oposición frente a las exigencias políticas y económicas de los ladinos y el Estado guatemalteco. Todo ello, entonces, es lo que en buena medida hace características las relaciones interétnicas en
los municipios de Chimaltenango.

ban como los principales líderes indígenas. Estas
municipalidades fueron la transformación de los cabildos existentes en los pueblos de indios durante la
época colonial, pero que habían logrado coexistir con
las municipalidades oficiales debido a la tradición, la
historia, la tolerancia del gobierno, su capacidad como
un centro de organización indígena y por ser un
valuarte para enfrentar al Estado y a los ladinos.
En este sentido, el supuesto que guía el trabajo es la idea de que las municipalidades indígena y

86

Los ladinos
El Estado definió las municipalidades oficiales o municipalidad ladina como instituciones administrativas,
es decir, fueron instituidas con el fin de mantener un
control y organizar a la población. Esta tarea que se
puso en las manos de los ladinos dio como resultado
la adquisición de poder por parte de este grupo. La
fuerza y dinámica de este poder, sin embargo, radicaba en cuatro fenómenos o hechos importantes: primero, el control de los recursos locales que incluía la
fuerza de trabajo de los indígenas, los bienes monetarios obtenidos por medio de impuestos y donaciones
y las tierras municipales; segundo, la legalidad otorgada por el Estado como una fuente que definía la
legitimidad y la exclusión de los otros en la lucha política; tercero, la ideología estatal sobre progreso y civilización que, puesto en las manos de los burócratas
y ladinos, servía como un medio para relegar políticamente e inferiorizar culturalmente a los indígenas
y, cuarto, los intereses económicos y políticos de los
ladinos en la localidad.
1. La administración del municipio tenía
como objetivo no solamente el control de la población para que ésta se ligara al nuevo régimen por

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medio del pago de impuestos, el registro civil, las elecciones de autoridades o la educación, sino principalmente porque se necesitaba controlar a la gente indígena para que se dirigieran o fuesen dirigidos a las
plantaciones cafetaleras. En buena parte de los municipios con población ladina e indígena, fueron los
miembros de las municipalidades ladinas quienes se
encargaron de organizar los mandamientos8 por orden del jefe político9, y fueron individuos de este mismo grupo quienes se profesionalizaron en habilitar10
y perseguir a los indígenas para que cumplieran sus
deudas con los finqueros 11 • Esta tarea convirtió a los
ladinos en intermediarios, pues en este sentido su tarea era básicamente servir a los intereses de los cafetaleros y de la economia agroexportadora. Sin embargo, como se ha planteado, no se limitaron a ese
papel sino que trascendieron hacia la satisfacción de
sus intereses de grupo y el control de la municipalidad fue importante en este sentido.
El dominio sobre otros recursos corno las tierras municipales o los llamados fondos de propios
también fueron definiendo el poder de los ladinos en
los municipios. El uso de las tierras municipales, que
en el caso de Tecpán, por ejemplo, era una considerable extensión -más de 30 caballerías- fue organiza8

La categorización laboral más general en Guatemala durante la época
liberal identificaba a: colonos, trabajadores habilitados y los mandamientos. Los colonos fueron trabajadores que vivían en las fincas cafetaleras
o de otro tipo, los habilitados fueron trabajadores que recibían dinero
por adelantado comprometiéndose a saldarlo en las épocas en las que el
finquem lo requiriera. Los mandamientos fueron grupos de trabajadores que acudieron obligadamente a las plantaciones cafetaleras siendo
todo esto algo normado en las leyes del país, principalmente en el decreto 170 o Reglamento de Jornaleros. La persona que entregaba el
dinero por adelantado a los inrugenas era llamada habilitador y cada
finca tenía uno en los mllllÍcipios con población inrugena.
9

El jefe político era el funcionario departamental más importante, era
designado por el presidente de la república y tenia bajo sus órdenes a
los alcaldes mllllÍcipales, los funcionarios militares y de cualquier otro
tipo existente en los municipios.

10

La entrega de dinero por adelantado a los trabajadores inrugenas se
denominaba "habilitación".
11

Eran las personas que cultivaban café para la exportación.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

La idea de progreso y
civilización conw ideología
del Estado fue un
pensamiento que inferiorizó
humana y culturalmente a
los indígenas y estableció que
los ladinos eran la punta de
lanza del proceso que
traeria progreso y
civilización a los pueblos.
I

do por la municipalidad. El reglamento para el uso
del astillero, promulgado en la primera década del;
siglo XX, por ejemplo, definió finalmente ese poder
que tenía la municipalidad para decidir qué hacer yl
cómo manejar la tierra municipal y al mismo tiempo
no permitió que los indígenas intervinieran en la administración de este bien. Por otro lado, los fondos monetarios, aunque siempre escasos, también fueron manejados exclusivamente por las municipalidades ladinas,
todo lo cual trajo como consecuencia el hecho de que
fueran los ladinos de las élites los que decidían qué hacer con ese dinero en cada municipalidad.
Ellos utilizaron esos recursos principalmente para construir obras de infraestructura e introducir servicios (construyeron edificios públicos, introdujeron acueductos, drenajes y electricidad a los pueblos) que al final únicamente sirvieron para una vida
un poco más cómoda de las élites ladinas y muy poco
benefició a los indígenas. 12 Aunque esto parezca de
12

La introducción de agua potable a los hogares es el ejemplo más claro
en este caso, pues el servicio domiciliario solamente se implementó en
las casas de los larunos ricos mientras la demás población debía abastecerse en las fuentes públicas o en los ríos.

87

�Pueblos indigen

eJaloundígenas

Poder y etnicu:lad

Poder y etnicidad

¡poca trascendencia, sí tuvo
un impacto importante porque impuso limites entre indígenas y ladinos en los muln.icipios. Este hecho simbolizó y concretó qué grupo social era quien determinaba las
políticas locales y quienes
'debían obedecerlas. El trabajo forzado, que también definió las diferencias entre los
dos grupos, era algo que el
gobierno había establecido
,rara satisfacer intereses extralocal es, pero el uso de los
otros recursos bajo la tutela
de las municipalidades fue un
componente que los ladinos
definieron según sus intereses, excluyendo a los indígenas de cualquier opinión y
decisión al respecto.
2. Pero todo esto hubiera sido casi imposible sin
el respaldo oficial que el golbiemo dio a las municipalidades ladinas. Los ladinos,
organizados alrededor de la institución, siempre alegaron el carácter legal de sus actos aunque en varios casos éstos contravinieran las leyes del país. Este hecho
fue como una protección o un arma importante para
ellos con el fin de legitimar sus actos e intereses y
para excluir a cualquier otra persona o grupo que
quisiera intervenir o inmiscuirse en los asuntos que
manejaban desde la municipalidad. Incluso cuando
en la segunda década del siglo XX los ladinos empezaron a dividirse en facciones por la diversidad de
sus intereses locales, varias de éstas buscaron el apoyo del gobierno por medio de la fundación de "clubes liberales", pues pretendían que sus actos y peticiones fueran vistas como algo legal e importante para
el gobierno de rumo. Pero aún así las facciones fuera

88

del poder, como la dirigida
por un tal Rivera enTecpán,
cuestionaron en más de alguna ocasión esta legitimidad y
legalidad alegada por las facciones detentadoras del poder municipal. En 1926, los
compañeros de Rivera plantearon que los miembros de
la municipalidad de Tecpán
(dirigida por la facción de los
Marroquín) se escudaban
siempre en la afirmación de
que sus acciones eran consecuencia de "órdenes superiores", pero que en realidad
bajo esta frase escondían intereses muy particulares. 13
La legalidad alegada
por los ladinos excluyó principalmente a los indígenas de
toda participación y toma de
decisiones en la localidad.
Cualquier acción de los indígenas, haya sido colectiva
o individual, pero que cuestionara el poder de los ladinos, fue vista como algo ilegal y por eso reprirnible.
Tanto la lucha por la tierra que emprendieron los primeros y su interés por mantener la municipalidad
indígena o el dominio sobre algún espacio fisico y
organizativo propio como la Iglesia en el caso de
Itzapa, acontecido en la segunda parte del siglo XX,
fue reprimida y la municipalidad ladina impuso su
criterio basado en la legalidad que le había concedido
el Estado.
3. La idea de progreso y civilización como
ideología del Estado también tuvo sus consecuencias.

13

Datos tomados de Archivo General de Centro América (AGCA), B,
Gobernación, L 29996, A 1927 y AGCA, B, G obernación, L 30660,
año de 1933.

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Éste fue un pensamiento que inferiorizó humana y
culturalmente a los indígenas y estableció que los ladinos eran la punta de lanza del proceso que traería
progreso y civilización a los pueblos. Cuando estas
ideas llegaron a los ladinos las hicieron suyas no solamente en el discurso, sino que empezaron a creer en
ello, es decir, comenzaron a pensar que en realidad
ellos eran los portadores de la civilización. Pero a diferencia de lo que reflexionaban los intelectuales del
Estado liberal, es decir, que el roce entre ladinos e
indígenas traería como consecuencia la civilización
de estos últimos, los ladinos no creyeron que esto fuese
posible y mucho menos conveniente.
Los ladinos definieron su propio pensamiento, por supuesto muy ligado a la ideología del Estado
pero también a sus intereses en las localidades. Ellos
pensaron que con las obras que emprendían, la educación de sus hijos y el fomento del patriotismo por
diversos medios estaban dándole cabida a otra forma
de vida más civilizada en los municipios. Esto también estuvo muy vinculado al culto hacia los personajes del gobierno, que fue fomentado en casi toda la
época por el Estado. Pero las necesidades primordiales de la población casi no fueron atendidas. Por ejemplo, aunque en algunas ocasiones los ladinos agrupados en las municipalidades desarrollaron ciertas actividades para la higienización de los pueblos, que en
ese tiempo era visto como parte del progreso, esto sólo
se hizo por órdenes del jefe político y casi nunca por
iniciativa de las municipalidades que supuestamente se
encargaban del desarrollo de las poblaciones.
Por otro lado, los ladinos organizados en las
municipalidades ladinas no se preocuparon mucho
por implantar un sistema escolar para toda la población, no se inquietaron por organizar los servicios y
las obras de tal manera que beneficiaran a la mayoría,
o de desarrollar un sistema de salud para la población, sino al contrario (el pensamiento sobre la inferioridad del indígena limitó su acceso a las escuelas,
por ejemplo) así, la ideología liberal en Guatemala
más bien sirvió para establecer limites entre indíge-

~ORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

nas y ladinos. Cuando los primeros se pensaron su
periores y más ligados al Estado automáticamente
definieron la inferioridad de los indígenas y esto tuvo
como consecuencia la conformación de unas relaciones asimétricas en diferentes niveles de la vida social,
como la institucional, el trabajo y la vida cotidiana.

En la m;ganización de una
estructura de dominación
la diferencia étnica fue
retomada para posibilitar
el privilegio económico y
político de la clase
dominante del país.
Los ladinos se concibieron como los civilizados no
sólo porque los intelectuales del Estado lo hayan re~
petido, sino porque se percataron de que esta idea les
era beneficiosa, pero también porque su superioridad económica, política y educativa les interiorizó esa
idea, todo lo cual, por último, les daba un mayor control sobre la población indígena y aparentemente los
ligaba a la élite del país.
4. El hecho que cierra el círculo de poder que
representaba la municipalidad ladina fue la existencia de intereses económicos de los ladinos en los pueblos. La élite ladina fue un sector de propietarios de
buenas extensiones de tierras en la localidad y probablemente las más productivas. El valor de la tierra,
sin embargo, radicaba en la productividad que ofreciera y que los dueños lograran con su posesión. Primero, las leyes de trabajo forzado ofrecieron la oportunidad a los ladinos para obtener trabajadores ya sea
como colonos, trabajadores habilitados o en manda-

89

�elllos indígenas
Poder y etnicidad

reses particulares de éstos. Por eso se ha dicho que la
élite ladina no solamente fue intermediaria sino principalmente un grupo social que supo aprovechar su
situación en la estructura de la sociedad liberal de finales del siglo XIX y principios del XX. El gobierno
pidió o autorizó a los ladinos para que administraran
el municipio y ellos lo volvieron un centro de poder
político debido a que sus intereses económicos estaban fincados precisamente en ese espacio que les tocaba administrar.
Por último, hay que observar que en este caso
se está hablando de una élite ladina y que en este sentido el resto de la población ladina compartió su situación de pobreza y exclusión política con los indígenas. A pesar de esto, la división étnica entre indígenas y ladinos fue un hecho que persistió y en muchas
ocasiones ligó a los ladinos de la élite con los ladinos
pobres. Estos últimos prefirieron vincularse a los poderosos de las localidades y de esta manera también se produjo una identificación de carácter étnico.

LJJS indígenas

mientos, con el fin de levantar grandes cosechas de
granos básicos. Este tipo de sujeción laboral fue aprobado por el gobierno pero los ladinos también hicieron lo suyo. Cuando ellos alegaban tener el respaldo
legal del Estado y cuando plantearon su superioridad
étnica frente a los indígenas reforzaron la posibilidad
de mantener un mayor control sobre la institución y la
población indígena para que sirvieran en la reproducción de la riqueza de los ladinos.
La importancia de la municipalidad como
institución de poder y la formación de la élite ladina
como un grupo social radica precisamente en esto
último, es decir, en que la institución sirvió a los inte-

90

Algunos indígenas también fueron involucrados
como miembros de la municipalidad ladina14 debido
a que las leyes del país obligaban para que éstos tomaran parte, se decía, en las decisiones que les concernían específicamente. Esto significó que las municipalidades oficiales o ladinas fueran concebidas por
el Estado como instituciones mixtas en su composición étnica y así, cada grupo debía defender y fomentar sus intereses desde esa institución. La verdad
es que las cosas fueron muy diferentes. Los ladinos
integraron algunos indígenas a las municipalidades
oficiales con el fin de cumplir con el precepto legal,
pero en la realidad, como se ha dicho, no les permitieron ninguna participación efectiva en ese lugar. Aún
así, los indígenas no lo habían perdido todo; el régi-

14

A la municipalidad ladina comúnmente se integraba un funcionario
indígena llamado alcalde indígena.

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men conservador-1839 a 1871-había permitido que
éstos se gobernaran por medio de un cuerpo institucional propio que con el tiempo se empezó a conocer
como municipalidad indígena. Así que esta forma de
organización ligada al sistema de cargos en las cofradías, a pesar de todo, siguió existiendo en la última
parte del siglo XIX y primera del XX pues el régimen liberal no pudo destruirla.
Los indígenas o el indígena (dependiendo de
los municipios) que estuvieron integrados a la municipalidad oficial fueron quienes presidieron la municipalidad indígena, la cual estaba compuesta por alcalde, regidores y auxiliares indígenas. La posibilidad
de tener una organización propia fue muy importante para los indígenas de cada pueblo por dos razones:
primero, porque a través de ella definían un sistema
organizativo tan importante en toda comunidad y
luego, porque desde este espacio podían desarrollar
ciertas acciones con el fin de eliminar algunas de las
cargas que tenían y, por supuesto, para recuperar el
poder.
El sistema de cargos en las cofradías, el cuerpo de principales y la municipalidad indígena fueron
tres formas de organización que tuvieron a la mano
los indígenas. Se sugiere, en este caso, que las cofradías fueron instituciones importantes para seguir fomentando un pensamiento religioso que sacralizaba
el mundo natural y social circundante y los actos o
acontecimientos de la vida de los indígenas. Asimismo, se plantea que estas instituciones, junto al cuerpo de principales, enfrentaron la autoridad y el autoritarismo de los párrocos y de los demás funcionarios de la Iglesia. Desde las cofradías, Jos kaqchikeles
de Chimaltenango también fincaron intereses materiales en las parroquias pues, en algunos casos, tuvieron
facultad de controlar, reclamar y vender ciertas propiedades que estaban bajo su tutela.
La municipalidad indígena fue organizada
bajo el asidero de la ladina, pero aún así tuvo importantes funciones. La principal de ellas fue el hecho de
constituirse en un cuerpo de autoridad entre los mis-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5

I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

mos indígenas. Los kaqchikeles de Itzapa, por ejemplo, se quejaban a principios del siglo XX de que el
alcalde ladino los obligaba a pagar ciertos impuestos
sin tener en cuenta que ellos, los indígenas, tenían su
propio alcalde y municipalidad. Los indígenas de
Cornalapa yTecpán obedecieron a sus alcaldes y principales cuando éstos, en la primera parte del siglo XX
les pidieron que votaran por determinadas personaSl
(por la elección de un regidor indígena y por Jorge
Ubico como presidente de la república, respectivamente) según la perspectiva e intereses que perse-

En la estructura de
dominación las élites ladinas
junto a los cafetaleros y el
Estado fueron grupos e
instituciones importantes que
moldearon una sociedad
étnicamente dividida y
contrapuesta.
guían los lideres. La mayoría de los indígenas también aceptaron el arbitraje que los alcaldes hicieron,
mediante el derecho consuetudinario, cuando surgieron conflictos familiares o personales entre ellos.
Pero, ¿de dónde surgió esta obediencia? En
este caso se ha planteado que la adhesión a las autoridades indígenas derivó del prestigio, el liderazgo y
respeto que lograron dichos individuos al pasar por
el sistema de cargos y ocupar un lugar en el cuerpo
de principales. Todo esto también estuvo muy vinculado a ese pensamiento religioso que mantenían la
mayoría de los kaqchikeles y era fomentado por las
cofradías y otros líderes como los aj q'ij (chamanes)

91

�eblounclígen

.Pueblos incligenas

Poder y etnicidad

Poder y etnicidad

1)7 los curanderos. 15 Así, a pesar de su papel coercitivo

(pues también controlaba a los indígenas que eran
reclutados y enviados a las plantaciones cafetaleras y
los cultivos de los ladinos), la municipalidad indígena y el cuerpo de principales fueron lugares de encuentro y formación de identidad entre los líderes y
la población indígena.
Cuando algunos de los indígenas empezaron
a alfabetizarse, a principios del siglo XX, este nuevo
conocimiento y experiencia, en varios casos, fue lle-

15

Aj q'ij, es un vocablo kaqchikel utilizado para definir a los líderes
religiosos rradicionales encargados de dirigir ceremonias de curación,
agradecimiento y petición a las fuerzas de la naturaleza y a los santos.
Estas pe!"5onas, muchas veces estuvieron ligadas a las cofradias, aunque no siempre.

92

vado al cuerpo de principales y a la municipalidad
indígena. Así, se agregó un nuevo elemento o forma
de pensamiento (el primero era lo religioso) a la base
del sistema institucional indígena lo que ayudó a los
líderes de cada pueblo a enfrentar el poder ladino y,
del Estado de otras maneras y desde otras perspectivas. Esta nueva experiencia adquirida en diferentes
lugares y momentos ligó un poco más a los indígenas
al sistema politico imperante y los ayudó a entenderlo en sus muchas dímensiones. Los indígenas, por
ejemplo, se llegaron a percatar de que una de las causas de la opresión que vivían era el poder absoluto
que los ladinos detentaban en las municipalidades.
Esto fue algo de suma importancia, porque con ello
llegaron a descubrir una de las causas centrales de la
opresión y la forma en que estaba estructurada la sociedad guatemalteca. Con esta perspectiva, los indígenas empezaron a implementar diversas tentativas
para eliminar la opresión que pesaba sobre ellos o
por lo menos aminorarla.
La protesta por el trabajo forzado y la lucha
para que las tierras municipales fueran repartidas
siguieron siendo generalizadas a finales del siglo XIX
y en la primera parte del siglo XX. Pero junto a ellas,
desde los primeros años de la última centuria los indígenas empezaron a cuestionar politicamente el poder de los ladinos. Así, por ejemplo, hablaron de que
estaban de acuerdo con el trabajo forzado en obras
públicas, pues al fm era algo importante para el país,
pero estaban absolutamente en desacuerdo que fueran solamente ellos quienes sufrieran esta carga. De
esta forma, plantearon que los ladinos también debían ser involucrados en este tipo de "contribución".
Asimismo propusieron una distribución del poder en
la municipalidad oficial de acuerdo con la cantidad
de población indígena y ladina en los pueblos (los
kaqchikeles forman más de 7 5% de la población en la
mayoría de los municipios de Chimaltenango).
Junto con las anteriores protestas, desarrollaron otros intentos mucho más elaborados, como
por ejemplo, utilizar el voto para manipular a su fa-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

vor la elección de alguna persona indígena o ladina
que los apoyara a contrarrestar desde el poder la opresión sufrida. Así, en la década de los años veinte y
treinta del siglo XX, los indígenas de Tecpán acordaron votar a favor de Jorge Ubico como presidente de
Guatemala, los de Poaquil y Comalapa eligieron a algunos líderes indígenas para que ocuparan cargos clave en las municipalidades ladinas, los líderes indígenas de Chimaltenango planificaron apoyar con su voto
a una planilla integrada por una mayoría de indígenas, los de Patzicía apoyaron con su voto a un ladino
que había ofrecido ayudarlos y junto a ello pidieron
la destitución de su alcalde indígena que apoyaba a
los ladinos más poderosos de la localidad.
Las alianzas con los ladinos también fueron
importantes y las hubo tanto en Tecpán como en
Comalapa, Chimaltenango y Patzicía en las mismas
décadas mencionadas. Estas alianzas fueron estrategias políticas elaboradas gracias al conocimiento que
los indígenas llegaron a tener del sistema de gobierno estatal. Por último, descubrieron y pensaron que
con la educación lograrían abrirse muchas otras puertas y recuperar el poder político que hasta entonces
detentaban los ladinos en las municipalidades. Esto
. es importante porque la nueva experiencia funcionó, en el sentido de que con ella se pudieron entender
los orígenes y combatir el poder de los ladinos y el
Estado, aunque no se haya triunfado casi nunca debido a la fuerza de la dictadura estatal y de los ladinos
en las localidades.
La clave de estos logros, sin embargo, estuvo
en el hecho de que los indígenas estaban organizados e impulsaron otras organizaciones desde las cuales se ligaban o enfrentaban el poder de ladinos y
cafetaleros. Así, la nueva experiencia hizo que los indígenas de Tecpán se organizaran, en la década de
los treinta, en un club liberal llamado Iximché 16 al igual
que los indígenas de Patzicía a uno denominado El
Porvenir, o que estos últimos hayan formado un Co16

Iximché es el n ombre de la capital prehlspánica de los kaqchikeles.

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

mité Pro-Escuela Indígena que precedió al club. La,
mayoría de los integrantes de estas nuevas formas do
organización habían sido o eran miembros de la mu-

La importancia de estudiar
la dinámica interétnica desde
las municipalidades se
encuentra en el hecho de que
el contacto entre indígenas y
ladinos se aprecia como
relaciones de poder; y es en las
municipalidades en donde esa
lucha se hace efectiva.
nicipalidad indígena de sus respectivos pueblos. Otros,
tales como los de Comalapa o San José Poaquil siguieron usando la municipalidad indígena como su
baluarte para in.fluir y recuperar el poder en la muni-.
cipalidad oficial.
Hay que recalcar, entonces, que la nueva ex-'
periencia educativa, el contacto con los ladinos y con
las instituciones estatales como el ejército impactaron
en la vida y formas de lucha de los indígenas debido a
que tuvieron un recipiente - la organización indígena,
principalmente la municipalidad indígena- que les dio
cabida y la potenció. Por eso ha sido importante comprender que la municipalidad indígena en la época
liberal no fue el rezago de una forma de organización
colonial, sino más bien, el espacio institucional constantemente renovado (de cofradías a municipalidad
indígena y de ésta a clubes y comités), que los indígenas mismos moldearon y usaron para enfrentar el
poder de la élite ladina y del Estado. De esta suerte,

93

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eblos intlige11as

Poder y etnicida.d

Poder y etnicidad

1Imede decirse que la municipalidad indígena fue un
~ugar donde la gente se organizó para enfrentar ya no
los desafios que presentaba la Iglesia católica, como
)o enfrentaron las cofradías y los principales, sino para
encarar los retos de la civilidad republicana y liberal
que habían impuesto los cafetaleros y los ladinos de
las élites rurales.
Es importante evaluar que quizá una de las
¡mayores debilidades de esta forma de pensamiento y
estrategia política de los indígenas fue haber puesto
tanta confianza en que, recuperando influencia y poder en el ámbito local, podrían quizá automáticamente
stablecer nuevas reglas de juego -a su convenien,cia- en la relación con los
ladinos y el Estado. Aunque los indígenas supieron que la opresión también surgía de otros ni:veles como el gobierno y
hos cafetaleros, sólo en
determinadas ocasiones
los enfrentaron, así que
centraron su atención en
el nivel de lo local. Aún
con todo ello, como se ha
dícho, la lucha que desarollaron demuestra que
la mayoría de los indígenas de la época liberal y
principalmente los lideres no estuvieron aislados, refugiados en tradíciones prehispánicas y
coloniales sino inmiscuidos profundamente, desde su identidad indígena,
en los nuevos procesos
políticos y de cambios
sociales más generales
producidos en el país. Lo
que t¡1mpoco significa

-------

94

que no hayan usado ciertas tradiciones históricas,
como los consejos de principales, para enfrentar y
recuperar sus vidas. Si lo hicieron, fue porque les era
útil en su vida social y lucha política y no porque fueran sociedades arcaicas y atrasadas.
Por último, la existencia de estas formas de
organización (cofradías, municipalidad indígena y
principales) hace patente cierta diferenciación al interior de la sociedad indígena. El liderazgo que caracterizó al grupo de indígenas principales marca su
diferencia con los demás indígenas. La conducción
de los asuntos políticos a nivel Local por cierto sector
de la población trae a cuenta que este grupo fue un
conjunto que se diferenció de los demás, porque
conocía de mejor forma
el manejo y la manipulación del sistema político desarrollado por el
gobierno guatemalteco.
Por otro lado, existieron
kaqchikeles con cantidades considerables de tierra por cuya causa también se diferenciaron.
Pero en todo caso, su riqueza territorial no fue
un elemento fundamental en la Guatemala de
esa época, donde la mayoría de los indígenas
fueron obligados a los
trabajos forzados y excluidos políticamente.

RELACIONES
INTERÉTNICAS
Es necesario hacer una
descripción un poco más

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

detallada de la dinámica que
tomó el poder de las élites ladinas y las respuestas de los indígenas. En este sentido lo primero que salta a la vista es el conflicto étnico, es decir, la sociedad guatemalteca rural de finales del siglo XIX y principios del
XX fue una sociedad en pugna
constante. Esta contradicción,
sin embargo, no surgió precisamente por la diferenciación
étnica sino, por los intereses
económicos y políticos de ciertos sectores ladinos -en el ámbito local y estatal- que usaron
la diferencia étnica para hacer
posibles y triunfantes dichos intereses. La oposición de los indígenas no fue tampoco por
esencialismos étnicos, ellos lucharon como tales porque la solidaridad étnica fue el instrumento más cercano para
enfrentar la adversidad que imponían los "otros".

dinámica interétnica giró alrededor de estos factores.
El conflicto entre indígenas y ladinos estuvo presente en todo el siglo XIX. En Tecpán o Patzicía, por ejemplo,
había conflictos desde mediados del siglo mencionado de~
bido a que los ladinos agrupados en las municipalidades
buscaban consolidar su poder
en el control de la tierra municipal. No se produjeron muchos conflictos por el control
de las municipalidades a pesar
de que los ladinos tenían los
cargos más importantes en di...
chas instituciones. Esto quizá.
se debió a que los lideres indígenas también tenían su propia forma de organización -la
municipalidad indígena- que
generalmente era reconocida por el gobierno conservador.
Durante el régimen liberal, sin embargo, los
primeros conflictos comienzan a darse alrededor del
trabajo forzado, todo ello se hace evidente en las que
jas de los ladinos al afrrmar que los indígenas se oponían a proporcionar fuerza de trabajo para las tareas
en las siembras de cereales y para las obras públicas.
Así, en Tecpán, hay datos relacionados con la destitución por parte del jefe político en la última parte del
siglo XIX de por Jo menos dos alcaldes indígenas,
por oponerse a proporcionar mozos para obras públicas. Los líderes indígenas estaban conscientes de
las decisiones tomadas ya que la oposición por proporcionar trabajadores a los ladinos seguramente no
fue una acto unilateral sino más bien consensuado
entre los miembros de la municipalidad y el cuerpo
de principales. Todo ello significaría que la mayoría
de los dirigentes indígenas que ocuparon cargos si-

A finales del siglo XIX y
en la primera parte
del XX un número
determinado de municipios
poseían cada uno dos
municipalidades definidas
por la población como
municipalidad ladina y
municipalidad indígena)
presididas por cuerpos
ediles étnicamente
diferenciados.

Relaciones interétnicas como relaciones de poder
Ya se ha dicho que los ladinos adquirieron poder
mediante la participación política municipal que les
facilitó el Estado y que ellos moldearon conforme a
sus intereses. Junto a esto, se ha puntualizado que el
control de la fuerza de trabajo de los indígenas fue
uno de los factores más importantes que deja ver para
qué sirvió ese poder, es decir, para reproducir la riqueza de los ladinos rurales y los cafetaleros mediante la producción de granos básicos para el consumo
Local y el café para la exportación. El punto aquí es
que los indígenas se enfrentaron a los ladinos principalmente porque buscaban recuperar el poder a nivel local y contrarrestar la subordinación laboral, aunque también con el fin de recuperar o para que se
repartieran las tierras municipales. Gran parte de la

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
1

95

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Poder y etnia

oder y etnicidad

guieron en mayor o menor grado el mismo ejemplo.
Junto a esto, la lucha por recuperar la tierra
denota también la tendencia conflictiva de las relaciones entre indígenas y ladinos. Tanto en Tecpári
como en Patzún hay indicios de que desde la municipalidad indígena y desde el cuerpo de principales durante todo el periodo que se estudia- se buscó la
recuperación de las tierras, que entonces habían sido
entregadas formal o informalmente a las municipalidades oficiales. El alegato de legitimidad que muchas
veces presentaron las municipalidades ladinas, estuvo ligado a los reclamos de los indígenas sobre las
'tierras municipales y comunales. 17 En estos casos, las
municipalidades ladinas adujeron que ellas eran las
únicas representantes legales del municipio y, por eso,
con derecho inalienable a administrar las tierras.También se ha observado que la mayor parte del conflicto
se produjo alrededor de este tipo de propiedades y
no hubo conflicto cuando el gobierno liberal introdujo la propiedad privada sobre la tierra que antes era
comunal. 18 Este último hecho demuestra que el conflicto interétnico seguía girando alrededor del poder municipal pues, en este caso, la lucha era por el control
sobre la tierra que supuestamente serviría a todos los
¡habitantes del municipio.
Pero a principios del siglo XX, el conflicto se
!intensificó; y podría decirse que tomó una forma más
abierta y de mayor complejidad. Los indígenas integrados en las municipalidades indígenas o en otras
organizaciones surgidas de estas últimas (clubes y
comités) ya no se resistieron simplemente con negarse a dar fuerza de trabajo sino, como se ha visto, de-

17

Las tierras municipales eran propiedades tituladas a nombre de las
municipalidades, y las tierras comunales fueron tierras otorgadas y a
veces tituladas a nombre de colectivos religiosos o civiles.
18

La privatización legal de la propiedad comunal se iotrodujo en Guatemala desde 1877 con la ley de redención del censo enfitéutico. Antes
de 1871, en la región que se estudia, la propiedad, de hecho, ya estaba
dividida como propiedad privada. Las leyes posteriores que demandaban la privatización de la tierra sólo vinieron a legalizar esta situación.

96

sarrollaron estrategias que pretendían retomar o influir directa o indirectamente en el poder político que
representaban las municipalidades oficiales. Los lideres indígenas de principios del siglo XX ya no eran
las personas que habían dirigido las municipalidades
en las últimas décadas del siglo anterior, ni tenían las
mismas perspectivas sobre el origen y la forma de
combatir la opresión que sufrían. Estos últimos, como
se ha recalcado, llegaron a comprender que el poder
político de los ladinos era la causa de su subordinación y por eso dirigieron sus esfuerzos políticos a combatir ese poder.
Todo esto dio lugar a una fuerte tensión entre indígenas y ladinos en donde ambos grupos se
temían entre sí. Los indígenas, por supuesto, tenían
un fuerte temor debido a la manera coercitiva en que
se hacía el reclutamiento para los diversos trabajos
agrícolas y de obras públicas y también por las ma-

TRAYECTORIAS

I

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I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

quinaciones de los ladinos en las luchas políticas locales. Un entrevistado en Tecpán, cuando se le hizo
la pregunta sobre qué sintieron sus padres y él ante el
poder de los ladinos afirmó casi instantáneamente:
"teníamos miedo". 19 Muchos líderes, sin embargo,
afrontaron ese temor y emprendieron la lucha. Este
mismo hecho conflictivo dio lugar para que los ladinos también tuvieran temor de los indígenas. Un ladino entrevistado en Patzicía afirmó que los indígenas eran una bomba de tiempo que podría estallar
en cualquier momento, lo cual sucedió en 1944.20
Por otro lado, cuando en la segunda década
del siglo XX los indígenas de Comalapa solicitaban
al gobierno la integracióp de una municipalidad oficial en donde ellos fueran quienes asumieran los cargos más importantes, los ladinos dijeron que eso no
era posible, pues con esto los indígenas querían tener "al ladino bajo sus pies", lo cual, se expresó, crearía conflictos entre los dos grupos. Ésta fue una realidad latente en los pueblos de Chimaltenango -por no
decir en Guatemala entera- durante todo ese tiempo
y aún en la actualidad, y su consecuencia y significado es una sociedad dividida y cada grupo temeroso
de su contraparte.
El conflicto interétnico también interiorizó
la diferencia étnica como la contradicción fundamental en los pueblos y en el país. En esta misma sección,
se ha dicho que el conflicto no surgió por ideologías
que buscaban imponer idealismos o esencialismos
étnicos sino, más bien, se originó de intereses económicos y políticos. A pesar de esto y con el tiempo,
tanto indígenas y ladinos también empezaron a pensar que la diferencia étnica era la causa del conflicto.
La aceptación de dos municipalidades en cada municipio en parte fue porque indígenas y ladinos preferían conducir sus asuntos de forma separada, por-

A pesar de que muchos indígenas se dieron
cuenta de que el poder era la causa del mal que sufrían no percibieron a cabalidad que los detentadores
de ésta en el ámbito estatal usaban la diferencia étnica
para imponerse. Los mismos ladinos o varios de ellos
vieron la situación de esta manera. La ideología que
fomentaba el Estado también apoyó esta percepción;
pues cuando los indígenas fueron vistos como infe-

19

21

Entrevista con Cristóbal Cojtí,Tecpán J 7 septiembre de 1999.

20

En ese año los indígenas de la localidad masacraron a una docena de
ladinos y estos respondieron masacrando a por lo menos 300 indígenas.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

que pensaban que la diferencia cultural que mediaba
entre ambos era algo que no los dejaba trabajar juntos. 21 Esto confirma lo que han dicho Comaroff y
Comaroff (1992) en el sentido de que el conflicto
étnico surgido en principio bajo el influjo del poder y
la desigualdad económica muy pronto empieza a verse
como un hecho natural, es decir, como un fenómeno quq
surge de lo étnico mismo o de la diferencia cultural.

La llamada municipalidad
ladina era aquella legalmente
constituida) es decir; estaba
aprobada por el Estado por
medio de las leyes respectivas.
Dichas municipalidades no
fueron dirigidas por ((todos))
los ladinos de la localidad sino
por una élite que detentaba el
poder económicoy educativo.

En la década de los veiote del siglo XX, los ladinos e indígenas de
Yepocapa estaban en conflicto porque cada grupo pretendía asumir
unilaterahnente la dirección de la municipalidad. En ese entonces, los
ladinos habían perdido la lucha, pero los indígenas sugirieron que en la

97

�J!ue.lalos indígenas

~ -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -_Jl'Ue~lo.s ·ndígen

Poder y etnicúlad

Poder y etnicidad

~iores y los ladinos como
'ºs progresistas se marcaron diferencias culturales
que luego fueron usadas
.vara imaginarse como
causas del constante conflicto entre los dos grupos.
Por otra parte, el
~fán de los indígenas por
recuperar el poder municipal o influir en ella de alguna manera, en la primeta parte del siglo XX, fue
un fenómeno que se basó
en las instituciones creadas y mantenidas por ellos
mismos. La lucha por adquirir tierras y eliminar el
trabajo forzado, sin embargo, también fue una
iniciativa de los indígenas que no estaban directamente
vinculados a las alcaldías indígenas ni al cuerpo de
principales, sino también surgió entre quienes sufrían
directamente la falta de la primera -tierra- y el rigor
del segundo -trabajo forzado- .
Así en toda la primera parte del siglo XX,
!Principalmente después de la caída del presidente
'Estrada Cabrera en 1920, los kaqchikeles de los diversos municipios de Chirnaltenango emprendieron
protestas generalizadas en donde denunciaban las ar-

municipalidad se integrara algún ladino ya sea como smdico o regidor,
pues al fin de cuentas debían tener alguna representación en el gobierno
local. El secretario de la municipalidad, que era ladino, dijo que esto era
imposible debido a que indígenas y ladinos no podían o no lograban
trabajar juntos en las municipalidades "por la división de razas", Y que
lo más conveniente era la división, sugiriendo que sería mucho mejor
que indígenas y ladinos tuvieran municipalidades separadas como en
los demás pueblos del departamento. Con estas aseveraciones, el secretario estaba afirmando que la diferencia cultural era la causa del conflicto y sus sugerencias para solucionar el problema. Por supuesto, también fueron basadas en este supuesto motivo del conflicto.Tomado de:
AGCA, B, ~bernación, Chimaltenango, L 20200 E 234.

98

bitrariedades de los
finqueros, las condiciones
de trabajo en las fincas cafetaleras y, por último, la
petición de que se les condonaran las deudas que
tenían en las mismas fincas de café. Junto a ello,
muchos otros pidieron el
reparto y la parcelación
privada de las tierras m unicipales o de aquellas que
habían estado en manos
&lt;,i.el dictador, como La
Alameda en Chimaltenango o Balanjuyú en Patzicía.
Lo importante de
todo esto es que las protestas de los indígenas
ante el trabajo forzado y las peticiones de indígenas y
ladinos para que se les repartieran las tierras disponibles fueron basadas en la solidaridad étnica de ambos
grupos. Esto demuestra una vez más el papel tan importante que tuvo la identidad étnica para organizarse y activarse. Varias de las peticiones de tierras se
volvieron enfrentamientos entre indígenas y ladinos
debido a que cada grupo se creyó mejor merecedor
de los bienes que solicitaba. Ésta fue otra de las dimensiones del conflicto: se produjo una lucha ya no
desde la institucionalidad (municipalidad indígena y
ladina) que pudo haber respaldado a cada grupo, sino
desde las solidaridades étnicas de la población misma (indígenas y ladinos) contrapuestas a veces y no
ligadas directamente a las organizaciones locales, aunque por supuesto, como se ha visto, dichas instituciones también respaldaron en otros momentos la lucha
por la tierra y la eliminación del trabajo forzado.
Junto a todo esto, hay que decir que estudiar
la desigualdad y el conflicto interétnico por sí mismo
no tendría mucho sentido si no se llegan a descubrir

I

las causas de ese conflicto y las consecuencias que
trajo todo ello, tanto para los ladinos como para los
indígenas y el Estado guatemalteco. En la primera
parte de este artículo se ha tratado de definir cómo
se constituyó la hegemonía de los ladinos desde la
municipalidad y qué reacción tuvierón los indígenas
ante ella. Estos hechos definen las causas internas o
locales del conflicto, es decir, desde el enfrentamiento de indígenas y ladinos en los municipios. En el
siguiente apartado se hará énfasis en las causas externas o extralocales del conflicto y junto a ello se
explicará por qué los ladinos fueron una fuerza tan
poderosa en el país como lo fueron los cafetaleros.
Por último, se insistirá y reflexionará sobre los cambios culturales que empezaron a experimentar los
indígenas desde los tiempos del liberalismo y qué implicó todo ello en la lucha interétnica.

r! ..

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

ESTADO, LADINOS E INDÍGENAS

Poder económico y politico
Lo que se quiere resaltar en este apartado es el hecho
de que las relaciones entre indígenas y ladinos a nivel local no fue un fenómeno que se desarrolló por sí
mismo y que tampoco su influencia se limitó al municipio. El Estado y los sectores dominantes del país
tuvieron mucho que ver en la forma en que se relacionaron indígenas y ladinos debido a que éstos impusieron sus intereses económicos y definieron la
participación política según sus propias conveniencias. A pesar de ello, debe advertirse que las relaciones interétnicas y la lucha política tampoco fueron
fenómenos que se desarrollaron bajo el único influjo
del poder de las élites estatales, sino también se definieron por el carácter histórico de la división étnica
existente en el país. Junto a ello, la lucha política o de
poder entre indígenas y ladinos, y entre éstos y el Estado, también fueron fuerzas poderosas que establecieron o implicaron un impacto importante en la si-

guiente etapa -desde la revolución de 1944 hasta la
actualidad- de la conformación étnica y social de la
población guatemalteca.
Un hecho al que debe hacerse referencia para
explicar la dimensión estatal del fenómeno es la asimilación de indígena con mozo. Esta situación significa que la burocracia gubernamental y los ladinos de
las élites rurales fueron estableciendo que los indíge

La municipalidad indígena
no estaba legalmente
implantada pero sí era
tolerada por el Estado y los
ladinos en los municipws)
puesto que tenía funciones
específicas en la organización
de la fuerza de trabajo
necesaria en las plantaciones
cafetaleras y en los campos de
cultivo de los ladinos locales.
nas eran naturalmente los que debían cumplir con
los trabajos forzados en los diversos lugares y momentos. Hay que advertir, sin embargo, que el Estado
también había defmido legal e ideológicamente que
los indígenas eran los obligados a realizar las labores
agrícolas y de obras públicas.
Cuando se observa que en dicha época, indígena y mozo son vistos como iguales, surge la idea
de que etnia y clase también fueron fenómenos equiparados en Guatemala,22 es decir, ladino igual a patrón e indígena igual a mozo, a trabajador. Podría

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001
~ O RIAS

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SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

99

�~ - ~ - - - - - - ~ - - - - - - - - - - - ~Puelllos indígenas

.Pueblos indígenas

Poder y etnici,dad

Poder y etnicidad

decirse que en parte dicho fenómeno se presentó de
esta manera pero es erróneo definirlo exactamente
como tal, pues también se ha visto que las élites ladinas en los pueblos fueron pequeños sectores de población y junto a éstos, numéricamente, era mucho
más reducida la élite ladina y criolla del país, y después de ellos había una gran población ladina pobre
y marginada. En este caso es más efectiva la idea de
que en las relaciones de clase, los ladinos y criollos
como miembros de la clase dominante usaron la diferencia étnica para asegurar su superioridad económica y política en el país. Lo importante es comprender que la etnicidad se volvió una base fundamental
22
Guzmán Bocleer ( 1986) ha sido uno de los que ha definido que etnia
y clase fueron y son el mismo fenómeno en el país. En este sentido incluye a los ladinos pobres como una clase dominante en G uatemala.

100

de la dominación, la que por otro lado también afectó la vida de los indígenas y de los ladinos de las élites
locales porque definió las relaciones jerárquicas entre
estos últimos.
Con lo dicho no quiere limitarse el análisis
de las relaciones sociales en Guatemala, es decir, que
la etnicidad se circunscribió sola y llanamente como
un instrumento de la clase dominante. En realidad,
todo esto funcionó debido a que las personas y los
grupos manejaban ideas sobre la diferencia étnica.
Es decir, existían identidades étnicas históricas que
en muchas ocasiones se vinculaban en un ambiente
de etnicismos y racismos. Puede argumentarse junto
a lo anterior, entonces, que en parte sí existió una
dominación y resistencia étnica, pues el desarrollo
histórico de la sociedad, la dominación económica y
política la provocaron y le dieron un espacio. Así, el
uso que la clase dominante hizo de la etnicidad no le
resta importancia a dicho fenómeno sino más bien lo
vuelve un factor fundamental en las relaciones sociales del país.
En este caso, cabe mencionar lo que ha dicho Quijano (1995), en el sentido de que las relaciones sociales y la identidad en América no pueden ser
explicadas sola y exclusivamente por la naturaleza
de las relaciones de producción sino las identidades
históricas -indio y ladino en el caso de Guatemalahan tenido y tienen consecuencias en las relaciones
sociales y no se agotan en las relaciones de clase. Esto
conduce a plantear que en Guatemala clase y etnicidad no son indepenctientes; más bien, existe entre ellas
una compleja interconexión que hace que se concticionen una y otra a la vez pero que, es evidente, ambas dimensiones de la vida social son definidas por
relaciones de poder, que en el caso de Guatemala
mantienen vínculos y articulaciones profundas e históricas.
También hay que darle importancia a la ctimensión ideológica y política que establecieron los
reformadores liberales en Guatemala, pues en las localidades, ambas también definieron y profundiza-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 1 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

ron las diferencias entre indígenas y ladinos. La idea
de progreso como premisa ideológica de la nación
dejó fuera a los indígenas del proyecto común, ya que
la diferencia cultural que manifestaban era vista como
un elemento que iba a contracorriente de la civilización o la modernidad. Así que los indígenas fueron
vistos como tradicionalistas, sino es que arcaicos y
atrasados, todas ellas imágenes que se integraron a la
ideología y fueron ctifundidas por los intelectuales
del régimen. De ahí que el gobierno haya desarrollado en el discurso un interés por civilizar a los indígenas mediante diferentes medios corno: el trabajo, la
educación o su integración al ejército, siendo todo
ello una buena justificación para explotarlos mucho
más. Lo más importante en este caso es que las imágenes que definían a los indígenas como atrasados
también apoyaron una mayor diferenciación. Las
relaciones interétnicas se basaron también en estas
ideas mediante las cuales los diferentes grupos se veían
realmente distantes el uno del otro. Esta ideología traspasó la vida cotidiana, las relaciones de producción y
la vida política de indígenas y ladinos.
Junto a esto, el Estado definió la ciudadanía
Yla participación política electoral en el ámbito local
Yestatal sobre la base de la exclusión. Los ciudadanos fueron los adultos, los hombres, los propietarios
Y aquellos individuos que sabían leer y escribir. En
una Guatemala en donde más de 90% de la población era analfabeta, todo ello significó el rechazo de
mucha gente en la participación política. En este caso,
Carrnagnani ( 1982) plantea que el pensamiento liberal, en el orden político, sirvió a las oligarquías latinoamericanas para darse un orden constitucional
que garantizó la " paz" entre los diversos grupos
oligárquicos, sin que esto implicara la organización
de un verdadero Estado moderno y democrático.
A la par de muchos ladinos que se quedaron
fuera del juego político, otros sí lo lograron y casi todos los indígenas no tuvieron una participación efectiva en la organización de la vida municipal y el Estado. En este sentido, es interesante observar, por ejem-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

plo, que el Estado guatemalteco casi siempre tuvo claro que a los ladinos les correspondía dirigir las municipalidades oficiales en todos aquellos municipios en
donde éstos estuvieran presentes, por mínimo que
fuese su número. Este hecho quedaba implícito en la
Ley de Municipalidades de 1879 pero se hizo explicito en 1927 por medio de una disposición gubernamental. El Estado, en este caso, estaba imponiendo 1
estableciendo fronteras entre indígenas y ladinos y se
apoyaba en pequeñas facciones de estos últimos de
quienes obtenía, no un respaldo cómo sociedad civil,
sino un apoyo de clientelas rurales y electorales. Así
que la llegada del liberalismo y sus ideales de ciudadanía y participación política electoral no condujeron al establecimiento de unas relaciones democráticas, sino al contrario, profundizaron las diferencias yf
las desigualdades en la vida sociopolítica del país. Pero
es más, debido a que en el país los indígenas eran una
mayoría de analfabetas, la adopción de la ciudadanía
los excluyó definitivamente del Estado y la construcción de la nación.

El poder de !.os ladinos y el Estado
En la historiografia de Guatemala sobre la época de.

Los indígenas retomaron
la municipalidad indígena
corno un recurso institucional
importante desde el cual
desarrollaron una oposición
frente a las exigencias
políticas y económicas
de los ladinos y el Estado
guatemalteco.
101

�los indígenas

'S--~-- ~ - - - - - - ~ - - - - - - - - - -Pueblo.s..indígenas

Poder y etnicidad

Poder y etnicidad

/

estudio (1871 a 1944) usualmente se le ha dado poca
importancia a las élites ladinas como fuerzas o entidades de poder, y se ha pensado que los cafetaleros
respaldados por el Estado han sido la fuerza más
!,importante, si no la única que ha moldeado e influido
sobre la vida social y política del país de esa época.
1Pero aúnJean Piel ( 1995), quién desdeña el poder de
los ladinos en los pueblos del Quiché durante el régimen liberal, ha afirmado que éstos mantenían un fuerte control sobre las municipalidades y las tierras en el
departamento. El Estado respaldó a los ladinos, ya
sea legalmente o favoreciéndolos con ciertas prerrogativas, todo lo cual resalta el vínculo entre ellos y la
importancia que tuvieron los ladinos para el Estado y
· al contrario.
La consulta que el jefe político de Chimaltenango hizo a los ladinos deTecpán en 1892 sobre la
mejor forma de organizar la fuerza de trabajo de los
indígenas, con el fin de reformar el reglamento de
jornale~os, es un ejemplo de este poder e influencia.

102

En ese entonces, ellos sugirieron que debían ser las
municipalidades de cada pueblo las encargadas de
administrar directamente la fuerza de trabajo de los
indígenas, con ello querían apoderarse de un recurso
tan importante para los cafetaleros. Aunque en este
caso, los ladinos no salieron triunfantes, la sola consulta defme que ellos tenían voz para decidir lo que
pensaban y lo que les interesaba sobre las cosas importantes en el país. Este caso también comprueba
cómo los ladinos cuestionaron el poder de los cafetaleros al disputarles la fuerza de trabajo de los indígenas. El establecimiento de un molino llamado San
Francisco en Tecpán, pero que serviría para los agricultores ladinos de todo el departamento, es una muestra del poder económico de los ladinos, pues eran ellos
quienes cultivaban grandes cantidades de trigo en la
región. El apoyo del gobierno a esta iniciativa hace
visible la ligazón entre los ladinos y el Estado, al dar
este último respaldo legal y financiero a una empresa
"exclusivamente" para ladinos. Con ello la élite rural

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

chimalteca logró vencer en alguna medida el poder
económico de los empresarios extranjeros que se habían establecido en la región.
Por otro lado, durante las luchas faccionales
en las décadas de los veinte y treinta del siglo XX, los
ladinos no tuvieron mayores trabas para lograr sus
objetivos políticos en el municipio y asimismo las
personas implicadas en asesinatos (como los Marroquín en Tecpán, que era una familia que dirigía la
facción en el poder, o los ladinos de Patzicía que masacraron a cientos de indígenas) no fueron procesadas penalmente, no solamente porque el sistema de
justicia fuera débil, sino porque los protegía.23 En este
sentido, puede recalcarse que los ladinos crearon sus
propias condiciones locales, manipulando la municipalidad para imponer su hegemonía, pero junto a esto
también usaron el poder del Estado, como en los casos mencionados, para imponerse en los municipios.
El jefe político fue un funcionario que tuvo
un papel clave en todo este poder y juego político.
Esta autoridad era el primer y principal vínculo que
tenían los ladinos de las élites pueblerinas con el gobierno del Estado. Una vez ganada su confianza, los
ladinos podían estar tranquilos, pues casi siempre res. ponderia a sus intereses econónúcos y políticos. Por
su parte, los jefes políticos se adaptaban rápidamente
a las circunstancias de la vida política e idiosincrasia
de los ladinos en los municipios del departamento y,
de igual forma, empezaban a desarrollar intereses
económicos en el lugar y una relación personal muy
estrecha con las familias más importantes de las élites
ladinas.
Puede plantearse entonces que, aunque sus
acciones y pensamientos se hayan centrado a nivel
local (lo cual precisamente fue su base), los ladinos
se constituyeron en una fuerza importante en la es23

En las masacres ocurridas en Patzicia en 1944, varios indígenas implicados fueron llevados a los tribunales y cumplieron una condena.
Sobre este mismo hecho no hay indícios de que los ladinos hayan sido
procesados penalmente por el asesinato de más de 300 indígenas
(Adams, 1993).

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. ~S

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

tructura de dominación del país, pues las acciones
que emprendieron y las oportunidades que tuvieroQ
para lograr poder eran generalizadas en muchos municipios y departamentos del país. El Estado los apo-

La administración del
municipio tenía corno objetivo
no solamente el control de la
población para que ésta se
ligara al nuevo régimen) sino
principalmente porque se
necesitaba controlar a la
gente indígena para que se
dirigieran ofuesen dirigidos
a las plantaciones cafetaleras.
yó y éstos supieron aprovechar las ventajas. D e esta
forma, los ladinos y los cafetaleros, fueron dos fuerzas surgidas en Ja época del liberalismo y soportadas
por los indígenas; pero junto a esto, también fueron
dos potencias que delinearon la tajante contradicción
interétnica en Guatemala.

Los indígenas y la civilidad liberal
Los indígenas no fueron individuos que estuvieron
fuera del desarrollo histórico que experimentaba
Guatemala en aquella época. Sus actos y pensanúentos demuestran que ellos enfrentaron su vida social
y política conforme a sus propios intereses y de acuerdo a las experiencias acumuladas y a las nuevas que
adoptaron al entrar en contacto con el Estado liberal
y la sociedad guatemalteca en su conjunto. La propiedad privada, por ejemplo, introducida en 1877, fue

103

�eblosJncligenas

- - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ ~ - -P-ueblos ·nclígenaL

Poder y etnicidad

lun elemento utilizado y adoptado por los indígenas
del departamento con el fin de obtener algunos recursos (tierras) para la supervivencia o hasta para
acumular alguna riqueza material. En aquellos años
(1871- 1944) los indígenas vendían y compraban tierras como cualquier otro habitante de los pueblos, y
eso significó su introducción, sin muchos tropiezos,
en el mercado de tierra o de alimentos, esto último
cuando comercializaron maíz y frijol.
Además, los líderes -aunque seguramente el

Los ladinos utilizaron los
recursos principalmente para
construir obras de
infraestructura e introducir
servicios que al final
.
. .
unicamente sirvieron para
una vida un poco más
cómoda de las élites ladinas y
muy poco benefició
a los indígenas.
/

resto de la población también-, manipularon, siempre que pudieron, el complicado sistema burocrático
estatal, por ejemplo para titular tierras o para ejercer
presión sobre los grupos dominantes ladinos y cafetaleros. En este sentido, fueron clientes importantes
de "tinterillos", secretarios, notarios y agrimensores.
Todo esto los acercó mucho más al entendimiento
del sistema de gobierno y la legalidad imperante en el
país. Pero los líderes fueron mucho más allá; el conocimiento que adquirieron ~obre el funcionamiento del

104

Poder y etnicidad

sistema estatal, mediante la alfabetización y el contacto con los ladinos y la maquinaria burocrática, fue
integrado a un sistema organizativo propio -la municipalidad indígena- y que después usaron para influir en las relaciones interétnicas.
Es dificil sostener que estos cambios producidos en la vida de los indígenas hayan significado su
ladinización o el surgimiento de un mestizaje cultural de origen indio-ladino. Como se ha visto, los nuevos conocimiento y formas de organización adoptados por los indígenas más bien reforzaron, en la mayoría de los casos, la identidad grupal y principalmente cuando se trató de los lideres. Todo esto, probablemente, fue causado por la tajante división y conflicto étnico existente en el país que no dio oportunidad a los individuos para integrar nuevas identidades, como en general sigue siendo en la actualidad.
En todo caso, hay que reafirmar que la definición histórica de la identidad indígena y ladina también contribuyó, como contribuye hoy, a que las nuevas experiencias sean rápidamente asimiladas, con dificultad
o sin ella, al sistema cultural particular. En el caso de
los indígenas, la vestimenta, la vida en comunidad, la
religión católica o la organización de comités, por
ejemplo, rápida o lentamente son observadas como
representaciones o símbolos de identidad indígena, o
maya en la actualidad.
Pero los cambios en la vida de los indígenas
y la forma en que fueron integrados y usados demuestra que la exclusión en que se hallaron no estuvo relacionada directamente con una autoexclusión o ensimismamiento en la comunidad, aunque ésta también
haya sido una forma de resistencia y de organización.
Los líderes, como se ha visto, casi siempre pidieron Y
lucharon por la participación política; los indígenas
que tenían suficientes tierras para cultivar productos
y comercializarlos pidieron que se les dejara en libertad para usar el mercado como la forma para regular
los precios de los granos que vendían. Los mismos
lideres indígenas con el tiempo empezaron a organizarse para implementar escuelas para indígenas Y

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

manipularon el sistema electoral para sus propios intereses. Así pues, lo que realmente impidió la participación y dio lugar a la exclusión de los kaqchik:eles
fue el poder de los cafetaleros y los ladinos respaldados por el Estado, las municipalidades y la jefatura
política.
D ebido a la perspectiva funcionalista hasta
hace poco imperante en el análisis de la sociedad indígena guatemalteca y en donde éstos eran vistos
como rezagos y con una vida social estática, es importante volver a decir que los indígenas fueron individuos de su época y no resabios de formas o sistemas culturales y de opresión coloniales. En la organización de su vida usaron sus viejas y nuevas experiencias, tal como lo hicieron los ladinos. Pero a pesar de la ligazón que lograron con la civilidad liberal,
no fueron reconocidos como miembros de la nación
porque ésta se construyó sobre la exclusión y la opresión. De esta suerte, la experiencia de los indígenas
no fue tomada como algo válido para conformar una
identidad y un sentimiento de unidad entre los individuos que habitaron el país. Junto a ello debe decirse
que mientras los indígenas fueron (y sean) reconocí-

.!!AYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
I

dos únicamente como fuerza de trabajo y como uno
diferentes inferiores, la nación guatemalteca, entendida
como la formación de una identidad, de un sistema
económico y político democrático, era inexistente, ya
que la sociedad seguiría en una constante pugna por
razones económicas, políticas y étnicas. -&amp;,-

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105

�Pue.blos. indígenas
De la nación-Estado a la nación multicultural

De la nadón-Estado a la nadón multicultural
Una reflexión histórica y critica
SANTIAGO BASTOS

E

n la actualidad, en Guatemala, conceptos
como multiculturalidad o interculluralidad resumen y condensan una serie de propuestas
que se están haciendo para adecuar la vida
'social y las políticas emanadas del Estado respeto a
)a diferencia cultural. Como una forma de ayudar a
comprender qué significan y de dónde vienen, en este
texto se va analizar la relación que históricamente se
ha dado entre tres conceptos: el Estado -como unidad política-, nación -como unidad histórica- y cultura -como conjunto común de códigos y significados necesario para que un colectivo pueda comunicarse entre sí.
Para llegar a comprender lo que la multiculturalidad y otras fórmulas tienen de novedad y reto,
primero se va a mostrar cómo los tres términos han
.Uegado a considerarse como equivalentes entre sí y
qué supuso eso en Latinoamérica. Posteriormente
odrá verse el origen y qué significan estas propues'"tas, para terminar analizando cómo se adecuan a la
realidad socio-étnica de Guatemala. Así que este articulo podría haberse titulado también "Guatemala en
el siglo XXI: ¿una nación multicultural?" o "Buscando fórmulas de convivencia política en sociedades
diversas".

LA FORMACIÓN HISTÓRICA DEL ESTADO
NACIONAL
El Estado es un concepto político que, en este caso,
hace referencia a una unidad política regida por un
gobiern0 libre y soberano -es decir, independiente

106

de otros Estados- y que tiene poder sobre la población que reside en un territorio dado. Pero que este
territorio sea una nación es algo relativamente nuevo. Históricamente, tanto en Europa como en América o Asia, la mayoría de los Estados han sido dinásticos, es decir, patrimonio de una dinastía, una familia que había recibido de Dios, Alá, u otra divinidad,
la gracia y el deber de regir el destino de sus súbditos
(Anderson, 1993; Carmack, 1979).
Así, territorios muy distantes, sin continuidad,
podían estar regidos por un tnismo monarca y formar
parte de un Estado. Tenemos, por ejemplo, el caso de
los Austrias, que en los siglos XVI y XVII aglutinaban
los reinos de Castilla, Aragón y Portugal en la península ibérica; principados diversos en lo que hoy son Alemania y Francia, parte de Bélgica y Holanda, además
de los territorios americanos que dependían de la Corona de Castilla (Lynch, 1982). Nadie dudaba de la
legitimidad de la autoridad de Felipe II sobre tales territorios, nadie se preocupaba de que en ellos se hablaran idiomas distintos y que contaran con diferentes
monedas y/o legislaciones. No existía la noción de que
un país estuviera formado por un grupo de gente con
una serie de rasgos en común. El concepto de nación
no existía tal y como ahora lo entendemos. La gente
debía lealtad y moría por su rey y, sobre todo, por su
dios (Anderson, 1993).
A lo largo de un periodo histórico que comienza en el siglo XVI -más o menos con la llegada
de los europeos a América, y que termina en el XIX
con la revolución francesa, la independencia de las
colonias de América y de otros países en Europa-, se
van dando en la Europa occidental las condiciones

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

para que la gente que hablaba un mismo idioma y
habitaba un territorio concreto se considerara a sí
misma parte de un colectivo con derecho a ser autónomo y libre; es decir, para que surja el concepto de
nación tal y como ahora lo conocemos. Según una
frase hoy ya célebre en las ciencias sociales, una nación seria una "comunidad imaginada", es decir, un
grupo de personas que se imaginan a sí mismos como
un "nosotros" que comparte un idioma, un pasado,
una pertenencia y un destino comunes, aunque entre
ellos no se hayan visto ni se conocerán jamás -frente a
lo que serian las "comunidades reales", basadas en la
convivencia cotidiana y por generaciones entre sus
miembros (Anderson, 1993)-. La nación es entonces
el pueblo que quiere ser soberano, políticamente independiente.
Este proceso es paralelo al de la formación del
capitalismo y la implantación del liberalismo -los derechos individuales, la separación de poderes políticos, la
democracia en cuanto elección de gobernantes-, y no
puede separarse de ellos. Estas ideas implican que los
Estados no están habitados por súbditos que deben
obediencia a un rey; sino por ciudadanos que libremente deciden vivir en común y elegir a alguien que
se dedique a gobernarles. Este cambio implica que la
soberanía ya no reside en la dinastía, sino en la misma sociedad.Y, para ello, esta sociedad tiene que pensarse, verse a sí misma como un conjunto articulado,
y este conjunto es la nación: "La soberanía reside en
la nación", reza la Declaración de los Derechos del
Hombre. De alguna manera, entonces, la nación y el
nacionalismo serian la cara complementaria del liberalismo individualista. Si éste hace referencia a individuos racionalmente unidos, aquélla habla de grupos con lazos que van más allá de la voluntad y levanta fuertes sentimientos emotivos: morir por la patria,
emocionarse oyendo el himno que los identifica a todos, por ejemplo.
Así, todas las personas que viven en un territorio dado forman una nación, un colectivo que
tiene derecho a autogobemarse, a ser soberano e in-

TRAYECTORIAS+ AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

dependiente. Surge así el Estado nacional, que será la
forma "legítima", aceptada, de convivencia política a
partir del siglo XIX y sobre todo el XX. Pero lo importante es que la formación de esta idea tiene una
historia, no es algo que se haya dado desde siempre.
Y no es una historia limpia.

La nación y el nacionalismo
serían la cara
complementaria del
liberalismo individualista.
Si éste hace referencia a
individuos racionalmente
unidos) aquélla habla de
grupos con lazos que van más
allá de la voluntad y levanta
fuertes sentimientos emotivos.
Estas naciones son formadas por uno de lo
grupos previamente existentes en el territorio, que es
el que dirige y recoge los beneficios de la nueva formación política, a través de subordinación política
de los demás grupos. Éste seria el caso del Reino
Unido de Gran Bretaña e Irlanda, en que los ingleses
y lo inglés acaban superponiéndose a galeses, escoceses o irlandeses; o el de Francia, cuyo surgimiento
se hace sobre bretones, normandos, occitanos o corsos; o el de España, en que la hegemonía castellana
se impone a vascos, catalanes o gallegos.
Y para lograr que los miembros de orígenes
tan diversos se sientan como pertenecientes a una
sola nación, surgen una serie de elementos a los que
se aferran todos los nacionalismos (Anderson, 1993).

107

�Jueblos incligen

Pueblos Jncligenas

De la nación-Estado a la nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

fEl primero es considerar que esa nación o ese pueblo
ltiene unas raíces que se remontan al principio de los
tiempos. Es decir, que comparten una historia colmún y única) y para ello los acontecimientos ocurridos en ese territorio se revisan desde la perspectiva
del grupo dominante, creando una narrativa a veces
ficticia. También ha de ser común su lengua, que se
ipromociona a través de campañas de alfabetización,
y de su uso oficial para que se vaya imponiendo sobre las demás existentes, que pasan a ser dialectos o
lenguas muertas para museos. El mismo destino sufren otra serie de símbolos culturales, como puede
er la música, danza o expresiones plásticas. Surge
.así una "cultura nacional", la oficial en el nuevo Estado, mientras que de las expresiones culturales del
resto de los grupos quedan para el folklore o el museo (Alonso, 1994).
Así, la doctrina de la nación se construye en
la diferencia con otras naciones-Estado externas, pero
1o hace a costa de otros proyectos socioculturales internos con su propia personalidad. La formación de
estas naciones suelen conllevar la eliminación de la

108

diversidad cultural que era habitual en la Europa del
XVIII -y que a nadie le parecía problemática-, y la
negación de su existencia y su historia.
La forma hegemónica occidental de organización política implicó la unificación de la "comunidad imaginada" con el Estado, entendiéndose que
las unidades históricas (y culturales) residen en territorios propios bajo reglas políticas comunes y auto
otorgadas. Esto supuso la unificación de los términos Estado, nación y cultura en una sola ecuación,
por la que la legitimidad del Estado se fundamenta
en la preservación de esa "unidad nacional". De esta
forma, hoy, la identidad nacional se da por supuesta
en los individuos, y asociada a los Estados en que
residen -el pasaporte- y una serie de características
culturales -el idioma- de una forma excluyente respecto a otras naciones-Estado.

ESTADO Y NACIÓN EN LATINOAMÉRICA
Si en Europa la creación de las naciones-Estado había supuesto homogeneizar a una población culturalmente diversa, en Latinoamérica la cosa era más
compleja, pues la estructura social creada durante
300 años de Colonia estaba basada en la separación
legal de la población. La República de Españoles estaba formada por los colonizadores y sus descendientes, los criollos, que eran los representantes del poder imperial en tierras americanas. En virtud de esto,
establecían su dominio sobre la República de Indios,
con personalidad reconocida pero en situación subordinada. Además de estos dos grupos reconocidos
por la ley, a lo largo del tiempo fue tomando cada vez
más importancia un tercer elemento no previsto: los
mestizos, que también estaban bajo el poder de los
españoles y criollos, pero de alguna manera por encima de los indios.
La formación de los primeros Estados europeos y los africanos y los asiáticos más recientes fueron edificados por la población aborigen, originaria

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

de esos lugares, pero ése no fue el caso de los países
latinoamericanos: la independencia fue llevada a cabo
por los criollos, descendientes directos e ideológicos
de los conquistadores y colonizadores. Esto va a marcar el tipo de nación-Estado que surge en América.
En tensión con la idea imaginaria de la nación como
comunidad, intervendrá un elemento que proviene
de la Colonia y que está profundamente enraizado
en el pensamiento criollo: su sentimiento oligárquico
y la conciencia de su diferencia con el resto de los
pobladores de América -ya sean indios, negros o producto del mestizaje- precisamente por su raigambre
europea, extra-americana. Como resultado, el "nosotros" de estas naciones no abarcará toda la población (Bastos, 1996). En un principio, sólo los criollos
se considerarán a sí mismos como ciudadanos, categoría que irá ampliándose hacia los sectores mestizos, pero nunca hasta los indios. Serán, pues, unas
''naciones imperfectas", que reproducen a un "otro"
inferior dentro del " nosotros".
Esta combinación produce un doble efecto
sobre la existencia de los indígenas, un efecto que podríamos denominar la "paradoja perversa de la dominación étnica". Por un lado, dado que la nación se concibe como uniforme, se niega que exista una cultura
distinta a la oficial, que evidentemente es la de los criollos:
el idioma oficial será el castellano, la religión la católica, el
derecho, romano. Con el tiempo, en la mayoría de los países latinoamericanos se asumirá el discurso de que estas
naciones son "mestizas", que provienen de la "mezcla" de
españoles -criollos-e indios, con lo que se planteará que la
cultura nacional es una combinación de elementos de ambas
procedencias, aunque ello no implique perder en absoluto
las raíces occidentales que definen a los mestizos (De la
Peña, 1993). De hecho, el mestizaje será visto por la sociedad como un fenómeno en una sola dirección: hacia lo
blanco, que es la representación racial de lo europeo, lo
superior (Stutzman, 1981).
Así, se dará un discurso de asimilar a los indígenas, incorporarles a la nación a través de su
castellanización. Como mucho, dentro de la historia

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

En la mayoría de los países
latinoamericanos se asumirá
el discurso de que estas
naciones son ((mestizas)). El
mestizaje será visto por la
sociedad como un fenómeno
en una sola dirección: hacia
lo blanco) que es la
representación racial de lo
europeo) lo superior.
oficial se recogerán los elementos más florecientes del
pasado prehispánico -los mayas en el caso de Guatemala; los aztecas en México-, pero desvinculándolos
claramente de sus descendientes, dado que su papel
es sentar unas bases históricas necesarias de la nación diferentes a las de los europeos.
Por el contrario, y éste es el segundo efecto,
la población indígena será vista como atrasada, degenerada tras siglos de dominación. Combinando de
nuevo lo racial y lo cultural (Williams, 1989), el indí.r
gena es concebido como un sujeto ajeno, racialmente
inferior y definido por una cultura "atrasada"; por lo
que quedará naturalmente excluido de la nación y las
ventajas del "progreso" . Esta supuesta inferioridad
se utilizará para justificar el dominio y la explotación
de esta población, que seguirá siendo la base económica del país. En Guatemala, hasta la mitad del siglo
XIX, serán quienes mantengan con sus tributos la econonúa estatal, y después quienes recolecten el café a
través de las migraciones forzosas de sus comunidades hasta la bocacosta (CIRMA, 2000).
En el siglo XX, este doble proceso toma una
nueva forma por la manera en que se aplican en estos

109

�-Puelllos indígen
De la nación-Estado a la nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

diversidad que queda al interior de cada Estado, en
Latinoamérica ha servido a la vez para ocultar y explotar parte de su población. Y en Guatemala, esta
división de la sociedad ha sido aún más perversa, pues
a los indígenas no se han opuesto los mestizos -en quienes
se reconoce un ancestro indio- sino a los ladinos -que se
definen como culturalmente opuestos a los indios y similares a los criollos- (Taracena, 1997).Y, al mismo tiempo, a
la mayoría de estos ladinos no se les ha otorgado mayores
ventajas sociales, políticas o económicas que la del triste
consuelo de no ser indios: "soy pobre, pero no indio" (Bastos, 2000).

EL CUESTIONAMIENTO DE LA
HOMOGENEIDAD: LOS INDÍGENAS COMO
PUEBLOS

países los preceptos del Estado nacional populista,
que supone un intento de terminar con la exclusión
ocia! de la mayoría de la población. Se reconoce que
~os indígenas se en cuentran sumidos en una situación de profunda brecha económica, social y de participación política frente al resto de la sociedad y que
el Estado debe intervenir para subsumir estos diferenciales e "integrarlos" al cuerpo social. Así, de los
años 40 a los 70 transcurre la "época dorada" del
indigenismo, en que las ideologías del Estado benefactor y Estado nación se unen bajo la idea que para
la integración social es necesario el fin de la diferencia cultural (De la Peña, 1998). De nuevo, se asume
que es la cultura, y no la explotación histórica, la responsable del atraso de los indígenas.
En resumen, la nación como concepto es algo
históricamente reciente. Si en otras partes del mundo
su supuesta homogeneidad ·cultural ha escondido la

110

Desde hace unos años asistirnos a un fenómeno de
escala mundial: los reclamos y conflictos políticos
asociados a la diferencia cultural y la identidad. Desde la antigua Yugoslavia hasta el corazón de África;
desde el país vasco en España hasta recientemente
las islas Fidji, pasando por Timor, nos llegan noticias
de masacres, conflictos y negociaciones llevados en
nombre de una nación, de una religión o una raza en
contra de otra; lo que va unido a una creciente conciencia de la diversidad cultural (Tambiah, 1989;
Comaroff, 1996). En Latinoamérica, este proceso se
refleja en la importancia de una movilización indígena que se da prácticamente en todos los países latinoamericanos -Bolivia, Ecuador, Colombia, Panamá, Brasil- con procesos similares y con discursos
muy parecidos, que nos permiten hablar de ellos
como un todo, y que tiene sus propias características, fruto de lo específico de su historia y cómo se
han formado los grupos sociales y las relaciones entre ellas (De la Peña, 1998; Bastos y Camus, 2000) .
Tras siglos de exclusión y olvido, ahora los
indígenas reclaman ser tomados en cuenta, salir de la
marginación, sin tener que perder aquello que les es

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

propio: reclaman que ser diferente no tenga que implicar ser inferior; y que la igualdad de condiciones
no tenga que pasar por la pérdida de su cultura. Para
ello, basan su legitimidad en ser unos colectivos con
una historia y una cultura propias. Una historia que
es anterior a la formación de los actuales Estados y la
colonización que dio origen a quienes los formaron y
una cultura que tiene raíces milenarias y es diferente
a la que les han intentado imponer desde los Estados.
No nos ha de extrañar que se autodenominen entonces como "Pueblos" o "Naciones": el Pueblo Maya,
el Pueblo Quechua, la Nación Purépecha. Siempre
en mayúscula, reafirmando la singularidad y especificidad de cada uno de ellos. Plantean que en los Estados en que viven se da una situación de "colonialismo interno", en que un pueblo, el suyo, es dominado
por otro, el hispanoparlante (Bastos y Camus, 1998;
2000). El Acuerdo de Identidad y Derechos Indígenas firmado en G uatemala fue incluso más allá y "reconoció" que este país está formado por cuatro pueblos: el maya -como ellos solicitaban-, pero también
el garifuna -población de origen africano situada en
la costa atlántica-, el xinca -indígenas hablantes de
un idioma no maya- y el ladino.
Al hablar en términos de pueblo, buscan la
legitimidad que sí se les reconoce a los colectivos con
derechos políticos: las naciones. Por ello, se basan en
los mismos elementos que hemos visto hacen los Estados nacionales para legitimar su existencia: reivindican una historia reescrita desde su perspectiva; reclaman el derecho al uso de sus propios idiomas al
mismo nivel que el castellano oficial; demandan respeto a sus propias formas de organización y de espiritualidad. De esta forma, todos los elementos que
antes eran marcas de la inferioridad, ahora son
retomados como símbolos positivos de la diferencia
(Bastos, 1996).
Con estos reclamos están mostrando que las
naciones latinoamericanas, si lo son, son "naciones
imperfectas", pues una parte de ellas siempre ha estado marginada; y más directamente, que en estos

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Estados realmente coexisten varios grupos diferen-1
ciados (Bastos, 1996). La asociación que siempre
hemos considerado como natural, realmente es una
artificio político de dominación.

La nación como concepto es
algo históricamente reciente.
Si en otras partes del mundo
su supuesta homogeneidad
cultural ha escondido la
diversidad que queda al
interior de cada Estado) en
Latinoamérica ha servido a
la vez para ocultar y explotar
parte de su población.
LAS FÓRMULAS DE CONVIVENCIA
Y para acabar con esa dominación, proponen diverJ
sas maneras de cambiar la conformación doctrina!'
del Estado, de desmontar parte de las estructuras del
"colonialismo interno". De una forma implícita o
explicita, las fórmulas que utilizan remiten a Estados
multinacionales o a naciones multiculturales. En
ambos casos lo que se está haciendo es retar, romper
la ecuación que iguala Estado, nación y cultura, por
la que una unidad política soberana sólo puede estar
formada por una colectividad que comparte una sola
cultura. Pero la forma en que se proponen romper
esa ecuación es diferente en las dos fórmulas, los
matices son importantes.
Cuando se habla de un Estado multinacional, o plurinacional, directamente se ataca la identi-

111

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De la nacwn-Estado a la nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

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ficación entre Estado y nación. Lo que se está planteando es que dentro de esa unidad política y soberana pueden convivir varios colectivos con historias
y culturas distintas. Esta fórmula llevaría a la necesidad de un nuevo "pacto estatal" basada en que cada
uno de los colectivos tiene derecho a mantener algu'11ª forma de autogobiemo. Por el contrario, al hablar
de nación multicultural y plurilingüe, no se discute
que el Estado contenga una sola nación, pero a esta
nación se le vacía del supuesto contenido de cultura
uniforme y, por tanto, se plantea un nuevo pacto nacional entre unas colectividades con culturas diferentes, que pueden reconocerse explícitamente o no.
Cada una de estas formulaciones proviene
de una tradición diferente. El Estado multinacional
proviene de la tradición europea, donde las colectividades se han formado a lo largo de siglos de historia,
vinculadas a territorios específicos, y donde surgió el
término nación tal y corno lo conocernos ahora. Por
ello, alú se adoptó este término para dar lugar a Estados federales (Hobsbawrn, 1990). Por ejemplo, la
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas era una

112

unión de nacionalidades, la rusa, la kazaja, la lituana,
etc. La Yugoslavia del mariscal Tito también se concebía como multinacional, agrupando a croatas, eslovenos, serbios, etc. Por fin, en España se utilizó una
formulación adaptada que combinó el rnultinacionalismo con el regionalismo. Para dar salida a los reclamos nacionalistas de vascos y catalanes, se diseñó un
Estado de las autonomías en que además de ellos, las
distintas regiones que forman España obtuvieron
autogobierno, pero sin llegar al modelo federal.
Por el contrario, la nación rnulticultural proviene del modelo norteamericano, sociedad creada por
la inmigración, en que las diferentes colectividades que aquí no se definen corno pueblos ni corno naciones- no tienen un referente territorial, un espacio propio, sino que conviven más o menos mezclados a lo
largo del territorio y en toda la sociedad. Surge para
reclamar el fin de las prácticas discriminatorias, la
inclusión de todos ellos dentro de la nación norteamericana y el reconocimiento de las diferencias por
encima de la hegemonía cultural anglosajona. A través del "enunciado mágico de las naciones rnulticuJturales, plurilingües y multiétnicas" y desde el lenguaje del pluralismo, su objetivo es acomodar la diversidad cultural dentro de una sociedad civil compuesta por ciudadanos autónomos, iguales e indiferenciados ante la ley" (Comaroff, 1996).
Pero el caso latinoamericano no encaja con
ninguna de estas dos tradiciones, su historia es diferente a la de los lugares donde se crearon estos dos
modelos. Evidentemente, no estarnos hablando de
individuos autónomos, sino de colectivos identificados y autoidentificados corno tales; pero, a estas alturas, es muy dificil sostener la existencia de colectivos
independientes y aislados en los países latinoamericanos: cinco siglos de vida en común han creado muchos vínculos y muchas expresiones culturales comunes que no pueden borrarse de un plumazo.
En este sentido, es interesante que estas dos
formulaciones se dan conjuntamente en los reclamos
de las organizaciones y en las reformas que se van

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

haciendo a las constituciones latinoamericanas. Por
ejemplo, en el caso guatemalteco, los reclamos de las
organizaciones mayas eran el reconocimiento del carácter " multiétnico, pluricultural y multilingüe" de
Guatemala, lo que no parece poner en duda la existencia de la nación guatemalteca (Bastos y Camus,
1993; 1995). De alguna manera, la nación multicultural se ha convertido en la "fórmula de compromiso" entre unos Estados que se resisten a reconocer
que son multinacionales, y unas naciones que quieren reconocimiento político. Porque, por el otro lado,
el reclamo de la existencia de los pueblos maya, ladino, garífuna y xinka, y cómo estas organizaciones
conciben la historia y cultura de cada uno de ellos,
parecería acercarse más a la formulación plurinacional, corno lo hacen en cambio otras organizaciones
indígenas de América: en Bolivia, abiertamente se
habla de la Asamblea de las Nacionalidades y en
México está la organización denominada de la Nación Purépecha (Bastos y Camus, 2000).
Y, por otro lado, estas organizaciones no plantean romper con los Estados en que se inscriben sus
pueblos. Lo que reclaman es autonomía, que "significa simple y sencillamente que nosotros tengamos la
-facultad de decidir por nosotros mismos [...] pero no
estamos desligados del Estado mexicano [...] La figura de las autonomías regionales indígenas [...] sería
otra forma de organización del Estado mexicano". A
través del tiempo y en diversos grados, los indígenas
han acabado sintiéndose parte del Estado-nación al
que pertenecen. No se plantea la formación de una
sociedad aparte, sino mejorar la posición en la que
están y lograr un reconocimiento como sujetos específicos, a través de una mayor participación política
en los asuntos que les atañen (Bastos, 1996). Es lo
que algunos autores (Montoya, 1992; Guerrero, 1993;
De la Peña, 1995) han llamado "ciudadania étnica".
Por ello, la definición de este grado de autonomía es
muy amplia, y en este momento funciona más como
modelo imaginario que hay que alcanzar que como
realidad tangible. De todas formas sí que hay dos ele-

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Cuando se habla de un
Estado multinacional) o
plurinacional) directamente
se ataca la identificación
entre Estado y nación.
Lo que se está planteando es
que dentro de esa unidad
política y soberana pueden
convivir varios colectivos con
historias y culturas distintas.
mentos a resaltar en él. En primer lugar, está más o
menos claro para los indios que ha de conllevar la
definición de unos "territorios indígenas"; y en segundo, que sobre ellos se ejerza cierto grado de auto
gobierno.

GUATEMALA EN EL SIGLO XXI: ¿UNA
NACIÓN MULTICULTURAL?
Así, en la reformulación que está empezándose a dar
en la forma en que en los Estados latinoamericanos
plantean regular la diversidad étnica, se están tomando los modelos que acrualmente existen. Pero, al hacerlo, se están tomando como si fueran las únicas
fórmulas posibles, y no lo son. ¿Por qué Guatemala,
México y tantos otros países han de definirse como
multiculturales y no directamente como multinacionales? ¿Por qué ahora se aplica la interculturalidad
como fórmula de solución para todo? Ante este panorama surgen algunas dudas al aplicar estos conceptos a una realidad como la guatemalteca, tan com-

113

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Jlueblos indígenas

De l,a nación-Estado a l,a nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

tpleja, tan cargada de historia y, al mismo tiempo, tan
dinámica. Unas dudas que pueden ser aplicables a
otros países latinoamericanos y no pretenden agotar
el repertorio sino, por el contrario, agitarlo.
En primer lugar, a lo largo de la historia de
Guatemala, las relaciones entre los grupos se han dado
supuestamente a través de la diferencia cultural: primero los españoles y luego los criollos y ladinos han
considerado a los indígenas como inferiores por su
raza y su cultura. Con ese argumento han justificado
y han hecho considerar su explotación como algo natural, fruto de la voluntad de Dios o del orden de la
paturaleza. Pero no es la cultura la causa de la diferencia social, sino al revés: ésta se ha utilizado para
justificarla, y esto ha traído cantidad de cuestiones
anexas, como el hecho de la pobreza, la discrimina-

114

ción, el identificarse con uno de los grupos. Pues bien,
tanto al hablar de naciones multiculturales como de
pueblos o de interculturalidad, está reforzándose esa
idea de que la cultura es la causa de la diferencia.
Parece que con reconocer que en Guatemala hay
"varias culturas" y dar con fórmulas políticas para
acabar con la discriminación, se estaría arreglando
el problema. Pero el fenómeno es mucho más complejo, conlleva relaciones de poder y actitudes históricamente creadas que no cambian del día a la noche
por vía de decreto.
De la misma forma, el multiculturalismo se
basa en plantear las relaciones entre los grupos sociales a partir de su identidad y su cultura. Esto lleva
a dividir a la sociedad en pueblos, como se plasma
perfectamente en el Acuerdo de Derechos Indígenas, unos pueblos que tienen una historia y una cultura propia y diferenciada de los demás. Si llevamos
este argumento al extremo, corremos el peligro de
pensar en grupos cerrados, sin reconocer los siglos
de existencia común y, con ello, de relaciones y préstamos culturales que se han dado y se dan entre mayas y ladinos, y que éstos son, finalmente, culturalmente mestizos.
Además, puede caerse en el mismo error que
se combate a los Estados nacionales y repetir la ecuación de que nación es igual a homogeneidad cultural,
ahora desarrollada al interior de sus propios colectivos. El momento actual, con la gran variedad de vivencias entre gente de un mismo pueblo, habría que
aplicar el sentido de nación pluricultural al interior
de los pueblos mayas, garífunas y demás, sin que se
impongan los estereotipos oficiales que coartan algo
tan dinámico como es la cultura. La diversidad de
vivencias que se dan dentro de una misma identificación no es nueva, pero ha aumentado en este contexto de globalización (Carnus, 2000). El caso de lascomunidades transnacionales, por ejemplo, es ya común
entre mixtecos o purépechas en México (Kearney,
1996; Zárate, 1997), y en Guatemala empieza a ser
un fenómeno cada vez más importante (Bastos, 2000;

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Loucky y Moors, 2000), dotando de nuevos sentidos
a la pertenencia étnica, dando nuevos contenidos más
abiertos y universales a la cultura maya y dejando
obsoletos los mapas de los territorios mayas.
Incluso puede cuestionarse el concepto de
pueblos aplicado a todos los colectivos que coexisten
en Guatemala. No creo que haya duda de que los
indígenas de Guatemala comparten una historia, una
cultura y un sentimiento de comunidad que permite
hablar de pueblo maya. Los garífunas seguramente
también se sienten un colectivo con unas raíces y una
historia, lo que habría que preguntarse es hasta qué
punto se sienten vinculados a Guatemala más que
otros países, como Honduras y Belice, pero también
Estados Unidos: serían así un pueblo multiestatal o
transestatal. Ei caso de los xinkas muestra cómo el
poner todo el acento en la cultura y considerar que el
idioma es su máxima expresión puede llevar a hacer
recaer sobre unas pocas decenas de hablantes la responsabilidad histórica de formar uno de los cuatro
pueblos de Guatemala (¿qué hubiera pasado si ya no
hubiera hablantes, ya no pueblo?) Pero quizá haya
más problemas, y el asunto es más importante, es respecto al pueblo ladino. Cuesta pensar que la población no-maya, no-xinka, no-garífuna de este país comparte una historia y un sentimiento colectivo que les
haga sentirse un pueblo único y diferenciado del resto. Si acaso, son pueblo guatemalteco. Pero no sentirse pueblo no es malo, ni desvaloriza, es fruto de una
historia específica, que ahora puede estar violentándose.
Por último, y en un plano más amplio, habría que mirar con cierto escepticismo esta insistencia que se da a nivel mundial al reconocimiento de
los derechos culturales, o las políticas de identidad,
como dicen en Estados Unidos. Como advierte Comaroff (1996) y Gros ( 1997) ha mostrado para el
caso colombiano, puede tener una cara perversa si se
relaciona con las políticas económicas neoliberales.
Como decía al respecto el analista guatemaltecoVíctor
Ferrigno, "el Estado neoliberal no tiene problemas

TRAYECTORIAS f AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

en permitir que los mayas hablen su idioma, vistan,
sus trajes o practiquen su religión, mientras se mueren de hambre".
En definitiva, la diferencia étnica tal y como
se vive en Guatemala y resto de Latinoamérica es
producto de una larga historia, redefinida y acumulada, de relaciones de poder marcadas y justificada
por la denigración de unos "otros", pero que ha afec---1
tado a toda la construcción social. Mientras no se
solucionen los problemas que afectan a toda la sociedad -la distribución de la riqueza, el acceso al poder
político, por plantear los más evidentes-, no se solucionarán los problemas de los mayas. Y de la misma
forma, mientras no se reconozca la existencia de varios colectivos con historias y culturas diferenciadas,

A lo largo de la historia de
Guatemala) las relaciones
entre los grupos se han dado
supuestamente a través de la
diferencia cultural. Con ese
argumento han justificado y
han hecho considerar su
explotación como algo
natural) fruto de la voluntad
de Dios o del orden de la
naturaleza.
no podrán resolverse los problemas que afectan a toda
la sociedad.
Con esto no quiere plantearse que no sirvan
estas fórmulas, sino que hay que pensarlas como partes
de un todo mucho más amplio, que deben estar situa-

115

�~ - - - - - - - - - - - - - - - - _____ Pualos inclige11

1e.blo.Linclígenas

De la nación-Estado a la nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

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AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001
I

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 - ~BRIL 2001

117

�t : : : . . . . . . - - - - ~ - - - - ~ - - - - - - - - - -..r•llllii•Jos indígenas
Pensar la interculturalidad

Pensar la interculturalidad
El contexto de la nación guatemalteca de posviolencia
MANUELA CAMUS

E

1 concepto de interculturalidad está asociado
al debate de la construcción de una nación
multicultural incluyente, una vez que el
Acuerdo de Derechos Indígenas de 1995
supone el primer reconocimiento oficial de una Guatemala multiétnica, pluricultural y multilingüe y tam~ién de sus profundas asimetrías, declarando la necesidad de una "transformación de mentalidades,
actitudes y comportamientos". Pretende ofrecer una
clave a partir de la cual superar las situaciones de
'enfrentamiento étnico privilegiando las convivencias
~tnico-culturales, puesto que "no se pueden edificar
nuevas prácticas sociales sobre la base de viejos prejuicios" (FRM-IIE, 2000a: 4). La interculturalidadha
permitido la apertura de una discusión pública del
siempre obviado problema de la diferencia étnica en
Guatemala y, finalmente, de la discriminación sociocultural y el racismo que están implícitas en la cotidianidad social de este país.
Este concepto no explica el porqué del conflicto y da por hecho una serie de supuestos que no
afrontan la complejidad de los escenarios sociales de
Guatemala. Ello es lo que venimos a cuestionar. Para
comprender la fuerza de su implantación en ciertos
círculos queremos ponerlo en su contexto teórico
ideológico dentro de lo que podría ser una primera
sistematización de la teoría de la etnicidad, algo que
puede ser un aporte para continuar avanzando en
esta discusión e ir aclarándonos a qué nos estamos
refiriendo con el uso de un concepto u otro. Esta tarea es primordial para enfrentar la confusión, los
despropósitos, la dispersión y las ambigüedades de
los términos que comp~can la discusión, la vacían

118

de contenido y favorecen el mantenimiento de esa
radical y discriminadora ideología de la diferencia
étnica que queremos superar.

SOBRE EL TÉRMINO
INTERCULTURALIDAD
Hasta recientemente, el término interculturalidad se
aplicaba en el ámbito educativo especialmente a las
políticas de educación bilingüe. El salto cualitativo
de añadirle el calificativo de intercultural supuso
avanzar sobre el campo idiomático y darle un matiz
más amplio de integración de otros contenidos culturales y relacionales y, con ello, un mayor impacto
social: la asunción de desarrollar, desde la base, el
futuro de esa sociedad-nación multicultural. En este
campo es donde se ha desarrollado más críticamente
y ha logrado importantes avances conceptuales Y
metodológicos. 1 Ahora, por su misma dimensión de
práctica social, sale del aula y se promociona y refiere a una diversidad de metas, políticas y situaciones.
Una de sus acepciones más reconocidas y aceptadas
es cuando se la entiende como una "relación de intercambio positivo y convivencia social entre actores
culturalmente diferenciados" (Giménez, 2000: 31).
Pero interculturales pueden ser las políticas del Es-

tado, las relaciones sociales como acuerdos de convivencia, las experiencias de viajar al extranjero, el hecho del mestizaje e hibridismo cultural, el que los
mayas accedan a compartir el poder, la muletilla que
hay que agregar en los proyectos de las organizaciones de desarrollo o las múltiples personas que se autodenominan con este título para señalarse como
políticamente correctas. Así, el hecho intercultural
parece no tener mayor sentido y finalmente, en uno
u otro campo, no ha logrado un arraigo ni comprensión consensuada.
La interculturalidad encontraría en las corrientes políticas de reconocimiento de las diversidades culturales de los Estados nación: el multi.culturalismo o el pluriculturalismo, a sus hermanos mayores, aportando sobre estos conceptos la apuesta porque la coexistencia pase de pasiva a activa y se transforme en convivencia y que, de señalar las diferencias, se tienda a enfatizar las convergencias. Estas lineas o marcos están relacionados con el fomento de
la gestión y participación política a través de las identidades, algo que se ha desarrollado con fuerza en el
contexto de países como Estados Unidos, donde las
reglas del juego político se han basado en identidades diferenciadas y etiquetadoras de los grupos
migrantes, desde las cuales desarrollan sus posiciones y demandas, extendiéndose a los países europeos
que vienen recibiendo desde hace varias décadas fuertes olas de migrantes. 2
Un informe de la Fundación Rigoberta Menchú muestra su uso incorrecto en el entorno de la
reforma educativa cuando se habla de la educación
bilingüe intercultural (FRM-IIE, 2000a). 3 Los orga-

nismos oficiales serian quienes se muestran más tor
pes en su manejo y puede suponerse que con ello
reflejan su falta de voluntad política en el impulso de
este proyecto educativo. Para ellos, la interculturalidad
es simplemente un reconocimiento de las culturas
indígenas desde y para esta población, concediendo
y legitimando la ausencia de involucrar al resto social en la propuesta. Pero la dimensión educativa e
un reflejo del proceso de desarrollo ideológico de una¡
sociedad y de un Estado (FRM-IIE, 2000a: 13) y pareciera que al Estado - más después del resultado de
la consulta de marzo que impidió que se declarara
oficialmente como multiétnico- le costara asumir esta
necesidad de abrir espacios de reconocimiento y de
diálogo entre los diferentes sectores sociales. 4

2

1
Fruto de ello son muchos trabajos y propuestas dentro de las políticas
del programa de Reforma Educativa en el Ministerio de Educación o de
espacios alternativos de investigación y discusión promocionados, por
ejemplo, por la Fundación Rigoberta Mencbú, la Universidad Rafael
Landívar, el CEDIM (Centro de Documentación e Investigación
Mayas), PRODESSA (Proyecto de Desarrollo Santiago) y otros.

TRAYECTORIAS 1 AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

Aunque sobre Europa hay otras fórmulas históricas de relación interna
entre sus pueblos al interior de las naciones --también en Estados Unidos
con las poblaciones originarias.
' La sistematización de las diversas experiencias de un "proyecto
educativo intercultural" puede encontrarse en Heckt ( 1997) y FRMIIE (2000a). La postura que predomina desde el Ministerio de
Educación y desde organizaciones mayas y las Escuelas Mayas, está
por el desarrollo de una educación diferenciada dirigida sólo a la

_!!!AYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

población maya indígena. P or ejemplo, no se ha planteado la
incorporación de alguna lengua maya para la población no indigena, lo
que es una demostración de la aplicación restrictiva del término
intercultural.
• El historiador Gustavo Palma critica cómo el sistema educativo actual
tiene puntos muy débiles en términos de cobertura y en términos de
calidad entre las áreas urbanas y rurales para poder desarrollar
satisfactoriamente la reforma educativa, y termina cuestionando "la

119

�IIL--- - - - - - - - - - - - - ~ - - - -Pueblos inclige.nas..

Pensar la interculturalidad

La interculturalidad ha
permitido la apertura de una
discusión pública del siempre
obviado problema de la
diferencia étnica en
Guatemala y) finalmente) de la
discriminación sociocultural y
el racisnw que están implícitos
en la cotidianidad de este país.
Otros sectores empresariales o políticos
que pueden utilizarlo en su discurso o levantarlo como bandera para cerrar filas frente al
empoderamiento o promoción indígena maya,
sin embargo, se sustraen del esfuerzo del debate e insisten en la importancia de la " unidad
nacional", promocionando el desprecio y el te-.mor ante otras fórmulas de relación y represenit:ación social. 5 Mientras, algunos centros d e investigación y organizaciones de desarrollo se
...__ _ _ _ _-nreocupan por aportar elementos para la construcción del significado de este término -y otros

educación, sólo ella, ¿puede promover tales transformaciones? Si el
Estado no se transforma, ¿la educación logrará por sí misma tales
propósitos?" (El Periódico, 27 de agosto de 2000).
5

"En lo personal creo que un idioma no puede promoverse, o
se babia o no se habla, así de fácil. Si no les enseñan el español
(a los indígenas) y los quieren perpetuar con sus idiomas, lo
que están haciendo es un pecado mortal, los están obligando a
permanecer allí, aislados", éstas son las palabras de Carlos
Castañeda de la Fundación para la C ultura y el Desarrollo de
la Asociación de Amigos del País. Corresponden a una visión
que representa a un gran sector de población que es uno de Los
mayores obstáculos para la educación bilingüe y para el reconocimiento de los derechos culturales y de los mismos Acuerdos de Paz (FRM-IIE, 2000a: 3 1).

120

Pensar la interculturalidad

relacionados- y de su difusión a través de la
proliferación de talleres, charlas, diplomados,
que abordan este reto desde posturas políticas
y visiones diferentes de los fenómenos sociales.
Por o tro lado, algunas organizaciones
mayas tienden a verlo con escepticism o y recelo, puesto que es a ellos a quienes se les requiere su participación; sospechan que se estaría
tratando de o tra forma renovada de la asimilación cultural porque al fin no preocupa a los
ladinos la interculturalidad y n o se sienten involucrados en esta búsqueda de espacios comunes. Además, son conscientes de que históricamente han sido los mayas quienes realizaron el
esfuerzo intercultural por manejar, comprender,
acercarse al mundo de los otros: esfuerzo en el
que se les requiere continuar. Domingo Hernández de SAQB'E se refería a "el su eño de la interculturalidad" porque sólo podrá concretarse
cuando los diferentes pueblos tengan un desarrollo económico y cultural similar (FRM-IIE,
2000a: 16). U n participante maya en un Foro
de la Coordinación de Organizaciones No Gubernamentales señalaba que la interculturalidad
es "como una carrera de ciclistas, donde a los
ladinos les dan bicicleta d e alta velocidad y a
los mayas de ruedas cuadradas". Ante la propuesta de interculturalización del discurso de
conviven cia étnica, el doctor Cojtí, ideólogo
maya-kaqchikel, señaló: "Los indígenas lo han
aceptado como peor es nada [.. .] pero no agotan todas las demandas indígenas" (El Periódico, 27 de agosto de 2000).
Como el uso de los términos y sus significados recorre n caminos imprevisibles, la
"batalla" por los conceptos en Guatemala, en
este caso de lo multicultural y lo intercultural,
los han dotado de sentidos nuevos en un debate ideológico que refleja las suspicacias, recelos y matices de los grupos y sus disputas. El
documento de la FRM-IIE (2000a) recoge cómo

TRAYECTOR.IAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 f SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

en la discusión sobre la educación bilingüe, los m ayas - en general- insisten en plantearla en términos
de multiculturalidad porque
entienden que hace más
énfasis en la profundización d e la diferencia,
permitiéndoles fortalecer su p ropia cultura.
Mientras, las o rganizaciones de sectores
civiles prefieren h ablar
en términos interculturales, que tienden puentes h acia la comunicación y los espacios d e encuentro, huyendo del empoderamiento y autonomización
de los mayas.
La interculturalidad para el extinto
(en septiembre de 2000) proyecto Q 'anil del PNUD,
presupone: 1. El principio de ciudadanía, como reconocimiento de la igualdad de derechos, oportunidades y responsabilidades; 2. El ,principio del derecho a
la diferencia y 3. El principio de unidad en la diversidad
de una nación que ha de ser construida por todos y
asumida voluntariamente (Giménez, 2000: 26-27).6
Así, no se trata de hacer de un concepto propio de
las ciencias sociales -supuestamente asépticas, objetivas y científicas-, sino que es un planteamiento
pluralista, una ética (Giménez, 2000: 26-27).
El énfasis de la interculturalidad en la
"diferencia cultural " trata de evadir las connotaciones más "peligrosas" y complejas de otros
conceptos como la etnicidad, que haría más énfasis en las diferencias, en la existen cia de fron-

6

Q'anil (semilla) es un proyecto de la Secretaría Privada de la Presidencia y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que
busca el fortalecimiento de espacios interculrurales que permitan una
mejor articulación entre la sociedad civil y el Estado.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

teras y d esen cuentros. 7 Así, cuando
Giménez se refiere a las relaciones interétnicas las señala como "basadas en la desconfianza, los estereotipos y los prejuicios, la
incomunicación o mala comunicación, etc." (2000;
32), entendiendo negati-1
vamente el término. Aunque después, este mismo
autor reconoce que s~
uso descriptivo es con~
veniente porque ésa es
la realidad de la que se
parte y la que se vive. 8
Las Naciones Unidas
y las instituciones vinculadas a su
ámbito promueven el discurso de la
interculturalidad como una politica por
aplicarse a todas esas naciones -prácticamente todas- con composiciones culturales diversas donde la realidad multicultural es un factor de conflicto.
Así, el pluralismo cultural se entiende como un "modelo válido e internacionalmente reconocido[...) para¡
abordar y gestionar la diversidad cultural" (Giménez, 2000), como si la cultura fuera un asunto buro-1
crático.

7
Actualmente, lo é tnico se identifica con acontecimientos recientes de extrema vio lencia en los Balcanes, en Ruanda, en
Timor oriental y en tantos otros sitios donde se habla en términos de "limpieza étnica".
8

Al referimos "en el sentido de lo que es y no de lo que creemos
que debe ser, parece conveniente seguir utilizando la expresión
habitual en ciencias sociales de relaciones it11erétnicas" (Giménez, 2000: 34-35). Efectivamente la etnicidad puede referirse a
un hecho concreto u objeto de estudio o a una descripción y
también es un campo de estudio de las ciencias sociales. En
ambos casos está vinculada a d iferencias culturales, socioeconómicas y de poder, lo que implica situaciones inherentemente
conflictivas, pero lo que buscamos defender y proponer, frente
a lo que expone Giménez, es que es insoslayable como herramienta analítica en el estudio de sociedades complejas como la
guatemalteca.

121

�ll!ueWos incligenas _ _~ - - - - - - - - - - - - - - - -----Pensar la interculturalidad

Se aplica a Guatemala por tratarse de un país
!que recién está saliendo de un pasado marcado por
la violencia unilateral de parte del Estado-nación
¡!sUatemalteco que llegó a expresarse de forma etnocida hacia la población indígena maya. Los Acuerdos de Paz vienen a reconocer implícitamente esta
situación de colonialismo interno y quienes suscri"ben (gobierno, ejército y guerrilla) asumen, por pri,mera vez, la complejidad étnico-cultural de un país
como "multiétnico, plurilingüe y multicultural". En
sociedades de posguerra como la guatemalteca, la
presión internacional fomenta el mantenimiento del
proceso de "paz étnica", de entente cordial, para superar el desgarro social. Esto, que denominarían
como "encuentro intercultural", debe ser además
"positivo". Por otro lado, tampoco puede entenderse
la interculturalidad fuera del "paquete" de otros tér\ffiillOS que lo acompañan como hermanos de viaje.
Tiene que ver con la promoción de "la reconciliación y el perdón", y con la "resolución y negociación
de conflictos". En todos estos sentidos hay una vocación voluntarista y de acción por la creación de
espacios de diálogo donde se espera sobreponer la

-------

Los textos sobre
interculturalidad tienden a
asociar mecánicamente los
grupos y las culturas y) en
muchas ocasiones) ven a las
segundas como entes
·diferenciados y autocontenidos
que establecen el diálogo y no
a los grupos sociales que las
portan y practican.
122

convivencia de indígenas y ladinos desde el respeto y
el reconocimiento mutuo, lo cual es más que urgente
y es más que legítimo.9

CUESTIONANDO LA PROPUESTA
INTERCULTURAL
A los planteamientos anteriores pueden hacérseles algunos señalamientos.
Por el lado político, la interculturalidad trata
de desarrollar una regulación pacífica de los conflictos, pero al utilizarse corno un eufemismo de las relaciones interétnicas, conlleva el peligro de enfrentarlas
de forma lateral, situacional, evasiva y utópica -como
si fuera un nuevo evangelio político redentorista- y
no de forma más objetiva, integral y plausible. Por
otro lado, la postura de enfrentar esta redefinición de
la nación multicultural, desde el respeto irrestricto del
marco del actual territorio de Guatemala y del hecho
nacional, supone que se continúa promocionando un
llamado a la unidad en la diferencia o la diferencia en
la unidad -subrayándose lo de la unidad- como un
nacionalismo que no admite otras alternativas o variantes; así, no da pie al cuestionamiento ni a la negociación -lo que paradójicamente supone otra forma
de asirnilacionismo-. La linea de corrección política
que impone el hablar en términos interculturales, nos
hace observar que en el país ya no se discute como
antes en términos de reivindicaciones políticas como
el multinacionalismo o la autonomía, cuando el p roblema que se plantea desde el movimiento maya no
es la fractura de la nación con un presunto independentismo, sino qué tipo de nación queremos definir
los guatemaltecos. Es decir, hay una relegación de ciertos temas espinosos que se mantienen como tabúes.
Otros pueden ser la reforma agraria y la tierra, el mes-

tizaje cultural, el resarcimiento, esas nuevas generaciones que no se sienten representadas en ninguno
de los pueblos o toda esa población guatemalteca
ajena a los Acuerdos de Paz y, por tanto, al sentido de la interculturalidad. 10
Relacionado con esto, está el problema de lo que se va a entender por cultura y la relación entre ésta y la sociedad.
Los textos sobre interculturalidad tienden a asociar mecánicamente los grupos - también entendidos como pueblosy las culturas y, en muchas ocasiones, ven
a las segundas como entes diferenciados
y autocontenidos que establecen el diálogo y no a los grupos sociales que las portan
y practican. Así, reifi.can y sustantivizan las
culturas y, queriendo crear espacios de encuentro, de diálogo y de consenso entre grupos sociales, caen en el mismo reduccionismo
bipolar y en la previa definición y demarcación de
unos entes-abstractos dados por hechos como el pueblo maya o la cultura ladina.
Además, precisamente para salir de los encasillamientos a que nos tiene acostumbrado el sistema ideológico bipolar de la diferencia étnico-cultural
en Guatemala, hay que recordar que la interculturalidad no necesariamente se refiere a los dos grupos
dados por hechos de mayas y ladinos. Por un lado, a
su interior, también ellos gozan de diferentes culturas y relaciones interculturales por su misma heterogeneidad. Por otro, hay que repensar sobre tantas incorporaciones de poblaciones diversas que se han
recibido históricamente en Guatemala, y que se siguen recibiendo, y que también aportan cultura y generan experiencias de interacción: chinos, libaneses,
iudíos, japoneses, alemanes... Relaciones que seguramente van a incrementarse por la vía del turismo y
por la vía de la diáspora migratoria hacia el norte, a la

9

Este voluntarismo se hace explicito cuando su objetivo es "alcanzar la
armonía entre las culturas del mundo, y a efectos de Guatemala, la
armonía entre sus pueblos y expresiones socioculturales" (Giménez,
2000: 29) .

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

0

' Pueblos serían los colectivos que comparten una historia y una cultura
Y, por ello, se trata de sujetos colectivos con derechos políticos.

~YECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

que la población guatemalteca se ha sumado de forma masiva desde hace varias décadas. Para las llama-1
das comunidades transnacionales integradas por gua-,
temaltecos, la realidad de identificarse como hispano
o latino en Los Ángeles, o maya en Indiantown (Florida), de ser un chapín nacido en Oregon, o los matrimonios de indios y ladinos con chicanos,
anglosajones o afroamericanos rompen cualquier esquema simplista y limitado de lo que es la interculturalidad. Si lo pensamos en términos lingüísticos, el
inglés ya no es sólo una lengua de prestigio, forma
parte de la cotidianidad de tantos cientos de miles de
guatemaltecos que residen en Estados Unidos. Las
negociaciones identitarias y las categorías étnicas se
han multiplicado para buena parte de los guatemaltecos y debemos crear un marco más amplio para
pensarlos a todos.

123

�------ - - - ~ - - - - - - - - - - - - --JC;u-=Wo
Pensar la interculturalidad

Por el lado metodológico, el abordaje explicativo del interculturalismo se encuentra en la interacción social pero no de las situaciones del presente
linmediato ~I escenario actual de Guatemala seria el

Es una falacia la creación de
espacios de interculturalidad
sin escarbar la génesis
histórica que produjo esta
relación de desigualdad social
que nos resulta sumamente
difícil de asumir y que es
conflictiva en sí misma.
del multiculturalismo de coexistencia de grupos culturales-, sino que su objeto es el deseo de una construcción futura de la nación guatemalteca como intercultural. De esta forma, no se trabaja el porqué de
las diferencias y las tensiones que hacen del paisaje
multicultural uno de desencuentro y recelo. Con ello
se está dejando sin afrontar la compleja realidad que
quieren transformar en esa acción colectiva por la
interculturalidad. Gustavo Palma insiste en que se da
escasa importancia a ese marco histórico, sólido y
amplio que explique y contextualice la sociedad
guatemalteca actual (El Periódico, 27 de agosto de
. 2000). En este sentido, es una falacia la creación de
espacios de interculturalidad sin escarbar la génesis
histórica que produjo esta relación de desigualdad
social que nos resulta sumamente dificil de asumir y
que es conflictiva en sí misma. 11
Además, la visión de un mundo social donde
los diferentes accesos al poder, inequidades y desigualdades, que son el telón de fondo de toda socie124

dad compleja (sean culturales, de género, de clase,
religiosas, étnicas), desaparecen gracias a la capacidad de comprensión y acción de los sujetos, logra
culpabilizar y hacer recaer las responsabilidades del
conflicto y su resolución a los mismos.'2 Ante ello es
importante poner en el tablero el papel del Estado y de
los diferentes grupos de interés que están actuando en
el escenario político, caracterizados por una histórica falta de voluntad. ¿Será que van a apostar por la
concreción de políticas "interculturales"?
De hecho, hay pocos trabajos que se refieren
a la interculturalidad enfrentando las problemáticas
que pueda generar la convivencia que se imagina.
Claudia Samayoa, directora de la Fundación Rigoberta Menchú, da vuelta a la forma en que se tiende a
abordar la interculturalidad y lúcidamente dice: " hay
una tendencia a idealizar la interculturalidad y verla
como la solución para que no haya conflicto, cuando
en realidad es una prapuesta bastante conflictiva en sí
misma" (FRM-IIE, 2000a: 34). Como se aporta en
este mismo informe, supone que se permita vivir la
desarmonía y las contradicciones, a reconocer que hay
conflictos que no se resuelven a corto plazo y que la
verdad no es única, se trata también de que la
conflictividad no desgarre (FRM-IIE, 2000a: 34). De
forma semejante, refiriéndose a la aplicación concreta de una educación bilingüe intercultural en Guatemala, la antropóloga y pedagoga alemana Meike Heckt
(1997), externalizaba preocupaciones clave como la
necesidad de que la interculturalidad se acompañe
de políticas y estrategias a nivel nacional donde se
11
La figura del indio ha cobrado un sentido u otro para la sociedad
dominante--&lt;:olonial, independiente, republicana- según su papel como
mano de obra. Para no remontamos en el tiempo, la actual consttuccióo
étnica que vivimos, la dicotómica y polar del indio-ladino, está relacionada
con 1a implantación del café como principal producto de riqueza nacional
y la necesidad de este cultivo de una mano de obra temporal. Ello supuso
que se estableciera la dinámica del minifundio-latifundio: los indígenas
debían contar con cierta base de autosubsistencia-pero no suficiente-,
para verse forzados a bajar a las fincas.

12
De nuevo, al poner el énfasis en la relación o interacción del m omento,
no sólo relegan el peso de los factores históricos, sino también el de las
estructuras que nos condicionan como individuos y grupo.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

comprendan todas las dimensiones de justicia, salud,
trabajo, economía (FRM-IIE, 2000b). Para ella, el
problema está en las relaciones de poder: no es posible sustituir cambios políticos por cambios pedagógicos; es preciso reconocer el multilingüismo de forma más extensiva y no sólo hacia los niños indígenas
o migrantes; es necesario hacer visible el racismo y el
emocentrismo; hay que despedirse de sueños de una
perfecta convivencia armónica y desarrollar mecanismos de resolución de conflictos porque la
interculturalidad parte de este hecho;
hay que reflexionar sobre los con,J
ceptos de cultura e identidad
étnica. Escéptica y provocadora, Heckt se pregunta:
¿dónde existen espacios
políticos para reformas
políticas sustanciales? '
¿Dónde puede esperar- /'-,
se que las ideas interculturales choquen con las
relaciones de poder existentes? ¿Cómo se van a
manejar estos conflictos de
poder? ¿Será posible trabajar sobre la temática del racismo y el etnocentrismo? ¿Qué
ofertas puede tener la educación
intercultural para la población no indígena? ¿Quién elabora material de enseñanza de idiomas mayas como adicionales para no
indígenas? ¿Dónde se elaboran formas didácticas para
la resolución pacífica de conflictos? ¿Cómo alcanzar
un debate sobre "la unidad en la diversidad" -diversidad en la unidad- que repercuta socialmente?

LA DIFERENCIA ÉTNICA:
REPENSANDO EL TÉRMINO,
ENFRENTANDO LA REALIDAD
El diálogo intercultural se produce porque exis-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

ten problemas en la relación entre grupos sociales con culturas diferentes, algo que se ha denominado diferencia étnica en términos académicos. 13 Sin embargo, las múltiples -pero tímidas- veces en que los textos que tratan de explicar la interculturalidad se refieren a lo étnico,
lo asimilan y limitan a lo cultural sin abunda~
sobre su contenido ni su uso. La contrapropuesta
metodológica que nosotros planteamos apuesta
por retomar el marco de la etnicidad
como esa herramienta de análisis
que permite abordar el complejo sistema ideológico-político guatemalteco construido sobre el binomio
de indígena versus ladino. Dentro de ello, es
plausible incluir la
idea de la interculturalidad y su proyecto,
pero sometiendo el
concepto a unos términos de referencia
más concretos y especí,
ficos, y no tanto como
una panacea terminológica que al fin conduce a la di--1
solución del problema étnico,
cultural y nacional por la misma
confusión de su aplicación.
La antropología introduce el concepto de la
etnicidad y de grupo étnico -frente a unidades analíticas anteriores más autocontenidas como tribu o cultura- a fines de los 60, para un contexto de creciente
modernización, de desarrollismo e inmigración y de
descolonización. Entonces venia a aportar una dimen13
L os términos de relac ión intercultural y re lac ión imerétoica
pueden utilizarse entendiendo que remiten a d os situaciones difere ntes, el primero se refiere a una situación de horizontalidad
entre los sujetos y/o colectivos involucra d os, mie ntras que en el
segundo las posicio nes n o son simétricas.

125

�eueJalo.s indígenas' - - ~ ~ ~ - - ~ ~ - ~ ~ - ~ - - ~ - - ~ ~ -....:.

L-- ~ ~ ~ ~ ~ - - - - - - - ~ ~ - ~ ~ - - -Puelllo.s jndigenas_
Pensar la interculturalidad

Pensar la interculturalida,d

Retomar el marco de la
etnicidad como herramienta
de análisis que permite
abordar el complejo sistema
ideológico-político
guatemalteco construido
sobre el binomio de
indígena versus ladino.
sión más histórica y relacional, que recogía las diferencias de poder y permitía ver las interconexiones
entre los grupos locales y los sistemas estatales y na~ionales dentro de los cuales existen.
En su desarrollo como campo de estudio de
las diferencias culturales, socioeconómicas y de dominación entre colectivos incluidos en un mismo
"contenedor", la etnicidad se ha entendido y utilizado con múltiples sentidos y aplicaciones, implicándose ella misma como arma ideológica. Pueden disltinguirse tres corrientes principales: la que enfatizalria la diferencia cultural entre los grupos, la que en'Lr------....ic.atizaría la diferencia socioeconómica y la etnicidad
entendida exclusivamente desde su función política.
En el actual contexto de globalización cultural o generalización de unos modelos de vida occidentales, que convive con la eclosión de múltiples
identidades sociales y locales reclamando de reconocimiento y participación social y política, la etnicidad
. ha recobrado fuerza analítica en una nueva dimensión. Las ciencias sociales han aceptado otras formas
de comprensión de la realidad, destacando la fuerza
de la idea de la cultura entendida como universo de
sentidos compartidos o dimensión simbólico-expresiva de todas las prácticas e instituciones sociales, y la
idea de la identidad o representación de los agentes de

126

su posición en el espacio social y de sus relaciones
con otros agentes, con lo que entiende a los propios
sujetos sociales como los actores que son con sus propias perspectivas e interpretaciones.
En términos muy sencillos -porque hay importantes préstamos y deudas entre las corrientes en
que se ha enfocado la etnicidad- puede decirse que
su vertiente culturalista ha desembocado en la promoción del multiculturalismo, la ciudadanía cultural o las culturas lúbridas. Mientras, la vertiente socioeconómica lo ha hecho en una heterogénea y amplia economía política posmarxista y en lo que se llama el estudio de la subalternidad, donde el papel de
la cultura cobra un protagonismo fundamental que
antes se obviaba, y se dinamizan y flexibilizan las fuerzas intangibles de las estructuras recuperando a los
agentes y su acción. En este segundo esfuerzo explicativo de una totalidad sociocultural, la etnicidad
aparece de forma fluida y cambiante como un elemento más en el juego concediéndosele más o menos importancia y, dentro de esta corriente, se encontraría esta propuesta. Por otro lado, la etnicidad
política ha encontrado un vasto campo de estudio
desde la política de las identidades, los conflictos étnico-nacionales o el surgimiento de organizaciones
como las de los indígenas en América Latina.
La relación interétnica -que puede tomar muchas formas- en Guatemala surge de un
proceso histórico en que se construye todo un
entramado ideológico que legitima, naturaliza
y reproduce la dominación de un grupo sobre
el otro. 14 Así, aunque existen diferencias culturales de base, la cultura no es en principio la
causa de la diferencia social. 15 Hay sujetos y grupos con culturas más diferenciadas que la maya
y la ladina, como las que portarían los que llamamos chinos o los libaneses y, sin embargo,
no forman parte del conflicto social de Guate14
Esto mismo ocurre con las diferencias de género y la hege monía del patriarcado: el proceso de construcción del género da

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

mala. Otros motivos que se ideologizan como
parte de esta diferenciación sociocultural y política pueden ser la religión, el color o la raza.
Cualquiera de ellos nos internan y naturalizan
sutil y perversamente la distinción del otro como
un sujeto no sólo diferente sino agresor. Además, obvian esas fundamentales relaciones de
poder y de asimetría en que están inscritas, no
es casual que los indígenas sean mayoritariamente los pobres y los más pobres (un hecho
histórico que tiene un fuerte reflejo en su cultura, en sus formas de entender y afrontar el
mundo).
Como una forma de provocación, pero también de necesaria reflexión para el planteamiento
mismo del problema étnico que tratamos de abordar, afirmamos que "no existen las culturas, que no
hay una cultura ladina ni una cultura maya", que
éstas son abstracciones que utilizamos de forma genérica para entendernos pero que no debemos darlos por hechos. Todos los sujetos tenemos cultura y
una serie de significados compartidos a través de la
cual significamos el mundo y lo transformamos. Ahora, la cultura se matiza para diferentes grupos sociales: el étnico, el generacional, el de género, el nacional, el religioso. Eso nos permite reconocemos y compartir entre mujeres frente a los hombres, entre mis
compañeros frente a mis abuelos, entre los indígenas
frente a quienes no lo son, pero también como guacuenta de cómo las distintas sociedades elaboran concepciones,
representacio nes y prácticas sociales y culturales alrededor de
la diferencia biológica, generando desigualdades y valoraciones
diferenciadas entre los sexos. No se nace s iendo hombre o mujer, sino que se llega a ser lo uno o lo otro mediante un proceso
de aprendizaje por el cual los individuos internan los modelos,
valores y normas de conducta que la sociedad atribuye a su sexo.
15
Es fácil limitar la comprensión de cultura a lo que seria la
etnoculrura: aquella dimensión de la cultura que se realza con
fines étnico ideológicos buscando marcar fronteras entre el nosotros y el los otros. Por otro lado, Carlos Giménez critica al
multiculturalismo porque "culturaliza" las djferencias sociales,
aunque habría que preguntarse si la interculruralidad logra superar este hecho.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5

j SEPTIEMBRE 2000 - ABJ!!!. 200!

temaltecos con los ladinos frente a los mexicanos. Eso
nos permite recibir de otros códigos culturales,
resignificarlos, adaptarlos, prestarlos y, gracias a ello,
es que podemos disfrutar de competencias para movemos entre diferentes culturas. El problema está en
identificar cultura y etnicidad, hay elementos culturales que tienen que ver con la dimensión étnica, otros
pueden proceder de otros ámbitos.
Antes se asimilaba incorrectamente una cultura con un territorio y con un grupo social, lo que
podía aplicarse para comunidades que, como las mayas, tendían a verse relegadas a un espacio relativamente cerrado. Ahora, con la dispersión poblacional
y la interacción creciente entre las personas, por la

127

�¡:¡;.._- - - - - - - - - - - - - - - - - ~ ~Pueblos Indígenas
Pensar la interculturalidad

Pensar la interculturalu:lad

subordinación y exclusión.
Su conformación como actores políticos ha sido fundamental para el avance del
reconocimiento social de
esta discriminación sistemática, y todo el conjunto
social les debe buena parte
del tortuoso camino hacia
la paz y la democratización.
Está por verse cuál pueda
ser su futuro como tal pueblo y si va a poder sostener
esa plataforma de reconocimiento sociocultural y de
accionar político.
En todo esto es
preciso hacer una aclaración importante. Hemos
dejado claro que las relaciones interétnicas las entendemos como asimétricas; mientras que las
relaciones interculturales son de tipo horizontal. Ambas están refiriéndose a autodefiniciones
entre un nosotros y los otros, están enmarcándose
en un proceso cognitivo universal de clasificación donde los grupos se definen dependientes
e interdependientes, similares y diferentes dentro de una común humanidad. Hay entonces un
ordenamiento subjetivo como entidades sociales de acuerdo a diferencias culturales, pero la
sustancia de las relaciones étnicas incluye la jerarquización y una división social del trabajo
(Comaroff, 1992). 16

Con la dispersión
poblacional y la
interacción creciente
hay una gran
capacidad de parte de
las personas y grupos
por manejar elementos
culturales diversos: la
relación unívoca y total
de cultura-territoriogrupo es cada vez
menos obvia.

expansión de los medios de
comunicación y de los transportes, hay una gran capacidad de parte de las personas y
)os grupos por manejar elementos culturales diversos: la
relación unívoca y total de cul'tl.lra-territorio-grupo es cada
vez menos obvia.
La población maya,
como la no indígena, está
participando también de
'esta dinámica, lo que supo.ne otras formas de ser indígena o maya o guatemalteco al incorporar nuevas
experiencias: ya ninguna
de estas identidades supop.e necesariamente el vivir
en un territorio concreto.
Refiriéndonos a los mayas,
ellos están en la ciudad capital, en México y en
Estados Unidos, y ya no sólo podemos identificarlos bajo el estereotipo de campesinos, analfabetos y pobres. Su cultura, sus formas pro;pias de entender el mundo se amplían, se relcrean, se reconstruyen en su participación y encuentro con otras diferentes. La cultura que los
caracteriza y les permite su pertenencia y reconocimiento como mayas ha servido como una
fuente de expresar y de conformar una resistencia a la dominación desde la Colonia como grupo histórico; y ahora es la que dota de coherencia sus acciones ante un mundo crecientemente
globalizado y complejo. Su cultura ha demostrado su gran capacidad de dinamismo, una
mezcla de permanencias y de cambios. En este
sentido es que se habla en términos de pueblo
maya, entendiendo que supone una plataforma
de acción política de un sector heterogéneo, pero
que comparte una historia larga y profunda de

128

LA DOMINACIÓN Y EL GRUPO LADINO
En todas partes la relación étnica supone que el grupo que se inferioriza es el que queda marcado por la
etnicidad, el dominante escapa de señalarse como étnico, él es el que impone la norma y las reglas de jue-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

go y el cualitativamente mayoritario. 17 En Guatemala
esta construcción hace recaer sobre el ladino la responsabilidad de la opresión. Y porque los elementos
que constituyen la etnicidad no son simplemente arbitrarios y están ligados a significados históricos, es
necesario recurrir a la genealogía de los hechos y de
las etiquetas étnicas, de su uso, su designación, a las
ausencias en las identificaciones ... Un breve repaso
histórico sobre los ladinos nos ofrece múltiples caras
e historias sinuosas, divergentes y complejas de sujetos y grupos disímiles y heterogéneos que, seguramente nos dibujan un perfil cultural semejante a otros
pobladores vecinos, como los salvadoreños o nicaragüenses que, sin embargo, no responden a esta apelación étnica de ladinos. Y por eso no puede hablarse
de los ladinos refiriéndose a todo el que no es maya,
ni entenderlos como un grupo étnico, como un pueblo ni como una cultura. El reconocimiento oficial
del "Pueblo Ladino" habría que repensarlo, nosotros
lo sentimos equívoco porque es entender que una supuesta cultura no sólo se liga a un grupo social y a
una identidad étnica, sino que además lo hace a una
acción política orgánica porque identifica a un pueblo. Y, ¿existe una voluntad política común entre todos aquellos guatemaltecos que no se autoidentifican
como indígenas?, ¿no responde este tratamiento a la
necesidad de los mayas de tener una contraparte más

16
El ejemplo más claro para entender estos matices es cuando
se entiende la etnicidad como regionalismo (refiriéndose a la
autoidentificación -cultural, política, sentimental- de algunos
grupos con el espacio o terruño). Así aplicamos estereotipos
como que en Guatemala los costeños son flojos y los orientales
violentos pero, de nuevo, no se trata de categorías étnicas porque el regionalismo y etnicidad son dos construcciones sociales
de orden distinto. La primera no supone en sí misma la creación
Y la explicitación de diferencias que deriven en étnicas, en el
sentido de relaciones intergrupales cultural y socialmente desiguales.
17
Algo semejante ocurre con el movimiento feminista, las mujeres están
marcadas por la diferencia genérica, y sus contrapartes no se sienten
involucrados en sus dolorosas experiencias de discriminación, y no pueden esperar que los hombres reclamen por ellas. Por otro lado, otras
formas de sexualidad se ven negadas en el bipolar juego de géneros.

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allá de sus reivindicaciones ante un Estado-nación guatemalteco que históricamente se ha identificado conj
unas élites y sus intereses? y ¿qué implicaciones tiene
esto en términos de esa construcción de una democracia incluyente y participativa?
El novedoso invento de un pueblo ladino es
sorprendente; la interculturalidad y los Acuerdos de
Paz nos estarían disponiendo el diálogo desde unas
plataformas de identificación cuestionables, al hacer;
caso omiso de que tanto ladinos como indígenas son
culturalmente mestizos, pero con construcciones históricas diferenciadas que la etnicidad impuso. 18 El sistema étnico ideológico guatemalteco que funciona
como un manto de incomunícación social nacional
no puede ser una base de encuentro, de nuevo hay
que romper con la idea de que el que existan mayas o
indígenas no implica que tengan que existir los ladinos. 19 Isabel Rodas (comunícación personal), histo-

•• Debemos referimos a la capacidad de cambio, reciclaje, adaptación
de las culturas en la interacción con otras como ¿mestizaje?, ¿lubridismo?,
¿creolismo?, ¿sincretismo? Éste es otro de los procesos de discusión que
debemos desarrollar.

129

�eblos jndígenas
Pensar la interculturalidad

friadora guatemalteca,
~o señala con agudeza: no se puede pensar en administrar el
~stado a partir de la
configuración de
pueblos, dentro de los
cuales, el ladino no
tiene una expresión
política propia como
tal pueblo o, digamos,
no tiene un referente
ocial unificado -más
que el ser guatemalteco-, lo que no es
algo en absoluto negativo, sino más que
suficiente.
El movimiento político maya ha logrado forzar la identificación del otro y las diferencias para hacer política.
Los mayas explican la diferencia étnica como una
diferencia cultural -al igual que la tesis intercultural,, y marcan las fronteras étnicas como una estrategia
;política. Algunas organizacion~s sujeto~ que n? son
!mayas vienen a caer en esta retorica del sistema 1deo~ógico de la diferencia étnica, y se asumen como ladinos, aceptando unas reglas del juego que ignoran de
partida los espacios de encuentro y de mestizaje que,
desiguales y limitados, es tiempo de reconocer y de
recuperar.
El ladino es forzado a verse como un antiindígena por decreto y por necesidad de dar con una

!

19

Por ejemplo, una de las definiciones de ladino es la de Jorge Solares,
seria el antiindígena,no el distinto sino el divergente, "aquel que portando
una etnocultura diferente acepta como normal el rol degradado que se
espera de los indígenas y lo promueve, conscientemente o no" ( 1989:
30). Si este es un significado ampliamente compartido por la sociedad,
requiere de una dificil reconversión para que pueda servir de base postava
de reconocimiento de una población.

130

contraparte hacia los mayas. El empecinamiento de
entender como tales a todo el que no es indígena o
maya -etiquetas también discutibles para una población heterogénea e indefinible en muchos casos-, crea
un corsé que a fuerza deben ponerse unas extensas
capas sociales que son más ricas, sorprendentes,
creativas e innovadoras. Se les imagina como una cultura enfrentada a la indígena-maya por un juego político impuesto desde arriba, como si no fueran en
buena parte un producto o una variante de ésta a la
que se niega. Además se demoniza y estigmatiza al
ladino -es decir, se le "marca" étnica y negativamente, como al indio-y se le asigna un estado traumático,
ahistórico, solitario, sin identidad ni pertenencias
exigiéndosele desde el Estado que se busque la vida Y
se salve como pueda, culpable del transcurso de la
historia de una Guatemala polarizada, violenta y desigual. Es, por tanto, necesario repensar al ladino, tal
vez buscarle trajes más amplios y otras identificaciones, y apelar a aquellos que hasta ahora se han esca-

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pacto del enfrentamiento étnico: los criollos, la oligarquía y todos aquellos que se asumirían dentro de la
capa de la "blancura" y de la negación del conflictodesencuentro étnico.

REFLEXIONES FINALES
Si la interculturalidad tiene que ver con ciudadarúa y
democracia incluyente, de repente hay que pensar que
no debería sostenerse desde unas culturas, los proyectos sociales no necesariamente se imaginan a través de una identificación de pueblos. Esto es limitado
y, de nuevo, excluyente. Puede participarse desde
otros muchos ángulos, son muchas las identidades
sociales en juego. Además supone que el esfuerzo debe
darse de parte de los pueblos como sectores civiles,
cuando también el Estado debe promover espacios
de encuentro y aplicar un enfoque intercultural en todas sus políticas y estrategias y, sin embargo, no se ve

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cuestionado como tal
difuminándose sú
protagonismo que es
y ha sido esencial en
el conflicto interétnico por presencia o
por ausencia. El sistema político tradicional sigue sin encontrar alternativas para
la convivencia social:
puede recordarse ef
ambiguo papel def
gobierno en la promoción de la consulta popular de mayo
de 2000 cuando debía avalarse el reconocimiento constitucional del Estado gua--1
temalteco corno multiétnico, y donde triunfó el no a los cambios.20 El andamiaje histórico de la dominación nos ha llevado a esta cons-.
trucción social que es necesario reformular. Ahora mismo la forma multicultural es la hegemónica, ella también es cuestionable, pero es la que nos ha abierto la,
pauta para idear otras.
Un buen análisis de la actual realidad social
guatemalteca y las dinámicas que están haciéndose
presentes, permitiría asumir a qué población estarnos invocando, comprendiendo, representando; qué
conflictos y desencuentros estamos enfrentando; qué
marcos resultan obsoletos. Es preciso reconocer otras
identificaciones, su combinación, hibridismos y

20

Luis Raúl Salvadó ( 1997), facilitador del proyecto Q'anil,recoge este
punto en una memoria de talleres para organizaciones de desarrollo y
reconoce que hay una insistencia en que los sectores maya y otros de la
sociedad civil respondan a ta propuesta de interculturalidad, pero no
sabemos cuál es el ideal social de la clase política guatemalteca, las fuerzas
armadas o la cúpula empresarial: "es significativo que en este tema el
poder aún no se haya pronunciado públicamente".

1 31

�ebJos indígenas

;

TEORIA

Pensar la interculturalidad

¡mestizajes, el peso de lo indio en el ladino, la diversidad entre los mayas, las historicidades de cada uno
de nosotros. Pero lograr un mejor análisis no puede
acerse desde el eufemismo, el ausentismo y, en defiVritiva, el miedo. En este sentido es interesante plantearse un proyecto nacional de espíritu intercultural
-aunque esté por definirse en qué consistiría el pacto
ocial que lo concretara- desde su realidad de conllicto, desde sus dificultades y problemas, diferencias
estructurales y recelos históricos que se reflejan en
las interacciones cotidianas. Empezando por tratar de
asumir y externar los estereotipos y prejuicios que
nos movilizan, tratando de destapar las discriminaciones ocultas y las arbitrariedades de cualquier signo, tratando de desmontar la interiorización social por
el color de la piel y de rescatar las figuras de los no
indígenas y de los indígenas como sujetos con sus
\Propias historias y capacidad de acción y de pensa,niento.
Nuestra propuesta es darle vuelta a la etnicidad como el estudio de grupos colonizados y subalternos, como el estudio de las minorías, o de el otro y
aplicarla a un todo social marcado por las diferencias
que no sólo son culturales. Retomar y repensar la et:nicidad en estos momentos supone superar los
lreduccionismos y limitaciones de cada corriente, siltuarla más allá de paradigmas, determinismos,
esencialismos y contingencias y ver el juego étnico
con todos sus componentes en situaciones concretas,
introduciéndolo en una narrativa donde espacio y
tiempo sean ejes dinámicos y donde se expliciten tanto
las presiones estructurales como las personas y grupos con sus intenciones y emociones. Hay que entender la combinación de los elementos culturales, de
·estructura social, de política, de control de significa-

•-~------

dos y símbolos que están participando en la interacción de los grupos socioculturales. Entender que la
etnicidad es un fenómeno dinámico que remite a realidades y situaciones cambiantes donde puede cobrar,
a su vez, sentidos diferentes, rnultidireccionales e impredecibles. Entender también a quienes la viven y la
significan, a quienes están afectados e inmersos en la
adscripción étnica. Y entender su implicación como
arma ideológica donde uno mismo está participando. Así, es posible contrastar la etnicidad como la división sociocultural del trabajo y la imposición y asunción de etiquetas junto a la reivindicación de la misma corno un recurso político de discriminación positiva; u observarla en reacciones fundamentalistas y
autoritarias al mismo tiempo que en otras singularmente constructivas e incluyentes.-&amp;,,

BIBLIOGRAFÍA
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Totemism", en: Theory, Ethnography, Historiography,
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Solares, Jorge (1989), "Corrientes antropológicas sobre etnicidad
y clase social en Mesoamérica", en: Debate núm. 2,
FLACSO- Programa Guatemala.

Memoria indígena
Un nuevo enfoque sobre la reconstrucción del pasado
ENRIQUE FLORESCANO

n Memoria indígena (Florescano, 1999) se sostiene la tesis de que el pasado, antes que conocimiento especulativo acerca del desarrollo de
los seres humanos, fue memoria práctica de
lo vivido y heredado, aplicada a la supervivencia del grupo. Supervivir fue durante siglos la meta
singular de la mayoría de los seres humanos. De esa
experiencia vital nacieron las artes dedicadas a recolectar la memoria del grupo, los procedimientos para
almacenarla en medios perdurables y los artefactos para
heredarla a las generaciones futuras. Cada vez que un
grupo construyó una base social estable (banda, tribu,
cacicazgo, reino, Estado), nació el apremio de darle continuidad. La función inicial de la memoria fue afirmar
la identidad del grupo y asegurar su continuidad.
Además de estudiar los orígenes de la memoria
indígena, en este libro intenta registrar algunas de sus
transformaciones y explicar el papel que en su formación jugaron los lenguajes que plasmaron esa experiencia en cantos, imágenes visuales, ritos y tradiciones históricas que hoy nos siguen conmoviendo y nos vinculan con los más antiguos legados culturales de Mesoamérica. A continuación ofrezco un resumen de las tesis principales contenidas en este libro.

E

CONTENIDO Y MENSAJE DE LOS MITOS
COSMOGÓNICOS
Inicié mi acercamiento a la memoria indígena mediante el análisis comparativo de cuatro mitos: el mito maya
del origen del cosmos grabado en Palenque el año 692;
el mito rnixteco conservado en el Códice de Viena ( 1978);

132

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TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

el mito k'iche' recogido en el Popo/ í,úh ( 1950) y el
mito mexica transcrito en la Leyenda de /,os Soles (Garibay, 1965).
La revisión de estos mitos surgidos en culturas y
tiempos diferentes muestra la unidad de contenido y
forma que habían alcanzado los pueblos mesoamericanos para transmitir sus mensajes. Estos mitos comparten una estructura narrativa común, cuyo propósito es
contar el origen de tres acontecimientos fundadores:

133

�TEORÍA
Mer,¡,oria indígena

primero, la creación del cosmos; luego, el origen de los
seres humanos, las plantas cultivadas y el Sol y, por
último, el nacimiento de los reinos. Esta fórmula es la
armazón que dota de unidad a relatos nacidos en tiempos y culturas diferentes. Pero, ¿por qué los pueblos
mesoamericanos se empeñaron en contar la misma historia a través de un relato uniforme que se descompo-

Estos mitos comparten una
estructura narrativa
común: primero) la creación
del cosmos; luego) el origen de
los seres humanos) las plantas
cultivadas y el Sol y) por
último) el nacimiento
de los reinos.
nía en tres partes invariables? Para responder a esta pregunta es necesario explicar antes el contenido del mito
y el mensaje que transmite.
El principio de la supervivencia colectiva es la
fuerza que guía los mecanísmos de la memoria social y
determina lo que debe recordarse, lo que hay que almacenar y lo que es imprescindible repetir a las generaciones futuras. Quizá, desde los tiempos de los cazadores y recolectores, las tribus comenzaron a contarse
un relato que narraba los orígenes del grupo y su relación con el cosmos, los anímales y la naturaleza, pero
con la invención de la agricultura, la compulsión de
ordenar y recordar los conocimientos básicos se volvió
más exigente. El mismo trabajo agrícola produjo un
calendario de actividades distinto al establecido por el

134

TEORÍA
Memoria indígena

movimiento de los astros, y para recordar sus variadas
fases, fue menester crear formas de memoria artificiales y regulares, como el calendario.
Cuando aparecieron los primeros Estados, los ritos agrícolas que regulaban las actividades de la población fueron integrados a las fechas que celebraban la
memoria política del reino y las hazañas de los gobernantes. Antes de la aparición de los reinos, los ritos agrícolas eran ejecutados por la población campesina en el
mismo campo de cultivo, según las estaciones que les
correspondían. Pero cuando surgió el reino, las fiestas
agrícolas fueron incorporadas al calendario político-religioso del Estado, se celebraron en los templos del centro ceremonial de la capital, y tuvieron que ser reguladas por el sacerdocio que auxiliaba al gobernante. D e
este modo, la memoria que unificaba a la población en
torno a la supervivencia colectiva tendió a ser absorbida por la memoria del poder.
Un análisis de los episodios principales que conforman el relato cosmogónico advierte que el meollo
de su mensaje es político. La lectura de estos mitos
muestra que los distintos acontecimientos del relato siguen una estructura lineal que comienza con la creación de los dioses y continúa con el ordenamiento del
cosmos, el surgimiento de la tierra y el origen de los
seres humanos, el Sol y las plantas cultivadas, hasta
concluir con la fundación del reino y el establecimiento
de las dinastías gobernantes. Es decir, el análisis comparativo indica que el fin de estos relatos era celebrar la
aparición de los reinos y legitimar el poder de Jas dinastías.
Además de este propósito, el mito cosmogónico
concentra sus recursos discursivos en narrar la historia
de un pueblo; su obsesión es contar la historia de ese
pueblo y exaltar los valores que le dieron sustento. El
mito palencano, el Códice de Viena ( 1978), el mito del
Quinto Sol (Garibay, 1965) o el Popal vúh (1950) se
volvieron El libro de esos pueblos porque vistieron su
mensaje con las galas del lenguaje oral y escrito, con los
recursos que graban indeleblemente los acontecimientos en la memoria y los expresan con economía y vigor.

TRAYECTORIAS , AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

En este sentido, los mitos son, por
una parte, relatos bien contados y,
por otra, portadores de mensajes importantes acerca de la vida en general y de la vida social en particular. O
com o dice Vladimir Propp ( 1979) :
"los mitos constituyen, literalmente, el
tesoro más precioso de la tribu. Se refieren al núcleo mismo de lo que la tribu venera como su cosa más sagrada".
Podemos concluir entonces que los mitos de creación grabados en los templos
de Palenque, en el Códice de Viena, en el
Popo/ vúh y en los relatos nahuas fueron
los textos donde esos pueblos acumularon y acendraron su identidad palencana,
mixteca, k'iche' o mexica, la síntesis de los
valores que los habían formado y el medio
privilegiado para transmitir ese legado a sus
descendientes.

IMÁGENES DE LA CREACIÓN
DEL COSMOS Y EL PRINCIPIO
· DE LOS REINOS
Muchos años antes de que estos mensajes fueran transmitidos por los mitos se difundieron a través de la imagen . Los pueblos mesoamericanos no confiaron la transmisión de su pasado sólo a los cantos y los textos que
narraban el origen del cosmos y el principio de los reinos. Hay testimonios que muestran que inventaron otros
medios para preservar su experiencia histórica. Disponemos, por ejemplo, de una serie de magníficas imágenes visuales que describen con rasgos vigorosos la creación del mundo en las primeras ciudades que surgieron en Mesoamérica. Se trata de imágenes grandiosas
que abarcaban la totalidad del cosmos y que se instalaron de manera perdurable en la memoria de esos pueblos para narrar la obsesiva historia del origen del cosmos y el principio de los reinos.

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Comenzando por La Venta, la
más antigua ciudad de Mesoamérica,
hasta la caída de la gran Tenochtitlan,
los pueblos mesoamericanos se empeñaron en representar en el corazón
de sus ciudades el momento decisivo
en que se creó la presente era del mundo, se fundaron los reinos y nació la
vida civilizada.
Si juntamos los distintos objetos visuales que estos pueblos grabaron en el corazón de sus ciudades, veremos aparecer en forma sucesiva las imágenes deslumbrantes de
la Primera MontañaVerdadera (el símbolo de la tierra emergente), la gran plaza que simulaba las aguas prímordiales,
el árbol cósmico que reproducía los tres
.
espacios verticales del universo, la cancha del
juego de pelota que celebraba la victoria de los Gemelos
Divinos sobre las potencias destructivas del inframundo,
los templos dedicados a los dioses creadores y a los patrones de la ciudad y las estatuas del gobernante en su
triple papel de capitán de los ejércitos, supremo sacerdote de los cultos y primer agricultor y dispensador de
las cosechas.
Esta representación visual del cosmos era una
lección didáctica que describía a los pobladores de Ja
ciudad los momentos cruciales que le dieron forma a Ja
nueva era del mundo, el orden que había surgido de
esa génesis y Jos valores que normaban la vida de los
habitantes del reino. Podría decirse que los pobladores
de las ciudades de Mesoamérica, al igual que los de las
antiguas ciudades griegas, vivían en una suerte de ciudad-museo, literalmente colmada de monumentos y
símbolos que aludían a los acontecimientos importantes del reino. Fue ésta una imagen que los gobernantes
estamparon en cada ciudad que construyeron y cuya
lección repetían una y otra vez en las ceremonias que
año con año celebraban el origen de los dioses, los seres
humanos, las plantas cultivadas y la grandeza del reino.

135

�TEORÍA
Memoria indígena

LOS RITOS MÁS ANTIGUOS SOBRE
LA CREACIÓN DEL COSMOS
Y EL PRINCIPIO DE LOS REINOS
M uch o tiem po antes d e qu e el cosm os ap areciera dibu jad o en imágenes plásticas fue representado en los
ritos. En los albores de la humanidad los ritos formalizaron y definieron las relaciones de los seres humanos
con el mundo sobrenatural y con sus sem ejan tes.
Anterior en m uchos siglos a la escritura, el rito se
transmitió por la vía oral y por medio de la fiesta misma que hacía de la danza, la música, la escenografía y la
participación colectiva un acto indisociable.
La descripción de los ritos registrados en el calendario mesoamericano pon e de relieve dos tipos de
procedimientos nem otécnicos. El primero es un regís-

Los pueblos mesoamericanos
se empeñaron en representar
en el corazón de sus ciudades
el momento decisivo en que se
creó la presente era del
mundo) se fundaron los reinos
y nació la vida civilizada.

TEORÍA
Memoria indígena

pos de su invención, hace más de tres mil años, este
calendario ha regido las tareas agrícolas y los proyectos
de vida de las comunidades indígenas de Mesoamérica.
En segundo lugar, este calendario muestra que el
registro de las tareas agrícolas se había integrado a las
ceremonias dedicadas a los dioses de la fertilidad y a las
fiestas que celebraban los diversos momentos del ciclo
agrícola en los templos y santuarios de la capital del
reino. A lo largo de un proceso cuyas fases ignorarnos,
el calendario campesino original se había transformado en una serie de espectaculares ceremonias consagradas a solicitar el favor de los dioses.
Por último, es claro que el calendario que p rescribía las tareas agrícolas y festejaba a los dioses de la
fertilidad se había asociado con la memoria política del
reino. Desde sus orígenes, los creadores de este calendario vincularon las tareas que aseguraban la supervivencia del grupo con el origen del reino y el establecimiento del linaje gobernante. El origen del calendario
es inseparable de la fundación del reino, el poder que
hizo del antiguo calendario campesino una institución
del Estado, cuya normatividad se impuso a todos los
habitantes del reino. Los grandes momentos que celebraba este calendario indican que los ritos agrícolas se
habían convertido en celebraciones políticas.
El análisis de los mitos cosmogónicos, las ímágenes visuales, los ritos y los calendarios muestran que en
la antigua Mesoamérica el relato más celebrado era el
que narraba el ordenamiento portentoso del cosmos, la
creación de la Tierra, los seres humanos y el principio
de los reinos.

EL REINO MARAVILLOSO Y SU
MULTIPLICACIÓN EN MESOAMÉRICA
tro minucioso de las tareas agrícolas que deberían realizar los campesinos a lo largo del año para obtener una
buena cosecha. Era la memoria agrícola de la colectividad campesina condensada en un calendario ritual
manejado por los gobernantes. Desde los remotos tiem-

136

Los pueblos que se asentaron en los diferentes territorios de Mesoamérica veneraron la tradición que relataba que en Tollan-Teotihuacan tuvo lugar la creación
del cosmos y el principio de los r einos. Numerosos testimonios muestran que los reinos mesoamericanos que

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I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

se fundaron más tarde siguieron el ejemplo de la primera Tollan y durante muchos siglos conmemoraron
el mom ento crucial de la creación del cosmos y el nacimiento de los reinos en sus capitales.
Los Estados que surgieron en el posdásico adoptaron el mito fundador de la creación del Quinto Sol y
la idea de que en esta edad se instituyeron los primeros
reinos. Es decir, el propósito de estos relatos era exaltar
el origen del reino y presentarlo como el sustento de la
vida civilizada. En estos relatos predomina la figura benevolente de Quetzalcóatl, Kukulkan,Nacxit o CeAcatl
Topiltzin, quien es siempre el arquetipo del fundador
de reinos y el paradigma del gobernante sabio.
Como se advierte, el mito de la creación del cosmos, el mito de Quetzalcóatl y el mito de Tollan son los
paradigmas que dominan el pensamiento mesoamericano. El relato de la creación del cosmos repite incansablem ente la misma historia acerca del ordenamiento
del mundo, el origen de los seres humanos y el establecimiento de los reinos. Asimismo, el arquetipo de la
Tollan primera será el modelo sobre el que se construirán todas las capitales posteriores, del mismo modo que
Quetzalcóatl ocupará siempre el lugar del gobernante
sabio. En estas sociedades, las cosas humanas parecen
carecer de realidad si no imitan el arquetipo que se estableció en el momento de la creación del cosmos. Se
trata de una mentalidad que rechaza el acontecimiento
individual y la temporalidad. Su obsesión es la repetición del arquetipo inicial y la anulación del tiempo mediante el recurso de volver siempre a la beatitud de los
orígenes, cuando todo fue creado por primera vez y
estaba imbuido de una vitalidad absoluta.

LA MEMORIA ROTA, PERSEGUIDA,
CAMBIANTE Y RENACIDA
D esd e la implantación del dominio español, la memoria indígena se convirtió en una memoria marginada,
perseguida y contingente. La conquista española quebrantó el canon indígena que hasta entonces había ser-

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vido para relatar el nacimiento maravilloso del cosmos,
el origen de los seres humanos y la fundación de los
reinos. En lugar de esa concepción del pasado, la Conquista impuso la interpretación cristiana de la historia y
la idea de un desarrollo lineal del devenir humano. Éste
fue el nuevo canon que por tres siglos dominó el discurso de la historia instaurado por el conquistador.
Pese a la intensa transformación que la sociedad
indígena experimenta en estos años, la visión etnocéntrica que ha dominado los estudios históricos sólo contempló los cambios inducidos por los actores europeos,
sin reparar en las acciones emprendidas por los propios indígenas. En los relatos del conquistador o del
cronista europeo, el indio no era sujeto de historia: aparecía como mero reflejo de la acción de sus vencedores.
En estas obras era frecuente presentar a los indios como
seres pasivos que aceptaban sin más los cambios impulsados por sus dominadores.
Memoria indígena (Rorescano, 1999) es una refutación de ese argumento. Lo cierto es que inmediatamente después de la Conquista, en todas partes, los
antiguos pueblos y los recién fundados actualizaron sus
mecanismos orales y visuales para recordar el pasado,

137

�TEORÍA

TEORÍA

Memoria indígena

adquirieron algunas de las técnicas europeas para registrar los hechos históricos e inven taron nuevas formas de conmemorar sus tradiciones y heredarlas a sus
descendientes.

La consecuencia mayor de la
política de congregación de
pueblos fue la pérdida
de la memoria étnica
y el desarrollo de una nueva
identidad) centrada
en el pueblo o república
de indios.

LOS ESFUERZOS POR BORRAR EL
PASADO NATIVO Y LA DECISIÓN DE
LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE
CONSERVAR SU MEMORIA
Al otro día de la Conquista se manifestó el empeño de
los vencedores por desaparecer los antiguos dioses, templos, cultos y memorias indigenas y poner en su lugar
. sus equivalentes cristianos. Su ideal fue convertir a los
indios gentiles en verdaderos cristianos, y a esa tarea
dedicaron sus mayores esfuerzos. Uno de los instrumentos más sutiles para borrar la memoria indígena e implantar la cristiana fue la manipulación del calendario.
Poco a poco, las festividades indígenas que celebraban él fin de la estación seca y la llegada de las llu-

138

Memoria indígena

vias, las fiestas de la siembra y la cosecha de los granos,
las ceremonias consagradas a la caza y la recolección
de frutos fueron sustituidas por celebraciones cristianas. La fiesta dedicada al dios tutelar del pueblo y a los
dioses patrones del linaje fue reemplazada por la fiesta
del santo patrono cristiano que se impuso al pueblo.
Desde mediados del siglo XVI casi todos los pueblos
indígenas fueron bautizados con el nombre de un santo cristiano.
Inmediatamente después de abolir los templos,
dioses, fiestas y calendarios indigenas, los españoles
emprendieron una empres~ gigantesca de desarraigo,
al obligar a los pueblos indios a dejar sus asientos
ancestrales y ubicarse en nuevos lugares. Las repúblicas
de indios, como se llamó a estos nuevos pueblos, aislaron a la población indígena del conjunto social. Quizá,
la consecuencia mayor de la política de congregación
de pueblos fue la pérdida de la memoria étnica y el
desarrollo de una nueva identidad, centrada en el p ueblo o república de indios. El resultado fue la creación
de una nueva memoria histórica, la historia del pueblo,
vinculada a los derechos ancestrales sobre la tierra.
La memoria asentada en las tierras comunales
de los pueblos se acendró durante los tres siglos del
virreinato porque la tierra continuó siendo el sostén de
los pueblos y el bien más apreciado por sus pobladores.
Lo que más tarde se llamó Memorial de agravios de los
pueblos indígenas es la suma de los interminables pleitos por la defensa de las tierras que sus representantes
promovieron ante los tribunales y el Juzgado General
de Indios. Las montañas de papel que forman el archivo de este juzgado dan cuenta de los agravios que obsesionaron la memoria de los pueblos. Esta lucha indeclinable se convirtió en la memoria viva de su existencia, y sus alegatos, en los testimonios donde se resumió
la historia del pueblo.
La pérdida de las antiguas instituciones que conservaban la memoria indígena llevó a los pueblos a aceptar las creencias religiosas, las normas políticas y la organización social españolas, pero adaptándolas ingeniosamente a sus propias tradiciones. De este modo,

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

los dioses y santos cristianos fueron festejados en los
pueblos indígenas mediante ritos y ceremonias ancestrales. Otras veces, como en el caso de la pasión y muerte
de Jesuscristo en la Semana Santa, o de la fiesta en honor de la Santa Cruz (3 de mayo), la ceremonia cristiana se encubrió con ritos campesinos indígenas: se transformó en una celebración que reunía a la mayoría de la
gente del pueblo, fortalecía su solidaridad y reforzaba
su identidad étnica. Es decir, si la dominación española
había negado a los pueblos indios la posibilidad de recrear su propia historia, la compulsión de supervivencia condujo a éstos a inventar formas cifradas de conservación de su antigua tradición campesina,
entreverándolas con las tradiciones religiosas europeas.
En otros casos, cuando estas formas de sincretismo y mestizaje fallaron, los pueblos encabezaron movimientos radicales de indigenización de los santos,
cultos y ritos cristianos que se les habían impuesto, y
promovieron una búsqueda de nuevos símbolos comutútarios sobre los cuales asentar sus vacilantes identidades. El ejemplo más conocido de indianización de los
cultos cristianos es el de la Virgen de Guadalupe. Pero
son innumerables los movimientos religiosos que en
diversas partes de la Nueva España trataron de hacer
de los santos y cultos europeos, santos y cultos indígenas. Entre estos movimientos sobresalen los llamados
milenaristas y mesiánicos, los más radicales.
Aun cuando en sus orígenes estos movimientos
sólo se propusieron invertir el orden religioso, terminaron por impulsar una inversión del orden social y político. En estos casos, el conflicto entre los pueblos indios
y la minoría blanca alcanzó una radicalización extrema: el grupo paria exigió la desaparición de la clase
dominante y la elevación de los oprimidos al lugar privilegiado. En ninguna otra convulsión social se expresó
una crítica tan aguda de la dominación que padecían
los pueblos indígenas. Ni fue tan coherente la respuesta
para acabar con esas injusticias: erradicar los dioses
extraños, crear un culto y un sacerdocio autóctonos,
suprimir el tnbuto y la justicia de los españoles, establecer un gobierno indígena, organizar un ejército dotado

TRAYECTORIAS

!AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

de armas imbatibles, acabar con la gente blanca y coronar esa marea exterminadora con la instauración de un
milenio indígena.

EL ESTADO-NACIÓN CONTRA LA
MEMORIA ÉTNICA
Sin embargo, el mayor enfrentamiento entre los grupos étnicos tradicionales y la nación se produjo cuando
se creó el Estado moderno, el llamado Estado-nación.
Al contrario de la nación histórica, el Estado-nación es
concebido como una asociación de individuos que se
unen libremente para construir un proyecto_ En esta
concepción, la sociedad no es más el complejo tejido
de grupos, culturas y tradiciones formado a lo largo de
la historia, sino un conglomerado de individuos que se
asumen iguales. Luis Villoro (1988) observa que esta
nueva idea de nación "rompe con la nación tradicional.
Un pueblo ficticio de individuos abstractos reemplaza
a los pueblos reales; una nación construida, a las naciones históricas".
El proyecto de Estado-nación que maduró en
México durante la segunda mitad del siglo XIX se im-

139

�TEORÍA
Memoria indígena

Los actuales grupos étnicos se
mantuvieron fieles a las
tradiciones campesinas que a
lo largo de siglos los
formaron
como pueblo y les
.
.
impusieron una manera
de vivir y comprender
el mundo.
puso como misión someter la diversidad de la nación a
la unidad del Estado. Los constructores del Estado anhelaban una nación desprendida de las comunidades
históricas que habían formado a la nación plural. Puede entonces decirse que en México, como afirma Luis
Villoro (I 988), la "nación moderna no nace de la federación y convenio entre varias naciones históricas previas. Es un salto". Se origina "en la elección de una
forma de asociación inédita y en su imposición a las
naciones históricas existentes en un territorio". "En
realidad, la constitución del nuevo Estado es obra de
un grupo de criollos y mestizos que se impone a la
multiplicidad de etnias y regiones del país, sin consultarlos. Los pueblos indios no son reconocidos en la estructura política y legal de la nueva nación".

El REDESCUBRIMIENTO DE LA
ANTIGUA MEMORIA INDÍGENA
Durante el siglo XX, no hubo reconciliación nacional.
Los indígenas continuaron siendo el sector más miserable y atrasado de la sociedad mexicana. Sobre ellos

140

TEORÍA
Memoria indígena

recayeron descalificaciones lacerantes y las apologías
más desorbitadas. Aun cuando su presencia no fue negada, casi todos los sectores sociales pugnaron por cambiar su identidad, o imaginaron transformarlos en algo
distinto a lo que realmente eran. Con todo, el cambio
mayor en la situación del indígena fue obra de los
antropólogos. A ellos debemos las políticas que intentaron integrarlos al Estado nacido de la Revolución y el
redescubrimiento de sus antiguas tradiciones.
Lo primero que sorprendió a los antropólogos
dedicados a estudiar los pueblos indígenas en este siglo
fue encontrar en ellos una idea de la creación del cosmos semejante a la que habían desarrollado los antiguos mesoamericanos. Los datos aislados que hallaron
en sus rastreos iniciales fueron confirmados más tarde
por estudios minuciosos que mostraron que la visión
del cosmos de los actuales pueblos indígenas está
enraizada en el pasado remoto.
A través de un proceso continuo de adaptación y
resistencia, los actuales grupos étnicos se mantuvieron
fieles a las tradiciones campesinas que a lo largo de siglos los formaron como pueblo y les impusieron una
manera de vivir y comprender el mundo. Su concepción del cosmos, al igual que la de sus antepasados, es
una concepción campesina del mundo, fundada en la
creación maravillosa de las plantas cultivadas y el origen del maíz. Su idea de la división del cosmos y de los
mecanismos que regulan el universo se sustenta en los
movimientos del sol, el gran ordenador, junto con la
propia actividad agrícola, las tareas cotidianas, las fiestas y los calendarios de los pueblos campesinos.
Lo sorprendente es que no sólo los tzotziles y los
chamulas, pueblos mayas de Chiapas, o los mixtecos
de Oaxaca, o los nahuas de Chicontepec (Veracruz)
compartan las mismas ideas sobre la antigua división
del cosmos mesoamericano, sino que otros pueblos, no
considerados propiamente mesoamericanos, tengan
esas mismas ideas sobre el origen del cosmos y la división del universo.

liticos, el Estado español, la Iglesia católica y los gobiernos nacionales no pudieran cambiar las antiguas creencias de los indígenas? Creo que
la respuesta se encuentra en
las estructuras internas sobre las que reposan estos pu eblos.
Debe recordarse
que la práctica de sembrar, regar, desyerbar,
proteger, cosechar y almacenar el maíz ha
sido la tarea colectiva
absorbente de los indígeaños por lo menos. Esta
costumbre fue la que creó el
vínculo milenario entre el campesino y la milpa, entre el ser humano y la tierra que lo alimenta. Esta
práctica cotidíana forjó los lazos de identidad que unieron a un campesino con otro, y fue el
crisol donde nacieron las formas de vida campesina que
perduran hasta nuestros días.
Dicho con otras palabras: el cultivo del maíz es
sinónimo de identidad indígena, de una forma específica de vida campesina. La relación con la milpa fue el
cordón que ató al campesino con el ciclo agrícola regulado por el movimiento del sol y la unión de estos dos
mecanismos ordenadores fijó el lugar donde vivir, el
tamaño de la familia, los ciclos de trabajo, la dieta alimenticia, la dependencia ante los cambios de la naturaleza, el culto a los fenómenos que intervenían en la
germinación de las plantas y la idea de que supervivir,
como dice Nancy Farris, es sobre todo una empresa
colectiva. Al fin y al cabo, la identidad indígena no es
más que el conjuntó de hábitos que día con día cumplen de modo solidario la familia y la aldea campesina.

La persistencia de la antigua
cosmovisión mesoamericana a través
de los siglos y la continuidad de
los ritos y tradiciones campesinos obliga a preguntar:
¿cuáles fueron las correas
de transmisión de esta
memoria milenaria?
En contra de las
tesis hasta ahora conocidas, Memoria indígena muestra que estos
instrumentos fueron el
rito, el calendario solar
y el religioso, los mitos y
la tradición oral. Estos artefactos casi nunca han figurado en los estudios históricos como almacenadores y
conductores de la memoria, y aun
hoy no son reconocidos como portadores eminentes de la memoria campesina. Y sin embargo, las evidencias disponibles no
mienten: en la tradición mesoamericana y mexicana
éstos fueron los principales conductores de la memoria
colectiva. ..,,

BIBLIOGRAFÍA
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Commentary, Instirure for Mesoamerican Srudies, NuevaYork
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Villoro, Luis (1988), Estado plural, pluralidad de culluras, Paidós,
México.

¿Cómo se explica que al cabo de quinientos años
de imposición de nuevos dioses, cultos y regímenes po-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

TRAYECTORIAS . AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

141

�-

AMBITO

ÁMBITO
Polos opuestos

Polos opuestos

POLARIZACIÓN SOCIAL Y REGIONAL

Nuevo León y Chiapas
ESTHELA G UTIÉRREZ GARZA

L

a teoría del desarrollo económico de América Latina, tanto en la versión estructuralista de la CEPAL' como en su versión dependentista,2 sostiene que los patrones del
desarrollo se h an constituido excluyendo a un sector
de la población de la dinámica del mercado interno
(CEPAL, 1998; Marini y Millán, 1994). Esta exclusión, a su vez, se traduce en procesos permanentes
de polarización social, no como una versión perversa del desarrollo, sino por el contrario, como un proceso inherente al modo de funcionamiento del capitalismo periférico y su forma de inserción en la economía del mundo. Esta diferenciación, que nos remite a los viejos problemas estructurales en América
Latina, se ha acrecentado en la etapa actual de la relaciones internacionales conocida como la globalización (Boyer, 1998). Hoy más que nunca, los problemas de exclusión de la población del patrón de acumulación se han profundizado. Las políticas económicas concretadas en el conocido Consenso de l-%shington han generado cambios profundos en las estructuras económicas sin lograr extender sus beneficios a sectores de la población que, en modelos anteriores de desarrollo, se encontraban integrados. Por
el contrario, los sectores excluidos se han marginado
aún más y un segmento importante de la población
tradicionalmente integrado a las estructuras productivas se ila desplazado hacia las nuevas modalidades
1
2

Comisión Económica de América Laána.
Nos referimos a la teoría de la dependencia.

142

de producción que emergieron en la década de los
ochenta y noventa, bajo los nuevos esquemas de funcionamiento produ ctivo conocidos como la economía informal.
Como prueba de la intensificación de la polarización en México, contamos con abundantes referencias dentro de las cuales destaca la información sobre los salarios y sobre el empleo remunerado. Como
es ampliamente conocido, el salario mínimo sufrió una
pérdida adquisitiva de 53% en 1998 con relación a
1988, y la población ocupada que trabajaba sin percibir remuneración pasó de 5% en 1988 a 14% en el
mismo periodo. Igualmente, la población ocupada
poco integrada a las estructuras productivas que percibía ingresos menores al salario mínimo legal pasó
de 24% a 19% en ese lapso, 5% menos; disminución porcenrual que no compensa la pérdida adquisitiva del salario, pues ese 19% de la población total
ocupada es 53% más pobre que en 1988 (Gu tiérrez,
1999).
Podemos afirmar que los efectos de la globalización y la política económica neoliberal han
agudizado la polarización social estructural que padece México, específicamente sobre 35% de la p oblación ocupada total en 1998 (2% de desocupados,
14% que trabaja sin percibir ingresos y 19% que lo
hace percibiendo menos de un salario mínimo legal).
Por el contrario, en el otro extremo, tenernos a la población ocupada que percibe ingresos mayores a cinco salarios mínimos que casi se triplica en dicho periodo pasando de 3% en 1988 a 8% en 1998.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

Los problemas estructurales de México siempre han
estado matizados por la diversidad regional. Zonas
económicas prósperas se han distinguido desde las
postrimerías del siglo XIX, en parte por su posición
geográfica, como lo es el norte del país por su colindancia con Estados Unidos y los flujos comerciales
que impulsaron el desarrollo de la región, y por su
posición sociopolítica, como lo es la zona centro, que
se beneficia del impacto favorable de la centralización del poder público que caracteriza al país. Ambas realidades, económicas y políticas, han influido
de manera determinante en la configuración de redes productivas con un mayor grado competitivo en
infraestructura fisica, productiva, de servicios y de
recursos humanos que en apariencia justifican el despegue y la brecha socioeconómica que existe entre
las distintas regiones económicas de México (Piore,
1997 y Lipietz, 1996). No sorprende afirmar que la
zona n orte del país supera de manera importante los
indicadores básicos de la media nacional y por el contrario, que la zona del sur se encuentra con rezagos y
grados de marginación muy fuertes en relación con
la m edia de dichos indicadores.
Con estos antecedentes, las regiones se integran con su diversidad productiva a la era de la globalización y a la tendencia homogenizadora diseñada para los países de América Latina (conocida como
el Consenso de Washington), para regular las relaciones con los países desarrollados. Los principios que
caracterizan este programa son la desregulación económica, la liberalización comercial y financiera y el
retraimiento de la gestión pública en las actividades
socioeconómicas (Guillén, 2000). En el caso de México, este programa se verla coronado con la firma
del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados
Unidos y Canadá en noviembre de 1993. De esta
manera, las regiones quedan sujetas a su capital eco-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

nómico y social previamente acumulado y se ven
despojadas de toda política pública correctiva tendiente a compensar y allanar vías alternativas de superación de los viejos problemas estructurales que
caracterizan la diversidad regional. De tal suerte que,
la apertura de las fronteras a los productos comerciales, la no negociación del principio de disparidad
competitiva y los mecanismos de compensación por
la apertura en el Tratado de Libre Comercio han dejado a la mayoria de los sectores productivos de la
región en condiciones de extrema debilidad y con
posibilidades de supervivencia muy arduas en aquellos sectores de baja composición tecnológica en sus
procesos productivos, pero sobre todo, en aquellos
sectores agropecuarios y manufactureros que reali-

143

�ÁMBITO

ÁMBITO

Polos opuestos

Pows opuestos

Las regiones quedan
sujetas a su capital
económico y social
previamente acumulado y
se ven despojadas de toda
política pública correctiva
tendiente a compensar y
allanar vías alternativas
de superación de los viejos
problemas estructurales
que caracterizan la
diversidad regional.

zan su actividad productiva con métodos de producción intensivos en mano de obra y también con una
concepción comunitaria y/o artesanal del trabajo
como producto de su cultura y organización social
de las comunidades indígenas y campesinas. Por el
contrario, los sectores modernos y competitivos han
logrado beneficiarse de las opciones de crecimiento
que ofrece la economía global como resultado de la
experiencia previa internacional, la cultura empresarial de la calidad y las redes comerciales y financieras que forman el entorno de sus empresas y negocios (Gutiérrez, 1999).
Consecuentemente, bajo los nuevos principios de la racionalidad económica, esta realidad que
caracteriza la diversidad nacional, al ser abandona-

144

da al arbitrio de las fuerzas del mercado, profundiza
los viejos problemas estructurales condenando a los
sectores de alta marginación social a un empeoramiento de sus condiciones productivas y sociales y a
los sectores tradicionalmente integrados a distanciarse
cada vez .más de los parámetros que identifican la
media nacional.

INTEGRACIÓN VERSUS MARGINACIÓN
ECONÓMICA: NUEVO LEÓN Y CHIAPAS
Como es ampliamente conocido, en el contexto de la
globalización el patrón socioeconómico dominante
ha sido el de la distribución regresiva del ingreso. Esto
se ha dado en el contexto de las naciones donde las
más prósperas han incrementado su posicionamiento en la economía mundial y las más atrasadas se han
distanciado aún más de las tendencias modernizantes
que actualmente prevalecen en el mercado. Esta polarización ocurre a su vez al interior de cada país. Por
ejemplo, en México, entre los años 1983-1994 10%
de los hogares más ricos se apropiaron de 6% del total de los ingresos, lo que representó una disminución de 5% en la parte del ingreso correspondiente a
los hogares del estrato medio y 1% perdieron los hogares más pobres (Fuggi, 1998). Éste ha sido uno de
los costos que los mexicanos han tenido que pagar
para acceder al nuevo concepto de modernidad que
pregonan los países desarrollados y que los países
periféricos no han logrado traducirlo en un modelo
propio ajustado a los requerimientos del desarrollo
humano y social de cada nación. En este contexto
nacional, las regiones se incorporan de manera diferenciada de acuerdo con su capital productivo y social acumulado a lo largo de su historia. Nuevo León
y Chiapas nos marcan un sugerente ejemplo de la
diversidad productiva y social en México.
Existen pocas similitudes y grandes diferencias entre Chiapas y Nuevo León. Entre las similitudes destaca su población y su territorio. La pobla-

ción total en 1995 ascendió a 3'098,736 habitantes
en Nuevo León y en Chiapas a 3'210,496. La extensión territorial que es de 64,924 km2 en Nuevo León,
en Chiapas es de 74, 211 km2 • Sin embargo, la distribución territorial según las zonas ecológicas coloca
a N uevo León y a Chiapas en los extremos. Mientras
que en Nuevo León 93% de su superficie territorial
corresponde a las zonas áridas con volúmenes anuales de precipitación pluvial inferiores a los 600 mm;
en Chiapas 100% de su superficie territorial corresponde a la zona del trópico húmedo, con una precipitación anual por encima de los 1,200 mm y constituye la zona ecológica de mayor biodiversidad del
país (Garza, 1999).
Sobre esta realidad dos historias se desarrollan. Nuevo León se encuentra en el nordeste del país
y colinda con Estados Unidos, mientras que Chiapas
se encuentra en el sudeste y colinda con Guatemala.
Este posicionamiento geográfico ha configurado dos
sistemas productivos altamente diferenciados.
Nuevo León inicia su desarrollo comercial e
industrial en el siglo XIX facilitado por los flujos comerciales que se realizaron durante la Guerra de Secesión de Estados Unidos, lo que le permitió constituirse en una zona industrial y de gestión empresarial desde las postrimerías del siglo XIX. Posteriormente, las actividades industriales fueron desarrollando a lo largo del siglo XX y de manera particular
en el último cuarto de ese siglo, un conjunto de actividades comerciales, financieras, de servicios y de
capacitación de los recursos humanos altamente
competitivos que constituyen las actividades sectoriales principales de dicho estado (Cerutti, 1992 y
Duarte, 1998).
Por el contrario, en Chiapas, el segundo estado en importancia que concentra población indígena en el país, tiene una historia marcada por el conflicto de la tierra entre las comunidades indígenas y
campesinas y la presencia de los grupos económicos
que desde la época colonial han mantenido sus viejos latifundios, aunque formalmente operan en la

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I

I

f
1

!

\

\

actualidad con prestanombres (García, 1994) . En
esta estructura sociopolitica de lucha por la tierra,
las actividades agropecuarias y de servicios comunales y sociales constituyen la principal fuente de riqueza económica en Chiapas. Sin embargo, el abandono en el que han permanecido dichas comunidades y su constante exclusión durante el periodo posrevolucionario configuran realidades socio productivas de muy baja competitividad. Esto a pesar de la
riqueza de su territorio y del hecho de que en Chiapas, la producción de petróleo y la generación de electricidad constituyen una actividad sectorial importante.
Esta diferenciación regional se expresa, por
ejemplo, en la aportación al Producto Interno Bruto
(PIB) nacional. Mientras Nuevo León en 1995 produjo 111, 663 miles de millones de pesos, Chiapas
produjo 29,901; es decir, menos de una tercera parte
de aquél. Consecuentemente, Nuevo Leó'l. aportó
6.7% al PIB nacional y Chiapas 1.8% (cuadro 1).
En una tendencia retrospectiva, podremos
observar que la polarización económica se ha intensificado en la etapa de la globalización, pues en 1980

145

�ÁMBITO

ÁMBITO

Polos o-puestos

La polarización económica se
ha intensificado en la etapa
de la globalización) pues en
1980 Nuevo León ocupaba el
Sto lugar en aportación al
PIB nacional y Chiapas el
11avoy mientras que en 1998
pasaron a ocupar el 3º y
17avo) respectivamente
Nuevo León ocupaba el quinto en aportación al PIB
nacional y Chiapas el onceavo, mientras que en 1998
pasaron a ocupar el tercero y diecisieteavo, respectivamente (INEGI, 1998). Es decir, la zona próspera
de Nuevo León se hizo más próspera y la zona de
menor prosperidad se empobreció aún más. Efectivamente, para el periodo 1988-1999, el PIB creció
6.2% promedio anual en Nuevo León y en Chiapas
creció O. 7% entre 1988-1998 (cuadro 1).
Estos resultados podemos ubicarlos a la luz
de la historia, de la forma en que Chiapas y Nuevo
León se integraron al modelo de desarrollo nacional.
Efectivamente, el proyecto de modernización económica en el periodo posrevolucionario fue concebido
en tomo al desarrollo de la industrialización. Aquellas regiones que lograron incorporarse al proyecto
nacional industrializador dedicándose a la producción manufacturera tuvieron la oportunidad de beneficiarse de un conjunto de encadenamientos productivos, de redes comerciales, de sistemas de infraestructura y de relaciones financieras y de servicios
que lograron garantizar un tipo de desarrollo econó-

146

Polos opuestos

mico regional próspero para las generaciones del futuro. Nuevo León fue uno de los estados del norte
del país que logró integrarse y constituirse en una
región de actividades manufactureras productivas,
dinámicas y competitivas que han sostenido el modelo de desarrollo dominante en el país. Por el contrario, Chiapas, tanto por sus características territoriales (zona del trópico húmedo) como de población
(la mayoría de extracción indígena), se incorporó al
modelo de industrialización aportando materias primas e insumos. Bajo este modelo y a través del sistema de precios que prevaleció en el país durante el
periodo del desarrollo estabilizador (Ortiz, 1998), se
realizó una transferencia del sector agropecuario hacia el sector manufacturero que permitió financiar
las importaciones de maquinaria y equipo que requerían las industrias con las exportaciones de productos agrícolas y ganaderos. Así, el campo se
descapitalizó, las empresas públicas paraestatales
subsidiaron la industrialización y las regiones dedicadas a la agricultura y ganadería y a la producción
de insumos industriales (petróleo y electricidad),
como lo es Chiapas, cargaron con el costo económico y social del modelo de industrialización que adoptó
el país a lo largo del siglo XX. Nos encontramos de
esta manera con dos realidades socioproductivas altamente diferenciadas.
Así, en 1998, Nuevo León tenía en la manufactura la actividad sectorial productiva más importante y aportaba 29% del PIB total, seguida por las
actividades de servicios comunales y personales con
22%, las actividades de comercio que participaba con
20%, y los servicios financieros con 15%. Mientras
que en Chiapas, la rama de actividad que tiene mayor participación en el PIB es la de servicios comunales, sociales y personales, con 24%; le siguen los
servicios financieros e inmobiliarios que participa con
20%, las actividades de comercio, hoteles y restaurantes con 13%. Las actividades propiamente productivas, como la agropecuaria, participan con 14. 2%
y la industria eléctrica con 8. 7%.

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

CUADRO 1
TASA DE CRECIMIENTO DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO
(Millones de pesos de 1993)

/Jfo

Nacional

R3sos

01iapas

Tasa

11:!so;

Nue\Qleón

Tasa

11:!so;

Tasa

1980

1,054,094.20

1985

1,050,510.10

--0.3%

22,897.90

-1.3%

58,964.20

16.8%

1988

1,141,793.60

8.7%

20,908.10

-8.7%

64,296.20

9.0%

1993

1,155,132.20

1.2%

20,644.40

-1.3%

74,070.60

15.2%

1994

1,206,135.00

4.4%

21,480.50

4.1%

78,141.20

5.5%

1995

1,131,752.70

~-2%

21,423.30

--0.3%

73,103.80

~-4%

1996

1,190,075.50

5.2%

21,641.40

1.0%

76,669.20

4.9%

1997

1,270,744.10

6.8%

22,643.20

4.6%

83,572.30

9.0%

1998

1,334,986.90

5.1%

23,760.90

4.9%

89,573.40

7.2%

1999

1,384,697.20

3.7%

24,006.00

1.0%

94,372.70

5.4%

23,198.00

88-99

3.6%

50,477.80

0.7%

6.2%

Fuente: Sistema de Cuentas Nacionales. INEGI, 1998.

Aquí también observamos una dinámica sectorial diferenciada. Mientras que la tasa de crecimiento del PIB manufacturero en Nuevo León fue de 6%
anual entre 1988-1998; en Chiapas fue de 3%. Por el
contrario, mientras que la actividad productiva más
importante de Chiapas, la agropecuaria y la electricidad crecieron -0.1 % y 13%, en Nuevo León, lo hicieron 6% y 14%, respecúvamente. Inclusive los servicios comunales y sociales, tan importantes en Chiapas, crecieron 19% y en Nuevo León, 67% (destaca
la prestación de servicios técnicos y especializados
cuya rama de actividad (9510] ocupó el segundo lugar de 32 a nivel nacional en 1993). Otra disparidad
la constituye la rama de comercio, hoteles y restaurantes. Siendo Chiapas un lugar turístico importante, esta rama creció -2% promedio anual en el periodo señalado y en Nuevo León 3%. Cabe destacar que
la reforma económica neoliberal, que tuvo como objetivo principal reubicar el sistema financiero en el

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

1

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

centro de las actividades económicas del país, generó
un impacto regional notable: en Chiapas, este sector
creción 29% y en Nuevo León 26% promedio anual
corno producto de la generalización de la conocida
burbuja financiera (encarecimiento del dinero y de los
bienes inmobiliarios). Véase cuadro 2.
Como lo podemos constatar, la región más
desarroUada creció más y la más atrasada creció en
algunas de sus ramas incluso con tasas negativas. Son
dos regiones altamente diferenciadas y dotadas de
recursos que marcan su historia pero también su futuro. De acuerdo con información económica proporcionada por INEGI, para el año de 1993, de las
quince ramas más importantes de cada estado, Nuevo León se encuentra en el rango más alto de competitividad, pues doce de ellas3 ocupan los primeros
3
Estas son: Comercio de productos alimenticios al por mayor (6120],
industria del tabaco [3140], comercio de bebidas y tabaco al por mayor
[61401, comercio de alimentos al por menor [6230], fabricación de

147

�ÁMBITO

ÁMBITO

Pol.os opuestos

Pol.os opuestos

CUADRO 2

CUADRO 3

TASA DE CRECIMIENTO
DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO: (1988-1998)
(Millones de pesos de 1993)
ktividad

()¡iapas

NUEMlleón

Agropecuaria

--0.l

6

Manufactura

6

3

Electricidad, gas y agua

13

14

Servicios comunales

19

67

Comercio, hoteles y
restaurantes

-2

3

Servicios financieros e
inmobiliarios

29

26

PIB Total

0.7

6.2

Fuente: Sistema de Cuentas Nacionales, INEGI, 1988.

cinco lugares de las ramas respectivas a nivel nacional; mientras que Chiapas sólo tiene dos (extracción
de petróleo [2200] y petroquímica básica [3511]) en
dicho rango. En el rango del sexto al diecisieteavo
lugar, Nuevo León tiene tres de sus ramas y Chiapas
tiene siete. Por último, del rango del dieciochoavo al
32avo lugar, Chiapas tiene a seis de sus principales
ramas y Nuevo León, cero (cuadro 3).
Esta diferenciación de las condiciones de la
competitividad productiva también se expresa en las
remuneraciones promedio de cada estado que en
N~evo León fueron de 1'794.00 pesos y en Chiapas
de 650.00 pesos mensuales en 1993.4
maquinaria y equipo [3831), comunicaciones [7200), productos metálicos (3814], fabricación de vidrio [3620), auto carga de transporte
(7112),servicios educativos prestados por el sector privado [9211), fabricación de cemento [3691),industria básica de hierro y acero [3710]
(http://www.inegi.mx./estadistica/estados).
•ver: http://www.inegi.gob.mx/estados.

148

LAS QUINCE RAMAS ECONÓMICAS
MÁS IMPORTANTES
(Nuevo león y Chiapas, 1993)
Lugar nacional
por ramas de un
totalde32

mapas

NUEMlleón

Primeros 5 lugares

2

12

Del 6" al l 7""'Iugar

7

3

Del 18""'al 32""'Iugar

6

o

Total de ramas

15

15

Fuente: Página electrónica del INEGI, http:I/www.ínegi.gob.mexlestadisticaslestados

Consecuentemente existe un campo legal
muy amplio en el cual puede trabajarse para impulsar a la población chiapaneca a los estándares medios en los que vive la población mexicana. Es decir,
es prioritario impulsar políticas públicas y privadas
que cierren el abanico de la diferenciación económica y social que existe entre las regiones del país.
Así, hoy Nuevo León, región predominantemente industrial, constituye una zona de alta concentración del ingreso y de los recursos. Cuando se
realizó la privatización de la banca con la reforma
financiera en 1992, 34% de la banca comercial quedó en manos de grupos financieros regiomontano? A
pesar de la crisis financiera de 1995, estos grupos
económicos siguen ocupando un lugar importante
en el terreno financiero con nuevas fusiones y nuevas adquisiciones, pero sobre todo han logrado consolidarse como región exportadora en esta etapa de
globalización económica. Efectivamente, las expor-

5

BANCOMER Jo compró VAMSA (Eugenio Garza Lagüera) por
$2,725 millones de dólares. SERFlN lo compró OBSA (Adrián Sada
González) en 909 millones de dólares. CONFIA lo compró ABACO
Gorge Lankenau) en 294 millones de dólares y BANCO DEL ORIBNTE lo compró Grupo Margen (Ricardo Margaíll) por 74 millones de
dólares (ElNorre, 7 de julio de 1992).

I

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ S SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001
I

raciones crecieron 32% promedio anual pasando de
651 millones de dólares en 1988 a 5,541 millones de
dólares en 1997. Es decir, Nuevo León participa con
12% de las exportaciones manufactureras a nivel
nacional (INEGI, 1999 y SECOFI, 1999) . Un papel
destacado en la actividad industrial es la presencia
reciente de la industria maquiladora que de ser 75 en
1992 actualmente cuenta con 160 maquiladoras cuyo
impacto en la dinámica del empleo ha sido muy dinámica y ha logrado no sólo una reestructuración
del mercado laboral importante (desplazamiento de
bajos estratos del sector servicios -trabajo doméstico,
limpieza, vendedores ambulantes- al sector productivo), sino que además presenta las tasas de desempleo abierto más bajas del país configurándose una
situación cercana al pleno empleo.
Por su parte, Chiapas exportó un total de
142 millones de dólares en 1999 en su mayoría con
productos como el café, plátano, mango y maíz. Chiapas ocupa los primeros lugares a nivel nacional en
dichos productos con excepción del maíz que se encuentra en el tercer lugar de productores. Sin embargo, se está abriendo un nuevo campo de relaciones productivas y de inversión agropecuaria en Chiapas en el contexto de la globalización. Prueba de ello,
entre 1998 y 2000 se registraron 19 proyectos de inversión incluyendo maquiladoras como Axa-Yazaqui
(ensambladora de arneses) y otras (Caipoqui y Manufacturas Azo) en la rama de la industria textil (http:
noticias, Chiapas) . Justamente, como parte del proyecto de atracción de industrias maquiladoras que
está impulsando el gobierno de Chiapas, en 1999 se
constituyó un Fideicomiso para el Desarrollo Industrial (apoyos para acondicionar naves industriales),
así como, el Instituto de Capacitación y Vinculación
Tecnológica con el propósito de aprovechar su ubicación geopolítica, pues representa 58% de la frontera sur de México, y con ello ocupar un sitio estratégico
en el proyecto Puebla-Panamá que permita preparar a
la región como el centro del flujo comercial con Guatemala, Honduras y El Salvador. Otro proyecto que se

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ S SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

está desarrollando es el mejoramiento de los atractivos
turísticos y de las zonas arqueológicas de la región, pues
el turismo constituye un polo de actividad importante
en este Estado.

DESARROLLO SOCIAL, MARGINACIÓN Y
REGIONES EN LA GLOBALIZACIÓN
Las condiciones económicas guardan una relación muy
estrecha con el desarrollo social. La diferenciación económica que existe entre Nuevo León y Chiapas que
acabarnos de mostrar queda fielmente plasmada en los
niveles de bienestar social de su población. De acuerdo con datos proporcionados por el Consejo Nacional
de Población de un rango del uno al 32, Nuevo León
tiene una marginación social muy baja y ocupa el segundo lugar, mientras que Chiapas tiene una marginación
muy alta y ocupa el último lugar.6
El rol económico que cada estado desempeñó a lo largo del siglo XX, uno impulsor del desarrollo industrial, el otro copartícipe en el abastecimiento de materias primas e insumos, perfiló una confi6

Véase el cuadro en la página 64 de este número de Trayectorias.

14 9

�ÁMBITO

ÁMBITO

Polos opuestos

De acuerdo con datos
proporcionados por el Consejo
Nacional de Población) de un
rango del uno al 32) Nuevo
León tiene una mar;ginación
social muy baja y ocupa el 2º
luga,; mientras que Chiapas
tiene una mar;ginación muy
alta y ocupa el 32º lugar.

guración territorial totalmente opuesta. En Nuevo
León, 89% de la población vive en zonas urbanas,
mientras que en Chiapas 77% de su población vive
en zonas rurales y solamente 23% en zonas urbanas.
Por lo general, en las zonas urbanas se registran mejores condiciones de bienestar que en las zonas rurales, razón por la cual, sobre la diferenciación social
derivada del modelo económico de la región, Chiapas ve afectado su bienestar social por factores relacionados con la falta de infraestructura y servicios
en gran parte de sus zonas rurales.
Educación

Como lo mencionamos anteriormente, el ingreso per
cápita anual en Nuevo León fue de 36,032 pesos y el
de Chiapas 9,312 pesos en 1995. Esta realidad evidencia que es más pobre la población de Chiapas
que la de Nuevo León y se constata con una serie de
indicadores que tipifican la marginación social. En
Chiapas 80% de la población ocupada gana menos
de dos salarios mínimos: esta circunstancia econó-

150

Polos opuestos

mica se refleja en las opciones de educación en Chiapas. Si bien las políticas públicas en educación básica (primaria y secundaria) de brindar una amplia
cobertura han tenido resultados positivos en la década de los noventa,7 la realidad hoy sigue siendo muy
adversa. En efecto, en Chiapas, de la población mayor de 15 años, 24% es analfabeta, 32% tiene primaria incompleta, y sólo 15% tiene estudios terminados
de primaria. En la cúspide del sistema educativo, sólo
15% tiene estudios de educación media superior, según los datos para el año de 1995.
Por el contrario, en Nuevo León, la población ocupada que percibe menos de dos salarios núnimos representa 42%, es decir, poco menos de la
mitad que en Chiapas, realidad que aminora significativamente el rezago educativo. Así, de la población
que tiene más de 15 años, 5% es analfabeta, 15% tiene primaria incompleta, y 15% tiene estudios de primaria terminados.
Destaca el hecho de que 41 % de la población tiene estudios de educación media superior,
donde 19% tiene estudios superiores mientras que
en Chiapas sólo 5% (cuadro 4). Como podemos observar, las posibilidades y las oportunidades de obtener un trabajo bien remunerado y con opciones de
desarrollo personal son mayores en Nuevo León, circunstancia que incide positivamente en las condiciones de desarrollo y expansión de las actividades productivas que caracterizan la etapa actual de la globalización. Esta vieja tesis de que el desarrollo trae más
desarrollo y el subdesarrollo más subdesarrollo es una
tesis que no sólo sigue siendo válida, sino que en la
etapa actual de desregulación económica y determinación productiva por las fuerzas del mercado adquiere mayor relevancia y plantea nuevos problemas
en la definición de las políticas públicas y privadas
en materia de desarrollo social.

CUADRO 4
NIVEL DE EDUCACIÓN DE LA POBLACIÓN
MAYOR DE 15 AÑOS
(Chiapas y Nuevo León, 1995)
Educación

Población
Analfabeta

a-riapas

NUe\OLoon

3,210,496

3,098,736

24%

5%

Salud y bienestar
Las condiciones de polarización social que acabamos de analizar nos permiten, entender que la mayor incidencia de enfermedades y mortalidad se encuentra en la población chiapaneca. En efecto, si comenzamos con la esperanza de vida, ésta es de 71.4
años en Chiapas y de 74.6 en Nuevo León. Un conjunto de factores explican por qué la esperanza de
vida es 5% mayor en Nuevo León. En Chiapas, en
las primeras etapas de la vida, la tasa de mortalidad
infantil es de 39.5 niños por cada mil nacimientos,
mientras que en Nuevo León son 20.1; es decir, la
tasa de mortalidad infantil en Nuevo León es 49%
menor que en Chiapas.
En relación con la posibilidad de acceso al
sistema de salud en Nuevo León, existen 1.06 camas

Sin primaria completa

32%

15%

Primaria completa

15%

15%

Educación media

14%

24%

Educación media superior

10%

22%

Educación superior

5%

19%

Fuente: IX Conteo de Población y Vivienda 1995, INEGI.

Vivienda

Tradicionalmente, los índices de marginación son
integrados por un conjunto de indicadores que miden el acceso a las condiciones de infraestructura y
la calidad de una vivienda digna que guarda relación
con el medio geográfico y climatológico de la región.
Así, irtdicadores tales como, incidencia de viviendas
que poseen agua entubada, energía eléctrica, drenaje, piso de tierra son utilizados para determinar el
grado de marginación social. La diferencia entre
Nuevo León y Chiapas es muy grande. Mientras que
en Chiapas 3 5% de las viviendas no cuentan con luz
eléctrica,8 en Nuevo León sólo 4% no la tienen. De la
misma manera, en Chiapas 42% no cuenta con agua
entubada y 43% no tiene drenaje. En Nuevo León
sólo 7% no tiene agua entubada en su vivienda y 4%
no cuentan con el sistema de drenaje. Otro indicador interesante que mide la calidad de la vivienda es

7

La p oblación que asiste a la escuela (entre 6 y 14 años) pasó de 7 1%
e n 1990 a 84% e n 1995 en Chiapas. En N uevo León fue de 93% a 97%,
respectivamente.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 , SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

8

"A pesar de que esta región produce 55% de la energía nacional de tipo
hidroeléctrico " (Fuentes, 1998) .

I

si el piso es de tierra o de cemento (u otra construcción sólida). Pues bien, en Chiapas 51 % de las viviendas tienen piso de tierra y en Nuevo León 6%
están en dicha situación (cuadro 5).
Definitivamente, dichos contrastes reflejan
un conjunto de realidades altamente jerarquizadas
que explican la magnitud de tal polarización y que
más adelante pasaremos a analizar.

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5 ; SEPTIEMBRE 2000- ABRIL 2001

CUADRO 5
CARACTERÍSTICAS DE LA VIVIENDA
(Chiapas y Nuevo León, 1995)

VIVierda

Chiapas

NLie\Q León

Sin drenaje

43%

4%

Sin energía eléctrica

35%

4%

Sin agua instalada

42%

7%

Con piso de tierra

51%

6%

Fuente: IXConteodePoblacióny Vrvienda 1995, INEGI.

151

.......

�ÁMBITO

ÁMBITO

Polos opuestos

Polos opuestos

por mil habitantes y en Chiapas, 0.41. Los médicos
son 1.4 en N uevo León y 0.8 en Chiapas, respectivamente. Consecuentemente, en Chiapas la tasa de mortalidad por causas transmisibles es 50% más que en
Nuevo León; es decir, en Chiapas mueren 100.5 personas por cada cien mil habitantes por enfermedades transmisibles y en N uevo León 50.6 por la mism a causa (véase cuadro 6).
La situación anteriormente descrita, tan polarizada socialmente, tiene un conjunto de explicaciones:
• En primer lugar, debemos resaltar el potencial económico de cada región. Chiapas produce
una tercera parte de lo que produce Nuevo León, a
pesar de contar con el mismo territorio y la misma
población aproximadam ente.
• En segundo lugar, un referente importante
es el grado de urbanización existente que refleja el
desarrollo de las inversiones en infraestructura y servicios. Pues bien, en Nuevo León, 97% de la población vive en zonas urbanas y en Chiapas sólo 23%.
• En tercer lu gar, impacta de manera signifi-

CUADRO 6
ESTÁNDARES DE SALUD
(Chiapas y Nuevo León, 1995)

Caracteñstica

Oliapas

NUEM&gt;León

Esperanza de vida (años)

71.4

74.6

Camas*

0.41

1.06

Médicos*

0.79

1.36

100.51

50.59

39.5

20.1

Tasa de mortalidad por
causas transmisibles**
Tasa de mortalidad infantil***

"Por mil habitantes...Defunciones x 100 mil personas.....Fallecimientos en el
primer año P&lt;?r cada mil nacimientos.
Fuente: Oiga López Ríos y Virginia Portada Bush. (Gustavo Garza, 1999).

152

cativa la composición de la población económicamente activa (PEA) en dos aspectos fundamentales: primero, el referente a la calificación de los trabajadores, aspecto fundamental para afrontar los retos de
competitividad de las actividades productivas en una
econonúa de apertura comercial. En Nuevo León,
21 % de la PEA son profesionales y técnicos y en
Chiapas, 8%. Segundo, la desproporcionalidad entre
el sector productivo y la población empleada en dicho sector. En Nuevo León existe un alto grado de
proporcionalidad sectorial en el sector eje de la economía en dicho estado. En efecto, la manufactura que
aportó 29% del PIB total ocupa 27% de la PEA en
1995. En contraste, la actividad eje de la economía en
Chiapas, la agropecuaria, presenta una aguda desproporcionalidad sectorial. Efectivamente, el sector agropecuario que aporta 14% del PIB total ocupa 49% de
la PEA ( INEGI, 1995). Esto nos indica los altos niveles de productividad que existen en la industria manufacturera en Nuevo León y la muy baja productividad
que existe en el sector agropecuario en Chi_a_pas.
• En cuarto lugar, la composició"n indígena
de la población. En Chiapas 24% de la población es
indígena y 8% no habla español. Este sector poblacional tradicionalmente excluido del desarrollo económico y social del país tiene un peso determinante
en la conformación de la vida chiapaneca y muy pocas posibilidades de afrontar por sí solo y con su s
propios recursos los retos que impone una sociedad
globalizada. En estas condiciones, las posibilidades
de acceder a los niveles de bienestar de este sector de
la sociedad chiapaneca son mínimas. Por el contrario, su tendencia es profundizar la pobreza extrema,
la marginación y la exclusión. En Nuevo León, la
población indígena representa 0.2% de la PEA y se
presenta como población migrante que viene a la ciudad metropolitana en busca de mejores oportunidades de empleo. El 0% no habla español. El contraste con
Chiapas en este rubro es absoluto (cuadro 7).
Todos estos factores coadyuvantes en el proceso de polarización social tienen su propia inercia

TRAYECTORIAS ! AÑO 111, NO. 4/5

1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

en el acontecer económico de la región. Como lo hemos observado, la tendencia general conduce a que
se amplíe la brecha de la diferenciación regional si
nos mantenernos en una postura de conducción ciega por las fuerzas del mercado. Sin embargo, en la
realidad socioeconómica no todo es econonúa. Para
el infortunio de los economistas ortodoxos la política no es un agente extra económico, forma parte de
la economía y determina el rumbo de las relaciones
económicas. Es decir, los actores políticos pueden
hacer cambios respecto a la polarización regional que
vayan en el sentido de buscar la integración nacional
mediante políticas públicas y privadas que estrechen
la diferenciación o, por el contrario, acciones que vayan en el sentido de abandonar las regiones a su propia suerte y correr el riesgo de que el país se fragmente, y se constituyan recomposiciones territoriales que destruyan la soberanía nacional.

ben el México de hoy es tan distante como sus grados de polarización regional. Esto se refleja en la
política.
En Nuevo León, el desarrollo industrial fue consolidando una ideología empresarial que desde un
principio se distanció de la visión institucional que
de la sociedad mantenía la ideología del nacionalismo revolucionario, heredado de la Revolución de
1910. Su primer enfrentamiento fue con el gobierno
de Cárdenas y la pugna fundamental fue el proyecto
nacional del sindicalismo mexicano. Los grupos
empresariales se opusieron a la formación de sindicatos vinculados al partido oficial y en su lugar impulsaron a sindicatos blancos o sindicatos de la casa,
fuertemente vinculados al proyecto de la empresa.
Este tipo de sindicalismo, de cooperación y participación para y hacia la empresa, favoreció enormemente la introducción de los nuevos principios de calidad y servicio al cliente que caracterizaron los grandes cambios del proceso de reestructuración productiva impulsada por Japón a principios de los años
setenta. Esto ha permitido que en Nuevo León exista
una cultura de calidad y servicio muy enraizada en
los centros de trabajo por encima no sólo del nivel
nacional sino también del sur de Estados Unidos.
El dinámico desarrollo industrial también generó, a finales de los años sesenta, el típico fenómeno
de la marginalidad social que provoca un centro productivo que sirve de polo de atracción de otras re-

LA SÍTUACIÓN POLÍTICA Y
LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA
Ante esta realidad histórica socioeconórnica nace una
realidad política y social también altamente diferenciada. Son dos sociedades distantes en el acontecer
cotidiano, unidas por las raíces de una nación, de una
tradición, de una lengua, de una historia ancestral
común que los identifica como parte de un todo. Pero
la forma a través de la cual ambas sociedades perci-

CUADRO 7
POBLACIÓN INDÍGENA
(Chiapas y Nuevo León: 1995)
NUEM&gt;León
Población total
Población indígena
No habla español

Oiiapas

3,210,500

100%

7,467

100%
0.2%

768,720

24%

35

0%

247,646

8%

3,089,700

Fuente: Conteo de Población y Vivienda, 1995, INEGI.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

153

�ÁMBITO
Pol,os opuestos

Son dos sociedades distantes
en el acontecer cotidiano)
unidas por las raíces de una
nación) de una tradición) de
una lengua) de una historia
ancestral común. Pero la
forma a través de la cual
ambas sociedades perciben el
México de hoy son tan
distantes como susgrados de
polarización regional.
giones que, por su atraso, expulsan a su población y
éstas se desplazan en busca de empleo. Este fenómeno de migración demográfica produjo a mediados
de los años sesenta un movimiento popular cuyo
objetivo era posesionarse de terrenos semiurbanos y
establecer sus asentamientos. En Nuevo León surgieron varios movimientos populares de este tipo destacando el Frente Popular de Tierra y Libertad, tanto por su autonomía frente al Estado como por la
presencia de militantes de izquierda entre sus dirigentes. Estos militantes provenían del sector universitario donde se habían formado grupos de orientación maoísta comprometida en realizar el trabajo político con las masas. Estos sectores universitarios se
fueron a vivir con los posesionarios y desde ahí desarrollaron su militancia.
Los años setenta heredan la energía social que
despertó el movimiento estudiantil del 68 y la brutal
represión de que fue objeto se desdobla en dos movi-

154

ÁMBITO
Pows opuestos

miemos políticos trascendentes para la vida política
en México. Por una parte, un movimiento constitucional que dentro de la legalidad establecida en México impulsaba la lucha por el sindicalismo independiente y la reforma ekctoral y por otro lado, un movimien to insurrecciona! que dio origen a la formación
de la guerriUa urbana y rural.
De tal suerte, en Nuevo León se gestan dos vertientes políticas: una vertiente la constituyó la adhesión de un amplio sector de sindicatos oficialistas (ferrocarrileros, telefonistas, maestros y mineros metalúrgicos) a la lucha por un sindicalismo democrático
e independiente que surgió en los primeros años de
la década de los setenta a nivel nacional, y que si bien
fracasó en su lucha institucional, participó en el triunfo que a nivel nacional se logró con el avance democrático que constituyó la reforma electoral de 1979.
Por último, la otra vertiente la constituyó el surgimiento de la guerrilla urbana. Este movimiento político, resultado de la frustración del movimiento del
68, se nutrió de los sectores más radicalizados que se
desarrollaron en las universidades públicas del país.
Su ideología, poco enraizada en México y más en el
tiempo latinoamericano, profesaba la visión del
foquismo revolucionario encarnado por la figura legendaria del Che Guevara y el proceso reciente de la
revolución cubana. Se pensaba que las condiciones
habían madurado y sólo se necesitaba un detonador
para que se iniciara un proceso de movilización que
condujera al cambio revolucionario. Así surge la Liga
23 de Septiembre, el movimiento guerrillero más importante que, fundado en Monterrey, desarrolla también sus actividades en la ciudad de México y Guadalajara. De esta manera, a principios de los años
setenta, la ciudad de Monterrey se ve sacudida por
una serie de atentados, secuestros, asaltos bancarios
donde hubo inclusive pérdidas humanas, destacando la de un connotado empresario, cabeza de uno de
los grupos económicos más importantes de N.uevo
León, acaecido en el año de 1973 en un intento de
secuestro. La guerrilla urbana, en Nuevo León y el

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

resto del país, fue exterminada a lo largo de la década de los setenta y algunos de sus sobrevivientes se
desplazaron al sur de México llegando un pequeño
grupo de ellos a Chiapas a principios de la década
de los ochenta (García, 1999).
Paralelamente al desarrollo de los grupos radicales en Nuevo León, sectores cada vez más participativos de la sociedad generaron presiones políticas tendientes a la democratización. De tal manera que la
sociedad nuevoleonesa participó con su propio acontecer político y social en la consolidación institucional de la transición a la democracia en su espacio
regional. Efectivamente, esta sociedad tuvo la capacidad de adelantarse y ser pionera en muchos aspectos en el proceso de democratización reciente del
país. Es un estado que empezó a vivir la alternancia
en el poder desde mediados de la década de los sesenta cuando el Partido Acción Nacional, partido de
oposición, le gana al Partido Revolucionario Institucional, partido oficial, el municipio de San Pedro
Garza García. Posteriormente, hacia el año de 1988,
el mismo partido vuelve a ganar las elecciones de dos
municipios. En 1991 sumaba cuatro municipios, en
1994 sumaba seis y en 1997 sumó un total de 15
municipios, incluyendo los que integran el área metropolitana de Monterrey,9 pero además el PAN ganó
la gubernatura del estado, la mayoría absoluta del
congreso local y la mayoría de los ayuntamientos más
importantes (Garza, 1998). Gracias a la existencia
de una competencia real entre los partidos de oposición en Nuevo León, donde destaca la presencia del
PAN (en 1979, 22% de los votos para la elección de
gobernador fueron de la oposición; en 1985, 35%; en
1991, 38% y, en 1997, 49% ganando la gubernatura
el Partido Acción Nacional (Garza, 1988), lo que
explica un notable avance en las reformas de la legislación electoral estatal. Así, Nuevo León, en el ámbi-

• Nuevo León tiene 51 municipios, pero en el zona metropolitana de
Monterrey, integxada por nueve municipios se concenna 87% del total
de la población en dicho estado.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEM¿!RE 2000 -ABRIL 2001

to de la disputa por el poder regional, se presenta
como uno de los estados más avanzados y modernos
dentro del proceso de democratización del país. Posteriormente, en la coyuntura electoral del 2000, connotados empresarios de Nuevo León se integran al
proyecto electoral del PAN y apoyan a su candidato,
Vicente Fox, quien resulta triunfador en las elecciones realizadas en el histórico 2 de julio de 2000. A
partir de entonces, estos empresarios han tenido una
influencia importante en la conformación del gabinete y tendrán también destacada participación en
la definición del proyecto de país globalizado que este
sector empresarial desea consolidar.
En Chiapas, por el contrario, prevalecen otras condiciones por estar la región tan estrechamente vinculada al pasado_Esta región, donde existió una fuerte
concentración de los pueblos y culturas indigenas,
fue escenario de la más violenta agresión durante los
años de la conquista y la colonización. Las haciendas y el sistema de enconúendas constituyeron la estructura social fundamental de las actividades productivas, siendo la concentración de la tierra el pro-

155

�ÁMBITO

ÁMBITO

Pows opuestos

Pows opuestos

blema fundamental en Chiapas. La Revolución de
191O y su proceso de institucionalización derivado
en los años subsecuentes no alcanzó a Chiapas. Se
dice que la Revolución no llegó a Chiapas. Si bien
durante el cardenismo se efectuó un reparto importante de tierras, éste no fue lo suficiente como para
garantizar el desarrollo de la región y el respeto de
los pueblos indígenas otorgándoles los recursos necesarios para el desarrollo de su economía y su cultura. A pesar del reparto agrario de los años treinta,
los grandes latifun dios y la concentración de la tierra
prevalecieron bajo el control de las mismas familias
utilizando prestanombres. D e tal suerte, la economía
campesina y de los pueblos indígenas fue una economía de infra subsistencia, donde la mayoría de ellos
trabajaban como fuerza de trabajo estacional en la
fincas cafetaleras del Sononusco y la región norte de
Chiapas. García de León (1994) nos dice: "Al margen de esta semiproletarización cíclica, que había
originado revueltas y luchas sindicales en los años
treinta, los indios de Los Altos retornaban después
del corte del café a sus municipios de origen y participaban allí de la vida comunitaria y de los complejos sistemas de cargo, reproduciendo relaciones so-

Paralelamente al desarrollo
de los grupos radicales
en Nuevo León) sectores cada
vez mas participativos
de la sociedadgeneraron
presiones políticas tendientes
a la democratización.
I

156

•

•

•

ciales que de alguna manera los protegían del mundo exterior al que se debían". Esta situación se prolongó desde finales de los años treinta, cuando la política de Cárdenas en Chiapas había prácticamente
terminado. Se prolongaron también las estructuras
de concentración de la tierra, la polarización y los
ancestrales conflictos interétnicos y el racismo. A
principios de los años setenta, aparece una nueva
generación de campesinos sin tierra, nuevos brotes
de disidencia religiosa encabezados por un nuevo
protestantismo en la región, cinturones de miseria
alrededor de San Cristóbal de las Casas. De esta
manera, campesinos sin tierra y desempleados crearon un nuevo escenario social en dicho estado. Aunado a esto, la política de tierra arrasada en Guatemala propició la llegada de mas de cien mil refugiados, que huían del conflicto y la amenaza de muerte
del país vecino, a una región que no estaba preparada para absorber a un sector tan importante de desempleados. Todo ello revivió los viejos conflictos por
la tierra y dio origen al surgimiento de nuevas organizaciones campesinas y populares en Chiapas a principios de los años setenta.
Así surge la Central Independiente de Obreros
Agrícolas y Campesinos (CIOAC) fundada en 1976
y que in tegra cerca de 280 agrupaciones, así como la
Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ)
creada en 1980. Las décadas de los setenta y ochenta vuelven a registrar fuertes enfrentamientos entre
los ejidatarios, comunidades de campesinos y terratenientes. Son dos décadas que registran una serie
de marchas, desalojos, invasiones, acciones represivas y asesinatos de los lideres más connotados de la
CIOAC, donde incluso interviene también el ejército
mexicano.
En este clima de pobreza y tensión de la lucha
por la tierra en Chiapas, paralelamente México había avanzado en la consolidación de un conjunto de
reformas institucionales, desde la década de los
ochenta, que permitieron concretar la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Ca-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5

¡ SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 200!

nadá en noviembre
de 1993; firma que
aspiraba colocar a
México como uno
de los países del
tercer mundo más
avanzados y progresistas e incluía
para los mexicanos
la promesa de ingresar al primer
mundo. Sin embargo, en una de
las regiones de mayor marginación
social apareció,
casi con simultaneidad el primero
de enero de 1994,
el alzamiento armado del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional
(EZLN). En sus
primeras acciones
toma transitoriamente cuatro cabeceras municipales
de mucha importancia en dicho estado: San Cristóbal de las Casas, Las Margaritas, Ocosingo Y Altamirano. Simultáneamente dan a conocer la Primera
Declaración de la Sierra Lacandona donde hacen un
llamado a la sociedad mexicana de participar el cambio democrático que requiere el país con el fin de diseñar políticas efectivas que permitan avances reales en
las condiciones sociales de los mexicanos. A diferencia
de otros grupos guerrilleros o de otros ejércitos revolucionarios en México y en América Latina, el EZLN
no se proponía tomar el poder, por el contrario, llamaba a la ciudadanía democrática a impulsar los trabajos
de cambio y transformación de manera conjunta.
Esta posición, así como aquéllas relacionadas con
acciones militares donde no practicaron embosca-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

das ni mataron
por sorpresa a los
militares, sino por
el contrario, le declararon la guerra
-y las bajas que
hubo fueron el resultado del enfrentamiento entre dos
ejércitos-, concitó
la solidaridad de la
ciudadanía mexicana que se manifestó claramente
en la celebración
de grandes manifestaciones en la
ciudad de México
donde se exigía el
cese de los bombardeos que el
ejército estaba realizando en la sierra. Esta heterodoxia del EZLN junto con su política de comunicación en los medios
generó un impacto muy importante en la conciencia
de los mexicanos y otras fuerzas humanitarias internacionales defensoras de los derechos humanos. El
Estado mexicano, el 12 de enero, abandona la posición de guerra y nombra al primer Comisionado para
la Paz con el propósito de buscar una salida política
al conflicto. Con ello se abrió un periodo de tregua.
En la Segunda Declaración de la Selva Lacandona, en junio de 1994, el EZLN convoca a la celebración de la Convención Nacional Democrática por
realizarse en el municipio de Aguascalientes. Cerca
de siete mil personas, entre ellos destacados intelectuales y dirigentes de partidos, sindicatos y organizaciones políticas se reunieron del 5 al 9 de agosto.
Meses después, en noviembre de 1994, se integra

157

�ÁMBITO
ÁMBITO

Polos opuestos

un organismo no gubernamental y que de cierta
manera representó a la sociedad civil mexicana. Nos
referimos a la Comisión Nacional de Intermediación
(CONAI) con la destacada participación del obispo
de San Cristóbal, don Samuel Ruiz. Por el lado del
poder gubernamental, miembros del poder legislati-

Se dice que la Revolución no
llegó a Chiapas. Si bien
durante el Cardenisrno se
efectuó un reparto importante
de tierras) este no fue lo
suficiente corno para
garantizar el desarrollo de la
región y el respeto de los
pueblos indígenas
otorgándoles los recursos
necesarios para el desarrollo de
su economía y su cultura.
vo, diputados y senadores, donde Heberto Castillo y
Luis H. Alvárez desempeñaron un papel destacado,
impulsando desde el inicio del conflicto la integración de una Comisión para el Diálogo y la Paz en
Chiapas. Finalmente, en marzo de 1995, se decreta
la Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna
en Chiapas~ ley donde se destacan dos aspectos fundamentales: 1. El reconocimiento del EZLN corno
una fuerza armada insurgente, otorgándole persona-

158

Polos oPuestos

lidad jurídica y la delimitación del territorio ocupado y 2. La creación de la Comisión de Concordia y
Pacificación (COCOPA), integrada por miembros
del poder legislativo del Congreso de la Unión, así
como por un representante del poder legislativo y uno
del poder ejecutivo de Chiapas.
Esta iniciativa de ley constituyó la garantía del cese
de actividades militares de ambas partes, permitió
sentar las bases del diálogo, se fijaron las mesas de
trabajo y los procedimientos 10 y en septiembre de
1995 se iniciaron las reuniones de la primera mesa
de trabajo sobre derechos y cultura indígena en San
Andrés Larráinzar.
Es importante destacar que Chiapas brindó la
oportunidad histórica de dirimir un conflicto social
muy fuerte mediante el ejercicio de la gobernabilidad
democrática. En los Diálogos de SanAndrés se ejercitó
la democracia, en su versión más avanzada: participó la sociedad y sus instituciones, es decir, el EZLN,
la fuerza en conflicto, la CONAI, como fuerza representante de la sociedad, la COCOPA como fuerza representante del poder político y los partidos y,
el Comisionado para la Paz, como representante del
poder ejecutivo, del Estado. Los Diálogos de San Andrés marcan una historia de cambio, de participación de la ciudadanía y de sus instituciones. 11
Una vez firmados los Acuerdos de San Andrés, el
16 de febrero de 1996, y en medio de una situación
cuyo entorno fue de fuertes tensiones de las fuerzas
en conflicto, la COCOPA es la institución encargada

10

En septiembre de 1995, el EZLN y el gobierno acuerdan dialogar
sobre los siguientes temas: Mesa 1. Derechos y cultura indígena; Mesa
2. Democracia y Justicia; Mesa 3. Bienestar y Desarrollo; Mesa 4. Conciliación en Chiapas; Mesa 5. Derechos de la Mujer en Chiapas; Mesa
6. Cese de hostilidades.
11

Otra experiencia parecida constituyó el proceso de reforma electoral
entre los años de 1994 y 1995, con la diferencia de que en éste la mayoría de las fuerzas estaban de acuerdo, pues el proceso de conflicto y
polarización que arrancó con el movimiento estudiantil de 1968 ya había llegado a su etapa de maduración y de acercamiento de las fuerzas
que sostenían proyectos distantes.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
1

de presentar la iniciativa de ley derivada de dichos
acuerdos. Finalmente, en noviembre de 1996, la
COCOPA presenta una propuesta final de reformas
constitucionales que es aceptada por el EZLN, el
Comisionado para la Paz e inclusive por el entonces
Secretario de Gobernación. Sin embargo, en un país
acostumbrado al ejercicio de la gobernabilidad autoritaria, no era fácil permitir que la sociedad encontrara sus propios caminos y participara en la construcción de nuevos estadios democráticos. Emergen
las fuerzas, los usos y costumbres del pasado y descalificando el trabajo realizado en el Diálogo el presidente de la república, Ernesto Zedillo, elabora otra
iniciativa de ley, diferente a los Acuerdos de San
Andrés, iniciativa que es rechazada por el EZLN y
con ello se rompe el diálogo y de esa manera, el gobierno, de manera irresponsable, prolonga la tensión
en la zona de conflicto; se favorece el crecimiento de
TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5

1

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

1

los grupos p~rarnilitares, los conflictos interétnicos
que lamentablemente desembocaron en exabruptos
como lo fue la masacre de Acteal en diciembre de
1998.
Con los cambios vividos en México el 2 de julio,
el nuevo presidente de la república, Vicente Fox, al
día siguiente de la toma de posesión, el 1º de diciembre de 2000, cumple su promesa de campaña y manda al Congreso de la Unión la iniciativa de ley de la
COCOPA de 1996, iniciativa que permite crear nuevas condiciones para el diálogo y la reconciliación en
Chiapas. Este hecho, en sí mismo, abre de nuevo una
posibilidad cancelada: el ejercicio de la gobernabilidad democrática, el derecho de la sociedad de participar en política mediante sus organizaciones e instituciones que ella misma crea, reconoce y delega sus
facultades. Abandonar las prácticas de la gobernabilidad autoritaria, donde el Estado decide lo que con159

�ÁMBITO
Polos opuestos

viene al país excluyendo la voluntad de los ciudadanos es una tarea urgente si efectivamente el 2 de julio
significa avanzar hacia la construcción de sólidas instituciones, nuevas formas de usos y costumbres de
una sociedad creativa, participativa y solidaria.

¿QUÉ HACER PARA CERRAR LOS
RANGOS DE LA POLARIZACIÓN
SOCIAL Y REGIONAL?
Uno de los grandes problemas en el ámbito de las

En la Ley para el Diálogo) la
Conciliación y la Paz Digna
en Chiapas, destacan dos
aspectos fundamentales:
1. El reconocimiento del
EZLN como una fuerza
armada insurgente,
otorgándole personalidad
jurídica y la delimitación del
territorio ocupado y
2. La creación de la
Comisión de Concordia y
Pacificación (COCOPA)J
integrada por miembros
del poder legislativo
del Congreso de la Unión.
160

ÁMBITO
Polos opuestos

políticas públicas en México es qué hacer para que
los sectores que viven en el atraso alcancen a los más
competitivos. Este tema central ocupa un lugar importante dentro de las teorías del desarrollo económico y social donde se abordan las estrategias macroeconómicas para transformar las estructuras productivas y lograr el crecimiento con equidad. Esto
sin lugar a dudas es una problemática vigente
(Tokman, O'Donell, 1999).
Sin embargo, esta tarea política no se puede
abordar desde los postulados del neoliberalismo,
pues en su paradigma no cuentan con una teoría del
desarrollo; su paradigma es el mercado y el equilibrio. Consecuentemente, es imperativo pensar en la
definición de una política alternativa, una auténtica
reforma económica definida desde la participación
democrática. Esto significa sustituir la actual reforma económica autoritaria y transitar hacia la definición de una reforma económica democrática. Esta tarea está pendiente.
En México, en el lustro reciente, el proceso
social e institucional de transición a la democracia se
completó paulatinamente después de un largo proceso que duró más de tres décadas. En años recientes dos eventos destacan como dos momentos históricos importantes: la reforma electoral de 1996 y los
diálogos de San Andrés Larraínzar. El primero, que
constituye un auténtico ejercicio de gobernabilidad
democrática elabora la reforma electoral de 1996 que
culmina en una propuesta constitucional y dio cauce a un proceso electoral democrático en el año 2000;
el segundo, los diálogos de San Andrés, que fueron
truncados por el resurgimiento de las acciones
enmarcadas por la tradición de la gobernabilidad autoritaria que impidió su culminación en un proceso
constitucional.
Por el contrario, la reforma económica iniciada en la década de los ochenta y consolidada entre 1988 - 1996, ha sido una reforma ecoruímica autoritaria, donde no ha existido la participación de la
ciudadanía, ni de los partidos ni las instituciones. Fue

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5

I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

reforma económica diseñada
por el Estado de
manera unilateral e impositiva.
No existió participación ni consulta ciudadana
alguna. Este proceso trascendente para el futuro
de la nación, fue
defuúdo por una
fracción de militantes del partido
oficial que ocuparon los puestos
de gobierno y
que fueron conocidos como los
tecnócratas. Para
completar el ciclo
de transición democrática que
inicia una nueva
etapa el 2 de julio,
es necesario impulsar una reforma económica democrática que centre su atención en
los siguientes aspectos fundamentales:
1. Evitar que la globalización agudice la polarización social existente y que, por el contrario, las
regiones más atrasadas logren un desarrollo dinámico sectorial y social. Esta alternativa tendrá como
propósito construir un proyecto nacional con crecimiento económico, equidad y orientado a cerrar las
brechas entre las regiones (Altimir, 1999).
2. Definir en el espacio de la globalización
una propuesta económica que no sea la opción neoliberal, sino que por el contrario, se construya una
opción de desarrollo económico sustentable centra-

~

CTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

do en una estrategia de industrialización que
valore por igual
el mercado interno y el externo.
3. Buscar un equilibrio
entre las funciones del Estado
del Bienestar y el
Estado Gerencial (Raczynski,
1999). Este último puede ser
dominante en
las zonas económicas más avanzadas, pero las
funciones del
Estado delBienestar deben seguir ejerciéndose particularmente en las zonas económicas
más atrasadas
en rubros tales como: fortalecimiento de la pequeña
y mediana empresa, impulso a la economía campesina dentro de una estrategia general de rescate agropecuario, la instrumentación de una política de crecimiento de la infraestructura acorde con los requerimientos de la competitividad internacional, la elevación de los niveles y la calidad de la educación, el
mejoramiento en las condiciones de salud y alimentación, y la creación de infraestructura habitacional.
4. Avanzar en Ja consolidación del Estado
de Derecho y acabar con la corrupción, la impunidad y la alta discrecionalidad en el manejo de las

161

�ÁMBITO

ÁMBITO

Po/,os opuestos

Para que la globalización sea
fructífera en México) es
necesario profundizar la
unidad nacional
reorientando las estrategias
económicas hacia un
desarrollo sustentable basado
en la justicia social.
políticas públicas, constituye una reforma prioritaria del Estado. La herencia del pasado nos ha dejado
viejos y nuevos cacicazgos que ejercitan su poder de
múltiples maneras que entran en fuerte contradicción con las condiciones de desarrollo que un país
requiere frente a la globalización. 12
5. Impulsar el fortalecimiento del régimen
de los partidos políticos, las organizaciones no gubernamentales y de los ciudadanos en particular con

12
Es decir, con la alternancia en el poder; no necesariamente el poder
de los caciques, de los grupos económicos, que logran subordinar intereses personales o de grupo al resto de la población, Jo cual aún existe
en México, bajo el riesgo de persistir. Un ejemplo reciente en el campo
de defüúción de las políticas públicas tiene que ver con el tema de la
polarización social que hemos presentado. En efecto, el conflicto de
Chiapas surgió en enero de 1994; un año después, en enero de 1995, el
sistema financiero en México entró en crisis. De acuerdo con las leyes
del mercado, los bancos estaban en quiebra técrúca. Dos conflictos, dos
realidades, y también dos soluciones. Sin entrar al tema del rescate financiero y del costo que están pagando los mexicanos por esta política
pública, basta con tomar los siguientes datos: en 1988 el rescate de la
banca comercial había ascendido a 565,000 millones de pesos. Para rescatar la Banca Confia (patrimonio de un grupo económico de Nuevo
León) en marzo de 1998 el Estado gasta 25,200 millones de pesos (equivalentes a trés mil millones de dólares) para salvarlo de la quiebra y
sanearlo. Esto significa que, Banca Coofia representa el 4.5% del resca-

162

Polos opuestos

el fin de consolidar una atención especial al respeto
de los derechos humanos, la visión pluriétnica y pluricultural de la sociedad con el fin de consolidar una
visión humanista del desarrollo social y la creación
de nuevas instituciones que garanticen de manera
participativa la convivencia social.
Para que la globalización sea fructífera en
México, es necesario profundizar la unidad nacional
en la adversidad que las condiciones de competitividad implican para la mayoría de los sectores productivos de la nación y sólo podrá obtenerse reorientando las estrategias económicas hacia un desarrollo
sustentable basado en la justicia social. ,&amp;,,

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A pesar de la baja participación que representa el rescate de Banca
Confia es muy grande comparado con otros gastos derivados de las
políticas públicas. Así, en cona-apartida tenemos el gasto wtal nacional
destinado para combatir la pobreza que en 1997 fue de 12,798 millones
de pesos, o sea el 51 % del rescate de Banca Confia. De este gasto total,
Chiapas recibió 1,176 millones de pesos; o sea el 4.7% del rescate a
Banca Confia. Por último el total de erogaciones para el Ramo 26 de
Desarrollo Social y Productivo en Regiones de Pobreza fue de 3,442
millones de pesos; el 14% del rescate de Confia. Estos contrastes son
aún más grandes si comparamos el resultado final de la operación. El
Estado gastó 3,000 millones de dólares en rescatar a Banca Confia y la
vendió por 252 millones de dólares al CitiBank. Como podemos observar con este ejemplo, las políticas públicas en México son instrumentadas con una alta discrecionalidad y muy alejadas de los parámetros legales que las rigen en el campo internacional.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

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AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

163

�ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

Entre la crisis y la pared
Zapatismo y renovación de la izquierda latinoamericana
LE A N D RO

AL E

XI S

ras más de dos décadas de neoliberalismo
en América Latina, durante las cuales se
implementaron profundas reformas en
casi todos los ámbitos, las condiciones de
vida de la mayoría de la población han
empeorado drásticamente en casi todos los países de
la región. La pobreza, la indigencia, la desigualdad y
el desempleo, después de un mejoramiento relativo
entre 1960 y 1980, retrocedieron a los niveles de principios de los años sesenta (Sunkel, 1995). A nivel
político, este panorama de incertidumbre no ha podido ser mitigado por el retomo a la democracia liberal representativa. Al coincidir con la globalización
y la adopción generalizada del neoliberalismo, la posibilidad de elegir los gobiernos ha tenido poco impacto sobre la vida cotidiana de la mayor parte de la
ciudadanía y ha favorecido el descontento hacia la
política institucional.
En este contexto, la hegemonía neoliberal se
mantiene Y, ante la ausencia de una alternativa convincente, sigue representando, para muchos, la única opción viable (Anderson, 1995). Ello ha sido oosible porque a lo largo de estas décadas sus pr~cipios Y postulados básicos han logrado convencer a
millones de personas, identificando problemas reales y proponiendo soluciones aparentemente factibl~s (Bourdieu, 1998) . Este contexto, fruto de una
nueva correlación de fuerzas desfavorables para las
organizaciones populares, permitió la formación y la
consolidación de nuevos bloques en el poder que,
mediante el control de los principales mecanismos
de dominación y de hegemonía, sostienen la hegemonía neo.liberal.

T

164

V ERG A_R A

CA MUS

Al mismo tiempo, a nivel mundial se han
consolidado y profundizado los cambios políticos,
económicos y sociales agudizando, en los países de
Latinoamérica, el desequilibrio entre, por un lado, el
enorme poder del capital y de los organismos financieros internacionales y, por otro lado, la debilidad
de cualquier gobierno y de las organizaciones de izquierda. En México, a pesar de la liberalización del
sistema político y de la aplicación de políticas
neoliberales, que aumentaron drásticamente las desigualdades, el Partido de la Revolución Democrática
(PRD) no ha podido repetir la hazaña del Frente
Democrático Nacional (FDN) en 1988 y, hasta la
fecha, no logra presentarse ante la ciudadanía como
una alternativa nacional.
Ante esta situación, muchos intelectuales y
organizaciones de la izquierda latinoamericana, que
buscan realizar una refundación ideológica mediante la adopción de una concepción liberal de la política, han efectuado un viraje político argumentando el
abandono de la utopía socialista en nombre de una
necesaria adaptación " realista" al nuevo contexto
mundial. En el espectro opuesto de la izquierda latinoamericana, otros intelectuales y otras organizaciones se encuentran reconstruyendo una alternativa que
no desconoce las experiencias del pasado pero todavía no logran articular un proyecto que convenza a
las mayorías (Roberts, 1992). Por ende, y a pesar de
lo favorable que debería ser el contexto económico y
social actual para una propuesta alternativa, los supuestos teóricos y el sentido común de la hegemonía
neoliberal siguen en pie y se han reforzado los bloques nacionales en el poder que la sostienen.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Dentro de este panorama sumamente adverso para los proyectos alternativos, el Ejército Zapatista
de Liberación Nacional (EZLN), aunque no puede
ser elevado a nivel de modelo absoluto, merece ser
reconocido como una de las experiencias recientes
más importantes de la izquierda radical, desde la cual,
además, puede arrojarse algo de luz sobre el proceso
de renovación que vive la izquierda latinoamericana.

EL EZLN Y EL ZAPATISMO
En primer lugar, ateniéndonos a las particularidades
de la experiencia del EZLN, destacan varios elementos que explican la fuerza que tiene el zapatismo en
la actualidad. Ante todo la guerrilla, mediante una
estrategia de comunicación atribuible en gran medida al subcomandante Marcos, ha logrado mantenerse como uno de los problemas mediáticos más importantes del gobierno mexicano. La estrategia de
comunicación del subcomandante, aprovechándose
de la preocupación del gobierno federal por su imagen internacional, ha limitado la estrategia militar del
gobierno, el cual se ha visto obligado a llevar a cabo
una campaña de propaganda para presentar el conflicto en Chiapas como un problema estrictamente
local. El carácter mediático del conflicto ha cobrado
entonces una enorme importancia a lo largo del conflicto, pues el subcomandante ha sido capaz de presentar una imagen propia del EZLN y contraponerla eficazmente a la de la propaganda oficial. En efecto, combinando una estrategia de comunicación imaginativa con un discurso ecléctico, marcado por formas literarias variadas y poco convencionales, el vocero zapatista, tocando diversas cuerdas sensibles del
simbolismo revolucionario, ha encontrado la forma
de acceder a diversos sectores de la sociedad nacional e internacional y de generar su apoyo.
En cuanto a las ideas, no puede concluirse
que el subcomandante Marcos sea el que haya pensado en todas ellas. Sin embargo, no cabe la menor
duda que en cuanto a la forma literaria, el crédito le

TRAYECTORIAS

AÑO..!_11, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Muchos intelectuales y
organizaciones de la izquierda
latinoamericana y buscan
una refundación ideológica
mediante la adopción de una
concepción liberal de la
política y han efectuado un
viraje político ar;gumentando
el abandono de la utopía
socialista en nombre de una
necesaria adaptación
''realista)) al nuevo contexto
mundial.
pertenece. Por su capacidad literaria, que recuerda
la nueva literatura latinoamericana, el subcomandante Marcos ha logrado hacer cohabitar el discurso
político, el discurso militante, el humor, la coloquialidad y el sarcasmo. Marcos utiliza el cuento y recurre a personajes que él inventó (los niños zapatistas,
el viejo Antonio, Durito) que buscan y logran, cada
uno a su manera, conmover y así justificar la lucha
zapatista. Los niños se vuelven la justificación evidente de la lucha zapatista por un futuro mejor. 1 El
' "En el México que queremos, Heriberto tendrá zapatos buenos para
el lodo, un pantalón para los raspones, una camisa para que no se escapen
las.esperanzas qu~ suelen anidar en el pecho[...) Tendrá el estómago
sansfecho Y limpio y habrá en su pensamiento mucha hambre de
aprender. Llorar Yreír serán sólo eso, y Heriberto no tendrá que hacerse
adulto tan de temprano" (EZLN, 1994: 292).

165

�ÁMBrrO
Entre la crisis y la pared

ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

viejo Antonio permite el diálogo con el pasado, la historia, la sabiduría, la cultura y la mitología indígena,
mientras que don Durito de Lacandona simboliza el
Quijote, la "locura", el heroísmo, pero también la
congruencia de la lucha zapatista. Todo ello es un
fenómeno nuevo que contrasta a la vez con la solemnidad del discurso militante de la antigua izquierda
marxista-leninista y el díscurso austero de la política
tradicional.
El discurso construido por el subcomandante Marcos se ubica en una peculiar intersección entre marxismo y posmodernidad. Recupera el análisis
de clase pero abandona el presupuesto de la enajenación, reemplazándolo por el de la apatía o el conformismo, lo que desplaza el problema de la acción
de la conciencia adquirida mediante el conocimiento hacia la movilización motivada por una valoración
ética. Por ello, aunque las razones de la acción
transformadora sean las mismas (la explotación, la
pobreza, la desigualdad y la dominación), la vía de la
liberación difiere. La fuerza de la cientificidad, es
decir, de la aparente racionalidad de las correlaciones argumentativas, es reemplazada por la fuerza del
discurso. Mientras que bajo el marxismo se intentaba convencer a partir de un discurso racional basado en la ciencia, la lógica y el metarrelato que explicaba los orígenes de la dominación de clase. El dis-

166

curso zapatista, tomando como dado lo anterior, busca convencer conmoviendo a partir de un discurso
panfletario construido en tomo a juicios de sentido
común y a la fuerza de la imagen, del sarcasmo y de la
ironía. A nivel histórico, el simbolismo de las armas,
que ha sabido maximizar sin llamar a la lucha armada,
y su vinculación con la cultura indígena, los héroes de
la independencia y de la Revolución de principio de
siglo han permitido al EZLN sacar provecho del imaginario colectivo mexicano (Vergara, 2000).
Sin embargo, por sí solo, este discurso no
explica la fuerza que ha adquirido el zapatismo. En
la práctica, este discurso ha sido comprobado y reforzado por el ejemplo de sus bases militantes que
en estos cinco años, en una situación extrema, han
demostrado una gran capacidad de resistencia que
debe explicarse por su compromiso con el proyecto
zapatista. Estas bases combativas son resultado de
un paciente trabajo político e ideológico de creación,
convencimiento y formación poHtica de comunidades indígenas enteras y no una mera manipulación
como lo han querido hacer creer muchos. Por otra parte,
la estrategia política del EZLN a nivel nacional, conocida mediante numerosas iniciativas hacia la sociedad
civil y algunas hacia la sociedad politica, ha demostrado también la congruencia de su discurso y de su proyecto político con su práctica política real.

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

De toda evidencia, la experiencia zapatista
es dificilmente reproducible, pues es fruto de una
confluencia más o menos fortuita, en Chiapas, de una
guerrilla marxista, de la movilización campesina, de
la teología de la liberación, de la cultura indígena de
la resistencia y de la imaginación de un dirigente letrado. Sin embargo, muchas son las lecciones para la
izquierda latinoamericana en general, entre las que
destaca, en primer término, la necesidad de abandonar el dogmatismo ideológico y de adaptar su discurso y su proyecto al contexto nacional. El zapatismo
muestra también la importancia de un discurso original, de una ideología construida desde el análisis
critico de experiencias propias y ajenas, así como de
una dinámica orgánica donde la participación activa
de la militancia en la toma de decisiones genere un
compromiso real de las bases.
En segundo lugar, más allá de las peculiaridades discursivas,ideológicas y orgánicas del EZLN,
existen en el proyecto político zapatista varios componentes con dimensiones universales. Sin lugar a
duda, el diagnóstico de la crisis de la política institucional acentuada por la globalización neoliberal, es
decir, el punto de partida de toda la propuesta zapatÍsta, logra identificar un proceso global (Castoriadis, 1996) que se reproduce en varios países de América Latina (García, 1995) y justifica la necesidad de
repatriar la soberanía en manos de los ciudadanos.
Pero para nosotros, las dimensiones verdaderamente universales del proyecto zapatista se concretizan
en su propuesta de reorganización de las relaciones
políticas, su reformulación de un horizonte utópico,
su concepción de la democracia, su concepción del
poder y su estrategia enfocada hacia la sociedad civil
(Vergara, 2000).
En efecto, el proyecto político zapatista encuentra toda su potencialidad revolucionaria en su
propuesta de reorganización de la vida política que
posibilita la articulación del principio de mandar
obedeciendo, el desarrollo de la fuerza de la sociedad civil y la idea de la autonomía. Genéricamente,

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

el principio de mandar obedeciendo heredado de la
tradición indígena funge como principio rector de
toda la vida política y justifica y sustenta la participación de la ciudadanía. Además, implica la transformación de la relación política entre gobernantes y
gobernados porque, bajo el mandar obedeciendo, la
legitimidad de las autoridades políticas no proviene
de un momento sino que debe ser refrendada por
una práctica política democrática, honesta y respe-

El EZLN merece ser
reconocido conw una de las
. .
.
experiencias recientes mas
importantes de la izquierda
radical) desde la cual)
además) puede arrojarse algo
de luz sobre el proceso de
renovación que vive la
izquierda latinoamericana.
/

tuosa de la voluntad colectiva por parte de los gobernantes. En ese sentido, el mandar obedeciendo necesita la modificación de los mecanismos de toma de
decisión para que la participación de la comunidad
o de la sociedad civil tenga mayor peso y produzca
así una nueva relación de reciprocidad entre gobernantes y gobernados. El mandar obedeciendo se encuentra entonces justificado por los objetivos de recuperar el control del colectivo sobre la autoridad y
la soberanía de la sociedad civil sobre las decisiones
políticas.

167

�ÁMBITO
ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

Entre la crisis y la pared

A partir de ahí, la idea de mandar obedeciendo puede tomar dos significaciones que corresponden a dos temporalidades de lucha interdependientes y complementarias. La primera, más inmediata y concreta, exige la responsabilidad de las autoridades y concibe a la sociedad civil como contrapeso al poder de los gobernantes. La segunda, de más
largo plazo y que se alimenta en una visión utópica,
significa autogobierno y encuentra espacio para su
realización en las experiencias de autonomía. Así, la
autonomía es la forma de poner en práctica la nueva
relación política entre gobernantes y gobernados que
proponen los zapatistas y de ir constituyendo paulatinamente un poder popular. A corto plazo, la autonomía puede llevarse a cabo mediante formas de
democracia directa donde es posible, por ejemplo en
las comunidades indígenas, y donde las condiciones lo
impiden o lo dificultan, a través de la creación y la utilización frecuente de mecanismos de participación directa como la consulta, el referéndum y la revocación
de mandato. El objetivo principal consiste en desarrollar un poder autónomo dentro de la sociedad civil para
que ésta pueda ejercer directamente el poder o ser lo
suficientemente importante como para acotar y controlar los depositarios del poder político. Al igual que
el mandar obedeciendo, la sociedad civil puede ser
considerada como espacio de poder autónomo o como
un contrapeso al poder estatal, lo que implica en cualesquiera de los dos casos el desarrollo de la fuerza de
la sociedad civil (EZLN, 1997b: 147-148).
Esta propuesta de reorganización radical de
las relaciones políticas potencia un nuevo horizonte
histórico de cambio social revolucionario que no
desvincula la práctica política cotidiana de una visión de más largo plazo. Y en el momento en que la
izquierda ha abandonado o se le ha derrumbado su
proyecto utópico, el esbozo de un proyecto utópico
que inicia el EZLN -además de permitirle movilizar
el apoyo externo- ha sido uno de sus aportes más
interesantes a la renovación de la izquierda latinoamericana. En efecto, el zapatismo ha intentado res-

168

racismo y de la discriminación. Pero a largo plazo,
las diferentes luchas deben ser guiadas por la utopía
de cambiar las relaciones de poder y de generalizar formas de autogobierno. Por lo tanto, las exigencias inmediatas del zapatismo, que podrían resolverse mediante importantes reformas políticas, económicas y
sociales, pueden asociarse a un reformismo radical,
mientras que su proyecto de largo plazo, al implicar
transformaciones radicales en las estructuras políticas,
tiene claramente un carácter revolucionario.
Sin embargo, la esencia del zapatismo no se
encuentra en el reformismo de sus demandas de corto
plazo sino en su proyecto revolucionario de largo plazo. Con todo, la revolución que proponen los zapatistas se presenta como una revolución de nuevo tipo
que desecha la toma del poder por las armas y la idea
de un momento fundador. Opta por una concepción
de revolución, entendida como un proceso de largo
alcance marcado por una perspectiva que postula que
el cambio cultural y ético de los diferentes sujetos
políticos permitirá el cambio en la lógica misma de
la política. Así, por lo menos en sus comunicados
dirigidos a la sociedad civil, el EZLN rechaza la concepción religiosa y militar de revolución que manejaba la vieja izquierda al reformularla y adecuándola
al ideal democrático. En los siguientes extractos de
un comunicado fechado del 20 de enero de 1994, se
encuentran plasmadas las principales ideas y lógicas
que el zapatismo ha venido repitiendo:

tablecer la doble temporalidad de lucha que caracterizaba la izquierda socialista y comunista y que ha
sido abandonada por gran parte de la izquierda latinoamericana.
Así, en el México priísta, el EZLN llamó a
enfocar las luchas contra el sistema de partido de
Estado y hacia el mejoramiento de las condiciones
de vida, el establecimiento de una democracia plural, el fortalecimiento de la sociedad civil y el fin del

TRAYECTORIAS

¡ AÑO 111, NO. 4/5

I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

Nosotros pensamos que el cambio revolucionario en México no será producto de la acción en un solo sentido (...]
Será primordialmente una revolución que resulte de la
lucha en variados frentes sociales, con muchos métodos,
bajo diferentes formas sociales, con grados diferentes de
cornpronúso y participación.Y el resultado será, no el de
un partido, organi7.ación o alianza de organi7.aciones triunfante con una propuesta social específica, sino una suerte de espacio democrático de resolución de la confrontación entre diversas propuestas políticas.
&amp;te espacio democrático de resolución tendrá tres

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

premisas fundamentales que son inseparables ya históricamente: la democracia para decidir la propuesta social
dominante, la libertad para suscribir una u otra propuesta y la justicia a la que todas las propuestas deberán ceñirse.
El cambio revolucionario no será bajo una dirección
úrúca con una sola agrupación homogénea y un caudillo
que la guíe, sino una pluralidad con dominantes que cambian pero giran sobre un punto común: el níptico de democracia, hbertad y justicia sobre el que será el nuevo
México o no será.
De la acción de la sociedad civil mexicana, y no de la
voluntad del gobierno o de la fuerza de nuestros fusiles,
saldrá la posibilidad real de un cambio democrático en
México(EZLN, 1994: 97-98).

Por otra parte, la doble temporalidad del
proyecto político, al implicar dos posiciones respecto a la política y al Estado, permite hacer converger,
mal que bien, diversas corrientes ideológicas de la
izquierda, desde militantes radicales del PRD hasta
activistas de grupos de la izquierda radical e integrantes de ONGs, pasando por estudiantes univer-

El vocero zapatista) tocando
diversas cuerdas sensibles del
simbolismo revolucionario)
ha encontrado la forma de
acceder a diversos sectores de
la sociedad nacional e
internacional y de generar
su apoyo.

169

�ÁMBITO

ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

sitarios. Además, por no organizar su proyecto político únicamente en torno a una temporalidad u otra,
ni establecer claramente un orden de prioridad, ni
fomentar la reflexión pública sobre las prioridades
estratégicas, el EZLN no divide el apoyo a su causa.
El resultado ha sido que siempre ha gozado del apoyo incondicional tanto de sus simpatizantes moderados como de los más radicales. La situación de guerra de contrainsurgencia en Chiapas ayudó además
a que las críticas públicas al EZLN desde la izquierda sean todavía muy discretas.
La propuesta de transformación de las relaciones políticas y la doble temporalidad de la lucha
por el cambio se acompañan de una concepción
amplia de la democracia, que va mucho más allá de
las concepciones que la reducen a un régimen político o simplemente la asocian al modelo de la demo-

170

Entre la crisis y la pared

cracia liberal representativa. La concepción zapatista
de la democracia no desliga el ámbito político de las
estructuras sociales y económicas, por lo que la democracia corresponde a un tipo de sociedad, es decir, a una forma de organización de la vida política,
social y económica. Así, la democracia no puede existir si no se reforman las estructuras sociales y económicas que perpetúan las desigualdades.
Sin embargo, a nivel político, el EZLN reconoce la necesidad y la importancia de la democracia
electoral, aunque también subraye su insuficiencia
para construir una sociedad más justa. La elección
democrática es considerada como un mecanismo legítimo para establecer un orden político democrático pero no representa, en sí, una garantía de una
amplia democratización de la sociedad. La doble temporalidad de lucha causa aquí una ambigüedad en la
propuesta zapatista respecto a las elecciones. En todos los objetivos políticos, tanto de corto plazo (el
mejoramiento de las condiciones de vida, la apertura
democrática y el cumplimiento de los Acuerdos de
San Andrés) como de mediano y largo plazo (el fin
del sistema de partido de Estado, la generación de
una nueva cultura política y la transformación de las
relaciones de poder), las elecciones se revelan insuficientes. En principio, al negarse a contender por puestos públicos, el EZLN se automargina de la contienda electoral y no ofrece una propuesta más que de
votar por la oposición y en contra del PRI. Sin embargo, en realidad, la crítica a los partidos de oposición de no representar un cambio democrático y de
reproducir la misma lógica política del sistema de
partido de Estado eleva tanto sus exigencias que ningún partido puede cumplirlas (EZLN, 1997b). Así,
en los hechos, ello desemboca en una postura de aislamiento o de apoyo crítico respecto a las elecciones.
En este sentido, las elecciones limpias y hasta las victorias del Partido de la Revolución Democrática son
saludadas, como en el caso del Distrito Federal en
1997 (EZLN, 1997a: 6) pero no son materia de movilización zapatista. Las verdaderas preocupaciones

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

de los zapatistas consisten en la movilización y la organización de una fuerza social amplia dentro de la
sociedad civil en vista de la construcción de un contrapeso al poder estatal y del surgimiento de un poder autónomo.
Debido a su posición crítica ante los procesos electorales, el zapatismo otorga mucho más importancia a la práctica política cotidiana de los
diferentes actores, sugiriendo que la construcción de
una verdadera democracia sólo es posible mediante
la transformación radical de las relaciones políticas
y el reordenamiento de los derechos y deberes políticos. Aquí, la larga lucha de los pueblos indigenas
reencuentra el desarrollo de las ideas políticas, pues
la propuesta zapatista abarca la problemática de los
derechos colectivos y particulares, desarrollada por el
multiculturalismo y el posmodernismo. Para los zapatistas, una sociedad democrática, además de fomentar
la participación ciudadana sobre una base universal a
través del respeto de las libertades y derechos individuales, debe permitir la materialización particular de
derechos colectivos específicos para grupos étnicoculturales diferentes a la mayoría nacional.
En suma, esta concepción amplia de la democracia, que la concibe a la vez como medio para
avanzar hacia una sociedad más justa, como forma
de vida ética y como proyecto utópico de abolición
de todas las formas de dominación, acaba ocupando
en el zapatismo el lugar del socialismo en los proyectos revolucionarios del pasado (González, 1997). I ,a
concepción zapatista de la democracia encara la crisis y las deficiencias de la democracia liberal representativa en términos de participación directa de la
ciudadanía y de responsabilidad de las autoridades
con su principio de mandar obedeciendo. Su concepción de la democracia hace revivir la exigencia
de justicia social de los proyectos populares de la izquierda latinoamericana y, al proponer una revolución cultural de largo alcance que establezca nuevas
relaciones políticas, reactualiza las exigencias democráticas a la luz de las luchas sociales actuales.

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
=.:::..¡.....:
,_

Marcos ha logrado hacer
cohabitar el discurso político)
el discurso militante) el
hu~ la coloquialidad y el
sarcasmo. Es un fenómeno
nuevo que contrasta a la vez
con la solemnidad del
discurso militante de la
antigua izquierda marxistaleninista y el discurso austero
de la política tradicional.
Por lo tanto, las posiciones zapatistas en torno a la democracia evidencian una revaloración de
la herencia democrática y humanista del liberalismo
que recuerda un proceso similar que tuvo lugar en
muchas fuerzas de la izquierda latinoamericana a
partir de la década de los ochenta. La integración de
varias problemáticas que en el pasado eran consideradas secundarias o simplemente olvidadas (las cuestiones de los derechos de los pueblos indigenas, de
las diferencias étnicas, de género, de orientación
sexual, etc.), además de entenderse por la composición orgánica del EZLN, obedece también a 1a misma adaptación al nuevo contexto político y cultural.
Respecto a su tradición de izquierda, el proyecto zapatista efectúa una recuperación de elementos dispersos de múltiples tendencias de la izquierda
radical -tal como la actitud antipartido, la sobrevaloración de la espontaneidad de las masas, la prefe-

171

�ÁMBITO

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Entre la crisis y la pared

Entre la crisis y la pared

EL ZAPATISMO Y LA HEGEMONÍA
NEOLIBERAL

rencia por formas de organización horizontal y por la
democracia directa, así como la utopía de la autogestión.
Esta combinación de elementos de diversos
orígenes culturales e ideológicos revelan el carácter
ecléctico y abierto pero también incompleto del proyecto político zapatista. En términos globales, la laguna más grande del zapatismo, que comparte con
toda la izquierda latinoamericana, consiste en que
carece de un proyecto económico alternativo que
pueda enfrentar los cambios acaecidos en las últimas décadas. En el caso del zapatismo, su propuesta
alternativa al neoliberalismo se limita a grandes exigencias y a un planteamiento ético acerca de la necesaria organización de la economía. Otra de las grandes deficiencias del proyecto zapatista se evidencia
en el poco desarrollo de una prospectiva política pragmática. El zapatismo propone transformaciones radicales en varios ámbitos, pero se limita a presentar

172

una argumentación ética acerca de lo justo de sus
propuestas y no elabora un análisis pragmático acerca de los diferentes obstáculos sistémicos que necesariamente tendría que enfrentar un proyecto revolucionario o reformista (el poder de las clases dominantes, de los medios de comunicación masiva, del
capital transnacional, las estructuras del Estado&gt; etcétera). Del pensamiento zapatista puede extrapolarse
que las únicas condiciones que se consideran necesarias para llevar a cabo las transformaciones económicas, políticas y sociales son la movilización y la
participación activa de los sectores marginados, populares y progresistas de la sociedad civil. Aunque
evidentemente cualquier proceso de cambio social
radical necesitará de la participación activa de amplios sectores sociales, la perspectiva zapatista no
desarrolla mucho más allá de ésta, por lo que permanece todavía muy inicial y demasiado voluntarista.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

El pensamiento zapatista identifica al neoliberalismo
como uno de los principales componentes del sistema de dominación actual. En los comunicados del
subcomandante Marcos se desprende que del neoliberalismo se deriva la mercantilización de todos los
ámbitos de la vida y en gran medida el conformismo
y la apatía de vastos sectores de la sociedad (EZLN,
1996b; Subcomandante, 1997). Por lo tanto, en todo
el proyecto político zapatista, presentar una alternativa a la hegemonía neoliberal es una tarea fundamental que se evidencia en su confrontación con el
neoliberalismo.
El EZLN posee un proyecto político y una
concepción de mundo propios para intentar minar
la hegemonía neoliberal, en primer lugar, con base
en un discurso accesible y novedoso, basado en el
sentido común. El discurso ocupa entonces una función central porque al discurso neoliberal, autoproclamado realista que vincula el horizonte de las posibilidades con el ámbito macroeconórnico alejado de
las vidas de la gente, el EZLN opone un discurso
profundamente sencillo inspirado en la cotidianidad,
en la práctica y en la vida concreta que busca conmover a sus interlocutores apelando a sus sentimientos morales más que a su capacidad de comprensión
de las complejas articulaciones nacionales y transnacionales entre la economía y la política. Ello puede
evidenciarse en el siguiente análisis del subcomandante Marcos:
Durito era un personaje, como el viejo Antonio, o los
niños zapatistas que aparecen en los cuentos, que permitían explicar la situación en la cual estábamos y hacer
que se sintiera antes que se entendiera. Nosotros no podíamos dirigir un discurso al bolsillo de la gente. No teníamos nada que vender. Ni a la cabeza, porque no podíamos aportar nada al análisis que ya existiera, pero sí a
su corazón, que era la parte más olvidada.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

[...] queriamos bajar la teoóa al ruvel del ser humano, de
lo vivido, compartir con la gente las vivencias para poder
reflexionar en seguida (Le Bot, 1997: 356).

El zapatismo se presenta entonces como un
movimiento político que supo adaptarse al nuevo
contexto ideológico, renovando su discurso, reactualizando viejas propuestas e incorporando nuevas valoraciones. Pero, al contrario de lo sucedido con la

El simbolismo de las armas)
que ha sabido maximizar sin
llamar a la lucha armada) y
su vinculación con la cultura
indígena) los héroes de la
independencia y de la
Revolución de principio de
siglo han permitid() al EZLN
sacar provecho del
imaginario colectivo
.
mexicano.
izquierda refundadora, el EZLN no cede ante la hegemonía neoliberal sino que busca enfrentarla partiendo de varios elementos de su mismo discurso,
otorgándoles otros significados y rearticulándolos
hacia un horizonte alternativo. En otras palabras, el
EZLN efectúa articulaciones contrahegemónicas
(Laclau, 1986) con varios de los principales componentes políticos de la hegemonía neoliberal en América Latina. El zapatismo inserta su lucha dentro de

173

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

los temas de actualidad en la política
mexicana y latinoamericana, como por
ejemplo la transición
a la democracia y la
reforma del Estado.
En cada caso busca
operar una reformulación del discurso
hegemónico sobre
estos temas. A la
transición entre élites, el EZLN opone
una transición con
participación masiva. Una transición
que no sólo signifique alternancia en el
poder, sino que implique la transformación del sistema político y de las relaciones políticas entre sus componentes. De la misma manera, critica la forma que
ha tomado la reforma política y propone, en la Segumia Declaración de la Selva Lacandona, la convocación de un Constituyente, que incluya la participación de todas las fuerzas sociales y políticas y que
desemboque en una nueva Constitución que establezca, entre otras cosas, una nueva relación con los
pueblos indios (EZLN, 1994: 275). Así, el zapatismo
se vincula con todo el espectro del discurso hegemónico sobre la democracia y lo rearticula hacia una
propuesta crítica de la democracia liberal representativa que exige la adecuación del discurso con la
práctica y la ampliación de la democracia a todas las
esferas de la vida.
Para lograr convencer a sus interlocutores,
el discurso zapatista se construye en muchos casos
desde el sentido común impuesto, en parte, por el
neoliberalismo. Las críticas a los políticos tradicionales, los partidos y las organizaciones sociales, alentadas por el discurso neoliberal, han sido utilizadas y

174

Entre la crisis y la pared

revertidas por el
EZLN. La posición
desde la cual construye sus rearticulaciones hegemónicas
se basa siempre en
sus particulares concepciones acerca de
la democracia, de la
política, del poder y
de la sociedad civil
así como en sus
principios políticos
como el mandar
obedeciendo, la autonomía o la idea del
" mundo en que
quepan muchos
mundos". Por lo
tanto, su proyecto debe ser interpretado como un
intento de construcción de una contrahegemonía
basada en otros valores y en una nueva ética que permita relaciones sociales y políticas más igualitarias y
más democráticas.
Sin embargo, existen dos grandes limitaciones de su intento contrahegemónico. La primera consiste en que, en ausencia de una alternativa económica, sus articulaciones hegemónicas se restringen a
los aspectos políticos de la hegemonía neoliberal. La
segunda,mucho más problemática, tiene que ver con
la presencia de las armas. Porque, aunque la principal función de las armas no sea la toma del poder
sino obligar al gobierno a reconocer a los indígenas
de Chiapas como verdaderos sujetos políticos y responder a sus demandas (EZLN, 1994: 72-73, 165;
Gelman, 1996), su carácter armado mantiene al EZLN
en un enorme dilema. A nivel de su poder político real,
el armamento, aunque limitado, constituye el único
elemento que garantiza que el gobierno le otorgue
cierta importancia al EZLN. A nivel de su influencia
nacional e internacional, las armas alimentan simbó-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

licamente gran parte de sus simpatizantes nacionales e internacionales, pero representan, a la vez, el
principal obstáculo para acceder a otros sectores de
la sociedad civil. Por lo tanto, entregar las armas significaría arriesgar demasiado los logros alcanzados,
pero seguir armados le cierra casi automáticamente
vastos sectores de la población. A lo largo de la administración de Zedillo, el EZLN optó por buscar
difundir una imagen de guerrilla no violenta y con
una propuesta democrática. En este momento, con
la llegada al poder de Vicente Fox Quesada a nivel
nacional y de Pablo Salazar Mendeguchía en Chiapas, mantener esta estrategia y evitar el desarmamento
será cada día más dificil.

UNA NUEVA CONCEPCIÓN
DE LA HEGEMONÍA
A lo largo de estos años de actividad pública, la influencia del EZLN ha sido y sigue siendo importante en varios segmentos de la sociedad mexicana. Lo
es, en primer lugar, sobre todo a través de la imagen
que ha logrado construir alrededor de la congruencia de su práctica política pública con sus principios
pQlíticos más conocidos. En efecto, en varios elementos de su proyecto, el EZLN exige la adecuación de
la práctica con el discurso. Por ello, en su propio caso,
ha publicitado mucho el hecho que dentro de su organización la participación de las bases en las decisiones es un elemento crucial y se ha esforzado para
que su práctica hacia la sociedad civil se caracterice
por la honestidad, la inclusión y la participación. 2 Su
manera de informar a la opinión pública cada noche
de lo que se había discutido en el día durante el diálogo de la catedral en febrero de 1994 es una de las
prácticas que más sorprendieron y que ayudaron a
asentar su influencia. Más tarde, su estrategia y_ acti-

2

Sin embargo, hay que destacar que en Chiapas, el EZlN no siempre
ha sido tolerante con las decisiones y las estrategias de las demás
organizaciones sociales independientes.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

tud durante las negociaciones de San Andrés, más
específicamente la iniciativa de convocar a intelectuales y dirigentes de organizaciones de todas las tendencias políticas para que participen en el diálogo,
son también muy reveladoras de una preocupación
de llevar a la práctica sus ideas políticas y le han hecho ganar credibilidad e influencia en varios sectores políticos. Consciente, ya a mediados de 1995, de
que la fuerza del zapatismo no radicaba todavía en
su capacidad como organización sino en la influencia de su palabra y de su práctica, el subcomandante
Marcos hacia la siguiente observación:
No somos una fuerza política. Somos una fuerza moral o
un animador de nuevas formas organizativas,pero nuestra fuerza no es organizada políticamente. Nuestra opinión es escuchada por muchos y, tal vez,seguida. Pero no
se traduce en organización.Tal v~ nuestro papel sólo fue
señalar carencias y abrir un espacio de discusión y parti-

La experiencia zapatista es
difícilmente reproducible)
pues es fruto de una
confluencia) en Chiapas) de
unaguerrilla marxista) de la
movilización campesina) de
la teología de la liberación)
de la cultura indígena
de la resistencia y de la
imaginación de un
dirigente letrado.

175

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

Entre la crisis y la pared

fuerza que tomar en cuenta para el PRD y, más allá
de la izquierda, logró hacer oír su voz en el debate
político mexicano, estableciendo en algunos casos,
por ejemplo en las negociaciones de San Andrés, los
términos de la discusión. En suma, el EZLN tiene
indiscutiblemente una estrategia y una capacidad
hegemónica. Sin embargo en un contexto en que la
mayoría de lá sociedad mexicana prefiere el cambio
a través de la vía electoral, las posibilidades hegemónicas del EZLN, por su carácter armado y radical
sujeto a la contrapropaganda, siguen siendo bastante limitadas.

PODER Y HEGEMONÍA

cipación nuevo.Tal vez hasta ahí llegó nuestro papel lústórico.
O tal vez llegó el momento de que la palabra zapatista no sólo conmueva o cree conciencia, tal vez llegó el
momento en que la palabra "organizar'' sea también zapatista. Eso estamos preguntando (EZLN, 1995a: 394).

La necesidad de participar directamente en
la conformación de una organización nacional hasta
el momento no ha desembocado en una organización que tenga una capacidad política comparable al
EZLN. Por ello, el EZLN, aunque ha negado varias
veces tener intenciones hegemónicas, ha asumido en
la práctica la función de una fuerza hegemónica. En
muy poco tiempo, y sin asumir un liderazgo orgánico de las fuerzas compatibles, el EZLN se volvió la
fuerza hegemónica dentro de la izquierda radical, una

176

La exigencia de autonomía deslinda una parte importante de la política del aparato estatal y la traslada hacia la comunidad o la sociedad civil. La hegemonía se vuelve entonces esencial porque las modificaciones que implican el principio de mandar obedeciendo y de autonomía le otorgan más poder político a la sociedad civil. Por ejemplo, en el caso de las
comunidades zapatistas, ello significa que el poder
real se encuentra indirectamente en manos del EZLN,
puesto que las comunidades y sus autoridades adhieren a la hegemonía zapatista y gobiernan en base
a los principios zapatistas. Ello explica, en parte, el
hecho de que la estrategia política del EZLN esté dirigida principalmente hacia la sociedad civil.
Esta estrategia reanuda con la principal herencia de la izquierda que consideraba la movilización de las masas como la forma más certera de enfrentar el poder de las clases dominantes y del imperialismo. En la actualidad, en el momento en que la
gran mayoría de la izquierda latinoamericana limita
su estrategia a formar el gobierno o al avance electoral, la concepción zapatista del poder es uno de sus
aportes más importantes a la renovación de la izquierda latinoamericana. Porque la concepción zapatista
del poder pone nuevamente la cuestión de la hegemonía al centro de la estrategia política y lo hace ade-

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5
I

I SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

más otorgándole un valor mucho más importante que
en cualquier momento en el pasado. Sin embargo,
este énfasis en el aspecto hegemónico de la lucha
política es llevado al extremo de menospreciar y de
rechazar los diferentes niveles de poder estatal como
espacios de lucha y de avances necesarios.
La gran mayoría de las luchas políticas de
transformación radical de la sociedad se plantean
generalmente la torna del poder de Estado o el ejercicio efectivo del poder político. Para los proyectos
revolucionarios que rechazaron la torna del poder de
Estado, como los proyectos anarquistas, el ejercicio
efectivo del poder político necesitaba la transformación de su organización que por lo general se materializaba mediante la abolición del Estado y la descentralización de los poderes hacia estructuras de
poder local. Por ende, en los hechos, se pretendía tomar el poder más no el Estado.
El caso del EZLN se inscribe dentro de estas posturas pero difiere de ellas en la concepción
del poder, la abolición del Estado y la toma del poder local. En lo que es uno de los aportes más originales a la renovación de la izquierda latinoamericana, la concepción del poder del zapatismo rompe con
una larga tradición dentro y fuera de la izquierda que
ubica el poder en el Estado. El EZLN propone una
concepción donde las articulaciones del poder se
encuentran distribuidas por toda la sociedad por lo
que su lógica sólo puede ser transformada mediante
una práctica política basada en un comportamiento
ético orientado por los siete principios zapatistas3 que,
además de borrar la división entre el ámbito privado
y el ámbito público, implican una revolución cultural que termine con el pragmatismo a ultranza de la
política actual. Así, en cuanto a la segunda cuestión,
la propuesta zapatista no es contra el Estado sino más
bien contra la política actual. El zapatismo plantea
3

"Servir y no servirse, representar y no suplantar, construir y no destruir,
obedecer y no mandar, proponer y no imponer, convencer y no vencer,
bajarynosubir" (EZLN, 1997b: 169-171).

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

una nueva política que cambie la lógica de los diferentes actores: los políticos profesionales, los partidos, las orgarúzaciones sociales y el mismo Estado.
El EZLN no plantea la abolición del Estado como
tal sino más bien su transformación. Por un lado, el
principio de mandar obedeciendo, como contrapeso
o como poder autónomo, implica una repatriación
de la soberanía hacia la sociedad civil y un sometí.-

El diagnóstico de la crisis de
la política institucional
acentuada por la
globalización neoliberal -el
punto de partida de toda la
propuesta zapatistaidentifica un proceso global
que se reproduce en varios
países de América Latina y
justifica la necesidad de
repatriar la soberanía en
manos de los ciudadanos.
miento del Estado a su voluntad. Por otro lado, las
demandas zapatistas en términos económicos y sociales implican un Estado interventor con amplias
funciones sociales, que garantice niveles de vida dignos y equitativos. En cuanto a la torna del poder, el
EZLN, como orgarúzación, rechaza la toma del poder aunque sea a nivel local. Su objetivo a corto plazo es obligar a los detentores del poder a obedecer a

177

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

sus representados. A largo plazo, se trata de cambiar
la lógica de la política, es decir, la lógica de todos los
actores políticos.
Esta postura frente al poder político, aunque puede tener la ventaja de no exponer la organización al riesgo del desprestigio que siempre conlleva el ejercicio del poder, limita la lucha zapatista porque relega al EZLN a una posición de factor externo
a la lucha política. Los zapatistas parecen pensar que
asumir orgánicamente algún poder político e insertarse en la sociedad política no generaría un cambio
real sino sólo una integración más al régimen político. Por lo tanto, el planteamiento zapatista rechaza
obstinadamente la posibilidad de cambiar el régimen
político desde adentro. No cree ni siquiera que actuando desde el poder político con una práctica diferente pueda cambiar paulatinamente la lógica de
la política. Enrique Semo ( 1998: 118) lo resume de
la siguiente manera:
Su voz llama a la construcción paciente de la hegemorua,
rechazando la ilusión de la omnipotencia de las victorias
electorales. Reitera su confianza en el papel transformador de la resistencia y la oposición, frente a la idea de que
los cambios sólo
pueden orquestarse desde el
poder.

Otra vez
más, la doble temporalidad de lucha que
necesita una pluralidad de estrategias
ante el poder, al encontrarse con una
estrategia única del
EZLN que decide
privilegiar el largo
plazo, es decir, la
lucha por la hege-

178

Entre la crisis y la pared

monía desemboca en una propuesta incompleta que
refuerza un voluntarismo desconfiado de la política
institucional. El EZLN está en condiciones de rechazar la toma del poder estatal puesto que cuenta
éon las experiencias de las comunidades autónomas
para ejercer el autogobiemo, pero la imposición de
esa orientación a sus simpatizantes a rúvel nacional y
a las organizaciones de la sociedad civil tiene consecuencias negativas. El haber obligado al Frente Zapatista de Liberación Nacional a rechazar la toma
del poder puede haber sido un error porque desde
los mismos principios zapatistas habría sido factible
aplicar una forma diferente de gobernar, inspirada
en el mandar obedeciendo, que hubiera simultáneamente promovido en la sociedad civil y en la sociedad política la adhesión a ese principio. Si el objetivo
estratégico consiste en transformarse en un movimiento de masas con participación activa de las bases y aumentar su potencial hegemónico dentro de la
sociedad civil, el zapatismo civil tendrá que enfrentarse al poder y mostrar que representa una alternativa no necesariamente en el poder sino de poder, como
el EZLN lo ha sido en las comunidades indígenas de
la selva en Chiapas. Es decir, le corresponde comprobar que contiene y conduce
una capacidad
real de cambio,
de transforma7 ción, de autonomía y de toma
de decisiones. Si
su función se limita a ser la simple promoción
de una nueva
cultura política,
su fuerza política corre el riesgo de decaer,
puesto que si se

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

toma el ejemplo de las comunidades autónomas zapatistas, la promoción de una nueva cultura política
fue acompañada de una praxis cotidiana que retroalimentó el proyecto político (Burguete, 1998; Járquez,
1998; Vergara, 2000).
Al respecto, las elecciones y los gobiernos
municipales parecen ser los espacios que más se prestarían a experimentos de poder zapatista. Podría pensarse, por ejemplo, en la conformación de fuerzas
sociales y políticas locales que, adoptando los principios políticos zapatistas, compitan para los gobiernos locales y una vez electas gobiernen según el principio de mandar obedeciendo, formen instancias y
figuras de poder popular y de democracia directa. 4
Bajo esta estrategia, desde instancias de poder local,
podrían transformarse las prácticas políticas del poder estatal. El EZLN podría llamar a la conformación de estas fuerzas o simplemente los propios simpatizantes zapatistas -apropiándose del zapatismo,
es decir, adaptándolos a sus necesidades de lucha-,
podrían hacerlo. Sin embargo, por el momento, los
simpatizantes zapatistas todavía no se atreven a tomar iniciativas propias, pues la influencia simbólica
del EZLN y del subcomandante Marcos siguen siendo muy fuertes y parece ser dificil que algunos simpatizantes cuestionen el planteamiento acerca del rechazo del poder estatal.
Una iniciativa de este tipo, aunque generaría nuevos dilemas acerca del ejercicio del poder, le
daría un nuevo impulso y otra dinámica al movimiento zapatista. Lo alejaría de un posible estancamiento
y lo llevaría hacia otra etapa de lucha que podría
ampliar su base social y generar nuevas experiencias
de autonomía política. Pero el EZLN, sujetándose
obstinadamente a su postura antipolítica, rechaza que
la dinámica del ejercicio del poder pueda ser modificada mediante prácticas diferentes desde el interior
mismo de la sociedad política, contradiciendo así la
'Obviamente, bajo este esquema, deberla discutirse la forma de encarar
las legislaciones electorales locales.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 . SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

Las dimensiones universales
del proyecto zapatista se
concretizan en su propuesta
de reorganización de las
relaciones políticas) su
reformulación de un
horiz.onte utópico) su
concepción de la democracia)
su concepción del poder y su
estrategia enfocada hacia la
sociedad civil.
experiencia de los municipios autónomos zapatistas.
Esto es, en gran medida, lo que impide que el zapatismo despliegue todas sus posibilidades en otras regiones y otros ámbitos.

UNA HEGEMONÍA DIFUSA:
DESDE LOS PRINCIPIOS
Y LA CONSTITUCIÓN DE SUJETOS
El pensamiento gramsciano concebía la hegemonía
de las fuerzas progresistas dentro de la sociedad civil
en términos de construcción de la adhesión a una
ideología y a un proyecto de cambio social. En el caso
de una hegemonía bien establecida dentro de vastos
sectores de la sociedad, esta adhesión se traducía en
la posibilidad de acceder, tomar y mantener el poder
estatal para poder llevar a cabo el proyecto de transformaciones revolucionarias (Gramsci, 1975).
La hegemorúa zapatista se concibe de manera totalmente diferente porque los esfuerzos

179

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

hegemónicos del zapatismo no están orientados hacia el poder estatal sino más bien estrictamente hacia
la construcción de un poder de cambio dentro de la
sociedad civil. Así, la hegemonía zapatista, al no contemplar el poder estatal como instrumento de cambio sólo puede desembocar en un proyecto de autonomización de la sociedad civil que vaya construyendo un poder que sea cada vez más determinante
frente al poder estatal y que a fin de cuentas termine
por subsumirlo. En este sentido, el proyecto zapatista
adquiere toda su importancia cuando se entiende
como un proyecto de largo plazo. Sin embrago, al
serlo en una situación de necesidades apremiantes,
la propuesta zapatista, fuera de las comunidades indígenas bajo su influencia, genera un problema de
concreción de la lucha política, porque muchas veces estas necesidades son percibidas como externas
al ámbito de la política. No existen, pues, para todos
los sim¡,atizantes zapatistas dentro de la sociedad civil,_ objetivos tan inmediatos y concretos así como
medios para alcanzarlos como los que movilizan a
los indígenas zapatistas.
En lo que se refiere a la dirección orgánica
dentro de la constitución de la política y estrategia
gramsciana, una hegemonía se desarrolla y se esta-

180

Entre la crisis y la pared

blece mediante el trabajo hegemónico de un partido
político que, como representante de una clase socialJ
logra elaborar un proyecto social que trasciende su
carácter de clase y adquiere un carácter universal. A
través de un trabajo de convencimiento desarrollado
por sus militantes, el proyecto político así como los
valores y principios que lo sustentan pueden ser difundidos hacia los otros sectores de la sociedad civil.
Así, varias clases sociales terminan conformando un
bloque histórico por el cambio social que más que
organizarse en torno a una alianza de intereses se
articula alrededor de un proyecto, es decir, alrededor de una voluntad colectiva de realización de ese
proyecto (Gram sci, 1975). Aunque en principio la
hegemonía no es la del partido sino la de lo~ valores
Y los principios de su ideología, el partido es, sin
embargo, el animador y el agente de la hegemonia.
Para Gramsci, el partido y los militantes, presente en
todo el cuerpo social, intervienen directamente en
las movilizaciones de la sociedad civil, encabezando
Y organizando luchas y movimientos, así como desarrollando una cultura específica mediante su praxis
revolucionaria (Piñon, 1995). Por ende, es bajo el
impulso, la credibilidad y la legitimidad moral y política del partido hegemónico, reconocido como órgano director, que los demás sujetos del bloque histórico actúan.
El caso del EZLN se desarrolla en condiciones bastante alejadas del modelo gramsciano. En
primer lugar, desde el inicio del levantamiento zapatista, la movilización de sus simpatizantes dentro de
la sociedad civil obedece antes que nada al objetivo
de hacer de ellos un factor político en la correlación
de fuerzas entre el EZLN y el gobierno. A parte del
hecho de que el subcomandante Marcos haya reiterado en varias ocasiones que el EZLN no quiere ser
una fuerza hegemónica, su propia situación de fuerza sitiada, su clandestinidad y su relativa distancia
(geográfica, política y cultural) respecto a la sociedad nacional no le permiten, jugar ese papel de liderazgo directo, que le atribuye Gramsci al partido po-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

lítico y a sus militantes. Ante esta situación, el EZLN
ha respondido con numerosas iniciativas hacia la
sociedad civil, organizando encuentros y foros e impulsando organizaciones con la intención de generar
un movimiento social amplio, que cumpliera con el
doble objetivo de ser un movimiento de solidaridad
y un futuro movimiento por el cambio social, donde
las posiciones zapatistas tuvieran un papel determinante. Así, en los hechos, el EZLN ha ejercido una
función hegemónica indirecta, recurriendo a la legitimidad moral que ha ganado dentro de varios sectores de la izquierda radical y apelando constantemente a los principios y los valores que sustentan su lucha. Para Jesús Antonio Machuca(l 998: 25), "en este
caso, la hegemonia de un sector aparece como una
referencia orientadora y un catalizador ejemplar, más
que un intento de ejercer un dominio político". Machuca identifica, no obstante, una limitación de este
tipo de hegemonia:
Una visión tal de la hegemonía, así actualizada, que parece inspirarse en la noción de "red" como parámetro mental de la época; contiene no obstante elementos que tienden al indeterminismo y a la disgregación.Y por ello debe
equilibrarse con algún tipo de cristalización organizativa;
dirección y conducción, así sea para canalizar las iniciativas y enfrentar al poder estatal, que actúa bajo la unidad
de acción

En lo que concierna la necesidad de una cierta conducción, los zapatistas parecen haber asumido
esa función puesto que en muchas de sus iniciativas
hacia la sociedad civil establecen en términos generales las condiciones y las modalidades de las actividades en el momento en que las hace públicas el EZLN.
Por lo tanto, la debilidad de esa conducción, por ser
indirecta, consiste en que se ejerce únicamente en
momentos específicos y no de manera permanente.
Por otro lado, la unidad de acción, mas no necesariamente de visión, fue siempre una meta del zapatismo
en sus diversas propuestas frentistas (CND, MLN,

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

FZLN) pero, al ver que no se concretizaba y que se
proyectaba dificil en el futuro inmediato, el EZLN
parece haberse resignado a la imposibilidad, por lo
menos en un futuro próximo, de la acción unitaria.
Es más, en la mente de los zapatistas, la acción unitaria ya no parece ser considerada tan esencial, por
lo que en el último año de Zedillo se peñtló la idea de
una acción independiente de diversos actores (estudiantes de la UNAM, SME) hacia la misma dirección: contra el gobierno y su política neoliberal. Bajo
esta lógica, la función de los simpatizantes zapatistas
dentro de la sociedad civil debía ser la de apoyar y
colaborar con todos los movimientos sociales o políticos que tuvieran ese objetivo. De ahí el llamado del
EZLN a las coordinadoras estatales, municipales,
delegacionales, durante el segundo encuentro entre
la sociedad civil y el EZLN en mayo de 1999, de
sumarse a las luchas populares del momento (Hernández, 1999). Las coordinadoras zapatistas podrían
ser la respuesta de los zapatistas ante el fracaso de
todos sus intentos de crear una organización política
zapatista. La deducción zapatista parece ser enton-

El proyecto zapatista
encuentra toda su
potencialidad en su propuesta
de reorganización de la vida
política que posibilita la
articulación del principio de
mandar obedeciendo) el
desarrollo de la fuerza de la
sociedad civil y la idea de la
autonomia.
I

181

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

ces que por el momento y hasta
qu e los propios simpatizantes del
zapatismo construyan una forma
organizativa adecuada, es preferible una organización flexible (una
red), sin estatutos ni programa de
lucha, que simplemente permita la
movilización. Por ello, como lo vislumbra Machuca, la estrategia y la
praxis del EZLN permite "imaginar la posibilidad de una hegemonía de muchos, democrática, constnúda desde la sociedad" (Machuca, 1998: 24).
Esta estrategia plantea la
necesidad de una hegemonía de principios políticos
en lugar de una hegemonía de una organización y
concuerda en varios puntos con la perspectiva de la
democracia radical. Por ejemplo, Agnés Heller postula que en la actualjdad una hegemonía no debe organizarse con base en un consenso sobre las decisiones o las acciones políticas, ni tampoco alrededor de
una dirección orgánica sino exclusivamente basado
en principios políticos que presiden sobre las decisiones y las acciones (Heller, 1981: 277). Bajo esta
lógica, una hegemonía zapatista sólo podrá desarrollarse si otros actores adoptan en sus proyectos de
lucha y en sus prácticas políticas internas y externas
los principios y valores zapatistas, mas no necesariamente las directivas del EZLN. La apuesta política
podría ser que la conformación de sujetos políticos
mediante sus propias luchas y sus propias dinámicas, que idealmente deben ser democráticas, permita
el surgimiento y la consolidación de actores con mayor solidez y cohesión orgánica que los que se construyen mediante la adopción de un proyecto y un
liderazgo externo. Se reconocería aquí la importancia que cobra para el EZLN la movilización, la lucha
y la práctica política en el proceso de conformación
de sujetos políticos. La deducción que harían los zapatistas de su propia experiencia, y ahora algunos

182

Entre la crisis y la pared

académicos interesados en el fenómeno zapatista sería que la
misma lucha permite la construcción de un proyecto político alternativo (Street, 1996) y que este
proceso permite además reducir
la distancia entre teoría y práctica
(González, 1996).
A nivel urbano, el movimiento estudiantil que surgió con
la huelga en la UNAM a partir
del 20 de abril de 1999, considerado como el primer movimiento social importante en emerger
tras el levantamiento zapatista,
puede ser una muestra de los obstáculos de la aplicación de la propuesta zapatista de mandar obedecien do en un contexto marcado por la diversidad
ideológica y los grupos políticos. En efecto, en las
primeras semanas de la huelga, las ventajas de una
dirigencia colegiada sin figuras, la toma de decisión
por asambleas así como la horizontalidad del movimiento favorecieron una participación libre, activa y
convencida. Sin embargo, tras el primer mes, empezaron a aparecer las tendencias y las lógicas de grupos, caracterizadas por las tácticas dilatorias durante las asambleas, la confrontación interna, la indisciplina y las prácticas autoritarias de algunos grupos.
Con todo, a lo largo de la huelga, las decisiones, por
haber sido tomadas por voto mayoritario en asambleas y discutidas ampliamen te, gozaron de una fuerte
legitimidad. No obstante, la obsesión de no aceptar
la representación del movimiento por algunos dirigentes dificultó el proceso de negociación con las
autoridades universitarias -de todas formas sin gran
interés en negociar realmente.
Una de las grandes lecciones que nos deja la
influencia zapatista en el movimiento estudiantil de
1999 es que un futuro movimiento inspirado en el
zapatismo necesitará la construcción de una identidad colectiva fuerte que anteponga la voluntad co-

TRAYECTOR~

lectiva sobre las voluntades particulares o de grupos,
posibilite la disciplina y donde los integrantes coincidan en términos generales en los objetivos y los
medios.

CONCLUSIONES
Sin lugar a duda, el zapatismo representa la experiencia de renovación más importante y original que
ha generado la izquierda latinoamericana en los últimos veinte años. En términos de hegemonía, el zapatismo es una hegemonía difusa, basada en los principios, los valores, las demandas del EZLN así como
la cultura de la resistencia que despertó el levantamiento indígena. En la actualidad, todavía no es del
todo una hegemonía articulada alrededor de un proyecto. En primer lugar, porque éste no es conocido
por todos sus simpatizantes y, en segundo lugar, porque todavía está sujeto a clarificaciones, sistematización y evolución. El núcleo duro de esta hegemonía
es el peso moral que ha adquirido el EZLN en muchos sectores de la sociedad civil por su lucha y su
práctica política. Aunque seis años es poco tiempo
para poder medir su impacto real, hasta el momento,
el EZLN ha tenido un fuerte impacto sobre el movimiento indígena, sobre varios sectores de la izquierda radical y sobre el reciente movimiento estudiantil
de huelga en la UNAM. Así, aunque en términos de
resultados concretos la influencia real del zapatismo
se limite únicamente a estos sectores, su impacto también se ha sentido en el resto de los actores políticos
mexicanos. Por ende, entre los múltiples logros de su
tentativa hegemónica hacia el conjunto de los sujetos
políticos nacionales destacan el haber puesto los derechos de los pueblos indios en el centro del debate
político nacional, el haber obligado a los partidos políticos a responder a las prácticas democráticas de
los zapatistas con prácticas similares, el haber llevado a las fuerzas priístas a conceder más en la última
reforma electoral de noviembre de 1996 y el haber
establecido el recurso a la consulta nacional como

AÑO 111, NO. 4/5¿EPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001
TRAYECTORIAS J AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

forma de participación, legitimación y de contacto
entre la sociedad civil y la sociedad política. En este
sentido, su futuro y desarrollo está ligado al surgimiento de otros actores que adopten sus principios
en las luchas y en las prácticas de sus propias organizaciones. Con todo, la propuesta zapatista enfrenta, por el momento, un contexto que dificulta su de-

El mandar obedeciendo se
encuentra entonces
justificado por los objetivos de
recuperar el control del
colectivo sobre la autoridad y
la soberanía de la sociedad
civil sobre las decisiones
políticas.
sarrollo y generalización porque su estrategia de
movilización social y sus objetivos revolucionarios
están en desfase con las posiciones de la mayoría de
las fuerzas políticas de oposición que siguen considerando la apertura de los canales institucionales
como la estrategia adecuada.
Respecto a la lógica del poder, el proyecto
zapatista enfrenta una cultura política vertical de siglos con otra horizontal que lleva siglos de resistencia y que ha emergido en varias rebeliones campesinas e indígenas durante la historia de México pero
que también se ha hecho realidad en otras experiencias históricas como la comuna de París, los sovi.ets
de los primeros momentos de la revolución bolchevique y los cordones obreros durante el gobierno de
la Unidad Popular en Chile. Asimismo, las ideas za-

183

�ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

patistas no son ajenas al pensamiento de la izquierda
mundial y latinoamericana. Las encontramos en el
anarquismo, el socialismo utópico y en el pensamiento de numerosos marxistas entre los cuales se destaca Antonio Gramsci. Sin embargo, dentro de la propia izquierda, el proyecto zapatista debe enfrentarse
a las tradiciones y prácticas autoritarias, vanguardistas, sectarias, "realistas", ultra-pragmáticas, etc. La
renovación de la izquierda latinoamericana que representa el EZLN es, por lo tanto, una renovación
tanto del proyecto ideológico como de sus formas y
sus prácticas políticas. ,a,,

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La vergüenza del olvido
Diálogo con Rigoberta Menchú Tum
EsTHELA GuTIÉRR EZ G ARZA

Sus frases tejen como un soplo
de vida el paisaje de su
memoria indígena. Tallada
en la misma raíz que
comparte con millones de seres
desamparados. lligoberta
Menchú nos acerca a las
revelaciones del dolm; la
necedad del optimismo y la
ver;güenza del olvido.
No seria posible tanto aptimismo, ni tanta serenidad. Ni tanta confianza. Nada sería posible
en Rigoberta si no fuera capaz de cargar sin desgano tantos destinos ajenos. Trayectorias
ofrece en /,as siguientes páginas un documento singular: el diáwgo en el que reflexiona sobre
sus pasiones y esperanzas, las mismas que -traducidas en actos muchas veces desafiantes- le
hicieron merecer, hace casi una década, el Premio Nóbel de la Paz. Cuarenta años de intensa
vida no agotan aún la agenda de la luchadora descendiente del pueblo maya, quien se autodefine
como una mujer necia y como alguien para quien el olvido de los pueblos y culturas indígenas
es una vergüenza de la humanidad.
18 5

�MEMORIA VIVA
La vergüenza del olvido

MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvido

En la historia de las culturas latinoamericanas está presente la memoria
mesoamericana, la coloniz ación, el mestizaje, nuevos cultos a dioses y
toda una historia de gobiernos nacionales. ¿Cuáles podrían ser, en su
opinión, los principios culturales más destacados de la herencia
mesoamericana, de la herencia de los pueblos indigenas y que forman parte de las raíces de la cultura latinoamericana de nuestro subcontinente?

La diversidad y la
pluriculturalidad:, es
algo que enriquece o
que sale del fondo de
la cosmovisión de los
pueblos indígenas y
por eso parece que es
una zona de la eterna
paciencia.

186

Bueno, en primer lugar, son muy pocas personas, pocos intelectuales y
pocas políticas institucionales y privadas, especialmente educativas en este
tiempo, que se recuerdan de la enorme importancia que tiene el concepto
mesoamericano. Mesoamérica como pluricultural, Mesoamérica como
multiétnica; una Mesoamérica que se había establecido hace muchos años
con unas profundas raíces comunes, objetivos comunes e historia común.
Y creo que es muy importante, incluso solamente la revalorización del
hecho mesoamericano, del concepto mesoamericano, que es obvio que a
lo largo de la historia, pues, tenemos dos cosas ahí muy concretas; una es
el peso de la historia, y creo que el peso de la historia no es poco: el peso
de la historia colonial, el peso de la historia de sufrimiento, de marginación, de extrema pobreza, de hambre, de desprecio que afecta más a los
pu eblos indígenas. Digo más, porque no sólo h oy por hoy los indígenas
son los que viven la crueldad más fuerte de la situación, la falta de oportunidad. Pero sobre los pueblos indígenas es visible y pu edo decir que eso
no se vale. Es una Mesoamérica por otro lado pintoresca, rica, de grandes
y profundas huellas de civilizaciones, tan antiguas que están ahí. Y uno de
los lugares donde más comenzamos la historia antigua debe ser la cultura
de los pueblos indígenas. Una cultura a toda prueba; una cultura a prueba
de la usurpación -desde las tierras hasta la dignidad de la propia gente-,
una cultura a toda prueba de la marginación y una cultura a toda prueba
de la demostración, de que la diversidad y la pluriculturalidad es algo que
enriquece o que sale del fondo de la cosmovisión de los pueblos indígenas
y por eso parece que es una zona de la eterna paciencia. La gente hace las
cosas con su mundo, con sus idiomas, con sus enseñanzas, con su sabiduría y prevalecen en esta Mesoamérica, epicentro de la América, muchas muchas sorpresas: desde el afecto humano, desde la sabiduría de las
culturas milenarias hasta la creatividad que da la vida, la gente, y que hoy
por hoy son pueblos que manejan todas sus cosas, desde su entorno y
desde su mundo. Ha pasado todo: huracanes, dictaduras, genocidios,
genocidas; que un pedazo de la Mesoamérica que es Guatemala, país que
tiene 65% de población maya, población que vivió un reciente conflicto
armado de 37-38 años, que dejan los saldos más horrorosos en la violencia, en la crueldad, en el sufrimiento; testimonio que creo que no es solamente que haya que enaltecer sino que también no se debe olvidar. El

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

olvido es una vergüenza de la humanidad, pero también es una impunidad que permite que vuelvan a ocurrir las atrocidades. O sea, es un lugar
donde usted encuentra lagos, montañas, templos, una profunda, profunda expresión religiosa de los pueblos indígenas que fortalece un sistema
propio y un sistema que tiene que ser de mucha autoestima para que
pueda enfrentar todos los tiempos, y los tiempos que no son precisamente tiempos con ritmos naturales.

¿Cuál es la responsabilidad política de la población no indígena en nuestras sociedades latinoamericanas de hoy y qué detenta la cosmovisión
mayoritaria, frente a los pueblos indígenas y que se encuentran en minoría? ¿Qué necesitan los pueblos indígenas para el desarrollo pleno de su
cultura?
Bueno, yo creo, ¿qué necesitamos los latinoamericanos para que tengamos una conciencia intercultural?, ¿qué necesitamos todos los latinoamericanos para que podamos impulsar una cultura, una cultura de paz que
se base en el respeto, que se base en la oportunidad para todos, que se
base en el hecho de que la paz no es guerra, sino que la paz es armonía en
sí entre las diversas culturas? ¿Cómo hacemos para que nos respetemos
unos a otros, independientemente de que sea un indígena de pelo negro y
que hable un idioma tzotzal, tzetzal, tzotzilo, maya, quiché o algún otro
idioma, pero que tenga las mismas oportunidades y que no se le imponga
nada. Y que sus maestros no le hagan la diferencia desde chiquito, que
todo el mundo no le haga, le mire por ser distinto. Pero también, del otro
lado, ¿qué hacemos para armonizar esta sociedad hostil a lo diferente,
excluyente de lo nuevo? En fin, yo digo que debemos partir de varios
principios éticos: uno es aceptar que somos diferentes, entre hombres y
mujeres hay diferencias, entre mujeres hay diferencias -aunque pertenezcamos a la misma cultura-, pero sobre todo hay diferencias cuando hay
raíces culturales diferentes, y que creemos lazos de amistad para los pueblos indígenas. ¿Qué necesitamos nosotros? Yo siento que necesitamos
que todos entiendan que pertenecemos, hemos nacido y pertenecemos a
un sistema propio. Todo sistema tiene sus reglas. Si hablamos de un sistema social, vamos a pensar que el sistema no sólo está hecho por las
reglas institucionales, las leyes, las normas que también juegan su papel,
pero también está hecho básicamente por el comportamiento de los seres
humanos y la manera en que se han desarrollado y que les ha dado ventajas o beneficios para vivir. Entonces, ¿por qué no aceptamos, de una vez
por todo, que los pueblos indígenas poseen un sistema propio?, un sistema que tiene espiritualidad, un sistema que tiene bases educativas propias, un sistema que tiene miles de años de experiencia para existirse como

TRAYECTORIAS

AÑOUI, NO. 4/ 5 ~PTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

187

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvido

r:Por qué no
aceptamos) de una vez
por todo) que los
pueblos indígenas
poseen un sistema
. )
.
propio.... un sistema
que tiene todo lo
necesario. Lo que
menos tiene es
reconocimiento y
respeto.

La vergüenza del olvido

cultura, un sistema que tiene todo lo necesario. Lo que menos tiene es
reconocimiento y respeto. Ahora, cuando hay dos sistemas en cuestión, y
en este caso dos sistemas en pugna porque, además, los indígenas son
vistos como enemigos internos, enemigos del sistema dominante: los necios que no quieren ser dominados, los que no se quieren domar, los
rebeldes, todas estas cosas que hay, los estereotipos que otro sistema impone sobre el otro. Todos los que entendemos que sí hay dos sistemas en
cuestión, nuestra labor debe ser buscar todos aquellos elementos que hacen compatibles dos sistemas. Compatibilizar dos sistemas, creo que tiene que iniciarse por un acto de modestia. Un acto de respeto a la integridad del otro, un acto de no imposición. Así que, ¿dónde puede salir esto?
Yo creo que todos tenemos una tarea que hacer: desde los díputados que
deben saber que no pueden legislar simplemente a las espaldas de un
pueblo, o simplemente por llenar un periodo de su participación legislativa, o mucho menos que llenen sólo la condición de un partido que representan. Los entes educativos deben entender que la educación que deben
hacer no debe chocar entre ninguna cultura y que debe ser flexible a incorporar aquellos elementos que a un pueblo le ha dado muchos miles
años de vida. Compatibilizar nuestro sistema, y ahí yo creo que también
hay una labor que hacer como para identificar aquellos elementos que de
buena fe puedan hacer una armonía para los pueblos indígenas. Nada en
teoría puede funcionar, creo yo, si no bajamos, si no aterrizamos en las
oportunidades que todos debemos de dar a las iniciativas de autodesarrollo
de las comunidades indígenas. Tenemos iniciativa de autodesarrollo, tenemos bosques. ¿Qué necesitamos para explotar nuestros bosques? P ues
necesitamos, tal vez, el apoyo técnico, el apoyo, el acompañamiento de
otros conocimientos para potencializar esa capacidad y que nos dé de
comer el bosque. Y no sólo miramos el bosque. ¿Qué necesitamos para
que tengamos viviendas más dignas? Pues a lo mejor hay quienes producen un tipo de material, otros que dan la tecnología, sistemas de crédito
accesible, donde nosotros no sintamos que estamos empezando un pequeño negocio, pero que parece que sólo sea nuestro interés y que al final,
tal vez sea por falta de compatibilidad de nuestros productos a un mercado que al final fracasamos. La gente en general, yo siento, no sólo indígenas, la gente pobre en general tiene muchas iniciativas para sobrevivir.
Pero qué bueno seria que estas iniciativas, tomando en cuenta los valores
culturales, los valores comunitarios, tomando en cuenta el entusiasmo y
tomando en cuenta la eficiencia, la calidad del producto, tomando en
cuenta todo esto, pueda darle a la gente un empujón. Y que al final los
entes de desarrollo no se queden haciendo sus vidas, justificando su trabajo con los pobres, sino que sean acompañantes hoy, y mañana puedan

acompañar otro pueblo allá, porque este proyecto ya no necesita de ellos
y que ya la gente pueda hacer de manera autosostenible sus propios programas. Entonces, yo pienso que hay mucho que hacer, más bien hay que
hacer una convocatoria, tener diseños. Creo que en los últimos años,
muchos de nosotros estamos explorando diseños, que en algún momento
podemos expandir y podemos ofrecer, para que todos se involucren. Los
ricos se tienen que dignificar, no sólo los pobres se van a dignificar. Eliminar la brecha entre los ricos y los pobres, no sólo necesariamente criticar
a los ricos y los ricos criticar a los pobres, sino ¿qué programas que
involucren a una juventud con oportunidades con una juventud sin oportunidades? ¿Cómo hacer los intercambios entre un pueblo que tiene mucha potencialidad de sueños, pero que otro desperdicia los sueños porque
no sabe dónde invertir sus sueños?
Es u na maravilla de la humanidad en general, es la maravilla de la
pluriculturalidad del mundo, es la maravilla de la diversidad del planeta,
es la maravilla de la diversidad de las vidas del planeta. Si en estas vidas
del planeta podemos invertir, yo siento que no importa dónde dignifiquemos esa inversión pero sabemos que estamos dignificando las vidas.

Es muy común analizar a los pueblos indígenas y hac.erlo desde diferentes
perspectivas: económica, social, cultural; pero no se acostumbra preguntar: ¿cimw perciben los pueblos indígenas a los no indígenas?
Es ahí donde está el problema, creo yo que si aceptamos que hay dos
sistemas, los indígenas tienen que tener una valoración profunda del otro
sistema. Y no es cuestión de decir: "bueno vamos a mexicanizar a todos
los mayas de Chiapas y vamos a mexicanizar a, o vamos a guatematizar a
todos los mayas de Guatemala", y mucho menos que sea al revés: los
mayas de Chiapas van a mayizar a los mexicanos o a mayizar a los
guatemaltecanos que se reivindican diferente. Sino, más bien creo que,
¿cuál es la clave? La clave es impulsar quizá metodologías diferentes de la
investigación. Hay una parte de la labor que es académica, cientificaacadémica-investigativa; todo eso no ha estado a favor nuestro. Los entes
investigativos han sido, desde un punto de vista, exógenos y valoran desde su condición, desde su esquema, desde su formación ideológica Y de
su formación cultural; y entonces llegan a veces a algunas conclusiones
aberrantes, humillantes y que se produce el racismo en su seno mismo y
eso se reproduce macro. Entonces es una revisión general, creo yo, que
debemos hacer. Valoro aquellas reformas que hay que hacer. Yo creo que
no se puede hacer una relación armoniosa, respetuosa en~e pueblo~ indí~
genas y no indígenas -especialmente hablando en matena educanv~- s1
no se toma en consideración cuáles son los elementos que son educanvos

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MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvido

La vergüenza del olvido

para los pueblos indígenas y los que no son educativos para ellos. Le
pongo un ejemplo: yo realmente admiro a Guatemala, siempre lo hice,
pero en los últimos años yo hice, hicimos un diagnóstico sobre realidad
educativa en Mesoamérica, sobre todo reivindicando el concepto mesoamericano: los Altos de Chiapas, Honduras, Belice, El Salvador, Nicaragua y Guatemala. Encontramos elementos comunes de la razón por los
que siempre fracasó el sistema educativo impuesto: los niños salen de la
escuela, no terminan Ja primaria, algunos no es por falta de condiciones,
otros apenas van dos, tres días de la escuela y ya nunca más aparecen.
Normalmente las escuelas públicas se quedan sin alumnos y todos le echan
la culpa a los padres y todos Je echan la culpa a la pobreza. No, pero el
niño es mejor que vaya hacer leña en lugar de ir a 1a escuela, por Jo tanto,
no; o que las mujeres, los señores no quieren que sus hijas vayan a la
escuela, sino las sacan, porque prefieren que hagan la tortilla en 1a casa.
Hay una cantidad de pretextos y el fondo, en realidad, es que cuando una
cultura se siente hostigada, amenazada, que se siente en riesgo porque
hay una que es más poderosa que se quiere imponer, la medida que toma
la gente es automática, es natural, es como 1a sobrevivencia natural de la
propia naturaleza, es una lógica cultural que yo no puedo cuantificar.
Entonces, ¿qué es lo que tenemos que hacer? Algunas reformas educativas, hacer una plataforma de reformas educativas. Necesitamos la colaboración de los entes educativos, pero también los gobiernos, los congresos, las instituciones. A no tener miedo a lo diverso, yo creo que es posible, ya hay instituciones que están en esta linea y hay experiencias que
están en esta linea. Hay que potencializar estas experiencias y no inventar
de nuevo. Pero vuelvo a que hay una cantidad de razones por las que
nunca va a salir, si el otro se siente espiado por el otro. Eso es lógico, si yo
tengo mi familia y sé que una persona viene solamente a ver cómo me
comporto, seguramente tomaré algunas precauciones; y las culturas toman precauciones. Su trinchera más grande, pero a la vez su fortaleza
para América en general, es la identidad; la identidad que no sólo se refiere a los trajes multicolores, en las formas en las que nos expresamos, vivimos; es más profunda que eso. Hay identidades que se traen y que se
transmiten y que tienen una sabiduría lógica, espiritual, emocional que va
más allá de 1a capacidad de percepción. Entonces, magnificar la importancia del tema, creo que también es algo que debemos aprender.

En la Guerra Fria la luclla entre el comunismo y el capitalismo trajo al
subcontinente latinoamericano una época de oscurantismo conocida como
la politica de contrainsurgencia, dirigida par Estados Unidos y ejecutada
par las dictaduras en diclws países. Las versiones más despiadadas y cri190

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minales en América del Sur fueron las dictaduras militares de Argentina
y Chi"le. En Centroamérica -particularmente en Guatema"fa.... esta política
se llevó llasta sus últimas consecuencias con la táctica de pueb'/os arrasados. Cuatrocientas cuarenta poblaciones fueron destruidas, cien mil personas asesinadas o desaparecidas, un millón de desplazados al interior de
Guatemala y cien mil guatemaltecos refugiados en la frontera sur de México. Usted, Rigoberta, fue una de esas personas que llegó a Chiapas; ¿nos
padria platicar, dentro de todo este contexto, ¿cómo percibió la situación
de Chiapas entonces, en 1980, y cómo la percibe alwra?
Bueno, yo empezaré por responderle que sentimos una profunda, una
gran deuda con Chiapas. La deuda de que nos cobijó a más de cien mil
vidas, que huyeron hacia México, se protegieron ahí y algún día pudieron
mantener sus esperanzas, hasta que algún día pudieron regresar. Creo
que los guatemaltecos tenemos mucho que agradecerle a Chiapas. Segundo, que nunca lo sentimos como una región extraña, diferente; yo le
vuelvo a decir que yo recorrí la inmensa mayoría de los rincones de Chiapas, incluso hay una parte de mi vida que no está escrita, espero que
algún día lo haga antes de que me lo haga un antropólogo mal intencionado porque puede inventar cualquier cosa. Conocí mucho Chiapas. Estuve en muchas reuniones, encuentros de mujeres indígenas, campesinos,
hasta el punto de que hoy que llego a Acteal me vuelva a recordar los
tiempos de la manera en que la gente propone sus problemas, sus soluciones, discute su situación. Creo que la misma historia es igual, la carga
de la historia. Por eso decía, no se vale. Donde encontramos una solución
que a fondo le da oportunidad a los pueblos o será una ventana donde nos
sentiremos siempre avergonzados, donde nuestra dignidad permanentemente va a estar al descubierto del tamaño que está o el tamaño de nuestra vergüenza. Porque creo que es muy importante y muy digno también
avergonzarse de algo que no hacemos. Pero Chiapas, entonces, le debemos mucho, ahí hay esperanzas, hay culturas, hay riquezas; pero otra
parte de Chiapas que yo he tenido la suerte de conocer, no sólo la parte
indígena, también he tenido la oportunidad de conocer la parte de las
organizaciones no gubernamentales, de los movimientos de derechos
humanos, las organizaciones campesinas alrededor de mini créditos o sistemas de búsquedas de forma de superar económicamente los problemas
de la tierra, los empresarios de buena voluntad. Es tan impresionante ver
jóvenes hijos de empresarios que intentan encontrar una respuesta del
porqué un día de éstos Chiapas se volvió un poco mundial, porqué un día
de éstos Chiapas se volvió como si fuera el defecto mexicano, como si
fuera el mal mexicano. Y tienen razón porque yo siento que el tema de
Chiapas no es un problema regional de Chiapas, sino es un problema

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¿Cómo hacer los
intercambios entre un
pueblo que tiene
mucha potencialidad
de sueños) pero que
otro desperdicia los
sueños porque no sabe
dónde invertir sus
sueños?

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La vergüenza del olvido

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mexicano, es un problema nacional, es un problema en el que hay responsabilidad de todo el mundo; pero también del Estado federal, el gobierno federal, el gobierno estatal y todos nosotros los que nos sentimos
de alguna manera protagonistas sociales. Así que yo, una de las personas
o muchas de las personas no han compartido conmigo, yo sé que no
comparten mi punto de vista, pero como soy una mujer necia yo insisto:
no es posible reducir a Chiapas a dos o tres actores. Hay un número
impresionante de actores y lo que tenemos que encontrar es dar el lugar
de todos los actores para que todos digan "yo tengo una agenda sobre
Chiapas, ¿cuál es la agenda que yo propongo sobre Chiapas?", con modestia, pero lo pueden hacer las mujeres, lo pueden hacer las organizaciones de derechos humanos, para hacer los movimientos empresariales, lo
pueden hacer los políticos, lo pueden hacer los pueblos indígenas, lo pueden hacer los dirigentes en lo individual, lo pueden hacer. El problema no
es el EZLN, el problema es cómo hacemos una empresa común para
sacar a la gente quien vive las condiciones que no deben vivir: rezagos
históricos, mucha desnutrición, muchas madres que mueren antes de parir
un hijo. Mientras que todo México habla del aborto, la mayoría de las
madres adolescentes en Chiapas están abortando un bebé por falta de
condiciones de salud. Entonces, toda esa situación saquémoslo y estoy
segura que Chiapas es próspero. Pero no satanizar a los chiapanecos, no
atribuirle a los chiapanecos todos los males que tenemos. Y también no
pensar que los chiapanecos no tengan propuestas. Y o creo que sí tienen
propuestas de solución y necesitamos ponemos de acuerdo para ver qué
cosas debemos priorizar en esa región, muy similar a Guatemala. Yo crucé muchísimas veces la frontera guatemalteca-mexicana; si no hubiera
habido una raya, ya 'más hecha con una línea recta que no toma en cuenta ni cultura, ni geografia, ni nada; una raya completamente trazada con
una línea recta. Si no fuera por las brechas normales, la frontera, yo no
me daría cuenta a qué horas pasé a Guatemala y no me daría cuenta a qué
horas estuve en México. Entonces, es una frontera riqwsima, también es
una fuente de energía eléctrica para casi todo el país mexicano, es una
fuente de ecología profunda para México, una fuente de cultura todo lo
que está ahí. Pero no va a ser útil, y no vamos a poder proteger toda esa
riqueza, dar bienestar y esperanza para la gente, si no vamos a resolver los
problemas. Así que yo siento que nunca debemos comparar Chiapas con
Guatemala, ni la dimensión del conflicto armado. Porque Guatemala,
primero, es un país donde se cometió terrorismo de Estado. Porque en
Guatemala se vivió durante más de treinta años un conflicto armado,
donde el Estado cometió terrorismo y el Estado cometió genocidio. Es
política, fue una política de exterminio que quería aniquilar profunda-

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mente al pueblo maya. El 83% de las atrocidades más horrendas de los
doscientos mil muertos y desaparecidos que ocurrió en Guatemala, según el informe de las Naciones Unidas, Memoria del silencio y según los
informes de la Iglesia católica, Guatemala, nunca más. Estos dos informes
registran 627 masacres. Si comparamos con Chiapas seria Acteal, ¡repetidas 626 veces más! Doscientos mil muertos y 50,000 desaparecidos.
Pero 200,000 personas que borraron del mapa guatemalteco, la mayoría
de ellos fueron torturados, fueron ejecutados en público. Hay uno por
ciento de las exhumaciones que estamos haciendo en los últimos 5 años:
el uno por ciento de los cadáveres exhumados son nonatos, las madres
que cargaban un bebé en el vientre y fueron enterrados en la fosa común.
Treinta y tres por ciento de las exhumaciones que ahorita se han hecho en
Guatemala son menores de 15 años. Porque tenían que, no sólo ejecutar
una niña, haberla violado en público, porque tenían un objetivo preciso y
era o erradicar esa cultura mayense antes de que finalizara el milenio o
erradicarla. Esas políticas no hay en México. Y luego, creo yo, que los
responsables dejaron las huellas a flor de tierra, que son reglas de un genocidio. El genocidio, afortunadamente que está tipificado en buena medida, no sólo es erradicar la población sino es dejar el recuerdo del horror
para que la gente lo niegue permanentemente, y el genocidio tiene una
fase posterior que es la más delicada porque es el momento en que ataca
la autoestima, y el valor y la fuerza de cualquier cultura humana. Entonces, eso ocurrió en Guatemala, pero todavía peor porque si es tan doloroso sumar uno por uno los cadáveres y los muertos, en Guatemala se vio
también la persecución clara, política de todas las personas. Que hubo
connotación étnica, pero también hubo connotación política; los sindicatos que secuestran. Un solo día secuestran a 27 dirigentes sindicalistas, en
un país que apenas en ese entonces era ocho millones, entre 7 u 8 millones de habitantes; serian 27 dirigentes nacionales sindicalistas. Ninguno
de ellos era indígena, claramente eran mestizos. Pero al poco tiempo, secuestran al resto de los dirigentes sindicalizados, cortaron la cabeza del
movimiento sindical. El mismo sistema se utilizó en la universidad, cortaron la cabeza de los jóvenes estudiantes de una vez por todo; el mismo
sistema se usó con los profesionales de las universidades. Quizá, una de
las universidades más golpeada fue la Universidad de San Carlos. Entonces, ¿por qué atacar el talento del pensamiento humano? Ésas son cosas
monstruosas que la historia afortunadamente ya no sólo lo cuentan las
víctimas, porque antes lo contábamos y nos dijeron mentirosos. Porque
en mi caso, cuando yo dije que mi padre fue quemado con queroseno,
porque no es posible explicar que mi padre quedó como un chicharrón,
se quemó todo el cuerpo de mi papá, sin embargo, la alfombra en donde

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No es posible reducir a
Chiapas a dos o tres
actores. Hay un
número impresionante
de actores y lo que
tenemos que encontrar
es dar el lugar de todos
los actores.

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estaba no se quemó, ¿qué tipo de químico podría ocurrir para que ocurrieran esas evidencias? Y salen diciéndome: "no, pero ella inventó que
fue quemado con fósforo blanco, simplemente pudo haber sido quemado
con queroseno". Y ya la discusión ya no es qué horror que quemaron a
mi padre, sino qué horror que yo digo que fue quemado con fósforo
blanco y qué horror que no dije que fue quemado con queroseno. Entonces, ese tipo de juegos que tortura a los torturados y que tortura la memoria de los torturados es algo que tenemos que cuidar y creo que Guatemala en ese sentido es un caso paradigmático. Yo estoy segura que no podremos jamás descansar en paz; primero, si no terminamos el duelo, y el
duelo significa la exhumación de nuestros muertos, identificar sus cadáveres, saber de qué fueron asesinados. Gracias a la tecnología lo podemos
hacer, porque el ADN registra la memoria de los crímenes con más evidencia y con más técnica, más fehaciente en cuanto a investigación, y
luego darle una sepultura digna. Pero qué bueno que quedara ahí. Quedará en nuestra conciencia. ¿Y quién fue el responsable? y ¿dónde está?,
¿acaso lo volverá a hacer? ¿acaso fue un joven o un viejo? Y si fuera un
viejo, pues uno dice: "bueno, afortunadamente también la vida humana
se recicla a través de los años", pero si es un joven tendríamos que pensar
que no se reproduzca y que no vuelva a ocurrir. Entonces, ahí Guatemala
es un caso espeluznante, pero extraordinario. Ojalá que eso nunca pase
en Chiapas. Que el Acteal hoy nos conmueva, lo recordemos, homenajeemos, recordemos ahí los muertos, estemos con las víctimas. Horroricémonos frente a Acteal, porque el Actea! de Guatemala ocurrió en el año
78; la masacre de Pansos. La masacre de Pansos mucha gente se horrorizó, pero bueno, al final lo olvidó y permitió 626 veces más. Yo creo que,
si bien, nuestras regiones son cercanas, creo que las últimas elecciones en
Chiapas nos demuestran la voluntad de la gente a estabilizar la región y a
querer estabilidad y querer paz ahí.

En su libro Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia,
nos relata la importancia de las congregaciones religiosas, tanto para enfrentar la marginación social como la defensa de los derechos humanos de
los pueblos indígenas. En su opinión, ¿cómo ha percibido la presencia de
las organizaciones religiosas en Chiapas y, en forma muy específica, la
trayectoria del obispo Samuel Ruiz, en la causa indígena, en torno al
conflicto?
Bueno, yo creo que lo más grande que hacer es tener mucho cuidado de
no atacar la fe de cualquier gente. Si una persona es evangélica, pues alú
está depositada su fe, hay que respetarla. Si es católica, hay que respetarla
porque es católica y ahí está su fe. Si es maya, bueno los mayas no tene-

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mos ningún problema de ser ni católicos ni evangélicos. Nos enseñan
desde muy, muy pequeños que la fe es algo muy, muy sagrado que no
debe chocar con ninguna otra religión. Nuestra religión maya no choca
conmigo. Nuestra religión maya se practica con mucha discreción; a
medida que nos maduran los años, vamos siendo más religiosos, más
susceptibles, con más señales, más responsables con nuestros tributos que
pagar, nuestros agradecimientos, nuestras cambelas. O sea, no hay una
regla que diga si soy católico, no puedes ser religión maya; o si no, cada
uno se celebra en su lugar y yo puedo ser evangélico como puedo ser
católico. Pero soy maya, y porque tengo mis consejeros mayas y porque
tengo mi susceptibilidad a nivel de lo que no puedo explicar, o sea son
sentimientos más allá de la teoría. Entonces, partiendo de esa visión, creo
que hay que tener mucho cuidado de no lastimar la fe de la gente. Lo que
creo que ha ocurrido en Chiapas, que se han utilizado las religiones como
pretexto, pero que en el fondo lleva otros intereses, intereses políticos,
económicos, intereses de superioridad, intereses diversos, intereses racistas. Hay ahí un montón de intereses que están y también, por qué no
decir, que es una realidad de cualquier zona de conflicto, hay intereses
partidarios. Y cuando ya se mezclan los intereses partidarios, el antagonismo ocurre y se profundiza, y se utiliza cualquier pretexto para encubrir aquellas intenciones verdaderas. Entonces, yo creo que eso también
existe en Chiapas. Satanizar a ningún religioso no es una solución, atacar
al otro porque pertenece, expulsar a unos hermanos indígenas por otros
hermanos indígenas porque pertenece a los católicos o pertenece a los
evangélicos y sinónimos zapatistas o sinónimo ejército mexicano o
paramilitar. Creo que esto ya es una situación mucho más compleja y
¿qué es lo que pone más en riesgo toda esta complejidad?: la unidad de los
pueblos indígenas. Hoy los pueblos indígenas están más atomizados en
Chiapas que hace unos años. He oído testimonios espeluznantes de la
manera en que se está acabando la unidad de los pueblos indígenas, poniendo una comunidad contra otra. Pero es urgente que la gente defienda
su unidad, defienda su identidad; que defiendan juntos su armonía y usen
los mejores métodos para producir diálogo intercomunitario, interfamiliar,
interreligioso y coexistir en Chiapas. Es importante llamar a la coexistencia pacífica a partir de la unidad, del fortalecimiento de la unidad de la
gente misma. Pero esto no sólo se hace como un llamado "procesos dolorosos", y ojalá que los chiapanecos no pasen por esos procesos dolorosos
para después valorar lo que tienen o con lo que sobreviven.
¿Qué pienso de don Samuel Ruiz? Yo siempre admiré a Samuel Ruiz, yo
debo decir que es el único obispo que durante 40 años y casi todos los
días de sus 40 años recorrió la selva, recorrió las comunidades, caminó a

Mientras que todo
México habla del
aborto) la mayoría de
las madres
adolescentes en
Chiapas están
abortando un bebé por
falta de condiciones de
salud.

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El genocidio tiene una
fase posterior que es la
más delicada porque
es el momento en que
ataca la autoestima y
el valor y la fuerza de
cualquier cultura
humana.

pie, caminó a caballo, se enfermó en la plena selva, se curó con las hierbas
que tiene la gente allá. ¿P or qué digo eso? Porque conozco la vida de, no
toda la vida. ¡Cuánto me gustaría conocer toda la vida de d on Samuel!
Pero conozco algo de la vida de don Samuel. Yo me sentí fortalecida al
lado de don Samuel cuando yo venia destrozada, sin fe, sin esperanza,
perdida como una niña de 20 años, sin saber qué es el futuro que le espera. Y al caer en Chiapas renací en las comunidades tzotziles, en las comunidades tzetzales, nací otra vez con esas familias. P ero gracias a don Samuel.
Esa historia no la hablaba antes porque sólo hablar de esa historia tal vez
me colocaría al lado de una de las partes para que usted vea lo polémico
que ha dejado esas cosas. Ahora que ya no está el señor Samuel Ruiz en
Chiapas, pues ya no me acusarán de estar al lado de las partes. P ero ¿por
qué tener que obviar una experiencia de cuarenta años de don Samuel en
la zona como obispo? Que gente que ha recorrido sabe muchas cosas. En
pocas palabras, yo no veo ninguna solución a los conflictos en Chiapas
sin los actores principales y yo considero que la opinión de don Samuel
Ruiz es un actor principal, dentro de las lúcidas ideas que debemos tener
para poder solucionar los conflictos allá.

también tiene gran repercusión. Ningún país centroamericano ha sido
observado como fue observado en las elecciones recientes en Chiapas.
Miles de observadores mexicanos, internacionales, unos más discretos
que otros, pero ¿por qué más observado que las elecciones en Honduras?;
sin subestimar los países centroamericanos, incluyendo los nuestros que
hemos sido muy observados por la crueldad que se ha usado. Pero México, en general, es un país observado, por lo que cualquier solución que
toma se vuelve prácticamente, automáticam ente, un paradigma. Supongamos que vienen los mexicanos y dicen: aquí no existe conflicto en
Chiapas y no existen indígenas. Muchas otras dictaduras, muchos otros
sistemas excluyentes, reivindicarán por qué no, si pasó en México; o sea
que México sí tiene una repercusión simbólica y práctica en todas partes.
Las leyes mexicanas tienen mucha trayectoria: la trayectoria mexicana de
apertura, exiliados, perseguidos por sus ideales es muy importante. O
sea, yo creo que ahi es un cosa, pero sobre todo pueblos indígenas en
México. Yo leo: sólo en la ciudad de México es el único lugar del mundo
donde hay más población indígena, la ciudad de México, no digamos en

Dentro de estos actores sabemos que están el alzamiento del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional, en enero de 1994, en Chiapas, y que
México prOJ&gt;ició importantes cambws legislativos. El primero fue la Ley
para el Diáwgo, la Conciliación y la Paz en Chiapas, decretado por el
Congreso en marzo de 1995. Enfe'brero de 1996, esta ley que conduce a la
firma de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar entre el ELZN, la Comisión de Concordia y Pacificación -representación del Poder Legislativo- y
el representante del Poder Ejecutivo. En su libro Rigoberta, nieta de los
mayas, usted afirma w siguiente: "si México sabe sacar adelante este
proceso, si encuentran una verdadera y profunda solución política a este
conflicto armado, seria un gran ejemplo para el continente; por los acuerdos que ahí se han ÚÚJ generando, por el debate, la discusión y los cambios
legislativos que se están trabajando". ¿Nos puede ampliar esta afirmación?

En todo el territorio mexicano cerca de diez, once millones de indígenas ...

Sí.

¿Por qué es importante para el continente?
Bueno, empezando porque México es un país grande. Es un país gigante,
grande, en el corazón de la América. G rande como territorio, grande como
población habitante, grande por valor cultural, por presencia política, por
una identidad profundamente arraigada en un nacionalismo que casi todo
mexicano no lo subestima. Por lo tanto, todo lo que ocurre en México

todo el territorio m exicano.

Sí, aquí ni siquiera hay datos precisos, porque tampoco los mexicanos se
han percatado de la importancia que significa para los millones de indígenas lo que cualquier solución que deban tomar. Entonces, yo estoy segura
que sí hay una solución aplicable, realista, no magnificada, ni minimizada, sino realista, eficiente, viable que encuentran en México; y tampoco
reduzco los pueblos indígenas a C hiapas. Es un tema nacional. Una solución que encuentran en cualquier rincón de México, incluyendo Chiapas,
seguramente va a ser una repercusión muy fuerte en favor o en contra de
los derechos indígenas en toda la América Latina.

Precisamente, retomando su idea, en México se está viviendo un acontecimiento político transcendente. Por primera vez, después de siete décadas,
la aposición gana las elecciones presidenciales y pareciera que el destino
vuelve sus ojos a Chiapas. No solamente el candidato electo del PartÚÚJ
Acción Nacional se ha pronunciado a favor de la solución del conflicto,
sino que en las elecciones recientes para gobernador del estado gana la
coalición opositora que se pronuncia en el mismo sentÚÚJ. En su apinión,
Rigoberta, ¿cuáles serian aquellas acciones de buena voluntad, entre las
fuerzas en conflicto, que pudieran destrabar el silencio que prevalece desde
febrero de 1996?
Y o tengo mucha tristeza de responder esta pregunta porque yo creo que

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el diálogo se rompió, se puso exactamente polémico. Los Acuerdos de
San Andrés Larráinzar son útiles, son válidos, es una plataforma, es una
referencia, es algo valioso que se tiene que rescatar, se tiene que retomar;
pero no suficiente, en el sentido de que tiene que haber varias acciones.
Por un lado, yo creo que el gobierno estatal debe hacer un plan bastante
profundo de solución, pero el gobierno federal también tiene que hacer
un plan para activar todo lo que tiene que activar en Chiapas. Y de antemano, yo insisto en las terceras.o cuartas fuerzas: la participación de la
sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales, la sociedad chiapaneca debe estar en cuenta para esto. Y bueno, que encuentren atinadas
propuestas. Creo que por un lado, todos estamos esperando una señal,
una señal positiva de parte del gobierno federal que no ha tomado posesión. Por lo tanto hay que darle tiempo, el gobierno del señor Vicente
Fox. Estamos esperando un señal positiva del gobierno estatal que tampoco ha tomado posesión, hay que darle su tiempo. Y una señal positiva
del EZLN, que es una referencia obligatoria para que dé una señal positiva, por lo que de antemano nos convoca a un sentido de proceso. Yo
siento que en todo, nosotros podemos sugerir, proponer, poner nuestros
buenos oficios para que haya un acercamiento entre distintos sectores,
distintos interlocutores. Pero estas fuerzas reales tienen que dar una señal, esa señal es clave y hasta la fecha esa señal no puede ocurrir si no
entiendo que hay un proceso, una fase de encuentros, de búsquedas de
soluciones, de oír opiniones, de oír, de constar que el señor Vicente Fox y
su equipo han estado buscando una cantidad de opiniones. También he
tenido conversaciones con el señor Pablo Salazar, también sé sus prioridades y sé cómo vislumbra la actuación de Chiapas. Nos falta oír lo que
diga el EZLN y nos falta oír lo que digan los diversos involucrados, los
diversos sectores involucrados; sea porque viven ahí, sea porque tienen
proyectos ahí, porque tienen programas, sea porque representan aspiración de un movinúento social colectivo, que es lo que a veces se llama la
sociedad civil. La sociedad civil también a veces se ve como los partidarios del EZLN. No, los sectores diversos de Chiapas, hasta académicos,
empresarios, políticos, movimientos religiosos, sociales tienen que encontrar una forma de participación. Yo creo que esto va llevar su tiempo. Yo,
por lo menos, todos mis colegas Premios Nóbeles que me preguntan ¿qué
hacemos con Chiapas?, ¿cómo ayudamos?, ¿será factible una visita, saludar a la gente? Hay mucha gente que quiere, y yo les he dicho: núren,
esperemos que tome posesión un nuevo gobierno, veamos cuáles son las
lineas generales que plantea, seamos respetuosos a eso y encontremos un
lugar donde nosotros podamos hacer una contribución modesta. Y más
vale pensar desde una visión modesta y no pensar en un protagonista que

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va a resolver. Entonces, obviamente no tenemos respuesta a todas las
preguntas, no hay respuestas. Yo no puedo vislumbrar el futuro si no han
actuado todos para ver cómo podemos hacer armonía. Lo que yo no
tengo ninguna duda es que cualquier programa que ayude a la gente a
salir del hambre, la miseria, la pobreza, o sea, cualquier política social de
impacto que se haga en Chiapas es útil para todos los chiapanecos. Eso
no tengo ninguna duda, la gente necesita escuela, necesita comida, necesita tierra, necesita todo lo que podamos agilizar en cuanto a evitar la
extrema miseria, de pobreza que vive la gente, es útil. Por lo que ojalá el
gobierno estatal priorice un programa social que beneficie a la gente más
necesitada. Porque ésa es la urgencia de salvar vidas de la gente que está
muriendo diario, de la falta de cond:ción de salud y de desnutrición.

¿Y pudiéramos decir, que después de una "larga historia de 500 años de
agravios que se han cometido contra los pueblos indígenas ése seria uno de
los actos, que pudieran permitir crear "las condiciones para que nazca el
perdón y crear "las bases para una auténtica reconciliación nacional?
He recorrido muchas regiones donde hay pueblos indígenas y encuentro
el mismo rostro y encuentro los mismos llantos de los niños, encuentro
las mismas quejas de todos, encuentro las mismas propuestas y encuentro
sobre todo, casi parecidos, los mismos problemas. Esta historia contemporánea que sigue estando embarazada de tanta injusticia, que sigue estando, ilustrativo de una gran deuda, no sólo de este continente sino una
deuda de la humanidad por no haber entendido la pluriculturalidad y la
multietnicidad del planeta y que quizá un ejemplo de esa falta de comprensión de la pluriculturalidad sean los indígenas especialmente. Sí, yo
parto del hecho de que primero hay que reconocer la verdad y la verdad
es doloroso reconocer cuántos pueblos han sido sacrificados como los
que viven ahí; segundo, pues no puede haber paz si no hay justicia. No
puede haber justicia si no promueven la equidad. Y la equidad, hablar de
equidad no es una consigna y yo tengo fe también que muchas personas
que pueden invertir en el desarrollo también es para el bien armonioso de
su entorno. Aquí los pueblos indígenas y ustedes hemos cruzado el milenio
juntos, a pesar de todo. Y ya que cruzamos el milenio ya dejémonos de
cosas y empecemos a saber coexistir, coexistamos en este mismo planeta
porque más vale coexistir. Entendamos que aquí hay dos sistemas y qué
hermoso seria que si el futuro de nuestros sistemas culturales, históricos
que tienen su propio secreto y magia, puedan coexistir y enriquecerse
mutuamente. ¿Cómo podemos enriquecer dos sistemas? Creo que debe
empezar por el respeto, el profundo respeto a la diversidad. Porque nosotros somos un testimonio de diversidad, porque nosotros somos una ex-

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

México, en general, es
un país observado, por
lo que cualquier
solución que toma se
vuelve prácticamente,
automáticamente, un
paradigma. México sí
tiene una repercusión
simbólica y práctica
en todas partes.

199

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvido

La vergüenza del olvido

presión concreta de la intolerancia, no la intolerancia nuestra. Se imaginan ustedes que nosotros fuéramos intolerantes, ¿qué cobraríamos al finalizar este milenio? ¿Qué cosa reclamaríamos para un nuevo milenio?
·Cuál sería la indemnización que yo necesito como nieta maya, si yo cotrara lo que pudiera ver? O sea, si la venganza estuviera en el fondo de
esta cultura. No, esta cultura es más equilibrada que cualquier otro sistema que conozco. Nuestros abuelos, en Guatemala, después de tanta des_trucción, después de genocidio, 627 aldeas arrasadas, 83% de los 200 ~
muertos y desaparecidos los vieron ·1os mayas, desde las tierras que m s1
quiera hablaron el idioma de aquellos que fueron sus victimarios. Es tan
importante que hoy enfoquemos nuestro trabajo para soñar un nuevo
milenio en paz, para soñar un nuevo milenio que pueda abrir un nuevo
código de ética, de relaciones, relaciones fraternales, relaciones interculturales, relaciones novedosas de cómo plantear las relaciones humanas
rescatando los valores que en muchos campos se han perdido o aportando por lo menos las brechas que los seres humanos fuimos capaces de
crear para diluir nuestros valores y tratar entonces de diferenciamos desde la posición social hasta la posición cultural. También allá en Chi~p~s
hay recursos, hay capitales, hay gente emocionada que puede contribuir
en la equidad. El desarrollo es un derecho de todos los pueblos, independiente de su cultura. La democracia, creo que es importante valorar que
ha sido la democracia en esta zona y en todas partes, pero estamos hablando de una zona. Y la diversidad cultural, el respeto a la diversidad Y la
pluriculturalidad. Porque si no hace parte de estos principios, yo siento
que estamos picando aquí y allá y confundimos a veces. Y los seres humanos necesitamos crear héroes para satisfacer en algún momento los
vacíos; cuando ya no los tenemos entonces, a veces, nuestros héroes es
incluso la guerra. O sea, ponemos de observadores mudos de la guerra e
ir viendo a ver quién gana; pero la verdad es que aquí no se trata de quién
gana sino que ganen todos los chiapanecos juntos.

Incluyendo "los observadores.

.

y los mexicanos. O sea, porque éstos cualquier conflicto que está en temtorio mexicano es más caro que cualquier conflicto que esté en cualquier
territorio d e América Latina. Eso lo sabemos. Entonces, por ser México
vecino del norte y por ser México considerado como un país de mucha
resistencia pacífica, creo que es muy importante que entienda esta situación.

Frente al problema de la segregación, p{)T razones de género Y que está
particularmente agudizado en América Latina; patrones culturales de "los
puebws indígenas están inmersos en "los mismos principios: machismo,

200

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5

1 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

patriarcado, subMdinación. ¿Cómo ha sido el papel de la mujer indígena
en la transfonnación de estos esquemas, al interior de su cultura? Usted es
un caso que ejemplifica "los grandes ca,mbios que se están dandi) en el seno
de las comunidades. También en Chiapas la participación de las mujeres
indígenas desempeñan un papel destacado. ¿Cómo está impactando esto
en el contexto de las naciones?
Bueno, en general, en el contexto mundial yo creo que las mujeres han
tenido algunos avances, hay iniciativas, hay propuestas. Las mujeres han
introducido debates en escenarios muy importantes, incluso en la legislación hay algunos avances. Los avances no son coherentes con el impacto
y la profundidad de la dimensión de los problemas que enfrentan las
mujeres y es por eso que, permanentemente, cuando hay un tema que
discutir sobre los derechos de las mujeres salen unos ilustres expertos que
jamás van a ser violados y jamás van a saber de qué están hablando. Sin
embargo, dan recetas y las mujeres son las últimas en hablar. Y normalmente las que hablan posiblemente ya vienen permeadas por una posición partidista o una posición.
Las mujeres opinan a partir de una posición ideológica extrema o radical, que ya traen; pero la gente que menos es escuchada es la gente que
sufre las consecuencias directas de los problemas. No es que debamos
irnos ahí solamente, pero sabemos escuchar seria una buena complementación. Entonces, las conferencias mundiales han sido un gran esfuerzo,
yo he sido parte de la Conferencia Mundial de Medellin, he sido parte de
las actividades de las Naciones Unidas. Diario hacemos comunicados de
prensa, llamados, condenando un abuso y otro, defendiendo la imagen
de una mujer y otro. Porque una de las cosas que nos pasa a nosotras las
mujeres es que nuestros defectos se magnifican por una condición de
desigualdad. Si yo cometo un error seguro que vivo día y noche, por
semana, me reprocharán los errores, hasta el final, h asta la última gota.
En cambio, pues, el mundo tolerado es para los hombres. "No importa,
no importa, tuvo un problema, es un desliz y bueno se levantó y se fue".
Entonces, como que esta situación es una condición de desigualdad muy
fuerte. Aparte de que, según los datos que yo veo todos los días, informes,
existen unas prácticas inimaginables que se usan en contra de las mujeres.
D esde la prostitución de las niñas hasta medidas de culturas que uno no
llega a entender. O sea, la circuncisión; muchas cosas que uno no entiende pero que son barbarías. H asta la utilización de mujeres con fines de
conflictos armados, las violaciones, la limpieza étnica. Todo, todo cae en
lo más profundo de una persona que es la utilización de una mujer com o
mujer. Entonces, esto es muy fuerte, muy serio, muy grave. Si vemos esos
enormes, enormes delitos, atentados contra la dignidad de la mujer y ve-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5

I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

He recorrido muchas
regiones donde hay
pueblos indígenas y
encuentro el mismo
rostro y encuentro los
mismos llantos de los
niños:, encuentro las
mismas quejas de
todos:, encuentro las
mismas prapuestas y
encuentro sobre todo:,
casi parecidos:, los
mismos problemas.

201

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvuw

¿Cómo podemos
enriquecer dos
sistemas? Creo que
debe empezar por el
respeto., el profundo
respeto a la
diversidad. Porque
nosotros somos un
testimonio de
diversidad.

202

La vergüenza del olvuw

mos a los pueblos indígenas, alli magnificamos lo que también se especula y se dice, de lo que son nuestras culruras milenarias, mujeres. Y fijese
que, yo no es que sea fanática para defender un abuso que haga un macho
indígena -porque los hay, y yo sé que hay machismo, hay intolerancia,
hay irrespeto- pero todavía hay un entorno cultural que te víncula con el
abuelo, la abuelita, que te ayuda a superar. Y hay prácticas que te ayudan
también, como el hecho de que en muchas comunidades indígenas los
huérfanos y las huérfanas recibieron un mismo trato que los propios hijos
de la familia indígena. Y entonces,· no se estableció una diferencia entre
una víctima y otra; más bien se sociabilizó el dolor de un pueblo y más
ejemplo que esto no podemos sacarlo en propio Guatemala mismo. Ahora, en otras partes eso no existe, la intolerancia también parte por la insensibilidad y la falta de solidaridad entre mujeres. Somos como los cangrejos que todos queremos salir de la olla, todos juntos y no permitimos que
nadie salga solo; así que si va saliendo y lo jalamos de nuevo para que
vuelva otra vez de la posición anterior. Entonces como que hay una situación que romper, una autoestima.
A veces las mujeres no nos ayudamos nosotras mismas, ¿verdad?
Sí, no tenemos simpatía, no sabemos decir que hermosa esa mujer, que
valiente esa mujer; sino más bien la defensa común a veces es falsa, porque lo que no permite es que nadie salga adelante: o todos juntos, o todos
oprimidos. Entonces, es una condición de los oprimidos en general. Yo
siento que hay que relativizar cada caso. Me preguntaban qué pienso del
aborto; qué pensaré yo del aborto después de ver con mis ojos tantos
abortos en el mundo. Después de haber escuchado tantas mujeres que
practicaron un aborto, sea por desnutrición, sea por carga pesada -porque fue a traer la leña a la loma, la señora embarazada se resbaló, "no le
quedó remedio" que vívir un aborto- tanta diversidad, hasta las mujeres
violadas que tienen que hacer un aborto. He escuchado tantas mujeres
con la problemática que yo digo: Dios, ¿y quién soy yo para dar una
receta en cada caso, si no he sido capaz de escucharlo? Porque me siento
impotente escuchándolo, y mucho menos dar una respuesta positiva a
esto. Más bien decirles a esas mujeres que sean valientes, que sigan adelante, que no guarden rencores en sus corazones y que superen un trauma, que superen con dignidad, que superen con fuerza y con valor y que
sepan que la vida es tan esperanzadora, que si ha pasado por esto, ni
modo. Ésos son mis consejos a ellas: salir adelante; hermana, no te quedes
en esto; que no te cause ningun trauma; ya lo has vivido, yo no lo he
vivido y no sé, no soy yo quien te da respuesta a lo que has pasado. Colocarse una en un papel modesto, creo que es muy importante. Y así es lo

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

que yo aconsejo en todos los sentidos. Las mujeres indígenas tienen un
orgullo discreto que no necesariamente el mundo quiere ver o quiere entender. Alli hay cosas que no entendemos. El racismo mismo. Yo tengo
mucha ilusión de que podamos hacer la conferencia satélite de los pueblos indígenas para contribuir a la Conferencia Mundial Contra el Racismo que va a llevarse adelante en Sudáfrica, en el próximo año. He estado
buscando apoyo del gobierno, no soy gobierno, por lo que plantear una
conferencia satélite he tenido que convencer a la señora Mary Robinson,
la Alta Comisionada para Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Estoy convenciendo a todos los involucrados con preparar la cumbre
contra el racismo, he estado invitando en el mundo, buscando
patrocinadores y todo. Pero si logramos hacer esta conferencia satélite en
contra del racismo debe ser uno de los temas a abordar. ¿Qué es racismo
para la mujer indígena? ¿Qué es racismo para nosotros, desde el fondo de
nuestras comunidades, pero también, desde el fondo de la sociedad y el
fondo de la visión global mundial? No tanto de llegar "yo soy una víctima", sino yo soy una pensadora, soy una intelectual que tengo y puedo
hacer las mejores acotaciones de análisis, de propuesta, de reconceptualización de los hechos y tener un concepto que ofrecer en la cumbre contra
el racismo, como manera de solucionar los problemas. Creo que es la
posición que debernos de colocamos.

En el contexto de kJ globalización y de "la necesidad de integración a los
grandes cambios tecnowgicos que rige kJ economía mundial, ¿cuál piensa
usted que será el lugar que ocuparán las comunidades indígenas?
Bueno, yo como entiendo la globalización, es un concepto que no está
acabado y se manifiesta principalmente en las grandes finanzas, la gran
tecnología mundial. Y que hasta tan global es que un paquete de banano
que sale de Costa Rica llega sin problemas a Suecia o a Holanda, pero una
familia que salga de Costa Rica y pa' que llegue hasta Suecia seguro que
va tener todo un montón de problemas. Entonces, globalización, bueno,
hay una gran ventaja que ha sido global para las grandes finanzas, los
grandes negocios que también ésa es una parte. Pero, ¿cómo globalizamos
aquellos otros elementos que significan mucho, globalización de la defensa de los derechos humanos, por ejemplo? Si todos los humanos se hubieran horrorizado por lo que pasó en Guatemala, no habrían permitido el
genocidio en Guatemala, habrían roto el silencio, habrían dicho ¡qué horror, hay que castigar a ésos, esa dictadura! Pero no se horrorizaba nadie.
Entonces, ahí sí la globalización todavía tiene un vacío. También la defensa de otros valores. Yo pienso que los grandes planteamientos, los

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SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

Cuando hay un tema
que discutir sobre los
derechos de las
mujeres salen unos
ilustres expertos que
jamás van a ser
violados y jamás van
a saber de qué están
hablando. Sin
embargo., dan recetas
y las mujeres son las
últimas en hablar.

203

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvido

La vergüenza del olvido

Una de las cosas que
nos pasa a nosotras
las mujeres es que
nuestros defectos se
magnifican por una
condición de
desigualdad. Si yo
cometo un error(.. .)
me reprocharán los
errores, hasta el final,
hasta la última gota.

pueblos indígenas hoy tenemos pensamiento, somos una fuente del pensamiento, generadora del pensamiento, de propuesta. Sistematizar esas
propuestas teóricas, ese pensamiento basado en el respeto, basado en aceptar que somos diferentes, basado en que nuestros hijos deban ser tolerantes y deben tener una propuesta de vida, de contribución participativa.
Luego, las iniciativas prácticas que podemos hacer directamente también
en otros campos que son las leyes, las legislaciones. Desde que llegué yo a
las Naciones Unidas, hace veinte·años, nadie hablaba de los indígenas y
quién diría que en veinte años después estarían discutiendo la Declaración
Universal Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Nos llevó casi diez
años discutiendo si se llamaban indios naturales, nativos, indígenas, no sé
qué, originarios, primeras naciones, no sé qué otras cosas que salieron.
Diez años discutiendo cuál era el nombre que más se le acomodaba a los
estados, y que no significara autonomía, que no significara independencia, que no significara ... Yo les decía: si los pueblos indígenas tuvieran la
fuerza positiva para liberarse de la opresión, del yugo, de la imposición yo
no sería Premio Nóbel de la Paz; perdónenme, pero tal vez tendría otro
oficio. Pero como no tenemos eso, entonces, creo en la civilización y creo
en la capacidad de reflexión conjunta y de encontrar soluciones; porque
yo sé que ni van a fabricar armas los indígenas, ni van a explotar el petróleo por sí mismos, ni van a tener. .. sino vamos a tener que hacerlo juntos
y con las reglas que hoy ya existen. Entonces, más vale que reconozcamos
nuestros derechos y los limites de una cosa y otra para que no haya abusos. La Declaración Universal sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas
contempla todo: territorio, autonomía, valor de la cultura, respeto a los
ancianos, relación respetuosa y mutua entre el Estado y los pueblos indígenas; es una declaración bien hecha. Ahora, ¡que aprueben esa declaración! Bueno, tal vez hay que presupuestarlo los próximos veinte años o
treinta años o cincuenta. Finalmente ya pasaron cincuenta años de la historia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y todavía no
tenemos un tribunal internacional para condenar los delitos de lesa humanidad. Finalmente ya pasaron cincuenta años de la declaración y tenemos que acudir a un tribunal de aquí y otro allá para ver si finalmente
triunfan nuestras luchas en contra de la impunidad y por dignificar la
justicia en materia penal. Entonces, qué bueno que esta declaración camine, ojalá que se acelere y que de aquí a cuatro años digamos: sólo falta que
México ratifique esa convención, sólo falta que Brasil ratifique esa convención. No, todavía nos falta bastante, pero por lo menos ya está en el
tapete internacional la discusión, la formulación, la propuesta seria sobre
la Declaración Universal sobre los Derechos de los Puebl.os Indígenas. También en la OEA se está discutiendo la Declaración Americana sobre Dere-

chos Indígenas, qué bueno, tiene muchísimos vacíos, pero la ley es perfectible. Entonces, vayamos a eso. Y, finalmente, ya está en el ambiente la
necesidad de una Convención Internacional sobre Derechos de los Pueblos Indígenas y a eso le estamos apuntando. Vamos a ser muy activos en
la Conferencia Mundial Contra el Racismo en Sudáfrica. ¿Por qué? Porque, si hay una Conferencia Mundial Contra el Racismo y no están los
negros presentes, ni están los indígenas, yo no sé qué conferencia sería,
cuál sería el tema de esa conferencia. Entonces, tienen que estar los pueblos indígenas. Entonces, tenemos que hacer políticas globales que puedan dignificar a esas personas, igual los pueblos indígenas. Yo siento que
permítenos apropiarnos de la tecnología; yo sólo puedo demostrar que
me puedo apropiar de la tecnología si me dan la oportunidad de la tecnología, pero si no me dan la oportunidad, ¿cómo saben ustedes que yo no
sé manejar la tecnología desde un punto de vista favorable a los valores, la
cultura, la identidad? O sea, mejores oportunidades para todos y hay un
milenio abierto.

Sabemos que su medalla de Premio Nóbel de la Paz se encuentra en una
urna en el Templo Mayor, en Teotihuacan, en la ciudad de México. ¿Por
qué escogió a México como país para resguardar su medalla y por qué el
Templo Mayor para acogerla?
Bueno, en primer lugar, yo, todos los días estoy temerosa porque creo
que los recuerdos aztecas y los aztecas y las piedras llenas de energía de
ellos que están en el Templo Mayor me pueden robar mi medalla; o me
podrían embrujar mi medalla y, entonces, bueno, digo temerosa no tengo
constancia. El tema de poner la medalla en el Templo Mayor sucedió
porque cuando me dieron el Premio Nóbel, primero no tenia ni una gota
de vida institucional, no tenía una institución, no tenia una fundación, no
tenía nada. Era bien joven, vivía en casas de amigos, no tenía nada. Entonces, ¿qué voy a hacer con mi medalla? Si la llevaba a la casa de unos
amigos que tenía en Tacubaya, pues a lo mejor la harían aretes, a alguien
le gustaría hacer unos aretes bonititos de esto. Pero entonces, es una situación, yo estaba en el exilio. Segundo, la situación de Guatemala no era
para poco. Premio Nóbel de la Paz, sí, pero gracias al horror. Yo lo digo
porque yo lo creo así. Yo tengo una historia de horror, tengo una historia
de sobreviviente de genocidio, tengo que buscar a mi mamá a ver si encuentro algún día en una fosa común. Tengo que buscar a mi hermano
Patrocinio, para ver si encuentro en una fosa común a mi hermano Víctor,
los huesos de mi padre, en fin. Esto no lo hice yo, es una historia de
horror que me hicieron los genocidas. Yo lo reivindico como un valor
porque los sobrevivientes tienen una misión todavía más grande que es la

TRAYECTO~

AÑO~O. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvido

La vergüenza del olvido

¿Cómo globalizamos
aquellos otros
elementos que
significan mucho)
gwbalización de la
defensa de los derechos
humanos) por
ejemplo?

206

dignificación de la historia de los muertos. Pero en aquellos años, pues el
diálogo, las negociaciones de paz estaban en un punto realmente inviable.
O sea, el diálogo era una táctica para la guerrilla y era táctica para el
ejército y el gobierno; y podrían haber pasado otros treinta años sin una
solución, como la que hemos encontrado recientemente. Entonces, llevar
la medalla en un país así como así era una inconsecuencia. Yo dije: señores, ¿quién acoge mi medalla en su territorio, porque estoy dispuesta a
exiliar esta medalla de Premio Nóbel? Y entonces, bueno, México se ofreció, se ofreció Costa Rica pero ya fue unas horas más tarde, otros países
de América Latina dijeron que venga la medalla aquí. Pero México había
hablado, pero además había más de doscientos mil guatemaltecos, unos
más o menos legales, otros ilegales, otros refugiados allá en el sur, en el
sureste de México, Chiapas. Por eso debemos tanto a Chiapas, más de
doscientas mil vidas estaban refugiadas alú. Entonces era lógico que la
medalla venía a México. Yo lo que agradezco al pueblo mexicano, también al gobierno mexicano y sus instituciones, es decirme: "Rigoberta,
escoge dónde quieres refugiar esta medalla. Está la Plaza de las Tres Culturas, está el Templo Mayor", había otro espacio. Yo dije el Templo
Mayor, porque éste es un lugar digno y que no me apresura a llevarla a
Guatemala, sino que cuando las condiciones sean dignas allá y cuando
haya respeto, cuando las cosas hayan cambiado esta medalla se irá a Guatemala. Entonces, por eso hay una leyenda que la acompaña, y que dice
eso: cuando las condiciones estén dadas, en esa tierra, esta medalla se traslada
a Guatemala. Pertenece al patrimonio nacional de Guatemala, pero también pertenece al patrimonio de los pueblos indígenas, y no es muy buen
lugar el Templo Mayor, son muchos, miles de ciudadanos mexicanos,
extranjeros que pasan por la ciudad de México y que han hecho un homenaje a nuestra medalla. En fin, ahí está y yo digo, cuando algún día me
la lleve a Guatemala espero que no pelee con los mayas porque los aztecas
la hayan embrujado, pero yo digo que no. Esa medalla honra la defensa
de los derechos humanos. ¿Cuál es el compromiso de todos con los derechos humanos? Es algo que deben ustedes repudiar. Sólo un ejemplo: en
el año 1978 ocurrió el Actea! de Guatemala, que fue la masacre de Pansos.
Fuimos incapaces de evitar que ocurrieran 627 veces más Actea! (Chiapas), en el lapso de ni siquiera diez años, en el lapso de aproximadamente
unos seis años ¡627 más veces Actea!! es increíble. Así que, ¿qué es lo que
nos invoca?, pues ojalá que no olvidemos la masacre de Actea! en Chiapas y que no vuelva a ocurrir. O sea, yo siento que nuestro horror debe
ser frente a los abusos y hay que castigar los responsables, por eso hay
leyes, hay que hacer investigación, hay que evitar corrupción, hay que
evitar que la justicia actúe en un lado y en otro no. Entonces, yo siento

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

que ésa es la dimensión, la armonía en los seres humanos es un conjunto
de valores y no se vale decir "bueno son los de derechos humanos" porque trabajan por los derechos humanos. Tenemos alguna especialidad en
cuanto a documentar, en cuanto a seguir los casos, en fin y llevar un
registro histórico de los hechos. Pero eso no quita que todo el mundo
debe involucrarse y debe tener un programa especial, personal sobre la
educación de la defensa de los derechos humanos en general.

TRAYECTORI ~ AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

Yo tengo una historia
de horror) tengo una
historia de
sobreviviente. (. ..) Yo
lo reivindico como un
valor porque los
sobrevivientes tienen
una misión todavía
más grande que es la
dignificación de la
historia de los
muertos.

207

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
Agenda para 'la izquierda,

han tenido lugar en estos meses, pode-

Agenda para la izquierda

tonio García de León y Daniel Cazes

mos decir (con cautela pero sin escep-

hablaron de las elecciones pasadas y la
situación actual del país.

ticismo) que la refundación de la izquierda en el campo de las ideas y el pensa-

"La dicotomía, derecha-izquierda rw goza en la cu;tualida,d de "buena, salud", según ha escrito
reaentementeAdolfo Sánchez Vázquez. Cuestionada en /,os últimos años - asegura elfi],ósofr r no
pocas voces sentencian que no sól,o ha perdido el vigor que efectivamente tuvo en otros tiempos, sirw
que hoy carece de sentido. Es precisamente el interés por una izquierda sin certificado de defunción, sin embargo, l,o que movió a renombrados académicos y pensadores mexicanos a convocar por segunda ocasión la conferencia La Izquierda Hoy, celebrada en la Universidad
Autórwma de Ciudad Juárez en el verano pasado y de /,a cual Trayectorias publica ahora
cuatro breves textos en los que queda declarado no sólo un proyecto de existencia, sino además
una agenda de vida por largo rato.

Las sesiones fueron interrumpidas

miento se ha iniciado. Con independen-

durante dos horas para visitar la planta

cia de las organizaciones políticas, libe-

de una conocida transnacional que, es-

rándose del peso de las ilusiones perdi-

tablecida en Ciudad Juárez, se encuentra ubicada a algunos metros de la fron-

das, con un toque nuevo de tolerancia,
la reconstrucción de lo que fue un to-

tera. Diseñadora y probadora de piezas
de automóvil para una empresa que

rrente tumultuoso de la cultura mexicana, comienza a tomar forma. Los pro-

abastece 20% de la demanda mundial,
la fábrica laboratorio, que ocupa a cien-

cesos de la recuperación crítica del pasado, el análisis sistemático del presente

tos de ingenieros mexicanos y trabaja
con una tecnología de punta, nos ayudó

y la búsqueda imaginativa de ideas
innovadoras para el futuro desde el mi-

a ubicar el encuentro en los "muchos

rador de la izquierda, comienzan a con-

Méxicos" de la actualidad. El de los obre-

fluir y pueden sorprendernos con sus

ros virtuales a los dos lados de la frontera norte, los rancheros del Bajío, los

primeros frutos maduros en los próximos años.

Crónica de un encuentro

vendedores ambulantes del D.F., los profesionistas desocupados o subocupados

Quizá la lista de algunos de los asistentes y sus aportaciones nos ayude a

ENRIQUE SEMO

de todos lados, los campesinos de Michoacán y los indígenas de Chiapas. Una

transmitir una idea más precisa de lo
que ahí sucedió. El filósofo Luis Villoro

U

n mes después de la derrota del 2 de julio, en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, se reunieron

cuarenta intelectuales de izquierda para

discutir "Las lecciones del 2 de julio" y
lo que seguramente va a ser el proble-

de las especialidades. Hubo pluralidad
de enfoques, lenguajes y prácticas. Mar-

partidas, si bien éstas son más diversas y no siempre compatibles. Como

xistas declarados, liberales, partidarios

antes, hay radicales y moderados, y

de la democracia radical y eclécticos.

ahora comienza a definirse un nuevo

Hubo gente del PRD y de otros partidos, personas activas en las ONG's y

nudo de diferencias: las que van surgiendo entre tres generaciones de gente de

simpatizantes del EZLN. Pero los más

izquierda que hace mucho no dialogan.

ma principal en el próximo sexenio: "La
cuestión social".

eran académicos sin militancia alguna.

Hubo reencuentros estimulantes y cho-

Hacia el segundo día comenzó a

ques inevitables. Durante intensas vein-

El objetivo fue crear un foro para el
libre flujo de ideas y opiniones, al mar-

generalizarse la sensación de un espa-

tiocho horas de trabajo y comunicación,

cio recobrado, pero también la consta-

aparecieron en abundancia las nuevas

gen de compromisos políticos o de grupo y sin más vía que el ejercicio del pen-

tación de profundas diferencias. Ciertamente existe un territorio que podemos

tampoco faltaron los actos de fe y los

samiento crítico. La composición de la
asistencia, una mezcla de expertos en

llamar "pensamiento de izquierda", pero

clichés. Si sumamos los resultados del

los dos temas y de pensadores de izquierda que se esfuerzan en ver más allá

208

ideas y los enfoques inesperados, pero

sus fronteras se han hecho más borro-

encuentro a los obtenidos en la Univer-

sas que hace dos décadas. A todas luces hay un cúmulo de experiencias com-

sidad de Puebla en octubre del año pa·
sado y en otros seminarios similares que

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

idea se fue abriendo paso: lo más difícil

avanzó en la elaboración de su idea de

Bendesky, Esthela Gutiérrez, Macario

hoy es encontrar los enfoques y los dis-

l!na izquierda pluralista en las ideolo-

Schetino, José Ayala, José Luis Avila

gías, las demandas y las formas de or-

analizaron las causas de la distribución

cursos que puedan fundir a todos estos
sectores en movimientos con cierta co-

ganización. Gabriel Vargas, de la mis-

negativa del ingreso, las políticas socia-

ma especialidad, defendió la vigencia de
ciertos enfoques marxistas para los pro-

les y las alternativas a la política econó-

hesión y capacidad de acción efectiva
para abordar a fondo la cuestión social.

mica actual. David Barkin informó sobre el surgimiento de asociaciones co-

bio de actitudes que sobre ese proble-

Enrique Montalvo describió el cam-

blemas de un feminismo de izquierda.
Pablo González Casanova profundizó en

munitarias para la producción y distri-

ma se ha producido en el mundo en los

el tema de la democracia en el México

bución en el marco de la mundialización

de hoy y Víctor Flores Olea disertó so-

y Víctor Quintanilla habló de formas de
resistencia popular a los estragos del

últimos treinta años. Sostuvo que la disputa principal entre derecha e izquier-

bre la democracia radical como concepto central del pensamiento de la izquierda. Historiadores como Carlos Aguirre,

TLC en la agricultura en Chihuahua. No
podía faltar la comunicación de Luis

da tanto en la posguerra como hoy es y
sigue siendo la cuestión social. En la
posguerra, fue marcado por el avance y

Alexandra Moreno Toscano, Víctor Oroz-

K'Fong sobre las obreras de las maqui-

la difusión de la idea de que la sociedad

co y Elisa Servín abordaron el problema

ladoras. Sociólogos, politólogos y antro-

debía organizarse para reducir las des-

de la cuestión social con un enfoque histórico o cultural. Los economistas León

pólogos como Octavio Rodríguez Araujo,

igualdades. Cristalizó en la consolida-

César Cansino, Silvia Gómez Tagle, An-

ción de las economías estatistas en el

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

209

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para la izquierda

Agenda para Úl izquierda

Este, el Estado benefactor en Europa

Inglaterra y luego en el resto del mundo,

deplorable. En los últimos veinte años,

con democracia, justicia y dignidad que

la cancelación y renegociación de sus

genas de México. 13. A favor de replan-

occidental, los proyectos de desarrollo

tendientes a redistribuir negativamente

el producto per cápita no crece y la dis-

desestructure el Estado neoliberal, con

deudas. 8. A favor de la renegociación

tear la defensa nacional y la seguridad

de los países recién liberados del colo-

el ingreso, alargar las horas reales de tra-

tribución se hace más regresiva. A la

su control policiaco-represivo de las po-

de la deuda externa y el TLC. 9. A favor

nacional, como educación nacional y

nialismo. En esos años, los desafíos señalados por la izquierda a lo largo del

bajo y cargar los efectos de la crisis a los

"vieja cuestión social" heredada de dos-

blaciones marginadas y sus mediacio-

de la democracia representativa y par-

justicia social en un proyecto histórico

países del tercer mundo. Las justificacio-

nes y cooptaciones focalizadas, con su
democracia limitada en lo electoral y

de nación cuyo eje central sea la demo-

nes económicas que se enarbolan para

cientos años de desigualdad que tres
revoluciones no pudieron cancelar, se ha

ticipativa en las localidades y unidades

siglo XX, se impusieron. Pero ese con-

vecinales de la nación. 1O. A favor de la

senso ha sido destruido por una gigan-

esas reformas no pueden ocultar su ver-

venido a sumar una "nueva cuestión so-

dadero contenido antipopular, pero han
sido efectivas para destruir el consenso

cial" producto de los últimos veinte años
que multiplica marginalidades y exclu-

representativo, encargados de defender
y legitimar los intereses y el poder de

democratización del Estado-nación, de

tesca ofensiva del capital y las crisis tantismo a partir de los años setenta. Así es
como pudieron iniciarse una serie de re-

por la igualdad del pasado.

siones en sectores que hace sólo dos

formas, primero en Estados Unidos e

papel de México en ese proceso ha sido

cracia como poder del pueblo y de la de·
mocracia como pluralismo ideológico, religioso, cultural y político. De ese modo,
el nacionalismo no sólo se redefinirá
como democracia en relación con el poder sino como democracia en relación
con las formas de alcanzar, organizar,
controlar y recrear el gobierno. 14. Es
más, el nacionalismo no sólo será fundamentalmente democrático-lo cual ya
es una novedad- sino a la vez universalista y particularista, respetuoso de todas las culturas y razas humanas y de

to del Estado benefactor como del esta-

las oligarquías financieras, tecnocráti·

décadas eran el orgullo del "milagro

locales, y de los terratenientes, caciques

los ingresos fiscales, el programa-presupuesto y los servicios del gobierno,

mexicano".

y compañías, asociados y dirigidos por

así como de las labores que realicen en

los centros de poder económico y por

materia de política social y desarrollo.

las potencias hegemónicas, y también

11. A favor de políticas de libertad de

La revolución democrática en México

de cooptar y mediatizar a las dirigencias

prensa y de medios. 12. En defensa del

(Notas para una definición del concepto y sus prácticas)

político-sociales e intelectuales.
Para lograr la doble meta de cons-

patrimonio de la cultura universal, hispanoamericana, indoamericana, nacio-

truir la democracia como poder y como

nal y de los pueblos indígenas y no indí-

Los economistas coincidieron que el

PABLO GONZÁLEZ CASANOVA

cas, burocrático-militares, mundiales y

sus funciones de defensa y seguridad,
de control del territorio, la población,

pluralidad, quienes buscan alcanzarla
tienen que apoyarse en movimientos
concretos: 1. A favor de la paz con de-

I objetivo estratégico-operacional de la revolución demo-

E

cer en las distintas operaciones de or-

de luchas anteriores ha de añadirse la

mocracia. 2. En contra de la militariza-

ganización y en la lucha por objetivos a

ción y de las acciones bélicas o las inva-

crática consiste en construir

corto y mediano plazo.

confluencia de proyectos, todo dentro
de un proceso de redefinición 1) de la

la voluntad de lucha de las
organizaciones de la sociedad civil y de

ciones consistirán en construir y orga-

la sociedad política vinculadas entre sí

nizar la estructura ético-social-político-

y, sobre todo, vinculadas a las bases
sociales que se integran como sujetos

cultural y económica que fortalezca la
capacidad de resistencia y creatividad

activos en la lucha por el interés gene-

en todos esos campos y que permita

ral y el bien común, por los derechos de

ganar la disputa por el consenso social y

los pueblos y los ciudadanos, por los derechos sociales, culturales, políticos y

por la legitimidad de un proyecto histórico alternativo. Ese proyecto histórico privilegiará los procesos de conflicto y consenso, de enfrentamiento y negociación
que permitan asegurar la paz con democracia y el avance y consolidación de
una y otra.
En la construcción de una alternativa democrática, a la junta de legados

económicos, por su codificación y práctica.en el interior de las organizaciones
mismas. El objetivo estratégico privilegiará la democracia en el interior de las
organizaciones cívicas y sociales que luchan por un proyecto histórico alternativo. El objetivo estratégico debe apare-

210

Los objetivos tácticos de las opera-

TRAYECTORIAS

---,

democracia plural y 2) de la democracia
como poder tanto en los conceptos como
en las organizaciones, en las estructuras y en operaciones que no descuiden
objetivos intermedios y estratégicos co·
mo el de paz con democracia y justicia
y los de democracia como forma de
poder y como forma de gobierno.
De nuestra construcción anterior de
una alternativa que corresponda al interés general de la nación y la ciudada·
nía, persisten varias experiencias muy
ricas que debemos insertar en estrate·
gias operativas y en teorías de la sociedad y la historia futura. Tenemos la si•
guiente meta general: l. La de una paz
AÑO 111, NO. 4/5

---r

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

--

--

siones policiaco-militares de las comunjdades y los pueblos, así como en contra de cualquier política arbitraria y represiva en el campo social, económico,
político y cultural. 3. A favor de los derechos de los pueblos indios y no indios.
4. A favor del patrimonio nacional, de la
industria eléctrica, de la industria petrolera, etc. 5. A favor de los trabajado·
res y empleados que luchan por la defensa de su salario o sus condiciones
de trabajo y seguridad social. 6. A favor
de los estudiantes que luchan por el
derecho universal a la educación de excelencia, pública y gratuita, incluida la
superior. 7. A favor de los medianos y
pequeños propietarios que luchan por
~CTOR~ AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

2U

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para la izquierda

Agenda para la izquierda

las culturas que existen, se crean y se recrean en México.
Las operaciones

crática estará constantemente acotada por
la lógica y la disciplina de las organizaciones armadas.
En cualquier caso
los objetivos estratégi•
cos y las operaciones

para lograr esos objetivos suponen: l.
Dar prioridad a las
prácticas democráticas en el interior de
las organizaciones de
la sociedad civil y de
la sociedad política,

tácticas de la democracia plural con poder
acordarán particular
importancia a los distintos legados históri•

así como a la libertad
de expresión, de información y de organización en el diálogo, el debate, el

otras regiones del mundo. No descui·
darán las batallas pasadas, desde la
resistencia indígena con sus 500 años,

lucha por objetivos concretos con la fundación, fortalecimiento, expansión tan•
to de organizaciones como de redes de
organizaciones. 3. Articular las redes de
la sociedad civil entre sí y también con

política, sea el motor de la independencia, la libertad, el respeto a la persona,
la justicia social y el desarrollo equitativo como utopías practicables, o como
prácticas que materializan utopías y

la sociedad política para practicar el
"mandar obedeciendo" en el terreno de

caminos para su realización o vivencia.
Advertir con claridad que si ese pro-

ni las de la Independencia de España,
ni guerras de resistencia contra las nuevas políticas hegemónicas e intervencionistas de Estados Unidos y Europa, ni
las de los distintos proyectos de la revo•
lución mexicana de 1910-1917, ni las
que permitieron imponer la expropiación

la seguridad, de la producción, de los
servicios, de la población, del territorio,
de las elecciones, del gobierno.
Aclarar que el objetivo general y estratégico es desestructurar el Estado
neoliberal y la política neoliberal y lograr, por la vía política y pacífica, un
nuevo tipo de Estado, parecido y distinto
al de luchas anteriores por la independencia, la justicia social y el socialismo,

yecto de democracia plural con poder encuentra obstáculos insuperables, y el
actual Estado, con métodos políticopollciaco-m1l1tares se expande para
mantener por la fuerza y la represión el
actual modelo depredador, explotador y
excluyente, el pueblo necesariamente
luchará en formas más y más violentas,
mientras los dirigentes y organismos o
redes partidarios de la paz con democracia perderán el liderazgo y serán desplazados por líderes de la resistencia o
insurgencia armada cuya lógica demo-

del petróleo, ni las que anunciaron una
nueva insurgencia obrera desde 1958 y
una nueva insurgencia estudiantil y po·
pular desde 1968, una nueva insurgencia campesina desde los cincuenta y una
nueva insurgencia indígena desde 1994.
Recordar y actualizar esos legados,
enriquecidos con el nuevo proyecto de
democracia plural con poder, y vincularlos a otros proyectos latinoamericanos o mundiales de alternativa al neoliberalismo globalizado permitirá el éxito de una revolución democrática hecha

TRAYECTORIA~O 111, NO. 4/5 ~PTIEMBRE 2000 · ABRIL 200!

plural como el PRD por mucho que logre
democratizar sus prácticas tanto en la
organización del poder del pueblo como
del pluralismo, la representación y la
participación de los ciudadanos y los
pueblos. Sin descartar la forma partido,
el proceso histórico de la revolución democrática privilegiará las organizaciones
y redes de la sociedad civil para que éstas: 1º se organicen democráticamente,
2º presionen por la organización demo-

crática del partido o los partidos que ellas
o sus integrantes elijan y 3° por la democratización del sistema electoral, del ré•
gimen gubernamental y también de los
órganos o aparatos del Estado.
Sin la democracia como práctica y
teoría en el interior de la sociedad civil,
de sus organizaciones y sus redes, parece inconcebible pensar en la revolución
democrática electoral, gubernamental y
estatal.

El augedum en la ideología, y en la política
de la nueva izquierda

y armadas de México,
de América Latina y de
vimientos anteriores no le dieron, y que
con base en las experiencias históricas
y en la imaginación creadora, cívico-

212

dores no ocuparán necesariamente el
papel central que jugaron o intentaron
jugar en el pasado; a la organización
partido con una disciplina partidaria, un
comité central, una filosofía política y un
programa, no sucederá sólo en el liderazgo del proceso un partido abierto y

cos de las luchas sociales y políticas, legales

aprendizaje-educación, la toma de decisiones, la evaluación de resultados, el
rendimiento de cuentas. 2. Combinar la

en el que la diferencia principal sea una
democracia plural y con poder, que tenga un carácter constitutivo que los mo-

de muchas revoluciones democráticas en
México y el mundo. En el pensar-hacer
del nuevo proyecto histórico, la organización en forma de partido y los trabaja-

LUIS VIL LORO

eón Bendeski dijo que la mesa

do mis colegas en las sesiones pasadas
y hablar de abstracciones conceptuales.
Lo siento mucho, con esto sigo mi deformación profesional de filósofo, pero estoy justificado - por lo menos tengo dis-

Voy a hablar de conceptos generales abstractos, voy a intentar hacer un
pequeño análisis de algunos conceptos
que están en la base de una política de
izquierda. Pero voy a tratar también, en
este análisis conceptual, a aspirar o por
lo menos a resumir lo que creo que está
siendo el consenso de estas mesas.
En efecto, creo que en todo lo que
nos ha ocupado, en estos dos días, ha
habido una conciencia de que por una
parte la ideología y la política de la vieja
izquierda han sufrido una cns1s y que
tenemos que pasar a una nueva izquierda. Dentro de esta concepción tendríamos dos tentaciones contrarias, la una
a la otra. La primera tentación sería de-

culpas-, porque el tema general de esta
mesa son las perspectivas generales.

cir "demasiado cardernsmo, demasiado
marxismo", como dijo uno de nuestros

L

anterior había sido, desde su
punto de vista, un caos. Pero

desde mi punto de vista -que
vivo en las nubes- fue realmente muy
ilustrativa de que existen datos reales
sobre los que nosotros podemos contar.
Entonces, para mí fue muy ilustrativa
porque me dio conocimiento sobre la sociedad real; en cambio, ahora los voy a
someter a la prueba de abandonar la sociedad real de la cual han estado hablan-

TRAYECTORIAS
-

--t

AÑO 111, NO. 4/5
-

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

colegas, "entonces empecemos con otro
tipo de ideología". Me parece que es una
tentación de echar por la borda toda una
rica concepción de la izquierda, que tiene, sin embargo, todavía mucho que en•
señarnos. La tentación contraria sería
decir: "no, vamos a continuar con las
viejas ideologías de izquierda, simple•
mente vamos a darles un pequeño barniz y a continuar". Desgraciadamente,
esta tendencia también se manifiesta
mucho en el PRO.
Frente a estas dos tendencias contradictorias, lo que se está dibujando en
los coloquios que hemos tenido estos
dos días es que necesitamos guardar lo
esencial de las ideas de la vieja izquier·
da, guardar lo esencial pero acoplarlo a
una nueva circunstancia, muy diferente
213

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para /,a izquierda

Agenda para /,a izquierda

a la anterior. Es decir, hacer con los vie-

sólo porque trató de descender a una idea
del Estado nación, es también porque el
nacionalismo revolucionario pretendía consolidar la identidad por una parte y la au-

o Estado corporativo, como quieran ustedes llamarlo. Me refiero al régimen que

tarquía de decisiones por la otra.
La autarquía y la identidad debemos
mantenerla, éste es un principio y valor
fundamental de la izquierda; pero, dentro de la situación de la crisis del Esta-

entró en crisis como un régimen de Estado populista. Esto es evidente, pero
esta idea del Estado populista no fue
sólo una idea del PRI, fue una idea también de la izquierda. Es evidente que la
izquierda cardenista tuvo en gran medida una concepción de la política como

tricta nacional y, por la otra, la unidad
nacional en torno a ciertos principios

do nacional. Autarquía e identidad implicarían reconocimiento de la multiplicidad enorme de culturas y de pueblos
que constituyen nuestra nación, ruptura con la idea de la unidad homogénea
nacional y aceptación de la idea de pro·
piciar las autonomías colectivas, las autonomías populares. Creo que debe ser
una idea de la nueva izquierda para
afianzar la identidad nacional en otro
nivel, en otro sentido.
Por otra parte, la soberanía no puede excluir a la globalización como se ha
dicho aquí muchas veces. La globalización está ahí, la izquierda tiene que
aceptarla. Lo que es terrible, para la iz-

populares. Se consideraba en esta idea
nacionalista que la defensa de la izquier-

quierda, de la globalización, es el he·
cho de que haya un poder financiero e

da pasaba por la defensa de un Estado
nacional y popular. Creo que frente a los
dos retos actuales -la globalización de

industrial transnacional que no está
sujeto a ninguna regla y que se impone
sobe todos los países. Entonces, la idea
de soberanía como autarquía implica una
paradoja. Para defender la autarquía de
nuestras propias decisiones en un situación de globalización, necesitamos cola·
borar para que se establezcan reglas internacionales que controlen este poder
económico y financiero. Para establecer
estas reglas internacionales, nuestra idea

jos conceptos de la izquierda lo que
Hegel llamaba la augedum, es decir, la
superación de un concepto conservando
lo esencial pero adaptándolo a un nuevo
nivel.
Entonces, voy a intentar muy brevemente, muy esquemáticamente, hacer
esta operación, este ejercicio con algunos conceptos fundamentales de la vieja izquierda que habría que levantar a
un nivel superior, conservando lo esencial. Voy a ser muy breve, muy esquemático; lo siento mucho porque el tiempo apremia.
El primer concepto sería el nacionalismo revolucionario. Todos sabemos
que la vieja izquierda, por lo menos la
que nace de la revolución mexicana, tenía este concepto en alta estima. El nacionalismo revolucionario estaba fundado principalmente en dos características: por una parte, la soberanía irres-

la que tanto se ha hablado aquí y el resurgimiento de las reivindicaciones de
los pueblos con culturas diferentes en
el interior del país- la idea del nacionalismo revolucionario tiene que ser revi sada junto con la idea del Estado-nación. Pero aquí hay un germen, una idea
clave, que es permanente en la izquierda: si el nacionalismo revolucionario se
presentó durante mucho tiempo no es
214

de soberanía debe ser una soberanía
compartida internacionalmente.

TRAYECTORIAS

El segundo concepto que me gustaría también analizar es el del populismo

una política corporativa y populista. La
idea recuperable y permanente para la
izquierda de este Estado populista es la
de que el poder político tiene que ser
un poder donde participe el pueblo, es
decir, un poder popular.
El populismo tiene dos caras -creo
que Octavio estará de acuerdo conmigo- por una parte, la cara del control,
por el aparato estatal, de los organismos populares, de los sectores populares; pero tiene, por otra parte, la cara
de que el poder del Estado es un poder
que trata de basarse en la organización
popular, es un poder que trata de ser
participativo de las necesidades popu•

más justos-, sino que el Estado debe escuchar a la sociedad civil y reflejar lo que sucede en la misma.
La manera de escuchar y de responsabilizar a la política a partir de las decisiones de la sociedad civil conduce a
lo que hemos hablado aquí muchas veces que es una forma de democracia
popular, una forma de democracia radi·
cal. Es decir, una democracia que no se
limite a la democracia representativa
sino que las fallas de la democracia representativa puedan corregirse mediante una presencia real.
Resumiendo: hablaba de cinco ideas;
la siguiente idea, la tercera, sería el Es•
tado interventor del que ya se ha hablado mucho. El Estado interventor está
también como idea, como un principio
inamovible de la izquierda. Es la idea
de que el Estado debe corregir las fallas del mercado, que son fallas de injusticia. Pero en la nueva situación, este
principio del Estado que corrige las fallas e injusticias del mercado no puede
manifestarse mediante una intervención

estatal, una intervención de un Estado
propietario. Tiene que manifestarse mediante la regulación estatal que corrija
las injusticias del mercado.
La cuarta idea sería la del agente
revolucionario. Esto también es muy
obvio. En la vieJa izquierda existe siempre la idea de que hay un agente revolucionario: el proletariado. En la teoría
marxista el proletariado unificado con
el campesinado, las masas populares,
etcétera. Es muy claro que en todas las
conversaciones que hemos hecho se repite una y otra vez que el agente revolucionario es nuevo y diverso, completamente diferente. Está formado por muchísimas reivindicaciones de grupos
muy diferentes, cuyas reivindicaciones
son distintas; las reivindicaciones del
sector obrero son completamente distintas a las de los pueblos indígenas, las
de los pueblos indígenas distintas a las
de las mujeres en el feminismo, distintas a las de los ecologistas, etcétera. La
izquierda nueva debe ser una izquierda
que acepte esta pluralidad enorme del

agente revolucionario, pluralidad enorme en la cual todos tienen algo en común, todos de algún modo son excluidos. Por lo tanto, el agente revolucionario son los excluidos, pero los excluidos
son muy diversos.
Por último, la idea permanente y
central -ya con esto concluyo- de la
equidad. Esta idea de la equidad, en la
vieja concepción revolucionaria de la izquierda mexicana, tendía a verse como
una equidad otorgada por el Estado, el
Estado beneficiario, el Estado del bienestar, el Estado populista. Son Estados
que otorgan la equidad. La nueva izquierda no tendría que ver la equidad
como algo otorgado sino como el derecho fundamental de los excluidos. El
Estado tiene como fin el establecimiento de esta equidad, pero respetando los
derechos a la diferencia de todos. La
idea de la equidad en una nueva izquierda debe ser totalmente respetuosa de
la libertad individual, cosa a la que la
vieja izquierda no le dio la importancia
debida.

lares. El poder popular tiene que ser una
idea permanente de la izquierda, la necesidad de que el poder del Estado sea
un poder donde participe realmente el

La izquierda: por una democracia radical

pueblo. Lo que pasa es que frente a la
idea del corporativismo, ahora, la pre-

VíCTOR FLORES ÜLEA

sencia de un poder popular en la políti·
ca tiene que hacerse a partir de la sociedad civil. Es decir, la diferencia con el
populismo antiguo de la vieja izquierda es
que no es el Estado quien tiene que impo·
nero por lo menos dirigir a la sociedad civil
hacia ciertos derroteros -que se suponen

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

D

esde el punto de vista de la iz·
quierda hoy en México (pero
seguramente en el ámbito

mundial), nada es más impar•
tante que pensar los términos de su reTRAYECTORIAS

consúuccíón. Afirmación obvia; pero como
frecuentemente ocurre, las afirmaciones
evidentes son las más difíciles de llenar sig•
nificativamente. Muchos enfoques son posibles, pero permítaseme centrar estas lí-

AÑO 111, NO. 4~SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

neas en una noción vieja y nueva, con tradición, pero necesaria de actualizar. La pregunta es: ¿cómo construir, en la actual situación del país, una hegemonía que sea
de verdad nueva y de izquierda?
215

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para la izquierda

Agenda para la izquierda

conoce) son un "mero" agregado o acom-

No muchos diferirán si digo que hoy
la hegemonía política y social que prevalece es la ejercida por los grupos
financieros-empresariales que, con
agudo instinto, se alían a los
emergentes intereses de los
aparatos de la comunicación
en sus más actuales versiones,
lo cual implica la asociación,
en general, con los procesos
de la última o últimas revoluciones tecnológicas. Tal es, sin
duda, uno de los enigmas resueltos de su éxito, al nivel mundial,
global.
Desde el punto de vista de la izquierda, con referencia a México, no deseo volver a las críticas sobre la difícil
transición de una izquierda heredera de
grupos reducidos que preferían salvar la
propia ortodoxia que alcanzar penetración y vigencia social. Con la secuela de
luchas intestinas y la falsa salida en
liderazgos personales (sin discutir el
mérito histórico de las personas), pero
cuya limitante más grave -parece haber
consenso en ello-es precisamente el alejamiento de las necesidades y demandas de la sociedad y el encierro en políticas "cupulares". En política, la ausencia
de la cuestión social en su sentido más
general parecería ser el punto débil de la
izquierda en el presente.
Debe admitirse la crisis teórica que
ha sufrido en las últimas décadas y más
allá la izquierda "clásica", originada por
las transformaciones de la sociedad, que
incluyen a México. Hoy, la sociedad es
plural y heterogénea, y esto debe tomarse en cuenta en primerísimo lugar en

216

cualquier intento de construcción de una
nueva hegemonía. Mucho podría discutirse en torno a esta nueva situación, pero
tal vez la consecuencia más importante
sea la profunda alteración de la tesis de
la lucha frontal entre las clases (propietarios de los medios de producción y proletariado) y su corolario práctico: la de
un partido único de clase que sería el
agente privilegiado de las transformaciones revolucionarias.
Hoy, es claro que no existe una relación necesaria entre la situación de clase
y las luchas por las transformaciones
sociales (y menos de carácter socialista). Tal cuestión depende de muchos
otros factores.
Visto el carácter plural y diversificado de la sociedad contemporánea, habrían surgido básicamente dos tesis de
reemplazo: la primera diría que los nuevos movimientos sociales (como se les
TRAYECTORIAS

pañante de la lucha principal, todavía
anclada en el proletariado. La segunda tesis los vería como sustitutos del proletariado en los procesos revolucionarios (la posición de Marcuse).
Habría que insistir en
que no existen más esferas
o clases sociales privilegiadas en las luchas transformadoras. La experiencia histórica muestra ya sobradamente que esas luchas son el
resultado de complejas combinaciones de fuerzas sociales y políticas eventualmente hasta alejadas unas de
otras, desde el ángulo del análisis clásico
de la composición económica y social.
En el terreno práctico, se exige entonces la negociación y alianza (con distinto alcance y duración) entre esas fuerzas sociales y políticas. Todo parecería
indicar que la articulación de tales fuerzas exige un trabajo político intenso y
perseverante. Uno de los grandes problemas de ese trabajo político de articulación entre diferentes fuerzas y sectores sociales es el de encontrar su punto de
convergencia unificador. Problema difícil
porque la unidad no depende más auto·
máticamente de una determinada situación
de clase en las relaciones de producción (el
sujeto privilegiado de la revolución), sino
que nos encontramos con una variedad
compleja de situaciones de clase que es
necesario articular y encadenar para llevar
a cabo el esfuerzo transformador.
No se trata tampoco de una dispersión extrema que haría imposible los es-

AÑO 111, NO. 4/5

fuerzas unificadores. El capitalismo neoliberal ha globalizado también la posibilidad de la unificación. Pero quedan dos
cuestiones fundamentales: ¿en función de
cuáles principios pueden tener lugar los
esfuerzos unificadores? ¿Quién o quiénes
la llevarán a cabo? La construcción de
una nueva hegemonía o de un nuevo bloque histórico -en la terminología de
Gramsci- supone avanzar en la respuesta a ambas preguntas. Lo digo de inmediato: el elemento unificador profundo
hoy de las luchas revolucionarias, desde
luego en México, pero también a nivel
más general, es la categoría de luchas
democráticas por una democracia radical. O, en la acepción que utiliza Pablo
González Casanova en el documento que
ha presentado en esta reunión, la categoría de revolución democrática.
Digamos, desde luego, que el horizonte de las luchas democráticas a que
nos referimos no se limita a la realización o vigencia de los principios de la democracia electoral y legal, aunque también
los incluye. En México, tal ha sido hasta
hoy el espacio privilegiado de las luchas democráticas, aunque no el único. Sin duda,
hemos avanzado en ese camino y las batallas democráticas han de continuar en la
lucha por la profundización y respeto de la
democracia electoral y legal (incluyendo una
profunda reforma del Estado). Pero el objetivo unificador a que antes me referí no se
limita a lo anterior.
Hoy vive una irreversible crisis la democracia liberal, construida esencialmente para favorecer a los pocos, a los
privilegiados de la "nueva economía". Por
eso, las luchas han de orientarse -prin-

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/5

cipalmente- a radicalizar la democracia,
a luchar por una democracia radical. Es
decir, a luchar por una democracia que
no sólo asegure los principios de la democracia electoral, de la división de poderes y del federalismo, sino por una democracia que tienda a desmontar (o a
desestructurar) los aparatos de la dominación vigente, de los poderes económicos y políticos actuales, puestos en práctica por un neoliberalismo que ha favorecido extraordinariamente la concentración de la riqueza, la extensión de la pobreza (la producción de más pobres sin
horizontes ni futuro), el desempleo, la
destrucción del ambiente, el abandono
de necesidades sociales básicas (educación, salud, vivienda); que se ha propuesto, en suma, la privatización de la política y de la totalidad de las esferas de la vida
social (la mercantilización de la vida). Se
trataría, sintéticamente, de desmontar o
desestructurar unas relaciones sociales
dominantes fundadas en la subordinación, en la opresión y en la explotación.
Tal sería el objetivo básico de la revolución democrática radical.
Digamos también que el contenido
de esa revolución es esencialmente igualitario (lo cual, por lo demás, está en la
base de la revolución democrática del
siglo XVIII, distorsionada después por el
desarrollo del capitalismo). En una lucha
de tal naturaleza, no sería posible separar y menos oponer la lucha de clases a
los movimientos sociales que caracterizan nuestro tiempo. Para todos, unos y
otros -clases en sentido tradicional y
nuevos movimientos sociales-, la dominación y las opresiones que ha impuesto

I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

la nueva economía significan primordialmente la pérdida del derecho fundamental de todo ser humano: el derecho a la
vida. He aquí un concepto -y algo más
que un concepto- capaz de unificar y de
ser el elemento catalizador de las luchas
democráticas radicales.
Las luchas de los trabajadores, pero
también las luchas de los movimientos
sociales, deben ser vistos como batallas
complementarias y agregadas en contra
de las estructuras de la dominación social y política prevaleciente. (Es significativo que Samuel Huntington, en un informe a la Trilateral, argumentara desde
1975 que las luchas por una mayor igualdad y participación social, como sustancia
de las nuevas luchas democráticas mundiales, estuvieran convirtiendo en ingobernable a la sociedad contemporánea).
La revolución democrática de nues•
tros días ha de ser radical, igualitaria e
inevitablemente plural. Radical porque
busca la independencia y autonomía de
muy diversos sectores sociales (por ejemplo, a través de distintas formas de autogestión en colectividades de trabajo, etnias, centros de servicios y ámbitos de
investigación y educación, etcétera). Reconozcamos que la noción de trabajo ha
perdido su limitante proletario-industrial
y se extiende a los servicios y a todos
aquellos que efectúan, cada vez más, labores técnicas e intelectuales. Estas luchas, en sentido estricto, son luchas de
trabajadores que han visto gravemente
vulnerado su derecho a la vida y a la posibilidad de desarrollo en una sociedad cuyo
motor fundamental es el de incrementar la
ganancia en el menor tiempo posible (in-

217

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para la izquierda

Agenda para la izquierda

cluso ganancias especulativas).

ra sino absolutamente centrales en el modo

En esas luchas están implicados también, a manera de ejemplo, los micro,
pequeños y medianos empresarios, ya
que las corporaciones gigantes han reducido muchas veces a ceniza sus posi-

de ser y destino de una nueva sociedad.
En más de un sentido, según lo dicho, las tareas de la nueva izquierda no
significan el abandono de los principios
democrático-liberales sino su profundi-

bilidades de trabajo, desarrollo y hasta
de subsistencia.

zación y ampliación hacia una democracia radical incluyente. Y esencialmente

La consigna fundamental de la nueva economía de privatizar la vida social y
política supone extremar la visión puramente individualista del hombre en sociedad, individualismo con una clara connotación posesiva con base en la propie-

participativa, en el sentido de que han
de ser, en un horizonte deseable y posible, todos los sujetos sociales quienes

dad. Si no se dan tales condiciones, el
sistema actual marginaliza y excluye al
individuo desposeído. Tal visión, en una
democracia radical, ha de ser moderada
fuertemente por el principio de solidaridad-social. La revolución democrática significa también entonces la promoción de
nuevos valores y es una revolución no
solamente política, económica y social
sino, en el más amplio sentido de los términos, una revolución ética y cultural.

cido y acerca de los modos de distribución de los productos.
El gran problema práctico, es verdad,
consiste en encadenar las distintas luchas sociales (las de clase y los movimientos sociales nuevos) hacia esos objetivos, luchas que hoy comienzan a ser
generales y coincidentes pero que aún
se encuentran en buena medida desvinculadas. Uno de los primordiales esfuerzos que debe realizar hoy una izquierda
realmente moderna es precisamente la

rar que las reivindicaciones de cada uno
se conviertan explícitamente en reivindicaciones de los demás, de tal manera
que el libre desarrollo de cada uno haga
posible el libre desarrollo de todos.
No sólo se trata de lograr alianzas
políticas de suyo efímeras; también de
difundir socialmente la conciencia de que
las luchas sectoriales no debilitan las luchas parciales sino que las refuerzan y
las convierten en luchas de conjunto. Las
luchas de cada movimiento social se
cambian en luchas de la "totalidad" social oprimida y explotada que busca establecer una nueva hegemonía en beneficio de todos, una democracia radical,
que al mismo tiempo es plural y que asegura la libertad para el conjunto.
Por supuesto, mucho habría que añadir a estas breves, iniciales notas. El horizonte está abierto y creo que es una
tarea fundamental de la izquierda mexi-

lo, como aviso un tanto triste para ellos,
esa intelectualidad de izquierda ha demostrado que no ha muerto. Ha sabido
asimilar los grandes golpes de 1989, ha
sabido renovar el pensamiento y si bien
exhibe todas las derrotas

primero, porque hay un espíritu por parte de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) de recibirnos, pese a
que la mayoría somos chilangos, demostrarnos que aquí también hay cultura y
de servirnos de huésped tolerante a todo
lo que vamos a decir en los dos días que
siguen; pero hay otra razón, y es que éste

que encierra este fin de
siglo, también es portadora de muchas esperanzas que se harán presentes aquí en las intervenciones y en las discusiones que siguen.
Quizá la realización

El desarrollo del capitalismo ha creado nuevas
expresiones de la cuestión
social en este lugar, y así
tenemos que hay efectos
devastadores de los procesos de integración entre los países de desarrollo desigual como es el

de este segundo encuentro debería hacemos pensar en la necesidad y en
la posibilidad de crear
una asociación de intelectuales, académicos, periodistas, científicos de la

es un escenario ideal para los intelectua-

ENRIQUE SEMO

estas reuniones -La izquierda hoy- se repitan con cierta periodicidad y nos sir-

les de izquierda para realizar el segundo encuentro.

van de inspiración y de acopio de ideas
para todos.
Algunos de nuestros amigos asistentes nos preguntaron: "Oye, ¿por qué Ciudad Juárez? ¿Por qué no Guanajuato?
¿Por qué no Jalapa?" Y bueno, aquí hay
dos razones del porqué Ciudad Juárez:

Nos recuerda_que los extremos de
riqueza y pobreza, de abundancia y de
carencia -lo que conocemos con el nombre de cuestión social- no tiene como
escenario exclusivamente las zonas más
pobres del país. También en las más modernas, aquellas que están a la avanza-

to, con el examen de los cambios del úl-

surgiendo. Este primer encuentro nos

que lleva el nombre de La izquierda hoy. El primero, realizado en la ciudad de Puebla,
tuvo un carácter más general, más abier-

timo cuarto de siglo en el mundo y en
México, y de las alternativas que puede
plantear o en las cuales puede pensar la
izquierda frente al nuevo mundo que está

reavivó a todos, en nuestra convicción,
de los grandes problemas y las grandes
posibilidades que siguen cerrando esto
que llamamos intelectualidad de izquier-

TRAYECTORIAS ¡ AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

da de la integración en el proceso de la
economía, se produce una nueva cuestión social que es fruto, no de la falta de
desarrollo, sino de la integración al desarrollo nuevo del capitalismo de finales
del siglo XX y de principios del XXI. La
cuestión social aquí no toma las mismas
formas que en Chiapas, o en Tabasco, o en
Guerrero. La miseria brutal, la falta de alimentación, la falta de empleo,
la falta de servicios básicos no son las características propias de la cuestión social en Ciudad
Juárez.

La izquierda ante /,a cuestión social

cana -y más allá- profundizar teórica y
prácticamente en este tipo de problemas.

ste es el segundo encuentro

218

da. Como aviso a los que gobernaron en
este país hasta hace poco y para aquellos que están comenzando a gobernar-

izquierda como un cuerpo distinto a los políticos;
distinto a los dirigentes
prácticos de la izquierda
que tiene la función de
ser portadora de la
avanzada en el pensamiento; para que

Estas cuestiones no son de superestructu-

É

tomen las decisiones relevantes para el
conjunto, desde luego respecto a qué ha
de ser producido, cómo ha de ser produ-

de articular la pluralidad de sujetos factores de las transformaciones. Y procu-

caso de Estados Unidos y
México: la explotación de
una fuerza de trabajo-fundamentalmente femeni-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

na- desprovista de organización sindical y de la protección de las
leyes laborales, la violencia que rodea el
narcotráfico y la sociedad conflictiva de
frontera, el tratamiento a los indocumentados que representan millones de mexicanos que viven en un mundo dividido
entre la potencia más desarrollada y el
país que es portador de todos los grandes problemas contemporáneos. De todo
eso debemos tener conciencia cuando ha-

219

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para w_ izquierda

Agenda para w_ izquierda

del país y transformarse en una fuerza
hegemónica estable. Y ésta es la gran
pregunta: ¿por qué la izquierda mexicana es una izquierda de centro-sur? ¿Por
qué la parte más dinámica, más ágil de
nuestro país está dominada por las ideas
de un partido de centro-derecha, o fran-

blamos de la complejidad de la cuestión
social en nuestra época.
La verdad es que la izquierda mexicana es un fenómeno regional, todavía
no es un fenómeno nacional; su visión
está marcada precisamente por su presencia. De todo lo visto en la vida de esta
izquierda pueden servirnos las elecciones, no solamente las de este año, sino
las últimas cinco elecciones en las cuales la izquierda ya aparece como factor
independiente. Llegamos a la conclusión

. camente derecha.
La cuestión social no es la cuestión de
la pobreza y riqueza; pobres y ricos han
existido en México siempre. Una de las ob•
servaciones, en la segunda carta de Cortés
al rey de España, es que lo que impresiona
en la gran capital de los aztecas es el con-

que seis entidades del país concentran
65% del voto de la izquierda y que todo
el resto de las entidades solamente representa 35% del apoyo de la izquierda.
La visión de la izquierda que sostengo
es una visión del centro y del sur, y dentro de su mundo no existe este norte en
el cual ahora estamos realizando este
encuentro en que ahora participamos.
Creo que la izquierda mexicana no pue-

traste entre los macehuales, entre los cam·
pesinos que vienen a los mercados y el boato y el lujo de la clase gobernante. Este señor que venía de un país que no se caracterizaba por la igualdad, que era España, si
es que habla de eso, realmente debe haber
sido sacudido por los extremos que ya encontró entre los indígenas. Luego tenemos
a todos los viajeros de la época de la Colonia que nos hablan de extremos no conocidos o no vistos en Europa, en la población

de seriamente aspirar a ser gobierno, a
ser fuerza que se monta, mientras no resuelva con éxito uno de los grandes acertijos de nuestra historia contemporánea.
Ese acertijo es que en las zonas más dinámicas, más integradas al proceso de
mundialización, más ligadas con los procesos de punta de nuestra época, la gran

de México.
Pero eso no es la cuestión social; pobreza y riqueza han existido siempre. La
cuestión social como problema central del
mundo político mexicano sólo aparece
con la transformación de las castas de

mayoría de la población está hegemonizada
por una propuesta de centro-derecha per-

indios, de mestizos, de criollos en ciudadanos; o sea, portadores de un derecho

sonalizada en el PAN. Este partido que
conquistó su presencia, en esta parte de
nuestro· México, como fuerza de voto útil
-de alternativa temporal frente a los setenta años del corporativismo del PRlha dejado de ser esto para infiltrarse en
las mentes y en los corazones de la mayor parte de la población de esta parte

220

político igual y una igualdad ante la ley.
No puede explicarse cómo siendo igua·
les ante la ley se es tan diferente en la
economía, en las condiciones de vida Y
en las perspectivas de vida de cada indi·
viduo. La cuestión social pues, aparece
en México como problema político en el si·

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

glo XX y éste se expresa en las características de nuestras tres grandes revoluciones;
si bien, hay cuestión social en todas ellas,
hay problemas de pobreza y riqueza. Indudablemente la de 1810 fue una revolución en que la cuestión de la independencia ocupa la centralidad, en la de 1857 la
creación de un Estado laico separado del
poder de la Iglesia ocupa el centro y es en
la de 191Odonde, con el problema agrario
y el obrero, la cuestión social ocupa la
centralidad en la política.
En los últimos veinte años, la cuestión social se ha agudizado al máximo:
miseria, reducción de los ingresos reales, reducción de los servicios básicos
para la población, deterioro de la salud,
desigualdad de oportunidades; la población ha llegado en sus carencias a niveles similares a los de antes de 1910. Si
bien, la estructura de la cuestión social
hoy es completamente diferente a la que
provocó la Revolución de 1910.
Existen, respecto a la cuestión social,
tres posiciones fundamentales. Existe la
conservadora que dice que las diferencias son el motor de la civilización, nadie
puede imaginar civilización sin ricos y sin
pobres, la falta de diferencias esteriliza,
castra la potencialidad creativa de la sociedad y por lo tanto debemos aceptar
que civilización es sinónimo de cierto grado de diferencia. Y para que en épocas
difíciles se mitigue el problema, tenemos
la filantropía que puede llamarse también política asistencial. El conservador
se cura en salud y vive satisfecho, con-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

vencido de que el mundo no puede ser
diferente y que al fin y al cabo tenemos
la filantropía para salvar también la dignidad y el urbanismo del individuo. Ésa
es la posición conservadora que ha inspirado a nuestros neoliberales en los últimos veinte años.
Existe una segunda posición que entró en profunda crisis en 1981 y es la de
concebir la cuestión social como un nudo
de problemas inseparables unos de los
otros, pensando que la revolución social
por sí misma, e independientemente de
las diferencias que hay entre las revoluciones sociales, puede una vez triunfante, resolver la cuestión social como un
problema único. Esta idea produjo avances y también monstruos. La idea de que
la revolución, para resolver la cuestión
social, tiene derecho a cancelar, durante
periodos prolongados la libertad y la democracia también produjo el hundimiento del más grande de los experimentos
de solución de la cuestión social que ha
habido en la historia: la experiencia de lo
que se llamó el mundo socialista o el
mundo soviético, desde 1917 hasta que
englobó a un tercio de la humanidad.
La tercera posición aborda la cuestión social como un problema que no
puede resolverse en definitiva, que es
parte de toda sociedad moderna y contemporánea. Este problema debe y puede atacarse en sus contenidos específicos para cada sociedad -no repetibles
de una sociedad a otra- en un proceso
de reforma consecuente y radical.

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

El otro tema que vamos a tratar son
las elecciones del 2 de julio. La izquierda intelectual -y no sólo la intelectualse vio dividida en este acto muy individual, muy personal, que cada uno tuvimos el gusto de ejercitar por primera vez,
desconociendo el resultado de nuestro
voto. La izquierda votaba y ya se sabía
qué iba a suceder: el PRI acabaría por
ganar. Ahora había algo de incógnita,
ejercimos el derecho al voto y se dividieron las posiciones. Si bien, no había
muchas diferencias respecto a cómo votar por la división de los espacios en el
poder legislativo, la inmensa mayoría de
los intelectuales votaron por candidatos
de izquierda del PRO o de otras de las
planillas de izquierda que existían. En lo
que respecta a la votación para la presidencia de la república algunos optaron
por lo que se llamó el voto útil, con la
idea de la importancia fundamental de
la alternancia para el desarrollo de la democracia. En cambio otros, también en
ese ejemplo, votaron por un candidato.
Éste va a ser un campo de debate
puesto que esta estrategia no termina
con el 2 de julio, no un campo de combate sino un campo de debate. Espero
que aclaremos algunos de los problemas
ligados a esto y que podamos hablar sobre lo que representa para la izquierda
el fin del régimen corporativo, el fin del
régimen de partido único y el inicio de la
hegemonía de un partido de centro derecha, diferente al PRI. Una hegemonía
que, espero, no dure demasiado.

221

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

tenden estudiary de allí la exigencia de alerta
permanente de los sociólogos en la vigilancía de ambos mundos.
Durante mucho tiempo, los sociólogos
consideraron que su campo natural de estudio era el primer mundo, mientras que los
antropólogos se ocupaban del tercer mun-

Los retos del sociólogo

reacciones a este proceso por los propios

do. Con la globalización, tanto el primer como

practicantes del quehacer sociológico han

el tercer mundo han desaparecido y ello trajo
consecuencias a ambas perspectivas. ¿Cuá-

En defensa de la sociología, Alianza, Madrid, 2000, 102 pp.

sido de dos tipos: por un lado, los que han
saludado esta diversidad como una salida

Este libro reúne cinco trabajos, cuatro de

a un dogmatismo dominante y, por lo tanto,
limitante y limitado. Por otro lado, los que

G10DENs,

ANTHONY,

trabajan en ámbitos más empíricos de la
sociología, quienes no dejan de ver con cierto

ellos provenientes de distintas fuentes y uno
inédito, escritos desde 1994 hasta la fecha.
El primero lleva por título el que da el nom-

desprecio las discusiones o diferencias teóricas, adoptando un papel de perdonavidas

bre al libro y es el más breve de todos.

y asumiendo el escaso valor de la teoría.

La sociología -como ciencia y como profesión- está pasando por diferentes etapas

Frente a todo ello, Giddens analiza las dificultades de las posiciones ortodoxas, las que

criticas según los lugares del mundo a que
nos refiramos. Giddens habla aquí, sin duda,
del contexto de habla inglesa, con indica-

habrían fallado por carecer de supuestos epistemológicos y metodológicos sustentables.
Una de las cosas que achaca a las po-

ciones implícitas a Europa. Cita la disminución de la matrícula universitaria estadounidense en sociología desde el cenit de 1973
hasta 1994, con una caída de más de la
mitad. Ello no impide, sin embargo, que la

necesidad fundamental, dado que la
profesionalización alcanzada es todavía muy

sociología y los sociólogos tengan todavía
una tarea muy grande por realizar. La socio-

relativa para pensar que alguien pueda sobrevivir dedicándose a una rama o aspecto

logía -en opinión de Giddens- debe dar

especial de la sociología. Después de constatar que la mayoría del trabajo sociológico

cuenta de la dinámica de las sociedades
modernas e industrializadas, lo cual quizá

se verifica en el ámbito de lo político, el
mensaje giddensiano es optimista, al me-

siciones ortodoxas es carecer de una concepción adecuada de la acción humana;
introduce aquí su vieja idea del agente humano cognoscente con las limitaciones que ya
ha mostrado en todos sus textos anteriores,
en especial con su exigua concepción de la
acción de la conciencia y, en especial, de los
mecanismos inconcientes del ser humano.
Lo que define a la ciencia social -en

rea por realizar.

oposición a las ciencias de la naturalezaes su doble hermenéutica: si las ciencias
naturales implican una hermenéutica, dado

llevado a recluirse en parcelas de monocultivo en perjuicio de una visión más comple-

El segundo de los trabajos se refiere a
la ciencia social, sus características y sus

que son ciencias interpretativas donde las
teorías se derivan de marcos de significado,

ta y más abarcadora de las tareas por reali-

rasgos definitorios. Giddens entiende que ha
habido un "consenso ortodoxo·, dominante

las ciencias sociales deben realizar esta ope-

zar. En este punto, también, podemos notar
la diferencia de realidades nacionales, ya
que nuestros sociólogos latinoamericanos

hasta un determinado momento, que ha sido
reemplazado por la pluralidad de perspecti-

deben tener visiones más amplias por una

vas teóricas existentes en la actualidad. Las

sea algo reduccionista, pero sin duda incompleto e inacabado en el momento actual. En
cuanto a los sociólogos, su trabajo los ha

222

nos desde la perspectiva de la enorme ta-

TRAYECTORIAS

ración por partida doble: además de formar
parte del mundo de los objetos estudiados,
las teorías sociales tienen efectos transformadores directos sobre el mundo que preAÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

les son hoy las posibilidades de la antropología? Ésta es la pregunta que intenta responder Giddens en el tercero de sus ensayos. Entre las múltiples posibilidades, el reavivar la imaginación antropológica es una de
las principales salidas que esta ciencia posee. En ello, los antropólogos tienen la palabra. Pero los procesos de cambio que se
verifican hoy, transformando la vida de todos en todo el mundo, por más aislado que
se esté, deben ser entendidos y explicados
y permitir que nos sigamos reconociendo a
pesar de las transformaciones. El cuestionamiento de las diferentes formas de domi-

su texto y una reflexión profunda sobre sus
ideas.
José María Infante

Conceptos, enfoques,
perspectivas
DANIEL MATO, XiMENA AGUDO, IWA GARCÍA, COORDINADORES, América Latina en tiempos de globalización 11. Cultura y transformaciones so-

ciales, Universidad Central de Venezuela, Caracas, 2000, 309 pp.
Libro resultado de un simposio organizado
por el Programa Globalización, Cultura yTrans-

formaciones Sociales del Centro de Investigaciones Posdoctorales de la Facultad de Ciencías Económicas y Sociales de la Universidad
Central de Venezuela.
En este libro se incluyen diez estudios
que son fruto del coloquio Globalización y

nación y explotación vigentes -las que ya no
necesitan recurrir al ejercicio de la fuerza
militar para ejercer su poder- debe ser una
de las preocupaciones permanentes de los
antropólogos.
Hay un capítulo dedicado a analizar lo
que Giddens considera son cuatro mitos recurrentes en la historia del pensamiento
social y el libro se cierra con un interesante
trabajo aplicado a estudiar las consecuencias de lo que él denomina el "avance de la
incertidumbre fabricada" en las sociedades
contemporáneas. Esta incertidumbre ha
puesto en jaque a las clásicas concepciones de izquierda y derecha, así como las de
socialismo y neoliberalismo, que no son
paralelas. Las posturas de Giddens en estos puntos merecen una lectura atenta de

TRAYECTORIAS

j AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

construcción de identidades y diferencias:
conflictos y transformaciones sociopolíticas
en América Latina realizado en Caracas del

15 al 17 de junio de 1998.
Es importante destacar que el conjunto
de estudios aquí presentados parten de distintas disciplinas como la antropología, la
sociología, la geografía, pero aunque parece que no hay un hilo conductor de origen,
los diez artículos se drenan en un solo sentido: la globalización.
La globalización es analizada desde un
perspectiva cultural y social. De hecho Ximena Agudo y Daniel Mato en su estudio
introductorio hacen una revisión sobre los
principales planteamientos de la globalización con autores tan opuestos como l. Wallerstein, Rosenau, Kenichi, entre los principales, sin dejar de señalar a García Canclini
con su perspectiva culturalista.
Más adelante, los autores interpretan la
globalización, entendida como un proceso.
Una de las constantes es el referido a la
globalización como un fenómeno unidimensional. Otra constante es ver la globalización
como un cruce de flujos, También se identifica la globalización como algo "desterritorializado". Una última interpretación es ver a
la globalización como productora de homogenización y, esto, en sentido cultural.
Ante estas diferentes representaciones de
la globalización, los autores proponen sus propia perspectiva analítica alternativa a fin de
que resulten fértiles para el análisis de transformaciones sociopolfticas en estos tiempos.
Además de observar la tendencia histórica de la globalización, los autores insisten
en el aumento de conciencia y sobre todo el
estudiar los diferentes tipos de actores sociales que participan en este proceso. Como
resultado de esto establecen la siguiente
tipología:

223

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

Con la globalización, el poder ya no se presenta así: es horizontal, no jerárquico y tie-

1) Los actores nacionales, 2) los actores locales, 3) los actores trasnacionales y

ne forma de red".
Estefanía, a lo largo del capítulo, llega a

4) los actores globales.A partir de estas ca-

tegoñas puede examinarse cómo y a través

esta conclusión: "la globalización implica la
emergencia de nuevos autores, todopode-

del proceso de globalización.
Afin de añadir más herramientas para el

rosos, y la reducción de otros a simples

análisis, los autores exploran la propuesta que

metáforas del poder más clásico".
En el capítulo segundo, titulado "Los

Las reflexiones del autor van orientadas
a describir las guerras mediáticas y la manera como estos media worker están cambiando la forma de aprender la historia, de modo
tal que la sociedad depende más y más de la
historia imaginada por la televisión.

el referente a las lacras sociales, o también
a la desigualdad donde la brecha entre los
ricos y los más pobres aumenta.
Frente al Hombre de Davos, el autor propone un contraparadigma: el Hombre de
Seattle, en referencia al lugar de reunión de

Asimismo, añade que la opinión públi-

la Organización Mundial de Comercio en

ca y los medios están sustituyendo a la lu-

1999; cumbre que fue un fracaso al querer
extender el modelo de globalización esta-

cñtica a la economía y, por el otro lado, la

hombres con dinero pueden comprar a los
hombres con poder", le da un especial lugar

cha de clases como motor de la historia. Para
eso, ejemplifica con el caso de Mónica

cñtica de las creencias y "cuentos" sobre el

al poder financiero e incluso le abre espacio

Lewinski y su relación con el presidente

mercado, la producción y el trabajo.
Los autores ponen especial atención a

a George Soros con su famosa frase: "los

Clinton, al abrir la vida íntima de un perso-

los planteamientos de García canctini de ese

mercados votan cada día, obligan a los gobiernos a adoptar medidas ciertamente im-

naje público a través de la web de algunos

dounidense al resto del mundo.
En conclusión, el texto de Estefanía es
un esfuerzo por poner los grandes problemas contemporáneos al alcance del lector

medios de comunicación. Por lo que Estefa-

fenómeno que él llama de la interlocución y

populares, pero imprescindibles. Son los

nía retoma una frase de Alan Mine para con-

la intermediación a fin de caracterizar la re-

mercados quienes tienen sentido de Esta-

cluir que "la verdad mediática ha sustituido

lación entre identidad y ciudadanía.
Finalmente, esta revisión de conceptos,

do" (p. 48).
Entre el conjunto de ideas que desarro-

a la verdad auténtica".

lla a lo largo del capítulo pone especial aten-

él llama el Hombre de Davos que lo define

JOAQUíN EstuANiA, El poder en el mundo,

ción a las multinacionales como la Ford, la

de esta manera: •es preferentemente varón,

Plaza &amp; Janés, Barcelona, 2000, 172 pp.

General Electric y la Shell, que hoy ejercen
un poder absoluto sobre muchos Estados.
Otro elemento que es mencionado por

norteamericano.joven, familiarizado con las
nuevas tecnologías de la información y con

Estefanía es el poder de las mafias infiltradas

la nueva economía, y muy rico" (p. 130). Este

FREDOY MAIIINEZ NAVARRO, Estado. bienestar y

en el poder empresarial, como es el caso del
cártel mexicano y/o colombiano, que en un

concepto está ligado a la nueva economía

sociedad, Editorial Trillas, México, 2000,

que "es una mezcla de crecimiento econó-

214 pp.

momento dado pueden disponer de más liquidez que muchos presupuestos nacionales.

mico sin inflación gracias a la aplicación de
las nuevas tecnologías, a la eliminación glo-

Freddy Maríñez, estudioso de las políticas

El capítulo tercero, con el título "La ver-

bal de las barreras comerciales y al movi-

dad mediática y la verdad real", se pone a

miento de capitales• (p. 134).
Esta nueva economía se ha centrado en

sociales, nos entrega su más reciente libro
donde su objetivo es explicar la pérdida de

se denomina antropología de la modernidad
cuya tarea fundamental es, por un lado, la

teoñas y nuevos planteamientos sobre globalización conducen al conjunto de estudios
que van desde un acercamiento sobre el sistema mundial, la dependencia, la globalización y el desarrollo hasta la organización de
las sociedades civiles. Así como un estudio

Las trampas del poder

Joaquín Estefanía, economista, editorialis-

sobre las redes de gestión social y cultural

ta del periódico El País, hoy nos entrega su
más reciente libro El poder en el mundo. El

en tiempos de crisis.
Esta colección de textos viene a ser una

argumento de fondo de este nuevo libro es
el papel del poder en el nuevo orden inter-

excelente contribución dentro de las cien-

nacional. El primer capítulo arranca con un
título que dice: "El poder como conspiración"
y su primer párrafo está dedicado a definir

cias sociales desde la perspectiva venezolana tanto de análisis como de reflexión sobre el tan trillado tema de la globalización.

el poder. Aquí retoma la ya clásica defini-

reseñar el papel de los medios y su función

disciplinaria contribuye a la comprensión de

ción de Weber: "El poder no es más que la
capacidad de predecir con la máxima exac-

en la sociedad. Después de una serie de

este fenómeno, no sólo desde un marco de
los negocios, sino de un referente del análi-

titud la conducta aiena".
El autor, a través del capítulo, va desa-

medios, Estefanía señala que los medios

sis cultural y político.

rrollando los diferentes conceptos de poder;
sin embargo, llama mi atención cuando se-

Esta nueva perspectiva multicultural y multi-

Roberto Rebolloso

ñala que la globalización está variando el
concepto de poder y añade "hasta ahora,
éste era vertical,jerárquico y aotoritario y su
representación geométrica era la pirámide.
TRAYECTORIAS

224

El último capítulo está dedicado a lo que

no especializado. El libro toca algunos puntos oscuros que difícilmente se leen en la
literatura general, por lo que el autor lleva al
lector sobre un sendero poco caminado: el
periodismo de investigación en el marco de
la globalidad.
Roberto Rebolloso

Globalización y sociedad

el índice bursátil Nasdaq, perteneciente a

Estados Unidos gracias a su economía en
expansión: crecimiento, pleno empleo, infla-

relación entre Estado, bienestar y sociedad
en un momento en que tanto las instituciones sociales como las políticas presentan

consiguen crear un clima de opinión a tra-

ción dominada, aumento moderado de los
salarios y fuerte productividad. Sin embar-

ciertos cambios sustanciales.
La novedad temática de la obra es so-

vés de su poder, entendido éste como "el

go, en el paradigma de la nueva economía

conjunto de puntos de vista, juicios de valor
y líneas de conducta que los miembros de

estadounidense existen también sus lados
oscuros, por ejemplo, el déficit comercial que

bre todo que está vista dentro del proceso
globalizador, lo que cambia muchos de los
planteamientos teóricos tradicionales para

una sociedad deben manifestar públicamen-

alcanzó una cifra récord de 271,310 millo-

te para no diferenciarse de las masas·.

nes de dólares en 1999. Esto se explica por
el consumismo americano. Otro ejemplo es

ejemplos muy cñticos sobre el poder de los

AÑO 111, NO. 4/5

+---

-

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
-

-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

sis: la diversidad y la tolerancia.
El abordaje de Maññez se da en seis
capítulos donde cubre el mundo globalizado, el bienestar, la familia, las estrategias
rurales del bienestar, lo sustentable, para terminar con un capítulo donde compara la política de bienestar de Venezuela, México y
Canadá.
En el capítulo 2, titulado "Lo social del
Estado: el bienestar", el autor elabora un
análisis sobre el papel del Estado y el bienestar, pasando a explicar lo que ha sido por
un lado el Estado benefactor así como el
Estado liberal-conservador. De esta sene de
reflexiones, el autor enfoca su atención particularmente en el Estado social (Welfare
State) y después de una serie de revisiones
teóricas toma la definición de Asa Brigss
quien señala que un Estado benefactor es
un Estado en el cual el poder organizado se
usa deliberadamente en un esfuerzo por

entrar en lo que él llama la visión posmo-

modificar el juego de las fuerzas del merca-

dema occidental. E incluso incorpora dos
elementos que son neurálgicos en su análi-

do en por lo menos tres direcciones: prime-

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

ra, para garantizar un mínimo de ingresos

225

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

individuales yfamiliares independientemen-

turas familiares. Y la otra, salida de la eco-

le falta ofrecer una metodología más objeti-

te de los valores del mercado de su trabajo

nomía del trabajo, que convierte a la mujer

va en términos de los índices que pueden

o de su pobreza; segunda, para estrechar la

en mano de obra específicamente utilizada

amplia seguridad y posibilitar reunir ciertas

en las reestructuraciones industriales, pero

ser iguales para los tres países, ya que se
reduce a revisar las políticas públicas gene-

contingencias sociales individuales y fami-

a donde a su vez, la debilidad de los meca-

radas independientemente por cada uno de

discusiones en la última década con auto-

liares (por ejemplo, vejez, desempleo y en-

nismos jurídicos y culturales que vinculan a

res como Susan Strange, Thomas L. Fried-

fermedad), la cual guía de otra manera la

las mujeres con el mundo no sólo del traba-

los países en cuestión.
Asimismo, faltan conclusiones tanto al

man, Huntington, entre otros. Sin embargo,

crisis individual y familiar y, tercera, para
asegurar que a todos los ciudadanos, sin

jo, sino con el de la educación, la cultura, la

capítulo como al libro mismo, al parecer los

Giddens apunta lo siguiente: "Somos la pri-

La transformación de la familia se está

administración y la procuración de justicia,

mera generación que vive en esta sociedad,

dando sobre la base de tres áreas que es-

distinción de status o clases, le sean ofreci-

se convierten en una de las grandes cade-

capítulos tienen un hilo conductor, el Estado de bienestar; sin embargo, muestran un

cuyos contornos sólo podemos ahora adivi-

tán presentes y que Giddens señala como

dos los mejores estándares válidos en rela-

nas de causas concurrentes que requieren

desequilibrio temático en su confección,

nar. Está trastornando nuestros modos de

fundamentales: las relaciones sexuales y

ción con un cierto rango de servicios socia-

ser reconocidas como factores generadores
de pobreza" (p. 64).

vida, independientemente de donde nos
encontremos".Y más adelante señala: "Pues

amorosas, las relaciones padre-hijo y la

les (p. 41).
Con esta definición, Maríñez se da a la

sugeriríamos en una segunda edición ampliar con un mayor número de ejemplos so-

la globalización hoy no es accesoria en nues-

tarea de plantearla frente a diferentes es-

gias rurales de bienestar, se concentra en

bre el Estado de bienestar en otros países
en renglones como educación infantil, des-

tras vidas. Es un giro en las propias circuns-

autor utiliza la idea de la relación pura, ésta
se basa en la comunicación, de manera que

quemas conceptuales planteados por Key-

analizar las cuatro tendencias del desarro-

empleo, salud, seguro de retiro, etc.

tancias de nuestras vidas. Es la manera en

entender el punto de vista de la otra perso-

nes, Claus Offe, Luhmann, O'Higgins para

llo rural: el paradigma del proceso moderni-

En conjunto, el texto me parece relevan-

la que vivimos ahora".

na es esencial. A este proceso el autor le

terminar señalando que el paradigma asegurador está agotándose en la actualidad.

zador, en la corriente dependentista, en los
postulados de la neomodernización de la

te para el momento que vivimos, y sobre todo
por su importancia en el desarrollo de las

Asimismo la contrapone a lo que él llama el

ruralidad, así como de los conceptos del

nuevas tendencias de las políticas sociales

Estado de bienestar o malestar latinoameri-

desarrollo sustentable.

que se están implementando en los países

cano. Donde concluye particularmente lo

latinoamericanos.

siguiente: es allí donde sustentamos que en

El capítulo 5, titulado "Lo sustentable y
lo comunitario en la creación de riqueza en

América Latina el Estado benefactor nunca

el desarrollo", el objetivo es, de acuerdo con

ha estado presente, puesto que éste ha sido

el autor, presentar algunas visiones contras-

el resultado combinado de diferentes facto-

tantes en cuanto al concepto de desarrollo,
planteado de manera explícita en dos di-

res estructurales y coyunturales (políticos,
sociales, económicos, laborales; legales, institucionales), manifestados en los países industrializados y ausentes en América Latina.

En el capítulo 4, dedicado a las estrate-

Roberto Rebolloso

Un mundo sin riendas

recciones: una la económica, y la otra, vin-

DEAtmloNYGtDOENS, Un mundo desbocado. Los
efectos de la g/obalización en nuestras vi-

culada al desarrollo social.
Finalmente, en el capítulo 6, el autor se

das, Taurus, Madrid, 2000, 117 p.

nación se está transformando ante nuestros
ojos".

cluir que en todos los países se mantiene

Giddens, con este señalamiento, retoma

una diversidad de formas familiares. Él pro-

el tema que ha estado en la mesa de las

pone un término que aplica al matrimonio y
la familia al cual llama instituciones con-

Otro de los temas que aborda el autor

siones de familia en otras culturas y con-

cha: "se llaman igual, pero han cambiado
en sus características básicas".

amistad. Para analizar estos tres factores el

llama "una democracia de las emociones en
la vida diaria".

primer tema que analiza es la globalización,
el cual desmenuza de una manera muy sim-

es el referente a la tradición. Su discurso
arranca criticando la permanencia del tér-

Finalmente, el último tema del libro es

ple, a pesar de la complejidad del término. El
autor la señala como una fuerza que está

mino, ya que dice que éste es un invento de

la democracia. Donde señala de manera di-

impactando todos los ámbitos de la vida, ade-

los últimos doscientos años y por lo tanto, es
necesario entenderla como un invento recien-

tema que implica competencia efectiva en-

más de señalar sus efectos no sólo en la par-

te: "Es un mito pensar que las tradiciones son

tre partidos políticos que buscan puestos

te financiera, sino en la política y social.

impermeables al cambio: se desarrollan en

de poder. En una democracia hay eleccio-

Una de las preguntas que se hace Giddens es la siguiente: •¿Es la globalización

el tiempo, pero también pueden ser repenti-

nes regulares y limpias, en las que toman

una fuerza que promueve el bien común?"
Se infiere del resto de su planteamiento que
dada la complejidad de la pregunta, la glo-

El capítulo 3 está dedicado al bienes-

concentra en elaborar un comparativo so-

tar, la familia y lo femenino, capítulo, por

bre las experiencias de política de bienestar

Anthony Giddens, personalidad central en
la intelectualidad británica, hoy nos ofrece

balización ha sido principalmente una fuerza contundente contra las economías más

cierto, muy corto y sin embargo muy rico en

en Venezuela, México y Canadá. Este capítu-

un texto que propone una serie de reflexio-

pobres. Esto lo lleva al siguiente cuestiona-

algunas puntualizaciones entre las que pue-

lo es el más largo en el libro con 88 páginas

do detallar lo siguiente que apunta el autor

distribuidas entre los tres países.

namente alteradas o transformadas. Diría que
son inventadas y reinventadas".

recta lo siguiente: "la democracia es un sis-

parte todos los miembros de la población.

Dentro de esta misma línea de pensa-

Estos derechos de participación democrática van acompañados de libertades civiles,

miento aborda el asunto del fundamentalis-

libertad de expresión y discusión, junto con

mo que ciertamente lo define de la siguien-

la libertad de formar y afiliarse a grupos o
asociaciones políticas".

te forma: "es tradición acorralada .. ~ y añade: "el fundamentalismo, por tanto, no tiene

Giddens, a partir de un análisis de di-

miento: •¿Son los Estados-nación, y por ende
los líderes políticos nacionales, todavía po-

nada que ver con el ámbito de las creencias

versas situaciones de países democráticos,

religiosas o de otra clase. Lo que importa es

observa que algunos de ellos están atasca-

cómo se defiende o sostiene la verdad de

dos en una democracia parcial por lo que

y que me parece crucial dentro del capítulo:

Estudia cada país en sus proyectos so-

nes que en este momento son cruciales en
el desarrollo democrático. Con el título de
Un mundo desbocado, el autor reflexiona so-

"Si observamos [dice Maríñez) por separa-

ciales tratando de obtener los rasgos más

bre cinco temas que se han convertido en

derosos oson cada vez más irrelevantes para
las fuerzas que modelan el mundo?" A lo

Giddens le da un lugar muy especial al

las creencias".

incluso es difícil denominarlos democráticos.

do la categoría de mujer, podemos encon-

distintivos para cada uno de ellos, aunque

lenguaje cotidiano: globalización, riesgo, tra-

que responde: "los Estados-nación son, des-

trar dos acepciones. Una, que emana de la

en el fondo no presenta una metodología

de luego, aún poderosos y los líderes políticos tienen un gran papel que jugar en el

tema de la familia. Particularmente analiza

plo, en democracias maduras hay menos

el papel de la familia tradicional en China,

mundo. Pero al mismo tiempo el Estado-

para luego enfocarse en las diferentes ver-

gente que vota como es el caso de Estados
Unidos, por lo que hay una pérdida de ere-

sociología de la familia, donde la mujer es

para el análisis, el texto es un ejercicio de

dición, familia y democracia.
Estos temas son producto de una serie

un agente de transformación de las estruc-

política social comparada y, en ese sentido,

de conferencias en la BBC de Londres. El

226

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

A este planteamiento señala que, por ejem-

227

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

dibilidad hacia las instituciones y los políti-

tes análisis sobre el tema en Argentina, el

pulsado al autor a escribir estas páginas.

cos que las manejan. Ante este reto, él in-

autor se extiende en el examen de algunas
de las principales características de la so-

Su objetivo ha sido "provocar el debate acerca de algunas cuestiones que considero
esenciales, relacionadas con las caracterís-

conocido hasta ahora. Al terminar nuestra
aventura y frente al creciente peligro de

siste en lo que llama democratizar la demo-

que amenazan con modificar radicalmente
la función de la escuela tal como la hemos

cracia, pero de manera que trascienda a las
naciones. Y más adelante señala: "Una era

ciedad actual, que amenazan con convertir
la escuela en taller que enseña lo "útil" de

ticas que está adquiriendo la educación en

deshumanización que hemos advertido en

globalizadora requiere respuestas globales".
Un mundo desbocado de Giddens es una

las cosas y no la esencia de la vida; un escenario más de un mundo centrado en el

el contexto de la sociedad contemporánea".
Aunque pueda argumentarse que las reflexio-

reflexión profunda de los temas fundamentales

espectáculo; un laboratorio de las moder-

nes de Etcheverry tal vez pongan un exage-

el mundo en que vivimos, tal vez debamos
proponemos con Séneca: "Mientras vivamos,
mientras estemos entre seres humanos, cul-

de nuestros días. Leer este pequeño libro es penetrar en las profundidades de la política desde

nas tecnologías de la información; y en una
institución "abierta a la vida" dirigida por las

rado acento en señalar lo peor de la situación actual, lo que en realidad se proponen

tivemos nuestra humanidad". Por eso, nuestra última esperanza tal vez resida en con-

una perspectiva muy nCNe&lt;iosa y rica en nuews
conceptos sociológicos. No cabe duda que el

apetencias de los demás. De transitarse todos esos caminos, sostiene el autor, posi-

es, por contraste, celebrar lo mejor. Para el
autor, las tendencias que se observan en la

seguir que la escuela se transforme en ese
singular baluarte de la resistencia cultural
en el que se defienda lo humano. La escuela
concebida como ámbito de exilio de los prejuicios y de la vulgaridad del presente. De lo-

autor sabe desentrañar de una manera viva lo
complejo de lo que ocurre en nuestra sociedad
contemporánea.
Roberto Rebolloso

blemente desaparezca la escuela tal como

sociedad actual influyen en la manera en

sea una obra de consulta flexible. El proyecto presenta las características centrales de

la hemos conocido. La educación es una de
las cuestiones que más parecen preocupar

que se está encarando la educación. Éste
asegura que, entre otras estrategias, se pri-

la evolución de las variables demográficas Y

a la sociedad contemporánea. Sin embargo, la acción concreta de la sociedad no

vilegia lo útil, lo que sirve para el trabajo,
frente a lo que se considera ocioso saber;

grarlo, estaríamos ante la posibilidad revolucionaria de evitar que la tragedia educativa,

parece guiada por esa aseveración. Es más,

se busca desesperadamente divertir para

cuyos claros signos hoy percibimos, termine

vivimos rodeados de señales que demuestran de manera inequívoca que la nuestra

educar, incorporando la enseñanza al mun-

por convertirse en tragedia de la civilización.

es una "sociedad contra el conocimiento".

en la tecnología para resolver los problemas

El convencimiento de que resulta imposter-

de la educación y se intenta aplicar la lógi-

la estructuración del espacio urbano nacional de la primera parte de la última década

Saber de México

del pasado siglo XX, sentando las bases para

GusrA~ GARZA, cooRmNADOR, Atlas demográfico

el diagnóstico riguroso de las fuerzas que
marcarán el rumbo de México durante las

de México, CONAPO-Progresa, México, 1999,

217 pp.

próximas décadas. El Atlas se llevó a cabo
bajo la coordinación del Dr. Gustavo Garza,

Desde hace varios meses está en circula-

prestigiado investigador de El Colegio de
México y asesor del Consejo Nacional de

ción el Atlas Demográfico de México, obra

Población.

gable intentar modificar esa actitud ha im-

Diagnóstico de una tragedia

las mexicanas, siguiendo tres ámbitos es-

va, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2000, 231 pp.

paciales: capital, municipio y ciudad. La obra
Éste es un texto de excepcional actualidad

necesarios para elaborar una política de dis-

muchos- tras el deslumbramiento de los

tribución de la población en el territorio. El
Atlas Demográfico de México se estructura
en ocho capítulos, divididos en monografías

avances tecnológicos de fin de siglo y el
controversia! pragmatismo de los modelos
educativos que dominan el panorama esco-

muy esquemáticas para hacer posible que

lar de nuestros días. A partir de contunden-

228

ed., España, 2000, 282 pp.

bilidad con la computadora es una herra-

En el prefacio a esta obra Don Tapscott,

mienta esencial para vivir, como lo es ma-

con la cultura. Las pantallas contribuyen a

una de las principales autoridades mundiales en el tema del impacto de los medios
digitales en la empresa y en la sociedad,
afirma que "con más de cien millones de

conseguir la información y ofrecen un entre-

usuarios, que en algún momento de la próxi-

tenimiento, a veces no dañino; pero que las

ma década se calcula llegarán a ser más de
mil millones, la red se está convirtiendo en
algo que no podrá pasar por alto ningún
empresario, político o simple curioso de

computadoras tomen el lugar de los libros
de texto constituye un travestismo cultural

que pone la letra en cierta llaga oculta -para

TRAYECTORIAS

no leen las grandes novelas pueden estar

intención ha sido poner al alcance del lector un catálogo de interrogantes y de adver-

nes personales. Pero no tiene nada que ver

Gu1UERMOJA1M E1cHEVERRY, La tragedia educati-

constituye un primer paso en la tarea de
contar con los elementos sociodemográficos

JUAN liJts CEBRIÁN, La red, Suma de Letras, 2da.

nejar el dinero y prepararse para las relacio-

ticas de la población del país. En la parte
cartográfica se presentan mapas sobre la
distribución geográfica de los mexicanos Y

por sus libros. Los niños y los jóvenes que

ca democrática a la relación docente-alum-

entrenados, pero no educados. Adquirir ha-

poner a disposición del lector un diagnóstico actualizado de tipo cartográfico, estadístico y analítico de las principales caracterís-

Atrapados en la red

aspectos, describe- una realidad que nos
impone cambios sustantivos. La red nació
como un "informe del Club de Roma" y su

no. Una civilización se identifica a sí misma

Mario Nieves

monumental cuyo objetivo central es el de

Mario Nieves

do del espectáculo; se confía ciegamente

injustificable. ¿Cuál es la razón para considerar trágica la situación educativa contemporánea? Tal vez esa condición surja de la
convergencia de una serie de acontecimientos y de expectativas personales y sociales

AÑO 111, NO. 4/5

I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

sociedad y la situación geopolítica". Ylo cierto es que este breve e intenso ensayo de
Juan Luis Cebrián pronostica -y, en ciertos

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/5

1

nuestro tiempo. La primera década del siglo
XXI traerá cambios de largo alcance y grandes transformaciones en la economía, la
política, la educación, el entretenimiento, la

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

tencias sobre el futuro del mundo que nos
ha tocado vivir. Éste se caracteriza desde
hace décadas -afirma el autor- por la definición de sus problemas a escala planetaria,
pero seguimos empeñándonos, estúpidamente, en promover soluciones fundamentalmente domésticas. El cambio digital ha
sido catalogado por muchos sociólogos e
historiadores como algo más importante que
la revolución industrial del XIX, y vaticinan
que transformará los hábitos sociales toda-

vía más que aquélla. Es precisamente en
ese terreno de la libertad, de la indeterminación de las ciencias, en el que se han cifrado siempre, a través de la historia, las
esperanzas revolucionarias. Existe ya una

229

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

así su curso desde el cuestionamiento al
discurso del desarrollo sostenible, de la ca-

revaloración de la vida de la existencia humana. La deuda ecológica es más vasta y

tos y la cosificación del mundo. La sobreexplotación de los ecosistemas, que callada-

nen las actuales circunstancias mundiales:
complejidad, interdependencia, imprevisión.

pitalización de la naturaleza y la homoge-

también, como de hecho ya sucede, unas

Quizá ningún otro tema pueda resumir de

capacidades financieras casi ilimitadas y le

forma tan directa la evidencia de un mundo cuya

anclaje de sus conceptos básicos: saber
ambiental y racionalidad ambiental.

profunda que la deuda financiera. No sólo
es impagable, sino que es inconmensurable. Se trata de un despojo histórico, del pi-

mente sostenía a los procesos productivos,
ha desencadenado una fuerza destructiva,
que en sus efectos sinergéticos y acumulativos genera los cambios globales que ame-

entregamos un territorio sin confines para
que ejerza sus actividades, cabe preguntar-

principal faceta es, ho¡, la interconexión de los

fuerte corriente de pensamiento que trata

La sociedad de la información encierra en

de edificar una verdadera ideología digital

sí misma aquellas características que defi-

en torno al ciberespacio y sus derivaciones.
Si a ese poder emergente le consignamos

se cuál será el papel de los Estados Y los
gobiernos en la sociedad del ciberespacio,
y cuál el futuro de la democracia en semejantes circunstancias, reclama el autor. Es
ya vieja la frase "quien tiene la información

neización cultural, hasta llegar al punto de

La degradación ambiental se manifiesta como síntoma de una crisis de civilización, marcada por el modelo de moderni-

actos de cada individuo, de cada ~po. de cada
institución, con el destino de los demás. Juan

dad regido bajo el predominio del desarrollo de la razón tecnológica por encima de la

Luis Cebrián centra sus reflexiones, a lo la@ de

este texto, en aquellos tópicos que se aproximan
más a las implicaciones sociales y humanas del
fenómeno de la red: educación, economía, sa-

llaje de la naturaleza que se enmascara en
una mal supuesta superioridad de las capacidades intelectuales y empresariales del
norte, de una conjugación más eficaz y eficiente de sus factores productivos. La pro-

organización de la naturaleza. La cuestión

blemática ambiental se ha convertido en una
cuestión eminentemente política. Los con-

ambiental problematiza las bases mismas
de la producción. Las estrategias fatales del

flictos socioambientales emergen de principios éticos, derechos culturales y luchas por

neoliberalismo ambiental resultan de su
pecado capital: su gula infinita e incontrola-

nazan la estabilidad y sustentabilidad del
planeta: la destrucción de la biodiversidad,
el enrarecimiento de la capa de ozono, el
calentamiento global. El impacto de estos
cambios ambientales en el orden ecológico
y social del mundo, amenaza a la economía
como un cáncer generalizado e incontrola-

reducido número de personas u organismos

lud, ne@)cios. De ahí lo atractivo de su índice en
sentido general. Sin emba@, para un diagnósti-

tenga acceso al conocimiento de los datos
personales y de los intercambios de todo

co rápido y agudo del problema en su percepción más general, puede verse el capítulo "Hacia

ble. El discurso de la globalización aparece

la apropiación de la naturaleza que van más
allá de la internalización de los costos
ecológicos para asegurar su crecimiento

género de cualquier individuo recupera para

la creación de una conciencia univelsal", con el

como una mirada glotona que engulle al planeta, más que como una visión holística

sostenido. Por otra parte, los efectos de la
globalización económica hoy se combinan

capaz de integrar los potenciales energéticos de la naturaleza y los sentidos creativos
de la diversidad cultural. Frente a estas es-

con procesos ecológicos de escala planetaria, generando una espiral negativa de degradación ambiental que está cambiando la

grada los problemas globales. Frente al cerco omnipresente e impenetrable de la razón
económica, la conciencia ciudadana se asoma entre los intersticios y las fallas de este

trategias de apropiación económica y simbólica de la naturaleza y de la cultura, emerge

escala de los problemas. La naturaleza se
levanta de su opresión y toma vida, rebelán-

mundo, a la producción de nuevos sentidos
civilizatorios.

hoy una ética ambiental que plantea la

dose contra la producción de objetos muer-

Mario Nieves

tiene el poder". La posibilidad de que un

nosotros las tesis orwel/ianas del Gran Hermano. No existe garantía alguna de que,
mientras operamos en la red, no haya alguien observándonos, de que nuestro correo no sea violado, y almacenado su contenido si es preciso. La contribución al desarrollo por parte de las aplicaciones digitales en la telecomunicación está fuera de
dudas. Pese a las complicaciones previsibles en el mercado del empleo, la mejora
de los niveles de vida y el impulso al crecimiento económico son realidades incontestables que no debemos minimizar. El señalamiento de las paradojas y los problemas
que suscita la implantación de las infopistas
debe, empero, ponernos sobre aviso acerca
de los peligros que puede provocar un crecimiento ·desequilibrado de la red. ¿Cómo
ha de cambiar nuestras vidas la sociedad
de la información? ¿Cuáles serán las consecuencias fundamentales para la organización política, el crecimiento económico, la
relación entre las gentes, la vida doméstica
0 nuestro propio comportamiento individual?

230

ta/, objeto de estos textos. Enrique Leff nos
que finaliza el libro. Resultan de notable interes,
convoca a saber sobre un ambiente que no
además, las notas preliminares que encabezan
es la realidad visible de la polución, sino el
la edición bajo las autorizadas firmas de Ricardo
concepto de la complejidad emergente donDíez-Hochleitner y Don Tapscott, presidente del
de se reencuentran el pensamiento Y el
Club de Roma ypresidente de la Alianza para las
mundo, la sociedad y la naturaleza, la bioloTecnol~as Cornergentes, respectivamente.
gía y la tecnología, la vida y el lenguaje. La
Mario Nieves
degradación ambiental, el riesgo de colapso ecológico y el avance de la desigualdad Y
la pobreza son signos elocuentes de la crisis del mundo globalizado. El saber ambienEn defensa del ambiente
tal emerge de una reflexión sobre la construcción social del mundo actual, donde hoy
ENRIQUE LEFF, Saber ambiental. Sustentabiliconvergen y se precipitan los tiempos histódad, racionalidad, complejidad, poder, Siglo
ricos. Este libro lleva inscritas las marcas de
XXI Editores, México, 1998, 285 pp.
esos tiempos que no es sólo la evolución de
un pensamiento que refleja la crisis ambienPoco más de una década de reflexiones pertal. Es el re-volcamiento hacia la crisis del
miten hoy al autor ofrecer esta obra que remundo actual. Este libro es una mirada hacoge una extensa serie de papers expuestos ante auditorios de múltiples naciones Y cia la emergencia y construcción de ese concepto de ambiente que resignifica las conpublicados en numerosas revistas de mecepciones del progreso, del desarrollo Ydel
dio mundo entre 1987 y 1998, en los que
crecimiento sin límite, para configurar una
mantiene vivo el interés por un crucial pronueva
racionalidad social. El texto ordena
blema de estos tiempos: el saber ambienTRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5

1SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 . SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

ble, más grave aún que las crisis cíclicas del
capital. La problemática ambiental ha abierto
un proceso de transformación del conocimiento, planteando la necesidad de generar un método para pensar en forma inte-

231

�BREVIARIO

BREVIARIO

SAN ANDRÉS SACAM CH'EN
DE LOS POBRES (LARRÁINZAR)

SAN ANDRÉS SACAM CH'EN
DE LOS POBRES (LARRÁINZAR)

CINCO AÑOS ENTRADOS EN SEIS

NEARLY SIX YEARS

Jorge Fuentes Moríta

Jorge Fuentes Moríta

Los Acuerdos de San Andrés tienen importancia histórica porque sintetizan un largo proceso de los movinúentos agrarios en México, especialmente los indígenas. Debido a que fueron firmados por el movimiento nacional indígena-EZLN y la representación
del Poder Ejecutivo Federal el 16 de febrero de 1996,
tienen carácter obligatorio. Mirando hacia el futuro
constituyen un instrumento de solución para la dificil
situación de los indígenas mexicanos. El camino para
la solución de los problemas del mundo indígena mexicano inicia por la aceptación de la identidad cultural
de los pueblos indios, el reconocimiento de sus usos Y
costumbres, todo dentro del marco de la Constitución
Política de México; por ello incluyen los convenios internacionales firmados por México en materia de derechos humanos, económicos, políticos, sociales y culturales. Estas cuestiones están en la iniciativa de reforma constitucional elaborada por la COCOPA.

The Resolutions of San Andrés have a historical importance because they synthesize the developmental
process of ali the agrarian movements in Mexico,
especially so for the indigenous population. Due to
the fact that these agreements were signed by the
national indigenous movement-EZLN anda representative of the federal Executive Office on february
16, 1996; these resoluti.ons therefore have an absolute an mandatory status. In the near future, this will
be the instrument which will offer a solution for tue
difficult situation of the indigenous population of
Mexico. A path toward the solution of the problems
facing the indigenous people of Mexico will begin by
the acceptance of the cultural identity of ali indigenous people and recognition and respect for their
customs and manner of conduct. Ali of this falls
within the framework of the Political Constitution of
Mexico; and thus includes the Internati.onal Agreements signed by Mexico in the area of Human, Economic, Political, Social and Cultural Rights. Ali of
these points are included in the initiative proposed
by the COCOPA to reform the Constitution.

VOLVER EL ROSTRO
CRISIS POLÍTICA EN LOS MUNICIPIOS INDÍGENAS

TURNING POINT
PoLlTICAL CRISIS IN INDlAN MUNICIPALJTIES

Adriana López Mojardín

Adriana Lopez Mojardin

La alternancia en el poder alcanza a los indígenas en

Alternation in power reaches Mexican Indians in
times of a severe political crisis. It is them that this
paper addresses; whereas not only conflicts with the
govemment have been rnanifest in these municipalities, but also because the relations between the Indians themselves are also in conflict, namely, the primary ways in which they organize and govem themselves as well as how they relate with other social and
political entiti.es. The author asserts that it is mainly

tiempos de una grave crisis política. A ellos está dedicado este texto: porque en los municipios se manifiestan no sólo los conflictos entre los indígenas Y el
Estado, sino aquellos que involucran las relaciones
que mantienen los indígenas entre ellos mismos; las
formas primarias en que se organizan, se autogobiernan y se vinculan con otras instancias sociales y políticas. La autora sostiene que es sobre todo en los

232

TRAYECTORIAS . AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

municipios donde se está jugando la posible reconstitución de los pueblos o bien la destrucción del tejido social. La autonomía de los pueblos -concluyees una manera de fortalecer sus identidades y de garantizar la convivencia entre todos los habitantes de
los territorios regionales y de la nación.

in the municipalities where a possible reconstitution
of the peoples or the destruction of the social fabric
is at stake. Autonomy -she concludes- is a way to
strengthen the identity of the peoples and ensure conviviality among ali the inhabitants of regional territories and of the nation at large.

ETNICIDAD Y DEMOCRACIA

ETHNICITY AND DEMOCRACY

TENDENCIAS ELECTORALES EN LOS MUNICIPIOS

ELECTORAL TRENOS IN Tiffi CHIAPAS INDIAN

INDÍGENAS DE CHIAPAS

MUNICIPALlTIES

María Eugenia Valdés Vega

Maria Eugenia Valdes Vega

Chiapas es un crisol de múltiples diversidades y, entre ellas, la étnica es una en la que convergen un gran
número de conflictos sociales y políticos porque la
marginación, la religiosidad y los controles políticos
tradicionales se convierten en obstáculos para darle
salida a medidas que pudieran empezar a resolver
los problemas que han derivado en acciones armadas. En .esas condiciones, la democracia electoral ha
podido avanzar en los procedimientos para instituir
y legitimar al nuevo gobernador, pero es aún insuficiente para garantizar tanto la extensión de estos procedimientos al túvel de las elecciones municipales,
como la solución pacífica de los conflictos, especialmente en los municipios con alto porcentaje de población indígena. Para lograr estos fines, se requiere
un cambio cultural más profundo de la sociedad chiapaneca que puede iniciarse con la transparencia de
los procesos electorales, pero que va más allá de ellos.

Chiapas is a melting pot of diversities, where ethnicity
is the pivot of a large number of social and political
conflicts; since traditional disenfranchisement, religious beliefs, and political controls have become barriers for the emergence of actions that might start to
solve the issues that generated armed action. In this
setting, electoral democracy has been able to progress
in terms of the procedures to instate and legitimize
the new Governor, but it is still insufficient to ensure
both the extent of these procedures at the leve! of
municipal elections and the peaceful solution of conflict, especially in municipalities with a high ratio of
indigenous population. To achieve these ends, a
deeper social change is required in Chiapas which
may start with transparency of electoral processes,
but reaches much farther.

LA LITIJRGIA DEL "DIÁLOGO"

THE LITURGY OF "DIALOGUE"

FOROS DE CONSULTA SOBRE CULTURA

CONSULTING FORUMS ON INDIAN CULTIJRE

Y DERECHOS INDÍGENAS

ANDRJGHTS

Víctor Zúñiga

Victor Zuñiga

De septiembre de 1996 a febrero de 1997, los poderes legislativo y ejecutivo de la federación promovieron y coordinaron los Foros de Consulta sobre Derechos y Cultura Indígenas en todos los estados del
país. El trabajo analiza el contetúdo de numerosas

From September 1996 to February 1997, the federal
legislative and executive powers promoted and coordinated the Consulting Forums on Indian Culture
and Rights throughout the nati.on. This article is a
review of the contents of many papers read at these

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000- ABRIL 2001

233

�BREVIARIO

BREVIARIO

ponencias que se presentaron en estos foros y sintetiza notas de campo que redactamos mientras asistíamos como parte del público. Utilizando este material, el artículo intenta mostrar los obstáculos de carácter simbólico y argumentativo que se presentan en
el "diálogo" entre autoridades y ciudadanía sobre este
importante tema de la agenda nacional. A partir del
análisis se concluye que los pueblos indígenas no deben esperar gran cosa de quienes buscan representarlos -intelectuales, burócratas, abogados de las causas
populares y miembros de partidos políticos- sino luchar solos para contar con su propia representación y
su propia voz en la escena política nacional.

events and a synthesis of :field notes we recorded as
members of the audience. On the basis of such material, this arride is an attempt to show the obstacles of
a symbolic and argumentative nature that emerge in
the "dialogue" between authorities and citizens regarding this eminent topic in the national agenda.
From the analysis we conclude that lndian peoples
should not expect á lot from those who seek to represent them -intellectuals, civil servants, advocates of
people's causes, and members of political parries- but
struggle individually to have their own representation and their own voice in the national political arena.

PODER Y ETNICIDAD

POWER AND ETHNICITY

RELACIONES INTERÉTNICAS EN

lNTERETHNIC RELATIONS

LA GUATEMALA LIBERAL

IN LIBERAL GUATEMALA

Edgar Esquit

Edgar Esquit

Este trabajo analiza la relación entre poder y etnicidad en el altiplano central de Guatemala, específicamente en el departamento de Chimaltenango, durante el periodo que abarcan los años de 1871 a 1944.
Se examina la dinámica interétnica -entre indígenas
y ladinos- a partir de la institucionalidad municipal
y departamental así como su relación con el control
de recursos tales como la tierra y la fuerza de trabajo
de los indígenas. Todo esto se observa en el marco
del Estado guatemalteco que en esa época tomó el
liberalismo como la premisa más importante para su
desarrollo económico y político, dando lugar a la dictadura de una oligarquía cafetalera. El análisis concluye sobre la importancia política de las elites ladinas
rurales en la región y la estructura de dominación en el
país y la forma en que los indígenas enfrentaron el
poder de éstos, los cafetaleros y el Estado.

This arride analyzes the power-ethnicity relation in
the central highlands of Guatemala, speci:fically in
the state of Chimaltenango during 1871-1944. The
interethnic dynarnics -between Indians and ladinosare examined from the standpoint of municipal and
departmental (state) institutionality, as well as how
they relate with the control of resources such as land
and the lndian labor force. Ali this is observed witb.in
the Guatemala State framework that at the time embraced liberalism as the paramount postulate for economic and political growth, paving the way for the
dictatorship of an oligarchy of coffee growers. The
analysis concludes stressing the political clout of rural ladino élites in the region and the country's domination structure; as well as the manner in which the
lndians confronted their power as well as the power
of coffee growers and the State.

234

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

DE LA NACIÓN ESTADO
A LA NACIÓN MULTICULTURAL
UNA REFLEXIÓN l-IlSTÓRICA Y CRÍTICA

Santiago Bastos Amigo

FROM THE STATE-NATION
TO THE MULTI-CULTURE NATION
A

HISTORICAL AND POLITICAL REFLECTION

Santiago Bastos Amigo

Este artículo analiza lo que suponen propuestas como
la de "nación multicultural" a través de un repaso
histórico de la forma en que se han relacionado los
conceptos de Estado, nación y cultura. El Estado nacional es una construcción histórica surgida en Europa y su aplicación en América Latina supuso la
negación pero al mismo tiempo la segregación de la
población indígena. Las demandas que este grupo
lleva planteando desde hace algunas décadas suponen un reto a esa construcción nacional, y ello se
plasma en las fórmulas que se asumen de forma explícita o implícita como alternativas: el "Estado multinacional" y la "nación multicultural". Sin embargo, ambas provienen de experiencias históricas diferentes a la latinoamericana, por lo que es necesaria
una revisión critica de sus implicaciones para poder
ser adaptadas a realidades tan complejas y dinámicas como lo es, por ejemplo, la guatemalteca.

This arride is a review of the assumptions behind
postulates such as the "multi-culture nation" through
a historical review of the manner in which the concepts of State, nation, and culture have interrelated.
Toe national State is a historical construct bom in
Europe, and its adoption in Latin America assumed
deníal but likewise segregation of the indigenous population. Toe claims that this group has been asserting
for the last few decades represent a challenge for the
national construct, as evidenced by the formulas that
are explicitly or implicitly assumed as alternatives to
the "multi-nation" or "multi-culture" State. Notwithstanding, both have their roots in other than the Latin
American historical experiences; and therefore a critica! review of their implications is required so that they
can be adjusted to realities as complex and dynamic
as, for instance, the one found currently in Guatemala.

PENSAR LA INTERCULTURALIDAD

INTERCULTURALITY THINKING

ÉL CONTEXTO DE LA NACIÓN GUATEMALTECA DE

CONTEXT OF THE POST-VIOLENCE

POSVIOLENCIA

GUATEMALA NATION

Manuela Camus

Manuela Camus

El concepto de "interculturalidad" está de moda en
Guatemala porque representa el proyecto hegemónico en el debate de la construcción de la nación
multicultural de la posguerra. Aunque ha permitido
la apertura de una discusión pública del espinoso
problema de la dicotomía de "indios" y "ladinos",
es preciso comprender qué significa y también saber
qué se puede contestar, mejorar, rechazar, o cambiar, porque la discusión y los proyectos sociales no
se acaban ahi. Aunque el texto remite a la realidad
guatemalteca, estos planteamientos están en sintonía

The concept of "interculturality" is a current trend
in Guatemala, as it stands for the hegemonic project
in the debate on the construction of a post-war intercultural nation. Although it has allowed for an open
public discussion of the thorny issue of the "lndian"" ladino" dichotomy, we should understand what it
means and keep in mind that it may be contested,
improved, rejected, or changed; whereas it is not the
final word on social discussion and projects. Although
the paper refers us to the Guatemalan reality, these
postulates are in tune with similar events occurring

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

235

�BREVIARIO

con sucesos semejantes que se están produciendo en
Latinoamérica y en el mundo y, en este sentido, pretende tener una proyección teórica más amplia.
MEMORIA INDÍGENA
UN NUEVO ENFOQUE SOBRE LA RECONSTRUCCIÓN
DELPASADO

BREVIARIO

in Latín America and the rest of the world. In this
sense, it aims for a wider theoretical projection.

THE INDIGENOUS MEMORY
A NEW APPROACH TO RECONSTRUCTION
OFTHE PAST

Enrique F/,orescano Mayet

Enrique Florescano Mayet

Los instrumentos que utilizó la memoria indígena
para transmitir sus mensajes fueron muy variados:
la sencillez del lenguaje oral, la belleza plástica del
lenguaje del cuerpo, las luces y las sombras de la arquitectura, el sonido de la música y sus cantos. A
través de estos medios llegaron hasta nosotros los ritos, las tradiciones y la historia de una cultura
milenaria, y así hemos podido descubrir los ríos profundos que transportan los valores de seres humanos distintos a nosotros, pero nunca ajenos a nuestro origen. En las culturas mesoamericanas, los lenguajes corporales, orales y visuales fueron los primeros transmisores de las experiencias colectivas, Y la
forma más eficaz de heredar los conocimientos para
asegurar la sobrevivencia del grupo. El lenguaje escrito, de uso restringido, operó como organizador de
los mensajes transmitidos por otros medios.

The instruments used by the indigenous memory to
transmit its messages were quite varied: the simplicity of oral language, the plastic beauty of body language, the lights and shadows of architecture, the
sound of music, and chants. It was through these
media that the rites, traditions, and history of a milJenary culture have reached us and thus we have been
able to discover the deep currents that entrain the
values of human beings that are different from us
but in no way alíen to our roots. In the Mesoamerican
cultures, body, oral, and visual languages were the
fust to transmit collective experiences, and the best
way to pass on knowledge that will ensure the group's
survival. Written language, hardly used, operated as
organizer for the messages that were transmitted

POLOS OPUESTOS
NUEVO LEON y CIDAPAS

Esthela Gutiérrez Garza
A la luz de la teoría del desarrollo económico de
América Latina, el artículo reflexiona en tomo a los
viejos problemas estructurales de la región, para lo
cual toma sus argumentos de las intensas contradicciones que hacen de los estados mexicanos de Nuevo León y Chiapas un caso representativo de la profunda polarización regional que se advierte en el país.
Nuevo León se encuentra al nordeste y colinda con
Estados Unidos, mientras Chiapas colinda con Guatemala, al sudeste_. Este posicionamiento geográfico

236

through other media.

OPPOSITE POLES
NUEVO LEON ANO CID.APAS

Esthela Gutierrez Garza

In the light of the theory of Latín American economic
development, this article ponders old structural issues
prevailing in the region; and for this purpose borrows
allegations from the intense contradictions that render
the Mexican states ofNuevo Leon and Chiapas a case
study of the extreme regional polarity found throughout the country. Nuevo Leon is located on the northeast and shares a border with the United States, while
Chiapas is adjacent to Guatemala, on the southeast.
Such geographic location has shaped two highly dif-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

ha configurado dos sistemas productivos altamente
diferenciados. En torno a esta realidad, a principios
de los ochenta, la globalización económica y la política neoliberal profundizan la diversidad regional. La
zona próspera de Nuevo León crece más y la zona
atrasada de Chiapas tiene un casi estancamiento en
su economía. La autora examina los factores involucrados en el fenómeno y subraya la necesidad de cerrar, por las vías adecuadas, tan profundas brechas.

ferent production systems. Around this reality, in the
early 80's, economic globalization and Neo-liberal politics deepened the regional rift. Toe prosperous Nuevo
Leon area grows even more, while the backward
Chiapas regions has a practically stagnant economy.
The author examines those factors that were involved
in the phenomenon and stresses the need to close such
deep gaps through the adequate means.

ENTRE LA CRISIS Y LA PARED

BETWEEN THE CRISIS ANDA HARD PLACE

ZAPATISMO Y RENOVACIÓN DE LA

ZAPATISM ANO THE RENEWAL OF THE LATIN

IZQUIERDA LATINOAMERICANA

AMERICAN LEFr WING

Leandro Alexis Vergara Camus

•

En este artículo se analiza el proyecto político y la
estrategia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el contexto de la hegemonía neoliberal y de
la renovación de la izquierda latinoamericana. Se examinan las características de su discurso y se presentan algunas de las ideas centrales de su propuesta de
transformación de las relaciones políticas. El autor
sostiene que el mandar obedeciendo, la autonomía y
el poder de la sociedad civil forman el núcleo de su
propuesta alternativa que posibilita una política revolucionaria capaz de combinar dos temporalidades
de lucha (cotidianas y utópicas). A partir de ello, se
plantea que el zapatismo se destaca dentro de las organizaciones de la izquierda latinoamericana por su
capacidad de enfrentar la hegemonía neoliberal al retomar ideas impuestas por la mísma y rearticularlas
hacia significados alternativos. Todo ello se acompaña de una estrategia creativa que ha buscado movilizar
a sectores de la sociedad civil como factor determinante para cambiar la correlación de fuerzas en el conflicto con el gobierno federal.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 ~EMBRE 2000 · ABRIL 2001

Leandro Alexis Vergara Camus
This article analyzes the political project and strategy of the Zapatist National Liberation Army within
the context of Neo-liberal hegemony and a renewed
Latín American left wing. The features of its discourse are examined and a few central ideas of its
proposal for the transformation of political relations
are discussed. The author asserts that concurrent
command and obedience, autonomy, and the power
of civil society are at the core of the proposed alternative; which in turn allows for a revolutionary policy
capable ofcombining two temporalities of the struggle
(everyday and Utopian). Starting from this point, he
asserts that Zapatism is a spearhead among Latín
American leftist organizations on account of its ability to challenge the Neo-liberal hegemony by re-addressing the ideas that it imposed and restating them
in a pursuit of altemative meanings. All this is accompanied by a creative strategy that has pursued
the mobilization of sectors in the civil society as a
determinant factor to change the correlation offorces
in the conflict with the federal govemment.

237

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

in Mexico, entre otras muchas. Se le ha dis-

en numerosas casas de altos estudios en Mé-

be. Recibió el Premio Hegel de la Universi-

Académico mexicano, Doctor en Estudios La-

Doctor en Sociología. Es profesor titular de la

MANUELA CAMUS
Investigadora española de la Facultad Lati-

tinguido con el Premio Fray Bemardino de

dad Humboldt, el Doctorado Honoris Cau-

tinoamericanos. Es profesor e investigador de

Universidad de Monterrey e investigador de

noamericana de Ciencias Sociales-Guatemala

xico. Autora de una extensa obra ensayística

Sahagún (1970), el Premio Nacional de Cien-

sa de la Benemérita Universidad Autónoma

la Universidad Autónoma Metropolitana-

la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es

en las áreas de Estudios Étnicos y de Estu-

aparecida en publicaciones especializadas en

cias Sociales (1976), las Palmas Académi-

de Puebla Y es Maestro Emérito de la uni-

lztapalapa. Fue asesor del EZl.N en los Diálo-

también profesor huésped de la Universidad

dios Urbanos, doctora en Antropología Social

Europa YAmérica Latina. Coordinadora de pro-

cas (1982), los nombramientos Chevalierde

versity of New Mejico.

gos de Paz de San Andrés en 1996 y partici-

de Versailles. Miembro del Sistema Nacional

por el CIESAS Occidente (Guadalajara, Méxi-

yectos editoriales en el ámbito de las cien-

l'Ordre National du Mérite (1985), Getty

cias sociales que han puesto en circulación,

pó en la Misión Nacional e Internacional de

de Investigadores desde 1989.

JORGE FUENTES MORÚA

VÍCTOR ZÚÑIGA GONZÁLEZ

co). Ha publicado libros y artículos, referidos

Observación, en el norte de Chiapas en di-

Scholar y Simon Bolívar Professor (1996) Y

principalmente a la subsistencia de los

con la participación de renombrados pensa-

PABLO GONZÁLEZ CASANOVA

el Premio Nacional de Ciencias Y Artes

inmigrantes indígenas en la ciudad de Gua-

dores, colecciones como Testimonios de la

Doctor en Sociología por la Universidad de

(1996).

crisis Y El debate nacional. Pertenece al Sis-

Pañs, profesor e investigador de la Univer-

tema Nacional de Investigadores y es direc-

sidad Nacional Autónoma de México, pro-

tora de la revista Trayectorias.

fesor visitante de la Universidad de Oxford
de Cambridge (1981-1982). Ha sido Rec-

ce artículos sobre la cuestión indígena. Parti-

EDGAR ESQUIT
Investigador guatemalteco con estudios de

cipó en la organización de los coloquios: ¿Y

licenciatura en Historia y Maestría en Antro-

yas, en la revista Espiral de la Universidad de

ES111ELA GUTIÉRREZ GARZA

los indios qué... ? Reformas en materia de

pología Social. Actualmente se desempeña

Guadalajara, Alteridades, Estudios Socioló-

Socióloga académica e investigadora mexi-

derechos y cultura indígena (UAM-1, junio de

como investigador en la Facultad Latinoame-

gicos, Papeles de Población y con el Instituto

cana, doctora en Economía Política por la Uni-

LEANDRO ALEXIS

1997), Chiapas y la reforma del Estado (UAM1, junio de 1998) y Chiapas 7 años (UAM-1,
junio de 2000). También participó en la co-

ricana de Ciencias Sociales-Guatemala y en

de Investigaciones Legislativas de la H. Cá-

versidad de Pañs VIII. Por más de dos déca-

VERGARA CAMUS

tor de la UNAM, Consejero de la Universi-

el Instituto de Estudios lnterétnicos de la Uni-

mara de Diputados / ITESO. Entre sus obras

das se ha desempeñado como catedrática

Politólogo chileno-canadiense, graduado en

dad de las Naciones Unidas y miembro del

la Universidad de Québec en Montreal, con

Comité Directivo de la Facultad Latinoame-

maestría por la Facultad de Ciencias Políti-

ricana de Ciencias Sociales (Santiago de
Chile), del Centro Latinoamericano de ln-

ciembre 1997. Ha publicado dos libros y quin-

ordinación, compilación y edición de las memorias correspondientes a estos coloquios.

ADRIANA LÓPEZ MOJARDÍN
Maestra de la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Asesora del EZLN en la mesa
Democracia, del diálogo entre el Gobierno de

temala y al movimiento político de los ma-

publicadas (en coautoña con Santiago Bas-

versidad de San cartos.

tos) destacan ...Todito, todito es trabaJo. In-

(1974) Yprofesor titular de la Universidad

SANTIAGO BASTOS AMIGO

dígenas y empleo en Ciudad de Guatemala,

cas YSociales de la Universidad Nacional Au-

Doctor en Antropología Social por CIESAS-

Ni héroes ni villanas. Género e informalidad

tónoma de México. Actualmente es candida-

veSUgaciones de Ciencias Sociales

Occidente. Desde 1988 ha realizado, como

en Centroamérica y Abriendo caminos. Las or-

to al doctorado en la Universidad de York en

(UNESCO), de la Association lntemationale

investigador de R.ACSO-Guatemala, nume--

ganiz.aciones mayas desde el Nóbel hasta el

Toronto. Sus trabajos abordan la temática del

de Soc1ologues de Langue Francaise, del Co-

rosas investigaciones relacionadas con la sub-

Acuerdo de Derechos Indígenas.

Estado Y la izquierda en América Latina en

mité lntemational pour la Documentation

sistencia de hogares populares en la ciudad
de Guatemala, la presencia de hogares in-

países como Chile, México y Brasil.

des Sciences Sociales y de la Academia de

dígenas en esa capital y la movilización polí-

ENRIQUE R.ORESCANO MAYET
Doctor en Historia por la École Practique des

ENRIQUE SEMO

utopía de Aménca, La literatura perseguida

tica de la población indígena a través del de--

Hautes Etudes de la Universidad de Pañs. Ha

Doctor en Historia por la Universidad Hum-

en la crisis de la Colonia, La ideología nor-

Maestra e investigadora mexicana de la Uni-

nominado Movimiento Maya. Ha publicado,

dirigido la revista Historia Mexicana de El Co-

boldt, de Berlín (1971). Es investigador de

teamericana sobre inversiones extranjeras,

versidad Autónoma Metropolitana-lztapalala

junto a Manuela camus, libros como Que-

legio de México y fundó la revista Nexos, de

la Facultad de Economía de la Universidad

Estudio de la técnica social, La democracia

y miembro del Sistema Nacional de Investi-

brando el Silencio. Las organizaciones ma-

la que fue director. Ocupó la Jefatura del De-

Nacional Autónoma de México y asesor de

en México, Sociología de la explotación, La

gadores. Ostenta los grados de licenciatura

yas y sus demandas (1986-1992), Los ma-

partamento de Investigaciones Históricas del

la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

falacia de la investigación en ciencias so-

en Sociología por la UAM (1984), Maestría

yas de la capital. Un estudio sobre identidad

Instituto Nacional de Antropología e Historia

Articulista de Proceso y del diario El Uni-

ciales Y La formación de conceptos en cien-

en Ciencias Sociales en la R.ACSO (1986) y

étnica y mundo urbano. En México su trabajo

y la Dirección General de éste último. Dirige

versal. Colaborador de La lomada Sema-

cias Y humanidades (coordinado con John

la Coordinación Nacional de Proyectos Histó-

nal Ymiembro de la redacción de las revis-

Saxe).

México y el EZLN.

MARÍA EUGENIA VALDÉS VEGA

1

la Investigación Científica. Es autor de Una

Doctorado en Sociología por la UNAM (1992).

se ha reflejado en artículos como ¿Derechos
para unos pocos? El movimiento indígena y

ricos, dependencia del Consejo Nacional para

Ha publicado Elecciones en un escenario de

tas Diálogo y Debate, Dialéctica y Memo-

guerra. Chiapas 1995, El movimiento ciuda-

las demandas étnicas en Latinoamérica, tam-

la Cultura y las Artes. Entre sus obras desta-

ria. Ha publicado Historia del capitalismo

LUIS VILLORO

dano por la democracia (MCD) y Chiapas. Los

bién con Manuela camus; y Los indios, la

can Origen y desarrollo de los problemas agrí-

en México. Los inicios 1521-1776, Historia

Doctor en Filosofía por la Universidad Na-

votos de la marginación. Coordinó junto con

nación y el nacionalismo y Judíos, indios y

colas en México, 1500-1821, Precios del

mwcana. Economía y lucha de clases, En-

cional Autónoma de México, con estudios

Silvia Gómez Tag1e la obra La geografía del

catalanes. Algunas propuestas para estudiar

maízycrisisag,ícolas en México, 1708-1810,

tre crisis te veas, Viaje alrededor de la iz-

de posgrado en la Universidad de La

Memoria mexicana, Memory, myth and time

quierda mexicana y Crónica de un derrum-

Sorbona, de Pañs Yen la Ludwiguniversitat,

poder y las elecciones en México.

la etnicidad, individualmente.
TRAYECTORIAS

238

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

239

�~ Trayectorias ... Números anteriores

LAS VOCES DEL TRAYECTO

DOS

TRES

DOSSIER: EL ÁMBITO POLÍTICO

DOSSIER: LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO

Agenda para un debate
En busca de un lugar a,mlln. El espado públko y la
aspiraci6n a racionalizar el poder
El debate político-académico ha vuelto a irwocar de modo
recurrente la noción de espacio público, q11e se somete aquí a un
análisis desde persepectivas fi/,osóf'=
Por Nora Rabotnikof
Los espacios del hombre. El contenido público de la

de Munich. En la Universidad Autónoma de
México ha sido Secretario de la Rectoría,
miembro de la Junta de Gobierno, profesor
e investigador emérito. Se ha desempeñado como Embajador de México ante la
UNESCO (1983-87) y pertenece a El Colegio Nacional desde 1978. Entre sus obras
publicadas se encuentran Los grandes mofilosóficas, Estudios sobre Husserl, El concepto de la ideología Yotros ensayos YEstado
plural, pluralidad de culturas. Ha recibido el

Por Roberto Rodríguez Gómez

El reencuenrro de la administración pública con la vido pública
es condición indispensable para que sea reconocida conw la
institución que garantiza un !rato efectivo a favor de la sociedad
comemporánea.

La moneda al aire. El financiamiento de la educación
superior en México

Por Víctor Manuel González Romero y Armando Aguilar A.

Analiza las caracteristicas fonnales del régimen presidencial
mexicano y discute /,os factores que condujeron a la
centralización del poder en la presidencia de la República.

La universidad pública en la encrucijada

Por Benito Nacif Hernández

ria y Rlosofia (1986) y el Premio Universidad
Nacional Autónoma de México en Investiga-

ausente"en este periodo crucial de la historia mexicana.
Por Ana Laura Magaloni y Layda Negrete

ción en Humanidades (1989).

ÁMBITO

VÍCTOR FLORES OLEA
Licenciado por la Facultad de Derecho de la
Realizó estudios de posgrado en ta Universi-

Las perspectivas de un desarollo sustentable en México
El autor se cuestwna cómo una ecorwmía de las características
de la mexicana puede pasar por una transición sólida a ser una
economía en expanswn y capaz de reducir las desilgualdades
internas, lo cual supone un gran reto.

dad de París Y en ta London School of

Por Víctor L. Urquidi

Universidad Nacional Autónoma de México.

Economics and Political SCience, de las cuaversidad de Belgrado. Ha sido coordinador

GUII.,LERMO CENICEROS

del Centro de Estudios Latinoamericanos, di-

Pintor) escultor y muralista nacido en El Salto) Durango. Inf!res~
• · , de Máqui·nas) donde estudia
dia la empresa-escuela Fabricacwn
.
. . d ~al a la vez que comienza a explorar
la caricatura
y
•
•
•
•
bUJO in U,,,,. 1
en la década de los cincuenta se incorpora a V ida U ru:ers~tana e
inicia estudios en el Taller de Artes Plásticas de _la Universidad de
, El maestro M.anuel de la Garza influye en su vocad
N uevo L eon.
ción por el arte y participa en los trazos. del mural ~s Altares ~
Federico Cantú. En 1956 realiza su primera exposuwn_ en la gale
ría Arte) A. C. y en 1962 lleva a cabo su primer trabaJO mural_ ~n
. .
M unietra
. ;,,., l de Monte~ey·· Alegoría de la. educac1on
la Biblioteca
.
popular. Posteriormente trabaja con Luis Covarrubias y David

rector de la Facultad de Ciencias Políticas Y
Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, embajador en la Unión Soviética y en Mongolia, Subsecretario de Recreación y Cultura de la SEP, delegado de México
ante la UNESCO, Subsecretario de Asuntos
Multilaterales de la SRE Y presidente de
CONACULTA. Entre sus obras publicadas se
encuentran Política y dialéctica, Ensayo sobre la soberanía del Estado Y Marxismo Ydemocracia socialista. Se le ha distinguido con
las Palmas Académicas de Francia, Yla Me-dalla Simón Bolívar por la UNESCO.

Por Axel Didriksson
La formación integral de los alumnos. Un reto para las

universidades mexicanas del siglo XXI
Analiza uno de les m4YOres retos de las institucümes de enseñanza
superior mexicanas en la perspectiva del sig/,o XXI: la fomiación
de /,os profesúmales y ciudadanos que necesita México.
Por Felipe Martínez Rizo

La semilla, la rafz y la savia. El proceso de aead6n de la
Universidad Autónoma Metropolitana
El artículo configura /,os orígenes de la Universidad Autórwma
Metropolitana, para /,o cual analiza planteamientos y maneras
de pe11Sar que sirvieron de marco al proceso.
Por Carlos Pallán

· Una vez planteada la transferencia del Canal a la soberanía
panameña, se plantea un nuevo problema: ¿quién determinará
su futuro: el mercado o la nación panameña?

Siglo XXI: Cambio social y educación
Sumario de razonamientos en /,os que el autor nos acerca a /,os
factores que integran la "imagen retwvada y desconcer1ance" de
esr.efin de milenic.
Por Gilberto Guevara Niebla

ÁMBITO

Por Marco A. Gandásegui, hijo

TEORÍA

La teorfa de la regulación. Método y conceptos
Un examen a las bases conceptuales de la reoria de la regulación
desde sus anteeedentes fundamentales hasta los aportes tei!ricometodclógicos de las escuelas de París y sus hipótesisJundacicnales.

Ecos de la aisls. Argentina, Brasil
y México
Se rejlexicna a.qui sobre el peso específ'tc0 de /,os sectores
financieros de Argentina, Brasil y México y la peculiar manera
erz que sus respectivas eccnomías reaccionan Jreme a las
restricciones externas.
Por Pierre Salama

Por Víctor M. Soria

MEMORIA VIVA
- ~ - ~ - ~M=EMORIA VIVA

Renovad6n y desafio

Sunkel desde dentro
Jesús A. Treviño erurevista al prestigwso economista chilerw
OS'1Jaldo Sunkel

Discurso del presidente de la ALAS. Por Emir Sader

Hada nuevos paradigmas
Esthela Gutiérrez entrevista a Thectonio Dos Santos

Alfaro Siqueiros.
TRAYECTORIAS

240

Este ensayo realiza una va/,oración crítica de los cambies,
dinámicas y algunas de las más importantes tendencias de la
educación supericr en México.

TEORÍA

La transferencia del Canal de Panamá

les ha sido profesor, lo mismo que de la Uni-

El r.exto parte del principio de que la educación es el nwtor que
impulsa el desarrollo de una nación y busca respuestas a
interrogantes claves en el ámbito de su financiamiento.

Auge y caída del presidencialismo en México

Desafueros del poder. La política de decidir sin resolver
Un incenso y doctnnentado análisis permite a las autoras
sostener la tesis de que el Poder Judicial Federal es "el gran

Premio Nacional de Ciencias Sociales, Histo·

El autor se aproxima a algunos de los interlocutores de mayor peso
en el debate internacional sobre el fuwro de la educación supericr
y rejlexicna en torno a las principales líneas de argwnenlaCiim en
juego.

adminlstrad6n estatal

Por Ricardo Uvalle Serrones

mentos del indigenismo en México, Páginas

Por Esthela Gutiérrez Garza

La reforma de la educación superior. Seftas del debate
Internacional de fin de siglo

-

AÑO 111, NO. 4/S I SEPTIEMBRE 2000 . ABRIL 2001

---r-'--

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5~PTIEMB_!lE 2000 • ABRIL 2001

241

�SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)

Trayectorias~
Revista de ciencias sociales
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

En México:

Suscripción individual: $300.00. Suscripción institucional: $400.00.
Números sueltos: $150.00
· En el extranjero:

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Individual: USD $120.00. Institucional: USD $150.00.
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=

Revista de Ciencias Sociales

Nombre: _ _ _ _+ - - - - - - - - - - - - - Institución: _ _ _-+----~---------

Revista de la CEPAL

E0n'oRIAL; J~ Carlos Tooe(Oncinr). Ca/tosAcutla, Luis Beccaria.
O Bouzas. Mario Oamil, Juan Carlos Korol, Edi1h Obschatko Juan
C
ar1os Portanttero, Getulio E. Steinbach (Seeretario de Redacció~)

Octubre - diciembm 2000

Vol. 40

FORMA DE SUSCRIPCIÓN

-

Desarrollo Económico

ISSN

7i~

A08ERTO P. KORZENJEWICZ y WJWAM C SMITH· Pobr
.
crecimiento en Améri lali .
·.
·
eza, desigualdad y
globalización.
ca
na: en busqueda del carmno superior a la

PABlO T. Si&gt;lu.ER YMN!JANO TOMMASI· 8 fun ·
·
• · ·
políticas y las políticas públicas en laaoArgennam~ de las ms~aones
desde la nueva economra institucional.
tina: una aprox1mación
Aov HoRA: T81Tatenientes 801)r
· ·nc1 •
en la Argentina: los
'e1 debustriales Y crecimiento industrial
(1890-19 ¡_
eros Y
ate sobre el proteccionismo

astan~

14

VICENTE PALERMO· ·Cómo
gob"
instituciones ~flicas y~es~":l::'~~ debate bras.leño sobre

Procedimiento:

NOTAS Y COMeHTARIOS

1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte, Sucursal Gran Plaza (051 ), Monterrey, Nuevo León, México,
para abono en cuenta de la Secretaría de Extensión y Cultura de la

TORa.tATO S. DI T8.i.A: ¿Qué se gana oon una Unión Sudamericana?
DEBATES

UANL:051-37466-S.

P a í s : - - - - -- ' - - - Código Postal: _ _ _ _ __

DA\/1D~HowENGER: U! solidaridad nacional a fines del siglo XX: reflexiones
re stados Urndos y el nacionalismo liberal
DoNNA A. GMIAcaA: I.Jbertad y coacción la
.
.
dores de la inmigración.
en oonlonnación de los historia-

2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la
ficha de depósito a la siguiente dirección:

Teléfono:----''------ Fax: _ __ __ _ _ __

GARY ~ : El poder de las naciones.

E-mail: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

CRITICA DE LIBROS

Número71.

La estratificación social bajo tensión eo la era de la globalizacióo
Emilio Kkin y V-retor Tobnan
Tendencias del empleo eo los ailos noveota en
América Latina y e1 Canee
JQrgen Weller

Meicado laboral y distnbucióo del ingreso en Colombia
en los allos DOveilla
José Amonio Ocampo, Fabio Sdnchez y Camilo Emesto Towu
Uruguay 2000: Nuevos desaffos para la equidad
Rubbi Ka,;t,nanyMagdalena Furtado
Las polfticu de ajuste de los ejidalarios freorc a la reforma
nco-h1&gt;enl en M6xico
Benjamin Davis
F.ovejecimiento de la poblacióo y sistemas de pemiooes
en América Latina
. .
Jorge Bravo
opinión de expertos como instrumento para evaluar la inversión
en éducacióo ·
·
Ernesto Schie/elbein. Laurence
Schiefelbein
¿Qué nos enseilan la.s escuelas'sobre la educación de
los oiiios pobÍes &amp; Otile?
8eYerly Carlson
Impactos estáticos Ydilwnicos del MERCOSUR.
El caso del sccior calzado
Mana Bekmnan v Pablo Sirlin
~ perarobbtndoresde la Revista de laCEPAL
Publicaciooes recicllles de la CEPAL
l'Ublicac:i6o aialrimeslial. en espallol e inglt..
Valor. ~IS (o su equivalaite en monoda nacional).
~ anual: US$30 (espallol) y USS3S (inglá).
Susaipici6n por dos atlas: US$50 (copdlol) y US$60 (mgits)
Pedidos: Unidad de DlstribudóDde la Cl!PAL, Casilla 179-D Samiag,o de
Oille. E-DIIII:
@edac.cl
•

:::;;;auliM

IPFORMACION INSTllUCIONAL •

Firma: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
~SARROU.O ECONOM/CO- RtNista de Ciencias SociaJ9s es una publi&lt;:acm

~ edtadaporellnstítUIOde Desamllo E&lt;:on6micoySoáal(I~) $Jsc:tipción
=~~ $ 60'.00; Palses linítrofes. USS 68; Resto de
U$S 74·

hnérica.

según ~ S ; Asia, AlñcayClceMla, ~80. Ejempla-sinple: IJ$S 15(reca,go,;
www.clacso Y p o r ~ vfa ~ . Más Jnfonnación disponible en la Wm SITE
•
.edJ.81/-idBs. Pedidos, caraspo11deucía, 8lcétela, a:
lnstllulD de Deunolo Econ6mlco y Social
~ z 2834 ♦ 1425 8uenoo Al&lt;" ♦ A r ~ •

~~r~::t;"'

,&amp;,,, Trayectorias

Diciembre 2000

La

Revista Trayectorias/ Biblioteca Universitaria Raúl-Rangel Frías/
Alfonso Reyes No. 4000 / Monterrey, N.L., México 64400.

También puede enviarlas por fax al (52 8) 3294126.

Santiago, Chile

CONVOCATORIA A LOS PRÓXIMOS NÚMEROS
El Consejo Editorial de Trayectorias extiende la invitación a la
comunidad académica e intelectual a colaborar en sus páginas,
en los temas siguientes:

La Revista presenta los estudios de economistas, juristas, sociólogos autoridades otros
~::~~~~bre el tema primordial del empleo: su nivel, su calidad y s~ repartición /10 largo

Suscripciones

Reforma económica y gobernabilidad en América Latina
Migración regional y continental
Ecología y desarollo sustentable
Sindicalismo y política l,aboral
Sociedad del conocimiento
Política fiscal y distribución del ingreso

Cuatro números anuales
Edición impresa
ISSN 0378-5548
1 año: 99 frs. suizos; 80 dólares; 60 euros
2 años: 180 frs. suizos; 140 dólares; 11oeuros
Edición electrónica E-ISSN 1564-9148
1 año: 50 frs. suizos; 40 dólares; 30 euros

http//www.ilo.org/revue
Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Sociaks. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Secretaría de Extensión y Cultura. Av. Alfonso Reyes
4000. Monterrey, N.L., México, CP 64400, o a trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx

TRAYECTORIAS

242

AÑO 111, NO. 4/5

1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Mant~ngase al día de los estudios más interesantes sobre
traba,io Y empleo que se hacen en todo el mundo.

Suscríbase a la
Re';istá lntemacional del Trabajo,
Una publicación interdisciplinaria que elige y
adapta los mejores artículos sociolaborales

Oficina de la OIT en la Ciudad de Mexico

Da~in No. 31, Colonia Anzures, 11590 Mexico o. F.,
Tel. (+52) 50 32 24; fax 50 88 92; oitmex@mex.oit.org.mx

Publi~aciones de la OIT, Oficina Internacional del Trabajo, 1211 Ginebra 22
Telefax. (41-22) 799.69.38; tel.: 799.78.28; correo electrónico: pubvente@ilo.org '

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/5

1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

s ·
u,za

243

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
Raúl Rangel
Frías

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento. de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investiga•
ción científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.
2. REDACCIÓN
(1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones

sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre pro·
fundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.
3 . ESTRUCTURA
(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstrae! de diez líneas, en español. (2) Se

Hemeroteca

Circulación
Documentación
Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo
electrónico
Libro alquilado
Exposiciones

respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuada·
mente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consignarán entre comíllas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara .
las 4 líneas, se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.
4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una
copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A

saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Editorial, Lugar. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográfi•
cas a pie de página.
S. EXTENSIÓN

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. 329 4090, Ext. 6524 y
6509 Fax 329 4065
http: //www.bmu.uanl.mx

(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que por default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se
e111i ega, á11 apa, te.
6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el

cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su vez
éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que fuere el
fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en uno de
los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o

modificaciones que se consideren pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no
solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

244

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>Soto Armendáriz, Francisco, Editor</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
AÑO 2 NÚMERO 3 MAYO-AGOSTO DE 2000

��CONTENIDO ..~,,
~1¡

't,

~=~t
A~

FOND
UNl',ER~IT

Trayectorias

3
6
8

CARTA DE LA DIRECTORA
Los retos de la transición
DOSSIER: LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN MEXICO
Agenda para un debate
Por Esthela Gutiérrez Garza
La reforma de la educación superior. Señas del debate
internacional de fin de siglo

El autor se aproxima a algurws de los interlocuUJres de mayor
peso en el debat,e internacional sobre el futuro de la educación
suf)eriqr y reflexiona en umw a las principales lineas de
argumentación en juego.

Año2, No.3
Mayo-Agosto 2000

Por Roberto Rodríguez Gómez

27
43

La moneda al aire. El financiamiento de la educación
superior en México
El texUJ part,e del principw de que la educación es el moUJr que
impulsa el desarrollo de una naciim y busca respuestas a
int,errogantes claves en el ámbiUJ de su financiamienUJ.
Por Víctor Manuel González Romero
y Armando Aguilar A.
La universidad pública en la encrucijada

Est,e ensayo realiza una valoraciim crítica de los cam/Jws,
dinámicas y algunas de las más important,es tendencias de la
educación superior en México.
Por Axel Didriksson

59

La formación integral de los alumnos. Un reto para las
universidades mexicanas del siglo XXI

Analiza uno de los mayores reUJs de las institucwnes de
enseñanza superior mexicanas en la perspectiva del sigl,o XXI:
la Jormación de los profeswnales y ciudadanos que necesita
México.
Por Felipe Martínez Rizo

68

La semilla, la raíz y la savia. El proceso de creación de la
Universidad Autónoma Metropolitana
El artículo amfigura los orígenes de la Universidad Autónoma
Metropolitana, para lo cual analiza planteamientos y
maneras de pensar que sirvieron de marco al proceso.
Por Carlos Pallán

l l U S T RAC 10 NE S: H ÉCT O R CAR RIZOSA

TRAYECTORIAS

~~NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

1

�CARTA DE LA DIRECTORA
Los retos de la transición

82
Universidad Autónoma de Nuevo León
Rector:
ReyesS.TamezGuem
Secretario General:
Dr.LuisJ.GalánWong
Secretario Académico:
lng.José Antonio GonzálezTreviño
Secretario de Extensión y Cultura:
Lic. Humberto SalazarHerrera
Secretario Administrativo:
C.P.Juan Ovidio Buentello
Secretario General:
Dr.LuisJ.Galán Wong
Trayectorias
Revista de ciencias sociales

Directora: EsthelaGutiérrezGarza
Editor: MarioNieves
Cuidado de la edición: Sinia Bolaños
Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) 1Enrique Florescano (Conaculta)I
Pablo González Casaoorct (UNAM) ISe,gio Elías Guliérrez
, (U~U IGiltatoGuevara Niebla (Revisla 2001JI
Jase Mana Infante (UANU I Lucreria Lozano (ITESM)I
Joge Melénclez (UANU IRorerto Rel:xJI~ (UdeMll
Manuel Ribeiro (UANU IHumtato Salazar
He!lera (UANL) 1René Villarreal
DISEÑO .

ROOOLFO

LEAL

TEORÍA
Siglo XXI: Cambio social y educación

Sumarw de razonamientos en /,os que el
autor nos acerca a /,os factores que int.egran
la "imagen r ~ Y desconcertante" de
este fin de mileni.o.
Por Gilberto Guevara Niebla

ÁMBITO

96

Ecos de la crisis. Argentina, Brasil
y México

Se reflexwna aquí sobre el peso especíjiro de
/,os sectores financieros de Argentina, Brasil
Y Méxzco Y la peculiar manera en que sus
respectivas economías reaccúman frente a
las restricciones externas.
Por Pierre Salama

MEMORIA VIVA

113

Sunkel desde dentro

JesúsA. Tre:vi:ñ&lt;J entrevista al prestigi.oso
economista chileno Osvaldo Sunkel
EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
Los perdones del papa

130
137
142
146

CONTEXTOS
Crisis
de
la
modernidad
·Cuesf
, d
d.
,
, ,
1one
,oses., A pesar de Marx , ■ Industrias
culturales: diagnóstico de fin de siglo,
Un conflicto sin fin, Utopía y otros
de5afíoS, Tecnología y globalidad
BREVIARIO

El cont.enido en breve
LASVOCES DEL TRAYECTO

Quiénesnosacompatian
NORMAS EDITORIALES

lineamientos de colaboración

HERRERA

Áv~~~:::1: ~:t~:.~~~~•

Trayectoria; es una publicación cuabimestral de ciencias sociales editad
. .
0,
~~e;;º~J ~~~~·zr~~:/'.blioteca U~iversttaria Raúl Rangel ~rías~
a través de la ~e~ría A:3démica y de la Secretaría
ción: Dirección de Publi~ciones,~e~:!~ª~t~'i:~;1.m11' Pagina en Interne!: http://www.uanl.mxfpub/icacion'/:¡:~:%ri~~~-· ~e~co. Teléfonos: (8) 329 4112 y 329
·
·
· ec,o por e¡emplar: $150.00. Produc28- 1mpresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S.A. de C.V.
2

1 sistema político posrevolucionario que durante décadas resultara funcional para muy amplios sectores de la sociedad, se fue
convirtiendo progresivamente en un obstáculo para la organización política y social de los mexicanos. Su régimen político,
organizado en torno a un partido de Estado, el Partido Revolucionario
Institucional (PRI), ejerció el poder basado en el autoritarismo, el corporativismo, la arbitrariedad y la corrupción. Este régimen encontró sus
propios límites en 1968, cuando irrumpieron en el escenario nacional
fuerzas políticas que reclamaban democratización.
La represión del 68 y su consecuente trauma social colectivo encontró un cause de movilización amplia y de raíces muy profundas en
una sociedad decidida por avanzar en la democracia. En los años setenta
este proceso tuvo dos vertientes: Una radical constituida por la formación de grupos guerrilleros armados tanto en el escenario urbano como
rural, que inspirados en el foquismo revolucionario de aquélla época, sostenían que el cambio debería ser revolucionario; y la otra versión, la institucwnal, configuró a un amplio sector de la población fundamentalmente de centro-izquierda, que reivindicaba la democracia sindical y la
reforma electoral. Los años setenta se vieron inmersos en ambos procesos que culminaron con el exterminio de las guerrillas por un lado, y con
la Reforma Electoral de 1979 que, entre otros aspectos, al dar mayor
coherencia formal a la democracia, reconocía la legitimidad de la participación del partido comunista y la izquierda en las elecciones.
La década de los ochenta, estuvo trazada por fuertes cambios en el
escenario político nacional. El abandono de las políticas keynesianas y el
resurgimiento del neoliberalismo en Inglaterra y Estados Unidos primero, para generalizarse después en todos los países desarrollados, impusieron progresivamente al resto del mundo el mismo modelo económico. En los hechos, para los países en desarrollo significó estancamiento
económico, pérdida del poder adquisitivo y ampliación de la pobreza.
Fue la conocida década perdida caracterizada por la Cepal para la Améri-

E

ca Latina.
Bajo este escenario, la movilización en México por los avances de
la democracia se intensificaron desde posiciones múltiples y polifacéticas
en la sociedad. La coyuntura electoral de 1988 ratificó la vocación por el

AÑO 11, NO. 3 MAYO-AGOSTO 2000
------+-- - -

TRAYECTORIAS
TRAYECTORIAS _AÑO
11, NO. 3
,

MAYO-AGOSTO 2000

Trayectorias
Año2, No.3
Mayo-Agosto 2000

�CARTA DE LA DIRECTORA

CARTA DE LA DIRECTORA

cambio. El PRI recibió la votación más
baja de su historia y
la coalición centroizquierda ganó en los
hechos las elecciones
que fueron arrebatadas por la caída del
sistema. Así, en la década de los ochenta
la opción de cambio
se inclinó hacia la izquierda por una coalición que un año después, en 1989, fundaría el Partido de la
Revolución Democrática (PRD).
Esto se explica
porque durante esta
década perdida se
agudizó en forma
muy significativa la
polarización en la sociedad. Con la privatización de las empresas públicas se generó una recomposición de las estrucruras del poder y
aparecieron nuevos empresarios -financieros, industriales y comerciales- que ligados al capital transnacional y la globalización, configuraron un polo dinámico de crecimiento económico que ha integrado el
30% de la población, mientras el 70% restante se debate entre la sobreviviencia y la pobreza extrema.
Durante la década de los noventa, se profundiza la p·olarización econónúca antes mencionada y se
identifica con mayor fuerza la necesidad de impulsar
un cambio mediante la democracia participativa. La
oposición avanza pausadamente ganando elecciones
municipales, estatales y legislativas. Sin embargo, los
efectos de la globalización, la nueva configuración del

4

poder económico,
junto con las promesas de que México llegaría a ser un
país del primer
mundo y un efectivo programa paternalista de asistencia
social contribuyeron de manera importante a que el
partido oficial ganara de nuevo las elecciones de 1994. Sin
embargo, a finales
de dicho año, ese
mismo partido que
seis meses antes celebraba el triunfo,
quedaba herido de
muerte con la crisis
económica y financiera de diciembre
de 1994. Ante el azoro de amplios sectores de la población se
comprendió que la
llegada al primer mundo, junto con sus beneficios económicos prometidos, era una quimera de cuyo sueño
ya habían despertado. A partir de entonces el partido
oficial empieza con su progresiva debacle electoral.
Esta realidad quedó fuertemente evidenciada cuando en 1997 el PRI pierde la mayoría en la Cámara de
Diputados. Simultáneamente el PRD gana las elecciones de la regencia del Distrito Federal? la mayoria de la
Asamblea Legislativa y aumenta significativamente su
proporción en el poder legislativo. Para ese mismo año,
el PAN contaba ya con siete gubematuras.
Esta redistribución del poder político fue posible gracias a la participación activa de los partidos de
oposición y de las organizaciones sociales, que con sus

TRAYECTORIAS

,AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

reclamos de democratización desempeñaron un papel
destacado en la Reforma Electoral de 1996. En esta
reforma se legisla la ciudanización de las instituciones
electorales, credencial confiable de elector, equidad electoral, tribunales federales y estatales electorales, entre
otros aspectos, creando los cauces legales que respaldaban la transición democrática de México.
Es importante destacar que en los últimos años
de la década de los noventa, las fuerzas de centro-izquierda no lograron capitalizar su inversión política y
social constituida a lo largo de su historia. Por el contrario, la nueva configuración del poder económico diseñado a partir de los ochenta y estrechamente vinculado al proyecto transnacional , le dio coherencia al
opositor Partido Acción Nacional, tradicionalmente
ubicado en la derecha desde su temprana fundación en
1939. Esta historia nos conduce al escenario electoral
del año 2000 con tres opciones configuradas.
Un partido oficial que, con el desgaste de 71
años en el poder no sólo estaba desacreditado, sino
además vivía profundas divisiones internas entre políticos y tecnócratas, y resultó incapaz de seleccionar a
un candidato que fuera viable y capaz en la organización de una campaña política con penetración social.
Una oposición de centro-izquierda que perdió
el debate en las ideas, los contenidos y las propuestas.
Que dedicó gran parte de su energía a librar luchas
internas consolidadas alrededor de caudillos y clientelas, y que desperdició la oportunidad de demostrar
su capacidad de cambio cuando accedió a la regencia
del Distrito Federal. Esta adversa experiencia electoral sentará las bases de la futura maduración política
del partido y de la izquierda en México.
Una oposición tradicionalmente de derecha que,

TRAYECTORIAS

AÑO 11, ~ 3 + MAYO-AGOSTO 2~

a pesar de manifestarse abiertamente por la opción
neoliberal, diseñó una efectiva campaña basada en la
mercadotecnia electoral y logró capit.alizar los deseos
generalizados de cambio, prometiendo sacar al PRI
del poder, y al mismo tiempo, consolidó la bandera
del voto útil para convertirse en una opción de gobierno.
Después de 71 años de gobierno del partido
oficial, el PAN ganó las elecciones y México avanzó
en la transición democrática. Las tareas son de gran
envergadura. Nuevas reformas tienen que estructurarse para lograr que la alternancia en el poder consolide un cambio sustantivo en el sistema político
mexicano.
El reto del Partido Acción Nacional y de su
presidente electo es muy grande. Por su historia está
destinado a profundizar las reformas neoliberales y a
otorgarles un sello aún más conservador. Sin embargo, alrededor de 60% de la población no votó a favor
de su propuesta, por lo cual la construcción de la
gobernabilidad implicará encontrar los puntos de
convergencia que incluyan el sentir de la mayoria de
la sociedad mexicana.
Los mexicanos tenemos la responsabilidad de
construir una alternativa que nos permita madurar
como sociedad, vivir en un estado de derecho y democrático, con respeto a los derechos humanos individuales, con soberanía en los estados y autonomía
en los municipios, y con la instrumentación de políticas económicas, sociales y culturales que incluyan a
todos los ciudadanos. Una sociedad que de acuerdo
con su historia pueda construir pactos y consensos
en el presente, para proyectarse con congruencia y
determinación a su futuro de esperanza.-.,

5

�1---- - ~ - - ~ - - - - - - - - - ~ - - - - - - ~~•.ctón superior.
Agenda para un debate

Agenda para un debate
EsTHELA GuTIÉRREZ GARZA

nte la globalización económica, los retos
de la competitividad se centran cada vez
más en el wnocimiento. Lo importante en
la coyuntura presente, es la capacidad de
respuesta que los actores económicos y
sociales puedan dar ante una coyuntura que se encuentra en cambio permanente. Conocer el mercado, las innovaciones de los procesos productivos y
los cambios en la condición laboral, los alcances
operativos de las nuevas tecnologías, el diseño de
productos ante la variabilidad de la demanda, la
reingeniería industrial y los nuevos determinantes de
la productividad, las estrategias comerciales y el servicio al cliente, las políticas de acceso al financiamiento,
la comunicación cibernética, por mencionar algunos
ejemplos, constituyen realidades de la actividad económica y social de sociedades que participan con aperru.ra y liberalización en la economía del mundo.
Es por hoy incuestionable, que las naciones poean la capacidad de generar su propio conocimiento y, para ello, es necesario elevar los años promedio
de educación de la población, fortalecer la educación superior e integrar sistemas de formación integral de los recursos humanos que permitan atender
la demanda de nuevos perfiles profesionales. El problema así definido es una cuestión de política soáal.
Por ello, la educación en la sociedad moderna y
globalizada, y particularmente la educación superior
es una responsabilidad estratégica que debe ser asumida por el Estado. No de manera absoluta, pues la
iniciativa privada desempeña un papel muy importante, pero como promotor en lo general y garante
en lo panicular de la educación superior en sectores
de la población que por razones económicas están
excluidos del sistema educativo privado. Esta tarea
es impostergable en el entorno globalizado en el cual

A

6

se desarrollan las naciones. Dejar de invertir en la
educación superior significa amplificar los rangos de
competitividad que nos separan de los países en desarrollo.
En México, los retos son enormes si nos comparamos con nuestros principales socios comerciales
con quienes hemos firmado el Tratado de Libre
Comercio. Por ejemplo, los años de escolaridad media de la población económicamente activa en Estados Unidos es de 13 años, de 12 años en Canadá y
de siete años en México. Dentro de la población entre 20 y 24 años de edad, 81 % estudia una carrera
en Estados Unidos, en Canadá 88% y en México
17%. De tal suerte que 26% de la población total en
Estados Unidos tiene esrudios universitarios, en Canadá 17% y en México 7%. Lo anterior es un reflejo
también de los recursos destinados a la educación
superior. Estados Unidos se invierte el 2.5% del PIB;
2.4% y 0.53% en Canadá y México, respectivamente.
Efectivamente, en términos cuantitativos el rezago en la educación superior en México es muy grande, pero, además, la insuficiencia de recursos destinados a la educación superior ha impactado negativamente los niveles de excelencia académica en las
universidades públicas, ocasionado tanto por los bajos salarios a los docentes y los recursos didácticos
insuficientes, como por la existencia de un amplio
sector de alumnos que estudian y trabajan como resultado de la marcada polarización social. A esta realidad debemos de agregar la incapacidad que tiene el
sistema de educación superior de atender la demanda
de los jóvenes que solicitan estudios a ese nivel, como
es el caso de los doscientos mil alumnos rechazados
anualmente tan sólo en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Paralelamente, a esta realidad se han sumado proTRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYo-AGOSTO 2000

blemas relacionados con el burocratismo, la falta de
planeación, el manejo ineficiente de los recursos, así
como una desvinculación notable entre los cuerpos
docentes y estudiantiles y los cuerpos directivos en
las universidades del país.
Ante esta situación, el sistema de educación superior transita obligadamente hacia procesos de cambio y transformación enmarcados en la actualización
de planes estudio y la utilización de nuevas tecnologías educativas, la definición de programas de vinculación de las universidades con las demandas del
sistema productivo y de la sociedad, el reordenamiento organizacional con el fin de optimizar los recursos
y cambios en la legislación universitaria y, para el
caso de las universidades públicas, sistemas externos de evaluación y acreditación.
En este vasto contexto de problemas anudados
desde diferentes perspectivas que se refieren a la educación superior en México, quedan ampliamente

magnificados en la crisis de la UNAM -con su hueH
ga que duró diez meses- y que nos mostró a una institución postrada por el peso de los problemas que
caracterizan el sistema de educación en México y nos
confronta ante la urgencia de reflexionar con seriedad, compromiso y responsabilidad social, sobre el
contenido de una refonna universitaria integral.
Este Dossier, preparado por Trayectorias, sobre\
la educación superior en México, integra el punto de
vista de destacados especialistas que abordan, desde
ángulos diferentes, los retos que enfrentan los universitarios y la sociedad en general para hacer de su
universidades centros productores de conocimiento,
que formen egresados con perfiles de excelencia académica capaces de enfrentar los retos de competitividad y especialización del mundo globalizado y que¡
generen los espacios de cohesión e inclusión para las
generaciones de jóvenes que participarán en la construcción del México de mañana. .-.,

�Eclucaclón.. supeñ
La refonna de /,a educaciim superior

La reforma de la educación superior
Señas del debate internacional de fin de siglo
ROBERTO RODRÍG UEZ GóMEZ
1 presente y sobre todo el futuro de la educación superior es tema de debate en todo el
mundo. A la vista de acelerados cambios en
la producción y los servicios, frente a la revolución de las comunicaciones y en la perspectiva de
onsolidación de las transiciones democráticas, ¿cuáes son las vertientes de cambio que hay que impulsar
en los sistemas de enseñanza superior? ¿Cuáles los
medios para favorecer la formación de nuevos profesionales? ¿Cómo alcanzar los objetivos de universali.zación, igualdad social de las oportunidades de acceso
competencia académica equitativa? ¿Qué se necesita
para asegurar la pertinencia de la formación y la
aplicabilidad de los estudios? ¿De qué manera pueden
concretarse los propósitos de una educación superior
flexible y permanente? ¿En qué sentido debe actualizarse la misión ética y renovar las funciones académicas de la universidad? ¿Qué modalidades de financia.miento resultan viables y convenientes para impulsar el
desarrollo de la enseñ.ama superior? Son estas, entre otras,
preguntas que animan el debate entre especialistas, pero
también y sobre todo cuestiones que preocupan a los encargados de tomar decisiones de política educativa.
. Como se sabe, en el curso de la década pasada, el
debate sobre la educación superior ocupó un espacio relevante en las agendas de diversos organismos internacio-

El presente artículo integra y complemenra una serie de textos previos del autor: "Conferencia mundial sobre educación superior. Reseña", Revista Mexicana de Investigación EducalÍ'l.)(l, vol. 3, núm. 6, jul.-dic.
1998, pp. 379-383; '1..a reforma de la educación superior: señas del
debate internacional de fin de siglo", Revista Electrónica de J,westigaciim
Educamv:i, vol 2, núm. 1, 2000 (en: http:,'redie.ens.uabc.IDX/vo12nol);
"Presentación y resumen del documento: La educación superior en el
siglo XXI", Re1:is1a de la Edttcaciim Superior, vol. XXIX, núm. 1 (113),
ene.-mar. 2000, pp. 87-94 y "La utopía de Salmi", 2000, in~dito.
1

8

1

nales, incluyendo la banca multilateral. Esta circunstancia
no hace sino confirmar la relevancia del tema dentro de
una discusión más amplia, la que se refiere a los proyectos
nacionales de desarrollo y a su articulación dentro de lo
que algunos denominan nuevo orden internacional y otros
mundialización o globalización.
En tal contexto, el propósito del presente artículo
consiste en ubicar algunos de los interlocutores con mayor visibilidad y peso en el debate sobre el futuro de la
educación superior, así como en discernir las principales
líneas de argumentación en juego. En la primera sección,
nos ocupamos de las perspectivas del Banco Mundial y la
UNESCO sobre la reforma de la educación superior. En
la segunda, reseñamos algunos documentos de reciente
publicación que ofrecen diagnósticos y recomendaciones
sobre distintos sistemas nacionales de educación superior.
Revisamos el caso de Francia a través del reporte de la
comisión Attali; el del Reino Unido con el reporte de la
comisión Dearing, el caso de Estados Unidos mediante el
informe de la comisión Boyer y el caso de España a través
del informe de la comisión Bricall.

tales como el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social, el Consejo de Administración Fiduciaria, el Secretariado y la Corte de Justicia; estas instancias cumplen funciones limitadas a la ejecución de
las decisiones y acuerdos de la Asamblea General, además de circunscribirse a los propósitos explícitos de la
ONU. Las agencias especializadas son, en cambio, organismos autónomos vinculados a Naciones Unidas a
través de convenios especiales; los acuerdos que en ellas
se suscriben comprometen, en cada caso, a Jos países
signatarios y sólo a ellos.
La misión de la UNESCO es " promover la educación para todos, el desarrollo cultural, la protección
de la naturaleza, el patrimonio cultural, así como la
cooperación científica, la libertad de prensa y la comunicación". En su Constitución, los países firmantes
asumieron el ideario de procurar "oportunidades educativas completas e igualitarias" y la búsqueda irrestricta de "la verdad objetiva y el libre intercambio de
ideas y conocimientos". Aunque suman más de 180
los países que pertenecen al organismo, algunos han
optado por desafi.liarse: Estados Unidos lo hizo en 1984,
Reino Unido y Singapur, en 1985.2
Por su parte, el Banco Mundial se define como
la mayor y principal fuente de asistencia para el desarrollo a escala mundial. Sus actuales preferencias de
crédito para el desarrollo se comprenden en los siguientes objetivos:

Así, el Banco Mundial ofrece créditos a los pro-&lt;
gramas enfocados hacia el desarrollo social, la inclusión, la gobernabilidad y el desarrollo institucional
(institutúm-building), pues considera que son éstos los
elementos clave para la reducción de la pobreza, objetivo capital de la estrategia de desarrollo que actualmente impulsa.3

En la década pasada) el
debate sobre la educación
superior ocupó un espacio en
las agendas de diversos
organismos internacionales.
1. El Banco Mundial y 'las lecciones de la experiencia
En 1994, el Banco Mundial publicó en edición trilingü
(inglés, francés y español) el documento Higher &amp;Ju~
cation. Tite Lessons of &amp;peri,ence, donde se plantea un
diagnóstico general, desde la óptica del organismo, de,
los problemas críticos de la educación superior en lo
países en vías de desarrollo. Aunque el análisis empírico se concentra principalmente en la región africana,
las inferencias, conclusiones y recomendaciones recaen
sobre el conjunto no discriminado de los devewping

countries.
a) Invertir en la gente, particularmente a través de salud

LAS PROPUESTAS DE REFORMA
UNIVERSITARIA DEL BANCO MUNDIAL
Y LA UNESCO
Tanto el Banco Mundial como la Organización para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) son
agencias especializadas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El estatuto de "agencia especializada" es distinto, en estructura, compromisos y funciones del correspondiente a las instancias y grupos de
trabajo derivados de la Asamblea General de la ONU,

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSlO 2000

básica y educación. b) Proteger el ambiente. c) Dar soporte y fomentar el desarrollo del sector privado. d) Fortalecer la capacidad de los gobiernos para proporcionar
servicios de calidad de manera eficiente y transparente.
e) Promover reformas para crear un ambiente macroeconómico estable, así como encauzar estrategias de inversión y de planeación a largo plazo.

' Sobre el desarrollo general de la organización véase UNESCO /9451995: An fdeal 011 the Mow, UNESCO, París, 1996; )' UNESCO 50
aneés pour J"education, UNE.5CO, París, 1999.

!_RAYECT~ AÑO__; NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

Entre los problemas diagnosticados en dicho docwnento resaltan:4 a) La mala calidad de la educación
superior como resultado del ritmo de expansión impuesto a los sistemas nacionales de educación superior en un
contexto de recursos económicos limitados. En la década

3

Véase ''What is the World Bank" en el sitio intemet del BM: hrrp://
www.worldbank.org
• En este punto me baso en la sistematización del documento realizada
por Rollin Kent y reportada en su ponencia "Two Positions in the
International Debate About Higher Education: The World Bank and
UNESCO", LASA 1995, Seattle,Washington, septiembre 28-30, 1995.

Véase: http://www.lanic.utexas.edu/projecr/lasa95/kent.html

9

�de los ochenta, mientras que el crecimiento neto del PIB
!fue mínimo y en algunos casos regresivo, la expansión
universitaria continuó, dando lugar a estrategias de "hacer más con menos" que a la postre resultarían contrapro&lt;iucentes para la calidad académica. b) Problemas de eficiencia en el uso institucional de los recursos y subsidios
gubernamentales. Por razones diversas aunque conver'gentes (el estatuto de autonomía, la ausencia de una cultura de rendición de cuentas, la gobernabilidad universi-

La educación superior es
significativa en tanto que valor
agregadíJ; es deciry en la medida
en que regresa al individuo su
inversión y en la medida en que
favorece la economía nacional.
taria sustentada en prácticas clientelares, la carencia de
métodos y sistemas de administración eficientes, la corrupción, etc.) tanto el manejo de recursos como su productividad son diagnosticados como ineficientes. Como,
1además, las tasas de eficiencia terminal en los países en
--,....,;:.;;._ _ _ _ desarrollo son bajas, los costos por estudiante titulado tienden a ser superiores en términos relativos y absolutos a los
que prevalecen en los países desarrollados. c) Problemas
de equidad La prioridad concedida a la educación superior en países no desarrollados ocasionó un severo desbalance distnbutivo, de manera que las instituciones universitarias han estado consumiendo recursos que hubieran
podido destinarse a la educación básica, a la secundaria o
al segménto tecnológico. Puesto que, como conjunto, el
estudiantado universitario proviene de clases medias y altas, el subsidio a las universidades implica un subsidio sesgado a estos grupos sociales, en desmedro de las necesidades de apoyo educativo que demandan las clases y sectores populares. A la larga, este sesgo se traduce en una

1.0

inequitativa distnbución de las oportunidades y los ingresos entre la población.
Con base en esta línea de análisis, las recomendaciones contenidas en Las lecciones de la experiencia
cubren principalmente tres áreas de política pública,
sugeridas en los siguientes objetivos: incrementar la diferenciación institucional; fortalecer la base financiera
de las instituciones y mejorar la calidad de la enseñanza y la investigación. Asimismo, y como un corolario
de las recomendaciones, se hace énfasis en la necesidad de una nueva definición del papel del gobierno
con respecto a los sistemas nacionales de enseñanza
superior. Ya que el documento se ofrece como "una
guía para apoyar a las naciones en desarrollo para la
formulación de estrategias de reforma efectivas"; el
capítulo dedicado al planteamiento de propuestas se
ilustra con ejemplos de "casos exitosos" en la aplicación de soluciones y proyectos que atienden a los objetivos ya indicados.
"Incrementar la diferenciación institucional" es
una propuesta de política que busca redistnbuir la oferta educativa superior evitando la excesiva concentración de las preferencias en áreas y destinos profesionales saturados. En lugar de una estructura curricular
concentrada en las profesiones liberales tradicionales,
debería tenderse, según el Banco Mundial, a un sistema que ofreciera, además del ciclo de licenciatura convencional, modalidades tecnológicas de ciclo corto, estudios tecnológicos superiores, sobre todo los enfocados a las nuevas tecnologías, estudios de posgrado para
la investigación, la docencia y la práctica profesional
especializada, etc. Junto con lo anterior, se propone derribar las barreras burocráticas que hasta hoy impiden
una adecuada movilidad de los estudiantes entre ciclos, modalidades y carreras.
''Fortalecer la base financiera de las instituciones"
es un planteamiento general que se sustenta en recomendaciones específicas, tales como: combinar el subsidio
gubernamental con el cobro de cuotas de matricula a los
estudiantes y apoyar esta combinación con sistemas de
crédito educativo independientes del gobierno; diversifi-

TRAYECTORIAS ¡AÑO 11, NO. 3 1MAYO-AGOSTO 2000

car las fuentes de financiamiento de las instituciones a
través de proyectos con aplicaciones tecnológicas y mediante la venta de servicios; diferenciar el subsidio gubernamental a través de programas
de fondos concursables y mediante instrumentos de evaluación de productividad institucional. Además, se hacen recomendaciones en el sentido
de mejorar la administración
universitaria y presionar hacia
un rendimiento de cuentas responsable y transparente. Dentro de este objetivo general se
añade la necesidad de favorecer la concurrencia de los particulares en la oferta educativa
superior.
"Mejorar la calidad de la enseñanza y la investigación" es también un postulado general que se traduce en
un conjunto de propuestas concretas. Se resalta la necesidad de instancias de evaluación externa que den lugar a
una competencia positiva entre instituciones y que propicien la estandarización de la calidad de los resultados. Por
otra parte, se subraya la importancia de construir vínculos
entre las universidades y los sectores productivos, tanto
por las püSlbilidades económicas que abre esa vía, pero
también, porque a través de ella puede avanzarse hacia el
objetivo de construir una educación superior más pertinente y sensible a las necesidades del mercado y la transformación productiva.
Como varios especialistas lo hacen notar, en el
enfoque del Banco Mundial subyace y predomina un
supuesto económico: la educación superior es significativa en tanto que valor agregado; es decir, en la medida en que regresa al individuo su inversión y en la
medida en que favorece la economía nacional y apoya sus
opciones de desarrollo. Otra es la visión de UNESCO,

TRAYECTORIAS

jAÑO 11, NO. 3 ! MAYO-AGOSTO 2000

'

que intenta recuperar los ob~
jetivos sociales, políticos Yt
humanísticos de la educación
superior.

2. UNF.SCO y su Agenda 21
En octubre de 1998, tuvo lugar la Conferencia Mundiaf;
sobre Educación Superior
auspiciada por la UNESCO,
acto en el que culminó ~
proceso de trabajo iniciado erl
1995 con la publicación del
documento de política de la
Organización titulado Cambw y desarrollo en /,a educaciim:,
superior. Entre 1996 y 1998.,....
se verificaron conferencias
regionales en distintas partes
del mundo con el propósito!
de recoger los puntos de vis
ta de las comunidades de académicos, directivos, grupos de la sociedad civil, entidades del gobierno y otro~..-------actores sociales sobre cuatro temas clave: relevancia,
calidad, financiamiento y administración, y cooperación. Con esta agenda temática, tuvieron lugar las con...
ferencias de La Habana (noviembre, 1996), Dakarl
(abril, 1997), Tokio Gulio, 1997), Palermo (septiembre, 1997) y Beirut (marzo, 1998). Además, se organizaron otras dos reuniones de expertos a nivel regional:
la reunión con el Consejo de Europa (Estrasburgo, julio de 1998) y la reunión de países de Norteamérica en
Toronto (abril, 1998), con la participación de Canadá
y Estados Unidos y la presencia de representantes de
México y Puerto Rico.
Este programa resultó en una importante cantidad de documentos entre declaraciones, conclusiones,
actas y otros textos que, tomados en conjunto, ofrecen
una visión completa de los problemas de la educación
superior en el mundo, al mismo tiempo que proponen
una gama de soluciones y alternativas para enfrentar

u

�Eclucación,.supeñor..

Eclucaclón. .supeñer.

La reforma de la educación superior

La reforma de la educación superior

~os retos educativos del siglo XXI.
Como apoyo a los trabajos de la Conferencia
Mundial, la UNESCO realizó un trabajo de síntesis
estadística titulado World Statistical Out/,ook on Higher
,Educatwn: 1995-1998, cuya versión final se publicó en

Todas las personas deben
contar con la posibilidad) en
cualquier etapa de su vida) de
acceder a la educacwn y de
contar con una o-portunidad
para retornar a la vida
universitaria.
mayo de 1998.También, se realizó un trabajo de síntesis de los resultados y productos de las conferencias
regionales y las reuniones de expertos con base en las
cuales se elaboraron los documentos de trabajo para la
Conferencia de Paiis. Entre los principales, cabe refe¡rir: La educación superior en el sig/,o XXI: visión y acciim.
¡Resumen" (junio 9, 1998); Hacia una agenda 21 para la
educación superior (julio, 1998); Marco para la acciim
prioritaria para el cambio y el desarrol/,o de la educaciim
superior (agosto 21, 1998); Declaracwn mundial sobre la
educación superior para el sig/,o XXI:visión y acción (agosto 21, 1998) y, finalmente, La educación superior en el
sigl,o XXI: visión y acciim. Documento de trabajo (agosto

Asimismo, se prepararon los documentos base para
los debates temáticos que tuvieron lugar en paralelo a las
sesiones de la Conferencia Mundial. En ellos se trataron
aspectos tales como la educación y la cultura, las nuevas
tecnologías de información, la visión de los estudiantes, el
papel de la mujer, el desarrollo humano sosteruble, la educación para la paz, !a problemática del empleo, el papel de
la investigación educativa, entre otros.
Como era de esperarse, los documentos tratan
los temas que apuntó el texto de 1995; no obstante, en
cada uno de ellos se alcanza un nivel de desarrollo de
los temas y de profundización del análisis que es realmente n otable; asimismo, estos textos son destacables
por la explicitación de los compromisos valorativos y
aún políticos que en cada caso fundamentan las orientaciones y posturas que se presentan. Desde luego, reseñar el contenido de este cuerpo documental sobrepasa los limites de esta presentación, más aún, si se
considera que se trata de documentos de síntesis. No
obstante, nos referiremos a uno de ellos en particular
dado que ilustra, en buena medida, el sentido general
de la discusión y sus principales temas.
El texto Hacia una agenda 21 para la educación
superior sintetiza los desafios y tareas para el próximo
siglo vistos a la luz de los resultados de las conferencias regionales.6 Se inicia con un elenco de las misiones que la universidad contemporánea y los sistemas
de enseñanza superior cumplen y debieran profundizar en el futuro inmediato. Así, se indica, en primer
lugar, que:
la misión eminente de la educación superior es servir a
la persona humana y la sociedad; (que) a través de su

5

29, 1998).

función de investigación, sus cursos de estudio y entrena6

5

Al terminar la conferencia, el coniunto documental se integró en una
memoria formada por seis tomos: tomo I: reporte final; tomo II: discursos Yconferencias; tomo ill: conúsiones (parte 1: documentos de trabajo Y parte 2: reportes y ponencias); tomo IV: debates temáticos: tomo V:
discursos en plenarias; y tomo VI: repertorio de documentos participantes.Todos estos rextos pueden consultarse en: http://www.unesco.org/
education/educprog/wche

12

El título de esre documento de trabajo es: "Towards an Agenda 21 for
Higher Education. Challenges and rasks for the Twenty-first Century,
Viewed in the Light of the Regional Conferences". El interés de este
texto es que al resumir las propuestas de las conferencias regionales,
orientó las conclusiones de la conferencia, plasmadas en los documentos de acuerdo: "Declaración mundial sobre la educación superior en el
siglo XXI, visión y acción" y "Marco de acción prioritaria para el cambio y el desarrollo de la educación superior."

~YECTORIAS .AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

miento, sus actividades cooperativas y sus alianzas con
varios sectores sociales, la educación superior está llamada a hacer una contnbución clave en la aperrura e iluminación de nuevos caminos para un mejor futuro de la
sociedad y el individuo, y para dar dirección y orientación a ese futuro.

Con base en esos principios, tiene la enseñanza
superior dos grandes misiones:
Participar activamente en la solución de los principales
problemas globales, regionales y locales (como pobreza,
hambre, analfabetismo, exclusión social, exacelbación de
las desigualdades en los niveles nacionales e internacionales, la ampliación de la brecha entre países industrializados y en desarrollo y la protección del ambiente), y
trabajar intensamente en la generación de propuestaS y
recomendaciones que promuevan el desarrollo hwnano
sustentable, la ampliación del conocimiento, el respeto
universal por los derechos humanos, la igualdad de derechos para mujeres y hombres, la justicia y la aplicación
de principios democráticos dentro de sus propias instituciones y en la sociedad, la comprensión entre las naciones y entre las etnias, religiones, culruras y otros grupos,
en favor de una cultura de paz y no-violencia y en la
construcción de una solidaridad intelectual y moral.

Se considera, asimismo, que es fundamental la
misión tradicional de mantener, incrementar y difundir conocimientos a través de la investigación y la creación intelectual, así como la enseñanza y difusión de
estos conocimientos. Esta misión debe incluir la tarea
de "desarrollar capacidades endógenas para adquirir
y aplicar conocimientos existentes y para crear nuevo
conocimiento". Asimismo, es tarea de la educación
superior "educar ciudadanos responsables, informados y activos así como especialistas altamente calificados". Sobre esta visión se añade que una de las misiones más importantes de la educación superior es la
que atañe a los aspectos éticos y culturales: " preservar
y afirmar identidad cultural, promover la propagación

lRAYECTORIAS •AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

y creación de valores culturales, proteger e impulsar la
diversidad cultural y participar activamente en el desarrollo de la comprensión intercultural". Por último,
se señala que la educación superior debe "contribuir a
la implementación del aprendizaje permanente y para
todos", en este sentido, la educación superior tiene una
"gran responsabilidad con respecto al sistema educativo en su conjunto y sobre las actividades educativa
de la sociedad".
A continuación, el documento enfaticamente señala la importancia de que los sistemas de educación superior establezcan y armonicen relaciones con las diferentes'
instancias que componen la sociedad y el Estado. Subra-

Un reto es hacer llegar la
educacwn superior a los
grupos que requieren ser
actualizados para enfrentar
las nuevas condiciones
de empleo.
ya el papel estratégico de las alianzas (partnership) en~
las instituciones de educación superior y los diferentes actores sociales para promover el desarrollo de dichas instituciones en la perspectiva de alcanzar mayores niveles de

pertinencia social y para promover la noción de
corresponsabilidad en la empresa educativa. En seguida,
se aborda el tema de las innovaciones que es necesario
impulsar para que la enseñanza superior pueda enfrentar
exitosamente los retos de un mercado de trabajo que demanda mayores competencias y conocimientos, así como
la necesidad de que la mayoría de la población cuente con
ellos. Un reto que se dibuja en el panorama es cómo hacer
llegar la educación superior a los grupos y sectores que
requieren ser actualizados para enfrentar las nuevas condiciones de empleo. En esta discusión, la noción de apren-

13

�.Educación superior

Eclucaclón supedor

La reforma de ki educación superior

La reforma de ki educacwn superior

dizaje permanente (kfelnng kaming) es clave y las acciones
de diversificación y flexibilidad aparecen como respuestas factibles en la refonna que se requiere.
El tema del acceso a la enseñanza superior es
central en el documento Agenda 21. Es un punto en
que encontraron convergencia, desde distintas ópticas,

La visión de la UNESCO
toma en cuenta no sólo la
función de la educación
superior para el desarrollo
economico) sino
su papel cultural.
I

•

•

los documentos producidos por las conferencias regionales al indicar que:
Todas las personas deben contar con la pos1bilidad, en
cualquier etapa de su vida, de acceder a la educación y de
contar con una oportunidad para retornar a la vida universitaria (La Habana); es importante extender y diversificar oportunidades para que cada ciudadano sea beneficiario de educación superior, competencias y conocimientos (fokio); la diversificación de la demanda implica la
diversificación institucional, así como nuevas políticas y
fleXIbilidad para garantizar el acceso (Palermo); se requieren medidas especiales para facilitar el acceso de quienes han ingresado a la vida de trabajo o han debido abandopar los esrudios prematuramente (Beirut); se requiere
de políticas orientadas a metas específicas para incrementar el número y la tasa de participación de mujeres en la

enseñanza superior, en la docencia y en los puestos de
responsabilidad, así como en las carreras de ciencia y tecnología (Dakar).

A continuación el documento enfoca el tema de

14

los estudiantes y los profesores universitarios reconociendo que son ellos "los principales protagonistas de
la eduqición superior". Se hace notar que, aun reconociendo el potencial de las tecnologías de la enseñanza a distancia, la interacción profesor-estudiante y las
relaciones entre estudiantes, en cuanto contactos humanos, son formativas y educativas a tal grado que
resultan determinantes de la calidad y los resultados
del proceso enseñanza-aprendizaje.
Con respecto a los estudiantes, se subraya la importancia de que éstos "desempeñen un papel activo
en las instituciones de enseñanza superior", y que este
papel sea reconocido por las instituciones y traducido
en apertura de posibilidades de que ellos y sus organizaciones participen en la toma de decisiones y en el
diseño de cursos de acción. Se señala que "todo lo que
concierne a los estudiantes interesa a los profesores y
viceversa", de manera que la formación y actualización del cuerpo docente es un aspecto clave para lograr elevar los niveles de calidad educativa. Además,
se reconoce que " la participación de los profesores en
la investigación así como el vínculo entre investigación
y enseñanza son esenciales para asegurar la calidad y
efectividad de la educación superior, para contribuir
al progreso del conocimiento y para desarrollar capacidades endógenas de investigación". Se cierra este
capítulo con un pronunciamiento sobre la necesidad
de incrementar la movilidad de profesores y estudiantes en los planos nacional, regional e internacional, así
como la necesidad de desarrollar redes institucionales
que faciliten el intercambio y la mutua certificación de
conocimientos.
El siguiente punto considera los temas de autonomía y responsabilidad (accountabikty), libertades académicas, objetividad y rigor intelectual. Al respecto se
señala que "las libertades académicas de la educación
superior y su amplia autonomía son esenciales para
que las instituciones puedan desempeñar su misión" y
se indica también que la autonomía presupone responsabilidades frente a la sociedad.
El documento finaliza con un apartado sobre las

TRAYE~OR~

AÑO 11, ~ 3

MAYO-AGOSTO 2000

funciones de investigación y anticipación. Se indica,
para comenzar, que «la investigación es una misión fundamental y una función principal de la educación superior", que la tarea de hacer avanzar el conocimiento
y enfocarlo a la solución de problemas sociales fundamentales es responsabilidad de las instituciones, pero
también de los académicos en lo particular. Además,
se hace notar que las instituciones de enseñanza superior deben tener recursos suficientes para investigar y
que el Estado es el principal responsable en la tarea de
financiar la investigación, aunque otros agentes sociales deben también asumir compromisos en esta tarea.
Por último, se indica que la "anticipación es una tarea
relevante de la educación superior", en este sentido las
universidades deben asumir la función de anticipar las
necesidades y requerimientos futuros de las sociedades que las contienen, a fin de ofrecer alternativas a los
retos que se presentan.
Como ya se indicó, la visión de UNESCO, producto de un consenso amplio que recoge los puntos de
vista de una gran variedad y diversidad de actores de
la educación, intenta un balance entre los requerimientos del mundo contemporáneo y la misión tradicional
y permanente de la universidad. Asimismo, se toma en
cuenta no sólo la función de la educación superior para
el desarrollo económico, sino su papel cultural, su importancia para el desarrollo individual y social, así como
su peso en la construcción del espacio democrático.
Pero, ¿son absolutamente incompatibles estas dos visiones; es decir, la del Banco Mundial concentrada en
la rentabilidad de la enseñanza superior y su contnbución
para el desarrollo y la visión amplia de la UNESCO? ¿O
hay acaso posibilidades de síntesis que recuperen los
imperativos económicos y los sociales de la universidad contemporánea? Una respuesta tentativa a estos
dilemas se encuentra en el trabajo conjunto del Banco
Mundial y la UNESCO que enseguida se reseña.

3. UNESCO + Banco Mundial = peligros y promesas
El primero de marzo de 2000 comenzó la difusión a
través de Internet7 del documento Higlier Education in

TRAYECTORIAS ;AÑO 11, NO. 3 I MAYO-AGOSTO 2000

1
1

1

Devehping Cauntries: Peril and Prornise elaborado por un,
grupo de trabajo auspiciado en forma conjunta por e~
Banco Mundial y la UNESCO,8 en seguimiento de los
resultados de la Conferencia Mundial de París (1998).~
Task Force on Higher Education and Societh, " Higher Education in
Developing Countries, Peril and Promise", en: http://\l,'WW.tfhe.net/

7

• El grupo esruvo encabezado por Ahmad Kamal (consultor de la firma Fried, Frank, Harris Shriver &amp; Jacobson de Nueva York) y David
Bloom (de la Harvard School of Public Health), y participaron en él:
Babar Ali (Pakistán), Hanan Ashrawi (lsrael),JoséJoaquín Brunner (Clúle), Lone Dybkjaer (Bélgica) José Goldemberg (Brasil), Georges Haddad
(Francia), Motoo Kaji Gapón), Jajah Koswara (Indonesia), Narciso
M atos (EUA), Kennet Prewitt (EUA), Mamphela Ramphele
(Sudáfrica), Henry Rosovske (EUA), Manmohan Singh (India) y Carl
Tham (Suecia).

• En el conrexto de la Conferencia Mundial de Educación Superior, el
BM presentó tres documentos: "1.ne Financing and Management of
Higher Education: A Starus Repon on Worldwide Reforms", de D. Bruce
Johnstone; "Higher Education Relevance in the 21st Century", de Michael
Gibbons, y "Quality Assurance in Higher Education: Recent Progress;
Challenges Ahead", de Elaine El-Khawas. Véase en el sitio Web del BM.

15

�Eclucaclón superior.

Eclucaclón supeñ-.

La refarma de la educación superior

La reforma de 'ta educación superior
/

:S documento está integrado por siete apartados:
1. Problemas añejos (long-standing) y nuevas
realidades. En este capítulo, que se presenta como un
contexto para la discusión, se analizan la expansión de
1a demanda, las tendencias de diversificación de los
sistemas de enseñanza superior y las potenciales implicaciones de la revolución del conocimiento.
2. La educación superior y el interés público.
En este capítulo se erúatiza la contribución de la educación superior al desarrollo económico, social, político y cultural de las naciones y, por lo tanto, su interés
público. Este argumento se contrapone al erúoque tra~cional de medición de los beneficios con base en las
"'tasas de retorno económico" que se derivan de las
inversiones públicas o privadas en educación superior.
3. Sistemas de enseñanza superior. El capítulo

16

discute el tema de la diversificación funcional de los
sistemas universitarios y señala que la concepción de
"mercado libre", según la cual los sistemas tienden al
ajuste a través de la competencia, es equívoca en el
caso de la educación superior. A esta idea, opone la
necesidad de una coordinación no centralizada de los
sistemas que busque proteger la autonomía universitaria, auspiciar la competencia entre instituciones similares Y dar coherencia y racionalidad al sistema como
un todo. Se concluye el capítulo indicando que, en este
terreno, "la conducción (guidaru:e) gubernamental es
una parte esencial de cualquier solución".
4. Gobernabilidad. En primer lugar, se señalan
los principios generales del "buen gobierno" universitario: hbertad académica, gobierno cooperativo, derechos y responsabilidades claras, selección meritocrática,
estabilidad financiera y rendición de cuentas. Además,
se desarrolla un conjunto de "instrumentos" para el
logro de los objetivos del buen gobierno: cuerpos colegiados efectivos y capaces; órganos de gobierno con
visión de largo alcance; prácticas de presupuestación y
de control administrativo responsables, flexibles y transparentes; acceso a datos para la toma de decisiones;
liderazgos sólidos; selección y promoción del personal
académico y directivo sobre la base de principios
meritocráticos; seguridad en el empleo y remuneraciones adecuadas; sistemas internos y externos de evaluación y acreditación.
5. Ciencia y tecnología, capítulo en que se hace
notar el atraso de los sistemas científico y tecnológico
de los países en desarrollo, la necesidad de impulsarlos
a través de recursos gubernamentales y mediante la
construcción de vínculos y alianzas con las empresas
así como a través de la cooperación internacional, también se hace érúasis en la responsabilidad de los gobiernos para impulsar las actividades científico-tecnológicas en virtud del carácter aún incipiente de la cooperación entre universidades e industrias.
6. Educación general. Este capítulo defiende la relevancia de la educación general (o hberal) para los países
en desarrollo, toda vez. que este enfoque es pertinente para

B importante
considerar las
.
perspectwas que estan
su1'¿fiendo a partir de
la integración de
grupos con la
encomienda de
plantear diagnósticos
y recmnendaciones
sobre ws sistemas de
educación superior
nacionales.

la formación de profesionales flexibles y con la capacidad de adecuarse
a un entorno que cambia con rapidez.. A diferencia del erúoque tradicional, que subraya la necesidad de
formación técnica especializada, en
este documento se argumenta a favor de los estudios generales, siempre y cuando se tomen medidas para
ofrecer una formación sólida, actualizada y flexible.
7. Conclusiones. En el
apartado de conclusiones se postulan recomendaciones en tomo a
dos grupos de objetivos: el primero señala la necesidad de incrementar recursos y, el segundo, la
de mejorar la eficiencia en el manejo de tales recursos. Se require
extender la base financiera para:
a) Mejorar la infraestructura educativa, en especial en cómputo, Internet, laboratorios
científicos y equipamiento, aunque también para reforzar infraestructura convencional (aulas, bibliotecas,
dormitorios, espacios recreativos e instalaciones culturales). b) Diseñar, probar e implementar nuevos programas y diseños curriculares, así como para expandir
o introducir la educación general. c) Reclutar, retener
y motivar a la planta académica permaote. d) Incrementar el acceso de poblaciones socialmente desfavorecidas. e) Fomentar la enseñanza y la investigación en
áreas de ciencia básica y aplicada. Para mejorar la eficiencia de la gestión universitaria se proponen medidas institucionales como: a) Reforzar el gobierno interno. b) Mejorar la calidad de los programas académicos. c) Desarrollar el cuerpo académico y motivarlo. A las instancias gubernamentales se propone: a) Desarrollar la arquitectura de un sistema racional de educación superior en que se promueva al mismo tiempo
la educación de masas y la excelencia. b) Atender el
carácter de "interés público" de la educación superior.

/

Al finalizar, el documento
subraya con todo érúasis la importancia de la ejecución; pues
"el campo del desarrollo internacional está plagado de buenas
ideas que al cabo no fructifican".
Por ello, se añade,"debemos anta
todo ser prácticos si queremos Jo;
grar una reforma exitosa".
Llega hasta aquí la presentación general del debate entre
dos de los principales organismos
internacionales
involucrados en la reforma de la
educación superior a escala,_ _ _ _ __
mundial. Hay, sin embargo, otra¡
pista importante para continuarl - ~ - - la exploración de los elemento,: s . - - - - - que están orientando la definí-'
ción de políticas públicas en est.3t
materia, y es la que se constituye¡

a partir de los reportes nacionales de diagnóstico y recomendaciones. A partir de la década noventa, estos·- - - - - reportes se han generalizado en diversas regiones deL
planeta; los que a continuación se presentan constituyen sólo una muestra.

PERSPECTIVAS NACIONALES SOBRE
LA REFORMA DE LA EDUCACIÓN
SUPERIOR
En efecto, además de las líneas de debate y propuestas
que se derivan de la acción de organismos internacionales de fomento educativo, es importante considerar
las perspectivas que están surgiendo a partir de la integración de grupos con la encomienda de plantear diagnósticos y recomendaciones sobre los sistemas de educación superior nacionales. Son múltiples los ejemplos
en esta dirección, pero algunos de los más relevantes,
por cuanto que hao concentrado la discusión en los

17
T R A ~ -+AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

�Eclucación supetior
La reforma de la educación superior

ámbitos de definición política de
Ja educación superior, y también
en el medio académico, son el
¡¡reporte Attali en Francia, el repor'te Dearing en Reino Unido, el reporte Boyer en Estados Unidos y,
más recientemente, el informe
füicall en España.
Debe aclararse que no son
documentos de "política pública"; sino, en los cuatro casos, informes elaborados por cuerpos
'ncadémicos independientes del
Estado y que formulan recomendaciones hacia el gobierno
y hacia las instituciones. Algunas de estas recomendaciones
están siendo adoptadas, otras lo
'Serán y seguramente otras no se
concretarán. Sin embargo, resul&lt;:""
ta de interés su revisión tanto por
~
las ideas que aportan como por la
metodología empleada en sus respectivos diagnósticos.

5.

l.

1. Francia. El reporte Jacques Attali
'En julio de 1997 el ministro de educación nacional,
ciencia y tecnología encomendó a Jacques Attali, en su
calidad de consejero del Estado, la integración de un
grupo independiente de intelectuales (la mayoría del
sector académico, entre ellos Alain Touraine, Georges
Charpak YJulia Kristeva, aunque también cuadros del
sector empresarial) 10 para que discutieran y dieran una
respuesta informada a las siguientes cuestiones:

2.

3.
'° Pascal Br.m.dys (P.D.G. GENSE1J; Georges Charpak (Professeur);
Serge Feneuville (Conseiller du Président de 1A FARGE); Axe! Kahn
(Professeur); Julia Kristeva (Professeur Paris VII); Michel Lazduski
(Prof~ur Institut Universitaire de France); Michel-Edouard Leclerc
(Prés1dent Société GALE~); Nicole Le Douarin (Professeur Collége
de France); Colecte l.eWU1er (P.D.G.); Christiane Marchello Nizia
(P~fesseur ENS); Francis Mer (P.D.G. USINOR); Jéróme Monod
(Pres1dent du Conseil de Surveillance Suez-Lyonnaise des Eaux); René
Pellar (Professeur École Polytechnique); Alain Touraine (Professeur
E.H.E.S.S.).
18

4.

Las misiones del sistema de enseñanza superior francés ( de las universidades y de las grandes escuelas) son la formación de estudiantes
la preparación de los profesionales del futuro:
el desarrollo de un potencial de investigación y
la participación en la formación permanente.
¿Cuál es la jerarquía que debe operar entre estas misiones?
¿Cómo debe desarrollarse el sistema actual de
enseñanza superior francés? ¿Deben modificarse las relaciones entre las universidades y
las grandes escuelas?
¿Cómo mejorar la movilidad social a través del
sistema francés de enseñanza superior? ¿Es necesario reducir o aumentar la proporción que
ocupan las grandes escuelas, abrir opciones
específicas para los egresados de la enseñanza
tecnológica, establecer cuotas, etcétera?
¿Cuáles consecuencias deben ser derivadas de
la evaluación de la calidad del sistema universitario, así como de las grandes escuelas?

¿Cuáles medidas concretas permitirán crear
una mayor armonización del sistema de enseñanza superior francés con el resto de los sistemas europeos a fin de permitir el intercambio de estudiantes?
El resultado de esta consulta fue plasmado en
un documento base de aproximadamente 100 páginas
intitulado: Pour un Modele Europén d'Enseignement
Supérieur. La primera parte del reporte ofrece un diagnóstico de la educación superior en Francia y destaca
los retos que le imponen la competencia tecnológica y
el intercambio globalizado. En seguida, se aborda el
tema de la jerarquía de funciones, a lo cual responde la
Comisión con los siguientes enunciados:
• Permitir a cada estudiante alcanzar su propio
nivel de excelencia (ningún estudiante que ingrese a la universidad debe salir sin diploma) .
• Hacer progresar el conocimiento (investigación-docencia).
• Adaptar las profesiones a las demandas del futuro y al espíritu de empresa.
• Mantener el saber en permanencia.
• Hacer progresar la justicia social.
• Acelerar la apertura al mundo.
• Por un modelo europeo.
A continuación propone tres principios para la
reorganización del sistema:
l. Sistema homogéneo y diversificado.
2. Sistema descentralizado y contractualizado
(nueva gobernabilidad, gestión democrática).
3. Evaluación eficaz y transparente.
la tercera parte está dedicada al replanteamiento
de los ciclos de educación superior bajo el siguiente esquema: a) Licenciatura (Bac+3) de tres años de duración, formación general y especialización profesional b)
Nueva Maestría (Bac+ 5) dos años: seis meses de estudios, seis de práctica y uno de investigación o estudios
complementarios. c) Doctorado (Bac+8): primer año de
formación pluridisciplinaria; segundo, formación especializada e inicio de investigación (derecho a maestría) y el
tercer año de investigación y tesis.
Desde luego, el reporte insiste en la necesidad
de armonizar el sistema francés con las tendencias de
lRAYECTORIAS

AÑO U, NO. 3 I MAYO-AGOSTO 2000

1

desarrollo de la educación superior en Europa, promover los intercambios de estudiantes y profesores "}\
la cooperación científica.
En el apartado de conclusiones se insiste en que
una reforma tal tiene como condición de posibilidad el
que se le reconozca desde el Estado con carácter de

Una reforma tal tiene corno
condición de posibilidad el
que se le reconozca desde el
Estado con carácter de
prioridad y) en consecuencia)
que se requiere que la
nación canalice a la
educación superior recursos
crecientes a través del
presupuesto del Estado.
prioridad y aún de necesidad nacional y, en consecuen
cia, que se requiere que la nación canalice a la educación superior recursos crecientes a través del presupuesto del Estado, de las colectividades territoriales y
de las empresas.

2. Reino Unido. El reporte Dearing
Este reporte fue elaborado en 1997 por una comisión
(National Comrnittee of Inquiry into Higher Education) encabezada por Sir Ron Dearing con la encomienda de hacer recomendaciones concretas para que
el sistema educativo británico satisfaga las necesidades del Reino Unido en los próximos 20 años. El Comité se integró con 17 representantes de diversos sectores interesados en la educación superior, entre ellos

19

�6nsup.....
reforma de la educación superior

v arios rectores, académicos notables, empresarios, un
:i,residente de banco e incluso un representante del gremio estudiantil. 11 El Comité contó con financiamiento
bipartidista y atendió el encargo de examinar cuestiotnes relativas a los propósitos, medios, estructura, ta-

Recomendarnos que el
gobierno incremente el gasto
público en educación superior
conforme al crecimiento del
producto interno bruto.
maño, fuentes de financiamiento, procesos de evaluación, etc. relativos a la educación superior británica.
El informe final es muy exten so (más de 1, 700
páginas contando el texto central, los informes temáticos, los anexos y apéndices). Comprende una sección
de diagnóstico, una de reflexión sobre la problemática
universitaria en el Reino Unido y, en particular, en Inglaterra y un conjunto razonado de recomendaciones
~ untuales. Estas últimas son casi un centenar y com¡prenden diversos asuntos: la misión de la universidad,

11

Professor John Arbuthnott (Principal and Vice-Chancellor of the
University of Strathclyde); Baroness Dean ofThomton-Je-Fylde (formerly Breada Dean); Sir Ron Dearing (Chairman); Ms Judith Evans
Departmental (Director of Personnel Policy, Sainsbury's); Sir Ron
Garrick (Managing Director and ChiefExecutive ofWeir Group); Sir
Geoffrey HoUand (Vice-Chancellor of the University of Exeter); Professor Diana Laurillard (Pro Vice-Chancellor /Technology Development/
of the Open University); Mrs Pamela Morris (Headteacher, The Blue
School, Wells); Sir Ronald Oxburgh (Rector oflmperial College of Science,Technology and Medicine); Dr David Poner (Chairman of); Sir
George Quigley (Chairman ofUlster Bank); SirWilliarn Stubbs (Rector of the London Institute); Sir Richard Sykes (Chairman and Chief
Executive of Glaxo Wellcome ple); Professor DavidWatson (Director of
the University of Brighton); Professor Sir David WeatheraU (Regius
Professor of Medicine at the University of Oxford); Professor Adrian
Webb (Vice-Chancellor of the University of Glamorgan); Mr Simon
Wright (Education and Welfare Officer, Students Union, the University
ofWales College of Cardiff).

20

su organización, formas de gobierno, evaluación y aseguramiento de calidad, matrícula estudiantil, financiamiento, aspectos distributivos, vinculación, etc.
Para ilustrar el tipo de recomendaciones emitido por la Comisión me detengo a citar algunas de particular relevancia:
Recomendación 1. Recomendamos al gobierno que diseñe un objetivo estratégico de largo plazo que responda
al incremento de la demanda de educación superior,gran
parte del cual se espera en el nivel de pregrado.
Recomendación 8. Recomendamos, con efecto inmediato, que todas las instituciones de enseñama superior otorguen prioridad al desarrollo e implementación
de estrategias de enseñanza y aprendizaje concentradas
en la promoción del aprendizaje escolar.
Recomendación 16. Recomendamos que todas las
instituciones de enseñama superior deben, en el mediano plazo,revisar los programas que ofrecen desde la perspectiva de asegurar un mejor balance entre extensión y
profundidad de los programas actuales, y de manera que
los programas de pregrado incluyan suficiente amplitud
para fonnar especialistas que comprendan su especialización en el contexto.
Recomendación 21. Recomendamos que las instituciones de enseñama superior comiencen de inmediato a
desarrollar en cada programa una "especificación" que
indique el logro potencial de objetivos centrados en: competencias básicas (comunicación, capacidad numérica,
uso de información tecnológica y aprender a aprender);
competencias cognitivas (comprensión de metodologías
o habilidad en análisis crítico); competencias específicas
(como habilidades en laboratorio).
Recomendación 35. Recomendamos que el gobierno debe establecer, tan pronto como sea posible, un cuerpo de alto nivel independiente que lo asesore en la orientación de políticas nacionales sobre la distnbución y monto
de recursos para la investigación en el ámbito de la educación superior, y sobre la capacidad de los órganos responsables de su distribución
Recomendación 46. Recomendamos que para 2000-

O1 las instituciones de educación
superior puedan asegurar que
todos los estudiantes tengan
acceso abierto a una computadora de escritorio en red, y esperar que para 2005/06 todos
los estudiantes tengan acceso
a su propia computadora portátil.
Recomendación 71. Recomendamos que el gobierno, en
el largo plazo, incremente el gasto público en educación superior conforme al crecimiento del
Producto Interno Bruto.
Recomendación 88. Recomendamos al gobierno que dentro de cinco años y subsecuentemente cada diez años, forme
un comité para el Reino Unido
con la tarea de evaluar el estado
de la educación superior; asesore al gobierno en materia de financiamiento educativo, sobre los medios por los cuales,
en años futuros, pueda responder mejor a las necesidades nacionales, a través de las acciones o cambios que
sean necesarios para salvaguardar la identidad y autonomía de las instituciones, sobre los cambios que se requieren en el apoyo financiero a estudianres y sobre la contribución que debe esperarse de los graduados con empleo.

Complementan el reporte Dearing estudios especiales sobre la educación superior en Irlanda del
Norte, Escocia y Gales y, como ya fue m encionado,
estudios a profundidad sobre cada uno de los grandes
temas (17) que son materia de análisis por el grupo.
Además del amplio debate en la opinión pública
británica que suscitó este reporte, ha sido discutido en
las cámaras legislativas y ameritó una respuesta del gobierno punto por punto. La respuesta gubernamental
fue publicada a través de un documento titulado La

TRAYECTORIAS

jAÑO 11, NO. 3

I MAYO-AGOSTO 2000

educación superior hacia el sig"/o 21
que contiene una réplica razona't
da al informe de la Comisión así
como un seguimiento de acciones "---t;ft,,:di.t/:"'.f.';fl
que han sido procesadas con base
en las recomendaciones de la Comisión.
Veremos a continuación Uill
reporte nacional elaborado en Estados Unidos. Debe hacerse notar, en este caso específico, que e
el sistema educativo superior nor
teamericano el peso de los esta-'
dos es definitivo y que la discusión más profunda, sólida y de,-------líi:!
impacto está teniendo lugar en e
plano regional (esto es: California,i,-~....,;,---"'""111111,;
Virginia, Nuevo México,Arizona,...._ _ _ _ __
etcétera). De cualquier manera, e
muy interesante encontrar en e
documento que a continuación s
comentará coincidencias de método y aún de contenido con res
pecto a los informes ya reseñados.

3. Estados Unidos. El reporte Boyer
En 1995, en Estados Unidos y con el patrocinio de la Fun
dación Carnegie para el Avance de la Enseñanz.a, se creó
una Comisión Nacional sobre Educación de Pregrado en

Universidades de Investigación, encabezada por Emest
L. Boyer, presidente de la Fundación, e integrada por una
docena de académicos, intelectuales y científicos distinguidos (entre ellos dos premios Nóbel, el presidente de la
Academia Nacional de Ciencias y varios rectores de universidades públicas y privadas) .12

12 Shirley Strum Kenny (President,State University ofNewYork atStony
Brook); Bruce Alberts (President, National Acaderny ofSciences);Wayne
C. Booth (Professor Emeritus of English and Rhetorie, University of
Chicago); Mil ton Glaser (Designer, íllustrator, and graphic artist); Charles E. Glassick (Senior Associate, Toe Camegie Foundation for the

21

�superior
La refonna de

~

El resultado de los trabajos de la Comisión, publicado en 1998, se titula The Boyer Commission on

Educating Undergraduates in the Research University.
Reinventing Undergraduate Education: A Blueprint for
America's Research Universities. Que en traducción libre y aproximada a nuestro sistema de enseñanza superior seria algo así como "Reinventar la licenciatura
en universidades de investigación".

La universidad de
investigación prüVee a cada
estudiante una experiencia
educativa integral) en la que
la totalidad es más profunda
y más comprensiva de lo que
puede ser medido
por créditos ganados.
En este caso, como en los anteriores, el punto de
;partida es un diagnóstico critico del estado que guarda
la educación superior en el país. Grosso modo, se indica
que habida cuenta de las fortalezas del sistema de educación superior norteamericano, en particular en la enseñanza de posgrado dentro de las universidades de
investigación, el rúvel de pregrado es poco menos que

Advancement oITeaching.); Stanley O. Ikenbcrry (President, American
Council on Education); Kathlecn Hall Jarnicson (Dean, Annenbcrg
School of Communication, Uruvcrsicy of Pennsylvania); Roben M.
O'Ncil (Director, Thc Thomas Jefferson Center for the Protcction of
Free Expression, and Professor ofLaw, University oNirginia); Carolynn
Reid-Wallacc (Senior Vice President for Education and Programming,
Corporation for Public Broadcast:ing); Chang-Lin Tien (Chancellor
Emeritus and N.E.C. Distinguished Professor ofEngineering, Universicy of California at Berkeley); Chcn Ning Yang (Director, Inst:itute for
Theoretical Physics and Albert Einstein Professor of Physics, State Universicy ofNew York at Stony Brook).

22

:...._~~~--~----------~--- --Eclucaclón

··•ñor

La reforma de la educación superior

educación superior

un desastre. El egresado universitario que no continúa
estudios de posgrado cuenta con competencias profesionales deficientes con poca creatividad y débiles herramientas para continuar con su formación fuera del
entorno universitario.
Aunque el reporte Boyer, más breve que los anteriores, se detiene poco en el planteamiento de soluciones
puntuales y recomendaciones específicas, esboza un escenario ideal hacia el cual debe tender la enseñanza de
pregrado, en particular la que tiene lugar en universidades
de investigación. Señala al respecto:

•
•

•

•

AJ admitir a un estudiante, cualquier college o universidad se compromete a proporcionarle máximas
oportunidades de desarrollo intelectual y creativo.
Esto debe incluir:
Oportunidades para aprender por medio de la indagación en lugar de la simple transmisión de conocinúento.
Entrenamiento en las habilidades necesarias para la comunicación oral y escrita en el rúvel que pueda servir al
estudiante tanto en la universidad como en su vida profesional y personal
Apreciación de las artes, las humanidades, las ciencias y
las ciencias sociales, y la oportunidad de experimentarlas
en cualquier intensidad y profundidad que el estudiante
pueda alcanzar.
Preparación cuidadosa y comprensiva para cualquier destino que siga a la titulación, ya sean los estudios de posgrado, la enseñanza profesional especializada o su primera colocación profesional.
En una universidad de investigación hay, sin embargo, los siguientes derechos adicionales:

• .fu.-pectativa y oportunidad para trabajar con investigadores experimentados y talentosos, con la capacidad de
guiar los esfucrzoo de los estudiantes.
• Acceso a recursos de primera clase a través de los cuales
pueda desempeñarse en laboratorios de investigación, bibliotecas, esrudios, sistemas de computación y salas de
concierto.
• Una gran variedad de opciones entre campos de conocí-

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

mientos e instrucciones para moverse dentro de esos campos, lo que incluye áreas y opciones que no se encuentran en otra clase de instituciones.
• Oportunidades para interactuar con personas de antece-

dentes, culturas y experiencias diferentes de aquellas del
estudiante y posibilidades de conocinúento y diálogo a
cualquier rúvel dentro del entorno, desde estudiantes nuevos hasta investigadores experimentados.

La universidad de investigación debe facilitar la indagación en contextos tales como la biblioteca, la computadora y el esrudio, con la expectativa de que los esrudiantes más adelantados y el propio cuerpo de profesores e
investigadores sean compañeros y guías del estudiante.
La universidad de investigación provee a cada estudiante
una experiencia educativa integral, en la que la totalidad
es más profunda y más comprensiva de lo que puede ser
medido por créditos ganados.
La capacidad de la universidad de investigación para
crear tal educación integral producirá una clase particular
de individuo: uno equipado con espíriru de indagación y
el enfoque para la resolución de problemas, que posea la
competencia comunicativa que es marca distintiva de un
pensamiento claro, informado por una rica y diversa ex-

periencia. Es esa clase de persona la que proveerá e~
liderazgo científico, tecnológico, académico, político yt
creativo para el próximo siglo.

4. España. El informe Bricall
El Informe Universüiad 2000, también conocido como
"informe Bricall" por haber sido coordinado por Josep
M. Bricall (exrector de la Urúversidad de Barcelona),
surgió del encargo de la Conferencia de Rectores d
las Universidades Españolas (CRUE) para que un gru~
pode trabajo elaborara un diagnóstico general así como
un conjunto de recomendaciones para mejorar la educación superior en España. 13
Se trata de un informe largo, de cerca de 500
páginas más un anexo estadístico. Los temas centrales

13 La Comisión Asesora del Worrne fue encabezada porJosep M. BricaU,
y participaron en ella: Julio Fermoso, Ramón Lapiedara, Francisco
Michavila, Miguel Ángel Quintanilla, Rafael Pérez ÁJvarez-Osorio,Juan
Rojo y FernandoTejerina. I.a redacción final fue concretada por un grupo
de trabajo integrado por: Ezequiel Baró, Joscp M. Bricall, Jenny
Casahuga,Toni Rivero y Josep Roig. El texto se publicó el 30 de abril de
2000. Puede consultarse en la Hemeroteca de la Red de Investigadores
sobre la Educación Superior (RISEU), en: http://www.unam.mx/
coordhum/riseu

23

�........_

La reforma de l,a educación superior

que trata son los siguientes:
La primera sección es introductoria, enuncia los
propósitos generales, describe su metodología y justitfi.ca la necesidad de un diagnóstico a partir tanto de los
!avances del conocimiento y la tecnología, como especialmente en función del contexto de integración regional en el marco de la Unión Europea.
La segunda sección, titulada "La universidad
como agente social" propone las preguntas: ¿Cómo
pueden subsistir la critica y el progreso del conocimiento en una sociedad como la actual? ¿De qué manera
podrán extenderse los servicios de enseñanza y formación superior al conjunto de la población, superando barreras económicas o sociales? ¿Cómo organizar
la política universitaria en un periodo de grandes incertidumbres y cambios?

-----

El informe Bricall propone
aquí la constitución de un
nuevo pacto social en"tre la
universidad) la sociedad
y el Estado.
El informe Bricall propone desarrollar una política de innovación centrada en dos áreas principales:
fomento de la ciencia y del desarrollo tecnológico, y
política de educación y aprendizaje.
Con respecto a la primera (política cientificotecnológica) recomienda:
a) Potenciación y mejora de las relaciones entre las
iristitucions públicas y privadas del sistema de ciencia y
tecnología del pais y el sector productivo.
b) Fomento, esencialmente público, de la investigación
básica.
c) Potenciación de la política de transferencia tecnológica y
de difusión de los resultados de la investigación

24

rácter colectivo.

.

e) Fomento y apoyo de una nueva capacidad empresarial
asociada a las condiciones que crea la tecnología actual.

,~

f) Las consecuencias de la inversión internacional (p. 115).

\)
"

Con respecto a la política de educación y formación, se subraya la importancia de salvaguardar, en
primer lugar, las funciones sociales propias de los sistemas educativos: la preservación y transmisión critica
del conocimiento, la cultura y los valores sociales a
nuevas generaciones, la revelación de capacidades individuales y el awnento de la base de conocimiento de
la sociedad (p. 116).
Al considerar que la universidad cumple no sólo
funciones académicas sino que tiene ante la sociedad una
responsabilidad directa, el informe señala que "las universidades deberían proponerse la formación de profesionales para atender las necesidades colectivas, en estrecha
colaboración con el resto de las instituciones públicas y
sociales" (p. 123). La forma de materializ,ar el necesario
vínculo con la sociedad es construyendo vías para un diálogo que permita estrechar contactos con el entorno territorial, social y cultural más próximo a la universidad y a
través del cual se definan las condiciones para: el estudio
de problemas y la sugerencia de propuestas, el intercambio de formación, la movilización de la sociedad y el compromiso en la puesta en práctica de las acciones que puedan acordarse colectivamente. A través del intercambio
universidad-sociedad, se buscaría alcanzar un mejor conocimiento mutuo (que implica) la apertura de la universidad a su entorno social, dando entrada en sus mecanismos de decisión y gestión a representantes del mismo, así
como una mejor inteligencia mutua del mercado laboral
y, especialmente, de su evolución futura (pp. 136-137).
Alentar la dinámica académica de la universidad y
fortalecer sus vínculos con el entorno social inmediato debe
ser una tarea colectiva; debe también ser apoyada por autoridades gubernamentales competentes. La recomendación hacia esta instancia es hecha en el sentido de preservar la autonomía universitaria sin disminuir la responsa-

lRAYECTO~

O 11, NO. 3

MAYOAGOSTO 2000

~. -

,, \...
...

~

d) Desarrollo de una política de provisión de bienes de ca-

~

------..

:7':-...... -.;--_
',¡~

'

·. ~
'

(:bilidad de las instituciones; por eso, proponen a los responsables de la política educativa que
b)
Sustituyan métodos anteriores basados en el control
previo y en los reglamentos detallados, por formas más
indirectas de intervención como son el seguimiento a
distancia, el análisis de resultados y la coordinación
plurianual y revisable entre los programas establecidos por las propias administraciones responsables,

c)

programas que han de establecer de forma clara las
prioridades del periodo y la asignación de los medios
que han de compensar el esfuerzo exigido y que las
universidades estén dispuestas a hacer" (p. 141).

En resumen, el informe Bricall propone aquí la
constitución de un nuevo pacto social entre la universidad, la sociedad y el Estado.
El resto del documento, que no nos detendremos a reseñar aquí, aborda otros temas sustantivos y
operativos de la reforma universitaria, como son:

d)

e)
a)

La difusión del conocimiento, problemática

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3
1

1

MAYOAGOSTO 2000

que se aborda bajo el eruoque de "formar paraLJ
aprender".
La generación y aplicaciones del conocimiento, en que se discuten los nuevos escenario
para la investigación y los requerimientos de
cambio en la organización para lograr unal
mayor vinculación entre investigación básica,
y aplicaciones tecnológicas.
La financiación, sección en que se analizan alternativas para el fortalecimiento económico
de las universidades así como diferentes modelos de financiamiento y se propone el reparto
de responsabilidades en la financiación de la
educación superior.
Personal de la universidad, en que se revisan
los problemas inherentes a la gestión de los recursos humanos, del profesorado, la carrera
académica y los procedimientos de selección;
también se trata el asunto del personal de administración y de servicios.
Calidad y acreditación, tema que se estudia bajo
el eruoque de garantizar la calidad a través de

25

�Ecluc_adón .superior,
La reforma de la educación superior

f)

g)

un sistema apropiado de evaluación y acreditación.
Gobierno y administración, donde se tratan las
cuestiones de autonomía y responsabilidad social, gobierno interno, organización por disciplinas y por funciones.
Por último, redes tecnológicas y redes universitarias, en que se incluye la discusión sobre el
papel de las nuevas tecnologías en el cambio
universitario y las formas de cooperación entre universidades.

CONSI DERACIONES FINALES
En este artículo hemos examinado dos de las principales vertientes en que confluye el debate sobre la reforma de la educación superior: la vertiente de los or:,ganismos internacionales de fomento educativo y la
vertiente que se deriva de la contnbución de comisiones nacionales independientes.
En este panorama, destaca la gran preocupación
que existe en todo el mundo sobre la educación superior;
el reconocimiento de su carácter estratégico para la modernización y la competitividad de las economías naciopales, su valor en la formación de la ciudadanía y en la
:adquisición de nuevos valores de identidad en el entorno
de la globaliz.ación Asimismo, se plantea la necesidad de
operar cambios en los sistemas de educación superior para
que armonicen los objetivos de mayor cobertura, mayor
calidad educativa y más estrechos vínculos con el entorno
social. Por último, comienzan a formularse iniciativas prácticas para la modelación e implementación de transformaciones específicas.
Del lado de los organismos internacionales, todo
parece indicar que está predominando una visión de
convergencia en la identificación de los problemas que
limitan las posibilidades de cambio: estrangulamiento

.financiero, burocratización de la gestión universitaria,
carencia de cuadros académicos apropiados, estructuras curriculares obsoletas e inadecuadas para manejar las demandas del mercado profesional, dificultades
para vincular a las universidades con el entorno productivo, entre muchas otras. En general, la perspectiva
convergente entre el Banco Mundial y la UNESCO
radica en que ambas agencias reconocen el valor de la
educación superior para el desarrollo, aunque sus diferentes visiones sobre el significado y los alcances de
la noción de desarrollo persisten.
Por otra parte, si bien los diagnósticos y propuestas formulados por comisiones independientes no son
una novedad,14 lo que es destacable es su generalización como instrumento legítimo y útil para orientar
visiones de cambio dentro de perspectivas locales. En
este movimiento, resulta evidente que la transformación de los sistemas de enseñanza superior nacionales
no puede derivarse de la sola y mecánica aplicación de
recomendaciones emitidas por organismos internacionales, de ahí el valor y significado de los resultados que
se generan a partir del trabajo de las comisiones de
expertos por país. Desde luego, esta vertiente debiera
también complementarse con los pronunciamientos
que desde las instituciones y a través de una efectiva
consulta a las comunidades académicas se desarrollen.
En fin, como se indicó en el apartado introductorio de este artículo, el debate sobre la reforma universitaria está a la orden del día. Conocer algunas de
las vertientes de análisis, los diagnósticos efectuados y
las recomendaciones que se están postulando es, con
toda seguridad, un insumo necesario para comprender un movimiento de reforma que está alcanzando
dimensiones mundiales. Pero, además, alimenta la discusión racional sobre las alternativas y los enfoques que pueden plantearse en la transformación futura de la universidad. &amp;peramos haber contnbuido a ello. ,._,

14
Basta recordar, a guisa de ejemplo, el reporte Robbins de Gran Bretaña que guió la transformación del sistema universitario británico a
principios de los años sesenta.

26

TRAYECTORIAS .AÑO 11, NO. 3 . MAYO-AGOSTO 2000

La moneda al aire
El financiamiento de la educación superior en México
VíCTOR

MANuEL

GONZÁLEZ ROMERO y ARMANDO

n el presente trabajo partimos del principio de
que la educación es el motor que impulsa el
desarrollo de una nación y que la educación
superior -dado el valor que tiene actualmente
el conocimiento, los beneficios que brinda a los individuos y a la sociedad, las características propias del entorno globalizado-- resulta ser un sector estratégico y
prioritario para alcanzar niveles de vida más elevados.
Es evidente que la inversión destinada a la educación superior es un reflejo de las expectativas que
tiene un país para lograr un mayor grado de desarrollo
y bienestar social. ¿Quién debe financiar este sector
educativo?; ¿por qué debe invertirse en él?; ¿cuánto debe
invertirse?; ¿cómo se está invirtiendo? y cómo se distribuyen los recursos públicos en el subsistema de educación universitaria son algunos de los aspectos que se
abordan en este trabajo.

E

¿QUIÉN DEBE FINANCIAR LA EDUCACIÓN
SUPERIOR?
Aunque hay diversidad en las opiniones al respecto, lo
cierto es que por diversas razones, que van desde lo histórico, social y económico hasta llegar a lo constitucional, el
financiamiento de la educación superior en México ha
sido responsabilidad principalmente del Estado.
En tomo a este tema, la polémica ha sido muy prolífica. Hay quienes consideran que el financiamiento de la
educación superior es una obligación del Estado y está
enunciada en el artículo tercero constitucional. No obstante, otros consideran que sólo la educación del nivel básico debe ser impartida por el Estado y en frorna gratuita.

TRAYECTORIAS _AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

AGUILAR A.

Lo cierto es que existe imprecisión jurídica en
cuanto a los conceptos de obligatoriedad del Estado y
de gratuidad de la educación superior que debieran
estar definidos claramente en las leyes respectivas, em-,i
pezando por el artículo tercero constitucional.
Cabe preguntarse si la educación superior es una
obligación que deberá atender el Estado, y si lo es, ¿en qué
consiste esta obligación, y con qué alcances y calidad deberá ofrecerla? ¿Hasta qué grado debe ser gratuita la instrucción superior y cuáles son los límites de esta gratuidad? Lo que resulta claro es que el poder legislativo tien~
que definir el papel que debe desempeñar el Estado en la.¡
educación superior, considerando, cuando menos, los as-1
pectos que a continuación mencionamos.
Los estudios superiores son considerados como
generadores e impulsores del conocimiento que, a SU!
vez, tiene un beneficio económico directo y, en muchas ocasiones, es la fuente más importante del valori
agregado de los productos y servicios que genera unaJi
nación. Es innegable que la capacidad productiva de'
una sociedad depende crecientemente de la mayor explotación social y económica del conocimiento que
generan las universidades. Una sociedad educada es
aquella que no sólo cuenta con un índice de analfabetismo bajo, sino que es capaz de generar su propio conocimiento, de innovar, de crear tecnología de punta.
En síntesis, es aquella que cuenta con recursos humanos competitivos y altamente calificados.
En este sentido, consideramos que es insoslayable la responsabilidad del Estado, cuando menos, como
promotor de la educación superior, ya que es un deber
del gobierno velar por el desarrollo y el bienestar de los
individuos y de la sociedad.

27

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...
~ ~ - - - - - - - - - - - - - - - ~ - - - -_ j ':.-~~ - ~ - - - - - - - ~ - - - - - ~ - -Educación superior
La moneda al aire
moneda al aire

Los efectos catalizadores de la educación supe'1ior son muy amplios y sus beneficios inciden tanto en
el desarrollo comunitario como en el individual.
La educación superior es un factor que brinda ma~ores posibilidades de movilidad social a los individuos
que ven en ella una inveFSión rentable que les reporta beneficios, principalmente en lo económico. Contar con una
carrera profesional tiene que ver con mayores oportunidades de empleo, ingresos salariales más elevados y, por lo
tanto, un nivel de vida más decoroso.

Un país que no
invierte lo suficiente
en educación superim;
en unos cuantos años)
.
se vera en senas
dificultades
para enfrentar
el entorno globalizado.
/

Los fines del Estado al financiar la educación supe'rior van más allá de los beneficios particulares. Es deber
del gobierno propiciar la compensación social y ofrecer
servicios educativos para aquellas personas que no cuentan con los recursos suficientes para absorner los costos
de una carrera profesional. La sociedad tiene derecho a
una educación superior de calidad, pertinente y que satisfaga los niveles núnimos de cobertura.
. Asimismo, la educación superior sostenida por
el Estado también aporta dividendos a los empleadores
que hacen uso de los recursos humanos calificados formados en las universidades públicas, sin invertir en su
capacitación.
Otro aspecto importante es que las universidades públicas son financiadas principalmente con re-

28

cursos provenientes de los impuestos pagados por todos los trabajadores. Aunque existe una ausencia casi
total de estudios que den cuenta de la extracción social
de los alumnos de las instituciones públicas de educación superior, sabemos, de manera empírica, que en
las aulas universitarias predomina la clase media. Por
ejemplo, un estudio realizado por el Centro de Estudios de Opinión de la Universidad de Guadalajara
(I 998) constató que los ingresos mensuales de la familia de los estudiantes de licenciatura ascendían a más
de cinco salarios mínimos en promedio. Además, 40%
de los estudiantes trabajaba y obtenía dos salarios núnimos mensuales en promedio. Asimismo, el estudio
arrojó que 30% de los estudiantes poseía un automóvil
propio. Estos datos indican que el nivel socioeconómico de dichos alumnos es elevado (UdeG, 1998).
Los hijos de las clases populares difícilmente llegan a este nivel cuando vemos que, según los estudios
de la OCDE, de cada cien niños que ingresan a la primaria diez llegan al nivel superior y sólo cinco concluyen sus estudios profesionales (OCDE, 1997: 139).
Al respecto consideramos pertinente incluir la
cita de Carlos Marx ( Crítica del Programa de Gotha,
1875) con la cual Felipe Martínez Rizo inicia un artículo sobre financiamiento de la educación:
"El Partido Obrero alemán exige, como base espirirual y
moral del Estado: educación popular general e igual a
cargo del Estado. Asistencia escolar obligatoria para t&lt;rdos. Instrucción gratuita". La primera existe ya, incruso
en Alemania; la segunda en Suiza y en Estados Unidos,
en lo que a las escuelas públicas se refiere. FJ que en algunos estados de este último país sean "gratuitos" también
los centros de instrucción media sólo significa, en realidad, que allí a las clases altas se les pagan sus gastos de
educación a costa del fondo de los impuestos generales
(Martínez, 2000).
Si reflexionamos sobre los sectores que se ven
favorecidos con la educación superior pública, hay
quienes opinan que la responsabilidad de este nivel edu-

TRAYECTORIAS

AÑO U, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

cativo debiera ser compartida. Pero, si consideramos
que la educación superior es un elemento estratégico
para el desarrollo del país, que es el motor que impulsa
la actividad productiva de una sociedad y que es un
factor que genera movilidad social, es evidente su carácter público. No obstante, si analizamos quiénes son
los depositarios de los beneficios que aporta la educación superior pública, y quiénes, en última instancia, la
sostienen, no queda bien claro la gratuidad y la obligación exclusiva del Estado. Aunque habremos de recordar que algo muy similar sucede con los otros niveles
educativos que son obligatorios y gratuitos.
Debemos estar conscientes de que un país que no
invierte lo suficiente en educación superior, en unos cuantos años, se verá en serias dificultades para enfrentar el
entorno globalizado, para ser competitivo y para aspirar a
mejores condiciones de vida de la población.

¿POR QUÉ FINANCIAR LA EDUCACIÓN
SUPERIOR?

1. Educación y desarrollo

notable. Datos del Departamento de Trabajo de Estados Unidos señalan que en 1860 aproximadament
5% de la economía tenía que ver con el conocimiento. Para
1990, la situación había cambiado mucho y, actualmente,
lo que predomina en la economía es el conocimiento, con
casi 50%, y la agricultura, la industria y los servicios sumados aportan el otro 50%. Según estos datos, en la economía actual lo que está proporcionando mayor valor aña-1
dido a los productos y servicios es el conocimiento (González, 1999b: 21).

2. Educación y empleo
Existe una estrecha relación entre empleo y educación.
En el caso de México, si calculamos el porcentaje de la
población económicamente activa (PEA), de acuerdo
con los años de instrucción, vemos que la cantidad dd
personas que están trabajando se incrementa en términos porcentuales conforme aumentan los años de,.
educación (INEGI, 1998). Esto nos indica que, amayor educación, mayores posibilidades de empleo, como
se muestra en el siguiente cuadro 1.
En el ámbito internacional, en todos los casos, ef
porcentaje del profesional universitario se mcremenU(
al pasar de la población en general a la PEA, y el d
secundaria disminuye. Esto, de alguna manera, con-

En los últimos años, la educación superior ha adquirido
una relevancia incuestionable. Un país con elevados índices de cobertura en este nivel educativo generalmente es
una nación con un desarrollo económico importante. CUADRO 1
Un sistema educativo fuerte y suficiente no es consePORCENTAJE DE LA PEA DE 12 AÑOS Y MÁS,
cuencia del desarrollo social y económico sino, por el
SEGÚN AÑOS ESTIMADOS DE INSTRUCCIÓN
contrario, la educación es el motor que impulsa el proPEA
Personas de
Aros estimados
greso de una sociedad
trabajando
12añoso más
de instrucción
%
La demanda por educación superior ha ido en
50
21'179,535
10'596,534
Oa 5 años
aumento en los últimos años. En el caso de los países
desarrollados, se ha comenzado a ver que las personas
53
29'666,892
15'728,543
6 a9
mayores de edad solicitan ingresar a la universidad.
58
10'036,839
5'784,355
10 a 12
Mientras tanto, en los países en vías de desarrollo, como
es el caso de México, los sistemas de educación supe72
6'802,890
4'924,587
13a 17
67'868,156
rior no logran atender la demanda ni siquiera de los
55
Totil
37'034,019
jóvenes que solicitan estudios en este nivel.
Asimismo, estarnos conscientes de que el vaFuente: INEGI, Encuesta nacional de empleo, 1997, INEGI y Secretaría del Trabajo y
Previsión Social, México, 1998.
lor del conocimiento se ha incrementado de manera

TRAYECTORIAS

--

AÑO 11, NO. 3

-+--

--t-

MAYO-AGOSTO 2000
-

29

�superior
Educación..superlm~ ~ - - - ~ ~ - - - - - - - - ~ - - - - 1:.;;.'._:.__- - ~ _ _ _ . - - - - - - - - - - - - - - ~---d.ucaclón..
La moneda al aire
ra moneda al aire

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN Y DE LA PEA DE 25 A 64 AÑOS DE EDAD POR NIVEL EDUCATIVO

Población total

Población económicamente activa
Técnico
Medio
Secundaria
superior%
superior%
%

Profesional
universitario%

Secundaria
%

Medio
superior%

Técnico
superior%

Profesional
universitario%

Estados Unidos

14

52

8

26

11

52

9

28

Canadá

24

29

31

17

18

29

33

20

Francia

40

41

9

10

34

44

11

11

13

62

15

6

17

13

34

43

11

15

7

n

10

País

España

70

13

5

OCDE

40

40

10

México*

80

13

12

Fuente: OCDE, Edúcation al a Glance, OECD, lndicators 1998, Francia.
• INEGI, Encuesta nacional de empleo, 1997, INEGI y Secretarla del Trabajo y Previsión Social, México, 1998.

En nuestro país, las personas que tienen primaria completa ganan 23% más que aquellos que no tienen estudios; los que terminan secundaria perciben
15% más que los que sólo tienen primaria; los que tienen preparatoria, 36% más que los de secundaria, y
los que terminan una licenciatura tienen percepciones
107% más que aquellos que solamente cuentan con
estudios de preparatoria.

5. La inversión en educación y la tasa de retorno
Si calculamos la tasa de retorno, tomando como base
las cifras del INEGI sobre empleo (INEGI, 1998), el
costo por alumno para cada rúvel educativo que reporta el So. Informe de Golnerno (Zedillo, 1999) y el
salario núnimo mensual de 1999 (smm) obtenemos
los resultados del cuadro 4:
CUADRO 4

firma que también a rúvel internacional las posibilidades de empleo se incrementan conforme aumenta el
rúvel educativo de las personas (OCDE, 1998: 43).

3. Educación y desempleo
Otra forma de verificar esta situación es con base en el
desempleo y el nivel de instrucción. En el promedio de
)os países de la OCDE se ve claramente que el porcen'taje de las personas desempleadas disminuye conforme aumentan los años de educación. Así, tenemos que
de la población desempleada, 10.5% cuenta con educación básica, 7.3% con educación media superior,
5.8% son técnicos superiores y 4.1% corresponde a
aquellos que tienen estudios superiores (OCDEa, 1998:
345). En el caso de México, la relación de desempleo,
según INEGI, es de 13.6% para la educación básica,
9% para la media superior y 6% para la superior
(INEGI, 1998).

4. Educación e ingresos
Es importante señalar que existe una relación muy cercana entre educación y percepciones salariales en todos los países, independientemente de su sistema so-

30

cioeconómico y su nivel de desarrollo. En los países de
la OCDE, los ingresos de quienes tienen preparatoria
son, en promedio, 30% superiores a los ingresos de
quienes sólo terminaron secundaria. La licenciatura retribuye, de acuerdo con estas cifras, ingresos 60% más que
los estudios de preparatoria (OCDE, 1998: 358).

CUADRO 3
PROMEDIO DE SALARIOS MÍNIMOS QUE RECIBE LA
PEA, DE ACUERDO CON SU NIVEL DE INSTRUCCIÓN
Salarios
mínimos
Años estimados
(promedio)
de instrucción
Personas

Oaños

3'367,697

1.36

6años

7'506,029

1.98

9años

5'651,896

2.28

12años

2'887,973

3.10

17 años

4'088,112

6.42

Fuente: INEGI, Encuesta nacional de empleo, 1997, INEGI y Secretaría del
Trabajo y Previsión Social, México, 1998.

lRAYECTORIAS ,AÑO 11, NO. ~ MAYO-AGOSTO 2000

TASA DE RETORNO SEGÚN NIVEL EDUCATIVO
Costo adicional
total respecto del
nivel previo (a)*

Ingresos anuales
por encima del
nivel previo (b)*

da 35,600.50 pesos al año. La diferencia, en el ingreso,
anual, entre ambos rúveles es de 39.84 smm. Esto es
una inversión total de 137.41 smm que da un rendimiento anual de 29% en términos reales, como se muestra en el cuadro 4. Cada peso que se invierte en educación superior reditúa, en términos reales, (por encima
de la inflación) 29%. No existe en el mundo ningum(
institución bancaria que ofrezca a sus ahorradores tasas de rendimiento tan elevadas.
En cuanto a los datos que reporta la OCDE, las
tasas de retorno anual para Canadá son de 14.3% ef¼
educación básica, 25.5% para técnico superior y 22.5'¾
para educación profesional. Mientras que, en Estados
Unidos son de 24.6% para el nivel básico, 9.7% para el
técrúco superior y 12.6% con educación profesional
(OCDE, 1999: 113). Es decir que, en México, quizási
debido a sus características educativas y de1.. ~ ~ ~ - -mercado laboral, resulta ser más redituable
invertir en educación superior que en los¡
países desarrollados.

Tasa de retorno
respecto del nivel
previo lOO(b/a)

6. Educación y salud

Otra área en la que la educación incide de¡
Niwl
manera importante es en la salud de la pú--l
7.44
19.50%
38.15
Primaria
blación. Por sólo mencionar un ejemplo, según datos del Banco Nacional de México¡
12.18%
3.60
29.55
Secundaria
(Banamex, 1998: 95), en nuestro país, el nú-.
21.10%
9.84
46.62
Preparatoria
mero de defunciones de niños nacidos vivos·
29.00%
es de 48 por cada mil nacimientos de ma39.84
137.41
Licenciatura
dres que no han recibido ningún tipo de edu* Los datos son en salario mínimo mensual de 1999.
cación formal. Sin embargo, esta cifra se reFuente: INEGI, Encuesta nacional de empleo, 1997, INEGI y Secretaría del Trabajo y Previsión
Social, México, 1998; Ernesto Zedillo Poncede León, s•Informe de Gobierno, Poder Ejecutivo
duce a menos de la mitad en las madres que
Federal, México, 1999.
cuentan con estudios de secundaria o más.
Es decir, la mortalidad infantil se da 140%
más en los niños de madres sin estudios, que en las
Para interpretar estos datos consideremos el caso
que han cursado cuando menos la secundaria o algún
de licenciatura. Formar un alumno en este nivel cuesta
nivel superior a éste.
en total (durante cinco años) 131,503.5 pesos, que
Por el contrario, el número de hijos promedio
equivalen a 137.41 salarios núnimos mensuales (smm).
por cada mujer, de acuerdo con su rúvel educativo, se
Una vez que termina la licenciatura, obtendrá 6.42
reduce conforme aumentan los años de instrucción.
smm, que equivalen a 73,727.28 pesos al año, mienLas mujeres que no han asistido a la escuela tienen 4.1
tras que con preparatoria, obtendría 3 .1 Osmm que nos

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

31

�~-__.-- - - - - ~ - - - - - ~ - - - ~ - -1Eclucació1Lsupeñ•
La moneda al aire

CUADRO 5
TASA DE MORTALIDAD INFANTIL, SEGÚN NIVEL
EDUCATIVO DE LA MADRE (1991-1995)

Nivel educativo

Número de defunciones
por mil nacidos vivos

Sin instrucción

48

Primaria incompleta

44

Primaria completa

36

Secundaria o más

20

Fuente: Banamex, México S&lt;JCial, ~1998, División de Estudios Económicos y Sociales del Grupo Financiero Banamex-Accival, México, 1998.

hijos en promedio; mientras que las madres que han
cursado la secundaria o más, 2.4 hijos (Banamex, 1998:
~9). Esto es: a mayor nivel educativo de las mujeres,
menor número de hijos y mayores posibilidades de que
los niños sobrevivan sus primeros años de vida.

CUADRO 6
TASA DE FECUNDIDAD
POR NIVEL EDUCATIVO, 1994
Nivel educativo

Número de hijos por mujer

Sin instrucción

4.1

Primaria incompleta

3.8

Primaria completa

3.1

Secundaria o más

2A

Fuente: Banamex, México social, 1996-l!J98, División de Estlldios Económicos y Sociales del Grupo Financiero Banamex-Accival, México, 1998.

7. Educación y democracia
Está comprobado que uno de los principios fundamentales para lograr mayor participación política de la sociedad civil es que los ciudadanos estén informados
sobre los acontecimientos políticos, sociales y econó-

32

micos que suceden en el país. Esto no es posible si predomina una escolaridad baja en la mayoría de los integrantes de una comunidad, ni mucho menos puede
ser .efectivo si existe un alto porcentaje de analfabetismo real o potencial.
La democracia es un derecho que ejercen los ciudadanos si tienen conocimientos de que existe y si saben en qué consiste y cómo utilizarlo. Si no saben leer
y escribir, dificihnente tendrán la capacidad para ejercer sus derechos. Justamente, uno de los principios por
los que surge la alfabetización es que las personas puedan participar en las decisiones de sus comunidades,
eligiendo a sus gobernantes. Sin embargo, no olvidemos que la alfabetización es sólo un principio básico
para poder votar con mayor seguridad y que las elecciones libres son sólo un requisito para alcanzar la democracia. Sin duda, si desearnos que los ciudadanos
emitan sus votos de manera más razonada y con plena
conciencia de la responsabilidad que implica su elección, y si queremos también que exista mayor participación de la sociedad civil en los asuntos de gobierno,
entonces el nivel educativo es fundamental, ya que está
comprobado que las sociedades con mayor grado de
escolaridad, por lo general., son más críticas,
participativas y democráticas.
Esto se ha demostrado ampliamente en la historia de los pueblos y podemos asegurar que una sociedad mayoritariamente analfabeta o con niveles educativos muy bajos jamás podrá aspirar a una democracia
real y efectiva, por más que existan los mecanismos
legales para ello.
La educación tiene que ver con el desarrollo económico, social y político de una nación y de los individuos que forman parte de ella. La educación brinda a
las personas mayores posibilidades de empleo, ingresos salariales más elevados y una mejor calidad de vida.
Además, la educación es una inversión a largo plazo
que retribuye importantes dividendos económicos,
sociales y políticos a los individuos y a su comunidad.
Pero, ¿qué se está haciendo para elevar la calidad y la
cantidad educativa de la población?

lRAYECTORIAS

~ 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

¿SE ESTÁ INVIRTIENDO LO SUFICIENTE
EN EDUCACIÓN SUPERIOR?
En muy diversas ocasiones se ha señalado que México
dedica un porcentaje demasiado bajo de su producto
interno bruto a la educación, de acuerdo con las características del país, con los rezagos que se tienen en
materia educativa, con los acuerdos comerciales y con
las expectativas de desarrollo que pretenden alcanzarse.
Pero aún más reducida es la inversión en educación
superior, que es la tercera parte de lo que destinan en
promedio los países de la OCDE.

CUADRO 8
PIB PER CÁPITA Y GASTO POR ESTUDIANTE
DE EDUCACIÓN SUPERIOR
(Dólares de acuerdo con la paridad de poder de compra)

PIBper

Gasto por
estudiante en
educación
superior (B)

B/A%

País

cápita(A)

Canadá

21,860

11,471

52.5

Estados Unidos

28,740

16,262

56.6

OCDE

17,955

8,134

45.3

México

8,120

5,071

62.5

Fuente: OCDE, Education ata Glance, OECO, lndicators 1998, Francia.

CUADRO 7
GASTO DE EDUCACIÓN COMO POR CIENTO DEL PIB
%del PIB
todos los niveles

País

%delPIB
nivel superior

Canadá

7.3

2.5

Es1ados Unidos

6.7

2A

OCDE

6.0

1.6

México*

5.5

0.53

• Estimado, Ernesto Zedillo Ponce de León, 5º Informe de Gobierno, Poder
Ejecutivo Federal, México, 1999.
Fuente: OCDE, Educallon ata Glance, OECO, lndicators 1998, Francia.

Otro indicador que refleja la insuficiencia de recursos que se destinan al nivel superior en México es
el gasto por alumno. Estados Unidos invierte en cada
estudiante de este nivel tres veces, Canadá el doble y
los países de la OCDE 60% más de lo que invierte
México. Sin embargo, hay que resaltar que, si bien el
gasto por estudiante es bajo, cuando lo compararnos
con el PIB per cápita, vemos que el porcentaje que
México dedica es mayor. Esto es, en nuestro país, un
estudiante de educación superior resulta ser más privilegiado que en otras naciones ya que sostenerlo representa mayor esfueno, aunque la cantidad invertida
sea menor.

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

Otro dato preocupante es la cobertura en educación superior, definida como el porcentaje de la po~
blación entre 20 y 24 años que estudia una carrera. EDi
México, este dato es 17%, mientras que en países como
Perú y Uruguay este mismo indicador es cercano
27%, Argentina más de 30% y, nuestros socios comer- _ _ _ _ ____.
ciales más importantes, Estados Unidos con 80.9% y
Canadá con 87.8% (UNESCO, 1996). Aunque la c~
bertura en educación superior se ha incrementado etl(
los últimos años (en 1994 era 14%), el esfueno no ha
sido suficiente.
Del total del gasto público en México, el sector
de educación recibe 23% para todo el sistema y para
educación superior 4.2%, mientras que en Canadá es
13.6% para educación en general y 4.8% para el nivel
superior; en Estados Unidos, 14.4% y 3.6%, respectivamente (OCDE, 1998a: 92). Esto es, nuestro país dedica a educación casi 80% más de su gasto social, en
comparación con los otros países, lo que indica que los
esfuerzos canalizados a la educación en general son
mayores, lo cual no sucede con la educación superior,
como veremos más adelante.
Esta situación puede explicarse también por el
hecho de que los ingresos de México, como lo indica el

33

�La moneda al aire

!Producto interno bruto nacional,
en términos absolutos, son notoriamente inferiores de acuerdo
con las dimensiones del país, lo
que nos da como consecuencia
un ingreso per cápita bajo, un
gasto por alumno reducido y un
'porcentaje mayor del gasto social
\:lestinado al rubro de educación.
Sin embargo, el problema
no es únicamente que la inversión
en educación, y particularmente
~n educación superior, sea insu¡liciente en comparación con los
países que comercialmente compiten con México. Además, los recursos destinados a este sector
educativo han disminuido en los
últimos años y la distribución de los fondos destinados
a las universidades públicas es inequitativo, como veremos más adelante.

EL FINANCIAMIENTO DE LA
EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO

1En lo que se refiere al gasto público en la educación de
'todos los níveles en México, la tendencia observada en
los últimos años denota una disminución en el porcentaje del PIB destinado a este sector. En 1994, 5.1%
del PIB nacional se dedicó a este sector; posteriormente, se da un decremento que no se recupera hasta 1998
y se estima que para 1999 volvió a reducirse (Zedillo,
1999: 216).
En cuanto a la educación superior, la situación
es aún más grave. A partir de 1995, cuando se da una
importante disminución del gasto educativo, la inversión pública en educación en general se va recuperando paulatinamente hasta alcanzar en 1998 el mismo
nivel que tenía antes de la crisis. Sin embargo, en el
sector de educación superior sucede lo contrario, ya

34

que el porcentaje del PIB destinado a este nível continúa en descenso. Llama la atención que,
mientras en 1994 el por ciento del
PIB para educación era de 5.1 y
para educación superior 0.66, en
1998 vuelve a ser de 5.1 para el
primero y de solamente 0.49 para
el segundo, cuando la proporción
debiera ser al menos similar.
Esto nos indica dos cosas:
primero, la crisis de 1995 afectó
al sistema educativp en su conjunto, pues disminuyó el gasto
público destinado a este sector.
No obstante, en ed ucación en
general, a la fecha, se ha logrado
recuperar el nível de inversión
que se tenía. Segundo, que esta crisis afectó de manera
más contundente a la educación superior cuya tendencia, lejos de recuperar lo perdido en la crisis, continúa aún en descenso.

CUADRO 9
GASTO PÚBLICO RESPECTO AL PIB NACIONAL

Ni,

1990
1991
1992
1993
1994
1995

1996
1997
1998
1999

Porcentaje del PIB
dedicado a educación

3.7
4.1
4.4

5.0
5.1
4.7
4.8
4.9
5.1
4.9

CUADRO 10
PORCENTAJE DEL GASTO EN EDUCACIÓN
SUPERIOR CON RESPECTO AL GASTO PÚBLICO
EDUCATIVO

Ni,

Total del gasto público
en educación (millones
de pesos)

Gasto federal en
educación superior
(millones de pesos)

%

27,321.7
38,514.2
49,828.1
62,408.0
73,292.5
86,292.0
121,020.0
154,615.1
193,826.6
225,639.3

3,098.0
4,398.3
5,526.0
6,868.9
9,304.5
10,794.3
13,687.2
15,819.7
18,528.0
21,876.1

11.34
11.42
11.09
11.01
12.70
12.51
11.31
10.23
9.56
9.70

1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999

Fuente: Ernesto Zedillo Ponce de l eón, 5• Informe de Gobierno, Poder
Ejecutivo Federal, México, 1999.

Porcentaje del PIB dedicado
a educación superior

0.42
0.46
0.49
0.55
0.66
0.59
0.54
0.50
0.49
n.d.

Fuente: Ernesto Zedillo Ponce de león, 5• Informe de Gobierno, Poder
Ejecutivo Federal, México, 1999.

lRAYECTORIAS

Esto se demuestra más claramente si tomamos
como referencia el gasto público educativo y calculamos el porcentaje que corresponde a educación superior. Al respecto, vemos que se ha dado un decremento
de casi dos puntos porcentuales que, en términos absolutos, es bastante significativo.
Cabe preguntarse cómo es que dándose una im-

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

portante reducción del gasto destinado a educación
superior, la cobertura ha aumentado de 14% a 17% de
atención al grupo de edad. Resulta que la matrícula en
educación superior en el periodo de 1990 a 1999, se
incrementó 133% en instituciones privadas y sólo 29%
en instituciones públicas. Con esto se pasó de una composición de la matrícula de 82% para el sector público
y 18% para el sector privado que había en 1990, a 71 %
y 29% respectivamente en 1999.
En fin, éstas son sólo algunas cifras que debieran hacemos reflexionar acerca de qué está sucediendo con la educación superior en México.
Aunado a lo anterior, uno de los grandes rubros

TRAYECTORIAS

¡AÑO 11, NO. 3

t MAYO-AGOSTO 2000

pendientes de solucionar satisfactoriamente es la poli
rica federal para la asignación y distribución de los re~
cursos financieros. Además de ser insuficiente, el presupuesto educativo no está equitativamente repartido.

TENDENCIAS HISTÓRICAS
DE LA DISTRIBUCIÓN DEL SUBSIDIO
A LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS
Un elemento constante en la asignación de subsidio a
las universidades públicas ha sido la inconsistencia en
montos, fuentes y formas de distribuirlo. Los mecanismos no han sido claros y han respondido básicamente
a intereses particulares de los actores y a las políticas
sexenales en turno. Asimismo, históricamente las par-1
ticipaciones de la federación y de los estados han sidolfluctuantes y los indicadores en los que se han basado,,
cuando los ha habido, han cambiado de acuerdo co11i
las políticas y gobernantes en tumo.
En el periodo de 1970 a 1976, el sistema de edu~
cación superior denotó un crecimiento sin precedentes, tanto en infraestructura, personal y matrícula como
en presupuesto ejercido. Es en este periodo cuando se¡
da el proceso de federalización, ya que antes de 1970
las universidades eran financiadas principalmente porl
recursos estatales y la federación participaba en una¡
proporción menor. Sin embargo, para 1976 esta situación se había invertido y se mantiene hasta la actualidad (López, 1996).
Las características de este sexenio pueden
resurnírse en lo siguiente: ausencia de planeación, cuando menos con relación al subsidio; el gobierno no ejerció presión para obligar a las universidades a mejorar;
el criterio utilizado para la asignación fue básicamente
la matrícula y, desde entonces, no se observan tendencias de compensación para instituciones con más carencias. "Más bien parece que la habilidad política, las
relaciones personales, las presiones y compromisos y
la capacidad de causar conflictos fueron factores que
influyeron, complementaria pero importantemente, en

35

--~--,'!'

�La moneda al aire

eterminar las asignaciones de los subsidios federaes" (Latapí, 1982: 197).
En el sexenio de 1976 a 1982 se continuó con el
j~~}~."~~ !crecimiento del sistema de educación superior, aun-......._..........que de manera más moderada. También, en este periodo, hubo ausencia de criterios claros para la asignación. Sólo se observa un giro en el indicador básico
ue anteriormente había sido el número de estudiantes, por el de número de profesores. Es en este tiempo
cuando se manifiesta, de parte de las universidades, la
inquietud por definir los criterios de asignación, quizás debido a que se verifica un descenso en la inverión pública con respecto a los años anteriores.
Para el sexenio de 1982 a 1988, comienza la crisis del sistema de educación superior. En este periodo
se da una pérdida importante en el presupuesto destinado a este rubro. La crisis generalizada del país incide directamente en los salarios de los universitarios que
en disminuidos sus recursos y, ante esta situación, comienza un éxodo de profesores que se emplean en otras
actividades fuera de la docencia (López, 1996).
En 1984, se crea et Sistema Nacional de Investigadores que, a pesar de algunas dificultades, como el
envejecimiento de la plantilla que lo conforma y las limita-

--~

.....

36

ciones de sus alcances y recursos, ha sido fundamental
para el desarrollo de la investigación en México.
Se lleva a cabo el proceso de homologación para
establecer los tabuladores del personal académico, medida con la que el gobierno pretende controlar y regular el crecimiento de la planta académica y evitar aumentos de sueldo sin su consentimiento. Asimismo, se
reducen los gastos de operación de las instituciones,
tal vez con la consigna de evitar que estos recursos se
destinen a pagar salarios más justos a los académicos.
Este periodo estuvo marcado por el receso económico, el estancamiento e incluso retroceso de la expansión de las universidades, las restricciones económicas de sus trabajadores y la disminución, en términos porcentuales y reales, del subsidio público destinado a la educación superior.
Para el sexenio de 1988 a 1994, las políticas de educación superior se centraron básicamente en cinco directrices que tenían como propósito fundamental mejorar la
calidad del sistema. &amp;tas directrices fueron: evaluación,
búsqueda de competitividad, nuevos criterios para el financiamiento, vinculación con los sectores social y productivo y reordenación administrativa
Se pretendía utilizar el presupuesto de las insti-

TRAYECTORIAS .AÑO 11, NO. 3

MAYOAGOSTO 2000

tuciones de educación superior como elemento de presión para que las instituciones impulsaran cambios de
fondo. Es así como, ligado a la evaluación y a la
competitividad, se diseñó un nuevo esquema de financiamiento para las universidades.
Se dio un aumento del financiamiento a la educación superior que ponía fin al estancamiento del
sexenio anterior. Sin embargo, continuaba muy por
debajo de la situación existente antes de la crisis. Se
intentó distribuir el subsidio incidiendo en las transformaciones deseadas en las universidades y, para ello,
eran muy importantes la evaluación institucional y la
evaluación de los proyectos de desarrollo presentados
por las instituciones de educación superior.
El criterio del costo por alumno impuesto en los
años setenta, aunque todavía se tomaba en cuenta, ya
no fue tan significativo y se continuó tomando como
base del presupuesto ordinario la plantilla del personal. Sin embargo, cabe señalar que, por encima de estos indicadores, el criterio de la correlación de fuerzas
y la negociación política continuó pesando sobre la distribución del subsidio.
Se puso en marcha el Fondo para la Modernización de la Educación Superior (FOMES), que hasta la
fecha ha intentado distribuir financiamiento adicional
a las universidades con base en resultados y en función de proyectos académicos de calidad. Sin embargo, en ocasiones ha sido muy cuestionable la forma
cómo se hacen operativos los criterios de calidad y pertinencia, tanto en el gobierno federal como en las universidades. Otro cuestionamiento que se le ha hecho a
FOMES es que financia proyectos de corto plazo y,
por lo tanto, no existe certidumbre de que un proyecto
iniciado y apoyado va a poder continuarse.
El CONACYT -mecanismo de financiamiento
extraordinario que ya operaba con anterioridad, aunque con otros parámetros y áreas de incidenciaincrementó su participación. Su papel fundamental ha
sido apoyar la ciencia y la tecnología y ha sido determinante para el desarrollo del posgrado de calidad. Sin
embargo, una de las limitantes que se señalan al res-

lRAYECTORIAS ¡AÑO 11, NO. 3 I MAYOAGOSTO 2000

pecto es el hecho de que apoya, por lo general, a instituciones que de alguna manera se encuentran más consolidadas.
En concreto, lo que marcó este periodo fue que
el Estado se constituyó como evaluador del sistema de
educación superior y, utilizando el financiamiento, influyó de manera determinante en las reformas acadé~
micas de algunas universidades. Lo paradójico de esto
es que, mientras algunas instituciones de educación
superior se empeñaron en realizar profundas reformas,
con todas las dificultades financieras, políticas y de toda
índole que esto conlleva, otras universidades apena
realizaron modificaciones superficiales y esto no se re-

El Estado se constituyó como
evaluador del sistema de
educación superior y)
utilizando el financiamiento)
influyó de manera
determinante en las reformas
académicas de algunas
universidades.
flejó de manera importante en el subsidio a las instituciones. Continuamos a la fecha con los mismos criterios imprecisos para la distnbución de recursos.
Para el presente sexenio es más que evidente el
discurso oficial contenido en el Plan Nacwnal de Desarrollo 1995-2000: "La educación será una altísima y
constante prioridad del gobierno de la república, tanto
en sus programas como en el gasto público que los
haga realizables" (Zedillo, 1995: 85).
En cuanto a la educación media superior y superior señala: «Hoy más que nunca, el conocimiento
es factor determinante del desarrollo, genera oportu-

37

�superior
~L~------~--~-----~--~----~--~-- •-ucaci6n
La moneda al aire

¡nidades de empleo, CUADRO 11
~ejores ingresos y
SUBSIDIO TOTAL POR ALUMNO 1994-1999
m ayores beneficios
1994
1995
1996
1997
sociales. De alú que
1998
1999
instituciones de
Promedio de universidades públicas estatales
6,289
7,738
9,432
11,755 15,147 18,m
edu cación media
Promedio deuniversidades públicas federales
12,105 16,599 20,016 ~ 31,199 35,170
su perior y superior,
Diferencia
en sus distintas
5,816
8,861
10,584 12,635 15,116 16,282
modalidades,consFuente: SEP, Aspectos financietos del sistema universitario de educaci6n superior, México, 1994-1997, mimeo; ANUIES, Datos &amp;sicos de la Educaci6n Superior en Mérico, CONPES, México, 1994-1997.
tituyan un acer vo
estratégico para el
desarrollo nacional" (Zedillo, 1995: 88).
Nacional. Estas últimas cuatro instituciones reciben
Las políticas generales para la educación supesubsidio federal, mientras qu e las instituciones estatarior de la administración actual son: modernizar el sisles reciben subsidio federal y estatal. Aparte, existen
tema, elevar la calidad, lograr mayor equidad y ammás de cien institutos y universidades tecnológicas que,
pliar la cobertura, impulsar la pertinencia y atención a
debido a que la Secretaria de Educación Pública no
las demandas sociales y productivas y el desarrollo del
proporciona información suficiente sobre ellos, omitiyersonal académico.
mos incluirlos en nuestro análisis.
Para ello: "El gobierno federal se propone dotar
En el caso de las universidades estatales, los porde recursos crecientes a las instituciones de educación
centajes de las aportaciones de los estados y la federación
media superior y superior en sus distintas modalidason variables. Por ejemplo, la Universidad de Nayarit recides" (Zedillo, 1995: 87). Son evidentes las buenas inbe 94% federal y 6% estatal, y en la Universidad Veracrutenciones que tenía la administración actual al inicio
zana, la proporción es 47% y 52%, respectivamente; no
de su mandato, pero quedaron sólo en eso. A la fecha,
existe alguna razón objetiva para esta diferencia. Por otro
~o se encuentra el correlato del discurso oficial con los
lado, las instituciones en la capital del país no reciben sub;Iiechos, ya que la educación superior no ha sido priosidio del Gobierno del Distrito Federal.
tridad de este sexenio y los recursos destinados por el
.Es aquí donde encontramos, si no un trato desigual,
gobierno a este sector se han disminuido en los últicuando menos un trato diferente entre las universidades
mos seis años, como ya vimos en el apartado anterior.
públicas federales y las estatales. .Es decir, las instituciones
Además de la reducción del gasto público a educade educación superior del centro reciben 100%&gt; de su subción superior, existe el problema de la falta de claridad en
sidio de la federación y las negociaciones para fijar su prela distribución del subsidio entre las universidades públisupuesto se realizan directamente con la Secretaría de Hacas, lo cual ha provocado inequidades. Es decir, los recurcienda, a diferencia de las 34 universidades estatales, que
sos son insuficientes y están mal distribuidos.
llevan a cabo la negociación con la Secretaria de Educa-

Jias

DISTRIBUCIÓN DEL SUBSIDIO
A LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS
Existen 34 universidades públicas estatales, más la
UNAM, la UPN, la UAM y el Instituto Politécnico

ción Pública Asimismo, para algunas universidades, el subsidio se define en el ámbito del poder legislativo y para
otras, en el ejecutivo.
En cuanto a las aportaciones de la federación y
los estados a las 34 instituciones de educación superior estatales, éstas reciben en promedio 32.4% de parte de los gobiernos locales y 67 .6% del gobierno fede-

ral. Al parecer, los porcentajes han
sido fijados históricamente de
acuerdo con las circunstancias Y
con las negociaciones del momento. Esto también ha traído
consecuencias, ya que, aunque las
autoridades federales señalan que
existen acuerdos con los gobiernos estatales para las aportaciones, en la realidad, algunos gobern antes no reconocen dichos
acuerdos. Por lo tanto, cada año
es necesario que las universidades estatales negocien Y, en ocasiones, presionen a sus gobiernos
locales, para que éstos otorguen
el porcentaje de subsidio acordado, además de tener que realizar
gestiones con la federación para
.
fijar los incrementos del presupuesto. ~s decir, las ~egociaciones son cada año en los dos mveles de gobierno que generalmente se pasan la responsabilidad de
uno a otro. Mientras tanto, las universidades federales
no tienen que pasar por este tipo de problemas para
fijar sus presupuestos.
.
.
Pero algo más grave aún son las dispandades ~
grandes que existen en el subsidio por alumno que reaben las universidades, como puede verse en el cuadro 11.
La inequidad, conforme pasan los años, se hace
más grande, ya que, como se muestra en el cua~o, las
diferencias se profundizan al utilizarse mecamsm~s
tendenciales en la distribución de subsidios. En teona,
se dan incrementos iguales en términos porcentuales a
todas las instituciones de educación superior que, ~or
lo general, tienen que ver con la inflación de cada an~,
y no han existido medidas que compensen a las umversidades que tienen mayores rezagos.
En sintesis, no existen criterios objetivos ~~ la
distribución del subsidio a las universidades publi~_s.
Esto ha generado enormes disparidad~ e~ el ~ubs1dio
por alumno recibido por las diferentes msntuc1ones de

educación superior. De ninguna
manera es justificable que una universidad reciba cerca de 56 mil
pesos anuales de subsidio por
alumno, mientras otras reciben
una décima parte (SEP, 1999).
Los criterios de asignación
además de no ser claros, tampoco.
son del conocimiento público. Se deduce que el prepuesto se incrementa
con base en el monto anterior designado a cada universidad, más un
porcentaje de acuerdo con el incremento total repartido entre las instituciones de educación superior.
El porcentaje del subsidio
estatal es muy disparejo en las instituciones de educación superior
y, cuando un estado incrementa el1,
presupuesto, el subsidio federal tiende a disminuir.'?~º
h uniformidad en el gasto educativo de los gob1er~
n: estatales; hay algunos que destinan más de 80% de
su presupuesto anual a educación, Y hay otros cuyo
gasto es simbólico" (OCDE, 1997: 48). __
Los indicadores y mecanismos utilizados para
la asignación del presupuesto federal no h~ si~o de~
todo idóneos. El subsidio por alumno es un mdicador
muy impreciso del costo por alumno Y propici~ que
las universidades ampliaran su matrícula o que, mcluso, inflaran las cifras, antes que mejorar la calidad de
sus servicios.
Tomar la plantilla académica como base de cálculo
para asignar el subsidio fue una medida que _se ~o ~to
con la homologación de plazas. Por ello, las msmuciones
de educación superior que llegaron tarde a ese proceso
reflejan rezagos importantes, además de que existen dificultades para distinguir entre personal académico, profesor-investigador y otras categorías existentes.
, _
Los fondos competitivos para proyectos estrategi.cos como FOMES, aunque ha sido una medida que en
términos generales ha impulsado la modernización de las
39

38

lRA
_ YE
_CT
_ORIAS
_ --tAÑO 11, NO. 3

MAY_O-A
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__
0 _2000
_

�~ ~: _ _ - ~ - - - - - ~ - - - - - - ~ - - - ~ - - - - - ~ - -

.Eclucaclóll 511111añor
La moneda al aire

La moneda al aire

~·------ --

instituciones de educación superior, representa un porcentaje muy bajo en el conjunto del financiamiento.
En cuanto a ligar la evaluación y el financiamiento, consideramos que es una medida correcta. Sin embargo, seria más sano que la evaluación fuera realizada
por organismos independientes a la SEP. Además, sería pertinente que se evaluara a la SEP y sus políticas
mediante debates abiertos entre los diversos actores
educativos.

Sería prudente que el poder
leg islativo definiera
claramente el papel del
Estado en la educación
superim; particularmente el
grado y los límites de la
obligación gubernamental y
del carácter gratuito o no de
este nivel educativo.
El PROMEP, que es una medida de la presente
administración, a pesar de tener elementos muy positivos, apunta hacia una agudización del control sobre
las plantillas académicas. No es malo que se busque
una mayor transparencia en el ejercicio de los recursos, lo grave es que los mecanismos de control tiendan
a estandarizar no sólo la operación, sino también el
desarrollo de las instituciones de educación superior.

CONCLUSIONES
El financiamiento de la educación superior ha sido responsabilidad principalmente del Estado. Sin embargo,

existen controversias de la obligatoriedad y la gratuidad propiciadas por la "imprecisión" que encontramos en el artículo tercero constitucional y en las leyes
y reglamentos que de él se desprenden. Por tal motivo,
seria prudente que el poder legislativo definiera claramente el papel del Estado en la educación superior,
particularmente el grado y límites de la obligación
gubernamental y del carácter gratuito o no de este nivel educativo.
Conviene analizar de manera profunda, entre otros
aspectos, la función actual de la educación superior, sus
alcances, los sectores que directamente más se benefician
de ella y quiénes, en última instancia, mayoritariamente
aportan los recursos que la sostienen.
Es evidente que la educación superior juega un papel
estratégico en el desarrollo social, económico y político de
un país. Como hemos mencionado, los estudios profesionales generan a los individuos mayores pos1bilidades de
empleo, mejores salarios y condiciones de vida más favorables. Sin embargo, los beneficios de la educación superior van más allá de lo económico y de lo particular. Creemos que sus efectos tienen que ver con todo aquello que
las sociedades consideran como positivo para lograr un
desarrollo armónico y, con ello, elevar la calidad de vida
de los ciudadanos.
Los recursos económicos destinados a la educación superior resultan ser insuficientes. Por ejemplo,
para abatir algunos de los rezagos existentes y estar en
mejores condiciones de competir globalmente, México requiere -sólo para lograr la media de los países de
la OCDE, organización de la que forma parte-, entre
otras cosas: cuadruplicar el número de estudiantes en
educación superior; duplicar la escolaridad de las personas económicamente activas; destinar, cuando menos, 6% del producto interno bruto a educación y
triplicar el porcenta1e destinado a la educación superior; multiplicar por dos el ingreso per cápita y multiplicar por dos el gasto por estudiante del nivel superior, etcétera.
A pesar de que la educación superior en el discurso oficial es señalada como un sector estratégico y

prioritario, la inversión pública se
ha disminuido de manera preocupante en los últimos años. Se destinan cada vez menos recursos,
cuando la tendencia debiera de ser
contraria, dados los compromisos
comerciales acordados y que cada
vez son con más países. Al respecto, consideramos que el origen del
problema no ha sido tanto la escasez de recursos, pues tenemos conocimiento de las enormes cantidades que se dedican a las campañas políticas, al FOBAPROA y a
otras cuestiones. Más bien, creemos
que el problema ha sido la ausencia de una política de Estado que
se comprometa realmente a impulsar la educación superior. Otros
países, con menor o igual desarrollo que el nuestro,
canalizan mayores recursos a la educación.
Ahora bien, en la cuestión del financiamiento no
sólo existe el problema de la escasez de recursos. También nos encontramos ante un grave problema en la
distnbución del subsidio público a las universidades.
Actualmente, no existen criterios para la asignación de
los recursos a las instituciones de educación superior.
La ausencia de reglas claras en este rubro ha propiciado la negociación entre individuos, cuando lo más sano
sería una negociación entre instituciones.
También ha generado asimetrías muy notables
entre las universidades que, en última instancia, tienen
los mismos derechos y obligaciones y que reciben un
trato desigual. Es inconcebible que, según datos de la
SESIC, en 1999, la UNAM recibió 40% del total del
presupuesto federal cuando sólo atiende 21 % de la matricula y que lo demás se reparta entre las 36 instituciones de educación superior públicas restantes, que
en su totalidad atienden a 79% de la matricula (SEP,
1999). Asimismo, no es posible que la UABJ de Oaxaca
reciba un poco más de S mil pesos de subsidio por

alumno, mientras que la UPN re
ciba 68 mil pesos por el mismo,
concepto. Es decir, doce veces más.
Tampoco es justo que en 1998 cuatro instituciones de educación superior federales del Distrito Federal (UNAM, UAM, UPN y IPN)i
hayan reobido 58% del presupues....,
to federal, mientras que 42% se repartió entre las 34 universidades
públicas de los estados (SEP,
1999).
Por otro lado, las universidades, en algunas ocasiones, no han
asumido compromisos reales para
mejorar sus resultados, ya que, inde-i
pendientemente de su desempeño,
los recursos se distnbuyen de manera discrecional.
El presupuesto ordinario de las instituciones de educación superior ha obedecido a criterios históricos ':fl
tendenciales para su incremento, en donde se privilegian,
ante todo, el costo por alumno y la plantilla de personal,
entre otros factores. Pero sobretodo, continúa prevaleciendo
la correlación de fuerzas políticas entre gobierno y universidades. Asimismo, los porcentajes del subsidio público,
federal y estatal son muy dispares entre las universidades
y no se encuentran reglamentados, lo que en ocasiones ha
provocado conflictos entre las universidades y los gobiernos estatales.
Tanto en el pasado como en el presente sexenio,
han venido diferenciándose criterios cada vez más nítidos para la asignación de recursos financieros adicionales a los presupuestos institucionales como FOMES y PROMEP. Sin embargo, este tipo de recursos
es aún muy limitado. Hay que reconocer que FOMES
ha logrado que las instituciones de educación superior
se involucren en los proyectos nacionales y avancen en
el mejoramiento de sus programas y planes de desarrollo. Por su parte, PROMEP es un buen ejemplo de
la planeación de largo alcance. No obstante, al ser la

41
40

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAY&lt;MGOSTO 2000

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYMGOSTO 2000

�!única vía para incrementar el subsidio, algunas institu'ciones de educación superior han tomado estos mecanismos de financiamiento como una forma de obtener
¡recursos, relegando a segundo término los objetivos
¡para los cuales fueron creados. Es indudable que, mientras no se definan los criterios de distribución del subsidio público a las universidades, este tipo de esfuer~os, por más loables que sean, terminarán siendo irreJevantes.
Es pertinente resaltar los trabajos que están realizándose en la ANUIES para elaborar una propuesta de
mecanismos y criterios para la asignación del subsidio a
)as universidades públicas, que posteriormente se presentará a las autoridades de la SEP. Entre otros elementos, se
proponen criterios basados en la calidad de alumnos, ingreso y egreso de los mismos, diferenciación de áreas y
otros indicadores de calidad en los servicios, los progravnas ylas diferentes actividades de las universidades.
Dentro de los criterios que habrán de seguirse
'para asegurar el financiamiento público a las universidades:

1.Deberá tomarse en cuenta el papel estratégico
que tiene la educación superior pública para el
desarrollo del país y la equidad social.
2. Deben definirse claramente los conceptos de
obligatoriedad y gratuidad de la educación pública superior.
3. Incrementar el porcentaje del producto interno bruto destinado a educación.
4. Definir criterios objetivos de asignación del
subsidio público a las universidades.
5. Que la distribución del subsidio sea transparente, y
6.Las instituciones de educación superior deberán esforzarse por mejorar la calidad de sus
servicios e informar con trasparencia a la sociedad del uso de sus recursos.
Esperamos que estos esfuerzos fructifiquen y se
vean reflejados en la realidad. ~

42

La universidad pública en la encrucijada

BIBLIOGRAFÍA
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TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3 I MAYO-AGOSTO 2000

1

AXEL DIDRIKSSON

os cambios sucedidos de forma perseverante
durante la década de los noventa en México,
algunos de ellos dramáticos, han impactado
profundamente a las instituciones de educación superior, particularmente a las universidades públicas que concentran el mayor número de estudiantes
y en donde se llevan a cabo las funciones académicas
de mayor relevancia para la sociedad. Unas veces, estos cambios han ocurrido por el impacto de las sucesivas crisis económicas (el contexto) y su aparejada e
irrefrenable contracción de recursos; otras, por los cambios de política (extemalidades), con todo y sus incoherencias; otras más, por la acción de movimientos
(internos) que han requerido reformas o adecuaciones institucionales a determinadas demandas locales.
Estos cambios se expresan, sobre todo, en algunos componentes sistémicos que inciden directamente en el quehacer básico de estas instituciones académicas y sociales, y tienen que ver con:
a. La revolución de los contenidos, de las técnicas,
de los métodos y los lenguajes en la difusión y producción
de conocimientos, sobre todo los relacionados con las
nuevas áreas de la ciencia y la tecnología como la
biotecnología, la microelectrónica, los nuevos materiales,
la computación, las telecomunicaciones o la transdisciplinariedad en las ciencias sociales y humanas.
b. Las nuevas condiciones de estudio y trabajo
académico, de ingreso a la enseñanza universitaria, y
del perfil de egreso de técnicos y profesionales, con el
reordenarniento de los planes y programas de estudio,
con las formas de organización escolar, de administración, de gobierno y legislación.
c. La escasez de los recursos económicos y la
presencia de diferentes requerimientos de calidad, de
eficiencia y eficacia en su manejo.

L

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3 l MAYO-AGOSTO 2000
1

Puede afirmarse, por ello, que estamos frente
un nuevo periodo de desarrollo de la educación uni
versitaria, cuya transición se prolongará hasta bien entrado este siglo.
Hasta mediados de los años ochenta, la universidad pública mexicana se ubicaba corno la institució
social más importante del sistema de educación supe
rior, por el tamaño de su manicula, por la cantidad de
recursos que se orientaban a ella, por la investigación
científica llevada a cabo, por la contribución al egres -_ _ _ _ _ __. __,
de profesionales y por su relevancia histórica.
A partir de los noventa, muchos de estos com.------......i.
ponentes han empezado a modificarse sensiblemente.
Entre otras cosas, por ejemplo, la relación demanda
oferta empezó a disminuir en detrimento de la educa
ción de licenciatura y a favor de los estudios de pos
grado, pero mucho más a favor de otro tipo de institu-.,...._,,.,..,,...,..,,.
ciones y niveles educativos como la educación técni
y los denominados "profesionales intermedios". Lo quei.-.;..:..;.;,,;"'
antes constituía un fondo creciente de recursos a s
favor, a partir de entonces, fue disminuyendo, pero s
manejo creció desde los programas externos de eva
luación del desempeño para personas, programas e
instituciones. La investigación, concentrada casi de
forma monopólica en algunas universidades de la capital de la república, ha pasado a ser materia de trabajo
en diversos centros, programas e instituciones diferentes al tipo universitario-público.
En la universidad pública, la manicula ha disminuido, la burocracia ha aumentado, su conflictividad se
ha profundizado y se frecuentan en ella cambios (sobre
todo desde afuera) relacionados con programas de evaluación (otros de acreditación); también se han realizado
diversas modificaciones en su legislación interna, de forma variada, en muchas de ellas, pero insistente.

43

�Eclucacli
La universidad pública en /,a encrnaJ

CAMBIOS Y REALIDADES
DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA
entro del conjunto de nuevas tendencias en las que
están reorganizándose las universidades públicas del
país, están las siguientes:
a) Sistemas de evaluación y acreditación. Los nue!vos mecanismos de evaluación y acreditación, surgitios desde 1986 con la creación del Sistema Nacional
de Investigadores, se han generalizado como mecanismos de control externo y de medición de estándares
de calidad en el trabajo académico, en el ingreso y
'egreso de los estudiantes y en el desempeño institucio¡nal (no hay mecanismos de este tipo, sin embargo, para
medir y controlar el desempeño del cuerpo de funcionarios y directivos). Destacan, entre ellos, los trabajos
del Centro Nacional de Evaluación de la Educación
Superior (CENEVAL), el Fondo para la Modemizabón de la Educación Superior (FOMES), el Padrón
de Excelencia del Posgrado del CONACYT (Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología), los Comités
Interinstitucionales para la Evaluación de la Educa-

La investigación universitaria
padece un atraso secular: las
políticas referidas a su
desarrollo) desde el interior
de las universidades)
han sicw escasas.
ción Superior (CIEES) y algunos de sus programas
como el Examen de Ingreso a la Educación Media y
Superior y el Examen General de Egreso de la Licenciatura (EGEL) del CENEVAL, el Sistema Nacional
de Investigadores y los trabajos para conformar el Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación de las

44

Instituciones de Educación Superior.
A través de algunos de estos programas, las universidades públicas reciben recursos muy importantes y, para el caso de los individuos, la pertenencia al
Sistema Nacional de Investigadores, o a algún programa de estimulos a la productividad docente o de investigación, representa alrededor de 60% del salario
base (por vías extraordinarias) obtenido.
Existen, también, algunos mecanismos de acreditación que utilizan las universidades públicas en el
país, con agencias extranjeras, como la Southem
Association ofColleges and Schools (SACS); el College
Board (del Consejo Universitario Interamericano·para
el Desarrollo Económico y Social) y la Organización
Universitaria Interamericana. Asimismo, está en marcha un proceso de estandarización y acreditación de la
práctica profesional trilateral entre México, Estados
Unidos y Canadá, elaborado en el marco del Tratado
de Libre Comercio (Didriksson, 1997).
b) Estructura de las carreras y planes de estudio.
Debido a la profunda revolución en los conocimientos, el nacimiento de nuevas áreas de la ciencia y la
tecnología, el uso de nuevos métodos, tecnologías y lenguajes para la enseñanza y el aprendizaje, las instituciones universitarias han tenido que enfrentar el requerimiento de modificar sus planes y programas de
estudio, sus ambientes de aprendizaje, la organización
de su docencia, la preparación de sus profesores, el
tipo de carreras que se ofrecen, ampliar su base informática y tecnológica, y empezar a experimentar con
sistemas informales de educación continua, de educación abierta y a distancia. En lo fundamental de estos
aspectos, las universidades han llevado a cabo un proceso de actualización en sus especialidades y carreras,
de mejoramiento en su infraestructura y equipos; han
incluido algunas opciones terminales y técnico-vocacionales (carreras cortas), la incorporación de cursos
de idiomas y de computación, mecanismos de tlexibilización curricular y la diversificación de las opciones
de titulación. La investigación universitaria padece un
atraso secular: las políticas referidas a su desarrollo,

TRAYECTORIAS

/AÑO 11, NO. 3

1 MAYO-AGOSTO 2000

desde el interior de las universidades, han sido escasas.
c) Reordenamiento organizacional y cambios en la
legislación universitaria. Los cambios normativos Y
organizativos permiten prever, hacia los próximos años,
modificaciones sustanciales en materia de políticas, estructuras y nuevas instancias de representación (no necesariamente de las comunidades académicas). Así, por
ejemplo, hacia mediados de la década de los noventa
se habían expedido o reformado 11 leyes orgánicas Y
30 estatutos; se habían promulgado 130 reglamentos Y
se habían "anunciado" las siguientes modificaciones
reglamentarias para la educación superior:
• Actualización de la Ley General para la Coordinación de la Educación Superior, que podría denominarse Ley General para la Educación Superior,
con fundamento en los artículos 73, fracción XXV Y
3º, fracción VII de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
• Establecimiento de una reglamentación específica para las universidades públicas autónomas por
ley, tentativamente intitulada Ley para las Universidades Públicas Autónomas, con base en lo estipulado en
las fracciones VII y VIII del artículo 3° constitucional.
• Actualización de la Ley Reglamentaria del artículo 5º constitucional, relativo al ejercicio de las profesiones en el Distrito Federal, que podría llamarse Ley
para el Ejercicio Profesional, así como de las distintas
disposiciones en la materi~.
• Incorporación a la Ley Federal del Trabajo de
las normas a las que debe sujetarse el quehacer universitario, según está previsto en la fracción VII del artículo 3º de la Constitución. Esto tendría que ver con
una reglamentación especifica para la regulación de
los conflictos laborales y sindicales.
• Establecer una reglamentación, por parte de la
Secreta.ría de Hacienda y Crédito Público, en la que se
concilien las disposiciones :fiscales de carácter federal con
la norrnatividad de las instituciones públicas de educación superior (por ejemplo, auditorías externas).
• Promoción de un programa de simplificación
administrativa para todos los trámites que involucren

TRAYECTORIAS

¡AÑO 11, NO. 3

la importación de maquinaria y equipo para las actividades académicas de las instituciones de educación superior.
• Dar facilidades para deshomologar los tabuladores académicos y administrativos, dentro de una
estrategia que responda a las diversas situaciones de
las instituciones de educación superior.
• Actualizar la composición y el funcionamiento del Sistema Nacional de Planeación Permanente de
la Educación Superior, para lograr una operación más
eficiente y un mayor impacto de los acuerdos que de él
emanen.
Desde entonces, las universidades han tenido que
ir adecuando sus estructuras organizativas, de planea45

I MAYO-AGOSTO 2000

�ción y de control presupuesta! para responder a los
l:requerinúentos de planeación, evaluación y gestión impulsados por los programas de financiamiento diver¡sificado, con la puesta en marcha de un sistema de norfmalización de la información (denominado Programa
de Normalización Administrativa, impulsado por la
SEP), y han tenido que iniciar un proceso de "moderinización" de la administración universitaria, más formal, más computacional que realmente desburocratice.
d) Matric1i/a. El crecimiento de la demanda social por educación universitaria ha sido constante. Durante la década, se pasó de 1 millón 316 estudiantes
b991) a 1 millón 700 mil (1998). 71% de esta pobla:ción se ubicaba en instituciones públicas de educación
superior (de un total de 1,272 instituciones), pero el
sector universitario ha sido el que ha sufrido mayor

------

Existe un número importante
de universidades públicas en
dunde la funcwn de investigacwn
es casi inexistente)· los doctorados)
escasosy los recursos muy limitados.
contracción en su crecimiento, aun cuando sigue siendo el más numeroso. Lo que ha crecido en ellas es el
nivel de posgrado, muy superior al de los programas
de licenciatura. En el ámbito de la matricula destaca la
mayor participación de la mujer y de la población de
adultos en educación continua. De los niveles de educación superior, durante la década, tuvieron un mayor
dinamismo los de técnico superior universitario y los
de profesional asociado, con la creación de las universidades tecnológicas. Aun así, la demanda social por
estudios superiores sólo alcanza 16% del grupo de edad
escolar correspondiente (20-24 años). La composición
de la matrícula por áreas de conocimiento se ha man-

46

tenido sin grandes cambios durante la década.
e) Irwestigaci.ón en ciencia y tecnowgía. Siendo estos rubros fundamentales para la participación de las
universidades en la producción y transferencia de conocimientos, vitales para alcanzar niveles adecuados
de innovación productiva, desarrollo sustentable y capacidades endógenas y competitivas a nivel nacional e
intemacional,-se padece en ellos de grandes rezagos y
marginalidad. Existe un número importante de universidades públicas en donde la función de investigación es casi inexistente; los doctorados, escasos y los
recursos e infraestructura utilizados para su crecimiento, muy limitados. De 12,819 investigadores ubicados
en las instituciones de educación superior, 5,840 se
encontraban en las universidades públicas estatales y
6,979 en las instituciones de la zona metropolitana de
la ciudad de México (ANUIES, 2000: 85). Sin embargo, ahora los denominados Centros SEPCONACYf han adquirido una gran importancia en
la concentración de investigadores y recursos, así como
en sus resultados y productos. Casi 70% de los
posgrados, no obstante, siguen ubicados en las instituciones públicas de educación superior, preferentemente
en sus universidades. El doctorado aún tiene un bajo
nivel de recepción, pues cuenta únicamente con 7%
del total de la matrícula del nivel.

BALANCE DE UNA DÉCADA
Si analizamos los datos anteriores y otros elementos
de la realidad de las universidades mexicanas, desde el
debate internacional respecto de los cambios que están ocurriendo en las universidades de los países de
alto desarrollo en conocimientos, ciencia y tecnología,
se revela la magnitud y calidad de las brechas y contradicciones que se padecen en el contexto nacional.
Para realizar este balance, se toman en cuenta
cinco grandes tendencias dominantes de cambio a nivel internacional: a) universalización de la educación
superior, b) gestión y diversificación del financiamiento,

c) vinculación con la industria Y gestión :'emprendedora"' d) cambio organizacional Y normativo en la administración y e) pertinencia social y calidad. .
a) Universal,izaci.ón de la educación sup~. En
los países de alto desarrollo científi~o-t~~ologico se
ha ingresado al umbral de la universalizac10n de la oferta de educación superior para atender a una demanda
.al
ncun·a de 50% del grupo de edad escolar
SOCI ' por e
correspondiente. Para la UNESCO, este concepto,
ad emás de definirse desde una ampliación de la .cobertura social y del acceso a este nivel para todos, unplica una organización del sistema de educaci?n ~~rmanente y para toda la vida, su intemacionalizac1on,
una autonomía responsable, la tranSparencia en la rendición de cuentas y un proceso de aprendizaje suste~tado en valores, en una cultura de paz y en el ~b10
de paradigmas en la producción de nuevos conOCllillentos para un desarrollo sustentable.
. .,
En México, el concepto de universalizac1on de
la educación superior no tiene importancia. Como se
ha señalado, la cobertura del sistema abarca apenas
16% del grupo de edad y su organización es de ~o-rte
tradicional, sustentada en un proceso curricular ngido
y profesionalizante, con recursos ~tados~ con una
autonomía siempre cuestionada o mterve~da por ~l
Estado y sus organismos. Se trata de un sistema mas
definido por la difusión de conocimientos _qu~ ~or su
producción, por la repetición Y la memonzacion que
por la creatividad, o por la creación de valores o capa-

ciones de hace veinte años: como media, por ca~ 1O_O
estudiantes que ingresan a la educación univers1tana
unos 30 pueden egresar. El tiempo que se llevan en
hacerlo, como una media del desempeño de los estudiantes, puede alcanzar hasta quince años:
La oferta que se mantiene no ha vanado sustancialmente tampoco durante la década. Siguen predo.
do los estudios orientados a las profesiones
má
mman
..
tradicionales y a las carreras más baratas; las ciencias
exactas, naturales y agropecuarias se reducen año ~on
año· crecen relativamente las profesiones denommadas 'intermedias y técnicas, y no hay creación sigr¡ificativa de nuevas carreras relacionadas con los desarr~
llos contemporáneos en el conocimiento ~tele~omUillcaciones, nuevos materiales, ciencias soCI~es mte~das, microelectrónica, ciencias del espacio, analistas
simbólicos, etcétera) . Esto último se ha concentrado re-i
&lt;lucidamente en el posgrado, sobre todo en el doctorado.
b) Gestión y diversificaciim del financiamiento. Una

cidades y habilidades.
.,
Los datos de tendencia respecto a la atencion de
la demanda social dan cuenta de que la absorción del
nivel medio superior al superior, durante los noventa,
ha venido disminuyendo, por lo que el primer ingreso
a licenciatura fue de menos 4.7% en su tasa anual, _Y de
menos 7.1% para el conjunto de la educación umversitaria. Esta reducción de la matrícula, sobre _todo en
las universidades públicas Y autónomas, n~ nene ~orrelación con el mejoramiento de la eficiencia termmal
otros indicadores de calidad del servicio que se ofre~e. Éste se mantiene prácticamente igual a las correla47

TRAYECTORIAS ¡AÑO 11, NO. 3

1MAYO-AGOSTO 2000

TRAYECTORIAS

,AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

�Eclucación

La universidad pública en la encrucijada

La universidad pública en la encrucijada

de las tendencias de mayor impacto generalizado que
.se ha presentado para impulsar, paradójicamente, cambios en las instituciones universitarias es la contracción de los recursos financieros provistos por el Estado. Si se correlaciona el decrecimiento de éstos respecto el crecimiento de la matricula --como se vio en el
parágrafo anterior-, la relación es inversamente proporcional. Sus impactos se han expresado, en lo fun-

En México) el concepto de
universalización de la
educación superior no tiene
importancia. Como se ha
señalado) la cobertura del
sistema abarca apenas 16%
del grupo de edad.

inductivo", para asegurar la conducción del cambio
eficiente utilizando el instrumento presupuestario.
Desde inicios de la década, la directrices de la
política educativa gubernamental se concentraron en
impulsar un esquema de financiamiento relacionado
con la evaluación externa de programas, la competitividad entre los individuos por fondos extraordinarios
(política que viene desplegándose desde 1986 con la
creación del Sistema Nacional de Investigadores). Los
resultados de esta política los sintetiza Romualdo López
(1996: 131):
• Fl subsidio canalizado a la educación superior es insufi-

ciente, tanto en relación con el producto interno bruto,
como en la proporción que se le asigna del total del gasto
educativo.

• &amp; cierto que ha habido una restricción en los recursos,
pero la educación superior ha sufrido, en mayor proporción que otros niveles educativos, los efectos de la crisis.
Fl esfuerzo realizado en los últimos años ha sido muy
importante pero continúa siendo insuficiente, no sólo para
recuperar el rezago acumulado, sino sobre todo para hacer frente a los retos del fururo.

damental, en cambios en la administración y la gestión
de las universidades, lo cual se ha asociado con el concepto de accauntabihty, o de evaluación, acreditación o
¡rendición de cuentas de las universidades en relación
.....~ - - - - - -con sus objetivos y sus medios, en conformidad con

• Dentro del subsistema de educación superior, el univer-

los requerimientos de la sociedad y la economia.
En el ámbito de las universidades mexicanas, el
enfoque de mercado y de búsqueda de elevación de la
calidad del servicio y de sus desempeños, así como la
rendición de cuentas respecto de la gestión y la diversificación de los recursos financieros, se tradujo durante la década en cuestión, en lo que se conoció como
el retiro de las responsabilidades y compromisos del
Estado en materia de financiamiento. La lógica subyacente con la que se justificó la contracción de los re-cursos orientados hacia la educación pública universitaria fue que debía impulsarse un mejoramiento de la
calidad de su desempeño por la vía de un "método

c) Vincukzción con la industria y gestión emprendedora. Desde hace unas dos décadas, con mayor pronti-

48

•

sitario ha sido particularmente afectado. Fl subsidio por
alumno universitario es menor que el del estudiante tecnológico.

tud en la del fin de siglo, las universidades han sido
reinterpretadas y revaloradas desde una perspectiva
económica estratégica, sobre todo por su articulación
con la producción de conocimientos de frontera en
ciencia y tecnología, por los requerimientos hacia ella
de los procesos productivos, de servicios y comerciales, y por la internacionalización de la transferencia de
conocimientos e información.
Esta función de entidades productoras de conocimiento útil se ha convertido en el paradigma que ha
modificado el perfil de las universidades públicas des-

l!t'YECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

de un modelo de universidades "emprendedoras" o
"corporativas", sobre todo para la formación de nuevos recursos humanos, y para llevar a cabo proyectos
innovadores en materia de ciencia y tecnología. Estos
cambios se han concebido como una "segunda revolución académica", en donde los resultados de la investigación científica son trasladados a propiedad intelectual, a mercancías comercializables y a desarrollo
y competitividad económicas (Etzkowitz, 1998).
Desde la experiencia mexicana, lo que constituye una tendencia de cambio central en gran cantidad
de universidades en el mundo no representa un paradigma común ni una gran preocupación entre sus instituciones universitarias. Las formas más comunes de
vinculación universidad-empresa se concentran en la
docencia, vía algunas formas de capacitación, de entrenamiento, y más recientemente en una suerte de boom
de diplomados de actualización, pero que se remiten a
la formación fundamental de recursos humanos para
el mercado de trabajo. Las menos, pero que tienen algún nivel de potenciación, se expresan en relaciones
hacia algunas empresas, para fines de innovación o de
desarrollo tecnológico, hacia algún tipo de servicios Y
hacia las demandas de los gobiernos federal o estatales. Como se señala en un estudio al respecto:
[...] aunque las relaciones más intensas y directas se producen en ciertos campos de la política (por ejemplo, la
política tecnológica) y, por tanto, en ciertos campos del
conocimiento y la economía (como los campos asociados a la investigación y desarrollo), la comerciafuación Y
capitalización del conocimiento, así como la intelectualización de la economía han impactado seilSlblemente el
sistema de conocimiento en su conjunto. Fllo se expresa,
por una parte, en cambios institucionales y cambios de
actitudes y valores en los actores sociales Ypolíticos asociados a los nuevos procesos y, por otra parte, en la creación de las llamadas "interfases", en la emergencia de
nuevos actores (tales como los asesores académicos o los
emprendedores) y en la difusión del valor de la
" empresarialidad" [...] en el caso específico de México,

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

disposición de los actores, además de que se han produ-4
cido múltiples mecanismos de vinculación y existe un¡
importante juego de iniciativas e intereses de los diversos
actores, sin embargo, el nivel de operacionalización es
aún limitado (Casas, 1997: 337-338).

Lo anterior responde a las características en las
que se desarrolla fundamentalmente la investigación
en ciencia y tecnología en el país y la reproducción de
la tradicionalidad y obsolescencia en la reorientación
formativa de las profesiones.
México mantiene y reproduce en el tiempo un
papel reducido en la producción científica internacional (alrededor de 1%), incluso frente a países de similar o menor desarrollo económico (como Turquía o
Costa Rica,respectivamente) . Estados Unidos es el país

49

1

1

podría afinnarse que si bien hay un cambio notable en la

1

MAYOAGOSTO 2000

�...EclucacUuL supeliOl'-

~~--------------------~---;La universidad pública en ~ encrucijada

ú:i universidad pública en ~ encrncijada

que, de manera indiscutible ejerce el mayor dominio
científico y tecnológico sobre México. Esto puede demostrarse por el número de convenios de cooperación
en ciencia y tecnología existentes, por el número de
estudiantes mexicanos en sus universidades, por el
monto de la inversión de sus agencias y organismos en
el desarrollo de la capacidad científica del país, por la
\influencia de sus métodos, lenguajes y orientaciones
teóricas y metodológicas, por el seguimiento de sus trabajos de investigación de frontera, por el intercambio
académico, por la participación de autores mexicanos
en sus revistas y libros, por el material e instrumental
científico que se usa, por sus modas, por la influencia
"de su cultura y por el afán nacional de imitar sus &lt;lesa-

La centralización política
y la eficacia tecnocrática se
han acentuado durante
los noventa en las
universidades mexicanas.
1_,._ _ _ _ _ _

Jrrollos y modelos que frecuentemente se usan para
demostrar "modernidad". En el momento en el que el
proceso económico y empresarial, de tecnologización
e informatización del mercado laboral y sus demandas
hacia la universidad empiezan a demandar nuevas habilidades, conocimientos y especialistas en nuevas áreas
de la ciencia y la tecnología, ésta no lo resiente ni está
preparada para poner en marcha de forma planificada
y de largo plazo los cambios estratégicos para ser una
institución emprendedora, ni en lo particular ni en lo
general.
c) Cambi,o organizacúmal y rwrmativo en ~ administración. Para Clark Burton ( 1998), las universidades han entrado en una fase de cambios profundos
que no tiene punto de retorno, ni perspectivas cerca-

50

nas a una fase de equilibrio. Esto se debe a la multiplicidad de nuevas demandas a las que tiene que hacer
frente, que han alterado sustancialmente su capacidad
de respuesta. Esto ha generado una suerte de "crisis
sistémica" en ellas (Burton, 1998: 131-132).
Para enfrentarla, las universidades recurren a la
"diferenciación" a todo nivel: a nivel institucional,
programático, de oferta, de demanda, de recursos, bajo
la forma de cambios incrementales sucesivos que van
creando una cultura permanente de innovación organizacional, o como dice el autor citado, de sentido "emprendedor". Los elementos que comprenden los caminos por los que se transita son cinco:
• el fortalecimiento del núcleo directivo,
• la expansión de la periferia de su desarrollo,
• la diversificación de la base financiera,
• el estímulo al corazón académico y
• la integración de una cultura emprendedora.
El impulso de visiones emprendedoras en las universidades mexicanas en los noventa trajo consigo un
cambio normativo y administrativo -que no de contenidos-, pero de implicaciones políticas y organizativas
complejas.
El gobierno universitario mexicano, históricamente hablando, se ha caracterizado por su desatención a los problemas académicos fundamentales, así
como por su incapacidad para conducir propuestas
docentes y de investigación consistentes y de largo alcance. Por lo regular, su ejercicio se ha comprendido
más relacionado con la política del sector universitario, que como de conducción de planes y programas
de transformación de las funciones sustantivas de las
universidades.
A esta orientación de sobredeterminación de lo
político y lo burocrático por encima de lo académico,
se le ha añadido el autoritarismo de las administraciones centrales, bajo la tónica de una reproducción de
las figuras tradicionales del profesionalismo y la enseñanza, frente a la politización de los actores emergentes, estudiantes, profesores o, más recientemente, de
los investigadores.

TRAYECTORIAS

¡AÑO U, NO. 3 I MAYO-AGOSTO 2000

Durante el periodo de los noventa, tomando
como ejemplo la imitación en lo fundamental del modelo norteamericano, el cambio organizacional ha tenido pocos resultados en las universidades públicas
mexicanas, sobre todo porque prevalece la reproducción del poder político sobre el académico o el emprendedor, por las alianzas con los grupos de p~der
del gobierno federal por encima de las aut~~ormas y
por la falta de una verdadera profesionalizac1on de los
cuerpos administrativos y directivos.
.
Por ello, la centralización política y la eficacia
tecnocrática se han acentuado durante los noven~ en
las universidades mexicanas. Por la vía del otorgarm~nto
de los presupuestos públicos ordinarios y extraordin~rios, la Subsecretaría de Educación Superior e Invesngación Científica (SESIC) y sus instrumento~ de evaluación y ulterior acreditación, se ha converndo en el
principal instrumento de control y b~ocratizac~ón de
los cambios en las universidades públicas del pais. Por
la vía de esquemas Y metodologías de evaluación y técnicas nuevas de presupuestos se ordenan y definen los
costos de las instituciones, su quehacer anual, su programación y su desempeño, con lo cual ~l ejercicio ~nanciero se ha convertido en una formalidad normanva que deviene en un mecanismo de control eficaz. E~to
se refleja claramente en los cambios que se_ h~ vemdo
sucediendo en materia administrativa, legislanva y de
gobierno en un conjunto de universidades públicas del
país (Didriksson, 1999).
.
d) Pertinencia social y calidad. El tema de la pernnencia social de la educación universitaria se ha convertido en un punto clave para la reflexión de los cam. que estan' ocurriendo• El concepto
referenb 1os
_ hace
.
cia a las nuevas relaciones entre la umvers1dad Y la sociedad la econonúa y el mundo en su conjunto. Como
tal es ~ concepto multirreferenciado que articula los
diferentes componentes de la calidad del servicio educativo que se ofrece.
.
.
Para la UNESCO (1995: 29), la perunencia social se relaciona:

[con el] papel desempeñado por la enseñanza superio~
como sistema Ypor cada una de sus instituciones con
respecto a la sociedad, y también desde el punto d~ vista
de lo que la sociedad espera de la educación supenor. La
pertinencia debe, pues, abarcar cuestiones como la democratización del acceso Y mayores oportunidades de
participación en la educación superior durante las distin,
tas fases de la vida, los vínculos con el mundo del trabajOj
y las responsabilidades de la educación superior con respecto al sistema educativo en su conjunto. No menos
importante es la participación de la comunidad de la educación superior en la búsqueda de soluciones a probl~
mas apremiantes como la demografía, el ambiente, la paz"1
Yel entendimiento internacional, la democracia Ylos de-

El tema de la pertinencia
social de la educación
universitaria se ha convertido
en un punto clave para la
reflexión de los cambios que
están ocurriendo.
rechos humanos. La mejor manifestación de la pertinencia de la educación superior tal vc:z sea la variedad de
"servicios docentes" que presta a la sociedad

En las universidades mexicanas, el problema de
la pertinencia de la educación superior y los cambios
en el terreno del conocimiento se han concentrado mucho más en los aspectos formales de la evaluación Y la
acreditación externas.
El desarrollo de los diversos y múltiples mecanismos puestos en marcha para llevar a cabo esta _evaluación ha estado estrechamente vinculado a la diversificación de la mecánica que otorga el subsidio a las
instituciones públicas y a su uso en el diseño de pro-

51
lRAYECTORIAS ,AÑO O, NO. 3
1

1 MAYOAGOSTO 2000

�r+ encita •• • ◄-

Eclucaclón - - ~

La universidad pública en la encruci.j

La universidad pública en la encrucijada

¡gramas y políticas. Asimismo, vale la pena destacar que
a las únicas que se evalúa de esta manera es a las instituciones públicas, de forma sistemática y programática, pero
no así a las privadas (más allá de las que lo desean hacer
de forma voluntaria), sobre las cuales no se ejerce ningún
control de calidad. Fl argumento es que su mecanismo de
evaluación es el mercado.
Además, ningún organismo compuesto por las
representaciones de las instituciones públicas o de sus

La huelga de la UNAM.fue el

símbolo ernblenuitico de lo que
ocurrió-con t:odíJ y que rw acab~
en la educaciún superior en estos
años que marcarun el cambio.
sectores participa en la evaluación. Por ejemplo, con la
propuesta de creación de un Sistema Nacional de Evaluación, pretende crearse un organismo ad IUJC para su
conducción, también por fuera de las comunidades académicas e institucionales. Los rectores, por ejemplo, no
tienen cabida, como cuerpo gremial, en las decisiones al
!respecto. Son consultados, pero no cuentan con un organismo directivo (la ANUIES es su mediadora) que propicie su participación en la definición de criterios de evaluación o de financiamiento, y cuando lo hacen, lo hacen por
su propia cuenta. Mucho menos es considerada la participación de otros sectores o actores como los trabajadores, los investigadores, los profesores o los estudiantes.

EL CASO EMBLEMÁTICO DEL FIN DE
SIGLO: LA HUELGA DE LA UNAM
Con el anterior balance, puede afirmarse que las causas
de la huelga más prolongada que ha tenido una universidad en el país reflejan claramente la crisis de una política

52

errática y autoritaria; la más pura desconfianza entre
las comunidades académicas con las políticas emanadas del gobierno. Una desconfianza que se reprodujo
a tal nivel que se convirtió en una desconfianza generalizada. La huelga de la UNAM fue el simbolo emblemático de lo que ocurrió -con todo y que no acabaen la educación superior en estos años que marcaron
el cambio de cien.
Desconfianza de los estudiantes hacia la rectoría, entre ellos mismos y de cada lado, entre estudiantes y maestros, entre maestros entre sí, entre autoridades e investigadores, entre investigadores y estudiantes, entre estudiantes y la sociedad, entre estudiantes y
periodistas, entre periodistas entre sí, entre estudiantes
y gobiernos, entre la derecha y la izquierda; desconfianza entre todos fue el signo permanente de la huelga
de los diez meses de la UNAM, pero es lo que ahora se
ha profundizado, después del saldo brutal que dejó la
entrada de la Policía Federal Preventiva.
Lo que se ha escuchado después del 6 de febrero es que la intervención de la Policía Federal Preventiva había sido necesaria, porque "ya se habían agotado todos los procedimientos para hacer entender al
Comité General de Huelga (CGH)" que debía levantarse la huelga, "que se habían agotado las posibilidades del diálogo", o cosas parecidas. Lo que está en el
fondo, sin embargo, es una condición de crisis moral,
de credibilidad, de cerrazón, de hartazgo, en donde se
esconden los elementos causales que estuvieron detrás
de las decisiones para no atender reclamos, para no
dialogar en serio, para no valorar propuestas de salida
y dejar alargar un conflicto para volverlo de universitario a político, a "cuestión de :&amp;tado", y para convertirlo de uno de carácter social a uno de "vigencia del
Estado de Derecho".
Ni se habían agotado todas las posibilidades de
solución de la huelga, ni se había agotado el diálogo.
En la realidad, ni lo primero ni lo segundo se intentaron. Para probarlo se describen aquí las innumerables
propuestas y argumentos elaborados y presentados por
una cantidad importante de académicos, aunque no

sólo, durante Y después de la huelga. Ante ambo~ re~tores y frente al CGH fueron presentadas un s~u. . . n·vas que se enfrentaron a la cerrazon,
mero d e 1IUC1a
• limi
valga de nuevo decirlo, ante la desconfianza sm

te

de ambas partes.

La huelga derrotada
.
Antes de la huelga que terminó en tragedia, _c~_ando
de
mes antes, una muy pequeña comts1on
h
mocoun
.
académicos se entrevistó con altos funcionarios de la
rectoría de Francisco Barnés, para mostrar su preocupación sobre la manera como estaban llevándose a cabo
1os PrOCedimientos para imponer un nuevo Reglamento
.
General de Pagos. Se insistió a los funcionanos en ~e
ello conduciría la huelga y se les connún~ a no. r ~
. extramuros del ConseJo Uruvers1tauna convocatona
.
despues·
ocum·ó-· Se les presentó la idea de
no-como
. era aplazar la reforma y, desde entonces,
que 1o meior
se les propuso la palabra "suspensión,,' para que ello permitiera
debatir en serio el reglamento.
También se les advirtió respecto
a la relación de un año político con
un movimiento estudiantil. Los
funcionarios, después de un par
de reuniones, confirmaron que estaban dispuestos a entrarle a la
huelga y, poco después, otros sostuvieron que frente al CGH habían tomado la decisión de irse
"muy duro", pero " muy duro" .
La decisión de conúnuar
con las reformas programadas
durante el rectorado de Barnés como la modificación al Reglamento de Posgrado, la del pase
automático, la de la docencia, la
del Reglamento General de Pagos
Y lo que culminaría con una reforma organizativa denominada
de "federalización"-, pasara 10

que pasara y lo apoyara quien lo apoyara, fue rígi~a y
. . En su escenario de reforma desde arnba;
autoritaria.
.
el equipo de la rectoría de Barnés de Castro mostro_lo
muchos ya era evidente: el profundo aleJaque Para
.
d' ·
miento de los intereses de las comurudades aca errucasyestudianciles del de los funcionarios y directivos
.
de la UNAM. Su visión de legitimidad estu:,ro mas hacia las esferas políticas del poder Y del gobierno fe~eral, que hacia estas comunidades. Cuando reven~o el
movimiento estudiantil, su actitud fue de despr~10.
Del lado de las autoridades, desde los primeros
días de la huelga, primó una concepción cerra~a. ~'1
.d s unilaterales de manipulación de la op1IUon
sal1 a
'
¡ di ·
ública Y de buscar, sobre todo, el desgaste Y a VI~ión del CGH. La idea del diálogo, propuesta de m~nera inmediata por parte de una comisión de acade-1
micos, entonces denominada Comisión Plural de Investigadores, no tuvo ningún eco. No es hasta la tercera semana de la huelga que la rec-'.I
toría nombra una errática y con-'.!
fusa "Comisión de Encuentro",
que con los únicos que no se "encontró" fue con los del CGH.
Después, con el carácter de "re-.
solutiva" que se le dio a esta comisión hasta su final, no fue ca--i
paz de lograr un solo resultado favorable al avance de la solución
del conflicto. Lo único que hizo
fue dejar hacer y dejar pasar.
A poco más de un mes de
huelga, se convoca al Consejo
Universitario de forma extraordinaria dado que la de " encuentro,,
estaba profundamente cuestiona-

'

da por el CGH.
La situación en lugar de
mejorar se volvió más critica, porque los resolutivos del Consejo
Universitario ahondaron las diferencias en el seno de los estudian-

53
lRAYECTORIAS

AÑO 11, ~- 3

MAYO-AGOSTO 2000

lRAYECT~ AÑO U, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

�laliawllclón....~••uppeeñm••- - - - - ~ - - - - - - - - - - - - - - - -~

Eclucaclón supeñ•

La universidad pública en la encrucijada

tes paristas y radicalizaron el movimiento, al no acreditar a los dirigentes estudiantiles reconocidos por algunos grupos y sectores más contestatarios y con la
manifestación de una abierta confrontación entre sí.
.,a parali7..ación de importantes avenidas en la ciudad
de México, las constantes manifestaciones en pro de
una confrontación con el gobierno del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas y la orientación que ya imprimían los
,grupos más radicales en la conducción del movimiento
fueron ahondando las mutuas y reproducidas desconfian-

Desde los primeros días de
la huelga) primó una
concepción cerrada de
salidas unilaterales) de
manipulación de la opinión
pública y de buscar el
desgaste y la división
delCGH
zas, pero fueron limitando las perspecovas estratégicas del
mismo.
Para entonces, en el seno de la propia rectoría,
se mostraban también fisuras. Algunos exrccton.-s empezaron a manifestarse por una salida violenta, criticaban velada o abiertamente, por medio de diversos voceros, al rector Barnés, otros grupos de derecha exigían sancionar a los estudiantes, y muchos más pedian
a gritos la entrada de la fuerza pública.
Los intentos de diálogo fueron fracasando uno
a uno. El primero aceptado por el CGH, el de la Cámara de Diputados, terminó en un caos, y los que le

La universúlad pública en la encmcijada

siguieron en el edifico antiguo de Minería no pasaron
de las propuestas de formato y de procedimiento. Durante estos intentos fracasados y alargados innecesariamente por ambas partes, numerosos académicos
propusieron medidas concretas para avanzar en el diálogo. Por ejemplo, a mediados de julio de 1999, unos
cientos de profesores e investigadores se pronunciaron públicamente e hicieron llegar a las comisiones del
supuesto diálogo en Minería la propuesta de aceptar la
solicitud del CGH de exponer públicamente "sus argumentos y consideraciones respecto a las causas del
conflicto y al contenido de su pliego petitorio y, asimismo, que se escuchen las consideraciones respectivas de la rectoría al respecto". Se proponía, además,
que la organización de un Congreso General permitiría discutir la resolución de los puntos del pliego
petitorio, con lo cual quedarían pendientes de resolver
por la vía del diálogo inmediato: a) el alargamiento del
semestre, b) un pronunciamiento explicito de no ejercer sanciones ni represalias hacia los estudiantes y c)
el acuerdo de fecha y lugar para la entrega de las instalaciones. Lo que parecía racional y lógico, después de
unos cuantos meses de huelga, a las partes en conflicto
no les pareció ni digno de ser abordado. Después, el
CGH, durante las transmisiones por Radio UNAM
desde Minería, clamaba porque lo dejaran, por lo menos, exponer el contenido de su pliego petitorio, y la
delegación de la ya nueva rectoría, suponía que lo conocía a cabalidad. El mismo resultado tuvo la propuesta
del denominado grupo de los 8, que llegó a ser aprobada por el Consejo Universitario, pero que fue desechada sin más por el CGH, porque se entendió que la
rectoría ya le había dado el "beso del diablo" para
abortarla.
En un desplegado hecho público el 31 de agosto
de 1999, más de 250 académicos, frente a la convocatoria a una nueva sesión del Consejo Universitario, señalaron lo siguiente:
A más de cuatro meses de parali7.ación de las actividades,
los académicos abajo firmantes, que hcmoo venido compartiendo puntoo de vista, emitido propuestas sustenta-

das en el diálogo entre las
parres y noo hemos organizado de manera pemianente desde antes y durante todo
este periodo, consideramos
que debe ponerse en el centro de la atención, del análisis, de las propuesras y de todos nuestros esfuerzos, la
realización de una verdadera reforma universitaria, incluyente, profunda y de un
claro carácter democrático.
Esto es lo que hemos insistido al CGH y exigimos a las
autoridades.

La argumentación con
la que se sustenta la necesidad
de llegar a un Congreso es el
tema central de este comunicado, pero además se proponen siete puntos, que después aparecerían del lado de las autoridades como plataforma de solución, a saber:
Suspender el Reglamento General de Pagos, suspender
la relación con el CENEVAL, decretar la no aplica&lt;.,ón
de ningún tipo de sanción a los paristas, tomar como
base la plataforma de solución emitida por el Grupo de
los 8, junto con algunas de las precisiones, avances Ypropuestas complementarias que hemos realizado diversos
sectores de la comunidad universitaria (La Jamada, 31
agooto 1999, p. 16).

Para el mes de septiembre, los académicos organizados en la Federación de Colegios del Personal Académico de la UNAM volvieron a proponer cuatro puntos para llegar a un acuerdo inicial entre las par_t~:
suspensión del Reglamento General de Pagos, des1sumiento de las sanciones administrativas y penales contra los paristas, elaboración de un esquema de recupe-

ración del semestre y el com-,
promiso del Consejo Universitario de organizar un congreso
y foros de discusión y decisión
(La Jornada, 9 septiembre de
1999, p. 38). Este comunicado
fue considerado "un chantaje'~
por el CGH y una tontería por
parte de las autoridades, que
para entonces no querían saber
nada acerca de la realización de
un congreso universitario. Al-gunos exrectores exigían al rector Bamés convocar al Consejo Universitario para oponerse
a la figura de congreso resolutivo.
Para el mes de noviembre,
el conflicto en la UNAM había
llegado al limite, desde la lógica
de las estrategias del desgaste elaboradas por el rector Bamés, y de resistencia inamoVIble
del CGH. Era el momento, entonces, de sustituir al rector'
e iniciar una nueva estrategia de ruptura Y reprimenda
con el CGH. El gobierno federal se decidió por intervenir
directamente la universidad y, para ello, puso a un secretario de Estado.

La política de la doble cara
Con el arribo de Juan Ramón de la Fuente a la rectoría, se buscó primero comprender que esta huelga tenía un motivo profundo: la desconfianza de todos contra todos. El rector recupera las alianzas perdidas con
la derecha universitaria y los exrectores, atiende a todos los sectores de la comunidad, propicia una imagen
de diálogo y de autoridad competente y dedica todos
sus esfuerzos por buscar el entendimiento con el CGH.
En su primer encuentro con el organismo estudiantil (29 de noviembre), señala que éste "representa
el primer acercamiento que nos encamina hacia una
solución del conflicto y, con base en un diálogo respe-

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TRAYECTORIAS ~ 11,~. 3 ~YO-AGOSTO 2000

lRAYECTORIAS
-

AÑO 11, NO. 3
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MAYOAGOSTO 2000

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�Eclucaclón superior

.Eclucaclón •perlor

La universidad pública en la encrucijada

La universidad pública en la encrucijada

~oso que siempre ha caracterizado a los universita¡1os Y u~ intercambio libre de ideas, en presencia de
los medios de comunicación Y de cara a nuesrra socieda~, ~toy seguro de que vamos a poder avanzar hacia el
obJetlvo común que hoy nos tiene aqw· reunidos". A parnr
.
de entonces, se propuso construir una salida de " consen-

ri7.ación de la comunidad universitaria e incluso ueda
justificar el uso de la fuena par.i el levantamient:de la

huelga [...] Por último, la federación considera que los
resultados del plebiscito deberán servir como base para
que la negociación entre la rectoria Yel CGH conduzca a
la solución del conflicto Y al levantamiento de la huelga
en el plazo más breve (La Juma.da, 18 enero 2000).

Con la entrada de la Policía
Feder~l P~eve~tiva al campus
universitarw) el domingo 6
de febrero) se mezclan las dos
caras de la nueva rectoría.
que fue exactamente la misma que diversos
d
d' .
grupos
e ~ca cnucos habían elaborado, como se ha señalado
aqw, desde hacia meses. La misma fue presentada Y aprobada por parte del Consejo Universitario. Para sustentarla, el. rector
. uru.
. convocó a la realización de un p Ieb.ISClto
vers1tano. Para entonces, la Federación de CoJPOios em;,.; ,
.
••=º
un comurucado que a la !erra decía:

f,O",

La propuesm recoge muchos de los elementos que amplios Sl.'CtOres de la comurudad universi•n..;n
.
""' ..., en parncular esra fedcraoón, han venido construyendo como propuestas de solución al actual conflicto. En este sentido, la
federación considera que el mecanismo plebiscitario,
como expresión directa de la comunidad, representa un
avance democrático [···] La redaroon
., d e la pruncra
.
pregunta, sin embargo, convoca a votar por la propuestll "en
paquete"; es decir, incorpora la composición de la comisión ~rganizadora y del congreso mismo, asuntos que
ameman una discusión más detenida. En cuanto a la segunda pregunta, la posición de la federación es aún más
cática, ya que considera que puede dar lugar a una interpremción de los resultados del plebiscito que favorezca
una salida unilateral, produzca con ello una mayor pola-

56

Los acontecimientos, a partir del plebiscito mosrraron rápidamente la orra cara de la nueva recto~a. En
lu~ de propiciar la negociación con el CGH, se le conrruna a la entrega de las instalaciones; revive la idea de que
hay grupos externos infiltrados; dice que había "pilla·
saqueo Y vandalismo" Yhace intervenir a la Policía Fed¡e,
ral .Preventiva
en la Dirección de Preparatonas·. Los acone.
tecuruentos trágicos de la Preparatoria Número 3 se aprovechan
., para dar luz verde al "Operativo UNAM" d eapreh ens10n de estudiantes.i La explicación que da el rector,
de que no tuvo nada que ver con la entrada de la policía a
la UNAM, no resulta para nadie satisfactoria.
Con la enrrada de la Policía federal Preventiva al
campus universitario, el domingo 6 de febrero, se mezclan-~ dos caras de la nueva rectoria en una lógica esquizo~emca. Se lanza una campaña publicitaria de un solo
esnlo que construye un discurso vehemente: "lamentamos que los reiterados esfuerzos que se realizaron
para_ lo~ una solución concertada al conflicto univers1tar10 no hayan podido fructifiicar", como
.
.
suscn• El_. primero de febrero un grupo de porros, personal de seguridad
pre\1amente contratado y ttabajadon.-s de vigilancia de Auxilio UNAM
~rgarus_mo que forma parte de la Din.-caon General de protL'CC1ón a 1~
comurudad a cuyo frente se em:ootraba Bri id N
.
.
por su parucipación en o
.
g o avarretc, conOCJdo
al .
rgaruzar grupos de choque, entraron a las inst aci,me,; de la Pn:parJtona Número 3 de la lJNAM Lo,, •
·
dd C,_mse10
rruembros
. · General de_ Huelga (CGH)
'
que n.--sguardaban las
mstala;;;:d:•:i:td~~~a~:~as. En poco ncmpo, los L'Studiantes de otras
.
•
se congregaron a las afueras de &lt;'Sta p
.
ratona Los provocadon.-s imciaron una gresca contra. los C:.tudi::
a~luonados, qu~ buscaban n..'Cllperar las instalaciones de la preparatoria,_que culrruno con varios miembros de Auxilio UNAM herid .
Pohaa Federal Prcvenova Uegó horas má\ tard •
.
.
os. La
tudiantes del CGH
. ·
c. cerco a cientos de esa!
.
que se protegmn en el interior del plantel y los llevó
recdí1usono norte de la ciudad de México. Atú &lt;-'Stu\1eron presos más de
3o as.

bieron los directores de la UNAM, o
como lo dijo el Consejo Nacional de
la ANUIES, "lamentamos que los
múltiples esfuer¿os realizados para
encontrar una solución basada en el
diálogo y los acuerdos entre universitarios no hayan dado el resultado
esperado a lo largo de ese tiempo",
con curiosas coincidencias. Luego vinieron las acusaciones de terrorismo,
de peligrosidad social, de despojo hacia los estudiantes presos, combinadas con los llamados a la concordia
y el regreso a clases en un clima de
"reconciliación".

El futuro que se viene encima
En una entrevista con el suplemento
Bur.areli 8 (13 de febrero de 2000),
el autor suponía los siguientes tres es-

cenarios:
1) El del endurecimiento: la persecución prolongada contra los paristas, para de este modo buscar
el voto del miedo en la población y, de paso, golpear las
candidaturas de Cárdenas y López Obrador, como un
símil de los asesinatos del '94, pero ahora con presos políticos y la policía en las instituciones y en las calles.
2) El intermedio: en donde se da una liberación
de presos a "cuentagotas" y se deja a algunos con acusaciones fincadas para que operen como "señuelos" y
como avisos de que la ley se aplicará en serio. Mientras
tanto, la universidad se reabre y se propicia la participación de los universitarios en los cambios.
3) El alternativo: en donde el conflicto universitario se mezcla con la irrupción de un movimiento civil emergente que demanda la liberación de los presos
universitarios, la democratización del país y el no-voto
por el PRI.
En este tercero, el autor imaginaba que el rector se
pronunciaba en contra de la intervención de la fuerza pública, denunciaba las maquinaciones en su contra para

justificar por qué no había estado
involucrado en los hechos y se ponía a
la cabeza de un movimiento de concordia universitaria con la frente en alto.
El autor decía, en ese momento, que
los tres escenarios podrian combinarse en una lógica de complejidad, como.
al parecer está ocurriendo. Lo único
que debe descartarse ahora es la posición de dignidad que debió asumir
el rector. Quien sí la asumió, como
se sabe, es el doctor Pablo González¡
Casanova. 2
Lo que viene tiene por ello coordenadas que se entrelazan y generan
más incertidumbre que racionalidad.
Lo que es previsible es que el tema de
la UNAM empiece a impactar a otras
instituciones de educación superior
que se enrede directamente -si es que¡
no lo estaba desde sus inicios-con las campañas electorales y con la sucesión presidencial. También es previsible
que se imponga una visión más conservadora quei
democratizante en el proceso hacia el congreso universi-1
tario; porque, si se ha cedido en la intervención de la policía, dificilmente se buscará abrir, por lo menos en las in-,
tenciones de las autoridades universitarias -que cada día,
cierran los componentes de su estrat~ espacios de decisión hacia otros sectores de la comunidad universitaria.
También puede preverse que las anteriores condiciones
crearán mayores niveles de resistencia y de oposición al
interior de la UNAM y de otras instituciones que pueden
elevar, de nuevo, el clima de confrontación.Tampoco debe
descartarse que se propicien otros "incidentes" que gene-

El doctor Pablo Gonzálc-L Casanova fue n.'Ctor de la UNAM en los
primeros años de la década de los sesenta. Fue director del Centro de
Investigaciones lntcrdisciplinarias en Ciencias y Humarudades (CIICH)
de nuestra máxima casa de estudios. En febrero de este año renuncia a
su cargo de director de dicho centro en protesta por la toma de las instalaaones universitarias por parte de la Policía Federal Prevcnova.

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TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MA'IO-AGOSTO 2000

�•

supeñOL

~ - -- - ~ - - - ~ - - - ~ - - - - - - -- clucación .superior.

universidad pública en la encrucijada

tren intentonas de "golpes de mano", terror, miedo y des~e. _En ~, en el futuro que se acerca no se puede ser
opturusta; viene un tremendo rio revuelto en el que habrá
que detectar muy bjen a los benéficos pescadores.
CONCLUSIONES
La universidad pública mexicana está en la encrucijalia: La huelga de la UNAM; las múltiples tendencias
de cambio, que no acaban de aterrizar entre las institu~ones de educación superior del país; la cantidad de
mte~to~ fallidos de reforma; las políticas erráticas y los
multiplicados desafíos abiertos con la globalización con
Ja creación de bloques económicos de mercadeo' con
1~ cr~iente importancia de los conocimientos, ~e la
cre~cra y la tecnología, con tantos Y tantos problemas
sociales Y políticos acumulados. Las universidades esltán en un cruce de caminos, y la mayoria, creo, no sa,ben para dónde ir.
Y no lo saben porque les han cambiado el rumbo Y las orientaciones a cada momento. y ahora, lo que
antes era ya no lo es. Hasta hace algunos años, la lógica
del mercado se imporúa como paradigma regulatorio
en el cambio organizacional. Luego llegó la crisis, Y se
a~olparon los conflictos por el presupuesto. Al fin de
js1glo, lo que fueron los signos promisorios emanados
de algunos organismos internacionales como el Banco
,,,,,.,.___ _ _ _ _Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo o la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico empezaron a dejar de serlo. No podemos extendemos en ello en un trabajo ya de por sí muy extenso; pero, desde las políticas oficiales, ya nadie cree en estos
organismos, Y ahora aparece la UNESCO como la tablita
~ado~ oportunista de los hacedores de las políticas ante
la mcerndumbre. No queda más que reflexionar. Bienvenidos los cambios de rumbo, pero no los bandazos. No
p~edo, para concluir, sino remitir al amable lector al reciente documento de la ANlJIES (1 999) intitulado I.a
educación superior al sigw XXI, logros estratégicos de desarro(l 999)- En este documento no se hace mención ni se

°"

realiza la debida autocrítica de las formulaciones de la
~CDE qu~ fueron defendidas en el pasado por este orgarusmo, o bien alguna referencia a la influencia del Banco
Mundial en las políticas de educación superior durante
los noventas. La "tablita de salvación" a la que sí se hace
referencia exhaustiva es la UNESCO, que ya se asume
como punto de referencia programática, sobre todo sus
formulaciones derivadas de su reunión internacional celebrada en el mes de agosto de 1998. ~

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UNESCO P ,
'
' ans.

La formación integral de los alumnos
Un reto para las universidades mexicanas del siglo XXI
FELIPE MARTÍNEZ R IZO

La escuela es el dificil arce de amducir a los muchadws sobre un fiw

de navaja: por un lado, formarles en el sentido de la legalidad...
por otro lado, formarles en la voluntad
de mejorar las leyes, es decir, en seruido político...
El muchaclw rw es todavía penalmente imputable y no ejerce aún
dereclws soberanos. Está apenas preparándose para ejercerws el día de
mañana y es, en este sentido, inferior a rwsotros, pues debe
obedecernos y rwsotros respondemos de él. Pero, en otro sentido, el
muchaclw es superior a nosotros porque mañana hará que se decreten
leyes mejores que las que tenemos actualmente.
Teniendc en cuenta esto, el maestro debe, en la medida en que le sea
posible, ser profeta: debe esautar los "sigrws de los tiempos", debe
adivinar en los ojos de los jóvenes las rosas bellas que elles verán
claras mañana, y que rwsotros }wy vernos sólo ronfusamente.
Lorenzo Milani, 1976

I comenzar el siglo XXI, tanto en México
como en otros países, las universidades y
otras instituciones de educación superior
enfrentan retos enormes en varios ámbitos: unos tienen que ver con las funciones de docencia,
investigación y difusión; otros con aspectos de carácter estructural, como los relativos a evaluación, financiamiento y marco jurídico de la educación superior;
unos retos más pueden definirse en relación con los
principales actores del sistema, en especial alumnos,
académicos y directivos. Este trabajo se refiere, en particular, al desafío que representa la formación integral
de los alumnos de las instituciones de educación superior, reto que, a mi juicio, es uno de los mayores que
deben enfrentar las instituciones de educación supe-

A

rior mexicanas.
La afirmación de esta especial importancia puede justificarse teniendo en cuenta, por una parte, el

peso claramente mayoritario que tiene la función docente en el conjunto del quehacer de la mayoría de las
casas de estudio y, por otra, la importancia de la población joven en países que, como el nuestro, están entrando en la última fase de su rransición demográfica.
Por lo menos en principio, la importancia de la
investigación para el desarrollo nacional y la responsa-- - - - - - ~•
bilidad de las instituciones de educación superior e~
ese terreno son temas sobre los que hay razonable con- - ~ - - - - -!I,
senso. Esto se extiende a la enseñanza de posgrado, enr
la medida en que ésta se relaciona con la actividad de¡,
investigación.
Lo relativo a la enseñanza en el nivel de pregrado,
en cambio, se discute mucho menos. Al respecto, prevalecen los lugares comunes y las ideas recibidas; sei
ignoran los enormes retos que los procesos demográ-l
ficos y las profundas transformaciones sociales y culturales de nuestra época p lantean a un sistema nacional de educación superior que alcanzó, hace veinte años,
15% de cobertura del grupo de jóvenes en edad de
realizar estudios superiores, señalado por Martin Trow
(1961), desde hace tiempo, como umbral inferior de la
masificación (1961), y que en las primeras décadas del
nuevo siglo alcanzará sin duda, dadas las tendencias internacionales, cifras de cobertura muy superiores.
Este trabajo forma parte de uno más amplio
(Martínez, por aparecer), en el que podrá encontrarse
el análisis de otros retos que, en opinión del autor, deben enfrentar en la actualidad las instituciones mexicanas de educación superior; tareas que no deben
visualizarse aisladas, sino que forman un conjunto enorme de desafíos que, a su vez, implican la consecuencia,
por parte de las instituciones de educación superior,

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lRAYECTORIAS ¡AÑO 11, NO. 3 f MAYO-AGOSTO 2000

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

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�.Eclucaclón supeñ •

Educación superior

La fonnaciim integral de los alumnos

La fonnacwn imegra/ de los alumnos

de diseñar e implementar estrategias integrales de reforma Y. mejoramiento para abordar esas tareas con
;,--.- - - - -perspecnvas razonables de éxito.

LOS NUEVOS RASGOS DE LAS
INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN
SUPERIOR MEXICANAS
~n ~ ~asado no lejano, a mediados del siglo XX, las
msntu_c1ones de educación superior mexicanas se caracte_nzaban por ser pocas, pequeñas, con una baja proporción
.,
. de los jóvenes en edad de asistir a la educaaoo
supenor,
con
unas
cuantas
licenciaturas
tradic'
aJ
.
..
10n es,
sm posgrado ru mvestigación y con muy poco personal académico de carrera.
•
En 1999 se identificaban 1,250 instituciones
de educación superior, que tenían 1,533
campus o urúdades en todo el país. En 1950,

en cambio, había 39, Ysólo 60 en 1960. El número llegó a 109 en 1970; a 307, en 1980 y a
776, en 1990 (ANUIES, 2000, gráfica 2 .3).
La matrícula, en 1970, rondaba la cifra de
2?0,000 Y a fin de siglo creció casi a los
2 000,000 de alumnos; mientras que, en 1950,
apenas llegaba a 30,000. En esa fecha sólo aJrede?or de_ 1~ de los jóvenes de 20 a 24 años
de ed~d as1snan a instituciones de educación
superior.
El p~sgrnd o er~ prácticamente inexistente y la
matricula de licenciatura se concentraba en
unas cuantas carreras tradicionales, como derecho y medicina.
Los 30,000 alumnos de 1950 eran atendidos
por P?C~ más de 6,000 profesores, de los cuales pra~ncamente ninguno era personal de carrer~, smo que casi todos eran personas que se
ded1c~ban fundamentalmente a su práctica
~rofes1onal e impartian alguna materia en calidad de personal de asignatura.

Debe subrayarse que el que sólo llegara a la urúversidad 1% del grupo de edad significaba que se trataba de un alumnado muy selecto: pocos jóvenes de
mucha capacidad, como resultado de un severo proceso de selección social, con buena escolaridad previa,
con apoyo familiar, sin necesidad de trabajar, homogéneos culturalmente, con un futuro claro, habituados
a la disciplina y, en su mayoría, sin grandes
cuestionamientos ideológicos.
Hoy llega a las 1,250 instituciones de educación
superior del país 18% del grupo de edad y, siguiendo
la tendencia urúversaJ que entiende la estrecha relación que hay entre la escolaridad promedio de la población de un país y su nivel de desarrollo económico
y humano, tal proporción deberá incrementarse regularmente tendiendo en el largo plazo a la universalización.Y un sistema de educación superior para una proporción elevada de la población no puede ser igual a
uno para un porcentaje reducido. Por una parte, las
formaciones no pueden ser pocas y de un solo nivel, la
licenciatura, como en el modelo tradicional. Pero hay
otro aspecto fundamental aún menos discutido que el anterior. Fl crecimiento de la cobertura junto con otros rasgos de las sociedades contemporáneas traen consigo, necesariamente, consecuencias educativas de gran rrascendencia para las instituciones de educación superior.

LOS CAMBIANTES RASGOS
DE LOS ALUMNOS
En la sociedades tradicionales, que en buena parte del
territorio nacional eran prevalecientes hace un par de
generaciones, y aún hoy subsisten en el medio rural,
los jóvenes de ambos sexos alcanzaban la madurez biológica y psicológica en forma simultánea, alrededor de
los 15 años.
A esa edad, marcada significativamente por ritos de paso en las más diversas culturas, muchachas y
muchachos, además de estar fisicarnente en condiciones de procrear, estaban preparados para sostener una

60

familia porque, aun sin haber ido a la escuela, habían,
aprendido lo que necesitarían para la vida: cuidar ani~
males, sembrar y cosechar, construir una cabaña o cocinar. De hecho, los jóvenes se casaban a esa edad y
comenzaban a tener familia rápidamente; la esperanza
de vida era mucho menor que hoy, y tanto las tasas de
natalidad como las de mortalidad infantil, mucho m~
elevadas.

Tras la cresta demográfica de
mediatkJs de los sesenta) los
esfuerzos nacionales para
mejorar la educación básica
están cmnenzando
a dar frutos.
Hoy, los momentos de la madurez biológica y
psicológica se alejan cada vez más. Los registros médi~
cos suecos muestran que la edad de la primera menstruación de las jóvenes, que en 1886 se situaba alrededor de los 16 años, 100 años después, en 1960 se ubicaba hacia los 13 y podía preverse que hacia 1986 sej
ubicaría en los 12 años y menos (Westin-Lindgren,
1979: 48).
Por la prolongación de la escolarización y de la
dependencia económica, en cambio, la madurez psicológica de hombres y mujeres se retrasa en muchos
casos hasta entrados los 20 años, después de la licenciatura. Aumenta así el peso demográfico y social de
un grupo de edad que va de los diez u once años a los
20 o 25, y que plantea retos inéditos a los adultos. Todos experimentamos este fenómeno en lo individual
como madres o padres de familia, pero pocos tienen
conciencia de la novedad y trascendencia de este gran
reto para nuestras sociedades y, en particular, para
nuestras instituciones educativas.
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�.Yucaclón supeñ.or

La fomzación integral de los alumnos

Una faceta más de este aspecto, poco entendida
también, es la baja del nivel promedio del desempeño
académico de su alumnado, que es una consecuencia
~evitable de la ampliación de la cobertura de un nivel
educativo.
Unas sencillas consideraciones pennitirán entender con claridad este punto, que no se reduce a una
visión pesinústa o nostálgica del tipo "todo tiempo pa.sado fue mejor". Por el contrario, se trata de entender
las complejas interacciones de varios procesos sociales, que vistos sirnplistamente pueden parecer contradictorios: puede darse un mejoramiento tendencia! de

No se pretende afinnar que
las nuevas generaciones son
peores que las anterwres. Sí se
sostiene que son muy
distintas) y que su fonnación
constituye un reto muy
grande e inédito.
los niveles de desempeño de los alumnos de un nivel
educativo y, al mismo tiempo, durante lapsos precisos,
una disminución de los promedios globales.
Cuando llegaba a la primaria sólo 30º'º de los
niños mexicanos, a principios del siglo, se trataba casi
en su totalidad de niños urbanos de condición social
relativamente positiva, que terúan condiciones sumamente favorables de salud, nutrición, etc. A medida que
esa cobertura se fue ampliando, fueron llegando a la
escuela los niños de medios populares urbanos, luego
los del medio rural de mejores condiciones, después
los niños campesinos más pobres y, por último, muy

La formaci-ón integral de los alumnos

recientemente, los niños de las comunidades indígenas más marginadas.
Inevitablemente, los niveles promedio de aprendizaje bajaron, al tiempo que se daba la gigantesca expansión del sistema educativo nacional de los años cincuenta a los ochenta. Tras la cresta demográfica de mediados de los setenta, que llegó a la primaria a mediados de los ochenta, y una vez alcanzada la cobertura
total en primaria, a mediados de los noventa, los esfuer.ws nacionales por mejorar la educación básica están comenzando a dar frutos, y los niveles promedio
de aprendizaje comienzan a elevarse.
&amp;te mismo proceso está teniendo lugar en los
siguientes niveles del sistema educativo, pero tenemos
que ser conscientes del tiempo que implica. Reconociendo los esfuerzos de mejoramiento que comienzan
a apreciarse en los niveles básicos, el deseable incremento en la cobertura de los niveles superiores traerá
consigo, por lo menos durante varias décadas más, el
descenso de los niveles promedw del nivel académico
de los aspirantes a ingresar a la educación superior.
En síntesis: si en las primeras décadas del siglo
XXI el sistema educativo mexicano, como es deseable,
incrementa su cobertura, pasando del actual 18% del
grupo de edad a 20%, a 25%, a 30% y más en el futuro;
su reto, no para el próximo sexenio, sino para la próxima generación, será atender un alumnado que, en lugar de 1.8 millones deberá acercarse, hacia el año 2020,
a los cinco millones de estudiantes.
Pero la dimensión cualitativa de la cuestión es aún
más desafiante: se trata de hacer realidad los nobles propósitos que las instituciones de educación superior suelen
expresar en sus documentos básicos, de aportar al país no
sólo profesionistas técnicamente compcLentes, sino también ciudadanos participativos y conscientes y personas
cultas; y de hacerlo con un alumnado que, además de ser
mucho más numeroso, estará formado cada vez más por
jóvenes con una preparación escolar previa deficiente; con
menor dominio de la lectura y la expresión oral y escriLa;
sin hábitos de estudio; con escaso apoyo familiar; con urgencias económicas en el hogar; que han crecido en am-

bientes sociales Y culturales cuyas nonnas y valores
no son siempre claros ni
consistentes; que viven en
ambientes que no siempre
propician el desarrollo de
rradiciones de disciplina; i&amp;
venes en pleno periodo de
desfase entre su madurez
biológica y psicológica; que
muchas veces deben combinar trabajo y estudio; con
una perspectiva de su futuro plagada de signos de
interrogación, desencantados de la vida política y las
instituciones y fácil presa de
manipulaciones ideológi-

cas.
Conviene reiterar
que no se trata de una visión catastrofista. Si no
prevalecen condiciones
de pobreza extrema, las
nuevas generaciones pueden ser progresivamente
más altas y fuertes que las
anteriores, gracias a una
mejor alimentación, al ejercicio temprano Y a la práctica generalizada del deporte. Lo anLerior, junto con el
acceso temprano a las nuevas tecnologías, hace que
también tengan extraordinarias capacidades de aprendizaje y mucha más información sobre el mundo que
sus antecesores.
No se pretende afirmar que las nuevas generaciones son peores que las anteriores. Sí se sostiene que
son muy distintas, y que su formación constituye un
reto muy grande e inédito. También se afir°:1ª ~ue la
tarea de las instituciones de educación supenor mcluye una dimensión formativa creciente, que tal vez no
era muy importante a mediados del siglo XX, con la

selecta/seleccionada mi-,
noria de jóvenes con excelentes condiciones de
aprendizaje que llegaban
a las instituciones de educación superior, pero que
en el siglo XXI será
crucial si deseamos qu
nuestras sociedades enfrenten con éxito el triple
reto de buscar la prosperidad económica, la democracia política y la integración cultural en forma
abierta al mundo.

LA NECESIDAD
DE PROGRAMAS
INTEGRALES
DE ATENCIÓN
DIRIGIDOS
A LOS ALUMNOS
Como señala la obra recientemen te difundida
por la ANUIES (La educación supenor hacia el siglo XXI. Uneas estratégicas de desarrollo), aunque en sus
documentos oficiales todas las instituciones de educación superior afirmen que los estudiantes so~ quien~
dan sentido al esfuerzo institucional; en realidad, casi
ninguna hace realidad esos planteamientos, mediante
programas de atención que ofrezcan a los al~os un
apoyo concebido en forma realmente integral
(ANUIES, 2000).
. ..
La obra de la ANlTIES, en su capítulo de VJS1on,
plantea que para el año 2020 las instituciones de educación superior mexicanas contarán con programas
que atiendan a los alumnos "desde antes de su ingreso
hasta después de su egreso y aseguren su permanen-

62
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63

�·--supeñ-.

La formación integral de /,os alumnos

cía, desempeño y desarrollo integral"; propone elemen'tos para la organización de tales programas, en una
secuencia cronológica que se sintetiza a continuación.
Muchos de los elementos que contiene el texto
de la ANUIES existen en no pocas instituciones de
educación superior del país, pero por lo general fun-

------

La tarea de las instituciones
de educación superior incluye
una dimensión formativa
creciente) que en el siglo XXI
será crucial si deseamos
enfrentar con éxito el triple
reto: prosperidad) democracia
e integración cultural.
cionan de manera no coordinada, sin visión de conjunto. Además de proponer algunas ideas novedosas,
)a principal sugerencia del documento consiste en seifutlar la importancia de que los componentes se articulen formando un programa institucional diseñado
para ofrecer un apoyo integral a los alumnos, que incluya, de una u otra manera, los siguientes aspectos
(ANUIES, 2000: cap. IV):
• Información y orientación antes del ingreso. Mecanismos efectivos de difusión de la gama de
opciones de estudio existentes [ ...] procedimientos de or ientación vocacional para estudiantes de educación preuniversitaria.
·• Sekcción para el ingreso. Mecanismos de selección de aspirantes objetivos y justos, que se
basen únicamente en la aptitud académica.
• Incorporacwn a la instituciim. Actividades de integración inicial, desde antes de que comiencen
las clases y hasta concluir el primer ciclo esco-

L - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -Laformación integral de los alumnos

lar. Además de sesiones informativas sobre el
funcionamiento académico y administrativo
[...] las instituciones deberán atender la esfera
de las relaciones personales [...] deberá prestarse atención a las diferencias individuales (estudiantes de alto riesgo vs. de alto rendimiento) y de los programas (carreras selectivas vs.
no selectivas).
• El primer año de la carrera. La mayor proporción de alumnos que salen de las instituciones
de educación superior antes de terminar sus
estudios lo hace en el transcurso del primer año.
De ahí la importancia de contar con programas que permitan una exitosa integración a la
institución, favoreciendo la permanencia.
• El transcurso de la carrera. Mantener ~ursos de
apoyo para quienes lo requieran [... ) que las
instituciones de educación superior fomenten
la integración de sus alumnos a la vida social y
cultural de la institución, incluyendo en este
aspecto los programas deportivos y culturales,
el servicio social y actividades similares; deberán contemplarse acciones que apoyen el proceso de afiliación de los alumnos a la disciplina a la que aspiran a formar parte; también,
deberán promoverse desde el pregrado los programas de movilidad, para que los alumnos
puedan tener la experiencia de llevar parte de
su formación en una institución de educación
superior diferente; muy importante es lo relativo a los sistemas de becas u otros apoyos económicos para estudiantes calificados y necesitados [...] se requerirá mejorar los sistemas de
evaluación académica [...] incluyendo la adopción de exámenes departamentales y la sustitución de los mecanismos tradicionales al
egreso que dificultan la obtención del grado
(tesis y similares) por otros integrados en el
currículum que favorezcan la graduación con
exigencias pertinentes y complementados, en
su caso, con exámenes externos estandarizados
de egreso [...) se requiere que las instituciones
de educación superior pongan en marcha sistemas de tutoría.

• El último año y la transicwn al trahajo o al posgraiw. Las instituciones de educación superior
deberán instrumentar acciones conducentes a
completar la formación de los alumnos Y prepararlos para el egreso y la transición al empleo o, en su caso, al posgrado.
• Después de egresar. Seguimiento de egres~dos
con propósitos de retroalimentación curncular y de evaluación institucional, además de
considerarlos como destinatarios privilegiados
de su oferta de educación continua y posgrado [...) de reforzar el compromiso ~e l~s a~~guos estudiantes para apoyar a la rnst1.tuc1on
donde se formaron.
• Elementos de tipo general. Las instituciones de
educación superior necesitan contar con sistemas de seguimiento longitudinal de alumnos,
con bases de datos en las que se integre información individual que cubra desde antes del

64
lRAYECTORIAS ,AÑO 11, NO. 3 I MAYo-AGOSTO 2~

ingreso hasta después del egreso de cada estu:
&lt;liante. Además, y como el elemento que hara
posible la realización adecuada de los demás,¡
se encuentra la organización colegiada de la!
enseñanza, que requiere que el conjunto de profesores de un programa comparta el conjunto
de tareas que el mismo implica.

CONCLUSIÓN
Sin sacar las consecuencias de los cambios sociales de
la segunda mitad del siglo XX, las instituciones de educación superior mexicanas parecen seguir pensando
que la tarea de ofrecer a las nuevas generaciones una
formación integral general corresponde a la educación
básica y que la educación superior no debe preocuparse por ella, concentrando su atención en la forma-

65

�Eclucación .superior
La, formación

Ellucaclón.

integral de los alumnos

ción profesional. Esto se refleja en la tendencia por se¡ñalar las fallas con que llegan a la universidad los alumnos de nuevo ingreso y demanda que los niveles ante!riores subsanen tales deficiencias.

La, formación

Sin desconocer la importancia de la investigac~ón Y la difusión, sostengo la opinión de que el principal reto de las instituciones mexicanas de educación superior, en la perspectiva del siglo XXI, es crecer Y
diversificar su oferta educativa transitando, de
.
un sistema pequeño -para una élite, no diversificado
Y de orientación exclusivamente profesional- a otro
muy grande, de cobertura tendiente a la universalización y diversificado.
El reto de la formación integral de los alumnos, al que se refiere este trabajo, es una consecuenc~a ct.n:ecta de esa previsible y deseable ampliación y
diversificación del sistema mexicano de educación
superior.
Las instituciones de educación superior mexicanas deberán atender cada vez más a jóvenes que,
por su edad y su origen social, necesitarán de un apoyo mucho mayor que el que precisaban los pocos y
filtrados alumnos de 1950, para llegar a ser realmente los profesionales, técnicos y académicos que la vida
prod~ctiva y el desarrollo científico y cultural del país
reqweren, así como los ciudadanos íntegros, pensantes Y participativos que nuestras casas de estudio dicen querer formar.
Algunas propuestas superficiales de reforma de
las instituciones de educación superior suenan bien,
pero no se basan en análisis consistentes de la realidad. Como avances importantes que la educación
actual debería realizar, en oposición a la enseñanza
tradicional que, supuestamente, no los alcanzaba, se
pl~tea el enseñar a los estudiantes a pensar por sí
mtsmos, a ser críticos, y desarrollar otras cualidades
por el estilo, sin duda muy deseables. Se propone
como medio importante para ello el desarrollo de la
capacidad de estudio independiente, de "aprender a
aprender".
Parece ignorarse, curiosamente, que los alumnos muy seleccionados de hace medio siglo tenían
en grado considerable la anhelada capacidad de
aprender solos, y que muchos dieron muestras en su
ejercicio profesional de ser pensantes y críticos. Las

lRA~CTORIAS

AÑO~NO. 3 I MAYO-AGOSTO 2000

críticas nostálgicas, no carentes de base, de muchos
profesores, consideran que los alumnos actuales leen
y escriben menos que sus antecesores.
Los sistemas abiertos de educación básica dirigidos a aquellos adultos que no pudieron hacer estudios elementales en la edad y la forma ordinarias
tienen, por lo general, tasas de eficiencia bajísimas.
Esto no debería sorprender: pues quienes no
pudieron concluir la educación básica en la infancia
son justamente los que menos desarrolladas tienen
las habilidades necesarias para el estudio autodidacta
que los sistemas abiertos requieren.
Cuando es posible comparar objetivamente el
nivel de los egresados de sistemas educativos abiertos y convencionales del mismo nivel, por ejemplo
los egresados de preparatorias abiertas vs. los de bachilleratos normales, los primeros suelen mostrar resultados comparables a los de los buenos planteles
convencionales, lo que suele presentarse como argumento a favor de los nuevos sistemas.
Lo que se pierde de vista, generalmente, es el
dato ya apuntado: que los egresados de sistemas
abiertos son, por lo general, muy pocos, en relación
con los que inician. Quienes logran terminar son personas que sí lograron de alguna manera desarrollar
la capacidad de estudio independiente que tales sistemas requieren. Los pocos que lo consiguen son buenos, y sus resultados lo comprueban.
El gran reto al que se refiere este trabajo que,
junto a otros, deberá enfrentar en el siglo XXI el sistema de educación superior mexicano, es análogo al tradicional de los sistemas abiertos: lograr que números
rápidamente crecientes de alumnos, con condiciones
personales y familiares desfavorables, alcancen niveles
de aprendizaje satisfactorios, en relación con cuerpos
de conocimientos y habilidades que también se incrementan a ritmos crecientes, dadas las inexorables tendencias del desarrollo científico y tecnológico que caracterizan a las sociedades posindustriales desde las
últimas décadas del siglo XX.
Los retos para desarrollar la investigación de
punta y el posgrado de excelencia son también imporlRAYECTORIAS

AÑO ll, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

integral de los alumnos

tantes, pero involucran un número relativamente me-'
nor de instituciones y dependencias. De las 1,533 uní,
dades académicas de educación superior identificadas
por la ANUIES en 1999, solamente 18 eran centros
de investigación con posgrado (clasificación V según
la tipología de la Asociación) y 55 más, además de docencia en licenciatura, realizaban investigación y ofre-1
cían estudios de posgrado a nivel de maestría y docto-'
rado (ANUIES, 2000: cuadro 2.41).
Resulta claro, pues, que el grueso de las instituciones de educación superior, precisamente las 1,460
instituciones restantes, no realizan investigación, sinq
que concentran sus esfuerzos en la docencia, fundamentalmente de licenciatura, con un número reducido de estudiantes en opciones superiores cortas y en
posgrados de orientación profesional.
En el conjunto del sistema, pues, los retos relativos a la función de docencia y, por consiguiente, los
que tienen que ver con la formación de los alumnos,
son los mayores que la educación superior mexicana
debe enfrentar: lograr que una proporción creciente?
de la juventud mexicana, con sus cualidades y defectos, especialmente con una formación llena de lagunas, por las carencias del medio familiar y las limita;
ciones de los niveles educativos previos, llegue a ser la
ciudadanía madura, consciente, productiva y culta qucl
el país necesita tan urgentemente. -&amp;,,

BIBLIOGRAFÍA
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Estocolmo.

67

�ti~----------~~------------ MN:scml
La semilla, "/a raíz y

sus dos perspectivas: la real y la formal. La primera s~
refiere a las situaciones políticas y sociológicas que explican el surgimiento de una nueva institución en el
ámbito de la educación superior nacional. La segunda
se refiere al proceso legislativo que culmina con la expedición de la ley que da vida a la nueva universidad.
A su vez, ambas perspectivas integradas permiten observar las nuevas ideas prevalecientes en la épo~
ca sobre el fenómeno educativo por parte de las autoridades y legisladores, por un lado, y sectores académicos, por el otro. Las voluntades y actitudes de todos
ellos confluyeron para fundar la UAM.

La semilla, la raíz y la savia:
El proceso de creación de la Universidad Autónoma MetroPoliwna
CARLOS PALLÁN FIGUEROA

1 artículo trata sobre los antecedentes y orígenes de la UAM. Los primeros tienen que
ver con los problemas y dificultades que definen la situación de la educación superior a
principios de los años setenta. En los orígenes se indaga sobre el doble proceso, formal y real que fue necesario seguir por los responsables de la política educativa nacional para que la nueva institución pudiera crearse y empezar a funcionar. Para caracterizar todo ello se
hace un análisis de los planteamientos políticos y técnicos de las autoridades, así como de las concepciones
y formas de pensar en torno a los fenómenos educativos por parte de quienes tuvieron que adoptar las decisiones para tal propósito. Al final, después de una
recapitulación, se enuncian las conclusiones que, desde el punto de vista del autor, fueron relevantes.

INTRODUCCIÓN
La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) se fundó hace veinticinco años. Su aparición dentro del elenco
de las universidades públicas mexicanas no fue el de una
institución más. Dehberadamente, como lo expresa uno
de sus más importantes creadores, el proyecto de su fundación "representaba la decisión de tratar de modernizar
el sistema de universidades" (Castrejón, 1984). Por tanto,
abordar el tema de la creación de la UAM significa, al
mismo tiempo, estudiar una parte de la política educativa
del periodo 1970-1976.
Dos condiciones esenciales debía reunir la nueva institución, tal y como se expuso desde los primeros
momentos de su concepción: a) estar integrada por

68

varios campi, cada uno de ellos con un perfil académico diferente; b) la estructura de la institución como un
todo deberla ser diferente a lo que ya existía en el panorama de la educación superior mexicana. Además,
algunas características fueron postuladas como consustanciales (Castrejón, 1984):
• Darle una importancia primordial a la atención de la dem anda. Todo ello dentro de un
esquema de igualdad de oportunidades y frenando los peligros de la masificación.
• Financiamiento: se establecieron colegiaturas
con montos bajos, con la idea de no desvirtuar
la ampliación de la oferta y para establecer un
principio de corresponsabilidad.
• Las Unidades formarían parte de un sistema
universitario con una matrícula tope.
• Se establece un sistema de gobierno autónomo
y representativo.
• La departamentalización fue la base de la estructura académica. Además se incluía un sistema de créditos para el plan de estudio, troncos comunes de asignatura, un balance entre
teoría y práctica, cursos trimestrales, la promoción de la ciencia y la tecnología a través del
posgrado.
• Alto énfasis en la investigación y como parte
integral del proceso de enseñanza.
• La interdisciplina como principio básico.
• Un sentido pluralista respecto a las ideologías
y formas de pensar.
• Un sistema de planeación y autoevaluación
constantes.
• Una institución caracterizada por una alta actividad intelectual que le diese un sello particular a la difusión cultural.

TRAYECTORIAS

AÑO 11,_NO. 3 .,. ~OAGOSTO 2000

s

ANTECEDENTES

Como se expresa a lo largo del texto, todas esas
características formaban parte de una linea de modernización de la educación superior impulsada por el gobierno federal que, si bien no era exclusiva de la naciente institución, sí era la primera vez que se
conjuntaban.
Desde ese punto de vista, la intención del presente trabajo es desentrañar y precisar el origen de una
institución que se concibe desde el inicio como parte
integral de las políticas públicas en materia de educación. En tanto tal, se trata de una política modernizadora
donde la innovación juega un papel central, permitiendo ensayar en una institución estructuras y procedimientos que luego serían adoptados por otras.
El proceso de creación de la UAM se aborda en

TRAYECTORIAS

Afro 11, NO. 3

1

La propuesta de creación de la UAM se enmarca dentro de los lineamientos de reforma educativa del gobierno del presidente Luis Echeverría. Desde los tiem-1
pos de la campaña política, era patente observar una¡
reiterada mención a los problemas de la Universidad
particularmente los que se referían a la innovación.
En los inicios del nuevo régimen, se crea un or
ganismo cuya función principal va a ser diagnosticar
el estado del Sistema Educativo Nacional y proponer
recomendaciones para su mejoramiento. El organis-1
mo adopta el nombre de Comisión Coordinadora dtj
la Reforma Educativa (CCRE) y concluye sus trabajos a mediados de 1971. Producto principal de la labor
desarrollada será la edición de varios volúmenes que
recogen las aportaciones y recomendaciones finales a
las que se llegan a cada una de las subcomisiones en
que se dividió el grupo.
Varias de las recomendaciones y medidas propuestas por la Subcomisión de Educación Superior
van a desarrollarse en el transcurso del sexenio y, particularmente, van a reflejarse más tarde en el proyecto
de la UAM. Entre ellas pueden contarse: adopción del
sistema departamental, otorgar un vigoroso apoyo financiero a las instituciones, intensificar y diversificar
la creación de tecnológicos regionales, extender los es-

69
I MAYO-AGOSTO 2000

�.

.......

L - - - - - - ~ - - - ~ ~ - - - - - - - - - - - - - - - --1:tLa~ICsem•i~lla,iála~raíz y la savia

frudios de posgrado, profesionalizar las tareas docen_.....,.. ..__,...¡._!tes, a través de: creación de plazas de tiempo completo,
,-.,-..._.._.,,,.,,.,...,......,otorgamiento de periodos sabáticos, fomento a la modalidad de profesores-investigadores, establecinúento
._.
;.;;.......,...,_kie programas de formación de profesores; llevar adelante diversas medidas de modernización administrativa, entre otras las de presupuesto por programas (SEP,
1971).

__

......

Las anteriores propuestas, todas ellas de política
educativa, van a convertirse en medidas concretas y

Con un gran realismo)
y una buena concepción
estratégica) la SEP
logró implantar el más
importante proyecto
nacional de educación
superior de su historia.
ornar cuerpo en el proyecto de creación de la UAM.

fEI dictamen de la Cámara de Diputados, correspondienteala afirmar:
la aprobación de la Ley Orgánica, así lo reco_..,_______·noce

que restaran peso a la influencia de la UNAM., aliviaran

la demanda y constituyeran modelos imitables por otras
instituciones. &amp;to cristalu,a, sobre todo, en la fundación
de la UAM a fines de 1973 (Latapí, 1980: 159).

A reserva de comentar más adelante tales finalidades, resulta importante destacar que la situación de
la educación superior nacional a principios de los años
setenta era altamente problemática. Se combinaban
problemas de orden político, resultado de las malas relaciones entre gobierno federal y universidades, dentro del sexenio 1964-1970. Como consecuencia de ello,
problemas de orden financiero, manifestados en el estancamiento en la asignación de recursos a las universidades por parte del gobierno federal; problemas de
orden estructural, derivados de la quiebra del modelo
napoleónico de la universidad seguido hasta esos años;
problemas de orden cuantitativo, provenientes tanto
de los efectos del crecimiento demográfico nacional
como del efecto diferido de planes educativos, como el
de once años, que contribuyeron a ampliar sustancialmente la demanda de plazas en la educación superior
nacional (Pallán, 1978: 124-126).
Este panorama adquiriría, además, rasgos particulares que llevaban a calificarlo, por algunos estudiosos, de
"crisis del sistema universitario"; a este respecto el testimonio de Guillermo de la Peña (1975) es elocuente:

risticas, el gobierno federal va a adoptar, a partir de
1971, una linea de modernización del Sistema de Educación Superior, caracterizado principalmente por ciertos cambios a la estructura y organización de las instituciones.
Dicha linea -en aquellos rasgos que más tarde
van a caracterizar a la UAM- de ninguna manera era
exclusiva e ideada expresamente por el gobierno federal a través de la SEP; recogía, en todo caso, ideas e
innovaciones anunciadas en la más importante institución de la república, la UNAM, desde los rectorados
de Javier Barros Sierra y Pablo González Casanova.
Algunas de esas ideas toman cuerpo desde el año
1971, como en el caso del Colegio de Ciencias y Humanidades, cuyo proyecto inicial contiene ya la concepción de una estructura basada en varios planteles o
unidades modulares, el enfoque interdisciplinario como
guía de desarrollo de la función docente y de investi-

gación, topes y limites rígidos al cupo de las unidades/
y planteles. Indirectamente, otra idea básica como l3c
del crédito estudiantil o las becas préstamo, había sido
sugerida por el gobierno federal para que fuese adoptada por la UNAM, desde años atrás; la firme actitud
del rector Barros Sierra impidió que se cumpliera con
tal propósito (De la Peña, 1975: 23); sin embargo, re_,
aparecía ahora en las lineas fundamentales del proyecto dela UAM.
En síntesis, buena parte de las innovaciones que,
en 1973, van a definir el proyecto de la UAM, estaba.tlj
presentes en la UNAM desde 1971. Tanto el estudio
de la ANUIES acerca de la demanda como Ia iniciativa de ley que da origen a la UAM adoptan tales innovaciones.

PROCESO DE CREACIÓN DE LA UAM
El proceso de creación de la UAM puede estudiarse a¡
partir de dos perspectivas: una real y otra formal. La¡
primera se refiere a las situaciones políticas y socioló-1
gicas que explican el surgimiento de una nueva institución en el panorama de educación superior nacio-r
na1. La segunda permite describir y explicar el proceso;
legislativo que culmina en Ia expedición, por parte del
Congreso de la Unión, de la Ley Orgánica que da ori,
gen jurídico al nuevo organismo. A continuación se¡
abordan ambas perspectivas.

Entre las condiciones que condujeron a la crisis del sisteesta iniciativa de Ley representa un paso adelante dentro

del proceso de la reforma educativa [...] se ajusta a los
propósitos revolucionarios de convertir la enseñanza en

ma universitario destacan la masificación de la educa-

1. Origen real

ción superior, la creciente falta de adecuación entre la

un factor de transfoanación, en un elemento de cambio

estructura de los estudios universitarios y los requerimientos del sistema de producción moderno, la incapacidad

social (Cámara de Diputados, 1973).

del mercado de trabajo para absorber la gran masa de

Tradicional y oficialmente, el origen de la UAM se sitúa en el estudio elaborado por ANUIES (1973) y presentado, en forma de documento, al Presidente de la
república en mayo 28 de 1973. Dicho estudio analizaba los diversos problemas de la educación superior nacional, poniendo énfasis en los de tipo cuantitativo, derivados del crecimiento de la demanda. Las principales conclusiones de dicho estudio consisten en proveer
un notable incremento de la demanda en el ámbito nacional, a partir de 1974, tanto en la licenciatura como

egresados del sistema de educación superior y para satis-

Desde otra perspectiva, se ha afinnado que uno
de los puntos básicos en los cuales descansó la política
de educación superior durante los años 1970 a 1976,
fue el relativo al fomento de nuevas opciones de organización universitaria. A juicio de Latapí, la finalidad
real de estas nuevas opciones fue:

facer sus demandas, la progresiva desaparición del profesionalismo hberal y la consiguiente proletamación de
los trabajadores intelectuales y, en algunos casos, la inflexibilidad del sistema político nacional.

Frente a tales problemas, situaciones y caracte-

70
~~(A:5 1AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

71

�~ - - - - ~ - - - - ~ ~ - - ~ ~ - - •clucaclón_supeñ.or
La semi[la, la raíz y la savia

La semilla, la raíz y la savia

en los servicios de educación media superior. Dicho
incremento adquiriría perfiles más agudos en el Distrito Federal. La principal recomendación derivada de
&gt;todos los análisis alú realizados era la de crear instituciones que se abocaran, inicialmente en el Distrito Federal, a resolver tal tipo de problemas. La recomendación es aceptada por el Presidente de la república, quien
envía la correspondiente iniciativa de Ley al Congreso.
Una vez discutida y aprobada tal iniciativa, el gobierno
federal apoya a la nueva institución para que empiece
a prestar servicios a partir del año de 1974.

La iniciativa privada debería
tener participación)
específicamente en lo que se
refiere al financiamiento a
través del crédito educativo.
Dentro de esta versión hay algunos aspectos dudosos, no del todo ciertos, o francamente contradictorios, sobre los cuales parece importante opinar, con la
finalidad de tener una visión más aproximada del origen real de la UAM. De este modo puede afirmarse
que: 1) es la SEP, y no la ANUIES, la entidad que diseña e impulsa las grandes lineas de la UAM (igual que
las del Colegio de Bachilleres) hasta la presentación
del estudio de demanda al Presidente de la república;
2) las principales motivaciones para justificar el proyecto, notable incremento de la demanda, fueron artificiales o distorsionadas en sus números justificatorios.
_ Con la perspectiva de veinticinco años puede observarse cómo las proyecciones de demanda se distanciaron de la apertura real de nuevas plazas, tanto en el
Distrito Federal como en el resto de la república. Pareciera así que se exageró y magnificó el problema con
vistas a obtener una aceptación del estudio y las reco-

72

mendaciones implícitas alú contenidas.
Desde luego, los calificativos de exageración y
magnificación deben explicarse con mayor amplitud,
tal y como se procede a hacerlo a continuación. A partir de marzo de 1973 (De la Peña, 1975), la SEP presenta en el seno del Grupo de Análisis del Sector Educativo (GASE), órgano asesor integrado por representantes de la_SEP, Presidencia de la República y de la
Secretaria de Hacienda (instancia indispensable de
consulta para proyectos que involucran gasto federal),
dos documentos que abordan buena parte de la temática que, para fines de mayo, tendrá el signado por
ANUIES. El primero de ellos, titulado "Problemas de
la educación media superior y superior en la zona
metropolitana", aborda los siguientes puntos:
1. Crecimiento desmesurado y problemático de
la UNAM y el IPN. La oferta de servicios educativos en el Distrito Federal no se altera ni se
diversifica.
2.Peligro político que entraña el crecimiento y
multiplicación de las llamadas "preparatorias
populares", cuya aparición se ha debido principalmente a los problemas de cupo en preparatorias y vocacionales de UNAM e IPN.
3.Necesidad de modificar el principio de gratuidad (práctica) de la educación, por uno de "responsa b ili dad compartida" que implique
colegiaturas, becas y crédito educativo.
4.Imposibilidad de que tanto la UNAM como el
IPN absorban la matrícula de 1973 y "coyuntura histórica" para crear nuevas instituciones.
5.Derivado de lo anterior, se presenta la oportunidad para crear instituciones de educación
media superior y superior como sistemas separados, donde la primera ofrecería estudios
terminales.
6.La iniciativa privada debería tener participación, específicamente en lo que se refiere al financiamiento a través del crédito educativo.
7.La iniciativa de creación debe plantearse como
"respuesta a demandas populares", y con un
mecanismo que incluiría: declaraciones de
UNAM e IPN apoyando la medida, manejo de

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

prensa (notas y editoriales); creación de una
comisión presidencial que recomendaría al ejecutivo la mejor solución, etc.
El segundo documento titulado "Organización
y desarrollo de la educación superior" va a repetir buena
parte de los puntos anteriores y destaca como "acciones inmediatas":
1. Crear un sistema independiente de instituciones de educación media superior a través de
un Consejo creado por decreto del Presidente
de la república.
2. Crear nuevos centros universitarios en la zona
metropolitana, también por decreto presidencial. Estas universidades pueden formar un tercer sistema de educación superior en la ciudad
de México, las unidades no deben crecer más
de 15,000 alumnos y podrán expedir títulos por
propio derecho (De la Peña, 1975: 37).
A manera de libreto teatral, los puntos anterio-

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

res que se desprenden de ambos documentos van a sen
seguidos casi en su totalidad por las instituciones y personas alú mencionadas. De este modo, a mediados de
marzo -como expresa De la Peña- sobreviene un
"alud" de información y editoriales sobre el problema
de la demanda; se suceden declaraciones de la UNAM
y el IPN argumentando sobre la imposibilidad, pm¡
parte de ellas mismas, de hacer frente a esa demanda.
El 27 de marzo, el Presidente de la república pide al
ministro de Educación soluciones a dicho problema.
A su vez, el secretario general de la ANUIES promete
hacer un estudio sobre el problema. Finalmente, el 21
de mayo, dicho estudio es presentado al Presidente.
El proyecto de creación de la UAM, surgido de
todo ese proceso, parece ilustrar el hecho de que se
trata más de un proceso de política, si se quiere de po-1
lítica educativa, que de un proceso técnico. Esto se ex-.
plica en virtud de que el grupo asesor, el GASE, va a

73

�Educación superior
La semilla, la raíz y la savia

desaprobar ambos documentos, discrepando con los
datos y análisis presentados por parte de la SEP. No
obstante, el cronograma mencionado en el primero de
dichos documentos siguió adelante. El testimonio de
.De la Peña (1975: 39) es por demás irónico:
La eficacia y rapide-z de la SEP es a veces reahnente asombrosa, pues al mismo tiempo que presentaba estos docu-

mentos a la "consideración" del GASE, los dos primeros
puntos de la "creación de necesidades", o sea, "declaraciones de la UNAM y del IPN'' y "editoriales y manifestaciones de diversos grupos como asociaciones de profesionales, colegios, etc.", se estaban realizando ya con todo
éxito, y los otros dos puntos quedarían realiz.ados el 27 de
mayo próximo. ¿Y el dictamen negativo del GASE?, de
eso no podemos culparlo pues cuando se echó a andar el
proyecto todavía no lo conocían.

En todo el proceso de creación de la UAM está
presente lo que según algunos autores constituye uno

El proyecto pasa a la Cámara
de Diputados para ser
aprobado el 13 de diciembre
de 1973. El día 17 es
publicada la Ley Orgánica
de la UAM en el Diario
Oficial de la Federación y
entra en vigor el 1 de enero
de 1974.
de los elementos característicos de los sistemas educativos: la discrepancia entre valores proclamados y propósitos manifiestos, valores reales y valores formales.
Con todo, es importante reconocerlo, la actitud de la

La semilla, la raíz y la savia

SEP, no dejó de tener una gran dosis de realidad: plantear, diseñar y poner en marcha una nueva universidad federal podía tomar el resto del sexenio, con el riesgo de nunca llevarse a cabo. En términos de proyecto
educativo del régimen, la UAM requirió de dieciocho
meses entre su concepción inicial y el inicio de labores.
Compárese esto con esfuerzos similares, por ejemplo,
la Universidad Pedagógica Nacional, y se tendrá que
calificar a dicho proyecto como uno de los puntos relevantes de la política educativa del sexenio 1970-1976.

Estudio de 'la ANlJIES
Dentro del proceso real de creación de la UAM, como
ya se mencionó, ocupa un importante papel el estudio
que presenta ANUIES al Presidente el 27 de mayo de
1973. Dicho estudio considera que la propuesta de la
UAM se inserta en el conjunto más amplio de reforma
educativa del régimen, y es desarrollada en el nivel superior del sistema educativo a través de la ANUIES.
El documento se ocupó primordialmente del problema de la demanda pero también se incluyen diversas
propuestas relacionadas con el posgrado, métodos de enseñanza, sistemas abiertos, servicio social, bolsa de trabajo, con la finalidad de "integrar un conjunto de acciones
orientadas a un programa de expansión y superación de
todo el sistema de educación superior".
Algunos puntos importantes del estudio, adicionales a los ya mencionados, que merecen destacarse
son los siguientes:
• La declaración expresa de que: "incumbe al Estado la atención de este problema (la demanda) de indudable interés social".
• El área metropolitana de la ciudad de México
"merece atención urgente".
• Se sugiere que la UAM y el Colegio de Bachilleres se establezcan como órganos públicos,
descentralizados del Estado, con personalidad
jurídica y patrimonio propio.
• Se propone la creación de nuevos centros de
educación media superior y una nueva universidad en el área metropolitana como primer paso
para el establecimiento de otras instituciones

74
TRAYECTORIAS

AÑO 11, ~ 3

MAYO-AGOSTO 2000

superiores. Además, "será necesario continuar
el fortalecimiento de las instituciones de los
estados".
• La nueva universidad se organizará con cursos semestrales, estructura departamental, flexibilidad curricular.

Reacciones al estudio de ANlJIES
La presentación del estudio al Presidente trae un conjunto de reacciones que corresponde al libreto marcado en los documentos de la SEP. Muy pocos articulistas
y/o editorialistas discrepan de la solución o ponen en
duda la validez de los datos en que se basa dicho estudio (De la Peña, 1973).
Algunos sectores universitarios ven en el proyecto de la nueva universidad un desafio a la UNAM,
hasta entonces la única institución federal de carácter
descentralizado, y un intento de controlar la educación superior por parte del Estado mexicano.
En el lapso que va de la presentación del estudio
(mayo de 1973) a la presentación de la iniciativa de
Ley orgánica (noviembre), aparecen dos importantes
artículos que hacen observaciones al estudio; uno es
de Susana Hemández Michel, R. Gutiérrez Chavero,
J. Martínez Fraga y Lucía León, el otro se debe a Jorge
Pinto Mazal. Como posiblemente los análisis contenidos reflejaban de alguna manera los puntos de vista de
la comunidad académica, en este caso de la UNAM,
aquí se destaca lo más significativo de ellos.
El artículo de Susana Hemández Michel y otros
(1973), califica el estudio de la ANUIES como una
solución desesperada o válida solamente en el corto
plazo. Aspectos sustanciales del documento son:
• El documento de ANUIES es una recopilación
de ideas en torno a la educación, en ningún
momento corresponde a un estudio sistemático, por tanto se convierte en ideología pura.
• Se califica la solución propuesta en el estudio
como demagógica e imprecisa, toda vez que
no se basa en "estudios rigurosos" ni contiene
"proyectos concretos de acción".
• ANUIES descarta la posibilidad inmediata de

lRAYECTORJAS..c..+~

NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

dotar de más recursos a las instituciones existentes, a fin de que ellas hagan frente a la demanda.
• En todo caso, el documento de ANUIES deberla contener: una visión orgánica del tipo o
contenido de la educación propuesta; conocer
la proporción de la demanda educativa que
cubrirá el proyecto respectivo, incluyendo proyecciones de matrícula y costos implicados.
El texto de Jorge Pinto Mazal (1973) apoya en
general la idea, pero indica que la solución recomendada, la creación de una nueva universidad en el Distrito Federal con las características anotadas, no es la
única y que pueden encontrarse otras formas de hacer
frente a la demanda. Puntos importantes del texto son:
• Resaltar la importancia de la declaración rela-

75

�La semilla, la raíz y la savia

tiva a que la demanda de educación superior
debe ser satisfecha y que corresponde al Estado resolver este problema.
• El estudio de ANUIES es impreciso e incompleto, tanto por lo que se refiere a la autonomía, fines y objetivos de las instituciones propuestas.
• El documento deja sin precisar un sinnúmero
de cuestiones que sólo son presentadas de manera general y vaga.
• A juicio de ANUIES la solución al problema
de la demanda es la creación de nuevas instituciones, lo cual resulta sumamente discutible.
Como puede observarse, por las expresiones re-

Los problemas derivados del
crecimiento cuantitativo de
la demanda en la educación
superior va a ser el motivo
principal para que ambas
camaras acepten
el proyecto de la UAM.
I

cogidas, tonos y énfasis presentes, se trataba de una
critica muy severa en el caso del primer artículo y más
atenuada en el segundo. Sin embargo, quedó más con
un carácter académico, no materializado en oposiciones o rechazos en medios de comunicación o por parte de grupos organizados, del proyecto ya en marcha.
Estas criticas se localizaban en la Facultad de Ciencias
Políticas y Sociales de la UNAM, por el origen de sus
autores y por el medio en el cual se expresaban y, en
todo caso, contrastaban con el entusiasmo con el que
el proyecto fue acogido por autoridades de la UNAM
y grupos de académicos, que no sólo se sumaron al
diseño de la nueva institución sino que se incorpora-

76

ron a ella, convirtiéndose en parte esencial del pie fundador de la nueva universidad.

2. Origen formal
La UAM nace en el momento en que su Ley Orgánica
es aprobada por el Congreso de la Unión y publicada
en el Diarw Oficial de la Federaciim, el 17 de diciembre
de 1993.
Observar el proceso de aprobación de dicha Ley
resulta fundamental, toda vez que indica: a) la importancia que le asigna el gobierno federal; b) las expectativas del mismo gobierno manifestadas en el texto mismo de la iniciativa, representadas por las intervenciones de diputados y senadores al discutir el proyecto
respectivo, y la intervención del secretario de la república en el Senado; c) la opinión sobre el proyecto, y en
general sobre la educación superior, por parte de otros
sectores parlamentarios (PAN, PPS, PARM).

Principales temas debatidos
en el Congreso
Con motivo del proceso legislativo de discusión y aprobación
del proyecto de Ley Orgánica,
~~
en ambas Cámaras, se emiten
.'...
diversas opiniones y puntos de
~
vista sobre la educación supe- ~
. t I
rior nacional y las características que tendría el nuevo organismo. Tales opiniones reflejan
de manera muy clara la imagen
ideal que se tenía en ese mo-♦ •
mento de la UAM; asimismo,
11.
la ideología que sobre educa- ~
-=
ción sustentan los miembros
prominentes del Congreso y del Poder Ejecutivo y, en
todo caso, la concepción ideológica del proyecto educativo del Estado mexicano durante los años 1970-

.
-.

.,,

....

Definición
La nueva instimción se enmarca.

..

dentro de las reformas educati-i
vas del régimen. De acuerdo con;
ello, y según lo expresaba VíctoE
Bravo Ahuja:

;:•

Proceso legislativo
Con base en las recomendaciones derivadas del estudio de la ANUIES, el Ejecutivo Federal elaboró un
proyecto de Ley Orgánica, cuya iniciativa fue turnada
a la Cámara de Senadores el 1O de octubre de 1973. A
partir de esta fecha, y con el "objeto de agilizar el proceso Legislativo", la Comisión Especial de Reforma
Educativa de la Cámara de Senadores invita a participar en las reuniones de trabajo a las Comisiones Unidas de Desarrollo Educativo de la Cámara de Diputados (toda la secuencia mencionada en este apartado se
basa en SEP, 1974: 69-70).
Ambos grupos de Comisiones intercambian
puntos de vista y recogen la opinión de varias autoridades y directivos de instituciones afiliadas a ANUIES.
Además, en la Cámara de Senadores, comparece el
secretario de Educación Pública con la finalidad de
ampliar y precisar diversos aspectos implicados en la
iniciativa de Ley.
El 29 de noviembre es aprobado el proyecto de
Ley en la Cámara de Senadores con ligeras -más bien
de forma- modificaciones. El proyecto pasa a la Cá-

TRAYECTORIAS

antes comentado, los problemas/
derivados del crecimiento cuantitativo de la demanda en la educación superior va a ser el motivo principal para que ambas
Cámaras acepten el proyecto de
la UAM. Así se hace constar en
los dictámenes respectivos. Si la,
versión oficial de la SEP insistía
en que tanto la UAM como el
IPN carecían de capacidad para
hacer frente a la demanda de servicios, nada más natural que ensayar la única solución a la mano:
abrir una nueva institución.

mara de Diputados, donde también se proponen ligeras modificaciones para, finalmente, ser
aprobado el 13 de diciembre de
1973. El día 17 es publicada la
Ley Orgánica en el Diarw Oficial de la Federación y entra en
vigor el 1 de enero de 1974.

AÑO 11, NO. 3 _MAYO-AGOSTO ~

.

r

/~,

La UAM se propone ser, en consecuencia, una institución atenta a los
crunbios que se produzcan en nuestra sociedad; una inH
titución flexible que le permita integrar dichos

cam-1

bios a sus programas docentes y de investigación (Cá-

mara de Diputados, 1973: 71.Vertambién: SEP, 1974:

1976.

La propuesta de creación de la nueva universidad da motivo para discutir diversos temas: la innovación en educación, el desarrollo científico y tecnológico, el centralismo educativo, entre otros. Aquí se insertan los temas que parecieron más importantes y que se
conforman tanto por la opinión de los legisladores como
por la del secretario de Educación Pública, Víctor Bravo Ahuja, emitida ampliamente en la Cámara de Senadores.

Causas y/o motivos de la Ley
Tal y como se mencionaba en el documento de la SEP

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

25).

Estructura y organización: problemas
Tanto en los debates que ambas Cámaras realizan sobre la nueva universidad, como en la intervención del
secretario de Educación Pública, es patente observar
una preocupación por resaltar las bondades de la organización y estructura que asumirá la UAM. Así, ante
un proyecto que caminaba demasiado aprisa, y que
por tanto no podía tener un estudio serio y sistemático
en el cual basarse, la justificación posible era la de otorgarle validez per se. Así lo expresa el dictamen del Se-

77

�La semilla, la raíz y la savia

,nado: Se trata de un sistema de organización ya experitmentado con buen éxito en otros países y que es producto
de ensayos que en tales países tuvieron resultados satisffactorios" (SEP, 1974). Desde otra perspectiva, tales palabras ilustraáan cabalmente un proceso de dependencia
cultural o, más específicamente, de adopción acritica de
tecnología administrativa.
Esta preocupación de "adopción acrítica" está
,Presente en el mismo Senado. El Senador Félix Vallejo
(SEP, 1974) aseveraba que se trataba ciertamente, de
un sistema nuevo, avanzado, pero que "choca con la
organización del sistema tradicional de nuestras uní-

Los asuntos de la demanda
educativa fueron un factor
detonante de las políticas
de modernización e
innovación impulsadas por
el gobierno federal.
lversidades"; además, recuerda que podía tratarse de
-&gt;un "trasplante de un modelo de origen norteamericano y que esto puede llevar al principio de supeditación
en la formación de técnicos y los científicos que salgan
de esta universidad".

En tomo a esta discusión, la posición del secretario de Educación Pública es contraria a lo antes expresado. Esto queda de manifiesto en la manera como
se concibe el Departamento. Para el ministro puede
entenderse "la célula de investigación, o célula de docencia [como) una concentración de investigadores, de
recursos, los cuales hagan posibles un alto nivel educativo". De ahí que, a juicio del secretario, la concepción de departamentalización se ha estado gestando
naturalmente en el seno de las universidades:

La semilla, la raíz y la savia

Si uno se pone analizar encuentra que en la propia
UNAM se han creado departamentos e instimtos de investigación; el Centro de Investigación y &amp;rodios AV3Il-

zados está organizado en forma de departamentos; hay
universidades de provincia que ya tienden a una
deparmmentalización marcada [...] la idea de
departamentalización no es --perdonen que les hable con
toda honestidad- un patrimonio educativo dado a la humanidad por Estados Unidos, sino un patrimonio conquistado por la humanidad a través del tiempo (SEP,
1974).
Algunos de los elementos de la nueva estructura
organizativa logran levantar polémica en el seno de la
Cámara de Diputados. La más seria de ellas fue en
torno al papel de la junta de gobierno. En palabras de
Alejandro Mújica Montoya, diputado del PPS, si se
eliminara este órgano y sus funciones pasaran al Consejo Universitario (Colegio Académico en la nueva estructura) "se democratizaría mucho más la toma de
decisiones" (Cámara de Diputados, 1973: 89). Basaba Mújica su juicio en lo que él llamaba la experiencia
negativa de este órgano de la UNAM, por el "divorcio
público y notorio" que tiene este órgano con realidades y estructuras reales de gobierno vigentes en la
UNAM por esos años. La propuesta, previa e intensa
discusión, mereció sólo tres votos y quedó desechada.
La nueva estructura se asocia, por lo menos en
palabras del ministro y varios legisladores, con los sistemas educativos abiertos. La educación exrraescolar
jugaría un papel importante en el marco (departamentos) de la nueva universidad. A diferencia del punto
relativo del origen "natural" de los departamentos, aquí
el ministro insiste en que: "la seriedad de los sistemas
abiertos puede garantizarse mediante una rigurosa investigación"; además, le otorga características muy adecuadas a dicho sistema en el marco de la realidad del
sistema educativo nacional (SEP, 1974).

Poder de "la educación
En innumerables intervenciones en las Cámaras se sostiene que la educación superior es el mejor medio para

alcanzar la independencia
tecnológica. Alguno de los
diputados llega al extremo
de calificar de la siguiente
manera a la naciente universidad: "estamos dando
hoy el paso más decisivo
para impulsar la independencia tecnológica y científica del país y fortalecer el
desarrollo nacional" (Cámara de Diputados, 1973:

77).
El mismo autor de
las palabras anteriores, al
otorgarle un poder desmedido a la educación (llega
a exclamar: "la universidad
es el motor de la historia"),
considera que el problema
de cambiar la universidad
es básicamente un problema de legislación, y confunde de este modo la norma con la realidad:
[...Jhacemos nuestra la demanda de las masas esmdiantil y magisterial para que todas las universidades del país
modifiquen sus leyes orgánicas que en muchos casos son
compendio de egoísmo y autoritarismo por ordenamientos revolucionarios que respondan a las verdaderas demandas nacionales y a los graves problemas
que afronta nuestro pueblo.
Desde otro punto de vista, la más fuerte critica
al poder de la educación -por lo menos tal como fue
tratada en la mayoría de las intervenciones- fue la formulada por Manuel González Hinojosa del PAN. Para
él, la universidad sólo reconcentra los privilegios de
ciertos grupos sociales, no redistnbuye oportunidades
de mejoramiento social y geográfico. En el caso de la
UAM, "la medida no se dirige ni pretende dirigirse a
solucionar las causas reales de las desigualdades sectoriales y regionales en materia educativa y socioeco-

78
TRAYECTORIAS

!AÑ&lt;&gt; 11, NO. 3

1

MAYO-AGOSTO 2000

nómica" (Cámara de Di
putados, 1973: 78).

Educación superior y centralización
La discusión sobre la Ley
Orgánica de la UAM va a
servir, entre otras circuns-'
tancias, para avivar la vieja
cuestión política sobre el
centralismo y federalismo.
La crítica que se advierte en
varias de las intervenciones
no es relativa al proyecto
mismo de nueva universidad sino a su localización, la1
argumentación más persis-- - - - - - ,
tente identifica la fundación.
de la UAM con un acto másl
de centralización de poder,
en este caso del cultural, enJ
la capital de la república. Como consecuencia de esta
critica, en varias de las intervenciones se advierte también, una propuesta de solución: que la UAM, o esta-1
blecimientos similares, se establezcan también en algunas de las entidades federativas donde hay poco de-i
sarrollo de la educación superior.
Esta posición es asumida en el Senado por Salvador Gárniz Fernández quien, a manera de interrogante al secretario de Educación Pública, expresaba si
no existía "posibilidad, ya sea hoy mismo o en un futuro cercano, de incrementar la creación de universidades del tipo que promueve la iniciativa tratada en algunas regiones económicas importantes de nuestra patria" (SEP, 1974: 52).
Postura similar es adoptada en bloque por los
diputados de Acción Nacional que intervienen en el
debate. Carlos Gómez Álvarez sostiene que: "nuestro voto es en favor de la iniciativa, pero así como
con la creación de la universidad se pretende resolver el problema, hagamos que este mismo problema

,,

79

�Eclucaclón superior
La semilla, /,a raíz y la savia
La semilla, la ra•:íz:~~
yla
~ s~a~
vza
~-~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - - - - - ]

se resuelva en provincia" (Cámara de Diputados,
1973: 78). José de Jesús Martínez Gil, seguramente
por el triunfalismo que campeó en la representación
del PRI, sitúa claramente las limitaciones de la UAM:
No se piense que con la creación de la UAM se va a
resolver el problema de la educación en México. Tal ve-z

sirva únicamente en el Distrito Federal pero para detenerlo momentáneamente: en cambio, sí se agravará y
agudizará el problema educanvo en provincia si no se
toman medidas inmediatas para crear nuevas universidades (Cámara de Diputados, 1973: 83).

Por su parte Manuel González Hinojosa es más
incisivo en sus apreciaciones:
[...] el modelo de desarrollo en México, swnamente defiaente en algunos aspectos fundamentales porque ha permitido la diferenciación abismal entre diversos sectores
de la población y diversas zonas del país [...] rcobirá un
impulso más al crearse una nueva causa de concentración humana en el área metropolitana, como lo será la
nueva universidad, no obstante que su creación responde a una necesidad evidente, pero a una necesidad que
no debía de haberse presentado, de haberse modificado
con antenoridad la estructuración del país para lograr
una mejor distnbución de las oportunidades reales de

los problemas humanos". La segunda como "una teoría de la dirección y de las transformaciones de la sociedad" (Cámara de Diputados, 1973: 81).

mejoramiento entre todas las entidades del país (Cámara
de Diputados, 1973: 92).

CONCLUSIONES
Universidad y política

De las diversas opiniones sobre este tema, destaca la
sustentada por la fracción parlamentaria del PPS. A
través del diputado Ezequiel Rodríguez Arcos dicha
fracción sostiene la idea de que la política debe :ntrar a
la nueva universidad; pero no como "aventurerismo"
s_ino como profesión científica y como profesión políttca. La primera en cuanto "ciencia dedicada a la sociedad, que requiere el conocimiento de las aportaciones que han hecho otras disciplinas que se refieren a

1.La situa~ión de la educación superior en la primera nutad de los años setenta era altamente
problemática. Los asuntos de la demanda educativa fueron un factor detonante de las políticas de modernización e innovación impulsadas por el gobierno federal.
2.Las políticas públicas de educación superior
de la ~~oca hicieron frente a esa situación problemanca de varias maneras, una de ellas fue
la creación de nuevas instituciones. Una medida de los logros de dichas políticas lo da el he-

cho de que varios analistas críticos de las políticas gubernamentales las calificaban, un
sexenio después, como "razonablemente exitosas", y enfatizaban lo que posiblemente haya
sido su mejor realización: pasar la tasa de
escolarización de educación superior de 5.8%
a 14% en el periodo (Fuentes, 1983). La UAM
había contribuido a ello.
3.Dentro de ese contexto, el proyecto de creación de la UAM ilustra más un proceso de política educativa que un proceso técnico, por
importante que este último haya sido. Con un
gran realismo, y una buena concepción estratégica, la SEP logró implantar el más importante proyecto nacional de educación superior
de su historia.
4.La distinción entre proceso real y formal de
creación de la UAM explica no sólo una estrategia existosa en materia de política educativa,
sino además la complejidad en materia de creación de nuevas instituciones.
5.EI proceso de aprobación de la ley que crea la
UAM permite darse cuenta de la importancia
que el gobierno federal le asigna, en ese momento, a la educación superior, así como las
expectativas que generan respecto a ese espacio de la acción y políticas públicas. Otro tanto
sucede con los representantes de los distintos
grupos parlamentarios del Congreso de la
Unión.
6.De las cuestiones y asuntos abordados hace un
poco más de veinticinco años, llama la atención la persistencia y actualidad de algunos de
ellos:
a. La declaración expresa de que incumbe al
Estado !a atención de la demanda educativa.
b. Las dudas sobre uno de los órganos de la
nueva universidad, la Junta Directiva, cuando uno de los diputados argumenta que dichas funciones deberían concentrarse en el
Consejo Universitario o su equivalente.
c. Modificación al sistema de financiamiento
de gratuidad práctica, por uno de responsabilidad compartida en donde habría becas,
colegiaturas y crédito educativo.

7.En los años transcurridos desde su fundación
la Universidad Autónoma Metropolitana no
siempre se reconoce respecto a las líneas originales con las que fue trazada. La fidelidad total a los orígenes no suele ser una característica de las instituciones sociales, éstas son moldeadas por los individuos que las integran y
las circunstancias en l~s cuales se desarrollan.
Lo anterior permitiría explicar la diferencia
entre el modelo de universidad aprobado y lo
resultante veinticinco años después. Pero también los cambios presentados frente a las expectativas levantadas por el proyecto de la nueva institución. ,a.,

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81
lRAYECTORIAS

80

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO.~

MA_!OA~ 2000

AÑO 11, NO. 3

MAVIMGOSTO 2000

�TEORÍA

--

TEORIA

Sigw XXI: Cambi.o social y educación

Siglo XXI: cambio social y educación
GILBERTO GUEVARA NIEBLA

A

l final del mileruo, el mundo presenta una
imagen renovada y desconcertante. La explosión demográfica, las migraciones, las
alteraciones climáticas, el fin de la Guerra
Fria, la reconversión de la industria, la pobreza, los problemas del desarrollo, la globalización, las nuevas guerras religiosas, érnicas y nacionalistas, los cambios en
la productividad, las nuevas formas del trabajo y el
empleo, así como los nuevos usos del tiempo libre,
todos estos elementos están dando lugar a situaciones
inéditas, sólo parcialmente comprendidas y controladas. Nos encontramos en las primeras fases de la formación de un nuevo tipo de sociedad mundial -dice
un Worme del Club de Roma en 1990- que será tan
diferente de la actual como lo era la del mundo anunciado por la Revolución industrial de la sociedad agraria y feudal que la precedió. El motor de esta gigantesca mutación social han sido las tecnologías, principalmente las derivadas de la microelectrónica y la biología molecular, y sus efectos se hacen sentir en todos los
planos de la vida humana. En las siguientes páginas
ofrezco una libre reflexión sobre algunos aspectos de
esta transformación civilizatoria tratando de identificar las nuevas demandas para la educación.

l. EL CAMBIO EN LOS SISTEMAS
PRODUCTIVOS
El efecto más conspicuo de la revolución tecnológica
se observa en la reestructuración de los sistemas productivos pero su impacto afecta todos los planos de la
sociedad. Lo que tenemos frente a nosotros es un nueva modalidad del capitalismo. Castells habla de un

82

modo de desarrollo informacional cuyo elemento distintivo es una tecnología que genera conocimientos,
procesa información y comunica símbolos: el rasgo
esencial de este nuevo modo de desarrollo es el papel
decisivo que juegan el conocimiento y la información
(CasteUs, 1999)
Las nuevas tecnologías han transformado la organización de las urudades de producción y modificado el proceso del trabajo. Se habla de la muerte definitiva del antiguo modelo taylorista o fordista fundado
en la cadena de montaje. Las grandes fábricas de organización rígida, para producción masiva de un solo
producto, que simbolizaron la industria del siglo XX
están condenadas a desaparecer; en su lugar surge un
nuevo tipo de plantas relativamente pequeñas, flexibles y versátiles en cuanto a su organización interna y
en cuanto a sus productos (Monteiro, 1996). La incorporación y difusión de la tecnología informacional
y de la robótica en estas fábricas y en las oficinas, al
mismo tiempo que ahorra fuerza de trabajo, hace más
necesaria la incorporación de trabajadores autónomos
y preparados, capaces de y listos para programar y
decidir secuencias enteras de trabajo (Shaiken, 1993).
Al mismo tiempo, demanda mayor libertad para que
los trabajadores mejor informados realicen plenamente todo su potencial productivo. La automatización no
ha traído consigo una disminución del trabajo directo;
al contrario, el papel del trabajo directo ha aumentado
porque la nueva tecnología ha otorgado poder al trabajador directo de los talleres; lo que tiende a desaparecer mediante la automatización integral son las tareas repetitivas de rutina, que pueden precodificarse y
programarse para que sean ejecutadas por máquinas.
Algunos autores, alarmados por el efecto de desem-

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

mización ( contracción
de autonomía y automatización) consistente en
el paro automático de
una máquina al presentarse una anomalía en
ella. Este principio se
transfirió a la ejecución
del trabajo humano y su
resultado fue permitir
que un solo obrero trabajara en varias máquinas a la vez. Así surgió la
poliva/encia, es decir, la
organización del trabajo
con base en puestos
donde un obrero maneja
varias máquinas que corresponden a distintos
procesos de la producción. &lt;&lt;El sistema tayloriano", dice Coriat, "se propuso destrUir los conocimientos complejos del
obrero mediante su descomposición en movi-

pleo asociado a la automatización, han hablado
del fin del trabajo (Rifkin,
l 996); en estricto sentido, sin embargo, se puede decir que el concepto
de trabajo se ha modificado bajo el impacto de
esta revolución tecnológica: &lt;&lt;La forma tradicional de trabajo, basada en
un empleo de tiempo
completo, tareas ocupacionales bien defirúdas y
un modelo de carrera
profesional a lo largo del
ciclo vital se está erosionando, de manera lenta,
pero segura&gt;&gt; (Castells,
1999: 297).

El obrero poliva'lente
U n ejemplo de nueva
unidad productiva es el
sistema Toyota del japonés Onho que nació de
la necesidad de producir pequeñas cantidades de muchos modelos de productos. La fuerza de este sistema
reside en su potencialidad para la diversificación: se
adapta a la producción de volúmenes limitados de productos diferenciados, o sea, lo contrario de lo que quería Taylor. ¿Qué hacer para elevar la productividad
cuando las cantidades no aumentan? Lo que hizo Onho
fue aplicar el principio de la ~fábrica mírúma~ que consiste en reducir rigurosamente los excesos en efectivos
humanos y equipo y, enseguida, establecer una administración &lt;&lt;a ojo•&gt;, es decir, en donde de manera visual
y directa se controla el trabajo: a través, por ejemplo,
de un sistema de tableros y focos, eliminando paredes
o usando paredes transparentes, etc. Un principio decisivo de esta innovación fue el principio de la autono-

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

mientos elementales, el sistema japonés, en cambio, lo
que hace es desespecializar los técnicos para transformarlos no en obreros parcelarios sino en plurioperadores, en técnicos polivalentes, en trabajadores multifuncionales•&gt; (Coriat, 1992).

La capacidad de aprender
Tomando en cuenta el nuevo paradigma del trabajo y
las exigencias de la sociedad actual, se ha señalado como
indispensable que el currículum de la educación básica se organice en tomo a dos ejes :fundamentales: 1) el
primero, dar mayor importancia a las habilidades o
"instrumentos" sobre los contenidos, es decir, destacar en el currículum las asignaturas que son necesarias para estudiar otras asignaturas (comurucación, tra-

83

�TEORÍA

TEORÍA

Siglo XXI: Cambio social y educación

to humano, manejo de información, lenguaje numérico, lenguas extranjeras, etc.). El aprendizaje debe concebirse como actividad permanente y se debe fomentar el amor por el conocimiento. 2) el segundo eje consiste en aprovechar la educación básica para ampliar
las bases de la educación general y no impartir pre-

Las claves económicas de la
identidad han cambiado
y wque hoy define el sentido
nacional de una econmnía
es su gente) sus recursos
humanos.
cozmente a los jóvenes competencias profesionales especializadas. La educación general debe ofrecer a las
personas instrumentos que les permitan enfrentar con
éxito un amplio espectro de situaciones dentro y fuera
del trabajo.

El analista simbólico de Reich
Las claves económicas de la identidad han cambiado
y lo que hoy define el sentido nacional de una economía es su gente, sus recursos humanos. El desafio
económico que enfrentan México, Estados Unidos, o
cualquier otra nación es el de incrementar el valor que
agregan sus ciudadanos a la economía global mejorando sus habilidades y capacidades. Trabajadores con
calificaciones deficientes u obsoletas poco o nada podrán aportar a la economía global y sólo los trabajadores que manejan las claves de la tecnología moderna
lograrán pesar decisivamente en el nuevo juego económico, razón por la cual hoy todos los países revisan
sus sistemas educativos y se proponen recalificar la
nueva fuerza de trabajo. Para Reich, la formación de

84

Sigw XXI: Cambio social y educación

recursos humanos debe otorgar prioridad a la formación de analistas simbólicos. Esta no corresponde a ninguna especialidad profesional o clisciplina, es una categoría que reúne a todos aquellos (indepenclientemente
de su profesión formal) que se ocupan de identificar y
resolver problemas y de hacer inversiones estratégicas.
Ellos identifican y resuelven problemas a través de manipulación de símbolos; simplifican la realidad en imágenes o ideas abstraetas que pueden ser reestructuradas, experimentadas y comunicadas a otros especialistas para después ser regresadas, ya transformadas, a
la realidad. La educación de un analista simbólico incluye los aprendizajes básicos -leer, escribir, hacer cálculos- pero éstos deben ser desarrollados y orientados
en una forma particular. Lo más importante es aprender a conceptualizar problemas y soluciones. En realidad, la educación de un analista simbólico se debe refinar con cuatro habilidades básicas: abstracciim, pensamiento sistemátiro, experimentación y colaboración. El
currículum debe ser fluido e interactivo. ~El estudiante no debe interesarse sólo en la información sino en
preguntarse por qué ciertos datos han sido seleccionados, por qué son importantes, cómo deben ser deducidos y cómo pueden ser, posiblemente, contraclichos;
debe, asimismo, examinar la realidad desde muchos
ángulos y visualizar las nuevas posibilidades y opciones. La mente del analista simbólico está entrenada para
ser escéptica, curiosa y creativa~ ( ...) «Más que enseñar
a los estucliantes cómo resolver un problema, ellos deben pensar por qué el problema emerge y cómo se conecta con otros problemas• ( ...) «Antes que enseñar la
solución de problemas con pautas predefinidas, el
alumno es equipado con un conjunto de herramientas
para encontrar su propio camino. El énfasis se pone en
las técnicas de experimentación: mantener constante
una parte de la realidad mientras se varíari otras para
entender causas y consecuencias* ( ... ) «Finalmente, el
alumno debe ser entrenado para trabajar en equipo.
En vez de logros inclividuales, el énfasis está en el aprendizaje de grupo: los alumnos aprenden a articular, clarificar y se apoyan en otros para ver cómo ellos identi-

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

r---

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MAYOAGOSTO 2000

r-=--

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intelectuales alternativos que exploran el camino de la modernización con equidad y democracia en
países atrasados (Por ejemplo, véase el trabajo de CEPAL y UNESCO
(1992), •Educación y conocimiento: eje de la transformación productiva con equidad•&gt;).

Reciclajes

fican y encuentran las respuestas. Aprenden cómo buscar y aceptar la criuca de sus pares, a solicitar ayuda Y
dar créclito a los demás. Aprenden, además, a negociar, a explicar sus necesidades, a cliscemir lo que ~tros
necesitan y mirar las cosas desde otras perspecU\'as,
así como descubrir soluciones benéficas para todos•&gt;
(Reich, 1992).
.
Importa subrayar que la revolución tecnológica
es un fenómeno global que incluye a los países pobres.
Sin embargo, cada nación, de forma soberana, puede
decidir la forma en que se incorpora al tren del nuevo
orden mundial: en los últimos años se han puesto de
moda las fórmulas económicas neoliberales que fomenta activamente el Banco Mundial, pero hay esfuerzos

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYOAGOSTO 2000

El impacto del cambio tecnológico sobre el sistema productivo ha
producido diversos efectos: movilidad social, migraciones de trabajadores, cambios en las profesiones, la estructura misma del trabajo y del empleo se moclifican a
gran velocidad, lo que lleva a suponer que cuando los que hoy están en la escuela lleguen a la edad
madura es probable que realicen
trabajos que hoy no existen. Esta
moYilidad hace necesario re\·isar
el concepto mismo de educación
y asumir que ésta ya no puede reducirse a una capacitación determinada y que el aprendizaje debe
continuar después de la graduación y debe ser flexible
y continuo. Los trabajadores deberán acostumbrarse
a organizar su Yida en torno al aprendizaje y a conocer
reciclajes perióclicos. (Husén, 1988).

11. LA REVOLUCIÓN CULTURAL
En la citada obra de Castells se señalan dos mojones
dentro de la linea del tiempo histónco que pueden servir para ubicar la dimensión del cambio cultural que
estamos viviendo. En el año 700 AC, dice, ocurrió una
primera revolución cultural con la invención, por los
griegos, del alfabeto. El uso de la lengua escrita no se

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�TEO ÍA

TE RÍA

Sigw XXI: Cambio social y educación

Sigú, XXI: Cambw social y educación

generalizó hasta mil años después, con la imprenta y el
libro, pero ayudó a crear un nuevo estado mental y
proporcionó la infraestructura para la información
acumulativa, a través del conocimiento. El triunfo del
alfabeto fue consagrado por el triunfo de la ciencia y la
consagración del orden cultural identificado con el

Televisión) internet)
videojuegos) juguetes
electrónicos) publicidad) etc.)
han roto con las antiguas
tradiciones de la niñez y han
creado un nuevo ambiente en
los hogares.
mundo moderno. En el siglo XX, sin embargo, se ha
consumado una nueva revolución que supone una decadencia de la escritura y la lectura y la afirmación de
una nueva cultura, una cultura identificada con los
nuevos medios de comunicación, con la información,
con la imagen y representada principalmente por la
televisión y la computadora. Esta nueva revolución cuJturaJ se inició desde el siglo pasado, con la invención
del telégrafo y de la comunicación eléctrica. Los efectos de este cambio tecnológico se han amplificado de
una manera espectacular. Se dice que en 1843, cuando Morse echó a andar el primer telégrafo que comunicaba a la ciudad de Maine con Texas, el filósofo Henr.)
Thoreau se preguntó: «¿Qué van a hablar los que se
comunican? ¿Qué se van a decir uno al otro?». Con
esta reacción Thoreau estaba expresando la inercia lógica de la cultura que con ese acto comenzaba a desmontarse. La comunicación, hasta ese momento, era
una relación personal, en donde el mensa¡e era la palabra hablada } emisor y receptor contaban con identi-

dades precisas. Lo que trajo consigo la comunicación
electrónica fue la impersonalidad, el anonimato de la
comunicación moderna: con Morse se inventaron las
noticias, en sentido moderno, que llegaban por el teletipo y nadie se preguntaba sobre la identidad personal
de quien las produda. Antes, el portador de ellas era
su¡eto de juicio moral por la comunidad, a partir de
ese momento la figura personal de éste desapareció.
Otro rasgo de la noticia es su globalidad: el mensaje
electrónico se difunde sin limite, para todos, y no se
conoce, ni se quiere conocer, al receptor personal, que
puede ser cualquiera. En realidad, aquí nacieron los
medios de comunicación de masas y la figura del •hombre masa&gt;► en donde las comunicaciones no son concebidas para una persona determinada sino para la masa.
Otros rasgos de este mundo anónimo son: gran capacidad para generar noncias, transmisión casi instantánea, fragmentación de la noticia, no selecnvidad, no
orden de transmisión, etc. Estos son algunos rasgos de
la revolución cultural del siglo XX que cambiaron, del
todo, la cantidad de información, ideas, conocimientos, relaciones que maneja el hombre común. Esta explosión social de información modificó, como señala
Neil Postman, la relación familia-escuela, cambió la
noción misma de infancia al modificarse los criterios
sobre la mformación que debería recibir un niño -su
calidad, cantidad, secuencia y las circunstancias en que
debía recibirse (Postman, 1994). La escuela se hizo, a
partir de entonces, una necesidad insoslayable de la
vida moderna y no es gratuito que entre 1850 y 1950
se hayan hecho gigantescos esfuerzos por alfabetizar y
escolarizar el mundo.
Pero el telégrafo sólo inauguró una serie de transformaciones tecnológicas que contribuyeron a rediseñar el perfil entero de la cultura: luego vinieron el teléfono, la cámara de cine, el fonógrafo, el tocadiscos, los
cines, la radio, la televisión, la vidcocasetera y la computadora personal. Esta revolución fue acompañada
por otra revolución en la esfera del diseño. Los posters,
los comics, las revistas y los anuncios que desembocarían en la TV y contribuirían también a modificar la

forma de la información circulante que pasó a ser, de
discursiva, a no discursiva, de proposiuva a represenracional, de racionalista a emouva. La emotividad fue
ocupando, cada vez más, un lugar central del mensa¡e.

El paso de la palabra a la imagen

.

El cambio de las palabras a la imagen es un cambto
profundo: las palabras son ideas, con condensaciones
de la experiencia de los hombres, representan conceptos, exigen a la mente un esfuerzo de rela~ión entre
signo y significado, son una puerta que permite el ":1elo de Ja imaginación y la inteligencia humanas. No eXJste
en Ja naturaleza algo que equivalga a las palabras /gato/
, /libro/, {hombre/; éstos son conceptos. Los conceptos
se relacionan entre sí lógicamente: un concepto puede
tener su opuesto y a partir de esa relación se puede
construir un discurso lógico. Es decir, la existencia del
lenguaje está asociada al desarrollo de la inteligencia.
Pero estas posibilidades no las ofrecen las imágenes.
Éstas, no son conceptos, por lo tanto no generan un
discurso lógico; lo que pueden hacer, en su caso, ~s
apelar a la emoción, al sentimiento. La gente ve televisión no lee televisión. Y lo que se ve en la pantalla es
una 'apresurada sucesión de imágenes (llegan a ser mil
200 por hora), pero no se ve un texto. La TV puede ser
usada para explicar ideas. Hay incluso programas q~e
se basan en textos escritos, pero en ese caso el medio
no se ajusta aJ mensaje y se juzga ese empleo com~ un
gran desperdicio. Tal es el caso de los programas científicos, a los que se juzga como buenos, pero cuyos resultados educativos son polémicos porque los contenidos han de sacrificarse siempre a la imagen Y a la
narración televisiva. La velocidad de las imágenes no
permite el uso de un código analítico como el que exige la lectura; la imagen requiere percepción, no concepción.
.
.
El paso de la palabra a la imagen ha sido d~s1gnado como un proceso cognitivo-regresivo. La unagen emociona, no hace pensar. Un autor dijo que mientras vemos imágenes •la mente duerme• (Poson~~,
1994:73). Robert Heilbrones sostiene que la public1-

dad es una fuer/..a stn1ple cuya tremenda destructividad socava los fundamentos de la cultura literaria o
cultura del alfabeto. Lo que el mundo hizo para aJfabeozar} escolanzar, dicen muchos, está siendo deshecho, contrarrestado, por los medios electrónicos. Roland
Barthes sostiene que la imagen de los mass-media ha
introducido un elemento de trraccionalidad, pervasivo
y constante, dentro de los asuntos humanos, como la
política y el comercio.
.
No obstante estas criticas, el triunfo de la telev1sión es indisputable. En Estados Unidos, el país con
mayor afición por la pequeña pantalla, a finales de los

Los niños y júvenes enfrentan)
en el contexto de la nueva
cultura) necesidades y
problemas que no siempre los
adultos somos capaces de
detectar a tiempo y
adecuadamente.
80, presentaba 3 mil 600 imágenes por minuto-canal.
No pocas mvestigaciones coinciden en que el hogar
estadounidense medio enciende la TV durante unas 7
horas diarias y que, según cáJcuJos, los adultos la observan alrededor de 4.5 horas promedio por día. En
conjunto el adulto medio estadounidense ocupa 6.43
horas aJ día en sus relaciones con los mensajes de los
medios de comunicación, mientras, según otros estudios, la familia norteamericana apenas dispone de unos
14 minutos al día para sus relaciones interpersonales.
En el caso de México, es muy sabido que 15 de los 18
millones de hogares existentes en el país, cuentan con televisor; y diversos estudios revelan que en las familias mexi-

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TRAYECTORIAS

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�TEORÍA

TEORÍA

Siglo XXI: Cambio social y educacúín

Siglo XXI: Cambio social y educacwn

canas se ve la TY, en promedio, 3.5 horas por día.
El cambio de la cultura literaria a la cultura de la
imagen ha acarreado un cuestionamiento a categorias
básicas de la modernidad, pues el uso del alfabeto se
relaciona con el desarrollo de conceptos como individualismo, racionalidad, libertades políticas, escuela,
ciudadarúa, Estado nacional, democracia, tolerancia
religiosa, secularización, laicismo, etc., etc. y, al mismo
tiempo, este cambio perfila, en cierta manera, un camino de regreso a formas culturales premodernas.

La nueva infancia
Nos interesa, sin embargo, ahondar en los efectos que
esta cultura de la imagen ha tenido sobre el estatus y el
concepto que tenemos de la infancia y de la escuela.
Un fenómeno percibido por todos es que el concepto
de infancia se ha venido transformando. Decimos con
frecuencia que los niños de hoy son más inteligentes
que los de antes y con eso queremos señalar la sorprendente precocidad que muestran los pequeños. Lo
real es que los nuevos vástagos de las familias están
sometidos a un entorno lleno de estímulos nuevos y
que, desde muy temprano, encuentran en la TV una
ventana que les permite crecer asomándose al mundo
de los adultos. La información que manejan es sorprendente: nada escapa a su mirada en una edad en
que se aprende a una velocidad impresionante. En el
mundo infantil todo ha cambiado. Televisión, internet,
videojuegos, juguetes electrónicos, publicidad, etc., han
roto con las antiguas tradiciones de la niñez y han creado un nuevo ambiente en los hogares. Algunos estudios indican que los niños comienzan a ver TV con
atención sistemática desde los 36 meses, pero la verdad es que los infantes, prácticamente desde que nacen, se ven sujetos a los efectos, si no directos, sí indirectos de la TV Sobra decir, desde luego, que la programación Yla publicidad de la TV no han sido pensadas por las empresas que los producen para una audiencia de niños de tres años o de menor edad. David
Elkind, del Lincoln Filene Center de la Universidad
de Tufts se pregunta: ¿lo que ha cambiado ha sido el

niño o es, en realidad, nuestra concepción -la concepción de los adultos- sobre el niño? Él dice que la sociedad ha inventado el mito del niño precoz atribuyéndole potencialidades mayores de las que realmente tiene.
El nuevo mito del niño precoz y dotado encarna en
figuras como Superkid o los Pozuer Rangers. Sorprende
que hayan aparecido ahora programas televisivos en
donde los personajes con bebés a los que se les atribuyen facultades de adultos, como La ciudad de /,os bebés y
otros. Postman sostiene que lo que está pasando es que
la infancia está desapareciendo y que se ha borrado ya
la linea de separación entre infancia y vida adulta.
Hoy se puede ver niños que trabajan, crimenes infantiles, suicidios, depresión infantil; desaparición de los
juegos de niños (aclaremos, por ejemplo, que los
videojuegos no son exclusivos de los niños); programas de bebés, identidad niño-adulto en maneras de
vestir, un lenguaje cada vez más común y deseos semejantes entre pequeños y grandes.

Cambios en la familia
Awnentar las competencias del niño y su capacidad
para enfrentar los roces de la vida adulta -dice el sociólogo Elskind- sólo tiene por objeto facilitar la vida
de los adultos. Se trata de acomodarlos a los cambios
del mundo adulto. La abundancia de los divorcios, de
familias sin padre, de hogares en donde los dos padres
trabajan o de familias mezcladas, producto del matrimonio de dos personas con hijos de anteriores uniones, todo esto genera ansiedad y culpa entre los adultos. Muchos padres y muchas madres de clase media
ven en los hijos un estorbo para la realización de sus
proyectos profesionales. Todo esto ha creado un vacío
en el hogar en la esfera de la educación y el afecto
familiar para los menores y ha desarrollado la tendencia a transferir esas responsabilidades a otras figuras,
como la de la nana o la del maestro. Las escuelas se
han vuelto guarderías. Padre y madre con frecuencia
ignoran qué es la escuela, qué van a aprender en ellas
sus hijos, qué problemas enfrentan, etc., y la conciben
como un simple depósito de infantes. No se puede ne-

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TRAYECTORIAS 1AÑO 11, NO. 3 I MAYO-AGOSTO 2000

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gar, sin embargo, que en muchas familias se conserva
aún el viejo criterio de que los niños deben recibir afecto,
educación y apoyo de sus padres durante la primera
infancia y que ese principio es decisivo para que ellos
tengan un desarrollo sano y positivo. Pero la reestructuración de la institución familiar es un hecho. Lo ilustra un dato estadístico: hay en México unos 4 millones

El problema del hombre en el
marco de la cultura actual
es de redifinición de
identidades en un mundo en
el cual están desparareciendo
los viejos referentes culturales
y todavía no acaban de
formarse los referentes
sustitutos.
de hogares (dentro de un conjunto aproximado de 18)
que tienen como cabeza a una mujer. Interesa destacar
la magnitud del cambio, porque éste está repercutiendo decisivamente en la escuela. Bajo estas condiciones, una parte de las familias mexicanas han dejado de
cumplir satisfactoriamente algunas tareas esenciales de
la socialización de los infantes, entre otras -suponemos- su formación moral básica, de modo que los
niños llegan a la escuela con deficiencias formativas
que antes no presentaban y para cuya atención la escuela, simplemente, no estaba preparada.
Los niños y jóvenes enfrentan, en el contexto de
la nueva cultura, necesidades y problemas que no siempre los adultos somos capaces de detectar a tiempo y
adecuadamente. Elskind se pregunta si, bajo las nue-

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�TEORÍA

TEORÍA
Siglo XXI: Cambio social y educacwn

vas condiciones, los niños
son más o menos felices. Lo
real es que se tiene registros
escandalosos de problemas
infantiles que antes no existian. Se habla de una epidemia de depresión infantil
que afecta a todos los países
incorporados a la órbita de
la globalización electrónica.
Por otro lado, la TV y prensa nos ofrecen día con día
manifestaciones horrorosas
de violencia infantil que nos
hacen dudar sobre las supuestas conquistas de la civilización contemporánea:
hace un tiempo supimos
que en Miranda del Ebro,
España, dos niñas, una de
14 y otra de 9 años, solas, asaltaron un banco. Hace
cinco años, el mundo se horrorizó con la noticia de
que en Inglaterra, dos niños de 9 años de edad habían
sacado a otro, de 5, de un centro comercial y le habían
dado muerte usando un martillo sin que mediara motivo alguno. En Estados Unidos la violencia escolar se
ha convertido en una escalofriante epidemia y los ha
llevado a adoptar medidas extraordinarias, como instalar en los accesos de las escuelas detectores de armas
o revisar a diario las mochilas de los alumnos. Un 30
% de los alumnos de Gran bretaña asisten armados a
la escuela. Y México, como sabemos, no escapa a este
lamentable fenómeno: los ilustra el asesinato en
Acapulco de un niño de cinco años por pequeños de 9
y 10 en julio pasado (Reforma, 2-VII-99) o el caso de
ataque que sufrió una alumna de secundaria por parte
de s us condiscípulos en Iztapalapa, en 1998, que horrorizó a México (una vez dada por muerta, la pequeña fue enterrada viva y sobrevivió milagrosamente).
Junto a la violencia, el fenómeno del suicidio de niños
y jóvenes ha adquirido dimensiones sin precedentes.

90

Siglo XXI: Cambio social y educación

En la misma Ciudad de México el número de suicidios
entre jóvenes estudiantes va
en aumento, pero en Japón
uno de cada dos alumnos de
secundaria declara haber
pensado en suicidarse.

El yo saturado
Es evidente que en todas
partes se registra una auténtica crisis del desarrollo infantil y juvenil. Autores clásicos como Karen Homey
ya han señalado el impacto
de los factores culturales
sobre la neurosis y la salud
mental de los hombres modernos, pero sus consideraciones (como la competencia económica que se proyectaba como valor universal
y que generaba secuelas de la rivalidad y conflictos en
la escuela, la familia y el trabajo) correspondían a las
condiciones culturales asociadas al antiguo industrialismo (Homey). Pero la nueva cultura da lugar a una
nueva problemática: en el caso del niño (y también del
adulto, desde luego), es bombardeado diariamente por
información que desborda su capacidad de comprensión y de integración coherente. Este desbordamiento
da lugar -dice el psicólogo Keneth Berger- al síndrome del yo saturado. Los logros tecnológicos a lo largo
del siglo, dice, han producido una alteración radical en
nuestra forma de relacionamos con los demás. Como
consecuencia de los avances realizados en el campo de
la radio, el teléfono, el transporte, la televisión, la transmisión vía satélite, las computadoras, etc., estamos hoy
sometidos a una andanada de estímulos sociales. Las
comunidades pequeñas y estables que antes existían
han desaparecido y cedido su lugar a un sistema de
relaciones que crece y se hace cada día más complejo.
Este incremento de relaciones y estimulos ha llegado,

TRAYECTORIAS __AÑO 11,_NO. 3

MAYO-AGOST_i&gt; 2000

en muchos casos, a un punto de saturación. Las personas sufren de saturación: reciben muchos y diversos
mensajes, diversos e incoherentes, los cuales asimilan
y se produce, en consecuencia, una fragmentación del
yo y un estado crítico de pérdida de identidad. El problema del hombre en el marco de la cultura actual es
de redefinición de identidades en un mundo en el cual
han desaparecido o están desapareciendo los viejos referentes lingüísticos y culturales y todavía no acaban
de formarse los referentes sustitutos.

La infancia prolongada
Vivimos una época de angustia, que afecta (y afectará
más en el futuro) a los jóvenes. Esta angustia por la
existencia tiene diversos orígenes, pero mucha gente
tiene miedo a la vida o, por lo menos, a la vida adulta, y
deciden, en consecuencia, seguir siendo jóvenes. No
se casan, no trabajan, no abandonan el hogar paterno
y no asumen las responsabilidades que entraña la ciudadanía. Enfrentados a un mundo que les resulta básicamente incomprensible, envueltos en una angustia
inconfesada, optan por seguir siendo niños o adolescentes. El doctor Dan Kiley ha calificado el fenómeno
como el síndrome de Peter Pan: se trata de jóvenes
narcisistas, mimados, que no se asumen como hombres ni como niños normales; ellos se piensan como
Peter Pan, unos &lt;&lt;niños maravillosos&gt;&gt;. Es una forma de
inmadurez que se asocia a un egocentrismo exacerbado, estilo de vida impetuoso, al falso sentimiento de
que son capaces de hacer cualquier cosa que les sugieran sus fantasías; berrinchudos, machistas, incapaces
de dar amor, se comportan como niños malcriados.
¿Cuántos de estos jóvenes no conoce usted? En el fondo, son seres frágiles, asustados, desarmados, sin recursos para afrontar la existencia (Kiley, 1983).

Declinación del pensamiento abstracto
Femando Savater, en El valor de educar señala un problema que presumiblemente se relaciona con la televisión y el triunfo de la cultura de la imagen (por su
parte, Giovanni Sartori (1999), en Horno videns lo afir-

TIIAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AG(?SJO 2000

ma categóricamente). Habla de una experiencia, que
muchos maestros hemos podido registrar en nuestros
alumnos: la dificultad que tienen para desenvolverse
en el plano del pensamiento abstracto y que, a veces,

En la cultura) como en la
política) no hay vacíos:
donde la ciencia se retira) el
oscurantismo avanza.
equivocadamente, se atribuye a simple pereza. Otras
veces, pensamos que se trata, simplemente, de un rezago de la escuela básica frente a las nuevas demandas culturales, pero desde el peculiar enfoque de Savater
y Sartori el pensamiento abstracto periclita en la misma proporción en que periclita la lectura y en que se
expande la cultura de la imagen. Se trata de una hipótesis. Una hipótesis que se sustenta en una visión negativa y determinista de la televisión y que ha dado
lugar a muchas críticas. No obstante, una evidencia
que parece dar sustento empírico a esta audaz hipótesis es la declinación que se observa desde hace aproximadamente tres décadas (es decir, desde que se afirmó la TV como medio de importancia decisiva en la
socialización de los niños) en los resultados de los exámenes estandarizados que realizan los países avanzados al finalizar la escuela básica, como el Examen Escolástico de Aptitud (SAT) de Estados Unidos. "El
Examen Escolástico de Aptitud que realiza el Consejo
Colegial (College Board), se informa en A Nation at
Risk (The National Commission on Excellence in Education, 1983), demuestra una declinación continua
desde 1963 a 1980. Los indicadores de dominio verbal cayeron 50 puntos y los de matemáticas, 40 puntos"(...) "Los archivos de este Consejo también revelan que hay una caída consistente en asignaturas como

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�TEORÍA
Siglo XXI: Cambio socia,[ y educación

Física e Inglés" (...) "El número y proporción de los
estudiantes que demuestran un aprovechamiento superior en el SAT (por ejemplo los que tenían calificación de 650, o más) también han declinado dramáticamente. Otras evidencias hacen patente que esta declinación en los aprendizajes no es exclusiva de Estados Unidos y ha afectado a numerosos países.
De ser esto cierto, utilizando como metáfora las
categorías de Piaget, podríamos decir que la transición civilizatoria que vivimos equivale, desde el punto
de vista de la inteligencia, a un salto regresivo de la
humanidad que estaría pasando del pensamiento de
las operaciones formales hacia el pensamiento de las
operaciones concretas" (Piaget, 1969).

Triunfo y fracaso de kl ciencia
Este fenómeno que ensombrece nuestra cultura, se vincula de alguna manera y por otro lado con un hecho
lústórico dual que comienza a percibirse en el hori-

92

TEORÍA

Siglo XXI: Cambio socia,/ y educación

zonte del mundo en el que ahora vivimos: por un lado,
la exaltación que se hace de la ciencia; por otro, el fracaso de ésta para afirmarse como cultura. ¿Quién puede poner en duda que nos encontramos en medio de
una revolución científica? Los maravillosos desarrollos de la electrónica y de la biotecnología lo atestiguan
y es un hecho que esta revolución ha modificado no
sólo el conocimiento y las técnicas, sino que también
ha cambiado la cultura, los valores y las creencias. En
el contexto actual, la ciencia es el eje que articula el
discurso ideológico que explica la actual revolución,
pero el concepto de ciencia que se ha afirmado en la
sociedad no corresponde al concepto tradicional. Los
ilustrados proclamaban la ciencia por su valor intrínseco; los contemporáneos, ignoran este valor y ensalzan, por el contrario, su dimensión instrumental. El
conocimiento vale no tanto por él mismo sino por su
uso eficaz; poco importa hoy la episteme de los griegos,
lo que interesa, en su caso, es la utilidad tecnológíca.
Esta concepción es resultado de un largo proceso en el
cual, una y otra vez, las instituciones científicas se plegaron ante los intereses económicos y renunciaron así
a promover su desarrollo hacia el exterior.
El pensamiento científico y racional se tambalea: después de dos siglos de evolución, la ciencia sigue
siendo una actividad encerrada en universidades e institutos, pero no ha logrado llegar al ciudadano de la
calle. La divulgación científica es motivo de muchos
comentarios, pero el hecho real es que en un momento
en que la sociedad se vanagloria de sus realizaciones
científicas y en el que, como nunca, la ciencia se halla
presente en todos los ámbitos de la existencia humana
-incluyendo el bogar-, la ignorancia científica llega a
extremos sin precedente. El mundo social se divide
entre expertos que saben y usuarios ignorantes. Se ha
afirmado entre nosotros la idea de que &lt;•hay que saber
cómo se manejan las cosas, no cómo funcionan&gt;&gt;. Usamos a diario la televisión, pero nada sabemos de los
principios científicos y técnicos que hacen que ese aparato funcione. ¿Quién sabe cómo se forma la imagen
en la pantalla de la TV? ¿Quién sabe qué era el osciló-

lRAYECTORIAS ¡AÑO 11, NO. 3

l MAYO-AGOSTO 2000

grafo de rayos catódicos? ¿O el iconoscopio? Durante
la noche, conectamos el swiuh que enciende la lámpara, pero ¿qué produce la luz del foco que nos ilumina?
Nos levantamos y utilizamos el horno de microondas
para calentar nuestro desayuno, pero, por cierto, ¿qué
son las microondas?
En El reparto del saber, Plúllipe Roquepló sostiene que el fracaso de la ciencia para llegar al gran público no se explica tanto por limitaciones técnicas para
realizar la divulgación sino por factores intrínsecos a la
ciencia misma. El distanciamiento entre el científico y
el hombre común -que se ha agrandado, por lo visto,
con la globalización- se explicaría según Roquepló
porque, primero, hay conceptos cuya comprensión no
es posible por parte de una mente no entrenada y, segundo, porque la ciencia es una práctica y en el momento en que la mente se aleja de las condiciones de
producción del conocimiento sobreviene una desnaturalización del saber.
Hay razones para dudar de este punto de vista
radical, pero aún cuando lo dejáramos de lado, tendríamos que aceptar el hecho, sociológicamente documentado, de que la actividad científica a través de la
historia ha tendido a encerrase en comunidades pequeñas y aisladas que congregan a grupos de expertos
que se identifican entre sí por disciplinas o áreas disciplinarias. El saber se ha enclaustrado en la Torre de
Marfil. Los científicos han desarrollado reglas y formas de comportamiento elitista tratando de proteger
su estatus privilegiado y no han asumido plenamente
sus responsabilidades ante la comunidad más amplia.
La ciencia no salió a la calle, como anhelaban los genios de la Ilustración o como lo querían los grandes
socialistas, como Emilio Durkheirn o Antonio Gramsci,
pero esta falla no se vincula sólo con la conducta de los
científicos o con el trabajo que realiza ese grupo de
profesionales que se hacen llamar divulgadores de la
ciencia sino, principalmente, con la incapacidad que
ha mostrado la escuela para convertirse en la principal
fuente de cultura científica dentro de la sociedad. Los
educadores y los diseñadores del curriculurn se han

~

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

conformado muchas veces con enfatizar la lengua y
las matemáticas y han mostrado negligencia ante la
tarea de formar en los niños una sólida base científica.
La ciencia ha sido subestimada por quienes diseñan y
ponen en práctica las políticas de educación básica y
cultura que, por cierto, no les fueron ofrecidas a ellos
durante su formación profesional.

En el marco de la cultura
actual) la opinión pública
tiende a eclipsarse una vez
que queda bajo el control de
los medios pues) la dinámica
de éstos es seguir las pautas
que les dicta la ganancia.
Pensamiento mágico y religión
Pero en la cultura, como en la política, no hay vacíos:
donde la ciencia se retira, el oscurantismo avanza. Coincidiendo con este eclipse de la ciencia, y como contrapunto lógico, se está dando en el mundo un resurgimiento del pensamiento mágico y religioso que se relaciona -¿quién lo duda?- con la angustia y la incertidumbre que prima entre la gente al no lograr comprender el cambio en el que está inmersa. Jamás el
hombre se sintió tan desvalido, pues jamás el mundo
escapó tanto a su control. Hace relativamente poco,
me tocó descubrir que en una universidad mexicana
de corte moderno se ofrecía a alumnos de la carrera de
antropología -aunque con otro título- ¡la materia de
Astrología!. Sabemos, desde luego, que el mundo moderno nació del esfuerzo del hombre ilustrado por distanciarse de formas de pensamiento irracional corno
la que representa, precisamente, la Astrología. Pero la

93

�TEORÍA

TEORÍA

Sig/,o XXI: Cambio social y educaciim

Astrología no está sola: hemos visto resurgir junto con ella a la magia, la brujería, el espiritismo, la
quiromancia, el esoterismo, la santería, la dianética, el taroth, la
cartomancia, etc. Se nos vende la
idea de que estamos viviendo una
nueva era, la era del New Age. En
realidad, el sentimiento de desconcierto y la angustia inducen al hombre del pueblo a buscar salidas imaginarias, de ahí que inventen a los
Chupacabras, los Extraterrestres,
los OVNIS, los Milagros, las apariciones sorprendentes de la Virgen,
y se aventuren a experimentar nuevas opciones religiosas, clasificadas con frecuencia como "sectas". Cuerpos de creencia que antes se manterúan en una casi clandestinidad, con una clientela mínima, hoy poseen una
presencia significativa: es el caso de la dianética, el budismo, la cientología, el culto mexicanista, la Luz del
Mundo, los Niños de Dios, Adventistas del Séptimo
Día, la Comunidad, Moon, la Nueva Acrópolis, etc.
Todos hemos oído hablar de las tragedias estremecedoras provocadas por grupos como los Davidianos, el
culto del Templo Solar y Higher Source. Este sorprendente fenómeno revela la aparición de una nueva subjetividad dominada por la irracionalidad y los sentimientos y nos dice que hay un retroceso en la cohesión
social, una grave desestructuración de los tejidos sociales y un desencuentro entre las nuevas prácticas sociales con las normas y creencias tradicionales. La incomprensión de este desencuentro, hace que algunas
personas reaccionen indignadas ante lo que pasa y denuncien una "crisis de valores" cuyo origen se atribuye a la influencia de los valores seculares y modernos,
a los que culpan de la robotización y tecnocratización
del hombre, al núsmo tiempo que sostienen que esta
crisis sólo podrá superarse regresando al orden moral
que existía antes de la aparición de la sociedad moderna -es decir, al feudalismo o a la colonia- en donde la

94

Sig/,o XXI: Cambio social y educación

religión era la base de la convivencia. Esta actitud, una típica actitud
romántica en la que se mitifica el
pasado, est.á muy difundida. De hecho, hasta en literatura hemos podido ver el sorprendente éxito de
obras como El nombre de 'fa rosa de
Umberto Eco y nos asombra igualmente comprobar el impacto que
han tenido en círculos académicos
algunas idealizaciones de las sociedades premodernas en donde se
exalta la sencillez de las formas de
vida, la armorúa social, las relaciones no-burocráticas, basadas en el
trato directo, su religiosidad y la prevalencia de los valores colectivos sobre los valores individuales.

111. LA NUEVA POLÍTICA
En esta misma ~intonía hay que ubicar la influencia
que han alcanzado en medios académicos, corrientes
como el postmodernismo que impugna a la Ciencia y
a la Razón como fundamentos de la convivencia. En
Estado Unidos ha prosperado el comunitarismo, corriente que se opone a la organización política moderna y propone un regreso a la comunidad original, a la
religión, al grupo étnico y a la clase social (Bridges,
1994). Las obras de autores como Daniell Bell, Robert
Bellah, M. Sandell, Alistar Mclntyre, Charles Taylor y
Michael Walzer plantean una crítica a la democracia
liberal y han abierto una brecha, de importante calado,
en el mundo de la academia y, aunque estrictamente
hablando, sus ideas no han repercutido en la esfera política, sí han abierto cauces importantes de critica a la
democracia convencional. Después de la caída del
Muro de Berlín, el modelo democrático quedó consagrado como el único viable para organizar la convivencia en las sociedades con vistas al siglo XXI, pero eso no
ha impedido que los intelecruales lo hayan convertido en

TRAYECTORIAS .AÑO ti, NO.~YOAGOSTO 2000

blanco de sus críticas; sobre todo después de señalar sus
:fracasos estrepitosos, en particular, la impotencia de esta
forma política para combatir y superar las desigualdades
sociales e impedir la subordinación del poder político ante
el poder económico. Pero tampoco la democracia ha logrado la adhesión entusiasta de los ciudadanos. Decía
Churchill que la democracia era aburrida, y, en cierta forma, parece que terúa razón. Las estadísticas electorales
de los principales países democráticos muestran una
caída espectacular de la participación ciudadana a la
hora de los comicios. Por otra parte, en el marco de la
cultura actual, la opinión pública tiende a eclipsarse
una vez que queda bajo el control de los medios pues,
en la mayor parte de los casos, la dinámica de éstos es
seguir las pautas que les dicta la ganancia y, con frecuencia, sirven mal, o con negligencia, a los intereses
colectivos. Además, la dependencia de los medios respecto del rating se revela como un obstáculo para la
discusión racional e inteligente de los problemas nacionales, pues tal dependencia los obliga a adoptar una
actitud siempre complaciente ante las demandas de
las masas que usualmente consumen lo más fácil de
digerir. Los medios de todos los países democráticos
son subyugados por el amarillismo y el escándalo Y
muestran una incurable afición hacia el morbo, el sexo,
la violencia, la ramplonería, sin reparar en pruritos morales. No obstante, dado su inmenso atractivo, se han
hecho decisivos para la política: el partido que hace un
buen manejo de la televisión suele llevar ventaja sobre
sus adversarios. Pero los criterios del voto han cambiado: antes, la gente votaba porque compartía tal o cual
idea de los candidatos; ahora, ante el dominio de la TV,
la gente vota por la imagen de los políticos. Es frecuente escuchar estos juicios: &lt;&lt;Este candidato me gusta&gt;&gt;,
&lt;•Este otro no me gusta&gt;&gt;. Es el atractivo de la imagen, y
no las ideas, lo que está de por medio en la política
actual. Y este mismo estándar influye en la selección
de candidatos: para aspirar a un puesto de elección ya
no se requiere cultura, un alto nivel intelectual, ni siquiera experiencia política, basta ser fotogénico, poseer cierto carisma y desenvolverse sin inhibiciones en

la tribuna.
No obstante este pesimismo, en los últimos tiempos también ha resurgido un movimiento que se propone la renovación del discurso democrático partiendo de un reforzamiento en la formación ética y cívica
del ciudadano. Este movimiento sostiene que no bastan las estructuras (normas e instituciones) democráticas, que para que esta funcione es necesario, además,
contar con una ciudadanía virtuosa que sólo puede
formarse en la escuela. También desde este punto de
vista -construir una cultura política democrática-,
proponemos revisar, una vez más, los fines y los medios de la educación. ,a.,

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95

�.-

ÁMBITO
Ecos de la crisis

AMBITO

Ecos de la crisis
Crisis financiera y transformación de los regímenes de
acumulación en Argentina, Brasil y México
PIE R RE SALAM_A

D

entro del conjunto de los países llamados
subdesarrollados, la influencia directa del
sector financiero no es la misma. Casi es
inexistente dentro de las econonúas menos
desarrolladas: los movimientos de capital son marginales, las bolsas inexistentes; en las otras, es más o
menos importante. Para claridad de nuestra exposición, es necesario distinguir las econonúas llamadas
subdesarrolladas en función de su nivel de industrialización. Pueden distinguirse, por una parte, las economías asiáticas con industrialización rápida y sustentada, recientes (la mayoría de los países de la ASEAN a
los cuales es conveniente añadir China) o más antiguas (los cuatro "dragones"), pero también las principales economías latinoamericanas; y por otra parte, las
economías llamadas, en el lenguaje oficial, menos avanzadas, ubicadas principalmente en África subsahariana.
Cuando el nivel de industrialización es débil, y
el tejido industrial está muy segmentado -&lt;:orno en la
mayoría de las econonúas de África subsahariana y
algunos países de Asia y de América-, la inserción internacional se basa esencialmente sobre productos de
renta, mineros o agrícolas y, a veces, como podemos
observarlo en América Central, sobre el desarrollo de
empresas de ensamblaje (las maquiladoras). Al contrario, cuando la industrialización está bastante bien
desarrollada, el contenido de las exportaciones se basa
principalmente sobre productos industriales, más o
menos sofisticados, y sobre productos financieros los
cuales a veces, a diferencia del primer caso, son más
elaborados.

1. DEBILIDADES DE NATURALEZA
DISTINTAS
La debilidad de las econonúas es diferente en ambos
casos. Cuando el tejido industrial es débil y la producción industrial no logró despegar, la evolución de los
términos de intercambio conserva una influencia importante. La evolución a la alza tiende a promover los
comportamientos rentistas, tanto para el Estado como
para los que logran inscribirse en la red de beneficios
excedentes provenientes de las ventajas que da la propiedad y la riqueza, lo cual bloquea las veleidades de
industrialización mientras favorece al mismo tiempo
una "desertificación" agrícola. Una evolución a la baja
plantea problemas casi sin solución para los Estados
jóvenes a nivel fiscal, reduciendo los ingresos públicos,
que a nivel de la balanza comercial, provocan un déficit externo importante. La dependencia alimenticia, frecuente en las economías menos desarrolladas, se traduce en un déficit alimenticio insustentable para las
poblaciones con escasos recursos, a causa de la ausencia de divisas disponibles para importar alimentos desde el extranjero en cantidades suficientes. El servicio
de la deuda externa reduce aún más esas posibilidades
y hace más dificil el despegue económico, reforzando
los comportamientos rentistas -0 especulativos y limitando los ingresos de la mayor parte de la población.
Dentro de las econonúas semiindustrializadas,
el crecimiento de las exportaciones con ritmo rápido
depende de la naturaleza de los productos y de las elasticidades: precio e ingreso por un lado, y por otro lado

de la capacidad de reducir los costos por ser suficientemente competitivos. Como ha sido posible observar,
dentro de las econonúas latinoamericanas durante los
años noventa, las importaciones crecen con un ritmo
más rápido que las exportaciones. El creciente déficit
comercial se compensa por entradas de capitales. Estos últimos son portadores de nuevas debilidades diferentes según la naturaleza de los capitales: inversión
directa, de cartera (acciones y productos financieros).
A un nivel internacional, la conexión de los mercados
financieros de las economías llamadas emergentes ha
permitido la entrada de numerosos capitales, especialmente a principios de los años noventa. Las inversiones directas y de cartera han aumentado fuertemente
en Asia y en América Latina. Los créditos bancarios,
de los cuales una parte muy importante son de corto
plazo, han fluido hacia Asia y los productos financieros a corto plazo en América Latina. En esta región, la
emisión de bonos del tesoro, teniendo como objetivo
subsanar el déficit presupuestario y a veces el déficit
exterior, ha favorecido la financiarización 1 de las empresas, en detrimento de la inversión productiva. La
evolución de la deuda interna está estrechamente relacionada con las anticipaciones sobre las tasas de cambio: los temores de una devaluación llevan a los responsables de las politicas económicas, ya sea: emitir
bonos del tesoro con tasas de intereses muy elevadas
para compensar una eventual depreciación de la moneda, incluir el spread y, finalmente, hacer atractivos
esos productos financieros, y/o ajustarlos directamente a la tasa de cambio del dólar. Las consecuencias sobre la actividad económica y el servicio de la deuda
son inmediatos y el círculo rápidamente se vuelve de

1

Se dice que hay financiarización cuando el diferencial de rentabilidad
entre el sector productivo y el sector financiero, a favor del último, lleva
a las empresas a reducir sus inversiones dentro de su actividad principal
en beneficio de inversiones financieras. Recordemos que el grado de
"financiarización " de una nación o de una empresa se calcula por un
razón (ratio) donde el numerador está compuesto por los activos financieros y el denominador de estos últimos, a los cuales se añaden los acti-

vos reales.

96

TRAYECTORIAS ! AÑO 11, N0.3 J MAYO-AGOSTO 2000

~YECTORIAS

AÑO 11, NO~ MAYO-AGOSTO 2000

Dentro de las economías
latinoamericanas durante
los años noventa) las
importacwnes crecen con un
ritmo más rápido que las
exportaciones.
virtuoso a vicioso. Disminución de la actividad económica y déficit presupuestario armonizan, con ritmos
regulares, la trayectoria económica. La dominante financiera favorece el desarrollo de los déficits de la balanza de cuenta corriente y del presupuesto al imponer tasas de interés muy elevadas y una apreciación de
la tasa de cambio real. Esto es el caso de las grandes
econonúas latinoamericanas.

2. EL DESARROLLO DE LAS DEUDAS Y
UN PESO CRECIENTE DE LAS DEUDAS
A CORTO PLAZO
La deuda externa ha aumentado fuertemente desde
1982 en América Latina (fecha clave: México no puede garantizar el servicio de su deuda y los bancos se
rehúsan a prestar salvo que un acuerdo sea firmado
con el Fondo Monetario Internacional). La deuda externa bruta era de 71,000 millones de dólares en 1980
en Brasil; sube a los 179,000 millones de dólares en
1996 para pasar a casi 193,000 millones en 1997 y
220,000 millones en 1998 (World Bank Indicators y
BNDES, 1998). Si restamos las reservas, la deuda externa neta en 1997 estaba evaluada en casi 141,000
millones de dólares, pero el cálculo de la deuda neta
puede ser engañoso en la medida en la que, una parte

97

�ÁMBrTO

ÁMBITO
Ecos de la crisis

Ecos de la crisis

de esas reservas viene precisamente de un endeudamiento incrementado, de los capitales volátiles atraídos porun tiempo por
los fuertes rendimientos otorgados y por la seguridad de poder
salir. La composición en términos de plazos ha evolucionado
profundamente en América Latina. En Brasil, la parte del endeudamiento a corto plazo ha
aumentado al m ismo tiempo
que cada vez más se centraba
en el sector privado. En 1997,
en Brasil, por ejemplo, la deuda
a corto plazo estaba evaluada en
41,000 millones de dólares, de
la cual 9,700 rrúllones era pública y por la totalidad de la deuda en 1998, 220,000 rrúllones de dólares, 90,000 millones era pública y el resto privada.
La composición del endeudamiento, en términos
de acreedores, ha cambiado también en América Latina:
ayer estaba principalmente basada en créditos bancarios;
pero hoy, no. El endeudamiento no se ha realizado por
una expansión de los créditos internacionales durante los
años noventa (a diferencia de los años setenta). Difiere en
ese sentido del endeudamiento de las economías asiáticas.
Pero se acerca a la de hoy en la medida que, como en Asia,
es más y más el producto del sector privado. Queda, sin
embargo, que en Asia, los deudores son exclusivamente
los agentes privados, que el Estado tiene en general un
equilibrio presupuestario; mientras que, en América Latina, el déficit es profundo y resulta por lo esencial de la
carga de la deuda interna.
Sin embargo, hoy la deuda interna es el problema central al cual se ven enfrentadas las economías
latinoamericanas. Ella se ha vuelto casi incontrolable a
causa de su importancia y de su composición. La deuda
int.erna frecuentemente es mucho más importante en
las econonúas latinoamericanas que la deuda externa,

y hoy es de nuevo (lo había
sido a finales de los años
ochenta, lo que había llevado
a la congelación de esa deuda) extremadamente preocupante. Gira alrededor de
320,000 rrúllones de dólares
a finales de 1998 en Brasil, de
/
los cuales 63,800 rrúllones directamente en dólares, la mayor parte contratada a tasa flotante, y una menor parte a tasa
fija. Este nivel tan elevado se
explica sobre todo por el ali.a
desconsiderada de las tasas de
interés, alcanza casi 50% en términos reales a finales de 1997,
baja a 300/o para subir después
a estos niveles astronómicos en
septiembre de 1998 y a principios de 1999. Deberla subir
otra vez a causa de la fuerte depreciación de la moneda
nacional porque una parte importante de los ún.tlos está
ajustada al curso del dólar. En porcentaje del PIB, la deuda interna sube fuertemente, pasa de 17.6% en 1994 a
26.4% en 1997 (siendo el porcentaje para 1998 no disponible, debe ciertamente estar mucho más elevado a causa
de la alza de las tasas de interés que ha sucedido a finales
de 1997 y de la devaluación fuerte de la moneda nacional
en 1998), mientras la deuda -pública externa, a diferencia
de la deuda externa privada, baja en términos relativos,
pasando de 8.4% a 4.3% entre las mismas fechas. En rotal,
la deuda externa representa 24% del PlB en 1995 en comparación con más de 31 % en 1980.

Hoy la deuda interna
es el problema central
al cual se ven
enfrentadas las
economias
latinoamericanas.
Ella se ha vuelto casi
incontrolable a causa
de su importancia y
de su composición.

98

3 . HACIA UNA PROFUNDA EVOLUCIÓN
DE LOS REGÍMENES DE ACUMULACIÓN
DURANTE LOS AÑOS NOVENTA
Durante los treinta años que precedieron la crisis de la
deuda en los años ochenta, las econonúas latinoameri-

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

canas se industrializaron rápidamente, gra- '
cias al crecimiento de
un mercado interno
fuertemente protegido y por una intervención sustancial del
Estado en los sectores
pesados y medio pesados. A principios de
los años ochenta, ellos
sufrieron el látigo del
aislam iento de los
mercados financieros
internacionales y tuvieron que financiar
el servicio de su deuda externa a partir de
sus propios recursos.
las transferencias de
capitales se volvieron
negativas, en la medida en la que las salidas de capitales fueron su periores a las
entradas. Las medidas tomadas para financiar el servicio de
su d euda tuvieron
consecuencias negativas sobre la aceleración de la inflación, el
crecimiento, la pobreza y las desigualdades de ingresos, hasta tal punto que la CEPAL pudo calificar este
periodo de "década perdida" para América Latina. Los
años noventa son los años del crecimiento económico,
del fin de las inflaciones y de la apertura hacia el exterior. La liberalización ha sido brutal sobre casi todos
los mercados: los derechos de aduana han sido fuertemente reducidos, las subvenciones y todo tipo de ayuda del Estado suprimidos, las privatizaciones se han

lllAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3 MAYO-AGOSTO 2000
- - --+- - .
----r-

desarrollado y los mercados financieros han
sido liberalizados en
muchas áreas, especialmente y sobre todo
en los movimientos internacionales de capitales. Pero la tasa de
ahorro y la tasa de inversión han subido débilmente, y con excepción de Chile, están lejos de los niveles alcanzados durante los años
cincuenta hasta los setenta y se ubican aproximadamente a tres quintos de los observados en
Asia del Norte y Asia
del Sureste. Un nivel
de productividad insuficiente dentro de un
contexto de liberalización de la econonúa,
una apreciación de la
tasa de cambio real,
concentran los obstáculos sobre el nivel de
salario y su evolución.
Esta variable y la búsqueda de nuevas formas de organización
del trabajo se vuelven entonces centrales dentro de la
lógica de regímenes de acumulación enfocados sobre
el auge de las exportaciones, dentro del contexto de
una liberalización creciente de la economía, de una
autononúa más fuerte que en el pasado, de los grandes
grupos industriales frente al Estado. Este obstáculo pesa
aún más desde que el aparato de producción está envejeciendo, como consecuencia de inversiones insuficientes tanto en volumen como en calidad, así como

99

�ÁMBITO

ÁMBITO
Ecos de 'la crisis

Ecos de 'la crisis

fue el caso dentro de las econonúas latinoamericanas
durante los años ochenta ("la década perdida"). En
ese sentido, el ejemplo de Argentina confina a caricatura esta visión, pues se observa durante los años no-

de los años ochen ta. El auge consecuente de la productividad reduce la brecha tecnológica con los países
desarrollados. Pero la inversión crece demasiado lento
para permitir un aumento suficiente de la productividad del trabajo y hacer competitivas unas industrias
afectadas por la retirada del Estado y la fuerte apreciación de las monedas en comparación con el dólar. Las
nuevas tecnologías convocan nuevas formas de organización del trabajo, pero no las implican necesariamente. No hay determinismo tecnológico en esa materia como numerosos estudios lo han demostrado.3 AJ
contrario, puede considerarse que la falta de inversiones, y entonces de equipo, puede estar compensada,
en términos de productividad del trabajo, por formas
específicas de dominación sobre el trabajo. La flexibilidad adquiere entonces más impor tancia. Dentro de
condiciones de competencia avivadas por la apertura,
por la reducción de los costos unitarios del trabajo, por
falta de inversiones insuficientes pasa, en parte, por la
búsqueda de una flexibilidad más importante de la fuerza de trabajo, sin que ésa sea ligada necesariamente a
la naturaleza de las tecnologías usadas. Y, como la insuficiencia de inversión se explica, en parte, por arbi-

La lógica mis,na de este nuevo
régimen de acumulación)
caracterizado por un fuerte
predominio del cap#al
financiero sobre el productivo)
conduce ineluctablemente) a la
vez) a una apreciación de la
moneda nacionaly a unas
devaluaciones brutales cuando
aparece la crisis.
venta una tendencia a la baja de los salarios reales promedio, una dispersión más grande que antes y un crecimiento sustancial de la productividad del trabajo.
Dentro de las econonúas latinoamericanas, la tasa
bruta de formación del capital se ha quedado m uy modesta después de la "década perdida" de los años
ochenta. La inversión crece muy poco en comparación con los años ochenta en América Latina (si hacemos excepción de Chile y hasta cierto punto de Argentina en 1997-98),2 pero cambia defonna en la medida que incorpora tecnologías de punta, a diferencia

2

Sin embargo, aumenta más que como lo demuestran las estadísticas.
Las importaciones se componen sobre todo de bienes de equipo y de
productos intermedios. La apreciación relativamente fuerte de las monedas nacionales desde el fin de la fuerte inflación reduce relativamente
el valor de los bienes de equipo en comparación con los bienes de consu-

100

mo. Hay entonces una subapreciación del valor de las inversiones. Hay
acuerdo en general para evaluarlo en dos puntos del PIB aproximadam~nte. Esta baja relativa del valor de los bienes de producción juega el
Illlsmo papel que un progreso técnico capitalsaving según el sentido de
Mrs. Robinson (1956): ella incrementa la eficiencia del capital. En fin,
podria añadirse que las importaciones de bienes de equipo incorporan
tecnologías nuevas, de tal manera que, para retornar une expresión de
~aldor, la forma de la inversión cambia. Esos nuevos bienes de equipo
~enden a perturbar aparatos de producción vueltos obsoletos por la crisis del endeudamiento y la insuficiencia consecutiva a la vez de las inversiones Yde las importaciones, e incrementan la eficiencia del capital y la
productividad del trabajo al mismo tiempo que suscitan modos de organización de trabajo diferentes y una relación entre trabajo calificado y
trabajo no calificado a favor de los primeros. La apertura, sobre este
punto preciso, pemúte a las industrias nacionales beneficiarse de econonúas externas de nivel internacional y de obtener rendimientos crecientes.

trajes a favor de las actividades financieras, el peso más
importante, que antes de las finanzas dentro del balance de las empresas, presiona más fuertemente hoy por
buscar una flexibilidad más grande del trabajo.
D esde que esas econonúas basan su crecimiento sobre la morbilidad internacional del capital, la apreciación de la tasa de cambio real, en comparación con
el dólar, no resulta de una política económica errónea.
Ella es el producto directo de las decisiones efectuadas
para salir de la crisis inflacionista en la que esos países
se encontraban. Dicho de otra manera, la lógica misma de este nuevo régimen de acumulación, caracterizado por un fuerte predominio del financiero sobre el
productivo, conduce ineluctablemente, a la vez, a una
apreciación de la moneda nacional y a unas devaluaciones brutales cuando aparece la crisis; excepto, si en
lugar de establecer una flexibilidad de las tasas de cambio, los salarios pueden bajar fuertemente y las condiciones de trabajo evolucionan rápidamente hacia una
flexibilidad incrementada y una precarización pronunciada. Argentina ofrece un caso casi puro de esas evoluciones donde el salario real promedio baja, la productividad se incrementa fuertemente y el desempleo
se mantiene a niveles muy elevados a pesar de tasas
sustanciales de incremento del PIB. Argentina es el
único país grande en el cual la diferencia entre los ingresos promedio de los trabajadores no calificados y
los trabajadores calificados se incrementa con una particularidad, los dos bajan, uno más rápidamente que el
otro.4
La apreciación de las monedas nacionales aparece más como el reflejo de la lógica de sus regímenes
de acumulación respectivos, hoy con predominio financiero, que como el producto de políticas económicas erróneas. Que sean fuertemente abiertas hacia el
comercio internacional o no, su inserción dentro de las
finanzas internacionales los atrapa a nivel de las tasas
de cambio y acentúa, de esa manera, la presión hacia

3

Ver, por ejemplo, la totalidad de las investigaciones presentadas en el
número de la revista Tiers Monde, coordinado por H.irata, Lautier, Salama
(1998) y/o el número de World Developmem, editado por Humphrey
(1995).

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 200Q

Lo que no quiere decir que los ingresos de los trabajadores muy calificados del sector privado no aumenten.

4

una evolución moderada de los salarios reales promedio (incluso, una baja en los casos extremos), seguida
por rma caída durante las crisis. Por otra parte, refuerza
la necesidad de exportar, sobre todo cuando la brecha
comercial aumenta, después de los efectos de la apreciación sobre las importaciones, lo que tiende a acentuar otra vez más la presión sobre los ingresos del trabajo e invita a más y más flexibilidad.

4. UN RÉGIMEN DE ACUMULACIÓN
ESPECÍFICO CON DOMINANTE
FINANCIERO
La financiarización de las empresas, durante la época
de la " década perdida" de los años ochenta, había pesado mucho sobre los ingresos del trabajo. Modos de

101

�ÁMBITO

ÁMBITO

Eros de la crisis

Eros de la crisis

dominación arcaicos en el trabajo
habían resurgido: la prolongación de
la jornada de trabajo -mientras los
empleos se multiplicaban con el fin
de reducir los efectos de la baja drástica de los ingresos- volvía a dar actualidad a la plusvalía absoluta "a la
antigua". Con el fin de la crisis, durante los años noventa, la situación
cambia. Lo financiero no juega exactamente más el mismo papel y sus
efectos sobre el trabajo son diferentes. La apertura rápida de las fronteras ha llevado a una destrucciónreestructuración del aparato de producción. La destrucción supera en parte a la reestructuración, contrariamente a las predicciones de los defensores de la liberalización rápida de los intercambios
y de la retirada del Estado de la economía. El vivo auge
de las exportaciones -y la u-ansformación algunas veces de su contenido- no son suficientes para compensar el de las importaciones. La reesrructuración del
aparato industrial no es lo bastante rápida e importante para que las empresas modernizadas puedan exportar masivamente y transformar positiva y durablemente
el saldo de la balanza comercial, porque las inversiones son insuficientemente elevadas en comparación con
el PIB. Las bolsas experimentan un auge considerable,
no solamente porque capitales vienen del extranjero
cuando hay privatizaciones; sino también, las empresas arbitran a favor de colocaciones lucrativas. La debilidad relativa de su tasa de inversión pesa sobre la
gestión del trabajo. Formas originales de dominación
dentro del trabajo están buscadas para compensar la
falta de rentabilidad ligada a la debilidad de la inversión. Es lo que vamos a demostrar.
La salida de las crisis hiperinflacionistas fue un
éxito, porque la tasa de cambio se ha vuelto creíble. La
estabilidad relativa de la tasa de cambio nominal Y el
fin rápido de la inflación se traducen por una fuerte
apreciación de la moneda nacional en términos reales.

La globalización
financiera y la
liberalización de
los mercados
facilitan la
difusión de la
crisis.

Uno se encuentra entonces ante la
siguiente paradoja: por un lado, la
liberalización financiera impone
una relación más o menos estable
de la moneda nacional en comparación con el dólar, la entrada masiva de capitales tiende a apreciar
una tasa de cambio real, ya fuertemente apreciada por la reducción
de la inflación. Por el otro lado, la
apreciación de la tasa de cambio
real, en comparación con el dólar,
reduce el auge de las exportaciones al mismo tiempo que estimula
las importaciones, y más aún que

el comercio está diversificado geográficamente (Brasil, Argentina) y que el dólar mismo se aprecia en relación con las otras divisas clanes. La brecha comercial
está condenada a desarrollarse en esas condiciones, Y
con ella el déficit de la balanza de la cuenta corriente, Y
esto aún más porque el aparato de producción, vuelto
parcialmente obsoleto por años de debilidad en las inversiones y de hiperinflación, está brutalmente sometido a la presión externa, sin política industrial acompañante. El déficit de la balanza de la cuenta corriente
crece fuertemente, no solamente porque el saldo de la
balanza comercial se vuelve profundamente negativo,
sino también porque aumentan fuertemente los gastos
de turismo, los gastos relacionados con la repatriación
de los beneficios y dividendos de las firmas multinacionales, como los relacionados con la compra de patentes extranjeras, de los cuales, la progresión está a la
medida de la internacionalización del capital creciente
y, finalmente, los gastos relacionados con el servicio de
la deuda externa. El déficit de la balanza de la cuenta
corriente demuestra una parte de la necesidad del financiamiento, pues a este último le conviene añadir la
amortización de la deuda.
El sostenimiento, incluso del alza de las tasas de
interés, condición necesaria pero no suficiente para
atraer los capitales, de un lado vuelve más vulnerables

TRAYECTORIAS

102

AÑO 11, ~ 3

MAYo-AG~O ~

a los bancos reduciendo en parte el valor de sus activos, incitándolos a conceder malos créditos y aumentando el riesgo de cartera vencida de los deudores; de
otro lado, hace subir considerablemente el costo de los
préstamos e incita a revisar la reducción de los proyectos de inversiones, por dos razones, una relacionada
con el costo, la otra con la posibilidad de arbitrar a
favor de compra de bonos del tesoro más rentables que
la inversión misma.
La vulnerabilidad de los bancos, ya debilitados
por la muy rápida liberalización de los mercados financieros y el aumento de los créditos dudosos, aumenta cuando los depósitos no siguen al mismo ritmo
el alza de las tasas de interés, y su capitalización se vuelve
más apremiante cuando aparece la crisis. El costo para
recapitalizar los bancos y socializar sus deudas, desde
luego menores que en Asia, alcanza dimensiones considerables en México después de las fuertes devaluaciones de 1994 y 1995. Está evaluado por el BID que
el costo en México es de 15% del PIB y deberá conducir a un aumento considerable de la deuda interna.
El rebasamiento de los déficits de la balanza de
cuenta corriente pasa por entradas de capitales más y
más importantes.5 El funcionamiento de la economía
se orienta hacia lo que Keynes llamaba una economía
c:asi.no. Las elevadas tasas de interés aumentan el déficit presupuestario (incremento del servicio de la deuda interna, recesión y desaceleración del crecimiento
de la recaudación de contribuciones) y frenan las inversiones. A partir de esos déficits -dificiles de definir,
pero que por experiencia podemos evaluar entre 6% y
8% del PIB- la importancia de los déficits (presupuestarios, balanza de la cuenta corriente) suscita una caída de la credibilidad de la política económica de los
gobiernos, salidas masivas de capitales, baja drástica
de las bolsas nacionales, y en la mayoría de los casos
5

Esta política conoce un &amp;aneo éxito durante años. En Brasil, por ejemplo, más de 121,000 millones de dólares fueron atrapados de enero 1994
a marzo 1998, llenando los 84,000 millones de déficit de la balanza corriente. Estas afluencias masivas de capitales explican el aumento de las
reservas de unos 37,000 millones de dólares.

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

A partir de esos déficits se
suscita una caída de la
credibilidad de la política
económica de los gobiernos)
salidas masivas de capitales)
baja drástica de las bolsas
nacionales) y en la mayoría
de los casos un
desmoronamiento de la
nwneda) todo seguido por
.
una receswn.
/

un desmoronamiento de la moneda en comparación
con el dólar, todo seguido por una recesión.6 Una metáfora permite ilustrar la lógica de la economía casino:
las vewcidades se restan cuando dos trenes van en la
misma dirección con velocidades diferentes, se suman
cuando esos trenes van en sentido contrario. Hasta el
punto que el funcionamiento de la economía casino
no suscita miedos de insolvencia, los déficits están subsanados por entradas de capitales. Déficits y entradas
van en la misma dirección, los segundos más rápidamente que los primeros y el crecimiento de las reservas es el resultado de la diferencia de sus tasas de crecimiento. Cuando los déficits continúan ampliándose,
pero las entradas de capitales se suspenden y estos úl• Notemos que no es necesario tener déficits "gemelos". El desencadenamiento de la crisis asiática tuvo lugar mientras que los déficits presupuestarios estaban inexistentes.

103

�ÁMBrTO

ÁMBrTO

&amp;os de la crisis

&amp;os de la crisis

timos dejan el país, déficits y salidas de capitales se
var. Es lo que explica que los gobiernos sean conducisuman sin encontrar medidas de financiamiento indos a practicar la "política de la avestruz", todo por
ternacionales, como se ha podido observar en Brasil:
buscar legitimarse invocando las leyes inexorables de
en marzo de 1997 las reservas se elevaban a 74,000
la economía, concebidas a partir del prisma del "penmillones de dólares y en enero de 1998 se desmoronasamiento único" . Es lo que explica también que una
ban a 29,000 millones.
crisis económica no es
Es este viraje el que
suficiente y que se neexplica a la vez la brucesita pasar por crisis
Con el auge de los mercados financieros, el origen de las ganancias
talidad de la nueva sipolíticas para que
fmanderas se vuelve confuso y misterioso. El dinero parece producir
tuación y la importandinero y el mercado financiero capaz de crear valor por sí mismo. El
otros caminos, vueltos
cia de las necesidades
capital financiero, como lo son la tierra, el trabajo y e} capital fisico en
creíbles, sean concebide capitales.
el paradigma neoclásico, se vuelve de cierta forma un "factor de prodos y puestos en prácducción" remunerado por lo que él produce. Los mercados del traLa lógica finanrica.
bajo y de las finanzas parecen sin embargo cohabitar de manera
ciera introducida por
confüctual: lo que está bueno para uno parece malo para el otro y de
el funcionamiento de
5. LAS
manera recíproca. De hecho, las relaciones de uno con el otro son
una economía casino
CONSECUENCIAS
más complejas. Lo financiero está pagado por la plusvalía,pero tamtiende a imponer una
SOBRE EL
bién permite producir más y más plusvalía. Cuando lo financiero
gran inestabilidad y en
ayuda a la producción de plusvalía, ya sea porque permite adquirir
TRABAJO
consecuencia fluctuasuficientes capitales para invertir, o porque disminuye el riesgo en las
operaciones de cobertura, lo financiero es "\'irmoso" porque reporta
ciones importantes de
El dinero parece proventajas que no le "cuestan". Si efectuáramos una comparación, se
la actividad económiducir naturalmente
haria con los trabajadores del comercio. Improducti\'os según Marx,
ca. Esto es un verdadinero y las relaciones
son indirectamente productivos porque penniten la realización de
dero círculo vicioso.
entre
el mercado fimercancías y pueden acelerar la rotación del capital. Cuando lo fiDisminuir el peso de
nanciero
y el mercananciero conduce a arbitrar en contra de la inversión, porque los beesas presiones necesido del trabajo apareneficios alcanzados son superiores a los esperados demro de la pro-taría cambiar de régiducción,Jo financiero pesa sobre las condiciones de trabajo. El "milacen como relaciones
men de acumulación
gro de los pequeños panes" es una ilusión, el dinero no produce el
de interdependencia.
dinero solo, sino por el trabajo; y si parece producirlo en el sector
y así romper con la liPero precisamente, los
financiero, es porque él viene por vías múltiples y por mecanismos
beralización a ultranza
dos mercados se pre&lt;lificilmente legibles.
del conjunto de los
sentan como separamercados. No hacerlo,
dos y dependientes: lo
es condenarse a una
que pasa sobre un
repetición de los encadenamientos? como lo demuestran los recientes ejemplos de México y de Argentina.8
Pero no hacerlo, es también evitar consecuencias políticas que tendrían un costo social demasiado elevado
que otra política económica podría probablemente lle-

7

Los déficits de la balanza de cuenta corriente en porcentaje del PIB
se vuelven demasiado importantes y reducen la creclibilidad dela poütica económica del gobierno; los capitales huyen buscando preservarse

104

mercado puede tener consecuencias sobre el otro. Una
baja del desempleo puede, por ejemplo, estar mal per-

de una devaluación y de una suspensión de los pagos por parte de los
bancos y haciendo esto, las provocan. La crisis financiera estalla. Las
trayectorias económicas se vuelven entonces profundamente irregulares, al crecimiento sigue no una simple recesión, pero una crisis, un poco
como en el siglo XIX en las economías europeas.
• Después de los déficits tremendos de la balanza comercial y la crisis

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

cibida por la Bolsa en la medida que puede significar
una reanudación inflacionista que impacte a la alza las
tasas de interés.
Nuestra hipótesis de trabajo es que el crecimiento
de uno (el financiero) puede ser más o menos favorable al crecimiento del otro (el trabajo), pero que una
relación opuesta puede también desarrollarse y que tiende a dominar huy, después que las relaciones entre lo
financiero y el trabajo van más allá de simples relaciones de interdependencia y que en ese sentido tienen
un carácter orgánico. Estas relaciones, dificiles de distinguir en periodo de crecimiento, son más visibles en
periodos de crisis y se manifiestan de manera diferente. Que la crisis financiera tenga como origen una valorización insuficiente del capital invertido -como puede observarse en algunos países asiáticos- o que sea
directamente financiera, consecuencia de una desconfianza de los mercados financieros internacionales provocada, por ejemplo, por un profundo y creciente desequilibrio de la balanza de cuentas corrientes -como
ha podido observarse en la mayoria de las economías
latinoamericanas-, el resultado es siempre una reestructuración industrial y bancaria, y un crecimiento
de la flexibilidad del trabajo bajo una forma u otra, numérica al principio, funcional después.9
Aparece claramente que las relaciones entre lo
financiero y el trabajo son diferentes en Asia y en América Latina, por lo menos durante las fases de crecimiento. En América Latina, el crecimiento impetuoso
de las bolsas y su volatilidad han constituido un atrae-

tivo para las empresas industriales. Lejos de aumentar
de manera importante sus inversiones dentro del sector productivo, ellas han mantenido el comportamiento rentista que se había desarrollado durante la "década perdida". El arbitraje entre lo financiero y la inversión conduce a una financiarización relativamente ele-

La lógica financiera de estos
regímenes de acumulación
fuertemente abiertos hacia
el exterior sin estar
preparados para ella) da
al crecimiento un perfil
de (~ntañas rusas)).
vada de las empresas. Es este arbitraje entre inversión
y lo financiero que pesa sobre los modos de gestión de
la fuerza de trabajo dentro de un contexto de apertura
y de liberalización elevada y rápida del conjunto de los
mercados. Dicho de otra manera,
FJ obstáculo que lleva a formas de flexibilidad numérica

financiera que ha resultado de esto, las fuertes devaluaciones en 1994 y
1995 han provocado fuertes excedentes comerciales, rápidamente transfonnados en déficits a finales de 1997 en México. En Argentina, el efecto Tequila después de la crisis financiera mexicana ha detenido el proceso de degradación de los intercambios exteriores a favor de una profunda recesión. No habiendo practicado una devaluación (ésa es anticonstitucional ...), Argentina conoce nuevamente importantes déficits y superiores a los que estaban pre\~stos, con el regreso del crecinúento. La
recesión limita el déficit de la balan7.a comercial, pero no logra eliminarlo Y aumenta el déficit presupuestario, lo que en la lógica del plan de
convertibilidad, se opone al mantenimiento de clicho déficit, excepto en
la disminución drástica de los gastos y el aumento de las contnbuciones
a través de una reforma de los impuestos.

~YECTORIAS

AÑO 11, NO._3

MAYo-AGOSTO 2000

y funcional más acenmadas, una estabilización, quizá una
regresión de los salarios reales debido al juego de contrataciones más precarias que en el pasado, y el aumento del
desempleo facilitado por la desregularización del merca9

Recordemos que según la OCDE, la flexibilidad "numérica" afecta
todas las formas cuantitativas de la flexibilidad, internas o externas a ta
empresa, y tiene como objeto los salarios y el empleo. La flexibilidad
"funcional" es de orden cualitativo y afecta la adaptabilidad de la mano
de obra empleada, es decir, la organización del n-abajo y la posibilidad
de modificarla.

105

�ÁMBITO

ÁMBITO

Ecos de la crisis

Ecos de la crisis

do del trabajo no pueden ser entendidas sin poner adelante el comportamiento restrictivo de las empresas dentro de un contexto de liberalización de la economía y del

crecimiento de lo financiero (Salarna, 1998).

Capitalización bursátil con fuerte crecimiento y
repartición funcional de los ingresos más concentrada
son el resultado de un mismo proceso: uno no puede
entenderse sin el otro.

El contagio de las crisis
asiáticas) rusas) hacia
América Latina
es aún más importante
cuando la economía
financiera internacional
se vuelve débil.

6 . EL REGRESO DE LAS GRANDES
FLUCTUACIONES, UNA COMPARACIÓN
DE LAS CRISIS EN ARGENTINA, EN
BRASIL Y EN MÉXICO
La globalización financiera y la liberalización de los
mercados facilitan la difusión de la crisis. Hemos visto
cual podía ser el papel del contagio financiero dentro
del desencadenamiento de una crisis; pero hemos recalcado que ésta misma precipitaba, en general, una
crisis latente, presente de manera velada. Asertividad

106

es reconocer, sin embargo, que la dífusión de la crisis
ha podido servir de pretexto a los gobiernos para desplazar la responsabilidad de la crisis hacia los países
donde ella apareció primero. Éste fue el caso de Brasil.
Sometido a una fuerte especulación a finales de 1997,
el gobierno brasileño solamente ha querido ver en esto
una consecuencia de la crisis asiática. La política elaborada para detener esta especulación estaba lejos de
corresponder a los desafios: aumento desmesurado de
las tasas de interés, acercándose a 50% anual con la
esperanza de que podrían bajar una vez disminuidas
las salidas de capitales y su retomo asegurado. De un
lado, el alza de las tasas de interés debía a la vez provocar un crecimiento considerable del servicio de la deuda interna -a tasa flotante, compuesta de títulos a corto plazo muchas veces ajustados al curso del dólar, superior a las economías presupuestarias previstas (que
fue además casi imposible de realizar)-, precipitar la
recesión económica y aumentar otra vez más el déficit
presupuestario. Este último debía rápidamente alcanzar de 7% a 8% del PIB y provocar de nuevo la desconfianza de los especuladores sobre el riesgo de devaluación o de no pago de las autoridades. Por otro lado, la
afluencia considerable de capitales debía mantener una
euforia por parte del gobierno, convencido de la precisión de su política, y llevarlo a subestimar el aspecto
estructural de esta crisis. La idea según la cual la entrada masiva de capitales -de la que una parte importante estaba compuesta de inversiones directas- iba a
permitir subsanar los déficits de hoy e impulsar nuevas exportaciones para mañana debía imponerse porque parecía corresponder a una interpretación (simplista) del ciclo de la balanza de pagos: los déficits preparan los excedentes de mañana. La crisis que estalló
en septiembre 1998, en vísperas de las elecciones, fue
también atribuida a causas externas. Esta vez, la moratoria rusa fue declarada la responsable y una política
más o menos idéntica fue entonces definida con el aval
de las instituciones financieras internacionales que debían ayudar financieramente a superar esta crisis definida por el gobierno pero también por los responsa-

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

.... MAYO-AGOSTO
- - - -2000
-

bles del FMI como
"injusta" ( ... ?). La
obcecación debía entonces alcanzar su colmo cuando reelegido,
el presidente decidió
continuar con su política económica, cuando todos los indicadores señalaban la inminencia de una nueva
crisis financiera. Ella
estalló con fuerza.
Este régimen de
acumulación con predominio financiero se
vuelve progresivamente una trampa de
la cual es más y más
difícil salirse sin crisis.
Podemos sacar dos
conclusiones. La primera hace referencia a
la naturaleza de la crisis cuando sobreviene.
Ella no es necesariamente una crisis de sobreproducción producida de una acumukici.ón demasiado importante del capital
Y de una reruabilidad vuelta insufici,ente. Ella es sobre todo,
sa/.vo excepción, el resultado de la wgica financiera de este
régimen de acumulaciim. Esto es lo que explica que la
crisis puede durar poco tiempo y que un regreso a un
crecimiento elevado puede tener lugar. Si el limite financiero al crecimiento está superado, por una devaluación y/o una ayuda masiva de los bancos e instituciones internacionales y de los gobiernos extranjeros,
después de una recesión profunda, pero de corta duración, el crecimiento puede volver, como se ha podido observar a partir de 1996 en México y en Argentina. El mejoramiento rápido de la balanza comercial, la

TIIAYECTORIAS ;AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

entrada masiva de capitales, autorizan la
superación de la crisis y el regreso al crecimiento, porun tiempo,
sin que el régimen de
acumulación sea modificado. Para retomar la metáfora usada sobre la dirección
de los trenes, se regresa hacia un sistema de
"sustracción", hasta
que la presión externa
sea tal que de nuevo la
"suma" se imponga y
que la crisis regrese
con brutalidad. La
gica financiera de estos
regímenes de acumulación fuertemente ahiertos hacia el exterior sin
estar preparados para
elki, da al crecimiento
un perfil de "montañas
rusas".
La dependencia muy elevada frente a los mercados financieros internacionales contiene
otros aspectos complementarios con efectos sobre la
inversión: el despliegue de los activos a favor de los
activos financieros y el debilitamiento de los bancos
son importantes. El miedo de entradas insuficientes
de capitales lleva a mantener las tasas de interés elevadas. De manera general, el nivel de tasas de interés,
aparte de las fases de especulación probadas sobre la
moneda nacional, depende del régimen de cambio.
Dentro de un sistema de currency board (Argentina),
las tasas de interés pueden no ser muy elevadas (lo
serán más para los productos en moneda local que los
que están en dólares). Dentro de un sistema de tasa de

w-

10 7

�ÁMBITO

ÁMBITO

Ecos de la crisis

Ecos de la crisis

cambio flotante sin banda declarada
y con una intervención no sistemática del banco central, las tasas de interés serán mayores, pero más débiles que dentro de un sistema con tasa
de cambio fijo, especialmente si este
último incluye, como en Brasil hasta
principios de 1998, unas devaluaciones programadas. La política de tasas de interés alto es, en su conjunto
-lo hemos vist&lt;r-, un freno a la inversión e incrementa considerablemente el servicio de la deuda interna de
los Estados, aumenta profundamente
y rápidamente su déficit presupuestario, fuente de escepticismo creciente en cuanto a la política económica
del gobierno.
En suma, este tipo de crecimiento reposa sobre el "filo de la navaja". La durabilidad de este crecimiento es problemática. Cuando
aparece la crisis, el miedo a la fuga
de capitales conduce a elevar las tasas de interés a tal nivel que se vuelven un obstáculo
casi imposible de superar para los proyectos de inversión que necesitan recurrir al crédito, y el reembolso
de los antiguos créditos se hace muy dificil. Ello debilita a los bancos, pero también al gobierno fuertemente endeudado. Esta medida, siendo considerada como
insuficiente para restablecer la confianza de los mercados, es seguida de una política de austeridad, como
ha podido observarse en Brasil con la sucesión de planes que tema el aval del FMI a finales de 1997 y principios de 1998. Nuevos ingresos están previstos, así
como recortes claros en los gastos públicos (evidentemente otros que el servicio de la deuda interna). La
legitimidad del gobierno puede ser debilitada por esas
medidas. Los gastos públicos son reducidos más fuertemente que aquellos que aseguran el servicio de la
deuda interna y externa y aumentan de manera expo-

108

nencial; a medida que las tasas de
interés aumentan, conviene liberar
un excedente presupuestario -fuera
del servicio de la deuda- para que
una vez asegurado este servicio, el
déficit no sea demasiado importante. Como es dificil crear nuevos impuestos y la reducción de los gastos
de manera significativa se vuelve
igualmente dificil;10 el desafio es reducir las tasas de interés una vez que
la confianza de los mercados internacionales es recuperada y el regreso de capitales se encuentra fuertemente cuestionado. 11 El déficit presupuestario se infla de manera desmesurada, acentuado por el efecto
recesivo sobre el crecimiento provocado por una alza muy fuerte de las
tasas de interés. Paralelamente el déficit de la cuenta corriente tiende a
aumentar, aunque la recesión frene
las importaciones.
Estamos, entonces, en presencia de un ciclo particular: las fluctuaciones del PIB son
muy importantes, a la alza como a la baja. La duración

10 Reducir los gastos de salud, como está muchas veces propuesto, no
es solamente problemático desde un punto de vista ético cuando se conoce la importancia de la demanda insatisfecha de atenciones médicas,
pero también ineficaz en relación con el aumento del servicio de la deuda cuando se conoce la débil importancia de los gastos de salud en com-·
paración a aquellos que aseguran el servicio de la deuda interna del Estado.
11 Las medidas tomadas en noviembre de 1997 en Brasil no han perinitido bajar suficientemente rápido las tasas de interés. Aquellas que han
bajado después de algunos meses siguen quedando muy elevadas. Los
ahorros al nivel de los gastos, otros que aquellos destinados al servicio
de la deuda, no han podido ser totalmente realizados. El déficit presupuestario se ha incrementado fuertemente, a pesar de entradas importantes provenientes de las privatizaciones. Éste es el aspecto considerado como insostenible de los déficits y que ha llevado a los especuladores
a buscar invenir sus activos en el extranjero. Se considera que sobre los
45,000 millones de dólares que huyeron entre marzo de 1997 y enero de
1998, 30,000 fueron de brasileños.

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3 ; MAYO-AGOSTO~

de la recesión es corta. Los periodos de reactivación
tienden a acortarse, manifestando una volatilidad muy
pronunciada de las tasas de crecimiento. Las fluctuaciones son muy importantes. El ejemplo de Argentina
y el de México, en cierta medida, lo demuestran en
1994, fuerte crecimiento; en 1995, fuerte recesión y
1996, regreso a un fuerte crecimiento. Tal no es el caso
de Brasil durante este periodo. Al contrario, la crisis
financiera espasmódica -iruciada en Brasil a finales de
1997, dentro de un contexto de irucio de recesión, superada, después reaparece en septiembre de 1998; atenuada, posteriormente regresa con fuerza en enero de
1999- acentúa y acelera la recesión, se proyecta en Argentina, afectada por la caída del precio de las materias primas y la reaparición de déficits de la balanza
comercial, y se traduce en una recesión importante. El
contagio de un país al otro no afecta, sin embargo o
poco, a México, que conoce una lógica :financiera análoga a su régimen de acumulación. La disminución de
la actividad económica es más el producto de una política de austeridad puesta para compensar los efectos
negativos de la caída del precio del petróleo sobre los
ingresos, que el resultado de una huida masiva y sostenida de los capitales. Los desequilibrios de la balanza
de cuenta corriente no han alcanzado estos umbrales
de déficits misteriosos a partir de los cuales los comportamientos de los especuladores cambian radicalmente. El nivel de desequilibrio fundamental no es suficiente para que el contagio encuentre un lugar donde
desplegarse de manera sostenida y con fuerza. Pero el
aumento de los déficits prepara la debilidad de hoy y
las especulaciones de mañana.
Parece que esas fluctuaciones se parecen a las
que han conocido las economías europeas durante el
siglo pasado, cuando la intervención del Estado era
débil y el "salario indirecto" (subsidios para desempleo), inexistentes. La retirada importante del Estado,
la flexibilidad acentuada de la fuerza de trabajo, en este
caso; la posibilidad de despedir sin indemnización solamente una pequeña parte de la población económicamente activa se beneficiaba de una protección

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3 ! MAYO-AGOSTO 2000
1

social sigruficativa- legitiman este tipo de comparación.
Sin embargo, dos argumentos limitan la pertinencia
de esta observación.
El primero se relaciona con la naturaleza de la
crisis; el segundo a la volatilidad de las tasas de creci-

Este régimen de
acumulación con predominio
financiero se vuelve
progresivamente una trampa
de la cual es más y más difícil
salir sin crisis.
miento. Es dificil, en el presente caso, calificar esas crisis como crisis de sobreproducción así como nosotros
lo hemos señalado en otras ocasiones. Esta caracterización puede hacerse para numerosos países asiáticos
en los cuales la tasa de inversión, habiendo alcanzado
niveles extremadamente elevados, se volvía menos eficaz, como lo hemos visto. Éste no es el caso de las economías latinoamericanas. Su tasa de inversión, aunque ligeramente a la alza durante los años noventa, se
ubica en los tres quintos de la tasa de las economías
asiáticas y no alcanza la de los años setenta. Al contrario, puede considerarse que esas crisis son fundamentalmente el producto directo de la lógica financiera de
esos regímenes de acumulación. Es el temor a la fuga
de capitales y esa huida en sí misma la que conduce a
establecer políticas profundamente recesivas. La paradoja está entonces a su máximo: el retraimiento del
Estado responsabiliza aún más al Estado, por el pasado de la inestabilidad profunda del nivel de actividad
económica.
El segundo argumento implica la volatilidad de
las tasas de crecimiento. Aquí es más el caso de una

109

�ÁMBITO

ÁMBITO

Ecos de la crisis

deducción lógica que de una prueba estadística, porque estos regímenes de acumulación fueron establecidos durante los años noventa y estamos en presencia
de la segunda crisis, después de la de 1994, donde es
dificil establecer relaciones estadísticamente confiables.
La lógica financiera de este régimen de acumulación
tiende a producir crisis fmancieras que se proyectan
en el mundo real produciendo una recesión. La supe-

La carrera de velocidad
activada por la liberalización
brutal de la economía entre
los efectos positivos esperados
de la reestructuración del
aparato económico y los
efectos negativos producidos
por la destrucción parcial del
aparato de producción) está
lejos de serganada por los
defensores del liberalismo.
ración de esta recesión se produce cuando los activos
financieros amenazados encuentran una garantía internacional y las condiciones de un regreso de los capitales parecen de nuevo satisfactorios. Fenómenos de
· histeria se manifiestan: tasas de desempleo que se mantienen elevadas, a pesar de la reactivación del crecimiento, tasas de interés importantes traducen la persistencia de la desconfianza y la búsqueda de capitales

110

Ecos de la crisis

externos. Las desigualdades sociales se incrementan y
las posibilidades de un dinamismo del mercado interior susceptible de alimentar el crecimiento son aún
más limitadas. Esta limitación de las fuentes del crecimiento pueden ser contrarrestadas por las perspectivas positivas ofertadas por la construcción de un mercado común. Pero de manera general, es posible que
las fases de crecimiento sean limitadas por la llegada
más Y más rápida de obstáculos financieros más dificilmente superables dentro de una economía mundial
ella misma más y más inestable.
Mientras no sean modificadas las condiciones
que cimientan este crecimiento y mientras sea preservado este régimen de acumulación y este tipo de inserción dentro de la división internacional del trabajo, los
riesgos sistémicos son grandes. El contagio de las crisis asiáticas, rusas, hacia América Latina es aún más
importante cuando la econonúa financiera internacional se vuelve débil, especialmente inestable y que las
economías latinoamericanas están bajo la influencia de
regímenes de acumulación permisivos del crecimiento
de la crisis. En otros términos, es erróneo considerar
que la crisis asiática o rusa viene a perturbar esfuerzos
de estabilización emprendidos desde hace algunos años
y que revela el carácter "injusto", como les gusta subrayarlo a los responsables políticos y a los dirigentes
de las instituciones internacionales. Ella tiene origenes
internos. Ella es el producto de la debilidad intrínseca
de los regímenes de acumulación establecidos, de su
lógica financiera. Ella es responsabilidad de los gobiernos. Ella está precipitada, quizá agravada por la crisis
internacional. No son medidas prudentes, necesarias,
que buscan una mayor legibilidad de la acción de los
bancos, y de sus equilibrios financieros, lo que les permitirá por sí mismos evitar la alternancia de esas fases
de auge y de crisis, como les gusta creer a los que sólo
ven el árbol y no el bosque.
Queda que no puede reducirse la explicación de
las crisis a una sola causa: la dominante financiera de
los regímenes de acumulación, por dos razones. La primera es que las causas clásicas de las crisis (valoriza-

TRAYECTORIAS

AÑO 1~ NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

ción insuficiente del capital) no desaparecen y puede
considerarse que la duración de la crisis abierta depende, por parte del Estado, de la valorización del capital. Si las premisas de una crisis de valorización existen y se desarrollan, el estallido de la crisis por razones
financieras llevará a fases de reestructuración del aparato industrial más largas. Al contrario, si estas premisas
están ausentes o son despreciables, entonces puede considerarse que la crisis si bien es profunda, será de corta
duración, como se ha podido observar en 1995 en México y en Argentina. La segunda razón se refiere a las
específidades de los regímenes de acumulación y a las
modalidades diferentes de inserción de las grandes economías latinoamericanas a la división internacional del
trabajo. Tres casos pueden ser considerados. El primero se caracteriza por una primacía de la economía (Argentina, Chile). El segundo por la profundización de

lRAYECTORIAS

_AÑO 11, NO. 3

1

MAYO-AGOSTO 2000

la inserción internacional, pero el mantenimiento de la
naturaleza de los productos exportados (Brasil). El tercero, por fin, por una profunda modificación de la naturaleza de las exportaciones gracias al auge de la producción de las "maquiladoras" (México). En los tres
casos, la apuesta es la misma: la apertura brutal de la
economía destruye sectores enteros del aparato industrial y las importaciones aumentan de manera masiva,
especialmente aquellos que conciernen a los productos intermedios y los bienes de equipo. La "desustitución de las importaciones" tiene lugar con la ruptura
del tejido industrial y su falta de integración vertical.
Pero la apertura debería favorecer una reestructuración de este aparato industrial. El catching up de las
técnicas gracias a la importación masiva de bienes de
equipo modernos y el capi,tal saving provocado por la
apreciación de la moneda provocan alzas importantes

111

�ÁMBITO

MEMORIA VIVA

Ecos de la cnsis

de la productividad del trabajo y de la eficiencia del
capital. Esta transformación debería conducir a una
aceleración del crecinuento de las exportaciones; aún
más, cuando las firmas multinacionales acentúan su
presencia} son en general predominantemente exportadoras, a tamaño equivalente, que las empresas nac10nales. La apuesta hecha por los gobiernos reside en
la evaluación del plazo entre la acentuación del déficit
comercial (destrucción) y su disminución (reestructuración). Es evidente que esta apuesta no es la misma
según los tres casos. En el primero (Argenuna y Chile), el auge de las exportaciones descansa por mucho
en el aumento de las exportaciones de productos primarios, que son en comparación más trabajados que
en las econonúas menos desarrolladas, pero menos que
en Francia o en Estados Unidos. Ahora bien, el valor
de las exportac10nes se vuelve en los hechos fuertemente dependiente del precio de las materias primas.
Una parte de la recesión en Argentina y en Chile se
explica por la baja del valor de sus exportaciones a
causa del deterioro de los términos del intercambio
desde hace dos años. Dentro del segundo caso (Brasil), las firmas mullinacionales tienen hoy tendencia a
orientarse hacia el sector de los servicios, menos
exportador que el sector manufacturero. Por otra parte, no solamente las importaciones de esas empresas
son más importantes que las que hacen las empresas
nacionales, pero exportan en porcentaje de sus ventas
todavía relativamente poco } son el origen de transferencias de divisas más y más importantes al titulo de
los royalties, patentes y dividendos. Entonces, la apuesta está lejos de ser ganada. Finalmente, en el tercer caso
(México), las firmas multinacionales son exportadoras y fuertemente importadoras y el desafio reside primero en la capacidad de desarrollar el tejido industrial
de taJ suerte que se desarrollan distritos industriales
destinados a aumentar la parte del valor añadido producido localmente, después en el mantenimiento de
una competitividad amenazada por los países con "ba-

jos salarios" (Asia,Arnérica Central). Este sostenimiento de la competitividad pasa por la capacidad de atraer
empresas de alta tecnología, a favorecer de esta manera los procesos de relocalización. Este proceso está en
marcha, pero la brecha comercial está lejos de ser
reabsorbida, su evolución no está restablecida de manera durable con las devaluaciones y el ajuste macroeconórnico depende de la capacidad de atraer todavía más capitales del exterior.
A modo de conclusión, la carrera de velocidad
activada por la liberalización brutal de la econonúa entre, por una parte, los efectos positivos esperados de la
reestructuración del aparato económico y, por otra, los
efectos negauvos producidos por la destrucción parcial del aparato de producción, está lejos de ser ganada
por los defensores del liberalismo. Los efectos negativos se imponen de manera prolongada sobre los efectos positivos y la apertura de opciones, tanto a nivel de
los déficits de la balanza de cuenta comente como del
presupuesto restan credibilidad a esta política en relación con los mercados financieros internacionales, provocan crisis financieras cuyos efectos recesivos sobre
la producción son de gran envergadura y de duración
más o menos importante, según los diferentes modos
de inserción de esas economias a la econonúa-mundo
y el estado de la valorización de su capital. -&amp;,.,

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Plm París.

Sunkel desde dentro
JE s ú s

A. T

R E VI Ñ

o

Trayectorias comparte con

sus lectores algunas de las
reflexiones del pensador
chileno entrevistado por
nuestro colega
Jesús A. Treviño) quien
gentilmente
nos cedió la primicia.•
Osvalo Su_nkel es chileno. Nació el 13 de noviembre de 1929 al sur del su~ en Puerto Montt,
donde Chile se deshace en pequeñas islas. Sunkel comunica sus ideas en cinco lenguas. En
casa aprem:-ió ~l español y el alemán, en la escuela secundaria el francés, y en su andar por el
mundo, el inglés Y el portugués. Su trayectoria intelectual cubre medio siglo de reflexión sobre
el desarrollo de América Latina. Siendo estudiante conoció a los fundadores de la CEPAL
.
,
y
Pronto se integro a este grupo de a,ctores-pensadores latinoamericanos. Sunkel se ha preocu~ado por la inflac1:ón, el desarrollo latinoamericano, la historia económica, las relaciones
internacionales y el medio ambiente. A la fecha, es profesor titular de la Facultad de Ciencias
Eco_nómicas y director del Centro de Análisis de Políticas Públicas de la Universidad de
Chüe, así como conse!ero especial del secretario ejecutivo de la CEPAL. Una versión completa
de la presente entrevista aparecerá próximamente.
1

Este dialogo forma pane del texto en preparación C,.-naas sxiaks y• .,,,.,oao
· , ,,~---·A FJ
A d. ·
·-.. • '"""=•=w&gt;U!Si
autor agredece al Dr Carf B
ca Cffilco de DUXX (Graduat,· Sdwol of Business Leadership), las fac1hdades brindadas para reali7.ar esta enirevista.
.
o rumart,

112

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

'IRAYEcroR!As AÑO 11, NO. 3

o·

irector

MAYO-AGOSTO 2000

113

�MEMORIA VIVA
Sunkel desde dentro

MEMORIA VIVA
Sunkel desde dentro

¿Qué factores de historia personal piensa que han influido en la formación
desarrollo de su trabajo intelectual?

y

El estudio económico
de América Latina es
el documento
fundamental en donde
no sólo está la visión
de América Latina,
sino también los
cálculos de los
términos de
intercambio que
demostraban la
pérdida secular del
poder de compra de los
países exportadores
latinoamericanos.

Primero, mi ascendencia alemana y la formación de mi madre definieron
el panorama cultural de mi infancia. Segundo, mi contacto directo con la
naturaleza marcó mi vida. Las vivencias de mi niñez en el medio rural y
lacustre resucitaron muchos años después cuando me ocupé de los temas
ambientales. Cuando me hablan hoy de erosión, tala y quema de bosques, mortandad de peces, lo entiendo muy bien porque lo viví en mi
infancia. Y tercero, fui, como muchos de mi generación, parte de la migración rural-urbana. Los tres hermanos estudiamos en Santiago. El mayor tuvo que regresar por una enfermedad grave. Mi segundo hermano
se quedó en Santiago y fue médico. Cuando describo los procesos de
industrialización, de construcción de infraestructura, de integración del
mercado nacional, de urbanización, y del papel del Estado en mis clases y
libros, no sólo me apoyo en el conocimiento intelectual del tema sino en
mi vivencia personal.

¿Cuándo se creó la Comisión Económica para América LAtina (CEPAL)?
En 1948, después de la creación de las Comisiones Económicas Regionales de las Naciones Unidas en Europa, Asia y África.

¿En qué documento se presenta el modelo centro-periferia de la CEPAL?
En el Estudio económico de América Latina (EEAL) de 1949. Le llamábamos "la Biblia" porque es el documento fundamental en donde no sólo
está la visión de América Latina como un área periférica de un mundo
central, que primero fue Inglaterra y después Estados Unidos, sino también los famosos cálculos de los términos de intercambio que demostraban la pérdida secular del poder de compra de los países exportadores
latinoamericanos. El Estudio económico de América Latina también contiene cinco estudios (si no mal recuerdo, México, Brasil, Argentina, Chile Y
Colombia). Son estudios de caso nacionales, que apoyan la tesis global
general que se presenta en la introducción del documento. Aquí se aplica
por primera vez con fundamento empírico la visión centro-periferia de
Raúl Prebisch, que después él mismo difundió en varios documentos síntesis.

¿Qué autores recomienda para revisar el desarrollo del pensamiento de la
CEPAL?
Octavio Rodríguez, Adolfo Gurrieri, Joseph Love, Cristóbal Kay y Bjorn
Hettne son algunos autores que puedo mencionar en este momento. Hay
una bibliografia muy abundante. Conviene revisar en el Palgrave los artículos dedicados a Prebisch, al estructuralismo y a la dependencia.

1.14

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO~ MA_!~G05!0 2_!)00

•Cuál fue la siguiente tarea en la agenda de la CEPAL, después de presentar
~¡ modelo centro-periferia y los "términos de intercambio" en el estudio de
1949?
Se comenzó luego a trabajar sobre temas sectoriales como la industrialización, las inversiones en infraestructura y energía, y muy especialmente sobre
el atraso agrario, la estructura de tenencia de la tierra y la necesidad de la
Reforma Agraria. Por otra parte, a comienzos de los años cincuenta, la
CEPAL inició una serie de estudios macroeconómicos por países, bajo el
título genérico de Análisis y proyecciones de desarrollo económico. En esa época, los distintos funcionarios de la CEPAL, principalmente economistas, se
fueron a los diversos países para formar los grupos de trabajo que hicieron
tos estudios nacionales. A lo largo de los años se realizaron estudios para casi
todos los países de la región. Entre ellos, en el tiempo en que el destacado
economista mexicano Víctor Urquidi era el jefe de la oficina de la CEPAL
en México (1956-57), se hizo uno para este país, pero nunca se publicó. Se
llamaba El desequilibrio exterior de México. Lo recuerdo muy bien porque me
vine en 1956 a México para trabajar con Celso Furtado, Juan Noyola Y
Óscar Soberón, entre otros.

¿Quiénes participaron en este estudio? ¿Por qué no se publicó~

.

. .,

Participaron los que acabo de mencionar. El gobierno mexicano unp1dio
que se publicara porque el documento generó una fuerte discusión con funcionarios del Banco de México y la Secretaría de Hacienda. Tras un exhaustivo análisis histórico, el estudio demostraba empíricamente que la economía mexicana se caracterizaba por un desequilibrio estructural en su comercio exterior que haría inevitable una devaluación. En aquel tiempo, dada la
prolongada estabilidad del peso mexicano, constituyó una herejía inaceptable, que cayó como una bomba. Aunque no se publicó, existe una versión
mimeografiada del documento que tuvo amplia difusión.

¿Por qué Prebisch nunca estuvo de acuerdo con el estudio de México de
1957?
Prebisch, en el fondo, era muy conservador en materia financiera Y de política monetaria y fiscal. Era esencialmente un banquero central y era un comprometido con la estabilidad monetaria. Nuestra perspectiva de que la inflación tenía causas estructurales nunca lo convenció. Siempre pensó que un
buen manejo de la política monetaria bastaba para controlar la inflación.
Nunca estuvo totalmente de acuerdo con nuestra tesis de que había presiones inflacionarias que derivaban de características estructurales que no eran
manipulables en el corto plazo. Sin embargo, no sólo nos respetó y dejó
crecer, sino que escribió un largo artículo donde intentó asumir una actitud
intermediaria.

Prebisch nunca estuvo
totalmente de acuerdo
con nuestra tesis de
que había presiones
inflacionarias que
derivaban de
características
estructurales que no
eran manipulables en
el corto plazo.

�MEMORIA VllVA
Sunkel desde dentro

MEMORIA VIVA
Sunkel desde dentro

Usted abrió la oficina de la CEPAL en Brasil y fundó el ILPES (Instituto de
Planifa;ación F,conómica y Social) en Santiago. ¿Cómo ocurrió esta expan-

sión geográfica y funcional de la CEPAU

La CEPALfue
uno de los lugares
alternativos en
Latinoamérica para
los intelectuales
perseguidos y
expulsados por l,as
dictaduras militares
en sus países.
Se fundó en 1948
y en los cincuenta
se desarolló
fuertemente .

Como ya señalé, tal como el estudio de México, se realizaron muchos otrns:
Argentina, Colombia, Bolivia, etcétera. Después de colaborar en el de México, a mí me tocó dirigir los de Panamá y Costa Rica. Anteriormente, a
mediados de los cincuenta, Celso Fwtado fue a Brasil para dirigir un estudio como los mencionados. Con este propósito se planteó la idea de crear
una oficina de la CEPAL en Brasil, asociada con el Banco Nacional de
Desarrollo Económico (BNDE) en Río de Janeiro. El cubano Regino Botti
iba a encargarse de esa oficina, pero vino la revolución cubana y se fue a su
país. El venezolano José Antonio Mayobre iba a ir en su lugar, pero cuando
estaba a punto de partir, cayó el dictador PérezJirnénez y llamaron de Venezuela. Después de permanecer en México entre los años 1956 y 1959, regresé a Santiago, y me tocó mi rumo.

¿En qué año viaj ó a Brasil?
Apenas llegué de México, me fui a trabajar a Brasil, de nuevo con Furtado.
El pobre y ao-asado nordeste brasileño se había convertido en un problema
de seguridad nacional por el violento contraste con el próspero centro y sur
y en el contexto de la revolución cubana. Recién se había creado el Conselho
de Desenvolvimcnto do Nordeste (CODENO) que después se transformó
en la Superintendencia do Desenvolvirnento do Nordeste (SUDENE).
Después de desarrollar un programa muy grande de capacitación para la
SUDENE, me quedé en Río de Janeiro para organizar la oficina de Brasil.
Permanecí tres años y logré armar un grupo de brillantes jóvenes brasileños
con Carlos Lessa, Maria Conceic;:ao Tavares, Antonio Barros de Castro.
Ahora, ellos son parte de la nueva generación de grandes economistas.

¿Cómo ubicar su generación dentro de la CEPAU
Mi generación se asocia un poco con la creación del Instituto de Planificación Económica y Social (1LPES). Un día en que Prebisch nos visitó en
Brasil, me pidió que me fuera a Santiago a establecer el ILPES. El ILPES se
creó en Santiago en julio de 1962, como consecuencia de la "Alianza para el
Progreso" (ALPRO) que promocionara John Kennedy al asunúr su mandato en Estados Unidos. En realidad, la ALPRO adoptó gran parte de la
filosofía de la CEPAL; tuvo su momento de gloria a comienzos de 1960; la
inscribirnos en Washington gente de la CEPAL y un grupo de personas del
Departamento de Estado muy cercano a Kennedy. El ILPES se encargó de
capacitar al personal de los distintos países para elaborar diagnósticos, proyecciones, planes y programas sectoriales y demás tareas que eran contenidos necesarios para obtener recursos a través de la ALPRO. En mi calidad

deddirector del• Programa de Capacitación del ILPES, pase, vanos
. anos
- ded1.
: o a organizar cu_rsos Y programas. Con el tiempo, el Instituto se orientó
apo?"o de las oficmas de planificación del sector público, la planificación
sectonal, la el~boración de presupuestos por programa en las oficinas de
presupuesto. En muchos países se crearon ILPES nacionales A ,
M'
·
1
qw en ex1co, en-~ ~~retana ~e- ~~ogramación Y Presupuesto, se creó un programa
de capac1tac1on que dirig10 por varios años el chileno José !barra.

s.

1.16

AÑO 1~ NO. 3 .., MA'l(MGOSTO 2000

.

¿Cómo se involucró con el grupo de la CEPAL?
Por
Cuando era estudiante en la Facultad de Econorrua,
, apare·' casualidad.
be
c10 una ca de la ONU para estudiar en una Escuela de Admini"stra ·,
P'bli
Ri
.
c1on
u ca en
de Janeir~. ~e interesó la convocatoria porque me interesaba la econ~rrua Y la admuustración (era ayudante de un curso de contabilidad ~ audit~ría!; ª-~emás, para cualquier joven de 20 o 21 años, aquello
parecia una IDV1tac1on al paraíso. La persona encargada de Ja selección era
Jorge
· Ahumada,
D
, un destacado economista chileno de la CEPAL. N o ¡oconocm. espues de seleccionarme, me dijo: "Osvaldo lo siento mucho
el b.
.
,
pero
go 1emo qwcrc mandar al director de presupuestos al curso de Rí ~~,
que 1amenta blemente no te podré dar esa beca. Pero estoy organizando un
curs? de desarrollo económico, y como no te he podido otorgar la beca que
q~:nas, para ~ener un poco de Justicia, te doy la beca para entrar a mi curso · Era la pnmera vez que la CEPAL hacía el Curso Básico en Problemas
de Desa~ollo Económico. Fue un curso muy intensivo de diez meses que se
des~ollo en_ 1952-1953. Jorge Ahumada seleccionó a 12 o 13 personas de
Amenca Launa entre los que estaba Óscar Soberón, del Banco de M' ·
d
'
, di · ·
eXJCO
( espues paso a ngir el Trimestre Económico). Jorge nos hizo leer mu •h
C
h b'
e o.
orno no a ia nada sobre desarrollo económico, era necesario leer sobre
toda ~Jase de temas relacionados. Después de este curso me becaron para
;rudiar en la Lond~n School ofEconomics (LSE). Cuando estaba a punto
_e empezar u~ magzs~ en la LSE, recibí una carta de Jorge diciendo que se
iba ~.Colombm a realizar uno de los estudios de país de que hablamos y me
pedía que me ~olviera a la CEPAI, para hacerme cargo del curso que había
tomado dos anos antes. Así regresé a la CEPAL en 1955.

?

¿C~

-conoció las ideas de Juan Noyola sobre la injlacii,n?

Traba¡e con Juan en Santiago, en la División de Desarrollo Económico de la
C~PAL, donde estaba Celso Furtado. Yo era estudiante universitario y tra?ªJab~ mi _tesis sobre fuentes y usos de fondos. Después analicé el brote
inflac1onan? en Chile, que ocasionó la crisis del cobre en los años 19531955. Publiqué una síntesis de estas primeras inquietudes en la revista de la
CEP':1- en ~orma ~ónima. Para este artículo trabajé mucho con Juan. AJú
conoc1 sus ideas. bn 1956 también trabajé con él en México. Teniendo

TRAYECTORIAS

lllAYECTORIAS

,

AÑO 11, NO. 3

MA'l(MGOSTO 2000

Concibo el
neoestructuralismo
conzo una
continuación de la
postura básica del
estructuralis11w, con
algunos ajustes
derivados de nuevas
realidades tanto
internas como
internacionales.

117

�MEMORIA VIVA
Sunkel desde dentro

1

EMORIA VIVA
Sunkel desde dentro

como antecedentes un artículo de Kalecki (1955) y el trabajo directo con
Juan, elaboré el artículo sobre la inflación chilena que se publicó en El Trimestre Económico en 1958.

1

En la década de los cincuenta maduran en Chile diversas perspectivas sobre
el desarrollo económico. ¿Qué factores influyeron en esta producción intelectual?

1

La CEPAL es fundamental porque fue uno de los lugares alternativos en
Latinoamérica para los intelecruales perseguidos y expulsados por las dictaduras militares en sus países (México fue otro). Se fundó en 1948 y en los
cincuenta se desarrolló fuertemente. A mediados de la década de los cincuenta se incorporó como tema fundamental la integración latinoamericana. Con los esrudios de caso nacionales se abrió mucho campo en los países.
Con los cursos se convirtió en un centro de formación y de redes de comunicación para econornistas latinoamericanos. Por otro lado, a comienzos de
los sesenta, se creó la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
(FLACSO), asociada con la Universidad de Chile. También se creó
Escolarina (Escuela de Graduados en Economía para América Latina). A
estas instituciones se suma la creación del Centro de Estudios
Socioeconórnicos (CESO), también en la Universidad de Chile, donde estaban Theotonio Dos Santos y André Gunder Frank, y el Instituto de Estudios Internacionales de la rnisma Universidad, que fundamos Claudio Véliz
y yo. Todo esto fue una caldera de instiruciones que atrajo mucha gente,
publicó varias revistas, organizó un sinnúmero de seminarios y desarrolló,
en general, mucha actividad intelectual en el ámbito de la economía, sociología y ciencia política. En Santiago se publicaban la revistas de la Facultad
de Economía, de la CEPAL, de FLACSO y del CESO. Las dictaduras
contribuyeron mucho en este fenómeno porque expulsaron gente muy buena que fue a estudiar o trabajar en las instituciones mencionadas.

¿En qué momento el análisis estructuralista deja de ser una teoría de la
inflación para ser una teoría del desarrollo?
En 1966 publiqué un artículo que se titulaba algo así como "Los factores
estructurales del desarrollo latinoamericano". En 1967 publiqué "Política
nacional de desarrollo y dependencia externa en América Latina". Entre el
artículo publicado en 1966 y el de 1967 hay un corte muy claro. El artículo
de 1967 es el cornienzo del trabajo sobre la relación desarrollo/subdesarrollo, que madura en el libro El subdesarrollo latinoamericano y la teoria del
desarrollo (1970), y que se redondea con "Capitalismo transnacional y desintegración nacional en América Latina" (1971). Para nú, el artículo de
1971 es como la continuación del libro de 1970 y tuvo tanta repercusión
como el escrito sobre la inflación publicado en 1958. Así que la respuesta a

118

TIIAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

su p~egunta es que, en rni obra, el análisis estructuralista de la inflación se
conVIerte en una teoría del desarrollo en los escritos de 1967, 1970 y 1971.

¿Cuál es su idea de neoestructuralismo?
Mi libro Desarrollo desde dentro aborda el tema. Concibo el neoestructuralismo
como_ una con~uación de la postura básica del estructuralismo, con algunos a¡ustes denvados de nuevas realidades tanto internas como internacio~ales. Por ~jemplo, en los años 1950-1960 prestábamos relativamente poca
unportanc1a a los fenómenos monetarios financieros o a los desequilibrios
macroeconórnicos. Esta falta relativa de atención ocurrió porque había un
margen de maniobra mayor en las políticas nacionales de control de cambios, en ausencia del movimiento internacional de capitales privados. Había
también velo inflacionario (no había la percepción de la inflación como un
impuesto). En ese periodo, el Estado podía ampliar su capacidad de inversión y redistribución al tiempo que incurría en déficit fiscal O inflación. No
es qu~ s~ desconociera la importancia de la política de corto plazo, sino que
los ob¡etJvos de las políticas eran de industrialización, reforma agraria, infraestructura Y modernización. Si para eso había que incurrir en inflación se
tomaba el riesgo y se pagaba el costo. Hay que recordar que no había
17..a
política para diseñar y operar los sistemas tributarios necesarios para captar
el excedente. Con este fin, se utilizó algunas veces el diferencial cambiario.
Los economistas acruales creen que eso era una estupidez, un error derivado de la falta de formación profesional. No se dan cuenta que era la consecuencia de una estructura de poder político que impedía la reforma tributaria.
Aquí en México, por ejemplo, cayeron muchos secretarios de Hacienda por
tratar de hacer reformas rributarias. ¿Qué se hacía? Se aplicaba un sistema
de cambios múltiples y se extraía el excedente generado en el comercio exterior por medio de comprar el dólar barato y venderlo caro. Se recurria a este
mecanismo como una fuente tributaria, no por estupidez, sino como un
atajo político para obtener recursos. Actualmente no puede recurrirse a este
tipo de subterfugios porque el sistema financiero internacional está altamente integrado y no tolera desviaciones. Por otro lado, ya no pueden aplicarse
las políticas públicas que generaban desequilibrios macroeconórnicos. Sin
equilibrio macroeconórnico tenemos inflación, desequilibrio externo, desbandada de capitales. También se generan reacciones de la gente que, después de dos o tres décadas de experiencias dolorosas, aprendió a defenderse
de la inflación.

ru:

En América Latina,
salvo en Brasil y en
alguna medida en
México, en ninguno
de los demás países
se formó una
burguesía nacional
potente y decidida
para sacar adelante
un sector industrial
capaz de competir en
el mercado mundial.

Los neoliberales señalan que la estrategia de sustitución de importacwnes
(ES[) generó un paternalismo estatal que propició estructuras monopólicas y
protegió la existencia de plantas productivas ineficientes. ¿Qué responde usted a este punto?

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

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11.9

�MEMORIA VIVA
Sunkel desde dentro

11

Concibo el
neoestructuralismo
como una
continuación de la
postura básica del
estructuralismo&gt; con
algunos ajustes
derivados de nuevas
realidades tanto
internas como
internacionales.

1

MEMORIA VIVA
Sunkel desde dentro

Eso fue lo que ocurrió en la práctica, pero no era la propuesta original. La
teoría era mantener cierto grado de protección que permitiera la formación
de estructuras productivas industriales y un empresariado nacional que fuera la plataforma de lanzamiento de una diversificación de la estructura
exportadora. Recordemos que la ESI no era una política, era una estrategia.
Era una necesidad temporal para montar un aparato productivo nacional
que permitiera exportar. El argumento de Prebisch era que la relación de
intercambio nos desfavorecía porque no exportábamos manufacturas. Por
eso el esfuerzo de industrialización que se promovía era para generar exportaciones que equilibraran el comercio internacional deteriorado por los "términos de intercambio". Muchos países, lejos de alcanzar este objetivo, generaron mercados protegidos o monopólicos. A mediados de 1960, Prebisch
criticó estas desviaciones de la estrategia original. La gente del Publú Choice
tiene argumentos válidos para evaluar lo que realmente pasó. Cuando se
intentó aplicar la ESI, el Estado creó estructuras que aprovecharon los empresarios privados. Algunos países intentaron modificar las desviaciones de
la ESI con medidas que redujeran la protección (esto es, ajuste cambiario
gradual, reducción de aranceles, promoción de exportaciones), pero no con
la potencia y decisión suficiente de los países asiáticos. En general, en América Latina, salvo en Brasil y en alguna medida en México, en ninguno de los
demás países se formó una burguesía nacional potente y decidida para sacar
adelante un sector industrial capaz de competir en el mercado mundial.
Todos sabemos que en los setenta vino el desastre con eventos de naturaleza
distinta a los instrumentos de política económica: la unidad popular en Chile, la revolución boliviana, el peronismo en Argentina, la crisis del petróleo.

Parece que la realidad impone sus condiciones por igual a neoliberales,
neoestructuralistas y neodependentistas. Las experiencias de Brasit Francia
y, en alguna medida, México, por ejemplo, muestran que, aunque con diferencias de enfoque, el akance de lo posible en unos y otros es muy similar.
¿Qué opina usted?
Comprendo el argumento porque es válido en alguna medida, pero prefiero
contestar con el caso de Chile, donde se han hecho numerosos ajustes, no
obstante mantenerse los equilibrios macroeconómicos. Cuando el gobierno
democrático asumió el poder en Chile, lo primero que hizo fue una reforma
tributaria para incrementar los ingresos del Estado con el objetivo de financiar programas sociales más amplios que los existentes. Otra cosa fue una
revisión de la Ley del Trabajo, que fuera menos negativa a los obreros. Una
tercera fue la regulación del transporte colectivo, que los Chicago boys habían liberalizado totalmente, con una lógica de mercado que generó una
congestión y contaminación extraordinaria en el centro de Santiago. Además, se introdujo seriedad y transparencia en las privatizaciones y se crearon

120

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-------+-

MAYO-AGOSTO 2000

------

-

numerosos organismos reguladores.

Algunos autores clasifican su trabajo como parte de la teoría de la dependencia, ¿es"tá usted de acuerdo?
Yo toco el tema de la dependencia, pero no en eJ sentido de Gunder Frank
sino en la perspectiva del estructuralismo. Podría decir que Cardoso, Faletto:
Furtado Y yo estamos en algo muy parecido. El dependenrismo de Gunder
Frank argumenta que el desarrollo de unos ocurre a costa de otros. Mi artículo de 1971 (sobre la transnacionalización) señala que nuestros países crecen en el contexto de la dependencia. El argumento es que las empresas
transnacionales de países desarrollados, que localizan subsidiarias en los
nuestros, generan dependencia, pero también crecimiento. Quizá ese crecimie~to sea más rápido allá y más lento acá o que la capacidad de integración
nacional sea menor aquí que allá. Pero no descarto la posibilidad de lograr
un desarrollo nacional en el contexto de la dependencia, como en el caso de
Corea del Sur o Taíwan, siempre que se cumplan condiciones muy precisas, que allá se buscaron muy deliberadamente y aquí ni se les ocurre ni lo
intentan.

¿Cómo lograron Corea y Taiwan desa"ollarse en el contexto de 'la dependencia?
Primero el contexto histórico: desarrollarse e industrializarse, o sucumbir
ante sus vecinos comunistas. Segundo: por lo mismo, gigantesco apoyo financiero Y de todo orden norteamericano. Tercero: en parte, por consecuencia de ello, llevaron a cabo una profunda reforma agraria que cambió
las condiciones iniciales de distribución del ingreso y del poder (esto no
ocurrió en América Latina). Cuarto: supieron aprovechar la gran oportunidad histórica que se les presentó cuando empezó el boom de la electrónica en
los sesenta. Con el apoyo del Estado, que promovió el capital y el empresariado nacional, se embarcaron en diseñar políticas selectivas para promover
grandes grupos empresariales nacionales que no fueran subsidiarios de empresas transnacionales, con posibilidad de adquirir capacidades tecnológicas para competir internacionalmente. En América Latina, los empresarios
nacionales operaron de manera ineficiente y obtusa con la protección del
Estado y fueron infiltrados por el capital transnacional que, a su vez, también operó ineficientemente bajo el amparo de los gobiernos nacionales excesivamente proteccionistas. En los países asiáticos, hubo una decisión nacional de desarrollar grandes grupos industriales que fueran capaces de producir automóviles, refrigeradores, televisores, computadoras y toda la
parafernalia electrónica que se expandía colosalmente en el mercado mundial en las décadas de los sesenta y setenta. Al efecto mantuvieron políticas
macroeconómicas muy cuerdas. No pennitieron inflación, y el Estado apo-

lRAYECTOR~ _ -~

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MAYO-AGOSTO 2000

En los países
asiáticos&gt; hubo una
decisión nacional de
desarrollar grandes
grupos industriales&gt;
al efecto mantuvieron
políticas
macroeconómicas
muy cuerdas.
No permitieron
infla,ción&gt; y el Estado
apoyó la formación y
desarrollo de grupos
de empresarios
nacionales
competitivos.

121

�MEMORI 111 '
Sunkel desde dentro

MEMORIA VIVA
Sunkel desde dentro

En América Latina.,
los empresarios
nacionales operaron de
manera ineficiente y
obtusa con la
protección del Estado
y fueron infiltrados
por el capital
transnacíonal

yó la formación y desarrollo de grupos de empresarios nacionales competitivos. Esto es precisamente lo que proponía en mi articulo de 1967 ("Política nacional de desarrollo... "). En él hay una sección que se intitula: "Exportar o morir." El argumento es que nos estábamos haciendo más dependientes porque requeríamos financiamiento y capital extranjero; porque el proceso de sustitución de importaciones nos llevó a sustituir bienes de consumo, pero no insumos, ni bienes de capital y tecnología. Pasarnos a producir
locaJmente productos finales importando bienes de capital e insumos. Cuando
llegamos al limite de este proceso, empezarnos a endeudarnos. La integración latinoamericana podría haberse pensado como base para grandes conglomerados industriales latinoamericanos que empezaran a exportar manufacturas, pero nuestras precarias burguesías nacionales no estuvieron a la
altura.

¿Qué responderla a quienes señalan que el neoestructuralismo es sólo un
instrumento al seroicw del status quo?
Diría que es una caricatura. En primer lugar, si no nos gusta el
neoliberalismo, preguntaría, ¿cuál es la alternativa? No creo que digan
que la alternativa es el socialismo, simplemente porque no hay bases para
elaborar una propuesta socialista en mucho tiempo. Algunos señalan que
no hay alternativas al neoliberalismo. Estoy en profundo desacuerdo. El
neoliberalismo es inaceptable porque tiene efectos sociales espantosos Y
no tiene destino en cuanto a generar crecimiento suficiente. Por otro lado,
si los críticos sólo se limitan a la denuncia, contesto que yo no estoy en la
denuncia, estoy en la propuesta. Así que el neoestructuralismo es la única
alternativa neosocial-demócrata que veo. Con ello se buscaría el reconocimiento de una economía ampliamente basada en el mercado, en la empresa y en el capital privado, en el capital extranjero y en un rol reducido,
pero efectivo, del Estado en materia de regulación, de políticas públicas,
sociales, tecnológicas y ambientales, y de concertación estratégica. ¿Cuáles son las tareas posibles y necesarias en este contexto? Hay muchas cosas, como el diseño de políticas públicas, promoción de inversiones, de
mejoramiento regional, de industria mediana y pequeña, de apoyo a los
sectores sociales desprotegidos, de evitar la dualización en los servicios
sociales entre privados y públicos. En esto están trabajando dirigentes
internacionales del calibre de Tony Blair (Inglaterra), LionelJospin (Francia), Gerhard Schroeder (Alemania), Lamberto Dini (Italia), Bill Clinton
(Estados Unidos). Y entre nosotros está la propuesta de la CEPAL de
transformación productiva con equidad.

En su trabajo reciente ha vuelto al tema del medio ambiente. ¿Cuándo
empezó a estudiar este tema y por qué lo retomó?

122

TRAYECTORIAS

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~mpecé el 1 de julio de 1978. Puedo señalar la fecha exacta porque yo
.raba en ese momento en la Universidad de Sussex. Yo había dejado la
EPAL en 1968 para incorporarme a la Universidad de Chile, al Instituto
e Estudios Internacionales. Después del golpe militar, el nuevo gobierno
,ombró rectores militares en las universidades. Renuncié inmediatamente.
le invitaron a varias partes y escogí Sussex, donde me quedé diez años. El
,io de 1978 me invitaron de la CEPAL a encabezar un proyecto interesan. Era sobre un tema totalmente nuevo para mí, pero acepté por dos razo,1es. Por un lado, la gente que me inVItó hizo un buen trabajo. Sabían que
l;staba trabajando el tema de la transnacionalización en lo que llamábamos
"estilos de desarrollo". Me convencieron de que era una entrada muy im1ortante para estudiar la relación entre el desarrollo y el medio ambiente.
_&gt;or otro lado, el tema me fascinó y me di cuenta que la vinculación entre el
medio ambiente y la problemática del desarrollo era un asunto muy importante. En el año 1980-1981 organizamos una conferencia de la que surgieron dos tomos voluminosos, que se publicaron en la serie de lecturas del
1◄ondo de Cultura Económica (Estilos de desarrolw y medí.o ambiente). Ahí
entré a fondo en el tema. Trabajamos mucho y aprendimos mucho sobre
los ecosistemas andinos de altura, las grandes obras de infraestructura hidráulica (represas), temas urbanos (congestión, contaminación, deterioro
de la calidad de la vida urbana). Era un tema interesantísimo, peró generalmente ignorado por los gobiernos. Por otra parte, a mediados de los ochenta
me di cuenta de que era necesaria una reformulación del estructuralismo;
abandoné el medio ambiente para escribir Desarrollo desde dentro. Cuando
se restableció la democracia en Chile (1991-1992), la universidad volvió a
tener un rector democrático. Me invitó a organizar un programa de desarrollo sustentable como parte de un Centro de Políticas Públicas en formación.
En el Programa de Desarrollo Sustentable, que diri¡o, publicamos un libro
que ha tenido mucha repercusión: La susteruabilidnd ambienwl del creamienUJ económico chileno. Es un libro que contiene diagnósticos prospectivos, que
sugieren una agenda de políticas públicas para la sustentabilidad.

Algunos autores señalan que kl internacionalización, como primera fase de
kl globalización en su forma moderna, comenzó con los viajes de descubrimiento del siglo XV. Se wnsidera que, para finales del siglo XIX. los mercados globales de producción ya estaban integrados de manera muy cercana a
lo que actualmente llamamos "globalización". Aunque las grandes guerras
de este siglo (la Primera y Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fria)
frenaron este proceso, los desarrollos tecnológicos -especialmente los que se
aceleraron después de la computadora personal a principios de los ochenta, el fin de la Guerra Fria en 1988, y la caída del Muro de Berlín y todo
aquello que simbolizaba, marcaron un nuevo capítulo en la historia de la

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

El neoliberalismo es
inaceptable porque
tiene efectos sociales
espantosos y no tiene
destino en cuanto a
generar crecimiento
suficiente.

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

Sunkel desde dentro

La globalización no

deja de ser la etapa
más reciente en el
proceso cíclico de
evolución de un
sistema internacional
de larga duración.
Rechazo toda
explicación que señale
a la globalización
como resultado del
puro progreso
tecnológico.

Sunkel desde dentro

humanidad. En este marco mundiat ¿qué fases históricas identifica en América Latina?
Desde mi libro con Pedro Paz (1970) presento la idea básica que hoy me
pennite identificar cuatro grandes "sltocks" externos en la historia latinoamericana: a) la conquista y colonización ibérica entre los siglos XVI y XVIll;
b) la Independencia y la posterior fase de desarrollo exportador en el contexto del florecimiento del imperio británico y la Revolución Industrial durante el siglo XIX y comienzos del XX; c) la etapa conocida como de industrialización por sustitución de importaciones entre las décadas de 1930 y
1970, en el contexto de la gran crisis del capitalismo en el periodo interbélico
y su posterior reconstrucción, auge y estancamiento; y d) el proceso contemporáneo de profundas transformaciones inspiradas en el neoliberalismo,
en el contexto de una globalización acelerada lidereada por Estados Unidos,
Europa y Japón.
¿De qué manera esta periodización permite entender el proceso de globa/,ización en América Latina desde el enfoque histórico-estructural?
Esta visión retrospectiva de nuestro desarrollo deja claramente en evidencia
que la dinámica histórico-estructural de nuestras sociedades no puede comprenderse si no se las considera como subsistemas dentro de un sistema
capitalista global en constante evolución y sujeto periódicamente a profundas modificaciones. Por lo mismo, es necesario especificar con mucho cuidado la naturaleza de las relaciones centro-periferia, puesto que éstas van
mudando en diferentes periodos. Por ejemplo, la naturaleza y consecuencias de las relaciones mercantilistas del periodo colonial son evidentemente
muy diferentes del libre comercio capitalista que se impone durante la expansión del imperio británico. También del periodo de severas restricciones
al comercio y las finanzas internacionales, entre las décadas de 1930 y 1970,
y desde luego de la situación contemporánea, caracterizada por las transferencias de insumos intraempresas dentro de las cadenas productivas internacionales de las corporaciones transnacionales, así como por los gigantescos mercados financieros globales instantáneos de la era actual. Tanto el
centro como la periferia y la naturaleza de sus relaciones han cambiado
dramáticamente a lo largo del tiempo, pero lo que no debe perderse de vista
es su naturaleza permanente como conjunto sistémico. De aquí se deriva
que la globalización, no obstante sus novedosas peculiaridades actuales, no
deja de ser la etapa más reciente en el proceso cíclico de evolución de un
sistema internacional de larga duración. Con esto rechazo toda explicación
que señale a la globalización como resultado del puro progreso tecnológico.

nat la política. El comentario común a estos trabajos es que se corre el riesgo
de caer en un determinismo histórico: "hagas lo que hagas, hay leyes inevitables que te llevan a fases de expansión y recesión". ¿Qué quiere decir usted
con "dinámica hisúmca cícüca" en América Latina?
Que las fases de implantación, auge, apogeo, declinación, decadencia y colapso parecieran repetirse en los diferentes periodos señalados: el colonial,
el de crecimiento hacia fuera y el de sustitución de importaciones. Esto no es
simplemente una interesante observación histórica, sino que también tiene
implicaciones contemporáneas relevantes. Con esto trato de señalar que los
procesos sociales no son mecánicos ni inertes, sino que se caracterizan por
una dinámica dialéctica de contradicciones y respuestas, de acciones y reacciones. No es una idea mia, por supuesto, sino que está presente en los
escritos de Karl Marx, Joseph Schumpeter y, especialmente, Karl Polanyi.
La idea fundamental es que el desencadenamiento de un proceso dinámico
cualquiera, adquiere con el tiempo una dimensión y unas características que
generan dificultades, limitaciones, contradicciones y reacciones a la continuación de su expansión ilimitada. Otra expresión de lo mismo es la "falacia
de composición": si la ventaja que adquiere un sujeto al realizar algo novedoso la comienzan a reproducir muchos, se anula con el tiempo la ventaja
inicial. Otra más es la noción de "umbral" muy utilizada en el análisis de
ecosistemas: éstos poseen una "resiliencia"' que les pennite resistir crecientes presiones, pero sólo hasta un punto determinado, si es sobrepasado se
produce el colapso del ecosistema.

Volviendo a la periodización de América Latina y la globalización, ¿cómo
madura el proceso de globalización en el periodo reciente?
El cuarto "shock" externo, el contemporáneo, se inicia en unos pocos países
después de la crisis del petróleo de 1973 y se generaliza con la crisis del
modelo de desarrollo de posguerra, con la crisis de la deuda externa a comienzos de los años ochenta y con el colapso del mundo socialista a fines de
esa década. En estos acontecimientos merecen especial atención la expansión de la empresa transnacional a principios de los setenta y las revoluciones tecnológica y financiera. Estos tres catalizadores de la globalización fueron reforzados en los ochenta con la implantación de las políticas neoliberales
de Thatcher y Reagan. En un contexto de acelerada globalización capitalista
Yaplastante predominio de la ideología neoliberal, se revierten radicalmente
todas las políticas del periodo anterior, dando lugar a la reducción del rol del
Estado, el predominio del mercado, las privatizaciones generalizadas de
empresas y servicios públicos, la apertura externa indiscriminada, la
desregulación, la liberalización.

La dinámica

histórico-estructural
de nuestras sociedades
no puede
comprenderse si no
se las considera como
subsistemas dentro de
un sistema capitalista
global en constante
evolución.

Existe una gran cantidad de literatura sobre los movimientos cíclicos en
diversos campos, tales como la economía nacional, la producción internacio-

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lRAYECTORIAS

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MAYO-AGOSTO 2000

TRAYECTORIAS

_f;ÑO 11, ~3_

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�MEMORIA VIVA
MEMORIA VIVA

Sunkel desde dentro

Sunkel desde dentro

¿Qué futuro le espera al neoliberalismo en la perspectiva de la dinámica
cíclica histórico-estructural?

No se han hecho
esperar, por
consiguiente) las
presiones sociales
y las propuestas
políticas para atenuar,
compensar o modificar
las políticas neoliberales.

tóricos internos e internacionales, basado en una selección, revisión y puesta
al día de los trabajos más relevantes que he publicado sobre este tema durante la segunda mitad del siglo XX. Es un esfuerzo para integrar y explicitar el
enfoque conceptual que he venido elaborando en mis sucesivos intentos de
comprender el desarrollo histórico de América Latina y, sobre esas bases,
intentar un ensayo de interpretación de la realidad contemporánea y de sus
perspectivas. Al regresar en los últimos años a la docencia, he tenido la oportunidad de reexaminar críticamente el enfoque centro-periferia y de percibir
la necesidad de elaborar un análisis histórico-estructural más integrado y
que no se restrinja al campo económico. Hay una inmensa perplejidad y
confusión ante las profundas transiciones y cambio de todo orden que están
ocurriendo. Siento que un enfoque-histórico estructural remozado puede
arrojar algo de luz.

En el caso del neoliberalismo contemporáneo, no obstante su todavía corta
trayectoria en términos históricos, la experiencia que existe está mostrando
la acumulación de crecientes presiones sociales y políticas como consecuencia de sus efectos concentradores de riqueza e ingresos para una minoría,
mientras importantes y crecientes sectores sociales quedan expuestos al desempleo, la exclusión, la inequidad y la pobreza. No se han hecho esperar,
por consiguiente, las presione&amp; sociales y las propuestas políticas para atenuar, compensar o modificar las políticas neoliberales. Pero su eficacia dependerá del poder y la capacidad política que sean capaces de movilizar las
fuerzas sociales para alterar las políticas públicas y las instituciones del Estado en función de las demandas de la sociedad, y del poder de las fuerzas que
defienden la persistencia de las políticas e instituciones vigentes y de su apoyo internacional. El rol del poder, la política, las instituciones y el Estado es
por tanto un elemento central en nuestro enfoque.

¿Cuál es el balance de 40 años de trabajo sobre el desarrollo económico latinoamericano, de cara al siglo XXI?
Hoy en día es más dificil ser progresista. Las propuestas de antes (planificación, reformas agrarias, nacionalizaciones) o son inviables o la práctica ha
demostrado que no funcionan. En el fondo hay que reconocer que estamos
en una especie de profundización del capitalismo. Nuestros países no eran
realmente capitalistas, ni socialistas, ni totalmente liberales. Los ejemplos
que señalo para el caso chileno son reacciones a los excesos del neoliberalismo,
son acciones para restablecer algún equilibrio. En eso consiste e1
neoestructuralismo. Creo que puede hacerse mucho, pero es preciso alcanzar primero las condiciones para recuperar la visión estratégica de mediano
y largo plazo.

La trayectoria de Sunkel es reronocida por sus colegas alrededor del mundo.

¿Cuál es el mensaje de Sunkel para la generación que cumple 20 años el año
2000 y que creció y se formó con las computadoras personales?
Quitarse las anteojeras. La economía se ha convertido en una caricatura de
la fisica, matematizando y reduciendo todo en un ejercicio tecnocrático.
Nuestra juventud necesita amplitud de perspectiva social, de comprender
que el subsistema económico es algo que está inserto en la sociedad y que
tiene que ver con la política, el poder, la tecnología, el medio ambiente. Me
resulta inconcebible que exista un economista sin una idea de qué es un
ecosistema, una estructura de poder o el comportamiento de una organización cuando cambian las instituciones. Por otra parte, la cultura histórica es
imprescindible para apreciar el pasado y su condicionamiento del presente y
futuro, al igual que el determinante condicionamiento derivado del cambiante contexto internacional. Tengo un solo mensaje para la gente joven
que se está formando en cualquier disciplina: "Especialícense, pero sin perder de vista el contexto de las demás disciplinas, la historia y el marco internacional".

Hoy en día es más
difícil ser progresista.
Las propuestas de
antes (planificación)
reformas agrarias)
nacionalizaciones)
o son inviables o la
práctica ha
demostrado que no
funcionan.

Raúl Urzúa, figura destacada de la sociología latinoamericana, tuvo el gesto
inusual de señalar recientemente: "Osvaldo es un intelectual nato, de mente
abierta, motivado como si fuese un principiante que trata de obtener reconocimiento. Sin embargo, en su caso, la motivación se alimenta, primero que
todo, en un compromiso social y una vocación humanista que lo marcan con
mucha fuerza y no en la búsqueda de un reconocimiento que obtuvo hace ya
muchos años". En víspera de cumplir los 70 años, en los idus de noviembre,
¿de qué se ocupa ahora Sunkel?
Preparo un libro sobre las perspectivas del desarrollo latinoamericano al
comenzar el siglo XXI, a la luz de sus condicionamientos estructurales his-

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,AÑO 11, NO. 3 MAYO-AGOSTO 2_!?00
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�...

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DIAS

Los perdones del Papa

Los perdones del Papa
]OSÉ MARÍA INFANTE

La apertura tampoco alcanza a los

pidió perdón por todos los errores e injusti-

ha estado ausente en los pedidos mencio-

seguidores de la Teología de la Liberación -

cias cometidos durante los quinientos años,

nados). Es de esperar que estas confesio-

cuya principal diócesis, la de Sao Paulo, Brasil,

la Iglesia mexicana encontraba que no había

nes públicas impliquen un cambio en muchos

ha sido totalmente desmembrada- ni a las

de los comportamientos que los católicos

mujeres, a quienes les ha vuelto a recordar la

ningún perdón que pedir por los mismos
hechos.

han mostrado en su quehacer mundano.

imposibilidad presente y futura de que puedan

El reconocimiento de culpa es, para la

Conseguir una verdadera paz entre los seres

acceder al ministerio sacerdotal.

E

17 de marzo de este año el Vatica-

do el 27 de abril de 1996, donde rechazaba

no hizo público un documento por

toda responsabilidad institucional, "avergon-

el que Karol Wojtyla expresó un mea

culpa por los pecados cometidos

por la Iglesia católica. Quizá lo importante

del gesto radicara en que por primera vez se
ponían juntos y ordenados todos los pedidos de perdón que el actual Papa había
venido solicitando en distintos lugares y
ocasiones.
Dos años antes, en marzo de 1998, Karol
Wojtyla publicó una carta apostólica, Tertio
millennio adveniente, donde había dicho "Es
justo que, mientras el segundo milenio del
cristianismo llega a su fin, la Iglesia asuma
con una conciencia más viva el pecado de

zándose" de los católicos que habían
tomado parte activa en la violencia política

la propia Iglesia católica argentina había

128

reparación de los daños cometidos. ._,

Porque institucionalmente las cosas no
son similares: el 3 de octubre de 1998 sería
beatificado Alojzije Stepinac, cardenal croata

Esa apertura tampoco se ha visto
remarcada por la propuesta de casi 13,000
nuevos mártires, incorporando a los que

pedido disculpas en un documento publica-

de paz y reconciliación, además de la

además, la expiación (acto, este último, que

establo cuando ya se escapó el caballo".

sufrieron "el comunismo en otros países de

nas por el solo delito de pensar diferente a

falta en el catolicismo implica la contrición y,

presión inglesa "es inútil cerrar la puerta del

res de la fe, el espectáculo de modos de

quienes detentaban el poder (hecho del que

brasileña, al celebrarse los quinientos años
de la llegada de los portugueses al territorio,

insuficiente, quizá por recordar aquella ex-

pensar y actuar que eran verdaderas formas

capellanes militares "habían formado parte

pueden ser el inicio de una sincera búsqueda

institución. De todas maneras, las comuni-

años de cárcel por ello.

activa" en la desaparición de miles de perso-

las reiteradas declaraciones del actual Papa

de conducta. Es sabido que la doctrina de la

dades judías consideraron la disculpa como

nazi y juzgado y condenado en 1946 a 16

sando, por ejemplo, en Argentina, donde los

sentimiento de culpa no puede haber cambio

donde repite la tesis de la iglesia argentina: la

cias en las que, a lo largo de la historia, se

Es probable que el Papa estuviera pen-

de las posiciones que deben asumir los
católicos en el mundo: mientras que la Iglesia

responsabilidad es de individuos, no de la

han alejado del espíritu de Cristo y de su

de antitestimonio y de escándalo".

partida los propios errores y debilidades y

se refieren a la tragedia del pueblo judío,

que colaboró estrechamente con el régimen

testimonio de una vida inspirada en los valo-

humanos implica aceptar como punto de

corrección del comportamiento: si no hay

de los años sesenta y setenta). Pero los textos

sus hijos recordando todas las circunstan-

Evangelio, ofreciendo al mundo, en vez de

teología católica, el punto de partida de la

Ytambién hay diferentes interpretaciones

Europa" y a los que padecieron el "odio a la
fe católica en España y México", pero
olvidándose de Alejandro Labaka, un
capuchino que dedicó su vida a los indígenas
de Amazonas o de Amulfo Romero, el obispo
de San Salvador asesinado por los paramilitares de ese país. En el caso de España, su
jerarquía ha sostenido que no hay perdón
que solicitar.
TRAYECTORIAS
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�CONTEXTOS

CONTEXTOS

la familia, está a merced de los poderes
sociales de la misma manera que el espec-

años cincuenta se inició un nuevo periodo
en la historia de las relaciones entre religión y política en América Latina que aún
está en curso y cuyas posibilidades están

tador de cine es manipulado por las industrias culturales, cuando en realidad el teatro apelaba a la razón. Ya no tenemos con-

Crisis de la modernidad

mundo que estaba cerrado y fragmentado,
se agota a medida que se intensifican los

Al.A1N TOURA1NE, Crítica de la modernidad, Fon-

intercambios y aumenta la densidad de
hombres, capitales, bienes de consumo, ins-

do de Cultura Económica, México, 1999,
391 pp.

trumentos de control social y armas. Este
agotamiento de la idea de modernidad es

En esta obra de profunda reflexión filosófi-

inevitable, puesto que la modernidad se

ca, Alain Touraine nos conduce por esa bre-

define, no como un nuevo orden, sino como
un movimiento, una destrucción creadora.

cha de tres siglos donde se funda el concepto de modernidad y se le somete a críti-

Queríamos salir de nuestras comunidades -asevera el autor- y entregarnos a la

ca. Es un libro que se mueve desde el triunfo de las concepciones racionalistas de la
modernidad, pasa por la fase de destrucción de esa misma idea, hasta concluir en
una propuesta de redefinición de la moder-

construcción de una sociedad en movimiento; ahora, tratamos de liberarnos de la muchedumbre, la contaminación y la propaganda. Algunos huyen de la modernidad,
pero no son muchos, pues los centros de la
modernidad han acumulado tantos recursos disponibles y dominan tan por comple-

nidad como la relación de la razón y el sujeto, de la racionalización y la subjetivación,
del espíritu del Renacimiento y del espíritu
de la Reforma, de la ciencia y la libertad. Se
trata de una posición igualmente alejada del
modernismo, hoy en decadencia, y del posmodernismo, cuyo fantasma ronda por to-

ganización de la sociedad mediante la ley y
la vida personal. La idea de la modernidad

to el conjunto del mundo que ya no existe

reemplaza, en el centro de la sociedad, a
Dios por la ciencia y, en el mejor de los ca-

das partes.

sos, deja las creencias religiosas para el seno
de la vida privada. La ideología occidental
de la modernidad, que puede llamarse modernismo, reemplazó la idea de sujeto y la

solamente han quedado depósitos de materia prima o de mano de obra, campos de
ejercicios militares o plantas transformadoras de residuos de latas de conserva y tam-

¿Qué es la modernidad -se pregunta
el autor-, cuya presencia es tan central en
nuestras ideas y nuestras prácticas desde
hace más de tres siglos y que hoy es puesta
en tela de juicio, repudiada o redefinida?
Para Alain Touraine la idea de modernidad,
en su forma más ambiciosa, fue la afirmación de que el hombre es lo que hace y
que, por lo tanto, debe existir una correspondencia cada vez más estrecha entre la
producción -cada vez más eficaz por la ciencia, la tecnología o la administración, la or-

130

idea de Dios, de la misma manera en que
fueron reemplazadas las meditaciones sobre el alma por la disección de los cadáveres o el estudio de las sinapsis del cerebro.
La modernidad nos ha sacado de los
límites estrechos de la cultura local en que
vivíamos y nos ha lanzado a la sociedad y a
la cultura de masas. La fuerza principal de
la modernidad, fuerza de apertura de un

un lugar premoderno, ni buenos salvajes;

bién programas de televisión. La modernidad se convierte en producción y consumo
de masas, en tanto que el mundo puro de
la razón queda invadido por las muchedumbres que ponen los instrumentos de la modernidad al servicio de las demandas más
mediocres y hasta más irracionales. La historia de la modernidad es la historia de la
ruptura entre el individuo, la sociedad y la
naturaleza. En esta sociedad moderna, el
individuo, aislado por la descomposición de
TRAYECTORIAS

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AÑO 11, NO. 3
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abiertas. Sus orígenes pueden encontrarse
en dos sucesos históricos que tuvieron lu-

fianza en el progreso; ya no creemos que el
enriquecimiento lleve consigo la democratización y la felicidad. A la imagen liberadora

gar casi simultáneamente, en 1958 y 1959:
uno en el Vaticano: la elección del papa Juan
XXIII, y el otro en una isla del caribe: la vic-

de la razón ha sucedido el tema inquietante de una racionalización que concentra en
un alto vértice el poder de decisión. Cada

toria de la revolución cubana. Como advierte Lowy, este libro ha abrevado copiosamente

vez tememos más que el crecimiento des-

en la literatura disponible sobre el tema.

truya equilibrios naturales fundamentales,
que haga aumentar las desigualdades en el
nivel mundial, que nos imponga a todos una

A pesar de Marx

agotadora carrera por adaptarnos a los cambios. Detrás de estas inquietudes aparece
una duda más profunda: ¿no está la huma-

NORBERTO B0BB10,

Ni con Mal)( ni contra Marx,

Fondo de Cultura Económica, México, 1999,
230 pp.

nidad a punto de romper su alianza con la
naturaleza, de hacerse salvaje en el momento mismo en que se cree liberada de las
tradicionales coacciones y dueña de su destino?
La respuesta precisa que aporta este
libro es que la razón y el sujeto, que en efecto
pueden llegar a ser extraños u hostiles, pueden también unirse y que el objeto de esta
unión es el movimiento social, es decir, la
transformación de la defensa personal y cultural del sujeto en acción colectiva dirigida
contra el poder que somete la razón a sus

telectualmente con la tradición marxista. El
autor se siente a la vez estrechamente ligado (por ser latinoamericano) y distanciado
del objeto de estudio (por ser creyente). No
pretende en absoluto negar su simpatía ética y política por aquellos cristianos que se

M1CHAE1. Lowv, Guerra de dioses. Religión y

la católica. Su intención es proporcionar una
introducción analítica general al estudio de

res, México, 1999, 209 pp.
El filósofo francés Michael Lowy nació y

los nuevos procesos en el campo de fuerza
político-religiosa de los últimos 35 años en
América Latina en la medida en que hayan

creció en Brasil dentro de una familia de

constituido factores de importancia en el
cambio social. Esta cronología, como apun-

judíos inmigrantes vinculados política e in-

ta el autor, no es arbitraria: a fines de los

TRAYECTORIAS ~ 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

1949 y 1993, de los artículos yensayos fruto
de sus esporádicos encuentros con Marx y

religión, política y sociedad en Latinoamérica
durante los últimos tres decenios, a partir

¿Cuestión de dioses?

política en América Latina, Siglo XXI Edito-

miento del filósofo italiano Norberto Bobbio
que agrupa sólo una parte, publicada entre

lo juegan todo en su lucha por la emancipación de los pobres en América Latina. En
esta obra describe la íntima relación entre

de la reinterpretación que la Teología de la
Liberación ha hecho de la vocación de la
Iglesia católica y de cómo el protestantismo ha penetrado en la tradicional ciudade-

propios intereses.

Aparece aquí un compendio del pensa-

131

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

el marxismo hasta su Invitación a releer a
Marx, último de sus escritos sobre el tema.

después de la primera guerra mundial, cuando la primera revolución socialista tuvo lu-

Las relaciones de Bobbio con Marx, el marxismo y los comunistas están muy vincula-

gar en un país atrasado en términos capitalistas; durante la larga dictadura stalinista,

das y pueden sintetizarse en la expresión
que da título a esta obra. En efecto, refirién-

cuando el Estado, en vez de extinguirse, se
fue reforzando cada vez más hasta dar vida

dose recientemente a su postura con respecto a Marx, Bobbio precisó:

a una figura nueva en la historia de las formas estatales, el Estado totalitario; finalmen-

No era posible ignorarto, aunque también era

te, en estos últimos años, en que no sólo el
capitalismo no se ha derrumbado por sus

diñcil adoptarto para quien, como 'JO, venía de

en los procesos culturales- y poder actuar

Latina. De pronto, ambos territorios cambia-

en consecuencia alcanzando nuevas conceptualizaciones, enfoques y capacidad

ron notoriamente y aparecen relacionados.
Varios trabajos reunidos aquí ofrecen datos

innovadora en materia de políticas. Tal es el

Industrias culturales:
diagnósticos de fin de siglo

hilo conductor a partir del cual se aborda
en este libro un rico tapiz de reflexiones y

para apreciar la importancia económica de
las industrias culturales. Éstas se extienden

NÉSTOR GARCÍA CANCUNI y CARLOS JUAN MONETA

propuestas sobre los problemas de la identidad cultural y de las industrias culturales

(cooRos.), Las industrias culturales en la in-

tegración latinoamericana, Grijalbo, México,
1999, 398 pp.

deraban de manera despectiva como burgue-

contradicciones intensas sino que ha vencido y superado con creces el desafio del primer Estado socialista de la historia.

sa [... ] Lo que escribí sobre Marx se dirige en

Después de un extenso análisis, Bobbio

Los autores ofrecen un valioso compendio
de análisis en torno al papel de lo que se

general a distinguir entre lo que a mí me pare-

constata la existencia de una buena razón
para inducirnos a considerar excepcional la

ha dado en llamar industrias culturales en
el actual panorama de integración que vive

crisis actual del marxismo. Las crisis precedentes, insiste, provienen de la constatación

nuestra América. Esta obra recoge los trabajos y debates de un grupo de renombrados especialistas convocados a mediados

una formación liberal que los marxistas consi-

ce que sigue vigente y lo que no sobrevivió de
su obra.

Inspirándose en el principio de libertad
y tolerancia, Bobbio dedicó la mayor parte

de un defecto de previsión por parte de la
doctrina marxista; un defecto que ponía en
discusión a Marx, ya sea como profeta o

de sus escritos de crítica política al diálogo
con los comunistas; un diálogo siempre se-

como científico. La crisis de hoy no proviene
de un error de previsión sino de la consta-

reno, conducido de manera civilizada, cuya
probidad jamás fue puesta en duda por sus
interlocutores marxistas.
¡Cuántas veces Marx ha sido dado por
muerto! Exclama Bobbio en las primeras páginas de su libro. E inmediatamente introduce una objeción: pero se ha tratado siempre, por lo menos hasta ahora, de una muerte presunta. Marx ha sido dado por muerto
cada vez que no se cumplía alguna de sus
previsiones. Si la previsión se demostraba
equivocada, queña decir que había habido
un error. Las cuatro grandes crisis del marxismo, desde el comienzo del siglo hasta hoy,
corresponden a momentos de la historia real
en que han sucedido transformaciones sociales que han desmentido algunas previsiones de Marx. La primera vez al comienzo
del siglo, cuando pareció que no realizaña
en breve plazo el derrumbe del capitalismo;

132

social derivado de una doctrina, no es suficiente regresar el reloj para salvar la obra
del fundador.

.

tación incontrovertible de un hecho real: el
1

fracaso catastrófico del primer intento por
realizar una sociedad comunista en nom-

de 1998 a reunirse en Buenos Aires por iniciativa del Sistema Económico Latinoamericano (SELA), cuyas exposiciones examinan
desde distintas ópticas la creciente complejidad y diferenciación como elementos intñnsecos de la globalización -en este caso,

bre de Marx y del marxismo, seguidos por
Lenin y luego por Stalin a través de una sucesión interpretada como una filiación o derivación del mismo padre. El parangón en-

en el contexto de los procesos de globalización y regionalización.
Una rápida ojeada al índice de la obra
nos permite advertir de una buena vez los

lRAYECTORIAS

M0 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

la CEPAL (Comisión Económica para Améri-

alcances temáticos y el entramado teórico

ca Latina), el propio SELA y otros organismos predominantemente económicos están
ocupándose de la cultura como parte de

resultantes de numerosas contribuciones del
importante grupo de pensadores acogidos

los requerimientos sociales necesarios para
el desarrollo.

en la presente compilación. Néstor García
Canclini, Juan Carlos Moneta, Sealtiel Alatriste, RaúlTrejo Delarbre, Daniel Mato y Hugo

Una cualidad muy significativa tiene este
compendio de ideas en torno a las industrias culturales en la integración latinoame-

Achugar, entre otros, razonan en tomo a identidades y políticas culturales en procesos
de gtobalización, integración regional e in-

ricana: junto a la intensa reflexión teórica
de los autores, o más bien como base incuestionable del rigor y solidez de sus apor-

dustrias culturales, transnacionalización de
la industria de la telenovela y la Internet en

taciones, ofrece copiosa información y datos extraídos de la realidad examinada:

América Latina, entre otros tópicos.
Las dos fórmulas con las que se convocó
el seminario que dio lugar a este libro -In-

música, cine, radio, televisión, sitios de
Internet, telenovelas y otras producciones
que se integran al campo de las llamadas

dustrias culturales e integración latinoamericana- tienen una larga historia en las cien-

industrias culturales son observados a través de cifras y datos económicos muchas
veces sorprendentes y esclarecedores.

cias sociales, pero hace poco que comenza-

tre las Iglesias tradicionales y la Iglesia comunista ha sido hecho tantas veces que
parece una malignidad de adversarios
irreductibles. Pero también bajo este aspecto, es decir bajo el aspecto de la verdad
fundada sobre un principio de autoridad y
de sucesivas autorrealizaciones de otras autoridades, es sorprendente. Frente a este
descalabro real, que no es solamente un
error de previsión sino una prueba de hecho de las consecuencias perversas de un
programa de acción y de transformación

al conjunto de la vida cotidiana e influyen
en la organización sociopolítica. Penetran en
la educación formal e informal. Por eso, el
BID (Banco Interamericano de Desarrollo),

ron a pensarse juntas, refiere Néstor García
Canclini. Los estudios sobre industrias culturales llevan por lo menos cuatro décadas
en nuestra región, pero su examen, a cargo
de comunicólogos y algunos sociólogos, se
dirigía a entender la estructura empresarial
de los medios, su poder ideológico, su impacto sobre el consumo y los cambios que
generan en la conciencia social. La reflexión
sobre la integración latinoamericana es aún
más dilatada, aunque por lo general la practicaron ensayistas y politólogos sobre el supuesto de una identidad común en América
lRAYECTORIAS

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MAYO-AGOSTO 2000

de comunicación configuraron la noticia,
aparece una obra que vierte de una sola
vez, en un mismo torrente de reflexión, en
un mismo haz de razones y sinrazones, la
información más extensa reunida hasta ahora en relación con un conflicto que desbordó muchos pronósticos. La tristemente célebre huelga que empujó hacia la crisis a
una de las más sólidas casas de estudio de
América Latina es sometida a la mirada

UNAM.
La huelga del fin del mundo. Voces para

escrutadora desde todas las barricadas levantadas en el conflicto. Una mirada imprescindible para comenzar a respondernos
muchas preguntas y formularnos otras. Los

un diálogo aplazado, Planeta, México,
1999, 476 pp.

autores apelan a una fábula literaria para
dar comienzo a la descripción de un mundo

Un conflicto sin fin
HORTENSIA MORENO y CARLOS AMADOR,

de verdad azotado por el flagelo de una
Un título inevitable e imprescindible, éste
de Hortensia Moreno y Carlos Amador que

huelga sin fin. En La guerra del fin del mundo, el novelista Mario Vargas Liosa narra

pudo haberse llamado también Crónica de

una guerra anunciada. Por fin, ante la ma-

cómo a fines del siglo XIX, en una inhóspita
zona del mundo, miles de campesinos de-

nera polémica en que los grandes medios

cidieron esperar el fin del mundo en obser-

133

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

•
vancia de los mandamientos divinos recha-

cas: la incertidumbre, la espontaneidad, lo

zando todas aquellas cosas que el Diablo,
en su disfraz de progreso y república fede-

inacabado, la provisionalidad, el oportunis-

ral, enviaba contra ellos. En respuesta, la
república -incapaz de tolerar sedición alguna- envió ejércitos para masacrarlos,
cosa por fin lograda y el mundo llegó a su
fin para aquellos campesinos de Canudos,
pueblo perdido en el sertón brasileño ... A
través de una larga convivencia y muchas
conversaciones con los participantes en la
huelga de la UNAM, los autores confirman
que la metáfora es adecuada. Los huelguis-

mo, la euforia y la inocencia. Es una expresión fiel de nuestro desconcierto, nuestras
esperanzas y lo que queda de nuestras certezas. El resultado de este volumen puede
ser enriquecedor en muchos sentidos, sobre todo al encarar el compromiso de propiciar una interlocución honesta e interesada. Permite reflexionar sobre lo difícil que
ha sido en esta huelga escucharse los unos

todos los universitarios nos encontramos en
la necesidad de aprender a establecer las
reglas de esa negociación y la manera de
llegar a acuerdos construidos por todos los

toy consciente de que bien pudieron enfrascarse en su enojo por nuestro movimiento y
engrosar las filas de aquellos que nos satanizan, que desean vemos derrotados, humi-

va menos simple: concretar el primer ejerci-

participantes en la huelga han desarrollado
un fervor milenarista en la defensa de su
pliego petitorio. En el camino, y mediante

te un aprendizaje de democracia: de reconocimiento del otro, de aceptación de su
existencia y adhesión a sus derechos, a sus

to mutuo como miembros de la comuntdad
universitaria que tienen que ser escuchados
y tomados en cuenta. Con toda la convic-

un proceso que no deja de tener su lógica
interna, han llegado a la conclusión de que

creencias, a su forma de vida. El libro no
trata de imponer una visión unilateral del

sólo ellos están entre la Universidad y las

conflicto, si bien sus autores no reparan en
definir su militancia. Entre sus tantos y valiosos testimonios, encontramos declaracio-

libro, apuntan sus autores, es producto inmediato de la crisis y lleva todas sus mar-

cación. A cinco meses de paro estudiantil,

mo real" en que se convirtió al pretender

no estaban asociados con él, justifica la pregunta -tan legítima como inquietante-:
¿qué significa estar o no a la izquierda des-

ADOlfO SANCHEZ Vi&gt;J.QtJFZ., Entre la realidad y la

portante- en la discusión que el conflicto
ha generado. Lo cual puede ser simplemen-

contraria a la mía, por una sencilla razón: la
urgencia de establecer puentes de comuni-

municación.

miento generoso para entender la posición
de nosotros, los estudiantes en huelga. Es-

curas intenciones del neoliberalismo, esa
cara que hoy tiene el Diablo. Muchos de los

nes como ésta: "Decidí colaborar en este
libro, cuyos autores sostienen una posición

y de que las piedras que se desmoronan
ruidosamente alcancen incluso a quienes

Utopía y otros desafíos

tas defienden la Universidad contra las os-

mas. En ese mismo camino pareciera que
han roto todo contacto con la realidad. Este

mo como proyecto de emancipación y la
experiencia histórica del llamado "socialis-

sectores que conforman nuestra institución.
Veo este libro como el fruto de un acerca-

a los otros, tolerarse, entenderse. Ypropicia
la participación de lleno -en un nivel individual, local, ínfimo y, sin embargo, muy im-

fuerzas avasalladoras que intentan destruir
el proyecto educativo que los paristas están
dispuestos a defender con acciones extre-

hacernos de una percepción cuasi unilateral impuesta por los grandes medios de co-

llados y arrepentidos de habernos atrevido
a esta aventura. Ellos optan por la alternaticio de acercamiento real, de reconocimien-

ción con la que he defendido los seis puntos del pliego petitorio, defenderé y participaré en los espacios de libre discusión y
confrontación de ideas y de conceptos sobre nuestra -por fortuna- muy heterogénea
Universidad".

utopía. Ensayos sobre política, moral y socialismo, UNAM, Fondo de Cultura Económica, México, 1999, 329 pp.
En tres secciones de ágil reflexión, deno-

minadas "Política", "Socialismo" y "Utopía",
el filósofo español residente en México, Adolfo Sánchez Vázquez, ofrece un conjunto de
textos elaborados a lo largo de diez años
(1982-1998) en los que expone diversos
temas de singular actualidad. Desarrolla, en
primer lugar, cuestiones como las del poder
en sus relaciones con la obediencia y acer-

cia, convertida hoy en un valor por encima
de toda sospecha, que debe ser reivindicado no sólo ante las negaciones, olvidos o
subestimaciones, sino también ante las limitaciones de la democracia realmente exis-

co común: las relaciones entre el socialis-

tor- se oyen voces que sentencian que no
sólo ha perdido el vigor que efectivamente
tuvo en otros tiempos, sino que hoy carece
de sentido. Se proclama, en consecuencia,

así como ciertos matices y revelaciones por

que ha llegado a su fin. A la ya larga cadena
de muertes que se vienen decretando desde hace ya algunos decenios: muerte o fin
de la ideología, de la razón, de la modernidad, de la historia, del marxismo, de las revoluciones, del socialismo, de la utopía, etc.,
habría que agregar ahora el "fin" de la dicotomía de derecha-izquierda en política. El
hecho de que, durante largos años, un importante sector de la izquierda haya estado
vinculado al proyecto de socialismo, en nombre del cual se construyó el sistema social
que se ha derrumbado en la Europa del Este,

plurales de los protagonistas de una huelga
que parecía no tener fin. Pero, como se sabe,
la huelga llegó hasta el borde y fueron rescatados los espacios en disputa por interminables meses. Pero, en realidad, el fin del
conflicto -más allá del acto físico del despojo- no parece estar tan cerca. Tampoco
el fin del mundo. Este libro nos permite, por
lo menos, acercarnos al pensamiento de algunos de los principales actores de la contienda, descifrar parte de sus claves y des-

MAYO-AGOSTO 2000

ción actual por la dominación. Más adelante se ocupa de la cuestión de la democra-

tente. Sánchez Vázquez se ocupa también
de la dicotomía derecha-izquierda, que no
goza en la actualidad de buena salud. Cuestionada en los últimos años -apunta el au-

sus distinciones medulares y contradictonas,

AÑO 11, NO. 3

cual dedica sus primeras reflexiones en el
presente texto apoyándose en hechos y tendencias reales que explican esta preocupa-

ca del lugar que ocupa en el pensamiento

La huelga del fin del mundo nos acerca
a todas sus voces y nos permite distinguir

TRAYECTORIAS

A juicio del autor, un rasgo que distingue el pensamiento de nuestro tiempo es
su preocupación por el poder, aspecto al

político de Marx. Los ensayos que componen la sección "Socialismo" tienen un mar-

momento desconcertantes en las actitudes

134

ser realizado. La tercera y última sección,
"Utopía", comprende varios textos que cierran el libro con un ensayo en el que reafirma desde su perspectiva la validez de la
utopía socialista para el siglo XXI.

TRAYECTORIAS

_Aifo 11, NO.~

MAYO-AGOSTO 2000

pués del derrumbe? Ciertamente, para responder sin ambigüedades ni falsas ilusiones, es preciso remitirse a la experiencia
histórica conocida como "socialismo real",
cuyo sorprendente e impresionante desenlace está provocando toda suerte de confusiones, incertidumbres y, sobre todo, sombrías expectativas para el socialismo en el
futuro.
Si nos atenemos a los resultados de esa
experiencia histórica, y no sólo a la intención emancipadora que estaba en su origen revolucionario, hay que reconocer en
primer lugar que hoy no se puede estar a la
izquierda sin deslindarse críticamente de
una experiencia que niega, en definitiva, su
intención originaria de emancipación.

La izquierda necesita responder muchas
interrogantes, si quiere mantener su identidad con su componente socialista y no dejarse arrastrar por el agua turbia de la identificación de toda idea de socialismo con el
"socialismo real". Tiene que tratar de esclarecer cómo ha sido posible que el socialismo haya sido negado realmente en nombre
de la idea del socialismo.
Finalmente, Sánchez Vázquez traza un
esbozo de lo que considera una utopía para
el siglo XXI.
¿Nuevo asedio a la utopía? - se pregunta para
responderse de inmediato a sí mismo-: Sí,
porque en tiempos de incertidumbres y desencantos, esta torre de sueños y esperanzas resiste los embates teóricos para removerta y,
sobre todo, los intentos prácticos de derribarla.
Ante esa doble resistencia nos proponemos

135

�CONTEXTOS

examinar si la utopía socialista sobrevive o ha
llegado asu fin[ ...) La utopía socialista,de inspiración marxista, de una sociedad más justa,
más digna, más libre y más igualitaria, lejos de
haber llegado a su fin, al entrar el siglo XXI mantiene su vitalidad, no obstante el eclipse por el
que hoy pasa su vigencia.

Yla mantiene no sólo porque sigue siendo necesaria, deseable, posible y realizable, aunque no inevitable, sino también porque dado su contenido moral de justicia,
dignidad, libertad e igualdad, esta utopía sea o no sea en el futuro- debe ser.

Tecnología y globalidad
ROBERTO REBOUoso GA11ARDO, La g/obalización
y /as nuevas tecnologías de información, Trillas, México, 2000, 91 pp.
Texto de aliento pedagógico y concisión
argumental en el que se persigue una introducción aproximativa a los puntos cardinales de ese complejo y nunca suficientemente estudiado mapa de las nuevas tecnologías de la información en un mundo en que
están siendo derrotadas fronteras y distancias. Texto breve y accesible que no busca
el examen de fondo, sino las múltiples fuentes del dato preciso, el concepto puntual, la
referencia necesaria, de modo que el interesado acceda sin confusiones inútiles a las
cuestiones fundamentales de su interés. Se
revela en ello el peso de objetivos académicos específicos que, sin embargo, no disminuyen el interés de la obra ni su aliento de
pauta para la reflexión. El propósito de fondo de esta obra, atestigua el autor, •es conocer la manera en que las Nuevas Tecnologías de la Información están transformando
a la sociedad". Bajo tal apremio organiza
una secuencia de artículos breves que abor-

dan tópicos de gran actualidad como la sociedad del conocimiento, la evolución de las
tecnologías de la información, el papel de
la informática en los procesos organizacionales, la Internet y la sociedad de redes.
Remitiéndose a algunas autoridades en la
materia, Rebolloso nos remonta a la transformación del papel del trabajador en la
sociedad durante el último siglo, en que
emerge la llamada sociedad del conocimiento, cuyos trabajadores no serán la mayoría
en la sociedad, pero en muchas sociedades desarrolladas serán la población más
grande y el grupo de fuerza laboral. Más
adelante establece una breve cronología de
los principales cambios tecnológicos operados por la informática, cuya historia está
ligada estrechamente a una serie de avances en otras disciplinas como la física, la
ciencia de los materiales, y la electrónica,
entre otras. El cambio tecnológico es la fuerza fundamental que transforma a la sociedad, subraya el autor. El impacto en la economía global, particularmente por parte de
las tecnologías de comunicación, es ind1s-

cutible. Las nuevas tecnologías han modificado las actividades económicas al transformarlas en un fenómeno mundial. Se subraya también su influencia en el cambio
de las organizaciones, fenómeno ya estudiado por Peter Drucker en su citado artículo "The Coming of de New Organization·, que
estudia el impacto de la tecnología
computacional en las organizaciones. El
tema de Internet ocupa las siguientes páginas, en las que una cita de Nicholas
Negroponte sirve de referencia para marcar
las dimensiones a esta alturas alcanzadas
por el más reciente de los medios de comunicación masiva: "Nadie sabe cuánta gente
usa la Internet, porque, ante todo, es una
red de redes. En octubre de 1994, más de
cuarenta y cinco mil redes formaban parte
de Internet Había más de cuatro millones
de procesadores centrales (con un crecimiento de 20% por trimestre) aunque esta
medida no ayuda a estimar la cantidad de
usuarios". Esto nos ofrece una clara idea del
uso de la Internet como un medio de comunicación que cada día se vuelva más popular. Remitiéndonos al sociólogo Manuel
Castells, se reconocen varios aspectos configurados a partir de la entrada de la
supercarretera de la información: el fenómeno de la globalización, la creciente fragmentación de las audiencias, la tendencia
al aislamiento por la falta de interacción
humana y el incremento de la interactividad.
Más adelante señala el autor, a manera de
conclusión necesaria, que a pesar del florecimiento de estos nuevos medios de comunicación global, muchas sociedades siguen
aisladas y dependiendo de las tecnologías
tradicionales, por lo que ahora la sociedad
no sólo se divide en pobres y ricos, sino también entre los que están informados y los
que no lo están.

BREVIARIO

LA MONEDA AL AlRE
EL FINANCIAMIENTO DE LJ\ EDUCACIÓN EN MÉXICO

FINANCJNG HIGHER EDUCATION IN

Víctor Manuel González Romero
y Armando Agui"lar

Victor Manuel González Romero
and Armando Agui/ar

En el presente texto se parte del principio de que la
educación es el motor que impulsa el desarrollo de una
nación y que la educación superior, dado el valor que
tiene actualmente el conocimiento, los beneficios que
brinda a los individuos y a la sociedad, las características propias del entorno globalizado, resulta ser un sector estratégico y prioritario para alcanzar niveles de vida
más elevados. Es evidente que la inversión destinada a
la educación superior es un reflejo de las expectativas
que tiene un país para lograr un mayor grado de desarrollo y bienestar social. Pero, ¿quién debe financiar
este sector educativo? ¿Por qué se debe invertir en él?
¿Cuánto debe invertirse? ¿Cómo se está invirtiendo? y
¿cómo se distribuyen los recursos públicos en el
subsistema de educación universitaria? Son algunos
de los aspectos que se abordan en este trabajo.

The present text's main principie states that education
is the moving force that forges a nation's future. Since
knowledge is of great value in present times, college
education is pivota! in the making of individuals and
society as a whole. It is also strategic in the present
characteristics of a global community, that envisions
higher quality of life. For this reason, investment in
higher education reflects the interest of a nation to provide social well-being and advanced development for
its people. One must render to the task of asking who
should finance education; why must we invest in higher
education; how should the money be distributed. Tus
essay dwells on these ideas, offering a space to show
how public funds are presently used by government to
back up college education and how they are destined
to the different areas of interest

LA FORMACIÓN INTEGRAL
DE LOS ALUMNOS

BRINGING UP INTEGRATED INDIVIDUALS
AS STUDENTS
A CHALLENGE FOR THE MEXICAN UNIVERSITIES IN TIIE

UN RIITO PARA US UNIVERSIDADES i\.iEXICANAS

MExrco

Felipe Martínez Rizo

XXI CENTIJRY
Felipe Martínez Rizo

El autor analiza uno de los mayores retos de las Instituciones de enseñanza superior mexicanas en la perspectiva del siglo XXI: el de formar a los profesionales
y ciudadanos que requerirá nuestra sociedad para enfrentar enormes desafios económicos, políticos y culturales, con estudiantes que, si bien manifiestan características tales como frescura, creatividad y una facilidad que parece innata para utilizar la tecnología avanzada, al mismo tiempo presentan rasgos que hacen la
tarea educativa actual más dificil que en el pasado, ya
que las i,es deberán atender un alumnado que será no
sólo más numeroso -con una proporción muy supe-

The author analyzes one of the greatest challenges for
the Mexican Institutions of Superior Education in the
perspective of the XXI century: forming professionals
and citizens that our society requires to mcet the competition of a global cornmunity in economics, politics
and cultural richness. Our Mexican students manifest
a freshness, creativity and easiness that becomes them
as if it were innate, as they utilize technological advancements. Yet, other features, such as having to confront a
more numerous group that has grown above an 18%
table, also shows a difference in age group, since in the
1950's students were in the age group between 18 and

EN EL SIGLO XXI

Mario Nieves
TRAYECTORIAS

136

TOSSACOIN

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAY&lt;&gt;-AGOSTO 2000

AÑO 11, NO. 3 _ MAYO-AGOSTO 2000

137

�BREVIARIO

rior a 18% actual del grupo de edad de 18 a 23 años- sino,
sobre todo, distinto, pues además de comprender cantidades crecientes de adultos que buscarán actualización Y
reciclaje profesional, estará formado por personas de caracteristicas que contrastan con las del alwnnado de 1950.

BREVIARIO

23. Now days we are confronted with adult professionals that are coming back to our class rooms for
actualization or recycling and a heterogeneous student
body is bom with new challenging characteristics.

SEÑAS DEL DEBATE INTERNACIONAL

THE REFORM OF SUPERIOR EDUCATION
A TOKEN OF Il'.'TERNATIONAL DEBATE

Roberto Rodríguez

Roberw Rodríguez

El propósito del ensayo consiste en ubicar algunos de
los interlocutores con mayor visibilidad y peso en el
debate internacional sobre el futuro de la educación
superior, así como en discernir las principales líneas de
argumentación en juego. En la primera sección el autor se ocupa de las perspectivas del Banco Mundial y la
UNESCO sobre la reforma de la educación superior.
En la segunda, reseña algunos documentos de reciente
publicación que ofrecen diagnósticos y recomendaciones sobre distintos sistemas nacionales de educación
superior. Revisa el caso de Francia a través del reporte
de la comisión Attali; el del Reino Unido con el reporte
de la comisión dearing; el caso de Estados Unidos mediante el informe de la comisión Boyer y el caso de España a través del informe de la comisión Bricall.

The purpose of this essay is to distinguish the more
visible and important speakers on the stand for international debate on the future of Superior Education.
This interplay stresses the main themes that are discussed. For instance, in the first section, the author
shows the perspectives of the World Bank and the
UNESCO with regard to the reform of Superior Education. The second part deals with documents that have
been recently published that offer diagnosis and recommendations on different national systems of Superior Education. It reviews a case in France through the
Attali Commission; United Kingdom, with the report
of the Dearing Commission; United States, with the
report from the Boyer Commission and Spain, through
the report from the Bricall Commission.

LA REFORMA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR.

138

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

LA SEMJLLA, LA RAÍZ Y LA SAVIA
EL PROCESO DE CREAClÓN DE 1A UNIVERSIDAD

THE SEED, THE ROOT AND THE SAP

AtrróNOMA METROPOLITANA

METROPOLITANA''

Carlos Pallán Figueroa

Carlos Pallán Figueroa

El artículo trata sobre los antecedentes y origenes de la
UAM. Los primeros tienen que ver con los problemas
y dificultades que definen la situación de la educación
superior a principios de los años setenta. En los orígenes se indaga sobre el doble proceso, formal y real,
que fue necesario seguir por los responsables de la
política educativa nacional para que la nueva institución pudiera crearse y empezar a funcionar. Para caracterizar todo ello se hace un análisis de los planteamientos políticos y técnicos de las autoridades, así como
de las concepciones y formas de pensar en tomo a los
fenómenos educativos por parte de quienes tuvieron
que adoptar las decisiones para tal propósito. Al final,
después de una recapitulación, se enuncian las conclusiones que el autor considera relevantes.

This article deals with the origin and background that
gave birth to che UAM. The first part touches che problems and difficulties encountered in highcr education
in the '70s. Wich regard to its origin, the essay deepens
into the double process chat nacional educational politics had to go through both, in reality and formally, in
order to create this institution and make it functional.
A thorough analysis is made of the political and technical viewpoints of the authorities involved, stressing
how che educational phenomena was conceived at the
time by these authorities and how it influenced their
decisions in order to make the University a reality. After a brief summary, the author poises his own conclusions on the matter ar the end.

LA UNIVERSIDAD PÚBUCA
EN LA ENCRUCIJADA

THE STATE UNIVERSITY
IN THE CROSSROAD

Axe/ Didriksson

Axe/ Didriásson

En este ensayo se realiza una valoración crítica de los cambios, dinámicas y algunas de las más importantes tendencias en la educación superior de México. El tema del cambio institucional, se ha convertido en tópico recurrente en
este sector educativo, y no in.frecuentemente los resultados no han sido los deseados, ni tampoco del todo positivos. La institución universitaria, la pública en lo particular, se ha ubicado en el centro de los debates contemporáneos de la sociedad mexicana, del desarrollo y la democracia, y aquí se argumentan algunas de las razones del
porqué. Como muestra específica del acontecer dificil de
las mutaciones que se llevan a cabo en las universidades
del país, se presentan algunas reflexiones sobre el caso de
la UNAM, sin ninguna duda, el caso emblemático con el
que se cierra la conflictividad de la universidad mexicana
de fin de siglo.

This essay gives a critical appraisal of the changes, dynarnics and most important tendencies in higher education in Mexico. Toe cheme of "institutional change,,
has become a recurring topic on educational grounds,
not always proving to have a positive outcorne. Universities, specifically State Universities, have become
the center issue in contemporary debates vvithin the
mexican community, touching its development and
democracy. Reasons for the former issues are explained
amply. There is a specific example of the difficult mutations that occur inside the universities throughout the
country and reflections on che case of the UNAM are
illustrated.
The UNAM without doubt is the emblernatic expression of the closure of con.flict in the Mexican universities at che turn of the century.

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3 e-MAYO-AGOSTO 2000

THE CREATION OF THE "UNIVERSIDAD AUTóNO,\\A

139

�BREVIARIO
BREVIARIO

SIGLO XXI: CAMBIO SOCIAL
Y EDUCACIÓN
Gilberto Guevara Niebla
0 presente texto constituye un sumario de razonamientos que el autor propone companir con los lectores a propósito de lo que él considera la "imagen renovada y desconcertante" de este fin de milenio: la explosión demográfica, las migraciones, las alteraciones climáticas, el fin
de la Guerra Fria, la reconversión de la indusnia, la pobreza, los problemas del desarrollo, la globalización, las
nuevas guerras religiosas, étnicas y nacionalistas, los cambios en la productividad, las nuevas formas del trabajo y el
empleo, así como los nuevos usos del tiempo hbre. Todos
estos elementos están dando lugar a situaciones inédiras,
sólo parcialmente comprendidas y controladas. En las
páginas de esta edición, el autor ofrece una hbre reflexión
sobre algunos aspectos de esta transformación civilizatoria
tratando de identificar las nuevas tendencias que se están
realizando.

ECOS DE LA CRISIS
BRASn , ARGENTLNA Y MÉXICO

Pierre Salania
En este articulo se analiza el peso especifico que tiene el
sector financiero en Brasil, Argentina y México y la manera particular en que sus respa.-tivas &lt;.'COnomía reaccionan
frente a las restricción externa. Todos tienen una característica común. La apertura comeraal provoca la destrucción de sectores importantes del aparato mdustrial por el
aumento sigruficativo delas nnportaciones, principalmente
de productos intermedios y bienes de equipo. La "desustitución de importaoones" refleja el rompimiento del tejido social y la falta de integración vertical. Sin embargo, la
sobrevaluaoón de las monedas, pnwocada por el predominio del capital financiero en los regímenes de acumulación, favorece la adquisición de nuevas tecnologías y la
reestructuración del aparato industrial generando una
aceleración importante de las exportaciones, como se cons-

140

XXI CENTURY: SOCIAL CHANGE
AND EDUCATION
Gilberto Guevara Niebla
Toe present text deals with a summary of reasoning
that the author wishes to share, with regard to what he
names the "baffling, renewed image" of the end of the
rnillennium: demographic explosion, migrations, dimate alterations, the end of the Cold War, the transformation in industry, povercy, the problerns in the development of the global viewpoint, the new religious wars,
ethnics and nationalism, the changes in productivicy,
the new forms of employment and work milieu, without leaving behind new forms of employing leisure
time. Ali these elements are bringing forth a continuum
of situations only partially understood and kept under
control. Within the pagcs of this text, the author offers
an open rcflection with regard to sorne aspects of this
transformation in civilization, crying to identify new

tata en dichos países. Este proceso asume tendencias distinras. En Argentina el aumento de las exportaciones descansa en productos primarios y el valor de los precios se
vuelve fuertemente dependiente del precio internacional
de las materias primas. En Brasil, las firmas multinacionales se orientan gradualmente al sector servicios y se mantienen las exportaciones manufactureras fuertemente dependientes de las importaciones. Por último, en México,
el auge de las exportaciones se explica por la presencia de
las industrias rnaquiladoras que en nada contnbuyen al
fortalecimiento de las cadenas productivas, sino más bien
lo profundizan con la relocali7.ación de pro&lt;.-esos de trabajo intensivos en mano de obra y de baja produ&lt;.-tividad

countries. This process raises different trends. In Argentina, a rise in exports rests on primary products
and the value of the prices depends fümly on the international worlh of raw material. In Brazil, multi-national firms orient their objcctives to the line of service,
thus keeping thc export manufacturing husiness
strongly depcndant on what is imported. In Mexico,
the culminanon of exports is explained by the prevalence of maquiladora industry (t-vin planes or industry for exporting) that in no way help to strengthen
productive chains, but instead make it sounder with
the relocation of intensive work processes in hand labor and low productivity.

outcomes in the make.

SOUNDS OF CRISIS
BRAsn., ARGENTINA AND MEX1co

Pierre Salama
rirus arride analyzes the specific weight the financia)
sector has over thc economy in Brazil, Argentina and
Mexico and how the respective econornics react to externa! restrictions. The) all ha\'e a common characteristic: A destruction of important sectors, -mainly in the
area of intermediare products and cquipment goodshas happened in the line of industr), due to the infiltration of imports after the commercial opening. ·me
&lt;•de-substitution of imports* reflects an infringement
on the social weaving and lack of vertical integranon.
Howe,·er, the O\'er-valuation m the money cxchange
that persists among financial capitols, centered in cumulative regimes, favors the acquisition of new technologies and a restructuring of the industrial appararus, thus accelerating exports, now recognizable in these

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

141

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

(1991), UAA (1993) y ANUIES (1995). Des-

de México. Es investigador titular en el Cen-

Catedrático mexicano. Es licenciado en Le-

de 1999 dirige la Revista de la Educación

tro de Estudios sobre la Universidad y profe-

planeación. Ha sido reconocido con el Pre-

tras Hispánicas por la Universidad de Gua-

Superior.

sor en la Facultad de Ciencias Políticas y

mio Anual de Administración Pública en

ARMANDO AGUILAR ÁVALOS

dalajara. Obtuvo el grado de Maestria en Investigación en Ciencias de la Educación de

GILBERTO GUEVARA NIEBLA

políticas educativas, ciencia y tecnología y

Sociales de la Universidad Nacional Autóno-

1978, y el Premio ANUIES a la Trayectoria

ma de México (UNAM). Pertenece al Siste-

Académica, en 1999. Fue Rector de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autóno-

la Universidad de Guadalajara. Fue becario

Biólogo egresado de la Universidad Nacional

ma Nacional de Investigadores y es coordi-

del CONACyT. Ha sido profesor de Literatura

Autónoma de México. Cursó la Maestria en

nador asociado de la Red de Investigadores

ma Metropolitana y Secretario General Eje-

y ha desempeñado diversos puestos admi-

Ciencias y realizó estudios de posgrado so-

sobre la Educación Superior (RISEU). Es ade-

cutivo de la ANUIES, hasta 1997, entre otros

nistrativos en la UdeG. Cuenta con más de

bre educación en la Escuela de Altos Estu-

más editor asociado de Education Policy

cargos.

30 publicaciones en revistas y diarios loca-

dios de París y en el Instituto de Educación

Analysis Archives, miembro redactor del Ob-

les. Ha sido asesor de la Rectoría, y actual-

de la Universidad de Londres. Fue profesor

servatorio Ciudadano de la Educación y es-

mente es asistente del Rector General.

en la Universidad Autónoma Metropolitana

pecialista en temas de política universitaria

entre 1974 y 1994. Actualmente dicta cáte-

en México y América Latina.

AXEL DIDRIKSSON

dra en la Facultad de Filosofía y Letras de la

Doctor en economía, miembro del Sistema

UNAM, además de fungir como Director Ge-

cana, doctora en Economía Política por la

Nacional de Investigadores, investigador ti-

neral del Instituto Mexicano de Investigacio-

VÍCTOR MANUEL GONZÁLEZ
ROMERO

tular C de la UNAM, adscrito al Centro de

nes Educativas que publica la revista Educa-

Doctor por la Universidad de Minnesota, Es-

Estudios sobre la Universidad, coordinador

ción 2001. Ha publicado varios artículos y

tados Unidos, cursó la licenciatura en Inge-

de la cátedra UNESCO "La universidad y la

libros, entre ellos La Catástrofe Silenciosa

niería Química por la Universidad de Guada-

integración regional". Funge además como

(Fondo de Cultura Económica, 1997) y el

lajara. Es miembro de diferentes academias

consultor y asesor del Instituto Internacional

opúsculo Educación y Democracia (1998),

y asociaciones científicas del extranjero y

para la Educación Superior en América Lati-

de la colección de Cuadernos de Divulgación

nacionales. Actualmente se desempeña

na y el Caribe (IESALC) de la UNESCO. Es

del Instituto Federal Electoral.

como Rector General de la Universidad de
Guadalajara, donde además imparte cátedra.

autor y coautor de 20 libros, más de 60 artículos especializados y colaborador editorial

JESÚS ANTONIO TREVIÑO

Es miembro del Sistema Nacional de Investi-

de diversos periódicos nacionales y revistas

Académico mexicano, con entrenamiento

gadores y presidente de la Comisión de De-

en México y América Latina.

calificado en economía, geografía y planifi-

fensa de la Autonomía Universitaria de la

cación en el ámbito internacional: cursos de

Unión de Universidades de América Latina

posgrado en México (El Colegio de México),

(UDUAL). Ha publicado numerosos textos

FELIPE MARTÍNEZ RIZO

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA
Socióloga académica e investigadora mexiUniversidad de París VIII, en Francia. Por más
de dos décadas se Ita desempeñado como
catedrática en numerosas casas de altos
estudios en México. Autora de una extensa
obra ensayística aparecida en publicaciones
especializadas en Europa y América Latina.
Coordinadora de importantes proyectos editoriales en el ámbito de las ciencias sociales
que han puesto en circulación en los últimos
diez años, con la participación de renombrados pensadores, colecciones como Testimo-

nios de la crisis, en cuatro volúmenes y B
deabte nacional, obra que concentra en cinco volúmenes una actualizada mirada sobre
la realidad económica, política y social de

Realizó estudios de Filosofía y Sociología en

Japón (National Land Agency), Alemania

sobre temas de su especialidad, que circu-

México, entre otras obras. Pertenece al Sis-

la Universidad de las Américas de Washing-

(UNIDO) y Estados Unidos (University of Cin-

lan tanto en México como en otros países.

tema Nacional de Investigadores y es funda-

HÉCTOR CARRIZOSA ANDRADE

dora y directora de la revista Trayectorias.

Auwr de una extensay reconocida obrapictórica, el artista Carriwsa

ton. Desde 1974 es profesor de la Universi-

cinnati). Dieciocho años de experiencia y

dad Autónoma de Aguascalientes, donde se

contactos profesionales en el mundo en cam-

CARLOS PALLÁN FIGUEROA

desempeñó además como rector. Su trabajo

pos afines a la empresa, el desarrollo urba-

Académico mexicano, Doctor en Estudios

PIERRE SALAMA

de docencia e investigación abarca temas

no-regional y la administración pública. Fa-

Latinoamericanos por la UNAM, ha hecho

Académico francés, profesor de la Facultad

educativos y tiene alcance internacional, con

miliarizado con la región noreste de México,

además estudios de Maestria en Planeación

de Ciencias Económicas de la Universidad

el desarrollo de proyectos y promoción de

y oeste medio y suroeste de Estados Unidos.

en la Educación por la Universidad de Brasi-

de París I en Francia. Destacado especialista

programas de investigación y posgrado, en-

Ha escrito recientemente sobre los aspectos

lia. Autor de varios libros, entre ellos Univer-

en teoría del desarrollo de la América Latina.

ético-filosóficos de la empresa.

sidad: gobemabilidad y planeación, recien-

Su pensamiento aparece en más de 20 li-

tre otras actividades. Su pensamiento se re-

temente editado; su producción académica

bros y ha publicado sus artículos en desta-

ROBERTO RODRÍGUEZ GÓMEZ

incluye una veintena de textos colectivos y

cadas revistas de ciencias sociales en el

Doctor en Ciencias Sociales, por El Colegio

varias decenas de artículos y ensayos sobre

mundo.

coge en 24 libros, 90 artículos científicos y
60 de divulgación. Es Investigador Nacional
y ha recibido los premios Aguascalientes

142

!ffAYECTORIAS

AÑO 11, NO. ~

MAYo-AGOSTO 2000

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYOAGOSTO 2000

ha aportado a la plástica mexicana la mirada singular de su
imaginación y el testimonw visual de un personal modo de sentir.
Sus lienzos han sido mostrados en numerosas exposiciones personales
y colectivas, en México y otros países. Destacan, entre otras, la
exposición Artistas Mexicanos Contemporáneos, en Brasil; así como
otras muestras en la Casa de lasAméricas) LaHabana; Art League
Museum, San Antonio, Texas; Carol Thorton Gallcry, New Mexico
State y en el Centro Provincial de Arte de Holguín, Cuba. -a.143

�~

Trayectorias...

Números anteriores

Por Esthela Gutiérrez Garza

La economía mexicana: Retrospecci6n y perspectiva
De 1976 a lafecha,México ha vivido en la inescabilidad.Aquí
se analizan algunas de sus causas y se disecta la político
económica actual.
Por Marco Antonio Pérez Valtier

El contagio global. Las opciones de México ante /a
globalizaci6n financiera
En medio de una crisis econiJmica tridimensional se debaten el
futuro de México y otros países latinoamericanos. Existen en este
marco cuatro opciones de política cuya viabilidad dependerá
tanto de la propia realidad nacional como del contexto global en
que ésta se encuentra inscrita.
Por René Villarreal y Rocío Ramos de Villarreal

ÁMBITO
Democracia y transición. Más allá de losJuegos del poder
El debate nacional ha olvidadn las bases liberales y republicanas
de la democracia así como el crecimiento econiJmico.

En busca de un lugar común. El espacio pdbllco y la
aspirad6n a racionall:zar el poder
El debate polícico-acadérnico ha vuelto a irrvocar de modo
recurrente la ,wción de espacio público, que se somete aquí a un
análisis desde persepectivas fi"/osóficas
Por Nora Rabotnikof

Los espacios del hombre. El contenido p,íblico de la
administracl6n estatal
El reencuentro de la administración pública con la vida pública
es condición irulispensabk para que sea reconocida como la
institución que garantiza un traro efectivo a f= de la sociedad
contemporánea.
Por Ricardo Uvalle Serrones

Auge y caída del presidencialismo en México
Analiza las características formales del régimen presidencial
mexicano y discute los factores que corulujeron a la
centralización del poder en la presidencia de la República.

Por Gustavo Garza

TEORÍA
Patria o planeta. El desafío de los nacionalismos
¿Cuáles son las causas del resurgimiento de los naciortalismos?
Entre otras causas, la rebeliim contra la discriminación nacional,
el colapso de las ideas, valores e imágenes socialistas
Por Michael Lowy
Pensar a fondo. La teorfa del progreso y el pensamiento
aftlco
La noción de progreso presenta contradicciones con el
pensamiento social de izquierda, las que se a,talizan desde
ópticas tan singulares como las de Darwin, Mane, Enge/s y
Einstein
Por Marcos Roitman Rosenmann

En el extranjero: América Latina y el Caribe:
Individual: USD $120.00. Institucional: USD $150.00.
Resto del mundo: Individual: USO $140.00.
Institucional: USD $180.00

Nombre: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Institución: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

Procedimiento:

Dirección:--------,----'--- -- - - - -

1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte, Sucursal Gran Plaza (051 }, Monterrey, Nuevo León, México,
para abono en cuenta de la Secretaría de Extensión y Cultura de la
UANL: 051-37466-5.

2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la
ficha de depósito a la siguiente dirección:
Revista Trayectorias/ Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías /
Alfonso Reyes No. 4000 / Monterrey, N.L., México 64400.

País: _ _ _ _ _ _ _ _ _ Código Postal: _ _ _ _ __
Teléfono:--~---- Fax: _ _ _ _ _ _ _ _ __
E-mail: _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

Firma: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

Desafueros del poder. La polftlca de decidir sin resolver
Un intenso y documentado análisis permite a las autoras
sostener la tesis de que el Poder Judicial Federal es "el gran
ausente" en este periodo crucial de la historia mexicana.
Por Ana Laura Magaloni y Layda Negrete

ÁMBITO
Las perspectivas de un desarollo sustentable en México
El autor se cuestiona cómo una economía de las características de
la mexicana puede pasar por una transicwn sólida a ser una
economía en expansión y capaz de reducir las desilgualdades
internas, lo cual supone un gran reto.
Por Víctor L. Urquidi

La transferencia del Canal de Panamá
Una vez planteada la transferencia del Canal a la soberanía
panameña, se plantea un nuevo problema: ¿quién determinará
su futuro: el mercado o la nación panameña?
Por Marco A. Gandásegui, hijo

(t)

Desarrollo Económico
Revista de Ciencias Sociales

Revista de la CEPAL

CoMfreEDm&gt;RIAL:Juan Canos Tooe(Oi"ecro1JCarlosAcuna. LuisBeccaria.
Robe&lt;to Bouzas, Mario Oamill, Juan Carlos Korol. Edith Obschalko, Juan
Carlos Portantiero. GeMo E. Steinbach (Secretario de Redacción)
Julio · setiembre 2000

Vol 40

La teorfa de la regulación. MModo y conceptos
Un examen a las bases conceptuales de la /eQria de la regulaciim
desde sus antecedentes fundamentales hasta los aportes teóricometodowgicos de las escuelas de París y sus hipótesis furulacionales.

de mercado en América l.a!ina.
DANIEL CHVl&gt;NOVSKV, JoRGE 1&gt;1051 Y NÉSTOR 8ERCOY1ai: Sistemas nacionales de inooYación, procesos de aprencizaje y política tecnológica: una
COfll)aración de Canadá y la Argentina.
DANIEL G. ElRABERM.AN, OIAAA 0. CtflSARJ Y Luc:IA 0UesADA: La industria de
las AFJP en la Argentina: costos. corrisíones y alternativas para la
regulación.
ROSANA GueER y SERGIO E. VISACOVSKY: la antropología social en la Argentina de los '60 y 70. Nación. marginalidad aftica y el 'olro' interno.
GAAY GeRsn.e: Libertad y coacción en la conformación de la nación norteamericana
SABINA FREOEIIIC: ¿Catolicismo o relaciones entre gringos y ctiolJos'I Una
etnogralla sobre la moral de génefo y su desafio a las relaciones

económicas.
INFORMACION JNSlTTUCIONAL

INFORMACION DE BIBLIOTECA

MEMORIA VIVA

Institutode 0esalTo8o Económico y Soda!

Tet==~r ~~~:'.,8J':.!8$6

Moz 2838 ♦ 1425 Buenos Aires ♦ Atgeflt:iina

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

Número71

El papel del Estado y la calidad del sector público
Viro Tami
Efectos del crecimiento y las reformas sobre la distribución del
ingreso en América Latina

Samuel Morley
La educación y la distribución del ingreso en el Brasil
urbano, 1976-1996
Francisco Ferreira y Ricardo Paes de Barros
Cambios estructurales y productividad en la industria
latinoamericana, 1970-1996

Jorge Katz
Cambio tecnológico y dinámica indUMal en América Latina
Gustavo Burochik
Creación de competencias en ambientes locales y redes productivas
Gabriel Yoguel
El poleDCial de puertoo pivoteS en la costa del Pacífico sudamericano
Jan Hojfmann
El régimen impositivo de la microempresa en CUba
Archibald Ritter
Empleo y mercados de trabajo en la República Dominicana: lUl3
revisión de la llierawra
José Sánchez-Fung

DESARROLLO ECONOMJCO - ReYista de Ciencias Sociales es una publicación
trimeslraledtadaporellnstiMode0esarrolloEcon6micoySocial(lDES~SUscnpción
anual: R. Atgentina. $ 60,00: Palses liml1rofes. U$S 68; Resto de América, U$S 74,
&amp;xopa. USS 76; Asia. Mica y Oceirlia, U$S 80. EjerJlllar sánple: U$S 15 (rec,wgos
según deslJno y por envlos vla aérea). Más infonnación disponible en la Wm S11E
www.clacso.edu.ar/-ides. Pedidos, correspoodencia etcéle(a, a:

Renovación y desafío
Discurso del presidente de la Al.AS. Por Emir Sader
Hacia nuevos paradigmas
Esthela Gutiérrez entrevista a Theotonic Dos Santos

Ag~2000

N" 158

M. Vlc-roAIAMURIU.O: Del populismo al neoliberalismo: sindicatos y reloonas

alfl!CAOEUBROS

TEORÍA

Santiago, Chile

ISSN 004HOIX

Por Víctor M. Soria

144

Ciudad: _ _ _ _ _ _ _ _ Estado: _ _ _ _ _ _ __

También puede enviarlas por fax al (52 8) 329 4126.

MEMORIA VIVA

Ciencias sociales y aptitud Interpretativa
Un manuscrito inédito. Por Sergio Bagú
América Latina: pensamiento social y transformación
Lucrecia Lozano habla con Sergio Bagú
Imaginación y compromiso
Una carta de Alberto Martinelli

de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Por Benito Nacif Hernández

Por Luis F. Aguilar

Dlálectlca de las desigualdades. Dinámica del
desequilibrio teffitorial en México, 1970-1996
El crecimiento libre de las ciudades acentuará la concentración
demográJrca en dos o tres regiones policéntricas.

En México:

FORMA DE SUSCRIPCIÓN

DOSSIER: EL ÁMBITO POLITICO

DOSSIER: PERFILES DE LA TRANSICIÓN ECONÓMICA

Revista de ciencias sociales

Suscripción individual: $300.00. Suscripción institucional: $400.00.
Números sueltos: $150.00

DOS

UNO

México: los desafíos de la integradón
Tras una descripción isiórica, se llega a las tendencias que
configuran la modernización productiva, la apertura de los
mercados y la supremacía del capital .financiero internacional

Trayectorias~

SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)

TRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

Orientaciones para colaboradores de la Revista de la CEPAL
Publicaciones recienies de la CEPAL
Publicaci6n cuatrimestral, en español e inglés.
Valor. US$15 (o su equivalente en mooeda nacional).
Suscripción anual: US$30 (español) y US$35 (mglés).
Suscripicióo por dos años: US$50 (español) y USS&lt;,O (mglés)
Pedidos: Unidad de Distribución de la CEPAL, Casilla 179-D, Santiago de
Orile. E-mail: publications@eclac.d

145

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1) reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos que se
transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o conduzcan a
una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de la producción del
conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles máximos de excelencia
académica y mantengan activo el espacio para el debate. la investigación científica y académiéa yel
intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las teorías sociales o políticas contemporá-

neas.

Biblioteca
Universitaria
Raúl Rangel
Frías
Hemeroteca

Circulación
Documentación
Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo
electrónico
Libro alquilado

Exposiciones

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. 329 4090, Ext. 6524 y
6509 Fax 329 4065
http: / /www.bmu.uanl.mx

2. REDACCIÓN
(1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones sintácticas

sencillas, párrafos preferentemente breves y una c-oherente articulación entre profundidad teórica,
rigor científico yclaridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente breves, originales ysugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el terna, asunto o problema de que se
trate.
3. ESTRUCTURA
(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstract de diez líneas, en español. (2) Se respetará
invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria, desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas breves, se mantendrán dentro del
párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara las 4 líneas, se colocará a bando, con

márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.
4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una copia
impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A saber: Apellido(s),
Nombre, Año: Título en cursivas, Ciudad: Edítorial. La entrada se organizará alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se organizarán cronológicamente. (3)
Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988:

57), por lo cual no se consignarán notas bibliográficas a pie de página.
S. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil caracteres),
compuestas en fuente nmes New Rornan de 12 puntos a espacio y medio, en el tamaño carta que por
default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se entregarán aparte.
6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el cual el
Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su vez éstos no
tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que fuere el fallo. (2) La
directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se conside-

ren pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no
solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4) Cada
trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así corno de los datos para su

localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

146

lRAYECTORIAS

AÑO 11, NO. 3

MAYO-AGOSTO 2000

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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2000, Año 2, No 3, Mayo-Agosto</text>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>Bolaños, Sonia, Cuidado de la Edición</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
AÑO 2 NÚMERO 2 ENERO-ABRIL DE 2000

��FONDO
CARTA DE LA DIRECTORjNIVERSITARJ

3
5
Trayectorias
Año 2,No.2
Enero-Abril 2000

7
8

Proyectos alternativos
CARTAS A LA DIRECTORA

Enhorabuena ■ Trayectorias marca su propio rumbo • Un
proyecto de alcance
DOSSIER: EL ÁMBITO PÚBLICO

A modo de presentación
Por Luis F. Aguilar

En busca de un lugar común: el espacio público y la
aspiración a racionalizar el poder
El debat,e polítia&gt;-académic.o ha vuelto a imxx:ar de rrwdo
recurrente la noción de espacio públiaJ, que se somete aquí a un

análisis desde perspectivas filosóficas.
Por Nora Rabotnikof

24

Los espacios del hombre. El contenido público de la
administración estatal
El reencuentro de la administraeión pública c.on la vida pública es
condición indispensable para que sea reconocida e,q,no la
institución que garantiza un traW efectivo a fawr de la sociedad

contemporánea.
Por Ricardo Uvalle Serrones

39

Auge y caída del presidencialismo en México
Analiza las e,aracteristicas fonnales del régimen presidencial
mexicano y discute los facwres que condujeron a la centralización
del poder en la presidencia de la República.
Por Benito Nacif Hemández

54

Desafueros del poder. La política de decidir sin resolver
Un intenso y documentado análisis permite a las autoras sostener
la tesis de que el Poder Judicial, Federal ha sido "el gran ausente"

en este periodo crucial de la historia mexicana.
Por Ana Laura Magaloni y Layda Negrete

ÁMBITO

69

Las perspectivas de un desarrollo sustentable en México
El autor se cuesúona cómo una economía de·tas e,aracteristicas de
la mexicana puede pasar por una transición sólida a ser una

economía en expansiim y e,apaz de reducir las desigualdades
internaS, wcual supone un gran rew.
Por Víctor L. Urquidi

77
TRAYECJllBIAS

I AÑO 11, NO. 2 j fNFRO-ABBIL 2000

La transferencia del Canal de Panamá
Una vez planteada la transferencia del Canal a la soberanía
panameña, se plantea un nuevo problema: ¿quién determinará su

1

�CARTA DE LA DIRECTORA

futuro: el mercado O la nación
panameña?

Por Marco A. Ganclásegui, hijo

96

La teoría de la regulación. Métod
conceptos
oy

Un examen de las bases
.
c.onceptuaJes de
teorta de la regulaciim desde
antecedentes
sus
fundamentales hasta los
la

Proyectos alternativos

apones f.eimco-metodológicos de la

escuelas de París y sus hipótesis
furulacionales.
Por Víctor M. Soria

Universidad Autónoma de Nuevo León
Rector:
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario general:
Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario académico.
lng. José Antonio González Trevlñ~
Secretario de extensión Y cultura·
Uc. Humberto Salazar Herre~
Secretario administrativo·
C.P. Juan Ovidlo Buentell~

111
113
128
130

.
Trayectorias
Revista de ciencias sociales

Editor: Mario Nieves
wdado de la edición: Slnia Bolaños
Mario Cerutti (UANL) I E .
Consejo Editorial
González Casa
( nnque Aorescano (Conaculta) 1Pablo
nova . UNAM) 1 Ser,,.,.o
d; El'
Gilbe
,as Gutiérrez (UANL) 1

Discurso del presidente de la ALAS
Por Emir Sader

Hacia nuevos paradigmas
Esthela Gutiérrez entrevista
. a The.otonio
Dos Santos
EL TRAYECTO DE LOS DíAs

AT~

Novedades en el camino
CONTEXTOS
Más valor al capital social • El caos
no es
. gratuito ■ Recuerdos del porvenir ■ ~iografía de la pobreza •

Directora: Esthela Gutierrez
,
Garza

eJefe. de redacción·. Annando de León

MEMORIAVMJ
Renovación y desafío

137
142
146

La utop,a necesaria ■
Perspectivas globales
BREVIARIO
El contenido, en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO
Quiénes nos awmpañan
l~FO~CIÓN PARA LOS AUTORES

IJ.neamumtos de ClJlaboración

rto Guevara Niebla (Revista

200 1
) 1José María Infante
zano (ITESM) 1Jo
•
Roberto Rebolloso (UdeM) j M
. ~ge Melendez (UANL) j
anuel R1beiro (UANL) 1 Humb rt
Sal
eo
azar Herrera (UANL) 1René Villarreal
(UANL)

¡ Lucrec,·a lo

tlORAC

O

S A L A

z

A R

Trayectorias
.. cuatri
• es una pub1·1cac1on
.
Secretana Académica d
m~tral de ciencias sociales e .
.
Universitaria "Raúl
Y e_ 1: Secretana de Extensión
d~da por la Universidad Autóno
•
329-4090. Fax: (8)Ra;:9~4FOnaoso, ter. ~iso, Ave. Alfonso Re~ ~OltOOuraNt(v,acsu Dirección de Publicaci:~d)e OtiNu~o ~eo~, .ª través de la
ria V p •
• E-mail· tra t ·
e., P 64400 M
· cmas. B1bhoteca M

;~~::,;.:~~::~~!!~:.e:,:~:=:1~:~,:!~:~ :~~~::~:;,~~:.:,;

2

pre Y cuando se cite la fuente

ponsabrhdad de sus autores S

Yno sea con fines de lucro.

.

. o se responde por origi-

. eaUl&lt;&gt;nza ~ rep&lt;oducción rotal opa,-

stas páginas son un espacio para el pensamiento vivo, porque nunca

E

antes la necesidad de reflexión fue tan profunda. Ni tan crucial. El viejo oficio de pensar debe encontrar en los nuevos problemas del hombre las fuentes de su vitalidad. Sin la más intensa reflexión, sin debate,
sin movimiento de ideas y sin espacios abiertos para su confirmación, no hay
proyecto posible.

Trayectorias es una revista comprometida con el pensamiento critico y propositivo. Trayectorias puede ser rumbo y destino, proyecto de viaje, pero también

Trayectorias

Año2, No.2
bitácora de rutas desconocidas o espacio de diálogo e intercambio para pensaEnero-Abril 2000
dores que pueden entender de manera distinta la solución de los problemas que
nos conducirán a un mismo fin: el mundo en que la sociedad alcance, sin exclusiones miserables, sus más preciadas aspiraciones sin aniquilarse a sí misma.
Como revista nueva, Trayectorias comprende y acepta los retos de la actualidad Una revista que pretende ser contemporánea carecerá de sentido si no
comparte a fondo las reglas de esta nueva dinámica: asumir sus responsabilidades más allá de sus meras páginas e incorporarse a los nuevos espacios de intercambio, abiertoS por la obernética y por los medios de comunicación en su conjunto. Esto significa que, paralelamente a la circulación de la revista en casas de
estudio e instituciones de México y el mundo, sus páginas estarán en Internet,
algunos de sus temas se podrán discutir a través de la televisión o se celebrarán
foros académicos convocados por esta publicación, entre otras alternativas.
Al momento de salir la presente edición, ya contarnos con una extensa red
que servirá de base a un sistema de distribución, suscripción e intercambio que
rebasa las fronteras de México y se extiende por varios países de América Latina,
Europa y Norteamérica En un futuro no muy lejano, nuestro proyecto editorial
se enriquecerá con selecciones de los más relevantes textos que aparezcan en estas páginas. Las revistas suelen ser efímeras en manos de los lectores. Sólo las
hemerotecas -escasas y generalmente institucionales- salvan su memoria. La indudable repercusión que tendrán muchos de los textos de Trayectorias merecerá espacios editoriales de mayor permanencia y proximidad a interesados e investigadores. Esos espacios son los hbros, que ocupan siempre un lugar privilegiado por encima de las revistas como fuentes de consulta y referencia. T~torias, al poseer en exclusiva los derechos de todos los textos, dispondrá muy
pronto de un patrimonio intelectual a partir del cual podrá desarrollar ediciones

3
IRAYECTQRlAS

j ANO
- 11, No. 2 j

fNfRQ-ARRn 2000

JVYFCJDBll$

j AÑ9 11, N9,, 2 1[NFRQ-AJ38H

2000

�CAR[

CARTA DE LA DIRECTORA

en fo~ de hb~ que contengan selecciones de textos cuya naturaleza y tras-~ndenaa lo requieran. F.sos hbros serán posibles gracias a la revista y, a su vez,
siendo
su prolongación, ellos pvu.Lau.
...,_,.i..:.~ confirmar l
· · y la pennanenaa
· de
•
e prestlglo
aquella.
No bastan las pagmas
· ·
d e mnguna
·
.
publicación
para los nuevos retos·

Trayectorias abrirá sus propios espacios alternativos, tanto fisicos como virtuales,
de ~era que el pensamiento echado a volar sobre el papel se extienda ~
vez mas por tod~ los ~bitos en que exista un lector, un navegante, un televidente o un reflexivo auditorio que nos acoja.

Dra. Esthela Gutiérrez Garza:
e reitero mi felicitación por la
excelente presentación del primer número de Trayectorias, que
me entregó René Villarreal. La felicito también por su artículo, con el
que tengo muchas coincidencias.
Por cierto, me encanta su nota a
pie de página número 5, asunto en
el que he insistido mucho con personas que uno pensaría entenderán que la moneda no se puede depreciar más de 99.999999% y que
lo descubrirían al calcular con la recíproca. No obstante, el tipo de
cambio que se corrigió durante
1994 fue el de venta de dólares,
dejándose el de compra constante,
que era el que interesaba para las
exportaciones de mercancías y que
al calcularse la paridad del poder
de compra resultaba cada vez en
una apreciación progresiva del peso que hacía más difíciles las exportaciones. Abrir más la banda no
podía dar la solución, como se
aprendió en diciembre.
Muy atentamente,
Víctor Urquldl
Profesor Emérito, El Colegio de

L

TRAYECTORIAS MARCA SU PRO-

PIO RUMBO
o parece discrepable la tesis
de que el siglo XX, dentro del
segundo milenio, ha sido el de ma-

N

IRAYECTQRl,M

j AÑO 11, NO. 2 ! fl/EB&lt;HflBIL 2000

DIRECTORA

ENHORABUENA

México

4

A

JBAYECJOBWi

I AÑO 11, No. 2 ! ENFRO-ABBII 2000

que posibilita el afianzamiento y la
irrupción, fases tan necesarias para el desarrollo de las ciencias. Esa
producción encuentra constantemente espacios nuevos de difusión. Trayectorias es uno de ellos.
Vuestra revista se suma a una
amplia proliferación de espacios divulgativos del mundo académico
que abarca todo el orbe y que tiene
que ver con el hecho real de que
-aunque para algunos no sea asílas universidades siguen ubicadas
en el centro de la producción cientíyor aporte a la hominización de la
vida social. Mucho tiene que ver el.
desarrollo del saber universal en
ese proceso, es decir, el salto que
ha venido caracterizando al desarrollo de las ciencias y del saber, rodeado de la aparición de nuevas
ciencias, teorías, sujetos portadores del saber, fuentes de difusión y,

fica universal, sólo que ahora ya no
están solas; la competencia ha llegado hasta allí y eso no es necesariamente una herejía.
El punto a debate es si toda publicación seriada universitaria logra
ubicarse a la altura de su institución, a la altura del nivel que las
universidades han alcanzado en la

sobre todo, nuevas modalidades de
expresión de esas tendencias del
conocimiento.
Esas oleadas permanentes que
estremecen a la ciencia en la uníversalidad siguen teniendo en las
universidades una de sus fuentes
de producción de conocimiento, so-

historia. Y ahí queda en pie otro tema: cuál ha de ser el propósito y la
singularidad de una revista de ciencias sociales salida al mundo desde los predios de la vida académica
universitaria. Y por último, expresa
esa publicación el quehacer científico propio, lo estimula o se ubica al

bre todo porque las universidades
siguen siendo espacio de proliferación de la pluralidad y la polémica

margen de él.
Trayectorias ha visto la luz en los
umbrales del nuevo milenio -y aquí

5

�El ámbito públi

CARTAS A lA DIRECTORA

no tomamos partido en cuanto al
papel del año cero-. Lo que sí nos
parece crucial es que se trata de
un periodo histórico que marca y
define nuestros caminos; es todo
un símbolo, pues no sólo significa
cambiar los dígitos con que indiquemos el número del año. Estos
momentos están definiendo un
cambio trascendental, ya que nos
colocan nuevamente ante la disyuntiva de continuar el curso actual
irreverente con la propia existencia

humana, o tomar partido universal
con la salvación del hombre. Nos
referimos a esa manera bárbara en
que estamos entregando nuestro
destino a las leyes del mercado, a
esa práctica irracional de dañar
nuestro propio hábitat de manera
consciente y permanente, a esa
idolatría por iconos que venidos
desde la ciencia para hacernos
bien los empleamos también desde
la ciencia como instrumentos productivos tecnológicos de enajena-

ción cibernética.
Y Trayectorias escoge bien el
punto de partida para invitarnos a
la reflexión sobre estos temas. Resume entre sus temas lo más notorio del quehacer de cientistas sociales de todas las latitudes, aborda puntos muy polémicos sin ánimo de dogmas, toma distancia de
posiciones gastadas y reiterativas;
en fin, va marcando una TRAYECTORIA que nos indica que en lo sucesivo será espacio de reflexión que
todo cientista social deberá tener
entre sus fuentes inexcusables.
Loas por tan feliz advenimiento.
Dr. Luis O. Aguilera
Universidad de Holguín, Cuba.

UN PROYECTO DE ALCANCE
Sra. Directora:
e podido leer con atención
buena parte de los materiales
de vuestra revista y me ha sido grato advertir la pluralidad de enfoques y profundidad de algunos de
los temas abordados. Salta a la vista un aliento de universalidad no
muy común en revistas que -como
la suya- nacen como proyectos de
instituciones locales. Parece alentador que desde el primer número
aparezcan papers tanto de expertos locales como de pensadores
mexicanos, franceses y españoles,
cuyas ideas se insertan en un ámbito común de preocupaciones.
Cristina Hinton

A modo de presentación
LUIS

F.

AGUILAR

no de los efectos más importan-

blico. En paralelo, en el medio académico,

tes de la democratización del ré-

se han ido desarrollando con rapidez refle-

gimen mexicano ha sido el redes-

xiones teóricas e investigaciones empíricas

cubrimiento y la reactivación del ámbito

sobre la configuración, característica, fun-

público o la esfera pública. Después de dé-

cionamiento, alcance y límites del ámbito

cadas de control político, mediante dispo-

público. Es por ello que Trayeaorias con-

sitivos corporativistas y patrimonialistas, los

sidera pertinente dedicar el presente núme-

últimos años mexicanos se han distinguido

ro al estudio del Ámbito Público, dando

por la participación ciudadana, la prolifera-

cuenta de este nuevo hecho social y políti-

ción de organizaciones civiles políticamen-

co, precisando con claridad el entendi-

te independientes, la liberalización de los

miento de lo público, reivindicando su va-

medios de opinión pública, la exigencia de

lor y formulando una propuesta de agenda.

que las decisiones y acciones de los gobier-

Con esto, se propone ofrecer una reflexión

nos sean congruentes con sus funciones

multidimensional acerca de las realidades y

públicas y rindan cuentas de sus actos al

actores que componen el mundo público y

público ciudadano y, de manera particular,

sus características esenciales. A tal efecto,

por la toma de conciencia generalizada de

hemos invitado a distinguidos especialistas

que las leyes (y, por tanto, un sistema eficaz

que han accedido a compartir con nuestros

e imparcial de justicia) constituyen un fac-

lectores un grupo de reflexiones sustantivas

tor esencial de la coordinación y equilibrio

sobre el tema que nos ocupa, desde pers-

social. Al cierre del siglo, en el país, ha (re)-

pectivas filosóficas, políticas, jurídicas e ins-

aparecido vigorosamente el valor de lo pú-

titucionales.

u

Programa de Naciones Unidas para
e/ Desarrollo, Nueva York.

6

IRAYECmRiAS

l AÑO H, NO. 2 1 ENERO-ABRIL 2000

1RAVECTORIA$

! AÑO U, NO. 2 i ENERO-ABRIL 2000

7

�En busca de un lugar común
El espacio público y la aspiración a racionalizar el Poder
NORA

RABOT.NIKOF

. INTRODUCCIÓN: LA ESFERA
ÚBLICA FANTASMA
n 1925, al acuñar el término "público fantasma", Walter Lippman expresaba su desencanto
con la imagen de un público informado, activo
y participativo. El atnbuto fantasmal de ese público y de sus lugares de reunión y expresión, refería a lo
improbable o imposible del ideal de una ciudadanía sobey omnicompetente. Más de 60 años después, un conto de intelectuales progresistas americanos publicaba
un hbro titulado La esfera púbüca fantasma y, retomando la
imagen de Lippman, aludían al "fantasma del ágora", al
mito por el cual la preocupación por lo público y la existencia de un espacio abierto al trat.amiento de las cuestioes comunes habría sido una cualidad poseída en épocas
ejores (en la antigüedad clásica, o en el momento dorado del hberalismo europeo), pero irremisiblemente perdida en la sociedad contemporánea.
En los últimos años~ el debate político-académico ha
vuelto a invocar de modo recurrente la noción de espacio
público, hasta el punto de transformarla en un componente inevitable de cualquier teoría de la democracia. Este
debate da cuenta de intentos de redefinición teórica estimulados por las transformaciones históricas.Y frente a las
exaltaciones del ágora perdida o a los tonos de caída que
suelen acompañar los diferentes enfoques sobre la historia, la estructura y las posibilidades del espacio público, las
preguntas con las que los autores de La esfera púbüca fantasma iniciaban sus argumentaciones no podían sino parecer sensatas: ¿para quiénes fue alguna vez la polis más
pública que hoy? ¿Estuvo alguna vez abierta al escrutinio
y a la participación, no digamos al control de la mayoría?
¿Hubo alguna vez un tiempo en el que los intelectuales
8

realmente estuvieron autorizados a hablar al pueblo como
totalidad acerca de los intereses del pueblo como una totalidad? (Robbins, 1993: 10).
Sin embargo, aún los escépticos que dudan de la
posibilidad de rescatar una noción tan ambigua y de adecuarla a las situaciones de las sociedades complejas terminan aceptando que hay ciertos contenidos normativos
asociados que no pueden ser todavía reemplazados. Como apunta uno de ellos:
Pero aunque fantasmal parece una invocación ineludlble para una política progresista: ha servido como consigna unificadora contra la codicia privada,
como demanda de atención hacia el bienestar general opuesto a los intereses privados, como una apelación al escrutinio opuesto al secreto, como arena
en el que las minorías luchan por expresar su identidad cultural. Sin esta arma discursiva nos sentimos
desarmados para enfrentar la lucha política (Robbins, 1993: 12).
Y es que el adjetivo público, que califica a esta esfera o espacio, hace referencia a tres sentidos básicos,
asociados a su vez con ciertas pretensiones normativas,
que siguen estando presentes en las reivindicaciones
contemporáneas del espacio público. En primer lugar
existe una prolongada tradición de uso del adjetivo público que lo asocia a "lo común y lo general", en contraposición a lo que es individual y particular. Hablamos así
del interés publico en contraposición al interés privado,
del bien público en contraposición a los bienes privados.
En este primer sentido, "público" refiere a lo que es de
interés o de utilidad común a todos los miembros de la
comunidad política, a lo que atañe al colectivo y, en esa
JBAYECTQRlAS

I AÑO 11, NO. 2 1 ENERO-ABRIi 2000

misma línea, a la autoridad de allí emanada. Es en este
primer sentido, que "público" se vuelve progresivamente sinónimo de "político".
Un segundo sentido hace referencia a lo público en
contraposición a lo oculto. Es decir a lo público como lo
no secreto, lo manifiesto y osteOS1ble. Decimos así que tal
cuestión "ya es pública" porque es conocida, sabida. En
este caso, dicha cuestión puede hacer referencia a la dimensión privada de un individuo o grupo, y sin embargo
ser pública en el sentido de manifiesta. Inversamente, el
"poder público", la gestión de la "cosa pública", la "autoridad pública" puede ocultarse, desenvolverse en secreto,
ejercerse de manera "privada". El principio de publicidad
recogerá básicamente este segundo sentido de lo público.
Un tercer sentido refiere a la idea de lo abierto en
contraposición a lo cerrado. En este caso se enfatiza la accesibilidad en contraposición a la clausura. Este último
sentido no coincide totalmente con los dos anteriores. Los
procesos electo:rales, antes del establecimiento del sufragio
universal, eran procesos públicos, en el sentido de sus resultados colectivamente vinculantes, que afectaban a lo
común y lo general y que legitimaban la autoridad pública, eran también públicos en el segundo sentido. Pero los
mecanismos de procesamiento y expresión de esa voluntad no eran públicos, en el sentido de colectivamente accesibles, "abiertos" al conjunto de la población.
Cuando se invoca la necesidad de fortalecer un espacio de lo público o cuando se diagnostica su crisis, a
menudo los tres sentidos convergen. Intuitivamente, el
"espacio público" o espacio de lo público parece hacer
referencia tanto a los lugares comunes, compartidos o
compartibles como a aquellos donde "aparecen", se dramatizan, o se ventilan, entre todos y para todos y a la luz
del día, cuestiones de interés común. Surge entonces una
primera pregunta: ¿por qué esta insistencia? ¿por qué este retomo a una idea aparentemente tan "clásica" pero al
mismo tiempo tan equívoca? Una primera interpretación, bastante pedestre pero en cualquier caso orientadora, diría que estamos en presencia de la nostalgia por
un lugar perdido. Pero, ¿cuál es ese lugar? ¿Hubo, hay o
puede haber un lugar donde lo común y general coinciIRAYECJQRlAS

j AÑO U, NO. 2 j

ENFRO:ABRn 2000

da con lo manifiesto, y que al mismo tiempo sea accesible a todos?
Durante mucho tiempo, el lugar de lo común y lo
general estuvo identificado con la comunidad política o
Estado. De forma muy primaria, simplemente a partir del
reconocimiento de un sujeto o de un actor institucional ,f

El debate político-académico
ha vuelto a invocar de modo
recurrente la noción de espacio
público, hasta convertirla en
pieza inevitable de cualquier
teoría de la democracia.
privilegiado en los procesos de desarrollo económico, de
promoción social y de garantía jurídica. De la presencia de
un referente simbólico más o menos común que orientaba los procesos de socialización (educación pública), de
pertenencia ciudadana y de integración simbólica. Y, por
último, del monopolio de la violencia legítima y de la legalidad frente al ejercicio privado de la violencia. Es decir, a
la presencia de un sustrato público-legal, garantía de los
derechos individuales y de la dimensión privada, encarnado estatalmente.
No parece aventurado afirmar que, para bien o para mal, esta imagen del Estado ha entrado en crisis y que
cierta idea muy general del "espacio público" viene a representar el núcleo "depurado" de la comunidad política:
se subraya así la posibilidad de consenso frente a la fragmentación, la visibilidad y la transparencia frente al secreto y la negociación privada, la actuación y participación
ciudadana frente al monopolio decisional; el énfasis en lo
general versus la eclosión de los intereses particulares; la
9

�11 ámbito púltltco

En busca de un lugar común

posibilidad de expresar una cierta racionalidad social fren-

pone de relieve (para criticarlo o para defenderlo) un

te al decisionismo que nace de la nada. La presencia de la

cierto nivel de "invisibilidad" (no publicidad) directa-

temática del espacio público en la discusión actual responde en parte a esta búsqueda de un "lugar común para
el tratamienw de uis cuestiones generalei'. En todos los casos

mente proporcional a la efectividad de una determinada acción política.
Desde un punto de vista histórico se puede afirmar

y en primer lugar, a la recuperación de esa dimensión co-

que la exigencia de publicidad, entendida como la exigen-

lectiva, común y general de lo público.
La relación de lo general y lo común (en el primer

cia de volver visibles y conocidas las decisiones, procedi-

sentido) con la política es intuitivamente inmediata. En
cambio, la relación entre política y publicidad (en nues-

tanto al proceso de secularización y desacralización del poder, como a la imposición de restricciones normativas a su

tro segundo sentido de lo visible y sabido por todos) ha
sido reiteradamente cuestionada desde distintos ángulos

ejercicio. En ese sentido, cumplió siempre una función racionalizadora (en sentido weberiano) ya que apuntaba a la

de la reflexión política. Podemos mencionar, de manera

pos1bilidad de clarificación, formulación, generalización y

mientos, acciones o rarones de poder político, esruvo ligada

argumentación en tomo a dichas cuestiones y a sentar prin-

1

Desde su origen) el reclamo de
la publicidad política ha
tenido la función de ejercer
una restricción normativa del
poder absoluto) apareciendo
siempre como freno al arbitrio.
para nada exhaustiva, las referencias al secreto de
Estado, las teorías de la razón de Estado, al principio del
pequeño número; la invocación a situaciones críticas en

cipios de control y revisión frente a las apropiaciones privadas de la ley y del poder público. Desde su origen, el reclamo de la publicidad política ha tenido la función de ejercer
una restricción rwrmaJiva del poder ahsoluw. En todos los casos aparece como alternativa, postergación infinita o freno
de la violencia directa y como racionalización del arbitrio.
En la tercera acepción público-privado refiere a la

apropiación privada de recursos públicos (en el sentido de

de una voluntad pública. A partir de la discusión del papel

oposición abierto-cerrado. Si pensamos en el espacio públi-

colectivos) y la tergiversación de ese interés común.

asignado por Kant a la publicidad ilustrada plantearemos

co-político, entra en juego la cuestión acerca de quiénes y

El rastreo filosófico de esta demanda de racionalizar

cómo forman parte de ese espacio de lo público y quiénes
y cómo son excluidos. La linea de problemas que abre este

el poder y de su encarnación en la idea de espacio público puede iniciarse con Kant. Aquí, la invocación a un "es-

tercer uso del adjetivo "público" va entonces hacia la ubicación histórica de los limites de ese espacio público (quiénes

pacio público" de discusión de los asuntos de interés general encuentra una de sus formulaciones filosóficas m~

eran ciudadanos, grados de participación, niveles de reco-

&lt;lemas como principio general organizador de la convivencia política en el "principio de publicidad". Kant nos

nocimiento). Pero también nos lleva a analizar la forma en
que las distintas concepciones del espacio público recon~

brinda el trazado del ideal de "uso público" de la razón, de

tres problemas teóricos que se recuperan en el apartado
siguiente a través de tres autores contemporáneos.

2. I NTERREGNO SOBRE KANT

En los llamados "escritos políticos" y en su Filosojia del Derecho, Kant rehabilita el raronamiento público como instancia
de control de la legislación y de las medidas políticas que afectan al conjunto de la comunidad. En Kant, el "uso público"

las que se apela siempre a la necesidad de reserva, a la

cen fronteras y compuertas de acceso y exclusión.
La apelación al espacio público tuvo entonces siem-

ridad los límites en su alcance político. El espacio público

insondabilidad del poder, a la urgencia temporal, etc.
Cuando este sentido de la publicidad entra en discu-

pre varios supuestos: a) la existencia de una distinción (históricamente variable) entre un bien o un interés público di-

ilustrado como "reino de la cótica" se encuentra equilibrado en Kant por el reconocimiento de la jurisdicción

sión, normalmente se pone en juego el tema clásico de
las relaciones entre moral y política, ya sea para utilizar

ferente del interés privado (nuestro primer sentido señalado); b) la idea de que aquello que correspondía a lo públi-

política del Estado. En segundo lugar, con la formulación
de su principio, Kant afirma la publicidad como puente

a la publicidad como piedra de toque de la corrección

co sólo podía establecerse saliendo a la luz (pública); e) que

moral de una determinada acción política como para
defender una concepción de la política como actividad
específica, un punto de vista independiente de conside-

la publicidad traía consigo algún tipo de inclusión de los

entre moral y política. Aparece así un segundo sentido de
esta aspiración a racionalizar el poder: ponerlo en relación

ciudadanos (a través de la participación en sus distintas
modalidades) y d) que a través del control público (abier-

con la moralidad. En tercer lugar, racionalizar el poder sig-

Podemos desarrollar esta idea a través de tres refe-

nifica hacer referencia a los procedimientos de formación

rencias. La primera aparece en el conocido texto ¿Qué es

raciones morales. Lo cierto es que en todos los casos se

to) se podían jaquear, limitar o eliminar los peligros de la

10

lRAYECJDB!AS

I AÑO 11, NO. 2 j ENER&lt;):ABRU 2000

su función ilustradora y, al mismo tiempo, marca con cla-

1RAYECJQR1AS

j AÑO H, NO. 2 1 ENFRQ-ABRIL 2000

de la raz.ón cumple una función básica de ilustración, pero va
más allá. Con la formulación del principio de publicidad, el
atnbuto de ser "público" (visible) se aplica al ejercicio del~
der.Y, en un tercer sentido, en el supuesto de un uso público
de la raz.ón, es pos1ble alcamar la pública coincidencia, el consenso en la elaboración de la voluntad racional.

11

�busca de un lugar común

la Ilustración? Aquí la ilustración es definida como salida
de la rrúnoria de edad, como el logro de la capacidad para pensar por sí mismo. Esa autonomía frente a la tutela
externa es considerada una conquista dificil para el individuo aislado, en cambio es "más fácil que el público se ilustre por sí mismo, y hasta, si se le deja en libertad, casi in\ evitable" (Kan4 1978b: 26). La ilustración del público
oy hablaríamos del desarrollo de una cultura política de, tica) sólo puede lograrse poco a poco a través de la
d otorgada a todos de hacer uso público de la razón.
Esta imprescindible tarea de ilustración colectiva sólo es
stble en el ámbito de la hbertad de expresión y de opinión. Pensar en voz alta es beneficioso tanto para el público como para el soberano. El público se ilustra a través de
la exposición pública de la verdad y el gobernante se entera del estado de los asuntos públicos, lo cual contribuye
a mejorar su capacidad de decisión y a evitar errores de
juicio.
Este uso público de la razón es contrastado con el
"uso privado". La contraposición apela al uso político de

12

la razón para intentar cambiar el estado de cosas dado.
Kant separa cuidadosamente la actuación de los ciudadanos en calidad de sabios (o de simples ciudadanos) del
desempeño de tareas que deben ejercitarse profesionalmente; de la actuación en lugares de ejercicio del poder
público o, lo que es igual, de los ciudadanos en el ejercicio
de sus funciones públicas. En el caso del uso privado, prima la obediencia por sobre la discusión, es decir, la glosa
de la afirmación de Federico de Prusia: "Razonad todo "fo
que queráis sobre "fo que queráis,pero obedeceil'. En este punto, Kant es explicito al afirmar que la resistencia o el cuestionamiento "político" de las leyes del Estado disolverían
las bases mismas de la constitución civil, liquídando las bases racionales de toda convivencia política. Para nuestro
argumento, la distinción entre uso público y uso privado
permite dos interpretaciones, matizadamente diferentes.
En ambos casos se opone la reforma del ejercicio del poder público a la revolución.
En primer lugar, una cierta lectura funcional nos diría que Kant reconoce la necesidad de que las distintas
funciones se cumplan, independiente y paralelamente al
proceso de discusión pública. El sistema no colapsa ni se
paraliza. El uso público de la razón encerraría también la
idea de que sólo a partir de la visión ilustrada (especializada) sobre un aspecto o función es posible generar información y discusión colectiva, y por tanto educación de ese
público. El cambio gradual y ordenado se acompaña y
sostiene en la educación política del público. En esta primera veta de interpretación, podríamos afirmar también
que cierto "realismo" permea la percepción del alcance
político de la discusión ilustrada. Se trata de una contnbución indispensable a la ilustración colectiva, al progreso, al
desarrollo político, a la legalidad, incluso a la reforma de
aspectos parciales. Pero no está en juego, en ningún caso,
una alteración sustantiva de las relaciones de poder existentes.
Una interpretación más radical pondría el acento en
"otra" autopercepción del alcance político de la discusión
ilustrada. El uso público de la razón aspira a ilustrar al poder, no a disputarlo. Pero avanza hacia el horizonte de su
disolución, encerrando la promesa de hberación de todo
JRAYECJDBIAS

j Mio 11, NO. 2 ! ENERO-ABRIL 2000

poder como coacción exterior. Los elementos que abonan
ambas interpretaciones están presentes en el texto kantiano y tendrán encarnaciones históricas diferentes. Una de
ellas será la confianza en la ilustración progresiva y continua entendida como progreso cultural y moral y como
conquista gradual de la autonorrúa Es decir, en la apuesta por una Filosofia de la Historia de cuño progresista.
Otra, será la división estricta entre dos ámbitos, uno sometido al poder y la obediencia y otro de ejercicio de la autonomía (sea éste el ámbito de la república de las letras, de
la sociedad civil, de las asociaciones voluntarias, etc.). Una
tercera, irá más allá: reconocerá los limites de las armas de
la crítica público-ilustrada y, conservando la promesa de
disolución del poder, encarará la crítica de las armas. Se
tratará, en este caso, de derrocar al poder y de construir
otro poder que terrrúne con todo poder. En el caso de
Kan4 la conciliación entre espíritu de libertad, uso público de la razón y obediencia están marcando claramente la
distinción entre el ámbito de la crítica y la jurisdicción política del Estado; entre la búsqueda desinteresada de la verdad y la esfera de la política. En todo caso, en este primer
uso público de la razón, el público que aparece como actor de esta discusión ilustrada es básicamente un público
intelectual, no un público político. Es decir, el público en
su función de difusor y receptor de la cultura, no uno que
vota y participa. Sus limites son los que el Estado le asigna, y el poder es ilustrado justamente en tanto se acuerda
un derecho de autonomía a un espacio que él mismo ha
delimitado.
Pero estos limites parecen estallar con la formulación del principio de publicidad La pretensión de racionalizar el poder adquíere una formulación más abstracta,
pero de alcance más vasto. El planteamiento más nítido lo
encontramos en el apéndice a 1A paz perpetua.. Aquí se introduce la fórmula trascendental de la publicidad, forma
del concepto puro de derecho, en su versión "negativa"
"Las acciones referentes al derecho de otros hombres son
injustas, si su máxima no admite publicidad" ~ 1946:
136). Se trata de un principio jurídico cierto e indemostrable que atañe a las relaciones de derecho, a las acciones
externas. Fl ejemplo de Kant vuelve sobre la legitimidad
1RAVECmRlA$

1Mio U, No. 2 j

ENERO-ABRIL 2000

de la revolución. Es ahora el principio de publicidad el que
nos ahorra discusiones ociosas. Una cláusula de reserva
del derecho de resistencia en un texto constitucional, significaría preservar la posibilidad de un doble poder o de
una doble soberania. Otra vez el argumento es más hobbesiano que lockeano. Una máxima que previera situacio-

Pensar en voz alta es bueno
para el público y el soberano. El
público se ilustra a través de la
exposición pública de la verdad
y elgobernante se entera del
estado de los asuntos públicos.
nes de doble poder, de cuestionamiento de la soberania,
seria contradictoria con el propósito mismo de la instauración del Estado. Como tal no podría ser pública; como
tal no puede ser considerada justa.
Más interesante para nuestra discusión parece ser la
formulación "afirmativa" del principio trascendental:
"Todas las máximas que necesiten de la publicidad para
conseguir lo que se proponen concuerdan a la vez con el
derecho y la política reunidos" pues "si sólo por medio de
la publicidad pueden alcanzar el fin que se proponen, es
porque concuerdan con el fin general del público: la felicidad". La fundamentación es desconcertante: "el problema propio de la política es ése: conseguir la felicidad del
público, conseguir que todo el mundo esté contento con
su suerte" (Kan4 1946: 138).
El principio de publicidad no es sólo la piedra de toque de la corrección (o incorrección moral) de las máximas políticas, sino que ahora asume la función de articular la política (como consecución de la felicidad del públi-

13

if¡

�co) con el derecho como formulación
de las condiciones y garantías de hbertad para esa búsqueda de la felicidad
(como "sistema" de las hbertades que
permite armonizar los fines particulares) y con la moral en la forma del imperativo categórico.
La publicidad de las normas
permite aunar la formulación explicita en forma de ley, la aceptación por
parte del público y las condiciones
w

'formales y generales para el logro de
tjjnes particulares: Pubúcidad, amsenso
y generalidad de 'la ley. "Necesitar de la
publicidad" significaría aquí necesitar

, del concurso o de la aprobación del
público. Kant parece hacer referencia
a algo más que a la mera formulación
pública (opuesta a secreta) que co-

personas y marco legal para la con-

Es necesario afirmar

una voluntad
pública que en
última instancia sea
garantta y proteccton
de la libertad de las
personas y marco
legal para conseguir
la felicidad privada.
I

rrespondería como forma a todo de-

• I

secución de la felicidad privada.

gradual y casi imperceptible, expresión de esa nueva so-

pecto de situaciones particulares y a la posibilidad de co-

ciedad en gestación que progresivamente irá identificán-

hibido por derecho, es el acto de una
voluntad pública, de la que procede

rrección. En el tercer sentido, el de "abierto a todos", es
conocida la distinción entre los diversos modos de partici-

dose con la moralidad y la racionalidad. Sociedad com-

todo derecho y que por tanto no es capaz de hacer injusticia a nadie. Y esto

pación en la formulación de la voluntad colectiva y los argumentos en defensa de la limitación del sufragio a los

la palabra de la autoridad, la coacción, despliegue omni-

requiere de la voluntad de todo el pueblo (ya que todos deciden por todos y
cada uno por sí mismo)" (Kant, 1978:

propietarios. La división entre ciudadanos activos y pasivos refleja las limitaciones de una época, pero también la

potente de fuerza. Históricamente, la exigencia de ese otro
tipo de racionalidad expresada en la ley se enfrenta a la

idea de que en principio, esa participación está "poten-

práctica secreta de la actividad soberana y se desarrolla en

77). El carácter "público" de esta vo-

cialmente" abierta a todos.

conexión con alguna forma de uso público de la razón.

luntad parece hacer referencia aquí a

El tema de la publicidad pone en juego así una determinada forma de relacionar política, derecho y moral.

Comienza entonces la reversión del principio auctoritas

los tres sentidos que manejamos. En
efecto, se trata de la voluntad común y

cho no significa sólo la defensa de los derechos naturales,

del monarca. Es también una voluntad explícita ya que su expresión es la

sino también de la supremacía de la legalidad impuesta

ley. Y por último, hace referencia en

voluntad de cualquiera de los particulares. La ley no es el
decreto, la orden, el comando de quien está autorizado, si-

términos empíricos, a un procedi-

cación no admite exclusiones ni privilegios.
"Si la ley es tal que no fuese posible que un pueblo
entero diera su consentimiento... es injusta; pero si es al

político, funcionando como t.est de su concordancia con
los derechos del hombre y del ciudadano y con el bien-

menos posible que un pueblo diera su consentimiento, es

estar de la comunidad.
En un tercer sentido, la publicidad genera con-

pueblo tuviera en ese momento una actitud o estado de
ánimo tal que probablemente rechazaría otorgar su con-

senso y diríamos hoy, es el correlato empírico de la le-

sentimiento si fuera consultado" (Kant, 1978: 80).

gitirrúdad racional de las leyes generales. El público
que hace uso público de la razón y que en el terreno

La ''voluntad pública" como voluntad común y geQ.eral ocupa un lugar fundamental pero elusivo. Por un lado, en el plano empírico, se transforma en el acto de elección de los representantes, después de lo cual parece disolverse. Por otro lado, en el plano trascendental, la voluntad del legislador es antes que nada la voluntad universal,
principio práctico de la razón, que funda la soberanía de
la ley por encima del pueblo y del legislador. El carácter
público en el segundo sentido (explicito, opuesto a secreto) de la voluntad pública es más claro. La intención secreta no refiere al bien de la comunidad, en cambio la ape-

to racional a la ley justa, es decir, a aquellas normas
que en un sentido general hacen compatible la libertad de cada cual con la de los demás. Es entonces necesario afirmar una voluntad pública (común, general
y formulada explícitamente en la ley) que en última
instancia sea garantía y protección de la libertad de las

14

En la formulación kantiana, afirmar el imperio del dere-

general frente a la voluntad particular

norma con las condiciones para la felicidad privada, es
decir, con los derechos individuales. La publicidad ope-

por los caminos y alternativas ofrecidas en el terreno
social, estaría en condiciones de dar su consentirrúen-

expresión de la razón práctica. Pero también, de manera

cabilidad a una serie de situaciones, a su abstracción res-

miento de formulación de dicha voluntad que está abierto (en principio a todos), y cuya apli-

privado qua individuo busca su felicidad y bienestar

no que en ella está contenida una racionalidad diferente,

''Una ley pública que define para todos lo que está permitido y pro-

recho. Refiere en cambio a una suerte de "aprobación" o prueba de la concordancia de la

rarla entonces contra el designio secreto (privado) del

!ación a una formulación y fundamentación "pública" de
las normas permite atender a su alcance general, a su apli-

mediante normas generales y abstractas por encima de la

puesta por individuos hbres e iguales o público ilustrado
que sale de su minoría de edad Es decir, la ley deja de ser

non veritasJacit legem. Esas leyes de la razón práctica se imponen con igual fuerza a todos los individuos en tanto
hombres libres, empíricamente a esos hombres que conforman el público ilustrado que luego se autopresentará
como "la sociedad". Por ello, el problema de cómo pensar
concretamente la relación entre moralidad, legalidad y sociedad cobra particular urgencia. En principio, el nudo del

nuestro deber considerar que la ley es justa, incluso si el

TRAYECTQBIA-'i

I AÑO 11, NO, 2 ! ENERO-ABRIL 2000

1RAYECIQRIA-'i

! AÑO U, NO, 2 1 FNFRQ-ABBIL 2000

15

�■

En busca de un lugar común

j

problema parece ubicarse en la naturaleza de esas leyes
públicas que pueden pretender legitimidad en tanto actos
de la voluntad pública de ciudadanos autónomos y consociados. Es decir, en la forma de interpretar el principio
de la soberarúa popular. Las fórmulas generales aceptables
por cualquier persona dotada de razón encarnan en la ley

La moralidad se transforma

en el único criterio de
evaluación política. Y su
identificación con &lt;&lt;la voz)) de
esa nueva sociedad la llevará a
eritfirse en tribunal del 'Estado.
y es esta aceptación real o potencial la que funda su legitimidad. Más que de legitimidad vía procedimiento democrático, en el caso de Kant tal vez podríamos hablar del intento de unir la formación de la voluntad política del legislador con ''las condiciones" del procedimiento democrático (el consentimiento). Bajo esas condiciones los resultados logrados en conformidad con los procedimientos
expresan por sí la voluntad concurrente o el consenso racional de los participantes. Y lo general y lo común tiene
que ver con la preservación de sus derechos naturales y
con las condiciones generales para la prosecución de la felicidad de cada uno a través de normas generales y abstractas. En la ley confluyen lo justo y lo justificado, ante el
tnbunal de la razón y ante el público.
Y es la publicidad (discusión abierta, formulación
explícita, y más adelante principio organizativo de la actividad de los órganos estatales) la encargada de esclarecer
el núcleo inteligible en la unificación de las voluntades empíricas de todos. La generalidad de la conciencia empírica
obtendrá así su carta de ciudadanía: la opinión pública.

16

t Ute pílll•

En busca de un lugar común

3. CONCEPCIONES
CONTEMPORÁNEAS
La publicidad es entonces el recurso para racionalizar el
poder en un doble sentido: poniendo por encima de la discrecionalidad y el arbitrio la racionalidad de la legalidad y
poniendo en·contacto procesos legislativos y ciudadanos,
representantes y electores como miembros de un mismo
público.
Kant percibe un Estado que, ordenado por el derecho se previene de la tentación paternalista, pero que para ser tal, requiere del poder irresistible. Es esta última línea la que otorga sentido al alcance políticamente limitado del uso público de la razón, del ámbito ilustrado de debate. Éste conecta la legitimidad de la legalidad con el
convencimiento racional de cada uno de los participantes
de ese espacio público y en ese sentido abre el camino de
la "critica" (es decir, de la poSibilidad de someter la validez
de las normas al tnbunal de la razón), pero limita su alcance a una esfera cuya autonomía debe ser garantizada
en el marco de la soberarúa del Estado de derecho.
Caída esta limitación, la moralidad se transforma en
el único criterio de evaluación política.Y su plena identificación con "la voz" de esa nueva sociedad llevará a erigir
a la moralidad en tribunal del Estado. Este desborde "perverso" de la critica radicalizada es el eje que retomará
Reinhart Koselleck.
La naturaleza del consenso racional públicamente
logrado, sus posibilidades y límites, será el aspecto de la
publicidad que recupere Habermas. ¿Cómo se vinculan
(en condiciones de complejidad social) legalidad y formación discursiva, jurídicamente garantizada, de la voluntad
colectiva del público de ciudadanos?
Por último, la idea de legitimidad con base en la legalidad está ya presente e1, Kant La cuestión, a través de
Weber, llegará a Luhmann, quien dará una respuesta diferente al problema de la relación entre decisión política y
opinión pública.
a) FJ. espacio público como crítica de la sociedad al
:&amp;tado: En su obra Critica y crisis, Reinhart Koselleck intenta rastrear la génesis del espacio público ilustrado y los
TRAYECTORIA$

j AÑO U, NO. 2 1 ENERQ-ABBU

2000

rasgos centrales que lo identificarán hasta nuestros días
(Koselleck, 1985). Según este autor, el orden específicamente moderno establecido a mediados del siglo XVII había distnbuido el espacio público en dos dominios nítidamente diferenciados. Por un lado, la autoridad política,
principe o Estado; por otro, el dominio subordinado que
llegaría a ser la sociedad burguesa. La estructura del absolutismo, respuesta y solución a las crisis de religión, se
construyó sobre el eje soberano-súbdito y expresó a su
vez, la separación entre política pública y moral privada.
En el relato de Koselleck, la sociedad civil del siglo XVIlI
y sus vanguardias ilustradas, excluidas del poder político y
socializadas en "otras" prácticas (económicas, culturales,
morales), reclamarán para sí una autoridad independiente del Estado y se erigirán progresivamente en tribunales
morales de la autoridad pública. Por un lado, la doctrina
de la Razón de Estado declarará la "inocencia moral" del
poder, erigiendo al Estado en el único responsable político. Por otro, la sociedad, políticamente irresponsable, articulará la critica moral al Estado. En un plano más concreto, las asociaciones voluntarias surgidas en el seno de la sociedad se transforman en los lugares de reunión,
educación y formación de estos "excluidos del poder". Las prácticas allí
desarrolladas (secreto, critica moral,
reivindicación de la apoliticidad contra la corrupción del poder) moldearán las ideas o la matriz política del
emergente espacio público ilustrado.
Se funda así un ámbito "critico" que
basa su legitinúdad en la apoliticidad
Ello llevará a un juego doble entre critica moral a la política y política encubierta: a la hipocresía de la publicidad
ilustrada. El espacio público, en este
.
relato, nace condenado a la hipocresía,
porque no puede percibirse (o autopercibirse) como fenómeno político.
Esta crítica ilustrada se resolverá políticamente en el terror y en la dictadu-

ra y especulativamente en una Filosofia de la Historia progresista que, por vía de compensación, prometerá la victoria de la élite ilustrada por un camino distinto al de la lucha y la guerra civil.
El espacio público es algo así como el espejo invertido de "lo político" encamado hasta entonces en la figura
estatal. En línea schimittiana, si lo político apunta en primer lugar a la capacidad de decisión, en el espacio público ilustrado el horizonte de la decisión desaparece. En segundo lugar, si lo político define el lugar de la soberanía,
el espacio público ilustrado, por el contrario, la mantendrá
siempre como problema irresuelto (fusionando a gobernantes y gobernados en una abstracta voluntad popular o
diluyendo la soberarúa en la utopía de una sociedad auto-gobernada). En tercer lugar, si lo político-estatal moderno
nace de una neutralización política de las diferencias religiosas y morales y de los intereses estamentales y particulares, el espacio público critico intentará en cambio una
neutralización moral. de los conflictos políticos. Si lo político estatal pone en primer plano la dimensión subjetiva de la
responsabilidad (previsibilidad y calculabilidad de las consecuencias), el espacio público se forja en el ejercicio de
una irresponsabilidad de facw, surgida
de su exclusión de toda capacidad de
decisión Fmalmente, si la construcción
de lo político estatal conjuró el peligro
de la guerra civil, el espacio público actualiza el principio de la guerra de todos contra todos (al socavar la unidad
dada por el Estado y al volver el principio de la crítica sobre sí mismo).
A partir de la Ilustración, lo público antes identificado con lo estatal,
se vuelve la representación de la sociedad y, en su extremo, se identifica con
/
el anti-Estado. FJ. espacio público nace con una suerte de déficit político
que proviene de su originaria pretensión de emancipación de todo poder
político. La apelación a lo común a to-

La esfera pública) en

el imaginario
ilustrado) encarna la
idea de raciocinio en
público) de
convencimiento
raciona~ y la
.
aspiracwna
racionalizar el poder.

TRAYEC'.IQR(AS

I AÑO 11, NO, 2 j FNfRO::ABRH 2000

17

�dos encubre las aspiraciones de una parte; la invocación a
la visibilidad encubre una nueva forma de secreto; la invocación a la inclusión, nuevas formas de exclusión. El es. pacio público nace entonces como "arcano social", opuesto a los arcana imperii (Koselleck, 1985: 124). En esta versión crítico conservadora no hay institucionalización posible ni capacidad de transformar la lógica de lo político a
artir de la instauración de mecanismos de representación
y control. El espacio público aspira a racionalizar el poder
político diluyéndolo. El resultado no es la transformación
de lo político, sino su crisis.
@
Se retoma entonces, en negativo, el problema del alwcanee políticamente limitado del espacio público plantea-

18

do en ¿Qµé es la ilustración?-. dibuja el desborde de una crítica moral cuyo alcance no se constriñe a una esfera que
debe ser garantizada en el marco de la soberanía del
Estado de derecho.
b) F1 espacio público como expresión de la racionalidad sociid: La pretensión de racionalizar el poder es
aún más explicita en la génesis de la esfera pública burguesa reconstruida por Habermas. En su ya clásica Historia y crítica de la api,niim pública (Habermas, 1981) y de
una manera más abstracta en su obra posterior, la esfera
pública y autónoma de deliberación política, conformada por sujetos capaces de argumentar racionalmente y
en igualdad de condiciones de participación, constituye
uno de los rasgos constitutivos del proyecto de la modernidad. El surgimiento de la esfera pública burguesa
acompaña la emergencia de la sociedad civil como ámbito diferenciado del Estado, y se construye a partir de la
desintegración y polarización de los poderes feudales en
elementos públicos y privados. Esta esfera, conformada
a partir de la reunión de los privados en calidad de público, tendrá dos soportes o dos fuentes privilegiadas.
Por un lado, el mercado (de noticias y mercancías). Por
otro, la subjetividad moderna gestada en el ámbito intimo de la familia patriarcal. La esfera pública, en el imaginario ilustrado, encarna la idea de raciocinio en público, de convencimiento racional y, explícitamente, la aspiración a racionalizar el poder. Esta conflictiva y no del
todo resuelta relación con el poder político se verificará
en la alternancia entre la pretensión de construir un poder alternativo (en la Revolución Francesa), la aspiración
liberal por controlar y limitar el poder (imponiendo restricciones normativas a su funcionamiento) y la aspiración emancipatoria de extinción del poder estatal y disolución en el seno de la sociedad civil.
La esfera pública se define como burguesa (en tanto son los propietarios independientes los que participan
en la generación de la voluntad colectiva a través de un
proceso racional de comunicación), hberal (en tanto los
derechos que aseguran la autonomía de esta esfera, en
conjunción con los que aseguran el espacio de autonomía
TRAYECJORlt\S

! AÑO 11, tjO. 2 1ENERO-ABRIL 2000

individual, consolidan al mismo tiempo la esfera pública y
la privada de la sociedad civil y sirven como barreras a la
intromisión del poder público) y como democrática o potencialmente democrática (en tanto el poder burocrático
es controlado y equilibrado por esta esfera que, emergiendo de la sociedad civil, penetra en el Estado en la forma
del parlamento).
En los años sesenta, Habermas relacionaba la caída de esta esfera pública burguesa y liberal con la transformación de sus condiciones de posibilidad, sobre todo
con el desvanecimiento de los limites entre sociedad civil y Estado. En aquel diagnóstico poco optimista, las
condiciones de la publicidad se alteraban: la opinión pública dejaba de ser formación consciente y racional de
voluntad colectiva y se transformaba en manipulación.
La penetración de intereses privados en la esfera pública transformaba la discusión racional en demandas y reclamos propagandísticos; la argumentación en identificación.
En su obra posterior, Habermas asignaría una posición central a la dehberación dentro de una teoría normativa de la democracia: "Por ello el espacio público político,
que expresa la quintaesencia de las condiciones de comunicación por las cuales una formación discursiva de la opinión y de la voluntad de un público de ciudadanos puede
realizarse, constituye el concepto fundamental de una teoría normativa de la democracia" (Habermas, 1987: 506).
Progresivamente, la racionalidad de una decisión política
y la validez de la norma vinculante aparecen ubicadas en
el "juego concertado entre la formación de voluntad política institucionalmente constituida y las corrientes de comunicación espontáneas". Una "soberanía popular sin sujeto" se despliega en los procesos informales de formación
de opinión y voluntad y encamará en las "estructuras culturalmente movilizadas de lo público". En ese sentido, la
opinión pública recupera las notas originales de su génesis ilustrada: su rasgo definitorio no es su representatividad
en términos estadísticos, ni su "generalidad", sino la calidad argumentativa del proceso de formación, es decir, la
calidad del procedimiento de razonamiento público que la
generó.
IRAYECTORLAS

! Mio 11, NO. 2 1 ENERO:ABBU 2000

En los cuerpos parlamentarios los presupuestos comunicativos para una dehberación están efectivamente
institucionalizados, a manera de poner en primer lugar la
producción de razones y argumentos (Habermas, 1998:
cap. 7). Muestran así ''la implantación de la razón práctica en las formas mismas de comunicación y en los proce-

El flujo comunicativo gestado
en una pluralidad de públicos
descubre o impone temas, da
razones e ideas que racionaliutrán o deslegitimarán las
decisiones administrativas.
dimientos institucionalizados". Entre éstos figura el principio de publicidad de los debates. Fllo lleva a que la política dehberativa desplegada en el nivel parlamentario, en
conjunción con los motivos, razones, temas que provienen
de una esfera pública informal produzcan el poder comunicativo que debe enfrentarse con el poder social y el poder administrativo. Un poder delimitado o acotado por el
marco juridico formal no puede prescindir de razones
normativas (el problema de la legitimidad de la legalidad).
El flujo comunicativo gestado a partir de una pluralidad
de públicos descubre o impone temas, aporta razones y
argumentos que serán los que, en última instancia racionalicen (o deslegitimen) las decisiones administrativas.
La propuesta parece dirigirse sobre todo a reforzar
la relación entre poder legal y esfera pública en conexión
con el "poder comunicativo" generado en el mundo de la
vida. Es decir, a reforzar aquellas conexiones que hacen
poSible la producción de legalidad legítima y que "en última instancia no están a disposición de la política" (Habermas, 1998).

19

�...

,,

n busca, de un lugar común

Actualizando la formulación kantiana, las prácticas
discursivas y los procesos de negociación son los lugares de
constitución de esa voluntad racional: en tanto participantes en discursos racionales, los consociados bajo la ley deben poder examinar si una norma puesta en cuestión es capaz de suscitar el acuerdo de todos los afectados. El sistema de derechos estipula precisamente las condiciones bajo las cuales las formas de comunicación necesarias para
una legislación autónoma pueden ser legalmente institucionalizadas. La soberanía popular, en las sociedades complejas, mora entonces en los procedimientos de formación
de la voluntad política y en la red infonnal de comunicación. La esfera de lo público es su lugar de encuentro.
20

e) Fl espacio público como filtro de selección: Una
manera radicalmente diferente de vincular (o de desvincular) discusión pública y decisión política la encontramos
en la caracterización de los espacios de gestación de la opinión pública que brinda Luhman. La opinión Yel espacio
públicos deben ser básicamente pensados como instrumentos de selección y estructuración de la comunicación
política (Luhman, 1980 y 1990). En esta perspectiva, las
condiciones de gestación de la esfera pública burguesa, de
ese "público" que se autorrepresentaba como "la sociedad" y que pensaba sin fisuras el pasaje de la razón individual a la general no podían durar mucho. Tampoco la
forma en que la teoría enfocaba el problema (como conJBA'fECIIIRlAS

I AÑO ti, NO, 2 ! FNFRO-ABBIL 2000

trol o transformación del poder). Se trata, en este caso de
pensar la función que cumple el espacio público y la opinión pública a él tradicionalmente ligada. Y en última instancia, la pregunta por la función remite a la "contingencia jurídica y política de las decisiones vinculantes: lo jurídico y políticamente posible es sumamente arbitrario y
debe ser reducido apelando ya no a la verdad sino a la opinión consolidada en la discusión (Luhman, 1980: 92). El
espacio público ya no cumple aquí la función de escenario de forja de consensos sustantivos. Tampoco de canal de
expresión de una racionalidad públicamente desplegada.
El espacio público podría definirse en cambio, en esta
perspectiva, como el "complejo de reglas de atención y de
formación de ternas de un determinado sistema político".
Las "reglas de atención" derivan de la estructura del sistema político, que de este modo "regula" la opinión pública
sin llegar a determinarla. El concepto de publicidad se redefine en términos sociológicos como "la neutralización
de las exigencias de los roles que derivan de subsistemas
sociales más limitados, y por lo tanto como lejanía cuando
no anulación, de los vínculos que el individuo ha contraído autónomamente en sistemas más restringidos a través
de su comportamiento" (Luhmann, 1990: 111).
La publicidad, pensada en relación con el subsistema político, puede ser caracterizada hoy como "la suposición de la aceptación de temas". Ni ejercicio del poder colectivo ni crítica moral (como en Koselleck) ni control y
racionalización (como en Habermas). La publicidad alude a la posibilidad de institucionalización y estabilización
de temas y su problema mayor es potenciar una atención
siempre escasa. La comunicación desplegada en el espacio público no determina ni impone su mandato sobre el
ejercicio del dominio político, pero "establece los límites de
lo que es posible cada vez'. En Luhmann, antes que las
opiniones, son los temas los que estructuran los procesos
de comunicación. Ello nos habla de una primacía temporal y analítica de los temas sobre el consenso. La razonabilidad del contenido de la decisión parece estar referida,
en este enfoque, a la relación con el tema, no con el consenso o la voluntad colectiva. Una vez estructurada la comunicación en tomo a temas, tiene sentido hablar de conJBA'fECIIIB!AS

I AÑO H, ND, 2 1 ENERO-ABR!L 2000

senso o disenso. No parece estar en juego entonces la validez de la decisión política, sino su sentido y su poSibilidad. Sin embargo, más que un abandono de la cuestión de
la racionalización del ejercicio del poder, parece producirse un deslizamiento. En realidad, lo que se cuestiona en el
fondo es la identificación entre racionalización y argu-

El debate informado y
razonadonogaranuzael
contenido de la decisión
racional correcta; la discusión
no garantiza el triunfo de la
opinión más racional.
mentación pública "la capacidad de llevar a cabo confrontaciones conscientes no basta para agotar las posibilidades de racionalización". El debate informado y razonado no es suficiente para garantizar el contenido de la decisión racional correcta. El supuesto, en cambio, parece ser
que puede haber diferentes opiniones racionales sobre el
contenido de una decisión y que la discusión no garantiza
ni el consenso ni el triunfo de la opinión más racional.
Referirse hoy al consenso como legitimador último de la
decisión parece pasar por alto tanto lo limitado de la racionalidad de los participantes como los riesgos implícitos
en la complejidad (Aguilar, 1987). Los temas institucionalizados son sin duda referentes de la decisión, pero no la
determinan ni la controlan. Parecen sólo "orientarla" hacia un campo con sentido. No hay causación ni control en
sentido estricto, sino sólo delimitación de un campo de
sentido y de posibilidades que fundan una pretensión de
razonabilidad.
El espacio público se "descarga" de la cuestión de la
integración y del consenso en sentido fuerte en el momen-

21

�4111illlilllill#Í···

busca de un lugar annún

to en que se desliga de una moralidad socialmente encarnada. El anhelo de comunidad desaparece. Sin embargo, el
enfoque sugiere pistas para pensar las condiciones de posibilidad de aparición o de constitución de los temas públicos capaces de movilizar la sensibilidad y la atención, generando ya no comunidad, mas sí atención común. En re-

El superpoder de los medios nos
estaría conduciendo a una
democracia de nuevo tipo) a
una democracia de la opinión
pública) caprichosa) oportunista) anárquica y protopopulista.
lación con el otro eje, el principio de publicidad parece seguir aludiendo a lo razonable de la decisión por un lado (su
sentido) y por otro a la apertura de un campo de posibilidad, es decir, a un horizonte que deja abierta la visión de
alt:ernativas; la posibilidad siempre presente de que las cosas fueran de otra manera (Luhman, 1990).

4 . CRISIS Y RECUPERACIÓN DEL
ESPACIO PÚBLICO

Según la herencia ilustrada, racionalizar el poder significa
aludir a la argumentación pública y a la discusión racional
desplegadas sobre la base de las hbertades formales y la
igualdad de derecho. Según ciertas versiones de la tradición republicana, alude al reparto del poder y la gestión y
a la plena vigencia de la legalidad (veta también presente
en el tratamiento kantiano de la cuestión). Y según la 1radición hberal, a la posibilidad de control y de responsabilidad (aa:ountabí/izy) de la autoridad pública.

22

Estas tres formas de entender la racionalización del
poder político parecen haber sido puestas en cuestión con
el advenimiento de la sociedad de los medios. Si bien algunas posiciones siguen inscribiendo en el marco de una
visión progresista de la historia fenómenos tales como el
auge de los medios de comunicación, la globalización de
los procesos de comunicación, etc., en general predomina
un tono de caída. A veces esta sociedad de los medios parece significar el total colapso de estos ideales cuando no
la realización del espanto. La omnipotencia de los medios
de comunicación y la llamada tiranía de la opinión pública nos hablan no sólo de la fragilidad actual de la imagen
de una comunidad ilustrada que argumenta, sino también, paradójicamente, alertan frente a los resultados desmesurados de la vigencia del principio de publicidad.
Resultados no queridos que se habrían vuelto en contra de
la legalidad y de los procedimientos de la democracia representativa.
El apego al derecho entendido no sólo como respeto por la legalidad vigente, sino como sensibilidad éticopolitica, se habría visto desplazado por consideraciones
tácticas de impacto público que habrían terminado liquidando el carácter jurídico del espacio público (estructurado por un principio argumentativo y regulado por el imperativo categórico de respeto a la integridad personal, la
hbertad individual y la soberanía del ciudadano) (Ferry,
1992). Para otros, el superpoder de los medios nos estaría
conduciendo a una democracia de nuevo tipo, a una democracia de la opinión pública, caprichosa, oportunista,
anárquica y protopopulista (Mine, 1995).
Con una noción menos exorbitante de espacio público, las cosas tal vez puedan ser vistas de manera menos
catastrófica. En principio, hemos visto cómo es posible separar la idea de espacio público político de la idea de comunidad No es que lo público del espacio público pierda
su referencia a lo que puede llegar a ser común y general,
sino que esta referencia ya no puede ser interpretada en
términos de pertenencia colectiva ni de centro de autorre-ferencia de la sociedad. No hay, en principio asuntos comunes y generales predefinidos, sino que éstos llegan a ser
tales en tanto se constituyen y aparecen en el espacio púTRA\'ECIORlAS

I AÑO 11, NO. 2 1 ENERO-ABRIL 2000

blico. Por ello, la referencia a lo común y general (distinguida de lo particular y privado) sigue presente. Sólo que
ahora remite a la forma de procesamiento dentro de la comunicación política y a la posibilidad de captar la atención
de públicos más amplios.
La capacidad de movilizar la atención no contradice necesariamente el marco jurídico. Pensar en términos
de una circulación de comunicación en la cual el derecho
desempeña el papel central de orientador del cálculo social, elemento de estructuración y selección de temas, abre
el camino a otras posibilidades. Ello nos permite ir más allá
de la alternativa planteada en los diagnósticos más apocalípticos entre "apego al derecho o sensibilidad ante la opinión pública", es decir, pensar más allá de la alternativa
"legalidad o política".
Aún separándose de la idea de una comunicación
intersubjetiva capaz de generar un saber válido y motivos
de atención dehberada, y separándose también de toda
idea de transparencia, puede mantener vivo su sentido de
volverse "visible y manifiesto". Es decir, mantener el sentido de la publicidad de la actuación pública, de circulación y atención a la información y la poSibilidad de aparición de opiniones plurales en tomo a temas que movilizan
la atención. En el sentido de la visibilidad, pareciera que la
circulación de la información y la pluralidad recuperan su
valor como principio, antes que los consensos fuertes o la
calidad argumentativa del debate.
La invocación a la idea de espacio público hoy parece obligarnos a preguntar por el grado de visibilidad de
las cuestiones, por la manera en que se construyen los temas, se describen los contextos y, finalmente, se procesa el
juicio reflexivo del espectador y del analista. El principio
de argumentación, tornado en el sentido más modesto de
las condiciones de enunciación en la retórica política y en
la fundamentación legal, la legalidad como marco no negociable de vez en vez y la posibilidad de control y de responsabilidad ante un público, siguen estando indefecnblemente asociados a esta idea de espacio público a la altura
de las sociedades complejas. Tal vez se haya desvin~do
del supuesto de racionalidad en sentido fuerte, de su adhesión a un sujeto soberano (pueblo o público) y de toda
'JRAYECIDRlAS

! AÑQ 11, NO. 2 ! ENERO-ABRIL 2000

identificación con una moralidad socialmente enraizada.
Y, sin embargo, sigue conservando en términos de visibilidad, control, previsibilidad y ejercicio de la responsabilidad, mucho; tal ve:z. todo lo que se puede conservar, de la
vieja aspiración a racionalizar el poder. -&amp;,,

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23

�.

Los espacios del hombre
El contenido público de la administración estatal
RICARDO UVALLE BERRONES
INTRODUCCIÓN

los siglos XIX y XX continúa desempeñando un papel
central en la articulación de los esfuerzos públicos, priva-

1reencuentro de los ciudadanos con el_espaci~ de
lo público demuestra que las energ¡as activas,
contestatarias y prepositivas no han renunciado
ni renunciarán a tener un sirio en la multiplicidad
de centros que sustentan la convivencia en sociedad. Lo
público revitalizado articula las nuevas relaciones entre los
ciudadanos y la administración pública con base en condiciones que reflejan la crisis de lo públicerestatizado para dar paso a lo público-social. Esto implica que la administración pública se valora y revalora por las tareas que
emprende y las responsabilidades que cumple en el espa-

dos y sociales.
Es, por tanto, una institución de ascendencia liberal, comprometida con el advenimiento de un orden que
favorece el desarrollo de las capacidades individuales Y
los derechos públicos. La referencia valorariva de la administración pública es la sociedad moderna entendida
como un conjunto de instituciones, principios, aptitudes
y organizaciones que inauguran una época que estimula
la producción y aplicación del conocimiento para llevar
a cabo la transformación creativa y equitativa de las condiciones de vida. La sociedad moderna tiene como fundamento el progreso material, moral e intelectual de los

E

cio de lo público.
Lo público reafirma la identidad social de la administración pública y permite que sea reconocida como la
institución que los ciudadanos necesitan para vivir en el
hogar de lo común que es la vida pública. Por tanto, en el
tiempo contemporáneo las relaciones entre los ciudadanos
y la administración pública responden a condiciones y
procesos que dan cauce a la democratización, no al poder
providencial que niega la vida ciudadana y el vigor republicano de la administración pública.

LOS FUNDAMENTOS
DE LA SOCIEDAD MODERNA
la administración pública es fruto de condiciones sociales, políticas y económicas que se inscnben en el mundo
occidental. Se forma como institución durante el siglo
XVIII, tiempo en que triunfan la sociedad moderna y el
Estado de derecho (Valadés, 1998: 174) frente a los privilegios, estamentos, relaciones y costumbres feudales. En

24

seres humanos.
En este sentido, los derechos del hombre: libertad,
propiedad, seguridad e igualdad, y los derechos del ciudadano: votar, elegir, asociarse y participar, permiten que el
nuevo perfil de la vida social sea proclamado con alcance
universal. la reivindicación de los individuos como centro de las instituciones y acciones es testimonio de cómo
la valoración positiva se erige en bandera de lucha ante las
tendencias que otrora negaban la posibilidad de que el intelecto, la razón y las capacidades fueran las palancas de la
realización individual y colectiva.
Es el hberalisrno la fuente doctrinaria que inspira la
formación de una sociedad en la cual se reconoce que tanto los individuos como las colectividades son el binomio
que permite organizar y sustentar el orden social, político
y público. Con el liberalismo se crean las bases que dan
sustento a la vida privada y a la vida pública con sentido
moderno.
En efecto, la vida privada es reconocida como ámbito en el cual los individuos tienen el derecho y la res1RAYEC)'ORIA$

j AÑO 11, NO, 2 ! FNERO-ARRH 2000

ponsabilidad de obrar conforme a la subjetividad, es decir,
de acuerdo al mundo de los sentimientos, los pensamientos y la voluntad personal; es el mundo de los deseos, las
preferencias y las opciones que mejor convienen a las personas; es el espacio donde los intereses particulares definen la escala de utilidad, ventaja y satisfacción que incentivan las conductas individuales; es el ágora en que la intimidad sólo pertenece a cada persona.
La vida privada es condición imprescindible para
que los individuos realicen todo aquello que no causa daño a los demás. Por ejemplo, la hbertad económica: in-·
dustria, trabajo, comercio, servicios, es el motor para emprender lo que conviene y decidir lo que no conviene en
términos de ventajas, rentabilidad y beneficios. El decidir
y el hacer de los individuos corresponde al universo de la
subjetividad privada y ésta es producto de valores, cosmovisiones y prácticas que conforman proyectos de vida,
opciones de realización y el cumplimiento de propósitos
que pueden traducirse en beneficios legítimos.
Con el concurso de la hbertad económica, los mercados (Dasgupta, 1995: 137) en cuanto núcleos que organizan el intercambio de mercancías, tecnología y capital
adquieren sentido, consistencia y eficacia para llevar a cabo la producción y el movimiento de la riqueza material.
Entendidos como medios orientados a la producción, el
consumo, la distnbución y la circulación de bienes y servicios, los mercados son espacios fisicos, geográficos e institucionales, impulsados por la acción de los agentes privados y tienen como objetivo proveer a la sociedad de los
satisfactores que necesita para pervivir en cuanto cuerpo
orgánico y productivo. Los mercados son también ámbitos organizacionales y operacionales sujetos a regulación
pública, con el fin de que los beneficios privados no se
consigan a costa de dañar la vida, el patrimonio y la integridad de los demás. No hay duda que la vida privada es
el punto de partida para construir los diversos escalones
de la vida pública, dado que aporta a la hacienda pública
los recursos -pago de impuestos- que se requieren para financiar los programas en favor del interés común
En efecto, la vida pública es inexplicable sin el concurso y las aportaciones de la vida privada. Su valor esTRA'1EC10RtAS

I AÑO H, NO. 2 1 ENERQ-ARBIL 2000

triba en que los individuos trascienden el espacio de lo íntimo para interactuar de manera asociada. La vida pública es la reunión comprometida de voluntades individuales
que deciden identificarse a partir de derechos y responsabilidades comunes: aceptación del orden social, pago de
impuestos, cumplimiento de las leyes, que son la clave pa-

LJ público reafirma a la

administración pública y
permite reconocerla como la
institucion necesaria para
vivir en el hogar de lo común
que es la vida pública.
•

•

• I

•

ra asegurar la institucionalidad de las comunidades civiles
y políticas.
Dicha identificación tiene como propósito sumar
esfuerzos, recursos y capacidades para enfrentar mejor los
retos de lo colectivo. Es, a la vez, el reconocimiento de que
la conservación sana y vigorosa de lo privado no puede lograrse sin la cesión expresa de ventajas individuales para
asegurar la pervivencia de la vida en común La vida pública se constituye en un sitio de ventajas compartidas
desde el momento en que los individuos aceptan integrarse en el marco de reglas que son de interés común
La vida pública es el espacio de lo accesible, lo compartido, lo cooperativo y lo corresponsable. Estos elementos permiten acrecentar los vinculos de sobrevivencia que
de otra forma no es poSible conseguir. A través de la vida
pública, los individuos tienen la posibilidad de participar
en la definición de las reglas que son de interés público y
contnbuyen de modo institucional a que las carencias,
imperfecciones y limitaciones de lo privado sean superadas con mayor eficacia.

25

�es portadora de procesos, procedimientos y organizaciones que tienen capacidad para abordar y solucionar problemas. Es un sistema de vida porque implica que coexistan los opuestos de acuerdo con los fundamentos públicos y políticos que han sido motivo de dehberación y
consenso.
Una ventaja de ese sistema de vida es su carácter incluyente, es decir, el reconocimiento de que la igualdad
política da opciones de participación a todos los ciudadanos en la vida colectiva. De este modo, la vida pública se
nutre de la adhesión ciudadana a los valores compartidos
y es camino para que las ventajas cooperativas fortalezcan
con disposiciones de interés común el espacio de la vida
privada. Así pues, la conexión entre la vida pública y la vida privada es requisito necesario para asegurar la convivencia estable entre la sociedad y el Estado.

LA NATURALEZA
DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Cuando los vínculos de sociabilidad se convierten
. en relaciones asociativas, significa que la vida pública se
constituye en un sistema de interacciones que son reguladas por autoridades electas de manera legal Y legítima.
·Para la vida pública, el hberalismo instituye fórmulas de
asociación: elecciones, participación, representación, alternancia en el poder, referéndum, plebiscitos, que coadyuvan a la vigencia del orden político con naturaleza democrática.

La democracia liberal se nutre de los ciudadanos Y
de la vida ciudadana. Son los ciudadanos la pieza más importante de la vida pública, pues su acción es fundamental para llevar a cabo la organización y estructuración del
poder. En la democracia el poder no debe concentrarse,
sino descentralizarse para impulsar una distribución más
efectiva del mismo. Desde esta perspectiva, el hberalismo
político postula la democracia en términos de igualdad,
competencia y participación. Le reconoce a los ciudadanos espacios de acción colectiva (Olson, 1995) Y al poder
público le define tanto atribuciones como restricciones.

26

Proclama, asimismo, que la vida ciudadana sea plural,
competida e intensa. Al reivindicar y defender a los ciudadanos frente a los abusos y arbitrariedades del poder, el
liberalismo se fortalece como una alternativa confiable para que lo diverso: valores, grupos, organizaciones, intereses, estrategias de la sociedad, tenga canales ordenados de
realización pública.
Una vida pública intensa, contestataria e interdependiente es lo que exige la democracia en cuanto sistema
de vida. Una vida pública competitiva y plural es consustancial a los valores de la democracia moderna. Por eso, el
hberalismo político es más que una ideología; es ante todo,
un paradigma para construir y consolidar instituciones
democráticas, a efecto de que lo heterogéneo y aun lo contradictorio de la vida en sociedad, tengan reglas que garanticen la eficacia de la gobernación ante los impactos del
conflicto social y político.
La democracia moderna es un sistema de vida
porque se integra por valores compartidos, reglas convenidas, acuerdos formalizados y el reconocimiento de que
TRAYECIORtAS

! AÑO H, NO. Z ! fNERO:é88H 2000

La misión de la administración pública es inexplicable sin
aludir a los valores: justicia, democracia, republicanismo y
descentralización de la sociedad moderna, que en el ayer
se fonna como "sociedad civil". Su responsabilidad consiste en promover, vigilar y fomentar la vida pública sin
soslayar la vida privada. Sus atribuciones se enlazan con
la vigencia del interés público y los recursos que tiene a su
cargo se canali7:an a favorecer el mejor desarrollo de la población civil.
De todo aquello que tiene derecho a vivir, se ocupa
y preocupa la administración pública. Su ámbito de acción es lo común, lo social; lo que es compartido. Sus acciones y beneficios llegan a todos los seres humanos sin
importar edad, sexo, religión, ideología o condición de vida. Atiende lo que pertenece a la comunidad y se erige en
la institución que contribuye a que la esfera civil tenga un
desenvolvimiento consistente y continuo.
Debido a sus atnbuciones en favor del interés general, la administración pública se erige en el gobierno de la
comunidad. Esto significa que su pertenencia es el espalRAYECIDRWi

j AÑO 11, NO. 2 1 fNERO-ABRIL 2000

cio de lo público, en el cual existen normas que tienen observancia general y se aplican tanto a personas como a organizaciones de acuerdo al rol que cumplen en la estructura productiva y social. En cuanto gobierno de la comunidad, la administración pública se orienta a la preservación y conservación de la sociedad. Sus tareas se relacionan con los hábitos, costumbres, valores y objetivos que
dan cohesión al cuerpo social.
La administración pública no es institución que
tienda a la renovación ni a la modificación radical de las
condiciones de vida, sino que su papel consiste en favorecer un ambiente que garantice la convivencia articulada,
productiva y necesaria de los espacios público y privado.
Es equívoco afirmar que sus acciones son contrarias a la
naturaleza del orden social y político. Si gobernar implica
elaborar y ejecutar reglas que son de interés común, a la
administración pública le corresponde garantizar que dichas reglas se cumplan sin excepción.
El origen público de la administración pública se
inscribe en la voluntad general de la sociedad (parlarnen-

De todo aquello que tiene
derecho a vivir, se ocupa y
preocupa la administración
pública. Su ámbito de acción
es lo común) lo socia~ lo que es
compartido.
tos o congresos), dado que son las instancias que formalizan su importancia institucional para garantizar la atención de problemas, necesidades y expectativas de la vida
en común. En este sentido, lo público de la administración pública se formaliza por su apego a la constitucionalidad y la positivización de las normas, que tienen como

27

�objetivo regular situaciones de facto sin atender a filiaciones partidistas, grerrúales o corporativas.
En consecuencia, la materialidad de la administración pública es reconocida a través de la discusión, el contenido y la promulgación de leyes, hasta configurarla como una institución que tiene identidad y acciones propias
en favor del interés público. El origen público de la administración pública corresponde a un gobierno de leyes, en
el cual la división de poderes refleja que en la rama ejecutiva se ubica su adscripción, correspondiendo a la representatividad de la sociedad la responsabilidad de generar
la jurisdicción que le corresponde como organismo activo
y actuante.

28

Conviene aclarar que si bien la administración pública se identifica en cuanto estructura y atnbuciones con
el poder ejecutivo (Aguilar, 1997: 61), su compromiso es
con la superficie de la vida en asociación, es decir, con la
vida en común. En esta lógica, eÍ gobierno de lo común
implica el reconocimiento de las personas con base en
normas que propician la igualdad juridica y política. Más
aún: en el Estado de derecho, la universalidad y la generalidad de las normas es efectiva cuando la administración
pública se encarga de ejecutarlas tanto a las personas como a las demás organizaciones de la sociedad. Por eso,
entre la administración pública y las personas se instituyen
relaciones civiles que reafirman la pertenencia e importancia de la vida privada. También se instituyen relaciones
sociales que dan sustento a su cobertura pública, dado que
interactúa con una diversidad de públicos y organizaciones ciudadanas.
Los compromisos de la administración pública tienen como horizonte los valores de la vida pública y los valores de lo público. En el primer caso, se refieren a la vigencia del orden, la libertad, la justicia y la democracia.
Estos valores sustentan la constitucionalidad (Valadés,
1999: 1777) de la sociedad moderna, la cual se organiza
políticamente en el Estado.
Respecto a los valores de lo público, la administración pública se nutre de su pertenencia a la vida en común; de su relación con los ciudadanos y de la participación de éstos en las diversas instancias que conforman los
sitios de la decisión y las acciones públicas. Lo público de
la administración pública también se refiere a que es la actividad común a las personas, grupos y organizaciones.
Otro factor que refrenda su carácter público es la responsabilidad de producir bienes y servicios que satisfacen a
diversos públicos, hasta generar beneficios compartidos.
No menos importmte es la responsabilidad que tiene
no sólo en la recaudación de los recursos fiscales, sino en los
criterios, prioridades, tiempos y acciones que adopta para
llevar a cabo la distnbución de los núsmos en razón de carencias sociales, demandas competitivas e intereses diversos.
Lo público (Frederickson, 1992: 29) de la administración pública no es un calificativo ni una caracterización
TRAVECJORIAS

I AÑQ U, NO. 2 ! ENERO-ABRIL 2000

en sí mismo. F.s su modo de ser, es decir, su esencia fundamental, la cual se traduce en disposiciones, planes, programas y proyectos que tienen un radio de acción diferenciado y complejo para responder a demandas focalizadas, las cuales dan cuenta de que la vida social no es un
agregado de personas, sino suma de grupos de interés que
influyen en la orientación del gobierno de la comunidad
En consecuencia, la administración pública entendida como el gobierno de la comunidad, tiene el compromiso de garantizar el orden y la seguridad, así como
mejorar de manera continua la calidad de vida en el espacio de lo público. De este modo, el desarrollo integral
de las personas y los grupos constituye el centro de la calidad de vida. La calidad de vida es un imperativo de la
mayor importancia para la administración pública.
Implica que las condiciones de la vida material, así como
el goce de los bienes culturales y recreativos, favorecen las
relaciones de equidad entre las personas, las regiones y las
comunidades.
Cuando la calidad de vida -justicia d.istnbutiva- es
vigente y se extiende hasta transformar a la sociedad en su
conjunto, la administración pública acredita legitimidad
con eficacia. Significa también que es capaz de coordinar
las esferas privada y pública hasta lograr que el bienestar
social sea fruto de la prosperidad individual. El reto de la
administración pública consiste, sin desestimular el espacio de lo privado, en que la esfera pública se acredite con
resultados satisfactorios --alimentación, salud, seguridad,
empleo, vivienda, educación y cultura- con el fin de que
los individuos sean impulsados hacia nuevos derroteros de
productividad y eficiencia social.
En este sentido, la calidad de vida es el ejemplo de
cómo la coherencia entre las decisiones, los programas y
las acciones ordenan, impulsan y consiguen que los agentes económicos y sociales, así como la aplicación estratégica de las políticas -fiscal, monetaria, crediticia, científica,
tecnológica, educación y bienestar- contribuyan a la
transformación eficiente y equitativa de la sociedad
Además, el contenido público de la administración
pública permite a los grupos organizados de la sociedad
participar en la definición de las metas comunes y en las
]RAYECJQRIAS I AÑO H, NO. 2 1 ENERO-ABRIL 2000

acciones encaminadas a que los mercados sean la fuente
de la prosperidad material. Cuando los mercados tienen
rendimientos altos y su productividad es constante, en esa
medida la hacienda pública incrementa la recaudación fiscal que es la base para financiar las políticas de promoción, regulación y fomento. Lo importante en esta tarea

La administración pública)

entendida como elgobierno de
la comunidad) debe
garantizar el orden y la
seguridad) y mejorar de
manera continua la calidad
de vida en el espacio de lo
público. lita calidad es uno de
sus imperativos básicos.
es que la administración pública no sea un centro omnipotente y omnisciente de gravedad, sino eje confiable para que la búsqueda de la calidad de vida no tenga costos
onerosos que dañan la convivencia pública.

DEMOCRACIA Y ADMINISTRACIÓN
PÚBLICA
Cuando el contexto de la sociedad moderna se institucionaliza con base en las reglas de la democracia, el desenvolvimiento de la administración pública se realiza en un
sistema complejo y cambiante de vida. En efecto, la de-

29

�..........

■(
ÚJs espacios del hombre

mocracia -entendida como un método que contribuye a
la articulación de las instituciones, las organizaciones, el
arreglo de intereses y la gestión de las políticas- es un conjunto de capacidades que tiene por objeto estructurar los
procesos que permiten la convivencia pacífica y tolerante
de los contrarios.
La democracia moderna se acredita como una variedad de respuestas para contener, regular y solucionar
los conflictos de interés. Como método de gobierno, se
sustenta en la inclusión, la competencia organizada, el trato equitativo hacia los grupos ciudadanos, la solución gradual de los problemas y la alternancia en el poder. Su fin
es evitar que los problemas sociales y políticos carezcan de

La administración pública

aporta a la democracia algo
básico: conjuga lo institucional
y lo operativo) articulando
responsabilidadeSy decisoreSy
diseñadores y ejecutores.
las vías -contención, negociación, articulación de intereses- que permiten la conservación ordenada, productiva y
estable de la sociedad.
En este sentido, la administración pública es institución clave para llevar a cabo la organización e implementación de la democracia. Debido a sus tareas, cobertura, recursos y operadores, la administración pública es la que tiene a su cargo los medios fundamentales
para la gobernación de la sociedad. Entendida por su
contenido positivo en favor de lo común, la administración pública es portadora de capacidades institucionales,
organizativas, funcionales y procedimentales que generan decisiones y acciones, así como bienes y servicios
30

11 , .......

ÚJs espacios del~

que se relacionan con la naturaleza de las demandas en
conflicto.
El funcionamiento de la administración pública es
fundamental para institucionalizar las demandas sociales
tomando en cuenta recursos escasos, opciones de decisión
y capacidad de implementación. La capacidad de institucionalización.se inscribe en la complejidad del juego democrático y constitucional, los procesos de dehberación,
participación y representación, el comportamiento de la
opinión pública, la organización activa de los ciudadanos,
la formación de la agenda de gobierno y las acciones que
dan vida a las decisiones adoptadas.
Tanto los procesos, los procedimientos y las estructuras de la administración pública son medios para estabili7.ar
problemas, ordenar respuestas, decidir entre a1temativas y
seleccionar cursos de acción. La contnbución de la administración pública a la democracia es fundamental, dado
que conjuga lo institucional y lo operativo, articulando responsabilidades, decisores, diseñadores y ejecutores de programas públicos. F.s una contnbución fincada en puntualizar quiénes deciden; cómo se apoya la tarea de gobierno;
cómo se recaudan y distnbuyen los recursos; cómo se deciden y aplican las estrategias; cómo se garantiza la coordinación de los esfuenos; cómo se convoca a la sociedad para el
trabajo cooperativo; cómo se decide entre recursos limitados y necesidades crecientes; cómo se enlai.an las decisiones
con los procesos de implementación y evaluación.
El cómo de la administración pública se vincula con
los espacios de la democracia, entendidos en su faceta de
pluralidad, interdependencia e interacción. Dichos espacios constituyen oportunidades y restricciones de la administración pública en relación con la vida de la sociedad
Las oportunidades están dadas por su carácter público, es
decir, tiene la posibilidad de relacionarse con una diversidad de actores sociales que nutren su grado de aceptación
en razón de los resultados que es capaz de conseguir.
La diversidad de actores sociales es también un conjunto de opciones que puede aprovechar, en términos de
iniciativas, recursos, organización y medios de acción. Fl
caso de la privatización (Stigl.is, 1990: 39), las concesiones y la sub-&lt;:ontratación son ejemplo de cómo los espaTRmCl1IRIAS

j AÑO 11, NO. 2 1 ENFRO:ABRH 2000

cios público y privado son alentados con políticas de regulación que la administración pública es responsable de
hacer cumplir. Se descarga de este modo a la administración pública de aquellas tareas que en sentido estricto no
tienen por qué estar a su cargo, liberando así recursos públicos que pueden canalizarse a cuestiones estratégicas para la sociedad como educación, salud, ecología o justicia.
Por su parte, las restricciones están dadas en que como centro de decisiones y acciones, la administración pública no puede ni debe constituirse en un poder unilateral
ni autárquico. Tampoco llevar a cabo acciones que explícitamente no autorizan las normas impersonales, abstractas, generales y universales que constituyen el derecho.
&amp;to implica que su desenvolvimiento se inscribe en un
ámbito en el cual existen ordenamientos, fuerzas, organismos y formas de representación que son reconocidos como un sistema de pesos y contrapesos. Por tanto, su margen de maniobra no es discrecional ni ilimitado, sino que
se amplia o estrecha de acuerdo con su capacidad para
formar consensos, atemperar disensos y conseguir formas
de colaboración que favorezcan el beneficio colectivo.
Como gobierno de la comunidad, la administración pública no es un poder infinito, sino sujeto a la constitucionalidad, la positivización de las normas y al juego de las organizaciones no estatales ni gubernamentales.
De este modo, lo público en la democracia es referente indiscunble para situar los alcances y resultados de la
administración pública. Lo público evita que ésta se identifique en sí misma con el poder del F.stado. Lo público
evita que sea identificada por su carácter exclusivamente
gubernamental, procedimental e instrumental. Lo público
refleja que en lo colectivo hay una multiplicidad de centros
de decisión que presionan e influyen en la formulación de
las decisiones sociales y políticas. Lo público es valladar
para evitar que la administración pública se aleje de los ciudadanos, convirtiéndose en un poder sordo y ciego. Lo
público en la democracia favorece que la ciudadanía no sea
pasiva, sino activa y demandante del trato considerado, la
atención efectiva y la responsabilidad institucional.
En la vida contemporánea, la administración pública no es más el mundo de los cenáculos, de las cúpulas
IRAYECJQRIAS

j AÑO n, NO. 2 j ENFRO:ABBII

2000

que deciden a espaldas de los ciudadanos, ni las capas burocráticas que convierten sus objetivos en bandera del interés público. Hoy día, la administración pública (Aguilar,
1997: 15) encuentra en su epicentro preferencias,fuerzas
y grupos que vigilan y evalúan su desempeño de modo
constante. Lo relacionado con los sistemas de financiamiento, el comportamiento de los contextos institucionales, las fórmulas de negociación, los indicadores de gestión, la cobertura de los planes y programas, así como la
calidad de las decisiones y acciones son cuestiones de alcance público.
La decisión propia de las tinieblas burocráticas y las
acciones impulsadas con arreglos clientelares o centristas

31

�11 ,tte .....

1 t , . , ,....

Los espacios ~¡¡;;,,~

Los espacws del hombre

están cediendo ante el empuje de las
energías ciudadanas y la gestión de los
organismos privados y sociales. Los
ciudadanos organizados deliberan y
exigen resultados eficaces teniendo
como punto de apoyo que lo público
de la administración pública es financiado con recursos que se integran
por la cuantía de las aportaciones civiles y privadas.
Es claro que las acciones de la
administración pública tienen implicación monetaria y financiera. En
consecuencia, tales implicaciones tienen que orientarse a conseguir resultados satisfactorios. Los tiempos del
gasto sin controles públicos efectivos
o de las inversiones faraónicas (gastos sin evaluación de las limitaciones
fiscales) son propios de sociedades
con energías inhibidas, ciudadanía
adormecida y relaciones no liberalizadas que corresponden a estilos de conducción sacrosanta, tribal y corporativa. En cambio, en el tiempo presente, la administración
pública enfrenta las exigencias del público ciudadano, el
cual le demanda responsabilidad diáfana y eficiencia

La recuperación del

espacio público por los
ciudadanos es un
hecho que se
manifiesta de
manera constante en
el comportamiento
de las sociedades
contemporaneas.

continua.
En un ámbito de sociedades plurales, abiertas y
competitivas, el público ciudadano no legi1ima ni da su
aval a patrones autoritarios y verticales de gestión gubernamental que otrora dilapidaron recursos, alteraban meras, propiciaban corrupción y fomentaban prácticas patrimoniales. Fl público ciudadano demanda que la administración pública deje atrás la coraza de las políticas burocráticas y que asuma los compromisos que postulan las
políticas democráticas. Esto implica que las políticas democráticas son participativas y responsables; que son producto de la deliberación, la argumentación y la publicitación del poder; que su contenido articula tanto valores gubernamentales, así como la opinión participativa y representativa de los organismos ciudadanos.
32

ADMINISTRACIÓN
PÚBLICA Y
ADMINISTRACIÓN
DE LO PÚBLICO

El dinamismo de la vida pública es un
factor que reorienta la misión de la administración pública. La recuperación
del espacio público a cargo de los ciudadanos es un hecho que se manifiesta de manera constante en el comportamiento de las sociedades contemporáneas. Lo público ha perdido su
equivalencia gubernamental y oficial
que otrora lo identificó como monopolio del Estado. Lo público ahora
pertenece a la ciudadanía, es de los
I
ciudadanos y se identifica con los ciudadanos.
La administración pública se
identifica con el valor de lo público, y
en ese sentido devuelve a los ciudadanos y sus organizaciones tareas que antes tuvo a su cargo. La relación entre
los ciudadanos y la administración pública es cada vez
más intensa y compleja. Intensa, porque los tramos externos del control organizativo son diluidos a partir de
procesos de desregulación y simplificación. Esto implica
que la densidad de la capa burocrática es depurada para
evitar que la administración pública sea un sistema cerrado de decisión y operación. Compleja, porque la multiplicidad de organizaciones y acciones ciudadanas son factores que modifican la relación de la propia administración
pública con la esfera pública. De este modo, la participación organizada de los ciudadanos en los asuntos públicos
es un dique a las pretensiones inconmensurables de convertir a la administración pública en foco de un quehacer
social que no se justifica.
Con base en el contenido dinámico, plural y competitivo del espacio público, la acepción "administración
pública" no tiene un alcance exclusivamente decimonónico, entendida como el gobierno en acción o la ejecuJBAYECJORlAS

I AÑO H, NO, 2 j ENEBQ-ABRJ\ 2000

ción detallada Ysistemática del derecho público. Esta visión es propia de la sociedad llamada "civil" que corresponde a la etapa del Estado liberal clásico. Hoy, el sentido ~ alcance de la vida pública replantea lo público a
partir de considerarlo como un espacio abierto, interactivo y corresponsable.
. ~ consecuencia, el concepto funcional que perrrute ubicar el contenido de lo público es la admínistraci?n de lo público. En efecto, la administración de lo público se refiere a un sistema de vida en el cual la articu~ación ~e las esferas privada, gubernamental y social
mteractuan para atender Ysolucionar los problemas que
~~ comunes. Es un sistema que incentiva la cooperacron entre los diversos agentes para aprovechar recursos
cap~ iniciativas Y fortalecer estilos de gestión qu:
contnbuyen a la atención organizada de necesidades focalizadas.
La administración de lo público alude a categorías
como arenas de poder, participación, representación, estructuras de decisión, tipos de política -fomento, regula-

1RAYECJQRlAS

I AÑO 11, NO, 2 1ENERO-ARRJJ 2000

ción, estímulo-negociaciones, procesos, estrategias, acciones- en suma, a cuestiones que denotan la variedad de es~erzos _institucionales y organizativos que tienen por olr
Jeto me¡orar la gobernación de la sociedad. Es una cosmovisión que centra su interés en la naturaleza factual de
lo público, sin desconocer su tabla de valores ni las reglas
que definen la prescripción de las conductas individuales
y colectivas.
La administración de lo público no es en sí la administración del gobierno, dado que se da cauce a una visión
i n ~ por el contrario, la administración de lo público denota la importancia del gobierno de lo público en
términos de que valores como la deliberación y la argum~nta~ón posibilitan que entre la administración Yel público crudadano se articulen relaciones de cooperación,
transparencia y equidad.
Sí el gobierno de lo público es abierto, democrático
Y responsable, la administración de lo público es el conjunto de formas Ymodos en que funciona el gobierno de
la cosa pública, es decir, la república. La administración de

33

�ÉTICA Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
lo público se traduce en decisiones y acciones que tienen
como propósito generar resultados, esto es, conseguir que
la vida en comunidad sea atendida con productos institucionales -trámites, certificaciones, reglamentos, obras,
bienes y servicios- que permitan atender demandas crecientes con recursos escasos. Un aspecto relevante en la

Lo social de la administración

pública nace de la conjugación
eficaz de lo privado y lo público, no de protagonismos que
antes fincaron en el estatismo y
elgobierno el bienestar social.
administración de lo público es el reconocimiento de que
el mundo de los ciudadanos es importante en el quehacer
público, lo cual implica que las prácticas del clientelismo,
las prebendas y las dádivas son diluidas para dar paso a la
ciudadanía activa, contestataria y exigente.
La administración de lo público es la administración
de la vida ciudadana, mientraS que la administración pública sin contenido ciudadano es la administración organizada del &amp;tado en la sociedad; por tanto, su actividad
pertenece más a lo estatal y lo gubernamental, menos a lo
público y a lo que es del público. En la visión de lo público, ·la administración pública es la institución que necesitan los ciudadanos para garantizar los derechos de propiedad, alcanzar el bienestar y asegurar el desarrollo integral de su vida.
En cuanto institución, la administración pública
tiende a la conservación, pervivencia Y transformación
de la vida en común. Su carácter benevolente la compromete con la equidad y la democracia; con la eficacia
social y con los valores civiles y políticos de la comuni-

dad organizada. Como institución, la administración
pública se debe al público, responde al público Y cuida
que el público, una vez que consigue vivir bien, aspire a
vivir mejor. Como institución, la administración pública
articula lo privado, lo público y lo social para convertirlos en piezas claves del desarrollo individual Y grupal.
Asume que lo privado es fundamental para sustentar lo
colectivo y valora que lo público es básico para desenvolver lo privado.
En consecuencia, la naturaleza social de la administración pública deviene de la conjugación eficaz de lo privado y lo público, lo cual implica que la gobernación de la
sociedad es fruto de esferas incluyentes y democráticas, no
de protagonismos que otrora fincaron en el estatismo Ylo
gubernamental la fuente precaria del bienestar social
Como institución debe responder a lo que la sociedad espera de ella: que sea respetuosa de la iniciativa individual,
las acciones ciudadanas y las organizaciones sociales.
Respecto al perfil de su actividad contemporánea, la
administración de lo público cumple responsabilidades
que son estratégicas para el bien común y no emprende
tareas que ocasionan erogaciones públicas que después se
constituyen en males compartidos y generacionales -inflación, déficit fiscal, endeudamiento- que dañan la integridad pública del &amp;tado.
Como actividad desarrolla tareas orientadas al fortalecimiento de la econonúa de mercado -derechos de
propiedad, intercambios, bienes públicos, competencia,
costos de transacción, contratos, elecciones, externalidades, información y sistema legal Como actividad responde a los valores de la comunidad civil y no a las políticas
que omiten o soslayan la importancia de los agentes económicos y sociales en la producción de la riqueza material. Como actividad tiene a su cargo el manejo de los instrumentos relacionados con la estabilidad política, el crecimiento económico y la política social, en suma, con la
gobemabilidad democrática. &amp;tas facetas la identifican
como un conjunto de actividades que dan vida a los procesos de gestión pública, que estructuran el ámbito multifacético de la sociedad al enlazar decisiones Yacciones que
tienen ventajas, costos e impactos públicos.
JBAYECIOBIAS

34

I AÑO U, NO. 2 ! fNERQ-ABRH 2000

A consecuencia de las políticas estatistas, la cultura de la
burocratización y las prácticas fincadas en la idea del "gran
gobierno", la administración pública ingresó al terreno de
la desconfiama ciudadana. Entre promesas incumplidas,
recursos erráticamente invertidos y beneficios sociales
compensatorios, la administración pública pierde su capacidad de respuesta eficaz en un mundo que acelera los
cambios estructurales en todos los órdenes de la vida.
Desde los años setenta, la crisis de la administración
pública no es sólo en materia de resultados, sino en su faceta existencial, en su significado axiológico y ético. Ha
perdido credibilidad pública y los ciudadanos se encuentran desencantados (Caiden, 1994: 41) y escépticos ante
lo que realiza. Entre las promesas formuladas y los resultados obtenidos, entre los planes diseñados y las acciones
imple~entadas, entre la operación institucional y la desconfiama ciudadana se genera un ambiente de contradicciones, dudas, cuestionamientos y suspicacias, que provocan la pérdida de credibilidad (Caiden, 1997: 182) en lo
que efectúa la administración pública. Junto a esta situación, se acrecienta el reclamo de lo público como espacio
de y para los ciudadanos; de y para las organizaciones privadas y sociales; de y para la organización de esfuerzos
orientados a emprender tareas públicas que la administración descuida, estatiza o politiza.
La desconfianza creciente en la administración pública toca fondo cuando las políticas intervencionistas llegan al limite de los rendimientos decrecientes, esto es,
cuando el centralismo y el burocratismo rompen la correlación institucional y pragmática entre la sociedad y el gobierno. En este caso, la administración pública pierde su
ascendencia en el mundo de los ciudadanos, y su reconocimiento como organización creativa y necesaria es motivo de protestas y votos de castigo en los procesos electorales. No es casual que desde finales de los setenta las banderas del intervencionismo estatal y del keynesianismo socialdemócrata sean objeto de castigo electoral por parte de
los ciudadanos de Europa occidental, de Canadá y &amp;lados Unidos de Norteamérica.
JRAYECIOR!AS

I AÑO 11, NO, 2 j ENERO-ABRIL 2000

La credibilidad en las administraciones públicas de
los lng gooemment se diluye, y empiezan a tener éxito las
tesis que reclaman más sociedad y menos gobierno, lo
cual implica más vida individual, más mercado, más vida
ciudadana, mejor bienestar social y, sobre todo, más capacidad de gobernación; no más administración improductiva, onerosa y sobredilatada. Devolver a la sociedad lo que
sabe y puede hacer se erige en premisa de primer orden
para situar el sentido, alcance y reformas de los gobiernos
y las administraciones públicas.
Por tanto, eliminar el gasto público innecesario para
erradicar las políticas redistnbutivas --cesarismo, bonapartismo, masivismo, nacionalismo, populismo-, así como diluir los programas de las burocracias clientelares y revisar
los límites fiscales y operativos de la administración pública, son factores que explican la importancia de dar juego
a la eficacia del mercado, alentando las políticas de privatización, desregulación, hberalización, simplificación y
apertura. Dichas políticas tienen como objetivo evitar el
distanciamiento del gobierno y la administración pública

De_bido a las políticas estatistas,
la cultura burocrática y las
prácticas fincadas en la idea
del c'gran gobierno)~ la administración pública conquistó la
desconfianza ciudadana.
respecto a la sociedad, así como revertir la desconfianza
ciudadana en las principales organizaciones de la conducción pública.
No es casual que la reforma de la administración
pública sea proclamada una vez que las políticas de ajuste
y estabilización han depurado la innecesaria carga fiscal,
35

�administrativa y financiera que tenían los leviatanes arrítmicos y exhaustos. Si bien la reforma tiene ángulos funcionales y operativos -calidad total, gerencia pública, reingenieria de procesos-, no implica que se pierda de vista la
perspectiva institucional de la administración pública, la
cual está dada entre otros aspectos, por la nueva relación
entre la ética (Rodríguez, 1997: 52) y la función pública.
Tal relación implica que las conductas deshonestas
no se manifiestan únicamente a través de prácticas de corrupción, sino también con resultados ineficaces, la atención desconsiderada hacia el público ciudadano y las dilaciones formalistas que desestimulan la iniciativa individual
y social. En este caso, la ineficiencia es una postura antiética pública, dado ·que es evidencia de la falta de compromiso institucional con la vida pública y revela, a la vez,
que el servicio y los servidores públicos no están cumpliendo con la razón de ser de la administración pública:
cuidado, protección y salvaguarda del interés público, la
cual tiene la responsabilidad de que la vida en común sea
productiva, justa y eficiente.
36

Un objetivo básico de la reforma de la administración pública es recuperar el vínculo entre eficiencia y democracia en un contexto de transparencia y responsabilidad. De este modo, el contenido valorativo de la administración pública se nutre del liberalismo en cuanto concepción filosófica, ética y política que estructura un conjunto
de premisas que destacan la importancia de lo que es justo, así como obrar de acuerdo con las reglas que se estructuran hacia el mejor cumplimiento del bien público.
Sin duda, la concepción del hberalismo es útil para
revalorar lo que es y debe ser la administración pública en
el plano de las sociedades abiertas y competitivas. La administración distante de lo justo y el bien público es insenstble y proclive a considerar que tiene a su cargo el cuidado de las cosas, no de los seres humanos. Desde su origen hasta su consolidación social, la administración pública es una institución benévola, de propuestas humanistas
y amplias responsabilidades públicas. Tiene a su cargo el
cuidado de intereses que son de todos, procurando que los
bienes públicos sean un medio para la atención de necesiTRAYECUIBIAS

j AÑO 11, NO. 2 1 ENERQ-ABRU

2000

dades y problemas que son compartidos de manera co-

tos permiten asociar la calidad de los servicios públicos, el

lectiva.
La misión de la administración pública exige de

cuidado de los bienes públicos y la valoración en términos
de responsabilidad de las consecuencias que se derivan de
la toma de las decisiones públicas. De este modo se termina con el anonimato de los costos públicos negativos -no
hay culpables, sólo responsables; no importa la eficiencia,

parte de los servidores públicos que la gestión de los intereses comunes se lleve a cabo con honestidad, eficacia y
responsabilidad. En este sentido, la ética pública es un sistema de valores y reglas que convocan a que la administración se desempeñe con imparcialidad, equidad y capacidades acreditadas. Ninguna ventaja corporativa se debe
favorecer con bienes y recursos públicos, pues significa
que lo público no es abierto y accesible a todos los miembros de la comunidad civil y política.
Cuando la administración pública pierde su importancia institucional se convierte en rehén de la cultura de
la estadolatría; pierde su carácter humanista y es magnificada como un poder externo a la sociedad. En cambio,
cuando sus deberes sociales, su compromiso público, su
integridad pública y su responsabilidad abierta se institucionalizan como un sistema de valores referidos a lo democrático y lo republicano, vence las tentaciones borbónicas, tecnocráticas y populistas para evitar la pérdida de legitimidad.
En consecuencia, es fundamental que la administración pública contemporánea no multiplique de manera
innecesaria la fonnación de redes normativas y burocráticas para regular los tipos de conducta que dan origen a los
ilícitos. En todo caso, es importante que los servidores públicos asuman los valores, principios y nonnas que constituyen la ética de la responsabilidad (Weber, 1989: 5152). Esto implica que el convencimiento, la autodisciplina
y el compromiso personal son esenciales para definir la
Ética de la Administración Pública para trascender la noción de ética pública, que si bien se refiere a las instituciones y las personas, no puntualiza el grado de compromiso que debe tener el gobierno de la comunidad que es la
administración pública.
En esta lógica, lo público es la vertiente que nutre la
importancia de los diversos públicos ante la administración pública. La dimensión de la Ética de la Administración Pública (Rodríguez, 1987: 144) valora lo público, lo
que es público y la importancia del público. Estos atribuJRAYECJQRIAS I AÑO 11, No, 2 1 ENERO-ABRIi 2000

Si la administración pública
pierde institucionalidad&gt; se
vuelve rehén de la cultura de
la estadolatría; pierde su
humanismo y crece como poder
externo a la sociedad.
sólo la estabilidad y, perdiendo recursos se gana en consensos-, los cuales tienen efecto corrosivo en la estructura
productiva de la sociedad.
La Ética de la Administración Pública es un conjunto de valores, hábitos, convicciones y responsabilidades
que no requieren juridificación excesiva e injustificada, sino la convicción cívica de que los servidores públicos deben obrar conforme a normas que se acuerdan de modo
argumentativo, consensuado y justo para garantizar la organización pública y política de la sociedad.

CONCLUSIÓN
El espacio de lo público es la piedra angular para revitalizar la esencia pública de la administración pública. Ante
los procesos de apertura, publicitación y democratización,
la administración pública no debe comportarse como una
sociedad cerrada ni como un cuerpo que se integra por
castas privilegiadas que tienen a su cargo de manera ex37

�1 [ , ........

1 t tilo ílll•

Auge y caída del presidencialismo

Los espacios del. hombre

elusiva e infranqueable la observancia del interés público.

equitativo, benevolente y considerado en favor de la socie-

Lo público de la administración pública no es un dato, si-

dad contemporánea, la cual se integra y organiza a partir

no un sistema de vida fincado en la participación ciuda-

de públicos diferenciados. ..,

dana, la rendición de las cuentas públicas, la corresponsabilidad social y la vigencia de la moral republicana.

El reencuentro de la administración pública con la vida
pública es indispensable para
reconocerla como la institución que garantiza un trato
positivo en favor de la sociedad.

BIBLIOGRAFÍA
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México, enero-marzo, vol 3, núm. 6.

- - (1997), "Estudio introductorio" al libro Evidencia, argumen-

ha evolucionado en respuesta a los cambios en el sistema
de partidos.

la legislatura y el sistema de cortes al mandato presiden-

F1 artículo analiza primero las caracteásticas forma-

cial. Desde luego, no todos los regímenes presidenciales

les del régimen presidencial mexicano. En la segunda parte discute los factores que condujeron a la centralización

ca", en revista Refarma y Democracia, número 1, Caracas: Centro

dan lugar al presidencialismo. F1 régimen presidencial de
&amp;tados Unidos, por ejemplo, mantiene un grado compa-

del poder en la presidencia de la República. En tercer lu-

Latinoamericano de Administración para el Desarrollo.

rativamente alto de separación de poderes y en la práctica

gar, el artículo evalúa cuáles fueron las presiones que lle-

las dos cámaras del Congreso -la Casa de los Representantes y el Senad&lt;r- compiten como iguales con el Ejecutivo en la formulación de las políticas gubernamentales

varon a reformar el régimen presidencialista. El siguiente
apartado trata sobre el efecto de las refonnas en las relaciones entre el presidente de la República y otros actores

Lecturas de Política y Gobierno.
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(Tones, 1995). Asimismo, tanto el presidente como el Con-

políticos relevantes como el Congreso, la Suprema Corte,

greso de :Estados Unidos se enfrentan al contrapeso ejercido por la Suprema Corte de Justicia, que posee la auto-

el partido gobernante, los gobernadores y el sector privacambios y plantea los puntos pendientes en la reforma del
presidencialismo en México.

Olson, Mancur (1971), The logic o/rolJeaive aaion: public goods and

ridad de revisar la constitucionalidad de las políticas del
gobierno a petición de la parte afectada y el poder de detenerlas si a su juicio violan la Carta Magna (Epsteing y
Knighr, 1998).

the theory ofgroups, Cambridge Massachuseus: Harvard Univer-

En contraste, el presidencialismo en México se ha

Dasgupta, P. (1995), An inquire inu, we/l-being and destitution, New

York: Oxford University Press.

ra la administración pública", en revista Gestión y Polilúa Públúa,
vol 1, núm. l, México: Centro de Investigación y Docencia E.co-

cultura que da vida a las tendencias estadocéntricas Y ritualizadas que la valoran como institución productora de
la racionalidad instrumental, exhaustiva e incontrovertible. F1 peor daño para la vida pública es que la administración pública no sea senstble al mundo de lo público-social. Por eso, el reencuentro de la administración pública
con la vida pública es condición indispensable para que
sea reconocida como la institución que garant:iz.a un trato

do, analiza las causas que hicieron posible el estableci-

ca cuando el Poder Ejecutivo adopta un papel

dadanos se encuentren al margen de la información Y el
desempeño que genera la función pública. La distancia

patologías de la administración pública son producto de la

E

I presidencialismo es una modalidad que los regí-

menes presidenciales pueden asumir en la prácti-

dominante sobre las otras ramas del gobierno. El
presidencialismo, por lo tanto, supone la subordinación de

tación y pmuación en la formulaciim de polilicas de Giandomenicc

Majone, México: Fondo de Cultura Económica, Serie Nuevas

Frederickson, H. George (1992), "Hacia una teoría del público pa-

la formación de barreras que provocan impacto negativo.
En efecto, el desprestigio, la decadencia y las btmr

nómicas.

sity Press.

Rodríguez Arana, Jaime (1997), Jornadas sobre Étúxl Públúa, Madrid: Ministerio de Administraciones Públicas.
Stiglis,Joseph et al. (1990), The ecmwmic role ofthe state, Oxford: Basil

Blackwell.
Valadés, Diego ( 1998), El amzrol del poder, México: Universidad Nacional Autónoma de México.
Weber,Max (1990), "La política comovocación",en Elpoliticoyel
cienlijico, México: F.ditorial Premiá.

caracterizado por una asombrosa concentración de poder en el jefe del Ejecutivo y por la ausencia de limites
efectivos al poder presidencial (Cosío Vtllegas, 1975). La

I AÑO H, NO, 2 1FNERQ-ABRJL 2000

CARACTERÍSTICAS FORMALES DEL
SISTEMA PRESIDENCIAL MEXICANO
Como en casi todos los sistemas presidenciales, la Constitución mexicana establece un Ejecutivo unitario. La titula-

consecuencia del sistema de partido hegemónico estable-

ridad del Poder Ejecutivo se deposita en una persona: el

cido a finales de la década de 1929. Conforme el sistema
de partido hegemónico se ha ido abriendo a la compe-

presidente de la República. El carácter unitario del Poder

tencia y ha permitido el desarrollo de los partidos de oposición, el presidencialismo ha dado lugar a cierta disperautoridad presidencial. En otras palabras, el presidencia-

TRAYECJJ)Rl&amp;S

do. Finalmente, el artículo hace una evaluación de los

práctica del presidencialismo fue principalmente una

sión de poder y al establecimiento de limites efectivos a la

38

lismo no ha permanecido estático, se ha transformado.
Por ello, el propósito de este artículo es doble. Por un lanúento de un régimen presidencialista en México. Por
otro, estudia la forma en que esta práctica constitucional

munes. En este sentido, no es legal ni legítimo que los ciu-

entre los ciudadanos y la administración pública ocasiona

INTRODUCCIÓN

público ciudadano", en Revista del Senado de la República,

cos",enrevista GestiúnyPoliticaPúblúa, vol Vl,núm.1,México:

derecho que el espacio de lo público no sea un lugar para
conductas que incurren en la omisión de los valores co-

Auge y caída del presidencialismo en México
BENITO NA CIF HERNÁNDE Z

- - (1997), "Más acerca del manejo de los funcionarios públi-

En la actualidad, el público ciudadano reclama con

?i México

lRAYECTORlAS

I AÑO 11, NO. 2 j FNERQ-ABRU 2000

Ejecutivo proporciona al gobierno como un todo una capacidad de actuar rápida y ágilmente en la ejecución de las
leyes. Ello se consigue eximiendo al Ejecutivo de los problemas de coordinación en la toma de decisiones que son
típicos de los órganos colectivos.

39

�■ ttllepttla

Auge y caú1a de/, presidenciaJism en México

lt

tlleptll■

Auge y caú1a del presideruia/i,s en México

Otra característica del régimen

la obligación constitucional de las cá-

presidencial mexicano es que el titular

maras del Congreso de dar curso y
resolución a las iniciativas del presi-

del Poder Ejecutivo es elegido directlmente por el electorado y reabe un
mandato cuya duración es fija: seis
años. Este arreglo institucional busca

garantizar la independencia del Poder
Ejecutivo respecto al Congreso. La
permanencia del presidente en su cargo durante los seis años que dura su
administración no depende de las decisiones del Congreso. Está garantizada por la Constitución.
Asimismo, para mantener la independencia del Congreso respecto al
Poder Ejecutivo, la Constitución establece un periodo de servicio fijo para
los diputados y senadores de tres y
seis años respectivamente. El presidente no posee la autoridad para disolver el Congreso. Independientemente de si las mayorías en el Congreso son hostiles o
amigables, el presidente debe conducir su administración
con ellas por el término de su mandato. De igual manera,
el Congreso no puede remover al titular del Ejecutivo.
Ciertamente, tiene la autoridad para someterlo a juicio político por crímenes mayores. Pero éste es un proceso judicial, no un acto político por el cual el Congreso se deshace de un presidente que ha perdido su confianza. El propósito de este arreglo es garantizar la existencia independiente y autónoma de los poderes.

PODERES LEGISLATIVOS
DEL PRESIDENTE

dente. La facultad de iniciativa es un
instrumento constitucional para in-

fluir en la agenda legislativa del Congreso. En la práctica, resulta insuficiente para explicar la influencia del
presidente sobre la agenda del Congreso porque la Constitución no le

La capacidad de veto del presidente no es absoluta.
La Constitución establece que si dos tercios de los legisladores de ambas cámaras volvieran a aprobar la misma iniciativa, el presidente estaría obligado a promulgarla inmediatamente. Pero, organizar mayorias de dos tercios en
contra de una decisión presidencial es una empresa políticamente complicada.

proporciona al jefe del Ejecutivo mecanismos para obligar a las cámaras a
tomar en cuenta sus iniciativas.
En el caso del presupuesto de
egresos, la Constitución refuerza el
poder presidencial de iniciativa. Prohíbe implícitamente a los legisladores
presentar iniciativas presupuestales de
manera independiente. Sin embargo,
el significado práctico de esta provisión es poco claro. La Constitución no
limita la capacidad de los legisladores de introducir cambios a la iniciativa presupuestal del presidente. No hay ningún impedimento constitucional para que aprueben UD
presupuesto sustancialmente distinto.
2) füadtad de -promuJgaciim. La Constitución establece
que una vez que el Congreso ha aprobado una iniciativa, le

PODERES EJECUTIVOS
DEL PRESIDENTE

El principal poder ejecutivo del presidente es la facultad
de nombramiento y remoción de funcionarios de la administración. FJlo asegura la unidad de la administración
en tomo al titular del Ejecutivo. La facultad constitucional
de nombramiento y remoción hace a los funcionarios de

la administración directamente responsables ante el presidente de la República.

Otro poder típicamente ejecutivo del presidente es
un margen de discrecionalidad en la ejecución de las leyes.
La extensión de este margen es bastante variable. En todo
caso es el Congreso quien lo define al legislar. Este margen de discreción al ejecutar las leyes da lugar a la "interpretación ejecutiva".

ca. Necesita que el Congreso le proporcione la legislación
requerida. No hay manera en que el presidente pueda
modificar la legislación existente sin la aprobación del
Congreso. Asimismo, el Congreso no puede fácilmente
imponer cambios de política al Ejecutivo. El presidente estí protegido por su poder de veto.

El presidencialismo en México
se ha caracterizado por una
asombrosa concenwación de
poder en el jefe del Ejecutivo y
por la ausencia de límites
efectivos al poder presidencial.
El resultado de este arreglo constitucional es un sistema de frenos y contrapesos en la producción de políticas gubernamentales. De fonna regular, los cambios en las
políticas del gobierno sólo pueden producirse cuando la
presidencia y las mayoáas en la Cámara de Diputados y

corresponde al presidente publicarla en el Diarw Oficial La

el Senado están de acuerdo. De manera excepcional, el

Constitución establece un plazo de diez días. &amp;e es el mar-

Congreso puede imponer cambios de política al Ejecutivo.
Pero para ello necesita movilizar mayorias especiales de
dos tercios en cada cámara.

gen de discrecionalidad del que el presidente dispone para
decidir si sigue adelante con la promulgación de la nueva ley.
3) Faadtad de vew. El presidente tiene la facultad de

IMPLICACIONES PARA EL PROCESO
DE FORMULACIÓN DE POLÍTICAS

suspender la promulgación de una iniciativa aprobada por
el Congreso y regresarla a las cámaras con sus observa-

La Constitución garantiza al Poder Ejecutivo suficiente
autoridad para continuar con la ejecución de las políticas

ciones para que éstas reconsideren su decisión. Esta facultad convierte al presidente en un actor con capacidad de

La Constitución involucra directamente al presidente en el
proceso de producción de leyes. Le asigna facultades que

veto en el proceso legislativo. Fue diseñada como UD ins-

lo convierten en un actor regular en el proceso legislativo:
J) Faadtad de iniciaJiva. &amp;te es el poder de presen-

de una medida que obliga regularmente al Congreso a tomar en cuenta la opinión del jefe del Ejecutivo antes de

tar propuestas de cambio legislativo. Va acompañada de

aprobar una iniciativa. Sirve para evitar que las cámaras

40

del Congreso usen el Poder Legislativo para imponer
cambios de política al Ejecutivo.

trumento para proteger la autoridad presidencial. Se trata

TRAYECl'ORIAS

I AÑO U, NO. 2 1 FNERQ-ABRH

2000

Yprogramas gubernamentales que han sido aprobados. El
sistema presidencial garantiza que la autoridad ejecutiva
básica nunca se extinga. Sin embargo, la Constitución dispersa el poder para efectuar cambios en las políticas y pro-

gramas del gobierno entre tres actores: el presidente de la
República, la Cámara de Diputados y el Senado. El Ejecutivo no puede por sí solo instrumentar cambios de polítilBAYECTQR!AS

EL PRESIDENCIALISMO EN MÉXICO
A pesar de que la Constitución dispersa el poder, el presidente de la República desarrolló una capacidad extraordi-

naria para producir cambios de política. Los mecanismos
de frenos y contrapesos fueron desactivados en la práctica mediante la unificación del gobierno en tomo a la autoridad presidencial. La presidencia terminó concentrando el poder que la Constitución buscaba dispersar y logró

I AÑO H, NO, 2 j fNFRO:A/!Bll 2000
41

�1 .f .,.,....
Auge y caida del presidencialism en Méxic,o

ll f , .. ,,•••
Auge y caida del presidencialism en Méxic,o

controlar todo el circuito de producción de políticas. El
sistema presidencial establecido por la Constitución fue
sustituido en la práctica por un régimen presidencialista.
Las condiciones que hicieron posible el desarrollo y
la consolidación del presidencialismo en México son de
naturaleza extraconstitucional (Carpizo, 1979). Básica-

La formación de un régimen

de partido hegemónico a
partir de la década de 1930
definió en la práctica el
funcionamiento de la
Constitución.
mente, fue la formación de un régimen de partido hegemónico a partir de la década de 1930 lo que definió en la
práctica el funcionamiento de la Constitución. El partido
hegemónico unificó lo que la Constitución buscaba mantener separado.
A partir de la fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) --ootecesor del actual Partido Revolucionario Institucional (PRI)- en 1929 se fueron creando
las condiciones para el desarrollo de una presidencia con
la capacidad de superar cualquier resistencia.
■ En primer lugar, el PNR surgió como una gran
federación nacional de partidos locales que agrupó a la gran mayoría de los políticos posicionados en cargos públicos en todos los órganos de
gobierno (Lajous, 1979; Garrido, 1982).
■ En segundo lugar, estableció su posición hegemónica induciendo a otras organizaciones a ingresar al PNR mediante recompensas en forma
de cargos públicos y un poderoso sistema de
sanciones que incluía la persecución política.
42

Poco tiempo después de la fundación del PNR,
la posibilidad de desarrollar carreras políticas largas y exitosas fuera de este partido era prácticamente inexistente (Nacif, 1997).
■ En tercer lugar, el PNR desarrolló instrumentos
para premiar la cooperación con la dirigencia del
partido y castigar la indisciplina. Por un lado, la
amenaza de expulsión fue desde un principio un
poderoso instrumento de persuasión. Por otro, la
dirigencia del partido ganó una gran influencia
sobre la selección de candidatos. Este poder puso en sus manos el control sobre el acceso a puestos de elección en el Congreso y el futuro político de diputados y senadores (Nacif, 2000).
■ Finalmente, el presidente de la República logró
apoderarse de la dirigencia nacional del partido.
La independencia respecto al titular del Ejecutivo que originalmente tuvo la dirigencia del PNR
desapareció durante la administración del presidente Cárdenas (1934-1940). El presidente de la
República ganó desde entonces la prerrogativa
de nombrar y remover a la dirigencia nacional
del partido (Garrido, 1982).
El resultado de este proceso fue que la presidencia
obtuvo poderosos instrumentos partidistas para controlar
a las mayorías del PNR en el Congreso (Casar, 1997).
Dado el carácter casi único del PNR y sus sucedáneos, el
presidente como cabeza de su partido ganó no solamente
el control sobre el proceso legislativo regular, obtuvo también la capacidad de modificar la Constitución.
La fusión del Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo
en la figura presidencial a través del partido hegemónico
permitió al presidente realizar los cambios institucionales
necesarios para someter al Poder Judicial. Con el Senado
bajo su control, el presidente asumió informalmente la capacidad de nombrar y remover a los magistrados de la
Suprema Corte. Incluso después de la reinstauración de la
inamovilidad de los magistrados en la década de 1940, el
presidente retuvo la capacidad de promoverlos a puestos
públicos atractivos. De hecho, a pesar del nombramiento
JBAYEC10RIA$

1AÑO u, NO, 2 l ENERO-ABRIL

2000

vitalicio de los magistrados, la Suprema Corte experimentó tasas altas de rotación hasta fechas recientes.
El sometimiento de los gobiernos estatales al poder
presidencial pasó por la extensión del dominio del partido
hegemónico sobre la política local y el uso de las facultades constitucionales del Senado para declarar la desaparición de poderes en las entidades federativas (González,
1987). El dominio de la dirigencia nacional del PRI sobre
los estados se consiguió mediante la supresión de carreras
políticas locales independientes. Ello fue posible gracias a
una reforma constitucional que a partir de 1934 prolubió
la reelección consecutiva de presidentes municipales y diputados estatales, junto con los diputados y senadores del
Congreso de la Unión (Nacif, 1997). La rotación forzosa
de cargos hizo a los políticos locales sumamente dependientes del partido nacional para avanzar sus carreras y
sobrevivir políticamente.
Por otra parte, el control sobre los gobiernos estatales quedaba asegurado mediante un instrumento que la
Constitución ponía en manos del Senado: la remoción de
los gobernadores, la legislatura y el
Tnbunal Superior de Justicia de un
estado mediante la declaración de la
desaparición de poderes. Esta facultad
se utilizó recurrentemente en el periodo de consolidación del partido hegemónico para deshacerse de gobernadores cuya lealtad no estaba garantizada.
La consecuencia de estos cambios fue la transformación de todo el
sistema de gobierno en una compleja
red de patronazgo y clientelismo cuyo
eje era la presidencia de la República.
El poder de nombramiento y remoción del titular del Ejecutivo se extendió más allá de la administración pública, esfera a la que estaba constitucionalmente confinado. llegó a incluir en la práctica a todos los órganos
constitucionales tanto en el gobierno

federal como en las entidades federativas. El resultado fue
la supresión de la separación de poderes y la desactivación
de los mecanismos constitucionales de frenos y contrapesos, y la sobreposición de una estructura centrali7,ada sobre el esquema federalista de la Constitución.

LA CRISIS DEL PRESIDENCIALISMO
TRADICIONAL
La concentración de poder en la presidencia fue vista como una garantía de la gobernabilidad En un país propenso a la crisis y la inestabilidad política, una presidencia poderosa significaba un gobierno con capacidad de reacción
y la fuerza suficiente para mantener el orden social.Y efectivamente, el gobierno mexicano desarrolló una extraordinaria habilidad de poner en práctica a través del Poder
Ejecutivo cambios radicales de política que respondían a
situaciones emergentes. Una vez que el presidente se pronunciaba, no había ninguna fuerza política capaz de detener sus iniciativas. Esta pauta de funcionamiento del gobierno mexicano
se manifestaba mediante recurrentes
shocks de política instrumentados por
la presidencia. En ocasiones, estos
shocks de políticas tenían un carácter
dramático como en el caso de los decretos de expropiación de la banca y el
establecimiento del control de cambios anunciados sorpresivamente por
el presidente López Portillo en su último informe de gobierno.
Sin embargo, el presidencialismo era al mismo tiempo la causa de
las crisis recurrentes que buscaba resolver. En efecto, un gobierno fuerte
servía para hacer frente a situaciones
de emergencia, pues tenía la capacidad de introducir las correcciones de
política necesarias sin importar qué
tan drásticas fueran. Pero la existencia

La concentración de

poder se vio como
garantía de
gobernabilidad. Una
presidencia poderosa
implica un gobierno
con capacidad de
reacción y fuerza
para mantener el
orden social.

TRAYECTORIA$ 1 AÑO U, NQ. 2

i ENFRO:AflBII 2000

43

�de un gobierno fuerte significaba, por otro lado, la desactivación de controles y mecanismos de supervisión independientes con la capacidad de detener al Poder Ejecutivo
y obligarlo a justificar sus iniciativas. El resultado era un círculo vicioso. El presidencialismo daba lugar a abusos y excesos de autoridad que se traducían en graves errores de
política. Con el tiempo, los efectos de estos errores daban
lugar a situaciones de emergencia que a su vez. sólo podían
enfrentarse mediante la centralización del poder.
&amp;te círculo vicioso ha sido una de las causas estructurales de la crisis del presidencialismo en México. El régimen presidencialista mexicano ha mantenido regularmente bajos niveles de confianz.a y credibilidad en el gobierno,

44

que cíclicamente disminuyen hasta alcanzar puntos críticos. La confianza y la credibilidad en las instituciones son
dos activos sociales fundamentales. Sin ellas es imposible
que los actores sociales cooperen para mantener el orden o
producir bienes colectivos. La confianza y la credibilidad
en las instituciones son esenciales para propiciar el crecimiento económico, _pues pemúten reducir costos de transacción (North, 1993). Quizás uno de los indicadores más
directos de la crisis del régimen presidencialista mexicano
durante la década de 1980 fue la fuga de capitales y los pobres niveles de inversión privada (Flizondo, 1995).
Otra de las causas estructurales de la crisis del presidencialismo tiene que ver con las tensiones internas dentro del partido hegemónico sobre el cual descansa. La
principal fuente de tensiones dentro del partido hegemónico ha sido la sucesión presidencial. El conflicto de ambiciones entre potenciales candidatos y el faccionalismo
que genera la selección del candidato presidencial del PRI
ha sido la principal fuente de crisis políticas desde la fundación del partido. El problema ha sido mantener la unidad del partido y evitar que las facciones perdedoras en el
proceso de selección del candidato presidencial abandonen el partido y se conviertan en oposición electoral.
Las fracturas internas durante las sucesiones presidenciales de 1940, 1946 y 1952 constituyeron las amenazas más importantes a la hegemonía del PRI y al régimen
presidencialista hasta la década de 1980 (Langston,
1995). Durante 36 años, se logró evitar que la disidencia
interna se convirtiera en oposición electoral al PRI en los
comicios presidenciales. Para ello se aumentaron las sanciones al activismo político a favor de potenciales candidatos y se establecieron fuertes controles legales al registro
de candidaturas. A partir de 1946, los aspirantes a la presidencia necesitaban la postulación de un partido con registro oficial para poder competir en las elecciones (Paoli,
1985). Los requisitos para el registro de nuevos partidos
se incrementaron sucesivamente y, si eso no era suficiente, el registro de partidos estaba controlado por la propia
administración (Molinar, 1991).
Sin embargo, la profunda crisis económica y la
pérdida de credibilidad y confianza en la autoridad preJRAYECIQRIAS

! AÑO 11, NO. 2 1ENEJIO::Al!BII 2000

sidencial que se experimentó durante la década de
1980, crearon las condiciones para la formación de un
amplio movimiento de disidencia al interior del PRI durante la sucesión presidencial de 1988. La expulsión de
los lideres de la disidencia precipitó su transformación
en oposición electoral bajo la candidatura presidencial
de Cuauhtémoc Cárdenas. El resultado fue el mayor
movimiento electoral de oposición al PRI en su larga
historia como partido en el poder. De acuerdo con cifras oficiales, abiertamente disputadas por la oposición,
el PRI experimentó una caída en su apoyo electoral de
15 por ciento.
Las elecciones de 1988 no acabaron con la hegemonía del PRI, pero iniciaron el proceso de demolición
del régimen institucional que garantizaba el dominio del
PRI sobre la política en México. Las reformas electorales
que se introdujeron en los años posteriores establecieron
restricciones institucionales a la capacidad de la administración de manipular los resultados de las elecciones a favor del PRI (Crespo, 1995). El.lo se ha conseguido poniendo al órgano encargado de organizar las elecciones
fuera del control presidencial. Por otro lado, la fractura del
PRI en 1988 se tradujo en un importante crecimiento de
los partidos de oposición en la Cámara de Diputados que
despojó al presidente y su partido de la capacidad de modificar la Constitución

EL PROCESO DE REFORMA
DEL PRESIDENCIALISMO

1. Rda:cüm de la presidencia con el Congreso
El crecimiento de los partidos de oposición ha transformado la tradicional subordinación del Congreso a la presidencia de la República, una de las condiciones necesarias para el mantenimiento del régimen presidencialista.
Mientras el PRI ha contado con la mayoría en la Cámara
de Diputados y el Senado, el presidente ha podido controlar la toma de decisiones en los dos principales órganos de gobierno con la autoridad constitucional suficiente para frenar al Poder Ejecutivo. Hay dos tipos de
lRA\'ECJJIBIAS

j AÑO U, NQ. 2 j ENFRO-ABRJL 2000

mayorías en cada cámara que son relevantes para el proceso de formulación de políticas gubernamentales:
a) Las mayorías constitucionales formadas por dos
terceras partes de cada cámara. Estas mayorías
tienen el poder de aprobar cambios a la Constitución.
b) Las mayorias legislativas formadas por la mitad
más uno de los asistentes a las sesiones de cada
cámara. Estas mayorías tienen el poder de aprobar cambios a todo tipo de legislación secundaria (no constitucional).
El régimen presidencialista, tal como se desarrolló
en México en la década de 1930, supuso la concentra-

Las elecciones de 1988 no
acabaron con la hegemonía
del P~ pero empezaron a
demoler el régimen que le
garantizaba el dominio sobre
la política en México.
ción en el titular del Ejecutivo tanto del poder de conseguir cambios a la legislación secundaria, como el de mo-

dificar la Constitución La capacidad de realizar cambios
constitucionales ha sido importante para instrumentar
cambios de política en áreas reguladas por la Constitución.
El crecimiento de la oposición en 1988 despojó al
presidente de la República de la capacidad de modificar la
Constitución mediante el voto disciplinado de los legisladores del PRI. El presidente se vio partir de entonces en
la necesidad de conseguir aliados entre los partidos de
oposición para formar, junto con el PRI, mayorías constitucionales en la Cámara de Diputados.

a

45

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Auge y aáda del presidencialismo en México

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Auge y aáda del presidenciaJisr en México

Una caída adicional en el apoyo electoral del PRI en
1997 activó un contrapeso aún más importmte al poder
presidencial. Fl PRI perdió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y con ello la capacidad de proporcionar al presidente la legislación necesaria para instrumentar las iniciativas de política formuladas por la administra-

Se puede afirmar que al
menos durante la segunda
mitad de la administración
del presidente Zedillo) el
presidencialismo ha sido
desactivado.

miento de magistrados que el presidente de la República
terna en la práctica, también controlaba el acceso a otras
posiciones políticas que resultaban atractivas para los integr-antes de la Suprema Corte de Justicia.
Asimismo, el Poder Judicial estaba sustancialmente
restringido en México por la cobertura y el alcance del juicio constitucional. Había solamente dos tipos de juicio
constirucional: el faicio de amparo y el juicio de contruversia

constitucúmal.. El primero se restringía a la protección de
garantías individuales y el segundo a la adjudicación de
disputas jurisdiccionales entre el gobierno federal y los
gobiernos estatales. Ninguno de los dos le daba al Poder
Judicial una capacidad efectiva de detener al Poder
Ejecutivo. En el caso del juicio de amparo, aun cuando el
fallo de la Suprema Corte fuera desfavorable para la administración, sus efectos eran limitados. Protegía sólo a
aquellas personas que iniciaron la querella. Para los demás, la acción del Ejecutivo seguía siendo válida, a pesar
de que la Suprema Corte la hubiese declarado inconstitucional. En el caso del juicio de controversia constitucional,
sólo afectaba relaciones intergubernamentales, que de

ción. Sin esta mayoría una de las características fundamentales del régimen presidencialista tradicional está au-

cualquier forma estaban reguladas por mecanismos partidistas más que constitucionales.

sente. Por esta razón, se puede afirmar que al menos durante la segunda mitad de la administración del presiden-

Las instituciones que regulan las relaciones entre el
presidente y el Poder Judicial cambiaron sustancialmente

te Zedillo, el presidencialismo ha sido desactivado. Sin una

con la reforma constitucional de 1994. Esta reforma buscó

mayoría en la Cámara de Diputados, el Poder Ejecutivo
ha quedado sometido al control de actores independientes

promover la autonomía de los magistrados de la Suprema
Corte de Justicia y de los jueces mediante dos métodos.

con la motivación para defender la esfera de autoridad
que han capturado y la capacidad de frenar las iniciativas

Prim~ se establecieron candados que prohiben a los magistrados ocupar puestos públicos durante un plazo razonablemente largo después de abandonar sus funciones en la
Suprema Corte de Justicia. Segundo, se establecieron incentivos para promover la carrera judicial. Por otro lado, la
reforma de 1994 también incrementó la esfera de autoridad
del Poder Judicial. &amp;tableció una nueva modalidad de juicio constitucional, eljuicüJ acción de inconst:itucionalidad (Fix,
?.amudio y Cosío, 19%). Este juicio habilita a minorias de
al menos un tercio de la legislatura a iniciar juicios de inconstitucionalidad a leyes aprobadas por el cuerpo en el
cual sirven. Fl fullo del Poder Judicial en estos casos tiene
efectos generales y puede anular la legislación aprobada.

presidenciales.

2. Relación de la presuiencia con el PoderJudiciol
Fl sometimiento del Poder Judicial al Ejecutivo se ha fundado principalmente en dos factores: la influencia del presidente sobre las carreras de jueces y magistrados y la limitada esfera de autoridad constitucional del Poder Judi-

cial Los mecanismos constirucionales para preservar la
autonomía del Poder Judicial consistían básicamente en
las garantías de permanencia en el cargo. Estas garantías
resultaron insuficientes. Aparte del poder de nombra-

46

TRAYECJQRLlS

I AÑO U, NO. 2 1ENERO-ABRIL 2000

3. Relación de la presidencia con los gobernadores
El crecimiento de la oposición se ha reflejado en mayor
competitividad electoral en los Estados. Desde luego, la
presencia de la oposición en las entidades federativas es
variable. Mientras en algunas la oposición ha sido capaz
de convertirse en primera fuerza electoral y capturar la gubernatura o despojar al PRI de la mayoría en el Congreso
local, en otras su avance ha sido más lento. En aquellos estados donde la oposición ha ganado la gubematura, la influencia del presidente de la República sobre la política lo-

cal ha disminuido sustancialmente. Ahl, el electorado ha
desactivado los mecanismos partidistas que garantizaban
el sometimiento de las autoridades políticas estatales al gobierno federal (Mizrahi, 1995).
Pero el crecimiento de la competitividad electoral
en los estados también está modificando la relación entre los gobernadores del PRI y el presidente de la
República. En primer lugar, la competitividad electoral

ha obligado al PRI a modificar sus métodos tradicionales de selección de candidatos mediante el cual el presidente tenía la facultad de asignar la candidatura del partido (Langston, 1998). En la medida en que los partidos
de oposición se han convertido en amenazas reales en las
elecciones de gobernador, la personalidad y el carisma
personal de los candidatos han pasado a ser factores
electorales decisivos. El PRI debe posrular candidatos reconocidos y populares con la capacidad de ganar las
elecciones y con este fin ha introducido el método de
elecciones primarias. Al pasar la decisión de la dirigencia
nacional del PRI a las bases militantes del partido, los
candidatos a gobernador han adquirido una independencia sin precedentes que se empieza a reflejar en una
creciente autonomía de las administraciones estatales del
PRI respecto al presidente de la República y el gobierno
federal.

4. Relacián de la presidencia con el PRI
El crecimiento de la oposición está cambiando la relación
entre la presidencia de la República y el PRI. La competitividad electoral está poniendo cada vez mayores limites a
la influencia del presidente de la República y la dirigencia
lBAYEcmRLAS

I AÑ0 H, No, 2 1 FNERO-AflR1t 2000

nacional del PRI en la selección de candidatos. Esto se debe a dos razones. En primer lugar, los partidos de oposición se han vuelto opciones cada vez más atractivas para
los políticos del PRI. Cuando los políticos del PRI ven sus
aspiraciones frustradas por una decisión de la dirigencia y
observan que tienen posibilidades reales de ganar la elección, pueden optar por la candidatura de un partido de
oposición. El crecimiento de los partidos de oposición los
ha transformado en opciones para sobrevivir políticamente, incluso si pierden esa elección particular. Por otra parte, los dirigentes de los partidos de oposición tienen incentivos para posrular a un candidato proveniente de las
filas del PRI si ello contribuye a aumentar la base electoral
del partido.
En segundo lugar, la mayor competitividad electoral está convirtiendo el ''voto personal" en un factor
decisivo en las elecciones. El voto personal es aquel que
los candidatos movilizan gracias a sus características
personales independientemente del partido que los postula. El voto personal se ha vuelto un factor de gran im-

La competitividad electoral

está limitando cada vez más
la influencia del presidente de
la República y la dirigencia
nacional del PRI en la
selección de candidatos.
portancia en las elecciones de gobernador y de presidencias municipales importantes. Muy probablemente
tendrá también un peso decisivo en las elecciones presidenciales del 2000. El desarrollo de este fenómeno significa que el PRI no puede darse el lujo de posrular candidatos poco conocidos y sin una buena reputación per-

47

�1 f ... , •••

81 tb9pjlll~

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Auge Y e,ai,da del. presiáencia1ism en

Auge y caída del. presideru:ialismo en México

M'.
e:xzco

la medida en que estos factores empiecen a
sonal. En
di
contar de manera decisiva en la selección de los can datos, los políticos del PRI tendrán incentivos para cultivar una reputación personal, más que para obedecer
disciplinadamente a los dirigentes del partido. La consecuencia es entonces una menor centralizació~ del poder en manos de la dirigencia nacional y el presidente de
la República.

5. Relación de kz presidencia wn el secwr privado
Fl desarrollo del presidencialismo en México tuVO ~onse. políticas muy importantes. La concentraoon .del
cuencas
,
poder en la presidencia significó en la práctica la supresion
de restricciones a la intervención del Estado en la economía. Con los mecanismos de frenos Y contrapesos d~ctivados, el Poder Ejecutivo asumió el control ~entralizado
de los instrumentos del gobierno para interverur en la economía. Ello significaba por una parte que el manejo ~e las
principales variables de política económica (gasto, mversión, ingreso y déficit gubernamentales) era una prerroga-

tiva del presidente de la República (Heredia,_ 199~)- Por
otra parte, también significaba que el Poder Eiecuttvo poseía una enorme capacidad para modificar de~~os de
propiedad Y cambiar el marco regulatorio de acttvidades
económicas (Flizondo, 1995).
.
El poder para modificar derechos de propiedad en
la práctica afectó sólo a sectores especificos de la econo·cu1armente vulnerables aquellos sectomía. Fueron part1
,.
res como el agrícola, donde existían razones polín~ pareasignación de derechos de propiedad.
rauna regular
, .
Otros sectores afectados fueron los llamados "estrategtcos" como energía y comunicaciones. Se trataba de sectore: controlados por empresas extranjeras ante los cuales el gobierno se sentía muy vulnerable._S~ embargo, la
. . , de la banca en 1982 modifico
expropiaoon
. las conven.
ciones establecidas y mostró que la capaodad del p~~dente para modificar derechos de propiedad no terna limites (Elizondo, 1995) .
Fl poder de modificar el marco regulatono de 13:8
actividades es quizás la clave para entender la vulnerabili. del sector pnva
· d o respecto al Poder
dad y dependencia
Ejecutivo. El resultado fue el establecimiento de vinculos
corporativos y clientelistas entre el sector privado y el gobierno. Las organizaciones del sector privado opera~an
como grupos de interés, "buscadores de rentas", ~edian.
· p ara modificar el
te sus negociaciones con el E¡ecuttvo
marco regulatorio de sus sectores. Fl presidente otorgaba
al sector privado mediante regulaciones que lo prorentas
· nab
tegían de la competencia externa, qu~ 1~ proporoo an
acceso a insumos subsidiados, que limitaban la competencia interna, etc.
La crisis fiscal del Estado y el colapso de la co~fianza Y credibilidad en el Estado provocru:on en la dela tranSforrnación de las relaoones entre el
cada d e 1980
M' .
gobierno presidencialista y el sector privado en ~xico.
Para enfrentar los problemas financieros del g~biemo
fue necesario reducir el tamaño del Estado m~te la
. . . , de empresas públicas y la contracoon del
pnvattzaoon
.
. .
to
gubernamental.
Ambas
medidas
limitaron
sus~gas
· de transfenr
cialmente la capacidad del Poder E.,ecunvo
.
rentas y subsidios al sector privado. Las nuevas restncJRAYECTORlAS

I AÑO u, NO. 2 1 FNfRO:ABRIL 2000

clones erosionaron los vinculos clientelares entre la presidencia y las corporaciones empresariales, industriales y
comerciales.
Las medidas tomadas para incrementar los niveles
de confianza y credibilidad entre los inversionistas del sector privado fueron decisivas para establecer limites al poder presidencial. La estrategia adoptada por el gobierno
mexicano, sobre todo a partir de la administración del presidente Salinas, fue la de crear garantías institucionales de
que el marco normativo y los derechos de propiedad dejarian de ser modificados discrecionalmente por el Poder
Ejecutivo.

FORTALEZAS Y DEBILIDADES DEL
PRESIDENCIALISMO AL CIERRE DEL
SIGLO
1. Fortalezas
La presidencia ha sido tradicionalmente una importante
fuente institucional de liderazgo dentro del gobierno. A
pesar del acotamiento de sus poderes informales, la presidencia de la República ha mantenido su capacidad de iniciativa. El Poder Ejecutivo sigue siendo el lugar donde se
articulan las iniciativas de política.
El acotamiento de los poderes informales del presidente ha significado un awnento en la credibilidad del go-

a) Iistabkcimienw de acuerdos internocúmal.es en ma-

teria de comercio. Esta estrategia inició con el ingreso de México al Acuerdo General de Tarifas y
Aranceles, conocido por sus siglas en inglés
GATT, en 1986. El paso más importante, sin
embargo, fue la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (ILCAN). El
TCI.AN representa un compromiso creíble de
que las reglas de comercio con los socios más
importantes no serán modificadas fácilmente y,
al mismo tiempo, una poderosa restricción al poder presidencial.
b) La auwnomía del. banco c.entral,. Esta medida busca incrementar la confianza entre los agentes
económicos acerca del comportamiento responsable del gobierno en materia financiera. Constituye una limitación institucional a la capacidad
del Poder Ejecutivo de recurrir a la emisión de
circulante como método para financiar el déficit
público.
c) Lafarmacüm de órgarws reguladores independient.es.
Su propósito es convencer a los inversionistas de
que los cambios en las regulaciones de determinados mercados y sectores responderá a criterios
técnicos imparciales. Se trata de un compromiso
institucional que limita la capacidad del Ejecutivo de recurrir a las prácticas clientelares del pasado.
1RAYECTORlAS

I Allo U, NQ. 2 1 ENERO-ABRIL 2000

El acotamiento de los poderes
inf ormales del presidente -que
mantiene su poder de
iniciativa- ha significado un
aumento en la credibilidad del
g obierno mexicano.
bierno mexicano. En tanto las políticas dependan de mecanismos institucionales efectivos más que de la voluntad
del presidente, la confianza en el gobierno awnenta. Esto
es válido tanto en lo que concierne a la organización de las
elecciones, como a la política monetaria.
Una de las ventajas de la descentralización del poder es que la confianza y la credibilidad de una administración ha dejado de estar en juego cada vta. que se presenta un conflicto. Uno de los problemas del gobierno
presidencialista era que todos los problemas involucraban
a la figura presidencial, aunque cayeran fuera de su jurisdicción. Conforme el poder se descentraliza la responsabilidad política, también.

49

�• f ......

.

11 .........

Auge y caúfa del, presidencialismo en Méxuo

Auge y caúia del, presidenciaJism en México

autoridad del presidente en lo que se refiere a la aprobación del presupuesto. En particular, el texto constitucional
da lugar a diferentes interpretaciones en lo que se refiere a
la validez del veto presidencial sobre el presupuesto de
egresos aprobado por la Cámara de Diputados. La Suprema Corte de Justicia podría declarar el veto inválido y obligar al presidente a ejecutar un presupuesto contrario a su
programa de gobierno. Alternativamente, la Suprema
Corte podría sostener el veto presidencial y obligar al presidente y a la Cámara de Diputados a conciliar sus diferencias. La intervención de la Suprema Corte no es una
solución práctica, porque consumiría mucho tiempo y
prolongaría la incertidumbre.

EL FUTURO
DEL PRESIDENCIALISMO:
ESCENARIOS POSIBLES

La activación de contrapesos al Poder Ejecutivo en
el Congreso obliga al presidente de la República a buscar
con mayor regularidad el apoyo de la opinión pública para conseguir la aprobación de sus iniciativas. Con un
Congreso sin mayoría, el éxito de una administración depende del apoyo que la presidencia consiga en la opinión
pública. Pero, el presidente de la República sigue siendo la
institución con mayor capacidad para movilizar a la opinión pública. En el futuro los presidentes tendrán que hacer uso de este poder con mayor regularidad.
México cuenta con una presidencia constitucionalmente fuerte. La autoridad ejecutiva básica que le
proporciona la Constitución le permite defender su esfera de autoridad y continuar con la ejecución de programas y políticas establecidas. Posee el poder de veto para
evitar que el Congreso le imponga cambios de política.
Asimismo, tiene una gran hbertad para armar su administración.
El presidente de la República sigue siendo la principal figura política dentro de su partido. A pesar de las nue-

50

vas limitaciones a su capacidad para intervenir en la selección de candidatos, el presidente puede aún e¡ercer una
influencia importante y los poderes disciplinarios que
puede ejercer mediante su partido le garantizan el apoyo
de sus fracciones parlamentarias en el Congreso.

2. Debilidades
La activación de contrapesos al Poder Ejecutivo ha modificado el equilibrio sobre el cual descansaba la gobernabilidad en México. Sin una mayoría partidista en el Congreso no hay garantías de que se produzca la legislación para
instrumentar cambios de política necesarios. Si el conflicto entre la administración y los partidos de oposición se
poiariz.a, se corre el riesgo de que el gobierno no pueda
responder con cambios de política a nuevas situaciones.
Este riesgo es particularmente grave en el caso de la
aprobación del presupuesto de egresos. En este caso un
conflicto abierto entre el Poder Ejecutivo y una mayoría
opositora en la Cámara de Diputados desataría una crisis
constitucional. La Constitución no delimita claramente la
IBAYECIDBIAS I ANO

n, NQ. 2 1 ENFBO:ABBII 2000

La dispersión de poder que ha ocurrido en las dos últimas
administraciones es irreversible en muchos aspectos. Los
cambios institucionales continuarán promoviendo la independencia de muchos actores, tanto dentro como fuera
del gobierno. La firma del 1LCAN, por ejemplo, profundizó la internacionali7.ación de la economía mexicana. El
retomo a los esquemas clientelistas que moldearon las re- •
laciones entre el gobierno y el sector privado es impensable. Los actores económicos han ganado una independencia que no sólo se ve firmemente asegurada, sino que
seguirá acrecentándose en el futuro.

Asimismo, la restauración de la hegemonía del PRI
parece hoy en dia inconcebible. Existen firmes garantías institucionales para la supervivencia y el desarrollo de los partidos de oposición. Las tendencias hacia la descentral.iz.ación
política promovidas por los crecientes niveles de competitividad electoral en los estados son incontenibles. Los nuevos
márgenes de independencia del Poder Judicial serán reforzados por los cambios en el entorno político y los efectos
acumulados de la reforma constitucional de 1994.
Sin embargo, el futuro del régimen presidencial mexicano depende también de las decisiones del electorado
1RAYEcmRLtS

j ANO U, NO, 2 1fNFRQ-ABBH

2000

en el año 2000. Si el PRI experimenta una recuperación,
el proceso de dispersión de poder experimentado en la segunda mitad de la administración del presidente Zedilla se
revertirá parcialmente. El PRI, además de retener la presidencia y la mayoría en el Senado, podría conseguir nuevamente la mayoría en la Cámara de Diputados. Como

La dispersión de poder que ha

ocurrido en las dos últimas
administraciones es irreversible
en muchos aspectosj los cambios
promoverán la independencia
de muchos actores sociales.
consecuencia se restablecería la unificación del Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo en la figura presidencial. Los
contrapesos constitucionales a los que actualmente se ha
enfrentado el presidente Zedillo durante la segunda mitad
de su administración serían desactivados. La presidencia
recuperaría, al menos en parte, su capacidad de orquestar
cambios comprensivos de política.
Si el crecimiento de los partidos de oposición continúa en las elecciones del 2000, el proceso de dispersión de
poder seguirá avanzando. Aquí hay tres escenarios posibles. En primer lugar, el PRI podría conservar su posición
como primera fuerza electoral. Ello le permitiría retener la
presidencia, pero sin mayoría en la Cámara de Diputados
y una mayoría muy disminuida en el Senado. El resultado
seria una administración del PRI enfrentada a fuertes contrapesos en la Cámara de Diputados, pero con la capacidad de frenar a la oposición en el Senado. Dentro de este
escenario, un factor relevante sería cuál de los dos partidos
de oposición importantes logra posicionarse como segunda fuerza electoral. Si es el PRD, seria una polarización

51

�l'f ........

• f .........

Auge y c.aida del presidenciaJism en Méxuo

Auge y c.aida del presidencialism en Méxuo

ideológica en el sistema de partidos en tomo a la actual política económica. Si es el PAN, seria señal de un mayor consenso en tomo a la política económica.
En segundo lugar, existe la posibilidad de que alguno
de los partidos de oposición desplace al PRI como primera
fuerza electoral Experimentaríamos por primera vez una

Restaurar la hegemonía del
PRI parece hoy inconcebible.
Existen firmesgarantías
institucionales para la
supervivencia y el desarrollo de
los partidos de oposición.
administración no priísta. La fuerza y la capacidad de esta
administración dependeria de la magnitud de su base de
apoyo electoral Si un partido de oposición logra capturar la
presidencia con una mayoría reducida, la primera experiencia de alternancia en el poder darla lugar a una administración débil Se trata de un escenario de alto riesgo. Seóa
muy dificil para esta administración satisfacer expectativas
y cumplir con un mandato de cambio. Se enfrentaría a poderosos contrapesos en el Congreso que la obligarian a negociar su programa de gobierno con otroS partidos.
En tercer lugar, en la contienda electoral del año
2000, alguno de los partidos de oposición podría conseguir
un avance sustancial que le permitiera no sólo desplazar al
PRI como primera fuerza política sino también ganar la
mayoría al menos en la Cámara de Diputados. Éste sería
un escenario de alternancia en el poder menos riesgoso y
complicado. La nueva administración enfrentaría menos
obstáculos para armar su programa de gobierno y tendría
el respaldo suficiente en el Congreso para negociar con
mayores ventajas la aprobación de sus iniciativas.

52

LA AGENDA POR REALIZAR
PARA ESTABLECER UN RÉGIMEN
PRESIDENCIAL DEMOCRÁTICO
Y EFICAZ
Fijar reglas claras y -predecibles para la aprobacüm
del presupuesto.
Al respecto hay dos posiciones claramente diferenciadas.
Por un lado, la que busca establecer los mecanismos de
frenos y contrapesos en la aprobación del presupuesto. De
acuerdo con esta posición, la aprobación del presupuesto
debe seguir el proceso legislativo normal. Se debe someter
la iniciativa del presupuesto de Egresos a la revisión del
Senado y garantizar al presidente el poder de veto. :Esta alternatiw no cancela la posibilidad de una parálisis gubernamental; sólo garantiza el equilibrio de poderes. Evita
que la Cámara de Diputados tenga la capacidad de prevalecer sobre el Senado y el Ejecutivo en la aprobación del
presupuesto. La otra posición busca evitar que el desacuerdo entre el Ejecutivo y la legislatura conduzca a una
parálisis del gobierno. Para ello se sugiere que si no existe
acuerdo entre el presidente y la legislatura, el Ejecutivo
tenga la autoridad para seguir aplicando el presupuesto
del año anterior.
Otro aspecto del sistema presidencial mexicano que
estará sujeto a revisión es el poder de nombramiento del
presidente de la República. Actualmente, existen muy pocos controles institucionales al poder de nombramiento
del presidente. Con algunas excepciones -notablemente la
del procurador general de Justicia-, el presidente no está
obligado a rendir cuentas respecto a la integración del gabinete. Sin embargo, el nombramiento de secretarios de
:Estado es una de las decisiones más importantes que un
presidente toma durante su administración. Seria conveniente que esta decisión se sometiera al escrutinio público
y que el presidente se viera obligado a justificarla y defenderla. Un mecanismo institucional para conseguirlo es someter los nombramientos de secretarios de :Estado a la
confirmación del Senado. FJlo introduciría un contrapeso
que podría obligar al presidente a rendir cuentas a la opinión pública sin debilitar su autoridad ejecutiw.
JRAYECIOBIA.5 1 AÑO 11, NA, Z I fNFRQ-ABBII 2000

Una de las innowciones constitucionales que seguramente figurará en la agenda de la revisión del sistema
presidencial mexicano es la introducción de la figura de jefe de Gabinete. Se trata de una institución cuyo fin seria
promover la cooperación entre el Poder Ejecutivo y el
Congreso. Argentina adoptó esta figura constitucional en
1994. El jefe de Gabinete es nombrado por el presidente
de la República, pero también es responsable políticamente ante el Congreso. El Congreso lo puede remover
por mayoria de votos de cada una de las cámaras.,&amp;,,

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53

�1 t .........

Desafueros del poder

ltlhpMI•

Desafueros del poder

ANA

Desafueros del poder

vantes que el excesivo formalismo judicial tiene en México. El núcleo central del argumento es que el formalismo

La política de decidir sin resolver

judicial ha hecho que los tnbunales federales hayan dejado de desempeñar la función primaria que tienen en un

LAURA

MAGALONI Y LAYDA

1. INTRODUCCIÓN

Estado de derecho, que no es otra que restablecer de forma eficaz la paz social y controlar los limites constirucio-

NEGRETE

al Poder Judicial Federal y, en muchos casos, sus senten-

cias son definitivas, ya que la apelación a una instancia jul Poder Judicial Federal ha sido el "gran ausente"

E

en este periodo crucial de la historia mexicana.

En la última década hemos podido presenciar un

dicial superior es, en la práctica, poco frecuente.
Ello justifica que el tercer apartado esté dedicado a

cambio importante en el debate entre partidos

analizar los patrones de conducta de los jueces de Distrito.
En esta sección se analizarán, en primer término, algunas

políticos; en el equilibrio de poderes entre Ejecutivo y
Congreso; en la relación de la federación con los estados,

variables cuantificables que demuestran que la justicia federal se caracteriza por su excesivo formalismo. Como se

en la participación política de la sociedad civil y de los me-

verá, hoy en dia, dos de cada tres demandas de amparo

dios de comunicación. Sin embargo, los tnbunales federales no han cambiado sustantivamente sus viejos patrones

terminan con una sentencia de sobreseimiento: esto es, el
juez estima que el demandante no cumplió con los requi-

de conducta ni su relación con los otros poderes.
Este ensayo tiene por objeto analizar los patrones de

sitos de forma que condicionan la procedencia del ampa-

conducta de los jueces federales al momento de resolver
disputas entre el ciudadano y la autoridad, así como las

ro. Una sentencia de sobreseimiento, en términos prácticos, significa que el juez decide el caso, pero no resuelve el
conflicto; no determina si es o no constirucional el acto de

implicaciones sociales que dicha conducta judicial tiene

autoridad reclamado.

para el país. Para ello, comem.aremos exponiendo brevemente cuál es la función pública que los tnbunales fede-

Al respecto, la pregunta que cabe responder es, precisamente, cuál es la racionalidad que subyace a esta con-

rales tienen en un régimen democrático. Como se verá, el

ducta formalista de los jueces. La hipótesis que se plantea es

Poder Judicial Federal tiene a su cargo una de las funciones públicas más importantes: proteger al ciudadano fren-

que las excesivas tasas de sobreseimiento se deben a los incentivos que tienen los jueces, en ténninos del éxito de su

te al ejercicio arbitrario del poder, garantizando la eficacia
de sus derechos fundamentales y hbertades públicas. El

carrera judicial, al cumplir con la poatica de abatimiento del

juicio de amparo es el mecanismo que tienen los ciudadanos para demandar, ante un tribunal federal, a cualquier

hace varias décadas. La regla no escrita es que el ''buen
juez" es aquel que resuelve el mayor número de asuntos con

autoridad que haya violado sus derechos.

relación a su carga anual de trabajo y no el que mejor im-

rezago que existe al interior del Poder Judicial Federal desde

píricamente cómo desempeñan tal función los jueces fe-

parte justicia. Para demostrar empíricamente esta hipótesis,
se anali7.arán las variables de tasas de rezago, cargas de tra-

derales, es nec'esario analizar en forma esquemática algunas características generales del juicio de amparo y de la

bajo y tasas de sobreseimiento, en series de tiempo que
comprenden los años de 1940 a 1998, y se elaborarán dos

organización del Poder Judicial Federal. Como veremos,
los juzgados de Distrito, que son los órganos jurisdiccio-

modelos matemáticos capaces de explicar la conducta de
los jueces de Distrito al momento de emitir una sentencia.

nales que se encuentran en la base de la pirámide del sis-

Fmalrnente, el último apartado concluye con un

En segundo término, y antes de pasar a analizar em-

tema de justicia federal, son la principal puerta de entrada

54

análisis de las implicaciones sociales y políticas más releTRAYECTORIA$ 1 AÑO H, NO- 2 1 ENERO-ABRO

2QOO

nales y legales del poder. Ello ha hecho que los conflictos
sociales se desplacen a la arena política, y que la eficacia
plena de los derechos fundamentales y libertades públicas
del ciudadano aún no sea una cabal realidad en nuestro
país. Mientras que ello sea así, por más transparentes,
equitativos y legales que sean los procesos electorales y
otros aspectos de la vida política del país, la democracia
mexicana estará truncada.

2. LA FUNCIÓN PÚBLICA
DE LOS TRIBUNALES FEDERALES
Los tribunales federales en México tienen a su cargo una
de las funciones públicas más importantes que existen
en una democracia: garantizar al ciudadano que el poder
se someta al derecho, en concreto, a la Constitución. A
través del juicio de amparo, todo individuo puede demandar a cualquier autoridad, estatal o federal, que haya afectado arbitrariamente su patrimonio, su integridad

fisica o cualquier ámbito de libertad protegido por la
Constirución. El juez, si estima fundada dicha demanda,
dejará sin efectos la ley o el acto reclamados, de tal modo que, dentro de la esfera de acción individual del demandante, se restablezca la plena eficacia del derecho lesionado.'
Este control judicial de los actos de poder, comúnmente denominado "justicia constirucional", constituye

un ingrediente esencial de un régimen democrático.
Desde la óptica de la teoria constitucional contemporánea,
el Estado democrático es necesariamente un Estado de
derecho (Aragón, 1989: 32). Lo cual no sólo significa que
los poderes deben actuar de acuerdo con lo dispuesto por
la ley, ya que ello también puede suceder en un régimen
totalitario. Un Estado de derecho, además de ser un "gobierno de leyes y no de hombres", organiza el poder a partir de determinados supuestos (división de poderes, elec-

ciones periódicas, pluralismo político, principio de legalidad, etc.) y con determinados contenidos sustantivos, entre los que destaca principalmente el catálogo de derechos
fundamentales y libertades públicas de los ciudadanos
(Santarnaría, 1988: 130). Este entramado de principios

FJ artía.tlo 80 de la Ley de Amparo señala: La sentencia que conceda el amparo tendrá por objeto restituir al agraviado en el goce de la
garantía individual violada, restableciendo las cosas al estado en el
que se encontraban antes de la violación, cuando el acto reclamado
sea de carácter posióvo, y ruando sea de carácter negativo el efecto
del amparo será obligar a la autoridad responsable a que obre en el
scmido de respetar la garantía de que se trate y a cumplir, por su parte, lo que la misma garantía exija.

IRmcmR!AS

I AÑP U, NO, 2 j ENE8Q-Afi811 2000

estrucrurales sobre los que se asienta un Estado de derecho tiene un común denominador: intentar eliminar el
ejercicio despótico e incontrolado del poder. La Constitución dota de un carácter juridico y, por tanto, obligatorio
para todos, a este pacto fundamental entre ciudadanos y
autoridades (García, 1991: 41).

55

�1 t , .. , ....

1 i , .. , ....

Desafueros del poder

Desafueros del. poder

Ahora bien, si la Constitución es la nonna que limita

la actuación de los órganos del &amp;tado, es preciso que existan mecanismos de control que garanticen la eficacia de
esos limites. Como señala Aragón: "el poder limitado es un
poder controlado, pues limites sin control significa sencillamente un contrasentido, es decir, una limitación inefectiva e

Una característica común de
todos los países que han
logrado afianzar y consolidar
un régimen democrático es la
existencia de un sistema de
justicia constitucional efectivo.
irreali7.able" (Aragón,1986: '8:1). Existen, por tanto, dentro
de la propia organización constirucional del poder, amtro/es
poluüos, como son los procesos electorales, el debate entre
los partidos, el sistema de frenos y contrapesos entre el
Ejecutivo y el Congreso, entre m uchos otros. Todas estas
formas de control político hacen que los titulares de los ór-

ganos del F.stado tengan que persuadir, convencer y justificar sus acciones ante los ciudadanos y demás actores políticos, lo cual, sin lugar a dudas, es una forma de limitar y controlar su actuación (Aragón, 1986: 101).
Sin embargo, en el caso del ciudadano ordinario los
limites al poder no pueden quedar a expensas de la política ni de las luchas partidistas. El abuso de poder, en cualquier país democrático, se sanciona y se controla principalmente a través de procesos judiciales. El derecho, y no
la política, es la fonna de asegurar al ciudadano ordinario
que, más allá de cuál sea el partido o grupo político en el
poder, su esfera de acción individual está protegida frente
a cualquier intervención estatal injustificada o arbitraria. A

zan que los poderes del &amp;lado respeten los linútes prees-

151).3 Antes de analizar algunos indicadores empíricos

tablecidos en la Constitución. A diferencia de los contro-

de cómo los tribunales federales en México han ejercido

les políticos, cuyo contenido y eficacia están en función de
la cambiante agenda electoral y de la racionalidad de los

s~ función de control constitucional Y por qué ello no sansface
. los requerimientos de un Estado demacra'11·~es

agentes políticos de "maximizar votos", los controlesjuridi-

preciso destacar brevemente algunas características básicas del juicio de amparo y de la estructura del p---1
~cr
u cial Federal.
Jdi

ros, en cambio, se activan con la sola presentación de la demanda ante un tnbunal y se articulan a partir de un parámetro de control que viene dado por las normas constitucionales y que el juez debe interpretar y aplicar para solucionar la disputa entre el ciudadano y la autoridad. Una
sentencia judicial, por tanto, debe centrarse en trazar la línea entre los actos de autoridad jurídicamente permitidos
y el ejercicio arbitrario del poder, de tal modo que el ciudadano cuente con una certeza razonable de que su relación con las autoridades se regirá por los cauces del derecho, y no por la voluntad caprichosa y cambiante de quien
gobierna.

En este sentido, no es extraño que una característica común de todos los países que han logrado afiao:zar
y consolidar un régimen democrático sea la existencia de
un sistema de justicia constitucional efectivo.2 En el caso

3 • CARACTERÍSTICAS GENERALES
DE L JUICIO DE AMPARO
y DE LA ORGANIZACIÓN
DE L PODER JUDICIAL FEDERAL

El~ de am,paro como mecanismo de defensaJrent¿ a cual,quier acto de autoridad que cause un daño O agravio al. ciudadano.
, . De acuerdo con las normas que regulan el amparo,
~racncamente cualquier acción de gobierno puede ser ob¡eto de control constitucional, siempre Y cuando dicha acción afecte Y perjudique al demandante en su patrimonio

de México, lamentablemente, a pesar de que la

0

en su persona. En otros términos, si el acto de autoridad

dicho acto, la persona no puede acudir a los tribunales fe-

Constitución y las leyes, desde el siglo pasado, han con-

no causa algún perjuicio directo a quien pretende reclamarlo, por más inconstitucional o reprobable que parezca

derales Y demandar su inconstitucionalidad Sin embargo
una
. vez. que el ciudadano sufre un agravio personal o pa~

figurado, en abstracto, un sistema de esta naturaleza (el
juicio de amparo), la efectividad del mismo ha sido muy
pobre. El Poder Judicial Federal no ha tenido la fortaleza e independencia que requiere para realizar cabalmente la función de proteger al ciudadano frente al ejercicio
arbitrario del poder, ni mucho menos para dotar de contenido real y tangible los derechos fundamentales y libertades públicas de los ciudadanos (Magaloni, 1997:

2

F.o F.stados Unidos, a traVés de lo que se conoce como djudicial refliew, los tnbunales federales y esllUllles realizan la función de conttolar la constirucionalidad de cualquier acto de poder que afeae los
derechos fundamentales del demandante. F.o los países de la Europa
continental, en cambio, se ha optado por establecer un tnbunal especializado, el "Tribunal Coostitucional", que realiza cxdusivameote funciones de control En estos países, además de los mecanismos
que tiene el ciudadano para reclamar la inconstitucionalidad de las
acciones del gobierno, también lo pueden hacer las minorías parlamentarias o los propios jueces a través de proa!SOS distintos del amparo.

tnmonial, sea por la aprobación de una norma general
3 En México, en 1994, se aprobaron algunas refonnas constitucionales ~ ~ ~~ a la Suprema Corte para resolver las denominadas .a~ones de mcomtitucionalidad", esto es, las deman~ de las mmonas parlamentarias, locales o federales que reclaman
~ mconstitucionalidad de las leyes aprobadas por el Congreso o le~ local correspondiente, así como de los denominados "conflictos
.
. . de rnmnMPnn&lt;&gt;"
--:--......-~ , es decir, las disputas
entre órganos de los
distintos niveles de gobierno (federal, local y municipal). Sin em~ ~ ~~ 00 van dirigidas a proteger al ciudadano ordi~ a dirimir controversias entre partidos políticos y órganos
~iemo. ~or ello quedan fuera de nuestro objeto de estudio.
Además, COllSlderamos que, a pesar de la imponancia que pueden
tener.Par:1 el debate político del país estos mecanismos de control
coostitucional, la función principal de los tnbunales federales, y de
la Sup~ Corte en concreto, dentro dd sistema de división de
d_eres_, ~ e siendo la de garantizar al ciudadano que su esfera de';
CI~ ~ ~ protegida frente a cualquier intervención estatal
arb~ ~ injustificada. Dicho de otra forma, el juicio de amparo
~ u a siendo, a pesar de las reformas del 94, el proceso judicial
dentro de la esfera de competencia de los tnbuna-

;:1°'

:;~rtante

JRAYECIORIAS

I AÑO u, NO, 2 j ENFRQ:ABRJl 2000

tnbunales federales Y solicitar la protección judicial de sus
derechos. Cabe destacar que no existe distin
º cron,
. , en cuanto a la procedencia del amparo, entre actos de los poderes
l~es o federales; todos ellos, en principio, pueden ser
ob¡eto de control constitucional.

El. . .

.

JUla() de amparo como mecomsmo que garantiza al. ciuda-

dano que el poder se someta al. derecho.
Aunque el amparo es un proceso judicial que busca
proteger ex~~ivamente los derechos fundamentales y libertades publicas de los ciudadanos (establecidos en la
Constitución bajo la denominación de " garantías individuales"), en la práctica judicial, a través de este proceso,

través de la justicia constitucional, los tribunales garanti-

56

(tratado internacional, leyes, reglamentos) o por un acto
de autoridad concreto (expropiación, clausura, orden de
aprehensión, sentencia judicial, etc.), puede acudir a los

IBAYECJOBIAS

I AÑO 11, NA, 2 1ENERQ-ABRJt 2000

57

�1 ttta,611111

Desafueros del poder

1 r ,,..,•••

Desafueros del poder

los jueces federales garantizan que cualquier acto de poder se ajuste a lo dispuesto por la Constitución en general
(no sólo las garantías individuales) y las normas inferiores
(leyes, tratados internacionales, reglamentos, etc.). Ello es
así por la sencilla razón de que el denominado principio
de legalidad, es decir, la obligación de los poderes públicos
de actuar conforme a lo dispuesto por las normas jurídicas que regulan y limitan su actuación, forma parte del catálogo de garantías individuales que tienen los ciudadanos
y que establece la Constitución mexicana. En este sentido,
por medio del juicio de amparo, los jueces federales se encargan de que el poder se someta al derecho, sin importar
cuál sea el rango de la norma que regula el acto de autoridad reclamado (Burgoa, 1988: 250).

La estroctura piramidal del Poder Judicial. Federal y la importancia de los juzgados de Distriw.
El Poder Judicial Federal, como cualquier sistema
de impartición de justicia en el mundo, se organiza de
forma piramidal: en la base del sistema se encuentran los

La justicia constitucional en

México es muy formalista. Los
requisitos legales para resolver
conflictos han hecho que pocas
demandas de amparo se
resuelvan cabalmente.
juzgados de Distrito, en el centro los Tribunales
Colegiados de Circuito y losTnbunales Unitarios y en la
cúspide la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Cada
uno de estos órganos jurisdiccionales tiene delimitado su
ámbito de competencia, es decir, el tipo de litigios que le
toca resolver.

58

No es el objeto de este ensayo analizar detalladamente el modo como los tnbunales federales organizan y
dividen sus cargas de trabajo y sus ámbitos de competencia. Nos basta con resaltar que los juzgados de Distrito
constituyen la principal puerta de acceso al Poder Judicial
Federal. Los jueces de Distrito resuelven las demandas de
amparo que versan sobre actos concretos de cualquier autoridad administrativa, desde una expropiación hasta la
negativa a otorgar un permiso o licencia de construcción.
Además, también resuelven las demandas en donde se reclama la inconstitucionalidad de una norma general, que
puede ser desde una ley impositiva hasta el reglamento de
tránsito.
Cuando se trata de actos concretos de autoridad, las
sentencias de los jueces de Distrito pueden ser revisadas
por los Tnbunales Colegiados de Circuito, siempre y
cuando alguna de las partes en conflicto (el ciudadano o
la autoridad) decida apelar tal decisión. Cabe destacar, no
obstante, que el porcentaje de sentencias que de facto son
revisadas por dichos tnbunales es relativamente pequeño.
Por ejemplo, según el Informe de Labores de la Suprema
Corte de Justicia de 1993 (último año en que la Corte publicó estos datos) solamente 11% de las decisiones de los
jueces de Distrito fueron materia de apelación ante un
Tnbunal Colegiado.
Si la sentencia del juez de Distrito tiene que ver con
la inconstitucionalidad de normas generales, entonces la
Suprema Corte es quien puede revisarla. Sin embargo, en
estos casos también es posible sostener que la apelación
ocurre en un porcentaje mínimo de asuntos, pues, según
el mismo informe de labores antes mencionado, en 1993
solamente 1% del total de las decisiones de los jueces de
Distrito llegó ante la Suprema Corte.
Es importante resaltar que la Suprema Corte no
revisa asuntos en donde se reclame la inconstitucionalidad de actos concretos de autoridad Su jurisdicción, en
materia de amparo, se limita al control constitucional de
normas generales. Sin embargo, aún en estos casos fuera de su ámbito de competencia, la Corte puede ejercer
la denominada "facultad de atracción", esto es, puede
solicitar al Tribunal Colegiado en cuestión que se absJRAYEC1DBJAS

j AÑO 11, NO. 2

tenga de_ revisar la decisión del juez de Distrito, ya que la
relevancia del asunto, a juicio de los .,...,...,
mini~troS, JUS
· tifica
que sea resuelto de modo definitivo por el máximo tribunal.
. . Con todo, cabe sostener que los juzgados de
Dtstnto son una pieza clave dentro del Poder Judicial
Federal en materia de amparo Y que, en la mayoría de los
casos,
sus sentencias son definitivas, es d..,.;r
.
........., no son modificadas o revocadas por los tnbunales superiores. En este sen_ti~o, el estudio de algunos indicadores de gestión de

la a~dad que reali7,an los juzgados de Distrito puede
servir para explicar algunas de las limitaciones y proble~ medulares del sistema de control constitucional mexicano.

4. LOS JUZGADOS DE DISTRITO
y SU POL Í TICA DE DECIDIR
SIN RESOLVER*
La nota distintiva de la justicia constitucional en México
es su excesivo formalismo. La interpretación de los tribunales federales referente al contenido de los requisitos
le_gales, que deben satisfacerse antes de resolver un conflicto de fondo, ha provocado que una porción mínima
de las demandas de amparo se resuelva cabalmente.
Actualmen~e, ~os de cada tres juicios de amparo en juzgados de DIStnto terminan en razón de supuestos defectos formales de las demandas de amparo, sin que exista
p~nunciarniento alguno del juez federal sobre el con~cto planteado ni sobre el alcance de los derechos del
crudadano que acude a la justicia federal. Con ello, los
tnbunales federales han dejado sin resolver las preguntas
relevantes sobre cuáles son los límites constitucionales de
la actuación de las autoridades. La justicia sustantiva ha

*

Las
hmA.-:..
delosideas ccnttales utilizadas en la fornrulacióo de ~
ym~

. que se ~ en este apartado se derivaron, en parte, del
~ ~ realizó Ana Laura Magaloni para d Centro de
vestigaaon_ para el Desarrollo (CIDAC) y que aparecen publicadas en el cap~ segundo del libro A la puerta de la ley. F1 Estado de
dere.dio en Mmai (1994), México: Cal y Arena.

DIAYECIQRIAS

1 fNERO:éBBJI 2000

I AÑO H, NO. 2 1ENfRO:AllBIL 2000

que~~o así reducida a un asunto de segundo orden. De
~ers1st1r las prácticas judiciales de las últimas décadas, el
impacto del Poder Judicial Federal en la construcción de
un Estado de derecho en México será prácticamente imperceptible.
A través de un análisis de variables cuantificabl
.
.
esen
~gados ~ederales, esta sección explica el apego al formalismo de JUeces de Distrito a la luz de la estructura de incentivos dentro de la cual operan estos agentes. Desde esta
~ " " se asume que los jueces se comportan de
r•uy--~•..,
manera racional al apegarse a políticas creadas al interior
del ~oder Judicial Federal en la medida en que éstas deterrrunan la viabilidad y el éxito de su carrera profesional.
· ·
. . En los apartados sigwentes
que comprende esta
~~on se ~~' en primer término, aquellas caractensn~ del ¡wcio de amparo necesarias para identificar las
opciones que tiene un juez federal al momento de dictar
una ~tencia en esta materia. En segundo lugar, se explica como la polü:ica de abatitrrienw del rezago judicial es capaz de influir en las decisiones que toman dichos JUeces.
.

59

�. ,..,....

r,Desafueros
ttoa,•••
del poder

[
Desafueros del poder

La sección finaliza con el análisis estadístico de las variables de tasas de rezago, cargas de trabajo y rasas de sobreseimiento, y con el planteamiento de dos modelos matemáticos capaces de explicar la conducta de los jueces al
emitir una sentencia defuútiva.

bajo que una en donde se concede o se niega el amparo.

tulares de órganos jurisdiccionales emitan una sentencia

er un juicio; sin embargo, la más relevante, en términos de

De acuerdo con nuestra experiencia laboral en los juzga-

la práctica judicial, es la improcedencia. La Ley de Amparo
establece 18 supuestos de improcedencia, los cuales, si se
analizan en abstracto, son lógicos y evidentes: la demanda

en un lapso igual o menor a un año.
A partir de los parámetros utilizados en la estadísti-

fondo demanda de 1O a 20 veces más tiempo que una

se interpuso fuera de tiempo, no demostró el demandante
que los actos reclamados le causaban algún daño (falta de
interés jurídico), no se agotaron todos los medios legales
para impugnar el acto reclamado antes de acudir al ampa-

dos de Distrito, podemos sostener que una sentencia de
sentencia de sobreseimiento.
La diferencia sustancial de los tiempos de resolución promedio entre sentencias de forma y fondo se explica por cuestiones enteramente procedimentales. Para

ro, etc. Superar la barrera del sobreseimiento debería ser,

elaborar una sentencia de sobreseimiento basta con argumentar por qué, en el caso concreto, existe una, tan sólo

sustantiva)) es bastante

por tanto, algo relativamente sencillo: bastaría con que el

una, de las 18 causas de improcedencia. En cambio, si se

abogado revisase cuidadosamente la ley y procurara cum-

analiza el fondo del asunto, se tiene que argumentar y pro-

compleja pues exige elaborar
at;gumentos sólidos que den
respuestas satisfactorias a las
partes en conflicto.

plir con todos los requisitos formales. Pero si se analiza la
forma en que los tnbunales federales han interpretado di-

bar, en primer término, por qué no se materializan para el

La labor de ccimpartir justicia

a) ÚJs requisitos de forma de las demandas de amparo Y el regimen jurídic,o de las causas de sobreseimierzw.
Un juez de Distrito, al momento de dictar sentencia, tiene tres alternativas: 1) decidir amparar al demandante, lo que significa que el ciudadano gana el juicio y

el acto de autoridad se anula o, en caso de inconstitucionalidad de normas generales, éstas dejan de aplicársele;
2) no amparar al demandante, lo que significa que la autoridad responsable gana el juicio y que los actos reclamados mantienen su fuerza imperativa ya que se estiman constitucionales y, por último, 3) sobreseer el juicio,
esto es, decidir que el demandante no cumplió con los
requisitos de forma para que su asunto fuese resuelto
por el juzgador. En este último supuesto, los actos de autoridad reclamados también mantienen su fuerza imperativa, pero no porque se estime que son constitucionales o legales, sino porque el juez simplemente no puede
resolver el conflicto de fondo cuando el demandante no
logró satisfacer los requisitos de forma que condicionan
la procedencia del amparo.

60

Existen cuatro causas por las que se puede sobrese-

chas causas de improcedencia, se puede constatar que los
requisitos de procedencia del amparo han llegado a ser ex-

caso concreto ninguna de las 18 causales de improcedencia. En segundo término, y una vez que se acreditaron todos los requisitos de forma, se pasa al análisis del conflic-

cesivos y, en algunos casos, ilógicos y absurdos.
Por poner un ejemplo, el amparo es improcedente

to de fondo. Ello requiere de un estudio exhaustivo de los
argumentos del demandante y de la autoridad. Quien ha

"contra actos de autoridad consumados de modo irrepa-

tenido contacto con la actividad jurisdiccional sabe que la
labor de " impartir justicia sustantiva" es bastante compleja pues exige elaborar argumentos sólidos que den res-

rable" (art. 73, fracción IX de la Ley de Amparo) y, según
la interpretación que los tnbunales federales han hecho de
dicho precepto, entran dentro de esta categoría los actos de
autoridad atentatorios de la integridad fisica del ciudadano.
:Esto es, si un individuo reclama a través del amparo los golpes que le infringió un agente de policía, a pesar de que

inferior al número de asuntos que componen la carga de

La política de abatimiento del

rezago judicial ha logrado
influir significativamente en
la conducta de los jueces a lo
lat;go del tiempo) reduciendo
dicho atraso a tasas bajas.

puestas satisfactorias a las partes en conflicto. De ahl que
cuando el juez decide entrar al análisis del fondo del asun-

trabajo total del órgano para ese mismo periodo. Así por
ejemplo, si un juez que cuenta con una carga de trabajo

to esté optando por el camino de solución que más tiempo y esfuerzo requieren.

anual de 1Oasuntos, compuesta tanto por los asuntos que

efectivamente logre demostrar tales actos (por medio de
testimonios y certificados médicos), el juez estimará que se

ca del Poder Judicial Federal, existe rezago en un órgano
jurisdiccional si el total de asuntos resueltos en un año es

b) ÚJ. poü.tica de abatimiento del rezago judicial, y sus efectos
en 'fa conducta de juec.es de Dism·to.
Con el fin de explicar las decisiones que toman los

quedaron pendientes de resolver el año anterior como por
los que ingresaron ese año, resuelve, en el mismo periodo,
8 asuntos, cuenta con una tasa anual de rezago de 20%,.
Partiendo de un análisis del discurso de los inte-

trata de un "acto consumado" y sobreseerá el asunto.
Resulta ajeno a los objetivos de este ensayo hacer un
análisis sobre los criterios de interpretación que rigen el

jueces de Distrito al momento de dictar sus sentencias, es

grantes del PoderJudicial Federal, es pos1ble constatar que
dentro de la organización existe la percepción generaliza-

sobreseimiento. Sin embargo, basta analizar las estadísticas judiciales para constatar el excesivo formalismo que

necesario identificar el conjunto de reglas básicas que tienen el potencial de incidir en su conducta. En el apartado

da de que un "buen juez" es aquel que dicta el mayor número de sentencias en relación con su carga anual de tra-

existe en los tnbunales federales: hoy en día 2 de cada 3
demandas de amparo terminan con sentencia de sobre-

anterior, se señalaron las principales disposiciones de la le-

bajo.• Como consecuencia de dicha percepción, la pro-

gislación de amparo y de la práctica judicial asociada a éstas. Existe, sin embargo, otro tipo de reglas que no se en-

moción y ascenso de jueces federales, traducida en ratifi-

cuentran formalizadas bajo la forma de leyes o reglamen-

4 Reconocemos que existen important.es obstáculos metodológicos
para identificar y probar la existencia de reglas y políticas informales al interior de una organización Sin embargo, con el fin de respaldar esta premisa, se revisaron los boletines de prensa e informes
anuales de la Suprema Corte de ]usúcia de la Nación como forma
de complementir las conclusiones que se desprenden de nuestra experiencia de trabajo en juzgados de Distrito y de nuestra interacción
con funcionarios del Poder Judicial Federal de distintos nivdes.

seimiento.

Más adelante se analizará de qué manera el uso excesivo del sobreseimiento responde a una estructura de in-

tos, pero que los jueces, al interior del Poder Judicial
Federal como organización, conocen y observan en la me-

centivos dentro de la cual operan los jueces de Distrito. No
obstante, antes de llevar a cabo este análisis, es preciso destacar que elaborar una sentencia de sobreseimiento es

escritas y que aquí se denomina politica de abatimieruo del

mucho más simple y requiere mucho menos horas de tra-

rezago judicial, tiene como objetivo último lograr que los ti-

JBAYECIORLAS 1 480 11, NO. 2 1 FNFRO:ARRD 2000

dida en que les generan beneficios. Una de estas reglas no

IRAYECIDBLAS

I A80 11, NO, 2 j fNFRO:ABRJL 2000

61

�11 ..........

• t , .. , ....

Desafueros del poder

Desafueros del poder

caciones en el cargo, cambios a mejores adscripciones, así
como su posibilidad de ascender a unTribunal Colegiado,
está relacionada, al menos parcialmente, con los patrones
de las tasas de rezago anuales que mantiene cada juez en
su juzgado.5 Por ello, no es sorprendente que los jueces de

go en juzgados se ha mantenido dentro de un rango de en-

Distrito cuenten con fuertes incentivos para destinar una
parte sustancial de sus esfuerzos en igualar sus "entradas
y salidas". La tasa anual de rezago es, hoy por hoy, el indicador de gestión por excelencia utilizado para medir el
desempeño de funcionarios en el Poder Judicial Federal.
Al respecto, resulta sintomático que, desde 1993, los datos
de rezago judicial sean el único grupo de estadísticas que
se construyen sistemáticamente y se hacen públicos en los
informes anuales de la Suprema Corte de Justicia.
La política de abatimiento del rezago judicial ha l~
grado influir significativamente en la conducta de los jueces a lo largo del tiempo. Como se observa en la gráfica 1,
las tasas de rezago en juzgados de Distrito comenzaron a
experimentar una tendencia decreciente a partir del año
de 1965. En los últimos veinte años la tasa anual de reza-

les al cumplir con la política de abatimiento del rezago ju-

tre 6 y 14 por ciento, tasas increíblemente bajas si se toma
en consideración la forma en cómo se construye esta variable.6

Los fuertes incentivos que tienen los jueces federa-

utilizadas para mostrar las tasas de rezago. Como se desprende de la misma, las cargas promedio por juez se han
1 COMPORTAMIENTO DE lA CARGA DE 1RABAJO ANUAL

PROMEDIO EN JUZGADOS DE DISTimO (1940-1998)
1

2000 ~ - - - - - - - - - - - - - - ,

enfrentaron a cargas de trabajo cada vez mayores en sus
juzgados. En las primeras dos décadas del periodo anali-

1200

zado, la carga de trabajo anual promedio por juez osciló en
un rango de entre 500 y 1,000 asuntos. Asimismo, a parMoo

0.25

0. 20

COMPORTAMIENTO DE LA TASA ANUAL DE SOBRESEIMIENTOS EN JUZGADOS DE DISllfflO (1940-1998•)

1

1

080

1 ::

o 75

1

0.70

!

i :.:

0.15

1

r.

O 55

A8os
A8os

5

62

Existen, además del rezago, ottos criterios de evaJuacióa de un juez
que son dificiles de cuantificar con los datos disporubles. F.ntre ellos,
podemos mencionar la importancia de que las sentencias del juez sean confirmadas por los Tnbunales de Circuito o la Suprema Corte
de Justicia ruando estas sentencias son apeladas.

tir de 1960 y dentro de los veinte años posteriores, esta variable awnentó para ubicarse en un rango de entre 1,000

Y1,300 asuntos con una relativa estabilidad Sin embargo,
a partir de la década de los ochenta las cargas anuales pro-

GRÁFICA 1

0.30 ~ - - - - - - - - - - - - - - ,

comportado, la mayor parte del tiempo, con una tendencia creciente y, por tanto, inversa a la tendencia de las tasas de rezago.

La gráfica 2 muestra que en el periodo que comprende los años de 1940 a 1989, los jueces de Distrito se

1600

1

COMPORTAMIENTO DE lA TASA ANUAL DE REZAGO EN
1 JUZGADOS DE DIS1Rffl) (1940-1998)

dicial han generado fenómenos sorprendentes. Así, en periodos en que han awnentado las cargas de trabajo en juzgados de Distrito y, por tanto, en los que se esperaría observar un alza en las tasas de rezago, estas tasas han mantenido una tendencia decreciente. La gráfica 2 muestra las
cargas promedio por juez a lo largo del mismo periodo

6 Si se parte de la premisa de que en un juzgado ingresan un igual número de expedientes por mes, es previsible que los asuntos que ingresen en los meses ccrcaoos al ciem: del año pasarán a ser, casi inevilablementi:, asuntos pendienres de resolución.

IBAYECJ'OBIAS

I AÑO 11, No. 2 1ENERQ-ABBU 2000

medio comenzaron a crecer de manera sistemática. A pesar de que la década de los ochenta fue un periodo critico
para jueces de Distrito en términos del elevado número de
asuntos que debían resolver en tal periodo, lograron ventilar la carga de trabajo necesaria para mantener las tendencias de rezago a la baja Tomando en cuenta la carga
promedio de expedientes en juzgados de Distrito, durante 1989 cada juez llegaba a resolver, en promedio, 550
asuntos, esto es, más de una tercera parte que aquellos que
resolvía en 1980.'
El comportamiento de las tasas de rezago en el
Poder Judicial Federal parecerla ser, bajo una primera
aproximación, un indicador positivo respecto de la admi7 F.s impornmre mencionar que, si bien en la década de los ochenta la
tasa de aecimiento de juzgados de Distrito fue la más alta en la his-

toria del Poder Judicial Federal (50%), dicho crecimiento no logró
contrarrestar el incremento ea el número de asuntos que ingresaroo
a juzgados de Distrito ea ese mismo periodo.

lBAYEC)QRW

nistración de justicia en México. Es evidente que, ca.eteris
paribus, la reducción de la tasa anual de rezago deriva en
beneficios sociales en la medida en que acorta el periodo
de indefinición de los derechos y obligaciones de las partes en una disputa constitucional Sin embargo, como se
verá a continuación, la política de abatimienuJ del rezago ju-

dicial en un contexto de elevadas cargas de trabajo, tiene
un impacto negativo en la calidad de las sentencias de jueces de Distrito, lo cual termina por debilitar la efectividad
que tiene el juicio de amparo como mecanismo de control
de actos de autoridad.

e) EJect.os no previst.os de la política de ahatimient.o del rezago
judiciaJ.: !ns incentivos de un juez, para dar por terminadíJ un
juicio, sin resower el. amjliao amstituci.onal.
Como ya se mencionó en el apartado sobre el régimen jurídico del sobreseimiento, un juez de Distrito está
en condiciones de dar por terminado un juicio cuando encuentra alguna causa de improcedencia. F.n estos casos, el
juez dicta una sentencia explicando las deficiencias for-

I AÑO n, NO. Z I FNFRQ-ABRU 2000
63

�1 t ,,.,....

• ¡ , .. , ••••

Desafueros del poder

Desafueros del poder

males de la demanda de amparo y se abstiene de considerar las cuestiones relatiws a los derechos fundamentales
del ciudadano y a la constitucionalidad de la ley o acto de
autoridad que se reclama en juicio. Como quedó asentado, las sentencias de sobreseirrúento o de fanna demandan
al juzgador un menor tiempo de elaboración que aquellas
sentencias destinadas a resolver la disputa constitucional Y
que aquí denominamos sentencias de fondo.
La gráfica 3, muestra las tasaS anuales de sobreseimiento o proporción de asuntos sobreseídos en un año a
lo largo del periodo 1940-1998. De una comparación de
esta gráfica con aquella que contiene las tendencias de cargas de trabajo promedio por juez (gráfica 2), se observa la
similitud de tendencias que guardan estas variables. De esta forma, en periodos en que aumentó la carga de trabajo
anual promedio de jueces, aumentó también la disposición de estos funcionarios de dar por terminado un juicio
por razones de forma.
El comportamiento de cargas de trabajo y tasas de
sobreseimiento lleva, necesariamente, a plantear la pregunta de si existe un nexo causal entre ambos indicadores.
A este respecto, es posible hipotetizar que: dados los incentivos que tiene un juez de minimizar la tasa anual de
rezago en su juzgado, y dado que una sentencia de sobreseimiento demanda menor tiempo de elaboración que los
demás tipos de sentencia, en periodos de altas cargas de
trabajo un juez tiene incentivos para maximizar el número de sobreseirrúentos de los juicios que atiende. Con el fin
de evaluar la plausibilidad de la hipótesis mencionada se
construyó un modelo de regresión lineal, el cual puede expresarse de la forma siguiente:ª

En donde: Sobfer representa la tasa de sobreseimiento en
el año t. L N ~ representa la carga de trabajo anual
promedio en juzgados de Distrito en su transformación
logarítmica con el fin de poder realizar comparaciones
porcentuales, y er representa el error aleatorio del modelo
que sigue una distribución normal y media igual a cero.
Al aplicar el modelo de referencia con ambas variables construidas en series de tiempo dentro del periodo de
1940 a 19939 se observaron los siguientes resultados:

,CUADRO 1
Vañable dependiente: Sobret
Número de observaciones: 54
Variable
Coeficiente

a
LNGa~
R2

-.710
.194
.694

Estadísticot
-5.68
10.86

Como se desprende del cuadro 1, existe una relación directa y significativa entre la carga de trabajo que
enfrenta un juez y la proporción de asuntos que éste resolverá bajo la forma de sobreseimiento. Al respecto,
cuanto mayor número de asuntos exista en un juzgado de
Distrito en un año determinado, se incrementará también
la propensión del juez a desestimar las demandas por razones de forma. Conforme a este modelo, ante un au-

Sin embargo, si bien el modelo revela una relación
positiva entre tasas anuales de rezago y crecimiento de la
carga promedio por juez, dicha relación se manifiesta con
menor intensidad en periodos en los que las cargas de trabajo van a la baja. Este fenómeno se puede explicar a partir de la idea de que, en periodos en que han prevalecido
altas cargas de trabajo, existe una "inercia" en la conducta de los jueces de Distrito que se manifiesta en repetir sus
patrones de sobreseimiento del año anterior, con independencia de la tendencia actual o futura de sus cargas de
trabajo.
Parece razonable suponer que, ante la incertidumbre que existe sobre el tamaño de la carga toral de asuntos
que recibirá un juzgado en un año, los jueces de Distrito,
conduciéndose con aversión al riesgo, inicien el periodo
sobreseendo asuntos en proporciones sirrúlares a las del
periodo anterior. En otras palabras, se hipotetiza que los
patrones de sobreseimiento de un año están, en parte,
condicionados por los patrones de sobreseimiento del año
anterior.'° Para medir esta hipótesis, se complementó el
modelo de regresión lineal original constatando en él resultados significativos con un mejor ajuste (cuadro 2). Así,
a partir del modelo siguiente:

mento de l 00% de la carga de trabajo anual promedio
por juez se espera observar un aumento de 19% en los
asuntos sobreseídos.
Como se mencionó amba, es razonable prever que,
dados los incentivos que tiene un juez de cumplir con la
politica de abatimiento del rezago judicial., las sentencias de

8 La formalización de la hipótesis quedaria como sigue:
Ho: LNCar&amp;ac = Omientras que Ha: 1.N~ -/= O.

sob reseimiento serán su elección óptima en periodos caracterizados por altas cargas de trabajo. En este sentido, es
posible concebir al sobreseimiento como una efectiva
"válvula" de desahogo de expedientes.

9 Último año respecto del aial se cuenta con datos sobre sentido de
las sentencias.

En donde: Sobfer representa la tasa de sobreseimiento en
el año t. L N ~ representa la carga de trabajo anual
promedio en juzgados de Distrito en su transformación
logarítmica con el fin de poder realizar comparaciones
10 La formalización de la hipótesis de este modelo quedaría de la forma siguiente:
Ho: lNCaí&amp;at O y Sobrer-t O mientras que Ha: LNC:!r&amp;at y

Sooer-1

64

TRAYECTORIA$ 1 AÑO 11, NO, 2

j

ENFRO:AB811 2000

1RAYECIQRIAS

,o. =

=

I AÑO H, NO. 2 1 fNFJjO-ABRJI 2000

porcentuales; Sobrer-1 representa la tasa de sobreseirrúento en el año inmediato anterior, y er representa el error aleatorio del modelo que sigue una distribución normal y
media igual a cero.

Se observaron los siguientes resultados:

-

-

______

__;._;._

7

Variable dependiente: Sobret
Número de observaciones: 53
Variable

a
LNca~

Soblet-l
R2

Coeficiente

-.169
.038
.855
.962

Estadístico t
-2.87
3.27
17.93

De este modelo se desprende que, en concordancia con la hipótesis planteada, tanto las cargas anuales
promedio por juez como las tasas anuales de sobreseimiento en el año inmediato anterior explican, satisfactoriamente, la propensión de los jueces de dictar sentencias
de sobreseirrúento. Así las cosas, 85% de los sobreseimientos dictados por un juez en un año se explican a
partir de la tasa de sobreseimiento anual observada en el
año anterior.

Las tasas de sobreseirrúento estimadas en la última década ejemplifican la magnitud del efecto de "inercia" en la conducta de jueces de Distrito. Tal y como se
puede constatar en la gráfica 2, a partir de 1990 las cargas anuales promedio por juez iniciaron una fuerte tendencia decreciente. Sin embargo, se estima que las tasas
de sobreseimiento se han mantenido sustancialmente
altas a pesar del "desplome" de las cargas de trabajo
anuales en juzgados de Distrito. Si bien los jueces de
Distrito enfrentan cargas de trabajo comparables a
aquellas que atendían los jueces de la década de los sesenta, existe una diferencia significativa entre las tasas
de sobreseimiento de ambos periodos, significativamente distintas. Así, mientras que el porcentaje promedio de
sobreseimientos en la década de los sesenta fue de 60%,

65

�■ r ·,•,••••

■ t , .. , • • •
Desafueros del poder

Desafueros del poder

a partir de 1990 se estima que dicho porcentaje sea del
orden del 70% (P =.03). 11
Las altas tasas de sobreseimiento de los últimos
años -pero, sobre todo, los incentivos que se han generado al interior del Poder Judicial Federal para que ello
sea así- menoscaban la función pública que les toca desempeñar a los tribunales en el sistema de división de poderes. Mientras la política de abatimienw del rezago judicial no se complemente con criterios de evaluación de
jueces enfocados a medir la calidad de la justicia y los
efectos de las sentencias, el papel de los tnbunales federales en la construcción de un Estado de derecho estará
seriamente limitado. Bajo la premisa de que una senten11 Lamentablemente, a partir de 1993 los informes de labores de la
Suprema Corte dejaron de reportar las estadísticas sobre d sentido
de las sentencias. Como se dijo anteriormente, a partir de ese año,
las estadísticas actuales se enfocan, exclusivamente, en reportar re-

zago en todas sus modalidaes.

66

12

cia de sobreseimiento simplemente no pacifica los conflictos entre los ciudadanos y sus autoridades, cabe concluir que, actualmente, en 2 de cada 3 demandas de amparo los jueces federales optan por decidir una controversia constitucional sin resolverla. Todo ello genera importantes costos sociales para el país. A continuación
destacaremos, brevemente, aquellos que consideramos
más relevantes.

drían serlo. Con todo ello, la vocación pacificadora que
subyace en la institución del juicio de amparo queda seriamente vulnerada, y el papel rector que el derecho debe
tener en el arbitraje de la vida política y colectiva del país
se pone en entredicho. Simplemente no puede existir un
verdadero Estado de derecho si el Poder Judicial se abstiene de garantizar la eficacia normativa de la Constitución y
demás normas jurídicas que regulan y limitan los actos de
poder.

5. IMPLICACIONES POLÍTICAS
Y SOCIALES DEL EXCESO
DE FORMALISMO JUDICIAL
EN LOS JUICIOS DE AMPARO

b) La demanda social, de resolución de amj/icws entre autori-

a) Los tribunales federales han dejado de desempeñar su funciim primaria en un Estado de dere.cho, que es la de restablecer
de forma efectiva la paz social, y controlarjurídicamente /,os li.mites constit.ucümales y legales del poder.
El alto porcentaje de juicios de amparo sobreseídos
por los jueces de Distrito indica que un importante número de conflictos entre los ciudadanos con sus autoridades permanece latente y sin solución. Una sentencia de sobreseimiento decide un caso pero no lo resuelve, ya que
deja sin respuesta tanto para las partes en conflicto como
para los potenciales litigantes la pregunta de fondo: ¿es o
no constitucional el acto reclamado? Mientras no exista
una respuesta a esta interrogante es muy probable que se
sigan presentando, una y otra vez, conflictos similares a
aquellos que plantean las demandas sobreseídas, ya que ni
los ciudadanos ni las autoridades sabrán con certeza cuáles son los límites que la Constitución y las leyes establecen al ejercicio del poder. Dicho en otros términos, ante Ja
incertidumbre respecto de cuál es el derecho que rige la
actividad estatal, la probabilidad de que existan antagonismos y fricciones entre los agentes sociales y las autoridades se incrementa sensiblemente.
Ante esta ausencia de un control juódico efectivo,
las autoridades no tienen incentivos para modificar o evitar aquellas conductas que han sido motivo de conflicto en
previas y recurrentes ocasiones o que potencialmente poIRAYECJQRlAS

I AÑO H, No, 2 j ENERO-ABRH 2000

dades Y ci.udadanos ha jXJ.Sado de la arena judicia,l al debat,e
poli.rico. La politica, y no el derecho, se ha amvertu/,o en el mecarrismo de control de la aroitrariedad.
Resulta claro que el Poder Judicial Federal no se ha
consolidado como el árbitro imparcial de la vida política y
social del país. La poca o nula incidencia que han tenido
los tribunales federales en la resolución de conflictos tan
graves como los casos Aguas Blancas, Acteal o El Barzón,
así como la ausencia de decisiones judiciales que atiendan
12 Quien conoce la dinámica interna de los juzgados de Distrito, como
es nuestro caso, sabe que existen demandas de amparo en donde
distintos ciudadanos reclaman exactamente los mismos actos de autoridad Ejemplo de ello son las clausuras de obras de construcción,
la negativa de las autoridades a otorgar permisos o licencias porque
no se les da "la mordida" necesaria, la confiscación de la mercancía
a vendedores con sus permisos en regla, entre muchos otros. La nota distintiva de este tipo de demandas es que los demandantes obtienen de follila inmediata, esto es, con la sola presentación de su demanda, lo que se denomina la "suspensión provisional dd acto reclamado", esto es, la posibilidad de seguir realizando su actividad
hasta que el juez resuelva el amparo, pero en prácticamente todos los
casos, cuando llega el momento de la sentencia definitiva, el asunto
se sobresee. Una hipótesis por demostrares que en este tipo de asuntos recum.:ntes la política de sobreseimiento ha significado un aumento en la carga de trabajo por juez, ya que, por un lado, la a ~
rielad no tiene incentivos para modificar su conducta, pues a fin de
cuentas el juicio terminará siendo sobreseído y, por d otro, los individuos continúan teniendo incentivos para presentar Wl3 demanda
de amparo, no porque esperen ganar en juicio, sino porque a través
de la suspensión provisional pueden retrasar, por poco tiempo, la
ejecución del acto de autoridad Cuando se terminan los beneficios
de la suspemión, si la autoridad pemste en sus intenciones de llevar
a cabo el acto reclamado, presentan una nueva demanda y así sucesivamente. Para comprobar empíricamente esta hipótesis se tendría
que tener acceso a las estadísticas internas de cada juzgado, lo ruaJ
no es pooble dada la política aauaI del PoderJudicial Federal en materia de acceso público a su información estadística.
lRAYECJQRlAS

I AÑO 11, NO, 2 j ENERO-ARRH 2000

problemas de menor envergadura como la corrupción en
los trámites administrativos o los límites constitucionales
del derecho a la manifestación, han acentuado las pocas
expectativas sociales en que el derecho sea el mecanismo
para restablecer el orden social y la convivencia pacífica.
Ello explica que, en la última década, conforme se
han ido fortaleciendo los partidos políticos y la competencia electoral, se pueda percibir una acentuada tendencia a
politizar los conflictos sociales. Ante un Poder Judicial que
se abstiene de resolver las fricciones y discrepancias entre
las autoridades y los ciudadanos, los grupos sociales han
optado por acudir a los órganos y partidos políticos en busca de respuesta a sus demandas de justicia. La Constitución Y el derecho son instrumentados políticamente por
unos grupos o partidos frente a otros. Los conflictos sociales se convierten en banderas políticas y promesas electorales, y su solución queda remitida, desde ese momento, a
las luchas partidistas por acceder al poder. Así, la acusación
e imputación de responsabilidades de un grupo político a
otro parece haberse convertido en el mecanismo para ven-

Los tribunales federales han
dejado de cumplir su función
primaria) que es restablecer de
forma efectiva la paz social y
controlar jurídicamente los
límites del poder.
rilar Yencontrar soluciones a conflictos que el Poder Judicial no resuelve. Con ello, la certeza de que el derecho, y no
la voluntad de quienes detentan o compiten por el poder,

establezca la pauta de conducta de las autoridades, se desvanece. A pesar de la importancia que tienen los controles
políticos en un régimen democrático, no se puede prescin-

67

�-

1 f llle,íll•

Desafueros del poder

AMBITO
derechos. La política, en ningún país democrático, es el
mecanismo idóneo para garantizar al ciudadano que su
esfera de acción individual está protegida frente a cualquier intervención estatal arbitraria e injustificada. Le toca
a los tnbunales, y no a los partidos políticos, hacer efectivos los limites y las sanciones que establecen las normas
que regulan la actividad de los órganos del &amp;tado. Sólo así
puede existir la
de que el poder está sometido al
derecho y que, por tanto, más allá de si son o no suficientemente relevantes para la agenda electoral las demandas
de justicia de un grupo social determinado, los tnbunales
se encargarán de controlar y aplicar por igual las sanciones que establecen las normas cuando las autoridades violan el mandato en ellas contenido.
Ningún órgano de gobierno o partido político podrá llevar a cabo, de manera sostenida, la tarea que en el
sistema de división de poderes le corresponde al Poder
Judicial Federal. Si aspiramos a un verdadero &amp;tado de
derecho, le toca a los tribunales federales garantizar la eficacia real y tangible de los derechos fundamentales y libertades óvicas de los ciudadanos. Sin ello, por más transparentes, equitativos y legales que sean los procesos electorales y otros aspectos de la vida política del país, la democracia mexicana estará truncada. -&amp;,.,

certeza

BIBLIOGRAFÍA
dir de los controles juridicos si se aspira a tener un gobierno de leyes y no de hombres.

Aragón Reyes, Manuel ( 1986), "La interpretación oonstituciooal Y

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el carácter objetivado del c:onttol jurisdiccional", en Revista

Española de Derecho Constitucional, núm. 17.

Mientras que los tnbunales federales continúen desestimando demandas de amparo a partir de cuestiones de
forma, no existirá una clara linea divisoria entre el poder
autoritario y el poder juridico. A pesar del fortalecimiento
del sistema electoral y el creciente pluralismo político, el
ciudadano ordinario tiene razones de sobra para sentirse
indefenso frente a los actos de autoridad que vulneran sus

68

8urgoa, Ignacio (1988), FJjuicw de amparo, México: Ponúa.

García de Enterría, F.duardo (1991), La Constitución como norma y

Las perspectivas de un desarrollo
sustentable en México*
VíCTOR

l. EL DESARROLLO DESIGUAL
E INSUSTENTABLE DE MÉXICO
EN LOS ÚLTIMOS 40 AÑOS

L

a economía mexicana ha sido exhibida ante el
mundo como una economía en desarrollo que
alcanzó fuertes báos en los años cincuenta a sesenta inclusive. El producto interno bruto a precios constantes se elevó a una tasa anual media geométrica de 6.4% entre 1951 y 1980, lo que pese a una población dinámica, con aumento medio anual de 2.9%, permitió que el producto por habitante se elevara a 3.34%. En
otros términos, el producto per cápita a precios constantes aumentó 2.68 veces en 30 años, lo que puede calificarse como un desempeño económico extraordinario.
&amp;tos indicadores siempre se han considerado como
sintéticos, pues se basan en grandes agregados y no reflejan la composición del producto ni su distnbución por niveles de ingreso. &amp;os treinta años, no obstante, fueron significativos por el crecimiento de todos los principales sectores: el agropecuario, el minero, el industrial y el de servicios. Se logró, además, un leve mejoramiento de la distribución del ingreso, reflejada en la mayor proporción de la
fuerza de trabajo ocupada en actividades de mayor productividad y en un incremento del salario medio real.
&amp;tos indicadores señalan que se generó un proceso de
desarrollo en el sentido moderno del término, aun cuando

el Tribunal Constitucional, Madrid: Cívitas.

Magaloni Kerpel, Ana Laura (1997), ''La jurisprudencia coostitn-

* Conferencia presentada en la Academia Mexicana de Ingeniería du-

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lRAYECIQRIAS

I AÑO H, NO- 2 1 fNFRQ-AffBJI 2000

IRAYECTOR!AS

I AÑQ 11, NO, 2 j ENFRQ-AffRIJ 2000

L. URQUIDI
no estuvo exento de algunos problemas estructurales no
resueltos.
En la actualidad, a partir de 1981, la economía mexicana da muestras de poco dinamismo, de grandes disparidades en la evolución de los principales sectores y de agudas desigualdades de ingreso y sociales. &amp; más, según los
mismos indicadores, la economía entró desde principios de
los años ochenta en una profunda crisis de estancamiento.
Entre 1981 y 1998, el PIB a precios constantes se ha incrementado a una tasa media anual de apenas 1.61 %
anual, y el PIB per cápita ha disminuido durante esos casi
dos decenios a una tasa media anual de 0.34%, aun teniendo en cuenta que el incremento poblacional, durante
este periodo, se redujo de cerca del 2.6% al año a 1.8%. En
rigor, todas las cifras sobre aumento y disminución del PIB
deberán someterse, con elementos que ha empezado a calcular el INEGI, a correcciones y ajustes que tengan en
cuenta el costo de la pérdida de recursos naturales y los
efectos de la contaminación. O sea que los incrementos del
PIB, medidos en términos de cuentas ambientales, resultarian menores, y los descensos mayores.
El origen de este virtual estancamiento de la economía mexicana durante los 18 años transcurridos entre
1981 y 1998-.✓.t lo que podria añadirse el escaso 3% de in-

cremento esperado en 1999-, acompañado de fuertes
contrastes distnbutivos en su interior, ha de encontrarse
en el decenio 1971-1980, con algunos antecedentes en los
años sesenta.
Entre 1969 y 1971, la inversión privada en la agricultura y la industria se debilitó, por múltiples causas, entre
las que cabe citar los acontecimientos de 1968, de carácter
político. No obstante, empezaron también a ejercer influencia dos factores económicos importantes: uno, el hecho de que a principios de los años setenta la expansión de

69

�ÁMBITO
Las -perspectivas de un desarrollo sustmtabk en México

ÁMBITO
Las -perspectivas de un desarrollo sustentabk en México

la producción petrolera llegaría pronto a su fin por falta de
inversión pública en exploración de yacimientos de hidrocarburos y por escasa modernización de la industria respectiva; y otro, por la creciente sobrevaluación de la moneda frente al dólar que se inició hacia fines de los años sesenta. El tipo de cambio de 12.50 por dólar fijado en abril

A partir de 1981, la economía
mexi-cana da muestras de poco
dinamismo, gran disparidad
en la evolución de los sectores y
agudas desigualdades de
ingreso y sociales.
de 1954, que al principio representó una subvaluación, se
tomó progresivamente en un indicador menos estimulante de las exportaciones y más permisivo de las importaciones a medida que la tasa de inflación mexicana, aunque en
aquellos tiempos fuese muy moderada, acumulaba año
tras año una disparidad creciente respecto a la de las economías industriales, en particular la de Estados Unidos.
Por añadidura, la política arancelaria fue altamente
proteccionista, con repercusión en el nivel de los precios
internos. La sustitución de importaciones iniciada años
atrás adquiria cada ve:z más características de inducción de
una escalada de costos y de pirámides ineficientes de industrias sobreprotegidas. Como consecuencia, la exportación de manufacturas, a diferencia de lo que ocurría en
otroS países latinoamericanos, resultaba casi inexistente.
Las exportaciones consistían abrumadorarnente en productos agropecuarios y mineros, que se adaptaban a los
precios internacionales (casos del café, el algodón, el azúcar, los metales no ferrosos,etc.). Para fines de 1970, el peso estaba indudablemente sobrevaluado y se avecinaba

70

una crisis de balanza de pagos. Ésta se generó en pocos
años, en especial al surgir en 1973 lDl déficit petrolero que
coincidió con un alza de 7 veces el cooto del barril de petróleo crudo en el mercado internacional. Por inercia, se
mantuvo el tipo de cambio de 12.50 por dólar, en tanto
que la tasa media anual de inflación comenz.ó a elevarse.
F.n agosto de 1976, fue necesario devaluar el peso para corregir en parte el desequilibrio externo y por agotamiento
de la reserva d e ~ Sin embargo, mientras tanto, el descubrimiento de
nuevos yacimientos de hidrocaiburos y el empleo de nuevas técnicas de exploración y explotación contribuyeron a
convertir a México, en 1974, en país exportldor neto de
petróleo crudo, con beneficio de los nuevos y elevados precios en el mercado internacional. F.sto a su vez dio pie a que
México se endeudara directamen1e con la banca comercial
internacional, a plazos relativamente cortos y a rasas de interés de alto riesgo. La falta de recursos presupuestales se
suplió con crédito fácil del exterior. Los 4,000 millones de
dólares de deuda externa a fines de 1970 se ampliaron a
20,000 para diciembre de 1976; es decir, la deuda externa
se multiplicó por 5 y adquirió una composición que hacía
más vulnerable su servicio. La expansión del gasto público
por medio de déficit y la del crédito bancario interno se
añadieron a orros factores para crear un proceso inflacionario inédito, que acentuó la tendencia a la sobrevaluación
del peso, basta que éste reventó en agosto de 1976.
México, por cierto, sin proponérselo y sin que hubiera conciencia nacional en la materia --pues en aquella
época no se hablaba de globalización- entró vía el petróleo, de lleno, a un gran mercado globalizado y por vía del
endeudamiento externo masivo con la banca comercial de
los países industrializados, a la globalización financiera.
Jamás se midieron las consecuencias que ello tendría; ni
estaba el país preparado para una súbita interdependencia
económica y financiera a nivel internacional.
Antes de que finalizara el decenio de los setenta, al
volver a elevarse el precio internacional del petróleo crudo
en 1979, al triple de la cotización entonces vigente, y contando ya con una producción exportable muy aumentada, la política económica instrumentada en México perdió
IBAYECJOBIAS I AÑO 11, NO, 2 1 FNERO:A6BU 2000

',)

r:~

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,_..,,,~,.¡;:;;-,.

los ~bos Y cayó en el paroxismo del endeudamiento,
tanto mterno como externo. Para 1980, se pensó que el
petróleo garantl.Zaría
· · plenamente las obligaciones exter-

nas, que se habían incrementado nuevamente alcanzando
el cuádruplo del monto anterior; en ello participó el sector
empresarial.
El déficit del sector público llegó a ser de 16% del PIB
en 1981, Yse crearon las condiciones para que se contrataran préstamos bancarios del exterior a muy corto plazo con
el solo propósito de pagar con ellos los intereses sobre las
~~ precedentes. El año de 1981 fue el último que re~ un,,fuerte crecimiento del PIB, en buena medida "petrolizado , de 8.8%&gt;. Para mediados de 1982, México entró
lRAYECJQRIAS

I AÑO H, NO. 2 j ENERQ-ABRH 2000

en un estado técnico de quiebra, sin acceso a nuevos créditos. El PIB registró entre 1981 y 1990 una tasa media de incremento de apenas 0.82% anual (descenso medio anual
por habitante de 0.01%), cifras que se benefician del extraordinario aumento ocurrido en el año inicial del cálculo.
Fueron los primeros nueve años del estancamiento.
La econonúa mexicana no se ha recuperado desde
entonces, excepto ligeramente durante los años 19911994. La caída de 6.2°/o en 1995, derivada de la crisis del
peso de diciembre de 1994 y del ajuste necesario para poder sobrellevar el nuevo endeudamiento externo de 1995
no se compensó hasta 1997. El PIB per cápita en ese ~
no superó al de 1994. Es más, la recuperación se ha regis-

71

�ÁMBITO
Las perspec-civas de un desarrollo sustentable en México

trado casi exclusivamente en los sectores manufactureros
de exportación, que contribuyen con no más de 11% a la
demanda agregada, y que tienen un alto contenido de importaciones. La inversión interna nacional disminuyó, la
industria de la construcción se contrajo a una mínima expresión; el consumo del sector público se redujo y el con-

sumo privado, en su conjunto (que incluye pequeños sectores de alto consumo y grandes sectores de subconswno)
decreció. La evolución en 1998 y 1999 se ha caracterizado por los mismos rasgos. En consecuencia, la desigualdad y la marginación se han incrementado, ya que la fuerza de trabajo ha seguido creciendo a 3.3% anual ante un
mercado de trabajo que no puede absorberla.

11. PERSPECTIVAS
DE UN DESARROLLO SUSTENTABLE
Y EQUITAT I VO EN MÉXICO
La síntesis anterior, referida casi exclusivamente a los aspectos económicos, debe servir como telón de fondo para
cualquier consideración sobre la perspectiva futura.
Muchas otras personas podrán aportar sus luces sobre los
aspectos políticos, sociales y culturales, y aun dentro del
campo económico acerca de temas específicos como los
presupuestales y fiscales, los bancarios y otros. Lo que he

72

ÁMBITO
Las ,perspec-civas de un desarrollo sustentable en México

querido es partir de una realidad objetiva: la de que la economía está todavía en una profunda crisis estructural que
algunos avances de los últimos años no han podido contrarrestar. Para mí no es fácil, ni siquiera imaginar, cómo
una economía de las caracteristicas de la mexicana pueda
pasar por una transición sólida a ser una economía en expansión y capaz de reducir las desigualdades internas. Las
desigualdades no se ~batieron ni siquiera en los mejores
años de las expansiones económicas anteriores. La capacidad de la economía mexicana para obtener provecho de
la globalización, y dentro de ella del enorme mercado norteamericano que ofrece el Tratado de libre Comercio de
América del Norte (TLCAN), no está aún probada, porque las carencias básicas en la política de desarrollo anterior al presente no se han compensado y porque la actual
proclividad a que todo se resuelva por las fuerzas del mercado, con el mínimo de intervención del Estado, no conduce a soluciones socialmente eficientes ni equitativas. Se
ha pasado de los excesos del intervencionismo estatal en la
economía a los excesos de una noción de mercado en la
que sólo los actores fuertes pueden prosperar.
En estas condiciones, cabe preguntarse si México
está preparado para emprender una estrategia de desarrollo sustentable y equitativo; si hay elementos que permitan
suponer que se puede transitar de un desarrollo insustentable e inequitativo (o, como prefiero decirlo: "quitativo")
a un desarrollo sustentable y equitativo. Paso a explicar estos términos.
La idea del desarrollo sustentable no fue inventada
en la Cwnbre de Río de Janeiro de 1992: la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo. La preocupación por el medio ambiente ha tenido
fuertes raíces históricas, en particular en relación con la
conservación de los recursos naturales. Los procesos de
industrialización iniciados a fines del siglo XVIII en Europa, basados en el carbón y en el transporte de materias
primas de ultramar y en la innovación tecnológica, cambiaron las estructuras de la producción de las manufacturas y concentraron grandes aumentos de productividad
Los efectos ambientales se produjeron con velocidad, pero no se perCibieron como peligrosos o dañinos para la saTIIAYECIORIAS

j AÑO 11, NO, 2 ! ENFRO-ABRH

2000

lud humana fuera de los confines de las pequeñas zonas
industrializadas. Sin embargo, la acumulación de innovaciones, el descubrimiento del petróleo y la elaboración de
sus principales derivados, los nuevos procesos químicos y
el poder de la industria mecánica, llevaron a nuevas etapas
de industrialización. La Primera Guerra Mundial y la crisis económica internacional de los años treinta de este siglo pusieron al descubierto los primeros indicios del deterioro ambiental.
La Segunda Guerra Mundial dio mayor impulso a
la producción manufacturera y en consecuencia a la generación de desechos o residuos. Ya en los años sesenta las
connmidades científicas llamaron la atención sobre las

1IIAJB1QIHAS

I AÑO 11, No, 2 j fNERO:ABRn 2000

consecuencias ambientales. Poco después, su preocupación tuvo eco en las ciencias sociales, aunque escasamente en la ciencia económica como tal.
De algunas experiencias en América Latina surgió
la idea del "ecodesarrollo", el desarrollo sin destrucción
del ambiente, idea que se conoció en la primera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente, en Estocolmo en 1972. En esa época el desarrollismo propugnado por muchos gobiernos y por organismos internacionales como la CEPAL y otros no tomaba en cuenta en absoluto la repercusión en el medio ambiente. Connotados
economistas del mundo industrializado y de los países en
desarrollo escribían sobre desarrollo sin añadir los térmi-

73

�ÁMBITO
Las perspectivas de un desarrollo sustentable en México

ÁMBRO
Las perspectivas de un desarrollo sustentable en Méxicc

nos "deterioro ambiental". Naciones Unidas puso en marcha su primer gran programa, el Programa de Naciones
Unidas del Medio Ambiente (PNUMA), con sólo 100
millones de dólares. Algunos países industrializados empezaron a instrumentar medidas de control del deterioro
ambiental. Los organismos no gubernamentales enarbola-

Cabe preguntarse si México
está listo para emprender una
estrategia de desarrollo
sustentable y equitativo; si hay
elementos que permitan
suponer que se puede transitar
de un desarrollo insustentable
e inequitativo a un desarrollo
sustentable y equitativo.
ron la divisa "verde" y crearon movimientos importantes
en diversas partes del mundo.
El tenue progreso en la materia y el divorcio completo entre desarrollo económico y medio ambiente condujeron a que se fortaleciera la acción de las Naciones
Unidas a partir de 1984. Se creó en primer lugar una gran
comisión de personalidades de todas las regiones, asesoradas por un compacto grupo de funcionarios técnicos. La
comisión presidida por la primera ministra de Noruega, la
señora Gro Harlem Brundtland, dio a conocer su informe
en 1987, titulado Nuestro futuro común. &amp;ta fue la base
sobre la que se construyó la Conferencia de Río de Janeiro
de 1992 que, tomando las recomendaciones del Informe

74

Brundtland, propuso a la humanidad emprender un proceso de desarrollo sustentable y equitativo. En un documento importante aprobado en la conferencia, la Agenda 21, se
elaboraron los distintos aspectos en 38 capítulos, con recomendaciones consensadas.
Por desarrollo sustentable y equitativo se quiere decir un desarrollo -una forma de crecimiento de la producción de bienes y servicios- que, a la luz de los daños ya
manifiestos y de los previsibles, resultantes de esa misma
producción, permita respetar la integridad de la naturaleza y garantizar los equilibrios ecológicos globales y regionales. Ello supone, entre otraS cosas, economizar recursos
agotables como los hidrocarburos y reemplazar su uso por
energéticos menos contaminantes de la atmósfera y de los
suelos y las aguas. Se deberá asimismo proteger los recursos hasta ahora renovables, como el agua dulce, los bosques y los suelos, con programas más activos tanto nacionales como internacionales. Se supone a la ve:,, un mejor
ordenamiento territorial de los asentamientos humanos,
en especial la protección del hábitat. Y sobre todo, el desarrollo sustentable entraña el compromiso global, regional
y nacional, de legar a las generaciones humanas venideras
un ambiente protegido y el acceso, en mejores condiciones, a los recursos que han hecho poSlble que hasta ahora
una proporción apenas pequeña de la especie humana haya podido disfrutar de mejores niveles de vida. Es decir, el
desarrollo sustentable debe ir acompañado de mayor
equidad entre las naciones y dentro de las naciones, a fin
de lograr sus resultados a largo plazo, que se expresarán
en la salud, la educación, el hábitat humano, la calidad de
vida y otras manifestaciones positivas de la convivencia.
Una parte esencial del proceso de desarrollo sustentable y equitativo es la instauración de políticas de gran alcance de protección del ambiente. No es el único elemento componente del desarrollo sustentable, pero es indispensable, en sus aspectos científico-tecnológicos, culturales, de gestión empresarial, de educación y capacitación y
de política pública. Continuar el desarrollo como antes,
con insustentabilidad ambiental, y mantener la desigualdad y las inequidades, no conduce al futuro que se aceptó como objetivo en Río de Janeiro.
JBAYECTORlAS I AÑO 11, 110. 2 1ENFRO:ABBIL 2000

..
·......
••••

••••
••••
y~

Junto con otros 177 países, México adquirió en 1992
el compromiso en Río de Janeiro, al suscnbir la Declaración de Río, de emprender el desarrollo sustentable. Igual
que los otros 177 países, no se ha dado aún el primer paso
para que la economía y la sociedad mexicanas entren a una
tramición hacia un proceso de desarrollo sustentable. No
se debe desestimar lo que se ha ~ d o a obtener en diversos aspectos de una política ambiental nacional, apoyada además en varios programas de cooperación internacional de los mganismos de las Naciones Unidas, y en programas regionales y bilaterales. A pesar de ello, la política
ambiental de México, con muchos años de retraso, no goza de la prioridad en la conciencia nacional, ni en el goJNJe:IDRWi I Ajo U, NO.. 2 1 fNERO:AflBO 2000

bierno, ni en los sectores empresariales, ni en la sociedad ~
vil, que se requerirla para que todos los esfuerzos se encaminen desde ahora y a plazos intermedios y largos a la consecución de un desarrollo sustentable y equirativo. Repito,
no se trata solamente de la protección ambiental a corto
plazo, sino de un conjunto de políticas públicas encaminadas a mantener la sustentabilidad e integrar socialmente a
la sociedad civil y a la participación ciudadana en la creación de condiciones equitativas vinculadas al desarrollo.
Podrían algunos sostener que mientras otras naciones no se dirijan con paso firme hacia el desarrollo sustentable Y equitativo no vendria al caso que México lo hiciera. FJ dilema es real: seguir promoviendo crecimiento y

7S

�-

ÁMBITO
Las perspectivas de un desarrollo sustentable en México

AMBITO

biente y a las condiciones sociales, o integrar todos los ele-

ción al desarrollo sustentable de una manera coordinada,
con la participación de todos los sectores civiles interesados

mentos en un conjunto congruente de políticas públicas

y pertinentes. &amp; una enorme tarea en que será preciso

que lleven a la meta del desarrollo sustentable.
Se ha puesto de manifiesto en muchas sociedades

despojarse de atavismos, de mitos condicionantes y de

desarrollo económico sin miramientos adecuados al am-

que la política ambiental no añade costos reales al proceso de desarrollo, porque induce la eficiencia y la competitividad y porque existen medios tecnológicos de mejorar
el ambiente a costos decrecientes. Ello no ha sido reconocido aún en la economía mexicana; en particular la pe-

sentes de la política proambiental. Para lograr una política

MARCO

A. GANDÁSEGUI, HIJO

inercias, para avizorar un nuevo horizonte. Al mismo tiempo, será preciso integrar todos los elementos del desarrollo
sustentable y equitativo, en un conjunto sistémico que reconozca las interconexiones y la complejidad, las proyec-

INTRODUCCIÓN

ciones no lineales y las retroalimentaciones, los tiempos y
los espacios. &amp;ta es la gran tarea para el futuro.

queña y la mediana industria, así como en medida importante, las industrias y actividades paraestatales están au-

La transferencia del Canal de Panamá

E

n_1977 el general Ornar Torrijos, jefe del gobierno panameño de aquel entonces, manifestó

que la transferencia del Canal y la reversión de

BIBLIOGRAFÍA

proambiental en el sector empresarial se requiere no sólo
conocimiento y capacidad tecnológica, sino capacidad

Urquidi, Víctor L (1999), Méxiro en la g/oba/izaciim. CmuJicwnes y

empresarial, capacitación de los cuadros medios y acceso
a recursos e información, incluidos recursos financieros.

req11isúos de 11n desarrollo sustentable y equiuJtivo (Jnfonne de la se.c-

ciim mexicana del Club de Roma), México: FCE.

la antigua Zona del Canal tenía que beneficiar
al país, para lo cual había que darle "el uso más colectivo
posible".' &amp; decir, todos los sectores sociales tenían que

beneficiarse de esta conquista, producto de las luchas libradas por varias generaciones panameñas.

Se puede sostener con claridad que sin incentivos fiscales

- - ( 1999), "El gran desafio del siglo XXI: el desarrollo susten-

y financieros es dificil que la pequeña y mediana empresa, que constituye la mayoría, logre emprender programas

table. Alcances y riesgos para México", en ElMerr:adode Valores,

En 1996 los gobernantes de turno, que se decían
herederos de Torrijos, transformaron radicalmente el

México: Nacional Fmanciera, pp. 50-59.

objetivo señalado dos décadas antes. La nueva concep-

de rescatar los objetivos históricamente identificados con
las luchas nacionales, serán el objeto central de este trabajo.
Para abordar este problema se examinarán los tres
aspectos que dan forma a cualquier planteamiento sobre
las alternativas futuras del Canal de Panamá. En primer
lugar, los Tratados del Canal Torrijos-Carter, sus implicaciones y cómo son abordados por las organizaciones panameñas. En segundo lugar, se pasará revista del periodo
de transición, que incluye la transferencia de la vía acuáti-

ca, la eliminación de la jurisdicción norteamericana sobre
la antigua Zona del Canal y la evacuación de las bases militares. Por último, se presentarán los retos que enfrenta

proambientales y conservar su puesto en los mercados,

- - ( 1999), "Dimensiones del desarrollo sustentable y el caso de

ción desplazó a un segundo plano el rol de la nación pa-

Panamá en función de estos acontecimientos. Se han pri-

contribuyendo así a crear empleo. Una política ambiental

México", en Estudios denwgrrífa:.os y urbanos de El Colegio de M é-

nameña como guía de los procesos de recuperación de

vilegiado tres retos. En primer lugar, el reto tecnológico,

no puede consistir solamente en la publicación de normas,

xico, México: El Colegio de México, vol. 14, núm. 3, pp. 525-

las áreas revertidas y de la política relacionada con el

que representa el funcionamiento actual de la vía intero-

la designación de inspectores para comprobar su cumplimiento y la imposición de multas y cierres de actividades.

544.

Canal. El objetivo correspondiente a la década de 1990,

- - - {1999), "Globalización, medio ambiente y desarrollo susten-

que recoge el Plan general de uso de las áreas revertidas

ceánica y sus alternativas. Segundo, el reto económico que
implica la estrategia que Panamá tiene que desarrollar pa-

A nivel municipal, brilla por su ausencia en México un
programa nacional de recolección de basura y de disposi-

table", en Desanv/Jo sustentable, medio ambiente y población a cin-

w años de Río, Haydea Iz.azola (coordinadora), México: El

de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), establece "el mercado como la herramienta fundamental

ra insertarse en la economía mundial con ventajas competitivas. En tercer lugar, se examinarán los escenarios po-

para determinar la asignación de recursos" (ARI,
1996).

líticos creados en tomo al Canal en el periodo de transfe-

Colegio Mexiqucnse, A. C., pp. 19-33.

ción adecuada de los residuos y los desechos, tanto de los
hogares como de las empresas industriales y de servicios.

- - (1999), "Instrumentos económicos para la política ambien-

Se carece también de programas para reducir la contami-

tal: estructura industrial y comportamiento empresarial en los

nación que la producción agropecuaria moderna, basada

países en vías de desarrollo, con referencia a México", en

en agroquímicos, ha generado en perjuicio de las cuencas

Instrumentos ec,onómiws paro 11n wmporta,niento empresarialfavo-

hídricas.
Otorgar la prioridad necesaria a la política ambiental

rable al ambiente en Méxiro, Alfonso Mercado (coordinador),

vertidas y del Canal de Panamá. Las dificultades que enfrentará esta propuesta, la inestabilidad política que po-

México: Fl Colegio de México y Fondo de Cultura Económica,

dría provocar esta noción ideológica y las posibilidades

como elemento de un desarrollo sustentable y equitativo

pp.107-142.

requiere, por una parte, un amplio foro de discusión na-

-

-

(! 999), " México en la globalización: avances y retrocesos",

cional que no existe aún en México, y una reorganización

en &amp;letin &amp;:liurrial de El Colegio de México, México: FJ Colegio

de las estructuraS públicas con el fin de facilitar la transi-

de México, núm. 8 1, sqxiembre-ocrubre, pp. 2-10.

76

IRAYEC10RIAS

I AÑO 11, NO. 2 ,

FNERO:ABRJL 2000

Según este enunciado, el mercado y no la nación
panameña determinaría el futuro curso de las áreas re-

~ ante la Asamblea Naáonal de Representantes de Corregimiento, eJ 19 de agosto de 1977. La cita completa es la siguiente:
"Vamos a hacer de esas instalaciones recuperadas y esos kilómetros
cuadrados, d uso más colecóvo posible. Y cuando digo el uso más
coleaivo, les estoy manifeslando aqud uso en que la mayor pane del
pueblo panameño pueda disfrutar del esfuerzo de su ludia". Tomado deTonijos, 1984.

1RAYECTQRIA$

1AÑO H, NO, 2 j ENERO::ABftH 2000

rencia y cómo serán objeto de abordaje en la fase posterior a la transferencia.
Como conclusión se determinará la viabilidad de
que estos retos sean enfrentados por una nación panameña unida en tomo a una identidad propia. La alternativa seria aceptar la propuesta ideológica de reempla-

NOTADFLEDITOR: EsteanículoµentrrgadoaTrayeaoriasen
tlO'IJiembre de 1999, algunas semanas anus de la transfermcia del Canal, hedro amsu,nado elpasaJ,, 31 de dfaanhre. &amp; amipmrdenl, asi, el
emplee del t.innpo/muro en lbrnO a / ~ que,almomenw de la cirw/ac,,j,i Je este lll01len!,)U j)ertenecm &lt;Ji más recieme pasa&amp;,.

77

�BITO

ÁMBITO
La transferencia del Canal de Panamá

La transferencia del Canal, de Panamá

Fl convenio firmado por los dos países le dio a F.stados Unidos el poder para construir, operar y proteger un
canal interoceánico en una zona de aproximadamente
1,400 kilómetros cuadrados sobre el cual tendria p lena jurisdicción. Enrre 1904 y 19 14, F.stados Unidos organizó
sus esfuerzos para reunir una enorme masa de trabajadores, la tecnología más avanzada de la época y los recursos
financieros necesarios para abrir este paso artificial de 80
kilómetros que unió a los océanos Pacífico y Atlántico (Sibert y Stevens, 1915).
Gracias al Canal de Panamá, F.stados Unidos se

tórico.

Panamá se acerca rápidamente hacia su centenario como
F.stado-nación. El 3 de noviembre de 1903 el país cortó
sus lazos políticos con Bogotá y declaró su independencia
(Miró, 1994). Los antecedentes inmediatos que le dieron
sustento a los eventos de aquella fecha estaban íntimamente ligados a la construcción del Canal de Panamá.
Apenas dos semanas después de que los panameños
anunciaran la separación de Colombia y convocaran con
éxito a un cabildo abierto de la ciudad de Panamá, se firmó el Tratado Hay-Bunau Varilla en Washington, la capi-

tal de F.stados Unidos (Arosemena, 1994).

78

Uno de los ideólogos de la independencia de Panamá en

Colombia, Panamá tuvo que aceptar los términos dicta-

la vía acuática le sirvió a F.stados Unidos en su política de

dos_ por F.stados Unidos. El pacto enrre Panamá y F.stados
Urudos, que le permitió a este último apoderarse del territorio que necesitaba para construir el Canal interocearu·.co,
respon~a a la política expansionista (imperialismo) de las
potenetas de principios del siglo XX. E.Tratado del Canal

nes que fueron aflorando en la medida en que los diferentes sectores sociales de Panamá identificaban sus inte-

~e 1903 contenía las cláusulas que se convirtieron poste-

reses (De la Rosa, 1998). Tras un largo rosario de en-

n ~rmente en causas de permanente conflicto entre los dos
paises.

frentamientos parciales enrre panameños y norteamericanos, el 9 de enero de 1964, el pueblo con su vanguardia estudiantil movilizó todos sus recursos para establecer
con claridad meridiana que la presencia colonial de F.stados Unidos era rechazada en el Istmo. La valiente expre-

Morales diría que "existe [la necesidad] de un nuevo
Tratado
en el que todo motivo de divergencia Ydisen .,

s1on entre los dos países sea eliminado ahora Y para siempre" (Morales, 1977).

mado Zona del Canal (aproximadamente 1,400 kilóme~ cuadrados que rodeaban la vía acuática). Además, fiJO como plazo para la evacuación de la presencia militar en

P ~ á el 31 de diciembre de 1999. En tercer lugar, tamb1en anunció que en esta misma fecha Estados Unidos le
haría la transferenaa
. del Canal al gobierno panameño
(Ortega, 1984).'
El fin de la jurisdicción norteamericana en la Zona
del Canal se produjo el l º de octubre de 1979 cuando F.stados Unidos desmanteló su aparato gubernamental que

Los movimientos sociales que
sacudían el paÍSy y las aspiraciones de una débil bu,;guesía
panameña) anunciaban
cambios radicales en las
relaciones con Estados Unidos.

. ~ inicios de la segunda mitad del siglo XX, los
~ovuruentos sociales que sacudían el país, Ylas aspirac10nes de una débil burguesía panameña, anunciaban

in~!~ policía, juzgados Y una amplia gama de servicios
publicos. El sistema escolar de la antigua Zona del Canal

puso fin al pacto suscrito a principios del siglo XX (F.scobar, 1988). Los Tratados Torrijos-Carter contienen

cambios radicales en las relaciones con F.stados Unidos. La sublevación popular de enero de 1964, los en-

fue asumido
por el Departamento de Defensa al igual que
.
los h osp1tales y servicios de salud

~entamientos constantes en tomo a la presencia colo-

dos instrumentos. Por

. _. El Tratado del Canal Torrijos-Carter creó una CoITllSIOn del Canal con la participación minoritaria de Pa-

sión soberana le costó la vida a 23 jóvenes panameños

1. ANTECEDENTES

2. LOS TRATADOS DEL CANAL
DE 1977

República Popular China (considerada su rival en la re-

mónica (Lefeber, 1978).
El Tratado de 1903 tenía sus propias contradiccio-

mos unos breves antecedentes que sirven de marco his-

El Tratado del Canal de Panamá firmado en 1977
fin
a la jurisdicción de F.stados Unidos sobre el territ~:lla-

hasta el 31 de diciembre de 1999 (República de Panamá, 1977).

gión asiática) en las guerras de Corea y Vietnam. Además,
expansión comercial que lo convirtió en potencia hege-

nación de recursos". Antes de entrar en materia, dare-

FJ Tratado del úmal de Panamá

Canal y para mantener su presencia militar en el Istmo

1903, Eusebio A. Morales, diría pocos años después
el
.
.
que
precio pagado a F.stados Urudos por su intervención en
la gesta había sido demasiado elevado. Morales se refería
al hecho de que para poner fin a su relación política con

convirtió en una potencia militar mundial, derrotó a sus
enemigos en la Segunda Guerra Mundial y contuvo a la

zar la nación por una noción pasajera de un "mercado ... herramienta fundamental para determinar la asig-

conservó algunos derechos para continuar operando el

(Yao, 1972).
Después de largas negociaciones, Panamá y F.stados Unidos llegaron a

UD

nuevo acuerdo en 1977 que

lado, un pacto que le cede a

nial de F.stados Unidos Y las demandas económicas lo-

Panamá, el 31 de diciembre de 1999, la vía acuática. Por

cales finalmente culminaron en el pacto de 1977 fir-

el otro, un Tratado de Neutralidad, sin tiempo definido,
que garantiza el libre tránsito de naves por el Canal. F.s-

~ado por el general Ornar Torrijos Y el presidente
Junmy Carter.

UD

tados Unidos desmontó todo su aparato jurídico (colo-

A continuación se evaluarán los dos tratados del Ca-

nial) en la antigua Zona del Canal el 1º de octubre de

nal suscritos por ambos países en 1977. Primero, el Trata-

1979. La totalidad del área fue integrada nuevamente a

do del Canal. Inmediatamente después el Tratado de
Neutralidad (República de Panamá, 1977).

jurisdicción panameña. Sin embargo, F.stados Unidos
lRAYECIORlAS I AÑO 11, NO, 2 1 ENERO:ABBII 2000

lRA)'.ECTORlAS

I AÑO 11, NO, Z I ENFRO-ABflll 2000

2 También puede leer "Panamá y el Canal r:-1 len
.
.
2000" de
. i:. to cammo hacia el
, ~ A Miró (1991), v. bibliografia. Una fuerte critica
ªam/rotuación.
los ttatados la hizo Hugo Víctor (1977) en Ni•-~ ,...,n,1=
~ "-"&gt; nueva

79

�ÁMBITO
La transferencia del Canal de Panamá

ÁMBITO
La transferencia del Canal de Panamá

namá. La Comisión desaparece el 31 de diciembre de
1999. Entre 1977 y 1999, la junta directiva ha estado integrada por cinco norteamericanos y cuatro panameños.
Además, entre 1980 y 1990 el subadministrador fue panameño. En la década de 1990, el administrador de la Comisión ha sido panameño.

1977 t:!1'iJJment/,p
1 trnJJ.
º

. . /lfltfllnl$,%

~jur 11lteritat1/tJspar11 '1k
wajlu,a/;~ tJC#htfJ.
w,

El Tratado del Canal de 1977 encomendó a los gobiernos de Panamá y Estados Unidos la realización de un
estudio para determinar la mejor alternativa para la actual
vía acuática. Para efectuar el trabajo se invitó a Japón a formar parte de una comisión tripartita constituida en 1983.
Los resultados que recomendaban construir un tercer
juego de esclusas se dieron a conocer en 1993 (Quijano,
1993; SINBOL, 1990).
En Estados Unidos, la oposición al Tratado del Canal apenas permitió al presidente Carter conseguir su ratificación por el margen mínimo de dos tercios en el Senado de ese país (67 votos contra 33). La celebración de Carter, sin embargo, fue muy corta. La campaña triunfal de su
sucesor, Ronald Reagan, se basó en lo que llamó la política exterior equivocada de Carter, quien había "regalado" el
Canal "americano" (íorden, 1984; Thomton, 1991). La
presidencia de ocho años de Reagan, iniciada en 1981,fue
uno de los periodos más dificiles para Panamá. Se inició
con la muerte deTorrijos (1981), el uso de las bases militareS norteamericanas en Panamá para intervenir en las

80

guerras insurreccionales de Centroamérica (con financiamiento del tráfico ilícito de drogas) y, sólo meses después
de la despedida de Reagan de la Casa Blanca, la invasión
de diciembre de 1989 (Martínez, 1998).

El Tratado de Neutralidad
Entre los dos tratados del Canal firmados en 1977, el menos conocido es el Tratado de Neutralidad y asuntos concernientes al funcionamiento del Canal. El objetivo de este acuerdo se relaciona estrechamente con el problema de
la presencia militar norteamericana en el Istmo. Debido a
las reservas que fueron introducidas posteriormente a este Tratado por el Senado de Estados Unidos, su legitimidad ha sido cuestionada por muchos sectores en Panamá
(Linares, 1984; López, 1989).
ElTratado de Neutralidad establece que el uso de la vía
acuática estará siempre abierta al tráfico maritimo de todas las
naciones. Señala, igualmente, que Panamá ni rualquier otro
país podrá discriminar contra barcos de bandera alguna, ni siquiera contra naves de países en estado de guerra.
EITratado de Neutralidad, incluso, se atnbuye el derecho de intervenir en la fijación de los peajes que se cobran a los barcos que atraviesan el Canal cuando la vía se
encuentre bajo la administración de Panamá. El pacto señala que Panamá sólo podrá fijar peajes de acuerdo con
los niveles considerados adecuados por la comunidad internacional (forres, 1994; Osbome, 1977).
El artículo V del Tratado de Neutralidad le confiere
a Panamá el monopolio en relación con el manejo y la defensa del Canal. Señala que sólo Panamá podrá tener sitios de defensa o fuenas armadas en el área del Canal
(Ortega, 1993).
Una vez canjeados los instrumentos de ratificación
del Tratado de Neutralidad, copias fueron depositadas en
la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA)
para que lo suscribieran todos los países del mundo. Las
enmiendas, condiciones, reservas y entendimientos introducidas por el Senado alTratado de Neutralidad, después
de su aprobación por parte de Panamá, se refieren a la insistencia de Estados Unidos de poder ejercer su poder
unilateral sobre el funcionamiento de la vía acuática.
TRAYECTORIA$ 1 AÑO 11, NO. 2 j ENFRQ:ABRH 2000

El Senado aprobó dos enmiendas a!Tratado. La primera fue hecha para modificar el artículo . La eruruen.
da señala que cada país tiene el derecho de actuar en forma independiente contra cualquier agresión O amenaza
dirigida contra el Canal. La segunda enmienda hecha por
e~ Senado fue al artículo VI. Indica que, en caso de necesidad O urgencia, los barcos de Estados Unidos (y/o de Panamá) pueden ir a la cabeza de la línea de naves con el fin
de transitar rápidamente por el Canal.
El Senado también impuso dos condiciones al artículo V para aprobar el Tratado de Neutralidad. La primera condición señala que Estados Unidos tiene el derecho
de usar la fuerza militar en la República de Panamá para

m

lRAYECJ'QRIAS

! Aiio 11, NO. 2 j ENFRO;-ABRH 2000

~brir el Canal o restablecer la operación de la vía acuá~ca_- La segunda condición del Senado norteamericano
mdica que si Estados Unidos establece sitios de defensa
~ militares) en el área del Canal después del 31 de dicrembre
.
., de 1999 mediante un acuerdo con Panamá,esta
SltUacron no alteraría el régimen de neutralidad
~ ~nado también consideró necesario agregar tres
entendimientos adicionales al Tratado de Neutralidad para asegurar los intereses de Estados Unidos. En relación
~n el artículo fil, que se refiere a la eficiencia Y a los peaJes,, el Senado señala que para modificar 1os peaJes,
. panama debe cwnplir con Clllco
·
condiciones que se refieren directamente a los beneficios del comercio marítimo de Es-

81

�ÁMBITO
La transferencia del Canal de Panamá

tados Unidos. Para no dejar duda alguna, además, reitera el entendimiento en el sentido de que Estados Unidos puede tomar la acción unilateral
necesaria para defender el Canal contra cualquier agresión. Igualmente,
para el beneficio de cualquier duda,
insiste en que el "paso expedito" expuesto en la enmienda al artículo VI
para acelerar el paso de una nave por
el Canal lo determina la nación (Estados Unidos) que lo opera.

3. LA TRANSICIÓN
Los Tratados del Canal Torrijos-Carter fueron firmados en Washington el
7 de septiembre de 1977. Apenas dos

ÁMBITO
La transferencia del Canal de Panamá

El 31 de diciembre
de 1999) las tropas
norteamericanas
deben haber evacuado las bases
militares) y Estados
Unidos debe hacer la
transferencia del
Canal en esa fecha.

años más tarde, el 1° de octubre de
1979, desapareció la jurisdicción norteamericana sobre la antigua Zona del Canal El 31 de diciembre de 1999, 20 años más tarde, todas las tropas norteamericanas deben haber evacuado las bases militares y,
según lo acordado, Estados Unidos debe hacer la transferencia del Canal en esa fecha.
A continuación se examinarán los detalles de la
transferencia del Canal. Este proceso tiene dos aspectos
fundamentales. Por un lado, un aspecto técnico y logístico. Por el otro, una dinámica financiera. Se revisarán
las consecuencias que tuvo la eliminación de la jurisdicción norteamericana en los alrededores de la vía acuática. En un principio, se consideró que este punto era materia cerrada en manos de los militares. Con la eliminación de la institución castrense panameña, se creó un
mercado gigantesco de bienes raíces. También, se presentarán los pormenores de la evacuación de las bases
militares. Igualmente, en este caso, la eliminación de las
fuerzas armadas panameñas le dio un giro totalmente
diferente al uso de las bases militares en proceso de evacuación por parte de Estados Unidos.

82

La transferencia dd Canal
El l º de octubre de 1979 desapareció
la llamada jurisdicción norteamericana sobre el área que rodeaba la vía interoceánica y que se llamaba Zona del
Canal. Esta aberración jurídica fue introducida unilateralmente por Estados Unidos en enero de 1904 cuando
puso en ejecución los linderos señalados por el Tratado Hay-Bunau Varilla.
El gobierno nacional creó inmediatamente, en 1978, la Autoridad del
Canal de Panamá con el mandato de
organizar el uso de todas las tierras,
edificaciones, mejoras y otros bienes

frentamiento entre Panamá y Estados Unidos que condujo a la trágica invasión militar del país por esta potencia.
La intervención norteamericana destruyó las Fuerzas de
Defensa de Panamá y el proyecto de instaurar un centro
militar combinado panameño-norteamericano a orillas
del Canal (Soler, 1993).

En 1993 se creó la Autoridad de la Región Interoceánica (AR!) con el propósito de convertir las antiguas
instalaciones militares en centros productivos. Se visualizaron proyectos de reconversión civil y el desarrollo de los
grandes puertos marítimos situados en las entradas del

Canal.3

Los-puertos
La actividad portuaria del área del Canal representa uno
de los sectores más dinámicos de la economía panameña.

que habían sido traspasados. Sin embargo, apenas tres años más tarde, en

Después de varios lustros de abandono, los servicios de

1981, la Autoridad fue abandonada
sin anuncio o declaración que lo justi-

transbordo que tradicionalmente se ofrecían en los puertos terminales de la vía interoceánica se están recuperan-

ficara.

do. El volumen de carga manejado en los puertos termi-

Todo indica que a partir de esa
fecha, los asuntos relativos a las áreas revertidas así como el
Canal pasaron a ser dominio de la Guardia Nacional, único cuerpo armado del país. En medio de celebraciones especiales, las fuerzas armadas de Estados Unidos y de Pana-

má procedian a combinar fuerzas para ocupar antiguas bases militares de las primeras. En ambos extremos del Canal,
y en la cuenca hidrográfica de la vía, Estados Unidos cedia
sus bases militares a las nuevas Fuerzas de Defensa de Panamá creadas en 1983 (Palacios, 1989;Manfredo, 1990).
Igualmente, las Fuerzas de Defensa de Panamá se
encargaron de la administración y distribución de viviendas y edificios en las áreas revertidas. En apariencia,
el futuro de las "áreas revertidas" está ligado a la función
militar que el Tratado del Canal asignaba a Panamá como responsable de la defensa de la vía acuática. Este papel de los militares panameños, incluso, era promovido
con entusiasmo por Estados Unidos (Wong, 1988; también: Dinges, 1990 y Anderson et aL, 1990).
El eje definido en ese periodo cambió radicalmente
a fines de la década de 1980 con motivo del fuerte enlRAYECIORIAS

I AÑO 11, NO. 2 1 ENERO-ABRIL 2000

nales de Panamá y Colón creció 36 por ciento en 1998.

En total, los puertos manejaron 10 millones de toneladas
durante el año. Según información de la Autoridad Marítima Nacional, 72 por ciento de la carga era contenerizada, 14 por ciento era carga general y el otro 14 por ciento
era carga a granel

La carga contenerizada fue la que creció en forma
más acelerada. Según la Autoridad Marítima Nacional,
este crecimiento se debió, en gran parte, a las operaciones
de la Colon C&lt;mtainer Terminal y la expansión del puerto
de Mani:anillo, ambas en las costas del Canbe.
Estos dos puertos y los de Balboa y Cristóbal, operados estos últimos por la empresa anglo-china Hutchison

Whampoa Ltd., se establecieron en las áreas revertidas
3 F.o 1995, la ley que le daba autonomía a la Autoridad Marítima Nacional fue modificada para someter sus decisiones al ~tivo.

antes pertenecientes a la Zona del Canal, bajo jurisdicción
de Estados Unidos hasta 1979. Según la ARI, los operadores del puerto de Mamanillo están haciendo una inversión de US $210 millones. A su vez, Evergreen está invirtiendo un total de US $100 millones para habilitar su propio puerto de contenedores. La Hutchison, que maneja
un puerto en cada océano, está desembolsando US $140
millones para modernizar las instalaciones de Balboa y
Cristóbal (ver Cuadro 1).

La Panarna Ports Company, S. A, subsidiaria de
la empresa Hutchison Wampoa Llrnited (de Hong
Kong), ganó la concesión para manejar los puertos de
Cristóbal Y Balboa por un periodo de 20 años. La empresa señaló que el programa de modernización del
puerto de Balboa comprende, en su primera fase, la
construcción de 350 metros de muelle de gran calado y
8.4 hectáreas de patio para almacenar contenedores,
equipado con tres grúas pórticas Post Panamax y siete
grúas pórticas de patio, con una capacidad para manejar
400,000 unidades anualmente.

lRAYECIQRIAS

I AÑO Y, NO, 2 1 ENfRO:NIBI\ 2000

83

�ÁMBlTO
La transferencia del Canal de Panamá

ÁMBfl'O
La transferencia del Canal de Panamá

Contaminacwn de las bases militares
PlAN DE INVERSIONES EN LOS PUERIOS DE lA REGIÓN
INTEROCEÁNICA
Pueeto
1. Manzanillo (Colón)
2. Evel'@'OOn (Colón)
3. Hutchison (Balboa
y Cristóbal)

Monto inYel'tklo (mdd)
us $210
us $100
us $140

Costa
cañbe
cañbe
cañbe
y Pacífico

fuente: flotDlidad de la Región Interoceánica (AR!).

CALENDARIO DE ENTREGA DE BASES MILITARES NORTEAMERICANAS AORILlAS DEL CANAL DE PANAMÁ EN 1999

Fecha de entrega
lnfonnación e inteligencia 1º de maizo 1999
Isla Galeta
30 de abñl
Naval
Rodman
1º de junio*
Balboa Oeste Polí~no de tiro
Base

Senicio

Shennan

Entrenamiento de infantes
de marina
Polí~no de tiro
Polí~no de tiro

Piña

Nuevo

Las bases militares nortRamericanas
A fines de 1998, Estados Unidos tenía en Panamá un total de 12 bases militares. Todas estaban programadas para
ser evacuadas en 1999. La última base se entregará a las
autoridades panameñas el 23 de diciembre de 1999, una
semana antes de la culnúnación del Tratado del CanalTorrijos-Carter firmado en 1977 (ver Cuadro 2).
El centro de inteligencia en Isla Galeta fue la primera instalación militar norteamericana transferida a Panamá en 1999. La base ubicada al extremo norte de la salida del Canal en el Caribe fue transferida a Panamá el 1º
de marzo de 1999. Poco después, la base naval de Rodman, en el extremo sur del Canal, pasó a jurisdicción panameña el 30 de abril de 1999.
El 28 de julio de 1999, Estados Unidos abandonó los
tres polígonos de tiro que operaba en el área del Canal El
Ejército Sur de Estados Unidos devolvió los polígonos bajo
protesta panameña. Fn los tres polígonos hay 3,125 hectáreas contaminadas con municiones y bombas sin detonar (ver
Cuadro 3). La Cancillería panameña anunció que no reabiria áreas que tengan municiones o bombas sin detonar.•
4

"EEUU abandonó bases militares sin limpiarlas", Canal de Panamá

Huy, año 8, núm. 39.

Emperador
Panama Canal
College
Kobbe/Farfán
Hcmard
aayton
Coroza! Este
Coroza! Oeste

30 de junio
1º de julio*
31dea~*

Educación

1° de septiembre

Ejército
Fuerzas Aéreas
Ejértito
Ejértito
Ejértito

1º de noviembre
1º de noviembre
30 de noviembre
30 de noviembre
23 de diciembre

fuente: CIJadro elaborado sobre la base de infoonación propo,r;iooada por el fjén:;ito Sur
de fslados Unidos.
• Los tres polí¡pros fueron abandonados por fslados Unidos el 28 de julio de 1999.

Ritter tuvo oportunidad de presentar la posición
panameña frente al proceso de transición del Canal en
una conferencia en la Escuela de Relaciones Exteriores de
la Universidad de Harvard Durante la conferencia intervino Robert Pastor, antiguo asesor del presidente Jimmy
Carter, quien hizo énfasis en las responsabilidades de Estados Unidos en la limpie-za de las bases militares que Estados Unidos debe evacuar en 1999. Robert Pastor acusó
al gobierno de su país de querer "emprender una retirada
sigilosa en medio de la noche, haciendo el mínimo esfuerzo" para limpiar las bases. Pastor agregó que ningún gobierno estatal de su país "aceptarla que el gobierno federal
de Estados Unidos abandone una base militar en las condiciones que intentan dejarlas en Panamá".

_4 . LOS RETOS HACIA EL FUTURO

BASES MILITARES YAÉREAS CONTAMINADAS CON EXPLOSIVOS NO DETONADOS
Hectáreas
Descripción
34,000
Sitios de defensa de Estados Unidos
y Áreas de Coordinación Militar (Tratado del canal)
Áreas utilizadas para entrenamiento militar
21,929
de Estados Unidos
campos de tiro y áreas de bombardeo
15,590
Áreas contaminadas con explosivos no detonados 7,300
Áreas que Estados Unidos no quiere sanear
3,125
fuente: Ministetio de Relaciones fxteliores, 1999.
ftlsiciót¡ de PaMná con relación al proceso de saneamientD, Panamá: Ministerio de Rela-

ciones Exteriores.

84

Jorge Ritter, quien fuera canciller panameño hasta agosto
de 1999, recordó a Estados Unidos que "está obligado a la
remoción de todo lo que pueda implicar peligro para la vida Yla salud de la gente" en el marco de los Tratados del
Canal firmados por ambos países en 1977. El gobierno
panameño ha descartado la posibilidad de buscar un arbitraje.5

JRAYECIOBIAS

l Año n, No. z ! éaB11 -MARZO 2000

El proceso de transición del Canal que se inició en 1979,
cumpliendo con losTratadosTorrijos-Carter fue accidentado debido a los diversos proyectos que llegaron a dominar
el panorama en el corto periodo de 20 años. Fn un principio, los planes concebidos por el gobierno eran integrar el
Canal a un proyecto de desarrollo nacional (1977-1983).
1a crisis del desarrollismo puso fin al proyecto concebido a
fines de la década de 1970 (República dei&gt;anamá, 1.928).
S Jorge Ritter responsabilizó a Estados Unidos por la muerte de 21
panameños en las áreas contaminadas con artefactos sin detonar a
orillas del Canal. Según Ritter, EEUU tiene una responsabildiad
"jurídica y moral" con Panamá y está obligado a sanear las áreas
contaminadas con explosivos. Ritter defendió la actuación del gobierno panameño y atacó a quienes dicen que no se ha hecho lo suficiente para garantizar una limpieza de las áreas contaminadas. Ver
CELA, 1999.

]RAJECmRl&amp;S

I AÑO H, NO. 2 1FNFRO·ABRU 2000

Posteriormente, el proyecto desarrollista fue reemplazado por el proyecto militar, encabezado por las Fuerzas de Defensa de Panamá, que consistía en convertir el
área transístmica en una enorme base militar panameña
(1983-1989). El proyecto descansaba sobre la letra del
Tratado del Canal que responsabilizaba a Panamá de la
defensa militar de la via acuática. Sin embargo, era casi obvio que el objetivo era convertir las bases militares traspasadas por Estados Unidos a Panamá en centros de operación para las aventuras norteamericanas en la región. Las
contradicciones que emergieron como producto de las
demandas de los sectores que promovían soluciones neoliberales y los desarrollistas, por un lado, y la crisis de las
relaciones entre Panamá y Estados Unidos, por el otro,
puso fin al proyecto militar (Palacios, 1989).
Después de la invasión de 1989, el proyecto de cor[&gt;oraJivizar el Canal, así como las tierras adyacentes, los
puertos y las bases militares, cobró fuerza entre sectores
panameños que se apoderaron del Estado e, incluso, de
importantes empresas norteamericanas y de otros países
(1989-1999). En el nuevo escenario, las bases militares se
convirtieron en presas para los grandes inversionistas. Incluso, el plan gubernamental de uso de las áreas adyacentes al Canal incluyó entre sus principios "constituir normas generales y no discriminatorias entre los individuos,
grupos Y sectores, considerando el mercado como la herramienta fundamental para determinar la asignación de

recursos" (ARI, 1996).
En la actualidad, el proyecto corporativo se presenta
como alternativa única para el futuro del Canal y las áreas adyacentes, incluyendo las bases militares. El concepto
corporativo surge como noción que se contrapone a la administración centralizada del Canal y todo lo concerniente a las áreas vecinas manejadas por el gobierno norteamericano durante casi un siglo (1904-1999).
Antes de regresar a este punto crucial, se analizarán
otros dos retos de importancia. Por un lado, el problema
que presenta el reto de la ciencia y de la tecnología para el
futuro funcionamiento de la via. Por el otro, el reto que representa el Canal como un instrumento para promover el
desarrollo nacional.

�ÁMBITO

ÁMBIIO

La transferencia del Canal de Panamá

La transferencia del Canal de Panamá

Ciencia, tR;cnO/ogía y las a1temativas del Canal
El crecimiento del comercio marítimo mundial y el desarrollo de la tecnología naviera están planteando a Panamá
la oportwúdad de ampliar los servicios de tranSporte inte6
roceánico que por varios siglos ha brindado al mundo. En
los últimos 20 años, el comercio marítimo mundial se ha
duplicado. Sin embargo, debido a las limitaciones impuestas por el sistema de esclusas, el Canal se ha estancado en
términos de tránsitos. Cuando Panamá y Estados Unidos
firmaron elTratadoTorrijos-Carter, cruzaban la vía un to-

tal de 13 mil barcos anualmente. La cifra no ha cambiado
en 20 años.
Para atender este crecimiento, los usuarios del Canal han estado pendientes de las opciones existentes para
hacer la travesía interoceánica. Una comisión que hizo un
estudio a mediados de la década de 1950 identificó cerca
de 30 posibles sitios para construir otros canales (Bastian,
1990). En esa misma época, &amp;tados Unidos inició una de
las empresas más costosas en la historia al aportar recur-

sos para comunicar por medio de carreteras la totalidad
del continente norteamericano. El sistema multimodal que hoy opera en
&amp;tados Unidos es muy eficiente y
compite favorablemente con el Canal
de Panamá.
Un estudio reciente preparado
por la Comunidad Europea planteó
que es necesario iniciar lo antes posible la construcción del tercer juego de
esclusas para tenerlo en condiciones
operables antes del año 2014. Peter
Wild, especialista contratado por la
Comisión Europea, dice: " ...la am-

operativa ya no en el año 2020, sino que será necesario
adelantarla al año 2014". &amp; decir, una decisión tiene que
tornarse lo antes pos1ble para iniciar la construcción del

nesas de minerales de las varias fuentes existentes en el

tercer juego de esclusas a más tardar en el año 2008 (Wild,

mundo, concluyó que Panamá tiene que tomar algunas

1998).
Rodolfo Sabonge, alto funcionario de la Comisión
del Canal, coincide en que "la capacidad instalada de operación del Canal se verá totalmente utilizada para el año
201 O". Para enfrentar esta situación, Sabonge recomienda
"iniciar la fase de diseño del tercer juego de esclusas que
nos permitirá tener una mejor idea de los costoS y reque-

rayó la dependencia relativa de Japón del hierro brasileño

Ydel carbón del noreste norteamericano, que transitan por
el Canal de Panamá (Otake, 1998).
Según Alberto Alemán Z., administrador de la Comisión del Canal, las proyecciones de esa entidad pronostican un incremento en la demanda de la vía en el fururo. Se calcula que el tráfico por la vía se duplicará en
los próximos 50 años. Al mismo tiempo, el paso de car-

cer juego de esclusas es un proyecto muy complicado. El

ga por el Canal se multiplicará cuatro veces en ese periodo. Según Alemán, la Comisión tiene previsto un plan

Las universidades del país, especialmente la Univer-

para duplicar el acceso de agua creando nuevos embal-

sidad de Panamá o la Universidad Tecnológica, se en-

ses al oeste del lago Gatún. Los nuevos embalses se
construirán sobre los rios Indio, Caño Sucio y Coclé del

cuentran marginadas de cualquier tipo de investigación
que tenga relevancia para el futuro del Canal o para la

sistema de esclusas del Canal El 30 por ciento de los barcos que pasan por el Canal, en la actualidad, es de un tamaño denominado Panamax, diseña-

Norte. La nueva cuenca hidrográfica creada por este in-

cuenca hidrográfica de la vía. Los estudios relativos a las
alternativas no están comprometiendo los niveles de tec-

tualmente alimenta de agua al Canal. En el proyecto de

nología del país. Tampoco contribuyen al desarrollo de la

do especialmente para aprovechar al
máximo el tamaño de las esclusas.
En el Encuentro Académico In-

la Comisión se contempla, además, la producción de
energía eléctrica ( CEI.A, 1999). Alemán anunció la cre-

capacidad cientifica de las instituciones nacionales o de su
personal profesional.

ternacional sobre el Canal de Panamá,
celebrado en la ciudad de Panamá, en
septiembre de 1997, se planteó el pro-

a la Autoridad del Canal coordinar mejor con las instancias nacionales todo lo relativo a la protección del am-

estudio está considerando esclusas de diferentes tamaños
y sistemas alternos para elevar y bajar los barcos que navegan por la vía".7 Actualmente, está construyéndose un
porcentaje creciente de barcos que no pueden pasar por el

menso proyecto será mucho más grande que la que ac-

ación de una Comisión Interinstitucional de la Cuenca
Hidrográfica del Canal (CICH) con el fin de permitirle

Panamá se enfrenta al reto científico y tecnológico
que representa el futuro del Canal con una posición ambigua. Reconoce el potencial de la via acuática pero se resiste a efectuar inversiones en el campo del conocimiento.

economía nacional. &amp; decir, nacionalizar el Canal de Panamá. Por el otro, los dos proyectos económicos que han

Además, no presenta alternativas a las prácticas tradicio-

dominado el panorama en los últimos dos decenios están
en contradicción con los objetivos de desarrollo nacional.

blema de las esclusas y su relación con
el tráfico de barcos por el Istmo. El experto japonés, Kunihiro Otake, señaló

provincia de Coclé, permitirá al Canal mejorar sus vias de
navegación. Las reservas de agua, con el nuevo proyecto,

que aún era necesario recabar más información para poder "hacer algún
pronóstico sobre el movimiento de
carga en barcos más grandes que los

La cuenca adicional, que quedaría en el norte de la

se duplicarán, lo que garantizará un tráfico seguro e ininterrumpido. En el periodo 1997-1998, la Comisión tuvo
que restringir el calado de los barcos debido a la sequía
que redujo el nivel de agua del lago Gatún.

7 Proyecto de Esclusas de la Comisión.

nales depredadoras del ambiente.
TRAYEClOR(AS I AÑO 11, NO, 21 1 ENFRO:AHBH 2000

Politica eomómica y las alternativas del GmaI
En la imaginación de varias generaciones de panameños
la transferencia del Canal fue concebida como la solución
a los problemas económicos del país. Los ingresos provenientes de los peajes cobrados a los usuarios de la vía y de
otros servicios prestados serian invertidos en programas
de desarrollo económico y social que beneficiarían al pueblo panameño. En esta concepción, incluso, se hacían cálculos en tomo a la posibilidad de aumentar los ingresos
mediante incrementos de los peajes (Turoer, 1960).
La realidad, sin embargo, era otra. Por un lado, la
única fonna en que la transferencia del Canal puede beneficiar al país es mediante la incorporación de la vía a la

biente.

El informe final de la Comisión Tripartita
de 1993 recomendó ampliar el Canal de Panamá para acomodar barcos hasta de ISO
mil toneladas. F.n la actualidad, la capaádad
máxima sólo le permite servir a barcos de
hasta 64 mil toneladas. Ver también Martinez L , 1998).

86

decisiones sobre la capacidad futura del Canal. Otake sub-

rimientos técnicos del proyecto" (Sabonge, 1998).
Según la Comisión del Canal, "la iniciativa del ter-

pliación prevista del Canal debería ser
6

Panamax usando rutas alternas a las de Panamá". Sin embargo, después de un análisis de las importaciones japo-

1RAY[C10R(AS

I AÑO U, NO. 2 j ENERO:ABBII 2000

87

�ÁMBITO
La transferencia del Canal, de Panamá

ÁMBITO

La transferencia del Camd de Panamá

El economista JoséTorres propone "crear todas las
condiciones para establecer un sistema de transporte
multimodal y convertir el país en uno de los centros de
transbordo más importantes del continente. Ésta seria la
alternativa de modernización que más le conviene a Panamá [así como] a sus usuarios y proveedores de servicios" .
Desde otra perspectiva, el economista Juan Jované
se pregunta ¿quién se apropia de los beneficios de la posi-

-

.

..

)

ción geográfica panamena y de la vi.a acuanca.
Si tenemos presente -dice Jované- que el transpOrte se manifiesta como la continuación del proceso
de producción dentro del proceso de circulación,
entonces es obvio que cualquier reducción en cuanto al trabajo necesario para generar un determinado
servicio de transporte de una mercancía, se tiene
que expresar en una baja del valor de la misma. [Así
es como] el Canal de Panamá, al reducir los costos
de transporte de algunos elementos materiales consLa nacionalización del Canal de Panamá implica
desarrollar una política econónúca que le permita al país be-

titutivos de la reproducción y la acumulación del
centro, reduce al mismo tiempo el valor de éstos Qované, 1977).

neficiarse de las actividades generadas por el comercio marítimo mundial, captadas directamente por la posición ~
gráfica privilegiada del Istmo y el Canal Qované, 1995).
Según José Torres, Panamá tiene por delante cinco
grandes desafios. Éstos son, en orden, la transformación
del Canal y sus áreas adyacentes en fuente de financia-

Pareciera que los futuros beneficios que pueda generar el Canal se reducen a un juego de suma cero. Por un
lado, hay quienes alegan que los peajes deben continuar
bajos, lo que perrrute que los capitales "hegemónicos" se

núento para el desarrollo e integración del país. En segun-

apropien de los excedentes extraordinarios producto de la
renta diferencial. Por el otro, hay quienes desean incre-

do lugar,JoséTorres subraya la importancia de la modernización del Canal En tercer lugar, el economista pana-

mentar los peajes para que "el país propietario del recurso natural" se beneficie plenamente de su posición geo-

meño plantea la alternativa de crear un sistema de transporte multirnodal como la alternativa más conveniente pa-

gráfica privilegiada.

ra la modernización del Canal El cuarto desafio es trans-

En realidad, la situación debe analizarse desde

formar las áreas revertidas (de la antigua Zona del Canal)

otra perspectiva: Panamá puede beneficiarse del tránsito de barcos por el Canal en la medida en que invierta

en la plataforma de un sistema de transpOrte multimodal.
Por último, el quinto desafio propuesto consiste en la

en actividades que agreguen valor. Es decir, como plantea José Torres, que transforme las áreas revertidas en la

oriente a occidente- en una gran plataforma que pueda
prestar servicios a la marina mercante mundial. Un promedio de 37 barcos de alto calaje pasan por la vía todos
los días. La suma de pasajeros y tripulación de esos barcos suman más de 700 mil personas que cruzan anualmente el Canal.
Si cada barco lúciera un gasto por lo equivalente de
US $15 mil por concepto de servicios de mantenimiento,
reparación y otra variedad de prestaciones, estaría dejando

circular en la economía nacional un total de US S150 millones cada año. El modelo propuesto por José Torres, que integre las áreas revertidas (y el resto del país) para impulsar
la industria, se prestaría a este objetivo. Si cada pasajero gastara una mínima cantidad de US 8 500, los beneficios para
la economía nacional sumarian US S 350 millones anuales.
La suma de ambos ingresos dejaría un beneficio igual al t~
tal que actualmente se cobra por peajes en el Canal.

Bstabilidadpolitica
Los gobernantes panameños buscan un consenso en torno a la adnúnistración del Canal de Panamá para garanti-

zar cierta estabilidad política. Si los sectores que forman la
sociedad civil descubren que una pequeña élite intenta beneficiarse perjudicando a otros, surgirán motivos de conflicto social y político. Esta situación condujo a la adnúnistración presidencial de Guillermo Endara, en la primera
década de 1990, a convocar a diversos sectores del gobierno, de la clase política y de la sociedad civil para llegar
a consensos en tomo a la administración del Canal. Participó activamente en esas reuniones el Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo que se ofreció como
m oderador. Durante los inicios de la gestión del presidente Pérez Balladares (1994-1996) se continuaron las reuniones más ampliadas.8
8 El documento V1SWn NacwnaJ 2020 contiene un resumen del trabaJO realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el DesarroDo redaaado por Mario Solól7.ano M. e Isabel de St. Malo. V.
PNUD, 1988.

Como resultado de las reuniones, se acordó incluir
en el texto de la Constitución Política un capítulo sobre
el Canal. Según un documento preparado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el diálogo contribuyó a que los proyectos de ley de la Autoridad del Canal y los planes para el uso de las áreas rever-

Nacionalizar el Canal
de Panamá implica desarrollar
una política económica que
permita al país beneficiarse
de la actividadg enerada por
el comercio marítimo mundial
tidas, "fueran discutidos ampliamente y aprobados por
todos los partidos políticos representados en la Asamblea" (PNUD, 1998) .
Las reuniones reflejaron la tensión existente en la
sociedad panameña, en su conjunto. Por un lado, un empresariado encabezado por una fracción financiera que
percibe el Canal y las áreas vecinas como un enorme emporio donde especular y amasar fortunas. La clase política, el gobierno y las entidades internacionales se sumaron
a esta visión del futuro. Más aún, los ideólogos neoliberales, defensores de la autonomía absoluta del mercado, tomaron la iniciativa para presentar la posición geográfica
de Panamá como una pieza más en la economia mundial,
ajena al desarrollo nacional (ver Chapman, 1993; Fernández, 19%; Moreno, 1992).
Por otro lado, participó en las reuniones la llamada

transformación de la economía abierta panameña en un
modelo que impulse la industrialización y la producción

plataforma de un sistema de transporte multimodal.

sociedad civil, representada por sectores de las capas me-

Además, habría que agregar la necesidad de transfor-

(Torres, 1999).

mar la totalidad del territorio nacional -en un eje de

dias sin organicidad y por algunos sectores sindicales debilitados por los ajustes econónúcos. La búsqueda del
consenso encontró a los sectores medios y sindicales sin el

88

TRAYEClJ)RlAS

j AÑO 11, NQ. 2 1ENERO:A6Bll 2000

JBAm;mRlAS

I AÑO U, NQ. 2 1ENFRQ-ABRII 2000

89

�M'IBITI&gt;
La transferencia del Canal, de Panamá

ÁMBITO
La transferencia del Canal, de Panamá

liderazgo capaz de orientar sus intereses. Como consecuencia, las capas medias perdieron su capacidad de presentar alternativas para el futuro del Canal.9
En el caso de los sectores sindicales, el debilitamiento de los proyectos de desarrollo nacional, que incluía la iniciativa industrial de sustitución de importacio-

t

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nes, estancó el crecimiento de las organizaciones laborales y, como consecuencia, su capacidad combativa. En
este contexto, la ideología neoliberal logró importantes
victorias sobre el proyecto nacional históricamente encabezado por los sectores populares, las capas medias e, incluso, la burguesía nacional (Villarreal, Gómez y Cordero, 1980).
Frente a una débil resistencia por parte de los sectores populares, los ideólogos neohberales lograron formular en el periodo presidencial de Pérez Balladares un proyecto corporativo para el futuro del Canal. El proyecto
corporativo consiste, primero, en reducir la actual administración de la vía acuática a su mínima expresión y pri9

Ver: Acosta, 1989; Zambrano, 1988, ambas son muestras de alternativas propuestas que no llegaron a realizarse.

90

vatizar (a empresas locales) la mayor cantidad de los servicios que presta la Comisión (transporte terrestre, acuático, mantenimiento, aseo, etc.). En segundo lugar, construir una plataforma para la realización de inversiones de
transnacionales extranjeras que puedan aprovechar la posición geográfica de Panamá.
La noción corporativa fue incluida en el capítulo
constitucional sobre el Canal aprobado en 1994 y en la ley
de la Autoridad del Canal que asumirá la administración
del Canal cuando Estados Unidos cumpla con la transferencia. La principal contradicción que presenta el proyecto corporativo es que margina a los sectores que dependen
del desarrollo nacional para realizarse. Entre éstos están
los trabajadores y los sectores productivos, tanto manufactureros como agropecuarios. Para que el proyecto corporativo del Canal tenga posibilidades de éxito, tiene que
excluir económica y políticamente a las grandes mayorías
-tanto organizadas como no organizadas-- del país (República de Panamá, 1997).
Según el Instituto de Estudios Nacionales de la
Universidad de Panamá, a pesar de los esfuerzos por lograr un consenso en tomo al Canal, "la ausencia de un
proyecto nacional de reinserción a la economía internacional que permita definir las prioridades y concentrar
los esfuerzos y recursos disponibles... limita nuestras
posibilidades de una mayor dinámica económica"
(IDEN, 1999).1°
A principios de 1998, un conjunto de 53 organizaciones populares crearon el Movimiento Nacional por la
Defensa de la Soberanía (MONADESO), denunciando
las pretensiones de los sectores neohberales que quieren
apropiarse de la vía acuática y de la posición geográfica del
país, excluyendo a la mayoría panameña En una declaración pública, MONADESO reivindicó las luchas popula1O La Carta Socioemruímica subraya la ncesidad de agilizar los estudios
y proyectos de reconversión tecnológica del Canal para garantizar su
funcionamiento eficaz y el paso de buques de mayor calado.

TRA)'.ECIQRIAS I AÑO U, NO. 2 1 ENFRQ-ABRH 2000

res de un siglo por un Canal panameño. La declaración
agregó que "fiel cumplidor de los mandatos de las instituciones financieras internacionales, este gobierno se ha dedicado sistemáticamente a poner en marcha los designios
del neocolonialismo y del neohberalismo, con su globalización, privatizaciones, desnacionalizaciones, apertUra del
mercado a una producción extranjera subsidiada y la eliminación de garantías mínimas conquistadas por la clase
trabajadora" (MONADESO, 1998).
MONADESO complementa su preocupación
por la política relacionada con el Canal con su rechazo a
la presencia del militarismo norteamericano a orillas del
Canal. Reivindica la lucha para poner al servicio del
pueblo panameño tanto el Canal como las áreas revertidas que antes se encontraban bajo jurisdicción norteamericana.
En marzo de 1999, el Foro Centroamericano de
Derechos Humanos se reunió en Panamá para analizar
la situación del Canal. En la declaración final se enfatizó
la necesidad de "incorporar a los sectores populares y
sus organizaciones en la elaboración de las políticas que
definen el futuro de la vía acuática". Asimismo, señaló
que "la población trabajadora ha sido excluida de las instancias de decisión que atañen al futuro del Canal. Esta
situación debilita la capacidad del país para alcanzar sus
objetivos". El Foro, que reunió delegaciones de la región
centroamericana, también planteó la necesidad de
"orientar la actual política en tomo al Canal, promoviendo la formación técnica de los trabajadores y avanzando en la solución científica a la alternativa del actual
Canal" (Foro Centroamericano de Derechos Humanos,
1999).
Los planteamientos de las organizaciones paname-

ñas y de los delegados centroamericanos no fueron acogidos por el gobierno. El Foro se hizo eco de la "preocupación [de muchos panameños] por la forma en que algunos sectores se están apropiando de los frutos de las luchas
de muchas generaciones". Concluyeron que "las políticas
de ventas y concesiones, sin objetivos claros y precisos, sólo se entienden si se sitúan en un contexto de enriquecimiento ilícito".
IBAYEcmRIA$

1AÑO U, NO, 2 1 fNERQ-ARRU

2000

Entre los 9 mil trabajadores de la Comisión del Canal (95 por ciento es de nacionalidad panameña) existe incertidumbre en tomo al futuro de sus empleos y sobre la
administración de la vía. Por un lado, la Comisión anunció la eliminación en un futuro próximo de divisiones enteras dentro del engranaje de la empresa. Miembros de la
junta directiva de la Comisión (que también son de la Autoridad del Canal) han señalado que a partir del 2000 las
relaciones de la empresa con los trabajadores cambiarán
significativamente. Los sindicatos que existen en la Comisión, afiliados a la poderosa central obrera norteamericana AFL-CIO, han anunciado su disposición a enfrentar
las políticas de reducciones previstas. 11
11 "Pacto laboral en la Comisión del Canal enfrenta peligros" (I999)
boletín Canal de Panamá Hoy, año 8, núm 35.
'

91

�ÁMBITO
La transferencia del Canal. de Panamá

ÁMBITO
La transferencia del Canal de Panamá

La presidenta Moscoso, quien aswnió el cargo el 1º

llo de los proyectos nacionales. Para lograr este último ob-

de septiembre de 1999, denunció los nombramientos del
gobierno anterior hechos a última hora para ocupar posiciones claves en la futura administración del Canal. La

jetivo tiene que asegurar la incorporación de todos los sectores sociales a la toma de decisiones relacionadas con el
Canal. &amp;ta medida le garantiza estabilidad política y desarrollo económico a su gestión gubernarnental.

junta directiva nombrada por Pérez Balladares cuenta con
nueve integrantes, en su mayoría comprometidos con las
políticas neoliberales. Se destacan cuatro abogados corporativos y cuatro empresarios ligados a las finanzas. Fl noveno es un antiguo dirigente obrero.

La presidenta Moscoso tendrá la oportunidad de
renovar a tres miembros de la junta directiva de la Autoridad del Canal en el año 2000. Para ser consecuente con
su discurso tendría que escoger a personas vinculadas con
los proyectos de desarrollo nacional. En la actualidad, no
parece posible que seleccione representantes de los gremios laborales o profesionales.
En su programa de gobierno, Moscoso señaló que

"la reversión del Canal y sus áreas adyacentes abre la
oportunidad de desarrollar una estrategia marítima, que
nos pennita utilizar el Canal y sus riberas para nuevas y
más productivas actividades, tales como dársenas y astilleros, aprovisionamiento y suministro a las naves en rránsito, turismo, consolidación y transbordo de mercancías,
transporte multimodal, etcétera".'2
Moscoso se enfrenta a dos importantes retos políticos en forma inmediata. Por un lado, la cuestión nacional
que debe definir en función de la integración del Canal al
desarrollo del país. Por el otro, la cuestión militar que sitúa
a Panamá en la estrategia de seguridad hemisférica de Estados Unidos.

En el primer caso, Moscoso tiene dos opciones. Por
un lado, continuar con la política neohberal de enajenar el
Canal de los proyectos de desarrollo nacional. Por el otro,
convertir la dinámica del Canal en motor para el desarro-

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condiciones para que Estados Unidos reinicie la militarización de Panamá recreando periodos históricos supuestamente superados.
El futuro del Canal de Panamá está íntimamente ligado al desarrollo de la nación panameña. Cualquier intento de subordinar la vía acuática a nociones ideológicas
de mercado arrastraría el Canal a una situación de inseguridad económica e inestabilidad política. Por el contrario, el factor que le daría mayor seguridad al futuro del Canal seria su integración a un proyecto nacional con capacidad de integrarse a los procesos mundiales de unidad
política y de integración económica. -&amp;,,

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I AÑO 11, NO, 2 j ENERQ-ABRn 2000

93

�ÁMBITO
La transferencia del Canal de Panamá

ÁMBITO
La transferencia del Canal de Panamá

PARTICIPACIÓN DE EMPLEADOS PANAMEÑOS EN 1A COMISIÓN DR CANAL DE PANAMÁ, 1979-1998

Empleados panameños permanentes
Trabajadores manuales
Trabajadores no manuales
Programa de aprendices
Ejecutivos

1979

%

5,521

69.2
85.0
52.7
76.9

1989
6,488

%
85.0
94.5
72.3
100.0
18.2
67.7

o.o

Trabajadores en el equipo flotante

20.3

1998
7;387

%
93.2
98.7
87.3
100.0
58.3
86.4

Fuente: Ministerio de Planificación y ~ítica Econ6mica.

JUNTA DIRECJIVA DE IAAUIORIDAD
DR CANAL DE PANAMÁ {1999)

TRÁNSRO Y CARGA POR R CANAL
DE PANAMÁ, 1979-1998
Concepto

Peajes (mdd)
Tránsito de barcos
Promedio diario
Cargo comercial

1979
209,431
13,056

35.8
154.468
(millones de toneladas)

1989

1998

329,657
12,075

545,500
13,025
35.7
192.100

33.0
151.860

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Embajada de Taiwán.

Nombre
Años Ocupación Experiencia Partido
Ricardo Martinelli * Comerciante
CD'
Adolfo Ahumada 9
Abogado
Asesor
PRD
Eloy Alfaro
9
Abogado
Buffet
PRD
Roberto Roy
9
Ingeniero
CAPAC
PRD
Femando Cardoze 6
Abogado
Buffet
PRD
E. González R.
6
Banca
Bancomer PRD
Moisés Mizrachi
6 Comerciante C. del Canal PRD
Luis Anderson
3 Sindicalista C. del Canal PRD
Samuel Lewis N. 3 Comerciante
PS
Raúl Montene~ 3 Comerciante
PRD
Abel Rodñguez
** Arquitecto Legislador PRD
(hasta el 31.8.99)
• Preside junta en calidad de rrnlllSllll de Asuntos del Canal.
•• Miembro ~ por la Asamblea ~

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TRAYECTORIA$

! AÑO 11, NO. 2 j ENERO-ABRIi 2000

lRAYECTORlAS

I AÑO 11, NQ, 2 1ENERO-ABRIi 2000

95

�-

TEORIA

lEORÍA
La teoría de la regulación

La teoría de la regulación:
método y conceptos
VÍCTOR

L

lidad del equilibrio; de ahí la importancia que se da a las
discusiones sobre la existencia, la unicidad y la estabilidad
del equilibrio, así como al estudio de los estabilizadores, los
efectos de sustitución, de riqueza y de ingreso. El sistema
de precios transforma la falta de coherencia a priori de los

M. SORIA

planes de los agentes en una coherencia perfecta a través

a teoria de la regulación económica nació recien-

de desarrollos autónomos por el lado de otras disciplinas

temente en Francia, y a pesar ~e su co~ edad
-una veintena de años- ha terudo un VJgoroso
desarrollo a través de un intenso programa de in-

como la biología. Sin embargo, la teoria de la regulación

vestigación, llevado a cabo principalmente por la escuela

económica tal como la ha desarrollado la escuela de Paás,
contiene propuestas teórico-metodológicas originales y

de Paás, lo cual ha ido conformando y nutriendo su cuer-

más fructíferas para el análisis de largo plazo, como veremos más adelante.

po conceptual y metodológico.' la teoria de la regulación

Este trabajo se ha organizado en tres partes. En la

económica tuvo como antecedentes la rica tradición del

primera se aborda sintéticamente la visión parcial de la re-

marxismo y del estructuralismo franceses; no obstante, la
problemática adoptada y el desarrollo conceptual han ido

gulación por las economías neoclásica y keynesiana, así co-

más allá de las limitantes de dichas concepciones. Su punto de partida se identifica mayormente con la tradición

estos breves antecedentes, la segunda parte analiza los

marxista, aunque también incorpora ciertas propuestas
del análisis macroeconórnico kaleckiano y keynesiano

la tercera parte, se vierten unas breves reflexiones finales.

dentro de un marco de largo plazo influido por el análisis
histórico desarrollado por la escuela de los Annales.

la noción de regulación, sin embargo, no es nueva,
se encuentra implicita en las teorias económicas desde

mo los avances de la biología y el paradigma sistémico. Con
aportes teórico-metodológicos de la escuela de Paás Y, en

1. LAS VISIONES NEOCLÁSICA
Y KEYNESIANA DE LA REGULACIÓN
Y APORTACIONES DE LA BIOLOGÍA

hasta en los paradigmas neoclásico y keynesiano, además
1 El vocablo regulación fue introducido por G. Destanne de Bemis
( 1977) en su reactualización del análisis marxista. De aruerdo con
Boyer ( 1986b), un segundo pilar fue colocado por M Aglietta con
su obra RegulaciiJn y crisis del capitalismo (1976), y después de esta
etapa fundadora, el avance de la teoría de la regulación económica
fue dado por el programa de investigación del CEPRFMAP, dentro
del cual destaca la labor de R Boyer, A Iipieiz., J. Mistral, R. Delorme, Oi. André, P. Petit y ottos. También los trabajos del grupo
GRREC y de B. Billaoudot, H. Bertrand y B. Coríat han contnbuido a la escuela de la regulación en Francia.

la problemática de la regulación económica está referida a la dificil coherencia en el funcionamiento global de
la economía. Si los individuos se relacionan solamente a
través del mercado, ¿cómo es que pueden arribar a un

última permanece indefinida y los mecanismos de ruptura o de regulación son aleatorios y exógenos al sistema.

Se asume que la esfera económica es completamente autónoma de lo politico y lo social y que por lo tanto tiene una regulación propia e independiente y se reduce lo

económico a la economía de mercado. Se postula que la
regulación mercantil es el único tipo de regulación del funcionamiento, por lo que no hay lugar ni para una regulación del movimiento ni para una regulación de las estructuras (Marques-Pereira, 1996).

la critica de Keynes (1965) a la teoria neoclásica está centrada en la ley de los mercados, en la teoria cuantitativa y la neutralidad del dinero, así como en el análisis del
mercado de trabajo. Este autor muestra que no existe nin-

gún mecanismo regulatorio que lleve a la realización automática del equilibrio de pleno empleo, sino que la economía puede permanecer por largo tiempo a un nivel de subempleo y aun pueden darse movimientos acumulativos a
la baja (Barrere, Kebadjian yWeinstein, 1983: 38).
sencia de autorregulación del mercado de bienes, ya que

ambos están desconectados, en vista de la ausencia de
fondos prestables. La tasa de interés no puede hacer que
la inversión y el ahorro se igualen, sino que tan sólo se

Keynes muestra que no existe
ningún mecanismo regulatorio
que lleve al logro automático
del equilibrio de pleno empleo;
de hecho) puede persisti,r el subempleo y acumularse a la baja.
Por su empirismo, los análisis de la crisis pueden llevar a
conclusiones muy diferentes entre unos y otros.

En cambio, por el lado de otras ciencias, sobre todo de la biología, se ha desarrollado una conceptualización más realista y profunda, para tratar de explicar el
funcionamiento autorregulado de los cuerpos vivos. la
biología moderna ha propiciado el cambio del episteme

contenta con igualar la oferta y la demanda de dinero.

mecanicista al organicista, ya que al insistir en la totalidad le da un sustento científico a la noción de la regula-

Aunque la tasa de interés puede afectar el nivel de inversión y en ciertos casos ser conducente a un mecanismo

ción biológica. Este desarrollo favoreció la emergencia
de un paradigma sistémico e incitó a las ciencias sociales

los distintos paradigmas económicos anteriores al de la regulación, ésta es ambigua y parcial. El paradigma neoclá-

regulador, en la mayoria de los casos tiene un efecto perturbador. las variaciones de la demanda de dinero dependen de anticipaciones poco racionales por lo que

y a la economía a desarrollar una problemática de la regulación.

sico postula que el sistema de precios lleva al equilibrio de
pleno empleo y a la autorregulación, desechando por este

afectan de manera imprevisible la tasa de interés. Tam-

orden colectivo si además están sujetos a una serie de antagonismos?
Si bien la idea de regulación se puede encontrar en

conducto la crisis económica así como la influencia de la
intervención estatal, cayendo en un simplismo que lleva a
construir un estado de cosas ideal divorciado de la realidad. El problema de la regulación es el logro de la estabi-

96

fluencia estatal en la regulación económica, éstos no son
suficientes para caracterizar la regulación y la crisis; esta

del equilibrio general de los mercados (Barrere, 1983).

El mercado monetario no puede compensar la au-

Adam Smith (v.gr. en su concepto de "mano invisible")

Aun cuando el análisis de Keynes aporta elementos

más realistas que los neoclásicos para comprender la in-

TRAYECTORIA$ 1 AÑQ 11, NO. 2

1 fNERO::ABRU

2000

bién la inversión es poco sensible a la tasa de interés ya
que está influenciada mayormente por la eficacia marginal del capital, por lo que el mercado de dinero funcio-

na más bien como un casino (Barrere, Kebadjian y
Weinstein, 1983: 41-42).
tRAyECJofn.\S I AÑO 11, NO. 2 1 EHER0:66811 2000

la biología no sólo efectúa un análisis de las partes,
sino también del todo; éste organiza y estructura las relaciones entre sus elementos y define su ubicación. la totalidad se estructura en diferentes niveles jerarquizados, llevando a concebir la regulación como un amjunt.o de regu/acwnes situadas a niveles diferentes y ellas mismas jerarquizadas
(Barrere, 1983).

97

�TEORÍA
La teoría de la regulacifm

TEORÍA

La teoría de la regulacifm

En términos ecológicos, la regulación amsiste en la
capacidad de responder a ws cambws del medw ambiente y, a
la vez, en la aptitud del argamsmo pam utilizarw comofuente de vida. Esto último es muy relevante para entender la
regulación de las sociedades. Ata no puede sów amsistir en
la reproducción de las propiedades internas (las re"/aciones so-

ciales de produccüm) frente a ws cambws externos, si'no que
también tiene que ver con la reproduccüm de la base misma de
la vida de la sociedady las condiciones materiales de éstas. Sin
embargo, la regulación no puede consistir sólo de retroalimentación negativa, sino también en la interacción dinámica de los elementos (Barrere, 1983). La regulaciim debe
amr,ebirse de manera dialict:ica como regulación de un estado
y a la vez de un mavimienw.
Hay que aclarar que no se trata de tomar tal cual los
conceptos de la biología y aplicarlos a la economía, en vista de que lo social tiene su propia especificidad y, sobre todo, está marcado por contradicciones. Lo interesante del
episteme biológico para la ciencia económica es que ha
permitido abordar problemas nuevos y distintos del episteme mecanicista. Para la economía es más fructífero poner el acento en la reproducción más que en el equilibrio;
en el movimiento más que en el reposo.

2. LA TEORÍA DE LA REGULACIÓN
DESARROLLADA POR LA ESCUELA
DE PARÍS 2
La escuela regulacionista de París fue conformando la teoría de la regulación económica a través de un intenso esfuerzo de investigación de largo plazo, el cual se ha construido a partir de cuatro hipótesis fundadoras (Boyer y
Saillard, 1995: 11-12):
2

98

a) Dejar atrás el economicismo para recomponer el
análisis económico, conformando unidades pertinentes de
análisis que integren la lógica económica, la preservación
del vínculo social y la importancia de incluir el análisis político, para llegar a soluciones -siempre provisionales- de
los conflictos que surgen continuamente de todo orden
socioeconómico. Esto ha llevado a la teoría de la regulación económica a propiciar y beneficiarse de un enfoque
multidisciplinario, en el que los aportes de la historia, la sociología, la ciencia política, la antropología, la organización, etcétera, permiten tomar ciertas de sus conclusiones
como hipótesis.
b) La teoría de la regulación económica trata de delimitar con precisión el espacio y el periodo de análisis sobre los cuales es legítimo proponer una adecuación entre
sus conceptos básicos y los fenómenos por estudiar.
c) El proceso de desarrollo de las economías capitalistas refleja una historicidad fundamental. En el modo
capitalista de producción, las innovaciones organizacionales, sociales y tecnológicas se han convertido en un fenómeno permanente y ponen en movimiento un proceso en
el cual las relaciones socioeconómicas se transforman y a
menudo escapan al control y al análisis.
d) La teoría de la regulación económica se ha fijado
el objetivo de explicar con el mismo conjunto de hipótesis, el número más elevado de hechos estilizados que han
surgido desde los años cincuenta hasta nuestros días. De
esta manera, la teoría de la regulación económica, a diferencia de la teoría neoclásica, es homogénea por su método y contradictoria en sus conclusiones.

2.1 METODOLOGÍA Y CONCEPTOS
BÁSICOS DE LA TEORÍA
DE LA REGULACIÓN

Esta sección

retoma en parte la exposición de la teoría de la regulación económica realizada por Soria (1991).

La teoría de la regulación económica distingue tres niveles
de análisis: a) el estudio de las relaciones sociales de producción en general dentro de un modo de producción; b)
la configuración específica de dichas relaciones dentro de
un modo de producción históricamente determinado y c)
TBAYEClQRlAS I AÑQ H, NO. 2 1 fNERO-ABRH 2000

¿cómo es que los agentes económicos adoptan un conjunto de normas descentralizadas, las cuales hacen posible
la regulación de las contradicciones y dan lugar a la acumulación sostenida? Así, se parte del concepto de modos
de produccüm, y de la propia articulación entre éstos, se
continúa con la noción intermedia de régimen de aat,mu/acüm para estudiar la configuración específica de las relaciones sociales de producción en un país y en un periodo
determinados, y se finaliza con el estudio de las regulaci.ones parciales y la regulación económica de conjunw. Para esto, es necesario identificar las formas institucionales especificas que toman las relaciones sociales de producción
con el fin de conocer cómo se dan las regularidades que
facilitan la reproducción contradictoria del sistema en un
periodo determinado.
La periodización es importante dentro del enfoque
regulacionista en vista de que existen etapas de acumulación sostenida y etapas de crisis en el modo capitalista de
producción. Ahora bien, la periodización no se efectúa a
priori. sino que debe brotar como un resultado de la inveslRAYEClQRlAS

I AÑO 11, NO, 2 j ENERO-ABRIi 2000

tigación. Por lo tanto, es necesario llegar a una periodización global que pueda ligar la naturaleza de cada tipo de
crisis con la forma precisa de las relaciones sociales y la estructura económica. Las transformaciones de la relación
salarial se toman como la guía más pertinente para la periodización, en vista de su doble carácter de relación de
producción y de intercambio. No obstante, esto no quiere
decir que por sí sola la relación salarial es la responsable
del cambio global de la estructura. Es decir, la determinación del modo de regulación o, en su caso, su declinación
Ycrisis, es efectuada por el conjunto de las relaciones sociales de producción.

El. concepw de modo de produccüm, El modo en que
los hombres producen su vida material pone al descubierto las relaciones sociales de producción y la organización
económica de la sociedad. Lo importante es comprender
que las relaciones sociales se desarrollan independientemente de la voluntad de los hombres en la producción social de su vida, como propone Marx en su célebre prólogo a la Contrihuciim a la critica de la economía pollt:ica. Esto

99

�TEORÍA
La teoría de kz regulación

1EORÍA
La teoría de kz regulación

tualidad) y los otros modos de producción. Así, la definición de régimen de acumulación es, de acuerdo con Boyer (1986b: 46):
el conjunto de regularidades que aseguran una progresión general y relativamente coherente de la acumulación de capital, es decir, que permiten reabsorber o mostrar en el tiempo las distorsiones y desequilibrios que nacen permanentemente del proceso mismo.

Las formas institucúmales. Éstas constituyen la co-

lleva a una conclusión interesante, como observa Boyer
(1986b): que la lógica de conjunto de las relaciones sociales es diferente de las estrategias que ponen en práctica los
grupos y los individuos en su ubicación dentro del modo
de producción. Esto es significativo no sólo para la teoáa
económica sino también para la teoáa de las organizaciones, ya que la lógica de la empresa puede tener desfases
con la lógica de conjunto generada por las relaciones sociales de producción.
El concepto de régz"men de acumulación. La caracterización del régimen de acumulación está centrada en el estudio de la organización de la producción y del tipo de relación salarial que hace posible su estabilidad temporal; en
el análisis de las formas de valorización del capital y la manera en que las empresas se adhieren al patrón de acumulación; en cómo se distribuye el valor entre el capital y los
asalariados y la forma en que la demanda social se liga a la
validación de las tendencias de la inversión y de la producción; en cómo se efectúa la articulación entre el modo
de producción capitalista (el cual es dominante en la ac-

100

dificación social de una o varias relaciones sociales de
producción fundamentales que caracterizan al modo de
producción dominante (Boyer, 1986b: 487). El concepto de codificación social puede admitir tanto la incorporación de un conjunto de reglas de comportamiento social, como la asimilación de un conjunto de símbolos que
guíen el comportamiento social, aun cuando la teoáa de
la regulación económica no ha estudiado paso a paso cómo se efectúa esa codificación, con ciertas excepciones
relativas a algunas de las formas institucionales de la relación salarial.
En la teoáa de la regulación económica la noción de
institución se ha ubicado dentro de un marco analítico
amplio y se le ha asignado una importante función en la
reproducción de la estructura relacional de una sociedad
de clases. La teoáa de la regulación económica ha puesto
el interés, hasta ahora, en la identificación de las formas
institucionales como concreción de las relaciones sociales
de producción, sin detenerse en el análisis del contenido y
el sustento simbólico y material de las mismas.3
Hablar de institución no se refiere solamente a la
creación de normas, hábitos y reglas de comportamiento
3 Los regulacionistas hasta ahora sólo han abordado en forma muy
general la función de las formas instirucionales (como fenómeno de
primer orden) dentro del proceso regulatorio, pero no han abordado el estudio de la instirución material (como fenómeno de segundo
orden) y la manera en que moldea el comportamiento de los sujetos
dentro y fuera de ella (Cj. Monraño, 1989).

TRAYECJDRIAS

I AÑO 11, NO. 2 ! ENERO-ABRO 2000

para que los actores sociales se adhieran a ellas o las rechacen. También es, como indica Théret (1988: 34), hablar de regularidades propias a la institución, así como de
normas y reglas para aquellos que las hacen funcionar (la
institución material como fenómeno de segundo orden).
Hasta ahora, la regulación había considerado a las formas
institucionales como sin contenido propio, sin materialidad, colmadas completamente por la lógica del capital y la
mercancía. Las formas institucionales han sido consideradas realmente por los regulacionistas como formas superestructurales deducidas de las relaciones socioeconómicas, ya sea directamente, al ser conceptuadas como relaciones inmediatamente conflictivas por Aglietta, o indirectamente vía los conflictos de clase y de grupo por los regulacionistas del CEPREMAP.
Las principales formas institucionales que toman las
relaciones sociales de producción son las siguíentes: a) las
formas de la relación salarial; b) las formas de creación
monetaria y antevalidación de la producción; e) las formas
de la relación mercantil y las modalidades de inserción en
la economía internacional; d) las relaciones técnicas de
producción y e) las formas económicas del Estado. Estas
formas serán analizadas más adelante, junto con su manifestación a nivel de la empresa.

Las formas inst:i.tucumales políticas como aglutinantes
de úis fonnas institucümales ecmwmicas. Lo que postulamos
es que las formas institucionales dentro de la esfera política son las que dan cohesión a las formas institucionales de
la esfera económica y que en el seno mismo de estas últimas existe una cristalización de relaciones políticas vinculadas a la producción, la circulación y la distnbución económicas. En otro trabajo (Soria, 1997), hemos tratado de
sustanciar, en el caso de México, cómo las principales formas institucionales políticas (el presidencialism y el partido de Estado) cohesionaron a las formas institucionales de
la regulación económica en el periodo de crecimiento sostenido de la economía de 1934 a 1970, sin crisis estructural, y su extensión, con crisis, hasta 1982. En la literatura
regulacionista se han efectuado mayormente análisis de las
formas institucionales económicas, quedando ausente el
análisis de las formas políticas.
JBAYECIJIBl,lS

I AÑO U, NO. 2 1 fNfRO:ABBU 2000

Las formas institucionales, al irse conformando
por la lucha de clases, emiten un prz"ncipio de so&lt;ializaciim
que apoya kz regulación del. wmportomienw contradictorw de
ÚJs individuos y ÚJs grupos hacia un patrón de wmportamiento colectruo. Además, las formas institucionales siguen
una lógica de institucionalización que emana de las pro-

La lógica de conjunto de las

relaciones sociales es diferente
de las estrategias que ponen en
práctica losgrupos y los
individuos en su ubicación
dentro del modo de producción.
pias relaciones sociales, por lo que no son sólo específicas
al Estado, aunque éste sea el que les da cohesión al conjunto de ellas (Théret, 1988: 30). Al conformarse en la
arena de la confrontación social, las formas institucionales tienen un contenido mayormente político, aun cuando su función regulatoria puede estar orientada ya sea
mayormente a las relaciones económicas o a las relaciones políticas.

La noción de regulacüm. La noción de reproducción
no es suficiente para ligar los planteamientos abstractos de
la teoáa y lo que sucede en la realidad. La reproducción
plantea las condiciones invariantes del modo de producción, es decir, la permanencia de las relaciones sociales de
producción fundamentales a pesar de las contradicciones.
Los esquemas de reproducción están construidos sobre la
proporcionalidad de los flujos de valor de las secciones
productoras de medios de consumo y de medios de producción. Sin embargo, no indican cómo se efectúa tal correspondencia en la realidad. Por Jo tanto, la noción de regulación tiene por misión efectuar el pasaje de Jo abstrae-

101

�TEORÍA
La fR,orÍa de 'fa regulacifm

TEORÍA
La fR,orÍa de la regulación

to a la realidad Como indica Llpietz ( 1982) citado por

co. El primero se manifestó mayormente en los países eu-

Boyer (1986b: 134):

ropeos desde mediados del siglo pasado hasta principios
del presente. Entre las características sobresalientes de la

2 . 2 LAS RELACIONES SOCIAL ES DE
PRODUCCIÓN Y SU PROYECCIÓN EN
LA EMPRESA CAP ITA LI STA

duzca duraderamente se necesita que ciertas formas

regulación competitiva puede anotarse: la relación salarial
está sometida en buena parte a la dinámica del mercado,

En esta sección se efectúa una exploración de la forma

institucionales, procedimientos y hábitos, obren co-

en vista de que se carecía de formas institucionales relati-

concreta que toman las relaciones sociales de producción

mo fuerzas coercitivas o incitativas y que conduzcan

vas a la contratación colectiva y a la poca importancia de
los salarios indirectos; la productividad se incrementaba

sa. La forma concreta que toman dichas relaciones se de-

Para que tal o cual esquema se realice y se repro-

a los agentes privados a conformarse con tales esquemas.

por medio de la aplicación de la administración científica
tayloriana al proceso de trabajo; la relación mercantil se

Se puede calificar de modo de regulación todo con-

manifestaba en una competencia entre las empresas basa-

junto de procedimientos y comportamientos, individuales
y colectivos, que tenga la triple propiedad de: "a) repro-

da en los precios; y la intervención del Ewldo interferia
débilmente en los ajustes de la empresa al mercado, sobre
todo en la creación monetaria.
La regulación monopólica se instaura desde :finales
de la Segunda Guerra Mundial en los países desarrollados, transformando sustancialmente la formación de precios y de salarios. La acelerada concentración y centralización del capital dan lugar a una estructura oligopólica de
los mercados, a la competencia distinta a los precios y a la
administración de estos últimos por parte de las empresas
líderes. La extensión del trabajo asalariado en casi todas las
actividades productivas y el incremento en la productividad del trabajo a través de procesos ford-tayloristas, así
como el afianzamiento del Estado del bienestar, permiten
una nueva codificación de la relación salarial. Ésta se expresa en la contratación colectiva, el crecimiento de los salarios indirectos (por medio de la protección social) y la

tanto a nivel macroeconómico como a nivel de la emprenomina forma institucional Ahora bien, las formas institucionales están ligadas a procesos de lucha que dan por
resultado compromisos institucümalizad&lt;Js entre las clases,
los que a menudo son expresados por leyes y reglamentos, aunque también las formas institucionales incorporan
parte del sistema de valores propios de una cultura y aun
de la ideología. Enseguida se analizarán brevemente las relaciones sociales y la forma concreta que toman, tanto a
nivel general como de la empresa.

l. La relacüm salarial. El derecho a la gestión se
ejerce por los capitalistas sobre la fuerza de trabajo. La
dominación de la clase capitalista se transforma en explotación económica por medio de la relacüm salaria~ es
decir, a través del uso prodw:tzvo y la reproducciim de la
fuerza de trabajo. A nivel global esta relación se manifiesta en la codificación de formas institucionales relacionadas con 'la J&lt;mnaciiJn de los salarios, con 'fas formas de con-

tratacüm colectiva y con 'fas fonnas de protección social de los
trahajad&lt;Jres. Esto quiere decir, que a nivel de la empresa,
el poder de los dueños y administradores sobre la fuerza

a través de la conjunción de formas institucionales históri-

indexación de los salarios directos al costo de la vida, lo
cual lleva al establecimiento de normas de consumo de los

camente determinadas; b) sostener y dirigir el régimen de

asalariados y, por lo tanto, a retroalimentar y regular el ni-

acumulación en vigor y c) asegurar la compatibilidad di-

vel de actividad económica. Se puede afirmar que existe

námica de un conjunto de decisiones descentralizadas, sin

una prevalidación de la producción en vista de que se administran los precios y los márgenes de ganancia y se
mantiene una composición técnica (a través de una tasa
de crecimiento global similar de dicha composición en las

existen variantes muy contrastadas de la relación, lo cual
afecta a cada uno de sus componentes. En México, la re-

secciones productivas) que inhibe el crecimiento de la

lación salarial ha sido analizada certeramente por Esthela

talista. De la investigación llevada a cabo por los regula-

composición orgánica del capital. Dicha prevalidación se

Gutiérrez Garza dentro de la serie de cuatro volúmenes,

explotación de la fuerza de trabajo teniendo como punto
de referencia el nivel (más bajo) de formación salarial de

ciones del CEPREMAP se destacan dos modos de regu-

Testimonios de la crisis, coordinada por ella misma. En ''La

la industria manufacturera" (Gutiérrez, 1985: 57).

lación dentro del capitalismo una vez que se dejan las cri-

ve apoyada por la moneda de crédito de curso forzoso, la
cual permite cierta autonomía de los precios nominales

sis a la antigua hacia 1848: el competitivo y el monopóli-

frente a la masa monetaria.

regulación competitiva como trasfondo del movimiento
obrero" (Gutiérrez, 1985: 38), constata "la presencia de

En un segundo artículo, "De la relación salarial
monopolista a la flexibilidad del trabajo. México 1960-

&lt;lucir las relaciones sociales de producción fundamentales

que sea necesaria la interiorización por los actores económicos, de los principios de ajuste del conjunto del sistema" (Boyer, 1986b: 54-55).

Los ti-pos de regulacifm en el modn de producción capi-

102

lRAYECIORIAS

! AÑO n, NO. 2 j ENERO-ABRIL 2000

de trabajo se encuentra constreñido por las formas insti-

un modo de regulación de tipo competitivo en la forma-

tucionales que regulan a nivel social su uso y reproduc-

ción salarial, expresado en una notoria sincronía entre el

ción, sin afirmar por ello que todo está determinado por
los factores externos.

salario y el costo de la vida". El análisis de la derrota de los
obreros de "formación antigua" (particularmente los mi-

En Europa, Boyer (1986a) estudió la crisis de la re-

neros y ferrocarrileros), lleva a la autora a concluir que: "lo

lación salarial en siete países y llegó a la conclusión de que

que estaba en juego en la década de los años cincuenta era
entonces la puesta en marcha de un proceso paulatino de

IRAYECmRIAS

! AÑQ U, NO. 2 1 ENERO-ABRIL 2000

homogeneización de las condiciones de venta; de uso y de

103

�TEORÍA
La teoría de ki regul.aciim

TEORÍA
La teoría de ki regulacwn

En una tercera comunicación, "La crisis laboral Y la
flexibilidad del trabajo. México 1983-1988", Esthela Gu-

validacii,n privada de los trabajos privados" (S. de Brunhoff,

tiérrez analiza, en el contexto de la crisis de los años

citado por Guillén, 1988: 90).

ochenta, cómo se cuestionó la relación salarial de tipo monopolista con el objetivo de mantener los márgenes de ga-

reembolsará ... [De este modo] el banco efectúa una ante-

cipalmente a través de los precios, sino por medio de la

El crédito lleva aparejada la creación de dinero bancario, el cual no está basado en un capital previamente

nancia, y cómo se delinearon dos estrategias por parte del

disponible a partir del ahorro de los agentes económicos,

capital para enfrentar la crisis. La primera, representada

sino en una creación~ mhil.o (de la nada) de dinero pri-

por la solucüm productiva y estructural (de largo plaz~) Y la
segunda, que conabe la relación laboral como un s1n1ple

vado. Ahora bien, el dinero bancario efectúa un recorrido
que comienza con su creación, sigue con su integración en

costo de producción, la cual constituye la solucüm -poutica,
y coyuntural (de corto plazo). La solución productiva

dinero nacional y, posteriormente, con su desintegración y
destrucción (Aglietta, 1997: 367-372). Cuando el capita-

"puede representar un avance a la modernidad con desa-

lista paga salarios a partir de un préstamo bancario, transforma el signo monetario en ingreso monetario; hay una

rrollo social. Sin embargo, la segunda, centrada en la desreglamentación laboral( ...) permite aumentar los niveles
de explotación e intensificación del trabajo, pero conlleva
también la supresión de las fuentes sociales de consenso

el capitalismo competitivo se transforma en monopólico,
la competencia entre los productores se expresa, no prin-

integración del dinero que representan los sakirios en un -poder
de compra social,. La integración es posible gracias al dine-

publicidad, la diferenciación de productos y la investigación y el desarrollo de procesos y productos, formas que
abren paso a la administración de los precios y a las estructuras cada vez más concentradas del mercado. Nuevas formas de comercialización acompañadas de sistemas
de crédito a los consumidores apoyan la expansión de la
empresa. El crecimiento de las empresas y la centralización del capital se expresan en el desarrollo de nuevas formas juridicas y económicas de las

firmas que trascienden

el ámbito nacional.

La competencia intercapitalista da lugar a estructu-

ras concentradas y genera formas institucionales que tien-

del mundo laboral" (Gutiérrez, 1990a: 192-193). Poste-

ro nacional (o dinero estatal creado por el banco central)
en que se convierte el dinero bancario. No obstante, el va-

riormente, en ''La crisis laboral y el futuro del mundo del

lor producido por los trabajadores que reciben sus salarios

trabajo" (Gutiérrez, 1990b) analiza los negativos efectos

no está confirmado, sino hasta que la mercancía produci-

de la flexibilización de la relación salarial monopolista Y
llega a la conclusión de que a la vista de la recomposición

la política fiscal y monetaria. Algunas veces, este tipo de

da se vende. Los asalariados juegan un papel importante
en la validación social de las mercan-

organismos cobran una gran fuerza y se autonomizan de

1986", Gutiérrez Garza (1988) efectúa una caracteriza-

productiva de largo alcance por la que atraviesa la econo-

ción de la relación salarial monopolista, la cual sucede a la

mía mexicana, los sindicatos "deben prepararse no para

cías al gastar sus ingresos en éstas, por
lo que se da una desintegración del di-

competitiva a principios de los años sesenta. "Es a partir
de 1962 que se legisla el salario mínimo profesional se

oponerse a ello, ni tampoco ignorarlo, sino por el contra-

nero bancario creado, al extinguir los

rio para entenderlo y abrir cauces de reajuste Y transf~rmación en el sindicalismo mexicano, que pasa necesariamente por la democracia si tiene como objetivo el sobre-

ingresos su poder de compra. A la vez,
la realización de la mercancía habilita
a los capitalistas para liquidar su deu-

vivir".

da al banco, lo cual implica la destruc-

2. La creacüm monetaria y ki antevalü:Joci,ón social, de
ki producción capi,talista. En el capitalismo actual, el proce-

ción del dinero bancario, completan-

homogeneizan y globalizan los salarios de oficio Y de trabajadores calificados ... " (Gutiérrez, 1988: 140). Además, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos co~centró en 111 zonas económicas las más de 2,000 conusiones locales permitiendo un arbitraje salarial centralizado. Estos importantes cambios hicieron posible, que
tanto los monopolios en los que se había concentrado la
economía, como las grandes centrales obreras a través de
la mediación estatal, llegaran a un "compromiso institucionafuado" para regular la relación salarial. Los salarios
fueron indizados al crecimiento de la productividad Y al
costo de la vida obrera, permitiendo a su vez el establecimiento de una norma fordista de consumo que alcanzó a cubrir a cerca de 70% de la población, lo cual apuntaló la demanda interna y apoyó la validación a priori de
la producción.

104

so de acumulación es facilitado por las nuevas formas institucionales que ha tomado el crédito bancario a través de

do así su periplo circulatorio (Aglietta,
1997: 372-373).

préstamos a los capitalistas industriales. Un préstamo da

3. Las rela.ci.ones mercantiles y kis
re/acúmes internacúmales. La gestión de

lugar a un depósito en un banco comercial y el industrial
dispone del dinero creado para compra de medios de producción y/o pago de la fuerza de trabajo, lo cual dará lu-

de producción propiamente dicho si-

gar a futuros flujos de compra y venta que r e ~ ~ ~
demanda efectiva. ''El banco que otorga el crédito anna-

la empresa no sólo abarca el proceso
no también las relaciones mercantiles
entre las empresas y entre éstas y los

pa la validación social de las mercancías producidas por el

consumidores. A nivel de la competencia intercapitalista, se expresa a tra-

industrial. El banco [estima] ... que estas mercancías serán
vendidas y que con el producto de la venta el industrial lo

empresas de una rama A medida que

TRAYECTQRlAS

I AÑO U, NO. 2 ! ENERO-ABRIL 2000

vés del mercado, al cual concurren las

IRAYECTORIA$

l AÑO u, NO. 2 1 ENERO-ABRO 2000

den a preservar la estructura monopólica. Es a través de
las asociaciones patronales que a menudo se manejan las
controversias con el aparato estatal y se negocian ajustes a

Cuando el
capitalista paga
salarios a partir de
un préstamo) hay
una integración del
dinero que
representan los
salarios en un poder
de compra social.

tal manera que llegan a constituir verdaderos aparatos de Estado.

La globalización y la regionalización económicas han transformado
de manera importante las relaciones
internacionales que un país y sus empresas guardan con los otros. Estas relaciones codifican los mecanismos de
competencia entre los países, los cuales se desarrollan bajo la iniciativa de
los agentes privados en respuesta a las
diferenciaciones estructurales a nivel
internacional. La regulación de las relaciones internacionales está vinculada
a la dinámica de las economías hegemónicas, así como a las acciones de

un conjunto de instituciones internacionales como el Fondo Monetario
Internacional, las empresas transnacionales, o los acuerdos de integración
regional como el Tratado de libre

105

�TEORÍA
lA teoría de la regu/ociim

TEORÍA
lA teoría de la regulacüm

Comercio de Norteamérica (TLCAN), que orientan las
decisiones de las empresas y contribuyen a establecer las
reglas para las intervenciones estatales.

permitió el desarrollo de la producción sobre una base
capitalista de bienes de conswno durables. Esto a su vez

4. Las relacúmes técnicas de produccilm. Son aquellas

se vio acompañado por el crecimiento coherente de los
sectores de bienes de equipo.

que bajo distintas formas se establecen entre los propie-

La electronización de la producción ha introducido

tarios de los medios de producción, los trabajadores di-

ciertos cambios en vista de que la empresa trata de aprovechar las ventajas de la integración (unión de puestos de
trabajo ligados entre sí para optimizar los microtiempos de
transferencia) con aquellas de la flexibilización (máquinas
flexibles capaces de fabricar simultáneamente varios modelos, optimizando el nivel de utilización del capital fijo).

h

. ,

·. a./lQ···' i

tt i.nfe,rna,e ·

ntais1···.
rectos y los medios de trabajo. En vista de que están íntimamente ligadas a las formas institucionales de la relacüm

salarial, los regulacionistas las incluyen dentro de éstas en
términos del proceso de trabajo. En la etapa del capitalismo monopolista, la relacüm técnica de produccilm puede
caracterizarse comoJordista (Coriat, 1984), en vista de las
condiciones particulares de formación de valores de cambio suscitados por la racionalización taylorista y fordista
de los procesos de trabajo y de producción. Dicha relación permite sentar con estabilidad y generalizar la pro-

Estos cambios en la relación técnica de producción han
chocado con las formas institucionales del modelo fordista, induciendo ciertos cambios en la relación salarial, v. gr.

la emergencia en Estados Unidos de la negociación de
amcesiim la cual busca bajar el salario real horario, bloquear la indexación de los salarios y redirigir la cotización
patronal del seguro de desempleo a la modernización de
la planta productiva (Coriat, 1984: 85-88).
6. Las relaciones eamirmicas de/, Estado. En la etapa de
acumulación intensiva del capitalismo, la necesidad de articular el sistema monetario y el sistema de crédito ha dado lugar a la creación de nuevas formas institucionales que
se reflejan en varias funciones de la banca central, la cual
ha establecido un conjunto de prácticas para reglamentar
la actividad bancaria, ha creado el seguro de los depósitos
bancarios, la vigilancia de los bancos en dificultad, así como la regulación de la creación de dinero bancario privado, y la emisión regulada de la moneda nacional. En otras
palabras~ el Estado diseña una política monetaria para re-

financieras, además de su propia capacidad interna de financiamiento.

Después de la Segunda Guerra Mundial se generalizó en
los países capitalista la política de corte keynesiano a tra-

la desigualdad entre las empresas, o cuando estas no pueden transferirla a los consumidores. El gasto público, por
otra parte, ayuda a la socialización de ciertos riesgos, y
apoya la creación de infraestructura y servicios públicos
a favor de las empresas. Los programas bélicos y de apoyo a la industria, por ejemplo, benefician generalmente a

vés de la cual el Estado trató, además de propiciar el crecimiento económico, mantener la estabilidad de precios.

las grandes corporaciones. La deuda pública interna
también canaliza recursos a las empresas a través del pa-

El uso de la política fiscal y monetaria para regular la economía dio lugar en algunos países desarrollados, princi-

go de intereses.

Otra de las funciones económicas del Estado es la
del cobro de impuestos para financiar el gasto público.

gular la validación social a las anticipaciones privadas de la
producción, y como prestamista en última instancia se

palmente en Estados Unidos, a la ilusión de la administra-

po de trabajo necesario es abatido. Tal relación de pro-

constituye en garante de la moneda nacional para preve-

ción de la econorrúa. La crisis de los años setenta acabó de

ducció~ opera en vista de su acompañamiento por la relacüm salarialfordi.sta, cuya característica principal es la li-

nir y curar las crisis financieras.

ga que se establece entre productividad y salario a través
de la indexación de este último sobre los precios de los

de sus actividades se ve facilitada por la moneda de crédito privado en una primera instancia. Posteriormente se

bienes de consumo. Tanto la relacüm sa/arial, como la de

convierte en una restricción en vista de la necesidad de su

produccilm fordistas favorecen cierta configuración de la

reembolso a la banca. El pago de intereses se convierte

división social de trabajo. Así, la liga que se fue estableciendo entre la norma de producción y la de consumo

también en una restricción de costos. Los modernos conglomerados y grupos empresariales incluyen instituciones

ducción en masa de mercancías, cuyo contenido en tiem-

106

manera contundente con tal ilusión. Los experimentos

Desde el punto de vista de la empresa, la expansión

IRAYECIQRl,4S

3. REFLEXIONES FINALES

I ANO U, NO. 2 1ENER!rAB811 2000

neohberales para reactivar la economía y salir de la crisis
actual han fracasado rotundamente. La idea de la autorre-

La teoría neoclásica casi nada tiene que ofrecer para resolver la problemática de la regulación económica y social

gulación de los mercados suena en la actualidad aún más
quimérica que en el pasado.

en vista de su asunción a priori, de equilibrio, mientras que
la teoría keynesiana se acerca un poco más al asignarle al

A nivel de la empresa, los impuestos y la política
fiscal significan, generalmente, una obligación. Ésta pue-

Estado funciones de regulación para la estabilidad y el cre-

de convertirse en restricción, sobre todo cuando acentúa
TRAYECTQR!AS

I ANO n, NO. 2 ! ENERO-ABRIi 2000

cimiento a través de la política macroeconómica. No obstante, le faltó un análisis de largo plazo en el que los me-

107

�TEORÍA

TEORÍA
La t,wría de la regulación

La t,wría de la regulación

canismos regulatorios cumplieran una
función en las etapas de crecimiento y
de crisis como fenómenos vinculados
y endógenos al sistema. La conceptualización de la biología y los sistemas
sí ofrece puntos de apoyo para el estudio de la regulación económica y social, pero dentro de ciertos límites, en
vista de las diferencias entre los organismos vivos y la sociedad. Los conceptos de "totalidad relacional organizada en subestructuras" y de "reproducción e invariancia" no pueden
aplicarse tal cual a la regulación social
en vista de que las subestructuras sociales están atravesadas por contradicciones, y aun cuando existen "invariancias" en las relaciones sociales de producción fundamentales, su reproducción toma formas concretas diferentes a
lo largo del tiempo. En cambio, la noción de "conjunto jerarquizado de regulaciones a diferentes niveles" ha embonado mejor en la regulación económica y social en términos de las diferentes regulaciones de cada subconjunto de
formas institucionales y la regulación de conjunto.
La teoría de la regulación económica ha integrado hipótesis de trabajo más cercanas a la realidad
provenientes de las diferentes ciencias sociales, que le
han pennitido alejarse del economicismo e introducir
las dinárrúcas social y política que influencian la esfera
económica, asimismo distanciarse de la hipótesis del
equilibrio de la teoría convencional. La teoría de la regulación económica también ha incorporado la historia,
lo cual le pennite adentrarse en estudios de largo plazo
en los que pueden dilucidarse con mayor nitidez las
transformaciones estructurales y los factores que las determinan. El enfoque de la regulación, además, incorpora la hipótesis de que la trayectoria económica, social
y política de una formación social es única, tanto en
cuanto al tiempo, como a las demás formaciones, lo cual
implica estudiar y caracterizar las especificidades del régimen de acumulación y del modo de regulación de un
país bajo estudio.

108

Las formas institucionales juegan un papel central dentro del es-

quema analítico de la teoría de la regulación económica, ya que constituyen las células (producto de la
interacción entre las relaciones políticas y sociales y la estructura económica) donde residen los mecanismos regulatorios. Ellas representan
en el orden social lo que en el orden
biológico constituye la función. Las
instituciones, tienen entonces, la tarea de vincular los comportamientos
individuales y de grupo dentro de
acciones colectivas que conducen a la regulación económica y social.
Aun cuando el enfoque de la teoría de la regulación económica no constituye una teoría acabada, como nos recuerda Conde (1984), tanto porque hay ciertas diferencias de énfasis conceptual entre los diversos
autores regulacionistas, como porque todavía existe la
necesidad de profundizar la conceptualización de las
formas institucionales y la investigación a nivel microeconómico de varias de ellas, los estudios teórico-empíricos fundadores de Aglietta sobre la economía estadounidense, de Boyer sobre las economías europeas, de
Lipietz sobre el fordismo y la crisis internacional, de
André, Delorme, Lipietz y Théret, sobre el Estado y la
regulación, de Mistral sobre las relaciones internacionales y otras contribuciones de un numeroso grupo de
regulacionistas de otros países muestran las potencialidades de la teoría de la regulación económica. Recientemente Boyer y Saillard (1995) coordinaron un libro
que efectúa un balance crítico de los avances de la teoría de la regulación económica, que incluyen profundizaciones teóricas y estudios teórico-empíricos sobre
varios países, como Japón, los países escandinavos, Rusia y América Latina, los cuales vienen a engrosar la lista de análisis aplicados. En México, las contribuciones
de Aboites, de Conde, de Lechuga y en especial de Esthela Gutiérrez (véase la bibliografía) también dan
TRAYECIQBIAS

! AÑO U, NO. 2 ! FNERQ-ABRn 2000

constancia del mayor peso de las bondades del enfoque
de la teoría de la regulación económica para los estudios de largo plazo.,&amp;,,

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109

�TEORÍA
La t,eori,a de b regu"fación

Renovación y desafío*
EMIR

V

olvemos a Chile para realizar el último Con-

greso de Al.AS en un siglo en el cual el pensamiento social latinoamericano fue un importante protagonista. Un siglo que ha comenzado con la masacre de la Escuela Santa Maria de
!quique, aquí en Chile y, enseguida, con la revolución mexicana, como para demostrar que el siglo XX seria, para
América Latina, un siglo de revoluciones y de contrarrevoluciones.
Un siglo en que nuestro continente logró forjar su
identidad propia, a partir de ensayos como los de José
Carlos Mariategui, de Luis Emilio Recabarren, de Julio
Antonio Mella, de Cayo Prado Jr., de Raúl Prebisch, de
Arubal Pinto, de Agustín Cueva, de Ruy Mauro Marini,
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de Pablo González Casanova, de Arubal Quijano -sólo
por mencionar a algunos-. Felizmente el listado es suficientemente grande para que siempre sea posible acusar. nos de no mencionar a unos tantos.
Si en la primera mitad fueron básicamente elaboraciones individuales, en la segunda mitad surgieron escuelas, centros; gran parte del pensamiento académico del
continente fue dominado por un pensamiento critico, creativo, independiente, que quizás ninguna otra región del
mundo haya conocido. De la critica a la teoría del comercio internacional y el surgimiento de las teorías de la CEPAL, pasando por las distintas vertientes de la teoría de la
dependencia, hasta llegar a las teorías de la democracia

Théret, Bruno (1988), ''La place de l'État dans les lhéories de la régulation: revue critique et arguments pour un nouveau positionnement'', ponencia, Congreso Internacional sobre laTeoria de la

*

Discurso del presidente de la Asociación Latinoamericana de
Sociología (ALAS) en la apertura de su XXII O&gt;ngreso.

Regulación, Barcelona, 16-18 junio.

lRAYEcroRtAS

I AÑO H, NO. 2 ! ENERO-ABRIL 2000

SADER

participativa, de la exclusión social, la identidad teórica del
continente tuvo en su intelectualidad un soporte esencial
La Asociación Latinoamericana de Sociología fue
parte de ese proceso~ de donde saca su sentido y del cual
todos nosotros debemos enorgullecemos. Desde su primer congreso, ya hace casi cincuenta años -como organismo regional más antiguo de todo el mundo--, logramos
reunir lo que de mejor el pensamiento social latinoamericano tiene. Nuestros congresos pueden enarbolar un listado envidiable de pensadores, de tesis, de debates.
Aquí mismo en Chile, en Santiago y en Concepción
-no por coincidencia, durante el gobierno de Salvador
Allende-, se realizó un congreso histórico de Al.AS, cuando nuestro perfil actual fue definido. Desde entonces, más
todavía que antes, nuestros congresos pasaron a representar hitos, por sus temas centrales, por la congregación de
la vasta gama de la producción intelectual del continente,
manteniendo un clima de debate, respeto y pluralismo, así
como por la presencia de los más importantes pensadores
latinoamericanos.
Llegamos sin embargo al final de este siglo tan fértil para el pensamiento social latinoamericano teniendo
delante de nosotros, quizás, los más grandes desafios que
hemos enfrentado en toda nuestra trayectoria. Transformaciones económicas, sociales y políticas regresivas en las
dos últimas décadas provocaron un proceso de fragmentación y de exclusión social, en la contramano de las tendencias que, a pesar de la concentración creciente de renta, representaban una tendencia de integración al mercado formal de trabajo.
Simultáneamente, el rol de las universidades públicas pasó a recrbir duros ataques, mientras las actividades
de investigación sufrieron los más duros recortes y los debates pasaron a ser descalificados, muchas veces por go-

1RAYEcroR1AS

! Aiio u, No, z l ENERO-ABRIL 2000

111

�MEMORIA VIVA

'EMORIA VIVA
Renuvaciim y desafio

bernantes originarios de las propias universidades públicas, de fuerzas democráticas y de nuestro mismo medio.
Los desafios pasaron a ser los de reactualizar la comprensión del tipo de sociedad latinoamericana que emerge de
las dos décadas de políticas neoliberales, de desregulación,
de exclusión de derechos, de debilitamiento de todas las
instancias democráticas de nuestras sociedades.
Y, más que eso: el desafio de elaborar propuestas
alternativas que no pueden significar el simple regreso a
etapas históricas superadas en nuestro continente, pero
que tienen que apelar a toda la creatividad, la capacidad
inventiva y los vínculos sociales de nuestra intelectualidad, para recomponer la capacidad de elaboración teórica del pensamiento social latinoamericano. Un pensamiento que no estuvo ajeno a la crisis social de América
Latina. Porque, al fin y al cabo, la llamada crisis de paradigmas no es sino la expresión teórica de una profunda
crisis social, una crisis de las alianzas sociales, de los proyectos sociales preexistentes. Así, hablar de nuevos paradigmas, es hablar a la vez de nuevas políticas, de un
Estado renovado, de nuevas alianzas sociales, de una
nueva cultura democrática, de un nuevo rol para la misma intelectualidad.
No faltan, felizmente, invitaciones, venidas justamente de los nuevos procesos de movilización social, que

nacen no para revitalizar las viejas políticas neoliberales,
sino para impulsar nuevos proyectos, para refundar nuestros &amp;lados centrados en la esfera pública, para refundar
nuestros sistemas políticos más allá de los vaciados marcos liberales, para construir una cultura pluralista, democrática y de masas, para redefinir el lugar de los pensadores sociales latinoamericanos.
Retornamos a Chile seguros de que podemos ayudar, aunque modestamente con este Congreso, a que el
pensamiento social chileno pueda volver a desempeñar el
rol de vanguardia que por tantas décadas (antes de la devastación política y moral de la dictadura de Pinochet)
Chile ha desempeñado en América Latina.
Que ingresemos en el nuevo siglo con fuerzas renovadas teórica y moralmente, conscientes de los nuevos
desafios, pero también de que, apoyados en la herencia
teórica y en el ejemplo personal que los grandes pensadores que pasaron y siguen pasando por los Congresos de
ALAS nos dejan, estemos en condiciones de responder
positivamente a ellos.
El Chile que nos recibe -al cual damos nuestro mejor agradecimiento- es el Chile de Salvador Allende y de
don Clodomiro Almeyda, el Chile de Pablo Neruda y el
de Víctor Jara; el Chile -y Concepción- de don Edgardo
Enriquez y de Miguel Enriquez. Muchas gracias.

Hacia nuevos paradigmas
Pensar el mundo desde el principio de la vida
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

Esthela Gutiérrez Garza nos
acerca a la reflexión
desbordante del pensador
latinoamericano Theotonio
Dos Santos) quien aborda de
manera exclusiva para
nuestros lectores un conjunto
de temas de vital relevancia
en la agenda de las
preocupaciones continentales.
Theo_toni:' Dos _Santos es un experto desuu:ado por sus valiosas aportaciones al conocimiento de
las czenczas socuiles en América Latina. Desde su infancia -auru¡ue, como él mismo afirma puede parecer extrafur- decidió dedicarse al estudio de ws problemas sociales. Vivía en Minas
una ciudad provincia, Y su ~ n a ~tudiaba en la capital. Él quería ser escritor y sup:;:
ella que ~ 1!7'ofes°:es que poduzn dedicarse de tiempo completo a la universidad, y tener tiempo para escrilnr sus libros. Entonces decidió que iba a ser profesor de ciencias sociaks. Hubo una
coyuntura
"la universidad. Se im:pulsó una experiencia nueva que
. , muy favorable cuando empezó
.
co~t~ en o~ar becas para estuduzntes que podÚln dedicarse totalmente al estudio y esta expenencuz nacw exactamente en la Facultad de Ciencia Económica de la Universidad de M ·
·R
znas
G.erais. . ecuerda ,Dos ~antos que allí "se creó un ambiente académico muy enfoca.do a las ciencuis sociales, con enfasis en la problemática del desarrollo, con un grupo de historiadores magis-

~

112

lRAY[CTORIAS

! AÑO U, NO. 2 1 ENFRO:ABBJI 2000

TRAYECTORIA$

j Ailo U, NO., 2 ! ENFRO-ABRL 2000

G·

U3

�MEMORIA VIVA
Hacia nuevos paradigmas

ME 10RIA vlVA.

Hacia nuevos paradigmas

~ b~esa capitalista, sino que era necesario dar un salto hacia una pers-

trales. Fue un ambiente muy adecuado para "fa formacúín académica integral. Éramos un grupo
de gente que ya tenía una definición bastante grande y una vocación intel,ectual muy fuerte antes de entrar a "fa universidad". E inmediatamente se organizaron seminarios, grupos de trabajo
con /,os profesores de todo el país que eran invitados para debatir y criticarl,os, creándose un ambiente muy interesante pues se constituyeron en una generación intel,ectualmente muy avanzada
y también muy activa política y profesionalmente. 'Wo sé cuáles fueron "fas circunstancias que generaron esto -reflexiona el maestro Dos Santos-, pero creo que están en gran parte en "fa base de
"fa industrialización en el Brasil de /,os años cincuenta y "fas condiciones democráticas que se estaban conformando y que dieron origen a muchas iniciativas, como /,o fueron /,os sistemas de becas, iniciativas pioneras y muy bien intencionadas que tuvieron efectos muy positivos".

TRAYF,CTORIAS: En tus primeros años de la wla profesional existia un entorno socilr
politiaJ que prevakcif, en América Latina que me gustarla describieras. Supongo que
dicho entorno fue determinante para el surgimiento de la esaJela sociológica que ha tenido tanta trascendencia en el pensamiento latinoamericarw conocido como "teoría de
la dependencia''. ¿Podrlas hablamos de este proceso?
Ti-lEoTONIO DOS SANTOS: Como estábamos muy enfocados hacia la problemá-

tica del desarrollo, nos ligamos mucho a ciertas experiencias que eran muy importantes. El Instiruto Superior de Estudios Brasileños (ISEB) que estaba en Río
era un centro de radiación ideológica muy fuerte. Con un grupo de la Universidad de Sao Paulo tuvimos un congreso donde también estuvo el grupo de Fernando Henrique Cardoso. En ese congreso nos articularnos con toda esa gente
en un ambiente de gran debate, sobre todo porque el ISEB -que era una especie de centro ideológico del desarrollo brasileño- obligó a todos los teóricos en
ciencias sociales a dar una respuesta. Entonces el debate de las ciencias sociales
pasó a definirse en tomo a apoyar o rechazar dichas posiciones. Varias personas
formamos un grupo y nos articularnos políticamente en lo que dio origen a la
organización política donde impulsarnos ese debate intelectual. Buscamos superar el enfoque tradicional, tanto del ISEB -que veía en la burguesía industrial un
agente de cambio y transformación- como el enfoque del partido comunista,
que era la otra gran fuerza política que, desde la izquierda, pretendia articular el
movimiento obrero con esta perspectiva democrática encabezada por la burguesía. Hicimos la cática de esto proponiendo realmente una independencia política a la clase obrera para constituirse como partido, como clase independiente
y desde una perspectiva socialista. La experiencia de la revolución cubana -que
transformaba ese debate en un proceso real, concreto- daba fue12a a nuestra visión en el sentido de que no era posible avanzar políticamente dentro de la pers-

114

JBAYECIORtAS

I AÑO 11, NO. 2 1 ENFRO:ABBII 2000

pecnva socialista. Entonces, todo esto creaba un ambiente en el cual el debate de
las ciencias sociales estaba profundamente ligado al proceso histórico inmediato
del país. En 1962 me fui para Brasilia con el grupo de profesores egresados de
la Facultad de Economía. Era exactamente el grupo que iba a crear la nueva
Universidad Brasileña con nuevos centros departamentales, con una articulación muy grande entre la investigación y la enseñanza, y una acción interdisciplinaria muy fuerte.Y era como proponemos revisar la cultura brasileña y universal para reconstruir el país desde una perspectiva nueva.
Por otra parte, la experiencia chilena de los años sesenta, marcada por el desarrollo de la Unidad Popular fue al mismo tiempo una experiencia intelecrual
muy rica, en la medida en que se reunió gente de todas partes de América
Latina. Allí creamos la revista Chile Hoy, que sintetizó las grandes experiencias
del proceso chileno.Y como el ambiente en Chile era de debate sobre el acontecer nacional, la revista nos acercó a un público cada ve:z más grande. Y se vendía Y se leía mucho, y tenía gran repercusión. En la revista hicimos todo un debate sobre la situación de Chile, que es seguramente la mejor fuente para conocer el proceso chileno. Creo que su contnbución ha sido muy grande y eso nos
llevó cuando menos a estar en la primera línea de la lucha popular.
TRAYECTORIAS: Pero, previamente_,u se habfan public.aJo muchos libros, lo que amstitu;yó esta corriente de pensamient,o que ha tenido un impactlJ y una trasandencia
muy importante en Amériai Latina y que forma un capúulo decisivo en lo que e,s la
historia del pensamienlLJ latinoamerialrw. ¿Quiénes, además de este grupo, parti.cipa~ en la conformación de la teoria ~ la dependmcia?

La experiencia de la

revolución cubana daha
fuerza a nuestra visión
en el sentido de que no
era posihle avanzar
políticame:nt,e dentro de
la perspec,tzva burguesa
ru:pi,talis~ sino que era
nec,esario dar un salw
hacia una perspec,tiva
socialista.

diría que había centros de elaboración Femando
Henrique Cardoso tenía un polo importante en la Comisión Económica para la
América Latina (CEPAL) con la posición demócrata-cristiana y un área de influencia significativa.Yo, en el Centro de Estudios Socioeconómicos (CESO) de la
Universidad de Chile, que en un cierto momento atrajo a un grupo muy grande
de intelectuales e integramos el equipo de la teoría de la dependencia, con Vania
Bambirra, Ruy Mauro Marini, más un grupo donde estaban Orlando Caputo,
Roberto Piz.arro, Sergio Ramos y otros más. Estos grupos constituyeron equipos
de investigación que produjeron un conjunto de hbros sobre la dependencia, elaborados más o menos colectivamente por un equipo de investigación en el CESO.

'THEcrroNIO DOS SANTOS: Yo

TRAYECTORIAS: Después /,e ogregariatnos la fJi.sita deA,u;bi Gunder Frank. ..
THEOTONIO DOS SANTOS: André Gunder Frank vino al CESO para trabajar con

nosotros; después llegaron Martha Harnecker y el cura Arroyo, que trabajaba solRAYECIORlAS

I AÑO H, NO. 2 1 ENFRO:ABBIL 2000

115

�MEMORIA VIVA
Hacia nuevos paradigmas

MEMORIA VIVA
Hacia nueoos paradigmas

bre la cuestión agraria. Más tarde trajimos a un grupo grande de gente sobre
cuestiones de psicología social y otras temáticas, así como a Tomás Vasconi,
quien vino a traer la dimensión educacional y cultural. Este grupo se formó en

La experiencia chilena
de /,os años sesen~
marcada por el desarrollo de la Unulad
Popular fue al mismo
tiempo una experiencia
int,electual muy rica, en
la medida en que se
reunió gent,e de rodas
partes de América
Latina.

un ambiente social y político muy importante.
En otro grupo, junto con Aruba! Quijano, estaban Pedro Paz y Osvaldo Sunkel.
Un grupo más próximo a la CEPAL desarrollaba el pensamiento que se llamó
estructuralistrw con gente como Maria C.Tavares y Carlos Lessa, entre otros. Los
dos grandes grupos éramos nosotros pero también estaba la Escalatina, que después se ligó al grupo de la CEPAL. FIACSO era otro grupo de las ciencias sociales que no llegó a producir muchas cosas, pero ahí había gente muy interesante y muchos de ellos eran profesores de la Facultad de Economía. Pero el grupo formulador de la teoría giraba en tomo al CESO, que aglutinaba una amplia
visión de centro-izquierda.

TRAYECTORIAS: Y en t.odo e.aso, base de las posiciones inslitucinna1es que s e ~

an en la universidad.
THEOTONJO DOS

SANTOS: Así es. &amp;tos grupos hicimos varios seminarios conjuntos. Uno primero sobre la historia del capitalismo y después un repaso a la
historia de América latina. Ahí nos reunimos todos y eso permitió un desarrollo de muchas ideas comunes. A pesar de que existían diferencias, se logró mantener al grupo con una visión que nos permitía identificarnos en tomo a la teoría de la dependencia. El CESO producía mucho. Produjimos más de 50 o 60
libros en esos años sobre temas de ciencias sociales. Existía una producción bastante fuerte.

TRAYECTORIAS: La teoría de la CEPALy la teoría de la dependencia tienen enormes
a&gt;incidmcias. Sin embargo, ¿podríamos ajim,ar que la diferencia jundamental radica en que la teoría de la dependencia integra en su análisis la dimensión de lo politico,
lo social y lo histórico, ofre,ciendo una uisilm integral del desarrollo que traspasa am
mucJw la inclinación e.conomicista de la CEPAU
DOS SANTOS: En la década del sesenta la CEPAL entra en crisis
porque el proyecto nacional democrático empezaba a revelar sus limites.
También porque reflejaba otro problema, relacionado con su posición estatista,
o sea una visión desde y para el &amp;cado y no desde la sociedad, que era la postu-

THEOTONIO

THEOTONIO DOS SANTOS: Y centrado mucho en lo económico, como

base, pero buscando integrar otros aspectos, aunque no de manera suficiente. En cierto
sentido, el ISEB corrigió eso. Tenía un enfoque sociológico, de pensamiento democrático que integraba una problemática mucho más amplia Los brasileños
que llegamos a Chile teníamos esa visión del aspecto político, y el apoyo de Pedro
Vuscovich fue determinante para impulsar el análisis integral y llevarlo a un nivel más elevado. Claro, desde el punto de vista económico había una gestión fundamental, constituía el primer paso. Es decir, el Estado asumía la gestión de la
economía, asumiendo ser el principal gestor de la actividad económica. Después, asumía la responsabilidad de crear o fortalecer empresas públicas competitivas y generadoras de ganancias. El segundo problema fue en torno a la cuestión de la planeación. Aquí se introduce una gran innovación: se trataba de un
sistema planeado desde abajo hacia amba; nuestra idea era que los dirigentes
con sus trabajadores presentaban el plan de gobierno. Se llegó a discutir el plan
de gobierno, de gestión económica, microeconómica de las empresas, de acuerdo con el proyecto común de la gestión pública económica. FJ tercer problema
está ligado a eso, a la gestión de la participación ideológica que tenían los trabajadores y los empresarios en el proceso. Es decir: cómo crear un sistema de abajo hacia amba si los trabajadores no participaban en la gestión tal como lo conabió la CEPAL. En la CEPAL sólo participaban empresarios y el Estado. Entonces se creó un sistema de participación de los trabajadores en la gestión de las
empresas junto con los empresarios y se constiruyó una ley de gestión. Ahí los
sindicatos participaron con mucho miedo de que se les escapara el control, porque si se creaba un mecanismo de representación dentro de las empresas, los sindicatos podían perder mucha de su fuerza y de su poder. Hubo mucha intermediación en ese caso por parte de los comunistas, quienes se preocupaban de
que el proceso se democratizara demasiado y los sindicatos perdieran el poder
que tenían. Además de que había toda una tradición de que democratizar empresas sería un error de gestión. Pero la tesis de la democratización prevaleció
porque los trabajadores comenzaban a asumir ciertas responsabilidades en las
empresas y no había forma de controlar ese proceso. Todo eso se desarrolló en
el gobierno de la Unidad Popular. Esto no significa que no hubiera experiencias
anteriores; las había y muchas, pero muy insuficientes porque no estaban articuladas.

En la década del sesenta
la CEPAL entra en
crisis porque el proyecw
nacümal democrátuo
ernpezaha a revelar sus
límit,es:, pero también
porque reflejaha una
visión desde y para el
Estado.

'TRAYECTORIAS: Y em además una e::,cperiencia totalmente nuem, que integmba un
debate intelectual, proposit:ivo, de una esall!la de pensamiento...

ra de los dependentistas.
'TRAYECTORIAS: Pero, además de la uisilm estatista de la CEP~ predominaba un

análisis centrado mucJw en lo eam/JmilxJ. ¿No es así?

116

tRAm:roRlAS

j AÑO 11, NO. 2 1 ENfRO:ABBII

2000

TH.EoToNio DOS SANTOS: En la Facultad de Economía, por ejemplo, lo debatimos mucho. la Universidad fue muy certera en el sentido de crear carreras adecuadas a estas experiencias. Yo insistía mucho en que teníamos que tener carreTRAJECJJ)RlAS I AÑO 11, NO. 2 1 ENFR0:66B11 2000

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�MEMORIA VIVA
Hacia nuevos paradigmas

MEMffiW\ VIVA

Hacia nuevos paradigmas

ras de profesionistas, de ingenieros, de estudios de gestión estatal, de otras formas de gestión nueva. Todo eso nos cambió a nosotros reahnente muy rápido,
pero por más esfuerzos que se hicieran, tres años de gobierno no alcanzaban para formar esa generación nueva.

a elecciones en vísperas del golpe, y el gobierno obtuvo 46% de los votos, que
,.era un incremento de 100/o del que había tenido en las últimas elecciones.
Entonces estábamos avanzando.
ThA.YECTORIAS:Justamente pqr eso el prrxeso democrátia&gt;fue abortado pqr el go'/pe.

'TRAYECTORIAS: Es "fo que te quiero decir. la historia abrió una e:cperimcia ~

nana de inugrat' "la teoría a u n ~ de gestión po1itica y social. Sin embargo, fue
un periodo muy a,rto porque fue interrumpido pqr el golpe militar del mes de septi,e,m-

bre de 1973;/ue, como e,cperiencia, un dagar,amimto d e l ~ m curso.
DOS SANTOS: En ese sentido Allende tenía motivos para ser muy
perspicaz. Había que hacer un frente para sostener el proceso que a proponía.
El error de Allende fue pensar este frente muy institucionalmente para las exigencias de la democracia. Los hechos demostraron que se podía arrastrar a un
sector de la democracia cristiana que rompió con los sectores tradicionales.Y había otra parte de la democracia cristiana que continuaba negociando el proceso
con los sectores de la derecha más radicales.Y, además, en otra dirección, las bases de la democracia cristiana se movían en el sentido de la democracia. Pero de
nuestra parte fue necesario abrirnos más ideológicamente para que los demócratas cristianos pudieran encontrarse como tales, dentro de su visión más amplia. Sin embargo, esto generó ciertas resistencias al interior de la izquierda. &amp;to
nos llevó a varios acuerdos entre la izquierda y los demócratas cristianos; por
ejemplo, en v~ de estatizar empresas, generar más empresas comunitarias. Nosotros hicimos un debate en nuestra revista del CESO alrededor de esta cuestión y en detrimento del prejuicio de la izquierda. Nosotros mismos necesitábamos cambios a través de un sistema de gestión de los trabajadores, porque no se
aceptaba la idea de que los trabajadores participaran en las empresas o en otras
formas productivas no necesariamente estatales. Los comunistas, sobre todo,
que sostenían mucho este debate presionados por la explicación soviética. Pero
desde el punto de vista programático existía aún una resistencia más grande a
que se integrara a la democracia cristiana, por sus intereses propios, que excluían los principios de la izquierda. Entonces, digamos así, había muchas dificultades para gestar esta forma nueva de participación política en el proceso democrático. Pero lo más importante era que el proceso político estatal era factor decisivo en la conformación de una nueva gestión pública. Por otro lado, dentro del
&amp;tado, existieron también grupos que propusieron soluciones que terminaron
siendo más fuertes que la que nosotros (la coalición centro-izquierda) habíamos
sostenido y que apoyábamos. Por ejemplo, la cuestión del control del peso, que
provocó posteriormente la emergencia del mercado negro del dólar. &amp;tas medidas erráticas del gobierno debilitaron la autoconfiama del proceso de la
Unidad Popular. A pesar de ello, la población continuó fiel, tanto así que fuimos

THEoroNio DOS SANTOS: De hecho, la derecha no tenía otro camino, cuando
ellos percibieron que democráticamente perderían. Entonces retiraron las fuerzas de la democracia cristiana, fortalecieron a la derecha trapícional y apoyaron
directamente el golpe militar.

'IHEoTONIO

Entonces se creó un
sistema de participadón
de /,os trabajadores en la
gestión de las empresas
junto con /,os
empresarws y se
constituyó una ley de
gestión.

118

JBAYECIORIAS

l AÑO H, NO. 2 1 ENERO-ABRIi 2000

'I'RA.YECTORIAS: Con elgolpe militar, obuiament.e, este grupo de int.electuales-tant,o de
"la Universidad de Chile como otros que trabajaban en "la CEPAlr tuvieron que salir
del paJs y "la mayoría sefue a México, que siempre se caraaerizó pqr estar e:xmw de
dictaduras militares. Entonas "los asilados polítia&gt;s de Chile Tkgaron a tm paJs con tm

prrxeso poHtico muy apacilile en comparación con "los prrxesos poHticos que han marcado a Centroamérica y a América del Sur. Retomando e/, tema ini.ciaJ, me gustaría
que abordáramos "fo que se ha dado en llamar ''la crisis del paradigma de "la teoría de
"la dependencia'~ que se define como una crisis manifiesta claramente a jinaks de "los
años setenta. Me gustaría que "fo relacionáramos con dos aJeStiones: ¡»imero "los ~
cos de "la dependencia, cuando pudieron dmwstrar en "la histeria, en "la realidad misma, "la c.erte.za. de sus proptlR,StOS, fueron ex:pulsados de esa coyuntura a través de tm
go'/pe militar que rAnCeló uxJo e/, prrxeso chileno de democralización y de fonnas nueY-W de gestión púJilica. F.xi.stió una ciramstancia históriaJ que despojó "la posibíliJad
de efeaiuidad de esta tecria. Pero, pqr otra parte, dichos int.electuales Tkgan a un país
·en donde dijícilmmt.e se pueden desam,l/ar estos post:u]ados, puesto que no había tm
~ politico emergente en México. Podríamos pensar que estas dos tm1idodes se
conjugan para hablar de esta crisis o de este estancamiento en lo que viene Mido e/,
desarrollo de "la teoría de "la dependencia.

Lo más importante era
que el proceso político

estatal era factor decisivo
en la conformacilJn de
una nueva gestión
pública.

TI-rnaroNio DOS SANTOS: Bueno, vamos a ocuparnos de México. De cierta manera, lo que se nos planteaba a nosotros era una profundización teórica como tarea inmediata y en esto México era un país muy privilegiado porque había un
ambiente muy estimulante en las universidades mexicanas y en otros centros de
estudios que permitían reahnente un ambiente intelectual muy rico para el desarrollo teórico.Todos nos dedicamos y nos comprometimos a la tarea de profundizar, de buscar una base teórica más sólida para llegar hasta las últimas consecuencias. Tomarlas no sólo de México, sino de otras partes: Cuba, Venezuela,
Perú, Centroamérica... Para nosotros ahi estaban gentes que fueron muy lejos
como intelectuales, pero también otros grupos distantes del nuestro como lo fueron los pensadores de la teowgía de "la liberación.
TRAYEC]ORIAS I AÑO H, NO. 2 1 ENERO-ABRIL 2000

119

�MEMORIA VIVA
Hacia nuevos paradigmas

MEMORIA VIVA
Hacia nuevos paradigmas

También se formó un grupo en tomo a Orlando Caputo, quien se dedicó a profundizar los aspectos del desarrollo. Yo personalmente me dediqué al doctorado
de Economía y coordiné dentro del doctorado el seminario de Ciencia yTecnología. Se desarrollaron varios seminarios generales de doctorado donde discutimos la escuela francesa de la regulación y el pensamiento de otros intelectuales
con el fin de profundizar el pensamiento teórico nuestro, con un gran debate en
tomo a la crisis de paradigmas, no sólo de nuestro paradigma sino también de
la crisis de paradigma de las ciencias sociales en general. Impulsar una reforma
de las ciencias sociales acorde con los tiempos que vivimos fue uno de los objetivos primordiales. Nuestra relación internacional pasó a ser muy importante.
Habíamos iniciado en el 79, con Samir Amin, una reunión en Dakar donde empezó a formarse un grupo; después con Immanuel (Wallerstein) en Estados
Unidos y en Alemania, donde había estado Ruy Mauro Marini después del gol-

Impulsar una reforma
de las ciencias soda/es
a,corde con los tiempos
que vivimos fue uno de
los o!Jjetivos
primordiales.

pe militar en Chile.
. .
Entonces se creó un grupo por esos años de estudio del sistema mundial,, 1;11t~
grado por Wallerstein, en Estados Unidos y en Alemania, Samir Amin en Africa, y en América Latina nosotros con sede en México. Digamos que, paso a ~aso en un proceso de discusión más amplia, se fue reintegrando este esfuerzo 10te{ectual, que terminó en el desarrollo conceptual que se llama grupo de sistema
mundwl. Esta teoría elevó la problemática nuestra a un nivel complejo que ahora avanza con el grupo de la fundación de Wallerstein en un esfuerzo reciente de
abrir a las ciencias sociales. Con la elección de ImmanuelWallerstein para la presidencia de la Asociación Internacional de Sociología en 1997, esta iniciativa tenderá a fortalecerse y socializarse. Creo que este grupo está alcanzando una dimensión bastante importante. Por lo tanto, lo que está sucediendo, lo que se está construyendo son las bases democráticas del grupo de la sociowgía de la complejida,d. En ese sentido nos estamos aproximando a un salto dialéctico que ocurrirá en los próximos diez o quince años para que madure realmente un enfoque metodológico de la investigación histórica y económica social en una gestión democrática nueva. Considero que hay grandes obras aisladas que se están
produciendo en el mundo. Por ejemplo, este hbro sobre ws retos de la gwbalizaciim reúne a mucha gente...
TRAYECTORIAS: Disaapa, este lt7,ro que está porpub'/icarse. ..

THEüTONI0 DOS SANTOS: Ya salió publicado por la UNESCO un homenaje a
Toeotonio Dos Santos, quizás como lo dices tú, por mi larga trayectoria. Pero es
una experiencia muy interesante que de repente te muestra que hay muchos
procesos de investigación que se desarrollan en una misma linea. A pesar de que
en la mayoóa de los países de América Latina prevalecieron condiciones disminuidas de las ciencias sociales en los años setenta y ochenta.

120

JBAYECJOBIAS

I Aijo H, NO, 2 1FNfRO-ARBIL 2000

'TRAYECTORIAS: Y cuando se abri/J la oportunidad de regresar a ws países de origen,
a amstruir la democracia, ¿los inteJeaua1es asilados en México retomaron para cmr
tribuir a expulsar a los dictadores militares y f&lt;»takcer los j)TOC.esOs democráticos?
¿Signifea, que esta reflexión de la (@ria pasó a un segundo nivel, puesto que '/a, historia demandaba otras urgencias?
THEo'ToNIO DOS SANTOS: Muy bien sintetizado. Es decir, la continuidad prose-

guía por otras avenidas. No es que se detuviera, pero nosotros, que estábamos

en México, retomamos a nuestros oógenes. Nosotros teníamos en México en la
década de los setenta y principios de los ochenta el Comité de Solidaridad Latinoamericana. Entonces había gente de todas partes de América Latina, exiliados
prácticamente: políticos, literatos y científicos sociales que estaban asociados y
también organizados en el Seminario Permanente Latinoamericano (SEPIA).
Realizamos un debate sistemático de varios ternas de la religión, la cuestión de
la seguridad nacional, la democracia, el desarrollo económico. Recuerdo un debate muy fuerte, pues existía una corriente que expresaba que la cuestión democrática estaba por encima de todas las otras cuestiones. Pero no en un sentido de ver en la expresión de la democracia un fenómeno económico, social y político, no, sino por el contrario, de reducir la cuestión democrática a una cuestión
específicamente política, y donde se hacía la critica a nuestra corriente, a los pensadores de la teoría de la dependencia que, según ellos, defendíamos la tesis del
estancamie:ito.

Nosest:a,mos
aproximando a un salw
dialéctico que ocurrirá
en los próximos diez o
quince años para que
madure realmente un
enfoque mewiwwgico de
la investigadón hist,óru;a
y económica sodal en
una gestión democrática
nueva.

T'RA.YECTORIAS: Para esto la pditica nexi/iberal en Amén.a Latina da muestm de cómo hace,lo, de cómo reducir kJ democracia a kJs leyes del mercado y el crecimient.o de
kJ economía en estancamientl,. ¿Cierto?
SANTOS: Así es. Nuestra tesis no era en el sentido de impulsar
el estancamiento, sino más bien en el sentido de reestructurar la economía en
cuestión de los intereses que se van configurando. Eso Marini lo demostró desde
1967, donde el capital financiero inicia una nueva etapa en América Latina y particularmente en Brasil En mi tesis de maestría, en 1968, defendía la idea de que
el capital financiero constituía una hegemonía en Brasil en alianza entre el gran
capital nacional e internacional. Entonces nosotros reportábamos lo que estaba
pasando -hoy y desde entonces- con la hegemonía del capital financiero internacional. La tendencia entonces que llamaba la atención era su proceso concentrador, excluyente y que obstaculizaba la democracia. Lo que Fernando Henrique
Cardoso más tarde impulsó fue la tesis de que el proceso de la condición de dependencia no traía necesariamente una inestabilidad política ni estancamiento
económico, sino que es pos1ble usar un proceso democrático y de ahí partir hacia la propuesta política donde la cuestión económica es posible. Es buscar una
THEOTONIO DOS

TRAYECIQBIAS

j AÑO H, NO, 2 j FNfRO::ABBIL 2000

121

�MEMORIA VIVA
Hacia nuevos paradigmas

MEMORIA VIVA
Hacia nuevos paradigmas

aliama política, ya que económicamente no es pos1ble romper. &amp;te punto de vis-

Carooso impulsó la tesis
de que la dependencia
no traía necesariamente
una ineswbilulad
política ni estancamiento
económico, sino que es
posihle usar un proceso
democrático y de ahí
partir hacia la prapuesta
política oonde la
cuestión económica es
posible.

ta fue reestructurando las ciencias sociales latinoamericanas, fue reintroduciendo
programas o enfoques anteriores en una forma nueva. Por ejemplo, puso énfasis
en el carácter antidernocrático de los corporativismos e introdujo el concepto del
corporativismo sindical. En relación con esto, se sostuvo que este corporativismo
sindical es una de las fuerzas y termina siendo la principal fuerza que impide la
democracia. Entonces, la instalación de la democracia pasó a atacar al corporativo sindical, como si fuera la clase trabajadora la fuerza principal que impide que
el Estado dé a las instituciones un sentido social más amplio. Esta posición lo ha
llevado (a Cardoso) hacia la derecha, pues está mucho más preocupado en sacar
del derecho social a los trabajadores que alterar, por mínimo que sea, los intereses del capital financiero. Entonces, cuando los brasileños asilados volvimos a
Brasil, nos enfrentamos a esta siruación de la hegemonía del enfoque sociológico
vinculado con el pensamiento neoliberal a escala internacional y con el enfoque
conservador mundial. Durante los años de éxito se creó un caparazón tecnocrático de colaboradores, porque estuvimos excluidos todos esos años, y fueron ellos
quienes ocuparon las posiciones de Estado, en las universidades, en los institutos,
excluyeron nuestras aportaciones científicas y académicas.

TRAYFCTORJAS: Pero, sobre todo, a los int.ektuales.
THEoTONIO nos SANTOS:

Sí, pero también lograron cooptar a muchos sectores
de la izquierda, incluso cooptaron los nuevos movimientos sociales, que orientaron hacia el abandono de las cuestiones económicas políticas y cuestiones culturales y que mucho influyeron en la década de los ochenta y noventa, porque al
núsmo tiempo gozaban del apoyo del aparato internacional. Enla medida en que
Estados Unidos, el gran capital internacional, rompe con los regímenes militares
que ellos crearon en los sesenta y setenta y que luego abandonaron en los ochenta, al darse cuenta que los militares se convirtieron en una fuerza verdaderamente muy peligrosa, al punto de tener que hacer una guerra contra ellos.
Peligrosa al punto de tener conflicto con el proceso peruano. Peligrosa al punto
de que la derecha militar en Brasil queria presentar un proyecto propio también.

TRAYFCTORJAS: ¿Peligrosa en extremo con el gobierno de Pinochet?
'THEOTONIO DOS SANTOS: El gobierno de Pinochet también les causaba proble-

mas; incluso Pinochet fue a realizar atentados a Estados Unidos y a Italia.
Terrorismo fuera de Chile y en las calles de Washington y Roma.

TRAYFCTORJAS: Por último, Toothonio, en estas ya casi dos dkadas de aplicación de
poHtica neoiweraJ, en América l..aJin,a, que tienen que ver justamente con el predomiIBAVECJOB!AS

122

I AÑO 11, Nn. 2 1 fNFRQ-ABBU 2000

nio del capitalfinanciero sobre las tendencias generaks de la acumulación en el
d o , ~ dRcir que se está &lt;XmStat.andiJ tm agotamiento de est.e modelo,

v::;;;;_

do con~ cnsis ~ que &amp;tán apareci,endo no solamente en.América Latina, si-

'u: también a nivel mundial; y que a partir de los ochenta el pensamienu) latinoame-

ncano entro de manera propositiw en amt.acto con el pensamienu, del mundo
&lt;liante relaciones
.
..
meacadémic.as, part:ic:ipando Cb1l nuevos pensadores que se han incor-

~ ~ ~ ~ lmmanuel Wallmtein, la tRDria de la regulación en
Francia, los tnStitucionalistas
en &amp;todos Unidos•, (c.&gt;u.Mf;;UW.&gt;
• - ~ A ~ l''"'J"MUU&lt;)S,
_,_.,¡A 'T'l.-•
•
.J. T1':Vtonzo,
para que los cienlifia&gt;s sociales podamos ofrec,er un ,,.,_,,¡¡,_n a/temaJivo ante
.
.
-~"tm~
tatmento ya euident.e de las amapciqnes n«Jlihemles?
'IHEaroNIO DOS SANTOS: Bueno ... preparados, preparados no estamos. Los re-

t~ de este nuevo paradigma son muy grandes porque el movimiento teórico que
nene lugar en el _mundo en este momento, tiene dimensiones que exigen respuestas muy radicales. Entonces, siempre que se nos lleva tan lejos se encuentran limitaciones muy grandes. Faltan muchas cosas para que este rediseño realmente carismático se concrete, pero también hay muchas cosas encaminadas
Pero, al mi~m~ tiempo, lo que es interesante ver es que se nos están asignand~
(a l~s acade~cos) tareas de gobierno. Si es verdad que las tareas de gobierno
naaonales estan a la mano -responsabilidades de gobiernos municipales, de estados, funcionarios públicos en el ámbito nacional, de funciones en las elecciones, experiencias empresariales, gestiones comunitarias, de gestión sindical, entre otras- no por ello significa que seamos realmente capaces de tener una red
nacional al servicio del agente social que se está constituyendo modernamente.
Es una subjetividad nueva, son sujetos sociales nuevos que se desarrollaron en los
últimos 200 años, como producto del desarrollo nacional capitalista, y en consecu~ncia la modernidad de hoy exige nuevos gestores sociales. Hoy en día se nos
exige responder a problemas concretos y al mismo tiempo ir preparando formas
de gestión más amplias, regionales, nacionales y mundiales, porque vamos a tener que ser capaces de proponer la gestión mundial y planetaria a muy a corto
plazo. Digo, históricamente, en los próximos 30 a SO años tendremos que ser capaces de construir una propuesta de gestión mundial y planetaria ante la contraofensiva neoliberal, que destruyó la autoconfianza de la izquierda y que hizo
a mucha gente abandonar proyectos de reflexión. Sin embargo, esto se está retomando Yestamos construyendo, en un periodo relativamente corto, una nueva dimensión de esta red de reestructuración del pensamiento critico con integración de la diversidad regional sobre todo a partir de la versión pluralista; de
~ visión nueva, muy nueva, de una alternativa económica a partir de organizaaones, partidos, instituciones, que permita integrar un conocimiento hacia la

Los retos de este nuevo
paradigma son muy
grandes porque el
rfUYl.JÍ,miento teórico que
tiene lugar en el mundo
en este momento, tiene
dimensiones que exigen
respuestas muy
radicales.

sociedad

TRAYICIORIAS

I AÑO U, NQ, 2 ! ENERO:ABBU 2000

123

�MEMORIA VIVA
Hacia nuevos paradigmas

MIEMORIAVIVA
Hacia nuevos paradigmas

ThAYEC7URMS: ¿Lo nueoo radica, entonas, en valores éticos y soaales que sean amp/iamenú compa,tidos en la diversidad dRJ espacio de la sociedad~
THEoToNIO DOS SANTOS: Por supuesto, la gestión democrática, desde esta perspectiva pluralista, es una experiencia completamente nueva.

Hoy en día se nos exige

responder a problemas
concretos y al, mismo
tiempo ir preparando
formas de gestwn más
amplias, regionales,
nadonales y mundiales,
porque vamos a tener
que ser capaces de
proponer la gestión
mund:ial y planetaria a
muy corto plazo.

~ : Y nueva como emprt.sa intelectllal, pues atamos en una aryunta,ra
en la que ¡,odemos d«ir que d pmsamimto se ha idt, desarrtJllando Y profundizando
ante un nuevo escenario que es.más a,mp1ejo que el de los aifos sesenta y setenta, en
donde la gestión planetaria tenla cimo ~ THfIDToNIO oos S,mros'. ~ la gestión planetaria tenía tm falso equilibrio porque eo babia salida. Porque ie ~ era o una guerra o que una-de las partes
desistiera.Yo creo que la parte ~ ' concretamente la parte que estuvo asociada con los socialistas y readaptáda por los sectores democráticos que asumieron esta propuesta, lo hizo correctamente. Yo creo que no era posible pensar en
una confrontación en esos escenarios y que dificilmente ganaríamos una posición democrática con uno solo de los centros de nuestro lado.Yo creo que el sistema mundial estaba dominado por Estados Unidos, era una fuerza de...

ThAYECTORIAS: De contropeso, en todo caso.
THEOTONIO DOS SANTOS: De contrapeso, sí, pero dentro de un sistema, y muchas veces fue refuncionalizado por el sistema. El éxito del socialismo fue la razón que obligó a la burocracia soviética a entregarse. Porque el éxito del socialismo conducía realmente a una confrontación. El fenómeno de las revoluciones
africanas se erguía como una potencia nueva, totalmente, en función de la causa socialista porque ellos no podían abrazarse directamente a la democracia. En
Europa, la socialdemocracia europea pretendió el apoyo de los socialistas; los
nórdicos la ayudaron un poco, pero en general no fue significativo, incluso fue
derrotada. Asia sí tenía una fuerza propia y un cierto desarrollo en tomo a Japón
Pero era muy dificil para los soviéticos llevar hasta las últimas consecuencias el
resultado positivo de la base social en otros países. Entonces era mucho más sabio -digamos- evitar la confrontación y pasar a integrar un ecosistema único y
dialogar, participar, con las fuerzas progresistas. Yo creo que la idea de la confrontación que vivimos en los setenta-ochenta en los Estados nacionales, los ejércitos revolucionarios y fuerzas militares nucleares, de continuar así podria haber
sido una forma de suicidio.

ThAYECTORIAS: Es decir, la circunstancia histlnica obligó a "/os SIXioiistos a msolver
las tensiones geopoliticas de martmJ const:ructiva..
124

lRAYECIORLlS

j AÑO U, NO. 2 1ENERO-ABRIi

2000

THEOTONIO DOS SANTOS: Yo creo que se lograba superar esto para ayudar a
avanzar mucho al socialismo, mucho; mucho más que desde la experiencia de
enfrentamiento en condiciones de guerra de los Estados nacionales. Y esto
abre incluso mucho las alternativas para que Europa avance en el socialismo
también. Y creo que la experiencia soviética hoy es la demostración del fracaso del capital, de la economía de mercado, porque la situación se ve dramática; todos los problemas resueltos por un socialismo atrasado fueron tornando
al capitalismo, que es el único posible en el contexto actual. No me vengan a
decir: "lo que suct;de es que se vive una transición, que toma tiempo", etcétera. No va a llegar nunca el capitalismo a la ex Unión Soviética porque no hay
lugar en un sistema capitalista mundial para la ex Unión Soviética porque ésta, reestructurada desde un punto de vista capitalista, es una amenaza brutal
para Europa, para Estados Unidos y para otros Estados. Y ellos no lo van a
aceptar. Entonces, es una necesidad reestructurarla realmente bajo nuevos
principios mucho más avanzados, que recompongan la economía mundial
con los socialistas -más de tipo socialdemócratas, verdad, pero socialistasporque el Estado va a tener un papel muy grande, las masas de la región van
a aprender mucho en su manera de pensar esta nueva realidad, rompiendo
con este verticalismo de reestructuración mundial que hemos vivido. Creo que
vamos a entrar en una etapa mucho más rica desde el punto de vista de la condición social. Claro que se han creado cosas terribles; hay millones y millones
de pobres en el mundo y hoy con la crisis asiática se están reintegrando millones de personas a la pobreza. Estábamos en un nivel de pobreza y hemos retrocedido brutalmente en los últimos veinte años.

ThAYECTORMS: Sin embargo, ¿no ~ que estamos en una coyuntura muy importante paro el desarrollo de las ciencias sociales ante este tipo de modernidad que tmmnay en la ala/los cientific,os sociales podrian intentar trozar una via corta., que se pudiera realizar a través quizá de una canvocatoria, de una agenda muy precisa de investigación sobre OiJUl!/Jos problemas planteados ayer, rmcmali~ hoy y proyectados hacia el mañana?
THEOTONIO oos SANTOS: Yo creo que tenemos que organizar una agenda intelectual de investigación que permita que el rumo de intelectuales trabaje en una
dirección única, porque organizaciones como la UNESCO, el grupo del sistema
mundial y también las redes que se estén constiruyendo, las universidades y todo los grupos de trabajo de las asociaciones profesionales, todo eso, está ayudando a constituir esta agenda. Pero ésta es tarea quizás de un grupo más seleccionado, realmente, y que trabaje con objetivos muy claros. Yo creo que nuestro
grupo ha cooperado en estos hechos.

lRA)'.ECJ'ORLlS

I AÑO 11, NO, 2 1 FNERO-ABRH 2000

Todos ws problemas
resueltos por un
socialismo atrasado
fueron tornando al
capi,talismo, que es el
único posibk en el
cont,exto actual.

125

�MEMORm VIVA
Hacia mJeVOs paradigmas

MEMORIAVWA
Hacia nuevos paradigmas

TRAYECTORIAS: Históric,ammte_,u lo ha hed,o. Contamos con las ,ef/exiones de 'la te-

oría de '/a dependencia que más allá de sus fronteras se int,gm en muchos sentidos con
'/a teoría del sistema mundial, '/a teoría de '/a regulación y '/a teoría instituciona1is nor-

teamericana. ¿No es así?
THEOTONIO oos SANTOS: Bueno, sí. Se han establecido relaciones intelec-

Creo que tenemas que
organizar una agenda
inulectual de
investigación que
pennita que el turno de
int,electuales trahaje en
una direaión única.

126

tuales de cooperación a escala mundial. Tenemos acumulada una experiencia en este sentido que nos está preparando para un salto. No te sé decir
exactamente cuándo será el momento, pero quizás asuma formas más claras en breve. Pero creo en esta agenda de investigación y también en una
agenda política, de propuestas políticas, programáticas. Creo que la
Internacional Socialista está organizando una reunión y creo que va a asumir una posición. Ellos, intelectuales y políticos, ahora van a tener que asumirla, poner la cara. No es posible que un órgano de coordinación que tiene el 70-80% de los gobiernos europeos deje que la política se constituya en
los medios de prensa. The &amp;orwmist es el medio que dice cuál es la agenda
política de los laboristas. La prensa conservadora, el Times, Le Monde, New
York Times, son las empresas que proponen la agenda política de los partidos de izquierda en Europa. Eso tiene que terminar. Definitivamente, hay
que constituir una agenda desde los partidos, que recibieron los votos Y forman parte de la historia y tienen la obligación y deben de asumir la responsabilidad de proponer una agenda política. Además de los partidos, están las
organizaciones sociales, nuevas formas de organizaciones ciudadanas Y nuevas formas de cooperación internacional que se han ido constituyendo. Éstas son las instancias que deben participar en la conformación de una agenda nueva. Yo diría que las cúpulas que se crearon en la década de los noventa son manifestaciones de organizaciones cupulares con participación de la
base. Como, por ejemplo, la Cumbre de Río, donde se expresó un movimiento de base muy importante con relación al cuidado del medio ambiente. También la fundación en Egipto, la reunión de mujeres en Pekín, por
ejemplo. Porque el gran fenómeno en los próximos años va a ser la emergencia de las organizaciones de las mujeres, no sólo por su participación en
los mercados de trabajo, sino por la integración de la psicología femenina,
que significa, como dimensión biológica, integrar una nueva visión del sentido de la vida, en oposición a la visión masculina que quedó plasmada en
una cultura mecánica. Desde ahí hay que pensar las nuevas bases de la vida
moderna. Entonces, todas estas cúpulas, fijate, produjeron documentos que
son la base de esta nueva agenda de trabajo, porque se está estableciendo un
movimiento intelectual de procesos vivos, muy complejos, pero que confluyen hacia una agenda nueva. La hegemonía del neoliberalismo hizo que se
despreciara mucho el aporte de las cúpulas donde estuvieron jefes de estaJBAYECIOBIAS

I AÑO 11, NO, 2 1 ENERO::ABRJL 2000

do, representantes sociales de todo el mundo, y donde se manifestaron los
grandes conflictos de nuestro tiempo.

TRAYECTORIAS: &amp;tonas estamos ante los albores del resurgimientb de un nuevo pensamiento Político, integral,, que ~tá realmente nutrido de lo que vienen siendo los procesos reales de '/a historia, de las particuJarúJade que esta historia nos presenta y de un
aspecto que ha abandonado totalmente el 'fiberali.mw, que desestimó el socialismo y que
vienen siendo los principws éticos, ws valores sociales, espirituales y .. .
TI-IEOTONIO DOS SAN1Ds: ¡Y de la vida misma, que se está manifestando! Hay

un vitalismo emergente muy fuerte, muy fuerte. Fl mundo tiene que ser pensado desde el principio de la vida. La falta de reverencia no tiene más sentido. Las
otras formas mecánicas de percepción decidiendo la vida de la historia, de la historicidad de la vida separada de su entorno, nos llevan a la destrucción; es otra
tragedia y el socialismo tiene que alimentarse de esto y alimentar una visión integral de una agenda con valores vitalizados. Porque el socialismo tan atrasado
que conocimos debe transformarse en un socialismo progresista, y creo que hemos dado enormes pasos para integrar una agenda de investigación y de desarrollo, de trabajo intelectual que está a la altura de este reto.
ThAYBCIORIAS: ¿Un socialismo progresista, que promueva '/a lihertad, el amor por '/a
vida y el reconocimiento int.egral del ser humarw?
THEOTONIO oos SAN1Ds: Absolutamente. Sí ... así es.

El gran fenómerw en ws
próximos años va a ser
la, emergencia de las
organizaciones de las
mujeres, no sów por su
participación en ws
mercadns de trahajo, sino
por la inugración de la
psicowgia femenina, que
significa int,egrar una
nueva visión del sentido
de la vida.

Cancepciim, Chile, octubre de 1999.

JRA)'.ECTI)RlAS

I AÑO 11, NO. 2 1 fNfRQ-ABRJL 2000

127

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
Testigos del tiempo

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

tenga la espantosa capacidad de suicidarse
matando al mismo tiempo a la naturaleza que,
antes de la era nudear, sobrevivía siempre a
nuestras tráp locuras'. lo que para Callos
Fuentes es la Idea de un mundo sin testJ~.
cobra cuerpo en la realidad de un mundo tan-

M

illooes de seres humanos cele-

abad en el año 532 para sustib.Jir los sistemas

mucho más complejos y sustanciales que una

gible donde crecen no pocas amenazas contra la continuidad de la vida. La memoria de
las guerras desatadas en la centuña pasada

braron la llegada de un nuevo

de cómputo de tiempo entonces existentes. La

discutida convención astronómica. El siglo que

siglo en una fiesta planetana

era cristiana tomaba el nacimieflto de Cristo

recibieron los pañsinos en los Campos Elíseos

-una sola de las cuales segó 50 millones de

cuyas luces parecían ocultar, por momentos,
las encrucijadas del hombre en un mundo re-

con un encaje de fu~ tapizando la torre
Eiffel; o los nevl}Or1ónos en una fiesta de vérti@l en la apretadísima Times Square; o los me-

vidas- seña sufiaente para preocupamos; sin

definitivO en cuanto al instante del tiempo que

como punto de inicio para contar el tiempo,
que comenzó por el año 1 y no por el cero.
Contado a partir de la decena termina con el
año 10, la cemena con el año 100 y el milenio con el 1000. Sobre esta base y por el ca-

marca el cambio; paradoja colosal si se tienen

pleto de contradicciones. A propósito de la fe-

emba@, tenemos que cargar además con el

xicanos en un zócalo sin fondo, no parece que

fardo de una producción armamentista que no
sólo amenaz.a con matamos, s1110 que además

podóa llegar a ser el mejor de los siglos posi-

nos arrebata impunemente los recursos que

bles. Hace apenas tres meses el ~ de

en un ~po selecto de personas, naciones y

leodaño vigente, el año 2000 de la era actual

en cuenta las capacidades desanolladas por

terminaóa el 31 de diaembre del 2000 y no

la Asociación Latinoamericana de Sociolo6a,

corporaciones, marpJnando a los demás'. En

el hombre para resolver problemas más com-

celebrado en la ciudad chilena de Concepción,

plejos que el de la polémica planteada por el

de 1999.
Pero los problemas que heredará el próxi-

asttónomo Aammarion en 1902 en tomo al

mo siglo -más allá de la polémica citada- son

tinente, en efecto, el siglo XX ha sido intenso,

apenas 5.5% de la población disfruta los

cha, no ha sido posible establecer un acueido

cientos de vidas y a miles de hogares de la
destrucción·

momento exacto en que comenzaba el siglo

brutal y aleccionador. Múltiples transformaci&lt;r

XX, cuestión no resuelta entonces que le llevó

nes yexpeliencias han sacudido a nuestras so-

a vaticinar que 'en el año de i,acia de 1999,

ciedades, han modificado sus economías, sus

necesitamos para mantenemos decentemente
viYos. Una de las barbañes más recientes ha
sido, sin duda, la a@"esión contra Yug:l.5iavia
realizada por las fue,zas de Estados Unidos y
de la OTAN. Setenta y ocho días y noches de
ataques con misiles y bombas, CU}O resultado
final fue de más de ocho mil civiles muertos o
heódos. Mantener en vuelo durante un día los

nuestros tataranietos w!Yerán a plantear la

relaciones sociales y culturales, sus prácticas

equipos que a@l!dieron a Yu3)Slavia, solamen-

cuestión y aún habrá personas que renovarán

políticas, sus vínculos de todo orden con el res-

abundantes placeres de una clase de otro

te por consumo de combustible y municiones,

mucha clañdad en la agenda del siglo que los
medios inauguran. Tal vez. sea necesaño pen-

una confusión secular"

to del mundo. El sentido ~ I de dichas

requiñó unos diez millones de dólares. Un

sar de nutW en antiguas utopías, al menos

No se equivocó el astrónomo, sólo que a

transformaciones parece más que problemáti-

mundo. El secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, indl.J}'e también este flagelo

diferencia de aquellos tiempos sin televisión,

co. La información disponible pone efectiva-

avión de caza, según cálculos de Carlos Fuentes, cuesta tanto corno 800 millones de libros

h&lt;7f los medios de comunicación no dejaron
espacio a la confusión. se deseotendieron de

mente en evidencia un fuerte ~mieflto de

en su ~ de preocupaciones, habida
cuenta de que 'en un mundo de riquezas sin

escolares.

la exclusión y de la precañedad social, así co-

precedentes, cerca de tres mil millones de per-

ti~. debeóa preocupamos también un mundo sin memoñas.Acaso haría falta un poco de

El reto fundamental que enfrenta nuestro

mo un importante deteñoro de la participación

sonas (mecfia humanidad) subsisten con dos

la polémica y consideraron resuelto el proble-

mundo en el próximo siglo, a juicio de

ese

Tomaso Campanella para restaurar las dimen-

ma. Si en 1599 un Papa se rehusó a 1ntetve-

democrática, del pluralismo cultural y del me-

hombre extraordinano que es Nelson Mandela,

o menos dólares estadounidenses al día'. Pero
el diplomático revela otras importantes señales

siones imaginañas del hombre con una

nir en el debate que desde entonces se plan-

dio ambiente en muchos países del continen-

es la erradicación de la pobreza a Et&lt;3n escala

teaba -como refiere Rammañon- y dejó el

te. Con toda esta carga de preocupaciones nace el siglo que se anuncia con tantas luces.
Son los mismos temores que confiesa el

que aún ahoga a demasiadas partes del globo
la humanidad. Al respecto, ofrece una cita del

escritor mexicano Carlos Fuentes al preocupar-

reporte del desanollo humano de Naciones

se por'la salvaje explotación de los rectJISOS r1-

Unidas para 1999, donde se señala que las

nocidio en Ruanda. Por mucho tiempo

mitados del planeta y nuestro asalto contra el

reac-

del júbilo sin fondo del zócalo, con el naci-

'oportunidades y recompensas de la ~liza-

miento de un siglo -a pesar de fechas con-

asunto a los astrónomos, h&lt;7f todo indica que

el tema se ha dejado a la exclusiva ~ de
los medios, salvo excepciones que merecen
anotarse. Entre otras, llaman la atención distintas reftexJones publicadas por diaños y revistas en el mundo, algunas de las cuales recue!dan que la era actual fue propuesta por un

128

confirmaba que para los pueblos de este con-

y plaga a un porcentaje demasiado Et&lt;3nde de

México, corno se sabe, más de dos terceras

Peli~ sin precedentes ponen en ñes@l

partes de la población nacional (70.6%) son

como nunca antes la existencia del hombre.

cerca de la mitad de los mexicanos vi-

Pobreza, guerras, consumismo, miselias hu-

ven en condiciones de extrema pobreza

manas, catástrofe ecológica, hacen pensar en

(44.7%); mientras que en el otro polo, 11.4%

la urgencia de un p ~ de superviveocia

de la población pertenece a la clase media y

nacional y planetaña que no se a&lt;Merte con

pobres;

de a&lt;M!ltencia en lo que considera fracasos de
la comunidad internacional en los umbrales
del siglo. 'La comunidad internacional -a&lt;Mer-

demasiada frecuencia en loEt&lt;3r lo necesaño. Falló en la preyención del ffr
te- fracasa con

aire, el agua y la tierra', y por el hecho de que

ción se están extendiendo desii,¡al e 1nequita-

'por pñmera vez. en la histoña el ser humano

cionó con debilidad y titubeó ante el horror de
la 'limpieza étnica' en la exYugoslavia. En Timor

tivamente, concentrando el poder y la riqueza

Oriental, actuó demasiado tarde para salvar a

JBAYECTORlAS I AÑO 11, NO. 2 1 ENFRQ-ABRH 2000

JBAYECTORlAS I AÑO 11, NO., 2 1 fNERO:ABRU 2QQO

para rescatar el optimismo del hombre. Si a
Carlos Fuentes le preocupa un mundo sin tes-

Ciudad del Sol sin e@)ísmos, envidias, avañcia, hipocresía, intrigas y vicios; o un poco del
Quijote para desfacer tantos entuertos. No

creo,

sin emba@, que todo esté perdido.

Detrás del encaje de fu~ artificiales de los
Campos Elíseos, del vérti3&gt; de Times Square y

fundidas-, hay testJ~ que se niegan a morir.
(Ma,tc, Nieves)

129

�CONTEXTOS
La parte dos del libro está dedicada a la

mente entre las fronteras de varias disciplinas-

~loi,a de lo moral. Ysu primera pregunta

no pueden dejar de ser considerados en el debate sobre nuestro futuro. ,S,,

es: ¿de dónde vieflen las nonnas? Por lo que

los que se acerca para su estudio, como es el
caso de Estados Unidos de América, Corea,

Roberto Rebolloso

Japón y algunos países latinoamericanos.
En el capítulo tres, ofrece como posible

HlANCIS RllOJYAtM (1999), The Great Disrup-

tion. Human nature and the reconstitution of
social order, New YO!lc Free Press.

explicación de lo anterior, la llamada sabiduña convencional. Para esto propone cuatro
explicaciones que a continuación expon@:
Explicación 1: la gran ruptura fue causada

De reciente factura aparece el libro de Fran-

cis Fukuyama The Great Disruption, con una
traducción al español casi paralela con el sello de la editorial Atlantis. Desde su primer libro B fin de la historia, y desde su posterior
libro Confianza, este nuevo texto irrumpe con
una propuesta que el autor ya había esbozado en una serie de conferencias dictadas en
diversas partes del mundo. Su tema: el capital social que puede ser definido como un
conjunto de valores o normas compartidas
entre miembros de un i,upo que permite la
cooperación entre ellos (p. 16).
Para explicar este modelo de nonnas y valores, el autor presenta como un ejemplo clásico el caso de la mafia, donde hay un factor de

por la pobreza y la desigualdad.
Explicación 2: la gran ruptura fue causada
por la gran riqueza y la seguridad.
Explicación 3: la gran ruptura fue causada
cambios que se están dando en la sociedad
a través de la medición y, bajo su óptica muy
particular, en diversos asuntos, entre los cuales puedo mencionar: el estudio de la criminalidad con relación a la familia y la confianza, como de hecho lo hace en el capítulo dos
de su presente libro, donde de nueva cuenta

por las enóneas políticas públicas.
Explicación 4: la gran ruptura fue causada
por un amplio cambio culbJral.
8 autor justifica cada explicación y en el
caso de ser insuficiente, va en el capítulo 4 a
otras causas: demográficas, económicas y
culbJrales.
Fukuyama dedica el capítulo cinco al pa-

vuelve a traer a colación su concepto de ca-

pel especial de la mujer. De nuevo, con su

pital social.
El autor se sirve de una sene de figuras

mirada muy particular, y enlazado figuras es-

termina. De acue!do con diferentes sociedades,
este radio de confianza puede cambiar según la

estadísticas para mostrar la tasa de creci-

tadísticas como el control natal y la mujer trabajadora -de donde obtiene evidencia empí-

miento de la violencia, así como de los robos,

rica- nos dice que cada vez. es mayor en esta

culbJra. Hay sociedades que pueden extender la

asimismo ofrece una perspectiva de la disminución de las tasas de fertilidad y, por su-

nueva sociedad de la infonnación el papel de

confianza que inicia en la familia y ahí mismo

confianza más allá de la famiíia, a diferencia de
otras donde ésta se reduce sólo a la familia. En
el caso de la mafia hay un códi@ de valores

puesto, del aumento de los divorcios. Todos
estos datos los enlaza bajo la óptica de la

la mujer y cierra el capítulo señalando que la
mitad de 1960 es un buen punto para considerarse como la fecha de la gran ruptura.
El capítulo seis está orientado a explicar las

mo fomerta, donde predomiria el valor del ho-

confianza, los valores morales y la sociedad
civil. Este tratamiento lo orienta hacia el ol&gt;-

nor y éste está sobre todos los demás.
Fukuyama, en este nuevo libro, intenta ba-

jetivo de su libro: explicar la gran ruptura social y por qué la sociedad está sufriendo cam-

se pueden considerar la baja en la taza de la

jo una metodolo~a comparativa, probar los

bios tan acelerados en los diferentes países a

la criminalidad en la pérdida del capital social.

que es extremadamente cenado, conocido co-

130

consecuencias de la @'an ruptura. En este nivel
fertilidad, la ruptura de la familia y el papel de

TRA)'ECJQR!AS

I AÑQ U, NO, 2 1 fNFRO:ABBU 2000

ámbito internacional.

elabora una figura donde de un lado propor-

Le Monde Diplomatique busca articular

ciona lo generado jerárquicamente y del otro lo

un tipo de análisis "fronterizo" sítuado entre la

generado espontáneamente; a esto él le llama

investigación y la divulgación; periodismo altamente calificado que algunos identifican

un continuo de normas. También co~ el

Más valor al capital social

tema abordado, así como de los bancos de
datos más heterogéneos y recientes en el

universo de las normas, un cuadrante donde a
la figura anterior le añade una línea vertical y
en la parte de arriba pone lo racional y en la
parte de abajo lo no racional. Con esta matriz
explica los diferentes tipos de normas, además

de la posición de las disciplinas (sociol&lt;&gt;Wa,
economía, antropolo~a y ciencia política) y la
manera en cómo se pueden obtener las distin-

tas cate@:)ñas de normas.
Un capítulo que en lo particular me parece crucial en et texto de Fukuyama es el referente a los oñgenes de la cooperación. En
principio, él coloca el parentesco como el ori-

El caos no es gratuito

gen de la sociabilidad humana. Más adelante se acerca al concepto de reciprocidad y lo
describe desde una perspectiva biológica, para luego pasar a una clara explicación de tipo
culbJral. En la medida en que se adentra uno

Juan Cristóbal López ca"era

VARm IJJTORES (1999). Geopolftica del caos,
Madrid: Temas de Debate Le Monde Diploma.
tique.

en el tema del capítulo (la cooperación), uno
va descubriendo las diferentes modalidades
que se dan en nuestra sociedad contemporá-

La edición en español del prestigiado periódico francés Le Monde Diplomatique ya tiene

nea y las razones que se dan para llegar a las

tiempo circulando en nuestro país, o, mejor
dicho, en el Distrito Federal y en algunas ciu-

normas de la cooperación, dado que siempre
estamos entre el continuum de lo individual y
lo social.

En resumen, estos planteamientos de
Fukuyama enfatizan de nueva cuenta la importancia de reflexionar sobre los cambios dramáticos que está sufriendo la sociedad humaria
por factores no considerados hasta ahora, como ha sido lo propuesto por el autor a lo la®

dades de provincia (en la ciudad de México
induso se regala a los suscriptores del periódico La lomada).
Los artículos y ensayos que suelen incluir-

como el futuro del análisis político del siglo
XXI. ¿Será?
Bueno, para todos aquellos que no @Zamos de los privilegios centralistas de la distribución gratuita, o que no hemos podido seguirte la huella a la edición española en algunas ciudades del interior, resulta grato adquirir
el libro Geopolítica del caos y visitar algunas de
las rewones, sítuaciones y perspectivas que
brinda.Yes que consta de uria selección ordenada y actualizada de la edición española del
diario francés referido, para ser más exactos,
colaboraciones del periodo 1996-1999.
Resulta importante remarcar que los editores del texto no evaden su posición e intención a la hora de difundir múltiples análisis y
perspectivas de lo que ocurre con la globalización lue@ de la posguerra fña; por medio
de Manuel Vázquez Montalbán inmediatamente pintan su raya en el prólo@: a través
del libro buscan ·contrarrestar y debatir con el
pensamiento único social liberal que sirve para justificar un neodetenninismo histórico
pancapitalista y la inevitabilidad de la hegemonía de la lógica económica sobre los proyectos políticos•. Nada más y riada menos.

se en las páginas de dicha edición no son los

Para ser más específicos, se identifica
desde el primer capítulo que la hegemonía

que acostumbramos ver en la prensa diaria;
son colaboraciones densas pero legibles de

del caos es producto del siglo de Estados
Unidos, que se acentúa con el fin de la gue-

especialistas: politólogos, comunicadores,

rra fña y las concepciones del fin de la historia. Desde esta perspectiva, se plantea el de-

tos de un autor -ho¡ por h~. un intelectual que

que suelen echar mano del tiempo la@ (el
contexto histórico), el análisis sociológico, la

sarrollo y análisis de guerras y conflictos a es-

estudia a los clásicos y que se mueve fácil-

síntesis cñtica de estudios y análisis sobre el

cala planetaria, donde el abismo de las des-

del libro. No cabe duda que estos pensamien-

TRAYECIQRIAS

j AÑQ U, NO. 2 1ENERO-ABWL 2000

131

�igualdades no cesa de profundizarse y donde
los nuevos agentes mundializadores -las
transnacionales- amplían sin cesar sus ámbitos de poder, ante lo que los Estados soberanos, los contrapoderes tradicionales (sindicatos, partidos, movimientos sociales, prensa libre) se muestran tan impotentes como indefensos.
No se hagan ilusiones sobre la capacidad
de un reseñista aficionado, el texto consta de
dieciséis capítulos con cuarenta y cuatro análisis de caso, en total; cada capítulo posee
una introducción que busca ser un balance y
síntesis de cierta geopolítica específica. Las

humanos·, y el papel de la ONU y otras organizaciones internacionales en las alianzas y
decisiones ligadas a la reconfiguración del
·caos geopolítico".
En fin, entre tanta diversidad, cerramos
con el planteamiento de los editores: el libro

busca ser una batalla cultural porque el nombrar lo que nos destruye nos ayuda a defendemos; Geopolítica del caos busca ayudarnos a salir del desorden, del caos que nombra. ¿Será? -&amp;,,

diferentes regiones y temáticas abordadas en
trece de los capítulos son las siguientes: la división o unidad del espacio Mediterráneo; el
caos convergente de los Balcanes y los espacios postsoviéticos, el Ma,y-eb (Marruecos,
Mauritania, Argelia) y el África subsahariana;
Oriente próximo y la expansión del Islam (Israel, Palestina, lrak), el Asia central (India, Pakistán y Afganistán), Japón y los ti,y-es asiáticos, China y su modernización conflictiva.
Desde luego, también aparece América
Latina, en un capítulo que tiene el título panfletario de ·A 30 años de la muerte del Che:
democracias de baja intensidad, a,y-esiones y
resistencias•. En este apartado se inch.1ye una
inevitable introducción políticamente correcta
de Eduardo Galeano, un retrato del Che elaborado por un argelino, un análisis sobre el
populismo venezolano, versión Chávez y, desde luego, una colaboración del subcomandante Marcos acerca de la globalización y resistencia.
Los capítulos catorce, quince y dieciséis
realizan un balance de los temas abordados
que tienen como eje ·e1 lado oscuro de la globalización', ·1a mala salud del planeta en lo
que respecta a la condición de los derechos

132

Recuerdos del porvenir
Sergio Bías Gutiérrez

FEDERICO REYES Hmrus (1999),B memoría/
del mañana, México: EdltonalTaurus.
Federico Reyes Heroles cubre mucha cancha: es profesor universitario, agudo analista
político, editorialista de prestigiados diarios
nacionales y comentarista de temas políticos

y sociales en la televisión. Su producción bi-

bliográfica es también amplia y versátil: incluye estudios sobre el Estado en abstracto, temas sociológicos y filosóficos.

Reyes Heroles además es director de la revista Este País, especializada en temas políticos tratados con un enfoque nOYedoso, fundamentalmente a partir de encuestas o estudios de opinión levantados por un ~po especializado de la propia revista. Él -se deja ver
en su obra politica reciente- no desestima el
valor que significa apo,ar sus teoñas con datos
reales. La teoña se construye a partir de los datos; éstos a su vez aportan por sí mismos conclusiones relevantes, a veces escalofriantes.
El primer trabajo contenido en el libro es
una conferencia dictada por el autor en la cátedra que para honrar al escritorJulio Cortázar
instituyó la Universidad de Guadalajara; en
ella menciona que las guerras sólo en este siglo han costado a la humanidad la cifra de
35 millones de muertos; pero más aterradora que esa cifra es el genocidio que ha sacrificado a más de 110 millones de seres humanos. A diferencia del guerrero, el genocida
nunca vence. El enemigo está dentro de él.
Sólo para construir la antigua URSS hubo
de sacrificarse a 72 millones de personas y
32 millones para el mismo fin en China; todo
en aras del socialismo real, derrumbado hace 10 años; todo por implantar al mundo su
verdad única. Yotro dato escalofriante: de los
6,000 millones de seres que pueblan la
Tierra, sólo la mitad vive en países democráticos. Lo f!JéNe es que entre unos y otros existen diferencias abismales en el respeto a los
derechos humanos.
Al final de la Cátedra Cortázar, Reyes Heroles se define: "vivo de las letras y de la palabra, vivo a través de las letras y de la palabra y vivo por las letras y por la palabra".

históricas, mestizaje e indianidad. El último
capítulo se ocupa de los anclajes que a su
juicio debe tener la República y la cultura de
la ilegalidad que prevalece entre amplias capas de la población del país.
En el tratamiento de todos los temas existe una identidad metodológica. El autor se
apo,a en estudios estadísticos; de ellos saca
una valoración teórica y concluye con personales puntos de vista, casi siempre con políticas alternativas que a su juicio debeñan
adoptarse como políticas públicas.

Respecto a la extensión en ténninos
cuantitativos de la democracia, el autor señala que de los 185 países afiliados a la ONU
sólo 79 son considerados como verdaderamente libres y por ende democráticos. El autor aclara que para ser considerado entre el
selecto ~po de las democracias liberales,
no basta contar con elecciones libres; es menester además contar con un poder judicial
independiente, restricciones al Ejecutivo, respeto a los derechos humanos y límites al partido en el poder, entre otros.
En referencia al papel del Estado y la democracia, se pronuncia por un Estado en el
que la presencia pública sea la mínima; se
muestra renuente a aceptar la tesis que postula que a menor Estado más democracia y
tennina por aceptar la tesis, por cierto muy
extendida, que SOStiene que la mejor fónnula
es la de que la democracia es más viable y
consistente en un Estado fuerte, pero no necesariamente propietario.
En muchos de los artículos del libro, se

El libro se org,aniza en 4 capítulos, a los
que se pretendió dar unidad temática, entre
democracia y tolerancia; Estado, políticas de
Estado y bienestar; búsqueda de las raíces

manifiesta a favor de la promoción de una
cultura democrática como sostén de la democracia; también aparece recurrentemente
el apuro por los temas ecológicos. Los datos
sobre la depredación ecológica que sufre México son tan apabullantes que parece difícil

I AÑO U, NO. 2 1ENFRO-ABBIL 2000

JRA\'ECJPBIA$ 1 AÑO U, NO, 2 j ENERO:A6B0 2000

JRAYECD&gt;RLAS

explicarse cómo sobrevivimos como país. 'Alrededor de 70%del país se encuentra en proceso de erosión... al año se pierden 600 mil
hectáreas de bosques y selvas. La pérdida
anual de materia orgánica no encuentra medida".
Destaca, entre otros, el trabajo referente a
la ilegalidad y la com.1pción que como cultura prevalece en el país. En un índice internacional de corrupción donde Dinamarca califica con 10, México se ubica con una calificación de sólo 3.3. Sólo 5 países califican peor que nosotros. Apoyando sus conclusiones
en una encuesta de Alducin, concluye: ·uno
de cada dos mexicanos adultos, no ha hecho
suya la legalidad como un Piwecto de vida...
59% de los mexicanos no creen en la justicia,
39%cree que es mejor arreglarse con las autoridades que obedecer las leyes".
El libro en cierta fonna recorre muchos de

los asuntos que están en la agenda pública
del país: la democracia, el papel del Estado,
la civilidad, la justicia, la ecología, el nacionalismo. Al apoyarse en datos, cifras y números,
pareceña que el autor pretende construir una
imagen del mexicano y de lo mexicano, apoyada en los estudios que dejaron Samuel
Ramos y Octavio Paz, los cuales nos ayudan
a definir qué y cómo somos en realidad. La
compleja realidad nacional se muestra más
cruda, pero a la vez más comprensible con la
ayuda de los datos que contiene el libro.
Como anotación final cofNiene señalar que
el libro deja ver que fue escrito en épocas distintas y con finalidades diferentes, por lo que

de repente aparece como carente de unidad
temática. Algunos de los trabajos se publicaron
en revistas especializadas y otros son trabajos
peñodísticos, por ello su profundidad y calidad
es también en OCasiones muy desigual. -&amp;,,

133

�CONTEXTOS

otra, ofrece una vettladera cátedra del método
científico y expone con inusual amplitlld los

de toda la población nacional, perciben sólo

dieciséis años (1982-1998) en los que ex-

4.2% del in¡teSO de los hoW:lres, mientras la

pone diversos temas de singular actualidad.

tencia el filósofo se propone examinar si la utopía socialista sobrevive o ha llegado a su fin.

fundamentos teóricos y metodológicos en que

clase alta (4.4% de los mexicanos) percibe cer-

Se desarrollan en primer lugar cuestiones

De inspiración malXista en la búsqueda de una

se ap(Jfélron para sus valiosas investigaciones.

ca de la mitad del ill@'eSO de todos los hog¡¡res

como las del poder en sus relaciones con la

sociedad más justa, más digna, más libre y

Los autores abordan en este libro el esllJ-

obediencia y acerca del lugar que ocupa en

más igualitaria, la utopía socialista, lejos de ha-

dio de la pobreza y de la distJibución del in~

de la nación. Más de dos telreraS partes de la
población nacional (70.6 %) son pobres; cer-

el pensamiento político de Marx. Los eflsa')OS

ber llegado a su fin, al entrar en el siglo XXI

so en México desde varias perspectivas. Si

ca de la mitad de ella es pobre extrema

que componen la sección ºSocialismo' tienen

mantiene su vitalidad, no obstante el eclipse

bien -corno señalan- lo que aquí se presenta

(44.7%); mientras que en el otro polo, 11.4%

un marco común: las relaciones entre el so-

por el que h&lt;1; pasa su vigencia -condll}e el

es ante tocio un informe de investigación em-

de la población pertenece a la clase media y

cialismo como proyecto de emancipación y la

autor-. "Y la mantiene no sólo porque sigue

pírica sobre estos fenómenos en los ochenta',
también analizan aspectos teóricos y metodo1 ~ de ambos fenómenos. Reflexionan en
tomo al sernido de los términos pobreza, pobre y necesidades en el lenguaje cotidiano. Por

sólo 5.5% a la clase alta.

experiencia histórica del llamado "socialismo

siendo necesaria, deseable, posible y realiza-

real' en que se convirtió al pretender ser rea-

ble, aunque no inevitable, sino también porque

-roodU)efl los autores- resulta insuficiente en

lizado. La tercera y última sección -ºUtopía'-

dado su contenido moral de justicia, dignidad,

sus etapas de expansión para evitar el crecimiento de la pobreza, y en sus fases de con-

comprende vaños textos que cierran el libro

libertad e igualdad, esta utopía -sea o no sea
en el futuro- debe ser'. ._,

tracciOnes se comierte en un generador de és-

tender después las verdaderas dimensiones de

otro lado, abordan la polémica entre las concepciones de pobreza absoluta y relativa y se
clasifican los métodos existenteS para la medición de la pobreza, distinguiendo múltiples variantes de los métodos más difundidos: Línea
de la Pobreza, Medición lnte@'ada de la
Pobreza y Medición de la Calidad y Cantidad
de Vida. En capítulos posteriores penetran en
el conocimiento de la pobreza en México, antecedentes, visiones y evolución.
Entre otras muchas revelaciones, los auto-

una respuesta como ésta, los autores nos abis-

res confirman que la pobreza es heterogénea

las personas, al igual que entre las naciones,

difícilmente podrían reconocerse los

man en un mar de análisis, reflexiones teóñcas

en varios sentidos. Por una parte, por su inten-

y métodos de probado rigor científico sin los

sidad variable (indigentes, muy pobres y pobres
moderados). Por otra parte, porque encuentran

tiende a ser la de ricos y pobres.
Este libro puede ser a la vez valiosa fuente
de consulta e instrumento de indagación.

mente), el filósofo español radicado en Méxi-

lósofo, es preciso remitirse a la experiencia

co, Adolfo Sánchez Vázquez, planteó el carác-

históñca conocida como ºsocialismo real', cu-

Radiografía de la pobreza
Mario Nieves
JUUO BouvlNIKV ENRIQUE H ~ 1./tOS (1999),

Pobreza y distribución del ingreso en México,
México: Siglo XXI Eáitores.

ª ¿CUán pobres son los pobres? la respuesta sintética es 0.44•. Para l~r. primero, y en-

cuales cualquier apreciación podría parecer
especulativa. No se trata, por supuesto, de frí-

El modelo adoptado en la última década

con un e ~ en el que se reafirma la validez

la utopía necesaria

de la utopía socialista para el siglo XXI.
Mario Nieves

ta. El triunfo prácticamente uniYelsal de la economía de meicado sitúa a las economías ca-

pitalistas avanzadas, paradójicamente, frente
al espejo de su impotencia estructural para evitar la pobreza. En la

posguerra fría la lucha

contra este fla~ cobra otro cariz: en ello ya

Sánchez Vázquez reflexiona en tomo al
hecho de que, durante largos años, un impor-

Alxlro SÑIClfl VÁlWfl. (1999), filtre /á reaf1dad y la utopía Ensayos sobre polftka, moral
YsociaflSITIO, México; Fondo de CUltllra Eco-

culado al prcr,,ecto de socialismo, en nombre

nómica.

ha derrumbado en la Europa del Este, y de

tante sector de la izquierda haya estado vindel cual se construyó el sistema social que se
que las piedras que se desmoronan ruidosa-

no está en j ~ vencer al comunismo, sino superar al competidor. El mundo ha quedado di-

Diez años antes de la caída del muro de

mente alcancen incluso a quienes no esta-

vidido ya solamente entre países ricos y po-

Berlín, que sepultó bajo sus escombros aquel

ban asociados a él. Blo justifica la pregunta

bres; parece que la distinción esencial entre

p¡o,ecto llamado socialismo real, en el que

-tan legítima como inquietante-: ¿qué signifi-

~

ca estar o no a la izquierda después del de-

esenciales que Marx trazó (aunque se haya

rrumbe? Ciertamente, para responder sin am-

proclamado que fueron encamados práctica-

bigüedades ni falsas ilusiones, aconseja el fi-

Perspectivas globales

as corwenciones numéricas inventadas para

cias que padecen (in@eSOS y necesidades bá-

Revela las cifras del problema y a su vez nos
cuenta cómo acceder a ellas. Más aún: descu-

sustituir el montón de adjetivOs mediante los

sicas). Suscriben asimismo que hay una as(}-

bre todas las cartas de los métodos en jue@,

ciación casi perfecta entre ~ r pobreza, por

formula las correspondientes críticas, contra-

naciones del oñente europeo. Para Sánchez

incertidumbres y, sobre todo, sombóas expec-

cuales tratamos de explicamos y expresar la

pone resultados y ofrece alternativas metodo-

tativas para el socialismo en el futuro.

extensión e intensidad de ese flagek&gt; llamado

una parte, y ~ tamaño del hog¡¡r y ~

Vázquez, el "socialismo real' no era realmen-

proporción de menores, por la otra. Los hoW:lres

lógicas. La inteipretación de los datos, el aná-

te socialista. Tampoco podña considerársete

Ante la interrogante de si se está formulan-

pobreza. Es un modo de acercarse al fenóme-

no con instrumentos de alta precisión para ob-

indigentes son los más numerosos y los que

lisis reflexivO en tomo a las causas profundas y

como una sociedad capitalista peculiar. Éste

la esencia del problema, así como la búsque-

es uno de los problemas que se examinan en

Siguiendo la ewlución del complejo proce-

tener y evaluar los datos de la realidad en sus

más propo!Ción de menores tienen. Los hoga-

do una nueva apelación a la utopía, et autor
responde afirmativamente, porque 'en tiempos

da de soluciones posibles, queda en manos de

de incertidumbres y desencantos, esta torre de

so que está sometiendo a todo el mundo

términos más precisos. Esta obra resulta valio-

res pobres por in@eSOS (56.6% de la población

la presente obra, que a lo largo de tres sec-

nacional) perciben solamente 14.3% del in~

filósofos, políticos y otros actores sociales que

ciones de ágil reflexión, denominadas

sueños y esperanzas resiste los embates teóri-

contemporáneo a la acción y efectos de un

sa por partida doble. Por una parte, estudia,

podrán encontrar en esta obra un diagnóstico

cos para removel1a y, sobre todo, los intentos

tejido global en el que todas las economías

penetra, disecciona y revela un problema de

so de todos los hoW:lres de México. Los indi-

ºPolítica', "Socialismo' y ºUtopía', ofrece un

gentes, que representan más de la cuarta parte

de inobjetable ri@r. ._,

conjunto de textos elaborados a lo largo de

prácticos de derñbar1a'. Ante esa doble resis-

cruzan sus destinos, nueve autores mexica-

extraordinaria importancia y actualidad; y, por

134

varios ~pos de pobres se@Jn el tipo de caren-

IftAYECTORlAS I AÑO 11, NO. 2 1 fNERQ-ARRJI 2000

ter equívoco de aquella práctica que dominó

yo sorprendente e impresionante desenlace

durante décadas el desarrollo de numerosas

está provocando toda suerte de confusiones,

TRAYECIQRWi

I Aio 11, NQ. 2 1 fNEB0:66811 2000

Mario Nieves

EsTHELA GunERREZ GAAzA, COORO. (1999), La globalización en Nuevo León, México: UANL y
Ediciones 8 Caballito, S. A.

135

�1

nos vuelven sus miradas sobre Nuevo León,
con el ánimo de estudiar -bajo perspectivas y

Isabel Ortega y Lilia Palacios, desarrollan una

su relación con el crecimiento económico.
Una revisión histórica de la conformación

enfoques específicos- como apunta la com-

documentada indagación que les permite trazar en el arco del tiempo la dinámica de los

piladora, qué tipo de inserción regional habrá

grupos económicos del norte de México, que

les y sus posiciones político-ideológicas sos-

de darse en este territorio en el contexto de la

se mueven desde el Estado oligárquico a la

tenidas trente al Estado es suscrita por Vicen-

globalización y cómo esta batalla por conse-

globalización.
María de los Ángeles Pozas, en su estu-

te Sánchez Murguía en •Los empresarios de

guir un espacio en el mundo globalizado está
siendo dominada por los empresarios, el sector económico más destacado y activo de la

dio "Estrategias de globalización y encadenamientos productivos', explica por qué la prin-

de los empresarios en asociaciones patrona-

Monterrey en la transición mexicana a la democracia". Finalmente, Jorge Meléndez Barrón aborda ·El sindicalismo en el área me-

zona.
El primero de los autores, Gustavo Garza,

cipal característica de la reestructuración pro,ductiva es la tendencia a crear una compleja

tropolitana de Monterrey', revelando cómo los
procesos de reestructuración productiva y

en su artículo "Monterrey en el contexto de la
globalización económica en México•, anticipa

red de subcontratación internacional. Esthela
Gutiérrez Garza analiza el fuerte crecimiento

modernización que impone la globalización
provocan una disminución importante en la

la conclusión de que los resultados insatisfactorios del ejercicio de planeación en el

de la maquiladora en su artículo •wz y sombras de la maquiladora en Nuevo León•, y

tasa de sindicalización.

área metropolitana de Monterrey deberán ser
resueltos si se quiere que la zona resulte in-

más adelante, junto a Román Sánchez, presenta ·Mercado de trabajo y capacitación tec-

ques y perspectivas desde ángulos a veces
singulares, permiten la percepción total de un

ternacionalmente más competitiva en la

nológica', texto en que ambos autores estudian la configuración del mercado laboral, la

mismo fenómeno: realidad y dinámica de
Nuevo León en la presente coyuntura de tran-

atracción de nuevas empresas manufactureras y de servicios. Por su parte, Mario Cerutti,

136

conformación del empleo formal e informal y

Textos diversos, miradas disímiles, enfo-

sición hacia un mundo globalizado. ~

JRAYECIOBIAS

I ANo n, No. 2 l ENEBO::MBII 2000

DF.sAFUEROS DEL PODER
LA POÚilCA DE DECIDIR SIN RESOLVER
Ana Laura Magaloni y Layda Negrete

POWER'S OUI'RAGES
THE POilCY OF DECIDING wrrnour RESOLVING
Ana Laura Magaloni y Layda Negrete

El Poder Judicial Federal en México, a través del juicio de
amparo, tiene a su cargo una de las funciones públicas
más relevantes en una democracia: proteger al ciudadano
frente al ejercicio arbitrario del poder, garantizando la plena eficacia de sus derechos fundamentales y libertades públicas. Sin embargo, el excesivo formalismo con que los
jueces federales ejercen su función, ha mermado significativamente el alcance protector de la justicia federal. En los
últimos años, dos de cada tres juicios de amparo terminan
por supuestas deficiencias formales de la demanda. Bajo
el ropaje del formalismo, los jueces deciden, pero no resuelven los conflictos entre los ciudadanos y las autoridades. A partir del análisis de indicadores de la actividad jurisdiccional en el periodo 1940-1998, este artículo plantea
dos modelos matemáticos que explican el apego al formalismo por parte de jueces federales a la luz de la estructura de incentivos que rige su carrera profesional. El artículo concluye con el análisis de los costos sociales que se derivan de esta práctica judicial, la cual retrasa la consolidación de un régimen democrático en México.

In Mexico, the federal judicial power, through the shelter
tria!, holds one of the most relevant public functions in a
democracy: the protection of the citizen against any arbitrary exercise of power, guaranteeing the full efficacy of
his fundamental rights and public freedoms. However, the
excessive formalism with which the federal judges exercise their function, has significantly lessened the protective
reach of the federal justice. In the last few years, two of
every three shelter trials are deemed finished because of
alleged formal deficiencies of the plaintiff. Wearing the robe of formalism, the judges decide, but they don't solve
any conflicts between citizens and the authorities. Based
on the analysis of indicators of judicial activity during
1940-1998, this text proposes two mathematical models
that explain the attachment to formalism on the part offederal judges shedding light on the incentives that rule their
professional career. Toe arride concludes by analyzing the
social costs associated with this judicial practice, which delays the consolidación of a democratic regime in Mexico.

EN BUSCA DE UN LUGAR COMÜN

LOOKING FORA COMMONPIACE

EL ESPACIO PÜBUCO Y 1.A ASPIRACIÓN A RACIONAUZAR FL

Pu131.1C SPACE AND 1liE ASPIRATION TO RATIONALIZE

PODER

POWER

Nora Rabotníkof

Nora Rabotn:ikof

En el debate político-académico contemporáneo la invocación al fortalecimiento de un espacio público de discusión y debate de las cuestiones comunes y generales se ha
transformado en un componente indispensable de toda
propuesta democrática. Este trabajo analiza las pretensiones normativas asociadas a la idea ilustrada de "publicidad". Parte de tres sentidos tradicionalmente asociados al
adjetivo "público" e intenta mostrar cómo la invocación a
la publicidad estuvo filosóficamente asociada a una pretensión de racionalizar el poder y a la búsqueda de un lu-

In today's political-academic debate an invocation to the
empowerment of a public space to discuss and debate the
common and general questions has become an indispensable component of any democratic proposal. lbis work
analyzes the normative pretenses associated to the illustrated idea of"publicity". It starts with three senses traditionally associated to the adjective "public" and tries to show
how the invocation to publicity was philosophically associated to a pretense to rationalize power and to the search
of a place for the ordinary. Tilis pretense is analyzed

lRAYECJQRIAS

j AÑO 11, NO. 2 1 fNERQ-ABBIL 2000

137

�BREVIAmO
El amt:enido, en síntesis

BREVIARIO
El amt:enido, en síntesis

ción del marxismo y del estructuralismo franceses; no
obstante, la problemática adoptada y el desarrollo conceptual han ido más allá de las limitantes de dichas concepciones. Su punto de partida se identifica mayormente
con la tradición marxista, aunque también incorpora ciertas propuestas del análisis macroeconómico kaleckiano y
keynesiano dentro de un marco de largo plazo influido

nevertheless, the problems adopted and its conceptual development have gone beyond the limits of these previous
conceptions. Its starting point shares more with the
Marxist tradition, although it also incorporares sorne proposals of Kaleck's and Keynes' macroeconomic analysis
within a long term frame influenced by the historical
analysis developed by the school of the Annales.

por el análisis histórico desarrollado por la escuela de los
Annales.

1A TRANSFERENCIA DEL CANAL DE PANAMÁ
Marco A. Gandásegui, hijo
En el presente articulo se examinan las alternativas que
tienen los panameños en relación con la futura administración del Canal de Panamá. Por un lado, la propuesta
ideológica neoliberal somete la vía acuática a las ''leyes" del
mercado. Por el otro, los panameños pueden optar por
cumplir con los objetivos históricos de convertir el Canal
en el motor del desarrollo nacional. Para encontrar la me-

in connection with the future managemente of the Panarna Canal. 0n the one hand, the neoliberal ideological
proposal subjects the aquatic road to market "laws". On
the other one, the Panamanians could opt to comply with
their historical objectives of converting the Canal in the

be retaken afterwards via three contemporary conceptions

Canal, sus implicaciones y cómo son abordados por las

Treaties, their implications and how they are approached

of public space. In the final conclusions, the publicity as a
vocation to rationalize power is analyzed in connection

organizaciones panameñas. En segundo lugar, se pasa revista del periodo de transición que incluye la transferencia

by Panamanian organizations. In second place, it reviews
the period of transition that includes the transfer of the

with complex societies.

de la vía acuática, la eliminación de la jurisdicción norteamericana sobre la antigua Zona del Canal y la evacuación

aquatic road, the end ofAmerican jurisdiction over the old

la formulación kantiana del principio de publicidad, para
ser retomada luego a través de tres concepciones contem-

nes en relación con las sociedades complejas.

lógicos, económicos y políticos que representa el Canal.

Canal Zone and the evacuation of military bases. Lastly, it
reviews the present altematives in order to face the technological, economic and poli.tic challenges which the
Canal represents.

AUGE Y CAÍDA DEL PRESIDENCIALISMO EN
MÉXICO
Beni.to Nacif He:rruíndez

TIIE RISE AND FAI.L OF PRF.sIDENCIAUSM IN
MEXICO
Benito Nacif Hernández

de las bases militares. Por último, se revisan las alternativas
existentes en la actualidad para enfrentar los retos tecno-

CONCffiYI'OS

THE THEORY OF REGULATION: ME1HODS
AND CONCEPTS

VíctorSoria

Víctor Soria

El autor aborda un paradigma reciente en el terreno del
pensamiento económico: la teoria de la regulación econó-

This arride examines the alternatives Panamanians have

motor of their national development In order to find
which is a better option, this report examines the Canal

through Kant's formulation of the principie of publicity, to

I.A TEOIÚA DEI.A REGUIACIÓN: MÉTODOS Y

Marco A. Gandásegui,junior

jor alternativa, esta ponencia examina los Tratados del

gar de lo común. &amp;ta pretensión es analizada a través de

poráneas del espacio público. La publicidad como vocación de racionalizar el poder es analizada en las conclusio-

Tiffi TRANSFERENCE OF PANAMA CANAL

Toe author approaches a recent paradigm within the do-

mica surgida en Francia, cuya corta edad -una veintena

main of economic thought the theory of economic regulation bom in France, whose short age -barely 20 years-

de años- no ha sido óbice para su vigoroso desarrollo a

hasn't impeded its vigorous development through an in-

Este articulo tiene doble propósito. Por un lado, analiza las

This arride has a double purpose. On the one hand, it

través de un intenso programa de investigación, llevado a

tense research program, carried out mainly by the Paris

cabo principalmente por la escuela de Paris, lo cual ha ido

school, which has given shape and nurtured its conceptual

causas que hicieron pos1ble el establecimiento de un régimen presidencialista en México. Por otro, estudia la forma

analyzes the causes that made possible the establishment
of a presidentialist regirne in Mexico. 0n the other one, it

conformando y nutriendo su cuerpo conceptual y metodológico. &amp;ta teoria tuvo como antecedentes la rica tradi-

and methodological body. This theory hadas background
the rich tradition of french Marxism and structuralism;

en que esta práctica constitucional ha evolucionado en
respuesta a los cambios en el sistema de partidos. El artí-

evolved as an answer to changes in the system of parties.

138

JBAYECJOB!AS

I AÑO U, NO. 2 ! FNERO:ABBII 2000

1RAYECTORIA$

j AÑO 11, NO, 2 j

FNERO:ABRll 2000

studies the form in which this constitutional practice has

139

�BREVIARIO
El amtenidn, en síntesis

BREVIARIO
El amtenidn, en síntesis

culo inicia con una revisión de las características formales
del régimen presidencial mexicano para después discutir
los factores que condujeron a la centralización del poder
en la presidencia de la República. Posteriormente, el artículo analiza la crisis del régimen presidencialista y el impacto de las reformas en las relaciones del presidente de la
República con el Congreso, la Suprema Corte, el partido
gobernante, los gobernadores y el sector privado.
Finalmente, el artículo hace una evaluación de los cambios
y plantea los puntos pendientes en la reforma del presidencialismo en México.

Toe arride begins with a revision of the formal characteristics of the Mexican presidential regime, to discuss later
the factors thatled to the centralization of the power in the
presidency of the Republic. Later on, the arride analyzes
the crisis ofthe presidentialist regime and the impact of reformations in the relationships between the president of
the Republic with Congress, the Supreme Court, the ruling party, the govemors and the prívate sector. Finally, the
arride makes an evaluation of the changes and describes
the pending points in the reformation of presidencialism
inMexico.

I.AS PERSPECTIVAS DE UN DESARROILO

SUSTENTABLE EN MÉXICO

THE PERSPECTIVES FOR SUSTAINABLE
DEVELOPMENT IN MEXICO

Víctor Urquidi,

Víctor Urquidi,

Partiendo de la realidad objetiva marcada por la profunda
crisis estructural en que se encuentra la econorrúa mexicana, el autor analiza si en estas condiciones México está
preparado para emprender una estrategia de desarrollo
sustentable y equitativo, es decir, un desarrollo que, a la luz
de los daños ya manifiestos y de los previsibles, resultantes de esa misma producción, permita respetar la integridad de la naturaleza y garantizar los equilibrios ecológicos
globales y regionales. llega a la conclusión de que otorgar
la prioridad necesaria a la política ambiental como elemento de un desarrollo sustentable y equitativo requiere,
por una parte, un amplio foro de discusión nacional que
no existe aún en México, y una reorganización de las estructuras públicas con el fin de facilitar la transición al desarrollo sustentable de una manera coordinada, con la participación de todos los sectores civiles interesados y pertinentes. Es una enorme tarea, en que será preciso despojarse de atavismos, de mitos condicionantes y de inercias,
para avizorar un nuevo horizonte.

140

LOS ESPACIOS DEL HOMBRE
ELCONTENIDo l'ÚBI.ICO DE IA AD.MINISffiACIÓN FSTATAL

Ricardo UvalJe Berrones
El reencuentro de los ciudadanos con el espacio de lo público demuestra que las energías activas, contestatarias y
propositivas no han renunciado ni renunciarán a tener un
sitio en la multiplicidad de centros que sustentan la convivencia en sociedad Lo público revitalizado articula las
nuevas relaciones entre los ciudadanos y la administración
pública con base en condiciones que reflejan la crisis de lo
público-estatizado para dar paso a lo público-social. Esto
implica que la administración pública se valora y revalora
por las tareas que emprende y las responsabilidades que
cumple en el espacio de lo público.

1HE SPACES OF MAN
Ptmuc CONTENr OF SfA'IE MANAGFMENT
Ricardo UvalJe Berrones
Toe new meeting of citizens with the space of what's public demonstrates that the active, oppositional and propositive energies have not and will not give up their right to
have a place in the multiplicity of centers that hold the coexistence in society. Toe public affairs, revitalized, articulate the new relationships between citizens and the administration based on conditions that reflect the crisis of the public-statized stuffin order to open the way to the public-social stuff. lbis implies that the administration is valued once and again because of the tasks it undertakes and the responsibilities it completes in the space of what's public.

Starting from an objective reality marked by the deep
structural crisis which afllicts the Mexican economy, the
author analyzes if under these conditions Mexico is prepared to undertake a strategy of sustainable and fair development, that is to say, a development that, considering the
damages already done and the foreseeable, derived from
that same production, allows to respect the integrity of nature and guarantees global and regional environmental balances. It concludes that granting the necessary priority to
environmental policy as an element of a sustainable and
fair development requires, on one hand, a wide forum of
national discussion that doesn't still exist in Mexico, as well
as a reorganization of public structures in order to facilitate the transition to sustainable development in a coordinate way, with the participation of all of society's interested
and relevant sectors. It is an enormous task, one in which
it will be necessary to throw away atavisms, conditionant
myths and inertias, in order to foresee a new horizon.

lRAYECTI&gt;RIAS

l AÑO 11, NO, 2 j ENERQ:ABRlL 2000

TRAYECTQRIAS

j AÑO 11, NO, 2 j

ENERQ:ABRH 2000

141

�L TRAY CT

LAS VOCES

LUIS F. AGUILAR VILLANUEVA

European Law Research Center de la Univer-

los libros Max Weber: desencanto, polftica y

Analista político, investigador y catedrático

sidad de Harvard y profesora visitante del
lntemational and Comparative Law Research

democracia (UNAM, 1989), La tenacidad de
la política (UNAM, 1996, en colaboración) y

Center de la Universidad de ca1ifomia en Berkeley. lnte@'Ó el i,-upo de asesores jurídicos de

Espacio público y democracia moderna (IFE,

lizó estudios postdoctorales de filosofía política en la Universidad Estatal de Tubinga, anti-

la Secretaría de la Presidencia de la Repúbli-

temas de filosofía política en publicaciones

gua República Federal Alemana. Su labor

ca en las reformas constitucionales de 1994.

especializadas nacionales y extranjeras. Es

académica abarca, además de universidades
mexicanas, casas de altos estudios de Brasil,

Ha publicado La jurisprudencia constitucional

miembro del Sistema Nacional de Investiga-

y su calácter integrador del contenido norma-

dores y forma parte del comité editorial de la

España, Italia, Portugal y Estados Unidos de

tivo de los derechos fundamentales (1997), B

Revista Internacional de Rlosofia Política.

América. Entre otras responsabilidades, se ha

juez norteamericano ante la ley (1996) y B

desempeñado como coordinador de aseso-

Poder Judicial Federal: ¿justicia formal ojusti-

VÍCTOR SORIA MURILLO

res del Secretario de Gobernación, subsecre-

cia real? (1994), entre otras obras.

Profesor mexicano. Imparte cátedra en la Universidad Autónoma Metropolitana de lztapalapa.

mexicano, doctor en filosoña por la Pontificia
Universidad Gregoriana de Roma, Italia. Rea-

tario de Desarrollo Político de la Secretaría de

LAYDA NEGRETE

Gobernación y presidente de la Fundación

1996). Ha publicado diversos e ~ sobre

Mexicana cambio XXI. Autor de Política y ra-

Catedrática mexicana. Profesora asociada en

cionalidad administrativa; Weber, la idea de
ciencia social; B estudio de las políticas pú-

la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas.

VÍCTOR URQUIDI

blicas, Problemas públicos y agenda de go.
biemo y La implementación de las políticas,

Es maestra en Políticas Públicas por la Goldman School of Public Policy de la Universidad

catedrático y economista mexicano, licenciado por la Escuela de Economía y Ciencia Po-

de ca1ifomia en Berkeley y maestra en Derecho por la Boalt Hall School of Law de la

sor-investigador emérito en El Colegio de Mé-

entre otros libros, además de cerca de un
centenar de artículos aparecidos en revistas

ordinado también proyectos editoriales en el

especializadas de diversos países.

ámbito de las ciencias sociales, con la parti-

MARCO A. GANDÁSEGUI, HIJO

cipación de renombrados pensadores; colecciones como Testimonios de la crisis, en cua-

misma universidad. Trabajó en el Poder Judicial Federal y fungió además como asesora

vurquidi@colmex.mx

lítica de la Universidad de Londres. Es profexico, con una extensa hoja de servicios que
inclu~. entre otras instituciones, al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento de

celaja@pty.com

tro volúmenes y B debate nacional, obra que

de la presidencia en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En 1994 participó en el

Catedrático panameño. Es profesor de sociología de la Universidad de Panamá y funda-

concentra en cinco volúmenes una actualiza-

proyecto de reformas constitucionales que

la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y

da mirada sobre la realidad económica, política y social de México, entre otras obras.

modificaron la integración y las facultades de

otras instituciones nacionales. Ha dictado cá-

la Suprema Corte de Justicia, así como la

Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores y es fundadora y directora de la revista

estructura administrativa del Poder Judicial

tedras y conferencias en universidades de
México, Estados Unidos, Canadá y otros paí-

FERNANoo FLoRES SÁNCHEZ

Federal. Trabajó además con el equipo que
elaboró el proyecto de Ley Orgánica del Poder

ses de América Latina. Su labor académica
ha sido premiada internacionalmente con

Artista plástico mexi-cano (Monterrey, 1944). Cursó sus primeros estudios en el Taller de Artes Plásticas de la Universulad Autónoma de

dor del Centro de Estudios Latinoamericanos
(CELA) "Justo Arosemena·.

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

Trayectorias.

Judicial Federal vigente.

egutien@ccr.dsi.uanl.mx

Washington, la oficina de la CEPAL en México,

numerosas distinciones. Desde 1941 a la fe-

Socióloga, académica e investigadora mexi-

ANA LAURA MAGALONI KERPEL

cana, doctora en Economía Política por la
Universidad París VIII, en Francia. Por más de

Amagaloni@disl.cide.mx
catedrática y jurista mexicana. Profesora titu-

norarm@servidor.uam.mx

dos décadas se ha desempeñado como ca-

lar en la División de Administración Pública del

catedrática e investigadora mexicana, de ori-

dio ambiente. Actualmente es miembro de

tedrática en numerosas casas de altos estu-

Centro de Investigación y Docencia Económi-

gen argentino. Doctora en Filosofía, funge

prestigiosas instituciones nacionales y extran-

dios de México. Autora de una extensa obra

cas. candidata a doctora en Derecho Cons-

como investigadora del Instituto de Investiga-

ensayística aparecida en publicaciones especializadas en Europa y América Latina, ha co-

titucional por la Universidad Autónoma de

ciones Filosóficas de la Universidad Nacional

Madrid. Ha sido investigadora visitante en el

Autónoma de México (UNAM). Es autora de

jeras, tales como la Asociación Internacional
de Economía, de la cual es presidente honoraño.

Nuevo León, culminándolos en la Escuela Nacional de Pintura y
Escultura del Instituto Nacional de Bellas Artes. De él ha dicho
David .Al,faro Siqueiros: '~ ..da a su obra la dirección del impulso trágico, usando en su magnífico esfuerzo figuras si-multáneas y concentradas que recuerdan en su estructura el mejor período de los más
grandes discípulos de Picasso, aunque con aportes evi-dentemente muy
personales". ....,

l AÑO u, NO, 2 1 FNERO-ABRU 2000

143

142

cha ha publicado una copiosa obra sobre

NORA RABOTNIKOF

JBAYECTQRIAS

I AÑO U, NO. 2 ! fNERQ:ABBH 2000

economía, población, relaciones internacionales, educación, ciencia y tecnología y me-

TRAYECIORlAS

�Desarrollo Económico

ma[luivmituia

SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)

Revista de Ciencias Sociales

En México:
COMrré Eom:lRIAI.: Juan Carlos Torre(Drector~ CarlosAcuna, LuisBeccaria.
Roberto Bouzas, Mario Damíll, Juan Carlos Korol, Edílh Obschatko, Juan
Carlos Portantiero, Getufio E. Steinbach (Secretario de Redacción)
ISSN 0046-001X

Vol.39

Enero • marzo 2000

N'156

AXEL LEIJONHUFVUO: Mr. Keynes y los modernos.
GulLLERMO O'DoNNeu.: Teorfa democrática y política comparada.

Sus_cripción indMduak$ 300.00. Suscripción institucional: S400.00,}JJlmeros sueltos:$ 150.00

~~ el exmu,jero: Américq Latina y el Caribe:
l nciivtciyat:OSD $120.00.fnsntudonaJ: USO$
150:00.,~esro del munao: fndividúal: USD $140.00.
lnst1tut1011al: USO$' 1'80.00

las relaciones Ejecutivo-

Procedimiénto:
"'
L Oraen_ de pago o &lt;fépósito a'nombre de Banco

FABIÁN REPETTo: Gestión pública. actOl'es e institucionalidad: las políticas
frente a la pobreza en los '90.

.Merqmtll deJ NorterSucursal Gran Plaza (051)
Monterrey" l'Yuevo León, M~xico, para abono e~
cuenta de la' Secre,~ tia &lt;Je Extensión y Cultura de
la UANL: 051-37466-5.

ANA MARfA

MUSTAPIC: ºOficialistas y diputadosº:

Legislativo en la Argentina.

MARCELA CeRAurn: Determinantes de la participación intermitente de las
mujeres en el mercado de trabajo del Area Metropolitana de Buenos
Aires.
CRITICA DE LIBROS

Chile: desnudando al rey.
- José OMAR ACHA: Aun el socialismo.

2. Envía~ jl{h,to a esta forma dé s{)sci'ipción lfi)a
f~toc~~•a de la ficha de depósito a Ja siguiente
direccron:
~

- IVÁN RODRIGO SILVA E'.SPINOSA:

- Suplemento deflndice Cronológico y de Autores. volumen 39. N' 153 a 156.
INFORMACION INSTITUCIONAL

Trayectorias~

Revista de ciencias sociales
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

FORMA

DE

SUSCRIPCIÓN

Nombre: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

____

Institución: ----..::::.....,.
Dirección:

------:-------

Ciudad:------ Estado: - - - - Paí s : ~ - - - - - - Código postal: _ __

Teléfonó:

Fax:

------

E~maif: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

Re~ista '.'ª~eetorias / BibUÓteca Magna
Universitaria/ Ave.Alfonso Reyes"No,4000/
Monterrey, NL, Méxic,o 64440.
También puede envíadas porfax al (52 8 ,1 329_
4126.
,,

Firma: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

INFORMACION DE BIBLIOTECA
"-troloEa:rnclmlcoeslldiada.can~de...._,enllsll¡¡tienlespublicadones:
GurMt Coll1MS {SSCI, llllllule far Sdnft: lnfonnalion); Joum,J ot E-..: litMdn~:
Sriioghf~{CambrldgeSdtnll'.cAbsíracls);lnt«natlonllBliiog¡'t,phyq(tht,s«il,/Sdent:tt
(8állb l.ibWV of Poliical ancf ECOIIOfflicSclaa y UNESCO). Tamlilin
ét1u tdldanet

en,,._

peri6cllcaty911~especialils~•~.llllCD110en..,_Clldlcasen
1191116neleclrónlca.
w
&gt;X
h

DESARROLLO ECONOMICO- RNSta de Ciencias Sociales es una.publicación
trimestral~porellnstitutodeDesarrolloEconómicoySocial(IOES).Suscripción
anual: R. Argentina.$ 60,00; Pálses limltrofes, U$S 68; Resto de América, U$S 74;
Europa, U$S 76; Asia, Africa y Oceanla, USS 80. Ejemplar simple: U$S 15 (recargos
según destino y por envlos vfa aérea). Más información disponible en la Wm srre:
www.clacso.edu.ar/-ides. Pedidos. correspondencia, etcétera, a:
http://www.uanl.mir/public
vidauni@ccr.dsi.uanl.mx

La l.kivelooad Aúóncrna de Nuevo León seoofKlarizaooo el
MANfcSTO 200) i..a paz estl en ooestras llléllOS"
L a ~ Genera/de/as fowor1es lbdas hapn,mnado
el aft¡ 2(XXJ el 'Wi:) lrietl1IMiooal para la CIJtJn de la Paz'.
l,b111fJOdelauea(b¡{1mtXXf!Sdelf'renWJNtiJeldela Paz
eni/íeim el MANIFESTO 2fXXJ en ocasi:í1 de la celeooción
del 5() ~ de la Declatación Urivefsal de bs
Deredlos ltmlnos. Loo~ akls qie ~ el
MANIFESTO 200l soo:
1.· Respelo a toda la vida: Respeto a la vi:la y a la &lt;i!Jidad
de cala ser tunaio, sildsai,■lillDl o pl(j.Ü).
2.- lleehazoa la violencia: Prü::a de la ro-vKllerriaa::tiva,
lllCha1aloo la vmna en todas sus foimas: físi:a, sexual.

3.• Con1)ll1r con los demás: Cool)alti" ni 1ien1JO y recusoo materiales ooo 111 esplriu de generosm:I, para pooer li1

144

lna1itulode Dmnollo &amp;oliónco y Social

Arioz 2138 ♦ 142$ Bueno■ Alrff ♦ Argentina
Tel6fono: 480◄-49411 ♦ Fax:_(54 11) ◄80&lt;$-5858
Correo electrónico: ldff@clacao.edu.ar

2

o

a laex&lt;ilsiín, la i;JS1i:;ia yla opresión páílx:a yecooérni::a.
4.· Escuchar para enlEnder: Delender la lileltad de expre,

CQl\IBRCIO EXTERIOR:
Atedio szglo de comjYro}niso intekctual.1951-2000
(}¡

delos

, .

no
_mas zmport.antes_ foros de Iberoarnérica para Ta di.fusión de las diversas expresiones del Pensanuento social.
Trayectmias felicita a

ComercÜJ Exterior,

cuyas páginas se han enriquecido con las
lezaenelplirlela.
6.· RedesclD'i" la solidaridad: Qnrbir al desarrotl de la
propia coouilad 000 laW ~ d e l a s rrqefeS Yel
respet&gt; porkls ~ demx:láticX6, ooo el li1 de crear;.nkls ooevas lonna.5 de sddarml.
La lkiYersilad Aúóncrna de NueYo León se soüuiza ooo
esta dedarml, lJÍéOOJ5e a l a ~ de reroleaiil de
limas a nivel nudal (se esper.11 andedlr de 100 mbes)
a lraYés de iltemEt
Si estás iieles.m en fimar el MANIFESTO 20'.Xl poaás 1&amp;ner =almeno en la si¡J.iente &lt;iecciál de Wen1et

sjoo y la dYefsii¡d ama!, danoo prelererria sien1)le al liéy
"'

http://www.unesco.orwmanif

rro qie sea ~ y desard!r ~ qie respeten
todas las lonna.5 de vi:la y ¡xeserven el bakrn! de la na111a-

mas será1 preserom en la Amtlea General de las
lma1es Uilas para el miera,, en Sl!pierrtredel año 3XXl.

aportaciones de muchos de los más destacados economistas y científicos sociales
que vieron en esta publicación un medio
propicio, por la amplitud de horizontes y
cobertura, para la expresión del pensamiento y la circulación de las ideas sobre

••
••
•
"&gt;-'o

-&lt;?--

ERst&gt;-

el devenir de las naciones.

JRAYECIQRIAS

! AÑO H, NO. 2 1 ENERO;;ABRJL 2000

comercio e xterior
TRAYECTQRIAS

! AÑO 11, NO, 2 j ENERQ:ABRJL 2000
145

�INFORMACIÓN PARA LOS JUJTOES

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
'Raúl Rangel
Frías'

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en tomo a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de
las teorías sociales o políticas contemporáneas.

2. REDACCIÓN
(1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones
sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre profundida teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.

3. ESTRUCTURA

Hemeroteca:
Publicaciones periódicas
✓

Más de 500 títulos
internacionales

✓

Más de 200 títulos nacionales

✓

30,000 fascículos en total

✓

Centro de información

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. 329-4090, Ext. 6524 y 6509
Fax 329-4065

(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstract de 10 líneas, en español. (2) Se
respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara
las 4 líneas, se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word o Wordperfect, acompañados por una copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A saber: Apellido(s), Nombre, Año: írtulo en cursivas, Ciudad: Editorial. La entrada
se organizará alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra,
éstas se organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se
harán en sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas
bibliográficas a pie de página.

5. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el tamaño
carta que por default ofrece el procesador de textos. Los dia{t&lt;lmas y cuadros se entregarán aparte.

http://www.bmu.uanl.mx

6. DICTAMEN

E-mail: balderas@car.bmu.uanl.mx

(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el
cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su
vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.

7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales
no solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

146

lRA\'ECIORLAS

I AÑO U, NO. 2 ¡ ENERO-ABRIL 2000

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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2000, Año 2, No 2, Enero-Abril</text>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
AÑO 1 NÚMERO 1 SEPTIEMBRE-DICIEMBRE DE 1999

��CONTENIDO
DOSSIER: PERFILES DE LA TRANSICIÓN ECONÓMICA

6

México: los desafíos de la integración
Tras una descripción hiswrica, se llega a las tmdencias que

configuran la modernización productiva, la apertura de los
merCOJifJs y la supremacía del capital financiero internaci,onal
Por Esthela Gutiérrez Garza

Trayectorias
Año 1,No. 1
Septiembre-Diciembre 1999

28

La economía mexicana: Retrospección y perspectiva
De 1976 a lafecha,México ha vivido en la inestabilidad.Aquí se

analizan algunas de sus causas y se disecta la política económica
actual
Por Marco Antonio Pérez Valtier

40

El contagio global. Las opciones de México ante la
globalización financiera
En medio de una crisis económica tridimensional se debaten el

futuro de México y otros países latinoamericanos. Existen en este
marco cuatro opciones de política cuya viabilidad dependerá tanto
de la propia realidad nacional como del contexto global en que
ésta se encuentra inscrita
Por René Villarreal y Rocío Ramos de Villarreal
ÁMBITO

51

Democracia y transición. Más allá de los juegos del poder
El debate actual ha olvidado las bases liberales y republicanas de
la democracia así como el crecimiento económico
Por Luis F. Aguilar

63

Dialéctica de las desigualdades. Dinámica del
desequilibrio territorial en México, 1970-1996
El crecimiento libre de las ciudades acentuará la concentración
demográfica en clos o tres regiones policéntricas
Por Gustavo Garza
TEORÍA

85

Patria o planeta. El desafío de los nacionalismos
c"Cuáles son las causas del resurgimiento de los nacionalismos?

Entre otras, la rebelwn contra la discriminación naciona~ el
colapso de las ideas, valores e imágenes socialistas
Por Michael Lówy

ILUSTRACIONES: GERAROO CANTÚ

lRAYECJl)RlAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-PICIEMBRF 1999

1

�101

CARTADE LA DIRECTORA

Pensar a fondo. La teoría del

progreso y el pensamiento crítico
La noción de progreso presenta
e,ontradicdones e,on el pensamiento social
de izquierda,, las que se analizan desde
ópticas tan singu/,ares e,omo las de
Darwin, Marx, Freud y Einstein

Un espacio para el análisis

Por Marcos Roitman Rosenmann

110

ESTHELA

MEMORIA VIVA
Ciencias sociales y aptitud
interpretativa

GUTIÉRREZ

GAR ZA

Un manuscrito inédito

Universidad Autónoma de Nuevo León
Rector:
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario general:
Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario académico:
lng. José Antonio González Treviño
Secretario de extensión y cultura:
Lic. Humberto Salazar Herrera
Secretario administrativo:
C.P. Juan Ovidio Buentello
Trayect ori as
Revista de ciencias sociales
Directora:
Esthela Gutiérrez Garza
Editor:
Mario Nieves
Secretario de redacción:
Primitivo Hernández Guerrero
Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) 1 Enrique Rorescano (Conaculta) 1 Pablo
González Casanova (UNAM) 1 Sergio Elías Gutiérrez (UANL) 1
Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001) 1 José María Infante
(UANL) 1 Lucrecia Lozano (ITESM) 1 Jorge Meléndez (UANL) 1
Roberto Rebolloso (UdeM) 1 Manuel Ribeiro (UANL) 1 Humberto
Salazar Herrera (UANL) 1 René Villarreal (UANL)
D I SEÑO:

HORACIO

Por Segio Bagú

113

América Latina: pensamiento social
y transformación

Lucrecia Lozano habla e,on Sergio Bagú

121
125
130
139
142
144

Imaginación y compromiso

Una carta de Alberto Martinelli
EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
CONTEXTOS
La tercera vía, Transición deliberada,
Las fronteras rotas, Pensando lo
impensable, ¿Un mundo sin capital?,
Las urbes en la maraña local, Un
buen renacimiento
BREVIARIO
El wntenido, en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO

Quiénes nos acompañan
INFORMACIÓN PARA LOS AUTORES

lineamientos de wlahoración

SALAZAR

Trayecto~as es ~na_publicación cuatrime_stral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secreta_na . A:ad~m1ca Y de_la Secretana de Extensión y Cultura (vía su Dirección de Publicaciones). Oficinas: Biblioteca Magna
Umvers1tana R~ul Rangel Fnas", ler. ~iso, Ave. Al!onso Rey~ 4000 Nte:, CP 64400, Monterrey, NL, México. Teléfonos. (8) 329-4000 y
~29-4090. F~. ~8)_32~~4000. E-~a11:_ trayectonas@ccr.dsw_anl.mx. Pagina en internet http://www.uanl.mxjpublicaciones/trayecton~s/. Producc1~n. D1recc1on de Publ1cac1ones_~e la UANL. Registros en trámite. No se responde por originales O colaboraciones no solicitados. Los a~culos firmados son responsabilidad de sus autores. Se autoriza la reproducción total O parcial de los contenidos siempre
y cuando se cite la fuente y no sea con fines de lucro.

L

a historia que transcurre, nos aproxima de manera insoslayable a un
acontecimiento extraordinario que es la llegada del nuev~ milenio. Este
momento se realiza en el marco de W1 proceso de cambios y transformaciones profundos que avanzan hacia la constitución de W1 nuevo

orden económico, político y social en el mW1do.
No sólo se verifica la formación de nuevos bloques de hegemonía geopolítica entre las naciones como la Unión Económica Europea, el Tratado de Libre
Comercio de Norteamérica y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático
que se disputan la hegemonía mW1dial; sino que, además, con la reaparición del
liberalismo económico en los ochenta, se han profundizado las diferencias de
desarrollo entre los países ricos y los pobres, destacando en particular el rezago

Trayectorias
Año 1, No. 1
Septiembre-Diciembre 1999

económico cada vez más grande del continente africano.
En este contexto, nuevos acontecimientos se han desarrollado. Entre ellos,
el derrumbe de los países socialistas, la desintegración de la Unión Soviética, la
polarización del fundamentalismo religioso en Medio Oriente y la reaparición de
viejos nacionalismos como lo ocurrido en la antigua Yugoslavia, son muestras de
estas transformaciones múltiples por las que atraviesan actualmente las naciones
en un nuevo espacio conocido como la globalización.
Las transformaciones ocurren también en las estructuras económicas, sociales y políticas en W1 contexto de cambios vertiginosos que rompen los viejos
paradigmas de comprensión del conocimiento y requieren, para la elaboración
de W1 diagnóstico correcto, de nuevas contribuciones teóricas capaces de señalar los caminos alternativos a seguir en la conformación de este nuevo orden internacional que impliquen el m enor costo social para la población en el mundo.
Ciertamente, la introducción de la microelectróniea en los procesos productivos, la aparición del dinero cibernético en el movimiento de capitales especulativos, el papel hegemónico de los recursos hwnanos en la disputa por la
competitividad, el cuestionamiento del Estado del bienestar, el predominio de
una concepción de democracia liberal despojada de los principios de compronúso social, el deterioro ecológico del planeta, la escasez de alimentos para W1
sector cada vez más amplio de lq humanidad, el empobrecimiento del sistema de
valores en los que descansa nuestra moderna civilización, constituyen realidades
que requieren cada vez más de W1a visión integral y totalizadora de nuestro entorno.

2
IllAYECTORIAS

I AÑO 1, NO, l

1 $EPDEMRRf-DIC!fMBBE 1999

lRAVECJQRIAS

,.

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEM6BE-DJCJEMRRE 1999

3

�CARTA DE LA DIRECTORA

Frente a tales acontecimientos, los científicos sociales estamos destinados
a desempeñar una función trascendente. Es necesario redoblar los esfuerzos de
reflexión e investigación científica que nos pennitan realizar diagnósticos realistas de la compleja situación social en que vivimos; elaborar paradigmas teóricos
que integren los principios de eficiencia económica con valores éticos, democráticos y sociales que potencien el desarrollo integral del ser humano; fortalecer
la capacidad orgánica intelectual en el mundo con el fin último de elaborar propuestas de prospectiva general que sirvan para orientar los esfuerzos de construcción y fortalecimiento de sociedades plurales y democráticas, con amplio
sentido de compromiso y justicia social y fincadas en modelos de bonanza económica que respeten el desarrollo sustentable del planeta.
Comprometida con lo anterior, la Universidad Autónoma de Nuevo León
en México ha abierto un espacio editorial, Trayectorias, a todos los estudiosos de
las ciencias sociales que deseen incorporarse a los trabajos de consolidación de
una agenda académica sólida, critica y vigorosa, capaz de acompañar con conocimiento y sensibilidad los trayectos de nuestra historia.

Dra.
Directora

4
1'RAYfCTQR!AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SFPTIFMBRE-PICIFMBRF J999

�económic
Perfiles ele la transición económica - - - ~ ~ - - - - - - - - - -----J·- - - - - - - - - - - - - ~ ~ ~ ~ Perfiles ele la transición
México: los desafíos de la integraaón

México: los desafíos de la integración
ESTHELA GUTIÉRREZ

1. LAS ETAPAS DE LA ECONOMÍA
MUNDIAL

A

mérica Latina ha sido un continente fértil en
pensadores que con su obra han contribuido
a la definición de las políticas públicas de los
estados latinoamericanos en el amplio campo

de la economía, la política y los programas de bienestar social De manera particular, la teoría del subdesarrollo, la
CEPAL', y la teoría de la dependencia (Prebisch, 1948;
Frank, 1970; Cardoso y Faletto, 1969; Marini, 1974; Dos
Santos, 1973; Bambirra, 1978), destacaron no solamente
porque permitieron definir programas congruentes con el
desarrollo y el acontecer de las naciones de este subcontinente, sino porque además hicieron valiosas aportaciones
científicas a la teoría del desarrollo de los países centrales2,
en el amplio periodo que abarca las décadas de los años
cuarenta a los setenta.
Los teóricos del subdesarrollo, la CEPAL y de la dependencia coincidieron en la definición de una visión estructuralista de la economía del mundo integrada por dos
bloques de países: las naciones centrales y desarrolladas y
las periféricas y subdesarrolladas. La interacción entre
ambos configuró a lo largo de la historia dos grandes etapas del desarrollo económico en América Latina. En la
primera etapa (1880-1930), la economía latinoamericana
logró su inserción en la economía mundial mediante la exComisión Económica para América Latina creada por las Naciones
Unidas en 1948.
2

Las tesis principales de la teoria estructuralista de la CEPAL y la teoría de la dependencia fueron incorporadas por pensadores de los países desarrollados, como Immanuel Wallerstein, Samir Arnin, Eric

Wolf y Pierre Salama, Albert Hinch, entre olIOS.

6

GARZA

portación de bienes primarios requeridos por los países
desarrollados que estaban impulsando los primeros niveles del desarrollo industrial. La forma particular de inserción de América Latina a la economía mundial generó un
proceso de intercambw desigual de las relaciones comerciales internacionales que requería de una mayor cantidad de
materias primas a cambio de los productos manufacturados. Este condicionamiento estrnctural derivado del funcionamiento de la economía del mundo, generaba un conjunto de relaciones económicas en las que el desarrollo de
las economías latinoamericanas significaba el subdesarrollo (Frank, 1969). Para superar esta forma de inserción en
la economía del mundo, se sostenía (Prebisch, 1948), era
necesario aumentar los niveles de productividad de los países latinoamericanos con el fin de capturar los beneficios
del progreso técnico en la región.
La segunda etapa del desarrollo económico ( 19301980) basado en la sustitución de importaciones mediante el impulso de la industrialización, modificó la inserción del subcontinente en la economía del mundo. Se
mantenía la exportación de materias primas, pero se
sustituía la importación de productos manufacturados
finales por la de insumos y bienes de capital necesarios
para el desarrollo de la industrialización, y se abrían las
fronteras al ingreso del capital extranjero para aquellas
ramas de alto contenido tecnológico. En esta etapa prevalece la tesis de que el desarrollo genera mayores lazos
de dependencia con los países desarrollados (Marini,
1974; Dos Santos, 1973; Cardoso y Faletto, 1969). La
inserción de la economía latinoamericana en esta etapa
se ajustaba a las tendencias de la economía mundial de
los países desarrollados que giraba en tomo a la industrialización orientada a la producción de masas de productos estandarizados típicos del régimen de acumulaTRAYECIORlAS

j AÑO 1, NO, 1 1 SFPDFMBRE-DICIEMBRF 1999

ción fordista3 • En este periodo el proteccionismo constituyó el principio rector de las relaciones comerciales
internacionales y el Estado desempeñó un papel central
en el ámbito de la regulación macroeconómica. En efecto, el desarrollo de los países centrales había generado
un proceso de división internacional del trabajo en el
cual los bienes de capital, electrodomésticos y suntuarios eran producidos en los países centrales, mientras los
niveles simples o fáciles de la industrialización basados
en los bienes salarios eran fabricados en los países periféricos. Así, el desarrollo de la industrialización latinoamericana inició con la etapa del desarrollo de sustitución fácil de importaciones, pero se mantuvo la importación de los productos de bienes de capital, electrodomésticos y suntuarios por un largo periodo hasta principios de los años sesenta.
En esta etapa se sostenía que para superar la condición de dependencia, era necesario impulsar la sustitución
integral del proceso de industrialización avanzando en la
producción no solamente de productos electrodomésticos
y suntuarios, sino principalmente desarrollando la producción de bienes de capital•. Esto, en el plano productivo de la oferta de bienes. En el plano de la circulación, se
requería de una reforma institucional que permitiera incorporar a la población en la participación efectiva del
mercado interno.
Por último, con la crisis del fordismo que obliga a las
grandes corporaciones multinacionales a buscar la colocación de sus productos fuera de sus fronteras territoriales,
podemos sostener que se ha abierto una tercera etapa en el
desarrollo de la economía del mundo. Nuevas tendencias
se van configurando centradas en la modernización productiva, la apertura de los mercados y la supremacía del
capital financiero internacional. Este proceso se genera co3

Para una comprensión del régimen de acumulación fordista véase el
apartado 2 de este artículo.

4

Aqw se manifiesta una profunda divergencia entre la teoria de la
CEPAL y la teoria de la dependencia, pues ésta última señalaba que
la solución requeria de un proceso revolucionario (Marini, 1974).

lRAYECIQRLAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-DlCJEMBRF 1999

mo una tendencia regresiva, pues el proceso virtuoso implicaría la reestructuración y modernización productiva,
nuevas reglas internacionales que rijan la relación económica entre las naciones garantizando el reparto equitativo
del costo de la transición económica mundial y la creación
de un nuevo sistema financiero internacional.

La tercera etapa de desarrollo

económico global se centra en la
modernización productiva) en
mercados abiertos y en la
supremacía del capital
financiero internacional
Ante la opción regresiva que se está configurando,
conocida como globalizaaón ewnómú:a, América Latina
no logra replantear su inserción con cierta autonomía; por
el contrario, pone en marcha una serie de cambios institucionales caracterizados por la apertura comercial, la desregulación estatal y la liberalización financiera de manera
radical. En esta tercera etapa, la tesis que podemos sostener es que América Latina tiene un avance incipiente en el
desarrollo de la modernización industrial y la exportación
de manufacturas, así como una presencia notable en el
campo de la desregulación financiera y la exportación de
capitales, que alimenta el funcionamiento irracional del
sistema financiero internacional vigente.
En suma, quedó definido por estas tres corrientes
de pensamiento que la teoría del desarrollo tiene como objeto definir a la economía mundial como un sistema integrado por el conjunto de las naciones. La tendencia dominante de la acumulación de la economía del mundo
queda determinada por el desarrollo de la economía de los
países centrales. En esta sub-totalidad se constituyen las

7

�Perfiles ele la transición económic

erfile.s ele Ja Jransició_n ec_onóntlca

México: los desajws de la integración

México: los desafíos de la integración

tendencias dominantes de la acumulación mundial, y en
tomo a ella los países periféricos se insertan de manera
precisa en concordancia con su nivel.de desarrollo y competitividad y la especificidad de sus recursos naturales y
humanos. Esa manera particular de inserción de las naciones periféricas es el resultado de un balance entre dos
contradicciones manifiestas: 1. Las restricciones que imponen las tendencias de la acumulación mundial a las naones. 2. Las necesidades de desarrollo endógeno y las
políticas de bienestar social que impulsan los Estados-nación. En fin, la teoria del desarrollo centra su atención en
las políticas públicas que permiten la óptima armonización entre las necesidades de crecimiento y desarrollo sotial de las naciones y las tendencias de la acumulación de
la econonúa mundial.
v •

Como es ampliamente conocido, se ha puesto en
boga el concepto de globalización económica (Boyer, 1997)
para dar cuenta de esta tercera etapa de la econonúa mun:iial. El debate es amplio y contradictorio, pues el concepto de globalización que domina, desde la década de los
ochenta, pregona los pnncipws del mercado como reguladm
por excelencia de las relaciones económicas internacümal.es.
Esta nueva hegemonía del pensamiento económico registra la transición de un paradigma donde los países se organizaban en tomo al proteccionismo y la intervención estatal, otorgando un papel destacado al Estado, hacia un
nuew esquema basado en la apertura comercial, la desregulación y la liberalización financiera que por el contrario
destaca el papel exclusivo del mercado en la regulación macroeconómica. Es el tránsito del keynesianismo al neoliberalismo en el campo de las políticas públicas. El neoliberalismo y su programa económico de apertura internacional
se ha consolidado de tal manera que los principios de libre
circulación de mercancías y de capitales han adquirido su
expresión institucional en los procesos de reformas económicas organizadas por la mayoría de los países del
mundo.

Pacífico termina impactando negativamente los flujos de
capital en la economia mexicana y desencadenando políticas de ajuste que impactan negativamente las políticas de
bienestar social. En la actualidad, el destino de campesinos, jornaleros y demás trabajadores mexicanos puede ser
determinado circunstancialmente por los efectos de acontecimientos en países lejanos que nada tienen qué ver con
sus esfuenos productivos inmediatos. Esta nueva realidad
nombrada globalización es el resultado de una lenta transición que se inició a principios de los años setenta como
resultado del agotamiento del régimen de acumulación
fordista en los países centrales y el rompimiento de los
acuerdos financieros internacionales de Bretton Woods.
Vivimos en el ocaso del régimen de acumulación fordista
y la emergencia de uno nuevo que aún no termina por nacer. Es la etapa de la transición de la econonúa del mundo.

Esta nueva realidad de la econonúa internacional establece relaciones entre los seres humanos de manera totalmente distinta a las décadas pasadas. Por ejemplo, hoy
en día, un cambio brusco en el índice Dow Jones Asia8

111AYECTDR!AS

I AÑO 1, NO. 1 j $EPilfMBRE-PICJFMBRE 1999

2. EL RÉGIMEN DE ACUMULACIÓN
FORD ISTA Y LOS ACUERDOS DE
BRETT ON WOODS
El fordismo se constituyó en los países de alto desarrollo
económico en los años treinta y se fortaleció al amparo de
los acuerdos internacionales de Bretton Woods finnados
en la posguerra en el año de 1944.
Efectivamente, el régimen de acumulación fordista
(Aglietta, 1983; Coriat, 1990; Lipietz, 1985; Boyer, 1986),
se constituyó en los Estados Unidos como solución a la
crisis de 1929, que si bien se manifestó en el ámbito financiero, su causa real radicaba en la disociación entre la
esfera productiva y la esfera de la circulación. Es decir, el
sistema productivo había logrado incrementos notables en
la productividad generando una producción muy por encima de la capacidad de consumo de la población estadounidense. Estos aumentos en la productividad fueron
conquistados mediante la instrumentación generalizada
de los pnncipws de la arganización científica, del trabajo
(Taylor, 1911), que estructuraron el proceso de trabajo
industrial en tomo a la realización de puestos de trabajo fijos, individuales, de tareas simples y repetitivas capaces de
ser medidas por un cronómetro (Coriat, 1990; Montmellin y Pastré, 1984). Ello fue posible gracias al apoyo de la
ingeniería norteamericana que se volcó a diseñar una tecnología industrial rígida pero necesaria para encadenar los
puestos de trabajo fijos e individuales de las lineas de producciim en serie de productos estandarizados -más bien conocido como produccüm de masas- que caracterizaron al
fordismo.
De tal suerte, la productivülad quedó fincada en el
principw de la injl,exi}yi}idad. La maquinaria industrial estaba diseñada para que el trabajador realizara una sola función sin tener capacidad de realizar ninguna otra. Esta
gran revolución de los procesos de trabajo generó aumentos de la productividad notables pero desvinculados de las
convenciones salariales vigentes. En efecto, los convenios
laborales mantenían las mismas características que a principios de siglo. De esta manera los trabajadores quedaron
excluidos del progreso técnico desarrollado por la econoIRAYECTORIA$ 1 AÑO 1, NO, 1 1 SEPDfM6BE-PIGlfM6BE 1999

mía norteamericana durante el primer tercio de este siglo.
La crisis de 1929 fue una llamada de atención pa
ra reflexionar en tomo al futuro del capitalismo. En una
época donde las medidas proteccionistas constituian el_
principio fundamental de las relaciones comerciales internacionales, la única opción de vender era ampliando el

El fordismo se constituyó en los
países de alto desarrollo económico en los años 30 y se fortaleció al amparo de los acuerdos
de Bretton lVóods firmados en
la posguerra
mercado interno. El clima internacional provocado por la
revolución de octubre en 1917 en la Unión Soviética y la
amenaza del socialismo y la propuesta visionaria de Henry
Ford permitieron que una nueva corriente económica impulsada por Keynes fuera cuidadosamente escuchada en
el ocaso de los años veinte.
Keynes sostiene la tesis de que el Estado jugaba un
papel muy importante en la creación de demanda efectiva y que además la banca central tiene la responsabilidad
de garantizar en última instancia el proceso de creación
monetaria del sistema capitalista. En ambos casos el papel
del Estado es crucial.
Bajo estos principios y con la interpretación de que
la depresión de 1929 se originó por una crisis de subconsumo, el gobierno de los Estados Unidos durante el periodo de Franklin D. Roosevelt impulsó grandes reformas
institucionales que no habían tenido precedente alguno en
la historia de los Estados Unidos y que se le conoció como el New Deal, acuerdo también nombrado en el ámbito académico, como el compromiso keynesiano.
9

�Perfiles de la transición econó~ica ..

Perfiles de la transición económica

México: /,os desafios de la int,egracwn

México: /,os desafios de la int,egraci,ón

Dos fueron las reformas institucionales centrales.

La primera consistió en vincular el crecimiento de
los salarios con el crecimiento de la inflación y de la productividad. Esto, reglamentado en la legislación laboral e
instrumentado en los contratos colectivos de trabajo de los
sindicatos, permitió un crecimiento real de los salarios de
los trabajadores creando las bases para armonizar la producción y el consumo de la econonúa norteamericana.
La segunda reforma consistió en la creación del Estado del Bienestar o el Welfare State que garantizaba la
permanencia del trabajador en el mercado de trabajo bajo tres mecanismos: 1) el reconocimiento del derecho al
trabajo y la creación del seguro de desempleo; 2) el reconocimiento del valor monetario de la vida útil del trabajador y la creación del crédito respaldado por su trabajo futuro, y 3) la creación de la seguridad social en el campo del
derecho, en lo relativo a la incapacidad por erúermedad
y/o accidente profesional, la jubilación y el seguro de desempleo (Boyer, 1978).
Este conjunto de reformas transformó la condición

de los trabajadores en el espacio de la economía pues generó un conjunto de mecanismos institucionales que les
permitía el acceso al crédito, la adquisición de vivienda, la
capacidad de consumo de bienes salarios y bienes electro-

venido su cediendo. En efecto, en aquellos años existieron

1. Se aceptaba que los países tuvieran tasas de cam-

En contraposición, la propuesta de White -o sea,
de los Estados Unidos- sostenía que el dólar, convertido en oro, se impusiera como la moneda internacional.
Esto permitía desvincular el límite del crecimiento del

domésticos respaldados por esta nueva forma institucional
tipificada por el fordismo: la capacidad de pago equiva-

bio fijas y se comprometían a sólo permitir, en su
territorio, operaciones de cambio entre su moneda

dinero al crecimiento de la producción del oro, como
venía sucediendo, pero sin hacerlos totalmente indepen-

lente al ingreso monetario total de la vida útil del trabajador. Todas estas medidas institucionales y laborales confi-

y las monedas de los otros países que respeten una
desviación del 1% con relación a su paridad.
2. Se reconocía la conveniencia de abandonar el patrón oro y sustituirlo con una emisión flexible de

guraron una pieza macroeconómica clave conocida como
la norma de consumo fordista. Así producción de masas y
consumo fordista (Aglietta 1983; Boyer 1986) constituyeron los ejes centrales del régimen de acumulación fordista
respaldados por los acuerdos internacionales de Brenon
Woods, en el largo periodo que abarca desde 1930 a 1980.
En este tratado se acordó sustituir el patrón oro, que había
existido durante todo el período del capitalismo donde
prevaleció la hegemonía de Inglaterra5, por el patrón dólar. Situación que permitió transitar hacia un nuevo orden
monetario internacional que reconocía la hegemonía de la
econonúa norteamericana en la posguerra como un hecho incuestionable.
Entre ambos países, Estados Unidos e Inglaterra,
existía la convicción de que el nuevo sistema monetario internacional deberla garantizar que, en las relaciones comerciales entre los países, no se utilizara la devaluación de
sus monedas como instrumentos para ganar mercados
externos y estimular la producción interna, tal como había
5 El patrón oro abarca el amplio periodo de 1850 a 1944. En una primera fase el oro fue un instrwnento de atesoramiento y sirvió de
equivalente general en las ttansacciones comerciales y financieras.
Dado que el Reino Unido dirigió la primera revolución industrial, el
llamado palron oro fue en realidad un sistema de patrón esterüna, particularmente desde 1950 hasta 1929. Con la decadencia de la economía inglesa y la emergencia de la hegemonía de la economía de los
&amp;tados Unidos que queda evidenciada en la Segunda Guerra
Mundial, entra en crisis el patrón oro-esterlina y surge un nuevo
patrón monetaria internacional: El patrón dólar. (Aglietta 1986,
Paniagua y Arriaga 1995).

entre los países dos amplios acuerdos:

medios de pago.
Sin embargo, estos acuerdos fundamentales yacían
en concepciones radicalmente distintas sobre la construcción del nuevo sistema monetario internacional. La propuesta de Keynes, o sea de Inglaterra, sostenía la necesidad de crear una moneda internacional cuya gestión seria
desplegada por una institución financiera internacional
que desempeñara la función de una banca internacional
capaz de coordinar el endeudamiento de los países y compartir la carga del mismo entre los países deficitarios y excedentarios con el fin de regular las nuevas tendencias de
la acumulación mundial. Su propuesta era crear una Cámara de Compensación Mundial que reuniera a los bancos centrales, es decir, una banca supranacwnal, que emitiera su propia moneda para fungir como divisa internacional (o de unidad de cuenta) para cada una de las monedas nacionales. Esta moneda internacional estarla totalmente desligada del oro.
Desde esta perspectiva, no solamente estarían en
desequilibrio los países que acumulan déficits, sino también los países que acumulan excedentes. El papel de esta Cámara seria impulsar la firma de convenios para que
los países con excedentes impulsaran la expansión económica tanto interna como en otros países con el fin de
equilibrar su balanza de pagos. De esta forma el equilibrio
monetario internacional no recaería exclusivamente en
los países deficitarios obligados por el contrario a reducir
su actividad económica para restaurar el equilibrio de su
balanza de pagos (Agliena, 1985, Paniagua y Arriaga,

1RAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 $EPDEMBRE-PICJEMBRE J999

lRAYECJDRIAS

crear una especie de banca
supranacional que emitiera su
propia moneda para fungir
como divisa internacional) al
mawen del patrón oro
dientes. Para ello se crearía un fondo que recibiría recursos en oro o en divisas y cuya función sería distribuir
dichos recursos según las urgencias de los países deficitarios. Éstos deberían buscar el equilibrio financiero al
interior de sus econonúas y asumir con políticas de estabilización interna los problemas del endeudamiento.
En los acuerdos de Brenon Woods quedaba reglamentado que el país que asumiera el compromiso internacional de garantizar la conversión de su divisa en oro,
quedaría liberado de intervenir en los ajustes del mercado de divisas para garantizar el equilibrio de las tasas de
cambio fijas.
Dado que el Reino Unido había perdido su liderazgo económico internacional y los Estados Unidos
habían emergido como el país más poderoso en la posguerra, la propuesta de White fue la que finalmente sirvió para constituir el tratado internacional que regularía el sistema financiero internacional y que fue firmado en esa famosa corúerencia de Bretton Woods en
1944.

1985).

10

La propuesta de J(eynes era

I AÑO 1, NO 1 1 SEPDEMBBE·DJCJEMBRE 3999

11

�Perfiles ele la transición económica

Perfiles ele la transición económica

México: /,os desafios de la integración

3. LA CRISIS DE L FORDISMO Y EL
ABANDONO DE LOS ACUERDOS DE
,.....__ _ _ _ BRETTON WOODS

La crisis del fordismo aparece a principios de los años setenta provocado por la emergencia de los procesos de reestructuración productiva, el cuestionamiento del Estado
del Bienestar, la sustitución de las tasas de cambio fijas por
J sistema de flotación y agudizados por el rompimiento
de los acuerdos de Bretton Woods (Boyer y Durand,
1993; Bowels, Gordon y Weisskopf, 1986; Durand, 1993;
Piore el Sabe!, 1989).
Justamente, mucho se ha hablado de la crisis del régimen de acumulación fordista para definir la profunda
crisis económica que ha caracterizado la econonúa mundial desde mediados de la década de los años setenta.
El sólido American ~ of life de la econonúa norteamericana, que había centrado su éxito econórrúco sobre
~¡ principio de la inflexibilidad en los procesos productivos, empezó a manifestar los lirrútes de su desarrollo a

El proceso de trabajo taylorista
y la norma de consumo fordista)
o sea el régimen de acumulación
fordista) adquirieron rango
universal tanto en los países
centrales como en los periféricos
principios de los años setenta. Como lo mencionamos anteriormente, durante los años de oro -1930 a 1970- de la
econonúa del mundo, la prosperidad había descansado
sobre el principw de la injlexíbilidad. Los sistemas tecnológicos estaban diseñados por la gerencia industrial para que
los trabajadores efectuaran labores simples, individuales y

12

México: /,os desafios de la integracwn

repetitivas. La separación entre el trabajo manual y el trabajo intelectual alcanzó así su máxima expresión: the one best
~ propuesta por Frederick Taylor (1911 ), capaz de ser
medida por un cronómetro (Coriat, 1984; Montmellin y
Patré, 1984) se convirtió en el principio fundamental de
las relaciones industriales de la economía norteamericana
y después se generalizó al resto del mundo. Efectivamente,
el proceso de trabajo tay/,orista y la norma de consumo Jordista, o sea el régimen de acumuf.acwn fordista, adquirieron

rango umversal tanto en los países centrales como en los
periféricos y caracterizaron las tendencias hegemónicas de
la econonúa del mundo desde los años treinta hasta finales de los años setenta.
Sin embargo, a mediados de los años setenta fue cada vez más evidente que el desarrollo de la productividad
y de la prosperidad no podía seguir fincada bajo el principio de la inflexibilidad. El sistema productivo fordtaylorista6en los Estados Unidos entraba en su fase de agotamíento. Ya no era posible alargar aún más las líneas kilométricas de producción fordtaylorista, situación que apuntaba
al agotamíento técnico del crecimíento de la productividad. Pero tampoco era posible vender más en un mercado interno saturado, situación que cuestionaba el proteccionismo comercial. Así inflexibilidad y proteccionismo
quedaban ampliamente cuestionados por el desarrollo histórico en los países centrales. En el mundo cambiante de
las relaciones capitalistas en esos años todo apuntaba a
que las viejas formas de regulación prevalecientes entrarían en un proceso de ajustes y presiones donde las econonúas tenían que flexibilizarse y liberalizar sus reglamentaciones en aras de una eficiente adaptación a los nuevos entornos macroeconórrúcos vigentes. La injlexibilidad de los
sistemas productivos creados por el taylorismo y su agotamíento como fuente del crecimíento de la productividad
6

El sistema prcxiuctivo fordtaylorisra integra la concepción organizativa del proceso de trabajo en la fábrica inspirada por FrederickTaylor y la concepción fordista del salario inspirada por Henry Ford e
instirucionalizada por el New Deal de Roosevelt como sustento fundamental en la creación de una norma de consumo que desarrollara
y expandiera el mercado interno de la economía norteamericana.

lRAVECTOR(AS

I AÑO 1, NO, 1 1 $EPDEMBRE·DlCIEMBRE 1999

estaba siendo desplazada por una
concepción tecnológica alternativa:
los equipos jlexihles sustentados en la
microelectrónica (Boyer, 1986; Coriat, 1990). Surgen así nuevos sistemas de máquinas de control numérico, los equipos computarizados con
diseño y fabricación integrados y los
robots.

La crítica al fordtaylorismo tiene
su origen histórico, en los Estados
Unidos, desde finales de los cuarenta.
Destacados científicos norteamericanos de la econonúa del trabajo empezaron a señalar que la principal limitante de los sistemas productivos fordtayloristas consistía en excluir al trabajador como un ente pensante en el
proceso de trabajo. Entre ellos sobresale el consultor estadounidense, Edwards Deming (1980), quien en su
país fue 'WX clamantis in deserto, pero
fue seriamente escuchado en el Japón.
Un año después de su primer visita, en
1951, la Unión de Ciencia e Ingeniería
Japonesa (JUSE) decidió convertirse,
con el apoyo de la industria nipona, en
un Centro de Investigación para el
Control de Calidad. El trabajador no se equivoca, son los
sistemas que no funcionan ~ostenía Deming aludiendo a
los pesados y aletargados sistemas productivos fordtayloristas. Para crear sistemas que funcionen con "cero error"
de fabricación, es necesario establecer el sistema de control
estadístico de proceso que exige la incorporación del trabajador como un ente pensante en el mundo del trabajo. Sin
este principio rector era imposible establecer el sistema de
c.alidad total propuesto por Deming.
Este clima intelectual del mundo del trabajo en
Japón, en los años cincuenta, se concretó en una diversidad de modelos productivos, como por ejemplo el de las
industrias Sony (Reingold y Shimomura, 1987) y Toyota
lRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-DlCIEMBRE 1999

(Ohno, 1989). Los resultados fueron notables. En diez
años Japón había sentado las bases de una nueva concepción organizativa y tecnológica, de fabricación de productos de muy alta calidad que -a principios de la década de
los años setenta- invadieron el mercado mundial. ÚJs es-

tándares internacumales de productividad se hahian transformado y la crisis del régimen de acumuf.acwn fordista quedaba
en evidencia (Boyer y Durand, 1993).
Este liderazgo industrial de los empresarios japoneses colectivizó el pensarrúento empresarial y su filosofia se
ha diseminado por todo el mundo del trabajo. Sin lugar a
dudas, fue Ohno, uno los gerentes industriales más creativos en el Japón, quien llevó el principio del involucra-

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�Perfiles ele la transición económic

Perfiles ele la transición económica
México: ws desafíos de la inregracüm

crisis del petróleo en 1973 que propi-

Las ventajas para los Estados Unidos fueron muy

tácitamente se acordó la devaluación de las monedas eu-

intelectual como contenido del traba-

ció el abandono del sistema de tasas

jo a su expresión más acabada. El sis-

de cambio fijas por un sistema variable, flotante, entre los países, con el

grandes en el contexto de las relaciones económicas internacionales. Se constituía un país cuya moneda doméstica

chos países en el periodo de reconstrucción de la posgue-

se convertía en divisa internacional, en unidad de cuenta

rompimiento de los acuerdos de

entre todos los países con una autonorrúa total respecto a

México como sistema justo a tiempo
" ... constituyó la innovación organiza-

Bretton Woods y por último el cuestionamiento radical del Estado del

la emisión, la paridad y la circulación de los dólares norteamericanos.

res la onza en el mundo. Esta situación de por sí delicada

cional más original de la segunda mi-

Bienestar, pivote de la regulación ma-

Esta posibilidad se hizo realidad gracias al contexto

se complica con la emergencia del mercado del eurodólar

;ad de este siglo" (Coriat, 1993), colo--

croeconómica del fordismo.

internacional derivado de la posguerra. Europa había que-

(Aglietta,1986; Cartapanis, 1996; Kebabdjian, 1994;
Chesnais, 1996).

miento del trabajador y del ejercicio

tema kanhan, eje central del modelo
productivo japonés, más conocido en

ropeas con el fin de apoyar el desarrollo industrial de dirra, generándose de esta manera un déficit comercial en
los Estados Unidos. De suerte tal que, a finales de la década de los sesenta, había más dólares que oro a 35 dóla-

cando como condición de su funcio-

Efectivamente, el abandono uni-

dado destruida, el mundo había quedado polarizado por

namiento el involucramiento, la inteli-

lateral de los acuerdos de Bretton

el bloque de los países socialistas hegemonizadas por la

El mercado del eurodólar significa, simplemente, la

gencia, la calificación y la polivalencia
1el trabajador en los procesos produc-

Woods por los Estados Unidos fue el
resultado de una severa contradicción

Unión Soviética, por un lado, y por el otro, por el bloque

inversión en dólares fuera de los Estados Unidos. Este

de los países capitalistas con los Estados Unidos como lí-

mercado, que surgió a mediados de los años sesenta, pu-

tivos. Si bien la propuesta organizacio--

con la que nacieron dichos acuerdos.

der y garante de "la democracia, la libertad y los derechos

do constituirse debido a que los países del mundo llegaron

nal de Ohno fue llevada a su perfec-

Por un lado, se pretendía independizar

del hom bre". Aparecieron los años de la Guerra Fria, y

ción en Toyota del Japón, esto no sig-

el crecimiento de la moneda del creci-

ante esta polaridad, la reconstrucción de Europa consti-

a acumular sus reservas internacionales en oro y sobre todo en dólares. En poco tiempo se percataron que otorgar

nifica que todas las empresas japonesas trabajen con el sistema "justo a

miento de la producción del oro. Esta

tuía un aspecto de seguridad nacional para los Estados

préstamos en dólares constituía una transacción financie-

urgencia se derivaba de las nuevas

Unidos. Enormes recursos financieros en donativos, préstamos y transferencia tecnológica caracterizaron el Plan

ra importante por las ganancias que esta operación significaba. En Europa se ofrecían tasas de interés más atracti-

M arshall con el fin de conformar una barrera económica
sólida entre Europa Occidental y los

vas que en los Estados Unidos y muchos países, incluyen-

iempo". Ni siquiera lo hacen todas las
industrias automotrices. Sin embargo,
Benjamin Coriat tiene razón al hablar
de1 ohnismo como una aportación universal porque, lústóricamente, surgió una empresa exitosa, sólida y competitiva
- Toyota- que desarrolló de la manera más acabada una
alternativa tecnológica, organizacional y laboral al fordtaylorismo. Pero también porque su modelo productivo esta
.siendo incorporado por muchas empresas en el mundo.
Finalmente, el ohnismo es la construcción alterna/,iva de la di-

condiciones de la acumulación que se
estaban desarrollando en el naciente
régimen de acumulación fordista, el
cual requeria de la existencia de la moneda-crédito para

p aíses socialistas de la Europa

poder desarrollar la norma de cons~o y el funcionamiento del Estado del Bienestar sintetizados en el New

Oriental. Además, se destinaron recursos importantes en la construcción

Deal norteamericano. El resultado fue la producción de
masas, en gran escala, que sobrepasaba en mucho las con-

de las bases militares norteamericanas
en territorio europeo para garantizar

diciones de la producción del oro. De ahí la necesidad de

la seguridad nacional de dichas nacio-

desvincular la emisión del dinero de la producción del oro

nes ante la eventual amenaza de blo-

productiva que se desprendieron de la critica al fordtaylo--

que con justeza se reclamaba. Sin embargo, las condiciones
de la posguerra y los acuerdos firmados en Bretton Woods,

que de países socialistas. ¿De dónde
surgieron tantos recursos para seme-

rismo originadas en los Estados Unidos pero que fueron

desechando la propuesta de Keynes, condujeron en los he-

jante cruzada internacional? En pri-

concretadas en elJapón. Esta oferta productiva, social y de

chos a reforzar la vinculación del dinero con el oro cuando
en 1947, el gobierno de los Estados Unidos se comprome-

mer lugar, surgieron de la emisión

tió a convertir una onza de oro por 35 dólares a todo ban-

süiencia fordta:ylorista, pues creó formas de organización

desarrollo está conquistando al mundo industrial. La aplicación del modelo japonés depende de múltiples media-

monetaria de los Estados Unidos que

ciones según los países, las regiones, las tradiciones y la
cultura, pero sin lugar a dudas sienta las bases técnicas de

co central que lo demandara. De esta manera no sólo

lo colocaba en una situación privilegiada de tener el poder de emitir una

Estados Unidos se liberó del compromiso de intervenir pa-

divisa internacional que era su propia

superación orgánica del régimen de acumulación fordista.

ra garantizar la tasa de cambio fija de su moneda frente a

Consecuentemente, recesión e inflación empezaron
a aparecer en la econorrúa del mundo que se había carac-

otras divisas, sino además, logró que se consolidara el pa-

moneda. Este privilegio no lo tenia
ningún país en el mundo. En segundo

trón dólar en el sistema monetario internacional que ca-

lugar, hubo otra emisión monetaria

racterizaría el desarrollo de la econorrúa del mundo hasta
nuestros días.

destinada a financiar el déficit comercial norteamericano pactadn. Es decir,

terizado por el crecimiento y la estabilidad de precios
(Boyer y Mistral, 1988). Esta situación se potenció con la

14

TRAYECJORIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPIJFMBRE-PICJEMBRE 3999

La expansión

incontrolable del
mercado del
eurodólar profundizó
aún más la brecha
entre la emisión
monetaria del dólar
y la producción del
oro

1RAYECTORIAS I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIEMRRE-PICIFMBRE J999

do a la Unión Soviética, depositaron
dólares en los bancos europeos. El
crecimiento de la masa monetaria de
los eurodólares tomó su propio curso
que ya no mantenia ninguna relación
con las políticas monetarias del banco
central estadounidense. Incluso, los
Estados Unidos empezaron a participar también en dicho mercado ofreciendo tasas de interés competitivas
con las tasas europeas. La expansión
incontrolable del mercado del eurodólar profundizó aún más la brecha entre la emisión monetaria del dólar y la
producción del oro. En suma, los
Estados Unidos estaban comprometidos a convertir dólares en oro cuando
existía un volumen importante de
préstamos en su divisa de los cuales
dicho país no obtenia ningún beneficio ni tampoco era responsable. Esta

15

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica
México: "los desajws de ki integración

-----------,

entre ellos, los países periféricos, particularmente América

oliberalismo ampliamente defendido por Milton Fried-

Latina.7 Esta sobre-oferta de liquidez, aunada al impacto
que el aumento de los precios del petróleo tuvo sobre la in-

man y los Chicago Boys. El principio rector debería de ser
el mercado; los instrumentos para alcanzarlo, la desregu-

flación, rompieron los ya frágiles acuerdos de Bretton
Woods sobre las tasas de cambio fijas y se recurrió a la flotación de las monedas en la economía mundial. La inflexibilidad también quedaba derrotada en el campo financiero.

lación, flexibilización y la apertura comercial en su sentido
más amplio y generalizado.

4. LA TRA NSICIÓN: GLOBALIZACIÓN
Y HEGEM ONÍA DEL CAPITAL
FINANCIE RO

Efectivamente, en el año de 1979, Paul Volcker, Secretario del Tesoro de la Reserva Federal, aplica los principios neohberales en la definición de la política monetaria de
los Estados Unidos, cuyo resultado principal fue el aumento de las tasas de interés, seguido de reformas que condujeron a la apertura de los mercados financieros y la desreglamentación de los mercados voluntarios de capital. En esta
etapa, Inglaterra con MargaretThatcher a la cabeza, fue el

En la segunda mitad de los años setenta se definieron las

estrategias económicas a seguir para superar la crisis del
fordismo. En el campo de la producción el camino ya estaba trazado por el Japón y su innovador sistema productivo basado en los equipos flexibles, la polivalencia, la cali-

nueva realidad estaba erosionando las bases de los acuerdos de BrettonWoods.
Efectivamente, cuando en el año de 1971 el presidente francés Charles de Gaulle envía un barco de la marina francesa con un cargamento de dólares exigiéndole a
los Estados Unidos su conversión en oro, quedaba evidenciada una conocida realidad (Williamson 1977). Esta
fue la última conversión del dólar en oro que se realizó y
en agosto de 1971 los Estados Unidos tomaron la decisión
unilateral de suspender la convernbilidad del dólar en oro.
Es decir, los Estados Unidos unilateralmente abandonaron los acuerdos de Bretton Woods.
En teoría, esta situación debería haber provocado

16

una reacción fuerte de los países signatarios de la
Conferencia de Bretton Woods que culminara en un
acuerdo que reglamentara las nuevas condiciones del sistema monetario internacional. Esto no sucedió. Dos años
después, cuando la OPEP decide aumentar los precios del
petróleo en 1973, se profundizan los problemas financieros. Esta agudización se originó porque el aumento de los
precios del petróleo implicó que una parte importante de
los ingresos a escala mundial fueron canalizados hacia los

dad y el sistema kanban. Dos grandes problemas quedaban por resolver: en el campo institucional, se necesitaba
replantear la función del Estado del Bienestar en un contexto de economía abierta y en el campo financiero sustituir los acuerdos de Bretton Woods creando una institución financiera, es decir, una banca internacional, capaz de
regular las transacciones financieras internacionales.
Sin embargo, en esta coyuntura, entre 197 4 y 1978
las tendencias politicas, y en cierta medida académicas, en
los Estados Unidos e Inglaterra se habían inclinado hacia
una fuerte critica al keynesianismo, la regulación macroeconómica institucional y un rechazo a la existencia del
Estado del Bienestar. Se sosterua que el keynesianismo había quedado derrotado por la historia y apareció lo que conocemos como el resurgimiento de los principios del ne7 Es en esta coyuntura donde se encuentra la génesis de la conocida
crisis del endeudamienuJ externo de los paises de la América Latina.

país que acompañó a los Estados Unidos en este proceso
creándose el mercado financiero anglosajón que arrastró
paulatinamente al resto del mundo a su mismo esquema.
El principio económico keynesiano de subordinar la
tasa de interés a la tasa de ganancia productiva, quedó totalmente abandonado; a partir de entonces los negocios se
vieron obligados a participar en los mercados financieros
para compensar las pérdidas derivadas de un sistema económico mundial donde las tasas de interés y las operaciones financieras son más redituables que las actividades
productivas (Bowels, Gordon, Weisskopf, 1986 ) .

países árabes. Estos a su vez, por falta de opciones de inversión en sus respectivos países, colocaron sus dólares y
demás divisas en los bancos europeos creando un exceso
de liquidez que buscaba ávidamente a nuevos prestatarios,
TRAYECTORIAS j AÑO 1, NO. 1 1 SEPJJEMBRE·PICJEMBRE 1999

El principio rector debería ser
el mercado)· los instrumentos
para alcanzarlo) la desregulación) jlexibilización y la apertura comercial en su sentido
más amplio ygeneralizado

¿Cómo pudo suceder esto? Pues bien, al mercado
del eurodólar, una vez legitimada la liberalización y desreIllAYECTORIAS

I AÑO 1, No, l I SfPDEMBRE·PIClfMBRE 1999

17

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica

México: /,os desajws de la integración

México: /,os desajws de la integración

gulación financiera entre 1979-1983, se sumaron las actividades financieras de los grandes fondos de pensiones.
Es importante resaltar que cuando el régimen de
acumulación fordista entra en crisis, le siguen años de recesión con inflación, impactando los ingresos de los fondos (cayó el empleo y la inflación erosionaba los ahorros).

Ante la necesidad de competir
por el acceso de recurso5y las
economías eme1lfentes ofertan
instrumentosfinancieros pagando tasas de interés más
altas que los países centrales
Consecuentemente, los fondos de pensüm estaban en búsqueda de opciones que les permitieran aumentar sus ingresos y poder estar en condiciones de cumplir con las
obligaciones de salarios y prestaciones sociales previamente adquiridas.
Los fondos de pensüm son los ahorros acumulados de
cotizaciones de salario y prestaciones que se desarrollaron
cobijados por el fordismo y el Estado del Bienestar. Las
cotizaciones de patrones y empleados destinados a respaldar el seguro del desempleo, las incapacidades, los créditos y las jubilaciones, fueron depositadas en instituciones
llamadas de pensión; pero cuando el monto traspasaba
cierto nivel, los fondos de pensión se transformaron en
instituciones n o bancarias o financieras.
Paralelamente surgieron los fondos múltiples, integrados por dos realidades principalmente: 1. Las empresas
fordtayloristas, en crisis de sus sistemas productivos, requerían de enormes sumas de capital para reestructurarse
y modernizarse. ¿De d ónde obtendrían semejantes recursos? La hberalización y desregulación de los mercados vo-

18

luntarios de capitales, les permitieron colocar instrumentos
de deuda mediante bonos, pagarés, etcétera, en los mercados internacionales. Es decir, surgieron los instrumentos
de deuda privada de empresas y corporaciones. 2. Junto a
este fenómeno, los Estados nacionales, endeudados por
sus déficits de las finanzas públicas y comerciales, encontraron a su vez las condiciones propicias para refinanciarse mediante instrumentos financieros de deuda pública
colocados también en los mercados voluntarios de capital.
Cuando se inicia la hberalización y desregulación financiera, los fondos de pensión se constituyeron en los principales clientes de este proceso. Así, en los Estados Unidos e
Inglaterra, entre 1980--1994, el 480/4 de los activos financieros provenían de los fondos de pensión, el 19% de fondos múl-

tiples (instrumentos de deuda pública, instrumentos de deuda privada y acciones de la bolsa), el 19% de asegura.duras, el
12% de bancos y el 2% de fundaciones (Chesnais, 1996).

siones que, en el momento de sospecha de riesgo se retiran
llevándose parte substancial de los ahorros de dichas naciones y dejando los estragos de las crisis recurrentes. Así sucedió en México en 1994, en los países del sudeste asiático
en 1997, en Rusia y Brasil en el segundo semestre de 1998.
Este proceso de liberalización y desregulación financiera ha permitido la hegemonía del capital financiero

ras internacionales, fenómeno conocido como las

sobre el capital productivo (Bluestone y Harrison, 1990 y
1992;Aglietta, 199;Boyer, 1997; Cartapanis, 1996)) ma-

Hay dos modelos de integración
económica: el liberal y el intervencionista. Optar por uno u
otro paradigma está relacionado con la opción de política
económica que se va a elegir

nifestado en los siguientes indicadores de los países de la
Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en el periodo de 1980-1992):
1. Tasa de crecimiento de la formación bruta del
capital fijo = 2.3%
2. Tasa de crecimiento de los activos financieros =
6%

Como podemos constatar, el perfil de las instituciones financieras no bancarias son los actores principales de
la globalización financiera. Ésta n os remite a la intercone-

Y ha creado un espacio financiero internacional, de condiciones totales de autonomía, con las siguientes caracte-

xión que se da entre los sistemas monetarios y los m ercados financieros nacionales que han resultado de las medidas de liberalización y desreglamentacióQ financiera adoptadas por los Estados Unidos e Inglaterra entre 1979-1983
y por los demás países desarrollados años después. Las
economías periféricas se suman a este proceso a finales de
los años ochenta. En 1992 prácticamente todos los países
con recursos financieros básicos estaban en la misma frecuencia internacional.
Efectivamente, las naciones periféricas o subdesarrolladas se han integrado a esta etapa de la economía del
mundo bajo la modalidad de j)aÍSes emergentes. Justamente,
ante la necesidad de competir por el acceso de recursos, las
economías emergentes ofertan instrumentos financieros
pagando tasas de interés más altas (en ciertos casos duplican) que los países centrales o desarrollados. Así, los fondos de pensión, los fondos múltiples, las aseguradoras y demás instituciones bancarias han realizado inversiones en cartera en las naciones emergentes, creando mercados financieros ficticios, que superan en mucho las condiciones rea-

ósticas:

les de sus activos, logrando altos rendimientos en sus inverTRAYECTORIA$ 1 AÑO 1, NO, 1

j

SEPDFMBRE-PICIEMBRE 1999

operaciones del dinero cilJernético.
4. La vulnerabilidad de los países emergentes, parte de la economía del mundo, que se encuentra mayormente expuesta a los golpes especulativos de los
países desarrollados.

Frente a esta realidad, donde las tendencias genera1. Fuertemente jerarquizado. Los Estados Unidos
dominan al resto.
2. Carente de instancia de supervisión.
3. La unidad del mercado queda en manos de los
operadores financieros.
4. Los operadores financieros dependen de los gestores de los fondos de pensión, de los fondos múltiples y de las aseguradoras.

les de la economía del mundo se encuentran inmersas en
una profunda contradicción consumada por la supremacía del capital financiero que bloquea el desarrollo del capital productivo y, ante la ausencia de una regulación macroeconómica de las naciones y del espacio internacional
que tenga la capacidad de conducir la transición de la economía mundial, se plantea el debate sobre ¿qué forma de
integración es la más conveniente para los países periférico y para México en lo particular?

Esta realidad, en el ámbito macroeconómico significa:

l. La autonomización de lo financiero, pero también de las autoridades monetarias nacionales.
2. El poder real e inusual que adquieren los operadores financieros, quienes deciden en qué países
participar y cuáles quedan excluidos. Lo mismo
ocurre con las empresas.
3. El efecto contagÚJ que se verifica gracias a la informatización avanzada de las operaciones financielRAYECTQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDFMBRE·DICIEMBRE 1999

5. LA INSERCIÓN DE MÉXICO EN LA
ECONOMÍA MUNDIAL: ¿QUÉ MODELO
DE INTEGRACIÓN?
Existen dos modelos de integración económica, el liberal
y el intervencionista (Salama, 1998). Optar por uno u otro
paradigma está relacionado con la opción de política económica que se va a elegir. Cuando se escoge privilegiar el

19

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición e conómica

México: los desafios de la integraciim

México: los desafios de la integraciim

INGRESOS DE lA POBlACION ECONOMICAMENTEACTIVA*
MEXICO, 1996 (Miles de personas)
38%
dela

ln@'eso en Tantos

PEA

de Salario Mínimo

P.E.A.
#

70%

Desempleados
Sin Ingreso
Menos de 1 S.M.

dela

PEA

De 1 a 2 S.M.
De 2 a 3 S.M.
De 3 a 5 S.M.
De 5 a 10 S.M.
Más De 10 S.M.

lOTAL

Pesos

Estas tendencias han impactado la estratificación social de

años. Sin embargo, este modelo económico tuvo como ba-

la población generando un agudo proceso de precarización del trabajo y empobrecimiento de la población.

se un proceso inequitativo de la distribución del ingreso,

ln@'eso Máximo Diario
%

mente, el ingreso per cápita se estancó a lo largo de esos 15

Dólar**

1,576

4

0.00

0.00

5,119

15

0.00

0.00

6,812

19

24.30

3.10

11,028

32

48.60

6.20

5,083

15

72.90

9.30

3,317

9

121.50

15.50

1,753

5

243.00

31.00

673

2

35,361

100

Más de 243.00 Más de 31.00

Si analizamos la situación de los sectores económi-

concentrándose los frutos del crecimiento económico en el
100/4 de la población de más altos ingresos. Así, entre los

cos observamos que, desde una perspectiva global, se han

años 1983-1994 el 10% de los hogares más ricos se apro-

debilitado. En efecto, en agricultura la tasa de crecimiento

piaron del 6% del total de los ingresos, lo que representó
una disminución de 5% en la parte del ingreso correspondiente a los hogares del estrato medio y un 1% perdieron
los hogares más pobres (Fujii, 1997). Abundan estadísticas
publicadas por el INEGP que verifican el deterioro social
durante estos años. Por ejemplo, la población ocupada remunerada que representaba el 92% de la población económicamente activa en 1980, se redujo al 81 % en 1996, o lo
que es lo mism o, la población desempleada y que trabaja
sin percibir remuneración aumentó del 6% al 19% en el
mismo periodo. Lo mismo sucedió con los ingresos salaria-

*Excill)e No Especificados (1,222) •• Tasa de Cambio en 1996: 7.85

les. El salario minimo entre 1983-1997 perdió el 60% de su

fuente: Encuesta Nacional de Empleo Urbano 1996.

poder adquisitivo impactando hacia la baja los distintos
rangos de la jerarquía de los salarios contractuales.
Si a la población ocupada la desglosamos según su

crecinúento de las exportaciones y la liberalización financiera, por encima del fortalecinúento del desarrollo endógeno y la ampliación del mercado interno, se está eligiendo el modelo de integraciim liberal o simple zona de hbre
cambio. Lo contrario, implicaría escoger un modelo de integración intervencionista configurando un Mercado Común en el cual se incluiría el rol del Estado en el ámbito
económico y social, cierto proteccionismo selectivo, temporal y gradual, adaptando la econonúa a aquellas condiciones externas que sean juzgadas como las más favorables.

En México, prevaleció la idea de que la liberalización comercial y financiera debería de ser:

Global, es decir debería incluir a todos los sectores.
Implant.arse lo más rápidn posible, " ... para vencer la
resistencia que pudieran oponer los grupos de
productores ineficientes (...) y cuyos intereses
van a ser afectados por las medidas".

20

ción a la economía mundial" (Aspe, 1993: 140141).

rango de ingreso, observamos que existe un estrato importante de la población ocupada, el 19%,, que percibe
menos de un salario minimo. No es dificil entender que,

Ciertamente, la política neoliberal instrumentada en

quienes ganan menos de un salario mínimo en México, se

México desde 1983 bajo estos principios condujo a la
puesta en práctica de una opcwn radical de integraciim liberal. Este radicalismo hizo coincidir, en un mismo tiempo,

encuentran en el submundo de la economía informal, son

la liberalización comercial, la desregulación financiera, la
privatización y las políticas de ajuste (Gutiérrez Garza,
1999a). Mientras que en los países centrales la liberaliza-

empleos aparentes pues no es posible vivir con menos de
24.30 pesos diarios (3.00 dólares diarios) en el año de
1996. Si agrupamos a la población desempleada, a la po-

del PIB agrícola fue de 1.0% promedio anual entre 1983-

blación que trabaja sin percibir ingresos y a la población

1997. Si bien este estancamiento afectó de manera distin-

ocupada que percibe menos de un salario mínimo legal,

ta la producción de una variedad de productos -aunque

ción comercial y financiera tuvieron una distancia de diez
años o más y sin que se aplicaran políticas de ajuste, en

suman 38% de la PEA, indicador preciso del retroceso so-

algunos presentaban un fuerte dinamismo, como lo seña-

cial del m ercado laboral y el fracaso de la política de em-

México todo se hizo al mismo tiempo.
Una somera evaluación de la realidad económica en

pleo en estos años (Cuadro 1) (Gutiérrez Garza, 1999b).

la Pérez Valtier9- el resultado global ha tenido un impacto
negativo en la balanza comercial cuyo déficit pasó de -655

los últimos 15 años nos permite conocer los resultados de
esta opción hberal de integración de México en la econo-

8 Instiruto Nacional de Estadística, Geografia e Informática.

9

Véase su articulo en esta revista.

mía mundial. En efecto, en México el crecimiento del pro-

ducto interno bruto (PIB) fue del 2.1% promedio anual

Unílateral, porque " ... representa en la práctica un

entre 1983-1997, prácticamente igual, 2.04%, que el creci-

prerrequisito para poder avanzar en la integra-

miento de la población en dicho periodo. ConsecuenteIRAYEClORlAS

I AÑO 1, NO, l I SfPUEMBRE-DICIEMBRE 1999

IBAYECTORlAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-PICIEMBRE 1999

21

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica
México: ws desafios de 'fa int,egración

millones de dólares en 1983 a -1,148.8 en 1996.

La manufactura, por el contrario, es el sector que ha
tenido el desempeño económico más sólido bajo la estrategia neoliberal, con un crecimiento promedio anual del
"3% del PIB industrial entre 1983-1998 destacando su papel exportador, cuyo crecimiento, incluyendo a la maqui-

El modelo intervencionista
significa reconocer el rol activo
del Btado) cierto proteccionismo selectivo y dificultad
para adaptar la economía a
las condiciones externas

total. Otro estudio señala que el grado de integración nacio-

e inoperante, representa el 75% del total de depósitos cap-

1. Es urgente retomar el camino del crecimiento

nal en la manufactura pasó del 91% en 1983 al 39% en

tados por la banca comercial que asciende a 745,512 mi-

sostenido, el desarrollo sectorial integral y el mejoramien-

1994 (Vázquez, 1995). De esta forma la manufactura en

llones de pesos. Si sumarnos el monto del rescate del

to de los niveles de bienestar social.

M éxico cedió el 15% de su mercado interno en dichos

Fobaproa y la cartera vencida, el dato que nos ofrece el

2. El mercado carece de visión estratégica de la nación. Por ello, la participación del Estado es esencial en el

años a los productores extranjeros.
Por último, el sector financiero se encuentra en una
situación aún más critica como resultado de la reforma financiera de 1989-1990 impulsada por el gobierno. Esta
reforma permitió que desregulacwn financiera y privatización bancaria coincidieran en el tiempo, agregando un

INEGI es más que preocupante, pues suma la cantidad
de 711 mil millones de pesos, es decir el 95% del total de
depósitos que tiene la banca com ercial en México (Banco
de México, 1998).
Bajo estas condiciones el país no cuenta ya con un
sistema financiero con capacidad y competencia para

componen te de riesgo muy grande al éxito mismo de la

apoyar a los diferentes sectores productivos de la sociedad,

reforma.

situación que constituye, h oy por hoy, el obstáculo más

Aunado a esto, la existencia de un sistema de regulación ineficiente y laxo por parte de la Comisión Nacio-

importante para el desarrollo económico de México.

nal Bancaria, constituyeron una presión muy grande para
la debilitada econornia mexicana.

La reforma financiera permitió la colocación de bonos, acciones y demás instrumentos financieros que permitieron el ingreso al país de 65,144 millones de dólares

6. LOS D ESAFÍOS DE LA ECONOMÍA
MEXICAN A
El balance sobre el comportamiento de la econornia me-

entre 1989-1994. La gran mayoría de estos instrumentos

xicana en los últimos 15 años es muy preocupante. La

eran inversiones de corto plazo, que, en el controvertido

agenda de discusión en México se centra entonces en có-

año de 1994, fueron respaldadas en dólares, como el caso

mo converger hacia un modelo de desarrollo económico

exportaciones pasaron de 5,400 millones de dólares en

de los Tesobcmos que para finales de 1994 ascendia a 30

que permita empezar a resolver los rezagos estructurales y

1983 a 117,500 millon es de dólares en 1998.

mil millones de dólares. Tal como señala René Villarreal en

sociales de nuestro país sin descuidar los problemas ac-

Sin embargo, si excluimos el desempeño de la industria maquiladora, observamos un dinamismo exclu-

esta misma edición, se impone la necesidad de regular la
entrada de capital especulativo a nuestro país mientras

tuales inaplazables.

yente y polarizante al interior del sector manufacturero del

perdura esta etapa de liberalización financiera.

!adora, fue de 27% promedio anual. Esto significa que las

proceso de desarrollo. Existen funciones que no puede

La agenda de discusión en

México se centra entonces en
cómo convet;!]er hacia un
modelo de desarrollo económico
que permita empezar a resolver los rezagos estructurales y
sociales de nuestro país sin
descuidar los problemas
actuales inaplazables

Los resultados anteriormente presentados sobre el
-desempeño de los sectores económicos claves de la ecoatender la iniciativa privada pues competen exclusiva-

te al dólar. Com o consecuencia de ello, las tasas de interés

nonúa mexicana, así como el deterioro de los niveles de
bienestar social, nos obligan a repensar la vigencia del modelo neoliberal.

rriendo a la importación de insumos y bienes de capital

alcanzaron la exorbitante cifra de un 110%, lo que reper-

Las tareas que se requieren para impulsar cambios

dado del ambiente, la planeación urbana, el desarrollo de

generando grandes déficits en la balanza comercial. De

cutió gravemente sobre todos los deudores que habían

que garanticen el crecimiento económico y la justicia social son de contenido muy amplio. En este apartado resal-

país (Gutiérrez Garza y Sotelo, 1997; Isaac, 1997). Aún

Como es ampliamente conocido, la crisis de 1994

así, el crecimiento de las exportaciones fue notable, 2 1%

provocó la devaluación del 100% del peso mexicano fren-

promedio anual entre 1983-1997, aunque se hizo recu-

-1,600 millones de dólares en 1983 el déficit pasó a
-29, 200 en 1994, año en que estalló la crisis que derivó

contratado sus préstamos frente a otro horizonte.
El gobierno decidió salvar el naciente sistema ban-

taremos las siguientes consideraciones centrales.

mente a la gestión pública del Estado. Por ejemplo, el cuila infraestructura, la educación y salud de la población y la
seguridad.
El debate ha estado equivocado. No se trata de que
la sociedad tenga un Estado rninimo, se trata de tener un

en una caída transitoria de importaciones, pues éstas repuntaron a -20,209 millones de dólares en 1998.

cario privado e instrumentó una serie de programas de
apoyo a los deudores, pero de manera particular creó el

Como consecuencia de esta situación, aumentó la
dependencia de productos manufactureros extranjeros

Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa)'º. A
cuatro años de esta crisis, en abril de 1998, el sistem a fi-

cionamiento de la econornia de mercado; es decir, un
Estado promotor del desarrollo.

necesarios para satisfacer el mercado interno. Si en 1983

nanciero se encuentra muy debilitado. Rescatarlo ha cos-

3. Lo anterior está relacionado con la democracia.

el 6% de los productos manufactureros totales eran de
procedencia extranjera, en 1997 representaban el 21 % del

tado 565,000 millones de pesos acumulados en el Foba-

La lucha por perfeccionar los sistemas democráticos en el
mundo tiene como objetivo la elección mediante el voto

22

10 Fue creado en 1990 pero totalmente integrado a partir de 1995.
Véase FOBAPROA, úi Y:erdadera historia, Secretaría de Hacienda y
Crédito Público, 1998.

proa. Este rescate reconocido por todos como ineficiente
TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SFPTIEMBRE-QIClfMBRE 1999

lRAVEcmRIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SFPI)FMBRE-PfCfEMBRE 1999

Estado eficiente y visionario que coadyuve al buen fun-

23

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica

México: /,os desafws de la integraciim

México: /,os desafios de la integración

de candidatos capaces de representar
y conducir exitosamente los senti.mientos y proyectos de la nación y de
túnguna manera dejar el proyecto de
la democracia subordinado a las fuerzas del mercado. Por el contrario, el
mercado ha de servir de soporte y vehículo para la consecución de los ide!iles democráticos contemporáneos.
4. Las fuerzas del mercado no
son una abstracción. Se materializan
en sujetos, instituciones y en las relaciones entre las naciones. Es imporrante definir reglas claras del funcionamiento de éstas para que todos los
actores tengan los mismos derechos,
oportunidades y se cancelen los priviiegios prevalecientes.

Lasfuerzas del
mercado no son una
abstracción. Se
materializan en
sujetoSy instituciones y
en las relaciones
entre las nacioneSy·
deben pues tener
reglas claras

5. Una de las reglamentaciones
ausentes es la del sistema monetario
internacional. La desregulación y liberalización financiera de la década de los ochenta que se ha
establecido en todos los países del mundo (con excepción
de África y de países de poca importancia económica) ha

hacia ciertos mecanismos de control

10. El fortalecimiento de las cadenas productivas

cancía, capitales, competencia. Es importante cuestionar

de cambios. En el plano nacional, el
sector financiero debe de retomar su

constituye el centro del desarrollo económico de la nación.

las bases éticas sobre las que descansan la globalización, la

Éstas no sólo atienden, como empresas proveedoras de in-

liberalización y desregulación de las econorrúas del mun-

capacidad de ser una institución capaz de amortiguar los choques exter-

sumos, las necesidades de las empresas exportadoras, sino

do. El ser humano en su desarrollo integral debe de ser re-

que además constituyen el andamiaje estructural de desa-

posicionado en esta etapa de transición hacia un nuevo

rrollo económico orientado hacia adentro como empresas

modelo de desarrollo que se está configurando en el mun-

nos sobre la econorrúa nacional.
7. Es prioritario restablecer el

abastecedoras del mercado interno. Fortalecer el patrimo-

funcionamiento del sistema financiero
y bancario a los niveles previos de la

siva del mercado; se requiere de la planeación institucional

reforma financiera 89-90. Para ello, se

nio productivo sectorial no puede ser una función excluy empresarial.
11. El soporte de este modelo de desarrollo tridi-

debe de evaluar el posicionamiento de
los bancos y la alternativa quiebra ver-

mensional es la modernización productiva concebida co-

sus rescate. En ocasiones es más bara-

mo la articulación de cuatro niveles: introducción de nue-

to garantizar los depósitos de los aho-

vas tecnologías, introducción de los modelos de calidad

rradores que- rescatar los bancos. La

empresarial, capacitación integral de recursos humanos y

banca desempeña una función estra-

configuración salarial equitativa. En este ámbito el factor

tégica al propiciar el ahorro y apoyar

humano determina los logros en la competitividad reque-

la inversión. Estas funciones deben de

ridos por la globalización.

ser retomadas por los bancos solven-

ceda su postura de rescate frente a los bancos que están en

12. Ha sido un grave error descuidar los procesos de
formación de recursos humanos en el ámbito medio y superior. Ante los retos de la globalización, el conocimiento
es la base de la productividad y competitividad para el

quiebra y se avance hacia una recom~osición del sistema

avance económico de los países.

tes presentes y los de nueva creación.
Para ello, es importante que el Estado

financiero y bancario de México.

13. Para fortalecer la econonúa de mercado es ne-

La noción de ser humano ha
desaparecido en este proceso de
globalización. Sólo se habla de
dinero) mercancía) capitales)
competencia. Es importante
cuestionar las bases éticas de la
globalización) la liberalización
y desregulación de las
economías del mundo

den económico internacional. El capital especulativo, vo-

8. La competitividad y los precios no pueden ser el
único criterio que rija la actividad productiva nacional fren-

cesario impulsar una política de empleo y de ingresos
orientada a la definición de un esquema de distribución

látil, voluble y embriagado por la codicia, transita por el

te a la globalización económica. Además de éstos deben co-

mundo radicándose transitoriamente en los países para
retirarse de ellos con una riqueza acrecentada y dejando

existir el criterio de la integración sectorial, el fortalecimiento de las cadenas productivas y las estrategias para el

progresiva del ingreso. En este esquema, las prestaciones
sociales y el fortalecimiento de las instituciones de bienes-

en su camino arcas vacías, devaluaciones, quiebras de empresas, inflación, recesión económica y pobreza.

desarrollo social. Se trata de un desarrollo que se despliega
en tres grandes estrategias: la política industrial, la política

familias no existe econorrúa de mercado que funcione.
14. Los cambios acelerados que la globalización ha

do de promesas incumplidas, problemas crecientes y jus-

Es de naturaleza prioritaria y estratégica para la supervivencia de la econonúa mundial la creación de una

agropecuaria y la política de infraestructura y vivienda.

generado en los países en vias de desarrollo caracterizados

tificaciones absurdas. Esta enorme adversidad también es

9. La apertura comercial en países que se encuen-

por instituciones sociales y jurídicas ineficientes, han oca-

una oportunidad para traer al presente la fortaleza de las

Banca Internacional que elabore normas, regulaciones y
procedimientos claros y transparentes a los flujos interna-

tran en vías de desarrollo, como es el caso de México, debe de impulsarse con medidas prudentes, graduales y sekctivas. Resguardar el patrimonio productivo nacional sólo
se consigue si se toman en cuenta los niveles de productividad sectorial, de las ramas productivas y de los productos. Una exposición brusca a niveles de competitividades
mayores conduce a la ruina de subsectores económicos
completos y al rompimiento de las cadenas productivas.

sionado un significativo incremento en los niveles de co-

luchas sociales del pasado, y las aspiraciones del futuro del

rrupción. La transformación requerida implica profundi-

pueblo de México. Años de historia han conformado una

conducido en la década de los noventa a un nuevo desor-

cionales del capital cancelando la jerarquía de privilegios
actualmente existente.
6. Mientras esto sucede, México debe de protegerse del desorden financiero internacional estableciendo
controles prudentes a los flujos de capitales en cartera y en
situación de desquiciamiento de los mercados, avanzar

24

lRAYECIORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

tar social juegan un papel prioritario. Sin el trabajador y las

do.
El pasado más reciente en el país ha sido un perio-

zar la democracia y fomentar una amplia participación so-

identidad cultural que encausa como único conductor los

cial para evitar que la corrupción deslegitime la responsabilidad del Estado y desestabilice el funcionamiento ade-

esfuerzos colectivos de los mexicanos.

cuado del m ercado.

bilidad preservar en esta transición mundial hacia la glo-

15. La noción de ser humano ha desaparecido en este proceso de globalización. Sólo se habla de dinero, mer-

nido a México. No podemos entender túnguna moderni-

Il!AYECTOR!AS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

Desde esta sólida perspectiva, es nuestra responsabalización, las particularidades que han dado rostro defi-

25

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica

México: los desafios de la integración

México: los desafios de la integración

zación que excluya a amplios sectores de la población, ni
podemos aceptar tampoco ningún proyecto que divida a
los mexicanos. En amplios sectores de ciudadanos, existe
la plena conciencia de que a través de la política participativa habremos de avanzar en esta transición respetando
a las minorias y buscando consensos. Sólo así podrá la democracia generar el tiempo requerido para reorientar el
rumbo.
Proyectos económicos desintegrados, desigualdad
social, violencia y autoritarismo, conformaron un síndrome de destrucción que en apariencia beneficia a unos pocos, pero que en realidad a todos perjudica dentro y fuera
:ie nuestras fronteras. Las señales de desconcierto ya están
en la superficie; es momento de percibirlas con responsabilidad, con imaginación y con visión de conjunto en una
perspectiva nacional.
Ya existen esfuerzos por replantear las alternativas
especificas a debate en tomo al modelo de integración,
t oncepciones actualizadas en tomo al desarrollo tridimensional de la economía, nuevos planteamientos de un Esta-

Estos cambios no podrán iniciarse sin empezar
por reconocer la necesidad de una transformación ética,
que ubique de nueva cuenta a los seres humanos en el
centro de la sociedad; aceptar y aprovechar las ventajas
de la globalización; buscar un crecimiento económico
sostenido y sustentable; profundizar la democracia y
desde la democracia encontrar soluciones incluyentes;
disminuir las grandes diferencias sociales; responsabilizamos de las generaciones del futuro; transformar las
instituciones para que con la participación ciudadana logremos vivir en un Estado de derecho; y hacer que nuestro trabajo diario sea un justificado motivo de esperanza
para todos los mexicanos. Estas son prioridades que establecen lo transcendente y lo vigente en su dimensión
precisa de cara al futuro económico, político y social de
la nación mexicana.

están en la superficie; es momento de percibirlas con responsabilidad) con imaginación y con visión de conjunto

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27

�económica
- - - - -~-------~-~~ Perfiles de la transición
La economía mexicana

erfiles de la transición económica

La economía mexicana

a nivel nacional en un periodo de sólo cinco años.
No es de extrañar que este explosivo crecimiento en

Retrospección y perspectiva

el gasto gubernamental estuvo aparejado de un importante crecimiento en el déficit público, el cual tuvo que ser financiado con un importante crecimiento de la deuda del

MARCO

ANTONIO

I presente trabajo tiene como objetivo recapitular
sobre la actuación que ha tenido la econornia mexicana durante el periodo de 1976 a la fecha, así
como incursionar en los posibles escenarios macroeconómicos en el umbral del siglo XXI.
Se toma como referencia el año de 1976 porque a
partir de esa fecha nuestro país entra en un periodo de inestabilidad cambiaria que perdura hasta nuestros días. En

E

esta recapitulación se incursiona brevemente en las causas
que originaron esta inestabilidad, así como en un balance
de los costos y beneficios que se reflejan en el aparato productivo nacional y en los indicadores de bienestar de la
población, tras estos años de crisis.
Se concluye que no obstante las fuertes criticas al
desempeño económico reciente, el balance final no es tan
desfavorable, y que las medidas de cambio estructural instrumentadas desde hace algunos años, son correctas, aunque con algunos problemas de dosificación y de efectos de
segunda ronda.
Finalmente, en el apartado de conclusiones, se comentan las tareas pendientes por realizar para terminar de
reencarrilar la economía en la ruta del crecimiento económico estable y sostenido.

l. ANTECEDENTES A LA
DEVALUACIÓN DE 1976

PÉREZ VALTIER

sector público federal.
Hasta antes de la década de los setenta, el déficit fi-

tro país era muy similar a la registrada en los Estados
Unidos. Por ejemplo, en la década de los sesenta, el índice
de precios al mayoreo en México registró un incremento
promedio anual de sólo 2.6%, cifra prácticamente igual a
la inflación registrada en los Estados Unidos en esa misma
década (2.5%).
Bajo esa estabilidad de precios, el crecimiento promedio de la economia, en términos reales, superaba el
6.3% anual, lo que se traducía en un crecimiento por habitante del orden del 2.9% real durante el periodo en cuestión.

nanciero del sector público federal oscilaba alrededor del
2% del PIB. Para 1972 este déficit ya superaba el 4.5% del
producto y en 1975 llegó a representar el 9.3%.
La deuda pública externa, que en 1970 llegaba a sólo 4,263 millones de dólares, para 1974 era ya de 9,975
millones, cerrando el sexenio en 1976 con un monto de
19,600 millones de dólares. La tasa de crecimiento de la
deuda pública externa durante este sexenio fue de 29% en
promedio anual, lo que casi quintuplicó el monto del

Sin embargo, al inicio de la década de los setenta, el
crecimiento de la econornia mexicana empezó a dar
muestras de agotamiento. Recuérdese la "atonía" de 1971,
año en que la economía sólo creció un 3.4%, cifra 50% inferior al crecimiento registrado en el año inmediato anterior.
Durante el sexenio de Luis Echeverria Álvarez
(1970-1976), la economía nacional registró un importante cambio de rumbo. El gasto público empezó a crecer en
términos reales a tasas muy elevadas y la preponderancia
del sector público en la economía nacional empezó a cobrar una importancia inusitada.
Por ejemplo, en 1970 el gasto público federal como
proporción del producto interno bruto (PIB) era de sólo
24.6%, mientras que para 1975 ya representaba el 36.4%,
lo que refleja el importante crecimiento del gasto público

en 1973, elevándose a 23.8% para el año de 1974. No obstante los esfuerzos por reducir el ritmo de crecimiento en
los precios, durante 1975 y 1976 el crecimiento anual en
este indicador seguía superando el 15%, y la diferencia en
precios relativos entre México y Estados Unidos que se
había acumulado durante ese sexenio superaba ya el 60%.

El déficit en cuenta corriente había pasado de unos
400 millones de dólares en promedio anual durante la dé-

cada de los sesenta, a más de 4,400 millones de dólares
durante el año previo a la devaluación (5.1 % del PIB).
El escenario devaluatorio estaba prácticamente configurado desde 1973, y sólo era cuestión de tiempo para
su desenlace, cosa que finalmente ocurrió en Septiembre
de 1976.

11. EL PER IODO DE 1976 A 1982
1 La paridad de 12.50 pesos por dólar norteamericano estuvo vigente
desde el 19 de abril de 1954 hasta el 31 de agosto de 1976.

A lo largo de poco más de 22 años, el tipo de cambio del
peso mexicano con relación al dólar estadounidense se
mantuvo constante en una paridad de 12.50 pesos por
dólar' . Esto fue posible gracias a que la inflación en nues-

28

adeudo con el exterior en tan sólo seis años.
La inflación, por su parte, alcanzaba ya el 12% anual

La historia posterior, particularmente la acontecida entre
1976 y 1982, está estrechamente vinculada a nuestra efimera bonanza petrolera, que nos condujo a la mayor debacle económica de nuestra historia.
Al inicio de la década de los setenta, nuestra pro-

TRAYECTORIAS I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PICIEMRRE 1999

IRA'tEcmR!AS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PICJEMBRE 1999

ducción petrolera era de sólo 156 millones de barriles al
año (0.4 millones de barriles diarios). El precio promedio
del barril de crudo en los mercados internacionales, era de
sólo 3.2 dólares, y nuestros ingresos por exportación de
crudo alcanzaban sólo los 26 millones de dólares durante
el año de 1972. Es decir, las exportaciones petroleras re-

El desarrollo de la infraestructura petrolera del país requirió
degrandes inversiones) por lo
que la deuda pública externa
durante el periodo 76-82 siguió
su rumbo ascendente
presentaban sólo el 1.3% dentro del total exportado.
Después del embargo petrolero de 197 4, los precios
del crudo se ubicaron en niveles superiores a los 12 dólares por barril, y ya para 1982 nuestra producción superaba los mil millones de barriles al año (2.75 millones debarriles por día). Los ingresos por exportaciones de petróleo
en 1982 alcanzaron más de 16,100 millones de dólares, y
como porcentaje del total exportado, los hidrocarburos representaron el 73.6% de las exportaciones mexicanas de
ese año.

El desarrollo de la infraestructura petrolera del país
requirió de grandes inversiones, por lo que la deuda pública externa durante el periodo 76-82 siguió su rumbo
ascendente. En esos seis años, nuestra deuda con el exterior se incrementó en casi 40,000 millones de dólares, pasando de 19,600 a 58,874 millones de dólares.
Como se recordará, la economía mundial atravesaba por un periodo dificil en 1981, y las tasas de interés a
nivel internacional habían crecido de manera importante.
Sin embargo, nuestra política económica le apostó fuerte-

29

�Perfiles ele la transición económic

erfiles ele la transición económica

La economía mexia:ma

La economía mexicana

mente al desarrollo petrolero, y tan sólo en 1981, se contrataron más de 19,000 millones adicionales de deuda pública externa, incrementándose nuestra deuda con el exterior en un 56.6% en tan sólo doce meses.
El gasto público como proporción del PIB pasó de
un 35.2% en 1976 a 58.5% en 1982. El déficit financiero del sector público federal alcanzó la cifra récord de
16.9%&gt; del PIB en ese año, mientras que el déficit primario, (el cual excluye los gastos por concepto de intereses
de la deuda), se ubicaba en niveles superiores al 7% del

prnz.
El déficit en cuenta corriente en el año previo a la
devaluación de 1982, había alcanzado los 12,544 millones
de dólares (5.6% del PIB), por lo que era dificil seguir prolongando el financiamiento de déficits tan elevados.
De nueva cuenta, los .indicadores económicos
apuntaban a una clara desalineación en el úpo de cambio
de equilibrio, y no obstante los esfuerzos del presidente
López Porúllo por defender el valor de nuestra moneda,
los mercados dieron cuenta de esta situación durante las
devaluaciones de 1982, las cuales marcaron un segundo
descalabro sexenal, no obstante que la bonanza petrolera
aún era promisoria.

111. EL PERIODO 1982 - 1986
El sexenio del presidente Miguel de la Madrid fue el segundo que se inició bajo un entorno de crisis económica
y de inestabilidad cambiaria. Como ya se apuntó, el déficit financiero del sector público federal había alcanzado en 1982 la cifra récord de 16.9% del PIB y la inflación al consumidor que se registró a lo largo de ese año
fue de 98.8%.
2

30

El déficit primario durante la década de los sesenta oscilaba en promedio ahecledor del 0.5% del PIB. A partir de 1972 inició un proceso de crecimiento que lo hizo llegar hasta el 6% del PIB en el año previo a la devaluación de 1976. Después de la devaluación de ese año,
volvió a disminuir a niveles del 2.5%, antes de alcanzar el 8% en
1981.

Sin embargo, el gobierno aún contaba con cuanúosos recursos provenientes de la bonanza petrolera. Como
ya se señaló, tan sólo en el año de 1982 se obtuvieron ingresos por exportaciones petroleras superiores a los
16, 100 millones de dólares, cifra récord en la historia económica del país, lo que de alguna manera facilitaba el camino a la recuperación económica.
Sin embargo, acontecieron dos sucesos que cambiarían diametralmente el curso de la incipiente recuperación económica que se iniciaba en este sexenio. Por una
parte, el terremoto de sepúembre de 1985, el cual vino a
imponer cuanúosos requerimientos de recursos para la reconstrucción, y por otra, la fuerte caída en los precios de
los hidrocarburos durante el año de 1986.
Como consecuencia de los menores precios del petróleo, los cuales pasaron de un promedio de 25 dólares
por barril en 1985 a tan sólo 12 dólares en 1986, los ingresos por exportación de crudo alcanzaron únicamente
los 6,300 millones de dólares en ese año, cifra 61.6% inferior a la registrada en 19823 •
Este choque externo proveniente de los mercados
petroleros internacionales, fue sin duda de magnitudes
muy importantes, y marcó un cambio de rumbo en el devenir económico del país. La tasa de crecimiento económico en 1986 fue de -3.8%, el déficit financiero del sector
público federal ascendió a 15.9% del PIB y la inflación retomó su tendencia ascendente. De hecho, durante 1987 se
registró la inflación récord en la historia moderna del país,
la cuai alcanzó 159.2%.
De nueva cuenta, el escenario de cambio sexenal
bajo un entorno económico adverso, no pudo ser supe.rado. La incipiente recuperación registrada en los precios
del petróleo durante 1987, se desvaneció nuevamente en
1988. La elevada dependencia petrolera estaba haciendo
3

En dólares constantes la caída es aún mayor, alcanzando el 67%.

mella en el desempeño económico del país, impidiendo el
saneamiento en las finanzas públicas.
El déficit financiero del sector público federal que
recibió Miguel de la Madrid al inicio de su sexenio, de
16.9% del PIB, se había ya reducido a 8.5% para 1984, para posteriormente volver a crecer con moúvo de los sucesos ya reseñados, llevándolo a niveles de 16% durante
1987 y de 12.5% al final de su mandato.
En buena medida, la inflexibilidad a la baja en el
gasto público (principalmente en el servicio de la deuda
pública) condicionó el elevado déficit público ante la caída en los ingresos petroleros, ya que el gasto neto total, como proporción del PIB, que era de 43.6% en 1982, después de una incipiente reducción durante los primeros
tres años de gobierno, para 1987 ya se ubicaba de nueva
cuenta en un 43.7%, finalizando este sexenio en un nivel
superior al 40%.
Durante 1987 y 1988, la economía sólo creció en
1.7% y 1.3%, respectivamente, movimientos muy por
abajo del crecimiento poblacional.

lRAYECTORIAS

j ANO 1, NO, 1 j SEPTIEMBRE-PICJEMBBE 1999

IRAYECJIIRJAS j AÑO 1, NO. 1

! SEPTIEMBRE·DJCJEMBRE 1999

IV. EL SEXENIO DEL CAMBIO
ESTRUCTURAL , 1988-1994
Antes de iniciar con el desarrollo de este periodo, es importante señalar que a raíz de la devaluación de diciembre
de 1994, y de la crisis económica posterior, se ha criúcado muy duramente la actuación económica del expresidente Salinas.
Esta cáúcas, sin embargo, pasan por alto no tan sólo los logros alcanzados en ese sexenio, sino también los
desaciertos en la instrumentación de la políúca económica del régimen actual, que coadyuvaron a hacer más profunda la crisis económica de 1995.
De tal suerte, el análisis de este sexenio debe ser realizado a la luz de la problemáúca que se encontraba al inicio de ese periodo, de las medidas adoptadas y de los resultados obtenidos, así como del eventual impacto en la
profundización de la crisis económica de 1995 que dejó
"el error de diciembre".
Al inicio de ese sexenio, nuestro país había transita-

31

�Perfiles de la transición económica

Perfiles ele la transición económica

La economía mexicana

La economía mexicana

do ya por un periodo de 18 años (3 sexenios) caracterizado por una zozobra económica sin precedente. El común
denominador de esos 18 años había sido la alta participación del Estado en la vida económica del país, acompañado este proceso con una falta de disciplina financiera y la
consecuente recurrencia de altos déficits gubernamentales.
La efimera euforia petrolera nos había llevado a niveles de endeudamiento externo que como país no podíamos honorar, pues de hacerlo se cancelaban las posibilidades de crecimiento económico. De tal suerte, era urgente renegociar esta carga financiera para contar con los
recursos necesarios y poder crecer al ritmo que demandaba el país.
Tampoco hay que olvidar que durante la euforia petrolera se estuvo disfrutando de un cúmulo de recursos
externos que vino a potenciar las posibilidades de consumo e inversión, y que la ausencia de estos recursos reducía aún más los grados de libertad para alcanzar niveles
adecuados de crecimiento económico. Para este efecto,

32

había que recobrar el buen crédito del país y poder atraer
los recursos externos requeridos para complementar el incipiente ahorro externo.
Durante el sexenio de Salinas, la economía mexicana registró por dos años consecutivos inflación de un solo dígito. En 1993 el incremento en el índice nacional de
precios al consumidor fue de 8.0% y durante 1994 de
7.1 %, lo cual no ocurria en este país desde 1972, año en
que la inflación al consumidor fue de 5.0%. Como se recordará, en febrero de 1994 los Certificados de la Tesoreria de la Federación también se colocaban a tasas de un
sólo dígito.
En materia de crecimiento económico, durante los
seis años de este periodo el producto interno bruto real
creció en 19.2%, promediando una tasa anual de crecimiento del orden del 3%, porcentaje superior al incremento poblacional, por lo que también en este periodo la
economía recuperó el crecimiento per cápüa perdido en
los 18 años anteriores.
Un punto importante a señalar con relación a este
aspecto del crecimiento económico, lo constituye el hecho que durante este sexenio se desincorporaron una
cantidad importante de empresas propiedad del Estado,
incluyendo los bancos, por lo que este proceso derivó en
un menor ritmo de crecimiento económico al transferir
cuantiosos recursos del sector privado hacia el gobierno
federal.
Es decir, los recursos "invertidos" por el sector privado no se destinaron a la generación de nuevos empleos
y de nuevas empresas, sino a la adquisición de negocios en
marcha, generalmente "sobreestafeados" que implicó en el
común de los casos despidos en Jugar de contrataciones.
Para muestra un ejemplo. Hasta antes de la nacionalización de los bancos, es decir en 1981, los empleados
públicos trabajando en empresas del sector financiero ascendían a 63,415. Para 1982, después de la nacionalización de los bancos privados, este indicador pasa a 106,500
trabajadores, por lo que se deduce que la banca privada tenía algo así como 43,000 empleados. Sin embargo para
1983, un año después de la nacionalización, los servidores
públicos adscritos al sector financiero alcanzaban ya la ciTRAYECTORIAS

j AÑO 1, No, 1

! SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

frade 226,476 empleados, es decir, 119,976 personas más
al "servicio del Estado"•.
Estos bancos "sobreestafeados" fueron los que regresaron al sector privado, por lo que la inversión privada
que se registró durante el periodo de las desincorporaciones de empresas públicas, se puede calificar como perversa en términos de generación de empleos, ya que lejos de
coadyuvar a incrementar la planta laboral del país, contribuyó a reducirla.
Obviamente, en términos de crecimiento económico, las desincorporaciones de empresas públicas vinieron
a reducir las posibilidades de crecimiento económico y de
generación de empleos, si se les comparan con la opción
de haber invertido estos recursos en nuevas empresas productivas.
Si analizamos la estadística de cotizantes al Seguro
Social, se puede corroborar que la tendencia ascendente
que se venía registrando en el número de trabajadores registrados, prácticamente se estanca a partir del año de
1992, coincidiendo con el grueso de las desincorporaciones de empresas públicas.
De hecho, la tasa de crecimiento económico que se
había alcanzado en 1990, de 4.4% anual, empezó a descender paulatinamente a partir de 1991, hasta llegar a sólo un 0.6% en 1993, muy por abajo del crecimiento poblacional. Para ese entonces, algunos analistas económicos
auguraban ya una recesión, sin embargo, para 1994 la
economía mexicana retomaba el rumbo del crecimiento
económico per cápüa, registrando un tasa de 3.1%, coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre
Comercio de América del Norte.
Bajo estas consideraciones, se puede afirmar que la
medicina fue sin lugar a duda la correcta, aunque la dosificación pareciera algo excesiva. No obstante, el creci4 Véase La Ecorwmía Mexicana en Cifras, edición 1986, publicada por
Nacional Fmanciera. Cuadro No. 11.6 en página 260.

lRAYECJDRIAS

! AÑO 1, NO. l I SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

miento promedio de 3% registrado durante este sexenio,
luce como un indicador de desempeño bastante aceptable.
Como todos sabemos, la renegociación de la deuda
pública externa fue otro objetivo que se alcanzó durante la
administración salinista. Las opciones de descuento en

Las entradas de capital extranjero en el sexenio salinista
permitieron financiar un déficit en cuenta corriente superior al 5% del PIB en los últimos cuatro años deg obierno
principal o de tasa fija por abajo de la tasa de mercado implicaron importantes ahorros para el país, ya que en ambas opciones se obtenía un ahorro de 30% en el servicio
de la deuda. Lo anterior coadyuvó a recuperar los grados
de libertad requeridos para canalizar mayores recursos a
la economía nacional.
Las finanzas públicas retomaron la senda del equilibrio financiero, y de un déficit de 12.5% como proporción del PIB en 1988, para 1992 ya se había generado un
superávit financiero de 0.5%, aún excluyendo los ingresos
extraordinarios producto de las desincorporaciones. En
los años siguientes, la disciplina fiscal mantuvo el resultado fiscal positivo, consolidando un Estado más esbelto en
un entorno de salud financiera.
Las entradas de capitales extranjeros se restablecieron durante este sexenio, lo que permitió que fuera posible financiar un déficit en cuenta corriente superior al 5%
del PIB en los últimos cuatro años de gobierno.
En este proceso ha jugado un papel importante la
apertura comercial, que si bien en un principio se mate33

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económic

La economía mexicana

rializó de manera tmilateral bajo el objetivo principal de abatir la inflación,
con la firma del Tratado de Libre
Comercio, el cual entró en vigor a partir del primero de enero de 1994, se
consolidó la decisión de la apertura,
en una clara señal que ese seria el camino a recorrer en los próximos años.
Por otra parte, la reforma al artículo 27 constitucional ha sentado las

La economía mexicana

La producción de los

diez principales
cultivos agrícolas ha

sis económica.

que se ha deteriorado la distribución del ingreso, señalando que el coeficiente de concentración del ingreso, medi-

más de 15 millones de hectáreas,

Después de un periodo de retroceso, el salario pro-

do a través del coeficiente de Gini se ha incrementado de

cuando en 1983 se llegaron a cultivar

medio de cotización ha vuelto a retomar su ruta de ascenso. De hecho, el salario promedio de cotización al IMSS

0.45 a 0.48 entre el periodo de 1984 a 1994. Al respecto

registrado a finales de 1998, era 73.1 % superior al salario
promedio de cotización registrado en 1988.

Primeramente, en el caso de México, las encuestas

20.3 millones de hectáreas.
El rendimiento anual que se reporta en toneladas por hectárea, actualmente supera la cifra de 6. 1 en
promedio, incluyendo tanto tierra de
temporal como de riego, cuando en la
década de los sesenta este indicador
promediaba sólo 4 .0 toneladas por
hectárea.
Otra critica que se esgrime contra el desempeño económico registrado en los últimos años, es en el sentido que se ha deteriorado considerablemente el poder adquisitivo del salario mínimo y que habría necesidad de
casi duplicarlo para restablecer el poder de compra que tenía a inicios de la década de los
ochenta.
A este respecto vale hacer las siguientes acotaciones:
primeramente, es importante señalar que a ·partir del último trimestre de 1993 se instrumentó el denominado crédito al salario pagado en efectivo, instrumento a través del
cual se canalizan recursos adicionales a los contnbuyentes
personas fisicas en función de su nivel de ingreso. De hecho es un impuesto sobre la renta negativo.
Actualmente, un trabajador de salario mínimo en la
zona "B" recibe mensualmente por este concepto $232.62
pesos adicionales a su salario, lo que representa un incremento de 27 .1 % a sus percepciones con cargo al erario
público.

poblacional

es un factor necesario para el desarrollo rural, también es cierto que existen
otros factores que coadyuvan a que
este desarrollo se materialice, como el acceso al capital y a
la tecnología a costos accesibles. Mientras no exista una
política integral de desarrollo para este sector, los esfuer:z;os aislados no serán suficientes para llevar a este sector a
)os estadios de desarrollo requeridos.
No son pocos los autores que señalan que las condiciones del sector rural en México son cada vez más precarias, y que cada vez es menor su participación dentro
del producto interno bruto. Sin embargo, estos autores no
señalan que la producción de los 1O principales cultivos
agricolas ha mostrado una tasa de crecimiento de 2.6%
anual promedio durante los últimos 1O años, superando
incluso el crecimiento poblacional. Más aún, este crecimiento ha sido posible con una menor cantidad de hectáreas cultivadas y con una menor cantidad de trabajadores.

En efecto, la población económicamente activa dedicada a las labores del campo, es cada vez menor, principalmente en términos relativos. Por ejemplo, en 1960 el
54.2% de la población ocupada se encontraba laborando
en el campo; para 1980 este porcentaje había disminuido

34

mente se encuentran en cultivo poco

1Oaños) superando
incluso el crecimiento

Si bien es cierto que la seguridad juridica en la tenencia de la tierra

los resultados económicos recientes, es en el sentido de

de 1988 hasta 1994, es decir, hasta antes de la última cri-

durante los últimos

ción agraria, aunque hasta ahora son
pocos los proyectos que se han desarrollado al amparo de esta nueva disposición.

res se había venido incrementando consistentemente des-

ferior al 20%. Por otra parte, actual-

crecido al 2.6%
anual promedio

bases para explotar la tierra sin la
sombra de la amenaza de expropia-

a 26.0%, y actualmente es incluso in-

Otra consideración es en el sentido que la jornada
laboral se ha ido reduciendo, por lo que las horas efectivas
trabajadas son actualmente menores que hace algunas décadas. La jornada laboral de 40 horas por semana se ha
extendido, lo que ha conducido a un mayor salario efectivo por hora laborada.
Todo lo anterior indica que no obstante el salario mínimo ha reducido su poder adquisitivo, el salario efectivo
que reciben los trabajadores por hora trabajada, incluyendo prestaciones e impuesto sobre la renta negativo, ha
mantenido, e incluso incrementado, su poder adquisitivo.
Finalmente, otra critica que regularmente se hace a

es necesario hacer las siguientes aclaraciones.
realizadas de 1956 a 1994 (12 en total) no son estrictamente comparables entre sí, a excepción de las levantadas
en 1956 y 1958 por la entonces Secretaria de Industria y
Comercio, así como las levantadas a partir de 1989 por el
Instituto Nacional de Estadística, Geografia e Informática
(INEGI).
De hecho, trabajos como el de Ifigenia Navarrete
para hacer "comparables" los datos del censo de 1950 con
las encuestas de ingreso gasto de 1956 y 1958, pueden no
necesariamente reflejar la realidad que intentan conocer.
De tal suerte, las comparaciones entre encuestas no comparables deben ser tomadas con las reservas del caso.
Por otra parte, el coeficiente de concentración del

Por otra parte, las prestaciones han cobrado una
mayor importancia dentro de las remuneraciones totales,
lo cual se corrobora al analizar la dinámica del salario promedio de cotización de los trabajadores inscritos en el Seguro Social. En efecto, de acuerdo a la información del
IMSS, el salario promedio de cotización de los trabajadoTRAYEC1QRIAS

I AÑO 1, NO. 1 j SEPTIEMBRF-D!QEMBRE 1999

lRAYECTQRIAS

I AÑO 1, No, 1 j SEPDEMBRE-D!CIEMBRE 1999

35

�Perfiles ele la transición económica

- - - - - ~ - - ~ ~ ~ - - - ~ - - ~ ~-

La economía mexicana

~ - - ~ -~ ~ - - - - - - ~ ~ - ~ Perfiles ele la transición
económic
La ecorwmía
mexicana

ingreso representa técnicamente el porcentaje del área ba-

lud, infraestructura básica para el desarrollo, etc., final-

El manejo de estos sucesos en el

jo la recta de equidistribución del ingreso (linea de 45 gra-

mente se reflejan en mejores condiciones de vida p ara la

ámbito económico, por las autorida-

dos), y puede arrojar valores iguales para distribuciones

población.

des del país, se puede calificar de exi-

diferentes de ingreso, por lo que en estricto sentido no se
puede hablar de mejores o peores distribuciones basados

Es importante señalar que estos indicadores de
bienestar han ido en constante ascenso en nuestro país, ya

toso, ya que la inflación de ese año fue
de sólo 7 .1 %, el crecimiento económi-

únicamente en el valor global de este indicador sin anali-

que por ejemplo en 1970 la esperanza de vida al nacer só-

50

lo llegaba a 61 años, mientras que actualmente supera los

co repuntó de manera importante,
más que dup licando el crecimiento

74. El indice de alfabetización se ha incrementado de 74%

poblacional, mientras que la evolución

40

en 1970 a más de 90% en la actualidad, y el promedio de

del tipo de cambio aceleró su ritmo de

escolaridad supera los 7 años cuando en 1970 era de sólo

depreciación frente al dólar, iniciando
una trayectoria de corrección en el

La inflación de 1994 fue de

7.1%) el crecimiento económico
repuntó de manera importante) y la evolución del tipo de
cambio aceleró su ritmo de
depreciación frente al dólar

5.2.
Por otra parte, el porcentaje de la población con acceso a electricidad actualmente es de más del 93%, cuando en 1970 sólo el 59% de la población del país terúa acceso a este servicio público. De la misma manera, el agua
potable llega a casi el 90% de la población, cuando en
1970 sólo el 61 % de los habitantes terúan este privilegio.
En el caso del drenaje, la población con acceso a este servicio se ha incrementado de 42% en 1970 a 80% en 1997.
Es decir, las condiciones de vida han ido definiti-

GAS10 NETO DEL SECTOR PÚBLICO FEDERAL COMO PROPORCIÓN DEL PIB

60

30

margen de sobrevaluación que se había generado en años anteriores.

20

Para nadie era desconocido que
en 1994 el peso mexicano se encon-

10

traba sobrevaluado. Más aún, dicho
margen se estimaba entre un 8% y un

o

30%, dependiendo del año base y de
los índices utilizados. En esas fechas,
pensar en una devaluación no era tan

zar la situación específica por deciles de ingreso.

vamente en aumento, aunque quizá no al ritmo que se
quisiera. De hecho, los contratiempos en la actividad

Alternativamente, se puede utilizar el cociente de la
participación en ingresos que ostenta el 20% de la pobla-

económica han ido en detrimento del grado de desarro-

servas internacionales después del asesinato de Colosio
era sólo ligeramente superior a los 6 mil millones de dóla-

llo que se hubiera alcanzado de no haber tenido esos epi-

res, nivel insuficiente para detener una corrida contra el

sodios de inestabilidad. Sin embargo, el camino es el co-

peso.

ción más rica, como proporción del porcentaje de ingreso
que se asigna al 20% de la población más pobre. La lectu-

rrecto.

igual en 1994 que en 1984, y mucho mejor a lo que era en
1977.
De hecho, tanto los estratos más ricos como los más
pobres han incrementado su participación relativa en el

valuación en el tipo de cambio a finales de diciembre de
1994, sin embargo, el ajuste requerido para corregir esta

V. LOS SUCESOS DE 1994 Y EL
MANEJO DE LA CRISIS
A lo largo de 1994, la econorrúa del país se vio afectada

ingreso, pero esto a expensas de la clase media, definida

por sucesos económicos, políticos y sociales que afectaron
la evolución de los principales agregados macroeconómi-

aquí como quienes ostentan el 60% del ingreso, excluyendo al 200/o más rico y al 20% más pobre.

cos. El año inicia con el surgimiento de un movimiento armado denominado Ejército Zapatista de Llberación N a-

Finalmente, los aspectos del bienestar de la pobla-

cional (EZLN). En el mes de febrero se inicia una tendencia ascendente en la tasa de interés preferencial en los

ción deben ser analizados de manera conjunta con los aspectos monetarios o de ingreso, ya que los bienes y servicios que provee el Estado sin costo directo para los ciudadanos que los reciben, como por ejemplo, educación, sa-

36

EUA, mientras que en el mes de marzo es asesinado el
candidato a la Presidencia de la República del Partido
Revolucionario Institucional.
TRAYECJDBIAS

I AÑO 1, NO. 1 j SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 199:9

luación, está la forma sui generis en que se definió el ajuste a la paridad del 19 de diciembre, incluyendo por primera vez en la historia a representantes del sector privado,
(quienes dicho sea de paso tuvieron tiempo más que sufi-

Es decir, ciertamente había un problema de sobre-

ra de este indicador para el caso de México nos indica que
la concentración relativa del ingreso, medida como la brecha entre los que más y menos tienen, era prácticamente

descabellado. D e hecho, el nivel de re-

ciente para realizar operaciones en mercados internacionales) .
Adicionalmente, existen versiones narradas por

desalineación no justificaba una apreciación del dólar su-

protagonistas, en el sentido de que "convencieron" al se-

perior al 100%5• Resulta obvio, entonces, que el manejo de
la devaluación no fue el adecuado, pues la magnitud del

cretario de Hacienda para que en lugar de que se retirara

ajuste final superó en más de tres veces al ajuste técnicamente requerido.
D entro de los "errores" en el manejo de esta deva5 Ocasionalmente algunos autores hablan de "devaluaciones" superiores al 100%, cosa que es absurda, ya que una moneda lo más que se
puede depreciar es un 100%. A lo que se refieren es a la "apreciación" de la otra moneda, la cual puede ser de cualquier porcentaje.
Una devaluación del 500/4 corresponde a una apreciación del 1000/4
de la otra moneda.

el Banco Central y que el valor del peso lo determinara. el
mercado, se definiera un valor específico de la paridad en
concordancia con su valor teórico de equilibrio. De esta
manera se definió el ajuste de 3.50 a 4 pesos, es decir una
revaluación del dólar del 14.3%.
Otro "error" de política económica lo encontramos en la elaboración de los programas denominados
"Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Económica" (AUSEE) anunciado el 3 de enero de 1995,
donde se establecía una paridad objetivo de 4.50 pesos
por dólar, y su "refuerzo" (denominado PARAUSEE)

lllAYEcmRIAS

I AÑO1, NO 1 j SfPIIEMBRf-QICIEMBRE 1999

37

�Perfiles de la transición económic

Perfiles ele la transición económica

La economía mexicana

La eamomía mexicana

de principios del mes de marzo, donde se modificaba la paridad "oficial"
a 6 pesos (33.3% de ajuste adicional)
a tan sólo dos meses de haber establecido la paridad objetivo de 4.50.
Es decir, con esta acción el propio gobierno "validaba" una devaluación del peso de al menos un 41. 7%,
(equivalente a un revaluación del dólar del 71 .4%), abriendo incluso laposibilidad a una devaluación mayor, si
las expectativas de los agentes económicos eran más negativas que eso,
evento que finalmente ocurrió.
Salinas ciertamente dejó un
problema de sobrevaluación de la mo-

DÉACIT ANANCIERO DEL SEClOR PÚBLICO FEDERAL COMO PROPORCIÓN DEL PIB

o

1970

1988

1994

o.o

-10

-15

VI. PERSPECTIVAS
Sin duda que la tarea por realizar es enorme, y los rezagos
por regularizar son considerables. La relativa estabilidad
macroeconómica que hemos disfrutado durante el reciente periodo sexenal, una vez superada la recesión de 1995,
promete prolongarse sin sobresaltos carnbiarios.
Sin embargo, ningún "blindaje" financiero tiene
probabilidades razonables de éxito ante una ausencia de
confianza. No tenemos recursos suficientes para detener
una eventual "corrida" contra el peso. Ciertamente, la estabilidad macroeconómica y la salud en las finanzas públicas juegan un papel central en la confianza de los in-

38

1982

-5

neda, que la administración zedillista
-20
transformó en crisis cambiaria .
Referente a la crisis bancaria, el
informe Mackey ha venido a corroborar que las instituciones bancarias desincorporadas por la administración salinista, venían arrastrando problemáticas originadas desde su estatización, por
lo que la crisis de 1995 sólo fue el detonador de esta problemática, y no que haya sido auspiciada por un deficiente proceso de desincorporación.

versionistas.

1976

--C.......,

Por otra parte, existen elementos adicionales de
cambio estructural que requieren ser atendidos, so pena
de volver a transitar por antiguos caminos de crisis financieras. A este respecto, la reforma al sistema judicial es inaplazable, incluyendo una nueva Ley de quiebras y otra que
agilice la adjudicación de garantías. Mientras los banqueros no puedan hacer efectivas sus garantías de manera
oportuna, la cultura del no pago seguirá floreciendo y ningún mecanismo de protección al sistema de pagos será suficiente para garantizar un tránsito ordenado ante una crisis financiera global.
Se requiere también reformar a fondo nuestra Ley
Federal del Trahajo. No es posible que este factor de la producción siga teniendo en nuestro país características de
costo fijo cuando en la mayoría de los países del mundo es
eminentemente un costo variable.
No obstante la relativa estabilidad cambiaría que se
ha vivido a partir de la independencia del Banco Central,
se requiere garantizar al inversionista un horizonte previsible de planeación lo suficientemente amplio para que se
TRAYECTORLAS

I ANO 1, NO, l

1 $FPDEMBRE-PICIEMBRF 1999

puedan involucrar en proyectos de inversión de largo pla-

BIBLIOGRAFÍA

zo.
Incursionar en esquemas que anulen por completo

las angustias cambiarias, debe ser prioritario, dejando de
lado consideraciones políticas o de falso nacionalismo. En
última instancia, es más soberano un país mientras más
bienestar le pueda proporcionar a su población, pues esto
le ayuda a legitimar más fácilmente su soberania.
El adelgazamiento del Estado debe llegar hasta sus
últimas consecuencias. Una sana regulación a la actividad
económica de los particulares puede ser más eficiente que
la mejor empresa pública.
El rumbo es el adecuado, lo que se requiere es calibrar la velocidad del cambio y replantear los ajustes que
aún son necesarios. -&amp;,,

IRAYEcmRlAS

I AÑO1, NO, l

j

SFPDEMBBE-DICIEMBRE 1999

l. Nacional Financiera, S.A, La &amp;onumía Mexicana en cifras.

Diversas ediciones.
2. Instituto Nacional de Estadística, Geografia e Informática.

Estadísticas HistiJricas de México, 1994 Tomos I y II.
3. Banco de México. Informes anuales. Diversas fechas.
4. Presidencia de la República. Anexos Estadísticos de ws Informes de
Gobierno. Diversas fechas.

5. Presidencia de la República. Criterios Generales de Política

&amp;orwmica. D iversos años.
6. Banco Nacional de México. México Social 1994-1995.

Nota: /.o expresado en esie anícu/o es opinwn personal del autor y rw refleja
necesariameme la opinión de la enJidod para la cual trabaja.

39

�~---e~-------~--~~---Perfiles ele la transición econó~ic
El contagw gwbal

Perfiles ele la transición económica

El contagio global

sistema financiero internacional como en las nuevas eco-

Las opciones de política económica para México ante la globalización financiera

ce que el análisis de la evolución de las estrategias de des-

nomías de mercado y de industrialización abierta de América Latina y de los países emergentes en general. Esto haarrollo en un sistema internacional cambiante sea mucho

RENÉ VI L L ARREAL /

R oc í o

1NTRODUCC IÓN

miento económico; y la etapa de 1989 a 1999 de importacüm neta de ca,pitales que a su vez se caracterizó por dos

Los rnercaiws emergentes son !Jotes relativamente pequeños en un mar turbuknto.
Jeffrey E. Garten

M

éxico y América Latina viven una crisis
económica de naturaleza triclimensional:
1. Una crisis sistémica por la gwbahzacüm
financiera. Cuando el dinero electrónico

viene con virus especulativo (capital de corto plazo
y volátil) genera entrada y salida de capitales, afec-

tando tanto la brecha de divisas como la de ahorroinversión, la estabilidad macroeconómica y al propio proceso de crecimiento.
2. Una

crisis de transiaón inconclusa, producto de

que el viejo sistema estatista y modelo de industrialización y crecimiento hacia adentro vía la industrialización sustitutiva (ISI) murió desde mediados de
los años 80's, y no acaba de nacer el nuevo sistema
de economía de mercado y de industrialización
abierta y competitiva generándose procesos de crisis recurrentes como en México (1982, 1986,
1994).
3. Una crisis de visión de largo plazo por la ausencia
de estrategias de crecimiento sostenido y desarrollo
sustentable.
La experiencia mexicana de 1982 a 1999 es ilustrativa porque presenta tres etapas bien caracterizadas durante los últimos 20 años:
La etapa de exportación neta de ca,pitales (1982-1988)
que se caracterizó como la década perdida de nulo crecí-

40

R AM O S DE VILLARREAL

subperíodos, de 1988 a 1994 bajo un régimen de tipo de
cambio cuasi-fijo (tipo de cambio como ancla anti-infla-

más complejo que en el pasado.

l. LAS CR ISIS RECURRENTES EN LA
GLOBALIZ ACION FINANCIERA: DEL
EFECTO T EQUILA AL EFECTO SAMBA
La globalización financiera desde 1994 a la fecha se ha

En esta segunda etapa de importación neta de capitales, el crecimiento ha sido inestable y en promedio de
alrededor del 3% del PIB, esto es, la mitad de la tasa histórica alcanzada durante el crecimiento sostenido de la ISI
de 1945 a 1981, que fue del 6% promedio anual.
La globalización del sistema financiero desde la crisis de México de 1994, que fue considerada por Michael
Camdessus como la primera crisis de la globalización del
siglo XXI, ha continuado como crisis recurrentes financieras internacionales desde el efecto tequila ( 1994-1995) al
efecto dragón (1997-1998), al efecto vodka (1998) y al samba (1999), generándose consenso en la comunidad internacional de que no se vislumbra la estabilidad en el sistema financiero internacional (SFI), siendo necesario encontrar nuevos caminos.
En este contexto, lo primero que hay que caracterizar es la naturaleza de la globalización del sistema financiero actual, la generación de choques externos que emite
hacia las economias emergentes y el contagio que por la
globalización se genera en todos los países.
En segundo lugar, cómo la globalización financiera
internacional (GFI) abre opciones e impone restricciones
a la estrategia de desarrollo de los países emergentes. Esto
es, cómo afecta a la política de crecimiento e industrialización, empleo y equidad distributiva asi como a la estrategia de desarrollo sustentable.

ca y van desde la crisis de México ( 1994-1995), a las cri-

caracterizado por crisis recurrentes de naturaleza sistémisis de los países asiáticos (1997-1998) -Hong Kong, Tailandia, Malasia, Corea del Sur- con su efecto dragón, a las
crisis de Rusia (1998) y Brasil ( 1999).
La globalización financiera debe enfrentar los tres
problemas fundamentales de todo sistema m onetario internacional, que son: proveer de liquidez necesaria para financiar las operaciones comerciales y financieras, el mecanismo de ajuste eficaz y eficiente a los desequilibrios externos y la distribución equitativa de los costos del ajuste,
en un marco de eficiencia y estabilidad en los mercados.

En este contexto, parece que hasta el momento los
mercados financieros de capitales no son del todo eficien-

dez: acumulando reservas liquidas, facilitando líneas de
crédito colaterales y reduciendo su deuda externa de corto plazo" (Feldstein, 1999).*
Actualmente las necesidades de liquidez de divisas
van más allá de los requerimientos para financiar las
transacciones comerciales y de inversión productiva y los
déficit en la balanza en cuenta corriente como en el pasasatoria y ahora es autónoma, dado que el capital financiero se mueve por sí mismo, y que es dinero que sólo busca

Hay consenso en la comunidad
internacional de que no se
vislumbra la estabilidad en el
sistema financiero internacional) por lo que es necesario
encontrar nuevos caminos

tes para la asignación de recursos y sin duda no son estables en su dinámica de crecimiento.
La liquidez internacional -con 1.5 trillones de dóla-

dinero. Ahora observamos que excesos de liquidez y en-

res de transacciones diarias- pareciera indicar en principio

trada de capitales o superávit en la cuenta de capitales pro-

que no existe un problema de volumen pero sí de asignación de liquidez.
Las crisis recurrentes en los países emergentes y su
contagio a las demás economías y al propio sistema finan-

vocan y financian el~vados déficit en la balanza que son
insostenibles, provocando las crisis financieras en los países emergentes con sus consecuentes efectos de contagio
en el sistema financiero.

ciero internacional restringen los flujos de capitales a los
países emergentes. La CEPAL estima que para 1999

* El subrayado es de los autores

América Latina reobirá de 50 a 54 mil millones de dóla-

res (md) reduciendo su ahorro externo y la perspectiva de

Sin duda el cierre del milenio en el año 2000 se ca-

crecimiento no será mayor a 2% para la región.
En otra perspectiva, Martín Feldstein ha planteado

racteriza por una transición inconclusa, tanto en el nuevo

recientemente que "las economías de mercado emergen-

I AÑO 1, NO. 1 ! SEPDFMBRE-DJCIEMBRE !999

(por los contagios de las crisis de la globalización financiera) tomando las medidas correctas fortaleciendo su lú¡ui-

do, pues la cuenta de capitales ha dejado de ser compen-

cionaria), y de 1995 a 1999 bajo un tipo de cambio flotante o flexible.

TRAYECTORIAS

tes pueden inocularse ellas mismas ante futuros ataques

lRAYECTQRIAS

I AÑO 1, NO 1 1 SEPTIEMBRE-PICIFMBRF 1999

41

�Perfiles de la transición económica

erfiles de la transición económica

El contagio gwbal

El amtagio gwbal

En el periodo 1988-1994 México no tuvo problemas de liquidez después de la renegociación de la deuda
(Plan Brady) y de cumplir con el decálogo del Consejo de
Washington, como un país modelo, pues logró una política de estabilización macroeconómica efectiva temporalmente. Para ello utilizó el tipo de cambio como ancla an-

El cierre del milenio: una
transición inconclusa en el
nuevo sistema financiero
internacional y en las nuevas
economías de mercado y de
industrialización abierta
ti-inflacionaria, redujo la inflación (de 52% en 1988 a 7%
en 1994) y avanzó como ejemplo internacional en el cambio estructural de las tres D (desprotección vía liberalización comercial y financiera; desregulación vía liberalización de mercados internos, y desestatización vía privatización de las empresas públicas y reducción del gasto público). Así, de 1988 a 1994 las entradas netas de capital externo fueron de 100 mil md (72.5 mil md de capital financiero de corto plazo y 27.5 mil md de inversión extranjera directa), suficientes para financiar un déficit histórico
acumulado en la balanza en cuenta corriente de 107 mil
md en dicho periodo (y los 7 mil md restantes se financiaron utilizando reservas del Banco de México).
Sin embargo, para 1994, el déficit externo en la balanza se elevó a casi 30 mil md (7% del PIB), se frenó la
entrada de capitales externos y se evitó la salida de los mismos a través de convertir los bonos del gobierno nominados en pesos, a dólares por otros 30 mil md (de Cetes a
Tesobonos).
Ya para entonces el capital extranjero presentaba su

42

naturaleza yatrogénica, como mecanismo de financiamiento más que de ajuste al desequilibrio externo en la balanza de cuenta corriente; así, de los 107 mil md de déficit en
la balanza, 66 mil md fue el déficit en la balanza de servicios factoriales, (el pago de intereses y dividendos al capital financiero) y el resto por déficit comercial de 41 mil
md. Así, la medicina acentuaba la enfermedad (efecto yatrogénico) pues de cada dólar de capital extranjero que
entraba, se retomaban 66 centavos para pago del servicio
al capital extranjero.
El mecanismo de ajuste a los desequilibrios externos
de los países sigue recayendo en el sistema financiero internacional actual sólo sobre los países deficitarios y a través de la recetas ortodoxas tradicionales de devaluación y
de ajustes deflacionarios de política fiscal y monetaria, no
importa si el problema es por sobrevaluación del tipo de
cambio (México) o también fiscal (Brasil) o por sobreendeudamiento externo de las empresas (Corea del Sur): la
receta es la misma, políticas de ajuste anticrecimiento.
Sin embargo, la crisis financiera mexicana de 1994
sin duda fue la primera de la globalización financiera como la calificó Camdessus, pues el ajuste implicaba no solamente reducir el déficit en cuenta corriente de 30 mil
md, sino el pago de la deuda externa de corto plazo (incluidos los tesobonos) por casi 50 mil md. El FMI fue incapaz de proveer la liquidez para realizar el ajuste y el gobierno de Clinton apoyó con un crédito puente de 50 mil
md (sólo 17 del FMI) para poder rescatar a México y a
Wall Street y cumplir con el pago de los tesobonos, lo cual
México hizo puntualmente en 1995. Para Estados Unidos
fue uno de los créditos más rentables, como expresó el secretario del Tesoro Rubio.
El programa de ajuste de México en 1994-1995
implicó una maxidevaluación del 1000/o (de 3.5 a
7 peso/dólar), y un ajuste recesivo (7.7% PIB) e
inflacionario (52%) para eliminar el déficit en la
balanza de cuenta corriente de 30 mil millones
de dólares, pero a su vez obtener un crédito
emergente para pagar los Tesobonos y la deuda
externa de corto plazo de los bancos, por 50 mil
md.
JRAYECJDRlAS

I AÑO 1, NO. l

j SEPDEMBRE·PICIEMBRE !99.9

Así surge el comienzo del efecto tequila sobre
Wall Street y el resto de los países emergentes; si
México no pagaba sus Tesobonos y realizaba un
ajuste efectivo y rápido, se podría generar un
contagio al resto de la región y del sistema financiero, como la crisis de la deuda de 1982.
El sistema financiero internacional carece de mecanismos de ajustes preventivos para evitar el fenómeno que
ahora pudiéramos llamar crisis recurrentes en el sistema
financiero internacional como consecuencia de la globalización financiera y el dinero electrónico con virus especulativo. El FMI ha planteado la creación recientemente de
la "Nueva linea de crédito anticrisis de carácter preventivo".
La crisis económico-financiera de Rusia en 1998
generó también un cambio respecto a la de México en
1994; no solamente no hubo un rescate financiero, sino
que los costos fueron compartidos, al declarar la moratoria de pagos y convertir sus bonos del gobierno a cinco
IIIAYECTOR!AS

j AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIEMBBE-PIClfMBRE !999

años y ajustarlos a un valor de 7 centavos de dólar, afectando y preocupando a la comunidad financiera internacional y Wall Street al compartir el costo del ajuste.
La última crisis en Brasil y su efecto es también aleccionadora. No solamente vuelve a evidenciar los limites de
apoyo al ajuste a través del FMI y las políticas tradicionales de devaluación y ajuste macroeconómico contraccionista (monetario y fiscal), sino adicionalmente cómo evitar el contagio y el efecto hacia otros países. Así, en marzo
de 1999 la moneda alcanzó un nivel de 2.20 reales por dólar (esto es, una devaluación del 100% respecto a 1998) y
el mecanismo de prevención al contagio fue una llamada
de alerta del Subsecretario del Tesoro de los Estados
Unidos (L. Summers) a los gobiernos mexicano y argentino sugiriéndoles tornar el antibiótico tradicional del ajuste macroeconómico y fiscal; evidenciando también la insuficiencia del mecanismo de mercado para realizar los
ajustes automáticos a los desequilibrios en el sistema financiero.
En otras palabras, lo que se ha evidenciado a través
43

�Perfiles ele la transición económica

PeJfiles ele la transición económica

El contagw global

del sistema financiero internacional actual es que se ha entrado en un proceso de tensiones recurrentes sistémicas
por la globalización financiera, reconociéndose la necesidad de establecer una nueva arquitectura del propio sistema financiero. En este contexto, el FMI ha sido rebasado
como institución para establecer los mecanismos de ajuste y esquemas preventivos a las crisis recurrentes, además
de los correctivos efectivos y de menor costos para deudores y acreedores. Sin duda hoy más que nunca la estabilidad del sistema requiere del FMI, con nuevos enfoques
y programas.
La pregunta que surge es: ¿por qué la globalización
de sistema financiero tiende a generar crisis recurrentes y

Todavía se requiere un
análisis más profundo sobre el
diagnóstico de las crisis de la
globalización financiera para
prescribir políticas adecuadas
para el siglo XXI
el mecanismo de señales de precios de mercado no tiende
a un ajuste automático y al equilibrio en el mercado financiero global? Entre otras, hay dos razones fundamentales:
El dinero presenta ahora una nueva función,
además de sus tradicionales funciones (como
unidad de cuenta, medio de intercambio y depósito de valor); ahora se añade con el dinero electrónico la función de mercancía que se renta por
minutos, segundos y horas al mejor postor internacional y se puede trasladar a la velocidad de la
luz de un mercado a otro, en el momento que el
prestamista lo juzgue conveniente, ya sean sus
44

El contagw global

expectativas racionales o irracionales. Esto es, el
dinero electrónico caliente, el dinero que sólo
busca dinero sin pasar por una transacción comercial o de inversión productiva, es altamente
volátil y viene acompañado con un virus especulativo que enferma al país receptor y contagia al
resto del sistema financiero.
El otro problema es que el mercado del dinero
electrónico internacional no tiende al equilibrio
porque el mecanismo de precios no funciona
con la racionalidad que esperamos en los mercados tradicionales; una alta tasa de interés que
puede significar una alta rentabilidad de los proyecto de inversión y que puede movilizar los fondos de Wall Street y de los agentes financieros del
mundo a determinados países emergentes, también significa y puede significar alto riesgo, de tal
manera que el flujo de capitales cuando deberla
frenarse a través del indicador de precios del
mercado (cuando la tasa de interés es alta por alto riesgo) puede ser visualizado como de alta
rentabilidad y finalmente no tiende al equilibrio.
Obviamente existen problemas de información,
pero el problema va mucho ~s allá que eso: la
incertidumbre y riesgo del futuro que no se puede predecir como una función probabilistica
cuando hay ignorancia del futuro, falta de conocimiento de la nueva operación del sistema monetario internacional y el cambio es de naturaleza discontinua, al pasar del mundo del cer,erís paribus de los 60's al mutatis mutandis de los 90's.
La globalización e interdependencia de los mercados en la producción (a través de la fábrica
mundial), en el comercio (de los acuerdos regionales; lLC, Mercosur, etc.) en las finanzas (vía
dinero electrónico) y la comunicación (vía satélite, Internet, etc.), demandan un enfoque más sistémico para poder entender el mundo de la globalización y el impacto en las economías -no solamente emergentes sino aun industrializadas- y
el funcionamiento del sistema en su conjunto.
TRAYECIJ)RlAS

I AÑO 1, NO. 1 i $EPDEMBRE-PIClfMBRE J99JI

Por otra parte no existe paradigma de la ciencia
económica, ni consenso sobre el diagnóstico y
percepción de la crisis global financiera.
El problema proviene de que en los 60's bajo el sistema de Bretton Woods, la cuenta de capitales en balanza
de pagos era compensatoria; esto es, sólo se movían para
financiar los déficit en las balanzas. Y en los 90's la cuenta
de capitales es autónoma y se mueve por sí misma (independientemente de las necesidades de financiamiento del
comercio de bienes y de la inversión productiva) a través
del dinero electrónico caliente y dinero que busca sólo dinero. Así de 1990 a 1996 el flujo de capital privado a los
países de economía de mercado emergente aumenta más
de 6 veces y alcanza una cifra récord de 256,000 millones
de dólares en 1997. Para fin de año el capital financiero de
cartera se redujo a la mitad ocurriendo un efecto desestabifuador.
Por otra parte, el exceso del flujo de capital financiero de corto plazo genera en las economías emergentes sobreoferta en los mercados de divisas y sobrevaluación del
tipo de cambio real con un consecuente efecto en el aumento del déficit en la balanza de cuenta corriente, lo que
a su vez obliga a demandar más capital financiero, lo que
requiere de aumentar las tasas de interés (para atraerlo dada la competencia internacional) y minimizar el riesgo
cambiario, lo que provoca el efecto yatrogénico del capital
externo y abre la vulnerabilidad externa de las economías
de mercados emergentes.
En este contexto la globalización del sistema financiero internacional y los movimientos de capitales a los países emergentes abren opciones, establecen restricciones,
pero abren la vulnerabilidad a los choques y a los contagios
de las crisis recurrentes. Las perspectivas para enfrentarlos
los movimientos de capital van desde los controles de cambios (Paul Krugman y la experiencia de Malasia hoy día)
a la regulación de capitales (fobin, Stiglitz, F. Davis) elevando los costos de transacción (impuestoTobin, las reservas legales de 20% al capital extranjero por 6 meses sin intereses) y a la libertad absoluta de los movimientos de capital (R. Dornbush).
IIIAYEcmRw¡ 1 AÑO 1, NO, 1 1 SfPl)FMBRE-PICIEMBRE )999

Desde otra perspectiva hay autores como Paul Davidson que establece que los países emergentes no tienen
salida para su desarrollo si no es a través de un nuevo sistema financiero basado en una ''Unión Internacional de
Compensación de Pagos" (Davidson, 1998). Y Martin
Feldstein desde otra perspectiva plantea que no habría
que esperar una nueva arquitectura del sistema financiero
ni nuevos programas del FMI, sino que los propios países
emergentes deben buscar su propio camino y estrategias
de salida a las crisis de la globalización financiera:
Como la muerte y los impuestos, las crisis internacionales
económicas no pueden ser evitadas. Siempre seguirán

45

�Perfiles ele la transición económica

Perfiles ele la transición

Bl contagio global.

ocurriendo. Desafortunadamente no hay un teléfono internacional como el '911' que las economías emergentes
puedan llamar cuando estén enfrentando un colapso económico. Ni el FMI ni una nueva arquitectura financiera
global va a hacer al mundo menos peligroso. Los países
que quieran evitar una devastadora repetición de la crisis
1997-1998 deben aprender a protegerse. Y la autoprotección requiere algo más que evitar malas políticas económicas que hagan una crisis económica inevitable, porque
la amenaza del contagio hace aun a los virtuosos vulnerables a crisis monetarias.
La liquidez es la clave para la autoayuda financiera. Un

país que tiene liquidez internacional sustancial (grandes
reservas internacionales y una fuente para préstamos en
moneda internacional) es menos propenso a ser objeto de
un ataque a la moneda. Liquidez sustancial también permite a un país que este bajo un ataque especulativo defenderse mejor y hacer más ajustes financieros adecuados, el reto es encontrar maneras para incrementar la liquidez a un costo razonable (Feldstein, 1999: 93).
El reto que enfrenta la construcción y diseño arquitectónico del sistema financiero globalizado es similar al
';¡ue ha enfrentado de manera exitosa
a globalización en la información.
esulta ilustrativo establecer un simil
entre ambas globalizaciones: la financiera y de la información..
En los 90's la globalización de la
información vía telecomunicaciones e
Internet es un hecho real. La información ha dejado de ser un bien escaso y
se mueve a la velocidad de la luz. Si se
quiere tener acceso a la nueva era y
economía del conocimiento hay que
integrarse, sin duda alguna, a la globalización de la información: la autarqlÚa y aislamiento significa estancamiento y retroceso en el conocimiento. Sin embargo, existe consenso en

46

que no se puede abrir totalmente a los flujos de información, pues cuando éstos vienen con virus informático pueden generar no sólo desestabilización en el sistema, sino
aún destruir el software y afectar el propio hardware.
Para evitar este fenómeno se ha establecido un mecanismo de filtro a la información con virus a través de
mecanismos (programas especiales) que detectan la información virulenta y envían una señal de alarma al operador
del sistema que le permite tomar la decisión de rechazar la
información o limpiarla y filtrarla dejándola pasar, pero
eliminando el virus y evitando el contagio en el sistema.
El arte en el manejo de la globalización financiera (a
similitud de la globalización en la información) seria cómo
evitar que el dinero electrónico con virus especulativo se
introduzca al sistema económicerfinanciero en los países
emergentes, pero al mismo tiempo permita que fluya el
capital de largo plazo, para lo cual se requieren mecanismos que frenen y filtren en su caso el capital especulativo
y volátil de corto plazo.
En este contexto, y para evitar el impacto negativo
en los flujos de capitales especulativos
y volátiles, el control de cambios no es
un mecanismo eficiente, porque fre.
naria toda la información y no discrimina entre la buena y la mala; esto es,
todas las transacciones comerciales y
de inversión productiva y de capital fi.
nanciero de largo plazo, estarian sujetas a control, lo cual lo convierte en un
mecanismo altamente ineficiente.
Por otra parte, un sistema de libertad total a todos los movimientos
de capital que dejan pasar al dinero
electrónico con virus especulativo
-como ha sido la evidencia de las crisis recurrentes desde el efecto tequila
hasta el efecto samba- generan no sólo desestabilización en las economías
emergentes, sino que difunden el contagio al resto del sistema financiero internacional.
IBAYEClQRLAS

I AÑO 1, NO. 1 j SFP))fMBRf·PIOEMBRf 1999

Así podriamos decir que el arte en la nueva arquitectura del SFI será diseñar los nuevos mecanismos que

permitan el flujo de capitales de largo plazo, detectando
con señales de alerta, antes de su entrada al sistema, al capital financiero con virus especulativo. Este mecanismo
nos debe permitir rechazarlo o filtrarlo en su caso (modelo chileno), para que sólo ingrese el capital menos volátil.
Esto ilustra -como dice Joseph Stiglitz-, que los países en
vías de desarrollo son más vulnerables que nunca a las vacilaciones del capital internacional... las economías pequeñas son como botes de remo en mar abierto. Por mejor que se manejen las posibilidades de que una gran ola
se los lleve siguen siendo importantes (Súglitz, 1998).

En esta perspectiva, Stiglitz considera que la inestabilidad e imperfección del mercado financiero global se
puede mejorar:
Con más información y transparencia. Por ejemplo, la
crisis mexicana arrancó, en parte, cuando los inversionistas descubrieron que las reservas eran menores de lo pensado y la deuda de corto plazo era mayor. Sin embargo,
esto sólo produce una mejora parcial, pues por mejor información que se tenga, éstos son simples mapas de navegación que te pueden orientar en el rumbo, pero nunca te podrán salvar de una tormenta o de un huracán.
Las refonnas domésticas pueden crear un mercado financiero más robusto, más transparente, sistemas de gobernabilidad corporativa más transparente y una política macroeconómica menos propensa a errores (Stiglitz, 1998).

Pero finalmente, como plantea Stiglitz, los inversionistas
de los mercados emergentes y la comunidad financiera
internacional en general, necesitan considerar una tercera respuesta: regular los flujos de capital internacional.
Para ello es necesario eliminar los prejuicios de la no intervención, pues de facw los rescates a las economías y a
los sistemas bancarios de los países son, evidentemente,
intervenciones para resolver las fallas del mercado.

IIIAYEcme!AS

I AÑO ,, NO. 1 1 SFPTIFMBRf·PICIEMBRf 1999

En el caso de México el rescate del FMI y de los
Estados Unidos fue por 50 tnil millones de dólares, y el rescate al sistema bancario de Fobaproa por más del 13% del
PIB (60 mil md), y en el caso asiático por 110 tnil millones
de dólares. "Ahora es el tiempo, antes de la próxima crisis,
para diseñar ordenadamente procedimientos para ejercitar

Requerimos de un nuevo FMI,
que establezca y vigile las nuevas reglas del juego que permitan diferenciar el capital de
inversión extranjera directa
del capital electrónico caliente
a la econonúa lo que proveerá de mejores incentivos y una
absorción más equitativa de los costos" (Stiglitz, 1998).
Esto permite afirmar que requerimos de un nuevo
sistema monetario y financiero internacionales y hoy más
que nunca un FMI, pero un nuevo FMI que como institución internacional establezca y vigile las nuevas reglas
del juego que permitan diferenciar el capital de inversión
extranjera directa del capital electrónico caliente con virus
especulativo.
En este contexto, todavía estamos por ver en el futuro el choque dólar-euro, como señala Fred Bergsten: "la
deuda externa neta de los Estados Unidos es ahora de 2 trillones de dólares. Tan pronto como el banco central eurer
peo establezca su credibilidad, el euro vendrá a ser un activo financiero global y se producirá una diversificación de
portafolio de dólares a euros de los inversionistas privados
y los bancos centrales que podrán alcanzar de 500 billones
a 1 trillón de dólares ... el problema de corto plazo es que
el cambio de dólares a euros podrá llevar a movimientos en
el tipo de cambio de dólar-euro" (Bergsten, 199: 27).

47

�erfil~s de la transición económica

- ~ - - -~ - ~ - - - - - - -Perfiles de la transición

E/, amtagw g!nbal

En síntesis, todavía se requiere un análisis más profundo sobre el diagnóstico de las crisis recurrentes de la
globalización financiera para poder establecer prescripciones de políticas adecuadas para el siglo XXI. Empero, hay
un acuerdo amplio sobre la necesidad de un nuevo sistema financiero internacional y un nuevo FMI que le dé viabilidad a la econonúa global del siglo XXI. Por lo pronto
es importante aprender de los errores del pasado y derivar, como señalaJeffrey E. Ganen, las lecciones para la sigttiente crisis financiera (Ganen, 1998):
''Wall Street y Washington parecen estar de acuerdo
en la sigttientes áreas:

1. El sistema financiero internacional no es estable.
2. Las implicaciones de lo que comenzó en Tailandia fueron subestimadas.
3. Prestamistas e inversionistas se crearon falsas expectativas.
4. La naturaleza del contagio no fue bien comprendida.
5. El diagnóstico inicial falló el blanco.
6. Todos los sistemas de manejo de riesgos fallaron.
7. Nuevos jugadores financieros cambiaron las reglas del juego.
8. Las políticas locales son cruciales.
9. No hubo transparencia, apertura de información

48
lRAYECTORIAS I AÑO 1, NO. l 1 $EPOEM68E·OICIEM68E 19.99

y una regulación financiera adecuada.
1O. El FMI, fue y sigue siendo crucial para la estabilización y recuperación económicas".

LAS OPCION ES DE POLÍTICA
ECONÓMICA ANTE LA
GLOBALIZAC IÓN FINANCIERA
Los países emergentes como México enfrentan cuatro
opciones de política, finalmente todas ellas complementarias. En dependencia de la propia realidad global como
nacional, será la viabilidad de dichas opciones.
Promover la nueva arquitectura del sistema financiero y monetario internacional es sin duda una de las tareas fundamentales, no solamente del grupo de los siete
Oos industrializados) sino de todos los países y econorrúas emergentes. En este aspecto se requiere:
a) Un nuevo FMI no solamente con más capital sino con nuevos enfoques de política y programas de
apoyo a las econonúas principalmente en los casos
de contagio por las crisis financieras internacionales.
Las recientes líneas de contingencia del FMI -en
donde México seria el primer candidater- se están
viendo frustradas porque han incluido una cláusula
que establece que esta línea es alternativa y no complementaria a la línea de apoyo normal del FMI. En
otras palabras si México utiliza su primer tramo de
crédito con el FMI no podrá ser sujeto de apoyo con
las líneas de contingencia.
b) James Tobin, Premio Nobel de Econorrúa, ha
planteado la conveniencia de eliminar la volatilidad
Yel carácter especulativo de los movimientos de capital de corto plazo, a través del ahora muy conocido impuesto Tobin (Tobin Tax), que consiste en un
impuesto universal que deberían establecer todos
los países del 2% a todas las transacciones económicas y financieras, lo que implica un acuerdo internacional. De ahí la dificultad de su implementación,
pero sin duda continuará siendo una de las opciones en los próximos años.
IIIAYEcmRw¡ j AÑO 1, NO, l

I SFPIJEMBRF·DICIEMBRE 1999

c) Sin embargo, mientras se construye la nueva arquitectura del sistema financiero en donde se requerirán nuevos enfoques y programas efectivos del
FMI, los países emergentes tendrán que seguir enfrentando las crisis recurrentes de la globalización
financiera, para lo cual será necesario -además de
realizar políticas macroeconómicas consistentesdesarrollar sistemas bancarios sólidos, eficientes y
bien supervisados y manejar niveles adecuados de
déficit externos y financiamientos sanos con capital
de largo plazo. Será necesario buscar mecanismos
de autoayuda como pueden ser los sigttientes:
1. Mecanismos de regulación al capital financiero electrónico con virus especulativo, como las
políticas para elevar los costos de transacción que
permitan penalizar y frenar el capital volátil de
corto plazo, pero a su vez dejen pasar los flujos
de capital de largo plazo.
En esta opción el sistema de reservas legal de
Chile es el mejor método que se ha revelado,
pues establece una reserva legal de 200/4 a todos
los capitales financieros que entran al país y si se
quedan más de un año éste se regresa al inversionista y de no hacerlo se ejerce como un encaje legal. Esto ha llevado a Chile a aumentar la inversión extranjera de largo plazo y minimizar el
capital especulativo de corto plazo.
2. Medidas que amplíen la disponibilidad de liquidez de divisas (Feldstein) a través de la reducción de la deuda externa de corto plazo, y
que permitan acumular reservas líquidas así como organizar líneas de crédito colateral.
Como hemos mencionado anteriormente, el caso de las líneas de crédito colateral -&lt;:0mo las recientemente líneas contingentes del FMI para
frenar el contagio de las crisis financieras internacionales- debe ser adicional a las líneas normales de la propia institución, de tal manera que aumenten la capacidad financiera de respuesta de
las econorrúas emergentes a los shocks externos.

49

�-

Perfiles de la transición económica

AMBITO

El contagio global

Democracia y transición

Al mismo tiempo es fundamental que los países aumenten sus reservas de divisas.

OPCIONES DE POÚTICA ANTE LA GLOBAUZACIÓN ANANCIERA

Más allá de los juegos de poder

Sin embargo, aquí habriá que
tomar en cuenta los costos financieros pues, como recien-

1. Promover una nueva arquitectura del SM y A
Un nuevo FMI

Nuevo enfoque de política preventiva y de ajuste.
Con programas de apoyo contingentes
complementarios y costos accesibles.
Mayor capitalización del FMI

temente anunciara el propio
Secretario de Hacienda de
México, las lineas contingentes del FMI resultan altamente costosas.

Reducir la volatilidad y
especulación financiera

El impuesto Tobin de carácter internacional
que implica un acuerdo internacional

Disminuir la deuda externa
de corto plazo implica que

2. Promover en las economías emergentes nuevas políticas

los países emergentes deben
reestructurar su deuda externa, que en México al día de
hoy es de 161 mmd, de los
cuales aproximadamente 90
mmd son de deuda externa
del sector público y 71 mmd
del sector privado.
3. Desarrollar nuevas estrategias de crecimiento sostenido que den lugar a retomar
la industrialización como
motor del crecimiento y que
permitan un proceso abierto
y competitivo que genere

2.1 Medidas para reducir volatilida: reserva legal al KCP a la chilena
2.2 Medidas políticas económicas adecuadas
Política macroeconómica consistente y sistemas bancarios eficientes
y supervisados.

2.3 Medidas que aumentan la liquidez en divisas (Feldstein)
Reducir deuda externa de corto plazo
Aumentar reservas de divisas líquidas
Disponer de líneas colaterales de crédito

sostenido, en donde el ahorro externo sea sólo
complementario del ahorro interno. De aquí la

nentes esenciales, y por consiguiente a entender por qué
se privilegió una determinada agenda política, por qué se

La democracia ha sido indudablemente el de-

1

emprendieron ciertas acciones y se omitieron otras. En

tonador de todo un conjunto de transformacio-

contraste y complementación, nos ayuda también a identificar cuáles son realmente los requerimientos para ase-

transformaciones inacabadas. Sin embargo, la democra-

gurar y desarrollar la capacidad de gobierno de la democracia y, en consecuencia, reconocer cuáles son los facto-

cia, así como de hecho ha sido predominantemente en-

res e instancias que hay que consolidar o que de plano hay

nes radicales del mundo social mexicano y el
condensador (por lo menos, discursivo) de esas

tendida, valorada y practicada en los años recientes, resul-

que comenzar a construir, para evitar que una democra-

ta una condición insuficiente para lograr que las transfor-

cia ineficaz o incompetente frustre las expectativas que

maciones en curso culminen en orden político, en gobernabilidad y, en consecuencia, en orden social. Dicho me-

efectividad derive en ilegitimidad por decepción.

tafóricamente, la democracia, en su concepción estándar
dominante, no parece ser el hilo que basta descubrir y ja-

proyecto dominante de democratización del régimen dejó

desató su reivindicación y lucha: el riesgo de que la inObjetivo de este artículo es mostrar que la idea y

fuerzo por descifrar el embrollo, identificar sus componentes, y reordenar los hilos de la convivencia.

omisiones no se busca ajustar mezquinamente cuentas

Para estudiar-y para construir- la capacidad de gobierno de la democracia, una estrategia heuristicamente

te que sus concepciones limitadas y hasta sesgadas influ-

BIBLIOGRAFÍA
Davidson, Paul (1999), ''Intemational capital flow regulation: unne-

age", documento presentado en la reunión de la Eastem Eco-

México cuenta con un amplio potencial de exportación no sólo de bienes, sino también de servicio como el

Feldstein, Martín (1999), " A Se!f-Help Guide for Emerging Mar-

turismo que, sin duda, puede superar por varias veces la
capacidad exportadora de petróleo, pero con la ventaja de

Stiglitz, Joseph E. (1998), ''The role of intemational financia! insti-

50

la gobernabilidad democrática, de sus requisitos y compo-

servicio en donde México sigue gozando de una amplia
ventaja competitiva a nivel mundial. ...,,

importancia de desarrollar e instrumentar una
política activa e integral de comercio exterior de
bienes y servicios para la próxima década.

que tiene amplio encadenamiento al consumo de bienes y

REIVINDICA CIÓN DE LA
DEMOCRAC IA

de lado temas importantes y cruciales para el funciona-

Nueva política de industrialización tridimensional que genera capacidad
de generación de divisas propia para el financiamiento equilibrado
de importación de bienes de inversión y pago del servicio de DE.

dívisas para financiar los requerimientos de inversión que demanda un crecimiento pleno y

F. AGUILAR

lar para desemedar la madeja enmarañadísima en que ha
devenido el cambio político de los últimos veinte años en
México y para evitar, por tanto, que los varios o muchos
candidatos impetuosos a jugar el papel de Alejandro Magno rompan el actual nudo gordiano con la espada de la retórica, la fuerza, la astucia o la telegenia, pero sin el es-

2.4 Medidas que aumentan la capacidad propia de generación de divisas

una capacidad propia y mayor de generación de

LUIS

cesary but not su.fficient condition for an intemational goldeo

nomic Association.

kets", ForeignAjfairs, marzo-abril, p. 102.

tutions in the current global economics", Address to the Chicago
Counci! on Foreign Relations.

IRAYECTDRLAS I AÑQ 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-D!CIEMBBE !9.92

miento político y el rendimiento social de la democracia,
tales como el sistema de justicia, la administración pública, el modelo de crecimiento económico y desarrollo social, las relaciones entre los poderes públicos y las organizaciones sociales. Al resaltar en estas páginas los olvidos y
con nuestros democratizadores sobresalientes, no obstanyeron en la orientación, la estrategia, la marcha y también

útil es la de preguntarse acerca de cuáles fueron los pro-

el actual atolladero del impulso democratizador. El propó-

blemas que se creyeron y pretendieron resolver con la de-

sito es entender que, a menos que superemos esos limites

mocracia. Cuando ésta fue reivindicada poderosamente

mentales y políticos que hemos arrastrado desde los años

en México al comienzo de los años ochenta, despertó las

ochenta, no podremos construir y desplegar toda la capacidad de gobierno que contiene la democracia pluralista y

expectativas de numerosos sectores sociales y los motivó a
luchar por su instauración. Esta estrategia intelectual, al

que el país necesita para cerrar exitosamente el ciclo de la

hacemos saber las cosas que vio y las cosas que no vio el
planteamiento inicial democratizador, nos ayuda a identi-

democratización y entrar en un tiempo social nuevo. El to-

ficar la noción que factualmente se tuvo o se ha tenido de

y en otros reivindicador de reformas ausentes y necesarias,

ll!mcmR¡AS

I AÑO 1, NO. 1 i SEPDEMBRE-D!CIEMBRE 3999

no de mis consideraciones será en muchos puntos critico

51

�ÁMBITO

ÁMBITO

Democracia y transición

que empero no serán desarrolladas de manera específica.
Espero en otra entrega ofrecer un panorama detallado y
concreto de las reformas que reivindico.
2. En el arranque y desarrollo del proceso político
que se ha dado por llamar la "transición democrática", se
puede registrar que ocurrió un olvido de temas y problemas fundamentales. A esta negligencia y restricción de tematizaciones y problematizaciones básicas -de reflexión
critica- se debe precisamente que los protagonistas intelectuales Ypolíticos de la democratización mexicana no se
hayan planteado o no hayan anticipado con claridad estratégica la cuestión de la gobernabilidad (en el sentido básico de capacidad de gobierno) de la democracia o la hayan planteado de manera restringida, dejando fuera de su
foco Yénfasis varios componentes que son indispensables
para que el gobierno legítimamente democrático despliegue sus potencialidades de buen gobierno: cumpla las funciones públicas constitucionales, encuadre y limite los poderes sociales, asegure las libertades, conecte su agenda de

La democracia es ante todo un

orden político) un orden de
instituciones que define y
estabiliza las relaciones entre
los poderes públicos y entre éstos
y las libertades ciudadanas
gobierno con las posiciones y demandas de los ciudadanos y, en ese marco, genere orden.
Anticipando algunas conclusiones, el olvido de ciertos temas y problemas hizo olvidar que la democracia es
ante todo un orden político, un orden de instituciones que
define Yestabiliza las relaciones entre los poderes públicos

Democracia y transicüm

y entre éstos y las libertades ciudadanas, y que, por ende,
también define y enmarca el proceso de elección de go.
bernantes y el ejercicio de gobierno, fijando sus reglas y
modos, sus alcances y límites. Por consiguiente, si no se
edifica el orden institucional propio de la democracia,
aunque se sustituya electoralmente a los gobernantes y se
considere que los nuevos líderes son portadores de ona
moralidad pública y otra capacidad administrativa, la go.
bernabilidad democrática enfrentará problemas básicoo
sin poder resolverlos y, dicho más genérica pero radicalmente, el orden político de la democracia será incapaz de
crear orden social.
Desde otra perspectiva, se puede también afirmar
que la reivindicación mexicana de la democracia olvidó y
en verdad desconoció los valores, temas y propuestas de la
tradición republicana y liberal, con el efecto de propiciar
que la democracia se entendiera principalmente como la
elección universal y directa de los gobiernos por sus ciudadanos y como ejercicio de gobierno, pero no advirtió y
destacó que la democracia es, fundamentalmente y ante
todo, un orden político, estructurado y animado por el imperio de la ley, la división de poderes, la ciudadanía hecha
de hbertades privadas y públicas, y la corresponsabilidad
de los ciudadanos con la seguridad y prosperidad general
de la sociedad política a la que pertenecen. Por el olvido (s
dicho más insolentemente, por la ignorancia) de las raíces
Y referencias republicanas y liberales de la democracia, la
nuestra padece dificultades, limitaciones e ineficacias en el
gobernar, a pesar de que comiencen a llegar al mando público otro tipo de gobernantes, con otros planes y proyectos, con otros estilos directivos y administrativos, con otras
biografias.
3. En México -y seguramente en otros países con similares infortunios- la democracia de los años ochenta se
entendió principalmente como la respuesta política y de
gobierno a la recurrente crisis fiscal en la que se hundía el
Estado desarrollador, debido a su generosidad de gasto e
inversión y a su pobreza de ingresos y endeudatniento.
Los varios desplomes de la hacienda pública, ocurridos a
fines de los años setenta y a comienzos de los ochenta y

52
1RAYECTJ)RIAS

I AÑO 1, NO. l

1 $EPTIEMBRF-DIClfMBRF !999

que arrastraron a la economía nacional, fueron tan devastadores y ultrajantes que comenzaron a dejar de ser interpretados en términos administrativos ~rrores de decisión
gubernamental por mal cálculo y mala gestión- y a ser enjuiciados directamente en términos políticos. El juicio fue
claro, contundente y correcto: el gobierno o, más en general, el sistema político, por carecer de controles, competencia y sanciones efectivas, era proclive al error, a tomar
decisiones equivocadas, y no contaba con los estímulos
adecuados para corregirse, aprender y evolucionar. Dejado a sí mismo, el gobierno (federal, presidencial, con su
aparato partidario y burocrático de apoyo y control), a pesar de sus innegables muchos logros y beneficios, representaba una real amenaza pública, como lo exhibían los
quebrantos periódicos que padecía el desarrollo económico, estatalmente sostenido y protegido, con su secuela de
desastres en el bienestar social.
La reivindicación de la democracia como la respuesta política para detener y revertir los efectos sociales
destructivos, que provocaba el agotamiento del esquema
de desarrollo y del régimen político posrevolucionario, permite dos consideraciones. En primer lugar, es de destacarse que el planteamiento inicial de la democracia mexicana
mantuvo una relación directa con la cuestión de la gobernabilidad. En efecto, a principios de los años ochenta, la lucha por la democratización del régimen tuvo su motivo de
fondo en la creencia y expectativa de que la democracia
significaba capacidad superior de gobierno, en virtud de
que sus múltiples controles y acotamientos del poder público reducían o hacían muy costosas la arbitrariedad, el capricho y la torpeza de las decisiones de los gobiernos. En el
Planteanúento mexicano inicial, democracia significaba entonces no sólo la forma de gobierno legítimo porque ciudadanamente elegido, sino además gobierno competente,
capaz, eficaz en el cumplimiento de sus diversas funciones
públicas; particuJarmente en las relacionadas con el desarrollo socioeconómico del país y de las personas.
En segundo lugar, al vincularse la reivindicación de
la democracia con la inconformidad social por los efectos
de la crisis económica y por la cerrazón del sistema político, el planteamiento mexicano de la cuestión de la demoIilAYEcmRw¡ 1 AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRF-DiCfEMBRF 1999

cracia tuvo originalmente el enfoque limitado y menor del
planteamiento popperiano, a saber, la pregunta práctica
acerca de "cómo liberarse pacíficamente de los gobernantes incompetentes y nocivos" o, dicho mexicanamente, cómo liberarse de los presidentes incompetentes y nocivos.
La democracia se planteó así, exclusiva o principalmente,
desde su origen, como una cuestión de gobierno, de titularidad y ejercicio de gobierno, de acceso al gobierno. Sólo
más tarde (muy recientemente) comenzó apenas a compartirse la percepción de que la cuestión de la democracia
rebasaba en mucho su planteamiento gubernamentalista
original acerca de la necesidad y urgencia de sustituir a la
clase política establecida y/o al partido dominante, cuya incompetencia y capacidad de daño eran notorias, por otros
líderes y partidos a la cabeza de los poderes públicos.
La dialéctica del agitado proceso de democratización, junto con otras circunstancias traumáticas (asesinatos políticos, levantamiento de Chiapas, crecimiento de la
inseguridad pública, penetración del crimen en aparatos
cruciales del Estado, por ejemplo) y otros procesos (libe53

�ÁMBttO

ÁMBttO

Democracia y transición

Democracia y transición

ralización de la economía, por ejemplo), nos hizo empero
descubrir y entender poco a poco que la cuestión de la
democracia era fundamentalmente una cuestión de estado, de estructura, configuración y funcionamiento del
Estado, de "orden constitucional democrático". Era algo
de mayor calado, más radical, estructural e integral, que
enmarcaba y sustentaba a la democracia como simple
cuestión sobre el acceso, la titularidad y la acción de gobierno. Se trataba, a la raíz, de poner en pie un orden de
instituciones y no sólo de activar un gobierno administrativo alternativo. Sospecho que hasta la fecha muchos de
nuestros democratizadores sobresalientes no descubren
este nivel crucial de la cuestión de la democracia.

LOS SIGNOS DE LA TRANSICIÓN

4. La visión gubemamentalista de la democracia se volvió
la visión hegemónica, cuando a fines de los años ochenta
se incorporó y popularizó la expresión transición demo54

crática al debate intelectual y a la acción política. Transición democrática tuvo la denotación gruesa de las (en verdad) "conclusiones tentativas e inciertas", que remataron
los estudios de los famosos y multicitados autores de los
cuatro volúmenes de la Johns Hopkins University ~
titulados Transicümes desde la Dominaciim Autoritaria
(1986, la edición en inglés). A partir de entonces, la democratización mexicana fue resignificada radicalmente
como el tránsito o paso de un régimen autoritario a uno
democrático, por ende, como "alternancia" en el mando
del Estado, y lógicamente la alternancia fue entendida como un requisito y desenlace obligado de la transición democrática más que como una posibilidad instirucionalmente contemplada, asegurada y regulada. Para todo fin
práctico, la alternancia significó entonces la destirución de
una clase política considerada intrinsecamente autoritaria,
no democrática ni democráticamente recuperable Oos priístas, en concreto), y su sustitución por una clase política
alternativa que se presenta o puede acreditarse como intrinseca y confiablemente democrática. Mientras no ocuTRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 $EPOEM6BE-PICIEM6BE1999

rriera la destitución/sustitución de la vieja clase política, no
se podía afirmar con certeza que el viejo régimen autoritario había muerto y que la época de la democracia política de México había nacido.
Puede ser que algunos hayan pensado o esperado
razonablemente, bajo el signo y la consigna de la transición y la alternancia, que otros actores al mando del Estado, con diferentes historias y actitudes, habrían conducido
a sus burocracias y ciudadanos hacia otras prácticas político-administrativas y que éstas a su vez iban a reactivar
instituciones formales anquilosadas o iban a generar o regenerar otras. Sin embargo, en la literatura dominante y
reiterativa, tanto en la especializada como en la periodística, no se desplegó y probó explícitamente esta conexión
causal, la cual quedó registrada como una entusiasta declaración de creencia o de esperanza.
Sólo muy recientemente comenzó a descubrirse
que la alternancia significaba algo más que el cambio de
gobierno y que, en realidad, se trataba del cambio hacia
otro "paradigma de gobernabilidad" (A. Camou), hacia
otra forma de representar, conducir, coordinar y conciliar
a la sociedad. Y, a última hora, por fuerza de los golpes de
la realidad, la democratización comenzó finalmente a significar el cambio hacia otro orden político constitucional,
que había que hacer vigente y efectivo o que había que
construir desde los cimientos. Se empezó entonces a hablar muy recientemente de la necesidad de "La Reforma
Política del Estado", muy distinta a la primera reforma del
estado, que consistió simplemente en el redimensionamieto del aparato de gobierno y de su ámbito de intervención económica. Sin embargo, a pesar de su importancia crucial, la revisión y reforma de las instituciones politicas ha sido una empresa demandada insistentemente,
pero intermitente e inconclusa.
Se puede llegar por otro camino a una conclusión
similar, al mostrar que el énfasis en la transición-alternancia llevó a centrar toda la atención política e intelectual en
la competencia por el acceso del poder, en la creación de
las condiciones para tener un proceso electoral justo y
confiable mediante reglas públicas y autoridades imparciales. En cambio, se dejó fuera de foco y sin acento el telRAYEcmRIAS

I AÑQ 1, NO 1 1 $EPUEMBRE·PIClfMBRE 1999

ma de la funcionalidad y gobernabilidad de la democracia
y, en consecuencia, no se planteó con claridad y prioridad
el problema acerca de cómo establecer o restablecer todas
las instancias institucionales que la democracia requiere e
integra para poder desarrollar su capacidad de gobierno y
de creación de orden político y social.
Es explicable y justificado el énfasis que se puso en
el proceso electoral, puesto que la democracia comienza
con exigir y garantizar la libertad de los ciudadanos para
elegir entre diferentes opciones políticas de gobierno y justamente en el punto de la libertad política de los ciudadanos y del respeto a sus decisiones residía la patología básica del sistema político establecido. Sin embargo, el resultado que arrojan las luchas por la democracia es hoy, notoriamente, una situación muy cercana a la "normalidad
democrática" en lo que concierne al proceso electoral y algo aún bastante lejano a la ''normalidad democrática" en el
ejercicio de gobierno. Una normalidad a medias. Si se hubiera anticipado con lucidez que la democracia electoral,
el día después de las elecciones transparentes e impeca-

Muy recientemente comenzó a
descubrirse que la alternancia
significaba más que el cambio
de gobierno: se trataba del
cambio hacia otro &lt;paradigma
degobernabilidad)
bles, se desdoblaba en la acción concreta de gobernar, habrian aparecido ternas y problemas que no se agotan en la
aguerrida militancia política para deshacerse de gobernantes indeseables y que representan, en cambio, una precisa agenda institucional.
A esta agenda de temas descuidados, desestimados

55

�ÁMBRO
Democracia y transición

ÁMBrro
Democracia y transición

o menguados, relacionados con la gobernabilidad y, más
específicamente, relacionados con la capacidad de los gobiernos democráticos para crear orden político y social,
pertenecen nada menos que cuestiones fundamentales
como la operación de un sistema de procuración e impartición de justicia honesto y efectivo, la limitación y complementación de las iniciativas del ejecutivo por la deliberación acuciosa de un legislativo independiente, la articulación apropiada entre el gobierno federal y los órdenes de
gobierno estatal y municipal, la dialéctica entre sociedad
política y sociedad civil en la deliberación pública... La
reivindicación democrática estándar pudo aquí y allá invocar discursivamente estos temas y asuntos cruciales para asegurar la capacidad de gobierno de las democracias,
pero dejó sin resaltarlos conceptual y prácticamente. No
constituyeron una prioridad intelectual y política. Una mirada a la producción de los democratizadores sobresalientes de nuestro país muestra que sólo muy recientemente
han comenzado a prestar atención a las instituciones de la
justicia y la seguridad pública, a las relaciones entre los

56

poderes públicos, a la organización y funcionamiento de
la administración pública, a la articulación entre la sociedad política y la sociedad civil. El énfasis en la alternancia
bloqueó visiones y compromisos de mayor alcance.

PERFILES Y PARADIGMAS DE LA
DEMOCRATIZACIÓN

5. El hecho de que la cuestión de la democracia no se baya planteado correctamente en el nivel del Estado se debe
también a que los democratizadores sobresalientes, a diferencia de los reformistas y "tecnos" del gobierno calificado como autoritario, no tematizaron ni problematizaroo
los limites y el agotamiento del modelo de desarrollo económico, estatalmente sustentado y protegido, cuya expresión terminal más notoria había sido la crisis fiscal del &amp;tado por endeudamiento inmanejable, la cual había sido
justamente el detonador de la reivindicación democrática
y del movimiento democratizador a lo largo del país. Paradójicamente, los democratizadores sobresalientes no se
plantearon con claridad estratégica la necesidad de dar
origen y forma a un nuevo esquema de desarrollo que, como su base material, sustentara firmemente la acción de
gobierno y administrativa del régimen democrático.
En efecto, la primera generación de democratizadores, a comienzos de los ochenta, con epicentro en los estados del Norte y con el Partido Acción Nacional como catalizador, tendió a pensar que el establecimiento de la democracia -elecciones confiables, controles al presidencialismo ilimitado y autonorrúa de los gobiernos locales- era
una condición suficiente para restablecer la dinámica del
desarrollo, pues reconstruía la responsabilidad de los gobernantes mediante el acicate de la competencia y el escrutinio público. En sus batallas políticas hubo pronunciamientos de libre mercado y contra el intervencionismo estatal, pero la reforma de la economía no constituyó un e~
intelectual y político, a diferencia de la democracia política que representó la referencia y meta básica de su acción.
La segunda generación de democratizadores militantes, a
fines de los ochenta, con epicentro en el Distrito Federal Y
TRAYECJQRIAS

j AÑO 1, NO. 1 1 SfPDEMBRE-PJCifMRRE 19l!9

regiones del centro del país y con el
Partido de la Revolución Democrática como punto de condensación,
descalificó de antemano la reforma
económica iniciada e mitad de los
ochenta como "neoliberal", a la que
consideró una reforma antirevolucionaria, antinacionalista y antipopular, y
consideró que la lucha por elecciones
libres y respetadas era la manera más
eficaz para ocupar la cumbre del Estado mexicano y así detener y revertir el
cambio liberalizador y privatizador.
En suma, la casi totalidad de los democratizadores destacados no se
planteó ni problematizó la conexión
que ha de correr entre política (democrática) y economía (mercado) o defendió simplemente la vieja econorrúa
política posrevolucionaria (cepalina,
keynesiana, desarrollista ...) , otorgándole todavía posibilidades de levantarse de sus cenizas y
crear riqueza y desarrollo. La pasión por una "democracia
sin adjetivos", por la alternancia sin más, hizo que algunos
democratizadores no reflexionaran cuidadosamente acerca de la calidad fundamental de la democracia, la cual o es
de cuño liberal y republicano o se vuelve la forma de gobierno de una dictadura de masas, mientras otros democratizadores se movían, deliberada o irreflexivamente, hacia una democracia iliberal, sin prever los defectos de su
opción.
Haberse planteado en serio la cuestión acerca de cómo el gobierno democrático iba a poder resolver el problema del crecimiento económico y del desarrollo general
-un asunto crucial de la democracia de masas en países
económicamente rezagados- hubiera ayudado a entender
por qué era insuficiente plantear y entender la democratización como la mera alternancia en el gobierno. Tomar el
mando y seguir el viejo esquema de desarrollo y de rectoría económica gubernamental, además de improductivo,
habría significado repetir o reactivar todos los dispositivos

de mediación política que eran necesarios e inherentes a su funcionamiento y que contradecían directamente
los valores y las prácticas constitutivas
de la democracia. En cambio, haber
percibido y asumido con claridad y
oportunamente que la democracia no
habría podido dar respuesta a las demandas de las masas por bienes, servicios y oportunidades, sin proceder a
revisar el esquema de desarrollo seguido por décadas y a rehacerlo y
transformarlo en uno abierto y centrado en el mercado (sin caer en las exageraciones dogmáticas del mercado libre como la panacea), hubiera llevado
a descubrir la importancia y la exigencia de renovar o construir por primera vez los componentes del orden institucional que dan legitimidad y funcionalidad al gobierno democrático y
que además el nuevo modelo de desarrollo, centrado en la
libertad, competencia y apertura de los mercados, exige
también como condición necesaria para poder implantarse y desenvolverse de manera duradera.

La casi totalidad de

los democratizadores
destacados no se
planteó ni
problematizó la
conexión que ha de
correr entre política
(democrática) y
economía (mercado)

DIAYECTQRIAS

j AÑO 1, NO, t I SEPDEMBBE-PICiEMBBE J999

6. Una democracia consciente de su agenda económica y social -requisito imprescindible para su legitimidad
de masas- hubiera descubierto, reivindicado y valorado
más centralmente la importancia de la ley ("el imperio de
la ley") como principio fundamental de regulación de las
relaciones sociales y como condición para que las políticas
sociales distributivas no fueran sólo medidas compensatorias contra las carencias de la vida asociada sino factores
de orden. Habría entonces exigido como algo inherente y
no sobrepuesto a la gobernabilidad democrática un sistema de justicia (civil, penal, laboral ...) efectivo e imparcial,
y un armado alternativo de las relaciones entre el Ejecutivo
y los legisladores en el debate y la aprobación de las iniciativas de ley. En resumen, habría descubierto y valorado que la transición democrática consiste en realidad en

57

�ÁMBITO
Democracia y transicwn

pasar a un orden político alternativo, cuyas instituciones
ponen primero orden en las relaciones de poder, para
desde ahí poner orden en las relaciones sociales asimétricas, inequitativas, injuriantes, conflictivas. Esta memoria
de las instituciones republicanas y liberales, que constituyen el humus en que arraiga y del que se alimenta la democracia, hubiera ayudado a encontrar las muchas afinidades e interconexiones que corren entre democracia y libertades privadas (incluyendo las económicas), entre
agenda política democratizadora y agenda económica del
gobierno democrático. La vigencia y la efectividad de esas
dos tradiciones institucionales fundantes y también acotadoras de la democracia -con toda la "ingenieria constitucional" pertinente según las circunstancias- posibilitan y
aun facilitan tanto la consolidación funcional de la democracia como la del mercado, dos mecanismos de regulación y coordinación social que, por estar todavía en elaboración y montaje en nuestro pais, no han podido desencadenar todas sus potencialidades ordenadoras y convencer
acerca de ellas.
58

ÁMBITO
Dernocracia y tronsicwn

A manera de ejemplo, la tradición liberal y republicana habáan ayudado a entender que el régimen democrático se sustenta y se sitúa dentro del orden legal del Estado de derecho, que el gobierno democrático es aceptable
Y viable a condición que sea ante todo gobierno de leyes,y
que el sentido de las leyes es garantizar la coordinación de
las libertades privadas y públicas, y fomentar de esta manera el significado y valor de pertenecer y contribuir a uni
convivencia y asociación común, a una república.
Obviamente al pensarse la democracia como proceso de
alternancia más que como proceso de edificación de orden
político institucional, como nuevo "régimen", la mayoría
de los democratizadores sobresalientes desvinculó a la democracia del republicanismo y del liberalismo, dos tradiciones a las que resulta propio y esencial el orden político¡·
social de las ltbertades, hablar de él, valorarlo y sustentarlo.
En cambio, con mucha frecuencia, la democracia se enar·
boló como bandera de militancia contra los males dd
(neo)ltberalismo y se regresó a reivindicar la república en
los términos nacionalistas y colectivistas acostumbrados.
IRAYICroR!AS

j AÑQ 1, NO. 1 j $EPDEMBRF·DICIEMBRF 19)!9

Sólo muy recientemente, frente a las peligrosas inconexiones de la democracia electoral con la democracia
como ejercicio de gobierno y como gobierno que en las
presentes condiciones no puede prescindir de contar con
una precisa agenda económica y social, se han congruentemente levantado dos planteamientos. El primer planteamiento se refiere a la necesidad y trascendencia de llevar
a cabo la "Reforma Política del Estado" (en el fondo y en
conclusión, definir y acordar una nueva constitución política), el cual resalta la dimensión de las condiciones institucionales que la democracia en formación requiere para
poder operar satisfactoriamente y crear orden político y
social. El segundo planteamiento se refiere a la necesidad
o conveniencia de acordar una ''Política Económica de
&amp;tado" y resalta la dimensión de las condiciones institucionales y operativas de un sostenido crecimiento económico, socialmente incluyente y equitativo, de modo que el
gobierno democrático dé respuesta a las múltiples demandas de los ciudadanos en desventaja por bienes, servicios y oportunidades. Se trata de dos planteamientos
que permanecen todavía en formato discursivo más que
político e institucional, pero cuya solución vía negociación
Yconsenso es decisiva para que el gobierno democrático
no vaya a la deriva, sacudido por incompetencias, ineficacias e incumplimientos, y termine por provocar entonces
la decepción social sobre las bondades y ventajas de la democracia, particularmente entre las masas que se movilizaron electoralmente con la promesa y la creencia de que
su hbertad política de elegir gobiernos conllevaba o facilitaba la liberación de sus necesidades económicas.
7. Hay vida más allá del gobierno. Más allá de la regulación y acción del gobierno democrático, existen también otros dispositivos y principios de autoregulación y
autogobiemo social, cuya mayor o menor vitalidad aumenta o disminuye la capacidad de orden y cohesión social Me refiero a las relaciones de mercado que mediante
el sistema de precios regula la correspondencia entre bienes Ynecesidades, entre producción y consumo; a las multiformes relaciones interpersonales de comunicación que
tienen lugar en todos los lugares de la sociedad civil y que

IIIAXEcmew¡

1 AÑo 1, NO. 1

j SEfDFMBRE·DICffMBRf 1999

acercan y enlazan la pluralidad de posiciones, preferencias, deseos y proyectos de la gente; al tejido social conectivo de la cooperación, asociación, entendimiento y confianza entre las personas y los grupos (el hoy denominado "capital social"), que todavía está presente en familias,
vecindarios, comunidades y organizaciones civiles.
Paradójicamente, la función complementaria de estos factores de regulación, coordinación y equilibrio social,
que desarrollan sus actividades fuera del perimetro de la
política y del gobierno, no ha sido ni destacada ni desarrollada por los que en la teoóa o en la práctica se ocuparon de la democratización del régimen, a pesar de que
muchos de los nutrientes para una democracia represen-

Más allá de la regulación y
acción delgobierno
democrático&gt; existen también
otros dispositivos y principios de
autorregulación y
autogobierno social
tativa vigorosa provienen de las deliberaciones de la sociedad civil sobre los asuntos públicos y de los vínculos de solidaridad presentes en los grupos sociales. Los modelos
mentales de nuestros democratizadores sobresalientes los
indujeron a concentrar su máxima atención en las capacidades propias del poder público y del aparato de gobierno pero no en las capacidades de la sociedad. Les ocultaron también la cuestión importante sobre el tipo de relación (¿central o periférica, intrinseca o incidental?) que es
constitutiva del gobierno democrático con los demás factores no políticos ni gubernamentales de coordinación y
autogobiemo social.Y les impidieron asimismo considerar
o resaltar que la capacidad del gobierno democrático se
59

�ÁMBrTO

ÁMBrTO

Democracia y transicwn

Democracia y transiciim

consolida y acrecienta cuando se establece la articulación
adecuada (según la historia y circunstancias de una sociedad) entre gobierno y organizaciones productivas de mercado, entre gobierno y redes sociales de mutuo apoyo, entre poder público y capital humano y social. En la perspectiva estándar la capacidad de gobierno de la democracia fue esencialmente un asunto de gobierno más que de
gobernación o de acción efectiva de gobierno, la cual incluye y requiere múltiples relaciones de las autoridades
con los ciudadanos para asegurar la conducción, la coordinación, la conciliación y la seguridad de la convivencia.
La contribución de otras instancias regulatorias de
la sociedad para la configuración y mantenimiento del orden social debe ser recuperada, reconocida y acentuada en
la teoria y práctica de la gobernabilidad democrática, en
contrapunto a la tendencia pertinaz de considerar que el
orden social resulta directamente por obra y gracia del Estado y de considerar que el gobierno -el gobierno democrático inclusive-- se reduce exclusivamente al ámbito interno de las organizaciones, programas y procesos administrativos del gobierno. Es paradójico
que muchos democratizadores no hayan superado sus inclinaciones al estatismo y al gubemamentalismo, como
si la democracia consistiera simplemente en otras formas de tener acceso al poder o de ejercer el poder, pero
no de otras formas de relación del poder público con sus ciudadanos y sus
organizaciones sociales. Síntoma de
esta situación es el hecho de que, con
todo y alternancia, no se han ampliado las formas de participación ciudadana en las políticas públicas, así como se han modificado muy poco las
relaciones del gobierno con las organizaciones civiles, gremiales y mediáticas o con las comunidades étnicas.

de las capacidades (reales o imaginadas) de la sociedad civil y recordar e insistir que -por razones históricas y oociales conocidas- han sido las normas, agentes e instrumentos y pautas de la regulación/coacción estatal y de b
acción administrativa de gobierno los factores principal&amp;
mos de la construcción y reproducción del orden socij
mexicano. En nuestras sociedades el orden social es principalmente producto de la acción estatal. En el pasado lejano y en el cercano, la acción estatal (juicio de valor aparte) intervino sustitutiva o subsidiariamente, pactada o forzosamente, pertinente o atropelladamente, para dar origa¡
y forma al orden social que se plasma en el EstadoNación, debido al subdesarrollo del mercado, a la fre.
cuente incivilidad de la sociedad civil y a la insuficiente
producción y reproducción del capital social de las familias, etnias, vecindarios y organizaciones, que con frecuencia no logran superar su clausura particularista y, en algunos casos, hasta su aislacionismo.
Las cosas han cambiado, pero no lo suficientemente como para poder desplazar la acción estatal y la de gobierno de su sitio indispensable y fundamental para producir y reproduci
el orden. En este sentido, a pesar de kl
apenas reivindicado, la gobernabilidoo
democrática sigue siendo princi¡YJlmente un asunto del gobierno mismo:
de la capacidad, eficacia y calidad &lt;k
su acción directiva, regulatoria y administrativa. Y esto obedece al ba&gt;1
desempeño y al insuficiente rendimiento que caracteriza todavía a ~
otros campos de coordinación y acoplamiento de la acción social, los cuales por sí mismos son incapaces o son
insuficientes para lograr un equilibrio
de escala (de la sociedad entera) y no
sólo local, duradero y no sólo temporal. Las capacidades de la sociedad civil mexicana se han además debilitado
y desordenado debido a los impact~
de la liberalización de la economía Y

La gobernabilidad

democrática sigue
siendo sobre todo un
asunto del gobierno
mismo: de la capacidad) eficacia y
calidad de su acción
directiva) regulatoria y administrativa

8. Sin embargo, es necesario
equilibrar esta posición reivindicatoria

60

TRA'fECTDRlAS

j AÑO 1, NO l j SEPDEM6BE-PtetEMBRLJ999

de la misma democratización del régimen. Liberalización
económica (con su aderezo de regionalización y globalización económica) y democratización del régimen han
desestructurado y hasta desmantelado el orden político y
social del siglo en varios de sus territorios, sin haber obviamente logrado aún trazar los planos, juntar los recursos
y reunir los instrumentos y materiales para levantar el
nuevo orden: las instituciones mediadoras de la representación, participación e influencia política, junto con las instituciones del desarrollo económico y con los recursos sociales de la cooperación social.

9. En efecto, los años finiseculares mexicanos se
caracterizan por una larga y polimorfa interfase o interregno entre el viejo orden que no acaba de morir y el orden nuevo que no acaba de gestarse y nacer. La caracteástica del tiempo presente, que propicia iras, inquietudes
Ysuspicacias, consiste en que la sociedad vive una situación infonne y bastante improductiva, en la que ya no
recibe del todo los beneficios del viejo régimen político y
administrativo que le fue familiar y no recibe todavía los
posibles beneficios del nuevo régimen democrático. La
mayoría de los sectores sociales se encuentran en un espacio intennedio en el que se sobreponen y rivalizan, sin
que nadie gane aún la batalla y defina la dirección futura, la economía estatalmente animada y los rendimientos
de una economía de mercado genuina, el tieso asociacionismo corporativo y el naciente asociacionismo civil y
politice, la organización política centralizada y la multipolar de la sociedad pluralista, la administración pública
populista y clientelar y la administración eficiente e imparcial en la provisión de los bienes y servicios públicos,
el carácter uní o multicultural del Estado-Nación... Y, a
la raíz, como corolario de décadas de dominación patrimonial, la sociedad no logra todavía ordenarse y equilibrarse porque oscila todavía incierta e inconcluyentemente entre la ventaja o conveniencia de organizarse y
actuar conforme a reglas impersonales de leyes generales O la opción de seguir desarrollando su vida conforme
al arreglo interpersonal con las autoridades y funcionarios.
IRAIEcroBIM

j AÑO 1, NO, l j SEPJJEMBRE-PICtEMBRE 1999

En este interregno se han ido desmantelando los
dispositivos, los estilos, los agentes de la solución de los
conflictos sociales, sin todavía construir aceptablemente
los mecanismos y prácticas alternativas de un sistema impecable de justicia (procuración e impartición) funcional
y de seguridad pública. Asimismo hemos desmantelado
los dispositivos y los agentes de la solución de los problemas sociales (las necesidades de masas), sin todavía poder
acrecentar los rendimientos y la imparcialidad de la administración pública y, más a fondo, sin afianzar las condiciones para desplegar las potencialidades del desarrollo
más centrado en la productividad y en las oportunidades
de mercado.

61

�-

AMBITO

ÁMBITO

Democracia y transiaón

10. Es arriesgada la situación de
una democracia adolescente que comienza a gobernar sus sociedades en
circunstancias de subdesarrollo económico y pobreza persistente, de asociacionismo civil independiente sustitutivo de las corporaciones pero de limitada representatividad social y que
todavía practica la "doble moral" tradicional (asociaciones solidarias con
sus miembros y excluyentes con los
externos), de un naciente sistema de
partidos y agrupaciones políticas en el
que la regla dominante es por ahora el
antagonismo pugnaz más que la polémica productiva, de gobierno legalmente elegido pero aún desarticulado
del pleno gobierno de leyes... Por consiguiente, el foco estratégico intelectual y político ha de ser la construcción de las instituciones del Estado y
gobierno democrático, que recuperen
y reactualicen en la circunstancia los
principios republicanos y liberales.
Se trata de estructurar el orden
político y social con base y centro en
la ley, mediante el establecimiento de
un sistema de justicia imparcial y eficaz, mediante la puesta en práctica de un Legislativo deliberante y conocedor de los problemas públicos y mediante el establecimiento de una administración pública que es
eficaz por la calidad de sus procesos y que, por su actuación conforme a leyes, ofrece además igual consideración
a los ciudadanos en la prestación de sus servicios.
Alrededor del eje estratégico de la ley (deliberada, aprobada y aplicada por el conjunto de los poderes públicos), se
podrán asegurar mejor los intercambios fundamentales
del mercado a la vez que inhibir sus abusos. Y la vigencia
de la ley completará y resguardará la ética social que regula las interacciones fundamentales y cotidianas de la
convivencia. Sin construir el orden estatal de derecho, en

62

cuyo horizonte se ubique el orden político de la democracia, los gobieroo;
democráticos desarrollarán muy aza.
rosa y discontinuamente la capacidad
de resolver conflictos y resolver problemas sociales, los dos planos y condiciones básicas para que la democracia cree orden social.
El logro realmente trascendente
de la llamada transición democrática
se ubica por encima de la alternancia
gubernamental, aunque la contemple,
la valide y la haga posible. Su impulso,
si no es desviado o desacelerado, podrá llevamos a la tierra prometida de
la República de Leyes, pertinazmente
declarada y profetizada en estos años
inquietantes. Se trata entonces de una
alternancia institucional de gran calado, con efectos reordenadores de la vida social y alcance histórico, que rebasa por mucho la noción popular de la
transición y que va más allá del marcador cambiante de los partidos políticos en sus juegos de poder. -&amp;,,

Dialéctica de las desigualdades
Di,námica del desequilibrio territorial en México
G USTAVO

I acelerado crecimiento económico de México
hasta 1982 trajo como consecuencia una creciente desigualdad entre las diferentes regiones
del país, siendo el área metropolitana de la
Ciudad de México (AMCM) el polo central de la concentración de las actividades económicas y la población.
En esta dirección, se puede considerar que independientemente de los indicadores y el tipo de las unidades territoriales que se utilicen en el análisis, existe prácticamente
consenso en que las desigualdades regionales aumentaron
significativamente entre 1940 y 1970. Sin embargo, se tienen interpretaciones opuestas sobre lo ocurrido entre
1970-1980, pues algunos estudios muestran que estas disminuyeron en términos del PIB per-cápita estatal (Hernández, 1984:161; Gómez y Cortés, 1987:50; Osuna,
1990:26).' En el extremo opuesto, otros trabajos señalan
que las desigualdades aumentan en los setenta (Rarnirez,
1986:368; Pírez, 1981: 167 y Palacios, 1988: 183).2 Adicionalmente, poco se ha investigado sobre la dinámica de las
desigualdades de 1980 a la actualidad, más precisamente

E

BIBLIOGRAFÍA
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Porrúa
Aguilar, Luis F. ( 1998), "Gobernabilidad y democracia", en E.stheh
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Barcelona: Folio.

IBAYECIOBIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPUEMBRF·DICIEMBBf !999

La conclusión de Osuna es polémica pues incluso señala que el coeficiente de Gini de la distribución estatal del PIB per-cápita aumenta de 0.22 a 0.23, pero le resta validez a este hecho. Adicionalmente,
el número de estados en el estrato alto de ingreso se reduce de 5 a 3
Ylos del estrato bajo aumentan de 14 a 17, evidenciando más bien
un aumento en las desigualdades. Después analiza las disparidades
en el nivel de bienestar utilizando sencillos indicadores de educación
Ycaracterísticas de las viviendas, concluyendo que las desigualdades
entre los estados disminuyen. Esto, sin embargo, no es una demostración de la disminución de las desigualdades macroeconómicas regionales, sino de la extensión espacial de los satisfactores básicos.
2 &amp;tas diferencias surgen de problemas conceptuales de los diferentes
estudios referentes a las unidades de análisis (estados, regiones o ciudades), así como a las variables utiliz,adas (PIB total o per-cápita, sector industrial o todos sectores, etc.). Un comentario sobre estas diferencias puede verse en Garza y Rivera, 1995:49-50.

lRArEcmRIAS

I AÑO 1, NO. t I SfPDFMBRE·PICIEMBRE J999

GARZA

hasta 1995-1996, años en que existe información estadística para hacerlo.3
En el contexto anterior, el objetivo de este artículo es
analizar, en primer lugar, la dinámica de las desigualdades
regionales del PIB total entre 1970-1996, intentando determinar si en los últimos 1O años del período, caracterizados por la apertura comercial de México al comercio internacional, se pueden apreciar algunos indicios de modificación del patrón espacial prevaleciente. En segundo lugar, se estudia el crecimiento regional de la población urbana entre 1970-1995, así como su distribución por tamaño de ciudades. Esto último es especialmente importante considerando que en las postrimerías del segundo
milenio México es esencialmente una nación urbana,
transformación que ha ocurrido en la segunda parte del
siglo XX, siendo en el mundo urbano donde se reflejarán
en forma creciente las desigualdades espaciales.
Cabría aclarar, de inicio, que la prolongada crisis de
los ochenta influye en forma importante en la distribución
territorial de la producción, haciendo dificil saber si los
cambios en las desigualdades regionales son producto de
las políticas de desconcentración del Estado, de una inflexión del proceso concentrador en favor de las ciudades
medianas o las regiones atrasadas, o de la crisis misma. La
situación se toma más compleja si se agrega el posible impacto territorial de la apertura económica al comercio internacional aplicada desde entonces Y&gt; en especial, de la
3 En W1 estudio reciente se concluye que "...durante los años noventa
se acrecentarán aún más las disparidades regionales en el ingreso per

capita, para alcanzar en el año 2000 niveles superiores de desigualdad que los registrados en 1970..." ( Hemández, 1997:87). Sin embargo, los datos para 1995 y el año 2000 fueron estimados por el autor, por lo que habrá que considerar con cautela la conclusión.

63

�ÁMBll'O
Di.aléctica de las desigualda,des

ÁMBll'O
Di.alécti,ca, de las desigualdades

-O.O 1%; 3) finalmente, de 1990 a 1995, cuando la ecooo.
mía mexicana experimenta cierta recuperación, resuJtao.
do que entre 1990-1994 el PIB se eleva al 3.6% anu¡
aunque, con la crisis de 1995 en que se reduce al -6.2%,
la tasa de crecimiento anual entre 1990-1995 fue de soo
1.5 por ciento.

1. DINÁMICA DE LAS
DESIGUALDADES REGIONALE S

puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio de
América del Norte (TLC-AN) entre los Estados Unidos,
Canadá y México a partir de 1994. Con el fin de intentar
controlar estas posibles influencias en la distribución regional del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y de la
población, así como de la dinámica del sistema de ciudades, el análisis se desagrega en los siguientes tres subperíodos de la evolución económica reciente del país: 1) en
primer lugar, una década de prosperidad entre 19701980 cuando el PIB aumenta, en términos reales, a la elevada tasa anual de 6.6%;4 2) en segundo, la "década perdida" (1980-1990), cuando el PIB aumenta únicamente
al l. 7% anual, mientras que de 1982 a 1988 decreció al
4

64

En realidad el crecimiento se extiende hasta 1981 cuando el PIB
anual aumenta en 7.8%. La crisis del ápo de cambio ocurre en 1982,
con una reducción del PIB de -0.1%, y de -5.3% en 1983. En este
último año se inicia la política económica de apertura al comercio internacional Sin embargo, la información demográfica es para cada
diez años, por lo que el análisis de la distnbución de población considera que el periodo de crecimiento termina en 1980.

El desarrollo económico de México desde principios &lt;li
siglo XX se caracterizó por una creciente concentra001
económica y demográfica en el centro del país, cuyo ru
deo principal ha sido la Ciudad de México. En ténnim
del Producto Interno Bruto (PIB), se ha estimado qued
Distrito Federal y el Estado de México, absorbían 15.7'
del PIB en 1900, cifra que se eleva al 34.6% en!~
mientras que buena parte del resto del país experimeo!Ó.
al menos hasta 1970, claros rezagos con relación a las itgiones más dinámicas (Garza y Rivera, 1995:49). Intert'l1
en este apartado agregar nuevos elementos a los estudd
existentes para tratar de desentrañar la dinámica de lil
desigualdades regionales en los tres subperíodos consi&lt;krados.
Conforme a las participaciones del PIB por•
nes y entidades federativas entre 1970-1996 del cuadro l.
se puede observar que la región V, Centro-Este, en la aial
se localiza la Ciudad de México, eleva ligeramente su pr·
ticipación de 43.0% en 1970 a 43.3% en 1980, esto es,ell
la década de crecimiento económico elevado, para posreriormente reducirlo significativamente a 40.7% en 1988período de aguda crisis. Esto resulta del gran declive di
Distrito Federal, el cual no es del todo compensado pord
crecimiento del estado de México, el cual se debe fun&lt;bmentalmente a la expansión del área metropolitana de b
capital hacia los municipios linútrofes de dicha enticbl
Entre 1980-1988, sin embargo, el Distrito Federal y el estado de México reducen su participación en el PIB J]ll()J'
nal de 36.1 % al 32.8%, motivo por el cual la región pierlk
importancia relativa, a pesar de que las restantes entidad:!
JBAYECTQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 J SEPDEMBRE-DJCJEM~

que la confonnan, con la excepción de Puebla, elevan su
participación (véase el cuadro 1). En el periodo de recuperación económica (1988-1993), la región V crece al
42.4%, volviendo a caer en el crac de 1995 al 41.2%, evidenciando que más que una tendencia definitiva hacia
una mayor descentralización, la región pierde importancia
en las crisis económicas, que afectan especialmente a la
Ciudad de México por ser la más industrializada del país.
En síntesis, se puede decir que la región V reduce su participación en el PIB nacional del 43.0% al 41.3% entre
1970 y 1996, mientras que el Distrito Federal y el estado
de México lo hacen del 36.2% al 33.4%, que a pesar de
perder importancia en ese cuarto de siglo, continúa siendo la región que concentra una tercera parte de la producción nacional.
En el cuadro 1 se presentan los valores de las 8 regiones y las 32 entidades federales, y para no detallar los
cambios en la situación de cada una de estas, se puede sintetizar su dinámica diferencial mediante el cálculo de un
coeficiente de desigualdad que mide el grado de dispersión del PIB entre las entidades del país. 5
El coeficiente de dispersión es de 1.57 en 1970 y baja a 1.28 en 1988, señalando una reducción de las desigualdades del PIB entre las entidades del país. Sin embargo, en el período de recuperación relativa se eleva a
1.39 en 1993, para disminuir en 5 centésimas en 1996,
quedando prácticamente igual (véase el cuadro 1).6 Se ob5 Este estadígrafo incorpora una de las propiedades de la distnbución
de Poisson según la cual la media es igual a la desviación estándar, y
mientras más grande sea el valor del coeficiente mayores serán las
desiguaJdades regionales y estatales.
6

F.s importante mencionar que la serie del PIB por entidades federales no es enteramente comparable. La serie de 1970-1988 es de una
J)Ublicación del INEGI de 1996, mientras que la de 1993- 1996 corresponde a otra de 1999 (Véase las referencias en el cuadro 2). En
esta úláma se advierte que presentan diferencias conceptuales en la
COmposición de las ramas que conforman el producto, así como que
en la segunda fue pos1ble esámar los índices del aumento del volumen fisico de la producción, lo cual no se hizo en la primera, siendo
~ra pos¡ble deflactar con mayor precisión el PIB para tenerlo a preCJOs constantes de un año base. Para evitar esta dificultad en la coml)aración de ambas series, en este trabajo se utilizaron únicamente los
JlOrtentajes del PIB nacional que presentan las 32 entidades federa-

les.

IBAYEcroRJAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SfPDEMBRf-PICIEMBBE 1999

serva una tenue tendencia a reducir las elevadas desigualdades territoriales en México, pero se mantiene una alta
concentración en la región Centro-Este.
Interesa determinar qué entidades son las que ganan importancia económica en el país, principalmente en
el lapso 1988-1996, para contrastar el planteamiento de

Aunque ent:re 1970 y 1996 el
Distrito Federal y el estado de
México pierden importancia
relativa) siguen concentrando
una tercera parte de la
producción nacional
que con la apertura económica internacional: 1) La región
norteña será la más beneficiada por el impulso industrial
de las crecientes empresas maquiladoras; 2) los estados del
centro de México encaran grandes dificultades para reestructurar sus bases industriales, en especial la Ciudad de
México, pues parte de sus empresas se reubican en los estados circunvecinos, 3) el sur del país queda excluido de
la integración económica, excepto algunos puntos de
atractivo turístico (Hiernaux, 1995: 119-120).
En el período de 1970-1990 la región VID, Peninsular, elevó su participación en el PIB nacional en 121 %,
siendo la relativamente más dinámica. Esto se debe, en
buena medida, a que en 1970 sólo absorbía 1.7% del PIB
nacional, por lo que el explosivo crecimiento de Cancún
le imprimió un crecimiento de significación, logrando alcanzar 3.9% del PIB nacional en 1996. Le sigue en crecimiento relativo otra región rezagada, la VI o Sur, que eleva su participación del 4.8% al 5.3%, significando un aumento porcentual del 10%. En tercer y cuarto lugar, siguen la región Norte (TI) que eleva su participación en 8%

65

�ÁMBITO
Dialéctica de las desigualdades

ÁMBITO
Dialéctica de las desigualdades

y la Noreste (III) que lo hace en 4%. Las restantes 4 regiones ven dismimúr su participación relativa (cálculos

ro que tienden a estabilizarse. Aunque los estados norteños no manifiestan un crecimiento significativo de 1970

útil analizarlo incorporando a la ciudad como la más adecuada unidad del análisis territorial en un país predomi-

elaborados con la información del cuadro 1). Las 4 regio-

a 1996, seria conveniente centrar su análisis en el perío-

nantemente urbano.

nes que elevan su participación entre 1970-1996 (VIII,VI,

do 1993-1996, esto es, cuando podria esperarse un ma-

II y III), concentran 29.6% del PIB nacional en 1996, muy
por abajo del 41.6% de la región Centro-Este.

yor impacto de la liberalización comercial.
Los primeros cinco estados económicamente más

Según entidades, Quintana Roo incrementa en

dinámicos del trienio 1993-1996 son: Querétaro, Aguas-

639% su participación en todo el periodo, seguida por
Campeche, Querétaro, Aguascalientes y Baja California

calientes, Baja California Sur, Colima y Coahuila, sólo es-

Sur, con los valores que se muestran en el cuadro 1. Del
ordenamiento según magnitud porcentual de crecimiento de la participación en el PIB nacional de cada entidad
en el periodo 1970-1996, se desprenden dos conclusio-

te último fronterizo (véase el cuadro 1). Sin embargo,
dentro de los 1Oprimeros se agregan Baja California,Tamaulipas y Sonora, teniendo un total de cuatro en ese grupo, cuando entre 1970-1996 sólo estuvo uno. Adicional-

gión II, Norte, con 12.2% y 11.0% de los valores referidos.
El resto de las regiones representan entre 2.3% (VIII, Peninsular) y 10.9% (VI, Sur) de la población total del país.

En 1995, al final del período estudiado, la región V
se mantiene en primer lugar al alcanzar 30.5 y 22.9 millo-

2, LA CON CEN TRACI ÓN
METROPOL ITANA

nes de población total y urbana, las cuales representan
33.5% y 39.4% de los totales nacionales (véase el cuadro
3). Esto es, en el cuarto de siglo transcurrido la región

Con el fin de aclarar la dialéctica de la alta concentración
del proceso de urbanización en México, en esta sección se
analiza la dinámica del crecimiento de la población al nivel regional y del sistema de ciudades según los tres subperiodos utilizados, con el propósito de determinar si exis-

Centro-Este eleva ligeramente su participación demográfica nacional, aunque reduce significativamente la urbana
ante la mayor velocidad del proceso de urbanización de las
restantes. La Centro-Oeste continúa en segundo sitio, dis-

ten cambios significativos en la concentración territorial

minuyendo ligeramente su porcentaje en la población total al 17.1 %, pero aumenta el de la urbana al 17.6%. Con-

de la población total y la urbana, especialmente dentro de

tra lo que sería de esperar, la Norte, aunque se mantiene

México, esto es, las entidades que circundan al área me-

junto disminuyen su participación en el PIB nacional entre 1970-1988 del 21.1 % al 20.6%, pero la incrementan de

las grandes ciudades que constituyen los pilares funda-

en tercer lugar, reduce su importancia relativa en la po-

tropolitana de la Ciudad de México, aunque el Distrito

21.4% al 22.2% entre 1993-1996 (véase el cuadro 2). En

mentales de la estructuración del espacio nacional.

blación total nacional al 10.9% (perdiendo 1.3 unidades

Federal, por extender su área metropolitana hacia el último de ellos, pierde lógicamente importancia; 2) los seis

este trienio, las entidades con mayor crecimiento relativo

nes básicas: 1) en los 1O estados con mayor aumento se
encuentran Querétaro, Tiaxcala, Morelos y el estado de

estados con frontera con los Estados Unidos, se encuentran en los rangos 10, 14, 15, 19, 25
y 28, según dicho incremento (los in-

crementos de los porcentajes se calcularon con los valores del cuadro 1).
Se puede concluir inequívocamente
que la reducción parcial de las desigualdades observada en todo el periodo estudiado, que no la eliminación
del patrón concentrador, tiende a dirigirse en buena medida a los estados
aledaños a la zona metropolitana, iniciando la formación de un nuevo
ámbito de concentración de corte
megalopolitano, como se verá en el
siguiente inciso. Otros estados beneficiados son Quintana Roo y Campeche, pero esto se debe a su muy
baja base económica inicial y a que
presentaron actividades muy dinámicas de corte turistico (Cancún) y
petrolero (sonda de Campeche), pe-

66

mente, considerando los seis estados fronterizos agrupados en las tres regiones norteñas, se observa que en con-

fueron Chihuahua, Baja California y Tamaulipas, resultando Nuevo León la que menos crece, aunque duplica la

Durante el periodo
estudiado) la
reducción parcial de
las desigualdades
tiende a iniciar la
conformación de
una nueva
concentración de
corte megalopolitano

porcentuales) y al 10.8% la urbana.Aún ene! lustro 1990-

a. La desigual distribuciim regumal de la -poblacwn
La distribución demográfica en el territorio es una

1995, donde se supone la existencia de un mayor dinamismo en la frontera norte por el auge maquilador y el

importancia económica de las restantes.

variable que refleja los cambios ocurridos en las desigualdades económicas regionales. Dado el fuerte vínculo de

impacto de la apertura comercial del país, la región Norte

La influencia de los cambios en
las estructuras ~onómicas sobre la

los movimientos de población con la dinámica económica

población total del país del 11.1 % en 1990 al 10.9% en
1995 (porcentajes calculados con la información del cua-

pierde importancia relativa al bajar su participación en la

distribución territorial de producción

diferencial entre las regiones, aquellas que elevan su participación en la población total -debido fundamentalmente

dro 3). Como la región tiene sólo dos estados fronterizos,

y población se manifiestan en el largo

a la atracción de migrantes- seguramente presentan ma-

convendría observar la situación individual de los 6 que

plazo, pues la urbanización que rige
dicha distribución es un proceso que

yor crecimiento económico relativo.

colindan con los Estados Unidos.
Baja California aumenta notablemente su participa-

sigue una tendencia secular. Es, por

En el cuarto de siglo transcurrido entre 1970 y
1995, no se observa ninguna modificación sustantiva en la

ende, verdaderamente prematuro eva-

distribución de la población total y urbana en las ocho re-

2.7% en 1970 al 2.3% y 3 .1 % en 1995 (porcentajes calcu-

giones utilizadas. En 1970 la región más poblada del país
fue la V, Centro-Este, que concentraba 15.9 millones de

lados con la información del cuadro 3). Sonora mantiene
en 2.3% su porcentaje en la población total y reduce ligeramente el de la urbana de 2. 7% a 2.6%, por lo que no cre-

norteamericano, pero del análisis de la

habitantes de los cuales 10.9 eran urbanos, absorbiendo
33.0"lo y 45.7% de la población total y la urbana del país,

distribución del PIB por regiones Y
entidades entre 1970-1996 no se des-

respectivamente (véase el cuadro 3; los porcentajes se obtienen de los valores absolutos del cuadro) . Le seguía la re-

1970 a 2.4% en 1995, manteniéndose prácticamente en la
misma situación relativa, al igual que con la población ur-

prende ningún cambio significativo.

gión Centro-Oeste (IV) con 8.5 y 3.5 millones de perso-

bana. Chihuahua pierde importancia al bajar de 3.3% a

Para profundizar en la naturaleza Y
perspectivas del patrón espacial pre-

nas totales y urbanas, que representaban 17 .5% y 14.7%
de los valores nacionales correspondientes. Estas dos re-

sa de 3.8% a 3.9%&gt;, significando que el crecimiento maqui-

valeciente en México, lo que permitirá explicar el hecho anterior, será muy

giones tenían, por tanto, 50.5% y 60.4% de la población
total y urbana nacional. En tercer lugar, se encuentra la re-

luar el impacto territorial del proceso
de apertura de la economía mexicana
y su creciente integración al bloque

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 i SEPDEMBRE-P!CJEMBBE 1~

lilAYECmRlAS

l AÑO 1, NO, 1 1 SFPTIEMBBE-PtCtEMBRE 1999

ción en la población total y urbana nacional del 1.8% y

ce. Coahuila pasa de 2.3% de la población total nacional en

3.1% en todo el período, aunque en población urbana palador de Ciudad Juárez es insuficiente para elevar la importancia de la entidad Tamaulipas, que tiene a las ciuda-

67

�ÁMBITO
Dialéctica de las desigualdades

ÁMBITO
Dialéctica de las desigualdmJes

des fronterizas de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros,
reduce su importancia demográfica nacional del 3.0% al
2.8% entre 1970-1995, resultando que en el último lustro
considerado sólo logra mantener su misma participación.
Finalmente, Nuevo León, que no tiene en verdad ninguna
ciudad fronteriza y sólo colinda con una pequeña franja
con los Estados Unidos, entre 1970 y 1995 logra aumentar su importancia demográfica del 3.5% al 3.9%&gt; y del
5.1 % al 5.5% en la población total y urbana nacional. En
conjunto, entre 1970 y 1990 los seis estados fronterizos
mantienen su participación en la población total nacional
en 16.3%, bajando la urbana de 22.1% al 21.1%, observando un ligero aumento entre 1990-1995 con 16.7% de

Será necesario esperar la
evolución de la economía
nacional y las perspectivas de
la integración económica con
/,os Estados Unidos para poder
visualizar /,os posibles cambios
en la ocupación del territorio
mexicano en las primeras dos
décadas del sig/,o XXI
la población total nacional en el último año y de 22. l % de
la urbana, esto es, la misma cifra que 25 años atrás (cálculos obtenidos con la información del cuadro 3).
En síntesis, en el cuarto de siglo transcurrido entre
1970-1995 no se observan modificaciones significativas
en la distribución de la población total nacional, elevando

68

ligeramente su participación la región Centro-Este. Los
seis estados fronterizos, por su parte, mantienen su importancia entre 1970 y 1990, para aumentar moderadamente al 16.7% en 1995. De esta suerte, la modificación
pronosticada en la distribución territorial de la población
a favor del norte de México y en contra de la región central no se ha evidenciado hasta 1995, existiendo un claro
paralelismo con la situación de la distribución del PIB regional, tal como se vio en el inciso anterior. Considerando
que las transformaciones en la distribución espacial de la
población se manifiestan muy lentamente, será necesario
esperar la evolución futura de la economía nacional y las
perspectivas de la integración económica con los Estada.
Unidos para poder visualizar las posibles modificaciones
en la ocupación del territorio mexicano durante las primeras dos décadas del siglo XXI.
b. La, concentración urbana

México se constituye en un país esencialmente urbano a partir de los años ochenta, por lo que la organiz.ación del espacio nacional dependerá cada vez más de la dinámica demográfica y económica que presenten sus ciudades, por lo que otra dimensión para entender la dialéctica de las desigualdades territoriales la constituye la ever
lución que sigue la jerarquía urbana nacional.
Concentraciim metropolitana preeminente, 1970-1980.
En 1970 la población urbana total de México era de 23.8
millones, estando distribuida en 166 ciudades (defini~
como aquellas localidades de más de 15 mil habitantes).
El grado de urbanización, esto es, el porcentaje de población urbana respecto a la población total, era de 49.4%,
significando que el país se dividía entre una mitad rural
tradicional y otra urbana más moderna. Con el propósito
de analizar el nivel de concentración en el sistema de ciudades, estas se dividirán en tres grupos según número de
habitantes: 1) ciudades pequeñas de 15 a 50 mil; 2) ciudades medias de 50 a 500 mil; y 3) ciudades grandes 0
metrópolis, de 500 mil y más. El sistema urbano en 1970
se caracterizó por una elevada concentración de población
en las 4 metrópolis de más de 500 mil personas (Ciudad
de México, Guadalajara, Monterrey y Puebla), que en
TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRE-DICIFMBRE..1299

conjunto absorbían 52.0% de la población urbana total (véase el cuadro
4). El sistema de ciudades existente
era altamente preeminente o rnacrocefálico, al tener la Ciudad de México
9.1 millones de personas, que representaban 38.1 % de la población urbana del país y le permitían ser 6 veces
mayor que Guadalajara, la ciudad que
le seguía en tamaño.
El fin del periodo de auge económico culmina en 1980 con un país
más urbano, donde 37.6 millones de
mexicanos (56.2% de la población total) viven en un sistema de 219 ciudades. Puebla se incorpora a las ciudades de más de 1 millón de habitantes
y surgen cuatro con más de 500 mil,
haciendo que el estrato de metrópolis
eleve su importancia dentro de la población urbana nacional al 58.1 %,
mientras que las de más de un millón lo hacen al 51.3%
(véase el cuadro 4).
Se tiene, por tanto, que el crecimiento acelerado de
la econonúa mexicana entre 1970-1980 ocurre con un
significativo proceso de concentración en unas cuantas
metrópolis del país, entre la que destaca con mucho la
Ciudad de México, que en 1980 alcanza 13 millones de
habitantes. Sin embargo, aunque se mantiene claramente
el carácter preeminente del sistema urbano, ésta última reduce a 5.7 veces la diferencia que la separa de Guadalajara
YPresenta una tasa de crecimiento menor que el resto de
las metrópolis.
Es incuestionable que en la medida que prosiga el
elevado crecimiento absoluto y relativo de la población urbana nacional, ésta tenderá a establecerse en un mayor número de opciones que ofrece un sistema urbano en exP8nsión, pero esto no implicará necesariamente el tránsito hacia una jerarquía urbana más equilibrada, sino podría
SÍgnificar el cambio de la concentración de una a unas
cuantas metrópolis, así como la emergencia de nuevos
IRAYEcmR¡AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-DICIFMBRE 1999

ámbitos de concentración de tipo megalopolitano o de regiones urbanas
policéntricas.
El impacto territurial de la crisis,
1980-1990. En 1990 la población urbana nacional es de 49.6 millones de
personas, el grado de urbanización
avanza al 60.8% y las ciudades son
309; esto es, con o sin crisis, la urbanización del país aparentemente no se
detiene. 7 Sin embargo, en el cuadro 4
existen dos porcentajes que reflejan
indefectiblemente el impacto espacial
de la crisis: 1) la tasa de urbanización
es de únicamente 0.8%, la más baja
del periodo considerado y en todo el
siglo X:X.;8 2) la participación de las
ciudades con más de un millón de habitantes disminuye al 45.0%. Como
resultado de esto último las ciudades
pequeñas elevan ligeramente su participación del 10.4% al 10.8% de la población urbana total,
a la vez que las de 500 mil a 1 millón aumentan de 4 a 12
y su participación avanza hasta el 16.3 por ciento.
Estas evidencias estadísticas explican que algunos especialistas hayan concluido que en los años ochenta se presenta un punto de inflexión que invierte la ten7

La "década perdida" de los años ochenta cubre más precisamente el
lapso entre 1982-1988, pero por restricciones de las estadísticas demográficas disponibles se considera el cambio experimentado en el
sistema de ciudades en toda la década.

8

En años anteriores a los considerados en este trabajo la tasa de urbanización, esto es, el incremento medio anual del grado de urbanización, fue de: 1.4% en 1900-1910; de 2.4 % en 1910-1921; de 2.7%
en 1921-1930; de 1.8"/4 de 1930-1940; de 3.7% en 1940-1950; de
2.9% entre 1950-1960 y de 2.4% entre 1960-1970 (véase Unikel,
Ruiz, Garza, 1976:34).

69

�ÁMBITO
Dioléctua de Úls desigualdades

dencia anterior hacia la concentración e inicia un proceso
de crecimiento urbano más uniforme, en que las ciudades
medianas y pequeñas adquieren mayor importancia (véase Agtrilar, Graizbord, Sánchez, 1996; Aguilar y Rodríguez, 1995; Consejo Nacional de Población, 1994; Arroyo, 1993; Graizbord, 1988; Ruiz, 1994; Navarrete y Vera,
1994; Lemus, 1994). Se considera que la conclusión es
verdaderamente prematura por una serie de razones. Una
de ellas es que no se trata de un proceso de descentralización en alguna medida espontáneo, sino de un cambio en
el ámbito de la concentración hacia conglomerados megalopolitanos y regiones urbanas policéntricas (véase el
conjunto de razones en Garza, 1999:278).

ÁMBITO
Dioléctú:a de Úls desigualdades

En los años ochenta el área metropolitana de b
Ciudad de México se funde con la de Toluca, conformando una megalópolis. Ésta se encuentra en una etapa d!
evolución inicial, pues su desarrollo completo llevará décadas o aún siglos, pero entre 1980 y 1990 elevó su poli¡.
ción de 13.6 a 16.1 millones (suma de Ciudad de Méxioo
yToluca). Como conjunto de dos ciudades, sin em~
pierde importancia relativa, pero se estima que en la memda que se le anexen Cuernavaca, Puebla, Cuautla, Pachuca
y Querétaro, hacia mediados del siglo XXI concentrará a.
rededor de 50 millones de personas que representarím
40% de la población urbana nacional (Garza, 1998).
La circunstancia de que las metrópolis de más d:
500 mil habitantes avancen al 61.3% del total urbano eu
1990, muestra cierta tendencia al cambio de concentración de una a varias áreas metropolitanas. Así, considerando las 16 ciudades que en 1990 se encontraban en este rango, se observa que aunque Puebla, Toluca y Querétaro pertenecen a la megalópolis de la Ciudad de Méxiro,
dos más se localizan en la linea fronteriza con los &amp;ta&lt;b
Unidos (Tijuana y Ciudad Juárez) y Monterrey,Torreoo,
Chihuahua y Tampico están en estados fronterizos. &amp;tal
urbes podrían ser contrapesos del conglomerado megaJo.
politano en el largo plazo, pero Tijuana y Ciudad Juán2
son ciudades aisladas del sistema urbano nacional -aunque subordinadas, la primera, a la megalópolis norteanxricana de California y la segunda a El Paso, Texas-, quedando como conglomerados de significación Monterrey,
como centro del subsistema de ciudades del noreste, Y
Guadalajara, para el caso de las ciudades del Bajío. Al plrecer, se tendería a mantener la hegemonía indiscuubled:
la megalópolis de la Ciudad de México, balanceada porb
región del Bajío y el subsistema urbano de Monterrey,a9
como por algunas ciudades fronterizas y turísticas aisladas. Esta tendencia parece confirmarse con el análisis dd
primer quinquenio de los años noventa.

Concentraciim policéntrica y apertura al comercio ¡,,.
ternacional, 1990-1995. En 1995, después de la relarivatecuperación económica experimentada entre 1989-199-li
el número de ciudades se eleva a 348 con una poblacial

70

TRAVECTQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-QICIEMBRLlfl

total de 58. 7 millones de personas, aumentando el grado
de urbanización al 64.4% y la tasa a 1.2% (véase el cuadro
4). La población total del país crece de 81.2 a 91.2 millones, y de los 1O nuevos millones de habitantes 9 .1 se ubican en las ciudades, por lo que 91 % de la expansión demográfica ocurre en el México urbano.
Las ciudades pequeñas crecen a 239 y absorben 0.7
millones; las intermedias aumentan ligeramente a 85, pero reducen ligeramente su población en -0.8 millones,
mientras que las metrópolis pasan a 24 y aumentan su población total en 9.3 millones de habitantes. El porcentaje
de estas últimas se eleva a 67.8%, mientras que en las intennedias se desploma a 22.0%, y en las pequeñas disminuye ligeramente a 10.2% (véase el cuadro 4). De esta
suerte, entre 1990 y 1995 el desarrollo urbano de México
ocurrió básicamente en las 24 metrópolis existentes, consolidando el patrón de concentración policéntrico.
La concentración policéntrica avanza al aumentar a
6el número de grandes ciudades con más de un millón de
habitantes en 1995. Cabría señalar que el área metropolitana de la Ciudad de México eleva su tasa de crecimiento
al 1.9% anual, consolidándose como centro megalopolitano con 17.9 millones de habitantes en 1995 (suma de
Ciudad de México yToluca).
La dinámica de las 24 metrópolis confirma el escenario observado en la década anterior. En primer lugar,
Tiiuana y Ciudad Juárez presentan las mayores tasas de
9 La situación del sistema bancario evidencia este hecho. En el momento de su privatización realizada entre el 7 de junio de 1991 y el
3 deiulio de 1992 por el "Comité de Desincorporación Bancaria" todos eran mexicanos (véase Ortiz Martínez, Guillermo, 1994:269 y
335). Cinco años después, a principios de 1998, de los 34 bancos
existentes 19 son cien por ciento extranjeros, 4 mixtos y 11 mexicanos (Refenna, "Templo Mayor", 28 de febrero de 1998). Igualmente
en el sector de manufacturas y el comercial "un torrente de empresas mexicanas ha pasado a manos de extranjeros", como señala
CraigTorres, de TheWallStreetJourna.lAmericas (Reforma, martes 30
de septiembre de 1997). Solamente en el mes de junio y julio de 1997
se seiiala que BAT Industries de Inglaterra asumió el conrrol de Ci~ La Moderna, en una operación de USS 1,500 millones; Philip Morris aumentó su participación del 29% al 50% de La Tabacalera Mexicana invirúendo US$400 millones; Procter &amp; Gamble
compró Loreto y Peña Pobre, productora de bienes de consumo, por
ÜS$17Q millones; BelJ Atlantic se transformó en el principal acciollJSta del grupo de telefonía celular Iusacell, S.A, mediante una in-

IRAYEcmRIM

I AÑQ 1, NO. t I SfPDfMBRE-PICJEMBRE J999

crecimiento gracias a su articulación como enclaves maquiladores a la megalópolis californiana, pero como ciudades aisladas del sistema urbano nacional. Con el rango
3, 4 y 7 según tasa de crecimiento, en segundo lugar, le siguen Cuernavaca, Querétaro y Toluca, ésta ultima parte
de la megalópolis de la Ciudad de México y las otras dos
en proceso de integrarse. En tercer lugar, también
Aguascalientes y León, que forman parte de la región policéntrica del occidente con centro en Guadalajara, presentan un acelerado crecimiento. Finalmente, Saltillo observa una tasa de 3.3% y se articula en el noreste con
Monterrey, quien a su vez la eleva al 2.7% en 1990-1995.
La inserción de México en el proceso de globalización económica mundial en la última década produjo rápidos cambios en la estructura de la economía nacional,
en la centralización del capital, y en la propiedad de las
empresas que se transforman aceleradamente en extranjeras.9 El impacto de esta metamorfosis económica no modifica de manera tan notable al patrón concentrador prevaleciente, manteniéndose la dialéctica de las desigualdades regionales y la consolidación de una organización espacial con tres regiones policéntricas hegemónicas: la megalópolis de la Ciudad de México; el occidente con centro
en Guadalajara, y el noreste con Monterrey como núcleo
principal.
La relación entre el desarrollo económico y la urbanización ha sido clarame11,te demostrada. Es posible espeversión de USSl,000 millones; Wal-Mart Stores adquiere el control
de Cifra, S.A, la cadena de supermercados más grande del país en
un negocio valorado en US $1,000 millones; entre otros ejemplos
que evidencian nítidamente la acelerada desnacionalización del aparato productivo de México. En ténninos generales, el Atlas del Banco
Mundial, 1997, señala que el producto nacional bruto per cápita en
México es de USS3,320, mienitas el producto interno bruto per cápita es de US$6,400, lo que significa que sólo S1.8% del producto es
de nacionales (La.Jornada, 29 de diciembre de 1997:22, Reporte EwnómiaJ). Sin embargo, las cuenras nacionales de México señalan que
para 1993 el ingreso nacional constituye 79.0% del producto interno
bruto (Véase Cortés, Femando, 1997: 207).

71

�ÁMBITO
Di,al,éctica de las desigualdades

ÁMBITO
Di,al,éctica de las desigualdades

rar, por tanto, que el anterior proceso de concentración de

vicios de 112 ciudades entre 1986 y 1993.'º

población en tres regiones urbanas policéntricas sea el resultado de la aglomeración territorial del proceso produc-

El PIB industrial, comercial y de servicios de las 112
ciudades consideradas absorben 91.3% del valor nacioml
en esos sectores, los cuales representan 76.6% del PIB total, por lo que alrededor del 70% de la economía nacioml
la concentran dichas ciudades. Tal es su importancia yb
necesidad de ampliar el conocimiento de su dinámica y

tivo en las manufacturas, comercio y servicios, principalmente. En el siguiente inciso se presenta la distribución del
Producto Bruto Interno (PIB) por ciudades con el fin de

La concentración de población

en tres regiones policéntricas es
resultado de la aglomeración
territorial en las manufactu.
ras, comercio y servicios,
principalmente

estructura macroeconómica.

En 1986 la C iudad de México concentraba 39.2%
del PIB total (de los tres sectores considerados), 39.0%&lt;kl
industrial, 36.4% del comercial y 46.2% de los servicioo.~
a estos porcentajes se agregan los de las cuatro ciudades
que le siguen en importancia (Monterrey, Guadalajara,
Toluca y Puebla), se tiene que representan 56.8% delPIB
total y 59.0%, 51.2% y 60.1% de los tres sectores, respectivamente (cálculos elaborados con el cuadro 5). Agregando las 9 ciudades con un PIB entre 1-2%, alcanzan 67.5"

dro 5). Adicionalmente, agregando las 10 ciudades con
PIB entre 1-2%, las 15 en su conjunto lo elevan a 68.2%,
esto es, 0.7 de punto p orcentual m ás que en 1986. Impor-

3. CONCLUSIONES:
CONCENTRACIÓN POLICÉNTRICA EN
LA GLOBALIZACIÓN

ta destacar que este conjunto de ciudades reduce su PIB

industrial de 73.2% en 1986 al 68. 7% en 1993, núentras
que lo elevan en comercio del 57 .8% al 64.3% y en servi-

En principio, se podría pensar que los ajustes macroeco-

cios del 65.4% al 71.4% (cálculos con la información del
cuadro 5).
Para todo el conjunto de las 112 ciudades se tiene
un coeficiente de variación de 4. 73 en 1986 y de 4.39 en

pueden afectar de manera notable al sistema urbano,

nacionalmente competitivos (Harris, 1996:2-3). Esto de-

1993, indicando cierta tendencia a la reducción de las des-

penderá de la rapidez en modernizar y diversificar sus ac-

nómicos y la inserción de los países en la economía global
puesto que no todas las ciudades tienen las mismas posibilidades de constituirse en centros de producción inter-

igualdades económicas entre las ciudades en ese lapso. Sin

tividades económicas, su localización geográfica, el nivel

embargo, este acercamiento se debe únicamente a la des-

de desarrollo de factor empresarial y del mercado de tra-

centralización observada en las manufacturas, puesto que

bajo, su capacidad de generar y aplicar investigación tec-

el coeficiente para el comercio crece ligeramente de 4.37
a 4.38 y en servicios de 4.26 a 4.37 entre 1986 y 1993
(véase el cuadro 5).

nológica de vanguardia, la flexibilidad y eficiencia del aparato gubernamental, entre otros elementos. Con estas consideraciones en mente, el análisis de la dinámica del siste-

del PIB total, es decir, que 15 ciudades se constituyen ffl
los pilares fundamentales de la econ omía nacional. Las97

Existe, p or tanto, simultáneamente una reducción y

ma de ciudades mexicanas entre 1960-1995 permite vi-

un aumento de las diferencias económicas en el sistema

ciudades restantes cuentan con una base económica muy

umano nacional dependiendo de qué sectores se conside-

sualizar sus tendencias probables en el marco de la globalización.

limitada; localidades como Nuevo Laredo, Durango Y~

ren, pero de cualquier forma persiste una superconcen-

agregar otra variable fundamental en el liflálisis de las dis-

xaca apenas representan 0.3%, 0.3% y 0.2% del produc&amp;J

ttación económica en las cinco principales metrópolis del

paridades espaciales.

de los tres sectores.
En 1993, siete años después, el PIB total de b

país Y, en especial, en la Ciudad d e M éxico, las cuales en
1993 concentran 55.1% del PIB nacional en manufactu-

rico dentro del cual se van entretejiendo los determinantes

c. Superconcentración terciaria en el sistema de ciudades,
1985-1993
La investigación de las desigualdades territoriales en

Ciudad de México baja a 36. 9% debido a la reduccióo
de las manufacturas a 32.2%, pues el comercio y los ser·

ras, comercio y servicios. D e esta suerte, ocurre una signíficativa desconcentración en las manufacturas, pero en las

y la población, entre los que destacan la distribución de los

vicios aumentan a 36.7% y 47.1%. Así, emerge unasu-

actividades comerciales y de servicios se observa un pro-

productivo y distributivo de mercancías, las políticas ur-

México se ha realizado básicamente por regiones y entidades, pero ante la creciente hegem onía económica y de-

perconcentración en los servicios, pues únicamente b

ceso concentrador. En la medida que el país se incorpore

capital produce casi la mitad del total nacional en dichl

a la revolución de los servicios que han experimentando

banas y regionales establecidas, la distribución de la inversión pública, la tendencia y fluctuaciones de la actividad

mográfica del sector urbano, la ciudad se constituye en la
unidad de análisis básica para entender la evolución de las

sector.
Una situación semejante ocurre si se con sideranl:11

los Países desarrollados durante la segunda mitad del siglo
XX, Yque seguramente se continuará en el XXI, se ten-

económica del país, las estrategias de las corporaciones
multinacionales y, en general, las tendencias de los merca-

desigualdades. Sólo se conoce un estudio sobre las disparidades por ciudades, realizado con una estimación del PIB

cinco principales urbes, pues su PIB total se reduce 1
55.1 %, mientras que el comercial aumenta al 53.6%yd

dos financieros internacionales, así como los procesos globales dentro de los cuales se inscribe la nación. En este tra-

para los años de 1970 y 1990, en el se concluye que las

de servicios a 62.1% (cálculos con la irúormación del aJt

derá a fortalecer la tendencia del sistema nacional de ciudades hacia un patrón concentrador en unas pocas metrópolis."

1O La información utilizada es la de los censos económicos, por lo qt
difiere de la estimación del PIB urbano realizada por Gana YRÍ\61
con base en las cuentas nacionales y la Población Económ.icaDJd'
Activa de las ciudades. Adicionalmente, el periodo utilizado en f!1l
apartado es más corto, pero cubre los años más recientes. Sin fllt
bargo, habra, que esperar los resultados de los censos ecoaou"""':
1999, que aparecerán en el año 2000, para analizar el posiblell'
pacto de la globalización.

11 De los 28.2 mil millones de dólares de inversión extranjera directa en
México entre 1994 y 1997, el 62.00/4 se concentró en el Distrito
Federal Y4.0% ea el Estado de México. Nuevo león captó 12.6%, por
lo que estas tres entidades absorben 78.6% de dicha inversión
(Reforma, 12 de enero de 1998, Negocios, 9A). A esto se puede
~ que del total de 273 empresas japonesas establecidas en
Mexico, 52.7% se localizan en el Distrito Federal y 8.1% en el Estado
de México, esto es, prácticamente el AMCM concentra el 60.6% de

La dinámica de las desigualdades regionales constituye, de inicio, la resultante de un complejo proceso históde la localización territorial de las actividades económicas
recursos naturales, el desarrollo tecnológico en el proceso

bajo se incorpora a la ciudad como unidad de análisis adi-

desigualdades urbanas entre 1970-1990 se reducen en el
sector manufacturero, mientras que aumentan en el com ercio y los servicios, resultando en una mayor concentración general en el sistema de 125 ciudades consideradas (Garza y Rivera, 1995: 56-57). Con objeto de avanzar
en esta linea de investigación, en este apartado se compara la evolución del PIB manufacturero, comercial y de ser-

72

--~

JBAYECJQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 ! SEPIJEMBRE·DICJEMBBE.,ISI

IIAYEcmR).A!¡ 1 AÑO 1, NO, 1 j SEPDEMBRE·QICIEMBRE 1999

la inversión japonesa en el país (El Fmanciero, jueves 25 de Febrero
de l 999:23A). Esta tendencia a la elevada concentración en el área
central de México se mantendrá inexorablemente en el futuro previsible.

73

�ÁMBrJO
Dialéctica de Úls desi,gualdades

ÁMBrro
Dialéctica de úis desi,gualdades

naJes para poder explotar su mayor cercanía con los Esta-

cional a la tradicional utilización de regiones, entidades federativas y municipios, intentando aislar el impacto de las
fluctuaciones económicas mediante la periodización utilizada. Se está consciente que la dialécúca de las desigualdades espaciales se tiene que estudiar en el largo plazo, y
que es muy prematuro vislumbrar el impacto territorial
que implicará la apertura de la economía mexicana al
mercado mundial.
Sea como fuere, se puede decir que se observa una
tenue reducción de las elevadas desigualdades regionales
en México en el periodo 1970- 1996, pero aún persiste un
patrón de elevada concentración pues se mantiene ,yo tercio de la producción nacional en la región Centro-Este,
cuya urbe principal es la Ciudad de México. De la parúcipación en el PIB nacional de cada entidad en dicho periodo, se desprenden dos conclusiones básicas: 1) en los
1Oestados con mayor aumento se encuentran Querétaro,
1laxcala, Morelos y el estado de México, esto es, las entidades que circundan al área metropolitana de la Ciudad
de México, aunque el Distrito Federal, por extender su te74

jido urbano hacia los municipios mexiquenses, pierde naturalmente importancia; 2) los seis estados fronterizos con
los Estados Unidos, se encuentran en los rangos 10, 14,
15, 19, 25 y 28, según dicho incre~ento. Se puede concluir inequívocamente que la reducción parcial de las desigualdades observada en todo el periodo estudiado, queno
la eliminación del patrón concentrador, tiende a dirigirse
en buena medida a los estados aledaños al área metropolitana, iniciando la formación de un nuevo ámbito de concentración de corte megalopolitano.
Sin embargo, aunque los seis estados fronte~
disminuyen su parúcipación en el PIB nacional entte
1970-1988 del 21 .1% al 20.6%, la incrementan de 21.4%
al 22.2% entre 1993-1996, evidenciando la posibilidad de
acelerar su crecimiento. Sin embargo, ante la paulatína
desaparición de las ventajas de la industria maquiladora en
la medida que avanza la desgravación arancelaria en d
marco del Tratado de Libre Comercio y la práctica eliminación de dicho régimen en el año 2001, los estados de la
frontera tendrán que desarrollar nuevos factores locacioTRAYECTORIAS

j AÑO1, No. 1 1 SEPDEMBRE-QlfJFMBRf.1999

dos Unidos y Canadá.
Es, por ende, verdaderamente prematuro evaluar el
impacto territorial del proceso de apertura de la economía
mexicana y su creciente integración al bloque norteamericano, pero del análisis de la distribución del PIB por regiones y entidades entre 1970-1996 no se desprende ningún impacto significativo a fines del siglo XX.
Considerando las ciudades como unidades de análisis de las disparidades territoriales, se concluye que entre
1960 y 1995 ocurre una clara evolución de un sistema urbano preeminente hacia una concentración policéntrica
de cinco metrópolis de más de un millón de personas, altamente interrelacionadas con un conglomerado megalopolitano incipiente que se consolidará durante todo el siglo XXI. Las únicas ciudades con posibilidades reales de
competir con la megalópolis de la Ciudad de México son
Guadalajara y Monterrey. Como esta última ciudad es
también la más importante del "corredor del Tratado de
libre Comercio", que conecta la interestatal 35 de los Estados Unidos con la Ciudad de México, es probable que
en las próximas décadas constituya uno de los polos más
dinámicos, en conjunto con las ciudades de su subsistema:
Saltillo, Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros.
El análisis del PIB de las 112 ciudades entre 1986 y
1993 parece apoyar la tendencia hacia la concentración
metropolitana. Así, se observó que existe una reducción
de las diferencias económicas entre las ciudades en las manufacturas, pero una mayor desigualdad en comercio y
servicios, persistiendo la superconcentración económica
en las cinco principales metrópolis del país y, en especial,
en la Ciudad de México, las cuales en 1993 concentran
55.1% del PIB nacional en los tres sectores. En la medida
que México avance hacia la revolución terciaria ocurrida
en los países desarrollados desde mediados del viejo siglo
XX, Yque continuará indefectiblemente en el nuevo XXI,
se tenderá a consolidar el patrón concentrador en alrededor de cinco metrópolis.
:Esta tendencia será influenciada por las políticas de
los correspondientes gobiernos estatales, así como por la
capacidad del gobierno federal de diseñar un paradigma
IBAYEl:me!AS

! AÑO 1, NO. 1 1SEPTIFMBRE-DJCIEMBRE 1999

territorial que sirva de soporte a las empresas para que aspiren a ser competitivas dentro del escenario de la globalización económica en que el país se ha aventurado.
Bajo el enfoque neoliberal, sin embargo, la tendencia hacia un sistema de ciudades dominado por unas
cuantas metrópolis se acentuará, lo cual será acelerado por
la generalización de un enfoque de mercado sin políticas
urbanas propiamente dichas. De hecho, en los años noventa el gobierno federal renunció a conducir la planeación urbana nacional considerando que el mercado tiene
la capacidad de asignar los distintos usos de la tierra y de
construir la infraestructura necesaria, delegando a los gobiernos estatales y municipales la elaboración y ejecución

Bajo el enfoque neoliberal la
tendencia hacia un sistema de
ciudades dominado por unas
cuantas metrópolis se
acentuará) lo cual será
acelerado por la
generalización de un enfoque
de mercado sin políticas
urbanas propiamente dichas
de los planes de sus correspondientes jurisdicciones.
Se considera que esta estrategia es errada y conducirá a una disfuncionalidad del sistema de ciudades y al
aumento de las disparidades regionales que impedirán retomar el desarrollo económico sostenido, al menos por las
siguientes razones. En primer lugar, la organización terri-

75

�ÁMBIJO
Dialéctica de las desigua.ldades

ÁMBIJO
Dúiléctica de las desigua1dades

torial de las actividades económicas y la población no puede ser regulada por los mecanismos de mercado, dadas las
significativas externalidades que no se manifiestan en el
sistema de precios, la indivisibilidad e inversiones monumentales que requiere la infraestructura y el equipamiento urbano con muy bajas tasas de ganancia y muy lenta ro-

Es imperativo reiniciar las
acciones de planeación del
territorio nacional con el fin
de neutralizar las
desigualdades territoriales; sin
ciudades mexicanas
mundialmente competitivas
no podrá haber empresas
nacionales eficientes

El laissez-faire urbano combinado con la globaliza.
ción de la economía acentuará el proceso de concentr.1ción de la población y las actividades económicas en lh
o tres regiones policéntricas, bajo el dominio de la megalópolis de la Ciudad de México. Es imperativo, por tanto,
reiniciar las acciones de planeación del territorio nacional
con el fin de neutralizar las desigualdades territoriales yeYrtablecer un paradigma territorial acorde con las exigencias
del mercado internacional, pues sin ciudades mexicana.1
mundialmente competitivas no podrá haber empresas nacionales eficientes. ,a,,,

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TRAYECTORIA$

j AÑO 1, NO. 1

1 SFPDEMBRE-QIGJFMBBEJ9ill

IBAYEcmRIA$ 1 AÑO 1, NO. 1

1SFPDEMBRE-QIC!EMBRE 1999

77

�MEXICO: PRODUCTO INTERNO BRUlO POR REGIONES Y ESTADOS, 1970-1996
(Porcentajes)ª
Regiones
1970
1980
1988
1993
Total
100.00
100.00
100.00
100.00
I. NOROESTE
Baja California
Baja Galifomia Sur
Nayarit
Sinaloa
Sonora
11. NORTE
Coahuila
Chihuahua
Durango
San Luis Potosí
Zacatecas
111. NORESTE
Tamaulipas
Nuevo León
IV. CENTRO-OESTE
Aguascalientes
Colima
Guanajuato
Jalisco
Michoacán
V. CENTRO-ES'JI
Distrito Federal
Hidalgo
Estado de México
Morelos
Puebla
Querétaro
Tlaxcala
VI. SUR
Chiapas
Guerrero
Oaxaca
VII. ES1I
Tabascc
Veracruz
VIII. PENINSULAR
Campeche
Quintana Roo
Yucatán

1994
100.00

1995
100.00

1996
100.00

9.52

8.07

8.13

8.92

8.97

9.18

9.09

2.64
0.38
0.86
2.47
3.17

2.27
0.43
0.79
2.11
2.47

2.54
0.47
0.73
2.24
2.75

2.79
0.53
0.66
2.33
2.61

2.87
0.53
0.66
2.23
2.68

2.89
0.58
0.62
2.31
2.78

2.95
0.58
0.60
2.24
2.72

10.17

9.00

10.44

10.73

10.78

10.95

11.02

2.79
3.40
1.40
1.56
1.02

2.66
2.82
1.27
1.45
0.80

2.99
3.25
1.32
1.85
1.03

2.90
3.92
1.30
1.77
0.84

2.89
3.97
1.30
1.81
0.81

3.06
3.96
1.33
1.72
0.88

3.10
4.03
1.33
1.73
0.83

9.06

8.87

9.07

9.20

9.36

9.35

9.38

3.18
5.88

2.97
5.90

2.74
6.33

2.79
6.41

2.88
6.48

2.89
6.46

2.95
6.43

14.03

12.98

13.86

13.78

13.75

13.87

13.80

0.56
0.43
3.37
7.13
2.54

0.61
0.49
2.91
6.58
2.39

0.73
0.54
3.30
6.78
2.51

0.97
0.55
3.36
6.56
2.34

1.00
0.55
3.32
6.50
2.38

1.03
0.57
3.40
6.38
2.49

1.07
0.59
3.38
6.32
2.44

43.04

43.33

40.71

42.41

42.19

41.19

41.55

27.56
1.34
8.62
1.08
3.24
0.80
0.40

25.15
1.51
10.94
1.08
3.24
0.95
0.46

21.35
1.70
11.40
1.28
3.10
1.31
0.57

23.93
1.51
10.34
1.49
3.23
1.40
0.51

23.75
1.49
10.32
1.45
3.22
1.45
0.51

23.14
1.40
10.08
1.40
3.15
1.50
0.52

22.98
1.47
10.37
1.38
3.26
1.55
0.54

4.81

5.85

5.53

5.33

5.29

5.46

5.30

1.61
1.72
1.48

2.73
1.69
1.43

1.94
1.88
1.71

1.79
1.87
1.67

1.78
1.86
1.65

1.89
1.89
1.68

1.84
1.82
1.64

7.62

9.82

7.54

5.85

5.88

6.16

5.99

1.16
6.46

3.99
5.83

1.86
5.68

1.29
4.56

1.27
4.61

1.35
4.81

1.75

2.08

4.12

3.18

3.18

3.84

0.44
0.18
1.13

0.50
0.42
1.16

2.23
0.72
1.17

1.19
1.29
1.30

1.17
1.29
1.32

1.21
1.31
1.32

1.32
4.67
3.87
1.22
1.33
1.32

4.92
3.13
1.57

4.6
3.13
1.47

4.33
3.13
1.39

4.3
3.13
1.8

4.19
3.13
1.34

4.18
3.13
1.34

MÉXICO: PRODUCTO INTERNO BRUlO POR REGIONES DEL NORTE, 1970-1996
(Porcentajes)
1970
1980
Regiones
1988
1993

1994

1995

1996

'Rltal Regiones

21.42

21.77

22.04

22.18

REGIÓN I NOROESTE
Baja california
Sonora
REGIÓN II NORTE
Coahuila
Chihuahua
REGIÓNIII NORESTE
Tamaulipas
Nuevo León

21.06

19.09

20.60

5.81

4.14

5.29

5.40

5.55

5.67

5.67

2.64
3.17

2.27
2.47

2.54
2.75

2.79
2.61

2.87
2.68

2.89
2.78

2.95
2.72

6.19

5.48

6.24

6.82

6.86

7.02

7.13

2.79
3.40

2.66
2.82

2.99
3.25

2.90
3.92

2.89
3.97

3.06
3.96

3.10
4.03

9.06

8.87

9.07

9.20

9.36

9.35

9.38

3.18
5.88

2.97
5.90

2.74
6.33

2.79
6.41

2.88
6.48

2.89
6.46

2.95
6.43

1.47
3.57
0.41

1.47
3.63
0.40

1.43
3.67
0.39

1.41
3.70
0.38

Estadígtafos3

Desviación estándar
Media
Coef. de Desigualdadb

1.19
3.51
0.34

1.35
3.18
0.42

1.44
3.43
0.42

fuente: Cuadro l.
a cai:wdos coo base a las 32 entidades federativas.
b f.oeliciente de desigualdad (desviación estándar/media).

Estadíg,atosb

Desviación estándar
Media
Coef. de Vañaciónc

4.01
3.13
1.28

Fuente: de 1970 a 1980 de, INEGI, Sistema de Cuentas Nacionales de México. Producto Interno Bruto por Entidad Federativa, 1993, Instituto Nacional de Estadistica, Geo@aña ellli:w'
mática, ~lientes, México, 1996:4; de 1993 a 1996, INEGI, Sistema de Cuentas Nacionales de México. Producto Interno Bruto por Entidad Federativa, 1993-1996, lnstitlltO NaOOfl8I
de Estadística, Geo@aña e Informática, ~lientes, México, 1999:30.
a En 1970 y 1980 la infonnación original tiene 0.02% y 0.34% como PIB de aguas territoriales. La cifra del primer año se ai,-egó a Baja California y Baja eamomia Sur, ,níentraS~
la segunda fue a ~ en 0.02% a los 17 estados con costas (a Jalisco se le sumó 0.01% para redondear el 100.0%).
b Calculados para las 32 entidades federales.
e Coeficiente de variación (Desviación estándar/Media).

78

1RAYECTOBIAS

I AÑQ 1, M!l, 1 1SEfIJEMBBE·lllCIEM¡¡Jlf.JSil

~ 1AÑIi 1, Mil. 1 1 SEEIIEMllBE· OICIEMllBE 1!199

79

�0D

o

1

MÉXICO: CARACTERÍSTICAS DE lA URBANIZACIÓN POR REGIONES Y ESTADOS, 1970-1995
1980
Poblaciónª
Cludadesb Nivel de
Total
Urbana
Total
Urbana
urbanizaciónc
Total
48,315
23,828
166
66,847
37,578
229
56.2
l. NOROESTE
3,908
1,886
24
48.3
5,483
2,979
32
54.3
Baja California
870
643
4
73.9
1,178
917
4
77.8
Baja Callfoma Sur
128
47
1
36.7
215
116
2
54.0
Nayarit
544
127
3
23.3
726
220
5
30.3
Sinaloa
1,267
424
6
33.5
1,850
777
9
42.0
Sonora
1,099
645
10
58.7
1,514
949
12
62.7
11. NORTE
5,900
2,612
27
44.3
7,556
3,816
31
50.5
Coahulla
1,115
797
10
71.5
1,557
1,174
11
75.4
Chihuahua
1,613
900
8
55.8
2,006
1,244
9
62.0
Durango
939
342
1
36.4
1,182
512
1
43.3
San Luis Potosí
1,282
415
32,4
5
1,674
644
6
38.5
Zacatecas
951
158
3
16.6
1,137
242
4
21.3
111. NORESTE
3,152
2,271
12
72.0
4,437
3,432
13
77.3
Tamaulipas
1,457
937
8
64.3
1,924
1,319
8
68.6
Nuevo León
1,695
1,334
4
78.7
2,513
2,113
84.1
5
IV. CENTRO-OESTE
8,470
3,505
43
41.4
11,112
5,776
55
52.0
Aguascallentes
338
185
1
54.7
519
294
1
56.6
Colima
241
139
3
57.7
346
206
3
59.5
Guanajuato
2,270
989
14
43.6
3,006
1,524
17
50.7
Jalisco
3,297
1,575
12
47.8
4,372
2,755
18
63.0
Mlchoacán
2,324
617
13
26.5
2,869
997
16
34.8
V. CENTRO-ESTE
15,922
10,899
20
68.5
23,534
17,038
33
72.4
Distrito Federal
6,874
6,874
1
100.0
8,831
8,831
1
100.0
Hidalgo
1,194
121
2
10.1
1,547
252
7
16.3
Estado de México
3,823
2,557
2
66.9
7,564
5,690
5
75.2
Morelos
616
288
3
46.8
947
489
6
51.6
Puebla
2,508
835
7
33.3
3,348
1,317
7
39.3
Querétaro
486
132
2
27.2
740
260
3
35.1
Tlaxcala
421
92
3
21.9
557
199
4
35.7
VI, SUR
5,281
732
16
13.9
6,564
1,227
22
18.7
Chiapas
1,569
215
13.7
6
2,085
367
8
17.6
Guerrero
1,597
289
4
18.1
2,110
489
5
23.2
0axaca
2, 115
228
6
10.8
2,369
371
15,7
9
VII. ESTE
4,584
1,489
19
32.5
6,450
2,438
32
37.8
Tabasco
768
133
3
17.3
º l ,063
250
5
23.5
Veracruz
3,816
1,356
16
35.5
5,387
2,188
27
40.6
VIII. PENINSULAR
1,098
434
5
39.5
1,711
872
11
51.0
Campeche
252
107
2
42.5
421
202
2
48.0
Quintana Roo
88
24
1
27.3
226
109
3
48.2
Yucatán
758
303
2
40.0
1,064
561
6
52.7
Fuente: 1970, 1980 y 1990 de Garza y Rivera (1995:29); 1995 Información proporcionada por el Conapo.
a En miles de habitantes.
b Número de localidades con más de 15 mil habitantes.
Regiones

Poblaciónª

Cludadesb

Nivel de
urbanizaciónc
49.3

1990
Poblaciónª
Ciudadesb Nivel de
Total
Urbana
urbanizaciónC
81,250
49,435
309
60.8
6,832
4,204
37
61.5
1,661
1,370
4
82.5
318
188
3
59.1
825
317
7
38.4
2,204
1,053
10
47.8
1,824
1,276
13
70.0
9,042
5,308
38
58.7
1,972
1,638
13
83.!
2,442
1,694
9
69.4
1,349
691
2
51.2
2,003
911
7
45.5
1,276
374
7
29.3
5,349
4,444
17
83.1
2,250
1,686
10
74.9
3,099
2,758
7
89.0
13,983
8,776
79
62.8
720
492
4
68.3
428
298
4
69.6
3,983
2,742
25
68.8
5,303
3,764
25
71.0
3,549
1,480
21
41.7
27,073
19,872
44
73.4
8,236
8,236
1
100.0
1,888
486
12
25.7
9,816
7,691
7
78.4
1,195
691
5
57.8
4,126
1,973
11
47.8
1,051
490
4
46.6
761
305
4
40.1
8,850
2,294
38
25.9
3,210
753
13
23.5
2,620
934
14
35.6
3,020
607
11
20.1
7,730
3,208
39
41.5
1,502
476
9
31.7
6,228
2,732
43.9
30
2,391
1,329
17
55.6
535
273
4
51.0
493
296
3
60.0
1,363
760
10
55.8

1995
Poblaciónª
Ciudadesb
Nivel de
Total
Urbana
urbanizaciónc
91,120
58,319
348
64.0
7,888
5,194
42
65.8
2,108
1,799
5
85.3
240
4
37.5
64.0
896
387
8
43.2
2,425
1,246
11
51.4
2,084
1,522
14
73.0
9,924
6,323
44
63.7
2,172
2,069
13
95.3
2,793
2,293
12
82.1
1,431
435
3
30.4
2,192
1,057
7
48.2
1,336
469
9
35.1
6,075
5,212
18
85.8
2,526
1,998
10
79.1
3,549
3,215
8
90.6
15,601
10,297
84
66.0
862
4
698
81.0
487
352
4
72.2
4,393
3,138
27
71.4
5,990
4,388
27
73.3
3,869
1,722
22
44.5
30,501
22,921
56
75.1
8,484
8,484
1
100.0
2,112
602
13
28.5
11,705
9,436
14
80.6
1,443
970
10
67.2
4,624
2,287
12
49.5
1,249
788
63.1
3
884
354
40.0
3
9,746
2,852
41
29.3
3,607
975
15
27.0
2,915
1,129
16
38.7
3,224
748
10
23.2
8,484
3,718
45
43.8
1,749
600
12
34.3
6,735
3,118
33
46.3
2,901
1,801
62.1
18
642
340
4
52.9
703
494
70.3
5
1,556
967
9
62.2

e t&gt;orcentales da la poblec\On urt:&gt;ana respecto a le total.

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111

�MÉXICO: PRODUClO INTERNO BRUTO POR PRINCIPAi.ES CIUDADES, 1985 Y 1993

MÉXJCO: PRODUClO INTERNO BRUTO POR PRINCIPAi.ES CIUDADES, 1985 Y 1993

(en millones de pesos de 1993)ª

(en millones de pesos de 1993)ª

PIB en 1986
CIUDAD
México
Ciudades
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54

55
56
57
58
59
60

82

AM Ciudad de México
AM Monterrey
AM Guadalajara
AMToluca
AM Puebla
Ciudad Juárez
Tijuana
AM Cuemavaca
AM León
AMTorreón
AM san Luis Potosí
AM Coatzacoalcos
AM saltillo
AM Querétaro
AM Chihuahua
AM Mérida
Hermosillo
AMTampico
AM Aguascalientes
Mexicali
salina Cruz
AM Minatitlán
AMVeracruz
AMCelaya
Matamoros
Cancún
Culiacán
Villahermosa
Acapulco
salamanca.
AM Reynosa
AM Morelia
AM Orizaba
Ciudad Obregón
AM MonclCNa
Nuevo Laredo
Lázaro Cárdenas
AM Xalapa
Ensenada
Mazatlán
san Juan del Río
AM Los Mochis
Durango
lrapuato
AMOaxaca
AMTepic
Tuxtla Gutiérrez
Tehuacán
AM Poza Rica
AM Pachuca
AM Córdoba
Nogales
Puerto vanarta
AM Cuautla
Navojoa
La Paz
Ciudad Victoria
AMlamora
Uruapan
Ciudad del Carmen

Total
Manufacturero Comercial
258,244.8 145,435.8 76,585.1
231,559.7 128,878.2 68,676.4
101,275.6
20,353.6
14,389.0
3,871.6
6,797.2
2,970.6
2,475.2
2,464.4
2,284.5
2,556.3
2,852.5
2,776.2
3,174.8
3,147.9
2,036.7
2,066.3
2,480.9
2,666.7
1,325.8
2,042.0
668.0
4,071.7
2,828.3
1,553.9
1,778.7
778.7
1,665.8
897.7
1,516.0
1,651.6
1,335.6
672.3
882.2
1,091.8
3,077.6
660.0
99.8
497.1
927.4
1,006.7
657.6
830.0
812.7
693.8
489.8
599.6
517.9
278.5
245.6
326.2
635.5
535.2
458.4
413.9
291.6
445.7
281.3
412.6
414.4
437.8

56,681.6
13,837.8
7,701.7
2,934.6
4,576.0
1,757.9
747.7
1,640.5
908.9
1,194.5
1,970.8
2,162.0
2,688.9
2,388.9
717.9
632.2
503.1
1,541.9
668.6
790.6
576.2
3,898.6
1,565.0
858.9
1,160.0
33.3
398.8
258.9
93.6
1,491.1
702.2
162.0
637.8
312.2
2,641.5
84.0
-26.1
82.7
502.0
272.6
546.8
341.4
238.3
254.5
67.8
189.8
31.7
145.5
15.3
126.4
223.2
314.3
8.1
71.9
25.0
108.3
5.4
184.9
146.8
58.6

27,873.8
4,089.4
4,829.3
763.6
1,628.4
791.7
1,031.4
493.1
1,075.4
1,020.6
705.0
441.1
321.7
570.9
1,063.1
1,059.4
1,346.2
775.0
446.0
909.4
71.4
126.0
952.8
585.9
505.5
221.7
1,069.4
503.1
545.8
117.4
498.7
359.1
169.9
604.8
360.0
291.1
77.9
322.2
282.9
417.6
82.2
384.7
479.0
324.5
330.4
309.4
398.5
100.3
176.3
155.8
326.5
161.6
206.0
115.4
215.9
250.7
205.7
183.8
209.5
153.0

PIB en 1993
Servicios
Total Manufacturero Comercial
36,223.9 378,707.6 185,191.8 107,997.9
34,005.1 345,674.4 167,385.4 98,051.0
16,720.2
2,426.4
1,858.1
173.3
592.8
421.0
696.1
330.7
300.3
341.2
176.7
173.1
164.3
188.1
255.7
374.7
631.7
349.9
211.2
342.0
20.5
47.1
310.6
109.1
113.2
523.6
197.6
135.7
876.7
43.1
134.6
151.1
74.6
174.9
76.1
284.9
48.0
92.1
142.5
316.5
28.6
103.8
95.4
114.9
91.6
100.4
87.6
32.6
54.0
44.0
85.8
59.3
244.3
226.6
50.7
86.8
70.1
43.9
58.1
226.2

139,594.0
28,461.3
24,417.6
8,251.4
7,802.2
5,748.9
5,527.1
5,397.5
5,119.5
5,111.8
4,941.9
4,780.7
4,536.7
4,390.1
3,976.8
3,697.6
3,600.5
3,552.9
3,331.3
3,000.8
2,982.1
2,964.4
2,911.9
2,406.1
2,277.2
2,217.5
2,161.2
2,156.1
2,037.0
1,895.2
1,828.4
1,825.4
1,759.7
1,469.8
1,418.9
1,415.3
1,399.3
1,361.9
1,320.0
1,312.2
1,301.4
1,214.5
1,178.2
1,132.1
987.5
969.2
891.0
846.6
806.7
777.9
743.0
676.4
665.5
652.5
636.7
621.9
614.2
606.3
573.9
565.3

59.714.2
15,017.2
12,484.1
6,349.3
3,973.5
3,572.4
2,312.9
3,879.0
2,226.6
2,795.9
3,228.7
4,075.8
3,400.7
2,588.7
1,832.1
1,370.9
1,813.0
1,989.8
1,882.9
1,203.9
2,883.2
2,747.6
824.7
1,395.2
1,514.4
150.6
444.8
807.3
306.1
1,594.4
986.9
631.8
1,437.5
513.4
854.7
619.7
1,159.8
473.8 ·
494.9
410.6
961.4
421.4
374.1
502.5
194.9
421.9
91.2
439.1
428.2
235.2
214.2
395.4
22.6
182.9
356.4
95.4
123.3
208.7
170.0
35.4

IBAYECTDRIAS

39,612.0
7,007.8
7,815.0
1,185.4
2,288.4
1,033.8
1,730.7
866.3
1,964.3
1,438.3
1,099.6
422.6
602.3
1,036.4
1,407.8
1,475.3
1,170.4
873.3
872.3
1,115.9
52.8
140.5
1,128.6
597.9
455.0
661.2
1,088.7
891.3
924.1
183.5
486.2
795.0
210.6
640.1
266.6
274.1
106.7
446.0
484.0
465.9
120.3
574.4
496.3
430.9
457.3
362.8
671.3
304.1
277.9
341.5
369.5
148.0
208.1
331.9
194.2
372.8
360.7
255.1
267.5
162.2

PIB en 1986
Servicios
85,517.9
80,238.0
40,267.8
6,436.4
4,118.6
716.7
1,540.3
1,142.7
1,483.5
652.2
928.6
877.5
613.6
282.3
533.8
765.1
736.9
851.4
617.1
689.8
576.1
681.0
46.1
76.3
958.5
413.0
307.8
1,405.6
627.8
457.5
806.8
117.3
355.3
398.5
111.5
3161
297.5
521.5
132.7
442.0
341.1
435.8
219.7
218.7
307.7
198.7
3351
184.4
128.6
103.4
100.6
2012
159.3
133.0
434.8
137.7
86.l
153.7
130.l
142.5
136.5
367.7

j AÑO 1, li!I, 1 j SEeilEMBBE-~

Total

Servicios

Total

128.6
456.9
234.1
57.0
20.4
93.4
121.5
125.5
355.9
23.0
176.7
126.7
79.6
25.2
505.6
58.6
39.7
27.2
32.8
123.9
113.6
78.3
121.3
103.7
8.6
17.2
127.6
5.5
13.3
54.6
50.7
96.7
21.7
51.3
78.1
10.4
18.4
52.2
64.2
8.3
4.7
11.0
18.9
16.7
6.9
10.0
3.1
4.7
6.4
6.8
10.5
15.3

183.0
93.4
53.5
53.5
161.1
179.3
106.7
38.0
44.6
156.4
183.2
56.4
186.9
251.2
94.1
182.7
110.1
38.3
168.2
69.8
99.4
79.2
118.7
104.6
120.1
42.8
65.4
55.8
75.1
126.6
45.9
102.2
173.5
43.8
57.1
31.0
133.7
54.7
51.8
27.2
65.1
120.5
37.0
47.7
50.4
28.5
34.7
52.6
49.3
22.1
39.2
23.3

43.1
40.0
14.5
14.0
53.7
60.6
26.5
38.3
13.2
43.7
70.4
19.8
47.0
35.9
37.7
43.1
23.6
10.8
30.6
103.0
23.4
23.4
27.3
17.5
33.9
20.7
12.4
203.7
21.2
21.9
25.1
21.8
23.4
9.7
18.0
22.4
24.3
15.4
12.6
8.8
26.6
17.7
12.6
10.6
9.5
8.3
6.0
7.5
14.2
13.5
11.6
6.2

557.7
530.4
525.5
499.1
496.0
490.7
484.5
460.6
460.2
448.0
414.2
394.3
391.7
390.0
376.5
375.1
374.2
363.9
334.9
327.3
315.3
312.7
292.2
273.6
272.1
264.9
264.8
258.4
244.4
243.5
236.6
219.6
218.2
210.8
205.7
200.5
192.9
179.6
178.6
172.4
168.4
154.6
135.2
132.8
125.4
114.5
110.0
102.9
101.9
96.2
80.8
79.0

274.9
294.2
348.2
364.1
76.4
82.6
286.8
334.5
295.5
78.0
110.9
253.1
102.2
65.9
180.5
105.1
83.7
268.9
134.1
17.2
130.6
96.9
99.6
65.2
32.3
116.2
120.0
11.5
73.2
99.9
40.3
73.2
21.4
119.4
144.9
57.7
33.1
74.0
34.6
50.6
20.8
43.3
59.8
27.2
19.6
4.8
43.8
16.6
11.8
12.4
12.3
23.9

190.3
130.8
106.2
69.8
260.8
255.7
147.7
57.9
77.4
250.1
190.2
83.8
191.9
213.8
138.1
195.3
207.7
64.4
138.7
113.9
135.0
140.6
134.2
144.8
174.3
75.0
108.8
101.5
110.4
102.9
122.3
110.5
163.2
66.2
32.6
98.4
110.2
82.2
108.2
59.8
74.2
72.9
50.8
75.2
74.5
83.3
51.8
64.3
57.5
67.2
50.1
39.5

92.6
105.4
71.0
65.3
158.8
152.4
49.9
68.2
87.2
119.9
113.0
57.3
97.5
110.3
57.9
74.6
82.7
30.7
62.1
196.2
49.6
75.2
58.4
63.5
65.5
73.7
36.1
145.4
60.7
40.7
74.0
35.9
33.5
25.3
28.2
44.5
49.6
23.4
35.7
62.0
73.4
38.3
24.6
30.3
31.3
26.4
14.4
22.1
32.7
16.7
18.4
15.6

2,067.5
1,150.7
9,781.9
5,544.4
Coeficiente de variación
473.1
481.8
Í1ele: Censos ildustrial, comercial y de seNicios 1986 y 1994.
a) Bdeftactorinplícito del PIB utiliuldo para 1985 fue 0.04956

613.2
2,677.3
436.6

303.6
1,596.2
525.7

3,086.4
13,544.8
438.9

1,494.5
5,924.9
396.4

875.5
3,835.3
438.1

716.4
3,846.2
536.9

(lU!Wl
61 AM OeflCias
62 Piedras Ne¡Jé!S
63 iL\lepeC
64 t.a¡psdeMoreno
~ AM Zacatecas
66 AMColima
67 CiudadYalles
68 Ciudad Acuña
69 San Martín Texmelucan
70 bpa(:hula
71 AMGUa'Jlllas
72 AMTlaxcala
73 Campeche
74 GuasaYe
75 Te1J:oco
16 Oleblmal

n p

18 Ocotlán
19 San lllis Río Colorado
11) Manzanillo
81 Fresnillo
82 futancingo
83 Hidal@ del Parral
84 Ciudad Cuauhtémoc
85 AM Chílpancingo
86 ilpatit!án
81 Apiraco
88 Zihuatanejo
89 La Piedad
00 CiudadMante
91 ñ.cq)an
9'2 Cárdenas
93 Guamuchil
94 i2iutlán
95 Agua Prieta
96 San Miguel de Allende
97 Ciudad Guzmán
98 Tecomán
99 Alloo:o
100 Silao
101 Guanajuato
102 Apatzingan
103 Matehuala
104 San Cristóbal de las Casas
105 Sahllajl)
100 lrtácuaro
107 JUChitán
100 Comitán
1~ Acámbaro
110 Valle de Santiago
111 Sao Andrés Tuxtla
112 Ciudad Hidalgo

354.7
590.3
302.2
124.5
235.3
333.3
254.7
201.9
413.8
223.1
430.3
202.9
313.5
312.2
637.4
284.4
173.5
76.3
231.5
296.7
236.4
180.9
267.4
225.8
162.5
80.7
205.4
265.0
109.6
203.1
121.7
220.7
218.6
104.7
153.2
63.8
176.4
122.3
128.6
44.2
96.4
149.2
68.5
75.0
66.8
46.8
43.8
64.8
69.8
42.5
61.3
44.8

Manufacturero Comercial

PIB en 1993

Promedio

~

~ l AÑO 1, li!I, 1 1 SEEilEMBBE-121CIEMBBE 1999

Manufacturero Comercial

Servicios

83

�-TEORIA

Patria o planeta
El desafio de los naciona,lismos
MICHAEL LóWY

L

os problemas candentes de nuestros tiempos -ta-

les como la brecha creciente entre el Sur y el
Norte, la necesidad de desarme general, la crisis
capitalista mundial, la amenaza de catástrofe eco~ son obviamente de carácter internacional. Dificilnrnte pueden ser resueltos a escala local, regional o naoonal. Sin embargo, al mismo tiempo que la economía
Ollildial se está unificando más y más debido al capitalis,oo multinacional, está creciendo una espectacular oleada
ir nacionalismo, en Europa y a escala mundial, que sumerge todo a su paso.
Si bien algunos movimientos nacionales son eman~ y progresistas, el nacionalismo es muy a menulb una "solución falsa" a los desafios económicos, sociaks, l)OOticos y ecológicos de nuestros tiempos. ¿Entonces
~qué se ha vuelto tan popular en tantos países y áreas
tiimundo?
No hay una explicación fácil a este resurgimiento,
~ podria ser útil compararlo con el renacimiento paraij¡ de los sentimientos religiosos. La crisis de ambos molth; existentes de racionalidad (instrumental) -la acullllbción capitalista y el productivismo burocrático- favoJ'eee el desarrolJo de reacciones no racionales (a veces irra~ ) como la religión y el nacionalismo. Por supuesto, ambos fenómenos pueden adoptar también formas
~istas -&lt;:orno en los movimientos de liberación na~, o en la teología de la hberación- pero las tendencias
~ (intolerancia nacionalista o religiosa) son más
~ formidables.

. F.o muchos países del mundo la religión tiende a fu~ con el nacionalismo, infundiéndole más poder de
lracción Yun aura de "sagrado": tal es el caso del catoliClllno en Polonia y Croacia (así como, en un contexto dislkuo, en Irlanda), de la ortodoxia cristiana en Serbia y
~ A Ñ O 1, NO, 1

j

SfPI)FMBRE-PICIFMBRE 1999

Rusia, del evangelismo conservador en los Estados Unidos, de ciertas formas de ortodoxia judía en Israel, del Islam en Libia e Irán. En otros casos, la religión y el nacionalismo son rivales competidores o incluso fuerzas en
abierto conflicto, como ocurre con el fundamentalismo islámico y el nacionalismo árabe en el norte de África y en
el Medio Oriente.
En todo caso, el nacionalismo tiene sus propias raíces y no depende necesariamente de la religión para crecer. ¿Cómo explicar su crecimiento actual? Quizá se podria considerar la oleada nacionalista como una especie de
reacción a la creciente internacionalización de la economía
y (hasta cierto punto) de la cultura, una lucha contra la
amenaza de homogeneización. También podría entenderse como un movimiento compensatorio que tratara de
equilibrar el declive de la independencia económica reforzando (a veces hasta proporciones monstruosas) los momentos éticos, políticos y culturales de la identidad nacional.
Una hipótesis similar (pero distinta) ha sido sugerida por Theodor Adorno en una conferencia de 1966 (sobre ''La educación después de Auschwitz"): si el nacionalismo es tan agresivo "es porque en la era de la comunicación internacional y los bloques supranacionales, no puede realmente creer en sí mismo, y no tiene otra opción que
volverse desaforadamente excesivo, si quiere persuadirse a
sí mismo y a otros de su carácter sustantivo".' Por su1 T. Adorno, Modeles critiques, París, Payot, 1984, p. 106.

�TEORÍA
Patria o planeta

TEORÍA
Patria o p/an,eta

bien los eventos de esta parte del mundo: "Los últimos residuos de solidaridad entre las nacionalidades no liberadas en el 'cinturón de poblaciones mezcladas' se evaporaron al desaparecer una burocracia central despótica que
también había servido para concentrar y desviar de cada
una los odios difusos y las demandas nacionales conflictivas. Ahora todos iban contra todos, y principalmente contra sus vecinos más próximos: los eslovacos contra los checos, los croatas contra los serbios, los ucranianos contra los
polacos".

puesto, el argumento se aplica en mucho mayor grado a la
situación de Europa en los 90 que en los 60.
Con todo, ésta y otras interpretaciones generales,
aunque útiles, no pueden explicar bien la extraordinaria
diversidad del fenómeno, que adopta muchas formas distintas en diferentes partes del mundo. Por lo tanto uno tiene que examinar la forma especifica de nacionalismo en
cada uno de sus múltiples contextos, a fin de poder comprender las fuerzas que lo mueven.
Empecemos con la región donde esta nueva marea
nacionalista es particularmente visible: Europa del este y la
antigua Unión Soviética. Un observador inteligente de la
política de Europa oriental ha resumido notablemente
86

Lo más sorprendente de este análisis es que no fue
escrito hace unas semanas: es un pasaje de un libro bien
conocido de Hanna Arendt sobre los orígenes del totalitarismo, publicado en... 1951, el cual describe "la atmósfera
de desintegración" de Europa del este durante los años 20,
es decir, tras la liquidación de la monarquía austro-húngara y del imperio zarista: las dos "burocracias despóticas"
aludidas en la cita.2
Incidentalmente, una evaluación similar puede hallarse también en las notas de Rosa Luxemburgo sobre
Guerra y nacionalismo, de 1918: "El nacionalismo es por
el momento un invento. Por todas partes, naciones y seminaciones aparecen y defienden su derecho a formar un
Estado.(...) Para el Brocken nacionalista ahora es el momento de la noche de Walpurgis".3
En otras palabras, hemos sido arrastrados, en gran
parte de Europa, 70 años hacia atrás...
Que no haya malentendidos: no hay nada de regresivo -al contrario- cuando hoy, como en 1920, los imperios multinacionales, que se habían convertido en auténócas "prisiones de pueblos", se derrumban y las naciones
oprimidas recuperan su libertad. Hasta este punto, hay innegablemente un momento democrático en el renacimiento nacional que ocurrió desde 1989 en Europa del Este Y
2

H. Arendt, The Burden of our Time, Londres, Secker and Wart,ulg,
1951,p.267.

3 R. Luxemburgo, "Fragment über Krieg, nationale Frage und Revo-

lution", Die Russische Revolutúm, Francfort, Europaische Verlagsanstalt, 1%3, p. 82.

lRAYECTQRIAfi j AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRE-DJCIEMBBE 1992

1a URSS. Los socialistas y los demócratas no pueden sino
regocijarse cuando los tanques soviéticos salen de Polonia
yHungría, y las tropas de la KGB salen de los países bálócos, dejando que estos pueblos decidan solos su futuro, y
elijan hbremente unidad, separación o federación.
Por desgracia, no todo es tan agradable en esta imagen: lo mejor y lo peor se mezclan inseparablemente en estos movimientos nacionales. Lo mejor: el despertar democrático de países despojados, el redescubrimiento de su
lenguaje y cultura, la aspiración de libertad y soberanía popular. Lo peor: el despertar de los nacionalismos chovinistas, de los expansionismos, de las intolerancias, de las
xenofobias; el despertar de las viejas disputas nacionales,
del odio contra el "enemigo hereditario"; el crecimiento de
las tendencias autoritarias, que conducen a la opresión de
una de las propias minorías nacionales; y finalmente, el
surgimiento de formas de nacionalismo fascista, semifascista y racista en Rusia (''Parniat''), en Rumania, en Eslovaquia, en Croacia (neo-ustaclu), en Serbia (neo-chetníks), en la antigua República Democrática Alemana
(neonazis) y también en otras partes. Los sempiternos
chivos expiatorios del pasado -judíos y gitanos- están
siendo escogidos de nuevo como responsables de todos
los males de la sociedad...
Paradójicamente, este aspecto negativo y siniestro,
este "regreso de lo suprimido", esta resurrección de las anóguas vendettas nacionales no aparece en ninguna parte de
manera tan brutal y absurda como enYugoslavia: el único
de los llamados países "socialistas" que había sido capaz
de escapar al control de Moscú y de establecer una federación relativamente igualitaria entre sus naciones componentes. La solidaridad antifascista entre las varias nacionalidades, arraigada en la lucha partisana del comunismo
durante la Segunda Guerra Mundial, salió ya del escenario, para ser reemplazada por una salvaje bella omnia am-

tra amnes.

Al mismo tiempo que la
economía mundial se está
unificando más y más debido
al capitalismo multinacional)
está creciendo una espectacular
oleada de nacionalismo
Es imposible predecir, por el momento, si el "paradigma yugoslavo" será seguido por otros, y si los conflictos actuales entre eslovacos y checos, húngaros y rumanos, rusos y ucranianos, etcétera, tomará o no la forma de
una confrontación general; y si la disolución de la antigua
URSS conducirá o no a guerras nacionales (¿con armas
nucleares?) que harían al conflicto actual en Yugoslavia lucir como un incidente pequeño.Todo puede ocurrir, y por
desgracia lo peor es una clara posibilidad.
Las razones de esta explosión nacionalista, que está
sacudiendo prácticamente a todo el antiguo ''bloque socialista", son, entre otras, las siguientes:
1) La rebelión contra décadas de discriminación na4

Por supuesto, uno puede explicar esta paradoja mediante varias y complejas causas económicas, culturales,
políticas, religiosas e históricas -sin olvidar la pesada responsabilidad del régimen serbio estalinista-nacionalista de
Milosevic, quien abrió, con su política de opresión contra
DIAYEcmRJAS

los albaneses de Kosovo, la caja de Pandora de los nacionalismos en el país.4 Con todo, sigue habiendo un núcleo
irreductible de irracionalidad pura en esta explosión de
odio contra el "otro", cuya expresión más terrible es la política de "depuración étnica" implementada por las fuerzas
nacionalistas serbias y croatas en Bosnia-Herzegovina.

I AÑO J._NO. 1 j SFPDEMBRE-DtcJEMRRE )999

Véase en este notable ensayo de Catherine Samary, The Frogmenrali,on ofYougo-slavia, Amsterdam, Notebooks for Srudy and Research, No. 19/20, 1992.

87

�TEORÍA
Patria o planeta

TEORÍA
Patria o planeta

cional y del hegemonismo de la "Gran
Rusia". Este es el motivo más obvio
detrás de los movimientos nacionales,
tanto en la exURSS como en sus antiguos "satélites". No hay duda de que
la anexión de los Estados bálticos durante la Segunda Guerra Mundial, 0
la invasión de Hungria en 1956 y de
Checoslovaquia en 1968, dejaron una
profunda huella en la conciencia nacional de estos países. Una vez que la
tapadera de hierro de la ocupación soviética se levantó, es comprensible que
ocurriera un amplio surgimiento nacionalista.
Pero esto no se aplica a Yugoslavia, un Estado independiente que se
había liberado a sí mismo de la hegemonía soviética desde 1948. ••
2) De acuerdo con el historiador checo Miroslav Hroch, "donde se
desintegra un régimen antiguo, donde las relacio~es. sociales antiguas se han vuelto inestables, entre el crearrue~to de una inseguridad general, el pertenecer a un lengua¡e
y una cultura comunes puede convertirse en la única cer5

teza en la sociedad".
Esto ayuda a comprender el paralelo entre los even-

del "ancien régime". La política, como

Entre los mitos hay uno que es particularmente no-

la naturaleza, aborrece el vacío. Ninguna otra ideología política rival tuvo

civo: la idea de una definición "cientifica" y "objetiva" de

historia de principios del XX. Ya no es un vector impor-

la nación. Gracias a Stalin, este dogma trajo el caos a cua-

tante del desarrollo histórico". En su opinión, "la decli-

to del 'nacionalismo' y las 'naciones' del siglo XIX y de la

una tradición tan poderosa Y raíces

tro continentes, convirtiendo la teoáa en un auténtico le-

tan antiguas en la cultura popular co-

cho de Procusto, impuesta por decreto del Politburó (en-

nante importancia histórica del nacionalismo se ve oculta
hoy... por la visible diseminación de una agitación étnica/-

mo el nacionalismo -a menudo combinada, como vimos, con la religión-.

cargado de verificar si tal o cual nación vivía conforme a
los criterios "objetivos").

lingüística". En otras palabras, "a pesar de su evidente pro-

El individualismo liberal de tipo occi-

Por fortuna, la mayoría de los marxistas que mane-

minencia, el nacionalismo es históricamente menos importante.Ya no es, como era, un programa político global,

dental, aunque atractivo para la intelligentsia y para la creciente nueva clase

jan hoy la cuestión nacional han comprendido bastante
bien que las naciones no pueden ser definidas en térmi-

como se puede decir que lo fue en los siglos XIX y prin-

de hombres de negocios, tenía poco
atractivo para las grandes masas de

nos puramente objetivos (territorio, lenguaje, unidad económica, etc.) -incluso aunque éstos estén lejos de ser irre-

dict Anderson), creaciones culturales (Eric Hobsbawm).

giones o repúblicas relativamente

Ya en l 939Trotsky insistía, en una discusión con C. L. R.

avanzadas, de liberarse de las áreas
más pobres O relativamente atrasadas,

James sobre el problema negro en Estados Unidos, que

a fin de guardar para sí sus recursos, Y
de unirse, tan pronto se pueda, al mer-

"sobre este asunto un criterio abstracto no es decisivo, sino que son más importantes la conciencia histórica, los
sentimientos e impulsos de un grupo".6

cado de Europa occidental. Esto se

Por lo que concierne a ilusiones, hay una que pue-

aplica particularmente a Eslovenia Y

de hallarse en el propio Marx y que ronda las reflexiones

se también en el norte de Italia (el crecimiento de las llamadas Ligas Lombardas).
A estas explicaciones principales debe uno ~
la manipulación de los sentimientos nacionalistas por eli-

Uno quisiera suscribir esta perspectiva optimista de

levantes-, sino que son comunidades imaginadas (Bene-

población.
4) El deseo de las naciones, re-

Croacia, a las repúblicas bálticas, y en general a las ~ones occidentales de la exURSS (respecto a las regiones
asiáticas). Un fenómeno similar, por cierto, puede hallar-

cipios del XX. Es cuando mucho un factor de complicación o un catalizador para otros desarrollos".7

de los m ejores marxistas, desde Rosa Luxemburgo hasta
nuestros días: la inminente declinación del nacionalismo y
de la nación-Estado, vueltos anacrónicos por la internacionalización de la economía.

las cosas (desde el punto de vista del socialismo internacionalista), pero apenas puede evitarse la impresión de
que el gran historiador está tomando sus deseos como realidad. No se necesita simpatizar con las ideologias nacionalistas para tomar en cuenta su influencia creciente en
Europa. Es dificil predecir lo que ocurrirá durante el próximo siglo, pero hoy, y en los años por venir, es imposible
considerar el rol del nacionalismo en Europa (y en otras
partes) como un factor menor o secundario.
Hobsbawm es más pertinente cuando muestra la
inadecuación de las "soluciones" nacionalistas, particularmente en Europa del este. A diferencia de los nacionalis-

Una versión atenuada de esta hipótesis puede ha-

tas, los marxistas están convencidos de que la independencia nacional -aunque necesaria, en muchos casos- es-

llarse todavía en 1988, en la víspera de la más formidable

tá lejos de ser suficiente para resolver los problemas eco-

oleada nacionalista en Europa desde la Segunda Guerra
Mundial. En su libro, por otra parte excelente, sobre las

nómicos, sociales, ecológicos o políticos básicos que enfrenta la población. En particular si consideramos el nue-

Croacia son buenos ejemplos de este proceso.
¿Qué ayuda pueden ofrecer, en una situación tan

naciones y el nacionalismo desde 1780, Eric Hobsbawm
arriesgó el siguiente diagnóstico: "si bien nadie puede posiblemente negar el creciente y a veces dramático impacto

vo tipo de dependencia económica (y por tanto también
política) de los países recién liberados respecto del financiamiento occidental.

caótica, confrontada con un remolino tan confuso de co~-

de las políticas nacionalistas o étnicas, hay un importante

identificada por masas inmensas como la doctrina oficial

flictos territoriales, alegatos históricos, exclusiones cho~nistas y surgimientos liberadores, los instrumentos analín-

8Specto en que el fenómeno hoy es funcionalmente distin-

Los liberales de Europa occidental a menudo consideran esta explosión nacionalista en el este -y sus mani-

Citado por Eric Hobsbawm en ~·111e Perils of che New Nationalism", The Naiúm, 4 de noviembre de 1991, p. 556.

cos y políticos del marxismo?
El marxismo tiene la gran ventaja de un punto de

6 L Trot.sky, 0n Black Na1úmalism anti Se/f-Detl!rminalion, Nueva
York, Pathfinder Press, 978, p. 28.

7

tos actuales y los de los años 20, tras la desintegración de
los imperios tradicionales en la Europa central y del est~.
3) El colapso de las ideas, valores e imágenes socialistas (incluyendo la idea del "internacionalismo proletario'), así como de la cultura de la clase trabajadora: ~esacreditada por tantos años de manipulación burocranca, e

5

tes neoestalinistas o neoliberales que tratan de conse~var
(o de recuperar) su poder: Azerbaiyán, Rusia, Serbia y

E. Hobsbawm, Natúm.s and Na1úmalism since 1780. Progmm, Myth,

Reaiüy, Cambridge University Press, 1990, pp. 163, 170, 18 l.

vista crítico/racional, a la vez que humanista/universal.
Pero seguirá desarmado al enfrentar los desarroll~s a~les, si no es capaz de librarse de ciertos mitos e ilusiones
que pertenecen a su propia tradición.

88

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO

1

1

SFPDEMBBE:fllCIEMRRF 199ll

l'RAncmR(AS

I AÑO1, NO. 1 1 SFPTIFMBRF-DK;tEMBBE J999

89

�TEORÍA
Patria o planem

TEORÍA
Patria o planet,a

festaciones xenofóbicas- como producto del "subdesarrollo", de las sociedades primitivas semiagrarias, del que las
poblaciones hayan vivido demasiado bajo el "comunis-

ciones oprimidas: los vascos y los irlandeses son sólo la
punta visible (y explosiva) de un iceberg que incluye a los
catalanes y a los gallegos, a los escoceses y a los galeses, a

mo" y carezcan de experiencia democrática. Algunos incluso pretenden que el nacionalismo es sólo una trama de

los corsos y a los griegos-{;hipriotas, y a muchos otros.
2) El nacionalismo xenofóbico y racista, dirigido no
tanto contra el viejo "enemigo de afuera" (otras naciones
europeas) sino contra el "enemigo de adentro": los traba-

excomunistas (como en Serbia, Bulgaria y Azerbaiyán)

jadores inmigrantes de origen árabe, africano, turco, kurdo o de Europa del este (igual que, a menudo las minorias

Hay movimientos nacionales
emancipadores y progresistas,
pero a menudo el nacionalismo
es una 1olución falsa) a los
desafíos económicoSy sociales,
políticos y ecológicos de hoy

es el sorprendente crecimiento de los partidos y movimientos nacionalistas de carácter semifascista, fascista o
incluso nazi (en Francia, Austria, Bélgica, Alemania, etc.)
--que representa ya ¡a casi siete millones de votantes en la
Comunidad Europea!- , así como las criminales agresiones de skinheaás y otras bandas racistas. Tan sólo en Alemania, durante 1991, hubo más de mil 200 agresiones de

para conservar el poder. Europa occidental es presentada
como un mundo annonioso, mucho más allá de tales pasiones irracionales: reconciliadas, las naciones de esta parte democrática y moderna del continente se mueven con

Es cierto que el racismo no es lo mismo que el nacionalismo. Pero como Adorno ya enfatizó en la conferencia m encionada antes, en 1966, "el despertar del nacionalismo es el clima más favorable" para "el surgimiento del
racismo y la intolerancia".'º En sus·formas más radicales Y
extremas, el nacionalismo a menudo se convierte en racismo, tratando de basar la supremacía nacional en criterios
pseudobiológicos.

rapidez hacia su integración en una Comunidad Europea
unida.
Esta imagen idílica nó se corresponde bien con la
realidad. Es una ilusión, si es que no una mistificación, defender que Europa occidental está ahora "más allá del nacionalismo", o que ha alcanzado, como escribió recientemente Ernest Gellner, la "Etapa cinco" en la historia del
nacionalismo europeo, una "condición relativamente benigna" en la que "la convergencia económica y cultural
disminuye las hostilidades étnicas"."
También en Europa occidental existen conflictos
nacionales, sentimientos nacionalistas y movimientos nacionalistas, y están creciendo. Pertenecen básicamente a
dos especies muy diferentes:
1) Los usualmente progresistas movimientos a favor de los derechos de las minorías nacionales o de las na-

90

judías o gitanas). La expresión política de este desarrollo

bandidos racistas contra inmigrantes extranjeros (comparadas con 270 en 1990) .9

Los principales blancos del nacionalismo xenofóbico de Europa occidental fueron hasta hace poco los inmigrantes del sur (en particular de África y Asia): las siguientes victimas serán -o lo son ya, sobre todo en Alemania- los infortunados inmigrantes de Europa del este, expulsados de sus países por los conflictos nacionales o por
la catástrofe económica derivada de la brutal introducción
8

K. E. Gellner, "Nationalism and Politics in Eastern Europe", NIPD
Le:ft ReviJJw, No. 189, ocrubre de 1991, p. 131.

9

Bild am Somag, enero 26 de 1992.

10 TAdomo,Op.CiL,p.133.

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 $EPUEMBRE-DiCIEMBRE 199'.I

de la economía de mercado. Después del árabe, del africano y del turco, ahora le toca al polaco, al rumano o al albanés convertirse en el chivo expiatorio para los racistas/nacionalistas de occidente.
Los partidos importantes de Europa occidental se
rehusan a avalar el racismo, pero comparten una especie
de "nacionalismo occidental" que conduce a la exclusión
de trabajadores inmigrantes de los derechos democráticos
(por ejemplo, a votar y a ser electos), y al cierre, lo m ás
hennético posible, de las fronteras de la Comunidad Económica Europea para los inmigrantes no occidentales.
¿Será posible que un día la Comunidad Europea reconstruya el Muro de Berlin un poco más al este, y que restablezca las barreras de alambre de púas electrificado de la
vieja "Cortina de acero", esta vez en el lado occidental de
la frontera?
De hecho, la presencia de los inmigrantes es sólo un
pretexto: no constituyen más de un 2 por ciento de la población de la Comunidad Europea; aún más, ya estaban
ahí hace 15 ó 20 años, sin provocar las mismas reacciones.
DIAru:mRIAS

I AÑD 1, NO. 1 j $EPUEM6BE-DICIEMBRF !999

¿Por qué ha ocurrido precisamente ahora la oleada xenofóbica? La crisis económica, el desempleo y la degradación de las condiciones de vida en los barrios populares
están ciertamente entre los factores principales.
Pero algo más profundo está ocurriendo en la cultura política de algunos estratos populares: como en Europa del este, pero de manera distinta, la declinación de los
valores socialistas y de clase, tanto tiempo identificados
con la URSS y los partidos comunistas, abre sitio al nacionalismo/racismo. D esde este punto de vista, el crecimiento de los valores nacionalistas tiene, en ambos lados
de Europa, raíces comunes. A ello uno tiene que agregar,
en el lado occidental, el desencanto con la gestión socialdemócrata de la crisis, cada vez más indistinguible (con
excepción de algunos detalles) del manejo neoliberal. El
fracaso de los gobiernos socialdemócratas (o de las coaliciones que incluyen a tales partidos) para confrontar las
crecientes desigualdades sociales, su adopción de la sabiduría económica convencional (burguesa) y su implicación en varios asuntos de corrupción (por ejemplo en

91

�TEORÍA
TEORÍA

Patria o planeta

Patria o pl.aneta

Francia e Italia) han allanado el camino a toda clase de
movimientos xenofóbicos "populistas".
Gracias al debilitanúento de la cultura socialista, el
capitalismo aparece más y más como un sistema "natural", como el único horizonte posible, como la forma necesaria de producción e intercambio; en consecuencia,
problemas económicos y sociales como el desempleo, la
pobreza o la inseguridad urbana ya no son atribuidos por
grandes sectores de la población a las disfuncionalidades
del capitalismo, sino a la presencia de inmigrantes y otros
"extranjeros".

También pueden hallarse formas progresistas y reaccionarias de nacionalismo en el llamado Tercer Mundo (un término que ha perdido todo significado, puesto que ya no
existe ningún "Segundo Mundo"), o "Sur"; es decir, en la
periferia dependiente del sistema imperialista mundial. Es
necesario iniciar una reflexión sobre este asunto, más allá
de las trampas del hoy dominante eurocentrismo, y también de las del ingenuo ''tercermundismo".
Históricamente, todos los grandes y auténticos movimientos revolucionarios de los países del sur han sido simultáneamente movimientos de
liberación nacional y socia1, combinando emancipación anticolonial -o
antiimperialista-, y la liberación de los
trabajadores urbanos y rurales. Esto se
aplica para las revoluciones china y
vietnamita, para la "interrumpida"
Revolución Mexicana de 1910-1917,
así como para las revoluciones cubana
y nicaragüense. Hoy, varios importantes movimientos emancipadores y
progresistas pueden hallarse en África, Asia y el Medio Oriente (veremos
luego el caso de América Latina). Pero debe enfatizarse que la mayoria de

estos movimientos -&lt;:orno los de Kurdistán, Eritrea, Sudáfrica, Palestina, Timor, Sudán- no se oponen directamente al imperialismo occidental como tal, sino más bien a
formas locales de opresión nacional. Con excepción de la
oleada de protestas populares en el mundo árabe contra la
Guerra del Golfo, el nacionalismo anticolonial y antiimperialista parece haber perdido mucha de su influencia, en
beneficio de movimientos básicamente reaccionarios o xenofóbicos como el fundamentalismo islámico, el comunalismo étnico-lingüístico y religioso (India, Sri Lanka) y el
tribalismo. Es muy pronto para saber si se trata de un fenómeno transitorio o de una pérdida de momento más
permanente en beneficio de formas regresivas de "políticas de identidad".
Los movimientos nacionales progresistas son de naturaleza muy diversa: comunismo más o menos ortodoxo,
de inspiración soviética o china (los partidos comunistas
palestino, sudafricano y filipino); el "comunismo nacional" (el PKK de los kurdos), el nacionalismo de izquierda
(el Congreso Nacional Africano, el Frente de Liberación
Popular de Eritrea, losTigres deTamil
Eelam en Sri Lanka, la izquierda palestina, el Partido Democrático Kurdo), etc. En Timor Oriental hay un
movimiento sui-generis, de origen izquierdo-cristiano: el FRETILIN
(Frente para la Liberación Nacional
de Timor), que hbra una dificil lucha
contra la ocupación de la Armada Indonesia. En ciertos casos, rivalidades
internas por razones políticamente
poco claras -por ejemplo en el Kurdistán iraquí, o en el sur de Sudándebilitan el movimiento y favorecen a
los opresores.
Al menos en dos países, los movimientos progresistas de hberación
nacional han obtenido importantes victorias: en Eritrea, con la derrota del régimen militar etíope y la independencia
de la nación, y por supuesto en Sudá-

Históricamente)
todos losgrandes
movimientos
revolucionarios de los
países del sur han
sido a la vez
movimientos de
liberación nacional y
social

92

TRA)'.ECTORIAS

I AÑO 1, NO, l I SEPDEMBRE-DICIEMBRF 1992

frica, con el fin del apartheid y las primeras elecciones basadas en el sufragio universal, que produjeron un gobierno
encabezado por Nelson Mandela y el Congreso Nacional
Africano. A pesar de los acuerdos de Oslo, la situación en
Palestina dista mucho de estar en el mismo caso.
También puede hallar uno en esta parte del mundo
fonnas agresivas y reaccionarias de nacionalismo, por
ejemplo durante los conflictos interestatales -&lt;:orno la
atroz guerra entre Irak e Irán, o las periódicas confrontaciones entre Pakistán y la India. Pero los más regresivos
"movimientos de identidad' 'no son estrictamente nacionalistas, sino más bien tribales -a menudo provocados o
manipulados por los viejos poderes coloniales-, religiosos
o"comunalistas".También ocurre que el nacionalismo expansionista hace un amplio uso de argumentos religiosos,
como en el régimen de los mu]ah en Irán. El fundamentalismo religioso aparece más bien como rival o incluso como oponente de los movimientos nacionales, como por
ejemplo en el mundo árabe musulmán; es apenas excepcional que también pueda impulsar una demanda nacional, como en el Libano o en Palestina. En el subcontinente indio, los conflictos religiosos entre fundamentalistas
hindús y musulmanes son responsables de trágicas y criminales confrontaciones entre las poblaciones, con cada
minoría víctima de agresiones y masacres.

Por lo que se refiere a los llamados movimientos tribalistas -aunque este término no siempre corresponda a
una precisa realidad étnica o cultural-, a menudo éstos son
manipulados por fuerzas reaccionarias contra la hberación
nacional: tal fue el caso de los movimientos contrarrevolucionarios en las antiguas colonias portuguesas -&lt;:orno RENAMO en Mozambique o UNITA en Angola- o del mo-vúniento Inkatha en Sudáfrica, todos los cuales fueron
apoyados durante muchos años por los lideres del apartheid sudafricano (y por los EEUU) en nombre de la lucha
contra el "comunismo". Pero ahí es aún peor: la bandera
de la "purificación tnbal" -discretamente apoyada por los
Püderes neocoloniales-puede conducir a un verdadero genocidio, como ocurrió recientemente en Ruanda. Si los
conceptos europeos de "nacionalismo" y "racismo" son inadecuados para descnbir ta ideología de los asesinos Hutu,
liAYEcroRIAS

j AÑO 1, NO. l I SfPDEMRRF DICIEMBRE J999

fue sin embargo una especie de identidad "étnica" (real o
ficticia) que sirvió como legitimación de uno de los peores
crímenes contra la humanidad de las últimas décadas.
El crecimiento de los fundamentalismos religiosos,
los tribalismos y los "comunalismos" a menudo se ve alentado por los fracasos o las dificultades de los gobiernos "izquierdistas" o nacionalistas seculares -por ejemplo en el
África negra o en el mundo árabe-, que renunciaron a sus
metas liberadoras y se comprometieron con políticas antipopulares inspiradas por el Fondo Monetario Internacional. También han lucrado con la crisis y descomposición
de la izquierda que siguió al ocaso del llamado "socialismo
de existencia real" -una crisis que debilitó las identidades
de clase y la solidaridad entre todos los explotados, más
allá de las fronteras étnicas o confesionales.

La situación en América Latina es algo distinta, en
cuando a que hay muy pocos conflictos interétnicos, interconfesionales o "comunalistas" -lo que no significa que
no existan el racismo y la marginación social de las comunidades indígenas o negras.

93

�TEORÍA
Pa1,ria o planeta

Formas contradictorias de nacionalismo también coexisten en
América latina. El ejemplo clásico de
nacionalismo reaccionario es la ideología "patriótica" de los regímenes militares -&lt;::orno en Argentina, Brasil o
Chile en los años 70 y 80, usualmente
dirigídos contra el fantasma del "comunismo internacional" y sus "agentes subversivos" latinoamericanos. En
nombre de la "Doctrina de seguridad
nacional", cada protesta social, cada
movimiento izquierdista es denunciado por tener "inspiración extranjera"

TEORÍA
Pa1,ria o planeta

Hoy) la lucha contra
la deuda externa y
las políticas del FMI
han sido el foco
principal de los sentimientos nacionales
progresistas y de las
movilizaciones en
América Latina

o por estar basado en "doctrinas exóticas ajenas a nuestra tradición nacional". Esta marca conservadora de nacionalismo de guerra fría utiliza ampliamente los símbolos nacionales (la
bandera, el himno nacional) y la retórica patriótica, pero acepta sin titubeos la hegemonía de EEUU ("el liderazgo americano del
Mundo Lbre"). Puede aludir a la geopolítica para defender un rol subímperialista de hegemorúa regional -&lt;::orno
los militares brasileños durante los 70-, pero esta ambición conduce rara vez a un conflicto abierto con potencias
occidentales rivales, como en la guerra argentina con
Inglaterra respecto a las islas Malvinas-Falkland.
El nacionalismo populista de clase media, que tuvo
su pico durante los años 40 y 50 (el peronismo en Argentina, el APRA peruano, el "getulismo" en Brasil, etc.) está
en declive y ha llegado a un entendimiento con el capital
extranjero. El ejemplo más obvio es el actual gobierno peronista de Argentina (el presidente Menem), que ha roto
sistemáticamente todas sus conexiones con la tradición
nacionalista del movimiento y ha seguido muy estrictamente las instrucciones del FMI. En algunos casos, como
el de México, la crisis del movimiento populista gubernamental (el PRI, Partido Revolucionario Institucional) conduce a una división, y a la formación de un nuevo partido. El PRD (Partido de la Revolución Democrática) me-

94

xicano, encabezado por Cuauhtémoc
Cárdenas -hijo del expresidente Lázaro Cárdenas, quien expropió las industrias petroleras norteamericanas
en México en la década de los 30-,
busca renovar la tradición nacionalista
y antiimperialista de la Revolución
Mexicana.
las revoluciones en América
latina siempre han tenido simultáneamente un contenido social y uno
nacional. Esto se aplica no sólo a la
Revolución Mexicana de 1910-17 o a
la Revolución Boliviana de 1953, sino
también a las revoluciones más radicales (que han buscado una transformación socialista) de Cuba (1959-61)
y Nicaragua (1979). Fidel Castro y
sus seguidores fueron inspirados por
la lucha y las ideas de José Martí, el lider jacobino, nacionalista y antiimpe-

jeros" y "expertos" de las instituciones financieras internacionales dictan a los gobiernos latinoamericanos sus tasas
de inflación, sus recortes presupuestales en educación y sa-

blecimiento de una indagatoria pública sobre la deuda, a
fin de averiguar qué pasó con el dinero prestado (sobre to-

lud, su política salarial y su estructura impositiva. la lucha
popular contra formas tan indignantes de dependencia, y
contra el pago de la deuda externa, no es sólo un movimiento "nacionalista", sino también un movimiento anti-

do al régimen militar que rigió al país de 1964 a 1985). Pidió también una iniciativa común de los países endeudados, pues ninguno de ellos es lo bastante fuerte como para enfrentar solo a los acreedores.

sistémico (por usar el útil concepto de Irnmanuel Wallerstein), por su oposición a la lógica de las finanzas capitalistas mundiales. Tiene también una componente "de clase",

por su conflicto con los dirigentes locales -ansiosos de
cumplir las políticas del FMI y de los bancos extranjeros.
No es sorprendente que en algunos países, como
Brasil, Bolivia o Perú, sean los movimientos laborales, los
sindicatos y los partidos izquierdistas quienes encabezan

la lucha contra el pago de la deuda externa: las liberaciones nacional y social están íntimamente ligadas en la conciencia de las secciones más activas del movimiento. Lula,
el lider del Partido dos Trabalhadores brasileño -47 por
ciento de los votos en las elecciones presidenciales de

1989- pidió una suspensión inmediata del pago y el esta-

¿Qué tanto puede un país solo -incluso uno poderoso como Brasil o México- rechazar la dictadura del
Banco Mundial y librarse del yugo del dominio imperialista? ¿Puede la unidad latinoamericana, bajo un liderazgo
popular, constituir una alternativa a los planes norteamericanos de integración económica? ¿Cómo se puede alcanzar la liberación nacional y social en un país subdesarrollado sin el apoyo económico o militar de una potencia
industrial como la URSS? ¿Qué tan importantes son las
contradicciones entre Europa, Japón y los EEUU y cómo
pueden ser explotadas por los países periféricos liberados?
Estas y otras preguntas similares -que no pueden
responderse con facilidad- están siendo debatidas entre

rialista de la insurrección contra el colonialismo español; Y
los luchadores del FSl.N (Frente Sandinista de Liberación Nacional) en Nicaragua se consideraron herederos
de la lucha de liberación nacional de Augusto Sandino
contra los marines de EEUU (1927-32). la lucha por la
independencia y soberarúa nacional, en confrontación con
las agresivas políticas imperiales de EEUU, fue un componente decisivo de los movimientos revolucionarios cubano y nicaragüense y de su respaldo popular.
Hoy, la lucha contra la deuda externa y las políticas
del FMI ha sido el foco principal de los sentimientos nacionales progresistas y de las movilizaciones antiimperialistas en América latina, adoptando la forma de marchas,
huelgas, protestas e incluso rebeliones en masa. Gracias a
los pesados requerimientos del (estrictamente imposible)
pago de la deuda, el FMI y el Banco Mundial ejercen tal tipo de control directo (¡sin precedentes desde fines de la colonización española en el siglo XIX!) sobre las políticas
económicas y sociales de estos países, que su independen-

cia a menudo queda reducida a mera ficción. Los "conselRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PIGIEMRRE l99ll

ll!AttcmRIAS

j AÑO 1, NO. t

1 $EPDEMBRE·PICIEM6BE 1999

95

�lEORÍA
Patria o planeta

lEORÍA
Patria o planeta

las fuerzas progresistas, socialistas y antiimperialistas, en
América Latina y otras partes del antiguo Tercer Mundo.
Muestran que la liberación nacional sigue siendo un asunto clave en la periferia del sistema, pero también que las
soluciones puramente nacionalistas tienen valor limitado:
la necesidad de una estrategia internacional quizá se perciba mejor hoy que en el pasado.
El ejemplo de Cuba parece demostrar que un país
independiente puede, al menos por un tiempo limitado,
sobrevivir a la confrontación con un bloqueo norteamericano, un boicot de las instituciones financieras mundiales
y ningún apoyo de la antigua URSS. Pero en el largo plazo, el futuro de Cuba dependerá de los desarrollos en otras
partes de América Latina.
Durante años recientes, las varias fuerzas socialistas,
nacionalistas y antiimperialistas de América Latina -que
incluyen, entre otros, al PT brasileño, el FSLN nicaragüense, el FMLN (Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional) salvadoreño, el PRD mexicano y el Partido Comunista cubano-, sintiendo la necesidad de una coordinación internacional (o por lo menos regional), se han
asociado en un frente unido, llamado Foro de Sao Paulo,
que se reúne cada año para discutir perspectivas comunes. En la primera conferencia del foro, en 1990, se adoptó un documento, que presentó los perfiles amplios de una
estrategia común para la liberación nacional en América
Latina. Primero que nada, rechazó la propuesta de una

"integración americana" propuesta por el presidente norteamericano (George) Bush, denunciándola como un intento de "abrir completamente nuestras economías nacionales de la competencia desleal y desigual del aparato económico imperialista, sometiéndose plenamente a su hegemonía y destruyendo nuestras estructuras productivas, al
integrarlas a una zona de libre comercio encabezada y organizada por los intereses económicos de EEUU". El documento opone a esta propuesta de integración bajo el dominio imperialista "un nuevo concepto de unidad e irnegración continental", basado en la soberanía y la autodeterminación de América Latina, la recuperación de su
identidad histórica y cultural y la solidaridad internacionalista de sus pueblos. "Esto presupone la defensa del patrimonio latinoamericano, el fin de la fuga y exportación
de capitales, una política común y unida hacia el azote de
una deuda externa impagable, y la adopción de políticas
económicas en beneficio de las mayorías, capaces de combatir la situación de miseria en que viven millones de latinoamericanos".11
Junto al nacionalismo antiimperialista, una clase distinta de nacionalismo emancipador se ha estado desarrollando en América Latina durante los últimos años: el movimiento de las naciones indígenas por sus derechos. FJ
debate en torno al quinto centenario de la llegada de Colón a las Américas, y el Premio Nobel concedido a Rigoberta Menchú han dado mayor visibilidad a esta lucha indígena por la defensa de sus comunidades, sus tierras Ysu
cultura nacional contra la opresión de las oligarquías dominantes (usualmente de ascendencia española).
Estos movimientos, asociaciones o partidos políticos
indígenas (como el Movimiento Túpac Katari en Bolivia)
-que usualmente no se limitan a un grupo étnico (Quechuas, Aymaras, Mayas) sino que unen a todas las comu-

oidades indígenas en cada país- desarrollan una amplia critica de la civilización occidental y de sus valores (propiedad
privada, individualismo, producción de mercancías), en
nombre de las tradiciones indígenas precapitalistas (y precolombinas) y de su cultura comunitaria. Su lucha tiene al
mismo tiempo un carácter nacional, social y ecológico.
Si bien algunas organizaciones tienen un componente étnico más fuerte, y piden la restauración de las antiguas naciones e imperios indígenas, la mayoría de estos
movimientos luchan por el reconocimiento de los derechos nacionales y culturales de los pueblos indígenas, en
coalición con otros grupos y clases oprimidos. Un ejemplo de esto es el movimiento de escala continental contra
las celebraciones oficiales del quinto centenario, llamado
"Quinientos años de resistencia indígena, negra y popular", que tenia como una de sus metas principales la solidaridad con las luchas de los pueblos indígenas.
Por supuesto, hay diferencias muy grandes entre los
pueblos indígenas de países como Guatemala, Perú y Bolivia, donde constituyen la rnayoria de la población, y las
pequeñas tribus sobrevivientes de la región amazónica.
Mientras que en el primer caso la lucha nacional está íntimamente ligada a la social, y a la cuestión agraria (la lucha
por la tierra), en el segundo es más bien un asunto de protección contra la lógica etnocida de la "civilización".
La resistencia de los sindicalistas, los ecologistas y
las tnbus indias contra el desarrollo destructivo de los
agronegocios puede conducir a una acción común, como
OCUrrió recientemente en la zona amazónica del Brasil,
con la constitución de una confederación de los pueblos
del bosque tropical lluvioso, a iniciativa del bien conocido
sindicalista y dirigente ecológico Chico Mendes (recientemente asesinado por los terratenientes).
El ejemplo más espectacular de resistencia indígena

es por supuesto el alzamiento zapatista en Chiapas, basa11 Jn¡n-ecor, No. 6, julio de 1990, p. 6.

96

TRAYECTORIA$

j AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PICIEMBBE ~

do en las demandas de autonorrúa nacional de las comunidades indias y en su lucha por la tierra. Uno puede hallar en los documentos del EZLN una fusión única entre
las tradiciones de la Revolución Mexicana, la cultura maya de las poblaciones indígenas de Chiapas y las ideas
lllarxistas de la izquierda latinoamericana.
IBmcmRIAS

j AÑO 1, NO, t j SEPDEMBBE-OICJEMBBE !999

En ocasión de la reunión en Chiapas, en noviembre
de 1994, de la Convención Nacional Democrática -en solidaridad con el movimiento zapatista-, varias organizaciones indias mexicanas adoptaron una resolución que es
uno de los más notables documentos jamás producidos
sobre la cuestión nacional indígena en América Latina.

Una clase distinta de nacionalismo emancipador se ha estado
desarrollando en América
Latina en los últimos años: el
movimiento de las naciones
indígenas por sus derechos
Considerando que los indios mexicanos han sido despojados tanto de sus tierras como de sus lenguas, de sus raices y de su identidad, la resolución propone remplazar el
sistema político actual, basado en una estructura estatista
centralizada, intolerante y autoritaria, por un Estado de las
autonorrúas que posibilite el respeto al pluralismo y la participación de los pueblos indígenas en la vida democrática
del país. Para las regiones habitadas por varias comunidades o grupos socioculturales, el documento plantea, por
una hbre decisión de los involucrados, "la posibilidad de
convivir en la unidad y la diversidad, en la igualdad y el
respeto mutuo. Esto significa el establecimiento de regiones multiculturales y multiétnicas". La autonomía ha sido
una aspiración por siglos, y se materializó en la vida diaria
de las comunidades indígenas, en sus formas de organización social y de producción: lo que se necesita ahora es
transformar estas formas de conducta en elementos constitutivos del sistema político mexicano, estableciendo un
nuevo nivel de poder regional en todo el país. Los indígenas mexicanos insisten al mismo tiempo en que su pro-

97

�TEORÍA
Patria o planeta

TEORÍA
Patria o planeta

yecto de autonomía "no tiene nada qué ver con el separa-

Como una visión del mundo internacionalista, el

tismo, que es para nosotros, las poblaciones indias, una
idea estéril". 12

sificaciones nacionales-burocráticas- tiene la ventaja de

marxismo -que debe ser distinguido de sus múltiples fal-

Por último, hay una tercera forma de nacionalismo

una posición universalista y critica, en contraste con las

progresista en América Latina 0; también en Estados
Unidos): el nacionalismo negro, que es particularmente

pasiones e intoxicaciones de la mitología nacionalista. A

importante en los países del Caribe. Sus raíces históricas

manezca en lo abstracto, basado en la simple negación de

pueden hallarse en las rebeliones de esclavos, y en parti-

la particularidad nacional, sino que se convierta en un auténtico "universal concreto" (Hegel), capaz de incorporar,

cular en la Revolución Haitiana de 1791, encabezada por
Toussaint L'Ouverture y los jacobinos negros. En un país
como Brasil, donde la mayoria de la población es negra o

condición, sin embargo, de que este universalismo no per-

bajo la forma de una Aujhebung dialéctica, toda la riquez,a
de lo particular.

de color, también ha habido revueltas de esclavos (como

Gracias al concepto del imperialismo, el marxismo

el Quilimbo dos Paimares, una comunidad de esclavos rebeldes durante el siglo XVIII). En nuestros días, la princi-

es capaz de evitar las trampas del falso universalismo eurocéntrico (u "occidental"), que pretende imponer a todoo

pal forma de resistencia cultural negra en Brasil es religio-

los países el dominio del moderno modo de vida burgués/-

sa, a través del desarrollo del Umbanda, un culto sincrético compuesto de elementos africanos y cristianos.

pansión económica ilimitada, productivismo, utilitarismo,

industrial: propiedad privada, economía de mercado, exindividualismo posesivo y racionalidad instrumental. Esto
no significa que los socialistas ignoren el valor universal de
ciertos logros de la cultura europea desde 1789, tales co-

¿Cuál debe ser la actitud de los marxistas respecto a los
conflictos y movimientos nacionales? El marxismo se opo-

mo la democracia y los derechos humanos. Significa sólo
que rechazan el falso dilema entre un pretendido univer-

ne a la ideología nacionalista, pero no ignora la importan-

salismo "occidental" y la adoración, estrecha de miras, de

cia y legitimidad de los derechos nacionales democráticos.
Es por esto que, durante los conflictos entre las po-

las diferencias culturales.

tencias imperiales occidentales y los países dependientes
de Asia, África o América Latina, los marxistas usualmen-

Para el marxismo, el valor universal más importante es la liberación de los seres humanos de toda forma de

te defienden los derechos de las naciones periféricas, y lu-

opresión, dominación, alienación y degradación . Esta es
una universalidad utópica, en oposición a las ideológicas

chan contra todas las formas de agresión imperial (sea

que apologéticamente presentan el status quo occidental

cual fuere su pantalla "democrática" o "jurídica"), pero es-

como la cultura humana universal en pleno, el fin de la

to no significa que deban dar cualquier tipo de apoyo a los

historia, la realización del espíritu absoluto. Sólo una universalidad critica de este tipo, que busque un futuro eman-

dictadores militares, religiosos o nacionalistas del Tercer
Mundo, como el general Videla, el ayatolá Khomeini,
Saddam Hussein o el general Noriega...

cipado, es capaz de superar los nacionalismos miopes, los
culturalismos estrechos, los etnocentrismos.
Partiendo de esta premisa, ¿cómo deben reaccionar

12 E. Hobsbawm, Op. cit., p. 133.

los marxistas a los conflictos nacionales europeos del presente (o a la lucha comunitaria del Tercer Mundo)?
Primero que nada, el marxismo propone una distinción capital entre el nacionalismo de los opresores Yel
de los oprimidos. Sin adherirse a ninguna ideología nacionalista, el socialismo marxista apoya sin reservas el movi-

98

TRAYECTORIAS

j AÑQ 1, NO, t I SEPDEMBRE-PIG!fM6BE 1929

miento nacional de los dominados y rechaza sin titubeos

lavia es un buen ejemplo del caso en cuestión).

el "chovinismo de gran potencia" de la nación dominante.

Necesitamos por tanto un criterio universal a fin de

&amp;ta distinción está más que nunca justificada y opera co-

desenredar la madeja de argumentos opuestos y mutuamente excluyentes. Este criterio sólo puede ser ~omún a

mo una brujula preciosa para encontrar una orientación
en la tem pestad actual. Pero su uso se dificulta por una
bien conocida caracteristica de los nacionalismos modernos: cada nación oprimida, tan pronto como es hberada (o
incluso antes), considera que una de sus tareas más urgentes es ejercer una opresión análoga sobre sus propias

los socialistas y a los demócratas- aquel del derecho a la
autodeterminación (hasta la separación) de cada nación,
es decir, de cada comunidad que se considere a sí misma
como tal. Indiferente a los mitos de sangre y suelo, y no reconociendo ningún argumento puramente religioso o histórico sobre un territorio dado, este criterio tiene la in-

minorias nacionales. Con frecuencia, durante los actuales
COntlictos entre etnias, cada lado persigue a la minoria que

mensa ventaja de referirse sólo a los principios universales

pertenece a la nación rival, a la vez que manipula a sus
propios nacionales al otro lado de la frontera (la exYugos-

deración sólo las realidades demográficas concretas de

IBAYEcroew;

1 AÑO ,; tlo, 1

! SEPDEMBRF-ptCfEMBRf 1999

de democracia y soberanía popular, y de tomar en consi-

99

�-TEORIA

TEORÍA
Patria o planeta

cualquier espacio ha bitado. Este principio no impide que

antiguo "bloque socialista", la cuestión de la deuda del

los socialistas defiendan la opción que les parezca más deseable o más progresista en un momento histórico dado:

Sur, y el inminente desastre ecológico -por mencionar só-

separación del Estado (independencia), federación, confederación. El punto esencial es que las naciones y naciona-

planetarias. Las del Capital son bien conocidas y están

lidades implicadas deben decidir libremente su propio futuro. Esta regla -incorporada por Lenin al vocabulario
marxista- es más que nunca necesaria. Pero, nuevamente,

lo estos tres ejemplos importantes- requieren soluciones

ticular los de Europa del este y la antigua URSS- no siem-

capitalismo mundial "de existencia real"? El viejo seudo--

pre es fácil. En muchos casos la interpenetración de na-

internacionalismo de la Kominterm estalinísta, de los seguidores de varias "patrias socialistas", está m uerto y en-

ras en este mosaico está plagado de peligros. El sueño de

terrado. Se requiere con urgencia una nueva alternativa in-

una homogeneidad nacional dentrO del Estado, que ace-

ternacionalista de los oprimidos y los explotados.

cha a casi todos los nacionalismos, es una perspectiva de
lo más peligrosa. Según observa Eric Hobsbawm, en un

Es a partir de la fusión entre la tradición socialista,
democrática y antiimperialista internacional del movi-

sobrio recordatorio histórico: "La implicación lógica de

miento obrero (aún bastante viva entre los revolucionarios
de varias tendencias, los sindicalistas radicales, los comu-

Estados territoriales coherentes, cada uno habitado por

nistas criticos, los socialistas de izquierda, etc.) y la nueva

una población separada, étnica y lingüísticamente homo-

cultura universalista de los m ovimientos sociales como el

génea, fue la expulsión masiva y el exterminio de las mi-

ecologismo, el feminismo, el anti-racismo y la solidaridad

norias. Tal era y es la criminal reductio ad absurdum del na-

con el Tercer Mundo como nacerá el internacionalismo

cionalismo en su versión territorial, aunque esto no quedó

del mañana. Esta tendencia puede ser hoy una minoría,
pero es pese a ello la semilla de un futuro distinto y la ga-

plenamente demostrado sino hasta la década de 1940". '3
Volvamos a nuestra paradoja inicial: en este extraño

rantía final contra la barbarie. ....,

nacionalista fin de siglo, los problemas más urgentes tienen, más que nunca, un carácter internacional. La bús-

Vemon al español de H,m,cw Salozat.

queda de un camino hacia fuera de la crisis económica del

ROITMAN

oy es normal encontrarnos con afirmaciones

ROSENMANN

H

TRAYECIOBIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SFPDFMBRF·PICJFMBBE 1999

provenientes de distintos ámbitos de las cien-

causativa de los fenómenos de la realidad social contingente. 2
3° Eliminados los principios causativos, la realidad

del pensamiento critico o alternativo. Se le

achacan males como la orfandad de ideas y la carencia de

propuestas teóricas. Sin un proyecto propio de cambio social, se le considera estéril y destinado a fracasar políticamente. ¿Sobre qué fundamentos se ha construido tal argumentación?
Parece que el peso especifico de tales afirmaciones
recae en un determinado tipo de "opinión común" que ha
permeado al conjunto de las ciencias sociales, incluyendo
a la totalidad de los intelectuales institucionales. Su principio de explicación consiste en ir aceptando correlativamente un total de cinco postulados cuyo objetivo es demostrar la veracidad de su axioma.
1º El capitalismo ha dejado de existir. Su función
histórica se ha cumplido, sus fundamentos teóricos y
prácticos han logrado derrotar al comunism ot.Triunfante,
se disuelve para dar vida a un nuevo modo de producción
(modo de producción democrático) y a un nuevo orden
mundial: la globalización. Ambos factores, nuevo m odo de
Producción y globalización, alumbran otro horizonte histórico: el post-capitalismo.
2° El surgimiento de este orden post-capitalista, del
cual emerge el pensamiento sistémico, se caracteriza por
un cuestionamiento d e los principios teóricos determinis-

liAYEcroRIAS

tas no azarosos. Principios basados en la relación lógico-

cias sociales qu e señalan la escasa creatividad

Cuando se señala que el capitalismo ha cumplido su función histórica, nos referimos a la tesis que contrapone al capitalismo y al socialismo en términos ideológicos, sin indicar que el capitalismo puede
Presentar diversas ideologías y que sus fonnas históricas pueden murar sin que ello haga desaparecer el capital en tanto relación social.
Para un análisis del problema, consúltese la obra de Wallerstein,
lmmanuei: Después del liberalismo. Siglo XXI, C.I.I.C.H. UNAM,
México, 1996.

13 "Mexique: nouvelle relation entre les peoples indiens et la societé",
I,¡prea,r, No. 387, enero de 1995,pp. 4-7.

100

MAR COS

blemente el mismo doble resultado: hacer a los ricos más

su aplicación a los conflictos nacionales actuales -en par-

tratar de crear un continente nítidamente dividido en

La teoría del progreso y el pensamienw crítico

perfectamente organizadas a escala mundial: en todos los
sitios donde han sido implementadas, han tenído inevitaricos y a los pobres más pobres.
¿Qué alternativas existen a la sujeción totalitaria del

cionalidades es tal que cualquier intento de trazar fronte-

Pensar a fondo

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPOEMBRE-PICIFMBRF 1999

social es ya plenamente post-capitalista. Post-capitalismo
que se explica y comprende a partir de un nuevo mito
constituyente de realidad política: la economía de mercado. Mito que transforma el mercado en un hecho aprioristico, en un pre-requisito para el acontecer de las acciones humanas.
4° En estas condiciones, resulta indiferente y al mismo tiempo se toma, ideológicamente, indistinto hacer política. No hay opciones antagónicas o concepciones alternativas del mundo social y económico. Sólo hay espacio
para una política destinada a cumplir los requisitos que
exige la expansión continua del mercado. Las propuestas
tolerables se mueven en una longitud de onda que va desde la visión neoconservadora a la visión progresista en la
aplicación de los programas de ajuste.3
5° Pensar, es por tanto, pensar para y desde el mer2 Esta perspectiva teórica es compartida desde posiciones progresistas
o conservadoras en el interior de la doctrina hberal contemporánea,
y por cieno tipo de intelectualidad post-crítica. Para el primer caso y
específicamente en América latina, puede verse: Levine, Barry
(Comp.): El desafio neoliberol. El fin del 1.erCennundismo en América
l..aJ.ina. Grupo Editorial Nonna, Colombia 1992. En el segundo:
Castañeda, Jorge: La uwpía desarmada. Editorial Joaquín Moniz,
México 1993. En esta línea las bases teóricas que sirven a los argumentos son: Niklas Luhmann: Sistemas sociales. Edición castellana,
Universidad Iberoamericana, Alianza México, México 1991, y Habennas, Jurgen: Teoría de la acción cmnunicatnxi. Taurus, Madrid,
1987.
3 En esta simplicidad han caído organizaciones políticas señaladas, en
otras circunstancias, por su total enfrentarrúento a dicha afirmación.
FJ manifiesto programa de 1995 del Frente Sandinista de Liberación
Nacional de Nicaragua (FSLN) para el desarrollo de una política social, parte del a priori del mercado. En el Salvador el FMLN, cae en

101

�TEORÍA
Pensar a fondo

TEORÍA
Pensar a fondo

cado. En condiciones de subordinación al mercado, el
hombre navega en sus aguas. Capea temporales, aprovecha los vientos, se guía por las estrellas y utiliza las mareas
para establecer su rumbo. Sin más aperos que sus intereses y sus deseos, el hombre busca comprender los principios que faciliten su bitácora para recalar en buen puerto
y culminar con eficacia su viaje. Su seguridad está en conocer las leyes del mercado, en beneficiarse de ellas, en
aprehenderlas y en no olvidarlas. El resultado final es el
éxito. El justo premio a su capacidad para asimilar y dejar
que su instinto natural sea el motor que le permita hacer
funcionar su vida en las aguas del mercado. Por sus aguas,
se naturalizan las acciones sociales. Surge la racionalidad
instrumental, aquella que sólo ti.ene en mente los fines materiales de la acción, eliminándose las acciones sociales
mediadas por un comportamiento ético.•
Los nuevos referentes sociales son aquellos que provienen del mercado: competitividad, racionalidad, productividad y eficiencia. El hombre, llevado por sus pasiones, sus instintos y sus deseos, termina aceptando su na-

tu.raleza. Movidos por la mano invisible del mercado se
transforma en un títere cuyos hilos no controla.
Asimilando los argumentos provenientes de estas
cinco proposiciones se crea el efecto deseado de adaptación de los individuos a las leyes naturales de la oferta y
demanda. Escenario y decorado sobre el cual se deslizan
los actos sociales de representación. Compra y venta de
bienes para el conswno, ya sea este para el disfrute íntimo,
público o privado.
Esta obra se presenta en sesión continua, reproduciendo todos los dias la misma trama: la explotación y acumulación de dinero-capital. La obra desarrolla un diálogo
que permite establecer un lenguaje unívoco que puede ser
aprehendido sin complicaciones por nuevos personajes,
marionetas que se unen al reparto.
La ganancia, el interés y el atesoramiento son los
premios concedidos, por la mano invisible, cuando se logra una eficiente, racional, competitiva y productiva representación. Representación que separa los buenos de los
malos títeres-actores.5 Llegar a ser una primera figura se

el mismo error. En Chile, el Partido Socialista beatifica la política económica de la dictadura. En Uruguay el Frente Amplio impone el discurso del mercado para construir opciones de justicia social. Todo lo
dicho, sin olvidar que la socialdemocracia, en América Latina, asume
la economía de mercado de forma natural y es punto de partida para la realización de sus programas electorales y políticas sociales. Pero
eso no es todo; en Gran Bretaña y Alemarúa la socialdemocracia
triunfante genera la llamada, otra vez, tercera vía, apone intelectual
de Anthony Giddens, exportándose hacia el conjunto de Europa
Occidental, donde se considera el mercado la fuente natural para la
distnbución y organización de lo social. Véase: Blair,Tony: La Terrera
Vía. Editorial Tauros, Madrid 1999.

bién la medida de sí mismo? El hombre se constituye así, en el corrector y creador o inventor de su propia medida. En esta valoración
de la mismidad, se manifiesta la valoración de la 'alteridad'. La riqueza de ese ser que se quiere a sí mismo y se conoce a sí mismo se
supera con el descubrimiento de otras 'mismidades' a las que también se puede querer. El gozo de la existencia, en este reflejo en el que
se manifiesta su grandeza y su belleza, se amplia hasta las fronteras
donde ser es, sobre todo, convivir. 'Es claro que la vida consiste e11
perobir y conocer, y que convivir es percibir juntos y conocer juntos'. (E.E., Vll, 12, 1244b24-26) Uedo, Emilio: Memoria de la étiro.
Tauros, Madrid, pág 111.

4

Cuando nos referimos al componarniento ético, señalamos el principio social donde se realiza la condición humana y está contenido el
principio de cooperación y alteridad: "Nadie querría poseer todas las
cosas a condición de estar solo; el hombre es, en efecto, un animal social y naturalmente formado en la convivencia". Aristóteles. Ética Niwmaquea, Gredos, Madrid 1989. "El ser no es sólo sentir o pensar,
sino sentir el sentimiento, pensar el pensamiento. El ser es pues, superar la saruración que lleva consigo el pensamiento que se realiza
con lo pensado. Pero esto es ya trascender las limitaciones que imponen los objetos, y llegar a un dorrúnio en el que el hombre alcanza
su propia libertad. Eso le permite contemplarse y elegirse, observarse y superarse. La dualidad que se manifiesta en la propia consciencia permite a Aristóteles modificar el viejo aseno de Protágoras, 'el
hombre es la medida de todas las cosas'. ¿Pero qué hombre; el que
piensa o el que piensa al que piensa? ¿Es la medida de las cosas tam-

102

5 Un buen trabajo que expone con claridad el deseo de consumo Yootentación es el de Veblein,Thorstein: Teoría de la clase ociosa. Fondo
de Cultura Económica, México, 1974. Para entender el proceso de
socialización que implica el capital en tanto que relación social, puede consultarse el clásico texto de Sinunel, George: Fiwsofta del ro. Instituto de Estudios Politicos, Madrid, 1974.

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 $fPDEMBRE-D1etfMBBE 199Jl

convierte en la obsesión de quienes tienen papeles secundarios y piensan que algún día, la mano invisible del director les favorecerá -con un libreto capaz de lanzarlos al
"estrellato". El mercado termina construyendo al hombre
y con ello su personalidad y su carácter.
La representación de la obra permite cambiar los
decorados, pero impide alterar el argumento al cual deben
fidelidad todos los actores y que se resume en exponer los
beneficios que implica vivir en una econonúa de mercado.
Al transformar el mercado, de creación social en un
orden natural, y hacer de la econonúa política un principio de realidad, se ocultan las tramas sociales que hacen
posible representar esta obra y que no son otras más que
las relaciones sociales de dominación y de explotación.
Para que la obra funcione, es necesario que no surjan los
conflictos de clases, las crisis políticas y las relaciones de
explotación sobre las cuales se levanta la obra. Así, es necesario reprimir a quienes no son capaces de adecuarse a
los papeles asignados y representan un peligro para el éxito de la función.
Ocultas las contradicciones, el cambio social y los
proyectos democráticos se asimilan a la doctrina del progreso y se someten a las reglas del crecimiento económico. Bajo estas premisas, la mano invisible del mercado hace depender las decisiones políticas del funcionamiento de
la esfera económica. La acción política pierde su centralidad Yla sociedad civil se disuelve en un conjunto indiferenciado de individuos aislados movidos por su interés
Particular de ser unos respetables consumidores. La identidad colectiva e individual viene ahora marcada por la
Participación en la econonúa de mercado. Universo del
cual emergen la totalidad de conductas sociales. La política es ya una consecuencia de la acción racional que impone el mercado: un ejercicio técnico de ingeniería social.
"Una manera de percibirnos a nosotros puede ser
aquella que vinculando el yo con la identidad política integra en nuestro modo de vida una actitud inequívocamente reflexiva y atenta a la suerte de nuestro mundo.
Adoptar esta percepción supone cambiar nuestra actitud
Y, por tanto, modificar la realidad política. Significa pasar
de una actitud política globalmente pasiva, inducida,
lRAncmR(AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SfPDEMBRE·PICJEMBBE 1999

cuando no exigida, por el Estado, a una actitud activa inducida, cuando no exigida, por la asunción de la identidad
política como elemento relevante de nuestra existencia.
Esta asunción proyecta el alcance de la actividad y de las
acciones políticas mucho más allá de los límites convencionales de la política hasta abarcar, sin alejarse de la realidad, el terreno de los proyectos y de las visiones, de los
significados y de la poesía. La política sin visiones, sin proyectos no es política". 6

Es esta caracterización de la política sin proyecto, sin
visión, lo que impone una concepción económico-tecnocráti.ca del mundo, de lo social y lo político. La paradoja

6 Clarke, Barry: Ser ciudadano. Editorial Sequitur. Madrid, 1999. Pág.
7.

103

�TEORÍA
Pensar a fondo

surge cuando se acepta su principio y
desde él se construyen las políticas alternativas. Políticas prisioneras del
mismo principio que dicen combatir:
la economía de mercado.
Sus representantes políticos y
los creyentes en el progreso hacen auténticos malabarismos para demostrar

TEORÍA
Pensar a fondo

ne, realizan propuestas y uniones inverosímiles e imposibles. Atrapados

guerra humanitaria. Llevado al ámbito

progresistas aceptan
encantados el

de lo social, siempre habrá ricos y pobres, pero los pobres vivirán mejor como consecuencia de los beneficios del
progreso. Los pobres hoy, dirán, viven

principio de

mejor que los pobres qu e existieron
hace cien años, por consiguiente he-

economía de

mos progresado. Si se permite el símil:
el progreso seria ir hacia arriba, no ha-

mercado, igualdad y competitividad,
progreso y desarrollo. En esta vorági-

que el progreso asiente mejor sus bases. Hay son los efecws colateral,es de una

proclaman

la existencia de una relación de complementariedad entre democracia y

que algunos individuos mueran para

Aquellos que se

mercado como

en una defensa a ultranza de la econo-

cia adelante.
Fueron Leibniz y Malebroche los que dieron el punto de partida a la idea de progreso. Idea que

lución francesa, padres fundadores del pensamiento conservador y reaccionario de los siglos XVIlI y XIX: Ed-

abandona la teoría de la degenera-

mund Burke y De la Maistre. Esto explica por qué aque-

eternum que ambos defendían. No compartió el concepto

ción, las crisis y los conflictos como

llos que se proclaman progresistas aceptan encantados el

racista de evolución derivada de una idea de progreso ge-

man una razón alternativa, constituyen parte de la racionalidad del m er-

espacios de articulación política.
Así, surge la concepción de ser este

principio de econorrúa de mercado como referente para

cado. De aquí que se autodenominen
progresistas en la administración del orden. En este senti-

mundo "el mejor mundo de los posibles". Como expresara el propio Leibniz: "El crea-

do definirse p rogresista consiste en asumir la administra-

dor antes de actuar había sopesado todos los mundos

rrúa de mercado e inmersos en su racionalidad terminan siendo fieles administradores de su dinámica. No for-

referente para su
proyecto político

ción de lo estatal y público desde una posición hberal no
conservadora. La definición política de izquierda no está
precisamente dibujada por los valores y creencias del progreso, como veremos a continuación.
Los mentores ideológicos y los defensores de la idea
de progreso, unen progreso con desarrollo, fundiendo a
continuación desarrollo con crecimiento y ambos como
expresión de una sana economía de mercado. Así, la idea
de progreso se transforma en un mito político que da lugar a una visión del mundo en la cual la acción humana se
somete al devenir de un futuro siempre mejor lleno de
cambios tecno-científicos. El progreso no presenta limites,
su devenir está hbre de fines y decisiones éticas. No posee
objetivos concretos. El progreso es asimilable a un movimiento continuo de cambio y trasformación en que la
condición humana no incide para nada en su marcha.
Bombas atómicas, armas y otras maravillas son parte
esencial del progreso. Por ello, se argumenta, es necesario

104

posibles y escogió el mejor".

7

su proyecto político y como una parte de su lucha contra
el conservadurismo. 8

Charles Darwin se enfrentó a Herbert Spencer y
Jean-Baptiste Lamarck negando la visión evolucionista in

nético que hace al hombre blanco supuestamente superior
al resto de las razas. Darwin, por el contrario, propuso una

La idea de progreso ha sido histórica, continua y

concepción del origen de las especies y no una evolución
"progresista" de la naturaleza humana. El vínculo que

abiertamente criticada, aunque dichas criticas no se den a

desarrolla es la adaptación y el cambio de estructuras de

conocer. Citemos dos autores que no comparten el sentir

No es extraño que la idea de progreso tenga una

de una época donde la idea de progreso se convierte en el

los seres vivos en función de su medio ambiente local, ya
que sólo de esta forma es posible garantizar la existencia y

vertiente técnica y otra política. La vertiente técnica se de-

referente para la constitución del hberalismo positivista:
Charles Darwin y Karl Marx.

la vida de y entre las distintas especies. Los conceptos de
biodiversidad y cambio son las bases para su teoría del ori-

sarrollará bajo los principios de Adam Smith y Robert
Malthus, y la vertiente política (progresismo político), la
encontramos en la tradición del liberalismo decimonónico
cuyas fuentes son entre otras: Montesquieu, Comte,
Spencer, Diderot, Condorcet o Voltaire.
Los principios teóricos del progresismo político
proporcionaron los argumentos con los cuales los llama·
dos jacobinos se enfrentaron a los detractores de la revo7 Véanse: Leibniz, G.W: Nuevos ~ s sobre el entendimienw lll/1lllr
rw. Editora Nacional, Madrid, 1977. Acerca de las obras donde Juan
Caritat, Marqués de Condorcet, Malebroche y Montesquieu, enuncian su idea de progreso: consúltese la obra general de AbbagnaDO,
Nicolás: Histuria de la Filosofia. Montaner y Sirnon, Barcelona 1978
Vol 2.

TRAYECTORIAS

i AÑO 1, No. t I SEPDEMBRE-DJGIEMBBEJ99il

gen de las especies y los comportamientos animales.
8 El mejor debate acerca de la idea de progreso está recogido en las
obras de Nisbet, Robert Histuria de la idea de progreso. Editorial
Gedisa, Barcelona, 1991, y Bury, John: La idea de Progreso. Alianza
editorial. Madrid, 1971. En cualquier caso pueden consultarse obras
relacionadas como Maravall, José Antonio: Antigw¡s y Modernos. La
idea de progreso en el desarrollo inicial de wuz sociedad. Sociedad de estudios y publicaciones. Madrid, 1966,Bernal,John D.: Lahisturiasocial de la ciencia. Editorial Península. Barcelona, 1994. Daumas,
Maurice: Las grandes etapas del progreso técnico. FCE. México, 1983.
Derry T. y Williams,T revor: Histuria de la tecrw/Qgía. 5 Vols. Editorial
Siglo XXI, México.

iRAXEcroR(AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPOFMBRE·PICIEMBBE 1999

Darwin y también Alfred Wallace, a guíen Darwin reconoce como coautor intelectual de la teoría de la evolución
de las especies, nunca aceptaron la idea de progreso. De
haberlo sugerido, hubiesen ido contra sus propias formulaciones y principios. 9
En el caso de Karl Marx, son dos las esferas en las
9 Vease: Darwin, Charles: El origen de las especies. Colección Austral
Espasa Calpe, Buenos Aires, 1987 (Sobre todo el capitulo III: "Lucha por la existencia", pp. 111-128). Igualmente Darwin, Charles:
AUlObiografia. Alianza Editorial. Madrid, 1988. Jay Gould, Stephen:
La falsa medida del lwmhre. Editorial Critica, Barcelona, 1997.
Hemleben,Johannes: La rewluciim darwinista. Alianza Universidad
Madrid, 1992.
'

105

�TEORÍA
Pensar a fondo

que plantea el problema y dos los momentos históricos
donde ubica su critica a la idea de progreso. Las esferas
son la económica y la política, y los m omentos históricos
corresponden a la colonización británica de Asia y a la lucha anticolonial de Irlanda contra Inglaterra.
No cabe duda que en sus primeros trabajos Marx

El desarrollo) no el progreso) es
el objetivo sobre el cual se alza
el proyecto alternativo de la izquierda. Es un factor cualitativo, no cuantitativo) lo que
diferencia ambas opciones
asume una visión "optimista" del progreso. Así, evalúa el
capitalismo colonial como un impulso positivo para el
desarrollo de las fuerzas productivas y de progreso material. Progreso que identifica con el desarrollo de las fuerzas productivas del país conquistador y que debe considerarse como el futuro que espera a los pueblos conquistados. Esta visión, que en un principio justifica el hecho colonial como progreso, irá cambiando a medida que sus estudios sobre la lógica del capital le obliguen a replantearse
las relacione de explotación creadas por el colonialismo.
Sus escritos sobre Irlanda son el punto de inflexión en su
interpretación teórica del progreso. Su cambio y el rechazo a su inicial aceptación de la idea de progreso universal
se explicita en el siguiente párrafo de El capit,a}, cuando
sostiene que "el tiempo de trabajo y producción del capital, en tanto forma racional que subsume el tiempo en
tiempo socialmente necesario para el progreso general de
la sociedad, oculta el máximo grado de explotación y subsunción derivado de la producción capitalista". 10
Dos ejem p los, provenientes de destacados pensado-

106

TEORÍA
Pensar a fondo

res del siglo XIX, que dejan constancia de la critica a la
idea y mito del progreso. Una critica similar es la que, ya
en el siglo XX, y desde las ciencias de la materia plantease Albert Einstein. 11
Plantear un proyecto de izquierdas -es decir, no
progresista- presupon e aceptar un principio de naturaleza en la existencia del Horno sapiens: la noción de crisis, de
contingencia, por tanto de envejecimiento, de vida y de
irreversibilidad de la muerte. No se puede defender la inmortalidad ni menos aún realizar la promesa que asegure
descubrir la fuente de la eterna juventud. La izquierda, por
su propia concepción de la naturaleza, de los procesos biológicos y los procesos sociales, se funde con los fines específicos del género y especie humana: la coop eración y la
ética. Ambos, condiciones necesarias para la existencia del
hombre político.
El desarrollo, no el progreso, es el objetivo sobre el
cual se levanta el proyecto alternativo de la izquierda. Es
un factor cualitativo no cuantitativo lo que diferencia ambas opciones y propuestas. Sólo que la idea de progreso
resulta más atractiva como mito político para construir la
religión positivista y tecnocrática de la actual sociedad.
Religión cuya fe ciega en los avances tecnológicos, en la
creación de "inteligencia".artificial, de realidades virtual~
de viajes por el "ciber-espacio" de Internet, crea la mística
necesaria para su advenimiento final. Visión de futuro perfectamente compatible con un mayor grado de explota10 Véase: Marx, Karl: El Capital, Libro l. Sección séptima. Editorial
Siglo XXI. México, 1980. lguahnente: El capit,aJ,, Capítulo Sexto inédito. Siglo XXI. México, 1979. Marx, Karl: Progrese t,écní,ro y desarrollo c.apiransta. Cuadernos de Pasado y Presente. México, 1982.
Para un excelente análisis crítico consúltese: Arico, José: Marx Y
América úuina. Alianza Editorial. México, 1982.
11 Véase: Einstein, Albert Mi visión del mundo. Editorial TusquelS,
Barcelona, 1981. Igualmente consúltese su artículo publicado en
1949 en el número 1 de Monúdy Revieur. "Por qué el socialismO"Edición castellana de 1977. Madrid.

TRAVECTQRIAS

I AÑO1, NO. 1 1 SEPTIEMBRE-QIC!EMBRE _l9llS

ción y colonialismo global. Nadie en "su sano juicio", se
dice, puede poner limites al progreso; intentarlo es de seres retrógrados y enemigos de los cambios. Tal y como rez:a el dicho: ¿quién p uede detener el tren del progreso?
Hoy este tren del progreso se presenta aliado con la
teoría del fin de las incertidumbres en la esfera del conocimiento cientifico y los paradigmas sociales. El advenimiento de un conocimiento científico y técnico que puede explicar todo, comprender todo y saberlo todo, hace
superfluo preguntarse nada.Todo lo comunicable está comunicado y todos los problemas están señalados. La solución para casos puntales es una cuestión de tiempo. El
cáncer, el SIDA, la vejez, el reumatismo, el dolor de cabez:a, la muerte, todo tiene respuesta y solución. ¡¡Viva el
progreso y los progresistas!!
Bajo este manto adulador, surgen los mecanismos
de explicación psicológicos con los que sus defensores, intelectuales institucionales, nos señalan que la felicidad
completa, es decir el placer y la eliminación del sufrimiento terrenal, se manifiesta cuando los sujetos participamos
activamente de los beneficios del progreso. Sigmund
Freud, otro de los detractores de la idea de progreso, señaló que dichas actitudes psicológicas construyen un
mundo exterior donde la satisfacción de existir radica en
aferrarse a los objetos de consumo y hallar la felicidad en
el vínculo afectivo con ellos. Así se levantan las técnicas para evitar el sufrimiento y lograr el máximo de placer. Se
construye un orden estable y repetitivo de acciones que
acaban por generar confianza y dar estabilidad. Deseamos
coches, personas, casa, todos los objetos pensados y tangibles. ¿Será acaso el orden natural del mercado? 12
Recuperar la centralidad del hombre político es el
Punto de partida desde el cual preguntar qué implica ser
Yformar parte de una izquierda social y teórica; también
l 2 "El orden es una especie de impulso de repetición que establece de
una vez para todas cuándo, dónde y cómo debe efectuarse deternúnado acto, de modo que en toda situación correspondiente nos ahorramos las dudas e indecisiones". Véase: Freud, Sigmund: El malestar de la adtura; pág. 3035, Vol. 3. Igualmente véase: MásaDá delplacer. Obras completas, Vol. 3. Editorial Biblioteca Nueva. Madrid,
1996.

IIIAYEctoRIAS

I AÑO 1, NO. 1 j SEPTIEMBRE-DICIEMBRE !999

es la base para construir un proyecto transformador. En
este sentido, hay que considerar que un proyecto alternativo se configura multidimensionalmente. En esta lógica,
debernos concatenar cuatro elementos que en su conjunto forman un todo. Primero, se hace necesario explicar el
funcionamiento de la sociedad a la que se pertenece y en
la que se actúa cotidianamente. En segundo lugar debemos asumir el compromiso político y ético que supone re-

alizar una explicación crítica de la sociedad en la que vivimos. Tercero, debemos proponer los cambios sociales necesarios para modificar el sta1us quo; ser realistas, no pragmáticos. Cuarto, el proyecto debe ser capaz de eliminar las
contradicciones sociales propias del sistema de explotación y dominio del capitalismo, en el cual pensamos y actuamos. El proyecto es anticapitalista y anti-imperialista.
Estos factores enunciados, hacen que el esfuerzo sea
continuo, exigiendo una responsabilidad y preparación,
innecesarias para quienes se ubican en la perspectiva del
progresismo político y conformista de adecuarse al medio
y mejorar las condiciones de su entrono.

107

�TEORÍA
Pensar a fondo

TEORÍA
Pensar a fondo

dicha condición humana. Es parte del
ser social, no una medida de satisfacción de deseos y de bienes de consumos puestos en la dinámica del mercado. Es calidad de vida, no hace referencia a una mal interpretada capacidad social de consumo de masas. '3
La relación que une todo lo anterior, define el actual campo de contradicciones. Su conjunción no puede
ser postergada o pensarse en términos
pragmáticos señalando la caducidad
de alguno de ellos en el terreno de su
realización y práctica política. Dichos
conceptos son valores y expresan fi/
nes políticos. Su interrelación, contradictoria y conflictiva, plantea un conjunto de problemas que dan cuerpo a
los diferentes proyectos políticos de
transformación social.
Es necesario romper el bloqueo
teórico impuesto por un pensamiento político creador del
conformismo social e impulsor de un poder totalitario.
Hay que recuperar para la izquierda lo que ha pasado a ser bandera de los progresistas: la lucha por la democracia. La democracia no forma parte del progresismo. La
democracia, como opción de cambio social y concepción liberadora del hombre político, es el punto de partida de un
poder político contingente, técnica plural de control y ejercicio social del poder. No puede confundirse o quedar subsumida en relaciones aleatorias que desdtbujen sus objetivos y
anulen su contenido social, económico, cultural y político.
La izquierda sigue siendo una opción de poder po-

Pensar desde la
izquierda nos debe
situar en una esfera
de reflexión) cuya
potencia radica en la
capacidad para desarrollar y constituir
.
razon teorica y
. .
.
conciencia critica

Las alternativas de cambio social anticapitalistas deben ser construidas articulando todas las voluntades políticas y sociales creadoras de horizontes históricos y futuros contingentes. Pensar desde la izquierda nos debe situar
en una esfera de reflexión, cuya potencia radica en la capacidad para desarrollar y constituir razón teórica y conciencia critica.
Se impone cambiar la actual dirección del debate.
Se trata de conjugar el desarrollo teórico con una critica
política capaz de explicar las relaciones sociales contradictorias y complejas definidas por el actual proceso de acumulación de capital. El futuro de la izquierda depende de
los horizontes criticos de la razón reflexiva; su devenir no

108

puede ser hurtado por los representantes del progresismo
político y defensores de una sociedad regulada por los
principios de una economía de mercado.
Las razones de la izquierda son las razones de la democracia, de la libertad y del cambio social. Crear futurOS
contingentes es un principio irrenunciable. Por consiguiente, promover un proyecto de izquierdas es demandar
la construcción de un hombre ético-político, donde el bien
común es el fin irrenunciable para lograr el total desenvolvimiento de la condición humana. Si antes mencionamos la necesidad de construcción de una ciudadanía plena, el bien común consiste en desarrollar las potencialidades y facultades sociales que hace posible la realización de
TRAYECJQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIEMBBE-DIC!fMRBE.1999

13 Para W1a critica profunda de esta concepción de bien común fundada en el consumo, véase el anticipador texto escrito en 1899 por
Veblen,Thorstein: Temía de kJ clase oci.osa. Edición castellana de FCE.
Colección Popular, N" 50.

IIAttcmR!AS

I AÑO 1, No. 1 1 SEPTIEMRBE-DICIEMBBE J999

/

lítico y de lucha contra el conformismo y la complacencia. Asumir el valor
critico de formar parte de un proyecto social alternativo puede llevar al ostracismo o la cárcel, es parte de la condición que impone este orden de dominación y explotación. Permítaseme
concluir este ensayo con la siguiente
reflexión de Toni Negri:

Por contra, el paradigma del poder
constituyente es el de una fuerza que
irrumpe, quebranta, interrumpe,
desquicia todo equilibrio preexistente y toda posibilidad de continuidad.
El poder constituyente está ligado a
la idea de democracia como poder
/
absoluto. Es por consiguiente, el del
poder constituyente, como fuerza
impeuiosa y expansiva, un concepto
ligado a la pretensión social de la totalidad democrática (...) La pretensión del constitucionalismo de regular jurídicamente el poder
constituyente no es sólo estúpida porque y cuando
quiere dividirlo; lo es sobre todo cuando quiere bloquear su temporalidad constitutiva. El constitucionalismo es una doctrina jurídica que conoce solamente el pasado, es una continua referencia al tiempo t:ransanrido, a las potencias consolidadas y a su
inercia, al espíriUI replegado; por contra, el poder
constituyente es siempre tiempo fuerte y futuro.••
,&amp;,,

14 Negri, Antonio: El poder amstituyeme. Ensayo sobre las a/Jemativas de
ÚJ modernidad. Editorial Libertarias. Madrid, 1994, pág. 29.

109

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

Ciencias sociales y aptitud interpretativa

La sección Memoria. viva pretende
ofrecer a nuestros lectores entrevistas, testirnonws y documenws que
atesoren de manera excepcionaJ,
aspe.ct,os relevantes del pensamient,o social de nuestro tiempo en la
voz de sus más lúcidos frrot;agonistas, trascendiendo el fugaz hecho
ediJoriol para convertirse en algo
más que una colección de papeles
archivados: texw de consulta, espado de referencia,, puente a la, me-

Manuscrito irzédito
SERGIO

e admite hoy comúnmente que el conocinúento ordenado de los procesos sociales pertenece
al tipo de razonamiento científico y que, manejado con aptitud, puede contribuir a mejorar la
convivencia humana. Pero este escalón cultural tiene una
larga historia, que está lejos de finalizar. Sólo algunos decenios han transcurrido desde que se discutió vivamente
si la historia pertenecía a la ciencia o a la filosofia y hay en
la actualidad autores que dudan entre clasificar el conocimiento de los procesos económicos como técnica o como
ciencia.
Generalmente, los autores surgidos de las ciencias
sociales que arrojan estas dudas sobre sus propias disciplinas conocen sólo muy fragmentariamente el desarrollo y
la verdadera problemática de las disciplinas científicas clasificadas como duras.

s

moria.

Esta primera entrega contiene tres
documenws primordial.es. Dos de
ellos se deben a la, gentileza del doctor Sergio Bagú, quien nos honra
con su cá!Rdra en esta edición fundacimzaJ,.

El primero, una joya de síntesis sólo posible cuando el saber desborda
una intensa vida de casi un siglo;
el segundo, una charla, en que úleas inéditas configuran su visión de
viejos y nuevos frroblemas.

CIENC IA DE LO SOCIAL

Es indudable que la inserción del fenómeno social humano dentro de un contexto mental científico ha sido un proceso de siglos en la cultura occidental y aún quedan apenas esbozados algunos temas básicos en esa materia.
la ciencia política surge con Aristóteles, en el siglo N
aC., pero leyendo las páginas de este clásico quizá su extraordinaria penetración mental nos sorprenda tanto como la
comprobación de la gran lentitud con la que se ha desarrollado el análisis del fenómeno politico hasta nuestros dias.
Se admite generalmente que el planteamiento científico del fenómeno económico se inicia con Adam Smith
en el siglo XVID, pero surge inmediatamente la pregunta
acerca de cómo pudieron transcurrir tantos siglos de fenómenos incuestionablemente económicos sin que su
análisis pudiera desprenderse de las telarañas teológicas.

Un tercer documenw, éste de naturaleza episwlar y bajo la rúbrica
del -presúlente de la Asocioción
Mundial de Sodología, propone
un espado de comfrromiso y proye,cciim que nos atañe.

110

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 $EPDEM6HE·PIGEMHBE.l9ll9

IRAru:mR!AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDFMBBE-OIQFMBRE 1999

BAGÚ
La misma reflexión puede extenderse a las otras disciplinas sociales. La antropología cultural queda definitivamente ordenada como disciplina científica con la obra
de Morgan, pero su temática fundamental es antiquísima
como fenómeno de convivencia humana. ¿Por qué Morgan, a mediados del XIX, y no muchos otros y mucho antes?
Con la idea de la sucesión de los rnacrotipos organizativos podemos hacer observaciones sumamente interesantes. Aparece, primero, mediante la observación de la
historia de las sociedades humanas que dos jóvenes prusianos formados en las disciplinas filosóficas, Federico Engels y Carlos Marx, hacen por escrito a mediados del siglo
XIX, desarrollando ideas apenas esbozadas por otros autores occidentales anteriores. Pocos años después la misma idea básica queda expresada con respecto a las especies vivas no humanas, por Darwin y Wallace, que ignoraban por completo los escritos de Marx y Engels. Más aún,
Darwin no sabía quién era Wallace y éste no había leído a
Darwin. Ambos eran ingleses y vivían en Londres.
A pesar de que la temática de las ciencias sociales es
la sistematización de la experiencia acumulada y de la vida diaria de los seres humanos, es muy lenta su transformación en ordenamiento científico y en ordenamiento pedagógico.

ACELERACIÓN CULTURAL

Los procesos culturales se han acelerado considerablemente en el último medio siglo. Hay, por ejemplo, un dato cuantitativo extraordinariamente significativo: la mayoría de los investigadores en las disciplinas científicas desde
que existen registros aceptables está conformada por contemporáneos.

111

�MEMORIA VIVA
Ciencias sociales y aptitud interpretativa

En el terreno de las ciencias sociales, la historia se
enseña desde hace muchos decenios a partir de los escalones primarios del sistema educacional, pero la economía
y la sociología como asignaturas en los planes de enseñanza primaria y secundaria estaban apenas en sus comienzos a mediados de este siglo. Su incorporación regular en los planes de estudio en todos los escalones de la organización docente es una tendencia de esta segunda mitad del siglo XX
Además, si bien es cierto que ya en todos los países
se incluyen en los planes de estudio en los distintos nive-

MEMORIA VIVA
les la historia, la economía y la sociología, es fácil observar
que generalmente se trata de una historia sin ciencias sociales, de una economía sin sociología y de una sociología
sin demografia.
No se trata de una catástrofe cultural, sino simplemente de una modalidad superable, que requiere comenzar por estimular la conciencia del problema.
El desarrollo de la mentalidad cientifica es un proceso cultural lento y complejo, pero constituye una condición indispensable para enfrentar la problemática de las
sociedades humanas.-&amp;,,,

América Latina: pensamiento
y transformación
LUCRECIA LOZANO

Profundo conocedor del análisis social en el continente, don Se,;gio
Bagú aborda en esta entrevista desde el papel crucial que jugó la Cepal
en la industrialización de Latinoamérica hasta las reformas que se necesitan en el campo, para capitalizar la riqueza de recursos humanos
y naturales, pasando por percepciones sutiles sobre los movimientos migratorios, la formación universitaria y el papel de la mujer
Trayectorias: ¿El desarrollo de kls Ciencias Sociales en América Latina es reciente?

¿Cómo y aJando surge el pensamiento social en 'la región?
SERGIO BAGú: Primero comencemos por el origen de las Ciencias Sociales en

América Latina. Si consideramos como ciencia social a una reflexión con un
contenido metodológico aceptable desde un punto de vista cientifico, la reflexión
metódica sobre los fenómenos sociales tiene en América Latina una antigüedad
considerablemente mayor a la que se le atribuye habitualmente. Esto es lo primero que podemos comprobar.
El periodo colonial español -y en menor escala el portugués- fue menos ajeno
al desarrollo de las ideas sobre la cultura en general que lo que nosotros, los latinoamericanos, suponemos. Hubo focos de pensamiento social original por lo
menos desde el siglo XVIII en varias regiones de la América Española, sobre todo en México y en Perú. En este país, a mediados del siglo XVIII, se publicó una
revista que se tituló El Mercurio Peruano. Se trataba de una revista extraordinaria, una revista de pensamiento cientifico moderno que tuvo una vigencia considerable y cuya colección completa reúne más de 1Otomos. Para publicar esta
revista se necesitaba tener un pensamiento cientifico avanzado y contar con un
grupo considerable de pensadores e investigadores activos, bien informados y
con una mentalidad incuestionablemente cientifica. En México también se desarrollan de forma paralela expresiones similares. De manera que si nos pregun-

112

lRAYECTilRIAS I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PIC/fMBRE~

111AYEcmRfA$

j AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-PICJEMBRE 1999

113

�MEMORJA VIVA
América Lat,ina:,pensamiento y transformacüm

Desde principios del
sigw XIX hasw la
miwd del sigw XX
surgen decenas de
autores y desde el rwrte
hasw el sur del continente, desde La Habana
hasw Buerws Aires, se
eswbkcen centros de
produccwn de un
pensamiento orgánuo
sobre la sociedad.

MEMORIA VIVA
América Lat,ina: ,pensamiento y transformacüm

tainos cuándo aparece el pensamiento científico, orgánico y permanente en lo
que después será América Latina tendríamos que decir que éste surge en
México y Perú a mediados del siglo XVIII. A partir de entonces este pensamiento tiene continuidad. Desde principios del siglo XIX hasta la mitad del siglo XX surgen decenas de autores y desde el norte hasta el sur del continente,
desde La Habana hasta Buenos Aires, se establecen centros de producción de
un pensamiento orgánico sobre la sociedad.
&amp; incuestionable tainbién que al concluir la Segunda Guerra Mundial en 194S
tiene lugar un gran cambio en materia de reflexión sobre los problemas sociales.
El error consiste en pensar que todo empieza allí, aunque no sea erróneo llegar
a la conclusión de que a partir de 1945 opera un gran salto cualitativo en la difusión de centros para el análisis social. Hay un momento en América Latina,
por ejemplo, un poco después del año cincuenta, en el que son muy pocos los
países que no cuentan con una junta de planificación económica.
Allí encontramos la idea -muy avanzada para la época- de planificar la economia. Algunas de esas juntas son comisiones de los gobiernos latinoamericanos.
Otras tienen el respaldo financiero de ellos. En términos generales, diría que entre 1950 y 1955 se extendió la moda de la planificación económica Y social en
América Latina. Para que un gobierno se considerara avanzado en aquellos momentos tenía que promover una Junta de Planificación Económica.

TRAYECTORIAS: "Esto tuvo que ver con 'fa creacwn de 'fa Comisión &amp;nómica para
América Latina y el Caribe (Cepa]) en 1948.
SERGIO BAGÚ: La creación de la Cepa] impulsa esta visión. La Cepal está presente en todos lados, convenciendo a los gobiernos de que no puede haber rolaboración económica si carecen de una Junta de Planificación Económica permanente. Para ello la Cepal aporta técnicos y una colaboración variada. De modo que sobre este tema no estainos inventando nada nuevo hoy en día. Procesos
o situaciones que han cobrado una fuerza importante en estos momentos tienen
un antecedente en América Latina.
TRAYECTORIAS: ¿Podríamos afirmar que a partir de los años cinaJenta. lo que antes
era un pensamiento social. de a1canc.e sólo local o nacümal ,m Perú, en México o en
A,gentina- adquiere una proyección regional?.
.
SERGIO BAGú: Sí, efectivamente sí. Pero con una advertencia: el contenido lannoamericano de la reflexión y la postulación política y social es anterior en
América Latina. No hay que olvidar que la reforma universitaria de Córdoba,
Argentina, nace en 1918 con un manifiesto que está dirigido a los pueblos de
América Latina. Allí está presente el espíritu de los latinoamericanos.
TRAYECTORIAS:

114

Tenemos experiencias como 'fa del.APRA peruano (Alianza Popular
TRAYECJQRL\S

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTifMBRE:DIClfMBBf t999

Revolucionaria Americana), fundado pur Vfctor "Raúl Haya de 'fa Torre...
SERGIO BAGú: El APRA es hijo de la reforma universitaria de Córdoba de 1918.
De Córdoba, con participación de gente de Buenos Aires, partió un grupo de
jóvenes reformistas universitarios a Lima y allí prendió la hoguera en la Universidad de San Carlos. A los pocos meses se fundó el APRA. &amp;to ocurrió también
en otros países latinoamericanos. De lo local se pasó a lo nacional y de lo nacional a lo continental. Pero resulta que estos mismos fenómenos estaban ocurriendo tainbién en otras partes del mundo sin tener comunicación alguna con
América Latina. En 1919 se produce en las Filipinas un movimiento estudiantil
que tiene una similitud extraordinaria con los movimientos estudiantiles latinoamericanos de Córdoba, México, Colombia, Uruguay o Chile. &amp;tamos hablando de lo que puede calificarse como una rebelión juvenil o estudiantil.Y tainbién
está el tema del ingreso de la mujer a los estudios universitarios; el momento en
que aparecen las primeras alumnas en las carreras universitarias en América
Latina. Después de la Segunda Guerra Mundial, los movimientos juveniles en
América Latina est.án integrados por hombres y mujeres. La mujer está presente como un elemento permanente...

1'RAY13CTORIAS: Después de la Segunda Guerra Mundial, en América Latina las universidades jugaron un papel muy impqrtante en 'fa.fundación de institutos de investigación y en 'fa creacwn de carreras que ofrecieron un amt.enúJo más orgániro a 'la reftexüm científa:a.
SERGIO BAGú: Efectivamente, pero con el antecedente de que ya existían cátedras en varias universidades de América Latina en las cuales se había incorporado la información sociológica desde muchos años antes. Después de la Segunda Guerra Mundial hay un salto importante. &amp;te se expresa en la creación de
institutos permanentes de investigación sociológica y nace la Comisión Económica para América Latina y el Canbe, que es un organismo internacional perteneciente a las Naciones U nidas con sede en Santiago de Chile que impulsa directamente la reflexión económica y social. La Cepal va a estar presente de distintas formas en cualquier lugar de América Latina en el cual se lleve a cabo el
análisis de la problemática económica y social de manera sistemática. Cualquier
universidad latinoamericana que quiera empezar una cátedra, o cualquier gobierno que quiera crear un instituto que lo apoye en la programación económica va a llamar a la Cepal y ésta envía a un equipo de técnicos que organiza la primera etapa de su labor. La Cepal cumplió una gran función, ello es incuestionable. Hay que recalcar que por parte de la izquierda en América Latina surgieron cóticas a este organismo bajo el argumento de que la ideología que difundía
era una ideología institucional, no revolucionaria. No cabe duda que la Cepal era
un organismo oficial que no podía andar propagando programas de transformación revolucionaria. Pero en aquel momento, durante la primera etapa de la
IIIAYEcmRIA$

j AÑO 1, NO, 1 j SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

La Cepa/ va a estar
,presente de distintas
formas en cuaú¡uier
lugar de América Latina
en el cual se lleve a cabo
el análisis de la
,problemátua económua
y social de manera
sistemá,tua.

115

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
América Latina: pensamiento y transformación

América Latina: pensamiento y transforrnaciim

institución, el hecho de crear una reflexión permanente sobre la problemática
económica y social latinoamericana era en sí mismo algo revolucionario.
TRAYECTORIAS: la ref/exilm social en América latina ha evolucionado ron relación
a "los temas que ha abordado. &amp; '/os años cuarenta, en '/os cinalenta y en '/os sesenta
analizó la problemática del dR,sarrolk,. Los go'/pes de Estado mílitares que se extienden
en '/os setenta reorientan esta reflexión hacia '/os temas de la politica, el poder y el EstadtJ. También hay temas espe,ciftcos que son desarrolladí,s en "los años ochenta y noventa, c.omo el del muuimienu, obrero, la cuestión de la mujer, "los movimientos sociales o la insemón de América latina en la g1.obaJizacifm. ¿Es posible afirmar que en la
ref/exilm social actual predominan grandes lineas de análisis, c.omo en el pasado, oprevakcen tópia,s espe,dfia,s? ¿Elproblema del desarro!JIJ y sus retos welve a aparecer romo una gran temática en el debate social actwl?

En Estados Unidos
existf,a el temor de que
t:oda América Latina
siguiera el camino de ese
país latinoamericano
(Cuba) y se transformara en socialista, de
modo que se formuw
una serie de iniciativas
para impedir eso.

SERGIO BAGú: Lo que acabas de decir es exacto. Se puede hacer una reconstrucción llegando a ese esquema en general. Quizás habría que darle más espacio a ciertos procesos que corren paralelamente, como el de las migraciones internas campo-ciudad. La migración campo-ciudad se difundió prácticamente
en toda América Latina. Este fenómeno corrió paralelo con otro: el que desencadenó la Revolución Cubana y que produjo una alarma política de primer grado en Estados Unidos y en América Latina. En Estados Unidos existía el temor
de que toda América Latina siguiera el camino de ese país latinoamericano y se
transformara en socialista, de modo que se formuló una serie de iniciativas para
impedir eso. Impedirlo por vías modernas, no por vías represivas. Se trataba de
localizar problemas para resolverlos. Uno de esos problemas, que aparecía a primera vista, era el de la corriente de migración interna. Se suponía que esa corriente, integrada por campesinos pobres que invadían las ciudades latinoamericanas, podía conducir a la revolución social. Entonces se estimuló la realiz,ación
de una serie de investigaciones sociales desde Santiago de Chile, bajo la coordinación central de un sociólogo argentino: José Nun. Un hombre inteligente Y
muy capaz.
TRAYECTORIAS: Esas investigaciones

am:forman la amcepción de la marginaJiJad

c.entml.••
SERGIO BAGú: Efectivamente. Nun coordinó varias investigaciones locales que
se efectuaron en diversos países. Se empezó a observar, probablemente primero en Perú, poco después en Ecuador, luego en Argentina y Uruguay-el caso de
Chile apareció com o un caso distinto al resto de los países latinoamericanos en
esta materia-, que esos migrantes campesinos no iban a llevar a la revolución.
Empezando porque no sabían qué era la revolución. Se trataba de trabajadores
pobres que iban a buscar mejores condiciones de vida y en algunos casos, en los
casos más lúcidos, a buscar la posibilidad de educar a sus hijos. Esta fue la coro-

116

TRAYECTORIAS

I AÑO I, NO. t I SEPDEM6Bf-PICJEMB8f 1S99

probación a la cual se llegó en buena parte de las investigaciones que coordinaba José Nun y que nunca se presentaron en un informe final, que yo sepa. Pero
sí hubo una buena cantidad de informes locales sobre el tema que permitieron
conocer bastante el fenómeno de la corriente migratoria interna en los países latinoamericanos después de la Segunda Guerra Mundial.

TRAYECroRIAS: ¿Cómo evaluar las propuestas de dR,sarrolk, que impulsó la (JepaJ?
SERGIO BAGú: Es una pregunta de fondo. Yo creo que esta etapa de la que estamos hablando y en la que se inaugura la Cepal deja un saldo positivo, pero desde luego deja pendientes problemas básicos en América Latina. Además permite que aparezcan otros problemas básicos. El salto que se dio inmediatamente
después de la Segunda Guerra fue importante. Aún antes de terminar la guerra,
ruando recién se estaba en la tarea de organizar a las Naciones Unidas surgió el
tema de la industrialización del Tercer Mundo. Particularmente la industrialización de América Latina. Allí se revivió lo que podemos llamar la última etapa de
la vieja polémica, porque lo que se tenía que dirimir era si América Latina debía
industrializarse o no. Lo básico. Hubo quienes formularon que América Latina
no debía industrializarse en ese momento. Los que estaban en contra planteaban
el viejo argumento de la especialización productiva por razones naturales. Su argumento era que América Latina era una región extraordinariamente rica en recursos naturales y con una mano de obra capaz. Ese debía ser el camino de su
gran evolución y dejar que la industria la hicieran pueblos con tradición industrial. América Latina compraría los productos industriales a precios que le iban
a resultar muy baratos, sin la molestia de tener que fabricarlos.

Th1YECTORIAS: &amp;América latina hubo paises que empezaron a industnaJizarse en
una forma t.emprana a partir de la Gran Depresión. Fueron pioneros en esa experiencia de industria1izaci t,emprana.

Antes de terminar /,a
guerra~ cuando recién se
estaba en /,a tarea de
organizar a las
Naciones Unidas surgió
el tema de la
industrialización del
Tercer Mundo.

SERGIO BAGú: Sí. La industria textil en México comienza hacia 1880. En Argentina también. En México surge en el siglo XIX el Grupo Monterrey, que es un
grupo modernizante al despuntar el siglo XX Hay grupos modernizantes en
ese momento, pero todavía persiste la convicción de la especialización en función de las condiciones naturales para ocupar un lugar predominante en el orden internacional. Ese es el debate sustantivo.

T1U)lectonas: De hecho Cepal rompe am ese paradigma.. Propone el camino de la industrializaci/m sustitutiva de importaciones para akanzar el desarro!JIJ. y la industrialización se impulsa pero arroja «mW resultado enormes deset¡uiJiJ,rws estruauraks
Y desiguaJdad. Genera nuevos problemas básicos, como usted'/os ha llamado. ¿Quéfue
lo que pasé?
SERGIO BAGú: Primero, este tipo de desarrollo estimuló las migraciones internas
1B&amp;YEcmR(AS

I AÑO I, NO. 1 1 SEPnfMBRF-PJCJFMBRE 1999

117

�MEMORIA VIVA
América Latina: pensamiento y transformación

MEMORIA VIVA
América Latina: pensamiento y transformación

que ya habían empezado antes. Una parte de la población del campo se traslada a los núcleos urbanos, en donde cree que conseguirá trabajo industrial o trabajos mejor remunerados. Esa fue la situación que se planteó. La industrialización resolvía algunos problemas pero creaba otros. En primer término creaba la
desocupación urbana o la multiplicaba. En segundo lugar, dejaba mas o menos
intactos los problemas rurales. Creaba una pobreza urbana nueva o casi nueva,
pero no resolvía satisfactoriamente la pobreza rural. Eso fue lo que sucedió.

TRA.YECroRIAS: Esto tiene que ver con el faaor demográfico, con el crecimi.entt, de la
poli/acüm latinoamericana que a partir de los años atarenta "se dispara". Estefactur
no fue amsiderado estratégicament en todas estas propuestas de desarrollo.
SERGIO BAGú: La pregunta lleva a la respuesta en sí. Todos los problemas humanos tienen que ver con el factor humano. Siempre lo han tenido que ver y
siempre lo tendrán que ver, de manera que la respuesta es otra.
'I'RA.YECTORIAS: Al aproximarse elfin de este siglo, América Latina se caroct.eriza, &lt;X&gt;trW en el pasado, por_J,ener un desarrollo extremaJament.e desigual. EJ atraso del ram-

Hay ciertos problemas,
que suponemos localizadiJs en América Latina, y resulta que en Europa Occidental y en
Estados Unidos no est:án
aún men resuelws
a pesar de su extraordinario avance.

118

po, la pobreza, "las mi,gracumes. internas, el incremento de "las migraciones externas en
los últittws veinte años, roexisten con grupos socialesy regiones con niveles de ~
llo similares a los que se encuentran en los paf.ses de 'Europa. Oa:iJent.al o en EstoJos
Unidos. Todo ello nos har,e ver que el probkma del, desarrollo sigue simdo un punto
fundament.al en la agenda latinoameric.an ¿Qué se nec.esita haar para atender de
manera más puntual este problema?
SERGIO BAGú: Yo diria que lo primero que hace falta es un conocimiento lústórico más completo, aunque este argumento pueda parecer excesivamente académico. Europa tuvo un atraso muy parecido al de América Latina hasta una época sorprendentemente cercana a la actual. En Estados Unidos es mejor no visitar ciertas zonas para no saber lo que es el atraso múltiple de todo tipo: el atraSO
económico, profesional o cultural. La gran pregunta es ¿cómo Estados Unidos,
que es un coloso de la historia en el primer rango del desarrollo industrial o en
el primer rango del desarrollo cultural, tiene grupos analfabetas o atrasados en
su población, o un elevado número de delincuentes o adolescentes que se matan como si eso fuera un deporte? ¿Cómo se explica una cosa así? Uno estaría
tentado a pensar que en América Latina no existen esos excesos. Somos más pobres, pero más civílizados. Esto no rehuye de ninguna manera el problema central en América Latina. En lo absoluto. Lo que se llega es a la observación de que
hay ciertos problemas, que suponemos localizados en América Latina, y resulta
que en Europa Occidental y en Estados Unidos no están aún bien resueltos a
pesar de su extraordinario avance. El continente europeo, por ejemplo, es el único continente en el mundo que no tiene clima desértico. Todo el suelo europeo
es aprovechable para la agricultura y para la producción. No hay ningún contiTRAYECJQRIAS

I AÑO 1, NO. t I SffDEMBBE-PIClfMRRE.19ll9.

nente así. La elevación de sus montañas hizo que los vientos del océano entraran como por un tubo Y regaran de humedad a toda Europa, inclusive a Rusia.
Todo
europeo es apto para la agn·cultura• Entonces la pregunta es ¿por
, el suelo
.
que la agncultura europea fue tan atrasada hasta que terminó la Segunda G
M dial"&gt; D
uerra
un
· e modo que las preguntas que nos hacemos para América Latina las
tenemos qu~ hacer ~bién para Estados Unidos y las tenemos que hacer para
Europa.Y m hablar de Africa, porque estos problemas son más graves en el continente africano.

TRAYECTORIAS: En ÁmériaJ I.Alina 'IUVimos en los años cincuenta y en los años sesenta programas de refonna agraria. Los resultados no arrojaron una situación · ·lar a la de l3uropa.
simi
SERGIO BA~ú: Cuando yo era joven, la izquierda levantaba la consigna de la reforma agrana Y alguien hizo esta reflexión: "Estos muchachos de la ciudad que
hablan de 1~ refo~a agraria nunca estuvieron en el campo y es inútil preguntarles en que consISte la reforma agraria porque no sabrían contestar''. Alg h _
b'd.
oa
ra e cierto en eso. Entonces ¿cuál es el punto de partida? El punto de partida
es el ~onocirniento del problema. En el grado de conocimiento del problema que
ya e"'.ste sobre nuestro campo creo que sí se puede decir que América Latina
necesita una reforma agraria de tipo modernizante y de inspiración social basa~ en un ~rincipio de justicia con un gran estímulo a la explotación ~ de
1lpo colectivo. Yo no pienso en la supresión de la explotación agraria individual;
en este m~mento de la historia no es viable, con respeto a las formas organizativas colecnvas en las cuales México, por cierto, tiene antecedentes históricos im~rtantes al igual que otros países. Pienso en una reforma basada en una cien~ del agro q_ue ya existe, como en partes de Estados Unidos, donde una gran¡a mode~ llene un laboratorio de investigación con químicos especializados
~e experunentan con semillas, con tipos de plantillas. Bueno, esa es una de las
~ que se precisan Y tienen que expandirse: no el laboratorio individual sino la
mvestigación científica que acompaña toda producción, ya sea urbana c;mo ruml, un programa de transformación de la propiedad del sector productivo -irn~ible de decir en qué puede consistir en pocas palabras y con poco conocillllento- pero que sin lugar a dudas debe existir. Todo esto a partir de esa pregunra base en tomo a que si América Latina es una región que tiene muchos recursos naturales cómo es posible que no pueda salir del atraso. Simultáneamente
~n esto viene lo indispensable: la creación cultural, la ampliación y moderniza~on de los estudios universitarios, trazar las lineas de paralelismo entre los estudios uruvers1tanos
·
· · y el desarrollo económico, social y cultural de modo que exista todo un programa de transformación posible en América Latina.

Creo que sí se puede
dedr que América wtina necesita una reforma
agraria, de tipo modernizant,e y de inspiraciiJn
socia~ basada en un
principio de justicia con
un gran estímulo a la,
explotacwn agraria, de
tipo cokctivo.

'I'RAYF-CToRIAS:Aquí surge la cuestión de los mursos que se re,qui,eren para llevar a
IRmctoR!A$ 1 AÑO 1, NO. 1 1SEPTIEMRRF-QICfEMRRE 1999

119

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

América Latina: pensamienw y transformaciim

Eso de que falt,a, dinero
para que la humanidad
se emancipe es un mito.
El tipo de emancipacwn
t,a,ngible siempre tiene a
su akana los recursos
ec,onómicos factibles que
se pueden utilizar para
esa renuvacwn
organizativa.

cabo esas transformaciones. Somos un continenu rico en recursos naturales, «&gt; que nos
ha faltado son los recursos eamómicos, o más exactamente, rw hemos "logrado distribuir adR,cuadament,e esos reamos para impulsar el cambio.
SERGIO BAGú: Bueno, en primer término están los recursos humanos. Y los recursos humanos existen en la realidad y potencialmente. Pero después están los
otros recursos: está el dinero. El manejo de este recurso tendría que estar acompañado de reformas internas que permitan un ahorro nacional más abundante.
Y sin duda también habrá que llegar a ciertos planteamientos en el orden de la
economía internacional que permitan reorientar las políticas de inversión de los
organismos internacionales de inversión que ya existen. Es decir, toda una planificación compleja, en la cual el que no es un técnico -&lt;:orno en el caso mío- sólo puede pensar en términos generales. Pero eso de que falta dinero para que la
humanidad se emancipe es un mito. El tipo de emancipación tangible siempre
tiene a su alcance los recursos económicos factibles que se pueden utilizar para
esa renovación organizativa. En cada lugar donde se levante el argumento de que
el país no tiene recursos para aplicarlos a ciertos objetivos loables, resulta que hay
un derroche de recursos fenomenales y una política económica internacional salvaje. Para este caso no tengo la solución ni sospecha de que exista.

TRAYECTORIAS: Claro. Y c.orrw se die.e: "fa solución siempre está preadida del conocimient,o y de esa voluntad-que puede ser una voluntad politica en un contexto ~

cnítia&gt;- de plant.earse una alternativa. F,n "fa forma en que se p'/antR,an, vienen los recursos. Los recursos llegan.
SERGIO BAGÚ: Así resumiría yo la conclusión. ,&amp;,,

120

JRAYECIORlAS

I AÑO 1, NO. l

1 5FPDFMBBE·PIClfMBHLJ999

Imaginación y compromiso
Carta del presidente de la Asociación Internacional de Sociología
ALBERTO

MARTINELLI

Los o bjetivos de nuestro trabajo común

A

1 entrar en el tercer milenio hay una necesidad, más grande que
nunca, de imaginación sociológica, excelencia científica, honestidad
intelectual, y compromiso moral para un mundo mejor, un mundo más pacifico y con más respeto para la dignidad de todas la mujeres y hombres. La Asociación Internacional de Sociología (AIS) puede contribuir significativamente a satisfacer esta necesidad.
Los objetivos definidos hace 50 anos por el Consejo de Ciencias Sociales
de la UNESCO en la fundación de la AIS y otras asociaciones munruales paralelas -tal como unir los científicos sociales del mundo para incrementar el entendimiento internacional, mejorar el conocimiento en las ciencias sociales para
el beneficio de la humanidad, promocionar la investigación en campos cruciales
para el mantenimiento de un orden mundial pacifico- siguen estando vivos y debemos tenerlos en cuenta en nuestro trabajo diario. Pero deben ser vistos en el
contexto del mundo global contemporáneo, que se caracteriza por la tensión creciente entre la integración global que aumenta y la interdependencia entre tecnología, finanzas, información, y la continua fragmentación de sociedades, culturas y sistemas políticos.
Las organizaciones internacionales no-gubernarnentales, en general, y las
asociaciones internacionales científicas y profesionales, en particular, deben llegar a ser - y llegarán a ser cada vez más- los actores principales de la escena mundial. Las decisiones claves sobre el impacto global no deberian dejarse sólo a los
gobiernos de las más poderosas naciones-estados ni a las organizaciones internacionales gubernamentales, ni a las corporaciones multinacionales, ni a las redes financieras globales, ni a las alianzas político-ideológicas, ni al fundamentalismo religioso, porque todos estos actores inspiran su conducta en el poder y la
ganancia, o tienden a imponer un Weltanschauung establecido.
Las asociaciones científicas internacionales pueden jugar un papel beneficioso y de contrapeso en la medida en que sean capaces de construir verdaderas comunidades globales de científicos e inspirar su conducta en los principios
universalistas, según los cuales cada uno es evaluado en función de sus logros
científicos, capacidad de enseñar, y ética profesional, y no en función del género, etnia, edad o nacionalidad.
IllmcmRIAS j AÑO 1, NO. l 1 5EPDEMBBE·PICIEMBBE 1999

Al entrar en el tercer milenio hay una necesidad,
más grande que nunca)
de imaginacwn sociowgica) excelencia científica)
honestidad intelectual y
compromiso moral para
un mundo me:f~ un
mundo más padfic,o y
con más respeto para la
dignidad de todas la
mu:feres y hombres.

121

�MEMORIA VIVA
lmaginaciim y compromiso

La AIS ha llegado a
ser una gran organzzadón internadonal ron
3,300 miembros individuales y 15Ocolectivos
de 89 países y más de
4,000 participantes
activos en nuestros
congresos mundiales.

122

MEMORIA VIVA
lmaginaciim y compromiso

Para jugar este papel beneficioso en un mundo global, la AIS tiene que llegar a ser una verdadera organización internacional y global. Nuestra asociación
ha hecho un largo camino desde su fundación hace 50 años. La AIS empezó como una pequeña sociedad científica con una docena de miembros, en su mayoría de los Estados Unidos y Europa occidental, y ha llegado a ser una gran organización internacional con 3,300 miembros individuales y 150 colectivos de
89 países y más de 4,000 participantes activos en nuestros congresos mundiales. La AIS ha progresado hacia la internacionalización más que la mayoría de
las otras organizaciones científicas internacionales, como lo muestra la composición de la mayoría de los comités de investigación así como sus numerosas actividades, desde las conferencias regionales hasta el Concurso Mundial de Jóvenes
Sociólogos, o incluso la adopción oficial del multilingüismo en nuestros estatutos.
Pero se debe hacer más, y se puede hacer más. Como ya dije en la presentación de mis objetivos en la candidatura a la presidencia, la AIS debe llegar
a ser una verdadera asociación global al mismo tiempo que intensifica las diferentes herencias culturales. Y, como dice el Informe del Buró de Sociología
Internacional, "el reconocimiento del papel del idioma en el desarrollo de la identidad individual y colectiva debe ser compatible con la búsqueda por parte de la
sociología de la universalidad".
Pennítanme dar unos pocos ejemplos de la clase de iniciativas que tengo
en mente para conseguir este objetivo.
Primero, la AIS patrocinará y apoyará activamente proyectos comparativos escogidos, presentados por equipos internacionales, donde los sociólogos de
los países económicamente más débiles puedan obtener ayuda y donde se puedan desarrollar modelos no etnocéntricos. La AIS animará la cooperación científica no sólo entre el "norte" y el "sur" del mundo, sino también entre diferentes regiones del "sur'' mismo sin la mediación de los países centrales. Segundo,
la AIS organizará una Escuela Internacional de Verano, de carácter ambulante,
para los mejores jóvenes sociólogos; los participantes serán seleccionados con d
mismo procedimiento que en el Concurso Mundial de Jóvenes Sociólogos, 1~
profesores serán los mejores en nuestra disciplina, y las instituciones anfitrionas
podrán rotar y viajar a diferentes partes del mundo. Esperamos que las relaciones de amistad y hábitos de trabajo juntos seguirán en los corazones y mentes de
los participantes y que construirán fuertes lazos y compromisos hacia una futura cooperación.
Tercero, a través de nuestros Comités de Investigación y Publicaciones, la
AIS animara a los Comités de Investigación a publicar una serie de libros de texto en Sociología con una perspectiva verdaderamente global y no parroquial Y
que puedan contnbuir a la internacionalización de las curriculas.
Personalmente estoy inmerso en la preparación del proyecto de un dieTRAYECIQRIAS

j AÑO 1, NO, 1 j

SEPDEMBRE·PIG!fMBREJ99ll

cionario multilingüe de conceptos claves en sociología -el primero en su clasecon el propósito de aumentar nuestra conciencia sobre la historia intelectual de
los conceptos y de las principales diferencias en la producción y utilización de
las categorías bási~ del análisis sociológico en los diferentes idiomas. Cuarto,
en cooperación con asociaciones regionales y nacionales, la AIS organizará una
serie de conferencias regionales, continuando el trabajo hecho por Immanuel
Wallerstein.
A través de estas iniciativas, la AIS será capaz de ayudarnos a mejorar
nuestro trabajo como sociólogos, tanto en la investigación como en la enseñan7.3. Una asociación internacional es un lugar ideal para confrontar e intercambiar
experiencias, diseminar información, difundir innovaciones y observar sus efectos. Como miembros de la AIS, no aprovechamos suficientemente las grandes
oportunidades para la cooperación en la investigación y la enseñanza que nacen
de las redes internacionales que hemos construido. La AIS cooperará estrechamente en esta dirección con asociaciones nacionales y regionales de sociólogos.
Se considerará la posibilidad de establecer premios para el libro sociológico del
ano, para el mejor programa educativo, para el reconocimiento de una destacada carrera profesional en el trabajo sociológico, etc.
Una tercera gran preocupación de mi presidencia será la mejora del prestigio de la sociología como una disciplina. Como todos sabemos, algunos sociólogos pueden llegar a ser presidentes de grandes repúblicas como Brasil y Venezuela, intelectuales influyentes y formadores de opinión, lideres de movimientos
colectivos, expertos gubernamentales, etc. Pero, como un todo, la influencia del
conocimiento sociológico no está plenamente reconocida en instituciones internacionales y nacionales, en organizaciones productivas, y tampoco en muchos
campos profesionales. No estoy argumentando aquí que la sociología debe ser
sólo sociología aplicada, o deba ser una clase de "ingeniería sociológica"; estoy
diciendo que si la perspectiva sociológica fuese más tenida en cuenta por las organizaciones internacionales, agencias gubernamentales y corporaciones, se podrían evitar la mayoría de los errores producidos por una visión del hombre y la
sociedad excesivamente tecnócrata y economicista; si la teoría y el método sociológicos fuesen utilizados más amplia y provechosamente que hasta ahora en
la educación profesional de médicos, ejecutivos, jueces, abogados, funcionarios,
trabajadores sociales, enfermeras, arquitectos, ingenieros, profesionales de los
medios de comunicación, etc., la calidad de estos servicios profesionales sería
mejor. Las medidas concretas en estos campos incluyen la publicación de libros
de investigación sociológica de alta calidad, hacer oír la voz de los sociólogos en
el debate publico, el diseño con asociaciones profesionales de los programas de
estudios universitarios, la diseminación de información sobre oportunidades de
empleo en organizaciones internacionales.
En particular, me comprometo a apoyar a aquellas comunidades socioló~

j AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRE-PICIEMBRE 1999

Si la perspectiva socwliJgua fuese más tenida en
cuenta por las organizadones internaci,onales,
agencias gubernamentales y corporaciones, se
podrían evitar la mayoría de los errores produciilos por una viswn del
hombre y la sociedad excesivamente tecnócrata y
economietSta,

123

�MEMORIA VIVA
Imaginaciim y compromiso

Estoy de hecho convencúw que 0, prioridad
básica de una organizaciim científica internacional es 0, defensa incondicwnal de /,os derechos básicos y 0, libertad
de 0, investigacwn científica, del debat,e int,ekctual
y de 0, libertad de
enseñanza.

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
gicas que están amenazadas por gobiernos autoritarios. Estoy de hecho convencido que la prioridad básica de una organización científica internacional es la
defensa incondicional de los derechos básicos y la libertad de la investigación
científica, del debate intelectual y de la libertad de enseñanza.
Como Presidente, intentaré también fortalecer y mejorar nuestra organización siguiendo las lineas de mi discurso en la noche electoral: dirección transparente, trabajo en equipo, toma de decisiones clara y democrática. Creo que el
presidente de la AIS es un primus inter pares y que las decisiones deben ser tomadas colectivamente. En mi opinión, la autoridad democrática es el arte de
promocionar y coordinar la cooperación para lograr objetivos comunes en el interés de nuestros miembros y nuestra institución. Esto no implica, por supuesto,
que yo no esté preparado para asumir plena responsabilidad en las actividades
de la AIS y la puesta en práctica de nuestras decisiones.
Haré todo lo posible para hacer de toda la AIS un lugar de sincero y activo debate sobre los problemas fundamentales que afrontamos como académicos y como miembros conscientes de la comunidad mundial. Los tres pilares de
nuestro tejido institucional son las asociaciones nacionales, los comités de investigación y los miembros individuales. Me comprometo junto con el Comité
Ejecutivo -que ya trabaja como un verdadero equipo y un grupo de amigos- a
trabajar con todos ellos en la más estrecha cooperación.
Me siento orgulloso de representar a la comunidad sociológica mundial.
Vamos a trabajar juntos para la excelencia sociológica en la investigación y la enseñanza y para la legitimación científica y social de nuestra disciplina en una verdadera asociación global. -&amp;,.,

ALAS a la reflexión

e

oincidiendo con la circulación del

tistas sociales latinoamericanos, una pers-

presente número, tendrá lugar en

pectiva sólida para intentar un balance de
este conjunto de procesos y también para

Chile la celebración de XXII Con-

Wesü de la Asociación Latinoameñcana de

identificar algunas de las claves que permi-

Sociología (ALAS), convocado para los días

tan comprender los procesos futuros.

comprendidos entre el 12 y 16 de octubre de
1999 en la Universidad de Concepción. Será
el último congreso de la institución durante el

siglo que tennina.
ocasión parece absolutamente propicia para
centrar la atención de los sociólogos latinoa-

ción y fortalecimiento de la democracia, de la
justicia social y de la sustentabilidad real de

meñcanos en un doble objeto de reflexión.

las sociedades latinoamericanas.

Por un lado, se intentará un balance de
las @andes evoluciones, transformaciones y

A través de 23 comisiones de trabajo,
los participantes en el congreso reflexiona-

mutaciones registradas por nuestras sociedades, así como por las propias ciencias socia-

rán en torno a temas de crucial actualidad

de Sociología se propone tratar de responder
a la pregunta ¿hacia dónde va América Latina?

124

JRAYECJQRIAS j AÑO 1, NO. l 1 $FPDFMBRF-QICIFMBREJ299

pio de las ciencias sociales, construir propuestas sólidas que contribuyan a la edifica-

La convocatoña de ALAS subraya que la

les, durante las últimas décadas.
Por otro lado se pretende hacer un esfuerzo de prospectiva general que permita a
los estudiosos identificar algunas de las tendencias "duras· que definirán el curso de los
Procesos socioeconómicos, políticos y culturales del continente en su entrada al siglo XXI.
En definitiva, la Asociación Latinoameñcana

Alberto Martinelli
Octubre 1998

Este esfuerzo analítico y reflexivo podrá
conceder la lucidez necesaria a los investigadores para, en seguida, desde el ángulo pro-

tales como pensamiento latinoameñcano y
teoría social; globalización; exclusión social
y alternativas de desarrollo; sistemas políticos y transición democrática; violencia, senes sociales y culturales, sus prácticas polí-

guridad ciudadana, derechos humanos y
gobernabilidad; cultura política, informa-

ticas, sus vínculos de todo orden con el resto del mundo. El sentido general de dichas

ción y comunicación de masas; medio ambiente, sociedad y desarrollo sustentable,

transformaciones parece más que proble-

entre otros.
ciólogos, psicólogos, trabajadores sociales,

tivamente en evidencia un fuerte agrava-

antropólogos, economistas, comunicadores
sociales, lingüistas, filósofos, educadores,
ecólogos y ambientalistas, investigadores y

Para los pueblos de este continente, en

miento de la exclusión y de la precariedad

efecto, el siglo XX ha sido intenso, brutal y
aleccionador.

social, así como un importante deterioro de
la participación democrática, del pluralismo

Múltiples transformaciones y experiencias han sacudido a nuestras sociedades,

cultural y del medio ambiente en muchos

han modificado sus economías, sus relacio-

de fin de siglo concede quizás, a los cien-

lIIAYEmBIAS

En tal sentido ALAS invita a todos los so-

mático.
La información disponible pone efec-

países del continente. La actual coyuntura

I AÑO 1, NO. 1 j SEPTIFMBRF-DIQFMBRE 1999

científicos sociales en general, a dar alas a su
reflexión y encontrar respuestas a las inquietantes interrogantes que sobrevivirán a la memoria de un siglo. -&amp;,.,

125

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Pensar la imagen

parte, puentes inconclusos, teléfonos imposi-

sus sueños de Magallanes y de las islas Fidji;

bles y carreteras bloqueadas.

después de los sabores inciertos de una vida

matográficos más audaces sobre la televi-

de artificios, en que hasta su propia esposa

sión, al menos en el escaso trayecto que que-

Un dispositivo de cinco mil cámaras colo-

Truman sería difícil encontrar enfoques cine-

unca antes se había asistido a

na- pone en tela de juicio la capacidad de la

darse, en detenninadas circunstancias, con la

cadas en sitios insospechados y dirigidas por

era como un objeto del decorado, Truman

da de siglo. Sin embargo, acaba de aparecer

una serie tan inquietante de refle-

televisión para contribuir a la solución del

gama de colores que iluminan la vida del

una dura réplica de Dios, escrutan la vida de

Burbank descubre por fin los enigmas que ca-

otra cinta que de pronto parece una vaga ré-

xiones cinematográficas en tomo

conflicto y subraya la tesis de la responsabili-

hombre. Pero de toda la producción cinema-

un hombre para el placer de 17 millones en

si lo enloquecen y se hace a la mar en busca

plica de la de Weir, a diferencia de que en es-

a la televisión, como las que han ocupado es-

dad del individuo en los procesos sociales.

tográfica de los últimos años, corresponde a

una cadena ininterrumpida de 10,913 días

de la realidad perdida.

te caso el protagonista sabe que está en te-

pacio en las pantallas del mundo en los últi-

Por su parte, la española Territorio comanche

The Truman Show la metáfora más audaz. El

en que se vigila hasta su sueño. La televisión,

Será difícil encontrar en todo el cine pre-

levisión. EáTV cuenta cómo un joven nortea-

mos años de este siglo. Si bien desde 1930,

quiere persuadimos, y en efecto lo logra, de

filme relata la historia de un individuo cuya vi-

como se le conoció hasta el momento, ha

cedente una manera tan original y descama-

mericano, en un acto que podría interpretarse

con aquella remota e ignorada Helio televi-

que lo que vemos por televisión es la realidad

da entera ha sido convertida, sin sospechar-

empleado pequeños espacios llamados sets

da de plantear el fenómeno de las manipula-

como una versión posmodema del mito de

sion, de Leslie Pearce, el cine de uno u otro

dibujada (o desdibujada) por el individuo que

lo, en un espectáculo. Truman Burbank es un

para imitar fragmentos de la realidad en que

ciones de la televisión. Pocos meses antes

Fausto, finna un pacto con la televisión (léa-

modo nos cuenta su manera de ver y enten-

elabora y transmite la noticia en ese comple-

hombre que sueña desde niño con explorar el

unos actores desarrollarán historias de men-

de la salida del filme, en una entrevista que

se el Diablo) y le vende su alma a cambio de

der la televisión como fenómeno social, po-

jo proceso de news making del que se ha te-

mundo como Magallanes, pero no ha podido

tira. La televisión en los tiempos de Truman

Canos Monsiváis concedió al autor de estas

fama y notoriedad. El joven Ed abre sin reser-

cas veces como ahora el tema se ha tomado

jido toda una interesante teoría. También de

jamás asomar la vista siquiera más allá de

Burbank reproduce la vida en gran escala

líneas, adelantó: ·Me imagino una televisión

vas el espacio de su vida privada a las cá-

insistentemente mordaz. Ya en 1979 Sydney

los muros de piedra levantados en todo el 1~

dentro de una burbuja planetaria llamada

tan ligada a la vida diaria, a la vida cotidiana,

maras de televisión y un nuevo género desata

Lumet entrega al mundo un dramático enfo-

1998, una cinta norteamericana de menores
vuelos que lleva por título Pleasantville, vuel-

toral de una prodigiosa Seahaven lsland, en

Seahaven lsland donde miles de actores vi-

que será diñcil encontrar a la persona que no

el furor de televidentes insaciables cuando el

que del problema con su célebre Network y

ve sobre la parábola de vivir dentro del mun-

los mares cálidos de la Florida. Pero Truman

ven la mentira de por vida, alrededor del úni-

se sienta vigilada el día entero por una cá-

reality show abandona los estudios encarto-

posteriormente otros autores menos afortu-

do de la televisión para, desde allí adentro, in-

tampoco supo, hasta un día, que 30 años

co ser que cree vivir de veras una vida plena:

mara· (Nieves, 1999: 27). Monsiváis se esta-

nados y encuentra en la vida real el alimento

nados pero tal vez. igualmente inquietos vuel-

terpretar sus males, plantear sus contradic-

atrás el mundo lo descubrió a él y desde en-

el protagonista cautiw de una historia sin fic-

ba anticipando así -junto a otros que indu-

para un auditorio sin imaginación. [Maño

ciones y explicar las aberraciones que suelen

tonces ha sido la estrella de la historia más

ción que consumen día a día millones de nor-

dablemente han desarrollado la misma per-

Nieves) -&amp;,,

famosa jamás contada en la televisión.

teamericanos.

cepción- al mismo hecho que cobra dimen-

BIBUOGRAÁA: Nieves, Mario

siones de profecía cinematográfica en la obra

les de la imagen. Conversación con Carlos

de Peter Weir.

Monsiváis, Monterrey: Universidad Regiomon-

N

ven esporádicamente sobre el tema, pero el
fenómeno cobrará cierta intensidad en las
postrimerías de los noventa. 0liver Stone (Na-

Recordando aquel célebre bestse//er de

Después de 30 años de una vida perdida

tural Bom Killers, 1994), Robert Redford

Truman Capote (A sangre fría) que inaugura

en un mundo casi perfecto en que todo esta-

(Quiz Show, 1994) marcan un ciclo de análi-

la llamada novela sin ficción, la película plan-

ba hecho para engañarlo; después de rotos

sis muy críticos que se extenderá hasta 1999

t~a la posibilidad de una soap opera sin fic-

con numerosas producciones entre las que

ción. Roots, Dallas, Fa/con Crest, Oynasty son

sobresalen algunas propuestas cuyas tesis

capítulos vencidos en una memoria colectiva

mueven a la reflexión. La de Oliver Stone, con

cuyos umbrales de excitación necesitan nue-

guión de Quentin Tarantino, estremece por la

vas ofertas. La vida de Truman se las conce-

acidez de su planteamiento: la televisión nos

de.

ha hecho cómplices, rehenes y finalmente

Seahaven es un mundo creado para

culpables de tanta violencia. Algunas come-

Truman desde su nacimiento, un gigantesco

dias indignas de mención tratan, sin embargo, de provocamos aquellos sentimientos en-

Parecía que después de la metáfora de

P

arece inapropiada la interpreta-

entendiéndola en el sentido de que ·e1 creci-

ción que algunas personas han

miento de la computación personal despla-

dado al criterio de que ·e1 creci-

zará a la televisión. En otras palabras, el PC

miento de la computadora personal se está

será la televisión del futuro. No se fabricarán

foro de televisión que remeda una auténtica

Produciendo con tanta rapidez, que la televi-

más televisores• (sic).

ciudad de la Florida donde todos son actores.

sión del futuro será la PC' (Negroponte,

Es cierto que muchos caminos indican

hasta la esposa de Burbank. Pero las cosas

1996: 67), aún cuando tal afirmación puede

una confluencia en determinadas aplicacio-

nio: denuncia y desenfado. Un par de cintas

son demasiado perfectas para ser reales y las

resultar verdaderamente tajante y no dejar

nes de la computadora y el televisor, pero no

de 1998 -inglesa una, española la otra- to-

sospechas de Truman crecen en la medida

espacio a conclusiones más flexibles. Discu-

deberíamos oMdar un aspecto esencial al

man como escenario la tragedia de Sarajevo

que poco a poco descubre artificios esceno-

tiendo sobre el tema, en algún momento un

momento de intentar cualquier análisis: sus

para contar dos historias con protagonistas

gráficos, actores fuera de situación, hechos

periodista español interpretó de un modo

funciones básicas y la naturaleza de la inter-

de televisión. Bienvenidos a Sarajevo -realis-

inverosímiles que sólo ocurren en las pelícu-

equívoco la visión del director del Media Lab

acción hombre-equipo. Una PC es un instru-

ta, sin afeites, de profunda densidad huma-

las, avenidas que no conducen a ninguna

del Instituto Tecnológico de Massachusetts,

mento que sirve para trabajar manual e inte-

TRAYECTORIAS ¡ AÑO 1, NO. 1

1

SFPOEMBRE-PIGtfMBBE

t!!l8

tana

Un debate de estos días

contrados en los que Chaplin consagró su ge-

126

(1999), Los ritua-

DIAm;mRlAS

j AÑO 1, NO. 1 j SEPDFMBRE-D!CIEMBBE 1999

127

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

lectualmente, según las aplicaciones que se

cha gente no concebirá una PC corno una

disponga a emplear el usuario; y sirve tam-

computadora, sino como una herramienta
sencilla para realizar un cierto número de ta-

grabará sus emisiones para enterarse de las
noticias en momentos más placenteros.

mios modelan la conducta de

ese receptor

da por la proximidad, la individualidad y, por
supuesto, la instrumentalidad. Para el usuario

Pero no olvidemos que aun a estas alturas

que no es cautivo como el televidente, ni libre
como el radioescucha, ni enajenado como el

obligan al usuario a mantener un papel acti-

reas, incluidas tareas de ocio. Sin embargo,
por mucho que el televisor se parezca a una

dos mil quinientos millones de seres humanos prefirieron ver los funerales de la prince-

espectador de la sala oscura, ni cómplice como el lector.

vo durante todo el tiempo. Mas todas esas
acciones se reducen, generalmente, a su sen-

PC, y viceversa, continuará habiendo una diferencia fundamental entre el modo en que

sa de Gales en su transmisión directa y no en

El usuario de Internet es un sujeto libre de

ven a quien decide perder un par de horas de

la siguiente semana cuando se le acomoda-

tido pragmático: buscar información, establecer conexión, elaborar un estudio, resolver un

se usan las PC y las televisiones: la distancia
a la que se contemplan (Gates, 1997: 75).

ra, a pesar de que un elevado porciento de televidentes contaba con la posibilidad de al-

las ataduras de la programación ajena.
Dueño de su tiempo y de sus apremios, sabe

su vida ante una pantalla de televisión, por
más que los mercaderes del próximo siglo

que la supercarretera estará a su disposición

ofrezcan la mejor de las técnicas posibles pa-

problema de cualquier índole, solicitar un ser-

macenarlos en sus videograbadoras y aho-

cuando le plazca; que navegar es un acto

vicio, acceder a un archivo, confirmar un

rrarse los incómodos horarios de la señal pa-

ra que nos seduzcan más las operaciones de
telemarl&lt;eting que algún buen programa de

bién para resolver determinados apremios de
su vida doméstica, social o profesional, que

de Internet, en fin, la computadora tiene carácter de herramienta personal, lo cual pare-

ce algo muy distante a los resortes que mue-

asunto, etc. Cualquiera de estas aplicaciones

UNA SIMPLE OBJE CIÓN

ra todos aquellos países distantes del huso

más cercano al lector que al televidente, en
que no gobiernan otras corrientes más que la

puede producir placer, pero el interés funda-

Tal es la naturaleza de uno de los debates en

horario de la Gran Bretaña. En México mu-

pericia y el libre albedrío del timonel. Su con-

mental es práctico, específico, instrumental.

el trayecto de los últimos días de este siglo,
marcados por el desarrollo de nuevas tecno-

chos la vimos alrededor de las 4 de la madrugada. Es imposible, en estos términos, que

ducta es la de un buscador y sus rumbos es-

Biblio~fía

un hecho tecnológico transforme de una vez
conductas humanas y actitudes que rebasan

Gates, Bill (1997), Camino al futuro, Madrid:
McGrawHill.

nes a su vez. conforman una actitud y fijan

logías que determinarán una nueva cultura de
ver televisión. Los hechos tecnológicos son

tán marcados por la necesidad de la información, ante la cual descubre cada día infi-

distancias. Las PC están diseñadas para un

una definitiva realidad, aunque tal

nitas alternativas de acceso que él mismo decide.

Ne~ponte, Nicholas (1996), Ser digital,
México: Océano.

intercambio dialógico con el usuario, lo cual
supone una especie de relación íntima dentro

das las opiniones merezcan el mismo crédito.

Están por ver también, sin restar valor al

Esta situación determina a su vez una re-

Nieves, Mario (1999), La catedral de la ima-

Es necesario esperar y evaluar más integ,almente los procesos que confluyen en el des-

atractivo concepto de interactividad, los pronósticos que auguran una suerte de navegación televisiva.

lación instrumental con el medio, caracteriza-

Se trabaja con la computadora, pero además
se trabaja en la computadora. Estas funcio-

del plano espacial que los semiólogos llaman
distancia personal. A tal circunstancia obedecen el mouse, las ventanas, la configuración
de la pantalla, la resolución del display, los
cuadros de diálogo, etc. El usuario y su computadora desarrollan un diálogo cara a cara a
menos de 50 centímetros de distancia, en el
que sólo caben ambos interlocutores. Aún

servador, más que usuario, fruidor. El disfrute

vez. no to-

el nivel de simples hábitos.

generalmente condiciona la recepción, cual-

arrollo de la televisión, pues ninguna aplicación per se puede arrasar con toda una cul-

quiera que sea su intención: informativa, re-

tura y con todo un complejo tejido de con-

creativa, educativa, gnoseológica, etc. No creo

ductas y relaciones sociales. La posibilidad

que ver televisión constituirá un acto idéntico
a la navegación por Internet Tendñamos que

que alguien vea un noticiero si a la vez. no lo

de almacenar información no asegura necesariamente la previsión de algunos especia-

otros: relación funcional y relación instrumen-

vive formal y emocionalmente por su dinámica, sus imágenes, sus presentadores, la fac-

considerar dos aspectos esenciales, entre
tal. Las relaciones funcionales de las perso-

que las personas se sentarán plácidamente a

gún canal de televisión a través de su com-

tura e intensidad de sus noticias, etc. Pero
además hay algo determinante: como que

observar de un tirón todo lo que no vieron en

nas con ciertos medios determinan la conducta del sujeto ante el instrumento.

putadora, las circunstancias que lo llevan a

con la televisión no se produce un diálogo ac-

una semana. Lo mismo se habña podido sos-

¿A qué vamos al cine? ¿Por qué escu-

ello se corresponden con el tipo de trabajo

tivo, ni se trabaja en ella como sobre un es-

tener en 1956 cuando se introdujo el video

chamos radio? ¿Para qué leemos periódi-

tape, o en los años setenta cuando se expandió a escala doméstica. O habñan tenido

cos? ¿Qué nos compulsa a conectar la tele-

puede ser compartido con otros televidentes.
Un análisis un poco más flexible que el de

que cerrarse todas las salas cinemato@áficas

que preguntarse cómo lo hacemos. B espec-

del mundo porque la gente preferiña almace-

tador de cine, el radioescucha, el lector y el

Ne~ponte nos permite coincidir (Nieves,
1999) en este terreno con Bill Gates, para

nar películas para verlas en la intimidad de
sus recámaras a su libre albedrío; y los noti-

televidente son sujetos de la comunicación
que asumen su destino de distintas maneras.

quien las computadoras personales conti-

Ysabemos cuáles son as características de

nuarán evolucionando, serán más fáciles de

cieros de televisión saldrían a cualquier hora,
despojados de las tensiones de la inmediatez

usar y menos caras. Dentro de unos años mu-

por la "tranquilidad' de saber que la gente

que realiza frente a su equipo, que no exclu-

critorio, se la observa desde cierta distancia

ye, por supuesto, el trabajo de informarse. La

más impersonal, dentro de un ámbito que

proximidad no es sólo ñsica, es también sicológica: lo que lo aproxima a su equipo lo distancia de lo demás.
No seña posible observar la televisión bajo idénticas condiciones. Las funciones de la
televisión son de naturaleza predominantemente pasiva; más que interlocutor se es ob-

128

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRE-PIClfMBRF 1999

gen, Monterrey: Universidad Regiomontana.

No parece del todo afortunada la idea de

listas, quienes se equivocan cuando suponen

cuando el usuario accede a imágenes de al-

televisión. [Maño Nieves) ~

visión? Yen todos esos casos también habña

ese nuevo sujeto de fin de siglo que es el navegante de Internet, cómo actúa, qué apreIRA\'.ECTORlAS

I AÑO 1, NO. 1

1

SFPTIEMBRE-DICIFMBRF !999

129

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

duos en detrimento de los colectivos; el énfasis en lo individual condujo a diversas ideologías individualistas, la principal de las cuales

La tercera vía
José María Infante

separación entre ricos y pobres y la ubicación

rición de esa guerra, sustituida ahora porgue-

de las tareas principales de lo que hemos co-

rras nacionalistas o de base étnico-religiosa.

nocido como Estado benefactor.

Las corrientes conocidas generalmente como

las fuerzas sociales en beneficio común.
El quinto dilema se relaciona con los
asuntos ecológicos, entendidos como la res-

es la justificación neoliberal del individualismo de mercado, pero muchas de ellas per-

ponsabilidad compartida por todos de lograr
un medio donde todos seamos beneficiados

Transición deliberada*
Miguel Ángel Granados Chapa

meadas de diversas manifestaciones de

y donde las consecuencias negativas en sa-

Esthela Gutíérrez Garza (Cooro. general). B
debate nacional. Vol. 1, México en el siglo XXI

egoísmo y retraimiento social. Los valores de

lud y bienestar sean mínimas o, más aun,

(coord. de José Maña Infante, 277 pp.). Vol.11,

lo público, la idea de solidaridad, se ven por
ello fuertemente atacados: no debo pagar im-

desaparezcan.
Además de su valor intrínseco, los dilemas deben concretarse a través de políticas

Femando Castañeda Sabido, 356 pp.). Vol.
111. B futuro económico de la nación (coord.

puestos para beneficiar a otros sino, en el
peor de los casos, sólo para favorecer a los

La declinación moral abarca cada vez

neoliberales aprovecharon el impulso para

más amplios sectores de población: no sólo

proponer la desaparición total del Estado y

hay un aumento de las diversas formas de cri-

del gobierno (confusión no siempre bien in-

minalidad, sino que diferentes modos de co-

que seguramente mantendrá al individuo en

rrupción y cencomitantes sentimientos de

tencionada). El Estado benefactor enfrenta en
la mayoría de los países desarrollados gran-

anomia parecen ganar cada vez más espacios en nuestras sociedades. En lo político, la

Escenarios de la democratízacíón (coord. de

concretas que conduzcan a una renovación

de José Carlos Valenzuela, 367 pp.). Vol. IV,

que son como yo. Debemos propugnar un

de la sociedad civil, a una 'democratización

Nuevos actores sociales (coord. de Juan

nuevo individualismo que debemos definir,

de la democracia' y a nuevos roles y respon-

Manuel Ramírez y Jorge Regalado, 391 pp.).

su autonomía pero también buscará mante-

sabilidades para las estructuras familiares.
No se trata de descartar la vida democrática

Vol. V, La política social (coord. de Enrique
Valencia y Carlos Barba, 351 pp.). MéXico,

des desaños: el aumento de la población pasiva de edad avanzada supone mayores re-

ner los valores de a~ colectivo.
El tercer dilema se relaciona con el deba-

porque ésta tenga deficiencias, sino de desarrollar programas que conduzcan a una mayor

Diana-UNAM-UANL-UdeG, 1997.

cada vez más amplia abstención de los elec-

cursos para su cuidado y la protección sanitaria. Como proporcionalmente la población

democracia; no se trata de hacer desaparecer a las familias porque en ellas se produce

* El Norte, Hoja por Hoja, 11 Julio de 1998, Núm 14

tores es un indicador claro de esta tendencia.

te entre 'derecha" e 'izquierda'. Así como en
los años de mil novecientos sesenta y setenta

La sociedad inglesa de MargaretThatcher

activa es cada vez menor, la fuente de dónde

estaba de moda ser de 'izquierdas" y quienes

el mayor número de casos de violencia, sino

Sesenta y tres autores, convocados por tres

y la población estadounidense de Ronald

obtener esos recuisos sigue provocando gran-

se sentían en la 'derecha" proclamaban ver-

de llevarlas a asumir sus responsabilidades

.AN!HOM' GIODENS. The Third ~y. Polity Press.

Reagan han conocido la distribución de la ri-

@nzantemente ser de 'centro', en este mo-

sociales en el desarrollo de los sistemas de

universidades, sintetizan en cinco volúmenes
los temas que es preciso en el debate nacio-

Cambridge, RU, 1998.156 pp. (hay versión

queza probablemente más desigual de la his-

des conflictos.
Para resolver estos desaños, la nueva so-

mento parecen haberse invertido las cosas.

personalidad ajustados dinámicamente a los

Más allá de las etiquetas y de los caprichos de
las modas, ¿hay algo que permanezca o que

sistemas sociales.
Para todos estos dilemas, Anthony Gi-

deba ser rescatado de ese debate ideológico?
¿Qué significado tienen hoy estas caracteriza-

ddens propone en algunos casos soluciones
y, en otros, sugiere alternativas y posibilida-

rios miradores lo que, en permanente evoca"los grandes problemas nacionales'. Por sólo
citar un ejemplo paradigmático, pronto se

nal sobre el presente y el futuro de México.
No es la primera vez que un grupo de es-

española de Pedro Cifuentes, La tercera vía.

toria; en el mundo, el número de pobres se ha

Madrid: Taurus)

duplicado desde 1974. En México, cuatro mi-.

cial democracia debe enfrentar cinco dilemas.
El primero de ellos se refiere a lo que común-

!Iones y medio de familias, casi el 27 por

mente se denomina globa/ización. Éste es un

ciento de la población, vive en pobreza extre-

término con múltiples significados y, por ello,

ma y la cifra de pobres es casi similar, de manera que en nuestro país cincuenta y dos mi-

usado a menudo con cualquier pretexto en las

ciones para propios y extraños y cómo reper-

des. Texto de ideología política que no de teo-

conversaciones y los discuisos políticos del

cuten en el comportamiento político?

ría sociológica profunda, es una muestra del

llones de peisonas están marginadas de los

En cuarto lugar, deben redefinirse las res-

debate de las formas programáticas de mu-

beneficios del supuesto desarrollo económi-

presente; pero sin duda refleja especialmente
dos tipos de procesos cambiantes en este

ponsabilidades del gobierno, elemento nece-

chos partidos políticos en el gobierno de Eu-

cumplirán veinte años de la publicación de
México hoy, coordinado por el doctor Pablo

su uso presente parece serTony Blair, el actual

co. El punto preocupante es que las cifras
muestran que el deterioro aumenta: el ingre-

mundo: los flujos internacionales de dinero Y
el creciente intercambio de todo tipo de infor-

sario e imprescindible de todo sistema social.
El gobierno debe ejecutar muchas tareas para

ropa, cuya implementación está siendo conjugada con una discusión de las ideas corres-

González Casanova, que revisó el país que
éramos entonces, tan diferente del que se

primer ministro inglés, quien en su campaña

so medio por habitante en esta década de los

aproxima al final del milenio.

años noventa es un 7.6 por ciento inferior a

las cuales los mercados no sólo son incapaces, sino a menudo un obstáculo. Los políticos

pondientes. De imprescindible lectura para

electoral expresó la necesidad de buscar un

mación y, consecuentemente, de ideas, modos de vida, tecnologi'as, valores espirituales Y

los interesados en la política y en los proble-

nuevo ideal de consenso entre lo que genéri-

la década de los ochenta y la distribución

materiales y seres humanos. Los flujos migra-

camente se conoce como 'centroizquierda".

tiende a ser más desigual.
El Estado benefactor, probable invención

torios y los inmigrados son ya un problema po-

no han sabido mostrar en muchas ocasiones
de manera adecuada cuál es su papel y por

mas actuales de la sociedad, especialmente
~n este momento de la vida en el país, don-

El intento que ha cuajado en B debate
nacional, sin embargo, excede con mucho y
para bien del conocimiento de nuestra sociedad todo esfuerzo que antes se hubiera emprendido para abarcar las realidades mexica-

"Tercera vía" es una expresión que aparece
a principios de siglo y que cobrará auge después de la primera guerra mundial; reaparecerá, de diversas maneras y con diferentes
significados en muchos escenarios políticos.
Sin embargo, el principal responsable de

Su objetivo era dar una respuesta política positiva a los tres principales problemas de las
democracias occidentales: la permanente declinación de las normas morales, la creciente

130

de los políticos de derecha para oponerse al
comunismo en el fragor de la llamada guerra
fría, ha entrado en crisis junto con la desapa-

lítico de primer orden en varios países.
Desde el final del medioevo, esto que au-

ende su necesidad, pero ello no los hace au-

de el debate político no parece pasar preci-

tomáticamente desechables. La actividad po-

samente por las ideas.

todenominamos occidente ha conocido un
progresivo desarrollo del énfasis en los indivi-

lítica debe redefinirse en función de lograr una
nueva forma de organización y movilización de

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE·PIClfMBBE !999

IRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEM6BE-DfCIEM6BE 1999

,a,;

tudiosos es convocado a analizar desde vación de Andrés Molina Enríquez, se denomina

nas. Se trata de 58 estudios, elaborados por
63 autores, agrupados en cinco volúmenes,

131

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

titulados México en el siglo XXJ, Escenarios de

dad de un desarrollo endógeno, pero al mis-

realidad mexicana. Autores que se han dedi-

ámbitos de la vida planetaria- es el de la lla-

tal para que ambas industrias se encuentren

la democratización, El futuro económico de la

mo tiempo ofrece pautas para una adecuada

nación, Nuevos actores sociales y La política

inserción en la mundialidad, menos costosa

cado al estudio de sectores como el empresarial y el sindicalismo vuelven sobre sus te-

mada globalización, dentro de la cual ocupa
un espacio definitorio el desarrollo de una te-

hoy totalmente entreveradas. La hegemonía
de Estados Unidos se manifiesta en su con-

mas con aportaciones derivadas no sólo de
su información permanente sino de la afina-

levisión que deja atrás los reductos de las últimas fronteras. La investigadora Rorence

trol de la tecnología y del capital en los me-

ción de sus instrumentos. Y se examina, acaso por primera vez con rigor conceptual, el pa-

Toussaint nos acerca a las raíces y peculiaridades de un fenómeno digno de estudio. La

exterior es un hecho que parece consolidarse,

social.

de lo que ha sido hasta ahora. Una condición

Los trabajos fueron organizados por la

para que así sea, sostiene el libro (y lo ense-

Universidad Autónoma de Nuevo León, la Na-

ña en sí mismo) es el fomento de una educa-

cional de México y la de Guadalajara, bajo la

ción superior que dote a la sociedad 'de ma-

coordinación de Esthela Gutiérrez Garza, de la

}Ores armas para la competencia'.
El segundo volumen se refiere a los as-

pel de nuevos actores sociales, como los
deudores insolventes de la banca, esos "hijos

afianzamiento de la hegemonía estadouni-

Buena parte de los autores pertenece a esas
instituciones, pero también los hay que inves-

pectos propiamente políticos de la transición, los que conciernen a las instituciones

no deseados de la política neoliberal del gobierno mexicano•.

dense, como se podrá advertir en el desarrollo de su más reciente obra. Esta tendencia,

tigan en otras, señaladamente la Universidad
Autónoma Metropolitana.

del poder. Se perciben tres niveles de aproxi-

El último volumen, dedicado a la política
social, explora las condiciones y los progra-

en lugar de contribuir a que las producciones

El vasto espectro de que se ocupan los
estudios, la diferente perspectiva en que ca-

mación a los temas correspondientes: uno
de orden general -cercaron a lo puramente
teórico--, otro en que se comprenden temas

mas, gubernamentales y alternativos, referidos al ingreso, el empleo, el salario, la salud

televisivas nacionales se internacionalicen,
pone en riesgo la supervivencia de las propias empresas mexicanas. Si éstas pierden
solidez en dicho ámbito, sus contenidos origi-

el proteccionismo de las compañías estadounidenses es muy notorio, ya que éstas se nutren de los productos locales y, salvo las empresas destinadas a la población de habla
hispana, no aceptan en su programación ni
series ni telenovelas que hayan sido producidas al sur del Río Bravo.
Como indica la autora, los medios de comunicación han tenido un papel esencial en
el proceso de globalización, sin cuyas posibilidades tecnológicas la circulación del capital

da quien se situó, el diverso rango teórico de
cada una de las indagaciones, y aun el mo-

de alcance nacional y uno tercero en que se
examinaron asuntos regionales. Los distintos

y la seguridad social, la educación, la alimentación. Concluye proponiendo un esfuerzo

mento de su redacción,todo hace que el conjunto sea forzosamente desigual. Pero ello no

momentos en que se realizaron los estudios
sobre el bipartidismo en Nuevo León (des-

sostenido de lucha contra la pobreza.
Hay que saludar el hecho de que este li-

Meca de la industria cultural masiva: Estados

no podría darse ni tan rápida ni tan globalmente. Asimismo, los cambios políticos e

va en demérito de la obra en su conjunto,

pués del 6 de julio de 1997) y sobre la nue-

pues prevalece la riqueza de la diversidad en

va estructura de gobierno en el Distrito

bro salga a la luz bajo el sello de una importante editorial comercial, lo que asegura la

Unidos.
La investigación de Rorence Toussaint de-

ideológicos necesarios y paralelos a los económicos se sustentan en gran medida en un

el análisis. Sin ser estudios militantes, cada
uno de ellos y el criterio que los unifica tienen

circulación que la obra merece. Se evita de
ese modo el destino trágico que a menudo

muestra que la cultura, en tanto industria
-sea la mexicana o la norteamericana- se ha

sistema industrial de propaganda, de entrete-

ejercicio comparativo sea cabalmente prove-

un propósito que va más allá del seco y asép-

choso, sin que ello reste valor a cada texto en

tico examen de las situaciones y proc~s

particular.
El examen de la economía, emprendido

padece la publicación de investigaciones
académicas que quedan a disposición de po-

regido desde sus inicios por las pautas que
han marcado los acontecimientos históricos

cos, merced a deficiencias que parecen inhe-

en la economía y la política. También que la
vecindad ha constituido elemento fundamen-

abordados. ·Buscamos con esta obra -dice
sin ambages la coordinadora general- contribuir a una transición consciente de nuestra
nación'.
Inevitablemente, porque nunca como aho-

Federal (antes de esa fecha) impiden que un

en el tercer volumen de esta obra, propone

rentes a la distribución institucional de no po-

desplazar el imperio teórico que ha hecho posible el neoliberalismo y reemplazarlo por otro

cas universidades.~

ni al poskeynesianismo ni a las aportaciones

do, el primer volumen se inicia con un examen

que hizo la Cepa! en los años cincuenta. El

de la economía mundial, tanto en su aspecto

análisis de los aspectos específicos del futu-

propiamente global como en algunas de sus
manifestaciones más significativas, tales como la competitividad japonesa y algunos caeconomicista seña insuficiente, esa parte se
completa con un análisis político de la relación entre Estados Unidos y nuestro país. La
segunda parte del libro muestra la imposibili-

nales también estarán en riesgo de sucumbir
bajo unas pautas culturales elaboradas en la

nimiento, de transmisión de valores y hasta
de socialización que es propio del siglo XX y
sin cuya concurrencia seña imposible la globalización.
La realidad es que la llamada globalidad,
tanto en la industria cultural como en el resto
de la economía, se traduce con el tiempo en
transferencia de bienes y riquezas nacionales

de carácter ecléctico que no desoiga a Marx

ra México está en comunicación con el mun-

sos de integración. Puesto que un examen

132

globalización es un proceso que contribuye al

Facultad de Filosoña y Letras de la UANL

dios. Ysi bien la expansión mexicana hacia el

hacia las grandes corporaciones globales. Las

las fronteras rotas
Mano Nieves

cifras aportadas por la investigadora confirman el peligro de que los oligopolios nortea-

ro económico de México considera en la ma-

Rorence Toussaint Televisión sin fronteras.

mericanos puedan tomar por asalto la indus-

}Or parte de los casos no sólo los factores

Siglo XXI. México, 1998. 183 pp.

prevalecientes sino que incluye propuestas
para combatir los males presentes de la es-

tria cultural mexicana. Ajuicio de la autora, la
televisión mexicana y la industria cultural se

El siglo XX concluye marcado por un grupo

están transnacionalizando en dos sentidos.

tructura y el proceso productivos.
Probablemente en el cuarto volumen se

de acontecimientos que parecen perfilar de
manera singular los inicios de un nuevo mile-

Hacia adentro, cuando permiten que compañías foráneas se liguen con las nacionales y

hallan las innovaciones más significativas de
B debate nacional en la exploración de la

nio. Uno de ellos -acaso el de ma}Or impacto

ocupen un segmento del mercado; y hacia

por su alcance y repercusiones en todos los

afuera, en la medida en que estas empresas

TRAVECTORlAS

I AÑO 1, NO. 1 j $EPDEM68f ·PICIEMB8f tm

lRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SFPDfMBBE· DJCJEMBBE 1999

133

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

tria!, el concepto de tiempo y espacio, el pen-

-de manera especial Televisa- también ex-

¿Un mundo sin capital?

del planeta, antes de que se acelerara en Europa alrededor de 1490:

y su historia como eje del sistema mundial, indu~ndo un análisis de las disyuntivas presentes de la mundialización con las variables úpi-

tienden sus tentáculos hacia otros países pa-

samiento de Marx y Braudel, y los sistemas-

Cristóbal López Carrera

ra intentar asegurarse un lugar entre los grandes. La industria cultural mexicana tiende a

mundo actuales.
Con la globalización impulsada por las

Samir Amín. Los desafíos ife lá mundía1iza-

Sólo muy tarde inteNiene Europa en el

fusionarse con la norteamericana én la medida en que pretende entrar a fonnar parte de

nuevas tecnologías parece un tanto absurdo

cí6n, UNAM-Siglo XXI. México, 1997. Trad.

desarrollo general del sistema premo-

cas y crítica de cualquier marxista estándar: los
ciclos largos del sistema capitalista, la rivalidad

no redimensionar el pasado, en función del

Marcos Cueva Perus.

derno, después del año 1000. Hasta en-

y hegemonía de las potencias, la financiariza-

la tendencia global.

futuro que amenaza con tragamos cuando

tonces, sigue siendo una periferia atra-

ción y el dilema acerca de la globalización des-

Texto de una colección dirigida por Pablo

sada y bárbara.

Gonzaléz casanova, que se propone publicar,
desde una perpectiva interdisciplinaria, las

En vísperas de la era cristiana, la pobla-

entrenada o controlada.
Contexto y análisis que pudo abreviar to-

ción de Europa, incluida Italia, es de al-

da vez que la genésis e historia del capitalis-

obras significativas de los investigadores y
pensadores contemporáneos de Asia, África,

rededor de 20 millones (el 8% de la población mundial, menos del 30% de la

mo han sido objeto de largas discusiones y
pueden abordarse en cualquier otra obra de

América Latina, Europa y Norteamérica.
El libro consta en una serie de once artí-

de China y la mitad de la de Oriente

información general. Igual el debate sobre sus

Medio), y la mitad se encuentra en Italia

perspectivas presentes.

culos referidos al tema de la mundialización;

y la Ga/ias. El despegue de Europa será

abordados desde una perspectiva histórica

muy lento, puesto que en el año 1000

Afortunadamente, lo salvan de sus generalizaciones y perspectiva ideológica, una buena

Europa, Italia incluida, no tiene más de

cantidad de estudios de caso y análisis regio-

mente instalado en la mentalidad de antaño,

de largo plazo, pero centrados en las tendencias presentes de este proceso. Especial-

30 millones de habitantes. Este despe-

mantenga su distancia.
Aquellos no preparados para ver más allá

mente, desde la dicotomía Europa-Oriente:
Meditarráneo oriental, URSS, China, e India.

gue se lleva a cabo entre el año 1000 y

nales que cita en la bibliograña; materiales
que diñcilmente llegaremos a ver traducidos y

el 1350. (pp. 46-47).

sintetizados al español en otros textos.

de los "hechos tangibles• con los que nos

De entrada, el autor se detiene en la génesis del capitalismo europeo para marcar un

El autor es muy claro y preciso en este

cuando Samir recuerda la vieja discusión sobre el marco temporal del protocapitalisrno y

pestañeamos.
¿Por qué impensar las ciencias sociales?

Las conclusiones de esta obra son muy
claras. El desarrollo de la industria cultural

Porque de lo contrario seguiremos las cosas, sin

en México y Estados Unidos tiene un mismo
propósito: convertir en negocio el entreteni-

ll~r a ningún lado, sin poder comprender las
nuevas formas que promuEMltl radicales diferen-

miento y la infonnación para las masas.
Maximizar las ganancias todo lo posible y reducir las opciones a lo que el público consume, aun cuando desaparezca todo vesti-

Pocas veces se toma un libro con ganas

gio de autenticidad y diversidad. El resulta-

de leerlo de pasta a pasta cuando en el títu-

do es una industria concentrada, oligopólica

lo se encuentra el ténnino "ciencias sociales".

y de alcance internacional en un contexto de

Yes que, por lo general, esos libros se caracterizan por carecer de una fluidez lógica para

globalización. Pero queda advertido además
el peligro a que se enfrenta México, incapaz
de subvertir la relación de fuerza y poder a
favor de los grandes consorcios mediáticos

los no especialistas.
El caso de Impensa, /as Ciencias Sociales, de
lmmanuel Wallerstein, es una excepción. El lenguaje es casi insultantemente sencillo. Los temas

cias y que anidan en el mundo actual.
"Es normal que los eruditos y los científicos repiensen los asuntos·, señala la introducción del libro. Este no es un libro para eruditos o para científicos. Quien esté cómoda-

han alimentado en los últimos cien años, no
son candidatos para pasear junto con Waller-

deslinde que da paso a su análisis de otras

Lo verdaderamente interesante viene
punto: China y la India tuvieron por miles de
años un desarrollo civilizatorio superior en

norteamericanos que están imponiendo a
todo el mundo un modo unilateral de ver las

que se abarcan, se pensarian a primera vista de

stein por los patios traseros de la Historia

sociedades periféricas. Inevitablemente, reali-

cosas, en detrimento de las culturas nacio-

un niwl eleJado (o enredado, a~). mas aquí
se dibujan con sencillos trazos.
Sin negar que puede resultar un libro den-

za una crítica de la visión eurocéntrica de la
mundialización, considerando que este pro-

producción agricola, ciencia-tecnología, artí-

nales.1&amp;.t

Mundial.
A aquellos que teman cuestionar las cosas de antemano, les sugiero no abrir este li-

culos varios, y desarrollo urbano-demográfico.

oriental (ámbito musulmán).A partir de allí, realizará un análisis estructural de veinte siglos

ceso ya era una realidad en algunas regiones

Ambos poderes centrales se estancan o invo-

acerca de las sociedades del mundo antiguo,

so para algunas mentes necias, Wallerstein
logra en esta obra desmitificar los sucesos

Pensando lo impensable
EvaSander

del pasado siglo que marcaron la fonna de
pensar del ser humano del siglo XX, de una

resto del mundo.
Su metodología de análisis la podemos
situar desde una perspectiva marxista que

tan neciamente cambiar el mundo.
Si bien el autor invita a destruir lo viejo,

Socia/es. Siglo XXI. México, 1998.
Wallerstein, en Impensa, las Ciencias

conceptos y las ideologías que llevamos enraizadas en la mente desde que nacimos?

ciales históricas•.
Wallerstein ofrece una caja de herramien-

Socia/es, sacude y desempolva sucesos históricos que por falta de reinterpretación se

Wallerstein dice que para quitar los obstáculos en nuestro camino hacia el progreso inte-

tas para empezar un análisis de la realidad

han oxidado, resultando peligrosos para la

lectual. De ser así, Wallerstein sólo nos ayuda

salud mental de quien se enfrenta a un am-

un tanto. En su libro el autor abarca los temas

biente intelectual con corazón de árbol muer-

relacionados con la Revolución Francesa, el

los problemas que acosan al Mundo.
Espere encontrar la iniciativa, tal vez, de

to, en cualquier país del mundo.

concepto de desarrollo y la revolución indus-

cambiarlo.1&amp;.t

134

industrial florece y consolida la conquista del

un inconfonne de esos que día con día inten-

manera abrupta y eficaz.
¿Por qué cuestionar y redimensionar los

rmmanuel Walferstein. Impensa, las Ciencias

lucionan a partir del siglo XVIII, cuando el capitalismo europeo vinculado a la civilización

bro, ni se atrevan a leer la primera página. De
lo contrario, pudieran confundir al autor con

también invita a •reconstruir las ciencias so-

privilegia el seguimiento del intercambio de
mercancías: productos, rutas y poblaciones

del que lo lee.
No espere encontrar aquí la respuesta a

JRAYECJOBIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 $FPilfM6BE-PICIEM6BE 1~

lRAYECIQRIAS

sitúa su análisis en el sistema mediterráneo

las cuales enmarca dentro de un modo de
producción tributario con fonnas centrales y
periférica; modo de producción caracterizado
por la recaudación de los excedentes productivos, CU}U ejemplo más notable fue China.
Posterionnente, del capítulo seis al diez,
Amin analiza caso por caso, los cambios recientes y las tendencias en cinco grandes

involucradas.
En consecuencia, busca las tan anheladas
1~ generales, basándose en variables ma-

bloques socioeconómicos regionales: la Comunidad Económica Europea, la China pos-

croeconómicas (que, por cierto, nunca especi-

fe económica en África. Para esto debate in-

maoísta, Rusia, el mundo árabe, y la catástro-

fica de dónde salen); así, se extenderá sobre

terpretaciones anteriores, analiza políticas

las condiciones del nacimiento del capitalismo

económicas y flujos productivos. Aunque cae

I AÑO 1, NO. 1 1 SFPUEMBRE-PIClfMBBE 1999

135

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

las urbes en la maraña global

tomamos en cuenta que dedica cantidad semejante de páginas al análisis europeo que

Roberto Rebol/oso

mejorar los servicios administrativos.
Con estos elementos arranca el texto en

al análisis del resto de las regiones en con-

Jordi Borja y Manuel Castefls. Locary Global.

cuestión. La temática gira en torno a las ciudades. El contenido se ofrece en nueve capí-

junto.
Finalmente las alternativas del autor ante

La gestión de las ciudades en la era de la
información. Taurus. Madrid, 1998.

les. Las desarrollará ampliamente en los ca-

en el eurocentrismo que critica de principio, si

-como ejemplo baste mencionar el caso de

pueden señalar las siguientes: 1) las redes

las megaciudades. Aesto le llaman la urbanización del tercer milenio: ciudades como

sistema de relaciones superior; 2) las redes

tulos de los cuales sólo destacaré los más

Shangai, Tokio, Sao Paulo, New York, México
D.F., de acuerdo con la clasificación de las

permiten el acceso a @'andes volúmenes de información; 3) las redes se consolidan como un

novedosos.
El primer capítulo está orientado a expli-

Naciones Unidas de 1992. Los investigadores
señalan que las megaciudades articulan la

mecanismo de desarrollo de la política exterior,
de promoción y de imagen de la ciudad.

El embate de la era de la información ge-

car la globalización, la informacionalización y

pítulos once y doce; inclu~n. eso sí, la incor-

nera nuevos planteamientos sobre la ciudad,

gestión de las ciudades. Allí los autores des-

economía global, conectan las redes inforrnacionales y concentran el poder mundial. Pero

más adecuado para la inserción en un siste-

poración de la variable de moda: la multicul-

según los señalamientos que hacen Borja y

turalidad o culturalismo. Sin embargo, pode-

Castells en este nuevo libro. Globalización es

arrollan especialmente los procesos de transformación estructural que refieren a la socie-

también son receptoras de inmensos sectores de la población que luchan por sobrevivir.

mos resumirlas de la siguiente manera: la ne-

el concepto clave en y a partir del cual los au-

Hay un capítulo dedicado a la ciudad mul-

cesidad de reorganizar las periferias regiona-

tores explican las relaciones que se presen-

dad de la información y a la economía global.
Castells propone que hemos entrado a un

de red.
El libro de Borja y Castells es un texto que

ticultural. En este se aborda el asunto de las

plantea las nuevas rutas de análisis e inter-

les sobre bases cada vez menos desiguales y

tan dentro de la organización de las ciudades;
ya no sólo es el problema del territorio, sino la

migraciones y la urbanización, así como la diversidad étnica. En el caso de las minorías ét-

pretación de las asuntos urbanos desde una

más democráticas, lo que implica el sacrfficio

nuevo tipo de sociedad que podría denominarse como "la sociedad de flujos•. Una so-

de la propiedad privada y la regulación o redefinición del mercado mundial y el sistema

nueva configuración a partir de la revolución

ciedad en la que la base material de todos

tecnológica informacional y las telecomunica-

los procesos se forma de flujos, en la que el

nicas los expertos señalan que la concentración espacial conduce a crear verdaderos agu-

mundo. Es decir, nada más y nada menos
que el fin del capitalismo realmente existen-

ciones.
La relación entre lo local y lo global se

poder y la riqueza están organizados en redes
globales por donde circulan flujos de infor-

jeros negros de la estructura social urbana en
los que se refuerzan mutuamente la pobreza,

te. Profecía que no dejará de enarbolar a lo

maneja como parte medular del libro. Es un

largo y ancho del texto:

hecho que la globalización se impone sobre
las economías locales, pero al mismo tiempo

mación. Dichos flujos son asimétricos y expresan relaciones de poder. Entre los flujos

la mundialización son simples, muy genera-

el deterioro de la vivienda y los servicios urba-

permiten a sus miembros la inserción en un

;rp;P
,. ·•" .

Las redes de ciudades son el instrumento
ma que en la globalización funciona en forma

perspectiva global. El tratamiento de temas
que se manejan es muy rico y muy vasto.
Cada capítulo tiene un desarrollo amplio, profundo y novedoso, sin mucha jerga técnica
que lo hace altamente comprensible y lo pone al alcance de lectores interesados en el

de la Universidad de Nuevo León, sino de este estado fronterizo, pues ha sido una de las
revistas que más han influido en la cultura
nuevoleonesa en este siglo. Por ello, la reciente edición facsimilar del segundo tomo
de Armas y Letras (primera época, 1951-

nos, los bajos niveles de ocupación, la falta de
oportunidades profesionales y la criminalidad.

status quo de la nueva dinámica de las ciu-

1957) es importante, pues pone a disposi-

dades. Aunado a lo anterior ofrece en cada

Sin embargo los autores piensan que la plu-

capítulo una serie de anexos que contrib~n

ción de investigadores, historiadores y sociólogos una fuente riquísima para documentar
y evaluar buena parte de la historia de la

Se trata de una visión de "transición al

este fenómeno depende de la operación local

más importantes se encuentran: el flujo financiero, los flujos de tecnología, los flujos de

socialismo mundiaf' bastante diferente

en realidades municipales que todavía cuen-

crea;;ión de imagen, los flujos de información.

de la perspectiva tradicional de las su-

De acuerdo con este nuevo concepto la

rietnicidad y la multiculturalidad son fuentes
de riqueza económica y cultural para las so-

a ampliar la información con ejemplos que
apoyan la tesis de cada capítulo a fin de que

cesivas internacionales. Remito al lector

tan con modelos burocráticos con altos niveles de obsolescencia, cuando lo que urge es

gestión de las ciudades desde la perspectiva

ciedades urbanas y, añaden -contra aquellos

el lector pueda entender los nuevos derrote-

UANL, y un largo periodo de la historia de la
cultura en Nuevo León (El primer tomo, tam-

a estas propuestas. La historia no está

una ma}{)r democracia participativa a fin de

de la economía global debe estructurar e in-

que están alarmados por la pérdida de ho-

ros de la mundialización. ~

bién facsimilar, abarca de 1944 a 1950, y se

moldeada de manera unilateral por la

tegrar a las sociedades locales. Con esta vi-

ley de la acumulación. Su camino está

sión las ciudades no tendrían la fuerza nece-

mogeneidad- que aprender a convivir en esta
situación, saber gestionar el intercambio cul-

moldeado por el conflicto entre esta ley

saria para navegar en los circuitos globales.

tural a partir de la diferencia étnica y remediar

y la ló¡yca de su negación (159).

En esta línea de pensamiento los autores dicen "Lo local y lo global son complementa-

las desigualdades surgidas de la discriminapolítica local en las condiciones surgidas de la

estudiantes de carreras como estudios inter-

rios, no antagónicos' .
Otro capítulo que llama la atención es el

nacionales, política y economía, que no sepan la historia general del capitalismo y sus

dedicado al impacto de la globalización sobre
la estructura espacial y social de las ciuda-

Finalmente, con el título 'Las ciudades en

perspectivas presentes. En menor medida, es

des. Los autores discuten sobre tres temas a
lo largo del capítulo. El primero, la articulación

En fin, es un libro indispensable para los

un buen acercamiento esquemático a la hismundo antiguo, especialmente los imperios

de lo local y lo global en los nuevos procesos
productivos; segundo, la emergencia de nue-

orientales: China e India. ~

vos patrones de asentamiento espaciales

toria y desarrollo de las civilizaciones del

136

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NQ,

1 1 SfPDEMBRf-QICIEMBBf 1999

publicó en 1993).
Nacida como un boletín informativo uni-

Un buen renacimiento
José Carlos Méndez

pliaron a ocho, Armas y Letras fue al mismo

ción, son dimensiones esenciales de la nueva
nueva interdependencia global.
la escena mundial' los autores desarrollan una
idea fundamental sobre la redes de ciudades
que se erigen como un instrumento y un mecanismo de promoción de los centros urbanos
con su inserción en unos espacios de relación
más amplios y densos. Entre las ventajas se
TRAYECTORLAS

versitario, de publicación mensual con cuatro
páginas tamaño tabloide, que luego se am-

Armas y letras. Boletín Mensual de la Universidad de Nuevo León. Primera época

tiempo una revista de alta cultura.
Organizada por secciones, Armas y Letras

1951-1957. Tomo 11. Universidad Autónoma
de Nuevo León, Monterrey. 1999. 690 pp.

clásica y mexicana, historia, artes plásticas y

Edición facsimilar.

publicaba enSa}{)s y artículos sobre literatura
filosoña; incluía una antología de poemas
(sonetos en su ma}{)ría), notas informativas

Fundada en enero de 1944 por Raúl Rangel

sobre actividades académicas y culturales

Frías, su primer director, Armas y Letras es
una de las publicaciones legendarias no sólo

universitarias, una sección sobre las adquisi-

I AÑO 1, NO. 1 j $fPilfM68f-PJClfM6Bf 1999

ciones de la biblioteca universitaria (entonces

137

�BREVIARIO

CONTEXTOS

DEMOCRACIA YTRANSICIÓN:
MÁS AUÁ DE LOS JUEGOS DEL PODER

úásAguilar
La manera como se ha entendido en México la transición
democrática ha ocultado otras realidades que son fundamentales para la consolidación y la gobernabilidad de la
democracia mexicana naciente. Particularmente, han sido
olvidados en el debate intelectual y en la acción política los
fundamentos hberales y republicanos de la democracia y
no se ha destacado suficientemente la cuestión crítica del
crecimiento económico. Se ha puesto correctamente demasiado énfasis en la legalidad y transparencia del proceso electoral, pero la idea de la democracia como orden político y principio de gobierno ha recibido escasa atención.
Los severos problemas de gobernabilidad que enfrente la
democracia mexicana se deben al olvido o a una concepción errónea de varias instituciones clave. Más allá de la
simple alternancia, son asuntos críticos para hacer que la
democracia funcione; la eficiencia e imparcialidad del
Poder Judicial, la deliberación responsable de un
en formación) y, anualmente, amplias rese-

bién sabía que en Nue,¡o León había muchas

tano Alfonso Reyes, cercanísimo siempre a la

ñas de los Cursos de Verano, que tanta tras-

carencias culturales, que los años de lucha

Universidad.

cendencia tuvieron en el desarrollo de la

armada de la RMlución Mexicana habían

UANL y en la cultura nuevoleonesa. Para valo-

acentuado.

que se publicaban en México en aquellos

rar correctamente Annas y Letras hay que re-

Al mismo tiempo, las repercusiones de la
Segunda Guerra Mundial también habían al-

años, Annas y Letras no desmerecía. Yno des-

cordar las circunstancias históricas en que
nació, y sus propósitos.
Fundada en 1993, la Universidad de Nuevo León fue cerrada al año siguiente por los
acontecimientos políticos que en el campo
de la educación vivió el país en esa época, y
reabierta en 1943. Por eso, en la presenta-

canzado a Nue,¡o León, así como la secuela
de pesimismo que acompañó a la posguerra,
regando por toda Europa y por América una
nube de desencanto existencial y de escepticismo.
Eran pues, como señaló Abraham Nuncio

merecía por su política editorial y por la calidad
de las plumas locales y nacionales que publicaban en sus páginas. 'Por sus páginas, como
advertirá el lector, desfilaron las mejores plumas de NuM León y del país de ese momento, incluyendo a la pléyade de refugiados españoles que por esos años llegaron a enrique-

en el Prólogo al primer tomo de la edición fac-

cer generosamente la vida cultural mexicana',

escribió que Annas y Letras, "Por imperiosa

similar, tiempos de redefinición de muchas

dice el Rector de la UANI., Re,es S. Tamez

cosas, y "si en México hubo espacios donde

carácter casi exclusivamente informativo, pa-

el nuM humanismo cobró nítida expresión,

ra transmitir la noticia del nacimiento de la
Universidad de Nue,¡o León•. Rangel Frías sa-

uno de ellos fue sin duda la revista Armas y
Letras·.

bía que había que cuidarla, alimentarla e irla

Annas y Letras optó por el humanismo

formando para que pudiera crecer. Pero tam-

clásico, por la ruta que señalara el regiomon-

138

Guerra en la presentación del segundo tomo.

Annas y Letras sigue viva, tras varias etapas y algunas vicisitudes; la más grave, el lar-

go periodo en que no se publicó: de 1979 a
1997, año en que resurgió bajo la dirección

I AÑO 1, NO, l I SEPDEMBRE-PJCIEMBRE !999

RETROSPECCIÓN Y PERSPECTIVA

PENSAR A FONDO.

El autor recapitula en tomo a la actuación de la econonúa

LA TEORÍA DEL PROGRESO Y EL PENSAMIENTO CRÍTICO
Marcos Roitman Rosenmann

mexicana desde 1976 a la fecha e incursiona en los posi-

&amp;te ensayo tiene como objetivo presentar las contradicciones que existen entre la idea de progreso, nacida como

fecha México entra en un periodo de inestabilidad cam-

parte del ideario del liberalismo y el positivismo, y el pensamiento social de izquierda, cuyo referente no es precisam ente la idea de progreso sino la transformación social, ligada más a la teoría darwinista de evolución. En este sentido se analizan las distancias que separan al pensamiento

bles escenarios rnacroeconómicos en el umbral del siglo
XXI. Torna como referencia 1976 porque a partir de esa
biaría que perdura hasta nuestros días. En esta recapitulación se incursiona brevemente en las causas que originaron esta inestabilidad, así como en un balance de los costos y beneficios que se reflejan en el aparato productivo
nacional y en los indicadores de bienestar de la población,
tras estos años de crisis. No obstante las fuertes críticas al

progresista del pensamiento social y político de la izquier-

desempeño económico reciente, el balance final no es des-

da. Para este fin se toman como referentes autores que no
creyeron o criticaron la idea de progreso: Darwin, Marx,

favorable y las medidas de cambio estruc5ural instrumen-

Freud y Einstein.

de la poeta Carmen Alardín. ,S.,

TRA)'.EC)'ORIAS

ECONOMIA MEXICANA
Marco Antonio Pérez Valtier

En el panorama de las revistas culturales

ción de su primer número Raúl Rangel Frías
necesidad, en esta primera salida tendrá un

Congreso independiente y el resurgimiento de los lazos de
cooperación y confianza social (capital social).

Il!AYECI!)..RIAS

.AÑO.J._N.0...1....¡ .Sfl'IlEM.BBE:OlC!lLI999

tadas desde hace algunos años son correctas, aunque con
algunos problemas de dosificación y de efectos de segunda ronda. Finalmente, se comentan las tareas pendientes

139

�BREVIARIOS
El amtenidn, en síntesis

para terminar de reencarrilar la economía en la ruta del
crecimiento económíco estable y sostenido.

DIALECTICA DE LAS DF.SIGUALDADF.S.
DINÁMICA DEL DESEQUILIBRIO TERRITORIAL EN Mfilaoo,

1970-1996

Gustavo Garza
El objetivo de este artículo es analizar, en primer lugar, la
dinámica de las desigualdades regionales del PIB total en
México entre 1970 y 1996, intentando determinar si en los
últimos diez años, caracterizados por la apertura comercial
de México al comercio internacional, existen modificaciones en la organización territorial de las actividades económícas. En segundo lugar se estudia el crecimiento regional
de la población urbana entre 1970 y 1995, así como su distribución por ciudades según su tamaño. Se concluye que
al Iaissez-faire urbano implantado por el gobierno federal y
los estados de la república, combinado con la globalización
de la economía, acentuará la concentración de la población
y las firmas privadas en dos o tres regiones policéntricas,
bajo la megalópolis de la Ciudad de México.

PATRIA O PLANETA:
EL DESAFÍO DE LOS NACIONALISMOS
Michael Lowy

En este texto se ofrecen respuestas argumentales a las causas que sirven de base a un resurgimiento del nacionalismo
como una especie de reacción a la creciente internacionalización de la economía, una suerte de movimíento compensatorio que trata de equilibrar el declive de la independencia económíca reforzando -a veces hasta proporciones
monstruosas- los momentos éticos, políticos y culturales de
la identidad nacional. Esta nueva marea nacionalista es particularmente visible en la Europa del este y la antigua
Unión Soviética. Las razones de esta explosión se explican
en el artículo mediante un grupo de argumentos entre los
que se indican la rebelión contra décadas de discriminación nacional, el colapso de las ideas, valores e imágenes so-

140

BREVIARIOS
El contenidn, en síntesis

cialistas, así como el deseo de las naciones, regiones o repúblicas relativamente avanzadas, de liberarse de las áreas
más pobres, a fin de guardar para sí sus recursos. El análisis se extiende hacia otras formas y expresiones de ideologías nacionalistas en numerosos países del orbe, para concluir que el rol del nacionalismo no puede ser considerado
en el mundo de hoy como un factor secundario. Ante este
complejo fenómeno de fin de siglo, los problemas más urgentes tienen un carácter internacional y la búsqueda de
una salida requiere soluciones planetarias.

EL CONfAGIO GLOBAL
LAs OPCIONES DE POLÍTICA ECONÓMICA PARA Mfilaco
ANTE U. GLOBALJZACIÓN FINANCIERA

René Villarreal y Rocí.o Ramos de Villarreal
Los autores toman como punto de partida la existencia de
una crisis económica de naturaleza tridimensional en medio
de la cual se debaten los destinos de México y el resto de los
países de la América latina. Globalización financiera, transición inconclusa y carencia de visión a largo plazo son, en
esencia, los puntos cardinales de dima crisis. En este contexto, examinan las crisis recurrentes en la globalización financiera, que estremecieron por la mísma linea de falla a países
como México, el sudeste asiático, Rusia y más recientemente
brasil y permíten suscnbir la evidencia de que se ha entrado
en un proceso de tensiones recurrentes sistémicas por la globalización financiera, ante lo cual surge la necesidad de establecer una nueva arquitectura del sistema financiero interna-

cional. Fmalmente, el artículo ofrece la conclusión de que los
países emergentes como México enfrentan cuatro opciones
de política cuya viabilidad dependerá de la realidad nacional
y el contexto global en que se desenvuelven.

MÉXICO: LOS DESAFiOS DEIA INTEGRACIÓN
Esthela Gutiérez Garza
El ensayo articula una reflexión que arranca desde las etapas de la economía mundial, atraviesa por el régimen de
TRAYEClQRIAS

I AÑO 1, NO, 1 i SEPDFMBRE-DlCIEMBRE 1999

acumulación fordista, su posterior crisis y el abandono de
los acuerdos de Bretton Woods, para luego acercar al lector a los problemas de la transisión, globaliación y hegemonía del capital financiero, donde la crisis del fordismo
obliga a las grandes corporaciones multinacionales a buscar la colocación de sus productos fuera de sus fronteras
territoriales, lo que abre una tercera etapa en el desarrollo
de la economía del mundo. Nuevas tendencias se van configurando centradas en la modernización productiva, la
apertura de los mercados y la supremacía del capital financiero internacional, como una tendencia regresiva. En
el penúltimo apartado reflexiona en torno a la inserción de
México en la economía mundial, para dar paso posteriormente a un grupo de tesis medulares que trazan el perfil
de los más acuciantes desafíos a que se enfrenta la economía finisecular mexicana. El pasado más reciente en el país, concluye, ha sido un periodo de promesas incumplidas,
problemas crecientes y justificaciones absurdas. Esta enorme adversidad también es una oportunidad para traer al
presente la fortaleza de las luchas sociales del pasado, y las
aspiraciones del futuro del pueblo de México. Años de historia han conformado una identidad cultural que encausa
como único conductor los esfuerzos colectivos de los mexicanos.

SUSCRIPCIÓN I AÑO (3 números)
-México
-USNCanadá
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J. Depositar el costo de la suscripción anual correspon-

diente al banco:
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Universidad Autónoma de Nuevo León en la cuenta
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2.Enviar junto a esta fonna de suscripción una fotocopia
de la ficha de depósito a:
Revista TRAYECTORlAS
Biblioteca Magna Universitaria
Secretaría de Extensión y Cultura, Ave. Alfonso Reyes
No. 4000, C.P. Monterrey N.L. México
o por fax al (52) (8) 329-41-26

TRAYECTORLAS

j AÑO 1, NO 1 1SEf'DEMBRf:QICIEMBRE 1999

,.,._, Trayectorias
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Pinna

141

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

LUIS AGUILAR VILLANUEVA

Desarrolló estudios de posgrado en la

Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y

Tiempo, realidad social y conocimiento; La

Socióloga, académica e investigadora mexi-

Analista político, investigador y catedrático

Universidad de Wisconsin-Milwaukee, d®de.

idea de dios en la sociedad de los hombres y

cana, doctora en economía política por la

mexicano, doctor en filosoña por la Pontificia

alcanzó la maestría-en economía y la candidatura doctoral en la misma especialidad.

del- Departamento
de
Relaciones
Internacionales del Tecnológieo-de Monterrey,

ESTHELA .GUTIÉRREZ GARZA

Universidad París VIII, en Francia. Por más de

Universidad Gregoriana de Roma, Italia.

dos décadas se ha desempeñado como

Realizó estudios postdoctorales de filosoña

Con una amplia experiencia profesional, se
ha desempeñado tanto en instituciones

catedrática en numerosas casas de altos
estudios de México. Autora de una extensa

política en la Universidad Estatal de Tubinga,
antigua República Federal Alemana. Su labor

públicas como privadas, académicas y de

obra ensayística aparecida en publicaciones

académica abarca, además de universidades

investigación. Fue presidente del Colegio de

especializadas en Europa y América Latina.

mexicanas, casas de altos estudios de Brasil,

Economistas de Nuevo León y pertenece a

Coordinadora de importantes proyectos edito-

Estados Unidos, España, Italia, Portugal y

diversas asociaciones profesionales, incluyen-

riales en el ámbito de las ciencias sociales

Catástrofe política y teoría social.

en el que funge actualmente como profesora
titular. Es autQ@y coautora de diversas obras

ROCÍO RAMOS DE VILLARREAL

sobre Centroamérica y en tomo a las relaciones internacionales de América Latina con los

Profesora mexicana. Imparte cátedras en la
Universidad Autónoma Metropolitana de

Estados Unidos de América, entre las que se
encuentran De Sandino al triunfo de la revo-

lztapalapa.
RENÉ VILLARREAL

Estados Unidos de América. Entre otras res-

do la American Economic Association.

lución; Centroamérica: una historia sin retoque; Democracy under siege y La reestructu-

que han puesto en circulación en los últimos

ponsabilidades, se ha desempeñado como

Actualmente colabora en el Centro de Análisis

ración mundial y América Latina.

Autónoma de Nuevo León, doctorado por la

diez años, con la participación de renombrados pensadores, colecciones como

coordinador de asesores del Secretario de

y Difusión Económica y funge además como

Gobernación, subsecretario de Desarrollo

asesor y consejero de diversos organismos de
la cúpula del país.

SERGIO BAGÚ

Universidad de Vale. Premio Nacional de
Economía 1976, ha desempeñado diversos

Sociólogo e historiador argentino. Profesor de
la Universidad Nacional Autónoma de México,

cargos públicos y académicos, entre los que
sobresalen: Subsecretario de Industria y

Testimonios de la crisis, en cuatro volúmenes

Latina y La formación de conceptos en cien-

Político de la Secretaría de Gobernación y

Economista mexicano de la Universidad

y El debate nacional, obra que concentra en

cias y humanidades. Entre sus obras más

presidente de la Fundación Mexicana Cambio

cinco volúmenes una actualizada mirada

recientes: Las razones de la democracia y El

XXI. Autor de Política y racionalidad adminis-

LUCRECIA LOZANO

premiado por esa casa de estudios. Ha ejer-

Comercio,

trativa; Weber, la idea de ciencia social; El
estudio de las políticas públicas, Problemas

Historiadora del arte y catedrática mexicana,

cido su labor académica y doctoral en diver-

Internacionales de la Secretaría de Hacienda,

egresada de la Universidad Iberoamericana.

sas universidades de América Latina y

públicos y agenda de gobierno y La implementación de las políticas, entre otros libros,

Doctora en sociología por la Universidad

Estados Unidos. Autor de una extensa y reco-

Presidente de la Academia Mexicana de
Economía Política y maestro universitario.

Nacional Autónoma de México, se ha desem-

nocida obra que incluye textos sobre historia
y teoría social, entre los cuales destacan los

Industrialización, deuda y desequilibrio exter-

ciado en ciencias sociales en la Universidad

además de cerca de un centenar de artículos
aparecidos en revistas especializadas de

peñado como directora del Centro de
Estudios Latinoamericanos de la Facultad de

libros Economía de la sociedad colonial;

no. Un enfoque macroindustTial 1929-1999.

Catedrático español, de origen chileno, doctor

de Sao Paulo, Brasil, y doctorado por la

diversos países.

en ciencias políticas y sociología por la

Sorbona en 1964 y 1975. Actualmente se

Universidad

Complutense de Madrid.

desempeña como Director de Investigaciones

Coordinador académico en España del pro-

en el CNRS {Centre National de Recherches

Economista, catedrático e investigador mexi-

yecto "La formación de conceptos en ciencias
y humanidades", coordinado y dirigido en

Scientifiques) y profesor de la Escuela de

cano. Doctor en economía por la Universidad

Altos Estudios de Ciencias Sociales, en París.

Nacional Autónoma de México, ha hecho

México por el doctor Pablo González

además estudios de planeación y políticas

Casanova. Investigador y profesor invitado en

Ha sido distinguido con la medalla de plata
del CNRS en ciencias sociales, en 1994. Su

la UNAM y diversas altas casas de estudio de

pensamiento aparece en 17 libros, traduci-

Inglaterra. Es profesor-.investigador en el

Argentina, Brasil, Cuba, Venezuela y otras

dos a 24 lenguas, entre los que se encuentran La teoría de la revolución en el joven

Urbano de El Colegio de México. Autor de

sobre la realidad económica, política y social

fantasma de la gtobalización. Estado, política

de México, entre otras obras. Pertenece al

y mercado.

Sistema nacional de Investigación y es fundadora y directora de la revista Trayectorias.

MICHAEL LOWY

Académico francés de origen brasileño, licenMARCOS ROITMAN ROSENMANN

naciones latinoamericanas. Autor de una
extensa obra bibliográfica y ensayística apa-

económicas en la Universidad de Cambridge,
Centro de Estudios Demográficos y Desarrollo

Marx; Por una sociología de los intelectuales
revolucionarios. La política de Lukacs;

quince libros y de alrededor de dos centena-

cializadas de Europa y América Latina, entre

Redención y utopía; Révolte et melancolie. Le

desarrollo urbano en México.

las que figuran los libros coordinados junto a

romantisme á contre-couranrt de la modemi-

res de artículos sobre diversos tópicos del

Pablo González Casanova La democracia en

té; On changing the Wo~d. Essays in política!

MARCO ANTONIO PÉREZ VALTIER

América Latina: actualidad y perspectivas;

philosophy, from Karl Mark to Walter

Profesor y economista mexicano, licenciado

Democracia y estado multiétnico en América

Benjamín, entre otros.

en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

142

TRAYECTORIAS

j AÑO 1, NO, 1 1$EPDEMBRE-D!CJEMBRE 1999

Autor de los libros

de

Finanzas

México 2010,

El artista regiomontano Gerardo Cantú es el autor de las obras que ilustran la presente entrega de
Trayectorias. Más que ilustra,; sus tintas iluminan estas páginas que se honran con el genio de
uno de los más notabks maestros de las artes plásticas de la región. Su obra conjuga un delicado
humanismo con un expresionismo intenso, de inefabk rostro mexicano, y revela la inquieta mirada de un descubridor a la vez que inventor de seres espléndidos que habitan la imaginación y desbordan el paisaje. La copiosa producción pictórica
y gráfica de Gerardo Cantú ha sido expuesta en
numerosos países y forma parte de importantes cokcciones museográficas y privadas en México y en
el extranjero. -&amp;,,

GUSTAVO GARZA VILLARREAL

recida en múltiples ediciones y revistas espe-

Director

TRA)'ECTOR!AS

j AÑO 1, NO, 1 1 SEPTIEMBRE-PICJEMBRE J999

143

�INFORMACIÓN PARA LOS AUTORES

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
'Raúl Rangel
Frías'

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en tomo a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de
las teorías sociales o políticas contemporáneas.

2. REDACCIÓN
( 1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones
sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre profundida teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el

tema, asunto o problema de que se trate.

3. ESTRUCTURA

Hemeroteca:
Publicaciones periódicas
♦

Más de 500 títulos
internacionales

♦

Más de 200 títulos nacionales

♦

30,000 fascículos en total

♦

Centro de información

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. 329-4090, Ext. 6524 y 6509
Fax 329-4065

(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstraer de 10 líneas, en español. (2) Se
respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara
las 4 líneas, se colocará abando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

4. FORMATO
( 1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word o Wordpertect, acompañados por una copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A saber: Apellido(s), Nombre, Año: íttulo en cursivas, Ciudad: Editorial. La entrada
se organizará alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra,
éstas se organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se
harán en sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas
bibliográficas a pie de página.

S. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas, compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el tamaño carta que por
default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se entregarán aparte.

http://www.bmu.uanLmx

6. DICTAMEN

E-mail: balderas@car.bmu.uanl.mx

( 1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el
cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su

vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.

7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales
no solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)

Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección post.31, e-mail, teléfonos y fax.

144

IRAYECTOR!AS I AÑO 1, NO. 1 1 SFPDEMBRF-P(QEMBBF 1999

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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1999, Año 1, No 1, Septiembre-Diciembre </text>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Sociales</text>
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                <text>Hernández Guerrero, Primitivo, Secretario de Redacción</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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