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                    <text>~ Revista de Divulgación Científica
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de la Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

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IAUJLl ,\U 01. lU,M lr\S UIOLÓ&lt;.óK.'\lt

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rect or

M.A. Carmen del Rosario de la Fuente García
Secret aria General
Dr. Santos Guzmán López
Secret ario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Direct or de Publicaciones
Dr. Antonio Guzmán Velasco
Direct or de la Facultad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. J esús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico

Editores adjuntos:
Dr. J uan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio l. Salazar-Vallejo
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Biología Cont emporánea
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Biot ecnología
Dr. J osé Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Ecología y Sustentab ilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud

CONTENIDO
¡ N ATURALEZA SANGRIENTA MARCADA EN D I EN T ES Y
GARRAS ! : E STAT US SOBRE EL CONOC I M I ENTO ACTUAL DE L
TERÓPODO

DG Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico

TYRANNOSAURUS REX

L os LÍQUENES: DEFINICIÓN, CARACTERÍSTICAS, IMPORTANCIA y u sos

M.C. A lejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web

POTENCIALES

Jorge Alberto lbarra Rodríguez
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ESPINOSO

biologiaysociedad@uanl.mx
Edit or responsable: Dr. Jesús Angel de León González. Número
de reserva de derechos al uso exclusivo del título Biología y
Sociedad otorgada por el Instituto Nacional del D erecho de
Autor: 0 4 -2017-033011570800-01, de fecha 3 de abril de
201 7. ISSN en trámit e.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente
reflejan la postura del editor de la publicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

17

PRODUCCIÓN DE BIOMASA EN ESPEC IES SELECTAS DEL MATORRAL

TAMAULIPECO

L os MAMÍFEROS DE DOSEL: ¿QUIÉNES SON y QUE HACEN?
Biología y Sociedad, es Lm publicación semestral editada y publicada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad
de Ciencias Biológicas. Av. Universidad sin. Cd. Uriversitaria San
Nicolás de los Garza, Nuevo León. Difusión vía red de cómputo.

4

UN EJEMPLO EN VERACRUZ

28
39
39

POU QUETOS PERFORADORES DE CONCHAS MARINAS Y EXÓTICOS
INVASORES
E L RETO TAXONÓMICO DE LA BIOOIVERSIDAD EN MÉXICO

47
65

L AS ENFERMEDADES EMERGENTES TRANSMITIDAS POR VECTORES:
PALUDISMO, D ENGUE, C HIKUNGUNYA y ZIKA

75

lAs RADIACIONES Y EL AMBIENTE

85

LAS TÉCNICAS ISOTÓPICAS Y SU S RECIENTES APLICACIONES EN
LAS CIENCIAS BIOLÓGICAS

LA N ANOTECNOLOGÍA EN LAS CIENCIAS B IOLÓGICAS

99
1 08

�BIOLOGÍA y
SOCIEDAD
UNA NUEVA MIRADA
. .- • 1conocimiento científico es uno de los factores que contribuyen al
desarrollo de las sociedades ya que la aplicación de los avances
tecnológicos que se obtienen mediante su generación, resultan en una
- - - • mejor calidad de vida para lo sociedad y el medioambiente. Hoy en día,
las llamadas Tecnologías de la Información y Comunicación {TIC ' S) nos permiten
potencial izar algunas características del conocimiento científico que se distingue
por ser un elemento transformador, específico, explicativo, objetivo y universal.
La idea de que el conocimiento científico es solo entendible por los científicos o
especialistas en temas específicos es válida, sólo si se considera que esta acción
es para validar o confrontar resultados de las investigaciones. No obstante una vez
que ha pasado el tamiz de la revisión, discusión y retroalimentación de los pares,
estos resultados deben de traducirse a un lenguaje sencillo y accesible para que
este nuevo conocimiento pueda permear y ser socializado entre la población no
especialistas en esos temas. Este año la Facultad de Ciencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León cumple 66 años de vida, y una muy buena
manera de celebrar este hecho es la construcción de este valioso elemento de
divulgación de la ciencia que denominamos "Biología y Sociedad~ consideramos
esto porque estamos conscientes del papel que tenemos que desempeñar en la
construcción social de la ciencia, el estudio de la vida no tendrá sentido si este
no deriva en nuevas formas de enseñanza y la trasferencia de este no genera un
valor a la sociedad. "Biología y Sociedad" pretende ser una revista de alto nivel
académico, con un sistema editorial sólido, revisiones por pares externos, que
dé la oportunidad a que académicos de cualquier institución muestren en un tono
sencillo, asequible y entendible los resultados de sus investigaciones. Hoy en
día las TIC' s han cambiado la forma de comunicarnos y esto ha permitido que el
saber y el conocimiento lleguen de manera expedita a todos los lugares donde
se tenga acceso, por ello hemos privilegiado el formato digital que nos permita
una comunicación formal, rapidez en la producción y distribución, costos bajos
en edición, facilidad de acceso a los artículos en distintos formatos, facilidad
de enlaces, y de esta manera divulgar los resultados sin límites geográficos, y
así, tener una mayor distribución, visibilidad e impacto social. De tal forma que
la ciencia debe cumplir los principios democráticos y con ello llegar a un mayor
número de personas de distintas culturas y regiones geográficas, así mismo,
la meta es el promover un dialogo con cada uno de los lectores y que este se
convierta en un ejercicio de participación pública que fortalezca el proceso de
divulgación social de la ciencia.
Atentamente,
Dr. Antonio Guzmán Velasco
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

�i NATURALEZA
SANGRIENTA MARCADA EN
DIENTES Y GARRAS!:
ESTATUS SOBRE
EL CONOCIMIENTO
ACTUAL DEL
TERÓPODO

TYRANNOSAURUS
REX
M.C. Rafael V ivas González
ravig_85@outlook.com

4

�RESUMEN
El Tyrannosaurus rex fue un dinosaurio carnívoro de gran tamaño que habitó Norteamérica hace 65 millones
de años, a fines del periodo Cretácico. Desde su descubrimiento a principios del siglo XX hasta los más
recientes hallazgos realizados en la actualidad, han permitido indagar de manera más profunda en la biología
y comportamiento de este gran animal. Reconstrucciones virtuales del cerebro en base a tomografías
computarizadas revelan sentidos de la vista, olfato, audición y equilibrio bien desarrollados, así como nuevos
estudios biomecánicos permiten ilustrar con mejor detalle aspectos relacionados a la velocidad máxima que
eran capaces de alcanzar, siendo las formas más jóvenes las más rápidas y tendiendo a disminuir conforme
llegaban a la adultez. La polémica sobre si era un animal cazador o carroñero sigue estando vigente, si bien
hay algunas características que parecieran desfavorecer el estatus de cazador en los tiranosaurios, hay
más evidencia que lo respalda como un animal predador. La apariencia externa en Tyrannosaurus rex sigue
siendo debatida, aunque hay evidencia que respalda la presencia de piel escamosa en las formas adultas;
no obstante, no se descarta la presencia de plumas en las formas más jóvenes y con una tendencia a irlas
perdiendo conforme el animal iba creciendo.

INTRODUCCIÓN

Tyrannosaurus rex (conocido también por sus alias: t iranosaurio, "T-rex" o tiranosaurio
rex) es probablemente el dinosaurio más conocido gracias a la imagen que la cultura
popular nos ha transmitido de este gran animal. Es tanta la popularidad, que mucha
de la imagen reflejada en estos medios se ha arraigado en la creencia popular y
tendemos a dar como un hecho verídico todo lo que se nos ha inculcado sobre
este dinosaurio. Sin embargo: ¿Qué tanto de esa imagen es cierta y qué tanto es
fantasía? En las últimas décadas el desarrollo de nuevas tecnologías, así como
una nueva serie de descubrimientos fósiles, han permitido a los paleontólogos
adentrarse en el mundo y modo de vida de una de las máquinas carnívoras más
impresionantes que el mundo jamás haya conocido. Aquí se muestra una noción de
lo que actualmente se conoce con respecto a este formidable dinosaurio.

Biología y Sociedad, febrero 2018

5

�ANTECEDENTES
El primer tiranosaurio fue descubierto en 1905 por
el coleccionista de fósiles norteamericano Barnum
Brown en lo que ahora son las "tierras malas" (bad
lands) del estado de Montana (norte de los Estados
Unidos), en una formación geológica conocida como
Formación Hell Creek (rocas que datan de hace 65
millones de años, fines del periodo Cretácico). Henry
Ferfield Osborn, curador del Museo Americano de
Historia Natural en aquel entonces, fue quien se dio a
la tarea de describir el nuevo espécimen, llegando a la
conclusión de que se trataba de un dinosaurio carnívoro
muy grande, el mayor de todos los descubiertos para
aquella época (Sanz, 2007). Con material esquelético
parcialmente completo pudo hacer el primer montaje
de este gran dinosaurio carnívoro, dándole el nombre
de Tyrannosaurus rex, el cual significa "Rey Lagarto
Tirano" (Larson, 2008; Sanz, 2007; Breithaupt et a/
2008; Fastovsky &amp; Weishampel, 2016).

El cuerpo incremento su tamaño haciéndose más
robusto (Holtz, 2004; Hone, 2016); presentaba
brazos muy cortos con solo dos dígitos en cada
mano, mientras que las extremidades posteriores
eran largas y robustas (Holtz, 2004). La pelvis era
amplia (lo cual indica músculos grandes que se
insertaban desde las piernas a la cadera); sus patas
estaban dotadas con los dígitos 11, 111 y IV haciendo
contacto directo con el suelo, mientras que el dígito 1
se encontraba elevado y en posición interna al cuerpo
del animal.
Su cola era larga y musculosa, la cual le ayudaba a
crear balance del cuerpo al momento de moverse de
un lugar a otro (Holtz, 2004).
Los animales adultos llegaban a alcanzar en total los
12 metros de longit ud (Holtz, 2004, Hone, 2016,
Molina-Pérez &amp; Larramendi, 2016).

FUERZA DE MORDIDA
ANATOMrA GENERAL DEL REY LAGARTO
TIRANO
Tyrannosaurus rex se caracteriza por una serie de
aspectos anatómicos muy peculiares como son:
cráneo grande y robusto; dientes frontales más
pequeños que los dientes maxilares; fusión de
los huesos nasales; cuello corto; brazos y manos
reducidas; hueso de la t ibia largo; una larga cola, entre
otras más (Holtz, 2004).
El cráneo mide aproximadamente 1 .60 metros
de longitud, es ancho hacia la parte posterior y se
va haciendo angosto al llegar al hocico. Tiene una
serie de aberturas (fenestras) las cuales ayudaban a
aligerar peso, así como absorber la fuerza de impacto
ejercida al momento de atestar una mordida sobre sus
presas (Holtz, 2004; Hone, 2016).
Las mandíbulas eran amplias y dotadas de grandes
dientes curvos, robustos y en forma similar a un proyectil.
Los más largos podían llegar a medir hasta 15 cm de largo
y presentaban bordes aserrados tanto en la parte externa
como interna (Paul, 1988; Holtz, 2004; Hone, 2016).
El cuello a diferencia de otros dinosaurios carnívoros,
se redujo de forma considerable haciéndose más corto,
compacto y resistente (Holtz, 2004; Hone, 2016).
6

La morfología de los dientes indica que Tyrannosaurus
rex tenía la capacidad de quebrar los huesos de sus
presas con bastante facilidad (Paul, 1988; Holtz,
2004; Hone, 2016). Esto era posible gracias a
los grandes músculos mandibulares que el animal
poseía (Mo lnar, 2008 ; Hone, 2016); estudios
biomecánicos han revelado que la fuerza de mordida
de un t iranosaurio adulto rondaba en los 57158
Newtons (aproximadamente 5832 Kg. de fuerza),
más potente que la mordida del cocodrilo del Nilo
actual (3172-22000 Newtons= 324-2245 Kg.
de fuerza). Tyrannosaurus rex tenía la mordida más
potente de todos los dinosaurios terópodos hasta
ahora conocidos (Molina-Pérez &amp; Larramendi, 2016).
Si bien es cierto que el tiranosaurio era un animal
grande, hay que recordar que las presas de este
animal también eran de gran tamaño (hadrosaurios,
ceratopsidos, anquilosaurios) y habrían dado lucha al
momento de caer en sus fauces. Esta acción habría
provocado fuertes forcejeos por parte de las presas
y el Tyrannosaurus rex tenía de alguna manera que
lidiar con semejante fuerza de resistencia, ¿Cuál
f ue la solución?: reduc ir el tamaño del cuello y
reforzar la musculatura en esta zona, brindando la
fuer za necesaria para semejante esfuerzo (Holt z,
2004; Hone, 2016). Esta modificación surgió en
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura l. Analogía entre los cráneos de Tyran11osaur11s rex y Crocodylus sp. (cocodrilo). Los cocodrilos
presentan escamas grandes y gruesas en regiones del cráneo donde existe una mayor rogosidad en cuanto a
textura del hueso; esta misma característica se observa en los tiranosaurios. Cráneos no dibujados a escala.

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respuesta a dos necesidades: 1) por un lado, reducir
el peso del animal hacia la parte frontal del cuerpo y
2) la necesidad de reducir la presión ejercida por las
presas al momento de estas querer escapar de las
fauces del animal, lo que facilito evitar lesiones serias
ocasionadas durante el forcejeo de sus víctimas
(Hone, 2016).

depredador (Bakker, 1986; Paul: 1988, 2008,
2016; Stokad, 2005; Stevens, 2006; Hone, 2016).
Otro aspecto destacable era su sentido auditivo el
cual le permitía escuchar sonidos de baja frecuencia
(Witmer &amp; Ridgely, 2009). La estructura del oído
interno indica que Tyrannosaurus rex tenía un sentido
del equilibro bastante desarrollado (Stokad, 2005;
Witmer &amp; Ridgely, 2009).

SENTIDOS

Carretal. (2017) reportan que un examen minucioso
al cráneo del tiranosaurio Oasp/etosaurus hornerí
(pariente muy cercano al Tyrannosaurus rex) revela
que este debió haber estar dotado de grandes y
gruesas escamas en su rostro, debido a las áreas
en donde hay una mayor rugosidad en la textura
de la superficie del hueso. Observaron que esta
característica está presente en los cocodrilos, los
cuales presentan en sus cráneos áreas en donde
hay rugosidades óseas las cuales en vida están
cubiertas por escamas gruesas y de gran tamaño;
estas escamas están ligadas a un sistema sensorial
extremadamente sensible el cual les permite
detectar el más mínimo movimiento. Concluyeron
que Oaspletosaurus horneri y sus parientes cercanos
(incluido el Tyrannosaurus rex) presentaban esta
misma característica y debieron haber desarrollado
de forma convergente el mismo patrón sensorial
observado en los cocodrilos (Fig. 1).

Tyrannosaurus rex era un dinosaurio que poseía
un sentido del olfato muy desarrollado (Horner &amp;
Lessem, 1993; Stokad, 2005). Tomografías digitales
realizadas al cráneo han permitido realizar moldes del
cerebro del animal, revelando que el lóbulo olfatorio
en él era muy grande, lo cual indica un sentido
del olfato altamente desarrollado y que le habría
permitido olfatear su alimento a largas distancias
(Horner, 1993; Stokad, 2005; Hone, 2016).
La visión en estos animales era binocular y
estereoscópica; los ojos estaban orientados hacia
la parte frontal del rostro a diferencia de otros
dinosaurios carnívoros (Stevens, 2006). Esto
le confería al Tyrannosaurus rex una muy buena
percepción de la profundidad y distancia en su
entorno, y esto da peso a la idea de que era un animal
Biología y Sociedad, febrero 2018

7

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�METABOLISMO Y CRECIMIENTO

VELOCIDAD

En la actualidad sigue siendo debatido qué tipo de
metabolismo presentaban los dinosaurios, aunque
la mayoría de los paleontólogos están de acuerdo
en que debió haber sido bastante superior al que
presentan los reptiles actuales, siendo equiparable
al de los mamíferos y aves actuales (Bakker, 1986;
Paul: 1988, 2008, 2012, 2016; Pontzer, Allen &amp;
Hutchinson, 2009; Young &amp; Currie, 2011). Según
algunos estudios biomecánicos realizados a varios
dinosaurios terópodos en base a su resistencia física
(Pontzer, Allen &amp; Hutchinson, 2009) indican que los
dinosaurios de gran tamaño tenían una capacidad
aeróbica mucho mayor (ya sea al trotar a velocidad
baja y/o al caminar) a la que se observa en los animales
ectotermos actuales de gran tamaño (un animal
ectotermo es aquel que no puede generar su propio
calor corporal y depende de la temperatura del medio
ambiente para elevar su temperatura interna, con ello
logra realizar sus actividades cotidianas), concluyendo
que los dinosaurios terópodos (o carnívoros) debieron
haber sido animales endotermos (animales que generan
su propio calor corporal y tienden a estar en actividad
constante: las aves y mamíferos son ejemplos de
ello). Esto tiene sentido ya que el esqueleto de los
dinosaurios terópodos estaba pneumatizado: sus
huesos eran huecos (Wedel, 2006; Holtz, 2012;
Reíd, 2012; Paul, 2016; Fastovsky &amp; Weishampel,
2016) y por ellos corría un sistema de sacos aéreos
homologo al que observamos en las aves actuales.
Dicha red de sacos aéreos formaba parte del sistema
respiratorio (Wedel, 2006; Paul, 2016; Fastovsky &amp;
Weishampel, 2016), y en el caso del Tyrannosaurus
rex no era la excepción (Holtz, 2004). Bakker (1986),
Erickson et a/. (2004), Paul (1988, 2012) y Hone
(2016) concuerdan con la noción de que los dinosaurios
presentaban metabolismos más parecidos al de las
aves y los mamíferos modernos, basándose no solo
en la capacidad aeróbica, sino también en su tasa
de crecimiento. En el caso del Tyrannosaurus rex, su
crecimiento era bastante rápido durante los primeros
15 años de vida, después de este tiempo su ritmo de
crecimiento aminoraba considerablemente (Erickson
et al. 2004). Estudios histológicos revelan que podían
alcanzar la edad máxima de 30 años aproximadamente,
siendo los animales más grandes y robustos las formas
viejas y totalmente desarrolladas, pesando cerca de
9000 kilogramos (Erickson et a/. 2004; Hone, 2016).

Durante mucho tiempo se ha venido especulando
acerca de la velocidad a la que se desplazaba el
Tyrannosaurus rex. Bakker (1986) y Paul (1988)
proponían velocidades máximas de hasta 70
km/hora, basándose en la proporció n de las
extremidades traseras (relación fémur-tibia) y
comparándolas con las de los vertebrados actuales.
Ellos notaron que la proporción del hueso del fémur
era un poco más corta en comparación con la tibia
(no todos están de acuerdo con esta observación,
ver Horner &amp; Lessem, 1993); esta condición se
observa en los animales corredores actuales
(avestruz, emú , etc.), lo que habría conllevado a
una zancada amplia y permitiéndole al animal un
incremento en la velocidad (Bakker, 1986; Paul:
1988, 2008; Currie, 1997). También hay que
recordar que los huesos del Tyrannosaurus rex
estaban pneumatizados (Holtz, 2004; Paul, 2016),
lo que indicaría también una contextura un poco
más "liviana".

8

Sin embargo, en los últimos años una serie de nuevos
estudios (Hutchinson &amp; García, 2002; Hutchinson et
al. 2005) sugieren velocidades más bajas basadas
en nuevos modelos biomecánicos en los que se ha
reconstruido la masa muscular de las piernas que
el Tyrannosaurus rex habría requerido para poder
correr. Se encontró que al momento de que un animal
incrementa su tamaño corporal , la masa muscular
incrementa su tamaño rápidamente pero no así su
fuerza (Hutchinson et a/. 2005). Dichos resultados
indican que Tyrannosaurus rex no habría tenido la
fuerza suficiente en sus piernas para poder ser un
animal veloz, y estiman una velocidad promedio que
iba en los 25 km/hora (Hutchinson et a/., 2005).
Recientemente, Seller et a/. (2017) reafirman lo
establecido en el estudio anterior menc ionado,
añadiendo que los huesos de la pierna no habrían
podido soportar el peso del animal durante la fuerza
generada por el impacto del pie al hacer contacto con
el suelo si este se hubiese desplazado a velocidades
elevadas propuestas anteriormente (Bakker, 1986;
Paul , 1988); dicho impacto habría fracturado las
extremidades del animal. Hutchinson et al. (2005) y
Seller et a/. (2017) proponen que el Tyrannosaurus rex
debió haber sido un animal que se desplazaba ya sea a
paso rápido t ipo trote o bien solo se limitaba a caminar.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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¿ESCAMAS O PLUMAS?
No se sabe con certeza que apariencia tenía el
Tyrannosaurus rex, pero se han hecho algunas
conjeturas basadas en fósiles de parientes cercanos.
La presencia de plumas es una condición ancestral
dentro de algunos linajes de dinosaurios terópodos
y en el caso de la evolución de los tiranosauridos
no es la excepción (Hone, 2016). Fósiles de varios
tiranosauroides primitivos de finales del Jurásico
y principios del Cretácico revelan la presencia de
plumas que cubrían casi la totalidad de sus cuerpos
(Hone, 2016). Yutyrannus huali por ejemplo, era un
tiranosauroide de gran tamaño (9 metros de largo)
que presentaba una extensa cubierta de plumas a lo
largo del cuerpo, demostrando con esto que hasta
un animal de gran tamaño podía estar cubierto
completamente de plumas (Xu et al. 2012). Teniendo
el precedente de Yutyrannus huali como un terópodo
de gran tamaño emplumado, no sería de extrañar
que las plumas también estuviesen presentes en el
Tyrannosaurus rex (Holtz, 2004; Hone, 2016).
No todos los paleontólogos concuerdan con la
presencia de plumas en Tyrannosaurus rex (Bell et al.
2017, Carretal. 2017). En el caso de Yutyrannus
hua/i, se trata de un animal que vivió en Asia a mediados
del periodo Cretácico (hace unos 125 millones de
años), en aquel entonces esa región presentaba un
ecosistema de tipo boscoso con temperaturas frías
(la temperatura media en esa región oscilaba en los
10ºC). Las plumas habrían ayudado a Yutyrannus
huali a regular su temperatura corporal, debido a las
temperaturas frías que debía soportar durante los
meses de oscuridad (Xu et al. 2012).
En el caso de Tyrannosaurus rex la cuestión es
diferente: estos vivían en un ambiente mucho más
cálido y húmedo, con una temperatura media que se
estima rondaba en los 27ºC, por lo que, si este animal
hubiese desarrollado un plumaje extenso y abundante
semejante al de Yutyrannus hau/i, habría sufrido de
sobrecalentamiento (Bell et al. 2017).
Los animales actuales de gran tamaño como los
elefantes, rinocerontes e hipopótamos tienden a
disipar el calor corporal mucho más lentamente que
los animales más pequeños, y para lidiar con este
problema han recurrido a algunas características

Biología y Sociedad, febrero 2018

como son la pérdida o reducción considerable de su
pelaje (Myhrvold et al. 2012). Al hacer esto, evitan
el sobrecalentamiento de sus cuerpos y permiten al
animal refrescarse y poder seguir con sus actividades
cotidianas. Esta misma regla pudo haber sido
aplicada en el Tyrannosaurus rex así como a otros
tiranosauridos del cretácico tardío (Albertosaurus,
Daspletosaurus, Tarbosaurus): perdiendo o bien
reduciendo considerablemente la cobertura de
plumaje para evitar sobrecalentarse (Bell et al. 2017).

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Han sido pocos los hallazgos de impresiones de piel
reportados en los tiranosauridos más evolucionados.
Se han encontrado algunas impresiones de piel
en la región de cuello en un pariente cercano
al Tyrannosaurus rex y casi del mismo tamaño
(Tarbosaurus bataar) revelando un pliegue amplio y
texturizado similar al que se observa en los pelicanos
de hoy en día (Mikhailov vía Carpenter, 1999); y
también han sido reportadas algunas pequeñas
impresiones de escamas irregulares poligonales en
Daspletosaurus torosus (Currie &amp; Koppelhus, 2015)
y escamas circulares y hexagonales en una pequeña
región de la parte ventral de la cola en el espécimen
de un tiranosaurio del género Gorgosaurus (Bell et al.
2017) así como probable presencia de escamas en el
cráneo de Daspletosaurus homeri (Carretal. 2017).

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Bell et al. (2017) reportan la presencia de la primera
impresión de piel en un ejemplar de Tyrannosaurus
rex, en el que se observan escamas similares a
las reportadas en otros tiranosauridos (Currie &amp;
Koppelhus, 2015). Estos pequeños "parches" de
piel han sido ubicados sobre el cuello, la pelvis y
en la base de la región de la cola muy cerca de las
extremidades posteriores, dichas escamas tienen una
apariencia de tipo granulosa. La distribución de estos
"parches" de piel, así como la proporción de tamaño
constante entre las escamas en las diversas regiones
sugiere una distribución bastante uniforme de piel
escamosa en todo el cuerpo para Tyrannosaurus rex
(Fig. 2). No obstante, Bell et al. (2017) no descartan
la posibilidad de que el animal hubiese presentado
plumas durante alguna etapa de su crecimiento, lo
cual es una idea ampliamente aceptada por la mayoría
de los paleontólogos en la actualidad (Holtz: 2004;
Hone, 2016; Paul, 2016) siendo las primeras etapas
de vida y desarrollo las más factibles para la presencia
de plumas.

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Figura 2. Paleoreconstrucción de Tyrannosaurus rex adulto. En base a algunos descubrúnientos de

únpresiones de piel en fósiles de tiranosaurios, se podría asumir una cobertura bastante uniforme de escamas
al rededor del cuerpo del aniJnal. Es probable que en las prúneras etapas de vida de los tiranosaurios las crías
y las formas juveniles presentaran phnnas, y estas se fuesen perdiendo parcial y/o totalmente al alcanzar la
forma adulta. Escala de la barra: 1 metro.

COMPORTAMIENTO
Una de las preguntas que se siguen debatiendo es si
Tyrannosaurus rex era un animal carroñero (Horner &amp;
Lessem, 1993) o un cazador (Bakker, 1986; Currie,
1997, 1998; DePalma et al. 2013; Paul: 1988,
2008, 2016; Stevens, 2006; Holtz, 201 2 ; Young
&amp; Currie, 2011). Los proponentes de la idea del
animal carroñero se centran en algunos aspectos
anatómicos del animal: 1) brazos demasiado cortos
como para poder capturar presas, 2) sentido del
olfato muy desarrollado y 3) extremidades posteriores
grandes y pesadas las cuales habrían servido solo
para caminar (Horner &amp; Lessem, 1993).
Horner &amp; Lessem (1993) señalan que un animal
cazador debe ser capaz de inmovilizar a sus presas,
y los brazos con fuertes garras en los dedos juegan
un papel importante en este aspecto. Dinosaurios
terópodos de gran tamaño como A/losaurus fragi/is
del Jurásico de Norteamérica y Giganotosaurus
caro/ini del Cretácico medio de América del Sur son
un buen ejemplo de carnívoros grandes dotados de
grandes brazos y garras. , las cuales ayudaban a
aferrar bien a las presas. Sin embargo, los brazos de
Tyrannosaurus rex son extremadamente pequeños
10

en comparación con el tamaño del mismo animal
(Horner &amp; Lessem, 1993) y estos solo contaban
con dos dígitos en cada mano (Holtz, 2004). Según
Horner &amp; Lessem (1993) cualquier animal cazador
debe ser capaz de inmovilizar a sus presas, algo que
Tyrannosaurus rex no podía hacer.
No obstante, a pesar de ser pequeños, los brazos del
Tyrannosaurus rex eran fuertes (Currie, 1997) capaces
de cargar hasta 200 kilogramos de peso. Otra cualidad
que presentaba Tyrannosaurus rex era su gran cabeza
dotada con una mordida capaz de triturar huesos
(Molnar, 2008; Molina-Pérez &amp; Larramendi, 2016).
La evolución de los t iranosauridos de gran tamaño
favoreció el incremento de tamaño del cráneo y una
mayor amplitud y fuerza de mordida (Molnar, 2008;
Holtz, 2004 ; Hone, 2016), convirtiéndose en la
herramienta más importante para poder atrapar y matar
a sus presas. Al desarrollar una cabeza grande con
mordida fuerte, los brazos pasaron a "segundo plano"
reduciendo considerablemente su tamaño, ganando
un punto a favor para poder mantener el equilibrio en
la parte delantera del cuerpo del animal (Paul, 1988;
Currie, 1997). El cráneo de Tyrannosaurus rex estaba
pneumatizado (Holtz, 2004; Witmer &amp; Ridgely, 2009) y
las fenestras ayudaban a absorber el impacto generado
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de la fuerza de mordida dirigida hacia sus presas; el
cuello corto estaba reforzado con músculos grandes
y gruesos que habrían soportado el forcejeo de sus
presas una vez apresadas entre sus fauces (Molnar,
2008; Hone, 2016).
Horner &amp; Lessem (1993) apuntan que una
característica indispensable en los animales
carroñeros es el desarrollo de un sentido del olfato
agudo, algo que se observa en el Tyrannosaurus rex
(Stokad, 2006; Witmer &amp; Ridgely, 2009). El lóbulo
olfatorio en el cerebro de este animal era bastante
grande y bien desarrollado, lo que le habría permitido
al animal detectar el olor tanto de animales muertos
como el de los vivos en su entorno (Stokad, 2006).
Sin embargo, Tyrannosaurus rex tenía una visión
binocular y estereoscópica con la cual podía juzgar
la profundidad y distancia a la que se encontraban sus
presas potenciales (Stevens, 2006; Stokad, 2006;
Holtz, 2004; Hone, 2016; Witmer &amp; Ridgely, 2009)
y esta cualidad habría sido más eficiente en un animal
cazador que en un animal carroñero. También su
sentido del equilibrio estaba bien desarrollado gracias
a la estructura del oído interno (Stokad, 2006), esto
le permitía al animal realizar movimientos rápidos y
precisos, así como presentar una buena coordinación
entre el movimiento de los ojos y el movimiento de
la cabeza, convirtiendo al Tyrannosaurus rex en un
animal sorprendentemente ágil y sensible (Stokad,
2006; Witmer &amp; Ridgely, 2009).
Horner &amp; Lessem (1993) señalan que Tyrannosaurus
rex era un animal que no podía correr, ya que las
proporciones de los huesos de las extremidades
posteriores son casi del mismo tamaño (fémurtibia), una característica que solo se observa en
animales que no pueden correr. Advierten que una
característica para un animal cazador es la capacidad
de poder perseguir a sus presas y mantienen
que Tyrannosaurus rex no podía hacerlo. Paul &amp;
Christiansen (2000) estiman que un Triceratops
adulto (9 metros de largo y 6,000 Kg. de peso) era
capaz de "galopar" a una velocidad que oscilaba entre
los 40-50 km/hora, y Manning (2009) postula que los
hadrosaurios podían alcanzar hasta los 45 km/hora;
siendo notoriamente más rápidos que Tyrannosaurus
rex. Los más recientes estudios biomecánicos dan
soporte a este aspecto (Hutchinson &amp; García ,
2002; Hutchinson et a/. 2005; Seller et al 2017) y

Biología y Sociedad, febrero 2018

establecen que Tyrannosaurus rex era un animal que
se dedicaba básicamente a caminar o bien a andar a
un paso rápido tipo trote.

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Tal vez las formas adultas y robustas de Tyrannosaurus
rex carecían de la velocidad, pero esto no era la
regla para las formas juveniles y sub-adultas: estas
presentaban una anatomía más grácil y liviana a
diferencia de los animales adultos, por lo que durante
esta etapa de crecimiento eran animales bastante
rápidos (Hutchinson et al. 2005, Hone, 2016, MolinaPérez &amp; Larramendi, 2016). Estudios biomecánicos
en especies de tiranosaurios no tan grandes como
A/bertosaurus arctunguis y Lythronax argestes (con un
peso que oscilaba entre los 1400 y 2500 kilogramos
aproximadamente) han calculado velocidades que
oscilan entre los 38 a 40 km/hora (un Tyrannosaurus
rex sub-adulto con el mismo peso pudo haber
alcanzado estas velocidades : Molina-Pérez &amp;
Larramandi, 2016), mientras que tiranosaurios
juveniles por debajo de los 1000 kilogramos de
peso podían alcanzar velocidades de hasta 60
km/hora (Molina-Pérez &amp; Larramandi, 2016), lo
suficientemente rápidos para poder perseguir a sus
presas a velocidades elevadas. Otro aspecto que hay
que remarcar, es que en la actualidad los grandes
carnívoros suelen fijar su atención hacia presas
más vulnerables y fáciles de atrapar al momento de
cazar (animales más jóvenes, viejos y/o enfermos);
es razonable pensar que Tyrannosaurus rex debió
haber seguido el mismo patrón de conducta, por lo
que el tema de la velocidad no es un punto fuerte para
confirmar la propuesta de Horner &amp; Lessem (Fig. 3).
Existen evidencias que indican acto de predación
por parte de Tyrannosaurus rex, en donde las presas
fueron atacadas, pero lograron sobrevivir a dichos
ataques; esto se sabe en base a huesos de vertebras
de hadrosaurios y otros dinosaurios herbívoros en
donde dientes de tiranosaurio infligieron heridas, pero
estas después cicatrizaron (DePalma et al. 2013);
arrojando pruebas de que los Tyrannosaurus rex
cazaban, pero no todos los ataques eran exitosos.
Hay registro de que los tiranosaurios vivían en
manadas, se han encontrado yacimientos fósiles de
varias especies de tiranosaurios en donde hay una
asociación de miembros de la misma especie en
diversas etapas de desarrollo (Currie, 1998; Young

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Figur a 3. Comparación de Tyrat1t1os,111ms rex en djferentes etapas de su cr ecimiento. Tyrannosaurus rex presentaba
un ritmo de desan-ollo bastante rápido comparable al de los mamíferos actua les, crec iendo de manera acelerada durante
los primeros 15 aJ1os de vida y aminorando drásticamente al llegar a su estado adulto. Eran an imales bastante agi les y
rapidos en sus fonnas juveniles y sub-adultos, reduciendo dichas cualidades confonne alcanzaban su estado adulto y
complexion robusta. Esca la de la barra: 50 cm.

&amp; Currie, 2011). También hay registros de huellas de
tiranosaurios de diversos tamaños asociadas entre
sí, dando soporte a la noción de comportamiento
gregario en estos dinosaurios carnívoros (McCrea et
al. 2014). Lo anterior sugiere que los tiranosaurios
como Tyrannosaurus rex y demás parientes
grandes debieron haber tenido una estructura social
desarrollada, cuidándose entre sí, posiblemente
estableciendo jerarquías y permitiéndoles realizar
estrategias de cacería grupal basadas en la
repartición de tareas entre miembros de diversas
edades (Young &amp; Currie, 2011). Se especula que los
animales más jóvenes y de complexión ligera pudieron
haber sido los indicados para el acto de persecución y
acorralamiento de las presas potenciales, llevándolas
hacia el sitio en donde los adultos se encargaban de
hacer la emboscada final (Young &amp; Currie, 2011).

D ISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
El Tyrannosaurus rex es el mayor dinosaurio terópodo
descubierto hasta ahora en Norteamérica, el cual
vivió hace 65 millones de años durante fines del
periodo Cretácico. Era un animal dotado con unas
grandes y fuertes fauces capaces de inhabilitar a sus
presas casi instantáneamente. Esto garantizaba un
porcentaje de éxito elevado al momento de cazar, ya
que podía matar y/o inmovilizar a su presa al instante
al momento de infligir la mordida.
Uno de los sentidos más desarrollados era el olfato, y
este ha sido uno de los puntos de mayor fuerza para
12

quienes soportan la teoría de que Tyrannosaurus rex
era un animal carroñero (Horner &amp; Lessem, 1993).
No obstante, el sentido de la vista también estaba
bien desarrollado: los ojos eran grandes (casi del
tamaño de una pelota de beisbol) y estaban dirigidos
hacia el frente, dándole una mejor percepción de la
profundidad de los objetos en su entorno a diferencia
de otros dinosaurios carnívoros, cuya visión era
periférica. Se piensa también que su visión debió
haber sido policromática, permitiéndole distinguir una
gran variedad de colores similares a los que perciben
los reptiles y aves actuales (Stevens, 2006).
El hecho de que Tyrannosaurus rex presentara una
estructura del oído interno delicada también era
una característica poco usual para un animal de
gran tamaño, siendo comparable a la observada
en dinosaurios terópodos más pequeños como
los dromeosauridos (raptores) y ornitomimidos
(dinosaurios tipo avestruz). Esto indica un animal
con un sentido de equilibrio bien desarrollado y capaz
de coordinar sus movimientos de manera rápida y
precisa (Stokad, 2006; Witmer &amp; Ridgely, 2009),
siendo un aspecto indispensable para actividades
de predación. Tyrannosaurus rex podía desplazarse
sigilosamente y cambiar de dirección en respuesta a
la dirección que tomara su presa, así como percibir
sonidos de baja frecuencia.
En la actualidad, los paleontólogos concuerdan en que
los dinosaurios carnívoros no "rugían" (a diferencia de
lo que Hollywood nos ha hecho y nos sigue haciendo
creer); ya que la capacidad de rugir es una característica
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exclusiva de los mamíferos. Parientes vivos más
cercanos (cocodrilos, caimanes y la descendencia de
los dinosaurios terópodos: las aves) son capaces de
producir una gran variedad de sonidos, por lo que los
dinosaurios debieron haber sido capaces de generar
los suyos (Senter, 2008). Se piensa que los dinosaurios
terópodos como el Tyrannosaurus rex, debieron haber
producido una serie de sonidos muy semejantes a las
vocalizaciones que realizan los cocodrilos y caimanes
en la actualidad, los cuales tienden a ser sonidos graves
y de baja frecuencia (Senter, 2008). Un sonido de esta
naturaleza proveniente de un animal de 9 toneladas
de peso pareciera no ser tan impactante como al
"rugido" con el cual estamos acostumbrados a asociar
a semejante animal; sin embargo la realidad es que una
cualidad así, aunada con las características sensoriales
desarrolladas por tan sorprendente terópodo, debieron
haber sido una experiencia aterradora, ya que no hay
algo más peligroso que un animal que no emite ningún
ruido estridente y que tiene la capacidad de acercarse
a sus presas sigilosamente.
La velocidad a la que podía desplazarse un
Tyrannosaurus rex adulto era relativamente baja, pero
podía acelerar el paso rápidamente y mantenerlo de
manera constante, aunque solo por un periodo de
tiempo breve (Hutchinson et al. 2005). A pesar de
que varias de las presas eran un poco más rápidas
que un tiranosaurio adulto (Paul &amp; Christiansen,
2000; Manning, 2009) hay que remarcar que estos
dinosaurios terópodos eran animales sociales y
vivían en grupos conformados por individuos de
diversas edades (Currie, 1998; Young &amp; Currie,
2011; McCrea et al. 2014). Las formas j uveniles
y sub-adultas carecen de la morfología robusta y
pesada, con las proporciones de los huesos de las
extremidades traseras adecuadas para correr y
realizar persecuciones prolongadas (Hutchinson
et al. 2005, Molina-Pérez &amp; Larramendi, 2016),
haciéndolos aptos para perseguir a las presas,
posiblemente guiándolas hacia el lugar donde los
adultos esperaban para atestar el ataque final ,
un comportamiento bastante parecido a lo que se
observa en los animales cazadores actuales con
estructura social definida (Young &amp; Currie, 2011). El
debate de "predador vs carroñero" dista mucho de
terminarse; no obstante, la mayoría de los científicos
actualmente considera que Tyrannosaurus rex (al
igual que los grandes carnívoros modernos) debió

Biología y Sociedad, febrero 2018

haber sido un animal que podía recurrir a ambos
tipos de conducta dependiendo la situación que
se presentara; y esto aplicaría también para otros
dinosaurios carnívoros de gran tamaño (Holtz, 2004,
2012; Hone, 2016).

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Si Tyrannosaurus rex presentaba o no plumas,
sigue siendo un debate abierto: Solo se cuenta
hasta el momento con algunas pequeñas áreas
de impresiones de piel en algunas especies de
tiranosauridos avanzados y más cercanos a
Tyrannosaurus rex, revelando presencia de piel
escamosa. La consistencia en tamaño y forma de las
escamas en las diversas regiones del cuerpo en las
que hasta ahora han sido reportadas parecen reflejar
una distribución uniforme y conservadora para todo
el cuerpo (Mikhailov vía Carpenter, 1999; Currie &amp;
Koppelhus, 2015; Currie &amp; Koppelhus, 2015; Bell
et al. 2017). Las formas juveniles probablemente
presentaban plumas y estas se irían perdiendo al
crecer (Hone, 2016). No se descarta la presencia
de plumas (aunque de forma escasa) en las formas
adultas, aunque la tendencia habría sido perderlas
en su totalidad, probablemente respondiendo a fines
termoregulatorios (Bell et al/. 2017).

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La única manera de despejar dudas seria con el
descubrimiento de una momia de Tyrannosaurus
rex, un hallazgo que no sería descabellado teniendo
en cuenta que se han encontrado otras momias de
dinosaurios descubiertas recientemente (Murphy,
Trexler &amp; Thompson, 2006; Manning, 2009; Brown
et al. 2017), es solo cuestión de tiempo para que
un descubrimiento de esta naturaleza salga a la luz;
con ello se resolverían varias dudas con respecto a
la apariencia externa del Tyrannosaurus rex, y con
seguridad surgirían nuevas sorpresas e interrogantes
que seguirán dando a los paleontólogos nuevos
cuestionamientos sobre los cuales trabajar.

Tyrannosaurus rex es y seguirá siendo por mucho
t iempo más el dinosaurio carnívoro favorito del
público, y los nuevos hallazgos que se hagan en las
próximas décadas seguramente fortalecerán su
popularidad y atraerán a toda una nueva generación
de paleontólogos que intentaran descifrar la
naturaleza del mundo prehistórico de nuestro planeta
y como esta ha ido evolucionando hasta llegar al
estado actual.

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�AGRADECIMIENTOS
Quiero agradecer a mi querido amigo, el doctor Héctor Rivera Silva, encargado del Laboratorio de Paleontología
del Museo del Desierto de la ciudad de Saltillo (Coahuila) por su apoyo y amistad durante el desarrollo de mi
tesis de maestría en aquella institución entre los años 2012-2013, así como por apoyarme en mi incursión
hacia el mundo de la ilustración científica en esta rama y seguir fomentado hasta el día de hoy mi interés en
el tema de la paleontología de dinosaurios. Agradezco a mi maestro, M.C. Gerardo Guajardo Martínez, por
su apoyo en continuar con mi interés en el área de paleontología de vertebrados a pesar de las adversidades
durante mis estudios de licenciat ura. Agradezco al doctor (y también maestro mío durante mi formación
profesional) Jesús Ángel de León González por su apoyo y por hacerme la invitación para publicar el presente
artículo dentro de esta revista de divulgación científica que orgullosamente publica la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL. Quiero también agradecer a mis padres: María Guadalupe González Martínez y Rafael
Vivas Carranza, por su apoyo y amor durante mi formación profesional y en seguir fomentando mi interés
en el campo de la paleontología, así como también a mi novia Karina Elizabeth Martínez Contreras, por su
amor y apoyo motivacional durante la elaboración del presente escrito. Quiero agradecer a todas aquellas
personas (amigos, maestros, familiares y conocidos) que en algún momento de mi vida me brindaron su apoyo
y amistad para poder realizar mis estudios de licenciatura y de posgrado en esta rama de las ciencias que
siempre me ha apasionado.

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16

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Los LÍQUENES:
DEFINICIÓN, CARACTERÍSTICAS,
IMPORTANCIA Y USOS POTENCIALES

Huereca Delgado, A., S.M. Salcedo Martínez, M. Alvarado
Vázquez y S. Moreno Limón.
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de
Ciencias Biológicas Departamento de Botánica, Autor de
correspondencia. sergio.salcedomr@uanl.edu.mx

RESUMEN
En este artículo se abordan los líquenes, que tradicionalmente son consideradas asociaciones
entre un hongo y una o varias algas. En ellas, cada simbionte se beneficia del otro obteniendo
nutrientes o protección. La asociación causa un cambio morfofisiológico donde el líquen adquiere
una forma diferente al hongo o al alga y nuevas capacidades de síntesis, mejorando con ello sus
capacidades adaptativa y competitiva. Existen alrededor de 13,500 especies de líquenes, el
nombre de la especie del liquen lo recibe del hongo que participa en la asociación. México cuenta
con 2500 especies registradas. La diversidad liquénica obedece a una radiación adaptativa a casi
todo tipo de sustratos, desde suelo, rocas, cortezas o carapachos de tortugas, hasta estructuras
hechas por el hombre. Los líquenes se identifican tradicionalmente por la consistencia y anatomía
de su cuerpo o talo, de modo que los hay homómeros (gelatinosos) y heterómeros; la forma del
talo, teniendo bajo este criterio costrosos, fo liosos y fruticosos y por poseer ciertas estructuras
peculiares que sirven para la fijación al sustrato, para la reproducción asexual o la reproducción
sexual. También la presencia de sustancias liquénicas, que se revelan mediante reacciones
químicas es diagnóstica de las especies. La importancia biológica de los líquenes radica en que
son organismos pioneros en el establecimiento de la cobertura vegetal del suelo y una vez formado,
los cianolíquenes lo fertilizan atrapando el nitrógeno atmosférico y cambiándolo de su forma
inerte a otra reactiva biodisponible, además, la presencia de líquenes sirve de refugio y alimento
a una gran diversidad de fauna. Por otra parte, en diversas culturas los Iíquenes son consumidos
como gelatinas, pan, bebidas, ensaladas o se han utilizado como fuente de colorantes naturales
o remedios medicinales. Existen más de 700 sustancias liquénicas, que poseen actividades
antineoplásicas, antibióticas, antivirales, antioxidantes y como filtros solares. Su lento crecimiento
se ha empleado para fechar la edad de estructuras o formaciones rocosas y la susceptibilidad
a la contaminación atmosférica ha permitido usarlos como indicadores de la calidad del aire en
áreas urbanas, pero estas útiles características también ponen en riesgo de desaparición a estos
bellos seres poco conocidos.

17

�f

( ).. Líquenes, taxonomía, spot
tests, s ustancias Jiquenicas

V

1NTRODUCCIÓN
Nos gustaría evocar dos imágenes en nuestros lectores
antes de abordar los líquenes: se trata de la lama y
el moho. La lama es esa capa pastosa o fibrosa que
comúnmente aparece después de las lluvias en el fondo
de los charcos o en los estanques y arroyos y que puede
desprenderse del fondo y flotar gracias a las burbujas
de oxígeno que producen las algas que la forman. Estas
algas diminutas pueden encontrarse en forma individual,
en grupos o formando filamentos. Esta lama puede ser
vista también en superficies húmedas como son las
cortezas de árboles o rocas, donde puede tener un color
verde, pardo amarillento o casi negro. Por otra parte, al
moho muy probablemente lo hemos observado
cubriendo hojas, frutas o alimentos en descomposición,
identificándolo como un algodoncillo de color
comúnmente blanco, verde, negro o rosado . Al
observarlo con una lupa o bajo el microscopio
distinguimos que se trata de filamentos microscópicos
que forman el cuerpo de ciertos hongos. En esta fase
vegetativa el hongo se alimenta, crece y es capaz de
reproducirse formando esporas asexuales, es decir por
mitosis y sin la participación de gametos. La razón para
describir lo anterior es porque un liquen se le definía
hasta el 29 de Julio del 2016, como una asociación
entre un hongo (moho) y una o varias algas (lama). Al
hongo se le conoce como micobionte, al alga verde
como ficobionte y a la cianobacteria como cianobionte.
Comúnmente cuando existen dos algas o más en un
liquen éstas se localizan formando parte de diferentes
estructuras en el liquen. Cabe aclarar que no todos
los hongos ni todas las algas forman líquenes, pero
en esta sociedad ambos participantes resultan
beneficiados (simbiosis mutualista) recibiendo el
alga del hongo nutrientes simples en la forma de
sales minerales y protección de los rayos UV solares
y contra la desecación, mientras el hongo recibe del
alga nutrientes complejos producto de la fotosíntesis.
Además, la forma del liquen resultante es definida y
no se asemeja a ninguno de los simbiontes, siendo
única y constante para ellos. Esta forma parece
depender de otro socio descrito en la revista Science
en 2016 como una levadura basidiomicetácea que
se encuentra en la corteza superior de los líquenes y
cuyo linaje se presenta en áreas geográficas amplias
(Spribille et al., 2016).

18

Debido a que, la asociación causa que la fisiología
del liquen sea diferente a sus partes, ahora puede
sintetizar sustancias liquénicas que ni el alga o el
hongo son capaces de sintetizar al estar separados.
Actualmente se conocen más de 700 compuestos
que sintetizan sólo los líquenes y que les ayudan
a ser más competit ivos y sobrevivir al permitirles
aprovechar nuevos sustratos como alimento, resistir
la desecación, protegerse de la insolación, el frío o el
congelamiento, prevenir enfermedades y ahuyentar
depredadores.
De estas sustancias liquénicas el hombre también
se ha beneficiado , pues les ha encontrado
diversas aplicaciones gracias a sus actividades
antineoplásicas, antibióticas, antivirales,
antioxidantes y como filtros solares (Nash 2008).
El término liq ue n se introdujo en tiempos de
Teofrasto (260 a.C) y proviene del griego leicen)
q ue significa musgo de árbol. Los líquenes
antiguamente se reconocían como vegetales por
ser inmóviles y fotosintéticos. Actualmente se les
sigue nombrando en los libros como vegetales o
como plantas por t ra d ic ión. Sin embargo, sus
componentes comúnmente pertenecen a los Reinos
Fungí (el hongo), Eubacteria (algas verdeazules) o
Viridiplantae (algas verdes) por lo que llamarles
vegetales o plantas es actualmente incorrecto
desde un punto de vista taxonómico. El nombre
de la especie de un liquen se otorga de acuerdo al
hongo que lo forma, consta siempre de dos palabras
y para ser válido sigue las reglas de nomenclatura
botánicas (Ej: Ca/aplaca /obula ta que abreviado
sería C. /obu/ata).
Las especies conocidas de líquenes no pertenecen a
un solo grupo taxonómico, es decir algunas presentan
características que permiten agruparlas en un
mismo género, algunos géneros comparten ciertos
rasgos que identifican a una familia, varias familias
tienen particularidades que permiten agruparlas en
cierto Orden y así en forma ascendente los Ordenes
similares se agrupan en una Clase, las Clases en
un Phylum y éstos en un Reino. De los 46 Ordenes
conocidos de hongos 16 contienen especies
liquénicas y de ellos seis Ordenes son simbiontes
obligados, es decir los hongos no sobreviven sin el
fotobionte.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�De las 13, 500 especies conocidas de hongos
liquenizados, el 98% pertenece a los ascomicetos
(Phylum Ascomycota, Subphylum Pezizomycotina),
pero existen además dos géneros de basidiomicetos
(Phylum Basidiomycota) y uno de hongos micorrícicos
(Phylum Glomeromycota) que comúnmente forman
estas asociaciones y aún se pueden encontrar
"pseudolíquenes" entre los actinomicetes (Phylum
Actinobacteria) y los mixomicetes (Phylum Amebozoa).

de los primeros se encuentran los cortícolas, que
crecen sobre la corteza de los árboles, los lignícolas
sobre troncos caídos, los muscícolas lo hacen sobre
musgos, los folícolas crecen sobre hojas vivas, los
liquenícolas son hallados sobre otros líquenes y en
este caso se denominan parasimbiontes y los epi zoos
o zoobióticos crecen sobre tejidos animales, como
son caparazones de tortugas o exoesqueletos de
insectos.

En los líquenes formados por ascomicetos
(ascolíquenes), el hongo frecuentemente produce
estructuras reproductoras sexuales distintivas
en forma de un disco o copa, cuya superficie está
revestida por saquitos colocados verticalmente
que contienen 4 esporas producto de una meiosis
(o múltiplos de 4 debido a mitosis posteriores
sucesivas). En los basidiolíquenes, que comprenden
50 especies, las estructuras sexuales se caracterizan
por presentar superficies revestidas por filamentos
o hifas con los extremos engrosados a manera de un
garrote y en cuyo exterior se desarrollan comúnmente
4 meiosporas.

Entre los líquenes que habitan sustratos específicos
inertes se encuentran los terrícolas, ubicados
directamente sobre el suelo; los humícolas, hallados
sobre hojas muertas; los saxícolas o rupícolas
que crecen sobre rocas e incluyen las especies
endolíticas. Adicionalmente, un gran número de
sustratos artificiales como: piel, pared, fibra de
vidrio, esculturas, vitrales, pinturas, concreto, asfalto
y huesos también son susceptibles de ser colonizados
por estos organismos y son causa del deterioro de
numerosas obras de arte alrededor del mundo.

Por otra parte, existen aproximadamente cuarenta
géneros de algas y cianobacterias que actúan como
fotobiontes en simbiosis liquénicas. Las algas que
se encuentran formando parte de un liquen pueden
ser de color verde (92% de los líquenes contienen
clorofitas) o menos comúnmente, verdeazulado (8%
de los líquenes contienen cianobacterias).
Dentro de las primeras, las del género Trebouxia se
encuentran en el 46% de los líquenes y las del género
Trentepholia en el 28.5% de ellos, otros géneros
comunes son Coccomyxa y Mirmecia; mientras que,
entre las cianobacterias, predomina el género Nostoc,
seguido por Scytonema, Stigonema , G/oeocapsa y

Los líquenes se identifican tradicionalmente por
la forma de su cuerpo o talo, así como por los
componentes químicos que produce, los cuales
se ponen de manifiesto al hacer reaccionar las
partes del talo donde se acumulan, con una serie de
compuestos químicos, principalmente hidróxido de
potasio, hipoclorito de sodio, para-fenilendiamina,
lugol (lodo) y ácido nítrico. Esto se logra aplicando
el reactivo con un palillo sobre la superficie o el
interior, después de realizar un corte con una
navaja. Las reacciones positivas, que indican que

Calothrix.
El número de especies reportadas para Europa es
7264, África 3830 registros, Oriente Medio 2417,
Norte América 4800 y 4 700 para América del
Sur. Para México los registros comprenden 2500
especies de líquenes.
Los líquenes se desarrollan sobre diversas
superficies. Los que viven sobre otros organismos
o epibiontes, pueden ser epifitos o epizoos. Dentro

Biología y Sociedad, febrero 2018

o

Usnic Acid
Figura 1. Diagrama de la molécula del Ac. Úsnico.

19

�un compuesto químico está presente (comúnmente
dépsidos, depsidonas, antraquinonas y xantonas),
se aprecian como la aparición de colores vivos,
como amarillo , rojo o morado, dependiendo del
reactivo empleado y el compuesto de que se trate.
Los compuestos presentes pueden darle al liquen
protección contra la luz (atranorina y pigmentos
como xantonas o ácidos úsnico, rizocárpi co,
vulpínico y pulvínico y sus derivados), depredadores
(ácido lecanórico) o enfermedades (ácido úsnico),
vuelven impermeables ciertas áreas internas (ácido
fumarprotocetrárico) permitiendo el intercambio
gaseoso necesario en la fotosíntesis o las hacen
h idrófilas, favoreciendo la absorc ión de agua
atmosférica (ácido norestíctico) y en consecuencia,
la hidratación del talo.
El cuerpo de un liquen no presenta raíz, tallo u
hojas, aunque puede tener estructuras semejantes
llamadas respectivamente rizoides, talo (el cuerpo
propiamente) y lóbulos. Los talos liquénicos están
organizados básicamente en dos formas (Figura 2). El
tipo de arreglo más común es el del talo heterómero,
en el cual fotobionte y micobionte ocupan diferentes
estratos dentro del liquen. El segundo tipo de arreglo
o talo homómero es aquel en el que fotobionte y
micobionte se encuentran distribuidos de forma
uniforme. Este tipo de arreglo se presenta en los
líquenes gelatinosos, los cuales son capaces de
absorber más agua que los no gelatinosos en relación
a su peso seco y en los que comúnmente se presentan
las algas verdeazules como fotobiontes.

A
Figura 2. Tipos de
organización en los
ta los liquénicos. A
Organización heterómera.
B. Organización homómera
(Tomado de Kirk et al.,

2001)

20

Figura 3. Liquen gelatinoso: hidratado los círculos son apotecios
(Santiago, N.L. y Marqués de Comillas, Chiapas).

En los talos heterómeros el talo se divide en varias
capas, por una parte, aparece una corteza fúngica
o capa exterior superficial de hifas muy apretadas,
donde por lo general nunca se encuentran rastros del
alga. A continuación, aparece la llamada capa gonidial,
con hifas laxas mezcladas con células algales, es la
región donde se produce la fotosíntesis por parte del
fotobionte y la interacción de éste con el hongo se hace
más patente por la presencia de los haustorios (hifas
que rodean el cuerpo del alga). Por último, se presenta
la médula, con hifas poco apretadas, de aspecto
algodonoso y con espacios que permiten la aireación
del talo. La médula es hidrófoba, de modo que incluso en
las épocas de lluvia el interior del talo puede permanecer
seco, permitiendo así la circulación del aire.
En la mayor parte de los líquenes foliáceos se
constituye una corteza inferior por debajo de la
médula, de anatomía similar a la corteza superior,
pero en ella las hifas suelen tener la pared oscurecida
por la presencia de melanina. Es probable que esta
capa tenga un papel importante en la retención
capilar de agua en la parte externa del talo.
En base a su aspecto, estratificación y las estructuras
de fijación al sustrato, los talos se clasifican en
gelatinosos, costrosos, foliosos y fruticosos. Los talos
gelatinosos, son comúnmente homómeros y absorben
agua rápidamente.

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�Los talos costrosos son aquellos que crecen
fuertemente unidos al sustrato por la médula o
un hipotalo, hasta el punto de que es imposible
separarlos de él sin destruirlo. Este tipo de líquenes
sobreviven en ambientes muy extremos y en
superficies expuestas de roca, las cuales alteran
mediante sus sustancias liquénicas.

como cordones miceliares o rizinas y captan el agua
tanto del sustrato como de la atmósfera. Son los
líquenes que alcanzan mayores tamaños dentro del
grupo y presentan un amplio abanico de colores, de
consistencia y de formas, como los umbilicados que
poseen talo circular con un único anclaje al sustrato
en el centro.

Dependen del agua del sustrato y poseen
organización tanto homómera como heterómera. No
poseen corteza inferior, se sujetan al sustrato por
medio de la médula o de un hipotalo y su crecimiento
es marginal, pudiendo muchas veces traslaparse
diversos individuos y formar parches sobre el
sustrato. El margen del talo puede estar claramente
delimitado o ser difuso , pudiendo fisurarse ,
fragmentarse en placas o alargarse hasta formar
lóbulos. El talo más complejo dentro de los costrosos
es el llamado escuamuloso y representa el paso hacia
los foliáceos. En él, las areolas crecen marginalmente
hacia arriba hasta llegar a separarse parcialmente del
sustrato, formando las características escamas que
dan nombre al biotipo.

El talo de los líquenes fruticosos o fruticulosos es
alargado, cilíndrico o muy estrecho y tiene el aspecto
de un arbusto o se asemeja a una cabellera; mide de
algunos milímetros a varios metros, poseen por lo
general un único punto de unión al sustrato quedando
el resto del organismo lejos de él; pueden ramificarse,
a veces muy profusamente, poseen crecimiento apical
o intercalar y pueden ser macizos o huecos en el caso
de los homómeros y aplanados los heterómeros.
Su forma representa una ventaja ecológica ya que
aumentan mucho la superficie de captación con un
mínimo volumen; por ello abundan en territorios donde
la niebla es frecuente, desde los bosques lauroides
hasta los desiertos costeros.

En los líquenes foliosos el talo puede ser homómero
o heterómero, usualmente posee organización
dorsiventral, distinguiéndose en él zonas ventrales
y dorsales; comúnmente es aplanado y lobulado, y
se encuentra parcialmente despegado del sustrato
a diferencia de los costrosos. Poseen diversos
órganos apendiculares que los fijan al sustrato,

Para separar los líquenes en diferentes grupos hasta
llegar a identificar las especies, los taxónomos
identifican si están presentes diferentes estructuras.
Algunas de las estructuras más importantes son los
órganos apendiculares, que comprenden: las rizinas,
que son grupos de hifas de células alargadas con
pared gelatinizada y fusionadas en forma paralela que
sirven para sujetarse y posiblemente para la retención

Figura 4. A) Loboria pulmonaria B) Usnea hirta C) Rhizocarpon geograficum

Biología y Sociedad, febrero 2018

21

�de agua en la parte externa del talo; los cordones
rizinales son paquetes más o menos gruesos de hifas
irregularmente orientadas y ramificadas, de anatomía
compleja, más laxos en el extremo y que penetran
profundamente en el sustrato para expandir el talo
y tienen una función simílar a los estolones de las
plantas (Figura 5A); los discos basales de fijación
se localizan en los talos fruticosos y constituyen
un grueso paquete de hifas medulares aglutinadas
que penetran ligeramente en el sustrato; el ombligo
central de talos umbilicados es similar, aunque
más grueso; un próta/o prosoplectenquimático es
la estructura que sirve de fijación a los líquenes
costrosos, contribuye a la absorción mineral, a
la agregación de partículas de suelo secretando
material extracelular gelatinoso y se distingue en los
márgenes del talo o entre las areolas, por la ausencia
de fotobiontes y la diferencia de color (oscuro o
claro) respecto al talo; /os cilios son prolongaciones
fúngicas que salen de la cara superior o margen
de los talos (Figura 5B) y el tomento está formado
por conjuntos de hifas filiformes hialinas, cortas,
dispersas o densamente agrupadas, con aspecto de
pelo. Por otra parte /as cifelas del género Sticta son
excavaciones en la cara inferior del talo recubiertas
por la corteza o cortex y de anatomía compleja
(Figura 6); las pseudocifelas son interrupciones de
la corteza por la proliferación de hifas medulares que
se aprecian como poros o líneas más claros y pueden
aparecer en ambas caras del talo, carecen de cortex
y pueden transformarse en soralios (Figura 5C); por
último los cefo/odios son estructuras constituidas por
un alga distinta de la que forma el talo principal, están
bien delimitados y su morfología es diferente del resto
del talo (Figura 5D).
Las estructuras reproductivas asexuales que son
importantes en taxonomía pueden ser simbióticas
o no simbióticas. Las estructuras simbióticas,
generalmente son porciones pequeñas del talo
o estructuras que se originan sobre él, por sus
características se clasifican en: soralios, soredios,
isidios, pseudoisidios. La efectividad de estas
formas de reproducción asexual está asegurada
porque se separan del talo agregados de algas e
hifas del hongo.

La propagación asexual por medio de la fragmentación
del talo o la formación de soredios e isidios es la

22

principal forma de reproducción. Muchos grupos
de líquenes sexuales considerados evolucionados,
presentan en sus fructificaciones productoras de
esporas, algunas regiones con algas y éstas se
dispersan junto con las esporas. Los soredios son
estructuras carentes de corteza, de 25 a 100 µm de
diámetro, formadas por algunas células fotobiontes
fuertemente envueltas por hifas. Estos comúnmente
se agrupan en masas submacroscópicas de aspecto
granular llamadas sora/ios (Figura 6).
Los isidios por el contrario se encuentran
estructurados de la misma manera que el talo
liquénico; son porciones de talo que se desarrollan
en la superficie conservando el córtex y la estructura
en capas y que pueden desprenderse con facilidad.
Se originan en las capas internas del talo y emergen
a través de rupturas o poros en la corteza. Son
extensiones cilíndricas del talo que se observan como
protuberancias de la corteza superior, conformadas
por hifas y fotobiontes asociadas de manera más o
menos continua (Figura 6).
Las estructuras aposimbióticas, son estructuras
reproductoras asexuales que el hongo puede
desarrollar por su cuenta; como son las esporas
asexuales o conidios, que se producen en diferentes
estructuras multihifales especializadas (Figura
6) como son los picnidios (conidioma en forma de
botella con ostiolo circular o longitudinal y con la
superficie interna cubierta entera o parcialmente
por células conidiógenas), campilidios (conidiomas
en forma de casco, comunes en líquenes folícolas
tropicales), esporodoquios (conidioma en el que la
masa de esporas está sobre un cojín superficial de
conidióforos cortos y pseudoparénquimal, hifóforos
(esporóforo asexual pedicelado, erecto y peltado).
Este tipo particular de esporas que se producen en
gran cantidad, es capaz de permanecer en el medio
durante mucho tiempo a la espera de encontrar el
alga o cianofita adecuada con la que ha de asociarse,
como ocurre con las esporas sexuales. Aunque no
son las más comunes, las algas también pueden
originar estructuras reproductoras asexuales como
son estados flagelados y hormogonios.
En los hongos liquenizados, tanto los del Phylum
Ascomycota, como los del Phylum Basidiomycota, las
estructuras generadoras de esporas sexuales son casi
idénticas a las que producen hongos no liquenizados.

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2

-3

5. Órganos apendiculares. (A) cordones rizinales, (B) cilios marginales, (C) pseudocifela:
1. corteza, 2. capa de fotobiontes, 3 . médula; (D) cefalodios discolidales en cara superior.
Vi~t,1 ~1JnP.rfir.i,1I v r.nrtP. tr,1n~P.r~,1I CTnm,1rln rlP. l7r.n P.t ni. ?0041.

Cifela
Figura 6. Esquema del corte de un liquen, indicando: isidios, soredios, soralio,
picnidiosporas, picnidio, rizinas y cifela (Tomado de Álvarez y Guzmán Dávalos,

2009).

�En los Ascolíquenes el ascocarpo contiene al himenio
cuyas hifas generadoras producen las ascas y en
ellas, esporas sexuales. Los ascocarpos se pueden
clasificar en cuatro grandes grupos:

l. Apotecios, cuerpos en forma de copa o disco
abierto en cuyo interior se encuentra el tejido
fértil que contiene las ascas y esporas. Pueden
ser de tipo /ecanorino, biatorino, /ecideino o
zeorino , si presenta respectivamente margen
talino, propio (excípulo), propio con pigmentación
oscura, o ambos márgenes propio interior y
talino exterior (Figura 7).
11. C/eistotecios, ascocarpos que presentan en
un estroma una cavidad que no tiene salida al
exterior, cerrado (Figura 8A).
111. Peritecios, ascocarpos en forma de botellas
que pueden estar hundidos o elevados en el
talo (Figura 88).
IV. Lire/as o histerotecios, se agrupan aquí a todos
los cuerpos reproductivos sexuales que presentan
forma alargada, lineal o ramificada (Figura BC).

En líquenes estas estructuras pueden estar formadas
exclusivamente por el hongo o tener parte de la capa alga!
participando de ellas, en ambos casos las estructuras
producidas en el himenio se diseminan en busca en un
nuevo fotobionte o desarrollan un hongo de vida libre, salvo
en hongos que son incapaces de vivir fuera de la simbiosis.
Los líquenes tienen un a gran importancia en los
ecosistemas. Son organismos pioneros en la colonización
de sitios rocosos y al degradar superficialmente las
rocas son los iniciadores de la formación de los suelos
que soportarán más tarde la cobertura vegetal, pues al
propiciar la acumulación de polvo, empiezan a formar
un sustrato apto para que se establezcan diversos
organismos como musgos, invertebrados y pequeños
vertebrados y posteriormente, las plantas. En las
regiones boreales y de bosques templados, los líquenes
formados por cianobacterias fijan el nitrógeno atmosférico
enriqueciendo los suelos con este macronutriente esencial.
En las tundras ciertas especies sirven de alimento principal
a los renos, caribús y mamíferos pequeños, mientras en
otras regiones sirven de albergue y fuente de alimento a

Margen
propio

Margen talino

,.,

e

rgen talino
- Eplteci

Paratecro

D

Figura 7. Tipos de apotecios en líquenes: (Al apotecio biatorino muy convexo, (B) apotecio lecideíno, (C) apotecio lecanorino, (D)
apotecio zeorino (Tomado de lzco et a/., 2004).

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�aves, gusanos, insectos, arácnidos, ácaros y moluscos.
En China se utilizan diferentes especies de Umbilicaria
para preparar sopas y ensaladas, mientras en varios países
nórdicos se emplean a ciertos líquenes como forraje para
los animales domésticos o para la elaboración de pan,
gracias a su contenido de liquenina, un polisacárido similar
al almidón. Los líquenes son utilizados como alimentos en
países europeos, elaborando con ellos dulces, chocolates,
gelatina, cerveza o licor, entre ellos se cuenta a Cetraria
islandica, Umbilicaria sp., Evernia prunastri, C/adonia
rangiferina y Aspicilia escu/enta que se piensa sea el maná
Hebreo. En Japón el liquen Umbi/icaria escu/enta conocido
como lwatake se come en ensaladas o frito mientras
en América algunas tribus indígenas de Norteamérica
consumen Bryoria fremontii como gelatina de frutas o
como pan y los tarahumaras del norte de la Sierra Madre
Oriental elaboran tesgüino utilizando Usnea subfusca o U.
variolosa. Con el "liquen de reno" nórdico C/adonia stellaris
se hacen trabajos de floristería y decoración y la mezcla
de especies de Parmelia en Europa o Xanthoparmelia en
América con tabaco se ha utilizado para fumar en rituales
de ciertos grupos étnicos.

A

Figura 8. Tipos de ascocarpos: (A) cleistotecio, (B) peritecio, (C)
lirelas. Corte transversal (A tomado de Liu y Hall, 2004; B y C
de lzco, et a/., 2004).

Biología y Sociedad, febrero 2018

Figura 9. Al Estambre teñido con líquenes B) Papel indicador de
pH cubierto con extracto liquénico C) Liquen negro en platillo
culinario. (Fotos de: Noah Siega! tomada de mycopigments.com,
Wikimedia commons y del Dominio Público, respectivamente).

25

�Algunas especies medicinales se emplean en el
tratamiento de catarros, gripes, hemorragias y
hematomas (Cetraria islandica) y otras tienen
aplicaciones en la industria gracias a los compuestos
que se extraen de ellas, los cuales son utilizados
en medicina como inhibidores del crecimiento de
bacterias y hongos (como el ácido úsnico que actúa
como desacoplador de la fosforilación oxidativa),
como antitumorales (homoglucanos D de Umbilicaria,
Lobaria, Usnea y Sticta). en perfumería como
fijadores de esencias aromáticas y para dar las "notas
bajas" a los perfumes (Pseudevernia furfuracea,
Evernia prunastri), o en la industria textil , como
colorantes naturales rojos (Roccel/a, Ochrolechia
tartarea), amarillos y castaños (Usnea spp, Ramalina
spp), pardos (Parmelia furfuracea, P omphalodes)
o malvas (Umbilicaria spp) ya que no requieren de
mordientes.

Gracias a su lento crecimiento y persistencia los
líquenes se han utilizado para calcular la edad de
superficies rocosas y restos arqueológicos y por
su gran susceptibilidad, una de sus aplicaciones
recientes es como indicadores y monitores de ciertos
contaminantes atmosféricos urbanos e industriales
que inhiben o impiden su crecimiento, como el plomo,
dióxido y monóxido de azufre y metales radiactivos.
Lamentablemente, la útil característica de lento
crecimiento de los líquenes puede ser su perdición
cuando se trata de su aprovechamiento, ya que la
recolecta intensiva de estos organismos, sin un
programa de aprovechamiento sustentable y un
respaldo científico sobre el impacto de esta actividad
sobre sus poblaciones, puede causar tarde o temprano
como mínimo la reducción de las áreas de distribución
e incluso llegar en casos extremos a la desaparición de
especies en las regiones proveedoras comerciales.

Si desea aprender algo más acerca de los líquenes puede consultar alguna
de las siguientes páginas:
The Consortium of North American Lichen Herbaria (CNALH)
http://lichenportal.org/portal/
American Bryological and Lichenological Society
http://www.abls.org/
Colección de líquenes MEXU
http://www.biodiversidad.gob.mx/fichas-conabio-war/resources/
coleccion/523
lntroduction to Lichens
http://www. ucmp .berkeley. edu/fungi/1 ichens/1 ichens .htm 1
LicJ,enland
http://gis.nacse.org/lichenland/
The world of lichenology
www.botany.hawaii.edu/cpsu/
lnternational Association for Lichenology
http://www.lichenology.org/
The British Lichen Society
http://www. briti shl ichensociety.org. uk/the-society/1 icheno Iogist

26

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�--- --- -

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Lichens. Ahmadjian Vy Hale ME, (eds.). Academic
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Brodo, l. M., Sharnoff, D. S., Sharnoff, S. (2001 )
Lichens of North America. Yale University Press,
New Haven. 795 p.
Chaparro de Valencia, M. (2002) Hongos
liquenizados. Vol. 8 Colección Textos. Univ. Nac. De
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Biología v Sociedad, febrero 2018

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El uso de los líquenes para evaluar el estado de
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Basidiomycete yeasts in the cortex of ascomycete
macrolichens. Science, 353(6298): 488-492

27

�PRODUCCIÓN DE BIOMASA
EN ESPECIES SELECTAS
DEL MATORRAL ESPINOSO

TAMAULIPECO
Foroughbakhch Pournavab R. 1 , M. Ngangyo Heya 1. A Carrillo
Parra2, L.R. Salas Cruz3
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de
Botánica, Facultad de Ciencias Biológicas. Ciudad Universitaria,
C.P 66450, San Nicolás de los Garza, Nuevo León
2 Instituto de Silvicultura e Industria de la Madera, Universidad
Juárez del Estado de 0urango, Boulevard del Guadiana # 501,
Ciudad Universitaria, Torre de Investigación, CP 3 4120,
Ourango, 0go. México
3 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Agronomía,
Campus de Ciencias Agropecuarias, Francisco Villa s/n, Col.
Ex-Hacienda "El Canadá" CP 66050, Escobedo, Nuevo León,
México

28

�Palabras clave: Matorral espinoso
tamaulipeco, Biomasa foliar, volumen de
madera

RESUMEN
Las especies del matorral disponen de una gran capacidad para desarrollarse en condiciones climáticas extremas, lo
que tiene una influencia directa sobre su productividad. En el presente trabajo se cuantificó la producción de madera
aprovechable, así como la biomasa foliar en plantaciones experimentales de 28 años de edad de las especies Acacia
berlandieri Benth. (huajillo), Havardia pal/ens (Benth.) Standl. (tenaza), Helietta parvifolia (Gray) Benth. (barreta), Ebenopsis
ebano (Benth.) Coulter (ebano) y Acacia wrightii Benth. (uña de gato) y se comparó con la producción de las mismas
especies desarrolladas en forma natural en el matorral nativo. Durante un año, se registraron las variables altura total
(m), diámetro basal (m), diámetro a la altura de pecho (m) para determinar el volumen (m 3/ha/año) de madera producida,
al igual que se evaluó la biomasa foliar de cada árbol. Los resultados indican que el volumen de madera aprovechable
de las plantaciones experimentales no presentó diferencias significativas con el matorral nativo (P&gt;0.05). En el área de
plantaciones, las especies que produjeron mayor volumen fueron H. parvifolia (0.396 m3/ha/año) y E. ebano (0.1 18 m3/
ha/año), mientras que H. pal/ens (0.059 m3/ha/año) y A. berlandieri (0.052 m3/ha/año) fueron las especies con menor
producción. Los valores de biomasa foliar registrados variaron significativamente tanto para especies como por sitios
(P&lt;0.05), y altamente significativas por estaciones (P=0.01), alcanzando el máximo de su productividad en verano, con
un valor muy alto (9029.322 kg ha-1 ) en E. ebano, mientras que el valor menor (103.0817 kg ha·1) se registró con A.
wrightii en invierno. Estos resultados permiten destacar la importancia de realizar plantaciones en áreas degradadas
del matorral, que permitan incrementar su producción, al aplicarlas los tratamientos silvícolas adecuados.

1NTRODUCCIÓN
El Matorral Espinoso Tamaulipeco
(METies una de las vegetaciones más
abundantes y con mayor historial de
utilización en México (García, 1999),
cubriendo una extensión de 125,000
km2 de la Planicie Costera del Golfo
de México en el noreste del país y al
extremo sur de Texas, EE.UU. (Ruiz,
2005). Se utiliza para una gran
diversidad de fines y sobre todo, el
silvopastoril, en donde el pastoreo
depende fuertemente del estrato
arbustivo, ya que las condiciones son
difíciles para el rultivo de pastos. Este
estrato presenta hojas verdes durante
la mayor parte del año, con un alto
contenido de proteína cruda (Ramírez,
2003), radicando la ventaja de ser
utilizado como fuente de forraje para
los animales (Von Maydel, 1996).
Además, la mayoría de esas plantas
proporciona hábitat para la vida
silvestre y cobertura para prevenir la
erosión del suelo (González y Cantú,
2001). Por eso, es imprescindible
con tar con conocimientos de
los matorrales, basados en las
características de crecimiento y

producción, lo que proporciona una
visión integral de las oportunidades
silvícolas a aplicar adecuadamente
en cada área, considerando
proyecciones del crecimiento y
rendimiento confiables, para una
buena planificación del manejo,
mejoramiento y aprovechamiento de
estos recursos. En este sentido, una
variable fundamental a considerar en
la estructura arbórea es la biomasa
foliar, ya que guarda relación directa
con la productividad primaria
(Ledesma et al., 2010). Es donde
ocurren muchos procesos fisiológicos
fundamentales para el crecimiento,
como fotosíntesis neta, transpiración,
respiración, asimilación de CO 2
(Gowery Norman, 1991; Margolis et
al., 1995). A medida que el tamaño
de los árboles se incrementa, la
evaluación de esta biomasa consume
más t iempo y recursos (RodríguezOrtiz et al., 2012). Para superar la
inherente dificultad al medirla con
precisión, se generan ecuaciones
específicas, considerando variables
de fácil medición como el diámetro y

la altura. Otro rasgo a tener en cuenta
con respecto a la biomasa es que su
producción esta correlacionada con
algunas propiedades del ambiente
positiva o negativamente y parece
estar en función de un gradiente de
productividad con diferentes niveles
(Mittelbachetal., 2001 yClarketal.,
2001). La determinación adecuada
de la biomasa de un bosque es
un elemento de gran importancia,
debido a que esta permite determinar
los montos de carbono y otros
elementos químicos existentes en
cada uno de sus componentes y
representa la cantidad potencial de
carbono que puede ser liberado a
la atmósfera, o conservado y fijado
en una determinada superficie
(Brown, 1997; Schelegel, 2001).
En este contexto, se plantea como
objetivo general de este estudio,
evaluar el crecimiento, la producción
volumétrica y de biomasa foliar
de especies nativas del matorral,
tanto en plantaciones como en la
vegetación nativa.

29

�METODOLOGÍA

SELECCIÓN DE LAS ESPECIES

DESCRIPCIÓN Y LOCALIZACIÓN DEL
ÁREA DE ESTUDIO
El estudio se real i zó en la reserva ecológica del
Matorral-Escuela de la Facultad de Ciencias
Forestales UANL (F ig. 1), que cuenta con
plantaciones de 30 años de edad con una gran
variedad de especies que no f ueron sujetos
a ningún tipo de tratam iento silvícola ni de
aprovechamiento. Esta reserva se encuentra dentro
de las coordenadas 24° 4 7 de latitud norte y 99°
32 de longit ud oeste en una región de la planicie
entre 430 a 450 m de altitud en el piedemonte de
la Sierra Madre Oriental, México (Foroughbakhch
et al. , 2014) . El clima regional se define como
semiárido y subhúmedo [(A) C (Wo)] en el esquema
de Koppen modificada por García (2004), con
dos estaciones de lluvias (verano y otoño) y una
temporada seca entre noviembre y abril.

. . . . . . .

El criterio de selección consist ió en elegir las especies
leñosas características del matorral, considerando su
frecuencia y abundancia. Las especies elegidas para el
desarrollo del estudio fueron: He/ietta parvifo/ia (Barreta),
Ebenopsis ebano (ébano), Acacia ber/andieri (Huajillo),
Havardia pa//ens (Tenaza), Acacia wrightii (Uña de gato).

DISEÑO EXPERIMENTAL
La muestra estuvo compuesta por 27 parcelas de 10x10 m
cada una, 15 en plantaciones con especies nativas, a razón
de tres parcelas por especie y 12 parcelas en el matorral
nativo. En cada parcela de las plantaciones, se encuentran
25 árboles con una separación de 3 m entre ellos.
Se registró la altura total , los diámetros basal y a
altura de pecho (Fig. 2). El volumen de madera de cada
árbol se determinó aplicando la fórmula de Smalian
(Moctezuma, 2007) con un factor de coeficiente
mórfico de 0.6.

. .

Municipio de Linares Nuevo león .
.

.

.

. ll

.

. ~
. ~
. . . : .

...

L

Figura 1: Localización del Matorral-Escuela de la Facultad de
Ciencias Forestales, UANL, en el Municipio de Linares, Nuevo
León, México

30

Figura 2. Mediciones de: A) Altura total, B) Diámetro basal y C)
Diámetro a altura de pecho.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o

ál

a.
'3
&lt;1l

E
~
o(/)

g

·a.
(/)

Q)

&lt;1l
~

5

&lt;1l

E

Q)

V= 1(01/2)2 x n:) + (02/2)2 x n:)I /2) x L
Donde 0 1 y 0 2 equivalen a los diámetros de cada sección
y L largo de la sección. Una vez obtenido el volumen por
árbol se realizó el proceso matemático para estimar el
volumen de madera correspondiente a cada especie.

E STIMACIÓN DE LA BIOMASA FOLIAR
El recorrido y la medición se hic ieron durante
las cuatro estaciones del año (de verano 2013 a
otoño 2014) (Figura 2 A-C), y se utilizó el método
de Adelaide o Método de refere ncia de mano
(Foroughbakhch et a/., 1996), que consistió en
seleccionar una rama denominada "un idad de
referencia''. representativa de la especie de interés
en forma y densidad foliar (Fig. 3A).
Posteriormente, se contó el número de unidades de
mano que contendría cada árbol en los cuatro puntos
cardinales de la copa, y la muestra de referencia
unitaria de cada especie fue llevada al laboratorio
para separar las hojas (Fig. 38) y se secaron en una
estufa a 65 ºC hasta obtención del peso constante,
para estimar la biomasa foliar seca de estas especies.

de datos, est udiando las diferencias en las variables
usadas para describir el crecimiento, a lo largo de
un gradiente de calidad de sitio. La comparación de
medias se realizó mediante la prueba de Tuckey a un
nivel de significancia de 0 .05.

(/)
(/)

Q)

·¡;¡
Q)
Q)

R ESULTADOS Y D ISCUSIONES

&lt;1l

(/)

&lt;1l

1. Crecimiento en altura
La figura 4, presenta los resultados de la altura
media de cada especie por sitio. El crecimiento en
altura t iene gran influencia en el poder competitivo
de una especie, además, en incrementar el volumen
aprovechable forestalmente. Los resultados sobre el
crecimiento en altura (Tabla 1) revelan la existencia
de una diferencia altamente significativa (P&lt;0 .01)
entre las especies. Sin embargo, no hubo diferencia
significativa entre los sitios. La plantación alcanza
una altura de 4.25 m como promedio de todas las
espec ies, mientras que eso es de 4.30 m en el
matorral nativo. De manera general, el promedio de
las alturas es de 4.27 m. Se observa que, en ambos
sitios, Ebenopsis ebano y Helietta parvifolia son las
especies que mostraron mayor altura, con 5.24 y
4.90 m respectivamente.

---·--

.- SI
■ Sl

H, JJ()tvJfoli()

E, ebooo

A. bel'lond/tl'I

H. pt:tlltM

A, wflc,htJi

Especies

Biología y Sociedad, febrero 2018

ü

Q)
Q)

e

Los datos colectados se analizaron estadísticamente
con el programa SPSS versión 21.0. Se realizó un
análisis de varianza para determinar la homogeneidad

Figura 3 . Determinación de la biomasa foliar mediante el método
"Adelaide": A) Rama de referencia, B) Separación de hojas

~

a.
(/)

A NÁLI SIS ESTADrSTICO

r

-o
~

Figura 4 . Crecimiento en altura media y desviación estándar
de especies selectas del matorral espinoso tamaulipeco en dos
sitios diferentes. Sl. Plantaciones experimentales, S2. Matorral
nativo

31

E
o

:o
Q)

-o
e
-o

·¿;
ü

::,

-o

e

CL

�Tabla 1 . Análisis de varianza del crecimiento en altura de especies selectas del matorral espinoso tamaul ipeco.

Fuente

Suma de cuadrados

gl

cuadrados medios

F

Sig.

5582.151

1

5582.15 1

5493.963

.000

2.391

1

2.391

2.353

.126

Especie

136.874

4

34.218

33.678

.000

Sitio•
Especie

48.936

4

12.234

12.041

.000

Intersección
Sitio

En un estudio similar, Ruiz (2005) estableció que la
altura promedio de las especies del matorral fue de
3.28 m, presentando a H. pallens como la especie
de mayor altura con 5 m. García (1999) por su
parte, obtuvo en su estudio una altura promedio de
3.2 m, siendo H. pal/ens la especie con mayor altura
(5.8 m), esto debido a que el estudio se realizó en
lugares cercanos a la sierra madre oriental lo cual
hace que esta especie sea más predominante y como
consiguiente presente mayor altura.

16
12
- 10
E
u

..a

o

El diámetro de los árboles es un parámetro muy
importante para el aprovechamiento forestal , que
indica el uso potencial que se les pueda dar. La figura
5 presenta el diámetro de las especies estudiadas,
tanto a la altura basal (a) como a la altura del pecho (b).

32

8

6
4

W51

2

■ 52

o

2. Crecimiento en diámetro

Las cinco especies estudiadas presentaron diferencias
altamente significativas (P&lt;0.01) (Tabla 2) en lo que
respecta al diámetro basal y al diámetro a la altura de
pecho. El diámetro basal (Db) promedio es de 5.59 cm
en la plantación y 5.20 cm en la vegetación nativa,
cuando el diámetro a altura de pecho (DAP) es de 3.83
cm en la plantación y 3.86 cm en la vegetación nativa,
Ebenopsis ebano y Acacia wrightii presentándose como
las especies de mayor diámetro tanto basal, como a
altura de pecho con 10.28 y 8.86 cm (Db), 7.7 4 y 6.04
cm (DAP) respectivamente. Estimando el incremento en
diámetro de cuatro especies por medio del conteo de
los anillos de crecimiento a la altura de pecho, Heiseke y
Foroughbakhch (1990) evaluaron dos comunidades de
matorral en la región de Linares: "matorral de planicie"
y"matorral de la loma•: y mencionaron que, para que un
árbol alcance un DAP de 6.5 cm deben transcurrir 16
años en la planicie, y 32 años en la loma.

A

14

12

B

10
-

8

-Q.

6

c5

4

E
u

2

!ii 51
■ 52

o

Figura 5. Crecimiento diametral de especies selectas del

matorral espinoso tamaulipeco en dos sitios: S1. Plantaciones
experimentales, S2. Matorral nativo. a) Diámetro basal, b)
Diámetro a altura de pecho.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o

ál

a.
'3
&lt;1l

E
~
o(/)

g

·a.
(/)

Q)

&lt;1l
~

5

&lt;1l

E

Q)

-o
~

Tabla 2. Análisis de varianza de los diámetros de especies selectas del matorral espinoso

tamaulipeco en dos sitios diferentes: Plantación y Matorral nativo.

~

ü

Q)
Q)

Fuente

Variable
dependiente

Suma de
cuadrados

gl

Db

11355.280

1

Intersección

Cuadrados medios

(/)

Sig.

F

(/)

Q)

·¡;¡

DAP

5866.758

1

1 1355.280
5866.758

Db

90.899

1

90.899

1600.482
1224.739

.000

1 2 .812

.000

a.
(/)

.000

Q)

e

Q)

&lt;1l

Sitio
Especie
Sitio • Especie

(/)

&lt;1l

E
o

DAP

111.279

1

111.279

23.231

.000

:o

Db
DAP

2110.337
1149.875

4

74.361

.000

4

527.584
287.469

60.012

.000

-o
e
-o

Db

433.875

4

108.469

15.288

.000

DAP

321.523

4

80.381

16 .780

.000

Por otra parte, los resultados muestran que los
diámetros de mayor tamaño se presentaron en el
nativo. Como mencionaron Heiseke y Foroughbakhch
(1990), el desarrollo de la plantación tanto en altura
como en diámetro fue afectado por las heladas que
tuvieron durante los periodos de invierno de 1987 1988. Eso podría explicar que, en ciertos puntos, los
resultados de las plantaciones no reflejen lo esperado
a comparación del matorral nativo dado que, en el
matorral, las especies son más vigorosas.

3. Volumen de madera
La producción volumétrica de las especies ensayadas
se presenta en la figura 6. La producción volumétrica
no presentó diferencia estadística significativa
ent re sitios (P&gt;0.05), sin embargo, la producción en
volumen de madera fue diferente entre especies.
Helietta parvifolia produjo 0.396 m 3 /ha/año, la
menor producción la registraron las especies Acacia
ber/andieri y Havardia pal/ens con 0.052 y 0.059
m3 /ha/año respectivamente en la vegetación nat iva.

Q)

·¿;
ü

::,

-o

e

o..

o.s ~ - - - - - - - - - - - - - - 0.3

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u Sitio 1
■ Sitio

2

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o
H._
parvJjofjo
-0.1 .,__
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Especies

Figura 6. Volumen promedio y desviación estándar de la

producción de especies selectas del matorral espinoso
tamaulipeco en dos sitios: Sl. Plantación, S2. Matorral nativo

Tabla 3. Análisis de varianza del volumen de madera de especies selectas del matorral espinoso tamaulipeco en
dos sitios: Sl. Plantación, S2. Matorral nativo

Fuente

Suma de cuadrados

gl

Cuadrados medios

F

Sig.

Intersección

5 .752

1

5.752

80.414

.000

Sitio

.001

1

.001

.019

.890

Especie

3089

4

.772

10.795

.000

Sitio• Especie

3.451

4

.863

12063

.000

Biología y Sociedad, febrero 2018

33

�El volumen de madera fue mayor en el sitio nativo en
comparación con el encontrado en la plantación para
las especies E. ebano y A. wrightii con 0.377 contra
0.118 m 3/ha/año y 0.211 contra 0.061 m 3/ha/año
respectivamente.

4. Biomasa foliar
La producción de biomasa foliar presentó diferencias
altamente significativas (P&lt;0.01) tanto entre especies
como estaciones (Tabla 4). La producción promedio
anual fue mayor en E. ebano con 2686.80 kg ha-1 ,
y menor en A. wrightii, con 431.21 Kg ha-1 (Fig. 7).

De acuerdo con Martinez et a/. (2006), la finalidad
del establecimiento de plantaciones forestales a nivel
mundial es para satisfacer la demanda de materia prima
industrial, uso doméstico, producción de forraje, postes
para la construcción y/o leña, lo que se confirma en el
presente estudio, ya que se encontró que el volumen
de madera aprovechable fue por lo general, mayor en
la plantación que en la vegetación nativa.

Tabla 4. Análisis de Varianza de la Biomasa foliar de especies selectas del matorral espinoso tamaulipeco por estación del año.
Fuente

Suma de cuadrados

gl

Cuadrados medios

F

P

Especies

4.99701

4

1.24925E7

6.39

0 .0003

Estación

5 .51028

3

1 .83676E7

9.40

0.0000

Residuo

1.01584

52

1 .95354E6

Total coregido

206657

59

3900

-ni

.s::

2900

C)

-::.::...
ni

....o

1900

ni
IJ)

ni

E

.!2
al

900

H. parvifolia

E. ebano

A. berlandieri

H. pallens

A. wrightii

Especies
Figura 7. Producción promedio anual de biomasa foliar de cinco especies del
matorral espinoso tamaulipeco

34

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�o

ál

a.
'3
&lt;1l

E
~
o(/)

g

·a.
(/)

Q)

&lt;1l
~

5

&lt;1l

E

Q)

La biomasa foliar alcanza el máximo de su productividad
ha-1 )

en verano, con un valor muy alto (9029.32 kg
en
Ebenopsis ebano, mientras que el valor menor (103.08
kg ha·1 ) se registró con Acacia wrightii, en invierno
(Fig. 8). Esto se debe a que la mayoría de las especies
del matorral florecen y producen hojas en las etapas
primarias de la primavera, como lo indican los trabajos
de Navar y Jurado (2009). Los valores más bajos se
registraron en invierno, resaltando que el clima es
un factor determinante en la productividad foliar. El
verano parece entonces ser la época propicia para un
buen desarrollo de hojas, mientras que en invierno, las
diferentes especies solo necesitan lo mínimo de hojas
suficientes para sus funciones f isiológicas.
En muchos estudios, se ha evaluado un valor de
biomasa foliar, mayor a lo encontrado en el presente
t rabajo. Yerena-Yamallel et al. (201 1) obtuvieron
el valor de 25000 Kg ha-1 de biomasa foliar en un
matorral primario, mientras que Návar (2008) y
Búrquez et al. (2010) encontraron respectivamente
12930 y 13030 Kg ha·1 para el matorral espinoso
tamaulipeco. Pero en un matorral de desierto, Búrquez
y Martinez (2011) señalan un valor de 6670 y 10570
Kg ha·1 para el matorral espinoso. Tales variaciones se
deben a las distintas formas de vida que presentan
las diferentes especies en cuestión.

Para la producción de biomasa, las plantas utilizan
los nutrientes, acumulados en gran cantidad en
las hojas, que son órganos de corta vida. Por
e llo, el reciclado de los nutrientes previamente
incorporados en éstas y que ya han llevado a cabo
su contribución a la fotosíntesis puede tener un gran
significado adaptativo (Escudero y Mediavilla, 2003)
y representar parte considerable de las necesidades
anuales de nutrientes para la construcción de la
biomasa foliar. Aerts (1996) presenta una variación
de cantidad en los nutrientes resorbidos, según las
especies, entre aproximadamente el 28 y el 83 % de
las máximas cantidades almacenadas en la copa para
nitrógeno y entre 25 y 98 % para fósforo. De acuerdo
a este patrón, las especies estudiadas presentarían
muy buenas disponibilidades en NP durante el verano,
y especialmente con Ebenopsis ebano, que fue la
sobresaliente en cuanto a la biomasa foliar.
Del otro lado , Eckstein y Karlsson (1997)
comprobaron que hay ciertos rasgos de las plantas
que están asociados a una alta productividad, y el
más decisivo es la relación entre la superficie foliar
y su masa. Este razonamiento no se confirmó en el
caso de Helietta parvifolia, con el cual se observa
mayor superficie foliar, a comparación de las demás
especies estudiadas.

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Primavera

Figura 8. Biomasa foliar de cinco especies del matorral espinoso tamaulipeco, por estaciones del año

Biología y Sociedad, febrero 2018

35

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�Se reporta también que las plantas tienen que utilizar
los nutrientes para fijar más carbono y emplear luego
el carbono para adquirir más nutrientes (Chapin et
al., 1987). Oren et a/. (2001) han observado que el
aumento de dióxido de carbono atmosférico provoca
un incremento de biomasa en bosques asentados sobre
suelos ricos, pero no en suelos pobres, lo que sugiere
que en este caso los nutrientes se hacen especialmente
limitantes cuando el C02 es abundante. Por tanto, el
efecto limitante de los nutrientes resulta relevante,
ya que puede reducir la importancia de las diferentes
formaciones vegetales como sumideros del exceso de
C0 2 . Para controlar las concentraciones de dióxido de
carbono, la repoblación forestal es una de las medidas
que se proponen generalmente. Pero existen muchas
dudas acerca de la posibilidad de que bosques maduros
puedan responder al incremento del C0 2 atmosférico
con un aumento de su biomasa que secuestre parte del
exceso de C02 . En estas condiciones, sólo el incremento
de la superficie forestal con ejemplares jóvenes en
crecimiento podría tener efectos positivos (Escudero
y Mediavilla, 2003).

CONCLUSIÓN
El presente trabajo permitió conocer la producción de
cinco especies del Matorral Espinosos Tamaulipeco
en términos de biomasa foliar, volumen de madera
aprovechable, así como su desarrollo tanto diametral
como en altura, en plantaciones experimentales
al igual como en el área nativo. Resulta que las
plantaciones forestales rinden más que el matorral
nativo, únalo que podría ser aprovechado para
incrementar la producción de esas especies, de
manera a dar mayor satisfacción a las numerosas
necesidades que cubren, desde el punto de vista
ecológico, económico y social. Sin embargo, se
recomendaría las especies Ebenopsis ebano, Helietta
parvifolia y Acacia wrightii, que presentaron mejores
adaptaciones y expectativas tanto en las plantaciones
como en su área nativa.

36

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Los MAMÍFEROS DE DOSEL:
¿QUIÉNES SON Y QUE HACEN?
UN EJEMPLO EN VERACRUZ
Alberto Astiazaran 1 y Sonia Gallina2"
del Instituto de Ecología, AC. Carretera Antigua a
Coatepec #351, el Haya, Xalapa, Veracruz C.P. 91070
2 Red de Biología y Conservación de Vertebrados. Instituto de
Ecología, AC. Carretera Antigua a Coatepec #351, el Haya,
Xalapa, Veracruz C.P 91070

1 Posgrado

�1

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Palabras clave: dosel, mamíferos
arborícolas, reserva privada, riqueza,
Veracruz.

RESUMEN
Los mamíferos de dosel son un grupo de mamíferos que tienen la capacidad de habitar en la copa de los árboles. Este grupo
se encuentra compuesto por mamíferos que utilizan básicamente los árboles (especies arborícolas) para llevar a cabo la
mayoría de sus actividades como alimentación, refugio, transporte, etc. o aquellos que los usan para alguna de ellas y que
se les conoce como escansoriales o semiarborícolas. Habitan principalmente zonas tropicales, aunque, también se pueden
encontrar en bosques templados. La riqueza de estos mamíferos es tanta, que se dice que la mitad de los mamíferos no
voladores presentan hábitos arborícolas. A pesar de la alta riqueza de estos mamíferos, ha sido poco el esfuerzo que se
ha hecho para conocerlos por las dificultades que implica su estudio, por lo que en general su ecología se encuentra poco
comprendida. En México se han registrados 33 especies de mamíferos de dosel, de las cuales, 20 se distribuyen en el estado
de Veracruz. El presente trabajo es uno de los primeros esfuerzos en México que se enfocó en estudiar específicamente
este grupo de mamíferos del dosel mediante el uso de cámaras trampa colocadas en los árboles, y a través de recorridos
tanto diurnos como nocturnos en la Reserva Privada Santa Gertrudis, en el Municipio de Vega de Alatorre, Veracruz.
1NTRODUCCIÓN

Los "mamíferos del dosel" son un grupo conformado
por especies de diversos gremios tróficos y
una capacidad locomotora que le confiere una
característica singular, el "trepar" árboles para
desarrollar gran parte o toda su vida en el dosel de
los árboles (Kays y Allison, 2001). Los mamíferos
que tienen la capacidad de trepar árboles son
conocidos como arborícolas y presentan una
serie de adaptaciones. Usan sus extremidades
para moverse entre las ramas por lo que presentan
garras afiladas. Pequeños mamíferos arborícolas
como las ardillas presentan largas y puntiagudas
uñas que les permiten agarrarse de la corteza
de los árboles y t ienen gran maniobrabilidad
en troncos y ramas con considerable agilidad
(Feldhamer et al., 2015). Los perezosos de Centro
y Sudamérica, emplean sus largas garras para
colgarse de las ramas por largos períodos. Los
mamíferos plantígrados para poder ser arborícolas
han modificado la unión entre metacarpos o
metatarsos y las falanges, lo cual les permite
trepar con facilidad al poder girar las "muñecas"
de las patas. Los dedos de los primates son aún
más flexibles, por lo cual se dice que son prensiles,
además han desarrollado dedos oponibles lo que
les da más agarre, y están bien representados en
las selvas tropicales como en Sudamérica, África y
Asia. Muchos mamíferos arborícolas tienen largas
colas que utilizan para balancearse y en muchas
ocasiones son también prensiles que les permite
agarrarse de las ramas como ocurre con la mayoría
de las especies arborícolas (Emmons, 1995; Kirk
et al., 2008; Goswami et al., 2011, Feldhamer et
al., 2015).

Los mamíferos arborícolas son más diversos
en los bosques tropicales, donde encuentran
además de refugio en la gran variedad
de especies de árboles, t ienen alimento
disponible como hojas y frutos. Los más
estudiados son los primates a nivel mundial
y que en el surest e de México podemos
encontrar t res especies: A/louatta pal/iota,
A/louatta pigra y Ate/es geoffroyi. La mayoría
de las especies de mamíferos arborícolas han
sido poco estudiadas.
A pesar de que existe una gran diversidad de
mamíferos con hábitos arborícolas (Emmons,
1995), la ecología de algunas especies se
encuentra poco entendida (Kays &amp; Allison,
2001; Oliveira-Santos et al., 2008). En México
se han registrado 496 especies de mamíferos,
de los cuales aproximadamente 33 especies son
mamíferos de dosel (Ramírez-Pulido et al., 201 4).
En su mayoría se encuentran distribuidas en las
selvas tropicales, aunque, también podemos
encontrar algunas especies distribu idas en
bosques templados (Ceballos y Oliva, 2005).
Entre los órdenes que cuentan con especies del
dosel están: Didelphimorphia, Carnívora, Pilosa,
Primates y Rodentia.
De las 33 especies registradas en el país, 20 se
encuent ran distribuidas en el estado de Veracruz
(González-Christen y Delfín-Alfonso, 2016). Sin
embargo, los únicos trabajos específi cos con
mamíferos de dosel se han hecho con primates
(e.g., Solano et al., 2000a; Solano et al., 2000b;
Mandujanoy Estrada, 2005; Estrada, 2007; RamosFernández et al, 2013; Serio-Silva et al., 2015).

�Los

MAMfFE ROS ARBORfCOLAS DEL

CENTRO DE VERACRUZ
Veracruz es un estado muy extenso que posee
ecosistemas muy variados, desafortunadamente,
sólo le queda el 10% de su vegetación original ya
que ha sido sumamente transformado por actividades
agropecuarias (Sedarpa, 2006; Gerez-Fernández
y Pineda-López, 2011). Además, es uno de los
estados más diversos en cuanto a fauna (Morales,
2011; González-Christen y Delfín-Alfonso, 2016).
Particularmente, en lo que se refiere a los mamíferos,
el estudio formal de ellos comenzó aproximadamente
en 1860 llevando a cabo deposición de ejemplares
en colecciones científicas. Hasta la fecha, se han
registrado en total 195 especies de mamíferos
terrestres agrupados en 11 órdenes (GonzálezChristen y Delfín-Alfonso, 2016). Del total de
especies registradas al menos 20 son consideradas
de dosel, representando de esta forma el 60% del
total de mamíferos del dosel que se han registrado
en la República Mexicana (Ceballos y Oliva, 2005).
La Reserva Ecológica de Santa Gertrudis (RESG)
es una reserva de tipo privada que se ubica en el
municipio de Vega de Alatorre, Veracruz, en el macizo
montañoso de la Sierra de Chiconquiaco. En el año de
1982 por iniciat iva del Lic. Rafael Hernández Ochoa
exgobernador de Veracruz se establece como Zona
de Protección Forestal y Fáunica, mediante decreto
presidencial (Diario Oficial de la Federación, del 16
de agosto 1982). Cuenta con aproximadamente
1000 ha, con una intrincada orografía, ya que
muestra un rango altitudinal que va de los 80 hasta
los 940 msnm. El t ipo de vegetación predominante
es la selva mediana subperennifolia, sin embargo,
antiguamente algunas partes del terreno se utilizaron
para el cultivo del café por lo que ahora esos sitios
presentan acahuales, es decir vegetación secundaria
bien desarrollada (B. Vega Hernández com. pers).

MAMfFEROS ARBORfCOLAS DE LA
RESERVA NATURAL STA. GERTRUDIS
En un estudio que realizamos en la RESG utilizamos 9
cámaras trampa que se colocaron entre 8 y 12 m de
altura en los árboles, durante un año (febrero 2016

a febrero 2017). Además, para complementar los
registros se llevaron recorridos tanto diurnos como
nocturnos en búsqueda de mamíferos. El grupo de
mamíferos arborícolas encontrados en la reserva está
comprendido por 12 especies que describiremos más
adelante. A diferencia de las especies que podemos
encontrar en el sur del estado, en la RESG no se
encontró ninguna especie de primate a pesar de que
históricamente sí los hubo (Astiazarán, 2017).
Con base en los trabaj os de Coates Estrada y
Estrada (1986) y Aranda y March (1987) se dan a
continuación las descripciones de las especies de
mamíferos encontradas en el dosel.
El ratón tlacuache (Marmosa mexicana) es un marsupial
pequeño, similar a un ratón, que puede pesar entre 30
y 80 g, tiene cola prensil, es de hábitos nocturnos y se
alimenta principalmente de insectos, aunque también
puede comer frutos, huevos y pequeños vertebrados.
Habita en bosques tropicales. No se encuentra enlistada
en ninguna categoría de riesgo.
El t lacuache (Dide/phis marsupio/is) es otro marsupial
de tamaño similar al de un gato doméstico, tiene

�pelaje de color gris a negro y cola desnuda, escamosa
y prensil. El dedo pulgar de las patas carece de garra
y es oponible. Pesa entre 2 y 5 kg. Es un animal
solitario y nocturno. Llega a tener de 6 a 13 crías. Se
alimenta de frutos, insectos, aves, etc. Los tlacuaches
son cazados por su carne, además, se cree que tiene
propiedades medicinales, además de que, suelen
tener conflicto con el humano porque atacan a las
gallinas y se comen sus huevos.
El tlacuache de cuatro ojos (Philander opossum), recibe
este nombre común porque presentan dos manchas
blancas encima de los ojos. Tiene un pelaje fino y
denso, con cola larga y prensil. Es pequeño pudiendo
pesar entre 200 y 400 g, y habita cerca de cuerpos de
agua en los bosques tropicales, de hábitos nocturnos.
Se alimenta principalmente de insectos y frutos, se ha
visto que son buenos dispersores de semillas.
El oso hormiguero , chupamiel o brazo fuerte
(Tamandua mexicana) es característico por la forma
de su cabeza y hocico alargado en forma tubular sin
dientes, pero con una lengua larga y pegajosa que le
permite alimentase de hormigas y termitas, a este
tipo de alimentación se le conoce como mirmecofagia.
El color de su pelaje es blanco amarillento. Un animal
adulto pesa entre 4 y 6 kg. Habitan en los bosques
tropicales, así como en manglares. Se encuentra
enlistado en la NOM-059-SEMARNAT-2010 en
categoría de Peligro de Extinción.
El tigrillo o margay (Leopardus wiedii) es el más
pequeño y único felino en México con hábitos
principalmente arborícolas. Presenta como
característica, el poder rotar las muñecas de las patas
traseras lo que le permite subir y bajar fácilmente de
los árboles. Muestra una coloración café amarillento
con manchas negras. Se alimenta de pequeños
mamíferos, aves, reptiles, etc. Es el felino silvestre
más pequeño de México ya que pesa entre 3 y 6
kg. Habita en bosques tropicales y manglares, con
actividad principalmente nocturna. Esta especie es
buscada por lo atractivo de su piel. Se encuentra
enlistada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 en
categoría de Peligro de Extinción.
La martucha (Potos flavus) es de cuerpo alargado
con patas cortas, cabeza redonda y rostro achatado,
con cola fuerte y prensil, su pelaje es de color café

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anaranjado. Una característica que las distingue
es que tienen una lengua larga. Puede pesar entre
3 y 6 kg. Se alimenta principalmente de frutos,
aunque también se puede alimentar de flores y
néctar. Es nocturna y son importantes dispersores
de semillas, así como polinizadores. Esta especie
es cazada principalmente por su piel y capturada
como mascota. Se encuentra enlistada en la NOM059-SEMARNAT-2010 en categoría de Protección
Especial.
El cacomixtle, sietillo o huiloncha (Bassariscus
sumichrasti), es de tamaño mediano con cuerpo
alargado, patas cortas y hocico alargado, tiene cola
larga y peluda con 9 anillos negros y grises. Pesa de
600 g a 2 kg, son solitarios y de actividad nocturna.
Se alimentan de frutos, insectos y pequeños
vertebrados. Habita bosques tropicales y bosques
de pino-encino. Se encuentra enlistada en la NOM059-SEMARNAT-2010 en categoría de Protección
Especial.
El coatí o tejón (Nasua narica) del tamaño de un perro
mediano, pesando entre 3 y 6 kg, tiene hocico largo
y puntiagudo, su cola es larga y siempre erecta, y
presenta largas y fuertes garras. Son diurnos y
omnívoros, aunque su principal alimento son frutos
e insectos. Se organizan en sistemas sociales
matriarcales entre 5 y 15 individuos, y los machos
son expulsados de la manada a temprana edad.
Habitan en bosques tropicales, bosques de pinoencino y matorrales xerófilos. Son abundantes, pero
los cazan por su carne que aseguran que tiene muy
buen sabor.
La ardilla gris (Sciurus aureogaster) presenta una
gran variación de colores en el pelaje que va de
grises a café, incluso habiendo individuos blancos
o negros. Tienen una cola larga y esponjada.
Pesan entre 300 y 600 g, con actividad diurna .
Se alimenta principalmente de semillas y frutos,
aunque también se alimentan de insectos, huevos
y polluelos. Se le puede encontrar en bosques
tropicales , bosques templados y matorrales
espinosos. Son resistentes a la perturbación de
tal forma que se les ha encontrado viviendo en
los parques de las ciudades. Son abundantes y no
presentan problemas poblacionales. En algunas
comunidades se les caza para alimento.

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�frutos, aunque también se ha visto cazando polillas.
Habita en selvas desde México hasta Panamá. No se
encuentra enlistada en ninguna categoría de riesgo.

IMPORTANCIA Y AMENAZAS

El puerco espín o viztlacuache (Coendu mexicanus)
es un roedor grande de cuerpo robusto y rostro corto,
con cola prensil, que pesa entre 2 y 4 kg. El cuerpo
está cubierto de espinas que utilizan para defenderse.
Es herbívoro, se alimenta principalmente de hojas,
corteza y frutos. Habitan en las selvas tropicales y
tienen actividad nocturna. Estos son cazados porque
se cree que las púas tienen propiedades medicinales.
Contrariamente, en las comunidades piensan que
son peligrosos porque creen que puede aventar las
espinas, lo cual es totalmente falso. Se encuentra
enlistado en la NOM-059-SEMARNAT-2010 en
categoría de Especie Amenazada.
La rata arborícola (Tylomys nudicaudus) es una de
las ratas más grandes de México, pesa entre 150
y 280 g. Se alimentan de semillas y frutos en los
bosques tropicales. Es de hábitos nocturnos. No se
sabe mucho del estado poblacional de esta especie,
pero se conoce que en algunas regiones se utilizan
para alimento. No se encuentra enlistada en ninguna
categoría de riesgo.
El ratón arborícola (Nyctomys sumichrasti) es un
ratón nocturno se alimenta principalmente de

La importancia ecológica de los mamíferos
arborícolas no se encuentra bien estudiada.
Sin embargo, sabemos que éstos juegan un rol
importante en la dispersión de semillas, siendo
la mayoría consumidores de frutos y debido a que
presentan periodos de digestión más prolongados
que otros frugívoros como las aves, éstas pueden
ser dispersadas a mayor distancia (GonzálezEspinosa y Quintana-Ascencio, 1986). Por otro
lado, los animales que consumen a otros animales
ya sean vertebrados o invertebrados, fungen como
controladores poblacionales para evitar que estas
poblaciones aumenten de tal forma que puedan
convertirse en plaga y ser contraproducentes para
el ecosistema. De igual forma los herbívoros ayudan a
controlar el crecimiento de algunas plantas como, por
ejemplo, el muérdago (Psittacanthus sp.) que es una
planta parásita de árboles y que es consumida por
el puercoespín (observación personal de S. Gallina).
Debido a su dependencia al dosel, las poblaciones de
estos mamíferos están siendo gravemente afectadas
por la deforestación, la que ya de por si se ha ido
incrementado con los años; actualmente se estima
que se pierden aproximadamente 645,000 hectáreas
de bosques y selvas al año (Velázquez, 2002). Aunado
a la deforestación, los mamíferos arborícolas también
enfrentan amenazas como la cacería ilegal, ya sea por
sus pieles, por su carne o por diversión (Ceballos y
Oliva, 2005). De tal forma que es de gran importancia
estudiarlos para conocer su importancia en el
funcionamiento del ecosistema y sus requerimientos
para poder llevar a cabo programas de conservación.

AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a la Dirección General del INECOL que dio apoyo a través del proyecto estratégico 2003530908
"Refaunación de Áreas Protegidas en el Estado de Veracruz''. Así como al personal de la R.E. Sta. Gertrudis,
la Familia Vega Hernández (Karina y Bernardo) que nos permitió el acceso y la familia Zárate (Tomas, Julia,
Esther y Lety) que fueron de valiosa ayuda durante las salidas de campo. Además, a don Abraham que enseñó
a Alberto a trepar los árboles y nos ayudó con la instalación de las trampas. A Mariano Avendaño, Marco
Ramírez, Fernando Ocampo, Erika Campeche y Paulina Aguirre por su ayuda en el arduo trabajo en campo.

�---

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46

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

��Palabras clave: Annelida, Polychae ta,
acuicultura, biota portuaria, especies
introducidas.
1NTRODUCCIÓN
Cuando alguien fuera del gremio biológico nos pregunta: ¿qué estudias? o ¿a qué te dedicas?, solemos decir
que estudiamos o investigamos gusanos marinos. Lo primero que podría venir a la mente del interrogador es
una imagen de una lombriz o de un ciempiés caminando en la arena de una playa o nadando en el mar. No es
una imagen descabellada, porque algunos gusanos marinos asemejan mucho a los ciempiés o milpiés y, de
hecho, están emparentados con las lombrices de tierra y con las sanguijuelas, y se pueden encontrar desde
el área de playa hasta las zonas más profundas del mar.
Los gusanos marinos a los que nos referimos son anélidos poliquetos, un grupo muy diverso de invertebrados
que está formado por 80 familias, 1000 géneros y más de 12700 especies que se distribuyen prácticamente
en todos los ecosistemas bénticos marinos, donde a menudo son el componente dominante en términos de
número de individuos y especies (Rouse y Pleijel, 2001; Costello et al. 2013).
No obstante, los poliquetos han logrado invadir con éxito el ambiente pelágico, cuerpos de agua dulce e
inclusive el medio terrestre: nueve familias son consideradas holopláncticas (ca. 95 especies) exclusivas de
ecosistemas pelágicos de mar abierto (Suárez-Morales et al. 2005); aproximadamente 168 especies son
dulceacuícolas y unas 10 especies de la familia Nereididae son semi-terrestres y arbóreas, propias de los
bosques húmedos tropicales, ya sean asociados a hojas en descomposición, en hojas de platanares o de
palmas (Pandanus), y en cultivos de arroz (Glasby, 1999; Glasby et al. 2000; Glasby y Timm, 2008).
El éxito del grupo está relacionado con su considerable complejidad estructural, gran variedad morfológica y
alta diversidad funcional, mismas que representan las adaptaciones a los diversos ambientes que habitan. En
esta contribución hablaremos de los gusanos poliquetos perforadores de moluscos de interés comercial en
México y de especies exóticas invasoras, con la intención de divulgar el estado del conocimiento actual en el
país. También esperamos sensibilizar a los tomadores de decisiones sobre la necesidad de apoyar proyectos
de investigación en ambos tópicos. Además, recomendamos algunos cambios a la Lista de especies exóticas
invasoras en México publicada en el DOF, 2016.

PERFORADORES DE CONCHAS DE
MOLUSCOS DE INTERÉS COMERCIAL
Aunque la gran mayoría de los poliquetos son
organismos de vida libre, existen unas 370 especies
simbiontes obligados o facultativos (Martín y Britayev,
1998; Britayev y Antokhina, 2012). Existen varios
poliquetos perforadores de conchas de moluscos, ya
sean estos moluscos vivos o muertos (barrenan conchas
deshabitadas). En el primer caso, la interacción suele ser
negativa, por lo que se les llama parásitos perforadores.
Son plagas que, si bien no están interesadas en el
cuerpo del molusco como tal, buscan una casa la cual
habitar, que viene siendo la concha.
A continuación , presentamos dos especies de
poliquetos espiónidos y un sabélido, reportados
como barrenadores del ostión japonés o gigante en
el Pacífico (Crassostrea gigas). del ostión americano

48

(Crassostrea virginica), del ostión de mangle
(Crassostrea rhizophorae), de la almeja mano de león
(Nodipecten subnodosus) y del abulón rojo (Ha/iotis
rufescens).

MOLUSCOS
Ostiónes del Pacífico Crassostrea gigas, ostión
americano C. virginica y el ostión de mangle
Crassostrea rhizophorae.
(Figura 1A-B)
Algunas especies de espiónidos del género Polydora
(Figura 1C) ocasionan importantes pérdidas económicas
en diversos moluscos de interés comercial a nivel
mundial (Mortensen et al. 2000; Boscolo y Giovanardi,
2002; Lleonart et al. 2003). Las perforaciones de estos
gusanos inducen al ostión a formar ampollas de lodo
en la superficie interna de las valvas de los moluscos,
mismas que reducen su resistencia y demeritan su
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 1. Ostiones cultivados en México. A) Ostión del Pacífico Crassotrea gigas cultivado
en el Mavíri, Sinaloa. B) Ostión americano C. virginica cultivado en la Laguna del Ostión,
Barrillas, Veracruz, mostrando una prominente ampolla de lodo producida por el poliqueto
parásito Polydora en una de sus valvas. C) Gusano perforador del ostión Polydora sp.
Fotografías A-8: Humberto Bahena Basave, C: Geoffrey Read.

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Biología y Sociedad, febrero 2018

49

�calidad para venderse en concha (Figura 18). Las
ampollas acumulan materia orgánica en su interior, y
cuando se rompen liberan un olor fétido (Radashevsky
et al. 2006; Delgado-Bias, 2008).
Las especies del género Polydora afectan a los
moluscos hospederos con d iferente magnitud,
dependiendo del grado de infestación y condiciones
locales; los tubos favorecen infecciones secundarias
por bacterias; las protuberancias en la concha pueden
atrofiar y desprender el músculo abductor; y la
pérdida de resistencia de la concha también facilita
la depredación.
En la mayoría de los casos las infestaciones repercuten
negativamente en los cultivos comerciales, incluso
provocan mortalidades extendidas (Chambon et al.
2007).
La actividad perforadora de Polydora puede ocurrir
mediante un mecanismo químico o físico. En el primer
caso, es por la secreción de fosfatasas ácidas y
anhidrasas carbónicas que disuelven o debilitan
la matriz de carbonato de calcio de la concha .
En el segundo caso, el gusano ut iliza unas setas
especializadas que presenta en uno de los segmentos
anteriores del cuerpo (setígero 5). La combinación
de ambos mecanismos permite la construcción de
galerías, en las cuales se acumula lodo; conforme el
gusano sigue perforando, llega a la cavidad del manto.
Los bivalvos, como respuesta a esta afectación,
secretan mayor cantidad de conquiolina para sellar la
cavidad del manto y aislar al gusano. Todo ello implica
un fuerte gasto energético que debilita la condición
fisiológica del bivalvo, haciéndolo vulnerable a las
enfermedades (González-Ortiz et al. 2018).
El ostión del Pacífico Crassostrea gigas, originario
del norte de Japón, es uno de los bivalvos con mayor
importancia comercial en el mundo (Figura 1A). Se
producen casi 500 millones de toneladas al año con
valor de $820 MDD (FAO, 2011). La especie fue
introducida por primera vez en México (San Quintín,
Baja California) en 1973. El cultivo pronto se extendió
a Baja California, Baja California Sur y Sonora (Lavoie,
2005), y posteriormente, en Sina loa, Nayarit y Jalisco.
En México existen pocos estudios sobre el impacto
de estos poliquetos en la producción de bivalvos.

50

Cáceres-Martínez et al. (1998) compararon la
infestación de Polydora sp., en algunos sitios del
cultivo de ostión C. gigas en Baja California Sur
y enfatizaron que estos espiónidos constituyen
una amenaza para la ostricultura debido al daño
ocasionado en la apariencia del ostión y los
consecuentes problemas en su comercialización.
En la laguna de Barra de Navidad, Jalisco, Gallo-García
et al. (2001) registraron la presencia de poliquetos
perforadores en los cultivos experimentales de C.
gigas. Posteriormente, Gallo-García et al. (2007)
determinaron una prevalencia del 100°/b desde la
décima semana de cultivo; una intensidad de 8. 7
gusanos/ostión y bajos rendimientos a la cosecha
(61 mm de longitud y 44.5% de supervivencia). Un
año después, Gallo-García et al. (2008) identificaron
al causante del daño como Polydora websteri. No se
han evaluado las pérdidas económicas que ocasiona
P websteri; sin embargo, se sabe que genera pérdidas
en los productores locales. La infestación afecta la
apariencia de la concha y el crecimiento del ostión,
ocasionando una disminución de su precio en el
mercado local, ya que, por su tamaño y desagradable
apariencia, el comprador debe desconcharlo para su
consumo en cóctel (Gallo-García et al. 2008).
Polydora websteri fue descr ita para el atlántico
estadounidense: Connecticut. Es una especie
eurihalina de aguas someras y zonas intermareales
con fondos blandos, la cual ha sido encontrada en
19 especies de moluscos, principalmente bivalvos
y algunos gasterópodos (Martín y Britayev, 1998).
Aunque afecta principalmente a C. gigas, también
se han registrado daños en los ostiones C. virginica,
Saccostrea commercialis, el mejillón Myti/us edulis, y
las almejas Mercenaria mercenaria y Pecten irradians
(Martin y Britayev, 1998). En el ostión de mangle
Crassostrea rhizophorae de la Laguna de Términos,
Campeche, también se ha reportado la presencia de
Polydora websteri (García-Garza, 2015).

El ostión americano C. virginica es una especie nat iva
de la costa americana del Atlántico (Figura 18), que se
distribuye desde el Golfo de San Lorenzo en Canadá
hasta la Laguna de Términos, Campeche, México. Su
facilidad de reproducción y colecta lo convierten en
uno de los organismos con mayor demanda dentro de
la acuicultura, desde colectas manuales en sistemas

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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lagunares, hasta el desarrollo de bancos ostrícolas
artificiales en los estados costeros del Golfo de
México, desde Tamaulipas hasta Campeche (VidalBriseño et al. 2015), siendo para Veracruz, el principal
recurso pesquero en términos de volumen (SAGARPACONAPESCA, 2012). Existen varios reportes de la
infestación de P websteri en C. virginica en Canadá
y Estados Unidos (Powell et al. 2015; Clements et
al. 2017) y en México fue reportada en Isla Verde,
Veracruz desde hace varias décadas (Rioja, 1961).
Sin embargo, la identidad de Polydora websteri es
un misterio aún dado que el gusano presenta una
distribución cosmopolita y pertenece a un complejo
de especies morfológicamente similares (complejo
Polydora). Por ello , en México es necesario un
estudio taxonómico detallado que sea respaldado
con marcadores moleculares, para así corroborar
fehacientemente, que P. websteri es el gusano
barrenador que está presente en el país, y que no se
trate de una especie indescrita o de alguna otra. Este
procedimiento lo han hecho en otras áreas del mundo.
Por ejemplo, en Nueva Zelanda se demostró que no
solo P websteri afecta las conchas de moluscos,
sino también una segunda especie: P haswelli (Read,
2010). Por su parte , Sato-Okoshi et al. (2017)
demostraron que los registros de P uncinata para
Japón y Australia y los de P hoplura para Sudáfrica
son la misma especie. Por ello, es conveniente un
estudio que aclare o corrobore el nombre de P.
websteri en México, que independientemente de su
identidad, el gusano es un problema que afecta la
ostricultura.
El ostión de mangle C. rhizophorae , una especie
ampliamente distribuida en los ecosistemas del
Mar Caribe, vive en aguas someras hasta los 3
m de profundidad, está asociado principalmente
a sustratos duros, especialmente a las raíces del
mangle rojo donde forma colonias densas (Abbott,
1974). En las regiones pesqueras de Tamaulipas,
Veracruz, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y
Yucatán, la producción del ostión está basada en dos
especies, C. virginica y C. rhizophorae, y es una de
las pesquerías más importantes en la zona del Golfo
de México. En términos generales, los estados que
aportan mayor cantidad de ostión a la producción
nacional son Veracruz y Tabasco (Global Biotech
Consulting Group 13-001).

Biología y Sociedad, febrero 2018

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Nodipecten subnodosus: almeja mano de
león
La almeja pectínida mano de león , Nodipecten
subnodosus, es una de las especies de mayor interés
económico en el Pacífico mexicano. En mayo del
2011, los pescadores de la Laguna Ojo de Liebre (Baja
California Sur), reportaron la mortandad masiva de la
mano de león. El tamaño de la población disminuyó
considerablemente y el estado de salud de las almejas
supervivientes también fue afectado. Al desconocer los
factores que ocasionaron este fenómeno, se declaró la
veda permanente (González-Ortiz, 2016).
Los causantes del fenómeno fueron dos invertebrados
perforadores: una esponja y un poliqueto espiónido
(Po/ydora sp.). Como ya se mencionó, el barrenador
alcanza la cavidad del manto y esto estimula la
secreción de conquilina para mantenerlo aislado,
creando una ampolla (González-Ortiz, 2016). Como en
otros casos, el gasto energético durante la secreción
de conquiolina retarda el crecimiento, aumenta la
mortalidad (Almeida et al. 1996) y reduce la capacidad
para acumular reservas nutricionales, debilitando la
condición fisiológica de la almeja y haciéndolo vulnerable
a las enfermedades (Wargo y Ford, 1993).
En un trabajo reciente, se cuantificó el daño ocasionado
por Polydora y las variaciones del crecimiento de la
mano de león durante tres años. Se reportó una tasa de
infestación del 40% en almejas pequeñas (4.5-8.0 cm),
y hasta 13 ampollas (2 en promedio). Estos organismos
pequeños presentan malformaciones en las valvas. Se
piensa que la infestación ocurre en esta etapa porque es
cuando la mano de león inicia su actividad reproductiva y
de desove, en la que reduce su condición nutricional y en
la que está más expuesta a la presencia de organismos
perforadores (González-Ortiz et al. 2017).
No se ha definido la especie del perforador. De acuerdo
con González-Ortiz (com. pers.), la especie semeja otras
descritas para Taiwán, por lo que podría tener esta un
origen asiático. Muchas especies de Polydora han sido
reportadas como invasoras en varias partes del mundo
(Blake y Kudenov, 1978; Radashevsky y Hsieh, 2000;
Radashevsky, 2005). Su potencial de dispersión se
atribuye a su traslado como larva en el agua de lastre
de las embarcaciones, como adulto incrustado en los
cascos de los barcos (Radashevsky y Selifonova, 2013)

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�e incluso, los gusanos pudieron ser trasladados con
los bloques de ostiones o los adultos llevados como
reproductores o sementales. Esta consideración es
importante porque los Polydora incuban sus embriones
dentro del tubo en cápsulas separadas. Teniendo esto
en cuenta, González-Ortiz (com. pers.) sugiere que las
embarcaciones de gran calado que arriban a la isla
de Cedros para recibir y transportar la sal extraída
y procesada en la salinera más grande del mundo
localizada en Guerrero Negro (Exportadora de Sal,
SA. de CV.), hacia el mercado internacional, pudieron
transportar desapercibidamente a la Polydora, lo cual
es una hipótesis de invasión viable.
El primer reporte de la afectación ocurrió en el 2011
y la detección de los agentes causantes del problema
es un gran avance en la materia. No obstante, por
un lado, es necesario generar información básica de
la especie plaga (reproducción y ecología) que sirva
para proponer planes de manejo y control. Asimismo,
se debe evaluar si el poliqueto perforador ha logrado
infestar otros moluscos de la zona, sean o no de
interés comercial. Por otro lado, se debe alertar a
los acuicultores a través de los comités estatales de
sanidad acuícola, sobre la presencia y la detección
temprana de esta plaga en otros bancos de moluscos
de interés comercial de la costa occidental de la
península de Baja California.

Haliotis rufescens: abulón rojo
A mediados de la década de los ochentas la industria
de la acuicultura en California (Estados Unidos)
comenzó la importación de abulón de Sudáfrica
(Haliotis midae) para su cultivo. A inicios de los años
1990 se detectó una plaga que ocasionaba una
deformación de los poros respiratorios, producía
conchas quebradizas y ralentizaba el crecimiento del
abulón rojo H. rufescens o inclusive, su muerte antes
de alcanzar la talla comercial (Culver et a/. 1997). El
causante fue un poliqueto sabélido diminuto (1.5 mm
de largo y 0.20 mm de ancho), esbelto y con la mitad
posterior expandida en forma de bolsa, cuyo género
y especie eran desconocidos para la ciencia.
Posteriormente, la especie fue descrita como
Terebrasobe//a heterouncinata (Fitzhugh y Rouse, 1999)
y se corroboró que fue introducida inadvertidamente a
California con la importación del abulón sudafricano

52

(Kuris y Culver, 1999). En ese tiempo las granjas
de abulón de California dependían de un número
reducido de productores de larva, lo que ocasionó que
la especie alcanzara rápidamente todas las granjas de
California para 1995 (Moore et al. 2007). Dentro de
las granjas cohabitan otras especies de gasterópodos
mismas que el sabélido también logró infestar: Tegu/a
spp, y Lottia spp (Culver y Kuris, 2000). Fuera de las
granjas, T heterouncinata viajó como larva en el agua
de descarga de las granjas y logró establecerse en la
zona intermareal, donde la infestación se limitó al área
inmediata de descarga (&lt;100 m de línea de costa),
pero como la infestación fue detectada en una etapa
temprana, la erradicación comenzó a las pocas semanas
de su detección (Culvery Kuris, 2000). Fuera de la zona
de granjas, la especie se ha detectado en acuarios
públicos e instalaciones educativas que adquirieron
animales infestados (Moore et al. 2007).
Debemos mencionar que hubo otras invasiones
inesperadas fuera del territorio estadounidense.
Por ejemplo, se remitió abulón rojo de California (H.
rufescens), infestado con el sabélido perforador a
granjas de Ensenada, Baja California, México, y Puerto
Montt, Chile (Culver et a/. 1997; Kuris y Culver, 1999).
En Chile la plaga se registró en 2006 (Moreno et al.
2006) y aunque en México no existen registros oficiales
de la presencia de T heterouncinata, no se descarta la
posibilidad de que la plaga se haya extendido, pues de
acuerdo con la Carta Nacional Pesquera (DOF, 2006),
las granjas de abulón rojo y azul (H. fu/gens) en México
son intensivas y están limitadas a la costa occidental
de la península de Baja California. Por ello, es necesario
estudiar moluscos en esas áreas para determinar si
persiste el sabélidoy si pudo colonizar otros moluscos.
Las tres especies de poliquetos antes mencionadas
(Polydora websteri, Polydora sp., y T heretouncinata),
además de ser perforadoras, son también especies
exóticas en México. Esto no es de extrañarse, puesto
que la acuicultura es una de las principales vías de
introducción de especies exóticas en el mundo. En
México, se cuenta con un análisis de riesgo para el
sabélido tubícola T heretouncinata así como su ficha
técnica (Tovar-Hernández y Yáñez-Rivera, 2012a).
A continuación, hablaremos sobre otras especies
exóticas introducidas o con un alto potencial de
introducción en México que, si bien no son perforadoras

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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de moluscos de interés comercial, ocasionan impactos
en las especies nativas, en el medio ambiente, en las
embarcaciones y en la infraestructura portuaria.

E XÓTICOS INVASORES

Formadores de conglomerados arrecifales:
Ficopomatus (Figura 2).
Ficopomatus es un género de poliquetos serpúlidos
de gran relevancia como especies exóticas invasoras
en estuarios de varias partes del mundo. Forman
conglomerados de varios cientos o miles de t ubos
calcáreos, por lo que parecen arrecifes en las lagunas
costeras (Figura 2C). Algunos otros se cementan en
los cascos y en las t uberías de las embarcaciones,
ocasionando obstrucciones y un aume nto
considerable en el peso de las mismas (Tebble,
1953; Pernet et al. 2016). Otros forman grandes
conglomerados en la base de los pilotes de muelles,
de pilotes de granjas camaronícolas (Figura 2A-B)
y también en raíces de mangle (Tovar-Hernández
y Yañez-Rivera, 2012b). Inclusive, en el 2008, en
la boca del Río Murray, Australia, una especie de
Ficopomatus cubrió completamente los caparazones
de dos especies de tortugas de agua dulce, con lo
que el peso de las tortugas se incrementó tanto que
limitó su movimiento y desplazamiento (Figura 2C,
recuadro derecho) (Bower et al. 2012).
Ficopomatus enigmaticus, es la especie mejor
conocida y estudiada del género en términos de
biología y ecología. Fue descrita para Francia, pero
algunos autores han sugerido Australia como su
centro de origen (Zibrowius y Thorp, 1989) sin que
se haya podido demostrar aún (Styan et al. 2017).
En América, F. enigmaticus ha sido reportada como
invasora en ambas costas de Estados Unidos (Texas
y California), y también en Uruguay y Argentina (ten
Hove y Weerdenburg, 1978; Muniz et al. 2005;
Orensanz et al. 2002; Schwindt et al. 2001; Pernet
et al. 2016). Quizá los impactos más notorios son
los ocasionados en la laguna costera Mar Chiquita
(Argentina), donde F. enigmaticus forma enormes
conglomerados que se constituyen en arrecifes de
hasta 7 m de diámetro y 0.5 m de altura. La laguna
esta colonizada en un 85% por estas agrupaciones
que dificultan la navegación y tienen grandes

Biología y Sociedad, febrero 2018

�implicaciones ecológicas, ya que altera la estructura
física de los hábitats bénticos (Schwindt et al. 2001,
2004a) y tiene diversos efectos directos e indirectos
en las comunidades pláncticas (Bruschetti et al.
2008) y bénticas nativas (Schwindt et al. 2001).
Ficopomatus enigmaticus aún no ha sido registrada
en México, pero se ha encontrado en la bahía de
San Francisco y en algunas marinas de San Diego,
California (Bastida-Zavala, 2008), por lo que no
se debe descartar su introducción en las lagunas
costeras de Baja California. Ese serpúlido figura
en la lista de las "100 especies más invasoras en el
Mediterráneo" (Streftaris y Zenetos, 2006).
Otra especie de Ficopomatus de relevancia para el
territorio nacional es F. miamiensis, una especie caribeña
registrada en el estero de Urías, Mazatlán, Sinaloa, donde
está estrechamente relacionada con el cultivo de camarón
(Figura 2A-C). La especie fue introducida hace 30 años
cuando fueron importadas larvas de camarón desde
Florida (Salgado-Barragán et al. 2004; Tovar-Hemández
et al. 2009b); también se le ha encontrado en La Paz, Baja
California Sur, asociado a la camaronicultura (Figura 3A)
(Tovar-Hemández et al. 2014a).
En las granjas camaronícolas de Mazatlán, el impacto
de F. miamiensis fue considerado positivo en los
estanques de cultivo, debido a que las poblaciones
de estos serpúlidos (más de 230000 ind./m2) filtran
el agua y controlan las partículas en suspensión; sin
embargo, el impacto de las colonias incrustadas en
las raíces de los mangles de la periferia de la granja
es negativa, ya que el serpúlido compite con otros
invertebrados incrustantes nativos, en especial otros
filtradores como cirrípedos, mejillones y ostiones
(Tovar-Hernández et al. 2009, 2014a). Se cuenta
con una ficha técnica y el análisis de riesgo de la
especie para México (Tovar-Hernández y YáñezRivera, 2012b).
Una tercera especie es F. uschakovi, descrita para Sri
Lanka, en el océano Índico. En América se ha reportado
en Venezuela (Liñero-Arana y Díaz-Díaz, 2012), en el
noreste de Brasil (de Assis et al. 2008) y en México
asociada a raíces de mangle y moluscos en la Reserva
de la Biosfera La Encrucijada, Chiapas (Bastida-Zavala
y García-Madrigal, 2012), y en una laguna costera de
Veracruz (Laguna del Ostión en Barrillas, cerca de

54

Coatzacoalcos, Figura 3A-C) (Tovar-Hernández et al.
en prep). Tanto en La Encrucijada como en Laguna del
Ostión, se desconocen los impactos ambientales, por lo
que es necesario el monitoreo de la especie introducida
en ambos sitios, evaluar la dinámica poblacional y
estudiar sus efectos en las comunidades nat ivas.

NAVEGANTES EXITOSOS
Entre los gusanos poliquetos, hay dos géneros cuyas
especies se consideran navegantes exitosos, ya que
son organismos cuyos juveniles y adultos se incrustan
en los cascos y cabos de las embarcaciones, y sus
larvas viajan en el agua de lastre de las mismas (Figura
4A-F). Así, han sobrevivido a viajes de larga duración,
han colonizado y establecido poblaciones viables en
varios puertos del mundo, donde se han convertido en
plagas. Esos géneros son el sabélido Branchiomma
y el serpúlido Hydroides, ambos tubícolas de los que
a continuación hablaremos.

Branchiomma (Figura 4F)
Branchiomma cuenta con varias especies invasoras
alrededor del mundo (Capa et al. 2013; Keppel et al.
2015). Entre ellas, resalta B. bairdi (Figura 4F), un
gusano originario del Caribe que se ha considerado
introducida en las islas Canarias, el mar Balear,
Madeira , Túnez, Australia, el Pacífico mexicano,
Panamá y recientemente en California y Hawaii
(Keppel et al. 2018).
En el Golfo de California, la especie es pequeña
(hasta 4 cm) y muy abundante. Alcanza densidades
hasta de 18000 ind./m 2 en sitios perturbados
(marinas, puertos y granjas camaronícolas y
ostrícolas), en sustratos artificiales (boyas, cascos
de embarcaciones, cabos, muelles flotantes, y
pilotes de concreto, fibra de vidrio y madera), como
epibiontes de Crassostrea gigas y C. s ikamea, y
también en sustratos naturales (roca y madera) de
una área natural protegida de La Paz, Baja California
Sur (Tovar-Hernández et al. 2012; 2014a).
Branchiomma bairdi es capaz de expandirse
rápidamente porque es hermafrodita simultánea, y se
reproduce sexual y asexualmente (Tovar-Hernández
et al. 2009a, b). Los individuos reproductores son
abundantes durante todo el año, presenta cuidado

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Figura 3. Ejemplos de gusanos tubícolas del género
Ficopomotus y sus afectaciones. A) Granja camaronícola
en Baja California Sur, en el recuadro se muestra una
conglomeración de tubos de F. miamiensis, la cual queda
descubierta una vez que se vacían los estanques de cultivo.
B) Ostión Crassostrea virginica cubierto por tubos de
Ficopomatus uschakovi en la Laguna del Ostión, Barrillas,
Veracruz. C) Tubo calcáreo del gusano exótico, en el
recuadro se muestra el cuerpo del gusano sin su tubo.
Fotografías A·C: Humberto Bahena Basave.

de larvas y es tolerante a un amplio intervalo de
temperatura y salinidad, e incluso, tolera largos
periodos de desecación (Tovar-Hernández et a/.
2011; Tovar-Hernández y Yáñez·Rivera, 2012c).
Es un gusano que puede desplazar a la comunidad
incrustante esclerobionte (organismos que se
adhieren a sustratos duros de origen antropogénico)
nativa ya que su densidad supera en más de cinco
órdenes de magnitud la densidad acumulada de nueve
especies de sabélidos y serpúlidos nativas en un
estero de Mazatlán. No se ha cuant ificado el impacto
económico particular de B. bairdi en las localidades
mexicanas donde se ha reportado; sin embargo, junto
con otros organismos incrustantes o esclerobiontes
(balanos, poliquetos serpúlidos y moluscos, entre
otro s), favorece l a corrosión de los sustratos
metálicos, ocasionando pérdidas económicas
a la industria portuaria y a la industria naviera,
quienes invierten capital para mantener limpias las
estructuras y usar pinturas anti-incrustantes.
Biología y Sociedad, febrero 2018

Figura 4. Actividad portuaria y biota navegant e. Al
Embarcación vertiendo agua de lastre en el puerto
de Topolobampo. 8) Crucero t urístico en el puerto de
Mazatlán. C) Mantenimiento de un buque petrolero en un
astillero de Mazatlán. D) Cabo de un yate en el puerto de
Veracruz cubierto por organismos marinos incrustantes.
E) Gusano serpúlido Hydroides sp. recolectado en las
paredes de un barco en el puerto de La Paz, BCS, F)
Gusano sabélido exótico invasor Branchiomma bairdi
recolectado en una boya de señalización marítima en el
puerto de Topolobampo, Sinaloa. Fotografías: A, E·F:
Humberto Bahena Basave; 8-D: María Ana Tovar.

Además, en e l Golfo de Ca lifornia, este gusano
tubícola invasor es parte de un ensamble de especies
invasoras que incluye ascidias (Botryllus schlosserii,
Botryl/oides nigrum, Botryl/oides violaceus y Polyc/inum
conste/latum), briozoos (Bugu/a nerítina) y copépodos
(Hap/ostomides hawaiiensis). Las primeras tres ascidias
y el briozoo son epizoicos adheridos a los tubos de B.
bairdi. El copépodo es endoparásito de la papa de mar
(P. conste/latum), sobre la que B. bairdi adhiere sus
tubos (Tovar-Hemández et a/. 2010; Tovar-Hemández y
Yáñez·Rivera, 2012c). Todas ellas se han encontrado en
los grandes puertos del mundo, por lo que la navegación
parece ser la principal vía de introducción y dispersión
de estas especies esclerobiontes.

Hydroides (Figura 4E)
Hydro ide s también tiene varios representantes

invasores en puertos de t odo el mundo (Link
et al. 2009; Otani y Yamanishi, 2010). Sus
tubos también f orman densas agregaciones en
55

�estructuras sumergidas como tuberías, pilotes,
embarcaciones, boyas, cabos, cajas de siembra,
etc., por lo que causan afectaciones en la
acuicultura, en la navegación y en las plantas de
generación de energía (Sun et a/. 2015). La especie
más estudiada es H. e/egans, una especie de origen
australiano (Sun et a/. 2015), o criptogénica (de
origen desconocido) para otros autores (BastidaZava la et al. 2017). Es uno de los organismos
incrustantes más problemáticos en las aguas
tropicales y templadas del mundo (ten Hove y
Weerdenburg, 197 4).
Compite por espacio, alimento y otros recursos con
otras especies de esclerobiontes; además, es capaz
de colonizar una superficie de forma rápida y con
alta densidad. En Japón, causó pérdidas millonarias
en la pesquería de ostión japonés, provocando la
mortalidad de hasta el 60º/b (Arakawa, 1971; Hirata y
Akashige, 2004), así como daños a las embarcaciones
y a las estructuras portuarias y marítimas y también
está en la lista de las "100 especies más invasoras en
el Mediterráneo" (Streftaris y Zenetos, 2006).

bairdi, Ficopomatus enigmaticus, F. miamiensis,
F. uschakovi, Hydroides elegans y Terebrasabe//a
heterouncinata, así como siete más (Salvatoria
c/avata, Branchiomma curtum, Hydroides bispinosus,
H. diramphus, Prionospio malgreni, Pseudopolydora
kempi y P paucibranchiata). Dado que el acuerdo
entró en vigor al día siguiente de su publicación
(8 de diciembre de 2016), las 13 especies ya son
prohibidas en el país.
La lista es un instrumento legal y requiere
modificaciones ya que incluye especies que no son
exóticas invasoras o que se trata de registros erróneos
para el país; excluye especies que sí son exóticas
invasoras y que ameritan reglamentación; e incluye una
especie que es exótica en el Pacífico mexicano, más
no en Veracruz, pues su rango de distribución natural
corresponde al Golfo de México.

ESPECIES EXÓTICAS INVASORAS

El trabajo de Okolodkov et al. (2007) constituye el
primer esfuerzo en el país por compilar la información
de las especies acuáticas exóticas en México y su
relevancia es indiscutible. Sin embargo, algunas de
las especies contenidas en esas listas no cumplen
con la definición de especie exótica y los criterios que
utilizaron los autores para incluir dichas especies no
fueron indicados, y la bibliografía que originalmente
reporta tales especies en el país no fue incluida.
Posteriormente, Bastida-Zavala et al. (2014) en su
compilación incluyen otras especies adicionales
a Okolodkov et al. (2007). Quizá las especies
listadas en el DOF (2016) fueron tomadas de esas
dos compilaciones, pues por lo menos la última es
un capítulo de un libro editado por la CONABIO,
organismo en el que recae todo lo relacionado con el
área de especies exóticas en el país. Tovar-Hernández
y Yáñez-Rivera (2012d) enfatizaron la necesidad
de actualizar la información de referencia sobre
las especies exóticas en México y propusieron un
esquema para hacerlo en cada grupo de invertebrados
acuáticos.

México cuenta con una Estrategia Nacional sobre
Especies Invasoras (Comité Asesor Nacional sobre
Especies Invasoras, 2010) y recientemente fue
publicada en el Diario Oficial de la Federación una
lista de especies exóticas invasoras en el país (DOF,
2016). En dicha lista se incluyeron seis de las
especies comentadas en esta nota: Branchiomma

Con base en ello, se cuenta con una revisión de los
registros y una lista depurada de las especies exóticas
presentes por lo menos para el Pacífico mexicano
(Villalobos-Guerrero et a/. 2012). Aunque ese no es
un trabajo concluyente, es una buena base de la cual
partir, pues conforme se va generando información de
cada especie, la lista se va actualizando.

La especie se ha establecido exitosamente en
Estados Unidos, mar Mediterráneo, mar del Norte,
Golfo Pérsico, entre otros sitios (Bastida-Zavala,
2008). Es una especie hermafrodita protándrica,
tiene fecundación externa y del huevo surge una larva
nadadora (Kupriyanova et a/. 2001). El número de
individuos detectados en La Paz, Baja California Sur
(&gt;1000 ind.) (Bastida-Zavala, 2008), y las densidades
de 55-110 ind/m2 en localidades de Sinaloa, 16 ind/
m2 en Sonora, y 16-152 ind/m2 en Baja California Sur,
sugieren que existen varias poblaciones establecidas
autosuficientes en el golfo de California (TovarHernández et al. 2014a).

MARCO LEGAL EN MÉXICO SOBRE

56

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Especies que deben ser excluidas: Sa/vatoria
c/avata, Branchiomma curtum, Hydroides bispinosus
y Prionospio ma/greni. De acuerdo con San Martín
(2005), existen diferencias en estructuras de la
faringe y setas entre ejemplares referidos como S.
c/avata, por lo que esta última es un complejo de
especies morfológicamente diferenciables. San
Martín (2005) sugirió, además, que los registros de
la especie en México representarían nuevas especies
para la ciencia. Con respecto a B. curtum, Keppel et
a/. (2015) sugieren que los registros de la especie en
el Caribe mexicano pueden ser erróneos puesto que
tanto los sintipos de B. curtum como los ejemplares
reportados en México corresponden a juveni les
producidos asexualmente por fisión, y los caracteres
diagnósticos de los adultos no son diferenciables en
estado juvenil. Hydroides bispinosus fue descrita para
Bermuda y se ha reportado en Campeche y Quintana
Roo (Bastida-Zavala y ten Hove, 2002), donde no
debe considerarse exótica, por lo que también debe
excluirse de la lista . Prionospio malgreni, especie
descrita con material del Golfo de Nápoles, f ue
reportada para el Pacífico mexicano por Fauchald
(1972) pero de acuerdo con Maciolek (1985). esos
ejemplares corresponden a otra especie (P anuncata),
por lo que también debe excluirse de la lista.
Especie que debe ser incluida: Polydora cf websteri
e Hydroides sanctaecrucis. Ambas especies se
encuentran establecidas en México (VillalobosGuerrero et a/. 2012) y como se mencionó antes,
la primera es una especie perforadora de moluscos
de interés comercial y la segunda es miembro de
un género con varios representantes invasores, por
lo que amerita la inserción de ambas en la lista . La
inclusión de H. sanctaecrucis requiere, además, una
nota que clarifique que es introducida en el Pacífico
mexicano, más no en el lado Atlántico. La inserción de
Polydora websteri como Polydora cf websteri obedece
a un principio de precaución, porque es necesario
un estudio taxonómico que ratifique su identidad,
de preferencia que contemple la comparación
morfológica y molecular con el material t ipo o topotipo
(de Connecticut, Estados Unidos).
Aclaración: La lista debe enfatizar que F miamiensis
es exótica invasora solo en el Pacífico mexicano, ya
que sus registros en Veracruz caen dentro del rango
de distribución natural de la especie.

Biología y Sociedad, febrero 2018

En teoría, las especies incluidas en la lista del DOF
deben contar con un análisis de riesgo que respalde
su inserción. No obstante, solo 10 de las 13 especies
de gusanos poliquetos de la lista cuentan con análisis
de riesgo a través del Método de Evaluación Rápida de
lnvasividad (MERI) para especies exóticas en México
propuesto por la CONABIO (Barrios Caballero et a/.
2014). Dichos análisis se pueden consultar en la página
del gobierno federal (https://www.gob.mx), pero ninguno
de ellos indica la autoría y la información contenida en
gran medida procede de fichas de especies en otros
países y portales relacionados a especies invasoras:
NIMPIS (National lntroduced Marine Pest lnformation
System), GISD (Global lnvasive Species Database), CABI
(Centre for Agriculture and Biosciences lnternat ional),
entre otras.
Por lo anterior, se sugiere que los análisis de riesgo
sean elaborados por especialistas en el grupo, pues
los valores de invasividad podrían variar dependiendo
de la calidad de la información, de su análisis e
interpretación y de su valor asignado. Por ejemplo,
en contribuciones previas, Tovar-Hernández y YáñezRivera (2012a, b, c) proporcionaron fichas técnicas
completas y análisis de riesgo para B. bairdi, F.
miamiensis y T heterouncinata, los cuales fueron
divulgados en una publicación formal, revisada por
pares.
En ellas se hizo una búsqueda exhaustiva de
información acerca de la especie, dando prioridad
a artículos científicos y postergando información
de blogs o páginas webs, además de la inserción de
información inédita sobre la biología y ecología de las
especies.

PARADOJA
La paradoja no es nueva. En su territo rio
continental, insular, costero y marino, México cuenta
prácticamente con todos los ecosistemas viables
para albergar gusanos poliquetos. Tovar-Hernández
et al. (2014b) indican que en México hay unas 1500
especies formalmente registradas, repartidas en 63
familias y 460 géneros, pero dichos autores estiman
que el total de especies en el país, incluyendo todos
sus litorales y zonas de aguas profundas, sería entre
3000 y 3400 especies. Entonces, no se podrían
estudiar los impactos de las especies exóticas

57

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�invasoras en el medio ambiente si se desconoce la
composición de la biota nativa.
En ese sentido, la taxonomía como disciplina
fundamental en la biología es indispensable para
la determinación de especies nativas, indicadoras
o exóticas y para actividades de monitoreo. Sin
embargo, ya otros colegas han alertado sobre la
problemática en Latinoamérica y en particular para
México sobre la crisis de la taxonomía como ciencia
(Salazar-Vallejo et al. 2007, 2008).
La ruta crítica propuesta por Salazar-Vallejo et
al. (2008) para hacer frente a esta problemática
contempla entre otros aspectos, el incrementar el
financiamiento gubernamental disponible y darle
prioridad al tema; y la creación de nuevas plazas
para los especialistas. Estas plazas deben incluir,
de manera integral, la sistemática (morfológica y
molecular), la biología y la ecología de las especies
exóticas invasoras, y con ello determinar los impactos
de estas en el ambiente y en la economía, e inclusive
su comportamiento frente al cambio climático.

COI, con el fin de conocer la composición de la biota
residente y facilitar la detección de especies exóticas
introducidas. Para implementar dicho programa, los
autores de esta nota y ocho especialistas más de El
Colegio de la Frontera Sur (Chetumal y Campeche).
del Centro de Investigación Científica y de Educación
Superior de Ensenada, del Instituto Tecnológico de
Bahía de Banderas, la Universidad de Quintana Roo
y la Universidad del Mar, sometieron la iniciativa a
dos convocatorias del CONACYT sin que a la fecha
haya sido beneficiada a pesar de su pertinencia, de
su solidez científica, técnica y presupuestaria, y de
su carácter multidisciplinario.
La Estrategia Nacional sobre Especies Invasoras
debería ir acompañada de un presupuesto federal
anual, que sea destinado a atender sus objetivos
estratégicos. De otro modo, la estrategia deviene
obsoleta, pues sus metas, acciones prioritarias y
resultados esperados no se podrán alcanzar en la
fecha propuesta, que fue planeada para el 2020.

AGRADECIMIENTOS
Por su parte, el gremio poliquetológico en México unió
interés y esfuerzo para plantear una iniciativa a nivel
nacional. El "Programa Nacional de Biota Portuaria"
de Salazar-Vallejo et al. (2014), considera como
eje principal el generar información taxonómica y
ecológica, y obtener la secuencia del gen mitocondrial

58

Agradecemos a Humberto Bahena Basave (ECO SUR)
y Sergio Rendón Rodríguez (ICML) por tomar las
fotografías que acompañan este trabajo. Sergio l.
Sal azar-Vallejo (ECO SUR) nos hizo recomendaciones
valiosas para mejorar la nota.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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64

Facultad de Ciencias Biologícas UANL

�EL RETO
I

TAXONOMICO DE LA
BIODIVERSIDAD EN
MEXICO
I

Salazar-Vallejo, Sr , N.E. González, J. Barrientos-Villalobos, RA.
Carbajal-Márquez y J.J. Schmitter-Sot o

El Colegio de la Frontera Sur, Chetumal, Q. Roo, México
• ssalazar@ecosur.mx, savs5512l 6@hotmail.com

65

�Palabras clave: insuficiencia taxonómica,
número de especies, plan nacional,
entrenamiento, plazas para taxónomos.

RESUMEN

La crisis de fa taxonomía es un mero
síntoma de un sistema científico que
da mós valor a fo inmediato, mediótico
y aplicado que al conocimiento per se,
castrando fos valores innatos de que ha
hecho gafa nuestra actividad durante
siglos.
Juan José lbáñez, Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, España

66

Las estimaciones más recientes sobre el número de
especies planetarias son realmente abrumadoras
porque puede haber 1-6 mil millones de especies
incluyendo bacterias y organismos más complejos
(plantas y animales), y porque nuestra tradición
taxonómica que ronda tres siglos, apenas ha provisto
nombres para dos millones de especies. El re to
parece insuperable. Por los costos de entrenamiento
y por el número de estudiantes, países como Brasil
y México t ienen una ventaja sobre naciones más
indust riali zadas y han alcanzado resultados muy
importantes, por lo que tenemos un compromiso
con el planeta. Proponemos que, desde el marco
re ferencial de su vasta biodiversidad, y de la
mano del talento y pasión de sus investigadores y
estudiantes, se consolide nuestra tradición en un plan
nacional para el conocimiento de la biodiversidad.
La propuesta debe ser colectiva, respaldada por
sociedades científicas, universidades y centros de
investigación, y han de combinarse entrenamientos
formales con la disponibilidad de plazas, de manera
que se incremente el número de taxónomos
profesionales. Harán falta definir grupos prioritarios
por el nivel de ignorancia, por el número de especies
estimadas, por su relevancia ecológica o económica,
y con atención a la tradición formalizada en nuestras
instituciones. Una vez definidas las necesidades,
se requeri rán gestiones correspondientes con
los tomadores de decisiones, sean curadores o
responsables de grupos de investigación, directores
de escuelas, rectores, directores de centros, o
mesas directivas de sociedades científicas. El reto
es muy grande y la propuesta debe ser acorde a
las necesidades definidas, a pesar del panorama
negativo del financiamiento para la educación
superior e investigación científica.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�BIODIVERSIDAD
La variedad de especies, su estructura genética, y
las interacciones entre ellas en un sitio concreto o
a nivel de paisaje para formar sistemas ecológicos
conforman la biodiversidad (Noss, 1990; SalazarVallejo y González, 1993). El desarrollo de las
poblaciones humanas, a partir de la agricultura
y el establecimiento de los centros urbanos, ha
ocasionado impactos sobre la natura lidad del
paisaje. Dichos efectos han sido intensificados con
la industrialización y las actividades extractivas
necesarias para satisfacer las necesidades de casi
8 mil millones de personas. Además, de la mano del
sistema de producción basado en una economía lineal
(extracción de recursos-producir-usar y desechar) en
contraposición con una economía circular (extracción
o reúso de recursos-producir-usar-reciclar) (Hass et
al., 2015), han tenido un efecto devastador sobre las
especies y sobre el paisaje. La situación es tan crítica
que confrontamos la sexta extinción masiva (Barnosky
et al., 2011); a diferencia de las precedentes, esta
ha sido generada por nuestras acciones. La magnitud
e intensidad de la defaunación marina y continental
ocurre con gran rapidez y nosotros somos la causa
(Dirzo et al., 2014; McCauley et al., 2015). Tan es
así que Steffen et al. (2016) propusieron una nueva
época posterior al Holoceno y la han denominado el
Antropoceno.
La situación no es promisoria porque la capacidad de
carga del planeta parece haber sido rebasada desde
finales de los años 70 (Wackernagel et a/., 2002).
Además, en la lista roja de la Unión Internacional para
la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas
en inglés), más de 16,000 especies están bajo alguna
categoría de riesgo, pero tras haber evaluado un 5%
de la biodiversidad planetaria. Recientes estimaciones
basadas en las listas de la IUCN calculan una tasa de
extinción 6500 veces mayor que la tasa de extinción
natural y que las poblaciones del 32% de las especies
de vertebrados están disminuyendo (Ceballos et al.,
2017). Además, Hambler y Speight (1996) calcularon
que se extingue una especie de invertebrado no marino
cada año en el Reino Unido y 20 años después, la
situación es mucho más dramática (McCauley et al.,
2015), especialmente en los organismos de mayor
tamaño (Payne et al., 2016).

Biología y Sociedad, febrero 2018

El término biodiversidad se popularizó a fines de los
1980 por el libro editado por Edward Wilson (Wilson,
1988). México respondió con rapidez al establecer
una Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso
de la Biodiversidad (CONABIO) en 1992, unos meses
antes de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro. Los
objetivos esenciales de CONABIO se centraban en la
generación de bases de datos y otras compilaciones
que brindasen un panorama nacional de la biodiversidad.
Empero, en su primera etapa, cuando eran una decena
de personas en una casona de Coyoacán, encabezados
por Jorge Llorente y con el respaldo de varios colegas
brasileños, organizaron talleres y diplomados itinerantes
sobre taxonomía y sistemática en varias instituciones
del país, además de editar una serie de libros sobre
estos y otros temas de biología comparada (Papavero
y Llorente, 1993-1996).
Luego de algunos cambios del personal , ese
énfasis de CONABIO en promover el conocimiento
taxonómico se dejó de lado, en aras de incrementar
las bases de datos, en lo que han sido particularmente
exitosos. No obstante, el desdén parecía obedecer
a la percepción de que la biota nacional estaba
razonablemente bien conoc ida -qu izá desde la
perspectiva de aves, mamíferos y plantas superiores-,
por lo que era prioritario compilar la información. No
generar nueva, ni intensificar el entrenamiento de
nuevos taxónomos. Fue un grave error. En las páginas
siguientes explicaremos la razón de esta afirmación,
pero podemos adelantar que una estimación reciente
indica que conocemos un tercio del total de especies
del país (Martínez-Meyer et al., 2014).

PANORAMA
México es uno de los países considerados
mega diversos por su alta riqueza en especies y
endemismos. En un 1.3% de la superficie planetaria,
contamos con un 10-15% del total de especies
continentales (Luna-Plascencia et al., 2011). Esta
disparidad que puede mover a presunción, en
realidad representa un serio reto para los biólogos.
La importancia que México representa para la
biodiversidad del planeta, por un lado, y por el otro,
para la generación de información básica para
potenciar estudios adicionales y para el futuro de la
nación, demuestra que estamos contra reloj.

67

�Desde esta perspectiva, el reto adquiere dimensiones
titánicas cuando dimensionamos los avances a la
fecha al compararlos con las estimaciones más
recientes sobre el número de especies del planeta.
Si consideramos a los organismos eucariotas (con
núcleo verdadero), la tradición iniciada por Lineo de
nombrar las especies con dos palabras (nomenclatura
binominal) empezó a mediados de 1750 y desde
entonces, se han descrito unos 2 millones de
especies. Las reglas para hacer lo se compilan
en sendos códigos de nomenclatura (botánica y
zoológica) que lamentablemente son poco conocidos
incluso por los taxónomos practicantes.

a ·Aves
2 •REPTILES

Una estimación reciente (Mora et al., 2011), basada
en el hallazgo de que hay una tendencia numérica
entre los componentes de cada categoría taxonómica
(phylum a especie), resultó en casi 9 millones de
especies para el planeta, de las que un poco más de
2 millones serían especies marinas, por lo que nuestro
nivel de ignorancia sería cercano al 90%, repartida en
un 86% de especies terrestres y 91 % de las marinas
aún por describir.
Un cálculo sencillo mostraría que, de mantenerse
las condiciones actuales, harían falta unos 12 siglos
para terminar la tarea . Lamentablemente, nuestra
intensidad de transformación del paisaje ocasionará
la extinción de la mayoría de las especies antes de
siquiera recolectarlas, depositarlas en colecciones
y mucho menos, describirlas. Es apremiante tener
un plan de acción proporcional al tamaño del reto.
Nuestro objetivo es presentar una recomendación
para México; otras propuestas parecidas pero
limitadas a los invertebrados marinos están en otra
parte (Salazar -Vallejo et al., 2007, 2008).

IMPEDIMENTO TAXONÓMICO
El impedimento taxonómico indica que en las
condiciones actuales no podremos llegar a conocer
a todas las especies del planeta. El impedimento
taxonómico es un problema estructural y global
con dos componentes: uno hacia los usuarios y el
otro hacia los practicantes (Ebach et al., 2011). En
el primer caso, se refiere a que no contamos con
información suficiente, actualizada y confiable sobre
la biota de muchísimas regiones del mundo, lo que
limita estudios sobre el uso potencial o sus relaciones
68

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�ecológicas. En el segundo, a la reducción de los
taxónomos profesionales de centros de investigación,
museos o universidades, ligada con el colapso de la
generación de nuevas plazas y del entrenamiento de
los jóvenes en taxonomía, así como la reducción de
los fondos para investigación. Una de las razones
para esto último sería que no hemos tenido objetivos
claros y alcanzables, dado que seguimos con la
incertidumbre sobre cuántas especies hay en el
planeta.
Una propuesta de solución del problema de
información fue la implementación de la técnica de
códigos de barras del DNA (Hebert y Gregory, 2005).
Se basa en la secuenciación de la fracción 1 del gen
que codifica la citocromo-oxidasa mitocondrial, por
lo que también es referida como COI, y tiene una
resolución muy alta en la mayoría de los grupos de
animales en los que se ha explorado, pero no en
plantas. Hebert y Gregory (2005) enfatizaron que el
método aceleraría la toma de decisiones taxonómicas
sobre especies crípticas y permitiría conjugar etapas
de desarrollo o dimorfismo sexual, así como reconocer
posibles sinonimias. Esto ha sido posible al comparar
con las secuencias disponibles y, de hecho, se ha
dado un paso más al realizar análisis de muestras
de agua para detectar evidencias de la presencia de
especies, denominado DNA ambiental, que resulta
muy útil al tratarse de exóticas (Dejean et a/., 2012).
En realidad, la herramienta es poderosa y en tanto
fuente de información, su utilidad es innegable
y se han hecho recomendaciones para que sea
incorporada en la taxonomía (Hubert y Hanner, 2015),
en lo que se ha denominado taxonomía integrativa
(Dayrat, 2005; Will et al., 2005 ; Sukumaran y
Gopalakrishnan 2015). Aunque la dinámica para la
extracción y secuenciación puede hacerse con robots
y en forma realmente masiva, el cuello de botella más
limitante es la descripción de las especies (Pante et
a/., 2015), lo que la convierte en una herramienta
prospectiva y heurística. Entonces, debemos
considerar el segundo componente del impedimento
taxonómico: los taxónomos per se.
Las muchas crisis que enfrentan la taxonomía y
los taxónomos fueron reseñadas en otra parte
(Salazar-Vallejo y González, 2016); podemos
mencionar que la situación es seria al colapsarse
el número de taxónomos, porque en los últimos 15

Biología y Sociedad, febrero 2018

años se perdieron dos tercios de los profesionales
(Coleman, 2015). Incluso en grupos relativamente
bien conocidos, como los peces, se ha observado en
algunas sociedades científicas una disminución de
los agremiados auto-identificados como taxónomos,
con un aumento de los que se dedican a cuestiones
"aplicadas'; como pesquerías y acuicultura (SchmitterSoto, 2002). No obstante , en el presente trabajo
debemos concentrarnos en las recomendaciones para
la situación mexicana y en el cómo las universidades y
tecnológicos podrían ser los principales generadores
del cambio urgente para mejorar la situación. La razón
esencial es la masa crítica con la que cuentan las casi
50 escuelas de biología repartidas en 25 estados
del país, a las que debe agregarse las tres escuelas
de biología marina y otras tantas de oceanología, así
como sus instalaciones, bibliotecas y colecciones.
Ante las altas estimaciones sobre la diversidad
de especies del planeta, Hebert et a/. (2016)
consideraron que, como los astrónomos con las
estrellas, deberíamos abandonar la práctica de
nombrar especies porque hay demasiadas sin
bautizar. No es ni puede ser una estrategia razonable.
La mayor contribución de la taxonomía a la ciencia
y humanidad está por venir y pese a las críticas de
algunos biólogos despistados, estamos en una etapa
que debiera ser la de la expansión de la taxonomía.

RIQUEZA Y TAXÓNOMOS
La combinación entre riqueza biológica y talento
profesional o taxónomos potenciales, nos permite
considerar que podemos superar el reto que nos
corresponde y, como ya han demostrado varios
taxónomos talentosos, realizar estudios planetarios
siempre que se disponga de tiempo, interés y
recursos para hacerlo. No obstante, la relación no es
tan simple por varias razones, entre las que destacan
el desinterés por la taxonomía de parte de muchos
biólogos profesionales, lo que desencadenó en el
abandono de colecciones y tradiciones en varias
escuelas. Esto no fue gratuito, pues en muchos
programas universitarios de la carrera de biología o
similares, los cursos básicos (botánicas y zoologías)
fueron cancelados por otros supuestamente más
modernos. Finalmente, y no menos importante,
los fondos disponibles para plazas o proyectos
de investigación son cada vez más exiguos; como

69

�espetó alguna vez a uno de los autores un evaluador:
'Taxonomy is kind of riding in the back seat of science,
don't you think?' Por supuesto que no.
No intentamos proponer que se abandone todo
en aras de la taxonomía, sino que el respaldo
gubernamental debe mejorarse en todos los niveles
y, en particular, se requiere formalizar un plan nacional
para la investigación taxonómica que incluya cursos,
entrenamientos, nuevas plazas e instalaciones, y
fondos para la investigación.

taxonómica. La actividad de este grupo impacta
especialmente a taxones tradicionalmente llamativos,
como las mariposas, las aves o los peces, y resulta
paradójico que a menudo son los aficionados quienes
realizan expediciones de colecta más largas e intensas,
con valiosas informaciones de campo con potencial
valor taxonómico. Por ejemplo, sobre coloración en
vivo. Sin embargo, también es notoria la aportación
de los taxónomos jubilados sobre phyla muy poco
conocidos; de hecho, el conocimiento sobre éstos se
puede estancar notoriamente a la muerte del último
experto nacional o mundial.

EDUCACIÓN SUPERIOR

RUTA CRÍTICA
Consideramos imprescindible un nivel de educación
superior para emprender investigaciones en
taxonomía porque debe haber entrenamientos
básicos en biología, evolución, botánica y zoología
que motiven el interés de los jóvenes, seguidos de
ejercicios en grupos biológicos concretos. Puede ser
que luego de una licenciatura y un posgrado no se
consiga una plaza como taxónomo, pero es crítica la
calidad de la formación. En países en los que el nivel
salarial permite tal holgura económica que puede uno
dedicarse a la taxonomía como aficionado, un 60%
de las publicaciones taxonómicas son realizadas por
personas que no tienen contratos explícitamente
como tales (Fontaine et al., 2012). No obstante,
debe aclararse la conformación de estos dos grupos
de especialistas, especialmente porque son los
taxónomos profesionales los que pueden involucrarse
en iniciativas colectivas y masivas como la que
estamos presentando.

Grupo profesional Los profesionales son los
taxónomos activos, que tienen una plaza y salario
por sus actividades en esa disciplina, incluso
si su contrato no lo especifica tal cual. Pueden
desempeñarse en museos o centros de educación
superior o investigación científica. La importancia
central de este grupo radica en que a él se deben la
mayor parte de los entrenamientos formales.
Grupo aficionado Los otros taxónomos cuya plaza y
actividades no son estrictamente taxonómicas, como
los muchos profesionales de las ciencias ambientales, o
que se retiraron siendo taxónomos, pero siguen activos,
y aquellos que tienen una actividad económica distinta
y distante, pero que les permite hacer investigación
70

Regiones La regionalización biológica de México
está bien definida a gran escala. La biota continental
está entre las regiones biogeográficas neártica y
neotropical, mientras que para la biota marina nos
hallamos en el Pacífico oriental tropical , con una
reducida intrusión de biota templada por la corriente
de California, y el Gran Caribe. Algunas instituciones
mexicanas han intentado cubrir la mayor parte
de la biota nacional pero la mayoría están más o
menos centradas en algunas regiones adyacentes o
relativamente cercanas. Una primera consideración
sería que cada una de las instituciones interesadas
defina su región de interés, aunque como en otras
grandes iniciativas mexicanas, como el programa
de cátedras de Conacyt, deberían priorizarse las
regiones menos atendidas, así como las instituciones
menos consolidadas.
Tradición Otra consideración relevante es la tradición
institucional. Es decir, deberá explicarse cuál es la
cobertura de grupos de organismos, lo que puede
manifestarse por las colecciones correspondientes,
así como las tesis realizadas en dichos grupos. Puede
adelantarse, empero, que el interés será el de ampliar
la cobertura de grupos biológicos y evitar acumular
las plazas o intereses en los grupos relativamente
mejor conocidos, sin que esta estrategia implique
abandonar éstos últimos; de hecho, es crucial buscar
un relevo adecuado cuando el taxónomo responsable
de una colección importante esté por retirarse.
Expansión Cada institución deberá realizar un
ejercicio de expansión que incluya grupos biológicos
poco atendidos en su tradición, pero con alguna
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�relevancia en términos de nivel de ignorancia, en papel
ecológico, biomasa, por su relevancia agropecuaria,
o para la salud pública. Esto implicará la generación
de nuevas plazas y formación de taxónomos en las
áreas determinadas, así como el espacio para la
generación de nuevas colecciones tanto biológicas
como de germoplasma.

NECESIDADES
Acuerdos Es necesario consensar la elaboración de
un plan de acción nacional que incluya la formación
y especialización de nuevos taxónomos para la
mayor parte de grupos biológicos existentes ,
así como su integración laboral en los centros
de investigac ión e instituciones de educación
superior en todo el país. Esta reflexión y proyección
deberán realizarse desde las escuelas de ciencias
ambientales. Luego, deberán ventilarse en los foros
de toma de decisiones de cada institución, para
generar consensos y alcanzar respaldos formales.
Dichas propuestas deberán incorporarse en los
presupuestos institucionales y negociarse de manera
colectiva en la instancia superior que corresponda, de
preferencia con respaldo en las cámaras legislativas
correspondientes, como se comentará más adelante.
Las sociedades científicas, por su parte, deberán
involucrarse de manera participativa y propositiva en
el planteamiento y toma de decisiones para optimizar
la calidad de las propuestas y afinar las orientaciones
deseadas para sus grupos de interés.
Plazas Para concretar acciones proporcionales al reto
que enfrentamos es prioritario generar nuevas plazas
en los centros de investigación y de educación superior
del país, priorizando las áreas de interés particular de
las instituciones involucradas. El definir cuáles grupos
ameritan mayor atención deberá ser resultado de un
ejercicio colectivo y orientado al futuro. Por ejemplo,
a nivel mundial el número de taxónomos repartidos
entre vertebrados, plantas e invertebrados es 1:1:1,
sin considerar a los paleontólogos. No obstante, debe
evitarse mantener esa proporción porque cálculos
muy someros arrojan que las plantas son 10 veces
más diversas que los vertebrados, mientras que los
invertebrados son muchísimo más diversos que los
vertebrados (May, 2011). Esta nueva proporción podría
modificarse mucho más al considerar a los procariontes
(bacterias y arqueas) (Larsen et a/., 2017). Por ello, el
Biología y Sociedad, febrero 2018

número de plazas a generarse deberá idealmente
equilibrarse de manera proporcional a la diversidad
calculada en cada grupo taxonómico del árbol de la
vida, y los intereses de investigación determinados de
manera consensada.
Otras necesidades. De acuerdo con los grupos
biológicos concretos y con el tipo de investigación
a realizar, deberán considerarse otros aspectos
relevantes tales como cuestiones de espacio y
mobiliario (Simmons y Muñoz-Saba, 2005), de equipo
y de necesidades específicas para actividades en
estudios moleculares (DeSalle et a/., 2002).
Fondos Además de las plazas de los curadores y
personal de mantenimiento, deberán considerarse
recursos para el fortalecimiento y mantenimiento de
las colecciones científicas del país, así como recursos
adicionales para salidas de recolecta, si f uera el
caso, para la realización de tesis en taxonomía,
estancias de invest igación en otras colecciones
nacionales o del extranjero, cursos complementarios
o entrenamientos adicionales. Los montos se deben
calcular y consensar en cada institución en función de
sus prioridades y líneas de investigación subyacentes,
para ser incluidos en el Plan Nacional y se consideren
en los recursos solicitados a la federación.
Una posibilidad complementaria para la entrada de
recursos para colecciones puede ser la instalación de
museos de historia natural para público en general,
donde se puedan exhibir ejemplares (taxidermia), fósiles
o sus réplicas, minerales, sala de proyecciones de
películas documentales, sala de educación ambiental,
espacios interactivos, sala de usos múltiples (muestras
de pintura, fotografía), cafetería y tienda de souvenir
de la institución de que se trate. Los ingresos podrán
ser marginales, pero el beneficio en apoyo público a la
taxonomía será una inversión a largo plazo.
Entrenamiento México cuenta con taxónomos muy
destacados en los diferentes grupos del árbol de
la vida. Por ello, un compromiso imprescindible es
aprovechar la gran experiencia de los taxónomos
activos a t ravés de cursos intensivos u otros
ent renamientos. Sólo en caso de grupos sobre los
cuales no exista un especialista en nuestro país, será
conveniente enviar doctorantes con dicho experto, o
bien invitar a éste para una estancia larga aquí. Del
mismo modo, deberá considerarse la necesidad de

71

�incorporar nuevas herramientas para la investigación
taxonómica, especialmente métodos moleculares,
para realizar esfuerzos integradores.

PROGRAMA NACIONAL
Nuestra vida presente y futura depende de la diversidad
biológica; de ella obtenemos alimentos, medicinas, casa,
vestido y esparcimiento, y de la actividad concertada de
una gran parte de ellos podemos tener agua y aire limpios
(Vellend et al., 2017). El promover el conocimiento de
la biodiversidad debería ser más que suficiente para
motivarnos y tomar acciones concretas en ese sentido,
ante la amenaza de las extinciones contemporáneas.
Consideramos que un programa nacional en taxonomía
debería tener una duración mínima de 25 años y
someterse a revisiones periódicas para mejorarlo.
Si bien arriba hemos argumentado que la base
humana del esfuerzo debe estar en centros de
investigación y universidades, será preciso contar con
el respaldo de secretarías de estado tales como las
de Educación, Hacienda, Semarnat, SeMar, Recursos
Naturales, Pesca y Marina. También, por supuest?,
con las cámaras de senadores y diputados, a traves
de sus comisiones de Ciencia, Recursos naturales y
otras. El programa debe ser federal, pero requerirá
el respaldo también de las cámaras legislativas
estatales y municipales. Debemos insistir que la
gestión también debe ser colectiva.

72

Finalmente, aunque nos oponemos en principio a la
idea de la ciencia como negocio, dado que el acceso
y generación de conocimiento debe ser un derecho
ciudadano garantizado por el Estado y no sujeto a
los vaivenes del mercado, también es cierto que la
iniciativa privada puede y debe coadyuvar en este
esfuerzo. Por ejemplo, un buen acuario o museo
puede ser fuente legítima de ingresos particulares
y, al mismo tiempo apoyar el programa nacional de
biodiversidad al fomentar investigaciones relevantes.
Lo mismo cabe decir de comercios como el
acuarístico, aunque será crucial que su interés usual
por la ganancia fácil debida a la venta de variedades
artificiales, se reoriente hacia la conservación y
conocimiento de nuestras especies nativas.
Nuestro reto es adicionalmente abrumador si
consideramos la poca consideración revelada por los
presupuestos nacionales, federales o estatales, hacia
la educación superior e investigación científica, en los
que raramente son prioritarios y no alcanzan el 1 % del
PI B. Entonces, en lugar de sentirnos abatidos por ese
panorama, debemos mejorar nuestra organización,
la calidad de las solicitudes de financiamiento, y la
gestión de proyectos de este t ipo.

AGRADECIMIENTOS
La lectura cuidadosa por un revisor anónimo y por
Jaime Gómez-Gutiérrez resultó en una notable
mejoría de esta contribución.

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�PALUDISMO, DENGUE, CHIKUNGUNYA y ZIKA
Carlos Roberto Alfaro-Martínez1, Daniel Rafael Saldaña-Torres2, Miguel Guadalupe
Godínez-Ríos3, Julio Cesar Verde-Millán3, Gerardo de J esús Trujillo-Rodríguez2, Martha
Patricia López-Rodríguez 2, Laura Elia Martínez-de-Villarreal'. Adriana Elizabeth FloresSuarez2, Gustavo Ponce-García2, lrám Pablo Rodríguez-Sánchez'. •

1 Universidad

Autónoma de Chiapas, Facultad de Ciencias Químic as. Carretera Puerto Madero Km 1.5 Tapac hula, Chiapas. México.
roberto_martinez_ca07@hotmail.com
2Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas. San Nicolás de Los Garza, Nuevo León, México.
gponcealfa@gmail.com, adrflores@gmail.com, danielixdaniel09@gmail.com, martha.fcb@gmail.com, entogerry36@gmail.com
3Universidad

Autónoma de Sinaloa, Calle J osefa Ortiz de Domínguez S/N Cd Universitaria, 800 40 Culiacán Rosales, Sinaloa, México.
mike_300896@out1ookcom,julio13sol@hotmail.com
ªUniversidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Genética, Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González: Monterrey,
Nuevo León, México. laelmar@yahoo.com, iramrodriguez@gmail.com
·Autor de correspondencia:
lrám Pablo Rodríguez-Sánc hez
Departamento de Genética, Hospital Universitario "Dr. J osé Eleuterio González~
Av. Gonzalitos s/n, Colonia Mitras Centro, M onterrey.
Nuevo León 64460, México.
Tel.: -1-52 81 8329 4 217
E-mail: iramrodriguez@gmail.com

75

�Palabras clave: Vector,
zoonosis, arbovirus

R ESUMEN
Vectors are anirnals that transmit pathogens, including parasites, from one person (or animal) infected
to another one and they cause seriousdiseases in humans. These emerging and re-emerging diseases
representa serious public health problem. WHO collaborates with partners to disseminate knowledge
and raise awareness so that people know how to protect themselves and their communities against
these vectors. To date, diseases such as Dengue, Malaria, Chikungunya, and Zika continue to affect
a large part of the world population, so it is important to have knowledge about the generalities of
these diseases as well as how to identify and avoid them.

INTRODUCCIÓN
Los vectores son animales que transmiten patógenos, entre ellos parásitos, de una persona
(o animal) infectada a otra y ocasionan enfermedades graves en el ser humano. Estas
enfermedades emergentes y re-emergentes representan un grave problema de salud pública
en regiones tropicales y subtropicales, donde gran parte de la población está en riesgo. Los
países de escasos recursos son, particularmente, vulnerables al impacto social y económico
de estas enfermedades, debido a los recursos limitados en el sector de salud pública para
el manejo y prevención de estos padecimientos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) colabora con asociados a fin de difundir conocimientos
y sensibilizar a la población para que las personas sepan cómo protegerse a sí mismas y protej an a
sus comunidades contra los mosquitos, garrapatas, chinches, moscas y otros vectores. Además,
como estrategia secundaria la OMS establece programas de control de las enfermedades en
los que se utilizan medicamentos donados o subvencionados (OMS, 2017).
Una de las enfermedades más importantes transmitida por vector, y que hoy en día mantiene un
impacto considerable, es el dengue. El conocimiento de la población en general, para este tipo
de padecimientos, se limita a que alguna vez han escuchado sobre la enfermedad; así mismo,
más de la mitad conocen la principal forma de transmisión a través de la picadura de un mosquito
infectado e identifican a la fiebre como el síntoma más frecuente de la enfermedad. Tienen el
conocimiento general sobre las principales medidas preventivas en el hogar, por ejemplo, evitar la
acumulación de agua en recipientes. Además, identifican los medicamentos que pueden utilizarse
para mitigar los síntomas.
Existen evidencias de que la variabilidad climát ica tiene influencia en la epidemiología de las
enfermedades transmitidas por vectores. Tanto que ha sido evaluada a nivel continental para
determinar las posibles consecuencias del futuro cambio climático esperado. Para el año 2100
se estima que las temperaturas globales promedio habrán aumentado entre 1.0 y 3.5 ºC, lo que
incrementa la probabilidad de que las enfermedades transmitidas por vectores se expandan en
nuevas áreas.
La malaria es otra enfermedad transmitida por insectos vectores en zonas tropicales y
subtropicales. Por su parte, la enfermedad de Lyme es la enfermedad vector-transmitida
más común en los EEUU y Europa. La encefalitis también se está convirtiendo en un problema
de salud pública. Los riesgos para la salud debido a los cambios climáticos serían diferentes
entre los países que han desarrol lado infraestructuras sanitarias y los que no lo han hecho.
Los patrones de asentamientos humanos en las diferentes regiones influyen de manera
importante en las tendencias de estas enfermedades (Githeko, 2000).
76

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR

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VECTOR EN MEXICO

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PALUDISMO

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Actualmente, en México, la incidencia de paludismo
continua disminuyendo, mientras que en el resto
del mundo esta re-emergiendo y por lo que la OMS
ubica a este padecimiento como prioridad mundial.
El paludismo es considerado por los expertos
internacionales como de menor relevancia, debido a
su ubicación geográfica y a su avance en el control
e innovación de sus acciones. La mayoría de los
casos son producidos por Plasmodium vivax y por
Plasmdium falciparum en la frontera sur; también
existen casos importados de diferentes continentes,
los cuales con frecuencia presentan resistencia a los
medicamentos utilizados en el país. El ciclo de vida
del plasmodium se divide en asexual en el humano y
sexual en el mosquito Anopheles hembra. (Arias, A.
2009). (Figura 1).
A pesar de los señalamientos internacionales, la
receptividad para desarrollar brotes es alta. En los
años sesenta se registraron 174,497 casos de
paludismo y para los setenta fueron detectados
285,322 casos. Sin embargo, en la década de los
ochenta fueron diagnosticados 874,340 casos, casi
el total de casos registrados en un año en América. En
los años noventa se necesitó un gran esfuerzo para
volver a llevar al paludismo a niveles de prioridad y
se logró descender a 171,236 casos. En el decenio
1990-1999, comparado con la región de Centro
América, la tasa de morbilidad en México t uvo una
tendencia descendente, menor a uno por 100 mil
habitantes.
'
En 1981 se diseñó el Tratamiento de Dosis Unica
(TDU) en Tapachula , Chiapas , controlando la
endemia y eliminando la transmisión de Plasmodium
falciparum. La dosis única ha sido recomendada
por la OMS, pero en México, su utilización se ha
adecuado, primero, a evitar más casos en las familias;
segundo, la dosis consiste en un incremento de
primaquina (medicamento antirecaídas), con lo
cual se tiene la posibilidad de evitar las recaídas o
fracasos de los tratamientos tradicionales; tercero,
en Sinaloa se ha encontrado que los enfermos que

Biología y Sociedad, febrero 2018

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3
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Figura 1 . Ciclo biológico del plasmodium.

reciben el tratamiento después de 30 días del inicio
de la enfermedad presentan un mayor número de
recaídas; y cuarto, las infecciones pueden persistir
hasta por tres años, sintomáticas o asintomáticas.
Para optimizar los recursos del Programa se considera
tratar a los casos asintomáticos que no detecta
el sistema, evitar familias con varios enfermos y
administrar un tratamiento oportuno del TDU 3x3x3
(SSA, 2001).

77

�DENGUE
La enfermedad del virus del dengue se transmite
por los mosquitos vectores, Aedes aegypti y
Aedes a/bopictus, y se ha propagado por todas las
regiones tropicales del mundo en los últimos años.
Según estimaciones recientes, se producen 390
millones de infecciones de dengue cada año, de las
cuales 96 millones se manifiestan clínicamente. En
décadas anteriores, solo 9 países reportaban casos
de dengue, ahora la enfermedad es endémica en más
de 100 países. El número de casos aumenta a medida
que la enfermedad se propaga a nuevas zonas. En
este año hasta la fecha se han reportado 50,172
casos positivos a dengue en los países del continente
Americano (OMS, 2017).
Se debe sospechar que una persona padece dengue
cuando una fiebre elevada (40 ºC) se acompaña de dos
de los síntomas siguientes: dolor de cabeza muy intenso
dolor detrás de los globos oculares, dolores musculares
articulares, náuseas, vómitos, agrandamiento de ganglios
linfáticos o salpullido. Los síntomas se presentan al cabo
de un periodo de incubación de 4 a 10 días después de la
picadura de un mosquito infectado y, por lo común, duran
entre 2 y 7 días.

y

El dengue es una enfermedad de tipo gripal que
afecta a bebés, niños pequeños y adultos, pero raras
veces resulta mortal. No obstante, el dengue grave
es una complicación potencialmente mortal porque
cursa con extravasación de plasma, acumulación
de líquidos, dificultad respiratoria , hemorragias
graves o falla orgánica. Los signos que advierten
de esta complicación se presentan entre 3 y 7 días
después de los primeros síntomas y se acompañan
de un descenso de la temperatura corporal (menos
de 38 ºC), tales signos incluyen dolor abdominal
intenso, vómitos persistentes, respiración acelerada,
hemorragias de las encías, fatiga, inquietud y
presencia de sangre en el vómito (Figura 6). Las
siguientes 24 a 48 h de la etapa crítica pueden ser
letales; hay que brindar atención médica para evitar
otras complicaciones y disminuir el riesgo de muerte.
Entre finales de 2015 y principios de 2016 se
aprobó en varios países el uso de la primera vacuna
contra el dengue - Dengvaxia (CYD-TDV), de Sanofi
Pasteur- en personas de 9 a 45 años residentes en
zonas endémicas. La OMS recomienda que los países

78

consideren la posibilidad de introducir la vacuna CYDTDV contra el dengue solo en entornos geográficos
en los que los datos epidemiológicos indiquen que hay
una gran carga de enfermedad. Las recomendaciones
completas pueden consultarse en el documento de
posición de la OMS sobre la vacuna contra el dengue.
El vector principa l del dengue en México es el
mosquito Aedes aegypti. El virus se transmite a los
seres humanos por la picadura de mosquitos hembra
infectados. Tras un periodo de incubación del virus
que dura entre 4 y 10 días, un mosquito infectado
puede transmitir el agente patógeno durante toda la
vida (Figura 2).
Los factores que favorecen el contagio del virus son
por carencias en la higiene doméstica y deficiencias
en los servicios de distribución de agua entubada
y recolección de basuras, al favorecer sitios de
reproducción de los vectores (Figura 3). Las acciones
para el control del vector deben ser más estrictas para
lograr la eliminación de larvas del vector (mosquito), ya
que cualquier incremento de este vector se traducirá
en riesgos de mayor trascendencia. También por eso
es necesaria la transferencia de responsabilidades a
la comunidad y a los municipios.

MEOIO AS DE
Pf\ EVENC'lON tOMTRI\

EL DENGUE
Figura 3. Medidas de prevención contra Dengue.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Virus
del
dengue.

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enferma con
dengue.

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Mosquito
hembra
alimentándose
de una persona
infectada.

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picada por un
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2

Nuevos
mosquitos
infectados que
dan continuidad
al ciclo.

+
Nuevo mosquito alimentándose
de persona infectada.

Figura 2. Cilo de transmisión del virus dengue.

VIRUS DE CHIKUNGUNYA
El virus Chikungunya es un arbovirus miembro
del género Alphavirus, perteneciente a la familia
Togaviridae causante de la fiebre Chikungunya.
El primer reporte se generó en Tanzania en el año
1952 y desde entonces ha sido atribuido a brotes
en muchos países; geográficamente está distribuido
en África, sur de Asia e India. Desde que se reportó
un brote en Bangkok (Tailandia), en 1958, se han
registrdo otros en Cambodia, Vietnam, Laos,
Myanmar, Malasia, Filipinas e indonesia. Desde
enero de 2005 países en el océano Indico están
enfrentando brotes de chikungunya, más de un
millón de casos han sido reportados (Lahariya y
Pradhan, 2006). Antes de los casos en San Martín,
Biología y Sociedad, febrero 2018

los únicos casos que se encontraban en América era
de viajeros o de áreas endémicas conocidas. Ninguno
de estos casos resulto de brotes o transmisión
local (Fischer, D. 2013). En diciembre de 2013 se
reportó la primera transmisión local en el hemisferio
occidental con casos autóctonos identificados en
San Martín, a partir de ahí se han identificado en
17 países en el territorio caribeño y sudamericano.
Para el 30 de mayo del 2014 ya se sospechaba de
103,018 casos y 4406 estaban confirmados por
pruebas de laboratorio. Mas del 95% de los casos
reportados pertenecían a República Dominicana
(38,656), Martinica (30,715), Guadalupe (24,428),
Haití (6,318) y San Martín (4,113). El primer caso
reportado en México fue en mayo del 2014 y se dio
en una mujer de 39 años de edad con antecedentes
79

�de viaje al caribe, quien regreso a la Ciudad de México
presentando los síntomas pero fue en el estado
de Jalisco donde se presentó la mayor parte de la
sintomatología (Rivera-Ávila, 2014) (Figura 6).
La enfermedad causada por el virus Chikungunya
se divide en aguda, sub-aguda y crónica. La fase
aguda dura de 3 -10 días con artralgia en el 87%
de los casos, dolor de espalda en 67% de los casos
y cefalea en el 62% de los casos. Los síntomas
desaparece n de 1-3 semanas, sin embargo
algunos pacientes pueden sufrir una recaída de los
síntomas reumatológicos en los meses después de
la enfermedad aguda. La fase sub-aguda dura de
11-90 días y se presentan recaídas clínicas en el
segundo y tercer mes con artralgias inflamatorias
persistentes en el carpo y metacarpo, falángicas
múltiples, alteraciones vasculares periféricas, fatiga
y depresión. La fase crónica dura más de 90 días con
la presencia de los síntomas.

Hasta ahora no existe un tratamiento farmacológico
antiviral, sin embargo, se recomienda el tratamiento
sintomático luego de excluir enfermedades graves
como malaria, dengue e infecciones bacterianas. Se
indica reposo y el uso de acetomifen o paracetamol,
para el alivio de la fiebre, e ibuprofeno, naproxeno
o algún ot ro agente antiinflamatorio no esteroideo
para aliviar el componente art rítico de la enfermedad
(Mart ínez, L. 2015).
El virus chikungunya es transmitido a los humanos
por la picadura de mosquitos. Los mosquitos se
infectan cuando se alimentan de una persona que ya
está infectada con el virus. Los mosquitos infectados
esparcen el virus a otras personas mediante la
picadura (Figura 4). El virus es principalmente
transmitido por los mosquitos A edes aegypti y
Aedes a/bopictus, siendo los mismos mosquitos que
t ransmiten el virus del dengue (Rivera-Ávila, R. C.
2014).

Se alimenta de una
persona sana y esta se
infecta

Mosquit o no infectado
se alimenta de una
persona infectada y
infecta

Mosquito infectado con
chikungunya

Mas mosquitos se
infectan al aliment arse
de personas infectadas
y así se propaga

Se alimenta de
personas sanas y se
infectan con el virus

Figura 4 . Ciclo de transmisión del virus Chikungunya.

80

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�VIRUS ZIKA
El virus del zika (ZIKV) es un arbovirus emergente
transm i t ido por mosquitos Aedes. Este virus
pertenece al género flavivirus y es relacionado con
otros flavivirus relevantes de salud pública como
dengue (DENV), fiebre amarilla y Virus del oeste del
Nilo (Zanluca et al., 2015).
Fue inicialmente aislado el 18 de abril de 1947 en
un mono Rhesus en el bosque Zika, en Uganda. Este
mono era un animal centinela de un programa para el
estudio de fiebre amarilla. A inicios de 1948, el ZIKV
había sido aislado en mosquitos Aedes africanus del
mismo bosque. El ZIKV fue aislado en humanos en
Nigeria en el año 1968. De 1951 a 1981 se obtuvo
evidencia serológica de infecciones por ZIKVen otros
países como Uganda, Tanzania, Egipto, República
Centroafricana, Sierra Leona, así también como
en regiones de Asia, entre las cuales se menciona
India , Malasia, Filipinas, Tail andia , Vietnam e
Indonesia (Hayes, 2009) Los casos anteriores fueron
reportados esporádicamente, no fue hasta el 2007
que se reportó el primer brote de ZIKVen la isla de
Yap en Estados Federados de Micronesia, el 70%
de la población mayor a 3 años se estimó que estuvo
infectada (Hennessey et al., 2016). En el 2013 una
gran epidemia fue reportada en la Polinesia francesa
combinada con una epidemia de dengue causada por
los serotipos 1 y 3 (Zanluca et al., 2015). En mayo de
2015 la OMS reportó la primera transmisión local de
Zika en América con casos autóctonos identificados
en Brasil. En noviembre de 2015 se reportó el primer
caso autóctono en el estado de Chiapas, a partir de
este se fueron reportando en diferentes estados de
la república (Guerbois, M. 2016)
Para febrero del 2016 en México la Secretaría de
Salud reporto confirmados 160 casos autóctonos de

Biología y Sociedad, febrero 2018

Zika en los estados de Chiapas, Guerrero, Jalisco,
Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Sinaloa, Veracruz
y Yucatán, así como 4 casos importados. Se reportan
entre ellos 30 casos de mujeres embarazadas
principalmente en Chiapas (Sánchez-González et
al., 2016).
Las manifestaciones clínicas más comunes de
la enfermedad son fiebre leve (menor a 38.5°C),
conjuntivitis no purulenta, artritis o artralgias
t rans ito rias (pri ncipalm ente en articu laciones
pequeñas de manos y pies), mialgias, astenia ,
cefalea y exantema maculopapular que inicia en
cara y se disemina al resto del cuerpo. En general
los síntomas son leves y de corta duración (Tabla 1).
Las complicaciones neurológicas, como síndrome de
Guillan Barré y meningoencefalitis, y autoinmunes,
como purpura t romboc itopenica y leucopen ia ,
han sido descritas en la Polines ia Francesa y,
recientemente , en Brasi l. Una de cada cuatro
personas que son picadas por un mosquito infectado
no desarrolla síntomas de la enfermedad.
Este v irus se t ransmite principalmente por los
mosquitos Aedes aegypti y Aedes a/bopictus
infectados por el virus, estos se infectan cuando
se alimentan de personas que ya están infectadas,
posteriormente estos mosquitos infectados se
alimentan de personas no infectadas a las que
contagian y, por últ imo, mosquitos no infectados se
alimentan de estas personas y el ciclo de infección
se lleva acabo. Aunado a esto, existen otros modos
de transmisión son: la vía t ransparent aría, por
transfusión sanguínea y transmisión sexual (Figura 5).
Las estrategias para la prevención y control de la
enfermedad causada por el virus Zika debe considerar
el uso de repe lentes de insectos y el control de
mosquitos (loos, 2014).

81

�Generalmente vlven en
una misma comunidad
toda su vida

El mosquito infectado
se alimenta de algún
familíaro vecino

3

El mosquito se infecta

Mas mosquitos se
infectan y propagan el
virus

t
2

1
El mosquito se alimenta
de una persona
in fectada con el virus
del Zika

Transplacentaria

Existen otras formas
de transmisión

Transfusión

Sexual

Figura 5. Ciclo de transmisión de la enfermedad del virus del zika

Tabla 1. Comparación de las manifestaciones clínicas de las
enfermedades causadas por arbovirus.
DENV

CHIKV

ZIKV

++++

+++

+++

+++

++++

++

,J,

Edema en extremidades

o

o

++

1'

Rash maculopapular

++

++

+++

Dolor retro-orbital

++

+

++

Conjuntivitis

o

+

+++

Linfoadenopatias

++

++

+

Hepatomegalia

o

+++

+++

+++

+

o

Fiebre
Mialgia/Artralgia

Leucopenia/ Trombocitopenia
Hemorragia

82

1'
1'

,J,

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Dolor de hliado

0

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Disminución de ¡lóbulos blanc0$

0

Figura 6.
Sintomatología
presentada en las
enfermedades zika,
dengue y chikungunya.

CONCLUSIONES
La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece que el cambio climático es un factor importante en el brote
de las enfermedades transmitidas por vector. Los cambios de temperatura propician la abundancia de mosquitos
en las zonas tropicales. Teniendo conocimiento de los cambios climáticos y el ciclo biológico de los vectores, se
pueden proponer estrategias de control donde se ataque a los vectores en etapas tempranas de su maduración.
De acuerdo con esta revisión, se conoce que los brotes de estas enfermedades se dan principalmente
en los trópicos debido a que presentan temperaturas más cálidas, lo cual permite la propagación de los
mosquitos, ya que el clima es óptimo para su supervivencia. Los tratamientos para estas arbovirosis
generalmente son fármacos para mitigar el malestar, sin embargo no se controla el agente causal. Existen
tratamientos alternativos generalmente usados por personas que viven en zonas rurales, un ejemplo de esto
es la herbolaria, sin embargo hay carencia de información precisa sobre las plantas utilizadas. Se espera
que para los siguientes años estos virus sean analizados de acuerdo a su genoma y así poder determinar
las variantes de los virus motivando el desarrollo der vacunas.
Biología y Sociedad, febrero 2018

83

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http://www. who. int/mediacentre/factsheets/
fs117/en/ (Consultado en 05/08/2017)
http://www.who. int/mediacentre/factsheets/
fs327/en/ (Consultado en 17/07/2017)

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Palabras clave: Radioecología,
radiaciones ionizantes,
radiaciones no-ionizantes,
Radiobiología.

RESUMEN
El advenimiento de la era nuclear, aunado al desarrollo de diversas tecnologías sobre todo en lo referente a
telecomunicaciones, ha producido un incremento generalizado de diversos tipos de radiaciones en nuestro
ambiente. Además, el ya conocido decremento de la capa de ozono, provoca cambios tan rápidos en el entorno
radiológico que no hay a la fecha suficientes estudios que demuestren concluyentemente el potencial riesgo
que estas radiaciones representan para los seres vivos. Las Ciencias Biológicas han llegado a tal grado de
especialización, que actualmente existe una rama de la Ecología, la así llamada "Radioecología" que se ocupa
del estudio del impacto de la energía provocada por diversos tipos de radiaciones en los ecosistemas. En el
presente artículo, presentamos información con objeto de mostrar una panorámica acerca de la influencia
de las ra diaciones en los organismos y su ambiente. Basándonos en estudios recopilados de la literatura,
e investigaciones llevadas a cabo en nuestro laboratorio, se tratarán de manera general las consecuencias
que tiene el incremento de la cantidad de radiación en la biósfera.

INTRODUCCIÓN
La radiación es un factor físico del ecosistema que ha estado presente desde la formación del planeta.
Los sistemas biológicos han desarrollado una variedad de mecanismos adaptativos que han permitido la
supervivencia de las especies frente a la exposición a esta radiación de origen natural (M0l ler y Mousseau,
2013). Por otro lado, actualmente existe una diversidad de fuentes de radiación no natural derivada de la
actividad humana. La presencia de esta radiación antropogénica ha planteado la pregunta: ¿Hasta qué punto
los organismos podrán adaptarse a los cambios que estas radiaciones producen en la fisiología celular?
Toda radiación produce un efecto al ser absorbida por los materiales, aparentemente no dañino en el momento.
Sin embargo, la segunda ley de la termodinámica establece que cualquier cantidad de energía que ingresa a
un sistema trae consigo un aumento en el desorden (entropía) del mismo, lo que conduce a una disminución
en la energía libre necesaria para todas las funciones biológicas (Bor-Sen et al., 2015).
Actualmente, hay estudios que indican el deterioro de una variedad de especies biológicas que se atribuye
a la excesiva carga energética provocada por diversas clases de radiaciones (Jeggo y Lobrich, 2006). Un
problema adicional, radica en el hecho de que la mayoría de las radiaciones no son sensorialmente perceptibles
por el ser humano, es decir, son cantidades físicas a las que nuestros sentidos no responden y solamente
con instrumental especializado podemos detectar su presencia.
Dado lo anterior, decidimos presentar en este artículo una panorámica general del impacto ecológico de diversos
tipos de radiaciones, desde las de alta carga energética, producto del decaimiento radiactivo, hasta aquéllas que
portan una cantidad muy pequeña de energía, como las relacionadas con telecomunicaciones, sub-estaciones
eléctricas, y líneas de alta tensión, pero a las que también se les atribuyen efectos biológicos relevantes.

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TIPO DE RAD IAC IONES
La radiación se define como la propagación de
energía, ya sea en forma de ondas o partículas a
través del espacio. Por su modo de interacción con
la materia, las radiaciones se agrupan en ionizantes
y no-ionizantes. Las primeras, t ienen ese calificativo
debido a su capacidad de formar iones a partir de
los átomos y moléculas con los cuales interactúan.
Por su parte, las no-ionizantes no son capaces de
inducir (a ionización de los materiales que impactan,
pero al interactuar con la materia producen efectos
térmicos y modificación del entorno electromagnético
del sistema biológico (Swiderek, 2006).
Entre las radiaciones ionizantes, se cuentan aquellas
que provienen del fenómeno de radiactividad
propiedad que se define como la emisión de mas~
y/o energía por un átomo inestable, e incluyen a
los rayos Alfa, Beta y ondas electromagnéticas
Gamma, rayos X producidos en máquinas de rayos
catódicos, y también aquella radiación proveniente
del espacio sideral denominada "Radiación Cósmica".
Al respecto de ésta última, se sabe que la radiación
originada en el espacio está conformada por ondas
electromagnéticas más una gran variedad de
partículas ionizantes, y se ha considerado que los
rayos cósmicos son las radiaciones ionizantes más
penetrantes de las conocidas hasta el momento. La
incidencia de radiación cósmica en el planeta está
directamente influenciada por variables geográficas
como la altitud y lati tud, se sabe que la intensidad
de esta radiación se incrementa proporcionalmente
al aumentar estas variables (Maalouf et al., 2011).
Las substancias que emiten radiaciones ionizantes
en nuestro medio se denominan radioisótopos, y son
elementos inestables que se caracterizan por tener
un número desbalanceado de neutrones con respecto
a los protones en su núcleo atómico. Generalmente
son isótopos de número atómico alto, en sí, todos los
elementos con número atómico 83 en adelante son
radiactivos. Por su parte, hay radioisótopos ligeros que
por tener un desbalance en sus neutrones pueden ser
también radiact ivos, tenemos por ejemplo al primer
elemento, el Hidrógeno, que lo podemos encontrar como
Tritio o Hidrógeno-3 y que es inestable. Solo los elementos
inestables emiten radiaciones, ningún elemento estable
lo hace, a éstos últimos se les denomina isótopos no-

Biología y Sociedad, febrero 2018

radiactivos. Es por lo tanto importante, el conocer la
tabla periódica de los elementos, saber cuáles son
considerados radiactivos y por lo tanto de potencial
peligro debido a la radiación que emiten, ya que muchos
de ellos se encuentran en forma natural en diversos
minerales como la Uraninita y la Monacita, ricos en Uranio
y Torio respectivamente (Bonin y Tsilanizara, 2017). Al
respecto, es pertinente mencionar que si se es aficionado
a la espeleología (exploración de grutas y cavernas) se
deberá poner especial atención al colectar rocas sobre
todo de colores obscuros y de grandes profundidades,
ya que pudiera tratarse de material sedimentario que
ha incorporado diversos radioisótopos. Debido a que
nuestros sentidos físicos no detectan la presencia de la
radiación proveniente de la radiactividad, será necesario
utilizar instrumental especializado para saber si las rocas
en cuestión emiten radiación.
Por otro lado, las radiaciones no-ionizantes incluyen la
mayor parte del espectro electromagnético y abarcan
las de los campos electromagnéticos (CEM) producidas
por muy diversos aparatos eléctricos, líneas de
conducción y sub-estaciones eléctricas, a éstas se les ha
denominado radiaciones electromagnéticas de frecuencia
extremadamente baja (entre 50 y 60 Hertz para el caso
de la electricidad doméstica). Se cuentan también como
no ionizantes; las de telefonía, incluyendo desde luego a la
telefonía móvil, las de radio, ondas de radar, microondas
infrarrojas o también llamadas caloríficas, la luz visible co~
los siete colores del espectro (rojo, anaranjado, amarillo,
verde, azul, índigo y violeta), y la luz ultravioleta. Una
atención especial tiene la radiación ultravioleta (UV), ya
que en este rango de longitudes de onda es donde se hace
la separación entre la no-ionizante y la ionizante (Figura 1).
En la escala del espectro electromagnético, se considera
que la UV es no-ionizante, debido a que no forma iones
con todos los materiales que impacta. Sin embargo, por
el hecho de hacer blanco en moléculas informacionales de
las células, como son los ácidos nucleicos y las proteínas y
provocar desplazamiento de electrones en éstas, es que se
les considera de gran importancia radiobiológica (Robson
et al., 2015).

E FECTOS BIOLÓGICOS DE LAS
RADIACIONES IONIZANTES
Muy poco tiempo después de que el profesor alemán
Wilhelm Conrad Roentgen, trabajando con un tubo de

87

�rayos catódicos descubriera los rayos X en 1895 (Figura
2), de los experimentos de Becquerel en 1896, y de los
esposos Curie en 1898 en Francia, se sospechó que
estas fuentes de radiación causaban efectos biológicos
indeseables aun y cuando en ese entonces poco o casi
nada se sabía de la naturaleza física de estas emisiones.
Para 1906, los trabajos de los franceses Bergonié y
Tribondeau condujeron al establecimiento de categorías
de radio-sensibilidad celular y se concluyó desde entonces
que sería preciso protegerse en contra de esta energía
pues era capaz de enfermar a los seres humanos (Yalemar
et al., 2001). Actualmente, se sabe que el efecto primario
d e la radiación sobre la materia viva consist e en la
ionización del agua, la así llamada "Radiólisis del agua"
representa un problema serio toda vez que esta molécula
es la más abundante en los seres vivos. Una vez ionizada
el agua, se forman radicales libres que afectan muchos
procesos metabólicos que llegan a producir desde
bloqueos de reacciones químicas, hasta mutaciones en
el ADN y desnaturalización de proteínas. Se ha estudiado
a profundidad el efecto de estos radicales libres en las
diversas funciones orgánicas, y ahora se atribuye a ellos
una serie de enfermedades degenerat ivas, incluyendo
el envejecimiento prematuro de las especies y el cáncer.
Asimismo, los radicales libres ocasionan una serie d e
disfunciones celulares, que a su vez trastornan la delicada
homeostasia de los sistemas biológicos provocando su
degeneración y muerte (Joshi et al., 2012).

Por otra parte, han sido muy bien estudiados los efectos
genéticos d e la radiación ion izante y por esto se le
considera un agente clastogénico (rompe los cromosomas
en el núcleo de las células eucarióticas), mutagénico
(altera la secuencia del material genético), yteratogénico
(puede producir malformaciones congénitas). Además, se
le considera un agente oncogénico, ya que este t ipo de
radiación es capaz de inducir una diversidad de neoplasias
(Brehwens et al., 2010).

EFECTOS DE LAS RADIACIONES
IONIZANTES EN POBLACIONES
HUMANAS
Después de la segunda guer ra mundial, con el
dominio d e la energía nuclear, durante la d écada de
1950 se empezó a utilizar la expresión "era nuclear"
pensando q ue con esta energía se substituirían
todas las fuent es energéticas convencionales. La
era nuclear empezó entonces en el momento en que
se t uvo control de la reacción nuclear en cadena que
d esarrollara inicialment e en 1942 el físico italiano
Enrico Fermi, hecho que post eriormente condujo a
la fabr icación d e la llamada bomba atómica, q ue con
más propiedad debería llamarse "bomba nuclear",
ya que impl ica el p roc eso de fisión del núcleo del

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Figura 1. Diagrama del espectro electro-magnético. Se muestran los tipos de radiación electromagnética ordenados
por longitud de onda y frecuencia. Además de las radiaciones de t ipo ondulatorio, exist e una diversidad de part ículas
que actúan asimismo como radiaciones, tal y como se explica en el texto.

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átomo. Después de la prueba secreta y exitosa,
de la explosión de la primera bomba atómica el 16
de Julio de 1945 en el desierto de Nuevo México
en los Estados Unidos de América, el mundo
conocería el poder nuclear con dos acontecimientos
que cambiaron el rumbo de la historia humana; las
detonaciones de armas nucleares en las ciudades
japonesas de Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, y en
Nagasaki el 9 de agosto del mismo año (Figura 3). En
esos ataques nucleares, miles de personas murieron
instantáneamente carbonizadas en una hoguera de
la que no se tenía ningún precedente en la historia
de la humanidad. Otros tantos miles murieron por los
efectos de la onda de choque, que es un intenso viento
provocado por la fuerza explosiva. El aire adquirió una
rigidez como de sólido, destruyendo todo alrededor y
no dejó prácticamente ninguna edificación sin dañar
en un radio de aproximadamente 20 kilómetros.
En tota l, alrededor de cien mil personas murieron
instantáneamente, la mayoría afectados por el calor,
otros golpeados por las ondas de choque o por los
fragmentos de los edificios destruidos que actuaban
como proyectiles. Varios miles más murieron en los
días posteriores a la detonación, y para diciembre
de 1945 habían fallecido a consecuencia de esta
catástrofe 140,000 seres humanos. Aparte de esto,

cabe mencionar que los efectos de la radiactividad
generada en la explosión , volvió prácticamente
inhabitable la zona y los efectos genéticos de la
radiación en las personas se mantuvieron por varias
generaciones (Cullings et al., 2017).
Pese a esta terrible experiencia, las investigaciones
sobre armas nucleares no cesaron, por el contrario,
se incrementaron y se inició así la llamada "guerra fría"
que involucraba el dominio militar de las dos grandes
potencias mundiales de ese tiempo; los Estados
Unidos de América y la extinta Unión Soviética.
Para 1952 se comprobó que era posible fabricar
una bomba de fusión nuclear, es decir, que la fusión
de dos átomos de hidrógeno era factible y que esto
producía la liberación de una energía mil veces mayor
que la liberada en la fisión atómica. La así llamada
"Bomba-H" o bomba de hidrógeno, f ue probada
exitosamente en la isla Bikini en octubre de 1952. Su
poder destructivo fue de 10 megatones, es decir el
equivalente explosivo de 10 millones de toneladas de
dinamita. Esta sola bomba que destruyó la pequeña
isla donde se probó, evaporándola completamente y
desapareciéndola del mapa geográfico, tuvo un poder
destructivo mayor que las bombas arrojadas durante
la segunda guerra mundial (Nagataki, 2016).

Figura 2. Los rayos X fueron el primer tipo de radiación
ionizante descubierto por el profesor alemán Wilhelm
Conrad Roentgen en 1895. Casi inmediatamente
después de este hallazgo, esta radiación fue utilizada
para imagen diagnóstica y diversos usos médicos, y
hasta nuestros días se sigue usando. Sin embargo,
ahora se sabe que todas las radiaciones ionizantes
tienen diversos efectos biológicos que incluyen
mutaciones y carcinogénesis

Biología y Sociedad, febrero 2018

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�Figura 3. La detonación de la primera
borroa atómica en el desierto de Nuevo
México E.E.U.U. el 16 de julio de 1945,
dio inicio a la llamada "Era Nuclear~
Dos ojivas nucleares impactarían
poblaciones humanas; el 6 y 9 de agosto
de 1945, en las ciudades japonesas de
Hiroshirna y Nagasaki respectivamente.

Por otro lado, también en la década de los 1950's
hubo algunos incidentes sobre todo en plantas
nucleoeléctricas que provocaron exposición accidental
en humanos. Sin embargo, el accidente nuclear más
importante se produjo en 1986, cuando un reactor
de la central nuclear de Chernobyl en Ucrania sufrió
un calentamiento que terminó por colapsar la tapa
del reactor liberando al ambiente cien veces más
radiactividad que la generada por las explosiones
atómicas de Japón. Este accidente trajo muy graves
consecuencias para los ecosistemas, no solo en la zona
sino prácticamente globales, la nube radiactiva dio la
vuelta al mundo y afectó lo mismo a campos de cultivo
con la consecuente contaminación de los alimentos,
como a cuerpos de agua incluyendo los océanos
(Jaworowski, 2010). Estas catástrofes nucleares suelen
ser de enorme repercusión en la cadena alimenticia de la
biósfera, y sus efectos se mantienen por mucho tiempo
debido a que los isótopos radiactivos suelen tener vidas
medias largas, es decir un tiempo prolongado en el que
se mantienen emitiendo radiaciones ionizantes.
En vista de lo anterior, se deduce que es necesario
contar con medidas preventivas para evitar sobreexposiciones a las radiaciones ionizantes. Desde
los primeros años del siglo pasado, comenzaron a

90

establecerse medidas de seguridad radiológica y
nuclear que a la fecha garantizan que una persona
que requiera el manejo de radioisótopos no reciba más
energía de la que el organismo es capaz de absorber y
aun así reparar los daños potencialmente ocasionados.
Considerando que todos recibimos radiaciones
ionizantes de fuentes minerales (radioisótopos) o
de la ya mencionada radiación cósmica, suponemos
entonces que hay una "radiación de fondo" a la que
definitivamente estamos adaptados ya que hemos
vivido con ella prácticamente desde la formación del
planeta. Los factores prácticos que se manejan en la
seguridad radiológica son: Distancia, Tiempo y Blindaje.
Esto es, en el caso de la distancia, el alejarse de la
fuente emisora nos garantiza una disminución de la
dosis que es inversamente proporcional al cuadrado
de la distancia. Por su parte, el tiempo, se refiere a que
entre menos períodos de exposición continua tengamos,
menor será la probabilidad de sufrir un efecto biológico
por radiación. En el caso del blindaje, se manejan
diversas barreras protectoras que detienen o reducen
la energía de las radiaciones, por lo general se utilizan
metales pesados como el plomo, pero actualmente
hay una variedad de materiales incluyendo acrílicos,
parafina, y hasta contenedores de agua, para neutralizar
el efecto de la emisión radiactiva (Parikh et al., 2017).

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Existen organismos internacionales que se encargan
de establecer la normativa en seguridad radiológica;
la Comisión Internacional de Radio-Protección (ICRP
por sus siglas en inglés) y la Agencia Internacional
de Energía Atómica, quienes basados en estudios
científicos establecen las dosis máximas permisibles
(DMP) de exposición a radiación que un ser humano
puede recibir sin sufrir daño aparente. En México,
el organismo regulador de la energía nuclear es
la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y
Salvaguardias (CNSNS) que depende de la Secretaría
de Energía. En un consenso mundial, se establece que
la DMP para el ser humano es de 50 mSv/año (el Sv
es una unidad de absorción de radiaciones ionizantes
y es específica para el humano. 1Sv = 100 rems, y 1
rem es el equivalente del Roentgen para el hombre).
Con referencia a lo anterior, la dosis de 50 mSv (5 rems
por año) es realmente baja, si consideramos que un
humano puede morir en un lapso de 30 días, pero solo
si recibiera de 250 a 400 rems de rayos X o Gamma
irradiado de cuerpo entero (Gifford, 1989).

E L PROBLEMA DE LA PRECIPITACIÓN
RADIACTIVA
El polvo radiactivo que cae a la tierra después de que se
realizan pruebas nucleares se designa como precipitación
radiactiva (fall-out). Estos materiales se mezclan con
partículas que naturalmente existen en la atmósfera
originando un coctel tóxico que con la lluvia caerá a tierra
tarde o temprano (Libby, 1955). Esta radiactividad se
adhiere al estrato vegetal donde producirá no solo daño
por radiación en el tejido de las plantas, sino que podrá
ser ingerida por animales herbívoros incorporando así
los radioisótopos a la cadena alimenticia. Debido a que
los isótopos radiactivos acumulados en el organismo no
son biodegradables, se produce el llamado fenómeno de
"Magnificación Biológica" lo que produce una cantidad
creciente de isótopos acumulados que puede llegar a
niveles tróficos más altos, y si consideramos que el ser
humano es un consumidor final en la cadena alimenticia,
tendremos como resultado que la concentración
de las substancias radiactivas será potencialmente
peligrosa cuando éste ingiera leche o carne de animales
contaminados con esta precipitación radiactiva. Como un
ejemplo crítico mencionaremos el caso del estroncio-90,
que es un radioisótopo muy común en la atmósfera y que
tiene un comportamiento químico parecido al del calcio.

Biología y Sociedad, febrero 2018

Una vez que va siendo concentrado al pasar a través de
diferentes niveles de la cadena alimenticia, pasa al ser
humano en concentraciones consideradas de alta radiotoxicidad. Si consideramos que el estroncio-90 está
concentrado primordialmente en la leche de animales
que previamente pastaron en zonas contaminadas, y
que los niños son los que más consumen este alimento,
tendremos una alta concentración del radio isótopo en
el producto. Ahora bien, uno de los destinos finales del
calcio es el hueso, y en este caso el estroncio podría
ocupar el lugar de este catión bivalente en el tejido óseo
de los niños predisponiéndolos a leucemias al verse
alterada la medula ósea. La cantidad de radioisótopos
de precipitación que penetra en las cadenas de alimentos
y es transferida finalmente al hombre, dependerá no
solo de la cantidad recibida del aire, sino también de la
estructura del ecosistema y del carácter de sus ciclos
biogeoquímicos. En términos generales, entrará una
porción mayor de precipitación radiactiva en medios
pobres en elementos nutritivos. Por el contrario, en los
medios ricos, las elevadas capacidades de intercambio
y almacenamiento diluyen la precipitación ya que las
plantas tienen una absorción relativamente pequeña
de las substancias radiactivas, de ahí la importancia de
mantener nuestros ecosistemas estables y no alterarlos
indiscriminadamente (Besson et al., 2009).

Usos PACÍFICOS DE LA ENERGÍA NUCLEAR
A pesar de los riesgos y el peligro potencial que
representa una instalación donde hay isótopos
radiactivos y de las aplicaciones bélicas destructivas,
también hay muchas aplicaciones benéficas de la
energía nuclear aparte de la ya mencionada generación
de energía eléctrica. De particular aplicación son
aquellas relacionadas con la biomedicina. Hay una
diversidad de terapias que emplean radiaciones
ionizantes, sobre todo para el tratamiento del cáncer.
Asimismo, una variedad de pruebas diagnósticas
no invasivas que emplean pequeñas cantidades
de radiactividad y que han mostrado ser bastante
toleradas por el paciente. Por otra parte, en ciencias
de la tierra y agronómicas son incontables los usos
de esta energía. Desde la determinación de edades
fósiles utilizando el llamado método del radio-carbono,
hasta el denominado método del radio-trazador, en el
que se marcan compuestos de interés particular y se
rastrean por su emisión radiactiva con el fin de conocer
su ruta metabólica. Así también, el control de insectos

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�dañinos, esterilizando machos en fase de pupa para
posteriormente liberarlos al ambiente y que éstos
compitan sexualmente con machos no irradiados y
así controlar poblaciones de un modo más natural, sin
necesidad de aplicar insecticidas (Chang et al., 2015).

EFECTOS BIOLÓGICOS Y AMBIENTALES
DE LAS RADIACIONES NO-IONIZANTES
Aunque un poco menos estudiadas, se sabe que las
radiaciones no-ionizantes tienen efectos biológicos, en
algunos casos como el de la luz ultravioleta, muy bien
documentados (Alexieva et al., 2001; Hollósy, 2002;
Sarghein et al., 2011). La principal fuente natural de este
tipo de radiaciones, que como anteriormente se comentó
incluyen una gran parte del espectro electromagnético, son
las estrellas. El sol, comprende en su espectro en forma
general; un 45% de luz visible, otro 45% de luz infrarroja
o también llamada "ondas de calor" y un 10% de UV. Con
solo este 10% de radiación UV que llegara íntegramente a
la superficie terrestre sin ser apropiadamente filtrada, sería
suficiente para eliminar prácticamente cualquier tipo de vida
como la conocemos actualmente en la plataforma continental.
En todo caso, si se mantuvieran formas vivas, serían aquellos
organismos acuáticos, ya que el agua es capaz de absorber
la mayoría de las longitudes de onda de la radiación (Bancroft
et al., 2007).
Para evitar que las longitudes de onda UV, y más
cortas lleguen al planeta, existe en la estratósfera
de La Tierra una zona de oxígeno triatómico que es
llamada "capa de ozono"y que detiene prácticamente
todas las radiaciones de longitud de onda igual o
menor a 287 nanómetros, espectro que comprende
las formas más peligrosas de radiación UV. Esta
capa atmosférica que se localiza a una altitud de
20,000 metros, está siendo actualmente amenazada
por actividades antropogénicas que promueven su
destrucción (Boucher, 2010). Los gases llamados
clorofluorocarbonos, que se utilizan principalmente
como gases refrigerantes, destruyen rápidamente el
ozono adelgazado la capa con la consecuente entrada
de mayores cantidades de radiación UVy otras ondas
electromagnéticas, incluso ionizantes, como son los
rayos cósmicos anteriormente mencionados (Figura 4).
Mucho se ha publicado al respecto del debilitamiento de
este escudo de ozono, y a la fecha se sabe que hay zonas

92

principalmente hacia el hemisferio sur, en particular la
Antártida, donde este gas casi ha desaparecido prCNOCando
daños a los organismos por sobre-exposición a estas
longitudes de onda corta (Newman, 2009). El aumento de
patologías de la piel en diversas latitudes, confirman el hecho
de que el espectro solar se ha modificado drásticamente y
que definitivamente se deberán tomar medidas antes de
que la radiación del sol cause más estragos. En particular,
algunos tipos de cáncer de piel como el melanoma, se
ven incrementados cuando el ADN celular es afectado en
forma directa por la radiación UV. Además, se sabe que el
envejecimiento prematuro de la piel e incluso efectos sobre el
sistema inrrune, se derivan de una exposición indiscriminada
al sol. Para prevención, se recomienda tomar las debidas
precauciones en zonas de alta insolación, donde los niveles
de radiación UV son grandes. En latitudes medias, por
ejemplo, evitar exponerse entre las 11:00 de la mañana y
4:00 de la tarde. Se debe de considerar también el hecho de
que la irradiación solar a grandes altitudes tendrá un efecto
mayor, toda vez que es más intensa, ya que a nivel del mar
la radiación va siendo filtrada por partículas atmosféricas
atenuando en cierta medida su intensidad. El problema
con el llamado "sol de montaña" es que, al reducirse la
temperatura por efecto de la altitud, tenemos la tendencia
a no sentir el calor del sol y por lo tanto corremos el riesgo
de sobre-exponermsa radiaciones UValtamente intensas y
penetrantes. Fbrsu parte, el errpleo de bloqueadores solares
que incluyen un factor de protección solar (FPS) y que es
un valor indicador del poder de protección, es una medida
preventiva casi obligada en estos tiempos. Este factor no
deberá ser menor de 40, de acuerdo a especificaciones de
asociaciones dermatológicas internacionales. En ningún
caso deberá confundirse el uso de un bronceador, que
tiene un efecto más bien cosmético, con el de un producto
que contiene bloqueador solar. Un bloqueador contiene
comp..iestos químicos que corrprometena la radiación en una
reacción fotoquímica, evitando su penetración a la piel y su
potencial efecto sobre el ADN, ARN y las proteínas celulares
(Osterwalder et al., 2014).

RADIACIONES ELECTROMAGNÉTICAS DE
BAJA FRECUENCIA
Como anteriormente se mencionó, dentro de las
radiaciones no-ionizantes hay una porción del
espectro que incluye radiaciones de frecuencia
extremadamente baja, del orden de O - 300 Hertz
y donde se ubican radiaciones tan comunes en

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nuestro medio debido a la conducción de corrientes
eléctricas. Desde que el hombre apareció en el
planeta, ha estado expuesto al campo magnético
de la tierra y a los provenient es del espacio exterior,
los que tuvieron y aún hoy t ienen influencia sobre
los sistemas biológicos. Sin embargo, como una de
tantas consecuencias que conlleva el aumento en el
uso de la energía eléctrica, en estos últimos años el
ser humano está cada vez más expuesto a campos
electromagnéticos (CEM). Asimismo, el incremento en
las telecomunicaciones provoca que tengamos más
contacto con electromagnetismo inducido, en forma
muy particular por la telefonía móvil.
A fina les de los años setenta, aparecieron informes
científicos que sugerían la asociación entre CEM y cáncer,
en particular con leucemias infantiles (Wertheimery Leeper,
1979; Pool, 1990). A partir de entonces, se han llevado a
cabo una gran cantidad de estudios, tanto epidemiológicos
como de laboratorio, para tratar de establecer una relación
entre la exposición a este ti¡:x:&gt; de radiaciones y enfermedad
en seres humanos (Zhang et al., 2016). En un consenso
general, se acepta que los CEM son capaces de alterar
diversas funciones en los organismos, pues debido a su
composición electrolítica, los seres
vivos son por lo general buenos
conductores de la electricidad. A
través de las membranas celulares
y de los fl u idos corporales,
existen corrientes iónicas que
al verse alteradas conducen a
disfunción celular. Además, en los
seres vivos existen estructuras
magnéticamente influenciables

como los radicales libres, que t ienen gran importancia
en el origen de una gran diversidad de enfermedades
degenerativas y envejecimiento humano. En nuestro
laboratorio, hemos realizado diversas investigaciones que
sugieren que los CEM de 60 Hz de frecuencia son capaces
de alterar el comportamiento celular; incrementando la
proliferación de linfocitos humanos (Heredia-Rojas et al.,
2001), modificando la respuesta inmune (Valadez-Lira et
al., 2017), actuando como agente citotóxico (Rodríguez
de la Fuente et al., 2008), alterando la expresión génica
in vitro (Rodríguez- De la Fuente et al., 2009) e in vivo
(Rodríguez-De la Fuente et al., 2012). Por otro lado,
también hemos observado que en algunas células de
mamífero los CEM no producen efectos significativos
(Heredia-Rojas et al., 2004). Sin embargo, el número
creciente de estudios cuyos resultados indican efectos
potencialmente dañinos atribuidos a esta clase de
radiaciones, nos debe poner en alerta para en la medida
de lo posible, reducir o limitar la exposición de seres
vivos a estas energías. Además, es importante recalcar
que cualquier cambio externo en el ambiente eléctrico
modificará al fin de cuentas los delicados procesos bioeléctricos del organismo. Para el caso de estas radiaciones,
el blindaje es mucho más complicado, y aunque de hecho

Figura 4. La capa de Ozono situada en
la estratósfera terrestre, actúa como
un escudo prot ector contra radiaciones
potencialmente peligrosas que de
otra forma llegarían a la superficie del
planeta. En el gráfico se aprecia el
"agujero" en la capa de ozono medido
desde satélites. Los códigos de color
indican la concentración del ozono:
La máxima, en naranja, la mínima, en
violeta. Inicialmente se detectó una
drást ica disminución del ozono en
el hemisferio sur, en particular en la
Antártida.

Biología y Sociedad, febrero 2018

93

�existen materiales que son capaces de desviar estas
energías, muchos de ellos aún están en estudio. Lo que
sí se puede aplicar, y como anteriormente se explicó para
radiaciones ionizantes, son los factores de distancia y
tiempo, ya que también esta radiación disminuye de forma
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia, y
entre menos tiempo se esté en contacto con la fuente,
menos será el efecto biológico.
Por otra parte, es de gran importancia en los
ecosistemas el campo geomagnético, ya que todos
los seres vivos se desplazan en el seno de un campo
magnético de enormes dimensiones como el terrestre.
Debido a esto, se induce una diferencia de potencial
que puede alterar su motilidad. Aunque el campo
geomagnético es relativamente débil, estos efectos
se han observado en elasmobranquios. Se sabe que
los tiburones y rayas tienen mecanismos basados en
la inducción electromagnética con el fin de orientarse
y localizar a sus presas. También se sabe que las aves
migratorias poseen un mecanismo de orientación para
la navegación basado en la generación de potenciales
eléctricos inducidos electromagnéticamente (Wiltschko
y Wiltschko, 2005). De igual forma, se ha observado que
algunos microorganismos, particularmente bacterias,
tienen la capacidad de orientar su movimiento en
respuesta a un campo magnético externo, propiedad
llamada "magneto-tactismo''. Estas bacterias contienen
una o dos cadenas intracelulares ricas en partículas
de fierro. Asimismo, se han descrito propiedades de
magneto-sensibilidad para una gran diversidad de
insectos migratorios y aún se ha propuesto que el
ser humano responde a orientación magnética y que
el punto magneto-receptor se localiza en depósitos
ferromagnéticos del hueso vomero-nasal, aunque esta
observación aún es controversia! (Belova y AcostaAvalos, 2015).

94

Usos BENÉFICOS

DE LA RADIACIÓN

ELECTROMAGNÉTICA NO-IONIZANTE
Es bien conocido actualmente, que los CEM pueden
producir una variedad de efectos benéficos en
los sistemas biológicos. Los campos magnéticos
pulsantes, por ejemplo, son utilizados con bastante
eficacia en la reparación de fracturas óseas
(Androjna et al., 2014). Se ha informado también,
que la calcificación del hueso es promovida tanto
por campos eléctricos como por magnéticos,
favoreciendo en casos de osteoporosis (Hu et al.,
2015). Asimismo, se ha reportado la regeneración
de tejidos aplicando CEM de 60 Hz. Muchos de
estos procedimientos están aprobados y regulados
internacionalmente. Se ha presentado también
evidencia de que ciertas frecuencias de radiación
electromagnética del tipo de las radiofrecuencias son
capaces de eliminar microorganismos patógenos de
los alimentos (Qin et al., 1996).
Para otros tipos de radiaciones no-ionizantes,
hay también muchas aplicaciones. Los rayos
infrarrojos, por su parte, se usan en fisioterapia y
diversos procedimientos quirúrgicos y estéticos
(Rutkowski et al., 2011). También la ya comentada
radiación UV, tiene aplicaciones microbicidas toda
vez que la gran mayoría de los microorganismos
son muy eficientemente inactivados por este
tipo de radiaciones (Ko et al. , 2001). Por otra
parte, son muy bien conocidas las aplicaciones
de las microondas, no solamente en la industria
alimentaria, sino también en biomedicina (Shruthi
et al., 2013).

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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CONCLUSIONES
En base a lo anteriormente expuesto, se puede afirmar que nuestro entorno radiológico se ha modificado
drásticamente sobre todo en los últimos 60 años, debido principalmente al irresponsable comportamiento de la
especie humana. Actualmente, mucho se habla y poco se hace al respecto del llamado "desarrollo sustentable';
es decir crecer, pero con planeación, considerando la calidad del ambiente y los recursos bióticos para las futuras
generaciones. Crecer usando, y no abusando de los recursos. No estamos en contra del progreso, pues como
ya se ha expuesto, son muchos y variados los usos y aplicaciones de las radiaciones que han hecho nuestra vida
más confortable, e incluso en biomedicina han contribuido a incrementar el promedio de vida del ser humano.
Sí estamos en contra de aquellas medidas, que, sobreponiendo intereses económicos no toman en cuenta el
impacto que sobre el ecosistema se produce. Al fin de cuentas, el mismo ser humano pagará las consecuencias
de un desarrollo carente de planeación alguna.
Si bien es cierto, los sistemas biológicos tienen una capacidad de adaptación sorprendente, el hecho de que
cada vez más se incrementa la intensidad de la radiación en el ecosistema, nos lleva a la pregunta: ¿Hasta
cuándo soportarán las células esta carga energética extra? Como ya se mencionó, el exceso de energía que
reciben ahora los sistemas biológicos aumenta la entropía del sistema, reduciendo la energía libre de la cual
se valen las células para reparar los daños ocasionados por las radiaciones y otros factores físicos y químicos.
Con referencia a la exposición a CEM, aunque si bien no podemos prescindir del uso de la electricidad, si
deberán considerarse medidas para evitar la sobre-exposición a los mismos.
Sin caer en catastrofismos, se puede vislumbrar que con tantos agresores físicos de t ipo radiación en el
ambiente, progresivamente será necesario que las fuerzas evolutivas actúen para dotar a los seres vivos de
cualidades adaptativas mejores, en este caso surge otra pregunta: ¿Habrá el tiempo suficiente para ello?

Biología y Sociedad, febrero 2018

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�LAS TÉCNICAS ISOTÓPICAS Y SUS
RECIENTES APLICACIONES EN LAS
CIENCIAS BIOLÓGICAS
Juli án Gamboa-Delgado
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias
Biológ icas, Programa Maricultura, Departamento de Ecología.

RESUMEN
Diversas técnicas analíticas han sido utilizadas en todas las disciplinas de la biología para generar un
conocimiento más claro sobre algún fenómeno en particular. Un grupo de estas metodologías analíticas migró
lentamente desde las ciencias geológicas hacia las ciencias biológicas. Tales metodologías están basadas en la
determinación de las firmas isotópicas naturales presentes en diversos tipos de materiales, tanto inorgánicos
como orgánicos. La mayoría de los elementos químicos que conforman la materia están presentes como dos
o más isótopos. La única diferencia entre un isótopo de un mismo elemento y otro, es el número de neutrones,
lo cual le otorga una masa ligeramente diferente a cada isótopo. Los isótopos estables han sido ampliamente
utilizados como marcadores nutricionales no-peligrosos para estimar la forma en la cual nutrientes y energía
son movilizados en los ecosistemas. De igual forma, las técnicas pueden usarse para determinar las rutas
migratorias de varias especies y más recientemente han sido de gran utilidad en estudios nutricionales
enfocados a evaluar nuevos ingredientes. La ciencia forense de los alimentos también ha utilizado técnicas
isotópicas para detectar productos adulterados o falsos. El presente manuscrito muestra una breve revisión
de las aplicaciones de los isótopos estables en diversas disciplinas de la biología, enfatizando aquellas áreas
en las cuales existe un incremento importante de generación de conocimiento basado en estas técnicas.

�Palabras clave: Isótopos estables, técnicas
analíticas, biología, ecología trófica, nutrición
animal, trazabilidad de productos.

INTRODUCCIÓN
Los isótopos pueden definirse
como formas químicas dif erentes
de un mismo elemento ; por
ejemplo, e l carbono tiene dos
isótopos estab les (el C12, muy
abundante en la naturaleza, y el
C13, más escaso) y un isótopo
radioactivo (C14). La única
diferencia entre un isótopo de un
mismo elemento y otro isót opo,
reside en el número de neutrones
presentes en el núcleo. Debido a su
abundancia natural en los diversos
tejidos animales y vegeta les, el
carbono y el nitrógeno son los
elementos más frecuentemente
analizados para determinar
sus proporciones isotópicas
(expresadas como 613C y 61 5N).
Los isótopos pesados y ligeros
participan en todas las reacciones
metabólicas y a pesar de que las
diferencias de masa entre isótopos
pesados y ligeros son minúsculas,
resultan perfectamente
detectables por medio de técnicas
analíticas (espectrometría IRMS).

En vista de que los elementos
químicos (y sus isótopos) se
encuentran amp li amente
distribuidos por la litosfera,
atmósfera y biósfera, estos han sido
muy útiles para trazar nutrientes.
Una ventaja adicional es que los
isótopos más pesados tienden a
acumularse en los tej idos de los
animales consumidores, lo cual
hace que las firmas isotópicas de
sus tejidos sean diferentes a sus
alimentos o a los de otros animales.
En otras palabras, la dieta de un
organismo define el valor isotópico
de ese organismo y de sus tejidos.
Estudios recientes han aplicado
técnicas isotópicas para definir
l os alimentos preferidos por
animales silvestres y para evaluar
en laboratorio nuevos ingredientes
destinados a la nutrición animal
(Gamboa-Delgado et al., 2016;
Phillips, 2012).
En vista de que cada animal y
planta conservan sus propias
firmas isotópicas y estas son
influenciadas por las condiciones
de cultivo o crianza, otra serie

100

de estudios se enfocan sobre la
medición de firmas isotópicas para
verificar que diversos productos de
origen animal y vegetal realmente
sean producidos de la forma que
indica el empaque (producto
silvestre, de granja, de agricultura
orgánica, etc.) (Gamboa-Delgado
eta/., 2014; Serrano eta/., 2007;
Vinci et a/., 2013).
Por otro lado, la alta sensibi lidad
de la técnica ha apoyado varios
estudios médicos orientados
a la detección de afecciones
estomaca l es . Por ejemplo,
la detección de l a bacteria
Helicobacter py/ori en el tracto
digestivo puede realizarse por
medio de de t erminaciones
isotópicas. En este tipo de
diagnóstico, el paciente ingiere
un sustrato marcado con isótopos
estab les específicos (carbono
pesado, o C13) y si la bacteria está
presente, ésta consume el sustrato
y los productos de degradación
generados (13CO) son detectados
en el aire exhalado por el paciente
(Delvin et a/., 1999).

�ISÓTOPOS ESTABLES Y APLICACIONES
EN ECOLOGÍA
El uso de isótopos estables como trazadores
nutricionales representa una poderosa herramienta
para estimar flujos de nutrientes y energía dentro
de los ecosistemas terrestres y acuáticos (Abrantes
y Sheaves, 2010). Diversos organismos animales
y vegetales t ienden a tener valores isotópicos
diferentes; por ejemplo, las plantas presentan valores
isotópicos de nitrógeno muy bajos, mientras que
los animales herbívoros que se alimentan de estas
plantas tienden a acumular los isótopos pesados que
estaban en las plantas, y en general, los animales
herbívoros presentan valores isotópicos en sus
tejidos que son 3 unidades mayores que las plantas
consumidas.
De igual forma, los depredadores de estos herbívoros,
a su vez, aumentan el valor isotópico de sus tejidos
en otras 3 unidades (Figura 1). Estas diferencias
han permitido aplicar una gran cantidad de estudios
sobre alimentación de especies silvestres y es posible
determinar qué es lo que prefiere comer cierto
organismo y se apoya la determinación de su posición
en las pirámides alimenticias.
Técnicas isotópicas se han aplicado también para
reconstruir la dieta de animales extintos al analizar los
valores isotópicos de hueso y colágeno, para después
asociarlos a los valores presentes en diversos
frutos, granos, tejidos animales, etc. La estructura
poblacional de ciertos ecosistemas se ha visto
fuertemente afectada por la introducción de especies
no nativas y en este contexto, los análisis basados
en isótopos han arrojado interesante información
acerca de que es lo que consume la nueva especie
introducida, con quien compite y/o a quien la depreda
(Caut et al., 2008).
Una aplicación muy reciente de los isótopos en
ecología es la determinación de rutas migratorias.
Por ejemplo, se han realizado estudios con la
mariposa monarca en los cuales se mide la firma
isotópica de las alas de las mariposas, las cuales
no cambian su valor isotópico una vez alcanzado
el estado adulto. Después de las migraciones, se
mide la firma isotópica y se compara con las f irmas

Biología y Sociedad, febrero 2018

~
+9

611C

-20

o

•
~

15

+l

p¡9
- ii&gt;
12

- 16

Figura 1. Diferencias isotópicas del nitrógeno (1115N, partes por
mil) y carbono (11 13C) constituyentes de animales y vegetales en
diferentes ecosistemas y niveles tróficos. Tomado de SalazarGarcía (2009).

isotópicas de las plantas consumidas en estado de
oruga. Como estas plantas se encuentran en regiones
muy definidas, es posible trazar una migración hasta
su origen. Estudios similares se han realizado con
plumas de varias especies de aves que presentan
largas migraciones (Zimmo et al., 2012).

Uso DE

METODOLOGfAS ISOTÓPICAS

EN ESTUDIOS SOBRE NUTRICIÓN
Existe un dicho popular que dice "somos lo que
comemos"; esto es particularmente verdadero cuando
se considera a los isótopos estables, es decir, los
isótopos de los elementos presentes en los alimentos
terminan ya sea en los tejidos de los consumidores o
participando en diversas funciones metabólicas. Si a
una persona vegetariana se le analizan los isótopos
estables de nitrógeno en cabello, tendrían un valor
muy diferente al determinado en las personas que
mantienen una dieta predominantemente basada en
carne. Gracias a que los diversos alimentos (cereales,
granos, carne, frutos) pueden exhibir firmas isotópicas
naturalmente distintas, es posible establecer una
relación entre un organismo consumidor y su dieta.

101

�Estos valores pueden integrarse en modelos matemáticos
(Phillips y Gregg, 2001; Fry, 2006) para determinar cuáles
son los alimentos que más contribuyen al crecimiento de
un animal o de una población de animales. Tales técnicas
se han aplicado en estudios de ecología trófica y han sido
de amplia utilidad para la nutrición animal porque permiten
estimar la contribución al crecimiento que aportan nuevos
ingredientes en comparación a ingredientes tradicionales.
De forma similar, otras aplicaciones se orientan a la
investigación acerca de las dinámicas de nutrientes
en d iversos ambientes acuáticos y t errestres.
Mientras que, en condiciones de laboratorio, han
sido de utilidad para cuantificar la incorporación de
nutrientes en animales muy pequeños en los cuales
otras técnicas no se pueden aplicar para investigar
el consumo de alimento. Por ejemplo, en la crianza
de animales acuáticos que t ienen valor comercial ya
sea como alimento u ornamentales, muchas empresas
requieren criar larvas de peces y crustáceos. Estas
larvas prese ntan un tamaño extremadamente
pequeño y en este contexto, la aplicación de técnicas
isotópicas en estudios de nut rición larval ha sido muy
útil porque se requiere un tamaño de muestra muy
pequeño (1 mg) y porque las técnicas otorgan una
alta sensibilidad. En animales planctónicos, ha sido

posible estimar tasas de ingestión y asimilación tan
bajas como 2.5 nanogramos de carbono por individuo
por hora (Verschoor et a/., 2005).
La firma isotópica de un animal silvestre refleja el perfil
isotópico del material dietario que fue asimilado y usado
para construir nuevos tejidos, por lo tanto, es posible
determinar los apor t es al crecimiento que proveen
los nutrientes de una dieta. Como se mencionó antes,
diversos animales, plantas y sus productos, presentan
diferentes valores isotópicos de forma natural (Figura
2). Ésta característica ha sido de utilidad para diseñar
estudios nutricionales en los cuales es posible evaluar
nuevos ingredientes que tienen diferentes valores
isotópicos, lo cual permite eventualmente evaluar el
valor isotópico de animales alimentados con estos para
determinar cuá l(es) de los ingredientes aportan menor o
mayor cantidad de nutrientes al crecimiento.
Estud ios rec ientes se h an enfocado en aplicar
técn icas isotópicas en organismos acuát icos de
valor comercial con el fin de comparar la asimilación
de la proteína aport ada por nuevos ingredientes de
origen microbiano en comparación con las fuentes
animales t rad icionales, como lo es la harina de
pescado (Gamboa-Delgado &amp; Márquez-Reyes, 2016).

Figura 2 Valores
isotópicos de carbono

y nitrógeno (613C,
615N) determinados en
diversos organismos
y productos derivados
de estos. Debido
a que los isótopos
pesados t ienden a
acumularse conforme
se asciende en las
pirámides tróficas, los
valores más positivos
se encuentran
arriba a la derecha
y corresponden
a organismos
depredadores. Las
rnicroalgas cultivadas
presentan valores
extremos debido
a las propiedades
químicas (e isotópicas)
de los fertilizantes y
dióxido de carbono
suplementario usados
para su producción.

102

17.0

♦ Microalga cultivada

Lobo marino

•

14.0
Trucha ♦

11.0

Harina de Pescado++ Sardina
Aglonorse ♦

'o

-z

'#. 8.0

Copépodos

♦

Caseína♦ ♦ Glúten

~

"&lt;O

♦ Calamar

trigo

5.0

•

Peces de arrecife

•

Larvas de peces

•

Zooplanc ton

2.0
-1.0
-4.0

-45.0

Prote ína de so♦a
Microalgas de
biorefinería

•

,--

-40.0

•

••

Levaduras

-,

--,

-35.0

-30.0

-25.0

-20.0

-15.0

-10.0

c5 13C (%o}

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�forma, se obtiene un indicador adicional del desempeño
nutricional debido a que los tejidos de animales que exhiben
crecimiento rápido también incorporan rápidamente la señal
isotópica de los ingredientes o dieta consumida.

APLICACIONES DE LOS ISÓTOPOS
ESTABLES EN FISIOLOGrA ANIMAL
El metabolismo de las proteínas ha sido ampliamente
estudiado como un medio para entender y mejorar el
proceso de crecimiento en los animales de crianza
(Carter et al., 1994). Los isótopos estables pueden ser
utilizados como indicadores confiables para determinar
la incorporación de la proteína dietaría en un tejido. El
metabolismo de las proteínas también ha sido evaluado
utilizando trazadores a base de isótopos estables como
una alternativa a los isótopos radioactivos.

Lo anterior ha sido muy útil para estimar eficiencias
de asimilación en estudios en laboratorio enfocados a
probar ingredientes alternativos para especies marinas
(Tabla 1).

ISÓTOPOS ESTABLES COMO
HERRAMIENTAS EN LA DETECCIÓN DE
PRODUCTOS FRAUDULENTOS

Estudios sobre síntesis proteica realizados en trucha
han demostrado que los resultados obtenidos utilizando
isótopos estables son similares a aquellos generados
mediante el uso de aminoácidos radio-marcados (Houlihan
et al., 1995). La tasa de incorporación de un nutriente (en un
tejido específico u organismo completo) también puede ser
estimada mediante la medición de los cambios isotópicos
que ocurren en algún tejido (músculo, cabello, escamas,
plumas, etc.) al alimentar a los animales experimentales
con dietas conocidas (Pearson et al., 2003). De esta

Tabla 1. Ejemplos de
eficiencias de asimilación
de diferentes t ipos de
biomasa microbiana (BM)
evaluada como sustituto de
la harina de pescado (HP)
en dietas experimentales
para camarón blanco
del Pacífico Litopenaeus
vannamei. Los datos
muestran las proporciones
relativas de proteína
suministrada por cada
t ipo de ingrediente al
crecimiento. Estimaciones
basadas en lecturas
isotópicas del nitrógeno
contenido en ingredientes
y en tejido animal al final de
los bioensayos.

Biomasa microbiana

El actual mercado de productos alimenticios alcanza
una escala global sin precedentes. Distinguir el origen
o el método de producción de un producto que ya se
encuentra en el mercado requiere de
protocolos de trazabilidad que generalmente no se
aplican, lo cual conlleva a prácticas fraudulentas.
La descripción errónea y deliberada en el etiquetado
de diversos productos alimenticios es un problema

Proporción en la dieta
(%)

Contribución al
crecimiento (%)

Referencia

HP

BM

HP

BM

70

30a

73

27a

Gamboa-Delgado et al.
2016

33

33a
33

36

50b
14

Gamboa-Delgado et al.
datos no pub!.

Microalgas
Grammatophora

90

10a

93

7a

Pacheco-Vega et al. en
prensa

Schizochytrium

90

10a

92

8a

Harina de
bioflóculos

50

50a

59

41b

Levadura Torula
Candida utilis

Microalgas
Spirulina +
Nannochloropsis

Gamboa-Delgado et al.
2017

• Los superíndices indican diferencias significativas entre los valores esperados (proporciones de
proteína de cada ingrediente en las dietas) y los valores observados (estimados en camarones)
contribuidos al crecimiento.

Biología y Sociedad, febrero 2018

103

�frecuente y extendido en el cual se ofrece un
producto animal que no corresponde al indicado en
los empaques. De igual forma, diferenciar productos
derivados de pesquerías (sujetos a vedas temporales)
o de prácticas de cultivo es difícil y existen varios
métodos subjetivos que no son fiables, tales como la
coloración, textura y palatabilidad del producto. Una
diferenciación puede realizarse al identificar y medir
un trazador químico específico como lo es el perfil
de ácidos grasos o la firma isotópica del producto
(Moretti et al., 2003).
La relativamente nueva ciencia forense de los
alimentos (Primrose et al., 2010) ha empleado un
rango de técnicas isotópicas emergentes, las cuales
han permitido 1) detectar la adulteración de productos
tales como vino y miel de abeja (Cabañero et al.,
2008; Kropf et al., 2010), 11) identificar productos
farmacéuticos falsos (Felton et al., 2011), 111)
diferenciar entre la producción convencional u
orgánica de plantas y animales (Bell et al., 2007;
Flores et al., 2007), IV) identificar los métodos de
producción (Rogers, 2009; Vinci et al., 2013) y V)
autentificar el origen geográfico de alimentos (Zhang
et al., 2012).
Varios estudios han aplicado técnicas isotópicas para
diferenciar la forma de producción de aves, peces y
hortalizas. Por ejemplo, la adulteración de la miel de
abeja es una práctica muy común en nuestro país. Se
agrega jarabe de maíz bajo el argumento que esto
evita la cristalización, sin embargo, se trata de una
dilución del producto que ocurre de forma cotidiana.
Varios países han adoptado técnicas isotópicas para
detectar si los lote de miel importados son puros, o
si presentan alguna adulteración. El principio es
muy simple: generalmente, las abejas solamente
generan miel a partir de productos obtenidos de
plantas con flores varaderas, las cuales t ienen valores
isotópicos diferentes a las plantas gramíneas con

104

espiga (caña de azúcar y jarabes derivados). En otro
tipo de investigación para diferenciar productos, un
estudio reciente realizado en dos países demostró
que se puede distinguir claramente entre camarones
extraídos de altamar (sujetos a vedas temporales y
posibles prohibiciones de importación) de aquellos
animales producidos por acuacultura (GamboaDelgado et al., 2014). Las metodologías isotópicas
inc luso presentan potencial para apoyar los
protocolos de trazabilidad y verificación del modo
de producción del producto camarón, el cual es
fomentado por nuevas normas oficiales (NOM-047 PESC-2012) (COFEMER. 2013).

ISÓTOPOS ESTABLES COMO
TRAZADORES DE CONTAMINACIÓN
Los isótopos estables también han sido utilizados
para determinar las dinámicas de nutrientes en
que ocurren en suelos dedicados a la agricultura y
ganadería, así como en los efluentes derivados de
estanques de producción acuícola (Bombeo-Tuburan
et al., 1993; Epp et al., 2002). Mediante el análisis
isotópico de los componentes de cierto alimento para
animales, es posible realizar un trazado de nutrientes
desde los alimentos hasta los cuerpos de agua o los
sedimentos cercanos al presunto sitio contaminante
(Yokoyama et al., 2006).
En operaciones de cultivo de camarón, isótopos
estables han sido aplicados mediante la formulación
de dietas enriquecidas con nitrógeno pesado con el
fin de generar productos metabólicos trazables desde
las granjas de producción y hacia los efluentes que
se vierten, frecuentemente sin tratamiento, hacia los
diversos ecosistemas.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�CONCLUSIONES
Las determinaciones isotópicas se han vuelto más
comunes y asequibles debido a la presencia de
un creciente número de laboratorios ofreciendo
análisis de isótopos estables. De igual forma ,
algunos investigadores que trabajan en disciplinas
biológicas han encontrado diversas ventajas y formas
de aplicación para las técnicas isotópicas, las cuales
no son ofrecidas por otras técnicas analíticas. Un
gran número de aplicaciones actuales más refinadas
incluyen el marcaje de componentes o precursores
biológicos específicos con isótopos estables pesados
para posteriormente trazar estos componentes hacia
diferentes tejidos e incluso células individuales .
Un compuesto de interés puede separarse en
subunidades más pequeñas (por ejemplo, por medio
de cromatografía) y estas subunidades pueden
ingresarse directamente en los espectrómetros IRMS
para determinar los valores isotópicos individuales en
aminoácidos, ácidos grasos, vitaminas, etc.
La facilidad de manipular los valores isotópicos de las
plantas y sus productos por medio de nutrientes y medios
de cultivo específicos, amplía el alcance de futuros
estudios sobre fisiología y nutrición animal. Existe una gran
variedad de ingredientes de origen vegetal, microbiano y
animal que muestran un alto potencial para ser evaluados
nutricionalmente usando isótopos estables debido a
los contrastantes valores isotópicos que estas fuentes
presentan de forma natural.
La creciente adopción del uso de análisis isotópicos,
representa una oportunidad para t razar nutrientes
y contaminantes en el medio natural, mientras que
otra serie de estudios desarrollados en laboratorio
se enfoca en la detección de productos alimenticios
adulterados y fármacos falsos . Estas ú ltimas
aplicaciones presentan un significativo crecimiento
y es posible prever la creación de centros de
autentificación de productos en los cuales las
técnicas isotópicas jueguen un papel central.

Biología y Sociedad, febrero 2018

105

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107

�ALIMENTOS

LA NANOTECNOLOGÍA
•

LAsNGteNCJ~sA

•

1,1

EN
-

0

- IOLÓ G5ICAS

Armendáriz Barragán 8.1.3, Álvarez Román R.2 , Elaissari A.3 , Hatem F.3 , Oranday Cárdenas A.1 ,
Galindo Rodríguez S.A.i-

MEO C NA

1 Universidad

Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Departamento de Química
Analítica. Av. Pedro de Alba s/n, Ciudad Universitaria, C.P 66455. San Nicolás de los Garza, Nuevo León,
México. Tel. +52 (81) 14 93 93 1 0.

2Universidad

Autónoma de Nuevo León, Facultad de Medicina, Departamento de Química Analítica. Av.
Francisco l. Madero y Dr. Aguirre Pequeño s/n, Mitras Centro, C.P 644 60.Monterrey, Nuevo León, México.
Tel. +52 (81) 83 29 41 54.
3Université

Claude Bernard Lyon l. Laboratoire d'Automatique et des Génie des Procédés (ESCPE, CNRS
UMR 5007) Bat. 308G, 43 Bd.11 du Novembre 1918, 69622. Villeurbanne, Cedex, Francia. TeL +33 (0)4
72 431845.
'sergio.galindord@uanl.edu mx

108

�Q

PALABRAS CLAVE: nanotecnología,
nanomateriales, nanomedicina.

RESUMEN
La Nanotecnología ha acompañado al hombre en varias etapas de su evolución,
permitíendo el desarrollo de productos innovadores que han mejorado su calidad de
vida. Actualmente, ésta es una de las áreas de mayor crecímiento a nível mundíal en
lo que a investigacíón y aplicación tecnológica se refiere. En este contexto, áreas de
las Cíencias Bíológicas en constante desarrollo, como la agricultura, los alimentos,
el medio ambiente y la medicína, han incorporado avances nanotecnológicos de
alto ímpacto en los últimos años. Dentro de los productos desarrollados con mayor
aplicación se incluyen nanomateriales, nanosistemas de liberación, nanopelículas,
nanorobots, nanodísposítivos electrónícos, nanotubos de carbono y nanopartículas
metálícas, entre otros. El presente trabajo aborda los principales productos
desarrollados a partír de la nanotecnología y su aplicacíón en las Cíencías Bíológícas,
destacando la ímportancía y el avance que otorgan a la vída del hombre.

INTRODUCCIÓN
En el siglo XVI 1, con el ínvento del microscopío de Robert Hooke se abre por prímera vez
la posíbílidad de estudíar y entender el comportamíento de la matería a escalas invisíbles
para el ojo humano. Sin embargo, en épocas anteríores de la hístoria de la humanidad, ya
había indícíos sobre el efecto de manipular la materia para cambiar sus propiedades visibles.
Se sabe que las pinturas que los egipcíos y chínos utílízaban para colorear sus vítrales y
objetos cerámicos estaban constítuídas por oro coloídal, es decír, nanopartículas de oro
suspendídas en un medío líquido. Debído a sus característícas físícas, estas nanopartículas
absorben una parte de la luz visíble de manera díferente dependíendo de su tamaño, su
forma o la oríentación de la fuente de luz, ofreciendo una amplia gama de colores, que van
del rojo al azul. Así como éste, exísten díversos ejemplos de cómo los materíales a escala
nanométríca cambían radicalmente sus propiedades y comportamiento, permítiendo así,
utilizar sus características fisicoquímícas para incrementar al máxímo su aprovechamiento
en tecnologías benéficas para el ser humano. En este contexto, la presente revisión pretende
acercar al lector a la revolucíón ínvísible en las Ciencias Biológícas: la Nanotecnología.

109

�¿QUÉ ES LA NANOTECNOLOGfA Y
CÓMO MODIFICA LA MATERIA?
De manera general, la Nanotecnología se define como
el estudio, diseño, creación, síntesis, manipulación
y aplicación de materiales, aparatos y sister:ias
f uncionales a través del control de la materia a
escala nanométrica; esto incluye, la explotación de
fenómenos y propiedades que presenta la materia a
nivel atómico o molecular (Figura 1 ).
Ahora bien, ¿Cómo con la Nanotecnología se logra un
cambio tan grande en las propiedades fisicoquímicas de
la materia? Esto se debe a que cualquier modificación de la
materia se acompaña de un cambio radical en las relaciones
que los objetos mantienen sobre los otros objetos.
Considerando lo anterior, la reducción sobre el tamaño de
un objeto en un factor de 2x, implica una reducción sobre
su superficie de 4x y una reducción sobre su volumen de
8x. Para comprender lo anterior, si se tiene un individuo
que mide 1.80 m con un peso de 80 kg es capaz, a grosso
modo, de poder llevar una carga equivalente a su peso. Pero
¿Qué pasa si reducimos su tamaño en un factor de 100, es
decir a sólo 18 mm? Su fuerza será reducida a un factor de
10,000 veces. Así, él sólo podría cargar alrededor de 8 g y
su peso habrá disminuido en un factor de 1,000,000, con
sólo 80 mg de peso, el individuo podrá cargar 100 veces
su peso. Un principio similar es el que explica la capacidad
que tienen las hormigas para levantar en promedio 20 veces
su peso.
Si la analogía anterior se tra nsfiere a todos
los cambios de tamaño a escala nanométrica
que se pueden real i zar sobre, prácticamente,
cualquier tipo de material, se vuelve evidente que
el aprovechamiento de estos fenómenos p~ede
aumentar las ventajas que presentan los obJetos
elaborados con o a partir de dicho nanomaterial
y, por lo tanto, permit ir la generación de nuevos e
innovadores productos.

APROVECHAMIENTO DE LAS
PROPIEDADES DE LA MATERIA A ESCALA
NANOMÉTRICA EN DIVERSAS ÁREAS
La Nanotecnología ha venido a revolucionar diversos
aspectos implicados en la vida cotidiana del
hombre. Al ser un área de estudio completamente
multidisciplinaria, necesita de la incorporación
de conocimientos generados , a su vez, en otras
discipl inas. Campos como la biología molecular,
física, química, medicina, informática e ingeniería,
son tan sólo algunos de los que nutren a la
Nanotecnología aplicada . Es precisamente, este
aspecto multidisciplinario el que le confiere a la
Nanotecnología una aplicación tan variada y extensa
dentro de diversos aspectos de la vida, por lo que,
hoy en día, los productos y servicios generados a
través de la Nanotecnología invaden, poco a poco,
las industrias y el mercado mundial (Figura 2).
Evidentemente, esta área ha venido a revolucionar
la existencia del hombre, marcando una tendencia
mundial hacia el uso de la misma para la resolución
de diversos problemas.
A continuación se enumeran algunos de los avances
tecnológicos más importantes generados a traves
de la Nanotecnología , los cuales han tenido como
fin el desarrollo de diversos sectores relacionados
con la Biología, entre los que destacan los alimentos,
la agricultura, el medio ambiente, los materiales
médicos y la medicina.
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tamaños dentro de las microy nano-escalas. (Tomado del
sitio electrónico: httpJ/www.
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Figura 2. Avances tecnológicos basados en la aplicación de la Nanotecnología.

Biología y Sociedad, febrero 2018

111

�APLICACIÓN DE LA NANOTECNOLOGÍA
EN DIFERENTES SECTORES
NANOTECNOLOGÍA EN LOS ALIMENTOS
Uno de los sectores con mayor interés para el hombre
es la Nanotecnología en alimentos. En particular, la
Nanotecnología representa una de las alternativas más
innovadoras para resolver problemas relacionados con
el incremento nutricional de los alimentos, el aumento
en su vida de anaquel y el mejoramiento de empaques
que los contienen (Figura 3).
En este contexto, la protección de los alimentos contra
el deterioro bacteriano ha sido uno de los principales
objetivos a cumplir por medio del uso de la Nanotecnología.
El deterioro bacteriano de los alimentos sucede
durante su producción, procesamiento, transporte
y almacenaje. Agentes nanoantimicrobianos han
demostrado tener efectos significativos al contrarrestar
el deterioro de distintos alimentos. Químicamente,
estos antimicrobianos pueden estar const ituidos de
nanomateriales metálicos y óxidos metálicos. Debido a
sus propiedades fisicoquímicas, estos nanomateriales
incrementan la formación de especies óxido reactivas
que, en alta concentración, generan daño celular a los

Empaques

- Mayor protección

Higiene
y
Seguridad

microorganismos. Un ejemplo es la plata coloidal, la c~al
ha sido utilizada desde hace varios años para este fin,
mostrando una alta eficiencia y poca migración de iones
a los alimentos. Adicionalmente, zeolitas con plata han
sido autorizadas por la FDA (Food &amp; Orug Administration,
agencia de los Estados Unidos de América) para la
desinfección de los artefactos que están en contacto con
los alimentos (US FDA, 2015a).
Otro tipo de materiales, los nanocompositos
poliméricos, los cuales se definen como materiales
compuestos de nanopartículas metálicas y polímeros
en una dispersión homogénea, han sido utilizados
para el mismo fin. Por ejemplo, empaques elaborados
con nanocompositos de ZnO/gelatina (Arfat et al.,
2016; Shankar et al., 2015; Umamaheswaria et al.,
2015) (FPI, ZnO/policarbonato (Dhapte et al., 2015)
y ZnO/ácido poliláctico (De Silva et al., 2015; Marra
et al., 2016) se han propuesto para el diseño de
empaques evitando la migración de iones al alimento.
Así mismo, nanocomplejos de cobre coloidal u ZnO
con quitosán, poliestireno, polivinilprolidona y cloruro
de polivinilo se han utilizado en películas para inhibir
el crecimiento microbiológico en alimentos (Cárdenas
et al., 2009; Jin et al., 2009; Li et al., 2009).
Otro aspecto que ha llamado la atención en los
alimentos es el incremento de la biodisponibilidad

Reformulación

Autenticidad

- Revestimientos
antibac:teriale.s

- Nutriente'.S más fáciles
de absorber

-Sen.sores de
contaminación por
cambio de color

- Contenido bajo en
grasa/azúcar/sal

- Materiales ligeros
- Resistencia al ralor, aire,
humedad

Trazabilidad
y

- Nanoc-Ódigos de barras
para identifii:;adóny
rastreo de productos
alimenticios

-Incremento de sabor y
textura
Figura 3. Potenciales aplicaciones de la Nanotecnología en los alimentos.

(Adaptado del sitio electrónico del Consejo Europeo de Información Alimentaria, EUFIC: http://www.eufic.org/en/food·production/
article/opportunities-for·nanotechnology-in-food·and·feed)

112

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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de compuestos bioactivos, que funcionan como
suplementos nutricionales. Así, compuestos como la
coenzima Q10, vitaminas, fierro, calcio, curcumina,
entre otros, se han incorporado en sistemas de
liberación nanométricos. Dichos nanosistemas
poseen propiedades fisicoquímicas que permiten
una mayor biodisponibilidad de las moléculas
encapsuladas cuando se administran por vía oral. Por
ejemplo, la Coenzima Q10, un compuesto altamente
hidrofóbico y, por lo tanto, difícil de absorber y de
incorporar en formulaciones alimenticias, se formuló
en un novedoso nanosistema con surfactantes
libre de lípidos, demostrando un incremento en
su incorporación y biodisponibilidad, así como en
la permeación intestinal (Zhou et al., 2014). Por
otro lado, nanoemulsiones (o/w) de catequinas,
obtenidas del té verde, han permitido incrementar su
permeación gastrointestinal (Bhushani et al., 2016).
Otro grupo de compuestos bioactivos utilizados para
prevenir la oxidación y el daño de los alimentos por
agentes externos, son los antioxidantes. Para permitir
mayor residencia y protección de los antioxidantes
aplicados, nanosistemas poliméricos y metálicos
se han propuesto para este f in. Por ejemplo,
para controlar la oxidación en cortes de frutas y
verduras, nanopartículas de ZnO han sido aplicadas
directamente sobre los empaques de estos alimentos;
esto ha mostrado mantener la frescura de manzanas
"Fuji" bajo condiciones de anaquel (Li et al., 2011).
En otro estudio, cortes de manzanas de la variedad
"Red Delicious" fueron tratadas con nanocápsulas
de a-tocoferol, lo que mostró disminuir de manera
significativa el índice de oxidación del producto
(Zambrano-Zaragoza et al., 2014)
Para mejorar la apariencia de los alimentos, la FDA
aprobó el uso de Ti02 como nanoaditivo de color en
alimentos, siempre y cuando no exceda el 1 o/o (p/p)
dentro del producto (US FDA, 2002). En el caso de
mezclas de nanoaditivos de color elaborados con
Ti02 , Si02 y/o Al 2 0 3 pueden ser utilizados sin exceder
el 2% (p/p) (US FDA, 2015b).
También los nanocompositos poliméricos con silicatos
han sido utilizados para la elaboración de empaques
con el fin de mejorar sus propiedades físicas y
mecánicas en términos de resistencia de tensión,
rigidez, permeabilidad a gases, resistencia al agua y

Biología y Sociedad, febrero 2018

al calor, entre otras. Dichos empaques resisten mejor
la tensión, el calor y se pueden utilizar en métodos de
protección a la luz UV (Laoutid et al., 2009; Lizundia
et al., 2016; Podsiadlo et al., 2007).
Es evidente que la investigación en el campo de la
Nanotecnología aplicada en alimentos ha generado
un incremento en el potencial de la misma para
expandir su uso en esta área y, por lo tanto, una mayor
exposición de los humanos, directa o indirectamente,
ante tales productos. Hoy en día existen pocos
estudios toxicológicos orientados a los posib les
efectos de los alimentos que incorporan cualquier
t ipo de nanomaterial, por lo que, la Nanotoxicología
en alimentos debería de ser una disciplina que se
desarrolle a la par de la aplicación tecnológica.

LA NANOTECNOLOGfA EN LA AGRICULTURA
Como en otras áreas, la Nanotecnología también
ha venido a revolucionar la agricultura mundial.
Actualmente, la agricultura es un campo que se
enfrenta a múltiples desafíos ante la gran demanda de
productos agrícolas por parte de los consumidores. La
Nanotecnología podría aportar avances significativos
al desarrollo de la agricultura (Figura 4). Las principales
investigaciones dentro de este campo incluyen: i) el
manejo de plagas y protección a cultivos, ii) el uso de
nanomateriales para evitar la dispersión de grandes
cantidades de agroquímicos, iii) la aplicación de
nanosistemas para la liberación efectiva y prolongada
de pesticidas, nutrientes y fertilizantes, iv) el diseño
de nanodispositivos para el fitomejoramiento y
transformación genética de cultivos y v) la elaboración
de nanopartículas por plantas para la producción de
nanomateriales (Parisi et al., 2015). Particularmente,
para la protección de productos agroquímicos
(p.e. pesticidas y biopest ic idas) se han utilizado
nanosistemas de liberación, como nanocápsulas,
nanopartículas y nanoemulsiones. Por ejemplo, se
han preparado nanocápsulas de poli-r-caprolactona
(PCL) para encapsular herbicidas como la ametrina,
atrazina y simazina. Particularmente, la encapsulación
de atrazina permitió no sólo controlar el crecimiento
de las especies blanco, sino también obtener una
formulación segura para especies no blanco. Además,
las nanocápsulas cargadas con el compuesto activo
fueron estables y redujeron la dispersión de la atrazina
(Pereira et al., 2014). Por otro lado, nanopartículas de
113

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�LA N ANOTECNOLOGfA MEDIOAMBIENTAL

ZnO recubiertas con macronutrientes (fertilizantes)
fueron elaboradas con el fin de mejorar la absorción
de estos nutrientes en plantas en sitios específicos
(Milani et al., 2012).

Otro de los sectores que más preocupa a la sociedad y
a la economía mundial es el medio ambiente, por lo que
los grandes avances tecnológicos que se requieren en
esta área van de la mano del desarrollo y aplicación de
la Nanotecnología (Figura 5). Posiblemente, durante
los próximos años, la Nanotecnologíajugará un papel
importante en el sector medioambiental, debido a que
existen dos preocupaciones principales. Por un lado,
los altos índices de contaminación y acumulación de
sustancias nocivas han provocado una contingencia
ambiental severa, por lo que, los avances basados
en la Nanociencia serán primordiales para la solución
de este problema. Por otro lado, el incremento en el
uso de nanomateriales, y tecnología derivada de los
mismos ha aumentado la preocupación mundial
porque s~ conoce poco o casi nada sobre sus posibles
efectos nocivos y acumulación en el medio ambiente,
por lo que, en los próximos años, la Nanotoxicología
ambiental se convertirá en un área de estudio muy
importante.

En cuanto a las estrategias para mejorar la calidad de
los suelos, nanomateriales como la zeolita y nanoarcillas
han sido empleados para la retención de agroquímicos y
agua (Geohumus GmbH, 2017). Aunado a esto, filtros
basados en nanomateriales (p.e. membranas con
nanopartículas de Ti02) han permitido mejorar la cali~ad
del agua de riego en cultivos, eliminando substancias
tóxicas, como pesticidas y herbicidas (McMurray et al.,
2006). Por otro lado, los dispositivos electrónicos que
se utilizan para la detección de pesticidas en suelos
han adoptado avances basados en la Nanotecnología,
incorporando nanobiosensores con liposomas
(Vamvakaki y Chaniotakis, 2007).
Los ejemplos mencionados evidencian como la
Nanotecnología, en conjunto con otras disciplinas, ha
permitido establecer nuevas pautas para los desafíos
agrícolas que el mundo requiere. En un fut~ro n~
muy lejano se advierte que la Nanotecnolog,a sera
una de las áreas que brinde mejores e innovadoras
soluciones a los problemas que enfrenta este sector
tan importante en el desarrollo humano.

Con el objetivo de abordar la problemática de
la contaminación ambienta l, nanopartículas
de di f erentes agent es oxidantes, reduct ores y
nutrientes han sido implementados para promover

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NANOTECNOLOGÍA
EN LA
AGRICULTURA

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Figura 4. Potenciales aplicaciones
de la Nanotecnología en la
agricultura.
(Adaptado de Front. Enviren.
Sci., 22 March 2016. https://doi.
org/10.3389/fenvs.2016.00020)

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Nanosondas

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Absorbentes nanoporosos

Sensoresbiológicos
Propiedades de fotodegradación
Captura magnética

Figura 5. Aplicaciones nanotecnológicas en el medio ambiente.
(Adaptado del sitio electrónico: http://www.lawandenvironment.com/2009/12/16/nanotechnologyepa-regulations-on-the-horizon/l

la transformación de contaminantes y estimular
el crecimiento bacteriano de consorcios que
puedan degradar a dichas sustancias. Por ejemplo,
nanopartículas de ZnO han mostrado tener
propiedades como sensores y fotocatalizadores
para el tratamiento de fenoles dorados (Kamat et
al., 2002). Además, las nanopartículas pueden ser
ancladas a matrices sólidas como carbón, zeolita
o membranas y así, incrementar la eficiencia en el
tratamiento de agua, purificación de aguas residuales
o contaminantes atmosféricos emitidos por industrias
(Ponder et al., 2000)reducing the chromium to Cr(l 11.
Las nanopartículas bimetálicas elaboradas con
fierro/paladio, fierro/plata o zinc/paladio pueden
servir como potentes agentes "reductores" y
catalíticos de compuestos contaminantes, tales
como, policlorobifenilos, organoclorados, pesticidas y
solventes orgánicos halogenados (Zhang et al., 1998)
Pd/Zn, Pt/Fe, Ni/Fe.
Por su parte, sistemas como los nanotubos de carbón
han despertado gran interés en la remediación
medioambiental, al ser declarados "absorbentes
superiores" de dioxinas. Se ha demostrado que los
nanotubos pueden absorber dioxinas hasta tres
veces más que el carbón activado convencional
(Long y Yang, 2001). Así mismo, la manipulación a
nanoescala de materiales como agentes quelantes
en nanoestructuras como dendrímeros, que son
Biología y Sociedad, febrero 2018

utilizados en la fabricación de soportes poliméricos
de ultrafiltración, permite un proceso de ultrafiltración
más eficiente y dirigido hacía el contaminante que se
requiere remover, disminuyendo costos durante este
proceso (Diallo et al., 1999).
Durante los últimos años, con la aplicación de la
Nanotecnología medioambiental se han podido diseñar
nuevos y mejores dispositivos para la detección de
contaminantes. Nanotubos sensores han mostrado
tener un alto nivel de detección de dióxido de
nitrógeno o amonio en comparación con los sensores
convencionales (Kong et al., 2000). Particularmente,
nanoredes de silicón han sido diseñadas para crear
dispositivos sensores en tiempo real más eficientes, con
el objetivo de detectar especies químicas. Si, además,
estos sensores son funcionalizados con anticuerpos,
pueden no sólo detectar metabolitos bacterianos, sino
también, patógenos presentes en agua, alimentos y aire
(Cuí et al., 2001).

LA NANOTECNOLOGrA APLICADA AL
ÁREA DE LA SALUD: NANOMEDICINA
La medicina es una de las disciplinas con mayor
crecimiento tecnológico debido a la constante demanda
de nuevas estrategias de tratamiento y de manejo de
afecciones médicas por parte de la población mundial,.
Durante las últ imas décadas, dentro de las Ciencias
115

�persión por t
cuerpo

Liberación focalizada en
tejido afectado

Figura 6. Liberación de fármacos a partir de sistemas nanométricos.

Biológicas, la Nanomedicina se ha convertido en uno
de los sectores con mayor inversión económica para su
desarrollo e investigación. En general, la Nanomedicina
se define como la rama de la medicina que ut iliza los
conocimientos y avances de la Nanotecnología para
mejorar la salud y la calidad de vida de los seres humanos.
Lo anterior incluye el diseño y uso de nanomat eriales,
nanodispositivos, nanosistemas de liberación y
nanorobots, entre otros, con el objetivo de prevenir, tratar
y restablecer diversas afecciones médicas.
Uno de los avances tecnológicos más estudiados
dentro de la Nanomedicina es el uso de sistemas para
la liberación de fármacos y compuestos biológicamente
activos (Figura 6). Con el objetivo de regular el desarrollo
de las células madre con potencial aplicación en la
medicina regenerativa, diversas nanoestructuras
como, nanopartículas metálicas, quantum dots y
nanotubos de carbono han sido empleadas con éxito
en la diferenciación de dichas células pluripotenciales
para desarrollar terapias que ayuden en la prevención,
diagnóstico y tratamiento de enfermedades en
humanos (Wang et a/., 2009). Además, nanosistemas
acarreadores de biomoléculas se han probado para
detectar las deficiencias nutricionales de las células
madre y permitir la liberación controlada de las
biomolécu las necesarias para el desarrollo de las
mismas. Esta aplicación tecnológica presenta un
avance importante en ingeniería de tejidos y tiene un
gran potencial en aplicaciones biomédicas.
116

Otros ejemp los en los que la Nanomedicina ha
encontrado aplicaciones interesantes es el uso de
nanopartículas de oro para ayudar al diagnóstico
de cáncer (Boisseau y Loubaton, 2011) y el uso
de liposomas como adyuvantes en vacunas y para
la liberación controlada de diversos f ármacos
(University of Wat erloo, 2010).
Particularmente, diversas formulaciones basadas
en nanopartículas han sido estudiadas para la
liberación de fármacos. Debido a sus características
fisicoquímicas, este tipo de nanosistemas permiten
el transporte y liberación controlada del fármaco en
el área afectada, disminuyen el número de dosis y
los efectos secundarios. Actualmente, existe en el
mercado Abraxane® (Celgene Corporation). Esta
formulación contiene el paclitaxel en nanopartículas
de a lbúmina, la cual es utilizada con éxito en la
terapia del cáncer de pulmón, páncreas y de mama
(Ce lgene Corporation, 2015) (Figura 7). Por otro
lado, el fármaco doxorubicina ha sido formulado en
liposomas unidos a nanoésferas de óxido de fierro.
Esta formulación fue aplicada en ratones afectados
por células cancerígenas de mama, posteriormente,
por medio de radiofrecuencia la parte metá lica
de la nanof ormulación se hizo vibrar para generar
el rompimiento de los liposomas cargados. Esta
terapia mostró det ener el crecimiento tumoral en
comparación con el tratamiento convencional que
se sigue con la doxorubicina (Garde, 2012; Peiris et
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al., 2012). Dicho estudio abre la pauta
para la aplicación exitosa, no sólo de
nanoformulaciones, sino también para
innovar en la manera como se aplican las
t erapias en afecciones como el cáncer.
E l uso de nanopartículas d e
polietilenglicol cargadas con fármacos
antibióticos ha permitido logra r
tratamientos más eficientes contra
infecciones bacterianas, al focal izar la
liberación del activo de manera precisa
dent ro del cuerpo (Trafton, 2012). Así,
nanopartículas que contenían cadenas
de histidina (moléculas marcadoras)
ligadas a su cubierta probaron dest ruir
a un conjunto de bacterias resistentes a antibióticos,
al permitir una liberación sostenida del antibiótico
utilizado (Radovic-Moreno et al., 2012).
Por otro lado, con el propósito de disolver coágulos
sanguíneos, investigadores de la Universidad de
Harvard, recientemente, utilizaron nanopartículas
cargadas de anticoagulantes, las cuales f ueron
marcadas para unirse select ivamente a las plaquetas,
permitiendo así la disolución de l coágulo (Wyss
lnst itute, 2012).
Recientemente, en u n novedoso estu dio ,
nanopartículas elaboradas a partir de membranas de
bacterias mutantes fueron cargadas con paclitaxel,
cetuximab y anticuerpos específicos. Posterior a la
aplicación en cultivo celular, las células cancerígenas
engulleron las nanopart ículas, provocando mayor
mortalidad con menos dosis de los fá rmacos
anticancerígenos (ECCO, 2012; Elvidge, 2012).
Considerando el tama ño tan p equeño de las
nanopartículas, éstas han sido ut ilizadas en el área de
radioimagen y diagnóstico. Por ejemplo, los quantums
dots, al presentar emisión de luz en función de su
tamaño, pueden utilizarse en conjunto con imagen por
resonancia magnética, lo cual produce excepcionales
imágenes de tumores. Estas nanopartículas son más
brillantes y sólo necesitan una fuente de luz para su
excitación, lo que produce imágenes con mejor contraste
en comparación con los medios de contraste orgánicos
convencionales. Otra estrategia nanotecnológica
diseñada recientemente son las nanoredes empleadas

Biología y Sociedad, febrero 2018

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Figura 7. Abraxane®, nanomedicina utilizada para el tratamiento
del cáncer
(Celgene Corporation)

para preparar dispositivos sensores, los cuales pueden
detectar proteínas u otros biomarcadores tumorales,
otorgando la oportunidad de localizar no sólo tumores,
sino células cancerígenas mucho antes de que se
desarrolle un acúmulo cancerígeno (Nie et al., 2007).
A la par de un buen diagnóstico, es importante
est udiar tecnologías que permitan radioterapias
más eficientes. En este contexto, nanopartículas
metálicas de oro o plata se han biodirigido a tumores
al unir en su cubierta anticuerpos específicos. Una vez
localizadas en el t umor, la radioterapia es aplicada,
lo que aumenta la temperatura del nanomaterial,
permitiendo la destrucción térmica localizada de
las células cancerígenas (Zheng et al., 2005). Otro
ejemplo destacable, es el uso de nanopartículas de
cadmio (quantum dots), las cuales, al ser inyectadas
quirúrgicamente en los t umores y posteriormente,
aplicar luz UV, resplandecen, permitiendo localizar y
extirpar el tumor con mayor facilidad (Loo et al., 2004).
Otras de las nanoest r uct uras más estudiadas
en el sector de la salud son los nanomateriales.
Particularmente , en Odontología d iversos
nanomater iales se han empleado con éxito. Por
ejemplo, nanorellenos elaborados a partir de resinas
adicionadas con nanopartículas de Si0 2 ofrecen
alta resist encia al desgaste, fuerza y mejor estética
al permitir un mejor proceso de pulido y lustrado.
Existen nanorellenos compuestos por polvos de

117

�partículas de aluminio y silicatos. Estos nanorellenos
tienen dureza superior, mayor flexibilidad, mayor
elasticidad y menos contracción del material (Freitas,
2005; Sivaramakrishnan y Neelakantan, 2014).
Dentro de los avances quirúrgicos, una innovadora
suspensión compuesta de nanopartículas recubiertas
de oro, al ser aplicada en un corte de tejido o dos
tejidos adyacentes, ha mostrado mantener unido el
corte sin necesidad de sutura (Gobin et a/., 2005).
En cuanto al combate contra el desarrollo de
farmacorresistencia por parte de agentes etiológicos
(bacterias, hongos, virus), nanopartículas de ZnO
han sido aplicadas en conjunto con los antibióticos
norma lmente uti lizados (p.e. ciprofloxacino). La
combinación de estas terapias demostró que las
nanopartículas de ZnO interfieren con las proteínas
encargadas del desarrollo de resistencia al
antibiótico, lo que disminuye su farmacorresistencia
y, por lo tanto, incrementa la eficiencia del fármaco
utilizado (Banoee et al., 2010).
Por su parte, nanopartículas biodegradables cargadas
con diversos fármacos antituberculosos prometen
ser una solución ante el desarrollo de resistencia
por la bacteria que causa la tuberculosis. En diversos
estudios, las nanoformulaciones mostraron altas
tasas de mortalidad de la bacteria con menores
dosis de los antibióticos, así como, menor toxicidad
al ser aplicadas en modelos in vivo (p.e. ratones o
cuyos) (Pandey y Ahmad, 2011). Nuevamente, los
avances en los nanosistemas de liberación controlada
de fármacos para la encapsulación de agentes
antituberculosos pueden conducir a una terapia más
efectiva y asequible de la tuberculosis.
El desarrollo de textiles que incorporen nanoestructuras
que presentan actividad antibacteriana (p.e. nanotubos
de carbono, nanopartículas cargadas de antibióticos,
nanopartículas metálicas, entre otros) también han
sido desarrollados para ser utilizados en la curación o
protección de heridas, disminuyendo la posibilidad de
contaminación e infección en el área afectada (Fouda
et al., 2013).
Actualmente, el diseño y desarrollo de nanorobots para
funcionar como dispositivos que permitan la detección,
monitoreo o reguladores de diversas terapias al ser

118

introducidos en el cuerpo humano ya es una realidad
para los médicos gracias a los avances nanotecnológicos
en la medicina. Sin embargo, para el empleo de estos
nanodispositivos tan comp lejos, es necesario el
desarrollo de investigaciones mucho más detalladas
que permitan implementar su uso formal en humanos.
Con los ejemplos expuestos, es evidente que la
Nanotecnología sin duda jugará un papel primordial
dentro de la medicina durante los próximos años.
Particularmente, las terapias basadas en el uso de
nanosistemas de liberación de fármacos y el uso de
nanomateriales son dos de las herramientas que
prometen aumentar la eficiencia de los tratamientos
aplicados en padecimientos importantes como
cáncer, infecciones por agentes farmacorresistentes
a antibióticos y enfermedades crónico-degenerativas,
así como, en radioterapia y diagnóstico (Figura 8).

L A NANOTECNOLOGÍA LA F ACULTAD
DE CIENCIAS B IOLÓGICAS
Actualmente, la Facultad de Ciencias Biológicas
(UANL) cuenta con investigaciones importantes en el
área de la Nanotecnología aplicada. Particularmente,
el Laboratorio de Nanotecnología encabezado por el
Dr. Sergio A. Galindo Rodríguez se especializa en el
diseño y desarrollo de sistemas de liberación a escala
nanométrica, particularmente nanopatículas poliméricas,
para potencializar la actividad biológica de compuestos
individuales (naturales y sintéticos), extractos vegetales
y sus fracciones, así como de aceites esenciales, con el
objetivo de tratar enfermedades como la tuberculosis
(Armendáriz Barragán, 2012; Armendáriz et al., 2016),
las dermatomicosis (Velázquez Dávila, 2017) y la
periodontitis (Diaz Zarazua, 2016; Hernández Vela,
2016); también se han desarrollado investigaciones
para prevenir enfermedades en piel (Cavazos Rodríguez,
2011; Silva Flores, 2015-en proceso). En el área de los
alimentos, se han desarrollado nanoformulaciones para
aumentar la vida de anaquel de productos hortofrutícolas
y favorecer la biodiponibilidad de antioxidantes (Guerrero
Barbosa, 201 7). Dentro del campo de la formulación de
insecticidas, recientemente, una investigación mostró que
la incorporación de aceite esencial de Schinus molle impide
el desarrollo larvario de la plaga generada por Musca
domestica (Vil legas Ramírez, 2017). En cuanto al control
de vectores transmisores de enfermedades infecciosas

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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(p.e. Aedes aegyptn como dengue, chicungunya y zika,
entre otras, diversas nanoformulaciones elaboradas
con aceites esenciales o extractos han demostrado
una eficiente actividad larvicida del vector (Figueroa
Espinoza, 2014; Salas Cedilla, 2017; Lugo Estrada,
2013-en proceso). Las investigaciones desarrolladas
dentro del Laboratorio de Nanotecnología de la FCBUANL, evidencian el alto potencial que tienen los
sistemas nanopartículados para aumentar la actividad
biológica de moléculas de origen natural o sintético.

&amp;l

oe
z"'
j

Diagnóstico in vivo

Diagnóstico in vitro

Aplicación de la
Nanomedicina

Liberación de
fármacos/genes

Teranósticos

Figura 8. La Nanomedicina y sus potenciales aplicaciones.

Biología y Sociedad, febrero 2018

119

�Cabe mencionar que dentro de las investigac iones, en
colaboración con grupos de investigación instit ucionales,
nacionales extranjeros, se realizan estudios de preformulación,
caracterización físicoquím ica de las nanoformulaciones,
desarrollo y va lidación de mét odos de cuantif icación por
cromatografía (CLAR y CG), caracterización por espectroscopía
FT-IR, calorimetría por DSC, desarrollo y establecimiento de
estudios de actividad biológica (p.e. actividad antimicrobiana),
pruebas dermatocinéticas, ensayos de citotoxicidad y estudios
de actividad bioinsecticida, entre otros (Figura 9).

• Tamaño

• Elaboración :

• Calorimetría Diferencial de Barrido
• Perfil con FT-lR

• Nanocápsulas

•Microscopías
• Cuantíf,cación por Espectroscopia UV·VIS,

• Nanoparti&lt;ulas

ClAR, CG, etc.
DISEÑO y

CARACTERIZACJÓN

FORMUlACIÓN

RSICOQIJÍIMrA

• Escalamiento de proceso.s

•Tratamientos de enfermedades: micosls,
tuberculosis, cáncer, etc.

•Ensayos:
•Toxicológicas
• Microbioló¡icas
• Actividad antioxidante
• Estabilidad

• Alimentos: aditivos, recttbrimientos
antimkrobianos, nutracéutia&gt;S»

conservadores, etc.

• Liberación y residenóa (en m edio

ambíente)

•Ag:riwltura: bioinsecticidas, fertilizantes.

Figura 9. Desarrollos nanotecnológicos aplicados en las Ciencias Biológicas y de la Salud llevados a cabo en el Laboratorio de
Nanotecnología de la FCB-UANL.

AGRADEC IMIENTOS
Los autores agradecen a el AIRO-Francia (JEAl-20 11, NANOBIOSA),
CONACyT C iencia Básica, PAICyT-UANL y a la Red PRODEP-SEP (OSA
1 03.5/14156). BAB agradece a CONACyT por la beca 486227.

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Biología v Sociedad, febrero 2018

125

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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>f\b 2, Octubre 2018

�~

~FCB
IAUJLl ,\U 01. lU,M lr\S UIOLÓ&lt;.óK.'\lt

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rect or
Dr. Santos Guzmán López
Secret aria General
QFB. Emilia Edit h Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Direct or de Publicaciones
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Direct or de la Facultad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. J esús Ángel de León González
Editor en Jefe
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Editor Técnico

Editores adjuntos:
Dr. J uan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio l. Salazar -Vallejo
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Biología Contem poránea
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CONTENIDO
E DITORIAL
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DEL CONOCIMIENTO DE SU BIODIVERSIDAD, BIOGEOGRAFÍA, ESTUDIOS
B IOQUfMICOS Y NUEVOS DESCUBRIMIENTOS ARQUEOZOOLÓGICOS
Francisco A. Solís-Marín, Alfredo Laguarda-Figueras, M agali B . l. HoneyEscandón, Leonardo López Luján, Belem Zúñiga-Arellano, Andrea A. Caballero
Ochoa, Carlos A. Conejeros Vargas, Carolina M artín-Cao-Romero, Alicia
Durán-González y Ma. Esther Diupotex Chong
E L CATÁN: RESCATE DE UN RECURSO ACU ÍCOLA
Roberto E. M endoza Alfara, Carlos J. Aguilera González, Jesús Montem ayor
Leal

22

E L PACÍFICO ÜRIENTAL, UN HÁBITAT MUY IMPORTANTE PARA EL

33

TIBURÓN B LANCO
Er ick C. Oñate González
L AS VÍAS DE COMUNICACIÓN TERRESTRE Y SU EFECTO EN LA

M.C. A lejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web

B IODIVERSIDAD
G. E. Villanueva-Vázquez, V. Aguilar-Herrera, R. Jaimes-López, M. NigendaQuezada y E. Rios

Jorge Alberto lbarra Rodríguez
Página web

E L APOCALI PSIS DEL ÜZONO: E FECTOS B IOLÓGICOS DE LA

Biología y Sociedad, es t.na publicación semestral editada y pililicada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad
de Ciencias Biológicas. Av. Universidad sin. Cd. Uriversitaria San
Nicolás de los Garza, Nuevo León. Difusión vía red de cómputo.

Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León González. Número
de reserva de derechos al uso exclusivo del título Biología y
Sociedad otorgada por el Instituto Nacional del D erecho de
Autor: 04-2017-033011570800-01, de fecha 3 de abril de
201 7. ISSN en trámit e.

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55

RADIACIÓN ULTRAVIOLETA
Abraham Octav io Rodríguez de la Fuente, José Ant onio Heredia Rojas, Ornar
Heredia Rodríguez, María Esperanza Castañeda Garza, Laura Emestina
Rodríguez Flores
RESIDUOS DE LA INDUSTRIA DE REFINACIÓN DE ACEITE DE SOYA

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3
6

64

COMO FUENTE POTENCIAL DE SUSTANCIAS BIOACTIVAS
M. A.Núñez González, C. A. Amaya Guerra, J . Báez González, C.J. Aguilera
González, S. M oreno Limón, J . Rodríguez Rodríguez
E L COLESTEROL EN ALIMENTOS ¿Es BUENO O MALO?
M inerva Bautist a V.illarreal, Claud ia T. Gallardo Rivera, Loruhama Sandra
Castillo Hernández, Ma. Adriana Núi\ez González, Carlos A. Amaya Guerra,
J uan Gabriel Báez González

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responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente
reflejan la postura del edito r de la publicación.

THE LosT SPECIES: GREAT E xPEDITIONS 1N THE C OLLECTIONS oF

84

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o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

CHICAGO PRESS,
Reseña de libro por Sergio l. Sa lazar Vallejo

NATURAL H1STORY MusEuMs, CHRISTOPHER K EMP, UN1V.ERS1TY OF

2017

�- . - • engo el agrado de dar a conocer el segundo número de Biología
y Sociedad, e invitarlos a leer el contenido de sus interesantes
artículos, l os cuales nos introducen en investigaciones
desarrolladas en nuestro país, que nos llevan por distintos
temas y ambientes: eco lógicos, históricos, sa lud y sustentabilidad.
Biología y Sociedad busca convertirse en el medio idóneo para que los científicos
escriban con amenidad y claridad, describiendo de manera eficiente y eficaz para
un público no científico, y que de esta forma, sea como promueva el desarrollo
de la sociedad incorporando a todos a la sociedad del conocimiento.
La ca lidad de estos artículos está a la altura de los objetivos que Biología y
Sociedad ha establecido, distinguiéndola como una revista ve rsátil y de fácil
lectura para todo público. Con el compromiso de enriquecer el conocimiento
mediante los elementos propios de la investigación tanto científica como
tecnológica, desde un punto de vista más didáctico.
Agradezco a todos los lectores por el interés que han mostrado hacia Biología y
Sociedad y especialmente a los autores y ca-autores, quienes se han tomado el
tiempo necesario para participar en éste número.
Les extiendo una cordila invitación a seguir participando en los próximos números
de Biología y Sociedad.
Espero que tengamos un año 2019 lleno de salud y éxitos.
Atentamente,
Dr. Antonio Guzmán Velasco
Director de la Facultad
de Ciencias Biológicas, UANL

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legar a este Segundo Número de Biología y Sociedad ha sido muy gratificante, hemos
logrado mantener la idea de mostrar a los lectores información muy valiosa sobre las
ciencias naturales. En esta edición se presenta una selección de artículos interesantes
.__ que nos aportarán conocimientos en las distintas áreas en las que Biología y Sociedad se
ha especializado.
Dentro del área de Biología Contemporánea, los autores nos acercan a un enigmático grupo de
invertebrados marinos, los equinodermos, destacando estudios taxonómicos, biogeográficos,
bioquímicos, y hallazgos arqueológicos en distintas excavaciones del Templo Mayor.
En el área de Ecología y Sustentabilidad, nos hablan sobre la importancia de un recurso pesquero casi
olvidado y amenazado por la sobreexplotación, el catán (Atractosetus spatula), un pez dulceacuícola de
gran tamaño, en este trabajo se resumen 20 años de esfuerzo para salvar este recurso, generando las
bases para su reproducción en cautiverio. También encontraremos en el siguiente artículo al depredador
alfa en los océanos cálidos y templados, el gran tiburón blanco, el autor nos detalla la historia de vida
de este enigmático pez cartilaginoso, donde destaca la filopatía o fidelidad a un sitio, siendo la Isla
Guadalupe uno de estos sitios de agregación en México. Se presenta además, un artículo sobre la
fauna silvestre, en él veremos el efecto de las vías de comunicación terrestres y su impacto en la
biodiversidad, aquí los autores identifican las especies más vulnerables a las vías de comunicación
terrestre y presentan medidas de mitigación para disminuir su impacto. Un último trabajo de esta área,
nos habla sobre las implicaciones del desgaste de la capa de ozono en nuestro planeta, destacando los
efectos de la radiación en los organismos, así como también los usos terapéuticos que ésta radiación
tiene para el ser humano y la vida en general usándola de forma controlada.
En Biotecnología encontraremos un tema en donde nos plantean la utilidad de los residuos en la
industria de refinación de aceites, con potencial en las industrias alimenticia y farmacéutica.
En el área Salud, los autores nos exponen un tema importante sobre el colesterol en alimentos, el
colesterol elevado, representa uno de los principales riesgos cardiovasculares en México. En este
artículo nos dan recomendaciones para mejorar nuestro colesterol en sangre.
Por último, el autor presenta la reseña del libro "The Lost Species: Great expeditions in the
Col/ections of Natural History Museums" de Christopher Kemp, un científico dedicado a la
divulgación de la ciencia, en el que expone la importancia de preservar los tesoros naturales,
depositados en colecciones biológicas de los grandes museos de historia natural, así como la
relevancia de las revisiones en el trabajo taxonómico.
Estamos seguros que este Segundo Número de Biología y Sociedad continuará incidiendo en la
difusión de los resultados de la investigación científica y tecnológica.

Dr. Jesús Angel de León González
Editor en Jefe

��Palabras clave: Echinodermata, México,

biodiversidad.
Key words: Echinodermata, biodiversity,
Mexico.

RESUMEN

Fr2ncisco A, Solís-1.e1arín1 , i1lfredo Lag.1arda-FigLeras'. \1agali
B L Honey-[scandón2 , Leonardo López l.1Ján 3, Belem Zt';nigaArellano3, Andrea A Caballero Ochoa 2 , Carlos A ConeJeros
Vargas", Carolina rvlar:ín-Cao-Romero', /'-,licia 0.Jrán-González' y
\1a [sthcr Oiupotex Chong'

1 Labora·orio de Sis:emá:ica y Ecología de Equinodermos,
Colección \acional cie Equinodermos "Ora l·,1a E Caso r,1unoz;
lns:ituto ce Ciencias del t,,1ar y Limnología (ICMLl. Universidad
\acional AcJtónoma de i,Aéxico, !J1éxico
2 FacL,ltad de Ciencias, U1~.Arvl, Circuito [x:erior sin, CiL.daci
Universi:aria, Apdo 70-305, CiL,dad de IAéxico, México, CP

045:_o
3 Proyecto Templo ~.fayor (PT\1), lnsti:c1to \acional de
Antropología e Historia, r,léxico (INAH)
4 Posgrado en Ciencias del \far y Limnología, U NAt,,!, r_,,léxico

La posición geográfica de México lo hace uno de
los países más biodiversos del planeta. El estudio
de la diversidad de los equinodermos de México
comenzó en el siglo XIX. En México se encuentran
818 especies de equinodermos, siendo la clase
Ophiuroidea la más rica con 240 especies, Astero idea
contiene 229, Echinoidea 153, Holothuroidea 165
y Crinoidea 31. México posee algunas especies
endémicas del país o de alguna región en particular.
El catá logo de los equinodermos de México aún
no está completo, probablemente existan nuevos
registros y nuevas especies en ambientes y en
regiones poco estudiados de las costas mexicanas.
A pesar de que los estudios taxonómicos en México
son extensos, los estudios sobre la ecología, historia
de vida y otros aspectos de los equinodermos
son escasos. Se presenta información sobre los
estudios de biogeografía, bioquímicos y los nuevos
descubrimientos arqueozoológicos del phylum.
7

�1NTRODUCCIÓN

La palabra "Echinodermata" proviene de dos vocablos
griegos, "echinos" (= espina) y "derma" (= piel), debid~ a
la estructuras calcáreas espinosas presentes en la piel
de estos organismos. Los equinodermos son animales
exclusivamente marinos, deuterostomados, que se
caracterizan por poseer una simetría pentarradial,
a veces enmascarada en una simetría bilateral; un
esqueleto de carbonato de calcio (calcita) compuesto
por placas intradérmicas independientes y articuladas
o espículas calcáreas, y un sistema vascular acuífero
(SVA) único que regula la alimentación, locomoción y
otras funciones (Brusca et al., 2016; Hyman, 1955;
Pawson, 2007). El SVA se encuentra conectado al
medio externo a través de una estructura llamada
madreporita, la cual filtra agua de mar y la lleva dentro
del cuerpo a través de una red interna de canales
y reservorios flexibles conectados a extensiones
externas (Samyn et a/., 2006). Los equinodermos
poseen además un tejido conectivo flexible que
permite cambiar de forma voluntaria y rápida la rigidez
del animal (Hendler et a/., 1995; Samyn et al., 2006),
sistema circulatorio hemal, sistema digestivo completo
(a excepción de los ofiuroideos y algunas especies de
estrellas de mar los cuales carecen de ano) y sistema
nervioso descentralizado (Pawson, 2007). La talla de los
equinodermos adultos es muy variable. El pepino de mar
Synaptula hydriformis del Caribe mexicano, que vive
entre frondas de algas de la zona somera, mide -3-6 mm
de largo, en contraste, Euapta godeffroyi, una especie
de pepino de mar del Pacífico mexicano puede alca~ar
más de 3 m de largo. Los equinodermos pueden habitar
desde pozas de marea, hasta profundidades abisales
mayores a 11 000 m. Viven en cualquier tipo de
ambiente marino, incluso ambientes extremos como
las ventilas hidrotermales, infiltraciones de metano
(Sibuet y Olu, 1998) y cuevas anquihalinas (SolísMarín y Laguarda-Figueras, 2010). También pueden
encontrarse a cualquier temperatura, desde las
zonas tropicales hasta los polos. Además, son de los
componentes principales de las comunidades que viven
en el piso oceánico (Hendler et al., 1995). No todos los
equinodermos son bentónicos, existen algunas especies
pelágicas (p. e. Enipniastes eximia) las cuales pasan la
mayor parte de su vida nadando en la columna de agua.
El grupo consta de más de 7 000 especies_ viviE;n~es
descritas hasta el momento y 13 000 especies fos1les
(Pawson, 2007).

8

Figura 1. Representantes de las cinco clases del Phylum
Echinodermata; A) Clase Crinoidea (Florometra tanneri); B)
Clase Asteroidea (Mithrodia bradleyi); C) Clase Ophiuroidea
(Ophioderma cinereum); O) Clase Echinoidea (Astropyga
pulvinata); E) Clase Holothuroidea (Holothuria hilla) (tomado de
Solís·Marín et al., 2009).

Los equinodermos son dioicos, con una alta
frecuencia de especies hermafroditas. La
reproducción ocurre generalmente en la columna de
agua después de que los gametos son libe:ados en
ella. Existen especies incubadoras especialmente
en las aguas frías de los océanos Ártico y Antártico.
Muchas especies, además de poseer alguna for~a
de reproducción de las antes mencionadas, tamb1en
se pueden reproducir asexualmente por medio de la
fisiparidad (fraccionamiento voluntario o involuntario
del cuerpo), dando lugar a individuos genéticamente
idénticos (clones) (Hyman, 1955). Las larvas de todas
las clases de equinodermos se pueden reproducir
asexualmente (Eaves y Palmer, 2003).
El phylum Echinodermata se encuentra divido en
cinco clases: clase Crinoidea (lirios de mar), clase
Asteroidea (estrellas de mar), clase Ophiuroidea
(estrellas quebradizas y estrellas canasta), clase
Echinoidea (erizos, galletas y bizcochos de mar) y la
clase Holothuroidea (pepinos de mar) (Fig. 1).
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�ESTADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO
DE LA BIODIVERSIDAD DE LOS
EQUINODERMOS DE MÉXICO
La extensión litoral de México y su gran diversidad
de hábitats han permitido la existencia de 818
especies de equinodermos (datos de la Colección
Nacional de Equinodermos, Instituto de Ciencias
del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México), aproximadamente el 10.8%
del total mundial. La clase Crinoidea es la menos
representada con 31 especies (3.8% del total para
México), mientras que la clase Ophiuroidea presenta
la mayor riqueza con 240 especies (29.3%); la
clase Asteroidea es la segunda mejor representada
con 229 especies (28%) y la clase Holothuroidea
es la tercera más rica con 165 especies (20.2%)
reportadas para ambos océanos Pacífico y Atlántico.
Finalmente , está la clase Echinoidea con 153
especies (18.7%) (Cuadro 1).
Cuadro 1. Riqueza de equinodermos en México por clase Y sus
correspondientes categorías taxonómicas descendentes.
Clase

Órdenes

5
Asteroidea
7
Ophiuroidea
2
Holothuroidea 6
Echinoidea
13
Crinoidea

Familias

Géneros

Especies

13
30
14
16
33

24
92
74
68
74

31
229
240
165
153

Aunque el Golfo de Ca li fornia posee una gran
diversidad para algunas clases de equinodermos,
solo existen dos especies reportadas de crinoideos en
esta área (Hyocrinus foel/i y F/orometra serratissima).
En el Golfo de California existe una gran variedad y
abundancia de géneros de asteroideos mayor que
en el mar Caribe. Existen un total de 76 especies
y 40 de éstas se distribuyen en aguas profundas
(&gt; 200 m). Los géneros más representativos son:
Astropecten (Fig. 2f), Luidia, Heliaster (Fig. 2c),
Henricia y Myxoderma. Existen 86 especies de
ofiuroideos que habitan las aguas del Golfo de
California, pertenecientes a dos órdenes, 17 familias
y 43 géneros. Ophiactis savignyi es la especie con la
más amplia distribución en aguas someras de esta
zona. Ophiocoma aethiops, O. alexandri y Ophiothrix
Biología y Sociedad, diciembre 2018

spicu/ata (Fig. 3d) es la más abundante y frecuente
en las aguas profundas de esta cuenca. El Golfo de
California es el área que posee el tercer lugar en
riqueza de especies de equinoideos, después del Golfo
de México y Caribe mexicano, con un total de 4 7 , 12
de las cuales se distribuyen en aguas profundas; las
más características son: Hesperocidaris asteriscus,
H. perp/exa, Arbacia stellata, Astropyga pu/vinata
(Fig. 4c), Centrostephanus coronatus, Echinometra
vanbrunti (Fig. 4f), Diadema mexicanum, Lovenia
cordiformis, Encape wetmorei, E. micropora,
C/ypeaster europacificus, Agassizia scrobicu/ata Y
Me/lita grantii. Esta región alberga la mayor riqueza
de pepinos de mar en México, con 75 especies ahí
reportadas. Casi todas las especies (49) tienen
amplia distribución geográfica, desde el Golfo de
California hasta Centroamérica o las islas Galápagos.
Solamente dos especies t ienen una distribución
norteña, desde Alaska hasta el Golfo de California.
La mayoría de las especies ahí registradas tienen
distribuciones batimétricas someras. Las especies
de pepinos de mar más característicos d~I Golf~ de
Ca lifornia son: Holothuria (Se/enkothuna) lubrica,
H. (Thymiosycia) arenico/a, H. (T.) impatiens , H.
(Halodeima) inornata, H. (Stauropora) fuscocinerea,
H . (Platyperona) difficilis, /sostichopus fuscus (Fig.
4el, Neothyone gibbosa y N. gibber (Solís-Marín et
al., 2005, 2009, 2014).

�Las características ambientales de l Golfo de
California permiten la coexistencia de un alto número
de especies de equinoideos irregulares de las familias
Brissidae , en comparación a las otras grandes
áreas del mar territorial mexicano. Cabe destacar
que en esta zona habita la única especie endémica
de un erizo irregular reportado para las costas de
México: Encape grandis (Solís-Marín et al., 2013).
Enríquez-Andrade et al., (2005) mencionan que el
Golfo de California está entre los cinco ecosistemas
marinos con la mayor productividad y biodiversidad
en el mundo, con 4 852 especies de casi todos los
invertebrados (Lluch-Cota et al., 2007). Los grados de
endemismo dentro del Golfo varía considerablemente,
dependiendo del taxón. El número de endemismos de
macroinvertebrados no planctónicos corresponde a
766 (15,8% del total en el Golfo), la gran mayoría
de los cuales pertenecen a los Phyla Mollusca (460
spp.), Arthropoda (118 spp.) y Polychaeta (79 spp.)
(Lluch-Cota et al., 2007). De los 766 invertebrados
endémicos, 5 (0.65%) son equinodermos. El
equinoideo Encape grandis se registra únicamente
para este Golfo y se encuentra tanto en la costa continental, como en las islas del mismo. Asimismo, tres

10

especies de ofiuroideos son endémicas: Ophiacantha
hirta, Amphiophiura o/igopora y Amphiura seminuda.
Finalmente, una especie de pepino de mar de aguas
someras, Athyone glassel/i, también se encuentra
restringida a esta área (Solís-Marín et al., 2013).
En l a costa del Pacífico, los cri noideos están
re presentados sólo por cuatro especies:
Fariometra parvula, Florometra serratissima, F.
tanneri y Hyocrinus foelli (12.9 % del total de
México) presentes en la costa occidental de la
península de Baja California y en los campos de
nódulos polimetálicos cercanos al archipiélago de
Revillagigedo y la fractura de Clarión. Los crinoideos
pedunculados se distribuyen de los 3 000 a los 4
500 m de profundidad, mientras que los de vida libre
se encuentran entre los 12 y 3 234 m. La especie
de hyocrínido, Hyocrinus foe/li Pawson y Roux,
1999, es el único reportado para el archipiélago
Revillagigedo. La clase Asteroidea en la costa del
Pacífico mexicano es de gran interés, no sólo por
el gran número de géneros característicos de esta
área, sino también por las relaciones cercanas que
las especies endémicas mantienen con las especies

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�del Indo-Pacífico. Existen 88 especies en total; de
éstas, el 59.1% (52 especies) se comparten con el
Golfo de California, 4 7% se distribuyen en aguas
someras y 12% se presentan únicamente en la
costa occidental de la península de Baja California.
Sólo 10 especies se han encontrado también en las
islas Revillagigedo (Caso, 1962; Honey-Escandón
et al., 2008). Los géneros de asteroideos más
representativos son: Astropecten, Luidia, Nidorellia,
Pharia, Phataria, Heliaster y Henricia (Solís-Marín
et al., 1993). El océano Pacífico tiene una riqueza
alta de ofiuroideos en las aguas mexicanas, son 105
especies, distribuidas en 2 órdenes, 12 familias y 28
géneros. El género con mayor número de especies es
Amphiodia con un total de ocho. Ophiactis savignyi es
la especie de ofiuroideo con distribución más amplia
en aguas someras, se distribuye a lo largo del Golfo
de California, Golfo de México y el Caribe mexicano;
se ha registrado para ocho estados de la República
Mexicana, además de las islas Revil lagi gedo e
islas Marías. Ophiocoma aethiops también está
ampliamente distribuida en aguas someras en el
océano Pacífico y se ha registrado para siete estados,
así como en las islas Revillagigedo.

Biología y Sociedad, diciembre 2018

En el Pacífico mexicano, incluida la costa occidental
de la península de Baja California, habitan 43
especies de equinoideos, clasificados en 25 géneros,
14 familias y siete órdenes.
La península de Baja California tiene un ambiente
marino muy interesante y único. Con más de 600
millas de longitud, la península se extiende desde
las frías aguas de California hasta los trópicos, el
Trópico de Cáncer cruza la carretera de San José
del Cabo a La Paz en el extremo sur de la t ierra. La
vida marina varía desde los fríos bosques rocosos
de algas marinas en el norte de la costa del Pacífico
cerca de San Diego hasta un verdadero arrecife
de coral en Cabo Pulmo. En la costa occidental de
Baja California hay 183 especies de equinodermos
registradas (Crinoidea: tres especies, Asteroidea: 45
especies, Ophiuroidea: 52 especies, Holothuroidea:
40 especies y Echinoidea: 43 especies). Hay 282
especies en total; de estas, 32% (90 especies) son
compartidas por ambas áreas (Pacífico mexicano y
Golfo de California). La diversidad de equinodermos
aumenta sustancialmente a medida que se desciende
por la península de Baja California, las familias más

11

�abundantes y frecuentes en el área son Heliasteridae,
Amphiuridae, Dendrasteridae y Holothuriidae.

Catoche, Quintana Roo (Laguarda-Figueras et al.,
2005a; Solís-Marín et al., 2014).

En México, 25 especies (86.2% del total para el país)
de crinoideos habitan el Golfo de México y la mayoría se
distribuye en el banco de Campeche. Este banco alberga
22 de las 25 especies presentes en todo el Golfo,
alrededor del 75.8% del total de especies de crinoideos
para aguas mexicanas. Diecisiete especies (68% de
la especies en el Golfo de México) se encuentran en
aguas menores a 200 m de profundidad, mientras que
23 especies habitan las zonas más profundas del Golfo.
Los crinoideos comatúlidos representan el 76% (19
especies) del total del número de especies presentes
en el Golfo de México; los crinoideos pedunculados
conforman el 20.6% (6 especies) y sólo hay una especie
(4%) de crinoideo cyrtocrínido, Ha/opus rangii, presente
en el banco de Campeche.

El Golfo de México es el área con menor riqueza
de pepinos de mar con únicamente 53 especies.
Dos de estas especies también se distribuyen en
la costa del Pacífico y 33 se distribuyen también
en las aguas someras del Caribe mexicano. El resto
(18 especies) está presente en aguas profundas del
Golfo de México, a más de 200 m de profundidad. Las
especies más comunes son Ho/othuria (Halodeima)
grisea, H. (H.) floridana, H. (Se/enkothuria) g/aberrima,
H. (Semperothuria) surinamensis e /sostichopus
badionotus (Durán-González et al., 2005).

Existen 88 especies de estrellas de mar en el Golfo
de México. Casi la mitad de ellas (40) se distribuyen
en aguas profundas(&gt; 200 m) y 27 especies tienen
una amplia distribución batimétrica. Los géneros
más comunes son: Luidia, Astropecten (Fig. 2f),
Cheiraster, Unckia (Fig. 2e), Pteraster y Echinaster
(Durán-González et al., 2005).
El número de especies de ofiuroideos del Golfo
de México es de 108. De esta área, el estado de
Yucatán es el más rico con un total de 52 especies.
Ophiactis savignyi es la especie más frecuentemente
encontrada en el Golfo de México, especialmente en
el estado de Veracruz.
El número de especies de equinoideos para el Golfo
de México es de 58. De éstas, 30 especies (51.8%)
están presentes en aguas profundas (&gt; 200 m).
Las especies de aguas someras más comunes, que
también tienen una amplia distribución batimétrica
(0-80 m) son: Eucidaris tribuloides, Astropyga
magnifica, Arbacia punctulata, Lytechinus
variegatus carolinus y Encape michelini. En la
plataforma externa, en el rango de 80 a 190 m están
presentes C/ypeaster ravenelii y especies del género
Brissopsis. Finalmente, Plesiodiadema antillarum y
Brissopsis atlantica se localizan en el talud a 200
m. Geográficamente, Encape aberrans, Clypeaster
subdepressus y Echinolampas depressa están
restringidas al banco de Campeche, Yucatán y cabo

12

En el Caribe mexicano, la fauna de crinoideos no es
tan rica como en el Golfo de México; sin embargo,
la diversidad de ecosistemas (arrecifes de coral,
planicies de fondos arenosos, taludes pronunciados)
hacen posible la existencia de 14 especies, que
representan el 45.2% de los lirios de mar reportadas
para aguas mexicanas.
En el Caribe, los crinoideos pedunculados representan
el 21.4%, con tres especies reportadas, que habitan
el banco Arrowsmith y el área del canal de Yucatán;
mientras que los comatúlidos conforman el mayor
porcentaje (78.6%) con 11 especies en la misma
área. La especie más frecuentemente encontrada
es el isocrínido Endoxocrinus parrae, junto con los
crinoideos de vida libre: Davidaster rubiginosus (Fig.
2a), Comactinia meridiana/is y Crinometra brevipinna.
Un total de siete especies (50%) están compartidas
con el Golfo de México. Los crinoideos pedunculados
están presentes en el banco de Campeche y en el
Caribe a profundidades que van desde los 86 a los
143 m en las áreas someras; de los 7 4 7 a los 1 245
m en su límite más profundo. En la misma región, los
crinoideos comatúlidos se pueden encontrar desde
los 2 a los 200 m en un rango somero y de los 200 a
más de 3,500 m en las áreas más profundas.
Para la clase Asteroidea, el Caribe mexicano es el
área de menor riqueza, con sólo 54 especies, 44 de
ellas (81.5%) compartidas con el Golfo de México.
De estas 44 especies,
14 se encuentran en aguas profundas(&gt; 200 m) y 30
tienen un intervalo batimétrico de O a más de 200

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�m. Los géneros más comunes son casi los mismos
que para el Golfo de México: Luidia, Astropecten,
Cheiraster y Echinaster (Laguarda-Figueras et al.,
2005b). El Caribe mexicano es la segunda área con
mayor riqueza de ofiuroideos de los mares mexicanos
con 82 especies. Sus patrones de distribución
geográfica son diversos, pero los que tienen la más
amplia distribución en aguas someras del Golfo de
México y el Caribe mexicano son: Ophiolepis elegans,
O. impressa, Ophiocoma echinata, Ophioderma
cinereum, Ophiactis savignyi y Ophiothrix angu/ata.
Las especies de profundidad, con las áreas de
distribución más amplias para ambas zonas son:
Ophio/epis elegans, O. impressa, Ophioderma
cinereum y Ophiothrix angu/ata. Un total de 51
especies son compartidas con el Golfo de México.
Respecto a los erizos de mar, las costas del Caribe
mexicano son el área menos estudiada de todas. Sin
embargo, es la segunda área en riqueza con un total
de 61 especies; 39 de ellas compartidas con el Golfo
de México. Las especies más características que se
distribuyen en aguas someras son: Encape aberrans,
E. michelini, C/ypeaster subdepressus, Cassidulus
caribaearum, Diadema antillarum, Echinomentra
lucunter, E. viridis (Fig. 3e), Eucidaris tribuloides
y Tripneustes ventricosus (Durán-González et al.,
2005; Solís-Marín et a/., 2014).
El Caribe mexicano alberga 33 especies de pepinos
de mar. La gran mayoría (27 especies) se distribuye
también en el resto de los países que constituyen el
mar Caribe y los cayos de Florida. Las especies más
características son: Holothuria (Halodeima) floridana,
H. (H.) grisea, H. (H.) mexicana, H. (Semperothuria)
surinamensis, H. (Thymiosycia) arenicola, H. (T.)
impatiens, H. (T.) thomasi, lsostichopus badionotus,
l. macroparentheses y Euapta /appa (LaguardaFigueras et al., 2001, 2005b).
La delimitación de los endemismos en especies
marinas es difícil debido a la dispersión de las
larvas a t ravés de las corrientes oceánicas. Sin
embargo, México posee algunas especies que son
endémicas del país o de alguna región en particular.
El Golfo de California, debido a sus característ icas
oceanográficas y geológicas únicas, alberga la
mayoría de los endemismos de equinodermos en el
país, con un total de cinco especies. El equinoideo

Biología y Sociedad, diciembre 2018

Encape grandis se registra únicamente para este
Golfo y se encuentra tanto en la costa continental,
como en las islas del mismo. Asimismo , tres
especies de ofiuros son endémicos: Ophiacantha
hirta , Amphiophiura o/igopora y Amphiura
seminuda. Finalmente, una especie pepino de mar
de aguas someras, Athyone g/assel/i, también se
encuentra restringido a esta área . Para el norte
del océano Pacífico de México, dos especies de
crinoideos, Fariometra parvula y F/orometra taneri
son endémicas de la provincia Californiana. La
única especie endémica del Golfo de México, es el
ofiuroideo Amphiodia guillermosoberoni Caso, de la
laguna de Términos, en el estado de Campeche.
Esta especie fue hallada y descrita por Caso (1979).
Su distribución se restringe a la laguna de Términos
debido, probablemente al tipo de sedimento y a la
salinidad prevaleciente dentro de la laguna (de 4 a
26 ppm), ésta incrementa a más de 26 ppm fuera
de la misma. La especie es más abundante en sitios
donde la salinidad va de 16 a 21 ppm. Amphiodia
guillermosoberoni Caso es el ún ico ofiuroideo
mexicano conocido que habita a baj as salinidades.
Sólo una especie de asteroideo es endémico para la
región del Caribe mexicano, Copidaster cavernícola.
Esta especie, recientemente descrita (Solís-Marín y
Laguarda-Figueras, 2010), es el único asteroideo
conocido que habita una cueva anquialina (Cenote
Aerolito) en la isla de Cozumel (So lís-Marín y
Laguarda-Figueras, 2008; Solís-Marín et al., 2010).
El listado de los equinodermos de México aún no está
completo, probablemente existan nuevos registros y
nuevas especies de equinodermos en ambientes y en
regiones poco estudiados de las costas mexicanas,
donde el tipo de sustrato, profundidad e inclinación
del fondo, entre otros factores, han hecho imposible
su muestreo usando métodos convencionales.

E STUDIOS BIOGEOGRÁFICOS DE LOS
EQUINODERMOS DE MÉXICO
Los estudios sobre los patrones de distribución
de los equinodermos de México son relativamente
recientes. Los primeros enfoques se han hecho
para entender las afinidades entre las provincias o
regiones faunísticas en el territorio mexicano. Una

13

�de las primeras obras en México fue hecha por Parker
(1963), en su estudio analizó la zoogeografía y la
ecología de los invertebrados bentónicos en el Golfo
de California, reconociendo 11 conjuntos faunísticos
basados en la caracterización de sus ambientes.
Encontró que, en comparación con las comunidades
bentónicas en otros lugares en el mundo, la diversidad
de las especies de aguas poco profundas en el Golfo
de California es sorprendente.
Laguarda-Figueras et a/. (2002) analizaron la
distribución geográfica y batimétrica de los
asteroideos del Caribe mexicano, evaluando
los patrones de distribución y sus afinidades
biogeográficas, descubriendo así que el "Atlántico
occidental extendido" y el "Atlántico oriental cálido"
son las áreas con más especies de estrellas de mar, lo
que sugiere que la fauna de asteroideos en el Caribe
mexicano incluye un importante grupo de especies
que se han extendido hacia el norte en zonas de
aguas más frías como el norte del Golfo de México
y la costa este de los estados Unidos de América.
Caballero-Ochoa y Laguarda-Figueras (2010)
utilizaron el Análisis de Parsimonia de Endemismo
(PAE) para analizar las afinidades faunísticas de los
pepinos de mar entre las provincias de la zona tropical
del Océano Pacífico mexicano. Descubrieron que la
provincia de Cortés era la más diversa, incluyendo
62 especies de holoturias. La provincia Panámica no
estaba estrechamente relacionada con las provincias
Pacífico Mexicana , Corteziana, Californiana ,
Clipperton, Revillagigedo e Islas Marianas. Otro
trabajo importante es el de Hernández-Díaz (2011)
quien también utilizó el método PAE para resolver la
relación entre los equinodermos de los arrecifes de
Yucatán, dicha autora encontró un "patrón anidado" de
distribución, lo que sugiere que todas las especies que
analízó pertenecen a la misma región zoogeográfica
con elementos faunísticos del Golfo de México y Mar
Caribe. Caballero-Ochoa (2011) realizó un análisis
biogeográfico de la clase Holothuroidea en el Pacífico
mexicano, encontrando que la provincia Corteziana
era la más biodiversa. Este trabajo menciona que
la provincia Panámica es probablemente un área
transicional que no se ha nombrado desde el punto
de vista biogeográfico. Martín-Cao-Romero (2012)
analizó la biogeografía de la clase Asteroidea en la
costa del Atlántico en México y utilizó como unidades
geográficas operativas (UGO) las propuestas por

14

Wilkinson et a/. (2009). El análisis de parsimonia
de endemismos reconoció tres principales grupos
(Mar Caribe, zona nerítica de Veracruz y la zona
nerítica exterior de Campeche y Yucatán}, además
de encontrar UGOs que muestran menor afinidad
biogeográfica con el resto (talud del norte del Golfo
de México y la cuenca del Golfo de México). Garcés
(2014) hizo un análisis de parsimonia de endemismos
para analizar las afinidades biogeograficas de la
clase Ophiuroidea en la costa del Pacífico mexicano
utilizando UGO's de 1 ° de latitud, delimitando así
seis regiones, en su investigación, indica que existe
una continuidad dentro de ellas. Martínez-Melo et
al. (2015) realizaron un análisis biogeográfico de
los equinoideos irregulares de México, donde presentan un total de 69 especies incluidas en seis
órdenes, 17 familias, y 36 géneros, distribuidas
en 34 ecorregiones biogeográficas: 11 de la costa
Atlántica y 23 de la costa Pacífica. En dicho trabajo,
se delimitaron cuatro regiones biogeográficas
Atlánticas y cinco Pacíficas. En la costa Atlántica,
los factores ambientales que determinaron la
distribución de los equinoideos irregulares fueron,
principalmente el tipo de sedimento y las corrientes
oceánicas, mientras que en la costa Pacífica fueron
principalmente la profundidad y las corrientes
oceánicas. Finalmente, Caballero et al. (2017) con
68 especies de eqinodermos analizó los patrones
de diversidad de equinoideos irregulares de México,
usando la Panbiogeografía e identificó "hotspots",
mediante trazos generalizados, como unidades de
alta riqueza en aguas del territorio mexicano. En
este estudio, la familia mejor representada fue la
familia Brissidae, con 15 especies, la mayoría de ellas
pertenecientes al género Brissopsis, seguida de la
familia Mellitidae (con 12 especies), la mitad de ellas
pertenece al género Encape. Las familias de erizos
de mar irregulares con menor número de especies
fueron: Echinoneidae, Plexechinidae, Palaeotropidae
y Paleopneustidae, cada una representada por una
sola especie. Se reconocieron los siguientes patrones
generales de distribución: 1) grupos de especies
ampliamente distribuidas y 2) especies restringidas
que viven en los primeros metros de profundidad
(0-20 m). Se obtuvieron tres áreas con alta riqueza
específica: Costa Oeste del Golfo de México ,
Banco de Campeche / Caribe Mexicano y Golfo de
California. El área del Golfo de California tiene la
mayor diversidad de equinoides irregulares.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Es importante señalar que , a medida que se
realicen más estudios para el reconocimiento de
los patrones de distribución de los equinodermos
en aguas marinas del territorio mexicano, se podría
identificar con mayor precisión áreas prioritarias de
conservación, además de contribuir al conocimiento
de la biogeografía histórica del grupo.

LA BIOTECNOLOGÍA MARINA DEL PEPINO
DE MAR Y EL APROVECHAMIENTO EN
MÉXICO
En México, algunas especies de erizos y pepinos
de mar se pescan comercialmente, principalmente
se consumen por el alto contenido en proteínas de
las gónadas (erizos) y la pared del cuerpo y por sus
propiedades curativas (pepinos de mar). En México
los pepinos de mar que se extraen sólo para su
exportación, ya que no se consumen en ninguna de
sus presentaciones, son las siguientes: Actinopyga
agazzizi , Holothuria mexicana , Holothuria
impatiens, Holothuria otra, Holothuria kefersteinii
(Fig. 5d), Holothuria inornata , Holothuria floridana ,
Holothuria grisea, Holothuria areníco/a (Fig. 5b),
Holothuria thomasi , /sostichopus fuscus (Fig.
4e), /sostichopus badionotus, Apostichopus
parvimensis, Astichopus multifidus y Parastichopus
ca/ifornicus. Las pesquerías de estas especies
en México comenzaron tras el agotamiento de
los pepinos de mar en las zonas tradicionales
de pesca como en otros lugares del mundo y por
la extracción manual de multi especies siendo ,
el mercado asiático , el principal consumidor;
incluyendo en el medio oriente centros de reexportación importantes. En México se ha
incrementado la extracción de pepinos de mar con
diferentes técnicas desde los años 90 hasta le
fecha trayendo consigo consecuencias ecológicas,
económicas e incluso políticas. El proceso que se
lleva a cabo en la extracción y manejo del pepino de
mar es: recepción en planta, muerte y evisceración,
limpieza, primera cocción, salmuera, segunda
cocción, deshidratación, empaque y exportación.
El mejoramiento y la innovación aplicado en el
manejo de los productos contribuye dando un
valor agregado dentro de la industria pesquera

Biología y Sociedad, diciembre 2018

siendo más competitivo en los mercados asiáticos
e incluso en otros mercados. Actualmente se
desarrollan biotecnologías para la transformación
de este recurso, el cual es considerado como uno
de los que cuentan con el mayor potencial del
mundo, algunas de estas son: 1) procesamiento
y extracción de compuestos bioactivos con
actividad antioxidante, hormonas, enzimas, lípidos
y péptidos, 2) biodisponibilidad, 3) extracción de
fibras de colágeno para la industria farmacéutica
y cosmética (aplicaciones dermatológicas y
antisépticas, 4) procesamiento constante de
semilla de pepino de mar e 5) identificación de
microorganismos en el intestino para facilitar
el desarrollo de la especie. La biotecnología del
pepino de mar y su mejoramiento en México
coadyuvará con el uso sustentable desarrollado
bajo un enfoque ecosistémico y el uso racional del
recurso recuperando las poblaciones naturales y
disminuyendo la presión pesquera.

ESTUDIOS DE ARQUEOZOOLOGÍA DE
EQUINODERMOS EN MÉXICO
En las excavaciones de los asentamientos rurales de
la Cuenca de México que datan del periodo Posclásico
Tardío (siglos XIV-XVI d .C.), los arqueólogos suelen
recuperar restos de fauna silvestre local que era
capturada por los campesinos para servirse de ella
como alimento o como materia prima en la confección
de instrumentos y ornamentos. Sobresalen, en orden
de abundancia, los patos, los conejos, las ranas, los
venados, las tortugas, los armadillos, las codornices,
los peces y los moluscos de agua dulce (López Lujan
et al., 2018). Obviamente, también se encuentran con
frecuencia huesos de animales domesticados como el
guajolote y el perro. En cambio, son mucho más variados
los vestigios de animales hallados en los asentamientos
urbanos que eran vecinos y contemporáneos a las
aldeas, más aún cuando se exploran sus palacios
y centros ceremoniales. Esto es particularmente
evidente en el recinto sagrado de la antigua ciudad
de Tenochtitlan, cuyos depósitos rituales (ofrendas)
se distinguen por una inusitada riqueza y diversidad
biológicas. Tales ofrendas fueron enterradas por los
mexicas dentro de los edificios religiosos y bajo los
pisos de las plazas para consagrar las ampliaciones de

15

�sus templos, conmemorar las festividades especiales
de su calendario solar o apaciguar a sus dioses. Cada
una de estas ofrendas contenía todo t ipo de regalos,
incluidos minerales en bruto, plantas, animales, restos
humanos y artefactos.
Tras cuatro décadas de trabajos, los miembros
del Proyecto Templo Mayor (PTM) han exhumado
decenas de miles de individuos, pertenecientes a
cientos de especies faunísticas que se agrupan en
seis filos diferentes: las esponjas, los celenterados,
los equinodermos, los artrópodos, los moluscos y
los cardados. Por lo general, no se trata de animales
comestibles, sino de aquellos a los que se atribuían en
tiempos prehispánicos profundos valores cosmológicos
y divinos. Por tal razón, sus restos, más que hablarnos
de la dieta o de las actividades artesanales del habitante
citadino promedio, nos informan cuáles eran los usos
simbólicos que los miembros de las elites les daban
a estos organismos. Existe un claro predominio de
especies endémicas de regiones bastante alejadas de
la Cuenca de México. Estos fueron importados por los
mexicas desde prácticamente todos los rincones del
imperio y más allá, desde ecosistemas contrastantes
como bosques tropicales, zonas templadas, ambientes
marinos, estuarios, lagunas costeras y manglares.
En los últimos años y gracias a la cuidadosa
recuperación y análisis de todo t ipo de sedimentos
que se encontraron en las ofrendas, se han identificado
vestigios de 15 especies de equinodermos, cuyas
estructuras vulnerables t ienden a desintegrarse en el
subsuelo a través de los siglos. Estos incluyen ocho
especies de erizos de mar (Eucidaris thouarsii IFig. 61,
Echinometra vanbruntí IFig. 7], Tripneustes depressus,
C/ypeaster speciosus IFig. 81, Encape /aevís IFig. 91,
Mellíta quinquiesperforata IFig. 10], Mel/íta notabilis,
Meoma ventrícosa grandís [Fig. 111), seis especies
de estrellas de mar (Luídía superba, Astropecten
dup/icatus, Astropecten regalis, Pentaceraster cumingi,
Nidorellía armata IFig. 12) y Phataría unífascialis IFig.
131) y una especie de Ophiuroidea (Ophiothrix rudis) (Fig.
14). Estos organismos fueron recuperados dentro de
las ofrendas 1, 5, 7, 17, 57, 81, 84, 88, 102, 107,
120, 124-126, 136, 137, 141, 143, 163, 166 y
la operación 1. Datan desde tiempos de Ahuítzotl,
soberano mexica que reinó desde 1486 hasta 1502
d. C., y cuyas conquistas alcanzaron las costas del Golfo
de México y del Océano Pacífico.

16

�J,·,.

,fl

j Y·,•:Z,

aw:

~

�En lo que se refiere a la distribución cronológica de los
restos de estrellas de mar. López Luján y colaboradores
(2018) llegaron a las siguientes conclusiones: en la
etapa IVb, correspondiente al reinado de Axayácatl
(1469-1481), se identificaron restos de Nidorel/ia
armata en tres ofrendas. En la etapa V, erigida
durante el gobierno de Tízoc (1481-1486), se hallaron
nuevamente restos de Nidorellia armata, pero también
de Pentaceraster cumingi y de Patharia unifascia/is en
una ofrenda. En la etapa VI, construida por órdenes
de Ahuítzotl (1486-1502), había restos de las seis
especies en nueve ofrendas. Finalmente, para la
etapa VII, comisionada por Motecuhzoma Xocoyotzin
(1502-1520), se tienen las especies Nidorel/ia
armata, Pentaceraster cumingi, Phataria unifascialis
y Astropecten regalis en siete ofrendas. En términos
generales, se puede decir que los mexicas enterraron
estrellas de mar en sus depósitos rituales al menos
durante medio siglo. De manera concomitante, la
diversidad de especies explotadas aumentó conforme
avanzó el tiempo y se incrementó el poderío del imperio
mexica en el litoral pacífico de Guerrero, Oaxaca y
Chiapas (López Luján et al., 2018). Con lo anterior,
se puede constatar la enorme trascendencia de las
estrellas de mar en la simbología religiosa de casi todas
las civilizaciones prehispánicas del Centro de México. Si
se remonta al periodo Clásico (siglos 11-VI), se constata
que los asteroideos son prácticamente omnipresentes
en el arte de Teotihuacan: allí prolifera tanto la notación
llamada "estrella A:; la cual tiene cinco brazos y un círculo
central completo, como la notación "media estrella'; que
también posee cinco brazos pero con un medio círculo.
Estas dos notaciones se vinculan a escenas propias
del mundo acuático de la cosmovisión mesoamericana.
Por lo general, las vemos junto a conchas, caracoles y
nenúfares; sumergidas en flujos de agua, o calificando
tanto los trajes de felino que lucen sacerdotes dadores
de los mantenimientos como el cuerpo de animales
asociados con el inframundo. De manera significativa,
de la porción central de las estrellas marinas suele
emerger el rostro del dios de la lluvia en actitud de
echar por la boca una corriente acuática. Los artistas
teotihuacanos también plasmaron estrellas de cinco
puntas alrededor o en el interior de montañas sagradas,
así como en cuevas, manantiales o espejos de agua que
servían de acceso al más allá.
18

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�AGRADECIMIENTOS.
Agr~decemos a Mi~s~ Islas Orozco (PTM) por las fotos que ilustran la sección de arqueozoología de
equinodermos de Mex1co.

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21

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Palabras clave: Catán, Atractosteus spatula, Conservación.
Key Word: Alligator gar, Atractosteus spatula, conservation.
22

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�1
1

1

Roberto E. Mendoza Alfaro, Carlos J. Aguilera González, Jesús Montemayor Leal.
Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Ciencias Biológicas, Grupo de Ecofisiología.

RESUMEN
El catán (Atractosteus spatula) es el pez dulceacuícola de mayor tamaño en las aguas continentales
cercanas al Golfo de México. Muchas de sus poblaciones han venido declinando no solo en
abundancia, sino en su área de distribución y tamaño individual como consecuencia de la sobreexplotación pesquera, la alteración y desaparición de sus hábitats de origen, su alto nivel trófico
(i.e. predadores tope) y gran longevidad. Considerando este contexto, el Grupo Ecofisiología dela
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL, diseño un conjunto de estrategias de investigación para
desarrollar su cultivo en cautiverio y disminuir así la presión por la actividad pesquera dando así
solución a un problema de índole faunístico, por ser una especie endémica cuyas poblaciones
naturales tienden a desaparecer; de índole comercial, por tratarse de una pesquería tradicional; y de
un gran valor científico, por tratarse de organismos primitivos que convivieron con los dinosaurios.
Se presentan los resultados de 20 años de estudios en el presente manuscrito.
Biología y Sociedad, diciembre 2018

23

�1NTRODUCCIÓN
El catán (Atractosteus spatula) es un pez
dulceacuícola perteneciente a la fami lia de los
Lepisosteidos, la cual incluye siete especies de
peces primitivos fácilmente reconocibles por
sus escamas en forma de diamante y su hocico
alargado. Entre las características distintivas de
estos peces destaca la presencia de una vá lvula
espiral en el intestino, al igual que en los tiburones;
su vejiga natatoria les permite obtener oxígeno
del aire atmosférico y la aleta caudal es de forma
asimétrica.
El catán se distribuye a lo largo de la costa
este de Norteamérica, en las inmediaciones del
Río Mississippi hacia el sur, hasta el estado de
Veracruz en México. Se distingue del resto de los
lepisosteidos por ser la especie de mayor tamaño,
ya que llega a medir hasta 3 m. Estos peces se
han venido capturando regularmente en las aguas
continentales cercanas al Golfo de México (Nuevo
León, Tamaulipas, San Luis Potosí y Veracruz), donde
al ser apreciados por la calidad de su carne, por su
tamaño y facilidad para filetear, se ha establecido
desde hace muchos años una pesquería tradicional.
Sin embargo, al no existir normas que regularan su
captura, las poblaciones declinaron drásticamente,
principalmente debido a la explotación desmedida
durante la temporada de reproducción, ya que es
el momento en que los individuos más grandes
presentan más actividad en la superficie del agua.
Al mismo tiempo, estos peces también han sido
objeto de la pesca deportiva ya que su tamaño los
convierte en un atractivo trofeo. Esta situación
se agravó con la reducción o desaparición de sus
áreas naturales de desove como consecuencia de
la rápida expansión agrícola y urbana, así como
por la construcción de presas y la contaminación
del medio acuático. Esto se reflejó en la reducción
en los nive les de captura de miles de toneladas
que se pescaban a sólo catorce toneladas en
1988 en Tamaulipas y una tonelada para 1996. En
consecuencia, la perturbación de sus poblaciones
ocasionaba, no solo la privación de un recurso
tradicional para los pescadores y comerciantes de
la región Noreste, sino también el riesgo de que la
especie se extinguiera. Esta situación no es exclusiva
de México, ya que en diversas regiones de Norte
24

América se ha propuesto como especie amenazada.
De aquí, que la conservación de la especie fuera
el objetivo principal del Grupo Ecofisio/ogía de la
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL, que en ese
momento diseñó una estrategia para dar solución a
un problema de índole faunístico, por ser una especie
endémica cuyas poblaciones tienden a desaparecer;
de índole comercial, por tratarse de una pesquería
tradicional; y de un gran valor científico, por tratarse
de organismos primitivos que convivieron con los
dinosaurios (Mendoza et al., 2010).
Ante esta situación, en 1982, el I NAPSCA
(Instituto Nacional de Pesca) perteneciente a la
SEMARNAP (Secretaria del Medio Ambiente,
Recursos Naturales y Pesca ), antecesora de
la SAGARPA(la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación)
canalizó sus esfuerzos para la producción de
crías de catán con el objetivo de incrementar las
poblaciones naturales, llegando en algunos años

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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a producir hasta 415 ,000 crías, mismas que
fueron destinadas a programas de repoblación.
Sin embargo, se enfrentaron al obstáculo de la
alimentación de las larvas, las cuales requieren de
una gran cantidad de al imento vivo, debido a su
voracidad característica, como consecuencia de
su rápido crecimiento. Esto a menudo provocaba
diferencias de tallas y la incidencia de un f uerte
canibalismo , hacie ndo necesaria la liberación
de las crías en un estadía muy prematuro, con lo
que se interrumpía el ciclo de cultivo y la mayoría
de estas solo servía de alimento para peces más
grandes. Para resolver este obstáculo, en 1997,
nuestro grupo de investigación planteó el Programa
para la recuperación del catón, cuyos objetivos
han estado dirigidos al conocimiento básico de la
especie como base para solventar los problemas
técnicos del cultivo como una medida directa para
la conservación in situ de la especie y apoyar su

Figura1. EjemplaresadultosdecatánAtractosteusspatu/a

Biología y Sociedad, diciembre 2018

acuacultura para disminuir así la presión sobre
sus poblac iones naturales. Los puntos que se
han abordado en el Programa son presentados a
continuación.

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LOTES DE REPRODUCTORES
El principal lote de reproductores de catán
se mantenía en el Centro Acuícola Tancol,
dependiente de l a SAGARPA, en Tampico
Tamau l i pas , y se formó a mediados de la
década de los ochentas, con ejemplares
capturados por los pescadores de la región .
Estos organismos eran considerados como
patrimonio de la Nación, sin embargo, debido
a d iversos problemas, entre los que destacan
la lo ngevidad de estos ejemplares (algunos de
más de 35 años), la producción de crías era
errática. Considerando lo anterior se planteó
1 a alternativa de formar n uevos lotes de
reproductores llevando a cabo un seguimiento
histórico de cada ind ividuo , como una medida
inmediata para incrementar la disponibilidad
de larvas y de esta manera recuperar las
poblaciones amenazadas. Para este propósito,
se i dentificó el sexo de los 40 ejemplares de
Tan col y fueron marcados individualmente
mediante microchips. Un nuevo lote constituido
a partir de la captura de 30 j uveniles silvestres
fue formado por el Grupo Ecofisio/ogía y la
Asociación de Acuicultores de Tamaulipas en
el "Ce ntro Acuícola El Huasteco", y, por otra
parte, nuestro grupo mantuvo un lote de 10
organismos en cautiverio en las insta lac iones
de la FCB de la UANL por más de 10 años para
formar un tercer lote de reproductores. De la
misma manera, los ind iv id uos de estos dos
ú ltimos lotes fueron marcados con microchips.
El manejo y zootecnia de estos lotes se ha
centrado en la manipulación de distintos
parámetros fisicoquímicos y biológicos, con
miras a incrementar su capacidad reproductiva
y al mismo t iempo para disponer de organismos
en cantidad suficiente para realizar diversos
ensayos de i nd ucc ión hormonal para su
reproducción.

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DETERMINACIÓN DEL SEXO DE LOS
REPRODUCTORES
Un aspecto esencial para la constitución adecuada
de un lote de reproductores es el sexado correcto
de los animales , ya que de la proporción de
hembras y machos dependerá el éxito del desove.
Sin embargo, en el caso de los lepisosteidos esto
sólo es posible después de 4 a 6 años, tiempo que
tardan en alcanzar su madurez sexual. Los métodos
implementados para distinguir el sexo de estos peces
estaban basados tradicionalmente en el dimorfismo
de ciertas estructuras morfológicas (tamaño del
hocico, apariencia del vientre y papila genital), o
en la diferenciación de los duetos de las gónadas
de hembras y machos, sin embargo, en este último
caso se requiere sacrificar al animal. Por otra parte,
estos métodos carecen de precisión, en particular
al tratarse de jóvenes reproductores. Nuestras
investigaciones generaron una alternativa práctica
para facilitar el sexado de los organismos, la cual
igualmente permite estimar su grado de madurez.
El desarrollo del método requirió del aislamiento
y purificación de la vite/ogenina, una proteína
producida exclusivamente por hembras que aparece
en la pubertad y cuya concentración se incrementa
con el desarrollo del ovario. En el caso del catán,
esta proteína se uti lizó para producir anticuerpos,
mismos que fueron emp leados para establecer
un inmunoensayo (ELISA) que permitió cuantificar
los niveles de éstas moléculas. Esta aproximación
significó no solo contar con un índice bioquímico
confiable para estimar el grado de madurez sexual,
sino también con un método de sexado rápido,
preciso y poco invasivo, ya que se utiliza solo una
pequeña cantidad de sangre o mucus. Así mismo,
la determinación de esta molécula permitió estimar
la efectividad de las inducciones hormonales para
que los organismos alcanzaran la madurez sexual,

26

constituyendo una alternativa idónea en estos
animales ya que, a diferencia de la mayoría de los
peces, la estructura de sus conductos genitales
no permite canularlos para estimar el grado de
maduración (Mendoza et al., 2012).

CONTROL DE LA REPRODUCCIÓN
A pesar de la existencia de algunas descripciones
sobre la reproducción de los lepisosteidos, se conocía
muy poco acerca de los aspectos básicos sobre sus
hábitos reproductivos. La información empírica
más importante correspondía a las observaciones
realizadas en el medio natural por diversos autores
norteamericanos sobre varias de las especies de la
familia y las observaciones realizadas en el Centro
Acuícola Tancol. Durante los primeros años del
programa, uno de los principales problemas para la
obtención de crías de catán era su limitada temporada
de reproducción, la cual se restringía únicamente a
un par de semanas al año. Ante esta situación, el
Grupo Ecofisio/ogía se dio a la tarea de obtener al
menos dos desoves al año, fuera de la temporada de
reproducción natural.
En este contexto, para inducir la reproducción
norma lmente se recurre a dos tipos de estímulos:
medioambientales y hormonales. La vía
medioambiental permite la obtención de crías de
mayor calidad, una mínima manipulación de los
progenitores, bajas mortalidades y la independencia
de inductores químicos. Sin embargo, se requiere de
una infraestructura que permita regular el fotoperiodo
y la temperatura, así como de una alimentación
especial. En el caso del catán, se han simulado las
condiciones de las áreas naturales de desove para
de esta manera provocar la reproducción de la
especie en cautiverio. Para este efecto se habilitan
estanques aparentando las zonas pantanosas donde
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�normalmente se reproduce y desova la especie; esto
se logra introduciendo vegetación típica de las zonas
de desove, o un sustituto como ramas de casuarina
que sirven como sustrato para los huevecillos de
naturaleza adherente.
En el otro extremo, la inducción por medio de la
manipulación hormonal ofrece múltiples ventajas,
entre las cuales destaca la posibilidad de extender
el ciclo reproductivo más allá de la temporada natural,
lo que repercute en una mayor producción de crías y
la flexibilidad en la programación de la producción de
larvas sin necesidad de emprender modificaciones
ambientales onerosas. Con la finalidad de ganar
un mayor control de la reproducción, se indujo la
maduración sexual a organismos de tres lotes de
reproductores de catán, por medio de la aplicación de
diferentes hormonas. Los protocolos hormonales de
inducción de la reproducción se realizaron anualmente
en fechas anteriores (abril) y posteriores (septiembre y
octubre) a la fecha de desove natural que se presenta
a finales del mes de mayo y principios del mes de
junio. Estos protocolos permitieron producir desoves
con hasta 70% de viabilidad fuera de la temporada
natural de reproducción (Mendoza, et al., 2003).

DESARROLLO LARVARIO
La sensibilidad de las larvas de peces a la falta
de alimento, particularmente después de la
absorción del vitelo, influye negativamente sobre
sus posibilidades de sobrevivencia. Por este
motivo, emprendimos diferentes investigaciones
con la finalidad de desarrollar indicadores de la
condición nutricional que nos permitieran no
solo detectar los estados iniciales de inanición,
sino también evaluar el aprovechamiento de
distintos regímenes alimenticios. De esta
forma, como primera aproximación, recurrimos
al estudio de las características morfológicas e
histológicas para contar con una herramienta
simple para detectar condiciones desfavorables
durante el desarrollo larvario. Estos estudios nos
permitieron describir el desarrollo larval y tasas
de crecimiento de larvas de catán (Mendoza y
Aguilera, 2001; Mendoza et al., 2008). Pudimos

Biología y Sociedad, diciembre 2018

constatar que las larvas de 1 a 4 días después
de la eclosión dependían exclusivamente del
vitelo y permanecen adheridas a la vegetación,
lo cual incrementaba el riesgo de ser depredadas
en este periodo. Sin embargo, los lepisosteidos
cuentan con un mecanismo de defensa para
estas fases del desarrollo que consiste en la
presencia de una toxina en el vitelo, la cual es
particularmente potente en el caso del catán.
Al quinto día las larvas se desprenden de la
vegetación e inicia la alimentación exógena,
no obstante , aún cuentan con reservas de
vitelo hasta el octavo día, por lo cual es difícil
distinguir su condición nutricional. Después
de esta etapa , una vez que aprendieron a
cazar y dependen exclusivamente del alimento
exógeno, el crecimiento y la condición nutricional
de las larvas fueron evaluados por medio de
características, como la longitud del hocico
y la altura corporal en la aleta anal. De la
misma manera, la coloración fué indicativa del
aprovechamiento nutricional, así, las larvas
más obscuras resultaron generalmente las más
desnutridas. La tasa de crecimiento durante
los primeros 10 días es de 1.3 mm/día. Sin
embargo, después de este periodo la velocidad
de crecimiento se acelera considerablemente
hasta 5.6 mm/día, lo cual coloca al catán como
uno de los peces de agua dulce con mayor
velocidad de crecimiento.
La metamorfosis en larvas de peces es controlada
principalmente por hormonas de la tiroides.
Realizando estudios sobre la concentración de
estas hormonas en etapas embrionarias y larvales
pudimos constatar que sus niveles concordaban
con los cambios morfológicos de la metamorfosis
en las larvas de catán. De esta forma, evaluamos
la posibilidad de modificar el desarrollo mediante la
administración de hormonas. Las larvas expuestas
a hormonas tiroidianas mostraron una metamorfosis
más temprana, mientras que las larvas expuestas
a agentes antitiroidianos , presentaron una
metamorfosis más lenta, un mayor crecimiento
y menor mortalidad . Este mejor desempeño es
explicado por un menor desarrollo en el tamaño del

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hocico, el cual les permite capturar peces hasta de
su misma talla, de esta forma, al inhibir el crecimiento
del hocico fue posible reducir la mortalidad por
canibalismo durante el cultivo larvario. Así, estos
resu ltados abrieron dos nuevas vertientes: a) la
posibi lidad de propiciar el consumo de dietas
artificiales desde las primeras etapas larvales al
utilizar hormonas tiroidianas y b) la posibilidad de
controlar el canibalismo al exponer las larvas a
agentes antitiroidianos, ya que de esta manera es
posible obtener larvas más grandes, pero con el
hocico menos desarrollado.
Adicionalmente nuestro grupo clonó la hormona de
crecimiento y pudo evidenciar que existía un aporte
materno a las larvas, jugando un papel relevante en
el desarrollo embrionario, la organogénesis de las
larvas y el crecimeinto, coincidente con el inicio de
la alimentacón exógena.
Las modificaciones que se producen durante la
metamorfosis incluyen la formación estructural y
maduración funcional del tracto digestivo, lo cual se
ve reflejado por la aparición y actividad de enzimas
digestivas. De aquí, que nuestro grupo se haya
avocado al estudio de la aparición secuencial de las
diferentes enzimas digestivas para considerarlas
como los principales indicadores de la diferenciación
del estomago y de esta manera determinar el
momento más apropiado para reemplazar el alimento
vivo por dietas artificiales. Por medio de diferentes
estudios histológicos y bioquímicos pudimos conocer
el rápido desarrollo del tracto digestivo de las larvas
de catán, lo que las coloca dentro de un grupo
reducido de peces capaces de uti lizar alimentos
artificiales desde el inicio del cultivo larvario. Por
otra parte, las enzimas digestivas identificadas

28

y aisladas fueron utilizadas para rea lizar pruebas
de aprovechamiento de diferentes ingredientes y
alimentos.

CULTIVO LARVARIO
Los estudios anteriores nos permitieron definir un
esquema básico de cultivo larvario de la siguiente
forma: Durante los primeros 4 días después de la
eclosión (DDE) las larvas pueden ser manipuladas (o
transportadas) con efectos mínimos de mortalidad,
lo cua l permite su distribución en tanques de
cultivo. Estos tanques están adaptados con air-lifts
y suministro de agua que reduce las turbulencias
que pueden dañar a las larvas dado su lento
desplazamiento en este periodo. Estas adecuaciones
permiten también incrementar la flotabilidad del
alimento artificial, la cual es necesaria para su
consumo. La elevada tasa de crecimiento ocasiona
que sea indispensable un abastecimiento continuo de
alimento, el cual inicia a partir del 5 DDE, por lo cual
se requiere proporcionar un mínimo de cuatro raciones
por día. Por otra parte, con el incremento continuo en
la longitud del hocico resulta necesario incrementar
el tamaño de las partículas alimenticias en periodos
cortos. De esta forma, durante los primeros 5 días de
alimentación las partículas deben tener un diámetro
entre 0.3 y 0.5 mm, los siguientes 5 días de 0 .5 a
0.8 mm y los siguientes 5 días de 0.8 a 1.2 mm.
Se continúa utilizando dietas flotantes de 1.5 mm
y progresivamente mayores hasta obtener juveniles
de 13 a 15 cm de longitud total, lo cual se puede
lograr entre 45 y 60 días de cultivo, dependiendo de
diferentes factores como la temperatura, el tipo de
alimento y la densidad en el cultivo.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 3. Cría de catán de 30 días de nacido.

Figura 4. Juveniles de catán de 4 meses de edad.

CULTIVO DE JUVENILES
Esta fase del cultivo se encuentra en etapa
de escalamiento y recientemente se han
realizado diferentes investigaciones centradas
en la determinación de los requerim ientos
nutricionales y la digestibilidad de las dietas.
La optimización del sistema de cultivo, la
determinación de las densidades de siembra
más adecuadas y el mejor tiempo de cosecha
se encuentran en curso de definición. Con la
tecnología actual, se han obtenido resultados
prometedores con respecto al crecimiento de
juveniles al utilizar dietas para salmónidos, con
valores en las tasas de crecimiento específico
(SGR) entre 5 y 8; conversión alimenticia (FCR)
entre 0.9 y 0.6; y eficiencia proteica (PER) entre
2 y 6. Estos ensayos han permitido la producción
de juveniles de 30 cm en 4 meses, con lo cual
se han abierto las posibilidades de cultivar
Biología y Sociedad, diciembre 2018

comercialmente, considerando la excelente
tasa de crecimiento, rust icidad de la especie y
su demanda en el mercado del Noreste del país.

EFECTO DE LOS CONTAMINANTES
Para estudiar el efecto de la contaminación, uno
de los principales generadores de cambio de la
biodiversidad, y su efecto potencial sobre las
poblaciones de catán, realizamos una serie de
bioensayos exponiendo larvas y juveniles a diferentes
hidrocarburos y contaminantes estrogénicos. Esto
era de particular relavancia considerando el alto nivel
trófico de la especie (predadores tope), sus hábitos
bentónicos y su gran longevidad (hasta 100 años de
edad). Los resultados revelaron que los catanes son
muy sensibles a estos contaminantes ya que pueden
tener repercusiones sobre su sistema nervioso y
pueden inducir reversión sexual (Aguilera et al, 2015).
Repoblación

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�A mediados del año 2004 se realizó el primer
ensayo controlado de repoblación en el Rancho
"El Coronel'; localizado en China, Nuevo León,
utilizando 1000 juveniles de catán con la
finalidad de estudiar su adaptación a los cuerpos
de agua de la región, en los cuales predominan
las especies exóticas {tilapia y lob ina). Los
ejemplares recapturados alcanzaron tallas de
130 a 150 cm de longitud, después de 6 meses,
demostrando su capacidad de sobrevivencia.
Así mismo, en el 2013 se llevó a cabo una
siembra de ejemplares juveniles de una longitud
entre 70 y 80 cms, en la presa de la Facultad
de Veterinaria de la UANL ubicada en General
Bravo, N.L.
CONCLUSIÓN
De esta forma, el Grupo Ecofisiología ha apoyado
en el control de la reproducción, la producción
masiva de crías y la restauración de las poblaciones
naturales de la especie, con la finalidad de seguir
conservando el recurso.

30

Figura 5. Presa de la Facultad de Veterinaria en
General Bravo, N.L.

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LITERATURA CITADA

Aguilera González C., J. Cruz Valdéz, y R. Mendoza
Alfaro (2015) Physiological response of alligator
gar juveniles (Atractosteus spatula) exposed to
sub-lethal doses of poi lutants.
Mendoza, R. y C. Aguilera (2001). Bases
Fisiológicas del desarrollo de larvas de
Atractosteus spatula y perspectivas para su
cultivo. Ciencia-UANL. 4(2):161-166.
Mendoza, R., C. Aguilera, G. Rodríguez, M.
Gonzalez y R. Castro (2003). Morphophysiological
studies on alligator gar (Atractosteus spatula)
larval development as a basis for their culture and
repopulation of their natural habitats. Reviews in
Fish Biology and Fisheries.12 (2-3). 133-142.
Mendoza, R., C. Aguilera, L. Carreón, J.
Montemayor y M. González (2008). Weaning
of Al ligator Gar (Atractosteus spatula) larvae
to artificial diets. Aquaculture Nutrition, 14 (3):
223-231
Mendoza, R., C. Aguilera y J. Montemayor (2010).
Ecología de los Lepisosteidos. En: Biología,
Ecología y Avances en el cultivo del catán
Atractosteus spatula. Capítulo 2. Editores: R.
Mendoza, C. Aguilera y J. Montemayor. Editorial
UANL. Monterrey, México.
Mendoza R., O. Santillán, A. Revol, C. Aguilera
&amp; J. Cruz (2012) Alligator gar (Atractosteus
spatula, Lacépede 1803) vitellogenin: purification,
characterization and establishment of an enzymelinked immunosorbent assay. Aquaculture
Research.43: 649-661

32

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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UN HÁBITAT MUY IMPORTANTE
PARA EL TIBURÓN BLANCO

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Tiburón blanco, dos palabras que inmediatamente
al escucharlas o leerlas llaman la atención, causan al
mismo tiempo, terror y admiración, y sin importar cuál
sea tu pensamiento o sentimiento, es casi imposible no
dar al menos una rápida mirada hacia aquello que tiene
tan fascinantes palabras.
El t iburón blanco, de nombre científico Carcharodon
corcharías, pertenece al grupo de los peces cartilaginosos
(Chondrichthyes), donde se encuentran los tiburones,
rayas y quimeras, debido a que todo su esqueleto es
de cartílago. Es una especie marina con una amplia
distribución en casi todos los océanos del mundo (Fig
1 ). Se distribuye principalmente en aguas cálidas y
templadas, pudiendo habitar también aguas frías
gracias a su capacidad de endotermia, es decir, el poder
mantener su temperatura corporal ~5 ºC por encima del
agua que le rodea (Compagno, 2001).
El tiburón b lanco (Figura 2) tiene un cuerpo robusto
de forma fusiforme; un hocico moderadamente largo
y cónico con grandes dientes, triangulares y serrados.
Como otros tiburones, presenta cinco largas hendiduras
branquiales, y en el dorso t iene una aleta dorsal alta
y ancha de forma triangular, que se origina sobre
el margen interno de las aletas pectorales y cuyo su
borde posterior presenta una punta inferior libre de color
oscuro; además tiene una segunda aleta dorsal y una
aleta anal muy pequeñas. El pedúnculo caudal posee
una fuerte quilla lateral y la aleta caudal es de forma
semilunar con los dos lóbulos casi del mismo tamaño. Su
patrón de coloración es muy característico, ya que en la
región dorsal presenta un color gris pardo o negruzco y
la parte ventral del cuerpo es blanco, con ambas zonas
del cuerpo fuertemente delimitadas, además de tener
las puntas ventrales de las aletas pectorales de color
negro (Compagno, 2001).
El tiburón blanco t iene cuatro estadios ontogénicos. El
primero conformado por los recién nacidos, tiburones
que tienen una talla de ~1.2m de longitud total (LT) y
los menores de un año de edad que alcanzan tallas de
hasta 1. 7 5m de LT. Los tiburones considerados como
juveniles presentan un intervalo de tallas aproximado
de 1.75 a 3m de LT, mientras que los sub-adultos
miden entre 3m y la talla de madurez sexual, que está
registrada para los machos entre 3.0 y 3.6m (machos)
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 1 . Distribución del tiburón blanco,

Carcharodon carcharias. Las zonas
resaltadas con color rojo claro representan
la distr ibución general donde puede
habitar, mientras que el rojo oscuro
representa áreas con registro específico
de su presencia (Tomada de Compagno et
al., 2001).
Figura 2. T iburón blanco, Carcharodon
carcharias (Tomado de SharkTrust, 2010).

y 4.5 a 5.0m de LT para las hembras
{Bruce y Bradford, 2012; Cailliet et
a/., 1985; Francis, 1996; Malcolm
et al., 2001 ; Wintner y Cliff, 1999),
alcanzando un máximo de 6.5m de LT.
2

Es una especie vivípara, ya que las
crías se desarrol lan en el útero de
la madre y nacen ya completamente
formadas, puede tener hasta 14 crías, aunque
generalmente son 2 a 10 (Francis, 1996). Tiene
período de gestación lento que va de un año hasta
18 meses, siendo la época de alumbramiento en
primavera-verano (Compagno et a/., 1997; Domeier,
Biología y Sociedad, diciembre 2018

2012; Francis, 1996). Esta especie presenta oofagia
como el t ipo de alimentación embrionaria {se alimenta
de óvulos no fecundados, dentro del útero) y las crías
nacen cada dos o tres años (Domeier, 2012; Francis,
1996).
35

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�Figura 3. Movimientos del tiburón blanco en el Pacífico Oriental. CC:
California Central; IG: Isla Guadalupe; SCB: Bahía del Sur de California; MBA:
Acuario de Monterey Bay (EUA). (Modificado de Oñate-González, 2015).

DISTRIBUCIÓN Y USO DE HÁBITAT
El tiburón blanco presenta sitios de agregación,
principalment e de adultos, en diferentes océanos
del mundo, como son Sudáfrica (Ferreira y Ferreira,
1996), el Mar Mediterráneo, Nueva Zelanda
(Fergusson, 1996) y Australia (Strong et a/., 1996).
En el Pacífico Oriental, el tiburón blanco tiene dos
sitios de agregación. En aguas de California, EUA, los
adultos se agregan alrededor de las Islas Farallon y
Año Nuevo (Klimley et al., 1992; Pyle et al., 1996). En
aguas mexicanas, Isla Guadalupe, frente a las costas
de la Península de Baja California, que es un sitio
donde se agregan tiburones blanco hembras como
machos, adultos, sub-adultos y juveniles (Domeiery
Nasby-Lucas, 2007; Hoyos-Padilla et al., 2016).
La zona de alumbramiento del t iburón blanco en el
Pacífico Oriental es desconocida. Los tiburones
más pequeños, considerados como recién-nacidos,
se distribuyen muy cerca de la costa (Figura 3),
encontrándose en lagunas costeras como las de Bahía
Sebastián Vizcaíno, en Baja Cal ifornia y en otras
zonas costeras como la Bahía del Sur de California,
en EUA (Lowe et al., 2012; Santana-Morales et al.,
2012), además de norte del Golfo de California. Las
zonas de crianza, donde los tiburones de menos de
un año de edad crecen y se alimentan, se encuentran
en Bahía del Sur de California, en EUA y en Bahía
Sebastián Vizcaíno, en México (Lowe et a/., 2012;
Oñate-González et al., 2017).
Al ir creciendo, los tiburones blancos se distribuyen
a lo largo de la zona costera y un poco más allá de la
plataforma continental , desde la región de la Bahía
el Sur de California y hasta el Golfo de California
(Dewa r et al., 2004; Weng et al., 2012). Los
avistamientos y los registros de captura incidental
de individuos juveniles del tiburón blanco permiten
inferir que en la costa occidental de Baja California
es una posibl e zona de transición entre zonas de
crianza (Oñate-González et al. , 2017; SantanaMorales et al., 2012). Los t iburones sub-adultos
han sido registrados tanto en aguas costeras
como en aguas insulares, por lo que esta etapa
pudiera ser la que conecta el ciclo entre las zonas
de crianza y las zonas de agregación de adultos
(Hoyos-Padilla et al., 2016; Jorgensen et a/., 2012)
(Figura 3).

36

Los tiburones blancos adultos se distribuyen en
aguas oceánicas, pero principalmente en zonas
insulares, como Isla Guadalupe. Esta isla del Pacífico
mexicano es considerada una zona de agregación, ya
que año con año los tiburones blancos llegan a ella,
permaneciendo un período que abarca principalmente
de junio a diciembre (Nasby-Lucas y Domeier, 2012).
Posteriormente, los tiburones realizan una migración
hacia aguas oceánicas, llegando incluso hasta Hawái
(Domeier y Nasby-Lucas, 2008) (Figura 3).
Como ya se mencionó, la zona de alumbramiento del
tiburón blanco es desconocida, pero se ha est udiado
el movimiento de hembras adultas posiblemente
preñadas que se desplazan hacia las aguas cercanas
a la costa del Sur de California o de la península de
Baja California (Domeier y Nasby-Lucas, 2013)
durante la hipotética época de alumbramiento
(Domeier, 2012), por lo que se presume que éstas
regiones podrían ser zonas de alumbramiento para la
especie, aunque no existe ningún registro que pueda
corroborar esta hipótesis.
Esta especie tiene un comportamiento conocido
como filopatría, o fidelidad a un sitio, en el que los
t iburones adultos regresan año con año a los mismos
sitios de agregación (Domeier y Nasby-Lucas, 2007,
2008, 2012). En el Pacífico Oriental los tiburones de
Isla Guadalupe regresan a sus aguas de agregación
después de migrar hacia aguas oceánicas, llegando
incluso hasta Hawái, en una migración cuyo objetivo
es aún desconocido. Este comportamiento filopátrico
también se ha observado en los tiburones adultos
de aguas de California, EUA, que migran de manera
similar, pero regresando a las Islas Farallón y Año
Nuevo (Jorgensen et a/., 2012; Kimley et al., 2002)
(Figura 3).

ESTRUCTURA POBLACIONAL DEL
PACfFICO ÜRIENTAL
Existen relativamente pocos estudios de la estructura
genética del tiburón blanco. Los t iburones del Pacífico
Oriental forman un grupo separado genéticamente de
t iburones blancos de otras regiones (Jorgensen et al.,
2010; Oñate-González et al., 2015) como Sudáfrica,
Japón, Australia y Nueva Zelanda (Pardini et al., 2001;

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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160ºW

150ºW

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■ Adultos de IG (Domeier y Nasby-Lucas 2008)
■ Sub-adultos (Jorgensen et al. 2012)
■ Juveniles de SCB (Weng atal 2007)
■ Juveniles de MBA (Weng atal 2012)
■ Juveniles de SCB (Weng atal 2007; 2012)

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Figura 4. Mapa de la variación genética con ADN mitocondrial de muest ras de t iburón blanco del Pacífico Oriental. Cada rebanada
coloreada representa las comparaciones entre diferentes localidades, mientras que las rebanadas blancas representan aquellas que
solo están en esa localidad. Las localidades son: California central (CC), Bahía del Sur de California (SCB), costa del Pacífico de Baja
California (BCPC), Isla Guadalupe (GI), Bahía Sebastián V izcaíno (BV) y el Golfo de California (GC) (Tomado de Oñate-González et al.,

2015)

Tanaka et al., 2011). En un estudio de ADN mitocondrial,
de herencia matrilineal (que se transmite por vía materna
únicamente) (Oñate-González et al., 2015), donde
se compararon tiburones juveniles de las costas de
California y Baja California con tiburones adultos de Isla
Guadalupe y de California central (Islas Farallón y Año
Nuevo), se encontró estructura poblacional, ya que los
tiburones blancos de California central se diferenciaban
genéticamente del resto de las localidades (Figura 4).
Además, con base en el análisis genético de las
rel aciones matrilineales, se encont ró que es más
probab le que las madres de los juveniles de las costas
estén en Isla Guadalupe (Oñate-González et al.,
38

2015). En un estudio preliminar en que se comparan
las mismas muestras de tiburones blanco juveniles
con únicamente las d e adultos de Isla Guadalup e,
uti lizando un marcador de herencia b i-parenta l
(ADN nuclear), se encontró que existe una leve, pero
significativa estructura genética, dada principalment e
por las diferencias genéticas encontradas entre los
tiburones juveniles de la Bahía del Sur d e California,
con los d e Bahía Sebastián Vizcaíno, las d os áreas
de crianza d e esta especie (Mendivil-Castro, 2018).
Est os resultados sugieren que las hembras adultas de
Isla Guadalupe presentan una filopatría reproductiva
hacia las zonas d e crianza, mientras que los machos
adultos se aparean de manera indist inta con las
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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hembras de Isla Guadalupe, sin importar la zona de
alumbramiento de éstas.

SITUACIÓN ACTUAL DEL TIBURÓN

y migración, así como el trabajo continuo con los
pescadores así como con las empresas t urísticas,
plantea un panorama favorable para implementar
planes de manejo adecuados para la conservación
de esta especie, con base en información científica
que permita entender sus poblaciones.

BLANCO EN EL PACfFICO MEXICANO
En México, y en muchas partes del mundo, la captura
y el comercio de cualquiera de las partes del t iburón
blanco está prohibido. Esta especie está reconocida
como Vulnerable a la sobreexplotación, por la Lista
Roja de la Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza (IUCN , por sus siglas en inglés)
(Hilton-Taylor, 2000), y es listada en el Apéndice 11de
la CITES, desde 2004, prohibiéndose el comercio de
cualquiera de sus partes. En México, la norma oficial
"NOM-029-PESC-2006" establece la prohibición
de las capturas de tiburón blanco así como su
retención y comercialización (DOF, 2007), así como
el establecimiento de una prohibición total para la
captura de esta especie, obligando a la liberación de
cualquier organismo que sea capturado de manera
incidental (DOF, 2014). Sin embargo, hay reportes
de captura incidental de tiburones inmaduros de esta
especie en aguas de la costa oeste de Baja California
(Oñate-González et al., 2017; Santana-Morales et
al., 2012), así como del Golfo de California (GalvánMagaña et al., 2010).
A pesar de estos desalentadores registros, el
t iburón blanco en México es una especie a la que se
ha incrementado su protección y conservación. El
interés por llevar a cabo estudios de investigación
para conocer su dinámica poblacional, movimientos

Biología y Sociedad, diciembre 2018

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En el Pacífico Oriental, en Isla Guadalupe, en un
estudio donde uti lizaron técnicas de marcajerecaptura y foto-identificación en un aná lis is
bayesiano, se estimaron 120 individuos adultos
(Sosa-Nishizaki et al., 2012); mientras que en aguas
de California se estimaron 219 t iburones, (adultos y
sub-adultos), con una estimación total poblacional de
más de 2,400 tiburones blanco (Burgess et al., 2014;
Chapple et al., 2011). Una estimación poblacional del
Pacífico Oriental, que tomó en cuenta los estudios de
Chapple et al. (2011) y Sosa-Nishizaki et al. (2012),
sugiere una población de t iburón blanco de al menos
3,000 individuos (Dewar et al., 2013), misma que
se considera con condiciones de salud poblacional
estable.
Estos resultados demuestran el efecto positivo de
los esfuerzos de protección y conservación de esta
especie, fruto de la implementación de proyectos
de investigación y colaboración entre instit uciones
nacionales e internaciona les, así como de la
preocupación y plan de acción por parte de la sociedad
pesquera, así como las instituciones gubernamentales,
y aunque aún existen muchos vacíos en la información
biológica y ecológica de esta especie, la correcta
implementación de los planes de manejo, conservación
y protección permitirán que las poblaciones del t iburón
blanco en el Pacífico Oriental se mantengan y crezcan.

39

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�AGRADECIMIENTOS
Al esfuerzo de la comunidad pesquera que ha colaborado en los proyectos de investigación, así como
en la implementación adecuada de las medidas de protección; a los investigadores que se esfuerzan
por aumentar el conocimiento sobre la biología y ecología de esta especie; a las instituc iones
gubernamentales que toman en cuenta los resultados de los proyectos de investigación, facilitando
las herramientas necesarias para el bienestar del tiburón blanco.

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- -

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�lAs VÍAS DE COMUNICACIÓN
TERRESTRE Y SU EFECTO
EN LA BIODIVERSIDAD

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Palabras clave: atropellamiento,
carreteras, fauna silve s tre, impacto,
vertebrados

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RESUMEN
Las carreteras son vías de comunicación terrestre que permiten el desarrollo económico y social para cualquier
localidad y su población. Sin embargo, este tipo de infraest ructuras han sido trazadas sobre ecosistemas
naturales afectándolos considerablemente. El efecto más evidente es sobre la fauna silvestre que al intentar
cruzar la carretera sufre de colisiones severas siendo considerada la principal causa de muerte de vertebrados,
incluso, sucede con especies de interés para la conservación a pesar de habitar dentro de áreas naturales
protegidas. Diversas estrategias para reducir esta afectación se han puesto en marcha, principalmente
en países desarrollados; sin embargo, los países en vías de desarrollo son los que cuentan con la mayor
biodiversidad dejando a las especies expuestas a colisiones. A causa del potencial impacto negativo de los
caminos pavimentados sobre la diversidad y abundancia de las especies, su estudio ha ido ganando cada
vez mayor interés en nuestro país. No obstante, en relación a las medidas para mitigar dicho impacto, aún
hay mucho por hacer. Aquí presentamos una revisión sobre las vías de comunicación terrestre y su efecto en
la biodiversidad a nivel global, identificando las especies más vulnerables y haciendo énfasis en la situación
a nivel nacional y las medidas de mitigación que pueden ser aplicadas.

INTRODUCCIÓN
Las carreteras son obras de infraestructura que han
sido diseñadas para mejorar el transporte terrestre,
disminuyendo t iempos de traslado de productos
y personas de un punto a otro. Por ello, estas vías
son consideradas un beneficio social y económico,
necesarias para la actividad humana. Sin embargo,
la interacción entre fauna , caminos y vehículos
ha resultado ser de gran impacto negativo para
las especies animales . Cuando se construye una
carretera, el primer daño hacia el ambiente es la
deforestación para abrir el camino. Con ello, se pierde
cobertura vegetal y refugio para diversas especies
de animales, fragmentando considerablemente su
hábitat y creando una barrera física para aquellas
que requieren particularmente de la vegetación
para poder alimentarse y desplazarse a través de su
entorno. Otros grupos faunísticos que poseen una
mayor movilidad, como lo son los vertebrados, son
entonces los más susceptibles a sufrir colisiones y
muertes al intentar cruzar al otro lado del camino
(D'Amico et al. , 2015, Figura 1). Adicional a la
afectación directa sobre la fauna, las carreteras
alteran los componentes abióticos de los ecosistemas
Biología y Sociedad, diciembre 2018

naturales, cambiando la dinámica h idrológica ,
composición química del agua, cobertura del suelo,
microclima, entre otros (Arroyave et al., 2006).
Diferentes condic iones confluyen para que se
dé el atropellamiento de fauna silvestre, algunos
son la anchura de la carretera, el flujo y velocidad
vehicular, comportamiento del animal, temporada del
año, cobertura vegetal y disponibilidad de recursos
en el hábitat (Pinowski , 2005; Arroyave et al.,
2006). Las carreteras con mayor tráfico vehicular
donde se circula a altas velocidades suelen ser
las que tienen los efectos más severos sobre los
animales (Drews, 1995; Janes, 2000). Diversos
estudios han señalado a los atropellamientos como
la principal causa de mortalidad de vertebrados lo
que potencialmente limita a las poblaciones en vida
silvestre (Bencke y Bencke, 1999; Aresco, 2005;
Pinowski, 2005; Grosselet et al., 2018; da Cunha
et al., 2010; D'Amico et al., 2013; Eloy-Seijas et
al., 2013; Adárraga-Caballero y Gutiérrez-Moreno,
2017; González-Gallina e Hidalgo-Mihart, 2018;
Figura 2).

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�Figura l. Individuos de tordo ojo amari llo (Euphagus
cyanocepha/us) buscando alimento a la orilla de la carretera
(Foto: Ricardo Jaimes-López).
Figura 2. Liebre cola negra (Lepus califomicus) atropellada
sobre el camino (Foto: Massimo Nigenda-Quezada).

E COSISTEMAS Y ESPECIES MÁS
VULNERABLES
Se ha visto que el número de atropellamientos
depende de la estaciona li dad y dinámica del
ecosistema, al igual que su estructura y composición
de especies (Bencke y Bencke, 1999; da Cunha et
al., 2010). De La Ossa y Galván-Guevara (2015)
estudiaron esta situación y encontraron una mayor
incidencia de mortalidad de aves por colisiones en el
ecosistema de manglar, mientras en los de bosque
46

seco tropical y sabanas antrópicas, los mamíferos
son los más afectados. Además, se ha registrado
que en zonas áridas en el norte de México el grupo
faunístico más afectado por atropellamientos es el
de los reptiles (Lazcano et al., 2009).
Diversos estudios coinciden en que el mayor número
de colisionados se presenta durante y al final de
la temporada reproduct iva, dada la cantidad de
individuos jóvenes inexpertos, la disponibilidad de
recursos y el aumento del cruce de carreteras (Carr
y Fahrig, 2001; Copul-Magaña 2002; Peris et al.,
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2005; Pinowski, 2005). La época reproductiva de
cada grupo de vertebrados depende a su vez de varios
factores climáticos (por ejemplo, la precipitación), por
lo que los meses en los que se presenta mayor número
de colisiones van a variar con respecto a la geografía
del lugar (Puky, 2006).

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La desaparición de una parte de los ecosistemas
por la construcción de las carreteras es perjudicial
para todos los grupos faunísticos, la mayoría
de las especies de vertebrados se encuentran
expuestos a los atropellamientos, incluyendo
especies de interés para la conservación a pesar
de habitar dentro de áreas naturales protegidas
(De La Ossa y Galván-Guevara, 2015; Bauni et a/.,
2017). Los anfibios, por ejemplo, presentan una
alta incidencia de atropellamientos a nivel global,
debido princ ipalmente a su baj a capacidad de
movimiento, así como su tendencia a inmovilizarse
en momentos de peligro para evitar ser detectados
(Puky, 2006). En México, el sapo Bufo marinus se
registró como el animal con mayor índice de muerte
sobre una carretera de Oaxaca con 91 individuos
colisionados durante el lapso de un mes (Grosselet,
2009).
Los reptiles, por su naturaleza ectotérmica, se
ven atraídos a las carreteras debido a que éstas
proporcionan islas de calor durante las noches
frías, las cuales les permiten regular su temperatura
corporal (Figura 3). Las serpientes, por ejemplo, se
posan en o cerca de los caminos, incrementando
su riesgo de ser atropelladas por los automóviles
(Arroyave et al., 2006; Figura 4). En México, Lazcano
et al. (2017) reportan a las familias Colubridae,
Dispadidae, Natricidae, Elapidae y Anguidae como
las más afectadas para el norte del país, siendo la
lagartija Gerrhonotus infemalis la especie con mayor
número de atropellados. Entre la herpetofauna más
afectada a nivel internacional por colisiones se
encuentra Iguana iguana en Colombia, Venezuela
y Brasil (da Cunha et a/., 2010; Eloy-Seijas, 2013;
Monroy et al., 2015; Adárraga-Caballero, 2017).
Para el caso de las aves, millones son atropelladas
cada año a nivel global (Husby, 2016). En Canadá el
número anual de aves atropelladas se estima en 13.9
millones y en los Estados Unidos aproximadamente
80 millones, mientras que para Inglaterra se estima
un total de 27 millones y para Alemania 9.4 millones
Biología y Sociedad, diciembre 2018

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Figura 3. Un ejemplar de lagartija cornuda de montaña
(Phrynosoma orbiculare) atropellado, especie endémica de
México (Foto: Massimo Nigenda-Quezada).
Figura 4. Ejemplar de culebra chata oriental (Salvadora
grahamiae) atropellado (Foto: Ricardo Jaimes-López).

(Husby, 2016). Bauni et al., (2017) reportan que
las aves atropelladas en su mayoría son especies
de hábitos oportunistas, lo cual podría hacerlas
más susceptibles a estos eventos. Por su parte,
Monroy et al., (2015) menciona que los géneros más
afectados para México son Dendrocygna (pipíjes) y
Archilocus (colibríes), y para Colombia Buteo (águilas)
y Cathartes (zopilotes).
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En cuanto a mamíferos, los marsupiales
(Didelphimorphia), los carnívoros (Carnívora),
roedores (Rodentia, Figura 5), liebres y conejos
(Lagomorpha), son los grupos más afectados
por el atropellamiento vehicular (Delgado-Velez,
2014; González-Gallina et al., 2015). La especie
registrada con mayor número de atropellos es el
tlacuache Didelphis marsupio/is (Eloy-Seijas, 2013;
Monroy et al. , 2015). También esta especie se
identifica en Argentina (Alto Paraná) como la más
atropellada dentro de la fauna general colisionada
(Bauni et al. , 2017). El zorro (Cerdocyon thous),
un carnívoro de dieta amplia y oportunista, el cual
se observa comúnmente en las carreteras, es una
de las especies que cuenta con mayor número de
atropellamiento en algunas zonas de Sudamérica
(Pinowski, 2005; De la Ossa, 2015).

MEDIDAS DE MITIGACIÓN
La solución más efectiva para aminorar el impacto
de colisiones ha sido la creación de diferentes pasos
de fauna que pueden ser puentes, túneles, rampas,
puentes colgantes, alcantarillas, entre otros (Jackson
y Griffin, 2000; Holder, 2018). Existen diferentes
casos de éxito como el Parque Nacional Banaff en
Canadá que cuenta con múltiples pasos para fauna,
de los cuales 38 son puentes (Figura 6) y seis son
de desnivel (Figura 7), que juntos han logrado reducir
los accidentes involucrados con fauna silvestre en un
80% (Banff National Park, 2017). En Ontario, han
construido diferentes túneles para la protección de la
salamandra de Jefferson Ambystoma jeffersonianum,
incluso han cerrado carreteras en temporada de
reproducción (Gunson et al., 2016; Casey, 2018).
En Japón la empresa West Japan Railway en conjunto
con Suma Aqualife Park implementaron un carril
en forma de U debajo de las vías del tren para que
las tortugas no se atasquen y puedan continuar
su camino (Jackson y Griffin, 2000). En Australia
se han creado puentes colgantes conectando así
hábitats fragmentados para animales arbóreos
como ardillas planeadoras (Smith, 2015; Figura 8).
Además, en Oslo el gobierno, empresas, asociaciones
y particulares crearon un corredor para abejas (bee
highway) con flores para que las abejas puedan
polinizar ayudando así a su conservación (Holder,
2018). Además, las señales en carreteras y cercas
Biología y Sociedad, diciembre 2018

para impedir el paso de la fauna han ayudado a reducir
el impacto negativo.

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SITUACIÓN NACIONAL
En México, el sistema carretero es la columna
vertebral de las vías de comunicación terrestre; a
través de éste se mueve el 53% de los productos
comerciales y el 98% de las personas que se
trasladan a lo largo y ancho del país, además es el
transporte una de las diez principales actividades
generadoras de empleo (SCT-IMT, 2010). Por otro
lado, México es particularmente diverso en relación
al número de ecosistemas con los que cuenta,
ocupando el segundo lugar a nivel mundial. De
igual forma, es también muy rico en especies de
vertebrados, ubicándose en el segundo lugar para el
caso de reptiles, tercero para mamíferos, cuarto para
anfibios y undécimo para aves. De estos diferentes
ecosistemas que posee, los tropicales cuentan con la
mayor riqueza de especies, incluyendo gran número
de aquellas bajo alguna categoría de protección
según las leyes nacionales (SEMARNAT, 2010) e
internacionales (IUCN, 2018). Estudios recientes
reportan que son estos hábitats los que presentan
los índices de atropellamientos de vertebrados más
elevados en el país, afectando especies de interés
para la conservación (González-Gallina y BenítezBadillo, 2013; González-Gallina e Hidalgo-Mihart,
2018). El panorama de esta problemática en México
parece empeorar poniendo en mayor riesgo a los
vertebrados con afinidad tropical, ya que, en el 2017
Yucatán lideró el Top 5 de estados de la República
Mexicana que más carreteras nuevas iniciaron
su construcción, seguido por Chiapas, Estado de
México, Jalisco y Coahuila (Obras, 2017). Yucatán,
Chiapas y Jalisco, son ricos en ecosistemas tropicales
y en especies bajo algún riesgo de extinción.
Considerando la importancia que tiene México para la
conservación de la biodiversidad y tomando en cuenta
los diversos impactos que tienen las carreteras en los
ecosistemas, se han establecido medidas para reducir
sus efectos. Los análisis de datos georreferenciados
generan "puntos negros" donde se relacionan las
carreteras y elementos paisajísticos para proponer
modelos predictivos de muertes por atropellamientos
(Mercado, 2011). No obstante, en el país la mayor parte

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�Figura 9. Perrito de la pradera, también conocido como perrito
llanero mexicano (Cynomys mexicanus), parado sobre su
madriguera que se encuentra ubicada muy cerca de la carretera.
Se trata de una especie endémica y en peligro de extinción,
protegida por leyes mexicanas e internacionales (Foto: Victoria
Aguilar-Herrera)
Figura 10. Individuo de perrito llanero mexicano (Cynomys
mexicanus) atropellado (Foto: Graciela E. Villanueva-Vázquez).
Figura 11. Señalamiento vial indicando la presencia de perrito
llanero en el área. Esta es una de las medidas de mit igación
más utilizadas en nuestro país, colocación de señales sobre
caminos y carreteras ubicados principalmente dentro de áreas
protegidas o destinadas a la conservación (Foto: Graciela E.
Villanueva-Vázquez).

de los estudios siguen en fases descriptivas, es decir,
se sigue analizando la riqueza y diversidad de especies
atropelladas. En México urge ya la implementación de
medidas para reducir la muerte por atropellamientos,
por ejemplo, pasos de fauna, señalamientos de
presencia de especies bajo protección y posteriormente
evaluar la efectividad (Figuras 9-11).
Un método muy implementado en Europa, a su vez
Estados Unidos y recient emente en México, es el
uso de pasos a desnivel, los cuáles presentan buena
efectividad; sin embargo, las variables a considerar
son múltiples; tamaño del paso, cobertura vegetal,
niveles de ruido, humedad, t emperatura e interacción
entre las especies (Berris, 1997). Algunos pasos
vehiculares, pasos ganaderos y obras de drenaje
funcionan paralelamente para que la fauna silvestre
pueda cruzar las carreteras. Hasta la fecha, lo más
ampliamente difundido a nivel nacional ha sido la
colocación de señalamientos de tránsito que indican
la presencia de especies que habitan el lugar y con
altas probabilidades de cruce, principalmente dentro
de áreas naturales protegidas o reservas, por lo que
estas señales son precautorias y exhortan a prestar
atención en el camino y reducir la velocidad.

¿CóMO TODOS PODEMOS AYUDAR

A DISMINUIR EL IMPACTO DE LAS
CARRETERAS SOBRE LA FAUNA?
Tus acciones pueden mitigar los efectos negativos
de esta problemática. Al manejar sobre la carretera
debes estar alerta y si te encuentras con fauna

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�silvestre cerca de o cruzando el camino debes
bajar la velocidad, poner las luces intermitentes
para alertar a otros conductores y permitir el
paso de los animales si fuese posible. También
puedes sonar el claxon para espantarlos y prevenir
accidentes, esto sólo cuando no venga un vehículo
en algún otro carril, ya que el sonido que ahuyenta
al animal de nuestro paso puede provocar que
otro vehículo lo colisione durante su huida. En
caso de encontrarte con un accidente por colisión
es recomendable levantar un reporte por alguna
de las plataformas de ciencia ciudadana como

Naturalista (www.naturalista.mx) y WATCH (acrónimo
de Wild Animals in Transport Corridors and Highways,
que en español significa Animales Silvestres en
Corredores de Transporte y Carreteras), creada por
el Instituto Mexicano del Transporte (watch.imt.mx)
para monitorear los accidentes de la fauna en las
carreteras. Es importante no exponer la seguridad
del conductor por lo cual se necesitan tomar medidas
preventivas. Además de estas acciones, podemos
contribuir al hablar del tema con nuestros conocidos,
la concientización es muy importante y platicar acerca
de esta problemática es un primer paso para ayudar.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIÓN
A pesar de que el efecto negativo de las carreteras y caminos sobre la biodiversidad es alarmante, sobre todo
en países como México donde se cuenta con una amplia diversidad de flora y fauna, estas vías son esenciales
para la comunicación y el desarrollo de toda población humana. Por ello, no pueden eliminarse radicalmente,
más bien se deben de proponer y ejecutar medidas de mitigación y protección a especies vulnerables. Por lo
tanto, el diseño de las carreteras, su manejo y restauración deben ser adaptados de forma que se tomen en
cuenta los procesos ecológicos de los sitios y se minimice el número de especies colisionadas. En relación
a esto, es necesario que se lleven a cabo monitoreos continuos durante una cantidad considerable de años
para así ver el efecto de las carreteras en las poblaciones naturales aledañas. Además de que, si se aplican
medidas de mitigación, como pasos de fauna o túneles, los registros de antes y después de su aplicación
pueden indicar si su efecto resulta positivo, neutro o negativo en la fauna silvestre (Tenés et a/., 1987), ya
que los esfuerzos de conservación no pueden seguir dependiendo de suposiciones no evaluadas sobre los
efectos de las redes vehiculares en la biodiversidad, sobre todo en condiciones tan distintas y complejas
como lo es la geografía de nuestro país.
Resultará imposible acabar con todas las consecuencias negativas de las carreteras sobre la biodiversidad; sin
embargo, se pueden llevar a cabo medidas para reducir el impacto de las mismas, desde tomar en cuenta que la
fragmentación de los hábitats consideren que los inevitables parches de vegetación natural resultantes al menos
cuenten con la mayor dimensión posible para que las especies logren encontrar en ellos todos los requerimientos
para llevar a cabo sus funciones vitales.
Los países desarrollados han implementado diversas soluciones con éxito como los pasos de fauna, es
necesario que estas técnicas se efectúen en México donde ya se han identificado sitios críticos con una
gran pérdida de biodiversidad por colisiones y que dichos pasos se encuentren adaptados a los hábitos
particulares de las especies que se deseen proteger. De igual forma, es de suma importancia concientizar a
la población con talleres y conferencias relacionados a este tópico, además de implementar señalamientos
y reductores de velocidad. Se debe hacer uso de las tecnologías de la información, para que los ciudadanos
contribuyan aportando nuevos datos, registrando los hechos por medio de su teléfono celular (smartphone)
en las plataformas digitales con las que ya se cuenta.
Este artículo se realizó con el fin de que más personas se informen acerca de esta situación y se puedan
tomar medidas para mitigar este impacto y ayudar así a conservar nuestras especies.

Biología v Sociedad, diciembre 2018

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CALIP- S
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CT
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,
_ IOLOGICOS , DE
LA ADIACION
-.. . - LTRAVIOLETA
Abraham Octavio Rodríguez de la Fuente, José Antonio Heredia Rojas,
Ornar Heredia Rodríguez, María Esperanza Castañeda Garza, Laura Ernestina Rodríguez Flores.
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Departamento de Ciencias Exactas y Desarrollo
Humano. Autor de correspondencia abraham.rodriguez@uanl.edu.mx

�RESUMEN

I NTRODUCCIÓN

Nuestro planeta es constantemente bombardeado
por una gran diversidad de radiaciones, que incluyen
partículas y ondas electromagnéticas de diversas
frecuencias, es la llamada radiación cósmica. Esta
radiación incluye emisiones ionizantes y no ionizantes.
Entre estas últimas, la luz ultravioleta (LUV) tiene una
gran importancia dada sus implicaciones biológicas. Por
su parte, el planeta tiene una defensa natural contra la
radiación cósmica, en especial, la LUV es mayormente
retenida por una banda atmosférica llamada "capa de
ozono·: localizada en la estratósfera terrestre. En los
últimos 40 años, se han detectado oscilaciones de la
capa de ozono que han puesto en alerta a la comunidad
científica, en cuando a las repercusiones que esto puede
tener sobre la vida en el planeta. En este artículo, se
tratan en forma resumida las consecuencias de la
alteración en los niveles de ozono estratosféricos en
la diversidad de efectos biológicos dañinos de la LUV;
además, en contraparte, se contemplan algunos de los
usos benéficos que esta radiación no ionizante tiene.

Se define como radiación, a cualquier tipo de emisión
y propagación de energía a través del vacío o de un
medio material, en forma de onda electromagnética
(luz), o en forma de partículas de naturaleza muy
variada. Las radiaciones se dividen en dos grandes
grupos: Ionizantes y no ionizantes. Las primeras, se
caracterizan por tener una cantidad de energía tal ,
que son capaces de producir desplazamiento de
electrones en los materiales con los cuales interactúa,
formando así iones. Por otro lado, las no ionizantes
no provocan la aparición de iones en los materiales
impactados. Sin embargo, es necesario aclarar que
a pesar de no generar ionización, t ienen efectos
biológicos, aunque por otros mecanismos, mismos
que serán descritos a continuación y en particular
para un tipo de radiación que hoy en día ha venido
a ser una de las más importantes desde el punto de
vista de la biofísica de radiaciones, la luz ultravioleta
(LUV). Esta radiación no ionizante es un componente
primordial de la radiación cósmica que nos llega
del sol. En la actualidad, se sabe que ha habido un
aumento considerable en los niveles de radiación
cósmica que llegan a la superficie terrestre (GuerreroAbreu y Pérez-Alejo, 2006).
Por otro lado, el planeta Tierra posee una defensa
natural a manera de escudo, la así llamada "capa
de ozono''. que no permite el paso de una buena
cantidad de radiación electromagnética, entre ellas
la LUV. Sin embargo, en los últimos 25 años se
ha notado una disminución, que si bien no ha sido
constante, si provoca oscilaciones en la cantidad del
ozono presente, lo que a final de cuentas favorece la
penetración de la LUV hacia la superficie terrestre
(Henriksen et al., 1990).
En el presente artículo, se tratará en forma breve
el impacto que ha tenido la reducción de la capa de
ozono en la vida, ya que al penetrar mayor cantidad de
radiación ultravioleta, se producen también mayores
efectos de esta radiación no ionizante en los sistemas
biológicos. Por otro lado, se considerarán también los
usos benéficos que esta radiación tiene para el ser
humano y la vida en general cuando se maneja de
forma controlada.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Palabras clave: Radiación, Ozono, Luz ultravioleta,
genotoxicidad.
Keywords: Radiation, Ozone, Ultraviolet light,
genotoxicity.

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LA CAPA DE OZONO
Como anteriormente se mencionó, las variaciones en
la capa de ozono de los últimos años han provocado
que una cantidad mayor de LUV llegue a la superficie
terrestre, sobre todo aquélla de longitud de onda
muy corta, y por consecuencia de mayor energía, la
catalogada como UVC. Se sabe que toda radiación
electromagnética por debajo de 287 nm es retenida
por esta capa de ozono, formada de oxígeno tri-atómico
(OJ, y que se localiza a 20 Km de altitud en la zona de la
estratósfera terrestre. Además del riesgo para la salud
que esto implica, debe considerarse el efecto que esta
radiación t iene en el fenómeno de calentamiento global,
dado que, al llegar a la superficie de la tierra, ésta suele
convertirse en radiación de longitud de onda más larga,
por ejemplo, del tipo infrarrojo, que son las llamadas
ondas de calor (arriba de los 700 nm de longitud de
onda) y que aumentan la temperatura global del planeta
(Diffey, 2002).
Desde hace aproximadamente 40 años, se ha
venido real izado un monitoreo de los niveles de
ozono en la estratósfera t errest re, sobre todo por
parte del Instituto Max Planck de Alemania . Se
ha encontrado una drástica disminución de sus
niveles, sobre todo en zonas del planeta como
los polos, y más severamente en la parte sur,
correspondiente al Antártico. Cabe destacar que en
las investigaciones, sobre la reducción de la capa de
ozono y sus causas, participó el científico mexicano
José Mario Malina Enríquez quien fue correceptor
junto con Paul Crutzen y Frank Sherwood del premio
Nobel de Química en 1995, por la dilucidación del
papel de los gases clorofluorocarbonos (CFCs) en
la destrucción catalítica de la capa de ozono. Los
trabajos del mexicano Malina Enríquez y su grupo,
concluyeron también que otros contaminantes
atmosféricos tal es como los óxidos de nitrógeno,
cloro y bromo, aparte de los CFCs, tienden a formar
compuestos estables con el ozono promoviendo
su destrucción, compuestos que pueden llegar
a t ene r una vida media de 50 a 1 50 años. Los
resultados obtenidos sobre el t ema, condujeron a la
proclamación del llamado "Protocolo de Montreal" de
las Naciones Unidas, que en opinión de la comunidad
científica experta en el tema, salvó al mundo de una
catástrofe ecológica derivada de la gran cantidad
de radiación cósmica que potencialmente podría

Biología y Sociedad, diciembre 2018

llegar al planeta sin la presencia de este escudo de
ozono (Henriksen, 1990). En la Figura 1, se aprecia
una imagen que muestra el espectro de ozono
estratosférico, registrada por científicos alemanes,
donde claramente se ve el cambio que ha habido
en los niveles de este gas desde hace 40 años. Por
su parte, la Figura 2 muestra el "agujero de ozono"
inicialmente detectado en el hemisferio sur, sobre
la Antártida, y que fue evaluado objetivamente por
imágenes espectroscópicas del ozono con ayuda del
más grande satélite de observación terrestre jamás
construido, el Envisat, lanzado el 1 ° de marzo de
2002 por la Agencia Espacial Europea.

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Figura 1. Densidad de ozono en la estratósfera terrestre. Las zonas
oscuras, de color azul hacia el morado, representan regiones con muy
baja densidad de este gas. Estos datos resultaron de observaciones
hechas por el Instituto Max Planck de Alemania, y por el satélite
Envisat (Environmental Satellite) de la Agencia Espacial Europea.
Durante 10 años este satélite esú..No brindando información sobre
los niveles de ozono estratosférico. Se puede fácilmente apreciar la
marcada reducción en los niveles de ozono en 40 años de registros.

Figura 2. Imagen que muestra claramente el "agujero de ozono"
(color azul oscuro y negro) detectado por el satélite Envisat de
la Agencia Espacial Europea. De acuerdo a cálculos estimados,
sólo en 2006, se perdieron 40 millones de toneladas de ozono
(cifra récord para un año de mediciones).

57

�ASPECTOS FrSICOS DE LA

Luz

Por otra parte, la LUV puede ser producida de
manera artificial, mediante lámparas fluorescentes
o de luz negra, estas lámparas emplean solo un
tipo de fósforo (P) en lugar de los varios usados en
las lámparas fluorescentes normales y, en lugar del
vidrio claro, se usa uno de color azul-violeta, llamado
cristal de Wood (Figura 4). El vidrio de Wood contiene
óxido de níquel, y bloquea casi toda la luz visible que
supere los 400 nanómetros, permitiendo solo ondas
electromagnéticas de longit ud de onda más corta
(Miller et al., 2013).

ULTRAVIOLETA
La LUV es una onda electromagnética con longitudes
de onda entre 400 nm y los 1 5 nm. Este tipo de
radiación no llega a ser visible para el ser humano, ya
que el máximo alcance de la visión es hasta el violeta
del espectro visible (400 nm). La LUV se puede dividir
en tres clases a) radiación UVA tiene longitudes de
onda entre 315 nm y 400 nm, b) la radiación UVB
rangos de 280-315 nm, y c) UVC tiene longitudes de
onda más cortas entre 100 y 280 nm. La principal
característica de la radiación UV al interactuar con
los materiales, incluyendo los sistemas biológicos, es
la posibilidad de producir excitaciones en los átomos,
que provocan reacciones químicas. En éstas se basan
los diferentes efectos, que son dependientes de la
energía, es decir, de la longitud de onda de la luz.
(Diffey 2002).

En cuanto a su modo de acción, la LUV presenta
propiedades fotoquímicas, ya que posee energía
suficiente para extraer electrones externos de algunos
átomos, redistribuir los átomos de las moléculas
en nuevas moléculas o acelerar ciertas reacciones
químicas. Una de las acciones fotoquímicas de interés
es la realizada sobre el oxígeno. La LUV produce la
separación de los dos átomos que forman la molécula
de oxígeno; deja libre oxígeno atómico, que t iene una
existencia muy breve, y se recombina rápidamente
para formar oxígeno molecular (O) u ozono (O).
Dado lo anterior, en cuanto a las reacciones con el
oxígeno, se entiende que la misma LUV es capaz
de contribuir a la capa de ozono ya que induce su
formación. Estas reacciones se mantuvieron casi
inalteradas por muchos años, sin embargo, hoy en día,
el uso de sustancias químicas como los mencionados
clorofluorocarbonos, que destruyen la capa de ozono
por actividad antropogénica, ha desbalanceado

Las fuentes de LUV pueden ser de origen natural
y artificial. Las fuentes de origen natural pueden
ser producidas por los rayos durante tormentas
eléctricas, pero la más abundante es la que proviene
de nuestra estrella más cercana, el sol. Ahora se sabe,
que el espectro de radiación solar incluye: 45% de luz
visible, 45% de radiación infrarroja u ondas de calor,
y 10% de LUV (Figura 3). Eventualmente, el sol emite
también radiaciones ionizantes, como son los rayos
X (Aschwanden, 2006).

Espectro de la radiación solar (Tierra )
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Figura 3. El espectro de la radiación solar
incluye una diversidad de radiaciones. En forma
global, se considera que el 45% corresponde al
espectro visible de la luz, 45% a ondas de calor,
conocidas también como infrarrojas, y un 10% a
luz ultravioleta de diversas longitudes de onda,
como se excplica en el texto. Cada 11 años, el sol
tiene períodos de actividad en la corona solar que
emite rayos X. De no ser por la capa de ozono, una
gran cantidad de radiación llegaría a la superficie
terrestre y haría imposib le la vida en el planeta tal
y como la conocemos.

58

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luz solar sin !lbso~1ón atmosferica

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 4. Lámparas de luz ultravioleta usadas principal mente como agentes germicidas. Las ventajas de eliminar microorganismos
con este agente físico, es que no se dejan residuos químicos en los materiales 1rrad1ados.

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este delicado equilibrio de formación-destrucción
del ozono estratosférico y esto ha provocado la
disminución de este escudo protector (Henriksen et
al, 1990).

RIESGOS A LA SALUD POR LA

LUV

La radiación ultravioleta envejece a las células de la
piel y pueden dañar el ADN , como más adelante se
detallará. Estas radiaciones están asociadas a daño
dérmico a largo plazo, tal como las arrugas, pero
también se considera que desempeñan un papel
en algunos t ipos de cáncer de piel. La insolación
desmedida , y el uso indiscriminado de camas
bronceadoras que emiten grandes cantidades de esta
radiación, se asocian con el riesgo de padecer cáncer
de piel (De Vries et al., 2012).
Los rayos UVB tienen un poco más de energía que
los rayos UVA, y éstos pueden dañar directamente
al ADN de las células de la piel , y son los principales
causantes de quemaduras de sol. Asimismo, se cree
que causan la mayoría de los procesos carcinogénicos
de la piel (Uehara et al., 2014).
Por su parte, los rayos UVC tienen más energía que
otros tipos de rayos UV, aunque si la capa de ozono
tiene la densidad adecuada, no pueden penetrar
nuestra atmósfera y por lo tanto, se considera que
no debieran estar presentes en la luz solar.

La potencia de los rayos UV que llega al suelo depende
de un número de factores físicos, tales como: 1) Hora
del día. Los rayos UV son más potentes entre 10 a.m.

Biología y Sociedad, diciembre 2018

y 4 p.m. en latitudes medias, 2) Temporada del año.
Los rayos UV son más potentes durante los meses
de la primavera y el verano para el hemisferio norte,
aunque este es un factor menos importante cerca
del ecuador, 3) Distancia desde el ecuador (lat it ud),
ya que la exposición a LUV disminuye a medida que
se aleja de la línea ecuatorial, 4) Altitud. Más rayos
UV llegan al suelo en elevaciones más grandes, 5)
Formación nubosa. El efecto de las nubes puede
variar, ya que a veces la formación nubosa bloquea
algunos rayos UV del sol y reduce la exposición a
rayos UV; mientras que, algunos tipos de nub;s
pueden reflejar la radiación y pueden aumentar as1 la
exposición a los rayos UV. Lo que es importante saber
es que la LUV puede atravesar las nubes, incluso en
un día nublado, 6) Reflejo de las superficies. Los rayos
UV pueden rebotar en superficies como el agua,
la arena, la nieve, o el pavimento, lo que lleva a un
aumento en la exposición de los sistemas biológicos
a esta radiación.
En lo que concierne al efecto negativo de la LUV de
acelerar el envejecimiento de la piel, se acepta que
la mayor parte del envejecimiento prematuro está
causado por la exposición indiscriminada al sol. Entre
las respuestas destacan: pecas, manchas seniles
(también conocidas como "manchas hepáticas"), piel
áspera, arrugas finas que desaparecen cuando son
estiradas, tez llena de manchas, piel laxa y queratosis
actínica (Diffey,1998).
Se sabe también que la LUV es capaz de afectar la
visión debido a la formación de cataratas o también
llamadas opacidades lenticulares de la córnea. La
exposición a la LUV afecta tanto el epitelio coí:1~ ,el
endotelio en la córnea, y el aumento de la expos1c1on
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�provoca daños considerables al mecanismo de
protección antioxidante cornea!, lo que resulta en
daños a ésta y a otras estructuras oculares. Esta
radiación también afecta el cristalino, que pierde su
transparencia debido a los cambios irreversibles en
sus proteínas (Diffey,1998).
Más recientemente, se ha observado que la LUV
afecta el sistema inmunológico de los seres vivos
produciendo inmunosupresión, lo que favorece
el desarro llo de infecciones tanto virales como
bacterianas. De ahí el comentario que se hacía en
el pasado acerca de la aparición de "fuegos bucales"
o también conocidos como aftas, lu ego de una
insolación desmesurada. Asimismo, el efecto inmunosupresivo favorecería el desarrollo del cáncer de piel
anteriormente mencionado (Gonzalez-Maglio et al.,
2016).
También, se ha demostrado que esta radiación es
capaz de generar los llamados radicales libres, que
son moléculas muy reactivas que están involucradas
en muchos procesos degenerativos de los tejidos
biológicos, además de relacionarse con mutagénesis
y carcinogénesis (Herrling et al., 2003).

EFE CTOS DE LA

LUV EN

EL

ADN

A nivel molecular, desde mucho tiempo atrás se sabe
que la LUV es una forma de radiación que actúa
como un mutágeno, un agente que causa cambios
heredables en el ADN. La exposición a la LUV provoca
cambios químicos que alteran la forma del ADN, y
por consecuencia se altera el código genético. La
LUV de longitudes de onda entre 200 a 300 nm
que se encuentra en la luz solar natural, lámparas
de sol y camas de bronceado, es capaz de afectar
marcadamente e l ADN pues este ácido nucleico
absorbe fuertemente la luz UV ya que la parte más
intensa del espectro de absorción de ADN abarca
longitudes de onda entre 250-260 nm. Debido a
la componente de LUV en la luz solar, este tipo de
radiación viene a constituirse en la fuente más común
de los tipos de radiación que daña al ADN (Beani,
2014).
La forma en que la LUV afecta al ADN , es
primordia lmente al causar la formación de los
60

llamados dímeros de timina, esto es, dos bases de
pirimidina orientadas una junto a la otra en la misma
cadena y que se unen entre sí, en lugar de unirse a
su pareja en la cadena opuesta. Ese efecto, produce
un abultamiento en el ADN dondequiera que ocurra,
por consecuencia las células no pueden leer más allá
o copiar las regiones que contienen los dímeros de
timina. Por su parte, la célula responde a este daño,
ya que un proceso celular llamado reparación por
escisión puede solucionar esto; una base del dímero
se corta de la hebra del ADN dañado, y una nueva
base sustituye a ésta, sin embargo, se inserta al
azar y sólo hay una probabilidad de 1 en 4 de que la
base sustituyente sea la misma que la que se eliminó,
por lo que este proceso de reparación por escisión
frecuentemente causa mutaciones al ADN (lkehata
y Ono, 2011).

EFECTOS Y USOS BENÉFICOS DE LA

LUV
En contraparte a todo lo anteriormente expuesto, la
LUV juega un papel importante en algunos procesos
vitales. Una reacción de importancia biológica es
la conversión de la provitamina Den vitamina D.
Las provitaminas (ergosterol y 7 -dehidrocolesterol)
provienen de la alimentación; las que llegan a la piel
por la circulación sufren la acción de la radiación
UV (270-320 nm) y se transforman en vitamina D.
La vitamina D entre otras acciones, es necesaria
para la absorción intestinal del calcio procedente
de los alimentos y es por eso que participa en la
homeostasis del hueso. El déficit de vitamina D
origina alteraciones óseas y raquitismo, también se
ha relacionado el riesgo de padecer algunos tipos de
cáncer, cuando el individuo tiene niveles sanguíneos
bajos de esta vitamina (Holick, 2014).
Por otra parte, son bien conocidas las aplicaciones
que involucran los efectos germicidas de los rayos
UV. Las áreas de aplicación antimicrobiana de esta
radiación no ionizante se dividen en tres grandes
categorías: a) inhibición de microorganismos en las
superficies que permite la disminución de carga
microbiana de materiales de empaque, por ejemplo,
contenedores, envoltorios o tapas de botellas,
mediante la disposición de lámparas apropiadas
sobre los transportadores. El éxito de esta aplicación
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 5. El uso de la radiación ultravioleta facilita el trabajo
con más seguridad al manejar agentes infecciosos de alta
virulencia en campanas de f lujo laminar empleadas en los
laboratorios

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Figura 6. La Luz ultravioleta ha probado ser muy eficiente en
la eliminación de una variedad de gérmenes en lugares donde
una alta asepsia es requerida, como es el caso de las salas de
quirófano de los hospitales.

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depende de que las superficies del material estén
limpias y libres de cualquier suciedad que absorba
la radiación y proteja las bacterias; b) destrucción
de microorganismos en el aire, en los hospitales, las
lámparas uve se han utilizado para crear una cortina
o barrera de radiación por la que debe pasar el aire
antes de llegar a pacientes sensibles a la infección.
Además, la LUV se ha utilizado para disminuir la
cantidad de bacterias transmitidas por el aire y que
facilitan el trabajo en campanas de flujo laminar
cuando se manejan microrganismos altamente

Biología y Sociedad, diciembre 2018

virulentos (Figura 5), también en quirófanos, donde
se requiere una alta asepsia (Figura 6), y en salas
de internamiento de pacientes infecciosos; c)
esterilización de líquidos, el tratamiento con uve es
una de las formas más sencillas de destruir una amplia
gama de microorganismos en el agua. Se ha utilizado
para desinfectar efluentes de aguas residuales, agua
potable y agua para piscinas. Además, la combinación
de rayos UVy el ozono tiene una acción oxidante muy
poderosa que puede reducir el contenido microbiano
del agua a niveles extremadamente bajos.

61

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LITERATURA CITADA

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63

�R ESIDUOS DE
LA INDUSTRIA DE
REFINACIÓN DE ACEITE
DE SOYA COMO
FUENTE POTENCIAL
DE SUSTANCIAS
BIOACTIVAS

R ESUMEN
El aprovechamiento de residuos industriales es una demanda prioritaria
a nivel nacional e internacional , por cuestiones de sustentabilidad, ya que
la enorme producción de los mismos es una consecuencia natural de la
actividad humana. Puntualmente, de la etapa de desodorización en el proceso
de refinación de aceite de semillas oleaginosas se obtiene un subproducto
denominado genéricamente ácidos grasos destilados (AGD · s), el cual ,
es objeto de estudio de esta revisión. Varios autores reportan que dicho
subproducto resulta ser rico en fitoesteroles, tocoferoles y escualeno, que
son sustancias bioactivas ya que producen efectos hipocolesterolémicos,
antioxidantes y emolientes entre otros; por lo tanto, se les considera útiles
en la prevención de enfermedades cardiovasculares y degenerativas.
En este trabajo se presenta una revisión de la información que existe acerca
de la composición química de estos residuos en cuanto al contenido de dichas
sustancias fisiológicamente activas, como base científica para un potencial
aprovechamiento por parte de la industria alimentaria y farmacéutica.

M. A.Núñez González 1, C. A. Amaya Guerra1, J. Báez González1, C.J. Aguilera González1 , S. Moreno Limón1, J. Rodríguez Rodríguez2.
1 Universidad

Autónoma de Nuevo León. Facultad de Ciencias Biológicas, Av. Universidad s/n, C. P 66455, Cd. Universitaria San Nicolás
de los Garza, Nuevo León.
2 Tecnológico de M onterrey, Campus M onterrey, Ave. Eugenio Garza Sada 2501, Monterrey, NL 648 49, México. Av. Eugenio Garza Sada
2501 Sur Col. Tecnológico C.P 64849, Monterrey, Nuevo León, México.

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INTRODUCCIÓN

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Una demanda actual a nivel mundial es la disminución
y/o aprovechamiento de los subproductos generados
en los procesos. En la industria de extracción y
refinación de aceite vegetal , la optimización de
cada una de las etapas y la caracterización de
los subproductos generados en las mismas para
su potencial aprovechamiento son un tema de
investigación

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Durante el proceso de refinación, específicamente en
la etapa de desodorización se genera un subproducto
conocido como ácidos grasos destilados (AGD 's) del
cual existen reportes que indican su alto contenido
de componente menores tales como fitoesteroles,
tocoferoles y escualeno, sustancias biológicamente
activas con alto valor en la industria alimentar ia,
farmacéutica y cosmética Costa et al. (2011).

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La industria de extracción de aceite de semillas
oleaginosas es una actividad económica importante.
El aceite que se obtiene debe ser refinado para su
uso comestible, este proceso consiste en una serie
de etapas, entre ellas la desodorización, en la que
se eliminan sustancias volátiles responsables de
características organolépticas indeseables (color,
olor, sabor). El producto residual obtenido (AG D ' s),
contiene en su mayoría cetonas o aldehídos de peso
molecular bajo y en ocasiones ácidos grasos libres
de menos de 12 átomos de carbono, esteroles,
escualeno y tocoferoles Dumont et al. (2007).

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El propósito de la presente revisión fue recopilar la
información que existe acerca de la composición
de subproductos de l a industria al imentaria ,
específicamente del subproducto denominado
ácidos grasos destilados de aceite soya (AGD ' s)
provenientes de la industria de refinación de
aceite vegetal, concretame nte del proceso
de desodori zación , como fue nte potencial de
fitoesteroles , escualeno y tocofero les, que
son sustancias fisiológicamente activas como
hipocolesterolémicos y antioxidantes naturales que
juegan un papel muy importante en la nutrición de
humanos y animales.
Biología y Sociedad, diciembre 2018

65

�ÜLEAGINOSAS
Las oleaginosas son plantas utilizadas para la producción
de aceites y grasas comestibles. Su rasgo característico
es el alto contenido de aceite, generalmente de 20% en
peso o mayor Willms et al. (1999), Matthaus y Brül (2001).
La Tabla 1 muestra los contenidos de aceite de las semillas
más utilizadas a nivel mundial.
Tabla 1. Contenido y producción de aceite de oleaginosas.
Editada de Miyahara, 1993.
Oleaginosa

Contenido de aceite (%)

Canela

40 -45

Maíz

3.1 - 5.7

Semilla de algodón

18-20

Cacahuate

45 - 50

Cártamo

30 - 35

Soya

18-20

Girasol

35-45

Soya
La soya es una planta herbácea que pertenece a la
familia Fabáceae, cuyo nombre científico es Glycine
max L., de la cual se aprovecha la semilla. En México
representa el principal cultivo oleaginoso, Financiera
Rural (2013), siendo en 2011 el 38% de la superficie
sembrada destinada a este grupo (167 mil de 439 mil
ha), así como el 44.3% del volumen producido (205 mil
de 463 mil toneladas) y el 37.3% del valor total de las
oleaginosas (1289 de 3452 millones de pesos). Los
principales consumidores de soya a nivel nacional son

la industria aceitera y pecuaria. La industria aceitera
utiliza la soya para la extracción y transformación de
aceite, para uso comestible principalmente. Por otro
lado, la industria pecuaria utiliza principalmente la pasta
o harina de soya, la cual también es un subproducto de
la extracción de aceite, por su alto nivel de proteínas
(cerca del 40%) y bajo nivel de toxicidad (Oumont y
Suresh, 2007). Estos usos han permitido que la soya
sea considerada como uno de los cultivos más rentables
en el mundo (Financiera Rural, 2013).

Producción y refinación del aceite vegetal
Para obtener aceite comestible de las semillas de
oleaginosas se requiere una serie de procesos. El
primero es la separación o extracción del aceite de
la semilla mediante extracción química o separación
física. Después de varios procedimientos, pasa de
aceite crudo a producto comestible (Figura 1).
Un factor importante durante todo el proceso es
evitar la oxidación y la hidrólisis de los aceites, ya
que afectan su calidad. La oxidación se origina por
la exposición al oxígeno y puede ser acelerada con
calor, esta provoca problemas de olor y estabilidad
de sabor. La hidrólisis ocurre siempre que los aceites
entren en con tacto con agua generando ácidos
grasos libres (O'Brien et al. 2000).
El objetivo de la refinación del aceite es remover
algunas sustancias presentes en el mismo, para
así satisfacer los estándares de calidad en sabor,
apariencia y estabilidad. Los procesos unitarios
asociados usualmente son el desgomado, blanqueado
Recolección
de semillas
Contacto con

Trituración y
extracción

Refinación

l

Recolección
de semillas •4- -

Figura 1. Esquema del proceso de
producción y refinación del aceite
vegetal.

66

·Neutralización
·Decoloración o blanqueo
·Desodorización
·Filtración

l

Aceite vegetal
comestible

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Colesterol

Sitosterol

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Campesterol

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Sitostanol

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Figura 2. Estructura química del colesterol y de los principales fitoesteroles y fitoestanoles (López, 2005).

y desodorizado. Las gomas (fosfolípidos) y los
complejos metálicos se remueven en el desgomado
y los productos de oxidación y pigmentos son
eliminados durante el blanqueamiento, proceso que
también remueve cualquier traza de gomas y jabones
(Wiedermann, 1981). Finalmente, es necesario
un proceso de desodorización, que consiste en
una destilación por arrastre de vapor. El vapor se
inyecta al aceite a baja presión (1 a 6 mm Hg) y a una
temperatura de 252 a 266 ºC para destilar los ácidos
grasos libres y los compuestos causantes de mal olor
(Erickson, 1995).
La desodorización de los aceites vegetales tiene la
finalidad de eliminar sustancias que imparten sabores
y olores indeseables a los mismos. Esta operación es
una de las etapas finales en el proceso de refinación
de aceites vegetales utilizado actualmente y se
lleva a cabo por destilación, mediante arrastre con
vapor, de las sustancias más volátiles presentes
en el aceite extraído. Junto con las sustancias que
producen aromas indeseables al aceite (productos
de oxidación como aldehídos, cetonas, etc.) se
destilan en parte, otros componentes minoritarios del
aceite, tales como ácidos grasos libres, tocoferoles,
esteroles, escualeno, mono y digl icéridos, algo
de triglicéridos, hidrocarburos pesados y otros
componentes menores. Estos subproductos se
denominan como ácidos grasos destilados (AGD 's)
y las condiciones de desodorización (temperatura,
presión, tiempo de residencia), influyen en su
composición de los mismos (O'Brien et al. 2000).

Biología y Sociedad, diciembre 2018

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Este subproducto, normalmente se mezcla con otros
efluentes del proceso de refinación y de esta manera
se comercializa con un bajo valor a otras industrias
relacionadas. Sin embargo, las características de
algunos de los componentes presentes sugieren
la conveniencia de un tratamiento que permita
separar los compuestos de mayor valor. En algunas
indust rias de refinación de aceites, este destilado
se vende a empresas que recuperan algunos de sus
componentes. El precio de este destilado se basa
generalmente en su contenido de tocoferoles, aunque
en ocasiones también el contenido de esteroles ha
sido considerado (Pramparo, 2005).

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Fitoesteroles
Los esteroles y estanoles vegetales (a los que se
refiere colectivamente como fitoesteroles) son
constituyentes normales de la dieta humana (Figura
2). Los fitoesteroles y sus formas reducidas, son
esteroles de origen vegetal ampliamente distribuidos
en la naturaleza y cuya estructura es muy similar
a la del colesterol. Dichos compuestos como el
campesterol, el ls-sitosterol y el estigmasterol
están ampliamente distribuidos en las plantas en
cantidades variables (Hovenkamp et al. 2008).
El promedio de ingesta diaria de fitoesteroles en los
países occidentales es aproximadamente de 250
mg/día, principalmente provenientes de aceites
vegetales, cereales, frutos secos, etc. Estos son
componentes bioactivos menores de los lípidos, es

67

�decir, tienen un efecto positivo en la salud humana.
Los aceites vegeta les contienen solo O.1-1 % de
fitoesteroles. Se ha reportado, que dosis de 3.1 g de
fitoesteroles por día podrían proporcionar beneficios
para la salud. Lo anterior, indica que se requieren
fitoesteroles en una forma concentrada y de calidad
alimentaria, lo que ha generado un interés creciente
en la preparación de alimentos enriquecidos con
fitoesteroles para su uso como nutracéutico (Meijer,
1999); (Daguat, 2000); Ling y Jones (1995).
Desde hace años se conoce que los fitosteroles
producen efectos hipocolesterolémicos cuando
son ingeridos en el rango de 1-3 g/día, por lo cual
se les considera como importantes aliados en la
prevención de las enfermedades cardiovasculares,
siendo su consumo indicado para individuos con
hipercolesterolemias leves o moderadas (Gonzalez
et al. 2012). El efecto hipoco lesterolémico es
atribuido a tres acciones metabólicas: a) inhibición de
la absorción intestinal de colesterol, por competencia
durante la incorporación a las micelas mixtas; b)
disminución de la esterificación del colesterol en
los enterocitos, al inhibir la actividad de la enzima
acilCoA-colesterol -acil transferasa; c) estimulación
del eflujo de colesterol desde los enterocitos hacia
el lumen intestinal, al aumentar la actividad y la
expresión de un transportador de tipo ABC. La acción
conjunta de los esteroles y/o estanoles sobre estos
mecanismos produce una disminución del colesterol
total plasmático y del colesterol-LDL, sin modificar
los niveles del colesterol-HDL. Los fitoesteroles y
fitoestanoles constituyen un modelo muy adecuado
para el desarrollo de alimentos f unc ionales
(Valenzuela y Ronco, 2004).
Los esteroles en plantas existen como fitoesteroles
libres, ésteres de ácido graso y en formas glicosilada
y acilada esteril glicosilada. En aceites comestibles
los fitoesteroles están presentes en su forma libre y
esterificada (Fernandes y Cabral, 2007).
Texeira et al. (2011), resaltan que los fitoesteroles
esterificados tienen mayor interés en la industria
alimentaria por ser más biact ivos y liposolubles
que los f itoesteroles libres, por lo que es fácil
incorporarlos en productos grasos para la producción
de alimentos funcionales, además, existen diversos
reportes que promueven los fitoesteroles para

68

alimentos funcionales o saludables por su actividad
antioxidante y estabilidad térmica, por ello se usan en
diferentes productos alimenticios como yogur, zumos
de frutas, bebidas y también los aceites de cocina
(Wang et al. 2002); Watkins, 2005). El aceite de
cocina rico en fitoesteroles puede ser utilizado para
producir frituras, pasteles, panes y de esta manera
bajar el colesterol en los consumidores (Kochhar,
2000). En el mercado mundial, se comercializan a
los restaurantes y empresas de servicios alimentarios
que están buscando más formas de controlar el
colesterol sin el uso de drogas Makhal et al. (2006).
La re finación química del aceite vegetal es el
proceso más usado para la reducción de sustancias
responsables de olores desagradables extrayendo una
cantidad significativa de productos indeseables (gomas
y ácidos grasos destilados). El subproducto generado
en el proceso es una fuente de componentes valiosos,
como los ácidos grasos libres, monoacilgliceroles (MAG),
diacilglicerol (DAG), triglicéridos (CTC), esteroles y
tocoferoles. La extracción de estos componentes
de los destilados de desodorización y su conversión
en productos de valor ha sido objeto de varias
investigaciones (Haas et al. 1996, 2000) y 2003).
Existen varios estudios que reportan concentraciones
variables de fitoesteroles en AGD 's, estos se muestran
en la Tabla 2.
Tabla 2. Referencias que reportan diferentes concentraciones
de fitoesteroles en AGD 's.

% p/p de Fitoesteroles en

REFERENCIA

AGD's

Dumont &amp; Suresh, 2007

7.1
6.1-7.8

Khatoon et al., 2009
Verleyen et al., 2001

15.26

lto et al., 2005

20

Escualeno
El escualeno, es un isoprenoide de 30 carbonos
(Fig ura 3). presente en la fracción lipídica no
saponificable de algunos alimentos, y es abundante
en el aceite de hígado de tiburón (Squaluss spp.), el
aceite de oliva y el amaranto (He y Corke, 2003).
Se ha reportado que el escualeno es un importante
agente quimiopreventivo del cáncer (Smith, 2000).
Más recientemente, se ha demostrado que este

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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compuesto actúa como un ant ídoto para reducir
toxicidad inducida por drogas, lo que puede ser
atribuido a su función como un antioxidante Aguilera
et al. (2005} y Senthilkumar et al. (2006).

Figura 3. Estructura química del escualeno.

Su importancia como suplemento dietético está
ligada a la capacidad de reducir los niveles de
colesterol y triglicéridos Chan et al. (1996); Zhang
et al. (2002).
Por otra parte, el escualeno también se utiliza en su
forma natural o hidrogenada en la formulación de
cosméticos por sus propiedades como humectante
o agente emoliente. Sin embargo, su uso en
aplicaciones cosméticas ha sido limitado ya que
existe una preocupación por la conservación de las
especies marinas a nivel internacional, por lo que
resulta importante establecer fuentes alternas para
el suministro de este hidrocarburo.
Pramparo (2005), reporta niveles de escualeno
en AGD 's de 1 .19 % p/p, mientras que Dumont y
Suresh (2007) y Guanawn et al. (2007) establecen
contenidos de 5.5 y 1 .83 % p/p respectivamente,
por otro lado, Verleyen et al. (2001) encuentran
concentraciones de 0.9 % p/p.

Tocoferoles
Los Tocoferoles son compuestos con actividad de
vitamina E, importantes en la protección de los lípidos
insaturados de las membranas celulares contra la
oxidación (Benites et al. 2005). La vitamina E considera
ocho variantes diferentes: a-, p-,y-, y ó-tocoferoles cola
fitilo saturado (Figura 4) y a-, p-, y-y ó-tocotrienoles
(cola fitilo insaturado). En estudios de prevención del
cáncer con vitamina E se ha utilizado principalmente la
variante a-tocoferol (Constantinou, 2008).
El uso del AGD 's como un nutriente en la dieta de
animales rumiantes como fuente de tocoferoles,
Biología y Sociedad, diciembre 2018

también está reportado. Por lo que, además del
aspecto económico, investigaciones con este
producto han ido en aumento, en busca de métodos
para su empleo (Borher et al. 2002; Moraes et al.
2004), y el estudio de posibles efectos tóxicos del
mismo (Oliveira et al. 2005 ; Oliveira et al. 2006).
El y-tocoferol y más recientemente ó-tocoferol,
han mostrado una mayor capacidad para reducir la
inflamación, la proliferación celular, y la carga tumoral.
Asimismo, mezclas enriquecidas con a-, p-, y-, y
ó-tocoferoles inhiben el desarrollo de la hiperplasia
mamaria y la tumorigénesis en modelos animales (Lee
et al. 2009).
El a-tocoferol es conocido como la "clásica" vitamina
E, se encuentra más comúnmente en germen de
trigo, almendras y aceite de girasol. Sin embargo,
el y-tocoferol es más común que el a-tocoferol en
la dieta estadounidense y se encuentra en aceites
vegetales como el de soya, maíz y algodón y en los
subproductos del aceite de maíz (Traber, 2007).
Smolarek y Nanjoo (2011) realizaron una revisión
de la actividad quimiopreventiva de la vitamina
E para cáncer mamario y concluyeron que los
resultados de estudios en donde se expresan los
tocoferoles de forma genérica como vitamina E,
pueden ser vagos si no se define la variante de
tocoferol utilizado . Igualmente, establecen que
dicha distinción es muy importante para determinar
la eficacia de cada variante tocoferol y su actividad
como quimiopreventivo, por lo que existen realmente
pocos estudios en los que si se especifica ésta.
Benites et al. (2005) reportaron un contenido de
tocoferoles totales de 10.44% p/p, en un estudio
para evaluar el contenido de estos compuestos
después de una etapa de neutralización de los AGD 's
para su uso potencial como un suplemento en la
alimentación de animales.
Químicamente, los AGD 's son una mezcla compleja
de ácidos grasos libres, trigl icero les, cetonas,
peróxidos, hidrocarburos, oleínas, esteroles y
tocoferoles (Okoshi et al. 2007) y se han usado en la
industria alimentaria y farmacéutica como fuente de
antioxidantes naturales (De Greyt y Kellens, 2000).
Varios autores han estudiado los tocoferoles (vitamina
E) presentes en los AGD 's. La evaluación de la
cantidad de cada tipo de componentes presentes
69

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a- Tocoferol

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B- Tocoferol

CH 3

HO
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CH3

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y- T ocoferol

C H3

HO
CH 3

C-1-1

CH3

CH3

C H3

8- Tocoferol

Figura 4. Estructura química de a·, 13·, y·, y 15·tocoferoles. Editado de Smolarek y
Nanjoo, 2011.

en estos residuos es realmente importante para una
buena estimación de su conveniencia económica
(Martis et al. 2006b ; Mendes et al. 2005 y 2002;
Nagao et al. 2005 y Waranabe et al. 2004).
Brasil es el segundo mayor productor de soya y por lo
tanto tiene una gran cantidad de subproducto, viable
para la recuperación de tocoferoles (Martins et al.,
2006a). Existen diferentes estudios que reportan
concentraciones variables de tocoferoles en AGD 's•
estos se muestran en la Tabla 3.
Tabla 3. Referencias que reportan diferentes concentraciones
de tocoferoles en AGD 's.
REFERENCIA

% p/p de tocoferoles en
AGD's

lto et al., 2005

10.0

Benites et al., 2005

10.44

Verleyen et al., 2001

14.9

Dumont &amp;Suresh, 2007

18.6

70

CONCLUSIÓN
El incremento del aprovechamiento de los desechos
y subproductos industriales es una necesidad de la
industria para cumplir con las normas ambientales,
además, la sustitución de ingredientes artificiales
por productos naturales ha ganado la atención
mundial en la industria alimentaria, farmacéutica y
cosmética. Con base en los datos presentados en la
presente revisión, es posible plantear la factibilidad
del aprovechamiento del subproducto de la etapa de
deodorización del aceite de soya, por lo que resulta
necesario proponer la investigación para estandarizar
protocolos de purificación de los compuestos
bioactivos presentes tales como fitoesteroles ,
escualeno y tocoferoles.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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73

�EL COLESTEROL

EN ALIMENTOS

¿Es BUENO o
MALO?
Minerva Bautista V illarreal, Claudia T Gallardo Rivera, Loruhama
Sandra Cast illo Hernández, Ma. Adriana Núñez González, Carlos A
Amaya Guerra, Juan Gabriel Báez González.

Palabras clave: Colesterol, LDL, HDL,
lípidos, triglicéridos, huevo.
Keywords: Cho/esterol, LDL, HDL,
lipids, triglycerides, egg.

74

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�R ESUMEN
El colesterol es un componente de las membranas celulares y es parte de la síntesis de los
esteroides como la vitamina D. Se encuentra presente en el organismo como "colesterol
bueno" (HDL) y "colesterol malo" (LDL). Se recomienda un valor menor de 200 mg/dL
de colesterol en sangre, para evitar el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
Los niveles recomendados de colesterol HDL y LDL son: 72 mg/dL y 130 mg/dL,
respectivamente. En el 2016 en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT)
se evaluó la prevalencia de sobrepeso y obesidad en niños, adolescentes y adultos, y se
pudo observar un aumento en zonas rurales. Dentro de los alimentos altos en colesterol
que consumimos se encuentran: la carne como las cost illas con 109 mg, la leche entera
con 124 mg y el huevo con 27 4 mg de colesterol. Los huevos son un componente clave de
la dieta en México, y de sus componentes la yema posee un valor de 272 mg de colesterol.
Una dieta alta en colesterol y grasa como es la occidental puede aumentar el riesgo de
padecer cáncer de mama. Es importante consumir: aceites vegetales, semillas, frutos
secos y las legumbres, que son f uente de fitoesteroles para disminuir el colesterol LDL
en sangre.

Biología y Sociedad, diciembre 2018

75

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1NTRODUCCIÓN

¿Qué es el colesterol ?
El colesterol es el precursor de las hormonas esteroideas
y los ácidos biliares, además de formar parte de la
est ruct ura de las membranas celulares (Margan et
al. 2016). El "colest erol bueno" (HDL) proviene de la
abreviatura en inglés de las palabras lipoproteínas de
alta densidad (high density lipoproteins). Las HDL están
compuestas por grasas (colesterol y fosfolípidos) y una
porción alta de prot eínas. Se le llama colesterol bueno
porque evita que el colest erol se deposite en exceso en
las arterias, ya que las prot eínas que contiene son afines
al colesterol y grasas que pueden encontrarse circulando
en la sangre, de t al manera que puede "recolectarlas"y
transportarlas al hígado para su posterior eliminación,
a través del int est ino y representa la única f orma de
eliminar el exceso de colestero l (Margan et al. 2016;
Ledford, 2016). El "colesterol malo" (LDL) transporta
desde e l hígado hasta los t ejidos la mayor parte del
colest erol, tanto el f abr icado por el hígado como el
obtenido por la propia aliment ación. El "colesterol malo"
contiene más grasa que proteínas. La grasa que contiene
se adhiere a las arterias formando una capa, y su
aumento tiene un impact o directo en el riesgo de padecer
enfermedades cardiovasculares (Ledford, 201 6). En el
2005 el National Cholest erol Education Program Adult
Treatment Panel 111 (ATPI 11) recomendó una ingesta diaria
menor de 300 mg/d ía de colesterol para adultos sanos y
menos de 200 mg/día de colesterol para personas con
colesterol elevado (Djoussé y Gaziano, 2009).
En México las enfermedades cardiovasculares constituyen
un problema importante de salud pública, además de altos
niveles de colesterol, tri glicéridos o ambos (dislipidemias
y obesidad) (Secretaría de Salud, 2001). En la Encuest a
Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) en el 201 6
se evaluó la prevalencia de sobrepeso y obesidad en
niños, adolescentes y adultos, y se pudo observar que el
sobrepeso y la obesidad en mujeres presentó un aument o
respecto a cifras de 201 2, en los tres grupos de edad, el
cual es mayor en zonas rurales que urbanas. En la población
masculina adulta el sobrepeso y obesidad aumentó en
zonas rurales (de 6 1 .1% en 2012 a 67.5% en 2016)
mientras que se est abilizó en zonas urbanas, en las que se
mantiene en un nivel elevado (69.9%) (ENSANUT, 2016).
En la Figura 1 podemos observar donde se a loja el
colesterol en e l corazón.

76

1.Tronco arterial braCJJiocefáliooz
2.Carótida izquierda
3.Subclavia izquierda
4.Callado de la aorta
5.Arteña pulmonar (colesteroO
6..Alxicular izquierda

7 .Arteria coronaria (colesterol)
8 .Ventriculo izquierdo
9.Ventrfcolo derecho
1 0.Arteria coronaria (colesterol)
11.Aurlcula de&lt;echa
12. Vena cava superior

Figura 1 . El corazón y los sitios donde puede alojarse el
colesterol.

Una d ieta a lta en co lest e r ol y g r asa como l a
occidental pued e aumentar e l riesgo de cáncer de
mama (Changkun et a l. 2016). Los a limentos que
cont ienen colest erol generalment e son d e o r igen
animal, como se muest ra una Tabla 1 .
Tabla 1 . Colesterol presente en alimentos de consumo diario.

Alimento
Cheddar (1 taza)
Leche entera (1 taza)
Crema para café (1 taza)
Crema batida espesa
Leche condensada (ltaza)
Helado (1/2 galón)
Yema de huevo( una yema)
Mantequilla (media taza)
Manteca (1 taza)
Cangrejo
Camarones
Hígado
Costilla
Sardinas
Pollo
Muffin
Natilla
Ensalada de papa con mayonesa
Huevo entero sin cáscara
Yema de huevo

Peso(g)

Colesterol (mg)

113
246
240
238
306
1 ,064
17
113
205
135
85
85
85
85
245
138
265
250
50
17

119
34
159
326
104
476
272
247
195
135
128
410
109
85
221
213
278
170
274
272

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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EL COLESTEROL EN

LA DIETA Y LAS

ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
El colesterol elevado es uno de los principales
factores de riesgo cardiovascular. México encabeza
las estadísticas de obesidad, en adultos y niños.
De enero a noviembre del 2014 se diagnosticaron
323,110 casos nuevos de obesidad. La Secretaría
de Salud informó que México, líder mundial también
en obesidad infantil, de enero a noviembre del 2014
registró 35,157 nuevos casos de obesidad entre
niños de 1 a 14 años y 15,626 nuevos casos entre
jóvenes de 15 a 19 años (OMENT, 2015). También
es importante destacar que los bebés también
padecen obesidad, de enero a noviembre de 2014
se registraron 3,311 casos nuevos de obesidad en
bebés de O a 12 meses de edad, cifras reportadas por
la Secretaría de Salud. Dentro de las consecuencias
a largo plazo está que los niños tengan triglicéridos
y colesterol alto (OMENT, 2015).
En 2013 la OMS acordó una serie de mecanismos
mundiales para red ucir la carga evitable de
enfermedades no transmisibles (ENT), entre ellos el
"Plan de acción mundial para la prevención y el control
de las enfermedades no transmisibles 2013-2020''.
El citado plan tiene por objeto reducir para 2025 el
número de muertes prematuras asociadas a las ENT
en un 25%, y el lo a través de nueve metas mundiales
de aplicación voluntaria. Dos de esas metas
mundiales se centran directamente en la prevención
y el control de las enfermedades cardiovasculares.
La meta 6 del plan de acción mundial prevé reducir
la prevalencia de hipertensión en un 25%, la cual
es uno de los principa les factores de riesgo de
enfermedad cardiovascular. La prevalencia mundial
de hipertensión (definida como tensión arterial
sistólica mayor a 140 mmHg y/o tensión arterial
diastólica menor a 90 mmHg) en adultos de 18 años
o más se situó en 2014 en alrededor de un 22%.
Para alcanzar la citada meta, es fundamental
reducir la incidencia de hipertensión, a través
de acciones dirigidas a toda la población que
hagan disminuir los hábitos alimenticios
que pueden favorecer el desarrollo de
enfermedades card iovascu lares, en
particular el consumo nocivo de alcohol,
la inactividad física, el sobrepeso, la

Biología y Sociedad, diciembre 2018

obesidad y el consumo elevado de sal. Es necesario
adoptar la detección temprana y el manejo costo
eficaz de la hipertensión, un enfoque que tenga
en cuenta todos los factores de riesgo, para así
prevenir los ataques cardíacos, los accidentes
cerebrovasculares y otras complicaciones (OMENT,
2015).

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ELCOLESTEROL ¿EN QUÉ ALIMENTOS
SE ENCUENTRA?
Es un compuesto esencial de la estructura de las
membranas celulares de los mamíferos, componente
principal del cerebro y de las células nerviosas. Es
un intermediario en la síntesis de ácidos biliares y
hormonas (Kathleen y Escott-Stump, 2001). Dentro
de los alimentos altos en colesterol que consumimos
se encuentran: carne como las costillas con 109
mg (porción: 2 piezas), la leche entera con 124 mg
{porción: 1 taza) y el huevo con 27 4 mg de colesterol
(porción: 1 huevo), (Figura 2), a continuación se
describe cada uno.

Figura 2. Contenido de
colesterol en algunos
alimentos.

77

�Carne
En la década de 1960 surgieron teorías que relacionan
la grasa y el colesterol de los alimentos de origen animal
con enfermedades crónicas. Para disminuir el riesgo
cardiovascular es importante reducir el consumo de
grasas, especialmente las saturadas. La carne magra
contiene aproximadamente 0.5-1 o/o de fosfolípidos
y sus ácidos grasos son más insaturados. Hay mayor
cantidad de ácidos grasos saturados en carne de vaca
(40-7 1 %), cerdo (39-49%) y cordero (46-64%), que en
la de ave (28-33%) y bacalao (30%) (Fennema, 2000).
El pescado contiene proteína fuente de aminoácidos
esenciales (alto valor biológico). Los pescados azules
como el atún, el salmón y la sardina presentan un
porcentaje de grasa de hasta el 30%, y lo pescados
blancos como el lenguado y bacalao contienen de 1
a 2%. La grasa marina es fuente de ácidos grasos
omega 3 (ácidos grasos poliinsaturados), los cuales
tienen las siguientes propiedades: disminuir el
colesterol en sangre, impedir la formación de trombos
y aumentar la fluidez de la sangre. Los pescados
azules por tener mayor contenido de omega 3 se
recomiendan para la prevención y tratamiento de
enfermedades cardiovasculares (Pérez y Zamora,
2002).

2

1. Membrana vitelina
2. Yema
3. Clara

Leche
De acuerdo con la NOM-155-SCFl-2012 es el
producto obtenido de la secreción de las glándulas
mamarias de las vacas, el cual debe ser sometido
a tratamientos té rmicos u otros procesos que
garanticen la inocuidad del producto. Además,
puede someterse a otras operaciones tales como
clarificación, homogeneización, estandarización u
otras, siempre y cuando no contaminen al producto y
cumpla con las especificaciones de su denominación.
La composición nutrimental de la leche es 79% agua,
10% proteínas, 7% grasa, 3% lactosa y 1 o/o cenizas
(Badui, 2013 ; CANILEC, 2011). El contenido de
grasa varía según la especie, raza del animal y estado
de lactancia. Dentro de su composición los lípidos
son los que le confieren las características únicas
de sabor y contenido nutrimental. La grasa de la
leche contiene vitaminas liposolubles A,D,E y K. La
composición de colesterol es 13.77 mg de colesterol/
100g de leche (Chiu et al. 2004).

78

3

Figura 3. Estructura del huevo.

Huevo
Los huevos son un componente clave de la dieta en
México, es un país caracterizado por un alto riesgo
de enfermedades cardiovasculares (Aguilar et al.,
2004). Se han realizado investigaciones al respecto.
Nassif et al. (2011) realizaron un estudio en el cual
no observaron cambios en el perfil lipídico con el
consumo de tres huevos diarios durante tres meses.
La composición de un huevo es 75% agua, 12%
proteínas y lípidos, y cerca de 1 o/o de carbohidratos
y minerales, aproximadamente (U-Chan et al. 1995).
Los lípidos están presentes exclusivamente en la
yema de huevo. En la Figura 3 , podemos observar la
estructura del huevo.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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1993). Están constituidos principalmente por
lipoproteínas de alta densidad (HDL) (70%) y
fosvitina (16%) (Burley y Cook, 1961; Saari et
al. 1964). Las lipoproteínas de baja densidad
(LDL) (12%) se incluyen en la estructura granular
(Causeret et al. 1991).

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HDL

LDL

Fosvitina

B

La grasa del huevo entero es de aproximadamente
el 12%, presente principalmente en la yema que
contiene un 32-36% de lípidos. Se componen
de 66% de triglicéridos, 28% de fosfolípidos,
y un 5% de colesterol (Fennnema, 2000). Los
carotenoides y xantófilas (luteína, criptoxantinas
y zeaxantinas) representan menos del 1 % de los
lípidos de la yema, y le dan su color (Anton, 2013).
El plasma comprende 78% de la materia seca
de yema y se compone de 85% de LDL y 15%
livetinas (Burley y Cook, 1961). En él se encuentran
aproximadamente el 90% de los lípidos de la yema
(incluyendo casi todos los carotenoides) y 50% de
las proteínas de las yema. Los lípidos del plasma
se distribuyen en: 70% de triglicéridos, 25º/b de
fosfolípidos y 5% de colesterol.
El colesterol presente en la yema de huevo puede
contribuir al riesgo de enfermedades cardiovasculares
(Clark et al. 2014).

HO

REDUCCIÓN DE COLESTEROL EN
Figura 4. Estructura de los a) gránulos y b) colesterol
(Imágenes a escala).

COMPONENTES PRINCIPALES DE LA
YEMA DE HUEVO
La yema de huevo corresponde al 36% del peso
total del huevo de gallina (Li-Chan et al. 1995). Sus
principales componentes son agua 51%, proteínas
16%, lípidos 32.6%, minerales 1 .7% y carbohidratos
0.6% (Clark et al. 2014).
La yema de huevo está compuesta agregados
(gránulos) en suspensión en un líquido amarillo claro
(plasma) que contiene lipoproteínas y proteínas. Los
gránulos Figura 4 representan aproximadamente
el 50% de las proteínas de la yema de huevo y un
7% de lípidos de la yema (Dyer-Hurdon y Nnanna,
Biología y Sociedad, diciembre 2018

ALIMENTOS
Se han estudiado diferentes métodos para disminuir
el colesterol presente en la yema de huevo, Warren et
al. (1988) empleó solventes como hexano, obteniendo
un 66% de extracción de colesterol; Borges et al.
(1996) usaron una relación 1:12 (p/p) (yema: acetona)
obteniendo una extracción del 87% de colesterol.
Laca et al. (2010) extrajeron los gránulos de la yema
y los mezclaron en una relación 1:15 v/v con agua,
obteniendo una reducción del 77% de colesterol;
Chiu et al. (2004) emplearon betaciclodextrinas
y quitosano para adsorber un 92% de colesterol
presente en la yema de huevo; García et al. (2007)
usaron pectinas de alto metoxilo para obtener una
reducción del 83.4% de colesterol. Se han utilizado
biopolímeros como la goma arábiga para reducir el
colesterol presente en la yema.
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�ALIMENTOS QUE SE PUEDEN ELABORAR
CON YEMA BAJO EN COLESTEROL
Con la yema de huevo baja en colesterol se han
elaborado productos como muffins (Marcet et al.
2015) ellos formularon un muffin bajo en colesterol
y libre de gluten, para ello reemplazaron la yema de
huevo por los gránulos que están presentes en ella
y son bajos en colesterol y obtuvieron un producto
con mayor dureza y algunas diferencias de color en
comparación con la receta de yema de huevo entera.
Laca et al. (2010) probaron los gránulos como agente
emulsificante en mayonesas, y concluyeron que la
mayonesa baja en colesterol tiene un comportamiento
simi lar a la comercial. Valverde et al. (2016)
desarrollaron gelatinas empleando gránulos y plasma
en combinación con carragenina siendo productos
con un alto aporte nutricional.

ALIMENTOS RECOMENDADOS PARA

c.

Omega-3: pescado y marisco, particularmente el
pescado azul (sardina, anchoa, arenque, salmón
y trucha, entre otros), y algunos alimentos
vegetales (nueces, semillas o aceites de lino, y
aceites de soya y colza) (Pérez et al. 2006).

D ISCUSIÓN
Estudios clínicos han demostrado que los cambios
en el plasma debidos al colesterol ingerido son
el resultado de una gran cantidad de genes, lo
que produce una variación en la respuesta a cada
individuo. Existe una teoría que sugiere que el
70% de los humanos tienen una hiper-respuesta
a un exceso de consumo de colesterol (Morgan et
al. 2016) . Estos individuos, generalmente, tienen
niveles elevados de colesterol bueno y colesterol
malo, lo que provoca el desarrollo de enfermedades
cardiovasculares (Herron et al. 2003).
Tabla 2 . Niveles recomendados de colesterol en sangre.
Rangos

DISMINUIR EL CO LESTE ROL EN SANGRE
Entre los alimentos que disminuyen el colesterol
se encuentran: aceites vegetales, semillas. frutos
secos y las legumbres. Estos alimentos son fuente de
fitoesteroles, estos son componentes estructurales
y funcionales de las membranas de la s célu las
vegetales, presentan una estructura química similar
a la del colesterol, lo que hace que en el intestino
delgado haya una cierta competencia entre amb?s
tipos de moléculas, lo que provoca una absorc,on
intestinal de colesterol ineficiente y en consecuencia
disminuye el nivel de LDL en sangre (Sanclemente et
al. 2012).
En los aceites de oliva o de semi llas (maíz, girasol ,
soya y colza), así como en los frutos secos y en el
pescado, se encuentran las grasas insaturadas. Las
principa les fuentes alimentarias de estas grasas
saludables son:
a.

Monoinsaturadas: aceites de oliva y colza,
frutos secos (almendras y avellanas), aceitunas
y aguacate.
b. Poliinsaturadas: aceites de semillas (maíz, girasol,
soya y cártamo) y frutos secos (nueces).

80

HDL

Entre 29 mg/dl y 72 mg/dl

LDL

De 60mg/dl a 130 mg/dl VLDL Entre Oy 40 mg/
dl
Colesterol.org

Sumando los valores de: HDL, LDL y VLDL, podemos
obtener el colesterol total, el cual debe estar siempre
por debajo de 200. Mayor acumu lación de placa
de colesterol corresponde a niveles más altos de
colesterol en la sangre (Colesterol.org, 2018).
La acumulación de placa en las arterias que alimentan
el corazón puede causar un ataque cardíaco ,
mientras que las arterias que alimentan el cerebro
pueden causar un acci~~nte cerebrovasc_
ul~r. La
dieta juega un papel critico en el mantenimiento
de los niveles normales de colesterol. De la dieta
obtenemos 25% de colesterol, y nuestro cuerpo
produce el 75% restante. En la Figura 5 se muestra
el consumo per cápita de carne, huevo y leche en el
2016. Los mayores contribuyentes al colesterol alto
son las grasas saturadas y los ácidos grasos trans.
Es importante consumir en nuestra dieta grasas
poliinsaturadas para reducir el colesterol total, y las
monoisaturadas para aumentar el colesterol HDL.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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■ Carne

■ Huevo

■ Leche

Figura 5 . Consumo de carne, huevo y leche per cápita en el 201 6 .

CONCLUSIÓN
Es importante mantener niveles elevados de "colesterol bueno" (HDL) mediante una alimentación rica en
verduras, frutas, cereales, legumbres, frutos secos y pescado. Además de cuidar nuestra dieta es importante
realizar actividad física para evitar el desarrollo de éstos padecimientos.
También debemos conocer la cantidad de colesterol presente en los alimentos que consumimos, así como
no ingerirlo en una elevada cantidad para evitar así el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

A GRADECIMIENTOS
Quiero agradecer primeramente al Dr. Juan Gabriel Báez González por su apoyo, confianza y consejos durante
la realización de ésta revisión. Así como a la Dra. Ma. Adriana Núñez González, al Dr. Carlos A. Amaya Guerra,
la Dra . Claudia T. Gallardo Rivera y la Dra. Sandra Loruhama Castillo Hernández, por sus observaciones y
gran apoyo. Al CONACYT por la beca 2 77814, ot orgada para el desarrollo de estudios de posgrado.

Biología y Sociedad, diciembre 2018

81

�---

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83

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C OLLECTIONS OF N ATURAL
H ISTORY M usEUMS

CHRISTOPHER KEMP
LJNIVERSITY OF CHICAGO PRESS,

CHllISTOPHER

KEMP

Great Expeditions in the Collections
of Natural History Museums

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2017

Reseña de libro por Sergio l. Salazar Vallejo
El Colegio de la Frontera Sur, ssalazar@ecosur.mx,
savs551216@hotmail.com

Christopher Kemp es un científi co dedicado a la
divulgación de la ciencia. Ha realizado dos libros,
el ahora reseñado y otro sobre el ambergris, ambos
publicados por la Universidad de Chicago. En su más
reciente libro expande sus ideas presentadas en la
revista Nature (Kemp C 201 5, 518:292-294), en
la que llamó la atención sobre la precaria condición
presupuesta! y de personal en algunos de los mayores
museos de historia natural del mundo. El libro también
apunta a la relevancia del trabajo taxonómico y, en el
subtítulo, enfatiza la importancia de las colecciones
y de la manera en que los análisis de sus materiales,
mediante estudios finos, serían equivalentes a la
realización de grandes expediciones como las de
antaño. Se refiere, por supuesto, a la pieza culminante
del trabajo taxonómico : las revisiones . Porque
parecen poco comprendidas entre los profesionales
de las ciencias ambientales haré unos comentarios
sobre las mismas.
Kemp aborda la misma problemática para resaltar
la urgente necesidad de mejorar el financiamiento
de las colecciones de histor ia natural (animales,
plantas, fósiles), pero lo hace desde la perspectiva
de la riqueza contenida en ellas, principalmente de
aquellas deposit adas en museos. Para comprender

84

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dicho tesoro deben considerarse los esfuerzos de
muestreo a lo largo de los años en una misma región,
o aquellos realizados por única ocasión, pero en sitios
y regiones de difícil acceso o que no se pueden visitar
con frecuencia. Se puede comprender, entonces,
el alto costo de cada uno de los ejemplares en las
colecciones porque implicaron recursos económicos
para su consecución, tratamiento y conservación,
así como tiempo de los interesados para encontrar
y procesar los materiales hallados. También
debemos considerar, para apreciar los costos
del mantenimiento de las colecciones, que debe
evitarse que los materiales se deterioren. Así, para
los organismos preservados en etanol, se trata de que
no se sequen y aquellos preservados en seco, que no
sean presa de hongos, coleópteros derméstidos, o
que se intempericen. Esa riqueza, empero, no es tan
fácil de descubrir o encontrar, sino que resulta de la
realización de la máxima aventura taxonómica que
consiste en realizar revisiones.
Con una tradición que empezó con Lineo hace 250
años se podría pensar que todo está resuelto o que no
hay nada que hacer, especialmente en los grupos de
organismos de mayor tamaño, o entre aquellos más
accesibles a nuestros estudios. Lamentablemente
no es así. También podríamos decir: por fortuna no
es así. De serlo, los taxónomos no tendríamos razón
de ser. En realidad, por mucho que se esfuercen los
taxónomos no pueden dominar la información de
todos los grupos con los que se topan de manera
cotidiana, dado que la información es especializada
y en esos dos siglos y medio se ha publ icado en
por lo menos unos 5 idiomas primarios. Por ello, no
sorprende que los responsables de colecciones fallen
al identificar especies de grupos en los que no sean
especialistas, y que del material que se ingresa a
colecciones un 50% recibe nombres inexactos. Ese
es uno de los problemas que deben resolverse con las
revisiones, dado que los organismos deben revisarse
escrupulosamente y compararse con otros del mismo
grupo para comprender las variaciones en los mismos.
En una palabra: cotejarlos. Mediante esta actividad se
detectarán patrones y se podrán reconocer especies
indescritas por las diferencias o por combinaciones
particulares de los atributos analizados. Entonces,
uno de los requisitos para hacer una revisión es el
estudio de los ejemplares disponibles. Para ello, los
materiales se pueden concentrar en una institución,

Biología y Sociedad, diciembre 2018

o ser revisados mediante visitas a las colecciones
principales. La opción elegida dependerá del
presupuesto del interesado.

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Para determinar el tamaño del problema a considerar
mediante el número de especies, debe también
acumularse y conocerse a fondo toda la información
disponible sobre el grupo. Esto implicará traducir e
interpretar la información porque, como se mencionó
arriba, está publicada en varios idiomas y es remoto
que el taxónomo los domine todos. Esta asimilación
de la información permitirá definir el estado del
conocimiento sobre el grupo, los patrones que se han
detectado, se hayan utilizado o descartado, y cuáles
serían las necesidades de atención para mejorar la
situación. Debe también considerarse que el estilo de
las publicaciones taxonómicas ha cambiado mucho
conforme mejora nuestro conocimiento del grupo.
Es decir, cuando no hay otra especie conocida, no
haría falta brindar tantos detalles más allá de los
que definirían al género, pero cuando haya por lo
menos dos especies conocidas, deben aclararse los
atributos diagnósticos y su variación para delinear
las especies o taxa considerados. Entonces, al
dominar la información disponible se precisarán
los problemas a atender, las especies o grupos de
especies cuyas delimitaciones son nebulosas o
inadecuadas, y también se conocerá dónde está el
material disponible, sea material tipo o no tipo, pero
relevante por sus variaciones en tamaño o distribución
geográfica. La importancia del material tipo, por
supuesto, radica en que son los portadores de los
nombres científicos de los taxa correspondientes y
por ello deben estudiarse, a pesar de las condiciones
en las que estén.
Por otro lado, la faceta de historiador surge en el
taxónomo cuando para cada especie deben indicarse
los cambios nomenclaturales a lo largo del tiempo. Los
taxónomos deben seguir una serie de lineamientos
formales para la nomenclatura, contenidos en los
códigos correspondientes a la botánica y a la zoología.
Es cierto que la mayoría de los taxónomos practicantes
ignoran el contenido de los códigos, pero para realizar
revisiones es indispensable comprender por lo menos
los artículos correspondientes a los problemas que
se encuentren en el grupo. Al mismo t iempo, le hará
falta al taxónomo una perspectiva sociológica para
entender las razones o argumentos, o la falta de ellos,

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�Figura 1. Panorámica de la colección de mariposas ya identificadas y clasificadas,
Museo Nacional de Historia Natural, Smithsonian lnstitution, Washington.

para los cambios en la ubicación de las especies en los
distintos géneros en donde haya sido dispuestos por los
taxónomos previos. Así, estarán mejor argumentadas
las discusiones para confirmar la pertenencia de las
especies en los géneros correspondientes, o para su
nueva ubicación si fuera el caso.
La culminación del trabajo de revisión es su publicación
formal. Como son documentos grandes, su elaboración y
ulterior evaluación son más lentas y complejas que cuando
se trata de artículos más cortos y, por su extensión, no son
aceptados en la mayoría de las revistas. También debe
mencionarse que su publicación puede trabarse si contiene
propuestas que modifiquen la perspectiva vigente,
especialmente si el responsable de dicha perspectiva
fue requerido como revisor del documento, y muestra su
disgusto al atrasar la evaluación, o rechazar el contenido
de las nuevas propuestas. Entonces, confrontamos
dos situaciones intrigantes: si para f ines de evaluación
contará como una publicación, independientemente de
su extensión o tiempo invertido para generarla, y de que
son particularmente problemáticas para ser publicadas,

86

debemos preguntarnos: ¿por qué siguen haciéndose? Por
la sencilla razón de que representan una pieza completa de
información y porque dada la dimensión del reto intelectual
implicado, no hay obra parecida en el terreno taxonómico.
Es cierto que la mayoría de los taxónomos nunca las
realizan, pero son tan valiosas que son consideradas
como la piedra filosofal para los taxónomos, porque
transforman el nivel y calidad del conocimiento en el grupo
correspondiente en el que se publiquen. Regresemos
ahora al libro que generó esta reseña.
El libro de Kemp tiene una introducción, 25 capítulos
separados en cuatro secciones: vertebrados con
10 capítulos, invertebrados con 12, plantas con
1 y fósiles con 2, y termina con un epílogo. Todos
los capítulos tienen una ilustración y referencias
enumeradas pero los créditos para las figuras y las
referencias aparecen al final del volumen.
Loa vertebrados considerados son el olingüito ,
ratones, el tapir enano brasileño, monos saki, la
mojarra de Wallace, dragones de mar, salamandras,
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�ranas y gekkos. Los invertebrados tratados son
principalmente insectos continentales e incluyen
avispas, cucarachas miméticas, el coleóptero de
Darwin, caballetes del Congo, cerambícidos, moscas
gigantes del Brasil (una de ellas ilustra la portadilla
de forros), tarántulas atómicas, nematodos parásitos,
caracoles terrestres, un isópodo californiano y el
cangrejo real de Makarov. Entre las plantas se refiere
al género Monanthotaxis, y de los fósiles un capítulo
se refiere a las recolectas de Elmer Riggs, y el último
a un fósil de un bivalvo dulceacuícola de medio millón
de años, con unas muescas que revelan actividades
de nuestros ancestros.
Para comprender el panorama penosamente vigente
para las colecciones y la taxonomía, vale la pena
repetir algunos argumentos vertidos en las secciones
introductoria y terminal. En la introducción el autor
estima que hemos descrito apenas un quinto del
total de las especies del planeta y que un 75% de
las especies desconocidas de mamíferos, o la mitad
de las especies de fanerógamas, podrían ya ser
parte de alguna colección, argumentos suficientes
para luchar por su mantenimiento y mejora. Como
muestra del impedimento taxonómico, refiere que
21 años es el tiempo promedio que media desde
que los organismos son recolectados hasta que son
publicados como especies nuevas.
En todo el mundo, se describen unas 18,000
especies por año y aunque la mayoría proceden
de colecciones, no siempre es así. Por ejemplo,
una especie de hormigas se halló en el contenido
estomacal de una rana, pero las hormigas no se
habían colectado jamás.
Los museos principales han perdido personal. Por
ejemplo, el museo de historia natural de la Institución
Smithsonian en Washington, DC, perdió un tercio de
sus especialistas en los últimos 25 años ya que en
1993 tenía 122 curadores y ahora tiene 81. También
refiere que el museo de Berlín ha realizado fotografías
digitales de alta calidad de sus materiales tipo para
facilitar la observación de algunos detalles. Empero,
agrega el autor acertadamente, nada se compara a
la observación directa de los organismos y, podemos
agregar, a la comparación estricta y detallada (cotejar)
con otras especies del mismo grupo.
Biología y Sociedad, diciembre 2018

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Kemp afirmó, con sobrada razón, que las colecciones son
más importantes que nunca porque 'brindan un registro
taxonómico de la vida en el planeta, y el planeta está
cambiando mucho'. Agrega que, dado que hemos entrado
en la Sexta Ext inción Masiva, 'para algunas especies,
los pocos ejemplares disponibles en colecciones son los
únicos que existen: no quedan especímenes vivos.'
En el epílogo complementa estas cuestiones. Los
taxónomos pueden describir especies con materiales
antiguos precisamente porque 'los especímenes han
sido mantenidos cuidadosamente en las colecciones.
Pero las colecciones están amenazadas en todas
partes por desidia, falta de fondos, porque se retira el
personal, por guerras, y por la idea de que una imagen
de alta calidad es un substituto del objeto mismo'.
La taxonomía, continua el autor, 'es una aventura
solitaria cuya soledad se ha recrudecido porque cada
vez menos personas se interesan en ella'. No obstante,
sigue realizándose y, en estos momentos, en muchos
museos hay una persona que ha invertido los últimos
años de su vida para comprender las diferencias
entre las especies que le interesan. Se ha aislado
para concentrarse en un grupo reducido de especies
para profundizar en su estudio y comprensión. En
uno de los estantes unos ejemplares han llamado
su atención. Ojea las etiquetas y empieza a percibir
patrones que no habían sido detectados previamente
entre los ejemplares añosos con los que se ha topado.
Representan algo nuevo que no tiene nombre, y pasará
a generar uno.
Reconozco que disfruté mucho enterarme de las
actividades en grupos biológicos o en museos o
88

regiones en las que no había pensado. Sin embargo,
creo que el que la situación crítica de las colecciones
y museos esté generalizada en muchos países podría
interpret arse como que las cosas son así y así
deberán seguir. No es así. No puede ser así.
Las colecciones son resultado, como anoté arriba,
de esfuerzos pe rsonales e institucionales a lo
largo d e muchos años, d écadas o cent urias. Si
los administradores de la ciencia las consideran
estorbosas, mal olientes, poco usadas, decimonónicas
o anacrónicas, y que los espacios que ocupen deben
liberarse para otras actividades más modernas, no sólo
muestran supina ignorancia, sino un gran desprecio
por lo que instituciones y naciones han invertido para
generar dichos acervos.
Todo lo contrario. Las colecciones deben respaldarse,
mejorar su mobi liario, incrementar su personal y
financiamiento para seguir siendo depositarias de la
biodiversidad regional. Por supuesto, el personal debe
esforzarse más y generar documentos que muestren
el desarrollo y relevancia de las colecciones, y además
de describir nuevas especies, moverse a realizar
revisiones planetarias. Es posible que estas acciones
renovadoras se hagan colección por colección y
depender ía del r espaldo de los administradores
o directivos de cada institución . Sería deseable,
empero, que el revitalizar las colecciones fuera parte
de un programa nacional para el fortalecimiento de
la infraestructura y mejoramiento de la taxonomía en
cada país. Ojalá podamos movernos en esa dirección.
El reto es tan grande que algunos sentirán que tiene
dimensiones cósmicas, pero no sobrará esfuerzo
alguno.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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o.

�SOBRE LOS
AUTORES
Vict oria Aguilar·Herrera. Estudiante de Biología y miembro de
la Asociación Estudiantil de Biólogos en la Facultad de
Ciencias Biológicas, UANL. Miembro de la Asociación
Mexicana de Mastozoología y ha participado en diferentes
cursos y talleres enfocados en el estudio de los mamíferos
silvestres de México.victoriae.reginae95@gmail.com
Dr. Carlos Aguilera González. Biólogo con Maestría en Ciencias
en Recursos Alimenticios y Producción Acuícola, así como
Doctorado en Ciencias Biológicas con Especialidad en
Acuacultura, por la Facultad De Ciencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Miembro del Sistema
Nacional de Investigadores en el área de Biotecnología y
Ciencias Agropecuarias, Nivel 1, con ingreso y permanencia
desde 1999. Perfil Deseable PRODEP y miembro del Cuerpo
Académico de Recursos Alimenticios (UANL·CA-183, En
Consolidación). Con producción científica consistente en
38 artículos, 2 libros, 1 patente, 36 capítulos de libros,
170 trabajos en congresos internacionales y nacionales,
participación en 21 proyectos de investigación y más de 600
citas a sus publicaciones. Entre las distinciones destacan
un Premio de Investigación por la Universidad de la Habana,
Cuba, y dos Premios de Investigación por la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Realiza su trabajo en el Laboratorio
de Ecofisiología, Depto. de Ecología FCB/UANL, sobre
fisiología y rutrición de especies acuáticas, biomarcadores de
estrés y contaminación, domesticación de especies nativas
con potencial para acuicultura, conservación de especies en
peligro de extinción y control de especies invasoras acuáticas.
Dr. Carlos Abel Amaya Guerra. Está adscr ito al Departamento
de Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de
la Universida d Autónoma de Nuevo León. Licenciatura
en Ingeniería Bioquímica en Procesado de Alimentos;
maestría en ciencias en Ingeniería de Alimentos; doctorado
en ciencias con especialidad en Alimentos. Profesor·
Investigador cuya especialidad de investigación es el
Desarrollo y Fortificación de Alimentos. Ha publicado más
de 50 obras científicas, incluyendo 19 publicaciones en
revistas indizadas, 35 publicaciones en revistas arbitradas
y 2 capítulos de libro. Así mismo ha estado encargado
de más de 40 proyectos de Desarrollo y Calidad de
Alimentos con la industria. Ha dirigido hasta el momento
41 tesis (4 Doctorado, 1 Maestría, 37 Licenciatura). Ha
presentado más de 100 trabajos en congresos nacionales
e internacionales. carlos.amayagr@uanl.edu.mx
Dr. Juan Gabriel Báez González. Está adscrito al Departamento
de Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Licenciatura
en Ingeniería Química por la Universidad Autónoma
Metropolitana, Unidad l ztapalapa, 1997. Maestría en
Ciencias (Ingeniería Química) por la Universidad Autónoma
Metropolitana, Unidad lztapalapa, 2002. Doctorado en
Ciencias en Ingeniería Química por la Universidad Autónoma
Metropolitana, Unidad lztapalapa, 2008.Profesor es Profesor
Invest igador de Tiempo Completo del Departamento de
Alimentos de la FCB. Ha generado 11 tesis de licenciatura, 8
artículos científicos. Sus líneas de investigación son: Química
y Tecnología de Alimentos y estabilidad y caracterización de
sistemas dispersos alimenticios. Pertenece al SNI Nivel 1.
juan.baezgn@uanl.edu.mx

Biología v Sociedad, diciembre 2018

L.C.A. Minerva Bautista V illarreal Adscrita al Departamento
de Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL. Licenciatura en Ciencias de Alimentos. Profesor de
la FCB, colabora en la línea de investigación de estabilidad
y caracterización de sistemas dispersos en alimenticios, ha
generado 2 publicaciones de memorias in extenso. Forma
porte de la Academia de Ciencia de Alimentos. minerva.
bautistavl@uanl.edu.mx
M. en C. Andrea A. Caballero Ochoa. Licenciada en Bióloga por
la Universidad Simón Bolívar de la Ciudad de México;
maestra en Ciencias por el Posgrado en Ciencias del Mar
y Limnología, UNAM. Su área principal de investigación
es la Biodiversidad y Biogeografía de Equinodermos. Ha
colaborado en diversos proyectos y publicaciones en el
Laboratorio de Sistemática y Ecología de Equinodermos
(ICML, UNAM) desde el 2008 y en el Proyecto Templo
Mayor desde 2016. Ha impartido cursos-talleres en
la UNAM desde 2011 y conferencias de divulgación
desde 2009. Es miembro de la Red Iberoamericana de
equinodermos y ha participado en diversos congres~s
nacionales e internacionales. a.caballero.ochoa@gma1I.
com
M.C. Ma. Esperanza Castañeda Castañeda Garza . Ingeniero
Químico, Facultad de Ciencias Químicas, egresada de la
UANL. Maestra en Ciencias con especialidad en Alimentos.
Profesor de asignatura de Física de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL desde hace 38 años. Perfil PRODEP.
Su línea de trabaj o es sobre Biofísica de Radiaciones.
Dra . Sandra Lo r uhama Casti llo Hernández. Adscrita
al Departamento de Alimentos de la Facultad de
C iencias Biológicas de la UAN L. Licencia tu r a en
Químico Bacteriólogo Parasitól ogo. Maestría en
Ciencias con especialidad en M i crobio l ogía por
la Facultad de Ciencias Biol óg icas, UANL 2007.
Doctorado en Ciencias con especialidad en Microbiología
por l a Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad
Autónoma de Nuevo León 2013. Profesor Investigador de
Tiempo Completo del Departamento de Alimentos de la
FCB. Ha generado 4 artículos de investigación. Ha dirigido
5 tesis de licenciatura. Sus líneas de investigación son:
Química y Tecnología de Alimentos. Pertenece al SNI Nivel
1 . sandra.casti lloh@uanl.mx
M. en C. Carlos Andrés Conejeros Vargas. Licenciado en Biología
por la Facultad de Ciencias, UNAM; maestro en ciencias
por el Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología, UNAM.
Actualmente estudiante de Doctorado del Posgrado en
Ciencias del Mar y Limnología, UNAM. Estudia la taxonomía
y sistemática (alfa) de equinoideos someros y de profundidad.
Enfocado actualmente en el estudio y caracterización de las
variaciones estructurales de micro y macro componentes
ca lcáreos y sus implicaciones taxonómicas en erizos
irregulares. En los últimos cu atro años h a producido
diversas obras científicas entre las que se incluyen cuatro
publicaciones en revistas indizadas, un capítulo de libro, un
artículo de divulgación y diversas colaboraciones en productos
de docencia. Ha presentado 28 trabajos en congresos, 10
trabajos en congresos nacionales y 18 trabajos en congresos

89

�internacionales en países como México, Estados Unidos de
Norteamérica, Costa Rica y Japón. Ha realizado estancias
de investigación en Colecciones Científicas Internacionales
(en el Smithsonian National Museum of Natural History,
Washington D.C. y en el Museum of Comparative Zoology,
Harvard University, Massachusetts, U.S.A y Nacionales en
el Laboratorio de Invertebrados Bentónicos, ICML, Unidad
Académica Mazatlán, UNAM.conejeros@ciencias.unam.mx
Dra. María Esther Diupotex Chong. Adscrita al Instituto de
Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México a la Unidad Académica Ecología y
Diversidad Acuática, laboratorio de Sistemática y Ecología
de Equinodermos. Licenciatura, Maestría y Doctorado
por la Facultad de Biología, UNAM; con especialidad en
Biología Celular, genética y citogenética; en su experiencia
profesional como académica y Técnico Académico. Cuenta
con diversas investigaciones de su especialidad publicadas
con reconocimiento nacional e internacional, ha contribuido
en proyectos de investigación adaptando e innovando
nuevos diseños en técnicas citogenét icas y moleculares
como herramientas de estudio dentro de la sistemática
de los equinodermos, ha colaborado en apartados de
investigación presentados en congresos y simposios
nacionales e internacionales, así como participado en
eventos académicos y de divulgación de la ciencia. medc@
cmarl.unam.mx
M. en C. Alicia de la Luz Durán González. Adscrita al Instituto de
Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México. Licenciatura y maestría por la
Facultad de Ciencias, UNAM. Profesor de asignatura de la
Facultad de Ciencias de la UNAM; programa de estímulos a
la productividad nivel D. Entre las áreas de especialidad que
ha cult ivado en el transcurso de su trayectoria académica
se encuentra la Citogenética de organismos acuáticos y la
sistemática alfa de equinodermos. Ha publicado más 27
obras científicas en revistas nacionales e internacionales,
coautora de dos libros sobre equinodermos de las costas
mexicanas. Asimismo, ha presentado 43 trabajos científicos
que han sido presentados en Congresos Nacionales e
Internacionales y 27 trabajos más en Foros Locales. Ha
codirigido hasta el momento 8 tesis de licenciatura y una
de maestría. Su activa participación le ha permitido ser
reconocida en Sociedades Científicas en las que ha formado
parte de su Consejo directivo colaborando en la realización
de eventos académicos como congresos nacionales y
actividades de difusión. aliciad@cmarl.unam.mx
Dra. Claudia Tomasa Gallardo Rivera. Adscrita al Departamento
de Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL. Licenciatu ra en Ingeniería Bioquímica. Maestría
en Modelo de Bioprocesos. Profesor Investigador de
Tiempo Completo del Departamento de A limentos de la
FCB, colabora en las líneas de investigación son Química
y Tecnología de A limentos. Ha generado 2 artículos de
investigación. claudia.gallardorv@uanl.edu.mx

M.C. Ornar Heredia Rodríguez. Químico Bacteriólogo Parasitólogo
egresado de l a UANL. Maestro en Ciencias con
especialidad en Microbiología. Profesor de asignatura de

90

Biofisica, Física y Matemáticas de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL desde hace 4 años. Su línea de
trabajo es sobre Biofísica de Radiaciones.
Dr. José Antonio Heredia Rojas. Biólogo egresado de la UANL,
con Doctorado en Ciencias Biológicas. Profesor de t iempo
completo Titular B de la Facultad de Ciencias Biológicas
desde hace 38 años. Jefe del Departamento de Ciencias
Exactas y Desarrollo Humano de la misma Facultad de
Ciencias Biológicas desde hace 28 años. Perfil PRODEP.
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel l.
Su línea de investigación es la Biofisica de Radiaciones.
Dra. Magali Blanca Isabel Honey Escandón. Dra. en Ciencias
por parte de la UNAM, miembro del Sistema Nacional
de Investigadores nivel l. Enfoca sus estudios en la
filogenia de pepinos de mar y sus componentes químicos
de importancia taxo nómica. Imparte las materias de
Sistemática 1, Biogeografía I y Deuterostomados de la
carrera de Biología de la Facu ltad de Ciencias, UNAM
desde hace 10 años. Cuenta con nueve artículos en
revistas indizadas internacionales, dos libros publicados
y seis capítulos de libro. mbihoney@hotmail.com
Dr. Alfredo Laguarda Figueras. Está adscrito al Instituto de
Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México. Licenciatura en Biología por la
Universidad Nacional Autónoma de México; maestría y
doctorado en Biología por la Facu ltad de Ciencias de la
Universidad Nacional Autónoma de México. Profesor de
asignatura de la Facultad de Ciencias de la UNAM y del
Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM.
Integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI)
Nivel 11; Programa de estímulos a la productividad nivel C.
Su especialidad es taxonomía y genética de organismos
acuáticos. Ha publicado más de 160 obras científicas,
incluyendo 83 publicaciones en revistas indizadas, 16
publicaciones en revistas arbitradas, siete libros publicados
tates como: "H oloturoideos del Golfo de California" y
"Ofiuroideos del Caribe Mexicano y Golfo de México~ Ha
dirigido hasta el momento 24 tesis (seis de doctorado, tres
de maestría y 1 5 de licenciatura). Sus trabajos poseen
más de 1,000 citas bibliográficas. Ha presentado más de
180 trabajos en congresos nacionales e internacionales.
Ha rea lizado estancias de investigación en Museos y/o
Universidades de Estados Unidos de Norteamérica y Brasil.
laguarda@cmarl.unam.mx
Leonardo López Luján. Arqueólogo por la Escuela Nacional de
Antropología e Historia, y doctor en la misma materia por la
Universidad de París Nanterre. A lo largo de su carrera ha
sido investigador huésped del Museo del Hombre de París
y de las universidades norteamericanas de Princeton y
Harvard, así como profesor invitado de la Sorbona y la Escuela
Práctica de A ltos Estudios de París, la Sapienza de Roma
y la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Desde
hace 38 años es miembro del Proyecto Templo Mayor del
INAH y su director a partir de 1991. Sus temas de estudio
favoritos son la política, la religión y el arte en las sociedades
prehispánicas del Centro de México, así como la historia de
la arqueología. Es autor de 16 libros, ha coordi nado 16
volúmenes colectivos y ha escrito más de 200 artículos.
De 2003 a 2005 fue secretario general de la Sociedad

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Mexicana de Antropología . Actualmente es miembro de la
Academia Mexicana de Ciencias, la Academia Mexicana de
la Historia y nivel III del Sistema Nacional de Investigadores.
En fechas recientes fue nombrado miembro corresponsal de
la Academia Británica y miembro honorario de la Sociedad de
Anticuarios de Londres. Entre las distinciones que ha recibido
destacan el Kayden Humanities Award de la Universidad de
Colorado, el Premio de Investigación en Ciencias Sociales de
la Academia Mexicana de Ciencias, el Premio Alfonso Caso
del INAH en dos ocasiones, el Premio del Comité Mexicano de
Ciencias Históricas en tres ocasiones y la Beca Guggenheim
de Nueva York. En 2015, la Academia China de Ciencias
Sociales le otorgó el Shanghai Archaeology Forum Award,
por dirigir uno de los diez mejores proyectos de investigación
arqueológica a nivel mundial. leonardo@lopezlujan.mx
M. en C. Carolina Martín Cao-Romero. Licenciada en Biología
por la Facultad de Ciencias, UNAM. Maestra en Ciencias,
por el Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología de la
UNAM. Actualmente es candidata al grado de doctor en
Ciencias del Mar y Limnología, en el mismo posgrado.
Su línea principa l de investigación es la Taxonomía de
estrellas de mar. Ha trabajado con estrellas recientes,
tanto del Golfo de México como del Pacífico Mexicano,
con estrellas de mar fósiles y restos arqueológicos de las
mismas. Ha publicado siete trabajos en revistas nacionales
e internacionales. Es miembro de la Red Latinoamericana
de Equinodermos y ha participado en diversos Congresos
Latinoamericanos de Equinodermos, así como Congresos
Internacionales del mismo grupo. Ha realizado estancias
de investigación en Museos de Estados Unidos de América
y México. caromcr@gmail.com
Dr. Roberto Mendoza Alfaro. Biólogo por la ENEP lztacala-UNAM.
Cuenta con una especialización en cu ltivo de peces y
camarón en la Japan Sea Farming Association, Japón, y
con una m aestría DEA (Diplome d'Etudes Approfondies)
en Oceanografía Biológica y un Doctorado de nuevo
régimen en Acuacultura y Pesca por la Université de
Bretagne Occidentale, Francia. Es miembro del SNI
desde 1992, desde hace diez años nivel 11, también es
miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y de
la Academia de Ciencias de Nueva York . Es Director
del Laboratorio de Ecofisiología del Departamento de
Ecología de la UANL. Es autor de 11 libros, 55 capítulos
de libro, 14 memorias en extenso, 48 artículos científicos
en revistas con arbitraje, una pat ente y cuenta con 279
conferencias: 164 nacionales y 115 presentaciones en
congresos internacionales. Ha sido acreedor del premio a
la mejor tesis de licenciatura por la UANL y a nivel estatal,
y de la mejor tesis de doctorado, así como del premio
de investigación de la UANL y de la Universidad de la
Habana, Cuba. Es Miembro del Directorio de Expertos de
la CONABIO en materia de Bioseguridad. Representante
mexicano ante el Panel Reg ional del Golfo de México y
Atlántico Sur de la Aquatic Nuisance Species Task Force
de los Estados Unidos. Miembro del Comité Asesor para
la Estrategia Nacional para prevenir, controlar y erradicar
las Especies Invasoras en México y Miembro del Comité
Científico Consultivo de la Comisión lntersecretarial
de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente
Modificados. Ha sido consultor internacional para NOAA,

Biología v Sociedad, diciembre 2018

Comisión de Cooperación del Ambiente, OSPESCA y ONU,
y ha participado en diferentes ocasiones como experto
mexicano en la Convención de Diversidad Biológica.
Dr. Sergio Moreno Limón. Profesor-Investigador del Departamento
de Botánica (Laboratorio de Fisiología Vegetal) de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la UANL. El Dr. Moreno Umón
es miembro del Sistema Nacional de Invest igadores Nivel
1, cuenta con perfil PRODEP y forma parte del Cuerpo
Académico Botáni ca (UANL-CA-186 Consolidado),
trabajando en las Líneas de Generación y Aplicación del
Conocimiento de Sistemática y Manejo Integral de Recursos
Vegetales y Morfofisiología de Plantas de Importancia
Económica. Se desempeña como Docente e Investigador
en el Departamento de Botánica, de la Facultad de Ciencias
Biológicas, UANL., donde imparte los cursos de Botánica,
Biodiversidad de Criptógamas y Optativa de Criptógamas
(Hongos), Fisiología Vegetal a nivel de Licenciatura y
Ecofisiología Vegetal Aplicada y Métodos Experimentales
para el Estudio de los Recursos Vegetales a nivel de Posgrado.
Su área de Interés es la Ecofisiología Vegetal, en la cual
ha desarrollado las siguientes líneas de Investigación; a)
Mecanismos Morfofisiológicos, Bioquímicos y Moleculares en
Respuesta al Estrés de Salinidad en Plantas, b) Evaluación de
la actividad biológica de Metabolitos Secundarios de especies
nativas de Nuevo León. Líneas en las cuales ha dirigido 14
tesis de Licenciatura y actualmente están en desarrollo 5
tesis de Doctorado. El Dr. Moreno Limón ha colaborado en
más de 17 Proyectos de Investigación de los cuales se han
derivado en Coautoría 68 Artículos Científicos publicados
en Revistas Nacionales e Internacionales de los cuales 20
corresponden a revistas indexadas. Ha sido Editor/Coeditor
de 4 libros. Del 2009 al 2013 Representante del Cuerpo
Académico de Botánica ante las Redes de Investigación: Red
Nacional de Productividad y Calidad de Alimentos Agrícolas
y Red Multidisciplinaria para el Aprovechamiento Sostenible
de Recursos Vegetales en el Noreste de México. sergio.
morenolm@uanl.edu.mx
Ricardo Jaimes-López. Estudiante de la carrera de Biólogo,
vicepresidente de la Sociedad de Alumnos FCB en la
UANL y miembro activo de la Asociación Mexicana de
Mastozoología A . C. Ha participado en cursos y talleres
enfocados en el estudio de los mamíferos silvestres de
México. ricardo.jaimes_lopez@hotmail.com
Dr. Jesús Montemayor Leal. Nació en Monterrey, N. L. Se
graduó de Biólogo en la Facultad de Ciencias Biológicas
de la UANL, cuenta con una Maestría en Ciencias con
especialidad en Recursos A l imenticios y Producción
Acuícola y obtuvo el Grado de Doctorado en Ciencias
Biológicas con especialidad en Acuacultura. Actualmente
labora como profesor-Investigador de Tiempo completo
en el Laboratorio de Ecofisiología del departamento
de Ecología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL. Ha participado como responsable en diversos
proyectos enfocados a la conservación de especies y como
colaborador en proyectos de reproducción, mantenimiento
y crecimiento de especies acuáticas. Ha publicado 15
artículos científicos en revistas con arbitraje, 8 capítulos en
libros, autor de 3 libros, 8 trabajos de divulgación científica
y cuenta con más de 60 presentaciones en congresos

91

�internacionales y nacionales. Es Miembro del Directorio
de Expertos de la CONABIO en materia de Bioseguridad
y cuenta desde el 2002 con el Reconocimiento al Perfil
Deseable PROMEP, otorgado por la SEP, para Profesores
de Tiempo Completo.
Massimo Nigenda-Quezada. Estudiante de la carrera de Biólogo,
tesista del Laboratorio de Biología de la Conservación
de la FCB de la UANL. Fundador y actual miembro
del cuerpo académico de Alemán en Biolenguas FCB.
Ayudante voluntario del Herbario Institucional y miembro
de la Asociación Mexicana de Mastozoología A. C. erick.
nigendaqzd@uanl.edu.mx
Dra. María Adriana Núñez González. Adscrita al Departamento de
Alimentos de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL.
Licenciatura en Químico Bacteriólogo Parasitólogo, Maestría
en Ciencias con especialidad en Botánica, y el Doctorado en
Ciencias. Perfil Deseable PRODEP y miembro del Cuerpo
Académico de Recursos Alimenticios (UANL-CA-183, En
Consolidación). Colabora en las líneas de investigación
Química y tecnología de alimentos y Utilización de recursos
vegetales y subproductos agropecuarios. Con producción
científica consistente en 50 artículos, 10 capítulos de libro,
50 trabajos en congresos internacionales y nacionales,
participación en 15 proyectos de investigación y más de 100
citas a sus publicaciones. Responsable del servicio externo
del laboratorio de Química Analítica con los proyectos análisis
fisicoquímico de agua y análisis químicos varios. maria.
nunezgn@uanl.edu.rnx
Dr. Erick Cristóbal Oñate Gonzátez. Está adscrito a la Facultad
de Ciencias Biológicas (FCB) de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL). Licenciatura en Biología por la
Facultad de Estudios Superiores-lztacala (FES-1) de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM);
maestría por el Centro de Investigaciones Científicas y de
Educación Superior de Ensenada (CICESE); doctorado
en Ecología Marina, por el CICESE. Profesor titular A, de
tiempo completo de la FCB de la UANL y del Posgrado
en Ciencias del Mar y Limnología de ta UNAM. Integrante
del Sist ema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel C.
Su especialidad es Ecología Poblacional y Pesquera Ha
publicado 5 artículos científicas en revistas indizadas, 2
capítulos de libros y 2 artículos en revistas de divulgación.
Ha sido revisor de artículos para tres revistas científicas
indizadas, así como revisor de trabajos para dos
congresos nacionales. Ha dirigido hasta el momento
2 tesis de licenciatura. Ha presentado 7 trabajos en
congresos nacionales e internacionales. Miembro y
encargado del comité editorial de la Sociedad Mexicana
de Peces Cartilaginosos. Actualmente es responsable del
Laboratorio de Ictiología y Colección Ictiológica de la FCBUANL."
Dra. Evelyn Rios. Profesora-Investigadora adscrita al laboratorio de
Mastozoología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Bióloga por la FES-I
UNAM, maestría y doctorado en Ciencias en el Uso, Manejo
y Preservación de los Recursos Naturales, por el Centro de
Investigaciones Biológicas del Noroeste, S. C. (CtBNOR).
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, Nivel l.

92

Miembro del Comité Evaluador de la Revista Therya, de
la Asociación Mexicana de Mastozoología, A. C. Cuenta
con 28 publicaciones que incluyen artículos científicos en
revistas especializadas internacionales y nacionales, así
como de divulgación, capítulos de libro y un libro, y con
más de 90 citas a sus trabajos. Ha presentado más de
20 trabajos en congresos nacionales e internacionales.
Ha colaborado en diversos proyectos de investigación
científica sobre mamíferos terrestres en sistemática,
biogeografía, conservación, genética de poblaciones,
listados faunísticos y manejo de colecciones científicas;
se ha desempeñado también como consultor de proyectos
para empresas no gubernamentales, técnico de campo
para investigación biológica, instructora de apoyo en
cursos de educación ambiental y campamentos ecológicos.
evelyn.riosmn@uanl.edu.mx
Dr. Abraham Octavio Rodriguez de la Fuente. Químico
Bacteriólogo Parasitólogo egresado de la UANL, con
Doctorado en Microbiología. Profesor de tiempo completo
Titular A de la Facultad de Ciencias Biológicas desde hace
20 años. Jefe del Cuerpo Académico de Ciencias Exactas
y Desarrollo Humano de la misma Facultad de Ciencias
Biológicas. Perfil PRODEP. Miembro del Sistema Nacional
de Investigadores, Nivel l. Su línea de investigación es la
Biofísica de Radiaciones.
M.C. Laura Emestina Rodríguez Flores. Bióloga egresada de la
UANL. Maestra En Ciencias Morfológicas por la Facultad
de Medicina de la UANL. Coordinadora de Ciencias
Morfológicas en el Departamento de Patología de la
Facultad de Medicina, UANL desde hace 20 años. Su
línea de trabajo es sobre citogenética y morfología. Perfil
PRODEP.
Dr. José Rodríguez Rodríguez. Doctor en Ciencias Biológicas
con acentuación en Alimentos y Maestro en Ciencias
Químicas con especial idad en Química Ana lítica.
Experiencia en la Industria de Alimentos para GRUMA, S.
A. de C. V, en el Área de Química Analítica para ATLATEC
y en el ámbito educativo en el Instituto Tecnológico y
de Estudios Superiores de Monterrey desde 1996.
Dominio en los procesos de optimización y va lidación
de metodologías y sistemas de calidad de laboratorios
analít icos. Actualmente co labora como coasesor en
la UANL e ITESM en proyectos de investigación en el
área de Alimentos y Química de productos naturales en
temas como extracción, identificación, cuantificación y
estabilización de compuestos bioactivos provenientes de
productos y subproductos agroindustriales. Distinción SNI
1.jrr@itesm.mx
Dr. Sergio l. Salazar Vallejo. Investigador Titular C de ECOSUR.
Bi ólogo (1981), Maestro en Ciencias en Ecología
Marina (1985), Doctor en Biología (1998). Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores desde 1985
(Investigador Nacional desde 1988, SNI 3901). Ciento
cuatro artículos en revistas JCR y 3 en revistas non·
JCR, 27 capítulos de libro. Tres libros publicados (1989.
Poliquetos de México; 1991. Contaminación Marina;
2005. Poliquetos pelágicos del Caribe) y tres ce-editados
(1991. Estudios Ecológicos Preliminares de la Zona Sur

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�de Quintana Roo; 1993. Biodiversidad Marina y Costera
de México, 2009. Poliquetos de América Tropica l); 49
publicaciones de divulgación. Veintiseis tesis dirigidas:
8 de doctorado (todos SNI). 10 de maestría y 8 de
licenciatura. Profesor de Licenciatura en ocho instituciones
(Cursos: Zoología de Invertebrados, Ecología Marina,
Biogeografía, Comunicación Científica, Taxonomía de
Poliquetos), Profesor de Posgrado en seis instituciones
(Cursos: Ecología del Bentos, Comunicación Científica,
Ecología Costera, Sistemática Avanzada) y del Diplomado
Reserva. Veintiocho ponencias en congresos nacionales
y 33 ponencias en congresos internac ionales. Treinta y
seis distinciones académicas. Arbitro de 33 revistas o
ser ies y miembro del comité editorial de cuatro de ellas.
Veintinueve estancias de investigación en Museos e
Instituciones de Estados Unidos, Europa y Sudamérica.
Areas de investigación: biodiversidad costera, taxonomía
de invertebrados marinos, política ambiental y científica
(evaluación académica).

Dr. Francisco Alonso Solís Marín. Está adscrito al Instituto de
Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional
Autónoma de México. Licenciatura en Biología por la
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo;
maestría por la Facultad de Ciencias, UNAM; doctorado en
Oceanografía Biológica, por la Southampton Oceanography
Centre, University of Southampton, Inglaterra. Profesor
de asignatura de la Facultad de Ciencias de la UNAM
y del Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología de la
UNAM. Integrante del Sistema Nacional de Investigadores
(SNI) Nivel 11; Programa de estímulos a la productividad
nivel C. Su especialidad es sistemática alfa y molecular
de equinodermos. Ha publi cado más de 200 obras
científicas, i ncluyendo 79 publicaciones en revistas
indizadas, 35 publicaciones en revistas arbitradas, nueve
libros publicados tales como: "Echinoderm Research
and Divers ity in Latin America• editado por Spr inger;
"Holoturoideos del Golfo de California" y "Ofiuroideos del
Caribe Mexicano y Golfo de México~ Ha dirigido hasta el
momento 44 tesis (una de doctorado, 21 de maestría y
22 de licenciatura). Sus trabajos poseen más de 2 ,000
citas bibliográficas. Ha presentado más de 280 trabajos
en congresos nacionales e internacionales. Ha realizado
estancias de investigación en Museos y/o Universidades
de Estados Unidos de Norteamérica, Nicaragua, Colombia,
Costa Rica, Perú, Cuba, Argentina, Inglaterra, Francia,
Italia, Dinamarca, Bélgica, China, Japón y distintas islas
de la Polinesia Francesa. fasolis@cmarl.unam.mx

un p aisaje agrícola en Galeana, N. L. Ha presentado los
resultados de ambos trabajos en el XIV Congreso Nacional
de Mastozoología y en el XVI Congreso para el Estudio
y Conservación de Aves de México. fannyvillanueva97@
gmail.com

Biól. Belem Zúñiga Are llano. Licenciada en Biología por la Facultad
de Estudios Superiores lztacala, UNAM. Ha impartido 50
ponencias en congresos nacionales e internacionales, ha
escrito 14 artículos y nueve capítulos de libros. Obtuvo
mención honorífica con el trabajo titulado "Ofrenda de
moluscos a la diosa de la t ierra Tlaltecuhtli en el Templo
Mayor de Tenochtit lan, otorgada en el premio "Alfonso
Caso" (UNAM) correspondiente al área de Arqueología en
la categoría de Licenciatura, el 26 de noviembre de 2014.
Es miembro de las siguientes sociedades científicas:
lnternational Council for Archaeozoology (ICAZ), de 1990
a la fecha; sociedad Internacional de Malacología Médica
y Aplicada, de 1990 a la fecha; miembro fundador de la
Sociedad Etnobiológica Mexicana, de 1993 a la fecha y
asociación Mexicana de Mastozoología, A. C., de 1994 a
la fecha. Trabaja en el Proyecto Templo Mayor desde 2009
a la fecha. Actualmente estudia la carrera de Arqueología
en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, INAH.
belem_zu@yahoo.com

Graciela Estefanía Villanueva-Vázquez. Estudiante de la carrera
de Biólogo en la Facultad de Ciencias Biológicas en la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha trabaj ado en
proyectos de conservación en el norte de México, como
"Monitoreo de aves indicadoras de pastizal en GPCA El
Tokio" y "Patrones temporal y espacial de supervivencia del
género especialista de pastizales Ammodramus mediante
el uso de radio-telemetría durante su etapa invernal
en el Desierto Chihuahuense de México~ Actualmente
trabaja en dos proyect os de investigación, uno acerca
del impacto carretero sobre la fauna silvestre y otro del
éxito reproductivo de un gorrión endémico del Altiplano
Mexicano (Spizella wortheni) y otras aves anidando en

Biología v Sociedad, diciembre 2018

93

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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
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                <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
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                    <text>�~

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FCB

IAU.'Ll,\U Ol. ('11.!'ill.r\S UIOLÓ&lt;.óKAS

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
M tro. Rogelio G. Gar za Rivera
Rec t or
Dr. Santos Guzm án l ópez
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Ant onio Ramos Revillas
Direc t or de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Direct or de la Facul tad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. J esús Ángel de león González
Edit or en Jefe
Dra. M aría Elena García-Garza
Edit or Téc nico

Editores adjuntos:
Dr. J uan Gabriel B áez-González
Alim entos
Dr. Sergio l. Salazar -Vallejo
Ora. Evelyn Patr icia Ríos-Mendoza
Biología Contem poránea
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Ora. M artha Guerrero-Olazarán
Biot ec nolog ía
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Ecología y Sust entab ilidad
Dr. Rey es S. Tamez-Guerra
Dr. lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
OG Jorge Ortega Villegas
Diseñado r Gráfico
M.C . A lej andro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
lng. Jorge A lberto lbarra Rodríguez
Página web
Biología y Sociedad, es una publicación semestral editada y pu:ilicada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Farultad
de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n. Cd. Universitaria San
Nicolás de los Garza, Nuevo León. Difusión vía red de cómputo.
biologiaysociedad@uanl.mx
Edit or responsable: Dr. J esús Angel de León González. Número
de reserva de derechos al uso exclusivo del título Biología y
Sociedad ot orgada por el Instituto Nacional del Derecho de
Autor: 04-201 7 -0 6091441 3 7 0 0 -203, de f echa 3 de abril de
2017. ISSN en trámit e.
las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los aut ores y no necesariamente
reflejan la postura del edito r de la publicación.

Contenido
EDITORIAL
SECCIÓN ECOLOGÍA YSUSTENTABILIDAD

LA ENTOMOLOGÍA PARA LA INVESTIGACIÓN EN CRIMINALÍSTICA
BIOLOGY ANO SOCIETY: EXPOSING THE VITAL LINKAGES- THE
RELATIONSHIP BETWEEN THE STUDY OF LIFE ANO HUMANITY'S
CHANCE FOR A FUTURE

4

19

SECCIÓN SALUD

CONSULTA GENÉTICA Y ASESORAMIENTO

45

PROPIEDADES Y USOS TERAPÉUTICOS PLANTAS HIPOGLUCÉICAS

55

SECCIÓN RESEÑA DE LIBROS

RESEÑA DE LIBROS CEREBROS SENESCENTES, ALZHEIMER Y
DEMENCIA

65

SECCIÓN CUENTOS Y NARRACIONES BIOLÓGICAS

LAS AVENTURAS DE GORGOS
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

3

SOBRE LOS AUTORES

70
88

�n este inicio de año 2019 , Biología y Sociedad llega a su Tercer Número
consecutivo, debido principalmente a la tenacidad, apoyo y compromiso del
Comité y Cuerpo Editorial de esta revista de Divulgación Científica. En este
número, les presentaremos una selección de artículos muy diversos e interesantes.
En la sección de Ecología y Sustentabilidad, en el primer artículo los autores nos
explican la importancia de la entomología en la investigación criminalística, así como
las técnicas usadas, desde la recolección de insectos en cadáveres, hasta las técnicas
moleculares y bioquímicas para obtener los perfiles genéticos de los cadáveres
humanos. En el segundo artículo de esta sección los autores nos muestran un análisis
de las relaciones entre las Ciencias Biológicas y nuestra sociedad, proyectándonos
un futuro no muy alentador para la especie humana.

E

En la sección de Salud incluimos dos interesantes artículos, en primer instancia el
trabajo intitulado "La consulta genética y asesoramiento·: aquí los autores nos explica
la importancia de tener un asesor genético cuando se realizan pruebas genéticas
y durante el acompañamiento del tratamiento. Otro interesante artículo, "Plantas
Hipoglucéicas·: con propiedades para reducir los niveles de azúcar en la sangre,
los autores enlistan cinco plantas, cada una de estas con propiedades medicinales,
principios activos, dosis y contraindicaciones.
Por último, la sección Reseña de libros nos presenta una reseña interesante sobre
dos libros, "The Aging Brain" de T.R. Jennings y "El Fin del Alzheimer" escrito por O.E.
Bredesen, donde nos exponen distintas investigaciones sobre los probables orígenes
de esta enfermedad y la posibilidad de crear un programa de salud innovador y
detallado para prevenir y revertir el Alzheimer y el deterior cognitivo de la demencia.
En la nueva sección de Cuentos y Narraciones Biológicas les presentamos las
Aventuras de Gorgos, un relato que nos lleva a imaginar la vida de un dinosaurio de
hace poco más de 65 millones de años, enfrentándose a un sin fin de situación y
peligros. Además el artículo incluye importante y valiosa información sobre las técnicas
paleontológicas.
Estamos seguros que este tercer número de Biología y Sociedad continuará en el
camino que se propuso desde un inicio, que los resultados y análisis de la ciencia
lleguen a todo público y sea comprensible en un lenguaje ameno sin dejar de lado el
rigor científico que debe caracterizarlo.

Dr. Jesús Angel de León González
Editor en Jefe

�Ecología y 5ustentabilidad

/

GIA
~
El' .

CRIMIN l\LÍSTICA
;\lioleta Ariadna Rodríguez Castro, Oéborah Esther Veloz Barocio,
lan Humberto Quiroz González, Humberto Quiroz-Martínez

Universidad Autónoma de Nuevo León, Fac ultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de
Entomología; Manuel Barragán y Pedro de A lba, Ciudad Universitaria, San Nicolás de los
Garza, Nuevo León; CP 66455, correo electrónico humberto .quirozmr@uanl.edu.rnx,
insectouanl@gmail.com

4

�En México la investigación en criminalística ha
incorporado otras ciencias y disciplinas que han
mejorado el proceso para esclarecer un hecho delictivo.
Las evidencias biológicas (pelos, plumas , ADN)
han despertado mayor interés en los últimos años,
entre estas encontramos también a la Entomología
Forense. Aun y cuando se relaciona a los que insectos
que podemos encontrar en un cadáver, la realidad
es que involucra también las plagas de productos
almacenados y urbanas. Entomología Médico Legal o
Médico Criminal son términos adecuados para hacer
referencia de los artrópodos de un individuo en estado
de descomposición o cadáver y cuyo resultado de
análisis puede ser usado como una evidencia o indicio
en una investigación en criminalística.

Los indicios pueden ser 1) Determinables, aquellos
cuya naturaleza física no requiere de un análisis de su
composición y estructuración, sino sólo de un examen
cuidadoso a simple vista o con auxilio de lentes de
aumento (escrituras, armas de fuego, balas, etcétera);
2) No determinables, los que requieren de un análisis
completo (manchas de sangre, semen, etcétera);
3) Asociativos, los relacionados con el hecho que
se investiga . 4) No asociativos, son apreciados en
el lugar de los hechos, pero no tienen relación con
él. Ante la anterior clasificación, donde quedan las
evidencias o indicios biológicos, indudablemente
estarían dentro de la categoría de No Determinables,
ya que requieren un análisis, ya sea de insectos, de
muestras de sangre, o aislamiento de ADN

La Criminalística es una ciencia natural y penal
que mediante la aplicación de sus conocimientos,
metodología y tecnología en el estudio de los indicios
o evidencias físicas asociativas investiga, descubre y
verifica de manera científica un hecho presuntamente
delictuoso, al o los presuntos autores y sus cómplices;
además aporta las pruebas materiales y periciales
a los órganos que procuran y administran justicia
mediante estudios identificativos, reconstructivos e
informes o dictámenes expositivos y demostrativos
(Montiel-Sosa 1978).

El manejo inadecuado de las evidencias conduce a su
contaminación, deterioro o destrucción, siendo esta
última la causa más frecuente que impide su posterior
examen en el laboratorio. Por esta razón, cuando
llegue el momento de proceder a su levantamiento
se debe realizar con la técnica más apropiada con el
f in de evitar su alteración. Por lo anterior, se hacen las
siguientes recomendaciones: 1) deben manipularse
lo menos posible, 2) se debe colectar una cantidad
numerosa, ya que parte de ellas se consume en
el análisis de laboratorio; 3) es necesario evitar
contaminarla con instrumentos que se utilicen para
su levantamiento; 4) levantarla por separado, y 5)
preservarla de acuerdo al fin de su utilización.

La Criminalística se apoya con otras ciencias
las cuales asumen como objetivo establecer las
normas con técnicas adecuadas para la protección,
observación y fijación de los escenarios dónde
ocurren los hechos; al igual investiga métodos y
técnicas para examinar, levantar, embalar, etiquetar
y suministrar al laboratorio para su estudio los indicios
asociados a los hechos.
La palabra indicio proviene del latín indicum que
desde el punto de vista de la criminología se refiere
a rastro, vestigio o huella, ya sea del delito, del autor o
de la víctima. Como concepto se refiere a la evidencia
física o material, es decir todo objeto, instrumento,
huella, marca, rastro, señal o vestigio que se usa en
la comisión de un hecho. Los indicios y evidencias en
la escena del delito pueden encontrarse en campo
abierto, cerrado o vehículos. Con su estudio se logra
la identificación de los autores, recopilación de
pruebas de la comisión de un hecho, la reconstrucción
del mecanismo del hecho, puesto que son conocidos
como testigos mudos que no mienten.

E LEMENTOS DE LA RECOLECTA DE
INSECTOS EN EL CADÁVER CON FINES
CRIMINALÍSTICAS
Nada debe ser tomado o movido del cadáver sin
la autorización de la persona responsable de la
investigación. Evitar en lo posible la contaminación
del cuerpo que pueda ocasionar conflictos durante
la toma de evidencias. Las muestras deberán
tomarse de los orificios naturales, de las heridas,
debajo del cuerpo, en los pliegues y bolsas de la
ropa, zapatos, calcetines, de cualquier envoltura
que cubra el cuerpo (alfombra, sábanas, bolsas de
plástico); inclusive de la bolsa en que el cadáver
es trasportado a la instalación donde realizarán la
autopsia (Amendt et al., 2007).
5

�Las muestras deberán ser tomadas con pinzas de
punto fino. Se toman las fases inmaduras y se colocan
dentro de frascos viales, las larvas de moscas podrán
ser tratados de manera diferente dependiendo el uso
que se les dará: si son para identificación deberá
provocárse les la muerte en agua caliente para
después ser preservadas en alcohol etílico al 70%;
la temperatura alta provoca que el cuerpo se extienda
y quedarán visibles todas las regiones del cuerpo
requeridas para su identificación.
En ocasiones para los estudios taxonómicos se requiere
la fase adulta para la ident ificación o corroboración
de la especie. Si esto es necesario, lo recomendable
es contar con recipientes de plástico de un litro que
contengan trozos de hígado fresco (obtenidos de una
carnicería) para que las larvas tengan alimento y puedan
ser transportadas al laboratorio para mantenerlas bajo
condiciones ambientales controladas para que alcancen
la etapa adulta.
Estudios recientes han demostrado que del contenido
estomacal de las larvas se puede obtener material
genético que podría apoyar la investigación en
criminalística. Si existe el interés por obtener este
material, las larvas de moscas no deberán permanecer
mucho tiempo en los medios preservadores, ya que
esta sustancia dificu lta la obtención del ADN (Di
Luise, 2007; Guerra-Serrato, 2010). Tampoco deben
utilizarse las larvas reservadas para la crianza con

la técnica que se describió en el párrafo anterior. Lo
recomendable es portar un recipiente en el que las
larvas se puedan mantener a bajas temperaturas,
pero si esto no es posible, pueden dejarse solamente
el tiempo necesario requerido para su transporte
desde el lugar de los hechos al laboratorio.
Una de las principales aportaciones de la Entomología
a la investigación en criminalística es la recolecta,
preservación, identificación y proceso curatoria l
adecuados de los insectos presentes en un cadáver;
gracias a los cuales el entomólogo puede generar
la información, recayendo en e l personal de las
instancias de la procuraduria de justicia su utilizacion
en investigaciones legales.
El entomólogo es capaz de generar información
relacionada con la sucesión de insectos en el proceso
de descomposición de un cuerpo; de determinar
la distribución de las especies de insectos de
importancia f orense (Figura 1 ), elaborar curvas
de crecimiento y determinar las unidades calor en
términos de horas calor acumu ladas, recolectar y
preservar insectos para det erminar la presencia
de sustancias tóxicas o drogas en el cuerpo de l
insecto, la aplicación de técnicas moleculares o
bioquímicas para obtención de los perfiles genéticos
y estructurales, así como otros estudios dónde se
involucran a los insectos con aspectos relevantes
de su aplicación en las ciencias forenses.

Figura 1. Colecta
de insectos de
importancia forense de
necrotrampa enterrada
en el Ojase, salinas
Victoria, Nuevo León

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SUCESIÓN DE INSECTOS EN EL PROCESO

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DE DESCOMPOSICIÓN DE UN CADÁVER
Se han utilizado diferentes medios para el análisis de
las especies de insectos necrófagos asociadas a un
cadáver. Una de las mejores fuentes de información
proviene de los mismos casos de homicidios previos
que cuenten con registros detallados de las especies
encontradas. Diversos autores han recopilado
información valiosa a partir de numerosos estudios
de caso en los que se describen las circunstancias
bajo las cuales se presentan diferentes especies y la
forma en que contribuyen a la resolución de crímenes
(Benecke, 2004; Nava-Hernández et al., 2007;
Quiroz-Martínez y Rodríguez-Castro, 2007; MolinaChávez et al., 2010; Simmons et al., 2010).
De esta forma y por primera vez se han obtenido
registros de especies de insectos con importancia
forense, como es el caso de Chrysomya rufifacies
Macquart que fue informada en Tailandia en un cuerpo
sin vida de un varón de 40 años de edad, aun cuando
no existían registros previos de este califórido para la
región del hallazgo (Sukontason et al., 2001). De forma
similar, Megase/ia scalaris (Loew) que fue encontrada
por primera vez en el sur de Italia durante la exhumación
de un cuerpo (Campobasso et al., 2004).
Conforme ha cobrado interés la Entomología
Forense, se ha hecho énfasis en la ecología de las
comunidades de insectos sarcosaprófagos. Los
estudios más frecuentes en este campo han sido
aquellos encaminados a describir la sucesión de
especies en cadáveres . Para fines científicos, el
cuerpo humano constituye la mejor y más confiable
fuente de información forense (Byrd &amp; Castner, 2001;
Vergara-Pineda et al., 2009).
Los restos humanos son difíciles de conseguir por lo
que dificultan los estudios con este tipo de cadáveres,
además de requerir sitios especiales donde llevar a
cabo los estudios. Por esta razón, el cerdo Sus scrofa
ha sido considerado como el modelo más apropiado
en estudios forenses. Es un animal omnívoro, tiene
fauna intestinal que se asemeja a la del humano,
carece relativamente de pelo y tiene una piel muy
similar a la del humano (Anderson &amp; VanLaerhoven
1996).
Biología v Sociedad, marzo 2019

Imágenes de necrotrampas simulando la forma de hallazgo de
un cuerpo en descomposición, figura 2 Cubierta con ropa, 3,
encajuelado, 4 dentro de bolsas para basura y 5 expuesta.

7

�La estructura de las comunidades de insectos y tasas
de descomposición en cuerpos de humanos de adultos
e infantes fueron comparados con aquellos presentes
en el cerdo, encontrando que no existe diferencia
significativa en la composición. La putrefacción de
cerdos sucede al mismo ritmo que en los seres humanos
que tienen el mismo peso (Campobasso et al., 2001).
Cadáveres de todo tipos y tamaños han sido utilizados
en estudios de descomposición, el listado incluye ovejas
(Deonier, 1940), conejillos de indias (Bomemissza, 1957),
cerdos (Payne 1965; Tullis&amp;Goff, 1987; Haskell, 1989;
Anderson &amp; VanLaerhoven, 1996; Tessmer &amp; Meek,
1996; Richards &amp; Goff, 1997; Byrd, 1998; deCarvalho
et al., 1999; Shaid et al., 1999; Davis &amp; Goff, 2000;
deCarvalho y Linhares, 2001; Wolff et al., 2001; Tenorio
et al., 2003; Watson &amp; Carton, 2003; Centeno, 2007;
Gruner et al., 2007; Quiroz-Martínez &amp; Rodríguez-Castro,
2007; Flores-Pérez et al., 2007; Biavati et al., 2010;
Molina-Chávez et al., 2010; Sabauoglu &amp; Sert, 2010;
Simmons et al., 2010; Mulieri et al., 2012), zorros (Easton
&amp;Smith, 1970; Smith, 1975), lagartijasysapos(Comaby,
1974), conejos (Denno &amp; Cothran, 1975; Tantawi et al.,
1996; Bourel et al., 1999; Calderon-Arguedas et al.,
2007; Simmons et al., 2010; Bachman &amp; Simmons,
2010). El listado continua con ardillas (Johnson, 1975),
ratones de campo (Lane, 1975) elefantes (Coe, 1978),
ratones (Putnam, 1978; Blackith &amp; Blackith, 1989),
impala (Braack, 1981), perros (Jiron &amp; Cartin, 1981;
Early &amp; Goff, 1986; Richards &amp; Goff, 1997), tortugas
(Abell et al., 1982), focas (Lord &amp; Burger, 1984b), gaviotas
(Lord &amp; Burger, 1984ª), gatos (Early &amp; Goff, 1986), ratas
(Greenberg, 1990; Tomberlin &amp;Adler, 1998; Faucherre et
al., 1999; Kocarek, 2001; Simmons et al., 2010), aves de
corral (Hall &amp; Doisy, 1993; Quintero-Martínez et al., 2007),
osos negros (Anderson, 1998; Peters, 2003; Watson &amp;
Carlton, 2003; Vannin et al., 2007), mapaches (Joy et
al., 2002), lagartos (Watson &amp; Carlton 2003), venados
(\/1/atson &amp; Carlton 2003).

D IVERSIDAD Y DISTRIBUCIÓN DE
LAS ESPECIES DE INSECTOS DE
IMPORTANCIA FORENSE
Las trampas son también de utilidad en circunstancias
bajo las cuales el uso de cadáveres no es permitido
por presentar molestias ya sea a las autoridades o a

la ciudadanía. El uso de trampas constituye un medio
más conveniente cuando la finalidad del estudio no es
el de determinar la sucesión de especies, sino mapear
la distribución geográfica de las mismas, para lo cual
es necesario un gran número de puntos de muestreo o
colecta, lo que implica trampear tan extensivamente
como sea posible, cualitativa y cuantitativamente,
las especies en numerosas local idades (Chittaro
et al. 2005). Trampas de botella, trampas aéreas,
trampas NTP-80, trampas Schoenly son algunas
frecuent emente utilizadas para colectar insectos de
importancia forense (Quiroz-Rocha, 2007; Ordoñez
et al., 2008).
Para cumplir con su cometido una trampa debe ser
efectiva. El grado de efectividad variará de acuerdo al
tipo de cebo utilizado. Muchos métodos de trampeo
han sido utilizados para muestrear moscas (Hall &amp;
Doisy 1993). El hígado de res o cerdo son los medios
más utilizados como carnada en trampas para
dípteros (Byrd &amp; Castner 2000). Se han realizado
diversos estudios para determinar la atracción
que difer entes cebos ejercen sobre los insectos
sarcosaprófagos. Se encontró que el hígado con o
sin sulfuro de sodio fue muy atractivo para varias
especies del género Lucilia, entre el las L. sericata
(Meigen), así como Cal/iphora vicinia RobineauDesvoidy (Hutchinson, 2000; Chittaro et al., 2005).
La atracción de los cebos tales como cadáveres de
ratas, pescado y vísceras de pollo fueron evaluados
para la familia Cal/iphoridae, siendo el segundo el más
atractivo (Figueroa-Roa, 2002). Las especies de la
familia Muscidae expuestas a carne picada de res y
cerdo, pescado, hígado de cerdo y heces humanas
mostraron preferencia por este último atrayente, los
miembros de la familia Ca/liphoridae lo fueron hacia
el hígado, mientras que los Sarcophagidae arribaron
por igual a todos los tipos de atrayentes.
Las trampas de botellas se componen de dos botellas
de plástico suave claro usadas normalmente en las
bebidas embotelladas (PET) (Figura 6); consisten en
la cámara superior recolectora y la cámara inferior
donde se coloca el cebo. La cámara recolectora se
f orma con las partes superiores de dos botel las
(Cort ando la parte inferior), una embonada dentro de
la otra, en la botella superior se perforan pequeños
agujeros de 1 mm de diámetro para su ventilación. La

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Figura 6. Trampa de botella con adultos de la familia Cal/iphoridae

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cámara del cebo se elabora con la parte inferior de
una de las botellas, a ella se le realizan aberturas con
un corte en forma de X, presionadas hacia el interior,
y en el fondo de esta cámara se coloca el hígado de
res como cebo.
Trampas de botella permiten obtener ejemplares en
buenas condiciones para su identificación, además
de proveer un sustrato para la oviposición de moscas
(Norris, 1965). Diversos estudios se han realizado
con estas trampas, con la ventaja de que pueden
ser adaptadas a las condiciones especiales que
requieran los estudios, por ejemplo, dejándolas en la
superficie de la tierra, colgándolas en árboles, con
cualquier tipo de cebo que se desee evaluar y con
diferentes tiempos de exposición (Ferreira, 1978,
1983; Linhares, 1981; Hwang y Turner, 2005; PérezValdez, 2007; Molina-Chávez et al., 2010).

Biología v Sociedad, marzo 2019

Curvas de crecimiento
El periodo entre la muerte y el descubrimiento de
un cadáver, llamado como intervalo postmor tem
(1PM), es de gran valía en la reconstrucción de los
eventos que rodean a la muerte de un ser humano;
los entomólogos pueden estimarlo usando las larvas
más viejas que puedan encontrarse en los restos
(Gallagher et al. 2010). Un gráfico que demuestre
el crecimiento de las larvas por horas es de mucho
apoyo para estimar el tiempo (Gráfica 1), pero aun
seguirá siendo importante aplicar la metodología
para determinar las unidades calor acumuladas
expresadas en términos de horas para definir un
t iempo más aproximado al momento de los hechos;
es bien sabido que el desarrollo de los insectos se
ve influenciado por la temperatura ambiental. Esta
es la información que requiere ser obtenida baj o un

9

�Gráfica de crecimiento (vaso)
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Gráfica 1. Línea de crecimiento de Sarcophaga haemorrhoidalis (Díptera: Sarcophagidae)

esquema de localidad debido a las adaptaciones que
la población de la misma especie ha adquirido a través
del tiempo en su lugar de origen.

Toxinas o drogas en el cuerpo del insecto
(entomotoxicología)
En una investigación criminal conocer si una persona
fue expuesta a tóxicos antes de su muerte representa
una información invaluable que contribuyen al
esclarecimiento de la causa de muerte. Sin embargo,
existe discrepancia en cuanto a los métodos de
detección y correlación entre la concentrac ión
encontrada en los tejidos del cuerpo y la presente

en las larvas que se alimentan del cuerpo sin vida
(Campobasso et al., 2004).
Establecer la identidad del tóxico o algún metabolito
de su degradación presente en las larvas de mosca
que se alimentan del cadáver ayudaría a estimar el
tiempo postmortem o causa de muerte ya que los
tóxicos pueden influir en el crecimiento, la rapidez
de desarrollo y talla de los insectos necrófagos
(Byrd &amp; Castner, 2001). Un método analítico para
la detección de paration y cocaína en larvas de Ch.
rufifacies con resultados positivos fue desarrollado
a t ravés de un cromatógrafo de gases acoplado a un
espectofotómetro de masas (Solís-Esquivel et al.,
2010; Solís-Esquivel et al., 2016).

Tabla 1. Detección de Cocaína en Larvas de Dípteros Recolectados de Restos Humanos y Prendas de Vestir (Tomado de SolísEsquivel et al 201 6).
Autopsia

Mecanismo de muerte

Sustancias detectadas en
muestras humanas•

Material entomológico

Concentración de cocaína
en material entomológico

Cadáverl

Desconocido

No analizado

C. macellaria L3

&lt;10 ng/gb

Cadáver2

Homicidio

No det ectadas

S. haemorrhoidalis L2;L3

No detect ado

Cadáver3

Homicidio
(arma de fuego)

Alcohol etílico, Cocaína

Ch. rufifacies L3;
C. macellaria L3

1 5 .1 ng/g
21.0 ng/g

Cadáver4

Enfermedad
(Infarto)

Alcohol etílico

Ch. rufifacies L3;
C. macellaria L3

No detect ado

Cadáver 5

Infarto

Alcohol etílico

Ch. rufifacies L2, L3

No detectado

Cadáver6

Homicidio
(arma blanca)

Cocaína

M. domestica Ll

&lt;10 ng/gb

Cadáver 7

Homicidio

Alcohol etílico
Cocaína

C. macellaria L3

30.2ng/g

•Las sustancias fueron detect adas con base en estudios de rutina en el Laboratorio de química forense. Las sust ancias rastreadas
son psicotrópicos, estupefacient es y alcohol etílico.
bLa concentración de cocaína detectada se encuentra fuera del rango de cuantificación validado.

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Aplicación de técnicas moleculares o
bioquímicas para obtención de los perfiles
genéticos y estructurales

utilizada , las posiciones aproximadas de los
individuos, objetos en el espacio y la secuencia de
eventos asociados al hecho (Bevel &amp; Gardner, 2002;
Striman et al., 2011).

En un estudio realizado en Nuevo León colectaron
de 21 cadáveres larvas de Chrysomya a/bíceps
(Wiedemann). Ch. rufifacies, Sarcophaga
haemorrhoidalis (Fal len), Musca domestica L. y
Piophila casei L.; además se tomaron muestras de
sangre, cabello, hígado y hueso. Como punto de
referencia se procesaron las muestras tomadas
del cadáver para procesarlas a través de la técnica
de polimorfismo del ADN mediante las técnicas de
extracción, amplificación y electroforesis capilar para
obtener el perfi l genético de cada autopsia; de las
larvas de moscas fue tomado el contenido estomacal
y procesado con las mismas técnicas. Los resultados
demostraron que los insectos más alejados en tiempo
de l momento del análisis no se obtuvo material
genético, solamente en aquellos insectos con un mes
de preservados se obtuvo un perfil parcial (GuerraSerrato, 2010)

Cuando una persona fal lece por un trauma tal que
éste produzca una herida que exponga la sangre en
las superficies del lugar en el que ocurrió el hecho,
es posible que debido al mecanismo de alimentación
de las moscas se produzcan manchas que puedan se
confundidas (Solís et al., 2009). En este escenario
y debido a su capacidad de vuelo no sólo pueden
manchar superficies inmediatas, sino que pueden
generarlas en diferentes sitios no relacionados
directamente con la muerte (Brown et al., 2001 ;
Benecke &amp; Barksdale, 2003). Las manchas pueden
ser del tipo de regurgitación, defecación y arrastre.

En ocho cadáveres de humanos con investigaciones
en criminalística en los anfiteatros de las agencias
investigadoras en la ciudad de México, larvas
de Ch. rufifacies, Ch. megacephala (Fabricius),
Cochliomya macel/aria (Fabricius), L. sericata, L.
cuprina (Wiedemann) y Sarcophaga sp. fueron
obtenidas y procesadas para el aislamiento del ADN
encontrando que con el uso de tarjetas FTA se obtuvo
mejor rendimiento debido a la mejor preservación del
material genético por periodos prolongados (NavaHernández et al., 2008). El ADN humano contenido
en Musca domestica fue amplificado a través de las
técnicas de PCR con ADN mitocondrial y nuclear
(Kester et al., 2010)

Otros estudios donde se involucran a los
insectos con aspectos relevantes de su
aplicación en las ciencias forenses
Los patrones de manchas de sangre en un sitio
de hechos violentos (escena de crimen) pueden
proporcionar información jurídica importante en
una investigación criminal, principalmente aquel la
correspondiente a la naturaleza del tipo de arma

Biología v Sociedad, marzo 2019

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Manchas de regurgitación son brillosas en color rojo
y café, de apariencia abultada, redonda y lisa con
una matriz uniforme (material de la mancha) con un
diámetro de 1 a 2 mm. Una variante es presencia
de una depresión denominada como "cráter•: el cual
es generado por la succión del aparato bucal de la
mosca al momento de alimentarse (Figura 1) (Benecke
&amp; Barksdale, 2003).
Manchas por defecación son opacas de color café y
crema, con superficie plana de apariencia áspera o
granulosa, en su mayoría con material en forma de
granos, lo que le da esa apariencia; notoriamente
más obscuro que el resto la mancha, mientras que el
contorno en las manchas de color claro se presenta
ligeramente más obscuro (Figura 2).
Manchas producidas por el acarreo del material
fresco de la propia secreción y excreción, derivado del
contacto y movilidad de la mosca sobre la superficie
en donde se posó. Presentan dos estructuras
principales: el cuerpo (de forma generalmente ovoide)
y la cola (de apariencia linea l); por esas razones
se les ha denominado como "coma'; "renacuajos''.
"espermatozoides" y "gotas de lagrima" (Figura 3)
(Benecke &amp; Barksdale, 2003; Fujikawa et al., 2009).

w~• . .

De acuerdo a Benecke y Barksda le (2003) para~ ~ ~ ~ considerar como posible sangre humana las manchas
~
de arrastre en forma de gota o rocío en un lugar~ t , ~
de hechos, se obtiene a través del resultado de la ~,~

11

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'"~\''·"
.,,

�división del largo de la cola entre el largo del cuerpo
(Lcal.l Lcuerp). Si esta relación es mayor a 1 no se
considera como posible sangre humana. Relación que
fue aplicada en el estudio del caso real de muerte por
violenta.
Dentro de las relaciones entre organismos, de las
más conocidas son la que realizan los insectos
con las plantas, aun y cuándo muchas especies se
alimentan de alguna parte del vegetal; históricamente
se ha conocido el papel que desempeñan diversos
grupos de hexápodos en el proceso reproductivo de
las plantas a través de la polinización.
Algunas de las especies de insectos de importancia
forense tienen una amplia distribución, cuando se
pretende utilizarlos para ubicar un posib le lugar
de los hechos, su uso se dificu lta por las diversas
localidades donde se puede encontrar; una alternat iva
que puede apoyar la investigación en criminalística es
la presencia de polen.
Después de colectar algunas especies de insectos
en una necrotrampa se procedió a aplicar la técnica
de Wodehouse (Aguilar-Morales et al., 1996) para la
obtención del polen centrifugando el insecto o bien
directamente de su cuerpo, colocando los gránulos
en un portaobjetos, colocándole alcohol etílico
al 70, posteriormente a la evaporación de este
preservador se montan en una mezcla de gelatinaglicerina, rápidamente se le coloca el cubreobjetos
y se invierte la preparación microscópica (esto hace
posible que los gránulos precipiten y se ubiquen
cerca del cubreobjeto lo que facilitara su detección).
La observación se realizo en un microscopio
bacteriológico. Gránulos de cenizo Leucophyllum
frutescens fueron encontrados en el cuerpo de l
histerido Hyppocampus sp.; polen de una gramínea
no identif icada, fresno Fraxinus sp., Nogal Carya sp
y un pino Pinus sp. fueron identificados en Necrobia
rufipes (Garza-Rodríguez et al., 2010).

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Figura 7. Manchas de regurgitación de Chrysomyo rufifocies (Diptero: Col/iphoridoe)
Figura 8, Manchas de arrastre de Chrysomyo rufifocies (Diptero: Col/iphoridoe)
Figura 9, Manchas de defecación de Chrysomyo rufifocies (Diptero: Colliphoridoe)

Biología v Sociedad, marzo 2019

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¡:-:acuitad de Cie'lcias Biológicas UANL

��ÜEDICATION
The authors wish to dedicate this essay to t he granddaughter of one of them, the lovely
Lia Alejandra Lazcano-Ruiz, who was born on 14 September 2018. Sadly, by the time
that this new occupant of Earth is 21 years old, she will be part of a human population of
approximately 9,248,400,000, or about 1.6 billion more than are here as of this writing.
We have written this essay in the hope that it will help our species to find ways out of the
cycle of denial we describe and to designa way of life based on t he prescriptions of the
biological contract that governs the way ali organisms have to live on our planet. In our
view this is t he only means far us to be able to design workable and lasting solutions to
the problems we have created in our assault on t he life-support systems that allow for ali
creatures to live on this planet. We have entertained t he ideas we explore in this essay for
most of the time that we have been professional biologists. Unfortunately, most humans
seems to be embroiled in a plan, whether they know it or not , to render Earth unfit for life
to occupy. Ultimately, we have to ask, for the sake of Lia and the remainder of her fellow
humans who will be here after we two have departed, where are t he leaders who will
emerge to protect Earth?

D EDICACIÓN
Los autores dedican este ensayo a la nieta de uno de ellos, la hermosa Lía Alejandra
Lazcano-Ruiz, que nació el 14 de septiembre de 2018. Tristemente, cuando ella
cumpla 21 años de edad, será parte de una población de 9,248,400,000 habitantes,
o aproximadamente 1.6 billones más de los que están aquí al momento de escribir este
ensayo. Hemos escrito este artículo con la esperanza de que ayude a nuestra especie a
encontrar formas fuera del ciclo de negación que describimos y diseñamos, una forma
de vida basada en las reglas del "contrato biológico" que rige a todos los organismos
que viven en nuestro planeta. Desde nuestro punto de vista, este es el único medio que
tenemos para poder generar soluciones verdaderas a los problemas que hemos creado
en nuestro asalto a los sistemas que mantienen la vida en nuestro planeta. Las ideas que
exploramos en este ensayo las hemos mantenido desde nuestra formación como biólogos.
Desafortunadamente, la mayoría de los humanos parecen estar involucrados en un plan,
sin importar si lo sepan o no, dejar a la tierra sin condiciones para que la vida prospere.
Finalmente, nos tenemos que preguntar, por el futuro de Lía y el resto de los humanos
que estarán con ella después de que nosotros hayamos partido, ¿dónde están los líderes
que saldrán a proteger la t ierra?

Key Words: Biological contract, prevailing worldviews
and ethical s ystems, anthropocentrism, ethnocentrism,
egocentrism, mass addiction-denial cycle, fear of
the inevitable, teaching and learning, s pecies-wide
psychotherapy, s ustainable human society, extinction by
design
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SUMMARY
In this essay we examine t he relationship between
the science of biology and human society, especially
as rela ted to the chances far a future far the
human species. We maintain t hat biology always
has been the most important area of human study
far it is this science that outlines the rules far t he
continued existence of life on Earth. We call t his set
of basic rules "the biological contract'.' The prevailing
worldviews adopted by humans over their tenure on
Earth, however, have involved misreading all of the
biological contractual obligations, giving rise to global
perspectives that are maladaptive, incl uding the
ethical frameworks intended to determine right and
wrong behavior. The principal flaw of these prevailing
worldviews and associated ethical systems is that
they are afflicted with varying degrees of centristic
orientation (e.g., anthropocentrism, ethnocentrism,
and egocentrism). Forming views of how t he world
works based on misconceptions arising from
such centristic orientation allows most humans to
embroil t hemselves in a mass denial trap. Such an
approach is dangerous in t hat it allows humans to
remove themselves from the reality imposed upan
them by t he obligations of "the biological contract'.'
Twenty-six years ago, a significant study appeared in
1992's State of the World volume entitled "Denial in
the Decade of Decision;' The author maintained that
crafting sustainable solutions to global environmental
problems will have to involve the stripping away of the
mass denial that entraps humans across the planet.
The author envisioned that such developments would
need to be initiated in "the decade of decision;' i.e.,
the decade of t he 1990s, prior to t he advent of t he
present millennium. Since such changes did not
occur, t he human species has significantly less time
in which to take action. Our species, t hus, remains
locked in a mass addiction-denial cycle, allowing it
to continue disassembling the planetary life-support
systems because of its addiction to misuse and
abuse of resources and its denial that continuing
overpopulation is the basic fuel of such misuse and
abuse. lf humans are entrapped within a specieswide addiction-denial cycle, t hen it might be helpful
to examine this global psychological problem by use
of the disease model of substance abuse. Application
of this disease model indicates that humans have

Biología v Sociedad, marzo 2019

become addicted to resource overconsumption
accompanied by denial t hat such overconsumption
has given rise to global problems t hat threaten
t he continued existence of life on planet Earth. We
submit that rerouting our destructive pathway will
have to involve exposing the origin of the collective
psychic trauma t hat has given rise to our addiction
to overpopulation and overconsumption. In this
attempt, we have constructed a multi-step hypothesis
proposing the evolution of a series of events that have
led from the appearance of rationality accompanied
by self-awareness and awareness of space-time
positioning establishing afear of the inevitable giving
rise to a cycle of addiction and denial promulgating
violence of all types and at all levels leading to t he
development of destructive worldviews that reinforce
the violence. Given the pervasive nature of such
destructive worldviews, the violent behaviors t hey
facilitate, and the social and environmental problems
they have promulgated, a pivota! question facing
our species is whether worldviews can be shaped
t hat are constructive as opposed to destructive. In
our opinion, if such a transformation is possible, it
will have to involve neutralization of t he fear of the
inevitable that appears to arise from our rationality
and t he awareness it gives us of the Iimited nature of
our existence as individuals. Such a transformation
from destructive to constructive worldviews will have
to be based on a clear understanding of the manner
in which human culture has evolved from generalized
behavior. Culture is dependent on the passage of
information from one member of a species to another
through the agency of teaching and learning. Teaching
and learning is t he aspect of human culture that will
have to be marshalled to accomplish the neutralization
of t he fear of t he inevitable necessary to intervene in
the vicious cycle of addiction to violence and its denial
and bring about a transition to a worldview t hat will
support the creation of a sustainable human society.
Formal teaching and learning occur within educational
systems. The present educational system, however,
acts as a hindrance to the change necessitated,
because it is based on operant conditioning, which
produces graduates of t he system who are wedded
to the status qua, i.e., the system that has given
rise to t he addiction-denial cycle of violence. As a
consequence, the formal educational system will
have to be restructured in a top-to-bottom fashion
by recognizing that rational capability will need to rest

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�on the creation of evidence-based belief systems t hat
emphasize operat ing w ithin the world as it really is
and not as we might like it to be. Furt hermore, we
w ill have to eschew short-term t hinking that makes
us think t hat it is possible to gain immediate benefits
without having to face long-term consequences.
In addition, we will have to learn that rights do not
accrue to individ ua Is without attendance t o t he
associated responsibi lities. Given such powerful
impediments, it might be most ef!icacious to t.h!nk
of t he role of education in ef fecting the trans1t1on
from unsustainab le to sustainable society as one
of providing t herapy for t he various psychological
ai lments w ith which most humans appear to be
beset . Envisioning educational reform to achieve
sustainability as species-wide psychotherapy
involves the realization of three principal goals as
follows: (1) to alleviate the conditions that have
led to the unsustainable society; (2) to modify t he
destructive behav ior c aused by embroilment in
an addiction-denial cyc le; and (3) to increase the
understanding of t he provisions of the "biological
contract" to lead ultimately to the capacity to adapt to
the requirements far living sustainably on t he planet .
We have written this essay in an attempt to identify
why humans have embraced destructive worldviews
in adapting to life on Earth and w hy t he traditional
educationa l approach has had so little effect on
responding successfully to the global environmental
problems issuing from these worldviews. In our view,
we will have to confront the serious flaws in the
human psychic and societal makeup in order to learn
how to overcome these flaws in arder to have any
chance to creat e workable and lasting solutions to
the set of problems that t hreaten the human species
w ith extinction by design.

22

R ESUMEN
En este ensayo examinamos la relación entre la ciencia
de la biología y la sociedad humana, especialmente con
relación a las posibilidades de un futuro para nuestra
especie. Consideramos que la biología siempre ha
sido el área más importante de estudios sobre los
humanos, porque esta es la ciencia que mar':ª las
reglas de exist encia continua de la vida en la t ierra .
Nombramos a este conjunto de reglas básicas "el
contrato biológico:· Las ideas vigentes adoptadas por
los seres humanos sobre su permanencia en la t ierra,
sin embargo, han implicado una interpretación errónea
de todas las obligaciones contractuales biológicas,
dando lugar a perspectivas globales mal adaptadas,
incluyendo los marcos éticos destinados a identificar
las conduct as buenas y malas. El principal def ecto
de estas percepciones del mundo dominantes y sus
sistemas éticos asociados es que están afect ados por
diferentes grados de una orientación centrista (por
ejemplo, el antropocentrismo, el etnocentrismo y el
egocentrismo). La formación de los punt os de. vist a
sobre cómo f unciona el planeta basada en ideas
erróneas derivadas de una orientación centrista
permiten que la mayoría de los humanos caigan en
una trampa de negación masiva. Dicho enfoque es
peligroso, pues permit e que los seres humanos se
excluyan ellos mismos de la realidad impuesta por
las obligaciones de "e l contrato biológ ico.'.' ,Hace
veintiséis años, un est udio importante aparec10 en el
volumen de El Estado del Mundo de 1992, titulado
"La Negación en la Década de la Decisión''. El autor
mantiene que para crear soluciones sostenibles a
los problemas ambient ales globales se tendrá que
incluir la desint egración de la negación masiva que
afecta a los seres humanos en todo el planeta. El autor
pronostica que tales desarrollos tuvieron que iniciarse
en la "década de la decisión", es decir, en los 9Os,
previo a la llegada del presente milenio. Puesto que
tales cambios no ocurrieron, la especie humana t iene
significativamente menos t iempo para actuar. Nue~tra
especie, por lo tanto, permanece atrapada en ~~ ciclo
masivo de adicción y negación de esta, perm1t 1endo
la desint egraci ón continua de los sistemas que
mantienen la vida debido a la adicción al mal uso
y abuso de los recursos y a la negación de qu~ el
continuo crecimiento de la población es el combustible
básico del mal uso y abuso. Si los seres humanos están
atrapados dentro de un ciclo de adicción y negación a
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nivel especie, entonces podría ser útil examinar este
problema psicológico global utilizando el modelo de
enfermedad de la drogadicción. La aplicación de este
modelo de enfermedad indica que los seres humanos
se han convertido en adictos al consumo excesivo
de recursos, acompañado de la negación de que
tal sobreconsumo ha generado problemas globales
que amenazan la existencia de la vida en el planeta
tierra . Consideramos que para reorientar nuest ra
ruta destructiva se tendrá que revelar el origen del
trauma psíquico colectivo que ha dado lugar a nuestra
adicción a la sobrepoblación y el sobreconsumo. En
este artículo, hemos construido una hipótesis de varios
componentes que propone la evolución de una serie
de acontecimientos que ha llevado desde la aparición
de la racionalidad acompañada de autoconciencia y
el conocimiento de la ubicación del espacio-tiempo,
estableciendo un temor de lo inevitable dando lugar
a un ciclo de adicción y negación generando violencia
de todo t ipo y en todos niveles llevando al desarrollo
de las percepciones destructivas g lobales que
refuerzan la violencia. Dada la inescapable naturaleza
de tales cosmovisiones, las conductas violentas que
facil itan, y los problemas sociales y ambientales
que han propagado, una pregunta fundamental que
enfrenta nuestra especie es si las percepciones
globales pueden ser modificadas de tal manera que
sean constructivas y destructivas. En nuestra opinión,
si semejant e transformación es posible, entonces
tendrá que incluir la neutral ización del miedo a lo
inevitable que parece surgir de nuestra racionalidad,
y la conciencia que esta última nos da sobre la limitada
naturaleza de nuestra exist encia como individuos. Tal
transformación hacia visones constructivas tendrá
que basarse en una comprensión clara de la manera
en que la cultura humana ha evolucionado desde
una conducta generalizada . La cultura depende
de la transm isión de informac ión de un miembro
de una especie a otro a través de la enseñanza y
el aprendizaje. La enseñanza y aprendizaje son
los aspectos de la cultura humana que deben ser
organizados para lograr la neutralización del miedo
de lo inevitable, necesario para intervenir en el círculo
vicioso de la ad icción a la v iolencia y su negación
y llevar a cabo una t ransición de la cosmovisión
que apoyará la creación de una sociedad humana
sostenible. La enseñanza y aprendizaje formal ocurren
dentro de los sist emas educativos. El actual sistema
educativo, sin embargo, actúa como un obstáculo

Biología v Sociedad, marzo 2019

para el cambio necesario, porque este se basa en el
condicionamiento operante, que produce egresados
o graduados del sist ema moldeados al status quo,
es decir, el sist ema que ha dado lugar al ciclo de
violencia de adicción y de negación. En consecuencia,
el sistema educativo formal deberá ser reestructurado
de arriba hacia abajo reconociendo que la capacidad
racional tendrá que descansar sobre la creación de
sistemas de creencias basadas en evidencias que
hacen hincapié en funcionamiento en el mundo como
rea lmente es y no como nos gustaría que f uera.
Adicionalmente, tendremos que evitar ideas de corto
plazo que nos hacen creer que es posible obtener
beneficios inmediatos sin t ener que enfrentarse a
consecuencias a largo plazo. También tenemos que
aprender que los derechos no se acumulan para
las personas sin atención a las responsabilidades
asociadas. Ante esos poderosos obstáculos, podría
ser más eficaz pensar en el papel de la educación en
efectuar la transición de una sociedad insostenible
a una sostenible que incluya una terapia para los
diversos padecimientos psicológicos con los que
la mayoría de los seres humanos son acosados. La
percepción de una reforma educativa que logre la
sostenibilidad con una psicoterapia a nivel especie
implica la realización de tres metas principales como
los siguientes: (1) aliviar las condiciones que han
llevado a una sociedad insostenible; (2) modificar el
comportamiento destructivo causado por el enredo
en un ciclo de adicción y negación; y (3) para aumentar
la comprensión de las disposiciones del "contrato
biológ ico" que conduzcan a la capac idad para
adaptarse a las exigencias de vivir de forma sost enible
en el planeta. Hemos escri to est e documento en un
intento de identificar por qué los seres humanos han
adoptado enfo ques dest ruc t ivos en la adapt ación
a la vida en la tierra y por qué el enfoque educativo
tradicional ha t enido muy poco efecto para responder
con éxito a los problemas ambientales globales
derivados de estas percepciones. En nuestra opinión,
tendremos que hacer frente a los graves defectos
en la apariencia soc ial y psicosis humana para
aprender a superar estas falacias, para poder tener
la oportunidad de crear soluciones viables y duraderas
al conjunto de problemas que amenazan la especie
humana con extinción por diseño.

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�INTRODUCTION
Biology, t he science of life, has always been the most
important discipline, scientific or otherwise, to the
human species. Such is the case because it is to
biology t hat we have to look for the set of basic rules
for any organism's continued existence on Planet
Earth, including t hat of our own species. The most
f undamental and most intransigent problems t hat
face humanity are those that arise from the ignorance
of this set of basic rules. These problems are those
that impact the capacity of our planet to support life
now and into the future. As indicated by Johnson et
al., (2017), uall life on planet Earth (i.e., the biosphere)
exists at t he intersections among the t hree abiotic
spheres, i.e., the atmosphere, hydrosphere, and the
lit hosphere, and is dependent on t heir interplay for
continued existence over time." Living creatures,
however, are universally endangered by actions that
humans have taken over t he course of our relatively
short time as a species on the planet that have
compromised the ability of all t hree of t he Earth's
abiotic spheres to support the fourth sphere, i.e.,
the biosphere. Thus far, humanity has proved unable
to harness its rationality to address these problems
substantively.
lf human society is to find workable and lasting
solutions to these problems, it will have to root those
solutions in this set of basic rules. lt is the purpose of
this essay, thus, to explore the vital linkages between
the scientific discipline of biology and the process
of devising rational solutions to humanity's most
pressing problems arising within its society.

T HE SET OF BASIC RULES
lt is a central t hesis of this position paper that biology
is the discipline that allows us to understand the
set of rules all organisms must obey to continue to
exist. Thus, human beings, the organism scientifically
known as Horno sapiens, also are subject to these
rules.
The most basic of the rules for existence is t hat
humanity is the product of biological evolution, just
as muchas is any other creature (Wilson, 1994). As

24

such, the structure, function, and behavior of human
beings are the result of the series of evolutionary
events that occurred in the human lineage. As a
consequence, what humanity has been, is, and will
be is best understood ultimately within the framework
of evolutionary biology. The fundamental nature of
this truth is questioned by many, if not most, of t he
present-day human inhabitants of the Earth, which
thus represents a major challenge to t he design of
effective solutions to humanity's threats to life's
existence.
As with all animal societies, the integrity of
human society depends on the interdependency
of i ntraspecifica l ly oriented neuro nal- and
hormonal-mediated skeletomuscular responses to
environmental stimuli, both interna! and externa!
(Starr, 1994). In other words, human society is
depende nt on t he maintenance of selectively
advantageous social behavior patterns. Th is
maintenance is contingent on communication and
cooperation.
Human society relies on social behaviors involving
communication signals t hat facilitate cooperative
responses to stimuli. Communication signals are
uactions or cues sent by one member of a species .. .
that can change the behavior of another member .. .
[or members]" (Starr, 1994). As rational creatures ,
commun ication among humans depends largely
on language, t he system of symbols they use both
for thinking and communicating (Chaffee, 1994).
Cooperation is an evolutionary strategy wherein
survival and reproduction are facilitated by two or
more members of a species acting in concert to
obtain the material and energy resources necessary
for life maintenance. Selfish genes (as envisioned by
Dawkins, 2016) are still operating, yet in this case
through reciproca! altruism. Cooperation relies on
communicat ion. lt follows, then, that cooperation
in human society depends on the efficacy of
language communication. Contrariwise, breakdown
of communication leads inevitably to breakdown of
cooperation. The selfish gene reverts to selfishness
as a survival strategy. We will return to these
concepts.
Another basic rule is that all organisms interact
with their environment. lt is the environment that

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supplies the resources necessary far t he support of
life. Communication and cooperation are the principal
evolutionary strategies social organisms use to adapt
to existing environmental conditions. They are also
t he most important strategies humans can use to
attempt to adapt to present and future environmental
conditions. Moreover, all organisms live within webs of
organization in that t hey depend directly or indirect ly
on one another far energy and material resources.
lnterdependency among organisms is the rule, and
there are no exceptions. In t his context, it is of vital
importance to remember t hat, as Wilson (1994) has
pointed out, "The diversity of life is t he cradle and
natural heritage of the human species:' lt is the same
far ali other organisms. lt is t his aspect of humanity's
herit age t hat must be preserved and conserved far
it is irreplaceable and essential to our continued
existence.
Energy and material resou rces are lim ited in
amount and availability, which features are under
the control of physical laws. This fact is recognized
as an integral component of the modern t heory of
organic evolution according to natural selection
(Mayr, 1982). This also makes ita basic concept
of population ecology (Starr, 1994). In t he face of
limited resources, t hus, no organism can possess a
continually increasing population without risking an
eventual overshooting of t he carrying capacity far
that organism. The ability of human beings to control
sorne of t he environmental limiting factors and, as
a result, "enjoy" an exponentially growing population
simply means t hat we passed one leve! of carrying
capacity and are moving headlong toward another
that will be enormously more effective in placing limits
on growth. An exponential growth curve turned upside
down is the picture of a precipice.
The biological concept of unity in diversity should
teach us anot her lesson. As distinct as we are from
ali other creat ures, we share with them sorne very
fundamental features, most notably the properties of
life, such as arder, evolutionary adaptation, response
to t he environment, regulation, energy processing,
growth and development, and reproduction (Campbell
et al., 2008). We also share with t hem an absolute
dependence on the planetary life-support systems.
Finally, it is necessary to acknowledge that humans do
have an inherent feeling far other creatures, what E.

Biología v Sociedad, marzo 2019

O. Wilson (1984) has termed "biophilia'.'Wilson (1994)
has noted that this affinity is "evoked, according to
circumstance, by pleasure, ora sense of security,
or awe, or even fascination blended with revulsion:'
Biologists are people who have turned biophilia into
a preoccupation as well asan occupation. They are
in t he best position, as a consequence, to advise t he
remainder of humanity as to t he probable outcomes
of the conscious suppression of biophilia (Orr, 1994).

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In summary, it is interesting that the set of basic rules
humans must abey to continue to exist comprise
concepts identified in the f irst chapter of any
worthwhile elementary biology text. They are, far the
most part, what Campbell et al. (2008) referred to as
"t he t hemes in t he study of life'.' We are suggesting
that it will be in the best interests of humanity to
relearn this set of rules or, to put it another way,
reread t he provisions of our "biological contract:'

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MISREADING THE "BIOLOGICAL
CONTRACT

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We have suggested above that humanity's most
fundamental and intransigent problems have arisen
from a conscious disavowal of the set of basic rules
to which ali organisms must subscribe, the "biological
contract" all organisms have with each other and with
the abiotic environment. Humans, however, have
constructed a society dominated by a striking set
of misconceptions. lt is upan t hese misconceptions
that human worldviews have been constructed (Miller,
1993). lt can also be argued that ethical frameworks
have been built on the same misconceptions.
As noted by Miller (1993), one's "decisions and
actions are built around lone's] worldview ... and
lone's] ethics .. . '.' A worldview involves "how individuals
think the world works and what they think their role in
the world should be" (Miller, 1993). Ethics, of course,
are concerned with what we believe to be right or
wrong behavior.
The prevailing worldviews, what Miller (1993) calis
the "throwaway worldview" and t he "spaceshipearth worldview;' are based on the misconceptions
we have indicated have arisen from t he disavowal

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�of the provisions of the "biological contract." The
components of these worldviews can be compared
to the biological contractual obligations, as is done
below (Table 1).
Besides having built maladaptive worldviews, humans
have also constructed ethical frameworks of similarly
questionable survival value. The principal flaw of
these systems of ethics is that t hey are afflicted with
varying degrees of centristic orientation.
As noted above, ethical systems treat of right and
wrong behavior. They also treat of good and bad. To
the ethicist, right and wrong are not the same as good
and bad. "Quest ions as to the nature of the right are
a matter of ethical obligation; questions as to the
nat ure of the good are a matter of ethical values.
A basic division occurs between t hose who stress
values and those who st ress obligation" (Linton and
Litchfield, 1979). Those who regard right as having a
stand-alone quality argue that it is categorical; those
who consider right to be so if it leads to ends that

are good argue that right is teleological (Linton and
Litchfield, 1979).
The position we take in this paper is t hat what is good
is defined in terms of what is right. In t his sense, we
adopta categorical ethic. Similarly, questions of what
constitute pleasure and happiness are resolved in
light of what is right. We argue that what is right is
that which enhances the survival of life on Earth. That
which is wrong is that which compromises it. A long
with the right to enjoy life comes the responsibility to
not endanger the lives of others.
Most ethical systems make an axiological distinction
between huma ns and other organisms. Greater value
is placed on humans than on other creatures. Beyond
this, many systems place greater value on one's own
group (based on religion, political ideology, or sorne
other cultural [or genetic) feature} than other such
groups. Finally, in practice individuals often place
greater value on themselves than ali other individual s.
Thus, that which is right might mean that which is

Table 1. Comparison of the Throwaway and Spaceship-Earth Worldviews and the Biological Contractual Obligat ions
Throwaway and Spaceship-Earth Worldviews (modified from
Millar, 1993)

The Biological Contractual Obligations

Humans are apart from nature.

Humans are products of biological evolution, components of
ecosystems, and subject to chemical and physical laws.

Humans are superior to other species.

Humans are not the pinnacle of evolution, but rather one of the
twigs on the tree of life.

Our role is to conquer and subdue wild nature and use it for our
own purposes.

Our role is to use communication and cooperation to enhance
our chances for survival and reproduction, but not at the
expense of the int egrity of the Earth's life-support systems.

Resources are unlimited because of our ingenuity in making
them available or in finding substitutes; there is always more.

Resources are limited. These limits shape the evolutionary
process. Human ingenuity is primarily employed to steal
resources from other organisms; humans operate as planetary
thieves.

There is an •away• in which to throw things.

There is no •away.• The law of conservation of matter prescribes
otherwise.

Science and technology can salve any problem that comes up.

Science is limit ed in what it can do by its methodology;
technology is science wedded to destructive worldviews and,
thus, is part of the problem.

The more we produce and consume, the better off we are. AII
economic growth is good, and more economic growth is better.
There are no limits growth.

AII economies rest firmly on a limited resource base. Economic
growth thus depends on making continua( withdrawals from
limited earth capital. More growth makes bigger withdrawals.

The most important individual ar nation is the one that can
command and use the largest fraction of the world's resources.
Possession of more and more t hings is the source of happiness.

The nations that command and use the largest fraction of the
world's resources are the most dangerous nations in the world.
Possession of more and more things is the source of real misery.

We know what we are doing.

Really?

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good for my species, my cultural group, or, simply, me.
Using such an approach, ethics can dissolve to
value decisions t hat are not only teleological, but
centristic, situational, and circumstantial. Such
decisions become based on variously sized pieces
of the "big picture'.' Our ethical framework can be as
badly misconceived as are our worldviews.
Basing worldviews and ethical systems on
misconceptions is dangerous business. lt can lead us
to believe that it is possible far our species to continue
to reproduce without limit because our ingenuity
can find ways to support t he burgeoning numbers
for perpetuity, even in the face of incontrovertible
evidence from everyday life to t he contrary. lt al lows
us to believe that every child that could be born should
be born, without regard for the quality of life such a
child will enjoy (in addition, it allows us to think that
every life that can be prolonged should be prolonged,
again regardless of quality of existence). lt allows us
to define as the measure of success how much one
owns and not what one does with one's life. lt allows
us to view biophobia as a virtue and biophilia as a
laughable curiosity. lt allows us to lie to ourselves with
great and growing fervor.

THE MASS DENIAL TRAP
Lying to oneself is a favorite human preoccupation.
Lying to oneself is a d ime store definition of
psychological denial, more appropriately defined
as "an unconscious defense mechanism marked by
refusal to acknowledge painful realities, thoughts, or
feelings" (American Heritage College Dictionary, third
edition). In the sense of the definition, "unconscious"
refers to "t he division of the mind in psychoanalytic
theory containing elements of psychic makeup that
are not subject to conscious perception or control but
that often affect conscious t houghts and behavior"
(American Heritage College Dictionary, 2007). A
defense mechanism is "an automatic, unconscious
response to a threat, often triggered by conflict or
anxiety" (Kass et al., 1992). When numbers of people
engage in such refusal and mutual reinforcement of
it, such is termed mass denial. Humans appear to be
locked in species-wide mass denial. lf psychoanalysis
functions to expose the defense mechanisms that
allow us to repress painful realities, thoughts, or
Biología v Sociedad, marzo 2019

feelings so that psychic healing can occur, then
psychoanalysts have their most significant challenge
in dealing with humanity's mass denial of t he realities
of the "biological contract'.'
In truth , it is our opinion that psychoanalysts,
operating alone, are ill-equipped for such a role,
because they, like most other humans, operate from a
basis of acceptance of the prevailing worldviews and
ethical frameworks. The painful realities, t houghts,
and feelings which psychoanalysts usually attempt
to have their patients expose and resolve are either
symptoms of more fundamental problems orare
extraneous to such problems. As a consequence,
it would appear that most psychoanalysts are poor
psychobiologists.
lt is not our intention to single out these health
professionals for "bashing;· because they are as
mucha product of misconceived worldviews and
ethics as are their patients. What we do wish to
do is point out t hat species-wide mass denial is a
psychological problem that defies the usual means
employed for dealing with less widespread forms of
denial. Furthermore, it is necessary to acknowledge
that combatting such mass denial will need to be
accomplished on an exceedingly short timeline. We
have moved beyond the "decade of decision" denying
that there are decisions of a magnitude greater t han
any ever faced by humanity that need to be made.

ÜENIAL IN THE ÜECADE OF ÜECISION
The forecasters at the Worldwatch lnstitute have
been taking the pulse of the world once each year
since 1984 in their State of t he World volumes.
The lead article in the 1992 edition was entitled
"Denial in the Decisive Decade'.' This article, written
by Sandra Pastel pointed out that, "Psychology as
much as science will ... determine the planet's fate,
because action depends on overcoming denial,
among t he most paralyzing of human responses.
While it affects most of us to varying degrees, denial
often runs particularly deep among those with heavy
stakes in t he status quo, including the political and
business leaders with power to shape the global
agenda ... By pursuing life-styles and economic goals
that ravage the environment, we sacrifice long-term
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�health and well-being far immediate gratification -a trade-off that cannot yield a happy ending:' Pastel
(1992) maintained that this kind of denial is justas
dangerous to society "asan alcoholic's denial is to his
or her own health and family'.' Essentially, she is saying
that humanity at large, and especially those people
who work to amass great power, are locked into a
massive addiction-denial cycle. The outcome of such
incarceration is that we are disassembling the lifesupport systems of the planet because of an addiction
to misuse and abuse of resources by the inhabitants
of the developed world, and the rich and powerful
wherever they live. We further deny that this addiction
to an over consumptive lifestyle has any connection
to poverty in the world or that poverty has anything
to do with human overpopulation. Nonetheless, these
connections are real. Pastel (1992) indicates that the
list of unmet human needs in developing countries
is staggering, but that they are "dealing with these
problems under greatly constrained conditions.
Because of their staggering debt burdens, poor
countries paid nearly as much to rich ones over the
28

last decade as they received in new funds ... Besides
sapping them of capital, large debt payments force
developing countries to plunder forests, fisheries,
and other natural resources to increase export
earnings .. . Put simply, the global economy is rigged
against both poverty alleviation and environmental
protection ... Thus far, global environmental politics
has been characterized more by foot-dragging and
denial of problems than by cooperation. Few rich
countries have acknowledged that they have caused
the preponderance of environmental damage, and
therefore have t he responsibility to underwrite most
of the transition to global sustainability ''.
Ultimately, t hose of us in the developed countries
are going to have to acknowledge t he role we have
played in maintaining and exacerbating g loba l
environmental problems. To do so will require us
to overcome the massive denial under which we
operate befare we can hope to move substantially
to curb the addictions under which we suffer. As
Sandra Pastel (1992), "Building a sustainable world
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Figure 2. Tropical Wet Forest, based on an irnage taken on the road to Santa Cruz Tepetotutla, Municipio de San Pedro Usila, Oaxaca,
Mexico, elevation 1,727 m, by Vicente Mata-Silva on 29 May 2018. This locality lies within the Sierra Madre de Oaxaca, which is
documented as the most herpetofaunally rich physiographic region in the most herpetofaunally rich state in Mexico. We are using this
image of this forest type to illustrate one of the most biodiverse habitats found on the land surface of the planet. AII four ecospheres are

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evident in this photograph, including the trees representative of the biosphere, the waterfall and stream evidencing the hydrosphere, the
rocky streamside shores indicating the lithosphere, and the sky at the top center showing a bit of the atrnosphere.

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will ask a lot of ourselves and our leaders. But it
is within our power, if we choose to take on t he
challenge. Once denial is stripped away, what other
option do we have?" As massive as the changes
that have to take place will be, the policy decisions
t hat will allow the building of workable and lasting
solutions to humanity's most significant problems
were supposed to be in place befare t he advent of
t he new millennium. Clearly, that did not happen.
We now have significantly less time left to take
t hese actions.

INTERVENTION IN THE MASS
ADDICTION- Ü ENIAL CYCLE
lf it is accurate to describe humanity as locked
in a massive addiction-denial cycle, then it might
be helpful to examine this problem by use of the
disease model of substance abuse (Kass et al.,
1992), because "stripping away denial" is much easier
contemplated than accomplished. A majar feature of
the model is t he recognition t hat substance abuse
(as a form of addiction or dependence) is a disease,
i.e., an abnormal and harmful condition t hat impairs
normal physiological or psychological functioning.
"The disease model emphasizes that people with
dependency disorders are not 'bad; they are sick.
Therefore, they should not be scorned or punished far
the use itself, but understood and helped ... Defining
substance abuse as a disease helps promote recovery
.. :•and t he realization t hat "t hey are not at fault far
getting the disease but, as with any other illnesses,
they are responsible far taking steps to get well
from it " (Kass et al., 1992). A basic characteristic
of substance abuse is that it provides rel ief from
psychic pain and fear. A second feature is that t his
problem can lead to impaired functioning (Kass et
al., 1992), as do almost all diseases. "The more
trouble a substance causes a vulnerable individual,
the more he or she tends to use it in arder to escape
from t hat t rouble and to relieve t he pain. Typically,
substance abusers react to t his vicious cycle with
denial and rationalization" (Kass et al., 1992). Other
features of the disease model include the experience
of withdrawal symptoms and t he possibility of relapse
after recovery (Kass et al., 1992). lt is the nat ure
of such a disease cycle that it will cont inue unt il

Biología v Sociedad, marzo 2019

something operates to intervene to break t he cycle.
As Kass et al., (1992) note, "Recovery from substance
abuse is not usually done on one's own ... ;•but rather
requires professional help depending on specific
treatment approaches, as with most diseases.

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Given the nature of t his model, it can be asked
whether humanity's ignorance of the "b iological
contract" results from being locked in a massive
addiction-denial cycle, as Past e l (1992) has
suggested, and, if so, whether this involvement
should be considered a disease in need of t reatment.
In support of this contention, we offer the following
summary argument:

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1. Human be ings are t he authors of the g lobal
environmental crisis. The intertwined problems
of overpopulation, resource depl etion, and
pollution resu lt from actions t ha t humans
have taken, especially over t he last 500 years
(Miller, 1993). These problems are impairing t he
normal functi oning of t he life-support systems
of the planet , which in turnare impacting the
survival of our own species. They have arisen
because we have ignored t he provisions of
t he "biological contract:' In a sense, this is t he
equivalent, on a much grander scale, of course,
of t he dependent person impairing his or her own
normal functioning, and through it, the normal
functioning of his or her family. In our thinking,
then, the environmental crisis is a large-scale
disease, a pandemic, created by the addiction
of human beings to misuse and abuse of the
planetary resource base through overpopulation
and overconsumption. The reasons far the
existence of this addiction are explored in a
following section.
2. This addiction continues to escalate as people
make the assumption that t here are no limits to
the resource base, that it is there for us alone to
use, and that whatever problems arise from such
a mindset can be treated with t he application of
sufficient science and technology. The increasing
energy appetite of people (an addiction provided
us by t he energy "dealers'') in the United States
is an example of such escalation.
3. As Pastel (1992) has explained, humans react
to t he addictive escalation with denia l and
rationalization, creating a vicious cycle as

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�resistant to departure from t he status quo as is
drug addiction. The denial and rationalization have
been codified into t he throwaway and spaceshipEarth worldviews and centristic ethical schemata.
4. As noted above, these worldviews include the
idea that "possession of more and more t hings is
the source of happiness'.' lt is also viewed as the
measure of success in life. Deprived of this opiate,
people can experience a type of withdrawal
symptoms in t he form of peer ostracism and
lowered self-esteem. As with the substance
abuser, almost any steps will be taken to acquire
more things, including using other people's money
(credit) to obtain them, leading for many of us to
perpetua! indebtedness to t hose who have t he
moneys to loan.
5. Finally, we humans deny that this addiction to
"owning t hings" has any connection to the global
environmental crisis we see displayed around
us. We deny t he urgency of effective responses
to t his crisis and move, inexorably, to (and,
ultimately, beyond) the point of no return. We are
like the drug addict who, unable to deal effectively
with what caused the addiction, plummets toward
the inevitable -- death from overdose.
Rerouting this destructive pathway will require the design
of an effective specific treatment approach. This treatment
approach design will have to depend on understanding the
origin of the psychic trauma that has created our addiction
to overpopulation and overconsumption.

techniques. The components of the hypothesis are as
follows:

1. Humans entertain worldviews promulgating

2.

3.

4.

5.

T HE ÜRIGIN OF ÜUR COLLECTIVE
P SYCHIC T RAUMA
A central question in the search for solutions to the
global environmental crisis is why humans embrace
such destructive worldviews, worldviews that lead to
an addiction to overpopulation and overconsumption
and the threat of our own extinction. Why do we
continue on t he pathway of escalating violence
toward the environment and each other? Again, we
can look to the disease model of substance abuse for
the beginnings of an answer.
What we propose below is in the nature of a hypothesis,
to be tested, presumably, by psychobiological

30

6.

behavior t hat is destructive to the environment
that sustains t hem. Such behavior needs to be
recognized as the highest order of violence, in the
sense of "physical force exerted for the purpose
of violating, damaging, or abusing" (American
Heritage College Dictionary, 1992). Lesser leve Is
of extreme v iolence would be represented, in
descending order, by world wars, genocide, mass
and serial murder, homicide, and suicide.
Possession of such destructive worldviews is
symptomatic of envelopment in a pandemic
addiction-denial cycle. The addiction is to violence
toward t he environment. The denial is that such
behavior undermines the planet's life-support
systems, and, in t urn, t hreatens the survival of
our own spec1es.
Violence toward the environment appears to be
t he real opiate of the masses. We suggest that
such compulsive, psychological dependence,
as we have noted above, "provides relief from
psychic pain and fear," in t he same way asan
addictive substance does for an individual.
Exposing t he origin of such collective psychic
trauma is at the core of any constructive attempt
to deal with the problems that comprise the global
environmental crisis. What follows, therefore, is
the centerpiece of our hypothesis.
We hypothesize it is the same features of our
nervous control system that distinguish us most
significantly from other organisms that have
burdened us with the psychic trauma that erupts
into our violent behavior toward the environment.
The most significant way in which our nervous
control system differs from that of other anima Is
is the extent to which it allows for rationality. A
useful meaning of this term is difficult to find. The
American Heritage College Dictionary (1992)
defines the term as "the quality or condition of
being rational;' rational as "having or exercising
the ability to reason, and reason as "the capacity
for logical, rationa l, and analytic thought;"
t hus, t he definition is circular, redundant, and
ambiguous). Nonetheless, for the purposes of this
position paper, we define rationality as "the ability
to catalogue and use information from the past to

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plan for actions to be taken in the future by use
of cause and effect analysis'.' Humans, thus, are
not only able to communicate spatially (with other
contemporaneous members of their species), but
also temporally (with those who are dead, as well
as those who are yet to live). Possession of an
ability to communicate with both past and future
appears to allow humans to position themselves
on the time continuum. Communication with
contemporaries appears to lead to positioning
on the space continuum. Self-awareness would
seem to líe at the point of convergence of these
two continua.
7. Awareness of self and of occupancy of a shifting
position in the space-time continua has both
benefits and detriments. On the one hand, this
awareness has allowed humans to transform the
face of the planet as we have. The awareness
enables humans to have a sense of mission, to
establish goals, to work toward meeting these
goals, and to have a sense of accomplishment
upon their completion. Using these skills, we have
been able to establish a world order in which the
few benefit mightily at the expense of the many,
and in so doing, to grind away at the direct and
indirect ecosystem services, as Ehrlich and
Ehrlich (1981) termed them, that sustain us. In
short, we have used rationality and the awareness
of self to position ourselves as the dominant
creature in the biosphere. Documentation of this
aspect of our makeup is virtually limitless.
8. lt is the other side of rationality that presents the
detriments that we wish to explore. This is the
side we keep locked away from scrutiny, as the
mentally infirm used to be. This is the closeted
side of human rationality. We hypothesize that
awareness of self and time-space positioning
also generates an intensive, yet unacknowledged,
collective fear of the inevitable. The inevitability
of seemingly greatest importance toan individual
is his own mortality. We posit that it is this fear
that generates the psychic trauma that leads
to entrapment in the addiction-denial cyc le,
which manifests itself in violence toward the
environment and ali of its components.
9. Fear is the "fee ling of agitation and anxiety
caused by present or imminent danger" (American
Heritage College Dictionary, 2007). Fear is
expressed to varying degrees from mild, short-

Biología v Sociedad, marzo 2019

lived anxiety to severe, long-term phobias (Kass
et al., 1992). Anxiety is "a state of uneasiness
and apprehension, as about future uncertainties"
(American Heritage College Dictionary, 2007).
In psychiatry, anxiety is recognized as "a state
of intense apprehension, uncertainty, and fear
resulting from the anticipation of a threatening
event or situation, of ten to a degree that the
normal physical and psychological functioning
of the affected individual is disrupted" (American
Heritage College Dictionary, 2007). A phobia
is "a persistent, abnormal, or irrationa l fear
of a specific thing or situation that compels
one to avoid the f eared stimulus" (American
Heritage College Dictionary, 2007). In anxiety,
thus, individua ls experience uneasiness and
apprehension, in sorne cases about the future,
and in phobia we see the same feelings to the
point that norma l physical and psychological
functioning is impaired. Phobias, thus, are a type
of anxiety disorder (Kass et al., 1992).
10. What we hypothesize then is that almost all
humans experience a phobia manifested as a
fear of the inevitable, and that when this phobia
is directed toward the individual, the fear is that
of death -- a thanatophobia. We further suggest
that, as with any phobia, the fear of death and
of the inevitable in general is "abnormal and
irrational'.' Kass et al. (1992) noted that, "Most
experts agree that whatever the nature of the
phobia, what people are trying to avoid is the
feeling of being afraid and their response to the
fear... The act of avoidance serves to reinforce
the fear, however... Through association, phobic
avoidance can generalize into phobic disorder,
severely inhibiting enjoyment and opportunity in
life'.' The phobia persists because the sufferers
avoid confronting their fear in recognition of its
irrational basis.
11. The steps people take to alleviate the fear of the
inevitable, including death, vary in elaborateness.
Nonetheless, the measures become the source
of an addiction, which in turn can take many
forms. The addiction is fueled by denial that the
addiction exists or that it is "inhibiting enjoyment
and opportunity in life." Addiction and denial
become embroiled in a vicious cycle, continually
fed by the irrational fear. In dealing with others,
the sufferer operates with subverted socialization

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�skills. Frequent ly, the outcome is physical or
emotional violence. Violence can be best defined,
for t he purposes of t his analysis, as an "abusive
or unjust exercise of power" (American Heritage
College Dictionary, 2007). Thus, the violent
individual or individuals abusively or unjustly
exercise(s) power over other humans, other
organisms, and t he environment. Power, in this
sense, is "strength or force exerted or capable
of being exerted;' as well as "the ability or official
capacity to exercise control." Thus, power is
"strength or force exerted to exercise control'.' For
the person entrapped within an addiction-denial
cycle, violence is a form of displacement behavior,
i.e., "a defense mechanism in which t here is an
unconscious shift of emotions, affect, or desires
from the original subject {the addict himsel~ to a
more acceptable or immediate substitute [other
individuals, other organisms, or the environment
at large]" (American Heritage College Dictionary,
2007).
12. In summary, we hypothesize the fol low ing
relationships:
Evolution of rationality ➔ Self-awareness ➔
Awareness of space-time positioning ➔ Fear of the
inevitable ➔ Vicious cycle of addiction and denial ➔
Violence of all types and at all
levels ➔ Destructive worldviews reinforcing the
violence.

13. The attempt to cover up the fear of the inevitable
with displacement behavio r manifested as
violence is seen in various social institutions. We
choose to discuss as examples two institutions
that would appear, at first glance, to be at
opposite poles with respect to the methods of
inquiry each uses. These two institutions are
science and religion.
14. Science may be defined as "the observation,
identi ficat ion, description, experimental
investigation, and t heoretica l explanation
of phenomena" (American Heritage College
Dictionary, 2007). Science is a method or
mode of inquiry that attempts to understand
the universe and all of its components. "Science
is a way of knowing about t he natural world .. .
At t he heart of science is inquiry, a search for
information and explanation, often focusing on

32

specific quest ions .. . Biologists use two main
types of scientific inquiry: discovery science and
hypothesis-based science. Discovery science
is mostly about describing nature. Hypothesisbased science is mostly about explaining nature.
Most scientific inquiries combine these two
research approaches:' (Campbell et al., 2008).
In hypot hesis-based science, "a hypothesis is a
tentative answer to a well-framed question-an
explanation on trial. lt is usually an educated
guess, based on experience and on the data
available from discovery science. A scientific
hypothesis leads to predictions that can be
tested by making additional observation or by
performing experiments'.' (Campbell et al., 2008).
In addition, "a type of logic called deduction
is built into hypothesis-based science ... In
deductive reasoning, the logic flows .. .from the
general to the specific. From general premises,
we extrapolate to t he specific results we should
expect if the premises are true'.' (Campbell et al.,
2008). Scientific hypotheses must be definable,
testable, and replicable. Thus, only certain
questions can be answered scientifically. As a
consequence, science is constrained by limits.
One of the human concerns with which the
scientific process cannot deal is ethics or the
study of right and wrong behavior. This is not
to say that scientists cannot deal with ethical
problems; in fact, t he discipline of scientific
ethics does exist, and rather obviously deals with
questions of right and wrong as t hey apply to the
sc1ences.
1 5. Science creates its most substantial problems for
humanity as it becomes wedded to practicality,
i.e., as it mutates into technology. Technology is
defined as "the application of science, especially
to industrial or commercial objectives" (American
Heritage College Dictionary, 2007). Since
industry consists of the "commercial production
and sale of goods" and commerce is "the buying
and selling of goods, especially on a large scale, as
between cities or nations" (both definitions from
American Heritage College Dictionary, 2007),
then science is used as a means to exploit the
planetary resource base for profit. This is science
pressed into the service of business. Business
operates to maximize profits, i.e., "the amount
received for a commodity or service in excess

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of the original cost" (American Heritage College
Dictionary, 2007). Profits can be maximized by
several means, all of which induce greater use
and abuse of the resource base than would be
otherwise the case. Thus, planned obsolescence,
confusion of wants with needs, tying ownership
to success, emphasizing convenience (e.g.,
through the production of throwaway items), and
advertising in t he home (commercial television)
or school (educational marketing) are examples
of techniques businesspeople use to increase
consumption.
16. Probably t he most insidious form of technology
is t hat which puts biology to its service to create
biotechnology. Biotechnology is rather benignly
defined as "the manipulation of organisms or
t heir components to produce useful products"
(Campbell et al., 2008). Biotechnology is still in
its infancy, but it is nonetheless evident that its
ultimate goals are a good deal more nefarious
than Campbell et al. (2008) indicate. In our
opinion, the ult imate goal of biotechnology is to
allow control of t he bioevolutionary process by
human beings, including that of their own species.
lf we are able to "progress" to this stage, t hen the
human species would have the ultimate control
over all other organisms, as well as itself, and t he
ultimate potential to visit violence on the living
world. At t his juncture, it is debat able whether
humans will ever have this capability, especially
befare it brings its existence to a conclusion by
sorne other easier-managed means, such as
overpopulation, but t he intent is evident. Science,
then, even with its evidentiary underpinning,
might be just as much involved in t he collective
addiction-denial cycle as is the next mode of
inquiry to be discussed.
17. As mentioned above, in terms of t he modes of
inquiry used, science and religion would seem
to exist at opposite pales. Science depends on
t he hypothetico-deductive method of inquiry,
which in turn depends on provision of sensate
evidence. Religion depends on faith. Faith is
"belief that does not rest on log ical proof ar
material evidence" (American Heritage College
Dictionary, 2007). Thus, in science there is
"mental acceptance of and conviction in the truth,
actuality, or validity of something" (the definition
of "belief'1 based on running evidence through

Biología v Sociedad, marzo 2019

the hypothetico-deductive method and in religion
that acceptance does not depend on proof or
evidence. lf pure science can be corrupted by
technophilia, then religion would appear to have
an even greater potential to fuel the collective
addiction-denial cycle and lead to violence. Given
t hat religion accommodates beliefs that do not
rest on proof or evidence, it would seem possible
to believe anything, and to base actions on such
beliefs.
18. Bertrand Russell, the infl uential English
philosopher, presented his views on religion in his
famous book Why I Am Nota Christian (1957;
first published in 1927, according to Bastan,
1993). This controversia! book presents an
intriguing analysis of t he basis of religion. He
posited t hat, "Religion is based ... primarily and
mainly upan fear. lt is partly the terror of the
unknown and partly ... t he wish to feel t hat you
have a kind of elder brother who will stand by
you in all your troubles and disputes. Fear is the
basis of the whole thing - fear of the mysterious,
fear of defeat, fear of death" (Russell, 1957). He
further opined that, "Fear is the parent of cruelty,
and therefore it is no wonder if cruelty and religion
have gane hand in hand" (Russell, 1957). Cruelty
might be thought of as a kind of planned violence,
to try to relate Russell's language to our own.
Russell 's opinion was distilled to its essence
when he stated that, "We regard [religionl as a
disease born of fear and as a source of untold
misery to the human race '.' Farther into t he book
he indicated that, "lt would seem ...t hat the three
human impulses embodied in religion are fear,
conceit, and hatred '.' Fear, conceit , and hatred
would appear to conspire to create violence.
Russell (1957) again pointed out t hat, "Religion,
since it has its source in terror, has dignified
certain kinds of fear and made people think them
not disgraceful'.'
19. Russell (1957) has not painted a very pre tty
picture of religion, and we are afraid that we
can do nothing to improve this picture. Religion,
resting on a foundation of fear, conceit, and
hatred, and fostered by the idea that anything
can be believed, would seem to have even greater
potential to embroil people in t he collective
addiction-denial cycle than does science. lt is to
our opinion that science does not start out wrong;

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�it ends up that way when corrupted by greed in
the marketplace. Religion, on the other hand, is
wrong from the very beginning; it possesses no
need to be corrupted by anything beyond itself.
Nonetheless, both institutions can be put to the
service of covering up the fear of the inevitable
and both have the potential for creating serious
violence along both the space and time continua.
In summary, we hypothesize that it is the evolution of
rationality that has provided us the fear of the inevitable
that we attempt to obscure by enmeshing ourselves in
a collective addiction-denial cycle from which issues
violence of all types directed at ourselves and the
components of our social and natural environments.
From this psychologically disturbed platform, we have
constructed our dominant worldviews. Furthermore, we
have designed social institutions that promote these
types of behaviors.

A P RIMER ON B EHAVIOR ANO CULTURE
Given the pervasive nature of destructive worldviews,
the violent behaviors they facilitate, and the social
and environmental problems they have promulgated,
a pivotal question facing our species is whether
worldviews can be shaped that are constructive as
opposed to destructive. lf such is considered possible
and worthy of effort, then this effort will have to
neutralize the fear of the inevitable that appears to be
a consequence of our rationality and the awareness
it provides of the finite nature of our exist ence. In
attempting to neutralize the fear of the inevitable, it
has to be acknowledged that we will have to employ
the same rational skills that provided us the fear in the
first place. We have no other choice; there is no other
means. That we are faced with problems that might be
intractable to insoluble is implied by the recognition
that what we have just said appears to be a paradox, in
the sense of "a seemingly contradictory statement that
may nonetheless be true" (American Heritage College
0ictionary, 2007). That is to say, the same capabilities
we have used to create our most pressing societal
problems are the ones we will have to use to solve them.
lnasmuch as the most significant problems we face
are buried within our col lective psyches, it must
be acknowledged that solving these problems will
34

��be the most difficult process humanity has ever
undertaken throughout its existence. Never have
we acknowledged that we would have to deal with a
species-wide psychological illness arising from the
design of our minds. Thus, it will be necessary for us
to accept t hat humans have been at once gifted and
crippled by rationality. The bright side of rationality
is going to have to learn how to master t he dark side.
In this connect ion, it must be recognized that humans
are peculiar animals, in part due to the extent to
which t hey have evolved a culture. Development of
this culture has been dependent on the evolution of
rationality, for it is rationality t hat provides us access
to the past and the future through the agency of causeand-effect associations. Culture is usually defined in
the anthropological sense as, "The totality of socially
transmitted behavior patterns, arts, beliefs, institutions,
and ali other products of human work and thought"
(American Heritage College Dictionary, 2007). The
operative phrase in this definition is "socially transmitted
behavior patterns;' implying that culture is a function
of society, that it involves behavior, and that patterns
of behavior are somehow transmitted from sorne
individuals in t he society to other individuals in the
society. What is not stated in this traditional definition
is how the t ransmission is accomplished. Bonner
(1983), in his book The Evolution of Culture in Animals,
defines culture as follows: "The transfer of information
by behavioral means, most particularly by the process
of teaching and learning:' Bonner contrasts cultural
information with genetic information that is transmitted
by the process of gametogenesis and reproduction.
He also implies that the cultural transmission occurs
from someone who has the information (the teacher) to
someone who does not (the learner). This transmission
depends, thus, on the human ability to record knowledge
about the past, which is imparted by the teacher, and to
use it as a means of determining how to approach the
future, done by the learner.
lt is fairly obvious, but not necessarily appreciated
widely, that what knowledge is being transmitted
deals substantially with behavior and the outcomes of
behavior (i.e., the arts, beliefs, and institutions referred
to in the above dictionary definition of culture). lf it
were not so, it would have to deal with structure and/
or function, since structure, function, and behavior are
the three aspects of the makeup of animals studied
by biologists. Behavior is the focal point of cultural
36

transmission, because it is something capable of
being changed within the time trame in which culture
operates, i.e., t he span of human existence, if it is
based on learning (see below). Structure and function
are aspects of human biology changed within the
framework of geological time, so such features are
largely unaffected by cultural evolution.
Given that behavior and its modification is the fuel for
cultural change and transmission, it would be useful to
determine just what is behavior. In our opinion, this term
is usually incorrectly or incompletely defined, not only
in dictionaries of the English language, but textbooks
of biology as well. The fourth edition of the American
Heritage College Dictionary provides a psychological
definition of the term, namely, "The actions or reactions
of persons or things in response to externa! or interna!
stimuli." This definition is deficient in at least one
respect , if not two. First, it indicates that "things" can
behave. The same dictionary defines t his word in the
usual usage sense as, "An entity, an idea, ora quality
perceived, known, or thought to have its own existence;'
"The real or concrete substance of an entity;· "An entity
existing in space and t ime;• and "An inanimate object'.'
In this sense, anything identifiable as "an entity existing
in space and time;' including "inanimate objects" are
indicated to be capable of behavior, which, obviously,
is not the case. lnterestingly, this dictionary definition
also does not specify t hat any other animals besides
humans are capable of behavior.
During much of his t eaching career at Miami-Dade
College in Miami, Florida, t he senior author used the
best-selling majors biology textbook in the world,
starting with its firs t edition published in 1987
(wikipedia.org; accessed 21 July 2018). The last edition
of this text he used appeared in 2008 (the 8 th) and is
the edition we have consulted in this essay (Campbell et
al., 2008). In our opinion, the view of what constitutes
behavior in this text is too broad. The definition provided
in the review for the chapter on behavior (p. 1142)
is as follows: "Behavior is t he sum of responses to
externa! and interna! stimuli and includes muscular as
well as nonmuscular activity'.' Campbell et al. (2008)
suggested, t hus, t hat t he functioning of organs such
as the digestive and excretory systems is behavior. We
disagree. Thus, the functioning of these systems in the
body of an animal does not constitutes behavior. Such
functioning can facilitate behavior, but is not, by itself,
behavior. Behavior must be observable by sorne ordinary
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(non-instrument-assisted) sensory means. Furthermore,
behavior is more limited than what an animal does and
how it does it, inasmuch as this can and does include
an animal's functioning.
The glossary in Biology: Concepts and Applications
(Starr, 1994), however, presented a very good
definition of behavior. She stated that animal behavior
(a redundant term, since only animals are capable
of behavior) is, "A response to externa! and interna!
stimuli, following integration of sensory, neural,
endocrine, and effector components'.' Behavior, thus,
depends on the existence of nervous and muscular
t issue, as well as sensory structures and hormones.
Only anima Is possess these features (and not all
animals; sponges do not , nor do any other parazoans).
We would add that the behavioral responses are
observable by sorne sensory means (see previous
paragraph).
One of t he basic themes in biology is t hat "structure
and function are correlated at all levels of biological
organization" (Campbell et al., 2008). lt is important
to point out t hat behavior likewise is correlated
with structure and function, as is obvious from the
definition Starr presented (reactions depend on
t he integration of sensory, neural, endocrine, and
effector structures). Behavior also, as is the case
with structure and function, has a genetic basis and
is subject to natural selection (i.e., it can evolve). As it
evolves, behavior remains correlated with structure
and function, because it depends on these two
aspects for its elaboration.
Starr (1994) also noted in her definition of behavior
that it "commonly can be modified through experience"
(i.e., it is subject to change through learning). lt is
this aspect of behavior that allowed culture to come
into existence. Culture would have never evolved if
behavior were only instinctive. lnstinctive behavior is
that which does not respond to experience. As (Starr,
1994) defined instinctive behavior, it is, "A complex,
stereotyped response to a particular environmental
cue that often is quite simple'.' This contrasts with
learned behavior, defined by her as, "The use of
information gained from specific experiences to
vary or change a response to stimuli'.' An important
step in the evolution of culture, therefore, was t he
developrnent of learned behavior.

Biología v Sociedad, marzo 2019

The general environment of an animal can provide the
stimuli that will produce the learned response. Culture,
however, requires additional elements, necessitating
other steps in evolution. Beyond learning capability,
culture requires that information be passed from one
member of a species to another. As noted above, a more
experienced member (having already undergone t he
learning) passes the inforrnation to a less experienced
member (yet to undergo the learning). This, of course, is
teaching. Teaching and learning represent cooperative
behavior and, therefore, occur within the context of a
society. In the biological sense, a society is, "A group of
individuals belonging to the same species and organized
in a cooperative manner" (Wilson, 1980).

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To summarize the discussion to this point, it can be
said that t he appearance of culture has depended on
the following evolutionary steps occurring within the
animal kingdom:
1. Coordinated, observable neuroendocrine,
skeletomuscular responses to externa! and
interna! stimuli (i.e., behavior).
2. Change in responses to externa! and interna!
stimuli through experience (i.e., learned behavior).
3. Cooperative, interdependent responses among
members of the same species to externa! and
interna! stimuli facilitated by communication (i.e.,
social behavior).
4. Passage of information from more experienced
members of society (teachers) to less experienced
members (learners), resulting in change in the
responses to externa! and interna! stimuli on the
part of the latter (i.e., culture).
As elaborated by Bonner (1980), severa! other steps
preceded the evolution of behavior, which do not
require discussion here.

SLAYING THE BEAST W ITH IN RESTRUCTURING THE E DUCATIONAL
PROCESS
The attempt to "neutralize the fear of the inevitable"
to intervene in the vicious cycle of addiction to
violence and its denial, thus, will have to be facilitated

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�by the process of teaching and learning. Furthermore,
the attempt will have to occur within the context of
the formal educational system, i.e., the hierarchical
organization in which teachers (people who are
educated to teach and are more experienced) impart
knowledge and skills to learners, because cultural
change can be accelerated therein. Nonetheless, as
pointed out elsewhere (Wilson, 1991), the present
educational system acts as a hindrance to change,
because it is based on operant conditioning, a type
of associative learning that produces graduates of
the system who are wedded to t he status qua, i.e.,
the system that has promulgated the addictionden ia l cycle of violence . Operant conditioning
modifies behavior by means of positive and negative
reinforcement ora graded system between t he two
(Wilson, 1991). In the educational system it is the
graded system t hat is used, and it induces learners
to produce the kind of behavior t hat will result in
"good" grades. Learners are taught, thus, to respond
to externa!, not interna! rewards. Grades represent
externa! rewards, evaluations made by another
person or persons. Grades accumulate into a set of
credentials, used to insinuate oneself into the job
market. The job market provides employment, at
which employment one makes money. Money provides
partial access to the ultimate measures of success,
i.e., the quantity, and perhaps the quality, of what
one owns, as defined by the purveyors of the myth
that possessions equal success. Ownership is a goal
never reached. One can never own too many things.
The bumper sticker reads, "He who dies with the most
toys, wins:' The advertisements blare from the first
day the television set is used asan electronic babysitter, "Buy, buy, buy more:·
The coupling of ownership and success in life, even
as it is promulgated in t he formal educational system,
of course, is a trap - a bottomless well into which we
topple. Far most people in society, especially in t he
super-consumptive United States of America, the
ideal of ownership without limit is unattainable. The
idea of purchasing what one has the money to pay far
immediately is as outmoded as is bartering. Large and
even small purchases are made on something called
credit. Credit, of course, is a loan made to t he buyer
by someone with the money to do so in return far a
premium in the form of interest . lnterest represents
a way t he lender can make money on money. Thus,

38

providing credit is an easy way to become wealthy and
powerful, because neither goods nor useful service is
provided to the loan recipient. Contrariwise, this poor
soul is ushered into a state of perpetua! indebtedness;
he is turned, essentially, into an indentured servant.
Far t his stratagem to work, it is helpful to have an
operantly-conditioned, gullible buying public that
does not t hink much about the consequences of such
behavior. Of course, t he federal government provides
a large-scale model far individuals, inasmuch as
deficit spending is "living on credit" on a nat ional leve!.
The consequences, however, do occur and are
registered on t he limited resource base supporting
all planetary life. The brand of ownership practiced in
the United States of America is particularly erosive.
lt represents a kind of doubly extractive method of
resource exploitation. First, we exploit the resource
base efficiently using t he force of our corporeal size
multiplied by our numbers, multiplied again by over
consumptive, wasteful patterns of use, allowing
profits to be made. Then we buy resources (goods
and services in econornic parlance) on credit, allowing
money to be liberated from its connection to the
resource base, so that it can give rise to more money
far a select group of people. Credit represents, t hus,
a kind of profit on profit. From an environmental point
of view, profit involves gaining more from the resource
base t han one ever will be able to or have the interest
to replace. Again, it is helpful to have a consuming
public not educated well enough to understand such
realit ies.
In constructing such a super-exploitive economic
system, we have elevated the individual and its desires
and wants to a leve! of status above the society of
which it is a part. Wilson (1980) ident ified t his "flaw"
in the structure of human society when he wrote: "To
visualize the main features of social behavior in all
organisms at once, from colonial jellyfish to man, is to
encounter a paradox. We should f irst note that social
systems have originated repeatedly in one majar
group of organisms after another, achieving widely
different degrees of specialization and complexity.
Four groups occupy pinnacles high above the others:
the colonial invertebrates, the social insects, the
nonhuman mammals, and humans. Each has basic
qualities of social life unique to itself. Here, then,
is the paradox. Although t he sequence just given

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proceeds from unquestionably more primitive and
older forms of life to more advanced and recent
ones, the key properties of social existence, including
cohesiveness, altruism, and cooperativeness, decline.
lt seems that social evolution slowed as the body plan
of t he individual organism became more elaborate:'
Since humans commonly view t hemselves as apart
from nat ure or, at t he least, t he single pinnacle of
evolution, this explanation is probably one of the
reasons Wilson was t he recipient of such a firestorm
of protest following the publication of Sociobio/ogy
(Wilson, 1994; Wright, 1994).
The current educational system, t hus, functions to
train students to play roles in society that maintain
the status quo. The verb "to train" means "to coach in
or accustom to a mode of behavior or performance:·
Training, therefore, involves behavior modification
to fu lfill predesigned roles in society. To limit
education to this f unction is to stultify it and to allow
it to function as a major hindrance in any attempt to
combat t he problems we ourselves have created. In
our opinion, any effort to successfully deal with these
problems will have to be predicated on a wholesale
reform of the educational process that will turn
education from hindrance to facilitator.
At the base of the reform effort will have to exista
firm underst anding of what education is supposed
to be. In our view, educat ion is the process by which
we provide ourselves with t he skills and knowledge
needed to discover f undamental answers to the
important questions life sets before us. Furthermore,
it is t he means by which we improve the conditions
of life for ourselves in such a way to not sacrifice t he
ability of the planet to support life over the long term.
Finally, it is t he way we maximize the opportunity for
critica! and creative self-actualization for each human
being brought onto t he planet within t he context of a
sustainable society.
lnterestingly, t his view of education is much more
consistent with the concept of biological success (i.e.,
perpetuation of genes) than is the view of education
as training to maintain the status quo. Education,
t hus, is the cultural analogue of natural selection,
that cultural mechanism t hat allows for adaptation
to changing environmental conditions. Unlike the

Biología v Sociedad, marzo 2019

directionless nature of organic evolution by natural
selection, education based on use of t he most
adaptive features of rationality allows for planning
for anticipated future condit ions.
lnasmuch as the opportunities available in our view of
education are today denied to so many, a commitment
to education has to mean a commitment to change
in prevailing condit ions. lt will mean t ransforming
the current unsustainable societal system into a
sustainable one. Bringing about such change, t hus,
is the major role of education, and, as not ed above,
the most profound task ever undertaken by humanity.
As such, this view of t he function of the educational
process lies far from the typical role of education as
the training indicated above. Educat ion as training will
have to become education as teaching and learning
to effect beneficia! change anda departure from t he
statusquo.

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Any effort to reform the educational process to create
a sustainable society for humanity will have to deal
with the following impediments, summarized from the
preceding discussion:

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1. Organic evolution does not automatically produce
successful designs for survival and reproduction.
lt appears that human beings are beset by at
least two major flaws in t heir biological makeup.
One is that alluded to by Wilson (1980) when
he stated t hat the "key properties of social
existence, including cohesiveness, altruism, and
cooperativeness" have declined in the face of
the elaboration of t he body plan of t he individual
organism. What he meant is that human society
represents a pinnacle in the liberation of the
individual from societal constraints, the very
constraints t hat represent t he adaptive value
of t he societal design, allowing pursuit of t he
egocentric existence. We are perplexed by t he
behavior of those who act in selfish ways, yet
such people (career criminals and presidents of
savings and loan associations, to cite two obvious
extreme examples) might be viewed as having
simply explored the limits of egocentrism.
2. The other flaw might lie in the nature of rat ionality,
in t hat it has produced self-awareness. Such
self-awareness seems to have reinforced the
isolation of the individual within society, pushing

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�egocentrism to egomania, the obsessive
preoccupation with oneself. Such obsessiveness
with oneself has led to a number of attempts
at rationalization (an interesting word that can
mean both the process of using reason and the
process devising self-satisfying but incorrect
reasons for one's behavior; we are using the word,
therefore, in the second sense) that depend on
disabling rational capacity. This effort depends
on denial that the capabi lities provided us by
rationality have value. Thus, we deny that there
are lessons to be learned from the past (i.e., from
the experience of those who have lived befare us),
we deny that there are reasons to be interested
in the future (i.e., that we have any commitment
to those that will follow us), and, finally, we deny
that effects arise from causes (i.e., that what will
occur in our future is a consequence of what has
occurred in our past). In turning the capacities
provided to humans by rationality around 180°,
we have disabled them and, in so doing, have
blinded ourselves to the consequences of this
action.
3. One of the consequences of the disabling of
rationality is the glorification of belief systems
that do not rest on evidence, allowing their
proponents to believe that anything is possible.
Such belief systems provide, most substantially,
for the continuation of the essence of an
individual beyond that individual's death. The
afterlife represents a way for the egomaniac
to not on ly view himself as the center of the
universe, but as such for eternity. The concept
of the afterlife also functions as a major means
by which human behavior can be shaped -- a kind
of ultimate operant conditioning. lnasmuch as
the criteria for the passage to heaven or hell are
rather loosely defined, it is still possible, however,
for a great deal of violence to occur under the
umbre lla of the "decent life:' The concept of
the afterlife represents one of the principal
defense mechanisms humans use to allay the
fear of the inevitability of death. The package of
self-deception to which the idea of the afterlife
belongs is well-constructed, including as well :
(a) the concept of the soul, the essence of the
individual capable of travel to the afterlife; (b) that
of the miracle, an event that appears inexplicable
by the laws of nature and, thus, held to be the

40

work of a supernatural being, (c) that of prayer,
a reverent petition made toan object of worship
(often at the last minute oras a last resort), (d)
that of faith, belief that does not rest on logical
proof or material evidence; (e) that of a deity, a
supernatural being conceived of as the perfect,
omnipotent, omniscient originator and ruler of the
universe; and (f) that of adherence to dogmata,
a system of authoritative principies, beliefs, or
statements of ideas or opinions, especially those
thought to be absolutely true, promulgated by
one in authority and, therefore, considered to be
unquestioned and unquestionable.
4. Religion, of course, is not the only "package of
self-deception" in existence. Severa! other belief
systems depend on the same abandonment of
rational capacity (i.e., acceptance based on faith)
in favor of a set of ideas that are more convenient
and comfortable for their proponents. To cite a few
examples, one can mention: (a) the conviction that
the human population is the single exception to
the rule of population ecology that "all populations
face limits to growth, forno environment can
indefinitely sustain a continuously increasing
number of individuals" (Starr, 1994); (b) the idea
that economic systems can operate independent
of the p lanetary resource base to achieve
unlimited growth, (c) the concept that politics acts
to empower the powerless, and (d) the opinion
that an education can be gained by osmosis. Ali
of these ideas require suspension of the intellect
and/or immersion in short-term thinking.
5. "Short-term thinking;' of course, also represents a
major impediment to attainment of sustainability.
This is the concept that al lows us to think that
it is possible to gain immediate benefits without
having to face long-term consequences. Again,
we see the egomaniac at work, restricting the
sphere of interest to the here and the now. Such
an approach also requires suspension of the
intellect, especially that part of rationality that
allows us to plan (i.e., prepare for an anticipated
future). Planning, if it occurs, is limited to the
immediate future. Perhaps, one of the best
examples of this type of thinking is the "election
mentality" of e lected representatives in this
country, who organize their period of service in
the context of the proximity of the next election.
Politics played in this fashion involves a difficult

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balancing act between giving the appearance of
providing service to constituents while preparing
to benefit from one's connection and infl uence
beyond t he period of governmental service (or, in
sorne cases, while still in t his period).
6. Another impediment is the working idea that
rights accrue to the individual without the need to
be concerned with the attendant responsibilities.
To cite an extreme example, in the US when a
person is arrested by the poi ice, his "rights"
are read to him. His "responsibilities;· however,
are not. To give a less obvious example, as
professional educators, it is ele ar to us that many
students move t hrough the educational system
operating on the idea that it is their "right" to gain
the set of credentials offered by t he educational
institution without the attendant "responsibility"
to engage themselves in the educational process.
Educational degrees, in the extreme case, are
provided on the basis of longevity, and, in fact,
are provided by students to t hemselves (i.e., "I
need to pass this course, because I am graduating
at the end of this semester las opposed to ' I
need to work especially diligently on t his course,
because I hope that I can be graduated by this
institution at the end of this semester1'1. Placing
the emphasis on rights to the partial or complete
exclusion of any being placed on the attendant
responsibilities will always create problems for
humans and impede attempts to improve social
conditions. Doing so is another indication of the
widespread nature of egomania.
In lig ht of the existence of these powerful
impediments, perhaps it is most efficacious to think
of the role of education in effecting the transition
from unsustainable to sustainable society as one
of providing therapy for the various psychological
ailments with which most humans appear to be beset,
including the authors of t his essay.

EouCATION AS PSYCHOTHERAPY
lf educators can convince themselves t hat t he
transition to the sustainable society will require the
reform of the educational process, and that such
reform will depend in t urn on exposing the ways in
which rationality is misused and abused to produce
Biología v Sociedad, marzo 2019

centristic behaviors and attitudes (ranging from
anthropocentrism to egocentrism) from which emerge
a range of types of violence, the goal of such reform
will have to be to devise means to use education as
species-wide psychotherapy. Viewing the reform
process in this light exposes the extremely difficult
nature of t he transition required. We can think of no
more difficult problem educators or, indeed, people
in general have faced.

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Therapy, of course, is the "treatment of illness or
disability" (American Heritage College Dictionary,
2007). Psychotherapy is defined in the source j ust
cited as "the treatment of mental and emotional
disorders through encouraging communication of
conflicts and insight into problems'.' Kass et al. (1992)
defined the same term as "a form of treatment for
mental disorders that uses 'talk therapy' rather than
somatic means to achieve symptom relief, behavior
changes, and/or self-growth'.'
Education, on the other hand, is commonly defined
as "the process of providing knowledge or training
in particular areas or for particular purposes"
(extrapolated from the American Heritage College
Dictionary, 2007). We have discussed elsewhere
(including previous ly in this document and in
Wilson, 1991) t he problems that arise from viewing
education solely as a process of dispensation
of knowledge and/or provision of training. Thus,
education, as usually conceived, has no connection
to psychotherapy. Psychotherapy, on the other hand,
clearly has a connection to our view of t he function
of education as the process by which we learn to
t hink and communicate (Wilson, 1993). As defined
above, psychotherapy "encourages communication"
to resolve conflicts and to provide insight into
problems. lt appears, therefore, that in seeking
connections between the educational process and
psychotherapy, the former will have the greater task
of accommodation than will the latter.
In seeking the means of accommodation, it is perhaps
profitable to examine the strategies of psychotherapy,
in the same way t hat examining the disease model
of addiction was used as a means of exposing t he
underlying mechanism for the violence humans visit
upon themselves and the planet at large (see above).
Glick and Spitz in Kass et al., (1992) pointed out in
discussing the common approaches to psychotherapy
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�that all involve the use of "verbal and nonverbal
communication between the therapist and the person
who seeks help - t he so-called talking cure:' They
also indicated t hat instead of using drugs and other
somatic treatments to alter brain functioning directly,
"psychotherapy intervenes in t he processes of the
mind - the patterns of feeling, thinking, perceiving,
adapting, coping, behaving, and relating that develop
over t ime:' Moreover, "psychological treatments
of emotional disturbances der ive their beneficia!
or curative influence from complex processes of
communication between suffering patient and healing
psychotherapist. These processes usually include
forms of emotional release as well as emotional
learning based on new information and ways of
understanding oneself and one's environment. They
take place within a confidential relationship with t he
therapist, who provides expert knowledge, support
and acceptance, hope , safety, anda model for
someone with whom to identify" (Glick and Spitz in
Katz et al., 1992).
In discussing the intended outcomes of psychotherapy,
Glick and Spitz in Katz et al., (1992) noted the
following:
"In its broadest definition, psychotherapy has t hree
main goals. First and foremost, it seeks to alleviate
psychological pain. This pain is usually in the form of
distressing feelings or emotions, including anxiety and
depression, and/or in t he form of symptoms, such as
phobias, obsessions, compulsions, inhibitions, panic
attacks, psychologically based physical problems,
sexual problems, and mental 'blocks' that prevent
accomplishment, emotional comfort, or happiness
in many areas.
"A second, more ambitious goal inc ludes the
modification of distressing behavior patterns and
problematic personality traits. These difficulties
manifest themselves in the two major areas of life:
love and work. Relationship difficulties, self-esteem
problems, deep-seated insecurities, self-hatred, and
self-defeating behaviors are among the targets of the
various psychotherapeutic approaches.
"Most ambitiously, psychotherapy seeks to increase
self-awareness and self-knowledge, insight that
can lead to improvement in judgment, emotional

42

flexibility, maturation, and successful adaptation to
the demands of life:'
In reading this description in the context of what
has preceded it in t his document, it appears obvious
the nature of the reformation necessary to effect
the transition to the sustainable society has a
great deal in common with t he approaches used in
psychotherapy. A comparison between the goals of
psychotherapy and education for sustainability is
madebelow:
Table 2. Comparison of Stages of Psychotherapy and Education
far Sustainability

Psychotherapy

Education for Sustainability

Alleviate psychological pain.

Alleviate the condit ions that
have led to the unsustainable
society.

Modification of distressing
behavior and problematic
personality traits, including
addiction-denial.

Modification of destructiva
behavior causad by
embroilment in addictiondenial cycle.

lncrease self-awareness and
self-knowledge to ultimately
lead to successful adaptation
to the demands of life.

lncrease understanding of the
provisions of the "biological
contract" to lead ultimately
to the capacity to adapt to
the requirements far living
sustainably on the planet.

The methods that will have to be used to bring about
the transition to the sustainable society are also
similar to those used in psychotherapy. Both depend
on use of t he "talking cure," t he complex processes
of communication between suffering patient [=
student] and healing psychotherapist [= educator for
sustainability]. Education for sustainability will also
"intervene in the processes of the mind" in a way
similar to that of psychotherapeutic methods.
"Psyc hotherapy is conducted with individuals,
groups of patients, couples, or families ... Within
each of these settings or formats, the most common
psychotherapeutic approaches offered by trained
mental health professionals fall within the following
four broad categories: supportive, psychodynamic
(psychoanalytic), behavioral, and cognitive" (Glick and
Spitz in Kass et al., 1992). lt is beyond the scope
and the needs of this position paper to examine all
t hese approaches in ali the settings. Nonetheless,
the kind of educational therapy we envision being
needed would be delivered in small group settings of
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Figure 4. A colony of Rihia pachypt ila, the giant beardworms, living near a hydrot hermal vent at great depth along the Galapagos
Trench in the eastern Pacific Ocean. These annelid worms, which have no digest ive t ract, obtain their nutrit ion from the mutually
symbiotic chemosynthetic bacteria harbored in the trophosome of t hese worms. These chemosynthetic or chemoautotrophic
bacteria use hydrogen sulfide as an energy source to fix carbon dioxide and produce sugars (glucose) and elemental sulphur. These
creatures illustrate how far life can exist on Earth from t he direct rays of the sun and what means they use to do so.

15-20 people and likely would involve elements of all
the categories of psychotherapeutic approaches. The
goals of such t herapy would be as follows:
1. To attempt to increase the understanding and
appreciation of th e student for t he nature
and extent of the provisions of the "biological
contract'.'
2. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student for the consequences
of misreading t he "biological contract'.'
3. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student of the origin and
nature of the mass addiction-denial cycle, the
collective psychic trauma t hat has created it, and
the consequences of its continued pursuit.
4. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student of the biological
relationship between structure, f u nct ion ,
behavior, and culture of human beings.
5. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student of the impetus for and
the nature of t he educational reform necessary
to respond effectively to the imperat ives created
by the embroilment in the mass addiction-denial
cycle and its consequentia l misreading of t he
"biological contract'.'
6. To attempt to increase the understanding and
appreciation of the student of the concept of
education as psychotherapy as a means of
Biología v Sociedad, marzo 2019

dealing effectively with t he problems created by
immersion in centrist ic thinking and the behaviors
that emerge from it .
7. To attempt to increase t he understanding and
appreciation of the student of the steps necessary
to develop the understanding and commitment to
the construction of a sustainable world.

SOME F INAL WORDS
This paper has been written to attempt to identify
why it is t hat we have embraced such destructive
worldviews and why it appears so difficul t for t he
educational process to have a measurable effect
on t he progress of the problems that issue from
these worldviews. In the effort to devise educational
programs to assist the alleviation of these problems,
it is our view that we will have to confront the flaws in
the human psychic and societal makeup and learn (in
the ethological sense of t he word) how to overcome
them befare we can ever hope to create workable and
lasting solutions to the set of problems t hat threaten
us with extinction by design.

ACKNOWLEDGMENTS
We are very thankful to our friend and colleague
Vicente Mata-Silva for his helpful review of this essay.
43

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Wright, R. 1994. The moral animal. Evolutionary
psychology and everyday life. Pantheon Books, New
York, New York, USA. x + 467 Pp.
¡:-:acuitad de Cie'lcias Biológicas UANL

��Palabras clave: asesoramiento genético,

genética, genética clínica.
INTRODUCCIÓN

Los padecimientos genéticos se generan por
alteraciones propias en el DNA de un individuo o a
través de mecanismos que afectan su expresión.
Las anormalidades pueden ser desde variantes de
una sola base en un gen, a ganancia o pérdida de
cromosomas completos. Se estima que los seres
humanos somos portadores de un promedio de
diez variantes patogénicas de herencia recesiva
por persona, las cuales pueden causar graves
trastornos genéticos o muerte prenatal cuando se
heredan de forma homocigota (variantes idénticas) o
cuando se presenta como heterocigot o compuesto,
(dos variantes patogénicas diferentes en el mismo
gen). Una variante es un cambio en una secuencia
del DNA, puede ser el resultado de errores en la
replicación durante la división celular, la exposición
a radiaciones ionizantes, la exposición a sustancias
teratogénicas o a una infección por virus . Las
variantes en las líneas germinales son exclusivas de
los óvulos y espermatozoides pudiendo transmitirse
a la descendencia, mientras que las variantes
somáticas ocurren en el resto de las células y por lo
tanto no se heredan. De esta manera, tiene sentido
que exista una consulta médica especia lizada en
ofrecer a los pacientes con padecimientos genéticos
la información científica precisa para que comprendan
las causas de su enfermedad, el pronóstico, manejo
y la forma en que se puede heredar, para que puedan
tomar decisiones reproductivas, esto último es el
objetivo del asesoramiento genético.
El médico genetista evalúa al paciente y su familia,
mediante la historia clínica completa, en la cual se
incluye la elaboración de un árbol genealógico y
una exploración física minuciosa, con el objetivo
principal de integrar un diagnóstico, para explicar
cómo se transmite la condición genética a través
de la famil ia. De esta manera el médico genetista
también estima el riesgo del paciente y de sus
46

familiares de manifestar la enfermedad, encuentra
y da información sobre las condiciones genéticas
y ofrece orientación para ayudar al paciente y/ o
familiares a tomar decisiones informadas o planes de
vida, proporcionando información sobre las opciones
diagnósticas y refiriéndolos, ya sea a especialistas
médicos, redes de apoyo, o a otros recursos, con
la finalidad de otorgar un manejo multidisciplinario
de la condición que presenten . Además, orienta
al paciente sobre la evolución de la enfermedad,
saber qué esperar, qué alternat ivas t erapéuticas
t iene, dónde existen dichas opciones, cuales son los
riesgos de recurrencia (probabilidad de que se repita
el trastorno en ot ro miembro de la familia) y ofrece
opciones reproductivas.
Las razones para acudir a un asesoramiento genético
son tan variadas como: parejas embarazadas o
que están planeando un embarazo, preocupadas
por la salud de su bebé (asesoramiento genético
prenatal y preconcepcional, respectivamente), o en
recién nacidos que tuvieron un resultado anormal
de la prueba de tamiz neonatal; en individuos o sus
familiares, que han sido diagnosticados con una
condición genética, por la preocupación de que se
padezca una condición genética o hereditaria y se
desee obtener más información; en fami lias con
antecedent es de retraso en el desarrollo, defectos
congénitos y/o discapacidad intelectual e incluso
familias con antecedentes de enfermedad neurológica
o con antecedentes de cáncer.
La genética médica tiene una metodo logía muy
característica y una labor, como el examen clínico
dismorfológico con medidas antropométricas
detalladas, árbol genealógico y pruebas de laboratorio
especializadas de diagnóstico genético, que en
ocasiones deberán también realizarse en los padres u
otros miembros de la familia, por lo que invariablemente,
deben estar muy bien definidas (cariotipo, pruebas
moleculares o bioquímicas).
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Definición del fenotipo
Enfermedad genética familiar
o esporádica

r-

1 Análisis genealógico

No se conoce el gen

!

Detección genética
basada en poblaciones

17
Genes o loci de
susceptibilidad

Si se conoce el gen
o existen genes candidato s

.

•Análisis de ligamiento
•Enriquecimiento de región de ligamiento
•Secuenciación profunda

Análisis
de mutaciones

Conocer las propiedas
funcionales de mutaciones in
vitro e in vivo identificadas

Asesoramiento genético o
de otros miembros familiares

,

--+

Tratamiento basado
en la fisiopatología

Figura 1 . Diagrama de flujo.

ociedad, marzo 2019

47

�ASESORAMIENTO GENÉTICO
Lo fundamental es esclarecer, en la medida de lo
posible, todas las dudas iniciales que se presenten y
aclarar todos los procedimientos diagnósticos que se
realizarán (Tabla 1), con el principio de proporcionar
la mayor tranqui lidad posible a los pacientes . Es
importante analizar si la enfermedad se presenta por
primera vez en una familia ya que en ocasiones las
condiciones genéticas son manifestaciones De Novo.
Los sentimientos de miedo y angustia generados del
tiempo que tarde el diagnóstico clínico y etiológico

tamb ién deberán ser manejado por el médico
genetista.
El asesoramiento genético por lo tanto es un proceso
de comunicación que se ocupa de la ocurrencia,
riesgo de ocurrencia, o de un (posiblemente) trastorno
genético en la familia y por lo tanto llevarse en varias
consultas ya que presenta dos periodos al solicitar
alguna prueba genética: preprueba y pospruebra
(Tabla 2).

Tabla 1. Diferentes t ipos de pruebas genéticas que requieren asesoramiento genético
Estudio

Utilidad

Prueba Diagnostica

Estudio genético realizado en un individuo sintomático para confirmar o excluir una condición
genética.

Prueba Predictiva

Estudio(s) genético(s) en un pariente sano de alto riesgo para un trastorno monogénico específico
de aparición tardía.

Prueba de susceptibilidad

Estudio de un marcador o varios marcadores genéticos con el objetivo de detectar un aumento o
disminución del riesgo de una condición multifactorial en un individuo sano.

Prueba de farmacogenética

Estudio de susceptibilidad genética para reacciones adversas a medicamentos o para la eficacia
de un tratamiento farmacológico en un individuo con un genotipo dado.

Prueba de Portador

Estudio genético que detecta una variante genética que generalmente t endrá consecuencias
limitadas o ninguna para la salud de ese individuo

Diagnóstico prenatal

Estudio genético realizado durante un embarazo, donde exist e un mayor riesgo de una
determinada afección en el feto.

Diagnostico Preimplantación
Genético (Preimplantation
genetic diagnosis - PGD-)

Estudio que identifica la presencia de una variante patogénica, o alteración cromosómica en una
o dos células de un embrión en una familia con un riesgo previamente conocido de un trastorno
genético, para seleccionar los embriones no afectados que se van a implantar.

Tamiz Genético

Estudio en el que el objetivo no son individuos o familias de alto riesgo, sino que el examen se
ofrece sistemáticamente a la población general o a una parte (por ejemplo, recién nacidos, adultos
jóvenes, un grupo étnico, etc.).

Tabla 2. Características del asesoramiento preprueba y posprueba. Modificada de EuroGnetest Network of Excellence. www.eurogentest.org
Preprueba

Posprueba

Se explica el objetivo de la prueba, confiabilidad, las limitaciones y
el posible impacto psicológico, así como otras consecuencias del
resultado de la prueba para el paciente y su familia. La privacidad
y la confidencialidad de los resultados, además de las posibles
consecuencias relacionadas con su divulgación a terceros, como
compañías de seguros y empleadores.

El primer enfoque se centra en el impacto emocional en el
paciente y otras personas involucradas.

Discusión sobre los derechos a saber y decidir sobre los
derechos a no saber.

Seguimiento por la consulta de genética y una consulta con un
psicólogo.

Aclarar las posibles incertidumbres debido a la falta actual de
conocimiento actual
Informar a los familiares sobre el resultado de la prueba, así como
las mejores maneras de hacerlo, especialmente en condiciones
donde el diagnóstico temprano puede mejorar el pronóstico.

48

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Por otro lado, el riesgo genético, se calcula basado
en el diagnóstico etiológico y de esta forma se
establecen las causas de la enfermedad (cromosómicas,
monogénicas, multifactoriales) y si la causa es genética,
se determinará el modo de herencia. A part ir de este
cálculo, justificar la ocurrencia del paciente afectado
dentro de la familia, la razón de la enfermedad, el
mecanismo que la originó y cuáles son los riesgos de
que la enfermedad se repita dentro de la familia. (Véase
Tipos de herencia). Es importante mencionar que no
siempre se llegan a la etiología de la enfermedad.
Una vez que se ha calculado el riesgo genético, es
necesario comunicar, y ayudar a comprender, al
paciente y a su familia, el diagnóstico, tratamiento,
pronóstico y causa de la enfermedad , haciendo
énfasis en la probabilidad de que otro individuo
afectado nazca en la misma familia . Si bien es
necesario decir la ve rdad , el genetista debe
reflexionar sobre la manera en que debe ser dicha
esta información, ya que puede desencadenar
graves problemas emociona les e intrafamiliares,
estas reacciones deben ser valoradas y resueltas.
Existen varios problemas que pueden obstaculizar
la comunicación, como las barreras educativas,
lingüísticas y sociales, sentimientos de culpa o
rabia y disfunción marital. Es preferible no utilizar
los conceptos de riesgo alto o bajo para explicarlo,
en cambio es preferible, utilizar la comprensión de
la probabilidad al exponer ambos lados, el riesgo
binario de que puede, o no, ocurrir. Es necesario
sondear la percepción del paciente y su familia ,
no simplemente comunicar el riesgo. En muchos
casos el asesoramiento genético es apoyado por
valoración psiquiátrica o psicológica para mantener
la estabilidad mental por la información que se brinda
en la consulta de genética.
La familia tomará decisiones a partir de este punto,
pero éstas sucederán a lo largo de la vida de acuerdo
a la historia natural de la enfermedad y a la propia
dinámica familiar, por lo que la consulta debe ser tan
continua como la enfermedad lo amerite. Decisiones
sobre el cuidado del paciente, especialmente si será
incapaz de llevar una vida independiente; sobre otras
pruebas genéticas; sobre la vida reproductiva de la
pareja y métodos anticonceptivos; sobre los lazos
familiares y su salud mental o sobre la posibilidad de
realizar diagnóstico pre-implantación o prenatal.

Biología v Sociedad, marzo 2019

Es importante señalar que el tiempo de la consulta
médica en la mayoría de los casos es corto (Tabla 2)
según espinosa et al en 2003 realizó una encuesta
en el estado de Hidalgo, México donde ref iere que
el 70.96% de los pacientes recibió un t iempo de
consulta de 5 a 1 5 minutos, 27,35%, de 16 a
30 minutos y 1 ,68%, de más de 30 minutos de
duración.
El asesoramiento genético requiere un tiempo mayor
debido a la complejidad de los términos, así como
de los posibles escenarios ante un diagnóstico, una
prueba diagnóstica u opción reproductiva, siendo
tiempos de consulta en Genética médica de 30 a
120 minutos (Tabla 3).
Tabla 3. Tiempo de consulta en diferentes países.
País

Tiempo de consulta en minutos

México

5-15

Rusia

10

Salvador

10

Perú

12

Japón

3-6

Canadá

10-45

Tipos de herencia
Las enfermedades genéticas pueden clasificarse en:
alteraciones cromosómicas (número o estructura),
génicas (monogénicas, con los patrones clásicos de
herencia y las de los patrones no clásicos, como las
de impronta, oligogénicas), y multifactoriales.

Herencia monogénica
Todos los humanos recibimos dos versiones de cada
gen, conocidos como alelos, una de cada progeni tor,
con excepción de los genes locali zados en los
cromosomas sexuales los cuales t ienen regiones
que en el cromosoma X y Y solo cuentan con una
copia para dicho gen. La herencia autosómica
dominante se refiere a esta re lación, si los alelos
de un ge n son d i feren tes (heterocigotos), se
expresará sólo un alelo, es decir, el alelo dominante.
En la herencia autosómica recesiva, un individuo
hereda dos copias idénticas del alelo (homocigoto).

49

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�El término autosómico se refiere a que el gen se
encuentra en uno de los cromosomas autosomas
(1-22).

reproducirse, transmitirá la variante genética a todas
las hijas, que por lo tanto son portadoras, el varón
afectado nunca pasa la enfermedad a un hijo varón.

En una condición genética con herencia autosómica
dominante cada hijo del individuo afectado tiene un riesgo
del 50% de heredar la variante genética, ambos sexos son
igualmente susceptibles de ser afectados y la condición se
ve en generaciones secuenciales (Neurofibromatosis). En
una condición genética con herencia autosómica recesiva
generalmente los padres son portadores (individuos
heterocigotos que llevan y son capaces de transmitir una
variante genética asociada con una enfermedad y pueden
o no mostrar síntomas de esta) y sus hijos tienen un 25%
de posibilidades de ser afectados, 25 % de no estar
afectados, 50% serán portadores, a diferencia de si sólo
un padre es portador, la descendencia no será afectada,
y si un padre es enfermo y el otro no es portador, todos los
hijos serán portadores (Fibrosis quística).

Existen enfermedades ligadas a X con alelo
dominante, las cuales se presentan en las mujeres y
en los hombres son muy severas e incompatibles con
la vida (lncontinentia pigmenti).

De modo similar, la herencia ligada al X, se refiere
a un gen localizado en el cromosoma X. Los seres
humanos tenemos dos cromosomas sexuales, en el
caso del sexo femenino XX y en el masculino XY. En
una enfermedad ligada al X, usualmente los varones
son afectados, porque tienen una sola copia del
cromosoma X que lleva la variante. En las mujeres,
el efecto de la variante puede no manifestarse porque
se tiene otro cromosoma X, aunque uno de ellos se
inactiva parcialmente y de forma aleatoria.

Herencia multifactorial
Los trastornos multifactoriales son condiciones
causadas por la interacción de factores genéticos
y no genéticos (ambientales). Los trastornos más
comunes A-obesidad, asma, cardiopatía congénita,
enfermedades psiquiátricas, enfermedad coronaria,
diabetes mellitus- entran en esta categoría. Para
algunos de estos trastornos se sabe más acerca
de los riesgos ambientales que de los riesgos
genéticos, los cuales no dependen de un solo gen sino
del efecto aditivo de varios genes, sin embargo, la
investigación genética actual aumentará rápidamente
el conocimiento sobre los factores o aspectos
genéticos de enfermedades comunes. Algunos de
estos factores de riesgo genéticos se convertirán
en la base de pruebas genéticas.

Anomalías cromosómicas

Las enfermedades con alelos recesivos ligadas al
cromosoma X suelen ocurrir en varones que han
heredado una variante de este tipo de su madre o De
Novo. Raramente, la enfermedad se puede ver en las
mujeres que han heredado variantes en el mismo gen
heredado por ambos padres. Típicamente, la madre es
portadora y no es afectada, aunque no es infrecuente
que las portadoras femeninas de trastornos ligados
al X manifiesten sintomatología leve relacionada
con el trastorno (hemofilia: los hombres la padecen,
pero algunas mujeres pueden tener t iempos de
coagulación prolongados).

Los trastornos cromosómicos son trastornos
resultantes de una pérdida o ganancia de parcial o
completa de un cromosoma, o por anormalidades
estructurales en éstos. Las aneuploidías son las
alteraciones cromosómicas numéricas más comunes
(trisomías: Trisomía 21 o Síndrome de Down, o
monosomías como el Síndrome de Turner). Ejemplo de
las anomalías estructurales son las microdeleciones
que dan lugar a la pérdida de una serie de segmentos
contiguos del cromosoma (Síndrome 22q11,
Síndrome de Williams.

Un hijo varón de una mujer portadora tiene un
riesgo del 50% de heredar el trastorno y una niña
de una mujer que es portadora tiene un riesgo del
50% de heredar la variante genética y, por lo tanto,
ser portadora. Un varón afectado, si es capaz de

Pruebas genéticas

50

Las pruebas genéticas y la información obtenida
de la historia familiar y el examen físico pueden
utilizarse para diagnosticar condiciones médicas,

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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ayudar en la toma de decisiones reproductivas y
predecir el riesgo futuro para la salud. La importancia
de realizar una asesoramiento genético previo a la
solicitud de una prueba genética diagnóstica, radica
en la necesidad de informar correctamente sobre los
posibles resultados, las limitantes de esta pruebas,
ya que existen padecimientos genéticos que deben
ser detectados por diferentes técnicas, ejemplo la
enfermedad de Duchenne una distrofia muscular,
causada por anomalías en el gen DMD y que puede ser
diagnosticada hasta en un 65% por técnicas como la
MLPA (Multiple Ligation Probe Assay) , sin embargo, en
caso de esta ser negativa esta prueba, se debe recurrir
a una secuenciación completa del gen DMD.

presenta una condición genética, ya sea conocida por
haber más miembros de la familia afectados o por
sospecha clínica. Existen marcadores bioquímicos en
suero materno que se utilizan a manera de tamiz y que,
cuando sugieren que puede haber una alteración es
necesario hacer pruebas invasivas confirmatorias como
la obtención de líquido amniótico, ya sea para cariotipo
o para estudio molecular. Así mismo, se puede ofrecer
el diagnóstico preimplantación, mediante fertilización
in vitro, en donde el estudio de una célula permite
conocer si ese embrión está libre de enfermedad y así
implantar solo aquellos que tienen la oportunidad de que
se desarrolle un producto de la gestación sano.
Dese luego que estos procedimientos requieren de
la información adecuada a la pareja por el genetista.

Diagnóstico
Actualmente se sabe que es necesario recurrir a
diversas tecnologías para acercarse lo más posible
al diagnóstico de una enfermedad genética, ya
que por la diversidad de los mecanismos que dan
lugar a variantes patológicas, en ocasiones no es
posible poder analizarlas todas mediante una solo
metodología. En algunos casos es necesario realizar
desde un cariotipo, estudios bioquímicos hasta
pruebas moleculares como los microarreglos de CGH
e incluso secuenciación de nueva generación (NGS).

Pruebas pre-sintomáticas
Una prueba genética predictiva se utiliza para
identificar un riesgo de enfermedad futura en una
persona sana. Un ejemplo es la enfermedad de
Huntington (HD), una condición heredada dominante
que normalmente tiene un inicio alrededor de los 4050 años de edad y provoca movimientos progresivos
descontrolados y pérdida de la función cognitiva.

Salud pública y tamiz
Toma de decisiones reproduct ivas
Las pruebas genéticas también pueden predecir los
riesgos reproductivos. Para las condiciones genéticas
que se heredan, la prueba de portador identifica a las
personas que están en riesgo de tener niños afectados. El
diagnóstico prenatal puede utilizarse cuando las pruebas
de los portadores u otros factores de riesgo sugieren un
riesgo genético durante el embarazo. Esto pone una
demanda única en el genetista para asegurarse de que
el paciente entienda la naturaleza electiva de la prueba,
debe tener como objetivo apoyar la elección informada sin
recomendar un curso de acción particular.

Pruebas prenatales y de preimplantación
Existe la opción de realizar pruebas durante el embarazo
con la finalidad de saber si el producto de la gestación
Biología v Sociedad, marzo 2019

El tamiz tiene como objetivo identificar la enfermedad
temprana o un estado de riesgo con el fin de iniciar el
tratamiento para reducir la morbilidad y la mortalidad.
La mayoría de las recomendaciones de detección
actuales se implementan en ambientes ambulatorios,
después de una recomendación del médico.

Prueba de recién nacidos
El tamiz neonatal representa una categoría única de
pruebas genéticas. En esta forma de pruebas, los
recién nacidos sanos son analizados para identificar
las condiciones genéticas y otras condiciones
congénitas que requieren tratamiento temprano
en la vida, como algunos errores innatos del
metabolismo, ejemplo de ello es la fenilcetonuria,
que requiere tratamiento con una dieta restringida
51

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�de fenila lanina para prevenir la discapacidad
intelectual.
El tamiz neonatal de sangre para la detección de riesgo
en recién nacidos ocurre generalmente en el hospital poco
después del nacimiento, con pruebas y otros aspectos del
programa (seguimiento, educación, manejo y tratamiento).
La mayoría de las condiciones probadas en los programas
de detección de recién nacidos son genéticas. Todos los
estados proporcionan el tamiz universal de recién nacidos
para hipotiroidismo congénito. El tamiz ampliado busca la
detección de fenilcetonuria, galactosemia, hiperplasia
suprarrenal congénita y fibrosis quística; otros también
ofrecen pruebas para otras enfermedades metabólicas
(aminoacidopatías, acidemias orgánicas, alteración de la
beta oxidación de los ácidos grasos), de hemoglobinopatías,
y otros trastornos. La detección de los recién nacidos
permite un tratamiento oportuno específico y eficaz.
Muchas pruebas adicionales de detección en recién
nacidos están actualmente bajo consideración o se
han agregado a algunos paneles de detección estatales.
Estos incluyen trastornos bioquímicos raros que son
detectables con espectrometría de masas en tándem,
pérdida auditiva congénita, cardiopatías congénitas,
displasia de cadera y retinopatía del prematuro.
Es importante mencionar que, como tal, las pruebas
de tamiz no son diagnósticas por lo que una vez que
se obtenga un resultado alterado en una prueba de
tamiz es necesario contar con pruebas diagnósticas
específicas para cada condición.
También existen pruebas de tamiz genético para
adu ltos cuando existen enf ermedades conocidas
en una familia o de mayor frecuencia en algún grupo
étnico, por ejemplo, la búsqueda de portadoras de
variantes genéticas de riesgo del gen BRCA (1 y
2) para cáncer de mama y ovario, o para algunas
esfingo lipidosis en población judía. También se
buscan portadores de variantes genéticas de cáncer
heredo familiar, entre otras.

Aplicación de la medicina clínica en la
genética
La aplicación de la medicina clínica en la genética se
basa en la toma de decisiones clínicas de acuerdo en

52

la mejor evidencia disponible sobre los resultados de
la atención de la salud. De acuerdo a la capacidad de
un gen para expresarse o no (prevalencia), muchas
enfermedades genéticas son raras y, como resultado,
difíciles de estudiar; la correlación entre el genotipo
de un paciente y el fenotipo no siempre es predecible.
Asimismo, las pruebas genéticas pueden utilizar
tecnología basada en DNA para evaluar el genotipo,
o pueden utilizar otras técnicas de laboratorio para
identificar hallazgos que indiquen una condición
hereditaria, la evidencia sobre las pruebas genéticas
tiene que evaluarse en términos de validez analítica,
validez clínica y utilidad clínica. Igualmente, la
información sobre el resultado del tratamiento de
enfermedades genéticas es a menudo limitada:
para muchas condiciones genéticas, las opciones
de tratamiento son limitadas o ausentes. Para
estas condiciones, las pruebas se pueden utilizar
principalment e para confirmar un diagnóstico o
proporcionar información de riesgo genético a los
miembros de la familia.
Por último, es importante que actualmente se conocen
trastornos cuya etiología está dada por falta de
expresión de genes por modificaciones epigenéticas,
lo que ha venido a desarrollar otro amplio campo de la
genómica conocida como Epigenómica, en donde no
existen alteraciones en la secuencia del DNA y cuyos
métodos de análisis involucran pruebas orientadas a
buscar el estado de metilación ya sea de los genes o
de las histonas.

DISCUSIÓN
Los genes influyen en el riesgo de padecer
determinadas enfermedades en un amplio
espec tro . En un extremo del espectro están
las enfermedades comúnmente referidas como
enfermedades "genéticas" (distrofia muscular
de Duchenne o síndrome de Down) y en el otro
extremo están las enf ermedades que están casi
totalmente determinadas por factores ambientales
(varice l a, ú lcera péptica). Las enfermedades
genéticas se clasifican en monogénicas o trastornos
cromosómicos, dependiendo de la etiología. El resto
de las enfermedades, además de ser las más comunes,
son multifactoria les y resultan de la interacción o
efecto aditivo de factores genéticos y no genéticos.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Por lo anterior, el clínico de cualquier especialidad,
ante la sospecha de una condición heredable en un
paciente es necesario que lo refiera a una consulta
especializada de genética con la finalidad de
identificar anticipadamente individuos que están en
riesgo de desarrollar dicha condición.

!

AGRADECIMIENTOS

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(/)

! De la manera más atenta los autores aquí suscritos
! agradecen en gran medida la autorización de la

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o

u

: imagen antes plasmada en el manuscrito presente a
j Life In Genomics (www.lifeingenomics.com).

La mayoría de las enfermedades genéticas son raras,
pero como grupo son lo suficientemente comunes
como para que sean examinadas por un profesional
especializado que se encargue de la evaluación crítica
de la historia familiar, la consideración apropiada de
los trastornos genéticos en el diagnóstico diferencial
y del uso prudente de pruebas genéticas y servicios
de genética méd ica y, por añadidura, de eliminar
interpretaciones excesivamente simplistas de la genética
como un contribuyente a la etiología de la enfermedad.

PAREJAS CON HIJOS CON
MALFORMACIONES O
PADECIMIENTO GENÉTICO.

ANTECEDENTES DE
FAMILIARES CON ENFERMEDAD
HEREDITARIA O GENÉTICA.
MUJERES
EMBARAZADAS O
CON PlANES DE
EMBARAZO
DESPUÉS DE LOS
3SAÑOS.

8

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TALLA MUY...,
A-LT-4
A-W \
O BAJA PARA LO
ESPERADO.

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razones para
consultar
a un médico
genetista
t - - - -1.,..

RETARDO EN EL
DESARROLLO DE
UN NIÑOO
RETARDO MENTAL.

~.a: ~' :S:

:
PERSONAS OUE DESEEN RESOLVER
DUDAS SOBRE EL RIESGO DE QUE SUS
HIJOS PADEZCAN ENFERMEDADES
HEREDITARIAS O GENÉTICAS.

Biología v Sociedad, marzo 2019

INFERTILIDAD NO
CAUSADA POR
PROBLEMAS
HORMONALES O
ANATÓMICOS.

A
u
n

ANTECEDENTE DE 2 Ó MÁS
ABORTOS OMUERTE FETAL.

53

�---

---

BIBLIOGRAFÍA

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-acuitad de C1e'lc1as 81olog1cas UANL

�, Salud

PLANTAS
/

HIPOGLUCEICAS
PROPIEDADES Y
USOS TERAPÉUTICOS
Foroughbakhch Pournavab, R., Hernández Vargas, J. y
J.A. Villarreal Garza,
Departamento de Botánica Facultad de Ciencias
Biológicas.

55

�Hoy en día, el conocimiento de las propiedades de
las plantas medicinales se ha extendido de tal forma,
que mucha gente sigue utilizando como medicina
alternativa y en ocasiones como apoyo a la llamada
medicina tradicional.
La importancia de las plantas medicinales en
los países en vías de desarrollo, en Pakistán se
estima que un 80% de las personas depende de
estas para curarse, un 40% en China . En países
tecnológicamente avanzados como E.U.A. se
estima que un 60% de la población utiliza plantas
medicinales.
Se ha comprobado como la ingestión de alimentos
naturales puede prevenir patologías. La ingesta
de vegetales con propiedades antioxidantes,
coles, rábanos, ajo, cebolla, tienen la capacidad de
contrarrestar enfermedades degenerativas como
cáncer u otras enfermedades. En este artículo
describimos algunas plantas con propiedades
hipoglucemias, es decir plantas que reducen los
niveles de azúcar en la sangre.
Finalmente, no debemos olvidar el carácter
preventivo que las plantas tienen con respecto a
la aparición de enfermedades. En este sentido las
plantas superan a los remedios químicos, que se
aplican fundamentalmente cuando ya ha aparecido
la enfermedad. (González Elizondo et al 2013).

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FENOGRECO: TRIGONELLA
FOENUM GRAECUM L.
OTROS NOMBRES: Ajolova, Alhova, greco,
trigonel la.
PARTES UTILIZADAS: Semillas.
ORIGEN: Asia occidental, Mediterránea e incluso
americana. Hierba medicinal cultivada en China,
Ucrania e India.
DESCRIPCION: Planta herbácea anual, erecta, de
40 cm de altura, con tallo simple, y poco ramificado.
Las hojas son trifoliadas, pecioladas, con folíolos
articulados, obovados u oblongos. Las flores son de
color amarillo claro o blanquecinas, papilionáceas,
axilares, sésiles, solitarias o por pares. El fruto es
una vaina que tiene de 10 a 20 granos poliédricos
marrón claro, con un surco profundo que los divide
en dos mitades.
PROPIEDADES MEDICINALES: La harina de
semillas se considera fortificante general. Es un buen
expectorante, regenera la mucosa estomacal en la
úlcera gástrica y la gastritis. Se recomienda como
tratamiento complementario a los hipoglucemiantes
orales en caso de diabetes no insulinodependiente.
Aumenta la producción de leche durante la lactancia.
Por vía externa, es u n excelente madurador de

furúnculos, abscesos e hinchazones de todo tipo. En
decocción, se usa para lavar llagas pútridas y para
hacer gargarismos en caso de inflamación de la boca,
las amígdalas y la faringe.
PRINCIPIOS ACTIVOS: Mucílagos, Lípidos
insat urados , Proteínas , Fósforo orgánico,
Saponósidos esteroídicos, Trazas de alcaloides,
Glucósidos del f u rostano l, Acido ni cotínico ,
Cumarinas, Sales minerales (hierro, el manganeso y
el fósforo). Contiene Fitosteroles, Vitaminas A, D y
B), Aceite esencial, Flavonoides, Fibras y Enzimas.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Polvo encapsulado:
500 mg/cápsula, 2-3 cápsulas/día. Decocción: hervir
10 minutos, infundir 10 minutos, filtrar exprimiendo,
2 a 3 tazas/día, o en aplicación tópica (colutorios,
gargarismos, lavados). Extracto seco: 50 100 mg/
dosis, 2 3 tomas/día. Emplastos con harina de las
semillas aplicados tópicamente.
CONTRAINDICACIONES: Embarazo, lactancia, ya
que amarga la leche. (Foroughbakhch Pournavab, et
al 2018).
57

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ALOE o SABI LA:

A LOE VERA

(L.) B URM.
OTROS NOMBRES: Aloe, acíbar, sábila,
áloe de Barbados o áloe de Curazao.
PARTES UTILIZADAS: La pulpa de las hojas.
DESCRIPCION: Planta suculenta v ivaz , de tal lo
leñoso a l crecer, a veces de gran altura, aunque
usualmente de unos 50 a 70 cm. Las hojas tienen
de 30 a 80 cm de longitud, usualmente en roseta y
son muy suculentas y lanceoladas, envolventes por la
base, de color verde grisáceo, con el margen espinoso
de color rojizo. Las flores se agrupan en una espiga
terminal y son de color amarillo, campaneadas. El
fruto es una capsula loculicida.
PROPIEDADES M EDIC INALES: Sobre el sistema
digestivo es tónico general y estimulante, colerét ico y
colagogo, y sobre el intestino tiene un notable efecto
laxant e, recomendado en casos de estreñimiento
crónico. El aloe gel, ext raído de la pulpa de la hoj a
es cicatrizante , y en dermat ología tiene acción
vulneraria y emoliente, recomendada después de las
exposiciones solares. La pulpa de aloe vera alivia llagas
y gingivitis, combate los problemas del colon, ayuda a
la desaparición de celulitis y de acné, es un excelent e
relajante y sirve para bajar el peso.
58

PRINCIPIOS ACTIVOS: La aloína es el principio
activo del Aloe barbadensis. A este componente se
le atribuyen propiedades antioxidantes, con lo cual
ayudaría a la eliminación del exceso de rad icales
libres, generados por la oxidación celular. La aloína
se le asignan propiedades de eliminación de toxinas,
principalmente metales pesados, los cuales resultan
muy difíciles de eliminar del organismo. Esteroles, que
t ienen propiedades anti inflamatorias y purificadoras
y sirve para bajar el nivel de colesterol.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Tomar 1 cucharada
cada 6 horas para t rast ornos digestivos y biliares.
Se aplica directamente sobre la piel para manchas,
cicatrización de heridas y quemaduras.
CONTRAINDICACIONES: Altas dosis ora les
a loe pueden causar ca lambres abdominales y
diarrea. No usar en el caso de insuficincia rena l.
El uso tópico del aloe vera puede causar irritación,
ardor o picazón de la p iel en algunas personas.
(Ferrell V. et al 2009).

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MORINGA: M ORI NGA
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OTROS NOMBRES: Árbol de ben, palo del tambor.
PARTES UTILIZADAS: Toda la planta.
ORIGEN: norte de la India, Bangladesh, Himalaya,
Pakistán y Nepal.
DESCRIPCIÓN: árbol de porte modesto, de 5-12 m de
altura, de tronco erecto, copa piramidal o cónica, y hojas
compuestas, de folíolos ovalados. Las flores son muy
llamativas, de pétalos alargados, de color blanco marfil y
estambres amarillos. Los frutos son grandes, con cápsulas
alargadas de hasta 40 cm de largo, de forma trilobulada,
que recuerdan a los bastones de un tambor.
PROPIEDADES MEDICINALES DE LA MORINGA:
las hojas, frutos, raíces y semillas son útiles para
combatir: anemia, ansiedad, asma , ataques de
parálisis, bronquitis, catarro, cólera, congestión del
pecho, conjuntivitis, deficiencia de esperma, déficit de
leche en madres lactantes, diarrea, disfunción eréctil,
dolor en las articulaciones, dolores de cabeza, dolor de
garganta, escorbuto, esguince, espinillas, falta de deseo
sexual femenino, fiebre, gonorrea, hinchazón glandular,
hipertensión arterial, histeria, impurezas en la sangre,
infecciones cutáneas, llagas, malaria, otitis, parasitismo
intestinal, picaduras venenosas, problemas de la vejiga
y la próstata, soriasis, trastornos respiratorios, tos,
tuberculosis, tumores abdominales, úlceras, etc.
La moringa tiene las Propiedades anti-inflamatorias,
incrementa las defensas del cuerpo, protege contra la
enfermedad del Alzheimer, controla de forma natural
los niveles elevados de colesterol sérico. Proporciona
y apoya los niveles normales de azúcar en la sangre,
la moringa es protectora contra varios tipos de cáncer
y actúa contra células cancerosas. Disminuye el
efecto de la fibrosis en hígado y lo protege de daños
por medicamentos. Reduce la aparición de arrugas
y líneas finas. Ayuda al tratamiento de las heridas.
PRINCIPIOS ACTIVOS DE LA MORINGA: Los principios
activos de la moringa que le dotan de importancia
medicinal y curativa son los siguientes: Flavonoides,
sustancias con un alto valor antioxidante, importantes

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para la salud cardiovascular y el sistema inmunitario.
Ácido clorogénico, sustancia que permite a la planta
responder a las agresiones ambientales, y que actúa
corno antioxidante y anti inflamatorio. Polifenoles, ácidos
vainílico, ferúlico, melilótico, con actividad antioxidante,
anti inflamatoria y antiséptica. Ácido ascórbico (vitamina
C), vitaminas A, E y del grupo B. Sales minerales
(potasio, calcio, hierro, magnesio, cinc). Ácidos grasos
insaturados en las semillas (ácido oleico). Proteínas (en el
fruto y en las semillas (47-60%). Aminoácidos, la moringa
contiene hasta 18 de los 20 esenciales para la salud.
USO TERAPEUTICO Y DOSIS: 3 cápsulas de moringa
al día.
• 1 cápsulas antes de cada comida. Es decir,
desayuno, comida y cena.
• Si se pierde el sueño por la noche, cambiar la
cápsula de la cena al desayuno, es decir, 2 cápsulas
en el desayuno y 1 para la comida.
CONTRAINDICACIONES:
• Efectos abortivos (raíz) en dosis altas (evitar su uso
en el embarazo).
• No consumir la moringa en pacientes con
hipoglucemia.
• No tornar en ayunas, o durante periodos largos de
tiempo puede generar en personas sensibles acidez
gástrica, irritación, y alguna reacción alérgica.
• Por sus propiedades depurativas puede producir
un ligero efecto laxante.
• En ciertas personas puede causar el trastorno
policiternia por el aumento excesivo de la cantidad
de glóbulos rojos en la sangre,.
PERFIL NUTRICIONAL:
Las hojas de moringa están cargadas de vitaminas,
minerales, aminoácidos esenciales y más. Cien
gramos de hoja seca de moringa contienen: 9 veces
la proteína del yogurt, 10 veces la vitamina A de
las zanahorias, 15 veces el potasio de los plátanos,
17 veces el calcio de la leche, 12 veces la vitamina
C de las naranjas y 25 veces el hierro de la espinaca.
(Foroughbakhch Pournavab, et al 2018).

59

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�NEEM: AzADIRACHTA INDICA A. Juss.
OTROS NOMBRES: Nim, margosa, lila
india.
PARTES UTILIZADAS: La planta entera (Corteza,
Raíz, Fruto, Flor, Hojas).
ORIGEN: India
DESCRIPCION: Árbol perene de rápido crecimiento
de 1 5 a 20 m de altura con abundante follaje. El
tronco es corto, recto y puede alcanzar 120 cm
de diámetro. La corteza es dura, agrietada y desde
color gris claro hasta castaño rojizo. La savia es
blanca grisácea y el corazón del tronco es rojo;
cuando se expone al aire se torna de castaño rojizo.
Las raíces consisten de una robusta raíz principal
y muy desarrolladas raíces laterales. Las hojas son
pecioladas de forma aserrada se agrupan en folios
de 35 cm de largo y de color verde oscuras (de 3
a 8 cm de longitud). La hoja terminal es a menudo
faltante. Las flores, blancas y fragantes, están
dispuestas axialmente, normalmente como panículas
colgantes que miden más de 25 cm de longitud. Las
inflorescencias, que se ramifican en tercer grado
tienen 1 50 a 250 flores. El fruto es una drupa
parecida a la aceituna en forma que varía desde un
ovalo elongado hasta uno ligeramente redondo, y
cuando madura mide 14 a 28 mm de longitud y 10 a
1 5 mm de ancho y con una semilla.
PROPIEDADES MEDICINALES: La corteza: Cura
las heridas, se utiliza en enfermedades de la piel y
contra la sed excesiva. Efectivo contra la acidez y
úlceras gastroduodenales, úlcera esofágica -reflujo
gastroesofágico-y úlcera gástrica. Es auxiliar para tratar
enfermedades bucodentales, tos, fiebre, pérdida de
apetito, fatiga, parásitos intestinales, dolorreumatoide,

60

artrítico y con depresión del sistema inmune. Las
hojas: Tienen las propiedades antiinflamatorias,
antiséptico, antivirales, también yudan curar las úlceras
de estómago y los parásitos intestinales. Indicadas
para eliminar toxinas, purificar la sangre y prevenir
el daño causado por los radicales libres en el cuerpo,
neutralizándolos. Para tratar mordeduras de serpientes
y picaduras de insectos. Como complemento alimenticio
para el ganado y como biopesticida y fertilizante natural.
Las flores: Astringentes y expectorantes, se utilizan
para regular el calor del cuerpo, inhibe tumoraciones y
previene enfermedades coronarias. Los frutos y semillas
consumen los niños (suplemento alimenticio) y tienen
una amplia gama de acción y es altamente medicinal.
PRINCIPIOS ACTIVOS: La cor teza contiene los
principios activos: nimbina, nimbidina, nimbosterol,
margosina, nimbineno, diterpenos. Contiene Arginina,
Aspargina, Acido Aspartico, Cistina, Fenilalanina,
Prolina y proteína, alcaloides y minerales.
Los polisacáridos poseen la cualidad de ser antitumor y reducen la formación de interferon, así como
la inflamación.
De las hojas de Neem se pueden aislar varias
moléculas como aminoácidos, ácidos grasos,
flavonoide polifenólico llamado quercetina, un
fs-sitosterol, el nimbosterol , y liminoides.
De las flores se extrae un acei te que contiene
sesquiterpenos, nimbosterol y numerosos flavonoides
entre los que destacan la melicitrina y el kaempferol.

�Las flores producen una cera compuesta por una
mezcla compleja de ácidos grasos (esteárico,
pal mítico, oleico y linoléico)
Las semillas contienen aceites compuestos en ácido
oleico, palmítico, esteárico, linoleico y araquídico. La
semilla de Neem es muy rica en ácido graso, llegando
a ser el 50% de peso de la semilla.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Cápsulas de hoja
de neem deshidratada y pulver izada. Frasco con
60 cápsulas de 450 mg Tres cápsulas de hoja de
neem diarias máximo para adultos, tomar antes de los
alimentos. No se recomienda para menores de doce
años. Te de Neem: Hervir un litro de agua, retirar del
fuego, agregar 3 hojas de neem dejar reposando 15
minutos, tomar una tasita cada 8 horas. El te deneem
ayuda a producir la insulina de manera adecuado y
ayuda a regenerar el páncreas.
CONTRAINDICACIONES: No es recomendable
el consumo por niños, ya que puede ocasiona r
algún problema relacionado con la fertilidad . No
se recomienda ingerir vía oral los concentrados de
los aceites esenciales a las mujeres embarazadas
y a aquellas de lactancia. La aplicación externa
de preparados en base al neem puede ocasionar
reacciones alérgicas, sobre todo en aquellas personas
que presenten hipersensibilidad a los componentes
de este árbol. (Foroughbakhch Pournavab, et al

2018).

61

�WEREKE:

IBERVILLEA SONORAE

(S . WATS.)

GREENE
OTROS NOMBRES: wareque, wereke o guareque.

PARTES UTILIZADAS: Rizomas.
ORIGEN: Sonora, Sinaloa, México.
DESCR I PCION: La especie es na t iva del
noroeste de México, localmente conocida con
wareque, wereke o guareque, es una especie de
plantas de guía y perenne perteneciente a la
familia Cucurbitaceae. Data de la época prehispánica,
la raíz o t ubérculo tiene propiedades medicinales y
es de un intenso sabor amargo. Actualmente ha
tomado relevancia esta raíz porque tiene propiedades
hipoglucemiantes (Waizel Bucay, 2006).
PROPIEDADES MED ICINALES: Las hojas se usan
para el tratamiento de enfermedades de la piel, úlceras
estomaca l es y las raíces y t ubérc ulos para
contrarrestar la diabetes mellitus. Se le da uso muy
acertado como hipoglucemiante para el tratamiento
de la diabetes, y es sumamente efectivo. Tiene
potentes propiedades antisépticas, cicatrizantes,

62

antidiabéticas, antirreumáticas, antibacterianos,
anti-inflamatorios, antialérgicos, hepato-protectores,
antitrombóticos, antivirales, anticarcigenicos y
actividades antioxidantes
PRINCIPIOS ACTIVOS: Proteínas. Nucleoproteínas,
globulina, y albúmina. Carbohidratos. Fibra, azúcar
reducido y almidón. Grasa, colesterina, lecitina.
Materiales salinos como cloruros, sulfatas y fosfatos,
sodio, potasio, calcio, magnesio y hierro, fosfato de
calcio tribásico. Enzimas proteolíticas, diastáticas y
oxidativas y clorofila.
USO TERAPEUTICO Y DOSIS: Cápsulas de 300 mg,
1 a 2 cápsulas al día.
CONTRAIND ICAC IONES: no ingerirla durante el
embrazo y lactancia. También está contraindicada a
los pacientes que sufren de hipoglucemia (González
Elizondo et al 2013) .

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L ITERATURA CITADA

González Elizondo M., López Enríquez L., González
Elizondo M.S. y J.A. Tena Flores. 2013. Plantas
Medicinales del Estado de Durango y Zonas
Aledañas. Instituto Politécnico Nacional. México.
Editorial Prosima. 205p.
Foroughbakhch Pournavab, R, Hernández Vargas J.
y J .A. Villarreal Garza 2018. Plantas medicinales
descripción, propiedades, principios activos, uso
terapéutico y dosis. Universidad Autónoma de Nuevo
León. Primera edición. En prensa.131 paginas.

Ferrell V., E.E. Archbold, L. Baez y H.M. Chernie.
2009. Enciclopedia de Remedios Naturales. 2da
Edición. Editorial Castellana. 678p.
Waizel Bucay J. 2006. Las plantas medicinales y
las Ciencias una visión multidisciplinaria. Instituto
Politécnico Nacional. México 1er Edición. 587p.

Biología v Sociedad, --r¡arzo 2019

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FINDEL
ALZHEI
El primer programa para prevenir
y revertir el deterioro cognitivo
«Monumental» David Perlmutter. autor de Cerebro de pan

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PROVEN STEPS TO PREVENT OE~ENTIA

ANO SHARPEN YOUR MINO

TIMOTHY R. JENNINGS, MD

�RESEÑA DE LIBROS

CEREBROS
SENESCENTES,
ALZHEIMER Y DEMENCIA
Bredesen, D.E. 2018. El Fin del Alzheimer: El Primer
Programa para Prevenir y Revertir el Deterioro Cognitivo.
Penguin Random House, México, 262 pp.
Jennings, T.R. 2018. The Aging Brain: Proven Steps to
Prevent Dementia and Sharpen your Mind. BakerBooks,
Grand Rapids, 282 pp.

Sergio l. Salazar-Vallejo
ECOSUR, Unidad Chetumal

Confrontar el hecho de que varios familiares o amigos
longevos est án padeciendo Alzheimer me hizo leer
este par de libros con trepidación. Dichas personas
no son únicas. El deterioro cognitivo empieza a los
40 años y tiene dos variantes (deterioro cognitivo
subjetivo o leve), que a menudo anteceden a la
demencia. La dinámica es lenta ya que transcurren
15-20 años antes de un diagnóstico f ormal. Por
otro lado, una de cada nueve personas mayores de
65 tiene A lzheimer, que es el tipo de demencia más
común, y es posible que, de no hacerse otra cosa,
casi un 14% de la población estadunidense morirá
por Alzheimer en el mediano plazo. Sabemos que
avanza lentamente y que una vez descubierto parece
inevitable. Por ello, cualesquiera alternativas para la
prevención o ralentización del daño serán bienvenidas,
independientemente de los antecedentes familiares o
condición física personal. Estos dos libros persiguen
promover cambios personales senci ll os y muy
significativos para detener, e incluso revertir, e l
deterioro cognitivo.
Dale Bredesen es profesor en la Universidad de
California en San Francisco. Consiguió colarse,
con su primer libro como autor único, entre los más
vendidos del New York Times en 2017; en mayo del
2018 apareció la versión en español. El autor ha
mi litado en la heterodoxia y confrontado muchos
rechazos por su perspect iva de la investigación
médica; el li bro compi la sus avances princ ipales.
Mod ifica la percepción de la enfermedad de

Alzheimer de manera impresionante en por lo menos
dos cuestiones medulares. Una, que se trata de una
enfermedad multifactorial de la que logró identificar
36 promotores, en luga r de generarse por la
acumulación de proteínas ínt er-neuronales {placas
o fibrillas). Dos, que puede controlarse y revertirse
siguiendo un tratamiento sencillo y práctico, en lugar
de considerarse incurable.
La obra consta de cuatro partes, cada una con 2 -4
capítulos en los que se reducen los tecnicismos u
otros detalles en una prosa apasionada y estimulante.
Critica la concepción tradicional de que el A lzheimer
sea causado por la acumulación de proteínas que
interrumpían las sinapsis por la presencia de placas
(beta-amiloide) y de microfibrillas (tau). A lo largo del
libro reitera que 'es posible prevenir el A lzheimer
y, en muchos casos, revertir el deterioro cognitivo
asociado: Explica el componente genético IApoE4
común, raramente presenilina (PS1, PS2)1, por lo que
recomienda que a partir de los 40 y especialment e
si hay historia familiar, debería uno uno hacerse una
prueba de laborat orio y determ inar la presencia
de dicho gen . También que la enfermedad 'surge
a partir de un programa intrínseco y saludable de
reducción de la extensa red sináptica del cerebro'
pero ocurre cuando el programa se descontrola. Lo
que motiva el desvarío es que el cuerpo enfrente
amenazas crónicas, múltiples, incesantes e intensas
que resultan en inflamación, niveles infraóptimos
de nutrientes u otras moléculas pro-sinapsis, y
exposición a sustancias tóxicas. Dale Bredesen
generó en 2014 un protocolo genera l, ReDeCo:
Reversión del Deterioro Cogn itivo y c lasifica al
Alzheimer en tres modalidades:
Inflamatorio . Personas con uno o dos alelos de l
ApoE4; hereditario. La mayor parte de la gente
tiene dos copias del ApoE3 y su riesgo de contraer
Alzheimer ronda el 9%; 25% de los estadunidenses
tiene una copia del ApoE4 y su riesgo es del 30%
(surge en los 60) . Empero, si cuentan con dos

65

�copias, su riesgo aumenta al 50%. Contrariamente,
sin copias del ApoE4 puede surgir a los 70. Los
indicadores diagnósticos de laboratorio serían
incrementos en la proteína e-reactiva, incrementos de
la proporción albúmina/globulina, de interleucina-6, y
del factor de necrosis tumoral, así como la aparición
de resistencia a la insulina.
Atrófico. Los síntomas surgen una década más tarde
que en personas con 1-2 copias del ApoE4. Los
indicadores diagnósticos serían niveles menores a
los subóptimos en hormonas tiroideas, suprarrenales,
estrógeno, testosterona y pregnenolona; niveles
bajos de vitamina D, resistencia a la insulina o niveles
demasiado bajos de insulina, e incrementos en la
homocisteína. A veces, estas dos variantes pueden
ocurrir simultáneamente y, de serlo, se le conoce
como glicotóxico y se revela porque hay niveles altos
de glucosa (y glicación), y alto nivel de insulina.
Tóxico. Personas con ApoE3; sin historia familiar o,
de haberla, el padecimiento surge después de los
80, pero puede irrumpir entre los 40-60 y después
de períodos de gran estrés. A menudo se asocia con
bajos niveles de zinc (altos de cobre), bajo cortisol,
alto nivel de T3-inversa, bajos de T3-libre y de
pregnenolona, estradiol y testosterona, alto nivel
de mercurio, a veces asociado con las amalgamas
(prueba de orina con quelantes), o de micotoxinas.
También recomienda el Dr. Bredesen una dieta
anti-Alzheimer que llama Ketoflex 12/3. Se trata
de reducir carbohidratos simples, hacer ejercicio
moderado (150 min a la semana, por lo menos
caminar de prisa unos 30 min durante 5 días), ayuno
de 12 h entre las comidas última de la noche y primera
del día siguiente, y tener 3 horas entre la cena e irse
a dormir.
En el Apéndice A enlista los alimentos en grupos
mayores y que tanto deberíamos consumirlos. Con
frecuencia: champiñones, brócoli, coliflor, coles de
Bruselas, espinaca, lechuga, pescados silvestres
grasos (salmón, sardinas, arenque), huevos de
gallina, camotes, plátanos verdes, probióticos,
jícama, puero, cebolla, ajo y tés. Con menos
frecuencia: papas, elotes, chícharo, calabazas,
frijoles, berenjena, pimientos, tomates, frutos
rojos, pollo, res, vino (una copa unas cuantas veces

66

a la semana). café. Raramente (evitar siempre que
sea posible): azúcares, pan, pasta, arroz, galletas,
pasteles, dulces, refrescos, cereales, gluten, lácteos
(yogurt natural ocasional), alimentos procesados,
pescados con mercurio (atún, tiburón, pez espada).
frutos muy dulces (piña, mango). Más información
en www.drbredesen.com, www.mpigognition.com.
El protocolo completo se puede ver en https://www.
drbredesen .com/thebredesenprotoco 1.
Tim Jennings es un siquiatra que trabaja por su
cuenta , cristiano declarado, y autor de otros 5
libros sobre espiritualidad o análisis bíblicos. Con el
presente libro pretende prevenir la demencia y aguzar
la mente, y difiere de sus previos porque compila y
refiere 376 publicaciones totales para cada uno
de los 16 capítulos (media: 24). por lo que el libro
adquiere un matiz más académico. Además, para
cada capítulo sintetiza los aspectos medulares y
recomienda acciones concretas.
Tim reconoce en la introducción que, como muchas
otras aventuras intelectuales, el libro es personal.
No sólo por sus pacientes mayores que padecen
Alzheimer, sino porque su suegra fue presa del
deterioro y ha visto padecer a su esposa. El objetivo
del autor es modificar los patrones de vida a niveles
saludables para mejorar nuestra vejez y reducir
el riesgo de demencia. Eso incluiría dormir bien,
caminar de prisa unos 30 min diarios, tener una dieta
saludable, evitar los promotores de la inflamación,
meditar, y controlar las tensiones cotidianas.
La obra tiene cuatro partes con unos 3-6 capítulos
cada una. Hist oria y Senescencia comienza con
El problema del envejecimiento (todos lo hacemos);
indica que el deterioro personal va de la mano con
la longevidad ya que en 1900 menos de la mitad de
la población alcanzaba los 65 años, pero a fines de
siglo un 80% de la población llegaba a esa edad, por
lo que han aumentado los padecimientos típicos de
las personas mayores. Afirma que la máxima cuestión
contemporánea es cómo retener vitalidad, salud,
independencia y autonomía en la vejez. El objetivo
del libro es promover un plan de acción personal
para mejorar nuestra vitalidad y salud cerebral.
En Desarrollar un cerebro saludable (requiere un
cuerpo saludable) enfatiza que el cerebro es 1-2%
del peso corporal, pero consume un 20% de la

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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energía disponible. También que la salud cerebral
arranca en el útero, que el cerebro debe ejercitarse,
y que debemos optimizar la función de los factores
neurotróficos o fertilizantes cerebrales (derivados del
cerebro, endotelio vascular, y crecimiento neuronal) al
evitar factores o sustancias que los inactiven porque
aceleran el envejec imiento. Entre ellos destaca:
angustia, sedentarismo, dieta no saludable (estrés
oxidativo) y dolor crónico, así como el uso de tabaco
u otras drogas, o alto consumo de a lcohol. Pasa
entonces a Epigenética y envejecimiento (el impacto
de nuestros ancestros) y empieza refiriendo a Conrad
Waddington quién acuño el término en 1957 para
referirse a "las instrucciones químicas que dirigen
el acceso y uso de la información contenida en el
DNA:' Es relevante porque "factores ambienta les,
experiencias, e incluso nuestros pensamientos
pueden impactar la forma que se exprese el DNA" y
que transmitimos a nuestros hijos "las instrucciones
epigenéticas para especificar cuáles genes operen y
cuáles no'.' Entre las evidencias que presenta destaca
el impacto de la escasez de comida en Holanda
durante la segunda guerra mundial. Ocasionó que
los genes de los bebés actuaran para almacenar
toda la energía posible de los alimentos, por lo que
al convertirse en adultos, enfrentaron mayores
incidencias de obesidad, diabetes y otros problemas
metabólicos en comparación con personas cuyos
padres no padecieron hambruna. No obstante, el
autor enfatiza que independientemente de nuestra
carga genética no estamos condenados. Podemos
experimentar ambientes sa ludables, atenuar los
pensamientos y acciones negativas y tomar buenas
decisiones para optimizar la funcionalidad genética
y atenuar el deterioro por senescencia. Termina esta
parte con Nuestros genes y senescencia (deterioro
con el tiempo), y refiere que el genoma personal se
deteriora por las mutaciones con lo que devienen
un factor de senescencia; por ejemplo, una persona
de 65 años tendría unas 6000 mutaciones que no
estaban en su material genético al nacer. Además,
también cambia la forma de los cromosomas al
reducirse sus puntas (telómeros), lo que es más
frecuente entre los varones y que cambia con la
edad, nuestras actitudes y patrones de vida. Enfatiza
que en la infancia los telómeros tienen 8000 pares
de bases nitrogenadas, que colapsan a 3500 a los
35 años, y bajan a 1500 a los 65. Así, se acelera el
acortamiento por desórdenes del talante, conflictos

Biología v Sociedad, marzo 2019

en las relaciones personales, actitudes mentales
negativas y hostilidad, y se ralentiza el acortamiento
de los telómeros con el vegetarianismo, la reducción
del estrés (meditación) y como consecuencia del
ejercicio.
Estrés oxidativo y senescencia tiene 3 capítulos. En
Obesidad y senescencia (enlace inconfundible) indica
que uno de los principales factores negativos es el
estrés oxidativo, que es el daño por moléculas con
oxígeno sobre DNA, proteínas y lípidos corporales.
Otro son los factores que promueven la inflamación
porque generan componentes oxidantes y cuyos
síntomas ocurren al estar enfermos. Es la respuesta
típica para dañar, u oxidar, virus o bacterias invasoras,
pero en ausencia de elementos extraños, atacan
al propio organismo. Se trata de la proliferación
de leucocitos, así como de citoquinas, moléculas
adherentes u oxidantes. La inflamación también
puede dispararse por intoxicaciones o contaminantes,
así como por amenazas por lo que debemos reducir
la ansiedad, preocupación, conflictos o angustias
crónicos. También importa el sobrepeso. El índice
de masa corporal es la proporción entre el peso en
kilogramos y el cuadrado de la altura en metros;
para la cognición óptima debe ser de 18-25 y
va lores mayores implican sobrepeso u obesidad.
La obesidad es uno de los principales agentes
promotores del deterioro cerebral; al estar obesos,
el cerebro pierde 4-8% de su masa en comparación
con una persona no obesa de la misma edad. Así,
entre la pob lación estadunidense mayor de 55
años, el 80% de los varones y el 70% de las damas
padecen obesidad o sobrepeso (en México estamos
igual o peor). Según el Dr. Jennings, el aceite de soya
tiene mucho que ver en esta nueva pandemia porque
50% de su peso es ácido linoleico, que es precursor
de dos endocanabinoides promotores de l apetito
y sobrepeso ulterior, pero podría neutralizarse al
consumir omega-3 de aceite de pescado. Sobre las
dietas, recomienda reducir el consumo de proteínas
animales y alimentos procesados e incrementar el de
productos vegetales frescos. Extiende estas ideas
en Azúcar, oxidación y envejecimiento (somos lo
que comemos). El consumo de azúcares incrementa
la inflamación y empeora los niveles de colesterol,
cardiopatías, aprendizaje y memoria, incluso luego
de una breve exposición al dulce por la glicación.
Consiste en la adhesión de los azúcares con otras

67

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�moléculas lo que repercute en la formación de
radicales libres y agentes oxidantes, por lo que
debemos reducir el consumo de azúcar, e incluso
el de bebidas artificialmente endulzadas porque no
evitan el sobrepeso, así como el de comidas rápidas
sus azúcares. Pasa luego al consumo recreativo en
Tabaco, sustancias ilegales, alcohol y senescencia
(si abusas del cerebro, lo pierdes) . Cualquier
sustancia que promueva la inflamación acelera el
envejecimiento. El tabaco y otras drogas no la libran,
pero una copa de vino tinto al día beneficia por los
antioxidantes que contiene, mismos que también
están en el jugo de uva o en el vino sin alcohol.
La sección Patrón de vida y senescencia es la más
extensa del libro; comienza con Ejercite su cerebro (si
no lo usa, lo pierde). Comenta que nuestra evolución
dependió del movimiento y la actividad física; los
chinos notaron, en el año 2500 antes de nuestra era,
que el ejercicio prevenía enfermedades como diabetes
y cardiopatías. Empero, desde la revolución industrial
se redujo la actividad física y empeoró la salud. Lo
mismo puede decirse del cerebro al dejar de aprender
cosas nuevas, por lo que no sorprende que se
recomiende ejercitar ambos: cuerpo y cerebro y que
para ello debemos encontrar actividades placenteras
y de avance gradual. En Sueño y cerebro (requisito de
vida) enfatiza que el reposo es tan importante como
la actividad pero que debemos dormir de noche (7-8
h si pasamos los 25 años), para mantener la salud
corporal y cerebral. Continúa con Una vacación
oportuna (reposo mental = salud cerebral), para
enfatizar la necesidad de dejar de lado las labores
profesionales para dedicarle tiempo a la fami lia, o
en actividades en contacto con la naturaleza, de
reflexión y meditación, y mantener actitudes positivas
y divertirse hasta las carcajadas. Sigue con Creencias
y senescencia (la perspectiva más sa ludable) en
donde explora la historia del control político por
la religión; resa lta que no todas las creencias
son positivas y que tampoco pueden cambiarse
fácilmente . Considera que los dos enfoques más
saludables serían el creer en un dios benevolente,
o en ninguno pero que se aprecien el altruismo, la
honestidad y la libertad de creencias. Enfatiza que
nuestros pensamientos afectan a nuestros cuerpos
y mentes por lo que deberíamos mantener una
actitud positiva para atenuar el envejecimiento. En
Estrés y senescencia (calme su mente, ralentice el

68

declive) refiere como estrés patológico la condición
crónica de preocupación, culpa o conflictos en las
relaciones. Disparan sentimientos de alerta por la
liberación de cortisol, altera nuestro sistema inmune
y resulta en inflamación por lo que debemos evitarlos.
Recomienda meditación, así como evitar angustiarse
por cuestiones que no podemos controlar, aprender
de nuestros errores y mejorar la toma de decisiones,
y aceptar a los demás como sean. Esto podría
extenderse a realizar voluntariado para ayudar a otros
mediante actos de bondad. Nuestros temores de morir
son explorados en Amor y muerte (aclarando nuestra
mortalidad); el miedo a la muerte es generalizado y
explica una variedad de productos disponibles en
los medios masivos de comunicación. Contrasta los
sentimientos de los creyentes en una vida posterior
a la muerte con los no creyentes y considera que
los primeros tienen una mejor perspectiva del morir,
mientras que los segundos se afanan en crear obras
de arte o académicas esperando trascender, pero
que no repercuten en paz genuina. Una afirmación
controversia! que merece reflexiones personales.

La última parte, Envejecimiento patológico, arranca
con Envejecimiento patológico (enfermedad de
A lzheimer); afirma que la demencia es un estado
patológico y que el envejecimiento normal no
resulta en demencia. La demencia puede resultar
de traumatismos, derrames cerebrales, infecciones
o problemas metabólicos crónicos como en Alzheimer.
Sigue con cifras estremecedoras sobre la demencia
ya que 8.5% de los latinoamericanos mayores de
65 la padecen y el porcentaje aumenta con la edad.
Las autopsias documentadas por Alois Alzheimer
en 1907 mostraban pérdida de neuronas, así
como masas neurofibrilares de una proteína (Tau),
así como placas de otra (beta-amiloide) . Dichos
componentes son comunes en el cerebro, pero su
proliferación o la generación de masas complejas
evita que sean removidos con lo que se acelera el
deterioro cerebral. El Alzheimer tiene dos variantes
(temprana y tardía) y están ligadas a varios genes,
tres para la primera, uno para la segunda, con
tres variantes. Hay varios factores coligados que
empeoran la situación, especialmente la resistencia
a la insulina , la que responde a la inflamación
crónica si consumimos mucha fructuosa, grasa, o
padecemos estrés crónico y vida sedentaria. Si hay
historia familiar, una evaluación genómica revelaría

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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el umbral del riesgo que tenemos, pero no estaremos
condenados a padecerla si seguimos algunas pautas
preventivas o para ralentizar el deterioro cerebral (y
corporal). Las recomendaciones principales serían
hacer ejercicio, estimular el cerebro al aprender
un nuevo idioma o instrumento musical, controlar
nuestra ansiedad, modificar nuestra dieta y patrón
de vida (tomar multivitamínicos bajos en hierro y
cobre). En V itaminas y suplementos para prevenir la
demencia recomienda consumir: ácidos grasos omega
3 (pescados y algas marinas), el ginko no parecen tan
contundente, vitamina D (y asolearse un poco todos
los días), curcumina (funciona mejor al combinarse con
pimienta), nueces de castilla (crudas), té verde, j ugo
de granada, café (menos de 6 tazas al día), vitamina
E de fuentes naturales, vitamina C en suplementos
(500-1000 mg/d), vitaminas B (especialmente si no
reduce el consumo de alcohol), y considerar la terapia
de reemplazo hormonal (andropausia o menopausia).
Pasa entonces a Factores de riesgo para la demencia
y cómo reduc irlos, sintetiza recomendaciones
de varios capítulos previos y se refiere al estrés
oxidativo, al abuso de alcohol, tabaco y otras drogas,
sedentarismo, golpes en la cabeza, diabetes t ipo 2 e
intolerancia a la glucosa, obesidad, dieta occidental,
hipertensión, poca estimulación cognitiva, depresión,
aislamiento social, estrés crónico, y falta de sueño.
Sigue con Cuidados para una persona querida con
demencia. Apunta que las personas a cargo de
seres queridos con demencia enfrentan una serie
de condiciones que les deterioran mucho su salud.
Por ello, recomienda evaluar cuándo internar a un ser
querido en donde haya profesionales que nos ayuden.
No porque no se quiera atender a un ser querido sino
porque estaríamos limitados a hacerlo de manera
profesional. También incluye el libro un anexo con una
estrategia para dejar de fumar.

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Más detalles en www.timjenningsmd.com.
Disfruté mucho leer estas dos obras, pero confieso
que no desaparecieron mis temores. Se redujeron
un poco al tener mejor idea sobre las acciones
preventivas. Espero que las recomendaciones se
puedan implementar con facilidad y que resulten
relevantes también para otros interesados.

Biología v Sociedad, marzo 2019

69

�Cuentos y Narraciones Biológicas

LAS AVENTURAS
1
•

�RESUMEN
El presente escrito es la historia de un dinosaurios tipo
terópodo, el Gorgosaurus, descritos como carroñeros
o cazadores, emparentado con los Tyranosaurus.
Vivió en los Ecosistemas característicos del
Cretácico Superior, en áreas inundables como los
manglares, abundantes en las costas del Noreste
de México y dominado por otros dinosaurios como
Albertosauridos, Chasmosauridos, hadrosauridos
y trodontidos. Esta historia se inicia en un día de
cacería de Gorgos y su manada, lo acompañaban su
Hermana Gunta y su primo Lori y Barbos y Guaymar
los miembros más pequeños de la manada.
Cretácico, Gorgosauridos, trodontidos, paleontología

ABSTRACT
The present writing is the story of a theropod type
dinosaur, the Gorgosaurus, described as scavengers
or hunters, related to the Tyranosaurus. He lived in the
Ecosystems characteristic of the Upper Cretaceous,
in flood areas such as mangroves, abundant on the
coasts of Northeast Mexico and dominated by other
dinosaurs such as A lbertosaurs, Chasmosaurids,
Hadrosaurids and Trodontids. This story begins on a
day of hunting Gorgos and his herd, accompanied by
his sister Gunta and his cousin Lori and Barbos and
Guaymar the smallest members of the herd.
Cretaceous, Gorgosaurids, trodontids, paleontology

Biología v Sociedad, marzo 2019

71

�1. Hace alguna vez
Cuando estamos en el sendero de la vida, nos
encontramos con acontecimientos que nos cambian,
incluso más allá de ella, quiero decir, después de
muerto, se mueve de lugar, se transforma y los
elementos nos invaden, para luego ser escudriñados
por científicos deseosos de conocer nuestras
costumbres, cosas misteriosas según ellos.
Pero antes de llegar a eso, me gustaría compartirles
mi historia, hace poco más de 65 millones de años,
al oeste Coahuila, vivía en un mundo muy distinto, no
había ni casas, ni carreteras, ni antenas como las de
ahora y menos electricidad; sólo había campos y en
las regiones que ahora están secas, se encontraba
abundante agua formando parte de lagunas,
lodazales y pantanos, además, teníamos costa.
Fui de los más pequeños de la familia de cinco clanes
de Gorgosaurus, creo que fue por eso que me tocó
presenciar todos los cambios del mundo; primero el
clima empezó a ponerse loco: cuando debía llover
no llovía, empezó a elevarse la temperatura, una
gran esfera de llamas se impactó contra la Tierra, el
cielo se nubló, todo era gris, las plantas se morían,
los insectos se hacían pequeños y desaparecían,
costaba trabajo respirar. De pronto todo comenzó a
helarse. Mientras todo eso sucedía mi familia y yo
nos la pasábamos cazando y buscando lugares donde
dormir; nunca entendí la razón de tanto cambio en
nuestro ambiente; los ancianos siempre decían que
en "aquellas épocas" todo era verde y majestuoso, que
eran soberanos del continente, recordaba vagamente
cuando corríamos tras las presas, en los grandes
valles asustando a otros dinosaurios.
Los Trodontidos eran inferiores en tamaño pero
voraces, no se detenían, en número siempre eran
muchos, nunca los conté. Les confesaré algo, a
mí los números no me encantan, pero tuve que
aprender a usarlos en estrategias de combate para
lograr vencer a otras manadas. A lo largo de todas
nuestras aventuras por la región también descubrí
que no sólo es posible andar en manada, sino también
solitario, conocí dinosaurios que andaban solos por
todos lados, como el tiranosaurio, ellos por lo general
llegaban solos, y luego ya pasaban temporadas en
manada. Algo extraño para mí, cuando lo supe, ya

72

que toda mi vida crecí en la misma manada, siempre
andábamos juntos, hasta los raptores atacan en
conjunto.
Esta sería mi primer historia que puedo contar, pero
no la última, porque tengo muchas por contar, como
la vez en que me quedé atorado en los manglares,
¡vaya que sí la recuerdo!.
Habíamos salido de "la zona" para cazar, de pronto
me pareció ver algunas presas de buen tamaño y los
comencé a perseguir sin decirle a nadie, me enfoqué
tanto en atrapar uno que perdí la noción del tiempo
y no me percaté de la cantidad de kilómetros que
ya habría recorrido cuando me encontré frente a un
manglar; seguía pensando en atrapar a ese pequeño,
de pronto no supe dónde me encontraba, me dio
curiosidad y me adentré al manglar, había mucha
agua, el ambiente estaba apestoso, seguí caminando,
me distraje, perdía la presa y me atoré en una raíz
de uno de los mangles, no podía desatorarme, por
un momento pensé que me quedaría ahí toda la vida,
que no volvería con mi familia y comencé a llorar. Lloré
por horas lo más fuerte que podía, esperando a que
alguien me escuchara para que me rescatara.
El sol comenzaba a ocultarse cuando comencé a
escuchar que gritaban mi nombre, -¡Gorgos! ¡Gorgos!
¡Gorgos, ¿Dónde estás?!- Entonces, respondí a los
gritos y finalmente me encontraron. Estaba muy
cansado y comenzaba a deshidratarme, estuvieron
cerca de media hora pensando cómo me sacarían
sin que me lastimara, ya que las raíces estaban muy
enredadas, parecían una jaula, y yo, tenía el cuerpo
inmovilizado. Por fin después de mucho tiempo pude
salir; primero, me dijeron que me arrastrara hacia
adelante, luego que moviera la pata izquierda hacia
la derecha, la derecha la flexionara, así hasta que
lo logré y me reuní con la manada. Regresamos a la
"zona'; resultó que si habían logrado cazar suficiente
para todos, así que tuvimos comida por esa noche,
nunca es suficiente para más de una noche, pues sí
que comemos muy bien, aparte nuestro apetito es
¡cretácico!. Insertar figura 1.
Al pasar un par de días decidí que debía regresar al
manglar para explorarlo y así verificar si había algo
más, o si era alguna fuente de alimento. Entonces una
vez ahí, caminaba entre los árboles previniendo de no
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 2. Encuentro de Gorgos con una Amonita.

atorarme como aquella vez, cuando de pronto me topé
con una Amonita. Los amonoideos fueron cefalópodos
marinos parecidos al Nautilus actual, estos habitaron
los mares de la Tierra desde el Devónico (Paleozoico)
hasta el Cretácico (Mesozoico), desaparecieron
al final de este periodo hace 65 millones de años,
aproximadamente (Meléndez, 1 971).
Le comencé a hacer preguntas desde la orilla del
agua.

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¿Quién eres?
Soy una amonita, un molusco, de los que llevan
su casa a todos lados, soy hembra y mi nombre
es Mida.
¿Cómo es tu estructura?
Tengo la concha enrollada en una espiral plana
y pude haber medido hasta dos metros de
diámetro.
¿De dónde viene tu nombre?
Del Dios egipcio Ammon, que representa en la
tradición romana a Júpiter y en la griega a Zeus.
¿De qué es tu casa (concha)?
De aragonito, con una ornamentación muy
marcada.
¿Cómo es tu casa (concha)?
Se divide en dos partes: el fragmocono y la
cámara interior, en el fragmocono almacenamos
Biología v Sociedad, marzo 2019

los gases que nos permiten regular nuestra
flotación, y en la cámara interna resguardamos
nuestras partes blandas.
¿Qué comes?
Soy carnívoro, cualquier pez, y uno que otro
molusco inferior.
¿Tienes predadores?
Si, los más grandes andan tras de mí, y forman
parte de la cadena.
¿Cómo se reproducen ustedes?
Somos unisexuales, tenemos ambos sexos y
una época específica para aparearnos, nuestro
sistema varía dependiendo del género; en los
machos se encuentra en uno de los tentáculos
hectocótilo, mientras que las hembras poseen
glándulas nidamentarias.
¿Cómo se extinguieron?
Realmente fue algo inexplicable, de pronto se
vio una gran luz, seguido de eso se oscureció
todo y el ambiente se hizo denso, todo se fue
apagando.

Ficha de identificación
Phyllum Mollusca
Clase Cephalopoda
Subclase Ammonoidea
Estado actual Ext intos
73

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¡Corre Gorgos! ¡Corre! ¡Correee! Exclamaba mi
padre, el día que realicé mi primer cacería. Él era
el líder de la manada, y usualmente cazábamos
Kritosaurus, que aunque en ocasiones eran grandes
y daban guerra, nosotros siempre podíamos con ellos.
Era comer o morir. ¡Bueno! ellos eran herbívoros y
realmente no nos comían, pero sí nos podían herir.
Entonces corrí, corrí, corrí tan rápido como mis patas
me lo permitieron, creo que alcancé una velocidad de
65 kilómetros por hora, de pronto no lo podía creer,
estaba corriendo a la par de mi presa, mi primer presa,
me encontraba ahí detrás de un Kritosaurus joven,
al menos menor que yo. Podía sentir su aroma, tan
fuerte y apetecible que me lancé sobre él, lo mordí del
cuello, lo desgarré, mordí nuevamente y en su último
aliento le arrancamos la cabeza uno de mis primos y
yo, lo arrastramos hasta el lugar donde dormíamos
y nos lo comimos entre mi primo Lori, mi hermana
Guntayyo.
Después de que nos alimentamos, mi padre quiso
reconocer mi mérito frente a la manada, ya que en
la primera cacería lo logré y mi padre quería que me
convirtiera en el t utor de los más pequeños para que
se les enseñara a cazar, y aunque se determinó que
yo era cazador nato, aun así iría a cazar con todos
los adultos y jóvenes; los pequeños me respetaban

74

y obedecían con admiración, los de mi generación
realmente al principio me ignoraban un poco; lo
dejaron de hacer cuando se percataron de que me
había fracturado una pata cazando, entonces no
podía caminar bien. Sobre todo, Barbos y Guaymar
se me atravesaban para que me cayese y así ellos
pudieran tomar mi lugar. El débil debe dejar el puesto
de líder y el fuerte reemplazarlo; pero sólo era una
lesión, la cual se curó pronto, así que volví al frente
de ataque.
Las cacerías son para nosotros una forma de vida.
Nacemos, aprendemos a cazar, cazamos y tratamos
de hacerlo exitosamente para seguir cazando. Una
buena caza es igual a tener un día de ganador, un día
de vida asegurada sin tener un vacío en el interior
de nuestro cuerpo y si es suficiente todos saciados.
Pero, ¿Qué pasa si no logras cazar? La respuesta es
complicada, cada día es una nueva oportunidad y el
sentimiento de vacío en el interior, al que podemos
nombrar como hambre, es una gran motivación,
claro hay quienes necesitan mucha práctica como
mi hermana Gunta, ¡oh, claro! las hembras también
cazan.
Volviendo a Gunta, mi hermana aunque es más grande
en tamaño y mayor, no tiene la destreza para cazar
como yo. Lo que sí, es una estratega nata, planea

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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emboscadas en el momento necesario y sin necesidad
de hacerlo con tiempo. Una estratega y un cazador
es lo que resulta de un legado familiar de líderes y
mucho esfuerzo.
Lo tengo, Gorgos por la izquierda, Rodna por el norte,
Barbos por la derecha y yo por el sur, son quince
hadrosaurios: el líder, la hembra alfa, cuatro adultos
más y el resto son jóvenes y niños. ¡Hacia el río vamos!
¡Los acorralamos!, funcionó la estrategia de Gunta
dejamos libres a los dos más pequeños. Llega nuestro
padre y seguimos en combate, logramos derribar al
líder y a un joven.
Sin miramientos terminamos el objetivo de cacería,
de pronto nos enfrentábamos a una lluvia que no
cesaba, pero no era agua, era fuego que venía del
cielo, todos nos encontrábamos comiendo cuando
la primera gota de fuego cayó, incendió a uno de los
mayores, dificultosamente corría hacia un claro de
tierra, cerca de la orilla del lago, pero no alcanzó a
recuperarse, pues mientras agonizaba, otra gota

de fuego cayó sobre él y finalmente murió. Todos
corrían tratando de no ser alcanzados por las gotas
de fuego. Al amanecer, se disipó el humo, el fuego
cesó y descubrimos que las gotas de fuego habían
caído junto con rocas, no eran solo llamas.
De pronto todo comenzó a helarse; no sabíamos que
era el comienzo de un cambio muy grande, que incluso
nos llevaría a existir de otra forma.
Al ver la gran bola de fuego aproximarse, recordé una
de las historias que nuestro abuelo Pedro contaba. En
el centro de lo que se conoce como la silla del Cerro
de la Silla, se encontró una garra en postura de rascar.
Y se creía que el origen de dicha forma tan profunda
fue a raíz de una búsqueda prehistórica. La cual había
sucedido así:
Pedro andaba de cacería por las faldas de la montaña,
cuando de pronto logró encontrar una apetitosa presa,
éste, después de horas de perseguirla montaña arriba,
la acorraló. La presa debido al inferior tamaño que

Figura 4. Impacto de
un meteorito, hace 6 5
millones de años.

Biología v Sociedad, marzo 2019

75

s

�poseía, logró escabullirse entre los matorrales; el gran dinosaurio sólo logró
ver cuando la presa se escondió en el centro. Seguro de que seguía ahí,
rascó, rascó y rascó entre las hierbas hasta hacer un pozo -seguro que se
enterró para que no lo vea- pensó. Estuvo toda la noche rascando y parte
del día siguiente, hasta que logró dividir la montaña para convertirse en el
Cerro de la Silla, cuando bajó de la montaña su compañera le preguntó que
si había logrado cazar, Él triste y enojado solo rugió y siguió caminando hacia
el valle para atrapar algo más sencillo. Al arribar al valle logró vislumbrar
lo que había hecho aquellas horas, se sorprendió y creyó haber arruinado
el paisaje, se puso algo triste después de por fin comer. Al verlo quieto su
compañera se acercó a Él y le pregunto por su malestar, la miró y dijo -he
arruinado el paisaje- ella sólo rugió y le respondió -has creado una marca que
parece natural, nadie lo notará- Se animó un poco después de escuchar a su
compañera y decidieron continuar el camino. Fue así como se originó una de
las leyendas sobre nuestro Cerro de la Silla, que hoy en día es un emblema
estatal y forma parte de nuestra identidad como neoleoneses.

11. La génesis de los fósiles
Cuando llegamos al final del sendero de la vida, podemos dejar huellas
para que los científicos entiendan nuestra naturaleza; comenzamos
otro proceso donde nuestros cuerpos pasan por lo que llamamos:
la fosilización, que comienza a partir de la desaparición de nuestras
partes blandas, es decir, músculo y órganos; y el relleno de los huesos
se sustituye por el sedimento que se encuentra en el área donde somos
enterrados. Algunas veces va acompañada por una cristalización, que
origina verdaderos cristales, como sucede en los Equinodermos1 , cuyos
fósiles presentan la estructura espática 2 característica de la calcita.
Tenemos que recordar que la paleontología es la ciencia que estudia a
los seres orgánicos que vivieron en épocas pasadas sobre la Tierra y sus
relaciones mutuas o con el medio en el que se desarrollaron, así como su
ordenación en el tiempo. Es decir que la paleontología nos muestra los
restos de los organismos que han llegado hasta la actualidad formando
parte de las rocas sedimentarias y que se han conservado en el transcurso
de los tiempos geológicos. Estos son los fósiles.

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Para que un ser orgánico se conserve es necesario que rápidamente
queden incluidos en un material protector, que los aísle del contacto con la
atmósfera y de los microorganismos, generalmente las partes blandas no
se conservan. Son las piezas esqueléticas, más duras y con un principio de
mineralización las que se fosilizan. El proceso de fosilización es una serie
de transformaciones químicas que reemplazan los compuestos orgánicos
del organismo muerto por otros como: calcita, sílice, pirita, carbono, por
mencionar algunos.
' Equinodermos: Animales marinos que viven en el fondo del mar: Estrellas, pepinos de
mar.(Consultar glosario con imagen)
2Calcita espática: mineral de Carbonato de calcio que se forma por procesos
diagenéticos a partir de carbonatos antiguos.

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Biología v Sociedad, marzo 2019

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Figura 6. Etapas del proceso de Fosilización por las que pasa un organismo desde su muerte hast a su descubrimiento y registro en
una colección o un museo.

La transformación depende la composición originaria
del organismo muerto y de las condiciones geoquímicas, es decir, de la química de la tierra donde se
queda el resto orgánico del animal o vegetal. Lo que
he visto fosilizarse mejor son los microorganismos
como los caparazones de los Foraminíferos3 , cápsulas
de los Radiolarios4, y frústulas de las Diatomeas.

con el ambiente, quedando encapsulado, para que
al dest ruirse la materia blanda, la est ructura ósea
comience su transformación. Pues lo que llega a manos
de los paleontólogos son vaciados o moldes formados
por los depósitos de ciertos minerales en el hueco
dejado en la roca por el resto esquelético al disolverse
en aguas carbónicas.

Para que comencemos a fosilizarnos es necesario
que nuestro cuerpo quede aislado del contacto

Las partes esqueléticas mineralizadas se vuelven porosas,
por destrucción de la mat eria orgánica asociada, es
decir los t ejidos que cubren el esqueleto, en ocasiones
la porosidad contribuye a la destrucción del resto
esquelético, debido a una disolución química, en otras

3 Foraminífero:

organismo unicelulares que pertenecen al reino
de los protistas rizópodos.(Consultar glosario con imagen)
4
Radiolario: Protozoos marinos dotados de esqueleto interno.
(Consultar glosario con imagen)

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puede dar un resultado favorable y ser aprovechado
para la fosilización. Esta porosidad cont ribuye, en el
proceso de fosilización por depósito en los intersticios
de sales minerales que se encuentran en el lugar en que
se desarrolla el proceso, o del sedimento 5 en que se
quedó incluido el resto esquelético durante el proceso de
diagénesis, que le transforma en una roca sedimentaria.
Dentro de la gama de fósiles que se encuentran,
t ambién están las impresiones dejadas en las rocas
sedimentarias por determinados restos orgánicos
que luego han desaparecido, como las hojas de los
vegetales y alas de insectos. Este t ipo de fósiles
permite conservar impr esiones de partes que no
cont ienen estructuras óseas.

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Figura 7. Fosilización por impregnación.

El nombre del proceso es diagénesis, este proviene
del griego "día" que significa cambio y génesis que
significa origen. Lo que es el cambio del origen, o bien
podríamos interpretar que es el origen del cambio, el
inicio de una nueva vida para la marca histórica de una
especie que ha t rascendido más allá de la vida. Este
proceso ocurre en el interior de los primeros cinco o
seis kilómetros de la corteza terrestre a temperaturas
inferiores a 150- 200 grados celsius, ya que una
temperatura mayor significaría un metamorfismo.6 La
mayoría de las veces la firmeza de los sedimentos se
debe a la filtración de aguas que contienen sustancias
disueltas.
Durante la diagénesis los aportes de sustancias
químicas fosi lizantes pueden ser muy variadas,
pero ge neralmente son tres: carbonato cálcico,
sílice y su lfuro de hierro, en menor frecuencia se
encuentran fosfato cálcico, sulfato cálcico y ciertos
silicatos. En esto también influye de lo que el resto
óseo esté formado, por ejemplo para que uno formado
por carbonato cálcico se conserve es indispensable
que los sedimentos en que haya quedado incluido
contenga un mínimo de carbonato cálcico. Por ello es
que no siempre logran conservarse los restos óseos,
mi hermana Gunta por eso no dejó su huella para los
paleontólogos.

Figura 8. Fosilización por carbonización

En caso de que u n res to esque l ético q uede
sepultado en un ambiente donde el agua infil trante
contenga gran cantidad de sílice, el proceso se llama
5 Sedimento: Materia que se deposita en el fondo de los
océanos, lagos, lagunas o ríos.
6 Metamorfismo: Consultar glosar io

Biología v Sociedad, marzo 2019

Figura 9. Pez fosilizado por sustitución de los componentes
orgánicos originales por minerales precipitados en los fondos de
los cuerpos de agua.

79

�silicificación, el sílice da lugar a soluciones coloidales7
que actúan como agentes de la fosilización. La
forma más estable es la calcedonia; que presenta
coloraciones muy variadas, según los óxidos
metálicos que pueda llevar asociados, origina fósiles
notables por la conservación de sus estructuras, por
lo general solamente externas. Que fue lo que le pasó
a mis primos, al quedar atrapados en el depósito de
agua más allá de la zona de caza.
Los fósiles piritosos se forman debido a que el
sulfuro de hierro, se forma como consecuencia del
desprendimiento del ácido sulfhídrico que se forma
durante la descomposición de los tejidos en medios
carentes de oxígeno.

Figura 10. Fragmento de madera sustituida en sílice.

La geoquímica es la ciencia que estudia los
componentes de las rocas en la tierra. La importancia
de los componentes del suelo y subsuelo donde queda
el resto, es importante, ya que son los elementos que
determinan la composición del fósil e incluso si es
que se logra conservar. La descomposición del resto
orgánico comienza en la putrefacción, que se realiza
por dos procesos diferentes: Oxidación y Reducción.
En la oxidación, sucede el desprendimiento de
gases. En la reducción hay un concurso de diversas
bacterias; estos dos procesos llevan a la conversión
de la materia orgánica en una masa pastosa que da
lugar a los sapropeles8 .
Para la formación de yacimientos hay dos factores
los cuales son biológicos y geológicos. Los biológicos
dependen en primer lugar de las dinámicas de
las poblaciones; las causas que condicionan la
concentración de seres vivos por razón de su
alimentación, factores climáticos. La zona de caza,
es nuestra área de alimentación, entonces los restos
que han quedado allí están sujetos al factor biológico.
En segundo lugar de las causas que condicionan la
acumulación de cadáveres, esta acumulación puede
ser rápida o de manera paulatina, depende de sí los
restos orgánicos son arrastrados por una corriente
de agua o cayeron por un acantilado. Cuando
comenzamos a huir de la lluvia peligrosa y algunos
integrantes cayeron por el barranco, sus cuerpos
quedaron ahí condicionados por factores geológicos.
7 Coloidales: Partículas de silicatos mezclados con agua.
8 Sapropeles: masa pastosa rica en materia orgánica en
proceso de descomposición.

80

Figura 11. Fosilización de plantas por sustitución en pirita.

No todos se pueden fosilizar, algunas veces se ven
afectados por factores biológicos negativos como la
destrucción de los cadáveres por carnívoros o por
procesos bacterianos sin dar lugar a la fosilización.
En general no fosilizan los animales que no cuentan
con una parte esquelética dura, por lo que es muy raro
encontrar fósiles de gusanos, medusas, esponjas,
algunos peces condrictios9 .
En cuanto a los factores geológicos hay que tener
en consideración que los restos se acumulen en
un área de sedimentación, que ésta tenga cierta
9 Condrictios: Clase de peces de esqueleto cartilaginoso.
(Consultar el glosario con imagen)

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velocidad evitando que se destruya el resto
orgánico; al igual que los sedimentos sean de
cierta naturaleza. También podemos ser afectados
por los procesos de acarreo hidrodinámico 10
en los que la velocidad de la corriente de agua
interviene, los procesos de diagénesis de los
sedimentos simultáneos al proceso de fosilización
y posteriormente los fenómenos de diastrofismo11
tectónico y otros movimientos de la Tierra que
suelen destruir a los fósiles. Un factor más al
que es importante ponerle atención es al t ipo de
yacimiento en el que se encuentra el fósil, estos
pueden ser alóctonos o autóctonos. Nos referimos a
un yacimiento alóctono cuando el resto orgánico ha
sido transportado por corrientes de agua, erosión
terrestre o movimiento tectónico a otro sitio, y
logra conservarse, el fósil se encuentra fuera de
10 Hidrodinámico: del movimiento del agua. (Consultar glosario)
11 Diastrofismo: movimiento de la placa tectónica. (Consultar
glosario)

su lugar de origen. Uno autóctono se refiere a que
el resto orgánico se depositó en el yacimiento sin
ser acarreado a otro lugar. Como pasó con el abuelo
que murió en la zona de descanso.
Un yacimiento tiene etapas de formación, primero
hay una asociación de animales o vegetales de un
tipo, los cadáveres se reúnen y acumulan, a esto lo
llamamos tafocenósis, luego los restos se depositan
en un área de sedimentación; la tercera etapa es
la fosilización, en la cual normalmente se eliminan
las formas carentes de esqueleto, o que lo tienen
cartilaginoso. Cuando hablamos de fósiles lo más
común es que nos imaginemos un hueso o una roca,
quizás algún amonita, pero hay otro tipo de fósiles
que nos permiten tener una idea más clara de cómo
lucían algunos insectos, que de otra manera no sería
posible conservar. La fosilización en ámbar sucede
cuando un insecto (por lo general) queda atrapado
en la resina de los árboles, encapsulado, entonces

Figura 12. Tipos de yacimientos fosilíferos.

uema de la formaci n

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I

I

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s.a.= sedimento antiguo
s.p.= sedimento posterior

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.

81

s

�el espécimen muere dentro de la burbuja, estos
son parecidos a los escarabajos que venden como
brazaletes.
Los fósiles han sido conocidos por el hombre desde
siempre, alguna vez se les dio atributos mágicos,
incluso hasta los usaban como amuletos. Los que
pertenecieron a la escuela de Aristóteles creían que
se producían espontáneamente en la tierra, eso era
un mito, ya que los fósiles necesitan de un proceso
muy complejo, para llegar a como los encontramos.
Encontrarlos es un reto en ocasiones, otras por
accidente, al final tenemos un resto más viejo que
nosotros mismos y quieren saber todo sobre lo que
dejamos para trascender.

111. ¿Dónde están los fósiles y cómo los

rescatan los paleontólogos?
Para que los paleontólogos puedan encontrar
fósiles se requiere de investigación previa y
suerte, la paleontología es una ciencia deductiva y
experimental, que se basa en el estudio de los fósiles,
pero hay que encontrarlos antes para poder obtener
todos los datos que pueden dar, como cuándo se
fosilizaron aproximadamente, o que especie era.
Lo que hacen los paleontólogos es interpretar las
características de acuerdo con las observaciones
realizadas en los seres vivos , prácticamente
comparan a las especies vivas con los antecesores
muertos.

Figura 13. Inclusión en resinas de plantas.

En la investigación hay un doble proceso de análisis y
síntesis. Un análisis de las características anatómicas
y morfológicas observadas en los fósiles, las cuales se
interpretan de acuerdo a los datos suministrados por
la zoología y la botánica. La síntesis o int erpretación
de los datos, hasta llegar al conocimiento completo
del organismo fósil. Esto es en sí lo que se realiza con
los fósiles una vez que los encuentran, pero antes de
eso, los paleontólogos tienen que encontrarlos; ello
puede ser de distinta forma.
Puede ser por investigación delimitada, donde se cree
por el tipo de rocas y sedimentación que pudiera haber
un yacimiento favorable en el lugar, se consulta un mapa
geológico para asegurarnos que período se encuentra
en la zona, el tipo de rocas y así puedan tener una
idea de lo que se puede hallar en el sitio. Una vez en
el lugar se toman muestras del suelo, en ocasiones en

Figura 14. Imágenes ilustrativas de escenarios prehistóricos.

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Figura 15. Trabajo de campo, excavación.

Figura 16. Extracción de piezas de los yacimientos

las mismas muestras de tierra y rocas se encuentran
fósiles, en otras se requiere un poco más de excavación.

para lograr obtener lo más posible de detalles y
evidencia fósil. Por lo general encuentran los fósiles
en la superficie de las capas de la tierra, aunque
también es posible encontrar dentro de los nódulos,
por lo cual se deben romper con cuidado para
observar su interior, un nódulo es una masa mineral
globular que aparece en el interior de ciertas rocas
y es de distinta composición o estructura que estas.
Algo que no deben olvidar es determinar el estrato
de donde proviene el fósil.

En otras ocasiones los fósiles sorprenden a los
paleontólogos al ir caminando en algún lugar, otras
al empezar obras de construcción, son misterios del
pasado que de distintas maneras se van haciendo
presentes en el diario vivir, al encontrarnos así los
científicos se sienten con suerte y al tropezarse
con uno de ellos, puede ser que solo lo tomen y sin
mayor esfuerzo los colecten para meras cuestiones
museográficas, es decir, para exponerlos, sin
obtención de datos. En otras los extraen de una
manera muy cuidadosa para estudiarlos.
Ya en campo con la noticia de que en cierto
lugar privi legiado de notas del pasado hay un
fósil , los especialistas acuden con un equipo
el cual inc luye un mapa geológico, una libreta
de campo, cámara fotográfica , martillo,
cince les, navaja, espátulas, brocha, pinceles,
cinta métrica, cordón, lupa, pegamento instantáneo y
a base de agua, papel periódico, cajas, bolsas plásticas,
yeso, en ocasiones incluso casas de campaña, para
poder pasar la noche si el trabajo lo amerita, o por el
puro placer de quedarse al aire libre e imaginar lo que
pudimos haber estado haciendo millones de años atrás
siendo intrigantes para ellos.
Una vez instalados en el lugar deben realizar una
búsqueda y observación cuidadosamente detallada,
Biología v Sociedad, marzo 2019

Para extraer el fósil deben considerar el tamaño, como
se encuentra, las condiciones del suelo y sobre todo
la naturaleza y características del mismo; es por ello
que varía mucho la técnica de extracción de fósiles.
Cuando son pequeños y se encuentran en rocas
duras, es necesario golpear al rededor del fósil con
el martillo y un cincel adecuado, golpes suaves pero
firmes, para no dañarlo y poder extraerlo en un trozo
de roca, cuyo exceso se eliminará en el laboratorio.
Para transportarlo se envuelve en papel periódico y
se guarda en una bolsa plástica.
Otra circunstancia de extracción sería en una roca
suave encontrar fósiles pequeños, estas rocas
pueden tener una composición de cristales, por lo
que se deben manejar con cuidado ya que tienden a
quebrarse. Es en este tipo de rocas donde se utiliza
el pegamento o yeso para darle firmeza antes de
extraer el fósil de la roca, lo que garantiza que salga
en una sola pieza, y así poder transportarlo de manera
83

�segura. En cambio cuando es una pieza de grandes
dimensiones el trabajo es más extenso, requiere de
un mayor esfuerzo y esmero.
Los paleontólogos se encuentran ante un esqueleto,
que parece estar completo, este fósil requiere
en algunas partes de l primer procedimiento, en
otros del segundo, tendrán que tener precaución
con las piezas, de irlas numerando en las bo lsas
de transportación, con las partes más grandes se
requieren de extras, estos permitirán reconstruirlo lo
más posible, incluso en su totalidad si el esqueleto se
encuentra completo. En est e caso la técnica implica
realizar con malla una especie de cuadros, como si
fueran coordenadas, donde se escribe la localización
exacta de cada pieza al momento de la extracción,
esto para que puedan armar el fósil posteriormente.
Luego de obtener los fósiles se trasladan al
laboratorio, es allí donde logran interrogarnos desde
el pasado. Necesitamos ser limpiados para luego ser
montados; en el proceso de limpieza pueden emplear
métodos mecánicos o químicos. En los mecánicos
uti lizan herramientas, lo básico es colocar el f ósil
en una mesa o base adecuada para luego proceder
a retirar los excesos de sedimentos con cinceles
y martillos, con mucho cuidado y precisión los
elementos se desprenden sin mucho esfuerzo f ísico.
Si se encuentran muy adheridos al fósil se emplean
taladros odontológicos y dremel. A l momento que el
fósil se va separando de la roca, este es cepillado con
brochas o pinceles, para poder identificar claramente
su superficie; en ocasiones es necesario utilizar lupas
para mayor precisión.
El proceso químico de limpieza del fósil consiste en
el empleo de reactivos que disuelven la roca que lo
contiene, para este procedimiento hay dos tipos de
reactivos alcalinos y ácidos, los primeros hinchan y
degradan las arcillas, se utilizan en fósiles formados
de calcita o aragonito cuando están incluidos en una
roca arcillosa. Los químicos alcalinos que se emplean
son carbonato de sodio, hidróxido de sodio y potasio.
Los ácidos consumen hasta disolver la roca, dejando
el fósil al descubierto, la roca tiene que ser rica en
calcio, es decir, una roca calcárea, el fósil debe ser de
silicio, de lo contrario corre el riesgo de desintegrarse
junto con la roca. Los ácidos empleados en este
procedimiento son el ácido fluorhídrico diluido, en

84

Figura 16. Preparación y limpieza de los fósiles.

roca calcárea y fósil silíceo, ácido acético en huesos
y dientes de vertebrados, y ácido carbónico en
f ósi les de calcita. Una vez que nos tienen limpios,
comienzan a tomar notas y realizan un registro con la
nomenclatura que tendrá el fósil, uno de los datos más
importantes es determinar a qué período pertenece:
cretácico superior o inferior, j urásico, o triásico. Por
lo general es más común encontrar que pertenecen al
cretácico superior, aunque esto dependerá de la zona
y el estrato geológico en el que se encuentre el fósil.
Una vez que determinan de qué Era proviene el
f ósi l, del material que está constituido, la especie
y posible edad a la hora de la muerte, es hora de
ponerlo en el registro de la co lección de fósiles,

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si es que pertenecerá a una, mandarlo al museo o
exponerlo en alguna escuela o laboratorio. Para que
sus admiradores puedan observarlo lo más posible,
es necesario que el fósil este bien montado.

••

Es importante recordar que también una vez limpios
los fósi les se hacen moldes de los mismos, para
su exposición, es una práctica muy común en los
esqueletos, para evitar pérdidas al momento de la
transportación y armado en los museos o galerías de
exposición. Las nomenclaturas son muy importantes
para el armado correctamente, evitando la confusión
sobre que hueso va primero o cual después.

...

A los fósiles pequeños como amonitas se les coloca
en bases proporcionales a su tamaño, igual se les
fabrica una especie de caja acrílica que las protege del
polvo, de los dedos curiosos, la humedad y cualquier
inclemencia que la naturaleza o el humano pudiera
tener para la huella del pasado. Los fósiles originales
permanecen guardados para investigaciones más
profundas en un cuarto especial denominado
"Colección" para evitar exponerlos a riesgos.
En ocasiones nos tienen miedo a los dinosaurios
porque no nos conocen bien, lo único que ahora
podemos hacer es darles pistas de cómo pudieron
haber sido nuestros huesos, huellas y recuerdos. Es
por ello que adentrarse a investigar sobre nosotros,
nuestro mundo y vida, es causa fascinación, nos
gusta ayudarles a ver cómo era aquella época en
la cual no había calles ni autos. En la paleontología
encontramos un transportador al pasado que cada
día t iene más contacto con el futuro, se ha creado un
puente temporal en el cual parado en el presente se
pueden asomarnos al pasado, usando herramientas
del futuro.

Figura 18-19. Colección y Exposición paleontológica.

Biología v Sociedad, marzo 2019

85

�IV. ¿QUÉ QUIEREN DECIR LAS
PALABRAS?
GLOSARIO
A
Amonitas: Molusco cefalópodo prehistórico
con un caparazón estriado en espiral y una
cabeza acabada en tentáculos; vivió durante el
paleozoico y el mesozoico.

terminan en ventosa y están dispuestos en
series radiales.
Espática: Dicho de un mineral: Que, como el
espato, se divide fácilmente en láminas.

F
Frústulas: Micro-algas, esqueletos silíceos.
Foraminíferos: Protozoos conocidos que forman
concha, emparentados con las amebas.
Fosilización: serie de cambios físicos y químicos
que ocurren en un organismo, desde que m~e~e
hasta que es descubierto en forma de fos1I,
formando parte de las rocas.

B

c

Bentónicos: !animal, planta] Que forma parte del
bentos: cuando las algas se encuentran flotando
en el agua son planctónicas, si se hallan fijas al
fondo marino, son bentónicas.
Calcita: Carbonato de calcio, muy abundante,
que cristaliza en formas del sistema
hexagonal, generalmente blanco puro, a veces
transparente.
Coloide: Dispersión de partículas o
macromoléculas en un medio continúo.
Conodontos: Dientes pequeños de formas
cónicas.
Condrictios (peces): Peces con esqueleto
cartilaginoso, más o menos, calcificado, pero
nunca óseo con la piel recubierta de escamas
placoideas.

H
Hidrodinámico: Parte de la mecánica que estudia
el movimiento de los fluidos. Movimiento de los
fluidos.

M

o

Orictocenósis: Asociación de fósiles comunes.

R
Radiolarios: Se dice de los protozoos marinos
de la clase de los Rizópodos, con una
membrana que divide el citoplasma en dos
zonas concéntricas, de las que la exterior
emite pseudópodos finos, largos y unidos entre
sí que forman redes. Pueden vivir aislados,
pero a veces están reunidos en colonias, y en
su mayoría tienen un esqueleto formado por
finísimas agujas o varillas silíceas, sueltas o
articuladas entre sí.

D
Diatomeas: Alga unicelular, que vive en el mar,
en el agua dulce o en la tierra húmeda, y que
tiene un caparazón silíceo formado por dos
valvas de tamaño desigual.
Diastrofismo tectónico: Proceso geológico que
abarca todos los movimientos de las rocas que
constituyen la corteza terrestre.
Diagénesis: Son todos aquellos cambios:
físicos, químicos y bioquímicos, que ocurren
en los sedimentos o en las rocas sedimentarias
después del depósito.

s
Sapropeles: masa pastosa rica en materia
orgánica en proceso de descomposición.
Sedimento: Materia que, habiendo estado
suspensa en un líquido, se posa en el fondo
por su mayor gravedad. Proviene del latín
sedimentum.

E
Equinodermos: Se dice de los animales
metazoos marinos de simetría radiada
pentagonal, con un dermatoesqueleto que
consta de gránulos calcáreos dispersos en
el espesor de la piel o, más frecuentemente,
de placas calcáreas yuxtapuestas y a veces
provistas de espinas; p. ej., las holoturias y las
estrellas de mar. En el dermatoesqueleto hay
muchos y pequeños orificios por los que salen
apéndices tubuliformes y eréctiles que a veces
86

Metamorfismo: Transformación natural ocurrida
en un mineral o en una roca después de su
consolidación primitiva.

T
Turba: Carbón ligero, esponjoso y de aspecto
terroso que se forma en lugares pantanosos
debido a la descomposición de restos vegetales:
la turba es un combustible fósil con poco valor
energético; la turba se utiliza enjardinerí~ para
preparar tierra, ya que tiene un alto contenido de
nitrógeno y favorece la absorción de humedad
de las plantas.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�A GRADECIMIENTOS.
A todo el equipo del laboratorio de Paleobiología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, que durante el período de investigación y creación de este artículo siempre
mostraron apoyo, honestidad, cariño e interés por el proyecto. Y que cada uno de los integrantes proporcionó
algún dato sobre est a gran aventura que es adentrarse a la Paleobiología. A l Biólogo Felipe Valdez, por el
apoyo para la realización de las figuras.

---

---

Literatura citada

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A., Jiménez-Espejo, F.J. y Ortega- Huertas, M.
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González Mora, By Sierro, F. J. (2007)
Caracterización geoquímica de las capas ricas
en materia orgánica registradas durante el
estadio isotópico marino 7 en el Mar de Alboron
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Geología Universidad de Salamanca. Geogaceta
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Meléndez, A. y Pérez Lorente, F. (1996)
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(IGEA, La Rioja, España). Estudios Geol. Número
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Mexicana de Ciencias Geológicas, Vol. 22 número
3, p.429-435.

B1olog1a Sor edad --r¡arzo 2019

87

�S OBRE LOS
AUTORES
Dr. Med Luis Daniel Campos Acevedo Profesor-asociado
A de tiempo completo de la Facult ad de Medicina
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Titular de
la especialidad en Genética Médica de la facultad
de medicina y Hospital Universit ario "Dr. José
Eleuterio González''. Médico Genetista Adscrito
al Departament o de Genét ica de la Facultad de
Medicina y Hospital Universit ar io. Certif icado
por el Consejo Mexicano de Genética A.C. Doctor
en Medicina por la Facultad de Medicina de la
UANL. Médico Cirujano por parte de la Facultad
de Medicina de la UNAM. Pertenece al Sist ema
Nacional de Investigadores, Nivel l. Miembro de
la Asociación Mexicana de Genét ica Humana.
Cuent a con 12 artículos científicos publicados, 4
capít ulos de libro y más de 250 citas a su obra.
E-mail: luisdanielc@yahoo.com.
Lic. Pilar Coello Sánchez Licenciada en Letras Mexicanas
por la Faculta de Filosofía y Letras de la UANL.
Cuent a con la pu b licación del poemario
"Naturaleza Viva" por la UANL. Ha publicado
columnas de periodismo en TuVox.tv, participó
en el I Congreso de Escrit ura Creativa de las
Américas en Bogot á, Colombia.
M.C. Gabriela Cordoba Merino Estudiante de doctorado
de la Facultad de C iencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, tesista
y becario d el Laboratorio d e Pa leobiología
pertenecient e a mencionada facultad en la UANL,
desde el año 201 2. Licenciat ura en biología y
maestría en la acentuación de manejo de v ida
silvestre y desarrollo sust ent able, obt enidos por
la Universidad Aut ónoma de Nuevo León en la
Facultad de Ciencias Biológicas. Ha colaborado en
proyectos de estudios de fauna ictiológica y como
técnico de campo para investigación biológica en
el área de la Paleobiología.
Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab Biólogo, Univ.
De Tabriz, Irán. Especia lización en Ecología
veget al, en USTL, Montpellier, Francia. Maestría
y doctorado en Ecología Cuantit at iva Aplicada,
CNRS, Francia. Est ancia de Postdoct orado en
Ciencias Agrarias por el INRA, Montpellier, Francia.
Profesor invest igador de la Universidad Autónoma
de Nuevo León desde el 1982 a la fechas. Jefe
del departamento de Botánica, de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la UANL. Miembro del SNl11, de la Academia Mexicana de Ciencias, Cuerpo
Académico Consolidado, cuent a con el perfil de
Promep. Más de 200 Publicaciones, editor y aut or
de 8 libros y 4 5 capítulos de libros. Dirección de
tesis de Lic, Maestría y Doct orado. Responsable

88

de 34 proyect os de investigación (1 985-201 2).
Más de 200 ponencias en eventos académicos.
Dra. Marisol lbarra Ramírez Genetista certificada por
el Consejo Mexicano de Genética Humana AC
se especia liza en el diagnóst ico y manejo de
enfermedades genét icas, abordaje del paciente con
discapacidad int electual y el síndrome dismórfico.
Cuenta con más de 1 0 años de experiencia en
diagnóstico y abordaje para las Al t eraciones
cromosómicas, Síndrome Dismórfico, Discapacidad
Intel ectua l, Enfermedades M itocondri ales,
Enfermadas genéticas y metabólicas en Pediatría,
entre otras. Est udió la licenciat ura de Médico
Cirujano y Partero en la Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL), donde t ambién concluyó la
Especialidad de Genét ica Médica. Continuó con
su especialización con una estancia format iva
en la Unidad de Enfermedades Mitocondri ales y
Errores Congénitos del Metabolismo en el Hospital
"12 de Oct ubre" de Madrid, España. Actualmente
est udiante del Doct orada en Medic ina por la
Universidad Autónoma de Madrid. Es Coordinadora
del Área Clínica del Departamento de Genét ica de la
UANL y profesora de la Facultad de Medicina de la
UANL en el área de pregrado y posgrado. Además
es miembro de la Asociación Mexicana de Genét ica
Humana AC, de la European Societ y of Human
Genetics (ESHG) y Teratology Society. Es Médico
Genetista de la Clínica de Hemofilia del Hospit al
Universit ario "José E. González" UANL. E-mail: m.
ibarrar25@gmail.com
Dr. Joel Hernández Vazquez Inicio la carrera de Ingeniero
Mecánico Administ rador, UAN L en 1 984. En
1990 in icio en la investigac ión de Pl ant as
Medicinales, formando la empresa HERVAR FAM
SA DE CV. En 1 995 inicio la fabricación de los
primeros product os, entrando a revo lucionar
en el mercado del Valle de Texas en 2003, con
una nueva idea de suplement os alimenticios.
Realizo viajes internacionales en 2007 para la
investigación de las plant as y el comercio naturista
en países como: Canadá, Argent ina, Colombia,
China, India, Turquía, Egipto, Israel y Tailandia.
En 2013 participo como socio-fundador de una
Asociación Civil llamada HERMENAC (Herbolarios
Mexicanos y Naturist as AC). Participante en varias
Exposiciones a lo largo de la República Mexicana y
t ambién en Shanghái, China. En 2018 obtuvo un
Doctor Honorís Causa por El consejo del "Claustro
Doctoral Honoris Causa" A.C.
Dr. Da vid Lazcano Is a herpetologist who earned a
bachelor's degree in chemical science in 1980, and

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�a bachelor's degree in biology in 1982. In 1999 he
earned a master's degree in wildlife management,
and latera doctoral degree in biological sciences with
a specialty in wildlife management (2005), ali gained
from the Facultad de Ciencias Biológicas of the
Universidad Autónoma de Nuevo León. Currently, he
is a full-time professor at the same institution, where
he teaches courses in animal behavior, biogeography,
biology of chordat es, and wildlife management. He
is also the head of Laboratorio de Herpetología
and Coordinación de Intercambio Académico
de la Facultad de Ciencias Biológicas at UANL.
Since 1979, he has been teaching and providing
assistance in both undergraduate and graduate
programs. His research interests include the stucly of
the herpetofaunal diversity of northeastern Mexico,
as well as the ecology, herpetology, biology of the
chordates, biogeography, animal behavior, and
population maintenance techniques of montane
herpetofauna.
Dra. Gra ciela Arelí López Uriarte Médico Genetista y
Profesor del Departamento de Genética, Facult ad
de Medicina-Hospital Universitario "José E.
González", UANL. Especialidad en Genética
Médica egresada de la UANL. Curso de Posgrado
de Alta Especialidad Médica en Genética Perinatal,
INPer-UNAM. Doctorado en Medicina, por la
UANL. Es Coordinadora del Área de Pregado del
Departamento de Genética. Imparte los cursos
de Genética y Medicina Genómica en la Lic.
Médico Ciruj ano y Partero, y el curso de GenéticaCitogenética en la Lic. Químico Clínico Biólogo,
ambas de la misma Facultad de Medicina, UANL.
En Posgrado, los cursos de Errores Innatos del
Metabolismo, Genética Prenatal y Reproductiva así
como Enfermedades Mult ifactoriales. Estancias
formativas en la Clínica Mayo, Rochester, MN .,
Ospedale Pediatrico Bambino Gesú, Roma IT., en
tamiz neonat al y errores innatos del metabolismomitocondriales, respectivamente. Ha presentado
más de 30 trabajos libres en congresos nacionales
e int ernaci onales, ponente de más de 50
conferencias en cursos, simposios y congresos
nacionales e internacionales. Autora de más de
10 artículos y un capítulo de libro. E-mail: areli.
lopez@gmail.com
Dra. Laura Elia Martínez de Villarreal Médico Cirujano
y Par tero, Maestría Ciencias y Doctor ado en
Medicina, todos por la Facultad de Medicina de
la UANL, Fundadora y Jefa del departamento de
Genética de la Facult ad de Medicina de la UANL.
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores
con el nombramiento de SNl-2, ha presentado más

Biología v Sociedad, marzo 2019

de 90 trabajos libres en congresos nacionales
e internacionales , ponente de más de 100
conferencias en cursos, simposios y congresos
nacionales e internacionales. Autora de más de
50 artículos indexados el JCR. E-mail: laelmar@
yahoo.com.mx
Dr. Sergio l. Salazar Vallejo Investigador Titular C de
ECOSUR. Biólogo (1981), Maestro en Ciencias en
Ecología Marina (1985), Doctor en Biología (1998).
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
desde 1985 (Investigador Nacional desde 1988,
SNI 3901). Ciento cuatro artículos en revist as JCR
y 3 en revistas non-JCR, 27 capítulos de libro. Tres
libros publicados (1989. Poliquetos de México;
1991. Contaminación Marina; 2005. Poliquetos
pelágicos del Car ibe) y tres ca-editados (1991.
Estudios Ecológicos Preliminares de la Zona Sur
de Quintana Roo; 1993. Biodiversidad Marina y
Costera de México, 2009. Poliquetos de América
Tropical); 49 publ icaciones de divulgación.
Veintiseis tesi s d irig idas: 8 de doctorado
(todos SNI), 10 de maestría y 8 de licenciatura.
Prof esor de Licenciatura en ocho instituciones
(Cursos: Zoología de Inver tebrados, Ecología
Marina, Biogeografía, Comunicación Científica,
Taxonomía de Poliquetos), Profesor de Posgrado
en seis instituciones (Cursos: Ecología del Bentos,
Comunicación Científ ica, Ecología Coster a,
Sistemática Avanzada) y del Diplomado Reserva.
Veintiocho ponencias en congresos nacionales
y 33 ponencias en congresos internacionales.
Treinta y seis distinciones académicas. Arbitro
de 33 revistas o series y miembro del comité
editorial de cuatro de ellas. Veintinueve estancias
de investigación en Museos e Instituciones
de
,
Estados Unidos, Europa y Sudamérica. Areas de
investigación: biodiversidad costera, taxonomía
de invertebrados mar inos, política ambiental y
científica (evaluación académica).
Dr. lram Pablo Rodríguez Sánchez Profesor-Investigador
Jef e del Laboratorio de Fisiología Molecular y
Estructural de la Facult ad de Ciencias Biológicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Químico Bacteri ólogo Parasitólogo, Maest ría
y Doctorado en Cienc ias con Acentuación en
Entomología Médica, todas por la Facultad de
Ciencias Biológicas de la UAN L. Pertenece al
Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 11.
Miembro del Comité Evaluador de la editor ial
BMC, de la Asociación Mexicana de Bioquímica,
Genética y AMCA. Cuenta con 98 ar t ículos
científ icos publicados, 87 publicados en
revistas internacionales indexadas al JCR y 11

89

�de divulgación, 7 capítulos de libro y 896 c itas
a su obra. Ha presentado más de 120 trabaj os
en congresos nacionales e internacionales. Ha
desarrollado y colaborado en diversos p royectos
de investigación c ientífica con el Children's
Hospital Oakland Research lnstitute, Oakland, CA.,
Texas Biomedical Research lnstit ute, San Antonio,
TX., Univer sity of Texas Health Science Center,
San Antonio, TX., Broad lnstitute of MIT-Harvard,
Cambr idge, MA., The University of Texas at San
Antonio, San Antonio, TX., Facultad de Ciencias
Veterinarias, UNLP, Argentina., CNR, Research
Area, Naples, ltaly. , State Key Laboratory of
Pharmaceutical Biotechnology, School of Li f e
Sciences, Nanj ing University, Nanjing, Jiangsu,
China. E-mail: iramrodriguez@gmail.com
Dr. Luis Encarnación Silva Martínez Profesor Asociado
"A" de Tiempo Completo adscrit o al laboratorio de
Paleobiología del Departament o de Ecología de la
Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Licenciatura en Biología
en la FCB, UANL, Titulado de Maestría y Doctorado
en Ciencias con acentuación en V ida Silvestre y
Desarrollo Sustentable. Ha d irig ido 25 tesis de
licenciatura y actualmente dirige tres de doctorado
y una de maestría. Es autor de 8 publicaciones
de artículos científicos , de divulgación, edición
de dos manuales de pr ácticas de laboratorio. Ha
dirigido cuatro proyectos de investigación sobr e
Invertebrados fósiles, impartición de Unidades de
Aprendizaje de Paleobiología, Fisiografía y Climas,
Calidad de Uso y Manej o de Suelos.
Dr. Jorge Alberto V illarreal Garza Biólogo de la Facultad
de C iencias Biológicas, UAN L . Maestr o en
Ciencias, con la especialidad en genética (1981),
prof esor investigador, de departamento de
botánica. Cátedra a nivel Licenciatura en botánica
económica , botánica general. Especial ista
en p lantas medic inales como suplementos
al imenticios. Ha p r esentado 20 t r abaj os en
congresos nacionales e internacionales. Ha
dirigido 8 t esis de licenciatura y 6 de maest ría.
Dr. Larry David Wilson is a herpetologist with lengthy experience
inMesoamerica. Hewasbom in Taylorville, lllinois, United
States, and received his university education at the
University of lllinois at Champaign-Urbana (8 S degee)
and at Louisiana State University in Batan Rouge (M.S.
and Ph.D.degrees). He has authcred or co-authored o.ter
400 peer-reviewed papers and books on herpetology,
including two papers published in 2013 entitled "A
conservation r eassessment of the amphibians of
Mexico based on the EVS measure" and''A conservation

90

reassessment of the reptiles of Mexico based on
the EVS measure;· one in 2014 entit led "Snakes of
the genus Tontillo (Squamata: Colubridae) in Mexico:
taxonomy, distribution, and conservation; four in 2015
entitled ''A conservation reassessment of the Central
American herpetofauna based on the EVS measure;•
"The herpetofauna of Oaxaca, Mexico: composition,
physiographic distribution, and conservation status;•
"The herpetofauna of Chiapas, Mexico: composit ion,
distribution, and conservation;· and "A checklist and
key to the snakes of the Tontillo clade (Squamata:
Colubridae), with comments on taxonomy, d istribution,
and conservation;• and t hree in 2016 entitled "The
herpetofauna of Tamaulipas: composition, d istribution,
and conservation;• "The herpetofauna of Nayarit :
composit ion, d istribution, and conservation status;
and 'Toe herpetofauna of Nuevo León: composition,
distribution, and conservation'.' He is also a coauthor
of five 2017 papers entit led "The herpetofauna
of Jalisco, Mexico: composition, distribution, and
conservation status;• "The herpetofauna of the
Mexican Yucatan Península: composition, distribution,
and conservation status;'"The endemic herpetofauna
of Mexico: organisms of global significance in severe
peril;' "A system for categorizing the distribution of the
Mesoamerican herpetofauna;•and 'Toe herpetofauna
of Puebla, Mexico: composit ion, d istribution, and
conservation status;· and three 2018 papers entitled
"An integrative assessment of the taxonomic status
of putative hybrid leopard frogs (Anura: Ranidae)
from the Chortís Highlands of Central America,
with description of a new species;· the book chapter
"Conservation of herpetofauna in d isturbed habitats:
Preliminary survey results from the Sierra Madre del
Sur in Oaxaca, Mexico;· and "A new species of forest
snake of the genus Rhadinaea (Squamata: Dipsadidae)
from tropical montane rainforest in the Sierra Madre
del Sur of Oaxaca, Mexico'.' Larry is the senior editor
of Conservation of Mesoamerican Amphibians and
Reptiles and the co-author of seven of its chapters. His
other books include The Snakes ofHonduras, Middle
American Herpeto/ogy, The Amphibians of
Honduras, Amphibians &amp; Reptiles of the Bay /s/ands
and Cayos Cochinos, Honduras, The Amphibians and
Reptiles of the Honduran Mosquitia, and Guide to
the Amphibians &amp; Reptiles of Cusuco National Park,
Honduras. To date, he has authored or co-authored the
descriptions of 72 current ly recognized herpetofaunal
species, and seven species have been named in his
honor, including the anuran Craugastor /auraster, the
lizar d Norops w ilsoni, and the snakes Oxybe/is
wilsoni,Myriopho/is wilsoni, and Cerrophidion wilsoni.
Currently, Larry is an Associate Editor and Co-chair
of the Taxonomic Board for the j oumal Mesoamerican
Herpeto/ogy.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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•

más verde

TRABAJAR

TRANSFORMAR

TRASCENDER

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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                    <text>�~

~

FCB

Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico

Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio l. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea
Dr. Sergio Arturo Galindo·Rodriguez
Dra Martha Guerrero-Olazarán
Biotecnología
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Ecología y Sustentabilidad
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Salud
DG Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
M.C. A lejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
lng. Jorge Alberto lbarra Rodríguez
P.áginaweb
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 2, No. 4, segundo semestre de 2019,
es una Publicación semestral editada por el Universidad Autónoma
de Nuevo León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas Av.
l.1-tiversidads/n, Cd.Universitaria San Nicolás delos Garza.Nuevo León,
www.uanl.mx. biologiaysociedad@uanl.mx Editor responsable: Dr.
Jesús Angel de León González. Número de Reserva de Derechos
al Uso Exclusivo No. 04-2017-060914413700-203,Ambos
otorgados por el Ins tituto Nacional de Derecho de Autor.
Responsable de la ultima actualización de este número: y fecha:
Dr. Jesús Angel de León González, de fecha 18 de septiembre
de 2018. ISSN en trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente
reflejan la postura del editor de la publicación.

Queda prohibida la reproducción total o parcial en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

CONTENIDO
REFLEXIONES SOBRE CÓMO LLEGAR A SER UN
BUEN TAXÓNOMO

4

INFLUENCIA DE LOS CAMPOS
ELECTROMAGNÉTICOS EN LA EXPRESIÓN
GÉNICA

19

PLANTAS MEDICINALES COMO ALTERNATIVA
DE TRATAMIENTO EN EL TRASTORNO DEL
COLESTEROL

30

EL IMPACTO CIENTfFICO DEL TRABAJO DE
STEPHEN HAWKING

41

LAS ARAÑAS TELA DE BOLSO EN AMÉRICA

50

OSITOS DE AGUA (TARDIGRADA) DE MÉXICO:
LOS FAMOSOS DESCONOCIDOS
SOBRE LOS AUTORES

61
71

��LLEGAR A SER UN
BUEN TAXÓNOMO
u¡

Sergio l. Salazar-Vallejo

ECOSUR, Chetumal
Savs551216@hotmail.com, ssalazar@ecosur.mx

4

�e

uando cursaba el cuarto semestre de la carrera
de Biólogo en la Facultad de Ciencias Biológicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en
el curso de Zoología de invertebrados no artrópodos,
me llamaron mucho la atención los poliquetos. En
las prácticas de laboratorio vimos a los gigantescos
anfinómidos, los abundantes eunícidos y nereídidos,
y los muy espectaculares serpúlidos. El profesor
responsable era el Biól. Carlos Briseño de la Fuentet
y cuando le pregunté si eran difíciles de identificar,
me dijo que no había especialista en el país, y que los
gusanos eran demasiado difíciles para mí, por lo que
era mejor que no me metiera con ellos. Picó mi orgullo.
Ahora podría ser considerado bullying, pero no podría
serlo entre un veterano de la segunda guerra y un
jugador de futbol americano. Ambos sabíamos que
en los entrenamientos se dicen cosas peores para
motivar a los jóvenes. Una de las consecuencias fue
que solicité ser estorbante en su laboratorio; la otra,
tratar de conocer mejor al grupo, pero mis avances
eran muy lentos. Pese a mis limitaciones, pensé que
era buena idea tratar de ser taxónomo de poliquetos.
En una plática de pasillo, el Dr. Fernando Jiménez
me recomendó buscar un entrenamiento con un
especialista, por lo que le escribí al Dr. Kristian
Fauchaldt, especialista en el grupo, quien se acaba
de mudar de la Fundación Allan Hancock, de la
Universidad del Sur de California (USC), al Museo
Nacional de Historia Natural de la Institución
Smithsonian en Washington. En el verano de 1979
asistí al curso sobre taxonomía de poliquetos del Dr.
Fauchald en la isla de Santa Catalina, en el sur de
California. La estación de USC estaba en el poblado
de Two Harbors, al otro extremo del popular resort
de Avalan. Mediaba la segunda semana del curso
cuando nos anunciaron que una expedición a las
Galápagos pararía por unas horas en Two Harbors
y que podríamos subir al buque RV Lu/u del Instituto
Oceanográfico de Woods Hole y ver el submarino
A/vin. El ecosistema hidrotermal acaba de ser
descubierto; era tan espectacular que lo habían
denominado jardín de rosas por el colorido de
unos poliquetos gigantes tubícolas y había mucha
curiosidad e interés por el tipo de organismos que
podrían hallarse en sitios tan distintos a todo lo
conocido.
Al subir a cubierta, le entregaron al Dr. Fauchald un
frasco de vidrio con un poliqueto escamoso de varios

centímetros de longitud; lo observó unos instantes
y exclamó: 'nuevo género: Sus ojos brillaban y era
evidente su entusiasmo, por lo que no pude evitar
preguntar: ¿Cómo sabe que es un género nuevo? Su
respuesta fue desconcertante: 'Porque lo sé:
Me asaltaron varias dudas: ¿cómo opera el cerebro de
un taxónomo?, ¿cómo se distingue tan rápidamente
una novedad?, o ¿cómo puede saberse el nivel
taxonómico de la misma? Regan (1926) había
indicado que un taxón cualquiera era definido por un
buen taxónomo, dependiendo de que los organismos
tuvieran caracteres morfológicos suficientemente
distintivos para esa categoría. Muy bien, pero la
cuestión sigue, ¿cómo se consigue llegar a eso? O
su derivada, ¿Cómo se forma un buen taxónomo?
No hay respuestas sencillas ni breves ante estas
cuestiones. Al volver a la facultad, le pregunté al
Dr. Salvador Contrerast qué hacía falta para ser
taxónomo. Respondió que son indispensables una
mente fotográfica, buena capacidad de observación,
conocimiento de la literatura, así como pasar buen
tiempo estudiando los organismos para entender las
variaciones y sus rangos. Tenía razón.
Lineo lo había expuesto en cuatro aforismos
metodológicos de su Genera P/antarum: Ratio Operis,
publicado en 1737. Dichos aforismos son el 1, el
6 , el 10 y el 20. El primero decía que todo nuestro
conocimiento depende de un método comparativo
(colación); el sexto indicaba que géneros y especies
son naturales; el décimo indicó que "cada género
está circunscrito por límites y términos reales, que
denominamos caracteres genéricos"; y el vigésimo
resaltó que para establecer un carácter natural
deben considerarse todas las especies conocidas
(Müller-Wille y Reeds, 2007). Este método fue
lamentablemente poco conocido, pese a haber
traducciones antiguas al inglés por Rose (1775) y al
español por Palay y Verdera (1778).
Confieso que 40 años después del curso mencionado
no he conseguido ser buen taxónomo, y que me ha
costado mucho trabajo atenuar mis deficiencias.
Me atrevo a compartir estas reflexiones esperando
resulten de alguna utilidad para los interesados en
iniciar, o en consolidar, sus afanes como taxónomos.
Cierto que mi deformación académica me obliga
a una perspectiva limitada desde los anélidos
marinos, y también es cierto que la disciplina no

5

�es tan popular como lo era hace un siglo, pero su
relevancia sigue vigente. La taxonomía es el 'estudio
de los resultados de la evolución, y de dicho estudio
uno puede esperar comprender el significado de la
evolución' (Regan, 1926). Lamentablemente, la falta
de claridad sobre la forma cómo opera el cerebro del
taxónomo para determinar novedades motivó críticas.
El procedimiento parecía caprichoso o subjetivo, lo
que motivó rechazos y propinó el surgimiento de
mecanismos alternos, cuantitativos y supuestamente
objetivos para delinear los taxa.

PATRONES
La naturaleza se organiza en regularidades de forma
y de función, mismas que son conocidas como
patrones. La investigación científica se enfoca al
descubrimiento o comprensión de los patrones
de la naturaleza (Ahumada, 1995; Hong, 2013);
en la taxonomía morfológica, dichos patrones son
configurados por el conjunto de los caracteres
morfológicos de los organismos. Por su parte, Rogers
y Appan (1969) enfatizaron que "la habilidad para
percibir patrones es la cualidad más distintiva que
distingue un taxónomo competente de uno ineficaz'.'
Debemos conocer las hipótesis de Kemp (2016)
sobre los taxa: 1) los organismos forman grupos
discretos por morfología similar y difieren de otros
grupos a pesar de la continuidad ambiental que
ocupen; 2) Estas unidades morfo-espaciales incluyen
todos los caracteres que representan grupos de
especies; 3) Las agrupaciones se determinan por
nichos ecológicos similares; y 4) La progresión
correlacionada es el mecanismo más importante
para mantener la integración y permitir transiciones
evolutivas.
Cronquist (1978) seguía a de Candolle (1815)
en su definición clásica de morfoespecie, que es
particularmente ilustrativa en estos aspectos: 'Las
especies son los grupos más pequeños de organismos
que son distintivos de manera consistente y persistente
y que pueden distinguirse por medios ordinarios. Las
diferencias consistentes y persistentes implican
aislamiento reproductivo. Dichas diferencias resultan de
discontinuidades en la variación'. Por medios ordinarios

6

debe entenderse los acordes al grupo de organismos en
cuestión, que a menudo dependen del tamaño de los
organismos, o de las necesidades para distinguir sus
características diagnósticas.
Debe enfatizarse que algunos taxónomos practicantes
no comprenden la diferencia entre diagnosis y
descripción. Por ejemplo, los seguidores de Marian
Pettibone entre los poliquetólogos, o algunos
cladistas que generan sus caracterizaciones a partir
de las matrices, llaman diagnosis a una acumulación
de atributos sin percatarse de que al ser variables,
algunos no pueden ser diagnósticos. Winston (1999)
aclaró sus diferencias. La diagnosis es un enunciado
breve y comparativo que indica las diferencias con taxa
similares (que algunos insertamos en los remarks, mihñ y
se basan en atributos invariables (o con rango distintivo,
podríamos añadir); las diagnosis pueden hacerse para
todas las categorías taxonómicas. La descripción, por
su parte, es una caracterización más larga y detallada
de los atributos morfológicos que sean relevantes
taxonómicamente, invariables o variables, y que se usa
para especies y subespecies.
Regresemos a los patrones. El primer aspecto es
distinguirlos. Para lograrlo, conjuntamos nuestras
observaciones con lo que tenemos en la memoria
y si concuerdan, tenemos una identificación. El
procesamiento de patrones es la esencia del cerebro
humano; los patrones concretos se refuerzan
normalmente por las experiencias emocionales y
por la iteración (Mattson, 2014). Las observaciones
de distintos patrones forman la memoria y es lo que
usamos de manera implícita y subconsciente en el
reconocimiento de patrones. Hay varios mecanismos
involucrados en el reconocimiento de patrones que los
sicólogos denominan teorías (Pi et al. 2008):
Reconocimiento de modelos. Un objeto se almacena
como un modelo. Uno nuevo se compara para buscar
coincidencias y de haberlas, se consideran idénticos,
aunque haya ligeras diferencias en la forma, el modelo
persiste como se muestra con las variaciones en la
letra A mayúscula a continuación. Por otro lado,
algunos objetos complejos pueden tener más de un
patrón, y eso puede confundirnos. Dicha confusión
ilustra cómo opera nuestro cerebro al reconocer
modelos.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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4'.

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Análisis de estructuras. La mente percibe las
estructuras sueltas de manera separada y puede
reconocer los organismos de los que proce den ,
porque recordamos los patrones completos y porque
hay coincidencias de la estructura suelta con el
organismo. Este enfoque es común en paleontología,
así como en biología forense o en estudios de
contenido estomacal.
Geometría de componentes. La mente recuerda
márgenes y concavidades de u n contexto al
asimilarlas a patrones geométricos tridimensionales.
Se supone que hay unas 36 formas básicas, o
geones, que pueden combinarse de manera ilimitada.
Este mecanismo también permite reconocer tamaño
o proporciones, pero debe atenderse el contexto ya
que, como se muestra a continuación, las esferas
rojas son del mismo tamaño, pero parecen distintas
por su contexto.

Geones

Objetos

Fuentes: www.psychologytoday.com/intl/blog/theoryknowledge/201 305/perception-and-perceptual-illusions
https://medium.com/@wallonthefly/the-pattern-recognition5812413c457f

Ajuste con prototipos. Distintos objetos se agrupan
por sus características compartidas o promediadas
en un prototipo. Un objeto nuevo se compara con el
prototipo para buscar coincidencias y, de haberlas, se
consideran afines por sus características generales o
similares, aunque la coincidencia no sea exacta.

Manzana
Hueso /

/

/

/

N

~ ~ ~
Mosca ~ ~
~ ~

Camello

Fuente: https://medium.com/@wallonthefly/the-patternrecognition-5812413c457f

Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

Fuentes: https://medium.com/@wallonthefly/the-patternrecognition-5812413c457f
www.psychologytoday.com/intl/blog/theoryknowledge/201305/perception-and-perceptual-illusions

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�Fuent e: https://designculture.com.br/pareidolia-e-apofenia

Procesamiento predictivo. Descansa en la experiencia
(memoria) para reconocer los patrones; a menudo
tenemos información incompleta y el cerebro debe
adivinar lo faltante. La apofenia es una situación
extrema en la que se detectan patrones inexistentes,
o que percibimos algo que no existe en realidad, como
en la imagen insertada arriba que semeja un caballo
hecho de nubes.
Faltaría una teoría adicional , derivada de la
combinación de las anteriores, que enfatice la
detección de anomalías o discontinuidades. Quiero
decir, los mecanismos inherentes a las teorías
precedentes enfatizan la semejanza o ajuste entre las
observaciones nuevas y la información almacenada
en la memoria, pero faltaría una para explicar la
detección de las diferencias.
El primero que apuntó en esta dirección fue el
ornitólogo inglés Strickland (1841) que rechazaba que
las clasificaciones fueran simétricas, que el contenido
de los grupos taxonómicos fuera equivalente, que
'la variación era una grandiosa y hermosa ley de la
naturaleza' (p. 187), y que entre géneros y especies
'deben hacerse brincos (o discontinuidades) entre una
parte y otra' (p. 191). Antes de extender este punto,
debemos pasar a considerar la memoria.

MEMORIA
Como se comprenderá con la información precedente,
el reconocimiento de patrones depende de la
8

información almacenada en la memoria. Así como
aprendemos el patrón de la secuencia del alfabeto,
por iteración, es cómo llegamos a reconocer los
patrones de los nuevos objetos con lo disponible en
la memoria. De hecho, como indicaron Pi et al. (2008),
hay tres tipos progresivos de memoria: sensorial, de
corto plazo, y de largo plazo. También mencionaron
que para que la información almacenada alcance la
mayor duración hace falta que la información sea
procesada meticulosamente, y que el proceso sea
repetido. De otra manera, desaparecerá.
Entonces, para mejorar nuestras capacidades
para reconocer patrones dependemos de las
observaciones repetidas, o iteración, así como del
optimizar los sentimientos que experimentamos
sobre la relevancia de nuestro quehacer, y el gusto
por hacerlo (Hillman 2016). Es posible que por el
rechazo de la taxonomía sea muy difícil potenciar
los sentimientos de los jóvenes interesados en
formarse en ese terreno, por lo que el respaldo de sus
maestros será fundamental, y hay recomendaciones
en otra parte (Salazar-Vallejo et al., 2018). Dos
herramientas son particularmente portentosas para
formar la memoria de largo plazo: correr las claves de
identificación y realizar dibujos de los organismos o
de sus estructuras
Las claves de ident i f i cación son a menudo
dicotómicas y presentan opciones alternas. Fueron
usadas por primera vez por Waller en 1689, aunque
su uso fue popularizado por Lamarck en su Flore
Frangaise en 1778 (Griffing, 2011). La presentación
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�(f)

4'.
Ct:'.

original era a modo de tabla sinóptica y lo que engloba
los enunciados era un símbolo llamado llave o key,
que explica su nombre. Con el tiempo pasaron a ser
dilemas progresivamente indentados, o con secuencia
numérica sin indentación, pero con indicaciones de la
secuencia para seguirlas incluso de manera regresiva.
Duméril (1805) enfatizó que la manera como
adquirimos y desarrollamos el conocimiento es
siempre como consecuencia de una comparación,
y que el principal mérito de las tablas sinópticas o
claves era que, al disponer a los organismos en una
serie por sus caracteres, mejoramos la calidad de las
comparaciones al elegir entre dos proposiciones.
Las claves son herramientas analíticas en las que
por nuestras observaciones escogemos uno de
dos enunciados contrastantes, o dilemas, hasta
llegar a un punto terminal para la identificación.
Los dilemas están redactados de forma telegráfica
y deben leerse con cuidado. En las rutas a seguir,
a menudo los atributos siguen una secuencia de
lo general a lo particular y es deseable que las
ramificaciones sucesivas sean acordes a la misma
secuencia de atributos. Correr las claves de manera
repetida genera una memoria de largo plazo para tres
cuestiones relevantes: 1) el conjunto de atributos que
caracterizan un patrón, 2) la relevancia de algunos
atributos para separar grupos semejantes, y 3) las
discontinuidades entre los atributos o patrones que
sirven para reconocer lo que no cabe en las claves.
Eso de no caber en las claves es siempre interesante.
A veces corresponde con anomalías por el contenido
de las claves ya que todas tienen limitaciones. A
menudo las claves se generan para las especies de
una región geográfica, o para un grupo de especies.
Entonces, encontrar un grupo que no quepa puede
deberse a que la especie ya esté conocida pero que
no fue incluida en la clave, probablemente porque es
rara, porque es migratoria y no se había hallado antes,
o porque se trata de una especie indescrita.
Sin embargo, debe tenerse cierta precaución. Al
faltar trabajos regionales, podemos llegar a forzar la
secuencia de las claves para aterrizar en un nombre
dado, aunque sea remoto que ocurra en la región.
Esto genera los registros cuestionables en los que
la prisa por conseguir un nombre , o el mal estado
de preservación de los organismos, genera ese tipo
de conclusiones. También es frecuente que cuando
Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

estamos empezando a usar las claves tengamos la
impresión de que todo lo que hallamos es nuevo;
no obstante , frecuentemente esto es reflejo de
nuestra poca comprensión de la terminología o de
que no encontramos las estructuras críticas para
seguir las claves. No porque falten, necesariamente,
sino porque no hemos aprendido a observarlas.
Hay que ser pacientes y avanzar en el dominio de la
terminología y en la capacidad de detección de los
atributos o sus conformaciones alternas.
Entre los malacólogos hay otras tradiciones. La
mayoría de las obras en faunística no tienen claves,
por lo que los interesados dependen de su memoria
para retener las imágenes y reconocer los patrones,
de modo que puedan distinguir cuando encuentran
formas afines o diferentes a lo ya conocido.
En cualquier caso, todo este entrenamiento tan
importante tiende a perderse ahora que campea la
supuesta identificación automática de los organismos
de un sitio, a veces sin tener que colectarlos o
estudiarlos directamente, como propala el enfoque
del DNA ambiental (Thomsen y Willerslev, 2015). Es
decir, si no tenemos que confrontar los problemas
de comprender la terminología para las estructuras
corporales, o seguir claves escritas en lenguaje
extraño, esta experiencia tan relevante para la
memoria de largo plazo tenderá a desaparecer.
El dibujar es la otra herramienta poderosa para
generar una memoria de largo plazo sobre los
organismos y sus estructuras. En taxonomía, lo mismo
que en otras áreas en las que los patrones espaciales
son importantes, son fundamentales las habilidades
para la observación (Landin, 2015). Se trata de ver
sin sesgos, de enfocarse en los detalles y patrones,
así como en las proporciones entre las estructuras
observadas. Incluso sin talento, pueden hacerse
buenos dibujos que reflejen las características y
sus proporciones, pero debe haber entrenamiento
frecuente. Quizá por ello se enfatiza tanto en el último
año de la licenciatura en Biología en la Lomonosova
de Moscú.
Cierto que ahora es más práctico el hacer fotos
digitales, así sea con un teléfono, y editar una serie
para mostrar tridimensionalidad. No obstante, es de la
mayor importancia que se hagan dibujos para asimilar
las diferencias en tamaños y formas, así como otros
detalles que se aprecian por el entrenamiento más
9

4'.

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�que por el entusiasmo. En efecto, como decían los
maestros de antaño, hay que dibujar para aprender
a ver. No creo que se haya evaluado, pero siempre
que sea reflexivo y no automático, es posible que
se pueda mejorar la retención de las estructuras si
con base en una foto digital, se hacen dibujos con
un programa como PhotoShop, o Adobe lllustrator.
No obstante, reconozco que contar con fotograf ía
digital fue un alivio en varios sentidos. Uno de ellos,
quizá el principal, es que generar una lámina para
publicación con unas 6-8 fotos requiere apenas un
día de trabajo, mientras que hacerlo con tinta china
me tomaba por lo menos una semana completa.
Sin embargo, reconozco la importancia de hacer
dibujos para mejorar la capacidad de observación y
para detectar los detalles y aunque no incluya más
dibujos en mis contribuciones, sigo recomendando
la actividad para los que empiezan en este terreno.
Debe enfatizarse la importancia de enriquecer la
memoria de largo plazo porque nuestra mente opera
en dos sistemas excluyentes (Kahneman, 2011); el
que usamos más frecuentemente es automático,
rápido, estereotipado y flojo, mientras que el otro es
reflexivo, lento, se usa raramente, es lógico y necesita
mayor esfuerzo. Por ello, nuestras ideas, análisis o
conclusiones dependerán de la memoria, por lo que
es deseable que su contenido sea tan vasto como
sea posible.
La forma cómo hacemos reconocimientos
instantáneos de diferencias, o de un conjunto de
atributos que salen de los patrone s reconocidos
como un salto o discontinuidad en lo que conocemos,
también se explica por la integración y simultaneidad
de los mecanismos mencionados. Este mecanismo
se condensa en la expresión: 'Nunca había visto
algo como esto.' Parece ser un chispazo , que
podría ocurrir en el mismo lapso de un parpadeo,
y que consideramos como intuición o inteligencia
intuitiva, porque surge sin reflexión (Gladwell 2007).
Para explicar estas respuestas tan rápidas, se
considera que la operación automática del cerebro
sería haciendo comparaciones rapidísimas con la
información retenida en la memoria, y una predicción
sobre los detalles faltantes, si fuera el caso, en lo que
se denomina inconsciente adaptativo. No porque
ocurra cuando estemos inconscientes, sino porque
es automático; adaptativo, porque la información
10

referencial va cambiando conforme aumenta nuestra
experiencia.
Por ello, no sorprende que la propuesta de Greene
(2013) enfatice que para dominar una disciplina al
punto de t ransformarla o realizar descubrimientos
o innovaciones relevantes, deben transcurrir unas
10,000 horas o 10 años de t rabajo, lo que ocurra
primero. Estos plazos equivaldrían, como mencioné
en otra parte, al lapso entre la licenciatura y el
doctorado (Salazar-Vallejo 2014).

GESTALT Y DISCONTINUIDADES
Cuando el Dr Faucha ld explicó l a forma como
Oiga Hartmani-, su maestra , consideraba que
tenía una novedad ante ella, se refirió al gestalt
(Fauchald y Reish, 1977). De Hoog (1981) indicó
que " la mente humana ... tiene la capacidad de
producir clasificaciones intuit ivamente al percibir
la configuración (gestalt) holíst icamente" porque
la intuición "opera desde el primer v istazo de los
organismos y madura durante toda la compilación
de los datos'.'
Una historia detallada y completa del concepto está
disponible en línea (Sabar 2013) y para los detalles
generales puede seguirse a Brigas-Hidalgo (2012).
La sicología del gestalt o de la configuración o unidad
organizada se basa en el axioma de que 'el todo es
diferente a la suma de las partes; y tiene una serie
de postulados o leyes, los más relevantes para esta
discusión son los siguientes.
Buena forma, del cierre o simplicidad. Figuras
aparentemente confusas se cierran o aj ust an a su
forma más sencilla. Es equivalente al procesamiento
predictivo mencionado arriba.

Semejanza. Agrupa elementos similares en una
entidad. Equivalente a reconocimiento de modelos
indicado arriba.
Igualdad o equivalencia. Al concurrir elementos de
distintas clases, hacemos grupos con los que sean
iguales y también reconocemos los desiguales.
Este postulado equivale al ajuste con protot ipos ya
mencionado.
Entonces, no es sencillo comprender cómo siguiendo
este enfoque podrían alcanzarse las conclusiones ya
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* SI MILARIDAD Dos objetos que compartan atributos
se agruparán visualmente

Los objetos próximos
se agrup arán visualmente

* PROXIMI DAD

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* CI ER RE
La mente llena espacios
para crear tota lidad

* FIGURA Y FONDO

* CONTIN UACIÓN
U na línea parecerá siempre
seguir la misma trayectoria

A veces , el espacio vaclo es tan
importante como el que está lleno

Fuente: https://blog.interactius.com/leyes·gestalt·en·el·dise%C3%B1o·de·i nterfaces·digitales·168e82c1475f

mencionadas sobre novedades recién descubiertas.
Falta otro detalle y ese radica en el análisis de
discontinuidades , algo que había mencionado
Strickland. En el plano formal, Mayr y Ashlock (1991)
recomendaron tomar en cuenta varios aspectos para
delimitar los taxa y determinar su nivel en la jerarquía,
y los principales serían: 1) unicidad o tamaño de la
discontinuidad entre grupos; 2) grado de diferencia
entre los grupos; 3) zona evolutiva (unicidad) y 4)
tamaño del grupo.

RECONOCIMIENTO DE ROSTROS
El estudio del mecanismo cerebral para reconocer
rostros puede aclarar la situación. Doris Tsao utilizó
en monos un escáner cerebral para la formación de
imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI
por sus siglas en inglés). Encontró que los rostros
activan varias áreas en el lóbulo temporal (corteza
inferotemporal), que se reconocen 6 regiones faciales
en los dos hemisferios, que las neuronas presentes se
especializan en esta función y que pueden activarse
incluso al percibir caricaturas de rostros (Tsao 2019).
También halló que el reconocimiento se realiza por
los contrastes entre las distintas regiones del rostro
y que, sorprendentemente, las neuronas muestran
preferencias por ciertos contrastes, aunque los
distintos grupos neurona les tienen funciones
diferentes y complementarias. En suma, se considera
que hay 25 características de la forma como la
Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

anchura de la cabeza o distancia interocular, y otras
tantas para la apariencia como la complexión o el
color del cabello, por lo que se considera que hay un
patrón 50-dimensional en el reconocimiento de los
rostros, en donde participarían unas 205 neuronas.
También agregó la Dra. Tsao que debe haber en las
regiones de la memoria (hipocampo y asociadas)
neuronas que faciliten reconocer rostros vistos
en el pasado. Por supuesto que el reconocimiento
de los organismos podría ser más complejo que
el correspondiente a los rostros humanos si se
consideran las variaciones ontogenéticas, sexuales, o
las debidas al tratamiento de los organismos (fijación,
preservación). No obstante, estos avances son de
utilidad para comprender cómo opera la mente de
los taxónomos para tener el sentimiento de ¡Eureka!
que acompaña a todos los descubrimientos.

LITERATURA
Oiga Hartman empezó a publicar nuevos taxa en
1936, incluyendo un nuevo género (Rhynchospio
Hartman , 1936) . Siguió los procedimientos
mencionados arriba , formalizados medio siglo
después, aunque los mecanismos mentales de
agrupación/segregación operan, aunque no podamos
explicarlos, o si ignoramos los detalles.
Apenas empezaba a trabajar en el grupo y su
experiencia y literatura eran limitadas. De hecho,

11

�Hartman comparó su nuevo género con Sco/e/epis
de Blainville, 1828 y lo distinguió por tener branquias
en el setígero 2, no en el primero como en Sco/elepis.
Entonces, para proponer un género nuevo le bastó una
discontinuidad (posición) en un atributo (segmentos
con branquias). En una clave posterior (Fauchald,
1977) se muestra que Rhynchospio es muy próximo
a Mesospio Gravier, 1911, y que se distinguen sólo
por el nivel de fusión de las branquias con los lóbulos
notopodiales, un atributo que era poco conocido en
la época de la propuesta de Rhynchospio.
En el mismo sentido puede ubicarse el desempeño
del Dr. Fauchald. El primer género que propuso fue
lnermonephtys Fauchald, 1968. Los 30 años que
mediaron entre estas dos propuestas implicaron
varios cambios importantes en el contenido de las
publicaciones taxonómicas, aunque la dinámica
intelectual era la misma. Primero, la publicación del
Dr. Fauchald era su tercera en los néftidos (Fauchald,
1968). Segundo, hizo un tratamiento detallado
y estandarizado de los atributos morfológicos
para dist inguir los géneros. Tercero, presentó una
clave para géneros y una tabla con los atributos
diagnósticos. Para lnermonephtys los atributos
únicos son tener un par de antenas (dos en los demás),
y faringe sin papilas subterminales (papiladas en los
demás).
En realidad, este estilo para los trabajos taxonómicos
en poliquetos había sido formal izado por Grube
(1851), quien había estandarizado la caracterización
morfológica de los atributos de estos gusanos y
generado claves para la identificación de familias,
géneros y especies. El enfoque fue muy general dado
que incluyó a todos los taxa conocidos, y seguía el
estilo de Savigny (1822) que había estado limitado
a las especies de Egipto y del Mediterráneo oriental
y a algunas de los litorales de Francia.
El Dr. Fauchald (1989) pensaba que deberíamos
mejorar nuestro trabajo. Afirmó que 'una fracción
mayor de las publicaciones contemporáneas son
descripciones rutinarias de unos pocos nuevos taxa,
generalmente con un referente de un artículo de
revisión para justificar las propuestas; el material
examinado es mínimo y raras las comparaciones con
tipos de especies conocidas: Sirva esa afirmación
para considerar la importancia de la literatura y del
material de referencia.

12

LITERATURA Y COLECCIONES
REFERENCIAS
El acervo bibliográfico necesario para emprender una
formación como taxónomo depende mucho del grupo
de organismos de nuestro interés, así como de la
región geográfica en la que estemos ubicados o en la
que nos interese investigar. Es fácil comprender que
otros factores que modulan esta situación deriven
del tamaño de los organismos, de la importancia
ecológica o económica que el grupo tenga, y de
su distribución geográfica. Entonces, conocemos
mejor los detalles de los organismos más grandes,
importantes como recursos pesqueros o alimenticios,
o de amplia distribución. Esto último incluso cuando
no se hayan estudiado en nuestra región, es posible
que se hayan atendido en otra región. Con este
panorama, también debemos asimilar el hecho que
muchos nombres fueron propuestos por Lineo por lo
que la literatura que deberíamos tener debe cubrir
los casi 300 años que median desde la publicación
del Species P/antarum (1753) para la taxonomía
botánica, o la décima edición del Systema Naturae
(1758) para taxonomía animal y la actualidad, por lo
menos en lo que atañe a los cambios taxonómicos
en el grupo.
Este afán de amasar publicaciones es un reto
portentoso que los interesados han ido enfrentando
de distintas formas. En un inic io, copiando
la información y calcando l as f ig uras; luego,
fotocopiando las publicaciones y, más recientemente,
convirtiéndolos en archivos portátiles (PDF). En este
sentido, las bibliotecas digitales son realmente
extraordinarias; por ejemplo, la de la Biodiversity
Heritage Library (www.biodiversitylibrary.org) t iene
al momento de escribir estas líneas unos 240
mil volúmenes o más de 56 millones de páginas
disponibles.
Es una maravilla que merece usarse, aunque tiene
dos problemas: uno, la información se limita al período
inherente a los derechos de autor, que anda en los
75 años en los Estados Unidos, por lo que muchas
publicaciones recientes no están disponibles y debe
pagarse su consulta y dos, a menudo las figuras no
fueron digitalizadas con suficiente resolución de modo
que son poco claras. En comparación con lo que tuvimos

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que gastar antaño para comprar originales o hacer
fotocopias, el gasto para tener acceso a publicaciones
más recientes sería relativamente limitado, y no debiera
evitarse porque se trata de una inversión de largo plazo.
Para el estudio de los poliquetos la búsqueda de
información, o la generación de una biblioteca topa
con un serio problema adicional. Por lo menos durante
casi todo el siglo XX, las especies de poliquetos eran
consideradas anómalas porque muchas parecían
de amplia distribución o cosmopolitas. Uno de los
especialistas más influyentes fue Pierre Fauvel. En
una de sus primeras publicaciones (Fauvel, 1897),
estudió un ejemplar robusto de la familia Acoetidae
recolectado en Nueva Caledonia; luego de un análisis
detallado de su morfología, concluyó que se trataba
de Eupo/yodontes cornishi Buchanan, 1894, una
especie descrita de la desembocadura del Río Congo
en África occidental.
El especialista galo mantuvo la misma perspectiva
durante toda su vida y concluyó que las especies
tropicales podrían hallarse en todas las cuencas
oceánicas (Fauvel, 1925), y que entre la fauna abisal
(3000 a 5000 m) del Atlántico había especies de
bajamar del Canal de la Mancha o del Mediterráneo
(Fauvel , 1925). Este autor fue muy prolífico y
realizó varias contribuciones de gran aliento como
sus trabajos sobre la fauna de India (Fauvel, 1932,
1953), en los que usó nombres e ilustraciones de sus

precedentes sobre los poliquetos de Francia (Fauvel,
1923, 1927). Enfoques similares fueron hechos para
la fauna de Sudáfrica por Day (1967) en cuanto al uso
de los nombres, y por Hartman (1968, 1969) para la
de California en cuanto al uso de las figuras de otros
autores.
En realidad , dependiendo de las monografías
consultadas, los nombres a los que se podía llegar
correspondían con especies descritas de otras
regiones del mundo, a menudo con condiciones
ecológicas diferentes de temperatura, salinidad,
profundidad e incluso tipo de sustrato. Su horizonte
ecológico, en una palabra, como se ha denominado
en otra parte (Salazar-Vallejo et al., 2014). El
panorama cambió mucho a finales de los años 80
del siglo pasado. Al dudar de la supuesta amplia
distribución, los colegas revisaron materiales tipo
y los compararon cuidadosamente con los de otras
regiones del mundo. La conclusión fue que las
supuestas especies eurícoras, o cosmopolitas no lo
eran, sino que había varias especies distinguibles con
métodos de observación ordinarios, y para las cuales
había nombres disponibles, pero considerados como
sinónimos menores, que ameritaban reinstalación. En
otros casos, hacían falta nuevos nombres para las
especies recién descubiertas. Empero, las inercias
culturales son difíciles de romper, y varios de nosotros
seguimos en la confusa faunística tradicional por
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vanos anos mas.

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1
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Fuentes (de izquierda a derecha):

ht t ps://napoleon .lindahall.org/sacred_ibis.shtml
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Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

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�COLECCIONES
Una de las soluciones impl ica el estudio de
colecciones de otras regiones. Durante muchos
años, los materiales de herbarios o museos podían
moverse por correo sin problemas, pero cambios en
la normativa ambiental y de importaciones fueron
haciendo más problemática la situación. Por ello, la
alternativa es visitar museos o instituciones en las
que puedan estudiarse sus colecciones. No exagero
al afirmar que nada se compara al estudio directo de
los organismos, sean tipos o no, y aunque hay una
tendencia creciente a poner imágenes disponibles en
línea, para los grupos como los poliquetos en los que
se requieren observaciones de distinta resolución,
es remoto que se cuente con toda la información en
línea. Por ello, hay que visitar las colecciones.
Hay fondos modestos en algunos museos y, a partir
del 2019, habrá fondos en museos europeos para
visitantes de países no miembros de la Unión Europea
(http://www.synthesys.info/home.html). También
hay fondos disponibles en el Servicio Alemán de
Intercambio Académico o DAAD por sus siglas en
alemán (https://www.daad.mx/es/) para estancias
en Alemania, que cuenta con muchos museos con
materiales de diversas partes del mundo.
Lamentablemente, la inercia cultural mencionada no
se ha abandonado y la interpretación de las especies
pasó de cosmopolitas a exóticas. Por lo anterior, el
reto taxonómico en los poliquetos confronta una
penosa tradición de considerar a muchas especies
como de amplia distribución (cosmopolitas o exóticas).
Por ello, los interesados están obligados a comprender
la literatura en una perspectiva planetaria, aunque la
probabilidad de las colonizaciones trans-oceánicas
sean raras o muy raras.
De hecho, si hay interés en resolver problemas
y confusiones, la mejor estrategia es la de hacer
revisiones planetarias. Son muy importantes, y al
mismo t iempo, no tan atendidas porque implican
mucho t iempo y esfuerzo para ser terminadas. Debo
aclarar que tampoco pueden ser ejercicios de tesis
de licenciatura. Hay algunas recomendaciones en dos
publicaciones precedentes (Salazar-Vallejo, 2018;
Salazar-Vallejo y González, 2017) y los interesados
podrían asomarse a esas observaciones.

14

Valga la pena terminar estas notas con un exhorto
a los interesados para pensar que sus esfuerzos
son muy importantes, que hay que disfrutar los
plazos para el entrenamiento y dominio del grupo en
cuest ión, y que hacen falta muchos más interesados
por el tamaño del problema. No sólo me refiero
a las especies por conocer, que son una mayoría
abrumadora dado que ignoramos el 90% de la
biodiversidad marina (Mora et al., 2011), sino de
resolver las que ya conocemos y que parecen estar
presentes en muchos sitios.
Al momento de remitir esta reflexión, se anunció
la cancelación de l programa de Cátedras del
CONACYT. Penoso porque era la única opción más
o menos masiva para el reclutamiento de nuevos
investigadores. Peor, que no se haya propuesto
alternativa alguna. Si unos 2000 jóvenes alcanzan el
doctorado cada año y se contrataron a 1500, es fácil
comprender que hay un gran rezago pendiente. A l
mismo tiempo, imaginar que uno deberá invertir unos
5-6 años adicionales al término de la licenciatura para
alcanzar el doctorado, y entonces buscar empleo,
brinda un panorama incierto. Pese a la situación,
debemos seguir impulsando a los jóvenes a que sigan
mejorando y superándose, en particular en taxonomía
porque serán indispensables incluso ahora en la
metagenómica (Bik, 2017). Vendrán tiempos mejores.
Debemos involucrarnos para cambiar la situación
vigente en l a dirección de mejorar el mercado
laboral y transmitir a los jóvenes la importancia de la
taxonomía, así como la necesidad de esforzarse para
hacerla de la mejor calidad posible.

AGRADECIMIENTOS
María Elena García-Garza, Christopher Cruz-Gómez,
Luis F. Carrera-Parra y Tulio F. Villalobos-Guerrero
leyeron una versión previa y encontraron algunos
detalles oscuros, por lo que recomendaron acciones
para mejorarlo, incluyendo cambiar una figura.
Gracias a todos los jóvenes que me han padecido, en
particular a los participantes del curso en la Estación
de la Institución Smithsonian en Bocas del Toro,
Panamá, en 2018, que t uvieron que soportar estas
ideas. Espero que pronto superen mis deficiencias y
sean los mejores mentores de taxónomos que el país,
o sus países, ameritan.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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18

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�INFLUENCIA DE
LOS CAMPOS
ELECTROMAGNÉTICOS
EN LA EXPRESIÓN
GÉNICA

19

�I NTRODUCCIÓN

\

Figura 1 . Un campo magnético se define corno el espacio que
rodea a un imán. Se generan líneas de fuerza magnética que
salen por el polo Norte magnético (N) y se dirigen al polo Sur
magnético (S) que son capaces de interactuar con el medio
circundante. En los aparatos eléctricos, líneas de conducción
y sub-estaciones eléctricas, se generan también campos
magnéticos, que en ese caso se llaman electromagnéticos y
son más bien campos dinámicos que varían en el tiempo. En los
imanes, el campo es estático. El efecto biológico de cada uno es
diferente.

20

Acerca de los fenómenos magnéticos, se t iene
conocimiento de éstos desde la antigüedad, al
observar que trozos de material metálicos podían
atraer otras partículas. El termino magnetismo se
cree proviene desde hace 2000 años de la ciudad
llamada Magnesia en la antigua Grecia. Actualmente,
se le llama campo magnético a la región en el
espacio que rodea a un imán y que está relacionado
al movimiento de las cargas eléctricas que porta el
material (Hewitt, 1998). Dado a que en la constitución
de la materia intervienen partículas que portan cargas
en movimiento, es de esperarse que este campo
magnético esté en cualquier t ipo de sustancia, aunque
no sea detectable a simple vista . Los materiales
se pueden clasificar en cuanto a sus propiedades
magnéticas en: diamagnéticos, paramagnéticos
y ferromagnéticos. Los materiales diamagnéticos
tienen la característica de que al ser colocados
cerca de un polo magnético intenso sufren una fuerza
repulsiva, es decir, repelen los campos magnéticos
por lo que no son materiales magnetizables, un
buen ejemplo de una sustancia diamagnética es el
agua, que es el constituyente primordial de la vida.
En el caso de los materiales paramagnéticos, éstos
tienen la propiedad de ser atraídos por imanes lo cual
permite que sus momentos magnéticos se orienten
de acuerdo al campo magnético externo. Por otra
parte, los materiales ferromagnéticos se caracterizan
por presentar un efecto paramagnético muy fuerte
y es característico de algunos materiales como el
fierro, níquel y cobalto, que son materiales altamente
magnetizables (Figura 1).
Por otro lado, los campos magnéticos se clasifican
en cuanto su distribución espacial en homogéneos
y heterogéneos. Los campos magnéticos
homogéneos presentan un campo uniforme en un
área determinada; mientras que el campo magnético
heterogéneo presenta variación en la intensidad con
respecto a la fuente productora de magnetismo.
Además, estos campos magnéticos se pueden
clasificar en cuanto a su relación con el tiempo, en
estáticos y oscilantes. Los campos estáticos, como
es el caso de los imanes permanentes, mantienen la
misma intensidad magnética durante todo el t iempo;
mientras que los oscilantes varían en la intensidad
con respecto al tiempo. La mayoría de los estudios
concuerdan en la idea de que los campos magnéticos
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oscilantes suelen mostrar mayores afectos biológicos
que los estáticos. (Alonso y Rojo, 1987)
De acuerdo a la ley de Faraday, que nos dice que todo
campo eléctrico que varía con el tiempo va siempre
acompañado de un campo magnético variable,
se establece entonces la relación entre campos
eléctricos y magnéticos que pueden integrarse
como una sola entidad física que se denomina
campo electromagnético (CEM). Por su parte, el
número de fluctuaciones por segundo que se dan
entre los campos eléctrico y magnético se refiere a
su frecuencia, y a la unidad de frecuencia se le conoce
como Hertz (Hz) y equivale a un ciclo por segundo
(Hewitt, 2007) (Figura 2).
La inte ns idad de u n campo magnético, está
relacionada con la fuerza y velocidad de las cargas;
por esto, a más movimiento tengan las partículas
cargadas, mayor será la intensidad de este campo.
La densidad de flujo magnético en el sistema MKS es
el Tesla (T), mientras que en el sistema CGS se mide
en Gauss (G). Un Tes igual a G.
Dado lo anterior, se deduce que son diversas las
variables involucradas en la nat uraleza de un CEM,
mismos que son considerados físicamente como
radiaciones electromagnéticas no ionizantes, de
una frecuencia extremadamente baja y con poca
energía, si se toma como ejemplo de comparación a
la energía que contienen los enlaces moleculares, en
particular los de la molécula de ADN. Sin embargo,

últimamente se ha propuesto que dada la motilidad
de los electrones en el ADN y a la gran dinámica que
esta molécula tiene, sobre todo en los procesos que
involucran la expresión de los genes, es posible que si
estos flujos electrónicos se alteran, pueden generarse
cambios o modificaciones en la expresión génica.
Esto último, puede dar origen a una serie de eventos
celulares que a su vez desencadenarían cambios
en la fisiología de los organismos, con diversas
consecuencias, como se verá en el presente artículo .

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ELECTROMAGNÉTICOS SOBRE LOS

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SISTEMAS BIOLÓGICOS

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EFECTOS DE LOS CAMPOS

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Se ha encontrado que los CEM tienen efectos sobre
una diversidad de funciones biológicas entre éstas
se encuentran; alteraciones en la producción de
hormonas, modificación de la respuesta inmune, y
cambios en el grado de crecimiento y diferenciación
celular (Tenforde, 1991).
Los CEM a que comúnmente está expuesto el ser
humano presentan una frecuencia de 50-60 Hz; y
se ha informado que pueden tener efecto tanto en
eucariotes como procariotes, y pueden modificar un
sinnúmero de reacciones enzimáticas y procesos
bioquímicos (Lin, 1994). Además, se ha mencionado
que los campos magnéticos pueden influir en la salud,
las investigaciones se han enfocado principalmente

Figura 2. Onda electromagnética
indicando sus componentes
magnético y eléctrico. Los campos
electromagnéticos son radiaciones
no ionizantes de muy baja frecuencia.
En nuestro medio, la electricidad que
usamos es de 60 Hertz de frecuencia.

Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

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�al posible daño al ADN, mutaciones que pudieran dar
lugar a enfermedades tales como el cáncer. Tanto
las mutaciones inherentes como las inducidas, que
pueden afectar al material genético formado de
aproximadamente genes codificantes (Moraes y
Góes, 2016). Se considera que en el ser humano, por
ejemplo, no es solo la cantidad de genes mencionada
que aproximadamente contiene cada célula somática,
sino que también es el arreglo delicado de los genes
específicos que son expresados después de la
fertilización del óvulo por el espermatozoide, en la
división celular, en la muerte celular programada
(apoptosis), y en la diferenciación celular que ocurre
durante la embriogénesis, hasta la maduración.
Todos los organismos están constituidos por varios
niveles que van siendo incrementados en complejidad,
así los seres vivos están formados por átomos, los
cuales se organizan a la vez moléculas, éstas a su
vez conforman los organelos celulares, los cuales
forman parte de las células, que a su vez conforman
los tejidos, que dan lugar a la formación de órganos y
que pueden ser parte de los sistemas (Trosko, 2000).
Así, los CEM pueden llegar a influir en cualquiera de
estos niveles de los organismos provocando efectos
detectables (Galar-Castelan, 1998).
Se han realizado a la fecha una gran cantidad de
estudios, tanto de laboratorio como epidemiológicos,
que tratan de asociar a los CEM con el cáncer, la
diversidad de hallazgos no deja clara una conclusión
acerca de si estos campos serían capaces de inducir
neoplasias directamente. En un estudio realizado
con cáncer de mama (uno de los más frecuente
22

en la especie humanal, se trató de establecer si
existía una relación entre los campos magnéticos
y la expresión de genes humanos relacionados con
cáncer de epitelio de mama (Loberg y cols., 1999),
los genes estudiados fueron; C-erb, B-2, p53, p21,
bax, bcl-x, mcl y-fos. Para esto, se evaluaron los
efectos de campos electromagnéticos de 60Hz de
frecuencia a las intensidades de 0.1, 1.0 y 10 G
en células HBL-100 por periodos de 20 min hasta
por 24 h. Dichos tratamientos, se compararon con
un grupo control que estuvo expuesto solamente
a campos magnéticos ambientales (&lt;0.1 µT). Los
resultados obtenidos no indicaron una alteración de la
expresión genética asociada a la exposición a campos
magnéticos por lo que se concluyó que estas energías
no tenían relación con inducción de cáncer de mama
mediante el mecanismo de expresión de estos genes.
Por otra parte, se ha propuesto que los CEM pueden
utilizarse como agentes bactericidas. En un trabajo
realizado por Strazak y cols. (2002), se expuso a la
bacteria Escherichia coli a CEM de baja frecuencia
a intensidades entre 2.7 y 110 mT para determinar
el efecto de este factor físico sobre el crecimiento.
Se observó que los CEM afectaban negativamente
la curva de crecimiento, además que el tamaño de
las colonias bacterianas era menor conforme se
incrementaba la intensidad magnética o el tiempo
de exposición.
Por otro lado , los CEM de baja frecuencia son
utilizados en la actualidad como herramienta para
producir una variedad de efectos benéficos en
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algunos sistemas biológicos. Por ejemplo, los CEM
de tipo pulsante son usados frecuentemente para
la reparación de fracturas óseas ya que se observó
que el tejido óseo es sensible a campos magnéticos
y eléctricos de baja frecuencia. Actualmente también
se está utilizando a los CEM en personas con
osteoporosis, con resultados muy alentadores (Pilla,
2002).
Otros investigadores, tuvieron como objetivo
evaluar el efecto de los CEM en la protección de
células del miocardio contra el daño isquémico, en
pacientes que posteriormente iban a ser intervenidos
quirúrgicamente (Han y cols. , 1998). Ya que
generalmente se utilizan temperaturas elevadas para
estimular la expresión de la proteína hsp70 (proteína
de choque térmico de 70 kilodaltons), debido a que
esto permite proteger a los pacientes contra posible
daño por isquemia. Los resultados obtenidos por el
grupo de Han utilizando CEM fueron similares a los
obtenidos con temperaturas altas, siendo los CEM
más benignos, pues utilizan aproximadamente 14
veces menos energía que el choque térmico, y aun
así generó una respuesta al estrés incrementando los
niveles de hsp70.
Recientemente, se ha informado que los CEM
son capaces de llevar a cabo regeneración de
células neuronales (Kim y cols ., 2002). Estos
investigadores, intervinieron quirúrgicamente a ratas
para provocar lesiones a nervios de la laringe para
posteriormente exponer a CEM de una intensidad
de 0.4 mT por 3 horas durante un periodo de 12
semanas. Ellos evaluaron la expresión de la enzima
oxido sintetasa neural y la fosfolipasa C-y1 ya
que han sido relacionadas con la regeneración
nerviosa. Los resultados mostraron un incremento
estadísticamente significativo en las dos enzimas
estudiadas, comparado con el grupo control; además
de que los animales presentaban regeneración de
axones con lo que recobraban la función motora de
los músculos de la laringe.

extremadamente baja sobre la expresión de ARN
mensajero y del factor sigma 32 en Escherichia co/i.
Expusieron la bacteria a CEM de 1.1 mT de 60 Hz
por un tiempo de 15 minutos, y encontraron que las
intensidades utilizadas incrementaron los niveles
intracelulares de ARN mensajero.

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En otro trabajo realizado por Tsuchiya y cols.,
(1999) se determinó el efecto de los campos
magnéticos sobre la actividad transcripcional de
E. coli. Los investigadores expusieron la bacteria a
un campo magnético que variaba entre 5.2 y 6.2 T
el cual era producido por un sistema de magnetos
superconductores y se encontró que el crecimiento
incrementaba 3 veces en la fase estacionaria en
comparación con el grupo control. Después, se
expuso al campo magnético una cepa de E. coli
defectuosa en el gen rpoS, el cual codifica para el
factor o, y se encontró que la sobrevivencia en la fase
estacionaria estaba disminuida. Posteriormente, se
utilizó una cepa de E. coli que contenía fusión rpoSlacZ para después exponer al campo magnético
y se observó un incremento en la actividad de la
~-galactosidasa. Se concluyó que el campo magnético
utilizado incrementó la actividad transcripcional
en la fase estacionaria, así como un aumento de
sobrevivencia celular.
En otro estudio (Libertin y cols., 1994), se evaluó el
efecto de los rayos gama, luz ultravioleta, luz solar,
microondas y CEM sobre la expresión génica mediada
por un promotor de un virus de inmunodeficiencia. Se
utilizaron células Hela que fueron transafectadas con
un vector que contenía el gen que expresa la enzima
cloramfenicol acetil-transferasa el cual era regulado
por un promotor HIV-LTR. Se encontró que la luz
ultravioleta y la radiación de microondas afectaron
la activación del promotor HIV-LTR. Sin embargo, la
exposición a rayos gama, luz solar o CEM no afecto la
expresión de HIV-LTR. Se concluyó así, que no todos
los tipos de radiaciones son capaces de afectar la
expresión de HIV-LTR.

CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS Y

CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS Y

EXPRESIÓN GÉNICA EN PROCARIOTES

EXPRESIÓN GÉNICA EN EUCARIOTES

En cuanto a el efecto de los CEM sobre la expresión
génica en microorganismos, Cairo y cols. (1998)
determinaron el efecto de los CEM de frecuencia

En lo que concierne a los efectos de los CEM sobre
la expresión génica en organismo eucariotes, Saffer
y Thurston (1995) expusieron células Daudi y HL60

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�humanas a CEM con un rango de 5. 7 µT hasta 10
mT de 60 Hz de frecuencia por 20-60 minutos,
para evaluar la expresión del gen myc. Se encontró
por medio de PCR que los CEM de frecuenci a
extremadamente baja no inducen cambios en la
expresión de este gen en particular.
Otros resultados similares fueron obtenidos por
Balcer-Kubiczek y cols. (1996) cuando evaluaron el
efecto de los CEM sobre la expresión de gen de la
enzima ornitin-descarboxilasa, exponiendo por 24
células de embrión de hámster sirio y fibroblastos de
ratón C3H/10T1/2 a CEM de 200 µT de 60 Hz. No
encontraron efectos de los CEM sobre la expresión
de esta enzima en las células antes mencionadas.
Por otra parte, Jarhreis y cols. (1998) evaluaron
el efecto de los CEM de 0.1 mT de 60 Hz sobre la
expresión de los oncogenes c-fos, c-jun y c-myc. Ellos
expusieron células CEM-CM3 a CEM generados por
bobinas Helmhotlz por periodos de t iempo de 15, 30,
60 y 120 minutos, para posteriormente extraer el
núcleo y ARN citoplásmico. No encontraron diferencia
en los niveles de transcripción de estos oncogenes
entre el grupo expuesto al CEM y el grupo control
(Figura 3).

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Otro trabajo interesante que se realizó con objeto
de probar el efecto de los CEM, y de éstos en
combinación con diversos agentes químicos, sobre la
expresión génica fue el llevado a cabo por CampbellBeachler y cols. (1998) en células PC12 de ratón
estimulado con el factor de crecimiento neural (NGF,
por sus siglas en inglés) para después evaluar el
efecto de los CEM de 60 Hz sobre la expresión de
gene c-fos. Ellos expusieron estas células al NGF, a
las concentraciones de 2, 4 , 8 y 16 ng/ml, para luego
exponerlas a CEM de 12.5, 25.50 y 100 µT por 30
minutos. Posteriormente determinaron los niveles de
transcripción de los genes c-fos mediante el análisis
de Norther blot usando sondas marcadas con P32.
No se encontraron cambios en la expresión de este
gen. Sin embargo, cuando expusieron las células
PC12 a una combinación de agentes químicos (NGF,
fosfocolina y acetato de tetradecanoforbol [TPAI) y
posteriormente al CEM, encontraron que la expresión
se incrementaba al doble de c-fos comparado con el
grupo control. Por lo cual concluyen que la exposición
de células previamente tratadas con los agentes NGF,
fosfocolina y TPA juntos y expuestas posteriormente
al CEM presentan un incremento en la expresión de
c-fos.
Por su parte, Tuinstra y cols. (1998) examinaron el
efecto de los CEM de 1 .5 mT de 60 Hz y el ester de
forbol sobre la proteína quinasa C. Se estudió el efecto
de estos factores solos, y de manera combinada.
En este trabajo realizaron 2 experimentos. En el
primero expusieron cultivos celulares a CEM y forbol
12-miristato, 13 acetato (PMA) a una concent ración
de 2 µM y a la combinación de estos factores por 1
hora y no encontraron incrementos en la actividad de
la proteína quinasa-C. En el segundo experimento,
las células fueron previamente expuestas a una dosis
menor a la óptima de PMA (50 nM) por 45 minutos,
para posteriormente exponerse al CEM por 15
minutos. Los datos indicaron una disminución en la
actividad de la quinasa-C a nivel citoplasmático y un
aumento de actividad a nivel de membrana celular.

Figura 3. Sistema de bobinas Helmholtz. Este dispositivo es
ampliamente utilizado en las investigaciones sobre el efecto
biológico de campos electromagnéticos. (R= Distancia desde el
centro de la bobina, I= Corriente eléctrica)

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De este trabajo se concluyó que los CEM pueden
actuar de manera sinérgica con otros factores, sobre
la expresión génica.
En contraste, Miller y cols. (1999) no detectaron
efectos de los CEM sobre la expresión génica al
evaluar diferentes densidades de flujo magnético de
0.08, 0.1, 1.0 y 1 .3 mT y de 60 Hz de frecuencia
sobre la expresión de los genes NF-kappaB (factor
nuclear potenciador de las cadenas ligeras kappa de
las células B) y AP-1 (Proteína activadora 1) en una
línea de células promonocíticas de leucemia humana.
En otro estudio, se determinó el efecto de los campos
magnéticos sobre la expresión de proteínas de estrés
(Pipkin y cols., 1999). Cultivos de células HL60
f~eron. expuestos por 2 horas a un campo magnético
sinusoidal de 0.1 a 1 mT de 60 Hz de frecuencia para
su posterior marcaje mediante isótopos radiactivos.
Los marcadores radiactivos fueron incorporados en
las proteínas celulares por síntesis o fosforilación.
Las proteínas fueron obtenidas electrostáticamente
y las proteínas de choque térmico fueron analizadas
por síntesis y fosforilación en gel bidimensional de
poliacrilamida. Los resultados obtenidos no indicaron
diferencia estadística entre el grupo expuesto al
campo magnético de 0.1 y el grupo control; sin
embargo, si se encontró un incremento significativo
en las proteínas de choque térmico en el grupo
expuesto a campos magnéticos de 1 .0 mT. Los
autores concluyeron que el campo magnético de 1.0
mT interactúa a nivel celular para inducir proteínas
de estrés.
En otro trabajo , se determinó el efecto de los
campos magnéticos sobre la expresión del gen
myc (codifica proteínas del núcleo de la célula que
se unen al ADN y facilitan su transcripción) en las
células Daudi (Morehouse y Owen, 2000). Dichas
células fueron expuestas a campos magnéticos de
60 Hz de intensidades de 12.5, 50, 100 y 500 µT
por 20, 40 y 60 minutos, todos los tratamientos
f ue ron emparejados con un grupo control no
expuesto a dicho factor físico, La expresión de myc
fue determinada mediante la técnica de hibridación
de nort hern blot. Los resultados obtenidos indicaron
que los campos magnéticos no alteraron de manera
significativa la expresión del gen en células Daudi.
En otro estudio que involucró ongogenes (RomanoSpica y cols., 2000), se determinó el efecto de los
Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

CEM de 50 Hz sobre la expresión del oncogene ets1
que codifica a la proteína c-ets-1 que actua como
factor de transcripcion, se analizó dicha expresión en
células hematopoyéticas y testiculares. Se encontró
sobreexpresión del ARN de ets1 a la intensidad de
45. 7 µTen células Jurkat linfoblastoide y en células
TM3 Leydig. De este estudio se concluyó que los
CEM son capaces de inducir la expresión génica en
estos t ipos celulares.

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EFECTO DE LOS CAMPOS

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ELECTROMAGNÉTICOS EN LA
EXPRESIÓN DE PROTEfNAS DE ESTRÉS.
Las respuestas biológicas que diferentes organismos
producen en situaciones de estrés han sido objeto
de numerosas investigaciones. A nivel celular existen
diferentes mecanismos para ello, aunque uno de los
más interesantes es la respuesta de proteínas de
estrés o heat shock proteins (HSP). En este sentido,
una de las principales funciones de las HSP es luchar
contra las alteraciones y los defectos en la síntesis de
otras proteínas celulares, con el objeto de proteger a
l~s células ~e los dañ~s que puedan sufrir. Cualquier
t ipo de estres, entendiendo por tal la alteración de la
homeostasis, es capaz de inducir su producción, pero
en especial las temperaturas elevadas, la disminución
del pH, ciertos procesos de isquemia, la disminución
de los niveles de glucosa y el agotamiento del
glucógeno, así como otros factores son causantes
del aumento en los niveles de HSP (Carrasco-Páeza
2009).
'
Con respecto al efecto de los CEM sobre la expresión
de proteínas de estrés, Han y cols. (1998) expusieron
células normales humanas de mama (HTB124) a
campos magnéticos de 60 Hz y examinaron los
niveles de hsp70 después de la exposición, en
este .trabajo utilizaron 3 tratamientos a) exposición
continua a CEM por 3 horas, b) exposición solo por
20 minutos y c) exposiciones repetidas a CEM con
duración de 20 minutos con diferente dirección
del campo magnético. Los resultados obtenidos
indicaron que en el tratamiento de 3 horas cont inua~
presentaba un incremento de hsp70 hasta de un 46%
a los 20 minutos de exposición al ser comparados con
el grupo control, sin embargo, conforme pasaba el
tiempo disminuían los niveles. Cuando se exponían
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�solo por 20 minutos, los valores se mantenían altos
por más de 3 horas. Cuando las células se expusieron
repetidamente, se encontraron niveles elevados de
hsp70 lo que indicaba un mecanismo de activación
génica. Resultados similares fueron obtenidos
por Lin y cols., ellos determinaron el efecto de los
CEM sobre la expresión de los genes de proteínas
de choque térmico en células humanas(Lin y cols.,
1997). Expusieron células HL60 a CEM de 60 Hz
bajo temperaturas de crecimiento normales. Se
incrementó la transcripción del gen hsp70, además
de un aumento en la síntesis de la proteína HSP70.
Por esto, concluyeron que los CEM estimulan la
producción de proteínas de estrés de manera similar
a otros factores de estrés fisiológicos.
Por otra parte, también se ha evaluado el efecto de
los CEM sobre el gen hsp16. Miyakawa y cols. (2001)
expusieron el nemátodo Caenorhabditis e/egans
a CEM con una intensidad de 0.5 T de 60 Hz de
frecuencia y determinaron el grado de expresión de
hsp16 durante el periodo embrionario y posterior a
éste. Los resultados indicaron que la expresión se
presentaba más acentuada cuando la exposición era
después de la etapa embrionaria. Esto permitió dar
evidencia de que los CEM pueden afectar la etapa
transcripcional de hsp16.
Asimismo, se determinó el efecto de los CEM de muy
alta frecuencia sobre la expresión de hsp 70 (Tian y
cols., 2002) Se expusieron células M054 a CEM de
frecuencia de 2.45 Hz a una temperatura de 39ºC y
se determinó la cantidad de esta proteína de estrés
a las 2 , 4 , 8 y 16 horas. Los resultados mostraron un
ligero, pero significativo incremento, de expresión de
hsp70 comparado con el grupo no expuesto al factor
físico.
En otro trabajo realizado por Lin y cols. (1998), se
investigó la posible participación de elementos
genéticos adicionales sobre la expresión de hsp70'
inducida por campos magnéticos Ellos evaluaron la
exposición a los campos y al choque térmico sobre la
unión ADN-proteína de los factores de transcripción
HSF, AP-1. AP2 y SP1 en cuatro líneas celulares.
Los sitios de transcripción para estos factores están
localizados en el promotor HSP70. La actividad de
AP-1 no se incrementó por el choque térmico, sin
embargo si se incrementó con el campo magnético. Se
encontró además que el choque térmico solo induce

26

la unión de HSF. Ellos concluyeron que los campos
magnéticos inducen la transcripción de HSP70 y
que hay un posible mecanismo de interacción de
este factor físico directamente con el ADN, ya que
los campos magnéticos penetran a la célula y pueden
interactuar con los electrones presentes en las bases
nitrogenadas del ADN.
En otro trabajo muy relacionado al anterior, de los
mismos autores, se determinó cual era el sitio de
respuesta del promotor HSP70 a campos magnéticos
(Lin y cols., 1999). Se encontró que la expresión del
gen HSP70 por campos magnéticos es afectada a
nivel de la transcripción y es medida por la unión de la
proteína c-myc a dos secuencias nCTCTn localizadas
entre -230 y -160 de la cadena de ADN. Por otra
parte, ellos informaron otro sitio de unión de c-myc
(entre -158 y-162) el cual es un importante regulador
de la expresión de HSP70 inducida por campo
electromagnético. Además, ellos encontraron que
el elemento de choque térmico está localizado entre
-180y-203.

ESTUDIOS HECHOS EN NUESTRO
LABORATORIO ACERCA DEL EFECTO DE
LOS CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS
SOBRE LA ACTIVIDAD DEL PROMOTOR
DE HSP7Ü
En años recientes, dada la relevancia que el efecto
de los CEM puede tener al modificar la expresión
génica en la fisiología celular, nos avocamos
a probar la influencia de estas radiaciones
electromagnéticas no ionizantes sobre la
expresión génica en un promotor específico para
una proteína de estrés, denominado hsp 70, y que
es comúnmente expresada mediante estímulo
térmico (Choque térmico). Para tal fin, fue necesario
construir un vector de transfección para células de
mamífero, que fue un plásmido que denominamos
"Plásmido-CEM" (Rodríguez de la Fuente y col s.,
2017), un constructo génico que contenía el
promotor de hsp 70 y que a su vez contiene las
secuencias previamente descritas que responden a
la acción de los CEM (Lin y cols., 2001). Este vector
también incluye el gen reportero de la luciferasa,
que permite evaluar la expresión génica por emisión
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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de luz, mediante luminometría.En primera instancia,
se probó el efecto de los CEM sobre la expresión
de este gen en células Hela, que es una línea
tumoral de adenocarcinoma humano, y en células
BMK16 que son de riñón de ratón. Se observó que
el tratamiento magnético incrementó la expresión
génica en ambos tipos celulares (Rodríguez de la
Fuente y cols ., 2009). Cabe mencionar, que los
bioensayos fueron diseñados para comparar el
efecto de los CEM contra el de un tratamiento
con choque térmico, que previamente se sabe
incrementa la expresión del gene probado. Sin
embargo, los CEM aquí evaluados no producen
incremento alguno en la temperatura. El hallazgo
se vuelve más significativo, si se toma en cuenta
que las dosis de campos magnético utilizados en
nuestros experimentos fueron muy similares a las
que podríamos estar expuestos ambientalmente en
ciudades industrializadas.

cuadríceps de ratones BALB/c que posteriormente
fueron sometidos a la misma intensidad de
tratamiento magnético que se usó en el caso de las
células anteriormente mencionadas. Se observó un
incremento significativo en la expresión del gen de
la luciferasa en los animales expuestos a los CEM
(Rodríguez de la Fuente y cols., 2010).

Por otra parte , también probamos el mismo
tratamiento magnético, pero ahora en células
INER-37 (proporcionadas por el Instituto Nacional
de Enfermedades respiratorias, México y que son
líneas tumorales de cáncer broncogénico) y en
células RMA E7 que son de linfoma de ratón. En este
caso, el resultado fue variable, ya que se encontró
que los CEM incrementaron la expresión génica
por activación del promotor de hsp70, pero no así
en las células de la línea RMA E7. (Heredia-Rojas y
cols., 2010). Estos hallazgos nos hacen proponer la
hipótesis de que la activación de la expresión génica
depende de otros factores no probados en nuestros
bioensayos, y que el proceso es complejo.

CONCLUSIÓN

Posteriormente, trasladamos este modelo, pero
ahora a condiciones in vivo . El vector de respuesta
a CEM fue ahora electro-transfectado a músculo

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Todos estos datos sugieren que la exposición a
CEM debe ser considerada al evaluar los riesgos
potenciales que puedan tener estas radiaciones
electromagnéticas no ionizantes. Aunque si bien,
estas exposiciones tienen una muy poca cantidad
de energía , comparadas con otras del espectro
electromagnético , ha quedado evidenciado
por nuestros resultados, y los de otros muchos
investigadores, que sí son capaces de alterar algunos
mecanismos de expresión génica.

Se ha generado una gran cantidad de investigaciones
sobre los efectos de los CEM en la expresión génica.
Sin embargo, los resultados no han indicado una
respuesta definitiva. Esto puede ser debido, entre
otras cosas, a que en las investigaciones realizadas
se han utilizado condiciones experimentales muy
variadas, las que no llegan a ser reportadas o
tomadas en cuenta por el investigador, dando
lugar a resultados contrastantes. Por otra parte,
los resultados obtenidos acerca del efecto de los
CEM sobre la activación de la expresión de hsp70,
pueden ser utilizados también como una alternativa
para terapia génica; regulando la expresión de genes
de importancia terapéutica tomando como base la
presencia de los elementos de respuesta del promotor
de HSP70 que son sensibles al magnetismo.

27

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29

�03

30

Rahim Foroughbakhch Pournab, J oel Hernández Vázquez, Jorge A Villarreal Garza

��PORQUE LA CAUSA DEL COLESTEROL ALTO
La causa más común del colesterol alto es un estilo
de vida poco saludable. Esto puede incluir:
• Hábitos alimenticios poco saludables, como comer
muchas grasas dañinas. Un t ipo, la grasa saturada,
se encuentra en algunas carnes, productos lácteos,
chocolate, productos horneados y alimentos
procesados y fritos. Otro tipo, la grasa tras, se
encuentra también en algunos alimentos fritos y
procesados. Comer estas grasas puede elevar el
colesterol malo (LDL).
• Falta de actividad f ísica, mucho sedentarismo y
poco ejercicio reduce el colesterol bueno (HDL).
• Fumar, reduce el colesterol bueno (HD L),
especialmente en las mujeres; también aumenta
el colesterol malo (LDL).
• La genética también puede causar que las personas
tengan un alto nivel de colesterol. Por ejemplo,
la hipercolesterolem ia familiar es una forma
hereditaria de colesterol alto. Otras afecciones
médicas y ciertos medicamentos también pueden
causar un elevado colesterol.

FACTORES DE RIESGO
Varias cosas pueden aumentar su riesgo de colesterol
alto:
• Edad: Los niveles de colesterol t ienden a aumentar
a medida que se envejece. Aunque es menos
común, personas jóvenes, inc luyendo niños y
adolescentes, pueden también tener colesterol
alto.
• Historia fami l iar : El colesterol alto puede
presentarse en familias.
• Raza: Ciertas razas pueden tener un mayor riesgo
de colesterol alto; por ejemplo, los afroamericanos
suelen tener niveles más altos de colesterol bueno
(HDL) y malo (LDL) que la raza blanca.
• Peso: Tener sobrepeso u obesidad aumenta el
riesgo de alto nivel de colesterol.

PROBLEMAS DE SALUD ASOCIADOS AL
COLESTEROL ALTO
Si se presentan grandes depósitos de placa en las
arterias, un trozo de esta puede romperse, esto

32

puede causar que se forme un coágulo de sangre; si el
coágulo es lo suficientemente grande, puede bloquear
un poco o completamente el flujo de sangre en una
arteria coronaria.
Si el flujo de sangre rica en oxígeno al músculo
cardíaco se reduce o se bloquea, puede causar angina
(dolor de pecho) o un ataque al corazón.
La placa también puede acumularse en otras
arterias del cuerpo , inclu idas las arterias que
llevan sangre rica en oxígeno al cerebro y
extremidades. Esto puede conducir a problemas
como enfermedades de las arterias carótidas,
accidente cerebrovascular y enfermedad arterial
periférica.

DETECCIÓN DEL COLESTEROL ALTO
Por lo general, no hay signos o síntomas de que se
tenga colesterol alto. La única forma de detectarlo
es mediante un análisis de sangre. Cuándo y con qué
frecuencia debe realizarse esta prueba depende de
la edad, factores de riesgo e historia familiar. Las
recomendaciones generales son:
Para personas menores de 19 años:
• La primera prueba debe ser entre los nueve y 11
años
• Los niños deberían hacerse la prueba nuevamente
cada cinco años
• A algunos niños pueden realizarle esta prueba
a partir de los dos años si hay antecedentes
familiares de colesterol alto, ataque cardíaco o
derrame cerebral.
Para personas mayores de 20 años:
• Los adultos más jóvenes deben hacerse la prueba
cada cinco años
• Los hombres de 45 a 65 años y las mujeres de 55
a 65 años deben hacérsela cada uno a dos años
Medidas para bajar el colesterol "malo" (LDL) y subir
el colesterol "bueno" (HDL).
Se puede mantener los niveles de colesterol dentro
de los valores normales mediante cambios en el
estilo de vida y medicamentos. Estos cambios
incluyen un plan de alimentación saludable para el
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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corazón, control del peso y ejercicio regular. Si estos
cambios en el estilo de vida no son suficientes, es
posible que también deba tomar medicamentos.
Hay varios tipos de medicamentos disponibles para
reducir el colesterol, incluyendo estatinas. Si toma
medicamentos para reducir el colesterol, aún debe
continuar con los cambios en el estilo de vida.

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Algunas personas con hipercolesterolemia familiar
pueden recibir un t rat amiento llamado aféresis de
lipoproteínas. Este t ratamiento utiliza una máquina
de fil t rado para eliminar el colesterol malo (LDL) de
la sangre. Luego, la máquina devuelve el resto de la
sangre a la persona.

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PREVENCIÓN:

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Los cambios de estilo de vida saludable para el
corazón, que pueden reducir el nivel de colesterol son
los mismos que pueden ayudar a no tener colesterol
alto. En pr imer lugar; para ayudar a prevenir e l
colesterol alto, se puede hacer lo siguiente:
• Hacer una dieta baja en sal y
con muchas frutas, vegetales y
cereales integrales.
• Limitar la cantidad de grasas de
origen animal y usar las grasas
buenas con moderación.
• Bajar de peso y mantener un
peso saludable.
• No fumar.
• Realizar ejercicio la mayoría de
los días de la semana durante,
por lo menos, treinta minutos.
• Beber alcohol con moderación,
o evitarlo por completo.

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Arteria
Placas de revest imiento de arterias
Crecimiento de placas,
revest imiento de arterias dañadas
Rotura de plaquetas
Coágulos sanguíneos que limitan el
flujo de sangre

Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

33

�AJO: ALLIUM SAT/VUM L.
OTROS NOMBRES: Ajo, ajos, ajo blanco.
PARTES UTILIZADAS: Bulbo fresco (cabeza) o bulbillos (dientes).
ORIGEN: El ajo es cultivado desde tiempos inmemoriales por el hombre, y se cree
que es originario del Suroeste de Siberia, Medio Oriente y Asia.
DESCRIPCION: Planta bianual cultivada, apomictícas de la familia Liliácea
subfamilia Allioideae con bulbos compuestos de dientes, de 3-6 cm de diámetro de
sabor picante que es la parte que se aprovecha principalmente. Tallos cilíndricos
de color verdes de 40-60 cm, hojas planas, aquilladas, con el ápice agudo y
de color verde glauco. Flores blancas o rosadas con pedicelos de 1-2 cm, en
umbelas de 2,5-5 cm de diámetro en las que las flores están frecuentemente
reemplazadas por bulbillos.

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PROPIEDADES MEDICINALES: El principal uso de ajo es protector del corazón,
antiarteriosclerótico, reductor del colesterol, hipotensor, diurético, estimulante de
las tiroides, pectoral, expectorante, anti inflamatorio, antiagregante plaquetario,
fibrinolítico, antihelmíntico, antimicrobiano, hipoglucemiante y antirradical libre.

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Cí 1U)

PRINCIPIOS ACTIVOS: Es especialmente útil en las parasitosis intestinales. Es un
complemento dietético en el tratamiento de la hipertensión, diabetes, reduciendo
la glucosa sanguínea y el colesterol y;por ello, tiene acción hipolipemiante y
antiarteriosclerótica, debido a ello, su uso regular. Previene la esclerosis vascular
y cerebral, unido a un efecto hipotensor discreto, pero persistente. Por todo el lo
el ajo es una de las plantas medicinales con mayores efectos beneficiosos para
el corazón. El ajo contiene además proteínas, una elevada cantidad de Potasio,
Vitaminas A, B1, 82, PP, C, sales minerales y oligoelementos.

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USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Ingerir de 2 a 3 dientes diarios. Si se desea
consumir el jugo, hay que triturar los dientes y prensarlos para extraer el jugo;
se toman de 5 a 10 gotas en media taza de agua, tres veces al día.
CONTRAINDICACIONES: Evitar su uso con los medicamentos anticoagulantes
e hipertensión. No consumir el ajo en el caso de gastritis. Foroughbakhch et a/.
(2018).

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CARDO MARIANO: StLYBUM MARIANUM L.

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OTROS NOMBRES: Cardenia bendita, cardo bendita, chicalote.

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PARTES UTILIZADAS: Hojas, savia, semil las.

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ORIGEN: Región del Mediterráneo, desde Portugal hasta el mar Caspio.

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DESCRIPCION: Planta herbácea anual de hasta 90 cm de altura, ramificada
y con un látex de color amarillo. Las hojas son alternas, sésiles y lobadas, las
inferiores son oblongo-lanceoladas y las superiores obovadas o elípticas, todas
ellas espinosas. Las flores del cardo santo son de color amarillo intenso, de unos
7 cm de diámetro, con 4 pétalos obovados y estigmas purpúreos. El fruto es una
capsula dehiscente.

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4:

PROPIEDADES MEDICINALES: Contiene un principio amargo, la cnicina, que
actúa estimulando las glándulas que segregan los jugos digestivos en el estómago
e intestino delgado. También favorece las funciones del hígado, hepática y del
páncreas, al descongestionar y desinflamar estos órganos.
Además, el cardo santo contiene mucilagos y de tanino, que potencian su acción
sobre: Atonía digestiva, falta de apetito, digestiones pesadas y vómitos. Tiene
efecto Antiséptico y cicatrizante en aplicación externa, debido a las propiedades
ant ibióticas de su principio activo, la cnicina. Se usa para lavar heridas, ulceras de
la piel y para baños de asiento en caso de hemorroides. Es diurético y febrífugo,
debido a su contenido en flavonoides y aceite esencial.
La decocción de los tallos o las hojas tiene una acción sedante, disminuye la
tensión arterial, es relajante muscular y antiarrítmica. El aceite de las semillas
es vomitivo y purgante drástico, posee una notable acción tóxica.
PRINCIPIOS ACTIVOS: Lactonas sesquiterpénicas del tipogermacranólido:
cnidina, acompañada de benedictina. Flavonoides: glucósidos del apigenol, luteol
y kenferol. Trazas de aceite esencial (triterpénicos). Taninos. Abundantes sales
minerales (10 a 20%). Trazas de alcaloides, en los frutos.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Infusión: un puñado de hojas frescas o secas
(30-50 g) por litro de agua. Tomar hasta 3 tazas diarias, junto con las comidas.
Para su uso externo, usar en compresas empapadas en una decocción realizada
con un puñado de hojas, tallos y/o flores por cada litro de agua.
CONTRAINDICACIONES: No consumir en el periodo de embrazo y Lactancia
(Waisel, 2006).
Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

35

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CURCUMA:

CúRCUMA LONGA

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OTROS NOMBRES: Azafrán, polluelo, azafrán cimarrón; yuquilla jengibrillo, palillo
cholón, palillo chuncho, guisador.
PARTES UTILIZADAS: Rizomas.
ORIGEN: India y sureste asiático, se cultivada en Asia tropical y Antillas.
DESCRIPCION: La cúrcuma es una planta perenne con rizomas tuberosos
oblongos anillados y aromáticos de color amarillo brillante en su interior.
Las hojas son radiculares, anchas, de 50 cm, lanceoladas, pecioladas, de color
verde uniforme. Las flores, en grupos de 3 a 5 , son amarillas, rodeadas por
brácteas verdes. La cúrcuma es utilizada como condimento (curry) y se le atribuyen
propiedades anticancerígenas.
PROPIEDADES MEDICINALES: Tiene numerosas propiedades medicinales
como disquinesias biliares, hepatit is, jaquecas. Gastritis, duodenitis, espasmos
gastrointestinales, meteorismo, diarreas. Prevención de tromboembolismos.
Reumatismo, artritis. Dermatosis. Tiene acción espasmolítica y se recomienda
en la colecistitis y la colelitiasis. Puede utilizarse como complemento en el exceso
de colesterol y triglicéridos.
PRINCIPIOS ACTIVOS: La propiedad principal de la cúrcuma es como
hepatoprotector pero t iene acciones como colerético , hipolipemiante y
espasmolítico.EI característico color amarillo dorado de la cúrcuma le viene dado
por una materia colorante, derivados del ácido aféico la curcumina, a la que se
le atribuyen propiedades antioxidantes y anti inflamatorias. Además contiene
Glúcidos (almidón). Aceite esencial, Sales potásicas, Resina, Polisacáridos,
complejos ácidos: arabino-galactano, ukonano.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Para adulto la dosis es hasta 1.5g de cúrcuma
diaria. No pasarse de esa dosis a no ser que realmente se esté usando la cúrcuma
como terapia, en ese caso las dosis son de 2 a 3 gramos.
Niños: No recomendada a niños menores de 2 años. Niños mayores: Empezar
con 0.5gr al día hasta 1 .4gr. Personas mayores: Igual que niños mayores (máx.
1 .4gr). Se prepara una decocción con el rayado del tubérculo hirviéndolo por 10
minen medio litro de agua.
CONTRAINDICACIONES: No administrar a bebés, niños ni mujeres embarazadas
(Sánchez, 1980).
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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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LINAZA:

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OTROS NOMBRES: Linaza, lino

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PARTES UTILIZADAS: Semillas.

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ORIGEN: Es una especie ampliamente cultivada en Europa, América, norte de
África y Asia.

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DESCRIPCION: Planta anual con tallos huecos de hasta 80 cm, erectos, estriados,
ramificados en la mitad superior, g labros. Las hojas, alternas, lanceoladas o
linear-lanceoladas, trinervadas, glabras. La inflorescencia en panícula laxa, está
compuesta de flores largamente pediceladas.
Los frutos son cápsulas de 8 -12 mm, globosas, puntiagudas con 10 lóculos con
semillas de color oscuro, brillante y de forma aplastada y alargada de 56 mm. El fruto seco se denomina «baga» o «gárgola».

PROPIEDADES MEDICINALES: Antiinflamatorios, auxiliar en gastritis,
hepatitis, artritis, colitis, amigdalitis, meningitis, estreñimiento, acidez estomacal,
antioxidantes, desintoxicantes y antialérgicos. Ayuda a prevenir el cáncer (cáncer
de próstata, colon, pulmón y riñones). Regula los síntomas de la menopausia.
Ayuda a controlar la presión, disminuyendo la tensión nerviosa y br inda un
sentimiento de calma. Mejora el sistema cardiovascular eliminando el colesterol
en arterias. Controla los niveles de azúcar en la sangre. Contribuye con la pérdida
de peso.
PRINCIPIOS ACTIVOS: Mucilago urónico, Aceite (omega 3), Glucósidos,
cianogenéticos, Diglucósidos, Sales potásicas y magnésicas, Fosfolípidos,
lecitina, Tanino, Resina y Fitosteroles.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Macerado, 3 cucharadas por litro de agua y
tomar 3 -4 tazas/día. Decocto, hervir 1 minuto e infundir 10 minutos, 2-3 tazas
al día. Aceit e: 1 -2 cucharadas por dosis, antes de las comidas, como protector
de mucosas, antiácido y laxante-lubrificante.
CONTRAINDICACIONES: Obstrucción esofágica, pilórica o intestinal, íleo
Paralít ico. Vence et al. (2009).
Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

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DIENTE DE LEON:
TARAXACUM OFFICINALE WEBER
OTROS NOMBRES: Achicoria silvestre, amargón, corona de fraile, morro de
cerdo.
PARTES UTILIZADAS: Las hojas y la raíz cosechadas antes de la floración.
ORIGEN: Regiones templadas de Europa y Asia.
DESCRIPCION: Planta vivaz, anual y perenne, de raíz pivotante. Presenta una
roseta basal de hojas radicales y oblongas, de color verde brillante, pinnatisectas
y con lóbulos irregulares, triangulares e incurvados en forma de aguijón, el margen
con una dentición múltiple. Las flores son liguladas, de color amarillo intenso, con
lígulas terminadas, formando un capítulo floral solitario de brácteas recurvadas.
El fruto es un aquenio terminado en una expansión filiforme sedosa. El nombre
de esta planta deriva del margen de la hoja, de forma agudamente dentada.
PROPIEDADES MEDICIONALES: Es una planta depurativa, diurética, hepática,
colagoga y colerético. En el sistema digest ivo, actúa como tónico amargo y
estimula la secreción de los órganos de la digestión, por lo que se recomienda
en la hipoacidez, los cálculos biliares, la falta de apetito y los trastornos digestivos
en general. También es hepatoprotectora y colagoga sobre el hígado, la vesícula
biliar, por lo que incrementa el flujo de bilis y previene los cálculos biliares. Por
su actividad diurética, se recomienda en los cálculos del riñón. Con la raíz seca y
tostada, se puede preparar un sucedáneo de café, que además es útil para tratar
las afecciones del hígado los riñones.
PRINCIPIOS ACTIVOS: Raíces: Sesquiterpenos (sustancias amargas):
eudesmanólido (taraxacina), germacranólidos. Triterpenos y esteroles,
Flavonoides: glucósido de apigenina, glucósido de luteolina. Mucílagos y
abundantes sales potásicas. lnulina (2% que aumenta hasta un 40% en otoño).
Hojas: flavonoides, cumarinas, vitaminas By C.
USO TERAPÉUTICO Y DOSIS: Decocción de raíces: hervir 5 minutos e infundir
15 minutos, 2-3 tazas/día. Extracto fluido: 4-18 g/día repartidos en 2-3 tomas.
Extracto seco: 0.5-2 g/día repartidos en 2-3 tomas. Jugo fresco de raíz: 5-10
mi/día.
CONTRAINDICACIONES: Obstrucción del dueto biliar, empiema. Íleo paralítico
(Berdonces, 2004).
38

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�L ITERATURA CITADA
Berdonces J. L. 2004. Gran Enciclopedia de
Plant as Medicinales.
Editorial Océano. ISBN 978-84-494-4068-1.
Foroughbakhch-Pournavab R., J. HernándezVázquez, J. A. Villarreal-Garza. 2018. Plantas
Medicinales Descripción, propiedades,
principios activos uso terapéutico y dosis.
1a edición, ISBN 978-607-27-1001-6 Editorial
Universidad Autónoma de Nuevo León.
González F.M. 2003. Los remedios de la abuela.
La Casa de las Hierbas. Ediciones Pacalli.
Primera edición. México.1 14 pp htt ps//
medineplus.gov/spanisch/colesterol.html
Maiti R. y J.L. Gutiérrez. 1991. Plantas
medicinales de Nuevo León Contribución a su
conocimiento. Part e 1. UANL FCB. Monterrey,
N.L., 84 pp.
Sánchez J.M. 1980. Grandes Remedios Vegetales.
Editorial Divulgación.
Vanee F., L. Baez, H.M- Cherne. 2009.
Enciclopedia de los Remedios Naturales
Edición Familiar.
Waisel-Bucay J. 2006. Las plantas medicinales y
las Ciencias.
Ed. Instituto Politécnico Nacional. ISBN 970-360025-5.

Biología v Sociedad, segundo semestre 2019

39

��EL IMPACTO CIENTÍFICO
DEL TRABAJO DE STEPHEN
HAWKING
03

J. Rubén Morones lbarra

1NTRODUCCIÓN

tephen Hawking, considerado uno de los científicos más notables en los
campos de la cosmología y la astrofísica de los últimos cincuenta años,
nace en la ciudad de 0xford, Inglaterra el 8 de enero de 1942 en el seno
de una familia de clase media. Su vida constituye un ejemplo de tenacidad, de
optimismo y entrega a la actividad científica, lo cual ha sido motivo de inspiración
para muchos jóvenes que se han inclinado por estudiar carreras científicas.

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Algo que debemos admirar de Hawking, además de su obra intelectual, es que
a pesar de su condición f ísica que lo mantuvo postrado en una silla de ruedas
durante gran parte su vida, amó la vida intensamente y fue un apasionado de
su t rabajo . Sus logros científicos y la admiración que el mundo sentía por él
constituían el acicate para que siguiera trabajando arduamente. Fue incansable
en sus actividades académicas manteniéndose activo en su trabajo hasta el final
de su vida.
Hawking, quien murió en Cambridge Inglaterra el 14 de marzo de 2018, ha sido
uno de los científicos más influyentes en la cosmología y la astrofísica modernas.
Su trabajo es considerado de gran relevancia para la comprensión de la física
de los agujeros negros, así como también del origen del universo y su evolución.
El impacto de su obra científica y sus ideas han tenido también consecuencias
importantes en el desarrollo posterior de la física teórica.
Su trabajo científico está basado en la Teoría General de la Relatividad (TGR) que
Einstein publicó en 1915 y a la que Hawking contribuyó con importantes ideas
que dieron origen a nuevos campos de investigación en esta y otras ramas de
la física.
Durante mucho tiempo, después de las confirmaciones observacionales de sus
predicciones teóricas en los años posteriores a su publicación en 1915, hasta
principios de la década de 1960, la TGR permaneció apartada del resto de los
campos de la física, sin tener ningún avance significativo. Los físicos relativistas
se mantenían aislados con muy poca comunicación científica con los físicos de
otras áreas. Parecía que esta teoría ya había agotado sus resultados interesantes
y que ya no había casi nada novedoso que se pudiera obtener de ella. Sin embargo,
en el año de 1964 el matemático británico Roger Penrose introdujo en la teoría
nuevas técnicas matemáticas que la revitalizaron. Este hecho fue considerado
como una resucitación de la relativ idad general. Estas contribuciones han sido
consideradas como los más grandes logros en la relatividad general y en la física
41

�matemática después de la publicación de esta teoría.
Su impacto en la TGR fue inmediato pues a partir de
el los se empezaron a generar nuevos resultados que
arrojaron luz sobre el origen del universo y el colapso
gravitacional , dos problemas fundamentales de la
TGR.
Penrose aplicó sus técnicas a los agujeros negros
(AN) obteniendo nuevos e interesantes resultados.
Hawking en su época de estudiante de doctorado
dominó las técnicas desarrolladas por Penrose y las
aplicó al universo como un todo. Los resultados de
esta investigación los incorporó en el trabajo de su
tesis doctoral, la cual defendió en el año de 1966,
con el título "Properties of expanding Universes"
("Propiedades de los universos en expansión").
Penrose y Hawking establecieron una colaboración
donde propusieron nuevos modelos matemáticos
que los llevaron a establecer varios teoremas en el
campo de la relatividad general. Sus conclusiones
fueron que las singularidades en la teoría de la
relatividad general son inevitables. Esto convirtió
a la TGR en una teoría incompleta. Este resultado
representó un gran avance en la TGR, de donde
surgieron una serie de resultados que llevaron a
Hawking a probar varios teoremas sobre agujeros
negros. Con esto se abrieron nuevos campos
de investigación en la física, entre los cuales
encontramos la termodinámica de los AN, la teoría
cuántica de la gravedad, la cosmología cuántica, la
teoría de la información cuántica, las computadoras
cuánticas, la geometría cuántica y el concepto de
universo holográfico. En todos estos campos se
desarrolla actualmente una intensa actividad de
investigación.
42

LAS SINGULARIDADES DE LA TEORÍA
DE LA RELATIVIDAD GENERAL
Hawking era una persona que se proponía metas muy
ambiciosas. Pensaba siempre en grandes proyectos
intelectuales. El trabajo de Penrose lo inspiró para
buscar comprender y a la vez realizar aportaciones al
conocimiento que permitan explicar la manera en la que
funciona el universo. Cuando Penrose presenta lo que
hoy se conoce como primer teorema de la singularidad,
Hawking mostró un gran interés en este tema1 .
Antes de 1960 muchos científicos no aceptaban la
idea de la existencia de los AN. El mismo Einstein
había dicho que este solo era un resultado matemático
de su teoría, pero que no podía presentarse en la
naturaleza debido a la influencia de otras fuerzas
repulsivas más intensas que la gravedad que evitarían
el colapso gravitacional. Entre estas fuerzas estaría
la fuerza nuclear que es repulsiva a distancias muy
cortas.
El concepto de singularidad es fundamental para
entender lo que ocurre en un AN o en el inicio del
universo. En general, una ecuación diferencial tiene
una singularidad cuando existe un valor de la variable
independiente para la cual uno de los términos
de la ecuación queda indeterminado. En la TGR la
estructura matemática de la teoría está determinada
por 10 ecuaciones diferenciales parciales no-lineales.
Las soluciones de estas ecuaciones diferenciales
determinan la curvatura del espacio-tiempo.
El origen de las singularidades en la TGR se debe a la
presencia de densidades de masa o energía infinitas.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�Esto provoca que las soluciones de las ecuaciones de
Einstein lleven a valores de curvatura infinita. Esto
se expresa también diciendo que existen puntos o
regiones donde la superficie del espacio-tiempo es no
diferenciable, o que contiene picos (que la superficie
no es suave).
Otra forma de definir una singularidad es
estableciendo que esta se presenta donde el tensor
métrico no está definido o que no es diferenciable.
Desde el punto de vista de la física interpretamos
una singularidad como un punto o una región del
espacio donde el tiempo se detiene, y las leyes de la
f ísica ya no son válidas. Estas ideas son suficientes
para los propósitos que aquí se persiguen, que son
los de mostrar que la TGR es una teoría incompleta o
deficiente debido a que no puede evitar la presencia
de singularidades.
Como ya ha ocurrido en el pasado con la mecánica
Newtoniana, por ejemplo, seguramente nuevos
desarrollos matemáticos nos mostrarán que la TGR
es solo una aproximación a una teoría más completa
que nos permitirá tener una visión más profunda de
los fenómenos del cosmos.

Figura 1.- Roger Penrose, físico-matemático británico con quien
Hawking colaboró en varios proyectos científicos.

Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

La existencia de singularidades en la TGR tiene
efectos importantes o desastrosos para la cosmología
y la astrofísica. Para entender lo que sucede en un
AN o en el origen del universo, Penrose y Hawking
desarrollaron nuevas técnicas matemáticas que
probaron la inevitabilidad de las singularidades en
la TGR . Estos resultados son impactantes porque
muestran que todo colapso gravitacional conduce a
una singularidad del espacio-tiempo. Esto es lo que
ocurre en los AN.

43

�Un concepto importante para estudiar los AN es el de
Horizonte de Eventos (HE). Este se define como una
superficie que rodea a un AN y que separa el espacio
en dos regiones: la interior, de donde ya no puede
escapar nada, ni siquiera la luz, y la exterior de donde
solo la masa, la carga eléctrica y la rotación del AN
pueden observarse.

de sus contribuciones al conocimiento de nuestro
universo.

El fenómeno del colapso de una estrella por el
efecto gravitacional para convertirse en un AN es
impresionante debido a que, como ya se mencionó, el
tiempo se congela, es decir, el tiempo se detiene. Esto
es el significado de una singularidad en el espaciotiempo. Si un observador externo observa un reloj
cercano al HE, en la región exterior, por supuesto,
verá que el tiempo se detiene, el reloj no marcha, el
tiempo no transcurre. La TGR falla o deja de tener
validez. Sin embargo, el observador externo no ve la
singularidad, solo el AN. El observador externo podrá
seguir observando los fenómenos físicos fuera del AN
explicándolos con la TGR, fuera del HE, pero no e~
la región interior del AN, donde está la singularidad.
En el interior del HE las teorías de la física que hoy
tenemos, como la TGR no tienen ya validez.

Antes de Hawking se pensaba que un agujero negro
una vez que se formaba se mantenía creciendo y
aumentando su masa engullendo todo lo que existía a
su alrededor. De acuerdo con la TGR el AN permanecía
eternamente en el universo. Sin embargo con las
aportaciones de Hawking sobre el comportamiento
físico de los AN se ha llegado a la conclusión de
que estos se evaporan y terminan en una explosión
desapareciendo como tales. Estas ideas fueron
tan revolucionarias en la física que provocaron una
cascada de nuevos conceptos, nuevos problemas y
nuevos descubrimientos2 . El cálculo estimado para
la vida de un agujero negro de una masa equivalente
a dos masas solares es de 10 7º años. Una cantidad
increíblemente grande, que escapa a la posibilidad de
imaginarla. De acuerdo con los cálculos se estima que
la edad del universo es de 1010 años así que la vida
de un AN excede por mucho a la edad del universo.

Hawking reflexionó sobre lo que ocurre en un AN
buscando aplicar las ideas de Penrose al universo.
Su reflexión se centro en la idea de que si el universo
se está expandiendo, esto implica que en el pasado,
en el momento del big bang, toda la materia y la
radiación debieron estar concentradas en un punto,
lo que implica una singularidad del espacio-tiempo.
Pero esta no es una singularidad de destrucción del
espacio-tiempo como en un AN sino, en este caso, de
creación de espacio-tiempo. Esta resultó ser una de
sus grandes ideas que le permitieron aportar nuevos
conocimientos sobre el origen del universo.

EL IMPACTO DEL TRABAJO DE
HAWKING EN LA FÍSICA MODERNA
La especialidad de Hawking fue la teoría de la
relatividad general orientada hacia el estudio de la
cosmología y la astrofísica, donde realizó enormes
aportaciones. En ambos campos incorporó las ideas
cuánticas, dando origen a la cosmología cuántica y
la astrofísica cuántica. El impacto de sus ideas y sus
trabajos transformó el estudio de estas áreas de la
física. Se citan enseguida algunos ejemplos del efecto

44

Los AGUJEROS

NEGROS NO SON

ETERNOS

I MAGEN DE UN AGUJERO NEGRO
En la imagen de abajo se muestra la primera
visualización fotografía de un agujero negro de los
que se conocen como supermasivos por su enorme
masa. Este AN está localizado en el centro de la
galaxia M87 (Virgo A). Lo que se observa no es
propiamente una fotografía sino una imagen creada
por un conjunto de ocho telescopios colocados en
diferentes lugares de la Tierra. Este logro científico
es parte de un programa internacional denominado
Event Horizon Telescope (EHT), donde participan
más de 200 investigadores de todo el mundo, y cuyo
propósito era precisamente este, captar la imagen
de un agujero negro. Cada telescopio registra una
enorme cantidad de datos capturando ciertos
aspectos de la radiación total emitida por el gas que
rodea alAN.
Para capturar esta imagen se requirieron seis días
de observaciones durante el mes de abril de 2017 y
ocho potentes telescopios colocados en diferentes
lugares alrededor del mundo. Se estima que su masa
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�es de alrededor de seis mil quinientos millones de
veces la de nuestro Sol.
Un agujero negro es invisible, ya que de él no escapa
absolutamente nada, ni la luz. Sin embargo, fuera del
horizonte de eventos, en las inmediaciones de este,
se genera una intensa actividad que se ve como una
mancha brillante alrededor del agujero negro. El
brillo se debe al vertiginoso remolino de gas ardiente
que gira alrededor del AN y que emite una intensa
radiación antes de precipitarse en él. El centro de
color negro corresponde a la región encerrada por
el horizonte de eventos (la frontera del AN) que
constituye propiamente el agujero negro. La imagen
se dio a conocer en el mundo el 10 de abril de 2019.
Se calcula que la distancia a la cual se encuentra es
de 54 millones de años luz.
La imagen que es la primera que se ha tomado hasta
ahora, es importante para la astrofísica y la física
debido a que ayudará a entender que es lo que ocurre
Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

en los AN , lo cual es uno de los grandes misterios
del universo. Se ha logrado con esta imagen lo que
siempre se creyó que era imposible, capturar lo que
ocurre en un agujero negro. La emoción del suceso
fue muy grande debido a que era algo frustrante
para los investigadores estudiar durante años estos
objetos y pensar que nunca los llegarían a "ver''.
En realidad, a lo único que se puede tener acceso en
estos cuerpos astronómicos es a lo que ocurre en el
exterior del horizonte de eventos. Esta imagen será
estudiada exhaustivamente para analizar los procesos
físicos que tienen lugar en esta región. Con esta
observación que constituye en sí un laboratorio celeste,
se pondrá a prueba las predicciones de la TGR.
Lo que capturó el EHT fue en realidad la radiación
emitida por las partículas que forman la corona
exterior al AN las cuales se mueven a velocidades
cercanas a la de la luz emitiendo radiación para
posteriormente ser tragadas por el AN.

45

�TERMODINÁM ICA DE LOS AGUJEROS
NEGROS
En el año de 1967 se probó un teorema sobre los AN
que establece que un AN se describe completamente
mediante tres cantidades: su masa, su carga eléctrica
y su momento angular. El físico Jacob Bekenstein,
basado en e l teorema de las áreas de Hawking
estableció que en todo AN hay información oculta,
la cual está asociada con la entropía y ésta es
proporcional al área del HE del AN. Hawking explicó el
fenómeno introduciendo ideas cuánticas por primera
vez en la TGR. El trabajo impulsó cambios en las leyes
de la termodinámica para estar en concordancia
con los fenómenos teóricos recién descubiertos
que ocurren en los agujeros negros. La segunda
ley de la termodinámica establece que en cualquier
proceso que ocurra en la naturaleza la entropía total
del universo nunca decrece. Matemáticamente
se escribe como os~o donde S es la entropía total
del universo. En presencia de un agujero negro
que absorbe materia de su entorno la segunda ley
de la termodinámica escrita en esta forma ya no
tiene validez. Debemos incluir la entropía del AN .
Si llamemos a ésta entropía S8 H, tendremos que, de
acuerdo con Hawking y Bekenstein la segunda ley de
la termodinámica tomará la forma 8(S+S8 H)~O. 3
Su artículo sobre la radiación de los AN publicado en
la revista Nature en 1974 abrió el camino para una
nueva física, la termodinámica de los agujeros negros
y la posibilidad de la unificación de la teoría cuántica
con la teoría de la gravitación de Einstein.

Es NECESARIA LA MECÁNICA
CUÁNTICA PARA EXPLICAR EL ORIGEN Y
EVOLUCIÓN DEL UNIVERSO
Einstein no aceptaba la interpre tación ni los
resultados de la mecánica cuántica. Su famosa frase
"Dios ni juega a los dados" se refería a su desacuerdo
con la manera como la mecánica cuántica interpreta
y describe los fenómenos de la naturaleza. Hawking
que tenía la firme convicción de que solo integrando
la mecánica cuántica y la teoría de Einstein se podía
explicar el origen y evolución del universo, hizo una
réplica a la frase de Einstein afirmando: "Dios no tan
solo juega a los dados sino que hace trucos con ellos
46

escondiéndolos bajo la manga''. Con esto mostraba su
opinión de que las leyes de la mecánica cuántica son
los que rigen los fenómenos del universo4 .
Con la combinación de la mecánica cuántica y la
re latividad general, Hawking buscaba explicar el
origen del t iempo, durante el big bang, y salvar el fin
del t iempo en los agujeros negros. Ambos extremos
del tiempo solo podían evitarse, en el caso del
origen del universo y explicarse en el caso de los AN,
si se consideraba en la descripción del universo la
mecánica cuántica 5 .

LA TEORfA CUÁNTICA DE LA GRAVEDAD
La teoría actual de la gravedad es la teoría general
de la relatividad de Einstein. Esta teoría describe los
fenómenos a gran escala, como los que ocurren en el
sistema solar, en las galaxias, en los agujeros negros,
o los fenómenos cosmológicos, donde se estudia al
universo como un todo.
Por otra parte, la teoría que describe los fenómenos
en la escala opuesta, es decir aquellos que suceden a
muy pequeñas distancias, en la estructura atómica y
subatómica, es la mecánica cuántica. La inclusión de la
interacción gravitacional entre las teorías cuánticas es
lo que se conocería como teoría cuántica de la gravedad.
Para introducir la idea de la cuantizacion de la
relatividad general , es conveniente primero
presentar el proceso para el caso del campo
electromagnético. La teoría cuántica del campo
electromagnético cuantíza este campo, lo que
significa que se asocia una partícula al campo.
Esta teoría se conoce como electrodinámica
cuántica y en ella el campo electromagnético es
una partícula llamada fotón. Similarmente las
otras teorías cuánticas de la interacción débil y
la interacción fuer te asocian partículas o cuantas
a los campos .
Dado que la relatividad general es una teoría
donde el campo gravitacional corresponde a la
geometría del espacio-tiempo, la cuantización del
campo gravitacional corresponde a la "granulación"
del espacio-tiempo. Con esto tendríamos que
el espacio y el t iempo no son continuos sino que
existen en paquetes de dimensiones que tienen un
valor mínimo.
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

47

�COSMOLOGÍA CUÁNTICA
Hawking dio un enorme impulso a la cosmología.
Desarrolló la cosmología cuántica. Propone que el
universo es finito pero sin límites. Con esto se evitan
las singularidades y las leyes de la física tienen validez
en todo el espacio y el tiempo incluido el momento
del big bang, el cual ya no es considerado como
una singularidad. Para soportar esta hipótesis se
requiere introducir ideas cuánticas que rompan con la
singularidad que la TGR predice durante el big bang 6 .
Hawking buscó demostrar que el origen del universo
no se puede determinar porque aparece como una
singularidad de las ecuaciones de Einstein. Esto
significa que en sus orígenes el universo tenía una
densidad de masa y energía infinitas. Un resultado
inaceptable para cualquier teoría física. Por lo tanto
la TGR es insuficiente para explicar el origen del
universo. Hawking buscó dar solución a este problema
introduciendo ideas cuánticas. Su postura fue siempre
que solo cuantizando la gravedad se podía solucionar
el problema de las singularidades de la TGR. Buscó
muchas salidas al problema de las singularidades, entre
ellas una propuesta donde introdujo un formalismo de
tiempo imaginario. Fundamentalmente propone que en
el inicio del universo este se encontraba en un estado
cuántico. Las condiciones iniciales del universo siendo
de naturaleza cuántica pudieron tener una fluctuación
de donde todo brotó y condujo a nuestro universo
actual. Aseguró que los teoremas sobre la inevitabilidad
de las singularidades que él y Penrose probaron, son un
fuerte soporte para la idea de que el universo se originó
de un proceso cuántico. Muy probablemente de una
fluctuación cuántica del vacío. Estas son algunas de las
ideas que soportan a la cosmología cuántica. Debemos
admitir nuestras limitaciones para explicar el origen del
universo y aceptar que lo mejor que podemos decir es
que el universo pudo haber surgido de una fluctuación
cuántica del vacío.

DIVULGADOR CIENTÍFICO
Hawking fue un gran divulgador de la ciencia. Su gran
habilidad para explicar conceptos científicos difíciles
de una manera sencilla fue demostrada en su libro
"Breve Historia del Tiempo". En este libro aborda el
tema del origen y destino del universo, así como de los

48

agujeros negros. Con este libro, que ha sido traducido
a más de 30 idiomas y del que se han vendido millones
de copias, Hawking adquirió una popularidad mundial.
Su fama alcanzó niveles de una estrella del cine. Era
consultado para múltiples temas de la ciencia y de
la ciencia ficción, como los viajes en el tiempo, los
extraterrestres, la existencia de Dios, la inteligencia
artificial y el futuro de la humanidad. Además, sus
conferencias eran muy concurridas, a ellas asistían
personas de todos los niveles educativos.
Sus influyentes opiniones sobre múltiples aspectos
cautivaron a sus audiencias, a editores de revistas y
periódicos que publicaban sus ideas en las páginas
principales de sus medios. Con esto se convirtió en
el científico más famoso del mundo.

EPÍLOGO
Las contribuciones de Hawking a la ciencia fueron
numerosas y sus trabajos sobre los agujeros negros
y el origen del universo están entre las más notables
aportaciones a la astrofísica y la cosmología de
todos los tiempos. Se ha especulado que no obtuvo
el Premio Nobel debido a que sus predicciones
teóricas son difíciles de comprobar. Como sabemos,
uno de los más importantes aspectos de una teoría
f ísica es que contenga resultados que involucren
predicciones que puedan someterse a pruebas
experimentales u observacionales. Sin embargo,
en su trabajo de investigación "The Development
of lrregularities in a single bubble inflationary
Universe", Physics Letters B 115 (1982) pp.
295-297, Hawking propone algunas ideas que
involucran la razón de expansión del universo. Los
efectos de esto ya han sido observados por varios
observatorios, entre ellos el "Cosmic Background
Explorer" (COBE) un satélite construido para poner
a prueba las predicciones del big bang. Por otra
parte, el Premio Nobel no es otorgado post-mortem,
solamente cuando el laureado fallece después de
anunciado el premio.
Otra de sus predicciones es la de la posible existencia
de mini-agujeros negros, los cuales probarían el
fenómeno de la evaporación de los AN. Estos miniagujeros negros no se han observado hasta ahora 7.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�REFERENCIAS
Stephen Hawking, Agujeros negros y pequeños
universos, Planeta, 1999.
Richard Panek, The 4% UNIVERSE, Mariner Books,
2011.
Bekenstein J.D. Statistical black-hole
thermodynamics, Physical Review D, 12,
3077 (1975).
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Roger Penrose, El camino a la realidad, Edit.
Debate, 2008, P. 1030.
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2004.
https://www.physicsoftheuniverse.com/top ics_
blackholes _theory.html

Horizonte - Par vi rt ual
Part icula de
Hawking

Figura 3 .-Represent ación esquemática de la radiación de Hawking.

Biología v Sociedad, segundo semestre 2019

49

�c,g

Manuel de Luna, Roberto García-Barrios, Carlos Salís-Rojas

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias
Biológicas Departamento de Invertebrados, Autor de correspondencia:
scolopendra94@gmail.com

50

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Palabras clave: Mígala, atípido, atípida,
tarántula atípica, Sphodros, Atypus
Key words: Mygalomorph spiders, atypid,
atypical tarantula, dispersion, Sphodros, Atypus

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I

1-

THE PURSEWEB SPIDERS
IN AMERICA
RESUMEN

ABSTRACT

n este artículo conoceremos sobre la biología,
diversidad y distribución de las arañas tela
de bolso de la familia Atypidae Thorell, 1870
del continente americano. Estas mígalas con tres
garras en sus patas se caracterizan por presentar
una placa dura en la parte anterior del dorso del
opistosoma, enditas largos y curvos y quelíceros
muy desarrollados. Esta familia incluye a 54
especies clasificadas dentro de los géneros Atypus
Latreille, 1804, Ca/ommata Lucas, 1837 y Sphodros
Walckenaer, 1835 de los cuales el primero y el
último se encuentran representados en América por
al menos una especie. Tanto Canadá como México
tienen la presencia de una sola especie, Sphodros
niger (Hentz, 1842) y Sphodros paisano Gertsch
y Platnick, 1980 respectivamente; esta familia es
mas diversa en EE.UU. donde se encuentran ocho
especies, una del género Atypus y siete del género
Sphodros, incluyendo aquellas encontradas en
Canadá y México. Los miembros de esta familia
se encuentran asociados generalmente a bosques
templados, donde viven en una madriguera a forma
de calcetín hecho de seda que generalmente se
encuentra anclada al suelo y sosteniéndose en el
tronco de un árbol, una roca o entre la vegetación
arbustiva; además de protección, la madriguera ayuda
en su técnica de caza la cual consiste en esperar a
que un animal camine sobre él para después ser
empalado, desde adentro del bolso, por los largos
colmillos de la araña. A diferencia de la mayoría de
otras mígalas, las Atypidae se dispersan vía aérea
por un mecanismo llamado vuelo en globo (ballooning).

In this article we will deal with the biology, diversity
and distribution of the purseweb spiders of the family
Atypidae in the Americas. These mygalomorphs with
three claws are characterized by having a hard shield
in the anterior dorsal region of the opisthosoma, large
and curved endites and large chelicerae. This family
includes 54 species classifieds under the genera
Atypus Latreille, 1804, Calommata Lucas, 1873
and Sphodros Walckenaer, 1835 of which the first
and last are represented in the Americas by at least
one species. Canada as well as Mexico have only one
species, Sphodros niger (Hentz, 1842) and Sphodros
paisano Gertsch and Platnick, respectively; this family
is more diverse in the USA where eight species can be
found, including those found in Canada and Mexico.
The members of this family are associated with
template forest, where they live in a nest in the shape
of a sock built out of silk and soil particles, generally
anchored to the ground and being held by a tree, a
rock or bushes; besides protection, the nest helps
in their hunting techniques which consists in waiting
until an animal walks above it so it can be impaled
from inside the nest by the large fangs of the spider.
Unlike most mygalomorphs, the Atypidae disperse by
air using a mechanism called ballooning.

E

Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

51

�1NTRODUCCIÓN

Araneae es el orden más diverso de la clase
Arachnida, la cual incluye también a los escorpiones,
falsos escorpiones, segadores, vinagrillos ,
tendarapos, arañas camello, cacerolas marinas así
como otros grupos menos conocidos (Hoffman,
1993); mundialmente se reconocen 117 familias,
4131 géneros y 48,148 especies de este orden
(Wor ld Spider Catalog, 13 de Mayo de 2019).
Los taxónomos dividen al orden Araneae en dos
subórdenes: Mesothelae, que es representado en la
actualidad solo por las primitivas arañas de la familia
Lipisthiidae Thorell , 1869 las cuales cuentan con
un opistosoma segmentado con hileras ubicadas
en posición medioventral (Jocqué y DippenaarSchoeman, 2007), y Opisthothelae, que incluye
a todas las demás arañas las cuales presentan un
opistosoma sin segmentación e hileras ubicadas
en posición terminal. El suborden Opisthothelae es
subsecuentemente dividido en dos infraórdenes:
Araneomorphae, que incluye a las arañas verdaderas
o araneomorfas las cuales tienen quelíceros diaxiales,
es decir, que sus quelíceros se mueven en sentido
contrario y Mygalomorphae, que inc luye a las
mígalas o migalomorfas las cuales t ienen quelíceros
paraxiales, en cuyo caso los quelíceros se mueven
de arriba hacia abajo en sentido paralelo (Jocqué y
Dippenaar-Schoeman, 2007)
Las arañas tela de bolso de la familia Atypidae pueden
distinguirse del resto de las mígalas norteamericanas
por la siguiente combinación de caracteres: presentan
tres garras en los tarsos de las patas, a diferencia
de los miembros de las familias Barychelidae,
Paratropididae y Theraphosidae así como algunos
Nemesiidae; presentan una placa dura en la parte
anterior del dorso del opistosoma (Figs. 1-2), a
diferencia de los miembros de las familias Oipluridae,
Euctenizidae, Halonoproctidae y Nemesiidae, que
carecen de el; el segmento apical de sus hileras
laterales posteriores se encuentra entero, a diferencia
de los segmentos apicales de las hileras de los
miembros de la familia Mecicobothriidae, los cuales
presentan pseudosegmentación; sus enditas son
largos y curvos y sus quelíceros se encuentran muy
desarrollados en ambos sexos (Figs. 1-2), a diferencia
de los miembros de la familia Antrodiaetidae
los cuales presentan las dos estructuras antes
mencionadas no tan desarrolladas (Coyle, 2017;

52

Gertsch, 1936; Gertsch y Platnick, 1980; Jocqué y
Dippenaar-Schoeman, 2007; Raven, 1990)
Se conocen a la fecha tres géneros de esta familia:
Ca/ommata Lucas 1837 que cuenta con 13 especies
nativas de Asia y África que se distingue de los otros
dos géneros en que presenta solo tres pares de
impresiones musculares en el esternón llamadas
sigilas mientras que el resto presentan cuatro pares;
Atypus Latreille, 1804 que cuenta con 34 especies
nat ivas de América, Asia y Europa y se distingue del
género restante en que los machos presentan un
esternón rebordeado y en que las hembras presentan
una espermateca muy dura con varios receptáculos
y Sphodros Walckenaer, 1835 que cuenta con
siete especies nativas de América y se distingue de
Atypus en que los machos presentan un esternón
con bordes lisos y en que las hembras presentan una
espermateca de t ubos enrollados (Gertsch y Platnick,
1980; Raven, 1990; World Spider Catalog, 9 de Abril
de 2019).
La identificación a nivel género de las Atypidae
americanas puede efectuarse con cualquiera de los
dos sexos siempre y cuando se t rate de ejemplares
adultos, esto es porque se requiere el esternón de
un macho adulto o la espermateca de una hembra
adulta para su correcta diagnosis (Gertsch y Platnick,
1980). La identificación a nivel especie es más
bien indulgente puesto que usualmente se basa en
caracteres externos como lo son la segmentación
de las hileras, coloración, pseudosegmentación de
los artejos de las patas, la ubicación y forma de las
sigilas en el esternón y la forma del carapacho, labio
y esternón (Gertsch y Platnick, 1980).

HISTORIA TAXONÓM ICA
Durante el siglo XIX se describen tres especies de
Atypidae para América : S. rufipes Latreille, 1829
(Fig. 3), S. abboti Walckenaer, 1835 (Fig. 4) y S.
niger (Hentz, 1842) (Fig. 5), posteriormente en el
siglo XX se describieron el resto de las especies
conocidas para la región: A. snetsingeri Sarno, 1973,
S. atlanticus Gertsch y Platnick, 1980 (Figs. 6-7), S.
coylei Gertch y Platnick, 1980, S. fitchi Gertsch y
Platnick, 1980 y S. paisano Gertsch y Platnick, 1980
(Figs. 1 -2). En cuanto a las investigaciones acerca
de la familia Atypidae en América, destacan algunos
autores como McCook (1888) y Poteat (1889) que
Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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I

1-

Figura 1 . Macho de Sphodros paisano del Cerro de la Silla "Las
Cascadas: municipio de Guadalupe, Nuevo León, México, sobre
papel m ilimétrico para referencia de tamaño.

Figura 2. Hembra de Sphodros paisano del Parque Natural "La
Estanzuela': municipio de Monterrey, Nuevo León, México, sobre
papel m ilimétrico para referencia de tamaño.

Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

53

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describen sus guaridas y técnica de caza; Gertsch
(1936), Sarno (1973), Gertsch y Platnick (1980)
y Platnick (1986) mencionan su importancia en la
clasificación taxonómica; Coyle y Shear (1981)
reportan historia natural de S. abboti y S. rufipes en
Georgia y Florida, EE.UU.; Coyle (1981) y Coyle et
al. (1985) detallan la dispersión aérea de juveniles;
Hoffman (2010) nos habla sobre la distribución
espacial y temporal de S. atlanticus, S. coylei, S. niger
y S. rufipes en Virginia, EE.UU .; Mckenna-Foster et
al. (2011) realizaron un estudio poblacional de S.
rufipes en una isla del estado de Massachusetts 1
EE .UU.; Reichling et al. (2011) contribuyen un
estudio poblacional de S. rufipes en un parque urbano
en Tennessee, EE.UU. y finalmente Luna y Millán
(2017) reportan la presencia de S. paisano en nuevas
localidades de Nuevo León y Tamaulipas, México.

DIVERSIDAD Y DISTRIBUCIÓN
A continuación se presenta una lista de las especies
de esta familia presentes en América, incluyendo su
distribución a nivel de estado en el caso de EE.UU. y
México o provincia en el caso de Canadá.

ATYPUS l.ATREILLE. 1804
• Atypus snetsingeri Sarno , 1973 EE.UU.
(Pensilvania, Virginia)
SPHODROS WALCKENAER,

1835

• Sphodros abboti Walckenaer, 1835 EE .UU
(Florida, Georgia)
• Sphodros atlanticus Gertsch y Platnick, 1980
EE.UU. (Carolina del Norte, Georgia, lllinois,
Virginia)
• Sphodros coylei Gertsch y Platnick, 1980 EE.UU.
(Carolina del Sur, Virginia)
• Sphodros fitchi Gertsch y Platnick, 1980 EE.UU.
(Arkansas, Kansas, Nebraska, Oklahoma)
• Sphodros niger (Hentz, 1842) Canadá (Ontariol,
EE.UU. (Carolina del Norte, Connecticut, lllinois,
Indiana, Kansas, Michigan, Missouri, Nueva Jersey,
Nueva York, Ohio, Pensilvania, Tennessee, Virginia,
Wisconsin)
• Sphodros paisano Gertsch y Platnick, 1980
EE.UU. (Texas), México (Nuevo León, Tamaulipas)
• Sphodros rufipes (Latreille, 1829) EE.UU. (Carolina
Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

del Norte, Florida, Georgia , lllinois, Kansas 1 ,
Luisiana, Maryland, Mississippi, Nueva York, Rhode
lsland, Tennessee, Texas, Virginia, Washington)

BIOLoGrA
El nombre "arañas tela de bolso" es una traducción
literal de su nombre común en idioma inglés: purseweb spiders, sin embargo, el nombre es un tanto
incorrecto puesto que sus madrigueras mas bien
asemejan a un calcetín que a un bolso (Fig. 8-9)
(McCook, 1888). Una parte se encuentra bajo tierra
y la otra en la superficie, generalmente anclada al
suelo, a un tronco, a una roca o a vegetación arbustiva
y para no ser llamativa para los depredadores,
esta madriguera se encuentra camuflada por la
adhesión de partículas de suelo así como musgo
que generalmente crece alrededor y sobre ella. Las
hembras viven toda su vida en su madriguera y los
machos solo la abandonan una vez que alcanzan la
madurez con el solo propósito de buscar hembras
(Fig. 10) (McCook, 1888; Poteat, 1889).
Su técnica de caza depende enteramente de esta
madriguera pues dentro, la araña espera oculta y
protegida a que algún pequeño artrópodo camine
sobre ella, al hacer esto, se crean vibraciones que
la araña siente y desde abajo de la seda, atraviesa
tanto la pared de la madriguera como a su presa con
la ayuda de sus largos colmillos, una vez atravesada y
paralizada por el veneno, la araña puede seguramente
hacer un agujero y llevarla consigo adentro para que
sea consumida (Fig. 11) (McCook, 1888; Poteat,
1889).
Poco se sabe de la reproducción de estas arañas en
América y por supuesto la cópula en la naturaleza
es completamente desconocida puesto a que se
aparean dentro de sus madrigueras, sin embargo,
se conoce que la hembra recubre su madriguera de
feromonas que el macho detecta al hacer contacto
con ellas y que, al menos en S. abboti y S. rufipes,
los machos buscan a las hembras durante el día y al
encontrar una madriguera y sentir dichas feromonas,
usan sus colmillos para abrirla por la parte superior y
entran (Coyle y Shear, 1981). En especies europeas
como A. affinis se reporta que el macho las busca
durante la noche y tamborilea primero en busca de
una respuesta de la hembra, sin embargo, no se ha

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55

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1-

�observado que las especies americanas tengan este
comportamiento (Coyle y Shear, 1981)
Puede asumirse lo que pasa dentro de la madriguera
comparando con el comportamiento de A. affinis el
cual se ha observado en cautiverio (Clark, 1969): una
vez entrando en la madriguera de la hembra, el macho
la coloca contra la pared de la madriguera usando
sus quelíceros y sus patas delanteras, durante ese
momento la hembra adopta una pose de sumisión
completa, con sus patas plegadas a su cuerpo y
el macho aprovecha para insertar el bulbo de su
pedipalpo en la cavidad genital de la hembra.
El macho parece poder convivir cierto t iempo con la
hembra y al menos en A. affinis se reporta que es
común encontrar a los machos en las madrigueras
de las hembras durante el otoño y el invierno (Clark,
1969), sin embargo, restos de varios machos han
sido encontrados en madrigueras de hembras de S.
rufipes por lo que esta interacción ciertamente no
ocurre sin riesgo para el macho (Coyle y Shear, 1981).
El comportamiento llamado ballooning es una técnica
de dispersión aérea empleada por muchas familias de
araneomorfas, esta consiste en que los ejemplares
juveniles (Fig. 12-13) que recién emergen del ovisaco
trepen y liberen hilos de seda para que ráfagas de
aire y corrientes electroestáticas las lleven a otro
lugar. Este comportamiento es muy raro en mígalas,
estando presente solo en dos famil ias: Atypidae
(géneros Atypus y Sphodros) y Halonoproctidae
Pocock (géneros Conothele Thorell y Ummidia Thorell)
(Coyle, 1983, 1985; Coyle y Shear, 1981; Coyle et
al. 1985).

Figura 7. Macho de Sphodros at/anticus de Condado de
Fulton, Georgia, EE.UU. Foto de E. Christina Butler, usada con
autorización.
Figura 8. Madriguera de Sphodros abboti en lchetucknee,
Condado Columbia, Florida, EE.UU. Foto de Jeff Hollenbeck,
usada con autorización. La flecha azul indica la parte basal que
conecta con la parte subterránea de la madriguera y la flecha
amarilla indica la parte terminal o apical de la madriguera, que se
une al tronco.

56

��Figura 13. Juveniles de Sphodros sp. en Rock Bridge State
Park, Condado de Boone, Missouri, EE.UU. Foto de Jon Rapp,
usada con autorización.

58

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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En Atypidae, Sphodros en particular, el ballooning
es distinto en metodología al de la mayoría de las
araneomorfas, consistiendo en que la araña trepa a lo

AGRADECIMIENTOS

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Se agradece en gran manera a Betsy Bertros, Daniel

1-

alto de un árbol, se deja caer segregando tras de si un hilo
de seda el cual la brisa se encarga de alargar, levantar y
romper cerca de la base, el hilo restante siendo la pieza

D. Oye, E. Christina Butler, Jeff Hollenbeck, Jon Rapp,
Nick Krueger y Troy Barlett por autorizar el uso de sus

I

fotos en este artículo.

que, junto a la araña, el viento se lleve lejos (Fig. 13), este
tipo de ballooning se considera más primitivo y de menor
alcance y se conoce que es empleado también por familias
de araneomorfas Dysderidae C.L. Koch y Segestriidae
Simon (Coyle, 1983).

ÜATOS IMPORTANTES
Atypidae es una familia de arañas poco estudiada,
quizá por no presentar especies de importancia
médica como lo son las especies de la familia
Sicariidae y algunas de la familia Theridiidae o
de importancia comercial como lo son la mayoría
de las especies de la familia Theraphosidae. Otro
dato importante que no ayuda a su estudio son los
hábitos en extremo crípticos de las hembras y los
juveniles, que los hace difíciles de encontrar y por
ende recolectar; encontrarse con machos errantes
en busca de hembras es en extremo inusual y mas
bien algo atribuido a la buena suerte del colector.
El grupo es poco conocido en México puesto que
aparte de un reporte para Tamaulipas hecho por
Chickering (1937) el cual resultó ser una especie
no descrita luego nombrada Sphodros paisano por
Gertsch y Platnick (1980), y el reporte de nuevas
localidades de esta especie realizado por Luna y
Millán (2017), no se tiene información adicional sobre
esta familia en México. La familia aparenta ser igual
de poco conocida en Canadá puesto que aparte de
las menciones de Sphodros niger en los trabajos de
Gertsch (1936) y Gertsch y Platnick (1980), solo
existe información adicional en los trabajos de Gray
(1956) y Paquin y Dupérré (2003).

Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

59

�L ITERATURA CITADA
Chickering, A. M. 1937. VI. Notes and studies on
Arachnida. 111. Arachnida from the San Carlos
Mountains. En: Geology and biology of the San
Carlos Mountains, Tamaulipas, México. Ann Arbor
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Gray, D.P. 1956. A note on the occurence in Canada
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Hardy, L.M. 2003. Trees used far tube support by
Sphodros rufipes (Latreille, 1892) (Araneae,
Atypidae) in northwestern Louisiana. Journal of
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C.V. México. 117pp.
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Sphodros paisano Gertsch &amp; Plat nick, 1980
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2019}. doi: 10.24436/2

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�-

OSITOS DE AGUA
(TARDIGRADA) DE
MÉXICO:

LOS FAMOSOS
DESCONOCIDOS
Gisela A. León-Espinosa1, Antonio Moreno-Talamantes2 y Gabino A. RodríguezAlmaraz1
~

' Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Labo ratorio de
Entomología y Artrópodos. Cd. Universitaria, C.P. 6455, San Nicolás de los Garza, Nuevo
León, México.
•Especies, Sociedad y Hábitat, A. C., Dalí 410, Col. Misión Real, C.P. 66644, Apodaca, Nuevo
León, México
· Autor de correspondencia: gisela.leonesp@gmail.com

61

�Tardígrado (oso de agua) del género Dactylobiotus (microscopia de contraste de fase MCF). Microfotografía tomada por Antonio
Moreno-Talamantes.

-'Q
...' '',..Palabras clave. Tardígrado, osito de agua, México,
criptobiosis

Ke ywords. Tardigrade, water bear, Mexico,
cryptobiosis

RESUMEN
Los tardígrados popularmente llamados ositos de agua forman un phylum de invertebrados microscópicos
poco conocidos que se encuentran en hábitats de agua dulce, marinos y terrestres. Desde su descubrimiento
han sido objeto de estudio por su capacidad de entrar en criptobiosis, esta adaptación fisiológica les da la
capacidad de sobrevivir a condiciones ambientales extremas. Globalmente se han descrito un poco más
de 1,300 especies de tardígrados, México cuenta con 56 especies registradas, pero este bajo número es
debido al poco conocimiento que se tienen sobre estos espectaculares organismos en el país.

ABSTRAC
The tardigrades known as water bears forma phylum of poorly know microscopic invertebrates found in
freshwater, marine and terrestrial habitats. Since their discovery, they have been studied far their ability
to under extreme conditions called cryptobiosis, this physiological adaptation allows them to survive in
extreme environmental conditions. Worldwide, a little more than 1 ,300 species of tardigrades have been
described, in Mexico has 56 registered species, but this low number is dueto the little taxonomic effort of
these spectacular organisms in the country

62

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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9

INTRODUCCIÓN
al vez algún lector recuerde que un tardígrado
apareció en la famosa saga de Avengers en Ant
Man cuando este se vuelve subatómico, o en
la serie de Star Trek Oiscovery como los monstruos
del espacio, incluso en la serie Cosmos: A spacetime
odyssey (odisea del espacio-tiempo). Actualmente, los
tardígrados han acaparado las noticias por ser uno
de los organismos más tolerantes a los ambientes
inhóspitos del planeta, lo que conlleva a verlos como
animales " indestructibles'; por la resistencia que
presentan bajo estas condiciones han sido acreedores
al título "organismos extremófilos" y son modelo para
estudios astrobiológicos (Jonsson, 2007, Jonsson et
al. 2008), las especies de tardígrados que habitan
los agujeros de crioconita cubiertos de hielo pueden
ser prometedoras para una posible supervivencia
en planetas helados debido a que forman una
combinación única entre las aguas superficiales de
la Tierra y las interacciones bióticas y abióticas que
pueden forman análogos astrobiológicos.

6

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T

Por otra parte, además de poseer un gran carisma
por el aspecto de forma de oso, son conocidos
como ositos de agua (water bears) o lechones de
musgo (moss pigglet) haciendo alusión a la forma
de su cuerpo. En este artículo se presentan los
tardígrados en aspectos generales sobre su biología
y el conocimiento actual en México.

PARTICULARIDADES DE LOS OSITOS DE AGUA
Los tardígrados son un grupo de microinvertebrados
hidrofílicos con cuatro pares de patas en terminación
en garras (y/o dedos digitados en algunas especies
marinas) que les sirve para su desplazamiento.
La longitud del cuerpo presenta valores extremos
que va desde las 50 µm a 1 ,500 µm (Nelson et al.
2015), los adultos llegan a alcanzar tallas que oscilan
normalmente entre los 250-500 µm. Estos diminutos
animales necesitan estrictamente una ligera película
de agua para estar activos, residen en una gran
variedad de ambientes húmedos o acuáticos, en
ecosistemas marinos, dulceacuícolas y terrestres
(Glime, 2017; Nelson et al. 2018). Dicho grupo
cuenta con poco más de 1,300 especies descritas
distribuidas en todos los continentes (Degma y
Guidetti, 2007; Degma et al. 2019). Los tardígrados
Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

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Figura 1. Microfotografía de contraste de fase (MCF) que
muestra un representante de la clase Heterotardígrada (a),
Eutardígrada (b) y Apotardígrada (c). Tomada por Antonio
Moreno·Talamantes y (c) Gisela A. León Espinosa.

se alimentan de algas, bacterias, detritus orgánicos, y
el contenido celular de las plantas que estos habitan,
algunas especies son depredadores de protozoos,
nematodos, rotíferos e incluso otros tardígrados
como el caso del género Mílnesium (Degma, 2010).
Basado en caracteres morfológicos el phy/um
Tardígrada es dividido en cuatro grandes clases:
Heterotardígrada, Apotardígrada, Eutardígrada y
Mesotardígrada siendo está última nomen dubium
(fig. 1). Los primeros particularmente marinos o
limnoterrestres como es el caso de las especies
pertenecientes al orden Echiniscoidea, son
caracterizados por poseer una armadura en forma
de placas, proyecciones laterales (apéndices cefálicos
sensoriales) y cuatro garras simétricas y en el caso de
las especies marinas están poseen dedos digitados.
La clase apotardígrada presentan papilas alrededor
de la boca (papilas peribucales) y dos papilas laterales
en la cabeza están presentes, las garras ramas
primarias y secundarias están completamente
separadas. Los eutardígrados son limnoterrestres,
exhiben un cutícula lisa u ornamentada, presentan
dos diplogarras en cada pata (fig. 2).

63

�Figura 2. Garras de tardígrados limnoterrestres.
a) garras tipo Milnesium, representante de
la clase Apotardígrada; b) representante
de la clase Heterotardígrada, c) garras tipo
hufelandi, representate de la clase Eutardígrada.
Microfotografías de contraste de fases (MCP). Tomada
por Gisela A. León-Espinosa y Antonio MorenoTalamantes.

CRIPTOBIOSIS
Probablemente lo más fascinante de los ositos de agua
es su capacidad de sobrevivir a períodos desfavorables
de cambios en su entorno mostrando una extraordinaria
tolerancia a los ambientes inhóspitos. La criptobiosis
es considerada una forma de reposo del metabolismo
asociado con alteraciones en su morfología y anatomía
que se induce y mantiene directamente por la aparición
de condiciones adversas para una vida activa, y que
se rompe rápidamente una vez que se eliminan las
condiciones adversas (Guidetti et a/. 2011; M0bjerg
et al. 2018), las especies limnoterrestres contraen el
cuerpo al retraer sus patas y reorganizan sus órganos
internos y células mientras adquieren u na forma
llamada "t un" o "barril" (fig. 3). De esta manera, las
especies limnoterrestres sobreviven a la deshidratación
(anhidrobiosis), congelación (criobiosis), falta de oxígeno
(anoxibiosis) y cambios en la salinidad (osmobiosis).
Sin embargo, los mecanismos que les permite
vivir en condiciones extremas siguen siendo poco
comprendidas (M0bjerg et al. 2011). Los tardígrados
adultos y juveniles no son los únicos capaces de entrar
en estos estados, los huevos (fig. 4) de tardígrados
también pueden sobrevivir en un estado deshidratado

64

pero otras formas de latencia del huevo en tardígrados
son prácticamente desconocidos (Bertolani et al.
2004), esto sincroniza el ciclo de vida con un ambiente
favorable para el desarrollo y la reproducción. Algunos
insectos, ranas y crustáceos son capaces como los
tardígrados de entrar en criptobiosis (anhidrobiosis),
pero los tardígrados puede mantener este estado
durante muchos años y estando en un estado
anhidrobiótico durante la vida adulta se ha demostrado
que pueden suspender o retrasar el envejecimiento y
cuando las condiciones sean apropiadas pueden volver
a su estado metabólico normal. (Kaczmarek et al. 2019).
Es idóneo reflexionar que la criptobiosis en sus distintas
facetas permitan a los tardígrados resistir a condiciones
adversas durante largos periodos de tiempo, otorgándoles
la capacidad de extender su supervivencia en condiciones
ambientales desfavorables con la capacidad de
reproducirse cuando las condiciones se vuelven adecuadas,
lo que contribuye a la creación de escenarios evolutivos de
estos organismos y sus posibles consecuencias para su
biología, diversificación y biogeografía. Ahora bien, esto
sólo es una fracción de lo que nos falta por conocer y es
parte de la exhaustiva búsqueda por los tardigradólogos,
que seguramente nos colmaran de sorpresas en el futuro.

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Figura 3. Microfotografía de contraste
de fases (MCF) de un eutardígrado
del género Milnesium en proceso
de formación de "tun" durante la
anhidrobiosis. Tomada por Gisela A.
León Espinosa.

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Figura 4. Microfotografía de contraste
de fase (MCF)) que muestra un huevo
de tardígrado del género Macrobiotus.
Tomada por Antonio MorenoTalamantes

Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

65

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�NúMERO DE ESPECIES Y DISTRIBUCIÓN
NACIONAL
Gracias a su capacidad de resistencia, la abundancia
de las especies de tardígrados en hábitats recónditos
de la Tierra los ha catalogado como organismos
cosmopolitas, un término difícil de asegurar en vista
de que la distribución de las especies conocidas
puede no ser una indicación de su abundancia en
todo el mundo, sino de la cantidad y origen de los
tardigradólogos, el muestreo esporádico y la selección
en los sitios de recolección (Guil y Cabrero-Sañudo
2007; Bartels et al. 2016; Nelson et al. 2015).
En México se tienen contabilizados 22 géneros de
tardígrados limnoterrestres: Adropion, Astatumen,

Cornechiniscus, Dactylobiotus, Diaena, Diaforobiotus,
Diphascon, Doryphoribius, Echiniscus, Haplomacrobiotus,
Hypsibius, lsohypsibius, Kristenseniscus, Macrobiotus,
Mesobiotus, Milnesium, Minibiotus, Paramacrobiotus,
Pseudoechiniscus, Ramazzottius, Pi/atobius, Viridiscus, 5
géneros marinos: Archechiniscus, Bati/lipes, Coronarctus

Dipodarctus, Wingstrandarctus y 56 especies (Tabla 1)
de tardígrados limnoterrestres lo que representan sólo el
4.3% de la fauna de tardígrados conocidos a nivel global
(Anguas-Escalante et al. 2018; Beasley, 1972; Beasley
eta/. 2008; ClapsyRossi, 2002; Cutz-Pool eta/. 2019;
Kaczmarek et al. 2011, 2014; Heinis, 1911; May, 1948;
Mclnnes, 1994; Meyer, 2013; Moreno-Talamantes et
a/. 2015, 2019; Moreno-Talamantes y León-Espinosa,
2019; Pérez-Pech et al. 2016, 2017a, 2017b, 2018;
Pilato, 2006; Pilato y Lisi, 2006; Romano et al. 2011;
Schuster, 1971).

Tabla 1. Especies de tardígrados limnoterrestres y su distribución en México; • - especies endémicas; ? - Registro dudoso
Especie

Estado

Referencia

Cornechiniscus lobatus Ramazzotti, 1 943

NL,Sin

Beasley (1972), Moreno-Talar.nantes et al. (2019)

? Echiniscus kerguelensis Richters, 1907

Mex, Mor

Beasley (197 2)

Kristenseniscus kofordi Schuster &amp; Grigarick, 1966

Chi

Pi lato y Lisi (2006)

Echiniscus manue/ae da Cunha &amp; du Nascimiento Ribeiro, 1962

NL

Moreno-Talamantes et al. (2019)

•Echiniscus siegristi Heinis, 1911

Oax

Heinis (1911)

Echiniscus cf. tamus

Chih, NL

Schuster(1971), Moreno-Talamanteset al. (2019)

Viridiscus viridis Murray, 1910

Chi

Schuster(1971)

Virudiscus virisissimus Péterfi, 1956

Oax

Kaczmarek et al. (2011)

Pseudechiniscus facetta/is Petersen, 1 951

Chih

Schuster(1971)

•Pseudechiniscus gu//ii Pilato &amp; Lisi, 2006

Chi

Pilato y Lisi (2006)

Pseudechiniscus cf. juanitae

Chi, NL

Pilatoy Lisi (2006), Moreno-Talamanteset a/. (2019)

?Pseudechiniscus sui/lus (Ehrenberg, 1853)

Oax

Heinis (1911)

Mi/nesium barbadosense Meyer &amp; Hinton, 2012

NL

Moreno-Talamantes et al. (2019)

Mi/nesium cassandrae Moreno-Talamantes, Roszkowska, GarcíaAranda, Flores-Maldonado &amp; Kaczmarek, 2019
?Milnesium tardigradum tordigradum Ooyere, 1840

NL, Tams

Moreno-Ta lamantes et al. (2019)

Adropion coro/ar (Binda &amp; Pilato, 1969)

Chih, Mex,
Mor
NL

Schuster (1971), Beasley (1972), Kaczmarek
et al. (2011)
Moreno-Talamantes et al. (2019)

Astotumen trinocrioe Pi lato, Sabella, D'Urso &amp; Lisi, 2017

NL, Coah

Moreno-Talamantes et al. (2019)

?Diphoscon chilenense Plate, 1888

Chih

Schuster(1971)

Diphoscon pingue pingue (Marcus, 1936)

NL, Coah

Moreno-Ta lamantes et al. (2019)

?Hypsibius cf. convergens

Schuster (1971), Moreno-Talamantes et al.
Chih, NL,
(2019)
Coah
Estados: Coah= Coahuila, Chih = Chiahuahua, Chi= Chiapas, Mex= México, NL =Nuevo León, Mich= Michoacán, Mor= Morelos, Oax
= Oaxaca, Sin = Sinaloa, Son= Sonora, Qroo = Quintana Roo, Tams = Tamaulipas

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

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Especie

Estado

Referencia

9

?Hypsibius pal/idus Thulin, 1911

Sin datos

Ramazzotti y Maucci (1983)

u

ltaquascan umbe/linae de Barros, 1939

Chih

Schuster (1971)

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Pilatabius nodu/osus (Ramazzotti, 1957)

Mex, NL

Beasley(1972), Moreno·Talamantesetal. (2019)

o

Ramazzottius baumanni (Ramazzotti, 1962)

Mex,lvtich,Mor Beasley (1972)

6

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Ramazzottius cf. oberhaeuseri

Mex', Mich", NL

Beasley (1972), Moreno·Talamantes et al. (2019)

•ooryphoribius chetumalensis Pérez·Pech, Anguas·Escalante,

QRoo

Pérez·Pech et al. (201 7a)

Cutz·Pool &amp; Guidetti, 2017
Doryphoribius dawkinsi Michalczyk &amp; Kaczmarek, 2010

NL

Moreno·Talamantes et al. (2019)

Doryphoribius evelinae (Marcus, 1928)

Chih

Schuster (1971)

?Doryphoribius flavus (lharos, 1966)

Chi

Pilato y Lisi (2006)

Doryphoribius gibber Beasley &amp; Pilato, 1987

Chi

Pilato y Lisi (2006)

"Doryphoribius mexicanus Beasley, Kaczmarek &amp; Michalczyk, 2008

Oax

Beasley et al. (2008)

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Doryphoribius quadrituberculatus Kaczmarek &amp; Michalczyk, 2004

NL

Moreno·Talamantes et al. (2019)

o

•Hap/omacrobiotus hermosi/lensis May, 1948

Son

May (1948)

Dionea sattleri (Richters, 1902)

Chi

Pilato y Lisi (2006)

lsohypsibius sculptus (Ramazzotti, 1962)

Mor

Beasley (1972)

Dactylobiotus parthenogeneticus Bertolani, 1982

NL

Moreno·Talamantes et al. (2015)

Macrobiotus cf. acadianus

NL

Moreno·Talamantes et al. (2019)

Macrobiotus anemone Meyer, Domingue &amp; Hinton, 2014

Tams

Moreno·Talamantes et al. (2019)

Macrobiotus alvaroi Pilato &amp; Kaczmarek, 2007

Chi

Kaczmarek et al. (2011)

?Macrobiotus ascensionis Richters, 1908

Oax

Heinis, 1911

?Macrobiotus echinogenitus Richters, 1904

Mex

Beasley (1972)

Macrobiotus furcatus Ehrenberg, 1859

Mex, Mor

Beasley (1972)

?Macrobiotus hufe/andi C.A.S. Schultze, 1834

Chih, Mex,Oax

Heinis (1911), Schuster(1971), Beasley (1972)

Macrobiotus kazmierskii Kaczmarek &amp; Michalczyk, 2009

NL

Moreno·Talamantes et al. (2019)

•Macrobiotus ocotensis Pilato, 2006

Chih

Pilato (2006)

?Macrobiotus persimilis Binda &amp; Pi lato, 1972

Chih

Kaczmarek et al. (2011)

?Macrobiotus rubens Murray, 1907

Oax

Heinis(1911)

Macrobiotus termina/is Bertolani &amp; Rebecchi, 1993

Oax

Kaczmarek et al. (2011)

"Mesobiotus contii (Pilato &amp; Lisi, 2006)

Chi

Pilato y Lisi (2006)

Mesobiotus coronatus (de Barros, 1942)

Chih, Oax

Schuster (1971), Kaczmarek et al. (2011)

?Mesobiotus harmsworthi harmsworthi (Murray, 1907)

Oax, Sin

Heinis(1911), Beasley (1972)

Minibiotus continuus Pi lato &amp; Lisi, 2006

Chi, NL

Pilato y Lisi (2006), Moreno et al. (2019)

Minibiotus cf. intermedius

Chih, NL

Schuster (197 1), Moreno et al. (2019)

?Paramacrobiotus (Amicrobiotus) areo/atus (Murray, 1907)

Chih

Schuster (1971)

?Paramacrobiotus (Paramacrobiotus) richtersi (Murray, 1911)

Chih

Schuster (1971)

Diaforobiotus is/andicus (Richters, 1904)

NL

Moreno·Talamantes y León-Espinosa (2019)

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Estados: Coah= Coahuila, Chih = Chiahuahua, Chi= Chiapas, Mex= México, NL =Nuevo León, Mich= Michoacán, Mor= Morelos, Oax
= Oaxaca, Sin= Sinaloa, Son= Sonora, Qroo = Quintana Roo, Tams = Tamaulipas

Biología y Sociedad, segundo semestre 2019

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67

�Cabe destacar que algunos de los registros son
dudosos (Tabla 1) o considerados como complejos de
especies (Kaczmarek et al. 2011; Moreno-Tal amantes
et al. 2019), y es probablemente uno de los grupos de
invertebrados menos conocidos y estudiados de nuestro
país (Kaczmarek et al. 2011; Moreno-Talamantes et al.
2015). Es importante señalar que estas cifras cambian
año con año, ya que se continúa describiendo nuevas
especies y adicionando nuevos registros regionales.

La anhidrobiosis (perdida completa del agua es
considerada la forma más frecuente de criptobiosis)
puede proporcionar información en diversas ramas
de la ciencia que se podría aplicar, por ejemplo, a
las vacunas secas, la preservación de materiales
biológicos para trasplantes o la producción de
alimentos, las enzimas que trabajan en una pequeña
cantidad de agua y los mecanismos de protección y
reparación del ADN (Kaczmarek et al. 2019).

IMPORTANCIA DE LOS OSITOS DE AGUA

RETOS ACTUALES

Los ositos de agua desempeñan un papel importante
en el ambiente, son depredadores y controladores
de poblaciones de protozoos y nemátodos (SánchezMoreno et al. 2008). Así mismo, se han utilizado como
bioindicadores de la calidad del aire y del agua, aunque el
monitoreo ecológico no se ha desarrollado ampliamente
(Nelson et al. 2015). También se encuentran entre los
animales más desecantes y tolerantes a la radiación y
se ha demostrado que sobreviven a niveles extremos
de radiación ionizante (Zawierucha et al. 2017) esto
podría proporcionar aplicaciones biotecnológicas
como nuevos crioprotectores (protección contra la
radiación UV) que pueden ser beneficiosos para futuros
estudios astrobiológicos, en términos de organismos
multicelulares existentes en planetas helados.

Un número tan bajo de especies de tardígrados en
México representa una oportunidad excepcional
de investigación, caracterización y descripción de
nuevos registros y nuevas especies para la ciencia.
Si bien es cierto que aún faltan estudios sobre la
ecología, patrones de distribución y el descubrimiento
de nuevas especies se debe a la dificultad que
representa su estudio puesto que se han catalogado
como complejos taxonómicos y muchos de ellos
no pueden concluirse. Quienes nos dedicamos a
la investigación de estos curiosos invertebrados
tenemos un verdadero entusiasmo por descubrir los
enigmas que esconden los famosos osos de agua,
sin duda un reto apasionante para el futuro de la
investigación.

68

Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�LITERATURA CITADA
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Pérez-Pech W. A., R. Guidetti, A. Anguas-Escalante,
L.Q. Cutz-Pool, y A. Blanco-Piñon. 2017b. Primer
registro genérico de tardígrados para Pachuca

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Facultad de Ciencias Biológicas UANL

�SOBRE
LOSAUTORES
Dr. Sergio I. Salazar Vallejo
Investigador Titular C de ECOSUR. Biólogo (1981),
Maestro en Ciencias en Ecología Marina (1985), Doctor
en Biología (1998). Miembro del Sistema Nacional de
Investigadores desde 1985 (Investigador Nacional
desde 1988, SNI 3901). Ciento cuatro artículos en
revistas JCR y 3 en revistas non-JCR, 27 capítulos
de libro. Tres libros publicados (1989. Poliquetos de
México; 1991. Contaminación Marina; 2005. Poliquetos
pelágicos del Caribe) y tres co-editados (1991. Estudios
Ecológicos Preliminares de la Zona Sur de Quintana Roo;
1993. Biodiversidad Marina y Costera de México, 2009.
Poliquetos de América Tropical); 49 publicaciones de
divulgación. Veintiseis tesis dirigidas: 8 de doctorado
(todos SNI), 10 de maestría y 8 de licenciatura. Profesor
de Licenciatura en ocho instituciones (Cursos: Zoología
de Invertebrados, Ecología Marina, Biogeografía,
Comunicación Científica, Taxonomía de Poliquetos),
Profesor de Posgrado en seis instituciones (Cursos:
Ecología del Bentos, Comunicación Científica, Ecología
Costera, Sistemática Avanzada) y del Diplomado
Reserva. Veintiocho ponencias en congresos nacionales
y 33 ponencias en congresos internac ionales. Treinta y
seis distinciones académicas. Arbitro de 33 revistas o
series y miembro del comité editorial de cuatro de ellas.
Veintinueve estancias de investigación en Museos e
Instituciones de Estados Unidos, Europa y Sudamérica.
Áreas de investigación: biodiversidad costera, taxonomía
de invertebrados marinos, política ambiental y científica
(evaluación académica).

Dr. Abraham O ctavio Rodriguez de la Fuente
Químico Bacteriólogo Parasitólogo egresado de la UANL,
con Doctorado en Microbiología. Profesor de t iempo
completo Titular A de la Facultad de Ciencias Biológicas
desde hace 20 años. Jefe del Cuerpo Académico de
Ciencias Exactas y Desarrol lo Humano de la misma
Facultad de Ciencias Biológicas. Perfil PRODEP.
Miembro del Sistema Nacional de Invest igadores, Nivel
l. Su línea de investigación es la Biofísica de Radiaciones.

Dr.José Antonio H eredia Rojas
Biólogo egresado de la UANL, con Doctorado en
Ciencias Biológicas. Profesor de tiempo completo Titular
B de la Facultad de Ciencias Biológicas desde hace 38
años. Jefe del Departamento de Ciencias Exactas y
Desarrollo Humano de la misma Facultad de Ciencias
Biológicas desde hace 28 años. Perfil PRODEP. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel l. Su línea
de investigación es la Biofísica de Radiaciones.

M.C. Ornar Heredia Rodríguez
Químico Bacteriólogo Parasitólogo egresado de la
UANL. Maestro en Ciencias con especialidad en

Microbiología. Profesor de asignatura de Biofísica, Física
y Matemáticas de la Facultad de Ciencias Biológicas de
la UANL desde hace 4 años. Su línea de trabajo es sobre
Biofísica de Radiaciones.

Dr. Pedro Cesar Cantú Martínez
Biólogo egresado de la UAN L, con Doctorado en
Ciencias Biológicas.
Doctor en Ecología y es Profesor de tiempo completo
Titular A.
Perfil PRODEP. Miembro del Sistema Nacional de
Investigadores, Nivel l.

Dr.J uan Manuel Alcocer González
Licenc iatura: Químico Bacteriólogo Parasitólogo,
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL. Doctorado en
Microbiología y es Profesor de tiempo completo Titular D
Perfil PRODEP. Miembro del Sistema Nacional de
Invest igadores, Nivel l. Su línea de investigación es la
Investigación Educativa.

Dr.José Rubén Morones !barra
Es Licenciado en Ciencias Físico Matemáticas por la
Universidad Autónoma de Nuevo León y Doctor en Física
Nuclear Teórica por la Universidad de Carolina del Sur,
en EUA. Ha publicado 35 artículos de investigación en
revistas especializadas y 120 artículos de divulgación de
la ciencia. Ha publicado además trece libros de divulgación
científica. Actualmente es profesor investigador de tiempo
completo en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Miembro del SNI nivel 1
Miembro Regular de la Academia Mexicana de Ciencias

Rahim Foroughbakhch Pournavab
Biólogo, Univ. De Tabriz, Irán. Especia lización en
Ecología veg etal, en USTL, Montpellier, Francia.
Maestría y doctorado en Ecología Cuantitativa Aplicada,
CNRS, Francia. Estancia de Postdoctorado en Ciencias
Agrarias por el INRA, Montpellier, Francia. Profesor
investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León
desde el 1982 a la fechas. Jefe del departamento de
Botánica, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL. Miembro del SNI-I 1, de la Academia Mexicana de
Ciencias, Cuerpo Académico Consolidado, cuenta con
el perfil de Promep. Más de 200 Publicaciones, editor
y autor de 8 libros y 45 capítulos de libros. Dirección de
tesis de Lic, Maestría y Doctorado. Responsable de 34
proyectos de investigación (1985-2012). Más de 200
ponencias en eventos académicos.

71

�Bio ogía
v Sociedad
Revista de Divulgación Cientifica
de la Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�Una publicación de la
UN IVERS I DAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rector

Dr. Santos Guzmán López
Secretario General

QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico

Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura

Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones

Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biolog(a y Sociedad

Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe

Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:

Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos

Dr. Sergio l. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea

Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Martha Guerrero-Olazarán
Biotecnología

Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Dr. Erick C. Oñate-González
Ecología y Sustentabilidad

Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
Dr. lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud

Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico

CONTENlDO

M.C. Alejandro Peña Rivera

rRACT ICAl METI IODS FOR TH E
MORrHOLOG ICAL RECOGNITION ANO
DEFIN ITION OF GEN ERA. WITI I A COMMENT
ON POLYCHAETES (ANNELIDA)

Desarrollo y Diseño Gráfico, Web

lng. Jorge Alberto lbarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD. año 3 , No. 5, primer semestre de 2020, es :

una Publicación semestral editada por el UN1VERstDADAUTóNOMA DE NuEVo
LE6N, a través de la FACULTAD DE CIENCIAS 810t.6G1CAS. Av. Universidad s/n,
Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www.uanl.mx,
biologiaysociedad@uanl.mx Editor responsable: Dr. Jesús Angel de
León González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No.
04-2017-060914413700-203, Ambos otorgados por el Instituto
Nacional de Derecho de Autor. Responsable de la ultima actualización
de este número: y fecha: Dr. Jesús Angel de León González, de
fecha 18 de septiembrede 2018. ISSN en trámite. Las opiniones y
contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva
de los autores y no necesariamentere flejan la postura del editor de la
publicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier
forma o medio, del contenido de la publicación sin previa
autorización.

:
:
:
:
:
:
:
:
:
:
:
·

4

MURCIÉLAGOS POLIN JZADOIUS DE L NORESTE
DE MÉXICO

35

MONITOREO DE N JVE LES D E r LOMO EN
CIUDAD UN IVERSITARJA (UANL), UTI LIZANDO
AVES COMO BIOINDICADORES

45

ADAPTÁNDOSE A UN MUNDO CAMBIANTE: LA
IMrORTANCIA DELCOMPORTAM I ENTOAN IMAL
EN ESTUDJOS DE CONSERVACIÓN

52

CASOS EXITOSOS DE LA TRA.NSGÉN ESIS EN EL
CONTIN ENTEAMERJCANO

62

CORONAVIRUS: UNA EMERGENCIA VIRAL

75

RES EÑA D E LIBROS: SALUD. ENVEJECIMIENTO,
SENTIMIENTOS Y EVOLUCIÓN
SOBRE LOS AUTORES

83
88

�n este inicio del 2020, Biología y Sociedad llega a su
quinto número consecutivo, producto del esfuerzo
conjunto del Cuerpo Editorial de esta revista de
divulgación científica. Un inicio de año con múltiples
problemas a nivel global debido principalmente al brote de
una enfermedad que es producida por la infección de un
coronavirus no conocido previamente en el humano. Esto
ha traído consigo un cambio en la conducta social en la
mayoría de los seres humanos, esperemos que se controle
en breve y con el mínimo de afectación para la sociedad en
general.

E

En este número les presentaremos una serie de artículos
muy diversos e interesantes. En la sección de Biología
Contemporánea, el Dr. Sergio l. Salazar Vallejo nos
presenta un recorrido histórico sobre los métodos de
reconocimiento y definición de géneros en taxonomía, con
un acercamiento a lo que sucede en un grupo diverso de
invertebrados marinos, los anélidos poliquetos.
En la sección de Ecología y Sustentabilidad, la Dra. Emma
Patricia Gómez Ruiz nos presenta algunos aspectos de
la vida de los murciélagos alimentadores de néctar, los
cuales cumplen un papel ecológico fundamental para los
ecosistemas al fungir como polinizadores de plantas. La
Dra. Alina Olalla Kerstupp y colaboradores nos ofrecen una
visión a las consecuencias producidas por la exposición
a los contaminantes como son los metales pesados y
el plomo en particular, utilizando como modelo las aves
residentes en Ciudad Universitaria (UANL), en San Nicolás
de los Garza, Nuevo León. Por otra parte, la MC Yanet
Sepúlveda de la Rosa nos presenta los impactos negativos
del desarrollo de índole antropogénico hacia los sistemas
biológicos naturales en todo el mundo, evidenciados por
el comportamiento de diversas especies. Nos muestra
los principios de una nueva ciencia en nuestro país, "la
conducta de la conservación''.

En la sección de Salud el Dr. lram P. Rodríguez Sánchez
y la Dra. Diana Reséndiz Pérez nos muestran algunos
casos de éxito de la transgenésis en e l continente
americano, entendida como el uso de técnicas
moleculares para la modificac ión de diferentes seres
vivos, a pesar de que esto no es aceptado por todas las
corrientes de pensamiento, los autores nos explican el
uso de esas técnicas en diversos modelos biológicos
y su impacto en el ámbito económico y de consumo.
Además, el Dr. Juan Francisco Contreras Cordero
y la Dra. Claudia B. Plata Hipólito nos presentan un
trabajo informativo sobre la historia del estudio del
Coronavirus y su impacto en la humanidad a través del
tiempo. Proporcionan recomendaciones para evitar
la infección con el virus SARS-CoV-2 mejor conocido
como COVID-19.
Por último, en la sesión Reseñas de libros, el Dr. Sergio l.
Salazar Vallejo nos habla sobre dos libros importantes,
"La solución de los telómeros: un acercamiento
revolucionario para vivir más joven, más sano y más
tiempo", de Elizabeth Blackburn, premio nobel de
medicina en 2009 y Elissa Epel quien ha trabajado en
el tema del estrés y sus efectos en el envejecimiento y
la obesidad, sus estudios en conjunto les ha permitido
concluir que los telómeros son un indicador de nuestra
calidad de vida. Además, "El código del envejecimiento:
la nueva ciencia de envejecer y lo que s ignifica para
mantenerse joven" escrito por Josh Mitteldorf con
comentarios de Dorion Sagan, el cual habla sobre la
longevidad humana y las posibles razones para su
evolución.
Esperamos que el contenido de este quinto número
sea de su agrado, y haga más breve la cuarentena que
actualmente vivimos, quedémonos en casa y cortemos
la transmisión del COVID-19.

I DR.

IESÚS ANGEL DE LEÓN GONZÁLEZ
Editor en Jefe

�PRACTICAL
METHODS FOR THE
MORPHOLOGICAL
RECOGNITION
ANO DEFINITION
OF GENERA, WITH
ACOMMENT ON
POLYCHAETES
(ANNELIDA)
I SERGIO l. SALAZAR-VALLEJO
Depto. Sistemática y Ecologfa Acuática
El Colegio de la Frontera Sur, Chetumal. México
savs5512 16@hotmail.com

4

1ll?..~ J, 1 /2 ~ /.,, kl:11 1', 1;?.

/2,a

t.Ucf

�A BSTRACT

T

here are very few publications dealing
with methods for the morphological
recognition of genera, and how they can
be defined, in comparison to those available
dealing with species issues. My objective is
to provide a historical review, synthesize and
discuss sorne ideas or practica! procedures
about this problem. Genera are recognized
because member species depict a general
morphological pattern, and usually one or a few
diagnostic characters separate each genus
from other similar genera. Human mind detects
patterns by comparative morphology and this
explains why experience is extremely important
in taxonomy. Analogy is also involved, because
by understanding how character patterns help
recognizing taxonomic groups, these patterns
can be extrapolated in less well-known groups.
From an historica l perspective, botanists
and zoologists perceived or defined genera
differently with sorne common considerations
and procedures. Genera are natural groups,
size-variable and shape-conservative, that
are recognized by different cultures.
As explanatory hypothesis, genera are
/ /TH!S ESSAY IS CONTRJBUTED IN THE HOPE THAT, EVEN
unstable and difficult to define because
IF ITS OWN ARCUMENTS ARE OF LITTLE VALUE, IT MAY,
their contents are modified after the
AT LEAST, INDUCE OTHERS TO INVESTICATE THE SUBJECT
study of species from different localities;
once planetary rev isions are made, ON MORE CORRECT PRINCIPLES THAN HAVE HITHERTO
the resulting delineation is improved BEEN FOLLOWED."
HUGH E. STRJCKLAND, 1841
because variations are better understood
or assimilated into current definitions.
A necessary step for this improvement is
the standardization of the terminology for
morphologic features, but planetary revisions
are the only means to reach this goal. As in other
fields in systematic zoology, the recognition of
genera among marine annelids (polychaetes)
relied in a comparative approach, after the
standardization of the terminology for body
appendages. The study of larger coll ections
with specimens from distant localities helped
to clarify the morphological patterns, but their
evaluation sometimes drove to contradictory
conclusions, such as a widespread acceptance
of cosmopolitan species. A lthough there
are severa! pending issues, there has been
a progressive improvement, especially after
the inclusion of additional methods, but more
efforts are needed for taxonomic training, and
for improving the job market.

'1,
' )I'""

: r)'..

Keywords: natural groups, comparative

morphology, experience, revisions.

Disclaimer. This review wil l not focus on phi losophical or logical aspects; these issues have been included in several contributions such as
Rogers (1958), Lubischew (1969), Callebaut (2005), Pavlinov (2011), Varma (2013), Nicholson &amp; Gawne (2015), or the many contributions by
Kirk Fitzhugh (https://rancholabrea.academia.edu/KirkFitzhugh/Papers).

Biología y Sociedad, primer semestre 2020

5

�1NTRODUCTION

How to define a genus has remained a difficult question
during at least the last 100 yr. One of the reasons for
this is that in comparison with what has been written
about species, or about how to proceed for describing
species (Dubois, 201 0), there are very few publications
dealing w ith procedures regarding genera, how they
can be recognized or defined (Dubois, 1988; Winston,
1999; Páll-Gergely, 2017). This historical review tries
to fulfill this need and throughout it, statements are
translated from the original language (mostly French).
This review starts by taking a look at the synthesis
and proposal by Constant Duméril (1 805) on the use
of cornparative methods. lt is now easily available, and
should be read by anyone interested in the subject
(see below). His two main ideas were: 1) "When we
think about the means how we acquire and develop
knowledge, we note it is always as a consequence
of a comparison" (p. vii), and 2) "The natural method
. . . by arranging the organisms in a most convenient
series after their characters, could not establish this
comparison, but by choosing between two propositions,
becomes the main merit for the classification" (p. ix).
During many years, practicing taxonomists have
followed precedent works or keys and apparently
undeclared traditions (Agassiz, 1859:208), in a
scenario that sometimes rendered contradictory
conclusions. Not surprisingly, there are sorne
unpleasant perspectives referring to the unstable
delineation of genera (McGregor, 1 921), or other ones
pointing out to the relevance of taxonomists' expertise
to define what a species or a genus could be (Regan,
1926:75). Consequently, these ideas stressed that
taxonomic decisions were subjective or arbitrary,
and even the reliance on experience was regarded as
cynicism (Kitcher, 1984:308). This type of ideas or
interpretations were probably dueto inadequate means
to overcorne argumentations, combined with the fact
that traditional procedures were not easily available, or
that taxonomists failed to be explicit enough regarding
his own methods, such that they cannot be easily
followed or understood.
This lack of formal explanation generated sorne critics
during the last century. For example, Anderson et
al. (1923) expressed concern because "the value of
the genus has been consistently and progressively
lowered since it was first established ... tomorrow it
promises to be but little more than a species:· Ridgway
(1 923:371) regarded genera as natural, and that they
were scientifically characterized; however, "many of
the current genera are, in their composition, really not
natural genera at all, but more or less heterogeneous
lots of species which resemb le one another ..."
(Ridgway, 1923:373), and that "evolution of the genus
concept is directly the result of progressively increasing
knowledge resulting from continua! additions to the
material studied" (Ridgway, 1923:37 4) something
that was anticipated by Macleay (1821:89). Sorne of
these approaches can be explained because Linnaeus
proposals were not easily available; however, a brief
6

synthesis about his rnethods was available in English
and that, despite sorne contrary opinions, he indicated
that genera were natural (Ramsbottom, 1 938:197).
Rogers &amp; Appan (1 969:61 4) concluded: "the ability
to perceive patterns is the most significant quality
differentiating an inefficient taxonomist from a
competent one:· However, how to become a competent
taxonomist was not explained, although it can be
understood by studying precedent publications
and especially about the means to proceed in large
taxonomic efforts. Sorne abridged ideas for coping with
genera in Botany can be found in Sivarajan &amp; Robson
(199 1 :1 07 ff), and Stuessy (2009a:163 ff). The
following sections include information about genera in
Botany as a means to provide a general framework, or
to emphasize sorne ideas; these inclusions are by no
means exhaustive, but selective. There seems to be
no similar efforts for zoology, despite sorne excellent
synthesis (Panchen, 1 992), and this explains why there
follows a larger section on this field .
In this contribution, Kemp's (2016) hypothesis about
taxa are followed . They are: 1) organisms fall into
discrete clusters of similar morphology that differ from
other clusters, despite the environmental continuum
they inhabit; 2) these morphospace units include all
characters representing groups of species; 3) groupings
are determined by closely similar ecological niches;
and 4) "correlated progression is the most important
mechanism for maintaining integration while perrnitting
major evolutionary transitions:'
Definition (https://en. wikipedia.org/wiki/Definition) is
a statement of the meaning of a term; definitions can
be intensional if they provide the essence of a term, or
extensional if they list the objects that a term describes.
In this review, definitions are regarded as intensional.
When definitions try to encompass genera, they
become diagnosis. In this review, Hamilton &amp; Wheeler
(2008:339) are followed by recognizing that although
"species are not infrequently described by reference to
a single trait when more diagnostic traits are unavailable
(footnote) ... taxon definition, description, and diagnosis
are usually made by more than one (kind ot) character:'
See Dubois (201 7) for an extensive analysis of the use
of description, definition and diagnosis.
Further, a critica! evaluation about the perceptions
and procedure to recognize and define genera will
be presented. The main objective, however, will be
on zoological genera with sorne examples taken from
marine annelids or polychaetes, a group that has caught
my interest during the last 40 years. This is because
their affinities have been problematic, not only for
generic delirnitations, but for matching traditional suprageneric groupings with those resulting from modern
analytical methods. Further, there will be an opening
section on pattern detection, followed by a review about
relevant historical achievements, to show there were
indications about how to deal with genera, but they
were overlooked or rejected, probably after a superficial
reading or understanding. 1 agree w ith Mary Winsor
(2009:43) that "for the sake of taxonomy's reputation ...
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�its past achievements should be accurately understood
and appreciated:' A different, recent perspective is
available elsewhere (Cambefort, 2016).

P ATTERN DETECTION
There are many studies on how the human mind can
detect patterns in nature and how this capability has
helped us during evolution (Raven et o/., 1971:121 0).
Sorne of the easier to find are Sinha (2002), or di Cario
et o/. (2012), and the successful books by Kahneman
(2011), or Kurzweil (2012) are worthy readings. There
is a lot of information available in internet but at least
a couple of blogs will help improve its understanding
(see Wadhawan 2014). lt should be no surprise that in
an experiment on identification of foreign plants, three
taxonomists working independently, agreed upon the
differences between genera and species (Anderson,
1957:261), or between crabs and lobsters among
experts and na'ive non-experts (Reindl et o/., 2015:33).
De Hoog (1981: 780) indicated that "the human mind
... has the ability to intuitively produce classification
by holistically sensing a 'Gestalt"' because intuition
"is effective from the first view of the organisms, and
evolves during the entire data collection:'
A short overview about pattern recognition is now
needed. Recognition means to know again and this
repeated identification or knowledge depends on our
perception, which means how the inputs we receive
become meaningful. How we perceive depends on two
issues (http://www.s-cool.co.uk/a-level/psychology/
attention/revise-it/pattern-recognition): template
matching hypothesis and feature detection model. In the
first, incoming stimuli are compared against templates
in our long term memory; if there is a match, the stimulus
is identified. In the second, however, stimuli are broken
down into their component parts for identification, and
it allows a degree of variation in the stimuli.
This is partially explained because of feature detectors.
These are brain cortex ce lls devoted to visua l
information, and are sensitive to the orientation of
contour lines. This is a biological explanation but they
cannot account for the effect of context on perception.
The other explanation must include the fact that our
perception of patterns is modified by our expectations,
or knowledge, and this is a top-down processing,
whereas perception based upon features of the stimuli
are rather bottom-up processes. Sorne additional ideas
are available elsewhere (Salazar-Vallejo, 2019).
Bartlett (1940:349) indicated that two processes
operate for distinguishing genera: Analysis and
Synthesis. The analysis stems from the fact that as
people gathers more experience make finer distinctions
such that different names are needed "for newly
distinguished entities which have previously been
called by the same original name. The original name
becomes generic in its application; variously qualified it
provides the basis for specific names:· On the contrary,
genera are set up by synthesis "as language becomes
cumbersomely rich in separate names for closely
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

similar things, there is a tendency toward grouping
or classification under the same name on the basis of
newly perceived similarities:•
Despite sorne computational or refined techniques for
analysis of morphological similarity, no consensus has
been reache d on this ground, and even sorne recent
publications have pointed out persistent problems with
the available methods for analyzing phylogenetic affinities
(Fitzhugh, 2012; Fitzhugh et o/., 201 5:691-692).
F ROM LINNAEUS TO WALLACE

As indicated above, the contributions by Linnaeus
(Fig. 1) were misunderstood for a long time, despite
sorne timely critica! synthesis or translations trying
to clarify his methods (Rose, 1775; Palau y Verdera,
1 778; Svenson, 1945). Among others, Stevens (2002),
Winsor (2003, 2006), Mül ler-Wil le (2005, 2007,
2013), Barsanti (2011 ), Müller-Wi lle &amp; Charmantier
(2012), have shown that Linnaean methods were not
essentialist and that his genera and species concepts
were descriptive and polytypic, nor following logical
divisions but tried to find natural groups by induction,
and based upon empirical methods including making
systematic comparisons (collation).
The Linnaean taxonomic method was briefly explained
as an introduction (Ratio operis) to the first edition of
Genero Plontorum (Linnaeus, 1737), and it was later
expanded in his Phi/osophio Botonico (Linnaeus, 1 751),
which was translated at least to English (Rose, 1 775)
and Spanish (Palau y Verdera, 1 778). As emphasized
by Müller-Wille (2005:60), this Ratio operis had been
completely ignored by historians of Biology. There
are three recent t ranslations available, one in French
(Hoquet, 2005), and two others in English (Müller-Wille
&amp; Reeds, 2007; Cambefort, 201 6), and by following the
original sequence and numbering, the main Linnaean
aphorisms rela ted to genera can be synthesized as
follows (mostly after Müller-Wille &amp; Reeds, 2007):

&lt;
o:::¡

....
z
z

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....
V)

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....&lt;

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o

:e:

~

o
1 . AII our knowledge depends on a comparative method
(collation).
6. Genera and species are natural (repeated in
aphorism 8). "We have to study the limits of genera
with attentive and diligent observation, since it
is very difficult to determine them o priori, even
though this work takes effort:'
8. "According to our own understanding, (we) must
submit ourselves to the laws of nature and, with
diligent study, learn toread the features:·
1 0. "Each genus is circumscribed by true limits and
terms, which we call generic characters:·
1 5. Generic characters can be artificial, essential and
natural.
1 6. Artificial characters are imposed on a genus to
facilitate its identification.
1 7. Essential characters supply the genera with a
single and most characteristic feature.
1 8. "I therefore propose natural characters ... which
exhibit al l obvious and common features in
fructi fication" such as f lower's ca lyx, corolla,
stamens, pistils, or fruits.
7

:;E

....

:e:

lo,::

o
.....
V)

o
o

:e:

....
....

1:;E

u&lt;

ti

2

"-

�1 9. Four mechanical principies must be a lso
incorporated: number, shape, situation and
proportion.
Before leaving Müller-Wille &amp; Reeds (2007) translation,
let me emphasize an aphorism (25) which is especially
relevant for scientific communication: Express your
ideas with "os few words os possib/e" and prefer weighty
words instead of pompous, eloquent phrases.
On the other hand, it must be indicated the relevance
of Pitton Tournefort (Fig. 1) for the Linnaean Ratio
operis. Tournefort provided definitions for 700 genera
and 9000 species (; Leroy 1956:351), integrated into
22 classes, and by explaining his method he stated
(Tournefort, 1694: 20): "the distribution of species
under their true genera is not arbitrary ... the author of
Nature ... has imprinted a common character in each of
its species which will help us guide arranging them in
their natural setting'.'
Tournefort also indicated the three main methodological
questions (pp 23-25): 1) "For establishing genera, to
know if the needed characters should be found in the
five ordinary plant parts ... or if it is enough to have such
characters in four of them, in three, in two, orina single
part;" 2) "lf we should regard in all genera the same
parts, and to the same number of parts; or if it is allowed
in certain genera to rely indistinctly over sorne of them
over the other (parts);" 3) (unnumbered) "The parts of the
plant must be examined one after the other'.' In summary
(p. 28) he indicated that his method: 1) relies on flowers
and fruits (emphasized as absolutely needed in p.
30), 2) seasonal observations are needed to confirm
their characters, and 3) sorne other characters are
supplementary, if already employed to separate genera.
Vasi lyeva &amp; Stephenson (2012:26) made sorne
additional remarks relevant for delineating genera
from Linneaus' Philosophio Botonica: "Essentio/is
charocter unica idea distinguit Genus o congeneribus
sub eodem ordine noturali" (Linnaeus, 1751: 128,
Sect. 187), which they translated as: The essential
character as a unique idea distinguishes a genus from
those of the same kind included in the same natural
order. Vasi lyeva &amp; Stephenson further explained
that by unique ideo, Linneaus referred to "ali genera
that are distinguished simultaneously and somehow
serves as a cohesive agent at the generic level'.' And
that this means that genera "are comparable in level
only when they are distinguished by states of the
sorne chorocter set," and these characters should be
fundamental for delimiting genera.
In order to have a more complete perspective of
Linnean ideas, two other aphorisms, already discussed
by Barsanti (201 1), deserve to be repeated here.:
Aphorism 77 in Phi/osophia Botonica (Linnaeus, 1 751):
Plant affinities can be shown as a landscape in an
orographic map; and 2) in pages of his lnquiry on Plant
Sex (Linnaeus 1 790:127-128; transl. by Barsanti,
2011 ): "it cannot be doubted that new species appear
through hybridization. From this we learn that the hybrid
is, for the medullary substance, the interna! parts of
8

the plant and the reproductive organs, an exact image
of the mother but, for the leaves and other externa!
parts, an image of the father. These considerations give
new bases for the study of nature ... 1n fact, it seems
to follow that the various species of plants belonging
to the same genus were, originally, a single plant, and
arose from it by hybrid generation ... The botanist should
think that the species of each genus are only as many
different plants as there were associations with the
flowers of a single species and that, therefore, a genus
is nothing but a certain number of plants derived from
the same mother by the work of different fathers'.'
Michel Adanson (Fig. 1) was a French naturalist with
an interest for plants, and made five trips to Senegal
where he collected many specimens and, at the same
time, amassed an interesting collection of mollusks
that helped him propose a different approach to
taxonomy (Adanson, 1 757). His volume included
two parts, being the first one a chronological history
about his trips, and the second a critique of the state
of mollusk taxonomy, which deserves sorne comments
because he made relevant recommendations. For
example, for characters he stated (Adanson, 1757,
2:xx): "I have not assigned particular characters to
each genus that I propase, because they are arbitrary,
sometimes vary, and are often equivoca ! once new
species are discovered; 1 have provided an exact
and complete description; this will contain the best
characters, once they are assembled together, those
that are arbitrary and those that are real'.'
Regarding molluscs and to improve the observation
of as many details as possible, he introduced dorsal
and ventral views of each gastropod shell, and
recommended illustrating gastropod shells as in living
condition, not upside down (Adanson, 1757, 2:xxvi).
He then presented a detailed account of shell and body
parts and tried to standardize the terminology for the
corresponding structures regarding variations due to
size, age or sex.
Five years later he finished the study of the
Senegalese plants he had collected, and made a
complete cata logue of plant families (Adanson,
1763). The monograph has four parts: a) Historical
methods and systems in Botany; b) Current state
of Botany ; c) Proposed families; and d) How to
improve Botany. In the first part he divided previous
classification methods into universal or genera l,
and referred to them lateras artificia l and natural
(Adanson, 1763:xciv), as has been done before,
whenever they include all known species, or only
those present in a certain region or country. In the
historical account, he praises Tournefort (Adanson
1763:xxx) because Tournefort "has introduced in
Botany order, purity and precision, by proposing very
smart and certain principies to establish genera and
species, and by founding on these principies the sofar easiest and most precise method'.' On the contrary,
he regarded Linnaeus method as problematic,
artificial and restricted to plant fructifications (flower
and fruits), and presented sorne critics along several
pages (Adanson, 1763:xxxix-xlvii).
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�lt is interesting to note that in the second part, Adanson
(1763:civ) praised Tournefort because he was "the first
who assigned, in 1 694, satisfactory generic characters
common to many plant species, based upon the
fructification parts, and provided the rules ... to fix
the limits:'
Adanson (1 763:civ-civi) further defined Tournefort's
plant genera as: "an assemblage of many species
resembling each other in all parts of fructification or
only on those essential features after Tournefort, and by
all six parts of fructification after Linnaeus;'
He also (Adanson, 1 763:cxxiii) regarded that a hierarchy
of characters was false, such that for classes there are
sorne characters of fructification (flowers and fruits), for
genera all or most essential characters of fructification,
and for species those other characters not belonging to
fructifications. He recommended instead, regarding all
parts of the plant for defining the characters (extended
from page clv). Adanson also noted that plants could be
recognized by name, by definition or by description. For
definition (or diagnosis) he stated that: "the definition is
a short note, an abridged table with the main characters
of an object compared to (or not at all) another one;·
whereas: "The description is a detai led account of
all parts and qualities of an object compared to (or
not at ali) to another one! (Adanson, 1 763:cxxiv). lt is
remarkable and regretful this distinction has not been
properly understood, even by sorne contemporary
authors (Cifelli &amp; Kielan-Jaworowska, 2005).
Nevertheless, and quite contradictory, for the third part
of his monograph Adanson explained his own method.
His three main points were that (Adanson, 1 763:clivclivi):
1. AII methods are defective and cannot be
natural because they are based upon a single
part ora small number of plant parts.
2. Genera or species are not static.
3. Characters that have been regarded
as natural are not at ali.
He then argued for regarding all plant parts as the only
means to reach a natural method, that this idea was
proposed by Buffon, and that he reached this conclusion
after the study of Senegalese materials. He later
presented the 58 (65 actually) different arrangements
of families based upon single characters (Adanson,
1763:ccii-cccvii).
Johan Christian Fabricius (Fig. 1) made a significant
modification to the Linnean system for insects, because
Linneaus used wings to separate his classes. Fabricius,
however, relied upon the feeding appendages (Fabricius,
1775, Prolegomena, 5 th pagel: "Such that a new idea to
use the feeding appendages as characters for classes
and genera was tested. They were constant and
sufficient and genera became more natural:'
For his monograph on insect genera, Fabricius
provided sorne additional brief explanations (Fabricius,
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

1776, Prolegomena, pp 9 th to 10 th ) emphasizing the
relevance of the feeding appendages together with
other characters such as antennae for lepidopterans
(page 6 th), and metamorphosis, larvae or pupa features
(page 7 th), and habitat (page 8 th) for other groups. Other
contributions by Fabricius are detailed elsewhere (Tuxen,
1967). Macleay (1821:490-494) reviewed severa!
Linnean or Fabrician taxonomic principies regarding
sorne beetle genera, and rejected the selection of single
morphological features to define them.
Jean-Baptiste Lamarck (Fig. 1) proposed a slightly
different approach. He also be lieved that genera
were not natural groups, but defined by taxonomists;
in his contribution to the Encyc/opédie Méthodique,
he ind icated that plant genera were "one type of
division established among plants to facilitate their
knowledge, and that result from particular species
assemblages under a common feature" (Lamarck,
1786b:630). He also indicated that it was Caspar
Bauhin the first to propose generic names based
upon shared characters, but Tournefort improved
this procedure by using flora l and fruit characters,
and that the method was later refined by Linnaeus
by using calyx, corolla, stamens, pistil, pericarp and
seeds (Lamarck, 1 786b:630-631). After giving an
extensive account of sorne Linnaean problematic
genera, Lamarck proposed sorne guidelines for
establishing them (Lamarck, 1786b:634) and two
of them were: 1) Genera should not have too many
species and be based upon constant and well-defined
characters; 2) Genera should not be too reduced.
Antoine-Laurent de Jussieu (Fig. 1) be longed to
a fam ily of French botanists working in the Royal
Botanical Garden in París (Wil liams, 2001). This
explains part of the long name of his monograph
(de Jussieu, 1 789), which unlike Lamarck's Flora of
France, who wrote in French, it was written in Latin.
de Jussieu (1789:lx-lxi) concluded that characters
have different relevance. He thought that characters
should be weighted or ca lcu lated, such that a
constant feature would be equivalent to sorne variable
ones. Consequently, characters were regarded as
belonging to one of three types: a) primary uniform,
or essential because they were constant and uniform
whenever they are present; b) secondary subuniform
or general, which are uniform but can exceptionally
vary; and c) tertiary semi -uniform or variable .
Further, genera belonging to the same family must be
recognized by the presence of essential characters,
although sometimes they can be recognized by using
general or variable features, and this is made after a
comparison within the same family, and after making
a hierarchy of characters.
André Marie Constant Duméril (Fig. 2), as indicated
above, explained he used a comparative method
and dealt with the animals for which he listed 976
genera and introduced many names; for example,
NomenclatorZoologicus lists 106 genera attributed
to him (although they have 1 806 as their date instead
of the correct one of 1 805). Duméril's method was
explained in the preface (pp vii-xxiv) and besides those
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�Figura 1 . Personajes y fuentes. Toumefort https://www.sciencephoto.com/media/77897/view/joseph-de-toumefort-french-botanist, Linnaeus
https://en.w ikipedia.org/wiki/FileCarolus_Linnaeus_by_Hendrik_Hollander_1853 j pg, Adanson http://www.bihrmann.com/caudiciforms/div/hist2.
asp, Fabricius https://en.w ikipedia.org/wiki/Johan_Christ ian_Fabricius. Lamarck https://www.biografiasyvidas.com/biografia/1/lamarck.htm, de
J ussieu https://wellcomecol lection.org/worl&lt;s/jauwc4uq.

ideas indicated above, sorne other ones are worth
repeating:
a. (p. ixY'The natural method indicates us the
families and the respective disposition of
genera, whereas the system, by using different
means, establishes the needed inversions,
continually provides us the most developed
objects, under sorne features, those absolutely
opposed conforming particularities'.'
b. (p. ix)"The study methods of Botany, so
productive to determine species, have
served as a model to this work'.'
c. (p. xiv)"While granting that for every class the
character lies in an essential and important
organ, whose modifications would also sustain
the proposal of orders and genera, the only
evidently resulting advantage is that descriptions
will be always short and comparative'.'
d. (p. xvii)'The general disposition of this work
w ill be appreciated once it is known its
arrangement is as a large synoptic table where,
in a series of twin, successive branches,
all known animal genera are exposed'.'
10

e. (p. xviii)"The synoptic tables drive to the
names of genera whose essential character
often líes in a simple indicative note, but
always constant and easy to be detected.
These divisions and subdivision are so
arranged, to its surplus, such that it is rare
that for determining a genus more than eight
consecutive observations are needed ..."

The objective of Alphonse de Candolle · s (Fig. 2) for his
Elementary Theory of Botany was that" (1815:77) "it
became necessary to compile the principies of the natural
method, not to fo llow this or that author, but to take
advantage of ali recent observations'.' This is especially
relevant because: (p. 77) "What can be learnt is reduced
to sorne general ideas, that the First-Class Botanists
exposed in their conversations rather than in their books,
and that are even a number of opinions that Bacon called
floating, because they were never exposed with a method,
and they have never been seriously discussed'.'
De Candolle's book has an introduction and three other
parts: 1) Plant taxonomy or theory of classifications, 2)
Facultad de Ciencias Bioló91cas I UANL

�Phytogeography or theory of descriptive Botany, and 3)
Botanical glossary, or knowing the terms. By combining
the Greek words for order (taxis) and for law or rule
(nomos), he coined taxonomy (p. 19). He indicated that
"the theory of natural classification essentially includes
three parts: 1) the estimation of the relative importance
that must be given to the organs compared against
each other; 2) the knowledge of those instances that
could mislead us regarding the true nature of organs; 3)
the evaluation of the importance that must be given to
each perspective under which an organ is regarded" (de
Candolle, 181 5:78).
A species was defined (de Candolle, 1815:157) as
"the collection of all organsims that resemble more to
each other than to other organisms, that by reciproca!
fecundation, can produce fertile offspring, and that they
reproduce in such a way that we can, by analogy, regard
that all of them have resulted from a single organism:• In
turn, a genus was defined as (de Candolle, 181 5:183):
"the collection of species that have a remarkable
similarity in the arrangement of their organs." He
added that genera (p. 184) "cannot be regarded but
as aggregations of similar species united by a shared
character:·
De Candolle (1815:186) emphasized that "genera
should be proposed upon characters that, compared
between them, have had the same re levance; as a
consequence, in a family, any character that has been
used to separate sorne genera, should retain the same
importance in all similar cases." And that (p. 189)
"genera must always be based upon the importance
of the characters, and not on the number of included
. "
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es.
De Candolle (1 815:201) indicated, about how to display
the arrangement of organisms, that "Li nnaeus was
the first, with his usual sagacity, to compare the plant
kingdom to a map:' de Candolle (181 5:203) added that
"In nature there are no continuous series, the organisms
group along very unequal distances, such that it is
impossible to display their true characters along a linear
order, and that it is only through tables (keys), being
general or partial, that on can grasp an idea about the
general pattern of nature:'
For de Candolle (1 8 1 5:259) a character is "the
particular feature upon which we can distinguish an
organism ora collection of organisms. A character
is specific, generic, ordinal, or classical, if it can
distinguish a species, a genus, an order, ora class:'
Between de Candolle and de Mirbel (Fig 2), the
contributions by Henri Cassini must be summarized
(Stevens, 2009, citations therein). Cassini proposed
324 genera and hundreds of new species, and preferred
to see nature as a three dimensional network, which
is more complex than a map. Stevens (2009:36)
concluded this is the 'substitution of the linear by
the reticulate method: Cassini also concluded that
'hypotheses were indispensable when talking about
analogies, and to make the natural relationships of
things clear' (Stevens, 2009:37).
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

Charles-Franc;ois de Mirbel (1 832:4 72) regarded
positive characters as constant or variable, and
emphasized the use of positive, constant characters to
unite different groups; he also noted that sorne of these
characters are present singly, or forming groups (p.
4 73). For genera, he indicated (p. 4 77): "Since genera
result from very real organic analogies, the adopted
generic classification by botanists is based upon
nature:• Regarding the hierarchical nature of characters,
he concluded (p. 481"1t is also evident that usually most
family characters would be useless for distinguishing
genera, because they must be found in all genera in the
family ... and it follows that each organism in any family
has three types of characters: the family characters, the
genus characters, and the species characters:·
In the American continent, Constantine Rafinesque (Fig.
2) provided sorne interest ing perspectives. After 40
yr of experience he had proposed about 500 genera,
which eventually grew up to 2700, and 6,700 species
in over 1,000 books and publ ications (Chambers,
1992:6; Warren, 2004:159). Rafinesque insisted that
"no proper genus can exist without a character applying
to all the species it contains:• For distinguishing them
it would be mandatory "to trame none but positive and
exclusive characters of a permanent nature in contrast
- and besides to shorten long descriptions by avoiding
repetitions, or merely stating how a genus may differ
from another, which always implies that they agree
in everything else." (p. 10). Rafinesque (1836:39)
also pointed out that "genera are the collective
groups of species, that agree in the characters of the
fructification. No species belongs to a genus unless
it agrees with all the others therein included:' He also
indicated that genera are natural groups (repeated in
page 95) He proposed 50 rules of nomenclature by
1814, and revised them later (Rafinesque, 1836:81).
Several referred to genera and their definition are
interesting. For example, his rule 1: "all species united by
sorne essential definite characters must form a genus"
(rewritten as 4: ali plants "possessing similar characters
must forma genus, and bear the same name'1, and 7:
"if a genus has been made upon erroneous characters,
it must be annulled, and united to the genus that bears
the real character:'
Rafinesque also concluded that (1 836:93-94): " .. . the
importance of floral organs stands in the following order:
1) Pistil and fruit ... 2) Stamens (and their insertion) ... 3)
Perigone or floral covering .. . 4) Fruits and seeds ... 5)
Accessory parts ..." And that "it is very important neither
to invert this order of values, nor to ascribe more power
to any than really can be ascertained:' Regretfully, most
Rafinesque's ideas and proposals faced rejection or
ignorance by his peers, but his contributions are now
better understood and appreciated (Mosquin, 2012).
In Zoology there were two contributions where Hugh
Strickland (Fig. 2) was involved. In the first, Strickland
(1841) explained the true method for discovering
natural systems and rejected sorne proposal based
upon the then popular ideas of symmetry of the natural
world. He indicated (p. 1 84) that the natural system was
"the arrangement of species according to the degree
11

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�Figura 2 . Personajes y fuentes: Dumeril https://pixels.com/featured/andre-marie-constant-dumeril-french-mary-evans-picture-library.html,
de Candolle https://wwwpictorialpress.com/timeline/pre-1900/alphonse-de-candolle/, Mirbel http//dicci-eponimos.blogspot.com/20 10/01/
mirbel-charles-francois-brisseau.html, Rafinesque https://dailyjstor.org/the-raffish-and-radical-constantine-samuel-rafinesque/, Strickland
https://es.wikipediaorg/wiki/Hugh_Edwin_Strickland, Agassiz https://es.wikipedia.org/wiki/Louis_Agassiz#/media/Archivo:Louis_Agassizjpg.

of resemblance in their essential characters" and that
"for the degree in which one species resembles another
must not be estimated merely by the conspicuousness
or numerical amount of the points of agreement, but
also by the physiological importance of these characters
to the existence of the species:• And inadvertently
repeated de Candolle's (181 5) idea on distance, and
anticipating Mayr's ideas on discontinuities or gaps
(see below), Strickland indicated that species should
be arr anged "at greater or less distance from each
other, in proportion to the degree of resemblance."
For Strickland , this process resembled that of a
geographical survey (p. 189), and that (p. 190) "the
natural system may, perhaps, be most truly compared to
an irregularly branching tree, or rather to an assemblage
of detached t rees and shrubs of various sizes and
modes of growth:' Such that "may the natural system be
drawn on a map, and its severa! parts shown in greater
detail on a series of maps:' He concluded (p. 192, Fig. 3)
"no linear arrangement, whether adopted in a museum,
a catalogue, or a descriptive work, ever can express
the true succession of affinities: such an arrangement,
therefore, is necessarily in great measure artificial, and,
if sanctioned by custom, may still be adhered to. The
true order of affinities can only be exhibited (if at all)
by a pictorial representation on a surface, and the time
12

may come when our works on natural history may all be
illustrated by a series of maps .. :•
The other contribution had a wider nomenclatura!
perspective. The Strickland committee (Strickland et
a/., 1 843:263) dealt with sorne practica! issues, and
provided sorne indirect recommendations. For example,
in the comments for article 3 they indicated that "when
a genus is subdivided into other genera, the original
name should be retained for that portien of it which
exhibits in the greatest degree its essential characters
as first defined:' Further, in the remarks for article 1 1
(p. 267) they indicated: "Two things are necessary
before a zoological term can acquire any authority, viz.
definition and pub/ication. 0efinition properly implies
a distinct exposition of essential characters, and in all
cases we conceive this to be indispensable, although
sorne authors maintain that a mere enumeration of the
component species, or even of a single type, is sufficient
to authenticate a genus:' The recommendations of
the Strickland Comm ittee were not fol lowed with
enthusiasm. On the contrary, Agassiz (1 871:23,
footnote) regarded them 'by no means satisfactory'
and that "the recent revision of these rules shows
how impossible it is to lay down general instructions
intended to be retrospective and prospective; to apply
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�them to times of which the scientific spirit was so totally
different from our own''.
Louis Agassiz (Fig. 2) undertook a titanic effort for
his Contributions to the Natural History of the United
States; the first volume included a thorough study about
classification, which was published separately as well.
He was already well-known by his monographs on fossil
fishes and by preparing the Nomenclator Zoologicus.
Agassiz emphasized that despite many discrepancies,
and contra Lamarck (1 809) all taxonomic groups were
natural, and tried to provide means to define them;
he defined genera (Agassiz, 1859:249) as "natural
groups of a peculiar kind; and their special distinction

rests upon the ultimate details of their structure". A
few lines above, he indicated that his definition has
been taken from Latreill e, whom he regarded as the
most prolific author on the subject of genera. lt must be
indicated that Latreille's monographs were systematic
arrangements of crustaceans and insects (Latreille,
1796, 1806; Dupuis, 1974), but the means he followed
for defining his genera were not explained, beyond an
indication that he was following Fabricius, his mentor
(Latreille 1808). This was impl icit in the standardized
presentation of characters for each genus.
Charles Darwin (Fig. 3) has a widespread influence in
many issues in Biology, and made a large taxonomic

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Figura 3 . Mapa de afinidades genéricas según Strickland (1841), Darwin httpsJ/en.wikipedia.org/wiki/Charles_Darwin#/media/File:Charles_
Darwin_seated _cropjpg, Wallace https://www.newscientist.com/article/mg22029421-100 -alfred-russel-wallace-a-very-rare-specimen/

Biología y Sociedad, primer semestre 2020

13

�effort by revising the Cirripedia. In the Origin (Darwin,
1859, chapter 13) he referred to classification and
other relevant concepts. He said that (p. 413-414)
"propinquity of descent, - the only known cause of the
similarity of organic beings, - is the bond, hidden as it
is by various degrees of modification, which is partially
revealed to us by our classifications:· And a few pages
expanded it twice; first (p. 420): "the natural system
is founded on descent with modification; that the
characters which naturalists consideras showing true
affinity between any two or more species, are those
which have been inherited from a common parent,
and, in so far, all true classification is genealogical;
that community of descent is the hidden bond which
naturalists have been unconsciously seeking." And
second (p. 423): "the principie of inheritance would keep
the forms together which were allied in the greatest
number of points'.'

classification in Victorian Britain, and his paper is
relevant to those interested in these features and their
development in the United Kingdom.

He later added (p. 415) that "almost all naturalists lay
the greatest stress on resemblances in organs of high
vital or physiological importance ... But their importance
for classification, 1 believe, depends on their greater
constancy throughout larger groups of species; and
this constancy depend on such organs having generally
been subjected to less change in the adaptation of the
species to their conditions of life:'

In the dawn of the New Systematics, which tried to
combine genetics and taxonomy, there were three
meetings in the United States. They are presented
separately because they were part of botanical or
zoological conferences, and because their conclusions
were slightly different. Further, unlike their XIX-century
predecessors, modern taxonomists tended to be more
specialized in their research efforts, and consequently
reading or incorporating ideas or methods from different
fields became a rather uncommon practice. However,
it must be indicated that after 260 yr of taxonomic
studies, no paradigm shift seems to have ever happened
(Stuessy, 2009b), but a chronological presentation
might help understand how we get where we are.

Regarding characters, Darwin emphasized that (p. 417)
'The importance, for classification, of trifling characters,
mainly depends on their being correlated with several
other characters of more or less importance" and
probably thinking about Aristotle's ideas that "a
classification founded on any single character, however
important that may be, has always failed; forno part
of the organization is universally constant:· He later
commented on the work of other naturalists doing
classifications, including Augustus St. Hilaire, that
{p. 418) "lf they find a character nearly uniform, and
common to a great number of forms, and not common
to others, they use it as one of high value; if common
to sorne lesser number, they use it as of subordinate
value:' Further, Darwin added (p.426): "when several
characters ... occur together throughout a large group
of beings having different habits, we may feel almost
sure, on the theory of descent, that these characters
have been inherited from a common ancestor. And we
know that such correlated or aggregated characters
have especial value in classification'.'
Quite interestingly, he cited de Saint-Hilaire, and only
cited him for the whole chapter, but failed to read his
advertisement (de Saint-Hilaire, 1 840): "Every time that
1 have published any special work, 1 have scrupulously
cited the authors to whom I have borrowed anything'.'
Darwin further explains his perspective (p. 434):
"We have seen that the members of the same class,
independently of their habits of life, resemble each
other in the general plan of their organization. This
resemblance is often expressed by the term 'unity of
type;' or by saying that the several parts and organs in
the different species of the class are homologous." Di
Gregorio (1982) made a compilation about zoological
14

A couple of definitions by Alfred Russel Wallace (Fig.
3) deserve to be included here: A species "is a group of
living organisms, separated from all other such groups
by a set of distinctive characters, having relations to the
environment not identical with those of any other group
of organisms, and having the power of continuously
reproducing its like. Genera are merely assemblages
of a number of these species which have a closer
resemblance to each other in certain important and
often prominent characters than they have to any other
species" (Wallace, 1895:441).

XX

C ENTURY

B oTANY
There were two major scientific meetings organized
jointly by the Botanical Society of America and the
American Society of Plant Taxonomists in 1937 and in
1952; they resulted in two series of contributions. The
first meeting produced five contributions, although an
early critique about the instability of genera had been
made by Hitchcock (1921 :251), and species had been
declared as non-existent (Bessey, 1 908:218). Harley
Bartlett (1940) provided the historical development
of the genus concept, and showed it was an important
component in many cultures (see Atran, 1987 for an
impressive revision); he also indicated that for Linnaeus
the genus was a natural entity, comprising species
morphologically similar because of a "rea l genetic
relationship" (Bartlett, 1940 362).
Edgar Anderson (1940) made a questionnaire for
taxonomists trying to find out what were the major
ideas around the genus concept. From 50 taxonomists,
26 indicated genus was the more natural unit (than
species), and 3 1 indicated that genera originate in
the same way as species (Anderson, 1940:366;
Barraclough, 2010:1810). He also noticed that "there
is a very strong correlation between monographic
experience (as opposed to floristic one, mihi) and a trend
to emphasize that genera are more natural groups than
species .. :· (Anderson, 1940:368). lt is noteworthy that
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�trying to help improve decision making, Ronald Fisher
took sorne of Anderson's data and developed his method
of discriminant functions, which relied upon statistics
for quantitative characters and tell apart different
populations; regretfully, the method was not followed by
Anderson himself (Hagen, 2003:361).
Greenman (1940) provided a perspective from
Morphology. lt is no surprise that for him "our present
system of classification is ... the result of the experience
of many generations; and it rests primarily on comparative
morphology" (Greenman, 1940:371). In reference to the
effect of revisions he confirmed previous conclusions
(Hitchcock, 1921:251) and indicated that "many genera,
as now delimited in literature, have been greatly altered
from the original interpretation ... lt not infrequently
happens that generic names, which have been reduced
to synonymy, upon a more intensive study have to be
revived and given coordinate generic rank" (Greenman,
1940:372). He further suggested (p. 373) that for
formulating our concept of a genus we should "take into
consideration not only comparative morphology, but also
geographical relationships'.' A formal method was recently
proposed to address this type of analysis (Zapata &amp;
Jiménez, 2012).
Earl Sherff (1 940) tried to provide sorne means for
delimiting genera. First, he emphasized the need
for planetary or monograph ic revisions and for a
corresponding perspective (Sherff, 1940:376, 377).
which was right, indeed, and continues to be a pressing
need (Kociolek &amp; Williams 2015). Second, however, he
disliked splitting of genera "solely upon the presence
or absence of one or more supposedly diagnostic
characters" (p. 378). which is interesting. Third, he
rejected the pressure to "turn to experimental taxonomy,
especially in its ecological and genetical aspects"
(Sherff, 1 940:380). This anticipated a pressure over
taxonomists to become 'more modern; or more involved
with other environmental scientists, which has been
slightly modified nowadays, if any at ali (Wheeler, 2008).
The last contribution dealt with changing generic concepts
(Camp, 1940). Camp regarded the genus (p. 381) as "a
unit expressive of close phyletic relationship'.' However
(p. 382) "there is no equality in the standard delimitation;
that in one group of plants, those characters which
scarcely constitute specific differences, in another may be
sufficient to separate the genera'.' This, as indicated above,
has been already anticipated by Adanson (1 763:cxxii).
On the need to incorporate or generate other sources
of information, Camp concluded that (p. 387) "... we as
taxonomists must face the issue. Either we must take
our place with those who are attacking the fundamental
problems of biology, or we will degenerate into mere
namers of specimens. We must either confine ourselves
to the grinding out of a few lines of miserably inadequate
Latin with sp. nov. and our names hooked onto it, orbe
biologists'.' And (p. 388): "are we, the taxonomists, then, to
be stuck forever with concepts of the limits of genera as
defined by Linnaeus, by Bentham, or even Asa Gray?"
Turrill (1942a-c) made an interesting historical account
of botanical taxonomy and phylogeny in three major
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

contributions. In the first part, the historical development
is presented and it is remarkable that French and German
quotes were not translated; botanists should be very
fluent in those languages, indeed. The second part dealt
with taxonomic and phylogenetic concepts and criteria,
and with the data used in classification and phylogeny.
The third and last part dealt with the classification and
phylogeny in major groups, an analysis of the logical
against phylogenetic classifications, as they were defined
in those times, and phylogenetic diagrams.
Rogers McVaugh (1945:15 -1 7) made eight
recommendations for recognizing genera and indicated
that (page 15) "most of the suggested procedures are
fairly obvious, but I am not aware of any previous attempt
to evaluate and integrate them'.' The original wording
was repeated elsewhere (Gillis, 1 971 :89; Grasshoff,
1975:71-72). and the recommendations can be
synthesized as:
1. Characters. Prefer qualitative morphological
characters C'nature of plant-parts, or the
presence or absence of sorne distinctive
attribute'1 rather than weaker characters
("changes in number, shape, position or
attachment of parts'1; weighting characters was
assessed and recommended by McNeill (1972).
2. Homogeneity. The most important generic
criterion is the homogeneity in many
characters of its member species.
3. Standards and boundaries. Proposals must
be framed by the "diagnostic features of the
more inclusive genera" and "any segregate
genus should be sharply delimited'.'
4. Stability. The " ... position of any genus
increases rapidly in proportion to the number
of differentiating characters .. :• and " ... if it
comprises two or more species, ... if the group
have (sic) a distinctive geographical range ..."

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The second botanical meeting indicated above
produced six contributions and included an invited essay
(Lawrence et al., 1 953). Just (1953:103) proposed
large scale generic diagnosis, and internationa l
cooperation. He also indicated that 'the genus is
admittedly the most workable and comprehensive
taxonomic unit" and that 'most genera represent well
defined natural units'. He then repeated the then new
definition by Buxbaum (Just, 1 953:1 05): 'the genus is
the sum total of species belonging to a phylogenetic
unit recognized as such by the unity of its morphological
type (generic types)'.
Bailey (1 953) and Eames (1953) emphasized the study
of anatomy for revising families, with the latter focusing
in flowers. Rol lins (1953) proposed cytogenetic
studies and noted that during the previous symposium,
a negative perspective had been presented. Cave
(1 953) incorporated sorne approaches of cytology and
embryology for delimiting genera.
Lawrence (1953) proposed sorne means to attain
integrative definitions of genera, especially in difficult
15

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�families, for incorporating anatomical, embryological,
or other type of data. His recommendations included
promoting specific areas of research, to collaborate with
specialists in those fields, to publicize the fulfilling of these
missing details, and to gather materials to be sent to
specialists for approaching these research needs.
Mason (1953) rev i sed the relevance of plant
geography to plant taxonomy. He indicated that (p.
155): "the greatest value of plant geography to the
taxonomist is in the utility of its principies as a set
of limitations to theory and as a foundation for the
logic of his interpretations". He then moved to cricize
the studies on areography by recall ing his previous
conclusions that "the most significant aspect of the
area of any interbreeding popu lation is the set of
environmental conditions that prevail and to which
members of the population are preadapted" and for
discontinuous distributions, he added "we must think
of distributional problems in terms of the dynamics of
divergence''.
De Hoog (1981:780) stated that "the most accepted
axiom of taxonomy is that order exists and is expressed
in character correlation. The main criterion of goodness
of a given classification, predictivity, is based on this
axiom:' Sorne other issues related to defining genera,
species and varieties in diatoms (Round, 1 997), or
plants in general (Malik 201 7) deserve a further analysis
for interested parties.

Z ooLOGY
The zoological perspective carne out a few decades later
of the first Botanical meeting indicated in the preceding
paragraphs. The New York Academy of Sciences
organized a special issue dealing with the definition of
genera, species and subspecies in vertebrates (Bogert,
1943). For genera, Bogert (1943:1 08) indicated that
"criteria for genera cannot be defined on any grounds
..." Let's start with sorne of the contributions for this
issue, and then proceed as the idea has been modified
as taxonomic methods were progressing.
Dunn (1943:123) dealt with amphibians and reptiles. He
indicated that "genera are matters of opinion, personal
arrangements of species;' and that for distinguishing
them the characters "are all of the same status. There is
no distinction between individual, varietal, subspecific,
specific and generic characters:· However, in the following
pages he modified his perspective (Dunn, 1943:129):
"The arrangement of ... (species) into higher categories
is done on a basis of morphological similarity. The original
purpose was to afford a convenient classificatory basis
as an aid in identification and in reference. Therefore, the
criteria for genera are convenience and relationship'.' He
later added (Dunn, 1 943:130) that because ecological
divergence is usually correlated with morphological
change, the genus is based upon morphology and ecology.
This is especially important because, for example, there is
a positive correlation between latitudinal range of bivalve
genera and its species content, both globally and within
regions (Krug et al., 2008).
16

Next carne Car l Hubbs, an ichthyo logist with an
impressive experience on freshwater fishes (after the
study of over one mi Ilion specimens), and who mainly
focused on subspecies, varieties and introgressions.
Hubbs (1943:1 1 0) indicated that "systematic
characters must have a genetic basis': that for ranking
organisms as subspecies or genera, "we must be
arbitrary", and that "it is bad science to deny that
decisions are arbitrary''. His final statement was that
there are "no objective criteria for genera" (p. 121).
Ernst Mayr discussed the criteria for birds. He
defined the genus (Mayr, 1943:1 38; Mayr &amp; Ashlock,
1991:135) in opposition to species, which emphasize
distinctness, as being collective and emphasize
similarity or relationship. However, he insisted: "nobody
has ever found an objective criterion for the genus" and
that he preferred one admitting its subjective nature.
He even proposed a definition (p. 139): "A genus is a
systematic unit including one species or a group of
species, presumably of common phylogenetic origin,
which is separated from other similar units by a decided
gap'.' The size of this gap was expected to "be in inverse
relation to the size of the unit'; which was proposed to
avoid recognizing many monotypic genera (see below).
Mayr also pointed out sorne important facts for
genera: 1) species are arranged in groups separated
by small or large gaps; and 2) this is a natura l
phenomenon. However, there are no taxonomic
characters "that prove generic distinctness" (p. 139).
There was a simi lar perspective among mammals
(Hall, 1943), and the definition for genera was later
modified by Mayr et al. (1953:50) into "the essential
property of genera is morphological distinctness
(usually correlated with the occupation of distinctly
different ecological niches):'
The most cited contribution in the issue was by George
G. Simpson. He was a paleontologist, working especially
on mammals, and made severa! important contributions
to taxonomy (Olson, 1 991). For understanding and
defining genera, Simpson (1 943:154) proposed: "if
the subgroups do not intergrade in one well-marked
character, or preferably in severa! characters, it is
proper to infer that the subgroups are species and
the group a genus." Further, by analyzing how to
proceed, he indicated (Simpson, 1 943:155) "every
working taxonomist knows that sorne morphological
differences do tend to be diagnostic of certain levels
of classification, but the problem of determining
this correspondence is essentially empirical and the
values are properly assigned only a posteriori. Once so
determined, there may be a degree of probability, not
certainty that simi lar values can be assigned a priori
in studying allied forms:' A lengthy explanation was
provided elsewhere (Simpson 1945), but as indicated
by Vasilyeva &amp; Stephenson (201 2:28), this a posteriori
determination has been already indicated by Linneaus
himself (Linneaus, 1751 :100, Stat. 159).
Simpson was especially influential during 30 yr because
of the two editions (1939, 1960) of his Quantitative
Zoology (Hagen, 2003:356); the second edition was
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�completely revised by Richard Lewontin, who prometed
that uniting statistics and biology "was a common
commitment to hypothesis-testing and probabilistic
thinking" and he included a chapter on analysis of
variance (Hagen, 2003:365).
These contributions in Botany or Zoology overlooked
an important paper by Vavi lov (1922), now famous
because of his ideas about the center of origin of
cultivated plants; he lost against Russian genetist
Lysenko and died of starvation in prison. However, his
publication was ignored probably because it was based
upon variations or polymorphism in cultivated plants,
despite its catchy title as "The /aw of homologous
series in variation." The paper runs through 45
printed pages providing plenty of details and analysis
of severa l issues that helped him reach relevant
conclusions, and were inadvertently incorporated as a
means to understand morphological patterns and their
regularities. Thus, he concluded (Vavilov, 1922: 75): 1)
genera "more or less nearly related to each other are
characterized by similar series of variation with such
a regularity that, knowing a succession of varieties
in one genus ... , one can forecast the existence of
similar forms and even similar ... differences in other
genera." 2) "whole botanical fami lies in genera l are
characterized by a definite cycle (series) of variability
which goes similarly through all genera of the family';
and trying to explain the differences he added (Vavilov,
1922:76): 3) "genera consequently differ ... by their
specific complexes of morphological and physiological
nature. These differences we shall call radicals. There
might be radicals for ... genera, and whole families too:·
He also made sorne comments extending these ideas
to animals (lvanov, 1 922:84): "Exterior characters of
many animals show an evident subordination to the law
of homologous variation ...The systematical division of
many genera .. ., shows in sorne cases a clear series of
homologous variation:'
lt is noteworthy that a precedent was long established
among French zoologists and was called parallel
variation (Porteres, 1950), which was originally
proposed, albeit briefly, by lsidore Saint-H ilaire
(1 832:380-381, footnotes): "The species in a genus,
the genera in a fami ly, the families in an arder, and
even the orders in a class ... form almost constantly
... parallel series with those preceding and those
following ..."
Folta (201 5) assessed molecular-genetic extensions of
these ideas, and found partial support; for those traits
controlled by single genes, it works f ine, whereas in
multigenetic traits, it is less precise. Further, Vasilyeva
(1999) and Vasilyeva &amp; Stephenson (2010) have been
enthusiastically promoting a more widespread use of
Vavilov principies in the taxonomy of fungi. In particular,
their recommendation for a critica! evaluation of
character hierarchy, and then by generating a table for a
combinational analysis of the main diagnostic features,
filling the cells with matching taxa, helps finding out which
could be synonyms or deserving independent generic
status (Vasilyeva &amp; Stephenson, 2010:49, Fig. 2; SalazarVallejo, 2020).
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

SPECIES PER GENUS
One means to explore if genera are natural units is to
analyze how species are distributed among genera, and
if there is a common pattern. lt has been shown that the
number of species per genus relationships in plants or
animals show a striking similarity that can be explained
by power laws oras fractals (Bock &amp; Farrand, 1980;
Burlando, 1990, 1 993; Minelli et a/., 1 991; Newman,
2005; Krug et al., 2008; Strand &amp; Panova 201 5;
Sigwart et al., 2018).

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than those having many species; this pattern is :a
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confirmed from classifications made by different o
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taxonomists, working on different character sets, and
on different groups of organisms. Williams (1951:1 71)
concluded that "there must be sorne corresponding
arder in the natural relations of species and genera:'
Another interpretation is that this numerical pattern
may also reflect the development of the taxonomic
knowledge for a certain group; since taxonomists look
for patterns and for their anomalies, and once the latter
are detected, they would be named and frequently set
into distinct, separate genera.

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conclusions and introduced different names for ....
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other monotypic genera. lt is after revisionary works o
that this type of problem is detected and hopefully z
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solved. Nevertheless, sorne genera could remain z
monotypic just because of their unique combination o
1of characters (Strand &amp; Panova, 2015); on the other z
hand, taxon age and ecological diversification can ( j
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explain species richness (Stadler et al., 2014) and
u

species per genus distributions have a real potential to
revea! diversification dynamics (Foote, 201 2:135; see
Stevens, 1 997 for an alternative explanation).

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�These species:genus numerical proportions also fit
a logarithmic series (Williams, 1 951:172). However,
because more than a single series could be used, no
classification is necessarily better, but ali may be correct
(Williams, 1 951:1 75), and "the relative relationships that
we call species, genera, etc., are real - but the point at
which we draw the line is a question of personal opinion'.'
Clayton (1972) supported the same perspective.
Without any attempt to deal with the long debate
about what a species is, let's refer to Arthur Cronquist
(1978) interesting critique of the biological species
concept, and his operational approach, later known
as the morphological species concept: "the smallest
groups that are consistently and persistently distinct,
and distinguishable by ordinary means'.' lt is interesting
that Seifert (2014) reached a similar conclusion for
his pragmatic species concept: "a species is a cluster
of organisms which passed a threshold of evolutionary
divergence. Divergence is determined by one or
severa! operational criteria described with adequate
numerics. A single conclusive operational criterior
is sufficient. Conflicts between operational criteria
require an evolutionary explanation. Thresholds for each
operational criterion are fixed by consensus among the
experts of a discipline under the principie of avoiding
over-splitting'.'

Z ooLOGICAL GENERA
Afterthe proposal by Willi Hennig (1966), ali taxa should be
monophyletic in a phylogenetic classification. This was a
proposal for refinement of taxonomic practice to deal with
the problem of grouping similar species, or species groups,
that have also improved our understanding of evolutionary
relationships among organisms (de Queiroz &amp; Gauthier,
1992). However, because there are many different options
to group similar taxa, the Linnean hierarchy was regarded
as inadequate and there were proposals for abandoning
it, whereas sorne others have pointed out sorne means
to improve the Linnean hierarchies and to retain them.
Other perspectives are the recognition of holophyletic
instead of monophyletic groups, and that paraphyletic
units are common and widespread, together with severa!
different options for speciation (Horandl &amp; Stuessy, 2010).
The essential difference is between process and pattern
and a refinement of their formulation, or at least a better
understanding, should be mandatory (Envall, 2008).
A.J. Cain was uncomfortable with the Linnean system
and criticized it from his own perspective about
Aristotle, although later in life he modified his approach
(Winsor, 2001 ). Cain (1 956:107) indicated "most of
our genera are not natural units but merely represent a
stage of classification above that of the species, in the
sense that many are merely easily keyed-out groups
and thus artificial ..." He then added (Cain, 1956:108)
" ... the genus cannot now be regarded as a naturally
discrete group either in relation to its ancestors and
descendants, or at any one time. lt is not necessarily
definable by one single peculiar attribute, nor are its
constituents monotypic, equivalent, essentially rnerely
subdivisions of it, or thernselves wholl y discrete. lt
18

is monophyletic, but purely positional in rank, and a
collection of phyletic lines, notan entity subdivisable
into species'.'
He rnade sorne other criti cisrns frorn a logica l
perspective (Cain, 1958). For example, he indicated
that for defining genera, Linnaeus (Cain, 1 958:148)
stated: "The essentio/ choracter of a genus is that
which gives sorne characteristic peculiar to it, if there
is one such, which will instantly serve to distinguish it
frorn ali others ... the factitious choracter is one that
distinguishes a genus from ali others in an artificial
arder and is used only as a succedaneurn until the
natural classification can be discerned." Frorn a
practica! perspective, he added (Cain, 1958:1 50): " ...
the overworked taxonornist, required to get out such
a classification, will inevitably use the rnost striking
characters as basis for his "definitions" because they
will be the most eosily described in words, and they rnay
then assume a wholly disproportionate importance to
his classification:' Returning to definition of genera by
Linnaeus, Cain indicated that (Cain, 1 958:1 58): " ...
each genus differs in (at least) one particular attribute
frorn its nearest relatives (in accordance with Logical
Division) and rnust be the srnallest group of species'.'
Robert lnger rnade an extensive study of Philippine
arnphibians and then tackled the problem of defining genera
(lnger, 1958). He indicated that genera have been regarded
as a difficult taxonornic category, probably because the
genus is a synthetic group, whereas the species is an
analytic one, and that taxonornists have delirnited genera
on rnorphological grounds, disregarding the function for
the observed structures (lnger, 1958:371). The alternative
rnethod rnust take into account the functionality and
adaptive value of characters, already indicated by Strickland
(1 841:184), in terms of genetics, biornechanics, and
natural selection, and this irnplies that characters have
different relevance for adaptation, and because of this
difference, they should not be treated as equal to each
other (lnger, 1958:373 ff). He concluded (p. 383) that there
were three advantages by defining genera upan cornplex
adaptive features: 1) such that each genus represents "the
sarne kind of entity: a distinct rnode of life and a distinct
evolutionary shitt': 2) they would allow "predictions of habits
and ecology that test taxonornic conclusions·; and 3) "species
interrelationship is rnaxirnized'.'
Probably inspired by a growing t rend in quantitative
biology led by, arnong others Hutchinson (1 957), Legendre
&amp; Vaillancourt (1969) proposed a rnathernatical rnodel for
defining genera and species. Their definition for genus
was (page 24 7): "a category including only species that
are naturally related by rnonophyletism (genetic concept);
this category rnay also be arbitrarily delirnited so as
to correspond to the intuitive idea that one has of an
evolutionary peak that is distinct frorn any other closely
related peak (evolutionary concept)'.' They then introduced
a rnathernatical rnodel ernphasizing distance rnethods but
without an ernpirical test of it. Despite other contributions
on the sarne argurnent (Legendre, 1 971 , 1 972), the
proposal has not been followed at ali. In fact, it has been
shown that taxonomic decisions can rely upan univariate
or rnultivariate analysis (Ohler &amp; Dubois, 1 999). such
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�that further refinements are not really better than simpler
methods.
Clayton (1 983:150) tried to clarify the use of the genus
concept. First, he indicated that the "morphological
evidence for the existence of species clusters is sufficiently
compelling to ensure the(ir) universal acceptance" and that
the "morphological relationships are judged by estimating
the degree of overall similarity between species, similarity
being expressed in terms of shared character states'.' He
further added that "despite our failure to find an objective
criterion ... species clusters of varying distinctness exist
in nature'.' Clayton's (1983:151-152) operational rules for
defining genera were:
1. Characters are ranked, albeit subjectively,
to recognize species clusters;
2 . These species clusters must be relatively
distant to each other, but there is
no way to define the distance;
3. Genera must be marginally well-cut, but there
are always sorne intermediate forms;
4. Size of cluster depends on convenience; and
5. Species tend to be densely packed
and analogy is important to define how
densely species will be grouped.

Stevens (1985:460) recommended that "when groups
are being compared, the comparison should be between
characters of the basal l ineage of the groups, not
between all characters occurring somewhere in them'.'
Lemen &amp; Freeman (1984:1 219) were "fascinated by
the apparent tendency of members of a genus to have
the same shape (body pattern, mihi) in contrast to the
great differences in shape among genera at the family
leve!'.' They also noted that "the h igh morphological
similarity of congeneric species would re f lect the
ecological pressures of adaptive zones, sensu Simpson
(1944; Dumont et a/., 201 2), to confine morphological
divergence" (Lemen &amp; Freeman, 1 984:1221). Trying
to explain this, they used the information about size
and shape of three famil ies of bats and subjected
them to three different evolutionary models. This is
relevant because body size has an extremely high
adaptive importance, by indicating the operation of
environmental conditions (Maurer et a/., 1 992:951;
Barraclough et al., 1998: 752). These models were
defined as uni-modal, size-coupled/size-decoupled,
and saltational. In the first, changes in morphology
through time have a normal distribution; the second is
a complex combination between sorne size-dependent
changes, where all characters have a similar direction of
change, and size-decoupled changes, where characters
become decoupled and change independently. The
saltational model resembles the size-coupled change,
but differs by having a larger magnitude of change.
Lemen &amp; Freeman (1984:1 234) concluded that genera
are size variable and shape conservative and that
the decoupled/adaptive zone model explains these
groups. Further, they think that "evolution proceeds as
a two-step process: one, diversification in size within
one shape group, and two, decoupling of correlated
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

characters to form new shape groups that may in turn
diversify in size'.' They listed sorne relevant properties
(Lemen &amp; Freeman, 1984:1236):

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1. Decoupled or adaptive zone groups (genera)
will differ in size along an allometric curve;
2. Genera will be shape conservative
but not always monophyletic;
3. Genera may overlap, especially if
divergence jumps are small; and
4. Rates of coupled and decoupled events
determine both number of species per genus,
and the shape diversity in each fami ly.

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Alain Dubois (1 982, 1 988) extended the biological
species concept to genera, defined genera as
evolutionary units, and indicated that the defining
criterion for genera was the interbreeding of its
species. This sounds interesting but likew ise the
b iological species concept, it applies only to those
organisms whose reproduction and descendants
can be detected and evaluated. This is hardly usable
among marine invertebrates, where colonial corals
are probably among the best studied species, but
most others are barely known after their original
description, or those available as preserved museum
specimens.
Armand Maggenti (1989) commented upon genera
and families as natural groups. For genera, he followed
Mayr's definition emphasizing gaps between groups
of species and that (p. 4): "a genus will have common
features that facil itate recognition" and that: "as a
phylogenetic unit, the genus differs from similar and
related assemblages by reflecting an ecological unit
that is adapted to a particular mode of life'.'
Warren Allmon (1992) listed three working definitions
for genera: 1) phylogenetic, 2) phenetic, and 3)
hybridization. The latter has been proposed by Dubois
(1 982) and, as indicated above, cannot apply to fossi ls
or preserved organisms. The phylogenetic definition
regard genera as monophyletic clades which can be
separated by at least one distinct, derived character
or synapomorphy (Fransen 2002); th is approach
has been shown to be relevant in many retrospective
studies of generic classifications (Kawano 2000).
The phenetic definition regards genera as clusters in
morphological space, separated from other clusters by
many differences as already indicated by Mayr. Allmon
(1992:151) added that "the phenetic concept of genera
expresses the common definition of many taxonomists
and field naturalists (. .. ): different genera look different,
and are usually readily distinguishable by relatively
unsophisticated hand examination'.'
For lucanid beetles, on the other hand, Kawano (2000)
concluded that genera are quantitatively describable
biological entities regarding mandible al lometry
and dimorphism. This evolutionary trend involving
allometry of ornaments or weapons is also present
in other animal groups (Kodric-Brown et a/., 2006).
Vinarski (2013:45) recently compiled the available
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�information and concluded that a synthetic concept
for genera should include morphological simi larity,
phylogenetic affinities, and ecological occupation of
an adaptive zone. A more traditional study involved
the assessment of morphological features for inferring
phylogenies (Clarke, 2011), and the main conclusion
is that morphologic characters are relevant, especially
because for most species molecular data would be
very difficult or impossible to obtain. Sorne of these
morphological characters might become key innovations
causing faster diversification rates (Barraclough, 2010;
Garbino, 201 5).
Maruvka et al. (201 3: abstract, box) have developed
a SEO (speciation-extinction-origination) model which
"supports the consistency of generic boundaries based
on morphological differences between species" and
that "although taxonomic groupings are manmade, they
nonetheless reflect natural evolutionary processes'.' On
this same ground, Eronen et al. (2010) concluded that
morphological "traits are the means by which organisms
interact with their environment." More recently, Ezard et
al. (2016:3) would add that genera are: "in one sense,
a crude index of morphological disparity through time'.'

P OLYCHAETE GENERA
In the following abridged historical account for
polychaete genera, the contributions of Grube and
three French taxonomists must be analyzed. Lamarck,
Savigny and de Quatrefages made severa! contributions
in invertebrate zoology and only Savigny attained
widespread recognition during his life, whereas the two
others faced indifference or open rejection because
of their ideas. Unlike the French trio which dealt with
severa! taxonomic groups, Grube concentrated on
annelids and tried to cover ali families (Roemer, 1880;
Zaddach, 1880).
After Linnaeus (1758), Lamarck (18 1 8) and later
Savigny (1822) proposed severa! groups of annelids,
including genera, based upon both comparative
morphology and standardized terminology for body
appendages. De Blainville (1828:422) indicated how
to proceed: ""The proposal of genera is supported by
considering different organs in each order and family;
but it is in general by the particular arrangement of
cephalic appendages, pharynx armature, parapodial
appendages and of those at the end of bodY:'
lt might seem enigmatic how Lamarck moved from being
a botanist to become the founder of invertebrate zoology.
His achievements in evolutionary theory are also very
important. On this ground, he was also capable to refine
his ideas and change his mind about species and major
groups' relationships (Gould, 2000). Because Lamarck
made sorne contributions in hydrology and meteorology,
he hada cosmic approach (Stafleu, 1971 ) and his life
achievements are really impressive. For example, he was a
bank employee while preparing the Flore Franc;oíse (publ.
1778), then botanist in the Jardín des Plantes for 15
years, and from 1 793 he became a professor of zoology,
when he was 49, in the Muséum d'Hístoíre Naturelle, París.
20

The three volumes of the Flora of France were written in
French, as indicated above, and all species were arranged
in dichotomous or almost always dichotomous keys, which
made it a very successful contribution and strengthen
a tradition in taxonomic works. lt must be emphasized
that keys usually follow the Aristotelian principie of the
'Excluded Middle' such that only extreme conditions are
used (Stearn, 1959:1 6), and that the charactes included,
since Linnaeus, are either essential or synoptic. Stearn
(1 959:18) stated that "an essential character (nomen
specífícum essentíale) is a single character enabling the
species to be recognized by it alone•: whereas "a synoptic
character (nomen specífícum legitímum) mentions several
features which are diagnostic when associated but not so
when taken singly'.' There were sorne earlier dichotomous
keys published about 100 yr before (Griffing, 201 1;
Voss, 1952), but they did not have the same impact and
widespread use as those made by Lamarck.
The transformation of Lamarck into a zoologist was
through the study of mollusks. He had been an avid
col lector and made two contributions about mollusks
for the Encyclopédíe Méthodíque, and another one
about the classification of shells in 1798 and 1799,
respective ly. His series of publ ications on other
invertebrates started in 1801, when he introduced the
theory of biological transformism. Stafleu (1971 :401)
thought that Lamarck arrived to this leve! of synthesis
because he had a good understanding about geology
and how relevant was the changing earth surface, and
by understanding that by extension, these changes
might also be present in living organisms.
After Stafleu (1971:410) the development of Lamarck's
contributions to taxonomy were also presented in
the Encyclopédíe; for species, he wrote: "In Botany
as in Zoology, the species is necessarily made by
the assemblage of similar organisms, which are
perpetuated by reproduction" (Lamarck, 1786a:395).
This stems from earlier ideas by Buffon (1753, 4:384385), and even farther back to Cesalpino who made
a similar proposal in 1 583 (Atran, 1 987:202); these
ideas would fit into what is now known as Mayr's
biologica l species criterion. However, as indicated
above, Lamarck regarded genera as "perfectly artificial,
generated by the human mind". lt must be indicated
that Henri Milne-Edwards, for the second edition of
Lamarck's invertebrates opus magna, continued using
Latin diagnoses for each genus and introduced tabular
or key formats for major groups, but not for ali genera,
as he had done, albeit quite roughly, for the crustaceans
section in the same volume (Milne-Edwards, 1838).
Unlike Lamarck, who was rejected for his ideas on
evolution, Savigny was widely acknowledged as a very
good naturalist during his life. He participated in the
French Expedition to Egypt and worked on several
invertebrate and vertebrate groups; for example, he
made a careful study of insect mouth parts and showed
their homologies, what was later known as the Savigny
Theory (Kellog, 1902; des Cilleuls &amp; Girard, 1968:31).
Regretfully, a serious disease made him abandon his
research activities quite early, but he was recognized by
the high quality of his contributions.
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�By the way, there are sorne problems trying to define the
publication date of the corresponding part of annelids. lt
was apparently finished and available in 1 809 (Ehlers,
1864:12; des Cilleuls &amp; Girard, 1968:30), and was
certainly circulating in 1 812 (de Blainville, 1 828:622;
Grube, 1851:1 58), but it was presented to the
Académie des Sciences on either 19 June (de Blainville,
1828:380), or 14 July, 1817 (Pallary, 1 931 :716).
However, Sherborn (1897:287) by following a review
dated 1 827, probably based upon the second edition
(available in Gallica, digital library from France, and
dated 1826), concluded that 1822 should be the
publication date. This was later confirmed and ruled out
(Tollit, 1986, ICZN 1 987); therefore, the annelid part
should be cited as Savigny (1 822).
Savigny (1822:3-4) indicated that annelids should be
characterized after a standardization of the terminology
for body appendages, especially cephalic, pharyngeal
and parapodial features, such that their modifications
can be better understood. Consequently, he defined his
orders, families, genera and species by the combination of
externa! features, such as the presence of palps, antennae,
and eyes, together with parapodial features (cirri,
branchiae, chaetae and aciculae), interna! modifications in
the pharynx and even the presence of enteric diverticula.
However, Savigny did not use dichotomous or polytomous
keys but rather listed his groups into a tabular fashion.
For the species, he combined his material from the Egypt
expedition with other specimens deposited in the Paris
museum, or previously published by others from different
localities. Polychaetae chaetae have many different
patterns; they are useful for sensing the environment,
moving and anchoring to the sediment or tube where
the animals live, and traditionally have been used for
taxonomic purposes (Merz &amp; Woodin, 2006)
Two papers by Grube are especially significant because
he proposed a new arrangement for annelids, listed all
available family names, proposed sorne new ones, listed
all known genera and species, and introduced keys as
synoptic tables; first for families (Grube, 1850, foldout
on page 281), and later for genera and species (Grube,
1851). This second part was really innovative and useful,
but because it did not appear in an academic journal,
its widespread use was likely limited. Further, probably
derived from the size of the task, by defining genera Grube
had an irregular perspective and sorne of his genera or
species were apparently not separated after standard
approaches or delineations, but rather after his own
experience.
Enter Armand de Quatrefages (Fig. 4). Because he had
made doctoral studies on mathematics, medicine and
natural sciences, he divided his efforts into the study
of annelids and anthropology (Hamy, 1892). His ma in
interests on zoology are indicated by the fact that
he published 84 papers in 12 years (1840-1 852),
a high number even for XXl-century authors, which
included results of field trips and observations of living
specimens in the lab (Hamy 1892:1 0).
However, his monograph Histoire Noturelle des Annéles
Morins et d'Eou Douce (de Quatrefages, 1 866) was the
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

most relevant work for this topic. Trying to find a natural
order for annelids, he followed de Jussieu comparative
approach regarding characters (de Quatrefages, 1 866;
1:1 69): '"'the most essential character must be the
one present among the largest number of species and
groups:' This corroborates that trying to find a natural
order, de Jussieu gave different weight to characters
(Stevens, 1 994:34-35).
Among other things, de Quatrefages provided synoptic
tables for orders, suborders, and families, and then for
genera in each family. For this, he went further into a
stricter, standardized approach and, as a result, the
number of genera was markedly increased. In the table
below it can be seen that de Quatrefages almost tripled
the number of known genera in about five years, reaching
almost 250 (50 genera/year), whereas it took about 90 yr
to increase it seven t imes to 151 3 (Fauchald, 1 977; 13
genera/year). By the way, Kinberg proposed 54 genera
in a series of small papers based upon the specimens
collected during the expedition of the Swedish Frigatte
Ship Eugenie (Kinberg, 1 857-1910).
Kristian Fauchald's Pink Book (Fauchald, 1977) is the
last thorough compi lation of most polychaete taxa
and besides preparing dichotomous keys, he provided
standardized diagnoses for each order, family and
genus. During 40 yr (1961-2002), Fauchald made 72
publications including proposals of three families, 34
genera and described 256 new species (Ward, 2005).
Year

Author

Genera

1758, 1767

Linnaeus

5

1822

Savigny

26

1838

Milne-Edwards

49

1 851

Grube

86

1 857-1867

Kinberg

54

1861

Schmarda

97

1866

de Quatrefages

2 45

1977

Fauchald

1513

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Fauchald started his academic career in polychaete
taxonomy with a paper on Norwegian nephtyids
(Faucha ld, 1963), and five years later and within
the same fami ly, he proposed his first genus:
lnermonephtys. After following a standard protocol by
making an analysis of severa! diagnostic features for
nephtyids and, by defining his new genus, he concluded
that (Fauchald, 1 968:9): "lt must be emphasized that
no single character can be used to distinguish any
genus. A set of three or tour characters is necessary
and sufficient to describe ali known genera." He also
included a key and a table to compare diagnostic
features for all nephtyid genera; however, he apparently
confused diagnosis with description since in his key
most genera are diagnosed by single features. Thus,
Micronephtys is the only genus lacking interramal cirri,
Nephtys is the only genus w ith recurved interramal
cirri, and lnermonephtys is the only genus with smooth
pharynx (and with one pair of antennae).
21

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�lt rnight be interesting to indicate that Oiga Hartrnan,
Fauchald's Ph.D. advisor, proposed her first genus in the
scale-worm family Polynoidae: Holosydnello (Hartman
1938), and separated it frorn Holosydno Kinberg with
sorne features as body shape and size, and pattern of
elytra (scales) arrangernent along the body. lt seems,
however, that the most similar genus to Holosydnello
is Acholoe Claparede (Fauchald, 1 977:59) and they
differ by the type of neurochaetal tips: Ho/osydne//o has
uni- and bidentate neurochaetae, but Acho/oe has only
unidentate neurochaetae.
A contribution by Ralph Charnberlin (Fig. 4) deserves
sorne comments regarding the importance of keys to
understand the segregation of morphological patterns,
or to find out parallelisms at different hierarchical
levels (Vasilyeva, 1999:164). Chamberlin made a few
papers on polychaetes because he devoted most of
his time to spiders, centipeds and millipeds; his larger
contribution (Chamberlin, 191 9) dealt with rnaterials
collected during three cruises of the A/botross in the
Pacific Ocean. He presented a key to families, and
then 42 keys to genera in the same number of families,
driving to 587 genera, and 54 were newly described. lt
must be emphasized that he did not study specimens
for these keyed-out genera, but followed previous
publications, such that his keys became one of the major
contributions in the volume.

Figura 4 . Personajes y fuentes. De Quatrefages https://
wellcomecollection.org/works/eju 7 csyf, Chamberlin htt ps//
en.wikiquote.org/wiki/File:Ralph-V -Chamberlinjpg.

The frequent use of Faucha ld's taxonomic keys to
farnilies or genera builds up a mental perspective
that incorporates family and generic body-patterns.
In his keys, characters are arranged in a hierarchical
succession, such that their relative relevance is
evident, and this hierarchical succession is different
for each polychaete family. Further, for sorne families,
having 10 or more genera, these sequences provide an
excellent perspective about inter-generic differences
and about patterns of generic characters. This explains
why, whenever a specimen is observed, a well-trained
mind notices if this represents a different or unique
morphological pattern; after repeatedly running the keys
and observing different worrns, one acquires a valuable
perspective about body patterns. Then, because "the
characters used in keys should be the most clearcut and distinctive diagnostic characters" (Winston,
1999:370), and because they are presented as
"alternative, generally mutually exclusive features" (Tyrl,
22

201 0 79), they provide a perspective for body patterns,
understood as different cornbinations of characters.
This approach can be set into an analogical context,
and then the relative degree of difference observed
in a particular specimen can lead us to conclude this
particular body pattern should belong to a distinct,
probably new genus (Wheeler, 2008:4). Nevertheless,
there are taxonomic problems in most polychaete
families; usually an imperfect or heterogenous means
for making standard comparisons, or sorne problems
to assess homologous structures have resulted in
unstable delimitations for many genera (Salazar-Vallejo
&amp; Hutchings, 2012).
As indicated above, geographical distribution is very
important in recognizing different taxa. Species with
restricted geographical distribution have been known
for a long time, especially after the results of sorne
major scientific or exploratory expeditions. The first
forrnulation was by Buffon (1761, 9:101). By referring
to the mammals of the New World, in comparison to
those living in the Old World, he stated: "further, we see
that among all animals living or passing by the Northern
lands, which could be common to the two worlds ...
cannot be found in both places at the sarne time'.' This
was generalized as "environrnentally similar regions but
isolated from each other, have different assemblages
of rnammals and birds''. or even further as "different
areas have different species:• For Nelson (1978:274275), this is the first biogeographical law. On the basis
of these restricted distributions de Candolle (1 820)
formulated botanical regions, which was later ernployed
for defining ornithological (Sclater 1858), or vertebrate
regions (Wallace, 1876; Proches &amp; Ramdhani, 2012;
Holt et o/., 201 3; Kreft &amp; Jetz, 2013).
De Quatrefages pub lished two notes on the
geographical distribution of marine annelids, which
were later incorporated into his monograph. In the
f irst note (de Quatrefages, 1864) he announced the
forthcoming monograph and added that he had studied
over 700 preserved lots frorn the Paris museum, but
rnade the plates based upon living specimens (with the
exception of one Aphrodito and one Hermione). He listed
10 main ideas and two of thern deserve comments: 1)
annelids live in all the seas and they are cosmopolitan
if regarded as orders and even genera, and 2) annelid
species have a restricted distribution. He explained
(page 173): "The number of cornmon species in two
continents, in two hernispheres, to the eastern and
western seas in the same continent, etc., if it is not
absolutely nil, it will always be excessively reduced ... 1
have not found a single common species in our (Atlantic)
ocean and Mediterranean coasts:· The larger paper (de
Quatrefages, 1 865) was mostly an extended series of
explanations about his zoogeographic conclusions.
Regretfully, de Quatrefages ideas on species distributions
were rejected by sorne influential taxonomists, and
the ideas of four of them are relevant to clarify this
perspective. lt rnust be emphasized that all of these
specialists made large reports resulting from faunistic
surveys, or from maritime explorations. Pierre Fauvel
(1897) regarded one specirnen from New Caledonie,
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�despite sorne morphological differences, as identical
to a species described from Equatorial Western Africa
(Eupolyodontes cornishi Buchanan, 1894). and in a
later publication (Fauvel, 1925) he concluded that
cosmopolitism was very common among polychaete
species. His remarks were: 1) "Many exotic species have
been described as special to this or that region, but often,
if we carefully compare with the species in our coasts,
trying to find specimens of similar sizes, we soon conclude
that there are only insignificant differences, such as those
that can be noticed among specimens from the same
locality" (Fauvel, 1 925:313), and 2) "Species from the
lndian Ocean also live overthe western African coast and
along both coasts ofTropical America, in the Atlantic and
in the Pacific" (Fauvel, 1 925:314).
Hermann Augener (1913) in his study of Southwestern
Australian polychaetes, indicated that there were many
species identical to those found in the Mediteranean
Sea, or in other northern localities. Charles Monro
made severa! publications on tropical polychaetes
and dealing with those living in Pacific Panama, he
concluded (Monro, 1928:75): "The fauna of the Panama
coast is tropical, and the forms here studied confirm
Prof. P. Fauvel's contention that among the Polychaeta
the tropical fauna includes many species common to
the Atlantic, the Pacific and the lndian Ocean'.'The last
influential expert was Oiga Hartman. She combined
her early efforts trying to clarify sorne nomenclatura!
issues, revising type material in museums, and studying
the Eastern Pacific fauna in general, and especially
the Californian species. In an evaluation of endemism
(Hartman, 1955:43) she made a very important but
little known conclusion: "The list of endemic species
is far more considerable and comprises, for California
alone, more than 500 species. Fewer than two per
cent of the total number are cosmopolitan." In her
Atlases for Californian polychaetes (Hartman, 1968,
1969) she changed her mind by regard ing 34%
of the fauna as made up by cosmopolitan species.
However, after several revisions made over different
polychaete families or genera, the general conclusion
is that cosmopolitan species are very rare. However,
there are exceptions including those species living
associated with sorne cultivated marine molluscs, like
the giant Japanese oyster that has been the subject of
intensive mariculture in many different countries, driven
by migratory birds, or being carried in ballast water. lf
cosmopolitans are real, they should be present along
a similar ecological horizon, not along widely different
regimes of salinity, temperature, substrate and depth
(Salazar-Vallejo et al., 2014).
As far as a simple routine could be desired (Jenyns,
1833), it would be very difficult to provide it for any
taxonomic group. However, as a rough synthesis on
the means to recognize and delineate genera, a series
of steps and experiences wil l help any practicing
taxonomist to discover a new morphological pattern,
and then proceed to propose it as a new genus:
Assess characters that have been used in the group by
understanding the original descriptions and more recent
redescriptions; if available, concentrate especially
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

on those publications dealing with size-variation, or
modifications due to sexual maturity.
Second, study as many specimens as possible,
including type and non-type material, and standardize
their characterization, making a comparative approach
either by comparing specimens against each other or,
by using a series of photographs of specimens of similar
size; thus, differences could be detected more easily
than based upon memories of the specimens. lf there is
no study about variation, do it on your own for showing
how reliable the characters are being independent of
body size.
Third, find out new characters or modifications that help
define or explain groups, or new means to understand
the traditional characters, such that the discovered
discontinuities help explain the groups you have
detected.
Fourth, for a newly discovered morphological pattern,
look for previously junior synonyms because the
pattern might have been already noted, and a name
proposed for it, although the differences were not fully
understood. lf so, reinstate the previous name; if not,
then propase a new genus-group name for it. In either
case, modify the diagnosis to clarify the differences
among similar genera, and incorporate a key to help
identify the resemblances and differences among
genera; this will facilitate understanding the relevance
of the discontinuities just discovered.
Fifth, arrange the illustrations by following a similar
approach such that diagnostic features are clearly
shown; now, proceed to complete the text and figures
for preparing the first draft of your publication. Be
prepared for sorne negative evaluations, especially if
the new proposal modifies a lot the current paradigm.
Take the best of referees recommendations and improve
the document as much as possible, such that it can
be accepted for publication. Then, look for another
challenge.

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P ERSPECTIVES
Annelid phylogenetics is undergoing an interesting
transformation. Most traditional suprageneric or
familiar polychaete groupings were not recovered
by using modern ana lytical methods based upon
morphological or molecular characters (Zrzavy et al.,
2009; Kvist &amp; Siddall, 201 3; Purschke et al., 2014).
However, a modification of previous data into amino acid
sequences of 231 genes resulted in the confirmation
of the ancient groups Errantia and Sedentaria,
although with sorne modifications (Struck et al., 2011),
such as the inclusion of echiurans and sipunculans
within annelids, and recognizing the highly modified
Chaetopteridae as a basal group. Later, Struck (2011)
named the combination of Errantia and Sedentaria as
Pleistoannelida, leaving out, but still within annelids,
severa! other groups such as sipunculans, magelonids,
myzostomids, chaetopterids and oweniids, together
with sorne of the formerly called archiannelid families;
23

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�this was later improved by detecting para logous
sequences (Struck, 2013). Later refinements include
Weigert et al. (2014), Andrade et al. (2015), and Parry
et al. (2016), but several details are still unsettled and
additional studies are expected in the near future.
DNA barcoding of the CO I mitochondrial gene is a
powerful method for identifying species, which of
course has sorne limitations (Fitzhugh, 2006; Rubinoff
et al., 2006; DeSalle, 2007; Sbordoni, 201 0; Collins &amp;
Cruickshank, 201 3) which must be taken into account.
A study on a large number of birds (Hebert et al., 2004)
prometed the use of DNA barcodes for recovering
generic groups. Further, sorne studies on marine fishes
have involved the use of COI barcoding approaches to
define species and genera depending on their relative
dissimilarity, as expressed by the so-call ed Kimura
2 -parameter (K2P), such that percentage differences
were 0.4°/o between species, 10% between genera,
15% between families, 22% between orders, and 23%
between classes (Ward et a/., 2005). Asgharian et al.
(2011 :469, Table 3) indicated that in seven different
projects dealing with marine fishes, the average
distances were 0.30 (range: 0.17-0.4 7) for members
of the same species, 11.4 (range: 3.70-16.05) for
members of the same genus, and 1 7.9 (range: 13.9220. 72) for members of the same family. Another study
(Jaafar et al., 2012) concluded that the K2P distances
were overlapped: " ... in accordance with expectations
based on taxonomic hierarchy: 0% to 4.82% between
individuals within species, 0% to 16.4% between
species within genera, and 8.64% to 25.39% between
genera within families'.'
On the other hand, there are sorne other problems when
trying to cope with separating species (or genera) by using
COI barcoding among polychaetes. Kvist (2016:2244,
Table 2) has shown that for polychaetes there is a very
wide variation in published data, being the average
data of about 29% for interspecific, and up to 1 0% for
intraspecific distances. He explains this, not surprisingly,
because " ... the taxonomic labels associated with the
sequences are incorrect" (Kvist, 201 6:2249).This has
been early noticed by Stoeckle (2003) and by Pleijel
et al. (2008) but there is no means to salve the earlier
problematic identifications, but additional sequences
must rely on better taxonomic procedures. ldentifications,
by the way, can be very problematic in sorne little studied
areas like deep-sea polymetallic nodule fields such that
a reverse taxonomic approach - first sequencing, then
identifying- was regarded as the only option available
(Janssen et al., 2015).
For polychaetes, there are fewer large-scale studies than
in other large marine invertebrate groups (Radulovici et al.,
201 0), and one deserving mention was made by Carr et
al. (2011), where the affinities of Canadian polychaetes
living in three oceans was assessed. They concluded that
average K2P distances for members of the same species
was 0.38, whereas for genera it was 16.50; this somehow
resemble what has been found among fishes.
Defining polychaete genera by using morphological
features after thorough analyses has resulted into
24

different perspectives; in sorne studies (Carrera-Parra,
2006), lumbrinerid genera were well defined, whereas
for nereidid genera provided with paragnaths (Bakken
&amp; Wilson, 2005), or for polycirrids (Fitzhugh et al.,
201 5), many genera could not be defined because of
large polytomies. Although there is relevant information
on morphological features, taxonomic studies should
include molecular methods and there has been sorne
interesting results in other taxonomic groups (Padial &amp;
de la Riva, 2007).
Comparing chromosome numbers is a promising
field but there are sorne problems for linking their
diploid numbers, or chromosomal shape, to taxonomic
categories. For example, most nereidids, including
Plotynereis and Perinereis, have a diploid number
of 28 chromosomes (lpucha et al., 2007). but
Laeonereis has 38 (Leitao et al., 2010). Because
the chromosome number is high ly conservative,
it cou ld not be diagnostic. However, Grassle et
a/. (1987) found 14, 20 and 26 chromosomes in
sibling Capitel/o species. Further, in tour species of
Neanthes, Reish et al. (2014) indicated that there
were 1 8, 22, or 28 chromosomes. On the other
hand, Pesch &amp; Muel ler (1988) found that what has
been regarded as allopatric populations for the same
species (Neonthes orenoceodentoto), were actually
two different species with chromosomes having
different number and shape, one with 1 8, the other
with 24.

P END ING ISSUES
There are severa! pending problems or challenges for
taxonomic practice and evolutionary studies in the near
future; forsome interesting philosophical issues see Holynski
(2005), Wilkins &amp; Ebach (201 4), and Minelli (2014) or the
first issue of Megataxa. Morphologically defined genera are
usually reflected in molecular phylogenies, indicating that
morphological approaches are not overdue (Kawano, 2000;
Jablonski &amp; Finarelli, 2009; Filatov et al., 2013; Lee &amp; Palci,
2015), despite the fact they might look anachronic from a
molecular perspective.
There is a lack of cons istency between Linnean
taxonomic ranks such as family, genera or species,
when different groups of organisms are taken into
account, because they evolved or have spanned
along different time scales (Johns &amp; Avise, 1998),
as Hennig had noticed already (1966:72), and early
anticipated by Agassiz (1859:233). Avise &amp; Liu (2011)
have emphasized the large discrepancies between
vertebrates, which might be roughly arranged in a
chronological fashion as amphibians, then reptiles,
birds and mammals. However, invertebrate groups are
older; for example, decapad crustaceans tend to be
twice asoldas amphibians. Avise &amp; Liu (2011:712)
suggested that the date of origin could be appended
to taxonomic ranks but the proposal has not been
incorporated into current taxonomic practice; however,
sorne invertebrates are older than decapods, but their
fossil record is scarcer such that setting their first
appearance is not straightforward.
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�Cavalier-Smith (2010) has pointed out that the
influence of Hennigian cladistics must be reduced
by incorporating sorne evolutionary processes for
phylogenetic analysis such as stasis, cel l merging,
allopolyploidy, and lateral gene transfer, together with a
reappraisal of paraphyletic taxa. There might be a need
(Zander, 2013:1) for pluralistic approaches "to correct
the difficulties in which modern systematics has found
itself' Phylogenetic analysis need sorne improvements
(Ebach et al., 2013; Vasilyeva &amp; Stephenson, 2013),
not on ly for considering the above evolutionary
processes but a better understanding of how the
computer algorithms work (Brazeau, 2011). Further,
in sorne problematic groups, more than one solution
is possible and none should be rejected a priori such
that they can coexist (Vinarski, 2013), and especially
for those groups capable of hybridize and undergo
introgression (Zakharov et al., 2009). Another critique
and evaluation of cladistics was made by Aubert (2015)
and his interesting and useful recommendations should
be taken into account for future studies.

E PILOGUE
Despite the fact we currently have plenty of analytical
sophistication, including molecular indicators, together
with many statistical and computer software for
image comparison, morphological taxonomy must
be strengthened. Otherwise, the current bottle-neck
of having many discovered species by molecular
methods, but still waiting for being formally (or even
turbo-) described will not be solved. Further, most
taxonomists have been following a long tradition for

pattern recognition and undertaking revisionary studies,
but we have seldom been explicit enough about how to
proceed. Younger colleagues must understand that
it takes several years to fully understand a group of
species, their variations and affinities. At the same time,
older colleagues must keep in mind these needs and do
their best to encourage and accelerate the formation of
a much needed batch of new taxonomists. Of course,
it will also help we push our authorities and politicians
into promoting new permanent positions concentrated
on morphological studies. No one else will do these
activities for us, or for the forthcoming colleagues
(Salazar-Vallejo &amp; González, 2016).

A CKNOWLEDGMENTS

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This revision was encouraged by my former and
current students of polychaete taxonomy, and
as a position paper for my seminar on advanced
systematics. Eduardo Suárez-Morales and Jacobo
Schmitter-Soto, both from Ecosur, as well as Kirk
Fitzhugh (LACM), Pat Hutchings (AM), and J. Rolando
Bastida-Zavala, carefully read earlier drafts and their
recommendations improved this contribution. The
avai lability of classical papers in the Biodiversity
Heritage Library, Digita l Library of the American
Museum of Natural History, Gall ica, lnternetArchive,
Persée, or Smithsonian Libraries, together with the
kind help of ECOSUR librarians, especial ly José
Santos Gómez, made easy the f inding and reading of
what used to be very difficult to find documents. Of
course, institutional subscriptions were really useful
and are highly acknowledged.~

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1NTRODUCCIÓN

Con un total de 1 411 especies descritas a la fecha
(Mammal Diversity Database 2020), los murciélagos
o quirópteros son el segundo orden de mamíferos
con mayor diversidad en el mundo. En México se han
registrado 138 especies lo que lo posiciona en el quinto
lugar a nivel mundial (Medellín et o/., 2008).
En la mayor parte de la sociedad occidental los
murciélagos se han relacionado con criaturas nocturnas
misteriosas que han sido inspiración de diversas
historias de terror. La asociación de los murciélagos
con los vampiros surge cuando llegan a Europa historias
de los pri meros exploradores del nuevo mundo que
hablaban de murciélagos que se alimentaban de sangre.
Únicamente existen 3 especies de murciélagos que se
han especializado en alimentarse de sangre de aves y
mamíferos. El resto de las especies de murciélagos se
alimentan ya sea de insectos, carne (peces, roedores,
lagartijas, otros murciélagos). frutas o de néctar. Por
sus hábitos alimenticios estos mamíferos cumplen
un importante papel en los ecosistemas generando
servicios eco lógicos de los cua les nos vemos
beneficiados los humanos, como el control de plagas,
la dispersión de semillas y la polinización de diversas
plantas, muchas de ellas importa ntes ecológica y
económicamente (Kunz et o/., 2011; Lacher et o/.
2019).

categoría de riesgo bajo la norma oficial mexicana de
protección de especies nativas del país (NOM-059SEMARNAT 2010). Los murciélagos nectarívoros de
la subfamilia Glossophaginae (familia Phyllostomidae)
son especialmente vulnerables al riesgo de extinción,
dado sus hábitos alimenticios muy específicos (néctar
y polen) y su dependencia de cuevas particulares y
sensibilidad a disturbios en dichos refugios (Arita y
Santos-del-Prado, 1 999; Gómez-Ruiz et o/., 201 5).
Me enfocare en este grupo particular de murciélagos y
su importancia como polinizadores, haciendo hincapié
en las especies presentes en el noreste de México y su
relación con plantas clave de la región.

QU IROP~EROFI LIA : PLANTAS QUE ATRAEN
A MURCIELAGOS
La mayoría de las angiospermas (plantas con flor) son
polinizadas por animales y se conocen 355 especies de
mamíferos que visitan flores para alimentarse de néctar
y polen ya sea como su principal fuente de alimento
o de manera oportunista (Fleming y Kress, 20 1 3;
Regan et o/., 2015). La gran mayoría de los mamíferos
poli nizadores son murciélagos, particularmente de
la subfami l ia Glossophaginae los cuales poseen
adaptaciones morfológicas (rostro elongado, lengua
larga y con papillas vellosas para colectar el néctar con
rapidez) y de comportamiento (vuelo especializado para
alimentarse de néctar). Además, existen especies de
murciélagos de otros grupos taxonómicos que visitan
flores de manera oportunista y también cumplen el
papel de polinizadores (Lacher et o/., 2019).

Desafortunadamente, debido a su mala fama, los
murciélagos son vistos como algo nocivo que es
necesario erradicar y por ello han sido víctimas de
persecución directa y vandalismo en las cuevas donde
se refugian (Tuttle y Moreno, 2005; Medellín et o/.,
2017). Aunado a esto la pérdida de hábitat por cambio
de uso de suelo resultado de actividades humanas
los afecta directa e indirectamente, a la par de otras
actividades que han tomado auge reciente, como
los grandes aerogeneradores para producir energía
eléctrica los cuales afectan directamente a murciélagos
que mueren por colisión con las turbinas (Frick et o/.,
2017; Hammerson et o/., 2017).

Los llamados síndromes florales de las plantas se
refieren a características particulares de las flores que
evolutivamente se han seleccionado para atraer a los
polinizadores más efectivos (aquellos que transportan
mayor cantidad de polen de una flor a otra). Se le llama
"quiropterofilo" al síndrome floral especializado en atraer
murciélagos, cuyas características son flores vistosas,
expuestas, de coloración clara y con abundante néctar
(Tschapka y Dressler, 2002).

Los murciélagos tienen una tasa de reproducción muy
baja, en general de 1 a dos crías por hembra por año,
por lo que sus poblaciones no se recuperan con facilidad
después de sufrir alta mortandad. Además, los refugios
que prefieren tienen características muy particulares
por lo que es difícil reemplazarlos con otros una vez
que son destruidos. Se estima que los quirópteros
representan uno de los grupos de mamíferos más
amenazados (Frick et o/., 201 9) Más de la cuarta parte
de la quiropterofauna mexicana se encuentran en alguna

En México existen 12 especies de murciélagos en la
subfamilia Glossophaginae (Alvarez-Castañeda et al.,
2017), tres de estas especies se distribuyen en Nuevo
León: Leptonycteris nivo/is, Leptonycteris yerbobuenoe
y Choeronycteris mexicano (Fig. 1 ). Las tres especies
visitan flores de magueyes, plantas del género Agave
subgénero Agave que presentan flor en panícula (Fig.
2) cuyas características son quiropterófilas. Los agaves
tienen una gran importancia ecológica, al prevenir la
erosión del suelo y ser fuente de alimento de diversas

Biología y Sociedad, primer semestre 2020

37

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�especies de insectos, aves y mamíferos. También son
importantes para las comunidades humanas del Noreste
de México al ser aprovechados para diversos usos:
fibras, forraj e, bebidas como el aguamiel y el mezcal
(Colunga-García et al., 2007).

ASPECTOS ECOLÓGICOS DE LOS
MURCIÉLAGOS NECTARÍVOROS DEL
NORESTE DE MÉXICO
El murciélago magueyero mayor (Leptonycteris nivo/is)
es un quiróptero que migra desde el centro de México
hasta el suroeste de Estados Unidos siguiendo los
eventos de floración de agaves, de los que se alimenta
(Fig. 1 A). En los últimos 10 años se ha reducido el 50%
de sus poblaciones, posicionándolo como una especie
de murciélago en peligro de extinción (Medellín 2016).
Es una de las 78 especies de murciélagos consideradas
como amenazadas o críticamente amenazadas a escala
global (Medellín, 2016b). Se sabe que cada primavera
al menos una parte de la población, principalmente
integrada por hembras preñadas, migra desde el centro
de México hasta el sur de Texas y Nuevo México en
Estados Unidos, recorriendo bosques semiáridos y
matorrales desérticos y transportan do polen entre
poblaciones distantes de plantas (Moreno-Valdez et o/.
2000; Gómez-Ruiz y Lacher, 2017). Hasta la fecha se
conocen solamente 3 cuevas de maternidad (donde se
registran hembras lactantes) una de ellas localizada en
el estado de Nuevo León (Moreno-Valdez et o/., 2004).

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El murciélago trompudo (Choeronycteris mexicano)
se ha registrado desde el sur de California, Nevada,
Arizona, Nuevo México y Texas hasta Honduras y El
Salvador (Fig. 1 C). Se encuentra en matorral desértico y

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El murc iélago magueyero menor (Leptonycteris
yerbobuenoe) se distribuye en zonas menores a los
1000 msnm desde el sur de Arizona y Nuevo Mexico
(EUA) hasta Hondu ras y El Sa lvador, en matorral
desértico y bosque seco tropical (Cole y Wilson 2006)
(Fig. 1B). Se reconocen varias poblaciones, las del norte
migran al sur en septiembre y regresan en mayo, las
crías de estas poblaciones nacen entre mayo y j unio en
grandes colonias de maternidad. Se ha identificado una
población que no es migratoria y reside en la región de
bosque seco tropical del centro y del oeste de México.
En dicha población las crías nacen entre diciembre
y enero (Medellín, 2016). El murciélago magueyero
menor se encontraba en categoría de amenazado en
la lista de especies en riesgo para México, pero datos
de monitoreo reciente han documentado poblaciones
estables y en crecimiento por lo que se propuso remover
esta especie de la lista (SEMARNAT 2015). Esta
especie se reporta para los Estado de Nuevo León y
Tamaulipas (Jiménez-Guzmán et o/., 1999; CastilloHernández y Treviño-Carreón, 2009).

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Esta especie ha sido reportada para Coahuila, Nuevo
León y Tamaulipas (Vargas-Contreras y Hernán dezHuerta, 2001; Castillo-Hernández y Treviño-Carreón,
2009; Gómez-Ruiz et o/., 2015).

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Fígura 1 . Fotografías y distribución de tres especies de murciélagos nectarívoros presentes en el noreste
de México. Al Leptonycteris nivo/is (Foto: Emma P. Gómez-Ruiz. Polígono de distribución: Bat Conservation
lnternational), B) Leptonycteris yerbobuenoe (Foto: J. Scott Altenbach, Polígono de distribución: Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza), C) Choeronycteris mexicano (Foto: Emma P. Gómez
Ruiz, Polígono de Distribución: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

38

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Figura 2. Plantas del género Agave subgénero
Agave que presentan flor en panícula de la especie
Agave asperríma, ubicadas en el Municipio de
Cuatro Ciénegas, Coahuila. (Foto: Emma P. Gómez
Ruiz)

en bosques deciduos y de pino-encino. De acuerdo con la
evaluación de la lista roja de la Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza se considera una especie
común, aunque no forma colonias numerosas. Datos de
Arizona documentan que las crías de esta especie nacen
entre junio y julio. Se cree que las poblaciones del norte
migran al sur en el invierno aun que en general se conoce
muy poco acerca del estado de las poblaciones de esta
especie (Solari 2018). Esta especie se reporta para los
estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas (Álvarez,
1963; Gómez-Ruiz et al., 2015).

F UNCIÓN ECOLÓGICA DE LOS
MURCIÉLAGOS POLIN IZADORES
Los murciélagos que se alimentan de néctar cumplen
un papel ecológico fundamen tal para los ecosistemas
al polinizar plantas que previenen la erosión del suelo
y aportan refugio y alimento a muchas otras especies
(Lacher et al., 2019). La principal fuente de néctar
para las tres especies de murciélagos nectarívoros
en Coahuila y Nuevo León son plantas del género
Agave subgénero Agave (Asparagaceae) (MorenoValdez et al., 2004; Gómez-Ruiz y Lacher, 2017).
Estas plantas, también conocidas como magueyes,
presentan síndrome floral qui ropterófil o ya que sus
flores son grandes y llamativas, abiertas durante la
noche y de aroma intenso. Los agaves producen flor
únicamente una vez en su ciclo de vida el cual puede
durar de 8 a 20 años, apostando toda su energía para
atraer polinizadores que permitan la reproducción
sexual (Gentry, 1 982). Un estudio sobre la evolución
de las diferentes especies de agaves del subgénero
Agave, sugiere que los murc iélagos nectarívoros
que colonizaron zonas áridas tuvieron un papel muy
importante, particularmente los autores mencionan a
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

los murciélagos magueyeros Leptonycteris niva/is y L.
yerbabuenae (Good-Avila et al., 2006).
La migración de los murciélagos magueyeros coincide
con la disponibilidad de flores de ageve. Comparados
con otros polinizadores, los murciélagos pueden cargar
grandes cantidades de polen y transportarlas grandes
distancias conectando poblaciones de agaves (Fleming
et al., 2009). Cada especie de agave produce una
flor en diferente temporada del año y poblaciones de
la misma especie también difieren en el inicio de su
floración siguiendo un patrón latitudinal (Gentry, 1982).
Se ha documentado que el murciélago magueyero mayor
(L. nivalis) migra a lo largo de un corredor de agaves
siguiendo su floración y ocurre con mayor frecuencia en
zonas donde se distribuye mayor número de especies
de agaves, ubicadas en las cadenas montañosas de la
Sierra Madre Oriental (Gómez-Ruiz y Lacher, 201 7).

AMEN AZAS QUE ENFRENTAN LOS
MURCIÉLAGOS POLINIZADORES
La falta de información sobre la biología y ecología
de las especies de murciélagos polinizadores es la
principal limitante para definir acciones concretas
de conservación. En el caso de estos murciélagos,
su supervivencia depende de la disponibilidad de
al imento (néctar de agave) y de sitios de refugio
(cuevas) con las características requer idas para
cada especie. Gómez-Ruiz et al. (2015) identifican
seis cuevas usadas como refugio por Choeronycteris
mexicana y/o Leptonycteris nivalis en Coahui la y
Nuevo León (Cuadro 1) y son de especial relevancia
para ambas especies ya que se reporta presencia de
hembras preñadas o lactantes durante los meses de
verano. Las especies en riesgo no suelen encontrarse
39

�en las cuevas con mayor riqueza de especies por lo
que las prioridades de conservación de cuevas no
deben basarse únicamente en función del total de
especies que albergan. La principa l amenaza que
tienen los sitios de refug io es el vanda lismo pues
en zonas en donde existe conflicto con especies de
murciélagos hematófagos que se alimentan de sangre
de ganado, las personas prenden fuego dentro de
las cuevas para ahuyentar a todos los murciélagos,
afectando especies benéficas. Tal situación no es el
caso particular de las cuevas del Noreste de México,
en esta región la amenaza principal a los murciélagos
nectarívoros es la disminución de zonas de forrajeo,
por causa de tendencias de cambio de uso de suelo, o
aprovechamiento directo de las plantas de las que se
alimentan (magueyes) (USFWS, 2019).
Además, otra amenaza es el cambio climático pues de
acuerdo con modelos predictivos basados en escenarios
de cl ima proyectados al 2070 , la distribución de
los magueyes silvestres de los que se alimentan los
murciélagos nectarívoros se reducirán hasta en un
80%. Esto resultaría en cambios en los patrones de
distribución de riqueza (número total de especies en un
sitio) de especies de agave con lo que se pudiera reducir
la disponibilidad de néctar para estos murciélagos
durante su migración y época reproductiva (Gómez-Ruiz
y Lacher Jr., 2019). Otra consideración son posibles
efectos del cambio climático en la fenología de los
agaves que pudiera afectar el tiempo de floración y
con ello una disparidad con los tiempos en que los
murciélagos polinizadores migratorios están presentes
en la zona. Documentar esta posible disparidad requiere
de monitoreo continuo de la fenología de los magueyes
silvestres en donde un programa de ciencia ciudadana
pudiera ayudar a documentar estas tendencias. Para
el lo ya existen in iciativas en desarrollo por parte
del Laboratorio de Mastozoología de la Facultad
de Ciencias Biológicas, UANL en colaboración con
organizaciones de la sociedad civi l. Finalmente, aún
existen muchos vacíos de información respecto al uso
de recursos alimenticios por murciélagos nectarívoros
por lo cual en el Laboratorio de Mastozoología estamos
trabajando en un proyecto que documenta los patrones
de uso temporal y espacial de los agaves en floración
por parte de los murciélagos nectarívoros para
determinar si existe competencia entre estas especies
por un recurso limitado que ha sufrido importantes
reducciones por cambio de uso de suelo y que, como ya
se mencionó, su disponibilidad pudiera verse afectada
por el cambio climático.

40

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Familia Phyl/ostomidae

Choeronycterís
mexicana

A

NT

Leptonycteris
nivolis

A

EN

Dermonuro
azteco

LC

Desmodus
rotundus

LC

• • • • • •
•
•
•
•

Familia Vespertilionidae

Corynorhinus
townsendii

LC

Eptesicus
fuscus

LC

Lasiurus
cinereus

LC

Myotis
auricu/us

LC

Myotis
ca/ifornicus

LC

Myotis
thysanodes

LC

Myotis
yumanensis

LC

Pipistrel/us
hesperus

LC

Antrozous
pal/idus

LC

Nycticeius
humera/is

LC

• • • • •
•
•
•
•
•
• •
•
•
•
•
•

Familia Mo/ossidae

Tadarída
brasi/iensis

•

LC

Total de especies

13

2

2

7

3

1

U ICN= Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza;
A=Amenazada, NT= Casi amenazado (Near threatened), EN= En
peligro (Endangered), LC= Preocupación menor (Least concern).
Cuadro 1 . Lista de especies encontradas en cuevas usadas por
murciélagos nectarívoros ubicadas en Coahuila y Nuevo León.
Modificado de Gómez-Ruiz et al (201 5), actualizado con los
resultados de muestreos recientes.

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Biología y Sociedad, primer semestre 2020

�B •óg as I JM -

�MONITOREO DE NIVELES
DE PLOMO EN CIUDAD
UNIVERSITARIA (UANL),
UTILIZANDO AVES COMO
BIOINDICADORES
I ALINA 0LALLA-KERSTUPP1, JORGE ALEXIS GONZALEZ-MARTINEZ1, CARLOS
DAVID YEVERINO-MARTÍNEZ2• JOSÉ IGNACIO GONZALEZ-ROJAS 1, ANTONIO
GUZMÁN-VELASC01, JUAN PABLO CEYCA1 Y GABRJEL RU IZ-AY,\,li\1

1. ~r 1ve1 .1 d At..u 01 1a _ 'lluc 110 León, F••u &lt;ll e.e C ffC;t s B.olóq1ec. _ Lltor .. to :i de B r.lnc. ... e la o ~ r,1. e C:.r y 'lusdr ollü
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Biología y Sociedad, primer semestre 2020

45

�R ESUMEN
a exposición crónica a contaminantes atmosféricos
como los metales pesados y plomo en particular, ha
sido relacionada con fuertes problemas de salud
en humanos. La ciudad de Monterrey en México y su
área metropolitana son entre las regiones industriales
más contaminadas del país. Debido a que las aves
han sido utilizadas con éxito como bioindicadores del
estatus ambiental, el propósito del presente t rabajo
fue determinar los niveles de plomo en sangre de aves
residentes en Ciudad Universitaria (UANL). Los valores
detectados oscilaron entre 3.3 µg/dl y 14.4 µg/dl.
Valores similares en humanos adultos serían tolerables,
pero no así en menores de 15 años, donde el límite
sugerido es de 5 µg/dl.

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ABSTRACT
Chronic exposure to atmospheric pollutants, such as
heavy metals and in particular lead, has been linked to
health problems in humans. The city of Monterrey in
Mexico with its metropolitan area is considered the most
contaminated industrial region of the country. Because
birds have been successfully used as bioindicators
of environmental status, the purpose of the present
study was to determine the levels of lead in the blood
of resident birds in the Autonomous University of Nuevo
León city campus, known as "Ciudad Universitaria''. The
values detected range d from 3.3 µg/dl y 1 4.4 µg/dl.
lf similar values were detected in adult humans, they
would be considered within the tolerable range, but no
so in infants and adolescents below 1 5 years of age,
where the recommended limit is 5 µg/dl.

Palabras clave: contaminación, plomo, aves,

Ciudad Universitaria, UANL
Key words: pollutant, lead, birds, Ciudad

Universitaria, UANL
46

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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1NTRODUCCIÓN

La contaminación ambiental y la exposición crónica a sus
componentes, entre los que se encuentran los metales
pesados, se considera una problemática importante de
salud pública creciente, esto debido a sus efectos nocivos
para los ecosistemas y los organismos que los habitan
(Parra-Ochoa 2014; Valdez-Cerda et al. 2011).
La ciudad de Monterrey y su área metropolitana
(AMM) es considerada una zona industrial de gran
importancia económica ya que alberga alrededor de
6,000 empresas dedicadas a actividades industriales
(Valdez-Cerda et al. 20 1 1; Guajardo y Arrambide
2002). Sin embargo, según datos oficiales, el AMM ha
sido considerada la región industrial más contaminada
de México, encontrándose en el polvo de sus calles
y filtros aéreos cantidades importantes de distintos
contaminantes en forma de material particulado; éstos
pueden clasificarse como partículas gruesas (~1 0µm o
PM1 0 ), partículas finas (~2.5µm o PM 2.5 ) y partículas ultra
finas (~0.01µm) (Mejía-Velázquez 2010; SEMARNAT
2009; Phallen y Phallen 2007; Sbarato et al. 1 997).
Se considera que las PM2 .5 son las más nocivas para la
salud humana, ya que pueden penetrar directamente a
los alveolos pulmonares (Blanco-Jiménez et al. 201 5;
Parra-Ochoa 2014). Distintos análi sis de las PM 2 .5
presentes en el aire del AMM determinaron la presencia
de metales pesados tales como hierro, manganeso,
níquel, arsénico, cobre, cadmio y plomo (BadilloCastañeda et al. 2015; Valdez-Cerda et al. 2011).
El plomo es utilizado en la industria con diversos fines
y es conocido por causar efectos adversos a la salud
humana. Es absorbido principalmente a través de
los sistemas respiratorio y gastrointestinal, donde es
transportado por la sangre y acumulado en los distintos
tejidos (Phallen y Phallen 2007). La exposición crónica a
este tóxico comúnmente tiene efectos hematológicos,
como anemia, o provoca trastornos neurológicos, como
cefalea, irritabilidad, letargo, convulsiones, debilidad
muscular, ataxia, temblores y parálisis. La exposición
aguda puede provocar trastornos gastrointestinales
(anorexia, náuseas, vómitos, dolor abdominal), daño
hepático y renal, hipertensión y trastornos neurológicos
(malestar, somnolencia, encefalopatía) que pueden causar
convulsiones y provocar la muerte (Londoño et al. 201 6;
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

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OMS 2013; Nava-Ruiz y Méndez-Armenta 2011).
Actualmente en México, el valor máximo de concentración
de plomo en sangre considerado tolerable es de 5 µg/dl
para niños menores de 15 años y mujeres embarazadas
o en lactancia; para el resto de la población es de 25 µg/
di (DOF 2017).

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Una de las estrategias para evaluar la calidad ambiental
es el uso de bioindicadores (Dale y Beyeler 2001).
Los animales son excelentes ejemplos de monitores
de peligros ambientales, ya que humanos y animales
comparten el ambiente urbano, el aire y el agua, además
que los procesos moleculares, celulares y bioquímicos que
se generan en respuesta a agentes tóxicos son comunes
entre la mayoría de las especies de vertebrados (ParraOchoa 2014; Hofer et al. 2010; Anze et al. 2007).

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El interés en usar part icu larmente aves como
bioindicadores de contaminación ambiental por metales
pesados ha aumentado debido a que están ampliamente
distribuidas, presentan un periodo de vida largo y son
sensibles a cambios atmosféricos del ambiente (ParraOchoa 2014; Hofer et al. 2010; Paddoa-Schioppa et al.
2006; Esselink et al. 1 995; Koskimies 1 989).

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Z ONA DE ESTUDIO
El campus de Ciudad Universitaria de la Universidad
Autónoma de Nuevo León cuenta con una superficie de
434 Ha y se localiza en el municipio de San Nicolás de los
Garza, Nuevo León. Es cede de oficinas administrativas,
rectoría, 11 facultades, centros e institutos de
investigación, dos bibliotecas, un centro de informática,
auditorios y un centro acuático entre otros. Cada día recibe
en sus distintas instalaciones más de 1 00,000 personas
entre empleados, docentes, alumnos y visitantes.

C OLECTA DE EJEMPLARES, TOMA Y
ANÁLISIS DE MUESTRAS
Las aves fueron capturadas en los jardines del campus
mediante el uso de redes de niebla (FAO 2007; Bub
1991) entre los meses de Agosto y Septiembre de
201 7. A cada ejemplar se le extrajo una pequeña
muestra de sangre de la vena braquial (FAO 2007) y
posteriormente fue liberada.
47

�La muestra fue analizada mediante un dispositivo
portátil de voltamperometría de redisolución anódica
(Lead Care® // Blood Lead Analizer). El dispositivo
permite medir concentraciones de plomo en la sangre
(3µg/dl a 65 µg/dl) en tres minutos usando una muestra
de 50 µI de sangre (un tubo capilar) (González-Valdés et
al. 2008; LeadCare 11 Users Guide).

R ESULTADOS Y DISCUSIONES
Se capturaron y analizaron 59 individuos pertenecientes
a tres órdenes, seis familias y nueve especies de
aves (Figura 1). Cuarenta y cinco de ellas presentaron
concentraciones superiores a los 3.3 µg/dl, siendo el
valor más alto de 1 4.4 µg/dl (Tabla 1).
Definir el límite a partir del cual la concentración de
un contaminante detectado se puede considerar
tóxica es difícil. Si esto ya es complicado en humanos,
siendo solo una especie, todavía resulta más complejo
en las aves, que son miles de especies diferentes con
variaciones intraespecíficas a veces importantes (MMA
2006). Con relación al plomo, distintos autores parecen
concordar con establecer un rango de 20 µg/dl a 60 µg/
di como límite de concentración no tóxica, cantidades
superiores indican intoxicación (Martorell 2009; MMA
2006; Scheifler et al. 2006; Franson 1996).
Básicamente la intoxicación puede manifestarse de
diferentes maneras, pero siempre predominan los
daños neurológicos, digestivos, renales y del sistema
circulatorio (el plomo inactiva una de las enzimas de la
síntesis del grupo hemo, esencial para la formación de
la hemoglobina en los eritrocitos). Por su carácter de
tóxico inespecífico, una vez en el sistema circulatorio
se distribuye a los tej idos blandos (riñón e hígado
principalmente), afectando a la mayoría de los procesos
fisiológicos, sistema nervioso y muscular (Carneiro et al.
2015; Binkowski et al. 2013; Malik y Seb 2009; MMA
2006; Nam y Lee 2006 a y b; Swaileh y Sansur 2006).
Lo anterior, hace que la detección de la enfermedad
sea difícil, pasando en ocasiones desapercibida o
atribuyéndose a otras causas ajenas a la ingestión de
plomo.
Si bien todas las muestras analizadas se encontraron
por debajo del límite inferior de tolerancia, es importante
resaltar dos cosas: 1) La cantidad de aves muestreadas
fue baja y por ejemplo en el caso de los zanates el
86º/o de ellos fueron individuos juveniles que aún no
han tenido tiempo suficiente para acumular tóxicos en
niveles detectables; y 2) Si comparamos los niveles
detectados contra los límites de tolerancia establecidos
para el hombre, el 51 % de las muestras con detección
de plomo se encuentran por encima del límite de
tolerancia para niños menores de 15 años y mujeres
embarazadas o en lactancia (DOF 201 7).
La Ciudad Universitaria de la UANL se encuentra
rodeada de una fuerte presión ambiental (hablando
de emisiones contaminantes). En su cara Este
se encuentra el grupo Ternium de México, que se
especializa en la siderurgia y se dedica a la producción
48

de aceros planos y largos, los cuales pueden contener
trazas de plomo debido a la impureza del hierro o a los
procesos para mejorar su calidad. Esta empresa cuenta
con varias plantas en el AMM y si bien la PROFEPA les
ha entregado en distintas ocasiones certificados de
"Industria Limpia" a algunas de ellas (los más recientes
en 2016) (PROFEPA 201 6), no encontramos registro
alguno de que se les haya otorgado dicha distinción a
las Plantas Guerrero y Universidad (colindantes con
Ciudad Universitaria).
Otro factor a considerar dentro de Ciudad Universitaria
es el tráfico vehicular. La Secretaría de Sustentabilidad
de la UAN L (SSUANL 2017) ha estimado una
afluencia vehicu lar de aproximadamente 8,600
unidades, que si bien se considera baja en relación a
la cantidad de personas que confluyen en el campus,
resulta problemática pues la UANL no cuenta con
la infraestructura adecuada para dar un flujo libre y
continuo a los automotores. La baja velocidad a la que
circulan mientras alumnos y empleados caminan entre
ellos, aunado al alto número de vehículos particulares,
de transporte y carga pesada que transitan en las
avenidas Manuel L. Barragán y Alfonso Reyes, aumentan
las probabilidades de inhalación de contaminantes.
Si bien desde el año 1997 dejaron de producirse
combustibles y aditivos con plomo, las gasolinas hoy en
día pueden contener trazas de plomo (hasta 0 .5 mg/L)
debido a impurezas en las corrientes de alimentación
(Scott-Fogler 2008).
En 2011 se publicó un análisis de los metales pesados
encontrados en polvos de distintas calles del AMM
(Valdez-Cerda et al. 2011); se tomaron muestras de 30
puntos, uno de ellos en Ave. Barragán y Fidel Velázquez
(esquina noroeste de Ciudad Universitaria) y otros 10
dentro de un radio de 5 km a la redonda de Ciudad
Universitaria. Todas las muestras contenían plomo que
fue atribuido en su mayoría a emisiones vehiculares
y a formas residuales de diferente especiación
(plomo inorgánico oxidado y plomo ligado a moléculas
orgánicas).

C ONCLUSIÓN
La determinación de los niveles de plomo mediante
voltamperometría de redisolución anódica, utilizando
el equipo LeadCare Analyzer 11, funciona como una
herramienta sencilla y de bajo costo, para realizar
diagnósticos oportunos en aves silvestres como
biomonitores de contaminación en zonas urbanas.
Aunque se encontraron variaciones en los niveles
de plomo entre las especies de aves estudiadas,
las concentraciones de este metal no representan
riesgo de toxicidad para las aves, según lo reportado
para aves de otras regiones del mundo. Sin embargo,
considerando la normatividad ambiental vigente en
México, los niveles de plomo disponibles en el AMM
podrían tener implicaciones toxicológicas para la salud
de las personas en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Se recomienda ampliar el diagnóstico de los niveles de
plomo a otras especies de fauna silvestre y a otros sitios
dentro del AMM y regiones adyacente~
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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A. Paloma doméstica
B. Tortolita cola larga
C. Paloma ala blanca
D. Carpintero cheje
E. Luis bienteveo
F. Tirano cuir
G. Mirlo café
H. Gorrión doméstico
l. Zanate mayor

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Figura 1. Especies de aves capturadas dentro Ciudad Universitaria (UANL) para
determinación de niveles de plomo en sangre. Imágenes tomadas de: The Cornell Lab of
Ornithology.

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Créditos forográficos. Paloma doméstica: Luke Seitz; Tortoli ta cola larga: Jeffrey Moore;
Paloma ala blanca: Ted Bradford; Carpintero cheje: Guillermo López; Luis bienteveo: lan
Davies; Tirano Cuir y Zanate mayor: Darren Clark; Mirlo café: Marky Mutchler y Gorrión
doméstico: Evan Lipton.

:..u

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8
a:
¡2
z
o

Tabla.1 Concentración de plomo en sangre en aves capturadas en la Ciudad Universitaria (UANL).

:;E

Orden

Familia

Nombre científico

Nombre común

N

Concentración de plomo
{µg/dl)
Media
Rango

Columbiformes

Columbidae

Columba livia

Paloma doméstica

1

6.2

Columbina inca

Tortolita cola larga

1

6.3

Zenaida asiatica

Paloma ala blanca

13

5.8
3 .3 - 9.7

1 8·

6.2
3 .4 - 14.4

Piciformes

Picidae

Melanerpes aurifrons

Carpintero cheje

Passeri formes

Tyrannidae

Pitangus sulphuratus

Luis bienteveo

2

4.5
3 .8 -5.2

Tyrannus couchii

Tirano cuír

2

&lt;3.3

Turdidae

Turdus grayi

Mirlo café

7

4.7
3 .5- 7.5

Passeridae

Passer domesticus

Gorrión doméstico

1

&lt;3.3

lcteridae

Quiscalus mexicanus

Zanate mayor

1 4-

4.4
3.4 -5.4

59

5.44
3.3-14.4

• 2 individuos presentaron valores &lt;3.3 µg/dl
-12 individuos presentaron valores &lt;3.3 µg/dl
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

Total

49

�L ITERATURA CITADA

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-,
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

l'

51

�,
A UN MUNDO CAMBIANTE:
LA IMPORTANCIA DEL COMPORTAMIENTO
ANIMAL EN ESTUDIOS DE CONSERVACIÓN
I M. C. YANET

SEPÚ LVEDA DE LAR.OSA

/ /ULTIMADAMENTE, ES EL COMPORTAMIENTO EL
QyE DETERMINA LA SUPERVIVENCIA''.
T IMBERlAKE &amp; LUCAS, 1989

�A BSTRACT
n la actualidad, el cambio climático antropogénico representa el mayor desafío para la humanidad. Existen
numerosas líneas de evidencia que muestran los impactos negativos que este fenómeno tiene en los sistemas
biológicos, tales como cambios en la abundancia, fisiología, distribución y patrones de migración de numerosas
especies de fauna. Sin embargo, los cambios en el comportamiento de las especies han sido ignorados por años.
El comportamiento, sin embargo, representa un factor crucial en la adaptación y la supervivencia de los organismos,
ya que su modificación posee un significado crítico: una señal de alerta en respuesta a condiciones ambientales.
Debido a esto, el estudio del comportamiento representa una herramienta valiosa para predecir y evitar a tiempo
declives en las poblaciones de organismos con elevada importancia ecológica y económica. El objetivo general
de esta revisión es abrir la puerta a una nueva área conocida como Conducta en la Conservación (Conservation
Behovior) en nuestro país. Esta revisión de estudios conductuales realizados presenta casos de estudio, llevados
a cabo desde los trópicos hasta el Ártico, de las respuestas en la conducta de diversas especies de fauna ante
los cambios ambientales. Ésta, a su vez, refleja la importancia de incorporar estudios de comportamiento en
estrategias de conservación para comprender cómo los organismos se enfrentarán a un mundo cambiante.

E

Key words: Comportamiento, cambio climático,

-.--9
' ''..- ecosistemas marinos, cambio conductual,
biodiversidad, conservación, plasticidad.

�1NTRODUCCIÓN

En la actualidad, el cambio climático antropogénico
representa el mayor desafío para la humanidad. Desde
mucho antes de que los humanos apareciéramos
en el planeta, éste ya había presenciado numerosos
cambios ambientales exhibidos en forma de variaciones
climáticas naturales. Estos transcendentales cambios
transformaron el planeta en numerosas ocasiones,
llevando a muchas especies a la extinción y a otras a
evolucionar. Tan importantes fueron estas alteraciones
que marcaron la pauta para definir las divisiones
geológicas de la Tierra.
Nuestro p l aneta continúa atravesando por
modificaciones. Sin embargo, ahora son drásticos
cambios producto de las habituales actividades de una
sola especie: el Horno sapiens. Estas alteraciones, de
acuerdo con científicos, ocurren diez veces más rápido
que cualquier otra modificación registrada en los últimos
65 millones de años (Diffenbaugh y Field, 2013). Las
variaciones globales atribuidas al fenómeno del cambio
climático comprenden desde una frecuencia más alta de
eventos extremos, como olas de calor y tormentas de
mayor intensidad, hasta temperaturas más cálidas en la
superficie del mar y el derretimiento y encogimiento de
los glaciares.
Entre las consecuencias de las actividades
antropogénicas, resalta el aumento en la concentración
de dióxido de carbono. Desde la Revolución Industrial,
diversas actividades humanas, como la quema de
combustibles fósiles y la deforestación, han ocasionado
un incremento substancial en la concentración de CO 2
en la atmósfera, de la cual el 30% es absorbido por un
importante "secuestrador de carbono": el océano. Esto
nos reitera que, en este planeta, todos los sistemas
biológicos se encuentran estrechamente conectados.
Los océanos cubren más del 70% de la superficie
terrestre, razón por la cual la Tierra es ta mb ién
llamada 'El Planeta Azul'. Los ecosistemas marinos
son cruciales para la regulación climática global y
para la sobrevivencia de toda especie que habita en
este planeta (IUCN, 2015), incluyendo al humano.
Sin embargo, la absorción de carbono ha llevado
al aumento de la temperatura de la superficie del
mar y a la acidificación de los océanos, alterando
significativamente los ecosistemas marinos.
Numerosas líneas de evidencia muestran los impactos
negativos que este fenómeno tiene en los sistemas
biológicos, tales como cambios en la abundancia
(Willis C. et al., 2008). fisiología (Seebacher et al.,
201 5), distribución (Sanford et al., 2019) y patrones
de migración (Sparks et al., 2007; Howard et al.,
2018) de numerosas especies de fauna. Sin embargo,
los cambios en el comportamiento de las especies
han sido ignorados por años (Berger-Tal et al., 2015).
Es ahora cuando los científicos se han percatado
que estas modificaciones conductuales poseen un
significado crítico: son importantes señales de alerta
(Wong y Candolin, 2012) en respuesta a condiciones
ambientales alteradas (Bostrón-Einarsson et al., 2018).
54

Por lo tanto, el estudio del comportamiento representa
una herramienta valiosa para predecir y evitar a tiempo
declives en las poblaciones de organismos con elevada
importancia tanto ecológica como económica.
El comportamiento representa un factor crucial en la
adaptación y la supervivencia. Ante el cambio climático,
la postura de "moverse, adaptarse, aclimatarse o morir"
es una representación ideal para ilustrar las adaptaciones
o estrategias que los organismos se verán obligados
a desarrollar. Los animales responden a los cambios
ambientales de tres maneras: modificando su plasticidad
fenotípica o conductual, dispersándose, o adaptándose
genéticamente (Williams et al., 2008). Esta plasticidad
conductual le permitirá a una especie modificar su
comportamiento para ajustarse a las condiciones
climáticas para sobrevivir (Van Buskirk, 2012).
Por un lado, el comportamiento de una especie puede
aminorar los efectos del cambio climático si éste aporta
una ventaja para su adaptación (Bostron-Einarsson et
al., 2018). Por el otro, puede llevar a una especie a la
extinción cuando los comportamientos ya sea que no
son los adecuados o no son modificados con la rapidez
necesaria para sobrevivir a las condiciones cambiantes.
Desde los t rópicos hasta el Ártico; desde un diminuto
molusco hasta un imponente oso polar. Hoy en día,
numerosas especies que desempeñan importantes
funciones en los ecosistemas marinos se ven forzadas a
modificar su comportamiento para adaptarse a un mundo
cambiante. Mediante la siguiente revisión de estudios
conductuales, se espera demostrar su importancia para
abrir la puerta a una nueva área conocida como Conducta
en la Conservación (Conservation Behavior) en nuestro
país, un área que mezcla el estudio del comportamiento
con la biología de la conservación.

FLORECI ENDO EN UN OCÉANO CÁLIDO :
CEFALÓPODOS
Los cefalópodos han teñido de color los océanos del
planeta por más de 500 millones de años. Esta clase
de invertebrados, perteneciente al Phylum Mollusca,
incluye a los pulpos, sepias, calamares y los nautilos,
también conocidos como fósiles vivientes (Cousteau y
Diole, 1973). Estos fascinantes animales han logrado
adaptarse exitosamente a ecosistemas marinos
tropicales y templados gracias a su amplia plasticidad
conductual.
Existen cefalópodos pelágicos y bentónicos. Los
primeros habitan en aguas cerca de la costa y en
columnas de agua, por ejemplo, el calamar de Humboldt
(Oosidicus gigas), mient ras que los bentónicos viven
en profundidades de hasta 4000 metros, como es el
caso del curioso pulpo Dumbo (Grimpoteuthis spp.).
Es interesante que más de la mitad de las especies
de cefalópodos que habitan en las aguas del Golfo de
México son bentónicas, es decir, de aguas profundas.
Éstos, junto con las especies pelágicas y semipelágicas,
representan un recurso marino sumamente vali oso
tanto en México como en el resto del mundo.
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Figura 1. Las sepias poseen
un extenso repert orio de
técnicas de camuflaje
para cazar. comunicarse
y ocultarse de los
depredadores. Fotografía de
Peter Boshra.

Los cefalópodos también conocidos como "hierbas del
mar" son ágiles depredadores que crecen y se reproducen
de una manera sorprendentemente rápida, lo que ha
llevado a científicos a especular que los cefalópodos,
a diferencia de numerosas especies de organismos
marinos, podrían proliferar en el Antropoceno (Época
de /os Humanos) debido a su gran capacidad de rápida
adaptación frente a modificaciones ambientales.
La primera señal de proliferación fue reportada por
pescadores en la década de los 70s cuando observaron
un aumento significativo en el número de ejemplares
de cefalópodos (Caddy y Rodhouse, 1998). Numerosas
dudas surg ieron a partir de estas observaciones,
abriéndose una puerta de investigación para comprender
este fenómeno.

SEPIAS
Las sepias se caracterizan por sus importantes
capacidades de aprendizaje, camuflaje y depredación,
las cuales son atribuidas a su complejo sistema
nervioso y al gran tamaño de su cerebro, uno de los más
grandes en proporción cerebro-masa corporal entre
los invertebrados. Estos cefalópodos han desarrollado
técnicas sofisticadas de depredación, siendo capaces
de recordar a sus presas y de manipularlas hasta
dejarlas inmóvi les. Además, estos maestros del
camuflaje poseen una alta p lasticidad conductual
predatoria, es decir, son capaces de cambiar y expandir
sus técnicas de depredación para ajustarse a su presa
(Agin et al., 2006). Estas habilidades proveen más
indicios de la posibilidad de sobrevivir en ambientes
modificados por actividades humanas.
Esta hipótesis f ue confirmada en el año 2016 por
investigadores de la Universidad de Cambridge (Xavier
et al., 2016) quienes demostraron que los cefalópodos
son de los pocos animales que, hasta ahora, se han
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

visto beneficiados por el calentamiento de los océanos.
Aunque esto signifique un benefic io para estos
animales, no son buenas noticias para otras especies.
El mayor factor limitante de las sepias es la temperatura.
La especie Sepia officinalis no es capaz de sobrevivir
temperaturas menores a 7 ºC, factor que la mantiene
lejos de las aguas frías de Norteamérica. Sin embargo,
el aumento en la temperatura del mar llevaría a las
sepias a desplazarse y expandir su distribución, lo cual
podría considerarse un gran beneficio para esta especie.
Sin embargo, de ocurrir, será desastroso para otros
organismos marinos ya que su dieta es tan diversa, que
puede alimentarse tanto de crustáceos costeros como
de numerosas especies de peces (Xavier et al., 2016).
Según modelos climatológicos, sin una buena estrategia
de mitigación de los gases de efecto invernadero (Xavier et
al., 2016), esta especie podría llegar a aguas americanas
en los próximos años, en las cuales podría destituir muchos
organismos importantes y depredar diferentes especies
de invertebrados y peces gracias a su amplia plasticidad
conductual, ocasionando un grave desequilibrio ecológico
que afectará gravemente la productividad de los
ecosistemas marinos al alterar la cadena trófica.

C ALAMARES
Los calamares son conocidos por sus complejas
estructuras oculares, sus impresionantes habilidades
de camuflaje y su gran repertorio de misteriosos
comportamientos. Además, son sumamente populares
debido a la famosa historia de rivalidad entre los
calamares gigantes y los colosales cachalotes, a los
cuales son capaces de detectar por medio de ondas
bioluminiscentes que estos mamíferos emiten gracias
a que poseen los ojos más grandes del reino animal,
permitiéndoles depredar y protegerse al mismo tiempo
(Nilsson et al., 201 2).
55

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�Algunas especies de calamares habitan en aguas
tropicales y costeras, mientras que otras florecen en aguas
templadas y profundas. Al igual que las sepias, poseen
una gran plasticidad conductual ya que son capaces de
ajustar su dieta de acuerdo a la disponibilidad de presas.
Además, su sistema sensorial les permite comunicarse
y evitar depredadores de una manera comparable a los
vertebrados, lo cual podría considerarse una gran ventaja
para sobrevivir en un océano cambiante.
Sin embargo, mientras que las condiciones atmosféricas
del CO 2 continúan en aumento, también crece la
preocupación por la futura adaptación y sobrevivencia
de diferentes especies de calamares ya que se sugiere
que, de continuar con las excesivas emisiones de gases
de invernadero, la concentración de CO 2 aumentará de
440 hasta 900 ppm para finales de este siglo (Foster
et o/., 2017) Esto llevaría a la saturación de CO 2 en las
capas superficiales del océano, ocasionando una falta
de oxígeno disponible para los organismos marinos,
fenómeno conocido como hipoxia.
Para evaluar la plasticidad conductual de los calamares
ante estas alteraciones, científicos de la Universidad de
James Cook (Spady et o/., 201 9) expusieron al calamar
pigmeo bicolor (/diosepius pygmoeus) y al calamar de
arrecifes (Sepiotheutis /essoniono). dos especies que
ocupan nichos completamente diferentes, a las posibles
futuras condiciones de CO 2 . Sus experimentos los llevaron
a obtener resultados completamente inesperados:
la acidificación del océano no es ni será un obstáculo
para los procesos fisiológicos de los calamares, ya que
demostraron que, aún exponiéndose a condiciones
extremadamente altas de CO 2 _ sus habilidades
respiratorias permanecen completamente estables.
Sin embargo, los calamares corren con menos suerte
que las sepias ya que, de acuerdo con experimentos
conductuales (Spady et o/., 2018), aunque los calamares
se adapten fisiológ icamente, su comportamiento no
responderá positivamente a estas futuras condiciones ya
que ambas especies exhiben una inusual lentitud al atacar
a sus presas ante una mayor concentración de CO2 •
Esto tiene implicaciones sumamente importantes
ya que indica que aún siendo especies que ocupan
nichos completamente diferentes, sus respuestas
conductuales son muy similares, lo que los lleva a
consecuencias negativas y aún desconocidas para las
poblaciones de estos importantes organismos. Un claro
ejemplo de lo que podría suceder con especies que
poseen una menor capacidad de adaptación.

F RAG ILIDAD EN UN BOSQUE OPACO:
PECES DE ARRECIFE
Los arrecifes de coral son conocidos como los ecosistemas
marinos más diversos del planeta. En la última década,
los colores vibrantes de estos bosques marinos se han
ido desvaneciendo a consecuencia del desprendimiento
de las microalgas simbióticas de las cuales dependen,
debido al incremento en la temperatura del océano. Al
expulsar estas algas, llamadas zooxantelas, pierden su
56

mayor fuente de nutrición y es cuando ocurre el fenómeno
conocido como "blanqueamiento de coral': el cual, en la
mayoría de los casos, los lleva a la muerte.
Este desafortunado acontecimiento afecta a millones
de especies que dependen de estos organismos para
sobrevivir. De hecho, se cree que aún existen millones
de especies habitando en los arrecifes de coral que aún
no han sido descubiertas (Reaka-Kudla, 1997). Se sabe
que el blanqueamiento de coral provoca declives en las
poblaciones de organismos asociados a estos hábitats.
Sin embargo, la respuesta conductual de estas especies
ante la muerte de los corales es un tema poco explorado,
dejando de lado una pieza clave en la comprensión del
declive de estas importantes poblaciones.

D AMISELAS
Entre las especies más afectadas por este fenómeno se
encuentra la damisela limón (Pomacentrus mo/uccensis),
una especie de pez tropical que habita en distintas zonas
del Océano Pacífico y que encuentra refugio en los corales
para protegerse de depredadores gracias a que sus
brillantes colores pasan desapercibidos frente el coral.
Un coral vivo - colorido - proporciona una señal que
comunica al pez que depende de él acerca de la idoneidad
del hábitat y de las decisiones conductuales que debe
tomar. Sin embargo, un coral muerto - sin color - implicaría
una importante alteración en el comportamiento debido
a la ausencia de estas señales. Dada la importancia de
los corales vivos como refugio ante depredadores, tras el
blanqueamiento de las estructuras coralinas, los peces
que solían camuflarse en sus vibrantes ramas pierden
su protección y refugio y se convierten en organismos
sumamente vulnerables ante sus depredadores.
Ante estos cambios, las interacciones presa-depredador
se ven afectadas (Bonin et o/., 2015). La disrupción en
el comportamiento anti-predatorio del pez damisela
limón frente a la muerte de los corales es un c laro
ejemplo. De acuerdo a estudios recientes (BostrómEinarsson et o/., 2018), inmediatamente después de
la degradación de las ramas coralinas, las damiselas
exhiben un comportamiento sumamente inusual y
a la vez alarmante: la mayor parte de los individuos
abandonan su refugio y, en su lugar, al sentirse en
peligro, se desplazan a lugares de alto riesgo lejos de la
colonia, convirtiéndose en presa fácil.
Se cree que esto no es atribuido a la ausencia de espacio a
consecuencia de la degradación del coral, sino más bien a
que la ausencia de tejido vivo de los corales que interviene
con la respuesta conductual de refugio de las damiselas.
En otras palabras, la señal que el coral vivo emitía para que
estos peces supieran que ese era su refugio, desapareció.
Además, se cree que las damiselas son incapaces de
asociar el coral opaco e incoloro como un sitio de refugio.
Esta investigación representa el primer estudio de la
interacción comportamiento- pérdida de hábitat, el cual
tiene un gran impacto en la conservación y protección
de la biodiversidad marina ya que ofrece una respuesta
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�alternativa - asociada al comportamiento - para explicar
el declive de los peces asociados a los corales, una
pérdida que llevaría a la grave alteración en la estructura
de las comunidades marinas.

P ECES MARIPOSA
Otro grupo que sufre alteraciones conductuales a
consecuencia del cambio climático, es el grupo de los
peces mariposa (familia Chaetodontidae). Estos coloridos
peces han sido estudiados extensivamente ya que son
considerados entre los peces de arrecife más importantes
debido a que son indicadores de la salud de los corales.
La mayoría de las especies de esta fami lia habitan en
aguas tropicales y tienen hábitos coralívoros, es decir,
se alimentan de los corales. Además, son conocidos
por su monogamia (Reese, 1975) y su peculiar
comportamiento territorial y agresivo hacia individuos de
su misma especie o hacia sus competidores, conductas
usualmente asociadas (Barlow, 1 984) y atribuidas tanto

a la disponibilidad y competencia por alimento como a la
reproducción (Roberts y Ormond, 1992).

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Debido a que los peces mariposa dependen de los
corales para sobrevivir, éstos serían los primeros en
comunicar, mediante un cambio en su comportamiento,
una señal de perturbación . Esta hipótesis llevó a
investigadores de la Universidad de Lancaster (Keith et
al., 2018) a monitorear la población de peces mariposa
en el Océano Indo-Pacífico por un período de dos años
después de un evento masivo de b lanqueamiento de
coral acontecido en el año 201 6.

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El equipo de investigadores rep ortó resultados
significativos: un año después del evento de
b lanqueamiento, los peces mariposa comenzaban
a comportarse de manera muy diferente. Los peces
habían reducido significativamente su comportamiento
agresivo, principalmente en las áreas con mayor
mortalidad de corales. Esto es atribuido a la falta de
nutrición a causa de la ausencia de coral, su mayor
fuente de alimento.

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Figura 2 . Arrecife de coral en la Laguna Chuuk,
Micronesia. Fotografía de Marek Okon.
Figura 3 . El pez mariposa (familia
Choetodontidoe) depende del arrecife de coral
para sobrevivir. Fotografía de Greg McFall, NOAA

Biología y Sociedad, primer semestre 2020

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�Los cambios en el comportamiento de estas especies
en respuesta a las alteraciones en su hábitat podrían
ser la causa directa del declive de sus poblaciones.
Hoy en día, los arrecifes de coral, y los organismos que
dependen de ellos, son sumamente frágiles. No solo es
fundamental, sino urgente, continuar estudiando dichos
cambios para prevenir y, de ser posible, revertir estos
desafortunados cambios y asegurar la sobrevivencia de
millones de especies alrededor del mundo.

RESISTIENDO EN EL FRÁGIL ÁRTICO:
MAMÍFEROS MARINOS
Esta travesía virtual, que comenzó por las aguas cálidas
del Golfo de México, y se extendió para ro dear el
planeta y explorar las aguas del Océano Indo-Pacífico,
termina con la exploración de lo que está sucediendo en
las aguas frías y misteriosas del Ártico.
Ningún lugar de este pla neta ha experimentado
cambios físicos tan profundos como el Ártico (Stroeve
et al., 2013). Aquí, encontramos huellas irreversibles
de la presente crisis ambiental refl ejada en cambios
conductuales exhibidos por los inteligentes mamíferos
marinos que coexisten con numerosos grupos de
organismos terrestres y marinos. Estos son los
desafortunados casos de los imponentes osos polares
y las carismáticas belugas.

Osos

POLARES

Los osos polares (Ursus maritimus) son mamíferos
marinos que pasan la mayor parte de su vida explorando
el hielo marino del Ártico, un componente crucial para
su sobrevivencia, ya que les permite tener acceso
a las focas, su alimento principal y su mayor fuente
de energía. El hielo marino desempeña numerosas
funciones, representando desde una zona de protección
hasta un área de reproducción, cuidado y lactancia de

crías, además de servir como un área de descanso, caza
y alimentación.
Los osos polares encabezan la lista de los animales más
afectados tanto por la pérdida de hábitat como por los
cambios en la disponibilidad de presas. A raíz de que
se han derretido de los glaciares y del hielo marino,
estos animales se han visto f orzados a permanecer
la mayor parte de su t iempo en tierra. En la región de
Svalbard, un archipiélago ubicado en Noruega, los
patrones de comportamiento de los osos pol ares
han cambiado drásticamente durante las estaciones
de verano y otoño, pues resulta que han disminuido
significativamente el tiempo que solían pasar cerca
de los glaciares exhibiendo su famosa estrategia de
"espionaje" para cazar focas. Ahora, estas áreas, que
alguna vez estuvieron cubiertas de hielo marino, están
compuestas por piezas frágiles e irregulares que ya no
funcionan como zona de caza como lo hacían hace 40
años (Stirling, 1 97 4).
Para adaptarse a la falta de accesibilidad hacia las focas,
los osos polares han tenido que buscar una alternativa y
cambiar su selección de presas. Ahora, pasan la mayor
parte de su tiempo cerca de las colonias de aves que
se encuentran anidando, eligiendo presas como el
ánsar piquicorto (Anser brachyrhynchus) de las cuales
requieren una gran cantidad de ejemplares para cumplir
sus requerimientos nutricionales. De continuar así, esto
llevará a importantes declives en las poblaciones de
aves marinas y de otros organismos terrestres ya que,
además, se ha reportado un incremento en su consumo
de caribúes y renos de Svalbard (Rangifer tarandus
p/atyrhynchus).
La plasticidad en la conducta alimentaria de los osos
polares podría indicar una señal de esperanza para
su adaptación en un 'nuevo' Ártico. Se cree que esta
capacidad para cambiar su conducta alimentaria
deriva de la herencia genética compartida con los osos
pardos (Ursus arctos) (Cahill et al., 2013; Gormezano y

Figura 4. Oso polar (Ursus
maritimus) descansando en tierra
Fotografía de Andy Brunner.

58

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Figura 5 . Las belugas
(Defphinapterus feucos) son
conocidas como 'Canarios
del Mar' por su repertorio
de vocalizaciones alegres y
únicas dentro del reino animal.
Fotografía de Mendar Bouchali.

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Rockwell, 201 3), ya que también su dieta es sumamente
variable. Sin embargo, se sugiere que existe una baja
probabi lidad de que esta nueva selección de presas
pueda compensar los requerimientos nutricionales que
sus presas originales, las focas, proveían.

B ELUGAS
Al igual que los osos polares, las belugas
(Delphinapterus /eucas). también conoc idas como
canarios del mar debido a su diverso repertorio de
vocalizaciones, han mostrado cambios conductuales
importantes a consecuencia de la reducción del hielo
marino. Mientras que los estudios conductuales
relacionados con su respuesta a los camb ios
ambientales son escasos, lo poco que se sabe nos da un
vistazo a lo que podría suceder con estos mamíferos si
en el futuro el frío disminuye.
Las belugas habitan en los mares marginales de
Beaufort y Chukchi, localizados en el Océano Ártico
en los Estados Unidos, en donde se sumergen en
busca de alimento, en su mayoría peces, tanto en
zonas bénticas como pelágicas. Desde la década de
los 90s, se ha reportado que estos mares han perdido
una gran cantidad de hielo marino (Clase et al, 201 5).
Sorpresivamente, la distribución geográfica de las
belugas en estos territorios ha permanecido invariable;
su comportamiento, por otro lado, comienza a cambiar.
De acuerdo con estudios recientes (Hauser et a/.,
201 8), las belugas de Chukchi se han visto obligadas
a permanecer sumergidas en busca de alimento por
períodos de t iempo signif icativamente altos durante
el verano. Se sugiere que este comportamiento, está
indirectamente relacionado con la reducción de hielo
marino, lo que podría haber ocasionado que sus presas
se distribuyan a mayores profundidades o se encuentren
mucho más dispersadas Esta alteración podría
signif icar un cambio negativo en el comportamiento
y la fisiología de las belugas, llevándolas a pasar la
mayor parte de su tiempo intentando encontrar posibles
fuentes de alimento hasta agotar su energía.
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

Sin embargo, las consecuencias de este camb io
conductual aún son desconocidas. Mientras que
esta plasticidad podría significar una condición física
mejorada, resultado de un incremento en su actividad
física y esfuerzo, también podría llevarlas a su máximo
lím ite fisiológico. Ya sea este cambio positivo o
negativo, es fundamental seguir explorando los cambios
conductuales de estos grupos de organismos para
poder comprender sus posibilidades de adaptación
en el futuro y evitar que estos inteligentes animales
desaparezcan de los mares del Ártico.

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C ONCLUS IÓN
Esta selección de estudios conductuales relacionados
con la presente crisis ambiental refleja la importancia de
incorporar estudios de comportamiento en estrategias
de conservación para comprender cómo los organismos
se enfrentarán a un mundo cambiante. Solamente así,
combinando esfuerzos y transformando la Biología de
la Conservación en un área multidimensional, se podrán
reforzar las estrategias de conservación para predecir a
tiempo cambios en las poblaciones de especies y actuar
de inmediato para asegurar su protección.

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Las alteraciones y modificac iones ambienta les,
resultado de actividades antropogénicas, y sus
impactos en la biodiversidad hoy representan un área
prioritaria para los biólogos y una historia en la que
todos los involucrados o no en la ciencia, tenemos una
responsabilidad y, por ende, un papel que desempeñar.
México embarga una cantidad impresionante de
especies de flora y fauna, pero desafortunadamente,
escasea en estudios que nos permitan comprender
la raíz detrás de estas señales de alarma exhibidas
mediante cambios conductuales que, frecuentemente,
pasan desapercibidos. Se espera que esta crisis
ambiental global sirva como pauta para unirnos para
alcanzar una misma meta: la protección y conservación
del planeta y su biodiversidad~

59

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Biología y Sociedad, primer semestre 2020

61

���R ESUMEN
radicionalmente se han producido animales con nuevas combinaciones de genes utilizando métodos
de reproducción y selección animal. La t ransgénesis es el uso de técnicas moleculares efectivas para la
modificación de diferentes seres vivos. Como el ADN es universal en todos los organismos vivos puede
transferirse entre organismos inclusive de diferente especie generando la modificación genética que se conoce
como organismo genéticamente modificado o t ransgénico. En México se ha buscado una regulación de estas
técnicas debido a que no son del todo aceptados por la sociedad básicamente por el desconocimiento de su
funcionamiento y/o elaboración. El uso de la transgénesis en diversos modelos biológicos ofrece una gran
cantidad de ventajas en su producción como en su consumo, dando resultados positivos en lo económico y en su
consumo, así como el uso de organismos modelos biológicos en el estudio de enfermedades, mejoramiento de
ganado en animales de cría y producción de medicamentos biotecnológicos en animales transgénicos usados como
biorreactores. Uno de los organismos más utilizados son los bovinos, esto por medio de un sistema de transposones
de ADN o bien, para el campo de la agricultura el uso de la transgénesis trae muchos beneficios como el diseñar
plantas de papa resistentes al virus de la papa Y PVY mediante silenciamiento de ARN del virus de la papa Y PVY,
que es uno de los virus más dañinos de la papa. El maíz es otro de los cultivos transgénicos que ha sido introducido
en el continente Americano pero su expansión ha sido menos agresiva que la soya, los impactos de su introducción
en centros de origen pueden ser muy graves. Chile y Costa Rica que están dedicados a la producción de semillas
transgénicas.

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PALABRAS CLAVE: Transgénesis,

transposones, microinyección, organismo
);{' genéticamente modificado

1NTRODUCCIÓN

La ingeniería genética ha desarrollado mecanismos
para modificar no sólo el genoma de microorganismos
y plantas sino también el de los animales en diversos
modelos biológicos. Un transgénico se refiere a un
organismo en cuyas célu las se ha introducido un
fragmento de ADN exógeno, que no se encuentra
normalmente en ese organismo. En 1 973 se obtuvo
el primer organismo genéticamente modificado de
la historia: una bacteria (Wright, 1986). El primer
ratón transgénico se logró en 1980 al microinyectar
la secuencia de ADN manipulada en un embrión e
introduciendo éste en un ratón hembra (Gordon et
al. , 1980; Salter, 1 987). Los primeros experimentos
exitosos de transgénesis en animales fueron realizados
en ratones a los que se les insertó el gen que produce la
hormona del crecimiento de ratas en 1 982 (Missiou et
al., 2004). Las plantas, sin embargo, presentaban otro
tipo de dificultades, los requerimientos precisos para la
expresión de secuencias de ADN en varios estadios de
desarrollo en las plantas no se conocen.

ANTECEDENTES

En otros ámbitos, di fe rentes invest igadores
describieron el fenómeno conocido como corona de
gallo (crown gall) bautizaron al agente oncogénico como
Bacterium tumefaciens (bacteria que hace tumores),
que luego sería popularizado como Agrobacterium
tumefaciens. Los autores consideraron que la bacteria
debía estar transfir iendo "algo" a la planta que le
causaba el tumor, alguna especie de principio inductor
de t umores, pero no estaba claro de qué se trataba
(Braun, 1 958). Habiendo definido cuál sería el vector
biológico para trasladar el ADN de interés a la planta,
el trabajo consistía en extraer los genes oncogénicos
del T-ADN (pues de lo contrario no se obtendría una
planta, sino una masa tumoral) e insertarle los genes
de otra especie; luego habría que introducir el T-ADN
modificado en el plásmido Ti, el cua l a su vez se
introduciría en el Agrobacterium tumefaciens que
finalmente se pondría en contacto con la célula vegetal.
Barton llevó a cabo esto en un experimento considerado
clave en el desarrollo de la biotecnología vegetal:
insertó genes de bacteria y de levadura en el plásmido
Ti, obteniendo una planta que contenía esas secuencias
nuevas en su genoma, esta planta t ransgénica fue la
portada de la prestigiosa revista científica Cell de abril
de 1983 (Barton et a/., 1 983).

ÉXITOS Y FRACASOS DE LA TRANSGÉNESIS

CULTIVOS TRANSGÉNICOS EN AMÉRICA LATINA

El aislamiento de células madre embrionarias de ratón,
en 1989, abrió nuevas posibilidades para estudiar la
función génica en animales transgénicos (Thompson et
al., 1989). Esto permitió el desarrollo de la tecnología
de t ransformación genética mediante recombinación
homóloga en células madre embrionarias (del inglés: ES
cells) que ha posibilitado modificaciones genéticas muy
finas en el genoma del animal, tal como la introducción
de copias únicas de un gen.

América Latina es la región con mayor extensión
cubierta por cultivos transgénicos en el mundo;
irónicamente es también la reg ión con mayor
biodiversidad agrícola.

64

Lo que generalmente modifican más a nivel mundial son
los cultivos de maíz, el área global estimada de cultivos
transgénicos autorizados comercialmente en 2007
fue de 1 1 4,3 millones de hectáreas sembradas en 23
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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países (James, 2007). La siembra y uso de cultivos
transgénicos y sus productos han tenido un gran
impacto y múltiples beneficios para la sustentabilidad
del medio ambiente y la biodiversidad. Los cultivos
han reducido sustantivamente el uso de insecticidas
químicos sintéticos para controlar y eliminar plagas
de insectos con mayor eficiencia. Él propósito del
desarrollo y uso de las plantas transgénicas de primera
y segunda generación es fundamentalmente controlar
las plagas de insectos y reducir el uso de insecticidas
químicos. Esta meta se ha logrado con beneficios a la
economía de los agricultores que utilizan cultivares
transgénicos reduciendo el uso de pesticidas,
incrementado el rendimiento de las cosechas, así como
las ganancias de los agricultores.
Monsanto se identifica como la mayor empresa de la
implantación de la biotecnología moderna, esta controla
el 91% de las semillas de soya transgénica. Estados
Unidos presiona a países de America Latina para que
cambien su legislación de propiedad intelectual para
que reconozcan patentes en semilla y así Monsanto
poder manejar un "impuesto tecnológico" que es un
porcentaje del producto de la cosecha. En Chile, de
manera particular, se está ensayando con cultivos que
no han salido al mercado de manera comercial.

LA SITUACIÓN EN MÉXICO
La historia del desarrollo de la transgénesis en las
plantas en México inicia en 1 983 con las primeras
modificaciones de células vegetales. En 1984 se
producen las primeras plantas transgénicas y en 1986
se llevan a cabo las primeras pruebas de campo y se
desarrollan plantas resistentes a algunos virus (PTRV)
por ejemplo del virus del mosaico del pepino (Cucumber
Mosaic virus, CMV). En 1988 se desarrollan plantas
resistentes a plagas (insectos) y a herbicidas, en 1989
se trabaja en la maduración de los frutos y en 1990 hay
más de 1 00 pruebas experimentales en el campo. En
1995 se obtienen los primeros productos comerciales
(Ortiz y Ezcurra, 2001).
Los organismos genéticamente modificados (OGMs)
autorizados en México según los datos de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y
Alimentación (SAGARPA) y de la Comisión Federal para
la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS)
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

de la Secretaría de Salud, los primeros ensayos con
organismos genéticamente modificados datan de
1983 a favor de la compañía Campbells - Sinalopasta,
la cua l obtuvo un permiso de ensayo en Guasave,
Sinaloa, con tomate transgénico con la característica de
supresión del poligalacturonato (Manzur et al., 2009).
México firmó el Convenio de Diversidad Biológica
(CDB) y el Protocolo de Cartagena, los cuales han sido
la base de diversas normativas de bioseguridad (p. e.
Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente
Modificados) que de manera general permiten la siembra
de cultivos transgénicos (incluso de aquellos que son
originarios de México) sin previsiones de protección
para las comunidades de agricultores e indígenas, ni
para los propios cultivos. Esto, a pesar de que el marco
de bioseguridad asume un "enfoque precautorio''. Son
aproximadamente 20 los cultivos transgénicos que han
sido autorizados en México entre 1 984 y 2005 para
pruebas experimentales o para fines comerciales.
En México no es requisito el etiquetado de productos
transgénicos y la Secretaría de Salud ha autorizado
la comercialización en el mercado local de una serie
de alimentos para consumo humano con ingredientes
genéticamente modificados (Manzur et al., 2009).
Los avances en el desarrollo en México de variedades
de plantas mejoradas y variedades transgénicas,
muestran cultivares de tercera generación como una
planta de maíz transgénica donde la modificación le
permite adquirir resistencia a ciertos factores abióticos
del clima como heladas y sequía. Estas capacidades
también están presentes en otras plantas.
La transgénesis ha permitido desarrollar mecanismos
para modificar no sólo el genoma de microorganismos
y plantas sino también el de una gran cantidad de
animales como se muestra en la Tabla 1 . La transgénesis
se realiza mediante manipulación genética in vitro y
en la actualidad existen diferentes mecanismos para
crear anima les transgénicos que han permitido el
estudio de las funciones de los genes y la producción de
proteínas con fines farmacéuticos. Entre algunos de los
vertebrados que han sido genéticamente modificados
se encuentran cerdos, vacas, borregos, pollos y varios
peces como la trucha, el salmón y la tilapia. Aunque se
tienen importantes usos potenciales para los animales
transgénicos, aún existen muchas limitaciones para su
uso comerciales (Ortiz y Ezcurra, 2001).
65

�Tabla 1. Casos reportados de la transgénesis en diferentes organismos
Especie

Propósito

Impacto

Resultado

Plantas

Caña de Azúcar
(Saccharum
officinarum)

Proporcionar a la caña de azúcar la
resistencia ante la enfermedad de
la hoja amarilla, a la cual era muy
susceptible.

La enfermedad de la hoja amarilla
representa pérdidas importantes para
los productores. al llevar a cabo esta
modificación, contribuye a la solución
de esta problemática.

Se integraron regiones codificantes
de la cápside el virus causante de
la enfermedad de la hoja amarilla.
la planta al ser expuesta a estas
regiones de la cápside, generó
resistencia para futuras infecciones.

Remolacha
Azucarera (Be ta
vulgaris)

Desarrollar un linaje remolacha
azucarera resistente a herbicidas
como el glufosinato de amonio
usando Agrobacterium.

La remolacha azucarera es una de
las plantas que es de importancia
económica por su producción de
sacarosa, que al ser atacadas
por las plagas y al ser usados los
herbicidas tienen grandes pérdidas.
La modificación de estas plantas
para la resistencia a los herbicidas
ayuda a una mejor producción y un
mejoramiento en su economía.

La reómolacha azucarera resultó
ser susceptible a la infección de
Agrobacterium, Se obtuvieron 3
plantas regeneradas para la línea de
remolacha Ks3 mientras que en la
línea Ks7 se obtuvieron 6 .

Banano (Musa
spp.)

Desarrollar plantas transgénicas
mediante la transformación mediada
por Agrobacterium para inhibir el
crecimiento de Fusarium oxysporum.
mediante la inserción del gen HL

El desarrollo de banano transgénico
resistente a Fusarium oxysporum
f. sp. raza tropical cubense 4 es
importante ya que constituye una
de las diez enfermedades más
importantes en la historia de la
agricultura.

La transformación mediada
por Agrobacterium mediante el
bombardeo de partículas permitió
la inserción del gen HL para la
protección del crecimiento de
Fusaríum oxysporum f. sp. raza
tropical cubense 4.

Arroz (Oryza
sativa)

Desarrollar plantas de arroz
transgénicas que expresen el gen
humano CYP1A1 para mejorar su
capacidad de metabolizar compuestos
xenobióticos como herbicidas y
así emplear las plantas de arroz
como medio de fitorremediación en
diferentes tipos de suelo.

Las plantas absorben los
contaminantes en sus rafees y hojas
para posteriormente metabolizarlos
en compuestos que no son tóxicos.
La fitorremediación es mucho más
barata que la remediación química,
además que es más amigable con el
medio ambiente.

Las plantas transgénicas que
expresaron el gen humano CYP1A1
bajo el control del promotor CaMV
3 5S mostraron gran resistencia
a herbicidas. Las plantas de arroz
transgénicas con el gen humano

Papaya (Carica
papaya)

Desarrollar una planta transgénica
resistente al virus anular de la papaya
(PRSV) y al virus del mosaico de la
distorsión de la hoja de la papaya
(PLDMV).

Detener la propagación de la enfermedad
por virus en cultivos de papaya que no
pudieron ser resueltos por métodos
tradicionales. Se eliminó la muerte de las
plantas a largo plazo y todo lo problemas
que la infección de los virus.

Plantas resistentes al virus anular de
la papaya (PRSV) y virus del mosaico
de la distorsión de la hoja de la papaya
(PLDMV) resultando un éxito de
transformación y protegió al cultivo de
la infección viral en esa región.

Cultivos
monocotiledóneas
(maíz, arroz. etc.)

Producir enzimas degradadoras
de la pared celular, (celulasas y
hemicelulasas), etanol en la biomasa
del cultivo para reducir la producción
de estas enzimas en biorreactores.

La producción disminuye el costo
de producción de celulasas
microbianas. aumenta la producción
de biocombustibles celulósico para
sustituir la gasolina y mejoramiento
del medio ambiente.

Esta tecnología, no está desarrollada
completamente, aún faltan muchas
cosas por investigar. El enfoque
de este trabajo tiene sus propios
desafíos, debido a que las plantas
no han podido producir estas
enzimas a un nivel suficiente para la
degradación de la pared celular.

Tomate
(Solanum
lycopersicum)

Obtener una planta transgénica
de tomate que exprese la proteína
PfCP -2. 9. Esta induce una
mayor producción de anticuerpos,
inhibiendo el desarrollo del parásito
Plasmodium falciparum responsable
de la enfermedad de la malaria.

El desarrollo del tomate como vacunas
comestibles permite disminuir el índice
de muertes por malaria.
El uso del tomate como vacuna
comestible contra el desarrollo
de Plasmodium falciparum evita
la producción malaria, en áreas
endémicas como África y Asia.

La primera generación de tomate
transformado presenta el gen de
interés (PfCP - 2.9). Únicamente
tres de un total de 336 explantes
alcanzaron la madurez y produjeron
frutos y semillas. obtuvieron una tasa
de regeneración de 0.89%.

Arabidopsis
thaliana

Expresar insulina humana en semillas
transgénicas de A. thaliana con
orientación a cuerpos de aceite que
permite altos niveles de expresión y
recuperación.

El uso de semillas con insulina
es importante ya que O, 7% de
la población mundial padece
Diabetes mellitus dependiente de
insulina. Se ha estimado que la
incidencia de diabetes se duplicará
a aproximadamente 300 millones en
los próximos 25 años y la demanda
de insulina crecerá 4% por año.

La expresión de la insulina como
una proteína de fusión de oleosina
permitió que se acumulen altos
niveles de la proteína recombinante
dentro de la semilla (13% del peso
total de la semilla es insulina humana).
La insulina resultó ser activamente
biológica en ratones. inclusive
presentó un mejor resultado que las
insulinas comerciales.

66

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�V)

Tabla 1. Casos reportados de la transgénesis en diferentes organismos

..,.,
z
......
V)

Especie

Propósito

Impacto

Resultado

Papa (Solanum
tuberosum}

Diseñar plantas de papa resistentes
al virus de la papa Y PVY mediante
silenciamiento de ARN del virus de la
papa Y PVY, que es uno de los virus
más dañinos de la papa.

El desarrollo de papa trasngénica es
relevante ya que se considera el cuarto
cultivo más importante del mundo y
ha sido objeto de muchos esfuerzos
de mejoramiento. los virus causan
graves pérdidas de rendimiento ya que
las papas se propagan principalmente
de forma vegetativa y esto hace que
las infecciones virales sean aún más
destructivas: no solo los virus persisten
en los tubérculos, sino que las
infecciones secundarias transmitidas
son más graves que las infecciones
primarias.

Doce de las quince líneas
transgénícas de papa produjeron
ARNip y fueron altamente resistentes
a tres cepas de PVY, cada una de
las cuales pertenece a tres subtipos
diferentes del virus PVYN, PVYO y
PVYNTN. La infección de las plantas
transgénicas con el virus de la papa
X PVX de forma simultánea o prevía
al desafío con PVY no interfirió con la
resistencia a PVY.

~

!-

&lt;
_,

.....

o

V)

o
oIV)

X
..,.,
t.U
o
V)

V&gt;

Modificar el aguacate para conferir
resistencia al hongo R. necatrix
que produce la podredumbre de la
planta de aguacate, mediante el
uso de Agrobacterium tumefaciens
utilizando los genes; chit-42, 131,3-glucanasa, procedentes de
Trichoderma harzianum, y NPRl, de
Arabidopsis thaliana.

El aguacate es uno de los principales
frutos consumidos a nivel
internacional, la podredumbre que
produce el hongo R. en el aguacate
causa pérdidas millonarias en la
producción anual del aguacate, por
lo tanto, es de importancia buscar
soluciones para la resistencia a este
hongo.

El aguacate adquirió resistencia ante el
hongo R. necatríx, con distintos niveles
dependiendo el plásmido utilizado. En
la transformación del aguacate, se
establecieron 21 líneas transgénicas
con el plásmido pBINUbiGUSlnt,
mientras que con el pK7WG2NPR1 se
obtuvieron 11 lfneas transgénicas, con
una eficiencia de transformación en el
rango de 1.6-3.33 %.

Jitomate
silvestre
(Lycopersicon
esculentum}

Evaluar jitomate transgénico con
expresión aumentada del antipuerto
de Na +/ H +vacuolar para el
crecimiento en condiciones de alta
salinidad.

El crecimiento de jitomate en
condiciones de alta salinidad es
importante ya que costo de la
degradación de la tierra inducida por
la sal en 2013 se estimó en US $
441 por hectárea, lo que arroja una
estimación de las pérdidas económicas
mundiales en US $ 27 mil millones
por año. A nivel mundial, las tierras de
regadío cubren unos 310 millones de
hectáreas, aproximadamente el 20 por
ciento de las cuales están afectadas
por la sal (62 millones de hectáreas).

Las plantas transgénicas de tomate
superaron la adquisición deficiente
de nutrientes inducida por la sal
mediante la introducción del vector
para la expresión AtNHXl. Las
plantas de tomate transgénicas
resultaron en un cambio beneficiosos
donde la mayor acumulación de Na+,
mediada por el antipuerto vacuolar Na
+ / H +, permitió disminuir los efectos
tóxicos de Na+.

Mamíferos

Desarrollar una rata transgénica con
método más flexible en términos
de tamaño de transgén (tg} y más
eficiente que el sistema lentiviral
en términos de consideraciones de
biosegurídad.

La transgénesis de ratón mediada
por la transposasas Tn5 (técnica de
microinyección modificada asistida por
transposones} permite porcentajes más
altos de nacimientos vivos y una mayor
proporción de anímales transgénicos.
Además, tiene la capacidad de generar
dichos animales con un número
limitado de ovocitos, de modo que lo
hace especialmente adecuado para los
intentos de transgénesis en mamíferos
grandes.

Los ratones transgénicos mostraron
un alto grado de porcentaje de
preservación del transgen (99%}
mediante el método de transgénesis
Tn5p. En dicho experimento se utilizó
el plásmido pCX-EGFP que contenía
un gen EGFP dirigido por un promotor
CAG.

Producir líneas de ratones
transgénicos que expresen
marcadores génicos como la proteína
fluorescente GFP y hCD4 en el
interior de sus tejidos y órganos.

La producción de ratones transgénicos
con marcadores como LacZ,
luciferasa y CAT a pesar de que tienen
una gran sensibilidad, requieren
de isótopos y una medición de la
actividad enzimática, la detección
de estos es más tardada y difícil. En
cambio, la introducción de la proteína
fluorescente GFP requiere de un
proceso menos invasivo, más sencillo y
su detección es aún más fácil.

Se lograron producir exitosamente
líneas de ratones transgénicos
mediante la inyección de DNA
purificado que contenían los
vectores pCX-GFP y pCX-hCD4 que
acarreaban los marcadores GFP
y hCD4 respectivamente, esto se
pudo notar tras la expresión verde
fluorescente en diferentes tejidos y
órganos por medio de microscopía de
fluorescencia.

Producción de ratas knockout
interrumpiendo el gen lgM usando la
tecnología TALENs, con la finalidad
de probar la efectividad de TALENs.

El desarrollo de ratas con
alteraciones genéticas que asimilan
enfermedades humanas mediante
Knockout de las proteínas TALENs.

La frecuencia global de los animales
mutados) cuando las nucleasas se
microínyectaron como DNA (7 /7 4),
mientras que la inyección de mRNA
produjo una mayor frecuencia de
animales modificados con TALENs
(59%}. La frecuencia global de los
animales recién nacidos recuperados
después de la inyección de lgM
TALEN fue del 25% (162/642)

Biología y Sociedad, primer semestre 2020

V)

o

Aguacate
(Persea
americana}

Rata (Rattus
norvegícus}

o

67

&lt;

u

�Tabla 1. Casos reportados de la transgénesis en diferentes organismos
Especie

Propósito

Impacto

Resultado

Raton(Mus
musculus)

Generar un ratón transgénico con
resistencia a mastitis por infecciones
de S. aureus en ganado bovino
durante periodos de lactancia
utilizando como modelo animal inicial
Mus musculus.

Uno de los mayores costos de la
producción de leche en la industria
ganadera son las infecciones por S.
aureus (causante de mastitis), por lo
que este avance podría reducir tanto
costos como estrés en el ganado.

Se generó una línea de ratón
transgénico que expresa lisostafina
durante lactancia de manera exitosa
con el objetivo de evitar infecciones
por S. aureus.

Usar el ratón transgénico con el
gen EXT2 codifica un componente
esencial del complejo de
glicosíltransferasa requerido para la
biosíntesis de sulfato de heparano y
que eventualmente puede modular
la señalización involucrada en la
formación ósea.

Las mutaciones de EXT2 son las
más frecuentes (62% de los casos)
y causan enfermedad más severa
con baja estatura, deformidades
óseas y funcionales y un mayor riesgo
de condrosarcoma para mejorar
los tratamientos que existen en la
actualidad.

Se generaron ratones transgénicos
EXT2 dirigidos por el promotor
ColXI y se confirmó que EXT2 está
involucrado en la síntesis de sulfato
de heparano in vivo.

Producir un ratón transgénico
que permita la expresión de la
glándula mamaria de manipulada
genéticamente y controlado mediante
la administración de doxiciclina.

En los últimos años se ha conocido
más casos de cáncer de mama por
lo que se encuentra la necesidad
de encontrar una solución para
regenerar glándulas mamarias a
partir de una célula madre mamaria
(MaSC) manipuladas genéticamente.

Las glándulas mamarias manipuladas
genéticamente se reconstruyen
con éxito a pesar de que el tamaño
del vector era&gt; 200 kb e incluso en
presencia de elementos de ADN
como promotores y secuencias de
terminación de la transcripción, que
son los principales obstáculos para
el empaquetamiento del vector viral.
Se diferenciaron correctamente tanto
en células basales como en células
luminales, y mostraron cambios
morfológicos normales y producción
de leche después del embarazo, así
como capacidad de autor renovación.

Marmoset
(Callithrix
jacchus)

Desarrollar una línea germinal
de monos transgénicos para su
uso como modelo enfocado en
enfermedades humanas utilizando
vectores lentivirales.

El uso de monos como modelo animal
primate no humano en investigación
biomédica es relevante ya que posee
una mayor similitud al humano. Este
animal tiene una tasa de reproducción
relativamente alta por lo que lo hace
potencialmente adecuado para
una modificación transgénica. La
inyección de un vector lentiviral autoinactivante en sacarosa en embriones
de Callithrix jacchus da como
resultado transgénicos que expresan
el transgén en varios órganos.

La creación exitosa de monos
transgénicos proporciona un nuevo
modelo animal para enfermedades
humanas que tiene la gran ventaja de
una estrecha relación genética con
los humanos Se logró la transmisión
de una línea germinal del transgen,
y la descendencia se desarrolló
normalmente.

Perro (Canis
lupus familiaris)

Obtener perros transgénicos que
expresan la proteína roja fluorescente
como respuesta a su modificación
genética.

La generación de perros transgénicos
presenta una nueva aplicación en el
futuro de la investigación biomédica,
debido a que los perros son modelos
muy valiosos por su relación
filogenética con el humano.

Se logró la integración, transcripción
y expresión de RFP en los cachorros
clonados además de no presentar
ninguna anomalía.

Babuino (Papio
anubis)

Realizar xenotrasplante renal en
babuino con órganos de cerdo
transgénico para la proteína
reguladora del complemento humano
DAF (hDAF), utilizando distintos
protocolos inmunosupresores.

Los xenotrasplantes de órganos de cerdo
en humanos pueden ser l.11a alternativa
al déficit de órganos para el trasplante,
evitando la barrera inmunológica del
rechazo híperagudo a partir de la
producción de cerdos transgénicos,
que expresan los genes humanos de las
proteínas reguladoras del complemento.

El rechazo hiperagudo ha sido superado
con la utilización de cerdos transgénicos,
produciéndose el fracaso por rechazo
humoral agudo, no controlado con los
protocolos de inmunosupresión actuales,
por lo cual es preciso desarrollar
nuevos protocolos para conocer más su
fisiología.

Mamíferos Artiodáctilos

Cabra
doméstica
(Capra aegagrus
hircus)

68

Producción de la proteína
plasminógeno recombinante en
glándulas mamarias de cabras
transgénicas que expresan
la proteína en la leche para la
producción de un nuevo fármaco
viable para trombosis

El uso de glándulas mamarias de las
cabras transgénicas son una buena
alternativa para producir proteínas
recombinantes. La aplicación es
para buscar alternativas de nuevos
fármacos más eficaces y más
económicos para el tratamiento de
la trombosis, principalmente para
infracciones al miocardio, trombosis
cerebral, tromboembolismo.

El nivel de expresión de la proteína
recombinante en la cabra transgénica
de 78.32µg/ml , comprobó la
heredabilidad del plasminógeno
recombinante en la descendencia.,

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�V)

Tabla 1. Casos reportados de la transgénesis en diferentes organismos
Especie

Vaca(Bos
taurus)

Embriones
bovinos

..,.,
z
......
V)

Propósito

Impacto

Resultado

Generar una línea de cabras
transgénicas diseñada para expresar
la lisozima humana en la glándula
mamaria, además de su respectiva
caracterización de componentes de
la leche

La presencia de lisozima humana (HLZ)
en la cabra transgénica puede alterar
las propiedades funcionales y físicas
del sistema de proteínas de la leche,
lo que potencialmente conduce a un
aumento del rendimiento de queso o
a una gama más amplia de productos
potenciales que pueden fabricarse
exitosamente ya que la calidad de la
leche, la inocuidad de los alimentos y
la salud animal son importantes para el
consumidor y la industria láctea.

Se generaron 21 cabras transgénicas
que expresaron la proteína HLZ
activa en su leche. El tiempo de
coagulación con el cuajo de la
leche HLZ fue significativamente
menor que el de los controles no
transgénicos.

Generar vacas transgénicas con la
modificación del genoma mediado por
la nucleasa efectora de tipo activador
de la transcripción (TALEN) para
insertar un gen SP110 de ratón en el
genoma del ganado Holstein-Friesian
para hacerlo resistente a M. bovis.

La generación de ganado transgénico
resistente a tuberculosis usando dos
sistemas de transposones es muy
importante ya que la tuberculosis
bovina es una enfermedad zoonótica
causada por la transmisión de
Mycobacterium bovis de animales a
seres humanos y de humano a humano.
La tuberculosis bovina se distribuye
ampliamente en todo el mundo y
actualmente no existen programas
eficaces para eliminar o controlar la
enfermedad en muchas áreas menos
desarrolladas de África y Asia.

El ganado transgénico puede
controlar el crecimiento y la
multiplicación de Mycobacterium
bovis, activar la vía apoptótica de
la muerte celular en lugar de la
necrosis después de la infección y
resistir eficazmente la baja dosis de
M. bovis transmitida desde ganado
tuberculoso en la naturaleza. Los
resultados indicaron que SP110 se
expresó en los macrófagos del animal
descendiente

Generar ganado transgénico usando
dos sistemas de transposones
mediante Sleeping Beauty y
Piggybac y secuenciación de próxima
generación (NGS).

El ganado transgénico que utiliza el
sistema de estos transposones de
ADN generaron de manera eficiente
sin ningún problema de salud y cría
por lo que los bovinos transgénicos
podrfan ser recursos valiosos para la
ciencia bio-agrícola.

Se generaron varios bovinos
transgénicos de manera eficiente
utilizando el sistema de entrega de
transposones de ADN e identificaron
el número integrado, la posición de
integración, las variantes genómicas
y las longitudes de los telómeros
mediante el enfoque NGS.

Generar ganado transgénico capaz
de producir proteína de la glía en
las glándulas mamarias a partir de
una transgénesis del gen de la glía
humano por medio de transferencia
nuclear de células somáticas.

La producción de la proteína de la
glía para •consumo" en leche puede
ser una gran ayuda para las personas
que sufren de enfermedades
neurodegenerativas.

No hubo descendencia, puesto que
de los únicos 23 blastocitos que
habían se transfirieron a 8 vacas pero
ninguna pudo gestar.

Producir ganado transgénico con el
fin de obtener una mayor expresión
de la proteína HSA en la leche
mediante el uso del sistema de
integrasa phiC31 y la transferencia
nuclear de células somáticas (SCNT).

La proteína HSA se utiliza
ampliamente en aplicaciones
farmacológicas y terapéuticas. Su
producción utilizando biorreactores
de glándula mamaria se ha adoptado
como un método alternativo para la
obtención de grandes cantidades de
HSA.

El sistema utilizado resultó una
herramienta eficiente y segura
de administración de genes para
producir ganado transgénico HSA,
proporcionando un recurso a gran
escala y rentable.

Crear el primer bovino transgénico
al que se le han incorporado dos
genes humanos que codifican a las
proteínas Lactoferrina y Lisozima
presentes en la leche humana.

Este bovino transgénico es una
herramienta clave en la existencia de
animales productores de alimentos
nutricionalmente útiles para el
hombre a través de su descendencia,
ya que los genes están incorporados
a su genoma.

Sólo el 15% de las células llegaron al
final del proceso; sólo sobrevivieron
15 embriones para transferir, con los
que quedaron preñadas dos vacas
(una con un ternero que sufrió muerte
fetal, y la otra con Rosita ISA en su
interior). Todo indica que al madurar la
ternera generada "rosita ISA· deberla
producir naturalmente leche con las
proteínas.

Establecer un sistema de
transferencia de genes de un solo
paso altamente eficiente en el
genoma bovino de cigotos fertilizados
invitro.

La integración simultánea de
varios transgenes independientes
entregados por el sistema de
transposones Sleeping Beauty (SB).

Generación de bovinos transgénicos
que expresan genes de fluorescencia
verde y roja.

Producción de embriones
transgénicos bovinos mediante
microinyección de un lentivirus como
vector que porta el gen eGFP como
marcador.

Se buscó incrementar la tasa de
éxito de generación de animales
transgénicos utilizando el vector
lentiviral a través de la técnica de
microinyección en la zona perivitelina
de ovocitos fertilizados.

La generación de embriones
transgénicos fue exitosa ya que
aproximadamente el 76.4 % de los
cigotos obtenidos expresaron el gen
eGFP.

Biología y Sociedad, primer semestre 2020

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V)

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69

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�Tabla 1. Casos reportados de la transgénesis en diferentes organismos
Especie

Propósito

Impacto

Resultado

Cerdo(Sus
scrofa
domesticus)

Generación de cerdos transgénicos
con el uso del virus de la anemia
infecciosa equina (lentivirus) como
vector utilizando el método de
microinyección perivitelina.

Se generaron cerdos transgénicos
utilizando el uso del vector del
lentivirus se proporciona una
mayor productividad de cerdos,
favoreciendo a la eficiencia del
ganado y con ella a los costos.

Se logró aumentar la tasa de
natalidad a un 31% de los cerdos
transgénicos con el uso del vector
lentiviral e comparación con el 13%
de eficiencia reportado con el vector
basado en el VIH.

Producción de cerdos
multitransgénicos para
xenotrasplantes por medio de
transferencia somática nuclear y
CRISPR/cas9.

La generación de cerdos
multitransgénicos apoya falta
de donantes que ha generado la
necesidad de buscar alternativas
para obtener órganos saludables y
compatibles .

Los lechones multitransgénicos
expresan los inhibidores del
complemento humano CD46, CD55
y CD59 abundantemente en todos
los tejidos. Las células de lechones
multitransgénicos mostraron una
protección completa contra la lisis
mediada por el complemento humano.

Aves

Pollo doméstico
(Gallus gallus
domesticus)

Generar gallinas transgénicas con
huevos que contienen una alta
concentración de eritropoyetina
humana (hEPO) en la ovoalbúmina
además de mantener una transmisión
estable de la línea germinal del
transgén hEPO a las próximas
generaciones de pollos.

Los huevos con eritropoyetina
humana (hEPO), se requieren para
la producción de glóbulos rojos, y ha
sido indispensable para los pacientes
con anemia causada por enfermedad
renal crónica o en pacientes con
cáncer que reciben quimioterapias.

Los pollos transgénicos resultantes
produjeron hEPO biológicamente
funcional como un componente de las
claras de huevo en uno de los niveles
más altos jamás reportados. Además,
se pudo confirmar la transmisión
de una línea germinal estable del
transgen hEPO a los pollos de las
siguientes generaciones.

Generación de gallinas transgénicas
que fueran inmunes al virus de la
leucosis aviar por la inserción de un
gen dominante en la línea germinal de
la gallina.

Las gallinas transgénicas resistentes
al virus de la leucosis aviar es relevante
ya que provoca la enfermedad del
hígado grande y linfomatosis visceral.
en la gallina doméstica, por lo que
afectaría principalmente a la industria
alimentaria.

Las gallinas transformadas fueron
inmunes al virus ya que produjeron la
proteína de envoltura A del virus de la
leucosis. aunque una resultó enferma
de manera espontánea.

Anfibios

Ajolote
(Ambystoma
mexicanum)

Obtener ajolotes transgénicos
con la expresión de un transgén
empleando meganucleasa I-Scel y
transposasa Tol2 para el estudio en la
regeneración de tejidos, y verificar la
expresión el gen reportero GFP en el
órgano o tejido donde se llevó a cabo
la transgénesis.

Los ajolotes transgénicos como modelo
de estudio permiten la disponibilidad de
pigmentos de la piel como el mutante
albino, esto facilita la visualización de
marcadores como GFP en estudios de
regeneración. Una ventaja de utilizar
al ajolote es que son especies de
salamanáa que se crian más fácilmente
en entornos de laboratorio en cuak:¡uier
estación del año, con una reproducción
de 500 huevos por apareamiento.

Los ajolotes transgénicos se
obtuvieron exitosamente mediante el
empleo de la enzima meganucleasa
I-Scel. I-Scel que es capaz de
reconocer y escindir intrones de
alelo e introducir fragmentos de ADN
en un sitio de restricción con alta
especificidad de reconocimiento. El
reportero GFP permitió observar la
regeneración de la cola del ajolote.

Rana(Xenopus
laevis)

Producción de ranas transgénicas,
a las que se les fue integrado el gen
verde fluorescente.

Las ranas transgénicas a partir de su
ensamblaje por medio de enzimas de
restricción REMI generan un cambio
en el número de cromosomas, lo
cual desencadena que los óvulos
fecundados de forma in vitro lleguen
más allá de la tercera semana de
gestación del tratamiento.

La producción de un número mejor
de ranas transgénicas, las cuales
oscilaron entre el 59 % total y un 1 0
% con integración interrumpida. Se
obtuvo un método más eficiente para
la inyección intranuclear.

Actinopterigios

Tilapia
(Oreochromis
niloticus)

Diseño y creación de tilapias
transgénicas con mayor su tamaño y
por consecuente su peso en un corto
periodo de tiempo.

Las tilapias transgénicas presentaron
aceleración del crecimiento con el
fin de reducir el tiempo de crianza
en la industria acuícola, optimizando
el sistema de producción de
carne de tilapia y bajando el costo
de producción con un impacto
económico elevado en el sector
alimentario.

Las líneas de peces transgénicos
de tilapia (Oreochromis niloticus)
se obtuvo mediante la inyección a
huevos con construcciones genéticas
que llevan secuencias codificantes
de la hormona de crecimiento
proveniente de otras especies de
peces.

Esponjas

Esponja del
ermitaño
(Suberites
domuncula)

70

Generar es¡:rojas transgénicas
funcicnaless para la introdi cciói, del gen de
la prote/nade flucrescencia verde mejorada
bajo el control del locus ~acfua.

Las modificaciones genéticas
realizadas en esponjas marinas, es
la primera prueba del principio de la
transgénesis en estas especies.

La transgénesis realizada en la
esponja cuenta con un método
robusto y eficiente moleculares tan
complejas.

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�V)

Tabla 1. Casos reportados de la transgénesis en diferentes organismos
Especie

Propósito

..,.,
z
......
V)

Impacto

Resultado

o

V)

Nematodos

Caenorhabditis
elegans

Generación de cepas de
Caenorhabditis elegans con
modificación genética de la
transposasa Mosl para determinar
el efecto en la eficacia de MosSCI
y MosDEL con la ayuda de los
promotores que conducen la
expresión de la transposasa.

La selección de cepas transgénicas
de C. elegans con sitios de inserción
MosSCI permiten la capacidad de
agregar o eliminar genes al genoma
de etse organismo modelo

Las cepas de Caenorhabditis elegans
con modificación de la transposasa
Mosl, las hace más susceptibles a las
inserciones y deleciones en los sitios
MosSCI.

~

!-

&lt;
_,

.....

o

V)

o
oIV)

X
..,.,
t.U
o
V)

o

V&gt;

&lt;

u
Plantas
Mamíferos
Aves

8(17%)
Ac tinopterigios
Nemátodos
Anfíbios

Figura 1.· Transgénesis
realizada en diferentes especies.
La transgénesis en su mayoría ha
sido desarrollada en mamíferos
debido a su importancia a nivel
ganadero. Posteriormente le
siguen las plantas y las aves
que igual son especies de
importancia para la investigación,
principalmente las plantas,
debido a que también pueden
representar un mejoramiento
económico en la agricultura.

Esponjas

Biología y Sociedad, primer semestre 2020

71

�Las aplicaciones relevantes de la transgénesis en el
uso de organismos modelos han sido importantes en el
estudio de enfermedades, en el mejoramiento de ganado
en animales de cría, en la producción de medicamentos
biotecnológicos en animales transgénicos usados
como biorreactores y en muchos otros ejemplos que se
resumen como:
Uso de organismos biológicos como modelos de
enfermedades donde se pueden introducir genes
mutantes de humanos que inducen la enfermedad
humana con el propósito de buscar tratamientos y que
evitan la experimentación en seres humanos.

Mejoramiento de ganado en animales de cría para
ventajas como menor contenido de grasa, crecimiento
más rápido, mejoramiento de alimentos, resistencia a
enfermedades, etc.
Producción de medicamentos biotecnológicos en
animales transgénicos como vacas, ovejas, cabras
que se utilizan como Biorreactores para producir
medicamentos y nutracéuticos.
De 22 artículos reportados sobre modificaciones
realizadas en esponjas, 18 han demostrado resultados
exitosos o prometedores, sin embargo, como se trata
de técnicas nuevas o no tan establecidas los resultados
aún son muy variables. De igual forma, no se tiene una
secuencia conforme los avances específicos. En el
caso de modelos de anfibios sobre enfermedades se
ha observado que tienen un gran interés morfológico,
esto se debe a su tipo de organización genómica y
a que su desarrollo celular es conservado (Liu et.al.
2015); permitiendo el estudio de la embriogénesis
temprana, la organogénesis y el monitoreo de los tejidos
adultos. Por lo tanto, esto aporta una efectividad en la
inserción de transgenes en dichos modelos de estudio.
En todos los casos estudiados, se ha logrado observar
una regeneración morfológica, pero no se ha llevado a
organismos más complejos. Los primeros reportes de
modificación genética en aves se remontan a 1987
con la generación del primer pollo genéticamente
modificado mediante vectores retrovirales (Salter y
Crittenden, 1989): A la fecha el número de casos o
intentos reportados es bastante elevado por lo que se
procedió a realizar una revisión bibliográfica a partir de
un tamizaje de 20 artículos científicos relacionados. Los
resultados obtenidos fueron de 18 casos exitosos y 2
fallidos (Sid y Schusser, 201 8; Sobko, 2015 &amp; lvarie,
2003).

C ONC LUS IONES
El estudio y uso de la transgénesis ha tenido mayor
relevancia al paso del tiempo debido a las ventajas
que estas ofrecen a los diferentes organismos y al
mejoramiento del estado de la técnica. En el caso de
mamíferos son las que más se han manejado para el
estudio de esta técnica por medio de diferentes formas.
La transgénesis tiene mucha importancia ya que ofrecen
una serie de beneficios para el hombre, como también
para los organismos en sí.
En el continente Americano se espera que en un futuro
se tenga un mejoramiento, una presencia y una mayor
importancia de las empresas que se dedican en el giro
de los transgénicos, esto a excepción de Monsanto.
Proponiendo que haya una mayor información al
consumidor sobre los transgénicos y los beneficios que
estos pueden tener eliminando los datos falsos que se
han presentado sobre estos.
Se espera una mayor implementación en México debido
a que aún no se maneja muy bien la técnica y no hay
muchas instituciones que apoyen el realizar y el uso de
los transgénicos por el poco conocimiento que se tienen
sobre estos~

Es importante considerar que cualquier tecnología
como la transgénesis no es necesariamente buena o
mala, el impacto de su aplicación depende del uso que
hace de ella dentro del contexto de cada país y del
problema que potencialmente podría solucionar. Lo que
es importante de la tecnología como la transgénesis
es su conocimiento, para determinar un criterio sólido
y bien argumentado para evitar rechazar tecnologías
como esta que presenta un gran potencial de apoyar la
investigación científica básica, así como su aplicación
para mejorar la salud, el medio ambiente, desarrollo
sostenible y así como la producción de alimentos.
72

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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74

�CORONAVIRUS:

.,,

�R ESUMEN
os principales coronavirus humanos que amenazan la vida de la población humana son zoonóticos y existe
evidencia de que los murciélagos son los principales reservorios de estos virus. La transmisión directa de los
coronavirus a la población humana es poco común, sin embargo, estos virus pueden infectar múltiples especies
animales siendo el humano el hospedero final. Los coronavirus humanos fueron descubiertos desde 1966. Sin embargo,
solo se les asociaba con síntomas parecidos al resfriado común. La aparición del Síndrome agudo respiratorio severo
en el 2002, del Síndrome respiratorio del Oriente Medio y actualmente un nuevo virus del Síndrome Respiratorio Agudo
Severo por coronavirus conocido como SARS-CoV-2, mostró al mundo la necesidad de reforzar las estrategias de
prevención y control de estas infecciones virales. Actualmente, el SARS-CoV-2 es responsable de la pandemia mundial
conocida como COVI D-19 que a la fecha ha infectado más de un millón de personas y es responsable de más de 60,000
muertes. Tres factores pueden ser importantes para determinar la alta tasa de transmisibilidad del virus: la adherencia, la
penetración y el sitio de replicación del virus dentro de las células. Los cuales son elementos a estudiar para contar con
mejores estrategias de prevención y control de estos virus.

L

H ISTORIA DE LOS CORONAVIRU S
Identificado por primera vez en 1 937 en aves, pronto f ue
descubierto que estos virus pueden infectar además de
las aves a un gran número de mamíferos incluyendo a los
humanos (Beaudette et al., 1937). En 1 966 se identificó
al primer coronavirus humano, el cual recibió el nombre
de coronavirus 229E (Hamre y Procknow, 1966). Casi un
año después se identificó un segundo coronavirus humano
que recibió el nombre de CoV OC43 para hacer referencia
de que este coronavirus se aisló a partir de cultivo de
órgano (Mclntosh et al., 1967). Tradicionalmente estos
dos coronavirus causan enfermedades leves del tracto
resp iratorio y comúnmente fueron conocidos como
virus de resfria do común. De hecho, debido a la poca
sintomatología que causaban, estos coronavirus fueron
poco estudiados durante 36 años. Sin embargo, la historia
cambió en el año 2002 cuando apareció en Guangdong,
China el tercer coronavirus humano en la historia. El virus
fue causante del Síndrome Respiratorio Agudo Severo
causando poco más de 8,000 infecciones, las cuales
presentaron cerca de un 1 0% de mortalidad (Drosten
et al., 2003; Peiris et al., 2004). Esta mortalidad llamó
la atención y la investigación se centró en encontrar
el origen del virus. El estudio identificó como fuente a
76

los murciélagos, de los cuales se pudieron aislar virus
con una alta identidad al SARS CoV (Li et al., 2005).
También se encontró que el virus puede infectar diversas
especies animales incluyendo los civetas (Paguma
larvata), animales carnívoros ampliamente distribuidos
en China; el virus encontrado en esta especie era muy
parecidos al SARS-CoV. A la postre estos mamíferos
f ueron involucrados como especie intermediaria en la
transmisión del virus al humano (Wang et al., 2005).
SARS-CoV pronto desapareció y dio lugar a la aparición
de otros dos t ipos de coronavirus, los denominados
coronavirus NL63 y coronavirus HKU1 en los años 2004
y 2005 respectivamente (van der Hoek et al., 2004;
Woo et al., 2005). Si bien estos dos virus pueden causar
neumonía, la mayoría de las veces causan un síndrome
respiratorio menor y no establecieron una epidemia como
el síndrome causado por el SARS CoV. Posteriormente,
en el año 2012 un nuevo coronavirus aparece en escena.
Este virus fue aislado en Arabia Saudita del esputo de
un paciente con neumonía (Zaki et al., 2012). El v irus
denominado virus del Síndrome respiratorio del Oriente
Medio o MERS-CoV también apunta a los murciélagos
como su reservorio natural. Existe evidencia de que este
virus llegó a la población humana a través de la infección
de camellos dromedar ios (Mohd et al., 2016). MERSFacultad de Ciencias Biológicas I UANL

�CoV fue más letal que sus antecesores produciendo la
muerte del 35% de las personas detectadas con el virus.
No obstante, este virus no se transmite con facil idad de
persona a persona, lo que ha limitado su dispersión. Si bien
es cierto que MERS-CoVtodavía circula entre la población
humana, los casos registrados bajaron significativamente
y solo se observan en regiones donde se presenta el
reservor io y el transmisor intermediario (Haagmans et
al., 201 3). Sin embargo, la historia de los coronavirus
no termina con el MERS CoV ya que a finales del 2019
inicia un capítulo más de la historia de los coronavirus en
la población humana al registrarse la presencia del hoy
conocido como SARS CoV-2 (antes llamado 2019 nCoV)
(Huang et al., 2020). El nombre de SARS-CoV-2 fue dado
por el Comité Internacional de Taxonomía Viral (ICTV)
por su fuerte parecido al SARS-CoV responsable de la
epidemia del 2002. Al igual que otros coronavirus, este
virus es zoonótico y el murciélago está involucrado como
reservorio del virus. Hoy, estos siete virus humanos son
parte de la familia de los coronavirus donde existe mayor
parecido por un lado entre el coronavirus humano 229E
y el coronavirus humano NL63, y por otro lado un fuerte
parecido entre los cinco coronavirus restantes.

T AXONOMÍA Y C ARACTERÍSTICAS
ESTRUCTURALES DE LOS CORONAVIRUS .
Todos los coronavirus animales y humanos pertenecen al
reino Riboviria, orden Nidovirales, familia Coronaviridae. La
familia Coronaviridae está constituida de cuatro géneros
denominados Alphacoronavirus, Betacoronavirus,
Gammacoronavirus y Oe/tacoronavirus.
Los coronavirus humanos CoV- 229E y CoV-N L63
pertenecen al género Alphacoronavirus mientras que CoV-

OC43, SARS-CoV, CoV-HKU1, MERS-CoVy SARS-CoV-2
están ubicados en el género Betacoronavirus (ICTv, 2020)
Estos virus presentan una forma esférica o pleomórfica
con aproximadamente 1 20 nm de diámetro. La principal
característica de la morfología de los coronavirus,
son las espículas que se proyectan hacia el exterior
dándole al virus una apariencia de corona (Li, 2016).
Las primeras observaciones del virus al microscopio
electrónico mostraron un fuerte parecido de estos virus
con la corona solar, de allí que se acuñó el nombre de
coronavirus para estos agentes infecciosos.
En la parte central de l virus se encuentra un RNA
mensajero largo de aproximadamente 30,000
nucleótidos, que es el genoma viral. Este RNA se traduce
en cerca de 26 proteínas dependiendo del coronavirus.
Esas proteínas se pueden c lasificar en tres tipos: 1)
proteínas que participan en la replicación del virus, 2)
proteínas accesorias y 3) proteínas estructurales. De
las 26 proteínas solo cuatro conforman la estructura
del virus formando una estructura helicoidal protegida
por una envoltura lipídica de origen celular. De las cuatro
proteínas la proteína N (por nucleoproteína) se asocia
al RNA genómico y tres proteínas denominadas M, E
y S (por proteína de Matriz, de Envoltura y proteína S
respectivamente) se insertan en la envoltura del virus cada
una con funciones diferentes (Fehr y Perlman, 2015).

INFECCIONES POR C ORONAVIRU S
La proteína S se convierte en la proteína más importante
en los procesos de infección del virus. Esta proteína
presenta en promedio 1,250 aminoácidos y es la proteína
viral que reconoce el receptor celular (Bosch et al., 2003).

Proteína de
Envoltura (E)

Proteína N

Genoma RNA
cadena sencilla (+)

Proteína S

Figura 2. Estructura y
proteínas de SARS-CoV-2
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

77

�Los coronavirus infectan el
epitelio respiratorio. Sin embrago
dependiendo del virus es el
receptor que utilizan. Para el caso
de CoV-229E la proteína S reconoce
una aminopeptidasa N que sirve de blanco
para iniciar la infección (Yeager et o/., 1992).
Para CoV-OC43 y CoV-HKU1 la proteína viral reconoce
residuos de ácidos siálico sobre glicoproteínas celulares
(Vlasak et o/ 1988, Huang et o/ 2015), MERS-CoV
reconoce la proteína dipeptidyl peptidase 4 mientras que
tres coronavirus CoV-NL63, SARS-CoVy SARS-CoV-2
se unen al mismo receptor denominado ACE2 (enzima
convertidora de angiotensina 2) (Hoffmann et o/ 2005).
Todos estos virus penetran a la célula a t ravés de la
formación de un endosoma donde proteasas celulares
son capaces de procesar a la proteína S dando como
resultado la exposición de un dominio de la proteína que
le sirve para fusionarse a la membrana del endosoma. A
través de esta fusión el genoma viral es depositado en el
citoplasma de la célula. Una vez dentro del citoplasma
el genoma del virus es traducido a todas las proteínas
que están involucradas en los procesos de replicación.
Este paso asegura la síntesis de dos RNAs virales: RNA
genómico y un RNA subgenómico. El RNA genómico
va a formar parte de los nuevos virus mientras que el
RNA subgenómico se va a traducir en las proteínas
accesorias y proteínas estructurales (Kim et o/., 2020).
Todos estos procesos se realizan en la vecindad del
retículo endoplásmico donde generalmente, proteínas
virales inducen la formación de vesículas de doble capa
lipídica donde se realizan los procesos de preformación
del virus. Durante la morfogénesis, el genoma viral es
rodeado por la nucleoproteína y el virus adquiere su
envoltura viral donde van insertadas las proteínas M,
E y S. Esta morfogénesis capacita al virus a salir de la
célula infectada a través de exocitosis para alcanzar
las células vecinas e iniciar otro proceso de infección
(Harcourt et o/., 2020).

SARS-CoV-2,

F ACTORES DE

VIRULENCIA
En diciembre del 2019 una nueva amenaza viral
emergió en la provincia de Wuhan, la capital de la
provincia de Hubei, China. Un nuevo coronavirus
fue identificado como causante de neumonía. La
enfermedad, hoy es conocida mundialmente como
COVID-19 (CO corona VI virus D disease) (WHO, 2020).
La identificación de este virus fue posible ya que se
pudo propagar en la línea celular Vero (Línea celular de
riñón de mono) (Harcourt et o/., 2020b). La observación
del efecto citopático y la posterior observación al
microscopio electrónico confirmaron que el responsable
de la neumonía era un coronavirus. Igual en morfología
que todos los coronavirus descubiertos previamente
pero con una mayor t ransmisibilidad entre la población
humana.
El estudio del ciclo replicativo de los coronavirus ha
dado luz en varios aspectos interesantes con respecto
a su virulencia. Es cierto, los coronavirus util izan
78

'9

recep tores ce lu lares para
realizar el foco primario de
infección y su posterior traslado al
epitelio de los alveolos pulmonares.
SARS-CoV-2 util iza ACE2 como
recepto r celular, este recep tor se
encuentra distribuido por prácticamente todo
el organismo. Se puede encontrar en el endotelio, en el
epitelio renal, en el epitelio intestinal y en el epitelio del
tracto respiratorio incluyendo la mucosa nasal, mucosa
oral, faringe, tráquea, bronquios y alveolos (Hoffmann et
o/., 2020) Lo anterior significa que el virus puede ser
capaz de infectar diferentes partes del organismo. Sin
embargo, es en el epitelio pulmonar donde se manifiesta
una de las formas más graves de esta infección que es
la neumonía.

En p ár rafos anteriores se me ncionó que t res
coronavirus: CoV-NL63, SARS-CoV y SARS-CoV-2
util izan el mismo receptor ACE2 para infectar a las
células epiteliales. Por lo tanto, podríamos suponer que
estos tres virus puedan producir el mismo impacto de
la enfermedad. La situación es que, aunque los t res
coronavirus pueden producir neumonía, CoV-N L63
la produce de forma esporádica ya que generalmente
está asociada a sintomatología leve o moderada. Por
su parte, SARS-CoV tuvo una transmisibilidad limitada
entre la población ya que apareció en Wangdong, China
en el 2002 y desapareció en el 2003 después de
dispersarse por varios países de diferentes continentes
con un estimado de 8098 registros de infecciones
con 77 4 muertes. En tanto, hasta este momento han
registrado más de 1.2 millones de infecciones con
SARS-CoV-2 y más de 70,000 muertes, entonces otros
factores deben estar involucrados en esta diferencia de
la tasa de infección (Rabi et o/., 2020).
Varios factores que se han encontrado involucran a
la proteína S que es el receptor viral. Esta proteína
está involucrada tanto en la adherencia, la fusión y la
entrada del genoma vial al citoplasma de la célula. La
proteína S de SARS-CoV-2 está constituida de 1,285
aminoácidos y para su activación re quiere un corte
proteolítico por una enzima celular dando lugar a dos
subunidades denominadas Si y S2, amino y carboxilo
terminal respectivamente. Para la adherencia, esta
proteína t iene un domino de unión a la proteína ACE2.
Este dominio de unión es de cerca de 193 aminoácidos
y se encuentra dentro de la subunidad Si. La proteína
S de SARS CoV es similar a SARS-CoV-2 y comparten
un 75 % de identidad en el dominio de unión al receptor.
Existe evidencia de que el dominio de unión al receptor
de SARS-CoV-2 de une con mayor afinidad que el
dominio de unión de SARS-CoV. Lo que puede ser
considerado como un factor de tropismo viral (Bosch et
o/., 2003).
El segundo e l emento a considerar de la alta
transmisibilidad del SARS-CoV-2 es en el proceso de
penetración y fusión de la proteína S con la membrana
de l endosoma. Se ha observado que existe una
diferencia significativa entre la proteína S de SARSCo V y la proteína S de SARS-CoV-2. Para poder
alcanzar el citoplasma celular la proteína S t iene
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Figura 3 . Distribución de
receptores ACE2 en tejido
epitelial del tracto respiratorio

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Figura 4 . Proceso replicativo del virus SARS-CoV-2

Biología y Sociedad, primer semestre 2020

79

�que pasar por un corte proteolítico para exponer un
péptido que conduzca a la fusión de la proteína S con
la membrana del endosoma (Walls et al., 2020). Este
es un paso crucial para aumentar la permeabilidad
de la membrana del endosoma y depositar el genoma
viral en el citoplasma ce lular. Se ha observado
que en SARS-CoV-2 esta etapa se rea liza a través
de la acción de una enz ima denominada furina,
una proteasa que tiene amplia distribución en las
diversas células del organismo incluyendo las células
epiteliales del sistema respiratorio. La clave para
una penetración aumentada de SARS-CoV-2 contra
otros coronavirus es que la proteína S de SARSCoV-2 tiene un sitio de reconocimiento de la furina
lo cual permite un aumento en el proceso de fusión
comparado con otros coronavirus que utilizan otras
proteasas celulares (Coutard et al., 2020).
Un tercer factor que puede ser considerado como
factor de éxito de los coronavirus en la alta afinidad y
penetración del virus a la célula es que, para realizar los
procesos de replicación, el virus induce la formación de
estructuras que funcionan como verdaderas fabricas
virales. Cuando se sintetizan las primeras proteínas
virales no estructurales, estas proteínas inducen la
formación de vesículas de doble capa asociadas al
retículo endoplásmico. Dentro de esas vesículas,
los coronavirus forman un complejo de replicacióntranscripción con lo cual realizan la síntesis de nuevos
RNAs genómicos y RNAs subgenómicos (Knoops et
al. 2008). Con estos últimos, se sintetizan las nuevas
proteínas estructurales que se asocian al nuevo RNA
genómico viral para iniciar la morfogénesis del virus.
Una vez formado se liberará de la célula infectada a
través del proceso conocido como exocitosis. Dos
aspectos resa ltan de este proceso. Por un lado, la
replicación del virus se realiza fuera del alcance de los
receptores de reconocimiento de patrones moleculares
de los virus infectantes y aunque el genoma viral puede
ser reconocido antes de la formación de las vesículas
de doble capa, realizar los procesos de replicación y
transcripción del genoma dentro de estas vesículas
pueden limitar la respuesta inmune contra este virus
(Walls et al., 2016). Por otro lado, la alta glicosilación
de las proteínas estructurales le da un grado mayor de
resistencia al ambiente.
80

CONCLUSIÓN
Si consideramos la forma en que el SARS-CoV-2 se está
diseminando entre la población humana, claramente
muestra que este nuevo coronavirus adquirió la capacidad
de transmisión rápida lo cual hace difícil su control. No
obstante, considerando que es un virus respiratorio que
puede infectar desde la mucosa nasal y oral hasta el
epitelio de los alveolos pulmonares, las primeras medidas
más apropiadas de control son las relacionadas a evitar la
infección. La infección se puede dar a través de las gotitas
o aerosoles expedidos al hablar, toser y estornudar de
una persona infectada (WHO, 2020). El riesgo aumenta a
medida que se está cerca de la persona infectada. Por tal
motivo, la distancia apropiada será de gran valía para evitar
esta infección. Por otro lado, las gotitas que se expelen
de la persona infectada son sujetas a la gravedad y por
consecuencia se pueden depositar en superficies que se
pueden convertir en una forma rápida de diseminación a
través de las manos que a la postre son llevadas a la boca
o la nariz. Por tal motivo, el aumentar la higiene y evitar
tocar la nariz y boca con manos antes de lavarlas, pudiera
ser un factor determinante para disminuir la diseminación
del virus entre la población (SSP, 2020).
El SARS-CoV-2 no es el primer virus que se transmite
de forma masiva entre la población humana. El virus
de la influenza tipo A ha producido cuatro pandemias
en los últimos 100 años a través de la diseminación
de diversos subtipos de este tipo de virus y circulan
otros subtipos con potencial para producir nuevas
pandemias (Neumann y Kawaoka, 2019). Con respecto
a SARS-CoV-2, esta pandemia nos deja una lección
importante. Los virus pueden adquirir la capacidad
de diseminarse de una forma más rápida a los virus
pandémicos antes conocidos. Por tal motivo, debemos
aprender a convivir con los virus. La mejor forma es
estableciendo estrategias que coadyuven en evitar la
diseminación masiva. Siempre habrá virus con menor o
mayor potencial de letalidad. Si nos convertimos en la
primera línea de defensa en nuestra vida diaria a través
de los hábitos de higiene, seguramente, la población
humana podrá sortear otros virus con potencial de
generar nuevas pandemias y poner en riesgo la vida.~

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�LITERATURA CITADA

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w ith pneumonia in Saudi Arabia. N Engl J Med. 367:18141820.

�RESENA DE LIBROS

SALUD, ENVEJECIMIENTO,
SENTIMIENTOS Y EVOLUCIÓN
I SERGIO l. SALAZAR·VALLEJO
t:-.,vS

BLACKBURN, E.

&amp; EPEL,

2017.

LA SOLUCIÓN DE LOS
TELÓMEROS: UN ACERCAMIENTO REVOLUCIONARIO PARA VIVIR MAS
JOVEN, MAS SANO Y MAS TIEMPO. AGUILAR, MÉXICO, 412 PP.

MITTELDORF,

E.

J. &amp; SAGAN, 0. 2016.

EL CóDIGO DEL
ENVEJECIMIENTO: LA NUEVA CIENCIA DE ENVEJECER Y LO QUE
SIGNIFICA PARA MANTENERSE JOVEN. PAIDÓS, MÉXICO, 391 PP .

n una reseña rec i ente (20 1 9 Biolog/a y
Sociedad, 3:65- 69), al ocuparme de dos libros
sobre senescencia, sa lud mental y alzheimer,
comenté brevemente los cambios en las puntas
de los cromosomas, los telómeros. El comentario
incluyó dos cosas. Una, que los telómeros se reducen
progresivamente con la edad ya que pasan de tener
unos 8000 pares de bases nitrogenadas al nacer y
que a los 65 años colapsan a unas 1500. Dos, que
la reducción se debía a cuestiones del carácter y a
sentimientos negativos u hostilidad. En la misma
reseña comenté dos veces que cualesquiera que
fueran nuestras condiciones, no estamos condenados.
Podemos mejorar con una serie de cambios en la dieta,
en la actividad física, y en el control de los sentimientos.

E

Por un gentil regalo de mis hijos, pude asomarme a dos
libros adicionales sobre el envejecimiento que ahora
me atrevo a reseñar y que recomiendo enfáticamente
a los lectores interesados. Disfruté mucho su lectura y
porque me parecen complementarios, preferí presentar
las reseñas juntas.
La primera autora del primer libro es Elizabeth
Blackburn, una australiana que hizo la licenciatura en
Melbourne y el doctorado en biología molecular en
Cambridge. Recibió el nobel de medicina en 2009 por
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

sus estudios acerca de los telómeros y por descubrir
la telomerasa, que ayuda en la regeneración de los
mismos. Ahora preside el Instituto Salk y es emérita en
la Universidad de California en San Francisco (UCSF).
La segunda autora es Elissa Epel, una estadounidense
que hizo la licenciatura en sicología en Stanford, el
doctorado en sicología social en Yale, y que se ha
dedicado al estudio del estrés y sus efectos en el
envejecimiento y la obesidad en la UCSF. Sus estudios
conjuntos durante los últimos 1 5 años les permitieron
concluir que 'los telómeros son como el indicador
que integra todas las influencias de nuestro estilo de
vida: Y que 'depende de nosotros ... vivir mejor y más
plenamente ahora y en nuestros años futuros'. Al asociar
el envejecimiento con la reducción de los telómeros
enfatizan que 'el envejecimiento es un proceso dinámico
que se puede acelerar o ralentizar y en algunos aspectos
incluso revertir.'
Vale la pena detenerse un poco en los capítulos 5 y
6. El primero aborda los efectos de los pensamientos
negativos y los que nos ayudan a resistir, mientras que
el segundo se refiere a la depresión y ansiedad.
En el capítulo 5 indican que la supresión y rumiación
de pensamientos, así como el pensamiento negativo
que caracteriza la hostilidad y el pesimismo afectan a
B3

�los telómeros. Las autoras definen a la hostilidad cínica
como 'un estilo emocional de fácil enojo y pensamientos
frecuentes de que las otras personas no son confiables:
También se ocupan de lo que denominan la mente
errante, lo que parece consustancial a la naturaleza
humana dado que tenemos unos 65000 pensamientos
por día y que pasamos más de la mitad del tiempo
'pensando en algo diferente a lo que estamos haciendo'.
No obstante, consideran que 'el pensamiento errante
negativo es la antítesis de un estado de atención
plena: Recomiendan cuatro mecanismos de solución. El
primero, concentrarnos en una sola cosa y poner toda
nuestra atención en ella (unitask en lugar de multitask) y
mejorar nuestras actividades para potenciar la atención
plena (meditación). El segundo, tener un propósito en la
vida y repiten lo dicho por Leo Rosten: "el propósito en
la vida no es ser feliz, sino ser útil, productivo, y sobre
todo que nuestra existencia importe, que el mundo se
transforme por nuestro paso por él:' El tercero, poner
atención a los detalles y enfatizaron que 'la gente
meticulosa es organizada, persistente y se concentra
en sus tareas; trabaja duro para lograr objetivos a futuro
y sus telómeros tienden a ser más largos: El cuarto es la
autocompasión que definen como 'bondad, comprensión
y entendimiento hacia ti, el conocimiento de que no
estás solo en tu sufrimiento y la habilidad para enfrentar
emociones difíciles sin perderse en ellas'.Yagregan que
'la autocompasión es autosuperación porque cultiva la
fuerza interna para superar los problemas de la vida...
Depender de los demás para sentirnos bien está lleno
de peligros. Cuando necesitamos que otra persona
piense bien de nosotros, la idea de su desaprobación
es tan fuerte que tratamos de vencerla y es cuando
empezamos a criticarnos. No debemos depender de los
demás para sentirnos bien'.
En el capítulo 6 las autoras enfatizan la relación entre
la ansiedad y depresión y rasalaron que quienes las
padecen muestran un colapso en la longitud de los
telómeros. Definieron la ansiedad como 'temor o
preocupación excesivos por el futuro; agregaron que
los pensamientos negativos son la sustancia de la
depresión, y que hay unos 350 millones de personas
que la sufren en el mundo. La alternativa es la terapia
cognitiva basada en la conciencia plena, que nos
ayuda a cambiar pensamientos distorsionados y la
forma cómo nos relacionamos con ellos. Esta terapia
indica que hay dos modos básicos de pensamiento: el
84

modo hacer y el modo ser. En el primero, 'tratamos de
salir del abismo entre cómo es nuestra vida y cómo
quisiéramos que fuera: mientras que en el segundo se
puede 'controlar dónde pones tu atención de manera
más fácil:
Terminadas las partes del libro, surgen después lo
que denominaron el manifiesto de los telómeros, y
las secciones de agradecimientos y notas (pp 361405). A lo largo del libro hay varias evaluaciones
para los lectores y una serie de recomendaciones
que denominan, acertadamente, l aboratorios
de renovación. A primera vista parece otro libro
más sobre recomendaciones de dieta, ejercicio y
salud, pero tiene la enorme diferencia de explicar
los mecanismos que operan a nive l celular y, en
particular, cómo se alteran los telómeros por
nuestra alimentación, nuestras acciones y nuestros
pensamientos.
Merece especial consideración la conclusión del libro
por sus implicaciones en las políticas públicas. Con
sobrada razón, las autoras indicaron que:

1. Es apremiante la reducción del estrés
social al amortiguar los estresores
crónicos sociambientales y económicos
cotidianos. También que 'los peores
estresores (violencia, traumas, abuso y
enfermedades mentales) son generados
por un factor sorprendente: el nivel de
desigualdad económica en una región.'
2. 'Estamos conectados con todos los seres
vivos ... todos compartimos mucho más
de lo que podemos comprender, tanto
en la mente como en el cuerpo'.
3. 'Todos impactamos en el planeta, nos demos
cuenta o no. Las grandes transformaciones
... son vitales, pero los cambios pequeños
también son importantes. La manera en que
interactuamos con otras personas forma
sus sentimientos y su confianza. Cada dfa,
cada uno de nosotros tiene la oportunidad
de influir de manera positiva en la vida de
otra persona (cursivas en el original).'
4. ' El fundamento para un nuevo entendimiento
de la salud en nuestra sociedad no se
trata de un 'yo' sino de un 'nosotros'.'
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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El manifiesto del mantenimiento telomérico vale la pena
repetirse con muy ligeras modificaciones. Consta de
cuatro secciones.
a. Cuida tus telómeros: Evalúa fuentes de estrés
persistente e intenso y considera qué puedes
cambiar. Transforma las amenazas en retos.
Vuélvete más compasivo con los demás y
contigo mismo. Inicia una actividad restauradora.
Practica el pensamiento consciente y la atención
plena (la conciencia abre la puerta del bienestar).
b. Mantén tus telómeros sanos: ¡Actívate!
Relájate antes de ir a dormir. Come de manera
consciente, reduce los atracones y evita
los antojos. Elige comida saludable como
alimentos integrales, e ingiere omega-3.
c. Conecta tus telómeros: Evita las pantallas cuanto
puedas. Cultiva relaciones buenas y cercanas.
Atiende bien a los niños y bríndales estrés
positivo. Genera capital social en tu vecindario.
Piensa y actúa en verde y pasa tiempo en la
naturaleza. Brinda atención plena a los demás.
d. Genera salud en la comunidad y el mundo:
Mejora el cuidado prenatal. Protege a los
niños de la violencia. Reduce la desigualdad.
Limpia las toxinas del entorno. Mejora
las políticas de nutrición para que haya
acceso a comida fresca y saludable.

astrofísico, con lo que el tratamiento de los temas sigue
una dinámica y frescura que no tienen otros autores que
han investigado la senescencia por lapsos mucho más
largos.
El libro consta de 11 capítulos con el objetivo principal es
mostrar que 'el envejecimiento está integrado en nuestro
cuerpo ... es regulado y controlado por nuestros genes.
Nuestra autodestrucción está programada' y que 'aunque
el envejecimiento es malo para el individuo, es importante
para la comunidad: Por eso argumenta que 'no podemos
ayudar al cuerpo a sanarse, porque el cuerpo no está
tratando de sanarse: está tratando de destruirse a sí
mismo'. Las ideas generales giran alrededor de la teoría
de la Reina Negra de Mitteldorf y Pepper: la persistencia
del envejecimiento puede explicarse por el aumento en
la variedad genética al incrementar la tasa de renovación
por la muerte de los individuos. La explicación se extendió
como un libro independiente (Mittledorf 2017 Aging is a
group-se/ected odaptation: Theory, evidence and medica/
implications. CRC, Boca Raton), y en el que nos ocupa
comentó que la obra contiene muchos mensajes ilógicos.
Sus preocupaciones tempranas por la muerte, la búsqueda
de dietas sin toxinas, de la mano de la paradoja de que una
subalimentación extiende la vida, y la comprensión de las
limitaciones de la teoría evolutiva para explicar la vejez, se
combinaron para que encontrase la teoría de la evolución
de grupos y, con ello, un nuevo acertijo científico que valía
la pena indagar.

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El segundo libro es El Código del Envejecimiento de
Josh Mitteldorf con comentarios por Dorion Sagan.
Combina visiones y presenta una perspectiva novedosa
sobre la longevidad humana y las posibles razones para
su evolución. Ante la avalancha de libros sobre dieta
y envejecimiento, uno se pregunta ¿cuáles serían las
razones para hacer/leer otro más? Son varias. Una, la
crítica de la teoría del envejecimiento; dos, la crítica
de la evolución darwiniana y su desarrollo; y tres, una
revaloración de la importancia de los radicales libres
supuestamente combatidos con anti -oxidantes y
demás. Un factor adicional es que el primer autor era
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

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85

�En el capítulo 1 enfatizó que entre más se esfuerce el
cuerpo, habrá más mecanismos de reparación activos por
sobrecompensación, mientras que en caso contrario, se
acelera el deterioro. También rechaza la hipótesis de Orgel
sobre el envejecimiento porque no aumentan los errores de
copiado entre generaciones celulares, y hace lo mismo con
la que explica envejecemos por el impacto de los radicales
libres, que disparó la industria de los antioxidantes muy en
boga, aunque se ha demostrado que el estrés oxidativo
promueve la longevidad. Por ejemplo, el ejercicio genera
radicales libres y pese a la supuesta amenaza, el ejercicio
nos hace vivir más.
En el capítulo 2 presentó la advertencia de Richard
Feynman a sus estudiantes: 'el primer principio es que
no deben engañarse a sí mismos, y ustedes son las
personas más fáciles de engañar'. También agregó dos
definiciones de envejecimiento. La del actuario: es un
aumento en la tasa de mortalidad, que aumenta cada
vez más rápido (senescencia acelerada). La otra es
que el envejecimiento es la disminución de la fertilidad.
También agregó que 'el envejecimiento evolucionó para
ayudar a prevenir las hambrunas'.
En el capítulo 3 revisó la dinámica histórica alrededor de
la propuesta de Darwin, en relación con los experimentos
de Mendel, y comentó sobre la formalización matemática
de la idea, su deformación como darwinismo social, y la
propuesta y aplastamiento de la teoría de la evolución
de grupos. En este último aspecto, enfatizó la 'victoria
peligrosa de la teoría sobre la observación' que fue
amplificada por 'la mentalidad de rebaño, que no tiene
un lugar legítimo en la ciencia, pero que se ha colado en
la comunidad científica a través de la debilidad humana
(y que las) estructuras de poder de las burocracias del
financiamiento y la industria editorial sirven para amplificar
estos prejuicios'.
En el capítulo 4 indicó que 'de la unión de la biología y las
matemáticas nació la teoría evolutiva del envejecimiento'.
Seguidamente, pasa a revisar las tres teorías del siglo
pasado propuestas por Peter Medawar: 1) acumulación
de mutaciones, 2) p leiotrop/a antagónica, y 3) soma
desechable. El principal contraargumento para la
primera era que 'el envejecimiento ha permanecido
durante mucho tiempo ... ha estado sujeto a la selección
natural y no ha sido eliminado'. En la segunda, se supone
que un mismo gen tiene funciones antagónicas que
86

pueden dispararse por la epigenética y tenía una serie
de postulados o generalizaciones que han mostrado ser
equivocados. La tercera también fue rechazada porque
no se cumple la predicción de que comer más, o no tener
progenie conducen a una vida más longeva, y porque los
experimentos de alimentación apuntan al efecto contrario
(viven más los animales con menor ingesta calórica, y en
particular por el consumo de metionina), y las hembras
con descendencia viven ligeramente más que las que no
la tuvieron.
Extendió estas ideas al explicar los efectos inesperados
de la hormesis. La hormesis o eustrés es una variedad de
condiciones estresantes que ocasionan un alargamiento
de las expectativas de v ida. Las mejor conocidas son el
ejercicio y la hambruna moderada y su efecto positivo
obedece a la sobrecompensación que es la capacidad
corporal para reaccionar intensamente, más allá de la
respuesta simple de reparación o de balance. También
se han evaluado las intoxicaciones moderadas e
incluso los efectos de la radiación. La explicación que
proporcionan es que 'cuando el ambiente es duro, y
muchos están sucumbiendo frente a la hambruna o la
enfermedad, o al frío o calor, o por los venenos, entonces
el envejecimiento se relaja de modo que menos animales
mueran de edad avanzada'. Es decir, el envejecimiento
nivela la tasa de mortandad en t iempos buenos y malos.
En el capítulo 5 se aborda la evolución del envejecimiento.
Los protistas muestran apoptosis (suicidio celular) y
senescencia replicativa (pérdida del telómero en cada
replicación celular). El segundo tema fue tratado ya en la
reseña superior, por lo que no repetiré los argumentos. El
capítulo 6 se enfoca a la apoptosis. Se notó que las células
tienen un programa para su propia muerte y que este
mecanismo está presente desde antes de que surgieran los
organismos con núcleos verdaderos {eucariontes), como la
mayoría de los organismos que vemos como los árboles y
los vertebrados, y otros que pasan desapercibidos como
la mayoría de los protozoos. Mencionó el experimento con
levaduras por Valter Longo en que mostró que en inanición,
95% de ellas se suicidan: la eliminación individual tiene
un beneficio para la comunidad. Pura selección grupal, un
mecanismo antiguo y efectivo, pero que fue rechazado por
la comunidad académica de la época.
El capítulo 7 reseña la homeostasis demográfica.
Enfatizó que 'el envejecimiento ha sido programado en
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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nuestros genes por un proceso evolutivo, aunque es
malo para nuestra aptitud como individuos: Además,
'hace posible que haya ecosistemas estables nivelando
la tasa de mortalidad.' Mencionó la monografía de
Michael Gilpin, en que argumentó la moderación del
depredador y mostró que 'la hambruna y la extinción
podían ser fuerzas evolutivas a nivel grupal.' A largo
plazo, 'surge un equilibrio: un comportamiento que es
egoísmo atemperado por la moderación'.
Regresó a la Reino Negro en el capítulo 8 y argumentó
que el envejecimiento evita 'que las poblaciones crezcan
demasiado rápido, solo para colapsarse y arriesgarse
a la extinción.' El efecto neto de la hormesis es 'reducir
el riesgo de que haya sobrepoblación en tiempos
de abundancia y también ayuda a salvaguardar a la
población con fuerza y longevidad extra cuando el riesgo
de extinción es elevado.' Agregó que 'toda la historia
de la vida, desde el nacimiento hasta la madurez, la
reproducción y la muerte, debe estar moldeada para
ser rápida y eficiente, pero no demasiado rápida ni
eficiente.' Pasa luego a considerar la evolución de la
evolución. Refiere que Gunter Wagner y Lee Atenberg
argumentaron en 1996 que una condición soslayada
para la selecc ión natural era el 'mapa genotipofenotipo.' Esto se puede asimilar al comprender que
la información genética es jerárquica y los genes Hox
están en la parte más alta. Estos genes coordinan
el interruptor para que otros genes se enciendan o
apaguen y su descubrimiento data de ese mismo año.
Entonces, el 'mapa genotipo-fenotipo' es 'la relación
entre la información del ADN en el gen y el cuerpo que
se produce cuando esa información se transcribe ... (o)
el mecanismo a través del cual la información en el ADN
se lee y traduce para crear un ser vivo.'
El capítulo 9 es un exhorto a que intentemos prolongar
nuestra vida y, como ta l, recopila una serie de
recomendaciones que son parte de otros libros sobre
la senescencia e invita a visitar su portal (AgingAdvice.
org). Enfatiza que 'el ejercicio, la pérdida de peso y
una aspirina o ibuprofeno al día se encuentran entre
lo mejor que puedes hacer por ti.' También agregó que
'las personas que son felices, a las que les apasiona
su trabajo y que conviven diariamente con amigos y
familiares viven mucho más tiempo que las personas que
están deprimidas y aisladas'. Disfruté mucho los repasos
y aprender los beneficios del ayuno, especialmente para
Biología y Sociedad, primer semestre 2020

los pacientes en qumioterapia: un ayuno de tres días
abate los malestares asociados como náuseas, cefalea
y fatiga, lo mismo que los generados por una dieta alta
en grasas (quetogénica) casi sin carbohidratos, puede
destruir tumores cancerosos en ratones.
En el capítulo 10 presentó algunas perspectivas
para ralentizar el envejecimiento a través de engañar
al cuerpo sobre la cantidad de alimento que recibe
con sustancias como la metformina, el resveratrol, la
berberina, la rapamicina y el jiaogulan. Consideró los
tres principales relojes biológicos: reducción del timo,
acortamiento de los telómeros y epigenética. También
mencionó mecanismos para la meti lación del ADN,
así como para la eliminación de células senescentes,
el consumo de fullerenos, la restricción calórica para
optimizar la apoptosis selectiva y que se concentre en
células senescentes o precancerosas, misma que podría
agilizarse al consumir curcumina y resveratrol.
El último capítulo brinda un panorama doloroso sobre
el impacto humano sobre el planeta y las posibles
repercusiones de que la vida individual devenga más
prolongada, especialmente si en unos 170 años se
duplicó la esperanza de vida al pasar de los 40 en 1 840
a más de 80 en Japón y Escandinavia en nuestros
días. Se considera la pérdida de capital natural en
el antropoceno, que preferiría llamar capitaloceno,
y que tenemos esperanzas al mejorar la toma de
decisiones sociales (democracia) y al reducir el tamaño
de las familias. Sin embargo, enfatizó que debemos
comprender que moriremos y que 'vivir con una
conciencia de nuestra mortalidad puede ser una forma
de motivar algunos de nuestros esfuerzos más nobles,
pero vivir con terror sólo puede ser una parálisis ... No
hay forma de escapar a la muerte, pero, probablemente,
podemos escapar al miedo.'
El epílogo incorpora una serie de comentarios sobre
la concepción evolut iva del envejecimiento, así
como de nuestra función en el planeta y concluye
que 'comenzamos a reconocer que nuestra vida
individual no nos pertenece sólo a nosotros, sino
también a nuestra especie y a las otras especies de
las cuales es interdependiente la vida humana, y a
la vida misma.'

B7

�SOBRE
LOS AUTORES
DRA. AUNA ÜLALLA KERSTUPP.Bióloga y Doctora en Ciencias con acentuación en
Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo Sustentable
por parte de la Facultad de Ciencias Biológicas (FCB)
de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Es Profesora-Investigadora de Tiempo Completo
en la FCB/UANL Imparte cátedra de licenciatura,
cuenta con perfil deseable PRODEP, pertenece al
Sistema Nacional de Investigadores (SNI) dentro de
la categoría CANDIDATO y es miembro del Cuerpo
Académico Consolidado "Ecología y Biodiversidad"
(UANL-CA-318). Su línea de investigación se ha
enfocado en la ecología de aves playeras y de
pastizal. alina.olallakrs@uanl.edu.mx
DR. ANTONIO GUZMÁN VELASCO.Biólogo, cuenta con Maestría y Doctorado en
Ciencias con acentuación en Ecología por parte
de la FCB/UAN L. Se especializa en manejo de
vida silvestre, ecología y desarrollo sustentable.
Es profesor-investigador de Tiempo Completo,
cuenta con perfil deseable PRODEP, pertenece al
Sistema Nacional de Investigadores (SNI) dentro de
la categoría CANDIDATO y es miembro del Cuerpo
Académico Consolidado "Ecología y Biodiversidad"
(UAN L-CA-3 1 8). Imparte cátedra de licenciatura
y posgrado. Es ex-director de la FCB/UANL y
actualmente es el jefe del Laboratorio de Biología de
la Conservación y Desarrollo Sustentable de la FCB/
UANL. antonio.guzman@uanl.mx

ORA CLAUDIA BERNARDETTE PLATA
HIPÓLITO.Químico Bacteriólogo Parasitólogo. Maestría
y Doctorado en Ciencias con Orientación en
lnmunobiología por la Facultad de Ciencias Biológicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Profesora Investigador de Tiempo Completo en la
FCB, UANL. Miembro de la Red Mexicana de Virología
y de la Sociedad Mexicana de Virología . Su línea de
investigación abarca el estudio de epidemiología
molecular y características antigénicas de virus.

ORA DIANA RESÉNDEZ PÉREZ.Profesor Investigador de la FCB-UANL. Doctorado
en Ciencias con especialidad en Biología Molecular
e Ingeniería Genética, Maestría en Ciencias con
especialidad en Biología Celular y Licenciatura QBP
88

por la UANL. Posdoctorado en Genética y Biología
del Desarrollo en el Biozentrum de la Universidad de
Basilea en Suiza. Actualmente dirige el Departamento
de Bio logía Celu lar y Genética, así como la
Subdirección Académica de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL. Es miembro del SNI nivel II y
de la Academia Mexicana de Ciencias. Actualmente
cuenta con mas de 60 publicaciones en revistas
Nacionales e Internacionales y 200 participaciones
en Congresos Nacionales e Internacionales. A lo largo
de su trayectoria académica a impartido cátedras
a nivel pregrado, así como cursos de posgrado a
nivel de Maestría y Doctorado. Ha participado en
la formación de recursos humanos en Licenciatura,
Maestría y Doctorado y cuenta con un gran numero
de premios y distinciones. Ha tenido el honor de ser
evaluadora de numerosos programas educativos
y proyectos de investigación a nivel nacional e
internacional, es miembro del comité editorial de
revistas como Hereditas y Oncology Letters y ha sido
revisora de un sin número de artículos científicos en
reconocidas revistas internacionales. diaresendez@
gmail.com

DRA. EMMA PATRICIA GóMEZ RUIZ.Bióloga, egresada de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (FCB-UANL). Cuenta con una maestría
en ciencias en gestión ambiental del Instituto
Politécnico Nacional y doctorado en vida silvestre
de la Universidad de Texas A&amp;M, College Station. Es
profesora investigadora en la FCB-UANL, miembro
del Sistema Nacional de Investigadores - CONACYT,
y cuenta con reconocimiento de perfil deseable del
Programa para el Desarrollo Profesional Docente
de la Secretaría de Educación Pública. Ha recibido
reconocimientos nacionales e internacionales entre
los que destacan "Pollinator Advocate Award for
Mexico", que otorga el North American Pollinator
Protection Campaign en Washington, D.C., el "Young
Researcher Award" en la categoría de doctorado que
otorga el "Global Biodiversity lnformation Facility"
basado en Dinamarca. En 2018 obtuvo una de las
cinco becas que anualmente otorga el programa
"Para las Mujeres en la Ciencia L'Oréal-UNESCOCONACYT-AMC en el campo de las Ciencias
Naturales por su proyecto enfocado en murciélagos
polinizadores. emma.gomezrz@uanl.edu.mx
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�DR. GABRIEL RUIZ AYMÁ.Biólogo , cuenta con una Maestría y Doctorado
en Ciencias con acentuación en Manejo de Vida
Silvestre y Desarrollo Sustentable por parte de la
FCB/UANL. Es profesor-investigador de la FCB/
UANL, imparte cátedra de licenciatura y pertenece al
Sistema Nacional de Investigadores (SNI) dentro de
la categoría NIVEL 1. Su investigación se enfoca a la
ecología de aves de pastizal del noreste de México.
gabriel.ruizym@uanl.edu.mx
DR. [RAM PABLO RODRÍGUEZ SÁNCHEZ.Profesor-lnvestigador titular A, Jefe y Fundador del
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural
de la Facultad de Ciencias Bio lógicas (Unidad
B) de la Un iversidad Autónoma de Nuevo León.
Químico Bacter ió logo Parasitólogo, Maestría
y Doctorado en Ciencias con Acentuación en
Entomología Médica, todas por la Facultad de
Ciencias Biológicas de la UAN L. Pertenece al
Sistema Nacional de Investiga dores, Nivel 11.
Miembro del Comité Evaluador de la editoria l
BMC , de la Asociación Mexicana de Bioquím ica,
Genética y AMCA. Cuenta con 110 artículos
científicos publicados, 96 publicados en revistas
indexadas al JCR y 1 4 de divulgación, 11 capítulos
de l ibro y 896 citas a su obra. Ha presentado
más de 150 trabajos en congresos nacionales
e internacionales. Ha desarroll ado y colaborado
en diversosproyectos de investigación científica
con el Chi ldren's Hospital Oakla nd Research
lnstitute, Oakland, CA., Texas Biomedica l
Research lnstitute, San Antonio, TX., University
of Texas Health Science Center, San Antonio,
TX., Broad lnstitute of MIT-Harvard, Cambridge,
MA., The University of Texas at San Antonio, San
Antonio, TX., Facultad de Ciencias Veterinarias,
UNLP, Argentina., CNR, Research Area, Naples,
ltaly. , State Key Laboratory of Pharmaceutica l
B iotechno l ogy, School of Life Sciences ,
Nanj ing Univers ity, Nanj ing, Jiangsu, China.
iramrodr iguez@gmai l .com
JORGE ALEXIS GONZÁLEZ MARTÍNEZY CAR.LOS
DAVID YEVERINO MARTÍNEZ.Estudiantes de la carrera de Biólogo dentro de la
FCB/UANL. Carlos David pertenece al Laboratorio
de Ornitología.

DR. JOSE IGNACIO GONZALEZ ROJAS
BIÓLOGO.Cuenta con Maestría y Doctorado en Ciencias con
acentuación en Ecología por parte de la FCB/UANL.
Su investigación se enfoca en la ecología de aves
vulnerables. Es profesor-investigador de Tiempo
Completo, cuenta con perfi l deseable PRODE P,
pertenece al Sistema Nacional de Investigadores
(SN I) dentro de la categoría NIVEL 1 y es el líder
del Cuerpo Académico Consolidado "Ecología y
Biodiversidad" (UANL-CA-3 1 8). Imparte cátedra de
licenciatura y posgrado. Actualmente es el director
de la FCB/UANL y es el jefe de l Laboratorio de
Ornitología de la FCB/UANL. jose.gonalezr@uanl.mx
DR. JUAN FRANCISCO CONTRERAS
CORDERO.Quím ico Bacterió logo Parasitólogo. Maestría
en Ciencias con Orientación en Microbiología
y Doctorado en Ciencias con Orientación en
lnmunobiología por la Facultad de Ciencias Biológicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Es Profesor de Tiempo Completo en la FCB, UANL.
Imparte cátedra de Viro logía en licenciatura y
posgrado. Cuenta con perfil deseable PRODEP,
pertenece al Sistema Nacional de Investigadores
(SNI) Nivel 1 y es del Miembro del Cuerpo Académico
Biología de Microorganismos. Miembro fundador
de la Red Mexicana de Virología . Secretario de
la Soc iedad Mexicana de Virología. Su línea de
investigación se enfoca en la Biología y epidemiología
molecular de diversos virus como rotavirus, virus
del Oeste del Nilo, astrovirus, norovirus y virus de la
influenza. Además, ha participado en el estudio de las
características antigénicas de proteínas virales, así
como estudios de actividad antiviral de extractos de
plantas. contrerasjfco@gmail.com
DR. JUAN PABL9 CEYCA.Biólogo en el Area de Ecología por la Universi dad
Autónoma de Sinaloa. Recibió el grado de Maestro
en Ciencias en Ecología Marina en el Centro de
Investigación Científica y de Educación Superior de
Ensenada, B.C., y de Doctor en Ciencias en Manejo
Ambiental en el Centro de Investigación en Alimentación
y Desarrollo, A.C., Unidad Mazatlán. Es Profesor de
Tiempo Completo en la FCB/UANL, pertenece al
Sistema Nacional de Investigadores (SNI) dentro de la

�categoría Candidato. Imparte cátedra de licenciatura.
Sus líneas de investigación están enfocadas en la
ecología y ecotoxicología de aves, particularmente
en la evaluación de efectos genotóxicos relacionados
con la exposición a contaminantes ambientales. juan.
ceycacn@uanl.edu.mx

DR. GABR1EL R.UIZ AYMÁ.Biólogo, cuenta con una Maestría y Doctorado
en Ciencias con acentuación en Manejo de Vida
Silvestre y Desarrollo Sustentable por parte de la
FCB/UANL. Es profesor-investigador de la FCB/
UANL, imparte cátedra de licenciatura y pertenece al
Sistema Nacional de Investigadores (SNI) dentro de
la categoría NIVEL 1. Su investigación se enfoca a la
ecología de aves de pastizal del noreste de México.
gabriel.ruizym@uanl.edu.mx
DR. SERGIO l. SALAZAR VALLEJO.Investigador Titular C de ECOSUR. Bió logo
(1981), Maestro en Ciencias en Ecología Marina
(1985), Doctor en Biología (1 998). Miembro del
Sistema Nacional de Investigadores desde 1 985
(Investigador Nacional desde 1988, SNI 3901 ,
Nivel actual: 111). Ciento cuatro artículos en revistas
JCR y 3 en revistas non-JCR, 27 capítulos de libro.
Tres libros publicados (1989. Poliquetos de México;
1 991 . Contaminación Marina; 2005. Poliquetos
pelágicos del Caribe) y tres ce-editados (1 991.
Estudios Ecológicos Preliminares de la Zona Sur de
Quintana Roo; 1993. Biodiversidad Marina y Costera
de México, 2009. Poliquetos de América Tropical);
49 publicaciones de divulgación. Veintiseis tesis
dirigidas: 8 de doctorado (todos SNI), 10 de maestría
y 8 de licenciatura. Profesor de Licenciatura en ocho
instituciones (Cursos: Zoología de Invertebrados,
Ecología Marina, Biogeografía, Comunicación
Científica, Taxonomía de Poliquetos), Profesor de
Posgrado en seis instituciones (Cursos: Ecología del
Bentos, Comunicación Científica, Ecología Costera,
Sistemática Avanzada) y del Diplomado Reserva.
Veintiocho ponencias en congresos nacionales y 33
ponencias en congresos internacionales. Treinta y
seis distinciones académicas. Arbitro de 33 revistas
o series y miembro del comité editorial de cuatro
de ellas. Veintinueve estancias de investigación en
Museos e Instituciones de Estados Unidos, Europa
y Sudamérica. Áreas de investigación: biodiversidad
costera, taxonomía de invertebrados marinos,
90

política ambiental y científica (evaluación académica).
savs551 216@hotmail.com

M.C. YANET SEPÚLVEDA DE LA ROSA.Licenciatura en Biología por la Facultad de Ciencias
Biológicas, UANL. Maestría en Biología de la
Conservación por la Universidad de Sussex, Reino
Unido. Su área de especial idad es Ecología del
Comportamiento con un enfoque en la incorporación
de estudios eto lógicos en las estrategias de
conservación de especies terrestres y marinas.
Labora actualmente en la Alianza Nacional para
la Conservación del Jaguar, en la iniciativa Stop
Extinction y como docente en la Facultad de
Ciencias Biológicas, UANL. Contribuye de manera
independiente en la comunicación científica nacional
e internacional en organizaciones como Research
Outreach y Science Animated y como traductora
científica en obras literarias como el libro Vida Marina
de México: Tesoro de /os Profundidades. Participó
en el XX IV Congreso Nacional de Zoología y es
miembro de la Asociación de Mujeres en la Ciencia.
yanetsepulvedadlr@gmail.com

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>Biología y Sociedad, 2020, Vol 3, No 5, Primer Semestre</text>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
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                <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Vol 3 No.6 , segundo semestre 2020

�Una publicación de la
U NIVERS I DAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Biologfa y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico

Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio l. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea
Dr. Sergio Arturo Gal indo-Rodríguez
Dra. Martha Guerrero-Olazarán
Biotecnología
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
Dr. lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud

CONTENIDO

Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico

EDITORIAL

M.C. Alejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
lng. Jorge Alberto !barra Rodríguez
Página web

SECCION BIOLOGÍA CONTEMPORÁNEA

¡
f

BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 3 , No. 6, segundo semestre de 2 020,
es una Publicación semestral editada por el Universidad Autónoma
de Nuevo León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av.
Universidad s/n, Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza. Nuevo León,
www.uanl.mx, biologiaysociedad@uanl.mx Editor responsable: Dr.
Jesús Angel de León González. Número de Reserva de Derechos al Uso
Exclusivo No. 04-201 7-060914413700-203, Ambos otorgados
por el Instituto Nacional de Derecho de Autor. Responsable de la ult ima
actualización de este número: y fecha: Dr. Jesús Angel de León González,
de fecha 18 de septiembrede 2018. ISSN en trámite. Las opiniones y
contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva
de los autores y no necesariamentere flejan la postura del editor de la

~~fu
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier
forma o medio, del contenido de la publicación sin previa
autorización.

3

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1

¡
1

LAS SERPIENTES VENENOSAS DEL
NORESTE DE MÉXICO l. CANTIL DE
TAYLOR (Agicistrodon tayloríl

5

RIQUEZA Y ABUNDANCIA DE BATOIDEOS
DE LA ISLA ESPIRITUSANTO, FOLFO DE
CALIFORNIA

16

REVISONES TAXONÓMICAS, CIENCIA DE
FRONTERA Y PROGRAMAS NACIONALES

26

SECCIÓN ECOLOGÍA Y SUSTENTABILIDAD
INTERACCIONES BIOLÓGICAS, UN
COMPONENTE POCO CONOCIDO DE
LA BIODIVERSIDAD DE ISLA CATALINA,
GOLFO DE CALIFORNIA

34

FAUNA SILVESTRE DE LA RESERVA DE LA
BIÓSFERA DE MAPIMÍ: HISTORIA NATURAL
Y RETOS PARA SU CONSERVACIÓN

41

CAMARONES CARÍDEOS DE TAMAULIPAS

48

FILANTROPÍA ECOLÓGICA, TRABAJO Y
VISIÓN DE UN SABINENSE

58

SOBRE LOS AUTORES

61

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&lt;
'j
l-

o.....,

I número 6 de Biología y Sociedad se ha completado en medio de
la contingencia sanitaria derivada de la pandemia del COVID en
prácticamente todo el mundo. Hasta el momento, en México las cifras
oficiales han sido más que alarmantes, alcanzando arriba de 805,000
infectados y más de 83,000 lamentables desesos. Por esta razón, en la
introducción a este Editorial hacemos votos para que nuestros lectores,
nuestros autores y ca-autores, así como nuestro Cuerpo Editorial se
encuentren todos bien y con salud.

E

Este número 6 de Biología y Sociedad esta constituido por siete artículos
interesantes. En la sección de Biología Contemporánea, Manuel de Luna y
colaboradores nos muestran diversos aspectos sobre la serpiente denominada
"Cantil de Taylor·: un crotalo endémico del Noreste de México, en este trabajo
nos muestran aspectos morfológicos, su historia taxonómica, y hábitat, entre
otros puntos de la vida de estas interesantes serpientes. Yanet Sepúlveda de
la Rosa y colaboradores abordan un tema muy importante, las poblaciones de
mantarayas (Batoideos) y su pesquería en la Isla Espíritu Santo, en el Golfo
de California, determinando cual de estas especies son vulnerables y cuales
podrían presentar mayor resiliencia ante presiones de la pesca artesanal. Por
último, Sergio l. Salazar-Vallejo y Norma Emilia González Vallejo nos explican
en cuatro pasos como insentivar un programa nacional en taxonomía biológica,
destacando la importancia de realizar revisiones globales para clarificar el
estatus taxonómico de las especies.
En la sección Ecología y Sustentabilidad, Francisco J. García de León y
Gustavo Arnaud Franco nos describen tres interacciones biológicas ocurridas
en Isla Catalana, en la ANP de Bah/a de Loreto, Golfo de California, una
entre hormigas y garambullos, otra entre arañas y la biznaga gigante, y una
más entre murcielagos y cardones. En otro trabajo, Sandra H. MonteroBagatella y colaboradores, nos describe la Reserva de la Biósfera de Mapimí,
los principales grupos de vertebrados y sus especies más emblemáticas en
el área, as/ como los beneficios hambientales que proveen y sus principales
amenazas. María Concepción Jordán-Hernández y Gabino Rodríguez Almaraz,
presentan un interesante trabajo sobre los camarones carídeos de Tamaulipas,
destacando el estado actual del conocimiento de estos invertebrados para esa
zona, su importancia, principales amenazas y acciones para su conservación
entre otros temas. Por último, el Dr. lram Pablo Rodríguez Sanchez resalta
mediante una entrevista, el lado filantrópico de un miembro de una comunidad
del norte de Nuevo León, y su interés por la reforestación.
Reiterando nuestros más sinceros deseos de salud y bienestar, va nuestro
agradecimiento a quienes hacen posible que Biología y Sociedad siga
manteniendose como un foro de divulgación científica, puesto al alcance
de cualquier persona, sin importar su especialización en los diversos temas
tratados, a pesar de encontrarnos en plena contingencia sanitaria. Autores,
revisores anónimos e integrantes del Cuerpo Editorial. gracias a todos
ustedes.

# DR.. JESÚS ANGEL DE
LEÓN-GONZÁLEZ
Editor en Jefe

��LAS SERPIENTES
VENENOSAS DEL
NORESTE DE MÉXICO l.
CANTIL DE TAYLOR
(AGKISTRODON TAYLORI)
I MAN UEL D E LUNA'. ROBERTO GARCÍA-BARR IOS'.
ERIC ABDEL RJVAS-MERCADO2
DAVID LAZCAN~VILLAREAP Y DANIEL MONTOYA-FERRER'

-

' 1 ,,
-'Q
... ...

Palabras clave: Pichicuata, metapil, navaca, tepoxo,
navaja, rabo/cola de hueso
Key words: Pichicuat a, metapil, navaca, navaja, rabo/
cola de hueso

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas.
Laboratorio de Entomología y Artrópodos 1 •
Laboratorio de Herpetología 3•
Facultad de Medicina. Departamento de Farmacologla y Toxicologla2
Autor de correspondencia: scolopendra94@gmail.com

6, segundo semestre 2020

5

�RESUMEN
ste artículo compila información sobre diferentes aspectos de la biología del
cantil de Taylor (Agkistrodon taylori), un crótalo endémico de México que puede
encontrarse en los estados de Hidalgo, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas
y Veracruz, donde habita en matorral submontano y bosque tropical subcaducifolio.
Específicamente, este artículo trata sobre su descripción morfológica, historia
taxonómica, distribución, hábitat, comportamiento, dieta, reproducción, veneno y
conservación.

E

THE VENOMOUS SNAKES OF NORTHEAST
MEXICO l .
TAYLOR'S CANTIL (AGKISTRODON TAYLORI)
ABSTRACT
This article compiles information on different aspects of the biology of the Taylor's
cantil (Agkistrodon taylori), a pit viper endemic to Mexico which can be found in the
states of Hidalgo, Nuevo Leon, San Luis Potosi, Tamaulipas and Veracruz, where it
inhabits thornforest and deciduous tropical forest. Specifically, this article deals with
its morphological description, taxonomic history, distribution, habitat, behavior, diet,
reproduction, venom and conservation.

�~
1-

1NTRODUCCIÓN

superior de la cabeza se encuentran grandes escamas a
forma de placas (Campbell y Lamar, 2004).

Viperidae es una familia de serpientes venenosas
cuyos miembros son comúnmente llamados "víboras"
("vipers·: en idioma inglés); el nombre proviene muy
probablemente del latín vivus debido a que las
víboras, en su mayoría, no ponen huevos sino que dan
a luz a crías vivas (Gotch, 1 986). Entre las víboras se
reconocen tres subfamilias: Azemiopinae, que incluye
a las víboras de Fea las cuales son nativas de varios
sistemas montañosos del sudeste de Asia; Viperinae,
que incluye a las víboras verdaderas las cuales son
nativas de África, Europa y algunas partes de Asia,
y Crotalinae, que incluye a los crótalos los cuales son
nativos de América, Asia y algunas partes de Europa
(Campbell y Lamar, 2004). Los crótalos pueden
diferenciarse de víboras pertenecientes a las otras
dos subfamilias debido a la presencia de una fosa
termoreceptora, llamada fosa loreal, a cada lado de
la cabeza, ubicada entre el ojo y la narina (Campbell y
Lamar, 2004).

Ex isten dos especies confirmadas del género
Agkistrodon que habitan los estados del noreste de
México: el cantil de Taylor Agkistrodon toylori (Figs.
1-2) que habita zonas tropicales y subtropicales del
sur de Nuevo León y Tamaulipas, y la cabeza de cobre
de bandas amplias Agkistrodon loticinctus (Fig. 3) que
habita zonas semidesérticas del norte de Coahuila
(Campbell y Lamar, 2004; Lemes-Espinal y Smith,
2016; Nevárez-de-los-Reyes et al. 2016; Terán-Juárez
et o/. 2016). Contreras-Arquieta y Lazcano (1995)
mencionan la posibilidad de que el mocasín de agua
Agkistrodon piscivorus (Fig. 4), presente en Texas,
EE.UU., pudiera estar presente en el Río Bravo o sus
afluentes al norte de los tres estados del noreste de
México, sin embargo, su presencia no se ha confirmado;
a su vez, también mencionan que A. laticinctus pudiera
distribuirse en Nuevo León, pero igual que el anterior
caso, esto tampoco se ha confirmado.

En el noreste de México se reportan cuatro géneros de
crótalos: Agkistrodon con dos especies, Bothrops con
una especie, Crotalus con nueve especies y Sistrurus
con una especie (Lemes- Espina l y Smith, 2016;
Nevárez-de-los-Reyes et al. 2016; Terán-Juárez et al.
2016). Agkistrodon puede fácil mente diferenciarse
de Crotalus y Sistrurus debido a que carece de l
característico cascabel y de Bothrops en que en la parte

Agkistrodon toylori (Figs. 1 -2) puede diferenciarse
de A. loticinctus en que presenta líneas claras en
los laterales de la cabeza y en que tiene un patrón
con bandas negras y grises, a menudo decorado de
amaril lo o anaranjado; en contraste, A. loticinctus
(Fig. 3) no presenta líneas claras en los laterales de
la cabeza y es de tonalidad rojiza (Campbell y Lamar,
2004). Agkistrodon taylori difiere de A. piscivorus en

Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

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claro o negro, con un patrón bandeado muy marcado
tanto en adultos como en juveni les donde las bandas
claras a menudo presentan tonalidades amarillentas
en la parte inferior y ventral; en contraste, A.
piscivorus (Fig. 4) carece de escama lorea l y los
adultos presentan un cuerpo usualmente marrón de
manera uniforme o con bandas oscuras usualmente
difuminadas, mas notorias en ejemplares juveniles
(Campbell y Lamar, 2004).
Localmente, a A. taylori se le llama metapi l,
pichicuata (nombre que también recibe la serpiente
hocico de marrano mexicana Heterodon kennerlyi en
Nuevo León), navaca o navaja (nombres que también
recibe la boa constrictor común Boa imperator en
Tamaulipas) o tepoxo (nombre que también reciben
los crótalos sa ltadores del género Metlapilcoatlus
en Veracruz).

D ESCRIPC IÓN DE LA ESPECIE
Agkistrodon taylori es un crótalo que alcanza
60-90cm de largo, con un máximo reportado de
96cm (Campbell y Lamar, 2004; Gloyd y Conant,
1990). Cada lado de la cabeza, que es fuertemente
triangular, porta un notorio par de rayas de color
claro; ventralmente la cabeza tiene marcas blancas
y amarillas. El cuerpo presenta de 11 a 16 bandas
oscuras irregularmente delineadas con series
diagonales de escamas amarillas y blancas, entre
estas, el color varía pero es generalmente gris, gris
oscuro, negro o marrón; la coloración depende mucho
del sexo y edad del ejemplar (Campbe ll y Lamar,
2004 ; Gloyd y Conant, 1 990). La cola es larga y
esbelta y representa 1 3 -18% de la longitud tota l
de los machos y 1 6-19% de la longitud tota l de
las hembras; la cola es usualmente de color marfil,
amarillo, amarillo verdoso o verde (Campbell y Lamar,
2004; Gloyd y Conant, 1 990).
Se trata de una especie sexualmente dimórfica, los
machos son mas oscuros y los colores brillantes de
sus cuerpos se encuentran usualmente restringidos a
la parte inferior de sus laterales (Fig. 1); las hembras,
por su parte, son más claras en coloración y los colores
brillantes pueden ser vistos hasta la región dorsa l
(Campbell y Lamar, 2004; Gloyd y Conant, 1 990) (Fig.
2). Los juveniles de la especie son de colores muy claros
mientras que los ejemplares viejos, especialmente
los machos, suelen tornarse uniformemente negros
(Campbell y Lamar, 2004; Gloyd y Conant, 1990).
En cuanto a escamación, esta especie presenta escama
loreal y usualmente cuenta con nueve grandes escamas
simétricas en la parte superior de la cabeza, aunque
las posteriores pueden presentarse fragmentadas
(Campbell y Lamar, 2004; Gloyd y Conant, 1 990).
Presenta 7-9 supralabiales, 9 -12 infralabiales, 23
(raramente 2 1) filas de escamas a la mitad del cuerpo,
123-137 ventrales en machos, 130-1 38 ventrales
en hembras, 45-56 subcaudales en machos y 40-4 7
subcaudales en hembras (Campbell y Lamar, 2004).
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

2

H ISTORIA TAXONÓMICA
Agkistrodon taylori fue descrita originalmente por
Burger y Robertson (1951) como una subespecie del
cantil mexicano Agkistrodon bilineatus, el nombre
de la especie es en honor al herpetólogo americano
Edward Harrison Taylor (1 889-1978). Así permaneció
como subespecie hasta que Parkinson et al. (2000)
la elevaron como especie con base en re laciones
filogenéticas, morfológicas, divergencia molecular y
alopatría.

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Blair et al. (1 997) reportaron un ejemplar depositado en
el West Texas A.&amp;M. University Natural History Museum
colectado en Palma Sola, Veracruz, mismo ejemplar
el cual Smith y Chiszar (2001) usaron de holotipo
para describir a la subespecie Agkistrodon bi/ineatus
lemosespinali la cual Campbell y Lamar (2004) vuelven
sinónimo de A. taylori. Bryson y Mendoza-Quijano
(2007) hacen comentarios sobre la validez de A. b.
lemosespinali y contradicen que sea un sinónimo de
A. taylori con base a que los rasgos aún visibles en el
deteriorado espécimen tipo de A. b. lemosespinali no
corresponden con A. taylori, siendo más afines a A.
bilineatus.

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DI STRIBUCIÓN

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Los ejemplares usados en la descripción original
fueron un macho joven de Vi llagrán, Tamaulipas y
un macho adulto de Linares, Nuevo León (Burger y
Robertson, 1951). Smith y Darling (1 952) reportan
un ejemplar para Llera de Cana les, Tamau lipas.
Martín del Campo (1953) menciona un ejemplar del
Cerro de las Mitras, Nuevo León, sin especificar el
municipio. Martin (1 958) menciona que encontró
tres especímenes de esta especie cerca de Chama!,
una localidad ubicada en los municipios de Antiguo
Morelos y Ocampo, Tamaulipas. Burchfield (1982)
menciona un nuevo reporte para Allende, Nuevo León
y varios ejemplares que colectó en Aldama y Soto
la Marina, Tamaulipas. Gloyd y Conant (1 990) dan a
conocer el primer registro de la especie en San Luis
Potosí, proveniente de El Naranjo así como también
mencionan las localidades específicas de algunos de
los especímenes colectados por Burchfield (1982)
las cuales no fueron deta lladas en su publicación
original. Tovar-Tovar y Mendoza-Quijano (2001) dan a
conocer el primer registro de la especie en Hidalgo,
proveniente de At lapexco. Bryson y MendozaQuijano (2007) dan a conocer el primer registro para
Veracruz, proveniente de Tantoyuca y reportan otro
registro para Hida lgo proveniente de Huejutla de
Reyes. Terán-Juárez y García-Padilla (201 4) reportan
dos ejemplares, uno de Victoria y el otro de Gómez
Farías, ambos del estado de Tamaulipas. FernandezBadillo et al. (2016) reportan un individuo de San
Felipe Orizatlán, Hidalgo.
Gracias a todos estos registros se sabe que esta
especie es endémica de México y se distribuye en
los estados de Hidalgo, Nuevo León, San Luis Potosí,
Tamaulipas y Veracruz (Fig. 5).
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Figura 5 . Mapa de México
mostrando los estados (en
rojo) en los que se dist ribuye
Agkistrodon toylori. Creado en
www.simplemappr.net.
Figura 6 . Cantil de Taylor
Agkistrodon toylori, ejemplar
hembra. Municipio de Huejutla de
Reyes, Hidalgo, México. Foto de
Leonardo Femández Badillo del
Herpetario X-Plora Reptilia, usada
con autorización.
Figura 7 . Cantil de Taylor
Agkistrodon toylori, ejemplar
hembra. Municipio de Ocampo,
Tamaulipas, México. Foto de
Sergio A Terán Juárez, usada con
autorización.

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Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Figura 8 . Cantil de Taylor
Agkistrodon toylori, ejemplar
hembra, atropellada en el
proceso de consumir un
ortóptero (probablemente de
la famil ia Rhaphidophoridae
o Tettigoniidae). Municipio de
Ciudad Victoria, Tamaulipas,
México. Foto de Ricardo
Ramtrez Chaparro, usada con
autorización.

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H ABITAT
Burchfield (1982) menciona que el hábitat preferencial
de esta especie es el ecotono entre matorra l
submontano y bosque tropical subcaducifolio y
que prefiere los afloramientos de piedra caliza con
vegetación cuyo dosel sea mas o menos abierto. Entre
las plantas más prevalentes en el área de distribución
de esta especie en Tamaulipas, Burchfield (1982)
menciona: ébano Ebenopsis ebono, mezquite Prosopis
julifloro, indio desnudo Bursero simorubo, higueras
Ficus sp., nopales Opuntio sp., mala mujer Cnidoscolus
multi/obus, uña de gato Acacia wrightii, espino Acacia
berlondieri, chaparro prieto Acacia rigidulo, palmito
mexicano Sobo/ mexicano, bromelias epífitas Tillondsio
y bromelias terrestres Bromelio sp.
Una contribución importante a la biogeografía de la
especie es el modelado de nicho ecológico realizado por
Fernández-Badillo et o/. (2016).

C OMPORTAMIENTO
Se trata de una especie crepuscular o nocturna
que muestra mayor actividad durante las lluvias,
es más comúnmente observada en los meses de
octubre a marzo (Campbell y Lamar 2004; Gloyd y
Conant, 1990). Es un depredador de emboscada
que usualmente se encuentra escondido entre
la hojarasca (Fig. 6), uti liza una técnica llamada
caudal luring la cual consiste en menear su cola
como señue lo para atraer a presas potenciales
(Strimple, 1 995). Burchfield (1982) menciona que A.
toylori utiliza el refugio creado por las hojas espinosas
de las bromelias terrestres como guaridas contra
mamíferos depredadores (Fig. 7).
Al ser una serpiente robusta de cuerpo corto, no
puede escapar de manera rápida, por lo que si se le
confronta asumirá una postura defensiva: se aplana
y mueve su cola rápidamente para distraer a su
atacante, entretanto, puede moverse de un lado a otro
rápidamente, abriendo la boca y lanzando mordidas
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

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en el proceso, a veces esto se realiza tan rápido que
la serpiente se impulsa del suelo (Campbell y Lamar
2004).

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Los machos de esta especie hacen combates en los
cuales compiten por la dominancia de un territorio o
acceso a una hembra (Gloyd y Conant, 1 990).

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DI ETA
Poco se sabe de la dieta natura l de esta especie.
Burchfield (1982) reporta "restos de saltamontes y
pelo de mamífero" en excretas y en dos casos que hizo
regurgitar a ejemplares silvestres, obtuvo el cuerpo de
un ratón espinoso mexicano Heteromys irrorotus y un
ratón de patas blancas Peromyscus leucopus.
En cautiverio se reporta que los adultos de esta
especie aceptan ratones domésticos mientras que los
juveniles aceptan peces (sin especificar de qué tipo);
se conoce una instancia de canibalismo en la que una
hembra adulta consumió un macho con el que compartía
encierro (Gloyd y Conant, 1 990).
Se encontró una hembra (Fig. 8) la cual fue atropellada
en el proceso de consumir un ortóptero, ni el ejemplar
ni la presa fueron co lectados pero por la foto es
posible identificar que el ortóptero en cuestión era una
hembra de alguna especie perteneciente a la familia
Tettigoniidae o Rhaphidophoridae.

R EPRODUCCIÓN
Como la mayoría de las víboras, se trata de una especie
ovovivípara que da a luz a crías vivas. Cópulas han sido
observadas en diciembre, noviembre, enero y febrero
y se han observado el nacimiento de 3 -10 crías en
los meses de mayo a septiembre, las crías miden 1 8 27cm y pesan 7.2-14.79 (Gloyd y Conant, 1990). Se
ha reportado el nacimiento de gemelos los cuales fueron
más pequeños que sus hermanos, tanto en largo como
en peso (Titus y Foster, 2015).
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CON SERVAC IÓN

Dado que las manifestaciones clínicas y el grado de
severidad de la intoxicación dependen de diversos
factores resultando en variación, en términos generales
cuando el veneno de A. taylori es inoculado en el
humano a través de una mordedura, en un principio,
producirá efectos locales: dolor, sangrado, así como
inflamación y edema progresivo desde la zona de
mordedura (grado I o leve), sin tratamiento se puede
presentar además, ampollas, equimosis, respuesta
inflamatoria s istémica, hematuria, oligoanuria, caída
de presión arterial, náuseas, vómitos (grado 111 o severo)
e incluso, dermonecrosis, sin u lceración, síndrome
compartimenta!, respuesta inflamatoria s istémica,
falla orgánica múltiple (grado IV o grave) (SánchezVillegas, 2015). Agkistrodon taylori posee veneno tipo 1
(actividad de las metaloproteasas del veneno alta y baja
letalidad, &gt; 1.0 mg/g ratón) de acuerdo a la tipificación
propuesta por Mackessy (2008). Possani et al. (1980),
reportaron parte de la composición del veneno y
actividades biológicas como: leta lidad, hemólisis
y actividades enzimáticas (hidrolasa, fosfolipasa,
proteolítica); sin embargo, sus resultados provienen
de muestras de un ejemplar de localidad desconocida
proveniente del Zoológico Gladys Porter de Brownsville,
Texas. Posteriormente, Lomonte et al. (2014) realizaron
una comparación entre los proteomas reporta dos
para las diferentes especies y subespecies del género
Agkistrodon. La composición del veneno de A. taylori
resul tó muy similar a la de A. bi/ineatus, A. conanti, A.
contortrix, A. howardgloydi, A. laticinctus y A. piscivorus.

La conservación de las serpientes por med io de
educación ambiental es un gran y complejo desafío
debido al miedo y la desinformación los cuales llevan
a que la opción más frec uente sea darle muerte al
ejemplar apenas es divisado (Figs. 9 y 1 0). Este miedo
es aún más intenso en el caso de serpientes que se
saben que presentan venenos de importancia médica,
puesto que son inmediatamente reconocidas como un
peligro para la gente y sus animales domést icos y son
por ende eliminadas (Fernández-Badillo et al. 201 9).

Las dos fam ilias de proteínas de mayor abundancia
en el veneno de A. taylori (así como en el resto de
especies y subespecies del género Agkistrodon) son,
las fosfolipasas A 2 34% y metaloproteasas 30%, y en
menor proporción se encuentran otros componentes
como : serinproteasas, L- aminoácido ox i dasas ,
desintegrinas, proteínas t ipo lectina C, factor de
crecimiento nervioso, proteínas secretoras ricas en
cisteína, factor de crecimiento de endotelio vascular,
albúmina y otros péptidos (Lomonte et a/. 2014),
todos ellos, componentes reportados en la mayoría
de serpientes de la fa milia V iperidae. Componentes
asociados con mayor letalidad como la crotamina y
crotoxina no han sido reportados para esta especie.

Para la conservación de los cantiles, Porras et al. (2013)
recomiendan que se deben evaluar las poblaciones
de todas las especies en cada loca li dad en la que
se las reportan, desarrollar planes de manejo para
determinar si se distribuyen dentro de áreas protegidas
y establecer colonias en cautiverio las cuales puedan en
un futuro ayudar a la recuperación de las poblaciones
silvestres.
Gracias al modelado de nicho realizado por FernándezBadillo et al. (2016) así como los reportes de la especie,
se conocen las zonas donde A. taylori se distr ibuye.
En el noreste de México esto incluye Áreas Naturales
Protegidas (ANPs) importantes tales como el Parque
Nac iona l Cumbres de Monterrey y la Reserva de
la Biósfera "El Cielo", entre otras menos conocidas
y de menor extensión. Desgraciadamente, pese a
encontrarse bajo la categoría de "Amenazada" por la
NOM- 059-SE MARNAT-2010 y ser una especie de
coloración atractiva (Fig. 11), no existen evaluaciones
poblacionales así como tampoco Unidades de Manejo
para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs) que
trabajen con esta especie.

AGRA DECIMIENTOS
Se agradece en gran manera a Diego Almaráz Vida!,
Javo Olivos, Scott Delony, Nigel Smith, Ricardo Ramírez
Chaparro, Pedro Ángel Lara Arguelles, Luis Enrique
Martínez Hernández, Leonardo Fernández Badillo del
Herpetario X-Plora Reptilia, Sergio A. Terán Juárez y
Cesar A. Arcardia Hernández por autorizar el uso de sus
fotos en este artículo♦

Figura 9 . Cantil de Taylor Agkistrodon toylori. ejemplar hembra,
muerta por acción humana. Municipio de Tempoal. Veracruz, México.
Foto de Pedro Ángel Lara Arguelles. usada con autorización.
Figura 10. Cantil de Taylor Agkistrodon toylori, ejemplar juvenil,
muerto por acción humana. Municipio de Ciudad Valles. San Luis
Potosí. México. Foto de Luis Enrique Martínez Hernández. usada con
autorización.
Figura 11. Cantil de Taylor Agkistrodon tay/ori, ejemplar juvenil.
Municipio de Altamira, Tamaulipas, México. Foto de César A ArcadiaHernández, usada con autorización.

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Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

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�LITERATURA CITADA

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BIOLOGIA CONTEMPORANEA

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Palabras clave: Batoideos, pesca artesanal,

abundancia, riqueza, vulnerabilidad, resiliencia,
Isla Espíritu Santo, Golfo de California.
Keywords: Batoids, artisanal fishing, abundance,

richness, vulnerability, resilience, Espíritu Santo
lsland, Gulf of California.

RESUMEN
I Golfo de California alberga una extraordinaria diversidad y abundancia de
peces batoideos, también conocidos como rayas y mantarrayas. La pesca
artesanal de estos organismos es una actividad sumamente importante
para el desarrollo socioeconómico del país y la participación de sus integrantes
representa un valioso aporte para los estudios de fauna marina. Por esta razón,
el presente trabajo se enfocó en estudiar por primera vez la abundancia y
riqueza de batoideos que son capturados regularmente por la pesca artesanal
en la Isla Espíritu Santo y, además, determinar cuales de estas especies
se encuentran categorizadas como vulnerables y cuales podrían presentar
mayor resiliencia ante presiones pesqueras. De las 13 especies de batoideos
previamente reportadas para la Isla Espíritu Santo, se adicionaron cuatro
especies nunca antes registradas en la región: la raya de Vélez (Rostrorojo
velezi), la raya guitarra punteada (Pseudobotos gloucostigmus), la raya redonda
de Cortéz (Urobotis mocu/otus) y la manta mobula (Mobu/o mobulor). Además, se
det erminaron cuatro especies dominantes: la manta enana (Mobu/o munkiono).
la raya diamante (Hypanus dipterurus), la raya eléctrica (Norcine entemedor) y la
raya tecolote o chucho (Rhinoptero steindochneri), de las cuales se sugiere que
la raya tecolote podría presentar una mayor vulnerabilidad ante las presiones
pesqueras, mientras que la raya eléctrica una mayor resiliencia. Este trabajo
representa una importante contribución al conocimiento de la abundancia
y riqueza de batoideos en la Isla Espíritu Santo y para el manejo efectivo de
los recursos pesqueros y la conservación de especies marinas. Sugerimos
seguir estudiando estos organismos para determinar sus niveles de resiliencia
y vulnerabilidad con el fin de mejorar los sistemas de control de pesquerías y
evitar la sobreexplotación de especies marinas.

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A BSTRACT
The Gulf of California is home to an extraordinary diversity and abundance
of batoid fishes, also known as stingrays and rays. The artisanal fishing of
batoids in this region is an important activity that contributes to Mexico's socioeconomic development, and fishermen's participation represents a valuable
contribution to the studies of marine fauna. For this reason, the present
work focuses on assessing for the first time the abundance and richness of
batoids that are regularly caught by artisanal fisheries in the Espíritu Santo
lsland and determining which species are currently categorized as vulnerable
and which could present greater resilience to fishing pressures. Of the 13
species of batoids previously reported for the lsland of Espíritu Santo, four
species, Rostrorojo velezi, Pseudobotos gloucostigmus, Urobotis mocu/otus
and Mobulo mobulor, were incorporated to the list and four dominant species
were determined: the pygmy devil ray (Mobu/o munkiono), the diamond stingray
(Hyponus dipterurus), the Cortez electric stingray (Norcine entemedor) and the
Pacific cownose ray (Rhinoptero steindochneri). Of these species, the Pacific
cownose ray is suggested to exhibit a higher vulnerability toward the pressure
of fisheries and other human activities, while the Cortez electric stingray is
considered to possess greater resilience. This work represents a significant
contribution to the knowledge of the abundance and richness of marine species
in the Espíritu Santo lsland and to the conservation of marine batoids and the
effective management of fishery resources. We suggest to continue studying
these organisms to determine the levels of resilience and vulnerability to
improve fisheries control systems and avoid overexploitation of marine species.
17

�1NTRODUCCIÓN

Los océanos son esenciales para la existencia de la vida
en el planeta, ya que cubren alrededor del 70.8% de
toda la superficie terrestre y producen cerca de la mitad
del oxígeno que respiramos (Snelgrove, 1999) Estos
importantes cuerpos de agua también son participantes
activos en la regulación del clima y en el ciclo del
carbono, absorbiendo una enorme cantidad del dióxido
de carbono que generamos diariamente (Heinze et o/.,
2015). Sus aguas son refugio temporal y permanente
de millones de especies, desde diminutos organismos
invisibles al ojo humano hasta el mamífero más grande
registrado en la historia. Por lo tanto, conocerlos,
explorarlos y aprovechar los recursos que nos aportan
de manera sostenible es y será esencial para conservar
su inmensa pero finita biodiversidad.
México es considerado uno de los países con mayor
diversidad marina (CONABIO et o/., 2007), resultado de
su ubicación geográfica y particulares características
fisiográficas, hidrológicas y biológicas (Benítez y Bellot,
2007). Su territorio se encuentra rodeado por dos
océanos: en el oeste por el Océano Pacífico y en el este por
el Atlántico. El Océano Pacífico cuenta con una importante
extensión conocida como el Golfo de California, también
llamado Mar de Cortés y bautizado como 'El Acuario del
Mundo' por el explorador Jacques-Yves Cousteau.
El Golfo de California, un mar ciento por ciento
mexicano compuesto por más de 900 islas e islotes
(CONANP, 2020), se ubica al noroeste de México
entre la península de Baja California y los estados de
18

Sonora y Sinaloa. Esta región resalta por sus aguas
altamente productivas que albergan una extraordinaria
diversidad y abundancia de especies marinas (Brusca,
201 0), entre ellas un grupo de vertebrados llamados
elasmobranquios, que incluye a los t iburones y
batoideos. Estos últimos, también conocidos como
rayas y mantarrayas, cuentan con un esqueleto formado
por cartílago y están perfectamente adaptados a zonas
costeras tanto pelágicas como bentónicas.
Los batoideos desempeñan funciones ecológ icas
sumamente importantes ya que contribuyen al
funcionamiento de los ecosistemas costeros y pelágicos
(Ferretti et o/., 2010) y a la dinámica y estructura de
comunidades bentónicas (VanBlaricom, 1982). Además,
algunas especies constituyen un importante componente
de los recursos pesqueros (Rocha-González, 2018) a
nivel global. Estos interesantes atributos han captado
la atención de pescadores desde principios de los años
noventa, posicionando a México como el país con las
mayores pesquerías de elasmobranquios en América
(Bonfil, 1994) y al Golfo de California como la región con
mayor producción pesquera del país (Brusca, 2010).

LA PESQU ERÍA

ARTESANAL RI BEREÑA

La pesca artesanal es un tipo de pesca tradicional de
baja escala que utiliza embarcaciones menores a 1 5
metros (FAO, 1986) y pocos recursos y tecnologías
para la captura de organismos marinos para consumo
humano (García, 2009). Esta actividad desempeña un
papel fundamental en la generación de ingresos a nivel
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�local y nacional y contribuye a brindar alimento a miles
de mexicanos (Fernández-Rivera, 2018).
La pesca artesanal de batoideos en el Go lfo de
California ha evolucionado significativamente durante
las últimas décadas (Márquez-Farías y Blanco-Parra,
2006), generando empleos en diversas áreas, desde la
captura de organismos y comercialización de productos
hasta la fabricación y distribución de materiales (DOF,
2007). Por lo tanto, esta región cuenta con áreas
dedicadas específicamente a la pesca, consideradas
entre las más importantes en México (Lluch-Cota et o/.,
2007) y constituyen una actividad fundamental para su
desarrollo económico, social y cultural.
Esta actividad se practica en varias islas del Golfo
de Cal ifornia, especialmente en aquellas con alta
abundancia de organismos marinos, como la Isla
Espíritu Santo. Esta región es conocida por su increíble
riqueza biológica y se destaca por ser una de las
áreas con mayor diversidad de peces de importancia
ecológica y económica. Su singular topografía presenta
distintivas montañas submarinas y extensos arrecifes
rocosos que se transforman en hábitat, refugio y zonas
de reproducción, crianza y alimentación de numerosos
organismos marinos. Esto, junto con las corrientes
marinas que contribuyen al movimiento de nutrientes y
enriquecen las aguas de la isla, favorecen la riqueza de
especies en esta zona (Del Moral-Flores, 2010).
En áreas tan ricas como la Isla Espíritu Santo, la
pesca suele ser considerada como un enemigo para la

biodiversidad debido al impacto negativo que puede
tener en la fauna marina y sus hábitats (Ehemann et o/.,
2000) ya que suele haber una constante y desmedida
actividad de captura (Cinner y McClanahan, 2006). Sin
embargo, esto no es siempre acertado para la pesca
artesanal, ya que es considerada como una actividad
que utiliza, en cierta medida, los recursos de manera
sostenible (FAO, 201 6). un factor fundamental para la
conservación de la biodiversidad marina.

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Para conservar una especie, es esencial conocer su
historia de vida, la cual está definida por características
biológicas tales como el crecimiento, maduración,
reproducción y longev idad; y en general, por la
interacción entre ellos. Para entender la evolución de
estas importantes historias de vida, se han propuesto
estrategias como los modelos estructurados por
edades o estadios de desarrollo, los cuales consideran
información básica como edad, crecimiento, mortalidad
y fecundidad (Ramírez, 2002). A partir de esto, es
posible evaluar el efecto que tienen algunas actividades
humanas, como la explotación pesquera, sobre el
crecimiento de una población y determinar con mayor
precisión el papel que juegan los atributos de historia de
vida ante efectos como la pesca (FAO, 2003).

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Una pesca sostenible asegura que las poblaciones de
fauna se mantengan en niveles óptimos para asegurar su
sobrevivencia y, al mismo tiempo, que los ecosistemas en
donde habitan se conserven sanos y productivos (Hilborn,
2005). De esta manera, los pescadores artesanales
pueden transformarse en aliados al otorgárseles un rol en

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2

Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

19

�las acciones de manejo para la protección y mantenimiento
de sus propios recursos (Campredon y Cuq, 2001). El
conocimiento y la práctica de los pescadores artesanales
cumplen un papel esencial en las investigaciones de
campo. Su vasto conocimiento empírico, obtenido
mediante años de convivencia con el océano y sus
habitantes, representa un valioso aporte al conocimiento
científico, especialmente en estudios de batoideos que,
aunque se han incrementado en años recientes (BurgosVázquez et o/., 201 7) continúan siendo subexplorados.
Debido a esto, nuestro equipo científico del Departamento
de Pesquerías y Biología Marina del Instituto Politécnico
Nacional de México en conjunto con la Fundación
SQUALUS y WCS Colombia, se adentró a un área de
esta importante zona para estudiar por primera vez la
abundancia y riqueza de batoideos que son capturados
regularmente por la pesca artesanal. Además,
investigamos cuales especies presentan una mayor
vulnerabilidad ante las presiones pesqueras y aquellas
que poseen una mayor resiliencia para poder evaluar el
efecto que tienen dichas actividades humanas sobre sus
poblaciones (Del Valle González-González et o/., 2020).

MÉTODOLOGÍA Y ZONA DE ESTUDIO
La Isla Espíritu Santo pertenece al complejo Insular
Espíritu Santo, un Área Natural Protegida ubicada en
el Golfo de California, frente a las costas de La Paz,
Baja California Sur. La investigación fue llevada a
cabo en la zona sur y sureste de esta isla, frecuentada
por pescadores ribereños para la pesca de batoideos
y tiburones.

sexado (por la presencia de órganos copuladores del
macho), pesado y medido por el grupo de biólogos que
participan en los acompañamientos de pesca.

RESULTADOS Y DISCUSIONES
RI QUEZA Y ABUNDANCIA DE BATOIDEOS
EN LA ISLA ESPÍRITU SANTO
La abundancia de una especie es uno de los parámetros
más relevantes en los modelos de captura y recaptura
(Chao, 2001) y un factor esencial en la mayoría de los
programas que involucran manejo y conservación de
poblaciones de fauna (Nichols y MacKenzie, 2004).
Los estudios de abundancia y riqueza de batoideos
en México han reportado 36 especies en total, de las
cuales 31 se encuentran distribuidas en la Bahía de la
Paz (Burgos-Vázquez et o/., 201 7)
En el 2017, se creía que habitaban solamente 1 3
especies de batoideos en la Isla Espíritu Santo (Ehemann
et o/., 201 7). Sin embargo, de acuerdo a los resultados
de este estudio, se sumaron cuatro especies al elenco: la
raya de Vélez o bruja (Rostrorojo ve/ezi), la raya guitarra
punteada (Pseudobotos g/oucostigmus), la raya redonda
de Cortéz (Urobotis mocu/otus) y la manta mobula (Mobulo
mobulor), siendo un total de 1 7 especies las que habitan
en las productivas aguas de esta isla. Esto posiciona
a la Isla Espíritu Santo como la isla con mayor riqueza
de especies de batoideos en todo el Golfo de California,
seguida por la Isla Cerralvo que alberga un total de 13
especies (Del Moral-Flores et o/., 2013).

11o·o"O"W

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Durante esta invest igación, se documentó de
forma precisa las especies que son capturadas
con mayor frecuencia por los pescadores ribereños
de la Bahía de la Paz, BCS, durante poco más de
dos años consecutivos. Para esto, se realizaron
acompañamientos a los viajes de pesca con uno de los
pescadores más experimentados de la región: Don Juan
Higuera, ocasionalmente acompañado por su esposa y
su nieto Daniel - quien aprendió de él y decidió continuar
practicando esta importante labor.
La pesca artesanal no es tarea fácil, ya que requiere
de extensa mano de obra y tiempos de actividad
prolongados (Urciaga et o/., 2009). A través de años
de experiencia, Don Juan Higuera ha desarrollado y
perfeccionado todo un proceso metódico de captura.
En los caladeros de pesca, Don Juan extiende las redes
utilizadas para esta actividad, conocidas coloquialmente
como chinchorros agalleros, los cuales son tendidos
durante el atardecer y recuperados durante las primeras
horas del siguiente día.
Una vez recuperados los equipos de pesca, Don Juan
separa de la captura aquellas especies que legalmente
están permitidas capturar, mientras que aquellas que
están protegidas por leyes internacionales y nacionales
son puestas en libertad lo más pronto posible y
devueltas vivas al mar. Una vez separadas las especies
de interés, cada individuo es identificado, contabilizado,
20

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N

Océano Pacifico

Isla Espíritu
Santo

Bahía de
La Paz

N

A
500

1,000 Km

110º20'0"W

Figura 3 . Zona de estudio: Isla Espíritu Santo, Golfo de California.
Crédito: Centro lnterdisciplinario de Ciencias Marinas, Instituto
Politécnico Nacional.
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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En poco más de 20 viajes de pesca se capturaron más
de 2000 ejemplares, esto es, un promedio de 1 00
ejemplares por viaje de pesca (aunque hay ocasiones
en los que Don Juan regresa sin producto a La Paz).
pertenecientes a cuatro órdenes, 1 0 familias, 10
géneros y 15 especies, revelando la sorprendente
diversidad de batoideos que habitan en la Isla Espíritu
Santo.

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El orden mejor representado fue Myliobatiformes, con
seis familias, seis géneros y 11 especies habitando en
esta zona. Dentro de este orden, fue el género Urobotis
quien contribuyó con el mayor número de especies, con
tres representantes. Estas especies son sumamente
importantes en el funcionamiento del ecosistema, ya
que desempeñan un rol importante como depredadores
bentónicos (Oñate et o/., 2017). Sin embargo, las
rayas de este género no tienen importancia comercial,
por lo cual no son aprovechadas por los pescadores
artesanales.

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Los resultados también revelaron que existen especies
dominantes dentro de la Is la Espíritu Santo que
predominan durante todo el año, con variaciones
estacionales en su abundancia. Estas especies son:
la manta enana (Mobulo munkiono), la raya diamante
(Hyponus dipterurus), la raya eléctrica (Norcine
entemedor) y la raya tecolote o chucho (Rhinoptero
steindochneri). La variación estacional de estos
organismos podría deberse a diversos fac tores,
entre ellos los cambios temporales signif icativos que
impactan a las islas del Golfo de California, afectando
la temperatura, salinidad y productividad de sus aguas
(Thunell, 1998) y, asimismo, la distribución y ecología
de sus habitantes marinos (Villegas-Amtmann et o/.,
2011).

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P ESQUERÍAS SOSTENIBLES PARA LA
PROTECCIÓN DE BATOIDEOS
Aunque la pesca artesanal representa un elemento
importante para mantener la capacidad alimentaria y
disminuir la pobreza (FAO, 201 6), puede significar una
amenaza para especies de batoideos cuyas poblaciones
son vulnerables a la sobreexplotación (Sys, 2019).
Por esta razón, es esencial estudiar los niveles de
resiliencia y vulnerabilidad de las especies de batoideos
distribuidas en el Golfo de California y determinar cuales
especies se encuentran clasificadas como vulnerables o
amenazadas.
La resiliencia de una especie se centra en la habilidad
de los individuos de continuar su función ecológica aún
después de pasar por una presión o disturbio (Zaccarelli
y Zurlini, 2008). Entender la resiliencia de una especie,
ya sea para fines de investigación o desarrollo de planes
de manejo, es fundamental para comprender el tipo de
amenaza, presión o estresor (Hobfoll et o/., 2016) que
pueda afectar la estabilidad de sus poblaciones.
De las cuatro especies dominantes de la isla, la manta
enana, representando casi el 75% de la captura total
de las especies presentes, es la única el asificada
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

Figura4. Don Juanduranteel proceso depesca Crédito: Centro
lnterdisciplinario de Ciencias Marinas, Inst ituto Politécnico Nacional.
21

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ORDEN/FamllJa/Espede

Peso (kg)

Talla (cm)

Total

Mln-Max

:tSD

Mln-Max

:tSD

MYLIOBATIFORMES
Dasyatldae

Hypanus dlpterurus (Jordan &amp; GIibert. 1880)

636

3604.4

0.9-35.3

5.7 :t4.1

28.1·89AD

48.0 :t16.1

Hypanus longus (Garman, 1880)

54

469.1

1.1-36.6

8.7 :t3.5

30.3-110 AD

63.5 :t16.3

12

34.4

0.5-8.2

2.9 :t2.5

38·93AD

59.9 :t 18.3

723

2264.8

0.6-17.0

3.1 :t2.0

41 .1·112AD

64.0 :tl0.2

Gymnurldae

Gymnura marmorata (Cooper, 1864)
Mobulfdae

Mobula munklana Notarbartolo-di-Sciara 1987

MoblJ/a mobular (Bonnaterre, 1788)

9.9

107.6AD

Mytloballdae
Mytlobatis JongfrostrlsApplegate &amp; Atch, 1964

16

81.4

1.0-11.8

5.1 :t3.0

42-97 AD

70.1 :t 15.6

Mytiobslís caltfomlros Gl 11, 1865

5

10.1

0.8·3.1

2.0 :tl .O

392-60.5AD

52.1 :t18.3

169

879.6

2.2-14.9

52 :t32

54-91 .6AD

69.1 :t16.6

UrobatíS hal/erl (Cooper, 1863)

12

11 .2

0.4-t.7

0.9 :t32

20·29AD

23.5 :t2.8

Urobatts concentricus Osburn &amp; Nlchols, 1916

8

12.8

0.7-2.7

1.6 :tD.6

26.5-37.6 AD

31.5 :t3.9

Uroba/lS maro/atus Garman, 1913

6

3.5

0.2-0.9

0.5 :t02

18.7-24.3AD

21.7 ±2.4

5

17.0

2.2-5.2

3.4 :t1.2

56.5--68.0 AD

61.7 :t5.4

26

30.2

0.7-1.8

1.2 :tD.6

59.5-75 LT

68.8 :t3.6

59

107

1.3-3.2

1.8 :tD.3

64.5-80.4 LT

73.2 :t3.4

251

748.4

0.8-6.4

3.0 :t12

41 .5-84 LT

64.5±8.7

Rhlnopterldae

Rhlnoptera stelndachner/ Evermann &amp; Jenklns, 1891
Urotrygonldae

RAJIFORMES
Rajldae

RostrOl13/a velezl (Chl rtch lgno F., 1973)
RHINOPRISTIFORMES
Rhlnobatldae
Pseudobatos g/aucostlgmus (Jordan &amp; GIibert, 1883)
Trygonorrhlnidae

lapteryx exasperata (Jordan &amp; Gilbert, 1880)
TORPEDINIFORMES
Narcinldae
Narcine entemedor Jordan &amp; Starks, 1895

(b)

(e)

Figura 5 . Número total de individuos de batoideos capturados y pesados por especie (n). AD: ancho de disco; LT: longitud total; Min: mínimo;
Max: máximo; : promedio y SO: desviación estándar.
Figura 6. Las especies dominantes de batoideos de la Isla Espíritu Santo son (a) la manta enana (Mobu/o munkiono; Notarbartolo-di-Sciara,
1987); (b) la raya diamante (Hyponus dipterurus; Jordan &amp; Gilbert. 1880); (c) la raya eléctrica o toque (Norcine entemedor; Jordan &amp; Starks,
1895); y (d) la raya tecolote (Rhinoptero steindochneri; Evermann &amp; Jenkins, 1891). Crédito: Centro lnterdisciplinario de Ciencias Marinas.
Instituto Politécnico Nacional.

22

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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2
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como una especie vulnerable de acuerdo a la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza
(IUCN, por sus siglas en inglés), siendo protegida por
leyes internacionales y nacionales. Por dicho estado
de conservación, así como por especificaciones de
normas nacionales como la NOM-029-PESC-2006,
los pescadores artesanales no pueden capturar estos
organismos para uso comercial, por lo que todos los
ejemplares son devueltos al mar vivos una vez liberados
de las artes de pesca.
La raya diamante, por otro lado, no se encuentra
actualmente protegida. Por lo tanto, esta raya es la
única de las especies dominantes que es aprovechada
para consumo humano, comercializada de forma local
en la ciudad de La Paz, BCS. Su alta dominancia en
esta región podría reflejar una alta resiliencia ante
actividades humanas como la pesca artesanal.
Por otra parte, la raya eléctrica y la raya tecolote se
encuentran en un estado saludable en la Bahía de la
Paz (Jiménez García, 2020), por lo que los niveles
actuales de mortalidad por pesca podrían no afectar a
la población. Sin embargo, a pesar del aparente estado
saludable de la raya tecolote, se sugiere que es poco
probable que su población soporte un incremento en la
mortalidad por la pesca artesanal y/o comercial u otra
actividad que pueda afectar su sobrevivencia.
La raya tecolote, por lo tanto, podría presentar un mayor
riesgo a disminuciones en su población por presiones
pesqueras en comparación con la raya eléctrica. Por
esta razón, es fundamental continuar con análisis de
resiliencia y estudios de abundancia y riqueza para el
monitoreo de sus poblaciones y para definir los límites
de la pesca artesanal.
Hoy en día, las rayas y mantarrayas se encuentran
entre los organismos marinos más amenazados y con
menor porcentaje de protección a nivel global (Dulvy et
a/., 2014), especialmente por que sus características
biológicas y ecológicas se encuentran entre las menos
estudiadas (Stuart et a/. , 2004), lo cua l lleva a un
desconocimiento de su estado de conservación. Las
actividades humanas, como la sobreexplotación y la
pesca incidental, podrían alterar la riqueza de especies
de batoideos, incrementando el riesgo de reducción de
su población y orillándolas a una posible extinción en las
próximas décadas (IUCN, 2016). Como consecuencia,
estaríamos perdiendo especies con gran importancia
ecológica, económica y cultural que juegan un papel
esencial en el funcionamiento y en la salud de nuestros
vastos pero amenazados océanos.
Desde mediados de los años ochenta, los conservacionistas
han trabajado con pescadores artesanales para contribuir
al desarrollo de pesquerías sostenibles para mejorar la
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

protección de recursos marinos y costeros (Brusca, 2010).
Por lo tanto, la protección y conservación de batoideos es
tan esencial como el arte de pesca y el aprovechamiento
de recursos. Ambas acciones solamente serán posibles
mediante la creación e implementación de planes de
manejo de recursos pesqueros y el apoyo de proyectos de
investigación y desarrollo de estrategias de conservación de
batoideos en México.

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1-

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Es fundamental que las pesquerías artesanales continúen
avanzando hacia la sostenibilidad para permitir que
aquellas especies en riesgo se recuperen y, a su vez,
prevenir que especies que hoy son resilientes se conviertan
en especies en riesgo durante los próximos años.

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C ONC LUS IONES

.....

Este trabajo representa una contribución en el manejo
de recursos pesqueros y conservación de especies
silvestres de ecosistemas marinos. Nuestros resultados
enfatizan que las especies de batoideos estudiadas se
encuentran susceptibles a una explotación no regulada
o a extinciones loca les, siendo poco aptas para
compensar un aumento en su mortalidad.

u

Q

Aunque la pesca ribereña artesanal continúa siendo
una de las actividades de captura más sostenibles en
México, es necesario asegurar esta sostenibilidad
mediante la reducción de la captura y mortalidad de
algunas especies de batoideos, especialmente aquellas
categorizadas como vulnerables. Además, se requiere
tener un control de captura de aquellas consideradas
resilientes para evitar su futura explotación y, asimismo,
conservar la riqueza y productividad del Golfo de
California y de las islas que lo componen.
Los análisis de resi l iencia y vulnerabi l idad son
instrumentos de alto impacto en la conservación que,
en conjunto con estudios de abundancia y riqueza,
permiten proporcionar una perspectiva multidimensional
para el desarrollo de planes de manejo de recursos.
Estos serán esenciales para predecir riesgos generados
por presiones del ambiente o actividades humanas
como la pesca y, a su vez, para identificar las áreas a
proteger hoy para que mañana continúen albergando
una alta riqueza de especies.
Finalmente, será esencial continuar estudiando los
aspectos de la historia de vida de este enigmático
grupo de elasmobranquios, ya que la comprensión
de sus roles ecológicos continúa siendo insuficiente.
Conocer sus características demográficas, como su
tamaño, mortalidad, y patrones de migración, así como
su capacidad de recuperación, será fundamental para
asegurar el futuro de sus especies, de sus hábitats y de
la importante pesca ribereña artesana l ♦
23

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&gt;-

~
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fj

2

�LITERATURA CITADA

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BIOLOGIA CONTEMPORANEA

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�1NTRODUCCIÓN

La taxonomía es una de nuestras activ i dades
intelectuales más antiguas (Britz et a/., 2020). Mucho
antes del surgimiento de la agricultura, clasificamos
a los organismos en úti les o perjudiciales movidos
por la curiosidad y por la necesidad de sobrevivir. La
formalización de la taxonomía como ciencia, empero,
empezó muchísimo más tarde y principalmente gracias
a dos obras de Linneo (Fig. 1): Species Plantarum en
1753 para la taxonomía botánica, y la décima edición
de Systema Naturae en 1758 para la zoológica.
260 años de tradición taxonómica han resultado
en la descripción de casi dos millones de especies.
Una división simple mostraría que el promedio
de caracterización de especies es de unas 7700
especies por año. No obstante, el desarrollo del
conocimiento taxonómico ha variado mucho desde las
breves diagnosis de Linneo para las 1 2000 especies
contenidas en sus obras. En efecto, las diagnosis se
fueron extendiendo hasta llegar a ser descripciones
progresivamente más detalladas, incl uyendo
ilustraciones; recientemente, hay una tendencia
creciente a acompañar las desc ripciones con la
secuenciación de por lo menos un gen.
El trabajo taxonómico se ha realizado en obras de
distinta extensión, que algunos consideran como
una serie progresiva. Iría desde la descripción de
especies individuales, o grupos de especies en un área
biogeográfica, hasta llegar a trabajos de mayor alcance
en los que se estudian los componentes de una unidad
evolutiva, lo que corresponde a las revisiones.
Una buena proporción de los taxónomos ha realizado
descripciones sueltas de especies. Pese a tener el
material ya analizado, a veces describen una especie a
la vez por artículo, en la misma o diferentes revistas, con
un posible interés en incrementar su producción (aunque
algunos objetarán que es resultado de las presiones del
'publicar o perecer1. Unos pocos taxónomos deciden
revisar el material tipo de todas las especies de un
grupo (complejo de especies, género, tribu, subfamilia,
familia) y realizar una caracterización estandarizada
para los taxa incorporados, incluyendo ilustraciones
más o menos homogéneas . Con ell o, modifican la
calidad de la información sobre el grupo y facilitan, por
dicha caracterización y por las claves incorporadas,
la mejora progresiva en el conocimiento del grupo
(Boero, 2015). Las revisiones son poco frecuentes, o
raras. Por ejemplo, en 2001-201 5 Zootaxa publicó
1 7808 artículos (1 1 90/año), y en el mismo lapso
1190 monografías (68/año), lo que indica que menos
del 6% de la pro ducción ed itorial de la revista se
dedica a las monografías (https://www.mapress.com/
zootaxa/support/Statistics.htm#Number%20ofº/o20
monographs/books).
Las revisiones serían, por su rareza y porque sus
resultados transforman y potencian la ca lidad del
conocimiento taxonómico, análogas a la piedra filosofal
de los alquimistas. Es decir, transforman el 'plomo' de la
información atomizada y heterogénea, en el 'oro' de una
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

Figura 1 . Carl van Linné en 1738, retrato de su boda. Fuente: https://
es.wikipediaorg/wiki/Carfos_Linneo#/media/

monografía de la mayor calidad posible. Por supuesto,
los alquimistas no hallaron la piedra filosofal. Además,
aunque sean las revisiones tan poco frecuentes, siguen
siendo la obra cumbre de un trabajo taxonómico. Por
fortuna, hay algunas referencias básicas sobre cómo
realizar las revisiones taxonómicas y su consulta es
recomendable a los interesados (Maxted, 1 992; Bolton,
2007; Salazar-Vallejo, 201 8, 2019).
El que no haya mayor esfuerzo para hacer las revisiones
se podría comprender como extensión del argumento
sobre la fragmentación de los resultados: las revisiones
requieren mucha mayor inversión económica, de
esfuerzo personal y de horas de t rabajo, y resul tan en
una única publicación. Cierto que ha habido muchas
voces para abandonar el enfoque cuantitativo en la
evaluación curricular, concentrado en el número de
publicaciones y el factor de impacto de las revistas
correspondientes, pero parece distante que se cambie
el esquema (Salazar-Vallejo y Carrera-Parra, 1998).
Hay que insistir todo lo que podamos y ser optimistas
al aspirar a que nuestros productos sean valorados por
su calidad, pero no ingenuos. El enfoque simplista del
factor de impacto no desaparecerá pronto.

C IENCIA DE FRONTERA
Los fondos para investigación taxonómica han sido
muy escasos en México por lo menos desde los años
80 del siglo pasado (Lamothe-Argumedo, 1989). El
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT)
abrió una convocatoria sobre ciencia de frontera y el
motivo de esta reflexión es indagar sobre su significado
y si la taxonomía, o las revisiones taxonómicas, podrían
considerarse como ciencia de frontera.
La convocatoria correspondiente solicita "proyectos de
investigación científica que aborden retos, preguntas
o problemas de investigación de una ma nera no
27

�convencional:' Esta definición refleja que la "ciencia
de frontera es cualquier intento de investigación que
trascienda los paradigmas científicos:· Sin embargo, no
parece estar bien aterrizado el marco de referencia. Por un
lado, según comentó Yureli Cacho Carranza, de la Agencia
Informativa Conacyt: la investigación de frontera "se ubica
en los límites del desarrollo de la investigación científica
y tecnológica para generar cambios tecnológicos y
de conocimiento importantes, vinculados al progreso
económico e industrial de cualquier país:• Dicho sea
de paso, difiere de lo que el Foro Económico Mundial
considera como fronterizo, o lo que denomina fronteras
del futuro: biología cuántica, aprendizaje de computadoras
con datos cortos, superconductividad a temperatura
ambiente, y venómica (https://www.weforum.org/
agenda/2018/11/frontiers-of-science-research -globalfuture-councils-2018n.
Para comprender mejor el asunto y mostrar cómo la
taxonomía y las revisiones son ciencia de frontera,
procede revisar unos antecedentes y brindar unas
explicaciones. En los Estados Unidos, la síntesis de
Vannevar Bush (Fig. 2) al terminar la segunda guerra
mundial (Bush, 1 945), muy apropiadamente denominada
Ciencia: la frontera infinita, tuvo gran impacto en las
políticas públicas, incluyendo el establecimiento de la
National Science Foundation y de otros programas. La
obra ha sido vuelta a considerar en varias ocasiones,
en particular porque al definir la investigación básica
combinó aquella orientada a la innovación práctica
con la que era movida por la curiosidad. Según Wilcox
(2016) los tres principios fundamentales de Bush eran
que el gobierno federal debe f inanciar la investigación
básica, que los académicos deben tener libertad de
investigación, y que el ingreso a las universidades debe
depender de las capacidades de los interesados.
Pielke (2010) afirmó que conforme la política científica
se orientó a buscar beneficios para la sociedad, el
término investigación básica entró en desuso en
las revistas Nature o Science. Un corolario de esa
perspectiva en la que la investigación básica es movida
sólo por la curiosidad correspondería con la del sabio en
una torre de marfil, una crítica del distanciamiento de
la problemática social que se popularizó en el siglo XIX.
O todavía peor, discurriendo cuestiones obtusas como
el adivinar cuántos ángeles cabrían en la cabeza de un
alfiler, como narra la anécdota de los monjes bizantinos
ante la invasión de Constantinopla por los turcos
otomanos en 1 453.
28

En la taxonomía, como en muchas otras disciplinas,
el principal motor para la investigación es abatir la
ignorancia: 'lo que no sabemos y deseamos saber'
(McGuinness, 2015). Seguro que la curiosidad fue
uno de los catalizadores para seleccionar un grupo de
estudio por los taxónomos en ciernes. No obstante,
encaminamos nuestra acción intelectual a resolver
incógnitas de distinta intensidad o relevancia social. Es
decir, hacemos taxonomía para conocer la composición
de especies de una región particular, lo mismo que para
hallar especies productoras de metabolitos secundarios
con utilidad en farmacia, o para caracterizar especies
para potenciar la agricultura o el control biológico
de plagas. El panorama, entonces, cubriría desde lo
elemental, hasta lo más orientado a la solución de
problemas sociales o económicos. Por supuesto, cada
temática tiene su propia frontera, misma que radica
en el umbra l de la ignorancia. Del mismo modo, la
percepción de la urgencia de atender alguna de estas
fronteras depende de muchas variables, por lo que sería
temerario dejar de fomentar una para priorizar otra.

Figura 2 . Fotografía de Vannebar Bush en 1945 . Fuente: https://sites.
google.com/site/lindacorc huelo07/194 5 -vannevar-bush-y-el-memex

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�Faltaría comprender el significado de los paradigmas
y cómo definir una actividad científica que pudiera
trascenderlos. Stuessy (2009) indicó que 'un paradigma
es una forma de conceptualizar una porción del
universo; es decir, un marco de referencia filosófico
o téorico.' En la historia de la ciencia, ha ha bido
propuestas que son aceptadas de manera generalizada
y han sido dignas de tan alta consideración, que
devienen dogmáticas. Los ejemplos más comunes en
taxonomía serían las conclusiones sobre sinonimias
rea lizadas por especia listas, a veces basadas en
información fragmentaria o secundaria, y, entre los
anélidos marinos, la consideración de que la mayoría de
las especies eran cosmopolitas. En este terreno, ese era
el paradigma hasta fines de la década de los 80 del siglo
pasado. Rechazarlo requirió revisiones taxonómicas,
incluyendo materiales tipo, y de realizar comparaciones
directas entre ejemplares de distintas procedencias.
La conclusión fue, y sigue siendo en la mayoría de los
casos, que las cosmopolitas son muy raras, excepción
hecha de las especies que acompañaron a otras para
maricultura, o de las que pueden trasladarse con las
embarcaciones, fijos al casco en el agua de lastre.
Incluso en esas condiciones, sólo serían aceptables
las ubicables en el mismo horizonte ecológico (SalazarVallejo et o/., 2014).
Para sorpresa de algunos, la mecánica fundamental del
quehacer taxonómico, la misma usada para trascender
los paradigmas taxonómicos mencionados, proce de
también de Linneo. En efecto, la int roducción a su
Genero P/ontorum de 1 737 (Fig. 3), realizada a sus
29 años, contenía diagnosis para 935 géneros de
plantas. Dicha introducción es conocida como Ratio
operis, consta de 32 aforismos, con referencias
cruzadas, en los que Lineo critica a sus predecesores y
contemporáneos, y proporciona explicaciones sucintas
sobre el proceder del taxónomo. Müller-Wille y Reeds
(2007) hicieron la primera traducción al inglés y para
los fines de estas consideraciones, lo más relevante de
la teoría y práctica (Müller-Wil le, 2007) serían que el
proceso involucra un razonamiento inductivo, basado en
la recolección de toda la información disponible y por sí
mismo (autopsia), y en cotejar los atributos ejemplar por
ejemplar, especie por especie. Por el apremio, también
deberíamos reconsiderar el uso de las diagnosis
(Renner. 2016).

¿CUÁNTO FALTA PARA DOCUMENTAR LA
DIVERSIDA D PLANETARIA?
Abatir la ignorancia sobre la biota del planeta es
extremadamente urgente (Dubois, 2010). Estamos en
una crisis ambiental generalizada, en la que es posible
que muchas especies se extingan, aunque no se hayan
documentado extinciones masivas todavía, los impactos
a las poblaciones son ya evidentes (Young et o/., 2016;
Briggs, 201 7; Ceballos et o/., 201 7).
Mora et o/. (2011), con una serie de modelos y consulta
a los especialistas, concluyeron que habría unos 9
millones de eucariontes en el planeta y que si medimos
nuestra ignorancia por la proporción de especies
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

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Figura 3. Portada del libro Genero Plontorum. Fuente: htt ps://www.
brit annica.com/topic/Genera-Plantarum-by-Linnaeus

indescritas, rondaría el 88º/o en promedio (86%
continentales, 91 % marinos). También hicieron otras
estimaciones. Si se describen unas 6200 especies
por año, cada taxónomo describe unas 25 especies, y
cada descripción cuesta un millón de pesos, entonces
la humanidad necesitaría unos 303000 taxónomos,
que trabajen unos 1200 años, y que tengan un
financiamiento de unos 7.3 billones de pesos.
Una ruta crítica sobre lo que los taxónomos mexicanos
podrían hacer se perfiló en otra parte (Salazar-Vallejo et
o/., 2018). La esencia era fortalecer e incluso diversificar
las actividades taxonómicas en las instituciones de
cada región, incluyendo el crecimiento en plazas,
infraestructura y programas de entrenamiento, y para
los que la colaboración e interacción entre las distintas
sociedades científicas e instituciones de educación
superior o investigación científica podrían fructificar en
un programa nacional.
29

�P ROPUESTAS
La síntesis del maestro Lamothe-Argumedo (Fig.
4) publ icada en 1 989 no incluyó la necesidad de
entrenamiento. Los programas de estudio de las
licenciaturas en Biología incorporaban unos cinco
cursos en Zoología y otros seis en Botánica, mismos
que incluían salidas de campo, y a menudo obligaban
una colección para aprobar los cursos. Eso cambió
drásticamente cuando se colapsaron los cursos a uno
o dos para estas disciplinas y se empeoró porque con la
inseguridad creciente, las salidas de campo dejaron de
realizarse casi por completo.
Unos pocos años después, se empezó a percibir un
grave problema para acometer el reto de la ignorancia
de la diversidad: el impedimento taxonómico. Este
bloqueo intelectual y temporal involucra la reducción
o desaparición de cursos de entrenam iento en
taxonomía, la re ducción del número de especialistas
en los museos del mundo, y el reducido interés y
f inanciamiento para proyectos de investigación en
estos temas (Coleman, 2015).
Han habido muchas propuestas con distinto nivel de
detalle y varias han sido publicadas (Salazar-Vallejo
y González, 201 6; Orr et a/., 2020; Wheeler, 2020).
La pregunta fundamental sería ¿por qué no se han
habilitado? o, dicho de otra manera, ¿en qué consiste
que estas iniciativas no hayan progresado?
Una posible explicación es la inequidad en los recursos
disponibles para las instituciones mexicanas. Es decir, si
una institución como la Universidad Nacional Autónoma
de México mantiene colecciones que son, por derivación,
nacionales, entonces devienen sus programas también
de ese nivel. Además, si algo está bien o funciona para
la UNAM, entonces también lo será para la nación. No
es así. Es verdad que buena parte de la investigación
nacional se realiza en su seno; también es cierto que
igualmente son relevantes las universidades estatales
y los centros CONACYT (Liedo y Salazar-Vallejo, 2010).
Empero, deberíamos reconocer que las iniciativas y
programas académicos de la UNAM se han quedado
cortos ante el reto de la biodiversidad nacional, y al
papel que los taxónomos mexicanos deberían tener con
la biodiversidad planetaria. No porque falte talento sino
porque la magnitud del reto es tal que una institución
no podrá resolverlo. El punto es delicado y merece una
reflexión serena antes del rechazo automático, mismo
que cabría más en el principio de autoridad, o del
dogmatismo, que en una discusión entre científicos.
También vale la pena considerar la trascendencia, en
cuanto a programas nac ionales, de las sociedades
científicas del país, especialmente de las orientadas a
la diversidad animal, toda vez que las botánicas t ienen,
o tuvieron, los programas Flora de México y Flora
Mesoamericana como las plumas de su sombrero.
Por ello, las propuestas principales de esta opinión
serían dos, equivalentes e interdependientes: 1) que
la UNAM encabece, de la mano de las sociedades
científicas, un programa nacional en investigación
taxonómica que vaya más allá de las bases de datos
30

que tan bien ha emprendido CONAB IO; 2) Que el
CONACYT incentive esta y otras propuestas similares
al otorgar reconocimiento y respaldo presupuesta! a
través de fondos directos para hacer revisiones y
tesis doctorales, estancias de investigación, y para
modernizar o expandir infraestructura y plazas para
nuevos taxónomos. Por ejemplo, una propuesta
limitada a los invertebrados marinos, y que merecería
actua lización, indicó que unas 2 1 0 nuevas plazas
(70 curadores, 140 especial istas), cada una con
dos microscopios y una computadora, así como un
mobiliario modesto, costaría unos 130 millones de
pesos por año (Salazar-Vallejo et al., 2007).
Los taxónomos practicantes podrían echar mano
de algunas herramientas que permitan resolver el
cuello de botella de las descripciones taxonómicas.
Una sería tener una plataforma para generar
descripciones automáticas (Magalhaes, 201 9), otra
sería combinar diagnosis con fotos de buena calidad
de los atributos diagnósticos, y acompañarlos de
la secuencia de por lo menos un gen, lo que se ha
denominado Turbe-Taxonomía. Ya hay muchos avances
en estos esfuerzos colectivos que han resultado,
por citar unos pocos ejemplos, en la descripción de
unas 100 especies de insectos por artículo (Riedel
et al., 201 3a, b; Meierotto et a/., 2019). o de 6070 especies de líquenes (Lücking et al., 2016), o de
plantas (Muñoz-Rodríguez et a/., 201 9).
Australia presenta varias semejanzas con México
y no sólo en ser megadiversos, contar con una alta
marginación social y población indígena, ya que también
t ienen los taxónomos muchos problemas (Hutchings,
201 7). Pese a ello, los científicos australianos se han
organizado para proponer un programa nacional, e
incluso han conjuntado intereses con Nueva Zelandia

Figura 4 . Fotografía de Rafael Lamothe-Argumedo al recibir la
medalla UNAM. Fuente: httpJ/wwwscieloorg.mx/pdf/rmbiodiv/
v85n1/v85n1a36pdf

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�para lanzar un programa binacional (Fig. 5) en taxonomía
para la siguiente década (TDPWG, 2018). Cierto que no
hay garantía de recursos, pero han alcanzado un nivel
de organización que merece imitarse. Ojalá lo podamos
conseguir en el futuro mediato. Un mecanismo sería
promover que haya una reunión naciona l, de la que
emane un comité ad hoc, y que la ruta crítica involucre
la propuesta ante CO NACYT y reuniones con las
comisiones correspondientes de las cámaras con miras
a la asignación presupuesta! correspondiente.

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A G RA DECIMIENT OS

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Parte de estas reflexiones fueron presentadas durante
el XXIV Congreso Nacional de Zoología en la Facultad
de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo
León, en Monterrey en noviembre de 2019. La Sociedad
Mexicana de Zoología y el comité organizador local fueron
muy amables con nosotros. Las recomendaciones de un
revisor anónimo ayudaron a mejorar la claridad de esta
contribución♦

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Figura 5. Portada del programa binacional Australia-Nueva Zelandia para la biodiversidad. Fuente: https://
www.science.org.au/support/analysis/decadal-plans-science/discovering-biodiversity-decadal-plantaxonomy
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

31

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�ECOLOGÍA Y SUSTENTABILIDAD

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CATALANA, GOLFO DE CALIFORNIA
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�RESUMEN
a biodiversidad puede ser definida de diferentes maneras,
ya sea por el número de especies de un área, por las
especies endémicas presentes, por la complejidad de
ambientes, o por la diversidad genética que ocurre en una
población o entre las poblaciones de las diferentes especies
que conforman el ecosistema. Sin embargo, es menos común
describir la biodiversidad en términos de otros componentes
que son cruciales para la estabilidad y permanencia del
ecosistema, como las interacciones biológicas. Se describen
para la isla Catalana en el Golfo de California tres interacciones
que comúnmente pasan desapercibidas ante los ojos de
los observadores que visitan la isla, una entre hormigas
y garambul los (Pochycereus schottii), otra entre arañas y
la biznaga gigante (Ferococtus diguetii), y otra más entre
murciélagos y cardones (Pachycereus pringlei).

L

A BSTRACT
Biodiversity can be defined in different ways, by the number
of species in an area, by the endemic species present, by the
complexity of environments, or by the genetic diversity that
occurs in a population or between populations of different
species that make up the ecosystem. Furthermore, it is less
common to describe biodiversity in terms of other components
that are crucial to ecosystem stability and permanence, such
as biological interactions. In this document, three interactions
that commonly go unnoticed in the eyes of observers visiting
the island are described for the Catalan island in the Gulf of
California, one between ants and garambullos (Pachycereus
schottii) , the other between spiders and the giant biznaga
(Ferococtus diguetii), and another one among bats and cardons
(Pachycereus pringlei).

Q

Palabras Clave: isla Catalana, mutualismo,

comensalismo, antagonismo
Key Words: Catalana lsland, mutualism,

commensalism, antagonism

�Figura 1. Ecosistema desértico de la isla Catalana, con cardones (Pachycereus pringlei} y biznagas
(Ferococtus diguetii}. Foto: Gustavo Arnaud.

El paisaje de la Isla Santa Catalina (conocida localmente
como Catalana), ubicada a 65 kilómetros al sureste de
Loreto, en el Golfo de California, está dominado por cardones
(Pachycereus pringlei) y biznagas gigantes (Ferocactus
digetii), en abundancias que dependen de las características
de cada geoforma (laderas, cañadas, cauces de arroyos
arenosos o pedregosos, planicies o mesetas), mostrándose
majestuosos ante la vista de sus visitantes (figura 1). El
gigantismo es una característica típica en islas, que no es
exclusiva de las cactáceas columnares, también hay plantas
herbáceas que toman la forma de árboles o bien mamíferos
y reptiles con mayores tamaños, comparados con sus
parientes continentales (Lomolino, 2005).
Los cardones son cactáceas imponentes, cuyos individuos
de tallas mayores a un metro de altura, tienen más de un
siglo de edad, ya que crecen aproximadamente de 1 a 3
centímetros por año (Delgado-Fernández et al., 2016),
dando al apacible paisaje isleño, una sensación de que el
tiempo pareciera haberse detenido.
La isla Catalana (25 ° 39'N, 110 ° 49'W) con un área
de 41 km 2, se localiza a 25 km de la península de Baja
California (Murphy et al., 2002), forma parte del Parque
Nacional Bahía de Loreto, así como del Área Natural
Protegida "Área de Protección de Flora y Fauna Islas del
Golfo de California'; declarada en el 2005, Patrimonio
Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Esta isla de
basamento granítico, ha estado aislada por millones
de años (Carreño y Helenes, 2002), generando así
su propia historia, en la cual la f lora y fauna han
evolucionado dando lugar a una biodiversidad muy
36

particular; este ecosistema árido está caracterizado
por laderas rocosas separadas por cauces arenosos,
con una vegetación constituida por un mat orral xerófilo,
típico del Desierto Sonorense.
Justamente uno de sus atractivos turísticos, es la
observación de su biodiversidad, ya que la mayoría
de sus visitantes se centra en observar los elementos
más conspicuos de la isla, como la forma pecul iar
de sus rocas, las cactáceas gigantes y sus reptiles,
resaltando entre ellos la serpiente de cascabel Crota/us
catalinensis, que no presenta un cascabel en su porción
terminal (figura 2), en esta isla el 80% de sus reptiles
son endémicos (Grismer, 2002).
En general, la biodiversidad la conocemos por el número
de especies presentes en una región, o por las que
son especies únicas (endém icas), así también por la
complejidad de ambientes particulares (microcl imas) y
var iada vegetación, pero también existe la diversidad
genética que ocurre en una pob lación o entre
poblaciones de las diferentes especies que conforman
el ecosistema. Sin embargo, es menos común describir
la biodiversidad en términos de otros componentes
que son cruciales para la estabilidad y permanencia del
ecosistema, tales como las "interacciones biológicas''.
¿Qué son este tipo de interacciones? y ¿qué importancia
tienen para la biodiversidad de los ecosistemas en
general y en la isla Catalana en particular? Como se
puede suponer, estos fenómen os pueden escapar
de la vista de los visitantes, por ello, resaltamos su
importancia ecológica.
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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L AS INTERACCIONES BIOLÓGICAS

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Las interacciones biológicas tienen un papel importante
en el funcionamiento y equilibrio de los ecosistemas,
puesto que permiten la sobrevivencia y regulación de las
poblaciones en forma natural (Franklin et al., 2016). En el
caso de los ambientes desérticos, como el de isla Catalana,
la temperatura y la disponibilidad de agua, son factores
críticos que obligan a los organismos a adaptarse o sucumbir.
Para sobrevivir, los organismos requieren de adaptaciones
especia les para tolerarlos, s iendo las interacciones
biológicas un medio a través del cual las especies enfrentan
los desafíos para la sobrevivencia. Estas interacciones
son diversas, ya que pueden involucrar diferentes grupos
de organismos o diferentes niveles tróficos de la cadena
alimentaria, o bien tener efectos diversos sobre la manera en
que los individuos interactúan unos con otros, así como con el
grado de dependencia de las especies a estas interacciones,
muchas veces necesarias para la sobrevivencia. En este
contexto, la naturaleza de estos aspectos ha sido tomada
en cuenta para clasificar los distintos tipos de interacciones
biológicas. Así tenemos por ejemplo el mutualismo, que es la
interacción entre dos especies, donde las dos se benefician
de su relación; el comensalismo, que se presenta cuando una
especie se beneficia de otra, pero sin que esa otra obtenga
beneficio o perjuicio, y el antagonismo, que resulta de la
interacción entre dos especies, donde una se beneficia a
expensas de la otra (Villee, 2001). En cada una de estas
interacciones no existe dependencia entre la presencia de
una especie en relación a la otra, a esta relación se le llama
"facultativa"; en cambio, cuando existe una dependencia
de la presencia de una especie en relación a la otra,
porque raramente interactúa con otra especie diferente,
a esa relación se le llama "obligada''. Por otra parte, existen
especies que se les llama "generalistas·; porque interactúan
con varias especies, en cambio, las que interactúan solo con
ciertas especies se les llama "especialistas" (Villee, 2001).

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Todas estas interacciones pueden variar a través del
tiempo y el espacio, es decir, entre temporadas del año y
lugares en los que se encuentran, pudiendo cambiar del
mutualismo al antagonismo, de acuerdo con el contexto
del ambiente en que se encuentren. En esta inmensa red
de interacciones biológicas, las obligatorias representan
solo una pequeña fracción. Un ejemplo de este tipo es
la especialización que ocurre en la polinización Tal es el
caso de los murciélagos que polinizan a los cardones en
el Desierto Sonorense, en el oeste de México (MolinaFreaner et al., 2004) (figura 3).
Las interacciones biológicas en el Desierto Sonorense,
también señalan las afectaciones o beneficios que
provocan. Entre las afectaciones está el daño t isular
y la interrupción de otras interacciones; mientras que
entre los beneficios están la polinización, d ispersión
de semil las y la adquisición de nutrientes para la
planta (Marazzi et al., 201 5). Con base en lo anterior,
existen varios tipos de estas interacciones: dos del t ipo
antagónico entre p lanta-herbívoro y entre huéspedparásito de la planta; uno del tipo de comensalismo
entre p lantas; y diversas fo rmas de mutualismo, tal
como polinizador de p lantas, dispersor de p lantassemillas, agente protector de plantas, e interacciones
planta-microbio.
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

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Figura 2. Serpiente de cascabel sin cascabel (Croto/us coto/inensisJ.
Foto: Francisco J. García-De León.
Figura 3 . El murciélago pálido (Antrozous poi/idus), visitando flores y
bebiendo el néctar del cardón (Pochycereus pringlei) en el noroeste
de México. Foto: Mary X. Dennis (https://www.thedodo.com/the-workof-a-real-batman-843781039.html).

37

�Figura 4 . Interacción
mutualista entre arañas
del género Phidippus (de la
familia Salticidae, que incluye
a las arañas saltadoras, fotos
inferiores) y la biznaga gigante
(Ferocactus diguetii), foto
superior. Foto: Francisco J.
García-De León.

La interacción del tipo de agente protector de plantas,
es una interacción mutualista, que ocurre entre las
plantas y hormigas, donde las hormigas proporcionan
protección contra insectos herbívoros que pretenden
afectar a la planta, actuando como un ejército protector
(Del Val y Dirzo, 2004) (figura 4) Como parte de la
interacc ión, estas plantas han evolucionado para
secretar néctar fuera de las flores (conocidos como
nectarios extrafoliares o EFN) (Mauseth et al., 2016), lo
cual representa una recompensa r ica en carbohidratos,
que sirve para atraer a las hormigas protectoras. En el
Desierto Sonorense existen por lo menos 30 géneros
de plantas que poseen EFN, la mayoría de ellas son
cactáceas (familia Cactaceae) (Franklin et al., 201 6), de
ellas se presentan en la isla Catalana la biznaga gigante
Ferocactus diguetii, el nopal Opuntia lindsayi, el cardón
Pachycereus pringlei y la pitahaya agria Stenocereus
spp, así como algunas leguminosas (familia Fabaceae),
entre las que destaca e l palo verde Cercidium spp.
(Rebman et al., 2002). Las plantas con EFN constituyen
una fuen te crucial de nutrientes y agua para una
d iversidad de artrópodos, como moscas, mar iposas,
escarabajos y avispas, pero las hormigas son los
consumidores más comunes, con hasta 12 especies
viviendo en una misma p lanta (Rudgers y Gardener,
2004; Chamberlain y Holland, 2008).
38

El mutualismo es un fenómeno complejo, debido
principalmente al contexto del ambiente (biótico y/o
abiótico) en el que se desarrollan estas interacciones.
Un ejemplo ilustrativo de esto es el mutualismo entre
las hormigas y el cactus conocido como garambullo
Pachycereus schottii (=Lophocereus), el cual recibe
la visita a sus flo res por cuatro especies de hormigas
comunes (Camponotus ocreatus, Crematogaster
depi/is, Forelius mccooki y Pheidole obtusospinosa)
(Chamberlain y Holland, 2008). La visita de las
hormigas disminuyó cuando el suministro de néctar
extrafloral las sació, de tal manera que no tuvieron
necesidad de entrar a las flores para consumir el polen.
De esta manera, no interfirieron con una mariposa
que t iene una relación mut ualista con el garambullo,
al ser su polinizador obligado. Esto muestra que los
niveles en la producción de EFN, regula la interacción
entre las hormigas que protegen al garambullo y a las
mariposas polinizadoras, originando así una interacción
antagónica. Este fenómeno tiene importancia ya que, al
existir bajos niveles de EFN, puede haber competencia
entre las hormigas y las mariposas por el polen, lo
que puede amenazar el potencial reproductivo del
cactus. Con lo anterior se demuestra la necesidad de
conocer y entender la dinámica de las interacciones
biológicas en esos microcosmos, para así comprender
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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la sobrevivencia de uno de los cactus columnares
más conspicuos Desierto Sonorense. Por lo tanto, es
importante entender que la presencia de especies
exóticas, como las abejas (Apis me/Jifera). podrían
desestabilizar el frágil equilibrio de las cactáceas
gigantes de una isla como en Catalana. La presencia
de estas abejas ya ha sido reportado en diversas islas
del Golfo de California (Bowen et al., 2006; ArriagaJiménez y González-Vanegas, 2019).
También en isla Catalana observamos otra aparente
interacción mutualista, pero entre arañas del género
Phidippus (figura 4) (familia Salticidae) y la biznaga
gigante Ferocactus diguetii. La interacc ión que
aparentemente existe entre ellos se interpreta del t ipo
de agente protector, porque la cactácea puede obtener
un beneficio de la araña si ésta disminuye su nivel
de herbivoría, pero también podría perjudicarse si la
araña se alimenta de otros agentes protectores como
las hormigas (figura 5). Una interacción parecida ha
sido reportada en arañas del género Peucetia (familia
Oxyopidae). que viven asociadas a especies de plantas
que poseen t ricomas glandulares (Vasconcellos-Neto,
2006). En nuestras observaciones la araña actuó
como un depredador en los entornos de las flores,
consumiendo hormigas, moscas y otros artrópodos
que rondaban esas partes de la planta. Sin embargo,
es imprescindible estudiar esta interacción con más
detalle, para definir con mayor precisión sus presas y
conocer el papel que desempeñan en el microcosmos
de esta cactácea gigante. Esto es importante dado que
forman parte de una red de interacciones entre animales
y cactáceas, donde está el potencial reproductivo de
estas plantas del desierto y por lo tanto, el equilibrio
ecológico de este apacible ecosistema.

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CONC LUS IONES
La relación entre hormigas y garambullos, arañas y
la biznaga gigante, murciélagos y cardones en la isla
Catalana, son ejemplos de cómo especies de diferentes
reinos y niveles t róficos pueden establecer relaciones
de beneficio mutuo. En este caso el mutualismo provee
defensa anti-herbívoros para las plantas a cambio de
alojamiento y/o comida para la colonia de hormigas
y arañas, así como alimento para los murciélagos
favoreciendo la polinización.
Las interacciones planta-animal que se presentan en la
isla, pueden variar en t iempo y espacio de acuerdo a las
condiciones ambientales, de tal manera que las especies
presentes son en gran medida, el resultado de la dinámica
co-evolutiva de dichas interacciones. Así, para comprender la
biodiversidad de la isla y la de otros ambientes desérticos en
los que ocurre fragmentación de hábitats propiciando "islas
biológicas·: habrá que evaluar estas relaciones con mayor
profundidad para entender cómo repercute en su dinámica la
ruptura de estas interacciones.

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El estudio de las interacciones entre especies hace
evidente la importancia de la conservación de los
procesos ecológicos, ya que no es posible mantener a las
especies aisladas, pues viven en asociación con muchos
otros organismos, tanto en interacciones mutualistas
como antagonistas, y por lo tanto la conservación de la
biodiversidad no puede concebirse manteniendo especies
aisladas. Si bien dentro del campo de la Biología de la
Conservación se busca evitar la extinción de especies
y poblaciones, es necesario considerar también la
conservación de los procesos ecológicos, incluyendo las
interacciones biológicas♦

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Figura 5 . Ej emplo de mutualismo del tipo agente protector en una flor de biznaga (Ferococtus diguetii), foto
superior y del fruto de la planta de pitaya agria (Stenocereus gummosus), por hormigas, foto inferior. Foto:
Francisco J. García-De León.

Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

39

�LITERATURA CITADA

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�ECOLOGÍA Y SUSTENTABILIDAD

�RESUMEN
La Reserva de la Biósfera de Mapimí fue de una de las primeras reservas de
Latinoamérica. Es un sistema desértico en el que a pesar de las las limitantes
hídricas y/o altas temperaturas, se presenta una importante diversidad de
vertebrados, siendo las aves y mamíferos los de mayor riqueza. Sin embargo,
existen presiones antrópicas que han generado diversos problemas para la
conservación de algunas de las especies de la reserva. En este artículo, se
exponen los diferentes grupos de vertebrados con algunas de sus especies
más emblemáticas, así como los beneficios que proveen al sistema y sus
principales amenazas. Así mismo, se exponen algunos de los retos para la
conservación de la reserva.

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Palabras clave: Endemismos, Desierto

Chihuahuense, diversidad, Mapimí,
vertebrados

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1NTRODUCCIÓN

A NFIBIOS

Al norte de México, en el desierto Chihuahuense, justo
donde se unen los Estados de Durango, Coahuila y
Chihuahua se encuentra la Reserva de la Biósfera de
Mapimí (RBM) (Insertar figura 1 ). La cual, posee gran
legado histórico ya que junto con la Michilía, fueron las
primeras Reservas de la Biósfera del sistema MABUNESCO en América Latina (1976), las cuales fueron
ejemplo para la creación de otras áreas protegidas
en esta región (Halffter, 1984). Pero, ¿qué es una
Reserva de la Biósfera? y ¿por qué son importantes?:
son sitios dedicados a la conservación de la variedad
genética, de especies y de ecosistemas (biodiversidad);
en donde se gestiona el desarrollo socioeconómico
sustentable de los pobladores locales, así como el
apoyo a las investigaciones científicas, promoviendo
una apropiada convivencia entre los seres humanos
y la naturaleza (Halffter, 1 984). Esto es importante
ya el mantenimiento de la biodiversidad, por medio de
servicios ecosistémicos, es fundamental tanto para el
bienestar humano como para los procesos naturales
y ecológicos de los que depende el planeta (Guevara y
Halffter, 2007).

Las cinco especies de anfibios de la RBM son
admirables, ya que sobreviven en un clima inhóspito,
en donde el agua requerida para su desarrollo y
reproducción es limitada. Debido a esto, gran parte del
año permanecen enterrados, saliendo a reproducirse
cuando las lluvias de verano han llenado los bordos y
charcas temporales del área. Son los machos quienes
llaman a las hembras a través de fuertes cantos. La
especie más conspicua en tamaño y forma regordeta es
el sapo manchado (Anaxyrus cognatus), contrastando
con el sapo verde (Anaxyrus debi/is) que es de menor
tamaño y de un vistoso color verde (Halliday, 2016).
(1 nsertar f igura 3)

Algunas personas han escuchado acerca de la RBM
por la "Zona del Silencio''. la cual ha sido continuamente
visitada por t uristas en búsqueda de experimentar
alguno de los mitos paranormales que allí se han forjado
(Insertar figura 2). Sin embargo, a pesar de ser un lugar
aparentemente inhóspito debido a la escasez de agua y
a la alta radiación solar, la reserva destaca por la gran
cantidad de plantas y animales que logran prosperar
en estas condiciones. En ella habitan alrededor de
270 especies de vertebrados, de las cuales 5 son de
anfibios, 37 de reptiles, 158 de aves y 70 de mamíferos
(CONANP, 2006). A continuación abordaremos algunos
datos interesantes sobre la historia natural de estos
grupos.
42

REPTILES
En la RBM podemos encontrar 17 especies de lagartijas,
18 de serpientes y 2 de tort ugas las cuales están
adaptadas para soportar las condiciones ambientales
extremas (CONANP, 2006). Cada especie posee
características únicas y fascinantes, como los colores
brillantes y azulados de la lagartija de collar del desierto
(Crotaphytus collaris), las escamas en forma de espinas
del lagarto cornudo (Phrynosoma cornutum), hasta el gran
tamaño de la tortuga endémica de Mapimí (Gopherus
flavomarginatus) (Grenot, 1983) (Insertar figura 4). La cual,
puede llegar a medir hasta 46 cm de longitud, ¡casi del
tamaño de un microondas!; por esta razón se le considera
la tortuga terrestre más grande de Norteamérica. Pero,
¿cómo sobrevive una tortuga en el desierto? La especie
tiene la capacidad de cavar madrigueras que les proveen
de una temperatura más afable de 18ºC comparada con
la exterior que puede superar los 40ºC. Es por ello que
son un refugio estupendo y solo salen de éste para comer
y/o reproducirse. Además también son utilizadas como
refugio por serpientes, roedores y otros mamíferos. Esta
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Estados y límites estatales

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Unidades: Metros

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Durango

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Figura 1. Ubicación de la Reserva de la Biósfera Mapiml. Se señala el
Laboratorio del desierto. Sitio dedicado a la investigación de diversas
especies nativas. Crédito: Perla D. Ventura-Rojas
Figura 2. Atardecer en la Reserva de la Biósfera Mapimí. Crédito:
Alberto González-Romero
Figura 3. Sapo verde (Anoxyrus debilis). Permanecen enterrados gran
parte del año, sólo salen durante el período de lluvias. Crédito: Alberto
González-Romero
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

43

�tortuga es una importante dispersora de semillas de los
pastos que consumen; sin embargo, la desaparición de su
hábitat y la cacería son su principal amenaza, por lo que
se encuentra en peligro de extinción (Kiester et al., 2018).
Por estas razones, es de las especies más estudiadas y de
gran importancia para la conservación, convirtiéndola en
especie emblemática en la RBM (Kiester et al., 201 8).

A VES
La RBM es hábitat de muchas especies migratorias,
siendo las de invierno su mayor componente (60%
aproximadamente) (Garza-Herrera et al., 2007).
Éstas, visitan la reserva cuando las lluvias del año
anterior fueron lo suficientemente buenas para llenar
los bordos o presones que fueron construidos para el
almacenamiento de agua. Es frecuente la presencia
de grandes parvadas de gorriones y de aves acuáticas
como patos, garzas y playeros. En algunas ocasiones,
se pueden observar a las magníficas grullas cenicienta
(Antigone canadensis) y a los grandes pelícanos blancos
(Pe/ecanus erythrorhynchos). Por otro lado, las especies
residentes enfrentan un clima prevalentemente seco
y en consecuencia con la falta de alimento (GarzaHerrera et al. , 2007). Especies icónicas de la RBM
son la matraca de los cactus (Campylorhynchus
brunneicapi//us), la cual es más fácil escuchar que de
observar, aunque se puede sospechar de su presencia
por sus nidos globosos construidos en las chol las
44

(Cylindropuntia fulgida). Los correcaminos (Geococcyx
californianus) (Insertar figura 5) son un deleite a la vista
debido a su carismático y curioso comportamiento.
Los cardenales, cenzontles, calandrias y cuitlacoches
constantemente alegran con sus cantos. Fácilmente
se puede avistar a la aguililla de cola roja (Buteo
jamaicensis) (Insertar figura 6) surcando los cielos
en busca de alimento o perchada en los qu ietes
(inflorescencias) de los magueyes. Por la noche se puede
distinguir el enigmático ulular de los búhos cornudos o
tecolotes (Bubo virginianus) y el fantasmagórico grito de
las lechuzas blancas (Tyto albo). El vuelo de éstas aves
es un verdadero espectáculo.

M AMÍFEROS
Los roedores de la RBM destacan por su abundancia
y riqueza al contar con 25 especies, las cuales han
sido objeto de estudio por más de 20 años continuos
(Hernández et o/. , 201 1). Cotidianamente se pueden
observar a las ardillas terrestres corriendo a lo largo
del día, inclusive en las horas de mayor calor, buscando
alimento o quizá escapando de algún depredador,
contrastando con las ratas y ratones quienes son
principalmente nocturnos. De dichas especies,
destaca la rata canguro (Oipodomys nelson;J, la cual
recibe su nombre por los saltos que rea liza para
desplazarse (Best, 1 988). Puede rascar agujeros en
el suelo, que favorecen la acumulación de las semillas
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�de las que se alimentan y que son arrastradas por el
viento. Para posteriormente recolectarlas y guardarlas
provisionalmente en pequeñas bolsas que tiene en
sus meji l las llamadas abazones, para fina lmente
llevarlas a sus madrigueras, evitando exponerse a sus
depredadores. Sus refugios los construyen cerca de
arbustos y son un elemento notorio del ambiente, ya que
al tener varias entradas y túneles internos se asemejan
a condominios (Best, 1988).
Uno de los roedores más grandes y abundantes en
la reserva, es la rata nopalera (Neotomo leucodon)
(Hernández et al., 2011) (Insertar figura 7). Ésta,
construye sus nidos entre nopales, magueyes o debajo
de arbustos uti lizando ramas, hojarasca, troncos,
espinas, huesos, excrementos secos de otros animales
e incluso objetos brillantes como llaves o latas, de tal
manera que forman un montículo bastante llamativo
en el ambiente. En general, los roedores proveen de
grandes beneficios al sistema ya que promueven la
aireación e infiltración de agua al suelo, son grandes
depredadores de insectos, dispersores de semillas, sus
madrigueras sirven de refugio para otros animales y son
parte principal de la dieta de varios carnívoros (Brown y
Ernest, 2002; Grajales-Tam y González-Romero, 201 4).

Algunos mamíferos carnívoros son indicadores del
bienestar o salud de los ecosistemas (del Rio et o/.,
2001 ) y, aunque en los desiertos parezca difícil que
puedan sobrevivir, en la RBM podemos encontrar a
varios como el gato montés, el puma, los zorrillos, los
tejones, entre otros. De hecho, es frecuente observar
algún coyote (Canis /otrans) (Insertar figura 8) o zorra
gris (Urocyon cineroorgenteus) trotando como si fueran
tarde a llegar tarde a una cita. Sin embargo, hay otros
que son de difícil avistamiento y que solo con mucha
suerte o paciencia se logran observar. Tal es el caso de
la zorrita del desierto (Vu/pes mocrotis) (Elizalde et o/.,
201 4) (Insertar figura 9). la cual está muy bien adaptada
a las zonas áridas ya que no requieren consumir agua,
sino que la obtienen a partir de sus presas (Golightly y
Ohmart, 1984). Son nocturnas y del tamaño de un gato
doméstico. Prefieren establecerse sobre suelos planos
y sueltos ya que cavan complejas madrigueras para
refugiarse de las altas temperaturas del día, criar a sus
cachorros, así como para escapar de otros carnívoros
como el coyote. En nuestro país, las poblaciones de
ésta especie están declinando principalmente por
la transformación de su hábitat a terrenos agrícolas
(Cypher, 2015), por lo que la RBM representa un refugio
sumamente importante para su preservación.

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�También podemos encontrar grandes herbívoros
ramoneadores como el venado bura (Odocoileus
hemionus) (Insertar figura 10), especie de importancia
cinegética, es decir que ha sido buscada por cazadores
ya sea como trofeo o para el consumo de su carne desde
tiempos remotos. En México, su distribución se limita al
noroeste y aunque actualmente se encuentra protegida
gracias a la RBM, su densidad poblacional promedio
es baja con alrededor de 3 individuos/km2 • Por ello, su
ecología ha sido estudiada desde los años 90 (SánchezRojas y Gallina, 2000). Gracias a estos estudios se sabe
que su actividad se concentra en las primeras horas de
la mañana y en el atardecer (Pérez-Solano et al., 2017).
Forman grupos de hembras con sus crías y prefieren los
lugares con pendiente, ya que les permiten escapar de
sus depredadores, principalmente el puma, a través de
grandes saltos (Pérez-Solano et al., 2017).

IMPORTANCIA Y AMENAZAS
Como podemos apreciar, la RBM presenta una diversidad
faunística extraordinaria que, junto con su riqueza vegetal,
constituyen un sistema único del Desierto Chihuahuense.
Si bien, uno de los objetivos principales para considerarla
como RB fue la conservación de la tortuga de Mapimí

(Gallina y Martínez, 2016), los estudios realizados dentro
de la reserva han recabado información valiosa acerca de
la composición de los diferentes grupos de vertebrados
nativos e introducidos. En ellos, se resalta la importancia de
la función ecológica que cada grupo provee al sistema de
la RBM, por lo que es de vital importancia su preservación
(CONANP, 2006). Sin embargo, este delicado ambiente
está enfrentando retos para su conservación, como lo es
la crianza extensiva de ganado vacuno (1 nsertar figura 11),
principal actividad productiva de la zona, la cual debe ser
controlada ya que de seguir aumentando podría ocasionar
competencia por los recursos con las especies nativas,
así como la transmisión de parásitos, enfermedades,
entre otras afectaciones. El cambio climático también
está teniendo impactos negativos, a través de las sequías
prolongadas o las súbitas e intensas lluvias de las cuales
dependen muchas de las especies antes mencionadas.
Las futuras investigaciones que aborden estas últimas
temáticas, junto con el conocimiento del estado actual
de las poblaciones, comportamiento, hábitat y ámbitos
hogareños de las especies, serán clave para el manejo y
conservación de este ambiente tan importante para el país.
Además, la integración de instituciones gubernamentales,
privadas y la sociedad podrían asegurar la conservación
de este maravilloso ambiente equivalente a un laboratorio
natural excepcional para las futuras generaciones♦

�LITERATURA CITADA

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�ECOLOGÍA Y SUSTENTABILIDAD

o

I

MARiA CONCEPCIÓN )üRDÁN-H ERNÁNOEZ
Y GABINO ADRIÁN RODRJGUEZ-ALMARÁZ

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Palabras clave: camarón
carideo, langostino, Tamaulipas.

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1NTRODUCCIÓN

¿CóMO ES UN CAMARÓN CARIDEO?
Los camarones carideos, conocidos también como
langostinos, camarones de río, acamayas, gambas o
quisquillas (Martínez-Guerrero y Cid-Rodríguez, 2010),
pertenecen al infraorden Caridea, uno de los grupos de
crustáceos decápodos más diverso.
Los carideos han colonizado ambientes acuáticos
marinos, estuarinos y dulceacuícolas (De Grave et
al., 2008; Rodríguez- Almaráz et al., 2010) estando
presentes en gran variedad de hábitats, entre ellos,
arrecifes de coral, ventilas hidrotermales, macroalgas,
pastos marinos, zonas de mangle, ríos, lagos, lagunas,
cuevas y cenotes. Algunas especies son pelágicas
y otras viven asociadas simbióticamente a distintos
organismos como moluscos, equinodermos, esponjas y
corales (Jayachandran, 2001).
A pesar de la variedad de ambientes que habitan estos
camarones, conservan un patrón morfológico similar
descrito a continuación (Fig. 1 ). De acuerdo con Bauer
(2004), los camarones carideos presentan un cuerpo
aplanado lateralmente y dividido en dos regiones:
cefalotórax y abdomen. El cefalotórax está conformado
por la fusión del cefalón o cabeza y el tórax, incluye un
caparazón que se extiende desde la cabeza hasta cubrir
los segmentos torácicos de fonna cilíndrica hidrodinámica.
El área de la cabeza presenta una carina dorsal que
se alarga hasta formar un rostro que puede presentar
dientes, pequeñas espinas y setas, que como quilla de
un barco le ayudan al carideo a mantener su posición
estable en el agua. En esta región también se sitúan los
ojos pedunculados y dos pares de antenas (antena y
anténula), éstas últimas poseen quimioreceptores que
permiten detectar diversos compuestos disueltos en
el agua y receptores táctiles que le permiten al carideo
explorar alrededor de su cuerpo para detectar objetos
cercanos. Posteriormente están tres pares de apéndices
bucales conformados por las mandíbulas y dos pares de
maxilas. La región torácica presenta ocho apéndices,
los primeros tres pares llamados maxillípedos están
asociados con la parte bucal para manipular el alimento.
Los siguientes cinco pares de apéndices son las patas,
también llamadas pereiópodos (de ahí que formen parte
del orden Decapoda "diez patas'). Los pereiópodos tienen
distintas funciones como acopio de alimento, limpieza,
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

locomoción, comportamiento defensivo y ofensivo. Los
primeros dos pares de pereiópodos pueden presentar
pinzas (quelas) bien desarrolladas, el tercer par de patas
no presenta esta pinza y junto con el cuarto y quinto par
terminan en una uña simple. La respiración se lleva a cabo
a través de branquias que se encuentran en una cámara
branquial dispuestas a los lados del cefalotórax y son de
tipo filobranquias, parecidas a una serie de láminas.
Por otra parte, la región abdominal está dividida en
segmentos llamados pleuras. En los camarones carideos
la segunda pleura es muy notoria por su tamaño y forma
de "pera•: se encuentra t raslapada parcialmente arriba de
la primera y la tercera pleura. En el abdomen también se
encuentran cinco pares de apéndices o patas adaptadas
para nadar en forma de paleta o remo llamados pleópodos.
Los pleópodos presentan una estructura llamada apéndice
interno que t iene ganchos llamados cincinullis que sirven
para unirse con el pleópodo par. En la parte terminal del
abdomen se encuentra el telson, de forma triangular con
dos pares de urópodos a cada lado en forma de abanico
que sirven para direccionar los movimientos del carideo
como el timón de un barco.
Aunque el nombre de camarón (shrimp) ha sido otorgado
a distintos grupos de crustáceos (Bauer, 2004),
algunos de ellos no están relacionados cercanamente
a los carideos, por ejemplo, los camarones "hada"
{fairy shrimps) (Subclase Anostraca), los camarones
renacuajo (Subclase Notostraca) ambos de la clase
Branquiopoda, o bien los camarones mantis (Orden
Estomatopoda) de la clase Malacostraca. Los llamados
"verdaderos camarones" se encuentran constituidos
en dos principales grupos: 1 ) dentro del suborden
Dendrobranquiata (Penaeoideos y Sergestoideos)
(Perez-Farfante y Kensley, 1997) y (2) en el suborden
Pleocyemata (Carideos y Estenopod ideos). Los
camarones Dendrobranquiata son los que tienen
la mayor importancia económica pesquera, los que
comúnmente relacionamos con comida, aquellos
que encontramos en nuestros cocteles, de forma
empanizada, en aguachile o en los tacos de camarón.
Presentan una fertilización externa (Tavares y Martín,
201 0), es decir, los huevos fecundados son liberados
directamente al agua. Por su parte, en el suborden
Pleocyemata, las hembras presentan hábitos de
incubación de los huevecillos en el abdomen, unidos a
los pleópodos (patas nadadoras) (Bauer, 1989). Los
49

�Figura. 1. Patrón morfológico
general de un camarón carideo.
A, cefalotórax; B. abdómen; C,
rostro; D, anténula; E, antena; F.
pereiópodos; G, quela; H. cámara
branquial; 1, pleuras; J, pleópodos;
K, telson; L, urópodos. Fotografía:
Leonardo Garda Vázquez.

crustáceos pleocyemata incluye acociles, langostas,
cangrejos ermitaños, cangrejos braquiuros, camarones
estenopodideos (lnfraorden Stenopodidea) y los
camarones carideos (lnfraorden Caridea), objetivo de
este artículo. En la tabla 1 se resumen las principales
características que separan a estos grupos de
camarones, incluyendo el tipo de fecundación, el tipo de
larva que eclosiona del huevecillo, el tipo de branquias
que presentan, disposición de la segunda pleura
abdominal, pinzas en los pereiópodos y t ipo de cuerpo.
Curiosamente, a pesar de su parecido morfológico,
evolutivamente los camarones carideos están más
relacionados a otros miembros del suborden pleocyemata
(langostas, acociles y cangrejos) que a los camarones
dendrobranquiados (Burkenroad, 1963; Bauer, 2004).
Por otra parte, el ciclo de vida de los carideos es diverso,
puede ser extendido (con varias etapas larvales),
abreviado (con un número de etapas larvales reducidas)
o mediante desarrollo directo (cuando el organismo que

eclosiona es un juvenil) (Rodríguez-Almaráz et al., 201 0;
Bauer, 2013). Los ciclos de vida abreviado y directo
ocurren generalmente como adaptación a los ambientes
dulceacuícolas que no presentan conexión directa con
el mar, aunque también hay representantes en zonas
marinas profundas, latitudes altas (ártico y antártico) y
en especies eusociales (especies cuyos integrantes se
agrupan bajo un sistema social y genético que consta
de varios niveles, reina, socio y ayudantes, semejante
al de las termitas, hormigas y abejas), por ejemplo del
género Syna/pheus (Bornbusch et al., 2018). Algunas
especies dulceacufcolas completan su ciclo larval
en agua salobre o marina. Dependiendo del hábitat,
existen diferencias también en el tamaño y número de
huevecillos que puede portar cada hembra, teniendo
huevos más pequeños y en mayor número en carideos
habitantes de ambientes marinos y estuarinos, mientras
que los que habitan cuerpos de agua dulce presentan
menor cantidad de huevecillos y de mayor tamaño,
probablemente como adaptación al medio dulceacuícola
(Bauer, 2013).

Tabla 1 . Principales diferencias entre grupos de camarones decápodos
Camarones carideos

Camarones estenopodideos

Camarones dendrobranquiados

Pertenecen al suborden Pleocyemata.

Pertenecen al suborden Pleocyemata.

Pertenecen al suborden Dendrobranchiata.

Los huevos fecundados son incubados por
la hembra. permanecen adheridos a los
pleópodos (patas nadadoras) hasta que
eclosionan.

Los huevos f ecundados son incubados por
la hembra, permanecen adheridos a los
pleópodos (patas nadadoras) hasta que
eclosionan.

Los huevos fecundados son liberados
directamente al agua.
La fertilización es externa y se lleva a cabo
por atracción química de gametos (óvulo y
espermatozoide).

Primera larva libre es una zoea.

Primera larva libre es una zoea.

Primera larva libre es un nauplio.

Branquias filobranquiadas.

Branquias tricobranquiadas.

Branquias dendrobranquiadas.

Segundo segmento del abdomen, arriba del
primer y tercer segmento.

Segundo segmento del abdomen arriba del
tercer segmento, no del primero.

Segundo segmento del abdomen arriba del
tercer segmento, no del primero.

Los dos primeros pares de pereiópodos
(patas) por lo general con pinza. El tercer par
de pereiópodos nunca tiene pinza.

Los tres primeros pares de pereiópodos
(patas reptantes) con pinzas. El tercer par
de pinzas es mucho más grande que los
primeros dos.

Los tres primeros pares de pereiópodos
(patas reptantes) con pinzas pequeñas.

Cuerpo liso, con pocas espinas.

Cuerpo generalmente con muchas espinas.

Cuerpo liso, con pocas espinas.

50

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�V)

DIVERS IDAD: ¿ C UÁNTAS Y CUALES
ESPEC IES DE CAMARONES CARIDEOS SE
CONOCEN EN TAMAULI PAS?
Actualmente, los camarones carideos comprenden
aproximadamente 3,400 especies a nivel mundial (De Grave
eta/., 2009; De Grave y Fransen, 201 1) distribuidas en 36
familias, de las cuales Palaemonidae (137 géneros, 967
especies), Alpheidae (47 géneros, 659 especies), Atydae
(42 géneros, 468 especies) e Hippolytidae (37 géneros, 336
especies) (Ahyong et al., 2011) presentan la mayor diversidad
de especies.
En el Estado de Tamaulipas han sido registradas las
familias Palaemonidae (13), Alpheidae (6), Hippolytidae

(5), Atydae (2) y Processidae (1) (Tabla 2) sumando un
total de 27 especies de carideos reportados hasta
ahora , siendo en su mayoría de afinidad salobre y
estuarina (Rodríguez-Almaráz y Campos, 1996; Barba,
1999; Bowles et al., 2000; Leija-Tristán et al. , 2000;
Rodríguez-Almaráz et al., 2000; Barba et al., 2005;
Rodríguez-Almaráz y Muñiz-Martínez, 2008; Felder
et al., 2009; Montalvo-Urgel et al., 201 0; HerreraBarquín et al., 201 8; Rodríguez- Almaráz et a/., 2018),
sin embargo, la diversidad de fami lias y especies podría
incrementarse, ya que existen registros considerados
no formales frente a las costas de Tampico y Altamira
en las bases de datos Ocean Biogeographic lnformation
System (OBIS) y Biodiversity of the Gu lf of Mexico
Database (BioGoMx) (Duarte, 201 9).

Tabla 2 . Listado de especies de camarones carideos presentes en Tamaulipas.
Nombre Cientlfico

Autoridad taxonómica

Localidad

Afinidad ecológica

Alpheus angulosus

McClure, 2002

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus cf. packardii

Kingsley, 1880

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus floridanus

Kingsley, 1878

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus heterochaelis

Say, 1818

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus nuttingi

Schmitt, 1924

Laguna Madre

Estuarino

Alpheus w ebsteri

Kingsley, 1880

Laguna Madre

Estuarino

Atya scabra

Leach, 1816

Laguna Champayán, río Tamesí,
Altamira.

Dulceacuícola

Potimirim mexicana

de Saussure, 185 7

Río Soto la Marina

Dulceacuícola

Hippolyte obliquimanus

Dana, 1852

Laguna Madre

Estuarino

Hippolyte zostericola

Smith, 1873

Laguna Madre

Estuarino

Latreutes fucorum

Fabricius, 1798

Laguna Madre

Estuarino

Latreutes parvulus

Stimpson, 1871

Laguna Madre

Estuarino

Tozeuma carolinense

Kingsley, 1878

Laguna Madre

Estuarino

Leander tenuicornis

Say, 1818

Laguna Madre

Salobre

Macrobrachium acanthurus

Wiegmann, 1836

Laguna Madre, rlo Bravo, Oeste
de Tampico, río Pánuco.

Dulceacuícola-Salobre

Macrobrachium carcinus

Linnaeus, 17 58

Laguna Madre, río Purificación,
Padilla, Gómez Farias, al sureste
de La Florida en el río Frío.

Dulceacuícola-Salobre

Macrobrachium olfersii

Wiegmann, 1836

Laguna Madre, rlo Limón,
Cd. Mante, río Pánuco, río
Purificación, Padilla, río Sota la
Marina.

Dulceacuícola-Salobre

Palaemon floridanus

Chace, 1942

Laguna Madre

Estuarino

Palaemon hobbsi

Strenth, 1994

Río Mante, Cd. Mante.

Dulceacuícola

Palaemon kadiakensis

Rathbun, 1902

Laguna Madre, rlo Álamo, Cd.
Mier, presa Falcón, Miguel
Alemán, río Bravo, Matamoros.

Dulceacuícola-Salobre

Palaemon mundusnovus

De Grave y Ashelby, 2013

Laguna Madre

Salobre y Estuarino

Palaemon northropi

Rankin, 1898

Laguna Madre

Estuarino

Palaemon pugio

Holthuis, 1949

Laguna Madre

Salobre y Estuarino

Palaemon vulgaris

Say, 1818

Laguna Madre

Salobre y Estuarino

Troglomexicanus
perezfarfanteae

Villalobos Figueroa, 1971

Tamaulipas

Dulceacuícola

Troglomexicanus tamaulipensis

Villalobos, Alvarez e lliffe, 1999

Cueva del Nacimiento del río
Frío.

Dulceacuícola

Ambidexter symmetricus

Manning y Chace, 1971

Laguna Madre

Estuarino-Marino

Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

51

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�DI STRI BUCIÓN: ¿ EN DÓNDE PODEMOS
ENCONTRAR A LOS CAMARONES
CARIDEOS?
Los camarones carideos se distribuyen en todas las
regiones biogeográficas, exceptuando la antártica (De
Grave et al., 2008), con representantes pelágicos y
bentónicos, siendo cerca del 75% especies marinas y
estuarinas, mientras que el 25º/o son de agua dulce.
En Tamaulipas la mayoría de los reportes de carideos
corresponden a especies estuarinas de los géneros
Alpheus, Hippolyte, Lotreutes, Leonde~ Mocrobrochium,
Poloemon y Tozeumo distribuidas en el Area de Protección
de Flora y Fauna (APFF) Laguna Madre de Tamaulipas,
representando el 1 4.6% de los decápodos estuarinos
de esta laguna (Leija et al., 2000), sin embargo, otras
especies también de los géneros Mocrobrochium y
Po/aemon son continentales restringidas a ambientes
dulceacuícolas (Fig. 2).

Las especies de afinidad estuarina habitan principalmente
en vegetación acuática sumergida {pastos marinos y
macroalgas) (Barba et al., 2005), zonas de mangle y
bancos de ostión (observación personal), mientras que
las especies dulceacufcolas, han sido reportadas en ríos
y bahías, en fondos lodosos, zonas con poca corriente,
áreas cercanas a la orilla, entre raíces de vegetación
riparia, troncos hundidos y sustratos rocosos (MontalvoUrgel et al. , 2010). Por otra parte, los registros de
especies marinas han sido en la zona costera y zonas
oceánicas adyacentes al Estado de Tamaulipas a distintas
profundidades de acuerdo con las bases de datos OBIS y
BioGoMx.
Distintos autores han dado registro de carideos
en Tamaulipas correspondientes a las s iguientes
localidades: Matamoros: Afluente del Río Bravo, Playa
Lauro Villar, Playa Washington, Laguna Conchil lal,
El Mezquite; San Fernando: APFF Laguna Madre,
La Carbonera, Boca de Catán, Punta Piedra; Soto la
Marina: La Pesca, río Soto la Marina; Tampico: Río
Panuco; Altamira: Laguna Champayán, río Tamesí y
Ciudad Mante: río Mante.

¿POR QUÉ SON IMPORTANTES LOS
CARI DEOS?
Los carideos son de gran importancia ecológica en los
cuerpos de agua donde habitan, ya que intervienen en la
transferencia de energía en las redes tróficas y sirven de
alimento a mamíferos, aves, peces y otros invertebrados
(Barba et al., 2000; Flowers, 2004; Chaplin-Ebanks y
Curran, 2007), algunos de ellos de importancia comercial.
Asimismo, debido a su abundancia en los ecosistemas
acuáticos, junto con otros grupos de crustáceos pueden
servir también como bioindicadores de contaminación y de la
calidad del agua (Álvarez et al., 1996; Raz-Guzmán, 2000).
Por otra parte, especies de camarones carideos,
principalmente del género Macrobrachium tienen
importancia comercial, como alimento humano, obtenido por
medio de captura directa del medio silvestre o por medio de
la acuacultura. Dentro de las especies listadas en la Norma
Oficial Mexicana NOM-024-PESC-1999, el langostino
Macrobrochium aconthurus y la acamaya Mocrobrochium
corcinus son aprovechados como recursos pesqueros en
el embalse de la presa Vicente Guerrero, presa derivadora
La Patria es Primero y en el canal principal, ubicados en los
municipios de Padilla, Güémez, Casas, Abasolo, Jiménez
y Soto la Marina, en el Estado de Tamaulipas. Asimismo,
el Instituto Nacional de Pesca registra en el estado de
Tamaulipas, cultivos del langostino malayo Mocrobrachium
rosenbergii, especie originaria de Malasia, introducida
a nuestro país con fines acuaculturales, considerada
actualmente como una especie exótica invasora.
Figura. 2. Especies de camarones carideos presentes en Tamaulipas.

A. Camarón chasqueador (A/pheus heterochaelis); B, Camarón de
coral (Leander tenuicornis}; C, Camarón flecha (Tozeuma corolinense);
D, Camarón de pasto (Pa/oemon vulgoris), hembra ovlgera; E,
Acamaya (Macrobrachium carcinus). Fotografías A, B, C y E: Arthur
Anker. Fotografía D: Eric Lazo Wasem, Yale Peabody Museum of
Natural History, número de catálago YPM IZ 0 4 0529. Las fot ografías
mostradas son sólo para propósitos ilustrativos, los organismos
fueron colectados en distintas áreas de distribución de cada especie
y no necesariamente en el Estado de Tamaulipas.

52

Los carideos también son considerados uno de los
grupos más importantes de invertebrados marinos en el
comercio de ornato (Simoes et al., 2004). En México,
el comercio de especies de carideos para acuarismo es
un mercado no regulado, aún con deficiencias en cuanto
al manejo de organismos, biología e infraestructura
(Martínez-Guerrero y Cid-Rodríguez, 201 O) por lo tanto,
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�no existen reportes oficiales para Tamaulipas, aunque
es probable que exista una demanda y oferta de estos
organismos sin regulación.

S ITUACIÓN Y ESTADO DE CONSERVACIÓN
De Grave et al. (2008), reportan del total de especies de
carideos de agua dulce a 1 3 especies como amenazadas
o en peligro de extinción a nivel mundial. De acuerdo con
la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010,
la especie de caverna Troglomexicanus perezfarfanteae
distribuida en Tamaulipas y endémica de México, se
encuentra en peligro de extinción, mientras que, para
la especie endémica, T tamaulipensis reportada en la
Cueva del Nacimiento del Rio Frío, en el Municipio de
Gómez Farias, Tamaulipas, no existen datos suficientes
que permita conocer el estado actual de sus poblaciones.
En la IUCN sólo se tiene registro de T perezfarfante,
sin embargo, se encuentra bajo la categoría de datos
deficientes (De Grave et al., 201 3).

que varias especies son hospederas de algún crustáceo
parásito, m icrosporidio, tremátodo o dinoflagelado
(Shields, 1994; Kunz y Pung, 2004; Hernáez et a/., 201 0).
En Tamaulipas, se tiene registro de carideos parasitados
por los isópodos epicarideos Probopyrus pandalicola y
Probopyrinella latreuticola que afectan especialmente
a especies de los géneros Palaemon y Latreutes,
respectivamente (Rodríguez-Almaráz et al., 2000) (Fig.
3), provocando que sean fácilmente depredados y sus
poblaciones puedan disminuir considerablemente si ocurre
una infestación.
Asimismo, las especies exóticas invasoras Macrobrachium
rosenbergii, Procambarus clarkii, Cherax quadricarinatus
y Penaeus monodon, presentes en el Estado, se han
registrado coexistiendo con carideos nativos de los
géneros Macrobrachium, Palaemon y Troglomexicanus,
(Rodríguez-Almaráz y Campos 1996; Villalobos et al.,
1999; Bortolini et al., 2007) representando otra amenaza
para su conservación.

A CCIONES PARA LA CONSERVACIÓN
A MENAZAS PARA LA CONSERVAC IÓN
Al igual que en otras especies, la destrucción, modificación
o reducción drástica del hábitat y el aprovechamiento no
sustentable de los recursos hídricos son las principales
amenazas para la conservación de los camarones
carideos, ya que estos organismos, por su papel ecológico
están sumamente relacionados con las redes tróficas y la
dinámica del cuerpo de agua donde habitan, provocando
que cualquier alteración a éste repercuta en sus
poblaciones.
Por otra parte, entre las amenazas naturales que afectan
a los camarones carideos se encuentran los parásitos, ya

Hasta el momento no existen acciones para la
conservación de los camarones carideos más allá de
las regulaciones oficia les a las especies de interés
pesquero. Los carideos por su papel ecológico están
sujetos al manejo integral de los cuerpos de agua
de la región y a los programas de conservación
de otros grupos biológicos de flora y fauna, que
actúan como "especies sombrilla". Resulta entonces
de gran importancia establecer medidas que sean
específicas para la conservación de los camarones
carideos, especialmente de las especies endémicas
Troglomexicanus tamau/ipensis y T perezfarfanteae,
ésta última en peligro de extinción.

Figura. 3. Camarón
carideo del género
Poloemon parasitado por
el isópodo epicarideo
Probopyrus pondolicolo.
Fotografía: María C.
Jordán-Hemández

Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

53

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�CONSIDERACIONES FINALES
El Estado de Tamaul ipas cuenta con una riqueza y
diversidad de camarones carideos considerable, ya
que se presentan en el Estado cuerpos de agua dulce,
estuarina y marina.
Como ya se mencionó en este artículo, las especies de
camarones carideos son ecológica y comercialmente
relevantes, por lo cual deberán encausarse esfuerzos
de conservación ante las amenazas antropogénicas
que afectan a los cuerpos de agua donde residen.
A pesar de la existencia de distintos estudios, en su
mayoría ecológicos y taxonómicos y del monitoreo de
las poblaciones de ciertas especies de interés científico
y económico, el reconocimiento de la biodiversidad
de este grupo de crustáceos representa un primer
acercamiento para fomentar el incremento en el
conocimiento de los camarones carideos y proponer
acciones para su conservación en Tamaulipas.

AGRADECIMIENTOS
Esta contribución forma parte del Fondo Sectorial
de Investigación Educativa SEP-CONACYT (Ciencia
Básica), Proyecto "Sistemática y estructura genética
poblacional de langostinos del género Po/oemon (Weber,
1795) (Crustacea, Palaemonidae) de la Laguna Madre,
Tamaulipas, México" con clave No. 256808. Los autores
agradecen a Leonardo García -Vázquez, Arthur Anker
y Eric Lazo-Wasem por las fotografías proporcionadas
para la presente contribución♦

54

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�LITERATURA CITADA

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�ECOLOGÍA Y SUSTENTABILIDAD

FILANTROPÍA ECOLÓGICA,
TRABAJO YVISIÓN DE UN
SABINENSE
l lRAM PABLO RODIÚGUEZ SÁNCH EZ
Laboratorio de Fisiologia Molecular y Estructural
Facultad de Ciencias Biológicas (Unidad B)
Universidad Autónoma de Nuevo León
Ave. Pedro de Alba sin cruz con Ave. Manuel L Barragán. San Nicolás de los
Garza, Nuevo León, 66455 México.
Conmutador: 01 (81) 8329-4110 / Fax 01 (81) 8376-2813

M

éxico está entre los países con mayor diversidad biológica y
riqueza forestal: cuenta con más especies de encinos que ningún
otro país. Su riqueza tiene su origen en la extensa diversidad de
climas de buena parte del territorio nacional. Los recursos forestales con
que cuenta México lo ubican entre los diez primeros países del mundo por
su biodiversidad.

De acuerdo con la información vertida por la Organización Mundial de la
Salud, 92% de las personas que viven en las grandes ciudades no respira
aire limpio. Por ello, se requiere al menos de un árbol por cada tres personas
y un mínimo de 1 0 y 15 metros cuadrados de zonas verdes por habitante
para mejorar la calidad de aire en las zonas urbanas.

/ / NO PARAMOS DE PREGUNTARNOS QYÉ MUNDO
DEJAREMOS A NUESTROS HIJOS, CUANDO LA
CUESTIÓN ES QYÉ HIJOS DEJAMOS A ESTE MUNDO"
LEOPOLDO ABADÍA

/ / LA EMPATÍA POR LOS RECURSOS NATURALES
ES UN VALOR EN DECADENCIA QYE QYEDARA
EXTINTO EN LAS PRÓXIMAS GENERACIONES DE NO
ESTRUCTURAR LA CONCIENCIA ECOLÓGICA"

Los proyectos de reforestaciones son
iniciativas esenc iales para recuperar
el equi librio entre el medio ambiente
y el impacto ecológico producido por
la sociedad. La deforestación tiene
como justificación varios fines como la
uti lización de los recursos vegetales,
la urbanización y el remplazo para la
agricultura, todos los anteriores con
consecuencias inmediatas en la ecología,
la economía y la salud.

Los productos forestales de un proyecto
de reforestación incluyen: madera,
pulpa de celulosa, postes, fruta, fibras y
combustibles, las arboladas comunitarias
y los árboles que siembran agricultores
alrededor de sus viviendas o terrenos. Las actividades orientadas hacia
la protección incluyen los árboles sembrados a fin de estabi lizar las
pendientes, fijar las dunas de arena, las franjas protectoras, los sistemas
de agroforestación, las cercas vivas y los árboles de sombra.

DAVID GONZÁLEZ MORTON

Sabinas Hidalgo, Nuevo León es un municipio que se encuentra a escasos
1 00 km al norte de Monterrey, con un clima semiárido, la reforestación
es una actividad que recientemente se ha tomado de manera seria y
responsable. Un joven empresario dedicado al manejo de materiales para
construcción, el lng. David González Morton, con una visión a futuro ha
iniciado un programa de reforestación con plantas regionales, en particular
y por el momento con encinos.

�En seguida una breve conversación al Sr. González Morton:

.!A rafz de qué nace su interés por el medio ambiente?
Primero que todo siempre he sido una persona responsable con el
medio ambiente y con la sociedad en general, mi proyecto surgió a
consecuencia de la problemática tan grande del calentamiento o global,
efecto invernadero.
.¿Tiene su propio vivero?
No, estos árboles son comprados en el municipio de Santiago, Nuevo
León, México, y traídos hasta Sabinas Hidalgo.

.!.Qué especie estó usted utilizando y cuóles son sus caracterfsticas?
Encino siempre verde, la especie Quercus virginiana, esta especie
es nativa del sur de estados Unidos y norte de México, por lo que nos
encontramos en el rango de distribución natural. Este es un árbol que
tiene como característica principal su altura la cual puede llegar a variar
de entre los 1 5 y 25 metros y el dosel de su copa de aproximadamente
15 metros de diámetro, aunado a su hoja perene, lo anterior según las
condiciones del lugar donde se ha plantado, es muy atractivo por su
sombra, presenta follaje color verde (de ahí su nombre), es muy resistente
a plagas y enfermedades, además, es una especie muy longeva, ya que
puede vivir varios cientos de años.
..!.Cuól es la razón por la cual hacer esto?
En particular, nuestro municipio, al encontrase en una zona semiárida,
presenta pocos espacios arbolados y el propósito es incrementar su
cobertura arbórea para mitigar los efectos de las altas temperaturas,
además de dejar un mejor planeta para las generaciones futuras .

.!.Lo hace sin fines de lucro?
Todos los ejemplares de encinos en este programa son donados a la
población, la actividad no tiene fines de lucro .
.!.Alguien mós de su familia tiene un proyecto parecido?
No, hasta el momento nadie lo tiene, pero ven con entusiasmo la labor
que estamos realizando .

..!.Cuóntos encinos planeo donar?
Los más que se puedan dentro de la respuesta de las personas, y dentro
de las posibilidades económicas de un servidor.

58

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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e!.Tiene algún criterio en cuanto a /as personas a /as que se /es donan estos órboles?
No tengo ningún criterio, solamente que adopten el encino por voluntad y que se
hagan responsable de él.

.&lt;

c!.Cómo se realiza la donación de órboles?
Mediante un compromiso verbal, no se le obliga a nadie a sembrarlo, dejo que
ellos me cuenten por qué les interesa tenerlo y les hago saber la importancia de
mantener un ejemplar como el que se están llevando.

....

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1-

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c!.Pertenece a alguna organización civil?
No, todo es por iniciativa propia.
c!.Hay gente que apoya en esta labor?
No, solamente yo.

c!.Porque precisamente plantar encinos?
Porque es un tipo de árbol muy adaptable a los cambios climáticos y además tolera
la escasez de lluvia, se sabe que puede adaptarse a climas tan extremo como el
clima de nuestro municipio; son capaces de resistir temperaturas oscilantes desde
los -20ºC hasta los 45ºC.
c!.Beneficios visualizados a corto y largo plazo?
A corto plazo es crear un pulmón verde en nuestro entorno geográfico además de
tener más lugares agradables al aire libre, a largo plazo es contribuir a un cambio
climático con el fin de reducir las altas temperaturas de nuestra localidad.
c!.Hace algún anó/isis de suelo para ver en dónde plantar?
No es necesario, el encino se adapta a casi cualquier tipo de suelo a excepción del salitroso.
c!.lnfluye el clima en el desarrollo del órbo/?
No, como se mencionó anteriormente, esta especie puede desarrollarse en un
rango de temperatura muy amplio.

c!.Cuóles son /os requerimientos para el crecimiento de la planta?
La persona que reciba en donación un encino hace el compromiso de sembrarlo
adecuadamente, esto consiste en cavar un pozo 1 .5 veces mayor al tamaño
del cepellón de la planta, poner tierra negra abajo y alrededor del cepellón, y
regarlo lo más posible durante los primeros 5 años, estas serían las condiciones
+óptimas para un buen desarrollo del árbol.
c!.Hay algún lugar idóneo en el que deseen /os personas plantar /os encinos?
La mayoría los planta en los patios de sus casas, aceras y bulevares.

e!.Tiene algún medio de difusión poro llegar a lo gente?
Sólo por redes sociales, periódicos locales y la comunicación más efectiva que
conozco que es la de recomendación de ciudadano a ciudadano.
Biología y Sociedad nº 6, segundo semestre 2020

59

�.!.Cómo te comunicas con lo gente poro llevar o cabo tu proyecto?
Se comunican por medio de mis redes sociales, llamadas y mensajes a mi celular o
vienen directamente a buscarme .

.!.Cuánto tomo un encino en que esté listo poro plantarse?
Solo con germinar la semilla está listo para plantar, sin embargo, nosotros
manejamos árboles de 3 -4 metros de alto y un grosor de tallo de entre una pulgada
y media y dos pulgadas, lo que lo hace totalmente viable para su desarrollo.
.!.Se les aplico algún tipo de sustancio o los encinos poro acelerar su crecimiento?
Realmente no es necesario ningún producto químico, la especie que estamos
manejando tiene un desarrollo de moderado a alto, esto va a depender de los
cuidados que reciba, a pesar de que no necesita fertilizantes, si se les aplica,
ayudará incrementar la tasa de su crecimiento, aunado a una constante irrigación.
.!.¡Como concluyes esto noto? Incitando o lo sociedad o desarrollar conciencio
ecológico poro el bienestar de nuestro entorno y el de generaciones futuros.
Con lo anterior, se le agradece profundamente al señor David González Morton por
otorgarnos esta entrevista y permitir hacer difusión de su altruista labor dirigida a
la ecología regional.
Mas iniciativas como la aquí difundida resultan prioritarias para el bienestar social
y la conciencia ciudadana .

.!.Usted tiene en mente otro tipo de proyecto relacionado con el actual?
lamentablemente por la contingencia del COVID-1 9 no hemos podido continuar
con el proyecto de reforestación con encinos, ni dar comienzo a la segunda fase,
mediante la cual estaremos reforestando y ayudando a generar recursos para las
fami lias.
.!.De que troto esto segundo fose?
Con el primer proyecto estamos ayudando directamente en la reforestación
con una especie nativa, pero con este segundo estaremos apoyando a generar
un sustento para las familias que adopten la idea. En este segundo proyecto se
donarán árboles frutales a fami lias que puedan mantener un huerto, esto es, que
posean un área de tierra adecuado para tal efecto, a futuro la idea es generar una
derrama económica indirecta en nuestro municipio .
.!.Cuáles son sus redes sociales?
Primero empecé a utilizar mi Facebook personal pero al tener tantos mensajes e
interacciones en mi publicación decidí crear una fan page en Facebook y también
cree Twitter e lnstagram que son las redes que más alcance tienen con los jóvenes.
Me pueden seguir en cualquiera de estas redes como @davidgzzmorton.

60

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�SOBRE
LOS
AUTORES
DR. ALBERTO GONZÁLEZ-ROMERO
(alberto.gonzalez@inecol.mx).

Sus estudios de licenciatura y posgrado los realizó en
la Facultad de Ciencias de la UNAM. Es Investigador
Titular By Nive l I del SNI. Ha dedicado su vida
académica al estudio y conservación de vertebrados
en México, en especial en mamíferos (roedores y
pequeños carnívoros) y reptiles (lagartos).
BIÓL. ALEXIS ANTONIO CORREA-PÉREZ
(a1exis.corpe93@gmail.com).

Biólogo egresado de la Universidad Veracruzana.
Actualmente es estudiante de posgrado en el Instituto
de Ecología. Sus estudios se centran en pequeños
reptiles de zonas áridas y semiáridas, principalmente
lagartij as, teniendo como proyecto de investigación,
la evaluación de las diferentes dimensiones de nicho
en las comunidades de lagartijas en la reserva de la
biosfera de Mapimí, México.
ANDRÉS FELIPE NAVIA

Biólogo y Magíster en Ciencias-Biología de la
Universidad del Valle, Colombia y Doctor en Ciencias
Marinas del Centro lnterdisciplinario de Ciencias
Marinas de México. Ca-Fundador y director de
la Fundación SQUALUS" grupo de investigación
escalafonado en categoría A-MINC IENCIAS -, e
Investigador Senior M INC IENCIAS. Dieciocho
años de experiencia en investigación marina.
Durante mi carrerea he desarrollado como línea
central de investigación la función ecológica de las
interacciones depredador presa y su relación con la
estabilidad de las redes tróficas. En la construcción
de la información necesaria para los aná lisis de
redes, incursioné en estud ios de pesquerías,
historia de vida, dinámica de poblaciones, ecología
de comunidades, diversidad funciona l, hábitats
esenciales, macroecología, entre otros temas. He
desarrollado numerosos proyectos sobre recursos
marinos explotados comercialmente en Colombia
México y Ecuador. Miembro del Shark Specialist'
Group de la UICN (desde 2007). Ca-editor del Plan
de Acción Nacional para la Conservación y Manejo de
tiburones, rayas y quimeras de Colombia y del libro
Rojo de Peces Marinos de Colombia. Co-autor de 50
artículos científicos y 18 capítulos de libro. Director
de 2 tesis de doctorado, 1 4 de maestría y 16 de
pregrado. Participación en 38 eventos científicos
divulgando en ellos 1 09 trabajos. Conferencista
invitado al VII I Encuentro de la Sociedad Brasilera
para el estudio de elasmobranquios, IX simposio

colombiano de ictiología, y el 111 Shark lnternational.
He d i ctado 49 cursos, char las y/o talleres
relacionados con tiburones y rayas.
BIÓL. DANIEL MONTOYA FERRER
(daniel.tapaja@gmail.com)

Licenciatura en Biología por la Facultad de Ciencias
Biológicas, UANL. Su área de especialidad es manejo
de herpetofauna silvestre enfocada a la resolución
de condicionantes emitidas por la SEMARNAT en
cuanto a estudios de impacto ambiental, así como
de estudios de naturaleza herpetológica realizados
puntualmente en la región noreste de México.
Instructor y capacitador de cursos de identificación
de serpientes de esta región, asi como de cursos de
manejo de serpientes venenosas. Ha publicado en las
revistas Herpetology Notes, Bulletin of the Chicago
Herpetological Society y Herpetological Review.
Funge como vicepresidente de la Asociación Civil:
Sociedad Herpetológica del Noreste de México.
DR. ERJC ABDEL RJVAS MERCADO
(rme.abdel@hotmail.com)

Licenciatura en Biología por la Universidad Autónoma de
Aguascalientes (UAA). Maestría en Ciencias en el área de
Toxicología por la UAA. Doctorado en Ciencias en las áreas
de Farrl')acología y Toxicología por la Facultad de Medicina,
UANL. Area de especialidad y línea actual de investigación,
moléculas en veneno de serpientes con potencial
farmacológico, específicamente, la familia de péptidos
denominados desintegrinas y su potencial en el desarrollo
de nuevos agentes anti-metastásicos. Actualmente labora
para el Departamento de Farmacología y Toxicología
de la Facultad de Medicina, UANL. En el aislamiento
y caracterización de desintegrinas del veneno de
vipéridos endémicos mexicanos así como la obtención de
desintegrinas recombinantes. Participa como Docente
para la Facultad de Ciencias Químicas, UANL. Participó
en los congresos: XIII Reunión Nacional de Herpetología,
Aguascalientes, Ags., 1er Curso de Reptiles Venenosos de
Sonora, Sonora,Hermosillo. XI y XIII Congreso de Ciencias
Naturales, Aguascalientes, Ags., 2do Congreso Nacional
de Vipéridos Mexicanos y Ofidismo, Aguascalientes, Ags.,
30° Congreso Nacional De Investigación e Innovación en
Medicina, Monterrey, N.L.

DR. FRANCISCO GARCÍA DE LEÓN
(fgarciadl@cibnor.mx)

Doctor en Ciencias por la Universidad de Marsella 2 ,
en Francia. Maestría en la Universidad de Bretaña
Occidental, Francia y Licenciatura en Biología, por
la UANL. Nivel 11 1 del SIN. Es investigador titular del
Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste
(CIBNOR) (2005-actual), adscrito al Programa de
Planeación Ambiental y Conservación, y miembro de
la Línea Estratégica sobre Biodiversidad de México.
Es responsable del Laboratorio de Genética para la
Conservación y miembro del cuerpo de profesores
del Programa de Posgrado del CIBNOR. Ha publicado
más de 1 60 artículos y capítulos de libros científicos y
ha dirigido nueve estudiantes de doctorado y trece de
maestría. Ha prestado sus servicios profesionales en
la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

�(1981-1987), Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria
(1987-2005) y ha realizado dos años sabáticos, uno en
Guelph, Canadá (2002-2003) y otro en Punta Arenas,
Chile (2013-201 4). Interesado en procesos ecológicos
y evolutivos que conforman la diversidad de animales
y plantas en México. Utiliza métodos de genética de
poblaciones, genética de paisajes, filogeografía y
evolución, con aplicaciones en conservación, pesca
y acuicultura. Actualmente, privilegia los estudios
genómicos y simulación de la biodiversidad.

M . EN C. GABRIEL ANDRADE-PONCE
(gpandradep@unal.edu.co).

Biólogo egresado de la Universidad Nacional de
Colombia, con maestría en Ciencias del Instituto
de Ecología A.C. Actua lmente, estudiante de
doctorado de la misma institución. Su trabajo se ha
enfocado en el estudio de la ecología de mamíferos,
particularmente carnívoros. Sus intereses de
investigación se centran en el uso del fototrampeo
para analizar la ecología espacial, principalmente
mediante el uso de modelos jerárquicos.
DR. GABINO ADIRAN RODRÍGUEZ ALMARAZ
(ba1anus2006@yahoo.com.mx)

Biólogo desde 1 982, con Maestría en Ecología
Acuática y Pesca y Doctorado en Ciencias Biológicas
con especialidad en Acuacultura, estudios realizados
en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL). Actualmente, el
Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz es profesor,
investigador y Subdirector de Investigación de la
Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL. Además,
forma parte del Sistema Nacional de Investigadores
(SIN nivel 1) adscrito al Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACYT) y es miembro de la Academia
Mexicana de Ciencias. También es reconocido por el
PRODEP-SEP como Profesor con Perfil Deseable hasta
2022. Desde 1982, es docente impartiendo cursos
en programas de licenciatura y postgrado. Ha dirigido
49 tesis de nivel pregrado y postgrado. Funge también
como líder del cuerpo académico "Invertebrados No
Insectos" y de la Red Nacional "Especies Exóticas de
México''. Entre sus principales líneas de investigación
figuran: bioecología y taxonomía de invertebrados
acuáticos, ecología de crustáceos de agua dulce y
marinos, y especies exóticas de México: estado actual y
análisis de riesgos. Esta investigación se ha desarrollado
a través de 32 proyectos de investigación. Es autor
de 4 7 artículos científicos, 1 4 capítulos de libros y 7
libros. Los resultados de investigación se han difundido
en reuniones científicas nacionales e internacionales,
con 1 65 ponencias. Es Editor Asociado de la Revista
Mexicana de Biodiversidad y de la Revista Hidrobiológica.
DR. GUSTAVO ARNAUD FRANCO
(garnaud04@cibnor.mx)

Doctor en Ciencias por la Universidad de Paris XII I, en
Francia. Maestría en la Universidad Nacional Autónoma
de México y Licenciatura en Biología, por la UANL.
Es investigador titular del Centro de Investigaciones
Biológicas del Noroeste (CIBNOR) (1986-actual),
adscrito al Programa de Planeación Ambiental y
Conservación, y miembro de la Línea Estratégica
sobre Biodiversidad de México. Es responsable del

Laboratorio Ecología Animal y miembro del cuerpo de
profesores del Programa de Posgrado del CIBNOR.
Ha publicado más de 60 artículos y capítulos de libros
científicos y ha dirigido tres estudiantes de doctorado,
1 5 de maestría y 15 de licenciatura. Es miembro de los
Consejos Asesores del Parque Nacional Bahía de Loreto
y del Área de Protección de Flora y Fauna Islas del Golfo
de California, de la CONANP Ha trabajado en las islas
del Golfo de California en aspectos de historia natural
y conservación de la fauna nativa. Actualmente centra
sus estudios en ecología y venenos de las serpientes de
cascabel del género Crotalus del noroeste de México.

M. EN C. )ESSJCA DURAN-ANTONIO
Uess.durant@outlook.com).

Es bióloga por la Universidad Veracruzana y Maestra en
Ciencias por el Instituto de Ecología A. C. Actualmente
trabaja en su tesis doctoral con mamíferos carnívoros
de la Reserva de la Biósfera Mapimí, investigando el
conflicto humanos-carnívoros y el traslape de actividad
entre carnívoros, sus presas y el ganado.
DR. !RAM PABLO RODRÍGUEZ SÁNCHEZ
(iramrodriguez@gmail.com)

Profesor-Investigador titular A, Jefe y Fundador del
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural
de la Facultad de Ciencias Biológicas (Unidad B) de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Químico
Bacteriólogo Parasitólogo, Maestría y Doctorado en
Ciencias con Acentuación en Entomología Médica,
todas por la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, Nivel
11. Miembro del Comité Evaluador de la editorial BMC,
de la Asociación Mexicana de Bioquímica, Genética
y AMCA. Cuenta con 1 1 0 artículos científicos
publicados, 96 publicados en revistas indexadas al
JCR y 14 de divulgación, 11 capítulos de libro y 896
citas a su obra. Ha presentado más de 1 50 trabajos en
congresos nacionales e internacionales. Ha desarrollado
y colaborado en diversosproyectos de investigación
científica con el Children's Hospital Oakland Research
lnstitute, Oakland, CA., Texas Biomedical Research
lnstitute, San Antonio, TX., University of Texas Health
Science Center, San Antonio, TX., Bread lnstitute of
MIT-Harvard, Cambridge, MA., The University ofTexas
at San Antonio, San Antonio, TX., Facultad de Ciencias
Veterinarias, UNLP, Argentina., CNR, Research Area,
Naples, ltaly. , State Key Laboratory of Pharmaceutical
Biotechnology, School of Life Sciences, Nanjing
University, Nanjing, Jiangsu, China.

M. EN C. MANUEL DE LUNA
(scolopendra94@gmail.com)

Biólogo y Maestro en Ciencias con Acentuación en
Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo Sustentable
titulado por la Facultad de Ciencias Biológicas de
la UANL. Su área de especialidad es el estudio de
los artrópodos terrestres, aunque ocasionalmente
incursiona en e l estudio y divulgación referente
a serpientes mexicanas . Ha publicado en las
revistas Revista Ibérica de Aracnología, Biología y
Sociedad, Herpetology Notes, Bulletin of the Chicago
Herpetological Society, Herpetological Review y Boletín
de la Sociedad Entomológica Aragonesa. Actualmente

�se encuentra cursando un programa de doctorado en
la Facultad de Ciencias Forestales de la UANL, siendo
becado por CONACYT, la Rufford Foundation y el Field
Museum of Natural History de Chicago; también funge
como presidente en una asociación civil denominada
Sociedad Herpetológica del Noreste de México.
BIÓL. MARÍA CONCEPCIÓN JORDÁN H ERNÁNDEZ
(maria.jordanhr@uanl.edu.mx)

Candidata a Doctora en Ciencias con acentuación en
Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo Sustentable
por la Facultad de Ciencias Biológicas (FCB), de
la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Miembro del laboratorio de Entomología y Artrópodos
y colaboradora del laboratorio de Ecología Molecular
de la FCB- UANL. Profesora de nivel superior y medio
superior en la UANL. Ha participado en distintos
proyectos relacionados al campo de la carcinología.
Dedicada a la taxonomía y sistemática de crustáceos
con énfasis en langostinos palemónidos.
DRA. NORMA EMILIA GONZÁLEZ VALLEJO
(negv0707@hotmail.com)

Bióloga Marina (Universidad Autónoma de Baja
California Sur, 1991 ). Doctora en Ciencias con
acentuación en Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo
Sustentable (Universidad Autónoma de Nuevo León,
2018). Autora y coautora en 18 artículos científicos
con arbitraje, 10 capítulos de libros y coeditado uno
sobre Biodiversidad Marina y Costera de México y
en 12 artículos de divulgación. A dirigido 5 tesis de
licenciatura e impartido 2 cursos-taller sobre Taxonomía
básica de Moluscos en el Instituto Tecnológico de
Chetumal. A tomado 23 cursos de actualización y
de posgrado sobre conservación, ecología marina,
análisis multi-variados y manejo de la zona costera.
Actualmente es técnico Académico titular C en el
Laboratorio de Poliquetos y Colección de Referencia y
está a cargo de ésta. Áreas de Interés: Taxonomía de
moluscos marinos y Equinodermos, conservación y
manejo de recursos naturales.
M . EN C. PERLA DOLORES VENTURA-ROJAS
(perla.ventura@posgrado.ecologia.edu.mx).

Egresada de la Facultad de Biología de la Universidad
Veracruzana. Realizó la Maestría en Ciencias en
el Instituto de Ecología A. C, donde continúa sus
estudios de Doctorado. Su principal interés es la
ecología y conservación de pequeños mamíferos,
especialmente los roedores.
ROBERTO CARLOS GARCÍA BARRIOS
(roberto.garciab98@gmail.com)

Estudiante de la carrera de Biólogo en la Facultad
de Ciencias Biológicas de la UANL. Ha participado
como coautor en 5 publicaciones, tres de ellas sobre
arañas en las revistas Revista Ibérica de Aracnología
y Biología y Sociedad y las otras dos sobre reptiles
en las revistas Herpetology Notes y Herpetological
Review. Actua lmente participa fungiendo como
secretario en una asociación civil denominada
Sociedad Herpetológica del Noreste de México la
cual tiene como enfoque el estudio de los reptiles y
anfibios presentes en el noreste mexicano, así como

la correcta divulgación de información sobre estos
organismos a la población en general.
DRA. SANDRA H. MONTERO-BAGATELLA
(helena.bagatella@gmail.com).

Bióloga egresada de la en la BUAP. Su maestría
y doctorado en el Instituto de Ecología A. C. Es
Candidata a Investigadora Nacional por parte del
SNI. Su línea de investigación se centra en pequeños
mamíferos, especialmente en aquellos con problemas
de conservación.
DR. SERGIO l. SALAZARVALLEJO
(savs551216@hotmail.com)

Investigador Titular C de ECOSUR Biólogo (1981),
Maestro en Ciencias en Ecología Marina (1 985),
Doctor en Biología (1998). Miembro del Sistema
Nacional de Investigadores desde 1985 (Investigador
Nacional desde 1 988, SN I 3901, Nivel actual: 11 1).
Ciento cuatro artículos en revistas JCR y 3 en revistas
non-JCR, 27 capítulos de libro. Tres libros publicados
(1989. Poliquetos de México; 1991. Contaminación
Marina; 2005. Poliquetos pelágicos del Caribe) y tres
ce-editados (1 991. Estudios Ecológicos Preliminares
de la Zona Sur de Quintana Roo; 1993. Biodiversidad
Marina y Costera de México, 2009. Poliquetos de
América Tropical); 49 publicaciones de divulgación.
Veintiseis tesis dirigidas: 8 de doctorado (todos
SNI). 10 de maestría y 8 de licenciatura. Profesor de
Licenciatura en ocho instituciones (Cursos: Zoología
de Invertebrados, Ecología Marina, Biogeografía,
Comunicación Científica, Taxonomía de Poliquetos).
Profesor de Posgrado en seis instituciones (Cursos:
Ecología del Bentos, Comunicación Científica, Ecología
Costera, Sistemática Avanzada) y del Diplomado
Reserva. Veintiocho ponencias en congresos nacionales
y 33 ponencias en congresos internacionales. Treinta y
seis distinciones académicas. Arbitro de 33 revistas
o series y miembro del comité editorial de cuatro
de ellas. Veintinueve estancias de investigación en
Museos e Instituciones de Estados Unidos, Europa
y Sudamérica. Áreas de investigación: biodiversidad
costera, taxonomía de invertebrados marinos, política
ambiental y científica (evaluación académica).
DRA. SONIA GALLINA
(sonia.gallina@inecol.mx).

La licenciatura, maestría y doctorado los realizó en la
Facultad de Ciencias de la UNAM. Es Investigadora
Titular C y SNI nivel 11. Es Coordinadora de la Región
de Norteamérica del IUCN-SSC-Deer Specialist
Group. Fue presidenta de la Asociación Mexicana de
Mastozoología 2008-2010. Es pionera en los estudios
ecológicos a largo plazo sobre venados en México en
áreas protegidas.
DRA. PAOLA ANDREA MEJÍA-FALLA

Bióloga y Doctora en Ciencias-Biología de la Universidad
del Valle, Colombia. Ce-fundadora de la Fundación
SQUALUS, grupo de investigación escalafonado en
categoría A-MINCIENCIAS-, e Investigador Senior
MINCIENCIAS. Actualmente me desempeño como
líder marino de WCS Colombia. Mi principal interés
de investigación está en el estudio de las estrategias

�de historia de vida y la evaluación de la vulnerabilidad
de los peces a actividades antrópicas como la pesca,
habiendo desarrollado trabajos sobre reproducción,
edad y crecimiento, demografía de diversas especies
de elasmobranquios, así como aspectos relacionados
a sus dinámicas pesqueras y evaluaciones de riesgo
ecológico. Recientemente he incursionado en procesos
de declaratoria y gestión de áreas marinas protegidas,
trabajando en la planeación estratégica basada en la
participación comunitaria y en el manejo adaptativo,
como mecanismos para direccionar y ejecutar acciones
hacia la sostenibilidad de los recursos y de sus servicios
ecosistémicos. Co-editor del Plan de Acción Nacional
para la Conservación y Manejo de t iburones, rayas y
quimeras de Colombia y del libro Rojo de Peces Marinos
de Colombia. Co-autora de 39 artículos científicos y 15
capítulos de libro. Ce-directora de 2 tesis de doctorado,
1 2 de maestría y 16 de pregrado. He participado en 38
eventos científicos divulgando en ellos 109 trabajos.
Miembro del Shark Specialist Group de la UICN (desde
2007)

DR.. VÍCTOR H. CRUZ ESCALONA

Profesor-Investigador del CICIMAR-IPN. Biólogo
egresado de la Escuela Naciona l de Estudios
Profesionales lztacala de la UNAM (1 996). Maestría
en Ciencias con especia l idad en el Manejo de
Recursos Marinos y Doctorado en Ciencias Marinas
en el CIC IMAR del Instituto Politécnico Nacional.
Ha publicado cerca de 50 artículos científicos en
revistas nacionales e internacionales, cinco capítulos
de libros, y participado en congresos nacionales
e internac ionales en donde ha presentado 7 5

ponencias. Ha dirigido siete tesis de licenciatura,
siete de Maestría y tres de Doctorado y en la
actualidad dirige cuatro tesis de doctorado (en
codirección), así como cuatro tesis de maestría (en
codirección). Como distinciones en investigación, es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores,
Área 2 Biología y Química (Nivel 2, 2017-2020);
asimismo, desde 2016 es miembro de la Academia
Mexicana de Ciencias. Sus principales áreas de
investigación son la dinámica trófica de ecosistemas
costeros marinos y la morfología de organismos
acuáticos.

M. EN C. YANET SEPÚLVEDA DE LA ROSA
(yanetsepulvedadlr@gmail.com)

Licenciatura en Biología por la Facultad de Ciencias
Biológicas, UANL. Maestría en Biología de la
Conservación por la Universidad de Sussex, Reino
Unido. Su área de especialidad es Ecología del
Comportamiento con un enfoque en la incorporación
de estudios eto lógicos en las estrategias de
conservación de especies terrestres y marinas.
Labora actualmente en la Alianza Nacional para
la Conservación del Jaguar, en la iniciativa Stop
Extinction y como docente en la Facultad de
Ciencias Biológicas, UANL. Contribuye de manera
independiente en la comunicación científica nacional
e internacional en organizaciones como Research
Outreach y Science Animated y como traductora
científica en obras literarias como el libro Vida Marina
de México: Tesoro de las Profundidades. Participó en
el XXIV Congreso Nacional de Zoología y es miembro
de la Asociación de Mujeres en la Ciencia.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�Una publicación de la
UN ! VEllS ! DAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Far/as
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Rev illas
Director de Publicac iones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas

Cuerpo Editorial de Bio/og(a y Sociedad
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BIOLOGfA Y SOCIEDAD, año 4, No. 7, segundo semestre de 2021. es
una Publicación semestral editada por el UniversidadAutónomade Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n,
Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www uan l.mx,
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León González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No.
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18 de septiembrede 201 8. ISSN entrámite. U'lsopinionesycontenidos
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CONTENIDO
EDITOR IA L
MEZQU ITE Y AGAV E: POTENCIALES SUSTRATOS
EN LA INDUSTRIA BIOTEC NOLÓG ICA DE M ÉXICO

5

AJO LOTES, ESP ECIES ENDÉMICAS MEXICANAS
EN PELIGRO DE EXT INCIÓN

10

ESTUDIO PRELIMINAR SOBR E EL DESPE RD ICIO
DE ALIMENTOS EN LA CAFETE RIA DE LA
FAC ULTAD DE CI EN CIAS BIOLÓGICAS

20

LAS AVES DE ARROYO COBOS Y PRESA LOS
PARGA, AG UASCALI ENTES

29

ARENICOLA MARINA, SUS APLICAC IONES EN LA
MEDICINA

38

MESOAMERICAN SALAMAND ERS (AMPHI BI A·
CAUDATA) AS A CONS ERVATION FOCAL GROUP
SO BRE LOS AUTORES

43
88

����Palabras clave: Agavaceae, biopolímeros,

biocombustibles, fármacos, Prosopis spp.
Keywords: Agavaceae, biofuels, biopolymers,

drugs, Prosopis spp.

RESUMEN
El mezquite y el agave son especies vegetales ampliamente
distribuidas en México los cuales han sido empleados por diversos
pueblos de nuestro país y poseen el potencial para ser ut ilizadas
en diferentes aspectos biotecnológ icos . La importanc ia de
estas especies vegetales recae en su rol ecológico, tradicional y
económico. Asimismo, en la investigación enfocada en la producción
de nuevos alimentos, el aislamiento de compuestos con acción
farmacológica, la síntesis de nuevos materiales (biopolímeros) y la
producción de biocombustibles. Dada la relevancia de estas plantas
en México, la presente revisión se basa en presentar un acervo de
las características, propiedades y empleos, así como el prometedor
uso en biotecnología que presentan estas especies vegetales.

ABSTRACT
Mesquite and agave are plant species widely distributed in Mexico
which have been used by various fo lks of our country and have
the potential to be used in different biotechnological aspects. The
importance of these plant species lies in their ecological, traditional,
and economic role. Likewise, research focused on the production of
new foods, the isolation of compounds with pharmacological action,
the synthesis of new materials (biopolymers), and the production of
biofuels. Given the relevance of these plants in Mexico, this review
is based on presenting characteristics, properties, and uses, as well
as the promising use in biotechnology of these plant species.

�8

1NTRODUCCIÓN

IMPORTA NCIA DEL MEZQUITE

a cuarta revolución industrial, el movimiento
tecnológico, económico y soc ial que está
cambiando al mundo en el que vivimos ha generado
un enfoque especial en el ámbito biotecnológico
(Oliván Cortés, 2016). En este aspecto, destaca la
búsqueda de nuevos sustratos para la obtención de
metabolitos, nutrientes y biomateriales que sean útiles
en agricultura, industria y medicina (Sánchez-Pascuala
y de Lorenzo, 2016).

El árbol de mezquite (Prosopis spp.) es un árbol nativo de
las zonas áridas y semiáridas del mundo, siendo el norte
de México predilecto para su adaptación y desarrollo. En
México predominan las especies como: P. polmeri (Baja
Californ ia), P. reptoins vor. cinerscens (Tamaulipas), P.
pubescens (Chihuahua), P orticuloto (Sonora) y P glanduloso
vor. glanduloso (Nuevo León, Coahuila, Durango y Zacatecas).
Con importantes propiedades ecológicas como la fijación de
nitrógeno y el enriquecimiento del suelo mediante la captación
de minerales (Rodríguez et al., 2014). Asimismo, este árbol
actúa como planta nodriza para diversas especies de aves y
roedores nativas de la región (López-Franco et al., 2006).

L

México es un país megad iverso cuyo potencial en
recursos naturales lo hace un foco importante para el
desarrollo de la industria biotecnológica, sin embargo,
un manejo inadecuado de los mismos y la limitada
inversión en ciencia y tecnología han estancado el
crecimiento biotecnológico aunque, cabe destacar
los esfuerzos llevados a cabo en diversos centros
de investigac ión nacional , los cuales tienen como
objetivo progresar en este rubro (Rodríguez et o/.,
201 5).
El mezquite y el agave son dos especies vegetales
abundantes en la región semiárida de nuestro país,
cuya amplia disposición y bajo costo los convierten en
sustratos potenciales para la obtención de diversos
productos. Entre estos destacan la producción y
elaboración de bebidas alcohólicas, fibras, alimento
para ganado, fertilizantes y mater iales adsorbentes
(Peters, 2007; Palomo-Briones et al., 2017).
Dada la crec iente importancia que presentan e l
mezquite y el agave, en esta revisión se presentan las
características y prop iedades de d ichos sustratos
vegetales, así como las perspectivas futuras que se
contemplan para estos sustratos y su potencial utilidad
en el desarrollo de la industria biotecnológica en nuestro
país.

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Por otro lado, esta planta presenta un importante impacto
económico en la región puesto que es empleada para la
producción de leña, carbón y miel. Asimismo, las vainas del
mezquite son aprovechadas para la producción de harinas
ricas en carbohidratos y proteínas para consumo humano
y animal. Además, cabe destacar que las gomas derivadas
del mezquite son aprovechadas como texturizantes en
un amplio rango de productos alimenticios dado que
func ionan como agentes gelificantes (Bósquez-Molina y
Vernon-Carter, 2005).
El mezquite ha sido reconocido desde la época prehispánica
como parte de la medicina tradicional. Los compuestos
que presentan las vainas del mezquite; en particular los
compuestos antioxidantes (fenoles, taninos, flavonoides,
alcaloides y terpenos). han llamado la atención debido a la
potente actividad antibiótica y antiparasitaria, la actividad
antitumoral, sus beneficios ante diversos padecimientos
metabólicos (puesto que estos compuestos ayudan a la
reducción de la glucosa en sangre, inhiben la oxidación
del colesterol y presentan actividad cardioprotectora), así
como sus amplios efectos benéficos sobre padecimientos
nerviosos como el Alzheimer, Parkinson y epilepsia (Henciya
et al., 2017; Ukande et al., 2019).

Industria

Alimentos
Figura 1.

I

Arbolde
mezquite
Ecología

X

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Medicina

Importancia del árbol
de mezquite en la
ecología regional,
la producción de
diversos derivados
de uso industrial/
alimenticio y la
generación de
nuevos fármacos.

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�IMPORTANCIA DEL AGAVE
La planta de agave es una especie vegetal perenne
perteneciente a la fami lia Agavaceae, la cual se
compone de 1 59 especies siendo el octavo más
diverso en la flora mexicana. Esta planta es cultivada
y cosechada en las zonas semiáridas de Méx ico
y es sumamente apreciada debido a que acumula
diversos azúcares complejos (fructanos) y simples
(fructosa y glucosa), los cuales son extraídos a partir
del jarabe producido en la piña y empleados para
diversas cuestiones alimenticias, la más destacable, la
producción de bebidas alcohólicas (Palomo-Briones et
al., 2017; García Mendoza et al., 2019).
El agave es una planta que, además de ser importante
para la economía nacional, es un símbolo de nuestra
historia. Esta planta se ha utilizado desde épocas
prehispánicas ya que la producción de bebidas
alcohólicas como el Tequila, Mezcal y Pulque han sido
documentadas desde t iempos inmemorables. Asimismo,
la fa bricación de fibras a partir del bagazo de esta
planta para la manufactura de tejidos e indumentarias,
además de la obtención de insectos para su consumo
han marcado parte de la tradición mexicana (Nava-Cruz
et al., 201 5).
Por otra parte, las investigaciones en torn o a esta
planta prehispánica han conducido a la obtención de
prebióticos y compuestos b ioactivos, los cuales t ienen
actividad contra diversas infecciones bacterianas.
Además, la presencia de saponinas en e l agave, lo
hacen un precursor importante para fármacos de nueva
generación y la presencia de diversos antioxidantes lo
convierten en un potencial agente antitumoral (Peters,
2007; Nava-Cruz et a/., 2015).

•

Alcohol

Medicina

-----

POTENCIAL BIOTECNOLÓGICO Y
PER SPECT IVAS FUTURAS
Dada la importancia presentada por el mezquite y el agave
en diversos rubros de la economía y tradición mexicana,
también se ha observado su potencial biotecnológico. Un
ejemplo de esto es su aprovechamiento para la producción
de polihidroxialcanoatos (PHAs), lo cuales son biopolímeros
bacterianos que presentan propiedades muy similares a las
de los plásticos de origen sintético (actualmente considerado
como el plástico del futuro) y son producidos bajo distintos
estímulos nutricionales y de incubación (Koller, 2017). En
el 2019, González-García y colaboradores obtuvieron la
producción de PHAs por una cepa bactriana de Burkholderia
sacchari bajo la influencia de bagazo de agave. Posteriormente
en 2020, Martínez-Herrera y colaboradores reportaron el
primer caso experimental de producción de PHAs con miel
de mezquite, evidenciando el potencial productivo de una
cepa bacteriana de Bacillus cereus bajo la influencia de este
sustrato como fuente de carbono. Por lo tanto, estos sustratos
presentan un interesante potencial para la producción de
biopolímeros de una manera económica y cuantiosa.
Otro aspecto que destacar es la producción de
biocombustibles (etanol y biogas) empleando estos sustratos
durante los procesos de fermentación. Cabe señalar que hoy
en día hay una tendencia al alza sobre el uso de desechos
de plantas, hojas y diversos residuos lignocelulósicos con los
cuales se pueda abaratar y eficientizar los costos de estos
procesos biotecnológicos (Palomo-Briones et al., 2017)
which is an environmental concern dueto its considerable
volume of production (377,000 Ton in 2016, por lo que
aun sigue siendo importante dirigir la invest igación en
el aprovechamiento de dichos residuos como fuente
de carbono en los medios de cultivo utilizados para la
producción de bioplásticos por fermentación.
Como perspectiva futura podemos mencionar que es
importante seguir investigando las propiedades del mezquite
y el agave con distinta utilidad dentro de la innovación y
desarrollo de la industria biotecnológica en México. Por
esto, la necesidad de involucrar al sector público y privado
financiando proyectos con objetivos claros e innovadores,
los cuales seguramente darán respuesta a un sin fin de
problemas y serán de gran beneficio a futuras generaciones.

D ISCUSIÓN

-

Tradición

agave
Figura 2 . Importancia de la planta de agave en la producción de
bebidas alcohólicas, la tradición mexicana y la generación de nuevos
fármacos.

Como ya se ha visto anteriormente, el uso de mezquite y
agave ha sido ampliamente documentado por sus múltiples
propiedades, las cuales son aprovechadas por diversas
comunidades rurales y han despertado un gran interés
en la comunidad científica. Por consiguiente, es de suma
importancia preservar estas especies vegetales evitando
la tala o sustracción indiscriminada y seguir abogando por
más leyes contra la biopiratería (aprovechamiento ilegal e
inequitativo de recursos biológicos) en México (Isla, 2007).

�De igual importancia es, unir esfuerzos entre los distintos
sector es públicos y privados para gener ar y apoyar
proyectos enfocados en mantener la sustentabilidad de los
pueblos que aprovechan el mezquite y el agave como forma
de subsistencia; es decir, proyectos que generen valores
adicionales a estas especies vegetales y que despierten el
interés de inversionistas nacionales y extranjeros; siempre
y cuando se retribuya económica y tecnológicamente a los
pueblos de origen como estipula el Protocolo de Nagoya del
cual México forma parte (Jefferson et al., 2018).

la síntesis de nuevos materi ales y la generación de
biocombustibles. Por lo que en esta revisión concluimos
que el mezquite y el agave son especies prometedoras
para el desarrollo de la industri a biotecnológica en
México; una industr ia enfocada en la sustentabilidad,
la preservación de las tradiciones y el cuidado de los
recursos naturales.

A GRADECIMIENTOS

5

El potencial de estas especies vegetales ha s ido
demostrado mediante diversos enfoques t ecnológicos,
destaca ndo aquel los apli cados a la producción de
nuevos alimentos, la obtención de fármacos novedosos,

Se agradece al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
(CONACYT-México) por el apoyo brindado a manera de
beca nacional (Beca número 468,2 7 8 otorgada a Raul E.
Martínez-Herrera).O

cQ

García Mendoza. A. J .. l. S. Franco Martlnez. D. Sandoval
Gutiérrez. 2019. Cu at ro especies nuevas de Agave
(Asparagaceae, Agavoideae) del sur de México. Acta
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Biología y Sociedad nº 7 primer semestre 2021

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L ITERATURA CITADA
Bósquez-Molina, E . y Vernon-Carter, E . J . 2005. Efecto de
plastificantes y ca lcio en la permeabilidad al vapor de
agua de películas a base de goma de mezquite y cera de
candelilla. Revista Mexicana de Ingeniería Química. 4(2):
1 5 7-16 2 .

8

polyhydroxybutyrate biosynthesis by Bacillus cereus 4 N.
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9

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MEXICANAS EN ,
PELIGRO DE EXTINCION
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Palabras clave: axolotl, especie endémica, peligro de
extinción, conservación, México
Keywords: axolotl, endemic species, extinction,
conservation, Mexico.

I

M. I. A. LETICIA ROMERO AMADOR
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

10

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�R ESUMEN
De acuerdo con el reporte reciente de la Plataforma lntergubernamental sobre la
Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES), del millón de especies que se
encuentran en peligro de extinción en el planeta, el 40% son anfibios, lo que hace a las
salamandras y otras especies el principal grupo de riesgo a nivel mundial. En México casi
todas las especies micro-endémicas de ajolotes se encuentran en alguna categoría de
riesgo y una de las especies más amenazadas actualmente es Ambystomo mexiconum
debido a que su hábitat ha sido altamente dañado por las actividades antropogénicas
y su lugar de distribución es muy limitado. Mientras que en el norte de México se
distribuyen dos especies de ajolotes (A. velosci y A. rosoceum), ambos considerados
bajo protección especial según la NOM-059-SEMARNAT-2010. Gracias a la atención
que han llamado sus características de regeneración, las especies de Ambystomo spp.
son las más estudiadas a nivel mundial, sólo después del ratón, y la obligación de llevar a
cabo su conservación es imprescindible tal como ha sido considerado por las autoridades
ambientales nacionales e internacionales. El objetivo de este trabajo es presentar una
revisión sobre el estado del conocimiento de las especies de ajolotes que habitan en
México con énfasis en las del altiplano mexicano, así como las principales amenazas
que enfrentan actualmente. Es preciso señalar que la pérdida de estas especies pudiera
resultar en el desequilibrio de los ecosistemas repercutiendo en consecuencia en el ser
humano.

ABSTRACT
According to a recent report of the lntergovernmental Science-Policy Platform on
Biodiversity and Ecosystem Services (IPBES), of a mi Ilion species which are at risk of
extinction on the planet, 40% are amphibians, which makes salamanders and other
species the main risk group worldwide. In Mexico, most of the micro-endemic species
of salamanders are under sorne risk category. The most threatened species at present
is the axolotl, Ambystomo mexiconum, dueto their habitat alteration by anthropogenic
activities making their distribution range severely limited. In the north of Mexico, two
Ambystomo species (A. velosci and A. rosoceum) are considered threatened and under
important protection as stated by NOM-059-SEMARNAT-2010. Because of their
remarkable regeneration characteristics, the species Ambystomo spp. are the most
studied worldwide only after the murine. The strong need to reinforce conservation
measures for these species has been deemed essential by international and national
environmental authorities. The present work was aimed at presenting a review of
the state of knowledge of the species of salamanders that inhabit Mexico, with a
particular emphasis on Mexican highland species, as well as the principal threats that
they are currently fac ing. lt is important to note that the loss of these species could
result in the imbalance of their ecosystems, leading to ecological cascade effects
they may affect humans.

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

11

�1NTRODUCCIÓN

ctualmente existen 32 especies descritas del
género Ambystomo, las cuales se encuentran
distribuidas en todo Norteamérica (AmphibiaWeb,
2021). Dentro de este contexto, México, que siempre se
ha caracterizado por su gran biodiversidad y endemismos,
alberga 17 de las 32 especies, las cuales se encuentran
distribuidas en todo el altiplano, siendo 16 de ellas microendémicasy 15 listadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010
(SEMARNAT, 2018; SEMARNAT, 2010), representando
así el 94% del total de las especies de Ambystomo
distribuidas en México. Desafortunadamente, como
consecuencia de las actividades antropogénicas, el
cambio climático, la introducción de especies invasoras y
la destrucción del hábitat, actualmente algunas de estas
especies se encuentran en peligro de extinción y sujetas a
protección especial por normas mexicanas y autoridades
internacionales (IUCN, 2020; WWF, 2020; SEMARNAT,
2010; Wake y Vredenburg, 2008). Es preciso señalar que
debido a la alta similitud que presentan estas especies,

A

pueden llegar a existir confusiones taxonómicas debido a las
aproximaciones morfológicas, alozímicas o moleculares, una
característica propia de la familia Ambystomotidoe (Williams
et al., 201 3). En la Tabla 1 se incluye la lista de especies de
ajolotes encontradas en México e incluidas en la NOM-059SEMARNAT-2010, nombre común, su distribución y estado
de riesgo para el altiplano mexicano.
De acuerdo con el reporte reciente de la Plataforma
lntergubernamenta l sobre la Biodiversidad y los
Servicios Ecosistémicos (IPBES), del millón de especies
que se encuentran en peligro de extinción en el planeta,
el 40% son anfibios, lo que hace a las salamandras
y otras especies el principal grupo de r iesgo a nivel
mundial, inclusive superando a las aves y mamíferos
(Tollefson, 2019; Stuart et a/., 2004). En México, un
país que ocupa el quinto lugar en r iqueza de especies,
pero que se sitúa solo en el segundo lugar en términos
de número de especies amenazadas, más del 50%
de los anfibios están en peligro de extinción (Chanson
et al. 2008). Dentro de la familia Ambystomotidoe
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Tabla 1 . Lista de especies de ajolotes encontradas en México e incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010, su

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distribución y categoría de riesgo. Información modificada del Programa de Acción para la conservación de las especies:
Ambystoma spp. SEMARNAT 2018.

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Distribución por estado

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Especie

Nombre común

Ambystoma
a/tamarani

Axolotede
Zempola

A

En

Ambystoma
amblycephalum

Axolote de
cabeza chata

Pr

Cr

Ambystama
andersoni

Achoque de
Zacapu

Pr

Cr

Ambystoma
bombypel/um

Axolote de piel
fina

Pr

Cr

Ambystoma
dumerilli

Achoquede
Pátzcuaro, Achójki

Pr

Cr

Ambystama
flavipiperatum

Ajolote de
Chapala

Pr

En

Ambystoma
granulosum

Axolotede
Toluca

Pr

Cr

Ambystoma
/eorae

Axolote de ria
fria

A

Cr

Ambystama
/ermaense

Axolote de
Lerrna

Pr

En

Ambystoma
mexicanum

Axolote
mexicano

p

Cr

Ambystoma
ordinarium

Achoque de
M ichoacán

p

Cr

Ambystama
rivulare

Axolote de
arroyo de
Michoacán

A

0D

Ambystama
rosaaceum

Axolote
tarahumara

Pr

LC

Ambystama
tay/ori

Axolote de
Alchichica

p

Cr

Ambystoma
velasci

Axolote del
altiplano

Pr

LC

CX CH CO DG EM GR

JC

MI MO NA PU

QT

SI

SO

TL

VE

ZA

UICN= Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza; Cr=Peligro Crítico, En=En peligro, LC=Menor preocupación, DD=Datos
de ficientes, P=Peligro de extinción, A=Amenazada, Pr=Protección Especial; CX=CD MX, CH =Chihuahua, CO=Coahuila, DG=Durango,
EM=Edo. de México, GR=Guerrero, JC=Jalisco, Ml=Michoacán, MO=Morelos, NA=Nayarit, PU=Puebla, QT=Querétaro, Sl=Sinaloa, SO=Sonora,
TL=Tlaxcala, VE=Veracruz, ZA=Zacatecas.
12

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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(perteneciente al orden de las salamandras) se
encuentran las especies de Ambystoma, cuyo nombre
significa "boca en forma de copa o boca achatada': lo
que refleja una de las características más distintivas de
esta especie, cuya boca es muy ancha como si pareciera
que todo el tiempo estuviera sonriendo (RamírezCelestino y Flores-Farfán, 2017).

de la densidad de invertebrados asociados con la
descomposición de materia orgánica que se encuentran
en los ambientes acuáticos. Gracias al dinamismo
que presentan los ajolotes al habitar en ecosistemas
tanto acuáticos como terrestres, estos ayudan en el
intercambio de materia y energía entre los dos hábitats
y contribuyen en la dinámica del suelo (Davic y Welsh,
2004), además juegan un papel importante en los ciclos
de carbono y nitrógeno de las plantas (Witzel et al.,
201 9) y gracias a que son depredadores clave, estos
contribuyen a la disminución de presas influyendo así
en la diversidad en los niveles tróficos inferiores. Por
último, son una fuente importante de alimentación para
consumidores terciarios como aves o ratones (Davic y
Welsh, 2004). La vinculación que se presenta con el ser
humano es de igual manera de gran importancia ya que
estos organismos pueden ser utilizados como centinelas
biológicos para medir la calidad de los ecosistemas, otro
beneficio que otorgan los anfibios a los seres humanos
es que debido a que consumen larvas de mosquitos
como Aedes aegypti, sirven como controles biológicos,
ayudando a reducir así problemas de salud pública
(Barriga-Vallejo et al., 201 7; Bowatte et al., 201 3).

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En la cultura mexicana al ajolote A. mexicanum se le
conoce como axolotl del Náhuatl "monstruo del agua''.
palabra internacionalmente reconocida que hace
referencia solamente a este tipo de organismo. Sin
embargo, hay que señalar que el término "ajolote" se
relaciona con todas las demás especies de Ambystoma
que se conocen y no solo con la especie ubicada en el
Valle de México (Ramírez-Celestino y Flores-Farfán,
201 7). En nuestro país, los ajolotes están altamente
relacionados con las civilizaciones tanto del pasado como
del presente ya que, en la mitología azteca, el ajolote
figuraba en la Leyenda del sol y la luna, considerado como
un Dios, gemelo de Quetzalcóatl (Casas-Andreu et al.,
2004). Desde tiempos ancestrales los ajolotes han tenido
una importancia religiosa y culinaria ya que por su gran
sabor era utilizado en la preparación de tamales, sopas y
guisados, aprovechando así sus propiedades nutritivas,
mientras que en la medicina tradicional era utilizado para
padecimientos respiratorios y elaboración de jarabes,
pomadas o infusiones (SEMARNAT, 2018). No obstante,
en la actualidad, debido a su estado crítico de extinción,
la mayoría de las especies en México son difíci les de
encontrar en su hábitat natural, por lo cual su uso ha
disminuido considerablemente (Velarde-Mendoza, 2012).

F UNCIONES ECOLÓGICAS DE LOS
AJOLOTES
Cada especie de ajolote cumple con una función
ecológica en el sitio donde habita, interactuando entre sí
y con otras especies con las que convive. Las funciones
que desempeñan los ajolotes son muy importantes ya
que aportan equilibrio al medio ambiente de diferentes
maneras, además de estar catalogados como especies
clave, lo que implica que sin su influencia se podrían
generar cambios drásticos en los ecosistemas (Chapín
et al., 1 997). En primera instancia estos organismos
se han identificado como reguladores potencia les
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

F ISIOLOGÍA DE LOS A MBYSTOMA SPP.
Una de las características que d istingue a algunas
espec ies de Ambystoma, como A. mexicanum y A.
dumerilii es que son incapaces de pasar por el proceso de
metamorfosis obligada y llegar así a la vida adulta (Bos y
DeWoody, 2005), quedándose en la primera fase de vida,
conocida como neotenia. Esto es debido a que los ajolotes
del centro del país evolucionaron de diferente manera,
quedando aislados en la antigüedad debido a fenómenos
geológicos como erupción de volcanes y formación
de sierras que sucedieron en ese tiempo, además la
pedomorfosis (retención de los caracteres juveniles
en un organismo adulto) obligatoria o facu ltativa han
evolucionado varias veces en las poblaciones mexicanas
del género Ambystoma, lo que ha llevado a una mayor
divergencia genética entre poblaciones con historias de
vida alternativas contribuyendo a la divergencia de la
población en este complejo de especies (Percino-Daniel,
et al., 201 6). Otra característica que hace únicos a estos
organismos es su capacidad de regeneración, ya que
pueden regenerar desde sus branquias, patas o cola hasta
parte de sus órganos vitales como corazón y cerebro,
además tienen el genoma más grande secuenciado hasta el
momento (Hernández, 201 7). Aunado a lo anterior, dichos
organismos tienen la particularidad de presentar distintos
tipos de respiración, lo que les da una ventaja adaptativa,
sin embargo, también puede representar una desventaja
ya que son más susceptibles a absorber contaminantes
(Vitt y Caldwell, 2013; Llewelyn et al., 2019; SEMARNAT,
2018). El primer t ipo de respiración es pulmonar y lo
realizan mediante el uso de sus orificios nasales, lo que les
permite tomar aire de una manera tan rápida que resulta
casi imperceptible. Una segunda manera de respirar es
mediante el paso de oxígeno a través de la piel conocido
como ósmosis (Ramírez-Celestino y Flores-Farfán, 201 7).
Y por último mediante el uso de sus branquias por donde se
da el intercambio de gases en el agua (Ramírez-Celestino y
Flores-Farfán, 2017).
13

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�Por otra parte, se encuentran los ajolotes que se
transforman en adultos, es decir, aquellos que son capaces
de pasar por el proceso de metamorfosis obligada y que
debido a su fisiología se les clasifica como salamandras
ya que carecen de escamas y uñas, tienen la piel lisa,
glandular y húmeda, poseen pulmones y presentan 4
dedos en las patas anteriores y 5 en las patas posteriores
(Mena-González y Servín-Zamora, 201 4). Estas especies
se pueden encontrar de diferentes colores siendo los
más comunes el café y pardo, pero también se pueden
encontrar en color negro, verde, amarillo y en menor
proporción en colores rosado o albinos.
Al año de nacimiento los ajolotes pueden llegar a medir
entre 10 y 20 cm de largo, a esta edad se considera
que son adultos y están listos para reproducirse y su
tiempo de vida abarca entre los 10 y 15 años (Argüello,
201 2). Por otra parte, la forma en la que se sabe que
están sexualmente maduros los ajolotes neoténicos,
es porque sus gónadas aumentan de tamaño y la
parte central de su cuerpo se torna de color rojizo; su
reproducción es bastante singular ya que a pesar de ser
un animal que se conserva en un estado larvario, tiene
la capacidad de madurar sexualmente. La reproducción
comienza cuando el macho libera los espermatóforos,
acto seguido la hembra procede a posarse encima
de cada uno de ellos abriendo su cloaca para que el
espermatóforo entre y pueda ser fecundada. De ser
fértiles y llegar a un desarrollo óptimo tardan de 2 a 3

semanas en salir del huevo. Por otra parte, los ajolotes
transformados y los más comúnmente encontrados
en e l norte de México, siguen el mismo proceso de
reproducción que los ajolotes neoténicos (RamírezCelestino y Flores-Farfán, 2017).

DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT
Tienen una amplia d istribución, encontrándose desde
el sur de Alaska hasta el altiplano mexicano. En la Fig.
1 se representa el área geográfica de las diferentes
especies de Ambystoma spp. en México, donde se
puede observar que la mayor extensión territorial es
ocupada por las especies de A. velasci y A. rosaceum.
Están caracterizados por habitar en una gran variedad
de ambientes, sin embargo, sus zonas predi lectas
son los r íos y arroyos, que tienden a uti lizar para su
reproducción, refugio o búsqueda de alimento, aunque
también se les encuentra en pastizales y bosques de
Pino-Encino (SEMARNAT, 201 8). Gran parte del hábitat
de estas especies se encuentra en lugares áridos en
donde la demanda de agua para actividades humanas
es alta, provocando que sus hábitats se encuentren
continuamente en un estado de desecación parcial
o total. Cabe señalar que el ecotono presente entre
los ecosistemas acuático y terrestre brinda a las
salamandras hábitats únicos para su óptimo desarrollo
(Davic y Welsh, 2004).

ESTADOS UNIDOS DE AMeRICA

OCÉANO
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Figura 1 . Mapa de distribución de las especies de Ambyst oma spp. en México, situadas bajo alguna
categoría de riesgo según la NOM-059 -SEMARNAT-2010. Información modificada del Programa de
Acción para la conservación de las especies: Ambyst oma spp. SEMARNAT 2018. No se incl uyeron A
tigrinum y A. mavortium ya que dichas especies a pesar de compartir territorio entre Estados U nidos y
México, no se encuentran dentro de la norma mexicana, al igual que A silvense.

14

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Los ajolotes en estado neoténico (Fig. 2) suelen
encontrarse en el fondo de los cuerpos de agua donde
haya lodo, aprovechando este tipo de escenario para
poder cazar (Ramírez-Celestino y Flores-Farfán, 201 7).
Todas las especies de ajolotes tanto neoténicos como
transformados en su vida adulta son carnívoros y
excelentes cazadores, mientras que en su estado larvario
son herbívoros (Aquae Fundación, 2021). Debido a que los
ajolotes neoténicos no cuentan con un sentido de la vista
óptimo a causa del tipo de hábitat donde se encuentran,
han desarrollado un gran sentido del olfato, el cual utilizan
para poder cazar a sus presas. Su dieta principal en la
vida adulta es a base de renacuajos, pequeños peces,
lombrices, larvas de mosquitos, zooplancton o insectos
acuáticos, los cuales devoran o tragan ya que los dientes
que presentan no tienen la capacidad de poder t riturar el
alimento (Ramírez-Celestino y Flores-Farfán, 2017; Leff y
Bachmann 1 986).

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P RI NCIPALES AMENA ZAS QUE ENFRENTAN
ACTUALMENTE
De acuerdo con Frías-Alvares et al. (20 1 0) las
amenazas primo rd ia les a las que hacen frente
actualmente los ajolotes son la pérdida y fragmentación
de su hábitat como consecuencia de la deforestación
de los bosques; la explotac ión para su venta y
consumo humano; el entubamiento de los arroyos
que imposibilita su repro ducción; la presencia de
peces exóticos, principa lmente carpa (Cyprinus
carpio), tilapia azul (Oreochromis aureus), t ilapia del
Mozambique (O. mossambicus), tilapia del Ni lo (O.
niloticus) y trucha arcoíris (Onchorryncus mykiss); la
contaminación de los cuerpos de agua donde habitan;
distintos tipos de actividades antropogénicas; el
cambio cli mático y enfermedades emergentes que
presentan los anfibios ocasionadas por el Ranavirus,
virus perteneciente a la familia de los iridovirus,
Batrachochytrium dendrobatidis (Bd), hongo patógeno
quitridio que ocasiona la enfermedad denominada
quitridiomicosis (Mendoza-Almeralla et al. , 20 1 5 ;
Bosch, 2003) y Candidatus Amphibiich/amydia
salamandrae, bacteria poco estudiada pero que se ha
visto ocasiona alta mortalidad en anfibios (Martel et al.,
2012; De Boeck et al., 2012). De igual manera es de
suma importancia indicar que el daño ocasionado en el
hábitat de estas especies puede limitar la conectividad
entre ecosistemas, trayendo como consecuencia
la disminución en la diversidad genética y consigo
endogamia y cuellos de botella genéticos, los cuales
limitarían su adaptación a nuevas circunstancias o
entornos que los rodean (Sunny et al., 2014). Por último
cabe señalar que son extremadamente susceptibles a
los daños ocasionados por la contaminación de cuerpos
de agua, particularmente a los pesticidas ya que les
provocan malformaciones y dificultades para reconocer
a sus predadores (Polo-Cavia y Gómez-Mestre, 201 6).

ACCIONES PARA SU CONSERVACIÓN
Los esfuerzos por restaurar las poblaciones de ajolotes,
en especial A. mexicanum, especie más conocida y con
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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Figura 2 . Especies de ajolotes en estado neoténico

A Ajolote Ambystoma toylori / Femando Constantino Martínez
Belmar / CONABIO
BAjolote Ambystomo mexiconum / Miguel Ángel Sikilia Manzo /
CONABIO
C Ajolote Ambystomo gronulosum / Rafael Alejandro Calzada
Arciniega / CONABIO
D Ajolote Ambystomo velosci / Carlos Barriga Vallejo / CONABIO

15

�más estudios publicados (Velarde-Mendoza, 2012), son
actualmente los realizados por algunos investigadores
debido a la alarmante disminución de las poblaciones
de estos ejemplares, los cuales pasaron de 6 mil por
kilómetro cuadrado en 1998 a 36 en 2014, según el
censo realizado por el Instituto de Biología de la UNAM .
Considerando el drástico descenso de las poblaciones
de esta especie, en el Informe Global de Riesgos 2020,
el Foro Económico Mundial nombró al ajolote mexicano
como la cuarta especie con mayor r iesgo a nivel
mundial. Los proyectos que actualmente se encuentran
activos, engloban los cuatro vértices principales para
la preservación de este organismo, siendo el sector
político, social, económico y científico.
Entre los esfuerzos emprendidos para rescatar al
ajolote destaca el Plan de Rescate Ecológico de
Xochimilco, iniciado en 1989, del que es parte el
proyecto "Conservación del ajolote (A. mexiconum)
mediante su cultivo y siembra en el Parque Ecológico
de Xochimilco·: el cual es considerado Patrimonio de la
Humanidad, auspiciado por la Comisión Nacional para
el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO),
y desarrollado por el Patronato del Parque Ecológico
de Xochimilco, A.C., que busca preservar y hacer una
explotación racional de la especie.
Otro proyecto es el realizado en Lo reservo ecológico del
Pedregal de lo UNAM, la cual cuenta con un albergue de
ajolotes, donde su principal interés resulta en estudiar la
caracterización del sistema en el que habitan, enfocándose
entre otros aspectos en la calidad del agua donde habitan
y la variabilidad genética de los ajolotes, para tener más
claridad sobre el funcionamiento del sistema y poder
restaurarlo sin que resulte contraproducente, ya que
liberar ajolotes sin estudios previos no es la mejor de las
soluciones (Mena-González y Servín-Zamora, 201 4;
Vida!, 2018). A la par existe el Refugio Chinompo,
programa que forma parte de una estrategia integral, el
cual fue iniciado en 201 7 y auspiciado por la Secretaría
de Cultura Federal en su primera etapa y por la Red de
Soluciones de Desarrollo Sostenible (SDSN) de la ONU
en etapas posteriores, dicho proyecto es desarrollado por
diferentes organizaciones como la Alcaldía de Xochimilco,
Chinamperos locales y la UNAM, donde buscan poner en
marcha nuevos refugios para los ajolotes y restaurar la
superficie agrícola de Xochimilco (Zambrano, 2019), es
decir, retornar a la agricultura t radicional int roduciendo
nuevamente las chinampas, las cuales son islotes
artificiales que flotan en el agua y que eran utilizadas para
el cult ivo de hortalizas, brotes de vegetales, tubérculos,
flores comestibles, variedad de maíz y hierbas aromáticas
en la época prehispánica.
El proyecto Umbral Axochiotl, conformado por
campesinos chinamperos de Xochimilco, busca de igual
manera restaurar el hábitat natural del A. mexicanum, y
ha comenzado con proyectos de ecoturismo, limpieza de
los cuerpos de agua y de igual manera la reintroducción
agrícola, uti lizando las téc nicas tradicionales de
chinampería (Angulo, 2020).
Es cierto que la mayoría de los esfuerzos por conservar
a los ajolotes se han dirigido hacia A. mexiconum,
16

restándole importancia a las demás especies con las
que cuenta México. Sin embargo existen proyectos
que van encaminados hacia la conservación ex situ
o áreas destinadas para asegurar la preservación
de A. gronulosum, A. /ermoense y A. velosci (Aguilar
et al., 2009; Rivera, 2019; Jiménez et al., 2017).
Otro caso es el de A. dumerilii, el ajolote del Lago
de Pátzcuaro, donde investigadores desde el 2000
han realizado diferentes proyectos f inanciados por
diversas inst itucion es como el Fondo Mexicano
para la Conservación de la Naturaleza (FMCN),
SEMARNAT, Fundación Río Arronte, CONABIO y U.S.
Fish and Wildlife Service, enfocándose en el manejo,
conservación, fortalecimiento y capacitación para
la protección de esta especie; además se realizaron
acciones en el sector social para la eduación ambiental
elaborando libros para colorear acerca de "Salvador el
Achoque·: impactando de manera positiva en los niños y
su conservación (Huacuz, 2002).
Aunado a lo anterior, para comenzar con las acciones de
protección y conservación de otras especies de ajolotes
mexicanos, se encuentran actualmente proyectos en
desarroll o que consisten como primera etapa en la
actualización de datos con respecto a la distribución,
caracterización del hábitat y marcaje. Las 3 áreas
naturales protegidas en estudio son: la Reserva de la
Biosfera Mariposa Monarca en los estados de México
y Michoacán con A. rivulare, el Área de Pr otección
de Recursos Naturales Cuencas de los Ríos Valle de
Bravo, Malacatepec, Ti lostoc y Temsascaltepec en el
estado de México con A. rivulore y A. gronulosum y el
Parque Nacional La Malinche en los estados de Puebla
y Tlaxcala con A. velosci (CONANP, 2017; García et al.,
2017; Díaz de la Vega-Pérez et al., 201 9).
Existen además Unidades de Manejo para la
Conservación y Aprovechamiento Sustentable de
la Vida Silvest re (UMAS) de vida libre o intensivas y
Predios o Instalaciones que Manejan Vida Silvestre
(PIMVS), las cuales cuentan con los permisos legales
por parte de la SEMARNAT para r epro duc ir, criar
y vender especies como: A. rivulore, A. tigrinum, A.
mexiconum, A. gronulosum, A. lermoense, A. dumerilii y
A. velasci (Fig. 3), con un enfoque en el interés de que el
público pueda tener uno para ayudar en su conservación
(Huacuz, 2002).

DISCUSIÓN
Con respecto al incremento de pérdida de biodiversidad
que la t ierra sufre y en particular, el elevado porcentaje
de especies de anfibios, los investigadores se han visto
en la necesidad de priorizar la realización de inventarios
de diversidad biológica que ayuden a la descripción y
conservación de las especies (Andrew, 2011). Desde
esta perspectiva, la biología molecular se ha convertido
en una herramienta innovadora y significativa que ayuda
en la identificación, monitoreo de los organismos y su
conservación (Goldberg et al., 2016), ya que, debido a
su sencilla manipulación y múltiples ventajas, solo se
requieren mínimas cantidades de ADN. En este sentido
el uso de los "códigos de barras (COI) o códigos de la
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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vida" (fragmentos de ADN) constituyen una alternativa
sencilla y eficaz debido a que es una técnica precisa,
no invasiva, rápida, convencional y fácil de estandarizar
(Thomsen y Willerslev 2015).
El laboratorio de Ecofisio logía en conjunto con el
Laboratorio de Ciencias Genómicas de la Facultad
de Ciencias Biológicas, UANL, actualmente trabajan
en la uti lización de los COI para la identificación y
monitoreo de ajolotes, apoyado por los proyectos
PAICYT CN1236-20 y 325-2020 "Validación in situ
de la técnica de código de barras para el monitoreo
de la salamandra endémica Ambystoma ve/asci en
el estado de Nuevo León''. además de su difusión en
congresos con trabajos de investigación titulados
" Implementación de un protoco lo de detección
molecular de anfibios acuáticos" e "Implementación de
las condiciones de reacción en cadena de la polimerasa
(PCR) para la detección de Ambystoma ve/asci
(ajolote del altiplano) a partir de eDNA''. presentados
en la ciudad de Querétaro, en Octubre 2020; dichos
proyectos buscan utilizar esta herramienta como
método rápido basado en la estimación del ADN para
inferir la presencia y abundancia de las poblaciones
de ajolotes en el noreste del país y tener una idea del
estado de salud de los ecosistemas donde habitan,
contribuyendo así con elementos clave para la
conservación de esta especie.

CONCLUSIÓN
Desde tiempos ancestrales los ajolotes han tenido
además de una importancia religiosa, una importancia
culinaria y medicinal que, aunque persiste, se ha ido
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

Figura 3. Diferentes especies de

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ajolotes y salamandras.
A Salamandra Ambystama
velasci / Carlos Barriga Vallejo
B Ajolote Ambystoma
dumerilii / lván Montes de Oca
Cacheux / CONABIO
C Salamandra Ambystoma
lermaense / Leopoldo Vázquez
/CONABIO
O Ajolote Ambystoma
altaminari / J uan Antonio
Reynoso Morán / CONABIO

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perdiendo debido a la escasez de algunas de sus
poblaciones. La pérdida de los ajolotes podría generar
grandes cambios en los ecosistemas debido a las
importantes funciones biológicas que desempeñan,
repercutiendo inequívocamente hasta en el ser humano.
Iniciativas tanto nacionales como internacionales han
dado pauta a la pronta necesidad de la conservación
de dicho organismo, enfocándose principalmente en
A. mexicanum, especie micro-endémica de México
reconocida a nivel mundial.
Por lo tanto, se deben incrementar y continuar con los
planes de conservación que se tienen actualmente
para la preservación de estas especies, no se debe
permitir que un organismo tan emblemático de México
desaparezca o solo se reproduzca en cautiverio. Es
necesario señalar que, aunque el gobierno mexicano
haya otorgado plasmar al ajolote en los billetes de 50
pesos moneda Nacional, los cuales serán distribuidos
a partir del 2022 (Fig. 4), resulta fundamental que las
autoridades competentes y la sociedad incrementen su
compromiso y esfuerzos por recuperar esta especie.

AGRADECIMIENTOS
Agradezco al proyecto PAICYT 325-2020 ''Validación in
situ de la técnica de código de barras para el monitoreo
de la salamandra endémica Ambystomo ve/asci en el
estado de Nuevo León" por el financiamiento otorgado
para el proyecto de investigación que motivó la escritura
del presente manuscrito. Agradezco igualmente a
Carlos Barriga -Val lejo y al Banco de imágenes de
CONAB IO por proporcionar las imágenes que se
presentan en el artículo.O
17

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1-

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�L ITERATURA CITADA

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M., LU-MARTÍNEZ. A.A .. BAUTISTAV i LLARREAL. M .. GALL.ARDO-R!VERA,
CLAUDIA T.

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�R ESUMEN
En esta investigación se estimó el desperdicio de alimento, generado por una población (1 000
personas) constituida por estudiantes y profesores de la Facultad de Ciencias Biológicas
(FCB) de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Este desperdicio corresponde
al residuo de comida rápida y residuos de platos generados de la comida buffet, estimado
según lo señalado por la población (durante su estancia en la universidad), a través de un
cuestionario diseñado y aplicado en línea utilizando la plataforma SIASE (Sistema Integral
para la administración de Servicios educativos de la UANL). El estudio tuvo como objetivo
conocer las características del consumidor (según edad, poder adquisitivo e índice de masa
corporal), sus hábitos de consumo y el residuo que genera, según su tipo y cantidad. Los
resultados muestran que el 70% de los estudiantes tiene un peso corporal normal (IMC=25),
la mayoría (96%) de ellos se encuentra en el rango de edad entre 18 a 28 años y más de
la mitad (55%) destina entre 20 y 50 pesos para comprar alimentos. Estos datos, sugieren
que la población estudiantil tiene un presupuesto limitado para alimentarse en la universidad,
lo cual es congruente con su baja frecuencia de consumo por semana (2 o 3 veces). Lo
anterior refiere que el poder adquisitivo influye en la preferencia que tienen los estudiantes
por alimentos económicos como: galletas, pan, chilaquiles, hot dog, tacos, tortas, papas fritas
con queso y bebidas embotelladas (refresco y jugos). Respecto a la población de profesores
el 61% posee un IMC&gt;25, gasta entre $50 a $100 en la compra de alimentos y genera
residuos de platos tales como: carne, pollo o pescado (10%); arroz o pastas (10%); además,
ensalada o verduras (20%). pan o tortillas (15%) y bebidas gaseosas (volumen&lt;20%). Con
base en los resultados del cuestionario, adicionalmente se diseñaron menús económicos
{$1 8.00-$30.00 pesos) que contienen subproductos de alimentos producidos durante su
preparación, con el fin de promover hábitos de alimentación más saludables en los estudiantes
e implementar una estrategia de reducción del desperdicio, resultados que no evaluamos en
esta investigación. Este estudio preliminar de estimación de desperdicios alimentarios esboza
algunos de los factores requeridos para determinar en futuras investigaciones, la magnitud
de los desperdicios alimentarios y cuantificar sus efectos en el ámbito económico, social y
ambiental. El conocimiento de esta magnitud podría utilizarse como referencia para proponer
la estrategia de reducción de los residuos de alimentos.
ABSTRACT
This research estimated the waste food generated by a population (1,000 people) of students
and teachers from the Faculty of Biological Sciences (FCB) of the Autonomous University of
Nuevo León (UANL). This waste corresponds to the waste food of fast food and buffet type,
which was estimated applying an online questionnaire to the population using the SIASE
platform (Comprehensive System for the Administration of Educational Services of the
UANL). This allowed to know the characteristic of the consumers (according to their age,
purchasing capability and body mass index), their consumption habits, and waste, according
to its type and quantity. The results show that 70% of the students have a normal corporal
weight (BMI=25), most of them are in the age range between 18 and 28 years, and more than
a half spend between 20 and 50 mexican pesos to buy food. These data suggest that the
student population has a limited budget to eat at the university, which is consistent with its low
frequency of consumption per week (2 or 3 times). This indicates that purchasing capability
influences the preference of students for cheap foods such as cookies, bread, chilaquiles, hot
dogs, tacos, cakes, cheese fries, and bottled beverages (soft drinks andjuices). Regarding
teachers, 61% have a BMI &gt;25, spend between $50 and $1 00 pesos in food and generate
a waste of meals as meat, chicken or fish (10%), r ice or pasta (10%), salador vegetables
(20%), bread or tortillas (1 5%) and carbonated drinks (volume&lt;20%). Based on the results
of the questionnaire, economic menus {$18.00-$30.00 pesos) were designed based on byproducts generated during preparation of meals in order to promete healthier eating habits
in the students and to implementa waste reduction strategy; these results were not shown
in this research. This preliminary study of estimating food waste outlines sorne of the factors
required to determine in a future research the impact of food waste and to quantify its effect
in the economic, social, and environmental fields. Knowledge of this impact could be used as a
reference to propose a strategy of reducing food waste.

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Palabras clave: Desperdicio de alimentos, Estimación del desperdicio, Hábitos de consumo
Keywords: Food waste, Estimation of waste, Consumption habits

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

21

�1NTRODUCCIÓN

I desperdicio de alimentos representa uno de los
problemas más relevantes a nivel mundial, se ha
estimado que un tercio de la comida producida
es desperdiciada y corresponde a 1300 millones de
toneladas/año; su impacto, es tal, que este producto
podría ser suficiente para alimentar a 842 millones
de personas en condición de pobreza (FAO, 2017a).
El residuo ali mentario se genera durante las etapas
de producción, distribución, comercio y el servicio
de alimentos. Dichas etapas constituyen el sistema
alimentario, donde las pérdidas de alimentos provienen
de los productos agrícolas o pesqueros, que no se
consumen, debido a la disminución de su cantidad o
calidad, misma que se refleja en su valor nutricional,
económico o seguridad. Los desperdicios son originados
durante el consumo de alimentos y son descartados,
ya sea porque se hayan dañado o caducaron por
descuido (FAO, 201 5). De esta manera, las pérdidas
y desperdicios de alimentos (PDA) impactan en forma
negativa en la sostenibilidad del sistema alimentario,
lo que puede causar un problema social cuando se
reduce la disponibilidad de los alimentos. Además,
generan impacto económico, debido al costo de los
recursos naturales utilizados para su producción; tan
solo los alimentos desperdiciados consumen el 24%
del total del agua usada para la agricultura y las t ierras
utilizadas para su obtención son aproximadamente del
tamaño de México (1 98 millones de hectáreas/año). Así
mismo, las PDA producen impacto ambiental debido a
la emisión de gases invernadero (dióxido de carbono,
C0 2), que corresponden a 3300 millones de toneladas
métricas a nivel mundial; si imaginamos que los residuos
de alimentos representan un país, estaría entre los tres
principales países emisores de gases después de China
y Estados Unidos. Frente a estos desafíos, es necesario
alcanzar un sistema alimentario sostenible, que provea
a las personas de alimentos seguros, nutritivos y en
cantidad adecuada para garantizar una vida saludable
(Acuña et al., 201 8 ; Morales, 2017; Jurgilevich et al.,
2016; FAO, 2013; Naciones Unidas, 2017). En el
mundo, los costos económicos de las PDA equivalen
a 1 .9 mil millones de dólares por lo que es pertinente
su estimación. En Europa y América del Norte las PDA
se reportan entre 280 y 300 kg/persona/año, mientras
que, en África (Sudáfrica) y Asia meridional y sudorienta!
representan entre 1 20 y 170 kg/persona/año. Por
su parte, en lo que corresponde a los desperdicios de
alimentos per cópito su valor se encuentra entre 95 a
115 kg/año en Europa y América del Norte (Acuña et al.,
2018 p. 14; Banco Mundial, 2017).

E

Debido al efecto de las PDA en el ámbito económico,
social y ambiental, surgieron programas y proyectos
a nivel g lobal, como es e l caso de l Programa
SaveFood impulsado por la FAO (Food and Agriculture
Organization). en el que se promovieron iniciativas
sobre la reducción de las pérdidas y el desperdicio de
alimentos (Gustavsson et al., 2011). La importancia
de las PDA destaca en el objetivo 12 de la Agenda
2030, el cual hace referencia al desarrollo sostenible
que consiste en "Garantizar Modalidades de Consumo
y Producción Sostenibles"; en su Meta 12.3 establece
22

que para el 2030 el desperdicio de alimentos per
cópito mundia l debe reduci rse a la mitad debido a
mejoras en la venta al menudeo, consumo y reducción
de las pérdidas de alimentos en su producción y
posteriores a la cosecha (Naciones Unidas, 2017).
En Europa, los proyectos FUSIONS (Food Use for
Social lnnovation by Optimising Waste Prevention
Strategies) han contribuido a estandarizar el
monitoreo del desperdicio, realizar innovación social
y una política en común del desperdicio. Por su parte,
REFRESH (Resource Efficient Food and Drink for the
Entire Supply Chain) ha realizado proyectos alineados
a la meta 12.3, enfocados en reduc ir los costos de
manejo de desperdicios e incrementar su valor en el
sistema alimentario. Así mismo, la organización WRAP
(Waste and Resources Action Programme, UK) se ha
enfocado en la reducción del desperdicio de alimentos
en la etapa de consumo (hogares, relleno sanitario),
comercios o cadenas comerciales para rea li zar
acuerdos en relación con el servicio de alimentos
y analizar la permanencia de los productos (WRAP,
201 6). Los estudios más recientes de Champions
12.3 demuestran que la mejor inversión que pueden
hacer los países es reducir las PDA, ya que por cada
$1 invertido en su disminución se ahorran $1 4.00
(Morales, 2017; Hanson y Mitchell, 2017).
En particular, México enfrenta la realidad de l
desperdicio en todas las etapas de l s i stema
alimentario. Los primeros estudios muestran que el
37% de la producción agropecuaria es desperdiciada
y con su rescate se podría alimentar a 7.4 millones
de personas en pobreza extrema, que es un objetivo
planteado por la Cruzada Nacional contra el Hambre,
CNCH (Yaschine et al., 201 4 ; Gobierno México, 2013).
Un estudio más reciente proporciona una idea de los
costos ambientales, económicos y sociales de las
PDA, indicando que el aspecto legal puede contribuir
a faci litar la donación de alimentos recuperados
y establece una referencia para continuar con la
investigación a una escala mayor. Sus resultados
muestran que alrededor de 72% de las PDA ocurren
antes de la cosecha (incluida la distribución) y el 28%
está asociado con la venta al menudeo, donde destaca
la influencia del hábito de los consumidores. Se estimó
el desperdicio alimentario y su impacto ambiental
con respecto al uso de agua y generación de dióxido
de carbono, para ello se seleccionaron 79 alimentos
representativos de la dieta de los mexicanos. Los
desperdicios calculados alcanzan los 20.4 millones
de toneladas de alimentos, los cuales generan 36
mil lones de toneladas de dióxido de carbono; cuyo
volumen es similar al que producen 1 5.7 millones de
vehículos anualmente. El agua usada en la producción
de los alimentos desperdiciados ascendió a más
de 40 billones de litros, lo que corresponde al agua
consumida por todos los mexicanos en un periodo de
2.4 años; se tiene reporte que el impacto económico
de estos desperdicios es alrededor de 491 millones de
pesos.
Para hacer frente al desperdicio de alimentos en el
país, es necesario que la población realice prácticas
de consumo consciente en relación con la alimentación
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�(Banco Mundial, 2017). La etapa de consumo
corresponde al último eslabón del sistema alimentario,
etapa que representa un reto para el estudio de los
desperdicios de alimentos, debido a la influencia de
los hábitos de consumo en el servicio de alimentos en
escuelas, hospitales, restaurantes y hogares. El servicio
de alimentos comprende la preparación del alimento en
cocina, el servicio (alimento preparado en exceso que
no se consume) y los restos de platos. Se ha reportado,
que los residuos de platos pueden representar entre un
26 a 56% de los desperdicios generados por empresas,
restaurantes, hospitales, hogares, y comedores
entre otros (Stancu, Haugard y Lahteenmarki, 201 7;
Ericksson et al., 2017; FA0,20 1 7b; WRAP, 2016;
Silvennoinen et al. , 2015). En países como Europa,
Estados Unidos, Asia y Australia los desperdicios
derivados del consumo contribuyen entre 38 a 57%
respecto a su producc ión de alimento anua l. La
influencia de los hábitos de consumo ha promovido el
desarrollado de programas de concientización, que
incluyen el reuso del desperdicio, siguiendo la jerarquía
de utilización del desperdicio, generada en Reino Unido
por WRAP, para la industria de alimentos y bebidas,
como lo muestra la Figura 1 (Pinstrup-Andersen y Gitz,
2014).

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Incineración de
residuos de alimentos
Eliminación en alcantarilla de
ingredientes/alimento procesado

Figura 1 . Jerarquía de utilización del desperdicio para la industria de
alimentos y bebidas (Adaptada de Pinstrup-Andersen y Gitz, 2014).

Los desperdicios de alimentos producidos en la etapa
de consumo se relacionan con factores como: lugar de
consumo de alimentos (hogar, escuelas, restaurantes,
comedores), horario de alimentación (desayuno, comida),
características del consumidor (poder adquisitivo,
educación, edad, sexo), hábitos de consumo (cultura
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

respecto del desperdicio) y tipo de servicio de alimentos.
Algunas investigaciones muestran que su estimación
puede realizarse a través de la aplicación de entrevistas
y cuestionarios, o mediante su uso combinado con
instrumentos de medición directa (como básculas,
jarras volumétricas). también incluye el análisis de la
composición de los residuos y la elaboración de un diario
de desperdicios alimentarios (WRAP, 2016). Dada la
compleja relación entre los factores mencionados, este
estudio ofrece un panorama preliminar basado en los
resultados de la aplicación de un cuestionario en línea
que permite estimar los desperdicios de alimentos en
la universidad y conocer su relación con los hábitos de
consumo de la población de estudio.

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ESTIMACION DE LOS DESPERDICIOS ALIMENTARIOS
La estimación del desperdicio alimentario se realizó con
información obtenida de los estudiantes y profesores
que utilizan las instalaciones del comedor de la Facultad
de Ciencias Biológicas (FCB) de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL). Para realizar este estudio, se
aplicó primeramente un cuestionario en línea (Plataforma
Google Form, No Registro: 03-2018-0302120916000 1) a la población universitaria, quien tuvo oportunidad
de contestarlo por un periodo de un año en la plataforma
SIASE (Gallardo, 2018). Este cuestionario se elaboró
tomando en cuenta la información de estud ios
científicos en escuelas de educación básica, media y
superior, hospitales y centros de apoyo comunitario de
países de Europa, para poblaciones de 300 a 1000
personas. También incluyó la revisión de documentos
emitidos por organismos internacionales como FAO y
WRAP (FAO, 201 7a; 201 7b; WRAP, 201 3a; WRAP,
20 1 2), que señalan la relación del incremento del
desperdicio (27% a 31 %) con el índice de masa corporal
IMC (entre 27 a 31) considerando la actitud frente al
desperdicio, donación o reuso como parte de los hábitos
de consumo (Stancu, Haugard y Lahteenmarki, 2017;
Aschermann-Witzel et al., 201 5; Falasconi et al, 201 5).
Estos estudios han destacado por aplicar el análisis del
desperdicio alimentario en el horario de desayuno y/o
comida, donde se ha observado que los alimentos más
desperdiciados en el mundo son: bebidas (20-40%),
cereales y derivados (15-25%) frutas y verduras (1 020%) y proteínas (10%) (FAO, 2017a; WRAP, 2013b).
Con los resultados del cuestionario, se estima el
desperdicio de alimentos y la relación con los hábitos de
consumo de la población que se caracteriza por: la edad,
el índice de masa corporal (IMC) y el poder adquisitivo.
Los háb itos de consumo se asocian con el poder
adquisitivo y el tipo de alimento consumido, así como la
actitud del consumidor ante el desperdicio que se refleja
en la cantidad de residuos de alimentos. Finalmente,
tomando en cuenta la información obtenida de los
estudiantes y las investigaciones de otras universidades,
se desarrollaron menús que incluyen subproductos de
alimentos generados durante su preparación, pero que
sugieren la implementación de una estrategia para la
reducción de los desperdicios alimentarios. Con el objeto
de promover en los estudiantes hábitos más saludables
en el consumo de alimentos, resultados que no fueron
evaluados en este documento.
23

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�R ESULTADOS Y DISCUSIÓN
Los resultados muestran que el 70% de la población
estudiantil tiene un peso corporal normal (IMC=25), el
24º/o presenta sobrepeso (IMC&gt;25) y el 6% padece
obesidad (IMC). De esta población, el 55% de los
estudiantes desti nan entre 20 a 50 pesos d iarios
para comprar alimentos (2 a 3 veces por semana) que
consumen en el desayuno y/o comida (ver Figura 2). El
6 1 % de los profesores presentan sobrepeso (IMC &gt;25)
y reserva entre 50 a 1 00 pesos/día para la compra
alimentos, mientras el 39% lleva lanche. Estos datos
son congruentes con los obtenidos en investigaciones
internacionales, donde a medida que el valor de IMC se
incrementa (27-3 1) se observa un mayor poder adquisitivo
(7 a 12 euros/día), el cual fac ilita la compra de alimentos
cada día de la semana (Ann et al., 2015; WRAP, 2013a;
Fox et al., 2009; Bergman et al., 2004).

Estudiantes

Estudiantes

35%

45%

■ Población que compra alimentos
con un costo de

La población estudiantil (65%) prefiere comer papas
fritas, burritos, chilaquiles, sándwich, galletas y pan,
acompañado de bebidas como refresco, jugo, café o agua;
35% acostumbra a llevar comida hecha en casa. Aunque
en el horario de comida destaca el consumo de chilaquiles
(49%), café, refresco o bebida azucarada, entre clases, se
distingue la compra de galletas (paquete de 6), frituras (45%)
y agua (volumen&lt;235mU. Diversos autores han coincidido
que la comida rápida es preferida por los estudiantes
(Papargyropoulou et al., 2016; Betz et al., 2015; CorreaBurrows et al., 201 5), situación que difiere de los profesores
(67%) quienes compran comida tipo buffet como: carne,
pescado o pollo; ensalada y verduras; pan ó tortillas y una
bebida (refresco, agua o agua de sabor); sin embargo, existe
un 33% de ellos que acostumbra a llevar lanche (ver Fig. 3). El
consumo de alimentos de la población universitaria evidencia
la relación del hábito de consumo con el poder adquisitivo y la
frecuencia de consumo, la cual es semejante a la encontrada
por la organización WHO (WHO, 2006), cuyos estudios se
han destacado por promover hábitos de consumo adecuados
para evitar efectos negativos en la salud.

$20. 00 a

$50. 00

■ Población que lleva lanche.

Profesores

■ Población que compra alimentos
con un costo de $50.ººa $1 00.ºº ·
■ Población que lleva lanche.

■ Comida rápida (papas fritas, burritos, chilaquiles,
sandwich, galletas. pan y bebida azucarada)

■ Comida elaborada en casa: lanche

Profesores

■ Comida buffet: carne, pescado o pollo, ensalda
y verduras, pan ó tortilla y bebida que puede ser
refresco, agua de sabor o agua.
■ Comida elaborada en casa: lanche

Figura 2 . Características de la población de la FCB según su
capacidad adquisit iva y hábito de consumo de alimentos (Sámano.
2019).

24

Figura 3 . Alimentos que consumen los a) estudiantes y b) profesores
de la FCB (Sámano, 2019).

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�En este estudio, el desperdicio de alimentos generado por
la población universitaria, conformada por estudiantes y
profesores, se caracteriza en el horario de desayuno por:
residuos de pan (menos del 20% de la porción), tortillas
(30% de las piezas) y bebidas (volumen&lt;20%) que
representan el 25%, 37% y 38% respect ivamente. En
el horario de comida los residuos de alimentos incluyen
productos no perecederos (82%) equivalentes a 100g
y perecederos (16%) que se estiman entre 100 y 250
g; en éstos últimos, una pequeña porción de la población
refiere que se pueden generar en mayor cantidad (300 g).
Los residuos de platos que provienen de la comida buffet
(adquirida por los profesores 60%) corresponden a: 10%
de la porción de carne, pollo o pescado, 10% de la ración
de pan o tortillas y 20% de la ensalada y verduras (ver
Fig.4). Estos resultados son similares a los estimados para
el desperdicio de alimentos por WRAP (WRAP, 201 3b;
Engstron y Carisson-Kanyawa, 2004).

Una de las causas del res id uo alimentario en la
universidad, podría estar relacionada con el tamaño
excesivo de la porción ofrecida a la pob lación
universitar ia (según el 37%). Ante esta situación, el
49% de los encuestados t iene la actitud de compartir
el alimento, 37% guarda el producto para consumirlo
después y el resto tira los residuos (14%), tal como
lo muestra la Figura 5. En este caso, la actitud
de compartir el alimento es un comportamiento
atípico, ya que, en universidades internacionales
generalmente desechan el producto (Chenchen et al.,
201 9; WRAP, 2013b).

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■ Compartir el alimento

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Guardar el alimento para posterior
consumo
■ Tirar el alimento

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Figura 5. Act itud de la población universitaria respecto del
desperdicio (Sámano. 2019)

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■ Tortillas
■ Bebidas
■ Pan
B)

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■ 100g.
■ 1009.-3509.
■ 300g.
Figura 4 . Desperdicio de alimentos producidos por la población
universitaria a) horario de desayuno. b) horario de comida (Sámano,
2019).
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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�La sensibilidad de la mayoría de la población universitaria
(77%) respecto al desperdicio, se ve reflejada en los
pequeños residuos de comida (peso&lt;100g), sin embargo,
existe una porción de estudiantes (1 4%) que desconoce
el tema y para un porcentaje menor (9%) es irrelevante
(WRAP, 2013c). No obstante, la mayor parte de los
encuestados refiere que le gustaría profundizar en el
conocimiento del tema y su impacto.
Adicionalmente, considerando los hábitos de consumo
de los estudiantes y su baj o poder adquisitivo, se
desarrollaron menús que incluyen el uso de subproductos
de alimentos generados durante su preparación (fondos
de caldos, cáscaras de frutas y fibra contenida en tallos
de verduras) cuyo uso no fue implementado (Tabla 1). Para
ello, se tomó en cuenta el costo ($1 8.00 a $30.00 pesos),
la edad de la persona (1 8 - 30 años), sexo (masculino y
femenino), el IMC y las porciones propuestas según la
Secretaria de Salud Publica (Arévalo, 2016; Lebersorger
y Scheneider, 2016). La Figura 6 ejemplifica algunos de
los menús cuya implementación sugiere una estrategia
de reducción del desperdicio, resultados que ya no fueron
evaluados en este estudio.

CONCLUSIÓN
El presente estudio, muest ra un panorama preliminar
del desperdicio alimentario estimado mediante la
aplicación de un cuestionario en línea en la FCB. A partir
del mismo, se determinó la preferencia de la población
universitaria (1000 personas) por el consumo de comida
rápida y comida tipo buffet, así como la relación de los
hábitos de consumo de la población respecto al poder
adquisitivo, que se ve reflejada en el tipo de alimento
consumido y frecuencia de compra. Se identificó, que la
cantidad de los residuos de alimentos generados (1 003009) aumenta según el t ipo de alimento (empacado,
no empacado) y sus propiedades, lo que impacta en
la viabilidad de su conservación y la actitud de los
encuestados frente al desperdicio. En este sentido,
se distinguió en los estudiantes (49%) muestran un
comportamiento atípico respecto al desperdicio, ya
que, prefieren compartir el alimento en lugar de t irarlo,
lo que es coherente con las pequeñas cantidades de
residuos (peso&lt;100g) de alimentos (no perecederos)
que generan.

Menus para estudiantes
Mujer 1,900 kcal/dia
(18·30 años)

Hombre 2,250 Kcal/dia
(18·30 años)
Desayuno

Sandwich de champiñones con frijoles y queso.
2 rebanadas de pan integral, ½ taza de champiñones guisados, ½
taza de frijoles molidos, 50 g de queso panela, 1 taza de lechuga,
½ tomate en rebanadas, ¼ de aguacate (opcional).

Sandwich de calabacita asada con frijoles y queso.
2 r ebanadas de pan integral, ½ taza de frijoles cocidos, 1
calabacita en rebanadas asada, 30g de queso panela, 1 taza de
ensalada fresca.

Comida
Caldillo de lentejas con verduras y arroz.
Fondo de caldo de pollo, ½ taza de lentejas guisadas, 1 /2 tomate
en cubos, ½ taza de arroz cocido, 1 taza de verduras (coliflor,
zanahoria, calabacita).

Caldo de pollo con verduras y arroz.
2 pz de muslos de pollo, 1 taza de verdura (papa, zanahoria,
repollo, chícharo),½ taza de arroz cocido, sal y pimienta al gusto.

Agua de piña: 1 taza de piña, 1 ramito de alfalfa, 1 litro de agua .
Figura 6 . Menús diseñados para estudiantes que incluyen residuos de alimentos generados durante su preparación (Sámano, 2 0 19).

AGRADECIMIENTOS
Se agradece a la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, por albergar a la
estudiante Celia Sámano Pérez, durante sus estudios de Licenciatura en esta Facultad. Al Dr. Antonio Guzmán
Velazco, por su apoyo en la realización de este proyecto, así como a la Red 1 2.3, para Disminuir y Valorizar las
Pérdidas y Desperdicios de Alimentos por su contribución para el desarrollo de este estudio.•

26

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�LITERATURA CITADA

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PARGA, AGUASCALIENTES
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I DANIEL ALEXANDER CARRILLOMARTÍNEZ, MOISÉS ARELLANO-DELGADO,
MANUEL HIGINIO SANDOVAL-ÜRTEGA.

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

29

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A BSTRACT
R ESUMEN
Con 1,119 especies de aves registradas, México es uno
de los países con mayor riqueza avifaunística. El estado
de Aguascalientes, que representa únicamente el 0.3%
de la superficie de México, cuenta con 240 especies.
Ubicada en el municipio Aguascalientes, ~I sur oriente
de la ciudad capita l, se encuentra el Area Nat ura l
Protegida "Bosque de Cebos'; que comprende el sitio
entre el arroyo Cebos, el arroyo Los Parga y la presa
Los Parga. La riqueza avifaunística del arroyo Cebos y
presa Los Parga está integrada por 93 especies, que
corresponden al 38% del total registrado para el estado
y entre las que se encuentran dos nuevos registros para
Aguascalientes: la Chara Verde (Cyanocorox yncos) y
la Paloma de Collar Turca (Streptope/ia decaocto), así
como tres especies que se mencionan en la NOM-059SEMARNAT-2010: Pato Mexicano (Anos diazi), Gavilán
de Cooper (Accipiter cooperii) y el Zambullidor Menor
(Tachybaptus dominicus). Debido al número de familias,
géneros y especies presentes en la zona, el sitio que
incluye al arroyo Cebos y presa Los Parga es importante
para la conservación de la avifauna en el estado.

With 1,119 registered bird species, Mexico is one of
the countries with higher avifauna richness. The state
of Aguascalientes, which represents only 0.3% of
the surface of Mexico, has 240 species. Located in
the Aguascalientes municipality, to the south east of
the capital city, is the "Bosque de Cobos" Protected
Natural Area, which includes the site between the
Cebos stream, the Los Parga stream, and the Los Parga
reservoir. The avifaunal richness of the Cebos stream
and Los Parga reservoir is made up of 93 species,
corresponding to 38% of the total registered for the
state, including two new records for Aguascalientes:
The Green Jay (Cyanocorax yncas) and the Eurasian
Collared-dove (Streptope/ia decaocto), as well as three
species mentioned in NOM-059-SEMARNAT-2010
Mexican Duck (Anos diazi), Cooper's Hawk (Accipiter
cooperii) and the Least Grebe (Tachybaptus dominicus).
Due to the number of families, genera and species
present in the area, the site that includes the Cebos
stream and Los Parga reservoir is important for the
conservation of birdlife in the state.

Palabras clave Anas diazi, Accipiter cooperii, Bosque de Cobos, Streptopelia
decaocto, Tachybaptus dominicus.
Key words Anas diazi, Accipiter cooperi, Bosque de Cobos, Streptopelia
decaocto, Tachybaptus dominicus.
30

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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V)

1NTRODUCCIÓN

E L ESTADO DE AGUASCALIENTES

ntre los países megadiversos México se encuentra
en el onceavo lugar a nivel mundial en cuanto
a r iqueza avifaunística (Navarro- Sigüenza et
al., 201 4), ya que de las 1 0,721 especies de aves
registradas en el Planeta (Clements et a/., 201 9), al
menos 1 ,119 habitan en el país (Berlanga et al., 2019).
Lo que equivale a aproximadamente el 65% de los
órdenes, 4 1 % de las familias, 22% de los géneros
y 11 % de las especies de aves del mundo (NavarroSigüenza et al., 2014).

El Área Natural Protegida "Bosque de Cobos" es un sitio
importante, ya que, pese a su proximidad con la mancha
urbana de la ciudad de Aguascalientes, incluye varios
elementos representativos de la flora correspondiente
a las zonas semiáridas del estado, fauna nativa, relictos
paleontológicos y presta varios servicios ecosistémicos,
entre los que se encuentra la captación del agua
(SSMAA, 2019). Es muy probable que aun estando tan
cerca de la principal zona urbana en el estado, tanto los
arroyos como la presa sean refugio para varias especies
de aves, lo que hace necesario generar un inventario de
los elementos que conforman la avifauna de esta área.

E

Aguascalientes es uno de los estados con menor
superficie en el país y representa únicamente el 0.3%
del ter ritorio nacional (INEGI, 2016). Sin embargo,
aún con su reducido tamaño incluye al 8.3% de la
diversidad de vertebrados registrada para México,
de estos, las aves, mamíferos y rep t i les son los
mejor representados con 21.7%, 14.7°/o y 7.5%
respect ivamente (CONABIO, 2008). Pese a esto,
Aguascalientes ha recibido poca atención por parte de
científicos extranjeros y nacionales en estudios sobre su
avifauna, por lo que existen pocos trabajos publicados
acerca de la diversidad de especies de aves en el estado
(Arellano-Delgado et al., 201 8; Avilés-Piña et al., 2020;
De la Riva-Hernández, 1993; De la Riva-Hernández
y Franco-Ruiz-Esparza, 2008; De la Riva-Hernández
et al., 2000; Lozano-Román, 2007; Pérez-Chávez et
al. 1 996). Se han reportado 240 especies de aves de
forma oficial, dist ribuidas en 18 órdenes, 52 familias,
29 subfamilias y 1 72 géneros (De la Riva-Hernández y
Franco-Ruiz-Esparza, 2008). No obstante, es necesario
continuar realizando estudios que permitan ampliar
el conocimiento acerca de la riqueza de especies de
aves, su importancia ecológica y la situación de sus
poblaciones en Aguascalientes.

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MATERIALES
Y MÉTODOS
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32

AREA DE ESTUDIO

El área de estudio (Figura 1) comprende una superficie de
291 hectáreas y está ubicada sobre la región fisiográfica
Mesa del Centro, al oriente del municipio de Aguascalientes,
con una elevación que abarca de los 1,900 a los 2,000
m s.n.m. Pertenece a la región Neártica y a la provincia
biogeográfica del desierto chihuahuense (Morrone el al.,
2017), en ella convergen dos cuerpos de agua temporales:
el arroyo Cobos, que va en dirección noreste-suroeste y el
arroyo Los Parga en dirección este-oeste, el cual alimenta
a la presa Los Parga. En cuanto a vegetación, predomina
el matorral crasicaule, pastizal desértico y los suelos
destinados a la agricultura de temporal (Siqueiros-Delgado
et al., 2017).
\

□ Estado Aguascalientes

\

• Municipio Aguascalientes

• Presa Los Parga
- Arroyo Cobos
- Arroyo Los Parga

21°49.9'

21º49.4'

· 21°48.5'

·L02ºL6.2' ·102°15.6' ·102°15.0' -102°14.4' -102°13.8' -102°13.2' -102°12.6'

Figura 1 . Ubicación del área de estudio.
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

u&lt;

V)

V)

Área de estudio

El objetivo del presente estudio fue generar un listado
de las especies de aves que se encuentran dentro de las
áreas ribereñas de los arroyos Cobos y Parga, así como
la presa Los Parga, que rodean al Área Natural Protegida
"Bosque de Cabos'; en el municipio de Aguascalientes,
para de esta forma contribuir al conocimiento de la
biodiversidad en el estado.

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31

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�Ü BSERVAC IÓN E IDENTIFICACIÓN DE AVES

R ESULTADOS Y DISCUSIÓN

Los muestreos de observación de aves se llevaron
a cabo mediante recorridos en intervalos aleatorios
durante los meses: diciembre de 2013, diciembre de
2014, mayo, junio y julio de 201 5, febrero y mayo de
2017 y diciembre de 2018, en horarios matutinos,
comenzando a las 7:00 am y fina lizando al medio
día, sumando en total 120 horas de observación .
Se registraron todas las especies posibles mediante
observación directa (avistando al ave), e indirecta
(escuchando sus vocal izaciones). Se utilizaron
binoculares y cámara fotográ fica para la toma de
registros.

La avifauna del área de estudio está conformada por
37 familias, 83 géneros y 93 especies (Cuadro 1). La
familia con mayor número de géneros es Tyrannidae
con un total de seis, seguida por Ardeidae con cinco,
las famil ias Anatidae, Hirundinidae, Passerellidae,
Scolopacidae y Troglodytidae con cuatro cada una,
mientras que el resto de las fami lias presentan de
tres a un género solamente. En cuanto a número de
especies es también Tyrannidae la mejor representada
con un total de siete, seguida por Ardeidae, Anatidae y
Passerellidae con seis cada una.

Las especies fueron identificadas por medio de guías
de campo en formato impreso (Alderfer, 2006; VanPerlo, 2006; Peterson y Chalif, 2008) y una guía digital
(Cornell Lab, 2018). También fueron consultados
los ejemplares de aves depositados en la colección
zoológica de la Benemérita Universidad Autónoma de
Aguascalientes (CZUAA) en busca de especímenes
colectados en la zona de estudio. Para la nomenclatura,
se utilizaron los nombres científicos aceptados por
la American Ornithological Society hasta el presente
año (AOS, 2020), mientras que los nombres comunes
utilizados corresponden a los mencionados en la lista
oficial de la CONABIO (Berlanga et al. 2019).

Las especies registradas en el arroyo Cobos y presa
Los Parga representan poco más del 38% del total
reportado para el estado, por lo que la zona de estudio
alberga la mayor riqueza avifaunística hasta ahora
registrada para el municipio de Aguascalientes según
trabajos previos (Arellano-Delgado et al., 2018; AvilésPiña et al., 2020; Lozano-Román, 2007).
Entre las aves observadas se encuentra la Codorniz
Escamosa (Ca/lipep/a squamata; Figura 2A), que dentro
del área de estudio se le puede encontrar principalmente
en matorrales abiertos y pastizales, así como la Chara
de Collar (Aphe/ocoma woodhouseii; Fig . 28) y el
Picogordo Azul (Passerina caerulea; Fig. 2C), que son

Cuadro 1 . Especies de aves localizadas en arroyo Cebos y presa Los Parga, Aguascalientes, Ags., México. Estatus en NOM-059 (A:
amenazada, Pr: sujeta a protección especial), UICN (LC: preocupación menor, NT: casi amenazado), endemismo (EN: endémica, SE:
semiendémica, EXO: especie exótica), residencia (R: residente, MI: migrat oria de invierno, MV: migrat oria de verano, T: transitoria) y Valor de
Vulnerabilidad (4: mínima vulnerabilidad, 20: máxima vulnerabilidad) obtenidos de la lista de Berlanga et al (2019). "Registro de ejemplar en la
CZUAA.

N0M-059

Nombre científico

UICN

End.

Res.

vv

Nombre cientlfico

ANSERIFORMES

N0M-059

UICN

End.

Res.

vv

CUCULIFORMES

Anatidae

Cucu/idae

Spotu/o discors

LC

MI

8

Spotulo clypeoto

LC

MI

7

Moreco streptero

LC

MI

8

Anos diozi

A

EN

Crotophogo
sulcirostris

LC

R

7

Geococcyx
co/ifornionus

LC

R

9

R

10

R

APODIFORMES

Anoscrecco

LC

MI

6

Oxyuro jomoicensis

LC

R/MI

8

Trochilidae

Cynonthus lotirostris

GALLIFORMES

SE

GRUIFORMES

Odontophoridae

Rallidae

Co/inus virginionus

NT

R

11

Collipeplo squomoto

LC

R

9

Gollinulo galeota·

LC

R/MI

8

Fulico americano

LC

R/MI

11

PODICIPEDIFORMES

CHARADRII FORMES

Podicipedidae
Tochyboptus
dominicus

LC

Recurvirostridae

Pr

LC

R

8

Podi/ymbus podiceps

LC

R/MI

9

Podiceps nigricolis

LC

R/MI

9

COLUMBIFORMES

Himontopus
mexiconus

LC

R/MI

11

Recurvirostro
americano

LC

R/MI

12

LC

R/MI

9

Charadriidae

Columbidae

Chorodrius vociferus

Streptopelio decoocto

LC

Columbino inca

R

5

Ssco/opacidae

LC

R

8

Colidris minutil/o

LC

MI

11

Zenoido osiotico

LC

R/MI

8

Zenoido mocrouro

LC

R/MI

5

Umnodromus
scolopoceus

LC

MI

12

32

EXO

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

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Figura 2. Algunas especies de
aves presentes en el arroyo Cabos
y presa Los Parga.A Codorniz
escamosa (Co/lípepla squomoto),
13/06/2015; B) Chara de collar

tAphe/ocomo woodhousem.
14/05/2017;C)Picogordoazul
macho (Posserino coeruleol
14/05/2017; D) Gallareta
americana (Fulico americano).
25/08/2015; E) Ibis ojos rojos
(Plegodis chih,).1/12/2018; F)
Monjita americana (Hirnontopus
mexiconus), 1/12/2018; G)
Verdugo americano (Lonius
ludovicionusl 1/1 2/2018; H)
B'.tlo corrudo (Bubo virginioros),
13/06/2015; 1) Chara verde
(Cyonocorax yocos), arroyo
Cebos 13/06/201 5 ..ALJtores
de fotografías: A. B. e , F y G por
Carrillo-Martínez, D. A; E por
Sandoval-Ortega, M H; y He I por
Medina-Hernández, L F.

Nombre cientlfico

N0M-059

UICN

End.

Res.

vv

Actitis moculorius

LC

MI

9

Tringo melonoleuco

LC

MI

10

Nombre científico
Accipiter cooperi
Buteo jomoicensis

SULIFORMES

Tytonidae

Phofocrocorax
brosi/ionus

Tytoafbo

R

LC

8

PELECANIFORMES

LC

R/MI

8

LC

R/MI

6

LC

R

9

LC

R

6

Pr

End.

Strigidoe
Bubo virginionus

Ardeidae

PICIFORMES

Ardea herodios

LC

R/MI

7

Ardeoafbo

LC

R/MI

7

Egretta thufo

LC

R/MI

8

Bubu/cus ibis

LC

R/MI

6

Butorides virescens

LC

R/MI

11

Nycticorax nycticorax

LC

R/MI

10

EXO

Threskiornithidae
LC

R/MI

8

Picidae

Melonerpes aurifrons

LC

R

9

Dryobotes scoloris

LC

R

9

Ca/optes ourotus

LC

R/MI

10

FALCONIFORMES
Fa/conidae
Corocoro cheriway

LC

R

8

Falco sporverius

LC

R/MI

11

CATHARTIFORMES

PASSERIFORMES

Cathartidae

Tyrannidae

Corogyps otrotus

LC

R

5

Cothortes aura

LC

R

5

ACCIPITRIFORMES
Accipitrídae
Circus hudsonius

vv

UICN

STRIGIFORMES

Pha/acrocoracidae

Plegodis chihi

Res.

N0M-059

LC

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

R/MI

Contopus sordidulus

LC

MV/T

11

Sayornis nigricons

LC

R/MI

9

Soyomis saya

LC

R/MI

8

Pyrocepho/us rubinus

LC

R/MI

5

11

33

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�Nombre c ientífico
Myiorchus
cineroscens
Pitongus sulphurotus
Tyronnus vociferons

N0M-059

UICN

End.

Res.

VV
9

R

5

R/MI

9

LC

R/MI

11

LC

R

11

SE

Laniidae
Lonius /udovicionus

Aphelocomo
woodhousei
Corvus cryptoleucus
Corvus corox

R/MI

8

R

7

LC

MI

9

LC
LC

R

6

R

8

R/MI

8

MI

10

R/MI

15

LC
LC
LC

R/MI

10

MI

7

R

9

LC
LC

R/MV

6

R

5

Oreothlypis ce/oto

LC

R/MI

9

Setophogo coronoto
ssp. ouduboni

LC

R/MI

6

LC
LC
LC

MI

8

R

5

R

12

R/MI/
MV

8

R/MV

13

R

8

Stumus vulgoris

R

9

R/MI

10

R

6

Hirundinidae

Hoemorhous
mexiconus

Spizelfo posserino
Spizelfo poi/ido
Spize//o otroguloris

R/MI

9

Chondestes
grommocus

Tochycineto bicolor

LC

MI

8

Me/ospizo lincolnii

Hirundo rustico

LC

R/MI/
MV/T

8

LC

MV/T

7

R

11

Troglodytes oedon
Thryomones bewickii
Compylorhynchus
brunneicopillus

LC

R

11

R/
MI/T

5

Cordinolis cordinolis

R

10

Cordino/is sinuotus

10

Posserino coeruleo

LC
LC
LC

11

R
R/MI

7

Pirongo /udoviciono

SE

LC

MI

6

LC

R

9

LC
LC

Passeridae
Posser domesticus

Regulidae
Regulus colendulo

LC
LC
LC

Cardinalidae

Posserino versico/or

LC

EXO

Paru/idae

R

Po/ioptilidae
Po/ioptilo coeruleo

Mo/othrus oeneus

LC

Troglodytidae
Cotherpes mexiconus

Melozone fusco

Quisco/us mexiconus

Aegítha/idae
Psoltriporus minimus

LC

/cterídae

Remiz idae

LC

LC

Passere//idae

LC

Auriporus floviceps

End.

Fringillidae

Stelgidopteryx
serripennis

Petrochelidon
pyrrhonoto

UICN

Motacillidae

Spinus psoltrio

NR
LC
LC

N0M-059

Sturnidae

Anthus rubescens

Corvidae
Cyonocorox yncos

VV

Mimus polyglottos

R/MI/
MV

LC
LC
LC

Res.

Nombre científico

LC

EXO

Mimidae
Toxostomo curvirostre

también característicos de zonas con matorral. En los
cuerpos de agua es común observar ejemplares de
Gallareta Americana (Fu/ica americana; Fig. 2D) y a las
orillas de la presa se han observado diversos ejemplares
de aves playeras como el Ibis Ojos Rojos (P/egadls chihi;
Fig. 2 E), especie poco abundante pero que se puede
ver en otros cuerpos de agua del estado, contrario a la
Monjita Americana (Himantopus mexicanus; Fig. 2F),
que es muy común y fáci l de identificar mientras se
alimenta a las orillas de la presa del área de estudio y
demás cuerpos de agua dentro del municipio. También
en áreas de matorral abierto es común observar al
Verdugo Americano (Lanius ludovicianus; Fig. 2G), que
utiliza las espinas de nopales (Opuntia spp.), huizaches
(Acacia spp.) e incluso del cercado en los potreros
para empalar a sus presas. En zonas ribereñas del
arroyo, se han observado parejas de Búho Cornudo
(Bubo virginianus; Fig. 2H) anidando en las paredes de
barrancos, donde incluso se han identificado nidos con
34

crías de esta especie. Durante uno de los recorridos
de observación se avistó un ejemplar de Chara Verde
(Cyanocorax yncas; Fig. 21), que no ha sido reportada en
ningún otro sitio del estado.
La Chara Verde (Cyanocorax yncas) es nativa de
México, se distribuye desde Nayarit hasta Chiapas por
la vertiente del Pacífico y de Tamaulipas a la Península
de Yucatán a lo largo de la vertiente del Golfo y se
encuentra asociada a bosques deciduos, vegetación
secundaria, matorrales, bosques de pino-encino y
plantaciones, (Howell y Webb, 1 995). Sin embargo, se
ha registrado en otros estados del alt iplano mexicano
como Guanajuato, Querétaro, así como la huasteca
potosina y la región de la Sierra Madre Oriental en San
Luis Potosí (Ramírez-Albores et al., 2015). No obstante,
es muy probable que el avistamiento de chara verde
en el área de estudio haya sido accidental, tratándose
en realidad de un individuo liberado o escapado de
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�cautiverio, ya que esta especie es considerada como
"de ornato" y es de precio accesible (Gómez-Álvarez et
al., 2005), por lo que es necesario continuar con los
recorridos de observación para determinar si existe
más de un ejemplar de chara verde en el sitio y si los
avistamientos de la misma continúan.

AVES EN LA NOM-O59-SEMARNAT-2O1 O
Del total de especies registradas, tres se encuentran
en la NOM-059- SEMARNAT- 2010 (SEMARNAT,
2019): el Pato Mexicano (Anos diazi}, en la categoría de
amenazada y el Gavilán de Cooper (Accipiter cooperii) y
el Zambullidor Menor (Tachybaptus dominicus), ambas
en la categoría de sujeta a protección especial.
Aunque se considera una especie amenazada, el Pato
Mexicano es relativamente común en Aguascalientes
y se le ha avistado en otras zonas del municipio como
los alrededores de la comunidad La Lumbrera (ArellanoDelgado et al., 201 8) y en sitios dentro de la ciudad
de Aguascalientes como la presa El Cedazo (LozanoRomán, 2007) y el Jardín Botánico Rey Nezahualcóyotl
(Avilés-Piña et al., 2020).
El Zambullidor Menor, es la especie más pequeña
de zambullidor que se conoce en zonas tropicales y
subtropicales de América, distribuyéndose desde Texas,
E.U.A., hasta Argentina (Howell y Webb, 1995). se
encuentra en un rango altitudinal que va desde el nivel del
mar hasta los 2400 m (Storer, 2020) y son poco comunes
sus avistamientos en el centro de México (Howell y Webb,
1995; Van-Perlo, 2006). No obstante, su presencia se
ha reportado para el vecino estado de Zacatecas en una
localidad cercana a Aguascalientes (Pérez-Valadez, 201 7)
y dentro del estado se le ha avistado numerosas veces en
los municipios de Calvillo, Aguascalientes y San José de
Gracia (eBird, 2019), sin embargo, se reporta formalmente
en el presente trabajo.

ESPECIES INVASORAS
Se observaron también cuatro especies introducidas.
Una es la Garza Ganadera (Bubulcus ibis} originaria
de la península Ibérica, África y Oriente Medio, que
apareció en México entre 1950- 1960 arribando
de Centroamérica (Álvarez-Romero et al., 2008)
registrándose por primera vez en Oaxaca en 1962
(Binford, 1989), a partir de donde continuó su expansión
hacia el norte de la República , siendo actualmente
residente y/o migratoria invernal en todos los estados
(Howell y Webb, 1995).

El Gorrión Doméstico (Passer domesticus), que es
originario de Eurasia y norte de África, fue introducido
desde 1 850 en Norteamérica (Alderfer, 2006), en
México se distribuye casi en cualquier zona poblada, con
excepción de la península de Yucatán (Howell y Webb,
1995) y debido a la cercanía de la zona de estudio con
la mancha urbana de la Ciudad de Aguascalientes, su
registro era esperado.

exótica originaria de Eurasia, que está expandiendo
rápidamente su área de distribución en el país y ha
sido registrada para la península de Baja California,
Coahui la, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nuevo León,
Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora,
Veracruz, Tamaulipas, Yucatán (Álvarez-Romero et al.,
2008; Blancas-Calva et a/., 2014), y que no había sido
reportada formalmente para Aguascalientes, previo al
presente estudio.

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Por último, el Estornino Pinto (Sturnus vulgaris},
también de origen euroasiático y considerado una de
las 100 peores especies invasoras, ya que presenta
comportamientos agresivos y compite con especies
nativas, que además puede ocasionar pérdidas
económicas al dañar cultivos de semillas y frutos (Lowe
et al., 2000; Global lnvasive Species Database, 2019).
En México se ha reportado para Aguascalientes, Baja
California, Baja California Sur, Chihuahua, Ciudad
de México, Coahuila, Estado de México, Guanajuato,
Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Oaxaca,
Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora,
Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán (Gómez de
Silva et al., 2005; Maya-Elizarrarás, 2018).

C ONC LUS IONES
El presente trabajo es una contribución al conocimiento
sobre las aves del estado de Aguascalientes. Debido al
número de familias, géneros y especies presentes en la zona,
que es considerable respecto al número total que ha sido
reportado para el estado, el sitio que incluye al arroyo Cobos
y presa Los Parga es importante para la conservación de la
avifauna en Aguascalientes. Además, es probable que la
riqueza avifaunística de esta área sea mayor a la reportada
en este documento, por lo que se requieren más estudios en
esta zona que involucren un mayor esfuerzo de muestreo y
con más repeticiones de forma periódica durante al menos un
año. De igual forma se sugiere una metodología secundaria
en horario nocturno para registrar a las especies de aves
nocturnas presentes en la zona.
La avifauna de arroyo Cobos y presa Los Parga, presenta
diversas amenazas debido a la cercanía de este sitio
con zonas urbanas, tales como la contaminación por
residuos sólidos urbanos, aguas negras, vandalismo, la
tala clandestina, así como la extracción de arena y grava
para construcción, por lo que es necesario llevar a cabo
acciones para la conservación de esta zona.

A GRADECIMIENTOS
A L. F. Medina-Hernández por permitirnos utilizar sus
fotografías en el presente documento. Les agradecemos
a los pobladores y dueños de las zonas aledañas que
nos permitieron transitar por sus propiedades para
realizar los muestreos.O

Así mismo, se avistaron ejemplares de Pa loma de
Collar Turca (Streptope/ia decaocto}, otra especie
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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V)

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America. Harper Collins Publisher. Inglaterra, 336 pp.

�R ESUMEN
Arenicolo Marina es un gusano marino que habita
en la zona costera al noroeste de Europa. Se conoce
como "gusano de cebo'; pues es una de las carnadas
favoritas y de la alta demanda en la pesca deportiva,
o simplemente como "arenícola" haciendo alusión a
que vive en galerías, debajo de la arena marina. En la
última década A. marina ha sido motivo de distintas
investigaciones en el ramo de la biomedicina, pues
la hemoglob ina contenida en su sangre posee
características que la hacen un excelente transportador
de oxígeno y compatible con cualquier tipo de sangre
humana. En esta nota se mencionan algunos de los
usos potenciales de la hemoglobina del gusano marino,
los productos biotecnológicos conocidos a la fecha, y lo
que sabemos de las arenícolas en México.

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, ''',...-

Palabras clave: Gusanos marinos, anélidos,

Arenicolidae, biotecnología, biomedicina.

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias
Biológicas, Laboratorio de Biosistemática, Av. Universidad s/n, Cd.
Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León, C.P 66451,
México maria.garciagza@uanl.edu.mx

38

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�1NTRODUCCIÓN

e

uando ingresamos a la playa y nos ponemos
en contacto con la arena , poco imaginamos
la diversidad de organismos que existen bajo
nuestros pies. Si pudiésemos observar con una lente de
aumento una palada de esa arena, encontraríamos una
gran cantidad de animales, entre ellos unos gusanos
muy parecidos a las lombrices de t ierra, inclusive
algunos podrían parecer ciempiés tanto por la forma
de su cuerpo (que segmentado y tiene muchas patas),
como por la forma en que se mueven. Los gusanos a los
que nos referimos se llaman poliquetos, cuyo nombre
se debe a la presencia de numerosas quetas o setas en
cada una de sus patas.
Dentro del grupo de los poliquetos, hay unos que se les
conoce como "arenícolas" o "gusanos de cebo" (Figura
1). El primer término hace referencia a su hábitat en
la arena, y el segundo a su uso como carnada para la
pesca deportiva (Figura 2). Son gusanos sedentarios
que habitan galerías en forma de "U" (Figura 3). Durante
la bajamar, si bien no se pueden ver los gusanos a simple
vista, la ubicación de sus galerías se deduce por la
presencia de sus heces, mismas que salen de una de las
aperturas de su galería formando pequeños montículos
de espirales regulares o irregulares de heces excretadas
por el gusano (Figura 4).

Arenicolo marino se conoce desde 1758, cuando Linneo
la describió para la zona económica exclusiva de Suecia.
Es muy común en Inglaterra e Irlanda, y ampliamente
distribuida en el noroeste de Europa. Arenicola marina
tiene un cuerpo cilíndrico, relativamente grueso y
carnoso y en él se pueden reconocer tres regiones
(Figura 5). La cabeza o región anterior consta de tres
segmentos sin setas, palpos, cirros o apéndices, y ahí
se encuentra la apertura oral de la que evierte un órgano
llamado faringe que interviene en la alimentación y en
la excavación. La región media o tronco, está formada
por un número variable de segmentos equipados con
setas y branquias, mientras que la región caudal queda
expuesta a los depredadores cuando el gusano sube a
la superficie para defecar, pero esta región no presenta
órganos vitales, branquias o setas, por lo que al ser
depredada no compromete la vida del gusano, quien
después regenera la parte faltante (Darbyshire, 201 9).

Figura 1 . Gusanos de cebo Arenicola marina.

Fuente: httpsJ/www.vistaalmar.es/ciencia-tecnologia/medicina/7885 proximamente-farmacia-sangre-lombriz-marina.html

Figura 2 . Gusanos Arenico/a marino preparado como camada para
la pesca deportiva. Fuente: https://www.alamy.es/imagenes/fishingworms.html
salida
de agua

DE A RENICOLA

Algunas especies de Arenicola se explotan para su uso
en la pesca deportiva, donde son muy populares y su
comercio es bastante redituable. En el Reino Unido,
un kilogramo de Arenico/a marino se vende en 40 E
($1,105.79 pesos)1 mientras que A. defodiens se cotiza
en 53 E ($1 ,465.17 pesos) (Watson et al. 2016). Dada su
relevancia económica, en el Reino Unido el desarrollo de la
acuicultura de ambas especies tiene un estado avanzado
de investigación y progreso, y la expectación sobre su
producción a escala comercial en el corto plazo es muy
1 tipo de cambio 3 de noviembre de 2020

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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galería

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�alta (Sustainable Feeds LTD, 201 8; Cole et al. 2018).
A pesar de la popularidad de los arenícolas en la pesca
deportiva, en los últimos años su uso se ha extendido
también en el ramo de la biomedicina, pero antes de hablar
de ello veamos cómo respiran los arenícolas.

¿CÓMO RESPIRAN LOS ARENÍCOLAS?
Los arenícolas respiran a través de las branquias, como
los peces, pero a diferencia de estos, los arenícolas
pueden sobrevivir hasta seis horas fuera del agua.
¿Cómo pueden hacer esto? La respuesta está en su
sangre.
La sangre de Arenicolo marino al igual que la humana
es de color roja, debido a la presencia de hemoglobinas,
que son las proteínas encargadas de transportar el
oxígeno a todos los r incones del cuerpo a través de su
sistema circulatorio

Figura 4 . Heces de Arenicola marina expuestas durante la bajamar.
Fuente: https://www.elagoradiario.com/aguaalobestia/arenicolamarina-gusano-deposiciones-arena-playa/

Probocis - -

La hemoglobina de A. marino comercialmente recibe el
nombre de HEMARINA-M101, o solo M101. A diferencia
de la hemoglobina humana, que sólo puede transportar
cuatro moléculas de oxígeno a la vez, la hemoglobina de
A. marina puede transportar 156 moléculas de oxígeno,
40 veces más que la hemoglobina humana. Además, al
no estar encerrada en glóbulos rojos como la nuestra,
la hemoglobina de A. marina es extracelular y no posee
anticuerpos, por tanto es compatible con cualquier grupo
sanguíneo (Rousselot et al. 2006).

BIOTECNOLOGÍA

Ano

Figura 5 . Arenicola marina.
Fuente: https://www bazarlaspalmeras.com/p_l 1891_17 _97_235/
coco modificado por MEGG

Estos hallazgos sobre la HE MARINA M 1 01 de
Arenicola marina como excelente transportador de
oxígeno sirvieron para que en el 2007 se creara
una compañía biofarmacéutica ubicada en Francia
llamada "HEMARINA''. cuyo propósito es desarrollar
biotecnología patentada de la hemoglobina de A. marina
para diversos usos en medicina (HEMARINA, 2020).
Uno de sus productos más novedosos es el propuesto
para la preservación de órganos de t rasp lante
llamado HEM0 2 Iife®, que se basa en la eficiencia de
la HEMARINA M101 para transportar oxígeno a los
órganos a trasplantar y, en consecuencia, estos órganos
pueden sobrevivir varios días sin daño y ser viables
(Figura 7). HEM02 Iife® fue probado en 60 pacientes
que recibieron t rasplante de riñón. Estos pacientes
mostraron una recuperación más rápida que aquellos
que recibieron órganos preservados en la solución salina
tradicional. Su uso se ha extendido en la preservación
de otros órganos como pulmón, páncreas y corazón
(Thuillier et al. 2011 ; Mall et et al. 2014; Teh et al.
2017).
Otros productos innovadores a base de la HEMARINA
M101 inc lu yen el HEMOXYCar rie r®, que es un
transportador de oxígeno universal con uso potencial
en transfusiones sanguíneas (Rousselot et al. 2006); el
HEMHealing®, un apósito indicado para la cicatrización
de heridas crónicas; el HEMOXCell®/HEMUPStream®
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�es promovido como activador de crecimiento celular in
vitro (Le Pape et al. 201 5); el HEMDental-Care® es un
gel recomendado en tratamientos dentales para curar
la periodontitis, pues la molécula M101 contenida en él
funge como anti-bacteriana y anti-inflamatoria (Batool
et al. 2020); y el HEMBoost® recomendado tanto en la
industria farmacéutica como agro-alimentaria como un
biorreactor, pues acelera la fermentación láctica.
La compañía cuenta con trece diferentes patentes en
varios países, incluyendo Francia desde luego y el resto
de Europa, pero de interés especial las patentes para la
preservación de órganos y tejidos en México (patentes
W02009/050343 y W0201 3/0011 96).

HEMAR I NA M101 Y Covio-19
Ante la pandemia del Covid-19 el 27 de abril del
año en curso, la Agencia de Seguridad Nacional de
Medicamentos y de los productos de salud de Francia
(L'Agence Nationale de Sécurité du Médicament et des
Produits de Santé o ANSM por sus siglas en francés)
aprobó un ensayo clínico para usar la HEMARINA M101
de Arenicola marina en 10 pacientes con insuficiencia
respiratoria ocasionada por el coronavirus. A raíz de ese
anuncio la noticia se hizo viral, apareciendo en noticieros
televisivos, medios impresos y redes sociales de todo el
mundo, tanto por la urgencia desesperada de encontrar
una cura a esta pandemia tan devastadora, como por la
rareza de usar la hemoglobina de un gusano marino.
Los pacientes con síndrome respi ratorio agudo
severo causado por el virus COVID-19 tienen una
incapacidad fisiológica para suministrar oxígeno al
cuerpo. La molécula H-101 extraída de la hemoglobina
extracelular de Arenicola marina, podría utilizarse para
oxigenar a estos pacientes, pues ya se demostró que
transporta más oxígeno que la hemoglobina humana,
no requiere de un cofactor para liberar el oxígeno y
carece del efecto vasoconstrictor e hipertensivo que se
observa con los acarreadores de oxígeno basados en
hemoglobina humana, bovina o recombinante. Además,
al no estar encerrada en glóbulos rojos como la nuestra,
la hemoglobina de A. marina no posee anticuerpos, y por
lo tanto es compatible con cualquier grupo sanguíneo
(Rousselot et al. 2006).

Figura 7 . Hemoglobina de Arenicola marina siendo utilizada en la
preservación de órganos de trasplante. Fuente: Hemarina.

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

Desafortunadamente, a escasos meses del anuncio oficial
no existe información sobre la efectividad del tratamiento
en los pacientes evaluados. Lejos del sensacionalismo
de la noticia, si los resultados de estas pruebas fueron
promisorios, entonces se podría considerar un auxiliar en
el tratamiento de una de las grandes enfermedades de la
humanidad de todos los tiempos.

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¿CóMO OBTIENE LOS GUSANOS LA
BIOFARMACÉUTICA?

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A siete años de su creación, en el 201 3 la biofarmaceútica
HEMARINA creció tanto que pudo adquirir una parte
de una granja marina en la isla Noirmoutier, al norte de
Francia; pero dos años más tarde se convirtió en dueña
absoluta de la granja. Hoy en día, esa granja produce
aproximadamente 30 toneladas de gusanos al año para
la extracción de su hemoglobina. Cuenta con patentes
activas para los métodos de inducción de la maduración
sexual de los gusanos y de su acuicultura, tanto en
Estados Unidos como en Europa, pero estas fueron
compradas, no son producto de investigaciones propias
(patentes US7568446, US70041 09).

¿EXISTEN A RENÍCOLAS EN MÉXICO?
En los mares mexicanos existen reportes de dos especies
de Arenícolas: Arenicola cristata Stimpson, 1856 y
Arenicola glasselli Berkeley y Berkeley, 1939, pero sus
registros son escasos. Esto obedece por un lado a que la
extracción es estos gusanos es difícil debido a la forma de
su galería (en forma de U), y que, a la menor perturbación,
estos gusanos excavan rápidamente a zonas más
profundas para su protección, haciendo casi imposible su
captura con las modestas herramientas de trabajo que
siempre hemos usado: palas. Además, cuando se obtienen
gusanos, estos salen incompletos, pues podemos cortarlos
de manera no intencional durante su muestreo. En Estados
Unidos y en Europa usan una bomba especial, llamada "bait
pump" or "lug-worm pump" (Figura. 8) que es exclusiva para
extraer arenícolas, con suerte podamos conseguir una y
hacer muestreos en los litorales mexicanos para conocer
más sobre la composición y abundancia de Arenícolas en
el país, y quizá más tarde, explorar su uso potencial en la
acuicultura y en la biotecnología.O

Figura 8. Recolecta de aren/colas con bomba de ext racción Bait pump.

Fuente: httpJ/www.baitpump.es/como-funciona.html

41

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worms: a valuable and important fishery with implications
for fisheries and conservation management. Fish and
Fisheries 18(2): 374-388 https://doi.org/10.1111/
faf.12178

�MESOAMERICAN SALAMANDERS
(AMPHIBIA: CAUDATA) AS A CONSERVATION FOCAL GROUP
I ELJ GARCiA-PADILLA1, DOMINIC L. DESANTIS 2 • ARTURO ROCHA3• VICENTE
MATA-SI LVA4 • jERRY D. JOHNSON 5• LYDIA A LLISON FUCSK0 6 • DAVID
LAZCAN0 7• AND LARRY DAVI D Wt LSON 8

Elí García-Padilla to 'Biodiversidad Mesoamericana, Oaxaca de Juárez, Oaxaca 68023, Mexico and e-mail address to eligarciapadilla86@gmail.com
2Department of Biological &amp; Environrnental Sciences. Georgia College &amp; State University, Milledgeville, Georgia 31061, USA. E-mail: dominic.
desantis@gcsu.edJ
3IJepartrnErnof Bíological Sdences, El Paso Corrm.nity Colege, El Paso, Texas 79927, USA. E-mail: ruyrocha@gnail.com
5
'· Department of Biological Sciences, The University of Texas at El Paso, El Paso, Texas 79968-0500, USA. E-mails: vmata@utep.edu,
jjohnson@utep.edu
6Department of Humanitíes aoo Social Sciences, Swinbume University ofTeclYlology, Melbourne, Victoria, Australia. E-mail: lydiafucsko@gmail.com
'Laboratorio de Herpetología, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León, Apartado Postal 157. San Nicolás de los Garza.
Nuevo León, C.P. 66450, México.E-mail:imantodes52@hotmail.com
ªCentro Zamorano de Biodiversidad, Esruela Agrícola Panamericana Zamorano, Departamento de Francisco Morazán, HONDURAS; 1350 Pelican
Court, Homestead, Florida 33035, USA. E-mail bufodoc@aol.com
1

/ / CONSERVATION IS NOT MERELY A QYESTION OF
MORALITY, BUT A QYESTION OF OUR OWN SURVIVAL ''.
H IS HOLINESS THE DALAJ LAMA (2004)

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

43

�S UMMARY

RESUMEN

Salamanders constitute the second largest order of
amphibians in the world. The 762 species occurring
globally are organized into nine famil ies, of which
eight are found in the Western Hemisphere. The 308
species of Mesoamerican salamanders are arranged
in four families, only two of which have representatives
occurring significantly south of the US-Mexican border.
Those two families are the Ambystomatidae, with 18
Mesoamerican species, and the Plethodontidae, with
287 species. Most of the Mesoamerican salamanders
are endemic to either Mexico or Central America orto
Mesoamerica in general. The largest number of endemic
species belong to the genera Ambystomo, Bolitog/osso,
Chiropterotriton, Nototriton, Oedipino, Pseudoeuryceo,
and Thorius. The greatest amount of salamander
diversity is found in Mexico, followed in order by that in
Guatemala, Costa Rica, Honduras, Panama, Nicaragua,
El Salvador, and Belize. The amount of endemicity
in Central America ranges in order from highest to
lowest in Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras,
Panama, El Salvador, and Bel ize. Most species of
Mesoamerican salamanders occupy conservation
priority level one, amounting to 244 species and
88.4% of the 276 Mexican and Central American
endemic species. These 244 species constitute a key
conservation focal group for Mesoamerica based on
several criteria. Most of the priority level one species
are in the Mesa Central, Sierra Madre Occidental,
Sierra Madre Oriental, Sierra Madre del Sur, Sierra
de Los Tuxtlas, Western and Eastern Nuclear Central
American Highlands, lsthmian Central American
Highlands, and the Highlands of Eastern Panama. The
significance of the biodiversity resource represented by
Mesoamerican salamanders is not emphasized outside
of a small cadre of conservation herpetologists and
systematists working in the region. Nonetheless, these
salamanders are threatened currently by the destructive
activities of humans and potentially endangered by
the possibility of the invasion of their habitats by the
chytrid fungus Botrochochytrium so/omondrivorons.
Our conclusion is that Mesoamerican salamanders
should be recognized as a conservation focal group
for several reasons outlined herein. In addition, we
suggest that these salamanders become the subject of
a scientific congress tasked with promptly preparing a
plan for protecting the diversity and endemicity of these
amphibians for perpetuity.

Las salamandras constituyen el segundo orden más
grande de anfibios en el mundo. Las 762 especies
que ocurren a nivel mundial están organizadas en
nueve fam ilias, de las cuales ocho se encuentran
en el hemisferio occidenta l. Las 308 especies de
sa lamandras mesoamericanas están distribuidas
en cuatro familias, solo dos de las cuales tienen
representantes que se encuentran significativamente
al sur de la frontera de México y Estados Unidos. Esas
dos familias son Ambystomatidae, con 18 especies
mesoamericanas, y Plethodontidae, con 287 especies.
La mayoría de las salamandras mesoamericanas
son endémicas de México o Centroamérica o de
Mesoamérica en general. La mayor cantidad de
especies endémicas pertenece a l os géneros
Ambystomo, Bolitoglosso, Chiropterotriton, Nototriton,
Oedipino, Pseudoeuryceo y Thorius. La mayor
diversidad de salamandras se encuentra en México,
seguido en orden por Guatemala, Costa Rica, Honduras,
Panamá, Nicaragua, El Salvador y Belice. La cantidad
de endemismo varía en orden de mayor a menor en
Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras, Panamá,
El Salvador y Belice. La mayoría de las especies de
sa lamandras mesoamericanas ocupan el nivel de
prioridad de conservación uno, con un total de 244
especies y el 88.4% de las 276 especies endémicas
de Méx ico y Centroamérica. Estas 244 especies
constituyen un grupo de enfoque de conservación
clave para Mesoamérica basado en varios criterios.
La mayoría de las especies del nivel de priorida d de
conservación uno, están ubicadas en la Mesa Central,
la Sierra Madre Occidental, la Sierra Madre Oriental, la
Sierra Madre del Sur, la Sierra de Los Tuxtlas, las tierras
altas de Centroamérica nuclear occidental y oriental,
las tierras altas del Istmo de Centroamérica y las t ierras
altas del este de Panamá. En términos generales, la
importancia del recurso de biodiversidad representado
por las salamandras mesoamericanas no es tomado
en cuenta fuera de un pequeño grupo de herpetólogos
y taxónomos inte resa dos en la conservación del
grupo en la región. No obstante, estas salamandras
están actualmente amenazadas por las actividades
destructivas de los humanos y potenc ial mente
amenazadas por la posibilidad de la invasión de sus
hábitats por el hongo quítrido Botrochochytrium
so/omondrivorons. Nuestra conclusión es que las
salamandras mesoamericanas deberían ser promovidas
como un grupo de enfoque de conservación por
varias razones. Adicionalmente, sugerimos que estas
salamandras se conviertan en el tema de un congreso
científico que aborde la preparación de un plan para
la protección de la diversidad y endemismo de estos
anfibios para la perpetuidad lo más pronto posible.

Keywords: Biodiversity decline, Caudata, conservation

priority levels, Mexico, Central America
Palabras Claves: Caudata, disminución de la

biodiversidad, América Central, México, niveles
prioritarios de conservación
44

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�INTRODUCTION
alamanders globally comprise the second largest
order of amphibians, after anurans and before
caecilians. The Amphibian Species of the World
(ASW) website (Frost 2020; accessed 28 October 2020)
lists 8 ,234 species of amphibians, of which anurans
comprise 7,259 taxa or 88.2%. Caecilians make up
2.6% of the order, with 2 1 3 species. Salamanders
constitute 762 species or 9.3% of the total. Nine
salamander fami lies are recognized at the ASW website.
Of these nine families, four are restricted to the Western
Hemisphere, i.e., Ambystomatidae, Amphiumidae,
Rhyacotritonidae, and Sirenidae. Four of the other five
have representatives in both hemispheres. Only the
family Hynobiidae is restricted in distribution to the
Eastern Hemisphere Of the four bi-hemispheric families,
the dist ribution of two of them, the Cryptobranchidae
and the Proteidae, is limited to North America north of
the Mexican border. The distribution of the other two, the
Plethodontidae and the Salamandridae, penetrates far
beyond the US-Mexican border (Plethodontidae) or only
slightly so (Salamandridae).

S

This paper comprises an essay that attempts to
make a case for the recognition of the Mesoamerican
salamander fauna as a conservation focal group to
exemplify the survival issues facing the Mesoamerican
herpetofauna as a whole. We support this proposed
designation based on the outstanding level of endemism
and susceptibi lity to anthropogenic environmental
pressures exhibited by the Mesoamerican caudates.

Mesoamerican herpetofauna, has been dependent on use
of the EVS measure (Wilson et al., 2013a, b; Johnson,
201 5). Thus, we have eschewed the use of the more
broadly applied and globally utilized IUCN methodology
for the reasons that are stipulated by Wilson et al. (2013b:
107), as follows: 'The EVS provides severa! advantages
for assessing the conservation status of amphibians and
reptiles. First, this measure can be applied as soon as a
species is named, because the information necessary for
its application generally is known at that point. Second,
calculating the EVS is economical because it does not
require expensive, grant-supported workshops, such as
those undertaken for the Global Amphibian Assessment
(sponsored by the IUCN). Third, the EVS is predictive, as
it measures susceptibility to anthropogenic pressure and
can pinpoint taxa with the greatest need of immediate
attention and continued scrutiny. Finally, it is simple to
calculate and does not "penalize poorly known species'.'
In addition, we make no use of the SEMARNAT system of
conservation assessment, since it is applicable only to the
Mexican herpetofauna and has preved of little use even
in the work we have accomplished on the herpetofaunas
of various states in Mexico in what we have called the
Mexican Conservation Series (as elucidated, for example,
in Ramírez Bautista et al., 2020).

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Our definition of Mesoamerica is the same as that
adopted at the Mesoamerican Herpetology website
(mesoamericanherpetology.com), i.e., "the reg ion
extending from the northern border of Mexico to the
eastern border of Panama." This also is the definition
used in the volume Conservotion of Mesoomericon
Amphibions ond Reptiíes (Wilson, et al., 2010).

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METH0DS
We have based our approach in t his paper on that adopted
in a series of papers published since 2013 that utilized
the Environmental Vulnerability Score (EVS) originated by
Wilson and McCranie (2003) for initial use in determining
the conservation status of the members of the Honduran
herpetofauna. In 2013, three of us published two papers
that applied the EVS to the Mexican herpetofauna {Wilson
et al., 2013a, b). The methodology in these two papers
then was applied to the Central American herpetofauna
(Johnson, et al., 2015). Two years later, Johnson et al.
(2017) introduced the concept of conservation priority
levels, which were determined by combining the EVS levels
of the endemic members of the Mexican herpetofauna
with their physiographic distribution; two years after,
Mata-Silva et al. (2019) applied the same methodology to
the Central American herpetofauna. Finally, García-Padilla
et al. (2020) identified the conservation priority level one
amphibians and reptiles in Mesoamerica as those most
in need of critica! care. The present paper picks up from
where García-Padilla et al. (2020) left off, identifying
the Mesoamerican salamander fauna as a conservation
focal group, and completes a lengthy examination of the
conservation status of the Mesoamerican herpetofauna
through six papers published between 2013 and the
present year, culminating in the present paper.
We find it necessary to point out that our approach to
evaluating the conservation status of the hugely important
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

SALAMANDER OIVERSITY IN MES0AMERICA
Of the eight salamander families with representa tives
in the Americas, on ly four have distributions
extending into Mesoamerica. These families are the
Ambystomatidae, Plethodontidae, Salamandridae,
and Sirenidae. Two of these families, however, the
Salamandridae and Sirenidae, occur only in extreme
northeastern Mexico, and are represented by only one
(Salamandridae) or two species (Sirenidae), as indicated
in the taxonomic list at the Mesoomerican Herpeto/ogy
website (accessed 28 October 2020). Thus, most of
the Mesoamerican salamanders belong to the families
Ambystomatidae and Plethodontidae. Of the total of the
305 total species in these two families in Mesoamerica
(mesoamericanherpetology.org; accessed 28 October
2020), 18 belong to the Ambystomatidae (5.9%),
whereas 287 are placed in the Plethodontidae (94.1%).
The 1 8 ambystomatid salamanders occupying
Mesoamerica are limited in distribution to Mexico
north of the southern r im of t he Mexican Plateau
(Vitt and Ca ldwell, 2009). The 1 8 ambystomatids
comprise 48.6% of the 37 species in the entire family
(Frost, 2020; accessed 28 October 2020). The 287
Mesoamerican plethodontids make up 58.6% of a
total of 490 in the entire family, and 59.7% of the 481
species occurring in the Western Hemisphere (Frost,
2020; accessed 28 October 2020).
45

�All 18 of the Mesoamerican ambystomatid salamanders
belong to the genus Ambystomo, 54.5% of the 33
species in the entire genus. The only other genus in
this family is Dicomptodon, with four species, limited in
distribution to the Pacific Northwest of North America,
from southwestern Brit ish Columbia in Canada to
northern ldaho and extreme western Montana, as well
as south to Pacific central California (Frost 2020;
accessed 28 October 2020).
The 287 Mesoamerican plethodontids are placed in
17 genera (mesoamericanherpetology.org; accessed
28 October 2020), including Aneides (one species),
Aquiloeuryceo (six species), Botrochoceps (one
species). Bo/itog/osso (1 02 species), Brodytriton (one
species), Chiropterotriton (23 species), Cryptotriton
(seven species), Dendrotriton (eight species), Ensotino
(one species), /sthmuro (seven species), lxolotriton
(two species), Nototriton (20 species), Nyctono/is
(one species), Oedipino (38 species), Porvimo/ge (one
species), Pseudoeuryceo (39 species), and Thorius
(29 species). lnterestingly, six of these 17 genera
contain only single species in Mesoamerica, in sorne
cases because the genus is monospecific (Brodytriton,
Nyctono/is, and Porvimo/ge), in other cases because only
a single species of a multi-specific genus ranges into
Mesoamerica (Aneides, Botrochoceps, and Ensotino).
Only a single species of salamandrid salamanders
occurs in Mesoamerica, in fact only in northeastern
Mexico (to extreme northeastern Hidalgo), i.e.,
Notophtholmus meridiano/is. Two species of sirenid
salamanders, Siren intermedio and S. locertino, are
found in extreme northeastern Mexico.

8 ROAD PATTERNS OF DISTRIBUTION OF
M ESOAMERICAN SALAMANDERS
The 308 Mesoamerican salamander species exhibit
severa! bread patterns of distribution, as discussed by
Wilson et al. (201 7) These patterns and the number
of taxa that illustrate them are outlined in Table 1. Of
the nine distributional patterns for Mesoamerican
amphibians and reptiles identified by Wilson et al.
(2017), only five apply to Mesoamerican salamanders.
These patterns are as follows:
(1) MXEN = species endemic to Mexico
(2) CAEN = species endemic to Central America
(3) MXUS = species distributed only in
Mexico and the United States
(4) MXCA = species distributed only
in Mexico and Central America
(5) CASA = species distributed only in
Central Ame rica and South America
In general, most Mesoamerican salamanders exhibit
the MXEN and CAEN patterns, i.e., they are species
endemic to either Mexico or Central America. Of the
308 species involved, 133 or 43.2% are endemic
to Mexico, whereas 1 44 or 46.8% are endemic to
Central America. The total for these two portions of
Mesoamerica is 277 species or 89.9% of the total
46

for Mesoamerica. The remaining 31 species occur in
Mexico and the United States (seven species or 2.3%),
Mexico and Central America (19 species or 6.2%),
or Central America and South America (five species
or 1.6%). Combining the MXEN, CAEN, and MXCA
species produces a figure of 296 species endemic to
Mesoamerica or 96.1 %. Thus, only 12 species or 3.9%
occur also outside of Mesoamerica in the United States
(seven species or 2.3%) or South America (five species
or 1.6°/o).

ENDEM ISM AMONG THE M ESOAMERICAN
SALAMANDERS
As noted above , the overa l l endemicity of
Mesoamerican salamanders is stunning at 96.1 %
(Table 1). Also noteworthy is that 1 2 of the 20 genera
of these amphibians are endemic to either Mexico
(Aqui/oeuryceo, Chiropterotriton, lsthmuro, /xo/otriton,
Porvimo/ge, and Thorius), Central America (Nototriton),
or Mesoamerica in general (Brodytriton, Cryptotriton,
Dendrotriton, Nyctonolis, and Pseudoeuryceo). The
other eight genera in Mesoamerica have representatives
in either the United States (Ambystomo, Aneides,
Botrochoceps , Ensotino, Notophtholmus, and Siren)
or South America (Bo/itog/osso and Oedipino) The 12
endemic Mesoamerican genera collectively contain 144
species or 46.8% of the 308 total species distributed
in Mesoamerica. The largest genus of salamanders
in Mesoamerica is Bo/itog/osso, with 1 02 species.
According to Frost (2020; accessed 28 October 2020)
this genus contains 136 species, indicating that 34
of the currently recognized species are restricted
in distribution to South America and Bo/itog/osso
constitutes the only genus of salamanders occurring
within this southern continent, other than Oedipino.
At the specific level, and as noted above, 296 of
the 308 Mesoamerican sa lamanders or 96. 1 %
are endemic to this region. The largest number of
endemic Mesoamerican species belongs to the genera
Ambystomo (17 species), Bo/itog/osso (1 02 species),
Chiropterotriton (23 species), Nototriton (20 species).
Oedipino (36 species), Pseudoeuryceo (39 species),
and Thorius (29 species) for a total of 266 species or
86.4% of the overall total of 308 species (Table 1).

C OUNTRY DISTRIBUTION ANO ENDEM ISM
OF MESOAM ERICAN S ALAMANDERS
Although the distribution of Mesoamerican salamanders
among the eight nations of Mesoamerica has no biological
significance, this information does have conservation
significance, since it is governments of countries that draw
up conservation plans. Therefore, the data on country
distribution of these salamanders is placed in Table 2.
These data indicate that the greatest diversity is found
in Mexico. This country harbors members of ali four
of the Mesoamerican families of salamanders, three
of which occur nowhere else in Mesoamerica (i.e., in
Central America). Mexico also contains the highest
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�number of genera (18 of 20 or 90.0%) and species
(1 58 of 308 or 51.3%). The next highest number of
genera (eight of 20 or 40.0%) and species (64 of 308
or 20.8%%) is found in Guatemala, followed by the
number in Costa Rica (three of 20 genera or 1 5.0% and
52 of 308 species or 16.9%). Honduras and Panama
exhibit an intermediate amount of diversity compared
to the other countries in Central America, with,
respectively, five of 20 genera or 25.0% and 42 of 308
species or 13.6% and two of 20 genera or 10.0% and
32 of 308 species or 10.4%. The other three Central
American countries have either five species (Belize and
El Salvador) or 10 species (Nicaragua), which amount
to 1.6 or 3.2% of the total, respectively; the number
of genera is either two (Belize and El Salvador) or three
(Nicaragua).
At the country level, endemism ranges from 0% in
Belize to 84.2% in Mexico. lntermediate figures are,
in ascending order, 20.0% in El Salvador, 28.1 % in
Panama, 59.5% in Honduras, 59.4% in Guatemala,
60.0% in Nicaragua, and 63.5% in Costa Rica. Thus,
the figures for country-level endemism are greater than
50% in Honduras, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica,
and Mexico. The total number of species endemic at the
country level amounts to 245, which is 79.5% of the
308 species of salamanders found in Mesoamerica.

Table 2 . Distribution of the native salamander species of

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Mesoamerica by country. Asterisk signifies a species endemic to a
given country.

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Genera
Ambystomo

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Aneides
Aquiloeuryceo
Botrochoceps
Bolitoglosso
Brodytriton
Chiropterotriton
Cryptotriton
Dendrotriton
Ensatino
/sthmura
lxolotriton
Nototriton
Nyctinolis
Oedipino

17

6

6

Caudata: Ambystomatidae (1 genus, 18 species)
+·

Ambystomo fiavipiperotum
Ambystomo gronu/osum
Ambystomo leoroe
Ambystomo lermoense
Ambystomo movortium
Ambystomo mexicanum
Ambystomo ordinorium
Ambystomo rivulore
Ambystomo rosoceum
Ambystomo si/vense

+•

Ambystomo subsolsum

+•

Ambystomo toylori
Ambystoma velosci

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10

1
23

23

7
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1
7
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20

1

Thorius
Notophtholmus

29
1

2
308

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Aquiloeuryceo goleonae

Aquiloeuryceo praecellens

+

Bolitoglosso olvorodoi

Bolitoglosso onthrocino
Bolitoglosso ouroe
Bo/itoglossa oureoguloris

6
6

Bolitoglosso biserioto
Bolitoglosso bramei

+
+

+

Bolitoglosso chucontiensis
Bo/itoglossa
cooxtlohuacano
Bolitoglosso co/onneo

+

+

Bo/itoglossa compacto

+

+

Bolitoglosso carri
Bolitoglosso catoguona
Bolitoglosso ce/oque
Bolitoglosso centenorum

20

35

1
1

1

3

2

29

1
133

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Bo/itoglossa o/berchi

7
2

1
35

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Subtotals ~
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Botrochoseps mojar

1

38
39

Totols

2

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Aquiloeuryceo quetzolensis
Aquiloeuryceo scandens

13
1

1

PoNimolge
Pseudoeuryceo

Siren

1

76

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Aquiloeuryceo cofetlero
Aquiloeuryces cepho/ico

1

102

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Ambystomo oltomironi
Ambystoma omblycepholum
Ambystomo ondersoni
Ambystomo bombypellum
Ambystomo dumerilii

Aneides lugubris

1
1

1

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o

Caudata: P/ethodontidae (17 genera, 287 species)

No.of MXEN CAEN MXUS MXCA CASA
Species
(1)
(2)
(3)
(4)
(5)

18
1

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Table 1. Summary of distributional categories far the Mesoamerican
salamander species, by genera. The abbreviations are as fol lows:
MXEN = species endemic to Mexico; CAEN = species endemic t o
Central America; MXUS = species dis tributed only in Mexico and
the United States; MXCA = species distributed only in Mexico and
Central America; and CASA = species distributed only in Central
America and South America.

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144

2
7

19

5

Bolitoglosso cerroensis
Bolitoglosso chinonteco

Bolitoglosso cononti
Bolitoglosso copio

+

+

Bolitoglosso copinhorum
Bolitoglosso cuchumotono
Bolitoglosso cuno
Bolitoglosso doryorum
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

47

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Bolitog/osso decoro

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Bolitog/osso pygmoeo

Bolitoglosso diophoro

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Bolitog/osso riletti
+·

Bolitog/osso diminuto
Bolitoglosso dofleini

+

Bolitoglosso dunni
Bolitoglosso engelhordti

+

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Bo/itog/osso fronklini
Bolitoglosso gomezi

+

+
+

Bo/itoglosso grocifis

+

+

Bolitoglosso sombro

+

+

Bo/itoglosso sooyorum

+·

Bolitoglosso splendido

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Bo/itog/osso tico

Bolitog/osso insu/oris

+·

Bolitoglosso tzultocoj
Bo/itoglosso verocrucis

+·

Bolitog/osso jugivogons

+·

Bolitoglosso komuk

+·

+·

Bolitoglosso lo

+·

Bolitoglosso xibolbo
Bo/itog/osso yucotono
Bo/itog/osso zocopensis
Bolitog/osso zopoteco

Bolitog/osso lignicolor

+

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Brodytriton silus

+·
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Chiropterotriton oureus

+·

Chiropterotriton cososi

+·

Chiropterotriton ceronorum

+·

Chiropterotriton chico

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Chiropterotriton chiropterus

+·

Chiropterotriton
chondrostego
Chiropterotriton cieloensis

+·

Chiropterotriton crocens

+·

Chiropterotriton dimidiotus

+·

Chiropterotriton infemolis
Chiropterotriton lovoe

+·

Chiropterotriton mognipes

+·

Chiropterotriton me/ipono

+·

Chiropterotriton
miquihuonus

+·

Chiropterotriton mosouri

+·

Chiropterotriton
multidentotus

+·

Chiropterotriton nubilis

+·

+·

Chiropterotriton orcu/us

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Bo/itog/osso
omniumsonctorum
Bolitog/osso oresbio

+·

Chiropterotriton perotensis

+·

Chiropterotriton priscus

+·

Chiropterotriton terrestris

+·

Bolitoglosso pocoyo

+·

Chiropterotriton totonocus

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Cryptotríton olvorezde/toroi
Cryptotriton monzoni

+·

+
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Bolitog/osso magnifico
Bolitoglosso mormoreo

+

Bolitoglosso medemi

+

Bolitog/osso meliono

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+

Bolitog/osso minutulo

+

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+

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Bolitog/osso nigrescens
+·

Bolitoglosso ninodormido
Bo/itog/osso nussboumi

+·

Bolitoglosso nympho

+

Bo/itog/osso ooxocoensis
Bolitoglosso obscuro

+·

Bolitog/osso occidentolis
Bolitoglosso odonnelli

+

+

+·
+

+

+·

+·

Bo/itog/osso pesrubro
Bolitoglosso pholorosomo
Bolitog/osso plotydoctylo

+
+·

Bolitoglosso porrosorum
Bo/itog/osso psepheno

48

+

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Bolitog/osso
mombochoensis
Bo/itog/osso morio
Bolitoglosso mulleri

+

+·

+
+·

Chiropterotriton orboreus

+

+
+

Bolitoglosso tenebroso

Bo/itog/osso koqchike/orum

+

Bolitoglosso toylori

+·

Bolitoglosso jocksoni

+

+·

Bolitoglosso synorio

Bolitoglosso indio

Bo/itoglosso mexicano

+

+

+·

Bo/itog/osso
huehuetenonguensis

Bo/itog/osso /ongissimo
Bolitoglosso mocrinii

+

+

Bolitog/osso suchitonensis

+·

Bolitog/osso helmrichi

Bolitoglosso lineo/ni

+

Bo/itog/osso striotulo
Bolitog/osso stuorti
Bolitog/osso subpolmoto

+

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Bolitoglosso schizodoctylo

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Bo/itog/osso solvinii

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Bo/itog/osso rufescens

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Bolitoglosso floviventris

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Bolitoglosso robinsoni
Bolitoglosso rostrata

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Bolitog/osso flovimembris

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Bolitoglosso robusto

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Bolitog/osso hortwegi
Bolitoglosso heiroreios

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Bolitog/osso epimelo
Bolitoglosso eremio

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Cryptotriton naso/is

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Cryptotriton necopinus

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Oedipina ígneo

Cryptotriton veroepocis

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Oedipina kasios

Cryptotriton xuconeborum

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Oedipino koehleri

Dendrotriton brome/iocius
Dendrotriton chujorum

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Oedipina leptopoda

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Oedipino marítimo

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Dendrotriton kekchiorum
Dendrotriton megorhinus

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Cryptotriton sierrominensis

Dendrotriton cuchumotonus

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Oedipina motaguae
Oedipino nica

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Oedipina nimoso

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Oedipino pacificensis

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Dendrotriton robbi

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Dendrotriton sonctiborborus
Dendrotriton xo/oco/coe

+·

Ensotino eschscholtzii
/sthmuro bellii

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Oedipina parvipes

Oedipina poelzi

/sthmuro boneti
lsthmuro corrugoto

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Oedipina pseudouniformis

/sthmuro giganteo
/sthmuro moximo

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/sthmuro noucompotepetl
/sthmuro sierrooccidento/is

+·

/xo/otriton niger

+·

/xolotriton porvus

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Nototriton brodiei

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Nototriton gomezi

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Nototriton guonocoste

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Nototriton lignico/o

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Nototriton limnospectotor
Nototriton mojor

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Nototriton motomo

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Nototriton mime

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Nototriton nelsoni
Nototriton oreodorum

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Nototriton picodoi

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Nototriton picucho

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Nototriton richordi
Nototriton soslayo

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Nototriton stuorti

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Nototriton toponti
Nototriton tomomorum
Nyctonolis pemix

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Oedipino olforoi

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Oedipino olleni

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Oedipino o/tura

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Oedipino berlini

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Oedipino copitolino
Oedipino corablonco

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Oedipina chortiorum

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Oedipina col/orís

+

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Oedipino complex

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Oedipina cyclocouda
Oedipina e/ongata

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Oedipino fortunensis
Oedipina gephyro

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Oedipina grocilis

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Oedipina grandis

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Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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Oedipina uniformis

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Oedipina tzutujilorum

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Oedipina tomasi

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Oedipino taylori

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Oedipina savagei
Oedipino stenopodio

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Oedipino salvadorensis

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Oedipina quadra

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Oedipina paucidentoto
Oedipina petio/a

+·

+

Parvimo/ge townsendi

+·

Pseudoeurycea ohuitzotl
Pseudoeurycea oltamontana

+·

Pseudoeurycea amuzgo

+·

Pseudoeurycea onitae

+·

Pseudoeurycea oquatica
Pseudoeurycea ourantio

+·

Pseudoeurycea brunnata

+

Pseudoeurycea cochranae

+·

Pseudoeurycea conanti
Pseudoeurycea exspectato

+·

Pseudoeurycea firscheini
Pseudoeurycea godovi

+·

Pseudoeurycea goebeli

+

Pseudoeurycea juarezi

+·

Pseudoeurycea kuoutli

+·

Pseudoeurycealeprosa

+'

Pseudoeurycea lineo/o
Pseudoeurycea longicauda

+·

Pseudoeurycealynchi
Pseudoeurycea
me/onomo/ga

+·

Pseudoeurycea mixcoot/
Pseudoeurycea mixteca

+·

Pseudoeurycea mystax
Pseudoeurycea
nigromoculata
Pseudoeurycea obesa

+·

Pseudoeurycea orchileucos

+·

Pseudoeurycea orchimelas

+·

Pseudoeurycea popenfussi
Pseudoeurycearex

+·

Pseudoeurycea robertsi

+·

Pseudoeurycea ruficaudo
Pseudoeurycea soltator

+·

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Taxa

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Pseudoeuryceo smithi

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Pseudoeuryceo tencholli

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Pseudoeuryceo teotepec

+·

Pseudoeuryceo tlohcuifoh

+·

Pseudoeuryceo t/i/icxit/

+·

Pseudoeuryceo unguidentis

+·

Pseudoeuryceo werleri

+·

Thorius ode/os
Thorius orboreus

+·
+·

Thorius oureus

+·

Thorius bareos

+·

Thorius dubitus
Thorius grondis

+·
+·

Thorius honkeni

+·

Thorius infemo/is
Thorius insperotus

+·

Thorius /ongicoudus

+·

Thorius lunoris

+·

Thorius mocdougolli

+·

Thorius mognipes
Thorius moxillobrochus

+·
+·

Thorius minutissimus

+·

Thorius minydemus

+·

Thorius muni ficus
Thorius norismognus

+·

Thorius norisovo/is

+·

Thorius omi/temi
Thorius popo/ooe

+·

Thorius pennotulus
Thorius pinicoto

+·

Thorius pu/monoris

+·

Thorius schmidti

+·

Thorius smithi
Thorius spilogoster

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Thorius t/oxiocus

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Thorius trogtodytes

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10
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T-1

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-t

U')

10

Caudata: Sa/amandridae (1 genus, 1 species}
Notophthotmus meridionotis

+

o

Subtota/s -;:.
Caudata: Sirenidae (1 genus, 2 species)
Siren intermedio

+

Siren locertino

+

Subtota/s ~

50

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(')

1\1
U')

~
1\1
(')

CON SERVATION PRIORITY LEVELS AMONG
MESOAMERICAN S ALAMANDERS
Johnson et al. (201 7) and Mata-Silva et al. (2019)
presented t he concept of conservation priority levels, a
simple means of assessing the conservation significance
of the endemic herpetofauna in Mexico and Central
America, respectively, by combining data on t heir
physiographic distribution and EVS group categorization,
which resulted in the employment of 1 8 priority groupings
for Mexico and 1 4 for Central America. These groupings
were divided into six high priority levels, eight medium
priority levels, and four low priority levels (the last with no
such representatives in Central America). We extracted
the data on the conservation priority categorizations for
the endemic salamander species occurring in Mexico as
well as Central America and placed them in Table 3, but
excluded from consideration the 19 species common
to both areas and priority levels with no salamander
representation (i.e., levels six, nine, 1 1, 1 2, 1 3, 1 4, 1 5,
16, 17, and 18. As such, eight priority leve Is rema in for
placement of Mesoamerican endemic salamanders.
There are a total of 276 salamanders endemic to either
Mexico (with 1 33 species) or Central America (with 144
species). The majority of both the Mexican (11 6 species)
and Central American species (1 28 species) occupy
priority level one for a total of 244 for both regions, which
amounts to 88.4% of the t otal number of species of 276.
The number of species in the next largest priority level
(two) declines sharply to 15. The numbers for levels three,
four, five, seven, eight, and ten are five, three, one, four,
two, and two, respectively (Table 3). These numbers add
up to 32 or 11.6% of the total. Thus, almost nine of every
ten endemic species in Mesoamerica occupy priority level
one, and as such, are restricted to a single physiographic
region, and have a high EVS.
In our opinion, salamanders can be viewed as comprising
a key conservation focal group based on severa! criteria,
including: (1) the highest level of overall endemicity of
any herpetofaunal group in Mesoamerica (96.1%); (2) a
huge representation of endemic salamander species in
montane regions in Mesoamerica (233 species in nine
montane regions or 95.5% of 244 endemic species); (3)
the highest proportion of endemic salamander species
w ith a high EVS (268 of 276 species or 97.1 %);
and also (4) a high proportion of salamander species
occupying conservation priority level one (values noted
above). Most of the Mesoamerican salamanders are
placed in the family Plethodontidae; i.e., 287 of 308
species or 93.2%. The next largest representation
(5 8%) involves the 1 8 species allocated to the family
Ambystomatidae, occurring no farther south than the
Mexican Plateau. Finally, a very few species are placed
in the families Sa lamandridae (one) and Sirenidae
(two). Of the 308 species of salamanders occurring
in Mesoamerica, most are endemic to either Mexico
(133 species) or Cent ral America (144 species) orto
Mesoamerica as a whole (1 9 species); the total is 295
or 95.8% of the entire Mesoamerican salamander
count of 308 (Table 3). These numerical data are from
Wilson et al. (201 7), as updated at the Mesoamerican
Herpetology website (mesoamericanherpetology.com;
accessed 28 October 2020).
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�Most species of priority leve l one species of
Mesoamerican sa lamanders are distributed in
montane regions (García-Pad il la et al., 2019). The
data in that paper have been extracted and placed in
Table 4, indicating the following: 233 species of these
creatures or 95.5% of the 244 total priority level one
salamanders occur in the following montane regions
(Mesa Central - 17; Sierra Madre Occidenta l -2,
Sierra Madre Oriental- 60; Sierra Madre del Sur- 29;
Sierra de Los Tuxtlas- 3; Western Nuclear Central
American Highlands- 39; Eastern Nuclear Central
American Highlands- 36; lsthmian Central American
Highlands- 45; and Highlands of Eastern Panama- 2);
relatively few priority level one salamander species
occupy the lowland regions (1 1 spec ies or 4.5%
of the total of 244, as distributed in the following
regions- Caribbean Lowlands of Eastern Guatemala
and Northern Honduras- 2; Caribbean Lowlands
from Nicaragua to Panama- 7; Pacific Lowlands from
Southeastern Guatemala to Northwestern Costa
Rica-1; and Pacific Lowlands from Central Costa Rica
through Panama- 1). Of the nine montane regions, two
(Sierra Madre Occidental and Highlands of Eastern
Panama) harbar only two species each. The remainder
contain three to 60 species. Three of these seven
regions are restricted to Mexico, including the Mesa
Central, Sierra Madre Oriental, and Sierra Madre del
Sur regions, one overlaps Mexico and Central America
(Western Nuclear Central American Highlands), and
the final three (Eastern Nuclear Central American
Highlands, lsthmian Central American Highlands, and
Highlands of Eastern Panama) are limited to Central
America . The three Mexico-only regions, i.e., Mesa
Central, Sierra Madre Oriental, and Sierra Madre del
Sur, support 17, 60, and 29 species, respectively, for
a total of 106 species. The Mexico-Central America
region (Western Nuclear Central American Highlands)
contains 39 species. Finally, the Central Americaonly regions, i.e., Eastern Nuclear Central American
Highlands, and lsthmian Central American Highlands,
have 36 and 45 species, respectively, for a total of 8 1
species. lt is either likely or assured that new species
will be discovered and described from most or ali the
nine montane regions. In fact, we are aware that new
species are undergoing description presently from
the Western Nuclear Central American High lands
region and are likely to be found in time in the Sierra
Madre Oriental, Sierra Madre del Sur, Western
Nuclear Central American Highlands, lsthmian Central
American Highlands, and Highlands of Eastern Panama
regions, all which regions are the subject of study
by sorne of our herpetological colleagues. The f ive
lowland regions (Atlantic Lowlands from Tamaulipas to
Tabasco, Caribbean Lowlands of Eastern Guatemala
and Northern Honduras, Caribbean Lowlands
from Nicaragua to Panama, Pacific Lowlands from
Southeastern Guatemala to Northwestern Costa Rica,
and Pacific Lowlands from Central Costa Rica through
Panama) are less likely to be sites of significant new
salamander species discoveries, but might still prove
to produce novelties.
The genera of priority leve l one Mesoamerican
salamanders tend to have distributions restricted
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

to montane regions or groups of montane regions of
Mesoamerica, as follows:

Q..

::,

o

"'_,

(j

Ambystomo (nine species in the Mesa Central, one
species in the Sierra Madre Occidental).
Aquiloeuryceo (five species in the Sierra Madre Oriental).
Bolitoglosso (one species in the Sierra Madre Oriental,
six species in the Sierra Madre del Sur, 20 species in the
Western Nuclear Central American Highlands, 15 species
in the Eastern Nuclear Central American Highlands, 27
species in the lsthmian Central American Highlands, two
species in the Highlands of Eastern Panama).
Chiropterotriton (18 species in the Sierra Madre Oriental).

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Cryptotriton (five species in the Western Nuclear
Central American Highlands and one species in the
Eastern Nuclear Central American Highlands).

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Q..

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Dendrotriton (seven species in the Western Nuclear
Central American Highlands and one species in the
Eastern Nuclear Central American Highlands).

&lt;

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...,
o
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&lt;

/sthmuro (one species in the Sierra Madre Occidental,
two species in the Sierra Madre Oriental, and one
species in the Sierra Madre del Sur).
lxolotriton (two species in the Western Nuclear Central
American Highlands).

~

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V)

z
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2
...,
~

&lt;

Nototriton (two species in the Western Nuclear Central
American Highlands, nine species in the Eastern
Nuclear Central American Highlands, and nine species
in the lsthmian Central American Highlands).
Oedipino (two species in the Western Nuclear Central
American Highlands, 1 0 species in the Eastern
Nuclear Central American Highlands, nine species in
the lsthmian Central American Highlands, two species
in the Caribbean lowlands of eastern Guatemala and
northern Honduras, five species in the Caribbean
Lowlands from Nicaragua to Panama, one species in
the Pacific Lowlands from Southeastern Guatemala
to Northwestern Costa Rica, and one species in the
Pacific Lowlands from Central Costa Rica to Panama).
Parvimolge (one species in the Sierra Madre Oriental).

Pseudoeuryceo (tour species in the Mesa Central,
1 4 species in the Sierra Madre Oriental, two species
in the Sierra de Los Tuxtlas, 13 species in the Sierra
Madre del Sur, and one species in the Western Nuclear
Central American Highlands).
Thorius (19 species in the Sierra Madre Oriental, one
species in the Sierra de Los Tuxtlas, and nine species
in the Sierra Madre del Sur).

Most of these priority level one salamander species
belong to the family Plethodontidae and are distributed
in montane regions throughout Mesoamerica. Many of
the genera to which these priority level one salamander
51

o
...,
V)

~

�spec ies be long are also endemic to Mesoamerica,
including Aqui/oeuryceo (Mexico only), Chiropterotriton
(Mexico only), Cryptotriton (Mexico and Central America),
Dendrotriton (Mexico and Central America), lsthmuro
(Mexico only), lxolotriton (Mexico only), Nototriton (Central
America only), Porvimolge (Mexico only), Pseudoeuryceo

(Mexico and Central Ameri ca), and Thorius (Mexico
only). Thus, there is a plethora of these taxa that could
be featu red as fl agship genera and species of montane
regions throughout Mesoamerica in efforts t o highlight
the need for the conservation of the herpetofauna of these
regions.

Table 3. Conservation priority list of endemic salamander species in Mexico and Central America based on

the EVS categorization and the range of physiographic occurrence (data from Johnson et al., 2017, and
Mata-Silva et al., 2019 [as updated with data from mesoamericanherpetology.com; accessed 28 October
20201). Species common to Mexico and Central America not included.
Priority Levels

Central America

Totals

117

128

24 5

Two (High EVS in Two Regions)

5

10

15

Toree (High EVS in Three Regions)

3

2

5

Four (High EVS in Four Regions)

1

2

3

1

1

143

269

Mexico

One (High EVS in One Region)

Five (High EVS in Five Regions)
High EVS Species Totals

1 26

Seven (Medium EVS in One Region)

4

Eight (Medium EVS in Two Regions)

1

Ten (Medium EVS in Four Regions)

2

Medium EVS Species Totals

7

1

8

133

144

277

SumTota/s

4
1

2
2

Tables 4. Oistributional summary of priority level one salamanderspecies in Mesoame&lt;ica, among 21 physiographic regions (first 14 in Mexico,
remainder in Central Arnerica, with WN, CGU, and YP represented in both regions). Abb&lt;eviations are as follows: BC = Baja California and Adjacent
lslands; SO = Sonoran Oesert Basins and Ranges; NB = Northern Plateau Basins and Ranges; MC = Mesa Central; EL = Subhumid Extratropical
Lowlands of Northeastern Mexico; SC = Pacific Lowlands from Sonora to Western Chiapas. including the Balsas Basin and Central Oepression of
Chiapas; OC = Sierra Madre Occidental; OR = Sierra Madre Oriental; TT =Atlantic Lowlands from Tamaulipas t o Tabasco; LT =Sie&lt;ra de Los Tuxtlas;
SU = Sierra Madre del Sur; YP - Yucatan Platform; WN =Western Nuclear Central American Highlands; CGU = Pacific lowlands from eastern
Chiapas to south-central Guatemala; HN = eastern nuclear Central American highlands; CRP = lsthmian Central American highlands; EP =highlands
of eastern Panama; GH = Caribbean lowlands of eastern Guatemala and northem Honduras (area includes associated Caribbean islands}. NP =
Caribbean lowlands from Nicaragua to Panama (area includes associated Caribbean islands); GCR = Pacific lowlands from southeastern Guatemala to
northwestern Costa Rica; and CP = Pacific lowlands from central Costa Rica through Panama (area includes associated Pacific islands).

Physiographic Regions

Families

BC

so

NB MC EL

Ambystomo ondersoni

+

Ambystomo bombypellum

+

Ambystomo dumerilii
Ambystomo flovipiperotum
Ambystomo gronulosum
Ambystomo /eoroe
Ambystomo lermoense
Ambystomo mexiconum

+

Aquiloeuryceo cafeto/ero
Aquiloeuryceo goloenoe
Aquiloeuryceo proece//ens
Aquiloeuryceo quetzo/onensis
Aquiloeuryceo scondens

OR TT

LT

su

YP WN CGU HN CRP EP GH NP GCR CP

+
+
+
+
+

Ambystomo si/vense

Ambystomo toy/ori
Ambystomatidae (10 species}

se oc

+
+

9

1
+
+
+
+
+

Bolitoglosso onthrocino
Bolitog/osso ouroe
Bolítoglosso oureoguloris

+

Bolitog/osso bromei
Bolitoglosso corrí
Bolitog/osso cotoguono
Bo/itoglosso ce/oque

+

Bolitog/osso centenorum
52

+

+

+
+
+
+

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�Q..

Families

::,

Physiographic Regions

BC so NB MC EL

se oc

OR TT

LT

su YP WN CGU HN CRP EP GH NP GCR CP

Bo/itoglosso cerroensis
Bolitoglosso chinonteco
Bolitoglosso chucontiensis
Bolitoglosso cooxtfohuocono

+

z
o

+
+

~

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+

...,
"'
z
o
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+

Bolitoglosso copinhorum

V)

+

Bo/itoglosso cuchumotono

+

Bolitoglosso cuno
Bolitoglosso doryorum

&lt;
&lt;

+

V)

+

Bolitoglosso decoro
Bolitoglosso diophoro

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+

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+

Bolitoglosso diminuto
Bolitoglosso dunni

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+

u

+

cQ

+

Bolitoglosso epimelo
Bolitoglosso eremio

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+

Q..

Bolitoglosso gomezi

+

Bolitoglosso grocilis

+

Bolitoglosso heiroreios
Bolitoglosso helmrichi
Bolitoglosso hermoso

o
.....

+

Bolitoglosso copio

~

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V)

...,
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o
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+

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~
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_,
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V)

+

Bolitoglosso
huehuetenonguensis

+

Bolitoglosso indio

z
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u
2
...,

+

Bolitoglosso insuloris

+

Bo/itoglosso jocksoni

"'_,

(j

u&lt;

+

Bo/itoglosso compacto
Bolitoglosso cononti

o

+

Bolitoglosso jugivogons
Bolitoglosso kamuk

~

+

&lt;

o
...,

+

V)

Bolitoglosso kaqchikelorum

+

Bo/itoglosso lo

+

Bolitoglosso longissimo
Bolitoglosso mocrinii

~
+

+

Bolitoglosso magnifico
Bolitoglosso mormoreo

+
+

Bolitoglosso meliono

+

Bolitoglosso minutu/o
Bolitoglosso mombochoensis

+
+

Bolitoglosso nigrescens

+

Bolitoglosso ninodormida

+

Bolitoglosso nussboumi
Bolitoglosso ooxocensis

+
+

Bolitoglosso obscuro
Bolitoglosso
omniumsonctorum

+
+

Bolitoglosso oresbio
Bolitoglosso pocaya

+
+

Bolitoglosso pesrubro

+

Bo/itoglosso porrosorum
Bolitoglosso psepheno

+
+

Bolitoglosso pygmaeo
Bolitoglosso riletti
Bolitoglosso robinsoni

+
+
+

Bolitoglosso robusto

+

Bolitoglosso sombro

+

Bolitoglosso sooyorum
Bolitoglosso splendida

+

Bolitoglosso subpo/moto

+

Bolitoglosso suchitonensis
Bolitoglosso synorio
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

+

+
+

53

�Families

BC

so NB MC

EL

se oc

Physiographic Regions
OR TT LT su yp WN CGU

HN CRP EP GH NP GCR CP

Bolitoglosso toy/ori

+

Bolitoglosso tenebroso
Bolitoglosso tico
Bolitoglosso tzultocoj

+

Bolitoglosso xibolba

+

Bolitoglossa zocopensis
Bolitoglossa zapoteco

+

+
+

+

Chiropterotriton arboreus
Chiropterotriton aureus
Chiropterotriton cososi
Chiropterotriton ceronorum

+
+
+
+

Chiropterotriton chiropterus
Chiropterotriton chondrostega

+

Chiropterotriton cieloensis
Chiropterotriton cracens

+

Chiropterotriton dimidiatus

+

Chiropterotriton infernalis
Chiropterotriton lovae
Chiropterotriton mognipes

+

Chiropterotriton melipona
Chiropterotriton miquihuanus

+

Chiropterotriton mosoueri
Chiropterotriton multidentotus

+

Chiropterotriton nubilus
Chiropterotriton orculus

+

Chiropterotriton perotensis
Chiropterotriton priscus
Chiropterotriton terrestris
Chiropterotriton totonocus
Cryptotriton alvorezdeltoroi
Cryptotriton monzoni
Cryptotriton necopinus
Cryptotriton sierrominensis
Cryptotriton veroepocis
Cryptotriton xuconeborum
Oendrotriton brome/iocius
Oendrotriton chujorum

+

+

+
+

+

+

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Oendrotriton cuchumotonus

+

Oendrotriton kekchiorum
Oendrotriton megorhinus
Oendrotriton robbi

+
+
+

Oendrotriton sonctiborborus
Oendrotriton xolocolcoe
lsthmuro corrugoto
lsthmuro giganteo
lsthmuro moximo
lsthmuro sierrooccidentolis

lxolotriton niger
lxolotriton porvus
Nototriton obscondens
Nototriton borbouri
Nototriton brodiei

Nototriton costoricense
Nototriton gomezi
Nototriton guonacaste
Nototriton lignicolo
Nototriton limnospectotor
Nototriton mojor
Nototriton motamo

54

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�Q..

Families

BC

so NB MC EL se oc

Physiographic Regions
OR TT LT su yp WN CGU

::,

HN CRP EP GH NP GCR CP

Nototriton mime

+

Nototriton nelsoni
Nototriton oreodorum

+

Nototriton picucho

o
.....
+

z
o

+

&gt;

+

Nototriton richardi
Nototriton soslayo

~

...,
"'
z
o
u

+

Nototriton stuorti

V)

+

Nototriton toponti

+

Nototriton tomamorum

&lt;
&lt;

+

V)

Oedipina altura

+

Oedipina ber/ini
Oedipina capitalina

+

¡;:
&lt;

o::,

+

Oedipina carob/anca

:r:

Q..

~

+

&lt;

+

V)

...,
o"'
z

+

Oedipina grondis

+

Oedipina kasios

+

Oedipina koehleri

+

Oedipina leptopodo
Oedipina marítima

+

&lt;
~
&lt;
_,
&lt;
V)

z
&lt;
u
2
...,

+

Oedipina motaguae
Oedipina nica

+
+

Oedipina nimaso

~

+

Oedipina pacificensis
Oedipina poucidentata

+
+

Oedipina petiola

+

Oedipina quadro

+

Oedipina salvadorensis

+

Oedipina savagei

+

Oedipina stenopodio

+

Oedipina taylori

+

Oedipina tomasi

+

Oedipina tzutujilorum

+

Oedipina uniformis

+

Porvimo/ge townsendi

+

Pseudoeurycea ahuitzot/

+
+

Pseudoeurycea amuzgo
Pseudoeurycea anitae

+
+

Pseudoeurycea aquatica

+

Pseudoeurycea aurantio

+

Pseudoeurycea cochranoe
Pseudoeurycea conanti

+
+

Pseudoeurycea expectata

+

Pseudoeurycea firscheini
Pseudoeurycea juarezi

+
+

Pseudoeurycea kuaut/i
Pseudoeurycea lineo/a

+
+
+
+
+
+

Pseudoeurycea mixteca

+

Pseudoeurycea mystax

+

&lt;

o
...,
V)

~

+

Oedipina poelzi

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

cQ

+

Oedipina gephyra
Oedipina grocilis

Pseudoeurycea melanomo/ga
Pseudoeurycea mixcoatl

&lt;

+

Oedipina fortunensis

Pseudoeurycea longicauda
Pseudoeurycealynchi

u

+

Oedipina co/laris
Oedipina cyclocauda

Pseudoeurycea altomontana

&lt;

+

Oedipina chortiorum

"'_,

(j

u&lt;

+

Nototriton picodoi

o

55

�Familie s

BC

so NB MC

EL

se oc

Physiographic Regions
OR TT LT su yp WN CGU

Pseudoeurycea
noucompotepetl
Pseudoeurycea nigromocu/oto

+

Pseudoeurycea obeso

+

Pseudoeurycea orchi/eucos
Pseudoeurycea orchime/os

+

Pseudoeurycea popenfussi

+

Pseudoeurycea robertsi

+

+

+

Pseudoeurycea ruficoudo

+

Pseudoeurycea so/totor

+

Pseudoeurycea tenchol/i

+

Pseudoeurycea teotepec

+

Pseudoeurycea tlohcui/oh

+

Pseudoeurycea t/i/icxitl
Pseudoeurycea unguídentis

+
+

Pseudoeurycea werleri

+

Thorius ode/os
Thorius orboreus

+

Thoríus oureus

+

Thorius boreos

+

Thorius dubitus
Thorius grondis

+

+

+

Thoríus honkeni

+

Thorius infernolis
Thorius insperotus

+
+

Thorius longicaudus

+

Thorius /unoris

+

Thorius mocdougol/i
Thorius mognipes

+

Thorius moxillobrochus
Thorius minutissimus

+

Thorius minydemus

+

Thorius munificus

+

+

+

Thorius narismognus
Thorius narisovo/is

+
+

Thorius omiltemi
Thorius popolooe

+
+

Thorius pennotulus
Thorius pinicolo

+

Thorius pu/monoris

+

Thorius schmidti

+

Thorius smithí
Thorius spi/ogoster

+

+

+

Thorius tloxiocus
Thorius troglodytes

Plethodontidae (234 spec/esJ
Tota/s (244 speciesJ

56

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+
+

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1

1

1

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�C ONSERVATION SIGNIFICANC E OF
MESOAMERICAN S ALAMANDERS
Even though salamanders constitute a hugely important
biodiversity resource in Mesoamerica, which is expected
to continue to be the source of significant taxonomic
nove lty, this status is not recognized generally
outside the enclave of conservation herpetologists or
conservation biologists at most, and, therefore, the
matter does not rise to the level of becoming the focus
of conservation action plans anywhere in Mesoamerica,
as j udged by the conservation literature published to
date.
Nonethe less, severa l im portant studies have
appeared recently, the results of which impinge on the
conservation importance of Mexican salamanders.
The most consequential deal with the potential threat
imposed by the chytrid fungus Batrachochytrium
sa/amondrivorans (Bso/) on Mexican salamanders, which
fungus has been documented to be responsible for the
recent decline in European salamander populations
(Gray et al. 2015; Spitzen-van der Sluijs et al. 2016;
Stegen et al. 2017; Basanta et al. 2019). Their work
is of immense importance, since Bso/ has yet to be
reported from Mexico or the USA. Basanta et al. (2019)
used ecological modeling methods to identify "areas
moderately to highly suitable for the establishment
of Bsa/ with high salamander diversity as potentia l
hotspots for surveillance" (Basanta et al. 2019: 1). They
noted that Mexico has the second-highest salamander
species diversity in the world (second only to the USA)
and found (pg. 4) that "areas from the Sierra Madre
Oriental (SMO), Trans-Mexican Volcanic Belt (TVB),
Sierra Madre del Sur (SMS), Mexican Gulf and Yucatan
Península were the most suitable areas for Bso/." Of
high significance is that three of these f ive areas
(Sierra Madre Oriental, Trans-Mexican Volcanic Belt,
and Sierra Madre del Sur) are precisely those areas
we have identified above as harboring the highest
levels of Mexican salamander diversity. The lowland
reg ions, although supporting limited salamander
diversity, do provide possible ports of entry for Bso/
with foreign origins and access to populations of nonsusceptible lowland anurans that could actas carriers
and transmission vectors of Bso/ to highly susceptible
[salamander] species (Basanta et al. 2019: 8). These
authors concluded (pg. 9) that their study, which
integrated ecological niche modeling of Bso/ and
salamander distribution in Mexico, "found high overlap
between them." They further concluded (pg. 9) that
"the areas most suitable for Bso/ in Mexico are Central
and Southern Mexico, which coincide with the highest
salamander richness areas and with the largest number
of endemic and threatened species:' Moreover, they
"identified 13 areas as potential hotspots for population
risk with both high salamander diversity and areas that
are moderately to highly su ita ble for Bsa/." These 1 3
potential hotspots (in which five or more salamander
species occur) are in the Trans-Mexican Volcanic
Belt, Los Tuxtlas in Veracruz, Sierra Madre del Sur in
Guerrero and Oaxaca, and the Sierra Madre in Chiapas
(pg. 5). The most important conclusion of the Basanta et
al. (2019) study is obvious. What steps should be taken
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

to prevent and/or limit the spread of Bsa/ in Mexico?The
authors opine that wildlife trade presents the potential
risk of introducing Bsa/ to na'ive regions in Mexico.
Furthermore, "areas with high salamander diversity
have climatic conditions that appear to be suitable for
the establishment of Bsol should an introduction occur.
Considering the latter, the risk of Bso/ arrival is critically
impor tant, and it is essential to monitor these areas
where species loss would be considerable" (Basanta
et al. 2019: 8). These authors also noted (pg. 9) that
"the combined effects of Bd [B. dendrobotidis] and Bsa/
together [sic] in amphibian population are unknown
[emphasis ours], but [they] can only assume that they
could dramatically affect the amphibian populations
that are already threatened by habitat loss:• Finally,
they stated that "conservation efforts for amphibians
in Mexico should focus on preventing the arrival of Bsa/
and its transmission among populations. Amphibian
trade restrictions are being implemented in the USA,
Canada and the European Union, and Mexico shou/d
not be the exception [emphasis ours]. As the country
with the second-highest salamander species diversity,
Mexico is potentially at risk of facing dramatic declines
upan the arrival of an emerging pathogen such as Bso/.
lf Bsol is detected in Mexico, immediate management
actions to prevent its spread, such as restricting
site-l evel access, especially in hotspots, should be
considered:'
The Basanta et al. (2019) study is a powerfu l
prescriptive piece of work that seems destined to
morph into an important tale of missed opportunities
that if applied in time and with sufficient diligence could
have averted a majar ecological travesty. There are
severa! reasons we think that one day those people who
know what could have been avoided and care deeply
that these things did not occur will look back and ask,
"What might have happened if we had taken the steps
prescribed by Basanta et al. (2019) in a timely fashion?"
These reasons are as follows:
1. Botrochochytrium dendrobatidis (Bd) initially was
reported to cause amphibian mortality by Berger
et al. (1998) in species occurring in rain forests
of Australia and Central America. In the ensuing
two decades after that publication appeared, Bd
has assumed a global presence and has become
a majar environmental threat to the continued
existence of anuran amphibians on the planet.
Subsequent studies have concluded that Bd
either originated in Africa (Weldon et al. 2004)
and spread through traffic in African clawed frogs
(Xenopus /oevis) or on the Korean Península (New
York Times, 201 8 -05-1 0) and also spread by
trade in frogs (O-Hanlon et al. 2018). In addition,
Lithobates catesbeionus is a North American
anuran that is thought to be a carrier of the
disease chytridiomycosis and is widely introduced
into localities outside its native range for use as
a food source and frequently escapes captivity to
become established in these areas. The work we
have done thus far with our Mexican Conservation
Series has demonstrated that the American
Bullfrog has been introduced into six of the
57

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�Mexican states (Coahuila, Hidalgo, Nayarit, Nuevo
León, Puebla, and Tamaulipas) in 11 entries in
this series published to date. Thus, it is clear that
Bd is the culprit in the creation of a disease that
has achieved global impact among populations
of anuran amphibians and that humans have ably
facilitated the spread of chytridiomycosis.
2. Batrachochytrium salamandrivorans is a chytrid
fungus described as a new species by Martel
et al. (2013), just eight years ago, and at the
same time identified as capable of causing
lethal chytridiomycosis in amphibians and to
have been shown already to be responsible
for "die-offs of native sa lamander species in
Europe" (Basanta et al. 2019: 1). This fungus has
decimated populations of the Fire Salamander
(Salamandra salamandra) in the Netherlands
(Martel et al. 2013). Thus far, the fungus has
not been reported in the Western Hemisphere,
but there is significant concern that it might
eventually manage to become established there.
lnvestigative work undertaken with North
American species of salamanders has shown
that this fungus can kili Taricha granulosa and
that Notophthalmus viridescens is a susceptible
Bsal host species. The introduction of Bsa/ into
populations of S. salamandra in Europe is thought
to have occurred relatively recently because of
the pet trade in the Japanese Fire-bellied Newt
(Cynops pyrrhogaster). The potential for the
introduction of Bsa/ into North America is serious
enough that the U.S. Fish and Wildlife Service
issued a directive on 12 January 2016 prohibiting
the importation of salamanders to reduce the
threat posed by Bsal. This step, while certainly
worthwhile, might not be sufficient to stem the
potential for the establishment of Bsa/ in North
America, especially inasmuch as wild frogs that
can coexist with Bsa/ infections (Basanta et al.
201 9: 2) have been shown to actas carriers of
this fungus and potential vectors for transmission.
Therefore, trade in these wild frogs also would
have to be prohibited. The United States and
Mexico contain the largest and the second-largest
salamander faunas in the world, respectively.
The global salamander fauna currently stands
at 762 species (Frost 2020; accessed 28
October 2020). North America is home to
208 species, as indicated at AmphibiaWeb.
org (accessed 3 1 October 2020); this figure is
27.3% of the global figure. Only seven species of
resident salamanders in the US occur in Mexico
(mesoamericanherpetology.com; accessed 28
October 2020), which means that 201 species
(96.6%) are endemic to the United States.
The figure for Mesoamerica is 308 species
(mesoamericanherpetology.com; accessed 28
October 2020), which is 40.4% of the tota l
for the world. Mexico harbors 1 59 species of
salamanders or 20.9% of the world total, of which
133 (83.6%) are endemic to the country. The
number of salamander species in Central America
is 1 68, of which 1 44 or 85. 7% are endemic to
this region (mesoamericanherpeto logy.com;
58

accessed 28 October 2020). As impressive as
these figures are, they do not account for the
salamander species that have yet to be described
from the Western Hemisphere. The potential for
ecological disaster in the form of spreading Bsal
to the United States and/or Mesoamerica and
the infection of the many susceptible salamander
species in these regions is incalculable presently,
but appears substantial given the poor track
record the human species has for dealing with
such threats in advance of their manifestation, let
alone after such has occurred.
3. As noted above, North America is the largest
repository of salamander species in the world.
The threat posed, therefore, by the introduction
of Bsal into the United States is massive and has
prompted a call for action by several workers in
this country (Gray et al. 2015). These authors
concluded the following about this threat: "Ali
evidence suggests that we are at a critica! time of
action to protect global amphibian biodiversity by
swift policy actions to prevent the translocation
of Bsal ... Bsa/'s potential effects are broad
taxonomica lly, geographically, ecological ly,
and across a variety of ecosystem services.
Hence, response to the threat of Bsa/ calls for
a cooperative effort across nongovernmental
organizations, government agencies, academic
institutions, zoos, the pet industry, and concerned
citizens to avoid the potential catastrophic effects
of Bsal on salamanders outside of the pathogen's
endemic regions. Communication, collaboration,
and expedited action are key to ensure that Bsal
does not become established in North America
and decimate wild salamander populations'.'These
authors ended their report with the most pertinent
question applicable, viz. "Will sufficient policy
action occur before it is too late?" lt appears to us
to be likely that we will know the answer to this
seminal question sooner rather than later.
4. Another recent study of the North American
threat was prepared by Yap et al. (2015) and is
entitled "Averting a North American biodiversity
crisis." These authors prepared a salamander
Bsal vulnerability model, which predicted the
sites of major vulnerability to be located in the
southeastern and northwestern sectors of the
U.S. Yap et al. (2015) also posited that the most
likely means of Bsa/ introduction into the U.S. is
through international salamander trade. They
determined the most likely routes for introduction
by identifying the five most active ports (in order
of importance, Los Angeles, CA, Tampa, FL,
New York, NY, Atlanta GA, and San Francisco,
CA) and indicated, frighteningly enough, that
these ports "were located within or near the
predicted salamander vulnerabi lity zones" and
collectively "accounted for more than 98% of
ali U.S. salamander imports" (Yap et al. 2015:
482). They concluded that "lmmediate efforts are
required to monitor zones of salamander Bsa/ high
vulnerability... New studies on the basic biology of
Bsa/ and on host-pathogen dynamics should also
be a priority. Future studies should incorporate
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�new data on transmission, susceptibility, and
other potentia l ly influential variab les (e.g.,
species life-history traits, host microbiome, or
co-occurring pathogens) to better understand
the complex disease system. In the interim, the
trade industry should take preventive measures
from protocols that have been developed for the
detection of Bsol. .. and the treatment of infected
individuals" (Yap et al. 201 5: 482) As of 201 7,
however, Bso/ has not been detected in a survey
of pet salamanders in the US (Klocke et al. 2017).
5. lf the threat to salamander populations by Bso/
were not bad enough, this threat might not have
to reach North America directly from imported
salamanders from overseas. Nguyen et al. (2017:
554) reported that Bso/ has been found on
wild small-webbed fire -bellied toads (Bombino
microdelodigitoro) from Vietnam, which have
been imported recently into Germany. Thus, these
authors concluded that "this finding suggests
that the installment of measures to mitigate the
Bso/ threat through the amphibian trade should
not be limited to urodeles but should equally take
anurans into account:' Thus, the threat posed
to salamanders by Bso/ could be magnified
tremendously given that anurans can act as
agents for transmission of this chytrid fungus,
making the problem severa! times more difficult to
address.
6. Decimation of amphibian populat ions by
chytrid fungi is a relatively recently understood
phenomenon, which has proved important enough
to have generated an extensive "cottage industry"
of research into amphibian diseases, reports of
which are now a regular feature of Herpeto/ogico/
Review, the official bulletin of the Society for the
Study of Amphibians and Reptiles. Of significance is
the fact that the December 201 8 issue included a
study entitled "Earliest record of Botrochochytrium
dendrobotidis in amphibian populations of Baja
California, Mexico" (Santos Barrera and Peralta
García, ago 201 8). This report indicated that Bd
infection was detected in populations of Rano
droytonii, the California Red-legged Frog, beginning
three years ago (2018). This paper also noted that
two additional anuran species, Hylio/o codoverino
and Anoxyrus co/ifornicus , have populations at a
nearby locality infected at a high leve! (over 80%)
with Bd. The scientific approach to this ecological
disaster essentially has been limited to watching
(i.e., documenting) its spread, both geographically
and taxonomically, as well as studying the biological
features of the fungus. Most likely, the same
situation will obtain for Bsol.
7. Whereas the spread of chytrid fungi of the genus
Botrochochytrium among amphibian populations
across the globe is especially alarming due to its
rapidity and degree of scientific documentation,
it is especially important to note that ali the other
environmental threats to amphibian (and reptile)
species continue to develop apace. One of most
dangerous outgrowths of the anthropocentric
worldview is the idea that "our role is to conquer and
subdue wild nature and use it for our own purposes"
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

(Wilson and Lazcano 2019: 26). Humans continue
to work on this ill-conceived purpose through two
principal mea ns: (a) by increasing the numbers of us
on the planet by practicing unregulated population
growth; and (b) by improving our ability to access
resources from the natural world, send them through
our economic systems (i.e., use and abuse them), and
discharge them out the other end as unreclaimed
and unreclaimable resources (= garbage). Human
population growth continues apace and is monitored
by, among other agencies, the Population Reference
Bureau (prb.org). Every year, this organization
produces a summary of statistics concerning
population growth and related matters called the
World Population Data Sheet (WPDS); the most
recent version of this data sheet is for 2020. One of
the pieces of data available on this sheet is the rate
of natural increase or percentage growth rate, which
can be used to calculate the population doubling
time. lf the percentage growth is divided into 70,
the result approximates the doubling time in years.
In Mesoamerica, the percentage growth rate ranges
from 0.8% in Costa Rica to 1.8% in Nicaragua,
which produces a range in doubling times from
87 .5 to 38.9 years (2020 WPDS). The average for
this part of the world is 1.2% for a doubling time of
58.3 years. Therefore, in this period or by 2078, the
population of the region will have grown from the
current leve! of 179 million to 358 million. In that
same period, the impact of the human population
on the amount of arable land in Mesoamerica will
double, increasing from 618 people per square
kilometer of arable land to 1 ,236 (2020 WPDS). In
addition, the percentage of the population living in
urban settings also will increase from the current
figure of 69 to a higher figure. Consequently, more
and more people living in urban settings will come
to depend for subsistence on fewer and fewer
people attempting to farm increasingly stressed
croplands. From a conservation perspective, these
trends portend for greater and greater pressure on
the remnant natural habitats to support populations
of organisms other than Horno sopiens, including
the incredibly important endemic species in the
herpetofauna.
8. The eight countries of Mesoamerica present
a study of contrasts in terms of population,
environmental, and economic data. The mid-2020
population figures range from 400,000 for Belize
to 1 27,800,000 for Mexico. The growth rate
ranges from 0.8% (doubling time of 87.5 years)
in Costa Rica to more than double that figure in
Nicaragua (1.8% w ith a doubling time of 38.8
years). The percentage of urbanization ranges
from 45 in Belize to 73 in Costa Rica and Mexico.
The population per square kilometer of arable
land ranges from 439 in Nicaragua to 2 ,096
in Guatemala. The GNI per capita PPP 2018
ranges from $5,350 in Honduras to $29,340 in
Panama (2020 WPDS). Rates of deforestation
also vary considerably in Mesoamerica, with
the proportion of remaining forest cover ranging
from 2 1 % in El Sa lvador to 63°/o in Be l ize
(wikipedia.org; accessed 02 November 2020).
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�As noted by González Rodríguez (201 7: 27),
"The rate of deforestation in Mexico is one of
the most intense on the planet: according to the
Geography lnstitute of UNAM, each year we lose
500 thousand hectares of forests and jungles.
This situation places a great variety of plants
and animals at risk of extinction, as well as many
communities that over the generations have
found a means of life in this ecosystem, to such an
extent that they have learned to take advantage
of it without destroying it. This also places us in
fifth place in deforestation globallY:' This leve! of
deforestation equates to a loss of 2.5% of forest
cover per year. At this rate of deforestation in
Mexico, it is expected that the entirety of this
country's forests will disappear in just 40 years.
These realities do not seem to faze the people
in government, who do what they do without
compunction.
9. In addition to the threat posed by Bso/ and the
habitat modification and destruction resulting
from deforestation and its concomitant forms
of anthropogenic abuse (agriculturalization and
urbanization), information is accruing that serious
declines in salamander populations appear to be
resulting from climate alteration in upland settings
in Mexico and Central America due to alteration
of moisture conditions because of lowland and
premontane deforestation (Rovito et al. 2009).
These authors reported on studies of salamander
faunas at various sites in southern Mexico and
northern Central America that demonstrated
population declines in terrestrial salamander
species as opposed to those inhabiting
arboreal bromeliads. Rovito et al. (2009: 3235)
concluded that, "The results of [their] study point
to widespread and severe declines of upland
salamanders at multiple sites in Guatemala and
Mexico, including the most intensively-studied
sa lamander transect in the neotropics [that
on Volcán Tajumulco in the Department of San
Marcos in southwestern Guatemala]. Although
the causes of these dec lines are not yet well
understood, the drastic reductions in salamander
numbers and changes in community composition
in this region indicate that the sa lamander
popu lations of many upland species need
protection. Until the forces causing these declines
are identified, however, an effective conservation
strategy cannot be dev i sed. Protecting
habitat, although important, is insufficient to
conserve populations of many of these species.
Furthermore, other recent studies have also
provided evidence of declining salamander
populations in the neotropics [Lips et al. 2006;
Whitfield et al. 2007]. The global amphibian
crisis, usually discussed in terms of frogs, clearly
involves Middle American salamanders as well:'
They further noted (Rovito et al. 2009: 3235) that
"Species of cloud forest salamanders that can
still be found rely at least in part on bromeliads.
Bromeliads depend on cloud water deposition
and are predicted to be particularly vulnerable to
climate change ... Therefore, if climate change is in
60

part responsible for the declines [they] observed,
arboreal salamander species that are presently
not in decline may soon suffer the same fate at
the fully terrestrial species:' This report raises
the specter that environmental threats of great
importance can arise from locales significantly
remete from the habitats in which these
salamanders live.
For the reasons elaborated above, it is our opinion
that Mesoamerican salamanders should be prometed
as a conservation focal group because they are the
best exemplars of high rates of endemicity among
the members of the Mesoamerican herpetofauna. In
addition, they are highly susceptible to environmental
damage through human action, due to the threat posed
most egregiously by a potential Bso/ infection and the
actual and increasing impact of deforestation. In our
view, a conservation focal group is one that contains
species of sufficient diversity and endemicity to be
used for publicizing the conservation issues facing
such groups in general. Salamanders in Mesoamerica
are primarily land-bound creatures heavily dependent
on intact forest for their survival and reproduction
(only 2 1 of 308 species or 6.8% are not members of
the family Plethodontidae). Deforestation is a current
and increasing threat to these amphibians, with Bso/
infection a threat likely to emerge in the near future.
Significant steps to protect populations of these
flagship species should be implemented immediately by
relevant conservation agencies.

A

CüMPREHENS IVE PLAN TO SALVAGE THE

MESOAMERICAN SALAMANDER F AUNA
In this study, we have documented severa! distinctive
features of the Mesoamerican salamander fauna,
including that:
1. This fauna is significantly large and diverse,
consisting of 308 species in 20 genera of four
families.
2. The two largest families are the Ambystomatidae,
represented by 18 species in the genus
Ambystomo, distributed most extensively in the
Mesa Central, including its southern rim, and the
Plethodontidae, with 287 species in 17 genera,
distributed principally in the various montane
regions of Mexico and Central America.
3. This salamander fauna is decidedly endemic,
with an overall proportion of 96. 1 %. This fauna
consists of 1 33 endemic Mexican species, 1 44
endemic Central American species, and 19
species endemic to Mesoamerica in general.
4. The majority of the 296 endemic Mesoamerican
species are allocated to the conservation priority
level one, indicating that each is restricted to one
of the 21 recognized physiographic regions and
have a high EVS value.
5. The Mesoamerican salamander fauna is gravely
threatened by the potentia l specter of an
invasion by the chytrid fungus Botrochochytrium
solomondrivorons into the Western Hemisphere
in either North America north of Mexico,
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�Mesoamerica, or both. This fauna is severely
imperi led presently by widespread destruction
of their habitat by humans. These potential or
actual threats are, or will be, advancing atan
exponential rate consonant with the increase in
the human population and its insatiable appetite
for consuming the planetary resource base.
6. Given the reality of these threats, there is no
time like the present to devise and implement a
comprehensive multi-national plan for salvaging of
this globally significant salamander fauna. Such a
plan for Mesoamerica could use the plan outlining
research, monitoring, and management strategies
developed for the United States by Campbell
Grant et al. (201 5).
7. Our initial suggestion is that a Mesoamericanbased herpetolog i ca l group such as the
Red Mesoamericana y del Caribe para la
Conservación de Anfibios y Reptiles convene a
congress for the express purpose of devising
an action plan for reclaiming the Mesoamerican
salamander fauna for perpetuity. Congressional
partic ipants shou l d inc lude profess iona l
herpetologists, especially those specializing in
the study of salamander biology, conservation
herpetologists, especial ly those specializing
in the conservation of the Mesoamerican
herpetofauna, conservation biologists
representing global conservation organizations,
specia lists in environmental education,
and government officia l s representing
environmental ministries.
8. We also suggest that the program for the congress
be based on an exploration of the conservation
imperatives facing the various segments of
the Mesoamerican salamander fauna from its
principal montane regions, including the Sierra
Madre Oriental, Sierra Madre Occidental, Mesa
Central (including Trans-Mexican Volcanic Belt),
Sierra Madre del Sur, Western and Eastern
Nuclear Central American Highlands, lsthmian
Central American Highlands, and Highlands of
Eastern Panama. The program should also include
a presentation on the steps being taken at the
governmental level in the various Mesoamerican
countries to assure a future for salamander faunas
present in those countries. Finally, presentations
should be made on how best to explain to local
groups about the conservation significance and
environmental threats facing the members of the
Mesoamerican salamander fauna and to enlist
their aid in developing and implementing programs
for protecting these creatures.
9. Finally, plans for the publication of the results
of the congress should be formulated for
swift dissemination and implementation of a
comprehensive plan for the perpetua! protection
of the Mesoamerican salamander fauna.

CONCLUSIONS
A. Salamanders constitute the second largest order
of amphibians globally, with 762 species or 9.3%
of the total size of the class. These 762 species
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

are arranged into nine families, of which eight are
represented in the Western Hemisphere.
B. The salamanders of Mesoamerica are partitioned
into four families, including the Ambystomatidae,
Plethodontidae, Salamandridae, and Sirenidae.
Representatives of only two of these families, the
Ambystomatidae and Plethodontidae, extend very
far into Mesoamerica. The Mesoamerican species
of the family Ambystomatidae extend only to the
southern edge of the Mesa Central, whereas those
of the family Plethodontidae extend the length and
breadth of Mesoamerica from northern Mexico
to southern Panama and on into northern South
America.
C. The salamander fauna of Mesoamerican comprises
308 species, 305 of which belong to the two
families Ambystomatidae (with 18 species) and
Plethodontidae (with 287 species). All 18 of the
Mesoamerican ambystomatid salamanders belong
to the genus Ambystoma. The 287 Mesoamerican
plethodontid sa lamanders are al located to
17 genera, including Aneides (one species),
Aqui/oeurycea (six species), Batrachoceps (one
species), Bo/itog/ossa (102 species), Bradytriton
(one species), Chiropterotriton (23 species),
Cryptotriton (seven species), Dendrotriton (eight
species), Ensatina (one species), /sthmura (seven
species), /xa/otriton (two species), Nototriton (20
species), Nyctano/is (one species), Oedipina (38
species), Parvimolge (one species), Pseudoeurycea
(39 speciesl, and Thorius (29 species). The
mean number of species per genus among these
salamanders is 1 6.9, thus six of the 1 7 genera
contain more than this number and the remaining
11 genera fewer than this number. The largest
genus of plethodontid salamanders in Mesoamerica
is Bo/itog/ossa, with 102 species or 35.5% of the
287 total species in the family Plethodontidae.
D. Of the nine broad patterns of distribution
established by Wilson et al. (201 7), five apply
to Mesoamerican salamanders, including
the MXEN, CAEN, MXUS, MXCA, and CASA
patterns. Generally, many Mesoamerican
salamanders exhibit the MXEN and CAEN
patterns, i.e., 277 species or 89.9% of the 308
species illustrate these two patterns. Adding
the 1 9 MXCA species to this figure produces a
total of 296 species endemic to Mesoamerica
or 96.1 % . This stunning figure is the highest by
far for any herpetofaunal group in Mesoamerica.
Also worth noting is that 12 of the 20 genera
of salamanders in this region are endemic
either to Mexico (six genera), Central America
(one genus), orto both areas (five genera).
E. The largest number of endemic species belongs
to Ambystoma (1 7 species), Bo/itog/ossa
(99 species), Chiropterotriton (23 species),
Nototriton (20 species), Oedipina (36 species),
Pseudoeurycea (39 species), and Thorius (29
species).
F. At the country level, the highest salamander
diversity occurs in Mexico, followed in decreasing
order by that in Guatemala, Costa Rica, Honduras,
Panama, Nicaragua, El Salvador, and Belize.
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�At this same level, the amount of endemicity
ranges from 0% in Belize to 84.2% in Mexico,
with intermediate values, in ascending order, of
20.0% in El Salvador, 28.1 % in Panama, 59.5%
in Honduras, 59.4% in Guatema la, 60.0% in
Nicaragua, and 63.5% in Costa Rica.
G. Of the eight conservation priority levels that
apply to Mesoamerican salamanders, the
majority of both the Mexican and Centra l
American endemic species occupy priority
level one , those species occupying single
physiographic regions with high EVS values.
This figure consists of 245 species or 88.4% of
the 277 Mexican and Central American endemic
species. These priority l eve l one species
comprise a key conservation focal group, based
on the following criteria: (1) the highest level of
overall endemicity of any herpetofaunal group
in Mesoamerica; (2) a huge representation
of endemic species in montane regions in
Mesoamerica; (3) the highest proportion of
endemic salamander species with high EVS
values; and (4) a high proportion of salamander
species occupying conservation priority level
one.
H. Most of the priority level one species of
salamanders in Mesoamerica inhabit the
following montane regions: Mesa Central, Sierra
Madre Occidental, Sierra Madre Oriental, Sierra
Madre del Sur, Sierra de Los Tuxtlas, Western
Nuclear Central American Highlands, Eastern
Nuclear Central American Highlands, lsthmian
Central American Highlands, and the Highlands
of Eastern Panama. The same conclusion
applies to the genera including the priority level
one Mesoamerican species. Ambystomo occurs
mostly in the Mesa Central, Aqui/oeuryceo and
Chiropterotriton in the Sierra Madre Oriental,
Cryptotriton, Dendrotriton, and lxolotriton in
the nuclear Central American Highlands, and
Porvimo/ge in the Sierra Madre Oriental. The
remaining genera are more broadly distributed
in the montane regions of Mesoamerica,
especially Bo/itoglosso, lsthmuro, Nototriton,
Oedipino, Pseudoeuryceo, and Thorius. Given
the large number of endemic Mesoamerican
species of Bo/itog/osso in Mesoamerica, it is not
surprising that it is the most broadly distributed
genus with representation in the Sierra Madre
Orienta l, Sierra Madre del Sur, Western and
Eastern Nuclear Central American Highlands,
lsthmian Central American Highlands, and the
Highlands of Eastern Panama.
l. Salamanders constitute a biodiversity resource
of great importance in Mesoamerica, which
is expected to grow in significance with
time. This status, however, is not general ly
recognized outside the group of conservation
herpetologists working in this region of the
world. Thus, it perhaps should come as no
surprise that these salamanders face grave
threats to their continued surviva l w ith
the potentia l arrival of the chytrid fungus
Botrochochytrium so/omondrivorons from the
62

Old World. This threat appears to be very real
and likely relative ly immediate, as another
testimony to the inability of humans to set
aside their anthropocentrism in the interests
of protecting an immensely interesting and
evolutionarily significant group of amphibians.
Since this fungus is established already in
locales in the Eastern Hemisphere, it w ill fal l
to governments throughout the portions of
the Americas inhabited by sa lamanders to
guarantee that it does not become established
in the Western Hemisphere. Whether this
protection will be manifested on a continuing
basis remains to be seen, but now is the time
for protective measures to be enacted on a
continuing and sufficiently extensive basis.
J. Whereas the chytrid fungus Botrochochytrium
so/omondrivorons poses a tremendous threat
to the hugely significant Mesoamerican
salamander fauna, which has a great potential
to decimate populations of the largely endemic
species comprising this fauna, al i the other
environmental threats that impinge on these
creatures are still operating, especially habitat
decimation and climate change. The means
by which humans are delivering il ls on these
creatures are fundamentally two in number, i.e.,
unregulated human population growth and the
concomitant increase in the process of turning
the planetary resource base into unreclaimed
refuse.
K. The major conc lusion of this paper is that
Mesoamerican sa lamanders ought to be
prometed as a conservation focal group because
they provide the most significant example of the
high rates of endemicity among the members
of the Mesoamerican herpetofauna that are
exceedingly threatened by environmental damage
through human action, both potential in the case
of Bso/ and through habitat modification and
destruction.
R ECOMMENDATIONS
A. The importance of the salamander fauna as
the most significantly endemic component
of the Mesoamerican herpetofauna, which
is under severe threat due to human actions,
needs to be emphasized, so we recommend
that herpetologists whose research in centered
in Mexico and/or Central America point out
this importance whenever the opportunity
might present itself at conferences and other
gatherings.
B. We recommend principally that a congress should
be arranged to explore the cha ll enges facing
herpetologists, conservation biologists, and
governmental representatives, in an attempt to
develop programs for the perpetua! protection of
the highly significant Mesoamerican salamander
fauna.
C. An additional recommendation is to establish the
proposed congress as soon as possible, since the
threats facing the Mesoamerican salamander
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�fauna are advancing at an exponentia l rate
commensurate w ith the increase of the human
populations in Mexico and Central America. Time
is clearly of the essence.
D. Given that such a congress can be arranged,
the principal outcome of the congress should
involve the publication of a book involving a
summary of the current state of knowledge
of the b iology of these creatures and the
conservation imperatives with which they are
faced and conclude with a detailed p lan for their
future salvation.

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A CKNOWLEDGMENTS

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EGP thanks Haydée Morales Flores and his family for their
support and companionship. We all extend our gratitude to
the following people who supplied us with the outstanding
images we included in this paper: Matthieu Berroneau,
Claudio Contreras-Koob, César Halla García Mayoral, Pablo
Garrido Szegedi, Valeria Mas, Andrés Novales Aguirrezabal,
Jesús Ernesto Pérez Sánchez, Todd Pierson, Louis W. Porras,
Javier Sunyer, Bruno Enrique Téllez Baños, and Enrique
Vázquez Arroyo-Guerrero Jaguar. Also, we all gratefully thank
Louis W. Fbrras, Aurelio Ramírez-Bautista, and Javier Sunyer
for their perceptive reviews of this paper.e

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/ / THE MOST DANCEROUS WORLDVIEW IS THE WORLDVIEW OF
THOSE WHO HAVE NOT V!EWED THE WORLD''.
ALEXAND ER VON H UMBOLDT

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

63

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T. S., Lin, C.-F, Laurila, A., Layan, A., Marte!, A., Meurling,
S., Miand, C., Minting, P., Pasmans, F. Schmeller, D. S.,
Schmidt, B. R., Shelton, J. M. G., Skerratt, L. F.• Smith,
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�APPENDIX

Ambystoma taylori Brandon, Maruska, and Rumph, 1982. Taylor's Salamander is a species known only from Laguna Alchichica.
a saline crater lake in eastern Puebla (Frost 2020). Wilson et al. (2013) determined the Environmental Vulnerability Score (EVS)
of this salamander as 15, placing it in the lower portion of the high vulnerability category. This individual was photographed at
the type locality in Laguna Alchichica, Puebla. Photo by Valeria Mas.

Aquiloeurycea scandens Walker, 1955. The Tamaulipan False Brook Salamander is endemic to Mexico. Originally described from caves
in the Reserva de la Biósfera El Cielo in southwestern Tamaulipas, this species later was reported from a locality in San Luis Potosi
(Johnson et al., 1978) and another in Coahuila (Lemos-Espinal and Smith, 2007). Frost (2020) noted, however, that specimens from
areas remote from the type locality might be unnamed species. This individual was found in an eco tone of cloud forest and pine-oak forest
near Ejido La Gloria, in the municipality of Gómez Farlas. Wilson et al. (2013) determined its EVS as 17. This individual was found in the
·El Cielo"(Biosphere Reserve) in the vicinity of La Joya de Salas, Jaumave, Tamaulipas, México. Photo by Elí Garda Padilla.

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Bolitog/ossa ce/oque McCranie and Wilson 1993. The Celaque Mushroomtongue Salamander has an EVS of 17 (Mata-Silva
et al. 2019) and is restricted the the Sierra de Celaque in the Southern Cordillera of the Chortís Highlands in western Honduras
(l tgen et al. in press). This individual was photographed on the eastern slope of Cerro Celaque, Departamento de Lempira,
Honduras. Photo by Louis W. Porras.

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Bolitog/ossa chinanteca Rovito, Parra-Olea, Lee, and Wake 2012. The Chinanteca Salamander has an EVS of 18 (Johnson
et al. 2017) anda distribution within the Sierra Juárez of Oaxaca, Mexico (Frost 2020). This individual was encountered in the
Municipality of San Felipe Usila, Oaxaca, Mexico. Photo by Vicente Mata-Silva.

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

67

�Bolitog/ossa co/onnea (Dunn, 1924). The La Loma Salamander has an EVS of 16 (Mata-Silva et al. 2019) and is distributed
"from Bocas del Toro and Comarca Ng6be-Buglé Provinces, far western Panamá and Alajuela, Heredia, Limón, and Cartago
provinces, Costa Rica; also in the Golfo Dulce and Las Cruces areas of Pacific slope Costa Rica (Puntarenas Province)" (Frost
2020). This individual was found in Bocas del Toro, Panama. Photo by Javier Sunyer.

Bolitog/ossa cuchumatana (Stuart, 1943). The Oak Forest Salamander has an EVS of 14 and is found in the "departments of
El Quiché and Huehuetenango in the Sierra de Cuchumatanes, Guatemala" (Frost 2020). This individual was photographed in the
Sierra de los Cuchumatanes, Guatemala. Photo by Todd Pierson.

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Bolitog/ossa dofleini (Werner, 1903). Doflein's Salamander has an EVS of 15 and occupies "the Caribbean versant from
extreme northern Alta Verapaz, Guatemala, and Cayo District, Belize, to north-central Honduras• (Frost 2020). This individual
was encountered in Copán, Honduras. Photo by Javier Sunyer.

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Bolitoglossa gomezi Wake, Savage, and Hanken 2007. Gomez's Web-footed Salamander has an EVS of 1 6 and occurs on
"either side of the Costa Rica-Panama border· (Frost 2020). This individual was found in Jurutungo, Panama. Photo by Javier
Sunyer.

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

69

�Bo/itoglossa helmrichi (Schmidt 1936). The Coban Mushroomtongue Salamander has an EVS of 16 and is distributed in cloud forest
of mountainous regionsof southwestern Alta Verapaz and Baja Verapaz, Guatemala, at elevations of 1,000 to 2,000 m (Frost 2020).
This individual was found in Purulha, Departamento de Baja Verapaz, Guatemala. Photo by Andrés Novales Aguirrezabal.

Bolitoglossa hermosa (Papenfuss, Wake and Adler, 1984).The Guerreran Mushroomtongue Salamander has an EVS of 16
and occur in Río Atoyac drainage on the Pacific slope of the Sierra Madre del Sur of Guerrero, Mexico, 765- 2465 m elev.
(Frost 2020). This individual was found inside the "Corredor Comunitario del Jaguar• in the vicinity of Las Humedades in the
municipality ofTecpan de Galeana, Guerrero. Photo by Enrique Vázquez Arroyo-Guerrero Jaguar.
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Bo/itoglossa huehuetenanguensis Campbell, Smith, Streicher, Acevedo, and Brodie 2010. The Huehuetenango Salamander

has an EVS of 1 8 and is "known only from the v icinity of the type locality in the Sierra Cuchumatanes, Huehuetenango,
Guatemala; at elevat ions of 2,450 to 2,835 m (Frost 2020). This individual was photographed in the Departamento of
Huehuetenango, Guatemala. Photo by Todd Pierson.

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Bolitog/ossa indio Sunyer, Lotzkat, Hertz, Wake, Aléman, Robleto, and Kiihler 2008. The Río Indio Salamander has an EVS of 17
and is "known only from the type locality loij Dos Bocas del Río Indio, Departamento de Río San Juan, northeastem Nicaragua"
(Frost 2020). This individual was found at Río Indio, Nicaragua. Photo by Javier Sunyer.

Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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�Bolitog/ossa insularis Sunyer, Lotzkat, Hertz, Wake, Aléman, Rabieta, and Kóhler 2008. The Isla de Ometepe Salamander
has an EVS of 18 and is known only from the type locality lofl the Isla de Ometepe, in Lago Nicaragua, Departamento de Rivas,
Nicaragua" (Frost 2020). This individual was located on Volcán Maderas, Isla de Ometepe, Departamento de Rivas, Nicaragua.
Photo by Javier Sunyer.

Bolitog/ossa lignicolor (Peters, 1873). The Camron Mushroomtongue Salamander has an EVS of 1 6 and is distributed "in
southwestern Costa Rica and adj acent western Panama and the Península de Azuero as well as Isla Coiba, west-central Panama•
(Frost 2020). This individual was found at Meseta Chercha, Panama. Photo by Javier Sunyer.

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Bolitog/ossa lineo/ni (Stuart, 1943). Lincoln's Mushroomtongue Salamander has an EVS of 13 and occurs "from the Meseta
Central of Chiapas, Mexico to the Pacific slopes in western Guatemala, including the Sierra de Cuilco, the western portion of
the Guatemalan Plateau, and the Cuchumatanes• (Frost 2020). This individual was found in Cerro Huitepec, Altos de Chiapas,
México. Photo by Elí García Padilla

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Bolitag/ossa mexicana Duméril, Bibron, and Duméril, 1854. The Mexican Mushroomtongue Salamander has an EVS of 8 and
is found "from southern Veracruz (Mexico) across the base of the Yucatan Península, with an isolated population in northern
part of Yucatan Península, to Honduras (extending to the Pacific versant in Ocotepeque) and El Salvador (Departamento de
Chalatenango, municipio de La Palma, Cerro La Palma) (Frost 2020). This individual was found at Santa María Chimalapas,
Oaxaca, México. Photo by Elf García Padilla.
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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�Bolitog/ossa minutu/a Wake, Brame, and Duellman, 1973. The Minute Mushroomtongue Salamander has an EVS of 17 and
is distributed •on both slopes of the southem Cordillera de Talamanca of Costa Rica ...and its extension into western Panama·
(Frost 2020). This individual was encountered at Jurutungo, Panama. Photo by Javier Sunyer.

Bolitoglossa morio (Cope, 1869). Cope's Mushroomtongue Salamander has an EVS of 1 3 and occurs on the Guatemalan
Plateau (Frost 2020). This individual was located at Chichicastenango, Guatemala. Photo by Javier Sunyer.

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Bo/itoglossa mulleri {Brocchi, 1883) The Müller's Mushroomtongue Salamander has an EVS of 15 and occur in the Atlantic
slopes of the mountains of Alta Verapaz, Quiché, and Huehuetenango, Guatemala, and adjacent Chiapas, Mexico, in the
Municipio de Ocosingo, 1 40-1550 m elevation. This individual was found in the Departamento of Huehuetenango, Guatemala.
Photo by Todd Pierson.

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Bolitoglossa oaxacensis Parra -Olea, García-París, and Wake 2002. The Atoyac Salamander has an EVS of 17 and is
distributed in "humid oak-pine and pine forest in the Sierra Madre del Sur, specifically from the mountains south of Sola de Vega,
to immediately south of the Atoyac River Basin, in the vicinity of Puerto Portillo, Oaxaca, Mexico" {Frost 2020). This individual
was found in the Sierra Madre del Sur in Oaxaca, Mexico. Photo by Vicente Mata-Silva.
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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�Bolitog/ossa odonnelli (Stuart, 1943). O'Donnell's Salamander has an EVS of 16 and ranges in the cloud forests of the Atlantic
drainage of the mountains of eastern Alta Vera paz, east to the Montañas del Mico, Guatemala,· at elevations of 100-1,200 m;
•also in adjacent western Honduras" (Frost 2020). This individual was located at Morales, Departamento de Izaba!, Guatemala.
Photo by Andrés Novales Aguirrezabal.

Bolitog/ossa pesrubra (Taylor, 1952). The Red-footed Salamander has an EVS of 15 and is distributed in "the Cordillera de
Talamanca, including the Fila Cedral" (Frost 2020). This individual was found on Cerro de la Muerte. Photo by Javier Sunyer.

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Bolitog/ossa sa/vinii (Gray, 1868). Salvin's Mushroomtongue Salamander has an EVS of 16 and occurs on "the Pacific slopes
of southern Guatemala and El Salvador" (Frost 2020). This individual was located at Suchitepeques, Patulul, Guatemala. Photo
by Javier Sunyer.

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Bo/itog/ossa striatula (Noble, 1 9 1 8). The Cukra Mushroomtongue Salamander has an EVS of 16 and occupies "the Atlantic
versant from eastern Honduras through eastern Nicaragua to central Costa Rica• (Frost 2020). This individual was photographed
at Rfo San Juan, Nicaragua. Photo by Javier Sunyer.
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Chiropterotriton cieloensis Rovito and Parra-Olea, 2015. The El Cielo Salamander is one of the most recently described
amphibians from Tamaulipas. This species is known only from the Reserva de la Biósfera El Cie lo in the municipality of
Gómez Farías, located in the extreme southwestern portion of the state. The salamander is known to occur at elevations
from approximately 1 ,000 to 1 ,860 m in the Sierra de Guatemala, where it has been encountered in bromeliads and caves in
broadleaf cloud forest. The EVS of this species is 17. Pictured here is an individual from the vicinity of the species' type locality
at "El Cielo" (Biosphere Reserve), Tamaulipas, México. Photo by Elí García Padilla.

Chiropterotriton magnipes Rabb, 1965. The Bigfoot Splayfoot Salamander has an EVS of 16 and is distributed in "pineoak woodland or northeastern Queretaro, Mexico" (Frost 2020). This individual was located inside a cave at La Trinidad, in the
municipality of Xilitla, San Luis Potosí, México. Photo by Pablo Garrido Szegedi.

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Cryptotriton veraepacis (Lynch and Wake 1 9 7 8). The Baja Verapaz Sa lamander has an EVS of 17 and occurs in eastern
Guatemala in the Sierra de las Minas and nearby mountains above 1610- 2290 m elevation• (Frost 2020). This individual was

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found at Reserva Natural Ranchitos del Quetzal, Guatemala. Photo by Andrés NovalesAguirrezabal.

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lsthmura gigantea (Taylor, 1939). The Giant False Brook Salamander has an EVS of 16 and is "known from the pine-oak/cloudforest interface in the La J oya-Jalapa region of Veracruz and into northeastem Hidalgo, Mexico" at elevations of 1,000 to 2,000
m (Frost 2020). This individual was found on the road between Tequila and Zongolica, Veracruz. Photo by Matt hieu Berroneau.
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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�lsthmura maxima (Parra-Olea, García-París, Papenfuss, and Wake, 2005). The Southern Giant Salamander has an EVS of 1 7
and is occurs in "far western and southern Oaxaca, as far south as 15 km north of San Gabriel Mixtepec, in elevation[sl as low
as 730 m but generally about 2000 m elevation, west to Ejido Tres Marias, municipality of Malinaltepec• (Frost 2019). This
individual was encountered in Cerro Tigre, in the municipality ofTututepec. Oaxaca, México. Photo by Vicente Mata-Silva.

lxalotriton niger Wake and Johnson 1989. The Jumping Salamander has an EVS of 18 and is "known from the montane
rainforest in the immediate vicinity of the type locality, near Berriozábal in northwestern Chiapas, Mexico, 1 200 m elevation,
and in two small caves at Cerro Baul, on the southwestern border of Chiapas with Oaxaca, 15 92 and 2000 m elevation• (Frost
2020). This individual was encountered at La Pera, Berriozabal, Chiapas, México. Photo by Jesús Ernesto Pérez Sánchez.
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Nototriton guanacaste Good and Wake 1 993. This salamander has an EVS of 17 and is found •on the summits of Volcán
Orosi and Cerro Cacao, in the Cordillera de Guanacaste, province of Guanacaste, northwestem Costa Rica· (Frost 2020). This
individual was found on Cerro Cacao, Guanacaste Province, Costa Rica. Photo by Javier Sunyer.

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Nyctanolis pernix Elias and Wake 1983. The Nimble Long-limbed Salamander has an EVS of 15 and ranges in the Parque
Nacional Lagunas de Montebello in southern Chiapas (Mexico) and northwest of there near Leyva Velázquez, Municipio
de las Margaritas, Chiapas, Mexico, 835-214 5 m elevation; in Guatemala on the northeastern slopes of the Sierra de los
Cuchumatanes and in the Sierra de las Minas above Puruhlá, Baja Verapaz, Guatemala, 1200-1610 m elevation· (Frost 2020).
This individual was encountered at the Departamento of Huehuetenango, Guatemala. Photo by Todd Pierson.
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�Oedipina elongata (Schmidt, 1936). The Central American Worm Salamander has an EVS of 15 and occur in low and moderate
elevations from north-central Chiapas (Mexico) and near the Caribbean coast of eastern Belize across the Atlantic foothills of
Guatemala to the Montañas del Mico and into adjacent northwestern Honduras (Frost 2020). This individual was encountered in
Santo Tomás de Castilla, Departamento de Izaba!, Guatemala Photo by Andrés Novales Aguirrezabal.

Oedipina fortunensis Kohler, Ponce, and Batista 2007. The Fortuna Worm Salamander has an EVS of 18 and is known "only
from the type locality (Reserva Forestal Fortuna, Chiriqu(. Panama)" (Frost 2020). This individual carne from Fortuna, Panama.
Photo by Javier Sunyer.

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Oedipina grandis Brame and Duellman 1970. The Cerro Pando Worm Salamander has an EVS of 17 and is distributed in
the Cordillera de Talamanca in extreme southern Costa Rica and immediately adjacent western Panama" (Frost 2020). This
individual was found at Jurutungo, Panama. Photo by Javier Sunyer.

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Oedipina koehleri Sunyer, Townsend, Wake, Travers, Gonzalez, Obando, and Quintana 2011. Koehler's Worm Salamander has
an EVS of 16 and is found in "three isolated highland areas in northern Nicaragua• (Frost 2020). This individual carne from Musun
Matagalpa, Nicaragua. Photo by Javier Sunyer.
Biología y Sociedad nº 7, primer semestre 2021

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�Oedipina nica Sunyer, Wake, Townsend, Travers, Rovito, Papenfuss, Obando, and Kohler 201 0. The Nicaraguan Worm
Salamander has and EVS of 17 and is distributed in north-central Nicaragua (Frost 2020). This individual carne from Finca
Monimbo, Matagalpa, Nicaragua. Photo by Javier Sunyer.

Pseudoeurycea conanti Bogert 1967. Conant's Salamander has an EVS of 1 6 and is •known only from the type locali ty
(Oaxaca, Mexico)" (Frost 2020). This individual was found near Sola de Vega, Oaxaca, México. Photo by Vicente Mata-Silva.

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Pseudoeurycea leprosa (Cope, 1869). The Leprous False Brook Salamander has an EVS of 16 and is found in the •high
mountains of Puebla, Veracruz, Morelos, Distrito Federal (Ciudad de Mexico), and Mexico (Estado de Mexico), Mexico; also
report ed for Guerrero and Oaxaca• (Frost 2020). This individual was encountered at Milpa Alta in the municipality of the same
name, in the state of Ciudad de México. Photo by Claudio Contreras-Koob.

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Pseudoeurycea mixteca Canseco-Márquez and Gutiérrez-Mayén 2005. The Mixteca False Brook Salamander has an EVS
of 1 7 and is found in the "Mixteca Alta region of northwestern Oaxaca in pine-oak forest; isolated relict cave locality in the arid
Tehuancan Valley, Puebla" (Frost 2020). This individual was found at Teposcolula, Oaxaca, México. Photo by Bruno Enrique Téllez
Baños.
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�Pseudoeurycea rex (Dunn, 1921) The Royal False Brook Salamander has an EVS of and occur in High elevations of western
Guatemala; expected in adjacent Chiapas, Mexico (Frost 2020). This individual was observed in the Departamento of
Huehuetenango, Guatemala. Photo by Todd Pierson.

Thorius boreas Hanken and Wake 1 994. The Boreal Thorius has an EVS of 18 and is "known only from the vicinity of the type
locality in pine-oak forest both north and south of the crest of Cerro Pelón in the Sierra Juarez, 2800- 3000 m elevation, Oaxaca,
Mexico• (Frost 2020). This individual was found in the vicinity of Llano de las Flores in the Sierra Madre de Oaxaca, Mexico.
Photo by Vicente Mata-Silva.

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Thorius narisovalis (Taylor, 1940) The Cerro San Felipe Pigmy Salamander has an EVS of and it is known only from Oaxaca,
Mexico, in three areas: (1) the v icinity of the type locality (Cerro San Felipe), the (2) vicinity of Zaachila, in central Oaxaca, and
(3) the vicinity of Tlaxiaco, in c loud forests in pine-oak woodland, 2600-3000 m elevation (Frost 2020). This individual was
photographed in Cerro San Felipe, San Felipe del Agua, Oaxaca, México. Photo by César Halla García Mayoral.

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�s. RODRÍGUEZ-RlVERA es estudiante de la carrera
Químico Bacteriólogo Parasitólogo en la Facultad de Ciencias
Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, realizó
su Servicio Social en el Programa: "A islamiento y estudio de
microorganismos productores de polímeros biodegradables y
asistencia docente" en el L10 , del Instituto de Biotecnología
(Junio-Diciembre 2020). Participó en el programa "Verano de la
Investigación Científica de la Academia Mexicana de Ciencias•
y PROVERICYT, en temas re lacionados a nutrigenómica y
nanotecnología.
alejandra.rodriguezri@uanl.edu.mx

ALEJANDRA

ANAL/A ALEJANDRA LU MARTÍNEZ Doctora en Ciencias en

A limentos egresada de lka FCB (UANL). Especializada en
medic ina func ional, desarrollo de proteína de almendra,
análisis lipídico de oleaginosas y análisis funcional y proximal
de harinas. Ha trabajado como nutriologa en las empresas
Cambridge Weight Plan (2013-2014) y My Good Foods (2 01 4).
Fue profesora de materia optativa "Evaluacion Nutricional de
Alimentos" en la Licenciatura de Alimentos de la FCB, Opto. de
Alimentos en 2018 . Ha publicado 2 artículos científicos.
liamtz18@hotmail.com
ARTURO ROCHA is a herpetologist from El Paso, Texas. His

SOBRE

LO~ UTORES

interests include the study of biogeography and ecology of
amphibians and reptiles in the southwestern United States and
Mexico. A graduate of the University of Texas at El Paso, his
thesis centered on the spatial ecology of the Trans-Pecos Rat
Snake (Bogertophis subocularis) in the northern Chihuahuan
Oesert. To date, he has authored or co-authored over 10 peerreviewed scientific publications.
CELIA SÁMANO PÉREZ es Licenciado en Ciencias de Alimentos por

la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL en el año 201 9. Se
ha desempeñado en el ambito industrial como gerente de calidad
y t ienda física encargada de vida de anaquel de consumibles
envasados y empaquetados. Ha publicado 2 artículos de divulgación
relacionados con el análisis del desperdicio en la etapa de consumo.
Actualmente se encuentra desarrollando aptitudes administrativas
trabajando en la industria de ventas, desempeñando sus
conocimientos prácticos de laboratorio.
Celia_samanop@hotmail.com
CLAUDIA TOMASA GALLARDO RIVERA Está adscrita al

Departamento de A limentos de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL donde desarrolla la línea de investigación
Innovación en el Desarrollo de Productos Biotecnológicos.
Profesor Investigador de Tiempo Completo del Departamento
de A limentos de la FCB. Ha d irig ido 2 tesis de Licenciatura
orientadas hacia el análisis del desperdicio de alimentos en la
etapa de consumo y 5 tesis en el área de Ciencia y Tecnología
de alimentos. Actualmente pertenece al SN I, forma parte del
Comité Académico Nacional de la RED 1 2.3 para disminuir y
valorizar las pérdidas y el desperdic io de alimentos. Imparte
la UA Sustentabilidad de Cadenas Agroa limentarias en el
programa de Maestría en Manejo y Aprovechamiento Integral de
Recursos Bióticos (PNPC-CONACYTI. Ha generado 5 artículos
de investigación.
claudia.gallardorv@uanl.edu.mx
DANIEL ALEXANDER CARRILLO MARTÍNEZ. Biólogo egresado

de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) su área
de especialización es la ornitología. Desde el año 2 0 1 5 es
representante y guía de del grupo de observadores de aves
de Aguascalientes (AvesAgs). Técnico docente de la Colección
Zoológica de la UAA (CZUAA). Director de tres tesis de
licenciatura y autor de tres artículos científicos.
DAVID LAZCANO is a herpetologist who earned a bachelor's

degree in chemical science in 1980, anda bachelor's degree in
biology in 1 982. In 1999 he earned a master's degree in wildlife

�management, and later a doctoral degree in biological
sciences with a specialty in wildlife management (2005),
all gained from the Facultad de Ciencias Biológicas of
the Universidad Autónoma de Nuevo León. Currently, he
is a full-t ime professor at the same institut ion, where he
teaches courses in animal behavior, biogeography, biology
of chordates, and wildlife management. He is also the
head of Laboratorio de Herpetología and Coordinación de
Intercambio Académico de la Facultad de Ciencias Biológicas
at UANL. Since 1 979, he has been teaching and providing
assistance in both undergraduate and graduate programs.
His research interests include the study of the herpetofaunal
diversity of northeastern Mexico, as well as the ecology,
herpetology, biology of the chordates, biogeography, animal
behavior, and population maintenance techniques of montane
herpetofauna. In addition, the species Gerrhonotus lazcanoi
has been named in his honor.

reviewed papers, including two 2010 articles, "Geographic
distribut ion and conservation of the herpetofauna of
southeastern Mexico" and "Oistributional patterns of the
herpetofauna of Mesoamerica, a Biodiversity Hotspot:·
Jerry was a ce-editor on Conservation of Mesoamerican
Amphibians and Reptiles and co-author of four of its chapters,
co-author of Middle American Herpetology: A Bibliographic
Checklist, and co-author of Mesoamerican Herpetology:
Systematics, Zoogeography, and Conservation. He was
also the senior author of the recent paper "A conservation
reassessment of the Central American herpetofauna based
on the EVS measure" and is Mesoamerica/Caribbean editor
for Geographic Oistribution section of Herpetological Review.
One species, Tantilla johnsoni, was named in his honor.
Presently, he is an Associate Editor and Co-chair of the
Taxonomic Board for the joumal Mesoamerican Herpetology.
JESÚS ANGEL DE LEÓN GONZÁLEZes Licenciado en Biología

DOMINIC L. DESANTJS is an Assistant Professor of Biology at

Georgia College and State University, Milledgeville, Georgia,
USA, in the Depart:ment of Biological and Environmental
Sciences. Dominic's research interests broadly include
the behavioral ecology, conservation biology, and natural
history of herpetofauna. Dominic accompanied Vicente
Mata-Silva, El / García-Padilla, and Larry David Wilson on
survey and collecting expeditions to Oaxaca in 201 5, 201 6,
and 201 7, and is a co-author on numerous natural history
conservation-oriented publications produced from those
visits, including an invited book chapter on the conservation
outlook for herpetofauna in the Sierra Madre del Sur of
Oaxaca. Overall, Dominic has authored or co-authored over
50 peer-reviewed scientific publications.
ELÍ GARCÍA-PADILLA is a herpetologist primarily focused on

the study of the Mexican herpetofauna. To date, he has
authored or co-authored over 1 00 forma l contributions
to the scientific knowledge of the Mexican herpetofauna.
Currently, he is emp loyed as a formal Curator of
Amphibians and Reptiles from Mexico in the electronic
p latform •Naturalista" of the Comisión Nacional para
el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (CONABIO;
www.natura lista.mx). One of h is main passions is
environmenta l education, and for several years he has
been working on a variety of projects that include the use
of photography and audiovisual media as powerful tools
to reach large audiences and to promete the importance
of the knowledge, protection, and conservation of the
Mexican biological and cultural patrimony. Presently,
he is undertaking an evaluation of the jaguar (Panthera
enea) as an umbrella species for the conservation of the
herpetofauna of Mesoamerica.
GLADYS M. VEGA-SAUCEDA es estudiante de la carrera de

Licenciado en Biotecnología Genómica en la Facultad de
Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, realizó su Servicio Social en el Programa: "Aislamiento
y estudio de microorganismos productores de polímeros
b iodegradables y asistencia docente" en el Instituto de
Biotecnología (Junio-Diciembre 2020). Reconocimiento
como Alumno Talento, 2020 en dicha facultad.
gladys.vegasc@uanl.edu.mx
J ERRY D. /OH NSON is Professor of Biological Sciences at The

University of Texas at El Paso (UTEP), Director of UTEP's
40,000-acre "Indio Mountains Research Station." and
has extensive experience studying the herpetofauna of
Mesoamerica, especially that of southern Mexico. He was
born in Salina, Kansas, and received a BS in Zoology at Fort
Hays State University, a MS in Biology at UTEP, anda PhD
in Wildlife and Fisheries Sciences from Texas A&amp;M University.
Johnson has authored or co -authored over 1 25 peer-

por la Facultad de Ciencias Biológicas, UAN L (1 985),
Maestro en Ciencias por el Instituto Politécnico Nacional
(1994), Doctor en Ciencias por la Universidad Autónoma
de Nuevo León (2007). Investigador del Centro de
Investigaciones Biológicas del Noroeste, SC (1 985-1990).
Profesor Investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas
(1991 a la fecha). Jefe del Laboratorio de Biosistemática,
Secretario de Investigación de la FCB-UANL, Miembro de
la Comisión de Evaluación de la FCB-UANL, Miembro del
Comité de Premios de la Academia Mexicana de Ciencias
(201 7 -201 9). Profesor de 5 cursos de licenciatura y dos
de postgrado. Profesor con Perfil Promep desde el año
2000. Consejero Profesor ante el H. Consejo Universitario
de la UANL desde el 2004 hasta el 2008. Miembro del
Sistema Nacional de Investigadores desde 1 991 (Nivel
2 desde 201 2). Miembro de la Academia Mexicana
de Ciencias desde 2004. Curador y responsab le de la
colección Poliquetológica de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Responsable de 6 proyectos de investigación
con apoyo externo a la UANL (CONAB IO, CONACYT)
y 1 0 con apoyo de fondos internos (PAICYT). Director
de 1 8 tesis de Licenciatura, 1 3 de Maestría y 1 6 de
Doctorado. Diez estancias de investigación: Museo de
Historia Natural de Los Angeles, Los Angeles, Cal. (USA)
(2), Smithsonian lnstitution, Washington, D.C. (USA) (1),
Universidad Autónoma de Madrid, España (2), Museo
Nacional de Historia Natural de París, Francia (3); Museo
de Zoología e Instituto de la Universidad de Hamburgo,
Alemania (1); Museo de Zoología de la Universidad de
Amsterdam (1). Estancia de Investigación en el Centro de
Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C.1998-1999.
Revisor de artículos científicos para Scientia Marina,
JMBAUK, Zootaxa, Zookeys, Procc. Bici. Soc. Wash., Rev.
Bici. Trop., Revista Mexicana de Biodiversidad, Oceanides,
Pan-American Journal of Aquatic Sciences, entre otras.
Presentación de más de 1 00 ponencias en reun iones
científicas Nacionales e Internacionales. Autor de 80
artículos científicos en revistas indexadas, 2 libros y 8
capítulos en libro. Alrededor de 700 citas a publicaciones.
Editor en Jefe de la revista electrónica de divulgación
Científica Biología y Sociedad.
LARRY DAVID WILSON is a herpetologist with lengthy

experience in Mesoamerica. He was born in Taylorville,
lllinois, United States, and received his university education
at Mill ikin University in Oecatur, lllinois, the University
of lllinois at Champaign-Urbana (B.S. degree), and at
Louisiana State University in Baten Rouge (M.S. and Ph.D.
degrees). He has authored or co-authored more than 430
peer-reviewed papers and books on herpetology. Larry
is the senior editor of Conservation of Mesoamerican
Amph ibians and Reptiles and the co -author of eight
of its chapters. His other books include The Snakes of

�Honduras, Middle American Herpetology, The Amphibians
of Honduras, Amphibians &amp; Reptiles of the Bay lslands and
Cayos Cochinos, Honduras, The Amphibians and Reptiles
of the Honduran Mosquitia, and Guide to the Amphibians &amp;
Reptiles of Cusuco National Park, Honduras. To date, he has
authored or co-authored the descriptions of 7 4 currently
recognized herpetofaunal species, and seven species have
been named in his honor, including the anuran Craugastor
lauraster, the lizard Norops wilson i, and the snakes
Oxybelis wi lsoni, Myriopholis wi lsoni, and Cerrophidion
wilsoni. Currently, Larry is Co-chair of the Taxonomic Board
for the journal Mesoamerican Herpetology

proyectos de investigación, en 5 de ellos como responsable.
Ha dirigido 4 tesis de licenciatura y una de maestría.

Genómica por parte de la Facultad de Ciencias Biológicas,
U.AN.L Cuenta con una Maestría en Ingeniería Ambiental
por la Facultad de lngenier/a Civil, U.AN.L Actualmente
trabaja en la Facultad de Ciencias Biológicas, donde se
desempeña como Coordinadora de Seguridad y Gestión
Ambiental, as/ como Jefa de Laboratorios. Pertenece al
Comité Estatal de la Olimpiada de Biología, una de sus
principales func iones es el asesoramiento académico a
estudiantes para la preparación en competencias de biología
a nivel nacional e internacional. Su área de investigación
incluye la conservación de especies endémicas del país

DRA . MARÍA ELENA GARCÍA GARZA rea lizó sus estudios
de Licenciatura en Biología (1 990) y el Doctorado en
Ciencias (2008), en la Facultad de Ciencias Biológicas de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es miembro del
del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1, (2009 a la
fecha) además de tener el reconocimiento de la Secretaría
de Educación Pública como Profesor con Perfil Deseable
(2011 a la fecha) . Forma parte de la planta docente de
la Facultad de Ciencias Biológicas de la U.A.N. L. con
la categoría de profesor de t iempo completo t it ular A.
(1994 a la fecha). Es miembro del Consejo Consultivo de
San Nicolás de los Garza (201 8 a la fecha) . Su línea de
investigación versa sobre la taxonomía de invertebrados
marinos. Es autora de 19 artículos científicos, 15 capítulos
de libros y editora de un libro. Es editor asociado de la
Revista Mexicana de Biodiversidad. Ha participado como
ponente en 18 congresos internacionales y 30 nacionales.
Dirección de tesis 1 3 de Licenciatura y 6 de Doctorado.
Es curador de la Colección Poliquetológica de la UANL, la
cual es una de las más importantes en su tipo en nuestro
país, alberga más de 700 especies, y 70,000 ejemplares,
debidamente catalogados.

LYDIA ALLISON FUCSKO is an amphibian conservationist and

MARÍA ELIZABETH ALEMAN HUERTA es Química Bacterióloga

environmental activist.. She is also a gifted photographer
who has taken countless pictures of amphibians, including
photo galleries of mostly southeastern Australian frogs. Dr.
Fucsko has postgraduate degrees in computer education
and in vocational education and training from The University
of Melbourne, Parkville, Melbourne, Australia. Additionally,
Lydia holds a Master's Degree in Counseling from Monash
University, Clayton, Melbourne, Australia. She received her
Ph.D. in environmental education, which promoted habitat
conservation, species perpetuation, and g lobal sustainable
management from Swinburne University of Technology,
Hawthorn, Melbourne, Australia. Dr. Fucsko, in addition,
is an educational consultant. The species Tantilla lydia has
been named recently in her honor.

Parasitóloga, Maestra en Ciencias con especialidad en
Ingeniería Ambiental por la Facultad de Ingeniería Civil (1 997)
y Doctora en Ciencias con especialidad en Biotecnología, por
la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL (2007). La Dra.
Alemán es profesor investigador de la Facultad de Ciencias
Biológicas y pertenece a la Academia de Microbiología y
al Laboratorio 1 0 del Instituto de Biotecnología, de dicha
Facultad. Cuenta con el reconocimiento por el PRODEP-SEP
como Profesor con Perfil Deseable hasta 2022. Desde 2009,
imparte cursos en programas de licenciatura y posgrado.
Ha d irig ido 13 tesis de nivel pregrado y posgrado; ha
enfocado sus investigaciones en proyectos de Biotecnología
Amb iental y Agrícola, principalmente relac ionados a la
b iosíntesis y estudio de polímeros bacterianos del t ipo
PHA, el cual es reconocido como el biomaterial del futuro;
el aislamiento y estudio de cepas bacterianas del género
Bacillus, así como al aprovechamiento de plantas regionales
y residuos agroindustriales para la producción de polímeros
biodegadables. Cuenta con el registro de una solicitud de
patente ante el IMPI, la cual trata de un medio de cultivo para
la producción de bioplásticos. Ha presentado los resultados
más sobresalientes de sus trabajos de investigación en más
de veinte Congresos, Simposios y Encuentros nacionales e
internacionales, del campo de la Microbiología, Biotecnología
y Biomateriales; cuenta con diversas publicaciones en
revistas indexadas al JCR, 7 capítulos de libro, así como
diversos artículos científicos en revistas de circulación de
carácter nacional e internacional.
maria.alemanhr@uanl.edu.mx

LETICIA ROMERO AMADOR es Licenciada en Biotecnología

MANUEL HIGINIO SANDOVAL ORTEGA Biólogo, Maestro en

Ciencias con opción a Agronómicas y Doctor en Ciencias
Biológicas egresado de la Universidad Autónoma de
Aguascalientes (UAA). Desde el 201 7 labora como profesor
asignatura de laboratorio de Botánica I y Sistemática en la
UAA. Ha sido d irector de cuatro tesis de licenciatura y es
autor de 1 5 artículos científicos.
MARÍA ANA TOVAR HERNÁNDEZ Nació en la Ciudad de

México. Es bióloga egresada de la UNAM (2000), Maestra
en Ciencias en Manejo de Recursos Naturales y Desarrollo
Regional y Doctora en Ecolog/a y Desarrollo Sustentable
por ECOSUR (2003 y 2006). Realizó dos posdoctorados
(ECOSUR 2007, DGAPA-UNAM 2008-2010). Es miembro
del Sistema Nacional de Investigadores desde 2009
(actualmente nivel 11) e Investigadora Honorífica de Sinaloa
desde 2012. Se ha especializado en biologla, ecología
y sistemática (morfológica y molecular) de invertebrados
marinos exóticos invasores en marinas y puertos de México;
así como en la elaboración de análisis de riesgo y planes de
detección temprana, monitoreo y manejo. Su producción
académica versa en la publicación de 52 artículos en
revistas indizadas (como primera autora en 30 de ellos), 3
artículos de divulgación, 2 artículos en revistas no indizadas.
1 libro y 15 capítulos de libros. Al 2021 sus publicaciones
rebasan las 1 ,000 citas. Ha presentado trabajos en 27
congresos nacionales y 21 internacionales. Ha establecido
49 especies nuevas para la ciencia y dos nuevos géneros. Ha
impartido 11 conferencias por invitación y participado en 23

MINERVA BAUTISTA V JLLARREAL está adscrita al

Departamento de A limentos de la Facultad de Ciencias
Bio lógicas de la UANL . Licenciatura en Ciencias de
A limentos. Doctorado en Ciencias con acentuación en
alimentos por la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL 2020. Profesor de la FCB, colabora en la línea de
investigación de estabilidad y caracterización de sistemas
dispersos en alimenticios. Ha generado 2 publicaciones de
memorias in extenso. Forma porte de la Academia de Ciencia
de Alimentos. Sus líneas de investigación son: Tecnología
de alimentos y estabilidad y caracterización de sistemas
dispersos. Ha dirigido una tesis de licenciatura. Ha generado
tres artículos científicos. Pertenece al SNI Nivel 1.
minerva.bautistavl@uanl.edu.mx

�MIGUEL JESÚS FARÍAS BUITRÓN es Licenciada en Ciencias

de Alimentos en la FCB de la UANL. Estudió Técnico
superior en gastronomía y restaurac ión en lgdeC. Ha
trabajado en distintos países de Europa y Asia dando a
conocer la gastronomía Mexicana. Actualmente trabaja
en la empresa PASA by Frutarom-lFF en Monterrey como
Saborista. Realizó una investigación en vinos tratados con
pulsos eléctricos para comparar su perfil aromáticos en
vinos no tratados en la Universidad de Zaragoza, España.
migueljfb@yahoo.com
MOISÉS ARELLANO DELGADO. Biólogo egresado de la

Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) su área
de especialización es la ornitología. Se ha desempeñado
como supervisor ambiental en obras, manejo de flora y
fauna silvestre y como docente. Desde el año 2013 es
representante y guía de del grupo de observadores de
aves de Aguascalientes (AvesAgs). Ha dirigido una tesis de
licenciatura y es autor de tres artículos científicos.
RAUL E. MARTÍNEZ HERRERA es Lic. En Biotecnología

Genómica y Estudiante de l Doctorado en Cienc ias
con Orientación en B iotecnología de l Instituto de
Biotecnología, de la Facultad de Ciencias Biológicas,
Universidad Autónoma de Nuevo León (2017-2021). Tesis:
Estudio y Optimización del rendimiento de producción de
biopolímeros bacterianos de tipo P3HB. Ha participado
como codirector de 4 tesis de licenciatura y cuenta con 2
publicaciones en revistas indexadas al JCR, una solicitud
de patente ante el IMPI y diversas participaciones como
ponente en Congresos de carácter Nacional e internacional.
raul.martinezhrr@uanl.edu.mx
VICENTE MATA-SILVA is a herpetologist originally from

Río Grande, Oaxaca, Mexico. His interests include
ecology, conservation, natural history, and biogeography
of the herpetofaunas of Mexico, Central America, and
the southwestern United States. He rece ived his B.S.
degree from the Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM), and his M.S. and Ph.D. degrees from
the University of Texas at El Paso (UTEP). Vicente is an
Assistant Professor of Biological Sciences at UTEP in the
Ecology and Evolutionary Biology Program, and Assistant
Director of UTEP's 40,000 acre Indio Mountains Research
Station, located in the Chihuahuan Desert of Trans-Pecos,
Texas. To date, Vicente has authored or coauthored over
100 peer-reviewed scientific publications.

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>Biología y Sociedad, 2021, Vol 4, No 7, Primer Semestre</text>
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                    <text>�Una publicación de la
UN I VERS IDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Cetso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio t. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea
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Dra. Martha Guerrero-Olazarán
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Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
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Ecología y Sustentabilidad
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Dr. lram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
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Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
lng. Jorge Alberto lbarra Rodríguez
Página web
BIOLOGIA Y SOCIEDAD, año 4, No. 8, segundo semestre de 2021, es una
Publicación semestral editada por el Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad sin,
Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www. uanl. mx,
biologiaysooedad@uanl. mx Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León
González. Número de ReseNa de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017060914413700-203, Ambosororgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor. Responsable de la ultima aaualizadón de este número: y fecha:
Dr.JesúsAngel de León González, de fecha 18 de septiembrede 2018. ISSN
en trámite. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesaríamentere flejan la
postura del editor de la publicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

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•

�partir de la aparición del primer número de Biología y Sociedad
en 2017, el compromiso Editorial de esta Revista Electrónica de
Divulgación Científica ha sido el de incentivar la Apropiación
Social del Conocimiento. Así como lo hemos estado haciendo a lo largo
de 4 años, en este Octavo número de Biología y Sociedad, se expone a
la sociedad en general, con bases científicas y en un lenguaje accesible,
el conocimiento de diversos temas. En primera instancia, Adrián
González Martínez nos da a conocer la biodiversidad de coníferas
del estado de Nuevo León, 31 especies de diversos géneros, además,
resalta el endemismo de una especie, Picea martinezii, conocida
solamente para este Estado de la República Mexicana.

A

Aurelio Ramírez Bautista y colaboradores, presentan un artículo en el
que hacen una reflexión sobre la formación de recursos humanos y la
importancia de generar cuerpos académicos sólidos y con metas comunes.
En otro trabajo, Sergio Alberto Luna Pet'ia nos recuerda el peligro de la
introducción de especies con potencial invasivo como una de las principales
causas de pérdida de biodiversidad a nivel mundial, este artículo se enfoca
en una especie de pez, el clclido joya (Hemichromis guttatus) especie
nativa de Africa pero ya establecida en un ecosistema frágil como lo son las
pozas de Cuatro Ciénegas, Coahuila, proponiendo un método de control y
erradicación mediante la introducción de cromosomas sexuales troyanos a
la población.
Al respecto de promover la apropiación social del conocimiento, en este
Octavo número Maria Ana Tovar Hernández y Sergio Salazar Vallejo
presentan al público en general un grupo zoológico poco conocido, los
cuales viven en ambientes extremofilos a grandes profundidades en
el océano, se trata de los sibogllnidos, anélidos osmotrófos que utilizan
bacterias mutualistas que producen compuestos orgánicos a través de
las fuentes de sulfuro de las fosas hidrotermales, así como de hielos de
metano como fuente de energía.
En otro articulo ltzahi Silva Morales nos muestra otra parte de la fauna
desconocida de nuestros mares, se trata de los gusanos cacahuate. En
este trabajo nos muestra aspectos generales de los sipúnculos, su forma
de vida, importancia ecológica y económica, así como un análisis de los
escasos estudios en nuestros litorales.
Por último, David Lazcano y colaboradores nos presentan un caso en
el que se describe un tumor canceroso subcutáneo en una serpiente de
cascabel de roca tamaulipeca, tratándose de un macho en cautiverio de 20
anos con una masa tumoral visible que le fue extirpada mediante cirugía.
En este trabajo los autores proporcionan datos para fututos estudios
oncológicos de serpientes en cautiverio.
Las contribuciones inmersas en este Octavo número de Biología y
Sociedad no serían posibles sin el compromiso de parte de todo el Cuerpo
Editorial, de los árbitros y de los autores de estos trabajos, muy agradecidos
por su generosidad con el tiempo dedicado a Biología y Sociedad, así
mismo a la promoción de la Apropiación del Conocimiento.

I DR. JESÚS ANGEL DE LEÓN-GONZÁLEZ
Editor en Jefe

�'

BIODIVERSIDAD DE
CONIFERAS DEL ESTADO DE
NUEVO LEON, MEXICO
/

/

I

ADRIÁN GONZÁLEZ-MARTi NEZ

Palabras Clave: Coníferas, Nuevo León, Sierra
Madre Oriental, Abies, Cupressus, Juniperus, Picea,
Pinus, Pseudotsuga, Taxodium, Taxus.
4

/

Key Words: Conifers, Nuevo León, Sierra Madre
Oriental, Abies, Cupressus, Juniperus, Picea, Pinus,
Pseudotsuga, Taxodium, Taxus.
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�RESUMEN
Las coníferas son plantas vasculares que producen
semillas en "conos" o estróbilos ovulíferos. Su
importancia ecológica radica en su ubicuidad en
los bosques templados y de galería en México. Se
aprovechan económicamente en la producción de
madera, papel, resinas, semillas comestibles, así como
árboles de ornato y árboles de navidad. México es uno
de los centros de diversidad de coníferas, con cerca de
94 especies, 43 de ellas endémicas al país. Tras una
revisión bibliográfica y taxonómica, se encontró que
en el estado de Nuevo León habitan 31 especies de
coníferas pertenecientes a los géneros Abies, Cupressus,
Juniperus, Picea, Pinus, Pseudotsuga, Taxodium, y Taxus.
Los géneros mejor representados son Pinus (15 especies
y 5 taxones infraespecíficos) y Juniperus (7 especies).
Picea martinezii es la única especie con rango geográfico
restringido a Nuevo León.
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

ABSTRACT
Conifers are vascular plants that produce seeds on
"eones" or ovule-bearing strobili. Their ecological
relevance in Mexico lies in their ubiquity within
temperate and gallery forests. Economically, they are
a source of timber, paper, and resins, as well as edible
seeds, and ornamental and Christmas trees. Mexico is
a centre of diversity of conifers with about 94 species,
43 of them endemic to the country. After a bibliographic
and taxonomic revision, 31 species from the genera
Abies, Cupressus, Juniperus, Picea, Pinus, Pseudotsuga,
Taxodium, and Taxus were found to inhabit the northeastern Mexican state of Nuevo León. The genera with
most native species present are Pinus (15 species and
5 infraspecific taxa), and Juniperus (7 species). Picea
martinezii is the only species with a geographic range
restricted to the state.
5

�INTRODUCCIÓN
as coníferas (de las voces latinas conus 'cono', y
fero 'portador1 son un grupo de plantas vasculares
productoras de semillas, pero no de flores ni frutos.
En su lugar, dichas semillas son producidas en estructuras
denominadas "conos", "estróbilos femeninos'' o, de forma
más específica, estróbilos ovulíferos (Figuras 1 y 2). Esta
definición puede confundirse con aquella asignada al
término arcaico "gimnosperma", el cual engloba diversos
grupos emparentados, pero no a todos los descendientes
de un ancestro en común (un grupo parafilético), en
particu lar, a las coníferas mismas, a Ginkgo biloba
(Gingkoopsida), las cícadas (Cycadopsida), y a Gnetum,
Ephedra y Welwitschia (Gnetopsida) (Ruiz-Oronoz et al.,
1975), excluyendo así al resto de las plantas con semilla:
las angiospermas o "plantas con flores". El concepto de
conífera puede estrecharse para sólo incluir a aquellas
plantas con formas de vida arbóreas o arbustivas con
un crecimiento secundario (madera) compuesto por
traqueidas con puntuaciones areoladas circulares en
sus paredes celulares y en sus radios, hojas simples
con venación paralela, canales resiníferos, estróbilos
poliníferos y ovulíferos separados, y una sola copia de una
gran repetición invertida en el ADN de los cloroplastos (a
diferencia del resto de las plantas conocidas, que poseen
dos copias de la misma), de acuerdo con Farjon (2008).

L

Figura 1: Estróbilo ovulífero o •·cono• de Pinus hartwegii en Galeana,
Nuevo León. Crédito: Carlos Gerardo Velazco Macias (CC BY-NC).
Figura 2: Estróbilo ovulífero de Taxus globosa en General Zaragoza,
Nuevo León. Crédito: Jeff Bisbee
BY-NC).

ccc

Taxonómica mente, por lo tanto, "conífera" refiere de
forma particular a las especies pertenecientes a la clase
Pinopsida y orden Pina les, del phylum Tracheophyta. Se
reconocen actualmente ocho fam ilias: Araucariaceae (37
especies), Cephalotaxaceae (8 especies), Cupressaceae
(135 especies), Phyllocladaceae (4 especies), Pinaceae
(231 especies), Podocarpaceae (175 especies),
Sciadopityaceae (1 especie), y Taxaceae (24 especies),
con un total de 615 especies repartidas en 70 géneros
(Roskov et al., 2020). Incluye grupos como los pinos
(Pinus), abetos y oyameles (Abies), ayarines (Pseudotsuga),
cipreses (Cupressus), cedros (Cedrus), juníperos o
enebros Uuniperus), tuyas (Thuja, Platycfadus), entre
otros, comúnmente utilizados en la industria maderera
y papelera, como leña, árboles ornamentales, árboles
de navidad y como alimento (gálbulas carnosas de
enebros, piñones de d iversas especies de Pinus, entre
otros) (Farjon y Page, 1999).
Estas plantas ocurren de forma predominante en el
hem isferio norte, con un marcado incremento en
diversidad en dirección al ecuador. Se les encuentra
en las taigas del Círculo Polar Ártico (Larix, Picea), en
los trópicos (Podocarpus), tanto a nivel del mar como a
grandes alturas (Pinus, Abies, Araucaria), y hasta el otro
extremo del mundo, en las latitudes más australes de
América del Sur (Pilgerodendron uviferum) (Farjon, 2017a;
Holz et al., 2018).

B IODIVERSIDAD DE CONÍFERAS EN MÉXICO
México es considerado uno de l os centros de
d iversidad para las coníferas (Farjon y Page, 1999) con
aproximadamente 94 especies nativas al territorio
nacional, de las cua les, 43 (el 4 6%) se consideran
6

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�endémicas al país. Se clasifican en las fam ilias Pinaceae
(géneros Abies, Picea, Pinus y Pseudotsuga) con 61 especies,
Cupressaceae (géneros Calocedrus, Cupressus, Juniperus
y Taxodium) con 29 especies, Podocarpaceae (género
Podocarpus) con 3 especies, y Taxaceae (género Taxus) con
una especie (Gernandt y Pérez-de la Rosa, 2014).
Algunas de las especies y todos los géneros de coníferas
mexicanas se comparten con los Estados Unidos de
América y Canadá, principalmente en su costa oeste,
siguiendo las cadenas montañosas de las Rocallosas
y la cordillera de las Cascadas. Esta parte de la flora
norteamericana es afín a la de Eurasia oriental, y se
extiende hacia el sur hasta Guatemala, El Salvador,
Honduras y Nicaragua en Centroamérica, donde las
coníferas de afinidad boreal detienen su distribución
debido a la llamada "Depresión de Nicaragua", que
separa las altas montañas de este país y las de Costa
Rica (Rzedowski, 1978).
Con la notable excepción de Taxodium mucronatum,
el sabino o ahuehuete (denominado Árbol Nacional
de México en 1921) (Figura 3) y Pinus caribaea var.
hondurensis, que pueden encontrarse desde el nivel
del mar, las coníferas mexicanas habitan y forman
parte esencial de los ecosistemas montanos en el país
tapizando las laderas en la Sierra Madre Oriental, Sierra
Madre Occidental, Sierra Madre del Sur, Sierra Madre de
Chiapas, Faja Volcánica Transmexicana y las sierras de
la península de Baja California, formando comunidades
dominadas por coníferas (bosque de Pinus, matorral
de Pinus, bosque de Abies, bosque de Pseudotsuga y
Picea, bosque de Cupressus, matorral de Juniperus) o
bien, mezcladas con latifoliadas (bosque de QuercusPinus, bosque de Pinus-Quercus, bosque mesófilo de
montaña, matorral xerófilo, bosque de galería), y son
de los últimos árboles y pocos arbustos que pueden

encontrarse por encima de los 4,300 msnm en el centro
de México, y 3,700 msnm en el norte del país (Gernandt
y Pérez-de la Rosa, 2014; Rzedowski, 1978).

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810 DIVERSIDAD DE C ONÍFERAS EN N UEVO L EÓN
Nuevo León, estado mexicano ubicado al noreste del
país, cuenta con una fis iografía fuertemente marcada
por la Sierra Madre Oriental, la cual divide crudamente al
territorio estatal en tres grandes regiones: las llanuras al
este y noreste, de naturaleza semiárida con matorrales
espinosos xerófilos; la Sierra Madre Oriental, del sureste
hacia el noroeste del estado, de climas semiáridos a
templados, con matorrales submontanos a sus fa ldas,
y densos bosques de Quercus, Quercus-Pinus, PinusQuercus, mixtos de coníferas y matorrales de coníferas;
y el Alt iplano Mexicano al oeste y suroeste, árido, con
grandes extensiones de pastizales y matorrales xerófilos
(INECC, 2007; Rzedowski, 1978).
Las coníferas en Nuevo León pueden encontrarse en las
tres regiones, pero con una importante concentración
de especies y abundancia en la Sierra Madre Oriental,
apareciendo aproximadamente a los 900 msnm y hasta
el punto más alto del norte de México, el Cerro El Potosí
en el municipio de Galeana, con 3,720 msnm en su cima,
la cual alberga a Pinus culminico/a. Todas las especies de
coníferas nativas a Nuevo León pueden encontrarse en la
Sierra Madre Oriental y sus cerros y serranías asociados.
En el Altiplano Mexicano y las llanuras orientales del
estado (correspond ientes a las Llanuras Costeras del
Golfo de México y las Grandes Llanuras de Norteamérica)
se presentan pocas especies de coníferas. Taxodium
mucronatum es, indudablemente, la más abundante en
ambas regiones, habitando en las riberas de ríos y arroyos

Figura 3: Sabinos o Ahuehuetes (Taxodium mucronacum), árbol nacional de México, formando el bosque de
galería en Allende, Nuevo León. Crédiro: Rigel Nava (CC BY-NC).

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

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�formando "sabinales". Ubicado en el municipio de Cerralvo
al norte del estado, el Parque Nacional "El Sabina!", el
más pequeño de México con poco más de 7,200 m 2 de
extensión (SEMARNAT, 2016), cuenta con cientos de
ejemplares centenarios de esta especie, como también se
pueden encontrar en el Parque Fundadores de Apodaca, y
el Río Ramos en Allende, entre muchos otros sitios.

partes de San Luis Potosí y Zacatecas) son}uniperus zanonii,

Abies vejarii, Pinus culminico/a, P. johannis, P. nelsonii, P.
pinceana y P. stylesii (Estrada-Castillón et al., 2014).

De los 1O géneros de coníferas conocidos para México,
8 se encuentran en Nuevo León: Abies, Cupressus,
Juniperus, Picea, Pinus, Pseudotsuga, Taxodium y Taxus.

También se presentan especies con muy amplios rangos
geográficos, como Pinus hartwegii y P. pseudostrobus
comunes en los vo lcanes y altas montañas desde
Honduras y Nicaragua hasta los estados de Chihuahua
y Sinaloa. La última, con una importante variabilidad
morfológica a lo largo de los territorios que ocupa. Pinus
cembroides incluye en su distribución a todo el Desierto
Chihuahuense y ecosistemas asociados, desde el estado
de Puebla hasta Nuevo México y Arizona, en los Estados
Unidos de América. Pseudotsuga menziesii domina
las cimas más altas en cerros, volcanes y sierras del
territorio mexicano desde la latitud 17º en Oaxaca hasta
Chihuahua, cruzando la frontera por toda la costa oeste
de los Estados Unidos y Canadá, hasta la latitud 17°, en
los límites del estado de Alaska y el territorio de Yukon.

La única conífera que se puede considerar como endémica
restringida al estado es Picea martinezii, el Pinabete de Nuevo
León (Figuras 4 y 5). Se trata de una especie amenazada,
con una población estimada de 350 individuos en unas seis
cañadas húmedas de los municipios de Montemorelos,
Aramberri, y General Zaragoza (Royal Botanic Garden
Edinburg, 2019). Otras especies endémicas al noreste de
México (estados de Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y

A través de los años se han publicado diversos trabajos
enfocados a la diversidad de coníferas en Nuevo León, o
bien, incluyendo al grupo entre la flora estudiada. El primer
listado formal de la flora nativa y cultivada del estado
de Nuevo León, realizado por el ilustre Dr. José Eleuterio
González "Gonzalitos" incluye una especie de pino (como
Pinus occidentalis H. B., sinónimo de P. montezumae),
un ciprés (como Cupressus thurifera H. B., posiblemente

Figura 4: Pinabete de Nuevo León (Picea martinezil) en Rayones, Nuevo
León. Especie endémica al estado, reducida a unas pocas cañadas de la
Sierra Madre Oriental. Crédirn: Jeff Bisbee (CC BY-NC).

Figura 5: Conos de Picea martinezii. Crédirn: Jeff Bisbee (CC BY-NCJ.

Sólo otros dos géneros se distribuyen en estas zonas, siendo
estos Juniperus y Pinus, con escasa abundancia y riqueza
en bosquetes de pocos individuos. El primero en suelos
principalmente calcáreos, y el segundo en planicies con
abundante yeso en el sustrato, en particular, con poblaciones
de Pinus arizonica var. stormiae en los municipios de
Aramberri, Doctor Arroyo, Galeana y General Zaragoza.

8

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�alguna especie de)uniperus erróneamente identificada,
de acuerdo con los comentarios de Martínez (1947)), y al
sabino (como Taxodium disticha H. B.) (González-Mendoza,
1888).
Martínez (1963) reportó 12 especies para el estado en
la tercera edición de Las Pináceas Mexicanas, mientras
que Rojas-Mendoza (1965) menciona 26 taxones.
Capó-Arteaga (1972) encontró un total de 42 especies
pertenecientes a siete géneros en tres familias. FavelaLara (1999) considera a Nuevo León el estado con mayor
diversidad de Pinus, reportando un total de 24 especies
del género, colectadas en 265 localidades. VillarrealQuintanil la y Estrada-Casti llón (2008) reportan 40
especies en 11 géneros y cuatro fam ilias. Velazco-Macías
(2009) menciona 35 especies correspondientes a ocho
géneros y cuatro familias. El libro "Coníferas de Nuevo

León, México", por Estrada-Castillón et al. (2014) incluye
35 especies (algunas de ellas introducidas y de cultivo
común) en 11 géneros y cinco fam ilias.
Utilizando estos listados, además de las bases de datos
Conifers of the World (Farjon, 2021) y el Sistema Nacional
de Información sobre Biodiversidad (SNIB) (CONABIO,
2021 ), así como la información proporcionada por
Farjon (2017a, 2017b), se obtuvieron registros para
las especies de coníferas en el estado de Nuevo León.
Posteriormente, se utilizaron los servidores taxonómicos
en línea Plants of the World Online (2021 ), Catalogue of
Life (Roskov et al., 2020), The Plant List (2013) y World
Flora Online (2021) para contrastar la nomenclatura y
descartar nombres obsoletos y sinónimos, resultando
en un listado taxonómico actualizado para la fecha
presente (Tabla 1).

Especie

Cupressaceae Gray

Pinaceae Spreng. ex F.
rudo/phi

Cupressus Jusicanica Mili. (Registro dudoso)

LC

Juniperus angoscurana R. P. Adams

vu

Juniperus coahuilensis (Martfnez) Gaussen ex R. P. Adams

LC

Juniperus deppeana Steud. var. deppeana

LC

Juniperus f/accida Schltdl. var. flaccida

LC

Juniperus pinchocii Sudw.

LC

Juniperus sa/Cillensis M. T. Hall

EN

Juniperus zanonii R. P. Adams
Toxodium mucronacum Ten.

NE

Abies durangensis var. coahuilensis (l. M. Johnst.) Martínez
Abies religiosa (Kunth) Schltdl. &amp; Cham. (Registro dudoso)

vu

Abies vejarii var. macrocarpa Martínez
Abies vejarii var. vejarii Martínez

vu
vu
vu

A

Picea enge/monnii subsp. mexicana (Martínez) P. A Schmidt

EN

p

Picea martinezii T. F. Patt. (endémico de Nuevo León)

EN

p

Pinus arizonico var. arizonica Engelm.

LC

Pinus arizonico var. stormiae Martínez

vu

Pinus cembroides subsp. cembroides Zucc.

LC
EN

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LC
LC

p

LC

Pinus greggii var. greggii Engelm. ex Parl.

NT

Pinus hartwegii Lindl.
Pinus johannis M. -F. Robert

LC
NE

Pinus moncezumae var. montezumae Lamb.

LC

Pinus nelsonii Shaw

EN

Pinus pacula Schiede ex Schltdl. &amp; Cham.

LC

Pinus pinceana Gordon &amp; Glend.

LC

Pinus pseudostrobus var. apu/censis (Lindl.) Shaw (Registro dudoso)

LC

Pinus pseudoscrobus var. pseudostrobus Lindl.

LC

Pinus remota (Little) D. K. Bailey &amp; Hawksw.

LC

Pr

Pinus scy/esii Frankis ex Businsky

NE

Pr

Pinus ceocote Schiede ex Schltdl. &amp; Cham.

LC

Pseudotsuga menziesii var. glauca (Beissn.) Franco

LC

Pr

Taxus globosa Schltdl.

EN

Pr

Pr
p
p

Listado de especies de coníferas nativas al estado de Nuevo León, México, con evaluaciones de categorías de riesgo - Red Use ofThreatened Species
de la IUCN (2021 ): LC (Low Concern - Bajo Riesgo}, vu (Vulnerable), EN (Endangered - En Peligro), NT (Near Threacened - Casi Amenazada), NE (Noc
Evaluaced - No Evaluada) - NOM-059-SEMARNAT-2010 (DOF, 2019): A(Amenazada), P (En Peligro de Extinción1 Pr (Sujeta a Protección Especial).
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

&gt;
....

V)

LC

Pinus hartwegii Andresen &amp; Beaman
Pinus enge/mannii Carriére

Taxaceae Gray

NOM-059·
SEMARNAT-2010

Cupressus arizonica var. arizonica Greene

Abies vejarii var. mexicana (Martfnez) T. S. Liu

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Categoría de Ri esgo
IUCN

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Tabla 1: Listado de especies de coníferas nativas al estado de Nuevo León, México, con evaluacione.s de categorías de riesgo
Familia

8

X
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9

�DISCUSIÓN
Este listado incluye tres especies con distribución dudosa
en el estado de Nuevo León. Los registros de Cupressus
/usitanica incluyen los ejemplares ASU0006941 del
Herbario de la Universidad de Arizona colectado en el
Parque Ecológico Chipinque, en San Pedro Garza García en
el año 2002 (como C. /usitanica var. benthamil), e INIF-19261
del Herbario Nacional Forestal Biól. Luciano Vela Gálvez,
colectado en el Cerro de las Mitras, en Monterrey en el año
1970 (como C. lindley,) (CONABIO, 2021; Farjon, 2021 ). Esta
especie también es mencionada por Villarreal-Quintanilla
y Estrada-Castillón (2008) como C. benthamii var. lindleyi,
aunque Estrada-Castillón eta/. (2014) la reportan en Nuevo
León como cultivada.

Abies religiosa es reportada con el ejemplar 3000 de Meyer,
colectado en el Cerro de la Vieja, General Zaragoza, en 1948
(Farjon, 2021) y por Earle (2020) en la Sierra Peña Nevada y el
Ejido La Encantada del mismo municipio, en 2007.

Pinus pseudostrobus var. apu/censis contiene 15 registros
de colectas en Conifers of the World (Farjon, 2021)
entre los años 1899 y 1984, provenientes de diversas
localidades en la Sierra Madre Oriental, y es considerado
nativo por Favela-Lara (1999) y Velazco-Macías (2009).

Villarreal-Quintanilla y Estrada-Castillón (2008), y VelazcoMacías (2009) incluyen a la especie Juniperus ashei. Es
posible que las colectas e identificaciones correspondieran,
más bien, a J. ashei var. saltillensis (M. T. Hall) Silba,
sinónimo de). saltillensis (Figura 6). Además,}. monosperma
(Engelm.) Sargent es mencionado por Capó-Arteaga
(1972), y Velazco-Macías (2009). Adams (2018) reporta a
J. ashei y J. monosperma como nativas únicamente para el
suroeste de los Estados Unidos de América, mientras que
las poblaciones mexicanas que han sido identificadas bajo
dichos nombres correspondiendo aj. ovata R. P. Adams
(R. P. Adams) en el norte de Coahuila, y J. angosturana,
respectivamente.
Capó-Arteaga (1972) comenta sobre un par de colectas
dudosas de Abies conco/or (o A. /asiocarpa) por Antonio
Hernández Corzo en 1945, y Humberto Sánchez Vega en
1962, depositados hasta ese momento en el herbario
de la Facultad de Ciencias Biológicas, de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, sin estróbilos. Aunado a
esto, incluye a las especies Pinus cembroides var. edulis
(Engelm.) Voss (= Pinus edulis Engelm.), P. michoacana
var. cornuto Martínez (= Pinus devoniana Lindl.), y
P. durangensis f. quinquefo/iata Martínez, (= Pinus
durangensis Martínez), las cuales no se registran para
Nuevo León en los otros trabajos consultados.

Figura 6: Juniperus

�8

Tabla 2: Sinonimia de especi es de coníferas nativas de Nuevo León en literatura seleccionada.
Sinónimos

Especie

X
,...,

Referencia

Cupressus arizonica

Hesperocyparis arizonica (Greene) Bartel

Plants of the World Online (2021)

Cupressus /usitanica

Hesperocyparis lusicanica (Mili.) Bartel

Plants of the World Online (2021)

Juniperus angosturana

Juniperus monosperma var. graci/is Martínez

Martínez (1963), Velazco-Macías (2009)

Juniperus coahuilensis

Juniperus erychrocarpa var. coahuilensis Martínez

Martínez (1963), Capó-Arteaga (1972)

Juniperus pinchoUi

Juniperus erychrocarpo Cory

Velazco-Macías (2009)

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Juniperus deppeana

Juniperus mexicana Schiede ex Schltdl. &amp; Cham.

Capó-Arteaga (1972)

Juniperus zononii

Juniperus montico/o f compacca Martínez (ún icamente
los registros para el noreste de México)

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965), Capó-Arteaga
(1972), Velazco-Macías (2009), Villarreal-Quintanilla y
Estrada-Castillón (2008)

¡::

Taxodium discichum var. mexicanum (Carriére) Gordon
&amp;Glend.

Plants of the World Online (2021)

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...,

Abies mexicana Martínez

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965), Capó-Arteaga (1972)

Abies vejarii subsp. mexicana (Martínez) Farjon

Farjon (2017a)

Abies religiosa subsp. mexicana Strandby, K. l. Chr. &amp;
M. S0rensen

Plants of the World Online (2021)

Picea enge/mannii
subsp. mexicana

Picea mexicana Martínez

Martfnez (1963), Rojas-Mendoza (1965), capó-Arteaga (1972)

Picea enge/manniivar. mexicana (Martínez) Silba

Villarreal-Quintanilla y Estrada-Castillón (2008)

Pinus hartwegii

Pinus rudis Endl.

Zobel y Cech (1957), Rojas-Mendoza (1965), CapóArteaga (1972), Favela-Lara (1999), Villarreal-Quintanilla
y Estrada-Castillón (2008)

Toxodium mucronatum
Abies vejarii var.
mexicana

Pinus johannis

Pinus cembroides var. bicolor Little

Pinus pseudoscrobus var. Pinus escevezii (Martínez) J. P. Perry
pseudoscrobus
Pinus pseudostrobus var. escevezii Martínez

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V)

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Plants of the World Online (2021 ), The Plant List (2013),
World Flora Online (2021)

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Favela-Lara (1999)
Zobel y Cech (1957), Rojas-Mendoza (1965), CapóArteaga (1972), Villarreal-Quintanilla y Estrada-Castillón
(2008), Velazco-Macías (2009)
Zobel y Cech (1957), Capó-Arteaga (1972), Favela-Lara
(1999)

Pinus remota

Pinus cacarinae Passini, 1981

Favela-Lara (1999), Villarreal-Quintanilla y Estrada•
Castillón (2008), Velazco-Macías (2009)

Pinus montezumae var.
moncezumae

Pinus moncezumae var. lind/eyi Laudan

Zobel y Cech (1957), Capó-Arteaga (1972)

Pinus ceocote

Pinus teococe f macrocarpa (Shaw) Martínez

Rojas-Mendoza (1965), Favela-Lara (1999), VelazcoMacías (2009)

Pinus scylesii

Pinus ayacahuice var. brachypcera Shaw

Zobel y Cech (1957), Rojas-Mendoza (1965), CapóArteaga (1972), Favela-Lara (1999), Villarreal-Quintanilla
y Estrada-Castillón (2008), Velazco-Macías (2009)

Pinus flexi/is I Pinus J/exi/is var. flexi/is E. James

Capó-Arteaga (1972), Favela-Lara (1999), Velazco-Macías
(2009), Farjon (2021)

Pinus ref/exa (Engelm.) Engelm.

Capó-Arteaga (1972), Favela-Lara (1999), Velazco-Macías
(2009)

Pinus scrobiformis Engelm.

Favela-Lara (1999), Villarreal-Quintanilla y EstradaCastillón (2008), Velazco-Macías (2009), Farjon (2021)

Pseudotsuga flahualti Flous

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965), Capó-Arteaga (1972)

Pseudotsuga rehderi Flous

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965)

Pseudotsuga macro/epis Flous

Martínez (1963), Rojas-Mendoza (1965), Capó-Arteaga (1972)

Pseudocsuga mucronata (Raf.) Sudw.

Capó-Arteaga (1972), Velazco-Macías (2009)

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

....

V)

o

Pinus pseudostrobus f protuberans Martínez

Pseudocsuga menziesii
var.g/auca

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11

�Velazco-Macías (2009) incluye a Pseudotsuga taxifolia
(Lindl.) Britton (= Pseudotsuga menziesii var. menziesii
(Mirb.) Franco). Esta especie sólo se distribuye en la
costa oeste de los Estados Unidos de América y Canadá
(Farjon, 2017b).
La nomenclatura de múltip les especies y taxones
infragenéricos se ha modificado desde la publicación
original de algunos de los trabajos utilizados para
compilar este listado, en la Tabla 2 se presentan las
sinonimias.
Gracias a los estud ios filogenéticos realizados por
Cruz-Nicolás et al. (2021) sobre el género Abies, las
poblaciones de Abies durangensis var. coahui/ensis
(Figura 7), presentes en Coahuila y Nuevo León,
podrían regresar al binomio A. coahui/ensis l. M. Johst.
ya que este taxón se encuentra notablemente separado
filogenéticamente (y geográficamente) de A. durangensis
var. durangensis, y más cercano a A. vejarii (Figura 8). Al
momento de la redacción de este texto, ningún servidor
taxonómico ha aplicado o sugerido este cambio.
El caso de Pinus stylesii (Figura 9) corresponde a la
evolución del entendimiento un complejo conformado
por varias especies de pinos blancos (Pinus subsect.
Strobus). Se le encuentra bajo los nombres P. ayacahuite
var. brachyptera Shaw, P. flexilis o P. flexilis var. flexilis
E. James, P. reflexa (Engelm.) Engelm., y P. strobiformis
Engelm. en diversos trabajos, algunos de ellos incluso
reportando dos o más de estos taxones en el estado.
Considerando las diferencias morfológicas, moleculares
y geográficas propuestas por Moreno-Letelier y Pi ñero
(2009), Frankis (2008; 2009), así como las observaciones
en campo de Bisbee (2018), es probable que las
poblaciones de Nuevo León correspondan únicamente

a P. stylesii.

12

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�C ONCLUSION ES
El estudio de las coníferas en el estado de Nuevo León,
como en el resto del país, es una fuente inagotable
de conocimiento botánico. Numerosos trabajos
han abordado la complicada y exhaustiva tarea de
documentar la totalidad de esta flora en el territorio
nacional y estatal, pero el imparable avance de las
técnicas y puntos de vista dejan a estas obras con la
urgente necesidad de actualización. La fina li dad de
este trabajo es, precisamente, faci litar la comprensión
y lectura de obras anteriores para poder seguir
valorándolas como lo que son: los fundamentos de
nuestro conocimiento, y siempre con la meta de que
este trabajo mismo sea obsoleto en un futuro.
Los bosques templados en el estado de Nuevo León
enfrentan en la actualidad gigantescos retos, como
el cambio climático, el peligro de la desertificación y
las sequías, las plagas, los incendios foresta les y, por
supuesto, la intromisión y destrucción causada por
el hombre. Es de vital importancia conocer y tener
presente la biodiversidad que tenemos para así poder
ejercer programas pertinentes para la preservación de
nuestros ecosistemas.

Hasta este momento, la IUCN reporta 6 especies
vulnerables, 6 especies amenazadas y una casi
amenazada, mientras que las autoridades mexicanas bajo
la NOM-059-SEMARNAT-201 O consideran una especie
amenazada, 5 en peligro de extinción, y 5 merecedoras
de protección especial. Los estudios taxonómicos, así
como los que conciernen a la ecología de las especies
son necesarios para tener una visión clara de qué y cómo
debemos proteger nuestra biodiversidad.

8

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AG RADECIM IENTOS

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V)

A mis estimados amigos Valería Magalli Garza, Pedro Adrián
!barra, Valeria Barra, Jorge Madrazo, Samantha Alejandra
Leal y Rafael Lucero por su apoyo y recomendaciones para
la realización del estudio. Al Dr. Christopher J. Earle, al Dr.
Aljos Fa1on, y al Dr.Juan P.Jaramillo Correa y colaboradores
por proporcionar y facilitar información de gran utilidad,
además a los revisores por sus excelentes comentarios,
correcciones y pertinentes opiniones sobre el manuscrito.
A todos los cuerpos de combate que ayudaron a extinguir
los catastróficos incendios en la Sierra Madre Oriental a
principios del 2021, y a los seguidores del proyecto "Flora de
Nuevo León" en lnstagram y Facebook.

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V)

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Figura 7: Abies durangensis var. coahuilensis en Galea na, Nuevo
León. Crédito: Jeff Bisbee (CC BY-NC).
Figura 8: Abies vejarii en el Cerro El Potosí, Galea na, Nuevo
León. Crédito: Jeff Bisbee (CC BY-NC).
Figura 9: Cono de Pinus stylesii en los límites de Coahuila y
Nuevo León. Crédito: Rafael Torres Ramírez (CC BY-NC).

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

13

�LITERATURA CITADA

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regiones&amp;text'=Localizada%20en%201a%20parte%20baja,el%20
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Madroño, 14(4): 133-144.

�CRECIMIENTO
.,
ACADEMICO:
REDES DE
INVESTIGACION
Y JOVENES
INVESTIGADORES
/

/

I

AURELIO RAM i REZ-BAUTISTA 1• • RACIEL CRUZ-ELIZALDE', ANA
PAOLA MARTÍNEZ-FALCÓN 3 , 1RERI SUAZO-0RTUÑO'. LIZZETH A .
TORRES-HERNÁNDEZ', ADRIÁN LEYTE-MANRIQyP, JORGE LU IS
BECERRA-LÓPEZ•, Y DAVID RAMIRO AGUILLÓN-GUTIÉRREZ 7

�R ESUM EN
La generación de conocimiento y productos académicos es el reflejo de la calidad
de los investigadores e instituciones. Sin embargo, debido al alto número de
doctores egresados de los programas de doctorado y, a la limitada disponibilidad
de plazas académicas en instituciones públicas y privadas, además de la falta de
condiciones adecuadas para la jubilación de investigadores, el crecimiento de las
líneas de generación y aplicación del conocimiento (LGAC), es limitado y, por lo
tanto, la producción científica baja. En este escrito se hace una reflexión sobre
la formación y la importancia de generar grupos académicos, llamados Cuerpos
Académicos (CAs) de trabajo sólidos con metas comunes para plantear y resolver
problemas enfocados a las LGAC del grupo. Cualquier resultado en la dinámica
de los CAs, se implementa con la incorporación en estos a jóvenes investigadores
a las instituciones, los que enriquecen y promueven nuevas LGAC, formación de
recursos humanos y, por lo tanto, producción científica del CA de la institución.
La formación académica de un alumno, desde la licenciatura, y especialmente
en los niveles de posgrado, es fundamental para el estudiante, y con ello el
cumplimiento de las actividades por parte de los investigadores (formación
de recursos humanos). La dinámica continua de producción y colaboración de
pares académicos dentro y fuera de la institución refuerza en muchos casos el
conocimiento generado en el interior de los grupos. Esta actividad, se desarrolla
mejor al incluir a investigadores jóvenes que generen conocimiento innovador,
que fortalezca a cada investigador, al grupo de investigadores y, a las instituciones
educativas. Las redes académicas apoyan el trabajo científico, especialmente
los grupos multidisciplinarios que incorporan no solo investigadores nacionales,
sino también internacionales. En la actualidad, solo queda que las autoridades
reconozcan la necesidad de crear redes y mantenerlas económicamente para
consolidarlas, así como la creación de programas y un mayor presupuesto para la
incorporación y contratación de nuevos investigadores a ellas .

.., 1 , .,

-;,,- r\:
') I''

INTRO DUCCIÓN
a generación de conocimiento es una forma de ver
materializada la producción científica en cantidad
y calidad, que se reflejan en una alta diversidad
de tópicos publicados en revistas científicas nacionales
e internacionales de alto impacto. La generación de
conocimiento se nutre con la producción en términos
de pub licaciones, sobre todo en tesis de los tres
niveles educativos (licenciatura, maestría y doctorado),
artículos de difusión, y artículos en revistas indizadas
o con arbitraje. Se considera que las publicaciones
científicas arbitradas e indizadas reflejan mayor calidad
en la formación, ya que son evaluadas con un alto rigor
científico (revisión por pares). Por esto, es deseable
que los profesores-investigadores de una universidad,
realicen este tipo de publicaciones, pues de esta forma,
se fomenta el prestigio del profesor-investigador y, por
lo tanto, de la universidad (Castañeda-Cortés, 201 O;
Orozco et al. 2017). Bajo esta dinámica, se fortalecen
las diferentes líneas de aplicación y generación del
conocimiento (LGAC) de las universidades, promovidas
por la Secretaría de Educación Pública (SEP), mediante
el Programa para el Desarrollo Profesional Docente
(PRODEP) para cumplir con la misión y visión de las
Instituciones de Educación Superior (IES).

L

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

Palabras clave: Instituciones
educativas, Interacciones académicas,
Investigadores, Producción científica.

En este contexto, una universidad que mantiene esta
dinámica, se le cataloga como triunfadora, y visible
a nivel nacional e i nternaciona l por promover el
conocimiento y, por lo tanto, la métrica académica es
valorada por las citas a los trabajos científicos de sus
investigadores, que es una dinámica para avanzar frente
a la realidad académica actual como exigencia de la
globalización (Gorostiaga y Tello, 201 1). Esta tendencia
se ha hecho aprem iante frente a las necesidades
académ icas para echar a andar los programas
educativos de alto nivel que hoy día demandan las
IES (Hernández Arteaga, 2009). Con base en estas
características académicas, los jóvenes doctores juegan
un papel importante dentro de un grupo académico
bajo el liderazgo de un profesor-investigador, Cuerpo
Académico (CA; grupo de profesores que comparten
una o más líneas de investigación en común; Martínez
et al. 2006; Yurén et al. 2015) y Redes Académicas (grupo
formado por investigadores de diferentes universidades,
cuyo objetivo es la vinculación del conocimiento bajo las
diferentes LGAC, mecanismo de apoyo, intercambio de
información; REFAMA, 2015) para cumplir los objetivos
de la Misión y Visión de las IES, promovidos en gran
parte por la SEP a través del PRODEP. Estos objetivos
se cumplen bajo múltiples factores integrados, que son
los parámetros medibles (clases frente a grupo [entre
17

�18 y 24 horas/semana], asesorías y tutorías [3-6 horas/
semana] obligatorias, formación de recursos humanos,
redes académicas, publicaciones en revistas nacionales
e internacionales, entre otros), lo que conlleva a grandes
retos y desafíos para cumplirlos (López Melina, 2017).
Esta forma de vida académica dinámica globalizante
del siglo XXI, incita a una fuerte reflexión crítica hacia
las universidades y administración, aunque hablar de
éstas, siempre será un tema de actualidad y complejo
para ser discutido a mayor profundidad (Rastrepo, 2008;
Hernández Arteaga, 2009).
La generación y aplicación del conocimiento se
manifiesta en diversos escenarios, desde un contexto
puramente científico-tecnológico, cuya apropiación es
de grupos selectos de académicos (centros e institutos
de investigación), cuyo objetivo es hacer investigación,
ya sea básica y/o aplicada, integrando en este a jóvenes
en la ciencia, pero poco a la docencia (ejemplo, institutos
y centros de investigación de varias universidades de
México, no es un requisito las clases frente a grupo).
Mientras que otro grupo, es el que realiza un trabajo
m ixto, docencia e investigación, siempre sesgado
a la docencia y poco t iempo le queda para hacer
investigación. Por otra parte, se encuentran los que
hacen investigación desde un lenguaje puramente
empírico, como resultado de experiencias de vida (por
ejemplo, recolectores de datos de la historia natural de
diferentes grupos biológicos), pero no necesariamente
deben estar empapados con la generación de un
conocimiento científico y metodológico (Torres, 2006;
Schmelkes del Valle, 2017). Esta diversidad de forma
de hacer ciencia se encuentra en los Institutos, Centros
de investigación, IES y, posgrados de este país, quienes
llevan a cabo la labor de transmitir el conocimiento
a las nuevas generaciones de profesionistas, y en su
caso, a los futuros investigadores en las diversas áreas
del conocimiento que se formaran en dichos centros
educativos (Chúa y Orozco, 2016).
Independientemente de cualquier tipo de formación
académica, todos pasamos por diferentes formas de
procesar el conocimiento recibido en el seno familiar,
en un aula educativa y, de la experiencia recibida de
la vida. En la familia, se reciben los valores cívicos para
relacionarnos con la sociedad; en el aula de clase, se
reafirman y confirman los valores de comportamiento
frente a la gente y a nuestros maestros, pero éstos
nos enseñan otros temas en los que van implícitos el
conocimiento general de la vida, como es la riqueza de
cultura, religión, lengua, etnias, así como la diversidad
vegetal y animal; por lo tanto, el profesor es un
facilitador de la enseñanza a sus alumnos, quienes lo
serán en un futuro cercano con nuevas metodologías
interdisciplinarias (Giordan, 1984; Porlán Ariza, 2011 ).
Todo esto integrado es lo que se llama conocimiento o
cultura.
El crecimiento intelectual de un científico y de un grupo
académico y, por lo tanto, de una institución educativa
(IES, Institutos y Centros de Investigación), se debe a
una serie de factores que promueven la generación
en la innovación de un nuevo conocimiento (Boshell
Villamarín, 20 11). Sin embargo, para que este se
18

realice de forma exitosa, existen limitantes de distinta
índole (presupuesto, material, conflicto de intereses,
entre otros) que pueden detener o hacer muy lento su
proceso. Partiendo de esta visión, entonces, ¿Qué hace
el científico para tener una dinámica académica donde
no sólo saldrá favorecido a nivel personal, sino también
a un grupo y, por lo tanto, a la universidad? El científico
que tiene una visión amplia hacia la generación de un
conocimiento mayor, verá la forma de ir integrando un
grupo de investigadores con diferentes herramientas y
datos para participar en un mejor trabajo científico más
globalizado y, por lo tanto, a una tasa de producción
mayor que el promedio (Boshell Villamarín, 2011 ).
La generación del conocimiento de un profesorinvestigador, requ iere no solo de tener un proyecto
individual, sino de formar redes de interacciones, no
solo con sus colegas dentro de su institución, sino con
Cuerpos Académicos que trabajen con el mismo tema
con diferentes grupos biológicos, como es el caso de
la Red Académica Biología, Manejo y Conservación de
Fauna Nativa en Ambientes Antropizados (REFAMA,
2015), esto con el fin de intercambiar información en los
hallazgos científicos y así incrementar el conocimiento y
avanzar en el mismo (Boshell Villamarín, 201 1).
En algunas universidades, el requisito para ingresar en
ella como profesor-investigador de tiempo completo,
se exige el título de doctor, pero no necesariamente
contar con un trabaj o científico extenso y de rigor
(publicaciones en revistas de impacto JCR). La razón es
que para dar clases a nivel educativo de la licenciatura,
no se neces ita estar publicando en revistas de
impacto continuamente, con sólo dar las clases y, de
vez en cuando publicar un trabajo de divulgación,
es suficiente para mantenerse en el puesto y con la
plaza de profesor-investigador, aunque no genere
publicaciones de forma sistemática. Sin embargo,
esto depende mucho de que la universidad esté o no
dentro del programa de la SEP-PROD EP (2006), ésta
tiene el objetivo de plantear e integrar las LGAC de los
investigadores que forman los Cuerpos Académicos (CA)
para cumplir con la misión y visión de las instituciones
bajo el programa de esta institución. En parte se
cumple en aquellos CA conso lidados que tienen
proyectos PROMEP y/o CONACyT, pero poco para
los que están en vías o en consolidación que carecen
de proyectos con recursos financiados (REFAMA,
2015). Esto último también se relaciona con la falta de
presupuesto de las universidades y tampoco existen
los mecanismos para crear nuevas plazas, y al crecer
la matrícula, la respuesta en la mayoría de los casos,
es incrementar el número de horas/clase frente a
grupo a los profesores ya contratados (en ocasiones,
dos cursos nivel licenciatura y dos nivel posgrado),
saturando de esta forma al profesor-investigador
(López Melina, 2017). El ciclo se repite, los tiempos se
deben de repartir entre la docencia e investigación
para cumplir con los objetivos y planes de trabajo del
personal bajo la demanda académica que exige la
SEP-PROD EP y/o de otras instituciones que aportan
recursos económicos a proyectos. Las autoridades
de las instituciones universitarias deben analizar esta
dinámica académica de su plantilla de profesoresinvestigadores, ya que estos no solo imparten clases
Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�en los tres niveles educativos (licenciatura, maestría y
doctorado), sino que también son líderes de proyectos
de investigación, ya sea con recursos federales, estatales
o propios (del profesor-investigador), dirigen tesis de
los tres niveles educativos, dan asesorías y tutorías
de forma obligatoria, tienen generalmente cargos
académicos-administrativos y deben de publicar en
revistas científicas de alto impacto para cumplir con los
estándares internos de las universidades, especialmente
si cuentan con la d istinción de pertenecer al Sistema
Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional
de Ciencia y Tecnología (CONACyT).
Por otra parte, a los jóvenes doctores con una muy
buena formación académica y, que incluso fueron
becados por el gobierno federal (CONACyT), se les
dificu lta encontrar un empleo como profesoresinvestigadores, porque ya existen otros profesores que
sin contar con el perfil académico competitivo, ya están
contratados. Esto limita en mayor medida el crecimiento
académico de una universidad, puesto que las LGAC se
ven truncadas o con avances lentos, que finalmente
este estancamiento le perjudica a la institución, pero
parece ser que es poco percibido por las autoridades de
las universidades a pesar de que tienen conocimiento
de la eva l uación de los programas educativos de
nivel superior. Esto no se logra comprender, ya que
desde hace más de 20 años existe un programa de
becas del gobierno federal (CONACyT) para formar
nuevos investigadores mexicanos competitivos, y
recientemente, se creó un solo programa como lo
fueron las Cátedras CONACyT, el que ha sido descuidado
para incorporarlos laboralmente a una institución. Esto
refleja un fuerte problema del país al no generar nuevas
plazas de profesor-investigador a la misma tasa en la
que están egresando estudiantes con doctorado con
el perfil necesario para ingresar a la academia, aunque
se debe de señalar que esto varía entre institución
educativa, programas educativos y, entre egresados
(López Malina, 2017).
Por lo anterior, estamos de acuerdo que el crecimiento
científico y la generación de conocimiento, se derivan de
una base, que es la persona o profesor-investigador líder
en su campo, generador de ideas (facilitador académico),
gestor de recursos para trabajo de campo y de laboratorio,
el cual tiene el fin de formar recursos humanos donde
se va integrando y produciendo nuevo conocimiento
bajo las LGAC que promueve el PRODEP en las IES. Con
la dinámica actual de acceso a la información en páginas
web que almacenan bases de datos y bibliotecas virtuales
(digitales), entre otros, para obtener datos sobre un tema
y grupo biológico en particular, hoy día, los alumnos de
posgrado, maestría y doctorado cuentan con este recurso
y nuevas herramientas para bajar la información y realizar
los análisis de su competencia. En parte, con esta nueva
forma de hacer ciencia, se plantean ideas bajo diferentes
hipótesis ecológicas y evolutivas, implementando nuevas
metodologías que el profesor-investigador líder va
dirigiendo, pero estas nuevas implementaciones, son
generadas por los doctores jóvenes. El método de obtener
la información para realizar investigación, amortigua
de alguna forma los gastos de trabajo de campo y
laboratorio, pero también limita en el sentido de explorar
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el conocimiento actual de los cambios en tiempo y espacio
de las poblaciones animales y vegetales; sin embargo, el
método de explorar la información extraída de las páginas
web y/o colecciones científicas virtuales, es bien manejada
por los jóvenes investigadores y con esto generan nuevo
conocimiento para la ciencia, demostrando su habilidad
para producir ciencia de calidad (artículos JCR), así siendo
egresado de la universidad y contratado por la misma, en
este caso no se aplica el término "endogamia académica"
(factor que atenta contra la calidad de la investigación),
sino que éste suma de nuevas ideas e implementa nuevas
líneas de investigación con diferentes métodos y técnicas
y demostrada en su producción individual, de esta forma
es como se genera el crecimiento académico o nuevo
conocimiento de frontera ante esta dinámica del mundo
globalizado (López Malina, 2017).
El presente trabajo tiene como obj etivo la reflexión
de las condiciones para el trabajo en grupo basada en
la experiencia laboral dentro de la institución; por lo
que, no se basa en una comparación de problemas de
LGAC y CA entre universidades del país, y menos una
pretensión de análisis general del tema (estado del arte).
Este parte bajo la v isión general que actualmente se
encuentran los estudiantes egresados de los diferentes
19

�programas de doctorado, pero también tiene mucho
que ver con la calidad de la formación de los nuevos
doctores (as); un programa de posgrado, busca la
formac ión de recursos humanos de alto nivel y, por
lo tanto, con el conocimiento académico base para el
crecimiento académico, generando nuevas LGAC. En
este sentido, el escrito se divide en tres secciones breves
de reflexión, (1) reclutamiento de alumnos de los tres
niveles educativos (licenciatura, maestría y doctorado),
(2) formac ión de grupos o redes académicas, y (3)
formación de grupo de trabajo con nuevos doctores
egresados.

R ECLUTAMIENTO DE A LUMN OS EN LOS TRES
N IVELES EDUCATIVOS
La docencia frente a grupo es una plataforma que da la
oportunidad de la interacción profesor-alumno. En esta
actividad se da a conocer el profesor por medio de la
difusión de sus proyectos, publicaciones, anécdotas de
su trabajo y, experiencia, por lo que muchos alumnos
son motivados para integrarse en a lguno de los
temas de mayor interés. Este es un proceso que se va
generando paso a paso, en algunos casos se logra, pero
en otros no, es lo que se llama "filtro"; si un alumno se
interesa en el tema y grupo biológico (en el caso de la
carrera de Biología) de forma inherente, se asegura un
futuro académico de éxitos; si el estudiante lo percibe
sólo como un requisito a cumplir, entonces, no pasa
nada, su finalidad es trabajar un tema para una tesis,
y ahí finaliza el trabajo. Esta forma de interacción o
vinculación del profesor con los alumnos es la base
para la formación de recursos humanos y, el inicio
de la generación de conocimiento y nuevas líneas de
investigación.
En este andar académico, los alumnos que están
interesados en hacer una carrera académica después
de una licenciatura; por ejemplo, maestría y doctorado,
inician el proceso de una formación de conocimientos
vinculándolos a las línea de investigación del profesor,
que no sólo se verá reflejado en concluir un proyecto
de tesis doctoral y defenderlo para obtener el título
de doctor, sino tener el conocimiento teórico y la
habilidad para plantear nuevos proyectos innovadores,
integrando nuevos temas (LGAC) con metodologías
renovadas, si es así, inicia con una nueva formación
de conocimiento que fue incu lcado por su profesor
guía (López Moli na, 2017). Sin embargo, para llegar
a esto se requiere que el alumno de forma inherente
tenga el gusto y disciplina para hacer investigación,
así que la base se inicia desde la formación a nivel de
la licenciatura, que es la puerta principal para que el
alumno se interese en un tema e irlo explorando bajo
el conocimiento teórico y práctico, que pueda derivar
en un planteamiento hipotético baj o un buen diseño
metodológico para responder las preguntas planteadas,
siendo así, este presenta la calidad de un proyecto para
un programa de estudio de un posgrado, y por lo tanto,
fina lizar con las herramientas teóricas y prácticas para
iniciar una carrera científica, por lo que el haber tenido
un profesor en la licenciatura que hace ciencia, puede
ser vital para formar futuros científicos mexicanos.
20

F ORMACIÓN DE GRUPOS O R ED ES
A CADÉMICAS
Una de las formas para mantener dinámico el
conocimiento es el contacto con colegas de diferentes
universidades, nacionales o del extranjero. El acercamiento
con profesores de otras universidades que trabajan
temas similares, pero con métodos diferentes, es lo
que enriquece la ciencia, haciéndola más productiva,
de esta forma se va fortaleciendo y generando mayor
conocimiento y, por lo tanto, se cumple con la misión
y visión, objetivo principal de PRODEP para las IES. El
trabajo colaborativo entre profesores-investigadores (CA)
de diferentes instituciones educativas (universidades),
tiene como meta el desarrollo académico entre éstas
y los investigadores de las Redes Académicas (Boshell
Villamarín, 2011; REFAMA, 2015). Esto no es una tarea fácil,
pero si la mente de los profesores que forman la red es
abierta y sin mucha egolatría, lo acepta como un reto a la
integración del mundo globalizado, ya que de esta forma,
los avances de la ciencia son a través de las interacciones
que suman con las nuevas herramientas (metodologías) y
técnicas aplicadas en la investigación (Boshell Villamarín,
2011; López Molina, 2017). En las Redes Académicas, se
integran los nuevos profesores-investigadores, quienes
retroalimentan al grupo con nuevas ideas, métodos y
ganas de enriquecer el conocimiento frente a este mundo
globalizado, forta leciendo de esta forma los proyectos
de ciencia básica y la aplicada que hoy día demandan las
universidades y la sociedad en general (Boshell Villamarín,
2011; López Esquive!, 2017; López Melina, 2017). Esto
fluye si entre el grupo no existe percepción de poder
(protagonismo), sino de un buen liderazgo que dirige al
grupo para beneficio grupal, con una buena producción
científica, talleres, congresos, vinculación con los diferentes
sectores sociales y, apoyo a los estudiantes de los tres
niveles educativos, un ejemplo de esta dinámica es la Red
Académica REFAMA (2015), entre otras (Martínez et al.
2006; Yurén et al. 2015). Por lo que, el éxito académico,
ya sea como red o como grupo de nuevos doctores
formados por un profesor-investigador, la universidad se
verá beneficiada y, por supuesto, el grupo mismo. Esto
tiene visibilidad dentro y fuera del país, reflejado en la
métrica de citas a la producción científica, colocando a la
institución (universidad) en un nivel académico de prestigio
derivado de un grupo académico interdisciplinario. Así
que, la institución debe cuidar y mantener este grupo,
facilitándole los recursos básicos para mantener la buena
generación del conocimiento (LGAC; Yurén eta/. 2015).
Actualmente, la mayoría de las universidades
públicas tienen sus propios grupos de investigación
denominados cuerpos académicos (CA), promovidos
y apoyados por la SEP-PRODEP (2006), que tiene
el objetivo de forta lecer la misión y visión de los
programas educativos, principalmente nivel superior.
Estos están conformados por un grupo de profesoresinvestigadores que se unen por intereses académicos
comunes, trabajando temas de investigaciones similares
para fortalecer las LGAC, y así, publicar de forma
conjunta (en ocasiones cuestionado), pero sin dejar su
producción ind ividual y/o con sus alumnos formados
o en formación. Sin embargo, como se mencionó
previamente, lo deseable es que estos grupos, no sólo
Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�se integren localmente (universidades del mismo país),
sino con investigadores de otros países; es decir, formar
una red internacional, ya que el conocimiento avanza
más exitosamente sí varías personas trabajan en un
tema y comparten sus respectivos hallazgos, como
lo han hecho otros profesores extranjeros (Wílson
et al. 2013). En algunos casos puede ser suficiente
tener un grupo de investigación local (regional), sí
el tema solo es de ese interés, pero se sí trata de un
tema global, es indispensable la creación de redes de
investigadores a través del mundo, tal ha sido el caso
de las investigaciones médicas, las cuáles suelen ser de
una importancia internacional, por lo que, se requieren
grupos más numerosos y con amplío conocimiento del
tema, lo mismo sucede con varios temas en biología, por
ejemplo, la diversidad biológica (Ramírez-Bautísta et al.
2017) y ecología y conservación de fauna en ambientes
antropizados (Ramírez-Bautísta y Píneda-López, 2018).

F ORM ACIÓN DE GRU PO D E T RABAJO CO N
N UEVOS DOCTORES EGRESADOS
El trabajo académico de forma i nd ividua l, es mal
visto (no en nuestro caso) por cua lquier autoridad
de las instituciones educativas, ya que se piensa que
no se está trabajando en la formación de grupos de
investigación, que es lo que impulsa y apoya la SEPPRODEP (2006) para fortalecer las LGAC. Sin embargo,
esto es cuestionado, ya que al trabajar en grupo,
va más allá de la buena voluntad de los profesoresinvestigadores y una fuerte responsabilidad de las
universidades (instituciones) promotoras, que ofrezcan
los mecanismos reales para la formación de grupos
de investigación con liderazgos verdaderos que se
evidencien por su producción científica de alto rigor
(Yurén et al. 201S; López Malina, 2017).
Este tercer punto es otra forma de crear, mantener y
fortalecer la generación del conocimiento, integrando
nuevos doctores egresados de un laboratorio, es
decir, formados por el profesor bajo sus propias líneas
de investigación, pero con innovación, aportando el
conocimiento de nuevas herramientas a la metodología
del trabajo, siendo así, no existe la forma de considerarse
como "endogamia" el trabaj o en equipo dentro de
un laboratorio, siempre y cuando se demuestre la
capacidad del nuevo doctor que genera conocimiento
nuevo para forta lecer las LGAC del laboratorio, y es con
su producción científica. Sin embargo, para forta lecer
un grupo de trabajo con nuevos doctores egresados,
estos deben tener ciertas características académicas
y de ética. Entre las académicas, que sea capaz de
generar ideas con nuevas metodologías, que son las
que enriquecerán e innovarán la investigación, estas
formarán las bases para crear nuevas líneas, contar
con el diálogo para la posición de las autorías de un
trabajo científico, pero sobre todo, estar d ispuesto de
trabajar para mantener el grupo en forma dinámica. La
ética de un grupo de trabajo debe mantenerse dentro
del mismo, siempre pensando en cómo mantener y
hacer crecer académicamente al mismo, si los intereses
personales no son fuertes, esto se puede dar con fluidez;
sin embargo, debe haber tolerancia para aceptar casos
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

en los que, en un momento dado, alguien de este, por
alguna razón académica, tiene que trabajar fuera del
grupo, pero sin que éste se vea disminuido. Esto último
no se refiere a una imposición del grupo, sino más bien
a una continua colaboración en la cual todos aporten y
todos produzcan de buena forma.

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Las interacciones académicas en grupo con jóvenes
doctores egresados favorecen y enriquecen la generación
del conocim iento. La formación de grupos académicos
no es fác il, h istóricamente se percibe lo complicado
que ha sido formar grupos consolidados. Una barrera
fuerte y negativa ha sido el protagonismo, la soberbia,
y sentimientos de que a un profesor se le limita su
expansión de conocimiento individual, cuando debería
ser lo contrario, no limitar barreras del conocimiento a
d iferentes escalas espaciales (geográfico). La formación
de redes o grupos académicos, puede ser un arma de
doble filo, y es cuando alguno o algunos de los profesores
investigadores no siguen la ética, pero sí el protagonismo
para moverse entre el grupo o los grupos con la finalidad
de conseguir una autoría o coautoría. A esto, se le ha
llamado en el medio académico como vedettes que caen
en el vedettismo, quienes creen que su labor académico no
se les retribuye, siendo ellos que toman por cuenta propia
esta posición, muchas veces sin darse cuenta, ya que se
pierde el autoanálisis que les indique que no son capaces
de escribir un trabajo científico por ellos mismos, sino
que usan el trabajo de los demás (Yurén et al. 2015; López
Malina, 2017). En las nuevas generaciones de doctores, se
podrían sentir limitados, sin independencia, pero esto no
es así, ya que, trabajando en grupo, su conocimiento va
sumando y creando interacciones con otros investigadores
y colegas de su propia generación, sólo que como se
mencionó, este debe estar cimentado en una fuerte
disciplina y código de valores (Torres, 2006; López Malina,
2017). Finalmente, con estos recursos humanos, se vería
beneficiada la universidad, el grupo e individuo a escala
nacional e internacional. Siendo así, el docente (profesorinvestigador) frente a grupo (clases), es importante para
la universidad, el profesor motiva y vincula al estudiante
para sus estudios futuros de posgrado, pero todo el
proceso para adquirir las bases teóricas y prácticas y
generar conocimiento (el alumno) es bajo el apoyo del
facilitador académico (profesor), por lo que, es un largo
camino que toda institución debe meditar para darle la
verdadera importancia a los formadores del conocimiento
bajo el rigor científico del mundo globalizado que estamos
viviendo.
Basado en lo anterior, las interacciones académicas
(CA y Redes Académicas) y sus resultados deben ser el
reflejo de la innovación científica de cada individuo, que
sumada a la de otros integrantes del grupo, se reflejará
en una alta tasa de producción académica, no solo de
artículos, capítulos de libros, entre otros, sino en la
formación de recursos humanos (López Esquive!, 2017).
Esto hace que el trabajo multidisciplinario sea exitoso,
manteniendo las raíces académicas, pero generando
nuevo conocimiento y dando realce a los profesoresinvestigadores, al grupo de trabajo y, por lo tanto, a las
instituciones. Ante el mundo globalizado, la academia
debe ser puerta y maquinaría del desarrollo como
país, integrando aquellos profesores-investigadores de
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�muchos años de experiencia con los nuevos doctores,
sin duda favorecerá a la ciencia y siempre en busca
del b ien común. Por lo que, toda institución, debe
promover y apoyar con los recursos básicos necesarios
para enriquecer el quehacer científico de la plantilla de
sus profesores (Yurén et al. 2015), porque finalmente
los directivos de estas, en sus informes anuales, dentro
de los rubros a informar, está el trabajo científico del
profesor- investigador y el de sus alumnos, más que
el número de clases o grupos que estos imparten,
métrica evaluada por la SEP-PRODEP, pero no para
CONACyT (SNI). La producción científica de calidad, es
una mirada a nivel internacional, que se refleja en las
citas a los trabajos publicados por revistas nacionales
e internacionales de impacto, que es también lo que
las autoridades de las instituciones de nivel educativo
superior informan a sus superiores. Asim ismo, es
importante que las autoridades correspondientes del
gobierno federal reflexionen en la necesidad de crear
p lazas nuevas para los jóvenes investigadores, así
como la creación de nuevos centros de investigación y
universidades que enfrenten las necesidades actuales
de investigación y difusión de la ciencia. Esto es una
necesidad inmediata para la incorporación de j óvenes
investigadores y el acceso a poder liderar proyectos
de investigación, siendo así, no solo se fomentará el
despegue de una carrera científica personal, sino que
se verá reflejado en el desarrollo científico del país;
tristemente se diseñan nuevos programas para estudios
de maestría y doctorado, programas que llegan a ser
evaluados y estar dentro del padrón de excelencia del
CONACyT, y de esta forma contar con las becas PNPC,
pero no hay un plan de estrategias a nivel nacional
por parte del Gobierno Federal para crear nuevas
universidades con una buena estructura de laboratorios
para crear nuevas plazas de profesores-investigadores y
contratar a los nuevos doctores egresados.

de los posgrados de las universidades del país, es que sus
egresados busquen colocarse en otras universidades, hoy
día es muy complicado, ya que no hay ofertas de empleo,
y cuando alguna universidad saca una convocatoria, ésta
está publicada con un perfil de retrato hablado, candidato
que es apoyado por un grupo (CA) que quiere que ingrese
como profesor-investigador, sin que este o esta reúna el
perfil académico de calidad (producción científica), así
existan buenos competidores con una alta producción
científica de cal idad UCR), no pasa nada con estos
últimos, la plaza ya tiene un ganador, justificado en que
la convocatoria fue abierta y se presentaron contrincantes
académicos, oficialmente así queda manifestado, todo
fue legal. Así que estos doctores seguirán buscando
nuevas convocatorias de trabajo y tocando puertas hasta
encontrar la oportunidad, justicia académica.
Finalmente, las Redes Académicas, en la mayoría de
los casos, sí apoyan el quehacer científico, sobre todo
los grupos multidisciplinares (REFAMA, 2015); algunas
logran incorporar nuevos profesores-investigadores,
no solo nacionales, sino también internacionales, pero
son pocos los casos. Las Redes Académicas en las que
se integran varios cuerpos académicos (CA) logran ser
multidiscipli narios, esto ayuda a enfrentar los retos
académicos actuales del país. Incorporar investigadores
con amplia experiencia y jóvenes investigadores en un
mismo grupo, puede implicar un éxito para los proyectos
de investigación, solo falta que las autoridades reconozcan
esta necesidad de crear redes y establecer un programa
de incorporación de nuevos investigadores a las mismas,
crear nuevas líneas de investigación para forta lecer
los laboratorios ya creados, de lo contrario, estos son
aniqu ilados (se trunca la LGAC de un laboratorio y de
una red) cuando un profesor se retira o se jubila de la
institución.
Agradecimientos

Esta falta de creación de espacios para jóvenes egresados
de doctorado representa una incongruencia, puesto
que el gobierno federal ha invertido un elevado recurso
económico en el desarrollo de programas de doctorado en
las universidades del país que se encuentran en el PNPC;
sin embargo, sus doctores egresados, no encuentran
donde desarrollarse académicamente, hay una fuerte
crisis de fuente de empleo. Si bien es cierto que la política

22

Los autores agradecen al cuerpo Académico de Conservación
Biológica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo,
a PRODEP-SEP, a los jóvenes doctores que han colaborado
como grupo en varios proyectos que se han realizado con
algunos de los integrantes de este estudio; se agradece a los
doctores Sergio Ignacio Salazar Vallejo y Rubén Pineda López
por sus sugerencias para enriquecer el trabajo.

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�LITERATURA CITADA

Boshell Víllamarín, M. G. 2011. Redes académicas y producción de
conocimiento pertinente. Hallazgos. 16(8): 43-62.
Castañeda-Cortés, J. B. 201 o. Los cuerpos académicos del Promep:
Su constitudón y desarrollo en los institudones de educación
superior de México. Universidad Autónoma de Sinaloa,
México, 153 pp.

c. Chúa, y R. Orozco. 2016. La producción científica. Revist.o Médica.
155(1 ): 7-13.
Giordan, A 1984. ¿Qué tipo de investigadón desarrollar para favorecer
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�/

EL PEZ CICLIDO JOYA
(HEMICHROM/S GUTTATUS) EN
CUATROCIENEGAS,
COAHUILA:
,
UNA ESPECIE EXOllCA INVASORA
/

I SERGIO ALBERTO LUNA PE Ñ A
Laboratorio de Ecofisiología, Facultad
de Ciencias Biológicas. Universidad
Autónoma de Nuevo León

Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�R ESUMEN
La introducción de especies exóticas invasoras es una de las principales causas de pérdida
de la biod iversidad a n ivel mundial, siendo los ambientes acuáticos especialmente
susceptibles a su impacto. El pez cíclido joya (Hemichromis guttatus) es una especie nativa de
África que fue reportada por primera vez en Cuatrociénegas, Coahuila, en 1996, donde se
ha expandido rápidamente. Esta especie invasora ha provocado impactos por competencia
sobre algunas de las especies de peces nativos de la región, algunas de las cua les se
reportan bajo alguna categoría de riesgo. En especial han sido afectadas las poblaciones
de la mojarra endémica Herichthys minckleyi. Considerando lo anterior, resulta imperativo
establecer un método de control para mitigar de manera eficaz la invasión del cíclido joya.
En el presente artículo se describe el proceso de invasión de esta especie en Cuatrociénegas,
y se describe una alternativa para su control mediante la introducción de cromosomas
sexuales troyanos a la población.

I NTRODUCCIÓN
a introducción de especies exóticas invasoras
es actualmente uno de los principales factores
causales de pérdida de la b iodiversidad a nivel
mundial (Pysek et al., 2020). Los ambientes acuáticos
dulceacuíco las se han destacado por ser más
susceptibles al impacto generado por las especies
invasoras, los cuales además presentan una mayor
tasa de extinción de especies con respecto a los
ecosistemas terrestres (Rahel, 2002; Leprieur et al.,
2008). En México, se tiene registro de 506 especies de
peces dulceacuícolas, de los cuales 169 se encuentran
en alguna categoría de riesgo y 25 se consideran ya
extintos, siendo la introducción de especies exóticas uno
de los principales factores causales (Contreras-Balderas
et al., 2003; Mendoza y Koleff, 2014).

L

El pez cíclido joya (Hemichromis guttatus) es una especie
nativa de África que fue reportado por primera vez en la
Poza Churince de Cuatrociénegas, Coahuila, México, en
1996. Se desconoce el motivo por el cual fue introducida
esta especie, aunque se ha sugerido que fue debido a
su liberación por algún acuarista ya que está poza fue
empleada anteriormente con fines turísticos y las especies
de cíclido j oya son comercializadas en el acuarismo
(Contreras-Balderas y Ludlow, 2003; APFFC, 2008).
Desde su introducción el cíclido joya se ha expandido
rápidamente a otros sistemas acuáticos de la región
como Laguna Intermedia, Poza San José del Anteojo,
Mojarra! Este, Río Churince y Poza Bonita (Cohen et al.,
2005; Lozano-Vilano et al., 2006; Aguilar-Aguilar et al., 2014;
Hernández et al., 2017). Algunas de las características
que contribuyen a su éxito como especie invasora son su
alta agresividad hacia otros peces y una dieta omnívora
oportunista (Froese y Pauly, 2020). Además, posee una
gran capacidad de reproducción ya que se ha reportado
actividad reproductiva durante todo el año, los individuos
alcanzan la edad reproductiva en el primer año y la especie
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

muestra cuidado biparental; es decir, ambos progenitores
participan en el cuidado de la descendencia durante
las primeras etapas de vida (Espinoza-Hernández et al.,
2006; Hernández et al., 2017). En individuos silvestres
se reporta una fecundidad máxima de 498 huevos por
hembra (Espinoza-Hernández et al., 2006), aunque en
cautiverio hemos observado desoves de hasta 991 huevos
(observación personal).
,

C UATROCIÉN EGAS UN A REA NATURAL
PROTEGIDA
El valle de Cuatrociénegas se encuentra ubicada en el
estado de Coahuila (Figs. 1 y 2). Es una región con un
clima árido tipo BWh, aunque está rodeado por sistemas
de montañas que funcionan como fuentes de captación
de agua y brindan condiciones de aislamiento entre los
cuerpos de agua formados. Lo anterior ha ocasionado
una alta presencia de especies endémicas, razón por lo
que fue decretada como Área de Protección de Flora y
Fauna en 1994. Además, se encuentra clasificada como un
sitio RAMSAR, por lo cual es un humedal de conservación
prioritario a nivel mundial (Carabias et al., 1999; Ruiz, 2010).
Dentro de la biota nativa destaca la presencia de
comunidades formadoras de estromatol itos en
diferentes puntos del valle, una condición poco
común en cuerpos de agua dulce ((arabias et al.,
1999). Las comunidades microbianas formadoras
de estromatolitos, constituidas principalmente por
bacterias, se consideran entre las formas de vida más
antiguas de la Tierra. En Cuatrociénegas, a diferencia de
otros sitios, estas poblaciones coexisten con animales
superiores que se alimentan de ellas (principalmente
caracoles), fo rmando la base productiva de las pozas
que da sustento a la existencia de otras especies
endémicas. Por lo cual su estud io es de una gran
importancia para comprender los cambios en la historia
evolutiva del planeta (Elser et al., 2005).
25

�Coah u1/a

)

Noreste y
Sierra Madre
Oriental

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Figura 1. Localización del Área
de Prorección de Flora y Fauna de
Cuatrocienégas, Coahuila.

I MPACTO DEL C íCUDO JOYA
En la región de Cuatrociénegas actualmente se reportan
13 especies de peces bajo alguna categoría de riesgo
(Cohen et al., 2005; Jelks et al., 2008). El cíclido joya (Fig. 3)
ha provocado impactos por competencia sobre algunas
de estas especies como /ctalurus sp., Gambusia marshi,
Herichthys minckleyi y Astyanax mexicanus (LozanoVilano et al., 2006; Marks et al., 2011). En especial han
sido afectadas las poblaciones del cíclido H. minckleyi,
ya que se ha reportado que el cíclido j oya es muy
agresivo hacia esta especie, inhibiendo potencialmente
su reproducción (Dugan, 2014) y competiendo por
alimento con los individuos juveniles de acuerdo con
estud ios de isotopos estables en la dieta (Marks et
al., 2011 ). Además de lo anterior, los cambios en la
composición de la comunidad de macroinvertebrados y
alteraciones de las redes tróficas debido a la presencia
de la especie invasora, pueden conducir eventualmente
a un impacto en las comunidades formadoras de
estromatolitos presentes en Cuatrociénegas (Elser et al.,
2005; Hulsey et al., 2005; Dugan, 2014), lo cual tendría
graves repercusiones para la biodiversidad del lugar.

C ONTROL DEL CÍCLIDO JOYA
Considerando lo anterior, resulta imperativo establecer
un método de control para m itigar de manera
eficaz la invasión del cíclido joya en Cuatrociénegas.
Históricamente se han empleado d iversas estrategias
para el control y erradicación de poblaciones de peces
invasores, como el uso de químicos (Hill y Cichra, 2005)
26

Figura 2. Detalles de dos cuerpos de agua de cuatrociénegas: Poza
Churince (a) y Poza de La Becerra (b).

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�Figura 3. Oclidos joya capturados en Cuarrociénegas (a), macho adulto
protegiendo su nido en cautiverio (b}, y una pareja cuidando sus larvas (c).

o el control biológico (Hoddle, 2004). Sin embargo, estos
métodos suelen ser inespecíficos, controversiales o de
difícil implementación.
En el caso de la invasión del cíclido joya, se ha reportado
un esfuerzo de erradicación aparentemente exitoso
mediante su captura, así como la restauración de la
fauna nativa en la poza San José del Anteojo (LozanoVilano et al., 2006). No obstante, aunque esto demuestra
la factibilidad de remoción manual de especies exóticas
en espacios reducidos, el procedimiento puede ser
costoso y prolongado, ya que fueron requeridas un
total de 20 visitas durante un período de 4 años para el
trampeo.

Recientemente se ha sugerido una forma de control
de poblaciones exóticas med iante la introducción
de individuos portadores de cromosomas sexuales
"troyanos" (TYC, por sus siglas en inglés). Esta estrategia
impl ica la liberación de individuos portadores de
dos cromosomas sexua les Y, de ahí el nombre de
cromosoma troyano, ya sean machos YY, también
conocidos como supermachos, o (preferiblemente
en teoría) hembras (Gutierrez y Teem, 2006). Esto
funcionaría de la siguiente manera; la introducción de
estos individuos en una población exótica durante varias
generaciones conduciría a un cambio en la proporción
de sexos através del tiempo. Lo anterior debido a que
un supermacho solo produce gametos sexuales con
el cromosoma Y, por lo cual al reproducirse con una
hembra XX su descendencia consiste exclusivamente
de machos XY. El impacto en la proporción de sexos
sería aún mayor si fueran introducidas hembras
YY, ya que éstas al reproducirse con un macho XY
silvestre, producirían una descendencia que consistiría
en 50% de machos XY y 50% de machos YY, y estos
últimos continuarían reduciendo la proporción de
hembras durante la siguiente generación. Además, en
generaciones sucesivas existe la posibilidad de cruza
entre estos machos YY silvestres con hembras YY
introducidas, generando una descendencia de 100%
de machos YY (Fig. 4). Con el tiempo eventualmente
el número de hembras llegaría a cero, por lo que al
alcanzar este momento se lograría la extirpación local
de la población al dejar de introducir más individuos
(Gutierrez y Teem, 2006; Gutierrez et al., 2012).
De esta forma, en el caso del cíclido joya, la introducción
de organismos YY durante varias generaciones,
conduciría a un aumento paulatino en la proporción
de machos debido a un mayor flujo del cromosoma
Y, reduciendo el número de hembras hasta lograr la
extinción de la población (Cotton y Wedekind, 2007).

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Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

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Cuatroch~nt¡as.

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Hembras YY

Figura 4. Esquema de los eventos
reproductivos, reversión sexual
e introducción de organismos YY
para el control del cíclido joya en
Cuatrociénegas. Se muestra el efecto
de la introducción de machos YY
producidos en cautiverio (F2), cuya
descendencia (F3) consiste sólo de
machos XV; o de la introducción
de hembras YY para lo cual sería
necesario un segundo paso de
feminización de la F2. El fenotipo
y genotipo sexual esperado de los
individuos se muestra en el recuadro.
Los porcentajes indican la proporción
esperada de los individuos en la
descendencia.

27

�Un aspecto fundamental para la implementación
de esta estrategia es la obtención de los individuos
YY. Para lo cua l el mecanismo que se ha empleado
más frecuentemente es la reversión sexual, donde
son administradas hormonas a los peces en etapas
tempranas de desarrollo de forma que los individuos se
desarrollan como machos (masculinización) o hembras
(feminización), independientemente del sexo genético.
En el caso de la estrategia TYC se realiza la feminización
mediante la administración de estradiol, por ejemplo.
De esta forma se obtienen hembras revertidas, es
decir, individuos con un fenotipo de hembra, pero cuyo
sexo genético es XY. Posteriormente estas hembras
son cruzadas con machos normales XY y una parte
de su descendencia consiste en machos YY. Con un
segundo paso de feminización estos últimos pueden
feminizarse a hembras YY. Durante este proceso es
necesario contar con un método de identificación de
los genotipos sexuales de los individuos mediante el
uso de marcadores moleculares, ya que normalmente
no es posible machos o hembras YY de los individuos
normales de forma física (Piferrer, 2009; Schill et al.,
2016).
El análisis de un modelo matemático aplicado a la
tilapia, otra especie de pez cíclido, que también es
exótico en América, ha mostrado que la introducción
continua de al menos 3. 2% de hembras YY durante
varias generaciones puede conducir efectivamente a la
extinción de la población (Figura 5; Gutierrez y Teem,
2006; Cotton y Wedekind, 2007). En el caso de aquellas
especies en las que las hembras YY no son viables, la
introducción de machos YY también podría conducir a
la extirpación de la población, aunque sería necesario
un mayor tiempo o frecuencia de introducción de estos
individuos (Parshad et al., 2013). El tiempo necesario
para lograr la extirpación de la población se encontrará

definido por el número total de individuos silvestres
presentes y la cantidad y frecuencia de introducción
de los individuos YY, así como su éxito reproductivo y
competitivo (Cotton y Wedekind, 2007; Day et al., 2020).
Desde su postulación como estrategia para el control
de especies invasoras (Gutierrez y Teem, 2006), el uso
de cromosomas Y troyanos ha generado mucho interés.
Por ejemplo, se ha extrapolado el modelo a especies
con sistemas de determinación sexual distintos al XY
(Cotton y Wedekind, 2007; Senior et al., 2013), se ha
modelado la dinámica poblacional de acuerdo con la
distribución espacial de las poblaciones (Gutierrez et
al., 2012; Day et al., 2020), se ha evaluado su potencial
uso en combinación con otras estrategias de control
de especies invasoras (Teem y Gutierrez, 2014) y se
ha analizado la influencia de distintos parámetros
poblacionales (Parshad, 2011; Parshad et al., 2013; Wang
et al., 2014, 2015).
Considerando lo anterior el empleo de esta estrategia
para el control de las poblaciones de cíclido joya podría
resultar factible ya que esta especie además de cumplir
con los requisitos básicos del modelo: susceptibilidad
de reversión sexual y un sistema de determinación
sexual XY; también se apega a la factibilidad teórica
del modelo aplicado a la tilapia Oreochromis niloticus
(Gutierrez y Teem, 2006), una especie filogenéticamente
cercana (Schwarzer et al., 2015). Además, se encuentra
introducida en algunas pozas con espacios reducidos, lo
cual facilitaría el monitoreo de las poblaciones durante
la implementación de la estrategia. Por último, debido a
su comportamiento de cuidado biparental, es posible la
disminución del éxito reproductivo conforme aumente
el sesgo en la proporción de sesgos, lo cual ha sido
reportado en otras especies de cíclidos (Rogers, 1987), y
facilitaría aún más el control de esta especie.

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Figura 5. Cambio en la proporción de hembras (Fxx) a cravés del ciempo para diferentes porcentajes de individuos YY
incroducidos (comado de Gurierrez y Teem, 2006).

28

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

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��expulsados se acumulan en estructuras elevadas y
complejas (Fig. 3) que denominaron chimeneas.

I NTRODUCCIÓN
I año 1977 estuvo marcado por varios eventos. Se
estrenaban dos películas que hicieron época: Fiebre
del sábado por la noche y La guerra de las galaxias;
se fundaba la empresa Apple; la sonda espacial Voyager
1y la nave espacial Voyager II eran lanzadas al espacio; se
descubrieron anillos alrededor de Urano. En el medio marino,
el sumergible Alvin iniciaba las exploraciones en el mar
profundo a 400 km al norte de las islas Galápagos, en una
zona donde se unen dos placas continentales: Nazca y Cocos.

E

El Alvin fue una embarcación sumergible tripulada
dedicada a la investigación oceánica (Fig. 1 ), que operó
desde el barco de soporte RV Atlantis (AGOR-25),
propiedad de la Marina de los Estados Unidos y dirigido
por la Institución Oceanográfica de Woods Hole (WHOI).
El sumergible se popularizó por su relevancia en el
hallazgo de los restos del Titanic en 1986.
Los hallazgos de esa expedición financiada por la National
Science Foundation cerca de las Galápagos cambiaron
la forma de ver la vida extrema en nuestro planeta,
pues a 2,500 m de profundidad descubrió un nuevo
ecosistema lleno de vida, que ahora se conoce como
ventilas hidrotermales o chimeneas volcánicas (Corliss et
al. 1979) (Fig. 2). Estos ecosistemas son pequeños volcanes
activos que lanzan incesantemente agua con productos
sumamente tóxicos (Fig. 2), como ácido sulfhídrico y
metano, y a temperaturas inesperadas, de hasta 400ºC,
que se mezclan con las aguas frías (~2ºC) típicas de las
regiones abisales (Desbruyeres et al. 2006). Los materiales

•

Los exploradores del Alvin registraron grupos de miles
de cangrejos, almejas, camarones, y unos organismos
bastante raros de color carmesí que sobresalían de unos
tubos blancos de gran tamaño, algunos de hasta 2 m de
altura. El paisaje era tan espectacular que le llamaron
Jardín de Rosas. Estos organismos tubícolas metían y
sacaban una parte de su cuerpo fuera del tubo, como
un lápiz labial, y sus tubos, que estaban unos juntos a
otros, estaban anclados a las rocas (Fig. 4).

¿QUÉERAN

LOS TUBÍCOLAS?

La tripulación recolectó muestras de esos tubos y más tarde
las enviaron al curador de gusanos del Instituto Smithsoniano,
el prestigiado investigador MeredithJanes (1926-1996) (Fig. 5).
El Dr. Janes estudio su morfología e hizo estudios histológicos,
con lo que mostró que estos gusanos no tenían boca ni tubo
digestivo. En 1981 nombró estos organismos como Riftia
pachyptila, ubicándolos en una nueva familia Riftiidae, orden
Vestimentifera, Phytum Pogonophora Uones, 1981 ).
¿(óMO SOBREVIVEN?

Las riftias no tienen tubo digestivo y, en vez de eso, tienen
un trofosoma. Es un órgano de color pardo, esponjoso y
que ocupa más de la mitad del largo del cuerpo del gusano
(Fig. 6). El trofosoma no es un intestino, pero contribuye
con la nutrición. En él no hay nada parecido a la comida,
pero en vez de eso hay cristales de azufre.

·•

Figura 1. Vista lateral izquierda del sumergible Alvin. Al frente el sistema
para recolectar muescras. cromada de Internet, dominio público).

32

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

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Figura 2. Ventilas hidrotermales

o chimeneas volcánicas. [íomada
de Internet, dominio público}.
¿(óMO VIVEN SIN LUZ NI FOTOSÍNTESIS?

En el agua circundante a las ventilas hidrotermales hay ácido
sulfhídrico, que para la mayoría de las formas de vida es
altamente tóxico. En el marco de una conferencia académica
impartida por el Dr. Jones en el Instituto Smithsoniano,
Colleen Cavanaugh, una estudiante de biología de la
Universidad de Harvard, argumentó que si el trofosoma no
era el órgano que alimenta al gusano, quizá este era un filtro
o algo similar que pudiera ayudar a descomponer todo el
sulfhídrico con ayuda de bacterias dentro de su cuerpo.
Como era de esperar, la hipótesis de Cavanaugh no
fue bien recibida, pero más tarde el Dr. Jones le envío
un ejemplar para que lo estudiara (Kunzing, 2000). Así,
después de un análisis basado en estudios químicos
y del ADN, con respaldo de microscopía electrónica
de barrido y de transmisión, Cavanaugh confirmó su
hipótesis. Ella descubrió que trillones de bacterias viven
en el trofosoma y que éstas usan el ácido sulfhídrico de
las ventilas hidrotermales como fuente de energía en un
proceso llamado quimiosíntesis (Cavanaugh et al. 1981 ).
Cavanaugh obtuvo su doctorado en 1985, siendo su tesis
sobre este peculiar tema. Hoy se sabe que esas bacterias
son quimiolitotróficas (bacterias que oxidan sulfuros,
específicamente) y que ésta simbiosis también involucra a
bacterias que oxidan metano, como en los ambientes de
filtraciones de hidrocarburo-metano (Thurber et al. 2020).

gusano, mientras que los sulfuros son captados por las
plumas color carmesí. Esas plumas se encuentran en una
región corporal que se denomina obturáculo, que es un
pedúnculo carnoso que tiene forma de embudo (Fig. 6). El
obturáculo tiene un lóbulo derecho y uno izquierdo. Cada
lóbulo tiene muchos palpos pinulados (que son las plumas).
Estas plumas son carmesí porque las hemoglobinas de su
sangre les otorgan esa coloración, como ocurre en nuestra
sangre. Las estructuras tipo branquias atrapan el oxígeno,
sulfuros o metano necesarios para la quimiosíntesis, y
luego son transportados por las hemoglobinas hacía el
trofosoma, donde son reducidos por las bacterias (Bright
&amp; Giere, 2005).
Aunque la quimiosíntesis de Riftia en las ventilas
hidrotermales se descubrió en el siglo pasado, podría ser
tan antigua como ~420 millones de años, por la estimación
más extrema en el registro fósil de tubos de otros

La quimiosíntesis es un proceso que utiliza compuestos
químicos como fuente de energía, por lo que es opuesto
a la fotosíntesis, donde se usa la luz solar para generar
energía. A 2. 5 km de profundidad no hay fotosíntesis,
en vez de sol las bacterias ingieren y procesan los
sulfuros de las ventilas hidrotermales, que a su vez
sirven de alimento para los gusanos. Como las bacterias
están dentro del animal, se trata de una endosimbiosis.
¿(óMO ENTRAN LAS BACTERIAS Y El SULFURO DE HIDRÓGENO
AL CUERPO DEL GUSANO?

La forma en que las bacterias entran al cuerpo no es bien
conocida, pero podría ser a través de la epidermis del
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

Figura. 3. Fumarola de una ventila hidrmermal (el sedimento en el
agua semeja humo}. (Tomada de Internet, dominio público).

33

�Figura. 4. Los cubos blancos y la punta rojo intenso, con un área media pálida corresponden con los
siboglínidos Rifciapachyprila. (Tomada de lmernet, dominio público).

siboglínidos, aunque la mayoría los sitúa en alrededor de
100 millones de años (Georgieva et al. 2019). Sabemos que
esta relación simbiótica con bacterias que oxidan sulfuros
es un fenómeno que también se ha observado en otros
animales marinos (bivalvos, oligoquetos, nemátodos) y no
solo en animales asociados con las ventilas hidrotermales.
Sin embargo, para los amantes del mar, el descubrimiento
de las ventilas hidrotermales y de Riftia constituyen uno
de los hallazgos más relevantes de todos los tiempos. No
sorprende, entonces, la intensidad y variedad de temas de
investigación realizados en el grupo.

con metano, y se asocia con huesos de ballenas y otros
vertebrados en descomposición. Inclusive no solo se
han encontrado a grandes profundidades. En Florida
se ha reportado una especie a 24 m de profundidad
(Southward y Cutler, 1986), mientras que en la zona
hadal de la trinchera lzu-Bonin en Japón, está el registro
a mayor profundidad: 9,735 m (lvanov, 1957).

¿ESTÁN RtFTIA y OTROS SIBOGLÍNIDOS EN México?

Sí. Riftia pachypti/a también se ha encontrado en
la cuenca de Guaymas y en la dorsal oceánica del
Pacífico Este, a los 21 ºN (Malakhov y Galkin, 2000) y
hay registros de otras especies de siboglínidos en San
Eugenio, Baja California (Hartman 1961 ). Además, una
especie fue descrita para el Golfo de Tehuantepec
como Galathealinum mexicanum Adegoke, 1967. Es
sorprendente el alto número de estudios sobre metales
pesados, genética, fisiología, biología reproductiva,
histología, bioquímica y filogenia conducidos por
investigadores extranjeros con muestras de R. pachyptila
de Guaymas, y la participación de investigadores
nacionales también es de destacarse.
¿POGONÓFOROS O SIBOGLÍNIDOS?

La clasificación de estos gusanos que dependen de
bacterias simbiontes internas para su nutrición ha sido
controversia! y, como es de esperarse, ha cambiado a lo
largo del tiempo en la medida que se conoce más sobre
ellos. Así, Riftia pasó de ser parte del filo Pogonophora (que
incluía a los frenulados y vestimentíferos), hoy en día se
reconoce dentro del Phylum Annelida, familia Siboglinidae.
Siboglinidae tiene representantes no solo en las ventilas
hidrotermales, sino también en los manantiales fríos
34

Figura. s. oocwr Meredith L.Jones mostrando un siboglínido del
género Ritcia(Tomada de Smithsonian lnstitutionArchives).

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�G USANOS COME HUESOS (OSTEÓFAGOS)

El 6 de Febrero del 2002, Robert Vrijenhoek, un biólogo
marino del Instituto de Investigación del Acuario de la
Bahía de Monterrey (MBARI, por sus siglas en inglés),
buscando almejas en el Cañón de Monterey (California)
con un vehículo sumergible, encontró restos de una
ballena gris a 2,891 m de profundidad cubiertos por una
carpeta de diminutos organismos. Estos organismos
fueron descritos más tarde como un nuevo género de
gusanos: Osedax (O. rubiplumus) (Rouse et al. 2004).
Osedax también es un siboglínido.

Osedax es un género de gusanos osteófagos diminutos
que se alimentan de los esqueletos de las ballenas que
se descomponen en las profundidades del océano,
ayudando así a devolver al ecosistema la materia
orgánica almacenada en los huesos (Fig. 7). A pesar de
no poseer boca, ni tracto digestivo, ni trofosoma, estos
gusanos poliquetos presentan un ovisaco posterior con
un sistema vascularizado de raíces (Higgs et al. 2011 ). El
interior del ovisaco, además de tener los ovarios, aloja

Los machos son pedomórficos; es decir, conservan
rasgos larvales, son enanos y viven dentro del tubo
de las hembras. Su única función es la reproducción,
y cada hembra cuenta con unos 50-100 machos en el
tubo construido por la hembra sobre el hueso de la
ballena. De la región de estos tubos que da al exterior
sa len unos palpos plumosos muy coloridos que, a
modo de branquias, realizan el intercambio de gases
mientras que la otra parte que queda hacia el interior
almacena las bacterias degradadoras en unas inusuales
estructuras semejantes a raíces (Rouse et al. 2004;
Maderspacher, 2015). El ovisaco, el sistema de raíces y la
degradación heterótrofa son únicos entre los metazoos
y de ahí la relevancia del grupo.

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Figura. 6. Esquema de la estructura del
trofosoma y de los principales compuestos
involucrados. (Tomada de Internet.
dominio público).

dueto espermático

tro~o
(contraído)

mancha

Figura. 7. AJ Vén:ebras de ballena cubien:as por
Osedax, 8) Acercamiento a unos ejemplares mostrando
los palpos pinados, C) Esquema de un macho enano de
Osedax (A-8 con autorización de MBARI. C) Tomada de
Internet, dominio público).

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

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plumas

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bacterias del orden Oceanospirillales, cuya característica
principal es la degradación heterotrófica de compuestos
orgánicos complejos retenidos en los huesos de la
ballena, de manera que pueden absorberla fácilmente.
El sistema de raíces penetra en los huesos de las
ballenas y, con la ayuda de las bacterias, degradan los
compuestos orgánicos (Tresguerres et al. 2013).

35

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�El hallazgo de Robert Vrijenhoekfue la punta del iceberg,
pues desde entonces se han descrito 27 especies de
Osedax en varias partes del mundo, incluyendo la Antártida
y tan al norte como los 73°N (Eilersten et al. 2020). Osedax
también coloniza huesos de otros vertebrados como vacas
0ones et al. 2008), tortugas, peces, aves y otros mamíferos
marinos (Rouse et al. 2018). En la era molecular en la que
nos encontramos, Osedax es el único género de anélidos
marinos en el que para todas las especies se han generado
y registrado secuencias genéticas (Tovar-Hernández y
Salazar-Vallejo, 2021).
A pesar de que el descubrimiento de Osedax es reciente,
Danise y Higgs (2015) registraron su presencia en huesos de
plesiosaurios y tortugas del Cretácico Temprano, hace unos
100 millones de años. Aunque los reptiles plesiosaurios se
extinguieron en masa al término del Cretácico (66 millones
de años), los quelónidos sobrevivieron y se diversificaron,
por lo que pudieron ser la principal fuente de alimento de
Osedax durante los 20 millones de años que precedieron a
la radiación de los cetáceos, la principal fuente de alimento
de Osedax en la actualidad. Lo anterior sugiere, además, que
Osedax pudiera tener una habilidad generalista para colonizar
diferentes sustratos de vertebrados, tales como peces o aves
marinas.
¿E STÁ 0SEDAX EN AGUAS MEXICANAS?

No. Sin embargo, se han registrado en restos de ballena
gris. La distribución de dichas ballenas abarca los
mares de Okhotsk y Bering hasta el litoral occidental de
la península de Baja California y el golfo de California
(Mate et al. 2015). Además, siendo las lagunas costeras
sus zonas de parto y crianza, es altamente probable
que las especies de Osedax descubiertas en California
(Estados Unidos) se extiendan a lo largo del Pacífico
oriental tropical, incluyendo México.

¿Los SIBOGLÍNIDOS SON LOS ÚNICOS GUSANOS OSMÓTROFOS?
No. Recientemente se reportó una especie indescrita del
sabélido Bispira (familia Sabellidae) y otra del serpúlido
Laminatubus (familia Serpulidae) en una ventila hidrotermal
de Costa Rica con una nutrición a base de metano (Goffredi
et al. 2020). El hallazgo es relevante pues hasta hace poco
se pensaba que todos los m iembros de Sabellidae y
Serpulidae eran suspensívoros Oumars et al. 2015), ya que
usan las estructuras de su corona radiolar para capturar
partículas de alimento y dirigirlas hacía la boca. Las
nuevas especies de Bispira y Laminatubus descubiertas en
Costa Rica tienen una simbiosis nutricional con bacterias
metanotróficas del orden de las Methylococcales que viven
adheridas a los radiolos (Goffredi et al. 2020).

36

C OLECCIO NES
Sibogli nidae está conformada por 32 géneros y 178
especies (Pamungkas et al. 2019). En México, solo
tres colecciones cuentan con algunos ejemplares de
siboglínidios: la Colección de Anélidos Poliquetos de
México (DFE. IN. 061. 0598) del Instituto de Ciencias del
Mar y Limnología, UNAM cuenta con ejemplares de Riftia
pachyptila Janes, 1981, que fueron recolectados por la
Dra. Vivianne Solís-Weiss en el marco de una expedición
en el Alvin en 1998 en la cuenca de Guaymas. Un
ejemplar de éstas muestras fue donado al Dr. Rolando
Bastida-Zavala para fines de docencia y actualmente se
encuentra depositado en la Colección de Invertebrados
Marinos de la Universidad del Mar, en Puerto Ángel,
Oaxaca (OAX-CC-249-11 ). Por su parte, la Colección
Regional de Poliquetos, del Instituto de Ciencias del
Mar y Limnología con sede en Mazatlán (MAZ. POL.
078. 1198) tiene ejemplares de R. pachyptila y Oasisia
alvinae recolectados por el Alvin en la dorsal oceánica
del Pacífico Este, a una latitud de 21 ºN.
Paradójicamente, en colecciones de Estados Unidos
hay más siboglín idos recolectados en México que
en las colecciones naciona les . En la Colección de
Invertebrados Bentónicos del SCRIPPS hay un
importante número de ejemplares de Polybrachia,
Siboglinum, Oasisia y Riftia de l golfo de Cal ifornia
(SCRIPPS Benthic lnvertebrate Collection, 2020), así
como en la Colección de Invertebrados del USNM para
ejemplares del Pacífico mexicano y la parte mexicana
de l go lfo de México (USNM lnvertebrate Zoology
Collections, 2020). Desafortunadamente no hay
colegas mexicanos especializándose en la taxonomía
de Sibogl i nidae, por lo que este vacío podría ser
una buena oportun idad de estud io, especialización
y trabajo para las futuras generaciones de
poliquetólogos, que cada vez son menos pues la falta
de oportunidades laborales en el país desan ima a
cualquiera.

A GRADECIM IENTOS
Agradecemos a Pablo Hernández-Alcántara y
Michel Hendrickx de l Instituto de Ci encias de l
Mar y Limnología (UNAM), y a Rolando BastidaZavala (Un iversidad de l Mar) por la información
proporcionada sobre las colecciones que manejan.
Dos revisores anónimos emitieron recomendaciones
que mej oraron la nota . Las imágenes de Osedox
fueron utilizadas con lo autorización de MBARI, a
quien agradecemos su apoyo y colaboración.

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USNM tnvertebrate Zoology Collections, 2020 https://collections. nmnh. si.
edu/search/iz/

�Figura 1. Sipúnculo del género Siphonosoma,
recolectado por Uriel Jiménez en la bahía
San Agustín, Bahías de Huarulco, Oaxaca,
México. º Rolando Bascida-Zavala

�R ESUMEN
Los sipúnculos son gusanos marinos de los que se conoce muy poco,
incluso por los mismos investigadores de la vida marina. Este trabajo
tiene el objetivo principal de describir aspectos generales sobre su
morfología, hábitat, alimentación, reproducción y su importancia ecológica
y económica. Al final, se incluye un apartado sobre los estudios que se han
realizado en México.
Palabras clave: Arrecifes

de coral, invertebrados
marinos, México,
sipúnculos, taxonomía.

A BSTRACT
Sipunculans are poorly understood marine worms, even by marine life
researchers. The main objective of this work is described general aspects of
their morphology, habitat, feeding and reproduction, and their ecological
and economic importance. A summary of studies conducted in Mexico is
included.
I NTRODUCCIÓN

as prácticas de campo forman una parte
fundamental en el proceso de aprendizaje durante
la carrera de Biología Marina. Los estudiantes
aprendemos sobre las diferentes formas de vida que
habitan en el océano. Es normal que algunos animales
nos parezcan más llamativos que otros, ya sea por su
gran tamaño o porque son más carismáticos dentro
de la cultura popular, en los ámbitos de la literatura,
el cine y la televisión en general. La experiencia de
poder observar y aprender sobre majestuosas ballenas,
coloridos peces arrecifales, extravagantes estrellas de
mar y enigmáticas tortugas marinas es indescriptible;
sin embargo, esos animales representan una ínfima
parte de la diversidad que se puede encontrar en el mar.

L

Una de las delicias intelectuales que ofrece el estudio
de esta carrera científica es tener la oportunidad
de estudiar anima les asombrosos y desconocidos
para muchas personas, que pasan desapercibidos a
simple vista, ya sea por su pequeño tamaño o por lo
difícil de acceder a su hábitat. Un claro ejemplo son
los sipúnculos, conocidos también como gusanos
cacahuate. Pero ¿cómo es y dónde encuentro un
sipúnculo? ¿qué comen y cómo se reproducen? ¿cuál es
su función en el ecosistema? ¿tienen alguna importancia
económica? Estas son, estimado lector, las preguntas
que responderemos a lo largo de este texto.

Key words: Coral reefs,
marine invertebrates,
Mexico, sipunculans,
taxonomy.

"trompa" mejor conocida como introverto, que es más
delgada y puede retraerse. Estos gusanos tienen una
inconfundible forma de moverse. Cuando el introverto
se retrae, se enrolla dentro de sí mismo y queda adentro
del tronco (Fig. 2), similar a lo que hacen las tortugas
terrestres cuando esconden la cabeza. Este curioso
movimiento les permite desplazarse, alimentarse
y protegerse (Cutler, 1994). La forma que obtienen
algunas especies cuando el introverto está retraído es
parecida a un cacahuate, de ahí su nombre común.
El significado del nombre Sipuncula es del griego
siphuncu/us que significa "pequeño tubo".

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M ORFOLOGÍA

Los sipúnculos son gusanos que pueden ser tan
pequeños que no rebasan el tamaño de una uña
humana (desde 3 mm) hasta tener el largo de un
antebrazo (hasta 40 cm) (Fig. 1). La mayoría de las
especies miden entre uno y tres centímetros (Cutler
1994). Su cuerpo está dividido en dos partes; un
tronco, que regularmente tiene forma cilíndrica y una
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

.

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Figura 2. Movimiento de retracción del introverto.
39

�Los sipúnculos tienen tentáculos muy llamativos (Fig. 3)
que pueden estar reducidos en tamaño. Las principales
estructuras que poseen en la piel son tres: papilas,
ganchos y escudos (Brusca y Brusca, 2005). Las papilas
son pequeñas protuberancias que se distribuyen a
lo largo de todo el cuerpo y varían en su distribución,
color, forma y tamaño, dependiendo de la especie (Fig.
4). Los ganchos son estructuras microscópicas que
aparentemente son utilizados para raspar su alimento
de las rocas (Cutler, 1994). A simple vista se pueden
observar ordenados en líneas en el introverto (Fig. 5),
aunque también pueden estar dispersos. Si los ganchos
son observados en un microscopio, se puede notar la
variedad de formas que existen entre las diferentes
especies (Fig. 6-7). Por último, algunos sipúnculos tienen
una o dos regiones endurecidas que se conocen como
escudos (Fig. 8) que son utilizados para protección
como un tapón que ocluye la entrada a las galerías que
forman (Cutler, 1994).

Figura 3. Tentáculos de un sipúnculo,
vistos desde arriba.

Figura 6. Gancho extraído de un
sipúnculo del género Phasca/osoma,
observado a través de un microscopio
compuesco.

40

H ÁBITAT
Son difíciles de encontrar a simple vista, debido a que
algunos sipúnculos habitan en el fango o en la arena de
las playas, pero la mayoría de las especies vive debajo
de rocas, dentro del coral muerto, en las conchas de
algunos moluscos o hasta en tubos de otros gusanos
marinos (Murina, 1984; Cutler, 1994; Schulze, 2005;
Kedra y Murina, 2007; Adrianov y Maiorova, 201 O).
Algunos simplemente ocupan galerías o conchas vacías,
mientras que otros tienen la capacidad de secretar
sustancias acidificantes que degradan el material rocoso
para crear nuevas cavidades (Rice y Maclntyre, 1972).
Los sipúnculos tienen limitaciones fisiológicas que no
les permiten sobrevivir en ambientes con baja salinidad,
como en las lagunas costeras, por lo que se considera
que son de animales exclusivamente marinos (Cutler,
1994). Se sabe que pueden habitar p layas fangosas,

Figura 4. Sipúnculo de la
especie Anti//esama antil/arum.
Las flechas señalan las papilas.

Figura S. Sipúnculo de la especie
Phasca/asama (Phasco/osoma) varians, las
flechas señalan las hileras de ganchos.

Figura 7. Hileras de ganchos de un sipúnculo
del género Aspidosiphon, focografía tomada con
un Microscopio Electrónico de Barrido " Luis F.
Carrera -Parra.

Figura 8. Sipúnculo de
la especie Aspidosiphon
(Poraspidosiphon)
steenstrupii dentro de una
roca coralina, las flechas
señalan los escudos.

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�arenosas o rocosas, desde la zona donde rompen las (Cutler, 1994). Esto significa que pueden formar un nuevo
olas hasta profundidades de 4,000 metros (Murina, gusano a partir de la partición de su propio cuerpo (Fig.
1984). La mayoría de las especies viven en las aguas 11). Otras pocas especies son hermafroditas, que quiere
cálidas del trópico, pero también se han encontrado en decir que son machos y hembras al mismo tiempo.
las aguas frías del Ártico (Kedra et al., 2017).

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A LIM ENTACIÓN

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Existen tres formas en las que los sipúnculos pueden
obtener los nutrientes necesarios para su desarrollo. En
primer lugar, pueden filtrarlos directamente del agua,
a través de sus tentáculos (Pilger, 1982). Otros ingieren
arena para digerir los nutrientes que van adheridos a las
partículas del sedimento (Edmonds, 1962). Por último,
las especies con ganchos pueden raspar algas de las
rocas o atrapar pequeños animales marinos como
crustáceos u otros gusanos (Cutler, 1994).

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REPRODUCCIÓN

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Es difícil distinguir entre un sipúnculo macho de una
hembra, por eso se dice que no tienen dimorfismo sexual
(Rice, 1975). Para reproducirse, los gusanos liberan sus
gametos en el mar. Cuando el esperma y los óvulos de los
sipúnculos se unen, pueden ocurrir cuatro eventos diferentes
dependiendo de la especie (Fig. 9): 1) El huevo formado de
la unión de los gametos se desarrolla directamente en un
pequeño sipúnculo adulto; 11} el huevo se desarrolla en una
larva llamada trocófora y después de una metamorfosis, se
convierte en un gusano adulto; 111} el huevo se convierte en
larva trocófora y en una primera metamorfosis, se convierte
en una segunda larva, llamada pelagósfera (Rg. 1O}, en una
segunda metamorfosis, la larva pelagósfera se convierte en
un gusano adulto; la pelagósfera es una larva exclusiva de los
sipúnculos, ya que ningún otro animal la desarrolla; esta larva
puede sobrevivir sólo algunos días en la columna de agua; IV}
en algunas especies el proceso es parecido al caso anterior, la
diferencia es que la larva pelagósfera puede sobrevivir desde
algunas semanas hasta varios meses (Boyle y Rice, 2014).

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Figura 10. Fotografía de una laNa pelagósfera, exclusiva de los

Existe un par de especies de sipúnculos que no necesitan sipúnculos. ºÁlvaro Migotto.
combinar sus gametos para crear un nuevo individuo, en Figura 11. Sipúnculo del género Aspidosiphonen proceso de reproducáón
cambio, tienen la capacidad de reproducirse asexualmente asexual, las flechas señalan el nuevo indMduo que se esra formando.
Figura 9. Los cuatro tipos de
desarrollo de los sipúnculos.
Tomado de Boyley Rice (2014).

•
•
I

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

••••

-♦♦♦♦ -II

m

IV
41

�I MPORTANCIA ECOLÓGICA Y ECONÓMICA
Los sipúnculos también son fuente de alimento para
otros animales, principalmente para peces (Kohn, 1975).
Asim ismo, por medio de su actividad erosinadora,
pueden participar en la regu lación del crecim iento
arrecifa! (Kedra y Wiodarska-Kowallczuk, 2008).
Otras especies de sipúnculos son bien conocidas en
las regiones costeras de China, por ser un alimento
común entre la población (Fig. 12), y al m ismo tiempo
es ofrecido como un platillo exótico para los extranjeros
(Ha et al., 2007; Du et al., 2009). Asimismo, en Portugal
y España son extraídos de su hábitat natural para
utilizarse como carnada en la pesca (Fig. 13), donde son
conocidos como "titas" o "bibis" (Núñez et al., 2011 ). Los
pescadores reconocen que es uno de los mejores cebos
para la pesca, debido a la dura piel y a la resistencia
contra peces pequeños. Por otra parte, científicos de
China descubrieron que las proteínas de una especie de
sipúnculo son potencialmente útiles en el tratamiento
de la hipertensión humana (Guo et al., 2017).

EL ESTUDIO DE LOS SIPÚNCULOS EN M ÉXICO
Existen alrededor de 160 especies en el mundo. Los
estudios que se han realizado en México son escasos
y están enfocados en poquísimas regiones del país.
Por ejemplo, en la península de Baja Californ ia se
encontraron 12 especies (Fisher, 1952). Particularmente
en un par de cuencas sublitorales del golfo de California,

un grupo de investigadores encontraron ocho especies
y analizaron la presencia de sipúncu los y su relación
con algunos parámetros como salinidad, profundidad,
temperatura, p H y el tipo de sedimento (HermosoSalazar et al., 2013). Por otro lado, en la costa occidental
de Baj a California, los i nvestigadores estudiaron
cuáles eran los organismos, entre ellos dos especies
de sipúnculos, que viven en la laguna Guerrero Negro,
perteneciente a la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno
(Morales-Zarate et al. 2016); con ese trabajo se pudo
generar un inventario de especies marinas que ayudaría
en la construcción del plan de manejo de la reserva.
Recientemente, en la costa central del Pacífico mexicano,
se descubrieron cuatro nuevas especies de sipúnculos
para la Ciencia, es decir, se encontraron gusanos cacahuate
que hasta ahora nadie había nombrado (Gómez-Vásquez
y Silva-Morales in prep). Asimismo, en el Pacífico sur de
México, en las costas de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, nadie
había intentado averiguar qué especies de sipúnculos
existían en la zona, no existía un solo registro. El primer
trabajo sobre sipúnculos en esta región fue la descripción
de una nueva especie utilizando morfología y datos
moleculares (Silva-Morales et al., 2019). En otro artículo
científico que está a punto de publicarse, se registran las
especies que viven en esas costas, además de describirse
otras dos nuevas especies (Silva-Morales y Gómez-Vásquez
en prensa). En la costa del Atlántico mexicano también se
han realizado estudios sobre sipúnculos. Por mencionar
algunos, en la península de Yucatán se encontraron 13
especies (Frontana-Uribe et al., 2018) y está por enviarse a
publicar el reporte de nuevas especies en la zona.

Figura 12 Platillo de sipúnculos, ofrecido en un restaurante chino. ©Chun.
42

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�Los sipúnculos se estudian poco debido probablemente
al escaso número de especies que existen y la mayoría
de los especialistas se enfocan en estudiar especies más
carismáticas. Sin embargo, existe un gran potencial para
descubrir cosas nuevas dentro del grupo. Aunque su
monofilia está confirmada, las relaciones dentro el grupo
aún distan de ser aclaradas completamente, además
la subestimación de su diversidad poco a poco está
despejándose.
Como comentario personal, desde m i formación como
Bióloga Marina egresada de la Universidad del Mar, me
he dedicado a realizar estudios sobre los sipúnculos, la
oportunidad de trabajar con animales que nadie había
estudiado en mi área de estudio fue una de las principales
motivaciones. Empecé estudiando el área del Pacífico sur
de México. Posteriormente, en la Maestría en Ciencias de El
Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) me dediqué a estudiar
a los gusanos cacahuate de la región del Gran Caribe
(que abarca desde el norte de Florida, hasta el norte de
Brasil). En general, mis estudios se centran en los aspectos
taxonómicos de este grupo de animales marinos. La
taxonomía "determina el ordenamiento de los organismos
mediante características naturales que indican una historia
evolutiva compartida. Para conseguirlo, la taxonomía
descansa en la nomenclatura binominal y en una serie de
códigos que garantizan el uso universal de los nombres de
las especies" (Salazar-Vallejo y González, 2016). Es decir, mi
trabajo consiste en recolectar sipúnculos o solicitarlos a
colegas nacionales o extranjeros, siempre con el apoyo de
mis asesores, investigadores especialistas en taxonomía.
Una vez que tengo a los gusanos en mi laboratorio, reviso
y analizo cientos de ellos. Averiguo la identidad de los
sipúnculos, es emocionante saber cuál es su nombre.
Me enfoco en estudiar cómo son anatómicamente y
cómo se pueden diferenciar de otras especies. A veces
he complementado estos estudios al analizar algunos
genes, mediante el uso de técnicas moleculares. Cuando
encuentro gusanos que nadie había registrado antes, los
inspecciono detalladamente y describo nuevas especies.
El último paso consiste en preparar un artículo que
será evaluado por otros investigadores para publicarse
en una revista científica. Asimismo, me he encontrado
con nombres que se les han asignado erróneamente a
algunos sipúnculos, por lo que, corregir estas situaciones
también es una de las tareas que realizo como taxónoma

en formación, basándome en el Código Internacional de
Nomenclatura Zoológica (ICZN).

El objetivo de estudiar sipúnculos desde una perspectiva
taxonómica nos permite saber cuántas y cuáles especies
están presentes en México, una tarea que está lejos de
poderse concluir en las costas de nuestro país. Como
en muchas partes del mundo, en México aún existen
regiones donde no se ha explorado la presencia de
sipúnculos, por lo que el potencial de encontrar especies
nuevas es elevado. Tampoco nos hemos asomado a
explorar el mar profundo. La cantidad de trabajo que
aún está pendiente en el campo de la taxonomía de
éstos, y otros invertebrados marinos, es enorme.
Conocer las especies de sipúnculos que habitan en las costas
de nuestro país es el primer paso y la pieza fundamental
para el desarrollo de otras áreas de la Ciencia, pues significa
sentar las bases del conocimiento para estudios de otras
disciplinas. Un mayor interés en estos gusanos marinos
permitirá explorar el uso potencial de los sipúnculos en
la fabricación de medicamentos u otras sustancias de
utilidad para el hombre; asimismo, se deben estudiar
como un recurso natural cuyo manejo y explotación sean
sustentables. Practicar la taxonomía no es nada fácil, estudiar
a los sipúnculos tampoco, pero esta tarea me ha dejado
múltiples satisfacciones y, sobre todo, el deseo de continuar
descubriendo novedades de estos animales tan maravillosos,
pero tan ignorados, hasta por los mismos biólogos marinos.

A GRADECIM IENTOS
Gracias al Dr. Rolando Bastida-Zavala por sus sugerencias
para mejorar este escrito, además, gracias por sugerirme
el camino del estudio de los sipúnculos, sin duda alguna,
dedicarme a estudiarlos me ha llenado de múltiples
satisfacciones. Gracias al Dr. Luis Fernando CarreraParra por seguir dirigiendo mi investigación en el campo
de la taxonomía y apoyarme en el deseo de continuar
trabajando con estos maravillosos animales. Gracias a los
M. en C. Gerardo Flores-Taboada y M. en C. Christopher
Cruz-Gómez por sus sugerencias y comentarios para
mejorar este escrito. Gracias a la M. en C. Sarita Claudia
Frontana Uribe, por sus acertadas sugerencias y
correcciones para mejorar este artículo.

Figura 13. Sipúnculo insercado en anzuelo.

preparado para la pesca. ©videosdepesca.
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

43

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�,

FIBROSARCOMA SUBCUTANEO
EN UNA SERPIENTE DE CASCABEL
DE ROCA TAMAULIPECA
(CROTALUS MORULUS) EN
CAUTIVERIO

I D AV I D LAZCANO' . KATYA
ÜRTIZ-MORALES', ARMANDO
TREJO-CHÁVEZ2 • JUAN
ANTONIO GARCÍA-SALAS'.
LYDIA ALLI SON FUCSKO'. Y
LARRY DAVID WILSON 5

' Universidad Autónoma de )luevo
León, Facultad de Ciencias Biológicas.
Laboratorio de Herpetologia, Apartado
Postal-! 57. Sau Nicolás de los Garza, C.P.
66450. Nuevo Leó1~ México.
1 Uni,ersidad Aulonoma de l\uevo León.
racultad de Medic111a Veterinaria y
Zootecnia, Departamento de Patología,
Calle francisco Villa s'n, Ex-Hacienda El
Canadá, Escobedo, 66050, Nuevo León,
México.
' Universidad Autónoma de Nuevo
León.. Facultad de Ciencias Biológicas,
Labor.itorio de Ornitología.. Ciudad
Uní versitaria sin. San Nicolás de
los Garza.. Nuevo León, C.P. 66450,

México.
'Department of Humanities and Social
Sciences, Swinbume University of
Technology.. Melboume .. Vic1oria.
Australia:
'Centro Zamorano de Biodiversidad.
Escuela Agrícola Panamericana
Zamorano. Departamento de Francisco
Morlll:án, Honduras: 1350 Pel ican
Court.. Homestead. Florida 330351031, USA.

PALABRAS CLAVES:
Fibrosarcoma subcutáneo,
Crota/us moru/us, Nuevo León
KEY WOROS: Subcutaneous
fibrosarcoma, Crotalus
moru/us, Nuevo Leon
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

RESUMEN:

SUMMA~Y

Un espécimen macho de cascabel
de la montaña (Crota/us moru/us)
con más de 20 años en cautiverio
se presenta a consu lta por la
presencia de una masa de aspecto
tumoral en la parte media dorsal
del cuerpo. El único signo clínico
que presentó fue anorexia,
ya que no mostraba cambios
significativos en su actividad ni
condición corporal. Se llevó a cabo
la cirugía de recisión tumoral como
tratamiento de elección y la masa
pudo ser retirada completamente
en una pieza y enviada para
su estud io h istopato lógico.
Lamentablemente, el paciente
falleció 16 días después de la
cirugía. No se realizó necropsia.
Al estudio de laboratorio con las
tinciones de hematoxilina y eosina
así como tinción tricrómica de
Masson se encontró anisocitosis y
anisocaríosis con células fusiformes
y po l igonales en fascículos
irregulares, entremezcladas
con fibras de colágena; el índice
mitótico era marcado, con 2 a 3
nucléolos por núcleo, y fue notable
la presencia de numerosas mitosis
atípicas. También había presencia
de numerosos vasos sanguíneos
y escasas células inflamatorias.
Se diagnosticó fibrosarcoma
subcutáneo con alto riesgo de
metástasis. Mediante el presente
reporte de caso, se pretende
aportar información que permita el
estudio de los procesos oncológicos
en ofidios en cautiverio.

A male Tamaul i pan rock
rattlesnake ( Crota/us morulus)
that had been i n captivity
for more than 20 years was
presented for a medica! check,
because it showed a tumorlike mass on the dorsal half of
the body. The only clinical sign
was anorex ia; it showed no
significant changes in its activity
or body cond it ion. We carried
out surgery by extracting the
tumor as a treatment of choice
and the mass was completely
removed in one piece and sent
for h istopathologica l studies.
Unfortunately, the patient
died 16 days after surgery. A
necropsy was not performed .
The laboratory study w i th
hematoxylin and eosin staining,
as we l l as Masson trichrome
staining, showed anisocytosis
and anisokaryosis with polygonal
and fusiform cells in irregular
fascic les, interspersed with
collagen fibers; the mitotic index
was marked, with 2 to 3 nucleoli
per nucleus, and the presence
of numerous atypical mitoses
was noticed. There were also
the presence of numerous blood
vessels anda few inflammatory
ce l I s. The diagnosis was
established as a subcutaneous
fibrosarcoma with a high risk of
metastasis.

45

�Figura 1. Area con unidades experimental donde

se alojan las cascabeles de montaña.

I NTRODUCCIÓN

obtener es insuficiente para determinar con precisión las
causas etiológicas que propician su aparición.

entro del estudio de las neoplasias en las diferentes
especies animales, los reptiles eran un grupo al que
no se le había proporcionado la suficiente atención
hasta hace algunos años, contando al principio con pocos
casos documentados ya sea de manera individual así como
estudios grupales en colecciones zoológicas recopi lados
en un lapso de tiempo determinado (Ratcliffe, 1943; Effron
et al., 1977; Hubbard et al,, 1983; McNulty and Hoffman,
1995; Ramsay et al., 1996; Catao-Dias and Nichols, 1999;
Page-Karjian et al., 2017). Conforme ha pasado el t iempo,
las condiciones de pérdida de biodiversidad, así como la
alza en la popularidad de este grupo como animales de
exhibición y compañía ha obligado a las diferentes ramas
profesionales del estudio de la conservación a mejorar
las condiciones de vida de los ejemplares en cautiverio,
así como a actualizar a la rama de la medicina veterinaria
en el conocimiento de las diferentes patologías que
pueden llegar a afectar a estos ejemplares para lograr
un diagnóstico rápido y preci so, y consecuentemente un
tratamiento adecuado. A raíz de esto, particularmente
en el caso de las neoplasias y de los ofidios, el número
de casos individuales reportados se ha incrementado
0acobson et al., 1980; Jacobson, 1984; Jiménez et al., 2006;
Orós et al., 2009; Gumber et al., 201O; Santos et al., 2015;
Dietz et al., 2016), los cuales son de gran importancia para
determinar la prevalencia, signología y particularidades
de cada tipo de tumor en las diferentes especies que
integran esta fam ilia; sin embargo, es necesaria una
mayor documentación sobre la presencia de los diferentes
tipos de tum ores ya que la información que se ha logrado

Los fibrosarcomas son masas tumorales malignas que se
presentan en tejidos blandos, con una alta tasa metastásica
los cuales son definidos por la OMS (Organización Mundial
de la Salud) como caracterizados por la presencia de haces
entrelazados de fibras colágenas y por la ausencia de
otros tipos de estructuras histológicas, tales como hueso y
cartílago (Hendrick et al., 2016). No se conocen las causas
exactas por las cuales se presentan neoplasias en ofidios,
sin embargo, distintos autores señalan varias posibles
etiologías, entre las que se sospechan factores genéticos,
hormonales, virales, radiación e incluso cadmio (Orós et
al., 2009; Keck et al., 2011; Cardona et al., 2011; Christman
et al., 2017). También es señalado que la edad puede ser
un factor clave en la aparición de neoplasias (Salinas et al.,
2013), ya que a raíz de una mejora en las condiciones de
manej o, la esperanza de vida de los ejemplares se alarga;
siendo ésta una causa probable en el aumento de casos
reportados a través de los años (Skyes and Trupkiewicz,
2006; Gumber et al., 201 O; Santos et al., 2015; Christman et
al., 2017). En ofidios, los casos registrados de f ibrosarcoma
han sido pocos comparados con tumores de otra índole,
sin embargo, se han observado en todos los grupos de esta
famil ia, los cuales incluyen boidos, colúbridos, elápidos
y vipéridos (Garner et al., 2004; Skyes and Trupkiewicz,
2006; Orós et al,, 2009; Gumber et al,, 201O; Santos et al,,
2015; Christman et al,, 2017); ésta última siendo la familia
a la cual pertenece el ejemplar del presente estudio. El
aumento en el número de casos registrados y la alta

D

46

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�variedad de especies las cuales son afectadas hacen de
esta patología una de suma importancia por lo cual es
imperante el registro y análisis de más casos clínicos que
nos puedan proporcionar más información acerca de los
aspectos etiológicos y fisiopatológicos de esta enfermedad.

MATERIALES Y MÉTODOS
EL PACIENTE
Se presenta a la consulta un ejemplar de cascabel de
montaña (Crota/us morulus) macho adulto, con un peso
de 0.194 kg mantenido en cautiverio por más de 20 años
originario de la localidad de El Tejocote, municipio de
Santiago, Nuevo León, México; con número de catálogo
UAN L-5597. El ejemplar era albergado en el Laboratorio
de Herpetología de la Facultad de Ciencias Biológicas de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, en unidades
experimentales con las siguientes medidas (90 X 68 X
37cm = 226.44 cm 3 ), estaban hechos de madera, con
una malla fronta l y superior para una mejor ventilación
(Figura 1). Su dieta consistía exclusivamente de ratón
común (Mus musculus) con una frecuencia de 6 a 12
ratones por año. Se mantenía a una temperatura
amb iental de 17º C a 2 1 º C durante los meses de
diciembre a marzo, lo cual lo considerábamos como un
periodo de hibernación o en nuestro caso ayuno y de
22ºC a 34ºC durante los meses de marzo a noviembre.
Se mantenía en un sustrato de corteza de pino, similar al
que se encontraba en la localidad donde fue colectada.
En cuanto a la humedad, esta fluctuaba entre 41 -85%,
por tal motivo reciben humedad en su unidad de
experimentación 1 a 2 veces a la semana.
Se describe una masa de aspecto redondeado, compatible
con lesión tumoral y con una evolución alrededor de 1 año
8 meses, la cual no fue tratada anteriormente debido a la

falta de conocimientos veterinarios por parte del personal
a su cargo. Ésta masa era fácilmente perceptible a simple
vista, en la zona dorsal de la parte media del cuerpo, la cual
presentaba supuración moderada. (Figura 2) A la palpación
se percibe un tej ido de crecimiento anormal delimitado
por aparente tejido de encapsu lación. El único signo
clínico que presentaba a la consulta era anorexia, ya que el
ejemplar había disminuido considerablemente su apetito
desde meses anteriores. No presentaba cambios en su
actividad, ni cambios visibles en su condición corporal.
El ejemplar llego al laboratorio el 15 de octubre de 1998,
de la localidad Tejocote, Santiago, Nuevo Leon, los datos de
longitud y peso se perdieron al llegar al laboratorio, pero si
se llevó un registro de su alimentación, mudas anuales desde
su llegar hasta su facimiento que fue el 17 de noviembre
2017. Su alimentación era variable a través de los años
que iba desde 6 a 12 ratone consumidos, la tumoración se
observó cuando el espécimen fue pesado (190 g) después de
haber pasado por su periodo de hibernación que era desde
diciembre 2016 hasta marzo del 2017, durante este año tuvo
3 alimentaciones positiva, hasta 11 de ju lio y después de 1
de agosto dejo de comer, ya presentaba el tumor agradando,
con algo de sagrado es su borde dorsales a través de las
escamas, aquí se decidió hacer su consulta.

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PROCEDIMIENTO Q UIRÚRGICO

Una vez inducido el paciente en el plano anestésico
deseado, se procedió a incidir piel y tejido subcutáneo,
ya que la masa se encontraba en este plano y por encima
del tejido muscular, para posteriormente proceder a la
separación de la masa tumoral por debridación. Ésta pudo
ser extraída completa, en un solo corte, notándose que
presentaba una irrigación moderada. La herida quirúrgica
fue cerrada por planos uti lizando sutura sintética
absorbible de 2 ceros con aguja atraumática, de la marca
American Suture.

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Figura 2. Ejemplar de Cascabel
de la montaña (Crocalus morulus)
macho de 20 años de edad, el cual
presentaba una masa de aparente
origen tumoral en la parte medial
dorsal con supuración y sangrado.

Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

47

�MUESTREO
La masa tumoral fue extraída completa, tuvo un peso de 4
gramos, y sus dimensiones fueron 3.5 x 2 cm. (Figuras 34).

P osTOPERATORIA

El paciente comenzó a mostrar actividad motora
cuatro horas después de la aplicación de la anestesia
mencionada. Veinticuatro horas después de la cirugía, se
observaron signos de hipotonía. Se decidió administrar
solución Hartmann (Solución HT, laboratorio PiSA) (3
mi) por vía oral, utilizando una sonda metálica con el
objetivo de ayudar a una más rápida eliminación del
anestésico. A las 48 horas de la cirugía, el paciente
mostró signos de recuperación, aunque se apreciaba
una debilidad generalizada. La administración por vía
oral de solución Hartmann continuó cada 24 horas,
durante las siguientes dos semanas. El paciente recibió
también antibiótico por vía intramuscular (Enrofloxacina
5 mg/kg) (Baytril, laboratorio Bayer) cada 72 horas, y
dos aplicaciones de analgésico (Flunixin meglumine 0.1
mg/kg) (Flunixin Sanfer, laboratorio Sanfer) el primer y
tercer día después de la cirugía. Desafortunadamente,
el paciente falleció 16 días después de reali zado el
proced imiento quirúrgico. No se realizó necropsia
posterior al fallecimiento del ejemplar.

D ESCRIPCIÓN HISTOPATOLÓGICA MACROSCÓPICA

Al estudio de patología se recibió la neoplasia de flanco
derecho que consistía en 1 pieza quirúrgica con las
medidas de aproximadamente 4.5 centímetros de largo
X 3.5 centímetros de ancho X 2.0 centímetros de grosor,
de color blanco cremoso, consistencia suave, aspecto
irregular, conformación irregular, superficie rugosa y al
corte se apreciaba un patrón sólido.

D ESCRIPCIÓN HISTOPATOLÓGICA M ICROSCÓPICA

Al microscopio se observó una marcada proliferación
de células fusiformes y otras poligonales, las cuales
se encontraban arregladas en fascículos irregulares,
entremezcladas con cantidades variables de fibras de
colágena, las cuales presentaban un patrón verticilar.
Muchas de estas células presentaban a nivel nuclear
2 a 3 nucléolos, el índ ice mitótico de los núcleos
era marcado, así como la presencia de numerosas
mitosis atípicas (2 por campo a 40X). Por otro lado,
se apreció gran cantidad de célu las con diferentes
tamaños y formas (anisocitosis), así como de cromatina
(anisocariosis), además de numerosos vasos sanguíneos
y escasas células inflamatorias (Figuras 5-6).

DIAGNOSTICO

Al estudio histopatológico se determinó que se trataba
de un fibrosarcoma con un alto riesgo de metástasis,
por lo cual se recomendó mantener al paciente bajo
supervisión médica continua.
48

Figura 3. Masa cumoral después de su extracción. Se
puede apreciar que ésca se encontraba poco irrigada,
presemaba una consistencia suave y era de forma
irregular. Las medidas de la masa fueron 3.5 x 2 cm y tuvo
un peso de 4 gramos.
Figura 4. Masa tumoral conseNada en formol después
de su análisis hisropatológico. Los resultados revelaron
que se trataba de un fibrosarcoma subcutáneo con alto
riesgo de metástasis.

Facultad de Ciencias Biológicas

I UANL

�esta ocasión se decidió por la cirugía de resección de
tumor como el tratamiento a elegir, sin embargo en la
literatura se registra un caso de neoplasia en reptiles el
cual se ha tratado de manera exitosa con quimioterapia
intravenosa y radiación (Folland et al., 2011 ), así como
también se han experimentado otras opciones de
tratamiento como la electro-quimioterapia, la terapia
de láser, crioterapia, y terapia fotodinámica (Ramsay et
al., 1996; Christman et al., 2017); todas éstas opciones
siendo normalmente utilizadas en mamíferos. Una
particu laridad del presente caso es la ausencia de
signos clínicos a excepción de la disminución del apetito,
característica que ha sido previamente observada
en otros casos de fibrosarcoma en serpientes; sin
embargo, en éstos también destaca la presencia de
letargia y disminución de la movilidad (McNulty and
Hoffman, 1995; Gumber et al., 201 O; Santos et al., 2015).
Los casos de fibrosarcomas descritos anteriormente no
mencionan la presencia de supuración, sin embargo,
se sugiere que ésta pudo deberse a la exposición
de la zona donde se localizaba la neoplasia, siendo
fáci l el ingreso de microorganismos que pud ieran
provocar una infección oportunista al sufrir la piel
alguna lesión externa. Los distintos diagnósticos
diferenciales que deben ser considerados incluyen:
procesos inflamatorios como abscesos, granulomas
de distintas etiologías, deficiencias nutricionales como
hipovitaminosis A, procesos degenerativos y trauma
(Christman et al., 2017).

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Figura s. Esrudio hiscopatológico microscópico de la
masa tumoral con rinción de hemacoxilina y eosina.
Puede observarse una amplia variación entre los
tamaños y formas de las células y los núcleos de
éstas (anisocitosis y anisocariosis}, así como una
cantidad importante de fibras de colágena.
Figura 6. Estudio hisropatológico microscópico de la
masa tumoral con tinción rricrómica de Masson, en la
cual se pueden apreciar con mayor detalle las fibras
de colágena. Estas presentaban un patrón verticilar.
También puede apreciarse un alto índice mitótico en
los núcleos de las células.

En los últimos años la tenencia de miembros de esta
familia se ha popularizado, siendo estos ya considerados
animales de compañía con un alto valor sentimental
para sus propietarios; así como también representan
un alto valor biológico en las colecciones zoológicas
y privadas. Por lo tanto, ya que este caso apoya la
evidencia acerca de la presencia de fibrosarcomas
como una condición con alto riesgo de metástasis y, por
consiguiente, la muerte; resulta importante su registro
para el estudio de estos procesos en ofidios para poder
conocer más sobre los factores predisponentes, la
signología y su tratamiento para una correcta detección
temprana; así como su prevención para reducir las tasas
de incidencia y mortalidad.

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ÜiSCUSIÓN

Como anteriormente se había mencionado, a la revisión
de la literatura los casos de fibrosarcomas reportados
en ofidios han sido variados entre especies (Ratcliffe,
1942; Effron et al., 1977; Hubbard et al., 1983; Jacobson,
1984; McNu lty and Hoffman, 1995; Catao-Dias and
N ichols, 1999; Skyes and Trupkiewicz, 2006; Orós et al.,
2009; Gumber et al., 201 O; Salinas et al., 2013; Santos
et al., 2015: Dietz et al., 2016), y dentro de éstos, no
se encontró registro de algún caso clínico descrito de
manera individual en el grupo de las serpientes de
cascabel (Crota/us sp) en México, sin embargo existen
registros en este grupo reportados en una colección
del zoológico de Atlanta (Page-Karj ian et al., 2017). En
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

Actualmente la colección de cascabeles de montaña
alojas un total de 136 ejemplares con especies y sus
números: Crotalus aquilus (16:4: 12), Crotalus /epidus
/epidus (4:1 :3); Crota/us /epidus k/auberi (26:26:6), Crota/us
moru/us (20:14:0) y Crotalus willardi silus (2:2:0), la
relación es (machos: hembras: crías) lo cual es un gran
reto su manejo y atención.
Nos gustaría agradecer a nuestros estudiantes por su
apoyo en las labores de este laboratorio. La investigación
y recolección se realizó bajo la autorización del permiso
de investigación científica OFICIO/NUM/SGP/DGVS/
011906/2017 expedidos a David Lazcano-Villarreal, mucho
más reciente, pero hemos contamos con innumerables
permisos de colecta científica a través de los años que
iniciamos el trabajo en cautiverios con las cascabeles.

49

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�LITERATURA CITADA

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�SOBRE

LOSA UTORES
ADRIAN LEYTE MANR!QYE. Biólogo por la Universidad
Autónoma Metropol itana. Maestro en Recursos
Bióticos y Doctor en Ciencias en Biodiversidad y
Conservación por el Centro de Investigaciones
Biológicas de la Universidad Autónoma del Estado
de Hida lgo. Su interés se centra en aspectos de
d iversidad, ecología y conservación de los anfibios
y reptiles en ambientes antropizados y conservados
del estado de Guanaj uato. Autor y co-autor de tres
obras literarias que versan del conocim iento de
los herpetozoos en los estados de Guanaj uato e
Hidalgo. Cuenta con seis capítulos en libro en temas
relacionados con la herpetofauna. Su producción
científica contempla alrededor de 30 trabajos
publicados en revistas de d ivulgación, arbitradas e
indexadas, nacionales e internacionales. Ha dirigido 12
tesis a nivel licenciatura y ha participado como sinodal,
y jurado de examen en ocho trabajos. Actualmente se
desempeña como profesor-investigador de tiempo
completo "Titular A" en el Tecnológico Nacional de
México, Campus Salvatierra (ITESS). Imparte las
cátedras de Ecología, Desarrollo Sustentable, Taller de
Investigación, Agroclimatología y Entomología.
aleyteman@gmail.com

ANA PAOLA MARTÍNEZ FALCÓN. Licenciada en biología
en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
México. Realizó la Maestría en Recursos Bióticos
en la UAEH, México. Obtuvo el grado de Doctor en
Biodiversidad: conservación y gestión de las especies
y sus hábitats por parte de la Universidad de Alicante,
España, con la tesis titulada "Diversidad y ecología de
las especies de Copestylum Macquart 1846 (Díptera:
Syrphidae) asociadas a cactáceas en la Reserva de la
Biosfera Barranca de Metztitlán, México". Cuenta con 6
años de experiencia docente en diferentes instituciones
públicas mexicanas, ha dictado numerosos cursos,
entre los que destacan materias como análisis de la
biodiversidad, entomología, redes ecológicas y análisis
estadísticos empleando R software. Es especialista en
medición de la biodiversidad, ecología de comunidades,
procesos de descomposición de tejidos vegetales e
interacciones planta-animal empleando el enfoque
de redes complejas. Ha real izado estancias de
Investigación en la Universidad de Edimburgo, Escocia
y en el Instituto Cavanilles de Biología Evolutiva,
Valencia, España. Realizó tres estancias posdoctorales,
una en el Centro de Investigaciones en Ecosistemas,
UNAM, México en, una segunda estancia posdoctoral
en el Instituto de Ecología A.C. México y una tercera
estancia en el Centro de Investigaciones Biológicas,
UAEH, México. Ha realizado trabajo de campo en
selvas tropicales mexicanas, bosques templados, zonas
semidesérticas y ambientes mediterráneos españoles.
Cuenta con publicaciones en revistas 151 y dos capítulos
de libro. Ha sido revisora de las revistas PLoS ON E,
PeerJ, lnsect Conservation and Diversity, Biodiversity
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

and Conservation, entre otras. Es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel l.
apmartinez@cieco.unam.mx

AUR EL/0 RAMiREZ- BAUT !STA. In ició su carrera
herpetológica real izando investigaciones como
estudiante de licenciatura en la Estación Biológica
de Campo Los Tuxtlas, Veracruz, México. Recibió su
licenciatura en Biología de la Universidad Veracruzana
en Veracruz, México. Obtuvo su Maestría en Ciencias
y su Doctorado en la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM), y recibió un nombramiento
postdoctoral en la Universidad de Oklahoma, Norman,
Oklahoma, Estados Unidos. Su principal investigación
incl uye estudios sobre eco logía, demografía,
reproducción, conservación y evolución de la historia
de vida, utilizando como modelos a los anfibios y
reptiles de México. Se desempeñó como presidente de
la Sociedad Herpetológica Mexicana, como editor de
sección de la revista Mesoamerican Herpetology y como
profesor en la UNAM. Actualmente es profesor de la
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH),
donde imparte cursos de Ecología de poblaciones,
Herpetología, y Biología y ecología de la reproducción
en anfibios y reptiles. Ha sido autor y coautor de 336
artículos y libros revisados por pares sobre herpetología,
ecología, evolución de la historia de vida, dimorfismo
del tamaño sexual, reproducción, cambio climático
global, distribución potencial, demografía, conservación,
comportamiento y ecología térmica. Como profesor, ha
graduado a 74 estudiantes, incluidos 47 de licenciatura,
19 de maestría y ocho de doctorado. También ha
participado como asesor externo de Ph.D. estudiantes
de la Universidad Brigham Young, the University of
Miami, and Eastern Carolina University, en Estados
Unidos. Aurelio ha recibido varios premios nacionales
(Premio Helia Bravo Hollis del Consejo Técnico de
Investigaciones Científicas de la UNAM, e internacionales
(Premio Dona Id Tinkle de la Southwestern Association of
Naturalists), y tiene un perfil PRODEP (Programa para el
Desarrollo Profesional Docente) en la UAEH. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 11.
Correo electrónico: ramibautistaa@gmail.com

DAVID LAZCANO is a herpetologist who earned a
bachelor's degree in chemical science in 1980, and
a bachelor's degree in biology in 1982. In 1999 he
earned a master's degree in wildlife management,
and latera doctoral degree in biological sciences
with a specialty in wildlife management (2005), all
gained from the Facultad de Ciencias Biológicas of
the Universidad Autónoma de Nuevo León. Currently,
he is a full-time professor at the same institution,
where he teaches courses i n an imal behavior,
b iogeography, biology of chordates, and wildlife
management. He is also the head of Laboratorio
de Herpetología and Coordinación de Intercambio
51

�Académico de la Facultad de Ciencias Biológicas
at UANL. Since 1979, he has been teaching and
provid ing assistance in both undergraduate and
graduate programs. His research interests include the
study of the herpetofaunal diversity of northeastern
Mexico, as well as the ecology, herpetology, biology
of the chordates, biogeography, animal behavior,
and population maintenance techniques of montane
herpetofauna. In addition, the species Gerrhonotus
lazcanoi has been named in his honor.
DAVID RAMIRO AGUILLÓN- GUTIÉRREZ. David Ramiro
Aguillón Gutiérrez es Médico Veterinario Zootecnista
egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México, Maestro en Ciencias Biológicas con especialidad
en Embriología y Doctor en Ciencias Biológicas con
especialidad en Embriología y Zoología por la Universidad
Estatal de Moscú M. V. Lomonosov, Rusia. Realizó el
postdoctorado en Biodiversidad y Conservación por la
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México. Ha
publicado como autor y coautor 22 artículos científicos,
cuatro capítulos de libro y tres libros. Ha presentado
trabajos de investigación en México, Estados Unidos,
Rusia, Brasil y Panamá. Sus líneas de investigación se
centran en el uso de organismos como bioindicadores de
salud ambiental, biología y medicina de la conservación,
ecotoxicología y ecofisiología. Ha impartido clases a nivel
licenciatura y postgrado en la Universidad Autónoma del
Estado de Hidalgo, la Universidad La Salle, la Universidad
Iberoamericana, la Universidad Juárez del Estado de
Durango y la Universidad Autónoma de Coah uila.
Actualmente es Profesor-Investigador de Tiempo Completo
en el Centro de Investigación y Jardín Etnobiológico de la
Universidad Autónoma de Coahuila, México, en donde es
encargado del Laboratorio de Bioindicadores. Es Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores.
david_aguillon@uadec.edu.mx

fRERI SUAZ0- ORTUÑ0. lreri Suazo-Ortuño es ecóloga
y herpetóloga del Instituto de Investigaciones sobre
los Recursos Naturales (INIRENA), Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH),
M ichoacán, México. Su investigación se centra
principalmente en la ecología y conservación de
anfibios y reptiles en el Bosque Tropical Seco del
occidente de México. Fue Directora del IN IRENA,
Coordinadora Genera l de Estudios de Posgrado
y Coordinadora de Investigación Científica de la
UMSNH. Es miembro del Sistema Nac ional de
Investigadores Nivel l.
ireri.suazo@umich.mx

ITZAHI SILVA MORALES. Bió loga Marina por la
Universidad del Mar (UMAR), campus Puerto Ángel,
Pochutla, Oaxaca (2018). Maestra en Ciencias por el El
Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), Unidad Chetumal
(2020). Estudiante de primer año del Doctorado en
Ecología y Desarrollo Sustentable (2021-Presente).
Producción académica de tres artículos científicos y
un capítulo de libro. Colaboradora en dos proyectos
de investigación concluidos: "Evaluación del potencial
de las técnicas de Secuencia masiva, ADN ambiental
y Código de barras genético para la descripción de la
biodiversidad bentónica de los ecosistemas marinos
52

y costeros de Oaxaca" y "Especies exóticas de México:
Riesgos y Propuestas de Manejo". Participación en
seis congresos nacionales e internacionales. Cuatro
cursos de actualización en herramientas moleculares
y sistemática de invertebrados marinos. Dos estancias
profesiona les, en El Colegio de la Frontera Sur,
Unidad Chetumal y en la Universidad de Antioquia,
Medellín, Colombia. Miembro de la Red Temática
Código de Barras de la Vida (M EXBOL). Interés en la
sistemática y taxonomía de invertebrados marinos,
específicamente sipúnculos. Análisis morfológicos y
moleculares aplicados a la resolución de problemas
taxonómicos. Divulgadora científica en la página de
Facebook Cacahuate Marino.
JORGE LUIS BECERRA- LÓPEZ Egresado de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la Universidad Juárez del Estado
de Durango (2003-2008). Cuento con una maestría en
Recursos Naturales y Medio Ambiente en Zonas Áridas
por la Universidad Autónoma Chapingo (2010-2012), un
doctorado en Ciencias en Biodiversidad y Conservación
por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
(2013-2016) y un pos doctorado en Conservación
de Ecosistemas en el Centro de Investigación en
Sustentabilidad Energética y Ambiental del Noreste
(CISEAN) (2017-2018). He realizado diversas estancias de
investigación científica en universidades del extranjero,
dentro de las que destacan las rea lizadas en la
Universidad Miguel Hernández, España, y la Universidad
de la Ciudad de Nueva York (CUNY), Estados Unidos de
Norte América. Actualmente d irijo el Laboratorio de
Cambio Climático y Conservación de Recursos naturales
de la Facultad de Ciencias Biológicas, perteneciente a la
UniversidadJuárez del Estado de Durango. Mi programa
de investigación integra conocimientos y metodologías
de diversos campos científicos para comprender los
procesos evolutivos que dieron lugar a los patrones de
biodiversidad actual, como la biodiversidad responde a
los cambios globales y como esta puede ser conservada.
Así mismo, el cambio climático, la alteración del hábitat
y las invasiones biológicas son temas particularmente
importantes en mi línea de investigación. Es miembro
del Sistema Nacional de Investigadores Nivel l.
biologo.jlbl@gmail.com

LARRY DAVID W! LSON is a herpetologist with lengthy
experience in Mesoamerica. He was born in Taylorville,
l ll inois, United States, and received his university
education at Millikin University in Decatur, ll linois,
the University of lllinois at Champaign-Urbana (B.S.
degree), and at Louisiana State University in Baton
Rouge (M.S. and Ph.D. degrees). He has authored or
co-authored more than 430 peer-reviewed papers
and books on herpetology. Larry is the senior editor
of Conservation of Mesoamerican Amphibians and
Reptiles and the co-author of eight of its chapters. His
other books include The Snakes of Honduras, Middle
American Herpetology, The Amphibians of Honduras,
Amphibians &amp; Reptiles of the Bay lslands and Cayos
Cochinos, Honduras, The Amphibians and Reptiles of
the Honduran Mosquitia, and Guide to the Amphibians
&amp; Reptiles of Cusuco National Park, Honduras. To date,
he has authored or co-authored the descriptions of 74
currently recogn ized herpetofaunal species, and seven
Facultad de Ciencias Biológicas I UANL

�species have been named in his honor, including the
anuran Craugastor lauraster, the lizard Norops wilsoni,
and the snakes Oxybelis wilsoni, Myriopholis wilsoni,
and Cerrophidion w ilsoni. Currently, Larry is Co-chair
of the Taxonomic Board for the journal Mesoamerican
Herpetology
LYDLA ALLISON FUCSKOis an amphibian conservationist
and environmental activist .. She is also a gifted
photographer who has taken countless p ictures
of amphibians, including photo galleries of mostly
southeastern Austral ian frogs. Dr. Fucsko has
postgraduate degrees in computer education and in
vocational education and training from The University of
Melbourne, Parkville, Melbourne, Australia. Additionally,
Lyd ia holds a Master's Degree in Counseling from
Monash University, Clayton, Melbourne, Australia. She
received her Ph.D. in environmental education, which
promoted habitat conservation, species perpetuation,
and global sustainable management from Swinburne
University of Technology, Hawthorn, Melbourne,
Australia. Dr. Fucsko, in addition, is an educational
consultant. The species Tantilla lydia has been named
recently in her honor.
LIZZETH A. TORRES- H Ef{NÁNDEZ. Es pasante de
Licenciatura en Biología en la Universidad Autónoma
del Estado de Hidalgo. Está interesada en el campo
de la ecología, diversidad y conservación de anfibios y
reptiles de México, así como en el estudio de los efectos
del cambio climático en la distribución de estos grupos
biológicos. Ha realizado aportes sobre la diversidad y
conservación de anfibios y reptiles de México.
lizzeth.torres97@gmail.com
MARÍA ANA TOVAR- HERNÁNDEZ es bióloga egresada
de la UNAM (2000), Maestra en Ciencias en Manejo de
Recursos Naturales y Desarrollo Regional y Doctora
en Ecología y Desarrollo Sustentable por ECOSUR
(2003 y 2006). Realizó dos posdoctorados (ECOSUR
2007, DGAPA-UNAM 2008-201 O). Es miembro del
Sistema Nacional de Investigadores desde 2009 (nivel
11) e Investigadora Honorífica de Sinaloa desde 2012.
Se ha especializado en biología, ecología y sistemática
(morfológica y molecu lar) de po liquetos y otros
invertebrados marinos exóticos invasores en marinas
y puertos de México; así como en la elaboración de
análisis de riesgo y planes de detección temprana y
programas de monitoreo. Su producción académica
versa en la publicación de 52 artículos en revistas
ind izadas (como primera autora en 30 de el los),
3 artículos de divulgación, 2 artículos en revistas
no indizadas, 1 libro y 15 capítu los de libros. Ha
presentado trabajos en 27 congresos nacionales
y 21 internacionales. Ha establecido 49 especies
nuevas para la ciencia y dos nuevos géneros. En los
últimos cuatro últimos años se ha desempeñado en
la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
RACIEL CRUZ- EL!ZALDE. Es un herpetólogo mexicano
que recibió su grado de Licenciatura en Biología, y
los posgrados de Maestría y Doctorado en Ciencias
en Biodiversidad y Conservación de la Universidad
Vol. 4 No. 8, segundo semestre 2021

Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Realizó
una estancia posdoctoral en la Universidad Nacional
Autónoma de México, y actua lmente es Profesor
de Tiempo Completo de la Universidad Autónoma
de Querétaro. Raciel está interesado en la ecología,
evolución de la h istoria de vida, d iversidad y
conservación de anfibios y reptiles de México. Es autor
o coautor de cerca de 65 publicaciones, que incluyen
artícu los, notas, capítulos de libros y libros sobre
ecología, evolución de la historia de la vida, dimorfismo
del tamaño sexual, reproducción y conservación de
anfibios y reptiles. Ha d irigido tesis de licenciatura,
y miembro de comités de alumnos de posgrado. Su
investigación incluye la evolución de la historia de vida
de diversas especies de lagartijas del género Sceloporus,
temas de conservación en áreas naturales protegidas
y el análisis de rasgos ecológicos y morfológicos en la
composición de comunidades de anfibios y reptiles,
principalmente en el bosque mesófilo de montaña. Es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel
l. Correo electrónico: cruzelizalde@gmail.com
SERGIO LUNA es biólogo por parte de la Facu ltad de
Ciencias Biológicas, U.A.N.L. y M. en C. en Acuicultura
por parte del Centro de Investigación Científica y de
Educación Superior de Ensenada, Baja California .
Actualmente es estud iante del Doctorado en
Conservación, Fauna Silvestre y Sustentabilidad, en
la Facultad de Ciencias Biológicas, U.A.N.L. Es coautor
de dos artículos de investigación, dos capítulos de
libro, una nota científica, ocho reportes técnicos y seis
presentaciones en congresos y cuenta con 58 citas a
sus trabajos. Su área de investigación incluye análisis
de riesgo y control de especies acuáticas invasoras y
fisiología y reproducción de peces.
SERGIO l. SALAZAR- VALLEJO investigador Titular C de
ECOSUR. Biólogo (1981 ), Maestro en Ciencias en Ecología
Marina (1985), Doctor en Biología (1998). Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores desde 1985
(Investigador Nacional desde 1988, SNI 3901, nivel actual
111). Noventa y seis artículos en revistas JCR y 3 en revistas
non-JCR, 27 capítulos de libro. Tres libros publicados (1989.
Poliquetos de México; 1991 . Contaminación Marina;
2005. Poliquetos pelágicos del Caribe) y tres co-editados
(1991. Estudios Ecológicos Preliminares de la Zona Sur
de Quintana Roo; 1993. Biodiversidad Marina y Costera
de México, 2009. Poliquetos de América Tropical); 47
publicaciones de divulgación. Veinticuatro tesis dirigidas: 8
de doctorado (todos SNI), 8 de maestría y 8 de licenciatura.
Profesor de Licenciatura en ocho instituciones (Cursos:
Zoología de Invertebrados, Ecología Marina, Biogeografía,
Comunicación Científica, Taxonomía de Poliq uetos),
Profesor de Posgrado en seis instituciones (Cursos: Ecología
del Bentos, Comunicación Científica, Ecología Costera,
Sistemática Avanzada)y del Diplomado Reserva. Veintiocho
ponencias en congresos nacionales y 33 ponencias en
congresos internacionales. Treinta y seis distinciones
académicas. Arbitro de 31 revistas o series y miembro del
comité editorial de cuatro de ellas. Veintinueve estancias de
investigación en Museos e Instituciones de Estados Unidos,
Europa y Sudamérica. Areas de investigación: biodiversidad
costera, taxonomía de invertebrados marinos, política
ambiental y científica (evaluación académica).
S3

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Biología y Sociedad</text>
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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ISSN 2992-6939

Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio I. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Ana Laura Lara-Rivera
Biotecnología
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate González
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
Dr. Jorge Enrique Castro Garza
Dr. Iram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
M. C. Alejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 6, No. 12, segundo semestre de 2023,
es una publicación semestral editada por el Universidad Autónoma
de Nuevo León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av.
Universidad s/n, Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo
León, www.uanl.mx, biologiaysociedad@uanl.mx, Editor responsable:
Dr. Jesús Angel de León González. Número de Reserva de Derechos
al Uso Exclusivo No. 04-2017-060914413700-203; ISSN 29926939. Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho de
Autor. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamentere
flejan la postura del editor de la publicación. Queda prohibida la
reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del
contenido de la publicación sin previa autorización.

CONTENIDO
Zonificación Análoga de Rusticidad a las
USDA Plant Hardiness Zones para Nuevo
León (México) en el periodo 1981-2040, y su
Importancia en la Reforestación Urbana Nativa

4

Biodiversity and marine annelids: historical,
environmental, and individual transitions

14

Los metabolitos secundarios como agentes
antimicrobianos.

33

Los chinicuiles o gusanos rojos del maguey:
alimento de origen prehispánico amenazado por
su sobreexplotación.

The Amphibians And Reptiles Of The Northern
Selva Lacandona: Nahá And Metzabok,
Ocosingo, Chiapas, México; With Some
Ethnoherpetological Notes
In Memoriam

41
48
80

�EDITORIAL

E

stimados lectores de este undécimo segundo
número de Biología y Sociedad, nos es muy
grato poner en sus manos un conjunto de 6
contribuciones que son el resultado, en primer lugar,
la generosidad de los autores de cada una de las
mismas quienes las sometieron a publicación.
Así mismo, la versión final publicada de este número
es resultado del esfuerzo y trabajo, de todos los
integrantes del Comité Editorial, así como de todas
aquellas personas que fungieron como árbitros
anónimos, a quienes Biología y Sociedad les agradece.
En este decimosegundo número Biología y Sociedad,
a través de su sección IN MEMORIAM, rinde un muy
sentido homenaje a una integrante de la comunidad
científica mexicana, la Dra. Nury Méndez Ubach, una
muy destacada investigadora en el área del desarrollo
de diversas especies de anélidos poliquetos, quien
muy lamentablemente se nos adelantó en el camino.
Biología y Sociedad agradece la generosidad y
sensibilidad de quienes escribieron el documento.
La publicación de este Decimosegundo número de
Biología y Sociedad constata la ineludible responsabilidad
de la Universidad Autónoma de Nuevo León de
contribuir, de manera sostenida, a promover la
apropiación social del conocimiento y de aportar a
edificar una sociedad cada vez más informada, y por lo
tanto más equitativa y justa.
�Dr.
  
Jesús Angel de León-González

Editor en Jefe

�ZONIFICACIÓN ANÁLOGA DE
RUSTICIDAD A LAS USDA PLANT
HARDINESS ZONES PARA NUEVO
LEÓN (MÉXICO)
EN EL PERIODO 1981-2040, Y SU
IMPORTANCIA EN LA REFORESTACIÓN
URBANA NATIVA
�Adrián
  
González-Martínez, Pedro Adrián Ibarra-Elizondo

4

�Palabras clave: Zonas de
Rusticidad, USDA, Nuevo León,
Paisajismo, Viverismo, Arbolado
Urbano, Horticultura
Key Words: Plant Hardiness
Zones, USDA, Nuevo León,
Landscaping, Nurseries, Urban
Trees, Horticulture

Resumen
Las zonas de rusticidad de plantas (plant hardiness zones) son áreas
geográficas que se definen por condiciones climáticas o biológicas
significativas para el crecimiento de las especies vegetales. En
muchos países, estas zonas se utilizan para ayudar a mejorar la
eficacia de proyectos de paisajismo y en la industria agrícola. El
Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha
definido 14 zonas de rusticidad basadas en las temperaturas
mínimas promedio durante varios años o décadas, con una
diferencia de 10 °F (5.6 °C) entre cada zona. Este estudio busca
crear una zonificación análoga para Nuevo León, México, utilizando
capas bioclimáticas de CHELSA Bioclim y los mismos rangos de
temperaturas que la USDA. El objetivo es ayudar en la elección
de especies de árboles urbanos que sean apropiadas para las
condiciones climáticas de la zona, y evitar pérdidas masivas en
caso de eventos extremadamente fríos. Se genera cartografía
para México y los Estados Unidos contiguos, Nuevo León y la Zona
Metropolitana de Monterrey, así como un listado de especies
nativas adecuadas para proyectos de reforestación urbana.

Abstract
Plant hardiness zones are geographic areas defined by significant
climatic or biological conditions for the growth of plant species.
In many countries, these zones are used to help improve the
effectiveness of landscaping projects and in the agricultural industry.
The United States Department of Agriculture (USDA) has defined 14
hardiness zones based on average minimum temperatures over
several years or decades, with a difference of 10 °F (5.6 °C) between
each zone. This study aims to create an analogous zoning for Nuevo
León, Mexico, using bioclimatic layers from CHELSA Bioclim and
the same temperature ranges as the USDA. The goal is to help in
the selection of urban tree species that are suitable for the climatic
conditions of the area, and to avoid massive losses in case of
extremely cold events. Cartography is generated for Mexico and
contiguous United States, Nuevo León, and the Metropolitan Area
of Monterrey, as well as a list of native species suitable for urban
reforestation projects.

5

�Figura 1: Zonas de Rusticidad del USDA para el periodo 1976-2005,
actualizado en 2012 (PRISM Climate Group, 2023).

Introducción

L

as zonas de rusticidad de plantas (plant hardiness
zones) son un mecanismo de delimitación
geográfica de áreas que cuentan con una
característica en particular que permite o limita el
crecimiento de plantas, y son de particular importancia
para la industria del viverismo y agricultura. Desde
1960, el Departamento de Agricultura de los Estados
Unidos (USDA) ha publicado mapas asignando
regiones de los Estados Unidos de América a una de
las 14 zonas de rusticidad, delimitadas por diferencias
en el promedio de temperaturas mínimas anuales
de 10 °F (5.6° C) entre ellas (Figura 1, Tabla 1). Estas
zonificaciones se actualizan cada cierto tiempo para
reflejar cambios en los promedios de temperaturas
mínimas y considerando eventos de temperaturas
mínimas extremas. Para 1990, estas zonas se dividieron
en dos subzonas, llamadas “a” y “b” para los cinco
grados Fahrenheit inferiores y superiores del rango,
respectivamente, en cada zona (Del Tredici, 1990;
Patton, 2018).

6

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Zona

Subzona

0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

Temperatura Mínima

a

&lt; -65 °F

&lt; -53.9 °C

-65 °F

-53.9 °C

b

-65 °F

-53.9 °C

-60 °F

-51.1 °C

a

-60 °F

-51.1 °C

-55 °F

-48.3 °C

b

-55 °F

-48.3 °C

-50 °F

-45.6 °C

a

-50 °F

-45.6 °C

-45 °F

-42.8 °C

b

-45 °F

-42.8 °C

-40 °F

-40 °C

a

-40 °F

-40 °C

-35 °F

-37.2 °C

b

-35 °F

-37.2 °C

-30 °F

-34.4 °C

a

-30 °F

-34.4 °C

-25 °F

-31.7 °C

b

-25 °F

-31.7 °C

-20 °F

-28.9 °C

a

-20 °F

-28.9 °C

-15 °F

-26.1 °C

b

-15 °F

-26.1 °C

-10 °F

-23.3 °C

a

-10 °F

-23.3 °C

-5 °F

-20.6 °C

b

-5 °F

-20.6 °C

0 °F

-17.8 °C

a

0 °F

-17.8 °C

5 °F

-15 °C

b

5 °F

-15 °C

10 °F

-12.2 °C

a

10 °F

-12.2 °C

15 °F

-9.4 °C

b

15 °F

-9.4 °C

20 °F

-6.7 °C

a

20 °F

-6.7 °C

25 °F

-3.9 °C

b

25 °F

-3.9 °C

30 °F

-1.1 °C

a

30 °F

-1.1 °C

35 °F

1.7 °C

b

35 °F

1.7 °C

40 °F

4.4 °C

a

40 °F

4.4 °C

45 °F

7.2 °C

b

45 °F

7.2 °C

50 °F

10 °C

a

50 °F

10 °C

55 °F

12.8 °C

b

55 °F

12.8 °C

60 °F

15.6 °C

a

60 °F

15.6 °C

65 °F

18.3 °C

b

65 °F

18.3 °C

&gt; 65 °F

&gt; 18.3 °C

Numerosos sistemas de zonas de rusticidad similares
han sido producidos en diversas partes del mundo.
El sistema de Australia, por ejemplo, crea siete zonas
delimitadas por diferencias en 5 °C entre sí, desde -15
°C a -10 °C en la zona 1, hasta 15 °C a 20 °C en la zona
7 (Dawson, 1991). La Real Sociedad de Horticultura
del Reino Unido cuenta con una clasificación de siete
zonas (RHS1 a RHS7), con un rango de 5 °C entre cada
una a partir de RHS2. La zona RHS1 está dividida en
tres subzonas, “c”, “b” y “a”, con diferencias de 5 °C
entre ellas, y que corresponden a las temperaturas
más altas (5 °C a 10 °C, 10 °C a 15 °C y más de 15 °C,
respectivamente). La zona RHS7 indica temperaturas
menores a -20 °C (RHS, 2012).
Para México, Giddings y Soto-Esparza (2005) crearon
un sistema de zonas de calor, dividiendo al país al
tomar en cuenta la cantidad de días promedio al año
con temperaturas máximas mayores a 30 °C, similar
al producido por la American Society for Horticultural
Science. Mencionan que las zonas con mayor cantidad
de días por encima de los 30 °C no siempre coinciden
con las partes del país donde se presentan las
temperaturas máximas extremas, superiores a 45 °C. El
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

Temperatura Máxima

mapa de zonas de rusticidad del USDA, en su versión
de 1990, incluyó por primera vez a México y Canadá,
aunque estos países han sido retirados en versiones
más recientes.
Este sistema ha recibido críticas y comentarios a lo
largo de los años. Dawson (1991), al crear el sistema
australiano, consideró que las categorías de la USDA
hacían ver al territorio estadounidense mucho más
frío de lo que en realidad es, por sus temperaturas
promedio. Patton (2018), por su parte, comenta que
este sistema es sólo una parte del panorama, ya que
no toma en cuenta otras condiciones importantes
para el desarrollo apropiado de las plantas, como la
temperatura máxima extrema y promedio del verano,
precipitación y sequía, humedad relativa, tipos de suelo,
entre otros. El mapa de zonas de rusticidad es más útil
para delimitar los rangos viables de especies perennes
como árboles y arbustos que para herbáceas (University
of Maine, 2022), por lo que este sistema debe utilizarse
como una guía y no como una norma, ya que se deben
considerar muchos otros factores al momento de elegir
plantas ornamentales y de producción agrícola para así
garantizar el éxito de éstas.
7

Zonificación Análoga de Rusticidad a las USDA Plant Hardiness Zones para Nuevo León (México) en el periodo 1981-2040, y su Importancia en la Reforestación Urbana Nativa

Tabla 1: Zonas de Rusticidad de acuerdo con el USDA (2012).

�Importancia de la Reforestación
Urbana con Especies Nativas
Los esfuerzos de reforestación urbana han mostrado
numerosos beneficios para la mejora de las condiciones
de vida de las poblaciones, además de fungir como
mitigadores de diversos efectos del cambio climático. Las
áreas verdes y el arbolado en calles tienen un impacto
en la disminución de temperaturas atmosféricas y de
las superficies como pavimentos y asfaltos (Aram et al.,
2019; Yan et al., 2018). Asimismo, proveen beneficios
psicológicos, como un mayor confort térmico (que
propicia el descanso en las noches y el esparcimiento) y
el aumento en la atractividad de las calles (Klemm et al.,
2015; Lobaccaro y Acero, 2015). Hay una clara tendencia
de comportamiento peatonal al preferir zonas con buen
confort térmico, como la sombra en las banquetas, para
caminar, sentarse a descansar o convivir, o detenerse a
esperar el transporte público (Kim y Brown, 2022).
Lo más recomendable es utilizar especies de árboles,
arbustos y herbáceas que sean nativas a la región donde
se planea la reforestación, ya que estas especies tienen
mayores posibilidades de adaptarse a los cambios
ambientales a largo plazo, así como manejar los efectos
de condiciones climáticas adversas (Alanís-Flores,
2011; Jang y Leung, 2022), ya que son adecuadas para
las condiciones específicas de suelos, temperaturas,
regímenes de lluvia, y para las interacciones con
otros organismos, ya sea como alimento y refugio
para polinizadores, aves y mamíferos, o por su
mayor resistencia a patógenos y plagas. Los árboles
urbanos nativos, además, muestran mejores tasas de
acumulación de carbono que sus contrapartes silvestres
(Schwendenmann y Mitchell, 2014). Sin embargo, una
alta diversidad de especies de árboles urbanos es
necesaria para incrementar y mejorar los servicios
ecosistémicos (Morgenroth et al., 2016), por lo que es
viable utilizar algunas especies exóticas seleccionadas
para este propósito, siempre y cuando no afecten las
condiciones ambientales a su alrededor, como evitando
el crecimiento de especies nativas, o convirtiéndose en
exóticas invasivas (Wood y Esaian, 2020).

Metodología
Los datos climatológicos se obtuvieron de la plataforma
CHELSA Climate (Climatologies at High resolution for the
Earth’s Land Surface Areas) de Karger et al. (2017, 2018)
en los parámetros bioclimáticos utilizados en otras
plataformas como WorldClim y ANUCLIM, los cuales son
derivados de variables como la temperatura máxima,
media y mínima mensuales, y precipitación media
mensual con el fin de generar datos biológicamente
significativos. A partir de estas variables es posible
calcular parámetros anuales como temperatura y
precipitación medias, por cuartiles en el caso de las
temperaturas y precipitaciones medias en los cuartiles
más cálidos, más fríos, más húmedos y más secos,
además de las temperaturas máximas y mínimas
en los meses más cálidos y fríos, respectivamente,
y la precipitación en los meses más húmedos y más
secos, además de otros parámetros derivados como
8

el rango diurno diario de temperatura, las isotermas,
el rango anual de temperatura, y la estacionalidad de
las temperaturas y precipitaciones (WorldClim, 2022;
CHELSA Climate, 2022).
Las capas en esta plataforma están disponibles en diversos
rangos de tiempo desde 1981-2010, 2011-2040, 2041-2070
y 2071-2100. Son generadas a partir de diversos modelos
de sistema terrestre en tres trayectorias de concentración
representativa (RCP) distintas: SSP1-RCP2.6, SSP3-RCP7 y
SSP5-RCP8.5 a partir de la CMIP6, los cuales son escenarios
futuros de concentración de gases de efecto invernadero
en la atmósfera de acuerdo con distintas expectativas de
cumplimiento de políticas ambientales y generación de
contaminantes hacia finales del siglo XXI. Las trayectorias
socioeconómicas compartidas (SSP), además, consideran
factores económicos, sociales y demográficos (Dong et al.,
2015). La RCP2.6 implicaría la disminución en gran medida
de las emisiones contaminantes, mientras que RCP8.5
representa una muy alta emisión, y a veces es denominada
como el “peor escenario”.
El parámetro utilizado para el cálculo de las zonas de
rusticidad fue la denominada Bio6, la temperatura
del aire mínima diaria del mes más frío, o bien, la
temperatura más baja entre las temperaturas mínimas
diarias mensuales, para el rango temporal de 2011 a
2040, a partir del modelo de sistema terrestre MPIESM1.2 del Instituto Max Planck, elegido por su buena
resolución en datos oceánicos y atmosféricos (Gutjahr
et al., 2019) bajo la trayectoria SSP3-RCP7, que se puede
considerar de emisiones intermedias.
Los análisis climatológicos geoespaciales y la cartografía
se realizaron en el paquete ArcMap 10.8. El rango de
temperaturas mínimas de las capas muestra los datos
promedio de temperaturas mínimas del mes más frio para
el periodo 2011-2040, pero difieren de las temperaturas
mínimas extremas que se busca representar, por lo que se
realizó una corrección considerando los valores conocidos
y aproximados de temperaturas mínimas extremas en
diversos puntos de Norteamérica (particularmente en
Monterrey y Galeana, Nuevo León; Ciudad Juárez, Chihuahua;
Tijuana, Baja California; y Benito Juárez, Quintana Roo)
mediante la calculadora ráster con la fórmula:
(CHELSA_bio6_2011-2040_mpi-esm1-2-hr_ssp370_V.2.1)-15 °C

Para comparar con el mapa oficial de las zonas de
rusticidad del USDA (Figura 1) y con la zonificación
análoga para el periodo 2011-2040, se produjo un mapa
para el periodo 1981-2010 utilizando la metodología
descrita con anterioridad con el producto ráster Bio6 de
CHELSA 1981-2010 v.2 (CHELSA Climate, 2022).
La zonificación de rusticidad producida en este trabajo
utiliza los mismos intervalos de temperatura que las
Zonas de Rusticidad de Plantas de la USDA, lo que permite
aprovechar la información y recursos disponibles en los
Estados Unidos de América. Aunque esta zonificación
no se calcula a partir de los mismos datos climáticos y
meteorológicos que los utilizados por la USDA, se considera
análoga debido a su similitud. Por lo tanto, aunque no es un
equivalente directo al producido por la USDA, este estudio
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Resultados
La zonificación análoga de rusticidad (ZAR) para México y
los Estados Unidos de América para el periodo 1981-2010
se muestra en la Figura 2, y para el periodo 2011-2040 en
la Figura 3. Los resultados muestran desde las zonas de
rusticidad 3a y 3b en diversos picos de la Cordillera de las
Rocallosas, las Cascadas, la Sierra Nevada y volcanes en la
costa oeste de los Estados Unidos, hasta zonas 11a y 11b
en el extremo sur y las costas del Caribe en México. Debido
a la resolución espacial de la capa utilizada, es posible
ubicar también las zonas más altas de las Sierras Madre
Oriental, Occidental, del Sur, de Chiapas, la Sierra de Juárez
y San Pedro Mártir, de la Faja Volcánica Transmexicana
y de las Apalaches. Las temperaturas más frías en áreas
no montañosas en México se presentan en los estados
de Chihuahua y Durango, correspondientes a la zona 7b
(de -15 °C a -12.2 °C), mientras que los picos más altos en
las cordilleras mexicanas entran en la zona 6 (de -23.3 °C
a -17.8 °C). Las diferencias entre estas zonificaciones son
pocas, aunque se puede observar un aumento en el área
de las zonas 10 y 11, correspondiendo al aumento de
temperaturas por el cambio climático.
El estado de Nuevo León está dividido en cuatro amplias
zonas correspondientes a diversas variables biológicas,
climatológicas y fisiográficas (Figura 4). El extremo oriental del
estado, afín a la Planicie Costera del Golfo, es indicada por la
zona 9b. La parte norte-central, afín a las Grandes Llanuras
de Norteamérica y partes bajas del Desierto Chihuahuense,
corresponde a la zona 9a. El Altiplano Mexicano se muestra
en la zona 8b. La Sierra Madre Oriental, por su parte,
pertenece a las zonas 8a, 7b, 7a y 6b (Tabla 2).

Figura 2: Zonas Análogas de Rusticidad (ZAR) para México y los Estados
Unidos de América (1981-2010).

Figura 3: Zonas Análogas de Rusticidad (ZAR) para México y los Estados
Unidos de América (2011-2040).

Tabla 2: Zonas de Rusticidad presentes en el estado de Nuevo
León, y las regiones del estado donde se encuentran.
Zona de
Rusticidad

Temperatura
Mínima

Temperatura
Máxima

6b

-20.6 °C

-17.8 °C
-15 °C

7a

-17.8 °C

7b

-15 °C

-12.2 °C

Regiones
Sierra Madre
Oriental

8a

-12.2 °C

-9.4 °C

8b

-9.4 °C

-6.7 °C

Altiplano
Mexicano

9a

-6.7 °C

-3.9 °C

Grandes Llanuras
de Norteamérica;
Desierto
Chihuahuense

9b

-3.9 °C

-1.1 °C

Planicie Costera
del Golfo

Figura 4: Zonas Análogas de Rusticidad (ZAR) para el estado de Nuevo
León y regiones adyacentes (2011-2040). En el recuadro superior
derecho, la Zona Metropolitana de Monterrey.

La Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) se
encuentra casi en su totalidad dentro de la zona 9a,
con las únicas excepciones en la Gran Sierra Plegada, la
Sierra de la Silla, de las Mitras, del Fraile y San Miguel,
el Cerro del Topo Chico, y otros picos hacia el noreste
y noroeste. El área urbana y todas las cabeceras
municipales de la metrópoli son, por lo tanto, uniformes
en cuanto a temperaturas mínimas extremas.
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

9

Zonificación Análoga de Rusticidad a las USDA Plant Hardiness Zones para Nuevo León (México) en el periodo 1981-2040, y su Importancia en la Reforestación Urbana Nativa

puede considerarse una alternativa cercana y útil para la
elección de especies de árboles urbanos adecuadas para
las condiciones climáticas de la región.

�La influencia de la Sierra Madre Oriental como embudo
que concentra los vientos del norte y la falta de
obstáculos orográficos a lo largo de las Grandes Llanuras
de Norteamérica causan que, dadas las condiciones
apropiadas, las temperaturas puedan desplomarse
por debajo de los 0 °C dentro de la ZMM. Es necesario
considerar esta escala de temperaturas para ayudar en
la mejor toma de decisiones en cuestión de elección de
especies, al descartar aquellos árboles que no puedan
soportar temperaturas sostenidas menores a -3.9 °C
dentro de la ZMM.
Aunado a esto, el clima en la ZMM se considera extremoso
debido al gran contraste entre las temperaturas invernales
y estivales. Las especies elegidas deben soportar las

temperaturas de hasta 45 °C que pueden ocurrir,
particularmente hacia finales de abril y entre junio y
agosto, además de estar adaptadas al pH alto de las rocas
y suelos origen sedimentario y calcáreo presentes en
la mayor parte del estado, como calizas de plataforma,
lutitas, margas y algunas areniscas (Alanís-Flores et al.,
1996; Alanís-Flores y González-Alanís, 2003).
Un listado de especies nativas arbóreas y arbustivas
propicias para la utilización en la reforestación urbana
de la ZMM formulado a partir de Alanís-Flores et al.
(1996), Alanís-Flores y González-Alanís (2003) y ZuritaZaragoza (2012), con información de rusticidad para
el estado de Texas de Wasowski y Wasowski (1997) y
Michael y Powell (2005) es presentado en la Tabla 3.

Tabla 3: Listado de especies nativas notables para su utilización en la ZMM conforme a las zonas de rusticidad presentes en el
estado de Nuevo León.
Nombre

Nombre Común

Familia

Zonas de
Rusticidad

Especies Arbóreas de Talla Grande (Banquetas y otras Áreas Verdes)
Ebenopsis ebano (Berl.) Barneby &amp; Grimes

Ébano

Fabaceae

8-11

Ehretia anacua (Terán &amp; Berl.) I. M. Johnst.

Anacua

Boraginaceae

7-11

Vachellia farnesiana (L.) Wight &amp; Arn.

Huizache

Fabaceae

9-11

Quercus polymorpha Cham. &amp; Schl.

Encino Roble

Fagaceae

7-10

Neltuma glandulosa (Torr.) Britton &amp; Rose

Mezquite Dulce

Fabaceae

7-13

Neltuma laevigata (Humb. &amp; Bonpl. ex Willd) Britton &amp; Rose

Mezquite Suave

Fabaceae

8-13

Celtis laevigata Willd.

Palo Blanco

Cannabaceae

5-10

Cupressus arizonica Greene

Ciprés Azul

Cupressaceae

6-10

Cupressus lusitanica Mill

Ciprés Blanco

Cupressaceae

8-11

Platanus occidentalis L.

Álamo de Río, Álamo Sicomoro

Platanaceae

4-10

Platanus rzedowskii Nixon &amp; J.M. Poole

Álamo de Río, Álamo Sicomoro

Platanaceae

6-10

Ulmus crassifolia Nutt

Olmo de Texas

Ulmaceae

6-9

Especies Arbóreas de Talla Grande (Parques, Áreas Verdes, Jardines Grandes)
Acer negundo L.

Maple del Huajuco, Maple
Mexicano

Sapindaceae

2-10

Carya illinoinensis (Wang.) K. Koch

Nogal de Nuez Lisa

Juglandaceae

5-10

Taxodium mucronatum Ten

Sabino, Ahuehuete

Cupressaceae

8-11

Pinus cembroides Zucc.

Pino Piñonero

Pinaceae

6-9

Especies Arbóreas de Talla Mediana (Banquetas y otras Áreas Verdes)
Cordia boissieri DC.

Anacahuita

Boraginaceae

8-11

Dermatophyllum secundiflorum (Ortega) Gandhi &amp; Reveal

Colorín

Fabaceae

7-10

Erythrostemon mexicanus (A. Gray) Gagnon &amp; Lewis

Hierba del Potro

Fabaceae

9-11

Chilopsis linearis (Cav.) DC.

Mimbre

Bignoniaceae

6-10

Especies de Arbustos
Leucophyllum frutescens (Berl.) I. M. Johnst.

Cenizo

Scrophulariaceae

8-10

Bouvardia ternifolia (Cav.) Schlecht

Trompetilla

Rubiaceae

7-10

Havardia pallens (Benth.) Britton &amp; Rose

Tenaza

Fabaceae

9-11

Salvia coccinea Buc’hoz ex Etl.

Mirto Coral, Salvia Escarlata

Lamiaceae

7-10

Salvia microphylla Kunth

Mirto Rojo, Salvia de Graham

Lamiaceae

7-10

Salvia greggii A.Gray

Mirto Rosa, Salvia de Otoño

Lamiaceae

6-10

Salvia × jamensis J.Compton

Salvia “Red Lips”

Lamiaceae

7-10

Poliomintha bustamanta B.L.Turner

Orégano de Higueras

Lamiaceae

8-10

Dahlia coccinea Cav.

Dahlia Escarlata

Asteraceae

9-11

10

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El mapa de zonas de rusticidad generado en este
trabajo considera un escenario futuro de cambios en
temperaturas y otras condiciones climáticas, por lo
que es esperado que no coincida con el publicado por
el USDA (2012), generado a partir de promedios de
temperaturas mínimas extremas en años anteriores
al de publicación. Sin embargo, ciertas zonas de los
Estados Unidos muestran una buena similitud entre
los dos mapas. Por ejemplo, el estado de Texas está
dividido por la USDA en las zonas 6b, 7a, 7b, 8a, 8b,
9a, 9b y 10a en bandas casi perfectamente paralelas
desde el noroeste hacia el sureste. En el mapa generado
en este trabajo, el mismo estado muestra un arreglo
similar de ocho zonas, comenzando con la 7a en el
extremo noroeste y terminando en la 10b en la zona
de Port Isabel, South Padre Island y Boca Chica, con un
desplazamiento de una subzona en todo el estado.
Los estados más septentrionales de los Estados Unidos
de América muestran el cambio de zonas más grande.
Minnesota, por ejemplo, contiene desde la zona 2b
hasta la 5a en el mapa del USDA, mientras que en el
generado en este trabajo corresponde desde la zona
3b hasta la 5a, esta última mostrando una expansión en
área hasta más de un tercio del área total del estado.
Los cambios o desplazamientos en zonas ya han sido
expuestos previamente en trabajos como Windham et
al. (2018), que comparan la distribución de zonas entre
1990 y 2015 como resultado del cambio climático, con
una tendencia de desplazamiento hacia el norte de las
zonas más bajas, de la misma forma que lo mostrado en
este trabajo.
El mapa de zonas de rusticidad publicado por el USDA
en 1990 (Del Tredici, 1990) incluyó a México y Canadá.
El estado de Nuevo León, bajo esta cartografía,
correspondía a las zonas 9a, 9b y 10a, ya que no
incluía el detalle de la orografía. Monterrey y su zona
metropolitana se encontraban dentro de la zona 9b, una
subzona por debajo de la mostrada en este trabajo. Por
otro lado, las áreas incluidas en la zona 11 en ambos
mapas coinciden sin tomar en cuenta la orografía en
estados como Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
La zona metropolitana de Monterrey, al estar en la zona
9a, podría presentar temperaturas mínimas extremas
entre los -6.7 °C y -3.9 °C. En comparación, durante el
Frente Frío #35 y la Tormenta Invernal #9, entre el 14
y 19 de febrero de 2021, se reportaron temperaturas
mínimas entre los 0 °C y -7 °C (AccuWeather, 2022).
Ciudad Juárez, Chihuahua, es una de las ciudades más al
norte del país, y presenta algunas de las temperaturas
más bajas en una zona urbana en México. De acuerdo
con reportes periodísticos, la urbe registró hasta -17 °C
el 3 de febrero de 2011, -10 °C el 14 de febrero de 2021,
y hasta -7 °C en febrero de 2022 (Meza, 2022). Según el
mapa presentado en este trabajo, Ciudad Juárez, al estar
en la zona 7b, registraría mínimas extremas de entre -15
°C y -12.2 °C. Las playas de Cancún, en el municipio de
Benito Juárez, Quintana Roo, están indicadas como una
zona 11b, con temperaturas mínimas extremas entre
7.2 °C y 10 °C. De acuerdo con el SMN (2022), esta zona
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

presentó temperaturas de hasta 9.5 °C el 12 de marzo
de 1996.
Las heladas de febrero de 2021 correspondientes a una
zona 9a causaron la pérdida de numerosos ejemplares
de especies como Delonix regia (Flamboyán, resistente a
la zonas 10 - 12), Ficus benjamina (Ficus, resistente a las
zonas 10 - 12), F. microcarpa (Laurel de la India, resistente
a zonas 9b - 11) y los abundantes Leucaena leucocephala
(Guaje), peligrosa especie exótica invasiva, que se vieron
gravemente afectadas al ser sólo resistentes a las zonas
9b – 11. A pesar de tener un efecto benéfico al eliminar
especies poco apropiadas para el clima de la región,
también trajo como consecuencia el enorme riesgo de
incendios por material inflamable y caídas de árboles
debido a los fuertes vientos y altas temperaturas
presentes a lo largo del año (von der Meden en Cantú,
2021), de forma similar a lo sucedido tras el fenómeno
meteorológico de febrero de 2011, de acuerdo con
Alanís-Flores (2011), quien describe, entre los efectos
negativos de la pérdida de arbolado por eventos de
temperaturas mínimas extremas, la falta de sombra,
disminución de humedad relativa en la zona urbana,
incremento y expansión de las islas de calor, aumento
del consumo eléctrico, mayor suspensión de particulado
en el aire por la pérdida de los árboles como filtros
biológicos, menor captación y retención de carbón, y el
deterioro del paisaje y belleza de la ciudad.
A pesar de que se ha popularizado su plantación
extensiva en los últimos 25 años, la especie Quercus
virginiana Mill (Encino siempreverde) no es considerada
nativa para México, ya que su distribución tan sólo
abarca la vertiente del Golfo de México desde el
extremo este de Texas hasta Carolina del Norte y
Virginia, en los Estados Unidos de América (Carey, 1992).
Quercus fusiformis Small (Encino molino), una especie
antes considerada una variedad de la anterior por su
cercanía y similitudes morfológicas se distribuye desde
Oklahoma hasta el noreste mexicano (Nixon, 1997),
y es adecuada para su plantación en áreas amplias
como parques y jardines con riego suficiente, pero no
en banquetas o áreas reducidas por su gran talla en su
madurez.

11

Zonificación Análoga de Rusticidad a las USDA Plant Hardiness Zones para Nuevo León (México) en el periodo 1981-2040, y su Importancia en la Reforestación Urbana Nativa

Discusión

�Conclusión
Se buscó crear una zonificación análoga a la de la USDA
con el fin de poder utilizar la información disponible
sobre la amplia industria hortícola de los Estados
Unidos de América. Su utilidad radica, en el caso de
Nuevo León, al buscar prevenir la venta y utilización de
especies vegetales de ornato y forestales que puedan
verse afectadas por las esporádicas, pero inevitables,
heladas fuertes que llegan al estado cada cierto
tiempo. El proyecto de la Norma Ambiental Estatal
NAE-SMA-007-2022 sobre arbolado urbano del estado
de Nuevo León toma como prioridad la plantación de
especies nativas y algunas no nativas, pero resistentes
a las condiciones climáticas del estado. Por lo tanto,
la cartografía creada y la información recopilada
en este trabajo puede resultar útil como una de las
condicionantes al momento de elegir una especie de
arbolado dentro del estado y prevenir la pérdida de
grandes cantidades de árboles en eventos de clima
gélido extremo. Asimismo, es necesario producir
información de rusticidad para especies nativas de

Nuevo León que no se encuentren en la bibliografía
producida en los Estados Unidos de América, y
desarrollar a mayor profundidad información acerca
de otros factores climáticos y edafológicos que puedan
determinar la viabilidad de la utilización de ciertas
especies vegetales ornamentales en el estado de
Nuevo León, previniendo el uso de especies tropicales o
templadas que no toleren el clima de la región.

Agradecimientos
Al Dr. Hidalgo Rodríguez-Vela, por integrarnos al
Laboratorio de Paleobiología durante el Servicio
Social del semestre Agosto-Diciembre de 2022 donde
se produjo este trabajo y por su apoyo técnico y
comentarios. Al Dr. José Ignacio González-Rojas y al
Dr. Antonio Guzmán-Velasco, por el apoyo técnico y
recomendaciones en diversos proyectos realizados
para el Departamento de Ecología. A nuestra querida
compañera Valeria Barra-Suárez, por su apoyo en la
redacción y revisión de este manuscrito.

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�B

IODIVERSITY AND MARINE ANNELIDS:
HISTORICAL, ENVIRONMENTAL, AND
INDIVIDUAL TRANSITIONS

�Sergio
  
I. Salazar-Vallejo

Depto. Sistemática y Ecología Acuática, Colegio de la Frontera Sur, Chetumal, Quintana Roo, México.
ORCID: 0000 0002 6931 0694
savs551216@hotmail.com; ssalazar@ecosur.mx
14

�Abstract

Resumen

In this contribution some questions
inherent to the study of biodiversity and
of marine annelids (mainly polychaetes)
from a perspective of historical and
environmental transitions are addressed.
The origin of the term biodiversity is
revised and its quick displacement of the
political discourse in favor of sustainable
development is briefly commented,
although the last one has been difficult
to specify and reach. The importance
of marine annelids is summarized
within a perspective of contemporary
environmental crises that have been
more severe for the marine realm. The
history of the oceanographic explorations
is briefly analyzed from the marketing
of spices to the discovery of species, and
of the transformation of the cabinets of
curiosities to natural history museums. A
brief review is presented for the museums
housing marine annelids, including
historical and current specialists and an
appendix listing the main publications
available of world collections. The
relevance of latitude and temperature for
explaining the distribution of the species is
reviewed including the early establishment
of biogeographic regions and provinces,
and on the contrasting situation among
marine annelid species because most
were considered cosmopolitans until the
1980s, when planetary revisions became
more frequent. This contribution contains
a series of proposals including one for
renegotiation and reduction of the burden
of external debt payment in each nation,
and other medullary aspects as the
formation of human resources, the need
to upgrade infrastructure and laboratories,
to carry out inventories, catalogues
or illustrated keys, and to clarify the
confusions in the regional fauna, to make
studies on speciation, and on the need for
having national monitoring programs and
actions facing climate change.

En esta contribución atiendo algunas
cuestiones relativas al estudio de la
biodiversidad y de los anélidos marinos
(principalmente poliquetos) desde una
perspectiva de las transiciones históricas
y ambientales. Se revisa brevemente el
origen del término biodiversidad y su rápido
desplazamiento en el discurso político por el
de desarrollo sostenible, aunque este último
ha sido difícil de especificar o alcanzar.
La importancia de los anélidos marinos
se concibe desde las crisis ambientales
contemporáneas, que han sido más severas
en el medio marino. Se analiza la historia
de la exploración oceanográfica desde el
mercadeo de especias al descubrimiento
de las especies, y de la transformación de
los gabinetes de curiosidades en museos
de historia natural. Se repasan los museos
que contienen colecciones de anélidos
marinos incluyendo los especialistas
históricos y actuales, y se agrega un
apéndice con las publicaciones principales
sobre las colecciones del mundo. Para
explicar la distribución de las especies se
revisa la importancia de la latitud y de la
temperatura incluyendo el establecimiento
de regiones y provincias biogeográficas, y
en la situación contrastante en las especies
de anélidos marinos porque la mayoría eran
consideradas cosmopolitas hasta los años
1980, cuando las revisiones planetarias
se hicieron más frecuentes. Se presenta
una serie de propuestas incluyendo una
para renegociar y reducir la carga del pago
de la deuda externa para cada nación,
así como otros aspectos fundamentales
para la formación de recursos humanos, la
necesidad de actualizar la infraestructura
de los laboratorios, de realizar inventarios,
catálogos o claves ilustradas, y para clarificar
las confusiones en la fauna regional, estudiar
la especiación, y en la necesidad de realizar
programas nacionales de monitoreo y de
acciones para atenuar el cambio climático.

Keywords: Taxonomy, polychaetes, external debt, science
policy, research.
Palabras clave: Taxonomía, poliquetos, deuda externa,
política científica, investigación.
15

�To the memory of Dr. Paulo da Cunha Lana

(20 april 1956-30 june 2022)

Introduction

T

his contribution was generated because
of two factors. First, an invitation by
some Peruvian colleagues to address
the importance of advancing the study of
marine annelids in their country. Second,
the announcement of the opening remarks by the late
Dr. Paulo Lana for the Symposium of Latinamerican
Polychaetes, which would include his perspective for
future studies on the group.
My first scientific popular note dealt with the importance
of polychaetes in the marine realm (Salazar-Vallejo
1981a). I had just finished my Biologist degree thesis
on the collection of polychaetes of the University of
New León (Salazar-Vallejo 1981b), and I did this once
the collection was organized, which by then it contained
74 species, 59 genera and 26 families. This shows that
I have had an interest in the thematic of the Peruvian
meeting during the last 40 years. At the same time,
I thanked the opportunity to review some relevant
background information, and address other issues that
could empower the study of biodiversity and polychaete
taxonomy. In this area of science policy, during the last
20 years I have tried to promote discussions and specific
actions, including a brief 6-yr plan for advancing science
(Salazar-Vallejo 2001).
I will present below the general ideas in a frame of
transitions. The Cambridge Dictionary defines transition
as a noun: a change from one form or type to another,
or the process by which this happens; or as a verb: to
change, or make someone or something change, from
one form or situation to another. A change is involved,
indeed, and this is precisely what I hope to emphasize
in this contribution. Then, I will emphasize the changes
that we can, and we should do as individuals (even as
nations) for the study of biodiversity, although I cannot
offer precise recipes, some experiences or concrete
proposals will be introduced.

16

In the same fashion, I will also refer to the importance of
environmental transitions to understand the changes
in the regional biotas as the ecological horizon (SalazarVallejo et al. 2014), defined by temperature, salinity and
substrate, are being modified. The final part of this note
is to propose a series of action plans, to supplement those
proposed by Tarazona et al. (2003) and Aguirre &amp; Canales
(2017) especially for biodiversity research in Peru.
I will emphasize that the relevance of temperature and
latitude for explaining the species distribution was early
recognized, and that contrary to what was the case for
other benthic invertebrate groups, polychaetes were
considered anomalous because many species were
apparently cosmopolitan. This idea became deeply
incorporated in faunistic studies up to the 1980s, when
we began making direct comparisons with type material
(revisions). This is a critical transition (personal and
institutional) that might be difficult to carry out but is
very important for advancing knowledge.
In science policy, I will comment on the inherent problems
for all nations because of the burden of paying their external
debt and the need to reduce the payment for having
additional resources to invest in improving food production
and supplies, education and health services and, of course, to
strengthen the structure and function of science.
My conclusions are: 1) the marine annelids are
ecologically outstanding because of their biomass,
abundance, and ecological relevance (and for
reducing our ignorance). 2) although the interests
in the exploration of biodiversity were intensified
by commercial activities, once nations attained a
sort of economic freedom the interests changed
towards knowing little relevant organisms for direct
marketing, because of an increase in other types of
values (aesthetic, recreational, knowledge); and 3) the
biodiversity crisis is not new, despite its current severity.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�History
Biodiversity is an integrative concept that was proposed
and popularized by the formicologist Edward Wilson
(Wilson 1988) to understand structural and functional
aspects of the organisms in a defined space, their
genetic variability, the ecosystems that conform, and
the landscapes or regions where they occur, including
the ecological and evolutionary processes involving
them. The popularity and success of the concept are
manifested because in Costa Rica the National Institute
of Biodiversity settled down in 1989, with private funds
and with the main objective of generating biological
collections, whereas Mexico generated a trusteeship to
establish the National Commission for the Knowledge
and Use of Biodiversity (CONABIO after its Spanish
name) in 1992. CONABIO’s largest successes center
on databases of Mexican biota, and a great number
of books on the same subject. We were lucky enough
to generate a book on Mexican marine and coastal
biodiversity (Salazar-Vallejo &amp; González, 1993) that was
recently improved by a series of volumes carried out by
many authors, and also endorsed by CONABIO.

were not followed, and probably not fully understood.
Regretfully, most previsions have been shown to be
accurate (Hall 2022). We must be optimistic and become
more involved in changing the current conditions, but
we cannot be naïve by expecting the current problems
to be solved without additional efforts. We must do it by
ourselves.
The importance of the problems currently faced by
humanity cannot be underestimated, such as health
preservation and improvement, education, food
supplies, or access to drinking water and sewage
treatment. Further, acute famine or drought crises in
many countries are becoming chronic in several regions
of the world, rendering obtuse any call of attention
for dealing with other human concerns. In fact, in
an economy in crisis, in any nation, there is usually
a very limited or no economic freedom for including
other pending issues. I will return later on to this
matter, especially because the burden of external debt
suffocates the economy of many countries, but let me
turn to other issues to provide a more comprehensive
background for the following issues in this contribution.

Marine annelids

It is interesting that in the ecological processes included
in the biodiversity concept our interaction with nature
was also considered, but our use of the natural
resources was likely not emphasized enough. It should
not be surprising that another integrative concept,
‘sustainable development,’ was more quickly incorporate
into the political discourse. The concept arose in 1987
after the Report of the World Commission on the
Environment and Development, better-known as the
Bruntland Report because it was led by the Norwegian
Gro Harlem Bruntland, president of the commission
(Naciones Unidas 1987). The commission concentrated
on five items: population and human resources, species
and ecosystems, energy, industry, and urban challenge.
Thus, although the report considered that many species
were at risk and that the situation deserved primary
political concern, species were considered as resources
for development. The commission characterized the
concept of sustainable development “as the one that
guarantees the necessities of the present without
decreasing the possibilities of the future generations
to satisfy its own needs.” The difficulties for bringing
the concept into reality were noted early. Furthermore,
and even a special number of the journal Ecological
Applications conjugated several perspectives and
recommendations that were not followed, emphasizing
the diverging perspectives of scientists and decision
makers (Salazar-Vallejo &amp; González 1994). This conflict
between proposals and reality was noted in Mexico
regarding tourism development (Salazar-Vallejo &amp;
González 1995).

Annelids are one of the main metazoan groups living in
the marine benthos; although the group includes some
representatives in continental waters and even humid
tropical forests, most of the more than 21,000 described
species lives in the sea (Read, 2019). Marine annelids
were considered as equivalent to polychaetes, separated
from other groups such as echiurans or sipunculids, as
well as the more traditional classes of oligochaetes and
leeches. Recent studies show that these divisions are
not supported by the information provided by genetic
markers, such that polychaetes is currently used as a
colloquial term and not as a taxonomic group, like it
was it in the past, although for didactic purposes this
distinction is still widely used (Harris et al. 2021).

In fact, there is a long history of divergence between
environmental concerns and recommendations given by
scientists, and the resulting negative consequences of
factual natural resources management led by decision
makers (Diamond 2005). For example, the proposals by
Meadows et al. (1972) were regarded as alarmists and

The expectation for being able to continue doing
taxonomy during the next 12 centuries, and to get the
required funding seems unreachable, especially because
the transformation of the planetary naturalness has
reached such a negative point that many believe we are
in the sixth mass extinction, with a current extinction

Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

Although we have written records about marine
organisms from Aristotle, a recent estimate indicated
that 90% of marine species could be undescribed
(Mora et al. 2011). The estimate also included the time
and cost inherent in finishing our task: we would need
1,200 additional years on one hand, and over the other
hand, if we take into account that describing a new
species amount to about 50,000 US dollars, we would
need about 360 thousand millions of American dollars.
Even if these figures are taken in half, the number of
undescribed species would still be overwhelming, and
finding the estimated funding for describing them is
so high that it cannot be expected to be available for
taxonomists.

Biodiversity crisis

17

Biodiversity and marine annelids: historical, environmental, and individual transitions

Biodiversity

�Figure 1. Changes in size and abundance of fishes in Florida in 50 years: 1957-2007
(reproduced with authorization: Corey Malcom, Florida Keys History Center).

rate of 7.5-13.0% (Robin 2011, Cowie et al. 2022). In the
American continent, the most drastic environmental
changes introduced after the arrival and success of
the European expansion, and later conjugated with
the American pattern for the excessive use of natural
resources began to be noted from the 1800s (Jackson
1997). We can easily extrapolate this to the marine
realm to understand that marine ecosystems have been
chronically impoverished.
Elton (1927) proposed that the structure of the abundance
of the organisms in the different trophic levels resemble
a pyramid, with the organisms in decreasing numbers
coincident with an upward movement in successive
trophic levels. Probably a less well-known fact is that
the same author warned that the great abundance
of any animal species does not imply an escape from
extinction (Elton 1927: 113), but numbers have guided
our extraction quotas, regretfully. Thus, the loss of the top
predators implies that the pyramid is truncate, and the
disappearance of top predators has been referred to as
ecological truncation. It is well known that there are drastic
effects in the ecosystem, and this approach has been used
for general analysis (Trebilco et al. 2013).
Environmental changes are better documented in
continental ecosystems. For example, the distribution
of the medium-sized predators, or meso-predators,
has increased by 60% in the United States during the
last two centuries (Prugh et al. 2009), mainly after the
disappearance of wolves, cougars, and jaguars. Although
we have different quality and duration of statistics,
Pacoureu et al. (2021) showed that the populations of
sharks and rays had decreased by 71% from the 1970s.
While Pinsky et al. (2019) emphasized that marine
ectotherm species are more susceptible to global
warming than terrestrial ones, because the impacts on
marine biotas are larger.
Two publications by Daniel Pauly deserve to be
commented for understanding the disaster of marine
fisheries in the world, and for supplementing the
panorama of changes for marine organisms. In the first
one, Pauly (1995) coined the concept of the ‘shifting
baseline syndrome’ and indicated with it that the
perception that different generations of fish biologists
18

gather by generating their own database, avoid taking
into account any anecdotic information, critical for
indicating earlier accounts of fish size and abundance
(Fig. 1), and he added two stressing statements: 1) off the
Atlantic Canadian coast the fish biomass had decreased
to less than 10% of what it was two centuries ago;
and 2) the top predators of the past trophic networks
collapsed because they should have smaller fecundity
and resilience before fishing than the species we now
exploit. In the second note, Pauly et al. (1998) indicated
that fisheries have been operating at descending
levels in the trophic networks, as a consequence of the
populational depression of top predators, and that this
implies that the production can be increased initially
(as it was often the case), followed by a halt and then
becoming stagnant or collapse.

Transitions
History: Spices and species
The consumption of spices and their marketing is as
old as human populations, especially in the region
from India to Indonesia. For example, towards year
2000 before our era the Route of the Cinnamon existed
among Indonesia, Sri Lanka, Madagascar, and eastern
Africa (UNESCO 1993). Spices popularity and their use as
flavorings, aromatizing, perfume, or medicines reached
the Roman Empire with the Route of the Silk, about 100
years before our era, and this route had a continental
part and a marine one (UNESCO s/a). The marine route
reached the Mediterranean through the Persian Gulf or
the Red Sea, and in both paths, tribute was charged by
the Arabs, which often increased the prices of the spices
a lot; they were sometimes worth their weight in gold.
In the XV century the Age of Exploration began in
Europe, and this time has also been called the Age of
Discovery. It started mainly to find a shortcut to those
spice-producing regions, then known as the Indies.
This was a consequence of the fall of Constantinople
in 1453 before the Ottoman Empire, which interrupted
the routes through land (Cartwright, 2021). Spain and
Portugal undertook the search for a marine route,
Christopher Columbus crossed the Atlantic in 1492 and
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�However, the biological exploration was not headed
by the Spaniards or Portuguese. Rather, the domain of
marine marketing changed to Dutch, French and English
fleets, and these latter countries were those that carried
out most of the expeditions for searching species, no
longer for spices. The transition of the domain of the
seas was made after the successful introduction of tea
to Europe and America (Rappoport, 2017; Karlsson,
2022), and during the Golden Age of Piracy (1650-1726),
when the governments of France, Holland and England
strengthened their fleets and encouraged the attacks to
the merchant ships in the Atlantic (RMG, s/a). There are
other important features that must be considered. For
example, some regard that the defeat of the Spanish
Armada in England in 1588, besides the 80-year war
against Holland, from 1568 up to 1648 (Johnson, s/a a),
also damaged a lot the Spanish treasure. The advances
of Dutch and Englishmen societies were initiated and
maintained by their companies of marine marketing:
East Indies Company, settled down in 1600, and the
Dutch East Indies Company, established in 1602 (Clulow
&amp; Mostert 2018). The British company had an army
twice as large as the English Army (Johnson s/a b). These
nations retained their success from the 1700 after the
succession war in Spain (1701-1714), that later depleted
the Spanish treasure. It is interesting that although the
great majority of pirates were male, some women also
participated (Vencel 2018).

Scientific expeditions
Wikipedia (s/a c) listed 70 scientific expeditions from
1735 to 1899. Among them, and despite the fact that
there were several involving several countries, it stands
out that the British carried out 29, the French 24, the
Russian 5, the Americans 3, the Italians 2, and with
one each Germany, Austria, Belgium, Denmark, Spain
and Sweden. The main objectives included territorial
expansions, and samples of organisms were usually
brought back to the corresponding countries. The
impact of their results on the knowledge of marine
annelids depended on the inclusion of people collecting
and later processing and identifying the organisms.
This explains why we find familiar the names of some
expeditions such as those made with the ships Belgica,
Challenger, Discovery, Eugenie, Galathea, Gazelle, Novara,
Valdivia and Vittor Pisani. The Expedia note did not
include the expeditions of the Albatross of the United
States which also had outstanding results for our
research field (see Read 2019 for more details on this).
In the XX century, some expeditions by famous research
vessels stood out: Atlantis, Calypso, Discovery, Galathea,
Investigator, Meteor, Polarstern, Siboga, Snellius and
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

Vityaz, as well as the trips carried out by the Paris
Museum commonly called Musorstom Expeditions
(Salazar-Vallejo 1999), and the many multinational
expeditions to the Antarctic. Some other data can be
seen in the compilation by Wüst (1964) for the period
1873-1960, as well as some other notes on the history
of oceanography (Anon. s/a). A large part of those
materials was processed, but interestingly, another
significant part continues without being fully processed
and they are deposited in several museums. As it has
been emphasized repeatedly, a large part of the planet’s
biodiversity has already been collected, but it continues
without being studied, such that the new discovery
expeditions are taking place in the museums of the
world (Salazar-Vallejo, 2018).

Cabinet of curiosities to museums and societies
A glance at the history of the botanical gardens and
museums of natural history in Europe will facilitate
understanding the above generalization. The medicinal
use of plants is indeed as old as humanity, but the
interest to cultivate exotic, medicinal plants or not,
paved the road for non-utilitarian curiosity and research.
Maintaining plants of different regions for their beauty
or other properties, implied an interesting transition
in the perception of nature, and some interesting
developments for botanical gardens were carried out
through universities or research societies.
The oldest botanical garden was established by the
University of Pisa in 1544, and by 1595 it had a museum
of natural sciences (Wikipedia, s/a a). Other Italian
gardens of the XVI century were settled down in 1545
(Padua; Florence) and 1568 (Bologna). The first one in
Spain was in Valencia (1567), and then would come
later those of Leiden (1590), Montpellier, and Heideberg
(1593). Others that deserve to be mentioned are the
ones in Paris (1635), and those of Amsterdam (1638)
and Uppsala (1655) because Linnaeus worked in both.
Another showcase of the war havocs is that the gardens
of Madrid and Lisbon were installed much later; the first
one in 1755, and the second in 1873.
The equivalent initiative of botanical gardens for the
study of animals is the zoological garden; however,
the early manifestation of the curiosity for exotic
things, including minerals and organisms or their parts,
were the cabinets of curiosities or rooms of marvels
(Wikipedia s/a b). Their collections sometimes promoted
the establishment of some natural history museums.
The oldest cabinets are considered Dutch (1520), but the
first one documented was in Naples (1599).
Although from the Renaissance, the feudal gentlemen,
or other members of the royalty, usually included
artists, engineers, inventors, and natural historians,
the scientific societies arose in the XVII century, being
the English (1660) only six years older than the French
(1666). However, what are regarded as the first scientific
journals were launched by these academies in 1665;
despite the almost 400 years since then, scientific
articles have changed little as tools for scientific
communication (Gibson 1982).
19

Biodiversity and marine annelids: historical, environmental, and individual transitions

he met with America, while Bartolomé Dias in 1488 and
then Vasco da Gama in 1497-1499 followed the African
continent and although Dias hardly surrounded Good
Hope’s Cape, it was da Gama who arrived in India. The
great wealth that these two empires reached was due
to the exploitation of the spices from India to Indonesia
for Portugal, and the gold, silver, and other products
of America for Spain, including corn, tomato, beans,
pumpkins, and potatoes (Mann 2011; Grose 2019).

�Many cabinets remained private, but large, long-term
collections often turned out to State institutions as monarchies
were transformed into republics. As for the museums of natural
history (Farrington 1915), personal initiatives continued to be
very significant; first, by generating collections or by gathering
funding, and second, by moving into founding museums.
The doctor and Irish naturalist Hans Sloane generated great
wealth thanks to the commercial success of selling as candy the
mixture of chocolate with milk and sugar, and he transferred
his huge library and collections made in Jamaica to the Museum
of Natural History of London (1759). James Smithson, an English
that never stepped on the American continent, inherited its
fortune such that an academic entity could be settled down
in the United States for impelling knowledge; with their
inheritance money the Smithsonian Institution was established,
and now includes, among others, the National Museum of
Natural History in Washington (1846). Regarding the quest
for funding, Louis Agassiz negotiated, sometime before the
Civil War in the United States, 200,000 dollars to establish the
Museum of Comparative Zoology in Harvard (1852), then it was
consolidated in 1867 with the contribution of 150,000 dollars by
George Peabody, and another similar amount for establishing
another museum in Yale. In the United States, some academies
of sciences also impelled the establishment of museums, such
as that of California, in San Francisco, or the one of Philadelphia,
whereas others have been established by municipal or county
governments such as those of New York, and Los Angeles.
Other important museums were established by the
corresponding Empires, such as the museums of Natural
History of Amsterdam and Leiden, Berlin, Brussels,
Copenhagen, Hamburg, Paris, and Saint Petersburg. In
most cases, the transition of empires to republics was
not as turbulent as to suspend them, and they continue
active up to now.
The importance of the collections depends, in good
measure, on the number of specimens that they store
(Fig. 2). In that sense, in decreasing order the list would be
Washington, London, Paris, New York, Berlin, Los Angeles,
Chicago, Harvard, San Francisco, and Sydney (Novacek and
Goldberg 2013).

For the marine annelids, the above hierarchy could be
modified by considering the deposit of materials made
after expeditions, as well as the permanency of expert
taxonomists that have enriched each collection, and
generated publications after their materials. The names
of the involved authors will indicate the relevance of each
collection and they go in alphabetical sequence for the city
where the collections are now. Appendix 1 includes a list
of the available publications dealing with these collections.
Berlin (and Wroclaw, Poland) contains the materials of
the oldest German expeditions, studied by Ernst Ehlers
and Adolph-Edouard Grube. In Berlin the curator is
Birger Neuhaus. In Wroclaw they are limited to the
material processed by Grube, who became the museum
director; the responsible person is Jolanta Jurkowska.
Copenhagen stores the materials studied by Grube and
gathered by Örsted and Mörch in the American coasts,
as well as those that were studied by Elise WesenbergLund, Jörgen Kirkegaard and Danny Eibye-Jacobsen. The
last one is the curator of the collection.
Stockholm contains the materials studied by Johan
Kinberg and other Swedish specialists that followed him.
The curator is Lena Gustavson.
Hamburg contains some materials studied by Grube,
but mainly those published by Hermann Augener and
Gesa Hartmann-Schröder. The curator is Jenna Moore.
Harvard maintains the materials that Augener and
Ehlers studied after the Albatross expeditions in the
Great Caribbean. The curator is Adam Baldinger.
Leiden received the materials of the former museum
in Amsterdam, The Netherlands; these two collections
contain the materials of the Siboga expedition in
Indonesia, partially analyzed by Rutgerus Horst,
and what could be the most important collection of
serpulids, organized and studied by Harry ten Hove. The
curator is Hannco Bakker.

Figure 2. Largest museums in the
World after the specimens they
contain (in millions) (redrawn after
Novacek and Goldberg, 2013).
20

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�London contains the collections carried out by English
ships and studied by William McIntosh, Frank Potts,
Cyril Crossland and Charles Monro, and there were two
specialists for many years: Alex Muir and David George.
The curator is Emma Sherlock.
Paris contains most of the materials studied by Pierre
Fauvel, although the collection of slides remains in
Angers; and the materials of Armand de Quatrefages
and those of the Baron de Saint-Joseph, among others.
Charles Gravier divided his time between corals and
polychaetes. The curator is Tarik Meziane.
Saint-Petersburg, Russia, includes the materials of
the Russian specialists from Annenkova and Zachs,
and there used to be three specialists working
simultaneously: Pavel Ushakov, Galina Buzhinskaya
and V.G. Averintsev. The non-type materials and others
resulting from the expeditions of the Vityaz and other
Russian ships are in Moscow, in the Shirshov Institute
of Oceanology; it contains the largest amount of deep
sea specimens from many localities around the World,
some of them were studied by Raisa Levenstein. The
curator in Saint-Petersburg is Sergei Gagaev. The contact
in Moscow is Andrey Gebruk.
Sydney includes the biggest collections of Australian
polychaetes, and many from adjacent regions. Patricia
Hutchings was the curator for many years, and she is
now accompanied by Lena Kupriyanova; the curator is
Alexandra Hegedus.
Uppsala contains the materials of the species described
by Arwidsson, Eliason, Hessle and Johansson. The
contact is Erica Mejlon.
Vienna includes part of the materials of Lwdvig
Schmarda, and those studied by Paul Langerhans, Emil
von Marenzeller and Werner Katzmann. The curator is
Pedro Frade.
Washington received the material of all the expeditions
made with US federal funds including the materials
analyzed by Ralph Chamberlin, or Aaron Treadwell, and
there used to be three simultaneous curators: Marian
Pettibone, Meredith Jones and Kristian Fauchald. Karen
Osborn is now in charge of the collection.
Yale Peabody Museum (New Haven) contains the type
material described by Addison Verrill and Katherine
Bush, including the materials of Bermuda. The contact
is Eric Lazo-Wasem.
I will finish this section by commenting three outstanding
questions. The first one, type material is unrecoverable
such that if we decide to study it, we must be extremely
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

careful when manipulating or observing the organisms,
to avoid further damaging them. Second, the availability
of museum materials has been diminishing, such that
it is advisable to concentrate type material in one or
a few institutions to make an optimal use of time and
available funds; however, Germany, France and Holland
have incorporated natural history museum material
as national heritage, rendering it more complicated
their loan overseas, the institution, or both. Third, most
museums face financial problems, which have impacted
their staff, growth or maintenance of their collections,
despite a widespread acknowledgement of their
relevance or importance (Naggs 2022; Rohwer et al.
2022). Although there are some signs of improvement
since there are currently some funding available for
postdoctoral scholarships, and funds for making
research visits, this is far from being generalized.
An additional question is that the importance of the type
material depends on the need to compare type or nontype specimens with recent specimens to solve possible
confusions. In our countries, we need regional reference
collections for the corresponding biota, and a national
museum to harbor type materials of the species that
current or forthcoming taxonomists will describe. There
is no Mexican Museum of Natural History including
polychaetes, such that our collections depend on the
institutions harboring them, and, because of their
content, most collections are regional.

Environment
The Greeks Parménides and Aristotle classified the
planet into torrid or tropical, temperate or frigid areas
according to their latitude. The knowledge extended
soon in connection with the distribution of plants in
the continents, and the relevance of temperature
was recognized including the type of soil, the slope or
elevation, and the insolation. Among these factors, the
easiest one to measure was temperature, such that it is
not surprising the relevance of temperature has had to
not only explain the distribution of plants, or climate, but
the distribution of biotas over the Earth. This is very wellknown. What might not be so well understood is that
our perception of this fact is hardly 200 years old, since
there was not so much clarity before in the geography,
nor were there enough, or sufficiently coordinated,
meteorological stations, producing information as to
generate a map of the world. Alexander von Humboldt
was the first one to generate that synthesis. First,
he carried out, with Aimé Bonpland, a study on the
distribution of plants (de Humboldt and Bonpland
1805), then he coined the concept of isotherm in 1816,
and he communicated in 1817 that he would make a
compilation of the available information, but this task
took him 30 years. He published the map of isotherms
of the world in 1845 (Klein 2018).
The extrapolation to the animals and the distinction of
geographical kingdoms came one decade later. Sclater
(1858) analyzed the distribution of birds, and then
Wallace (1876) incorporated that of mammals and other
animal groups and presented the biogeographic regions
that we know and continue to use (Wills 2020). Another
21

Biodiversity and marine annelids: historical, environmental, and individual transitions

Los Angeles contains the abundant materials studied by
Olga Hartman and Kristian Fauchald, mainly along the
Eastern Pacific, although they also have large collections
of other oceanic basins. Their current staff includes
Leslie Harris and Kirk Fitzhugh, both have been very
generous by supporting Latin American students during
their research visits there.

�Figure 3. Map made by Edward Forbes (1856) with the distribution of marin life and the homozoic belts along the
planet, after the presence of fishes, moluscs and radiates (http://www.davidrumsey.com/maps940057-24718.html).

less well-known fact is that Forbes (in Johnston, 1856)
compiled the distribution of the marine fauna (fish,
mollusks and radiates) in belts in a map (Fig. 3), and that
Woodward (1856) presented the division in continental
or marine provinces that he defined by having 50% of
exclusive (endemic) species, based on the distribution
of mollusks (Hedgpeth 1957: 360). Some other historical
issues are available elsewhere (Ebach 2015), but my
intention here is to show that the distribution of several
groups of marine organisms was clearly understood
during the second half of the XIX century.
It is interesting that de Quatrefages (1864, 1865)
considered that marine annelid species had a restricted
distribution. However, despite including an enormous
amount of information in his later monograph (de
Quatrefages 1866), he did not dare to present a map
indicating regions or provinces in the planet (SalazarVallejo 2020). In fact, there were no similar efforts
made by specialists of marine annelids, and despite
the available evidence of the restricted distribution
documented for marine mollusks, Fauvel (1925) rejected
it for marine annelids, and his perspective was accepted
by his contemporaries. However, de Quatrefages
ideas were openly rejected and severely criticized by
Claparède (1867) and despite the defensive arguments
provided by de Quatrefages (1868, 1869), there was a
22

widespread disdain for his opus magna. Not surprisingly,
many researchers introduced European species group
names for distant faunas, sustaining the idea of widely
distributed species.
Fauvel’s ideas could be summarized in two parts: 1) the
species that have been described as different from other
ocean basins are the same as those present along French
seas if organisms of similar size are compared; and 2) the
species of the Indian Ocean are also present in western
Africa and in both tropical coasts of America. Consequently,
most marine annelid species seemed cosmopolitan,
and in following this idea or its derivation incorporated
into faunas or catalogues for some countries, there lies
the explanation for the presence of Mediterranean,
Scandinavian, South African, and even Polar species names
in the faunistic lists of some tropical American countries.
Peru is interesting regarding its faunistic lists.
The influence of Gesa Hartmann-Schröder was
acknowledged by the late Dr. Juan Tarazona, since in his
list of sedentary species (Tarazona 1974) only one of the
publications by Olga Hartman on tropical Eastern Pacific
polychaetes is incorporated, and two by the German
specialist. I mean, the polychates sampled during the
series of expeditions of the Allan Hancock Foundation
with their ships Velero III and Velero IV (Fig. 4), which
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�By the way, the perspectives of these distinguished
polychaete specialists could not be more divergent;
Hartman considered that many species were
cosmopolitan, whereas Hartmann-Schröder apparently
regarded most of the species as having restricted
distribution (or were undescribed). On the other hand,
in the study of the rocky shore fauna of Lima (Paredes et
al. 1999), 30 polychaete species were listed and at least
6 records are anomalous for that region.
In fact, Hartman showed a peculiar tendency regarding the
proportion of widely distributed species. She considered that
the fauna of the north Pacific could include less than 2% of
widely distributed species (Hartman 1955: 43). A different
perspective was shown by Marian Pettibone in her study
of New England species; 182 species were included, with
103 species being not limited the North Atlantic, but rather
they were regarded as present in at least two major world
ocean basins, meaning 57% of the total species (Pettibone,
1963). This large percentual difference between the north
temperate faunas of the Eastern Pacific and Western Atlantic
could be the reason why Hartman changed her perspective
since, in the Atlas of the polychaetes from California (Hartman
1968, 1969), the proportion of widely distributed species
was modified to 34%. On the other hand, among Panamian
polychaetes the widely distributed species fraction was 36%
(Fauchald, 1977).
The cosmopolitan species perspective was modified
from the mid-1980s. Faunistic and baseline
publications were continued (as they will certainly
do for a long time). However, some specialists took
a different path by making revisions, and clarifying
confusions, especially for some species having
anomalous records in different environmental

conditions from the ones where they had been
originally described. Another relevant factor for
promoting the transitions towards making revisions
was the start of the international polychaete
conferences that began in Sidney, Australia (Hutchings
1984). Hutchings and Kupriyanova (2018) made an
extended discussion on this subject and interested
parties should consult it for further details.
We have already commented on the importance of
taxonomic revisions (Salazar-Vallejo 2018, 2019; SalazarVallejo and González 2016, 2020). However, because of
the pressures and needs for publishing brief documents,
and because this type of publication will continue
dominating the world taxonomic scenario, we should
remember Fauchald’s reflections (Fauchald 1989: 749):
“A significant fraction of current papers are
routine descriptions of a few new taxa, usually
with a review paper as authority for the separate
status of the new taxa; the material examined is
minimal and comparison with types of previously
described species is rare … Detailed and rigorously
performed reviews of previously described taxa
are lacking for nearly all polychaete families and
very few are now on the horizon. Most of the
investigations in which the bulk of new material
is collected have poorly, or inappropriately
defined, goals; however, one requirement runs
through most of them: No matter what the stated
purpose of the investigation is, the organisms
collected must be identified to species. This
requirement forces the researchers to make rapid,
often incorrect decisions. A careful definition
of study goals would leave both ecologists
and polychaetologists happier and the few
polychaetologists working full time on polychaete
taxonomy less overwhelmed.”

Figure A. Allan Hancock. B. Velero III. C. Velero IV, research vessels belonging to the Allan Hancock Foundation, University of Southern California,
used for sampling from California to Peru (photo source: A, Fraser, 1943; B, C, https://library.ucsd.edu/dc/object/bb43355540).
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

23

Biodiversity and marine annelids: historical, environmental, and individual transitions

sampled from southern California to Peru, although
there were not many stations in the latter.

�Proposals and recommendations
As indicated above, this is the series of proposals and
recommendations for supplementing the syntheses
by Tarazona et al. (2003) and Aguirre and Canales
(2017). Some transitions or recommendations can
be carried out for the interested parties in a personal
way. However, the most important ones must stem
from well-planned and organized collective strategies
by institutions or nations, including a time schedule
beyond political times (Salazar-Vallejo et al. 2007, 2008).
Then, two fundamental aspects must be considered for
empowering these transitions: the economy, especially
actions for relieving the burden of external debt
payments and plans for the future.
The current situation regarding the burden of paying
external debt for all nations is so remarkably delicate
that it has been regarded as a megathreat (Roubini
2022). The World Bank and the International Monetary
Fund have prepared a strategy that we should have
in mind for improving the current conditions, and it
consists of four steps in what they denominate the
Common Framework (Estevão 2022) wherein countries
should:
1. “establish a clear timeline for what should happen
when in process: the creditors committee, for
example ought to be formed within six weeks.
2. suspend—for the duration of the negotiations—
debt-service payments to official creditors
for all Common Framework applicants.
3. assess the parameters and processes of
the comparability of treatment and clarify
the rules for its implementation.
4. expand the Common Framework’s eligibility
requirements, which are currently limited to 73 of
the poorest countries. They should be expanded
to cover other highly indebted and vulnerable
lower-middle-income countries as well.”
Fulfilling the conditions of paying the external
debt implies a serious economic bleeding for every
country because it consumes a large part of the
national treasure, and this leakage has widespread
repercussions, including the disinvestment in
science (Rodríguez-Gómez 2021, Torres-González
2022). Certainly, now that the door is open for
renegotiations, any process for alleviating this must
be well-organized. The cancellation would be the
best outcome, but it will be difficult to carry out
(Anon. 2022). Consequently, national negotiators
should point to only covering 50% of current annual
payments such that independently of the national
growth in each country, or of the success of their
tax collection, the released money would help fulfill
sharp and chronic needs. Then, the first proposal
must be to establish a working group in the
ministries or corresponding state secretaries, with
an eye toward arriving at this type of agreements
with international banks. If this type of initiative
prospers, there will be additional resources to assist
many other pending national issues, including the
development of science.
24

The current Mexican situation can be illustrative. We
currently have an inflation rate of slightly over 8%. The
national budget for 2023 will exceed 8 trillion Mexican
pesos and the distribution shows interesting trends
(Fig. 5). For example, the Secretary of Education (SEP)
will have an increment of 7%, the same as that for the
Navy (SEMAR), while the Secretary of Health (Salud) will
receive an increment of 5%, and the Army (SEDENA)
and the Council of Science and Technology (CONACYT)
will have increments of 4%, The most spectacular
increments are expected in the Secretary of Tourism
(Turismo) with 115%, that of the well-being (Bienestar)
with 32% that includes the pensions to seniors and
unemployed citizens, and that of Government (SEGOB)
with an increment of 22%. Now the cost of paying the
external debt has risen 9.1% and it is estimated to be
869,000 million Mexican pesos. This means, roughly,
10% of the national budget for 2023, and the quantity
widely overcome investments for education and health
combined, both essential for any country, and the
cost of the externa debt also overcomes what will be
dedicated to education and well-being.
Of course, since we are scientists, not politicians or
decision makers, the recommendation must point out
to understand the changing conditions of world banks
and push our politicians to move forward for releasing
federal money for empowering critical areas.
The second recommendation is establishing a program
of national development, without committing it to
political parties or the duration of the presidencies
or congresses. The program must include optimizing
education and health services, and improving the
labor market. As part of this development program,
the education or science ministry must take charge of
the program corresponding to higher education and
scientific research. A program like this would fulfill
the needs pointed out by Tarazona et al. (2003) and
Aguirre and Canales (2017), and to incorporate some
supplementary aspects, especially the development
of academic research groups to attend regional and
national research problems.
Of course, the perspective of the marine biodiversity
will go bound with other more general initiatives about
food supplies, health and education services in each
nation; however, those interested in each topic or
subtopic must prepare a long-term perspective trying to
delineate what the desirable conditions would be for the
future and how to reach them, so that they commit with
the UNESCO initiative for the ocean sciences decade
for sustainable development (IOC 2021). The economic
improvements will allow us to reach the wanted future,
and although we have already mentioned the matter, it
is worthwhile to reiterate it.

Human resources

The best incentive to promote interest in science
among young students is that jobs are available. Then,
it is advisable to consider recruiting in a progressively
adjusted proportion, such that in 20 years, only la crème
de la crème (10-20% of the PhDs available) would be
hired to carry out research activities. This means that
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�Biodiversity and marine annelids: historical, environmental, and individual transitions
Figure 5. A. Mexican national budget for 2023 (only a few sectors are shown,
modified from IMCO 2022). B. Burden of external debt payment (modified
from Saldívar, 2022; all figures in millions of Mexican pesos).

because taxonomy is in such a critical condition, most
graduates should be hired in the short term, and then
a progressive reduction as the number of researchers
reach a saturation point. After that level is reached,
then hiring should be directed towards a renewal of
positions when senior researchers approach retirement.
Throughout this process, universities and research
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

centers should try to balance hiring between those who
have got their degree overseas with those from national
programs. As for training, both traditional morphological
and modern molecular methods must be emphasized.
By the way, it will also become a positive transition that
some current practices regarding authorships are left
behind; i.e., incorporating all committee members as
25

�coauthors, especially if they have not had a significant
involvement in all phases of the investigation (McNutt
et al. 2018). It is desirable that the increased interest in
becoming authors in publications, result in an increment
in the number and quantity of academic products,
instead of solely enlarging the number of authors per
paper.

Infrastructure and labs

The mechanism for recruiting researchers in Mexican
universities has been by using a proportion depending
on the number of students, since teaching is prevalent
over research in most institutions. There are other
pressing approaches making universities request their
academic staff to cover a large number of classroom
hours, as well as to fill different follow-up formats that
nobody revises nor studies. If a similar case operates in
your country, my proposal is that universities should the
establishment of research centers and regional natural
history museums, and this could work independently
of any numeric relationship based on the number of
students. Infrastructure will need modernization and the
laboratories, should have reference collections in Peru.
Aguirre and Canales (2017) indicated that there are only
two collections, and that in both the material has not been
fully processed, a certainly very widespread problem.

Inventories

Having inventories is a positive idea. However,
taxonomists should move to the generation of
illustrated catalogues or keys for regional species, in
what Dr. Alberto Carvacho (1935-2017) denominated
social-service taxonomy, and to clarify confusions in
the regional fauna. The latter implies comparisons with
the type material of the species in question. Of course,
the empowerment of these actions also requires a
coordination effort as part of a national research
program. Catalogues and keys might not be regarded
as directed to be published in a paper, especially during
its initial results, because it is expensive and somehow
limits upgrading the included information.
Instead, it is advisable to think about on-line accessible
documents, such as PDFs or interactive keys that
might promote interest in the group, and studies in
benthic ecology. On this ground, we made a book
including many families of tropical American marine
annelids (de León-González et al., 2021), but their utility
is rather limited for the temperate South American
fauna. Another recommendation for promoting the
development of faunistic studies is to start with the
most outstanding families, after their abundance,
species richness, biomass, or ecological role including
the provision of secondary space, as it is often the
case for onuphids or sabellariids. Kristian Fauchald
(1935-2015) recommended me, in 1979, to focus on
one or a few polychaete families, such that I could
understand the fine details of their morphology and of
the corresponding literature (Salazar-Vallejo 2016). I did
not follow his advice, but up to 1990 when I undertook
studies of concrete groups and his recommendation to
concentrate on one or a few families can be forwarded
to any interested colleague.
26

In our research group we tried study to the main
families of the Mexican Caribbean and added keys for
identifying all species in the Grand Caribbean region.
Because the Peruvian coast has tropical and temperate
environments, it is advisable that their geographic
study area includes a little far beyond their southern
border along the northern Chilean coast after their
oceanographic similarities, perhaps as far south as
15° South (Longhurst 1998: 317), which is above the
northern Chilean border and belongs in the Peruvian or
Humboldt province (Ibanez-Erquiaga et al. 2018), and by
supplementing the keys that we made for the tropical
annelids. At the same time, these traditional faunistic
efforts might be supplemented by COI-barcoding
methods, including meta-barcoding (Brandt et al. 2020).
I should emphasize the necessity to publish our
results, as soon as possible. It is a well-known fact
that research efforts are finished only when they are
published. It does not matter how brilliant any ideas
or discoveries are, they will be relevant after they are
openly available to other interested parties, present or
future. Forgive me for repeating it: You must publish
your results. Other reasons for pressing all interested
parties for making publications are twofold: 1) Older
results become progressively less relevant because the
natural landscape is changing rapidly, and 2) Delaying
the publication of our results puts our colleagues in
risk of repeating research efforts because your earlier
results are not available. Another reason for making
publications might fall on the ground of professional
ethics. We have certain privileges by undertaking a
postgraduate degree, especially in countries with
limited education, and this privilege becomes even more
significant if we manage to have a job in a university
or research center (Salazar-Vallejo 2022). Further, we
should remember that our commitment is to investigate
outstanding problems, as Peter Medawar recommended
(Medawar 1979), and that our results should become
available soon because, as the Romans used to say,
Mors certa, sed hors incerta.

Endemism, speciation, and monitoring

Global warming has rendered complicated the
delimitation of distribution ranges. It has been noted
that tropical marine species migrate pole-wards six
times faster than continental species (Poloczanska
et al. 2013; Lenoir et al. 2020), and that the equatorial
regions are reducing their species richness (Chaudhary
et al. 2021). Consequently, it is advisable to understand
that marine communities are being progressively
modified. Studies on speciation should consider the
above migration, and it can be carried out with a fine
analysis of ecological (substrate, granulometry, depth,
symbionts), or reproductive segregation (activity peaks,
timing).
On the other hand, if the institutions are on the shore,
or relatively close to it, it is advisable to incorporate
facilities for carrying out experimental studies, including
reproduction and ecological segregation, because these
research areas have been scarcely attended, despite the
fact there are several compilations. This would include
approaches resembling those made on the ecological
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�To carry out monitoring programs where every single
organism must be identified to species is very complicated
in Caribbean reef environments (Campos-Vázquez et
al. 1999). It can be less cumbersome in sedimentary
environments in so far as an adequate sampling approach
is defined including sampling frequencies, number of
stations, and minimal identification level. It is desirable
that all nations have monitoring programs to estimate our
environmental impact after landscape transformation,
or of the chronic disposal of pollutants. It is advisable to
delineate programs where the reports offer satisfactory
and timely results for promoting improvement actions
for any resource management. The example of
Southern California has not been repeated elsewhere;
the municipalities or cities have a legal obligation for
carrying out monitoring of the environmental impact of
sewage discharges. This program has been successful
after the organization of SCAMIT, the Southern California
Association of Marine Invertebrate Taxonomists (www.
scamit.org).
In Mexico, the Navy carries out microbiological
monitoring (fecal coliforms) in the main national
beaches to advise swimmers and visitors about their
quality. In Peru there are similar programs in the
Institute of the Sea, but they rarely have taxonomic
objectives, or polychaetes are not identified, and
samples are sometimes discarded (L. Aguirre-Méndez,
Oct. 2022, pers. com.). There are several methods
focusing on taxonomic sufficiency that, although they do
not improve the knowledge of the regional fauna since
they reduce the identification effort (Salazar-Vallejo
1991), at least they can provide timely information
on our environmental impact or natural resources
management. The method has progressively been used
by different research groups because the number of
taxonomic specialists has been decreasing (Terlizzi et al.
2003).

Climate change

Global warming and the modification of rainfall
patterns is causing changes in the whole planet; higher
temperatures, increasing acidification, and deoxygenation
will have a widespread impact (Kleypas 2019), and some
repercussions are also expected on mean sea level. In fact,
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

the
nations have
not undertaken ambitious
programs to mitigate the effects of climate change
rendering a somber planetary panorama. The best
recommendation is to promote and implement national
initiatives and concrete actions to reduce the upcoming
changes we have caused. Some initiatives have been
published in many countries, including Mexico (DGPCC
2013), and Peru (DGCCD 2020), but the concrete actions
still need to follow the publication of the plans. We
should also include this activity and promote changes by
contacting politicians and other decision makers.
Epilogue. I like to say that the current condition of
science in our countries is our responsibility, at least
in part. As senior scientists, we have probably tried to
improve things, and might have been unsuccessful in
most of our attempts. Nevertheless, we must continue
promoting a transition to a better education, research,
and job environment for our younger colleagues. Some
might step aside thinking that this must be solved by
future upcoming colleagues. I disagree. We must invest
more efforts towards this improvement because none
will do it for us.

Acknowledgments
This contribution was presented during the First
Cycle of Conferences about the Importance of the
Study of Marine Annelids for Peru, organized by Irene
Melissa Herrera-Pérez (Universidad Ricardo Palma,
Lima), and César Abram Cruz-Castellón (Universidad
Nacional Agraria La Molina, Lima). I thank them for
their kind invitation. One of the reasons for making the
combination of features included in this contribution
was inspired by the late Dr. Paulo Lana. He was
planning to share his perspectives about the future
in the Latinamerican Polychaete Symposium in Chile.
I could not thank him, regretfully, but with Luis F.
Carrera we named one species after him. He deserved
more and better tributes, but that was all we could
do for acknowledging his efforts in promoting and
consolidating polychaete studies in Brazil. The careful
reading by Irene Melissa Herrera-Pérez (URP, Lima),
Yessica Chávez-López and Christopher Cruz-Gómez
(both from ECOSUR, Chetumal), and Luis AguirreMéndez (Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Lima) helped a lot for improving this final version. The
recommendations by Dr. Luis F. Carrera-Parra and
27

Biodiversity and marine annelids: historical, environmental, and individual transitions

segregation
of sandy beach species
(Bellan 1977), life-patterns (Reish 1977), or
reproductive biology (Clark 1977).

�Literature cited

an anonymous referee clarified some passages and
resulted in a better final draft.

marine species richness around the Equator. Proceedings of
the National Academy of Sciences. 118 (15): e2015094118,
6 pp. https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2015094118

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�LOS METABOLITOS
SECUNDARIOS COMO
AGENTES ANTIMICROBIANOS
�Laiju
  
Kuzhuppillymyal-Prabhakarankutty1, Adrián
Martínez-Meléndez2, Flora Cruz-López2*

Resumen

Abstract

Los agentes antimicrobianos son de suma importancia
debido a su uso en el tratamiento contra agentes
infecciosos. Muchos de los agentes antimicrobianos
conocidos y nuevas moléculas recién descubiertas son
metabolitos secundarios de microrganismos bacterianos
y fúngicos, así como de diversas plantas. Los metabolitos
secundarios son compuestos producidos por un
microorganismo o una planta y no son requeridos para su
desarrollo, crecimiento, o reproducción. Estos compuestos
son sometidos a investigación con la finalidad de utilizarse
clínicamente tras demostrar su eficacia y seguridad, lo que
brinda la oportunidad de ampliar las opciones terapéuticas
disponibles hoy en día. Sin embargo, tenemos una carrera
a contrarreloj entre el desarrollo de nuevos agentes
antimicrobianos y el surgimiento de microorganismos
farmacorresistentes. En este artículo de divulgación,
damos a conocer algunos de los metabolitos secundarios
empleados cotidianamente como agentes antimicrobianos
y su origen, así como nuevas moléculas bajo estudio con
potencial uso terapéutico.

Antimicrobial agents are important due they to their
use in the treatment against infectious agents. A lot of
the known antimicrobial agents and newly discovered
new molecules are secondary metabolites of bacterial
and fungal microorganisms, as well as various plants.
Secondary metabolites are compounds produced
by an organism or a plant that are not required for
its development, growth or reproduction. These
compounds are undergoing investigation with the
aim of being used clinically after demonstrating their
efficacy and safety. This provides the opportunity to
expand the therapeutic options available. However,
we have a race against time between the development
of new antimicrobial agents and the emergence of
drug-resistant microorganisms. In this article, we talk
about some of the secondary metabolites used daily
as antimicrobial agents and their origin, as well as new
molecules under study with potential therapeutic use.

Palabras clave: Antimicrobianos,
Farmacorresistencia, Metabolitos secundarios.
Key words: Antimicrobials, Drug resistance,
Secondary metabolites.
¹Centro de Investigación y Desarrollo de Educación Bilingüe, Universidad Autónoma de Nuevo León, Campus
Mederos, Monterrey, Nuevo León, México
2
Subdirección Académica de Químico Farmacéutico Biólogo, Facultad de Ciencias Químicas, Universidad
Autónoma de Nuevo León. Pedro de Alba S/N, Ciudad Universitaria, CP 66450, San Nicolás de los Garza, Nuevo
León, México.
*Correspondencia: Flora Cruz-López (culf107168@uanl.edu.mx, flora.cruz@live.com)
33

�Introducción

L

os agentes antimicrobianos se definen como
sustancias con capacidad de eliminar o inhibir
el crecimiento de diversos microorganismos y
pueden ser de origen natural o sintéticas (BurnettBoothroydyMcCarthy 2011). Los agentes antimicrobianos
se han usado a lo largo del tiempo para combatir
procesos infecciosos; sin embargo, en los últimos tiempos
se ha detectado resistencia a las diferentes clases de
antibióticos de uso clínico (Purssell 2020). La resistencia
implica que los tratamientos actuales sean ineficaces
y que las opciones terapéuticas disponibles para estas
infecciones se reduzcan considerablemente (Purssell
2020). El uso excesivo de los agentes antimicrobianos en
el cuidado de salud y la agricultura, junto con el desecho
inadecuado de estos, han llevado a un aumento sustancial
de la farmacorresistencia. (M. Miethke et al., 2021). Por
lo anterior, la resistencia a los antimicrobianos es un
problema de salud pública asociado a altas tasas de
mortalidad a nivel mundial (Murray et al. 2022). Durante
el año 2019, 1.27 millones de muertes fueron atribuidas a
infecciones por bacterias resistentes a al menos un agente
antimicrobiano (Murray et al. 2022); además, modelos
estadísticos predicen una mortalidad de 10 millones de
personas por año para el 2050 si no se toman acciones
urgentes al respecto (Price 2016).
Entre las medidas para combatir la farmacorresistencia
se encuentra la búsqueda de nuevos compuestos para
la obtención de nuevos agentes antimicrobianos, ya sea,
de origen sintético o a partir de productos naturales.
A lo largo de la historia, se ha reportado el uso de
metabolitos secundarios de diversos organismos como
fuente de compuestos con actividad antimicrobiana
(Hutchings et al. 2019). Nos referimos a metabolitos
secundarios como aquellos compuestos producidos
por un organismo (como plantas, bacterias u hongos),
los cuales no son requeridos para su desarrollo,
crecimiento, o reproducción (Ruiz et al. 2010).

34

Cientos de metabolitos secundarios con actividad
antimicrobiana han sido aislados y caracterizados a
partir de cultivos in vitro (tanto de microorganismos
como de plantas) en los laboratorios de investigación.
Muchos de los antibióticos empleados actualmente en
el área clínica son metabolitos secundarios (Hutchings
et al. 2019).
Aproximadamente, 40,000 agentes antimicrobianos
han derivado de microorganismos, y hasta 25,000 han
sido obtenidos a partir de plantas. Así mismo, se calcula
que se han desarrollado hasta 100,000 compuestos
semisintéticos y sintéticos. Sin embargo, el proceso
de obtención de un nuevo agente antimicrobiano es
lento, ya que comprende su identificación, purificación,
análisis in vitro e in vivo de sus propiedades biológicas
y farmacológicas, y su validación en ensayos clínicos.
(Alibi et al. 2021). Pese a las cifras de compuestos
anteriormente mencionadas, solo pocas opciones se
utilizan en el tratamiento contra microorganismos
infecciosos. Esto último es debido a que durante las
fases de ensayos clínicos se demuestra que no todos
los compuestos son potencialmente activos, presentan
elevada toxicidad, o su actividad in vivo no es la esperada
a lo observado en ensayos in vitro (Miethke et al. 2021,
Pancu et al. 2021).
Actualmente, entre 30 y 40 compuestos (derivados
de agentes existentes) con actividad antimicrobiana
se encuentran en alguna fase de ensayo clínico por
su potencial actividad ante patógenos considerados
como prioritarios por la Organización Mundial de
la Salud (OMS); sin embargo, menos del 25% de
ellos representa un clase nueva o actúan a través
de un mecanismo novedoso, así como ninguno de
ellos es potencialmente activo (Miethke et al. 2021).
Por esta razón, se requiere urgentemente una
inversión estratégica en la investigación de nuevas
opciones terapéuticas, derivadas de plantas u otros
microorganismos, para combatir la resistencia a los
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�En este trabajo, se enlistan algunos ejemplos de
los agentes antimicrobianos obtenidos a partir
de microorganismos, así como ejemplos de otros
metabolitos secundarios con potencial actividad
antimicrobiana que se encuentran aún bajo estudios
de caracterización obtenidos a partir de plantas.
Esto demuestra la importancia de los metabolitos
secundarios como fuente alternativa en la obtención de
compuestos potencialmente útiles para el tratamiento
de infecciones por patógenos farmacorresistentes.

El primer metabolito secundario

empleado como agente antimicrobiano
El descubrimiento de la penicilina en 1928 dio comienzo
a una era de descubrimiento de nuevos antibióticos a
partir de productos naturales. El efecto de la penicilina
fue observado por el médico inglés Alexander Fleming
en cultivos de Staphylococcus spp. contaminados con un
hongo denominado Penicillium chrysogenum. En los cultivos
contaminados con este hongo se observó la inhibición en
el crecimiento de las colonias de Staphylococcus debido a
la capacidad del hongo para producir una sustancia con
actividad antimicrobiana, la cual se difundía a través del
medio de cultivo (Fleming 1929).
A pesar de la actividad bactericida de este compuesto,
su uso en el área clínica se dio a partir de 1943, tras
su purificación y la caracterización de su estructura
(Hodgkin 1949, Abraham et al. 1992). El uso de la
penicilina como tratamiento de infecciones bacterianas
coincidió con el desarrollo y el uso excesivo de otros
compuestos con actividad antimicrobiana de origen
natural en un periodo a corto plazo (1940-1960), por
lo que la búsqueda de otros agentes antimicrobianos
disminuyó considerablemente y los casos de
farmacorresistencia surgieron, iniciando una crisis que
se mantiene actualmente por las escasas alternativas
terapéuticas disponibles (Hutchings et al. 2019).
Para contrarrestar lo anterior, una estrategia
implementada fue la obtención de derivados semisintéticos a partir de la penicilina; sin embargo, los
microorganismos pronto desarrollaron mecanismos
de resistencia a estas moléculas. El poco éxito en
la obtención de nuevos compuestos sintéticos que
sean efectivos conlleva a la búsqueda de metabolitos
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

secundarios con actividad bactericida, con una
estructura diferente a los agentes antimicrobianos ya
conocidos (Hutchings et al. 2019).

Agentes antimicrobianos de origen

microbiano actualmente empleamos en
la clínica
Como se mencionó previamente, el desarrollo de otros
compuestos con actividad antimicrobiana a partir de
metabolitos secundarios se dio entre 1940 y 1960. Uno
de los científicos con mayor aportación en este campo
fue el bioquímico estadounidense Selman Waksman
a partir de cultivos del género Streptomyces (Waksman
et al. 2010). Aproximadamente el 55% de los agentes
antimicrobianos desarrollados entre 1945 y 1978 fueron
obtenidos de Streptomyces (Hutchings et al. 2019), entre
estos se encuentran cloranfenicol, daptomicina, neomicina,
estreptomicina, tetraciclina, entre otros, los cuales comparten
un mecanismo de acción similar al inhibir el proceso de
síntesis de proteínas en bacterias (Tabla 1). La eritromicina
y la vancomicina son agentes antimicrobianos derivados de
este mismo género; sin embargo, los microorganismos que
los producen han sido reclasificados con el paso del tiempo
(Alvarez MartínezyGarcía del Pozo 2002, Xu et al. 2014).
Otra contribución importante fue la del científico de origen
italiano Giuseppe Brotzu, quien aisló diversos metabolitos
a partir del hongo Cephalosporium acremonium, cuya
actividad se centra en inhibir la síntesis de la pared celular
de bacterias Gram positivas. Estos metabolitos dieron
origen a las cefalosporinas; todas ellas tienen en común
un grupo denominado ácido 7-aminocefalosporánico, al
cual se le han añadido otros grupos funcionales, por lo
que se han podido desarrollar hasta el momento cinco
generaciones (Nakajima 2003).
La colistina es un ejemplo más de la actividad
antimicrobiana de los metabolitos secundarios producidos
por los microorganismos. La colistina es una polimixina
aislada en 1947 por Koyama a partir de una cepa de
Paenibacillus polymyxa subesp. colistinus (Hamel et al. 2021).
Las polimixinas son polipéptidos catiónicos que son unen
a la membrana externa de bacterias Gram negativas y que
provocan lisis de la célula bacteriana (Gurjar 2015).
Otros ejemplos son la gentamicina, un agente
antimicrobiano de la clase de los aminoglicósidos
derivado de Micromonospora purpurea descubierto
en 1963 (Wei et al. 2019); y la mupirocina, una mezcla
de ácidos pseudomónicos obtenidos a partir de
Pseudomonas fluorescens en 1971 (Gao et al. 2014).
Ambos actúan como inhibidores de la síntesis de
proteínas en bacterias.

La búsqueda de nuevos agentes
antimicrobianos continúa

Pareciera que la era dorada de los antibióticos ha terminado;
lo anterior se debe a la aparición de bacterias resistentes a los
antibióticos (Ayaz et al. 2019). Se han identificado alrededor
de 20,000 genes asociados a resistencia en bacterias y se han
35

Los metabolitos secundarios como agentes antimicrobianos.

agentes antimicrobianos y detener la diseminación de
patógenos farmacorresistentes (AlSheikh et al. 2020).

�descrito mecanismos para explicar la resistencia bacteriana a
los agentes antimicrobianos tradicionales. Otros factores que
contribuyen a la disminución de la eficacia de los antibióticos
son: el aumento de pacientes inmunocomprometidos,
el envejecimiento, el estrés, y las complicaciones de los
trasplantes (Ayaz et al. 2019). Por lo tanto, es de relevancia
cubrir la demanda en la búsqueda de nuevos agentes
antimicrobianos efectivos para tratar esas enfermedades
causadas por los microorganismos farmacorresistentes.

Plantas como fuente de
antimicrobianos

Las plantas han sido una de las fuentes más valiosas de
moléculas con valor terapéutico a lo largo de la historia
de la humanidad. Gran parte de la medicina tradicional
de cada civilización se basa en productos naturales;
aún en la actualidad, las plantas medicinales todavía
representan una fuente importante para la obtención
de nuevos fármacos (Bittner et al. 2021). Se sabe que
las plantas sintetizan una amplia gama de compuestos,
como quinonas, taninos, terpenoides, alcaloides,
flavonoides y polifenoles que tienen propiedades para
contrarrestar diferentes enfermedades infecciosas
(Bhatia et al. 2021).
Por ejemplo, el ácido cinámico es un compuesto derivado
de las plantas que muestra efecto contra bacterias
Grampositivas y Gramnegativas, y las avenanramidas,
derivadas de la planta Avena sativa, se utilizan en el
tratamiento para procesos inflamatorios de la piel y en la
curaciones de heridas (Bittner et al. 2021).
Se ha observado la actividad antimicrobiana del
compuesto cumarina de Melilotus albus, una hierba
leguminosa, contra bacterias como Bacillus subtilis y S.
aureus. Así mismo, el ácido salvianólico A, un metabolito
aislado de muchas plantas de la familia Lamiaceae,
muestra actividad contra S. aureus en ensayos in vitro
(Bhatia et al. 2021, Bittner et al. 2021).
Los flavonoides son metabolitos secundarios presente
en todas las plantas verdes y juegan un papel clave
en la protección de las plantas contra los patógenos.
Los flavonoides presentan actividad bactericida e
impiden la formación de biopelícula (un conjunto
de células microbianas que se mantienen unidas
entre sí gracias a una sustancia elabora por estos
mismos microorganismos). Además, pueden actuar
36

sinérgicamente con los antibióticos convencionales
para aumentar el efecto bactericida ante algunas
bacterias. Los flavonoides interactúan con la membrana
bacteriana, donde interrumpen las bicapas de
fosfolípidos e inhiben la cadena respiratoria y la síntesis
de ATP. Se ha reportado que los flavonoides derivados
de las hojas de nuez son efectivos contra Enterococcus
faecalis, Listeria monocytogenes y S. aureus resistente a la
meticilina (Bittner et al. 2021).
Otro ejemplo son los taninos, un metabolito secundario
común de muchas plantas, se consideran una
alternativa potencial a los antibióticos convencionales,
debido a sus propiedades para secuestrar el hierro,
inhibir la síntesis de la pared celular e interrumpir la
continuidad de las membranas celulares. Además,
pueden inhibir vías biosintéticas y evitar la formación de
biopelícula en bacterias gramnegativas y grampositivas.
Se ha encontrado que el té negro, que contiene acido
tánico, puede reducir la colonización nasal y faríngea
de S. aureus resistente meticilina y evita la formación de
biopelícula (Bhatia et al. 2021, Bittner et al. 2021).
Por otro lado, algunos aceites esenciales derivados
de plantas han sido también centro de atención por
la actividad antimicrobiana que presentan. Tal es
el caso del aceite esencial de tomillo, empleado en
ensayos contra Pseudomonas aeruginosa, donde se
puede observar una disminución en la viabilidad del
microorganismo y la inhibición en la formación de
biopelícula (Haines et al. 2022). Los aceites esenciales
de perejil, la albahaca y el tomillo causan un aumento
en la permeabilidad celular, provocando el escape de
los componentes celulares, alteraciones en la pared
celular, la perdida de ATP en bacterias como B. cereus, S.
aureus, P. aeruginosa, E. coli y Salmonella entérica serovar
Typhimurium (AlSheikh et al. 2020).
El uso de productos químicos para controlar los patógenos
esta limitado debido a su efecto carcinogénico, toxicidad
y su potencial peligro al ambiente (Swamy et al. 2016).
Por esta razón, los aceites esenciales pueden ser mejores
agentes antimicrobianos debido a un menor número de
efectos secundarios reportados, una mejor eficacia y por
su actividad antimicrobiana contra patógenos. Así mismo,
los microrganismos no pueden adquirir resistencia a
los aceites esenciales debido a una gran variedad de
componentes que los constituyen, además de que
no inducen mutaciones en el material genético de los
microorganismos (Mittal et al. 2019).
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�mortalidad elevada (Organization 2021). Hoy en día, la
artemisinina, desarrollada a partir de Artemisia annua y sus
derivados sintéticos se usa como tratamiento cuando hay
resistencia a los fármacos anteriormente mencionados
(Feng et al. 2020).

Impacto de los agentes antimicrobianos

Otros ejemplos son el jarabe preparado a base de
extractos de Hedera hélix L, las cápsulas de Tavipec
que contienen aceites de lavanda, y el jarabe Hustagil
realizado a base de tomillo, los cuales son empleados
como tratamiento en enfermedades respiratorias
y actualmente son comercializados por diferentes
laboratorios (Pranskuniene et al. 2022).

como tratamiento en las enfermedades
infecciosas a lo largo del tiempo.

A lo largo de la historia se han registrado enfermedades
infecciosas con elevada mortalidad. Existen
enfermedades cuya mortalidad ha disminuido gracias
al uso de tratamientos antimicrobianos, que además
han permitido disminuir el número de casos, mejorar la
calidad de vida de los pacientes e incluso erradicarlas
conforme el uso de estos remedios. A continuación,
mencionamos algunos ejemplos del impacto del uso de
estos tratamientos en la mortalidad de algunas de las
enfermedades más temidas en la humanidad.
La peste negra fue la pandemia más mortífera registrada
en la edad media (1347-1351), ocasionada por la bacteria
Yesrinia pestis, la cual provoca afectaciones al sistema
respiratorio y elevada mortalidad (casi 200 millones
de personas fallecidas). Para ese período, uno de los
remedios empleados como medicina preventiva fue “El
vinagre de cuatro ladrones’’, elaborado con hierbas como
Angelica archangelica, Cinnamomum camphora, Syzygium
aromaticum, Allium sativum, Origanum majorana, Filipendula
ulmaria, Artemisia absinthium y Salvia officinalis (Garcia
2020). A partir de la década de 1940, con el desarrollo de
antibióticos tales como la estreptomicina, la gentamicina,
fluroquinolonas, y el trimetroprim-sulfametoxazol, la
tasa de mortalidad ha disminuido considerablemente; en
ausencia de un tratamiento, la mortalidad va de un 30 a
un 60% en la actualidad (Organization 2023, Salud 2023).
Otro ejemplo que podemos mencionar es el de la malaria,
una enfermedad infecciosa causada por Plasmodium spp.
La transmisión se da mediante mosquitos, y se atribuyen
hasta 300 millones de muertes durante el siglo pasado. El
tratamiento más efectivo contra la malaria es la quinina,
un alcaloide extraído de la corteza de Cinchona officinalis.
A partir de la quinina, se han sintetizado otros compuestos
con actividad contra estos parásitos: la cloroquina y
la hidroxicloroquina (Garcia 2020). En la actualidad,
los reportes entre 2019 y 2020 por esta enfermedad
es de más de 620,000 muertes a nivel mundial, tras la
afectación de los servicios de salud durante la pandemia
por COVID-19. Aunado a esto, los casos de resistencia de
Plasmodium a los tratamientos actuales contribuyen a una
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

Productos de origen vegetal con
licencia farmacéutica

Algunos de los tratamientos empleados en la medicina
actual han sido extracciones de plantas, las cuales
muestran efectividad contra diversos síntomas y se
comercializan en diferentes regiones. Tal como se
mencionó previamente, los tratamientos disponibles para
la malaria, la cloroquina y la hidroxicloroquina, fueron
sintetizados en 1934 y 1955, respectivamente, por los
laboratorios Bayer, derivados de la quinina (Garcia 2020).

El proceso a seguir antes de aprobar

el uso de un compuesto con actividad
antimicrobiana
Nuevos compuestos con actividad antimicrobiana
se pueden descubrir a partir de los metabolitos
secundarias de plantas, bacterias y hongos, las cuales
poseen características estructurales únicas como
una mayor cantidad de átomos de oxígeno, centros
quirales, alta complejidad estérica, y rigidez molecular,
un mayor número de aceptores y donadores de
enlaces de hidrogeno, entre otras (KoehnyCarter
2005). Los metabolitos secundarios de interés pueden
ser compuestos biológicamente activos utilizados
directamente como agentes terapéuticos, compuestos
líderes para el desarrollo de análogos más potentes,
compuestos cuya estructura puede proporcionar a
convertir en nuevos fármacos, y compuestos químicos
para usar como marcador para la estandarización del
extracto crudo de las plantas (cuando son de origen
vegetal) (KoehnyCarter 2005). El camino a recorrer
desde la detección de la actividad antimicrobiana
hasta la aplicación práctica de los compuestos activos
es largo, y comprende la identificación, purificación,
análisis in vitro e in vivo de sus propiedades biológicas y
farmacológicas, y sus validación en ensayos clínicos (Alibi
et al. 2021). Después de la identificación y validación del
objetivo, se desarrollan ensayos de alto rendimiento
y se comparan con bibliotecas de compuestos para
generar el compuesto que demuestra la actividad
deseada de interacción con el objetivo de interés. Cada
serie exitosa se somete a evaluaciones adicionales, e
incluso a modificaciones químicas para convertirse en
compuestos más aptos para fármacos antes de realizar
pruebas farmacocinéticas in vitro e in vivo. Así mismo, las
tasas de éxito de los medicamentos que ingresan a los
37

Los metabolitos secundarios como agentes antimicrobianos.

El ácido carnósico y el carnosol son diterpenoides,
otros metabolitos secundarios de la Salvia que han
demostrado actividad contra S. aureus (Pavic et al. 2019).
Además, las saponinas, metabolitos secundarios de
diversas plantas, presentan actividad antimicrobiana
contra cepas de enterococos resistentes a la
vancomicina (Schmidt et al. 2014). Los carotenoides y
los tetraterpenos, presentes en Caléndula oficinales
L., son altamente efectivos contra S. aureus y B.
subtilis (Efstratiou et al. 2012). Los alcaloides son otro
ejemplo de metabolitos, derivados de las partes
aéreas del Solanum dulcamara L., presentan actividad
contra Streptococcus pyogenes, S. epidermis y S. aureus
(TurkeryUsta 2008). Además, comprender el modo
de acción y concentraciones de estos compuestos a
las cuales se inhibe el crecimiento de un patógeno es
crucial para desarrollar nuevos tratamientos.

�ensayos clínicos de Fase 1 tienen aproximadamente un
10% de posibilidad de obtener la aprobación de la FDA
(Boyd et al. 2021).
Solo una pequeña proporción de estos tienen utilidad
clínica, principalmente por la elevada toxicidad asociada.
Los agentes antimicrobianos deben poseer toxicidad
selectiva, es decir, deben presentar actividad eficaz
contra los agentes causales de infecciones y a la vez
presentar mínima toxicidad en humanos. Por lo anterior,
es claro que cada compuesto identificado no está listo
para ser utilizado de manera inmediata en la práctica
clínica habitual. Se requieren antimicrobianos con
concentraciones inhibitorias lo suficientemente bajas,
toxicidad mínima y biodisponibilidad fácil para un uso
eficiente y seguro en humanos (Gorlenko et al. 2020).

Discusión
El camino a recorrer desde la detección de la actividad
antimicrobiana hasta la aplicación práctica de los
compuestos activos es largo, y comprende la identificación,
purificación, análisis in vitro e in vivo de sus propiedades
biológicas y farmacológicas, y sus validación en ensayos
clínicos (Alibi et al. 2021). Para un nuevo compuesto con
potencial actividad antimicrobiana, el camino desde el
descubrimiento inicial hasta el lanzamiento al mercado es
lento, costoso, y lleno de una multitud de barreras. Llevar
un agente antimicrobiano desde las fases preclínicas al
mercado generalmente requiere un plazo mínimo de 1012 años y más de $2 mil millones en recursos. Además,
la probabilidad de éxito es baja, con solo uno o dos
medicamentos de los 10,000 compuestos iniciales que
alcanzan la aprobación de la Administración Federal de
Drogas (FDA). Las tasas de éxito de los medicamentos
que ingresan a los ensayos clínicos de Fase 1 tienen
aproximadamente un 10% de posibilidad de obtener
la aprobación de la FDA (Boyd et al. 2021), por lo que
es importante mantener una fuente constante de
investigación en moléculas con actividad antimicrobiana.
A pesar de contar con numerosos compuestos para su
investigación, principalmente de origen vegetal en los

últimos años, los agentes antimicrobianos deben poseer
toxicidad selectiva, es decir, deben presentar actividad
eficaz contra los agentes causales de infecciones y
a la vez presentar mínima toxicidad en humanos, lo
que dificulta alcanzar el objetivo final (Gorlenko et al.
2020). Como mencionamos previamente, los aceites
esenciales, obtenidos como extractos de plantas, pueden
ser una fuente adicional en la obtención de sustancias
con actividad antimicrobiana. Los aceites esenciales se
caracterizan por ser volátiles, intensamente aromáticos,
insolubles en agua y se oxidan fácilmente al ser expuestos
al aire. Dependiendo del origen de dicho aceite, se pueden
encontrar hasta 300 compuestos químicos, los cuales
varían según la zona de la cual se obtienen, lo que puede
dificultar su caracterización completa.
Con frecuencia, los microorganismos se ven implicados
en procesos infecciosos o en el deterioro de la salud.
Sin embargo, en algunas ocasiones los propios
microorganismos proporcionan nuevos agentes
antimicrobianos que, posteriormente a largas etapas de
investigación y desarrollo, pueden utilizarse clínicamente
siempre y cuando se demuestre su eficacia y seguridad.
Además, es de suma importancia la investigación
y desarrollo de nuevos antimicrobianos debido al
surgimiento de microorganismos resistentes a los
tratamientos actuales. La demanda de los metabolitos
secundarios producidos en plantas y microorganismos
será cada vez mayor. Sin embargo, es necesario optimizar
la producción por medio de diferentes ténicas, lo cual
permitirá una reducción en el tiempo y costos. La
ingeniería metabólica parece ser una estrategia adecuada,
a través del conocimiento de rutas metabólicas y de
los genes involucrados en la síntesis de los metabolitos
secundarios ampliará el espectro de sustancias que
pueden ser potenciales candidatos para el desarrollo de
nuevos fármacos. (KoehnyCarter 2005, Boyd et al. 2021)

Agradecimientos
Los autores agradecen a Kellie Grimaldo Norato y a
Jacob Romero Chávez por su apoyo técnico.

Tabla 1. Agentes antimicrobianos de origen microbiano
Agente
antimicrobiano

Microorganismo que lo
produce

Sitio de acción

Ref.

Cefalosporinas

Cephalosporium acremonium

Inhibidores de la síntesis de pared celular

(Nakajima 2003)

Cloranfenicol

Streptomyces venezuelae

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(de Lima Procópio et al. 2012)

Colistina

Paenibacillus polymyxa

Lisis de la membrana celular

(Hamel et al. 2021)

Daptomicina

Streptomyces roseosporus

Lisis de la membrana celular

(de Lima Procópio et al. 2012)

Eritromicina

Saccharopolyspora erythraea
(antes Streptomyces erithrea)

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(Alvarez MartínezyGarcía del Pozo
2002)

Estreptomicina

Streptomyces griseus

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(de Lima Procópio et al. 2012)

Gentamicina

Micromonospora purpurea

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(Wei et al. 2019)

Mupirocina

Pseudomonas fluorescens

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(Khoshnood et al. 2019)

Neomicina

Streptomyces fradiae

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(de Lima Procópio et al. 2012)

Penicilina

Penicillium chrysogenum

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(Fleming 1929)

Rifampicina

Streptomyces mediterranei

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(de Lima Procópio et al. 2012)

Tetraciclina

Streptomyces aureofaciens

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(de Lima Procópio et al. 2012)

Vancomicina

Amycolatopsis orientalis

Inhibidor de las síntesis de proteínas

(de Lima Procópio et al. 2012, Xu et al. 2014)

38

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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�LOS CHINICUILES
O

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Alimento de origen prehispánico

amenazado por su sobreexplotación
�Mario
  
Adolfo García Montes1, Carmen Julia Figueredo-Urbina2*, Roberto Bucio
Peña3, Armando Leopoldo Leonel Cruz4

Laboratorio de Genética, Área Académica de Biología, Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
Ciudad del Conocimiento, Carretera Pachuca-Tulancingo km 4.5, Col. Carboneras, C.P. 42184, Mineral de la Reforma, Hidalgo, México. e-mail:
ga238881@uaeh.edu.mx. ORCID: 0000-0001-5236-7160.
2
Investigadora por México CONACYT, Instituto de Ciencias Agropecuarias, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Rancho Universitario, Av.
Universidad Km. 1, Ex Hacienda de Aquetzalpa AP 32, C.P. 43600, Tulancingo, Hidalgo, México. e-mail: figueredocj@gmail.com ORCID: 0000-00030906-8821.
3
Chef independiente de cocina mexicana tradicional, Mineral de la Reforma, Hidalgo, México. e-mail: chef_buccio@hotmail.com ORCID: 0000-00031778-3905
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Biomatvi Laboratorio, Zapotlán de Juárez, Hidalgo, México. e-mail: lab.biomatvi@gmail.com ORCID: 0000-0003-3285-3262
1

41

�Resumen

Introducción

Los chinicuiles son insectos comestibles que han
formado parte importante en la dieta y economía de
los pueblos de México. Corresponden a una larva de
polilla nocturna perteneciente a la especie Comadia
redtenbacheri Hammerschmidt y, forman parte de
los insectos barrenadores, en este caso de maguey.
Los chinicuiles se posicionan en el mercado culinario
de platillos exóticos, se consumen en diversas
preparaciones como en las salsas, en tacos y fritos
en mantequilla. Viven en dos tipos de magueyes, los
silvestres llamados cimarrones o blancos de la especie
Agave applanata Hort. ex. K. Koch y la especie cultivada
y también silvestre de agave pulquero Agave salmiana
Otto ex. Salm-Dyck. Se comercializa en los mercados
tradicionales y tianguis. Mediante análisis demográficos,
de perturbación y genéticos, documentamos una
posible disminución en las poblaciones de estas plantas,
y sugiere una relación entre su aprovechamiento y la
afectación poblacional de los agaves.

Los Gusanos rojos o chinicuiles

Palabras clave: insectos comestibles,
agave, cultura gastronómica,
conservación.
42

C

riaturas de movimientos sinuosos, aroma particular,
colorados y de aspecto de “gusanos” u orugas, los
chinicuiles o gusanos rojos del maguey, han sido un
recurso alimentario apreciado por diversas culturas de
México. En realidad, los chinicuiles son una larva de un tipo
de mariposa nocturnas o polilla que pertenecen a la familia
Cossidae, una de las cuatro familias de barrenadores de
madera, que en este caso barrenan los magueyes (RamosElorduy et al., 2006). Los chinicuiles reciben diferentes
nombres, dependiendo de la región del país, los más
comunes son: gusanos rojos de maguey, gusanos colorados,
techoles, chilincual, michicuil, chilocuil o chinicuiles (Muñoz,
2012), entre otros nombres en idiomas de pueblos
originarios. Estos insectos han sido utilizados desde
épocas prehispánicas, evidencia de este hecho es que Fray
Bernandino de Sahagún en su obra literaria Historia General
de las cosas de Nueva España, menciona: “Hay algunos
gusanos que se crían a las raíces de los magueyes. Llámense
chichilocuili. Son colorados. Ni son buenos ni malos”. “Otros
gusanos comestibles son los del maguey: meocuili o blancos
y chichilocuili o colorados.” (Sahagún, 2019). El nombre de
chinicuil proviene de la palabra náhuatl chilocuilin, que se
compone de chichitlic que significa colorado y oculin que es
gusano, el cual se traduce como gusano colorado o gusano
de chile, esto debido al color rojo que presentan (LlanderalCázares et al., 2017). Desde el punto de vista zoológico, los
chinicuiles son en realidad una larva que presenta la forma
típica que asociamos con gusanos, y pertenecen a la etapa
larvaria dentro de la metamorfosis o transformación de la
polilla nocturna Comadia redtenbacheri Hammerschmidt. De
acuerdo con la literatura, estas larvas pueden alcanzar hasta
cinco centímetros de largo, con la superficie de su cuerpo
libre de vellosidades a diferencia de otras larvas (que a veces
las venden como chinicuiles). Además, cuentan con una
especie de “cuernito” en el último segmento de su cuerpo.
La vida de las polillas que dan origen a los chinicuiles es
relativamente corta, entre tres a cinco días, y de acuerdo
con ciertos aspectos morfológicos de su desarrollo, estas
no comen cuando son adultos (Llanderal-Cázares et al.,
2017), por lo que su propósito principal es reproducirse, y
revolotea entre los magueyes o agaves hasta lograrlo (Fig.
1A). Llegado el momento, los huevecillos son puestos en
la base de las hojas o pencas de los magueyes (Fig. 1B).
Una vez que emergen las larvas (Fig. 1C), éstas hacen
una pequeña perforación y se alimentan de los tejidos
de la planta, particularmente de las raíces y el tallo,
el cual horada hasta alcanzar el interior, en donde se
hospeda hasta terminar su ciclo larval con una duración
de ocho meses (Fig. 1D), para posteriormente hacer
su pupa o capullo y crisálida y nuevamente emerger
como adulto (Fig.1E y F). Durante la estación lluviosa, es
común encontrar chinicuiles en las raíces y la base de los
magueyes, pues migran de las pencas de donde nacieron
en busca de alimento; es el momento idóneo para su
colecta. Trascurrido un año desde la puesta del huevo,
el chinicuil completa su transformación o metamorfosis,
se convierte en una polilla de hábitos nocturnos, con un
cuerpo grueso y de coloración parda. Las polillas hembras
pueden llegar a ovopositar 50 o más huevecillos, una vez
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�que los deposita, muere (Hernández-Livera et al., 2005,
Llanderal-Cázares et al., 2017).

¿Dónde podemos encontrar a los
chinicuiles?

Debido a todo esto, el principal objetivo que aquí se
plantea es dar a conocer la situación actual de este
ingrediente tradicional de la cocina mexicana, así como
el uso que se les da y cómo este manejo pudiera estar
afectando a las poblaciones naturales tanto de la polilla
como de los magueyes. Además, se incluye una breve
receta culinaria para preparar una deliciosa salsa verde
con chinicuiles, ¡Que lo disfrutes!

Esta especie de polilla nocturna es nativa de Norte América y se
encuentra principalmente en zonas áridas y semiáridas. En el
estado de Hidalgo, podemos encontrar a los chinicuiles viviendo
en los magueyes pulqueros que son cultivados en diversos
sistemas productivos en la región (Ramírez et al., 2017; ÁlvarezRíos et al., 2020). Estos magueyes pertenecen principalmente
a la especie Agave salmiana (Fig. 2A y B), pero también a una
especie de maguey cimarrón o silvestre conocido como blanco,
de castilla, de ixtle, de la casa o socolume, o en ingles Cream Spike
Agave, el cual se conoce botánicamente como Agave applanata
(Fig. 2C y D) (CONABIO, 2019; García Mendoza, 2007). Ambas
especies son mexicanas y representan un recurso importante,
tanto económica como culturalmente, debido a los múltiples
usos que se le han dado a estas y otras especies desde hace
más de 9,000 años (Colunga-GarcíaMarín et al., 2017). Para
disfrutar de unos deliciosos chinicuiles, se comienza con la
elección del maguey que potencialmente podría contener a
estas larvas (Fig. 3-1). De acuerdo con lo que comentan algunos
recolectores, campesinos y gente de los pueblos, cuando
un maguey tiene chinicuiles, las pencas lucen de un color
amarillento a rojizo, y al desenterrarlo y buscar en las raíces, allí
estarán los chinicuiles, de distintos tamaños y tonos de rojo. Una
de las etapas ideales para recolectar a estas larvas es cuando
miden no más de dos centímetros de largo, tienen un color
durazno y un olor no tan fuerte. A partir de la mitad de agosto,
los chinicuiles aumentan de tamaño, se intensifica el color a
un rojo intenso y el aroma es tan potente que los recolectores
mencionan que, gracias a esto, es muy fácil localizar el maguey
que contiene a los chinicuiles. En caso de tener chinicuiles, el
maguey es primero inclinado y luego extraído completamente
del suelo (Fig.3-2), así las raíces quedan expuestas para que
después, con ayuda de un machete o barreta se va deshojando
cuidadosamente para ir sacando las larvas. A veces con ayuda
de una púa del mismo maguey se van agarrando cada uno de
los chinicuiles y se colocan en un recipiente.

Figura 2. Especies de agaves del estado de Hidalgo donde se ha
documentado la presencia de chinicuiles (Comadia redtenbacheri). A) El
maguey pulquero de la especie Agave salmiana en área naturales, B) Individuos
de Agave salmiana afectados por el aprovechamiento de los chinicuiles en
áreas naturales, C) El maguey cimarrón o blanco de la especie Agave applanata
en áreas naturales. D) Individuos de Agave applanata afectados por el
aprovechamiento del chinicuil. (Fotos C.J. Figueredo U).
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

43

Los chinicuiles o gusanos rojos del maguey: alimento de origen prehispánico amenazado por su sobreexplotación.

Figura 1. Esquema de las
fases de un chinicuil (Comadia
redtenbacheri) durante su ciclo de
vida Fotos BIOMATVI.

�En el caso de los magueyes pulqueros en los cultivos,
una buena práctica común es que al finalizar la
recolecta de los chinicuiles de una planta en particular,
a ésta se le realiza la limpieza de su base y el maguey
se vuelve a colocar en el lugar de donde se extrajo,
para que así pueda continuar creciendo (Fig. 3, ver
recuadro rojo). Algunos productores de maguey
pulquero mencionan que, al iniciar las lluvias intensas,
los chinicuiles salen por su cuenta de las raíces y se
pueden colectar sin dañar al maguey. En el caso de
magueyes “cimarrones”, es decir aquellos que crecen
solos en los cerros, esta buena práctica de resembrar
no parece ser común, de hecho, los magueyes
son desenterrados, se colectan los chinicuiles y
simplemente se dejan allí y luego se encuentran
“cadáveres”, como es el caso del maguey cimarrón o
maguey blanco (A. applanata) (Fig. 2 B y C; Fig. 3, ver
recuadro en rojo).
Este hecho es debido a que los chinicuiles son ampliamente
comercializados y este tipo de práctica la llevan a cabo
principalmente personas que se aprovechan del recurso,
sin la conciencia de preservar y conservarlo para el futuro.
Debido a esto, se necesita una regulación tomando en
cuenta la situación socioeconómica y necesidades de los

sitios en los que se llevan a cabo estas prácticas de manejo
(Piojan, 2001, Ramos-Elorduy et. al., 2006). Una vez que
ya se colectan los chinicuiles, éstos ya están listos para
prepararse ya sea asados, fritos, en una salsa de molcajete
o pueden acompañar diversos platillos. Es muy común
que los chinicuiles se vendan vivos en los mercados locales
(Fig. 4A y B) o en las principales carreteras de Hidalgo,
generalmente por docenas, a un precio de unos $20.00 a
$30.00 pesos mexicanos o incluso se llegan a vender por
litro (los insectos son colocados en envases que contienen
esa cantidad de líquido y es la unidad de venta), llegando
a costar hasta $2,000.00 pesos mexicanos el litro. En
algunos casos los vendedores los congelan para tener
disponibilidad durante todo el año, otros lo tuestan o fríen
(Fig. 4B), lo cual permite que se preserven por más tiempo.
De esta manera se pueden preparar diversos derivados
para su posterior comercialización, entre ellos la popular
sal de chinicuil (Fig. 4 E y F).

“Todo lo que se arrastra, corre y
vuela, va a la cazuela”
Si hacemos un recorrido por la historia gastronómica
de México vamos a encontrar una amplia diversidad

Figura 3: Aprovechamiento de los chinicuiles o Gusanos rojo del maguey. 1) La recolección de este insecto puede ser a partir de los agaves
pulqueros, generalmente cultivados, pero también de los agaves blancos o cimarrones. 2) En el caso de la recolección de los agaves pulqueros,
estos se vuelven a sembrar luego de extraer los chinicuiles, para el caso de los agaves blancos la planta es removida completamente del suelo para
poder extraer los chinicuiles, posteriormente son dejados allí, conllevando a que mueran. 3) En la actualidad existe una elevada demanda de estos
recursos en los mercados, llegando a costar hasta 2,000 pesos el litro de chinicuil dorado cuando se está fuera de temporada, es probable que
exista sobreexplotación. 4) Es un recurso con importancia cultural, donde además existe toda una cultura gastronómica que da identidad algunas
regiones como es el caso de los Llanos de Apan y el Valle del Mezquital. (Elaboración C. J. Figueredo-Urbina).
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�de recursos que han sido utilizados por los pueblos
originarios, muchos de ellos aún siguen vigentes. La
creciente popularidad de las recetas con insectos
ha traído a nuestra mesa platillos de la comida
tradicional mexicana que hoy no solo brillan por su
creatividad y valor cultural, sino también por su valor
nutricional. Desde el punto de vista nutricional, los
chinicuiles al igual que otros insectos comestibles en
estado larval contienen sales minerales y son fuente
importante de magnesio y calcio. Además, pueden
proporcionar calorías de calidad. Por ejemplo, 100
gramos de chinicuiles pueden contener entre 6 a
18% más proteína comparada con la misma cantidad
de carne de res, además son altamente digeribles
(Chapa, 2013). El alto valor nutritivo de los chinicuiles
puede ir acompañado de otros ingredientes, que,
combinándolos da como resultado una verdadera joya
gastronómica nutritiva. El caso de la receta de tacos
con salsa de chinicuiles, representan una tradición en
diferentes regiones de México (altiplano Hidalguense
y mexiquense y valle de Tehuacán-Cuicatlán) que aún
se mantiene, y que se ha popularizado, encontrando
así un espacio en los amantes de la entomofagia
(González y Contreras, 2009). Debido a que los
chinicuiles los encontramos asociados a los magueyes
y entre ellos los pulqueros, es común emplear la
bebida de los dioses para preparar la salsa, de hecho,
se han convertido en una receta que forma parte de
la cultura gastronómica en torno a los magueyes y el
pulque (Fig. 5).
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

¿Cómo preparar una rica salsa de
chinicuiles?
En la actualidad aun es común que, en distintas
localidades de la región del Valle de Mezquital, el
Valle de Tulancingo, la Comarca Minera, los Llanos de
Apan, entre otros, la salsa de chinicuiles sea un platillo
acostumbrando en temporada. Generalmente se usan
los que se colectan en el monte, en los metepantles
o sembradíos de magueyes o bien aquellos que se
compran a particulares, en los mercados o en diferentes
carreteras en el estado de Hidalgo.

Figura 5: Salsas verdes con chinicuil. A) Salsa verde en molcajete
de piedra volcánica con pulque, B) Salsa verde con chinicuiles que
tradicionalmente acompañan la Sopa de Malvas, platillo de temporada
de Singuilucán, Hidalgo (Fotos: CJ Figueredo).
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Los chinicuiles o gusanos rojos del maguey: alimento de origen prehispánico amenazado por su sobreexplotación.

Figura 4: Los chinicuiles son principalmente comercializados en mercados tradicionales, locales o tianguis y algunos productos
ya procesados se comercializan en supermercados como Walmart. A) Chinicuiles vivos comercializados en el Mercado 1ro de
mayo en Pachuca de Soto, Hidalgo. B) Chinicuiles tostados o fritos que se venden en el Mercado 1ro de mayo en Pachuca de Soto,
Hidalgo, C) Detalle de un chinicuil de cerca de unos cuatro centímetros de largo, E y F) Sal de chinicuil procesada y envasada que se
comercializa actualmente en supermercados.

�Lo que necesitamos para una deliciosa salsa son unos 100
gramos de chinicuiles de preferencia frescos, unos cuatro
jitomates o tomates guaje, dos chiles serranos, un cuarto
de cebolla blanca y dos dientes de ajos, unas ramas de
cilantro fresco y sal de grano para sazonar. Para iniciar con
la preparación debemos lavar y desinfectar el jitomate,
cebolla, chiles y cilantro, poner a calentar el comal, asar o
tatemar los chinicuiles, mover constantemente para evitar
que se quemen; deben quedar con textura crujiente, una
vez dorados los reservamos. Colocar los jitomates, chiles,
cebolla y ajos con todo y su cáscara en el comal y se asan,
debe irse dándoles vuelta para que queden asados por
completo. Cortar las hojas de cilantro. En un molcajete
colocar el ajo asado sin la cáscara y la sal, triturar muy bien
con el tejolote (mazo de roca que acompaña al molcajete)
hasta que quede una consistencia cremosa. Continuar
con la preparación agregando la cebolla asada, los chiles,
adicionar los chinicuiles y molerlos, finalmente incorporar
los jitomates. Continuar moliendo con el tejolote hasta
lograr una consistencia martajada o bien machacada
dependiendo del gusto; rectificar sazón con sal y adicionar
el cilantro en la salsa junto con los chinicuiles y mezclar,
servir con tortillas recién hechas y ¡a disfrutar! Una variante
de esta salsa es adicionar pulque, el cual le aporta un
toque ácido. Ambas versiones pueden utilizarse en tacos o
como acompañamiento para cualquier platillo o guiso de
su elección (Fig. 5).

La conservación de los chinicuiles
En poblaciones naturales de esta mariposa o polilla nocturna
en su etapa larval se ve afectada por endo parasitoides,
principalmente de moscas y también algunas bacterias que
pueden llegar a causar gran mortalidad. Los recolectores de estas
larvas no logran identificar dichas enfermedades, por lo que se
pudieran estar comercializando gusanos infectados y afectando
la cantidad de futuros potenciales chinicuiles (Miranda-Perkins et
al., 2013; Ramos-Elorduy, 2006; Zetina y Llanderal, 2014).
Por otro lado, actualmente parece existir una
sobreexplotación del recurso. Aparentemente las
poblaciones silvestres tanto del insecto como de los
magueyes donde ellos habitan, se han reducido, debido
al continuo incremento en el precio del chinicuil que se
cotiza entre los $1,800.00 a 2,000.00 pesos mexicanos
el litro. Adicionalmente, los recolectores, compradores
y personas de las comunidades donde se llevan a cabo
estas prácticas, perciben una disminución de estos
insectos comestibles, pues personas entre los 30 a 50 años
mencionan que durante su niñez era común consumirlos
en tacos y que hoy en día solo en salsas “para que rinda”,
hecho que puede ser por disminución de la abundancia
o perdida de tradiciones. A pesar de estos argumentos,
no existen investigaciones formales en ese sentido.
Nuestro grupo de trabajo ha evidenciado en diversas
localidades del estado, que cada año durante los meses
de agosto a octubre existe un aprovechamiento de este
recurso que deja como resultado gran cantidad de agaves
blancos o cimarrones (Agave applanata) muertos (Fig. 3),
lo cual seguramente tendrá efectos negativos tanto en
el agave como en los chinicuiles. Actualmente realizamos
investigaciones orientadas a documentar el estado actual
de las poblaciones del agave blanco y el aprovechamiento
46

del chinicuil en el estado, esto con el objetivo de proponer
estrategias de manejo sustentable del recurso que permita
su permanencia.
Por otro lado, existen iniciativas privadas como es el caso
del BIOMATVI Laboratorio, quienes desarrollan diversas
actividades entre ellas el desarrollo de un sistema agrícola
sustentable con la incorporación del agave blanco o
cimarrones (A. applanata), que permita la producción de
chinicuiles de manera controlada, asegurando además la
trazabilidad del producto, para un consumo responsable
y consciente. Esta empresa cuenta con instalaciones
destinadas al estudio biotecnológico de agaves, contando
además con un programa de instalación de granjas piloto y
demostrativas en los municipios de Zapotlán, Singuilucan y
San Agustín Tlaxiaca con el objetivo de investigar y mejorar
el sistema productivo de maguey blanco y pulquero.
Dentro de las actividades que realiza el Laboratorio
BIOMATVI, se destacan las prácticas de manejo como el
trasplante, reubicación, propagación y micropropagación
in vitro de los magueyes A. applanata, además de la
recolección de chinicuiles en los magueyes silvestres para
reproducirlos en sus granjas piloto. La empresa BIOMATVI
lleva un conjunto de acciones orientadas a la preservación
de este recurso natural, proponiendo como estrategia de
protección aprovecharlo económicamente mediante el
Sistema Productivo de Gusano Rojo.
Existe incertidumbre en el aprovechamiento y manejo de
este recurso, no parece existir algún tipo de regulación
para la colecta y comercialización, aún no es claro cómo
las poblaciones naturales de los magueyes utilizados
responden a este aprovechamiento o si estamos en un
caso de sobreexplotación.
Como puede observarse, llevar estas larvas hasta la mesa
implica a las personas que los comercializan esperar
un año y tener experiencia para su recolecta. Hasta el
momento se ha observado que algunas prácticas para
conseguirlos afectan directamente a las poblaciones
naturales de los magueyes sobre todo a Agave applanata,
el cual es muy apreciado en Hidalgo por contener la
mayor cantidad de larvas. En dicho estado, no existe
alguna regulación para el uso y comercialización de este
producto. Para lograr esto se debe poner en contexto
la situación social y económica de todos los actores
involucrados para comprender los motivos de sus buenas
o malas prácticas. Se están realizando esfuerzos para dar a
conocer la situación actual de los chinicuiles y los magueyes
hospederos mediante pláticas de educación ambiental y
sugerencias de reacomodo de los magueyes después de
haber sido utilizados para colectar chinicuiles.

Agradecimientos
Agradecemos a los manejadores de agave y familias que
nos abrieron las puertas de sus hogares para la realización
de este trabajo. Este trabajo forma parte del Proyecto
Investigadoras e Investigadores por México CONACYT
CIR/0010/2022. Agradecemos al CONACYT por la beca
con el número 892149 dentro del PNPC de Doctorado en
Ciencias en Biodiversidad y Conservación, UAEH otorgada
a MAGM.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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En: Casas, A, F. Parra &amp; J. Torres-Guevara (Eds). Domesticación en el Continente Americano vol. 2 Investigación
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�THE AMPHIBIANS AND REPTILES OF
THE NORTHERN SELVA LACANDONA:
Nahá and Metzabok, Ocosingo, Chiapas,
México; with some ethnoherpetological notes
ANA IRIS MELGAR-MARTÍNEZ, 2FELIPE RUAN-SOTO, 3EDUARDO CHANKIN-CHANKAYUN, 4ELÍ
GARCÍA-PADILLA, 5IVÁN VILLALOBOS-JUÁREZ, 6VICENTE MATA-SILVA, 7EDUARDO ALEXIS LÓPEZESQUIVEL, 8LYDIA ALLISON FUCSKO, 9MARIO C. LAVARIEGA, 10JERRY D. JOHNSON, 11DAVID
LAZCANO AND, 12LARRY DAVID WILSON

1
�  

48

�Centro Ecoturístico Tres Lagunas, San
Javier, Lacanjá Chansayab, Ocosingo,
Chiapas 29950, México. Email: iris.
melgar02@hotmail.com; e.chankin@
hotmail.com
https://orcid.org/0000-0002-3462-3367
2
Laboratorio de Procesos bioculturales,
educación y sustentabilidad. Instituto de
Ciencias Biológicas, Universidad de Ciencias
y Artes de Chiapas. Libramiento Norte. Pte.,
Caleras Maciel, 29000 Tuxtla Gutiérrez,
Chiapas, México. Email: felipe.ruan@
unicach.mx
http://orcid.org/0000-0002-2476-027X
4
Biodiversidad Mesoamericana. Oaxaca
de Juárez, Oaxaca 68023, México. Email:
eligarciapadilla25@gmail.com
https://orcid.org/0000-0003-1081-8458
5
Organización Los Hijos del Desierto,
Aguascalientes, México Email:
lepidushunter@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-0405-4626
6,10
Department of Biological Sciences, The
University of Texas at El Paso, El Paso,
Texas 79968-0500, USA. Email: vmata@
utep.edu; jjohnson@utep.edu
https://orcid.org/0000-0001-8123-1844
https://orcid.org/0000-0002-2135-4866
7
Universidad Nacional Autónoma de
México. Ciudad de México, 04510,
México. Email: eduardo.loes@ciencias.
unam.mx
https://orcid.org/0000-0002-5539-7389
8
Department of Humanities and
Social Sciences, Swinburne University
of Technology, Melbourne, Victoria,
Australia. Email: lydiafucsko@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-2133-6617
9
Centro Interdisciplinario de Investigación
para el Desarrollo Integral Regional,
Unidad Oaxaca, Instituto Politécnico
Nacional, Hornos 1003, 71230 Santa
Cruz Xoxocotlán, Oaxaca, México. Email:
mariolavnol@yahoo.com.mx
https://orcid.org/0000-0003-2513-8244
11
Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Ciencias Biológicas,
Laboratorio de Herpetología, Apartado
Postal-157, San Nicolás de los Garza,
C.P. 66450, Nuevo León, México. Email:
imantodes52@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0002-6292-5979
12
Centro Zamorano de Biodiversidad,
Escuela Agrícola Panamericana Zamorano,
Departamento de Francisco Morazán,
Honduras; 1350 Pelican Court, Homestead,
Florida 33035-1031, USA. Email:
bufodoc@aol.com
https://orcid.org/0000-0003-4969-0789
1, 3

Palabras clave: Etnoherpeotología,
Anfibios, Reptiles, Selva Lacandona,
Nahá, Metzabok
Key words: Ethnoherpetology,
Amphibians, Reptiles, Selva
Lacandona, Nahá, Metzabok

ABSTRACT
Chiapas harbors significant biological and cultural diversity. The region known as
Selva Lacandona is an ideal example to study what is called the “biocultural axiom”.
This neotropical region is inhabited by multiple indigenous groups, such as the
Tsotziles, Tseltales, Tojolabales, Ch’oles, Kanjobales, Chujes, Mames, Lacandones
(Hach Winik), and Zoques. The herpetofaunistic diversity of Chiapas is currently
represented by 107 species of amphibians and 223 species of reptiles. In the Selva
Lacandona region a total of 35 species of amphibians and 90 reptiles has been
documented, with some areas still remaining to be formally explored. Traditionally,
the use of natural resources by native indigenous communities has been linked
to the selective use of those species that have economical, traditional, and/or
magical-religious value. Many of these human groups have a deep traditional
knowledge about the environment in which they live, as well as the diversity of
plant, fungal, and animal species with which they have coexisted over millennia.
The Nahá and Metzabok communities are inhabited by the Maya-Lacandón del
Norte culture. The objective of this study is to identify the herpetofaunistic species
diversity found within the Flora and Fauna Protection Areas (APFF´s) of Nahá and
Metzabok. Additionally, we analyzed whether the Lacandones from the north
have a herpetofaunistic ethnical taxonomic classification system. A total of 67
species that are recognized by the Lacandones were recorded for both APFFs. The
Lacandones del Norte classify the herpetofauna into six groups, i.e., Ak (Turtles),
Kan (Snakes), Ayim (Crocodiles), Torok (Lizards), Xut (Frogs), and Be’p (Toads). For
Metzabok, the three most frequently mentioned species are Bothrops asper, Boa
imperator, and Crocodylus moreletii. For Nahá, the three species of most importance
are Basiliscus vittatus, Boa imperator, and Kinosternon leucostomum. The differences
lie in the fact that for the Lacandones of Metzabok, the most important animals are
those that are represented in their oral narratives, while for the Nahá community;
the most important species are those that they usually find on a daily basis when
walking along the trails in the jungle.

RESUMEN
Chiapas alberga una gran diversidad biológica y cultural. La region conocida como
Selva Lacandona es un ejemplo idóneo para estudiar a lo que se conoce como
“axioma biocultural”. En esta región neotropical habitan varios grupos originarios,
como los Tsotziles, Tseltales, Tojolabales, Ch’oles, Kanjobales, Chujes, Mames,
Lacandones (Hach Winik), y Zoques. La diversidad herpetofaunística de Chiapas
está representada al presente por 107 especies de anfibios y 223 especies de
reptiles. En la región Selva Lacandona por su parte, se han documentado un total
de 35 especies de anfibios y 90 de reptiles, permaneciendo aún algunas zonas sin
exploración formal. Tradicionalmente el uso de los recursos naturales por parte
de las comunidades originarias, ha estado ligado al aprovechamiento selectivo de
aquellas especies que tienen valor económico, tradicional y/ó mágico-religioso.
Muchos de estos grupos humanos tienen profundos conocimientos acerca del medio
en que viven, así como de la diversidad de especies de plantas, hongos y animales
con las que coexisten desde hace milenios. Las comunidades de Nahá y Metzabok
están habitadas por la cultura Maya-Lacandón del Norte. El objetivo de este estudio
es identificar a la diversidad de especies herpetofaunísticas que se encuentran
dentro de las Áreas de Protección de Flora y Fauna (APFF´s) de Nahá y Metzabok.
Adicionalmente, se analizó si el pueblo lacandón del norte contaba con un sistema
de clasificación etnotaxonómica de la herpetofauna. Se registraron un total de 67
especies que son reconocidas por los lacandones para ambas APFF´s. Se identificó
que los lacandones clasifican a la herpetofauna en 6 grupos: Ak (Tortugas), Kan
(Serpientes), Ayim (Cocodrilos), Torok (Lagartijas), Xut (ranas) y Be’p (Sapos). El análisis
de frecuencia de mención sitúa a las especies en distinto orden. Para Metzabok, las
primeras 3 especies de importancia son: Bothrops asper, Boa imperator y Crocodylus
moreletii. Para Nahá, las primeras tres especies de importancia son: Basiliscus vittatus,
Boa imperator, y Kinosternon leucostomum. La diferencia radica en que para los
lacandones de Metzabok los animales más importantes son los que se encuentran
representados en sus narrativas orales, mientras que para la comunidad de Nahá,
las especies de mayor importancia son las que suelen encontrar cotidianamente al
realizar recorridos por los senderos de la selva.
49

�W

DEDICATION

E DEDICATE THIS CONTRIBUTION TO THE MEMORY OF
CHAN K´IN VIEJO, “EL SABIO DE LA SELVA LACANDONA”
(1900-1996; FIGURE 1). HE WAS THE LAST TO’OHIL OR
SPIRITUAL LEADER IN THE HISTORY, MYTHOLOGY,
AND COSMOGONY OF THE LACANDONES OR HACH WINIK OF THE
COMMUNITY OF NAHÁ. HE MANAGED TO PRESERVE AND KEEP
TOGETHER THE CUSTOMS AND TRADITIONS OF HIS PEOPLE, SHARING
THROUGH COSMOLOGICAL STORIES THE ORAL TRADITION OF THE
MAYAN ANCESTORS. IN 1994, DURING A LACANDÓN COUNCIL, HE
DENOUNCED THE THEFT AND FELLING OF TREES IN HIS COMMUNITY
BY OUTSIDERS WHO THREATENED THEM. ONE OF HIS MOST
REMEMBERED PHRASES IS: “THE GOVERNMENT SENT US HERE TO
NAHÁ, AND THEY TOLD US THAT THIS IN NAHÁ WAS OURS. WE TAKE
CARE OF THE FOREST. NOW THEY HAVE TAKEN AWAY OUR LAND AND
ARE SELLING THE TREES. GOD IS ANGRY; I AM SADDENED BY THE COLD
THAT HAS ENTERED THE HEARTS OF THE PEOPLE. I AM VERY OLD AND
HERE I AM GOING TO DIE. WE DON’T WANT THEM TO TAKE OUT THE
TREES THAT ARE OUR LIFE, THEY ASK FOR THE RAIN TO COME. THE
CAOBA AND CHICLE TREES ARE OUR LIFE, THEY HAVE LIFE, WHEN THE
TREES ARE FINISHED, WE ARE GOING TO FINISH TOO”. HE FINALLY
DIED IN NAHÁ ON DECEMBER 23, 1996 AND HE LEFT THE SPIRITUAL
RESPONSIBILITY TASK ON THE FIGURE OF DON ANTONIO MARTÍNEZ
CHAN K´IN (FIGURE 2) WHO HAS TAKEN THE LEAD AND MAINTAINS
ALIVE TO DATE THE SACRED RITUALS, TRADITIONS, AND CULTURAL
BELIEFS OF THE HACH WINIK (THE TRUE PEOPLE) IN THE MYTHICAL
SELVA LACANDONA.
“ALL LIVING BEINGS ARE RELATED, TIED TO THE SAME ROOT. WHEN
HACHAKIUM (TRUE GOD) MADE THE STARS, HE MADE THEM OUT OF
SAND AND STONES AND PLANTED THEM. THE ROOTS OF EACH STAR
ARE THE ROOTS OF A TREE; WHEN A TREE FALLS, A STAR FALLS FROM
THE SKY.” ~ CHAN K’IN VIEJO

50

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Introduction

T

he Mexican state of Chiapas stands out for its
great biodiversity of amphibians and reptiles,
only surpassed by that harbored in Veracruz and
Oaxaca (García-Padilla et al., 2022). A total of 107 species
of amphibians and 223 species of reptiles have been
identified, of which a total of 26 species are endemic
at the state level (Johnson et al., 2015). The mythical
region known as Selva Lacandona is one of the most
important multicultural and biodiverse regions of the
state of Chiapas and in all of Mexico. Rzedowski (1983
cited in Lazcano-Barrero et al., 1992) estimated that the
tropical forests of Mexico originally included 12% of the
national territory, and that by 1981 they constituted less
than 1%. In 1985, the figures for the National Institute
of Statistics, Geography and Information Technology
of Mexico (INEGI, 1985), point out that in the country
remained a total of 114,060 km2 of “jungles”. In the
Lacandona region, the jungles had an original extension
of approximately 1,300,000 has; According to Calleros
and Brauer (1983) by 1982, a total of 584,178 hectares
had been transformed, that is the 45% of the total
wooded area (Lazcano-Barrero et al., op. cit.).
After this severe rhythm of transformation of the
territory, however, the federal Natural Protected Areas
of the Selva Lacandona, which only represent ca. 0.9%
of the national territory, currently remains with less
than 300,000 hectares of pristine rainforest, which are
estimated to conserve a fifth of the biological diversity
of Mexico and 30 % of the clean water resources. The
herpetofauna of the region has been estimated as
a total of 35 species of amphibians and 90 species of
reptiles (Hernández-Ordoñez et al., 2015), with vast
areas remaining without formal exploration, such as the
northern portion.
The National Commission of Natural Protected Areas
(CONANP), an environmental government institution
affiliated with SEMARNAT, regulates and establishes
the management plans for Natural Protected Areas
(NPA´s). They have provided a deficient record of the
biodiversity of Nahá and Metzabok composed of a
total of 19 herpetofaunal species (CONANP, 2006 a, b).
This document lacked peer review and the checklist
has not been updated until now. Here we present
an updated checklist of the herpetofauna with some
pertinent ethnoherpetological notes as a result of the
field work led by IMG and ECC, who carried out over ca.
one-year sampling in the field with the help of the local
indigenous field guides of the Maya Lacandón or “Hach
Winik” communities from Nahá and Metzabok in the
northern portion of the mythical Selva Lacandona.

Methods
The field work in the two study areas was carried out
for six months (August to October 2015 and February to
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

Figure 2.-. A portrait of Don Antonio Martínez Chan K´in, the current
spiritual leader of the community of Nahá. Photo by Elí García-Padilla

June 2016) with visits from 10 to 15 days per month in the
two communities, gathering the necessary information
through the application of informal interviews in a
participant observation framework and complemented
with ethnobiological tours led by local members of the
communities. During the interviews, we had the help
of a local translator. The first stage of the interviews
was carried out through informal conversations and
adding as an aid a catalog of photographs of the
herpetofaunistic species that were registered previously
by the National Commission of Protected Natural Areas
(CONANP) personnel or those of expected occurrence
based on the pertinent literature available in each of the
two Natural Protected Areas.
The searches for the existing herpetofauna were carried
out under the criteria of Gaviño et al., (1982), in which there
is no fixed limit of search extension, but rather the direct
search, by known microhabitat, as well as a fixed time for
the researcher; the search was from September 2015 to
June 2016 covering the dry and rainy seasons. The hours
were from 7 am to 10 am, from 1 to 3 pm, and from 9 pm
51

THE AMPHIBIANS AND REPTILES OF THE NORTHERN SELVA LACANDONA: NAHÁ AND METZABOK, OCOSINGO, CHIAPAS, MÉXICO; WITH SOME ETHNOHERPETOLOGICAL NOTES

Figure 1.-. A portrait of Chan K´in Viejo also known as the “Sabio de la Selva Lacandona”. Photo taken from
internet without available data of authorship.

�Figure 3. A portrait of Moisés, a Lacandón child from the community of Nahá. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez

to 12 am. For the collection of corresponding data for the
species, the capture techniques of Casas-Andreu et al.,
(1991) were taken into account. The searches were carried
out in the company of park rangers, people from the
community, or external companions. The identifications
were carried out with the taxonomic identification keys by
Flores-Villela (1995), as well as with the help of Köhler’s field
guides (2003, 2010).

Area of study
The research area of this study is included in the
northern portion of the Selva Lacandona region, in
the Maya Lacandón (Hach Winik) communities of Nahá
and Metzabok (Figure 3, 5, 6). The polygonal outline of
the site extends from 16 ° 56’ 41 ‘’ to 17 ° 08’ 36 ‘’ north
latitude and from 91 ° 32’ 52 ‘’ to 91 ° 40’ 09 ‘’ west
longitude. The total area of ​​the protected areas of Nahá
and Metzabok amounts to 7, 215.76 hectares; the latter
were declared as protected areas with the character of
Protected Areas of Flora and Fauna (APFF) on September
23, 1998, according to the publication of the Official
Gazette of the Federation (DOF, 1998).
The Selva Lacandona derives its name from an
indigenous community that has lived in it since prehispanic times, i.e., The Lacantunes=Lacandones. During
the colonization, this is how the Spaniards referred to
the Indians of Lacamtún. The etymology is derived
from lacam: large; and tun: stone), as the Lacandones
designated the main islet of the Miramar lagoon, in
52

which they had built the small headquarters of their
extensive jungle territory.
The Spanish conquest changed the Mayan toponym
Lacamtún for that of “Lacandón” and used this
Castilianized name to designate not only the island but
also the lagoon and the region around it. In the last
century, the foreign hunters who also cut mahogany
and cedar in the region no longer used the colonial
name; they called that part of the Lacandona Desert of
Ocosingo or “Desierto de La Soledad,” and the lagoon
was known as Laguna Buenavista. The current names of
Selva Lacandona and Miramar are recent appellations,
assigned by explorers and loggers in the 1920s. Worth
noting is that the modern concept of Selva Lacandona,
in addition to being botanical and geographical, is also
political, since it refers exclusively to the Mexican part of
the tropical forest (De Vos and Marion, 2015).

Vegetation
The Nahá and Metzabok areas are located in the transition
zone between the Nearctic and Neotropical regions, and
are characterized by their great diversity, richness, and
ecological fragility (CONANP, 2006b). The vegetation of
Nahá and Metzabok, according to the classification of
Rzedowski (1978) includes five different types of plant
associations, including: Tropical Evergreen Forest, Thorny
Forest, Cloudy Mountain Forest, Coniferous Forest, and
Secondary Vegetation (Acahuales), which specifically for
Nahá, are the Mesophyllous Mountain and Coniferous
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Figure 5.-. A map depicting the types of vegetation within the Nahá and Metzabok communities.
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

53

THE AMPHIBIANS AND REPTILES OF THE NORTHERN SELVA LACANDONA: NAHÁ AND METZABOK, OCOSINGO, CHIAPAS, MÉXICO; WITH SOME ETHNOHERPETOLOGICAL NOTES

Figure 4. The geographic location of the Nahá and Metzabok communities in the Mexican state of Chiapas, México.

�Forests, and for Metzabok, the Thorny Forest (Figure 4).
Both Protected Areas have a registry of 779 species of
vascular plants, which belong to 452 genera of 116 families
(CONANP, 2006b). Fifty-one percent of the species are
grouped in the families Araceae, Arecaceae, Bromeliaceae,
Euphorbiaceae, Fabaceae, Melastomataceae, Meliaceae,
Moraceae, Orchidaceae, and Rubiaceaceae (CONANP,
2006a).

Fauna
The Selva Lacandona harbors a high level of biological
biodiversity. Being in the midst of political, social,
cultural, and ecological conflicts, however, it has been
transforming day after day. Chiapas has a total record
of 207 species of mammals (Rivero and Medellín, 2015).
The region with the highest species richness is the Selva
Lacandona with 134 species (Rivero and Medellín, op.
cit.). The diversity of amphibians and reptiles reported
is 35 species of amphibians and 90 species of reptiles
(Hernández-Ordoñez et al., 2015). The analysis of the
avifauna in the Lacandona is complemented by other
previous and subsequent works that give an updated
result in the list that is totally made up of 344 bird
species (González-García, 1993).

Cultural context
The Lacandon Maya tribe have inhabited the region
known as the Selva Lacandona since ancient times.
Some authors have characterized the Maya-Lacandón
as an indigenous group that, for a long time, remained
isolated in the jungle. In the mid-nineteenth century,
however, with the entry of logging and chiclero groups,
as well as oil exploration workers, new paths were
opened that allowed access to communication between
the Lacandón villages and the rest of the state (CONANP,
2006b). In the mid-20th century, the distribution of
indigenous groups of the Tseltal and Cho’l ethnic groups,
mainly from the Altos de Chiapas and the Ocosingo
Valley, gradually colonized the region starting in 1960,
integrating more than 1,000 communities, rural areas
of between 50 and 100 families who demanded the
expropriation of land to be assigned to them as social
property through the provision of ejidos, leaving the
Lacandón clans immersed within the new established
ejido population centers (CONANP, op.cit). Thus, some
civil society organizations promoted the relocation of
Lacandon families in new areas, so that in 1972 the
current five Lacandón nuclei were formed: Lacanjá
Chansayab, San Javier, Bethel, Nahá, and Metzabok, the
last two communities being the ones that constitute
those known as Lacandones del Norte, concentrating
approximately 20% of the total of this ethnical group
that is at the same time one of the smallest ethnic
groups of Mexico (CONANP, 2006 a, b)
Currently, the official organization at the regional level
is represented by the authorities of the Zona Lacandona
Community, an indigenous alliance made up of three
ethnic groups: Maya-Lacandones, Choles, and Tseltales.
Its highest authority is constituted by the Commissariat
54

of Communal Assets and its Surveillance Council, made
up of members of the three ethnic groups, elected in
the Great Assembly held every three years, for which
they bring together all 51 of the comuneros belonging
to the Community. By regulation, the Commissariat
must always be occupied by a Maya-Lacandón member
(CONANP, 2006a).
The subsistence of the Lacandones has been based on
the empirical knowledge of their environment and the
development of a complex traditional agricultural system,
which is complemented by the collection of fruits, seeds,
and vines from the jungle, and hunting and fishing in rivers
and lakes. It can be assured, with certainty, that, since the
end of the 20th century, the Lacandón ethnic group has
been subject to a constant and growing external influence,
which contrasts with the fact that, during most of their
history, they were a human group that lived outside many
of the economic and social processes that shaped the
history of Chiapas and the rest of the indigenous groups
that inhabit the state territory.
The Nahá and Metzabok area is made up of eight ejidos
and small communities, which are settled in the valleys,
where the rivers and dirt roads run that link the region
with two cities, to the east with the city of Palenque,
and to the south with the city of Ocosingo. According
to the most recent censuses carried out by the Rural
Medical Units for the year 2006, in Nahá there are 253
inhabitants and Metzabok has 67 inhabitants.
The population of the region is totally indigenous, and
they use their mother language, the Maya-Lacandón,
to express themselves on a daily basis. Virtually all
men under the age of 50 speak Spanish fluently, and
the vast majority of young people can read and write.
In general terms, few adult women can speak Spanish
fluently; this is largely due to reduced contact with
outsiders relative to the men. The indigenous language
is solidly maintained and used daily in its oral form;
however, only a few members of the community are
interested in developing writing in their language, so
the vast majority ignores the grammatical elements to
express themselves in writing in their own language.
Some schools have now included elementary lessons in
reading and writing in their local language, which is of
great value to their cultures (Montes, 2005).

Results
As a result of the field work and the literature records,
we found that the herpetofauna in both communities
is composed as follows: in the case of amphibians, we
recorded 22 species grouped into nine families and
two orders. In the case of the reptiles, 45 species were
recorded grouped into 21 families and three orders. In
general, 67 herpetofaunal species were registered in
the area of the APFF Nahá and Metzabok, included in
30 families and five orders (see Table 1; figures 7 to 35).
The distributional categorization analysis of the 67 species
involved in this study produced a figure of a total of 2
country endemic species, 40 species native to Mexico
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Months

Jan

Feb

Mar

Apr

May

Jun

July

Aug

Sep

Oct

Nov

Dec

Total

Tem (°C)

20.9

21.2

23.1

25.2

25.6

25.6

24.7

24.6

25.3

24.2

22.3

21.1

23.6

Pre (mm)

41.9

24.7

26.1

32.7

101.3

265.4

263.6

350.6

345.3

249.9

107.5

52.9

1862

and Central America, 19 species are ranging from Mexico
to South America, 4 are species ranging from the United
States to Central America and only 2 are species ranging
from the United States to South America.

area of the REBIMA is just ca. 331, 200 hectares of the
great total of ca. 1.8 million of hectares that comprises
the entire Selva Lacandona. Lazcano-Barrero et al.
(1992) recorded a total of 72 species for the REBIMA
and Ramírez and León-Pérez (2016) recorded a total
119 species for the region. More recently, HernándezOrdoñez et al. (2015) documented a total of 35 species of
amphibians and 90 species of reptiles. The last authors,
however, did not cover the northern portion of the Selva
Lacandona. Taking this last piece of information as a
reference, we can see how Nahá and Metzabok together
contain a little more than half the species of REBIMA,
which would place them as areas of great biological
importance. If the lists made by CONANP are taken as
a reference, the APFF Metzabok has a total record of 19
species and currently 67 herpetofaunistic species were
obtained, contributing 3 times more than what was
recorded in 2006 by the Mexican government and its
environmental institutions.

The Environmental Vulnerability Score (EVS; Wilson et al.,
2013a, b) was applied to the 67 herpetofaunistic species.
We found that 32 species are considered inside the low
vulnerability category, 28 species fell inside the medium
vulnerability category and a total of 6 species are in the
highest vulnerability category.
During the field work, a total of 67 informal interviews
were carried out in the two study communities
(Metzabok n=37 and Nahá n=30), covering 50% and
11%, respectively, of the total population of each town
(Metzabok n= 67 and Nahá n=253, according to the
Instituto Nacional Electoral [INEGI, 2001]). The interviews
were directed to two people in each family. If focus
groups were formed, they were also taken into account;
in this way, older adults, adults, young people, and
children were able to participate.

The herpetofauna of Naha and Metzabok consisting
of 67 species, are estimated to be only ca. 50 % of that
of the Selva Lacandona as a whole. However, it is quite
significant when we compare these numbers with
those available in other important tropical areas also
considered or believed as being the most biodiverse
areas in Mexico, as it is the case of the Los Chimalapas
region in the Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca and
Los Tuxtlas in Veracruz. The herpetofauna of Naha
and Metzabok represents the 43 % of that of the Los
Chimalapas and 41 % of that of the Los Tuxtlas (GarcíaPadilla et al., 2021; López-Luna et al., 2017).

We found that the northern Lacandones have a
traditional classification of the amphibians and reptiles,
in which they separate the herpetofauna into six
major groups: toads or be ́p, frogs or xut, turtles or ak,
crocodiles or ayim, lizards or torok, and snakes or kan.
Within each group, some species are given a more
specific name, either because of their morphology, their
color, some vocalization they generate, the place where
they have been found, or some history or story related
to that species (see Table 2).

Regarding the ethno-taxonomy, Góngora-Arones
(1987) mentioned that the Lacandones of Lacanjá
Chansayab recognize six groups into which they divide
the herpetofauna: torok (lizards), ak (turtles), kan
(snakes), ayim (crocodiles), chut or T’iu (frog), ran (toads).
This classification in some groups is identical to the
classification provided by the Northern Lacandones in

Discussion
Most previous herpetofaunistic works consider Montes
Azules Biosphere Reserve (REBIMA) to refer to the Selva
Lacandona, an approach that is in fact incorrect. The

Table 2. Summary of ordinal numbers of native and non-native species in the herpetofauna of the Naha and Metzabok region of
Chiapas, the state of Chiapas, and the country of Mexico. Percentages include ratios of those in the Nahá and Metzabok compared
to those in the state of Chiapas and the country of México. Data for the state of Chiapas from Johnson et al., 2015 and for Mexico
from Johnson (et al., 2017).
Groups

Nahá and Metzabok

Chiapas

20

79

253

25.3/7.9

Anura
Caudata

Mexico

Percentage

2

25

156

8.0/1.3

Gymnophiona

—

3

3

0/0

Subtotals

22

107

412

20.5/5.3

Crocodylia

1

3

3

33.3/33.3

Squamata

39

203

906

19.2/4.3

Testudines

5

17

52

29.4/9.6

Subtotals

45

223

961

20.1/4.6

Totals

67

330

1,373

20.3/4.8

Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

55

THE AMPHIBIANS AND REPTILES OF THE NORTHERN SELVA LACANDONA: NAHÁ AND METZABOK, OCOSINGO, CHIAPAS, MÉXICO; WITH SOME ETHNOHERPETOLOGICAL NOTES

Table 1. Average temperature and precipitation data recorded by the Las Tazas station, for the Naha and Metzabok regions.

�Figure 6.-. A panoramic view of
the main lagoons and the tropical
evergreen forest in the community
of Puerto Bello Metzabok, in the
municipality of Ocosingo. Photo by
Elí García-Padilla.

this study; however, while investigating the classification
of the herpetofauna in the Lacanjá Chansayab
community, we can see that some data provided by
Góngora-Arones (1987) might not have been understood
in the correct or inclusive way. According to more recent
informal interviews with Lacandones from Lacanjá,
the herpetofauna is classified into: torok (lizards), ak
(turtles), kan (snakes), ayim (crocodiles) and Rerek (frogs
and toads), forming five groups, of which there are
subdivisions that take into account the morphology,
coloration, vocalization, and habits. This is still similar
to what the northern Lacandones identify; however, a
notable difference in the classification of reptiles and
amphibians is that toads are separated from frogs.
The importance of a species within a culture, however,
will give it more specific names; this happens with
snakes, which would give us an idea of ​​how important
snakes are for the Lacandon people. Their interest in
conservation, as well as their beliefs and fears, make
snakes very important in their culture.
The Tojolabales (González, 2001) recognize four groups,
separating toads, turtles, snakes, and venomous snakes.
The Mam culture also has its own classification system
where snakes are recognized as Kan. These are clear
examples that the herpetofauna in certain cultures
of Chiapas has an important place and is given a
classification. In the case of the northern Lacandones,
the group of snakes is called Kan, which coincides with
how the Mam culture knows snakes; it is possible that it
derives from ancestral knowledge given the Mayan roots
of most ethnic groups in Chiapas.

Conclusions and recommendations
Conclusions
Through this study, it was possible to expand the
herpetofaunistic record that was described by CONANP
in 2006. In total, the Nahá and Metzabok communities
56

contain a total of 67 species, including 22 species of
amphibians and 45 species of reptiles.
The traditional form of classification of the Lacandones
from the north divides and recognizes the groups
of crocodiles, lizards, turtles, frogs, toads and
snakes. Salamanders are included within lizards.
Their organization system depends on coloration,
morphology, vocalization, habits, and habitat of the
involved groups of species.
Among the factors that constantly threaten the behavior
and culture of the Lacandones is the establishment of
the APFF´s decrees. These areas and their own dynamics
have contributed to increase the abandonment of
cultural beliefs and traditions regarding faunal species,
to the detriment of the conservation of all species. In this
sense, a series of operating rules have been generated
that the Lacandón people must abide by in order to
have access to federal projects that generate monetary
gains for them.
The income from environmental services implemented
by the federal government in the Lacandona has led to
the abandonment of daily practices in Nahá, allowing
entry to Tzeltal or Chol people to work the land. On the
other hand, the Evangelical, Pentecostal, and Seventhday churches are undoubtedly a very important and
decisive factor in cultural change by prohibiting the
worship of traditional deities, speaking of their beliefs,
the development of their rituals, of their songs and
prayers. This influence results in the interruption of
the previously strong link between nature and human
societies.

Recommendations
We strongly urge the Mexican government to
guarantee the effective recognition of the collective
rights of the ethnical groups of Mexico and their
traditional knowledge and languages. In the case of
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Acknowledgments
The preparation of this document and the
photographic inventory would not have been possible
without the field collaboration and contribution of
Rafael Tarano-González and Jaime Tarano-López
(father and son, respectively) who are both members

T

of the Lacandon community of Puerto Bello Metzabok.
We also thank the biologist and photographer Daniel
Ochoa for the donation of his splendid image of
Agalychnis moreletii. We also thank the local authorities
and members of the communities of Nahá and
Metzabok for all their support and companionship
during the field work invested by AIMM and ECC,
specially to Don Enrique Valenzuela (current
Subcomisariado) and his wife María Gutiérrez. EGP
also visited the communities of Nahá and Metzabok
twice in 2011 and 2012 to explore and photograph
the deepest regions of Chiapas and the mythical
Selva Lacandona and their current guardians: The
Hach Winik or Mayas-Lacandones, the true people.
AIMM would like to dedicate all this academic effort
invested to her parents, and to the entire people of
Metzabok who adopted her as if she were part of
the community, especially to the local children Bor
and Moisés for always running with her looking for
herps (“bichos”). EGP would also like to dedicate this
collaborative contribution to his only begotten son
K´in B´alam (Sol Jaguar) García-Morales.

HEN HACHAKYUM (TRUE GOD) MADE THE FOREST. IT WAS GOOD...
HE SAW THAT IT WAS GOOD. HE SAW THE STONES COME OUT. THERE
WERE STONES IN THE FOREST, EVERYTHING WAS LIFTED (...IN DUE

ORDER). SO THE LAND WAS GOOD.”

Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

(CHAN K´IN VIEJO)

57

THE AMPHIBIANS AND REPTILES OF THE NORTHERN SELVA LACANDONA: NAHÁ AND METZABOK, OCOSINGO, CHIAPAS, MÉXICO; WITH SOME ETHNOHERPETOLOGICAL NOTES

the Maya Lacandones of Nahá and Metzabok, we are
talking about one of the smallest ethnical groups or
minorities; however, they still possess their native
language and cultural traditions, beliefs, and customs.
They are in fact the owners and the best guardians of
one of the most important remnants of biodiversity
at the country and Mesoamerica levels. Their strong
link between society and nature enables them to
persist during millennia with a semi- nomadic style of
life inside the great Selva Maya. The knowledge and
cosmogony they maintain is vital to understanding
the reasons why they have resisted the destruction of
their common home, i.e., the rainforest.

�Table 3. Updated and corrected list of the amphibians and reptiles in the Naha &amp; Metzabok region.
Taxa

Maya Lacandon
names

Distributional
status

Environmental Vulnerability
Category (Score)

IUCN
Categorization

SEMARNAT
Status

Incilius macrocristatus

Sut/Torosh

NE4

M (11)

VU

Pr

Incilius valliceps

Sut/Torosh

NE4

L (6)

LC

NS

Be’p

NE7

L (3)

LC

NS

Yax xut

NE4

M (10)

NE

NS

Craugastor alfredi

Xut

NE4

M (11)

VU

NS

Craugastor laticeps

Xut

NE4

M (12)

NT

Pr

Craugastor rugulosus*

Xut

CE

M (13)

LC

NS

Dendropsophus ebraccatus

Xut

NE6

M (10)

LC

NS

Dendropsophus microcephala

Xut

NE6

L (7)

LC

NS

Smilisca baudinii

Kek ich

NE7

L (3)

LC

NS

Smilisca cyanosticta

Kek ich

NE4

M (12)

NT

NS

Tlalocohyla loquax

NE4

L (7)

LC

NS

Tlalocohyla picta

NE4

L (8)

LC

NS

Xut Kek ich

NE6

L (4)

LC

NS

Xut

NE7

L (4)

LC

NS

Order Anura (20 species)
Family Bufonidae (3 species)

Rhinella horribilis
Family Centrolenidae (1 species)
Hyalinobatrachium viridissimum
Family Craugastoridae (3 species)

Family Hylidae (7 species)

Trachycephalus vermiculatus
Family Microhylidae (1 species)
Hypopachus variolosus
Family Phyllomedusidae (2 species)
Agalychnis moreletii

NE4

L (7)

CR

NS

Agalychnis taylori

NE4

M (11)

NE

NS

Family Ranidae (2 species)
Lithobates brownorum

Yax o’ xut

NE4

L (8)

NE

Pr

Lithobates vaillanti

Yax o’ xut

NE6

L (9)

LC

NS

Wo´

NE7

L (8)

LC

NS

Chum pets kin

NE4

H (15)

VU

NS

Xum pets kin

NE4

L (9)

LC

Pr

Ayim

NE4

M (13)

LC

Pr

Ter’ torok

NE4

L (7)

NE

NS

Corytophanes hernandesii

NE4

M (13)

NE

Pr

Laemanctus longipes

NE4

L (9)

LC

Pr

Sat

NE6

M (10)

NE

Pr

Norops capito

Sat/Torok

NE4

M (13)

NE

NS

Norops laeviventris

Sat/Torok

NE4

L (9)

NE

NS

Norops lemurinus

Sat/Torok

NE4

L (8)

NE

NS

Family Rhinophrynidae (1 species)
Rhinophrynus dorsalis
Order Caudata (2 species)
Family Plethodontidae (2 species)
Bolitoglossa mulleri
Bolitoglossa rufescens
Order Crocodylia (1 species)
Family Crocodylidae (1 species)
Crocodylus moreletii
Order Squamata (39 species)
Family Corytophanidae (3 species)
Basiliscus vittatus

Family Dactyloidae (6 species)
Norops biporcatus

* = endemic species of Mexico. ** = endemic species of Chiapas-Naha and Metzabok. TC = Species documented in the authors’ field work. M =
record of a scientific collection-museum specimen. Distribution Status: NE = non-endemic; CE = country endemic; RE = regional endemic. The
numbers suffixed to the NE category signify the distributional categories developed by Wilson et al., (2017) and implemented in the taxonomic
list at the Mesoamerican Herpetology website (mesoamericanherpetology.com), as follows: 3 (species distributed only in Mexico and the United
States); 6 (species ranging from Mexico to South America); 7 (species ranging from the United States to Central America); and 8 (species ranging
from the United States to South America). Environmental Vulnerability Category (Score): A = High (14–20), M = Medium (10–13) and B = Low (3–9).
IUCN categorizations: CR (Critically Endangered); EN (Endangered); VU (Vulnerable); NT (Near Threatened); LC (Least Concern); DD (Data Deficient);
NE (Not Evaluated). SEMARNAT Status: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; NS = No Status.
58

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�THE AMPHIBIANS AND REPTILES OF THE NORTHERN SELVA LACANDONA: NAHÁ AND METZABOK, OCOSINGO, CHIAPAS, MÉXICO; WITH SOME ETHNOHERPETOLOGICAL NOTES

Table 3. Updated and corrected list of the amphibians and reptiles in the Naha &amp; Metzabok region.
Norops uniformis

Sat/Torok

NE4

M (13)

NE

NS

Norops unilobatus

Sat/Torok

NE4

L (7)

NE

NS

NE4

L (9)

NE

A

Huj

NE4

M (10)

NE

NS

Sceloporus serrifer

Si ro

NE4

L (6)

LC

NS

Sceloporus variabilis

Si ro

NE4

L (5)

NE

NS

-

NE6

M (10)

NE

Pr

Pi kan puts

NE4

M (12)

NE

NS

Pi kan puts

NE4

L (8)

NE

NS

Holcosus festivus

Mechech

NE6

M (11)

NE

NS

Holcosus stuarti*

Mechech

CE

L (13)

NE

NS

Pik an puts

NE4

L (8)

NE

Pr

Ach kan

NE6

M (10)

NE

A

Family Eublepharidae (1 species)
Coleonyx elegans
Family Iguanidae (1 species)
Iguana rhinolopha
Family Phrynosomatidae (2
species)

Family Phyllodactylidae (1 species)
Thecadactylus rapicauda
Family Scincidae (1 species)
Plestiodon sumichrasti
Family Sphenomorphidae (1 species)
Scincella cherriei
Family Teiidae (2 species)

Family Xantusidae (1 species)
Lepidophyma flavimaculatum
Family Boidae (1 species)
Boa imperator
Family Colubridae (7 species)
Drymarchon melanurus

U kan i ja

NE6

L (6)

LC

NS

Yax kan /Mejen
chay

NE8

L (6)

NE

NS

Chak kan

NE6

L (7)

NE

A

Leptophis mexicanus

Yax kan

NE4

L (6)

LC

A

Oxybelis fulgidus

Yax kan

NE6

L (9)

NE

NS

Oxybelis potosiensis

-

NE4

H (15)

NE

NS

Phrynonax poecilonotus

-

NE6

M (10)

LC

NS

Chak kan

NE4

M (10)

DD

NE

Coniophanes piceivittis

LE’ kan

NE4

L (7)

LC

NS

Imantodes cenchoa

LE’ kan

NE6

L (6)

NE

Pr

Awichu/LE’kan

NE8

L (8)

NE

NS

Chak kan

NE4

L (5)

NE

NS

-

NE4

M (12)

LC

NE

Upe chik u vah

NE6

M (13)

NE

NS

NE4

M (13)

LC

Pr

Drymobius margaritiferus
Lampropeltis polyzona

Family Dipsadidae (7 species)
Adelphicos quadrivirgatum

Leptodeira septentrionalis
Ninia sebae
Rhadinella kinkelini
Xenodon angustirostris
Family Elapidae (1 species)
Micrurus apiatus
Family Viperidae (4 species)
Bothriechis schlegelli

U ko mi

NE6

M (12)

NE

NS

Bothrops asper

Jach kan

NE6

M (12)

NE

NS

Metlapilcoatlus mexicanus

U ko mi

NE4

M (12)

NE

NS

Porthidium nasutum

U ko mi

NE6

H (14)

LC

Pr

* = endemic species of Mexico. ** = endemic species of Chiapas-Naha and Metzabok. TC = Species documented in the authors’ field work. M =
record of a scientific collection-museum specimen. Distribution Status: NE = non-endemic; CE = country endemic; RE = regional endemic. The
numbers suffixed to the NE category signify the distributional categories developed by Wilson et al., (2017) and implemented in the taxonomic
list at the Mesoamerican Herpetology website (mesoamericanherpetology.com), as follows: 3 (species distributed only in Mexico and the United
States); 6 (species ranging from Mexico to South America); 7 (species ranging from the United States to Central America); and 8 (species ranging
from the United States to South America). Environmental Vulnerability Category (Score): A = High (14–20), M = Medium (10–13) and B = Low (3–9).
IUCN categorizations: CR (Critically Endangered); EN (Endangered); VU (Vulnerable); NT (Near Threatened); LC (Least Concern); DD (Data Deficient);
NE (Not Evaluated). SEMARNAT Status: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; NS = No Status.
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

59

�Table 3. Updated and corrected list of the amphibians and reptiles in the Naha &amp; Metzabok region.
Order Testudines (5 species)
Family Chelydridae (1 species)
Chelydra rossignonii

Ne ak

NE4

H (17)

VU

NS

-

NE4

H (17)

CR

P

Kan ak

NE6

M (13)

VU

NE

Chak ich

NE6

M (10)

NE

Pr

Ak / Le’t

NE4

H (14)

NT

A

Family Dermatemydidae (1 species)
Dermatemys mawii
Family Emydidae (1 species)
Trachemys venusta
Family Kinosternidae (1 species)
Kinosternon leucostomum
Family Staurotypidae (1 species)
Staurotypus triporcatus

* = endemic species of Mexico. ** = endemic species of Chiapas-Naha and Metzabok. TC = Species documented in the authors’ field work. M =
record of a scientific collection-museum specimen. Distribution Status: NE = non-endemic; CE = country endemic; RE = regional endemic. The
numbers suffixed to the NE category signify the distributional categories developed by Wilson et al., (2017) and implemented in the taxonomic
list at the Mesoamerican Herpetology website (mesoamericanherpetology.com), as follows: 3 (species distributed only in Mexico and the United
States); 6 (species ranging from Mexico to South America); 7 (species ranging from the United States to Central America); and 8 (species ranging
from the United States to South America). Environmental Vulnerability Category (Score): A = High (14–20), M = Medium (10–13) and B = Low (3–9).
IUCN categorizations: CR (Critically Endangered); EN (Endangered); VU (Vulnerable); NT (Near Threatened); LC (Least Concern); DD (Data Deficient);
NE (Not Evaluated). SEMARNAT Status: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; NS = No Status.

Table 4. Summary of distributional categorization for the species of the herpetofauna of the Nahá and Metzabok region of the
Selva Lacandona.
Groups

Non-endemic Species

Country Endemics

Totals
20

4

6

7

8

11

4

4

—

1

Caudata

2

—

—

—

—

2

Subtotals

13

4

4

—

1

22

Anura

Crocodylia

1

—

—

—

—

1

Squamata

23

13

—

2

1

39

Testudines

3

2

—

—

—

5

Subtotals

27

15

—

2

1

45

40

19

4

2

2

67

Totals

The numbers indicated below the non-endemic box refer to the following distributional categories (as explained in Wilson et al.,2017): 3
(MXUS—species distributed only in Mexico and the United States); 4 (MXCA—species found only in Mexico and Central America); 6 (MXSA—
species ranging from Mexico to South America); 7 (USCA—species ranging from the United States to Central America); and 8 (USSA—species
ranging from the United States to South America).

Table 5. Summary of conservation status for the species of the herpetofauna of the Nahá and Metzabok region of the Selva
Lacandona, Mexico. The numbers below the Environmental Vulnerability Score box are the range of scores evident for the
herpetofauna.
Groups

Environmental Vulnerability Score
3

4

5

6

7

8

9

IUCN Categorizations

SEMARNAT

Totals

10 11 12 13 14 15 16 17 CR EN VU NT LC DD NE

P

A

Pr NS

Anura

2

2

—

1

3

3

1

2

3

2

1

—

—

—

—

1

—

2

2

12

—

3

—

—

2

18

20

Caudata

—

—

—

—

—

—

1

—

—

—

—

—

1

—

—

—

—

1

—

1

—

—

—

—

1

1

2

Subtotals

2

2

—

1

3

3

2

2

3

2

1

—

1

—

—

1

—

3

2

13

—

3

—

—

3

19

22

Crocodylia

—

—

—

—

—

—

—

—

—

—

1

—

—

—

—

—

—

—

—

1

—

—

—

—

1

—

1

Squamata

—

—

2

5

4

4

4

6

1

5

6

1

1

—

—

—

—

—

—

9

1

29

—

4

8

27

39

Testudines

—

—

—

—

—

—

—

1

—

—

1

1

—

—

2

1

—

2

1

—

—

1

1

1

1

2

5

Subtotals

—

—

2

5

4

4

4

7

1

5

7

2

1

—

2

1

—

2

1

10

1

30

1

5

9

29

45

Totals

2

2

2

6

7

7

6

9

4

7

8

2

2

—

2

2

—

5

3

23

1

33

1

5

12 48

67

The abbreviations below the IUCN Categorization box signify the following: CR = Critically Endangered; EN = Endangered; VU =
Vulnerable; NT = Near Threatened; LC = Least Concern; DD = Data Deficient; and NE = Not Evaluated. The abbreviations below the
SEMARNAT box signify the following: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; and NS = No Status. The Totals are the
same for each of the three systems of conservation assessment. Non-native species not included.
60

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literature cited

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�THE AMPHIBIANS AND REPTILES OF THE NORTHERN SELVA LACANDONA: NAHÁ AND METZABOK, OCOSINGO, CHIAPAS, MÉXICO; WITH SOME ETHNOHERPETOLOGICAL NOTES

Figure 7. A panoramic view of the main lagoon called Laguna
de Nahá in the community of Nahá, in the municipality of
Ocosingo. Photo by Elí García-Padilla.
Figure 8. Tropical evergreen forest in the community of Nahá.
Photo by Elí García-Padilla.

Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

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�Figure 9. The vegetation type known as “tintales” which consist on a seasonally flooded ecosystem. Metzabok.
Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.

Figure 10. Incilius valliceps (Weigmann, 1833). The Southern Gulf Coast Toad is distributed from Central Veracruz (Mexico) to
northern Costa Rica on the Atlantic versant; from the Isthmus of Tehuantepec to south-central Guatemala on the Pacific slope;
isolated record for El Salvador, sea level to 2000 m elevation (Frost, 2022). This individual came from the community of Nahá,
in the municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013a) ascertained its EVS as 6 placing it in the low vulnerability category. Its
conservation status has been assessed as Least Concern (LC) by the IUCN and it is not listed by SEMARNAT. Photo by Elí GarcíaPadilla
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Figure 11. Rhinella horribilis (Weigmann, 1833). The Mesoamerican Cane Toad is distributed from the Lower Rio Grande Valley region
of southern Texas (USA) and southern Sonora and southwestern Chihuahua (Mexico) south along the coastal plains through tropical
lowland Mexico and Central America to the west slope of the Venezuelan Andes, western and northern Colombia, west coast of
Ecuador, and extreme northwestern Peru (Frost, 2022). This individual came from the vicinity of Nahá in the municipality of Ocosingo.
Wilson et al.,. (2013a) ascertained its EVS as 3 placing it in the lowest limit of the low vulnerability category. Its conservation status has
been assessed as Least Concern (LC) by the IUCN and not listed by SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.

Figure 12. Craugastor laticeps (Duméril, 1853). The Broad-headed Rainfrog is distributed in the Atlantic premontane slopes and
some immediately adjacent lowland sites from the Sierra de Los Tuxtlas in southern Veracruz, Mexico, through the base of the
Yucatan Peninsula through northern Guatemala and to the Maya Mountains of Belize to western and northern Honduras, near
sea level to 1600 m elevation (Frost, 2022). This individual came from near Lake Nahá in the municipality of Ocosingo. Wilson
et al.,. (2013a) ascertained its EVS as placing it in the vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Least
Concern (LC) by the IUCN and it is not listed by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

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�Figure 13. Agalychnis moreletii (Duméril, 1853) The Morelet’s Leaf Frog is distributed in disjunct populations from on both Atlantic
and Pacific slopes from Veracruz, adjacent Puebla, and Guerrero through Chiapas, Mexico, to the Maya Mountains of Belize,
Guatemala, northwestern Honduras, and El Salvador, 200 to 2130 m elevation (Frost, 2022). This individual came from Nahá in the
municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013a) ascertained its EVS as 7 placing in the low vulnerability category. Its conservation
status has been assessed as Least Concern (LC) by the IUCN and not listed by SEMARNAT. Photo by Daniel Ochoa.

Figute 14. Agalychnis taylori. (Funkhouser, 1957). The Red Eyes Tree Frog is distributed from west-central Honduras north through
Guatemala to Belize and along the Atlantic lowlands of Oaxaca and southern Veracruz, Mexico. This individual came from Puerto
Bello Metzabok in the municipality of Ocosingo. Mata-Silva et al.,. (2021) ascertained its EVS as 10 placing it in medium vulnerability
category. Its conservation status has not been assessed by the IUCN and it is not listed by SEMARNAT. Photo by Ana Iris MelgarMartínez.
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Figure 15. Dendropsophus microcephalus. (Cope, 1886) The Yellow Treefrog is distributed Open lowlands from southeastern
Mexico (southern Veracruz and northern Oaxaca), through Central America, to Colombia and thence south through Ecuador, Peru,
to northern Bolivia and Amazonian Brazil (Frost, 2022). This individual came from Puerto Bello Metzabok in the municipality of
Ocosingo. Wilson et al.,. (2013a) ascertained its EVS as 7 placing it in the low vulnerability category. Its conservation status has been
assessed as Least Concern (LC) by the IUCN and not listed by SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.

Figure 16. Lithobates vaillanti. (Brocchi, 1877). The Vaillant’s Frog is a non-endemic species occurring at low and moderate elevations from
north-central Veracruz and northern Oaxaca to the central Rio Magdalena region in Colombia, on the Atlantic versant, and on the Pacific
versant from southeastern Oaxaca and northwestern Chiapas, Mexico, and from northwestern Nicaragua to southwestern Ecuador, at
elevations from near sea level to 1,700 masl (Frost, 2022). This individual is from the vicinity of Puerto Bello Metzabok, in the municipality
of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013a) ascertained its EVS as 9 placing it at the higher portion of the low vulnerability category. Its conservation
status has been assessed as Least Concern (LC) by IUCN, and this species is not listed by SEMARNAT. Photo by Iris Melgar-Martínez.
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

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�Figure 17. Bolitoglossa rufescens (Cope, 1869). The Common Dwarf Salamander is a non-endemic species found from “extreme
eastern San Luis Potosí south through Veracruz, and, provisionally east of the Isthmus of Tehuantepec in Chiapas to Belize and
northwestern Honduras” (Frost, 2022). This individual was encountered at the vicinity of Puerto Bello Metzabok, in the municipality of
Ocosingo. Wilson et al.,. (2013a) calculated its EVS as 9, placing it at the upper limit of the low vulnerability category. Its conservation
status was determined as Least Concern (LC) by the IUCN, and as Special Protection (Pr) by SEMARNAT. Photo by Ana Iris MelgarMartínez.

Figure 18. Norops biporcatus (Wiegmann, 1834). The Giant Green Anole occurs on the Atlantic versant from Chiapas, Mexico,
exclusive of the Yucatan Peninsula, southward to lower northern South America, and on the Pacific versant from southern Nicaragua
to northern Colombia (Armstead et al.,. 2017). This individual was photographed in the locality of Puerto Bello Metzabok in the
municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b) ascertained its EVS as 10 placing it in the low vulnerability category. Its conservation
status has been determined as Least Concern (LC) by the IUCN and Species of Special Protection (Pr) by SEMARNAT. Photo by Ana
Iris Melgar-Martínez.
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Figure 19. Norops capito (Peters, 1863). The Anole occurs on the Atlantic slope of Central America (excluding the Yucatan Peninsula),
ranging from Tabasco and Chiapas in Mexico, southward to Panama, and on the Pacific versant in Costa Rica and Panama. Its
elevational range extends from near sea level to 1,900 masl (Acosta et al.,. 2020; IUCN, 2022). This individual came from Sendero
Nahá in the community of Nahá in the municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b) ascertained its EVS as 13 placing it in the
upper limit of the medium vulnerability category. Its conservation status has been evaluated as Least Concern (LC) by the IUCN and
not listed by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

Figure 20. Sceloporus serrifer. (Cope, 1866). The range encompasses southern Texas, Mexico, northern Guatemala, and Belize (Conant and
Collins 1991; Lee 1996). The range of S. serrifer (sensu lato) is substantially larger than that of S. s. cyanogenys (or S. cyanogenys). The range
is Mexico is several disjunct populations representing several subspecies. Mexican range includes north Coahuila, Nuevo Leon, to southern
Tamaulipas, Northern Veracruz, and northern Yucatan Peninsula, and central Chiapas. It occurs from 700 to 2,300 masl. (IUCN, 2022). This
individual came from Puerto Bello Metzabok in the municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b) ascertained its EVS as 6 placing it in the
low vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Least Concern (LC) by the IUCN and not listed by SEMARNAT. Photo
by Rafael Tarano-González.
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�Figure 21. Lepidophyma flavimaculatum (Duméril, 1851).
The Yellow-spotted Night Lizard is found at low and
moderate elevations on the Atlantic slope from Veracruz
eastward through northern Guatemala, Belize, and
northern Honduras. In the Yucatan Peninsula it is known
from northeastern Chiapas, El Petén, Belize, and southern
Quintana Roo (Lee, 1996). This individual was located in
Puerto Bello Metzabok in the municipality of Ocosingo.
Wilson et al.,. (2013b) assessed its EVS as 8, placing it in
the upper portion of the low vulnerability category. Its
conservation status has been evaluated as Least Concern
(LC) by the IUCN, and this species was placed in the
Special Protection (Pr) category by SEMARNAT. Photo by
Ana Iris Melgar-Martínez.

Figure 22. Corythophanes cristatus (Merrem, 1820)
The Smooth Helmeted Iguana range extends from
the Gulf and Caribbean slopes of Tabasco, northern
Chiapas, southern Campeche, and Quintana Roo
(Mexico) to Colombia. The species also can be found in
the Pacific versant in central and south and marginally
northwestern Costa Rica, Panama, and Colombia. It is
known from elevations below 1,640 masl (Savage, 2002).
This individual came from of Puerto Bello Metzabok
in the municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b)
ascertained its EVS as 11 placing it in the medium
vulnerability category. Its conservation status has been
assessed as Least Concern (LC) by the IUCN and not
listed by SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.

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Figure 23. Coleonyx elegans. (Gray, 1845). The Yucatan Banded Gecko is a non-endemic species ranging on the Pacific slope from
southern Nayarit (Mexico) to western El Salvador, and on the Atlantic slope from Veracruz (Mexico) southward through the Yucatan
Peninsula, including northern Guatemala and Belize. Its elevational range extends from near sea level to about 1,055 masl (Wilson
and Johnson, 2010). This individual was photographed in Puerto Bello Metzabok in the municipality of Ocosingo. Wilson et al.,.
(2013b) calculated its EVS as 9, placing it at the upper portion of the low vulnerability category. Its conservation status has not been
assessed by IUCN, and this species is listed as Endangered (A) by SEMARNAT. Photo by Rafael Tarano-González.

Figure 24. Boa imperator (Daudin, 1803). The Central American Boa Constrictor is a non-endemic species occurring in Central
America (including South American populations in the Choco of Colombia and Ecuador [and probably Peru], and North American
populations along the Gulf coast of Mexico (west of the Isthmus of Tehuantepec; Card et al.,. 2016)). This individual was encountered
in Puerto Bello Metzabok in the municipality of Ocosingo. Mata-Silva et al.,. (2021) calculated its EVS as 10, placing it at the lower limit
of the medium vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Least Concern (LC) by the IUCN and not listed by
SEMARNAT. Photo by Rafael Tarano-González.
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�Figure 25. Drymobius margaritiferus (Schlegel, 1837) The speckled racer occurs at low and moderate elevations (up to 2000 masl)
on the Atlantic versant from Texas, and on the Pacific versant from Sonora, southward through Mesoamerica to Colombia (Heimes,
2016). This individual was found in Puerto Bello Metzabok the municipality of Ocosingo. Its EVS has been determined as 6 placing in
it in the low vulnerability category Wilson et al.,. (2013b). Its conservation status has been considered as Least Concern (LC) by the
IUCN and not listed by SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.

Figure 26. Leptophis mexicanus. Duméril, Bibron, and Duméril, 1854. The Mexican Parrot Snake is distributed in southeastern Mexico,
including Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Yucatán, Campeche, San Luis Potosí, Querétaro, Tamaulipas, Puebla, Hidalgo, Nuevo
León, Guerrero, and Yucatán Peninsula, into Guatemala, Honduras, Belize, El Salvador, Nicaragua, and Costa Rica. In Guatemala it occurs
from near 1,360 masl in elevation (Lee 1996; Campbell ,1998). This individual was found in Puerto Bello Metzabok in the municipality
of Ocosingo. Its EVS has been determined as 6 Wilson et al.,. (2013b), placing it in the middle portion of the low vulnerability category.
Its conservation status has been considered as Least Concern (LC) by the IUCN and it is allocated to the Threatened (A) category by
SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.
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Figure 27. Oxybelis fulgidus (Daudin, 1803). The Green Vinesnake ranges “on the Atlantic and Pacific versant from the Isthmus of
Tehuantepec through Central America to Argentina” (Lee, 1996). This individual is from Puerto Bello Metzabok in the municipality of
Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b) assessed its EVS as 9, placing it at the upper limit of the low vulnerability category. Its conservation
status has not been determined by the IUCN, and this species is not listed by SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.

Figure 28. Oxybelis potosiensis. (Taylor, 1941). The Gulf Coast Vine Snake is distributed from San Luis Potosí and northern Veracruz,
southward to Yucatán, Mexico, and Belize (Jadin et al.,. 2020). This individual was found in Puerto Bello Metzabok in the municipality
of Ocosingo. Its EVS has been determined as 5 (Cruz-Elizalde et al.,. 2022), placing it in the lower portion of the low vulnerability
category. Its conservation status has not been evaluated (NE) by the IUCN, and it is considered as having No Status (NS) by
SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

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�Figure 29. Phrynonax poecilonotus. (Günther, 1858) The Northern birdsnake occurs at low and moderate elevations (up to 1,300
m) along the Atlantic slope from extreme southeastern San Luis Potosí southward to Brazil and Bolivia; the range extends through
much of the Yucatán Peninsula, but apparently excludes the drier western portion (Lee 1996); P. poecilonotus also occurs on the
Pacific versant in lower Central America and South America (Heimes, 2016). This individual came from in the municipality of the same
name. Its EVS has been determined as 5 (Cruz-Elizalde et al.,. 2022), placing it in the lower portion of the low vulnerability category. Its
conservation status has not been evaluated (NE) by the IUCN, and it is considered as having No Status (NS) by SEMARNAT. Photo by
Ana Iris Melgar-Martínez.

Figure 30. Xenodon rabdocephalus (Wied, 1824. The False barba amarilla occurs at low and moderate elevations (up to 1,200
m) from central Veracruz and Guerrero southward through Central America to Amazonian South America (Heimes, 2016). This
individual came from Puerto Bello Metzabok in the municipality of Ocosingo. Its EVS has been determined as 13 (Cruz-Elizalde et al.,.
2022), placing it in the medium vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Least Concern (LC) by the IUCN,
and it is considered as having No Status (NS) by SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.
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Figure 31. Imantodes cenchoa. (Linnaeus, 1758). The Blunt-headed Treesnake is a non-endemic species occurring at low and
intermediate elevations (up to 1,600 masl) on the Atlantic versant, from southern Tamaulipas southward through Central and South
America to Argentina. This snake also occurs along the Pacific lowlands and premontane slopes from Chiapas to Guatemala. In the
Yucatán Peninsula, it is known from southern Campeche and Quintana Roo, but this species apparently is absent from the arid
northwestern region of the peninsula (Heimes, 2016). This individual was found at Puerto Bello Metzabok in the municipality of
Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b) determined its EVS as 6 placing it in the low vulnerability category. Its conservation status is listed as
Least Concern (LC) by IUCN and not listed by SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.

Figure 32. Metlapilcoatlus mexicanus. (Duméril, Bibron, and Duméril, 1854). The Central American Jumping Pitviper occurs at low,
moderate, and intermediate elevations on the Atlantic slope “from southern Mexico through Central America south to Costa Rica
and Panama, where it is also found on the Pacific versant” (Heimes, 2016). This individual was found in Puerto Bello Metzabok in the
municipality of Ocosingo. Its EVS has been determined as 12 (Wilson et al.,. 2013b), placing it in the upper portion of the medium
vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Least Concern (LC) by the IUCN and it is allocated to the
Threatened (A) category by SEMARNAT. Photo by Ana Rafael Tarano-González.
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

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�Figure 33. Bothriechis schlegelii (Berthold, 1846). The Eyelash palm-pitviper ranges at low and moderate elevations from southern Mexico
to western Venezuela and northern Peru (Campbell and Lamar, 1989; 2004). In northern Central America, this species occurs only on
the Atlantic versant, but from Costa Rica southward it is also found on the Pacific side. In Mexico, it is rare and known only from scattered
localities in the northern and eastern highlands of Chiapas (in the areas of El Ocote, Ocozocoautla, El Mercadito near Cintalapa, and
Ocosingo), at elevations ranging from about 200 to 1,200 masl (Heimes, 2016). This individual came from Puerto Bello Metzabok in the
municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b) determined its EVS as 14, placing it at the lower limit of the high vulnerability category. Its
conservation status has been assessed as Near Threatened by the IUCN, and as Threatened (A) by SEMARNAT. Photo by Miguel Cruz-Ríos.

Figure 34. Bothrops asper (Garman, 1883). The Terciopelo is a non-endemic species ranging from southwestern Tamaulipas to
coastal Venezuela on the Atlantic versant, and from Costa Rica to southern Ecuador on the Pacific versant, with a disjunct population
in southern Chiapas and adjacent Guatemala (Lemos-Espinal and Dixon, 2013). This individual was found at Puerto Bello Metzabok,
in the municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b) determined its EVS at 12, placing it in the upper portion of the medium
vulnerability category. Its conservation status has not been assessed by IUCN or SEMARNAT. Photo by Rafael Tarano-González.
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Figure 35. Chelydra rossignonii. (Bocourt, 1868). The Mesoamerican Snapping Turtle is a non-endemic species distributed from
Veracruz, Mexico, through southern Belize and central Guatemala to northwestern Honduras; it is not known from Yucatán (Iverson,
1992). This individual is from Puerto Bello Metzabok, in the municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b) ascertained its EVS as 17,
placing it in the middle portion of the high vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Vulnerable by IUCN,
and this species is not listed by SEMARNAT. Photo by Rafael Tarano-González.

Figure 36. Staurotypus triporcatus. (Wiegmann, 1828). The Mexican Giant Musk Turtle is a non-endemic species distributed from
Veracruz through the base of the Yucatan Peninsula to western Honduras (Köhler, 2008). This individual was found at Puerto
Bello Metzabok in the municipality of Ocosingo. Wilson et al.,. (2013b) determined its EVS as 14, placing it at the lower limit of the
high vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Near Threatened by the IUCN, and as Threatened (A) by
SEMARNAT. Photo by Rafael Tarano-González.
Vol. 6 No. 12, segundo semestre 2023

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�Figure 37. Crocodylus moreletii. (Duméril &amp; Bribon, 1851) The Morelet´s crocodile s distributed from northeastern Mexico’s central
Tamaulipas area, through the Yucatan Peninsula to northern Guatemala and central Belize. From 2002 to 2004, Mexico developed
the “COPAN” project to assess the presence of the species across its historical range and in outlying areas; 63 localities were
surveyed in 10 States (Sigler and Dominguez, 2008). In Mexico, C. moreletii occupies an estimated area of 396,455 km² (estimated
by GARP algorithm and based on historical and actual localities). Total historical distribution across all three range states has been
estimated as 450,000 km², of which 88% lies in Mexico (CONABIO, 2006). This individual came from of Puerto Bello Metzabok. Wilson
et al.,. (2013b) ascertained its EVS as 13 placing it in the medium vulnerability category. Its conservation status has been assessed as
Least Concern (LC) by the IUCN and Special protection (Pr) by SEMARNAT. Photo by Ana Iris Melgar-Martínez.

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��IN MEMORIAM:

María Nuria

Méndez Ubach

�L

a Dra. Nuria Méndez Ubach, distinguida académica e
investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología
de la UNAM, falleció el día 09 de diciembre de 2022, a la
edad de 64 años. Proveniente de una familia de refugiados de la guerra
española, la Dra. Méndez Ubach, nació en la Ciudad de México el 14 de
octubre de 1958, sus padres María Ubach y Francisco Méndez. Nuria
realizó sus estudios básicos en el Instituto Luis Vives, cursó la carrera
de Biología en la Facultad de Ciencias, UNAM (1977-1981), y defendió
su tesis en 1983. Obtuvo la distinción de la Medalla “Gabino Barreda”,
por sus estudios de Maestría en Ciencias (1982-1986). Posteriormente,
obtuvo el grado de Doctora en Biología (1990-1994) en el Departamento
de Ecología de la Facultad de Biología en la Universidad de Barcelona
(España) con calificación de Apto Cum laude. Realizó una estancia
postdoctoral (1998-1999) en el Institute of Aquaculture de la Universidad
de Stirling (Escocia) y en el Department of Life Sciences and Chemistry
de la Universidad de Roskilde (Dinamarca). Sus líneas de especialidad
fueron la ecología marina (especialmente aspectos relacionados con
contaminación), la ecotoxicología y aspectos reproductivos de poliquetos.
Se incorporó al Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM
en México D.F. como Técnica Académica (1983-1989) y, posteriormente,
como Investigadora Asociada (1996-2005), y Titular (desde el 2005) en la
Unidad Académica Mazatlán del mismo instituto. Sus principales logros
fueron: artículos científicos (52), participación con trabajos científicos
en congresos nacionales (35) e internacionales (55), capítulos de libros
(6), artículos de divulgación (5), dirección de tesis de posgrado (4),
participación en comités revisores de revistas científicas nacionales (12
trabajos) e internacionales (58 trabajos), evaluación de proyectos de
investigación (11), como responsable de proyectos de investigación (4), y
como colaboradora (32), participó en campañas oceanográficas (26). En el
2016 recibió la medalla “Sor Juana Inés de la Cruz” como reconocimiento
a su destacada labor como académica de la UNAM. Sus trabajos de mayor
trascendencia sobre la caracterización de los ciclos de vida de especies del
género Capitella, cuentan con más de 80 citas. Formó parte del Sistema
Nacional de Investigadores nivel I (1997-2007 y 2017- a la fecha) y nivel II
(2008-2016).
Además del legado académico de la Dra. Nuria Méndez, quienes tuvimos
la fortuna de interactuar con Nuri, recordaran con cariño su afición por
los viajes, sus largas y animadas charlas (condimentadas con expresiones
españolas), su personalidad directa y franca, así como su sonrisa fácil,
entre otras mil características que la distinguieron.
�Dra.
  
Beatriz Yañez Rivera y
Dra. María Elena García Garza

�Sobre

AUTORES

LOS

Adrián González-Martínez. Estudiante de
la carrera de Biólogo en la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL desde 2018. Parte del cuerpo
del Laboratorio de Paleobiología durante el semestre
Agosto-Diciembre de 2022. Su área de interés
es el estudio de la botánica de criptógamas, con
enfoque en Lycopodopsida (en particular, del género
Selaginella en el noreste de México) y Polypodiopsida.
Experiencia en manejo de SIG y producción de
cartografía digital. Fue auxiliar de la UA Paleobiología,
y está involucrado en proyectos de Paleoclimatología,
Vegetación y Planeación Urbana. Creador del
proyecto “Flora de Nuevo León” en Instagram y
Facebook con el cual se divulga información sobre
especies de plantas nativas al estado de Nuevo León.
ORCID: 0000-0003-2988-1879
adrian.gonzalezmtz99@gmail.com

Ana Iris Melgar-Martínez, Santuario del
Cocodrilo “Tres Lagunas”, is a biologist
graduated from the Chiapas University of Sciences
and Arts. It has been dedicated to the study of the
traditional knowledge of the Lacandon Mayan
peoples of the north and south, currently it belongs to
the Hach Winik. He has dedicated himself to training
for the management of herpetofauna and ophidian
accident and thanks to this he can carry out rescue
work, workshops and environmental education
to interested young people within the Lacandón
area. Among his interests are nature photography
and video with said material, he generates photos,
infographics and videos to share them on digital
platforms and speed up the dissemination of the
importance of wild species.
Armando Leopoldo Leonel Cruz
Biomatvi Laboratorio, Zapotlán de Juárez, Hidalgo,
México.
lab.biomatvi@gmail.com

Carmen Julia Figueredo-Urbina
Investigadora por México CONACYT, Instituto de
Ciencias Agropecuarias, Universidad Autónoma del
Estado de Hidalgo.
figueredocj@gmail.com

David Lazcano, Universidad Autónoma de Nuevo
León, is a herpetologist who earned a bachelor’s
degree in chemical science in 1980, and a bachelor’s
degree in biology in 1982. In 1999 he earned a master’s
degree in wildlife management and later a PhD
degree in biological sciences with a specialty in wildlife

management (2005), all gained from the Facultad
de Ciencias Biólogicas of the Universidad Autonóma
de Nuevo León (FCB/UANL), Mexico. Currently, has
retired from this institution after 42 years of teaching
courses in soil sciences, general ecology, herpetology,
herpetological ecology, animal behavior, biogeography,
biology in English, diversity and biology of chordates,
and wildlife management. He had been the head of the
Laboratorio de Herpetología from 1993-2022, teaching
and providing assistance in both undergraduate and
graduate programs. In 2006 he was honored to receive
the Joseph Lazlo award for his herpetological trajectory,
from the IHS. In October 2017 he was awarded national
recognition by the Asociación para la Investigación
y Conservación de Anfibios y Reptiles (AICAR), due
to his contribution to the study of ecology and
conservation of herpetofauna in northeastern Mexico
(Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila). He participated
in the development of the Program of Action for
the Conservation of the Species (PACE) Rattlesnakes
(Crotalus spp.). His research interests include the
study of the herpetofaunal diversity of northeastern
Mexico, as well as the ecology, herpetology, biology
of the chordates, biogeography, animal behavior,
and population maintenance techniques of montane
herps. He had been thesis advisor for many Bachelor’s,
Master’s, and PhD degrees dealing with the study of the
herpetofauna of the region as well as nationally. David
has published more 270 scientific notes and articles in
indexed and general diffusion journals, concerning the
herpetofauna of the northeastern portion of Mexico.
His students named a species in honor of his work,
Gerrhonotus lazcanoi. Is still an active herpetologist.

Eduardo Alexis López-Esquivel, Universidad
Nacional Autónoma de México
Eduardo Alexis López-Esquivel is a Mexican
biogeographer, who received a B.Sc. in Biology in the
Facultad de Ciencias from the Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM). Nowadays, he is a
M.Sc. student in the Biological Sciences program of
his “alma mater.” His main interest is the study of
long-term vegetation dynamics at Middle America,
which he approaches using paleoecological and
macroecological methods.
Elí García-Padilla, Biodiversidad Mesoamericana,
is a Social Biologist and Professional Photographer
with more than 12 years of experience in the formal
study and photo documentation of the biological
and cultural diversity of Mexico. He has published

�1 book entitled “Mexican biodiversity: the snake,
the jaguar and the quetzal” and more than 100
formal contributions on knowledge, communication
of science and conservation of Mesoamerican
biodiversity. Since 2006, it has invested effort in the
exploration of Oaxaca and Chiapas, which are the
most biodiverse and multicultural entities in Mexico.
In 2017 he began to enter the mythical region of
Los Chimalapas, in the Isthmus of Tehuantepec,
which is the most biologically rich in all of Mexico
under a community social conservation scheme. He
has published his photographic work in prestigious
magazines such as National Geographic in Spanish
and Cuartoscuro. From 2020 to date, he co-founded
the “Mesoamerican Biodiversity” initiative with the aim
of creating a community around the dissemination
of the most important wealth of Mexico, which is its
biodiversity and its culture. His texts are published
regularly in Oaxaca Media, the Jornada Ecológica and
the Ojarasca Supplement of La Jornada.

Felipe Ruan-Soto, Universidad de Ciencias y Artes
de Chiapas, is a biologist graduated from Facultad
de Ciencias at Universidad Nacional Autónoma
de México. He got his Master’s degree on Natural
Resources and Rural Development at El Colegio
de la Frontera Sur and went on to obtain a PhD
in the Biological Science Graduate Program at
UNAM. He completed two years as a postdoctoral
fellow at CIMSUR-UNAM. He is a professor and
collaborator at the Biocultural processes, education
and sustainability laboratory at Instituto de Ciencias
Biológicas in Universidad de Ciencias y Artes de
Chiapas. He has presided over the Asociación
Etnobiológica Mexicana (Mexican Ethnobiology
Association AEM) and been vice-president to the
Sociedad Latinoamericana de Etnobiología (Latin
American Ethnobiology Society, SOLAE). His area of
focus is socioenvironmental systems and biocultural
diversity from an ethnobiology perspective.
Flora Eduarda Cruz López, Químico Farmacéutico
Biólogo, Maestra en en Inmunología Médica por parte
y Doctora en Microbiología en 2020 por la Universidad
Autónoma de Nuevo León, con la mención Magna
Cum Laude. Investigadora y docente de licenciatura
en la carrera de Químico Farmacéutico Biólogo, de
la Facultad de Ciencias Químicas de la UANL desde
2016. Además, es parte del Sistema Nacional de
Investigadores Nivel 1 por el CONACYT. Es parte del
Posgrado con Orientación en Farmacia de la Facultad
de Ciencias Químicas. Cuenta con 10 publicaciones
relacionadas a infecciones asociadas a la atención
de la salud y el proceso de colonización de pacientes
hospitalizados
Iván Villalobos-Juárez, Universidad Autónoma
de Aguascalientes. obtained his undergraduate
degree in Biology at the Universidad Autónoma de
Aguascalientes (UAA), but, in the past, he studied
Marketing in the Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, Campus Aguascalientes.
Ivan is an Associate Professor of Biology at UAA and a
professor in Universidad Autónoma de Durango. He

is also a Research Technical Assistant at the Zoological
Collection in UAA. Ivan was the last Program Manager
of Viper Specialist Group of the International Union for a
Conservation of Nature (IUCN) and was a curator of the
taxonomic platform Reptile Database. He has worked
on the natural history of the Isla Coronado Rattlesnake
(Crotalus helleri caliginis), habitat use of rattlesnakes in
Central Mexico, trade of Mexican rattlesnakes, and the
popular knowledge of reptiles. His primary interests
include natural history, diversity, and conservation of
amphibians and reptiles in Mexico.

Jerry D. Johnson, University of Texas at El Paso, is
Professor of Biological Sciences at The University
of Texas at El Paso, and has extensive experience
studying the herpetofauna of Mesoamerica, especially
that of southern Mexico. Jerry is the Director of the
40,000-acre Indio Mountains Research Station, was a
co-editor of the book Conservation of Mesoamerican
Amphibians and Reptiles and co-author of four of
its chapters. He is the senior author of the recent
paper “A conservation reassessment of the Central
American herpetofauna based on the EVS measure”
and is the Mesoamerica/Caribbean editor for the
Geographic Distribution section of Herpetological
Review. Jerry has authored orco-authored over 100
peer-reviewed papers, including two key articles in
2010, “Geographic distribution and conservation
of the herpetofauna of southeastern Mexico” and
“Distributional patterns of the herpetofauna of
Mesoamerica, a biodiversity hotspot.” One species,
Tantilla johnsoni, has been named in his honor.
Previously, he was an Associate Editor and Co-chair of
the Taxonomic Board for the journal Mesoamerican
Herpetology.
Julio Adrián Martínez Meléndez, Químico
Farmacéutico Biólogo, Maestro y Doctor en
Ciencias con Orientación en Microbiología, con la
mención Magna Cum Laude. Grados otorgados por
Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor e
investigador en la la Facultad de Ciencias Químicas
de la UANL, en la carrera de Químico Farmacéutico
Biólogo. Imparte los cursos de Bacteriología y
Micología Médica, Microbiología Médica Diagnóstica, y
Parasitología. Investigador Nacional Nivel 1 por parte
del CONACyT desde 2020. Forma parte del Posgrado
en Farmacia de la misma Facultad, y cuenta con 19
publicaciones en revistas indexadas y arbitradas,
enfocadas al estudio de factores de virulencia,
epidemiología molecular y farmacorresistencia.
Laiju Kuzhuppillymyal-Prabhakarankutty,
Cuenta con un grado académico en Ciencias
Botánicas (India), Maestrías en Microbiología
(UANL), y en Bioquímica (India); además, Doctorado
en Microbiología (UANL). Actualmente realiza un
posdoctorado en el Instituto de Ciencias Agrícolas
(ICA), en el Laboratorio de Entomología, en donde
imparte cursos del área de Microbiología general a
estudiantes de Agronomía. La Dra. Kuzhuppillymyal
ha desarrollado investigaciones referentes al uso de
hongos endófitos para el manejo de estrés abiótico
y biótico; enfocándose principalmente en el control

�de la plaga gusano cogollero (Spodoptera frugiperda)
y estrés por sequía en el cultivo de maíz (Zea mays).
Es actualmente miembro del Sistema Nacional de
Investigadores, Nivel Candidato.

Larry David Wilson, Escuela Agrícola Panamericana
Zamorano, is a herpetologist with extensive
experience in Mesoamerica. He was born in
Taylorville, Illinois, USA, and received his university
education at the University of Illinois at ChampaignUrbana (B.S. degree) and at Louisiana State University
in Baton Rouge (M.S. and Ph.D. degrees). He has
authored or co-authored more than 460 peerreviewed papers and books on herpetology. Larry is
the senior editor of Conservation of Mesoamerican
Amphibians and Reptiles and the co-author of seven
of its chapters. His other books include The Snakes
of Honduras, Middle American Herpetology, The
Amphibians of Honduras, Amphibians &amp;Reptiles of
the Bay Islands and Cayos Cochinos, Honduras, The
Amphibians and Reptiles of the Honduran Mosquitia,
and Guide to the Amphibians &amp; Reptiles of Cusuco
National Park, Honduras. To date, he has authored
or co-authored the descriptions of 75 currentlyrecognized herpetofaunal species, and seven species
have been named in his honor, including the anuran
Craugastor lauraster, the lizard Norops wilsoni, and
the snakes Oxybelis wilsoni, Myriopholis wilsoni, and
Cerrophidion wilsoni. In 2005, he was designated a
Distinguished Scholar in the Field of Herpetology
at the Kendall Campus of Miami-Dade College.
Currently, Larry is a Co-chair of the Taxonomic Board
for the website Mesoamerican Herpetology.
Lydia Allison Fucsko, Swinburne University
of Technology, is an amphibian conservationist
and environmental activist. She is also a gifted
photographer who has taken countless pictures
of amphibians, including photo galleries of mostly
southeastern Australian frogs. Dra. Fucsko has
postgraduate degrees in computer education and in
vocational education and training from The University
of Melbourne, Parkville, Melbourne, Australia. Lydia
also holds a Master’s Degree in Counseling from
Monash University, Clayton, Melbourne, Australia.
She received her Ph.D. in Environmental Education,
which promoted habitat conservation, species
perpetuation, and global sustainable management
from Swinburne University of Technology, Hawthorn,
Melbourne, Australia. In addition, Dra. Fucsko is a
sought-after educational consultant. Recently, the
species Tantilla lydia was named in her honor.
Mario C. Lavariega, Instituto Politécnico Nacional, is
an Associate Professor at the Centro Interdisciplinario
de Investigation para el Desarrollo Integral Regional
Unidad Oaxaca, Instituto Politécnico Nacional.
His research is focused on community-based
conservation.

Pedro Adrián Ibarra-Elizondo, Estudiante de
la carrera de Biólogo en la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL desde 2018. Parte del
cuerpo del Laboratorio de Paleobiología durante el
semestre Agosto-Diciembre de 2022. Experiencia
en el manejo profesional de SIG y producción
de cartografía digital en ambientes Python, R y
JavaScript, análisis de información estadística con
enfoque en ciencias de la vida como elaboración e
interpretación de índices ecológicos, abundancias
y densidades poblacionales, tablas de vida, traslape
y modelado de nichos, producción y entrenamiento
de algoritmos computacionales tipo Machine Learning
para predicción y/o clasificación, y creación, consulta
y conexión de Bases de Datos con interacción en
los ambientes HTML, PHP, MySQL y PostgreSQL.
Interés en futuros proyectos de conservación,
desarrollo urbano sostenible, geomática ambiental,
paleobiología, paleoclimatología y educación
ambiental.
ORCID: 0000-0002-0741-2687
adrian230801@hotmail.com

Roberto Bucio Peña, Chef independiente de cocina
mexicana tradicional, Mineral de la Reforma, Hidalgo,
México.
chef_buccio@hotmail.com

Sergio I. Salazar-Vallejo. Investigador Titular C
de ECOSUR. Biólogo (1981), Maestro en Ciencias en
Ecología Marina (1985), Doctor en Biología (1998).
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
desde 1985 (Investigador Nacional desde 1988,
SNI 3901, nivel actual III). Noventa y seis artículos
en revistas JCR y 3 en revistas non-JCR, 27 capítulos
de libro. Tres libros publicados (1989. Poliquetos
de México; 1991. Contaminación Marina; 2005.
Poliquetos pelágicos del Caribe) y tres co-editados
(1991. Estudios Ecológicos Preliminares de la
Zona Sur de Quintana Roo; 1993. Biodiversidad
Marina y Costera de México, 2009. Poliquetos de
América Tropical); 47 publicaciones de divulgación.
Veinticuatro tesis dirigidas: 8 de doctorado (todos
SNI), 8 de maestría y 8 de licenciatura. Profesor de
Licenciatura en ocho instituciones (Cursos: Zoología
de Invertebrados, Ecología Marina, Biogeografía,
Comunicación Científica, Taxonomía de Poliquetos),
Profesor de Posgrado en seis instituciones (Cursos:
Ecología del Bentos, Comunicación Científica,
Ecología Costera, Sistemática Avanzada) y del
Diplomado Reserva. Veintiocho ponencias en
congresos nacionales y 33 ponencias en congresos
internacionales. Treinta y seis distinciones
académicas. Arbitro de 31 revistas o series y miembro
del comité editorial de cuatro de ellas. Veintinueve
estancias de investigación en Museos e Instituciones
de Estados Unidos, Europa y Sudamérica. Areas de
investigación: biodiversidad costera, taxonomía de
invertebrados marinos, política ambiental y científica
(evaluación académica).

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Biología y Sociedad</text>
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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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                <text>Biología y Sociedad, 2023, Vol 6, No 12, Segundo Semestre</text>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
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Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
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Alimentos
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Ecología y Sustentabilidad
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Salud
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Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
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Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 5, No. 10, segundo semestre de 2022, es una
Publicación semestral editada por el Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n,
Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www. uanl. mx,
biologiaysociedad@uanl. mx Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León
González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017060914413700-203, Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor. Responsable de la ultima actualización de este número: y fecha:
Dr. Jesús Angel de León González, de fecha 18 de septiembrede 2018. ISSN
en trámite. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamentere flejan la
postura del editor de la publicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

CONTENIDO
Monkeypox: Viruela del simio

4

Análisis de la perspectiva de los vendedores
ambulante sobre el posible contagio de

COVID-19

10

Una visión insurgente al statu quo de la
industria biotecnológica y el establecimiento de
biorrefinerías

Aceites esenciales de origen natural:
características químicas, técnicas de extracción

15

y potencial aplicación biológica

20

Un lado menos conocido del cambio climático:
la Acidificación del Océano. Un gran reto para
la humanidad.

31

The amphibians and reptiles of the Los
Chimalapas region, Isthmus of Tehuantepec,
Oaxaca, Mexico: composition, distributional
categorization, conservation status, and
biodiversity significance

37

�EDITORIAL

A

cinco años del nacimiento de Biología y Sociedad,
esto en abril del 2017, el compromiso del equipo
editorial de esta revista digital de divulgación
científica ha sido promover la apropiación social del
conocimiento. Respetando este compromiso, en este
décimo número de Biología y Sociedad, en primera
instancia se divulga a la sociedad, sobre bases científicas,
pero en un lenguaje accesible, un tema por demás actual
e importante, la Viruela del Simio, con una narrativa
entretenida pero llena de información, los autores nos
hablan de la historia de esta enfermedad, que la produce,
patogénesis y modos de transmisión. Así mismo, en este
número se describe como ha impactado desde el punto
de vista de salud y economía, la pandemia de COVID-19
a los vendedores ambulantes y trabajadores formales. En
otra de las contribuciones, los autores nos hablan sobre
biorrefinerías y como deberían ser promovidas para el
desarrollo socioeconómico de las comunidades rurales
y la protección de ecosistemas nativos. En el mismo
contexto de apropiación social del conocimiento, en
otra de las contribuciones se detallan las características
químicas, técnicas de extracción y la posible aplicación
de aceites esenciales de origen natural con propiedades
antimicrobianas, antioxidantes, antiinflamatorias
y anticancerígenas. En otra contribución, la autora
nos habla sobre la acidificación del océano y algunas
técnicas utilizadas para evaluar efectos del proceso
de calcificación en organismos marinos. Por último,
presentamos un artículo sobre anfibios y reptiles de la
región de Los Chimalapas en el Istmo de Tehuantepec, en
este, los autores externan la urgencia por documentar la
ocurrencia y distribución de las especies y sus amenazas
con la finalidad de asegurar su sobrevivencia. El trabajo
desarrollado a través de estos primeros 5 años no sería
posible sin el compromiso, esfuerzo y trabajo del comité
editorial, del grupo de árbitros anónimos y de los autores
de las contribuciones. Muchas gracias a todas y todos por
el tiempo y esfuerzo dedicado a Biología y Sociedad, así
como a la promoción de la apropiación del conocimiento.

�Dr.
  
Jesús Angel de León-González

Editor en Jefe

�VIRUELA DEL SIMIO

MON
KEY
P OX
�Juan
  
Francisco Contreras Cordero y Claudia Bernardette Plata Hipólito

MONKEYPOX: VIRUELA DEL SIMIO

4

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Viruela del simio

Introducción

L

a viruela del simio es una enfermedad causada
por un poxvirus (Figura 1) del mismo grupo que la
viruela de la vaca, la viruela humana (erradicada) y
el virus Vaccinia, este último utilizado para la producción
de la vacuna contra la viruela (WHO, 2022a). La viruela
del simio, la viruela de la vaca y la viruela humana
son tres síndromes distintos que comparten ciertas
características. En la población humana, todas ellas
pueden producir erupciones cutáneas acompañadas
de fiebre y malestar general, no obstante, la severidad
de la enfermedad es distinta, siendo la más grave la
ya erradicada viruela humana, seguida de la viruela
del simio y la viruela de la vaca. La viruela humana
era responsable de la muerte de cerca del 30% de las
personas enfermas (WHO, 2022b), la viruela del simio
presenta una mortalidad 1-6% dependiendo el linaje
viral (Bunge et al., 2022; CDC, 2022a) y la viruela de la
vaca no registra letalidad entre las personas infectadas
(Sadanand, 2020). La importancia de los tres virus
que causan estas enfermedades es que comparten
características antigénicas que han sido utilizadas para
prevenir la gravedad de la enfermedad en el humano,
por ejemplo, el poxvirus de la vaca se utilizó para
prevenir la viruela humana, mientras que la vacuna de la
viruela se ha utilizado para prevenir la viruela del simio
(Moss, 2011).
El nombre de viruela del simio hace referencia a una
afección a los monos, pero, en realidad este virus circula
de manera natural en mamíferos como ratas de campo,
ardillas y otros roedores (Doty et al., 2017). El simio y
por supuesto la población humana son hospederos
accidentales, los primeros compartiendo nichos
ecológicos con los reservorios animales, y los humanos
por invadir esos nichos (McFadden G, 2005). Aunque los
factores de riesgo para contraer la viruela del simio han
sido poco estudiados, se considera que cerca del 10% de
los casos son contraídos por un contacto estrecho con
reservorios animales (Ogoina et al., 2017).
La viruela del simio es considerada como una
enfermedad esporádica y en los pocos brotes
epidémicos que han ocurrido se ha observado la
diseminación limitada entre la población humana.
El requerimiento de un contacto estrecho con los
fluidos de los pacientes ha sido un factor que ha
limitado considerablemente la diseminación del virus.
El contacto con las lesiones en la piel, través de la
saliva o secreciones respiratorias, son las rutas que se
consideran las más importantes en la transmisión de
este virus (CDC, 2002b). Sin embargo, en los últimos
años este virus ha acaparado la atención global por la
aparición de casos humanos en múltiples países no
solo de África sino también de Europa, América, Asia y
Oceanía (Otu et al., 2022).

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

Figura 1. Diagrama del virus de la viruela del simio

5

�Historia del virus del simio
El virus que causa la enfermedad de la viruela del simio
fue descubierto 1958 en monos cautivos en Dinamarca.
La aparición de dos brotes epidémicos consecutivos de
una enfermedad eruptiva parecida a una viruela leve en
estos monos que habían sido importados de Singapur
dio indicios de un síndrome nuevo. Aunque en esa
ocasión no hubo mortalidad entre los monos infectados,
en 1959 en una colonia de una población cautiva de
2,000 monos de diferentes especies llevadas a Filadelfia
en los Estados Unidos, cerca del 10% adquirieron la
infección y de ellos cerca del 0.5 % murieron lo que
constataba el riesgo de muerte en los monos por este
virus (Prier, J. E., and R. M. Sauer. 1960, Prier et al. 1960,
Sauer et al. 1960).
Posteriores brotes en monos cautivos en diferentes
instituciones mostraron que diferentes especies de monos
son altamente susceptibles a la infección. Dos aspectos de
estos estudios fueron de interés, por un lado, se mostró
evidencia serológica sin sintomatología en monos cautivos
(McConnell et al. 1962), además, se constató que en monos
enfermos la letalidad podía ser más alta que el 0.5%
previamente reportado (Gispen et al 1967). El primer caso
humano se registró en un niño de nueve meses de edad en la
República Democrática del Congo en 1970 y posteriormente
fue detectado en otros 10 países principalmente de la
región de África Central y el occidente de África. Los países
endémicos a la infección eran Benin, Camerún, República
Centroafricana, la República Democrática del Congo, Gabón,
Ghana, Costa de Marfil, Liberia, Nigeria, la República del
Congo y Sierra Leona (Figura 2).
Pronto, el virus fue considerado endémico en esas
regiones de África y fuera de este territorio, el primer
caso reportado fue en el 2003 en el estado de Wisconsin,
USA donde una niña de tres años fue infectada a través
de su mascota, un perrito de la pradera el cual fue
comprado de un sitio de venta de animales exóticos
donde este perrito de la pradera compartió espacio con
roedores importadas de Ghana. Dos semanas después,
la madre de la niña desarrolló una enfermedad eruptiva
similar confirmándose la infección con el virus de la
viruela del simio (Reed et al. 2004) (Figura 3). En total,
47 casos fueron confirmados en este brote epidémico
principalmente entre personas que tuvieron contacto
con mascotas infectadas incluyendo niños, vendedores
de mascotas exóticas, cuidadores etc. En este brote, no
se reportaron decesos. Posteriormente, en un proceso
lento, que incluyó los primeros casos detectados en el
2003, el virus se expandió a diferentes países.
Para el 2021, además de los Estados Unidos, el virus se
diseminó al Reino Unido, Israel y Singapur. Para este año
se contabilizaron dos casos adicionales a los reportados en
el 2003 en los Estados Unidos de América, cinco casos en el
Reino Unido y un caso en Israel y Singapur para un total de
58 casos desde el 2003 hasta el 2021. Para el 9 de junio de
2022 se registraron 1356 casos con presencia en 31 países y
para este 28 de junio del 2022 la cifra de casos confirmados
subió a 4,378 en 49 países lo que equivale a un aumento
de 3 veces más en 19 días (Figura 4). Lo que implica una
infección progresiva entre la población humana.
6

Figura 2. Países endémicos de África que reportaron casos positivos
a la viruela del mono antes del 2003. Mapa elaborado en https://www.
mapchart.net/.

El Virus
La viruela del mono es causada por un poxvirus
denominado monkeypox. De acuerdo con el Comité
Internacional de Taxonomía Viral (https://talk.ictvonline.
org/), el virus pertenece a la familia Poxviridae, subfamiia
Chordopoxvirinae, género Orthopoxvirus, and especie
Monkeypox virus. Estos virus son relativamente grandes
ya que pueden medir hasta cerca de 200 nm de ancho
por 250 nm de largo, por lo que es de dos a dos y media
veces más grande que el coronavirus SARS-CoV-2. Al igual
que todos los poxvirus, el virus del simio tiene forma
de ladrillo con una estructura compleja. Son virus cuyo
genoma es DNA lineal de doble cadena con la información
necesaria para codificar las proteínas que requiere para su
replicación. A diferencia de la mayoría de los virus de DNA
que se replican en el núcleo de la célula, estos virus llevan
todo el proceso de replicación en el citoplasma. El virus se
puede liberar de la célula infectada a través de lisis celular
o a través de un proceso de exocitosis (Moss, 2013).
Genéticamente, se han identificado dos cladas del virus del
simio; la denominada clada de África Occidental y la clada de
la cuenca del Congo o África Central. De las dos cladas, esta
última ha mostrado mayor letalidad (Bunge et al., 2022).
Epizootia y zoonosis de la viruela del mono
El aislamiento inicial del virus del mono en diferentes
especies de simios fue la base para llamar de esta forma
al nuevo virus descubierto. Sin embargo, en un brote de
esta enfermedad ocurrida en 1964 en el zoológico de
Rotterdam, Holanda mostró que las especies animales
susceptibles de infección podría ser más amplia (Peters,
1966). Posteriormente, el descubrimiento de la infección
en humanos que habitan en pequeñas villas dentro
de la selva tropical de África, así como la aparición de
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Viruela del simio
Figura 3. Transmisión del virus de la viruela del mono a la población humana. El virus prevalece en los animales silvestres, al salir de su
hábitat pueden transmitir al virus a los animales domésticos que se convierten en mediadores de la zoonosis a la población humana.

Figura 4. Distribución actual del virus de la viruela del simio al 28 de junio del 2022. (Mapa elaborado en https://www.mapchart.
net/ utilizando información de Global Health: Tracking the 2022 monkeypox outbreak with epidemiological data in real-time https://
map.monkeypox.global.health/country).

casos esporádicos dio indicios de que otros animales,
diferentes a los monos podrían actuar como reservorios
naturales. Para determinar lo anterior, se analizaron
especímenes de diferentes mamíferos incluyendo
monos, roedores y otros mamíferos como pangolines,
puercoespín, antílopes entre otros. Si bien no fue posible
demostrar la presencia del virus en los especímenes
probados, si fue posible encontrar evidencia serológica
de infección (Khodakevich et al. 1986). No obstante, hoy
existe suficiente evidencia de que una gran cantidad
de especies animales son susceptibles de infección.
Aunque se ha demostrado que los roedores juegan un
rol importante en la transmisión del virus, especies tan
distintas como elefantes y antílopes entre otros han
mostrado ser susceptibles de la enfermedad muchas
veces con resultado fatal para los animales infectados.
Por lo anterior, aun y cuando existe gran variedad de
infecciones en animales silvestres, el reservorio natural
sigue siendo un misterio para la comunidad científica
(Franke et al. 2016; Wisser et al. 2001) (Figura 5).
Vol. 5 No. 10, segundo 2022

Figura 5. Entre los animales susceptibles a la infección por la viruela
del mono se destacan diferentes especies de roedores, cuya ruta
de transmisión son los fluidos infectados presentes en las garras y
colmillos. Tanto simios como humanos son hospederos accidentales del
virus.
7

�Patogénesis

Transmisión persona – persona

En la población humana se puede infectar un nuevo individuo
al entrar el virus por la orofaringe, nasofaringe, o por contacto
directo. El virus establece un foco de infección primaria en
las células epiteliales en el sitio de entrada. Posteriormente
se disemina a los ganglios linfático para después establecer
una viremia que conlleva a la infección de diferentes órganos
del individuo. El periodo de incubación dura de una a dos
semanas, aunque en pocos casos los síntomas pueden
aparecer a las tres semanas. Después de un periodo
prodrómico de uno a dos días con fiebre e inflamación de
ganglios linfáticos, aparece el exantema característico de
esta enfermedad (Moore, M., Zahra, F, 2022). Las lesiones
aparecen en primera instancia en la mucosa de la orofaringe
seguidas por su aparición en la piel y las extremidades
incluyendo las palmas de las manos y las plantas de los pies.
Las lesiones son sincrónicas, es decir todas las lesiones del
exantema se encuentran en el mismo estadio de mácula,
pápula, vesícula, pústula o costra. La persona es infectiva
durante todo este proceso. Las lesiones se resuelven en unas
tres o cuatro semanas después de lo cual la persona deja de
ser infectiva.

Un aspecto interesante para evitar la propagación del virus
es conocer los sitios por los cuales se excreta la partícula
vial. En este sentido, el hecho de que el virus se multiplica
en la orofaringe implica que este virus se puede transmitir
por gotitas con virus que se expelen al toser o hablar. Por
otro lado, la viremia que establece el virus implica que
puede alcanzar diferentes órganos donde se establece un
nuevo foco de infección. Lo anterior implica que el virus
puede establecer una viremia secundaria y presentarse
en diferentes fluidos del cuerpo por lo que el contacto
de una piel escoriada con estos fluidos sería un factor
en su diseminación por esta ruta (Moore, M., Zahra, F.,
2022). Una ruta adicional, es la exposición a las vesículas
y pústulas de los enfermos, que son altamente ricas en
partículas virales. El contacto directo con las lesiones en la
piel puede conducir a la infección de un nuevo individuo,
ya que el virus puede ser excretado por diferentes rutas
durante el proceso prodrómico o exantemático (Ligon,
2004).

Conclusión
La viruela del simio, hasta hoy considerada una enfermedad esporádica presente solo en
algunos países de África se ha reportado en diversos países de América, Europa, Asia y Oceanía.
Si bien este brote fuera de África se documentó inicialmente en el 2003 en los Estados Unidos
con 47 casos, para el 28 de junio del 2022 se reportan 4,378 casos distribuidos en 49 países
siendo el Reino Unido, Alemania, España, Portugal y Francia con el mayor número de casos
(WHO, 2022). Cabe señalar que este virus circula en una gran cantidad de especies animales
principalmente roedores del África Central y África del Occidente, y aunque se ha encontrado
evidencia de infección en estos animales, no se ha podido descubrir el reservorio natural debido
a que estas especies también sufren de la enfermedad. Por otro lado, la transmisión del virus
a perritos de la pradera por roedores importados de Ghana muestra la susceptibilidad de
infección de los mamíferos fuera del territorio africano. Por tal motivo, la invasión de los nichos
ecológicos, así como la facilidad de traslado de personas y animales a diferentes regiones de
nuestro planeta, ha sido y seguirá siendo un importante factor para la distribución del virus a los
diferentes países del mundo. No obstante, el hecho de que en este momento la transmisión del
virus está limitada a un contacto estrecho con personas infectadas, nos brinda la oportunidad
de convertirnos en la primera línea de defensa contra el virus y no dar oportunidad para que
tenga una mejor adaptación a la población humana y mejore su eficiencia de transmisión de
persona a persona.

8

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

Bunge, A.M., Hoet, B., Chen, L., Lienert, F., Weidenthaler, H., Baer,
L. R., Steffen, R. 2022. The changing epidemiology of human
monkeypox – A potential threat? A systematic review. PLOS.
10.1371/journal.pntd.0010141.
aCenters for Disease Control and Prevention - History of Smallpox.
Last reviewed: February 20, 2021. (https://www.cdc.gov/
smallpox/history/history.html)
bCenters for Disease Control and Prevention – Monkeypox/
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monkeypox/transmission.html
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�ANÁLISIS
DE LA PERSPECTIVA DE LOS VENDEDORES
AMBULANTE SOBRE EL POSIBLE CONTAGIO
DE COVID-19

�Ivan
  
Delgado-Enciso1, 2, Jessica C. Romero-Michel3,
Josuel Delgado-Enciso4, Karmina Sánchez-Meza1,
Thomas Joseph Hodgers-Fernandez5, Everardo
González-González6, Iram P Rodriguez-Sanchez6*,
Margarita de la Luz Martinez-Fierro7

10

�Resumen
La pandemia de COVID-19 ha impactado grandemente
a la salud y economía de todas las sociedades a nivel
global. Sin embargo, dentro de una comunidad, no
todos sus sectores socioeconómicos se afectaron por
igual. Analizaremos como esta pandemia fue percibida
y manejada de manera diferente por dos sectores
importantes de la población mexicana: vendedores
ambulantes y trabajadores formales. En dos estudios
científicos se demostró que el 82.6% de los vendedores
ambulantes prefirieron exponerse a la enfermedad, en
contraste con un 18.4% de los trabajadores formales.
Además, los vendedores ambulantes mostraron tener 7
veces menos temor a morir por COVID-19, o tener hasta

16 veces menos preocupación por el incremento de las
infecciones de la pandemia. Es importante contemplar
este tipo de actitudes que determinan el comportamiento
de la gente, que en consecuencia pueden incidir de forma
negativa a las estrategias propuestas para el combate a la
pandemia. Por ello, posiblemente las recomendaciones
realizadas en países desarrollados no necesariamente
serían efectivas en países subdesarrollados.
Es por eso que analizar el entorno socioeconómico y
las necesidades de cada población es importante para
así poder diseñar estrategias específicas ante crisis
mundiales, como la pandemia de COVID-19.

Covid-19
INFECCIONES

DEFUNCIONES

&gt;511 millones &gt;6 Millones
&gt;5 millones

PREGERENCIA A
EXPONERSE AL
VIRUS QUE DEJAR
DE TRABAJAR

Vendeores
ambulantes

Colima

Trabajadores
formales

&gt;324 Millones

NÚMERO

DE CONTACTOS
CON PERSONAS
POR DÍA A MENOS
DE UN METRO

TEMOR A

MORIR POR

COVID-19

82.6%

&gt;9

18.3%

18.4%

&gt;6

49.3%
Figura 1. Resumen gráfico

Facultad de Medicina, Universidad de Colima, Colima, México
Instituto estatal de Cancerología, Colima, México
3
Facultad de Derecho, Universidad de Colima, Colima, México
4
Fundación para la ética, Educación e Investigación del Cáncer del IEC AC
5
Alfa Medical Center, Laboratorio de Biología Molecular, Ave. Benito Juárez #314 pte Col. Centro, Guadalupe, Nuevo León CP 67100
6
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural, Nuevo León, México
7
Molecular Medicine Laboratory, Academic Unit of Human Medicine and Health Sciences, Autonomous University of Zacatecas, Zacatecas, Mexico
1
2

11

�Introducción

L

a pandemia de COVID-19 provocada por el virus
SARS-CoV-2 ha provocado la crisis de salud y
económica de mayor impacto en las últimas décadas
a nivel mundial. Las medidas de distanciamiento y
confinamiento social implementadas para controlar
la pandemia alrededor del mundo han afectado a
la población en general, sin embargo, el sector más
vulnerable es aquel que depende de salir a la calle y tener
contacto directo con las personas. En países emergentes
y subdesarrollados la presencia de trabajos informales
es muy común. En este tipo de actividad económica
el ingreso es variable, dependiente de la economía de
otras personas y en consecuencia con una importante
inestabilidad y variabilidad. Uno de los principales trabajos
informales es la del vendedor ambulante, actividad que
se ha aumentado en ciudades de todo el mundo, y que
en la actualidad forman parte de la cultura y esencia de
las ciudades. Por ejemplo, en la capital de Colombia,
Bogotá, se tiene identificado la presencia de vendedores
ambulantes en el 27% de los cruces de calles de la ciudad
El conocimiento de la óptica y del actuar de los vendedores
ambulantes durante la pandemia, toma relevancia para
aprender que medidas pudieran ser las más adecuadas
para sectores de la población donde el confinamiento
social no es opción por el estatus socioeconómico en el
que viven. Con la información recaudada se puede diseñar
mejores estrategias acorde al comportamiento de cada
población ante problemas mundiales como el COVID-19.
Durante el primer semestre la pandemia (2020)
dos estudios científicos analizaron las afectaciones
económicas, las actitudes, percepciones y costumbres
sanitarias de dos sectores de la población mexicana:
vendedores ambulantes y trabajadores formales
(Delgado-Enciso J. y cols. 2021; Romero-Michel JC.
y cols. 2021). En estos estudios se entrevistaron
aleatoriamente 251 personas, dividiéndose en dos
grupos: 115 dedicados a la venta ambulante y 136 a un
trabajo formal (salario fijo). La población estudiada fue
en las ciudades de Colima y Villa de Álvarez (ciudades de
tamaño medio del estado de Colima, México), durante
un periodo en donde las campañas “quédate en casa” y
de aislamiento social eran fuertes, pues no existían las
vacunas ni tratamientos efectivos contra la COVID-19.
Los resultados obtenidos a partir de las entrevistas se
analizaron con las pruebas científicas y estadísticamente
correctas. El estudio fue aprobado por el Comité de
Ética en Investigación de la Universidad de Colima,
Facultad de Medicina, Colima, México y garantizando el
anonimato de los participantes

12

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Análisis

La información generada evidencio que el 82.6% de
los vendedores ambulantes prefieren estar expuestos
al virus que dejar de trabajar para poder cubrir sus
necesidades. En cambio, entre las personas con un
trabajo formal, solo el 18.4% consideraron exponerse
a la enfermedad para realizar su trabajo. Además, el
68.7% de los vendedores ambulantes respondieron que
preferían infectarse de COVID-19 que dejar su trabajo,
en contraste los trabajadores formales solamente el
14% respondió de la misma manera.

El presente trabajo expone la perspectiva y la forma
en que viven dos sectores diferentes (vendedores
ambulantes y trabajadores formales) de una población
de México. La información obtenida detalla que
los vendedores ambulantes fueron de los grupos
que menos acataron las medidas de contingencia,
teniendo un mayor número de contacto con personas
a una distancia menor a un metro, siendo un riesgo
importante de propagación del virus por la alta
movilidad que representan en la ciudad. Asimismo,
prefieren (hasta 19 veces más) contagiarse de COVID-19
que perder su trabajo; y tienen hasta 7 veces menos
miedo de morir por la enfermedad, en comparación con
un trabajador formal. Uno de los factores importantes
que impulsaban a los vendedores ambulantes a estas
decisiones es debido a que más del 90% requerían
conseguir un ingreso para subsistir en el día, no cuentan
con un ahorro o apoyo para solventar las necesidades
mínimas que tienen.

Los datos analizados en el estudio arrojaron que un
vendedor ambulante tiene 7 veces menos miedo a morir por
el COVID-19, además de darle 16 veces menos importancia
al comportamiento de la pandemia en su comunidad
comparado con una persona con un trabajo formal. Este
comportamiento del vendedor ambulante probablemente se
explica por el hecho de que el 94% apenas tiene ganancias
para sobrevivir en el día a día, sin poder el ahorrar, teniendo
un panorama complicado para mantenerse aislado y sin
trabajar. Por lo que solamente el 16.5% de los vendedores
ambulantes respondió que se pudieron mantener aislados
en casa, teniendo un comportamiento diferente en el caso de
los trabajadores formales con el 69.1%. Es decir, el vendedor
ambulante tiene menos miedo a infectarse y morir por
COVID-19, le presta mucho menos atención al “semáforo”
del nivel de contagios en su comunidad y no puede dejar de
trabajar, pues ello implicaría dejar de obtener dinero para
alimentarse o cubrir sus necesidades diarias, todo lo anterior
en comparación con una persona con un trabajo y salario
fijo.
En lo que respecta al espacio laboral, los vendedores
ambulantes respondieron que el 9.6% tenían acceso a un
fregadero o lavamanos, el 33.9% utilizaban desinfectante
para manos, el 6.1% hacía uso de guantes, el 30.4%
portaban mascarilla y el 7% desinfectaban superficies,
comparado con el 77.8%, 76.2%, 23.8%, 46.8% y 60.3% de
los trabajadores formales, respectivamente.

También se observó que los vendedores ambulantes
tienen más comorbilidades asociadas a COVID-19 y la
mayoría no cuenta con asistencia médica preestablecida,
a pesar de estar desprotegidos en este tema tienen
16 veces menos preocupación por el incremento de
casos de contagios de COVID-19 comparado con los
trabajadores formales.
La información presentada en este trabajo puede
ser trasladada a países que comparten similitudes
con la cultura mexicana o un nivel socioeconómico
similar al mexicano. Esto es importante para analizar
el compartimiento de la población en una pandemia
con la finalidad de poder diseñar y ejecutar mejores
estrategias de acuerdo con la población y así enfrentar
de mejor manera este tipo de problemas mundiales.

Por último, se les cuestiono con cuantas personas en
una jornada laboral están en contacto a una distancia
menor a un metro. Respondiendo por parte de los
vendedores ambulantes tener contacto con al menos 9
personas, comparados con las 5 personas como máximo
que presentan los trabajadores formales. Es importante
señalar que los vendedores ambulantes tienen mayor
proporción de diabetes, obesidad e hipertensión que los
trabajadores fijos, aunado a que no tienen IMSS o ISSSTE
u otra prestación medica permanente. Por ello son una
población más vulnerable en caso de enfermarse.
Vol. 5 No. 10, segundo 2022

13

Análisis de la perspectiva de los vendedores ambulante sobre el posible contagio de COVID-19

Resultados

�Literatura citada

Delgado-Enciso, J., Delgado-Machuca, M., Mokay-Ramírez, K.
A., Barajas-Saucedo, C. E., Romero-Michel, J. C., FuentesMurguia, M., Aurelien-Cabezas, N. S., Tiburcio-Jimenez,
D., Toscano-Velazquez, J. A., Meza-Robles, C., HernandezRangel, A. E., Walle-Guillen, M., Delgado-Enciso, O. G.,
Guzman-Esquivel, J., Rojas-Larios, F., Zaizar-Fregoso, S. A.,
Martinez-Fierro, M. L., Rodriguez-Sanchez, I. P., Melnikov,
V., … Delgado-Enciso, I. (2021). “I prefer to get coronavirus
than to stop working”: the street vendor’s perspective. The
Journal of Infection in Developing Countries, 15(11), 1603–
1606. https://doi.org/10.3855/jidc.13276

Romero-Michel, J. C., Mokay-Ramírez, K. A., Delgado-Machuca, M.,
Delgado-Enciso, J., Aurelien-Cabezas, N. S., Tiburcio-Jimenez,
D., Meza-Robles, C., Delgado-Enciso, O. G., GuzmanEsquivel, J., Zaizar-Fregoso, S. A., Martinez-Fierro, M. L.,
Rodriguez-Sanchez, I. P., Melnikov, V., Barajas-Saucedo,
C. E., Lara-Esqueda, A., &amp; Delgado-Enciso, I. (2021). Health
and economic measures in response to the COVID-19
pandemic- Effect on street vendors. The Journal of Infection
in Developing Countries, 15(02), 198–203. https://doi.
org/10.3855/jidc.13465

�UNA VISIÓN INSURGENTE
AL STATU QUO
DE LA INDUSTRIA
BIOTECNOLÓGICA Y EL
ESTABLECIMIENTO DE
BIORREFINERÍAS
�Raul
  
E. Martínez-Herreraa* y María E. Alemán-Huertab

a
Tecnológico de Monterrey.
Escuela de Ingeniería y Ciencias.
Av. Eugenio Garza Sada 2501
Sur, Tecnológico, C. P. 64849.
Monterrey, Nuevo León, México.
b
Universidad Autónoma de
Nuevo León. Facultad de
Ciencias Biológicas. Instituto de
Biotecnología. Av. Pedro de Alba
y Manuel L. Barragán s/n, C. P.
66455. San Nicolás de los Garza,
Nuevo León, México.
*Autor para correspondencia: raul.
martinezhrr@tec.mx

15

�Resumen

Abstract

El concepto de biorrefinería fue creado con la
intención de promover el uso sustentable de los
recursos naturales para su conversión en productos
biotecnológicos con valor comercial. Sin embargo, la
problemática mundial de contaminación ambiental y
la falta de acceso a productos de origen biotecnológico
tales como vacunas, medicamentos e inclusive alimentos
en poblaciones vulnerables, ponen de manifiesto la
insuficiente visión de beneficio social, justicia y equidad
por parte de dicho gremio industrial. Bajo este contexto,
es necesario desafiar el estado actual promoviendo una
insurgencia multidisciplinaria que vea prioritariamente
por el desarrollo socioeconómico de las comunidades
rurales y la protección de los ecosistemas nativos. Es por
ello, que el presente escrito enfatiza una serie de puntos
críticos que deben ser abordados antes de la instalación
de cualquier biorrefinería, teniendo como base un
clúster académico, gubernamental y empresarial que
opere de manera íntegra.

The biorefinery concept was created with the intention
to promote the sustainable use of natural resources
and their conversion into biotechnological products
with commercial value. However, the problem of
environmental pollution and the low access to products
of biotechnological origin such as vaccines, medicines
and even food in vulnerable populations, show that the
vision of social benefit, justice and equity has not been
enough. For this, it is necessary to challenge the current
state by promoting a multidisciplinary insurgency that
primarily sees the socio-economic development of the
several rural communities and the protection of native
ecosystems. For this reason, this paper emphasizes
a series of critical points that must be addressed
before the installation of any biorefinery, based on an
academic, governmental, and business cluster that
operates in an integral way.

Introducción

Q

Palabras clave: bioeconomía;
biosocialidad; insurgencia
biotecnológica; Marxismo
Keywords: bioeconomy;
biosociality; biotechnological
insurgency; Marxism
16

uizás en cualquiera de tus clases de biotecnología
hallas escuchado el término “biorrefinería”,
el cual define a una planta industrial que
trasforma la biomasa en productos biotecnológicos
de valor comercial; tales como los biocombustibles,
biomateriales, bioenergéticos, extractos farmacéuticos
y de grado nutricional, entre otros productos útiles para
la vida humana (Leong et al. 2021; Morales Zamora et
al. 2021). Este concepto nace en la década de los 90
cuando la población comenzó a reflexionar sobre el
cuidado de los recursos naturales, la emancipación de
los energéticos derivados de fuentes no renovables
y la creciente contaminación ambiental, que hasta el
día de hoy es un tema complicado (Kumar et al. 2020;
Sacramento-Rivero et al. 2010). Actualmente, se apuesta
por las biorrefinerías debido a que son consideradas
como una alternativa ante los estragos socioeconómicos
que ha traído la pandemia del COVID-19 (Galanakis et al.
2022; Martínez et al. 2021; González, 2020). No obstante,
es necesario observar la justicia social y los marcos
legislativos que promueven la preservación de los
conocimientos ancestrales y el cuidado de los recursos
naturales para la correcta instalación de estas industrias
biotecnológicas.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�indicar al Biocluster Nuevo León, el cual es una asociación
industrial enfocada en impulsar y promover a las industrias
relacionadas al sector biotecnológico mediante un modelo
de triple hélice, en el cual se vincula la iniciativa privada,
pública y académica. De acuerdo con Villasana (2011), esta
agrupación tiene como objetivo motivar a los investigadores
a generar una interacción con la industria, la cual a futuro
pueda generar políticas que impulsen el desarrollo regional
y nacional. Sin embargo, aún sigue siendo un reto atender
los diversos aspectos tecno-económicos (inversión,
sostenibilidad y optimización de procesos), ecológicos
(sustentabilidad y reducción de residuos) y sociales (evitar
el lavado de dinero, la malversación de fondos y el robo a
comunidades ancestrales; preservar la justicia social) que
aborda el establecimiento de estas plantas biotecnológicas
(Vance et al. 2022).

Debido a este tipo de situaciones donde se observa
una clara búsqueda de un “biopoder” hegemónico por
parte de entes privados bajo la bandera del “desarrollo
tecnológico” y la “instauración de biorrefinerías para
el desarrollo sostenible” es necesario replantear un
esquema político, social y económico donde toda la
población pueda beneficiarse.

Insurgencia biotecnológica.

¿Cómo funciona una biorrefinería?
De acuerdo con de Armas-Martínez et al. (2019) una
biorrefinería puede funcionar mediante la obtención de
recursos de primera generación (cultivos de soya, maíz,
agave, sorgo, etc.), segunda generación (rastrojos de maíz,
cáscaras, hojas, residuos forestales, basura, etc.) o tercera
generación (biomasa proveniente de algas). La materia
prima obtenida puede ser pretratada mediante protocolos
físicos, químicos o biológicos con el objetivo de fraccionar
su composición química en sustratos más simples como
los carbohidratos o aceites. Posteriormente, estos serán
tratados mediante procesos de fermentación para la
obtención de biocombustibles, biomateriales, fertilizantes
y/o extractos farmacéuticos y nutritivos (Figura 1).
En México las biorrefinerías
surgen como una posible
solución para generar
múltiples productos de
manera rentable y sustentable
a partir de los residuos
orgánicos (Molina-Guerrero et
al. 2020; Baez, 2017). Algunas
de las más destacables son
proyectos que aún están en
crecimiento, tales como: la
planta de biodiesel del Grupo
Energético ITESM-Nuevo León,
el proyecto de bioenergía
S. A. del Sistema de Energía
Internacional S. A. de C. V. y el
sistema de calefacción a partir
de biomasa forestal del grupo
Energías Renovables del Bierzo
S. L (Sacramento-Rivero et al.
2010). Además, es imperante
Vol. 5 No. 10, segundo 2022

1º generación

En el Marxismo se argumenta que la “biosocialidad” (la
fusión entre lo biológico y lo social a través de tendencias
tecnológicas ascendentes; en este caso la biotecnología),
puede remodelar la articulación de las jerarquías a través de
nuevos conceptos políticos, sociales y éticos (Palsson, 2015).
Considerando que actualmente los desarrollos científicotecnológicos parecen estar abonando solo para un sistema
de globalización y libre mercado, aunado a la falta del
cumplimiento de las leyes de regulación de la explotación
ilimitada de los recursos naturales (Fernández Arner y Kohan,
2017; García et al. 2004), habrá que despertar hacia una
insurgencia biotecnológica con una faceta social cumplida.
La insurgencia biotecnológica y su aplicación en las
biorrefinerías mexicanas debe abordar diversos
puntos críticos basados en aspectos de economía
circular y desarrollo sustentable (Vance et al. 2022;
Martínez-Herrera et al. 2021; Sacramento-Rivero et
al. (2010): (1) Proponer el diseño de una estrategia
nacional para el desarrollo de biorrefinerías desde el
aspecto económico, ecológico y social. (2) Vincular a la
academia, gobierno e industria en la planeación de los
criterios de sostenibilidad. (3) Eliminar la corrupción

2º generación

3º generación

Biomasa
Pretratamiento

Figura 1. Esquematización
del funcionamiento de una
biorrefinería.

Fermentación
Obtención de productos biotenológicos
17

Una visión insurgente al statu quo de la industria biotecnológica y el establecimiento de biorrefinerías

Ahora, ¿qué pasaría si te dijera que en realidad el desarrollo
de diversos productos biotecnológicos nunca ha sido justo
o equitativo? Para esto se puede indagar sobre los diversos
casos de biopiratería que ocurren en Latinoamérica;
donde México no está exento de sufrir estas prácticas
extractivistas (Castillo, 2009; García et al. 2004; SoriaLópez y Fuentes-Páramo, 2016). También, se pueden
señalar la geopolítica de las vacunas contra el SARS-CoV-2,
principalmente entre Rusia, China y Estados Unidos, cuyo
acceso y distribución generaron un problema de equidad
(Barría, 2020; Wibama, 2020), el limitado acceso a los
alimentos funcionales y a la carne cultivada debido a su
alto costo el cual repercute directamente sobre la canasta
básica del consumidor (Bhat et al. 2019; Schroeder, 2007),
incluso los productos y biomateriales comercializados que
no cumplen con los marcos regulatorios y estándares de
calidad (Bhagwat et al. 2020).

�y castigar la biopiratería mediante el establecimiento
de marcos jurídicos regulatorios que beneficien a las
comunidades indígenas y/o rurales ante estas prácticas.
(4) Eliminar la desinformación mediante campañas
de concientización sobre el aprovechamiento de
los residuos y subproductos obtenidos a partir de
procesos agroindustriales y resaltar que estos deben
ser aprovechados como sustratos prioritarios por
las biorrefinerías para la generación de productos
biotecnológicos de manera económicamente factible,
energéticamente rentable y ecológicamente beneficiosa.
(5) En caso de que las biorrefinerías aprovechen
recursos de primera generación para sus procesos
biotecnológicos, se deberá promover el cuidado de
estos y la preservación de los conocimientos ancestrales
que los rodean. (6) Los beneficios económicos derivados
de las biorrefinerías deben dirigirse principalmente
al desarrollo comunitario de donde los recursos
son extraídos, estableciendo una bioeconomía que
promueva el desarrollo sostenible de manera justa y
equitativa (Figura 2).

Discusión
El siglo XXI y sus problemas económicos, ecológicos y
sociales derivados de un capitalismo sin restricciones ha
desencadenado la búsqueda de soluciones potenciales
en todos los frentes posibles (Huerta González, 2013).
En este caso, la biotecnología moderna como una
tendencia tecnológica emergente parece ser uno de los
caminos que podría replantear y solucionar los diversos

Estrategia
nacional para
el desarrolllo de
bioreﬁnerias

Promover el
desarrollo
comunitario

Promover el
cuidado de los
recursos naturales

problemas que acontecen a la sociedad (Bellver-Capella,
2012; Cantley, 2004). Sin embargo, cuando los intereses
de entes privados y políticos parasitan el desarrollo
tecnológico alejan el camino hacia una ciencia con
justicia social. Por lo que, la propuesta es abordar la
instalación de biorrefinerías dirigidas al procesamiento
de biomasa residual (principalmente), la obtención y
el comercio de productos biotecnológicos con valor
agregado y estimular el desarrollo socioeconómico
de las comunidades rurales de nuestro país bajo un
esquema que implique una faceta biosocial con una
visión social responsable, ética y justa.
De acuerdo con Núñez Jover y Figueroa Alfonso (2014), la
ciencia debe abordar un panorama en el que se apueste
por proyectos auténticos que defiendan la relación
entre los entes públicos, privados y académicos. Por
esta razón, la instalación de las biorrefinerías debe verse
como proyectos que vinculan multidisciplinariamente la
participación de diversos profesionistas, los cuales vean a
beneficio de las comunidades más necesitadas. Asimismo,
los proyectos que se aborden en este rubro deben
enfocarse en ser modelos productivos y sustentables
que trabajan bajo un esquema legal claro que incite a
inversiones confiables (Sosa-Rodríguez y Vázquez Arenas,
2021). A pesar de que en México ya existen iniciativas
que apuestan por la instalación de biorrefinerías, sigue
siendo necesario inspirar una visión ética y revolucionaria
a las nuevas generaciones de biotecnólogos. Por lo que
después de leer esto, ¿crees tener un corazón rebelde que
revolucione el statu quo de la biotecnología y vea por las
necesidades sociales de nuestro país?

Vincular
academia,
gobierno e
industria

Eliminar
corrupción y
castigar biopiratería

Eliminar la
desinformación
mediante
campañas

Figura 2. Insurgencia biotecnológica y su aplicación en las biorrefinerías.
18

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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�ACEITES ESENCIALES
DE ORIGEN NATURAL:

CARACTERÍSTICAS QUÍMICAS
TÉCNICAS DE EXTRACCIÓN
POTENCIAL APLICACIÓN BIOLÓGICA
�Bárbara
  
J. González-Moreno1, Andrés M. Piña Barrera2, Luis A. Pérez López1, Sergio A. GalindoRodríguez3, Rocío Álvarez-Roman1.

20

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Aceites esenciales de origen natural: características químicas, técnicas de extracción y potencial aplicación biológica

Resumen
Los aceites esenciales son una mezcla compleja de
más de 100 componentes, cuya función es crucial en
la supervivencia de las plantas, ya que, por un lado,
atraen a determinados insectos que participan en
su polinización y, por el otro lado, debido a su olor,
ahuyentan a otros animales depredadores. Gracias a su
variedad química, se les han atribuido un gran número
de actividades biológicas que han sido aprovechadas
en la industria cosmética, alimentaria y farmacéutica.
El presente trabajo aborda los aceites esenciales
como productos naturales bioactivos, las técnicas
más comunes para su extracción y sus principales
aplicaciones en el área biológica.

Introducción
¿Qué son los aceites esenciales y cómo ha sido su uso
en la historia del hombre?

L

os aceites esenciales (AE’s) son líquidos aceitosos
que presentan un aroma característico que es
percibido fácilmente por el sentido del olfato.
Estos son producidos en pequeñas cantidades, en
determinadas partes de las plantas, tales como
flores, tallos, raíces, hojas, frutos y semillas (Figura 1)
(Reyes-Jurado et al., 2016; Argote-Vega et al., 2017).
Adicionalmente, la FDA (Food &amp; Drug Administration,
agencia de los Estados Unidos de América) considera
a los AE’s, como sustancias del tipo Generalmente
Reconocido Como Seguro (GRAS, por sus siglas en
inglés: Generally Recognized As Safe) que pueden ser
adicionado a productos cosméticos, farmacéuticos y
alimentarios (Farrar y Farrar, 2020).

Palabras clave: aceite esencial,
extracción, actividad biológica,
antimicrobiano, antioxidante.
Depto. de Química Analítica, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León, CP 64460, Monterrey, Nuevo León, México.
Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Montemorelos, CP 67515, Montemorelos, Nuevo León, México.
3
Laboratorio de Nanotecnología, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León, CP 66451, San Nicolás de los Garza,
Nuevo León, México.
1
2

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

21

�Figura 1. Aceites esenciales obtenidos de diferentes plantas como: (A) Lavandula dentata; (B)
Thymus vulgaris; (C) Oreganum vulgare; (D) Laurus nobilis. (Adaptado del sitio electrónico de
Botanicals: https://www.botanicals.es/6-aceites)

Los AE’s han sido utilizados durante siglos por muchas
culturas en todo el mundo para diferentes propósitos, según
cada cultura (Watabane et al., 2015). Los antiguos egipcios
han utilizado los AE’s desde el 4500 a.C. en cosméticos y
ungüentos (Figura 2A). Solían hacer una mezcla de diferentes
fuentes de preparaciones a base de hierbas como anís, cedro,
mirra y uvas en perfumes o medicinas.
Por otro lado, el uso de AE’s se registró por primera vez en
la medicina tradicional china e india entre el 3000 y el 2000
a.C. En particular, en la historia registrada sobre China e India,
se enumeró más de 700 sustancias, entre las que se incluyen
canela, jengibre, mirra y sándalo (Figura 2B). Además, la
historia griega documentó el uso de diferentes AE’s por
primera vez entre el 500 y el 400 a.C., incluidos el tomillo, el
azafrán, la mejorana, el comino y la menta (Figura 2C) (Baser
y Buchbauer, 2010; Pauli y Schilche, 2009). En los siglos XVIII
y XIX, los químicos documentaron los componentes activos
de las plantas medicinales e identificaron muchas sustancias
que desempeñaban un papel importante en sus efectos
biológicos (Ali et al., 2015).

Producción de los aceites esenciales en
las plantas

Los AE’s constituyen la clase más grande de
metabolitos secundarios o especializados de las
plantas. Desempeñan papeles ecológicos cruciales
como atrayentes polinizadores, ya que atraen a
determinados insectos que ayudan a la fertilización de
las plantas con su desplazamiento de una flor a otra.
También, los AE’s son agentes defensivos, con su olor,
ayudan a protegerse de los depredadores, al disuadir
la aproximación de insectos y otros animales (Requejo,
2020), así mismo, los AE’s tienen importantes funciones
fisiológicas como hormonas vegetales y pigmentos
fotosintéticos (Tetali, 2018). Además, los AE’s suelen ser
producidos y liberados por algunas plantas, para actuar
como agentes antifúngicos y antibacterianos contra
una amplia gama de organismos que pueden poner en
peligro su supervivencia (Requejo, 2020).
Los AE’s son producidos por diversas estructuras
diferenciadas que se encuentran en uno o más órganos
de la planta y se localizan en el citoplasma de células
vegetales tales como: tricomas secretores, células
epidérmicas, células secretoras basales y las bolsas o
cavidades de almacenamiento (Arumugan et al., 2016)
(Figura 3).

Composición química de los aceites
esenciales

La composición química de los AE’s depende de
diferentes factores como la fisiología de la planta, las
características climáticas o, incluso, las condiciones
del suelo donde crece la planta. Según esto, dentro
de una misma especie vegetal, o incluso en sus
diferentes órganos, la composición química puede
Figura 2. Uso de los aceites esenciales obtenidos a partir de las plantas
por diferentes culturas a través de la historia; (A) cultura egipcia; (B)
cultura china e india; (C) cultura griega. (Adaptado del sitio electrónico de
la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla: https://biblioteca.ucm.es/
historica/materia-medicinal y del Museo Nacional de Historia Natural, Chile:
https://publicaciones.mnhn.gob.cl/668/articles-87521_archivo_01.pdf)
22

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Figura 4. Estructura química de algunos monoterpenos encontrados en
las plantas.

variar, además también puede verse influenciada
por la salud de la planta o el momento de la cosecha.
También se ha observado que, los componentes que
presentan una relación estructural dentro del mismo
grupo químico, suelen convertirse sin dificultad entre
sí mediante procesos químicos específicos (AlonsoGato et al., 2021).
Los AE’s son una mezcla compleja de más de 100
componentes, producto del metabolismo secundario
de las plantas, cuya composición se encuentran los
terpenos y terpenoides. Estos componentes, a su vez
contienen diferentes grupos de hidrocarburos, ácidos,
alcoholes, aldehídos, ésteres, éteres y cetonas que les
confieren características físicas específicas (Zhang y Lu,
2017).

Figura 5. Estructura química de algunos sesquiterpenos encontrados
en las plantas.

Así, los terpenos representan el grupo más diverso
de compuestos volátiles, los cuales se clasifican de
acuerdo con el número de carbonos en su cadena,
incluidos hemiterpenos (C5), monoterpenos (C10)
(Figura 4), sesquiterpenos (C15), homoterpenos (C11
y C16), algunos diterpenos (C20) y triterpenos (C30),
también están los compuestos de azufre orgánicos
volátiles como el dimetilsulfuro y el metanotiol (Vivaldo
et al., 2017). Por otro lado, los terpenoides, llamados
también isoprenoides, son una amplia familia de
compuestos naturales derivados del isopreno (Bergman
et al., 2019). Estos compuestos son el resultado de
la modificación química (oxidación o reorganización
del esqueleto hidrocarbonado) de los terpenos.
Aproximadamente el 60% de los productos naturales
conocidos son terpenoides (Zhang y Lu, 2017).

Obtención de los aceites esenciales

Los AE’s tienen presente en su composición química
diferentes terpenoides, los cuales contienen dos
unidades de isopreno (lineales o cíclicas). Un ejemplo de
estos, son el mirceno, mentol, limoneno o linalol (Figura
4). Otros componentes importantes de los AE’s son los
sesquiterpenos (Figura 5), que constan de tres unidades
de isopreno (C15) (Leyva-López et al., 2017).

Extracción convencional:

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

Para la obtención de los AE’s, se ha empleado
diversas técnicas de extracción convencional (Figura 6 A-C)
tales como: hidrodestilación, hidrodifusión y extracción
con disolventes, así como técnicas modernas (Figura
6 D-F): extracción con fluido supercrítico, con líquido
subcrítico y por microondas sin disolventes. Las técnicas
modernas se consideran las técnicas de extracción más
prometedoras debido al bajo consumo de energía, menor
tiempo de extracción, bajo uso de solventes y menor
emisión de dióxido de carbono al medio ambiente (Justyna
et al., 2017). A continuación, se mencionarán las principales
características de cada técnica de extracción:

Hidrodestilación
Este método es el más simple y antiguo que se utiliza
para la extracción del aceite esencial (AE). En esta
técnica, el material vegetal se sumerge directamente en
23

Aceites esenciales de origen natural: características químicas, técnicas de extracción y potencial aplicación biológica

Figura 3. Representación esquemática del tricoma secretor encontrado
en plantas productoras de aceites esenciales. (Adaptado de Frontiers
Plant Science, 19 Jul 2021; https://doi:10.3389/fpls.2021.699157).

�el agua del interior de un matraz y se lleva a ebullición
(Waseem et al., 2015). El dispositivo de extracción
incluye una fuente de calentamiento, un condensador y
un decantador para recoger el condensado y separar el
AE del agua, respectivamente (Jurevičiūtė et al., 2019). A
escala industrial, este método todavía se utiliza debido a
la simplicidad de las instalaciones (no requiere equipos
costosos), facilidad de implementación del método y
selectividad (Teixeira et al., 2019).

Hidrodestilación de vapor
La extracción se realiza dentro de un matraz con
calentamiento, que tiene un sistema de placa perforada
o rejilla que mantiene la planta suspendida sobre la
base del destilador, el cual contiene agua que evita su
contacto directo (Teixeira et al., 2019). La extracción se
realiza mediante la inyección de vapores de agua, que
atraviesan la materia vegetal de abajo hacia arriba y
transportan los materiales volátiles. Con esta técnica, se
reduce el tiempo de extracción así como la pérdida de
compuestos polares (Gavahian et al., 2020).

Extracción con disolvente orgánico
En esta técnica, el material vegetal se macera en
un disolvente orgánico como metanol; después, el
extracto se concentra eliminando el disolvente a
presión reducida. Esta técnica evita alteraciones y
artefactos químicos por extracción en frío frente a la
hidrodestilación. Sin embargo, los AE’s podrían contener
residuos que limitarían su aplicación en alimentos
y medicamentos. Esta desventaja, podría evitarse
mediante el uso de una tecnología combinada de
disolvente orgánico con un punto de ebullición bajo (por
ejemplo, n-pentano) y un proceso de destilación al vapor
(Ghahramanloo et al., 2017).

Extracción con técnicas modernas:
Extracción con fluido supercrítico

Se ha utilizado la extracción con fluido supercrítico
para la extracción de varios AE’s. El dióxido de carbono
(CO2) es generalmente el disolvente más utilizado para
la extracción del AE, (Mahdi et al., 2014) debido a que
es químicamente inerte, su punto crítico se alcanza
fácilmente (presión crítica baja: 72.9 atm, y temperatura:
31.2°C) es no tóxico, no inflamable (McHugh et al., 2013),
con alta pureza a un costo relativamente bajo y es no
agresivo para las moléculas termolábiles del AE y de fácil
eliminación de sus trazas (Justyna et al., 2017).
El único obstáculo para el desarrollo de esta técnica
es el alto costo de los equipos, sus instalaciones y sus
operaciones de mantenimiento. Los AE’s obtenidos con
esta técnica demostraron ser de calidad superior, con
mejores actividades funcionales y biológicas (Capuzzo
et al., 2013; Yahya et al., 2018) en comparación con los
AE’s producidos por hidrodestilación o con disolventes
(Lucinewton et al., 2013). Además, algunos estudios
mostraron mejores propiedades antibacterianas y
antifúngicas para el producto supercrítico (Li et al., 2021;
Herrero et al., 2015)
24

Extracción de líquido subcrítico
Algunos trabajos de investigación, ilustraron el uso de
agua en su estado subcrítico para la extracción de los
AE’s. El estado subcrítico se alcanza cuando la presión es
más alta que la presión crítica (Pc), pero la temperatura
es más baja que la temperatura crítica (Tc), o viceversa
(Cheng et al., 2021). En este estado, el agua y el CO2 son
los fluidos más utilizados para la extracción de los AE’s. Los
fluidos obtenidos tienen propiedades muy interesantes:
baja viscosidad, densidad cercana a la de los líquidos y
difusividad entre la del gas y los líquidos (Kapalavavi et al.,
2021). Esta técnica permite una extracción rápida y el uso
de bajas temperaturas de trabajo. Esto evita la pérdida y
degradación de compuestos volátiles y termolábiles (Zhao
et al., 2019). Los aspectos positivos adicionales del uso
de la extracción de líquido subcrítico son su simplicidad,
bajo costo e impacto ambiental favorable. Se generan
pequeños residuos con gran eficiencia y calidad del AE (Gu
et al., 2017).

Extracción por microondas sin disolventes
Esta técnica, consiste en la destilación en seco de una
planta fresca con microondas a presión atmosférica
sin agregar agua ni ningún disolvente orgánico (Filly et
al., 2014). El calentamiento selectivo del contenido de
agua in situ del material vegetal hace que los tejidos se
hinchen y “exploten” las glándulas y los receptáculos
oleíferos. Así, este proceso libera el AE, que se evapora
espontáneamente con el agua presente en el material
vegetal (Li et al., 2013; Boukhatem et al., 2020). Esta técnica
permite el aislamiento y concentración de compuestos
volátiles en solo 30 min, mientras que, la hidrodestilación
convencional requiere hasta 2 h. Arafat y cols. (2020)
demostraron que el método de extracción por microondas
sin disolvente asistido por vacío es beneficioso para la
extracción del AE de la cáscara de lima dulce, el cual tuvo
un alto rendimiento en la extracción.

Aplicación biológica de los aceites
esenciales

Aceites esenciales con Actividad antimicrobiana
El uso de los AE’s de origen natural ha demostrado
varios beneficios para la salud, incluidos efectos sobre
enfermedades infecciosas, crónicas y agudas.

Aceites esenciales con Actividad antibacteriana
Los AE’s como metabolitos secundarios de origen
natural, desempeñan un papel importante frente a
bacterias potencialmente patógenas, ya que muchas
de ellas han presentado resistencia bacteriana ante
productos tradicionales (Sharifi-Rad et al., 2017).
Debido a que los AE’s contienen una amplia gama
de compuestos, es posible que su acción implique
diferentes objetivos en la célula bacteriana. En
general, se menciona que los AE’s provocan alteración
en la estructura de las membranas, modificando su
permeabilidad y por tanto sus funciones celulares
(Langeveld et al., 2014).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Se ha informado que los AE’s que contienen compuestos
fenólicos como carvacrol, eugenol o timol, presentan
una mayor actividad antibacteriana (Adame-Gallegos
et al., 2016; Hernández et al., 2017). En la Tabla 1, se
muestran diferentes plantas que presentan AE’s con
propiedades antibacterianas.

Aceites esenciales con Actividad antifúngica
Se ha informado que numerosos AE’s de origen natural
y sus constituyentes individuales, inhiben los hongos
in vitro e in vivo (Arraiza et al., 2018). A ciencia cierta,
se desconoce el mecanismo de acción involucrado, sin
embargo, se menciona que, los AE’s tienen la capacidad
de alterar la integridad de las membranas y paredes
celulares de los hongos, disolviendo algunos de sus
componentes estructurales (Langeveld et al., 2014).
Varios investigadores informaron que algunos AE’s
se pueden utilizar potencialmente para controlar
algunos hongos patógenos graves como Botrytis
cinerea, Aspergillus spp., Fusarium spp., Penicillium
spp. y Colletotrichum gloeosporioides (Nazzaro et al.,
2017). Por otro lado, Elshafie y col. (2016) reportaron
que los AE’s obtenidos de Thymus vulgaris y Valeriana
officinalis fueron eficaces para el control de la infección
por pudrición parda en frutos de durazno causada por
Monilinia laxa, Monilinia fructicola y Monilinia fructigena.
Así mismo, Velázquez-Dávila y cols. (2017) evaluaron
la actividad antifúngica del aceite esencial del tomillo
Vol. 5 No. 10, segundo 2022

(Thymus vulgaris) contra cuatro hongos que crecen
en la piel humana: Microsporum canis, Microsporum
gypseum, Trichophyton mentagrophytes y Trichophyton
rubrum y determinaron que el AE inhibió totalmente el
crecimiento de los cuatro dermatofitos.
En la tabla 2, se muestran diferentes plantas que
presentan AE con propiedades antifúngicas.

Aceites esenciales con Actividad antioxidante
El potencial antioxidante de los AE’s ha sido atribuido
a la presencia de compuestos fenólicos (i.e., timol y
carvacrol), alcoholes (linalol), cetonas (isomentona,
mentona), aldehídos (geranial, citronelal) y monoterpenos
(α-terpineno, β- terpineno y α-terpinoleno), los cuales
presentan propiedades de óxido-reducción, es decir
intervienen en la neutralización de radicales libres y
descomposición de peróxidos (Leyva-López et al., 2016).
Cabe mencionar que, la importante capacidad de los
AE’s de eliminar los radicales libres, podría prevenir
algunas enfermedades, como disfunción cerebral,
enfermedades cardíacas, deterioro del sistema
inmunológico y cáncer (Siti et al., 2015; Gupta et al.,
2014). Recientemente, se demostró la buena capacidad
antioxidante de los AE’s de romero y lavanda (Figura
7) como una alternativa para reducir los daños en la
piel, provocados por radicales libres generados por los
rayos UV (Silva-Flores, 2019). De igual forma, Espinosa
Carranza puso en evidencia que el carvacrol, principal
25

Aceites esenciales de origen natural: características químicas, técnicas de extracción y potencial aplicación biológica

Figura 6. Representaciones esquemáticas de la extracción de AE con técnicas convencionales; (A)
Hidrodestilación, (B) Hidrodestilación de vapor, (C) Extracción con solventes y con técnicas modernas; (D)
Extracción con fluído supercrítico, (E) Extracción por microondas sin solventes (F) Extracción de líquido
subcrítico. (Adaptado de: Journal of Separation Science, Feb 2015; http://doi:10.1002/jssc.201400724;
Advances in Food and Nutrition Research, 2020; http://doi:10.1016/bs.afnr.2019.09.001; Journal of
Chromatography A, 2012 http://doi:10.1016/j.chroma.2012.04.051; Journal of Separation Science, 2015 http://
doi:10.1002/jssc.201400724; Molecules, 2021 http://doi:10.3390/molecules2613400).

�componente del tomillo y el orégano, presentaba un
elevado poder antioxidante representando un potencial
como agente dermoprotector (Espinosa Carranza,
2021). También, los AE’s de canela, nuez moscada, clavo,
albahaca y perejil se caracterizan por tener propiedades
antioxidantes importantes.

Aceites esenciales con Actividad antiinflamatoria
La inflamación es una respuesta protectora normal
inducida por una lesión o infección tisular y funciona para
combatir los invasores en el cuerpo (microorganismos
y células no propias) y eliminar las células huésped
muertas o dañadas. La respuesta inflamatoria estimula la
actividad de varias enzimas (i.e., oxigenasas, óxido nítrico
sintasas, peroxidasas) así como el metabolismo del ácido
araquidónico (Silva et al., 2015). Recientemente, los AE’s se
han utilizado en entornos clínicos para tratar enfermedades
inflamatorias, como el reumatismo, las alergias o la artritis.
Se ha reportado que el AE del árbol del té (Zataria multiflora
Boiss), tiene una actividad antiinflamatoria considerable
atribuida a la presencia del α-terpineol. Se menciona que
este compuesto inhibe la liberación de histamina o reduce
la producción de mediadores de inflamación. También, la
actividad antiinflamatoria de los AE’s se atribuye a posibles
interacciones con cascadas de señalización que involucran
citocinas y factores de transcripción reguladores (Sharififar et
al., 2012).

Aceites esenciales con Actividad anticancerígena
Es bien sabido que ciertos alimentos, como el
ajo y la cúrcuma, son buenas fuentes de agentes
anticancerígenos. El AE de ajo es una fuente de
compuestos de azufre reconocidos por su efecto
preventivo contra el cáncer (por ejemplo: dialilsulfuro,
dialildisulfuro y dialiltrisulfuro) (Zhang et al., 2020).
Por otro lado, también se ha demostrado la actividad

anticancerígena del d-limoneno, componente principal
del AE de cítricos, en estómago e hígado (Andrade et al.,
2018).
Finalmente, cabe mencionar que los AE’s de tomillo y
orégano, así como algunos de sus componentes, han
sido evaluados con el objetivo de aumentar la vida de
anaquel de productos hortofrutícolas tales como uva
(Piña-Barrera et al., 2019), jitomate (Piña-Barrera et
al., 2021), fresa y guayaba (González-Moreno, 2020-en
proceso). Además, dentro del campo de bioinsecticidas,
se han evaluado los AE’s del pirul (Salas Cedillo, 2016)
y de albahaca (Lugo Estrada, 2018) para el control de
vectores transmisores de enfermedades al hombre tal
como el mosquito (Aedes aegypti).

Conclusiones
Los aceites esenciales, como fuente natural de
componentes activos, han ganado una creciente
atención en diferentes ámbitos tales como alimentario,
farmacéutico y cosmético. Con base a la información
en la presente revisión, se ha puesto en evidencia
las propiedades antimicrobianas, antioxidantes,
antiinflamatorias y anticancerígenas de los aceites
esenciales y algunos de sus componentes, por lo que es
necesario continuar con investigaciones que permitan
enriquecer su potencial terapéutico.

Agradecimientos
Los autores agradecen al PAICyT-UANL (IT1919-21)
y BJGM agradece al CONACYT por la beca con el no.
725423 dentro del PNPC de Doctorado en Ciencias
con orientación en Química Biomédica, Facultad de
Medicina, UANL.

Figura 7. Representación esquemática de la actividad antioxidante de los AE de romero
y lavanda para prevenir daños en la piel generados por la radiación UV. (Adaptado de:
Silva Flores, tesis de Doctorado en Ciencias 2019).
26

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Nombre común

Nombre científico

Bacteria que inhibe

Referencia

Tomillo

Thymus vulgaris

Staphylococcus aureus

Guerra-Boone et al., 2015.

Sándalo

Amyris balsamifera

Xylella fastidiosa

Santiago et al., 2018.

Canela

Cinnamomum verum

Acidovorax citrulli

Choi et al., 2016.

Ralstonia solanacearum

Tu et al., 2020.

Enterococcus faecalis

Najar et al., 2020.

Aceites esenciales de origen natural: características químicas, técnicas de extracción y potencial aplicación biológica

Tabla 1. Plantas que contienen aceites esenciales con propiedades antibacterianas.

Streptococcus pyogenes

Enebro común

Juniperus communis

Listeria monocytogenes
Staphylococcus aureus
Enterococcus faecalis
Enebro cade

Juniperus oxycedrus

Listeria monocytogenes
Staphylococcus aureus

Lantana común

Lantana camara

Ralstonia solanacearum

Mohamed et al., 2019.

Menta

Mentha piperita

Acidovorax citrulli

Choi et al., 2016.

Menta

Mentha spicata

Bacillus subtilis

Githaiga et al., 2018.

Erwinia carotovora
Escherichia coli
Klebsiella pneumoniae
Staphylococcus aureus
Xanthomonas campestris
Pachulí

Pogostemon pachulí

Xylella fastidiosa

Santiago et al., 2018.

Brote de clavo

Syzygium aromaticum

Acidovorax citrulli

Choi et al., 2016.

Orégano

Origanum onites

Streptomycetes scabies

Arici et al,. 2014.

Tabla 2. Plantas que contienen aceites esenciales con propiedades antifúngicas.
Nombre común

Nombre científico

Hongo que inhibe

Referencia

Tomillo

Thymus vulgaris

Tricophyton rubrum

Guerra-Boone et al., 2015.

Tricophyton mentagrophytes
Tricophyton tonsurans
Microsporum canis
Microsporum gypseum
Epidermophyton floccosum
Canela

Cinnamomum cassia

Villosiclava virens

Zheng et al., 2019.

Jengibre

Cymbopogon martinii

Fusarium graminearum

Kalagatur et al., 2018.

Eucalipto

Eucalyptus
camaldulensis Dehnh

Fusarium oxysporum

Gakuubi et al., 2017.

Fusarium proliferatum
Fusarium solani
Fusarium subglutinans
Prontoalivio

Lippia alba

Alternaria solani

Tomazoni et al., 2016

Pimienta

Piper aduncum

Fusarium solani

Scalvenzi et al., 2016

Phytophthora sp.
Tomillo

Thymus vulgaris

Fusarium moniliforme

Santana et al., 2012

Fusarium oxysporum
Fusarium solani

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

27

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�UN LADO MENOS CONOCIDO
DEL CAMBIO CLIMÁTICO:
LA ACIDIFICACIÓN DEL OCÉANO
UN GRAN RETO PARA LA HUMANIDAD

ATMOSPHERIC
�Victoria
  
Díaz Castañeda

CICESE, Departamento de Ecología Marina, Carretera Que
maneada-Tijuana 3918, Ensenada, Baja California, CP 22860
vidiaz@cicese.mx

CO₂
CO
CO₂ CO₂ ₂
CO₂
CO₂
CO₂
CO₂ CO
CO₂
₂
CO₂
CO₂ CO₂
CO₂CO₂

9
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.
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C
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CO₂

CO₂

CO₂

CO₂

CO₂
CO₂

CO₂
CO₂

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MA Data: J

CO₂
CO₂

CO₂

CO₂

CO₂

₂

O₂

CO₂

CO₂

CO₂

CO₂

CO₂

CO₂

31

Preliminary CO2 data (PPM): Mauna Loa Observatory / NOAA

�CO₂
CO₂
CO
CO
₂
CO₂
CO
₂
₂

Resumen

CO₂
CO₂
CO₂

El océano es una parte integral del sistema climático
global, absorbe calor y CO 2, ayudando a moderar el
cambio climático y la acidificación de los océanos. El
exceso de CO2 producido por actividades antropogénicas
ha afectado la química del océano y provocado lo que
conocemos como acidificación. Los ambientes marinos
albergan una gran diversidad biológica que puede verse
afectada negativamente por estas alteraciones. Entre
los afectados estan los organismos calcificadores como
moluscos, corales, crustáceos entre otros. Se mencionan
efectos del proceso de acidificación. Diversos grupos
de investigación han desarrollado técnicas para
evaluar efectos en la calcificación, aquí enumeramos
algunas de ellas. Debido a que la disminución de pH
altera el funcionamiento de enzimas y proteínas y los
procesos de desarrollo larvario han surgido grupos
de investigación trabajando en estos aspectos. Las
investigaciones sobre los efectos de la acidificación
nos permitirán hacer proyecciones de lo que puede
suceder en un futuro cercano. Generar información
sobre cuáles serán los grupos animales y vegetales
más afectados y los más resistentes, puede ser de
gran utilidad para tratar de preservar los ecosistemas
marinos y las especies que sirven de alimento para los
seres humanos. Las naciones deben hacer esfuerzos
importantes y coordinados para tratar de mantener
el incremento de temperatura debajo de 2 °C y evitar
aumentar la concentración de CO2 en la atmósfera.

CO₂

32

CO₂
CO
₂
CO₂
CO₂
CO₂ CO₂

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Introducción

U

no de los grandes retos de la humanidad será
entender los alcances de otro aspecto del
cambio climático: la tendencia a la acidificación
del océano. Observamos cambios en el océano y estos
pueden afectar la vida y su sustentabilidad en la Tierra.
Cuando pensamos en cambio climático se piensa
generalmente en el incremento de la temperatura;
sin embargo, un aspecto menos conocido del cambio
climático es la tendencia a la Acidificación del océano. En
la era preindustrial había un equilibrio en el intercambio
de dióxido de carbono (CO2) del océano a la atmósfera y
viceversa de alrededor de 70 Gt de carbono/año, pero a
partir de la Revolución Industrial se incrementó el flujo de
CO2a la atmósfera (Gattuso &amp; Hansson, 2012). Esto debido
a diversas actividades de origen antropogénico como la
quema de combustibles fósiles, la producción de cemento,
emisiones de diversas fábricas y la deforestación, entre
otras (Canadell et al., 2007; Le Queré et al., 2009). La
atmósfera interactúa con los océanos para regular el clima
del planeta, esta interacción se está alterando debido al
flujo de CO2 sobreimpuesto por el ser humano.
En nuestro planeta la concentración de CO2 se mantuvo
entre 170-300 ppm en los últimos 800,000 años (Luthi et
al., 2008), pero se ha incrementado progresivamente y
actualmente ha rebasado los 420 ppm. Esta liberación
masiva del carbono previamente almacenado
incrementa el efecto invernadero y pone en peligro la
estabilidad del clima terrestre (Orr, 2012).
En la comunidad científica hay preocupación de que
estos cambios y la acidificación del océano impacten la
Vol. 5 No. 10, segundo 2022

biodiversidad de los ecosistemas marinos y los bienes y
servicios que brindan a los seres humanos.
Los océanos nos brindan grandes servicios al moderar
el cambio climático absorbiendo calor y CO 2, pero
al hacerlo surgen alteraciones como la acidificación,
calentamiento y disminución de la concentración de
oxígeno. Una parte del dióxido de carbono (29%) es
absorbido por la biosfera terrestres (árboles, bosques,
vegetación), mientras que otra parte (26%) es absorbida
por el océano y el resto queda en la atmósfera.
Cuando se empezó a detectar la acumulación del CO2
en la atmósfera, se consideró que esto no generaría
problemas debido a que los océanos son muy extensos,
pero posteriormente se detectaron cambios en la química
del agua marina. El Observatorio de Mauna Loa (Fig.1),
ubicado en Hawaii a 3,400 m de altitud, inició mediciones
de la concentración de CO2 en la atmósfera en 1958 por
lo que tienen una serie de tiempo de 64 años. Estas
mediciones de largo plazo del CO2 son fundamentales
para entender qué está pasando y cómo ese aumento
progresivo puede afectar a nuestro planeta.
Los científicos saben que el océano absorbe cada día
24 millones de toneladas de CO2. Para ellos éste es un
indicador preocupante porque diversas especies animales
y vegetales, así como ecosistemas, pueden estar en riesgo
por el exceso de emisiones de este gas. Sabemos que la
acidificación de los océanos está causada por las emisiones
de CO2atmosférico derivado de actividades humanas.
Entre 1750 y 2000 los océanos absorbieron una tercera
parte del CO2 de origen antropogénico; en este período
el pH disminuyó ~ 0.1 unidades. Si no se hace nada, es
33

Un lado menos conocido del cambio climático: la Acidificación del Océano. Un gran reto para la humanidad.

Figura. 1 Observatorio de mediciones atmosféricas de NOAA ubicado en Hawaii, este año
alcanzó un máximo de 421 ppm.

�posible que en el año 2300 el pH disminuya 0.7 unidades
(Zeebe et al., 2008).
El pH es la medida de la acidez o alcalinidad de una
solución. Los cambios en el pH tienen efectos importantes
ya que afectan diversos procesos fisiológicos en los
animales y plantas, principalmente los organismos
calcificadores que producen estructuras de carbonato
de calcio como los moluscos (ostiones, mejillones),
equinodermos (erizos, estrellas de mar), crustáceos
(camarones, langostas), corales, se verán muy afectados al
tener dificultad para fabricar sus estructuras calcáreas
La disminución de pH altera el funcionamiento de
enzimas y proteínas, así como los procesos de desarrollo
larval. Se ha observado que también disminuye la
sobrevivencia de peces al modificar su sentido del
olfato, por lo que pierden la capacidad de detectar a sus
depredadores (Munday et al. 2010). El bajo pH debilita
los esqueletos de diversas especies dejándolos más
expuestos a la depredación.
Cuando el océano capta el CO2 hay una disminución del
pH (se aumenta la acidez), se produce ácido carbónico
y esto hace que se incremente la concentración de
iones bicarbonato, y disminuya la disponibilidad de
iones carbonato (Fig. 2). Estos últimos son necesarios
para que los organismos marinos puedan fabricar
esqueletos y conchas de carbonato de calcio. Muchos
estudios han mostrado que, al aumentar la acidificación,
la calcificación disminuye en varios grupos animales.
La calcificación es un proceso biológico activamente
controlado, por el cual organismos como los corales,
equinodermos, crustáceos y los moluscos producen
estructuras de carbonato de calcio, bajo la forma de

calcita o aragonita. Estos son polimorfos de carbonato
de calcio, es decir su fórmula química es igual, solo
difieren en la forma de los cristales.
La acidificación resta capacidad a los animales y algas
para producir sus estructuras calcáreas e incrementa el
gasto energético. Algunos organismos como el anélido
marino Hydroides elegans, cuando son juveniles, producen
su primer tubo de aragonita (que se disuelve fácilmente
en condiciones de acidificación) y luego fabrican uno de
calcita. Esto los hace muy vulnerables a la acidificación del
océano (Kroeker et al., 2013, Chan et al., 2012).

Algunas técnicas que se usan para medir la calcificación:
La técnica de Anomalía de alcalinidad se basa en que el
valor de la alcalinidad total disminuye en dos unidades
por cada mol de carbonato de calcio producido. La
calcificación se mide antes y después de un período de
incubación corto. Otra técnica consiste en marcar los
animales con calceína, que es un colorante fluorescente
que no los daña. Posteriormente, se colocan en el
ambiente acidificado y por medio de fotografía y
programas informáticos como Image J, se determina
cuántos milímetros cuadrados (mm2) han calcificado
en un cierto tiempo. La técnica de radio isótopos, se
basa en el calcio se absorbe en los componentes de
la estructura calcárea del organismo, la absorción de
calcio se mide usando elementos radio marcados como
45
Ca o 14C para estimar la calcificación. En la técnica con
Rayos X, se mide la densidad y la masa del esqueleto, lo
que nos da una medida directa de la calcificación. Por
último están las técnicas moleculares que se basan en
que la genética controla el proceso de calcificación por
lo que se mide la actividad de genes que sabemos están
involucrados en la calcificación o biomineralización.

Figura. 2 Efectos de la mayor absorción de dióxido de carbono por los océanos. From Understanding Ocean
acidification. NOAA. https://www.fisheries.noaa.gov/insight/understanding-ocean-acidification
34

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Un lado menos conocido del cambio climático: la Acidificación del Océano. Un gran reto para la humanidad.

En el CICESE (Centro de Investigación Científica y
Educación Superior de Ensenada) recientemente se
creó el Laboratorio de Estudios Multidisciplinarios
de Organismos Acuáticos (LEMOA), que une los
conocimientos y las capacidades de investigadores
de la División de Oceanología y la División de Biología
Experimental y Aplicada. Este Laboratorio nos permite
llevar a cabo estudios sobre el efecto de la temperatura
y la acidificación en animales y plantas acuáticas.
La temperatura y el pH han sido reconocidos como
factores capaces de afectar los sistemas biológicos
a diferentes niveles de organización por lo que es
importante su estudio (Kroeker et al., 2013). El proceso
de calcificación de diversos organismos es muy sensible
a la concentración de iones carbonato. El doble de
la presión parcial de CO2 causa 9 a 29% de reducción
de la calcificación (Pelejero et al., 2010). Este tipo de
instalaciones experimentales nos permitirán determinar
que grupos presentarán mayores afectaciones,
cuales son los efectos de la sinergia incremento de
temperatura y acidificación y poder hacer predicciones
para diversas especies.
Se ha encontrado que, para muchos organismos
marinos, sus gametos, fases larvarias, juveniles y adultos
pueden verse afectados de manera diferente por la
acidificación del océano (Byrne et al. 2011 a, b; Chan
et al., 2012, Díaz-Castañeda et al., 2019); por tanto, es
crucial considerar los impactos sobre la supervivencia y
la reproducción a lo largo de su ciclo de vida. En general,
los estudios sugieren que las fases tempranas podrían
ser más sensibles a la acidificación oceánica (Kroeker et
al., 2013).
Para efectuar este tipo de estudios es importante
manejar los niveles de pH con una buena precision, esto
podemos hacerlo en el LEMOA.
Derivado de diversos estudios, entre ellos Magnan et
al. (2015) sabemos con certeza que la acidificación de
los océanos está causada por las emisiones de dióxido
de carbono atmosférico derivado de actividades
humanas. Ahora ya es tiempo de actuar para limitar las
consecuencias.
Las condiciones futuras del océano dependerán de la
cantidad de CO2 emitido a la atmósfera en los próximos
años por las actividades humanas. Los países debemos
hacer esfuerzos importantes y coordinados para tratar
de mantener el incremento de temperatura debajo de
2 °C y evitar aumentar la concentración de CO2 en la
atmósfera.
Llevar a cabo investigaciones sobre los efectos de la
acidificación y otros aspectos del cambio climático
(temperatura, desoxigenación) en diversos organismos
nos permitirá hacer proyecciones de lo que puede pasar
en un futuro cercano. Generar información sobre cuáles
serán los taxa más afectados y los más resistentes,
puede ser de utilidad para la pesca y la acuicultura.
En suma, podemos evaluar el potencial de adaptación
de diferentes especies de importancia económica y
ecológica y plantear estrategias de mitigación.
Vol. 5 No. 10, segundo 2022

Figura. 3 Ejemplos de organismos marcados con el colorante
fluorescente calceína:
a) Serpúlido Spirobranchus triqueter recién marcado con calceína;
b) Después de 3 meses en experimento de acidificación;
c) Juveniles de Spirobranchus recién marcados;
d) Juvenil de abulón rojo Haliotis rufescens

35

�Literatura citada

Byrne, M. 2011a. Unshelled abalone and corrupted urchins,
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Luthi D., M. Le Floch, B. Bereiter et al. 2008. High resolution
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�THE AMPHIBIANS AND REPTILES

OF THE LOS CHIMALAPAS REGION, ISTHMUS OF
TEHUANTEPEC, OAXACA, MEXICO: COMPOSITION,
DISTRIBUTIONAL CATEGORIZATION, CONSERVATION
STATUS, AND BIODIVERSITY SIGNIFICANCE

ELÍ GARCÍA-PADILLA, 2VICENTE MATA-SILVA, 4IVÁN
VILLALOBOS-JUÁREZ,5 EDUARDO ALEXIS LÓPEZESQUIVEL,6MARIO C. LAVARIEGA, 2,3ARTURO ROCHA, 7DOMINIC L.
DESANTIS, 8ANA IRIS MELGAR- MARTÍNEZ, 2JERRY D. JOHNSON,
9
LYDIA ALLISON FUCSKO, 10DAVID LAZCANO, AND 11LARRY
DAVID WILSON
1
�  

37

�1
Biodiversidad Mesoamericana. Oaxaca de Juárez, Oaxaca 68023, México.
Department of Biological Sciences, The University of Texas at El Paso, El Paso, Texas 79968-0500, USA.
3
Department of Biological Sciences, El Paso Community College, El Paso, Texas 79927, USA.
4
Colección Zoológica, Universidad Autónoma de Aguascalientes. Av. Universidad 940, Ciudad Universitaria. 20131. Aguascalientes, Ags, México.
5
Universidad Nacional Autónoma de México. Ciudad de México, 04510, México.
6
Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional, Unidad Oaxaca, Instituto Politécnico Nacional, Hornos 1003, 71230
Santa Cruz Xoxocotlán, Oaxaca, México.
7
Department of Biological &amp; Environmental Science, Georgia College &amp; State University, Milledgeville, Georgia 31061-0490, USA.
8
Tres Lagunas, San Javier, Lacanjá Chansayab, Ocosingo, Chiapas 29950, México.
9
Department of Humanities and Social Sciences, Swinburne University of Technology, Melbourne, Victoria, Australia.
10
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Herpetología, Apartado Postal-157, San Nicolás de los
Garza, C.P. 66450, Nuevo León, México.
11
Centro Zamorano de Biodiversidad, Escuela Agrícola Panamericana Zamorano, Departamento de Francisco Morazán, Honduras; 1350 Pelican
Court, Homestead, Florida 33035-1031, USA.
2

Dedication
We are pleased to dedicate this paper to the memory of Thomas MacDougall (1898–
1973), a professional herpetologist, horticulturist, botanical explorer, and scientific
collector of plant specimens for herbarium and propagation purposes. Born in
Scotland, he graduated from the New York State College of Forestry, in Ithaca. Starting
in 1930, he made extremely important mammal and herpetological collections
in Mexico. In the Isthmus of Tehuantepec, he was known as “Don Tomás,” and he
became a naturalized citizen of Mexico, and from the 1940’s to 1970’s he became a
naturalist pioneer and formally explored the mythical region of the Los Chimalapas.
His epic expeditions in this region, the most biodiverse in Mexico, were immortalized
in his article “The Chima Wilderness” (1971). Among the many botanical species new
to science that he encountered during his explorations, Don Tomás was the first
(and last) person to formally document the presence of the Resplendent Quetzal
(Pharomachrus mocinno) in the region. Near a site called “La Gloria,” he also discovered
the type specimen of the enigmatic Rowley’s Palm Pitviper (Bothriechis rowleyi),
originally described by the late Hobart M. Smith as Bothrops nigroviridis macdougalli in
his honor (Figs. 1, 2).

Keywords: Community
conservation;
conservation status;
distribution status;
endemism; herpetofaunal
update; high-priority
regions; tropical
evergreen forest, and
montane cloud forest.
38

Abstract

Resumen

Given the unceasing momentum of the
ongoing global biodiversity crisis, we
placed an elevated sense of urgency
on documenting and reporting the
occurrence and distribution of species,
and the threats to their persistence.
Further, this urgency is enhanced
when dealing with secretive species
from understudied regions. Herein, we
present an updated taxonomic list of the
155 species of amphibians and reptiles
found in the Los Chimalapas region of
the Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca,
Mexico. We also include data on the
geographic and ecological distribution
and conservation status of the species
involved, which includes 44 anurans,
eight salamanders, one caecilian, one
crocodylian, 93 squamates, and eight
turtles. The Chimalapas stand out as a
high biodiversity region for amphibians
and reptiles.

Dado el incesante impulso de la actual
crisis mundial de la biodiversidad, existe
una gran urgencia en documentar y
reportar la ocurrencia y distribución
de especies, y las amenazas para su
persistencia. Esta urgencia aumenta
aún más cuando se trata de especies
secretivas de regiones poco estudiadas.
Presentamos una lista taxonómica
actualizada de las 155 especies de
anfibios y reptiles de la región de Los
Chimalapas en el Istmo de Tehuantepec,
Oaxaca, México. También incluimos
datos sobre la distribución geográfica,
ecológica y el estado de conservación de
las especies involucradas, incluyendo 44
anuros, ocho salamandras, un cecílido, un
cocodrilo, 93 escamosos y ocho tortugas.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�-Thomas MacDougall (1971).

Introduction

G

lobally, Mexico is ranked second and fifth in
terms of the extent of reptile and amphibian
biodiversity, respectively (Johnson et al., 2017).
Of the 32 federal entities in Mexico, Oaxaca stands
out as the first in biological diversity and amount of
endemism in this group of terrestrial vertebrates (MataSilva et al., 2021). The region of the Los Chimalapas is
located in the eastern portion of the state of Oaxaca, on
the Isthmus of Tehuantepec. This region is a bastion of
biodiversity of about 1 million hectares (= ha) in extent
and also is known as the Gran Selva Zoque, including the
immediate vicinities of Veracruz and Chiapas. This vast
territory, mostly of communal tenure land (no private
property is involved), is mostly under the legitimate and
ancestral custody of the Ang pøn or Zoque-Chimalapa of
San Miguel and Santa María Chimalapa municipalities.
The Chimalapas region is known to harbor the second
largest remnant of tropical forests in Mesoamerica,
after the Gran Selva Maya in southeastern Mexico
and northern Guatemala and Belize. The ZoqueChimalapa people, even while being in a situation of
dispossession and territorial invasion, maintain to date
close to 600,000 ha of a mosaic of tropical forests, which
includes tropical evergreen forest and montane cloud
forest, of which ca. 400,000 ha are in an excellent state
of conservation after more than 3,000 years of proven
occupation (García-Aguirre, 2013). The biodiversity in
the Los Chimalapas region is impressive. A checklist of
terrestrial vertebrate species in this region reported at
least 35 species of amphibians, 68 species of reptiles
(Mata-Silva et al., 2015), 464 species of birds (Peterson
et al., 2003), and 149 species of mammals (Lira-Torres et
al., 2012). These numbers represent 8.8 and 7.5% of the
amphibians and reptiles in Mexico (Johnson et al., 2017),
41.3% of the birds (Navarro-Sigüenza et al., 2014), and
30.0% of the mammals (Ramírez-Pulido et al., 2014).
To date, scientific exploration in this region has not
been adequate, and important gaps in knowledge
persist for various zoological, botanical, and fungal
groups. Recent surveys, however, have shown that
herpetofaunal biodiversity has been overlooked. For
example, Aguilar-López et al., (2016) reported 51 species
for the Uxpanapa-Chimalapa regions, including the
municipality of Uxpanapa in southern Veracruz, Los
Chimalapas in Oaxaca, and the adjacent vicinity of Las
Choapas in northwestern Chiapas, thereby illustrating
a high proportion of endemic and threatened species.
In the case of reptiles, the same authors provided a
Vol. 5 No. 10, segundo 2022

list consisting of 141 species for Uxpanapa-ChimalapaChoapas (Aguilar López et al., 2021). Consequently, a
herpetofaunal checklist for high-biodiversity regions,
such as the Los Chimalapas, is required for the specific
municipalities inside the state of Oaxaca (San Miguel
and Santa María Chimalapa) to be used as a baseline for
developing conservation plans at the state level.

Description of the Los Chimalapas
region

The region of the Los Chimalapas is located in the
eastern part of the state of Oaxaca, and is bordered to
the north by Veracruz, to the east by Chiapas (leaving a
small portion of the communal territory in the current
municipalities of Cintalapa and Ocozocoautla), to the
west by the Colonia Agrícola y Ganadera Cuauhtémoc,
and the municipalities of Santa María Petapa and Matías
Romero, and to the south by the municipalities of Santo
Domingo Ingenio, Santiago Niltepec, Santo Domingo
Zanatepec, and San Pedro Tapanatepec; all are in the
state of Oaxaca (Fig. 3).
The Chimalapas region is located in the heart of the
Isthmus of Tehuantepec. This vast region of 594,000 ha
is the ancestral property of two agrarian communities
of Zoque Olmec origin: Santa María Chimalapa to the
north, on the Gulf slope (460,000 ha), and San Miguel
Chimalapa to the south, on the Pacific slope (134,000
ha). This area is ancestral indigenous territory, occupied
for many centuries before the states of Oaxaca and
Chiapas existed. This region is of significant ecological
relevance in Mexico and Mesoamerica because of its
rugged topography, which ranges from the coastal
plains to elevations of 200 meters (= m) above sea level
(= masl) to mountain ranges reaching 2,300 masl, and
harbors a vast diversity of tropical ecosystems. The
initial impression one might have of this region is that
it is composed of a uniform area of tropical rainforest,
which is not the case because it actually consists of a
varied mosaic of natural vegetation, including tropical
evergreen forest, medium sub-evergreen forest,
montane cloud forest, pine forest, pine-oak forest, low
deciduous and sub-deciduous forest, and two unusual
ecosystems called chaparrera and Andean páramo.
All of these vegetational types are intermingled in an
approximate area of 600,000 ha, of which, according to
studies carried out around 1997 by the Society for the
Study of Biotic Resources of Oaxaca (SERBO A.C., cited
in García-Aguirre, 2015), 78% (almost 463,000 ha) was in
a very good state of conservation, with only 5% (30,000
39

The amphibians and reptiles of the Los Chimalapas region, Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca, Mexico: composition, distributional categorization, conservation status, and biodiversity significance

“

...since 1930 I have spent every winter vacation in the Mexican
states of Oaxaca and Chiapas. This entire region is rich in rare
and unknown species of plants and animals, but it was years
before I discovered that it also includes a tremendous unitary
area of uninhabited primeval forest, virtually untouched... The
Chimas, as the inhabitants are known locally, state possession of
an immense territory... Legend makes this region the last refuge of
the Bini Dani, the Zapotec name for ancient peoples who fled to
the mountains rather than accept Spanish culture and religion.”

�ha) totally deforested after 3,000 years of indigenous
presence. Notably, of almost half a million hectares
of diverse and well-preserved vegetation, 220,000 ha
contain tropical evergreen forest and more than 60,000
ha are covered by montane cloud forest; these two
complex natural ecosystems are well known to contain
the greatest levels of biodiversity on the planet (GarcíaAguirre, op. cit.), (Fig. 4).

Composition of the Herpetofauna
We present a taxonomic list of the herpetofauna
updated to 2022, which comprises a total of 155 species
(53 amphibians and 102 reptiles). We also present a
summary of the composition of the Los Chimalapas
herpetofauna (Table 1).
As typically is the case in tropical herpetofaunal studies,
the number of amphibian species is fewer in number
than that of reptiles. In the Los Chimalapas region the
amphibians (53 species) comprise 34.2% of the total
number of species (155), and the reptiles (102 species)
represent 65.8% of the total. The ratio of amphibian to
reptilian species in the Chimalapas is 53/102 or 0.52.
Of the 53 amphibians, 44 are anurans (83.0%), eight
are salamanders (15.1%), and one is a caecilian (1.9%).
Of the 102 reptiles, one is a crocodylian (1.0%), 93 are
squamates (91.2%), and eight are turtles (7.8%), see
Table 1. The percentage representation of these groups
in the Los Chimalapas compared to that of the state of
Oaxaca ranges from 17.0% in the salamanders to 50.0%
in the caecilians. The average percentage representation
for amphibians is 33.5%, for reptiles 31.7%, and for both
groups 32.3% (Table 1).
Compared to the numbers for all of Mexico, the
amphibians comprise from 5.0–33.3% (ﾂｯx = 12.7%)
and the reptiles from 10.3–33.3% (ﾂｯx = 10.6%),
with a total average of 11.3% (Table 1). In general,
the Los Chimalapas region contain about one third
of the herpetofauna of the state of Oaxaca, which
is the most speciose state in Mexico (Mata-Silva
et al., 2021). This region also supports a bit more
than one-tenth of the total herpetofauna of Mexico
(mesoamericanherpetology.com; accessed 26 April
2022).

Distributional status of the
herpetofauna

For the distributional status of the Los Chimalapas
herpetofauna, we used the same categories as in all the
entries in the Mexican Conservation Series, beginning
with Alvarado-Díaz et al., (2013). These categories, as
used in this paper, are: NE (non-endemic to Mexico); CE
(endemic to Mexico); RE (endemic to the Los Chimalapas
region); and NN (non-native to Mexico). Nonetheless,
since the Alvarado-Díaz et al., (2013) paper dealt with
the herpetofauna of the state of Michoacán, instead of
using the category SE for state endemics we used RE
for regional endemics. In addition, for the non-endemic
40

species we used the distributional categories established
by Wilson et al., (2017). We list the data on distributional
status in Appendix 1 and present a summary in Table 2.
The data in Table 2 indicate that the largest group
of non-endemic species in the Los Chimalapas are
categorized as MXCA, i.e., species that occur both in
Mexico and Central America; this number is 76 or
70.4% of the total number of non-endemic species
of 108 and 49.0% of the total number of species of
155 for the region. The next largest group of species
in the region comprises the country endemics, of
which there are 40 or 25.8% of the total. Together,
these two groups make up 116 or 74.8% of the
total. Most of the remaining non-endemic species
are categorized as MXSA, i.e., species that range
from Mexico to South America; there are 23 such
species or 14.8% of the total. Only four of the 155
species (2.6%) are regional endemics, of which there
are one amphibian (Ixalotriton parvus) and three
reptiles (Xenosaurus arboreus, Cenaspis aenigma, and
Chersodromus australis). The two species of snakes
were recently described, in 2018 (Reptile Database;
accessed 05 January 2022). Only a single non-native
species is recorded from the Los Chimalapas region,
the widespread gecko Hemidactylus frenatus.

Conservation Status of the
Herpetofauna
The anthropogenic drivers of the sixth major mass
extinction episode have been well documented (Kolbert,
2015). These are the drivers that all conservation
biologists are attempting to defeat.
We examined the conservation status of the
herpetofauna of the Los Chimalapas region of Oaxaca
by using three systems of assessment, including the EVS
system (Wilson et al., 2013a, b), the IUCN system (www.
iucnredlist.org), and the SEMARNAT system (SEMARNAT,
2012). We placed the data arising from the application
of these three systems in Appendix 1, and summarize
them in Appendix 2. As usual, we found the SEMARNAT
system to be the least useful, insofar as only 63 of 154
native species (40.9%) have been evaluated; 91 species
(59/1%) remain unevaluated. Of these 63 species, five
have been allocated to the P or Endangered category
(3.2% of total of 154), 12 to the A or Threatened category
(7.8%), and 46 to the Pr or Special Protection category
(29.9%).
The IUCN system shares the same deficiency as the
SEMARNAT system, i.e, in having a large portion of
species that have not been evaluated. Of a total of
154 native species in the Los Chimalapas region, 57 or
37.0% remain unevaluated. Another deficiency of this
system is that a fairly high percentage of species have
been placed in the Data Deficient (DD) categories (nine
species or 5.8%). In addition, 55 species (35.7%) have
been placed in the Least Concern (LC) category. Only
24 species (15.8%) have been placed in the three threat
categories (CR, EN, VU), and only nine (5.8%) in the Near
Threatened (NT) category.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Discussion
In this paper, we updated our knowledge on the
herpetofauna of the Los Chimalapas region. As result,
we demonstrated that this site qualifies as a significant
hotspot of diversity for these two vulnerable groups of
vertebrates at the state and country levels, as previously
was indicated for birds (Peterson et al., 2003) and
mammals (Lira-Torres et al., 2012).
Perusal of Table 1 indicates that the total number of
species for this region (155) is 32.3% of the total of 480
species for the state of Oaxaca and 11.3% of the total of
1,377 species for Mexico (see above). The values for the
anurans are proportionately better represented, as they
comprise 44 species, 40.4% of the 109 Oaxacan species,
and 17.4% of the 253 Mexican species (Mata-Silva et
al., 2021; mesoamericanherpetology.com; accessed 05
January 2022). Proportionally, the salamanders are less
well represented, as with eight species they comprise
only 17.0% of the 47 Oaxacan species and 5.0% of
the 161 Mexican species. Since the total number of
caecilians in the Mexican herpetofauna is so low, it is not
surprising that the single species in the Los Chimalapas
Vol. 5 No. 10, segundo 2022

region represents 50.0% of the number in Oaxaca (two)
and 33.3% of the number for Mexico (three). As a whole,
the 53 amphibian species in Los Chimalapas constitute
33.5% of the 158 Oaxacan amphibians and 12.7% of the
417 Mexican amphibian species (Mata-Silva et al., 2021;
mesoamericanherpetology.com; accessed 05 January
2022).
The single species of crocodylian is only 33.3% of both the
three Oaxacan and Mexican species. The proportion of the
93 Chimalapan squamates is 31.0% of the 300 Oaxacan
species and 10.3% of the 904 Mexican species, which
is close to the values for the total reptilian fauna of 102
species, i.e., 31.7% of 322 Oaxacan species and 10.6% of
960 Mexican species. Given the relatively few turtle species
found in the Chimalapan region, the proportion of the
eight species is 42.1% of the total of 19 species for Oaxaca
and 15.1% of the 53 of the total Mexican species (MataSilva et al. 2021; mesoamericanherpetology.com; accessed
05 January 2022).
The ratio of amphibian to reptilian species in the Los
Chimalapas is similar to that reported for Oaxaca (0.49;
158/322) and Mexico as a whole (0.43; 417/960).
In a recent reexamination of the members of the
herpetofauna of Oaxaca, Mexico (Mata-Silva et al.,
2021), these authors documented that among the 12
recognized physiographic regions in their study, the
Sierra Madre de Chiapas (SMC) is one of the three most
diverse herpetofaunal regions in the state of Oaxaca,
which also is the Mexican state with the highest levels
of biodiversity. Still, with regard to numbers of species,
the SMC is less diverse than the Sierra Madre de Oaxaca
(SMO) and the Sierra Madre del Sur (SMS). The data
provided by Mata-Silva et al., (2021) indicated a total of
227 species for the SMO, 165 species for the SMS, and
152 species for the SMC. In this study, we show a slight
increase in species numbers in the Oaxacan portion of
the SMC, from 152 to 155. We believe that the principal
reasons why the number of herpetofaunal species in the
SMC is less than those in the SMO and SMS, is because
of the smaller size of the SMC relative to the size of the
other two regions, in addition to a lesser degree of field
effort expended in the smallest region.
To stress the biological relevance of the Los
Chimalapas region, a recent study (Figel et al., 2018)
evaluated the umbrella value of jaguar (Panthera
onca) for the endemic herpetofauna in Nuclear
Central America (= NCA), a ~ 370,000 km² region.
The NCA contains the greatest density of threatened
reptiles in the Western Hemisphere and harbors an
extraordinarily high diversity of amphibians, the most
threatened class of vertebrate worldwide. Of the 304
regional endemics in the NCA, the distributions of 187
species of amphibians and reptiles (61.5%) overlapped
the ground-truthed range of the jaguar. The results
demonstrated that Los Chimalapas, with a total of
59 regional and country-level endemic species of
amphibians and reptiles is the most significant locality
in terms of the number of species that receive direct
conservation benefits from the presence of the jaguar
in the entirety of the NCA.
41

The amphibians and reptiles of the Los Chimalapas region, Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca, Mexico: composition, distributional categorization, conservation status, and biodiversity significance

One of the advantages of the EVS system is that all
of the species occurring in the region, except for
the single non-native species, can be evaluated. We
summarize these evaluations in Appendix 2. The
values range from 3 to 19, which is one less than
the entire theoretical range of values. As in other
papers using this measure, this range of values is
partitioned into three categories of vulnerability, i.e.,
low, medium, and high. The low values range from 3
to 9 and are applied to a total of 59 or 38.3% of 154
native species; the medium values range from 10 to
13 and are attached to another total of 59 species or
38.3% of the total; and the high values range from 14
to 19 and are associated with 36 species or 23.4% of
the total. As a result of this analysis, it is evident that
the species of most significant conservation concern
are five of the 44 anurans (* = endemic species of
Mexico, ** = species endemic to Chimalapas region
of Oaxaca), viz., Craugastor berkenbuschii*, C. lineatus,
C. rhodopis*, C. silvicola*, and Quilticohyla zoque*),
five of the eight salamanders (Bolitoglossa alberchi*,
B. platydactyla*, B. veracrucis*, Ixalotriton niger*, and I.
parvus**), 21 of the 90 squamates (Abronia bogerti*, A.
ornelasi*, Norops alvarezdeltoroi*, N. compressicauda*,
N. cuprinus*, N. purpuronectes*, N. pygmaeus*,
Ctenosaura oaxacana*, Phyllodactylus muralis*,
Xenosaurus arboreus**, Ficimia ramirezi*, Salvadora
lemniscata*, Tantilla briggsi*, T. striata*, Adelphicos
latifasciatum*, Cenaspis aenigma**, Oxyrhopus
petolarius*, Micrurus ephippifer*, Bothriechis rowleyi*,
Crotalus culminates*, and Metlapilcoatlus olmec),
and five of the eight turtles (Chelydra rossignonii,
Dermatemys mawii, Kinosternon acutum, Claudius
angustatus, and Staurotypus triporcatus) (Figs. 5–50).
Consequently, 26 of these 36 species (72.2%) are
country endemics, and three are regional endemics
(8.3%); the remaining seven species (19.4%) are nonendemics.

�In the regions of Los Chimalapas and La Chinantla, the
Zoque and Chinantecan indigenous people have been
preserving these substantial hotspots of biodiversity
under the social tenure of the land, and the voluntary
conservation community initiatives have been effective
for more than 3,000 years of known occupation and
management. As a result of the lack of systematic
monitoring of wildlife in the Los Chimalapas and Chinantla
regions in Oaxaca, we suspect that many herpetofaunal
species remain to be discovered, reported, and formally
described, which is not the expected case in the Selva
Lacandona and El Triunfo in Chiapas, where significantly
more studies have been conducted during the decades of
Mexican governmental presence (expropriation) and the
respective intrusion of such environmental institutions as
CONANP and several NGOs.

with the next largest group made up of
the species endemic to Mexico (40).
D. The EVS for the 154 native members of the
herpetofauna are arranged into low (59
species), medium (59 species), and high (36
species). Only 63 of the 154 native species in
Los Chimalapas have been evaluated by the
SEMARNAT system and 57 of these species
remain unevaluated by the IUCN system, whereas
55 are placed in the Least Concern category
and nine in the Data Deficient category.
E. Of most significant conservation concern
are the 36 species of high EVS vulnerability,
which include five anurans, five salamanders,
21 squamates, and five turtles.
F. The Los Chimalapas region is part of the Sierra
Madre de Chiapas in Oaxaca, and is one of
The indigenous communities are the guardians of 80% of
the three most important herpetofaunal
the remnant biodiversity on our planet (United Nations,
regions in the state. In turn, Oaxaca is the most
2009). So, for us as biologists, we have to recongnize
herpetofaunally diverse state in the country of
that the people of these indigenous communities are
Mexico. In addition, Los Chimalapas, along with
the real social and environmental heroes. These people
the La Chinantla region, contain greater terrestrial
deserve considerable respect and
vertebrate diversity than the two
recognition for their labor, which has
nationally protected areas, the
Unless we practice
been conducted over centuries and
Selva Lacandona and El Triunfo,
conservation,
millennia of proven occupation of
long thought to be the most
their ancestral territories. Similarly,
diverse regions of the country.
those who come
this also is the case with the Los
G. Indigenous communities are
after us will have to
Chimalapas region, with the proven
extremely important as guardians
pay the price of misery,
presence of ca. 3,000 years by the
of eight-tenths of the remaining
d e g r a d at i on , a n d
Zoques, Chima, or Ang pøn, the direct
biodiversity on the planet. In
failure for the progress
descendants of the prehistoric Olmecs
Los Chimalapas, descendants of
and prosperity of our
(the mother culture of Mesoamerica).
the ancestral Olmec indigenous
day.”
After all this time, they still preserve
peoples are providing protection
—Gifford Pinchot (1910)
ca. 400,000 ha of a mix of tropical
as part of the continuing legacy
forest types in excellent conservation
of 3,000 years of their occupancy
status, which in fact, at the country
of the region, as perhaps the only
level is the most biologically diverse region (see Garcíareal hope for lasting conservation of this significant
Padilla, 2020). The recognition and support of the local
component of the Mexican biological patrimony.
indigenous communities is highly important, as well
as their efforts to preserve their ancestral territories Recommendations
and natural resources in common under the social
A. Based on its enormous diversity, we strongly
tenure of the land and their community conservation
recommend that the Mexican government and
initiatives. To do so might be the only real hope for the
its respective environmental institutions, such
conservation of biodiversity for perpetuity.
as SEMARNAT, recognize the Los Chimalapas
region as the priority number one region
for conservation in the entire country.
Conclusions and Recommendations
B. We also encourage the aforementioned
institutions to recognize that local communities
Conclusions
are doing a tremendous job conserving the
biodiversity under the social tenure of the land,
A. The region of the Los Chimalapas is a 594,000
as well as the community conservation initiatives.
ha ancestral property of two indigenous
C.
The region of the Los Chimalapas needs to
communities of Zoque Olmec origin, located
be
supported by the Mexican government
in the Isthmus of Tehuantepec in the eastern
and
its institutions to initiate other types
part of the Mexican state of Oaxaca.
of
eco-friendly
productive activities,
B. The herpetofauna of the region of the Los
such
as
low
impact
ecotourism, social
Chimalapas in Oaxaca, Mexico, is comprised
forest
management,
agroecology, and
of 155 species, including 44 anurans, eight
payment
for
environmental
services.
salamanders, one caecilian, one crocodylian,
D.
We
strongly
believe
that
social
justice goes hand
93 squamates, and eight turtles.
in
hand
with
a
healthy
environment
and the
C. The largest distributional grouping of the
preservation
of
its
ecosystems,
in
addition
to the
herpetofauna consists of species that occur
environmental
services
they
provide
for
humanity.
in both Mexico and Central America (76),

“

42

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Chimalapas

Oaxaca

Mexico

Percentage

Anura

44

109

253

40.4/17.4

Caudata

8

47

161

17.0/5.0

Gymnophiona

1

2

3

50.0/33.3

Subtotals

53

158

417

33.5/12.7

Crocodylia

1

3

3

33.3/33.3

Squamata

93

300

904

31.0/10.3

Testudines

8

19

53

42.1/15.1

Subtotals

102

322

960

31.7/10.6

Totals

155

480

1,377

32.3/11.3

The amphibians and reptiles of the Los Chimalapas region, Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca, Mexico: composition, distributional categorization, conservation status, and biodiversity significance

Groups

Table 1. Summary of ordinal numbers of native and non-native species in the herpetofauna of the Los Chimalapas region of Oaxaca,
the state of Oaxaca, and the country of Mexico. Percentages include ratios of those in the Los Chimalapas compared to those in
the state of Oaxaca and the country of Mexico. Data for the state of Oaxaca from Mata-Silva et al., (2021) and for Mexico from
mesoamericanherpetology.com; accessed 06 January 2022.

Groups

Non-endemic Species
6

7

Country
Endemics

Regional
Endemics

Non-native
Species

Totals

3

4

8

Anura

—

24

4

4

1

11

—

—

44

Caudata

—

3

—

—

—

4

1

—

8

Gymnophiona

—

1

—

—

—

—

—

—

1

Subtotals

—

28

4

4

1

15

1

—

53

Crocodylia

—

1

—

—

—

—

—

—

1

Squamata

2

42

16

3

1

25

3

1

93

Testudines

—

5

3

—

—

—

—

—

8

Subtotals

2

48

19

3

1

25

3

1

102

Totals

2

76

23

7

2

40

4

1

155

Table 2. Summary of distributional categorization for the species of the herpetofauna of the Chimalapas region of Oaxaca, Mexico. The
numbers indicated below the non-endemic box refer to the following distributional categories (as explained in Wilson et al., [2017]):
3 (MXUS—species distributed only in Mexico and the United States); 4 (MXCA—species found both in Mexico and Central America); 6
(MXSA—species ranging from Mexico to South America); 7 (USCA—species ranging from the United States to Central America); and 8
(USSA—species ranging from the United States to South America).

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

43

�Taxa

Distributional Status

Environmental Vulnerability
Category (Score)

IUCN
Categorization

SEMARNAT
Status

Incilius canaliferus

NE4

L (8)

LC

NS

Incilius coccifer

NE4

L (9)

LC

Pr

Incilius macrocristatus

NE4

M (11)

VU

NS

CE

M (11)

LC

NS

Incilius tutelarius

NE4

M (10)

EN

NS

Incilius valliceps

NE4

L (6)

LC

NS

Rhinella horribilis

NE7

L (3)

LC

NS

NE4

M (10)

NE

NS

Class Amphibia (53 species)
Order Anura (44 species)
Family Bufonidae (7 species)

Incilius marmoreus*

Family Centrolenidae (1 species)

Hyalinobatrachium viridissimum
Family Craugastoridae (8 species)
Craugastor berkenbuschii*

CE

H (14)

NT

Pr

Craugastor laticeps

NE4

M (12)

NT

Pr

Craugastor lineatus

NE4

H (15)

CR

Pr

Craugastor loki

NE4

M (10)

LC

NS

Craugastor pygmaeus

NE4

L (9)

VU

NS

Craugastor rhodopis*

CE

H (14)

VU

NS

Craugastor rugulosus*

CE

M (13)

LC

NS

Craugastor silvicola*

CE

H (18)

EN

NS

NE4

M (12)

VU

NS

Family Eleutherodactylidae (1 species)
Eleutherodactylus leprus
Family Hylidae (17 species)

Charadrahyla chaneque*
Dendropsophus microcephalus
Duellmanohyla chamulae*

CE

M (13)

EN

Pr

NE6

L (7)

LC

NS

CE

M (13)

EN

Pr

NE4

L (8)

VU

Pr

Exerodonta chimalapa*

CE

H (12)

EN

NS

Exerodonta sumichrasti*

CE

L (9)

LC

NS

Plectrohyla hartwegi

NE4

M (10)

CR

Pr

Plectrohyla matudai

NE4

M (11)

VU

NS

Ptychohyla euthysanota

NE4

L (8)

NT

A

CE

H (14)

NE

NS

Scinax staufferi

NE4

L (4)

LC

NS

Smilisca baudinii

NE7

L (3)

LC

NS

Smilisca cyanosticta

NE4

M (12)

NT

NS

Tlalocohyla loquax

NE4

L (7)

LC

NS

Tlalocohyla picta

NE4

L (8)

LC

NS

Trachycephalus vermiculatus

NE6

L (4)

LC

NS

CE

M (13)

LC

NS

Leptodactylus fragilis

NE8

L (5)

LC

NS

Leptodactylus melanonotus

NE6

L (6)

LC

NS

Hypopachus ustus

NE4

L (7)

LC

Pr

Hypopachus variolosus

NE7

L (4)

LC

NS

Duellmanohyla schmidtorum

Quilticohyla zoque*

Triprion spatulatus*
Family Leptodactylidae (2 species)

Family Microhylidae (2 species)

Appendix 1. Updated and corrected list of the amphibians and reptiles in the Los Chimalapas region. * = endemic species of Mexico. ** = species endemic to Chimalapas
region of Oaxaca. TC = Species documented in the authors’ fieldwork. M = record of a scientific collection-museum specimen. Distributional Status: NE = non-endemic; CE =
country endemic; RE = regional endemic. The numbers suffixed to the NE category signify the distributional categories developed by Wilson et al., (2017), and implemented
on the taxonomic list at the Mesoamerican Herpetology website (mesoamericanherpetology.com), as follows: 3 (species distributed only in Mexico and the United States);
4 (species ranging from Mexico to Central America; 6 (species ranging from Mexico to South America); 7 (species ranging from the United States to Central America); and
8 (species ranging from the United States to South America). Environmental Vulnerability Category (Score): A = High (14–20), M = Medium (10–13) and B = Low (3–9). IUCN
categorizations: CR (Critically Endangered); EN (Endangered); VU (Vulnerable); NT (Near Threatened); LC (Least Concern); DD (Data Deficient); and NE (Not Evaluated).
SEMARNAT Status: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; and NS = No Status.
44

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Distributional Status

Environmental Vulnerability
Category (Score)

IUCN
Categorization

SEMARNAT
Status

NE4

M (11)

NE

NS

Lithobates brownorum

NE4

L (8)

NE

Pr

Lithobates forreri

NE4

L (3)

LC

Pr

Lithobates maculatus

NE4

L (5)

LC

NS

Lithobates vaillanti

NE6

L (9)

LC

NS

NE7

L (8)

LC

NS

Family Phyllomedusidae (1 species)

Agalychnis taylori
Family Ranidae (4 species)

Family Rhinophrynidae (1 species)

Rhinophrynus dorsalis
Order Caudata (8 species)
Family Plethodontidae (8 species)

Bolitoglossa alberchi*

CE

H (15)

LC

NS

Bolitoglossa mexicana

NE4

M (11)

LC

Pr

Bolitoglossa occidentalis

NE4

M (11)

LC

Pr

CE

H (15)

NT

Pr

Bolitoglossa platydactyla*
Bolitoglossa rufescens

NE4

L (9)

LC

Pr

Bolitoglossa veracrucis*

CE

H (17)

EN

Pr

Ixalotriton niger*

CE

H (18)

CR

P

Ixalotriton parvus**

RE

H (18)

CR

A

NE4

M (11)

VU

Pr

NE4

M (13)

LC

Pr

CE

H (18)

DD

P

Order Gymnophiona (1 species)
Family Dermophiidae (1 species)

Dermophis mexicanus
Class Reptilia
Order Crocodylia (1 species)
Family Crocodylidae (1 species)

Crocodylus moreletii
Order Squamata (91 species)
Family Anguidae (3 species)

Abronia bogerti*
Abronia ornelasi*

CE

H (18)

DD

P

NE3

L (6)

LC

Pr

Basiliscus vittatus

NE4

L (7)

NE

NS

Corytophanes hernandesii

NE4

M (13)

NE

Pr

Laemanctus serratus

NE4

L (8)

LC

Pr

Gerrhonotus liocephalus
Family Corytophanidae (3 species)

Family Dactyloidae (11 species)

Norops alvarezdeltoroi*

CE

H (17)

DD

NS

NE6

M (10)

NE

Pr

Norops compressicauda*

CE

H (15)

LC

NS

Norops cuprinus*

CE

H (16)

LC

Pr

Norops laeviventris

NE4

L (9)

NE

NS

Norops petersii

NE4

L (9)

NE

NS

Norops purpuronectes*

CE

H (16)

NE

NS

Norops pygmaeus*

CE

H (16)

EN

Pr

Norops sericeus

NE4

L (8)

NE

NS

Norops tropidonotus

NE4

L (9)

NE

NS

Norops unilobatus

NE4

L (7)

NE

NS

Norops biporcatus

Appendix 1. Updated and corrected list of the amphibians and reptiles in the Los Chimalapas region. * = endemic species of Mexico. ** = species endemic to Chimalapas
region of Oaxaca. TC = Species documented in the authors’ fieldwork. M = record of a scientific collection-museum specimen. Distributional Status: NE = non-endemic; CE =
country endemic; RE = regional endemic. The numbers suffixed to the NE category signify the distributional categories developed by Wilson et al., (2017), and implemented
on the taxonomic list at the Mesoamerican Herpetology website (mesoamericanherpetology.com), as follows: 3 (species distributed only in Mexico and the United States);
4 (species ranging from Mexico to Central America; 6 (species ranging from Mexico to South America); 7 (species ranging from the United States to Central America); and
8 (species ranging from the United States to South America). Environmental Vulnerability Category (Score): A = High (14–20), M = Medium (10–13) and B = Low (3–9). IUCN
categorizations: CR (Critically Endangered); EN (Endangered); VU (Vulnerable); NT (Near Threatened); LC (Least Concern); DD (Data Deficient); and NE (Not Evaluated).
SEMARNAT Status: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; and NS = No Status.

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

45

The amphibians and reptiles of the Los Chimalapas region, Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca, Mexico: composition, distributional categorization, conservation status, and biodiversity significance

Taxa

�Taxa

Distributional Status

Environmental Vulnerability
Category (Score)

IUCN
Categorization

SEMARNAT
Status

NE4

M (13)

NT

Pr

NE4

L (9)

NE

A

NN

—

—

—

Family Diploglossidae (1 species)

Celestus rozellae
Family Eublepharidae (1 species)

Coleonyx elegans
Familia Gekkonidae (1 species)

Hemidactylus frenatus***
Family Iguanidae (3 species)

Ctenosaura oaxacana*

CE

H (19)

CR

A

Ctenosaura similis

NE4

L (8)

LC

A

Iguana rhinolopha

NE4

M (10)

NE

NS

NE?

L (6)

NE

NS

Sceloporus internasalis

NE4

M (11)

LC

NS

Sceloporus teapensis

NE4

M (13)

LC

NS

Sceloporus variabilis

NE4

L (5)

NE

NS

CE

H (14)

LC

Pr

NE4

M (12)

NE

NS

Sphaerodactylus continentalis

NE4

M (10)

NE

NS

Sphaerodactylus glaucus

NE4

M (12)

NE

Pr

NE4

L (8)

NE

NS

Family Mabuyidae (1 species)

Marisora brachypoda
Family Phrynosomatidae (3 species)

Family Phyllodactylidae (1 species)

Phyllodactylus muralis*
Family Scincidae (1 species)

Plestiodon sumichrasti
Family Sphaerodactylidae (2 species)

Family Sphenomorphidae (1 species)

Scincella cherriei
Family Teiidae (2 species)

Aspidoscelis deppii

NE4

L (8)

LC

NS

CE

M (11)

NE

NS

NE4

L (8)

NE

Pr

Lepidophyma pajapanense*

CE

M (13)

LC

Pr

Lepidophyma tuxtlae*

CE

M (11)

DD

A

Holcosus amphigramus*
Family Xantusiidae (3 species)

Lepidophyma flavimaculatum

Family Xenosauridae (2 species)

Xenosaurus arboreus**

RE

H (17)

NE

NS

NE4

M (11)

NE

NS

NE6

M (10)

NE

NS

Dendrophidion vinitor

NE4

M (13)

LC

NS

Drymarchon melanurus

NE6

L (6)

LC

NS

Drymobius chloroticus

NE4

L (8)

LC

NS

Drymobius margaritiferus

NE8

L (6)

NE

NS

Ficimia publia

NE4

L (9)

NE

NS

Xenosaurus rackhami
Family Boidae (1 species)

Boa imperator
Family Colubridae (18 species)

Ficimia ramirezi*

CE

H (16)

DD

Pr

Leptophis ahaetulla

NE6

M (10)

NE

A

Leptophis mexicanus

NE4

L (6)

LC

A

Appendix 1. Updated and corrected list of the amphibians and reptiles in the Los Chimalapas region. * = endemic species of Mexico. ** = species endemic to Chimalapas
region of Oaxaca. TC = Species documented in the authors’ fieldwork. M = record of a scientific collection-museum specimen. Distributional Status: NE = non-endemic; CE =
country endemic; RE = regional endemic. The numbers suffixed to the NE category signify the distributional categories developed by Wilson et al., (2017), and implemented
on the taxonomic list at the Mesoamerican Herpetology website (mesoamericanherpetology.com), as follows: 3 (species distributed only in Mexico and the United States);
4 (species ranging from Mexico to Central America; 6 (species ranging from Mexico to South America); 7 (species ranging from the United States to Central America); and
8 (species ranging from the United States to South America). Environmental Vulnerability Category (Score): A = High (14–20), M = Medium (10–13) and B = Low (3–9). IUCN
categorizations: CR (Critically Endangered); EN (Endangered); VU (Vulnerable); NT (Near Threatened); LC (Least Concern); DD (Data Deficient); and NE (Not Evaluated).
SEMARNAT Status: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; and NS = No Status.

46

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Distributional Status

Environmental Vulnerability
Category (Score)

IUCN
Categorization

SEMARNAT
Status

Mastigodryas melanolomus

NE4

L (6)

LC

NS

Oxybelis microphthalmus

NE3

M (11)

NE

NS

Phrynonax poecilonotus

NE6

M (10)

LC

NS

Salvadora lemniscata*

CE

H (15)

LC

Pr

Senticolis triaspis

NE7

L (6)

NE

NS

Spilotes pullatus

NE6

L (6)

NE

NS

Stenorrhina degenhardtii

NE6

L (9)

NE

NS

Tantilla briggsi*

CE

H (16)

DD

A

Tantilla striata*

CE

H (14)

DD

NS

Tantilla vulcani

NE4

M (12)

NE

NS

Tantillita lintoni

NE4

M (12)

LC

Pr

Adelphicos latifasciatum*

CE

H (15)

DD

Pr

Cenaspis aenigma**

RE

H (16)

NE

NS

Chersodromus australis**

RE

M (12)

NE

NS

Chersodromus liebmanni*

CE

M (12)

LC

Pr

Coniophanes fissidens

NE6

L (7)

NE

NS

Coniophanes imperialis

NE7

L (8)

LC

NS

Enulius flavitorques

NE6

L (5)

NE

NS

Imantodes cenchoa

NE6

L (6)

NE

Pr

Imantodes gemmistratus

NE6

L (6)

NE

NS

CE

M (13)

LC

NS

Ninia diademata

NE4

L (9)

LC

NS

Ninia sebae

NE4

L (5)

NE

NS

Oxyrhophus petolarius

NE6

H (14)

NE

NS

Rhadinaea decorata

NE6

L (9)

NE

NS

The amphibians and reptiles of the Los Chimalapas region, Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca, Mexico: composition, distributional categorization, conservation status, and biodiversity significance

Taxa

Family Dipsadidae (18 species)

Manolepis putnami*

Rhadinaea macdougalli*

CE

M (12)

DD

Pr

Rhadinella godmani

NE4

M (10)

NE

NS

Sibon dimidiatus

NE4

M (10)

LC

NS

Tropidodipsas fischeri

NE4

M (11)

NE

NS

Tropidodipsas sartorii

NE4

L (9)

NE

Pr

CE

L (8)

LC

Pr

Family Elapidae (4 species)

Micrurus diastema*
Micrurus elegans

NE4

M (13)

LC

Pr

Micrurus ephippifer*

CE

M (15)

VU

Pr

Micrurus nigrocinctus

NE6

M (11)

NE

Pr

NE4

L (4)

NE

NS

NE4

M (10)

NE

Pr

NE7

M (10)

NE

A

NE4

M (11)

NE

NS

NE4

M (11)

LC

NS

Family Leptotyphlopidae (1 species)

Epictia phenops
Family Loxocemidae (1 species)

Loxocemus bicolor
Family Natricidae (1 species)

Thamnophis marcianus
Family Sibynophiidae (1 species)

Scaphiodontophis annulatus
Family Typhlopidae (1 species)

Amerotyphlops tenuis

Appendix 1. Updated and corrected list of the amphibians and reptiles in the Los Chimalapas region. * = endemic species of Mexico. ** = species endemic to Chimalapas
region of Oaxaca. TC = Species documented in the authors’ fieldwork. M = record of a scientific collection-museum specimen. Distributional Status: NE = non-endemic; CE =
country endemic; RE = regional endemic. The numbers suffixed to the NE category signify the distributional categories developed by Wilson et al., (2017), and implemented
on the taxonomic list at the Mesoamerican Herpetology website (mesoamericanherpetology.com), as follows: 3 (species distributed only in Mexico and the United States);
4 (species ranging from Mexico to Central America; 6 (species ranging from Mexico to South America); 7 (species ranging from the United States to Central America); and
8 (species ranging from the United States to South America). Environmental Vulnerability Category (Score): A = High (14–20), M = Medium (10–13) and B = Low (3–9). IUCN
categorizations: CR (Critically Endangered); EN (Endangered); VU (Vulnerable); NT (Near Threatened); LC (Least Concern); DD (Data Deficient); and NE (Not Evaluated).
SEMARNAT Status: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; and NS = No Status.

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

47

�Taxa

Distributional Status

Environmental Vulnerability
Category (Score)

IUCN
Categorization

SEMARNAT
Status

Family Viperidae (6 species)

Bothriechis rowleyi*

CE

H (16)

VU

Pr

Bothriechis schlegelii

NE6

M (12)

NE

NS

Bothrops asper

NE6

M (12)

NE

NS

Cerrophidion godmani

NE4

M (11)

NE

NS

Crotalus culminatus*

CE

H (15)

NE

NS

Metlapilcoatlus olmec

NE4

H (15)

LC

A

NE4

H (17)

VU

NS

NE4

H (17)

CR

P

NE6

M (13)

VU

NS

Order Testudines (8 species)
Family Chelydridae (1 species)

Chelydra rossignonii
Family Dermatemyidae (1 species)

Dermatemys mawii
Family Emydidae (1 species)

Trachemys venusta
Family Kinosternidae (3 species)

Kinosternon acutum

NE4

H (14)

NT

Pr

Kinosternon leucostomum

NE6

M (10)

NE

Pr

Kinosternon scorpioides

NE6

M (10)

NE

Pr

Claudius angustatus

NE4

H (14)

NT

P

Staurotypus triporcatus

NE4

H (14)

NT

A

Family Staurotypidae (2 species)

Appendix 1. Updated and corrected list of the amphibians and reptiles in the Los Chimalapas region. * = endemic species of Mexico. ** = species endemic to Chimalapas
region of Oaxaca. TC = Species documented in the authors’ fieldwork. M = record of a scientific collection-museum specimen. Distributional Status: NE = non-endemic; CE =
country endemic; RE = regional endemic. The numbers suffixed to the NE category signify the distributional categories developed by Wilson et al., (2017), and implemented
on the taxonomic list at the Mesoamerican Herpetology website (mesoamericanherpetology.com), as follows: 3 (species distributed only in Mexico and the United States);
4 (species ranging from Mexico to Central America; 6 (species ranging from Mexico to South America); 7 (species ranging from the United States to Central America); and
8 (species ranging from the United States to South America). Environmental Vulnerability Category (Score): A = High (14–20), M = Medium (10–13) and B = Low (3–9). IUCN
categorizations: CR (Critically Endangered); EN (Endangered); VU (Vulnerable); NT (Near Threatened); LC (Least Concern); DD (Data Deficient); and NE (Not Evaluated).
SEMARNAT Status: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; and NS = No Status.

48

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Vol. 5 No. 10, segundo 2022

49

—

3

—

—

—

—

3

Gymnophiona

Subtotals

Crocodylia

Squamata

Testudines

Subtotals

Totals

4

1

1

3

3

4

5

3

3

2

2

5

12

10

10

2

2

6

6

3

3

3

3

7

15

9

9

6

6

14

9

9

5

1

4

9

16

12

2

10

4

4

10

17

10

10

7

1

2

4

11

13

9

9

4

4

12

13

9

1

7

1

4

4

13

9

6

3

3

3

3

14

Environmental Vulnerability Score

8

9

6

6

3

2

1

15

7

7

7

—

16

5

4

2

2

1

1

17

5

2

2

3

2

1

18

1

1

1

—

19

6

2

1

1

4

2

2

CR

7

1

1

6

1

5

11

4

2

2

7

1

6

VU

9

4

3

1

5

1

4

NT

55

28

27

1

27

4

23

LC

9

9

9

—

DD

IUCN Categorizations
EN

57

53

2

51

4

4

NE

5

4

2

2

1

1

P

12

10

1

9

2

1

1

A

46

29

3

25

1

17

1

5

11

Pr

SEMARNAT

91

58

2

56

33

1

32

NS

155

100

8

92

1

53

1

8

44

Totals

The amphibians and reptiles of the Los Chimalapas region, Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca, Mexico: composition, distributional categorization, conservation status, and biodiversity significance

Appendix 2. Summary of conservation status for the herpetofaunal species occurring in the Los Chimalapas region of Oaxaca, Mexico. The numbers below the Environmental Vulnerability Score box are the
range of scores evident for the herpetofauna. The abbreviations below the IUCN Categorization box signify the following: CR = Critically Endangered; EN = Endangered; VU = Vulnerable; NT = Near Threatened;
LC = Least Concern; DD = Data Deficient; and NE = Not Evaluated. The abbreviations below the SEMARNAT box signify the following: P = Endangered; A = Threatened; Pr = Special Protection; and NS = No
Status. The totals are the same for each of the three systems of conservation assessment. Non-native species not included.

3

—

Caudata

3

Anura

Groups

�1).-. Portrait of Thomas Baillie MacDougall, known as “Don
Tomás,” while living in the Isthmus of Tehuantepec. The top
formal explorer of the Los Chimalapas region. Photo by Martin
Schweigs

2).-. The local field guide for “Don Tomás, Juan Ramírez Vigueño,
an indigenous person of Chontal origin from the Isthmus of
Tehuantepec. Juan collected the type specimen of Bothrops
nigroviridis macdougalli, currently Bothriechis rowleyi. Photo by
Myron Kimnach.

50

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�TheamphibiansandreptilesoftheLosChimalapasregion,IsthmusofTehuantepec,Oaxaca,Mexico:composition,distributionalcategorization,conservationstatus,andbiodiversitysignificance

3).-. Map depicting the geographic location of the Los Chimalapas geographic
region in the Isthmus of Tehuantepec, known as “the waist” of Mexico (Modified
from UNIMAR, 2013).

4).-. Map depicting the types of vegetation in the Los Chimalapas geographic
region. Modified from Rzedowski (1978).

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

51

�5).-. Vegetation composed of tropical evergreen forest in the vicinity of La Gloria, in
the municipality of Santa María Chimalapa. Photo by Elí García-Padilla.

6).-. Remnant vegetation composed of cloud forest in Cerro Baúl, a historical
locality inside the communal property of San Miguel Chimalapa. Photo by Vojtech
Vita.

52

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�TheamphibiansandreptilesoftheLosChimalapasregion,IsthmusofTehuantepec,Oaxaca,Mexico:composition,distributionalcategorization,conservationstatus,andbiodiversitysignificance

7).-. Forest fire in the Sierra Atravesada in the municipality of Santa María
Chimalapa. This site suffered an immense forest fire in 1998, the hottest year of
that decade. Estimates indicate that over 100,000 ha of cloud forest and pine-oak
forest were lost. Photo by Vojtech Vita.

8).-. A road-killed Dermophis mexicanus found in the vicinity of
Escolapa, in the municipality of Santa María Chimalapa. Photo by
Elí García-Padilla.

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

53

�9).-. A road-killed Crotalus culminatus found on the road
between Lázaro Cárdenas and Arroyo Chichihua, in the
municipality of Santa María Chimalapa. Importantly, local
transporters intentionally kill these animals due to cultural
beliefs. Photo by Elí García-Padilla.

10).-. Deforestation for agricultural purposes in the vicinity of Santa María
Chimalapa. The presence of governmental socially-productive programs, such
as “Sembrando Vida,” have been forcefully allowing the deforestation of native
vegetation for the purpose of introducing crops and fruit trees with foreign
genes, which might represent a potential risk for the native species, as well as the
possibility of introducing plagues and diseases. Photo by Elí García-Padilla.
54

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�TheamphibiansandreptilesoftheLosChimalapasregion,IsthmusofTehuantepec,Oaxaca,Mexico:composition,distributionalcategorization,conservationstatus,andbiodiversitysignificance

11).-. Deforestation caused by cattle in the vicinity of La Esmeralda, in the
municipality of Santa María Chimalapa. Importantly, the Mexican Government has
subsidized this activity. In the past, people in the Los Chimalapas region used to
survive from the production of eco-friendly coffee. Photo by Arthur Rocha.

12).-. Deforestation and land conversion for mining purposes at Cerro La
Cristalina, in the municipality of San Miguel Chimalapa. The local people in this
municipality recently faced a struggle in defending their communal territory
against a Canadian mining company (Minaorum Gold). Photo by Raúl Contreras.

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

55

�13).-. Incilius macrocristatus (Firschein and Smith, 1957). The Huge Crested Toad is a non-endemic species ranging in elevation from 1,000
to 1,600 masl in the Sierra Chimalapa and Atlantic versants of the northern and eastern highlands of Chiapas, Mexico, and associated
areas in Guatemala such as the Sierra Cuchumatanes, as well as the northern slopes of the Sierra Madre de Chiapas (Frost, 2021). This
individual was photographed in “Río Negro,” a remnant of cloud forest in the municipality of Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013a)
calculated its EVS as 11, placing it in the lower portion of the medium vulnerability category. Its conservation status has been evaluated as
Vulnerable by IUCN, but this species has not been assessed by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

14).-. Craugastor alfredi (Boulenger, 1898). Alfred’s Rainfrog is a non-endemic species distributed from central Veracruz, Mexico,
to western El Petén, Guatemala (Köhler 2011). This individual was encountered at Ejido La Esmeralda, in the municipality of Santa
María Chimalapa. Wilson et al., (2013a) calculated its EVS as 11, placing it in the lower portion of the medium vulnerability category.
Its conservation status has been evaluated as Vulnerable by IUCN, but this species has not been assessed by SEMARNAT. Photo by
Arthur Rocha.
56

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�TheamphibiansandreptilesoftheLosChimalapasregion,IsthmusofTehuantepec,Oaxaca,Mexico:composition,distributionalcategorization,conservationstatus,andbiodiversitysignificance

15).-. Craugastor laticeps (Duméril, 1853). The Broad-headed Rainfrog is a non-endemic species found on the Atlantic premontane
slopes and some adjacent lowland sites from the Sierra de Los Tuxtlas in southern Veracruz, Mexico, the base of the Yucatan
Peninsula through northern Guatemala, and from the Maya Mountains in Belize to western and northern Honduras, at elevations
from near sea level to 1,600 masl (Frost, 2021). This individual was found in the vicinity of Santa María Chimalapa in the municipality
of the same name. Wilson et al., (2013a) calculated its EVS as 12, placing it in the upper portion of the medium vulnerability category.
Its conservation status has been evaluated as Near Threatened by IUCN, and as Special Protection by SEMARNAT. Photo by Elí
García-Padilla.

16).-. Eleutherodactylus leprus (Cope, 1879). The Leprus Chirping Frog is a non-endemic species ranging from low elevations on the
Atlantic slopes from eastern San Luis Potosí, central Veracruz, and northern Oaxaca (Mexico), and on the Pacific slopes from the
Isthmus of Tehuantepec eastward to northern Guatemala and southwestern Belize (Frost, 2021). This individual was found in in
the vicinity of Santa María Chimalapa in the municipality of the same name. Wilson et al., (2013a) calculated its EVS as 12, placing it
in the upper portion of the medium vulnerability category. Its conservation status has been evaluated as Vulnerable by IUCN, but this
species has not been assessed by SEMARNAT. Photo by Vicente Mata-Silva.
Vol. 5 No. 10, segundo 2022

57

�17).-. Charadrahyla chaneque (Duellman, 1961). The Fairy Treefrog is a country endemic species restricted to two high-elevation
cloud-forest areas east of the Isthmus of Tehuantepec in extreme southwestern Tabasco, eastern Oaxaca, and Chiapas, Mexico:
the Chimalapas Range and the Selva Negra area on the Atlantic versant of the Chiapas Highlands, at elevations from 800 to 2,200
masl (Frost, 2021). Wilson et al., (2013a) calculated its EVS as 13, placing it at the upper portion of the medium vulnerability category. Its
conservation status has been evaluated as Endangered by IUCN, but this species has not been listed by SEMARNAT. The individual in
photo was found in the vicinity of Santa María Chimalapa, in the municipality of the same name. Photo by Bartolo López- Jiménez.

18).-. Duellmanohyla chamulae (Duellman, 1961). The Chamulan Mountain Brook Frog is a country endemic species known only from
a few localities at elevations above 1,600 masl on the northern slopes of the Central Highlands of Chiapas, Mexico, from Jitotol to
Soluschiapa, and into adjacent extreme southwestern Tabasco, Mexico (Frost, 2021). The first report for Veracruz in the Uxpanapa
región was authored by Aguilar-López et al., 2010, and the first record for Oaxaca in the Chimalapas region (Chalchijapa) and in the
municipality of Guienegati was reported by Canseco-Márquez and Ramírez-Gonzalez, (2015). This individual was found at night along
the edge of a creek in La Gloria, in the municipality of Santa María Chimalapa. The vegetation in the area is tropical evergreen forest.
Several other individuals were observed in 2017 and 2018. Wilson et al., (2013a) calculated its EVS as 13, placing it at the upper portion
of the medium vulnerability category. Its conservation status has been evaluated as Endangered by IUCN, and as Special Protection by
SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.
58

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�TheamphibiansandreptilesoftheLosChimalapasregion,IsthmusofTehuantepec,Oaxaca,Mexico:composition,distributionalcategorization,conservationstatus,andbiodiversitysignificance

19).-. Plectrohyla matudai (Hartweg, 1941). Matuda’s Spikethumb Frog is a non-endemic species that is widely distributed in cloud forests
at elevations from 700–2,300 masl. This species is found along the Pacific versant from extreme southeastern Oaxaca, Mexico, through
south-central Guatemala, to the Las Nubes range; it also occurs in pine-oak forest in the Grijalva Depression of western Guatemala, and
in cloud forest at an elevation of 1,370 masl on Cerro Azul in northwestern Honduras (Frost, 2021). This individual was encountered on
a trail that goes from Río Negro to La Gloria in the municipality of Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013a) ascertained its EVS as 11,
placing it in the lower portion of the medium vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Vulnerable by IUCN, but
this species has not been listed by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

20).-. Quiltiocohyla zoque (Canseco-Márquez, Aguilar-López, Luría-Manzano, Pineda-Arredondo, and Caviedes-Solís, 2017). The Zoque
Treefrog is a country endemic species known from evergreen tropical forest at three localities in southern Mexico in the Selva
Zoque, two in southern Veracruz (Paso del Moral and Arroyo Zarco), one in extreme southwestern Tabasco near the Veracruz and
Chiapas borders, and one in northeastern Oaxaca (Chalchijapa), at elevations from 76 to 600 masl (Frost, 2021). Johnson et al.,
(2017) calculated its EVS as 14, placing it at the lower portion of the high vulnerability category. Its conservation status has not been
evaluated by the IUCN, and this species has not been assessed by SEMARNAT. This individual was photographed at La Gloria, in the
municipality of Santa María Chimalapa. Photo by Vicente Mata-Silva.

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�21).-. Lithobates vaillanti (Brochi, 1877). Vaillant’s Frog is a non-endemic species occurring at low and moderate elevations from northcentral Veracruz and northern Oaxaca to the central Rio Magdalena region in Colombia, on the Atlantic versant, and on the Pacific
versant from southeastern Oaxaca and northwestern Chiapas, Mexico, and from northwestern Nicaragua to southwestern Ecuador,
at elevations from near sea level to 1,700 masl (Frost, 2021). This individual is from the vicinity of La Esmeralda, in the municipality of
Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013a) ascertained its EVS as 9 placing it at the higher portion of the low vulnerability category. Its
conservation status has been assessed as Least Concern by IUCN, and this species is not listed by SEMARNAT. Photo by Arthur Rocha.

22).-. Bolitoglossa mexicana (Duméril, Bibron and Duméril, 1854). The Mexican Mushroomtongue Salamander is a non-endemic
species ranging along the Atlantic slope from southern Veracruz (Mexico) across the base of the Yucatan Peninsula, with an
isolated population in the northern part of the Yucatan Peninsula, to Honduras (extending to the Pacific versant in the department
of Ocotepeque) and El Salvador (Departamento de Chalatenango, municipio de La Palma, Cerro La Palma), at elevations from
sea level to 2,054 masl; this species is expected to occur in northeastern Nicaragua (Frost, 2021). In Oaxaca, García-Padilla et al.,
(2019) reported the first record from the Los Chimalapas region. According to David Wake, B. mexicana “is in fact a complex of
cryptic species awaiting to be clarified by the use of DNA samples.” The individual in this photo was found and photographed in
the vicinity of Santa María Chimalapa, in the municipality of the same name. Wilson et al., (2013a) calculated its EVS as 11, placing it
in the lower portion of the medium vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Least Concern by IUCN, and
this species is not listed by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.
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23).-. Bolitoglossa veracrucis (Taylor, 1951). The Veracruz Mushroomtongue Salamander is known from a few localities in southern
Mexico, in the western part of the Isthmus of Tehuantepec, extreme southern Veracruz, and extreme northeastern Oaxaca
(IUCN, 2019). This individual was found at Ejido La Esmeralda, in the municipality of Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013a)
determined its EVS as 17, placing it in the middle of the high vulnerability category. Its conservation status has been assessed as
Endangered by IUCN, and this species is listed as Special Protection by SEMARNAT. Photo by Arthur Rocha.

24).-. Abronia bogerti. (Tihen, 1954). Bogert’s Arboreal Alligator Lizard is a country endemic species known only from the type
locality in the Sierra Atravesads, north of Niltepec, between Cerro Atravesada and Sierra Madre, Oaxaca, Mexico, at elevations from
about 830 to 5,500 masl. This individual came from Cerro Baúl, in the municipality of San Miguel Chimalapa. Wilson et al., (2013a)
determined its EVS as 18, placing it in the upper portion of the high vulnerability category. Its conservation status has been assessed
as Data Deficient by IUCN, and this species is listed as in Danger of Extinction (P) by SEMARNAT. Photo by Adam G. Clause.
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�25).-. Abronia ornelasi. (Campbell, 1984). The Cerro Baúl Alligator Lizard is country endemic species known only from the type
locality. This individual (the type specimen) was found in 1983 on Cerro Baúl, in the municipality of San Miguel Chimalapa. Wilson et
al., (2013a) ascertained its EVS as 11, placing it in the lower portion of the medium vulnerability category. Its conservation status has
been assessed as Least Concern by IUCN, and this species is not listed by SEMARNAT. Photo by David Hillis.

26).-. Corytophanes hernandezi (Wiegmann, 1831). Hernandez’s Helmeted Basilisk is a non-endemic species with a distribution
ranging from southeastern San Luis Potosí southward to northwestern Honduras (Köhler, 2008). This individual was found in the
vicinity of Santa María Chimalapa, in the municipality of the same name. Wilson et al., (2013b) assessed its EVS at 13, placing it at the
upper portion of the medium vulnerability category. Its conservation status has been determined as Least Concern by IUCN, and as
Special Protection (Pr) by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.
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27).-. Norops purpuronectes. (Gray, Meza-Lazaro, Poe and Nieto Montes de Oca, 2016). This anole is a country endemic species
known only from Chimalapas (Chalchijapa) and the adjacent state of Veracruz (Gray et al., 2016). This individual was found on a trail
from Río Negro to La Gloria, in the municipality of Santa María Chimalapa. Johnson et al., (2017) determined its EVS as 16, placing it in
the middle portion of the high vulnerability category. Its conservation status has not been assessed by IUCN, or by SEMARNAT. Photo
by Elí García-Padilla.

28).-. Coleonyx elegans. (Gray, 1845). The Yucatan Banded Gecko is a non-endemic species ranging on the Pacific slope from southern
Nayarit (Mexico) to western El Salvador, and on the Atlantic slope from Veracruz (Mexico) southward through the Yucatan Peninsula,
including northern Guatemala and Belize. Its elevational range extends from near sea level to about 1,055 masl (Wilson and Johnson,
2010). This individual was photographed in the Ejido La Esmeralda, in the municipality of Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013b)
calculated its EVS as 9, placing it at the upper portion of the low vulnerability category. Its conservation status has not been assessed by
IUCN, and this species is listed as Endangered (A) by SEMARNAT. Photo by Arthur Rocha.
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�29).-. Ctenosaura similis (Gray, 1831). The Common Spiny-tailed
Iguana is a non-endemic species that can be found from the
Isthmus of Tehuantepec southward through Central America.
It occurs on both the Caribbean and Pacific versants and on
several offshore islands, including: Cozumel, Mujeres, and del
Carmen, Mexico; Utila and Guanaja, Honduras; Maiz Grande
and Maiz Pequeño, Nicaragua (S. Pasachnik pers. obs. 2008); El
Rey, Panama; and Providencia and San Andres, Columbia this
lizard has also been introduced to Florida, USA, and has now
established a reproducing population. A recent report also
indicates that this species has been introduced into Venezuela,
near Lecharias, along the road from Barcelona to La Cruz. This
species has been found from sea level to 1,300 masl above
sea level (Pasachnik, 2015). This individual was photographed
in the vicinity of Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013b)
ascertained its EVS as 11, placing it in the lower portion of
the medium vulnerability category. Its conservation status is
assessed as Least Concern by the IUCN and it is not listed by
SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

30).-. Sceloporus internasalis (Smith and Bumzahem, 1955). The
Mail-snouted Spiny Lizard is a non-endemic species ranging from
southern Veracruz to Guatemala (Uetz, 2021). This individual was
photographed in the vicinity of Santa María Chimalapa, in the
municipality of the same name. Wilson et al., (2013a) ascertained
its EVS as 11, placing it in the lower portion of the medium
vulnerability category. Its conservation status has been assessed
as Least Concern by IUCN, and this species is not listed by
SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

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31).-. Drymarchon melanurus. (Duméril, Bibron and Duméril, 1854). The Central American Indigo Snake is a non-endemic species
ranging from southern Texas, on the Atlantic versant, and southern Sonora, on the Pacific versant, southward to Venezuela and
Ecuador (Heimes, 2016). This individual was found in the vicinity of Santa María Chimalapa, in the municipality of the same name.
Wilson et al., (2013a) determined its EVS as 6, placing it in the middle portion of the low vulnerability category. Its conservation status
has been assessed as Least Concern by the IUCN, and this species is not listed by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

32).-. Leptophis ahaetulla. (Linnaeus, 1758). The Green Parrot Snake is a non-endemic species ranging through lowlands and
premontane areas (at elevations up to 1,200 masl) on the Atlantic versant, from central Veracruz and northeastern Oaxaca
southward through Central and South America to Argentina; it also occurs on the Pacific versant from Costa Rica to Ecuador
(Heimes, 2016). This individual came from “Zona Pak” (Arroyo Sardina) in the municipality of Santa María Chimalapa. Wilson et al.,
(2013a) calculated its EVS as 10, placing it at the lower potion of the medium vulnerability category. Its conservation status has not
been determined by IUCN, but this species is listed as Endangered (A) by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.
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�33).-. Oxybelis microphthalmus. (Barbour and Amaral, 1926). The Thornscrub Vine Snake is a non-endemic species ranging from
southern Arizona southward to Oaxaca, Mexico (Jadin et al., 2020). This individual was encountered in the vicinity of Santa María
Chimalapa, in the municipality of the same name. We calculated its EVS as 11 (this paper), which places it in the lower portion of the
medium vulnerability category. Its conservation status has not been determined by IUCN or SEMARNAT. Photo by Vicente Mata-Silva.

34).-. Senticolis triaspis. (Cope, 1866). The Green Rat Snake is non-endemic species with an extensive distribution from southeastern
Arizona and central Nuevo León, southward through much of Mexico and Central America to Costa Rica (Heimes, 2016). In Mexico,
this species is widely distributed along the Pacific slopes from Sonora southward to Chiapas (Heimes, 2016). This individual was
found in the cabins of the community ecotourism project “Paraíso Jaguar” at Ejido La Esmeralda, in the municipality of Santa María
Chimalapa. Wilson et al., (2013b) determined its EVS as 6, placing it in the middle of the low vulnerability category. Its conservation
status has not been determined by IUCN or SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.
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35).-. Spilotes pullatus (Linnaeus, 1758). The Tropical Treesnake is a non-endemic species found from Tamaulipas southward through
Central America and South America to Argentina, on the Atlantic versant, and from the Isthmus of Tehuantepec to Ecuador on the
Pacific versant (Lemos-Espinal and Dixon, 2013). This individual was found at a site called Sona Pak in the municipality of Santa María
Chimalapa. Wilson et al., (2013b) determined its EVS as 6, placing it in the middle of the low vulnerability category. Its conservation
status has not been determined by IUCN or SEMARNAT. Photo by Elí García Padilla.

36).-. Sceloporus variabilis (Wiegmann, 1834) The Rosebelly Lizard is a non-endemic species that occurs from southern Texas, in
the United States, through eastern and southern Mexico to northwestern and central Costa Rica on the Pacific slope. This species
occurs at elevations from near sea level to 2,500 m (Wilson and Johnson, 2010). Its conservation status was evaluated as Low (5)
by the Environmental Vulnerability Score (EVS) by Wilson et al., 2013b. The IUCN considered it as Least concern and SEMARNAT
(2019) provided no status since it is not yet enlisted. The individual in photo was found in the vicinity of Santa María Chimalapa in the
municipality of the same name. Photo by Elí García-Padilla.
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�37).-. Adelphicos quadrivirgatum (Jan, 1862). The Mesoamerican Earth Snake is a non-endemic species distributed from Tamaulipas
to Honduras, on the Atlantic versant, and from Oaxaca to Guatemala on the Pacific versant (Lemos-Espinal and Dixon, 2013). This
individual was found in Cerro Azul, a community conservation area in the municipality of Santa María Chimalapa. Wilson et al.,
(2013b) ascertained its EVS as 10, placing it at the lower portion of the medium vulnerability category. Its conservation status has
been determined as Least Concern by IUCN, and as Special Protection (Pr) by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

38).-. Imantodes cenchoa (Linnaeus, 1758). The Blunt-headed Treesnake is a non-endemic species occurring at low and intermediate
elevations (up to 1,600 masl) on the Atlantic versant, from southern Tamaulipas southward through Central and South America to
Argentina. This snake also occurs along the Pacific lowlands and premontane slopes from Chiapas to Guatemala. In the Yucatán
Peninsula, it is known from southern Campeche and Quintana Roo, but this species apparently is absent from the arid northwestern
region of the peninsula (Heimes, 2016). This individual was found at La Esmeralda, in the municipality of Santa María Chimalapa.
Wilson et al., (2013b) determined its EVS as 6 placing it in the low vulnerability category. Its conservation status is not listed by IUCN
or the SEMARNAT. Photo by Arthur Rocha.
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39).-. Imantodes gemmistratus. (Cope, 1861). The Central American Blunt-headed Treesnake ranges from low to intermediate
elevations (up to 2,000 masl) on the Atlantic versant from Tamaulipas, and on the Pacific versant from Sonora, southward through
Central America to Colombia. (Heimes, 2016). This individual was encountered at Arroyo Chichihua, in the municipality of Santa
María Chimalapa. Wilson et al., (2013b) determined its EVS as 6, placing it in the middle portion of the low vulnerability category. Its
conservation status has not been determined by IUCN or SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

40).-. Ninia diademata (Baird and Girard, 1853). The Ringneck Coffee Snake is a non-endemic species occurring on the Atlantic
versant from San Luis Potosí and central Veracruz, southward through the base of the Yucatán Peninsula to central Honduras, and
on the Pacific versant from southeastern Oaxaca to Guatemala (Heimes, 2016). This individual was photographed in the vicinity of
Santa María Chimalapa, in the municipality of the same name. Wilson et al., (2013a) ascertained its EVS as 9, placing it at the upper
portion of the low vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Least Concern by IUCN, but this species is not
listed by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.
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�41).-. Ninia sebae (Duméril, Bibron and Duméril, 1854). The Red Coffee Snake ranges through the lowlands and pre-montane slopes
(up to 2,200 masl) from central Veracruz on the Atlantic versant, and from southern Oaxaca on the Pacific versant southward to
Costa Rica (Heimes, 2016). This individual was found in the vicinity of La Gloria, in the municipality of Santa María Chimalapa. Wilson
et al., (2013a) ascertained its EVS as 5, placing it in the lower portion of the low vulnerability category. Its conservation status has not
been assessed by IUCN or SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

42).-. Rhadinaea decorata. (Günther, 1858). The Central American Graceful Brownsnake is a non-endemic species ranging from the
lowland and premontane areas (up to 1,200 masl), from eastern Mexico southward to northern Ecuador. In Mexico, this species
is known from extreme southeastern San Luis Potosí, northeastern Hidalgo, northern and southeastern Puebla, eastern Oaxaca,
Veracruz, and northern and eastern Chiapas (Heimes, 2016). This individual was found along the Río Negro, in the municipality of
Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013b) ascertained its EVS as 9, placing it at the upper portion of the low vulnerability category.
Its conservation status has not been determined by IUCN or SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.
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43).-. Sibon dimidiatus. (Günther, 1872). The Orange-backed Snail-sucker occurs in lowlands and premontane slopes (up to 1,600 masl) on
the Atlantic versant from northern Veracruz southward to Costa Rica, but excluding the Yucatán Peninsula. This snake also occurs on the
Pacific versant, from southeastern Chiapas to Honduras (Heimes, 2016). This individual was found at La Gloria, in the municipality of Santa
María Chimalapa. Wilson et al., (2013b) evaluated its EVS as 10, placing it at the lower portion of the medium vulnerability category. Its
conservation status has been judged as Least Concern by IUCN, and this species is not listed by SEMARNAT. Photo by Vicente Mata-Silva.

44).-. Micrurus diastema. (Duméril, Bibron and Duméril, 1854). The Variable Coralsnake is a country endemic species ranging at low
and moderate elevations (up to 1,500 masl) on the Atlantic versant, from central Veracruz to northern Oaxaca (Reyes-Velasco et al.,
2020). This individual was found in the vicinity of Santa María Chimalapa, in the municipality of the same name. Wilson et al., (2013b)
ascertained its EVS as 8, placing it in the upper portion of the low vulnerability category. Its conservation status has been assessed as
Least Concern by IUCN, and is listed as Special Protection by SEMARNAT. Photo by Vicente Mata-Silva.
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�45).-. Crotalus culminatus (Klauber, 1952) the Northwestern Neotropical Rattlesnake ranges along the Pacific coastal plains and foothills from
southwestern Michoacán southward to the Isthmus of Tehuantepec, and into the Río Balsas drainage system, eastward to southwestern Puebla
(Heimes, 2016). The species has undergone recent taxonomic changes, as it passed from being partially described as Crotalus ehecatl (CarbajalMárquez et al., 2020) only to be synonymized by Reyes-Velasco et al., (2022). This individual was photographed on a road in the vicinity of the
communal territory of the Los Chimalapas region. According to the local Zoque people, originally this species was not part of the herpetofauna within
the Los Chimalapas region, but presumably due to climate change and deforestation, recently it has been recorded inside the “bienes comunales”
of San Miguel and Santa María Chimalapa. During our fieldwork, we documented two individuals on the road (a young one alive and an adult dead)
in the vicinity of La Cofradía and Arroyo Chichihua. Wilson et al., (2013) ascertained its EVS as 15, placing in the lower portion of the high vulnerability
category. Its conservation status has not been not evaluated by IUCN or SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

46).-. Bothriechis rowleyi. (Bogert, 1968). Rowley’s Palm-pitviper is a country endemic species that occurs at moderate elevations (1,060 to 1,830
masl) in the Sierra Atravesada (the northern extension of the Sierra Madre de Chiapas) in extreme southeastern Oaxaca and in the northern
highlands of Chiapas (Mesa de Ocozocoautla and Selva Negra) (Heimes, 2016). This individual is from Cerro Baúl, in the municipality of San Miguel
Chimalapa. Wilson et al., (2013b) calculated its EVS as 16, placing it in the middle portion of the high vulnerability category. Its conservation status
has been assessed as Vulnerable by IUCN, and as Special Protection (Pr) by SEMARNAT. Photo by Brandon Thomas La Forest.
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47).-. Bothrops asper (Garman, 1883). The Terciopelo is a non-endemic species ranging from southwestern Tamaulipas to coastal
Venezuela on the Atlantic versant, and from Costa Rica to southern Ecuador on the Pacific versant, with a disjunct population in
southern Chiapas and adjacent Guatemala (Lemos-Espinal and Dixon, 2013). This individual was found at Sierra de Los Tuxtlas, in
the municipality of San Andrés Tuxtla. Wilson et al., (2013b) determined its EVS at 12, placing it in the upper portion of the medium
vulnerability category. Its conservation status has not been assessed by IUCN or SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

48).-. Metlapilcoatlus olmec (Pérez-Higareda, Smith, and Julia Zertuche, 1985). The Olmecan Jumping Pitviper is a non-endemic species with a highly
disjunct distribution, with populations occurring in the Sierra de Los Tuxtlas of southern Veracruz, the Sierra Atravesada (Cerro Baúl region) of
southeastern Oaxaca, the Mesa de Ocozocoautla of northwestern Chiapas, and in some isolated localities in central Guatemala (Purulhá in Baja Verapaz
and Sierra de las Minas), at elevations from about 530 to at least 1,200 masl (Heimes, 2016). This individual was encountered on the road between San
Miguel and Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013b) determined its EVS as 15, placing it at the lower portion of the high vulnerability category. Its
conservation status has been evaluated as Least Concern by IUCN, and this species is not listed by SEMARNAT. Photo by Luis Alberto Bernal-Ramírez.
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�49).-. Chelydra rossignonii. (Bocourt, 1868). The Mesoamerican Snapping Turtle is a non-endemic species distributed from Veracruz,
Mexico, through southern Belize and central Guatemala to northwestern Honduras; it is not known from Yucatán (Iverson, 1992).
This individual is from Escolapa, in the municipality of Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013b) ascertained its EVS as 17, placing
it in the middle portion of the high vulnerability category. Its conservation status has been assessed as Vulnerable by IUCN, and this
species is not listed by SEMARNAT. Photo by Elí García-Padilla.

50).-. Kinosternon leucostomum (Duméril, Bibron, and Duméril, 1854). The White-lipped Mud Turtle is a non-endemic species
distributed at low and moderate elevations (near sea level to 1,120 masl) from central Veracruz, Mexico, to north-central Colombia
on the Atlantic versant, and from west-central Costa Rica to southwestern Ecuador on the Pacific versant; it also has been found on
several islands: Islas del Maíz, Nicaragua, and Isla Guanaja and the Cayos Cochinos, Honduras. This individual is from Escolapa, in the
municipality of Santa María Chimalapa. Wilson et al., (2013b) calculated its EVS as 10 placing it in the medium vulnerability category.
Its conservation status has not been not determined by IUCN, but this species is listed as Special Protection (Pr) by SEMARNAT.
Photo by Elí García-Padilla.
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�Sobre

AUTORES

LOS

Ana Iris Melgar-Martínez is a biologist graduated
from the Universidad de Ciencias y Artes de
Chiapas. She has dedicated effort in the study of
the traditional knowledge of the Mayan Lacandon
indigenous peoples of the north and south, currently
belonging to the Hach Winik ancient tribe. She has
dedicated work in wildlife monitoring, herpetofauna
management, and snake bites accidents, thanks to
which she can carry out rescue work, workshops,
and environmental education programs. Among her
interests, she practices photography and video of
nature and wildlife to generates impact images to
share them on digital platforms and speed up the
dissemination of the importance of conservation.
She is currently part of the CEC - IUCN and the AMC
(Women and Conservation Association).
ORCID: 0000-0002-3462-3367.
Correo electrónico: iris.melgar02@hotmail.com

Andrés Mauricio Piña Barrera. Químico Clínico
Biólogo egresado de la Universidad de Montemorelos.
Maestro en Ciencias en Alimentos egresado del
Instituto Politécnico Nacional y Doctor en Ciencias
en Química de Productos Naturales egresado de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. El Dr. Piña
Barrera actualmente es Docente-Investigador de
tiempo completo en la Facultad de Ciencias de la
Salud de la Universidad de Montemorelos. El Dr. Piña
Barrera tiene como líneas de investigación el análisis
y control de calidad en alimentos y nanotecnología
para el uso de moléculas biológicamente activas
aplicadas en el área de alimentos. Ha dirigido 5
tesis de licenciatura. Los resultados derivados de los
proyectos desarrollados por el Dr. Piña Barrera han
sido publicados en 4 artículos científicos en revistas
indexadas y arbitradas.
ORCID: 0000-0002-7470-9691
Correo electrónico: andres0504@um.edu.mx

Arturo Rocha is a herpetologist from El Paso, Texas,
USA, whose interests include the biogeography
and ecology of amphibians and reptiles in the

southwestern United States and Mexico. A graduate
of the University of Texas at El Paso, Arturo’s thesis
focused on the spatial ecology of the Trans-Pecos
Rat Snake (Bogertophis subocularis) in the northern
Chihuahuan Desert. To date, he has authored
or co-authored over 10 peer-reviewed scientific
publications.
ORCID: 0000-0002-7660-835X.
Correo electrónico: dominic.desantis@gcsu.edu

Bárbara Johana González Moreno. Químico
Clínico Biólogo y Maestra en Ciencias con orientación
en Química Biomédica por la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Actualmente estudiante de quinto
semestre del Doctorado en Ciencias con orientación
en Química Biomédica por la misma Universidad.
Enfocada en la investigación de nanopartículas
poliméricas con aceites esenciales de diferentes
plantas para su incorporación en cubiertas
comestibles, las cuales pueden ser aplicadas en
alimentos como productos hortofrutícolas, para
aumentar su vida de anaquel y reducir las pérdidas
poscosecha.
ORCID: 0000-0003-1021-0645
Correo electrónico : barbara.gonzalezmrn@uanl.edu.mx

David Lazcano is a herpetologist who earned a
bachelor’s degree in chemical science in 1980, and
a bachelor’s degree in biology in 1982. In 1999 he
earned a master’s degree in wildlife management
and later a PhD degree in biological sciences with a
specialty in wildlife management (2005), all gained
from the Facultad de Ciencias Biólogicas of the
Universidad Autonóma de Nuevo León (FCB/UANL),
Mexico. Currently, has retired from this institution
after 42 years of teaching courses in soil sciences,
general ecology, herpetology, herpetological
ecology, animal behavior, biogeography, biology
in English, diversity and biology of chordates,
and wildlife management. He had been the head
of the Laboratorio de Herpetología from 19932022, teaching and providing assistance in both

�undergraduate and graduate programs. In 2006
he was honored to receive the Joseph Lazlo
award for his herpetological trajectory, from the
IHS. In October 2017 he was awarded national
recognition by the Asociación para la Investigación
y Conservación de Anfibios y Reptiles (AICAR), due
to his contribution to the study of ecology and
conservation of herpetofauna in northeastern Mexico
(Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila). He participated
in the development of the Program of Action for
the Conservation of the Species (PACE) Rattlesnakes
(Crotalus spp.). His research interests include the
study of the herpetofaunal diversity of northeastern
Mexico, as well as the ecology, herpetology, biology
of the chordates, biogeography, animal behavior,
and population maintenance techniques of montane
herps. He had been thesis advisor for many
Bachelor’s, Master’s, and PhD degrees dealing with
the study of the herpetofauna of the region as well
as nationally. David has published more 250 scientific
notes and articles in indexed and general diffusion
journals, concerning the herpetofauna of the
northeastern portion of Mexico. His students named
a species in honor of his work, Gerrhonotus lazcanoi.
ORCID: 0000-0002-6292-5979.
Correo electrónico: imantodes52@hotmail.com

Dominic L. DeSantis is an Assistant Professor of
Biology at Georgia College and State University,
Milledgeville, Georgia, USA, in the Department of
Biological and Environmental Sciences. Dominic’s
research interests broadly include the behavioral
ecology, conservation biology, and natural history of
herpetofauna. In addition to ongoing collaborative
projects associated with the Mesoamerican Research
Group, much of Dominic’s current research focuses
on using novel animal-borne sensor technologies
to study the behavior of snakes in the field. While
completing his Ph.D. at the University of Texas at El
Paso, Dominic accompanied Vicente Mata-Silva, Elí
García-Padilla, and Larry David Wilson on survey and
collecting expeditions to Oaxaca in 2015, 2016, and
2017, and is a co-author on numerous natural history
publications produced from those visits, including an
invited book chapter on the conservation outlook for
herpetofauna in the Sierra Madre del Sur of Oaxaca.
ORCID: 0000-0003-1971-7418.

Eduardo Alexis López-Esquivel is a Mexican
biogeographer, who received a B.Sc. in Biology in the
Facultad de Ciencias from the Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM). Nowadays, he is a
M.Sc. student in the Biological Sciences program of
his “alma mater.” His main interest is the study of
long-term vegetation dynamics at Middle America,
which he approaches using paleoecological and
macroecological methods.
ORCID: 0000-0002-5539-7389.
Correo electrónico: eduardo.loes@ciencias.unam.mx

Elí García-Padilla is a biologist and professional
photographer, with more than 12 years of experience
in the field study and photo-documentation of the
biocultural diversity of Mexico. He has published

one book and more than 100 formal contributions
on knowledge, communication of science, and
conservation of Mesoamerican biodiversity. Since
2017, he has invested effort in the exploration of the
mythical region of the Los Chimalapas, in the Isthmus
of Tehuantepec, which is the most biologically rich in
all of Mexico under the social tenure of the land and
the community conservation system.
ORCID: 0000-0003-1081-8458.
Correo electrónico: eligarciapadilla86@gmail.com

Everardo González González. Licenciado en
Biotecnología Genómica de formación, Maestro y
Doctor en Ciencias por el Tecnológico de Monterrey.
ORCID: 0000-0001-6588-5856.
Correo electrónico: dnarnaprot@gmail.com

Iram P Rodriguez-Sanchez. Químico de formación,
Maestro y Doctor en Ciencias por la Facultad de
Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
ORCID: 0000-0002-5988-4168.
Correo electrónico: iramrodriguez@gmail.com

Ivan Delgado-Enciso. Médico cirujano y partero
por la Universidad de Colima, Doctor en Ciencias
con especialidad en Biología Molecular e Ingeniería
Genetica por la Universidad Autónoma de Nuevo
León.
ORCID: 0000-0001-9848-862X.
Correo electrónico: ivan_delgado_enciso@ucol.mx

Ivan Villalobos-Juárez obtained his undergraduate
degree in Biology at the Universidad Autónoma de
Aguascalientes (UAA), but, in the past, he studied
Marketing in the Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, Campus Aguascalientes.
Ivan is an Associate Professor of Biology at UAA and a
professor in Universidad Autónoma de Durango. He
is also a Research Technical Assistant at the Zoological
Collection in UAA. Ivan was the last Program Manager
of Viper Specialist Group of the International Union
for a Conservation of Nature (IUCN) and was a curator
of the taxonomic platform Reptile Database. He has
worked on the natural history of the Isla Coronado
Rattlesnake (Crotalus helleri caliginis), habitat use
of rattlesnakes in Central Mexico, trade of Mexican
rattlesnakes, and the popular knowledge of reptiles.
His primary interests include natural history, diversity,
and conservation of amphibians and reptiles in
Mexico.
ORCID: 0000-0002-2133-6617.
Correo electrónico: epidushunter@gmail.com

Jerry D. Johnson is Professor of Biological Sciences
at The University of Texas at El Paso, and has
extensive experience studying the herpetofauna of
Mesoamerica, especially that of southern Mexico.
Jerry is the Director of the 40,000-acre “Indio
Mountains Research Station,” was a co-editor on
Conservation of Mesoamerican Amphibians and
Reptiles and co-author of four of its chapters. He
is also the senior author of the recent paper “A
conservation reassessment of the Central American
herpetofauna based on the EVS measure” and is

�Mesoamerica/Caribbean editor for Geographic
Distribution section of Herpetological Review. Johnson
has authored or co-authored over 130 peer-reviewed
papers, including two 2010 articles, “Geographic
distribution and conservation of the herpetofauna
of southeastern Mexico” and “Distributional patterns
of the herpetofauna of Mesoamerica, a Biodiversity
Hotspot.” One species, Tantilla johnsoni, has been
named in his honor. Presently, he is an Associate
Editor and Co-chair of the Taxonomic Board for the
journal Mesoamerican Herpetology.
ORCID: 0000-0002-2135-4866.
Correo electrónico: jjohnson@utep.edu

Jessica C. Romero-Michel. Doctora en Derecho
por el Doctorado Interinstitucional en Derecho de la
Asociación Nacional de Universidades e Instituciones
de Educación Superior (ANUIES) adscrita a la
Universidad Autónoma de Nayarit, México. Profesora
Investigadora de Tiempo Completo de la Facultad de
Derecho de la Universidad de Colima. Integrante del
Cuerpo Académico UCOL-CA-71 Derecho, Desarrollo
e Innovación, reconocimiento Perfil Deseable PRODEP
y miembro del Sistema Nacional de Investigadores
Nivel I de CONACyT. Autora de la obra Derecho
Económico, editorial Oxford.
ORCID: 0000-0002-1347-5887
Correo electrónico: jessica_romero@ucol.mx

Josuel Delgado-Enciso. Comunicólogo por la
Universidad de Colima, Especialista en Relaciones
Intergubernamentales por la Universidad de Colima,
Maestro en Economía y Finanzas por la Universidad
Suiza, Maestro en Banca y Mercados Financieros por
TECH Universidad Tecnológica.

ORCID: 0000-0000-0003-4003-4099.
Correo electrónico:josuel7@hotmail.com

Juan Francisco Contreras Cordero. Adscrito al
Laboratorio de Inmunología y Virología de la Facultad
de Ciencias Biológicas, UANL. Químico Bacteriólogo
Parasitólogo, Facultad de Ciencias Biológicas, UANL,
1984; Maestría en Ciencias con Especialidad en
Inmunobiología, FCB, UANL, 1996; Doctorado en
Ciencias con especialidad en Microbiología, FCB,
UANL, 2003. Imparte la Unidad de Aprendizaje de
Virología en licenciatura y posgrado. Presidente de
la Academia de Virología de la Facultad de Ciencias
Biológicas, UANL. Líder del Cuerpo Académico
de Biología de Microorganismos, FCB, UANL. Ha
trabajado en el campo de la Virología desde 1984 a la
fecha con diferentes virus como rotavirus, astrovirus,
virus del Oeste del Nilo y virus de la influenza, entre
otros. La mayor parte de su trabajo se ha centrado
en diversos campos como respuesta inmune humoral
contra proteínas de superficie de virus, epidemiología
molecular de virus y actividad antiviral de extractos
de plantas. Colabora en diversos proyectos de
investigación en microbiología con profesores del
Cuerpo Académico de Biología de Microorganismos al
cual pertenece. En estos proyectos se cultiva la línea
de Investigación de Fisiología de Microrganismos.
Ha participado como responsable y organizador
de cursos teórico – prácticos a nivel nacional
relacionados con el campo de la virología. Miembro

fundador de la Red Mexicana de Virología y de la
Sociedad Mexicana de Virología. Cuenta con 33
publicaciones indizadas en el JCR, 7 capítulos en libros
y 7 artículos de difusión.
ORCID: 0000-0001-7033-3239.
Correo electrónico: juan.contrerascr@uanl.edu.mx

Karmina Sánchez-Meza. Licenciada en Nutrición por
la Universidad de Guadalajara, Doctora en Ciencias
Médicas por la Universidad de Colima.
ORCID: 0000-0002-8702-0252.
Correo electrónico: ksmeza@ucol.mx

Luis Alejandro Pérez López. Doctorado en
Ciencias con orientación en Química Biomédica
por la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL). Profesor investigador del Departamento de
Química Analítica, Facultad de Medicina de la UANL.
Miembro del Sistema Nacional de investigadores
Nivel I. Miembro del Cuerpo Académico de Productos
Naturales. Líneas de investigación “Obtención,
análisis estructural y modificación química de
productos naturales” y “Evaluación de la actividad
biológica y formulación de productos naturales
activos”. Las investigaciones son encaminadas
al aislamiento de compuestos activos y aceites
esenciales a partir de plantas, estudios de actividad
biológica: antibacteriana, antifúngica, antidiabética,
antioxidante y colaboración en estudios de: actividad
antiviral, nanosistemas y elucidación estructural.
ORCID: 0000-0001-6865-4914
Correo electrónico: luis.perezlp@uanl.edu.mx

Larry David Wilson is a herpetologist with lengthy
experience in Mesoamerica. He was born in Taylorville,
Illinois, United States, and received his university
education at the University of Illinois at ChampaignUrbana (B.S. degree) and at Louisiana State University
in Baton Rouge (M.S. and Ph.D. degrees). He has
authored or co-authored more than 460 peerreviewed papers and books on herpetology. Larry is
the senior editor of Conservation of Mesoamerican
Amphibians and Reptiles and the co-author of seven
of its chapters. His other books include The Snakes
of Honduras, Middle American Herpetology, The
Amphibians of Honduras, Amphibians &amp; Reptiles of
the Bay Islands and Cayos Cochinos, Honduras, The
Amphibians and Reptiles of the Honduran Mosquitia,
and Guide to the Amphibians &amp; Reptiles of Cusuco
National Park, Honduras. To date, he has authored
or co-authored the descriptions of 75 currently
recognized herpetofaunal species, and seven species
have been named in his honor, including the anuran
Craugastor lauraster, the lizard Norops wilsoni, and
the snakes Oxybelis wilsoni, Myriopholis wilsoni, and
Cerrophidion wilsoni. In 2005, he was designated
a Distinguished Scholar in the Field of Herpetology
at the Kendall Campus of Miami-Dade College.
Currently, Larry is a Co-chair of the Taxonomic Board
for the website Mesoamerican Herpetology.
ORCID: 0000-0003-4969-0789.
Correo electrónico: bufodoc@aol.com

Lydia Allison Fucsko, who resides in Melbourne,
Australia, is an environmental activist and amphibian

�conservationist. As a photographer with international
publications, she has taken countless amphibian
photographs, including photo galleries of frogs
mostly from southeastern Australia. Dr. Fucsko has
a Bachelor of Humanities from La Trobe University
(Bundoora, Victoria, Australia) and a Diploma in
Education from the University of Melbourne (Parkville,
Victoria, Australia). She has postgraduate diplomas in
computer education and in vocational education and
training from the University of Melbourne (Parkville).
Additionally, Dr. Fucsko has a Master’s Degree in
Counseling from Monash University (Clayton, Victoria,
Australia). She received her Ph.D. on Environmental
Education, which promoted habitat conservation,
species perpetuation, and global sustainable
management, from Swinburne University of
Technology (Hawthorn, Victoria, Australia), while being
mentored by the late Australian herpetologist and
scholar Dr. Michael James Tyler (Order of Australia
recipient). Dr. Fucsko, a sought-after educational
consultant, has academic interests that include:
clinical psychology, focusing on psychopathology;
neuroscience and empathy; environmental education
for sustainable development; sentient ecology;
academic writing; and creative writing, which includes
poetry and creative non-fiction books for children
and young adults. Dr. Fucsko also is the senior author
(with Boria Sax) of a chapter in the 2019 Springer
Encyclopedia of Sustainability in Higher Education
entitled “Learning Activities for Environmental
Education for Sustainable Development.” Recently,
Dr. Fucsko has co-authored an obituary of Jaime
D. Villa, a study of the introduced Mesoamerican
herpetofauna, a treatment of conservation prospects
of the Mesoamerican salamander fauna, papers on
the herpetofauna of Veracruz and Querétaro, Mexico,
a review of the book Advances in Coralsnake Biology,
and a study on the biological and cultural diversity
of Oaxaca, Mexico, among several other academic
papers. In 2020, the species Tantilla lydia, with the
suggested common name, Lydia’s little snake, was
named in her honor.
ORCID: 0000-0002-2133-6617
Correo electrónico: lydiafucsko@gmail.com

Mario C. Lavariega is an Associate Professor at the
Centro Interdisciplinario de Investigation para el
Desarrollo Integral Regional Unidad Oaxaca, Instituto
Politécnico Nacional. His research is focused on
community-based conservation.
ORCID: 0003-2513-8244.
Correo electrónico: mariolavnol@yahoo.com.mx

María E. Alemán-Huerta. Profesora investigadora
adscrita al Instituto de Biotecnología de la Facultad
de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de
Nuevo León. Pertenece al Sistema Nacional de
Investigadores como SNI nivel I y su investigación
está enfocada en la bioprospección y aislamiento
de cepas bacterianas productoras de biopolímeros
tipo polihidroxibutirato (PHB). Además, ha dirigido
diversas tesis de postgrado y licenciatura, cuenta
con publicaciones en revistas de carácter nacional e
internacional indexadas al JCR (Q1), una solicitud de

patente ante el IMPI y diversas participaciones como
ponente y moderador en congresos de carácter
nacional e internacional.
ORCID: 0000-0002-2809-9685
Correo electrónico: maria.alemanhr@uanl.edu.mx

Dra. Margarita de la Luz Martínez Fierro.
Químico de formación por la UAZ, Maestro y Doctor
en Ciencias por la Facultad de Medicina de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
ORCID: 0000-0003-1478-9068.
Correo electrónico: margaritamf@uaz.edu.mx

Sergio A. Galindo Rodríguez. Profesor-Investigador
del Departamento de Química (Laboratorio
de Nanotecnología) de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL. El Dr. Galindo Rodríguez es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores
Nivel I, cuenta con perfil PRODEP y forma parte del
Cuerpo Académico Química Biológica (UANL-CA-180
Consolidado), trabajando en la Línea de Generación
y Aplicación del Conocimiento de Nanotecnología
Aplicada a las Ciencias Biológicas y de la Salud desde
el 2006. Sus investigaciones se han enfocado en la
nanoformulación de compuestos biológicamente
activos (i.e. fármacos, bioinsecticidas, antioxidantes,
productos naturales). Ha sido investigador
responsable de 10 proyectos financiados por el
CONACYT (Salud, Fondos Mixtos, FIT), PROMEP-SEP,
IRD (Francia), PAICyT-UANL. Cuenta con más de 25
publicaciones en revistas, 3 títulos de patentes y 1
libro editado. Ha sido director de 10 tesis doctorales,
15 a nivel maestría y 20 de licenciatura. Cuenta con
más de 1000 citas de sus publicaciones.
ORCID: 0000-0002-5734-7246
Correo electrónico: sergio.galindord@uanl.edu.mx

Raúl E. Martínez-Herrera Actualmente el Dr. Raul
E. Martínez-Herrera es profesor investigador adjunto
al Grupo de Investigación con Enfoque Estratégico
en Bioprocesos de la Escuela de Ingeniería y Ciencias
(EIC) del Tecnológico de Monterrey. Además,
pertenece al Sistema Nacional de Investigadores
como SNI nivel I. Cabe señalar que su investigación
está enfocada en optimizar la producción de
biopolímeros bacterianos de tipo polihidroxibutirato
(PHB), dando especial énfasis en aplicar la economía
circular a dicho proceso biotecnológico. Asimismo,
ha participado como co-director de diversas tesis de
licenciatura y cuenta con publicaciones en revistas
de carácter nacional e internacional indexadas al JCR
(Q1), una solicitud de patente ante el IMPI y diversas
participaciones como ponente y moderador en
congresos de carácter nacional e internacional.
ORCID: 0000-0002-7233-3598
Correo electrónico: raul.martinezhrr@tec.mx

Rocío Alvarez Román. Doctorado en Ciencias
Farmacéuticas. Profesor-Investigador del
Departamento de Química Analítica de la Facultad
de Medicina de la UANL. La Dra. Alvarez Román es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel
I, cuenta con perfil PRODEP y forma parte del Cuerpo
Académico Productos Naturales (UANL-CA-434
Consolidado) en la Línea de Generación y Aplicación

�del Conocimiento: “Evaluación de la actividad
biológica y formulación de productos naturales
activos”. Su línea de investigación se ha enfocado en
la formulación de compuestos biológicamente activos
(i.e. fármacos, antioxidantes, antifúngicos, productos
naturales). Ha sido investigador responsable de
10 proyectos financiados por el CONACYT (Ciencia
Básica, Problemas Nacionales), PROMEP-SEP, L’OrealUNESCO-AMC, PAICyT-UANL. Cuenta con más de 20
publicaciones en revistas, 3 títulos de patentes y 1
libro editado. Ha sido director de 8 tesis doctorales, 7
a nivel maestría y 18 de licenciatura. Cuenta con más
de 1200 citas de sus publicaciones.
ORCID: 0000-0002-7459-4150
Correo electrónico: rocio.alvarezrm@uanl.edu.mx

Vicente Mata-Silva is a herpetologist originally
from Río Grande, Oaxaca, Mexico. His interests
include ecology, conservation, natural history, and
biogeography of the herpetofaunas of Mexico,
Central America, and the southwestern United States.
He received his B.S. degree from the Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM), and his
M.S. and Ph.D. degrees from the University of Texas
at El Paso (UTEP). Vicente is an Assistant Professor
of Biological Sciences at UTEP in the Ecology and
Evolutionary Biology Program, and Assistant Director
of UTEP’s Indio Mountains Research Station, located
in the Chihuahuan Desert of Trans-Pecos, Texas. To
date, Vicente has authored or co-authored over 100
peer-reviewed scientific publications. He also was
the Distribution Notes Section Editor for the journal
Mesoamerican Herpetology, and, currently, he is
Acting Section Editor for the journal Herpetological
Review, for Geographic Distribution.
ORCID: 0000-0001-8123-1844.
Correo electrónico: vmata@utep.edu

Victoria M. Díaz Castañeda. Profesor-Investigador del
Departamento de Ecología Marina (Laboratorio
de Ecología del Bentos) de CICESE. La Dra. Díaz
Castañeda obtuvó el grado de Biólogo por la UNAM,
el de Maestro en Ciencias por la Universidad de
Marsella y el de Doctor por la Universidad de Lille,
en Francia. Es miembro del Sistema Nacional de
Investigadores Nivel I, miembros de la Academia
Mexicana de Ciencias y de la Barra de Evaluadores de
Becas Fullbright-García Robles. Ha impartido diversos
cursos dentro del Programa de Maestría y Doctorado
en Ecología Marina de CICESE, programa con gran
reconocimiento nacional e internacional. Cuenta con
50 publicaciones. Ha dirigido Tesis de Licenciatura,
Maestría y Doctorado. Sus líneas de investigación
incluyen: Ecología del Bentos (estructura,
funcionamiento). Macrofauna y uso de especies como
indicadores ambientales, Procesos de colonización
después de una perturbación; Monitoreo ambiental.
Bentos y su efecto el ciclo del carbono. Efectos de
la acidificación del océano en organismos marinos
calcificadores.
Orcid 0000-0001-7909-4158,
Correo electrónico vidiaz@cicese.mx

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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
QFB. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretario Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio I. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Martha Guerrero-Olazarán
Biotecnología
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate González
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
Dr. Iram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
M. C. Alejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 4, No. 8, segundo semestre de 2021, es una
Publicación semestral editada por el Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n,
Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www. uanl. mx,
biologiaysociedad@uanl. mx Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León
González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017060914413700-203, Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor. Responsable de la ultima actualización de este número: y fecha:
Dr. Jesús Angel de León González, de fecha 18 de septiembrede 2018. ISSN
en trámite. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamentere flejan la
postura del editor de la publicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

CONTENIDO
AVANCES EN EL DESARROLLO DE INGREDIENTES
NATURALES BIOACTIVOS CON USO EN
COSMETOLOGÍA

4

LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA COMO
PROFESIÓN

15

LAS SERPIENTES VENENOSAS DEL NORESTE DE
MÉXICO II. CASCABEL DIAMANTADA OCCIDENTAL
(CROTALUS ATROX)

28

LOS AGROECOSISTEMAS COMO REFUGIOS DE
LA BIODIVERSIDAD: EL CASO DE LOS ANFIBIOS Y
REPTILES

37

BIOLOGICAL AND CULTURAL DIVERSITY IN
THE STATE OF OAXACA, MEXICO: STRATEGIES
FOR CONSERVATION AMONG INDIGENOUS
COMMUNITIES

48

�AVANCES EN EL DESARROLLO
DE INGREDIENTES NATURALES
BIOACTIVOS CON USO EN
COSMETOLOGÍA

4

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

��Alma
  
Yesenia Gutierrez-Vences, Alejandra
Llanas-Meraz, *Ezequiel Viveros-Valdez
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias
Biológicas,, Av. Pedro de Alba S/N 66450 San Nicolás de los
Garza, Nuevo León, México.
Correspondencia: jose.viverosvld@uanl.edu.mx

Resumen
Los productos naturales juegan un papel relevante
como fuente de ingredientes biológicamente
activos con importancia cosmética y dermatológica.
En los últimos años, los cosméticos basados en
productos naturales han ganado una gran cantidad
de atención no solo por parte de los investigadores
sino también del público debido a la creencia
general de que son mejores a los sintéticos, además
de ser inofensivos, lo cual no necesariamente
podría ser cierto, por lo que en este artículo se
aborda la ciencia detrás de la formulación en los
denominados cosméticos naturales, así como una
descripción general de los ingredientes activos
naturales que se pueden encontrar en ellos.
Profundizamos en algunas pruebas: in vitro, in silico
y ex vivo, utilizadas para analizar su efectividad
como fotoprotectores solares, antienvejecimiento,
anti-hiperpigmentación y toxicidad, así mismo
se aborda la controversia que genera el uso de
pruebas in vivo.

Abstract

Palabras clave: Productos naturales,
bioensayos, cosméticos, validación.
Keywords: Natural products, bioassays,
cosmetics, validation.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

Natural products play an important role as a
source of biologically active ingredients with
cosmetic and dermatological importance. In
recent years, cosmetics based on natural products
have gained a great deal of attention not only
from researchers but also from the public due
to the general belief that they are better than
synthetics, as well as being harmless, thus which
probably couldn’t be true, which is why this article
addresses the science behind the formulation
in so-called natural cosmetics, as well as an
overview of the natural active ingredients that
can be found in them. We delve into some tests:
in vitro, in silico and ex vivo, used to analyze their
effectiveness as sun photoprotectors, anti-aging,
anti-hyperpigmentation and toxicity, as well as the
controversy generated using in vivo tests.
5

�Introducción:

D

esde tiempos antiguos el ser humano ha tomado
un gran interés en la belleza, dando como
resultado el uso de productos para el cuidado de
la piel o la higiene. Un ejemplo de esto son los baños
en leche agria que Cleopatra hacía con la finalidad de
hidratarse la piel, ya que uno de los componentes de la
leche agria es el ácido láctico, empleado por su uso en
preparaciones cosméticas como sustancia hidratante,
iluminadora y antimicrobiana (Algiert-Zielińska et al,
2019). Además, para el cuidado de la piel han surgido
muchos otros métodos lo largo del tiempo, dando
como resultado la cosmetología, la cual es categorizada
como una ciencia, así como un arte que se enfoca en
el cuidado y embellecimiento de los caracteres estéticos
de la piel sana, haciendo énfasis en la cara (Torres y
Torres, 2005).
En la actualidad, un cosmético es definido de acuerdo
con la FDA (2021) como un producto destinado a ser
aplicado al cuerpo humano para limpiar, embellecer,
promover el atractivo o alterar la apariencia. Tanto
hombres como mujeres se preocupan por su
estética, pero existen ciertas peculiaridades en torno
a los productos que seleccionan para su uso. Los
consumidores más jóvenes se preocupan por su
apariencia externa así que buscan productos para verse
mejor, mientras que los consumidores mayores escogen
los que mantiene su salud, por lo que tienden a buscar
productos antienvejecimiento (Torres y Torres, 2005).

La cosmetología, no solo se trata de perfeccionar
el rostro con maquillaje, también abarca el cuidado
del cuero cabelludo, limpieza de cutis, hidratación,
rejuvenecimiento y ciertos tratamientos de acuerdo con
el problema presentado en la piel, de tal manera que
se vea saludable. Como afirman Rodrígues et al. (2018),
Rodríguez-Sancan, (2019) y Mahesh et al. (2019) durante
los últimos 20 años, la innovación en la industria
cosmética fue enorme, resultando en una amplia gama
de productos diseñados para proteger e hidratar la piel,
así como para combatir la inflamación y las señales de
la edad. Esta innovación dio como resultado la llegada al
mercado de una gran ola de productos.
Paralelamente a esta explosión en el mercado, se
comenzó a ver un fuerte impulso hacia la cosmética
“natural”, “orgánica” o “verde” por parte de los
consumidores, quienes daban gran importancia
a la composición de sus productos, así como a su
producción (Aburjai y Natsheh, 2003; Fonseca et al.,
2015; Mahesh et al., 2019; Sabater y Mourelle, 2013).
Estos nuevos conceptos devolvieron el uso de extractos
naturales como ingredientes activos en cosmética a la
vanguardia de la industria, y combinaron la reutilización
de extractos antiguos como ingredientes activos con
nuevas técnicas de extracción y purificación (Rodrigues
et al. 2018).
Con este nuevo sistema de redacción en el etiquetado,
se ha observado una gran confusión en cuanto a su
significado. Con esto en mente, Fonseca et al. (2005)
propone una clasificación más clara, denominando
a los productos “verdes” como aquellos que fueron
desarrollados o mejorados de acuerdo con estándares
ecológicos y para satisfacer las expectativas del cliente,
teniendo la misma calidad que el producto normal, pero
causando menos daño al medio ambiente durante su
ciclo de vida. Es en términos de “cosmética orgánica” y
“natural” por ende la terminología se complica, iniciando
porque el trabajo de definir un producto natural no es
una tarea sencilla, ya que, estrictamente hablando, todo
se deriva de la naturaleza. Sin embargo, por productos
naturales generalmente se entiende que los productos
no están hechos por síntesis química, y deben contener
materias primas de origen orgánico (Fonseca et al., 2015;
Khan y Aburashed, 2011). Aparte de esto, dependiendo
de dónde se comercialice el producto, las regulaciones
sobre lo que constituye orgánico o natural cambia. Por
ejemplo, en Brasil, la agencia de certificación de estos
productos “Instituto Biodinâmico de Certificações”, IBD
(2019) los clasificó como: orgánicos (al menos 95% de
materias orgánicas certificadas), naturales (al menos
95% de materias primas naturales certificadas o no) y
con ingredientes orgánicos u orgánicos crudos (entre
el 70-95% de componentes orgánicos o naturales
certificados en la formulación).
Además, en Europa se produjo una consolidación para
crear un procedimiento estándar, llamado Cosmetics
Organic Standard–Cosmos. Según COSMOS-STANDARD
(2018), para que un cosmético se considere orgánico,
debe tener al menos el 95% de ingredientes producidos
orgánicamente. En el caso de la cosmética natural, no
es necesario utilizar un nivel mínimo de ingredientes

6

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Sub-Apartados Temáticos:
Ingredientes activos de plantas

Se ha dicho que “hay una planta para cada necesidad
en cada continente”. El uso de plantas es tan antiguo
como la humanidad. Alguna vez fueron la fuente
principal y la base de todos los cosméticos antes de
que se descubrieran métodos para sintetizar sustancias
con propiedades similares. Ahora se está produciendo
un renacimiento con plantas nuevas y antiguas que se
utilizan como ingredientes en productos cosméticos
ya sea como “extractos totales” de hierbas o “extractos
selectivos”. Los extractos totales siendo aplicados
principalmente de acuerdo con la tradición histórica
de su uso y los extractos selectivos empleándose de
acuerdo con una investigación previa de su actividad
específica (Aburjai y Natsheh, 2003).

Como resumen de los usos y plantas más comunes,
para el tratamiento de la piel seca se ha utilizado:
aceite de ricino (Ricinus communis), manteca de cacao
(Theobroma cacao), mango (Mangifera indica), aceite
de coco (Cocos nucifera), aceite de girasol (Helianthus
annuus) y aceite de oliva (Olea europaea). Para el
tratamiento del eccema: cúrcuma. (Curcuma longa
L.). Para acné, manchas y granos: artemisia (Artemisia
vulgaris y Artemisia absinthum), albahaca (Ocimum
sanctum), guisante (Pisum sativum), calabaza (Cucurbita
pepo) y cebolla (Allium cepa). Para el tratamiento
antienvejecimiento de la piel: ginseng (ginseng coreano,
Panax ginseng C.A. Meyer). Para efectos antioxidantes: té
(Camellia sinensis) y semilla de uva. (Vitis vinifera). Para
efectos antiinflamatorios: trébol rojo (Trifolium pretense),
manzanilla (manzanilla alemana Matricaria recutita L o
manzanilla romana Anthemis nobilis Linn.), fenogreco
(Trigonella foenum-graeceum), aceite de jojoba (Buxus
chinensis o Simmondsia chinensis) y regaliz. (Glycyrrhiza
glabra L.). Para protección de la piel: aloe vera (Aloe
vera L. Burm. F. o Aloe barbadensis Miller.) y avena
(Avena sativa L.) (Aburjai y Natsheh, 2003; Fonseca et al.,
2015; Khan y Abourashed, 2011; Mahesh et al., 2019;
Rodrigues et al., 2018).
Para el cuidado del cabello, se puede dividir en:
• Estimulantes del crecimiento del cabello: se
descubrió que las proantocianinas extraídas de
las semillas de uva promueven la proliferación
de las células del folículo piloso in vitro. Estudios
sugirieron que el extracto de hoja de Ginkgo biloba
también promueve el crecimiento del cabello. La
salvia (Salvia officinalis L.) ha sido utilizada como
loción para mejorar la condición del cabello.
• Como tratamiento de la caspa: Tradicionalmente,
la salvia (Salvia officinalis L.) es un antiguo
favorito para la caspa, la caída del cabello y
el cabello y la piel grasosa. También se ha
afirmado que el tomillo (Thymus vulgaris L.)
inhibe la caspa (Aburjai y Natsheh, 2003).
Todos estos usos se basan en la naturaleza fitoquímica
de la planta, su contenido cualitativo, el cual puede
ser clasificado dentro del ámbito cosmético en:
carbohidratos, resinas y taninos, glucósidos, grasas,
aceites y ceras, aceites esenciales y alcaloides (Mahesh
et al., 2019), cada uno teniendo propiedades distintas
que le confieren usos preferidos o áreas de la piel en
donde son mejor utilizados. (1) Carbohidratos: Los
productos naturales que contienen carbohidratos se
utilizan principalmente en cosmética como emolientes,
emulsionantes, suspensores y adhesivos. (2) Resinas y
taninos: Las resinas son productos amorfos complejos
producidos por plantas con amplia aplicación en la
industria cosmética. Los taninos son los metabolitos
secundarios de las plantas, utilizados principalmente
como astringentes y antisépticos en preparaciones
para el cuidado de la piel. Glucósidos: el componente
clave responsable de las actividades biológicas de
los glucósidos son los azúcares y son principalmente
usados como surfactantes. (3) Grasas, aceites y ceras:
la naturaleza química de la piel y el sebo promueve la
utilidad de grasas, aceites y ceras como productos para

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

7

Avances en el desarrollo de ingredientes naturales bioactivos con uso en cosmetología

orgánicos. Y en los EE. UU., el USDA (2008) permite
cuatro categorías principales de etiquetado según el
porcentaje de ingredientes orgánicos en el producto:
“100% orgánico”, “orgánico”, “elaborado con ingredientes
orgánicos” y “menos del 70% orgánico. Profundizando
en los componentes naturales de estos cosméticos
podemos deducir que, según su origen, tenemos
ingredientes cosméticos de alto valor de: algas marinas,
animales y plantas (Mahesh et al., 2019).

�el cuidado de la piel. (4) Aceites Esenciales: Los aceites
esenciales son principios aromáticos aislados de las
plantas y son usados como fragancias y preservativos,
entre otras funciones. Y (5) Alcaloides: Los alcaloides
son compuestos nitrogenados de considerable valor
medicinal y cosmético que se encuentran en las plantas
(Mahesh et al., 2019).
La mayoría de las plantas tienen estos metabolitos en
diferentes cantidades y partes de sí mismas, por lo
que los investigadores deben tener un conocimiento
profundo para desarrollar productos a partir de la
planta, sección e incluso de la epoca adecuada de
colecta.

de los cuales se revisan aquí. La miel es una secreción
dulce y viscosa que contiene principalmente azúcares y
se obtiene de las abejas (Apis mellifera), se utiliza para
tratar granos y labios agrietados. Comercialmente,
la miel se usa como ingrediente en formulaciones de
lavado de cara, mascarillas, lociones humectantes,
exfoliantes y cuidado del cabello. La cera de abejas
obtenida de A. mellifera se utiliza como base de
ungüento y agente endurecedor. Es un componente de
cremas frías, desodorantes, depilatorios, cremas para el
cabello, acondicionadores para el cabello y cosméticos
para los ojos (Bogdanov, 2016; Burlando y Cornara,
2013).

Investigación en Cosméticos Naturales
Ensayos In Vitro

El objetivo principal de los ensayos in vitro que se
expondrán en este caso, son de suma importancia para
evaluar la seguridad de los productos que se estarán
utilizando en la cosmetología y para el propio cuidado
personal. Así mismo, estos ensayos son de los recursos
más utilizados en este campo ya que, se desarrollan
fuera de un organismo vivo, ya sea mediante la
implementación y uso de tubos de ensayos, medios
de cultivos en ambientes artificiales entre otros (Real
Academia Nacional de Medicina de España, 2021).

Ingredientes activos de algas marinas
Aparte de los fitoquímicos terrestres, el mar es un
inmenso tesoro de compuestos bioactivos de algas, peces
y organismos submarinos. Las macroalgas son las fuentes
más ricas en ficocoloides, compuestos con la capacidad de
retener cantidades significativas de agua y la capacidad de
formar geles; y sus principales características explotadas en
la industria cosmética incluyen su capacidad antioxidante,
su actividad de potenciador de colágeno, actividad
antinflamatoria, protección solar, absorción de rayos UV,
inhibición de la producción de melanina e hidratación. Los
dos ficocoloides principales son el agar y el carragenano,
que se aíslan de Gelidium cartilagineum, Gracilaria
confervoides, Chondrus crispus y Gigartina mamillosa, estos
extractos se utilizan para la fabricación de cremas, lociones
corporales, jabones, champús, acondicionadores para el
cabello, pastas dentales, desodorantes, cremas de afeitar,
perfumes y artículos de maquillaje (Pangestuti y Kim, 2015;
Mahesh et al., 2019).
Uno de los ficocoloides de mayor valor en la industria
es la algina, que en su mayoría se extrae de Macrocystis
pyrifera, debe su valor a su uso como agente
emulsionante, suspensore, espesante, estabilizante y
gelificante en la industria.

Ingredientes activos de otras fuentes
naturales

La exploración y utilización de productos animales en
cosméticos está limitada por barreras éticas, étnicas y
religiosas. Por lo tanto, solo unos pocos productos se
usan regularmente en productos cosméticos, algunos
8

En este caso, los productos naturales están siendo
una revolución en la cosmética, se puede apreciar al
observar en las preferencias de las personas. Por lo
tanto, los productos verdes podrían ser capaces de
reemplazar a los productos que no lo son en el mercado,
por lo que se deben validar su efectividad y accesibilidad
(Ottman, 1993).

Determinación de Factor de Protección
Solar (FPS)
La piel está en constante exposición a la radiación ultravioleta,
lo cual trae consigo daños como lo son las quemaduras
solares, cáncer de piel y envejecimiento prematuro. Por lo
que existen productos de protección solar que se pueden
aplicar al cuerpo para prevenir estos daños a la piel, debido
a que estos contienen absorbentes o bloquedores de luz
UV. Estos productos son ampliamente comercializados y de
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Uno de los métodos más utilizados es el sugerido por
Ashawat y Saraf (2006) y Kaur y Saraf (2011). En donde
se exponen 200 μg ml− 1 de la muestra a analizar a
distintas longitudes de onda (290 nm a 320 nm) y se
determina la absorbancia/transmitancia de la sustancia,
para esto se realizan mediciones en intervalos de 5 nm,
utilizando un espectrofotómetro UV-Visible.
El intervalo de tiempo más bajo o la dosis de irradiación
de luz UV suficiente para producir un eritema más
pequeño y perceptible en la piel sin protección se conoce
como EMP. Por esto, la eficacia del protector solar FPS
se calcula al dividir una dosis de EMP con protector solar
y otra sin protector solar en piel protegida. Por lo tanto,
al obtener los resultados, si es más alto el valor de FPS,
indica que el producto es más eficaz en la prevención de
quemaduras solares (Roy et al., 2013).

Determinación de la inhibición de la elastasa
La elastina es material extracelular que forma parte de
un tejido y es una de las más abundantes en órganos
que aportan elasticidad a los tejidos conectivos. Así
mismo, forma fibra elástica en la dermis de la piel, lo
que puede dar resultado a un aumento en la elasticidad
de la piel. Un daño a estas fibras podría ocasionar
debilitamiento en la resistencia de la piel. Por lo que,
el tipo de ensayo de inhibición de la elastasa se puede
utilizar para determinar el efecto de mantener la
elasticidad natural de la piel. (Roy et al., 2013).
Los modelos in vitro utilizados para investigar este
efecto, se basan en técnicas espectrofotométricas,
siendo el sustrato más habitual el sugerido por Abhijit
y Manjushree, (2010). Primero se libera este sustrato,
el N- Succinil-Ala-Ala-Ala-p nitroanilida por 15 minutos
a 25°C y esto se controla midiendo la absorbancia a
410 nm. Además, la muestra de prueba tiene que ser
pre-incubada con la enzima durante 20 min a 25°C y
la reacción se inicia al añadir el sustrato que se estará
utilizando. Al mismo tiempo, se utiliza un buffer como
control y los cambios que se presentan se monitorean a
410 nm utilizando un espectrofotómetro UV.

Inhibición de la colagenasa
El colágeno es una proteína que compone el 80%
de la piel humana, la cual es responsable de aportar
elasticidad, flexibilidad y fuerza necesaria para prevenir
la degeneración de los tejidos presentes en el cuerpo
humano. Por ende, con menos deterioro y más
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

regeneración, la piel permanece de mejor manera, el
cabello se puede fortalecer, se mejora la resistencia en
los huesos y en las articulaciones (Schoenfeld, 2018). Por
lo anterior, la integridad de esta proteína es fundamental
para mantener la apariencia de turgencia y lozanía de la
piel, por lo que se han desarrollado ensayos in vitro para
analizar inhibidores de las enzimas colagenasas, las cuales
están involucradas en la degradación del colágeno.
En este tipo de ensayo la colagenasa se inhibe para
aumentar la elasticidad de la piel y fuerza extensible
(Roy et al., 2013). El ensayo rutinario se basa en
métodos espectrofotométricos reportados por Thring
et al. (2009), con algunas modificaciones para su uso
en un lector de microplacas. El ensayo consiste en
disolver la colagenasa de Clostridium histolyticum a una
concentración inicial de 0.8 unidades/mL en un buffer
de tricina de 50 mM. Se utiliza como control, el sustrato
N-[3-(2-furyl) acryloyl]-Leu-Gly-Pro-Ala (FALGPA). Las
muestras (extractos o compuestos) a 25 μg se incuban
por 15 minutos y se lee su absorbancia a 335 nm por
un lapso de 30 min en un lector de microplacas. Como
control positivo se utiliza epigallocatequina.

Ensayos In silico
Vivimos en un mundo de químicos. Se sabe que
existían más de 60 millones de compuestos químicos
en 26 de mayo de 2011 (Raunio, 2011). Por lo tanto,
aprovechar sus propiedades en diferentes áreas como
el desarrollo de medicamentos, la investigación de
cosméticos y productos para el cuidado personal es una
necesidad. Los productos naturales nos proporcionan
una gran ventaja porque, como afirman representan
una fuente casi infinita de productos químicos, tienen
una diversidad asombrosa y actualmente se cuenta
con millones de datos ya conocidos que pueden ser
utilizados para extraer conocimiento aplicando métodos
in silico (Rollinger et al., 2006).
La metodología in silico, representa una de las más
recientes incorporaciones al cinturón de herramientas de
los investigadores en el área de investigación y desarrollo
de nuevas terapias. Razón por la cual resulta menos
conocida para el público que los métodos in vitro e in
vivo, por lo que a continuación se abordará de manera
breve una introducción sobre el uso y fundamento de
estas técnicas: In silico, es una expresión que se utiliza
para referirse a “realizado en computadora o mediante
simulación por computadora” (Raunio, 2011). Este enfoque
puede reducir drásticamente tanto el tiempo como los
costos asociados con la búsqueda de DTI o interacciones
fármaco-objetivo. Cabe destacar que la tecnología in
silico se desarrolló en la industria farmacéutica, pero sus
usos han crecido más allá de esta rama y hoy en día son
ampliamente utilizadas en el área cosmética.
Hay cinco enfoques computacionales, según lo
establecido por Fang et al. (2018) para identificar
nuevos objetivos de productos naturales: (1) basados
en objetivos, (2) basados en ligandos, (3) basados en
quimiogenómicos, (4) basados en redes y (5) enfoques
de biología de sistemas basados en la “ómica”. De
9

Avances en el desarrollo de ingredientes naturales bioactivos con uso en cosmetología

gran importancia para el cuidado personal por lo que deben
someterse a pruebas que evalúen su seguridad y determinar
las cantidades adecuadas para su uso. El criterio biológico
para la determinación del SPF, siglas de la palabra en inglés
“Sun Protection Factor” o Factor de Protección Solar (FPS) es
el enrojecimiento de la piel, también conocido como eritema.
Los métodos in vitro utilizados para validar de este tipo de
productos son seguros, sencillos, rápidos y económicamente
más rentables en comparación a los modelos in vivo (Roy et
al., 2013).

�ellos, los dos primeros son los más utilizados en el
área cosmética. Cada una de estas estrategias ha
desarrollado sus propias técnicas, que se describen a
continuación e incluyen algunos ejemplos.

Enfoques basados en objetivos
También se les conoce como enfoques basados en la
estructura de proteínas, predicen proteínas diana de
productos naturales, que se basa en el conocimiento de
la estructura tridimensional (3D) de la diana biológica
(Fang et al., 2018). El “docking molecular” es el enfoque
basado en objetivos más común.
La técnica de “docking molecular” se puede utilizar
para modelar la interacción entre una molécula
pequeña y una proteína a nivel atómico. El proceso de
acoplamiento implica dos pasos básicos: la predicción de
la conformación del ligando y la evaluación de la afinidad
de unión. Estos dos pasos están relacionados con los
métodos de muestreo y los esquemas de puntuación,
respectivamente, que nos dan la disposición más probable
(Meng et al., 2011). A partir de este enfoque, se han
desarrollado múltiples softwares, y están en constante
uso en la industria cosmética. Prueba de ello son las
investigaciones realizadas por Deniz et al. (2020), Fong et
al. (2014), Palacines et al. (2020), ya se ha reportado el uso
de la técnica de acoplamiento para confirmar la capacidad
del ácido cumárico para inhibir la tirosinasa (Varela et
al., 2020). Esta enzima interviene en los pasos iniciales
de la síntesis de melanina, el pigmento responsable del
color de ojos, cabello y piel, abriendo así la posibilidad de
utilizarla como tratamiento para la hiperpigmentación.
Palacines et al. (2020) también implementaron estudios de
acoplamiento a la tirosinasa y los principales metabolitos
de la planta Cakile marítima Scop. (Brassicaceae), utilizando
el resultado de esta técnica junto con otros estudios para
determinar que los extractos de estas plantas también
tenían la capacidad de inhibir esta enzima.
Deniz et al. (2020) adoptaron un enfoque más amplio,
utilizando los compuestos aislados de Cotinus coggygria Scop.
en la técnica de acoplamiento contra las enzimas colagenasa,
elastasa y tirosinasa, ya que son uno de los principales
objetivos de la industria cosmética para el desarrollo de
nuevos compuestos antiarrugas y aclaradores de la piel,
encontrando resultados prometedores en sus compuestos,
concluyendo que su planta sería una materia prima vegetal
adecuada para productos cosméticos con propiedades
antienvejecimiento. Finalmente, Fong et al. (2014) en su
trabajo, más de 20.000 ingredientes herbales de 453 hierbas
fueron acoplados a un modelo de tirosinasa con la esperanza
de encontrar un inhibidor más fuerte que los encontrados
en el mercado, encontrando 7, además de este requisito de
selección se predijo que no resultarían irritantes, corrosivos
ni cancerígenos.

Enfoques basados en ligandos
Se utilizan comúnmente cuando la estructura 3D de una
proteína objetivo no está disponible. Este enfoque se
basa en el conocimiento de otras moléculas similares
10

que se unen al objetivo biológico de interés. Los enfoques
basados en ligandos se pueden dividir ampliamente en
enfoques basados en similitudes y basados en aprendizaje
automático (ML) (Fang et al., 2018).
La industria cosmética maneja mayoritariamente
la basada en similitudes, siendo el más conocida, el
software PASS, que permite estimar el perfil probable
de actividad biológica de un compuesto orgánico tipo
fármaco en base a su fórmula estructural. Esto se basa
en el análisis de las relaciones estructura-actividad
para un amplio conjunto de entrenamiento que incluye
sustancias farmacológicas, candidatos a fármacos en
diversas etapas de la investigación clínica y preclínica,
agentes farmacéuticos, sondas químicas, y compuestos,
para los que se conoce información específica de
toxicidad (Filimonov et al., 2014). Mediante el uso de
esta herramienta Deniz et al. (2020), demostraron el
potencial de compuestos aislados de Cotinus coggygria
en la inhibición de enzimas utilizadas como blanco para
el desarrollo de productos antienvejecimiento.

Ensayos Ex vivo
Las formulaciones de los cosméticos funcionales deben
incluir principios activos reconocidos como seguros
y aporten algún efecto beneficioso (Espinosa-Leal y
García-Lara, 2019). En este reconocimiento, uno de
los métodos de prueba más controvertidos ha sido la
metodología in vivo o la experimentación con animales.
Como afirma Kabene y Baadel (2019) el valor de la vida
animal está en el centro de los conflictos emocionales
que surgen cuando los animales se convierten en
sujetos experimentales en los campos médico y
cosmético.
Aquellos que se oponen al uso de pruebas con animales
para cosméticos creen que es indignante y cruel usar
la vida animal por la simple razón de hacer que los
humanos se vean mejor, y que los beneficios para los
seres humanos no validan los daños causados a los
animales. Por tales razones, el uso de animales para
probar productos cosméticos está prohibido en la Unión
Europea desde 2013 (Díez-Sales et al., 2018).
Como tal, se están desarrollando nuevos enfoques
para llenar el vacío dejado por este enfoque, una de
esas estrategias es el enfoque ex vivo, que representa
un modelo entre in vitro e in vivo, donde se pueden
cultivar cortes de tejido completo. Y así, los procesos
metabólicos representan más de cerca la situación que
se observaría en la experimentación in vivo (Dusinka et
al., 2017). En el área cosmética hay que diferenciar dos
aspectos principales de esta metodología; el primero
es el origen de la muestra, que puede ser: humana,
animal o sintética, y el segundo es el tipo de prueba al
que se somete la muestra, que puede ser hecho para
determinar sus propiedades bioactivas o capacidad de
penetración.
Las muestras humanas se han obtenido de dos formas
principales, la primera, superficialmente, mediante un
método no invasivo como el decapado, utilizando cinta
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�Las muestras de animales pueden obtenerse como
subproducto de los mataderos, y están enfocadas a
aquellos animales cuya piel asemeja a la humana en su
composición y anatomía, en su mayoría cerdos, como lo
afirman Taofiq et al. (2019).
Finalmente, las muestras sintéticas se refieren a
las nuevas tecnologías que se han introducido para
diseñar y desarrollar modelos de piel biológica o
artificial que imiten la estructura altamente compleja
de la piel humana. Se pueden fabricar modelos
complejos de piel humana mediante diversas técnicas,
como liofilización, bioimpresión tridimensional (3-D),
electrohilado y sistemas de microfluidos, etc. Ya se
encuentran disponibles algunas opciones comerciales,
incluido EpiSkin® (L ‘Oreal, Francia), Epi-Derm®
(MatTek Corporation, EE. UU.), SkinEthic® (SkinEthics,
Francia), epiCS® (CellSystems, Alemania), Holoderm®,
Kaloderm®, Phenion® (Henkel, Alemania) y NeoDerm®
(Tegoscience, Corea) (Yun et al., 2018; Pellevoisin et al.,
2018).
Una vez que se obtiene la muestra, la prueba puede
comenzar, en el ámbito de las posibles propiedades
bioactivas, por lo general, el experimento está diseñado
para exponer la muestra a un factor de estrés, luz
ultravioleta, contaminación, luz azul, humo de cigarrillo
y ozono, así como un extracto o similar para probar
su capacidad para proteger la muestra. Algunos
ensayos para validar esa afirmación pueden ser ensayo
de inhibición de colagenasa, espectrofotometría,
birrefringencia e inmunotinción. Este tipo de estudios
han sido realizados por y Francois-Newton et al. (2021),
Granger et al. (2020), Ratz-Łyko et al. (2015) y Tubia et al.
(2020).
Granger et al. (2020) combinaron explantes humanos,
como muestras, con inmunotinción, técnica que
permite la identificación y valoración de la distribución
topográfica de los diferentes tipos de células cutáneas
utilizando anticuerpos específicos contra el colágeno
(Schaffer y Willerth, 2017), para validar la capacidad
de una crema de noche que contiene melatonina,
carnosina y extracto de Helichrysum italicum para el
tratamiento del daño cutáneo y el foto envejecimiento.
Los resultados de su experimento mostraron que la
aplicación de crema de noche después de la exposición
a los rayos UVA, la contaminación y los rayos infrarrojos
redujeron significativamente el daño de la piel en
los explantes causado por el estrés oxidativo.
Tubia et al. (2020) diseñaron un modelo ex vivo para
evaluar la capacidad protectora de un compuesto
de Alteromonas macleodi contra la contaminación del
agua. Este modelo consistió en las hebras de cabello
sano de un donante caucásico que se utilizaron para
documentar el impacto del agua contaminada en la
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

estructura del cabello. Para evaluar su eficacia se utilizó
la birrefringencia, que es un parámetro intrínseco de la
muestra, dependiendo de su material y estructura. El
retraso, sin embargo, también depende del grosor de
la muestra, encontrando que el tratamiento previo del
cabello con el compuesto (0.1 g / L) niega el efecto de
la contaminación del agua y restaura la respuesta del
cabello a la luz al compararse con el control, lo que
demuestra el efecto protector del compuesto sobre la
estructura global de la fibra de queratina.
Ratz-Łyko et al. (2015) probaron de manera similar las
propiedades de una emulsión con extractos de residuos
de semillas, utilizando como muestra el estrato córneo
obtenido por el método de “tape stripping” emparejado
con espectrofotometría. Esta técnica permite determinar
las sustancias activas y la capacidad antioxidante en
diferentes capas de la epidermis, utilizando la capacidad
de los antioxidantes para neutralizar los radicales
sintéticos. Descubriendo que la emulsión con extractos
de residuos de semillas tiene actividad antioxidante y
propiedades antiinflamatorias. Y se puede sugerir como
una posible estrategia para prevenir y modular los
daños oxidativos de la piel.
Y Francois-Newton et al. (2021) demostraron que
aceite de sándalo indio funciona como ingrediente
activo protector contra el efecto perjudicial de los
estresores ambientales. Ellos evaluaron las propiedades
antioxidantes y antienvejecimiento, y para lo anterior
utilizaron explantes de piel contra diferentes factores
de estrés con o sin el aceite y evaluaron el ensayo de
inhibición de la colagenasa. La inhibición de esta enzima
estaría relacionada con mantener cantidades adecuadas
de colágeno y por ende mantener la apariencia sana de
la piel.
Para evaluar la penetración de los principios activos
que se utilizan en el tratamiento de distintas dolencias
se requiere penetrar el estrato córneo, ya que ejercen
sus efectos biológicos en los tejidos más profundos de la
piel. El método validado para evaluar la permeabilidad
cutánea se describe en la Guía de pruebas 428 de
la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos. Según este ensayo, la sustancia de prueba
previamente colocada en un aparato de difusión se
aplica sobre la superficie de la piel (células de Franz).
Luego, la permeación de los componentes se analiza
en el compartimento receptor, mediante cromatografía
líquida de alta resolución o HPLC por sus siglas en inglés.
Utilizando esta técnica se determinó la permeabilidad
de una gran cantidad de compuestos de Ganoderma
lucidum y Pleurotus ostreatus utilizando un modelo de
piel de cerdo (Eberlin et al., 2020). Ebada et al. (2021),
Pillai et al. (2005), Sauce et al. (2021), Taofiq et al. (2019)
y Westfall (2020).
11

Avances en el desarrollo de ingredientes naturales bioactivos con uso en cosmetología

adhesiva, del estrato córneo, la capa más externa de la
piel. El segundo es la adquisición de explantes de piel
humana residual, luego de cirugías más invasivas, como
una mamoplastia, todo bajo consentimiento informado
de los donantes (Ratz-Łyko et al., 2012; Granger et al.,
2020).

�Conclusiones
La industria cosmética ha crecido de manera exponencial en la últimas décadas, este
rápido crecimiento en parte es producto de la habilidad que poseen las compañías
de adaptarse a los cambios y exigencias de los consumidores. Por lo que en los
últimos años se han incorporado ingredientes de origen natural, eco-amigables y
libres de crueldad animal, ya que son las condiciones más importantes impuestas
por los compradores al momento de elegir un tratamiento cosmético. Lo anterior
explica la constante demanda de nuevos productos de origen “natural”, por lo que
el descubrimiento de nuevos y/o mejores ingredientes con aplicaciones cosméticas
es una de las áreas de mayor crecimiento en la investigación de productos naturales.
En este sentido, uno de los grandes retos es garantizar la efectividad y seguridad, por
lo tanto, las pruebas, especialmente de modelos in vitro e in silico se han convertido
en herramientas rutinarias para la validación de los ingredientes de origen natural.
Además, se espera que en un futuro se desarrolle una legislación encaminada al
establecimiento de metodologías estandarizadas con la finalidad de regular los
ingredientes cosméticos de origen “naturales”.

Agradecimientos
Los autores agradecen al PROVERICYT por dar la oportunidad de formar parte del
XXIII Verano de Investigación Científica y Tecnológica de la UANL.

12

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada
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�LA INVESTIGACIÓN
CIENTÍFICA COMO
PROFESIÓN

�Sergio
  
I. Salazar-Vallejo

El Colegio de la Frontera Sur, Unidad Chetumal

Palabras clave: evaluación,
financiamiento, posgrado,
producción académica.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

15

�Resumen
Recorrer la senda para hacer investigación científica como profesión requiere unos
5-6 años después de la licenciatura, contar con grado de doctor, realizar por lo menos
una estancia posdoctoral, y una producción científica relevante. El otorgamiento
del grado de doctor en ciencias en México inició en 1945. Terminar la ruta requiere
varias decisiones importantes, empezando por la temática de investigación, el
posgrado a realizar, y la selección del mentor, así como la organización del trabajo
de investigación para potenciar la producción personal y optimizar el perfil curricular
por encima de los promedios nacionales. Esto último permitirá competir y salir
avante en las evaluaciones académicas para contratación o promoción, por lo que
también se mencionan algunos detalles del Sistema Nacional de Investigadores. La
situación del financiamiento y la problemática del reconocimiento social de la ciencia
se complementa con reflexiones y recomendaciones para mejorar la situación.

Introducción

E

n esta contribución presentaré una perspectiva
sobre la investigación científica como profesión,
un sendero que requerirá la inversión de 5-6 años
de estudio y dedicación para alcanzar el doctorado, y
otros 2-3 para el posdoctorado, y trataré de brindar una
visión equilibrada y optimista. El panorama incorpora
experiencias y recomendaciones concretas con algunas
sugerencias de varios autores. Debo adelantar que no
persigo abordar la cuestión de manera comprensiva
como lo hizo Medawar (1979), o desde el punto de vista
filosófico o sociológico, porque esos detalles se analizan
en otra parte (Bourdieu 2001). En realidad, el panorama
actual difiere tanto de la utopía trazada hace unos 60
años (Polanyi 1962), que el contenido busca optimizar
la comprensión del campo de la ciencia como forma
de vida profesional, incluyendo los aspectos básicos
de entrenamiento, consistencia y producción. También
trataré algunos detalles importantes sobre la evaluación
académica que deben tomarse en cuenta para auxiliar
o guiar el desarrollo de los interesados, y que podrá
ayudar a consolidar el perfil curricular.

16

Para satisfacer estos objetivos, presentaré algunos
aspectos históricos, y luego unas reflexiones sobre cómo
seleccionar el posgrado y el tutor correspondiente,
seguidas de cómo aprovechar los cursos y potenciar
la dinámica de la investigación para la tesis. A
continuación, insertaré una breve consideración sobre
el posdoctorado. Enseguida, haré un repaso sobre los
marcos de evaluación curricular para la contratación
de personal y con ello espero explicar los planes
de publicación futura, sin soslayar aspectos éticos.
Continuaré con la consideración de la búsqueda de
financiamiento para realizar investigación científica,
en particular con los recursos de la federación o de
los estados, con algunos apuntes sobre los recursos
para realizar estancias de investigación o colaboración
en otros países. Cerraré la nota con algunas
reflexiones sobre la repercusión social de la ciencia
y cómo podemos mejorar su percepción mediante
publicaciones o acciones de divulgación.
La mejor recomendación es hacer una elección temprana
de la temática de investigación que sea más atractiva,
siguiendo algunas de las recomendaciones de Wilson
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Historia
Considerada como profesión, la investigación científica
es muy reciente. Cierto que durante muchos años hubo
personas destacadas por su inventiva, o por tratar de
entender el universo, lo que nos puede remontar a las
etapas más antiguas de las civilizaciones en China o Japón,
en los países árabes, en las culturas griega o romana,
o en algunas civilizaciones del continente americano.
Sin embargo, los practicantes no se reconocían como
científicos y, en muchos casos, tampoco orientaban todos
sus afanes para realizar investigación, ya que tenían otras
ocupaciones. En Inglaterra, incluso, se hacía para beneficiar
a la humanidad por lo que no se esperaba remuneración
alguna. Dicho sea de paso, el término científico puede
trazarse hasta Aristóteles y había acepciones en lenguas
romances medievales, pero la formalización del término
en inglés (scientist) se realizó entre 1834 y 1840, y pese a
cierta resistencia en su uso, ahora es el término aceptado
(Ross 1962).
La Edad Media desembocó en el Renacimiento. Una
de las razones fue que los señores feudales, así
como los estados pontificios, empezaron a financiar
a arquitectos, ingenieros, artistas o interesados en
la historia natural, un colectivo que incorporaba la
geología, la botánica y la zoología. La importancia
de la primera es obvia por la minería, la agricultura
y la farmacéutica para la segunda, y la ganadería o el
control de plagas para la tercera. Uno de los impulsos
principales provino de la familia Medici, en Florencia,
y asociamos a esa época las figuras emblemáticas de
personas destacadas como Dante, Leonardo da Vinci,
Miguel Ángel, o Sandro Botticelli. Aunque hubo otras
personas involucradas en varios países, Florencia fue
la cuna del Renacimiento.
Los señores feudales (reyes, condes, duques, príncipes)
tenían cortes que incorporaban a lo más refinado

de las sociedades y competían entre sí para invitar a
destacados compositores, ingenieros, arquitectos, o
inventores. Lo que no se había hecho era el contar con
plantas y animales exóticos, para ser mantenidos en
vida, o para tenerlos preservados para exhibición. Esto
empezó a fines del siglo XVII y se hacía con organismos
ya preservados en Cuartos de Maravillas (Fig. 1), que
luego se denominarían gabinetes de historia natural
(Pardo-Tomás 2018), o se mantenían vivos, en lo que
devendrían jardines botánicos o zoológicos. Esto tuvo
un impulso con la extensión de las rutas mercantes
marinas, y avanzó de la mano del comercio del té y
especias.
El primer gabinete documentado data de 1599 en
Nápoles, pero los holandeses ya tenían avanzado el
terreno desde la década de 1520. Dos comentarios
ilustrarán la relevancia de estas iniciativas: 1) Pedro
I, luego llamado El Grande, zar de Rusia, fue tan
cautivado por Ámsterdam que pensó construir una
ciudad parecida en lo que ahora es San Petersburgo, y
2) El Jardín Hortus, todavía en funciones, atrajo a Lineo
para estudiar las plantas exóticas ahí cultivadas, traídas
principalmente de las Indias Orientales, y que le sirvió
para impulsar el sistema binomial de nomenclatura.
Pero volvamos a la historia.
Una temprana organización resultó en las academias
reales de ciencias en Inglaterra (1660) y en Francia
(1666). Aunque los miembros eran profesores
universitarios en su mayoría, los interesados en
botánica o zoología eran médicos, mientras que
los geólogos se ocupaban de la minería. La inglesa
mantiene su nombre como real, mientras que la
segunda fue transformada luego de la revolución
francesa. En Francia, los miembros recibían
remuneraciones por su desempeño y eran sostenidos
por la realeza y luego por la república, mientras que
en Inglaterra tenían respaldo modesto de la realeza
y se mantenía por cooperación de los miembros.
Por coincidencia, estas organizaciones lanzaron
las publicaciones científicas en 1665: Le Journal des
Sçavans y Philosophical Transactions of the Royal Society.
Entonces, academias y revistas estaban vigentes en
estas dos naciones en el siglo XVII (Fig. 2).

Figura 1. Vista de dos Cuartos de Maravillas, el de Nápoles (1599) y de Copenhague (1655) (modif. Wikipedia).
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

17

La investigación científica como profesión

(Salazar-Vallejo 2016), mantener el paso para consolidarse
como un especialista productivo y alcanzar reconocimiento
nacional e internacional. Ese será el antídoto al desánimo o
incertidumbre por la baja disponibilidad de plazas.

�Por curioso que pueda parecer, la investigación científica
no era una profesión independiente si partimos de
los enfoques entonces vigentes en las universidades,
y en las actividades remunerativas que realizaban sus
egresados. La dinámica de las universidades durante
la Edad Media y el Renacimiento era enfatizar cuatro
disciplinas primarias: artes, jurisprudencia, medicina
y teología. Otorgaban doctorados en esas temáticas,
aunque se hacía para conseguir ser profesores
en las universidades, no tanto orientados hacia
la investigación. Es cierto que muchos sacerdotes
como Nicolás Copérnico, Gregorio Mendel o Lázaro
Spallanzani, realizaban investigación científica, pero la
mayor parte era realizada por médicos que indagaban
en la anatomía, histología o embriología comparadas,
o en la anatomía o reproducción de las plantas,
especialmente desde el Renacimiento. Los resultados
eran de gran calidad y las ilustraciones de extraordinaria
belleza, pero la profesión no aparecía como tal
todavía ya que no había énfasis en la investigación
independiente o experimental.
En 1810 la Universidad de Berlín, en su facultad de
filosofía, empezó a requerir una tesis basada en
investigación original para otorgar el grado de Doctor
en Filosofía; este requisito no aplicaba para los otros
doctores. Como ya se indicó, había investigación
relevante pero el establecimiento del grado, de la
mano de la necesidad de investigación original y la
generación de una tesis, impulsaron la formación de
científicos como no se había hecho antes. Pronto el
esquema se estableció en Inglaterra, aunque no se
hizo formal sino hasta 1882, se adelantaron en la
Universidad de Madrid (1850) y luego en los Estados
Unidos en Yale (1861); el nombre cambió en algunas
naciones a Doctorado en Ciencias, como se ha
hecho en México desde 1945 (Hernández-Guzmán y
Nieto-Gutiérrez 2010). Entonces, si consideramos al
establecimiento del grado de doctor en ciencias como
el inicio de la profesionalización de la investigación
científica en nuestro país, notamos que no cumple
100 años todavía.
Por otro lado, como en la mayoría de las escuelas de
ciencias el único mecanismo para titularse era realizar
una tesis, uno podría suponer que la licenciatura
equivaldría al doctorado en ciencias. No era así; no
podía ser así por la sencilla razón de que la investigación
en la tesis de licenciatura era generalmente un estudio
diseñado, acotado y casi impuesto por el director de la
tesis. Dicho de otra manera, por el tiempo involucrado
no había el tiempo necesario para dominar la literatura
y proponer un tema realmente novedoso, sino que
había que hacer el ejercicio y seguir adelante. Esta
obligación o restricción para hacer una tesis ocasionó
que fueran pocos los que podían titularse, lo que
afectaba la eficiencia terminal.

Figura 2. Portadas de las primeras revistas científicas (Wikipedia).

18

En los años 80 del siglo pasado, las autoridades
universitarias empezaron a confrontar la necesidad
de subir los perfiles curriculares de sus académicos
porque la ‘excelencia académica’ se ligó con la
proporción de doctorados en relación con el total de la
plantilla docente. Cuando esa percepción se convirtió
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La investigación científica como profesión
Figura 3. Tendencia en ofertas de posgrados de los centros CONACYT en México (Sánchez-Soler et al. s/a).

en indicador de la calidad institucional, en el que se
empezaba a usar también la eficiencia terminal, el
sistema universitario tuvo una sacudida generalizada.
Hubo dos respuestas principales. Algunas instituciones
presentaron alternativas para la titulación, tales como
cierto promedio general, un informe de servicio social,
o tener algunos cursos o créditos de una maestría.
Unas pocas, como el Tecnológico de Monterrey,
tomaron una postura extrema al argumentar que
sus egresados no harían tesis porque estaban bien
preparados. La otra respuesta fue generar posgrados.
Con esta opción podían matar dos pájaros de un tiro:
podrían incrementar pronto la eficiencia terminal, y
promover/permitir que su personal docente alcanzara
por lo menos la maestría y mejorar el perfil del personal.
No sorprenderá que, si este tipo de respuesta se
generalizó, el número de posgrados tuvo un incremento
considerable. Una muestra es que el Sistema Nacional
de Posgrados del CONACYT incluye unos 2000 en todo
el país y por lo menos el doble está disponible, aunque
no estén reconocidos como de calidad (Fig. 5).

Posgrado
Las decisiones iniciales sobre elegir un posgrado son
triples y están relacionadas. Debemos elegir la temática
de investigación, un posgrado en donde se realicen
investigaciones en ese terreno, y una persona especialista
que nos ayude a mejorar nuestra formación e impulse
nuestro desarrollo. Las posibilidades para realizar el
posgrado en México son abrumadoras. Cada estado
o ciudad principal ofrece varias opciones, y algunas
instituciones cuentan con una docena o más de posgrados.
La segunda decisión es seleccionar un programa que esté
en el padrón de CONACYT por dos razones principales: la
primera, habrá becas para los estudiantes aceptados; la
segunda, la obligación de realizar evaluaciones periódicas
implica que los procesos administrativos y las dinámicas
académicas estarán reguladas. No significa que las otras
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

instituciones no tengan personal valioso, pero sin el
respaldo de la beca y el seguimiento de normas estrictas,
es fácil anticipar problemas e incomodidades de varios
tipos. Seleccionar la ciudad plantea el problema de la
movilidad, en particular porque la beca tarda unos meses
en llegar a los estudiantes, por lo que deberán ahorrarse
algunos recursos para sobrellevar los primeros meses del
posgrado.
Una recomendación complementaria es buscar un
programa que ofrezca continuidad hacia el doctorado.
No obliga que deba seguirse ahí, pero la opción reduciría
la necesidad de moverse a otras ciudades o países.
En caso de tener experiencia y resultados publicados,
podría optarse por un doctorado directo.
Los interesados deberán revisar cuáles son las
condiciones vigentes al momento de buscar un
posgrado, ya que se están realizando algunos cambios
en este terreno por parte del CONACYT.
Por cierto, es más fácil obtener una beca para hacer la
maestría en México y luego buscar el doctorado en otra
nación. Sin embargo, hay alternativas para irse directo a
otros países y las becas disponibles se pueden hallar en
internet. En esencia, quizá la decisión más importante es
la selección del tutor para realizar el posgrado. Algunas
recomendaciones adicionales y relevantes, dado que el
posgrado es el inicio de la vida como profesional de la
ciencia están en las notas de Gu y Bourne (2007), Erren
et al. (2015) y de Huang (2020).

Tutor
Debe repetirse: la elección del tutor para realizar el
posgrado es sumamente importante. En nuestro
sueño para ser científico consideramos varias figuras
destacadas con las que nos gustaría tener alguna
interacción y mejorar nuestra formación. Empero,
es fácil anticipar que un científico reconocido tendrá
varios estudiantes en su laboratorio, de varios niveles
19

�de escolaridad, y quizá deba cumplir algunas funciones
administrativas. Esto repercutirá en el tiempo disponible
para la interacción con los estudiantes, y puede resultar
en contactos escasos con un científico reconocido.
Como quiera que sea, dado que la ciencia se aprende
como la escultura, o la música, en una relación maestroaprendiz, si hay poco tiempo para la interacción, el
aprendizaje no será todo lo rápido que se desea. Es
posible que el dominio de un tema o problemática de
investigación nos tome 10 años, como refirió Greene
en su libro Maestría (Salazar-Vallejo 2014) por lo que
debemos ser pacientes y potenciar nuestros avances
con el profesor, sin el profesor, o a pesar del profesor.

los cursos tienen algo que ofrecer e incluso cuando su
contenido parezca distante, hallará por lo menos una forma
complementaria para comprender el mundo o la sociedad.
No faltarán problemas, pero como está en un terreno que
usted seleccionó, no serán tan abrumadores. Sin embargo, si
las temáticas de algunos cursos le resultan particularmente
problemáticas por su formación universitaria, haga lo mejor
posible por subsanar sus deficiencias y sacar el máximo
provecho de cada curso. La razón medular es que los cursos
y entrenamientos complementan la formación y potencian
la consecución de un empleo en áreas colaterales a la
temática de la tesis de grado.

De las muchas recomendaciones disponibles para
seleccionar un tutor (Bhartiya y Ichhpujani 2013,
Bankston y Gurel 2017, Henschel 2020) las principales
son: i) Aclare sus intereses y planes futuros. Además,
la persona seleccionada: ii) debe ser respetada y
reconocida en su campo, tener disponibilidad para
orientar a los jóvenes, y compartir experiencia y
tiempo; iii) debe ser accesible y brindar recursos para
la investigación deseada, o respaldar a los estudiantes
para encontrarlos; iv) debe estar consolidada en el
tema de nuestro interés, y la dinámica para generar las
publicaciones en el grupo de trabajo deben ser lo más
claras y satisfactorias posibles. Otras ideas relevantes
serían visitar el laboratorio o grupo de trabajo de la
persona seleccionada para hablar con los estudiantes
para conocer detalles de la dinámica interna; si no
puede viajar, inténtelo por medios electrónicos.
Considere tener otros asesores, en el mismo tema o
en temas parecidos, para complementar el desarrollo
de su investigación y que, de preferencia, no sean
antagónicos con su mentor, o entre sí. Satisfacer estas
recomendaciones permitirá reducir la ansiedad y
mejorar la creatividad, lo que evitará la frustración.

Tesis

Otras recomendaciones personales serían valiosas para
todos los interesados, incluyendo a los investigadores
establecidos (Erren et al. 2007): trate de hacer algo
significativo en su temática de investigación al buscar
problemas importantes; no importa tanto la edad sino
su dedicación sostenida y efectiva; no busque excusas;
revise los pros y contras de sus ideas y mantenga la puerta
abierta a otras ideas, particularmente si son estimulantes.
Una última recomendación: considere una a tres
alternativas de posgrado y tutor. La mejor posibilidad
será que el tutor no tenga demasiados estudiantes y
esté interesado en la temática de investigación en la que
le interese formarse en ciencia. Si consigue aceptación
en todas, podrá darse el lujo de elegir la óptima. Algunas
recomendaciones para optimizar la percepción, o
mejorar el desempeño de los tutores pueden hallarse
en DesJardins (1994).

Cursos
Los programas de maestría y los de doctorado directo
requieren algunos cursos obligatorios y otros tantos
optativos. Algunos le resultarán muy afines a sus intereses,
y otros le sonarán ajenos o aburridos. Considere que todos
20

Ya en la dinámica del posgrado, la mejor recomendación
es adelantar todo lo posible en el desarrollo de su
investigación. Considere seleccionar la literatura crítica,
familiarizarse con los métodos, técnicas o equipos
del laboratorio, e incluso hacer algunas salidas de
prospección para conocer el terreno de primera
mano. La maestría, en particular, al transcurrir en 24
meses para la obtención del grado, porque esa es la
duración de la beca, implica una mayor concentración
y constancia en el trabajo de investigación. En el
doctorado hay el doble del tiempo, pero también
aumentan los problemas a tratar o su profundidad, de
modo que tampoco se debe uno echar a la hamaca.
De cualquier manera, si se decidió por un posgrado
que cuente con doctorado y trata de enlazarlo desde la
maestría, seleccione una pieza de información completa
de su tesis de maestría y remita el documento para
publicación. En ECOSUR se obliga que haya un producto
enviado a publicación para optar al grado de maestría,
además de la tesis, por lo que satisfacer el requisito
le abriría la puerta para seguirse con el doctorado. Si
cumple los requisitos, su aceptación sería condicionada
a que obtenga la maestría, y así podrá enlazar ambos
grados.
La investigación doctoral podría ser una expansión
del tema de la maestría, o quizá un refinamiento
para alcanzar mayor profundidad en los análisis o
estudios realizados. Si consigue mantenerse en la
misma temática de investigación alcanzará un dominio
razonable de su tema de investigación y, si se organiza
bien, contará con varias publicaciones al terminar su
doctorado. Esto es muy importante y mostraré las
razones en los rubros siguientes.

Posdoctorado
Conforme las plazas disponibles en universidades
y centros de investigación se fueron llenando y por
el estancamiento o reducción en las nuevas plazas,
aumentaron los requisitos académicos para conseguir
empleo. Uno de ellos fue que los interesados deberían
contar con una estancia posdoctoral; en algunas
instancias de la UNAM se enfatizaba que fuera en una
institución de prestigio y en un país angloparlante. El
requisito se fue generalizando y son raras las instancias
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Hay mucha información disponible en línea (Inst. Medicine
2000) y algunas organizaciones para la asesoría, como la
Asociación de Posdoctorados Estadunidenses (https://
www.nationalpostdoc.org/); la búsqueda en internet
mostrará las opciones disponibles para distintos países
y las becas disponibles. En México, el CONACYT cuenta
con un programa de becas (https://posdoctorado.
conacyt.mx/) de consulta obligada para los interesados
en realizarlos en México. También se puede hallar
muchas recomendaciones para seleccionar un programa
posdoctoral en general (Bourne &amp; Friedberg 2006), y
muchas instituciones tienen su propio reglamento o
recomendaciones para los interesados.
El aumento en los requisitos tiene repercusiones
negativas al diferir el ingreso de los científicos
jóvenes al mercado laboral, particularmente porque
la mayor especialización no siempre corresponde
con las necesidades de la academia, o incluso de la
industria. Por ello, no sorprende que apenas un 5%
de las personas que realizaron un posdoc consigan un
empleo para realizar investigación (Woolston 2019). La
situación en la década pasada era menos severa ya que
entre 2005 y 2009, las instituciones estadounidenses
otorgaron 100,000 grados de doctor, y hubo 16,000
nuevas plazas; es decir, 16% de los doctorados podrían
conseguir empleo (Kirton s/a). No obstante, la mejor
recomendación es no desanimarse, seguir buscando
(Powell 2020), y sortear los episodios de ansiedad e
inseguridad que surgirán (Woolston 2020). En un estudio
de 7,600 posdocs en 93 países, en las que un 63%
manifestó interés en seguir en la academia, 56% percibía
un futuro negativo o muy negativo, y un apabullante
74% consideraba sus opciones laborales como peores o
mucho peores que las de generaciones previas. Pese a
esa perspectiva, 47% de los colegas recomendarían a los
jóvenes hacer una carrera en la investigación científica.
Yo también. No obstante, también debemos reflexionar
cuidadosamente acerca de nuestras decisiones de
vida ya que, para invertir un lustro, o una década, en la
mejora de nuestras capacidades académicas, debemos
comprender que el panorama seguirá sombrío. Otras
propuestas más extremas apuntan a no realizar el
posdoc, o abandonarlo para moverse hacia la industria
si nuestra temática de investigación y experiencia lo
permiten (Hankel 2021).
Por otro lado, dado que las estancias posdoctorales
a menudo repercuten en una mayor y más sólida
producción académica, algunas acciones relevantes para
una futura contratación no están a su alcance, por lo que
se considera que su labor es precaria (Herschberg et al.
2018); en particular, sobre el control de los proyectos en
que participan, por la brevedad de sus contratos o becas,
y por las responsabilidades que se les imponen, o se les
invita a aceptar, en la organización de las actividades
académicas del laboratorio. Un detalle importante es
la formación de recursos humanos ya que a menudo
se les solicita experiencia docente y dirección de tesis
de posgrado (Fig 4). No obstante, pese a involucrarse
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

también en esas actividades, no reciben el crédito formal
sobre ello ya que por su condición no pueden tomar
esos créditos, mismos que le son asignados al jefe del
laboratorio, por lo que terminan las estancias sin ser
reconocidos como responsables de cursos o directores de
tesis. Por supuesto, los interesados deberán reclamar, en
los mejores términos, las constancias o reconocimientos
correspondientes a dichas actividades para complementar
su experiencia profesional y mejorar la categoría que
podrían alcanzar en una futura contratación.

Figura 4. Mecanismo del sistema Profzi (en alusión al esquema Ponzi)
que priva en muchas instituciones (original de Jorge Cham, modificado
de www.phdcomics.com).

Evaluación
Algunos podrían pensar que, si nuestra tradición
profesional de la investigación científica es tan breve,
no debería evaluarse con la misma rigurosidad con la
que se consideran los resultados en otras naciones.
No puede ser así. Aunque puede haber investigación
científica de primera orientada a la solución de
problemas locales o regionales, la ciencia se debe
evaluar también en el escenario mundial.
La evaluación formal de los científicos o académicos
en México comenzó en 1983, con el establecimiento
del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), al que
siguieron mecanismos similares para las universidades
(López-Molina 2017). Debe mencionarse que la situación
económica era de hiperinflación y devaluación, lo que
motivó a que la Academia de Ciencias propusiera un
programa emergente de remuneraciones para mejorar
el salario de los académicos. Consistía en reconocer los
productos de investigación y separar a los académicos
en varias categorías acordes a su producción y otorgar
estímulos según dichas categorías.
El SNI agrupa a los miembros en varias áreas y ha ido
creciendo desde unos 1400 miembros en 1984 (Peña
1995) a más de 33000 en la actualidad. Los requisitos
de ingreso y promoción han ido aumentando, pero no
hay un criterio único para todas las áreas, y tiene una
serie de problemas pendientes de solución (Lloyd 2018,
Ramos-Zinckle 2018, Pérez-Chavarría 2019), incluyendo
una extendida carga burocrática (Lomnitz 2016). Por otro
lado, la prevalencia de los miembros de la UNAM en las
comisiones dictaminadoras podría haber generado un
21

La investigación científica como profesión

en que se obvia el posdoctorado, por lo que los
interesados deberán realizar por lo menos una estancia
posdoctoral para fortalecer su perfil curricular.

�efecto corporativo y quizá inadvertido; es decir, en igualdad
de condiciones, el personal académico de la universidad
nacional tendría niveles mayores que los no-unamitas.
La producción de artículos en revistas arbitradas, o los
capítulos publicados en libros con arbitraje han sido las
actividades consideradas más relevantes. Sin embargo,
quizá por las diferencias entre las áreas académicas, se
considera como mínima la generación de un producto
anual en esas categorías. De hecho, ese era uno de los
requisitos principales en los contratos que se hacían con
el personal académico. No se estableció, por desgracia, la
condición de que la persona fuera el único o primer autor,
por lo que parecían similares una publicación con un autor
que la realizada por todo el personal de un departamento.
Esto ha limitado la producción científica en México ya que
la actividad ha decrecido de contar con 0.9 publ/invest/
año a mediados de los años 80, a 0.4 en 2011 (RodríguezMiramontes et al. 2017), o 0.5 en 2015 (CONACYT 2016)
pese a que la membresía del SNI superó los 30 mil (Fig. 4).
Con datos del 2017, estábamos rezagados en relación con
Brasil, por lo menos en dos indicadores fundamentales:
la inversión federal (1.3 vs 0.5% PIB) y el número de
investigadores por millón de habitantes (1635 vs 488)
(Scimago Lab 2018).

Los mecanismos de evaluación y los estímulos
correspondientes han guiado los esfuerzos del personal
académico y el resultado ha sido que artículos o capítulos
de libro tengan muchos autores. Por un lado, la evaluación
de los posgrados apreciaba e impulsaba las publicaciones
realizadas por los estudiantes con sus tutores, pero a
menudo ocasionó que se trepe todo el comité tutelar a
los resultados de los jóvenes y en algunas instituciones
se ha reglamentado. Por el otro, la organización del
personal universitario en cuerpos académicos, y los
mejores estímulos a los productos con varios autores
del mismo grupo, resultaron en los típicos bloques de
autores en los que cada uno realiza un documento, pero
anota a todos los demás. La simulación resulta en el
abultamiento de la lista de productos, pero la proporción
de la producción per cápita no aumenta. Es decir, si cinco
académicos incurren en esta práctica, al final del año cada
uno tendría 5 productos, pero la producción real sería de
uno por académico. La solución es promover la restricción
del número de autores a aquellos que contribuyan de
manera relevante, o significativa, en la planeación de la
investigación, en la generación y análisis de los resultados,
y en la generación del documento. Las participaciones
limitadas o tangenciales se deben reconocer en los
agradecimientos. La ética de la publicación es tan

Figura 5.
Producción científica
en el mundo (2011),
en México, y los
máximos en 2018.
22

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�2-3 publicaciones, lo que podría llegar a 0.5 publ/invest/
año. Un valor que no se puede presumir y que tampoco
abrirá las puertas a becas o a contrataciones.

Entonces, la mejor recomendación para los jóvenes es
que traten de publicar como autores primeros o únicos
para ganar su sitio en el mundo, o por lo menos para
construir y mantener una reputación como científicos
(Bourne y Barbour 2011), y participar con otros colegas
de manera relevante para ameritar coautorías. Debo
reconocer, empero, que el posgrado es una escalera
que hay que recorrer por completo, y que la mejor
forma de hacerlo es comprendiendo las reglas y
continuar de la mejor manera posible. En particular
para las publicaciones, ayudará mucho comentarlo
con sobrada anticipación con los colegas directores de
tesis para evitar tragos amargos cuando el documento
esté terminado. Otros aspectos pueden hallarse en la
compilación de Castaños y Muñiz (2014).

Dado que la expectativa es tan modesta, deberíamos
movernos como institución, y como nación, a modificar
el esquema y demandar más productos a nuestros
estudiantes de posgrado, de la mano de mayor
participación y asesoría por parte de sus tutores. No
trato de decir que hacer publicaciones sea sencillo,
sino que debemos movernos a una mejor organización
de la investigación y a potenciar la producción de los
estudiantes. Resultará más pesado para todos, por
supuesto, pero movernos en esa dirección será muy
útil para la vida académica de nuestros egresados,
y repercutirá en la mejora del perfil nacional de
producción científica.

Financiamiento
Plan de publicación
Para tener una mejor idea del desarrollo curricular
personal, los estudiantes deberían tener un plan
de publicación con los resultados de sus tesis. Por
supuesto, deberán hacerlo de acuerdo con su tutor,
sin perder de vista los principios de la ética de la
publicación que se mencionaron brevemente. Hay
mucha información disponible sobre la interacción con
los colegas que es importante consultar (Lewitter et al.
2019), por lo que prefiero comentar un poco más sobre
la estrategia personal.
Durante muchos años, los jóvenes que me padecieron
debían hacer una publicación única emanada de su
tesis doctoral. Pensaba que contar con una pieza
completa de información era preferible a una serie
de notas cortas, incompletas de por sí, aunque fueran
parte de una serie. Me equivoqué. Aunque aspiraba
que la evaluación del personal no fuera por números
simplones como el factor de impacto o el número de
citas, algo a lo que nos habíamos opuesto abiertamente
(Salazar-Vallejo y Carrera-Parra 1998), no anticipé que
la inercia social sería difícil de modificar. Incluso ahora
y después de la Declaración de San Francisco (https://
sfdora.org), establecida en 2013, la evaluación descansa
principalmente en esos números, o en sus derivados,
como los índices h o similares. El cambio será difícil,
pero no imposible (Hatch y Curry 2020).
En consecuencia, mi recomendación ahora es que los
resultados se organicen como piezas completas de
información, pero ya no como publicaciones únicas,
sin perder de vista que los documentos remitidos sean
de la máxima calidad posible ante el alud de muchas
publicaciones de mala calidad (Sarewitz 2016). Hay
varias razones para ello, y la principal radica en la
producción. Al terminar el doctorado, los jóvenes en
busca de una estancia posdoctoral o de una cátedra o
plaza tendrían, en el esquema de ECOSUR, apenas una
publicación y otra aceptada, ya que el requisito para la
maestría es la remisión de un documento. Entonces,
luego de 6 años de beca, los egresados tendrían apenas
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

La transición de ser estudiante de posgrado a personal
académico de una institución es raramente directa y a
menudo requiere, como se mencionó líneas arriba, la
realización de por lo menos una estancia posdoctoral. Es
reconfortante hacer el posgrado en una institución con
laboratorios bien equipados y con recursos generosos
para realizar salidas de campo, muestreos, estancias
y pagar por las publicaciones. Ser contratado por otra
institución con menos recursos y libertad económica
es siempre complicado. Por ello, una de las tareas
primordiales es la consecución de financiamiento para
equipamiento y para realizar las actividades básicas de
los proyectos de investigación.
Aligerar la transición dependerá de las condiciones
imperantes en cada nación o institución. En un país en
el que el estado sea prolijo en la asignación de recursos
para la investigación científica, habrá que hacer algunas
propuestas y dada la disponibilidad de recursos, más
temprano que tarde el personal recién contratado
podrá tener algunas condiciones para mantener sus
intereses y productos de investigación (Figuras 6 y 7).
Lo contrario ocurrirá en una nación en la que no se
disponga de recursos generosos para la investigación
científica. Si hay financiamientos disponibles, quizá
estarán etiquetados para atender ciertas demandas
concretas en los rubros de salud, alimentación o
educación, que son fundamentales para el bienestar
de las naciones. Si hay recursos para otras áreas de
investigación, deberá anticiparse competencia intensa
con pocos resultados positivos, por lo que realizar
propuestas para buscar recursos será una tarea
cotidiana. Luego de dos o tres rondas de competencia
sin obtener fondos, el personal tendrá problemas
para establecer o consolidar su línea de investigación
y, dependiendo del sistema de evaluación para los
estímulos, quizá no pueda obtenerlos si el énfasis
descansa en la generación de financiamientos externos.
Anotamos en otra parte que el pago de los intereses de la
deuda externa consume buena parte del presupuesto de las
naciones (Salazar-Vallejo y González 2016). No ahondaré en
23

La investigación científica como profesión

relevante que hay un volumen completo dedicado casi
exclusivamente a esa cuestión (CSEPP 2009), y pueden
hallarse otros detalles en López-Calva et al. (2017).

�ello, aunque valdría la pena mencionar que, si no aumentan
los recursos financieros de una nación, debería renegociarse
el pago de los intereses y contar con un poco más de dinero
para atender a las necesidades nacionales, incluyendo la
investigación científica. La pregunta, empero, es ¿qué se
puede hacer con poco dinero?
En efecto, las comparaciones entre las naciones, o en la
misma nación, muestran que los países o instituciones
más productivos no son los que invierten más dinero
en investigación, sino los que hacen mejor uso de los
recursos disponibles (Liedo-Fernández y Salazar-Vallejo
2010). La respuesta pasa, de manera ineludible, por
la optimización de los financiamientos para realizar
investigación, así como de la búsqueda de fondos
complementarios, así sea para el desarrollo de las
investigaciones de los estudiantes.
La desaparición de las becas mixtas de CONACYT tuvo
un impacto mayor ya que las estancias de investigación
serán más complicadas, toda vez que quizá era la
principal actividad involucrada para solicitar dichas
becas. Hay algunos recursos disponibles en varios
países o instituciones, y también sigue la solidaridad
entre colegas para permitir las estancias sin requerir
financiamientos extra. Este sería un paso importante
para establecer colaboración internacional (de Grijs
2015), pero hay otras alternativas. No obstante, la
reinstalación de las becas mixtas será de gran ayuda
para los interesados en ese tipo de actividades.
Durante los últimos 30 años, ha habido cierta presión
sobre la autonomía de los centros de investigación o
de educación superior ya que, al reducirse los fondos
disponibles, se han incrementado las presiones para
asociarse con la industria, para obtener recursos
complementarios de otras fuentes, o ambas, en lo que se
ha denominado capitalismo académico (Slaughter y Leslie
1997). En el peor de los casos, deberíamos reflexionar
sobre el testamento cultural de Enrique Rioja, un destacado
sabio español que llegó a México como exiliado por la

guerra civil, y que impulsó la hidrobiología y la zoología
marina en nuestro país. En lo que podría considerarse una
retrospectiva personal, dadas las dificultades que tuvo que
encarar para realizar sus investigaciones, y dirigiéndose a
los jóvenes interesados en la ciencia como profesión anotó
(Salazar-Vallejo 1989): “Oiréis a las plañideras lamentarse
de la incomprensión, de la falta de posibilidades y de
medios. Falso, estas son las voces de los indiferentes, de
los fracasados o de los simuladores; siempre hay un sector
modesto en que se puede hacer algo. No importa que ese
algo sea capital o accesorio …”

Repercusión
La investigación científica es relevante para el desarrollo
del conocimiento y, generalmente, para el bienestar
de las sociedades. No obstante, la percepción social ha
cambiado mucho durante los últimos 70 años, por lo
que algunos argumentan que nos falta cultura científica
y reducir la ignorancia o analfabetismo funcional o
científico (Cereijido 2009, Aldana 2012). Es decir, los
practicantes de la ciencia eran considerados como
las personas más sabias, de modo que los jóvenes
interesados eran admirados por sus compañeros y
familiares. Lo mismo podría decirse de los profesores
de primaria o secundaria, que eran apreciados como
padres vicarios y su autoridad no era cuestionada. Con
el paso del tiempo y quizá como resultado inesperado
de las guerras, de la influencia de los medios masivos en
los que los científicos eran mostrados como personas
locuaces, o los maestros como gente abusiva, se
redujo mucho la estimación de ambas profesiones. Los
estudiantes aplicados devinieron ratones de biblioteca,
matados, o nerds, por lo que eran rechazados por sus
compañeros de clase. Quizá el efecto fue más severo
para las jovencitas al sumarse a otras derivaciones
del maltrato hacia las mujeres. Como en el caso de la
evaluación curricular, tampoco pueden anticiparse
cambios radicales en estas perspectivas por la inercia
social.

Figura 6. Financiamiento ciencia y tecnología en varios países,
incluyendo México (Andrade-Ochoa 2017).

�La investigación científica como profesión
Figura 7. Gasto de investigación
y desarrollo en relación con el
número de científicos e ingenieros
por millón de habitantes en varias
naciones (Mx: México, NZ: Nueva
Zelandia, Rum: Rumania, SA:
Sudáfrica, Tw: Taiwán).

Otra dimensión del deterioro de la percepción social de los
científicos se percibe en los salarios y en la disponibilidad
de nuevas plazas para los recién doctorados. El Dr. Samuel
Gómez, miembro de mi comité doctoral, me comentó
que con su primer salario como profesor universitario
había saldado sus deudas y comprado un reloj de buzo.
En aquellos años, la única marca disponible era Rolex, y
eran tan caros como ahora. Agregó que los salarios eran
equivalentes a los de diputados y senadores. La diferencia
creció muchísimo a favor de estos últimos, quizá porque
están mejor organizados.
Una indicación de la percepción social del Estado hacia
la ciencia como profesión se manifiesta en la inversión
en ciencia como porcentaje del producto interno bruto
(PIB). Cuando se publicó la primera Ley de Ciencia y
Tecnología, se había fijado que era responsabilidad del
Estado destinar el 1% del PIB. Mi entusiasmo fue tal
que remití una carta festiva a la revista Nature. Hubo
dos decepciones inmediatas. Se adicionó el transitorio
vengador de “a reserva de disponibilidad” lo que
significa “ya veremos qué hacer ahora que se publicó”.
La segunda fue que el editor indicó que no publicaban
propaganda. Ahora celebro que no se hubiera
publicado; era producto de un entusiasmo febril por
una idea que no cristalizó. Crucemos los dedos para que
las nuevas generaciones disfruten que el Estado supere
el 2% del PIB para la ciencia, ya que el pasado no ha sido
venturoso (Plata 2005, Pérez-Tamayo 2017).
Por supuesto, los científicos en funciones debemos
reconocer que el estado actual de la ciencia nacional
es también resultado de nuestras actividades. Si no
orientamos a los tomadores de decisiones, si no
correspondemos con entrenamientos, charlas en distintos
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

foros, o notas de divulgación para los no especialistas, la
perspectiva social seguirá siendo la clásica del aislado
y encumbrado en una torre de marfil (Shapin 2012,
Mendízabal 2018), cuya visión no rebasa el límite de su
nariz. Debemos cambiar nuestro aislamiento y reducida
interacción con un mayor entusiasmo para convencer
a la sociedad, incluyendo al aparato del Estado, de las
bondades de impulsar el desarrollo de la ciencia nacional,
incluyendo el incremento generoso en los financiamientos
disponibles, en el establecimiento de nuevas plazas o
instituciones dedicadas a la investigación de problemas
regionales o nacionales, y al fortalecimiento de los
programas que han tenido una perspectiva mundial y
merecen consolidarse. Será por la mejora de la ciencia, de
nuestros estudiantes, y de la nación. No sobran esfuerzos
y, la verdad, nadie lo hará por nosotros.

Agradecimientos
El Dr. Pablo Liedo (ECOSUR) me invitó a realizar estas
notas para un libro de utilidad potencial en el seminario
de comunicación científica de la maestría en ciencias
de ECOSUR, en donde el curso se denomina Seminario
de Tesis. Aunque la idea está en pausa, espero que el
resultado satisfaga sus expectativas y que los lectores
encuentren algunas ideas o reflexiones positivas para
su desarrollo académico. La cuidadosa lectura por
Yessica Chávez-López, Christopher Cruz-Gómez, Daniel
A. López-Sánchez y Gabriel A. Gómez-Rodríguez (todos
de ECOSUR) resultó en notables mejoras para esta
contribución. La atinada recomendación de María Ana
Tovar-Hernández (UANL) de incorporar las cuestiones
del posdoctorado complementó el panorama para esta
contribución.
25

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�LAS SERPIENTES
VENENOSAS DEL
NORESTE DE MÉXICO II

CASCABEL DIAMANTADA
OCCIDENTAL (CROTALUS ATROX)

�Daniel
  
Montoya-Ferrer1, Eric Abdel Rivas-Mercado2,
Sergio Barcenas-Arriaga3, Manuel de Luna4, Roberto GarcíaBarrios5 y David Lazcano-Villarreal6 Universidad Autónoma
de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas1,5,6,
Facultad de Medicina2, Facultad de Ciencias Forestales4
Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de
Biotecnología3

Autor de correspondencia: scolopendra94@gmail.com

28

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Resumen
Este artículo compila información sobre diferentes aspectos
de la biología de la cascabel diamantada occidental (Crotalus
atrox), un crótalo norteamericano que puede encontrarse en
EE. UU. y México. Específicamente, este artículo trata sobre su descripción
morfológica, historia taxonómica, hábitat, comportamiento, dieta,
reproducción, veneno y conservación.

Abstract
This article compiles information on different aspects of the biology of the
western diamondback rattlesnake (Crotalus atrox), a pit viper native to USA
and Mexico. Specifically, this article deals with its morphological description,
taxonomic history, habitat, behavior, diet, reproduction, venom and
conservation.

Palabras clave: Víbora
serrana, víbora de cascabel,
rabo seco, vipéridos, crótalos
Key words: Viperid, pit viper.

Introducción

L

a familia Viperidae se encuentra compuesta
por serpientes venenosas de dentición de tipo
solenoglifa (con dientes inyectores delanteros
móviles) las cuales son comúnmente llamadas “víboras”
(“vipers” en idioma inglés). En América se presenta solo
la subfamilia Crotalinae la cual presenta la característica
de tener un par de fosas termoreceptoras (llamadas
fosas loreales), que se encuentran entre la narina y
el ojo (Fig. 1) y tienen la función de detectar el calor
emanado por su presa, las víboras de esta subfamilia
son llamadas “crótalos” (“pit vipers” en idioma inglés)
(Campbell y Lamar, 2004). En el noreste de México
(Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas), esta subfamilia se
encuentra representada por cuatro géneros: Agkistrodon
que incluye al cantil de Taylor y a la cabeza de cobre
de bandas amplias, Bothrops que incluye a la nauyaca,
y Crotalus y Sistrurus que son las cascabeles (LemosEspinal y Smith, 2016; Nevárez-de-los-Reyes et al. 2016;
Terán-Juárez et al. 2016). El género Crotalus difiere de
Agkistrodon y Bothrops en que presenta un cascabel
(o botón) en la cola (Fig. 2) y de Sistrurus debido a que
presenta muchas escamas pequeñas en la cima de
la cabeza, mientras que en Sistrurus solo hay nueve
escamas grandes (Campbell y Lamar, 2004).

Los géneros Crotalus y Sistrurus presentan un
característico cascabel el cual consiste en la acumulación
de piel mudada del botón que se encuentra al final
de la cola (Fig. 2); es utilizado como herramienta de
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

advertencia ante amenazas percibidas por la serpiente.
La advertencia consiste en vibrar dicha ornamentación
de forma extremadamente rápida causando un sonido
fuerte y reconocible. El cascabel es de naturaleza frágil,
por lo que no es raro que se fragmente o se pierda. Cada
vez que la serpiente muda de piel se añade un segmento
al cascabel, añadiendo varios segmentos al año; es
por esta razón que la creencia de que el número de
cascabeles determina la edad de la serpiente es errónea
(Bradley et al., 2016).

Figura 1. Aspecto lateral de la cabeza de una nauyaca (Bothrops asper);
puede apreciarse la foseta termorreceptora entre la narina y el ojo,
característica de la subfamilia Crotalinae.
29

�Figura 2. Aspecto lateral de la cola de una
cascabel diamantada occidental (Crotalus
atrox); puede apreciarse el cascabel y la
cola blanquinegra.

En México se distribuyen 45 especies de Crotalus,
haciéndolo el país con mayor diversidad de especies
de este género. Particularmente, la porción noreste de
México alberga 9 especies: la cascabel diamantada del
oeste Crotalus atrox (Fig. 3), la cascabel moteada de las
rocas Crotalus lepidus, la cascabel cola-negra Crotalus
molossus, la cascabel tamaulipeca de las rocas Crotalus
morulus, la cascabel cola-negra oriental Crotalus ornatus,
la cascabel de manchas gemelas Crotalus pricei, la
cascabel verde de Mojave Crotalus scutulatus, la cascabel
tropical totonaca Crotalus totonacus y la cascabel de las
praderas Crotalus viridis (Lazcano et al. 2019; LemosEspinal y Smith, 2016; Nevárez-de-los-Reyes et al. 2016;
Terán-Juárez et al. 2016), estas se encuentran presentes
en prácticamente todos los ecosistemas de la región,
algunas especies incluso incursionan a zonas rurales y
periurbanas, donde frecuentemente se involucran con
actividades antropogénicas, lo cual puede derivar en
eventos o accidentes que pueden ser perjudiciales tanto
para la serpiente, como para el humano.
De todas las cascabeles de México, Crotalus atrox es la
especie más larga; es fácilmente distinguible de C. lepidus,
C. morulus y C. pricei por el patrón de su cuerpo el cual es
diamantado (Fig. 3), a diferencia de estas tres cascabeles
que presentan un patrón bandeado o manchado. Difiere
de C. molossus, C. ornatus y C. totonacus en el patrón de
su cola, el cual es bandeado: blanco y negro (Fig. 2), a
diferencia de estas otras especies que presentan una
cola usualmente negra y sin patrón (pueden distinguirse

algunas bandas difuminadas en algunos ejemplares).
Crotalus viridis generalmente tiene un color gris verdoso y
las bandas de su cola son del mismo color que su cuerpo,
en vez de blanquinegro. Crotalus atrox es má similar a C.
scutulatus, de la cual puede ser fácilmente diferenciada por
las escamas presentes entre las escamas supraoculares,
numerosas en el caso de C. atrox (Fig. 4) y apenas 2 o 3 en
el caso de C. scutulatus (Fig. 5).
Muy similar a todas las especies del género Crotalus,
el nombre común que se le da en México a C. atrox
es “víbora de cascabel”, “serpiente de cascabel” o
simplemente “cascabel”, aunque también se le llama
“víbora serrana” o “rabo seco” (SEMARNAT, 2018).

Descripción De La Especie
Crotalus atrox es una de las serpientes más grandes del
noreste de México, siendo solo superada por la arroyera
negra Drymarchon melanurus, la ratonera tigre Spilotes
pullatus, la nauyaca Bothrops asper y la mazacuata Boa
imperator. Si bien la longitud promedio es de 120 cm,
existen reportes de ejemplares que superan los 230 cm
(Lemos-Espinal et al 2015; SEMARNAT, 2018).
La coloración dorsolateral es usualmente gris con manchas
oscuras, presentando un patrón vertebral con un gran y
marcado rombo o “diamante” de color claro, bordeado
por ejes oscuros (Fig. 3). Si bien se mantiene este patrón y
color base normal, es posible que se presenten variaciones
de acuerdo con las poblaciones y tamaño del ejemplar
(Spencer, 2008). La cola es siempre bicolor, blanquinegra
y en la mayoría de los casos, las bandas negras son
subiguales en tamaño a las bandas blancas (Fig. 2).
Una banda de color gris oscuro, con bordes anteriores
y posteriores delineados por blanco, enmascaran de
forma diagonal los laterales de la cabeza, camuflando
parcialmente los grandes y claros ojos (Tennant, 2006)
(Fig. 6).

Figura 3. Cascabel diamantada occidental (Crotalus atrox) tomando una
postura defensiva
30

La escamación de esta especie es la siguiente: Posee 1218 escamas supralabiales, 14-20 escamas infralabiales,
23-29 filas de escamas a la mitad del cuerpo, 168-193
escamas ventrales en machos y 174-196 en hembras,
21-32 escamas subcaudales en machos y 16-24 en
hembras.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Fue originalmente descrita por Baird y Girard en 1853.
Crotalus atrox ha sufrido pocos cambios taxonómicos,
dentro de los cuales destaca una confusión entre los
años 1822 y 1935 en el que no solo C. atrox, sino también
C. viridis, eran referidas como Crotalus confluentus
(Campbell &amp; Lamar, 2004). Amaral en 1929 propuso a
Crotalus tortuguensis como sinonimia, posteriormente,
esta sería considerada como una subespecie, C. atrox
tortuguensis y luego de nuevo como una sinonimia
de C. atrox. Aunque Zaher et al. (2019) encontraron
suficiente diferencia genética entre las poblaciones de C.
atrox del continente y de Isla Tortuga para catalogarlas
como especies distintas, esto no ha sido ampliamente
aceptado y algunas autoridades taxonómicas no
reconocen a C. tortuguensis como una especie válida.

Distribución

Figura 4. Aspecto dorsal de la cabeza
de una cascabel diamantada occidental
(Crotalus atrox).

Crotalus atrox es una de las cascabeles con mayor rango
de distribución (Castoe et al. 2006). Se le encuentra
desde el noreste de Baja California a través de Sonora y
norte de Sinaloa, sobre casi todo Chihuahua excepto por
la Sierra Madre Occidental. A través de Coahuila, Nuevo
León y Tamaulipas, y en la parte noreste de Durango
y Zacatecas. También en Querétaro, Guanajuato e
Hidalgo, el extremo norte de Veracruz y casi todo San
Luis Potosí excepto por la parte más sureña. En Estados
Unidos se distribuye desde Arkansas y norte-centro
de Oklahoma, extendiéndose hacia el oeste, hasta el
sur de California, y hacia el suroeste a través de partes
de Arizona, Nuevo México y por supuesto, gran parte
de Texas (Lemos-Espinal et al. 2015). Existen registros
que localizan a la especie con incluso un rango más
occidental en los estados de Aguascalientes (QuinteroDíaz &amp; Carbajal-Márques, 2017) y Jalisco (VillalobosJuárez &amp; Sigala-Rodriguez, 2019); el registro mas al sur
de esta especie se encuentra en el estado de Oaxaca

Hábitat

Figura 5. Aspecto dorsal de la cabeza de
una cascabel verde de Mojave (Crotalus
scutulatus).

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

Crotalus atrox puede ser encontrada en prácticamente
todos los hábitats terrestres que están dentro de su rango
de distribución. Su rango altitudinal va desde el nivel del
mar hasta los 2,500 metros (Lemos-Espinal et al. 2015).
Proliferan especialmente en las zonas que presentan el
tipo de vegetación de matorral espinoso tamaulipeco.
Debido a su afinidad por los roedores (sean estos nativos
o introducidos) es común encontrarlas en áreas rurales
y zonas periurbanas. Cabe mencionar que esta especie
comparte hábitats con otras cascabeles de nichos más
específicos tales como elevaciones rocosas (C. lepidus, C.
molossus y C. ornatus) y praderas (Sistrurus tergeminus);
sin embargo, la especie con la que más comparte hábitat:
matorrales bajos, praderas y pastizales halófilos, es C.
scutulatus (Tennant, 2006).
31

Las Serpientes Venenosas del Noreste de México II. Cascabel diamantada occidental (Crotalus atrox)

Historia taxonómica

�Figura 6. Aspecto lateral de
la cabeza de una cascabel
diamantada occidental (Crotalus
atrox).

Comportamiento

Reproducción

Se trata de una especie de hábitos crepusculares y
nocturnos, variando sus picos de actividad de acuerdo
con la temporada. Para los meses de Mayo y Junio, las
actividades de caza se dividen en la mañana y en la
noche, mientras que las altas temperaturas de Julio
y Agosto limitan estas actividades a las altas horas
de la noche (Fig. 7). En algunas zonas norteñas de su
rango de distribución, esta especie dedica los meses
de invierno a brumar en madrigueras comunales que
pueden albergar decenas de individuos de esta y otras
especies. En las regiones sureñas de su rango, dentro
de la cual entra la región noreste de México, este
comportamiento no ha sido registrado. En cambio,
se presentan picos de actividad en meses invernales
en días donde la temperatura aumenta lo suficiente
(Tennant, 2006).

Hembras y machos suelen alcanzar la madurez sexual al
rebasar los 70-75 cm lo que ocurre entre los 2 y 4 años
dependiendo en gran medida de la disponibilidad de
alimento (Taylor y Denardo, 2005). Las temporadas de
actividad reproductiva son similares entre las poblaciones
del este y oeste norteamericano, observándose cópulas
tanto a finales de invierno y durante la primavera en
los meses de febrero, marzo y abril, como en otoño,
durante los meses de septiembre y octubre (Taylor y
Denardo, 2005). Las hembras comienzan la vitelogénesis
en primavera y ovulan al iniciar el verano para dar a luz a
finales de éste, se han observado camadas desde mediados
de julio hasta mediados de septiembre (Landreth, 1973;
Taylor y Denardo, 2005). Las camadas pueden variar desde
2 a 7 neonatos (Taylor y Denardo, 2005). A pesar del peligro
que representa, esta especie es comúnmente mantenida
en cautiverio por particulares quienes a menudo buscan
criar variedades con fenotipos aberrantes (Fig. 8) o
“morphs”, como se les llama en la herpetocultura; hasta
ahora los genes causantes de estas mutaciones de patrón
en C. atrox son todos recesivos (Bartlett &amp; Wray, 2005).

Esta serpiente es considerada una serpiente
altamente alerta y defensiva, que responde
rápidamente a cualquier amenaza ya sea de día
o de noche. El comportamiento típico consiste en
enroscarse y levantar el cuerpo varios centímetros
formando una “S”, agitando vigorosamente el
cascabel, preparada para morder al atacante (Fig. 3),
generalmente retrocediendo en la búsqueda de un
refugio (Lemos-Espinal et al. 2015).

Dieta
Se han documentado numerosas presas para esta
especie (Campbell &amp; Lamar, 2004), de entre las cuales
se encuentran roedores (géneros Dipodomys, Microtus,
Neotoma, Perognathus, Peromyscus, Rattus, Mus,
Sigmodon, Spermophilus, etc), lagomorfos (géneros Lepus
y Sylvilagus), aves (géneros Eremophila, Amphispiza,
Pipilo, etc.) y lagartijas (géneros Aspidoscelis, Phrynosoma,
Sceloporus, Coleonyx, etc.).
32

Veneno
Crotalus atrox es una de las serpientes de cascabel
que causa el mayor número de mordeduras en el
Sur de Estados Unidos y Norte de México (Gold et
al., 2004). Su veneno está compuesto por diferentes
familias de proteínas: metaloproteinasas (49.7%),
serinoproteinasas (19.8%), L-amoniácido oxiadas (8%),
fosfolipasas A2 (7.3%), desintegrinas (6.2%), proteínas
secretoras ricas en cisteina (4.3%) y péptidos vasoactivos
(3%); sin embargo, hasta la fecha no se han registrado
componentes neurotóxicos como ocurre en otras
serpientes de cascabel, por ejemplo Crotalus scutulatus,
Crotalus tigris, Crotalus lepidus y Crotalus simus (Calvete
et al., 2009; Calvete et al.,2012). Cabe mencionar que
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los envenenamientos causados por C. atrox, se
caracterizan por inducir citotoxicidad, miotoxicidad,
hemotoxicidad y hemorragias en las personas
mordidas. Las principales responsables de estos daños
son las metaloproteasas, serinoproteasas y fosfolipasas
A2 (Calvete et al., 2009).
Una persona mordida por C. atrox, debe acudir
inmediatamente a un hospital para recibir atención
médica y que puedan administrarle los antivenenos.
Dichos antivenenos están constituidos por
inmunoglobulinas (o parte de ellas) obtenidas a partir
de un animal previamente hiperinmunizado (en México
se utilizan caballos), siendo el único tratamiento
validado científicamente. Su función es muy básica, las
inmunoglobulinas se unen a las toxinas de los venenos y
detienen su actividad dañina (Gutiérrez, 2018). Nunca se
debe recurrir a tratamientos tradicionales como hacer
cortes en la zona de la mordedura, succionar, aplicar

hielo, choques eléctricos, torniquetes, entre otros; ya
que se ha demostrado su ineficacia (Gil-Alarcón et al.,
2011).

Conservación
El conflicto entre humanos y serpientes (en especial
serpientes venenosas), se define como cualquier acción
de una de las partes que tiene un efecto adverso en
la otra (Conover, 2001). Los efectos de este conflicto
pueden ser lesiones o incluso la muerte por ataquesde
humanos a serpientes o serpientes a humanos (Karanth
et al. 2018). Otra vía de disminución por muerte a esta
y otras especies de reptiles, son los atropellos con
vehículos (Saint-Andrieux et al. 2020) de esta ultima
forma de conflicto ha sido plenamente observada
durante los recorridos que son parte de la actual
colaboración con el Instituto de Biotecnología, UNAM,
como parte del esfuerzo para re-caracterización del
veneno de esta especie. Esta serpiente se encuentra
incluida en la categoría de “Protección Especial” en la
NOM-059-SEMARNAT-2010.

Figura 7. Cascabel diamantada occidental (Crotalus atrox)
encontrada durante la noche.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

33

Las Serpientes Venenosas del Noreste de México II. Cascabel diamantada occidental (Crotalus atrox)

la composición del veneno de C. atrox puede variar
entre individuos, por región geográfica, ontogenia y
temporada del año (Rex y Mackessy, 2019).

�Figura 8. Patrones aberrantes de la cascabel
diamantada occidental (Crotalus atrox) que
comúnmente se crían en cautiverio. A) Bubblegum
(morfo de diseñador, combinación de Albino
Tiranosina - y Hypermelanistic). B) Hypermelanistic
(morfo simple, con mucha expresión de melanina).
C) Patternless (morfo simple, sin patrón en cuerpo ni
cola); foto de Patrick Talmon de Elite Venom Reptiles.
D) Albino Tiranosina – (morfo simple, sin expresión
de melanina).

34

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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�LOS AGROECOSISTEMAS
COMO REFUGIOS DE LA
BIODIVERSIDAD:
EL CASO DE LOS ANFIBIOS
Y REPTILES
�Adrian
  
Leyte-Manrique1, Carlos Jesús Balderas-Baldivia2*,
Samuel Cadena-Rico3 y Claudia Ballesteros-Barrera4

1
Laboratorio de Biología, Tecnológico Nacional de México, Campus, Salvatierra,
Guanajuato, México. Manuel Gómez Morín 300, 38933, Janicho, Salvatierra, Gto.
2
Biodiversidad y Conservación de la Naturaleza, Dirección de Formación e
Investigación de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, Universidad
Nacional Autónoma de México, Zona Cultural, Cd. Universitaria, 04510, Coyoacán,
CDMX.
3
Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN). Blvd. Villas de Irapuato 1460, Local 5,
36643, Plaza Provincia Cibeles, Irapuato, Guanajuato.
4
Departamento de Biología, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad
Iztapalapa. Av. San Rafael Atlixco 186, 09340, Col. Vicentina, Del. Iztapalapa, CDMEX.
*Correspondencia: cjbv@unam.mx

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

37

�Resumen

Abstract

Tradicionalmente, se considera que la mayor diversidad
de especies ocurre en sitios conservados. Sin embargo,
los ambientes modificados como los agroecosistemas
pueden contener una parte importante de la diversidad
original. En este trabajo, comparamos la herpetofauna
de cuatro agroecosistemas en dos localidades del
estado de Guanajuato. Janicho y Urireo, con un
sistema de producción de temporal, y El Copal y San
Nicolás de los Agustinos, con sistema de riego. Así
mismo, comparamos la herpetofauna de estos sitios
(no conservados) con la de sitios semiconservados y
conservados del estado de Guanajuato. Encontramos
que la localidad de El Copal, presentó el mayor número
de especies, lo que sugiere que, al ser un sistema de
producción de riego, aporta a los anfibios y reptiles
que se encuentran en él, refugio y alimento constante,
a diferencia de las localidades de Urireo y Janicho, con
sistemas de producción temporal, y que dependen
de las lluvias para retener una mayor cantidad de
especies. En el caso de San Nicolás de los Agustinos,
consideramos que la cercanía con la selva baja permitió
un flujo de especies en ambas direcciones, por ello, su
menor cantidad de especies. Al hacer la comparación
de los sitios (no conservados) de estudio con los
semiconservados y conservados, encontramos que en
conjunto albergan una herpetofauna equiparable con
estos últimos. Sugerimos que los agroecosistemas,
pueden funcionar a modo de zonas de refugio y
alimentación temporal para las especies de anfibios y
reptiles tolerantes a la perturbación, o que transitan
de zonas perturbadas a aquellas semiconservadas y
conservadas. Por lo tanto, sugerimos que, en estudios
futuros, se analice con profundidad la estructura
ecológica de estos sitios y determinar a partir de ello,
hasta qué punto los agroecosistemas pueden mantener
la diversidad de anfibios y reptiles.

Traditionally, the greatest diversity of species has been
considered to be found in conserved sites. However,
modified environments such as agroecosystems can
contain a significant part of the original diversity.
In this work, we compare the herpetofauna of four
agroecosystems in two localities in the state of
Guanajuato. Janicho and Urireo, with a temporary
production system, and El Copal and San Nicolás de
los Agustinos, with an irrigation system. Likewise,
we compared the herpetofauna of these sites (not
conserved) with that of semi-preserved and conserved
sites in the state of Guanajuato. We found that the
agroecosystems in the town of El Copal, presented the
largest number of species, which suggests that being an
irrigation production system, provides amphibians and
reptiles found in it, shelter and constant food, unlike
of the towns of Urireo and Janicho, with temporary
production systems, and that depend on the rains to
retain a greater number of species. In the case of San
Nicolas de los Agustinos, we consider that the proximity
to the lowland forest, allowed a flow of species in both
directions, therefore, its fewer species. When comparing
the study sites (not conserved) with the semi-preserved
and conserved ones, we found that together they harbor
a herpetofauna comparable to the latter. We suggest
that agroecosystems can function as temporary refuge
and feeding areas for amphibian and reptile species that
are tolerant to disturbance, or that move from disturbed
to semi-conserved areas. Therefore, we suggest that, in
future studies, the ecological structure of these sites
be analyzed in depth and determine from it, to what
extent agroecosystems can maintain native diversity of
amphibian and reptiles.

Palabras clave: anfibios, reptiles, diversidad, Irapuato,
Salvatierra, Guanajuato.

Key words: amphibians, reptiles, diversity,
Irapuato, Salvatierra, Guanajuato.
38

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�L

a diversidad biológica de anfibios y reptiles de
México es una de las más ricas y complejas del
mundo, pues es el resultado de numerosos eventos
geológicos y biológicos (Flores-Villela y Gerez, 2005), y
particularmente para el caso de estos vertebrados se
han registrado hasta el momento en el país un total
de1,362 herpetozoos, de las cuales 417 son de anfibios
y 945 de reptiles (Herpetología Mexicana, 2021). Esto
pone de manifiesto la gran diversidad de anfibios y
reptiles en distintas regiones ecológicas de nuestro país.
Los listados para los anfibios y reptiles de México se
inician entre los años 40´s y 60´s con los trabajos de
Smith y Taylor (1966), los que culminarían con la “lista
anotada” para la herpetofauna mexicana, y que siguen
siendo hasta hoy la base para el inventario taxonómico
en nuestro país (Ramírez-Bautista et al. 2014). Más
allá de las listas de especies para incrementar el
conocimiento de la herpetofauna de México en cuanto
a su diversidad, riqueza, biogeografía y ecología,
hay una trascendencia notable porque éstas sirven
para implementar planes de manejo y estrategias de
conservación. Los estudios herpetofaunísticos han sido
llevados a cabo en ambientes conservados, que por su
peculiaridad y valor ambiental suelen ser enmarcados
en lo que conocemos como áreas naturales protegidas
(ANP; Jiménez-Sierra et al. 2014; Ramírez-Bautista et al.
2014; Cruz-Elizalde et al. 2018). Lo anterior, debido a que
la relación de la ecuación es simple; a menor impacto
de los ecosistemas, se tendrá la mayor diversidad por
causas naturales, generando así, la visión general que
se ha manejado en los últimos casi 30 años (ValleRodríguez, 2006). Las ANP no sólo se vislumbran
como centros de diversidad biológica, sino también
de diversidad paisajística y biocultural, pues dentro de
ellas, también se encuentran comunidades humanas
(mestizas y/o indígenas) que conviven directamente
con la diversidad que les rodea junto con muchas de
las actividades que se llevan a cabo (Jiménez-Sierra et al.
2014).
Lamentablemente, las actividades humanas (e.j.,
industria, ganadería y agricultura), han afectado la
riqueza y diversidad de diversos grupos biológicos, así
como su distribución y estructura de poblaciones y
comunidades, sea el caso de los anfibios y reptiles (LeyteManrique et al. 2019). En este sentido, pocos estudios
han sido generados en relación con la diversidad
de especies de anfibios y reptiles en ambientes
modificados, como es el caso de los agroecosistemas
(Pineda y Halffter, 2004; Macip-Ríos y Casas-Andreu,
2008; Leyte-Manrique et al. 2019). Altieri (1999) define
a los agroecosistemas como “comunidades de plantas y
animales interactuando con su ambiente físico y químico
que ha sido modificado para producir alimentos y otros
productos para el consumo y procesamiento humano”
y dentro este contexto, la agricultura es vista como un
agroecosistema en el que se encuentran interactuando
tanto las especies cultivadas como especies silvestres,
son sistemas abiertos muy complejos de intercambio de
energía y que conllevan distintas formas de producción
(Faden &amp; Beauchamp, 1986; Ruiz, 2006).

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

En el estado de Guanajuato existen 24 ANP, en las que
se ha registrado una herpetofauna de 86 especies (21
de anfibios y 65 de reptiles; Báez-Montes, 2018). Sin
embargo, y a pesar de este avance sobre la herpetofauna
en Guanajuato, aún quedan huecos de información
biológica que recabar sobre las especies y poblaciones.
Específicamente, aquellas que se encuentran fuera de los
límites de las ANP, ya sea en ambientes no decretados bajo
ninguna categoría de protección, o bien, aquellas inmersas
en los territorios de la industria, agricultura, ganadería y
asentamientos humanos. No obstante, estudios realizados
en ambientes alterados muestran que, aunque las
modificaciones de los hábitats conlleven a la pérdida de
hábitat para algunas especies, hay otras especies para las
que representan nuevas condiciones favorables para la
colonización, ayudando a su permanencia en los ambientes
resultantes (Van Horne, 1983; Urbina-Cardona et al.
2006). Sin embargo, ello no es fácil de evaluar y conlleva
a preguntarse ¿qué es lo que pasa con la herpetofauna en
los ambientes antropizados?, de los cuales se piensa que
los valores de diversidad son bajos y que las condiciones
para retener a las especies son desfavorables (PachecoFigueroa et al. 2015). Considerando lo anterior y teniendo
como base a los agroecosistemas y su percepción negativa
para la biodiversidad, el objetivo del presente trabajo
es presentar el listado de anfibios y reptiles registrados
en agroecosistemas de maíz de cuatro localidades en
los municipios de Salvatierra e Irapuato, Guanajuato.
Además, se hace una comparación con datos de riqueza
entre ambientes con distinto tipo de manejo, como serían
los agroecosistemas estudiados con sitios conservados
como las ANP y sitios semiconservados, como son algunos
lugares que, aunque presentan perturbación humana,
aún mantienen áreas conservadas con la finalidad de
resaltar un aspecto pocas veces revisado y analizado en
los agroecosistemas y su capacidad para dar refugio a los
anfibios y reptiles.

Área de estudio
Los sitios de trabajo corresponden a agroecosistemas
de maíz de los municipios de Irapuato y Salvatierra. El
Copal (COP; 20° 44´ 33.69´´N y 101° 19´ 27.05´´O;
elevación: 1741 msnm; clima semicálido-subhúmedo,
con vegetación de selva baja caducifolia (SBC),
vegetación secundaria (VS) y zonas de cultivos (ZC);
municipio de Irapuato. Para Salvatierra, las localidades
de estudio fueron: Janicho (JAN; 20° 12´ 15.97´´ N y
100° 53´ 47.13´´O; elevación 1814 msnm) con una
vegetación de SBC y ZC; Urireo (URI; 20° 13´04.35´´N
y 100° 49´06.43´´O; elevación de 1828 msnm), y
una vegetación representada por SBC y ZC, y San
Nicolás de los Agustinos (SNA; 20° 14´19.86´´N y
100° 58´29.96´´O, elevación de 1747 msnm) siendo
SBC y ZC la vegetación representativa; el clima para
las tres localidades es semiseco tropical (García, 2004;
Rzedowski y Calderón de Rzedowski, 1987) (Figura 1).
Para la elección de las localidades se consideraron los
tipos de producción de los cultivos, es decir, si estos
eran de riego y/o temporal, dado que esto podría influir
en la riqueza de especies en cada sitio. El COP y SNA
presentan sistemas de riego, y en URI y JAN, sistemas
de temporal. Finalmente cabe añadir, que en los cuatro
39

Los agroecosistemas como refugios de la biodiversidad: El caso de los anfibios y reptiles

Introducción

�a

b

Figura 1. Área de estudio en la que se muestran las localidades. a = el Copal, Irapuato; b = San Nicolás de los
Agustinos, Janicho y Urireo, Salvatierra.

sitios y paralelamente a las zonas de cultivo, se presenta
vegetación de selva baja caducifolia, de la cual no se
evaluó ni su cobertura ni estado de conservación, pero
se tomó como un elemento externo que puede influir
en la composición de la herpetofauna por su cercanía
con las zonas de cultivo (Pacheco-Figueroa et al. 2015).
Especies presentes en los agroecosistemas. Se
generaron registros de anfibios y reptiles para el
municipio de Irapuato de 2012 a 2017, en tanto que
para Salvatierra fue de 2015 a 2020. Los datos de los
registros se obtuvieron de tres fuentes: 1-Muestreos
de campo. Para la localidad de El COP, se efectuaron
muestreos sistemáticos de julio a noviembre de 2016
y de febrero a junio de 2017, con una duración de dos
días, y con un esfuerzo de muestreo de 8 horas/hombre
por día, siendo tres personas las que participaron en
el mismo. Se emplearon técnicas convencionales de
colecta y búsqueda de anfibios y reptiles, sugeridas por
Casas-Andreu et al. (1999). Para Salvatierra, se llevaron
a cabo muestreos sistemáticos en las localidades de URI
y SNA en los meses de mayo de 2016 a diciembre de
2016, y enero de 2017 a agosto de 2018, siguiendo para
ello, el mismo método y técnicas que en la localidad de
el COP en Irapuato. 2-Donaciones. De 2012 a 2015, se
tuvieron organismos de donaciones para el municipio
de Irapuato, incluyendo la localidad de el COP, de la
cual se tomaron los registros para el presente estudio,
ya que incluye zonas de cultivo. De 2015 a 2020, se
tuvieron donaciones de organismos procedentes de las
localidades de JAN, SNA y URI, con presencia de zonas
de cultivo. Los organismos donados se incorporaron
a la Colección Herpetológica del Tecnológico Nacional
de México, Campus Salvatierra. 3-Fuentes electrónicas
como bases de datos GIBF (2021), HerpNet (2021) y
VertNet (2021), la literatura especializada regional, así
como de referencias alojadas en AmphibiaWeb (2021) y
The Reptile Database (Uetz et al. 2021).
Como los datos de los registros procedieron de distintas
fuentes, solo se consideró el número de especies y su
abundancia. Nosotros asumimos, que posiblemente el
tipo de sistema de producción es un factor importante
40

en la cantidad de especies en cada localidad. Si bien no
se cuenta con estudios específicos en los que el sistema
de producción (riego y/o temporal) determine la riqueza
y composición de herpetozoos, se considera como base
el trabajo de Leyte-Manrique et al. (2019) en el que se
comparan zonas de cultivos en sistemas de producción
de riego y temporal con respecto a la vegetación
conservada (selva baja caducifolia), en las localidades de
SNA (sistema de riego) y URI /sistema de temporal).
Comparación de ambientes. Se llevó a cabo una
comparación del número de especies de anfibios y
reptiles considerando el impacto de las actividades
humanas y su afectación. No se midió el efecto ni la
fuente de perturbación, pero si se estableció un valor
cualitativo para su designación, conforme a su estado de
conservación a partir de la propuesta de emplazamiento
ambiental de Canter (1999), la cual consiste en evaluar
cualitativamente, la afectación de un sitio en razón del
número de actividades humanas y su impacto. Para el
presente estudio se consideraron tres categorías: 1-Sitios
conservados (ANP´s, con actividades reguladas de uso
de recursos de flora y fauna, y baja densidad poblacional,
con amplia cobertura de componentes vegetales nativos),
2-sitios semiconservados (fuera de ANP, y con actividades
no reguladas de uso y extracción de fauna y flora pero con
componente vegetales nativos presentes), y 3-sitios no
conservados (fuera de ANP, sin regulación ambiental, uso
de suelo agrícola y ganadero, con asentamientos humanos,
y sin componentes vegetales nativos). Finalmente, se
estableció el estado de riesgo de las especies presentes en
los agroecosistemas a partir de la NOM-059-ECOL-2010 y
el de la lista roja de la UICN.

Diversidad en los agroecosistemas
Conjuntamente, los agroecosistemas tuvieron
una herpetofauna compuesta por 14 familias y
29 especies (9 anfibios y 20 reptiles; Figura 2 con
especies representativas). Las serpientes (incluida
una especie introducida Indotyphlops braminus
conocida como serpiente ciega enana afro-asiática)
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Figueroa et al. 2015; Hernández-Ordoñez y SuazoOrtuño, 2016). En este contexto, se ha mencionado
que la mayor cantidad de reptiles tiene que ver con
una mayor capacidad para moverse y de adaptarse
al ambiente, así como a los cambios estacionales
(Vitt y Caldwell, 2014; Cadena-Rico et al. 2020), lo que
también implica que la falta temporal de agua no los
restringe completamente.

Figura 2. Especies representativas de cada familia para los anfibios y reptiles en las cuatro localidades. En
paréntesis se ponen los nombres comunes que les dan los agricultores en la región. Ranas y sapos. Familia
Bufonidae: a = Incilius occidentalis (sapo), b = Anaxyrus punctatus (sapito de motas/rojo); Craugastoridae: c =
Craugastor augusti (ranita ladradora), Hylidae: d = Dryophytes eximius (ranita de hojas/arbolada); Ranidae: e =
Lithobates neovolcanicus (rana); Scaphiopodidae: f = Spea multiplicata. (sapito excavador) Tortugas, lagartijas
y serpientes. Kinosternidae: g = Kinosternon integrum (tortuga casquito), Dactyloidae: h = Anolis nebulosus
(abanico), Phrynosomatidae: i = Sceloporus grammicus (lagartija de mezquite/lagartija espinosa), Teiidae:
j = Aspidoscelis gularis (sabandija), Colubridae: k = Conopsis lineata (hocico de puerco), y Natricinidae: l =
Thamnophis cyrtopsis (culebra de agua).

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

41

Los agroecosistemas como refugios de la biodiversidad: El caso de los anfibios y reptiles

y las lagartijas fueron las más diversas, con 12 y siete
especies, respectivamente. Al respecto, algunos
estudios en ambientes conservados y perturbados
mencionan que hay un patrón consistente en el
que los reptiles presentan una mayor cantidad
de especies con respecto a los anfibios, y que los
agroecosistemas no son la excepción (Macip-Ríos y
Casas-Andreu, 2008; Berrizobal-Islas, 2012; Pacheco-

�De los cuatro agroecosistemas, El COP, con sistemas
de riego, presentó más especies, con un total de 23 (7
anfibios; 16 reptiles), seguido de URI con 19 especies (3
anfibios; 16 reptiles), JAN con 17 (3 anfibios; 14 reptiles),
y con menor número SNA con 13 especies (3 anfibios;
10 reptiles). En la Tabla 1 se observan las especies
presentes en cada localidad y el tipo de sistema de
producción agrícola. En anfibios, y de manera general
para los cuatro sitios, la abundancia fue baja, a excepción
de la rana Lhitobates neovolcanicus (88 individuos), y la
lagartija Sceloporus torquatus con 201 individuos. En la
localidad de el COP se albergó una mayor cantidad de
especies de anfibios y reptiles, lo que sin duda puede
ser contrastante para un ambiente antropizado. En este
contexto, se puede decir que el sistema de producción
de riego en COP, puede proporcionar un suministro
constaté de refugio, alimento y humedad para los
herpetozoos, y siendo la estación de lluvias dónde se
observó un flujo migratorio de especies, entre ellas
otros grupos biológicos (insectos, pequeños mamíferos
y aves migratorias granívoras), particularmente desde
la selva baja hacia los cultivos e infiriendo que pude
proporcionar alimento a los anfibios y reptiles. Al
respecto, esto puede ser apoyado por autores como
Macip-Ríos y Casas-Andreu (2008), quienes mencionan
que los sistemas agrícolas son una fuente constante
de alimento, por lo tanto, los herpetozoos que han
superado la alteración del ambiente exploran nuevos
sitios de caza.
En el caso de los agroecosistemas en URI y JAN (ambos
de temporal), dos factores explican su abundancia de
especies: 1- Presencia de pozas de agua permanentes
en URI, y agricultura de traspatio en JAN, con actividad
incipiente. La tortuga Kinosternon integrum fue de
mayor abundancia no solo en URI y JAN, sino en las
cuatro localidades. En este sentido, K. integrum, es una
especie de amplia distribución y plasticidad a diversos
ambientes, por lo cual no es extraña su presencia
en pozas, arroyos y canales asociados a los sistemas
agrícolas (Leyte-Manrique et al. 2019; Cadena-Rico
et al. 2020). Para SNA, con la menor abundancia de
especies, se podría decir que, a pesar de tener un
sistema de producción de riego (mayor humedad),
existe un alto impacto a los herpetozoos, el cual
tiene que ver con un mayor grado de persecución de
especies, principalmente a las serpientes, en la que el
colúbrido más abundate fue Thamnophis melanogaster
(12 individuos). Esta intensa persecución de serpientes
resulta en la mayoría de las veces con la muerte de los
ofidios y que refleja el irracional e injustificado conflicto
con ellos en México (Fernández–Badillo et al. 2021). Lo
que resulta preocupante si se considera que la nación
mexicana es el país más biodiverso en serpientes del
planeta (Midtgaard, 2021) y cuya cultura ancestral
estaba basada importantemente en la veneración de
estos seres vivos, y donde incluso actualmente ocupan
un lugar en los símbolos patrios (Balderas-Valdivia et al.
2014). Esta persecución y sacrificio intencional parecen
causar un efecto negativo en las serpientes (Figura 3), así
como de otras especies y sus abundancias observadas.
A esto hay que añadir no solo la percepción cultural
negativa, los mitos y creencias locales afectan a los
herpetozoos (Leyte-Manrique et al. 2016a; Fernández42

Badillo et al. 2021), sino, además, los incidentes con
vehículos, tractores y trilladoras que aplastan o mutilan
animales durante la cosecha y en carreteras (LazcanoVillarreal et al. 2009, 2017; Cervantes-Huerta et al. 2017).
En SNA el caso de los anfibios, la contaminación del agua
podrá ser un factor importante en la escasa presencia
y abundancia de ranas y sus puestas, a diferencia de
las localidades JAN, URI y el COP, en donde las puestas
observadas fueron de Lhitobates neovolcanicus, y que
puede ser un indicador de perturbación del ecosistema
acuático tal como sucede con otras especies del género
(Oldham et al. 1997; Cadena-Rico et al. 2020). En general,
los cuatro agroecosistemas presentan distintos efectos
con los sistemas de producción, lo que determina
la abundancia y cantidad de especies de anfibios y
reptiles que albergan. Para el COP se realiza el sistema
de riego con dos ciclos de cultivo para maíz, lo que
parece proporcionar alimento constante y refugio a
los herpetozoos. Aquí se observa en particular una
riqueza en reptiles, donde las 11 especies de serpientes
presentan en general una baja abundancia, en tanto
algunas especies de lagartijas como las de cola de
látigo Aspidoscelis gularis y las lagartijas espinosas
Sceloporus spinosus y S. torquatus presentaron mayores
abundancias. En anfibios, 7 de las 9 especies, estuvieron
presentes, y con abundancias altas (a excepción del
sapito de espuelas Spea multiplicata). Lo que indica que
los agroecosistemas en general son sitios activos de
reproducción, desarrollo y supervivencia de las especies
de anfibios que lograron adaptarse (Pineda y Halffter,
2004; Macip-Ríos y Casas-Andreu, 2008; HernándezOrdoñez y Suazo-Ortuño, 2016).

a

b

Figura 3. Interacciones
negativas para la conservación
humano-ofidios. a = Macho
adulto de la culebra Pituophis
deppei, conocida como
Cencuate, b = Hembra de
Masticophis mentovarius,
conocida como Chirrionera
o chicotera. Ambas en la
localidad de San Nicolás de los
Agustinos, Salvatierra.
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�AMPHIBIA

COPL*

SNA*

Salvatierra
JAN**

URI**

NOM-059

Los agroecosistemas como refugios de la biodiversidad: El caso de los anfibios y reptiles

Irapuato

UICN Distribución

Anura
Bufonidae
Anaxyrus compactilis

20

0

0

0

Nc

LC

E

Anaxyrus punctatus

14

0

0

0

Nc

LC

Ne

Incilius occidentalis

18

0

0

0

Nc

LC

E

0

0

6

2

Nc

LC

Ne

Craugastoridae
Craugastor augusti
Hylidae
Dryophytes arenicolor

8

3

10

0

Nc

LC

Ne

Dryophytes eximius

12

1

2

0

Nc

LC

E

Dryophytes plicatus

0

0

0

5

Nc

LC

E

20

35

8

25

A

LC

E

3

0

0

0

Nc

LC

Ne

7

3

4

3

5

6

3

10

Pr

LC

E

0

0

0

1

Nc

LC

Ne

Ranidae
Lhitobates neovolcanicus
Scaphiopodidae
Spea multiplicata
S = 9 especies
REPTILIA
Testudines
Kinosternidae
Kinosternon integrum
Lacertilia
Dactyloidae
Anolis nebulosus
Phrynosomatidae
Sceloporus aeneus

0

0

0

1

Nc

LC

E

Sceloporus dugesii

0

60

8

19

Nc

LC

E

Sceloporus grammicus

6

2

0

0

Pr

LC

Ne

Sceloporus spinosus

26

0

6

2

Nc

LC

Ne

Sceloporus torquatus

16

10

5

170

Nc

LC

E

56

25

10

7

Nc

LC

Ne

Teiidae
Aspidoscelis gularis
Serpentes
Colubridae
Conopsis lineata

5

3

2

1

Nc

LC

E

Conopsis nasus

1

0

1

0

Nc

LC

Ne

Drymarchon melanurus

1

2

1

4

Nc

LC

Ne

Lampropeltis polyzona

2

0

8

2

Nc

LC

Ne

Masticophis mentovarius

3

5

22

2

Nc

LC

Ne

Pituophis deppei

2

0

5

2

A

LC

E

Salvadora bairdi

0

0

0

1

Pr

LC

E

Natricidae
Thamnophis cyrtopsis

2

0

3

1

A

LC

Ne

Thamnophis melanogaster

2

12

0

0

A

EN

E

1

0

1

0

Pr

LC

Ne

1

0

1

1

Nc

LC

Ne

4

12

0

1

Nc

NE

Ne

16

10

14

16

Viperidae
Crotalus molossus
Elapidae
Micrurus tener
Typhlopidae
Indotyphlops braminus
S = 20 especies

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

Tabla 1. Familias de anfibios y reptiles presentes
en los agroecosistemas. Localidades: 1- El
Copal = COPL, 2-San Nicolás de los Agustinos
= SNA, 3-Janicho = JAN, 4-Urireo = URI. Sistema
de producción: Temporal = *, Riego = **.
Distribución: E = endémica de México, Ne = no
endémica.
Nota. NOM-059-ECOL-2010: P = peligro
de extinción, A = Amenazada, Pr = Sujeta a
protección especial, Nc = No considerada.
UICN, 2021: NE = No evaluada, DD = datos
insuficientes, LC = preocupación menor, NT
= casi amenazada, VU = vulnerable, EN = en
peligro, CR = peligro crítico, EW = extinta en vida
silvestre, EX = extinta.

43

�Comparación de ambientes
Los anfibios y reptiles responden diferencialmente a
los ambientes, lo que puede tener implicaciones de
tipo fisiológico y reproductivo (Cadena-Rico et al. 2020),
y al hablar de ambientes, debemos suponer la calidad
y estado de conservación de los mismos, es decir, que
el hábitat sea el idóneo para los herpetozoos (Van
Horne, 1983). Algunos estudios, comparan valores
de diversidad de especies, y hacen alusión a que la
disponibilidad de alimento y refugios durante el año, así
como la estructura vegetal y grado de conservación, son
determinantes en la composición de las comunidades
de anfibios y reptiles (Urbina-Cardona et al. 2006). Los
resultados de nuestro estudio muestran para los cuatro
agroecosistemas en conjunto, una herpetofauna de 29
especies (Tabla 2; COP = 23; URI = 19; JAN = 17 y SNA
= 13 especies), donde el caso del COP fue mayor que
otros sitios (conservados y semiconservados) dentro del
estado de Guanajuato. Por ejemplo, el ANP Culiacán y
la Gavia, con 22 especies (5 de anfibios y 17 reptiles,),
tuvo una menor abundancia. En esta ANP se destaca
el aprovechamiento forestal, zonas de pastoreo y
cultivos de temporal (cerro el Culiacán), además de que
se hace uso de reptiles para consumo como alimento
(comúnmente Sceloporus spp), con fines curativos y
para peletería (particularmente Crotalus molossus), por
lo que se asume que puede afectar a la herpetofauna
del sitio (Báez-Montes, 2018) (Figura 4). En el caso de
Yuriria, esta ANP es considerada como un sitio Ramsar,
sin embargo, existe una problemática de contaminantes
de origen agrícola como insecticidas químicos (BáezMontes, 2018; Walter y Brooks, 2009), y por supuesto,
los fertilizantes, que pueden tener efectos negativos
sobre las especies acuáticas como anfibios (Oldham et
al.1997) y tortugas, lo que se agravan con actividades
de pesca y asolvamiento de la presa, y que a su vez
reduce los sitios de puestas para los anfibios. En este
sitio, la herpetofauna es baja si se le compara con los
agroecosistemas de COP y URI, pero similar a JAN. La

Cuenca baja del río Temascatio (CBRT) y el cerro de
El Veinte son sitios semiconservados que cuentan
con zonas de bosque de encino (CBRT) y selva baja
caducifolia en buen estado (Leyte-Manrique et al. 2016),
donde en ambos sitios se llevan a cabo manejo forestal
regulado y se tienen zonas de pastoreo con algunas
porciones de zonas de cultivos de temporal. En ellos, se
presentaron 31 especies (11 anfibios y 20 reptiles) en
CBRT, y 23 (6 anfibios y 17 reptiles) en Cerro de El Veinte.
Para el ANP Las Musas, Leyte-Manrique et al. (2018)
registran un total de 40 especies (Figura 4), siendo el
sitio con mayor número de especies, ello explicado por
qué a pesar de que en ella se tienen asentamientos
humanos, conserva zonas amplias y heterogéneas
de vegetación nativa, arroyos, ríos y presas que
pueden proporcionar refugio, humedad y alimento a
los herpetozoos (Leyte-Manrique et al. 2019). En un
contexto general, los ambientes antropizados, como los
agroecosistemas estudiados, mantienen condiciones
de refugio y alimentación temporal para los anfibios y
reptiles. Sin embargo, deben analizarse de manera más
profunda los factores de orden demográfico, ecológico
y conductual que promueven el flujo de las especies
de zonas conservadas a perturbadas, y que permitan
conocer los patrones de riqueza y diversidad de los
anfibios y reptiles en estos sitios.

Conclusiones
Los resultados de este trabajo muestran que los
agroecosistemas pueden mantener a diversas
especies, en algunos casos semejante a los
ambientes conservados o semiconservados
estudiados en Guanajuato, sobre todo en las selvas
bajas caducifolias, y en las que los cambios en
la composición de refugios y alimento son muy
marcados entre lluvias y secas. Bajo esta visión, los
agroecosistemas pueden verse al menos para los
anfibios y reptiles que han sobrevivido a la alteración

Figura 4. Comparación
de la diversidad de
especies de anfibios y
reptiles entre ambientes
conservados (C),
semicornservados
(SC) y antropizadosagroecosistemas (NC) en
Guanajuato.

44

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Agradecimientos
A los pobladores de las localidades de San Nicolás de los
Agustinos, Janicho, Urireo y El Copal en los municipios de
Salvatierra e Irapuato, Guanajuato, por dejarnos trabajar
en sus parcelas. A Ma. Fernanda Rodríguez Gutiérrez,
Ma. del Carmen Portilla Mendoza, David López, José
Antonio Piña García y a Abel Antonio Buelna Chontal por
su apoyo en campo. Al Tecnológico Nacional de México
por el apoyo económico otorgado para la realización del
proyecto “7689.20-PD: Diagnosis ecológica y ambiental
de recursos biológicos e hídricos asociados a sistemas
agrícolas del municipio de Salvatierra, Guanajuato,
México”.

Tabla 2. Comparación de la herpetofauna en tres diferentes tipos de ambientes en Guanajuato que incluyen este estudio. A = Anfibios, R = Reptiles,
T = Total. CBRT = Cuenca baja del río Temascatio, COP = El Copal, SNA = San Nicolás de los Agustinos, URI = Urireo, y JAN = Janicho.
Sitio

Ambiente

No. Especies

Fuente

CBRT, Irapuato.

Semiconservado

A= 11 /R = 20; T = 31

Cadena- Rico et al. (2020).

Cerro de El Veinte, Irapuato.

Semiconservado

A = 6 / R= 17; T = 23

Leyte-Manrique et al. (2016).

ANP Yuriria.

Conservado

A = 6/ R = 11; T = 17

Báez-Montes (2018).

ANP Las Musas.

Conservado

A = 12/R = 28; T = 40

Leyte-Manrique et al. (2018).

Charco Azul, Xichú.

Conservado (zona núcleo BSG, Gto.).

A = 6/R = 12; T = 18

Leyte-Manrique y Domínguez-Laso (2014).

ANP Cerro del Culiacán-La Gavia
(zona núcleo).

Conservado

A = 5/R = 17; T = 22

Arenas-Monroy (2012).

Sierra Santa Rosa, Gto.

Semiconservado

A = 11/ R = 20; T =31

Mendoza-Quijano et al. (2001).

ANP Cerro de Arandas.

Semiconservado

A = 9/ R = 18; T = 27

Báez-Montes (2018).

SNA, URI, JAN y COP.

Antropizados-Agroecosistemas

A = 9/R =20; T = 29

Este estudio

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

45

Los agroecosistemas como refugios de la biodiversidad: El caso de los anfibios y reptiles

original del ecosistema, como ambientes con cierta
estabilidad aun no cuantificable que proporcionan
refugio y alimentación, y que se comportan
metafóricamente como un “ nicho colchón”, porque
amortiguan la pérdida total de especies por el
efecto de la transformación del hábitat. De estas
observaciones se puede desprender que los hábitats
originales que ahí se perdieron, pudieron haber
contenido una biodiversidad aún mayor. En un
contexto general, el papel de los agroecosistemas, por
lo menos como espacios de refugio y alimentación,
debe reevaluarse para conocer su dinámica espaciotemporal y el efecto real sobre la biodiversidad de
anfibios y reptiles que todavía albergan.

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�48

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�BIOLOGICAL AND CULTURAL
DIVERSITY IN THE STATE OF
OAXACA, MEXICO:
STRATEGIES FOR CONSERVATION AMONG
INDIGENOUS COMMUNITIES

�Elí
  
García-Padilla1, Dominic L. DeSantis2, Arturo Rocha3, Lydia
Allison Fucsko4, Jerry D. Johnson3, David Lazcano5, and Larry
David Wilson6

1
Oaxaca de Juárez, Oaxaca 68023, MEXICO,, 2Department of
Biological &amp; Environmental Science, Georgia College &amp; State
University, Milledgeville, Georgia 31061, 3Department of Biological
Sciences, The University of Texas at El Paso, El Paso, Texas 799680500, USA 4Department of Humanities and Social Sciences,
Swinburne University of Technology, Melbourne, Victoria AUSTRALIA,
5
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias
Biológicas, Laboratorio de Herpetología, Apartado Postal-157, San
Nicolás de los Garza, C.P. 66450, Nuevo León MEXICO, 6Centro
Zamorano de Biodiversidad, Escuela Agrícola Panamericana
Zamorano, Departamento de Francisco Morazán, HONDURAS; 1350
Pelican Court, Homestead, Florida 33035-1031, USA

Key words: biodiversity, cultural diversity,
Oaxaca, Mexico, indigenous communities,
community conservation initiatives, social
tenure of the land
Palabras claves: biodiversidad, diversidad
cultural, Oaxaca, México, comunidades
originarias, iniciativas de conservación
comunitaria, propiedad social del territorio

Dedication
To the late Francisco Toledo “Chico Toledo,” the maximal Zapotecan-Oaxacan artist, who also stood out as a socioenvironmental fighter contributing in a forceful way to the defense of the native maize (Zea mays) and against genetically
modified organisms (GMOs) and glyphosate (Bayer-Monsanto). His efforts, social perspective, and commitment not
only consolidated several institutions now referable to the arts, such as painting, engraving, and photography, but he
was also a committed defender of the Cerro del Fortín State “Protected” Natural Area against the megadevelopments
orchestrated by the state and the private iniative. His role as a socio-environmental fighter was manifested in his
direct intervention in the campaign around the liberation of the Lightning Jaguar (“Jaguar de la luz”) in the indigenous
community of Cristo Rey la Selva-Asunción Lachixila, Sierra Madre de Oaxaca. In 2019, he convened a forum in Atzompa,
Oaxaca, where he made a strong call to civil society to defend their territories and common natural resources against
the eco- and ethnocidal megaprojects of the Mexican government (“4T”) known as the Tren “Maya” and the Interoceanic
Corridor in the Isthmus of Tehuantepec. In an interview for the newspaper “El Universal” (2019) he said: “It is very good
that holes are made in mother earth to ask for permission, but if this is the case, who should be consulted are the lords of the
earth - who are the jaguars - if they want a train or they don’t want a train.”
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

49

�“

We are vanishing from the earth, yet I cannot think
we are useless or God would not have created us.
He created all tribes of men and certainly had a
righteous purpose in creating each.”
—Geronimo

Summary
Oaxaca is the state in Mexico with the greatest level of
biological and cultural diversity. The indigenous people
of Oaxaca are all descendants, in whole or part, of the
ancient Olmec culture also known as “Pueblo del Jaguar.”
These indigenous peoples presently are trying to
defend their ancestral territories and common natural
resources from exploitation by governments and large
commercial enterprises. Oaxaca is the fifth largest state
in Mexico and encompasses 12 physiographic regions
and 16 indigenous-ethnolinguistic groups. The high
cultural diversity seen in Oaxaca is interrelated with the
considerable biological and environmental diversity and
it must be understood that the protection of the one is
dependent on the protection of the other. Knowledge of
the biodiversity of Oaxaca continues to be augmented,
especially among the tetrapod vertebrates. The cultural
diversity in Oaxaca, especially with respect to languages,
is the most diverse in the entirety of Mexico. In various
communities, ejidos, and with small landowners there
exists a system of Community Conservation Areas
(CCAs), which allows for the protection of various
species not included within federal Natural Protected
Areas (NPAs), as well as water bodies and forests
within the state. These CCAs are part of a resistance
movement against involvement in the formal NPA
system. The indigenous peoples of Oaxaca are part of a
global community of such people who are known to be
responsible for protection of some 80% of the world’s
remaining biodiversity. The Mexican government’s own
efforts at conservation date back to the administration
of President Lázaro Cárdenas del Río. Community Forest
Management attempts by indigenous peoples around
the world have been supported (or not) by federal
governments. Low-impact ecotourism is being used
by indigenous people in the Sierra Madre de Oaxaca
as an additional means of conserving their land and
for supporting sustainable lifestyles, while resisting
the exploitative efforts by non-indigenous groups in
society. The Corredor Interoceánico constitutes the
most significant threat to the efforts of such indigenous
groups, as well as other large-scale commercial activities
undertaken by industrialists underwritten by their
political allies in the federal government, calling into
question why NPAs really exist and what people they
are supposed to benefit. In light of this reality, we have
made a number of recommendations for the alleviation
of these problems for indigenous peoples to allow for
the continuation of their efforts at preserving native
biodiversity and their own cultural diversity.

Oaxaca es el estado de México con mayor diversidad
biológica y cultural. Los pueblos originarios de Oaxaca
son todos descendientes, total o parcialmente, de
la antigua cultura madre Olmeca también conocida
como “Pueblo del Jaguar”. Estos pueblos originarios
actualmente están tratando de defender sus territorios
y bienes naturales comunes de la explotación por
parte de los gobiernos y las grandes empresas
multinacionales. Oaxaca es el quinto estado más grande
de México y comprende 12 regiones fisiográficas y 16
grupos etnolingüísticos originarios. La alta diversidad
cultural que se observa en Oaxaca está interrelacionada
con la considerable diversidad biológica y ambiental
y debe entenderse que la protección de una depende
de la protección de la otra. El conocimiento de la
biodiversidad de Oaxaca continúa aumentando,
especialmente entre los vertebrados tetrápodos. La
diversidad cultural en Oaxaca, especialmente con
respecto a los idiomas, es la más diversa en todo
México. En varias comunidades, ejidos y con pequeños
propietarios existe un sistema de Áreas Comunitarias de
Conservación, que permiten la protección de diversas
especies no incluidas dentro de las ANPs federales,
así como cuerpos de agua y los bosques dentro del
estado. Estas ACC son parte de un movimiento de
resistencia contra la participación en el sistema formal
de ANP por decreto. Los pueblos indígenas de Oaxaca
son parte de una comunidad global de personas que
se sabe que son responsables de la protección de
alrededor del 80% de la biodiversidad remanente del
mundo. Los propios esfuerzos del gobierno mexicano
por la conservación se remontan a la administración
del presidente Lázaro Cárdenas de Río. Los intentos de
manejo forestal comunitario de los pueblos indígenas
de todo el mundo han sido apoyados o no por los
gobiernos federales. Los pueblos indígenas de la Sierra
Madre de Oaxaca están utilizando el ecoturismo de
bajo impacto como un medio adicional para conservar
sus tierras y para apoyar estilos de vida sostenibles, al
tiempo que se resisten a los esfuerzos de explotación
de los grupos no indígenas de la sociedad. El Corredor
Interoceánico constituye la amenaza más significativa
para los esfuerzos de estos grupos indígenas, así como
otras actividades comerciales a gran escala realizadas
por grandes consorcios industriales suscritos por sus
aliados políticos en el gobierno federal, cuestionando
por qué las ANPs que existen realmente a qué personas
se suponen un beneficio. A la luz de esta realidad,
hemos realizado una serie de recomendaciones para el
alivio de estos problemas a los pueblos originarios que
permitan continuar con sus esfuerzos de preservación
de la biodiversidad nativa y su propia diversidad cultural.

Resumen
50

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�B

iodiversity is the variety of living things that
inhabit a given place (Wilson, 1988). Mexico is
considered one of the top five megadiverse
countries worldwide, harboring ca. 12 % of the entire
worldwide remnant of biological diversity (Sarukhán
et al., 2009). The Mexican state of Oaxaca comprises
the most biologically and culturally diverse entity in all
Mexico (García-Mendoza et al., 2004); its bio-cultural
diversity exceeds even that of entire Central American
countries. All the native and mestizo peoples that
currently inhabit this territory descend (at least partially,
if not completely) from the Olmec culture (the mother
culture of Mesoamerica), also known as “El Pueblo del
Jaguar” (Piña-Chan and Covarrubias, cited by Nahmad
and Sittón, personal communication, 2017). The
Olmec founding myth says that the gods would agree
to create a primordial couple: a jaguar father and a
(human) woman from whose cross the ancestors of
all current Mesoamerican indigenous peoples arose
(Ayuujk [“Mixes”], Ang pøn [“Zoques-Chimalapa”], Tsa ju
jmí´ [“Chinantecos”], Bini Zaa [“Zapotecos”], Ñuu Savi
[“Mixtecos”], and others).
At present, all these native peoples are in resistance and
fighting for the defense of their territories and natural
common resources that belong to them legitimately and
ancestrally over millennia. The mega-projects, such as
open-pit mega-mining, hydroelectric dams, wind farms,
extensive livestock farming, large-scale monocultures,
especially of genetically modified organisms (transgenic),
geoengineering, fracking (hydraulic fracture), Special
Economic Zones (“ZEE”), the “Tren Maya”, and the
Corredor Interoceánico, are just some of the greatest
threats faced in these times, also known as those of
“suicide capitalism at the end of the world” (Bartra, 2017).
These peoples have historically been seen as “backward”
or “reluctant to progress” and “development.” The reality
is that they have lived (coexisted) for no less than 3,000

years in these territories that represent the last great
bastions of ecosystems in good conservation status in
the region and in the world. They have undoubtedly
become the last and most effective guardians of life,
with ca. 80 % of the worldwide remnant biodiversity,
within their ancestral territories that represent currently
25% of the world´s terrestrial surface (United Nations
Organization, 2018).

Physical and cultural environment in
Oaxaca
The Mexican state of Oaxaca has a territorial extension
of 95,364 km²; it is the fifth largest federal entity of
the Mexican Republic, occupying 4.8% of the national
territory (Figure 1). Socio-politically, it is divided into
30 districts, 570 municipalities, and about 10, 500
localities or towns (INEGI, 2010). The name of the entity
comes from the Náhuatl language word huaxyacac,
which means “en la nariz de los guajes” (in the nose of
the guajes [Leucaena sp.], a type of bean-like fruit on a
leguminous tree, which is used for food and medicinal
purposes). It borders to the north with Veracruz and
Puebla, to the east with Chiapas, to the south with the
Pacific Ocean, and to the west with Guerrero. Oaxaca
has a political-economic regionalization that consists of
8 regions: Cañada, Costa, Istmo, Mixteca, Papaloapan,
Sierra Norte, Sierra Sur, and Valles Centrales (Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI),
2022). For its floristic and faunistic study, however, it is
divided into 12 physiographic regions: Sierra Madre de
Oaxaca, Central Valleys, Western Mountains and Valleys,
Central Mountains and Valleys, Isthmic Depression
of Tehuantepec, Sierra Madre del Sur, Gulf Coastal
Plain, Pacific Coastal Plain, Tehuantepec Coastal Plain,
Fosa de Tehuacán, Balsas Depression, and Sierra
Madre de Chiapas (their description is in Mata-Silva et
al., 2015, 2021). In the entity there are 16 indigenousethnolinguistic groups: Amuzgos (Tzjon noan), Chatinos

Figure 1. The physiographic
regionalization of the Mexican
state of Oaxaca.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

51

Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

Introduction

�(Né cha´tña´), Chinantecos (Dza jmiib), Chochos (Rru
ngigua), Chontales de Oaxaca (Lajl pima), Cuicatecos
(Y´an yivacu), Huaves (Ikoots), Ixcatecos (Xwja), Mazatecos
(Ha shuta enima), Mixes (Ayuuk ja´ay), Mixtecos (Ñuu
savi), Nahuas (Mexicanos), Tacuates (Tu´un va´a), Triquis
(Yi ni´nanj nï´ïn), Zapotecos (Binnizá) and Zoques (Ang
pon) (Figure 2; De Ávila-Bloomberg, 2004; Barabas et al.,
2004).

Biological diversity in Oaxaca
In 2000 the Interdisciplinary Research Center for Integral
Regional Development, of the National Polytechnic
Institute (CIIDIR-IPN) convened the “Biodiversity of Oaxaca”
Symposium. This important forum confirmed that Oaxaca
is the most biodiverse entity in Mexico. Likewise, it revealed
the lack of management plans and effective actions for
the conservation of said biological and cultural wealth at
the institutional level (García-Mendoza et al., 2004). From
this effort arose the proposal for the publication of the
bibliographic work entitled “Biodiversidad de Oaxaca”
(2004), thanks to which the information available at that
time was dispersed about the biological and cultural
heritage of Oaxaca. As a result of this work, today we
know that for the 16 cultural groups registered in Oaxaca,
the existence of 157 native languages ​​is documented, a
number higher than that of any other entity in the country
and even those registered in Central American countries.
High cultural diversity is correlated with elevated biological
and environmental diversity. In terms of floristics, Oaxaca
has a total of 8,431 species of vascular plants, which places
the state as one of the richest and most diverse in the
country. Likewise, Oaxaca encompasses approximately
40% of the flora of Mexico and 70% of the types of
vegetation registered for the country. Regarding the
fauna, a total of 1,130 species of Lepidoptera (butterflies),
127 of continental freshwater fishes, 378 of amphibians
and reptiles, 736 of birds, and 190 of mammals were
registered. In summary, as a result of the contributions
of the authors of this work, the presence of 8, 431 species
of flora and 4, 543 species of fauna is documented for
Oaxaca, giving a total of 12, 974 species (García-Mendoza
et al., 2004; Table 1).
Table 1. Faunistic and floristic diversity of Oaxaca (García-Mendoza et
al., 2004).
Fauna

Species

Invertebrates

3,112

Vertebrates

1,431

Total

4, 543

Flora
Pteridophytes
Gymnosperms
Angiosperms

52

627
52
7, 752

Total

8, 431

Grand total

12,974

It should be noted that these preliminary data are
very fluid. More recently, we know, for example, that
the diversity of birds in Oaxaca now totals 776 species
(Blázquez-Olaciregui, 2016). That of amphibians and
reptiles is a total of 480 species (Mata-Silva et al.,
2021) and that of mammals is 216 species (BrionesSalas et al., 2015). As exploratory and formal research
work continues, new species will be added to the
total figures of the entity. If we use as a model the
terrestrial vertebrates, we would find that Oaxaca is
in fact the entity at the country level with the highest
level of biodiversity, with ca. 50 % of the total number
for the entire country (Table 2). Oaxaca also harbors
the two regions with the highest diversity of terrestrial
vertebrates at the country level (Table 3).

Cultural diversity in Oaxaca
According to the Ethnologue database, the number of
established languages listed for Mexico is 294. Of these,
289 are living and 5 are extinct. Of the living languages,
282 are indigenous. The Mexican state of Oaxaca is
the most diverse entity at the country level in terms
of its cultural richness (Figure 2). Therein are found 16
ethnolinguistic families distributed throughout the vast
geography of this megadiverse entity. The total number
of the linguistic diversity of the state is 157 (languages
and dialects). This number exceeds that of any other
state in Mexico and those of any of the countries
in Central America (De Ávila-Bloomberg, 2004). The
total amount of native speakers of the 16 indigenousethnolinguistic groups in Oaxaca is as follows: Amuzgos
(4, 819), Chatinos (40, 004), Chinantecos (107, 002),
Chochos (770), Chontales de Oaxaca (4,617), Cuicatecos
(12, 128), Huaves (13, 678), Ixcatecos (17), Mazatecos
(174, 352), Mixes (105, 443), Mixtecos (245, 755),
Nahuas (10, 979), Tacuates (496, 038), Triquis (15, 023),
Zapotecos (377, 936), and Zoques (5, 282) (De ÁvilaBloomberg, 2004; Barabas et al., 2004). Additionally,
the previous authors also refer to the Pochuteco as an
extinct language and the relative recent presence in the
state of native speakers of Maya, Tzotzil, and Totonaca
languages.

The role of indigenous communities

in the conservation of biological and
cultural diversity in Oaxaca
Indigenous people number over 300 million worldwide.
They live in about 75 of the world’s 184 countries and
are inhabitants of practically each major biome of the
Earth. Indigenous peoples, also called tribal, aboriginal,
autochthonous peoples, national minorities, or first
peoples, are best defined by using several criteria.
Indigenous peoples can be characterized by all or part
of the following criteria: (a) they are the descendants
of the original inhabitants of a territory, which has
been overcome by conquest; (b) they are “ecosystem
peoples,” such as shifting or permanent cultivators,
herders, hunters and gatherers, fishers, and/or
handicraft makers, who adopt a multi-use strategy of
appropriation of nature; (c) they practice a small-scale,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Country and States

Amphibians

Reptiles

Birds

Mammals

Totals

Mexico

394

898

1,123

564

2,979

Oaxaca

149

293

776

216

1,434

Veracruz

122

237

719

178

1,256

Chiapas

107

223

659

211

1,200

Puebla

89

178

595

161

1,023

Guerrero

78

181

539

124

922

Table 3. Terrestrial vertebrate diversity among the four Mexican megadiverse regions (Aguilar-López et al., 2016; NavarroSigüenza et al., 2008; Lira-Torres et al., 2012; González-García, 1993; Luna-Reyes, 2019; Hernández-Ordoñez et al., 2015;
Naranjo and Bolaños-Citalán, 2019; Vázquez-Pérez et al., 2019; Rivero and Medellín, 2015; López-Paniagua et al., 2017).
Regions

Amphibians

Reptiles

Birds

Mammals

Totals

Los Chimalapas (Selva Zoque)

51

105

464

149

769

La Chinantla (Sierra Madre de
Oaxaca)

22

75

400

119

616

El Triunfo (Sierra Madre de Chiapas)

32

64

396

120

612

Montes Azules (Selva Lacandona)

35

90

344

134

603

labor-intensive form of rural production, which produce
little surplus and has low energy needs; (d) they do not
have centralized political institutions, organize their
life at the level of community, and make decisions on
a consensual basis; (e) they share a common language,
religion, moral values, beliefs, clothing, and other
identifying characteristics, as well as a relationship to a
particular territory; (f) they have a different world-view,
consisting of a custodial and non-materialistic attitude
to land and natural resources, based on a symbolic
interchange with the natural universe; (g) they are
subjugated by a dominant culture and society; and (h)
they consist of individuals who subjectively consider
themselves to be indigenous (Toledo, 1999).

Figure 2. The cultural and
ethnolinguistic diversity
in the Mexican state of
Oaxaca.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

The concept of biodiversity was conceived relatively
recently by Walter G. Rosen, from the National Research
Council/National Academy of Sciences (NRC/NAS) in
1985, while planning to conduct a forum on biological
diversity (Wilson, 1988). As Alcom (1993) stated,
however, “...while proof of conservation success is
ultimately biological, conservation itself is a social and
political process, not a biological process. An assessment
of conservation requires therefore an assessment of
social and political institutions that contribute to, or
threaten, conservation.” One of the main social aspects
related to biodiversity is, undoubtedly, the case of the
world’s indigenous peoples. Both cultural diversity and
biological diversity are endangered. There exists a biocultural axiom: that the world’s biodiversity only will be
preserved effectively by preserving diversity of cultures
and vice versa (Toledo, 1999). Scientific evidence shows
53

Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

Table 2. Terrestrial vertebrate diversity in Mexico as a whole and in the five megadiverse Mexican states
(Flores-Villela and García-Vázquez, 2014; Parra-Olea et al., 2014; Mata-Silva et al., 2021; Johnson et al., 2015;
Johnson et al., 2017; Navarro-Sigüenza et al., 2014; Blázquez-Olaciregui, 2016; Sánchez-Cordero et al.,
2014; Briones-Salas et al., 2015; Woolrich-Piña et al., 2017; Palacios-Aguilar and Flores-Villela, 2018; TorresHernández et al., 2021).

�that virtually every part of the planet has been inhabited,
modified, and manipulated throughout human history.
Although they appear untouched, many of the last
tracts of wilderness are inhabited and have been so
for millennia. Indigenous peoples live in and have
special claims to territories that, in many cases, harbor
exceptionally high levels of biodiversity. On a global
basis, human cultural diversity is associated with the
remaining concentrations of biodiversity (Toledo, 1999).

Sierra Madre de Oaxaca and the Sierra Madre de
Chiapas (Chimalapas region). These regions also are not
just highly diverse in terms of biodiversity but also in
terms of cultural richness.

In the case of Oaxaca, México, there are 16 ethnolinguistic groups that, in some cases, have been
occupying this territory for at least ca. 3,000 years.
This is the case of the Mixe-Zoque and the Chinantec
ethnic groups in the Sierra Madre de Chiapas-Isthmus
of Tehuantepec and the Sierra Madre de Oaxaca,
respectively. In the case of the first ones known as
Zoques or Chimas (Ang pøn), they paid to the Spanish
Empire (“Nueva España”) the price of 25, 000 gold
pesos delivered on “jícaras” (traditional pots from the
tree called “morro” [Crescentia alata]) to obtain the
titles that credit them as the legal owners of this vast
territory currently recognized as the one harboring the
most megadiverse biological richness at the country
level (García-Aguirre, 2013; García-Padilla, 2018). In
fact, this ethnic group is considered as the pioneer in
the formal efforts of community conservation at the
country level with the establishment of the Reserva
Ecológica Campesina de los Chimalapas back in 1992 as
an alternative method to the imposition of the Natural
Protected Areas (NPAs) decrees orchestrated by the
Mexican Federal Government and its environmental
institutions (García-Aguirre, 2013). The main reason why
they neglected to accept a federal decree of NPAs is
because they were not disposed to loss of the autonomy
and legal right they possess by Federal Constitutional
recognition, as the ancestral owners of this vast territory
for many centuries before the foundation of Mexico as
an independent nation. According to anecdotal data
provided by the Comisión Nacional de Areas Naturales
Protegidas (CONANP, personal communication), the
rhythm of annual deforestation in Los Chimalapas is
three times lower than in the Selva Lacandona (Montes
Azules) that is the supposed recipient of a Natural
Protected Area federal decree since 1978. In addition
to this, the population of the Jaguar (Panthera onca),
the most emblematic, iconic, and important umbrella
species, reaches the highest densities at the country
level in this region (CONANP personal communication,
2017; Lira-Torres et al., 2012).

In the case of Oaxaca, the Community Conservation
Areas (CCAs) for the conservation of the Jaguar and
the associated biodiversity are protected areas at the
initiative of communities, ejidos, and small landowners
(Figure 3). This is of particular importance for at least
two reasons. First, despite the relatively high percentage
covered by Natural Protected Areas (NPAs), the great
diversity and heterogeneity of species in Mexico means
that many of the species are not included within these
NPAs (for example, the Jaguar [Panthera onca]). An
analysis of gaps and omissions in the conservation of
terrestrial biodiversity in Mexico (CONABIO-CONANPTNC-Pronatura-FCF-UANL, 2007, cited in Galindo-Leal,
2010) identified that only 15.9% of the highest priority
sites for conservation in the country lie in some NPAs
with federal decree. Second, between 70 and 80% of
water bodies and forests are socially owned; that is,
the owners are the people of ejidos and communities
(Galindo-Leal, 2010). For example, Oaxaca, where about
80% of the territory consists of a social order (communal
and ejidal), there has been serious resistance to
the formal and institutional model of biodiversity
conservation by the federal NPAs decrees.

In a recent study on the distribution of the Jaguar in
Oaxaca (Briones-Salas et al., 2012), it was found that,
despite monitoring and field work, there are no formal
records in or near NPAs with state or federal decree in
the entity, and that of the 31 specific records of veracity
of the Jaguar identified in said study, nine were located
within Community Conservation Areas (CCAs) without
certification owned by indigenous communities and
seven more (16 records, 51.6% of the total) less than
15 kilometers away from the same. This highlights
the conservation value of these community and social
conservation efforts. The regions with the highest
number of records of the Jaguar in Oaxaca were the
54

The community conservation system vs.
the formal institutional conservation
system

In the case of La Chinantla region, within the Sierra
Madre de Oaxaca, there exists scientific research
evidence available, based on the community
conservation initiatives of the Jaguar (Panthera onca)
by the Chinantecos indigenous people (Lavariega et al.,
2020; Figel et al., 2009). The community conservation
efforts they practice are not yet recognized in many
cases by the Mexican governmental institutions;
however, they have been doing very well in maintaining
the best preserved, the most biodiverse (GarcíaPadilla, 2020), and the highest remnants of cloud forest
at the Mesoamerican level (see the map provided
by Toledo, 2009). Worth mentioning is that some
native and mestizo communities have established
Community Conservation Areas (CCAs) that lack official
recognition (certification) but have functioned since time
immemorial, thanks to community organization, the
social tenure of the land, and conscious and voluntary
community conservation efforts (García-Mendoza et al.,
2004; Galindo-Leal, 2010). At present in Oaxaca, where
about 80% of the territory is communal, and, therefore,
there is no private property, we can find the pioneering
initiatives in Mexico and possibly the entire world in
terms of the formal Community Conservation Areas.
For its own part, the institutional and federal
governmental conservation efforts for Oaxacan
biodiversity date back to 1937, when they were created
by Federal Decree, when General Lázaro Cárdenas
del Río was President of the Republic, including two
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�national parks: Benito Juárez and Lagunas de Chacahua.
Additionally, in 1986 the beaches of La Escobilla and
Chacahua were declared reserve zones and refuge
sites for the protection, repopulation, development,
and control of the various species of sea turtles; and in
2002 both areas were recategorized as “sanctuaries.” In
1998, the Tehuacán-Cuicatlán Biosphere Reserve was
established, constituting the largest “protected” area by
federal decree in Oaxacan territory. In that same year,
the Bays of Huatulco National Park was also created
on the Oaxaca coast. Finally, in 1999 the Yagul Natural
Monument was established in the Central Valleys, which
would achieve the declaration of World Heritage Site
by UNESCO (2000) for being considered, among other
things, as the place with the oldest archaeological
evidence of domestication of the milpa system (Zea
mays) and other Mesoamerican sacred crops, such as
pumpkins, beans, and chilis. As in the vast majority of
the country’s parks and nature reserves, however, the
administrative neglect and corruption in which they
have been maintained has not allowed them to fulfill the
purposes for which they were created. Currently, many
of these NPAs serve as fertile territory for biopiracy
and establishment of concessions and subsequent
exploitation of oil and minerals. Additionally, many other
environmental crimes have been observed inside them,
such as illegal logging, hunting, and traffic of species.
Despite the aforementioned efforts, to date, large gaps
in biological and cultural information persist among all
levels of social and governmental-institutional actors.
For this reason, the purpose of the present document
is to compile, discuss, and actualize the inventory
figures of the biological richness in the Mexican state
(Oaxaca) with the highest level of cultural diversity at the
country level and the relevance of the social community
initiatives to guarantee the conservation for perpetuity
of this rich and invaluable bio-cultural patrimony.

Community forest management
Community Forest Management (CFM) is a “rightsbased approach.” Securing land and resource rights for
indigenous and/or local communities, and for women,
within these groups is key to confronting the biodiversity
and climate crises, while assuring sustainable livelihoods
and food security. The achievements and the magnitude
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

of the challenges in devolving rights are noted in a new
report, which finds that 49.2% of the area of a 42-country
sample consists of territories of indigenous, local, and
Afro-descendant peoples. Of these lands, 53.5% are
recognized by national governments, whereas in 46.5%
communities have still unrecognized and frequently
threatened customary rights. Evidence is accumulating
that community participation is key for the success of
forest conservation initiatives. For example, indigenous
territories cover 30% of the area in the Amazon Basin. In
this fraction, deforestation and fire occurrence are lower
and it contains more than half of the region’s carbon
stocks, while having only 10% of recent forest loss,
despite multiple threats. Another study of social and
conservation outcomes in a large sample of protected
areas found that those with positive socioeconomic
outcomes and cultural and livelihood benefits for
communities also had improved conservation (Bray,
2021).
The case of Mexico represents an unusual set of
circumstances where agrarian policy beginning in the
third decade of the 20th century established communal
governance institutions (in some cases blended with
traditional forms of governance), and a common
property resource on a nation-wide scale. The agrarian
governance institutions, with episodic influence from
forestry legislation, then served as the organizational
and social capital platform for the development of more
entrepreneurially-oriented institutions that permitted
the vigorous development of a very large sector of
community forests managed for the commercial
production of timber (Bray et al., 2003 cited in Bray et
al., 2006). Reforms to agrarian law, at the constitutional
level, in 1992 encouraged a transition from state-led to a
community-led community forestry sector (de Janvry et
al., 2001 cited in Bray et al., op. cit).
The Sierra Norte de Oaxaca or Sierra Madre de
Oaxaca is recognized as an iconic region in the world
for the CFM that is practiced there. This makes the
conservation of forests and care of biodiversity coincide
in the same territory. A recent study of 23 community
forestry companies (with a total territory of 201, 994
hectares) showed that they use and conserve their
forests according to the criteria of sustainable forest
management. Seventy-eight % of said territory (156, 550
hectares) is forested and, according to its uses, is divided
55

Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

Figure 3. Natural Protected Areas, Community Conservation
Areas, mining concessions, and the distribution of the Jaguar
(Panthera onca) in Oaxaca, Mexico/ Áreas Naturales Protegidas,
Áreas de Conservación Comunitaria, concesiones mineras y la
distribución del Jaguar (Panthera onca) en Oaxaca, México.

�into wood production areas (37%), strict conservation
areas (36%), restoration areas (5%), agricultural areas,
and other uses (22%). This forest territory is highly
productive, since in a period of 20 years, it has produced
approximately three million metric tons of wood. In the
1990s, the Community Forest Development Program
supported the diversification of forest production into
ecotourism and spring water bottling (Bray, 2018).
The success of this productive community initiative
depends on what is currently called “comunalidad.”
The notion of “comunalidad” was born as a category of
anthropological analysis. The late Floriberto Díaz-Gómez
(2004) defined it as “the space in which people carry out
activities of recreation and transformation of nature,
while the first relationship is that of the Earth with the
people, through work.” It means that all the efforts and
the derived economical resources are produced and
distributed among all the community members equally
also known as “comuneros.” Currently, the organization
known as Unión de Comunidades Forestales Zapotecas
y Chinantecas (UZACHI) has set an example now
considered as a world leader referent in terms of the
CFM, creating the basis for the utopic social progress in
harmony with Mother Nature.

Sustainable or low-impact ecotourism
We consider here a third ally for conservation
biodiversity within an indigenous context in Oaxaca, i.e.,
sustainable or low impact ecotourism. According to the
United Nations World Tourism Organization´s (UNWTO,
2022) definition, ecotourism refers to forms of tourism
which have the following characteristics:
1. All nature-based forms of tourism in which the
main motivation of the tourists is the observation
and appreciation of nature as well as the
traditional cultures prevailing in natural areas.
2. It contains educational and
interpretation features.
3. It is generally, but not exclusively organized by
specialized tour operators for small groups.
Service provider partners at the destinations
tend to be small, locally owned businesses.
4. It minimizes negative impacts upon the
natural and socio-cultural environment.
5. It supports the maintenance of natural areas
which are used as ecotourism attractions by:
• Generating economic benefits for
host communities, organizations and
authorities managing natural areas
with conservation purposes;
• Providing alternative employment and
income opportunities for local communities;
• Increasing awareness towards the
conservation of natural and cultural
assets, both among locals and tourists.
The sustainable or low-impact ecotourism is currently
an economic sustainable activity within the Zapotecan
and Chinantecan communities in the Sierra Madre
de Oaxaca (Sierra de Juárez). Communities such as
Calpulalpan de Méndez and Santa Catarina Lachatao
56

in the Sierra de Juárez (Sierra Norte; SMO). These two
are splendid examples of how human societies have
been producing a sustainable lifestyle due to low-impact
nature tourism. At the same time, these “comuneros”
are struggling against the illegal forest exploitation and
against the mining concessions inside their ancestral
territories that they legally own. Each year, the people
of both communities celebrate the “Festival de Tierra
Caliente,” as part of a pacifist resistance movement
against the eco- and ethnocidal capitalism represented
by mining concessions operating on their lands.
The other referent of sustainable or low-impact
ecotourism in the Sierra Madre de Oaxaca are the six
Chinantecan communities of CORENCHI (Comité de
Recursos Naturales de la Chinantla Alta AC) in the
Chinantla region. Specifically, Santa Cruz Tepetotutla
and San Antonio del Barrio Chinantecan communities
celebrate each year the “Festival de la Biodiversidad
de la Chinantla,” an event consistent on multiple
activities to promote the low impact ecotourism in the
region in benefit of the local owners of the land. Worth
mentioning is that these communities do not have
Community Forest Management; however, they are
doing well in terms of the social conservation initiatives
and low impact ecotourism in favor of the conservation
of this indigenous territory that is in fact the largest
remnant of cloud forest at the country level (Toledo,
2009).
Within the Sierra Madre de Chiapas-Isthmus of
Tehuantepec, there is also a community-based, lowimpact ecotourism known as “Paraíso Jaguar” in the Ejido
La Esmeralda, located in the municipality of Santa María
Chimalapa. The comuneros there are facing several
challenges to combine the community conservation
system and, at the same time, the low-impact
ecotourism activities as an alternative economic method
to avoid non-sustainable activities long established in
the region, such as cattle-raising and illegal logging that
are affecting the largest remnant of a mosaic of tropical
forests of ca. 400, 000 hectares harboring the highest
levels of biodiversity at the country level.
Together, all of these low-impact ecotourism activities,
led by the social actors and their strategic level of
organization, represent an effective ally for the
conservation of some of the most biologically and
culturally diverse regions at the country level (e.g.,
Chinantla and Chimalapas).

The principal environmental pressures
on conservation efforts

There are several types of environmental issues affecting
the biodiversity within the Mexican state of Oaxaca.
Examples of them are the megaprojects, such as the
mining concessions, hydroelectric dams, wind and solar
farms, fracking, and cattle expansion, genetical modified
organisms (GMOs), and the use of pesticides and
glyphosate. In the region of the Isthmus of Tehuantepec
and in general in the whole state of Oaxaca, there are
different environmental pressures; however, the most
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�The Corredor Interoceánico in the Isthmus of
Tehuantepec is placing under a lot of social and
environmental pressure the most biodiverse and
ethnoculturally diverse region of Mexico. This region is
also highly valuable in terms of water resources, with
ca. 40% of the reservoir of fresh water available at the
country level. This same trend is observed in the Yucatan
Peninsula with the “Tren Maya” megaproject, which is
already suffering from several environmental pressures,
such as deforestation, GMOs, soy crops, oils spills,
bad drainage management, the plague of sargassum
seaweed (Sargassum sp.), massive tourism, crime,
and land speculation due to the imminent creation of
tourist development nuclei of ca. 50, 000 habitants in
every train station. In the case of the “Megaproyecto
del Istmo,” there are considered the creation of various
industrial development nuclei, which will demand the
use of land and natural resources at an unprecedented
rate in the region. The Isthmus of Tehuantepec is
currently suffering in general a lack fresh water even for
agricultural purposes and human consumption. Given
that we are entering a sixth major extinction crisis;
we advocate for alternative sustainable practices to
guarantee the continuity of life on planet Earth.

Conclusions
1. Oaxaca is the most biologically and
culturally diverse state in Mexico.
2. The native and mestizo peoples presently
inhabiting Oaxaca are all descendants, either
partially or completely, from the Olmec culture.
3. The native peoples of Oaxaca currently are
attempting to defend their ancestral territories
and resources from exploitation by large
commercial enterprises, including largescale open-pit mining, hydroelectric dams,
wind farms, livestock farming, large-scale
monocultures, geoengineering, and fracking.
4. Oaxaca is the fifth largest federal entity in
Mexico and is divided into 30 districts, 570
municipalities, and around 10, 500 towns. The
state comprises 12 physiographic regions and
supports 16 indigenous-ethnolinguistic groups.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

5. High cultural diversity is correlated with equally
high biological and environmental diversity.
6. Our understanding of the biodiversity of
Oaxaca continues to increase. For example, the
diversity of birds now stands at 776 species,
that of the herpetofauna at 480 species,
and that of mammals at 216 species.
7. The cultural richness of Oaxaca is the
most diverse in the country of Mexico,
especially in terms of languages.
8. Cultural and biological diversity in Oaxaca are
heavily intertwined and it is understood that
biological diversity will be preserved only by the
protection of cultural diversity and vice versa.
9. The system of Community Conservation Areas in
Oaxaca consists of protected areas maintained by
various communities, ejidos, and small landowners,
and is important for two major reasons. First,
because they offer protection to a variety of
species that are not included within the natural
protected areas system (NPAs) of the federal
government, and second, because between 70
and 80% of water bodies and forests are owned
by ejidos and communities. Thus, members of
these ejidos and communities have resisted
being involved with the formal NPA system.
10. The Chinantecan indigenous people of Oaxaca
are part of the indigenous peoples in the world
in general that are recognized by the United
Nations as the guardians of approximately
80% of the remnant global biodiversity.
11. The Mexican government’s efforts to protect
Oaxaca’s biodiversity date back to the presidency
of General Lázaro Cárdenas del Río, when the
national parks Benito Juárez and Lagunas de
Chacahua were established. Since that time, a
number of subsequent initiatives have been
introduced in the federal government’s efforts to
add to the system of natural protected areas.
12. Community Forest Management efforts by the
world’s indigenous peoples have constituted
almost half of a 42-country sample of such
efforts, which involve the securing of resource
rights for indigenous and/or local communities,
as well as for women. While 53.5% of these
lands are given recognition and given protection
also by federal governments; the remaining
46.5% are still unrecognized and frequently
threatened by non-indigenous societal
elements. In Oaxaca, such community initiatives
have been effective in the social struggle
against previous non-indigenous groups.
13. Some indigenous groups living within the Sierra
Madre de Oaxaca are utilizing low-impact
ecotourism as another means of conserving
their lands and allowing for sustainable lifestyles,
while at the same time struggling against the
exploitative efforts by outside interests.
14. The greatest threat to such indigenous efforts is the
large project known at the Corredor Interoceánico,
which is a federal government effort to restore
some 300 km of railways in the Isthmus of
Tehuantepec, ostensibly to move goods rapidly
from the Pacific Ocean to the Gulf of Mexico.
57

Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

significant threat is the mega- project known as “Corredor
Interoceánico,” orchestrated by the Mexican Government.
Additionally, we have been witnessing how the laws at
the constitutional level are changing dramatically in the
last decades in benefit of the private interests of the big
capitalists and to the detriment of the real owners of the
land. The Ley Minera and the Ley General de Biodiversidad,
which allow the legal establishment of mining concessions
inside the natural protected areas by federal decree, are
just a couple of examples of how the conditions for the
dispossession and extractivism of the territories and
the natural resources are created by big capitalists and
politicians working for them and their agenda. To date,
there are documented ca. 1, 609 mining concessions inside
the Natural Protected Areas (Armendariz-Villegas and
Ortega-Rubio, 2015). Based on this activity, the questions
arise as to what NPAs are for and who they are supposed
to benefit.

�15. Several environmental pressures exist that impact
the community conservation efforts of indigenous
peoples by allowing extractive activities within
protected areas by political interests in the federal
government, including large-scale mining activities.
This deleterious activity is so widespread that it
calls into question why natural protected areas
really exist and who they are supposed to benefit.

Recommendations
1. We recommend to the Mexican Government and
the environmental institutions such as SEMARNAT,
CONAFOR, and CONANP, to recognize and declare
formally that the native people as not just the real
owners of the land but also the real social and
environmental heroes. The environmental agenda
should include the recognition of the rights among
the multiple indigenous groups of Mexico over their
ancestral territories, which in many cases were
even recognized by the Spanish Empire before
the independence of Mexico ca. 200 years ago.
2. We propose also the inclusion and strengthening
of Community Conservation Initiatives, Community
Forest Management, and Low-Impact Ecotourism
as just three of the main alternative productive
and sustainable activities in favor of the social
and environmental justice. Together with other
achievements led by the Oaxacan indigenous
people, such as fair coffee trade and agroecology,
these will determine the achievement of the still
unattained sustainability and preservation for
perpetuity of wildlife and human societies.

3. We call on the new generations of “comuneros”
and community members in general of the
Mexican and Oaxaca societies to defend
their fundamental human rights for a healthy
environment and so a quality of life based on
social justice in harmony with Mother Nature,
translated into a more sustainable lifestyle that
guarantees the viability of the coming generations.
4. To the Mexican Government, we request the
abolition of all faces of these ethno- and ecocidal
megaprojects that act in favor of capitalists and
to the detriment of the civil population. The
Ley Minera and Ley General de Biodiversidad
ought to be extinguished to guarantee the
conservation of the last remnants of biodiversity
in possession of the indigenous communities.
5. We strongly call for the civil societies to consider
better and more sustainable practices to
guarantee the survival of not just the entirety
of biodiversity but also of our own species.
We are still have time to create collectively the
conditions to achieve social and environmental
justice. As a predominant mestizo society
in Mexico, we still have a lot to learn from
indigenous communities and their traditional
uses and practices among their ancestral and
legally-owned territories and common natural
resources. What the environmental elite in
Mexico ignore or do not want to recognize is
that for the indigenous peoples, their territories
and common natural resources possess a
value (cultural, ecological, symbolic, magical,
and religious), but never a monetary price.

I love the song of the mockingbird,
Bird of four hundred voices,
I love the color of jade
And the intoxicating scent of flowers,
But more than all I love my brother, man.
—Nezahualcóyotl

58

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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Conservation 15(2) [General Section]: 72–155 (e285).
United Nations Organization. 2018. Los indígenas
guardan el 80 % de la biodiversidad el resto la
hemos exterminado. https://news.un.org/es/
audio/2018/04/1432172
United Nations Educational, Scientific and Cultural
Organization. 2000. World Heritage Conservation.
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Vázquez-Pérez J. R., P. L. Enríquez, and G. de Jesús Cartas
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Biósfera El Triunfo, Chiapas, México. (Pp. 115-136). In:
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Wilson, E. O. (ed.) 1988. Biodiversity. National Academy
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J. D. Johnson, V. Mata-Silva, and L. D. Wilson. 2017.
The herpetofauna of Puebla, Mexico: composition,
distribution, and conservation. Mesoamerican
Herpetology 4: 791– 884.

�Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

1. Francisco Toledo (seated second from the right) during the
last forum he organized in defense of the territories and natural
common resources in 2019 in the community of Atzompa,
Valles Centrales of Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

2. The landscape in the Valles Centrales of Oaxaca. Photo by Elí
García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

61

�3. The native maize (Zea mays) in the Sierra Madre del Sur,
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

4. The Jaguar represented in the rupestrian art inside the Cave
Los Machines in the Ejido Unión Zapata, in the municipality of
Mitla (Lyobaa). Photo by Elí García-Padilla.

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5. People from the Triqui culture in the community of San
Andrés Chicahuaxtla, Sierra Madre del Sur. Photo by Elí GarcíaPadilla.

6. The sale of domestic turkey (Meleagris gallopavo) in the
market of Tlacolula de Matamoros, Valles Centrales. Photo by Elí
García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

63

�7. Cacao (Theobroma cacao) in the region of the Los Chimalapas,
Isthmus of Tehuantepec. Photo by Elí García-Padilla.

8. The mescal and diversity of agaves (Agave sp.) in the region of
Sola de Vega, Sierra Madre del Sur. Photo by Elí García-Padilla.

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�Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

9. The pulque (octli) obtained from the pulquero agaves (Agave
americana) in the vicinity of El Almacén, Santa María Apasco,
Mixteca region. Photo by Elí García-Padilla.

10. The Mexican horned pit viper (Ophryacus undulatus) found
in the community of Santa Catarina Lachatao, Sierra Madre de
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

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�11. A pair of military macaws (Ara militaris) in the vicinity of San
Pedro Jocotipac, Cañón del Sabino, Cañada region. Photo by Elí
García-Padilla.

12. The vegetation composed of tropical evergreen forest in
the vicinity of La Gloria in Los Chimalapas region, Isthmus of
Tehuantepec. Photo by Elí García-Padilla.

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13. The individual of Baird’s Tapir (Tapirella bairdii) in the photo
was photographed in captivity in the Zoológico Regional Miguel
Álvarez del Toro in Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Photo by Elí García
Padilla.

14. A Zapotecan woman from the Central Valley of Oaxaca. San
Miguel del Valle, Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

15. A Zapotecan woman from the Sierra Madre del Sur, Santa
Lucía Miahuatlán, Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

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�16. A group of Zapotecan women from Sierra Norte (SMO),
San Melchor Betaza, Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

17. A baby Jaguar called “Pitao Bedxé” (God Jaguar)
photographed in captivity at the local zoo “Yaguar Xoo,” Tanivet,
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

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�Biological and Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities

18. The olive ridley sea turtle (Lepidochelys olivacea) on the
shore of the community of La Ventanilla, Santa María Tonameca,
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

19. The Oaxaca spiny-tailed iguana (Ctenosaura oaxacana) and
habitat in the vicinity of Morro Ayuta in the Isthmus-Coast of
Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

69

�20. The Chamula mountain brook frog (Duellmanohyla
chamulae) in the vicinity of Santa María Chimalapa in the
Isthmus of Tehuantepec. Photo by Elí García-Padilla.

21. The Conant´s false brook salamander (Pseudoeurycea
conanti) in the vicinity of Vega del Sol, in the municipality of Sola
de Vega. Photo by Elí García-Padilla.

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22. The community forests of the Sierra de Juárez, worldwide
pioneer of the Community Forest Management. Santiago
Comaltepec, Oaxaca. Photo by Elí García-Padilla.

23. A group of Amazona guatemalensis hunted by local people to be
consumed as forest meat. This species supposedly is protected and under a
high category of vulnerability according to the Mexican and international legal
instruments. However, we personally observed that in the region of the Los
Chimalapas, a bastion of ca 400, 000 hectares of well- preserved forests, it is
a very common species. Photo by Elí García-Padilla.
Vol. 5 Nº 9, primer semestre 2022

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�24. The tropical deciduous low forest and xeric vegetation
typical of the Reserva de la Biósfera Tehuacan-Cuicatlán and
the communal lands of San Pedro Jocotipac in the “Cañada”
region, sanctuary of the last populations of Military macaw (Ara
militaris). Photo by Elí García-Padilla.

25. The tree ferns typical of the mountain cloud forest in the
humid zone of the Sierra Norte or Sierra Madre de Oaxaca,
Sendero Relámpago, La Esperanza, Santiago Comaltepec. Photo
by Elí García-Padilla.
72

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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                    <text>Vol. 6 No.11, enero-junio 2023
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

Vol. 5 No. 10, segundo 2022

�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Tostado
Despacho de la Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Coordinador de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio I. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Biología Contemporánea
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Ana Laura Lara-Rivera
Biotecnología
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate González
Ecología y Sustentabilidad
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Dr. Iram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
M. C. Alejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 6, No. 11, primer semestre de 2023, es una
Publicación semestral editada por el Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n,
Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www. uanl. mx,
biologiaysociedad@uanl. mx Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León
González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017060914413700-203, Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor. Responsable de la ultima actualización de este número: y fecha:
Dr. Jesús Angel de León González, de fecha 18 de septiembrede 2018. ISSN
en trámite. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son
responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamentere flejan la
postura del editor de la publicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma
o medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

CONTENIDO
Salmonella facilita Su Supervivencia
aprovechando la maquinaria de proceSamiento de
micrornaS de Su hoSpedero: el humano

la araña violiniSta, deSde Su identificación haSta
Su importancia médica

¿ojoS u oceloS?: órganoS fotoSenSoreS en

4
9

anélidoS marinoS

17

aiSlamiento de bacteriaS reSiStenteS a
antibióticoS en aveS de la univerSidad autónoma
de nuevo león campuS ciudad univerSitaria.

25

¿atrapadoS, Sin Salida?: el caSo de loS anfibioS
pachuca, hidalgo,
méxico

34

y reptileS en la ciudad de

amenazaS al boSque meSófilo de montaña
en méxico y la importancia de eStudioS
multitaxonómicoS

in memoriam: DR. GUSTAVO PONCE GARCÍA

42
49

�EDITORIAL

N

os da mucho gusto poner en las manos de
nuestros lectores este Undécimo número
de Biología y Sociedad. Este esfuerzo se
traduce en 6 aportaciones originales derivadas de
la Investigación Científica que buscan alcanzar a
todo lector deseoso de conocimiento.
Estas contribuciones son el resultado del
esfuerzo y generosidad de autores y coautores
de cada una de las mismas, quienes las han
sometido a consideración en nuestra revista.
Así mismo, es loable el esfuerzo profesional de
los integrantes del Comité Editorial, los árbitros
anónimos, y todos aquellos que hacen posible
que Biología y Sociedad continúe en la senda
de la divulgación científica. A todos ellos va un
profundo agradecimiento.
En este Undécimo número Biología y Sociedad,
a través de su sección IN MEMORIAM, rinde
un muy sentido homenaje a un miembro de
la comunidad académica de la Facultad de
Ciencias Biológicas, UANL, el Dr. Gustavo
Ponce García, un profesor investigador muy
destacado dentro de nuestra comunidad, quien
lamentablemente se nos adelantó en el camino
en este 2022. Biología y Sociedad agradece la
generosidad y sensibilidad de quien escribió este
homenaje.

La publicación de este Undécimo número de
Biología y Sociedad confirma la insoslayable
responsabilidad de la Universidad Autónoma de
Nuevo León a través de la Facultad de Ciencias
Biológicas, de contribuir a la promoción de la
Apropiación Social del conocimiento, aportando
a la edificación de una sociedad cada vez más
informada, equitativa y justa.

�Dr.
  
Jesús Angel de León-González

Editor en Jefe

�SALMONELLA FACILITA SU
SUPERVIVENCIA APROVECHANDO LA
MAQUINARIA DE PROCESAMIENTO
DE MICRORNAS DE SU HOSPEDERO:
EL HUMANO
�Mayra
  
A. Gómez Govea1, Virgilio Bocanegra-García2, Santos García Alvarado3,
Víctor Hugo Cervantes Kardasch4, Irám Pablo Rodríguez Sánchez1, *

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural. Ave. Pedro de
Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66455 México.
Dra. Mayra A. Gómez Govea1 (mayragee@gmail.com), Profesor Irám Pablo Rodríguez Sánchez (iramrodriguez@gmail.com).
2
Instituto Politécnico Nacional, Centro de Biotecnología Genómica, Laboratorio Interacción Ambiente-Microorganismo. Blvd del Maestro SN,
Reynosa Tamaulipas 88710, México. E-mail: Dr. Virgilio Bocanegra-García (vbocanegg@hotmail.com).
3
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Microbiología Médica y Sanitaria (LAMMS). Ave.
Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66455 México. Dr. Santos García Alvarado
(santos@microbiosymas.com).
4
Facultad de Medicina, Universidad de Colima. E-mail: Dr. Víctor Hugo Cervantes Kardasch
(vkardasch@ucol.mx).
1

4

�Palabras clave: Salmonella, Sal-1, AGO-2,
microRNAs, sistema inmune/inmunitario
Keywords: Salmonella, Sal-1, AGO-2,
microRNAs, immune/immune system.

Resumen

Abstract

Las salmonelas son bacterias gramnegativas causantes
de gastroenteritis y fiebre entérica. La virulencia de
Salmonella requiere de factores que permitan a la
bacteria evadir el sistema inmunitario del huésped.
Por lo que ha desarrollado mecanismos sofisticados
para promover la supervivencia en las células
infectadas. Los microRNAs son pequeños RNAs que
regulan procesos biológicos en eucariotas. Poco se
conoce de las respuestas de microRNAs en bacterias
invasoras como Salmonella. Aquí, revisamos una de
las estrategias novedosas que utiliza Salmonella para
procesar pequeños ARN bacterianos no codificantes
en fragmentos similares a microARN aprovechando las
células del huésped. Es así que de esta manera puede
evadir la eliminación por el sistema inmune y facilitar la
supervivencia bacteriana.

Salmonella are Gram-negative bacteria that cause
gastroenteritis and enteric fever. Salmonella virulence
requires factors that allow the bacteria to evade the
host’s immune system. This bacterium has developed
sophisticated mechanisms to promote its survival in
infected cells. MicroRNAs are small RNAs that regulate
biological processes in eukaryotes. Little is known about
the responses of microRNAs in invasive bacteria such as
Salmonella. Here, we review one of the novel strategies
used by Salmonella to process small bacterial noncoding RNAs into microRNA-like fragments by exploiting
host cells. Thus, in this way it can evade elimination by
the immune system and facilitate bacterial survival.

5

�Salmonella: agente patógeno

E

l género Salmonella es conocido por causar
enfermedades trasmitidas mediante la ingesta de
alimentos, su hábitat es el aparato gastrointestinal
de los animales y el hombre, nunca como microbiota
normal. Según el Centro para el Control y la Prevención
de Enfermedades (CDC) es causante de 1.35 millones de
infecciones, 26,500 hospitalizaciones y 420 muertes al
año en los Estados Unidos, por lo que es muy importante
para los servicios de salud pública (CDC, 2022). Todos los
serotipos de Salmonella son patógenos para humanos y
son responsables de cuadros clínicos como gastroenteritis,
septicemia y fiebre entérica. Entre los síntomas principales
de estas enfermedades se encuentran diarrea, fiebre,
náusea, vómito, dolor abdominal, mialgias y el dolor de
cabeza (Hu y Kopecko, 2003; Herrera y Jabib, 2015).

Estrategias de supervivencia de
Salmonella en el hospedero
Salmonella cuenta con estrategias para evadir a células
de sistema inmune y sobrevivir dentro de las células del
hospedero. Generalmente las estrategias que le sirven a
esta bacteria se asocian a componentes de su superficie
como el lipopolisacárido (LPS), flagelos y peptidoglicano
los cuales pueden ser modificados (Figura 1).
Otra estrategia seguida por esta bacteria es la entrega
de efectores en las células del huésped a través de
sistemas especializados de secreción (como el sistema
de secreción tipo III o tipo IV) para promover la invasión
bacteriana, la supervivencia y replicación dentro de
las células huésped. Salmonella puede penetrar la
membrana dentro de vacuolas y fagosomas modificados
donde se protegen de los mecanismos de defensa
del huésped. Es ahí donde esta bacteria se multiplica
libremente antes de ser liberada de la célula huésped
para infectar otras células (Ochoa Rodríguez, 2005).

miRNAs como estrategias alternas de
supervivencia en bacterias
Se tiene bien conocido que las bacterias vivas pueden
liberar Ácido Ribonucleico (ARN) y proteínas funcionales
en el citosol activando las defensas del huésped como
en el caso de Listeria monocytogenes.
Recientemente ha tomado relevancia la liberación de
ARN por Salmonella y otras bacterias patógenas como
mecanismo de protección. Estos pequeños fragmentos
de RNA son conocidos como miRNAs y son RNAs no
codificantes de cadena sencilla de aproximadamente
19-25 nt de longitud y regulan de manera negativa la
expresión génica en la mayoría de los sistemas celulares.
En eucariotas los miRNAs se encuentran involucrados
en procesos biológicos que van desde la diferenciación
hasta el desarrollo y son parte importante de la defensa
inmunológica. En bacterias los microRNAs permiten
que estos organismos se adapten a las perturbaciones
ambientales del huésped, como cambio en el pH, la
presión osmótica, además de permitir la replicación
6

Figura 1. Componentes de superficie que utiliza Salmonella para
colonizar células del huésped. La interacción de Salmonella con
una célula hospedera depende de su habilidad a adherirse para
asegurar su supervivencia los flagelos, el lipopolisacarido O (LPS) y
los peptidoglicanos son estructuras de superfice que permiten la
colonización.

intracelular. Además, se tiene bien estudiado el papel
que estos desempeñan durante la infección por diversos
patógenos, incluyendo virus, parásitos y bacterias. Se
calcula que estas moléculas regulan el silenciamiento posttranscripcional de un 60% de los genes codificadores de
proteínas, convirtiendo a este mecanismo en uno de los
más importantes de regulación génica. En bacterias han
sido encontrados en las especies Helicobacter pylori, Listeria
monocytogenes, Francisella tularensis, Salmonella enterica
y Mycobacteria sp., Staphylococcus aureus regulando
procesos patogénicos (Maudet et al., 2014; Das et al., 2016;
Aguilar et al., 2019).

Salmonella: nuevo mecanismo de
patogénesis

Gu y colaboradores (2017) descubrieron que Salmonella
puede liberar un fragmento pequeño de RNA (microRNA)
al citosol y aprovechar un sistema propio de las células
humanas para procesar más fragmentos de RNA los cuales
le ayudan a la supervivencia de la bacteria. El fragmento
más importante encontrado es el microRNA llamado Sal1 que puede representar una nueva clase de factores
de virulencia asociados con la infección bacteriana. En
contra del concepto tradicional de que las bacterias
no pueden producir microRNAs, Gu y colaboradores
(2017) demuestran que incluso antes de la entrada en
las células intestinales, Salmonella puede explotar un
mecanismo propio de las células del huésped mediado
por una proteína celular llamada argonauta 2 (AGO2) que
le permite modificar Sal-1 para que este microRNA pase
a un estado funcional, es decir, para que se convierta en
el microRNA que le permita aumentar sus posibilidades
de supervivencia (Figura 2). Sal-1 tiene como objetivo a la
enzima óxido nítrico-sintasa celular inducible (iNOS), lo que
conduce a la atenuación de la capacidad antimicrobiana de
la célula huésped mediada por iNOS/NO (Gu et al., 2017;
Zhao et al., 2017).
La producción de tales pequeños fragmentos de ARN
funcionales podría ser un fenómeno común durante la
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Finalmente, se tiene la teoría que el agotamiento dentro
de la célula de la proteína AGO2 afecta a muchos otros
eventos a parte de la “maduración” de Sal-1 en su estado

funcional, esto es porque AGO2 podría estar generando
otros microRNAs funcionales de Salmonella diferentes de
Sal-1, los cuales podrían estar cumpliendo otros papeles
que le brindan a la bacteria mayores oportunidades de
supervivencia. Los fragmentos de microRNA como Sal1, producidos por Salmonella en las células infectadas,
pueden representar una nueva clase de factores de
virulencia asociados con la infección bacteriana y la
supervivencia intracelular, y su potencial mecanismo
de patogenicidad se encuentra a la espera de mayores
estudios. El estudio de este tipo de procesos tiene gran
impacto en el campo médico, ya que permite entender un
tipo de relación dependiente que las bacterias patógenas
pueden establecer con el organismo al que infectan y
en última instancia, le permite a la bacteria sobrevivir y
producir una infección que puede derivar en la aparición
de la enfermedad.

Figura 2. Comparación de células con la proteína AGO2
desempeñando un papel esencial en el procesamiento del ARN
pequeño bacteriano en las células huésped. Imagen del lado izquierdo
representa el mecanismo dependiente de AGO2 y la imagen de la
derecha representa el mecanismo sin la proteína AGO2.
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

7

Salmonella facilita su supervivencia aprovechando la maquinaria de procesamiento de microRNAs de su hospedero: el humano

infección Salmonella ayudando a provocar y mantener
la enfermedad. Dado que la producción de Sal-1
funcional depende de la proteína celular AGO2, las
bacterias por sí solas no pueden producir y activar
Sal-1. Por lo tanto, aunque muchos tipos de bacterias
no patógenas y/o que no tienen la capacidad de
causar enfermedad como Escherichia coli, contienen la
información dentro de su genoma para producir Sal-1,
sin embargo esta no será funcional como un factor de
virulencia, a diferencia de Salmonella, debido a que sus
mecanismos de patogénesis son diferentes y no entra
a las células huésped de la misma manera que lo hace
Salmonella (Gu et al., 2017).

�Literatura citada

Aguilar, C., Mano, M., &amp; Eulalio, A. (2019). MicroRNAs at the host–
bacteria interface: host defense or bacterial offense. Trends
in microbiology, 27(3), 206-218.

Herrera, B. Y., &amp; Jabib, R. L. (2015). Salmonelosis, zoonosis de
las aves y una patogenia muy particular. REDVET. Revista
Electrónica de Veterinaria, 16(1), 1-19.

CDC 2022 Centro para el Control y la Prevención de
Enfermedades https://www.cdc.gov/salmonella/index.
html#:~:text=CDC%20estimates%20Salmonella%20
bacteria%20cause,%2C%20fever%2C%20and%20
stomach%20cramps.

Hu L, Kopecko DJ. 2003. Salmonella. In: International handbook of
pathogens, Miliotis MD, Bier JW (eds). Marcel Dekker: USA,
pp. 151-165.

Das, K., Garnica, O., &amp; Dhandayuthapani, S. (2016). Modulation of
host miRNAs by intracellular bacterial pathogens. Frontiers
in cellular and infection microbiology, 6, 79.
Gu, H., Zhao, C., Zhang, T., Liang, H., Wang, X. M., Pan, Y., Chen,
X., Zhao, Q., Li, D., Liu, F., Zhang, C. Y., &amp; Zen, K. (2017).
Salmonella produce microRNA-like RNA fragment Sal-1 in
the infected cells to facilitate intracellular survival. Scientific
reports, 7(1), 2392. https://doi.org/10.1038/s41598-01702669-1

Maudet, C., Mano, M., &amp; Eulalio, A. (2014). MicroRNAs in the
interaction between host and bacterial pathogens. FEBS
letters, 588(22), 4140-4147.
Ochoa, I. M. F., &amp; Rodríguez, A. V. (2005). Mecanismos moleculares
de patogenicidad de Salmonella sp. Revista latinoamericana
de microbiología, 47(1-2), 25-42.
Zhao, C., Zhou, Z., Zhang, T., Liu, F.,, Zhang, C-Y., Zen, K., &amp; Gu,
H. (2017). Salmonella small RNA fragment Sal-1 facilitates
bacterial survival in infected cells via suppressing iNOS
induction in a microRNA manner. Scientific Reports, 7,
16979. DOI:10.1038/s41598-017-17205-4

�LA ARAÑA VIOLINISTA,
DESDE SU IDENTIFICACIÓN
HASTA SU IMPORTANCIA MÉDICA

�Noel
  
Salinas Limón, Rosa María Sánchez Casas y
Jorge Jesús Rodríguez Rojas

�Palabras clave: Loxoscelismo,
Araña violinista, Loxosceles,
mordedura de araña.
Keywords: Loxoscelism, Recluse
spider, Loxosceles, spider bite.

Resumen
Las arañas del género Loxosceles también conocidas
como arañas violinistas se conforman actualmente
por 133 especies a nivel mundial, siendo México con
la mayor riqueza y particularmente en Nuevo León
ocurren tres especies: Loxosceles candela, Loxosceles
luteola y Loxosceles devia. Esta araña se distingue por
sus tres pares de ojos, su cefalotórax en forma de pera
y la mancha en forma de violín, aunque esta puede
variar dependiendo de la especie. Este arácnido es
de importancia médica, ya que su mordedura puede
causar desde necrosis hasta anemia profunda e
insuficiencia renal grave que en ocasiones puede llegar
a ser mortal. El daño que causa el veneno de la araña
violinista en el ser humano es debido a las fosfolipasas
D, metaloproteasas y los inhibidores del nudo de cistina.
Por lo anterior es muy importante la difusión pública
sobre la toxicidad e identificación de la araña violinista.

Abstract
Spiders of the genus Loxosceles, also known as recluse
spiders, currently have 133 species worldwide. Mexico
has the greatest richness, and particularly in Nuevo
León, three species Loxosceles candela, Loxosceles
luteola, and Loxosceles devia occur. This spider is
distinguished by its three pairs of eyes, its pear-shaped
cephalothorax, and the violin-shaped spot, although
this can vary depending on the species. This arachnid
is of medical importance, since its bite can cause from
necrosis to deep anemia and severe renal failure that
can sometimes be fatal. The damage that recluse spider
venom causes in humans is due to phospholipase D,
metalloproteases, and cystine knot inhibitors. Therefore,
public dissemination of the toxicity and identification of
the violinist spider is very important.
10

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La araña violinista, desde su identificación hasta su importancia médica

Figura 1. Comparación del tamaño de una araña violinista y la moneda mexicana de 1 peso (diámetro = 21
mm), colectada: Rodríguez-Rojas Jorge J., fotografía: Noel Salinas Limón.

Introducción

L

as arañas violinistas son artrópodos bien
adaptados con más de 130 especies distribuidas en
todos los continentes. Estas arañas pertenecen a la
familia Sicariidae y al género Loxosceles. Son parte del
reducido grupo de arañas capaces de causar la muerte
al ser humano, y se les llama también araña parda,
marrón o reclusa. El término Loxosceles proviene del
griego loxos que significa curvas y kelos patas, haciendo
alusión a su aspecto circular o curvo (Sánchez-Olivas et
al., 2011). Son arañas pequeñas, las hembras adultas
llegan a medir 30 mm o más con las patas extendidas
(Fig. 1) (de Roodt et al., 2002).
Estas arañas son sensibles a la humedad y a la luz, se las
puede hallar en lugares secos y oscuros (Cabrerizo et al.,
2009), por lo que tienen una gran afinidad por habitar
edificaciones humanas, esto facilita su propagación
por las zonas urbanas a través de actividades
como las migraciones y el comercio. Dentro de los
edificios pueden alcanzar altas densidades y pasan
desapercibidas para los habitantes (Nentwig et al., 2017).
Debido al efecto necrosante del veneno que inyecta su
mordedura, esta araña es de importancia médica, ya
que produce lesiones cutáneas graves que comienzan
con una reacción inflamatoria local aguda caracterizada
por edema, seguida de acumulación de células
inflamatorias, hemorragia en la dermis en el sitio de la
picadura y una lesión necrótica del tejido cutáneo con
extensión gravitatoria y formación de una escara negra
(Veiga et al., 2000).
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

En ciertas regiones de América del Sur como Perú, Chile
y Brasil, los accidentes con estas arañas venenosas
son considerados un problema de salud pública.
No obstante, pocos países tienen un sistema de
notificación obligatoria que registre el número de casos
de loxoscelismo, por lo que los datos sobre este cuadro
clínico se encuentran subestimados a nivel mundial
(Gremski et al., 2021).

¿Cómo saber si es una araña violinista?
Una de las características morfológicas para identificar
la araña es el número de ojos y la forma en la que están
acomodados, ya que cuentan con seis ojos organizados
en pares. Un par mediano frontal de mayor tamaño,
junto con un par a la derecha y otro par a la izquierda,
de tamaño menor y ubicado ligeramente posterior
a los ojos de en medio. Esta característica es muy
práctica para diferenciar a la araña violinista, si se tiene
la oportunidad de observarla de cerca (García-Cuevas,
2011). Sin embargo, en algunas ocasiones esto no es
posible, por lo que otro detalle que permite diferenciarla
es su prosoma, que es la región del cuerpo donde se
ubican la cabeza y las patas. En la cabeza tiene una
mancha en forma de “violín”, la cual le dio su nombre.
Además, tiene una forma de pera (piriforme) (Fig. 2)
mientras que otras arañas con las cuales se suelen
confundir lo tienen de forma circular, como lo es la
araña escupidora (género Scytodes) (Valdez-Mondragón
et al., 2018a).
11

�El problema es que en algunas especies como en
Loxosceles yucatana, la mancha del prosoma es difícil
de observar e incluso, dependiendo del estadio, a veces
es más o menos visible, ya que en los adultos donde es
más difícil debido a que pasan de tener un color café
claro a uno más oscuro. Es por ello se recomienda no
fiarse completamente de la ausencia de la mancha hasta
que se descarte la posibilidad de que no se trata de una
violinista y evitar el contacto con cualquier espécimen
que tenga la mínima sospecha de que pueda ser una
araña de esta especie (Valdez-Mondragón et al., 2018a).

California y Sonora, con cinco especies cada uno
(Valdez-Mondragón et al., 2019). Aparte de las especies
endémicas de nuestro país, se han reportado casos
de especies que provienen de otras zonas del mundo,
que lograron adaptarse para vivir en nuestro país.
Por ejemplo, se ha reportado a Loxosceles rufescens
en Ciudad Juárez, Chihuahua, pero originalmente se
extiende por la Cuenca del Mediterráneo y Medio
Oriente. Asimismo, Loxosceles reclusa, originaria de
Estados Unidos, se ha llegado a encontrar en el estado
de Tamaulipas (Valdez-Mondragón et al., 2018b).

¿Dónde se encuentran las especies de
araña violinista?

¿Qué sabemos de las especies que se
encuentran en Nuevo León y zonas
colindantes?

El género Loxosceles está conformado actualmente por
133 especies a nivel mundial. Se encuentra distribuido
principalmente en Centro y Norteamérica (101 especies),
seguido por África (22), Europa (8) y Asia (2) (ValdezMondragón et al., 2018a). México cuenta con el 40.6%
(41) de las especies, encabezando la lista de países con
más especies de arañas Loxosceles, seguido de Perú, EE.
UU., Argentina y Sudáfrica (Vázquez-Vallejo, 2009).
Valdez-Mondragón (2019) menciona que las especies
más conocidas y a las que se les atribuyen más casos
clínicos son Loxosceles laeta, Loxosceles intermedia y
Loxosceles gaucho en Sudamérica; Loxosceles reclusa
en Estados Unidos; y Loxosceles rufescens en Europa y
Medio Oriente.
En México, la diversidad de especies es mayor en el
norte del país, disminuyendo hacia el sur. Los estados
con mayor diversidad son Baja California Sur, Baja

En el estado de Nuevo León se han reportado tres
especies: Loxosceles candela, Loxosceles luteola y
Loxosceles devia. Esta última se cuenta con más
información debido a que su distribución geográfica
también incluye el estado americano de Texas donde
es conocida como Reclusa de Texas (Texas Recluse,
en inglés). A pesar de que se sabe la distribución de la
reclusa de Texas, se desconoce la superposición con
otras especies (Vetter y Hedges, 2018).
Los estudios sobre Loxosceles devia en México son
contados. Salazar-Olivo y Solís-Rojas (2015) identificaron
a las especies de arañas del estado de Tamaulipas,
donde se encontró a Loxosceles devia en 42 casas, siendo
la tercera araña más común en hogares. Loxosceles devia
presenta una coloración más variable que Loxosceles
reclusa, con el mismo patrón oscuro en el cefalotórax, a
menudo reducido a una marca oscura en forma de “Y”

Figura 2. Vista frontal de una
araña violinista: (a) vista del
prosoma con las estructuras de
importancia para la identificación,
(b) tres pares de ojos, (c) la
mancha en forma de violín, y
(d) el escudo en forma de pera.
Ejemplar procedente de Nuevo
León colectado: Rodríguez-Rojas
Jorge J., fotografía: Noel Salinas
Limón.
12

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Loxoscelismo
Las mordeduras por arañas del género Loxosceles pueden
ser de difícil diagnóstico, ya que en ocasiones la araña o su
mordedura pasan inadvertidas, la aparición de síntomas
no es inmediata y en algunos casos son inespecíficos
(Melloni-Magnelli et al., 2016). Además, otras especies
de arañas, como las del género Cheiracanthium, causan
lesiones que se describen similares o menos exacerbadas
que las provocadas por la araña violinista. Se pueden
diferenciar una de la otra debido a que la mordedura
de la araña violinista suele ser indolora; en cambio en
Cheiracanthium, la mordida es dolorosa similar a la
picadura de abeja o alacrán. De todas formas, se aconseja
acudir al médico ante la mordedura de araña de cualquier
tipo (Zúñiga-Carrasco, 2017).
El envenenamiento por araña parda produce
dermonecrosis caracterizada por una marcada
reacción inflamatoria y con una menor prevalencia de
manifestaciones sistémicas como insuficiencia renal y
alteraciones hematológicas. Se le llama loxoscelismo
al conjunto de síntomas que son producidos por el
veneno que inyectan las arañas del género Loxosceles
al momento de la mordedura. El cual se puede
presentar en dos formas bien definidas: loxoscelismo
cutáneo (LC) y loxoscelismo cutáneo visceral (LCV)
también llamado loxoscelismo sistémico (Schenone et
al., 2001).

Figura 4. Fotografía de la (a) placa livedoide y (b) costra necrótica de un
paciente diagnosticado con una mordedura de araña violinista.

La mordedura de arañas Loxosceles puede producir
una sensación punzante, de poca intensidad, aunque
la mayoría de los accidentados no suelen referir el
momento en que se produjo, debido al pequeño tamaño
de sus colmillos (quelíceros) (de Roodt et al., 2002). Por
otro lado, es frecuente que el accidente se produzca
durante el sueño; al principio, en el área afectada se
suele presentar una sensación de ardor (dolor urente),
después la zona se inflama y se endurece (edema
duro), con una coloración rojiza (eritema). Esta puede
evolucionar de dos formas: ya sea a solo quedarse como
una mancha roja grande (placa eritematosa), o bien,
como ocurre en la mayoría de los casos, puede dar lugar
a manchas moradas (placa livedoide) (Fig. 4a). Esta placa
suele evolucionar entre el quinto y el séptimo día a una
costra negra (costra necrótica/escara) la cual comenzará
a desprenderse (Fig. 4b).
En un estudio realizado en Brasil encontraron que en
359 casos de loxoscelismo cutáneo, el 72% presentó
eritema, el 66% edema duro y la necrosis ocurrió en un
53% de los pacientes; siendo más frecuente en el torso y
en los brazos. Otro dato importante que encontraron es
que solo en un 14% de los casos la araña era identificada
(Málaque et al., 2002).
Hogan et al., (2004) mencionan que el LCV tiene una
mayor incidencia en población pediátrica. Normalmente
viene acompañado de fiebres bajas y dolor en las
articulaciones (artralgias), síntoma que también
ocurre en el LC. Aquí la enfermedad sigue avanzando
hasta desarrollar diarreas, vómitos, coagulopatías,
descomposición de los glóbulos rojos (hemólisis),
manchas en la piel (petequias), cantidad baja de
plaquetas (trombocitopenia) y descomposición de los
músculos, lo que puede llevar a una anemia profunda
e insuficiencia renal aguda. Se cree que estos efectos
ocurren entre las 48 y 72 horas de exposición al veneno.

Figura 3. Vista frontal de una araña violinista adulta, colectada:
Rodríguez-Rojas Jorge J., fotografía: Noel Salinas Limón.
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

En cuanto a la epidemiología de cada tipo de
loxoscelismo varía dependiendo de la región, en Estados
Unidos la enfermedad sistémica es rara, debido a que
Loxosceles reclusa, la más común de dicho país, no suele
provocarla. Mientras que, en Perú, Chile y Brasil, suele
haber una mayor presencia de loxoscelismo sistémico
13

La araña violinista, desde su identificación hasta su importancia médica

(Gertsch y Ennik, 1983). También se ha observado que
los ejemplares de Loxosceles devia variaban de un color
crema claro o blancuzco a un marrón oscuro (SalazarOlivo, 2016).

�porque en dichas regiones habita Loxosceles laeta. En
nuestro país, Zúñiga-Carrasco y Caro-Lozano (2019)
reporta que la mortalidad pediátrica llega al 10%, siendo
la letalidad para la forma sistémica del 18% y ninguno
para la forma cutánea. Los estados que presentan más
casos son Ciudad de México, Jalisco, Puebla, Guerrero,
Oaxaca y Sonora.

Veneno
Las glándulas venenosas de la araña violinista son
estructuras bulbosas, ubicadas dentro de la cabeza
(cavidad cefalotorácica); conectadas a los colmillos
(quelíceros) y dentro de ellas, se produce el veneno
(Foil et al., 1979). Varias toxinas componen el veneno
de estos arácnidos, y son principalmente péptidos y
proteínas. Destacando en la araña violinista tres familias
principales de toxinas: fosfolipasas-D, metaloproteasas
y los péptidos inhibidores del nudo de cistina (ICK)
(Chaves et al., 2019). En cuanto a estos últimos se han
identificado tres péptidos insecticidas que pertenecen a
esta familia, fueron aislados de Loxosceles intermedia, y
se cree que actúan en los canales Nav o Cav, por lo que
estarían involucrados en los mecanismos de captura de
presas con fines alimentarios (Gremski et al., 2014).
Las fosfolipasas D (PLD), también llamadas toxinas
dermonecróticas, las esfingomielinasas D o las SMasas
se consideran los componentes principales que explican
los efectos locales y sistémicos del veneno de Loxosceles
y, por lo tanto, son las toxinas más importantes y mejor
estudiadas del mismo (Magalhães et al., 2013). Este tipo
de lipasas es el principal agente necrótico implicado en
la formación de las lesiones típicas. Es posible que la
esfingomielinasa D8 atraiga químicamente (quimiotaxis)
a los neutrófilos al área, lo que es crítico en la formación
de la lesión necrótica (Goddard, 2007).

14

Existen variaciones en el veneno entre especies (Vetter y
Hedges, 2018). Por ejemplo, se estudiaron las diferencias
de los efectos de la mordedura entre Loxosceles devia y
Loxosceles arizonica en ratones, no hubo una diferencia
significativa entre las dos especies, en ambos casos los
ratones murieron dentro de 24 horas de exposición
al veneno. No obstante sí hubo diferencias en el
examen histológico, los órganos del ratón mordido por
Loxosceles devia revelaron una ligera hemólisis y ruptura
de la pared capilar en el cerebro (Culter y Culter, 1971).

Conclusiones
Las arañas violinistas son artrópodos de importancia médica,
su mordedura produce una enfermedad a la que se le conoce
como loxoscelismo representada en dos cuadros el cutáneo
y el sistémico. El loxoscelismo sistémico es el más peligroso ya
que puede llevar incluso a la muerte. Estas arañas tienen una
distribución muy amplia con un gran número de especies,
y México es el que tiene una mayor riqueza. A pesar de su
importancia médica y de su diversidad biológica, existen
muy pocos estudios sobre estos arácnidos. Hay una carencia
de estudios epidemiológicos y se sabe muy poco sobre el
comportamiento y biología de algunas especies, por lo que
es recomendable realizar un mejor registro de los casos así
como más investigación a todas las distintas especies que se
encuentran a lo largo del país.

Agradecimientos
Agradecemos a Melanie Lisseth Cortes Espinosa por
la edición de las fotografías presentadas en este
trabajo, también a Casandra Ivanka Garza Monárrez
por brindarnos las fotos del paciente al que se le fue
diagnosticado con loxoscelismo. De manera especial a
dos revisores que mejoraron mucho el presente trabajo.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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�¿OJOS U OCELOS?:
ÓRGANOS FOTOSENSORES
EN ANÉLIDOS MARINOS
�Sergio
  
I. Salazar-Vallejo

El Colegio de la Frontera Sur
Unidad Chetumal, México

Resumen
Los ojos de los anélidos marinos, especialmente
de los poliquetos, pueden ser simples
fotosensores u ocelos, u ojos bien desarrollados
del tipo de copa de pigmento, con estructura
de cámara con cristalino esférico, o ser ojos
compuestos, especialmente en algunos
sabélidos. Aunque esto parece ser casi
conocimiento general, algunos especialistas
consideran que los poliquetos no tienen ojos
bien desarrollados. En esta contribución se
presenta una breve revisión histórica sobre el
desarrollo del conocimiento sobre los ojos en
donde hay una tradición mayor a dos siglos,
tratando de cubrir aspectos estructurales
y funcionales. Se enfatiza la relación entre
complejidad estructural y resolución y se
considera que pese a que los ojos más comunes
son los de copa de pigmento, mismos que
parecen no tener alta resolución, han sido
suficientes para potenciar la evolución de
muchos grupos de invertebrados desde el
Cámbrico.

17

�Figura. 1. Ojos en varios poliquetos. A. Eunícido, Palola. B. Neréidido, Neanthes. C y D. Alciópidos. E. Sabélido,
Acromegalomma (inserto: acercamiento de ojo compuesto distal). F. Ofélido, Polyophthalmus (ojos laterales parduzcos) (A,
Luis F. Carrera-Parra; B; Azmi et al., 2021; C, D. Fenolio; D, K. Osborn; E, Michael Bok; F, D. Fenwick).

Introducción

D

urante la evaluación de un manuscrito para
publicación que hicimos sobre las especies de
gusanos de fuego del género Chloeia de los mares
tropicales americanos (Yáñez-Rivera &amp; Salazar-Vallejo,
2022), una de las personas que revisó el documento
indicó que, salvo quizá algunos anélidos pelágicos de la
familia Alciopidae, el resto no tenían ojos sino manchas
oculares u ocelos. Dado que estábamos introduciendo
el uso del tamaño de los ojos como un atributo
relevante para la distinción de especies, organicé
una búsqueda sobre el tema, y en esta contribución
revisaré el desarrollo de la investigación en los anélidos
marinos, especialmente entre los que conocemos como
poliquetos. Mi objetivo es confirmar que los poliquetos
tienen ojos bien desarrollados y funcionales y que,
aunque los ocelos son frecuentes en larvas y algunas
formas de la infauna, la mayoría tienen ojos de copa de
pigmento. También espero transmitir el consejo de que
es preferible indagar sobre un tema cualquiera antes
de emitir una opinión lapidaria, especialmente en un
terreno que no dominamos.
Debo hacer unas aclaraciones. La primera, como se
notará al ojear los títulos de las publicaciones citadas,
los estudiosos de los sensores o del sistema nervioso
en los anélidos se han referido siempre como ojos a las

18

estructuras en cuestión. La segunda, es que la palabra
ocelo (Lat. ocellus, ojito) tiene, según el diccionario de la
Real Academia, dos acepciones: a) ojo simple de los que
integran un ojo compuesto en los artrópodos, y b) mancha
redonda en las alas de algunos insectos o en las plumas
de ciertas aves (sin funciones visuales). Algunos autores
prefieren el término omatidio, voz latinizada del griego,
para referirse a los ocelos (Richter et al., 2010); empero, no
me referiré a las manchas oculares como se presentan en
aves o mariposas, sino a los órganos fotosensores.
Los anélidos marinos presentan gran variedad en el
desarrollo de los ojos. Cierto que hay varios grupos sin
ojos (anoftalmos), especialmente aquellos residentes de
cuevas o que viven en el mar profundo, pero la mayoría
de las especies tienen ojos llamativos (Fig. 1). Puede
haber un par de ojos como en los eunícidos (Fig. 1A),
también es frecuente hallar dos pares de ojos como en
los neréididos (Fig. 1B), y por la posición de las córneas,
nos percatamos que tienen distinta orientación: los
ojos anteriores apuntan antero-lateralmente, mientras
que los posteriores se dirigen postero-lateralmente.
Entre los poliquetos con ojos gigantes, mucho mayores
que el propio prostomio, destacan los alciópidos
(Fig. 1C, D) ya que son más coloridos que su cuerpo
transparente. Otro caso que merece destacarse se
presenta entre algunos sabélidos como las especies de
Acromegalomma (Fig. 1E), que tienen ojos compuestos
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�y complementó la afirmación en una nota al pie para
indicar que eran difíciles de ver entre algunos gliceras,
orbínidos, arenicólidos y cirratúlidos, pero que se
distinguían dos ojos en especies de Alciopa, Eunice
y Phyllodoce, y cuatro en especies de Amphinome,
Hesione, Nereis y Syllis y que, por el tamaño
extraordinario, los de Alciopa serían apropiados para
ser estudiados.

La primera publicación sobre los ojos de los anélidos
marinos se realizó hace 200 años. Ranzani (1817)
describió una especie que denominó Phyllodoce
maxillosa (ahora Polyodontes maxillosus) (Fig. 2), un
acétido que raramente se puede conseguir completo
(Fig. 2A) ya que residen en tubos verticales en sustratos
mixtos (Fig. 2E), y la boca del tubo se puede colapsar
cuando el poliqueto recula (Fig. 2D). Cada ojo está en un
pedúnculo cilíndrico notorio (Fig. 2B), y se ven cuando
el poliqueto se asoma en la abertura del tubo (Fig. 2C).
Imágenes de estos animales y sus ojos espectaculares
en una oquedad en el sedimento se han popularizado
en las redes sociales. Pettibone (1989) realizó la revisión
de la familia Acoetidae e indicó que Pflugfelder (1932a,
b) detalló la estructura fina de los ojos complejos que
había sido informada por Ranzani más de 100 años
antes .

De Quatrefages (1850) secundó las conclusiones de
von Siebold. Ante la perspectiva de que no había ojos
verdaderos entre los anélidos, estudió los ojos de
un nuevo género de alciópido, los ojos pigidiales de
un sabélido, y confirmó sus hallazgos previos sobre
ofélidos; con esos resultados, concluyó que:

Muller (1831, Lám. 4, Figs 6-10) caracterizó los
ojos y el sistema nervioso de los neréididos, con
unas observaciones sobre la región anterior y los
parápodos. Sin embargo, la primera generalización
sobre la variación y número de ojos entre los
poliquetos fue por von Siebold (1848). Mencionó que
había ojos bien desarrollados entre los miembros de
los anfinómidos, eunícidos, escamosos, y neréididos,

1. Un ojo es fácil de reconocer por la presencia de
un lente convergente (cristalino), un receptor de
estímulos visuales (retina), y un conector nervioso.
2. La mayor parte de los anélidos tienen ojos cefálicos
verdaderos y pueden tener ojos adicionales en
otras partes del cuerpo (ambas conclusiones
fueron confirmadas por Verger-Bocquet, 1984 y
Cronin, 1988).
Dalyell (1853) realizó caracterizaciones e ilustraciones a
color de organismos vivos de las especies de Escocia y
dedicó un centenar de páginas de su segundo volumen
a los poliquetos; en muchos casos, hizo algunos
experimentos de regeneración. Entre estos últimos,
caracterizó e ilustró los radiolos de los sabélidos y la
presencia de ojos en serie simple, o doble, a lo largo
de cada uno de ellos. Las ilustraciones realizadas
por Dalyell fueron analizadas por Kölliker (1858), y
comparadas con sabélidos recolectados en Nápoles
y de Escocia. En su publicación, lamentablemente
sin ilustraciones, describió Branchiomma dalyelli y
caracterizó los ojos radiolares de varios sabélidos como
ojos compuestos. Los interesados en el tema deberán
consultar la revisión espectacular de Bok et al. (2016)
sobre los ojos compuestos radiolares.
Graber (1880) compiló la información sobre los ojos de
los poliquetos y estudio 6 especies de sendas familias
(alciópidos, eunícidos, hesiónidos, néftidos, neréididos
y polinoidos), e ilustró las células retinales y las
dimensiones de las estructuras oculares en las especies
que analizó. Por su parte, Beddard (1888) reportó
tres especies, incluyendo una de Chloeia y realizó
histología de los ojos para confirmar que era un ojo bien
desarrollado con cristalino, aunque los esquemas no
son tan claros.

Figura. 2. Escamosos acétidos. A. Fragmento de Polyodontes maxillosus,
con la faringe evertida, y sin élitros. B. Mismo, detalle del extremo anterior
con ojos pedunculados. C. Extremo anterior de otro acétido, en la abertura
del tubo. D. Tubo con abertura cerrada por retracción del acétido. E. Tubo
parcialmente excavado para mostrar su grosor y anulaciones (Fa: faringe)
(A, B copiados de Ranzani 1817; C, Paracorynactis; D y E, R. Ferry).
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

Andrews (1892) hizo la primera hipótesis sobre las
etapas en la formación de los ojos de 25 especies de
poliquetos. Realizó estudios histológicos sobre los ojos
de neréididos (4 spp), eunicoideos (4 spp), sílidos (4
spp), hesiónidos (1 sp), escamosos (3 spp), anfinómidos
(1 sp), incluyendo la observación de la regeneración
del prostomio, filodócidos (3 spp), alciópidos (1 sp),
espiónidos (1 sp), tomoptéridos (1 sp), ofélidos (1 sp) y
terebélidos (1 sp). Previamente, había estudiado los ojos
compuestos de dos especies de sabélidos (Andrews
1891).
19

¿Ojos u ocelos?: Órganos fotosensores en anélidos marinos

en la punta de algunos radiolos. Otra forma interesante
de ojos son los presentes entre algunos ofélidos, como
las especies de Polyophthalmus, que además de un
par de ojos cerebrales, presentan una serie de ojos,
dispuestos en pares en cada segmento del cuerpo (Fig.
1F). La estructura histológica se revisará más abajo, pero
ahora procede repasar un poco sobre la historia de la
investigación sobre los ojos de los anélidos.

�Según Andrews (1892), los ojos surgen a partir de áreas
epidérmicas fotosensibles y se presentan en algunas
larvas y en los radiolos de algunos serpúlidos (Fig. 3A).
La fase siguiente involucra la elongación de las células
pigmentarias y la aparición de los bastones (Fig. 3B); este
tipo de ojo se presenta durante la regeneración de los
ojos y se observan en larvas de poligórdidos y juveniles
de neréididos. En la siguiente fase (Fig. 3C), las células
superficiales se convierten en cuerpos refractarios, lo
que puede generar un lente esférico, como se observa
en los ojos de sílidos. En la siguiente fase (Fig. 3D), la
retina forma una copa en cuyo interior está el lente
asociado a la cutícula y se percibe un cuerpo vítreo
sobre los bastones; este es el tipo de ojo que observó
en varias familias como anfinómidos, eunícidos,
filodócidos, hesiónidos, neréididos, polinoidos y sílidos.
Para la última fase (Fig. 3E), Andrews consideró que el
hundimiento del ojo continuaría hasta separarse por
completo de la cutícula y de la epidermis y llegar a
cerrarse por completo. En realidad, Andrews trabajó
con ojos de alciópidos, pero quizá eran tan grandes que
no cupieron en sus cortes y no pudo interpretar que,
en esta fase última, el ojo parece saltar del prostomio,
apenas delimitado por una córnea muy tenue, lo que
sería contrario a un progresivo hundimiento. En efecto,
Andrews citó la monografía de Greff (1876, Lám. 3, Fig.
14; Lám. 5, Fig. 43; Lám. 7, Fig. 69) en la que se detalló la
histología de los ojos.
La otra conclusión importante de Andrews (1892: 213)
fue una diferencia fundamental en el caso de los ojos
radiolares de algunos poliquetos; en efecto, como lo
había demostrado en su nota previa (Andrews 1891),
cada ojo epidérmico contenía un cuerpo refractario
separado de los presentes en otros ojos contiguos, por
lo que dichos ojos deberían considerarse compuestos
sin lente multicelular, sino que cada célula sería un
ojo por sí misma. En el mismo sentido, consideró
que la estructura formada tendería a elevarse, no
a hundirse, como el habría hipotetizado para los
ojos entre la mayoría de las familias de poliquetos,
y que eso podría explicarse por la presencia de una
estructura interna de soporte o esqueleto. Entonces, la
contribución de Andrews consiste en considerar que los
ojos de los anélidos pueden ser simples o compuestos
y que, aunque muchos muestran una tendencia
al hundimiento del ojo, en algunos casos pueden
desplazarse hacia el exterior como entre los alciópidos, o
en los ojos compuestos de algunos sabélidos. Schreiner
(1897) y Hesse (1899) confirmaron y profundizaron los
hallazgos presentados por otros autores y presentaron
detalles finos de la organización celular de los ojos de
varias especies de poliquetos.
Tampi (1949) estudió seis especies (2 de eunícidos,
2 de neréididos, 1 de tomoptéridos y un sabélido), y
en lo que podría ser lo más interesante, consideró
los cambios ontogenéticos en algunas, así como las
modificaciones debidas al modo de vida. Comparó
especies de eunicimorfos de los géneros Eunice, de
vida libre, Diopatra, tubícola, y de Marphysa, que vive
dentro del sedimento. Encontró que las larvas de todos
tenían ojos, mismos que eran retenidos por las formas
libres, pero no por las tubícolas o excavadoras, aunque
20

Figura. 3. Hipótesis de Andrews sobre la formación de los ojos de
los anélidos. A. Células pigmentarias bajo la cutícula. B. Aparición de
la retina, bastones e invaginación de células pigmentarias. C. Mayor
invaginación del ojo y aparición de cristalino. D. Progresión en la
invaginación y aproximación de las células pigmentarias periféricas,
formando una copa. E. Aparición de córnea, separada de la cutícula y
limitada separación del estrato epidérmico (Ba: bastones, CP: célula
pigmentaria, Co: córnea, Cr: cristalino, Cu: cutícula, Ep: epidermis).

Figura. 4. Histología de varios tipos de ojos, según Fauvel (1959). A.
Quetoptérido, copa. B. Sílido, copa. C. Neréidido, copa. D. Alciópido,
cámara. E. Células retinianas de alciópido (Ba: bastones, CG: célula
gigante, CI: célula glandular indiferenciada, Cr: cristalino, Cu: cutícula,
CV: célula visual, Ep: epidermis, FS: filamentos secretores, N: núcleo, Ne:
neurofibrilla, NO: nervio óptico, PI: pigmento; Re: retina, SI: sustancia
intermedia).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Fauvel (1959) realizó la mejor síntesis a mediados del
siglo pasado y ligó la complejidad estructural de los
fotosensores con los términos adecuados. Repasaré su
clasificación para luego considerar los hallazgos más
recientes; los interesados pueden ojear la propuesta de
Richter et al. (2010) sobre estandarización de términos.
Como se mencionó, Fauvel usó la complejidad
estructural para clasificar los ojos en simples, o manchas
oculares, cuando carecen de cristalino (Fig. 4A, 5E) por
lo que no serían ojos verdaderos. Dichos fotosensores
se encuentran en larvas tempranas y en algunos otros
poliquetos como anfarétidos. La presencia de cristalino,
además de la retina y el nervio óptico, caracterizan a los
ojos verdaderos, como indicó de Quatrefages (1850).
Fauvel distinguió tres tipos básicos de ojos verdaderos:
A. ojos en copa cuando la retina se expande y el
cristalino está bien desarrollado (Fig. 4B, C);
B. ojos de cámara, cuando el cristalino forma una
esfera perfecta y la complejidad semeja la de
los ojos humanos (Fig 4D, E), como los que se
presentan entre los alciópidos; y
C. ojos compuestos, que constan de unidades
independientes que portan cristalino y discos
refringentes en cada uno de ellos, y como
unidades completas, para cada uno de ellos
podría usarse el nombre de ocelos (Fig. 5A-C).
Algunos poliquetos presentan desarrollos oculares
en otras regiones del cuerpo. Los ofélidos Travisia
y Polyophthalmus presentan ojos laterales en cada
segmento (Fig. 5F), pero por la falta de un cristalino
bien definido, serían considerados como ojos simples
o manchas oculares. Algunos sabélidos presentan
manchas oculares en el pigidio (Fig. 5D), mismos que
han sido considerados como los ocelos más simples

entre los poliquetos (Ermak y Eakin, 1976). Entre los
eunícidos, durante la epitoquia, la sección que se
transforma para la reproducción presenta una mancha
ventral cuya estructura parece un ojo (Fig. 5G), en el que
se distingue un cristalino cilíndrico, no esférico, por lo
que también se consideran como ocelos. Macdonald
(1859) los ilustró por primera vez, pero la estructura fina
fue revelada por Schröder (1905), y Fauvel tomó la figura
de esta última publicación. Es curioso que no se hayan
vuelto a estudiar estos ocelos tan peculiares.
Los estudios finos con microscopía de transmisión
a partir de la década de los 1960 mejoraron el
conocimiento de la estructura subcelular de los ojos, y
Purschke et al. (2006) revisaron lo que se conocía hasta
entonces y recientemente agregaron otra contribución
relevante (Palubitzki y Purschke 2020). Por supuesto,
con la mejora de los métodos y técnicas, los resultados
fueron cada vez más espectaculares y la lectura de
esa revisión es obligada para los interesados en la
microanatomía de los ojos de los anélidos. Una revisión
más general puede hallarse en la síntesis de Gehring y
Seimiya (2010) y Schwab (2018), aunque se concentran
en los vertebrados.
Dado que la información presentada no es novedosa y
que se han reconocido los ojos de los anélidos marinos
desde hace 200 años, intriga la posible razón para el
comentario dado durante el arbitraje de nuestra nota.
Quizá haya surgido de la perspectiva de que, pese a
su conocida complejidad estructural, los ojos de los
anélidos no podrían considerarse como tales si no
forman imágenes como las que percibimos nosotros.
Dicho de otra manera, quizá esa persona consideró que
la resolución visual era insuficiente como para asignar
el término ojos a lo que presentan los poliquetos.
Lamentablemente, también en este rubro hay malas
noticias para esa perspectiva.
Desde los años 1970 hubo dos estudios que merecen
mencionarse porque midieron la capacidad visual
de los ojos de dos grupos de poliquetos. En Nereis
mediator, un neréidido depredador de la zona de
mareas de California y cuyos ojos son del tipo de copa

Figura. 5. Histología de varios
tipos de ojos, según Fauvel (1959).
A. Ocelo radiolar del sabélido
Hypsicomus. B. Ocelo radiolar
del sabélido Potamilla. C. Ocelo
radiolar del sabélido Branchiomma.
D. Pigidio de sabélido con ocelos.
E. Ojo simple de anfarétido,
Ampharete grubei. F. Ojo lateral
del ofélido Polyophthalmus.
G. Ojo ventral de la epitoca
del eunícido Palola viridis (CF:
célula fotoreceptora, CI: células
glandulares indiferenciadas; Co:
córnea, CP: célula pigmentaria, CR:
cuerpo refringente, Cr: cristalino,
Cu: cutícula, CV: célula visual, DR:
discos refringentes, Ep: epidermis,
N: núcleo, Ne: neurona, NCP:
núcleo de célula pigmentaria, Oc:
ocelo; Pi: pigmento, SP: sustancia
punteada).
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

21

¿Ojos u ocelos?: Órganos fotosensores en anélidos marinos

en algunos casos los juveniles retenían los ojos por un
lapso breve. Entre los neréididos, comparó los acuáticos
con una especie semiterrestre; encontró que la última
presentaba un engrosamiento de la cutícula y epidermis
sobre los ojos y que tenían menos bastones y fibras de
soporte que las acuáticas.

�de pigmento (Figs 2B, 4C), Yingst et al. (1972) estudiaron
la sensibilidad espectral y notaron que era sensible al
amplio rango de 400-500 nm, que tenían un sistema de
receptores múltiples y que esto le permitiría distinguir
colores. En el otro estudio, Wald y Rapport (1977)
abordaron la visión en alciópidos de los géneros Torrea
y Vanadis, con ojos del tipo de cámara; la especie de
Torrea era de aguas someras y su sensibilidad estaba en
400-560 nm, mientras que la de Vanadis era de aguas
profundas, y su rango era más estrecho, 460-480 nm;
también resaltaron la presencia de retinas accesorias y
que tenían 2-3 fotosistemas diferentes.
No obstante, también hubo estudios tempranos para
evaluar los cambios en los ojos de copa del neréidido
Platynereis (ver Figs 2B, 4C), Fischer (1963) realizó cortes
del prostomio y demostró que esos ojos se ajustaban a
los cambios en la intensidad lumínica por movimientos
de la retina y los bastones; de manera que los bastones
en ejemplares fijados en la oscuridad eran de unas
20 μm, pero en los fijados expuestos a la luz era de 7
μm, y que en las formas heteronereis era de 46 μm y
de 19 μm, respectivamente. Entonces, incluso en ojos
con cristalino poco desarrollado, había modificaciones
físicas que repercutirían en una mejor resolución
de las imágenes captadas. En realidad, Tampi (1949)
también había notado estas diferencias remarcables
en el tamaño de los bastones en sus ejemplares, por
lo que es un hecho y no pueden considerarse como
observaciones aisladas.
Por supuesto, la investigación en este terreno también
se ha profundizado mucho. Nilsson (2009, 2013) propuso
una secuencia evolutiva para la función visual que
aunque para fines didácticos parece lineal, es mucho
más compleja que eso ya que ha habido regresiones (Fig.
6). Consideró que la evolución estructural de los ojos
tenía dos fases terminales; una, la de los ojos en cámara,
y la otra, la de los ojos compuestos. También enfatizó
que había algunos procesos críticos que irían desde la
temprana fotorrecepción no direccional, al presentarse
foto-pigmentos, a la direccional con el desarrollo de los

bastones. Luego, con mayor complejidad, al expandirse
la retina en los ojos de copa, o multiplicarse en los
ocelos que forman ojos compuestos, surgirían la visión
espacial de baja resolución, misma que pasaría a la de
alta resolución por la incorporación de mecanismos de
enfoque (cristalino).
En conclusión, dado que los ojos en copa son los más
generalizados, y pese a que se considera que tienen
baja resolución por carecer de un cristalino bien
definido, debemos preguntarnos ¿cómo es que han sido
suficientes para formar imágenes de presas o enemigos
potenciales en muchos grupos de invertebrados
marinos y desde el Cámbrico? Esto se demostró apenas
hace una década (Ma et al., 2012). Dicho de otra manera:
si fueran inadecuados por generar imágenes de baja
resolución, ¿cómo es que los grupos que los presentan
han prosperado por tantísimos millones de años?
La respuesta de Armand de Quatrefages podría haber
sido: los ojos de los poliquetos, sean de copa, de
cámara o compuestos, son suficientes para permitir
la supervivencia de las especies. Superadas las etapas
del estudio histológico y sensorial, se ha incrementado
la investigación sobre la genética de su desarrollo
y de su evolución (Randell y Jékely, 2016, Koening &amp;
Gross, 2020). Espero estas notas orienten a algunos
interesados a abordar el problema desde la perspectiva
de la biofísica, de la ontogenia, de la genética, o de
los estudios comparativos de especies en distintos
horizontes ecológicos. Algo que lamentablemente no se
está haciendo en nuestro país y quizá tampoco en otro
país de América Latina.

Agradecimientos
El Dr. Gabriele Conti, de la Universidad de Cagliari,
Sardinia, Italia, compartió una figura difícil de conseguir
de la publicación de Muller (1831). La lectura cuidadosa
del Dr. Luis F. Carrera-Parra y de un revisor anómimo,
mejoraron mucho la claridad de esta contribución.

Figura. 6. Innovaciones clave en la
evolución de los ojos (Modif. Nilsson 2009,
2013).

22

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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�AISLAMIENTO DE BACTERIAS
RESISTENTES A ANTIBIÓTICOS
EN AVES DE LA UNIVERSIDAD
AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
CAMPUS CIUDAD UNIVERSITARIA

�Gabriel
  
Ruiz-Aymá1*, Mayra A.
Gómez-Govea3, Irám P. RodríguezSánchez3, Licet VillarrealTreviño2, Alina Olalla-Kerstupp1,
Gilberto Tijerina Medina1,
Antonio Guzmán-Velasco1 y José,
I. González-Rojas1.

Universidad Autónoma de Nuevo León.
Facultad de Ciencias Biológicas. Laboratorio
de Biología de la Conservación y Desarrollo
Sustentable1. Av. Universidad s/n Ciudad
Universitaria San Nicolás de los Garza Nuevo
León, C.P. 66455.
Universidad Autónoma de Nuevo León.
Facultad de Ciencias Biológicas. Laboratorio
de Microbiología2. Av. Universidad s/n Ciudad
Universitaria San Nicolás de los Garza Nuevo
León, C.P. 66455.
Universidad Autónoma de Nuevo León. Facultad de Ciencias Biológicas. Laboratorio de
Fisiología Molecular y Estructural3. Av. Universidad s/n Ciudad Universitaria San Nicolás
de los Garza Nuevo León, C.P. 66455.
Autor de correspondencia:
gabriel.ruizym@uanl.edu.mx
25

�Palabras clave: Impacto antropogénico, resistencia,
aves urbanas, antibióticos.
Keywords: Anthropogenic impact, resistance, urban
birds, antibiotics.

Resumen

Abrstact

En los últimos años ha tomado gran interés la
comprensión del impacto ecológico que tienen
las aves en las rutas de diseminación de genes de
resistencia. Existe amplia evidencia que sugiere que
las aves silvestres pueden portar bacterias resistentes
a los antibióticos y que la transmisión puede ocurrir a
partir de productos de desecho humano. El aumento
en la actividad humana ha acrecentado los índices
de contaminación y el riesgo de transmisión de
enfermedades. Es por ello que el objetivo de este
estudio fue determinar la presencia de bacterias
resistentes antibióticos en aves capturadas en la
Universidad Autónoma de Nuevo León: campus Ciudad
Universitaria. Se realizó un muestreo durante el periodo
noviembre 2017 - abril 2018. Una vez capturadas las
aves se realizó un hisopado cloacal para el aislamiento
de bacterias en medios selectivos y su posterior
identificación por medio de MALDI-TOF. Para evaluar
los patrones de resistencia, se realizaron antibiogramas
por el método Kirby Bauer. Un total de 27 aves de 3
órdenes fueron capturadas: Passeriformes, Piciformes
y Columbiformes, sobresaliendo las especies de:
Columba livia (Paloma doméstica), Melanerpes aurifrons
(Carpintero Cheje), Catharus guttatus (Zorzal cola canela)
y Passer domesticus (Gorrión doméstico). Se obtuvieron
40 aislamientos de los cuales el 75% correspondieron a
cepas de la familia Enterobacteriaceae y 27.5% a bacterias
Gram positivas. Las bacterias mayormente encontradas
en las muestras analizadas fueron Escherichia coli
(n=17) y Enterobacter sp. (n=6), siendo E. coli la de mayor
resistencia a los antibióticos. Sólo una cepa Enterobacter
sp. proveniente de P. domesticus presentó resistencia a 3
de los 10 antibióticos de prueba. La especie con mayor
aislamiento de bacterias resistentes a antibióticos fue
C. livia con un 33% del total de las bacterias resistentes,
seguida por C. guttatus con un 30% y M. aurifrons con
un 28.57%. Estos resultados sugieren que las aves
evaluadas son portadoras de bacterias resistentes
a antibióticos que pueden participar en el flujo e
intercambio de genes de resistencia entre diferentes
especies.

In recent years, the ecological impact of wild birds in
dissemination routes of resistance genes has taken
great interest. There is evidence to suggest that wild
birds can carry antibiotic-resistant bacteria and that
transmission can occur from human waste products.
The increase in human activity has increased pollution
rates and the risk of disease transmission. Thus, the
objective of this study was to determine antibioticresistant bacteria in birds captured at the Universidad
Autónoma de Nuevo León: campus Ciudad Universitaria.
Sampling was carried out during the period November
2017 - April 2018. Once the birds were captured, a
cloacal swab was performed for the isolation of bacteria
in selective media and their identification by MALDITOF. To evaluate resistance patterns, antibiograms
were performed using the Kirby Bauer method. A total
of 27 birds of 3 orders were captured: Passeriformes,
Piciformes and Columbiformes, standing out the species
of: Columba livia (Domestic Dove), Melanerpes aurifrons
(Cheje Woodpecker), Catharus guttatus (Cinnamon-tailed
Thrush) and Passer domesticus (Domestic Sparrow). Forty
isolates were obtained, of which 75% corresponded to
strains of the Enterobacteriaceae family and 27.5% to
Gram-positive bacteria. The bacteria mostly found in
the analyzed samples were Escherichia coli (n=17) and
Enterobacter sp. (n=6) and the bacterial species with the
highest resistance to antibiotics was E. coli. Only one
Enterobacter sp. from P. domesticus showed resistance
to 3 antibiotics. The species with the highest isolation
of bacteria resistant to antibiotics was C. livia with 33%
of all resistant bacteria, followed by C. guttatus with 30%
and M. aurifrons with 28.57%. These results suggest
that the birds tested are carriers of antibiotic-resistant
bacteria that may participate in the flow and exchange
of resistance genes between different species.

26

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�a resistencia a los antibióticos es un
problema mundial en la medicina humana
y veterinaria con un aumento de muertes y
costos para el tratamiento de enfermedades
infecciosas. El uso indiscriminado de diversos
antibióticos se considera uno de los factores que
han influido en el incremento de la resistencia y
diseminación de bacterias resistentes (Berrios, 2005).
La aparición de bacterias multirresistentes ha sido
resultado del incremento de la población acompañada
de la contaminación ambiental, acrecentando el
riesgo de transmisión de enfermedades ya conocidas
y el surgimiento de nuevas (Grobbel et al. 2007;
Medina-Vogel, 2010). Algunos reportes indican
que las aves silvestres podrían ser un reservorio
importante de bacterias resistentes a los antibióticos,
en particular las aves silvestres migratorias por
su capacidad de desplazamiento a larga distancia
(Tardón et al. 2021). Estudios llevados a cabo para
el monitoreo de la resistencia a antibióticos en aves
encontraron que el 30% de las bacterias aisladas
presentaron resistencia a antibióticos y la especie
mayormente encontrada fue Escherichia coli (Hasan
et al. 2012). Este estudio comprobó́ que el uso
indiscriminado de antimicrobianos en los alimentos
para aves domésticas y el contacto entre aves de
corral, aves silvestres y humanos son factores
para la propagación de genes de resistencia. Otras
investigaciones han encontrado a la bacteria E. coli
resistente a antibióticos en patos, gansos (Cole
et al. 2005; Middleton y Ambrose, 2005), gaviotas
(Camarda et al. 2006), palomas (Radimersky et al.
2010) y paseriformes (Nakamura et al. 1982). De igual
manera, muchos factores pueden contribuir para la
adquisición de bacterias resistentes en aves silvestres,
sin embargo, las principales rutas de transmisión se
asocian a las actividades humanas especialmente el
contacto con sitios contaminados como agua, suelo y
basura (Cole et al. 2005). El monitoreo de los patrones
de resistencia a antibióticos en diferentes poblaciones
de animales nos permitirá estudiar la dinámica de
transferencia de bacterias o genes de resistencia
de animales a humanos y viceversa. En las últimas
décadas los problemas ambientales se han convertido
en una preocupación con respecto a la expansión de
las actividades humanas en áreas que comúnmente
no eran pobladas. Áreas altamente concurridas como
parques, escuelas, plazas entre otras han tomado
importancia en el estudio del impacto que tienen
las actividades humanas en los ecosistemas. Es por
ello que en la presente investigación se determinó
la presencia de bacterias resistentes a antibióticos
aisladas de aves de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.

Metodología
Zona de estudio

El campus de Ciudad Universitaria de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL) cuenta con una
superficie de 434 Ha y se localiza en el municipio de
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

San Nicolás de los Garza, Nuevo León. Alberga edificios
como rectoría, oficinas administrativas, facultades,
centros e institutos de investigación, bibliotecas, un
centro de informática, auditorios y centros deportivos.
Cada día recibe en sus distintas instalaciones más de
110,000 personas entre empleados, docentes, alumnos
y visitantes.

Colecta y análisis de muestras
Durante los meses de noviembre 2017 - abril del
2018 se realizaron capturas colocando dos redes de
niebla (6x3m) perpendiculares entre sí, en zonas con
interacción antropogénica (caminos, plazas, zonas de
descanso) en la Ciudad Universitaria (UANL), (ver Figura
2). Durante periodos de 6 am a 12 pm y de 4 pm a 6 pm,
en un lapso total de 22 días. Se identificaron las especies
de aves capturadas in situ y solo se tomaron en cuenta
especies que no se encuentren en alguna categoría de
riesgo de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010
(Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales
[SEMARNAT] 2010. Norma Oficial Mexicana) para evitar
la captura de especies migratorias y/o algún estatus de
conservación. Una vez capturadas las aves se realizó
un hisopado cloacal para el aislamiento de bacterias
en medios selectivos y su posterior identificación por
medio de MALDI-TOF. Se colocaron en tubos con 9 mL
de agua peptonada bufferada a una temperatura de
±5 ºC. Las muestras obtenidas fueron trasladadas al
Laboratorio de Microbiología General de la FCB-UANL,
para su posterior análisis.

Aislamiento de bacterias
El tubo de agua peptonada bufferada se colocó en
incubación durante 24 hr a temperatura de 35 ± 2
°C. Pasado el tiempo de incubación se procedió a
la evaluación de la presencia de bacterias para su
aislamiento. Para el aislamiento de las bacterias
Gram negativas se tomó una asada del tubo de agua
peptonada bufferada OXOIDTM y se colocó en agar
Mac Conkey OXOIDTM a 35 °C por 24 h. De la misma
manera para las bacterias del género Salmonella y
Shigella se tomó alícuotas de 1 mL del tubo de agua
peptonada bufferada que fueron colocados en tubos
con 9 mL de caldo tetrationato MerckTM para incubar
a 41 °C ± 2 respectivamente. Cumplido el tiempo
de incubación se tomó una asada de cada uno de
los caldos para sembrar en medio XLD OXOIDTM
y Salmonella- Shigella OXOIDTM e incubar a 35 °C
± 2 por 24 horas. Las bacterias presuntivas fueron
seleccionadas de acuerdo con sus características
microscópicas y macroscópicas en cada uno de los
medios de cultivos utilizados para proceder a su
identificación.

Identificación de bacterias
Para la identificación taxonómica se tomó una alícuota
de colonia aislada y fue distribuida en el pocillo
correspondiente de la placa MALDI, se mezcló con 1μL
de ácido fórmico para la extracción de DNA, y se dejó
reposar hasta secar. Posteriormente la identificación
se llevó a cabo por el equipo automatizado de
27

Aislamiento de bacterias resistentes a antibióticos en aves de la Universidad Autónoma de Nuevo León campus Ciudad Universitaria.

L

Introducción

�espectrometría de masas MALDI-TOF (BD™ Bruker
MALDI Biotyper™) en el Laboratorio de Diagnóstico
Microbiológico de Alta Especialidad en el Servicio de
Gastroenterología, Hospital Universitario Dr. José
Eleuterio González en Monterrey, Nuevo León.

b

Evaluación de la susceptibilidad a antibióticos de cepas
aisladas

Una vez identificados los aislamientos se procedió a
la evaluación de la susceptibilidad a los antibióticos
siguiendo los criterios establecidos por el Clinical and
Laboratory Standard Institute (CLSI, 2017). Brevemente,
los aislados fueron activados en medio soya
tripticaseina. Una vez cumplido el tiempo de incubación
los aislados fueron ajustados a la escala de Mac Farland
a 74.5% de transmitancia a 625 nm mediante un
espectrofotómetro Thermo Scientific TM GENESYS TM
20. Por medio de hisopo estéril se sembró por extensión
en cajas de agar Müller Hinton OXOID TM de 4 mm de
altura rotando 60° la caja para una siembra uniforme
pasados de 3 a 5 min para que toda humedad sea
absorbida se colocaron los discos sobre la superficie del
agar utilizando pinzas estériles y presionando un poco
para que quede bien adherido y además quedando
por lo menos una distancia de 25 mm entre cada disco
y no excediendo más de 12 discos en una caja de 150
mm y no más de 6 en una de 100 mm, los antibióticos
utilizados fueron amoxicilina con ácido clavulánico,
cefotaxima, cloranfenicol, trimetoprim/sulfametoxazol,
ciprofloxacina, imipenem, meropenem, ertapenem,
amikacina y gentamicina marca OXOID TM ya colocados
los antibióticos, las cajas se incubaron a 35°± 2 °C por
24 horas y pasado este tiempo se midieron los halos de
inhibición y se comparó con los estándares establecidos
por el CLSI.

c

Figura 1. Aves capturadas en zonas con actividad
antropogénica en Ciudad Universitaria de la UANL.
a) Zorzal cola canela (Catharus guttatus), b) Paloma
domestica (Columba livia), c) Carpintero Cheje
(Melanerpes aurifrons) y Gorrión doméstico (Passer
domesticus).

a

28

d

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Aislamiento de bacterias resistentes a antibióticos en aves de la Universidad Autónoma de Nuevo León campus Ciudad Universitaria.

Tabla 1. Identificación de cepas bacterianas por medio de espectrometría de masas MALDI-TOF de
muestras provenientes de cloacas de aves capturadas en Ciudad Universitaria de la UANL
Orden

Género y especie

Passeriformes

Zorzal Cola Canela
(n=4)

Total cepas aisladas
10

Especies bacterianas
Enterobacter asburiae, Complejo E.cloacae
Enterobacter kobei Complejo E. cloacae

Enterobacter cloacae
Micrococcus luteus
Staphylococcus sp. Probable S. warneri
Enterococcus sp. Probable E. termitis
Enterobacter cloacae Complejo E. cloacae
No identificable

Citrobacter koseri
Moellerella wisconsensis
Gorrión domestico
(n=2)

5

Escherichia coli (2)
Citrobacter braakii
Citrobacter freundii
Enterobacter sp. Complejo E. cloacae

Piciformes

Carpintero cheje
(n=5)

7

Escherichia coli (2)
Enterococcus faecalis (3)
Enterobacter sp. Complejo E. cloacae

Enterococcus mundtii
Columbiformes

Paloma doméstica
(16)

18

Escherichia coli (12)
Pseudomonas putida (1)
Pseudomonas sp. Complejo P. putida (2)
Klebsiella pneumoniae (3)

Resultados
En nuestra investigación fueron capturadas 27
aves de 3 órdenes Passeriformes, Piciformes y
Columbiformes; sobresaliendo las especies: Columba
livia (Paloma doméstica) (n=16), Melanerpes aurifrons
(Carpintero cheje) (n=5), Catharus guttatus (n=4)
(Zorzal cola canela) y Passer domesticus (Gorrión
doméstico) (n=2) (insertar fig. 1).
De las muestras analizadas, se obtuvieron
40 aislamientos de los cuales el 75% (n=30)
correspondieron a cepas pertenecientes a la familia
Enterobacteriaceae y 25% (n=10) a bacterias Gram
positivas. Las bacterias con mayor frecuencia en las
muestras analizadas fueron E. coli (n=17), seguida
por Enterobacter sp. (n=6), Klebsiella pneumoniae
(n=3), Citrobacter sp. (n=3) y Moellerella wisconsensis
(n=1) (Tabla 1).
De las 30 bacterias aisladas pertenecientes a la
familia Enterobacteriaceae, el 40% (n=12) presentaron
resistencia al menos a uno de los antibióticos,
siendo la Amoxicilina con ácido clavulánico (n=8) el
antibiótico al cual presentaron mayor resistencia
las cepas aisladas. Se detectó baja resistencia
al Trimetoprim/sulfametoxazol, Gentamicina,
Cloranfenicol, Cefotaxima y Ertapenem en solo el 3%
de los aislados (n=1) .
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

Figura 2. Captura de Carpintero chepe en zonas con actividad
antropogénica en Ciudad Universitaria de la UANL.
29

�A

B

C

D

Figura 3. Halos de inhibición
para determinación de
susceptibilidad a los antibióticos
de cepas aisladas de aves
de ciudad Universitaria. A.
Citrobacter koseri sensible a
amoxicilina con ácido clavulánico.
B. Enterobacter sp. resistente a
amoxicilina con ácido clavulánico.

La especie bacteriana con mayor resistencia a
los antibióticos fueron las cepas de E. coli (n=6),
presentando resistencia a Amoxicilina con ácido
clavulánico, Cloranfenicol, Amikacina y Gentamicina.
Solo una sola cepa Enterobacter sp. proveniente del
Gorrión domestico presentó un patrón de resistencia
a 3 antibióticos (Amoxicilina con ácido clavulánico,
Cefotaxima y Ertapenem). Las especies de aves con
mayor número de bacterias aisladas que presentaron
resistencia a los antibióticos fueron la Paloma
doméstica, Zorzal cola canela y Carpintero cheje.

Discusiones
La resistencia a los antibióticos es un problema
muy complejo que involucra especies bacterianas,
reservorios, mecanismos de resistencia y transferencia
de genes de resistencia. Las bacterias resistentes a
antibióticos pueden ser adquiridas por los humanos
a través de vías alternativas como la transmisión de
persona a persona, exposición ambiental y exposición
directa a los animales (Guardabassi et al. 2004). Hoy en
día crece la atención en estudiar estos mecanismos y el
impacto que estos tienen en la naturaleza.
A partir de los hisopados cloacales se identificaron
enterobacterias de E. coli, Enterobacter sp., K.
pneumoniae, Citrobacter sp. y M. wisconsensis. Estas
bacterias están presentes comúnmente dentro de la
microbiota intestinal de las aves. Estudios realizados en
el tracto gastrointestinal de aves han determinado que
las bacterias más comunes que se pueden encontrar
pertenecen al grupo de los lactobacilos, enterococos,
E. coli y clostridios. Estas especies que conforman
la microbiota del ave juegan un papel esencial en la
protección del intestino de los animales frente a la
colonización de patógenos (Bailey et al. 2013). De la
misma manera la presencia de estas enterobacterias
ha sido reportada en otros estudios como el realizado
por Braconaro (2012) donde caracterizó la microbiota
30

de Passeriformes evidenciando la presencia de E. coli,
Enterobacter sp., K. pneumoniae entre otras, que fueron
de las bacterias mayormente aisladas en este estudio.
En el caso de nuestro estudio se encontraron bacterias
que no se aíslan frecuentemente de las microbiotas
de aves como Pseudomonas sp., Citrobacter braakii
y M. wisconsensis; las cuales son potencialmente
patógenas para el ser humano. La bacteria C. braakii
ha sido reportada por comprometer la salud de
pacientes inmunocomprometidos (Hirai et al. 2016).
Otro ejemplo es la cepa de M. wisconsensis encontrada
en el ave Zorzal cola canela, la cual se ha reportado
en pacientes enfermos provocando diarreas, además
puede encontrarse en suministros de aguas no
cloradas (Hickman et al. 1984). En nuestros resultados
este microorganismo no presentó resistencia a alguno
de los antibióticos probados y esto concuerda con lo
reportado por Koneman (2008) que describe que esta
especie regularmente presenta sensibilidad a la mayoría
de los antibióticos.

Figura 4. Porcentaje de resistencia a antibióticos de cepas aisladas de
cloacas de aves provenientes de Ciudad Universitaria de la UANL.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

en aves es común ya que las rutas de transmisión
pueden estar asociadas a las actividades humanas
especialmente en nuestro caso al contacto con basura.
Estudios previos de resistencia a antibióticos han
demostrado que en aves como el Gorrión doméstico
se han identificado bacterias con genes de resistencia
a tetraciclinas, fluoroquinolonas y meticilinas (Moreno,
2013). En comparación con este estudio no se encontró
resistencia a estos grupos, sin embargo, se encontró
resistencia a ertapenem (Enterobacter sp.) perteneciente
al grupo de los carbapenémicos los cuales son
antibióticos de relevancia en la salud ya que son
altamente utilizados en el tratamiento de infecciones
por bacterias Gram negativas (Moreno, 2013).
En México existen pocos estudios que evalúen la
presencia de bacterias resistente a antibióticos en
aves, además existe poca información de los perfiles de
susceptibilidad. En el presente estudio demostramos,
que algunas especies de bacterias Gram negativas
resistentes a antibióticos están presentes en aves
de Ciudad Universitaria en San Nicolás de los Garza,
Nuevo León exhibiendo el papel que pueden tener
las aves en la diseminación de bacterias resistentes.
Esta investigación puede ayudar a evaluar los riesgos
potenciales o existentes de propagación de genes de
resistencia entre aves silvestres y humanos.

Agradecimientos
Agradecemos a la Universidad Autónoma de Nuevo
León por las facilidades para llevar a cabo esta
investigación.

31

Aislamiento de bacterias resistentes a antibióticos en aves de la Universidad Autónoma de Nuevo León campus Ciudad Universitaria.

Recientemente se ha demostrado que especies
silvestres entre ellas aves y en especial aquellas que
tienen contacto con el hombre y el ganado pueden ser
reservorios de bacterias resistentes (Sacristán, 2012).
En nuestra investigación la especie de bacteria que
presentó mayor resistencia a los antibióticos fue E. coli.
Se encontró mayor resistencia al antibiótico amoxicilina
con ácido clavulánico (2), trimetoprim/sulfametoxazol
(1), gentamicina (1), cloranfenicol (1) y amikacina
(1). En el caso de los antibióticos betalactámicos de
acuerdo a la SEFH (2008), son muy pocas las cepas
de enterobacterias que presentan sensibilidad a este
tipo de antibiótico por lo que es común encontrar
cepas resistentes. E. coli es parte de la flora intestinal
normal en humanos, esta bacteria ha sido usada
como indicador de contaminación fecal de aguas y
con ello la posible presencia de patógenos intestinales
(Vittecoq et al. 2016). Se conoce que constituyen un
reservorio de genes de resistencia que puede utilizarse
como indicadores de cambios en la resistencia a los
antimicrobianos (Radhouani et al. 2012). Se ha puesto
en evidencia la importancia de la vida silvestre como
reservorio y parte de la ruta de transmisión de genes
de resistencia clínicamente relevantes. En las aves
silvestres existen factores ecológicos que pueden
aumentar la probabilidad de encontrar bacterias
resistentes como la migración comportamiento y altas
densidades de población (Carattoli, 2008). Algunos
autores han señalado que bacterias como E. coli es fácil
de diseminarse y transmitir genes de resistencia del
ganado y los seres humanos a la vida silvestre, siendo
poco conocidos los mecanismos que estos tienen en la
diseminación en el medio ambiente (Wellington et al.
2013). Es por ello que el aislar a esta especie de bacteria

�Literatura citada

Bailey Richard A. 2013. Salud Intestinal en Aves Domésticas- El
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�¿ATRAPADOS,
SIN SALIDA?:
EL CASO DE LOS ANFIBIOS Y
REPTILES EN LA CIUDAD DE
PACHUCA, HIDALGO, MÉXICO

�Aurelio
  
Ramírez-Bautista1,*, César A. Díaz-Marín1,
Aarón García-Rosales2, Christian Berriozabal-Islas3

34

�Palabras clave: Anfibios, reptiles, extinción
local, efecto antrópico, calentamiento global.
Key words: Amphibians, reptiles, local
extinction, anthropic effect, global warming.

Resumen
El efecto antrópico y el cambio climático global, son
dos de los principales factores que están afectando
de manera negativa a la biodiversidad a nivel mundial.
Sin embargo, no todas las especies se ven afectadas
de la misma manera. Por ejemplo, algunas especies
de anfibios y reptiles, a pesar de enfrentar ciertas
adversidades, siguen habitando en la ciudad de Pachuca,
Hidalgo, México. Las poblaciones de ambos grupos
de vertebrados han quedado atrapadas y aisladas en
pequeños parches dentro de la ciudad, como parques
públicos, terrenos baldíos, jardines, entre otros, los
cuales cada vez se ven más reducidos, lo que resulta
en la extinción local de algunas poblaciones. Por lo
que, el propósito de esta nota es generar una reflexión
sobre las especies de anfibios y reptiles que quedaron
atrapadas y aisladas en espacios limitados dentro de la
ciudad de Pachuca, sin contar con medios de dispersión
como los son los corredores biológicos que conecten
a estas poblaciones con otras fuera de la ciudad,
dificultando así su supervivencia y generando erosión
(pérdida) de la diversidad genética de las poblaciones.

Abstract

Laboratorio de Ecología de Poblaciones, Centro de Investigaciones
Biológicas, Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería, Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo, Km 4.5 carretera PachucaTulancingo, 42184, Mineral de La Reforma, Hidalgo, México
2)
Laboratorio de Ecología y Comportamiento Animal, Departamento
de Biología, Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, Av.
San Rafael Atlixco No 186, Vicentina, Iztapalapa, 09340, CDMX,
México
3)
Programa Educativo de Ingeniería en Biotecnología, Universidad
Politécnica de Quintana Roo, Av. Arco Bicentenario, M11, Lote 111933, Sm 255, 77500 Cancún,
Quintana Roo, México.
Autor de correspondencia: Aurelio Ramírez-Bautista, E-mail:
1)

The anthropic effect and global climate change are two
of the main factors that negatively affect biodiversity
worldwide. However, not all species are affected in the
same way. For example, some species of amphibians
and reptiles, despite facing certain adversities, continue
inhabiting the city of Pachuca, Hidalgo, Mexico. The
populations of both groups of vertebrates have been
trapped and isolated in small patches within the city
such as public parks, vacant lots, gardens, among
others, which are increasingly reduced, resulting in the
local extinction of some populations. Therefore, the
purpose of this note is to generate a reflection on the
species of amphibians and reptiles that were trapped
and isolated in limited spaces within the City of Pachuca
without having time and/or means of dispersion such
as they are the biological corridors that connect these
populations with others outside the city, thus hindering
their survival and eroding (loss) the genetic diversity of
populations.

35

�Introducción

A

ctualmente, el estado de Hidalgo presenta una
riqueza de 58 especies de anfibios y 142 de
reptiles (Ramírez-Bautista et al. 2020). Estos
números representan la biodiversidad de ambos grupos
en su medio natural (Ramírez-Bautista et al. 2014,
2020). Sin embargo, se sabe que las poblaciones de
varias especies de ambos grupos se están extinguiendo
a nivel local (Ramírez-Bautista et al. 2009). En este
fenómeno intervienen varios componentes (factores)
de origen humano que influyen de forma negativa,
pero particularmente dos de ellos son los que están
causando el mayor daño, a través de su efecto sinérgico;
el cambio de uso de suelo y el cambio climático global
(Cosendey et al, 2022). Los ambientes naturales, donde
históricamente habitaban los animales, se han estado
destruyendo y modificando a una tasa muy elevada
por medio del cambio de uso de suelo, que conlleva
la construcción de vías de comunicación, viviendas,
zonas de pastoreo (ganadería), agricultura, entre otras
actividades (Ramírez-Bautista et al. 2009, 2014).
Esto ocasiona que las condiciones físicas (estructura
del ambiente, refugios, entre otros) y ecológicas
(disponibilidad de alimento, tipo de depredadores,
entre otros) se modifiquen y en consecuencia afecten
el ciclo de vida de estos organismos. Aunque no todas
las especies e incluso las poblaciones de una misma
especie, son afectadas de la misma manera (RamírezBautista et al. 2014). En anfibios como en reptiles, existen
especies con hábitos generalistas en el uso del hábitat
y microhábitats. Para el caso de los reptiles escamados
(lagartijas y serpientes), podemos mencionar a las
especies de lagartijas tales como: la lagartija de árbol
Sceloporus grammicus, el chintete espinoso S. spinosus,
el camaleón de montaña Phrynosoma orbiculare
(generalista en el uso de hábitats, pero especialista
en su alimentación), serpientes como: la culebra de
tierra Conopsis lineata, el cincuate mexicano Pituophis
deppei, y el sapo de espuelas mexicano Spea multiplicata
(Magno-Benítez et al. 2016). Estas especies, pueden
dispersarse a otros parches de vegetación, siempre y
cuando existan corredores biológicos que conecten un
hábitat con otro; en contraste, no es el caso para las
especies especialistas en el uso de tipo de vegetación
y microhábitat, ya que, al remover la cobertura vegetal,
están destinadas a extinguirse localmente debido a que
son especies que necesitan recursos y/o condiciones
específicas para sobrevivir (Ramírez-Bautista et al. 2014).
Por ejemplo, en el estado de Hidalgo existen especies
de lagartijas completamente arborícolas o saxícolas
(habitan grietas de roca), como el escorpión arborícola
de bandas Abronia taeniata y el escorpión Xenosaurus
zacualtipantecus que viven en ambientes con cobertura
vegetal muy específica (Berriozabal-Islas et al. 2018).
Lo anterior explica que, a lo largo del deterioro del
ambiente por el cambio de uso de suelo, muchas
especies (generalistas) quedan atrapadas dentro de
un poblado o en parches dentro de las ciudades, como
parques, camellones, áreas verdes (terrenos baldíos),
pero las especies especialistas, son menos tolerantes a
las alteraciones drásticas de su ambiente y, por lo tanto,
36

sus poblaciones se extinguen rápidamente en estos
espacios ocupados por el humano (Ramírez-Bautista
et al. 2014). Considerando lo anterior, el propósito
de esta nota de divulgación, es fomentar la reflexión
sobre las especies de anfibios y reptiles que quedaron
atrapadas en espacios limitados sin contar con tiempo
suficiente para que sus poblaciones se recuperen, ya
que estos parches de hábitat disponible se reducen
paulatinamente dentro de la ciudad de Pachuca,
Hidalgo, México.

Especies generalistas
Las especies generalistas son aquéllas que se caracterizan
por ocupar diversos tipos de vegetación y microhábitats
(Ramírez-Bautista et al. 2014; Leyte-Manrique et al. 2017).
Por lo que, son las que presentan un mayor rango de
tolerancia a los cambios del ambiente, ya que presentan
una mayor capacidad de dispersión (distribución)
y conectividad entre ambientes, entre otros rasgos
(Ramírez-Bautista et al. 2014). Esto les favorece a que
también sean generalistas en sus hábitos alimentarios y a
su vez tengan una mayor capacidad de supervivencia en
espacios antropizados. Esta estrategia es característica de
especies de anfibios, como la ranita de las rocas Dryophytes
arenicolor, ranita de montaña D. eximius, y sapo de
espuelas mexicano Spea multiplicata; de las lagartijas, como
la lagartija de árbol S. grammicus, el chintete espinoso S.
spinosus, el camaleón de montaña P. orbiculare (esta última
especie es especialista en sus hábitos alimentarios) y el
escorpión transvolcánico Barisia imbricata; así como de la
culebra de tierra C. lineata, el cincuate mexicano P. deppei,
la culebra jarretera cuello-negro Thamnophis cyrtopsis y
víbora de cascabel oscura de Querétaro Crotalus aquilus,
todas ellas registradas en la ciudad de Pachuca (Cuadro
1 y Fig. 1). Generalmente, estas especies de anfibios y
reptiles se encuentran en algunos lugares que presenten
microhábitat adecuados y disponibles (rocas, maleza,
parques abandonados, casas abandonadas, panteones,
entre otros) dentro de la ciudad. Además, su capacidad
de adaptación, así como su amplio rango de tolerancia
a diferentes factores (bióticos y abióticos), les permite a
algunas de estas especies tener poblaciones relativamente
abundantes (ejemplo, la lagartija de árbol S. grammicus y el
chintete espinoso S. spinosus), que prosperan dentro de la
ciudad (Magno-Benítez et al. 2016).

Especies especialistas (restringidas en su
hábitat natural)
Las especies especialistas en el uso del hábitat,
microhábitat y recurso alimento, son aquéllas en las
que su rango de tolerancia en el uso de espacio (hábitat
y microhábitat) y tipo de presas (hábitos alimentarios),
es estrecho (Ramírez-Bautista et al. 2014). Estas especies
habitan en ambientes muy particulares, así como
hábitat (tipo de vegetación) y microhábitats específicos.
Por ejemplo, en el caso de los anfibios, como el ajolote
Ambystoma velasci, el ajolote de tierra Isthmura belli,
y la rana manchada Lithobates spectabilis necesitan de
cuerpos de agua dulce para colocar sus huevos, donde
las larvas pasan por el proceso de la metamorfosis,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�y una vez alcanzada la adultez, salen del agua, pero
siempre requieren de lugares con humedad, como en
o cerca de cuerpos de agua o bien debajo de troncos
o rocas (Ramírez-Bautista et al. 2014). Por otro lado,
tenemos a los reptiles escamados, como las lagartijas
espinosas de pastizal Sceloporus aeneus, de pastizal
neovolcánica S. bicanthalis (donde su microhábitat
ideal es el zacate amacoyado), de panza azul S. parvus
(bosque de pino-encino), mucronada S. mucronatus y
de collar S. torquatus (bosque de pino y pino-encino), y
las culebras de tierra mexicana de dos lineas Conopsis
biserialis (debajo de rocas en matorral xerófilo), y chata
de Baird Salvadora bairdi (matorral espinoso), así como
la víbora de cascabel serrana Crotalus molossus y la
viborilla C. intermedius (bosque de pino; Cuadro 1). Por
lo tanto, estas especies especialistas tienen un mayor
riesgo de extinción en comparación con las especies
generalistas (Ramírez-Bautista et al. 2014).

Especies atrapadas dentro de la ciudad
En el cuadro 1 se muestran las 25 especies de anfibios
y reptiles que se pueden encontrar en la ciudad de
Pachuca, esto representa el 11.33 % de la herpetofauna
del estado (Ramírez-Bautista et al. 2020). Cada una
de estas especies se encuentra en diferente grado de
abundancia (escasa o mediana) dentro de la ciudad. Entre
los anfibios registrados para el estado de Hidalgo, existen
cuatro que han sobrevivido dentro de la ciudad, como el
ajolote Ambystoma velasci, el cual busca refugio en lugares
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

(terrenos baldíos, huertas, y parques abandonados) que
contengan cierto grado de humedad, como debajo de
troncos, rocas, o agujeros; el sapo de espuelas mexicano
Spea multiplicata, es una especie que se ha adaptado a
los ambientes áridos y perturbados, localizándose en
áreas abandonadas (terrenos baldíos) y con nivel alto
de contaminación dentro de la ciudad; mientras que las
ranitas de montaña D. eximius y de rocas D. arenicolor
pueden vivir en lugares con humedad, como canales de
aguas negras; sin embargo, recientemente se pueden
encontrar ejemplares de forma esporádica debido a
que su densidad poblacional es cada vez más baja (dos
individuos en un área de 40 x 20 m).
Mientras que los reptiles escamados, son los que han
tenido más éxito en permanecer dentro de la ciudad;
como es el caso de la lagartija de árbol S. grammicus y el
chintete espinoso S. spinosus, las que se han adaptado a
las bardas de casas, nopaleras de los terrenos baldíos,
patios, lapidas de los panteones, rocas, troncos de
árboles, basureros, o cualquier microhábitat disponible
como refugio. Las poblaciones de estas especies podían
mantenerse de forma mediana en un área de 50 x 50
metros (datos obtenidos en terrenos que existían frente
a la Ciudad del Conocimiento [Universidad Autónoma
del Estado de Hidalgo]); sin embargo, estás áreas han
estado pasando por un fuerte proceso de cambio de
uso de suelo, modificándose con fines habitacionales y
comerciales, lo que reduce drásticamente la presencia
dichas especies a unos cuantos ejemplares (dos
individuos en un área de 20 x 10 m). En contraste,
37

¿Atrapados, sin salida?: El caso de los anfibios y reptiles en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, México

Figura 1. Ejemplos de algunas especies de anfibios y reptiles registradas dentro o en los alrededores de la ciudad de Pachuca, Hidalgo. Especies de
anfibios: ajolote Ambystoma velasci (A), ajolote de tierra Isthmura belli (B), ranita de las rocas Dryophytes arenicolor (C), ranita de montaña D. eximius
(D), y sapo de espuelas mexicano Spea multiplicata (E). Especies de lagartijas (reptiles): escorpión transvolcánico Barisia imbricata (F), camaleón
de montaña Phrynosoma orbiculare (G), chintete espinoso Sceloporus spinosus (H), y lagartija mucronada S. mucronatus (I). Especies de serpientes
(reptiles): culebra de tierra Conopsis lineata (J), cincuate mexicano Pituophis deppei (K), y víbora de cascabel oscura de Querétaro Crotalus aquilus (L).
Fotografías de Christian Berriozabal-Islas (A, B, E, J, L) y César A. Díaz-Marín (C, D, F, G, H, I, K). Los nombres comunes se asignaron considerando a
Liner y Casas-Andreu (2008) y Ramírez-Bautista et al. (2014).

�las pocas especies de serpientes (como la culebra
de tierra C. lineata y el cincuate mexicano P. deppei)
presentes en la ciudad, son las más afectadas, debido
a que la ciudadanía generalmente busca exterminarlas
de diferentes maneras porque las asocia con algún
tipo de amenaza, provocando un desequilibrio en la
cadena trófica que aún se preserva dentro de la ciudad.
Ambos grupos de vertebrados (anfibios y reptiles)
son afectados por la fauna feral, tales como gatos y/o
perros que son abandonados dentro y en la periferia
de la zona urbana, y que en muchos casos depredan
a los ejemplares de ambos grupos para alimentarse,
lo que finalmente se deriva de la falta de cultura y
responsabilidad del cuidado de las mascotas dentro de
la sociedad. Sin embargo, el trasfondo va mucho más
allá, demostrando que aún se carecen de políticas de
legislación ambiental que permitan regular y controlar
estas situaciones, que no solo afectan la salud pública
sino también la diversidad de vertebrados dentro de los
paisajes urbanos.
Actualmente, en el estado de Hidalgo, se reportan 203
especies de anfibios y reptiles, de los cuales 42 son
anuros (ranas), 17 son caudados (salamandras), 137 son
escamados (lagartijas y serpientes), seis son tortugas,
y solo una de cocodrilos (Ramírez-Bautista et al. 2020).
Comparando este número de especies a nivel estatal
con las que han logrado sobrevivir dentro de la ciudad
de Pachuca (25 especies de anfibios y reptiles), vemos
que este número es relativamente bajo; reflejando que
las especies que se encuentran atrapadas dentro de la
ciudad, sobreviven en espacios naturales muy reducidos
o fuertemente modificados por el humano, lo que
probablemente provocará, la extinción local de algunas
de estas 25 especies, reduciendo aún más la diversidad
herpetofaunística que podemos encontrar en la ciudad de
Pachuca (Magno-Benítez et al, 2016; Cuadro 1 y Fig. 1).

Hábitats reducidos dentro de la ciudad
La disponibilidad de parches de hábitats dentro de
la ciudad disminuye a una tasa acelerada, debido a

38

la construcción de viviendas (áreas habitacionales),
construcción de centros comerciales, nuevas vías de
comunicación, entre otros. Estos ambientes que quedaban
dentro de la zona urbana, eran aprovechados por
animales vertebrados (anfibios, reptiles, aves y mamíferos)
e invertebrados (alimento para algunos vertebrados) que,
en conjunto, forman parte de la cadena trófica que aún
persiste. Sin embargo, la desaparición o reducción de estas
áreas, conllevará eventualmente a una extinción local de
la muy escasa biodiversidad que aún persiste en la ciudad
de Pachuca (Magno-Benítez et al, 2016). Aunado a esto, las
políticas de crecimiento de la ciudad han sido insuficientes
para proteger la biodiversidad, ya que recientemente se ha
observado una constante tasa de cambio de uso de suelo
que obedece, básicamente, intereses económicos, políticos
y sociales (Ramírez-Bautista et al. 2014). Sin embargo,
recientemente el gobierno de la ciudad de Pachuca ha
preparado una actualización al Programa de Desarrollo
Urbano y Ordenamiento Territorial, esperando que con ello
existan mayores beneficios en aspectos de sustentabilidad
y medio ambiente (Fuentes, 2022). Además, la promoción
y creación de grupos de conservación de áreas verdes y
su fauna asociada, ayudaría a fortalecer estas nuevas
estrategias gubernamentales (Segar et al. 2022). Este
tipo de estrategias públicas y ciudadanas ayudarían a
amortiguar, directa o indirectamente, el efecto negativo de
la antropización sobre la diversidad herpetofaunistica que
aún habita en la ciudad de Pachuca.

Agradecimientos
Se agradece a dos revisores anónimos por sus
comentarios al trabajo, los que hicieron que éste
mejorara substancialmente. Así también se agradece a
Itzel Magno Benítez, Raciel Cruz Elizalde, Uriel Hernández
Salinas, y a todos los integrantes del laboratorio de
ecología del paisaje (ecología de poblaciones) por su
apoyo a los trabajos que se realizan en éste.
Berriozabal-Islas, C., J.F. Mota-Rodrigues, A. Ramírez-Bautista,
J.L. Becerra-López, A. Nieto-Montes de Oca. 2018. Effect

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�Amphibia

Orden

Caudata

Familia

Ambystomatidae

Squamata
(lagartijas)

Nombre
común

Ajolote de
tierra

Zonas húmedas en matorral
xerófilo a las orillas de la
ciudad

E

Dryophytes
arenicolor

Ranita de las
rocas

En matorral xerófilo a las
orillas de la ciudad

G

D. eximius

Ranita de
montaña

Bosque de Pino y pinoencino

En patios o zonas
abandonadas

G

Ranidae

Lithobates
spectabilis

Rana
manchada

Matorral xerófilo y
bosque de encino

En huertas dentro de la
ciudad o en cuerpos de
agua en la periferia de la
ciudad

E

Scaphiopodidae

Spea
multiplicata

Sapo de
espuelas
mexicano

Matorral xerófilo,
bosque de pino-encino
y matorral submontano

Lotes baldíos y zonas
abandonadas

G

Anguidae

Barisia
imbricata

Escorpión
transvolcánico

Matorral xerófilo,
Bosque de pino y pinoencino

En zonas con parches de
bosque de pino o pastizales
en la periferia de la ciudad,
y zonas con rocas apiladas

G

Prynosomatidae

Phrynosoma
orbiculare

Camaleón de
montaña

Matorral xerófilo y
espinoso, bosque de
pino, pino-encino

Huertas y zonas de
nopaleras

G

Sceloporus
aeneus

Lagartija de
pastizal

Bosque de pino, pinoencino y encino

Zona con pasto en la
periferia de la ciudad

E

S. bicanthalis

Lagartija
de pastizal
neovolcánica

Bosque de pino, pinoencino y encino

Zona con pasto en la
periferia de la ciudad

E

S. grammicus

Lagartija de
árbol

Bosques de pino,
pino-encino, nopaleras,
zonas de cultivo y
matorral xerófilo

Huertas, bardas de
construcciones ocupadas o
abandonadas, lotes baldíos
y entre las lapidas de los
panteones.

G

S. mucronatus

Lagartija
mucronada

Bosque de pino y
encino

Periferia de la ciudad en
lugares con rocas apiladas,
y bardas de construcciones
ocupadas o abandonadas

E

S. parvus

Lagartija de
panza azul

Periferia de la ciudad donde
todavía existen parches de
bosque de encino

E

S. spinosus

Chintete
espinoso

Matorral xerófilo y
espinoso, bosque de
encino y nopaleras.

Baldíos abandonados
dentro de la ciudad, bardas
de construcciones ocupadas
o abandonadas, y en zonas
rocosas en la periferia de la
ciudad

G

S. torquatus

Lagartija de
collar

Bosque de encino y
pino-encino

Periferia de la ciudad en
zonas con rocas

E

Aspidoscelis
gularis

Corredora
pinta
occidental

Bosque tropical
caducifolio, matorral
submontano y xerófilo

Zonas abiertas entre
magueyes

G

Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

Ajolote

Isthmura bellii

Matorral xerófilo y
bosque de pino

Hábitat modificado

E

Teiidae

Ambystoma
velasci

Hábitat original
(tipos de vegetación)

Cuerpos de agua en la
periferia de la ciudad

Hylidae

Reptilia

Especie

39

¿Atrapados, sin salida?: El caso de los anfibios y reptiles en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, México

Clase

Generalistas
o especialista

Cuadro 1. Lista de especies de anfibios y reptiles dentro de la ciudad de Pachuca, Hidalgo. Ambiente natural en el que habitan y
sitios dentro de la ciudad. Especies generalistas (G) o especialistas (E) en el uso del hábitat. Los nombres comunes se asignaron
considerando a Liner y Casas-Andreu (2008) y Ramírez-Bautista et al. (2014).

�Clase

Reptilia

Orden

Squamata
(culebras)

Familia

Colubridae

Natricidae

Viperidae

40

Especie

Nombre
común

Hábitat original
(tipos de vegetación)

Hábitat modificado

Generalistas
o especialista

Cuadro 1. Lista de especies de anfibios y reptiles dentro de la ciudad de Pachuca, Hidalgo. Ambiente natural en el que habitan y
sitios dentro de la ciudad. Especies generalistas (G) o especialistas (E) en el uso del hábitat. Los nombres comunes se asignaron
considerando a Liner y Casas-Andreu (2008) y Ramírez-Bautista et al. (2014).

Conopsis
biserialis

Culebra
de tierra
mexicana de
dos líneas

Matorral xerófilo y
bosque de encino

Zona de nopaleras y
huertas

E

C. lineata

Culebra de
tierra

Matorral xerófilo,
bosque de pino y pinoencino

Nopaleras, huertas, patios
y lotes baldíos, zonas de
rocas apiladas

G

Pituophis
deppei

Cincuate
mexicano

Matorral xerófilo,
bosque de encino y
pino-encino

Huertas, patios, zonas
abiertas y de cultivos

G

Salvadora
bairdi

Culebra chata
de Baird

Matorral xerófilo,
bosque de pino y pinoencino

Periferia de la ciudad en
zonas de cultivo

E

Thamnophis
cyrtopsis

Culebra
jarretera
cuello-negro

Matorral xerófilo,
pastizal, bosque de pino,
pino-encino, chaparral,
bosque mesófilo de
montaña y bosque
tropical caducifolio

En matorrales ubicados en
la periferia de la ciudad y en
zonas de cultivo

G

T. scaliger

Culebra
jarretera alpina
cola-larga

Matorral espinoso,
bosque de pino y pinoencino

Periferia de la ciudad en
zonas de cultivo

E

Crotalus
aquilus

Víbora de
cascabel
oscura de
Querétaro

Matorral xerófilo,
bosque de pino y pinoencino

Zonas de magueyes y en
cultivos de nopal en la
periferia de la ciudad

G

C. intermedius

Viborilla

E

C. molossus

Víbora de
cascabel
serrana

Zonas con matorral xerófilo
en la periferia de la ciudad

E

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

of climate change in lizards of the genus Xenosaurus
(Xenosauridae) based on projected changes in climatic
suitability and climatic niche conservatism. Ecology and
Evolution. 8: 6860-6871. https://doi.org/10.1002/ece3.4200

2009. Herpetofauna del Valle de México: Diversidad y
Conservación. Universidad Autónoma del Estado de
Hidalgo y Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de
la Biodiversidad, México, 213 pp.

Cosendey, B. N., Rocha C. F. D., Menezes, V. A. 2022. Climate
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persistence: trends in ecological and predictive climate
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reptiles de Hidalgo, México: Diversidad, biogeografía y
conservación. Sociedad Herpetológica Mexicana, A. C.,
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sintesis.com.mx/hidalgo/2022/10/14/pachuca-crecimientoordenado/
Leyte-Manrique, A., U. Hernández-Salinas, A. Ramírez-Bautista,
V. Mata-Silva, J.C. Marshall. 2017. Habitat use in eight
populations of Sceloporus grammicus (Squamata:
Phrynosomatidae) from Mexican Plateau. Integrative
Zoology. 12: 198-210. https://doi.org/10.1111/17494877.12239
Liner, E. A., Casas-Andreu G. 2008. Nombres estándar en español,
en inglés y nombres científicos de los anfibios y reptiles
de México. Standard spanish, english and scientific names
of the amphibians and reptiles of Mexico. Herpetological
Circular (38). Society for the Study of Amphibians and
Reptiles.
Magno-Benítez, I., A. Ramírez-Bautista, R. Cruz-Elizalde. 2016.
Diversidad de especies de anfibios y reptiles en dos
ambientes, natural y antropizado, en el estado de Hidalgo,
México. Pp. 97-105. En: Ramírez-Bautista, A. &amp; R. PinedaLópez (Eds.). Fauna Nativa en Ambientes Antropizados.
CONACYT-UAQ. Qurétaro, México, 237pp.
Ramírez-Bautista, A., U. Hernández-Salinas, U.O. GarcíaVázquez, A. Leyte-Manrique, L. Canseco-Márquez.

Ramírez-Bautista, A., U. Hernández Salinas, R. Cruz-Elizalde,
C. Berriozabal-Islas, I. Moreno-Lara, D.L. DeSantis, J.D.
Johnson, E. García-Padilla, V. Mata-Silva, L.D. Wilson.
2020. The herpetofauna of Hidalgo, Mexico: Composition,
distribution, and conservation status. Amphibian and
Reptile Conservation. 14 (1): 63-118.
Segar, J., C.T. Callaghan, E. Ladouceur, J.N. Meya, H.M. Pereira, A.
Perino, I.R. Staude. 2022. Urban Conservation Gardening in
the decade of restoration. Nature Sustainability. 5: 649-656.
https://www.nature.com/articles/s41893-022-00882-z

�AMENAZAS

BOSQUE MESÓFILO DE MONTAÑA
EN
MÉXICO Y LA IMPORTANCIA DE
ESTUDIOS MULTITAXONÓMICOS

AL

�Raciel
  
Cruz-Elizalde1,2,*, Leticia M. Ochoa-Ochoa1,
Oscar Flores-Villela1, Livia León-Paniagua1, y
Adolfo G. Navarro-Sigüenza1

1
Museo de Zoología “Alfonso L. Herrera”, Departamento de Biología Evolutiva, Facultad de Ciencias,
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Circuito Exterior de CU s/n, Ciudad de México, CP
04510, México.
2
Laboratorio de Ecología y Diversidad Faunística, Facultad de Ciencias Naturales, Universidad
Autónoma de Querétaro, Avenida de las Ciencias S/N, Santa Fe Juriquilla, C. P. 76230, Querétaro,
Querétaro, México (Dirección actual)

*Autor de correspondencia: cruzelizalde@gmail.com
42

�Figura 1. Bosque de niebla localizado en la Reserva de la Biósfera
El Triunfo. Fotografía de Elí García-Padilla.

Resumen
El bosque mesófilo de montaña (BMM) es catalogado como un ambiente altamente rico en especies de flora y
fauna, y con un alto número de endemismos; del mismo modo, ha sido considerado como uno de los ecosistemas
más amenazados. En el presente trabajo se hace una reseña de las principales problemáticas que enfrenta este
tipo de vegetación así como la importancia de desarrollar estudios que analicen y evalúen la riqueza de diversos
grupos biológicos. Los principales problemas que enfrenta el BMM son el cambio de uso de suelo, la tala ilegal,
asentamientos humanos y el cambio climático. Si bien, el BMM contiene una alta riqueza de especies de distintos
grupos biológicos, a la fecha no se sabe a ciencia cierta el número de estas especies, por lo que el desarrollar
estudios multitaxonómicos para conocer la biodiversidad de este ambiente resulta una tarea prioritaria.
Palabras clave: Conservación,
Vertebrados, Riqueza de
especies, Amenazas.
43

�Introducción

E

l término biodiversidad se refiere a la variabilidad
de la vida, y esta puede verse desde diferentes
niveles de organización como lo son genes,
especies, poblaciones, comunidades y ecosistemas
(Noss, 1990). El ecosistema se expresa a través de la
parte biótica y abiótica denominadas en su conjunto
como comunidades, dichas comunidades están
conformadas por poblaciones y finalmente del pool
génico de los individuos de una población (Stearns,
1992). En una escala espacial mayor, la biodiversidad se
refleja en los patrones de distribución de las especies en
los diferentes ecosistemas, así como la abundancia de
individuos, el grado de endemismos, y la variación en
sus historias de vida (forma y función), entre otras más
(Stearns, 1992). La diversidad biológica es el producto de
un conjunto de eventos evolutivos, que actúan desde el
nivel molecular hasta el nivel más alto que es la biósfera.
De esta manera, los organismos continuamente están
interactuando con su ambiente abiótico y biótico, por
medio de las interacciones intra e interespecíficas que
forman la entramada ecológica (Smith y Smith, 2001).
El estudio de la biodiversidad y su conservación
requiere de conocer y conservar los diferentes niveles
de variación en los que ésta se expresa, quizás uno
de los pilares fundamentales sea conocer el número
de especies presentes en un área determinada que
denominamos diversidad alfa de las especies (Halffter
y Moreno, 2005), ya que, si bien no es una medida
universal de la biodiversidad, es el valor mayormente
usado como subrogado de la misma. De esta manera,
si ampliamos el área para estudiar la diversidad de
especies en un paisaje se pueden conocer los cambios
de la diversidad de especies a lo largo de gradientes
ambientales (diversidad beta) o bien la totalidad de
las especies que ocurren en dichas áreas (diversidad
gamma; Whittaker, 1972).
Distintos factores antrópicos y/o naturales impactan
de forma negativa el establecimiento y supervivencia
de las poblaciones de diversos grupos biológicos,
particularmente los vertebrados como anfibios, reptiles,
aves y mamíferos, y, por lo tanto, su conservación. Entre los
diferentes factores antrópicos se encuentran los siguientes
(Young et al. 2001): pérdida del hábitat y fragmentación
(que son una muestra de una planeación equivocada
para manejar al medio ambiente), sobreexplotación de
los recursos naturales, introducción de especies exóticas,
contaminación del ambiente (acuático y terrestre),
propagación de enfermedades, crecimiento demográfico
(asentamientos humanos), planeación deficiente de
las estrategias de conservación (por ejemplo, áreas de
protección de flora y fauna inadecuadas), el mal manejo
de especies en cautiverio, fallas en la educación ambiental,
los mitos, la religión, entre otros.
En este sentido existen ambientes altamente amenazados,
de los cuales, los ambientes tropicales y templados
de montaña resaltan por su importancia, ya que es en
estas zonas donde existe un alto número de especies de
distintos grupos biológicos; y en particular para el bosque
mesófilo de montaña (BMM). Este ambiente se distribuye

44

de manera disyunta en forma de parches en las partes
altas de la Sierra Madre Oriental, Sierra Norte de Chiapas,
Sierra Madre del Sur (Guerrero y Oaxaca) y de Jalisco, así
mismo, se tiene registro de que algunos relictos ocurren
en la Faja Volcánica Transversal (Villaseñor y Gual-Díaz,
2014), ocupando de esta manera cerca del 1% del territorio
nacional (Gual-Díaz y González-Medrano, 2014), un
porcentaje muy bajo en relación con la notable diversidad
que presenta (Figura 1). Respecto a la riqueza de flora y
fauna, el BMM cuenta con aproximadamente 6,163 plantas
vasculares (Villaseñor y Gual-Díaz, 2014), y alrededor de
1,000 especies de vertebrados (Almazán-Núñez et al. 2018),
sin embargo, esta cifra resulta engañosa ya que a la fecha
no existe un estudio que evalúe la riqueza total de grupos
biológicos en el BMM. Por otro lado, el BMM posee una
gran importancia con relación a los servicios ecosistémicos
que proporciona, entre los que se encuentran la regulación
del clima, y la producción de agua y de alimentos (de Groot
et al. 2002).
Como se mencionó previamente, el BMM tiene diversas
amenazas, siendo el factor antrópico el principal
promotor de la pérdida de su extensión. En el presente
trabajo, y sin pretender ser un escrito profundo,
señalamos la importancia de analizar y evaluar la
riqueza de diversos grupos biológicos con la finalidad de
resaltar las principales problemáticas de conservación
en el BMM, un ambiente altamente amenazado y donde
aún es necesario realizar estudios encaminados a
registrar la flora y fauna que contiene.

La problemática
El BMM es considerado como uno de los tipos de
vegetación que tienen alta prioridad de conservación,
en particular por su papel fundamental en el
mantenimiento de los ciclos de nutrientes, y su
alta biodiversidad con un alto número de especies
endémicas (Flores-Villela y Gerez, 1994; Hamilton et al.
1995; Bruijnzeel, 2001; Luna et al. 2001). En México, se
estima que más del 50% del área de BMM original ha
sido reemplazada por potreros o plantaciones de café
o maíz (Challenger, 1998; Cayuela et al. 2006; MuñozVillers y López-Blanco, 2008). En este sentido, diversos
factores amenazan la conservación y mantenimiento del
BMM, donde los principales se describen a continuación:
Cambio climático: A nivel global, este fenómeno afecta a
diversos ambientes, y en particular al BMM al modificarse
tanto la temperatura regional como los patrones de
precipitación. La característica principal de los BMM es
la presencia de neblina, la cual se encuentra de forma
constante, y al ocurrir un aumento de la temperatura,
aumenta la evaporación, por lo tanto, este ambiente
pierde humedad, provocando cambios que afectaran
a la flora y fauna. Por ejemplo, Ponce-Reyes et al. (2012)
predicen una disminución del 68% de la cobertura del
BMM en México para el año 2080 como resultado del
cambio climático; con esta disminución, distintos grupos
de vertebrados terrestres que son endémicos o micro
endémicos son susceptibles a desaparecer. Así mismo, las
regiones más afectadas serán las montañas de Oaxaca y
Chiapas, donde se encuentra la mayor extensión de BMM
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�en México actualmente y donde un mayor número de
endemismos se han registrado; así como la descripción de
nuevas especies en diversos grupos biológicos (Luna et al.
2001; Rovito et al. 2015).
Cambio de uso de suelo: Este factor es el más drástico
en cuanto a la intervención humana se refiere. La
transformación del BMM en zonas de potrero, uso
agrícola o pastizales, ha deteriorado el paisaje a tal grado
que es casi imposible la restauración a sus condiciones
originales. Por ejemplo, en el caso de las plantaciones
de café denominado “bajo sombra”, diversos elementos
originales del BMM se mantienen, principalmente
los árboles de gran tamaño, pero la estructura del
sotobosque se ve afectada, lo cual modifica el ambiente,
afectando a las especies que viven en la hojarasca
y que necesitan refugios en troncos caídos y bajo
piedras. Asimismo, el efecto de borde disminuye el
intercambio de individuos entre parches del mismo tipo
de vegetación o entre tipos de vegetaciones (p. ej. entre
BMM y bosques de encino o pino). Esto trae consigo
otros problemas a nivel genético como la endogamia,
disminución de individuos de las poblaciones, limitación
en el flujo genético y por otra parte la ocurrencia de
especies oportunistas/generalistas, las cuales son más
tolerantes a este tipo de cambios que las especies
residentes.
Tala ilegal: La extracción de recursos maderables de
forma ilegal y descontrolada son la segunda causa más
importante en la afectación al BMM. Esta transformación
modifica la estructura arbórea y por lo tanto, trae
consigo diversos problemas como lo son la erosión
del suelo, pérdida de microhábitats para especies
residentes, disminución de biomasa, alta compactación
del suelo, o pérdida de servicios ecosistémicos como la
generación de oxígeno o captación de agua. Distintas
normatividades por parte de la Comisión Nacional
Forestal (CONAFOR) han tratado de regular esta
práctica, utilizando aserraderos comunitarios, sin
Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

embargo, resulta más lucrativo la explotación ilegal y,
por lo tanto, las medidas de conservación y regulación
parecen insuficientes (CONAFOR, 2021).
Aumento de zonas urbanizadas: El establecimiento y
expansión de asentamientos urbanos no solo se limita
a las grandes ciudades y sus zonas periféricas, sino que
ya también ocurren en zonas que antes se creía de
difícil acceso como las montañas. En estas regiones se
puede encontrar comunidades rurales, que, si bien se
componen de un bajo número de hogares, las milpas,
corrales o potreros modifican el entorno natural.
Aunado a lo anterior, la creación de caminos, extracción
de materiales de construcción o la transformación y
modificación de los cauces de ríos y riachuelos han
ayudado a que en las regiones de BMM el ambiente
esté altamente perturbado. Por ejemplo, al suroeste
de Xalapa, Veracruz, una zona altamente urbanizada,
se ubica de forma relictual un sitio de conservación
denominado “Santuario de Bosque de Niebla”. Este
relicto ha sido rodeado por la mancha urbana, la cual
ejerce presión y ha fragmentado y comprometido los
servicios ecosistémicos del BMM, transformándolo
en un cinturón de vegetación, el cual es altamente
susceptible a desaparecer. Esto hace prioritario el
estudio del efecto del aislamiento de parches de BMM y
su posible restauración y mantenimiento.

La importancia de estudios en flora y
fauna

Es bien sabido que además de los ambientes tropicales,
el BMM contiene una de las mayores riquezas de
especies de diversos grupos, y particularmente de
endemismos (Ponce-Reyes et al. 2012). Diversos
autores mencionan una riqueza de 183 especies de
anfibios (Figuras 2 y 3), 249 reptiles (Figura 4), 547 aves
y 257 mamíferos (Figura 5) que habitan este tipo de
vegetación (Ponce-Reyes et al. 2012; González-Ruíz et
45

Amenazas al bosque mesófilo de montaña en México y la importancia de estudios multitaxonómicos

Figura 2. Ejemplar del género
Pseudoeurycea, género
distribuido en las ambientes
templados de México, como el
bosque mesófilo de montaña.
Fotografía de Raciel CruzElizalde.

�Figura 3. Charadrahyla taeniopus, rana común en el bosque mesófilo
de montaña. Fotografía de Raciel Cruz-Elizalde.

Figura 4. Thamnophis sumichrasti, especie de serpiente que habita
ambientes templados como el bosque mesófilo de montaña. Fotografía
de Raciel Cruz-Elizalde.

al. 2014; Sánchez-González y Navarro-Sigüenza, 2019),
sin embargo, esta cifra resulta engañosa, ya que a la
fecha no existe un estudio completo sobre la diversidad
de grupos biológicos en todas las regiones de BMM en
México.
En este sentido, los trabajos regionales son los que
dan una aproximación más exacta sobre la riqueza de
especies, y en particular resaltan las regiones de Oaxaca
y Chiapas, las cuales también contienen la mayor
extensión de BMM (Challenger, 1998; Cayuela et al.
2006). En otras regiones de México, se han desarrollado
de igual manera estudios puntuales en aves en el BMM
de Hidalgo (Martínez-Morales, 2007), reptiles (RamírezBautista y Cruz-Elizalde, 2013), anfibios y reptiles en
la región centro de Veracruz (Peralta-Hernández et al.
2020), mamíferos en Colima-Jalisco (Aranda et al. 2012),
cadenas montañosas de México (Monteagudo Sabaté y
León-Paniagua, 2002), o estudios multitaxonómicos a
escalas locales (Luna-Vega y Llorente-Bousquets, 1993)
y regionales como el de Almazán-Nuñez et al. (2018) los
cuales evalúan en conjunto plantas, aves, mamíferos,
anfibios, reptiles y otros grupos (Pineda et al. 2005).
Los estudios anteriormente mencionados, son solo
algunos de los que se han desarrollado en regiones
específicas de los corredores de BMM. Sin embargo,
gracias a estos estudios es que la información de la
riqueza de especies por grupos, así como el número
de endemismos y el estatus de conservación de las
especies se ha ido conociendo (IUCN, 2021). En estos
ambientes, históricamente se utilizaban a especies
denominadas sombrilla para dirigir los esfuerzos de
conservación sobre las mismas, y, por lo tanto, esto
se debería ver reflejado en la conservación de otras
especies. Ejemplos de especies sombrilla para el BMM
es el quetzal (Pharomachrus mocinno, Figura 6), sin
embargo, actualmente el uso de especies únicas no
se considera apropiado para evaluar cambios en un
solo hábitat, ya que existen notables diferencias entre
especies en cuanto a la dispersión, los requerimientos
de hábitat y la respuesta a cambios Ambientales
(Canterbury et al. 2000; Lindenmayer et al. 2002).
Asimismo, se cuestiona que exista evidencia que
46

Figura 5. Eira barbara o Viejo de monte es un mamífero que se
distribuye en el bosque mesófilo de montaña en México. Fotografía de
Elí García-Padilla.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Una medida idónea para poder evaluar la riqueza y el
análisis del grado de conservación en este caso del BMM,
es sin duda el elaborar estudios multitaxonómicos, en
los cuales se analicen diversos grupos y se obtengan
así, cifras y estimaciones de la diversidad biológica,
sin dejar a un lado aquellos grupos que no son tan
comúnmente estudiados como insectos u hongos
(Kati et al. 2004). Estos estudios ayudarán en gran
medida a focalizar los esfuerzos de conservación en los
sitios prioritarios, muchos de los cuales están siendo
fragmentados a una tasa acelerada. De la misma forma,
aunado a los estudios multitaxonómicos, las estrategias
de conservación como el decreto y seguimiento de las
áreas naturales protegidas (ANPs) son a la fecha la mejor
medida de conservación. Sin embargo, estos resultan
insuficientes y en la mayoría de los casos es urgente el
aplicar distintas medidas en este tipo de ambiente tan
heterogéneo; dichas medidas pueden ser los programas
de pago por servicios ambientales, participación de las
comunidades locales, designación de nuevas ANPs,
turismo responsable, el cultivo de cafetales bajo sombra
y educación ambiental.
El BMM se encuentra seriamente amenazado, y es
indiscutible la urgencia de su conservación, así como
el análisis de la riqueza, diversidad y endemismos
de especies. Esta riqueza y diversidad debe ser
abordada también contemplando análisis de los rasgos
funcionales de las especies, el aporte taxonómico y las
relaciones filogenéticas de las mismas. Esto ayudará
no solo a conservar y preservar especies, sino linajes
evolutivos y sitios que pueden dar lugar a zonas de alta
diversificación biológica y de endemismos (Rovito et al.,
2015).

Agradecimientos

Figura 6. Pharomachrus mocinno o Quetzal es un ave representativa
de los bosques mesófilos de Mesoamérica. Fotografía de Elí GarcíaPadilla.

Vol. 6 No. 11, primer semestre 2023

Los autores agradecen a J. Meave del Castillo, M.
Romero-Romero, y R. Rivera-Reyes por el apoyo logístico.
RCE agradece el apoyo a través del Programa de Becas
Posdoctorales de la Dirección General de Asuntos del
Personal Académico (DGAPA, Universidad Nacional
Autónoma de México). A los dos revisores anónimos que
mediante sus observaciones y comentarios mejoraron
la versión final del manuscrito.

47

Amenazas al bosque mesófilo de montaña en México y la importancia de estudios multitaxonómicos

indique que el uso de estas especies sombrilla tenga
utilidad alguna para la conservación de la biota regional
(Andelman y Fagan, 2000), o si se considera también
a un solo grupo taxonómico como mamíferos, aves o
anfibios, por mencionar algunos ejemplos (Díaz-García
et al. 2020; Gutiérrez-Rodríguez et al. 2022).

�Literatura citada

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�Gustavo Ponce García (1972-2022), fue
un entomólogo médico quién se dedicó a investigar
estrategias para el monitoreo y control de insectos de
importancia médica y veterinaria.
La contribución más valiosa de Gustavo a la ciencia
es el descubrimiento de mecanismos asociados a
la resistencia a insecticidas en mosquitos, piojos y
garrapatas; sin embargo, los insectos de importancia
médica no siempre fueron su objeto de estudio. El
inició su camino en la ciencia trabajando con ácaros
de importancia agrícola, como plagas y enemigos
naturales.
Fascinado por la biología desde una edad temprana,
Gustavo exploró libremente el campo en su ciudad
natal, Monclova, Coahuila. Protector de los pichones
que escondía sabiendo que se convertirían en el caldo
para el enfermo. Tuvo su primer acercamiento con la
entomología al inundar su casa de ácaros al convertirla
en un refugio para las palomas.

IN MEMORIAM:
DR. GUSTAVO
PONCE GARCÍA

Su interés por las ciencias naturales lo llevó a
obtener el título de Biólogo de la UANL en 1995,
posteriormente se insertó en el campo laboral como
biólogo, esto lo condujo a trabajar en un Club
Ecológico; sin embargo, el deseo de actualizarse
y formalizar aún más el conocimiento en el área
de entomología lo trajo de regreso a la UANL en
donde curso la Maestría en Entomología Médica,
obteniendo el grado en 1999. Para ese entonces, el
ya formaba parte del Departamento de Zoología de
Invertebrados de la Facultad de Ciencias Biológicas,
participando activamente en la parte técnica de los
proyectos de investigación. Su inquietud por realizar
trabajo independiente lo llevó a obtener el Doctorado
en Ciencias con acentuación en Entomología Médica
en el 2003, también por la UANL, extendiendo su
conocimiento en la línea de efectividad biológica,
resistencia y efectos subletales de insecticidas en
artrópodos de importancia médica. Interesado en
adentrarse en aspectos moleculares relacionados con
mecanismos de resistencia en mosquitos, realizó un
postdoctorado en la Universidad de Colorado, Fort
Collins, USA en el 2008. Los conocimientos adquiridos
fortalecieron una de las líneas de investigación
de mayor reconocimiento del Laboratorio de
Entomología Médica y de los programas actuales de
posgrado en Entomología Médica y Veterinaria de la
FCB, en los cuáles él mismo participó en el rediseño y
fungió como coordinador de la Maestría.

�Gustavo ocupo cargos académicos/administrativos
dentro de la FCB. Fue jefe del Laboratorio de
Entomología Médica y Líder del cuerpo académico
de Acarología y Entomología. Contó con la distinción
de Investigador Nacional nivel II, por el Sistema
Nacional de Investigadores, CONACYT; además, fue
miembro de la Academia Mexicana de Ciencias.
Uno de los principales aspectos que destacaron en
la vida profesional de Gustavo, fue su alto grado de
compromiso académico, él se debía a sus alumnos a
los cuáles les dedicaba más allá del tiempo requerido
laboralmente. Siendo una de sus pasiones, el trabajo
de campo, el aprovechaba las oportunidades de
recolecta de material biológico de los proyectos de
investigación para invitar a sus alumnos y enseñarles,
no solo los aspectos importantes en la identificación de
los diferentes hábitats de múltiples especies de insectos
vectores de enfermedades, sino también, los instruía en
la manera adecuada de acercarse a las comunidades,
hablar con la gente y explicar la importancia de lo que
se hacía en los proyectos. Estas acciones le permitieron
a él y los alumnos, aprender más allá de lo que se
puede enseñar en un aula.
Su obra, que al tiempo representa una fracción
indeleble de su vida, consta de más de 78 artículos en
revistas indexadas, 6 capítulo en libros, más de 130
ponencias en foros nacionales e internacionales, 27
tesis dirigidas de licenciatura y posgrado.
Gustavo fue una persona indispensable en el
Laboratorio de Entomología Médica, él era
el equipo y el trabajo. Responsable, honesto,
respetuoso, leal, amable, empático, solidario;
interminable sería la lista de sus cualidades.
Para quienes le conocimos, su irreparable
pérdida no sólo deja un vacío intelectual, sino
personal; hondamente humano. Él fue de
esas personas que podía dejar una huella
duradera en cualquiera que tuviera la suerte
de conocerlo.
�Dra.
  
Adriana Elizabeth Flores Suárez.

�Sobre

AUTORES

LOS

Aaron García-Rosales: Biólogo por parte de la
Universidad Autónoma MetropolitanaIztapalapa,
Maestro y Doctor en Ciencias en Biodiversidad y
Conservación por parte de la Universidad Autónoma
del Estado de Hidalgo. Fue profesor-investigador
asociado en la UAM-I (2020-2021), y actualmente se
encuentra realizando una estancia posdoctoral en el
Departamento de Biología de la UAM-I. Ha publicado
artículos a nivel nacional e internacional, los cuales
le han valido para ser considerado como Candidato
a Investigador Nacional. Sus líneas de investigación
están enfocadas a la Ecología de poblaciones en
anfibios y reptiles, y en la Ecología de la conducta en
reptiles.

Sistema Nacional de Investigadores Nivel I. Bióloga
de formación, Doctora en Ciencias con acentuación
en Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo Sustentable
por parte de la FCB/UANL. Ha participado como
responsable y colaboradora en 15 proyectos de
investigación nacionales y 6 internacionales dentro
de las líneas: ecología, conservación y tóxicos en aves.
Es asesora y/o directora de 5 tesis de posgrado y 2
tesis de licenciatura. Ha impartido 8 asignaturas de
licenciatura y 3 de posgrado. Tutora de estudiantes
de posgrado y licenciatura. Cuenta con 34 ponencias
nacionales e internacionales, 8 publicaciones en
revistas indizadas, 3 artículos de divulgación y 3
manuales de prácticas de laboratorio.

Adolfo Gerardo Navarro Sigüenza. Es egresado de la
Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional
Autónoma de México, en la que realizó sus estudios
de Licenciatura en Biología y el Posgrado en Ciencias.
Es Profesor Titular C Tiempo Completo en el Museo
de Zoología del Departamento de Biología Evolutiva,
con 34 años de antigüedad académica en la UNAM.
Es además curador de la colección ornitológica. Su
trabajo de investigación se desarrolla en las áreas de
Sistemática, Biogeografía y conservación de aves, y es
responsable académico de la Unidad de Informática
de Biodiversidad de la Facultad de Ciencias
(UniCiencias). Imparte los cursos de Sistemática y
Deuterostomados. Ha recibido los siguientes premios
y reconocimientos: Distinción Universidad Nacional
para Jóvenes Académicos en el área de Docencia
en Ciencias Naturales (1996), Premio Universidad
Nacional en el área de Docencia en Ciencias Naturales
(2012), Investigador Asociado en el Biodiversity
Institute de la Universidad de Kansas, E.U.A., Miembro
del International Ornithological Council, Fellow de
la American Ornithologists’ Union. Actualmente es
Coordinador del Posgrado en Ciencias Biológicas
de la UNAM. Es miembro del Sistema Nacional de
Investigadores Nivel III.

Antonio Guzmán-Velasco. Biólogo, Maestro en Ciencias
con especialidad en Manejo de Vida Silvestre y
Doctor en Ciencias por la Facultad de Ciencias
Biológicas. Perfil PRODEP, Miembro del Cuerpo
Académico Consolidado de Ecología y Biodiversidad
de la SEP, Investigador Nivel 1 por el SNI. Docente de
Tiempo completo en la FCB/ UANL. Ha publicado 15
artículos, 14 tesis de Licenciatura, 5 de Maestría y 2
de Doctorado. Enfocado en la política energética y
medio ambiente, 13 proyectos de Parques Eólicos de
los diferentes programas ambientales. Coordinador
General para Publicaciones de Estudios y Estrategias
para la Conservación y Uso Sustentable de la
Biodiversidad del Estado de Nuevo León, por Parques
y Vida Silvestre de Nuevo León / CONABIO. Presidente
del Consejo Técnico de Cambio Climático del Estado
de Nuevo León, Secretaría de Medio Ambiente de
Nuevo León. 2022. Jefe del Laboratorio de Biología
de la Conservación y Desarrollo Sostenible de la FCB/
UANL.

Correo electrónico: aarongarciar23@gmail.com.

Correo electrónico: adolfon@ciencias.unam.mx

Alina Olalla Kerstupp. Profesora-Investigadora de
Tiempo Completo dentro del Laboratorio de Biología
de la Conservación y Desarrollo Sustentable de la
Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Integrante del Cuerpo
Académico Consolidado “Ecología y Biodiversidad”.
Presidenta de la Academia de Biología de la FCB/
UANL. Cuenta con perfil PRODEP y es miembro del

Correo electrónico: alina.olallakrs@uanl.edu.mx

Correo electrónico: antonio.guzman@uanl.mx

Aurelio Ramírez-Bautista: Es Biólogo, egresado de
la Universidad Veracruzana, en Xalapa Veracruz.
Aurelio realizó sus estudios de posgrado, maestría y
doctorado en la Universidad Nacional Autónoma de
México. Tiene un posdoctorado por la Universidad de
Oklahoma, USA. Su campo de investigación abarca
temas sobre ecología, poblaciones, comunidades,
biogeografía, conservación, evolución de historias
de vida, haciendo uso de los grupos de anfibios y
reptiles de México; fue presidente de la Sociedad
Herpetológica Mexicana, A. C., fue editor en jefe del
Boletín de la Sociedad Herpetológica Mexicana, A. C.
(hoy revista Latinoamericana de Herpetologia), editor
asociado de las Revistas Mesoamerican Herpetology,

�Amphibia &amp; Reptile Conservation y, de ISR-Zoology; ha
sido revisor par de más de 60 revistas científicas del
Mundo; revisor de proyectos de ciencia básica Conacyt,
becas Conacyt, Investigadores e Investigadoras por
México, y Posdoctorados de Conacyt; evaluador de
programas educativos de posgrado PNPC; evaluador
de proyectos Promep y de Perfil deseable Promep.
Fue profesor investigador de la UNAM, actualmente lo
es de la Universidad Autónoma del estado de Hidalgo
(UAEH); en ambas universidades ha impartido las
materias de ecología de poblaciones, biología y ecología
de la reproducción de anfibios y reptiles, demografía,
comunidades, y herpetología. Es autor y coautor de
318 trabajos; entre estos, 146 en revistas JCR, y el resto
notas científicas arbitradas, no arbitradas, capítulos
de libros; es autor de 14 libros. Ha dirigido 53 tesis de
licenciatura, 22 de maestría, y 8 de doctorado; ha sido
tutor externo (external advisor) de tres estudiantes
de doctorado del extranjero (USA). Ha obtenido
varios reconocimientos académicos en México y en el
extranjero, como el premio “Helia Bravo Hollis” (UNAM),
premio “Donald Tinkle” por la Southwestern Association
of Naturalists(USA), es perfil deseable PRODEP en la
UAEH. Fue líder del Cuerpo Académico de Ecología,
actualmente pertenece al CA de Conservación Biológica
(CACB); recientemente se le dedicó el nombre científico
de una especie de lagartija (Lepidophyma ramirezi); y es
SNI Nivel 3.
César A. Díaz-Marín: Egresado del programa de
Licenciatura en Biología de la Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla (2016), Maestro en Ciencias
en Biodiversidad y Conservación (2020) por la
Universidad Autónoma de Hidalgo (UAEH). Laboró
como técnico de campo encargado del monitoreo
y reubicación de fauna silvestre en una consultoría
ambiental (2016-2017). Es autor y coautor de cuatro
artículos científicos en revistas extranjeras indizadas
y no indizadas, y ha presentado siete trabajos en
congresos nacionales. Fue conferencista en la
cuarta semana de la diversidad biológica (2014)
por la Comisión Nacional para el Conocimiento y
Uso de la Biodiversidad (CONABIO), y arbitro de
un trabajo académico en una revista extranjera
indizada y de un trabajo académico en una revista
nacional. Actualmente es estudiante del programa
de Doctorado en Biodiversidad y Conservación del
Centro de Investigaciones Biológicas de la UAEH.
Ha impartido un curso curricular de monitoreo
de la biodiversidad y un taller sobre el estudio de
vertebrados en zonas urbanas. Recientemente,
se ha enfocado en evaluar aspectos de ecología
térmica de anfibios y reptiles, así como la evolución
de estrategías ecológicas alternas en especies de
lagartijas policromáticas. Sus intereses académicos
incluyen la diversidad, conservación, ecología,
reproducción, e ilustración científica de los anfibios y
reptiles de México.

Conservación de la Universidad Autónoma del
Estado de Hidalgo. Sus líneas de investigación son la
biodiversidad, el cambio climático global, la ecología
térmica, la evolución y los patrones de distribución
utilizando como modelo de estudio a los vertebrados.
Fue profesor de la Universidad Autónoma del
Estado de Hidalgo, y la Universidad Autónoma
del Quintana Roo. Actualmente, es profesor de la
Universidad Politécnica de Quintana Roo. Christian
ha estado involucrado en proyectos relacionados
con la educación ambiental y la conservación de
la vida silvestre, fue coautor del libro Los Anfibios y
Reptiles del Estado de Hidalgo, México: Diversidad,
Biogeografía y Conservación (2014), y es autor o
coautor de 30 artículos científicos, así como de
diversos artículos de divulgación y capítulos de libros.
Actualmente, pertenece al sistema Nacional de
Investigadores Nivel 1 y participa en colaboración con
diversas universidades nacionales e internacionales.
Gabriel Ruiz Ayma. Profesor Asociado de Tiempo
Completo dentro del Laboratorio de Biología de la
Conservación y Desarrollo Sustentable de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Formación Biólogo, con Maestría
y Doctorado con acentuación en Manejo de Vida
Silvestre y Desarrollo Sustentable por FCB/UANL.
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
Nivel I. Ha participado como responsable y
colaboradora en 17 proyectos de investigación
nacionales y 6 internacionales dentro de las líneas:
ecología, conservación, sustentabilidad. Asesor
de 1 tesis de posgrado y 4 tesis de licenciatura. Ha
impartido 8 asignaturas de licenciatura. Tutor de
estudiantes de licenciatura. Cuenta con 40 ponencias
nacionales e internacionales, 18 publicaciones en
revistas indizadas. La línea de investigación se enfoca
a Manejo de Vida Silvestre, Sustentabilidad, Ecología
de Poblaciones, Ecología en Conservación, Sistemas
de Información Geográfico y Ecología Molecular.
Correo electrónico: gabriel.ruizym@uanl.edu.mx

Gilberto Tijerina Medina. Docente e investigador,
egresado de la carrera de Biólogo, con Maestría
en Enseñanza de las Ciencias, con Especialidad en
Biología y Doctorado en Ciencias con Orientación en
Parasitología en la Facultad de Ciencias Biológicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha
presentado trabajos en congresos Nacionales e
Internacionales con participación de los alumnos
de Licenciatura, Ha formado profesionistas a nivel
Licenciatura en la UANL. Actualmente es Profesor de
Tiempo completo por parte de la UANL, impartiendo
unidades de aprendizaje referentes a temas de
biología y sustentabilidad en las Facultades de
Ciencias Biológicas y en la Facultad de Contaduría y
Administración.
Correo electrónico: gilberto.tijerinamd@uanl.edu.mx

Correo electrónico:cesaardm@hotmail.com.

Christian Berriozabal-Islas: El Dr. Christian Said
Berriozabal-Islas obtuvo su licenciatura, maestría
y doctorado en el programa de Biodiversidad y

Irám P. Rodríguez-Sánchez. Licenciado en Química,
maestría y doctorado en Ciencias con acentuación en
Entomología Medica, todos en la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL en Monterrey, Nuevo León,

�México. Dependencia de adscripción con nombramiento
de profesor titular “A” y jefe del Laboratorio de Fisiología
Molecular y Estructural. Miembro del Sistema Nacional
de Investigadores (SIN) nivel 2. 138 obras científicas
publicadas en revistas indexadas al JCR y 2000 citas.
Dirección de 12 estudiantes de distintas licenciaturas, 3
de maestría y 6 de doctorado.
Correo electrónico: iram.rodriguezsa@uanl.edu.mx

José I. González-Rojas. Biólogo egresado Facultad de
Ciencias Biológicas (FCB) de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL) cuenta con Doctorado en
Ecología por la FCB-UANL. Actualmente es Profesor e
Investigador Nacional Nivel II del Sistema Nacional de
Investigadores y Director de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL, Líder del Cuerpo Académico
Consolidado “Ecología y Biodiversidad” (UANLCA-318) y Jefe del Laboratorio de Ornitología. Ha
dirigido más de 40 tesis de licenciatura, 3 de maestría,
12 de doctorado, 60 artículos publicados, 13 capítulos
de libros. Su línea de investigación es Ecología y
Conservación de las aves.
Correo electrónico: jose.gonzalezr@uanl.mx

José Santos García Alvarado, es profesor de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la UANL, donde es
Coordinador del Posgrado en Microbiología. Ha sido
Profesor e Investigador Visitante en la Universidad
de Massachusetts, E.U.A., en el Centro Nacional
de Enfermedades Animales del Departamento
de Agricultura de E.U.A. y en la Universidad de
Kagoshima Japón. Su área de investigación incluye
la fisiología, epidemiología y el control de patógenos
de que se encuentran en alimentos, la resistencia a
antibióticos y los antimicrobianos naturales. Ha sido
reconocido por la International Association for Food
Protection que le otorgó en el 2013 el “International
Leadership Award” en Charlotte, N.C, y en el 2017 el
Premio “Harry Haverland Award” en Tampa Florida.
Es miembro la Academia Mexicana de las Ciencias,
del Sistema Nacional de Investigadores de Mexico
nivel III. Es asesor de la Fundación Internacional para
la Ciencia con base en Suecia. Ha dirigido 16 tesis
de Doctorado, 32 de Maestría, y 22 de Licenciatura.
Ha coeditado 8 libros (entre ellos “Microbiologically
Safe Foods” y “Guide to Foodborne Pathogens”
publicados por John Wiley &amp; Sons – Blackwell, y ha
publicado más de 115 artículos científicos en revistas
indexadas y capítulos en libros. Él ha sido presidente
de la Asociación Mexicana para la Protección a los
Alimentos, y de la Asociación Mexicana de Ciencia
de los Alimentos. Es miembro del Comité Editorial
de las Revistas Food Biotechnology, Journal of Food
Protection and Frontiers in Nutrition. Su investigación
ha sido financiada por la SEP, el CONACYT, la
UANL, la compañía Omnilife, la Fundación Produce,
Sanofi Pasteur, 3M-Microbiology, bioMerieux, GoJo
Industries, la “US-Food and Drug Adminstration” y
el “US-Department of Agriculture” entre otros. La
investigación del Dr. Santos García ha sido presentada
en más de 15 países con más de 313 participaciones
en eventos de carácter internacional y 136 trabajos

en eventos de carácter nacional. Más info: www.
microbiosymas.com ORCID: 0000-0001-7405-5504.
Correo electrónico: santos@microbiosymas.com

Leticia Margarita Ochoa Ochoa. Egresada de la
Licenciatura en Biología, Facultad de Ciencias,
Universidad Nacional Autónoma de México,
realizó la Maestría en Ciencias Biológicas con
orientación a Biología Ambiental, también en
la Facultad de Ciencias. El doctorado lo llevó a
cabo en la University of Oxford, Reino Unido.
Cuenta con dos posdoctorados, uno por parte
de la Facultad de Ciencias, UNAM, y otro por el
Center of Macroecology, Evolution and Climate
(CMEC), University of Copenhagen, Dinamarca. Su
trayectoria académica incluye 73 publicaciones, 25
de las cuales corresponden a artículos científicos
en revistas arbitradas, 3 a libros, 15 a capítulos
de libros, 10 a artículos de divulgación y el resto
a bases de datos espaciales principalmente
enfocadas a la conservación. Ha impartido 30
cursos de Licenciatura y posgrado en la UNAM,
varias universidades de provincia y en el extranjero.
En el rubro de formación de recursos humanos,
ha formado parte de 22 comités (tutorales y
jurados) tanto a nivel licenciatura como posgrado
y ha asistido a 5 cursos de actualización. Fundó
la Revista Latinoamericana de Herpetología (de
acceso libre) de la cual es, desde abril del 2017, la
Editora en Jefe. Su principal línea de investigación
es la Biogeografía y Conservación de Anfibios y
Reptiles. También está interesada en la Bioacústica:
incluyendo paisajes acústicos y fenología de cantos
de anuros. Asimismo, se enfoca a la ecología
de comunidades de anfibios y los procesos que
afectan el mantenimiento de éstas en paisajes
fragmentados. Es miembro del Sistema Nacional de
Investigadores Nivel I.
Correo electrónico: leticia.ochoa@ciencias.unam.mx

Licet Villarreal-Treviño. Docente e investigador, egresada
de la carrera de Químico Bacteriólogo Parasitólogo,
Maestría y Doctorado en Ciencias con Orientación en
Microbiología de la Facultad de Ciencias Biológicas de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Realizó una
estancia doctoral en la Universidad de Massachusetts
en 1996. Actualmente se desempeña como Jefe del
Laboratorio de Microbiología. A lo largo de su vida
profesional le han otorgado 77 reconocimientos por
su calidad docente y de investigación entre ellos el
Reconocimiento a la Excelencia Profesional por la
Federación de Colegios Profesionales del Estado
de Nuevo León en 2015-2016. Ha presentado 180
trabajos en congresos Nacionales e Internacionales
con participación de los alumnos de Licenciatura,
Maestría y Doctorado. Ha formado 40 profesionistas,
20 Maestros en Ciencias y 12 Doctorados. Los
resultados de sus trabajos de investigación se han
publicado en 62 artículos en revistas nacionales e
internacionales. Cuenta con Perfil Prodep desde 2002
a 2026 y SNI 2008-2024.
Correo electrónico: sprothrix@fcb.uanl.mx

�Livia Socorro León Paniagua. Egresada de la Licenciatura
en Biología por parte de la Universidad Nacional
Autónoma de México, así como de los posgrados
Maestría en Ciencias y Doctorado en Ciencias
(Biología) por parte de la Facultad de Ciencias
de la UNAM. Es Profesora de Carreta Titular B, y
desde hace más de 30 años es la Curadora de la
Colección de Mamíferos del Museo de Zoología de
la misma Facultad. Pertenece al Sistema Nacional
de Investigadores y al Programa de Estímulos a
la Productividad Académica de la UNAM. Realiza
investigación sobre sistemática y biogeografía de
mamíferos en Mesoamérica con énfasis en los
grupos de pequeños mamíferos, especialmente
roedores arborícolas y murciélagos. Ha publicado
más de 40 artículos y capítulos de libro en revistas
internacionales y con arbitraje. Sus publicaciones
versan sobre filogenias de roedores y sobre patrones
biogeográficos de los mamíferos de Mesoamérica,
así como sobre el conocimiento mastofaunístico
de algunas zonas montañas de nuestro país.
Actualmente sus líneas de investigación se centran
en el estudio de los patrones de diversificación de
algunas especies de murciélagos neotropicales y en
patrones filogenéticos y filogeográficos de roedores
arborícolas y murciélagos. Cuenta con más de 138
publicaciones, entre las que destacan artículos
científicos y capítulos de libro relacionados con
el estudio de mamíferos en México, sistemática,
biogeografía y conservación. Es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel II.
Correo electrónico: llp@ciencias.unam.mx

Mayra A. Gómez Govea. Químico Farmacobiólogo
egresada de la Universidad Autónoma de San Luis
Potosí y realizó estudios de maestría y doctorado
en Ciencias con especialidad en Microbiología en la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1.
Área II: Ciencias Médicas y de la Salud CONACYT.
Autora de 19 artículos científicos publicados en
revistas internacionales indexadas con alto factor de
Impacto. Asesora de 8 estudiantes de pregrado y 3
de posgrado. Tutora de estudiantes de posgrado y
licenciatura. Actualmente su investigación va dirigida
al análisis de microorganismos simbiontes en
organismos invertebrados y vertebrados.
Correo electrónico: mayra.gomezgv@uanl.edu.mx

Oscar Alberto Flores Villela. Es egresado de la Facultad
de Ciencias de la UNAM (1991), hizo un posdoctorado
en la Universidad de Brigham Young en Provo, Utah,
en los Estados Unidos (1994-1996). Ha publicado
148 artículos en revistas internacionales y otras 127
publicaciones de docencia, divulgación de la ciencia
y capítulos en libros. Ha sido autor, coautor o editor
de 12 libros y es miembro del Sistema Nacional
de Investigadores y el Programa de Estímulos a la
Productividad de la UNAM. Ha impartido 157 cursos
de Licenciatura y posgrado en la UNAM, varias
universidades de provincia y en el extranjero; y ha
dictado más de 133 conferencias en México y el
extranjero. Ha dirigido 34 tesis de licenciatura, 20 de

maestría y 4 de doctorado. Fue candidato al Premio
Universidad Nacional para Jóvenes Académicos
en 1992. En el 2008 fue electo “Honorary Foreign
Member”, por la American Society of Ichthyologists
and Herpetologists; esta es una distinción vitalicia.
Ha realizado estancias de investigación en el
Carnegie Museum of Natural History, el Smithsonian
Institution, La Universidad de California en Berkeley,
La Universidad de Texas y la Universidad de Roma
La Sapienza. Sus intereses de investigación se
centran en el estudio de la sistemática, biogeografía
y conservación de los anfibios y reptiles de México
y Centro América y en la Historia de la Biología
en México. Es miembro del Sistema Nacional de
Investigadores Nivel III.
Correo electrónico: ofvq@unam.mx

Raciel Cruz Elizalde. Es un herpetólogo mexicano que
recibió su grado de Licenciatura en Biología, y los
posgrados de Maestría y Doctorado en Ciencias
en Biodiversidad y Conservación de la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Realizó
una estancia posdoctoral en la Universidad Nacional
Autónoma de México, y actualmente es Profesor
de Tiempo Completo de la Universidad Autónoma
de Querétaro. Raciel está interesado en la ecología,
evolución de la historia de vida, diversidad y
conservación de anfibios y reptiles de México. Es
autor o coautor de cerca de 65 publicaciones, que
incluyen artículos, notas, capítulos de libros y libros
sobre ecología, evolución de la historia de la vida,
dimorfismo del tamaño sexual, reproducción y
conservación de anfibios y reptiles. Ha dirigido tesis
de licenciatura, y miembro de comités de alumnos de
posgrado. Su investigación incluye la evolución de la
historia de vida de diversas especies de lagartijas del
género Sceloporus, temas de conservación en áreas
naturales protegidas y el análisis de rasgos ecológicos
y morfológicos en la composición de comunidades
de anfibios y reptiles, principalmente en el bosque
mesófilo de montaña. Es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel I.
Correo electrónico: Correo electrónico: cruzelizalde@
gmail.com
Víctor Hugo Cervantes Kardasch. Médico Cirujano y
Partero, Maestría en Ciencias Fisiológicas, Doctorado
en Ciencias con Especialidad en Biología Molecular
e Ingeniería Genética. Facultad de Medicina,
Universidad de Colima. ORCID: 0000-0002-4844-022X.
Correo electrónico: vkardasch@ucol.mx

Virgilio Bocanegra-García. QFB de formación por la
Facultad De Ciencias Químicas (campus Reynosa) de
la UAT. Maestría y Doctorado en Ciencias por la FCB
de la UANL. ORCID: orcid.org/0000-0002-0728-2018.
Correo electrónico: vbocanegg@hotmail.com

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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
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                <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ISSN 2992-6939

Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio I. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Dr. Marco Antonio Alvarado-Vázquez
Biología Contemporánea
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate-González
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
Dr. Jorge Enrique Castro-Garza
Dr. Iram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Ana Laura Lara-Rivera
Biotecnología
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
M. C. Alejandro Peña Rivera
Desarrollo y Diseño Gráfico, Web
Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 7, No. 13, primer semestre de 2024, es una
publicación semestral editada por el Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n, Cd. Universitaria
San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www.uanl.mx, biologiaysociedad@
uanl.mx, Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León González. Número de
Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017-060914413700-203; ISSN
2992-6939. Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho de Autor.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores y no necesariamentere flejan la postura del editor
de la publicación. Queda prohibida la reproducción total o parcial, en
cualquier forma o medio, del contenido de la publicación sin previa
autorización.

CONTENIDO
EVOLUCIÓN DE LA SELECCIÓN SEXUAL EN LA
NATURALEZA: UN VISTAZO A LA IGNORADA
SELECCIÓN SEXUAL FEMENINA

4

CÓDIGO DE BARRAS DE LA VIDA, UNA
HERRAMIENTA PARA CONOCER Y CONSERVAR LA
BIODIVERSIDAD

15

APUNTES SOBRE LA PRESENCIA DE LA VÍBORA DE
CASCABEL DE LAS ROCAS TAMAULIPECA (Crotalus
morulus) EN TAMAULIPAS

22

GARRAPATA CAFÉ DEL PERRO: EL HUÉSPED DE TU
MASCOTA NO DESEADO

38

“LA VIDA EN LA ZONA INTERMAREAL:
ADAPTACIONES EN UN ECOSISTEMA CAMBIANTE”

48

MORTANDAD MASIVA DE PAPAS DE MAR EN
TOPOLOBAMPO TRAS EL PASO DEL HURACÁN
NORMA (TUNICATA: Polyclinum constellatum)

63

Bacillus: UNA BACTERIA VERSATIL, MULTIFUNCIONAL
Y AMPLIAMENTE APLICADA
VACUNAS PARA COVID-19 BASADAS EN ADENOVIRUS
DRA. MARÍA JULIA VERDE STAR: UNA VIDA
DEDICADA A LA CIENCIA
IN MEMORIAM

73
82
88
90

�En este decimotercer número de Biología y Sociedad compartimos con nuestros
lectores una serie de artículos de diversa índole, iniciando con una visión sobre
la evolución de la selección sexual en la naturaleza, puntualizando la selección
críptica femenina. En otro artículo, los autores nos hablan del Código de barras
de la vida como una herramienta para el conocimiento y conservación de la
biodiversidad. La tercera aportación viene con información que nos describe la
relevancia de la bacteria Bacillus, su importancia en diversos ámbitos científicos
y tecnológicos. Tras un fenómeno natural que ocurrió en el Pacífico mexicano,
el huracán Norma en octubre de este 2023, se evidenció la presencia masiva
de una ascidia exótica invasora en el puerto de Topolobampo, los autores
de este artículo nos explican el suceso. Pocos ambientes tan heterogéneos y
mega diversos como la zona intermareal rocosa, en este artículo, los autores
hablan sobre las adaptaciones de las diversas especies a cambios extremos
en las condiciones ambientales de este ecosistema. Otro trabajo interesante
habla sobre la biología de la garrapata café del perro, un hematófago común
en estas mascotas, así como su relevancia como vector en el área médica y
veterinaria debido a los patógenos que transmite. Más adelante, nos hablan
sobre la creación de vacunas en base a vectores virales contra el covid-19, y
como la pandemia pasada trajo un gran avance en la tecnología de la salud.
La presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca es evidenciada
de manera anecdótica, así como las diversas especies que conforman la
herpetofauna asociada al hábitat de esa serpiente. Los autores de este
trabajo observaron graves problemas ambientales en las zonas de estudio
donde realizaron este trabajo. Recientemente, una destacada profesora e
investigadora del área de la química de plantas se retiró después de más de
40 años de intensa labor científica y en la formación de recursos humanos,
de una forma amena, en este trabajo el autor realiza una entrevista a la Dra.
María Julia Verde Star como un sencillo homenaje a su labor académica,
administrativa y social. Por último, en este Decimotercer Número de Biología
y Sociedad, se rinde un sentido homenaje a nuestro colega el Dr. Miguel Angel
Cruz Nieto, integrante de nuestra comunidad, incansable activista ecológico,
quien muy lamentablemente se nos adelantó en el camino en este 2023.
Biología y Sociedad agradece la generosidad y sensibilidad de quien escribió
este In Memoriam.
Como siempre, la publicación de este Decimotercer Número de Biología y
Sociedad no podría ser posible sin el apoyo de los autores que nos hacen llegar
sus manuscritos, los revisores anónimos y los integrantes del Comité Editorial,
a todos ellos, muchas gracias por su confianza y soporte.
Sinceramente.
�Dr.
  
Jesús Angel de León-González

Editor en Jefe

EDITORIAL

E

l Comité Editorial de Biología y Sociedad se siente muy agradecido con
la Dra. Martha Guerrero Olazarán quien fungiera entusiastamente como
Editor Adjunto del área de Biotecnología desde el inicio de nuestra revista,
le deseamos el mayor de los éxitos en la nueva etapa que acaba de emprender.
Por otra parte, le damos la bienvenida a nuevos integrantes de este Comité
Editorial como Editores Adjuntos a la Dra. Ana Laura Lara Rivera en el área de
Biotecnología, el Dr. Jorge Enrique Castro Garza en el área de Salud y el Dr.
Marco Antonio Alvarado Vázquez en el área de Biología Contemporánea.

�4

�EVOLUCIÓN DE
LA SELECCIÓN
SEXUAL EN LA
NATURALEZA:

UN VISTAZO A LA
IGNORADA SELECCIÓN
SEXUAL FEMENINA

�José
  
Juan Rendón Herrera1, Nancy Claudia Saavedra Sotelo1,2

1
Facultad de Ciencias del Mar, Universidad Autónoma de Sinaloa, Mazatlán, Sinaloa, México. C.P.:82000.
Investigadoras e Investigadores por México, Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Ciudad de México. C.P.: 03940.

2

5

�Biologia Contemporánea

Resumen
Desde que Darwin emprendiera su travesía en el
Beagle, hace casi 200 años, y se maravillara con las
múltiples estrategias de cortejo, han habido grandes
avances en el estudio de la selección sexual. Estos
avances han permitido abandonar, en cierta medida, la
visión androcentrista de la época victoriana en la que
comenzó el campo de estudio del comportamiento
reproductivo. Sin embargo, hoy en día esta visión sigue
teniendo influencia en las hipótesis que se formulan
al respecto. Esta problemática ha sido señalada solo
recientemente, por lo que, las diferentes propuestas
para su resolución concurren en la urgencia de una
perspectiva holística, que necesariamente debe incluir
el punto de vista femenino y queer. En este ensayo
exploramos la selección críptica femenina desde un
punto de vista evolutivo, considerando mecanismos,
procesos y resultados de algunos estudios que han
llevado a entender la selección sexual de dos formas:
como un resultado adaptativo o simplemente como
resultado de una coevolución.

Abstract

Palabras clave: cortejo;
selección críptica femenina;
preferencias; conflicto
intralocus; conflicto interlocus;
coevolución antagónica.
KEYWORDS: courtship,
female cryptic choice, female
preferences, intralocus conflict,
interlocus conflict, antagonistic
coevolution.
6

Since Darwin set his journey on the Beagle nearly 200
years ago, and became marveled with multiple courtship
strategies, there have been great advances in the sexual
selection field. These advances have permitted to quit,
to some extent, the conservative vision of the Victorian
era in which the study of reproductive behavior began.
Nevertheless, today the andocentric vision of the past
era continue to influence the hypotheses formulated in
this regard. This problem has been pointed out recently,
thus the different proposals for its resolution concur
in the urgency for a holistic perspective, which must
necessarily include the feminine and queer point of view.
In this essay, we explore the female cryptic choice from
an evolutionary point of view, considering mechanisms,
processes, and results of some studies that have led the
sexual selection to be understood in two ways: as an
adaptive result or simply as a result of coevolution.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�E

l etólogo Richard Dawkins, en su libro El gen
egoísta: las bases biológicas de nuestra conducta
(1976), invita a hacer un ejercicio reflexivo sobre
a qué o quién le asignamos la categoría de macho o
hembra. El debate de buenas a primeras parece de
resolución sencilla; sin embargo, recuerda a la mitificada
ocasión en que Platón definió al hombre como un
bípedo sin plumas, para luego ser interrumpido por
Diógenes quien desplumó a un pollo y lo presentó ante
la academia gritando: “¡Ahí os traigo un hombre!” De
la misma manera, Dawkins invita a ignorar nuestras
preconcepciones sobre la biología reproductiva,
revelando que el criterio para establecer esta dicotomía
puede no estar a simple vista. Cotidianamente
pensamos en algunos rasgos como “característicos”
de un sexo, por ejemplo, podríamos reducir todo a la
presencia o ausencia de un pene para diferenciar entre
machos y hembras. Así, el macho sería el sexo que lo
presenta y la hembra el sexo donde el órgano está
ausente. Sin embargo, existen grupos de organismos
donde las hembras presentan un pene o al menos una
estructura similar. Tal es el caso de algunos insectos
en donde las hembras poseen un órgano intromitente
que cumple la función de anclarla a una cavidad del
macho (Yoshizawa et al., 2014). Además, es quizás
conocido el caso de las hienas, donde las hembras
presentan un pseudopene por donde incluso dan a
luz a sus crías (Hamilton et al., 1986). Para Dawkins la
diferencia tampoco reside en los cromosomas sexuales,
observación válida ya que actualmente se sabe de
individuos con cromosomas sexuales XY que al mismo
tiempo exhiben características típicas de un cuerpo
femenino (Tamar-Mattis, 2006).
Entonces, si no existe una característica física perceptible para
discernir entre sexos, ¿qué los diferencia? Dawkins en realidad
se sirve de un criterio sencillo, pero sumamente efectivo, que
además se puede aplicar tanto en plantas como en animales.
El macho será cualquiera de los dos sexos que produzca
una mayor cantidad de gametos a un costo energético
relativamente bajo, mientras que la hembra será el sexo
que invertirá más energía en la producción de gametos, los
cuales serán limitados en la mayoría de los casos. Es aquí
donde comienza un conflicto intersexual en donde ambos

sexos buscarán maximizar su éxito reproductivo. Debido
al menor costo energético de sus gametos, los machos de
cualquier especie pueden maximizar su éxito reproductivo
simplemente asegurando la mayor cantidad posible de
apareamientos (Bateman, 1948). Mientras que las hembras
deben lidiar con el gasto energético de la gestación u
ovoposición, además, en muchos casos con la crianza de la
progenie. En este punto podemos visualizar una aparente
desigualdad entre machos y hembras, por lo que, es aquí
donde intervienen una serie de mecanismos selectivos de
ambos sexos antes y después del apareamiento, como
estrategia para maximizar sus éxitos reproductivos.

Selección sexual:

Una carrera armamentista entre sexos
La diferencia entre los gametos masculinos y femeninos
recibe el nombre de anisogamia, la cual está asociada a
una divergencia entre los intereses de machos y hembras
(Chapman et al., 2003). Esta divergencia puede asumirse
como parte de un “conflicto sexual” (Parker, 1979), que
típicamente se describe como una correlación antagónica
de la aptitud entre los sexos, es decir circunstancias
óptimas para un sexo son perjudiciales para el otro. El
conflicto sexual puede ocurrir de dos formas principales:
1) conflicto intralocus (Fig. 1), cuando existen diferentes
óptimos para un rasgo común que expresan ambos sexos;
y 2) conflicto interlocus (Fig. 2), cuando ambos sexos tienen
capacidades distintas para la reproducción, por lo que,
invierten recursos de forma desproporcional (Chapman
et al. 2003; Martjin et al., 2018); estos conflictos derivan en
una carrera armamentista entre los sexos (Dawkins, 1976;
Parker, 1979). En esta carrera, las hembras buscarán “rasgos
honestos” que les permitan evaluar la calidad de las parejas
potenciales al tener una relación directa con la aptitud de
los machos (Pomiankowski, 1987; Zahavi, 1977); mientras
que estos últimos buscarán aparearse a toda costa,
llamando la atención de las hembras mediante rasgos
que no necesariamente son “honestos” (ornamentaciones
que suelen ser armas para competir con otros machos, e
incluso para forzar a las hembras a copular; Pradhan y Van
Schaik, 2009). Dado que las hembras buscarán estos “rasgos
honestos”, la primera barrera que debe de ser sorteada
por los machos es la del cortejo, el momento en el que las
hembras evalúan sus capacidades como pareja.

Figura 1. Esquema de un conflicto intralocus
en una especie de poecílido. En el eje X
se presentan los genotipos posibles en la
coloración de hembra y macho. En el eje y u
ordenadas la frecuencia fenotípica del rasgo
asociado con el genotipo de las hembras y
machos. La curva roja representa la frecuencia
para hembras y la morada para machos. En la
cima de ambas curvas se representa el genotipo
asociado con el óptimo fenotípico para cada
sexo, obsérvese que la hembra se encuentra
en su óptimo, mientras el macho se encuentra
fuera de él. Modificado de Martjin et al. (2018).
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

7

Evolución de la selección sexual en la naturaleza: un vistazo a la ignorada selección sexual femenina

Introducción

�Biologia Contemporánea
Para entender la idea anterior, resulta útil volver a un
ejemplo propuesto por Dawkins (1976) en La batalla de los
sexos de su obra antes mencionada. Pensemos en dos tipos
de hembras y dos tipos de machos en una población; están
las hembras “esquivas”, que harán pasar a los machos por
un proceso de cortejo antes de la cópula, mientras que las
hembras “fáciles” no lo harán. Por otra parte, pensemos
en machos “fieles” que estarán dispuestos a pasar por el
proceso de cortejo y cuidado de las crías, mientras que
los “galanteadores” intentarán asegurar el máximo de
apareamientos al menor costo, no estarán dispuestos
a pasar por el proceso de cortejo. Utilizando valores
hipotéticos como lo propone Dawkins, podríamos asumir
que la crianza exitosa de un hijo tiene una ganancia de +15
puntos, mientras que el costo energético de la crianza es
de -10 y la penalización por un cortejo prolongado es de
-3.
Si consideramos una población donde solo hay machos
fieles y hembras esquivas, habrá una ganancia de +15 por
la crianza, una pérdida en términos energéticos derivada
del cortejo de -3 y del subsecuente cuidado parental de
-10; por lo tanto la ganancia neta individual de tener un
hijo sería de +2. Si una hembra fácil lograra infiltrarse, esta
tendría un éxito excepcional ya que no gastaría energía ni
tiempo en el proceso del cortejo (0), aunque si incurriría
en el gasto del cuidado parental (-10), por lo tanto, el éxito
de esta hembra podría expresarse como el resultado de
+5. Si este comportamiento es hereditario, dado que el
puntaje es mayor, en la siguiente generación habría un
exceso de hembras fáciles que tomarían provecho de los
machos fieles. En este escenario, si un macho galanteador
se infiltrara, podría aparearse con tantas hembras como
deseara, ya que las hembras fáciles no evalúan el cortejo
(0) y no incurrirían en el gasto del cuidado parental (0),
por lo que su éxito podría expresarse como un +15.
Finalmente, si este macho galanteador se encontrara
con una hembra esquiva no habría consecuencias para
ninguna de las dos partes, la hembra no cederá si no hay
cortejo y el macho ni siquiera se molestará en cortejar.

Figura 2. Esquema del conflicto interlocus en vertebrados. A) Una especie de
caballito de mar, Hippocampus whitei, en donde el macho incuba los huevos que
son depositados dentro de una estructura especializada (Stölting y Wilson, 2007).
Se ha demostrado que en esta especie tanto machos como hembras se ven
beneficiados de forma equitativa por un comportamiento monógamo, ya que esto
deriva en un aumento en la fecundidad de ambos (Vincent, 1994). Aunado a esto,
el costo energético del cuidado de las crías es llevado por el macho, mientras que
el costo de la producción de gametos de la hembra es mucho mayor al del macho.
Es por ello que, para efectos prácticos, el éxito reproductivo en ambos sexos
es similar B) En general, el apareamiento en los elasmobranquios suele ser un
proceso energéticamente costoso para las hembras, donde los machos muerden
sus aletas para inducirlas a copular (Byrne y Avise, 2012; DiBattista et al., 2008).
Aunque la SCPF permite que las crías de las hembras sean engendradas solo por los
mejores candidatos (Fitzpatrick et al., 2012), el costo energético en este proceso es
desproporcional y es la hembra quien asume su mayor parte durante la gestación
y el parto (Lyons et al., 2021). C) En el caso del búho boreal, Aegolius funereus, las
hembras abandonan el nido para aparearse con la mayor cantidad de parejas
posibles, dejando a los machos al cuidado de las crías (Eldegard y Sonerud, 2009).
Por lo tanto, es el macho quien asume el costo del cuidado parental, mientras que la
hembra maximiza su éxito reproductivo con la estrategia del abandono.
8

Aunque el ejemplo es en realidad bastante reduccionista,
permite entender cómo el cortejo es la primera estrategia
a la que recurren las hembras para seleccionar a los
machos. Sin embargo, en la naturaleza el comportamiento
es más complejo y en algunas especies no existe un
cortejo como se espera, los machos tienden a buscar el
apareamiento a como dé lugar, dando como resultado
cópulas coercitivas en algunas especies, por lo que las
hembras no siempre logran evadir a un macho al que no
consideran buen candidato para engendrar a sus crías
(Smuts y Smuts, 1993). Es entonces que las hembras
recurren a estrategias alternas que les permitan discernir
entre machos después de las cópulas, a esto se le conoce
como selección sexual críptica post-copulatoria (Firman et
al., 2017).

Selección sexual críptica femenina:
la selección sexual femenina ignorada

Si el macho logra sortear la barrera del cortejo, a pesar
de no ser el mejor candidato de acuerdo con los criterios
de la hembra, como sucede en los apareamientos
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Si a pesar de esto, el esperma de los machos
“indeseables” escapa la eyección y otros mecanismos
de incapacitación, aún puede pasar por un proceso
de mezcla y estratificación con el esperma de otros
machos y deberá competir con el esperma almacenado
para evitar su desplazamiento (Firman et al. 2017).
Además, se ha observado que la complejidad en la
morfología del aparato reproductor femenino y/o de
estructuras especializadas en el almacenamiento de
esperma, podría influenciar el grado en que el esperma
se almacena o se utiliza (Eberhard, 1996; Firman et al.
2017). Por ejemplo, la mosca de la fruta presenta una
presión selectiva sobre la longitud del esperma, ya que
los espermatozoides largos se almacenan mejor en los
receptáculos de las hembras que suelen ser igualmente
largos (Miller y Pitnick, 2002).
Estas estrategias femeninas promueven respuestas
por parte de los machos, las cuales permiten cruzar
estas barreras post-copulatorias. Complementando
esta última idea surge la hipótesis del esperma sexi, la
cual propone que los machos que son exitosos en
una competencia espermática engendran crías que
heredan esa misma calidad de competencia (Curtsinger,
1991). Esta competencia espermática se ha observado
en la presencia de ciertos complejos de proteínas en
el fluido seminal, los cuales les darían la posibilidad
de sobrevivir al ambiente adverso que supondría el
aparato reproductor femenino (Hamlett, 1999). Una vez
almacenado el esperma existen factores que influencian
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

su eficiencia en la fertilización, como es su capacidad de
nado, en la cual las hembras pueden incidir para sesgar
la fertilización mediante fluidos reproductivos que
modulan el nado del esperma (Firman et al. 2017). Por
ejemplo, se ha demostrado una quimiotaxis diferencial
del esperma en una especie de mejillón, en la cual los
quimio-atractores en el fluido asociado a los huevos
tienen un efecto sobre la migración del esperma de
ciertos machos (Oliver y Evans, 2014). Además, hay
secreciones del aparato reproductor femenino que
pueden provocar una activación diferencial del esperma,
sobre todo en especies donde el esperma debe de
pasar por algunas transformaciones para lograr la
fertilización (Firman et al. 2017); como ocurre en algunas
especies de arañas, donde la estructura especializada
en el almacenamiento de esperma secreta sustancias
que lo liberan de sus cápsulas, lo que permite activar
de manera selectiva el esperma de diferentes machos
(Herberstein et al. 2011).
Cabe mencionar que ambas hipótesis no son
mutuamente excluyentes, de hecho, son procesos que
forzosamente ocurren en conjunto. Precisamente es esta
sinergia entre ambos procesos (competencia espermática
y SCPF) lo que dificulta el estudio de la selección sexual,
por lo que durante varios años fue adjudicada solo a los
machos. Se proponen dos directrices principales para
demostrar que en realidad existe una selección de las
hembras sobre el esperma de los machos: 1) debe de
identificarse un rasgo o comportamiento femenino que
afecte la utilización del esperma o, 2) debe demostrarse
que la respuesta femenina favorece o desfavorece el
esperma de ciertos machos con base en su genotipo o
fenotipo (Firman et al. 2017). Las dos directrices parecen
obvias, sin embargo, la dificultad para formular diseños
experimentales que evalúen estos procesos y una visión
reduccionista han obstaculizado el avance en los estudios
de la SCPF (Lyons et al. 2021).
Aunado a la dificultad de formular experimentos
que evalúen la SCPF, surge la discusión respecto a si
las estrategias de SCPF son resultado de un proceso
adaptativo en lugar de ser azarosas. Hasta el momento
parece lógico pensar que son un proceso adaptativo,
después de todo, las hembras buscan maximizar su éxito
reproductivo utilizando diversas estrategias que sesguen
la paternidad de los machos. El problema con esta idea
de adaptación, por más lógica que parezca, es que lleva a
la conclusión errónea, donde se asume que las hembras
de alguna forma son conscientes de la ocurrencia de
estos procesos. Al respecto, recientemente Rosenthal y
Ryan (2022) han abordado esta discusión, proponen que
es poco probable que sea un resultado de adaptación,
ya que las hembras no van sobre los beneficios de
aparearse con un tipo de macho particular, sino que ellas
atienden señales que sencillamente estimulan sus órganos
periféricos, como podrían hacerlo los colores, sonidos o
hedores llamativos. De acuerdo con esta controversia, para
explicar la SCPF existen dos ideas: 1) la SCPF es adaptativa
y ha evolucionado específicamente debido a los beneficios
que conlleva el controlar la utilización del esperma o, 2) la
SCPF no es adaptativa, es un efecto secundario de otros
rasgos adaptativos de los que se sirven las hembras para
seleccionar pareja (Firman et al. 2017).
9

Evolución de la selección sexual en la naturaleza: un vistazo a la ignorada selección sexual femenina

coercitivos, la hembra aún puede recurrir a toda una
gama de mecanismos fisiológicos que tienen lugar
en el aparato reproductor después del apareamiento
(Firman et al. 2017), estos procesos reciben el nombre
de Selección Críptica Post-Copulatoria Femenina
(SCPF; Thornhill, 1983). Para entender mejor la SCPF,
primero hay que considerar que los beneficios a los
que accedería una hembra mediante estos mecanismos
son exclusivamente una forma de maximizar la aptitud
de su progenie, en otras palabras, beneficios genéticos
(Firman et al. 2017). Lo anterior se ha condensado en
algunas hipótesis como la denominada hipótesis de
los genes buenos, la cual propone que las hembras se
aparean con varios machos para asegurar la fertilización
de sus huevos con los mejores candidatos, en términos
de calidad genética (Yasui, 1997). Este escenario
implica que las hembras realizan una selección de
gametos mediante estrategias fisiológicas que ocurren
en el aparato reproductor, por ejemplo, mediante la
aceptación o eyección del esperma (Firman et al. 2017).
En el gallo doméstico se ha observado que las hembras
tienen la capacidad de eyectar el esperma de los machos
de menor jerarquía social (Dean et al. 2011; Pizzari y
Birkhead, 2000). Así como en algunos primates, el grado
de aceptabilidad del esperma está asociado con el
orgasmo femenino, en el caso del macaco japonés, se
ha observado que las hembras presentan más orgasmos
cuando se aparean con machos socialmente dominantes
(Troisi y Carosi, 1998). En aves, en algunas gaviotas se ha
observado que las hembras pueden eyectar el esperma
“viejo” almacenado dentro del aparato reproductor como
una medida preventiva ante cualquier efecto negativo
para la progenie (Wagner et al. 2004).

�Biologia Contemporánea
Recientemente se ha señalado la necesidad de abordar los
estudios de comportamiento reproductivo con un enfoque
holístico (Lyons et al. 2021). Es posible que esta perspectiva
se alcance mediante la síntesis, al menos en parte, de las
ideas 1) y 2) planteadas en el párrafo anterior; es decir,
un rasgo puede ser adaptativo para un fin diferente a la
SCPF, pero este rasgo puede generar un subproducto que
pueda favorecer la SCPF. Valdría la pena redondear esta
idea con un ejemplo: en el aparato reproductor de algunas
especies de elasmobranquios usualmente se encuentra
diferenciada una estructura denominada glándula
oviducal (Hamlett y Koob, 1999). En esta estructura ocurre
la fertilización de los ovocitos de la hembra (Hamlett et
al. 2002) y dependiendo de su complejidad, permite el
almacenamiento de esperma durante un periodo de
tiempo determinado (Conrath y Musick, 2002; Pratt, 1993).
Además de almacenar esperma, se ha propuesto que
esta estructura posiblemente les permita a las hembras
“seleccionarlo”, dándoles la oportunidad de elegir a
aquellos machos de mejor calidad para engendrar a sus
crías (Dutilloy y Dunn, 2020, Tárula-Marín y SaavedraSotelo, 2021). En este sentido, la utilización no azarosa del
esperma sería un subproducto de otro rasgo adaptativo,
el almacenamiento en sí, ya que la hembra no elige de
forma consciente a los machos con los que se aparea.
El resultado de este proceso es un sesgo en el éxito
reproductivo masculino observado en varias especies
(Lyons et al., 2021). Como evidencia de esto, diversos
estudios reportan paternidad múltiple en camadas de
varias especies de tiburones y rayas, en donde existe un

macho que domina la paternidad de los embriones, tal es
el caso del tiburón marrón Mustelus henlei (Fig. 3; RendónHerrera et al., 2022).
Aun cuando podría haber varios rasgos similares al
mencionado en el párrafo anterior, el estudio sobre
la SCPF suele ser un campo dominado por hombres
intentando explicar el comportamiento reproductivo
femenino (Lyons et al., 2021). Esto inadvertidamente
ha imprimido una serie de preconcepciones y sesgos
ideológicos que dificultan el avance en este campo,
llevándonos a explicaciones donde el macho es el
protagonista y la hembra juega un papel secundario y
pasivo (Firman et al. 2017; Lyons et al. 2021; Rosenthal
y Ryan, 2022). Para entender este sesgo es necesario
remontarnos a la historia del estudio de la selección
sexual, específicamente al estudio de las “preferencias”.

Darwin y la selección sexual:
naturalista producto de su tiempo

El estudio de la selección sexual definitivamente
comenzó con Darwin hace casi 200 años, en su famosa
travesía a lo largo del hemisferio sur a bordo del Beagle.
Durante su viaje notó las diferencias entre machos y
hembras de varias especies de aves; principalmente
que los machos cortejaban a las hembras con diversos
rituales en donde el canto y la coloración del plumaje
juegan un papel fundamental, a estos rasgos los

Figura 3. Relaciones de hermandad
entre embriones del cazón pardo,
Mustelus henlei, en el Golfo de
California, México (Rendón-Herrera
et al. 2022). En ambos ejes de la
gráfica se muestran las claves de
identificación de cada uno de los
embriones correspondientes a seis
camadas. Los rombos del mismo
color por encima de la diagonal
representan hermanos completos
del mismo padre. Triángulos
debajo de la diagonal representan
medios hermanos de padre. Líneas
anaranjadas representan embriones
como hijos únicos de padre. Las
líneas negras separan las camadas de
cada hembra. Por ejemplo, obsérvese
que el embrión MHEBK11-E7 es
hermano completo de MHEBK11-E8,
esta relación de parentesco está
representada por un rombo de
color amarillo. Por otra parte, ambos
embriones son medios hermanos
de MHEBK11-E1, MHEBK11-E2,
MHEBK11-E4, MHEBK11-E5 y
MHEBK11-E6, relación de parentesco
que está señalada por los triángulos
verdes. Aunado a esto, los embriones
MHEBK11-E3, MHEBK11-E9 y
MHEBK11-E10 son hijos únicos de
un padre diferente, y a su vez medios
hermanos entre si y del resto de
los embriones que componen la
camada, relación representada por
los triángulos verdes cubiertos por
una línea naranja.
10

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�Una década después, Darwin publicó su obra el Origen
del hombre y la selección en relación al sexo, en donde
sostendría que la Selección Sexual es un mecanismo
aún más importante que la Selección Natural para el
proceso evolutivo. Básicamente, las hembras eligen a
los machos de acuerdo a sus ornamentaciones, dándole
a esta elección un “sentido de la belleza” (Harel, 2001).
En su momento, estas ideas abrieron un debate; sin
embargo, actualmente sabemos que la Selección Sexual
se basa en la coevolución de las preferencias sobre los
rasgos que podrían predecir algún tipo de beneficio
para la descendencia (Rosenthal y Ryan, 2022).
El contexto histórico en el que Darwin desarrolló su
vida y obra, nos muestra que su visión respecto a la
selección sexual pudo ser sesgada, habiendo vivido en
la Inglaterra victoriana no es difícil entender el por qué
sus ideas estaban impregnadas de un androcentrismo
característico de la época (Rosenthal y Ryan 2022).
Es precisamente su entorno el que moldeó sus ideas,
llevándolo a usar diversos eufemismos para explicar
el proceso reproductivo; un clásico ejemplo fue el
proceso reproductivo de las mariposas que, en palabras
de Darwin, culmina en una romántica “ceremonia de
matrimonio”. Esta forma conservadora de pensar hizo
que Darwin ignorara comportamientos reproductivos
como el sexo oral en los murciélagos y la aparente
homosexualidad en las hembras del macaco japonés
(Rosenthal y Ryan, 2022; Vasey, 1996).
A pesar de todo, la visión de Darwin sobre la selección
sexual no necesariamente definía a las hembras como
pasivas en el proceso de reproducción, en cuyo caso
eran las hembras quienes separaban a los machos entre
aptos y no aptos para este proceso; sin embargo, este
papel activo de las hembras en el proceso de Selección
Sexual parecía no aplicar a la especie humana, idea
por supuesto influenciada en la noción general del
valor de la mujer en la sociedad victoriana (Rosenthal
y Ryan, 2022). La Selección Sexual de Darwin ocasionó
un conflicto entre los naturalistas de su época y en el
propio Darwin, dando como resultado diversas críticas
a sus ideas en tres puntos principales: 1) ¿realmente
es posible que las mujeres elijan a los hombres?
Considerando que “es más probable que una mujer
esconda una deformidad” (Darwin, 1871) y tomando en
cuenta que son el género con más “ornamentaciones”
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

en cualquier cultura. 2) Aceptar que los hombres
compiten por mujeres, sería aceptar que son igual de
salvajes que el resto de los animales y, 3) ¿es posible
que los hombres (seres que anteponen la lógica ante las
emociones) sean seleccionados por las mujeres (seres
enteramente emocionales)? (Harel, 2001). Estas críticas
y posturas en contra de las ideas básicas de Darwin
fueron las que aletargaron los avances en estudios
sobre la Selección Sexual.

Las preferencias femeninas:

¿La selección sexual tiene una significancia adaptativa
o solo es el resultado de preferencias?
Poco más de 100 años después de que Darwin publicara
el Origen del hombre y la selección en relación al sexo, la
Selección Sexual seguía siendo un tema de controversia
en la biología evolutiva. Hasta el momento, una gran
cantidad de estudios realizados, principalmente en aves,
habían generalizado la noción de que los sistemas de
apareamiento variaban en función del espacio y de los
recursos disponibles (Emlen y Oring, 1977; Kirkpatrick,
1987). Esta conclusión llevó a todo un grupo de
investigadores afines a la llamada escuela de los genes
buenos, a considerar que, si las hembras suelen preferir
a los machos que proporcionan “regalos nupciales”
en la forma de algún recurso valioso, era posible que
además eligieran a los machos con los genotipos
“mejor adaptados” a su ambiente; en contraparte, la
escuela no adaptativa consideraba que las hembras
no necesariamente prefieren a los machos “mejor
adaptados” y, que los rasgos que podrían “volver
atractivos” a los machos, también podrían volverlos
vulnerables ante depredadores (Kirkpatrick, 1987).
Aunque podrían formarse buenos argumentos a favor o
en contra de las propuestas de ambas escuelas, en esta
discusión la palabra clave es “preferencia”, básicamente,
aquello que lleva a las hembras a seleccionar a un
macho sobre otro. Para entender cómo funcionan
las preferencias, hay que entender cómo surgen los
rasgos masculinos que son sujetos a estas selecciones.
Abandonando la visión androcentrista, un enfoque
interesante ha sido propuesto recientemente, el cual
incita a olvidar nuestra noción humana de la belleza, un
sesgo ideológico importante que ha impedido el avance
del estudio de la Selección Sexual desde que éste surgió.
Este enfoque sugiere abordar la controversia sobre el
origen y función de las características que son preferidas
por las hembras desde la teoría de la comunicación
(Lehrman, 1965).
Simplificando esta idea, las hembras tenderán a elegir
las “señales” que sean más estimulantes y más fáciles
de detectar (Andersson, 1994; Ryan y Keddy-Hector,
1992). La “preferencia” por una clase de “señales”
probablemente tiene poco que ver con la aptitud
de los machos, en su lugar está relacionada con la
capacidad de los machos para captar la atención de
las hembras y mantenerla por un periodo de tiempo
prolongado (Rosenthal y Ryan, 2022). Por ejemplo, no
es que el llamado de las ranas, los grillos o el canto de
las aves sean una invitación a copular. Por su puesto,
11

Evolución de la selección sexual en la naturaleza: un vistazo a la ignorada selección sexual femenina

denominó “ornamentaciones” (Harel, 2001; Rosenthal
y Ryan, 2022). Estas ornamentaciones llamaron tanto
su atención que al proponer la Selección Natural
como principal mecanismo evolutivo, en El origen de
las especies, tuvo que hacer una excepción al intentar
explicar la herencia de estos rasgos; después de todo
un plumaje y un canto llamativos podrían afectar la
capacidad de supervivencia de los machos, volviéndolos
vulnerables ante los depredadores, por lo que suelen
considerarse rasgos “maladaptativos” (Harel, 2001;
Kirkpatrick, 1987). El naturalista entonces acuñó el
término “Selección Sexual”, el cual juega un papel
complementario al de la Selección Natural, ya que podría
garantizar mayores oportunidades de apareamiento
de un macho, bajo el costo de ser susceptible a la
depredación (Cade, 1975; Ryan, 1985).

�Biologia Contemporánea
es la intención del macho, pero para las hembras son
simplemente señales que resultan llamativas y que
estimulan sus sentidos de la misma forma en que lo
harían otros componentes de su ambiente. En cuyo
caso, el macho explota la receptividad de la hembra
hacia otras señales igualmente llamativas, pero que
no necesariamente incitan al apareamiento, como por
ejemplo las señales de alerta, tratando de detectar las
preferencias de la hembra ante dichas señales (Wiley,
2015).
Conociendo lo anterior, podríamos preguntarnos,
¿tanto las “señales” como las “preferencias” juegan un
papel importante para el éxito reproductivo?, esto nos
ayudaría a entender si la SCPF tiene una significancia
adaptativa. Al respecto existe una amplia discusión,
hasta hace algunos años la idea más aceptada es que, si
las hembras tienen la capacidad de hacer una selección
no azarosa del esperma dentro del tracto reproductivo,
entonces lo más lógico es que la SCPF si tiene una
significancia adaptativa (Firman et al. 2017). Sin
embargo, parece necesario recordar que la evolución
no tiene un propósito, las hembras no seleccionan a las
“mejores parejas” de forma consciente, a pesar de lo
complejo que son los mecanismos de selección críptica,
por lo tanto no debería de reducirse todo a un proceso
de coevolución antagónica, ni tampoco descartar la
posibilidad de que en la SCPF participen rasgos que no
necesariamente estaban destinados a la elección de un
padre potencial (Rosenthal y Ryan, 2022).
Hasta el momento, pareciera que la pregunta central
de este apartado no tiene una respuesta concreta,
aunque hay evidencia para argumentar que la SCPF
tiene una significancia adaptativa, ya que les permite
a las hembras generar estrategias para evitar procrear
descendencia con machos subóptimos. Por otra parte,
la teoría de la comunicación provee de una perspectiva
que había sido ignorada desde comienzos de este
debate. Quizás, sería recomendable que en estudios
futuros se consideraran ambas perspectivas para
ampliar nuestro entendimiento de estos procesos.

Consideracioens finales:

desenredando el nudo gordiano de la
Sexual

Selección

El estudio de la selección sexual pasó por un cambio
notorio entrada la década de los 70’s, donde mujeres
y personas queer1 se posicionaron al frente de este
campo con sus investigaciones (Rosenthal y Ryan
2022). Posterior a esa década, finalmente los estudios
comenzaron a abordar preconcepciones y sesgos
de la opinión pública sobre la sexualidad, tema
considerado tabú hasta entonces (Ganna et al. 2019).
Los movimientos feministas y la creciente revolución
sexual permitieron aminorar el androcentrismo que
plagaba el estudio de estos procesos desde los tiempos
de Darwin, para que, en lugar de maravillarnos por la
1

“Teoría Queer es la elaboración teórica de la disidencia sexual y la deconstrucción de las identidades estigmatizadas, que a través de la resignificación del insulto consigue reafirmar que la opción sexual distinta
es un derecho humano” (Fonseca-Hernández y Quintero-Soto, 2009).

12

belleza de los machos, nos preguntemos ¿qué es lo que
los hace bellos? (Rosenthal y Ryan, 2022).
Como se discutió anteriormente, es necesario realizar
estudios del comportamiento reproductivo que
consideren todas las vertientes que pueden estar
involucradas en la Selección Sexual. Para que esto sea
posible, es necesario diseñar estrategias de muestreo y
experimentos ad hoc para probar hipótesis formuladas
adecuadamente. Lo más probable es que un solo
estudio no podrá abordar todas las incógnitas; sin
embargo, puede ser la punta de lanza que nos permita
ir desenredando esta discusión, o esperar a que los
nuevos avances en la ciencia lleguen como Alejandro
Magno a cortar el Nudo Gordiano2.
Aunado a lo anterior, es necesario que nuestras
investigaciones dejen de lado la visión androcentrista,
además de recomendar tener diferentes visiones dentro
del tema, para tener una perspectiva menos sesgada
y, evitar que nuestras preconcepciones culturales
interfieran con nuestras discusiones sobre los hallazgos
científicos en el tema.

Agradecimientos
Agradecemos ampliamente a las instituciones que
han financiado parte de las investigaciones realizadas
en el Laboratorio de Ecología Molecular y Evolución
(LECME), las cuales nos llevaron a la búsqueda
y comprensión del tema (PROFAPI2014 No. 194;
CONACyT No. 248076; PROFAPI2022 No. A2_004).
El primer autor (JJRH) es becario CONACyT (No.
1154384) y estudiante de maestría del posgrado en
Recursos Acuáticos de la Facultad de Ciencias del Mar
(FACIMAR), de la Universidad Autónoma de Sinaloa
(UAS). JJRH estudia los efectos de los procesos crípticos
poscopulatorios de las hembras en la paternidad
múltiple de especies de tiburones. La segunda autora
(NCSS) es profesora-investigadora de FACIMAR-UAS a
través del programa “Investigadoras e Investigadores
por México” de CONAHCYT (Proyecto No. 2137). NCSS
es encargada del LECME de la FACIMAR-UAS y ha sido
líder de los proyectos mencionados; ademas es una
de las fundadoras de la Red Mexicana de Biologia
Evolutiva (ReMBE).

2

La leyenda del nudo gordiano dice que en la ciudad de Gordión,
en la actual Turquía, el rey Gordias en agradecimiento por ser
coronado ofreció su carreta al dios Zeus, la cual estaba atada a una
de las columnas del templo con una cuerda anudada de una manera
enrevesada. En el nudo no se lograban ver las puntas o cabos de la
cuerda, por lo que era muy difícil desenredarlo. El oráculo de la ciudad
pronosticó que quien desenredara el nudo sería el dueño de todo
Oriente. Cuatro siglos después, Alejandro Magno, en plena guerra de
expansión hacia Oriente, pasó por Gordión en donde lo desafiaron a
resolver el nudo. Alejandro lo intentó y no pudo resolverlo, consciente
del peligro que se avecinaba sacó su espada y lo cortó de tajo diciendo:
“es lo mismo cortarlo que desatarlo”.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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�CÓDIGO DE
BARRAS DE
LA VIDA, UNA
HERRAMIENTA
PARA CONOCER
Y CONSERVAR LA
BIODIVERSIDAD
BARCODE OF LIFE, A TOOL
TO KNOW AND CONSERVE
BIODIVERSITY
�Ana
  
Laura Lara Rivera1, María de Jesús
López López2, Lourdes Cervantes Díaz3

Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de
Nuevo León. México. alarar@uanl.edu.mx
2
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Universidad
Autónoma de Sinaloa. mary.lopez@uas.edu.mx
3
Instituto de Ciencias Agrícolas. Universidad Autónoma de Baja
California, Campus Mexicali. lourdescervantes@uabc.edu.mx
1

15

�Ecología

y

Sustentabilidad

Resumen
La identificación y clasificación taxonómica tradicional
de los organismos vivos requiere de un amplio
adiestramiento y conocimiento en claves taxonómicas,
sumando a esto la taxonomía tradicional se enfrenta
a otros retos como la complejidad de identificar
organismos en estadios inmaduros, diferenciar entre
especies cercanas y caracterizar la biodiversidad, entre
otros. La aplicación de tecnologías de análisis molecular
presenta una nueva era de posibilidades para la
solución de estos problemas; es por ello que en 2010
el Consorcio Internacional de Código de Barras de la
Vida (iBOL) estableció una iniciativa a nivel mundial con
el objetivo de construir una biblioteca de referencia de
códigos de barras de ADN de libre acceso. A la fecha esta
iniciativa ha logrado establecer redes de colaboración
que han derivado en la resolución de dichos problemas
de la taxonomía tradicional, así mismo se plantea el
alcance de nuevos retos enfocados en la preservación
de las especies en peligro y en establecer la presencia y
relaciones de los organismos de un ecosistema.

Abstract

PALABRAS CLAVE: Código de barra de
la vida, biodiversidad, identificación y
clasificación de organismos.
Key Words: Barcodes of Life, Biodiversity,
Organism identification and classification.

16

Traditional identification, taxonomy, and classification
of living organisms require extensive training and
knowledge in taxonomic keys and face challenges
such as the complexity of identifying organisms in
immature stages, sexual dimorphism, and cryptic
species, among others. The application of molecular
analysis technologies presents a new era of possibilities
for solving these problems; That is why in 2010 the
International Barcode of Life Consortium (iBOL)
established a global initiative to build a reference library
of freely accessible DNA barcodes for the identification
of living organisms. To date, this initiative has permitted
to establishment of collaboration networks that have led
to the resolution of problems in traditional taxonomy,
as well as the scope of new challenges focused on the
preservation of endangered species.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�CÓDIGO DE BARRAS DE LA VIDA, UNA HERRAMIENTA PARA CONOCER Y CONSERVAR LA BIODIVERSIDAD

Introducción

“

Imagina un mundo en el que puedes saber el
nombre de cualquier animal, cualquier planta,
cualquier hongo, cualquier organismo, en el
instante, en cualquier lugar del planeta. Imagina que
tienes acceso a todo el conocimiento de la humanidad
sobre esa especie - ¿Es peligrosa? ¿Es parte de cierto
ecosistema? ¿Se trata de una especie protegida? - ¿Cómo
cambiaría esta posibilidad nuestras vidas, nuestras
perspectivas, nuestro impacto en la biodiversidad del
planeta?” Con estas palabras se presenta el Consorcio
Internacional de Código de Barras de la Vida (iBOL) en su
página de internet. ¿Qué tan cerca nos encontramos de
esta visión que parece ciencia ficción? En las siguientes
páginas se definirá el código de barras de ADN, su
potencial, sus aplicaciones, sus mitos y sus perspectivas.
El término “biodiversidad” hace referencia a la variedad
de formas de vida que pueden encontrarse en la
Tierra en todos sus niveles. Desde la antigüedad, los
seres humanos han usado distintos métodos de
clasificación para el mundo que los rodeaba: así, las
primeras civilizaciones incluían en el catálogo natural a
los minerales. Aristóteles en el año 350 a. C. estableció
el primer sistema de clasificación de los organismos
vivos con el cual clasificó alrededor de 500 especies,
principalmente animales y algunas plantas. A las plantas
las dividió en plantas con flores y sin flores mientras
que para los animales instituyó dos categorías anaima
(animales sin sangre) y enaima (animales con sangre).
En la actualidad, la ciencia que se encarga de clasificar
a los seres vivos de acuerdo a sus características es la
taxonomía. El origen de la taxonomía, sin embargo, se
le atribuye a Carlos Von Linneo, quien en su publicación
de 1735 retoma las ideas de Aristóteles e instituye el
sistema de clasificación de siete categorías o taxones:
Reino, Phylum, Clase, Orden, Familia, Género y Especie
que aún se utiliza con ciertas modificaciones. Linneo
también instituyó un sistema para asignar un nombre
único a todos los organismos, empleando el género y la
especie: este sistema es conocido en la actualidad como
nomenclatura binomial.
Si bien el papel de los taxónomos ha sido primordial
para la clasificación y registro de los seres vivos,
ciertas dificultades pueden obstaculizar la posterior
identificación de los organismos utilizando guías
taxonómicas. Por ejemplo, muchas especies presentan
dimorfismo sexual, es decir, los machos y las hembras
de la misma especie son físicamente distintos –los
machos suelen ser más coloridos para atraer a las
hembras. En estos casos, la correcta identificación
de una especie dependerá de que el taxónomo tenga
acceso a un macho adulto. Otro ejemplo se encuentra
en organismos que presentan diversas fases en su
desarrollo: ¿Cómo identificar adecuadamente un árbol
por medio de su semilla? o ¿Cómo identificar un insecto
utilizando una larva o un huevecillo?
El uso del ADN para identificar organismos ha
revolucionado las leyes y la taxonomía desde que
comenzó su uso en la década de 1980. Sin embargo, fue

Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

17

�Ecología
hasta el año 2003 que propuso un método denominado
código de barras de ADN para la identificación taxonómica
de seres vivos. La tecnología de código de barras de ADN
surgió como una respuesta a la necesidad de identificar
organismos de manera rápida, confiable y precisa, ya sea
como una herramienta de apoyo para los taxónomos,
como una alternativa cuando no se dispone de
especímenes adecuados para su identificación taxonómica
o cuando esta resulta ser complicada, como en el caso de
las especies que no se pueden distinguir por su morfología
(denominadas como crípticas).

Descripción de la técnica
La tecnología del código de barras de ADN se basa
en usar un fragmento de un gen estandarizado (esto
es, que sea el mismo para todos) de un organismo
para distinguirlo como especie. En animales se usa un
fragmento de un gen del ADN mitocondrial (ADNmt) para
la identificación con los códigos de barras de la vida. El
ADN mitocondrial presenta varias ventajas frente al ADN
nuclear: se transmite por vía materna, por lo que no existe
recombinación con el macho y al mismo tiempo el gen
utilizado tiene una tasa de mutación diez veces más alta
que otros. Además, cada célula puede poseer cientos
o miles de mitocondrias, lo cual facilita la obtención del
material genético, que a su vez suele ser más fácil de
manipular que el ADN nuclear. Estas ventajas hacen que
el ADNmt sea más fácil de analizar a partir de muestras
difíciles de procesar como huesos o dientes conservados
muy antiguos, especímenes disecados, pieles y otros
tejidos conservados químicamente.
Cuando se hace por primera vez la identificación
molecular de un organismo o se crea un registro nuevo,
los especímenes deben de ser identificados previamente
con base a su morfología o con pruebas microbiológicas
para asegurar la identidad del individuo. Este trabajo
normalmente debe ser realizado por un especialista.
Adicionalmente, el ejemplar que fue identificado debe
ser depositado en una colección científica de referencia
para futuras revisiones. Se requiere que el hábitat
del organismo sea descrito con precisión, incluyendo
coordenadas geográficas del sitio y del ejemplar en sí
mismo. Con estos organismos como referencia, cada vez
que otro organismo de esa misma especie se analice,
podrá ser identificado mediante una comparación con el
que ya se analizó y está representado en una colección.

y

Sustentabilidad

La identificación molecular puede lograrse siguiendo
cuatro pasos sencillos (Figura 1):
1. En primera instancia, debe obtenerse una
muestra de ADN del organismo que quiere
identificarse. El ADN puede purificarse a partir
de pelo, heces, sangre, músculo, hojas, tallo,
semillas, huevos, patas, etcétera. Actualmente
existen métodos muy sencillos y baratos
que solo tardan media hora para generar
una extracción de ADN de buena calidad.
2. A continuación, se amplifican regiones específicas
del genoma del organismo. Esto significa obtener
miles de millones de copias del gen de interés.
Las plantas se identifican usando dos regiones
de sus cloroplastos por lo general (conocidas
como matK y rbcL), a los animales se les identifica
usando la primera mitad del gen mitocondrial
que codifica para la citocromo oxidasa c de la
cadena respiratoria y en los hongos se usan los
dos fragmentos del ADN ribosomal (ITS1 e ITS2).
Para este fin, se diseñan cebadores universales,
que son pequeñas secuencias de ADN sintético
que se usan para amplificar las regiones
genómicas de interés mediante la técnica de la
reacción en cadena de la polimerasa (PCR).
3. Posteriormente, debe obtenerse la secuencia
de los fragmentos amplificados. Esta secuencia
consiste en conocer el orden en que se
encuentran ordenados los 4 nucleótidos del
ADN (adenina, timina, guanina y citosina) en
estos fragmentos. En la actualidad las técnicas
de secuenciación son más rápidas y su costo
se ha reducido permitiendo al investigador
secuenciar genes individuales manera rutinaria.
4. Finalmente, la secuencia obtenida se compara
con las bases de datos, que normalmente se
encuentran en línea y son abiertas a todo el
público. Por ejemplo BOLD (boldsystems.org).
Estas bases de datos contienen los archivos de
los organismos previamente identificados. De
este modo, si la secuencia obtenida coincide con
la que se encuentra en la base de datos, significa
que el organismo estudiado ha sido identificado.

Casos de estudio y controversias
Uno de los usos más nobles de estos marcadores
moleculares consiste en identificar especies usando

Figura 1. Proceso de identificación de un organismo mediante código de barras de ADN. Paso 1: Obtención de organismo desconocido. Paso
2: Extracción de ADN del organismo desconocido. Paso 3: Amplificación y secuenciación de ADN. Paso 3: Comparación de secuencia de ADN de
organismo desconocido con secuencias de base de datos. Paso 4: Identificación de organismo.
18

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Algunos organismos son difíciles de identificar en
ciertos estadíos, como las larvas de Elateridae, una
familia de coleópteros que causa daños a los cultivos.
Las larvas son las que causan daños a plantas de
cereal, sin embargo, es difícil identificarlas por métodos
tradicionales (la morfología). El código de barras de ADN
ha demostrado ser capaz de identificar estas larvas a
nivel de especie rápidamente, con lo que se promueve
un manejo más eficiente de plagas de importancia
económica.
La identificación rápida y precisa de organismos puede
también facilitar la práctica clínica facilitando el diagnóstico
de enfermedades provocadas por patógenos. Un ejemplo
de esto es la creación de la Sociedad Internacional de
Micología Humana y Animal (ISHAM por sus siglas en
inglés), que cuenta con una base de datos de miles
de secuencias pertenecientes a cientos de especies
representativas de hongos patógenos.
Por otro lado, en peces, más de 1500 publicaciones
científicas avalan el uso la identificación a nivel de
especie de cientos de peces alrededor del mundo, lo
que constituye una herramienta poderosísima para la
ubicación de especies tanto nativas como invasoras.
Con esta metodología ha sido posible detectar el tráfico
ilegal de aletas de tiburón de especies prohibidas.
A pesar de las amplias posibilidades de la tecnología
del código de barras de la vida, existe cierto grado de
controversia sobre la robustez de sus resultados y
sobre si su uso demerita a la taxonomía tradicional,
basada exclusivamente en la morfología. Algunos
científicos consideran que el enfoque en un solo gen,
principio en el cual se basa los códigos de barra de la
vida, es inadecuado para describir toda la biodiversidad
de algunos organismos. Esto es cierto en las plantas,
donde con los dos genes propuestos (matK y rbcL) se
tiene apenas un 70% de resolución. O en los hongos,
donde es imposible alinear los dos fragmentos de ITS.
Sin embargo, en animales llega a sobrepasar el 90%
de precisión, un número que sobrepasa a muchos
técnicos calificados y que también gana en tiempo, pues
fragmentos aún más pequeños del gen COI (hasta 100
bp) tienen una alta precisión y se pueden obtener en
menos de media hora.
Es probable que con el tiempo surjan marcadores
moleculares que pudieran mostrar mayor eficacia
o especificidad que la región usada en los códigos
de barra de ADN, sobre todo en plantas y hongos.
Sin embargo es innegable la utilidad que tienen en
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

la identificación de los organismos tal como se ha
discutido en párrafos anteriores. La verdad es que, para
optimizar la utilidad de esta tecnología, se requiere del
trabajo conjunto de taxónomos y biólogos moleculares;
primero, hay que identificar taxonómicamente a los
organismos y posteriormente crear su código de barras
de ADN. Una especie no puede describirse únicamente
mediante su ADN, pero sí identificarse una vez que ha
sido previamente trabajada.
Finalmente, a partir de la información de las especies en
bases de datos como BOLD, han permitido el desarrollo
del llamado metabarcoding basado en el ADN ambiental.
Esto significa que con solo muestras de suelo, agua o
incluso aire, podemos identificar, por los rastros de ADN
que dejaron, a todos los organismos que se encuentren
en un hábitat determinado (por ejemplo, un bosque o un
lago), sin necesidad de colectarlos o verlos.

Perspectivas
Una de las apreciaciones más comunes es que es muy
complicado o costoso generar secuencias del ADN de
los organismos. En países como el nuestro, donde las
técnicas moleculares no han alcanzado el grado de
expansión de los países desarrollados es cierto.
Sin embargo los biólogos, taxónomos, ecólogos
y conservacionistas, no requieren entrenamiento
ni equipo especial para procesar el ADN de sus
especímenes. En la actualidad, la constante optimización
de las tecnologías de secuenciación del ADN, el aumento
en el interés en la técnica y el compromiso de centros
de investigación especializados como la Universidad
de Guelph en Canadá y el Smithsonian Institution en
Estados Unidos, han hecho posible la generación de
información genómica a bajo costo, tan solo enviando
una pequeña muestra del organismo estudiado.
También existen numerosos laboratorios sobre todo
en Estados Unidos, Corea y China que desarrollan el
trabajo a un costo muy bajo.
La tecnología de código de barras de ADN en los últimos
años ha contribuido a resolución de problemas en la
taxonomía tradicional y algunas áreas negras en la
preservación de la biodiversidad y uso de recursos
biológicos inadecuados. Estos antecedentes aunados
al trabajo conjunto de investigadores alrededor del
mundo enfocados en la recolección, identificación
de especímenes y el enriquecimiento de la base de
datos perfilan a esta tecnología como la herramienta
más poderosa para la taxonomía moderna, con
repercusiones en todos los ámbitos donde se requiere
la identificación precisa de los organismos. Así mismo
a medida que se acumulan los datos alrededor del
mundo, se crean no solo una base de datos más
robusta, sino relaciones entre investigadores e
instituciones que eventualmente contribuirán a un
mejor entendimiento, documentación y conservación de
la biodiversidad del planeta. Además, las metodologías
desarrolladas para el ADN ambiental ayudarán de una
forma definitiva a entender la ecología y la conservación
de los ecosistemas de nuestro planeta.
19

CÓDIGO DE BARRAS DE LA VIDA, UNA HERRAMIENTA PARA CONOCER Y CONSERVAR LA BIODIVERSIDAD

muestras forenses. Entre los ejemplos de la aplicación
del código de barras de ADN pueden mencionarse
la identificación de subproductos de ballenas en el
mercado japonés, lo cual puso en evidencia la caza ilícita
de estos organismos. También sirven para la detección
del comercio ilegal de aves a través de huevos o plumas
que, de otro modo, serían muy difíciles de identificar.
Incluso ha sido posible rastrear el sitio de origen de un
individuo con base en su ADN, como un caso donde se
identificaron el sexo y el origen geográfico de pieles de
Leopardo en la India.

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14(4), e0215505.

�21

�APUNTES SOBRE LA PRESENCIA DE LA VÍBORA
DE CASCABEL DE LAS ROCAS TAMAULIPECA
(Crotalus morulus) EN TAMAULIPAS

Biodiversidad Mesoamericana. Oaxaca de Juárez, C.P. 68016, Oaxaca, México.
2
Organización Los Hijos del Desierto, C.P. 20427 Aguascalientes, México.
3
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Herpetología,
San Nicolás de los Garza, C.P. 66450, Nuevo León, México.
1

22

��ELÍ
  
GARCÍA-PADILLA1, IVÁN VILLALOBOSJUÁREZ2, Y DAVID LAZCANO3

Resumen
Documentamos anecdótica y fotográficamente
la presencia de Crotalus morulus en el estado de
Tamaulipas, así como de las especies que componen la
herpetofauna asociada en el hábitat de esta emblemática
especie de víbora en un par de localidades del sur de
Tamaulipas. Observamos graves problemas ambientales
en ambas áreas de estudio. Instamos a las autoridades
e instituciones ambientales a promover las bases para
la conservación efectiva a perpetuidad de esta especie
y de los ecosistemas naturales en los que convive con
un sinnúmero de especies nativas y endémicas que
conforman el patrimonio biológico de la entidad más
biodiversa del noreste de México.

Abstract
We documented anecdotic and photographically the
presence of Crotalus morulus in the Mexican state of
Tamaulipas, as well as the species of the herpetofauna
associated with the habitat of this emblematic species of
pitviper in a couple of localities in southern Tamaulipas.
We observed several serious environmental issues
in both of the study areas. We urge environmental
authorities and institutions to promote the basis for the
effective conservation for perpetuity of this species and of
the natural ecosystems in which it coexists with countless
sympatric native and endemic species that make up the
biological heritage of the most biodiverse entity in the
northeast of Mexico.

Palabras clave: Crotalus morulus, Herpetofauna, El
Cielo, Miquihuana, Tamaulipas
Keywords: Crotalus morulus, Herpetofauna, El Cielo,
Miquihuana, Tamaulipas
23

�Ecología

Introducción

L

a diversidad biológica de México es una de las más
destacadas a nivel mundial y se encuentra dentro
de las cinco naciones megabiodiversas, albergando
cerca del 12 % de la biodiversidad planetaria (Plascencia
et al., 2011; Toussaint, 2015; Heimes, 2016; Johnson et
al., 2017, López-Barrera et al., 2017; Sarukhán et al.,
2017). En el noreste de México existen aún grandes
regiones que resguardan ecosistemas naturales en
excelente estado de conservación. Este es el caso de
la Sierra Madre Oriental en los estados de Tamaulipas,
Nuevo León y Coahuila, en donde se mantienen, entre
otros ecosistemas, bosques de coníferas, bosques
mixtos de pino-encino, así como también el relicto de
bosque mesófilo de montaña más septentrional del
continente americano (Terán-Juárez et al., 2016).
Por su parte el estado mexicano de Tamaulipas
(80,249 km2) destaca como la sexta entidad federativa
más extensa territorialmente a nivel país y además
es considerada como la más biodiversa de todo el
noreste mexicano. El estado se ha hecho famoso a
nivel mundial por causa de la creación de la Reserva
(Estatal) de la Biósfera “El Cielo” en el año de 1985,
además de un Área Natural Protegida de carácter
federal conocida como “Sierra de Tamaulipas”
(Conabio, 2006)
Más allá de las Áreas Naturales Protegidas (ANP´s)
existen otros tipos de ecosistemas como son los
áridos y semiáridos, por ejemplo, el matorral espinoso
tamaulipeco y otros tipos de asociaciones vegetales
como el matorral xerófilo y rosetófilo. En el también
conocido como cuarto distrito y dentro del altiplano
mexicano, se ubica el municipio de Miquihuana, el cual
se ha ido posicionando poco a poco como una región
prioritaria para su conocimiento y conservación.
Recientes estudios florísticos (Macouzet-Pacheco et
al., 2013) y faunísticos (Gómez-Rodríguez y SalazarOlivo, 2012) demuestran que hemos prestado poca a
nula atención a regiones extensas en las que, si bien
no existen decretos de ANP´s, los dueños de la tierra
-como es el caso de los ejidatarios herederos del
reparto agrario producto de la revolución mexicanason los custodios de un tesoro biocultural de enormes
proporciones. No dudamos que en el futuro el estado
y las ONG´s como es el caso de Pronatura noreste
sigan promoviendo nuevos decretos de ANP´s.
Sin embargo, consideramos esencial el respeto al
derecho legítimo y ancestral que poseen los actores
comunitarios sobre estos territorios y sus bienes
naturales comunes.
Es así que, a partir del año de 2006 comenzamos
a explorar el sur de Tamaulipas en busca de esta
enigmática especie conocida como víbora de cascabel
de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus). Nos
adentramos en un par de localidades históricas
y remotas en los municipios de Gómez Farías y
Miquihuana respectivamente, para documentar así
a un par de poblaciones saludables y relativamente
abundantes, pero a la vez vulnerables de esta especie
de serpiente venenosa.

24

y

Sustentabilidad

Pretendemos atraer reflectores de parte de los actores
comunitarios, autoridades gubernamentales de los
tres niveles, así como también de las instituciones
ambientales para sentar las bases del efectivo
conocimiento y conservación a perpetuidad del
patrimonio biológico de los tamaulipecos. Postulamos
que esta especie de singular belleza estética y de
importancia biológica-ecológica y cultural, debería ser
condecorada formal y oficialmente como un emblema o
ícono de la biodiversidad tamaulipeca.

Descripción de la especie

Crotalus morulus (Klauber, 1952)
Descripción
La mayoría de los adultos miden entre 45 y 60 cm, los
machos suelen ser más grandes que las hembras. El
color y el patrón de esta especie son muy variables.
El patrón dorsal generalmente consiste en marcas
oscuras que tienden a ser como manchas en la parte
anterior del cuerpo, y posteriormente se convierten
en bandas cruzadas que a menudo se extienden
hasta la región ventral. Las marcas dorsales tienen
bordes relativamente suaves y generalmente están
bordeadas de blanco. El color de fondo es gris o marrón
y, a menudo, tiene un matiz amarillento o anaranjado,
especialmente en los machos. A menudo hay una
cantidad considerable de manchas en los lados. Algunos
individuos, especialmente los machos adultos, son de
color gris claro en general y esencialmente sin patrones.
Hay manchas en la nuca emparejadas que por lo general
no se fusionan en ningún punto. La parte superior de la
cabeza tiene una pigmentación oscura, a menudo con
un par de manchas en forma de ala en la región parietaltemporal superior. La franja postocular suele estar bien
definida y bordeada de blanco. El vientre suele ser
oscuro. Hay de 5 a 15 escamas en la región internasalprefrontal, de 1 a 4 (generalmente 2) intersupraoculares,
de 10 a 15 supralabiales, de 9 a 13 infralabiales, de
156 a 167 ventrales en los machos y de 160 a 171 en
las hembras. Finalmente de de 25 a 30 subcaudales en
machos y de 20-25 en hembras (Heimes, 2016).

DISTRIBUCIÓN
Crotalus morulus ocupa un área relativamente pequeña
en la parte norte de la Sierra Madre Oriental, con una
elevación de aproximadamente 1190 a 2600 m desde
el extremo sureste de Coahuila a través del centro de
Nuevo León hasta el suroeste adyacente de Tamaulipas
(Klauber, 1952, 1972; Martin, 1958; Armstrong y Murphy,
1979; Campbell y Lamar, 1989, 2004; Lazcano et al., 2010;
Lemos-Espinal et al., 2018; Todos citados en Heimes,
2016), se incluye mapa de su distribución en el noreste
de México. Aunque C. morulus ha sido considerado hasta
hace poco como una subespecie de C. lepidus, Bryson
et al., (2010) encontraron una relación parental entre C.
morulus y C. aquilus, lo que sugiere que C. morulus podría
estar más estrechamente relacionado con esta última
especie que con C. lepidus (Heimes óp. cit.).
En Tamaulipas esta especie se conoce básicamente de
dos zonas, una en la Sierra de Guatemala en un par
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Adicionalmente se han documentado poblaciones
esta especie en las áreas adyacentes del vecino estado
de Nuevo León por ejemplo en el Ejido La Soledad,
municipio de Galeana y Ejido La Siberia, municipio de
Zaragoza (Lazcano et al., 2004b). Seguramente existen
más localidades donde potencialmente se puede
encontrar la especie a través de su distribución como
se observa en el mapa (figura 1).

Historia natural
Esta especie ha sido reportada en bosques húmedos
de pino-encino y bosque nuboso en la Sierra de
Guatemala en Tamaulipas (Martin, 1955, 1958), y en
situaciones relativamente abiertas y secas de pinomatorral de encino en laderas rocosas empinadas cerca
de la frontera entre Coahuila-Nuevo León (Armstrong y
Murphy, 1979 citados en Heimes, 2016). La vegetación
de este último hábitat consistía en matorrales bajos
y agaves con algunos pinos y robles dispersos. El
apareamiento generalmente ocurre a fines del verano
y el otoño, y nacen de 4 a 10 crías al año siguiente, de
junio a agosto. Las crías miden entre 125 y 190 mm
longitud total LT al nacer (Armstrong y Murphy, 1979;
Sánchez et al., 1999 citados en Heimes óp. cit.). Por
otro lado, (Lazcano et al., 2007; Lazcano et al., 2011)
mencionan que los combates entre machos son muy
raros de observar en vida silvestre. El apareamiento
ocurre generalmente entre septiembre y octubre en
las poblaciones de zonas elevadas, aunque también se
ha observado en los meses de junio y julio. La actividad
sexual de la especie en el caso de los machos tiene dos
periodos de actividad donde los niveles de testosterona
son altos, un primer periodo es en el mes de junio y
el segundo es entre septiembre-octubre cuando los
machos son muy activos en la búsqueda de las hembras
(Lazcano, datos sin publicar).
Con respecto a la dieta persiste un vacío de
información, lo que se sabe hasta el momento
es que se alimentan principalmente de lagartijas,
particularmente de las especies pertenecientes al
género Sceloporus (lagartijas espinosas) (Klauber,
1997; Lazcano et al., 2004a), por otro lado, se
menciona la depredación de Barisia imbricata
ciliaris (=Barisia ciliaris) y Eumeces brevirostris pineus
(=Plestiodon dicei). También se sabe que pueden
consumir ranas, serpientes pequeñas, roedores y
algunos invertebrados pequeños, pero estos no han
sido identificados y documentados a nivel específico
(Price, 2014).
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

Estatus de conservación
Esta especie no está enlistada en la NOM 059 de
SEMARNAT (2019) ni por parte de la Lista Roja
de Especies Amenazadas de la IUCN. El índice de
vulnerabilidad ambiental (Johnson et al., 2017) le ha
otorgado un valor de 16 lo cual la posiciona en la
categoría de vulnerabilidad alta.

Metodología
Realizamos varias visitas de campo a ambas localidades
del año 2006 al 2022. El método de muestreo fue el
de búsqueda aleatoria dentro de campos de cultivo
y zonas de vegetación natural. También se llevaron
a cabo transectos lineales a lo largo de bardas de
roca que dividen a las parcelas de los ejidatarios en el
ejido La Marcela, lugares favoritos de la serpiente. Se
inspeccionó principalmente debajo de rocas y agaves.
Se tomaron fotografías no solo de los ejemplares de
la especie Crotalus morulus, si no, también de todos
los miembros de la herpetofauna simpátrica en ambas
localidades muestreadas.

Área de estudio
El Ejido El Porvenir también conocido históricamente
como “La Perra” se encuentra ubicado dentro de la
zona núcleo de la Reserva Estatal de la Biósfera “El
Cielo” en el municipio de Gómez Farías. Se encuentra a
unos 2,000 msnm y es un antiguo asentamiento de un
aserradero actualmente abandonado. Los ejidatarios de
comunidades circunvecinas y de la cabecera municipal
comentan que este lugar posiblemente fue abandonado
por el excesivo número de víboras de cascabel. Otras
versiones del vulgo comentan que ahí hubo cultivos
ilícitos de amapola. El tipo de vegetación predominante
es el bosque de coníferas.
El Ejido La Marcela pertenece al municipio de
Miquihuana, se encuentra ubicado a unos 2,500
msnm y a una distancia de unos 20 km al sur de la
cabecera municipal. Actualmente cuenta con una
población total de unos 45 habitantes los cuales migran
estacionalmente a la cabecera municipal y a otras
localidades. El tipo de vegetación predominante es el
matorral rosetófilo, bosques mixtos de pino-encino, con
predominante conglomerado de Agave montana y Agave
gentryi, donde podemos mencionar que hay una relación
muy fuerte entre esta especie y los conglomerados
de agaves (Lazcano et al., 2015a; Lazcano y PachecoTreviño, 2015b).

Resultados
Documentamos un total de 16 especies que
conforman a la herpetofauna en la localidad del Ejido
La Marcela (Tabla 1). En el caso del Ejido “La Perra”,
encontramos un total de nueve especies (Tabla 2).
Elaboramos un par de tablas con las listas de especies
y además incluimos el estatus de conservación en
25

Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas

de localidades (localidades tipo) conocidas como La
Gloria y Ejido El Porvenir (“La Perra”) (25. 925000º N, -97.
889170º O; elevación 2,000 msnm), en el municipio de
Gómez Farías. La otra zona es en el Ejido La Marcela
(23. 751389º N -99. 818333º W; elevación 2,500 msnm)
en el municipio de Miquihuana dentro de la región
fisiográfica conocida como Gran Sierra Plegada. Más
recientemente la especie fue encontrada en una tercera
zona en el Ejido Las Chinas (23.125919 º N -99.237708 º
W; elevación 2,610 msnm) en el municipio de Güémez
(Terán-Juárez et al., 2015). Sin embargo, en esta nueva
localidad no existen datos adicionales sobre la historia
natural de esta especie.

�Ecología
la Nom 059 de Semarnat (2019), la Lista Roja de
la Unión Internacional para la Conservación de la
Naturaleza, y el Índice de Vulnerabilidad Ambiental
de cada especie (Wilson et al., 2013; Terán-Juárez et
al., 2016). Del total de 20 especies que componen la
herpetofauna en este estudio, estas representan el
10 % de la diversidad herpetofaunística a nivel estatal
(Terán-Juárez et al., 2016) hay un total de 13 especies
endémicas de México y un total 2 especies endémicas
de Tamaulipas. Respecto al estatus de conservación
un total de 11 especies se encuentran en la categoría
de más alta vulnerabilidad de acuerdo con el Índice
de Vulnerabilidad Ambiental (Tabla 1). Las especies en
la categoría de “En Peligro” (EN) son un total de dos

y

Sustentabilidad

y tres especies en la categoría de “Vulnerable” (VU)
de acuerdo con la IUCN. En el caso de la Nom 059,
un total de 14 especies no se encuentran enlistadas y
solamente dos especies se encuentran en la categoría
de especie Amenazada (A).
En ambas localidades observamos que las
poblaciones de Crotalus morulus y de la herpetofauna
asociada sufren de varios problemas o presiones
ambientales, la mayoría siendo por causa de factores
antropogénicos como son la matanza indiscriminada,
la pérdida de su hábitat por el cambio de uso de suelo
e incendios forestales, así como también el tráfico
ilegal de especies.

Tabla 1.-Lista preliminar de la herpetofauna del Ejido La Marcela, Miquihuana, Tamaulipas
Especie

Nom 059

IUCN

EVS

LC

15

LC

3

LC

10

A

VU

18

NE

EN

18

NE

NE

15

NE

12

A

LC

12

Sceloporus chaneyi*

NE

EN

15

Sceloporus grammicus

Pr

LC

9

Sceloporus torquatus*

NE

EN

15

Orden Anura
Familia Eleutherodactylidae
Eleutherodactylus longipes*

NE
Familia Scaphiopodidae

Scaphiopus couchii

NE
Familia Hylidae

Dryophytes eximius*

NE
Orden Caudata

Familia Plethodontidae
Aquiloeurycea galeanae*
Chiropterotriton miquihuanus**
Orden Squamata
Familia Anguidae
Barisia ciliaris*

Familia Scincidae
Plestiodon dicei*

NE
Phrynosomatidae

Phrynosoma orbiculare*

Familia Natricidae
Storeria hidalgoensis*

NE

VU

13

Thamnophis pulchrilatus*

NE

LC

15

Familia Viperidae
Crotalus molossus

Pr

LC

8

Crotalus morulus*

NE

NE

16

Crotalus pricei

Pr

LC

14

Nom 059 SEMARNAT (2019): NE: No enlistada; Pr=Protección especial; A=Amenazada; P=Peligro de extinción. Lista Roja de la UICN: NE=No
enlistada; LC=Least concern (preocupación menor); VU=Vulnerable; EN=Peligro de extinción. EVS (Índice de Vulnerabilidad Ambiental: Wilson
et al., 2013): L= Low (bajo) 3-9; M=Medium (Medio) 10-13: H=High (alto) 14-20. *=Especie endémica de México. **= Especie endémica estatal.

26

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Especie

Nom 059

IUCN

EVS

LC

10

VU

17

NE

12

Orden Anura
Familia Hylidae
Dryophytes eximius*

NE
Orden Caudata
Familia Plethodontidae

Chiropterotriton cracens**

NE
Orden Squamata
Familia Scincidae

Plestiodon dicei*

NE
Familia Phrynosomatidae

Sceloporus grammicus

Pr

LC

9

Sceloporus torquatus*

NE

LC

15

LC

11

VU

13

DD

14

NE

16

Familia Xantusiidae
Lepidophyma sylvaticum*

NE
Familia Natricidae

Storeria hidalgoensis*

NE
Familia Dipsadidae

Geophis latifrontalis*

NE
Familia Viperidae

Crotalus morulus*

NE

Nom 059 SEMARNAT (2019): NE: No enlistada; Pr=Protección especial; A=Amenazada; P=Peligro de extinción. Lista Roja de la UICN:
NE=No enlistada; DD= Datos deficientes; LC=Least concern (preocupación menor); VU=Vulnerable; EN=Peligro de extinción. EVS (Índice
de Vulnerabilidad Ambiental: Wilson et al., 2013): L=Low (bajo) 3-9; M=Medium (Medio) 10-13: H=High (alto) 14-20. *=Especie endémica de
México. **= Especie endémica estatal.

Conclusiones
La víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus
morulus) es una especie de serpiente poco conocida,
pobremente documentada y vulnerable, que carece de
protección efectiva y que además sufre de persecución
por parte del ser humano por motivos de pérdida de
su hábitat, matanza indiscriminada y tráfico ilegal de
especies.
Las comunidades en donde habita naturalmente
Crotalus morulus en Tamaulipas, sufren de un abandono
a todos los niveles tanto social como ambientalmente.
La pobreza rural, la degradación ambiental y además
la falta de recursos y capacidades de las instituciones
ambientales, no permiten garantizar la protección
efectiva y conservación a perpetuidad de esta especie
y de la herpetofauna asociada a los hábitats naturales
de los que previamente se habló. Sin olvidarnos de
bienestar de estas comunidades.
Al presente, más allá de nuestros datos de campo de
tipo anecdótico y foto documental, carecemos de
información mucho más completa que nos permita
conocer a cabalidad la viabilidad a largo plazo de
las poblaciones de Crotalus morulus en Tamaulipas.
Consideramos que urgen planes de manejo y
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

conservación que permitan crear un escenario menos
incierto para esta especie, su hábitat y las especies
simpátricas.
Recomendamos al gobierno del estado de Tamaulipas
el garantizar la inclusión y fortalecimiento del factor
social para la efectiva conservación de esta especie y de
la biodiversidad asociada. Urge vigilancia para evitar así
problemas ambientales tan serios y graves como el caso
del saqueo y tráfico ilegal de especies en ambas zonas
de estudio. Así, como también la implementación de
campañas de información, educación y concientización
sobre el estado de conservación y protección de esta
especie y de la biodiversidad asociada (Caballero-Cruz
et al., 2016; García-Alaniz et al., 2017).

Agradecimientos
A los ejidatarios de La Marcela por permitirnos explorar
su territorio. A Emiliano Méndez-Salinas, Leccinum
García-Morales, Marcio Martins y Gustavo Arnaud por su
valiosa colaboración en la etapa de trabajo de campo. El
Ingeniero Jean Louis Lacaille-Muzquiz proporcionó datos
sobre la localidad de Ejido “La Perra”. Edgar Emmanuel
Hernández-Juárez elaboró el mapa de distribución de
Crotalus morulus.
27

Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas

Tabla 2.- Lista preliminar de la herpetofauna en El Ejido El Porvenir “La Perra”, Gómez Farías, Tamaulipas

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�Figura 1.-Distribución general de Crotalus morulus en el noreste
de México, y su ubicación en los ejidos El Porvenir (“La Perra”) en el
municipio de Gómez Farías, La Marcela en el municipio de Miquihuana,
y Las Chinas en el municipio de Güémez. Crédito: Edgar Emmanuel
Hernández-Juárez

30

Figura 2.-Vista panorámica del Ejido El Porvenir (“La Perra”). Fotografía
por Elí García-Padilla

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas
Figura 3.-Ejido La Marcela,
Miquihuana. Fotografía por Elí
García-Padilla
Figura 3b.-Un atardecer en el
Ejido La Marcela, Miquihuana.
Fotografía por Elí García-Padilla
Figura 4.- Eleutherodactylus
longipes, Ejido La Marcela,
Miquihuana. Fotografía por Elí
García Padilla
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

31

�Figura 5.-Dryophytes eximius,
Ejido El Porvenir (“La Perra”),
Gómez Farías. Fotografía por Elí
García Padilla
Figura 6.-Aquiloeurycea galeanae,
Miquihuana. Fotografía por Elí
García-Padilla
Figura 7.-Barisia ciliaris, Ejido La
Marcela, Miquihuana. Fotografía
por Elí García-Padilla

32

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas
Figura 8.-Plestiodon dicei,
Fotografía por Elí García-Padilla
Figura 9.-Phrynosoma orbiculare,
Ejido La Marcela. Fotografía por Elí
García-Padilla
Figura 10.-Sceloporis chaneyi,
Ejido La Marcela, Miquihuana.
Fotografía por Elí García-Padilla
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

33

�Figura 11.-Sceloporus grammicus,
Ejido La Perra, Gómez Farías.
Fotografía por Elí García-Padilla
Figura 12.-Sceloporus torquatus, Ejido
La Marcela, Miquihuana. Fotografía
por Elí García-Padilla
Figura 13.-Lepidophyma sylvaticum,
Ejido El Porvenir (“La Perra”), Gómez
Farías. Fotografía por Elí García-Padilla

34

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas
Figura 15.-Geophis latifrontali,
Ejido El Porvenir (“La Perra”),
Gómez Farías. Fotografía por Elí
García-Padilla
Figura 16.-Thamnophis
pulchrilatus, La Marcela,
Miquihuana. Fotografía por Elí
García-Padilla
Figura 17.-Crotalus molossus, La
Marcela, Miquihuana. Fotografía
por Elí García-Padilla
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

35

�Figura 18.-Crotalus molossus
y Crotalus morulus, Ejido La
Marcela, Miquihuana. Fotografía
por Elí García-Padilla
Figura 19.-Crotalus pricei, Ejido La
Marcela, Miquihuana. Fotografía
por Elí García-Padilla
Figura 20.-Crotalus morulus y
campesino, Ejido La Marcela,
Miquihuana. Fotografía por Elí
García-Padilla

36

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas

Figura 21.-Crotalus morulus, Ejido
La Marcela, Miquihuana. A través
de su distribución hay una gran
variedad de morfes. Fotografía por
Elí García-Padilla
Figura 22.-Crotalus morulus, Ejido
La Marcela, Miquihuana. Aquí se
observa otro de los morfos de la
misma localidad. Fotografía por Elí
García- Padilla.

APUNTES SOBRE LA PRESENCIA DE LA VÍBORA
DE CASCABEL DE LAS ROCAS TAMAULIPECA
(CROTALUS MORULUS) EN TAMAULIPAS

Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

37

�GARRAPATA CAFÉ
DEL PERRO:
EL HUÉSPED DE TU
M A S C O TA
NO DESEADO
�Magda
  
Cecilia López Grimaldo, Jorge Jesús
Rodríguez Rojas y Rosa María Sánchez Casas

Palabras clave: Enfermedades
transmitidas por garrapatas,
Garrapata café del perro,
Rhipicephalus sanguineus, vectores
de bacterias.
Key words: Brown dog tick,
bacterial vectors, Rhipicephalus
sanguineus, Tick-borne diseases.
38

�Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas

Resumen
En el presente artículo se expone la biología de la garrapata Rhipicephalus sanguineus
(Latreille, 1806), conocida como la garrapata café del perro por su afinidad de
alimentarse por ellos. Su ciclo de vida consta de cuatro etapas, desde el huevo, larva,
ninfa y adulto. Además, se explican las estrategias que tiene la garrapata para buscar
y alimentarse de los perros. Su importancia radica en el gran número de ejemplares
que pueden encontrarse en viviendas con animales domésticos propensos a
atraerlas, ya que es un vector importante en el área médica y veterinaria debido a las
diversos patógenos que puede transmitir. Por lo cual también se presentan algunas
recomendaciones de prevención para su control.

Abstract
This article discusses the biology of the Rhipicephalus sanguineus tick, known as the
brown dog tick due to its affinity for feeding on them. Its life cycle consists of four
stages, from the egg, larva, nymph and adult. In addition, the strategies that the tick
has to search for and feed on dogs are explained. Its importance lies in the large
number of specimens that can be found in homes with domestic animals prone to
attracting them, that it is an important vector in the medical and veterinary area due to
the various pathogens it can transmit. Therefore, some prevention recommendations
for its control are also presented.

Introducción

L

as garrapatas son artrópodos que pertenecen al orden Ixodida y a la familia
Ixodidae, a los integrantes de esta familia se les llama garrapatas duras, debido
a que poseen en el cuerpo una “placa dorsal esclerotizada” que las distingue de
otras. De esta familia se reconocen 729 especies en todo el mundo (Guglielmone et
al., 2020). Incluyendo a la garrapata café del perro que lleva por nombre científico
Rhipicephalus sanguineus, la cual fue descrita por primera vez con ejemplares de
Francia en 1806 por el entomólogo francés Pierre André Latreille con el nombre
“Ixodes sanguineus”. Desde el 2015 se reconocen 14 especies que están dentro del
complejo de Rhipicephalus sanguineus (Dantas-Torres y Otranto, 2015).
La garrapata Rhipicephalus sanguineus tiene una distribución mundial, y en América
se puede dividir en dos linajes, el linaje templado (también llamado Rhipicephalus
sanguineus sensu stricto) que está en la parte de Norteamérica y parte del Cono Sur;
mientras que el linaje tropical (Rhipicephalus linnaei (Audouin, 1826)) se encuentra
en México, Centroamérica y Sudamérica (Dantas-Torres y Otranto, 2015; SánchezMontes et al., 2021; Šlapeta et al., 2021; 2022). Sin embargo, en este documento nos
referiremos a Rhipicephalus sanguineus como un complejo.
Estas garrapatas suelen ser pequeñas, ornamentadas y con ligeras diferencias
morfológicas entre macho y hembra (dimorfismo sexual). Estos artrópodos necesitan
de sangre para su desarrollo biológico, pero al alimentarse se adhieren a la piel del
hospedero, por lo que se les llama ectoparásitos, que pueden llegar a elegir una gran
diversidad de animales tanto silvestres como domésticos incluyendo al humano. Pero
en el caso de la garrapata café del perro, es muy común encontrarla en las mascotas
caninas. Estas se alimentan durante largos períodos de tiempo, y su mordedura puede
ser inicialmente indolora y pasar desapercibida durante horas o incluso días (DantasTorres, 2008; Estrada-Peña, 2015). Asimismo, tiene una gran importancia médica y
veterinaria, por lo cual es significativo que podamos conocer y aprender sobre ella,
ya que no solo podría afectar a nuestros animales sino también a nosotros mismos
como humanos.
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

39

�Ecología

y

Sustentabilidad

Figura 1. Ciclo de vida de
la garrapata café del perro,
Rhipicephalus sanguineus, donde
la hembra alimentada coloca los
huevos en el ambiente, estos se
desarrollan y sale la larva que se
alimenta de un primer huésped,
esta larva se convierte en ninfa para
después pasar al adulto.

Ciclo de vida de la garrapata café del
perro

Al igual que todos los seres vivos, este arácnido también
tiene su ciclo biológico, que comienza desde un huevo
y termina como adulto (Figura 1), pero necesita de tres
hospederos ya que cada etapa de vida (larva, ninfa y
adulto) se alimenta de cada hospedero y el cambio de
etapa a etapa (muda o ecdisis) ocurre en el ambiente.
Las garrapatas hembra adulta se alimentan del
hospedero entre cinco a 21 días, una vez que se
completa la alimentación, se separa y luego deja al
hospedero para digerir su comida de sangre y poner
sus huevos en un lugar seguro. Antes de la puesta de
huevos (oviposición) hay un tiempo que varía de tres
a 14 días, posterior a eso hay un periodo promedio de
oviposición de 17 días. Una hembra bien alimentada
(Figura 2) puede poner un gran número de huevos, la
cantidad puede variar de 4,000 a 7,273 huevos (Figura
3) según las condiciones climáticas, con la temperatura
óptima entre 20 y 30 °C (Dantas-Torres, 2008). La
hembra suele colocar estratégicamente los huevos en
grietas por encima del nivel del suelo cerca de algún
posible huésped, el período de incubación del huevo va
desde los seis a los 23 días. La garrapata hembra muere
después de terminar de colocar sus huevos.
Después salen las larvas de los huevos e
inmediatamente comienzan a buscar un hospedero
en el que se adhieren para alimentarse, esto suele
durar de tres a 10 días en promedio hasta que están
40

bien alimentadas, posteriormente se despegan del
hospedero y mudan en el ambiente entre cinco y 15
días. En caso de no encontrar con que alimentarse, estas
pueden llegar a sobrevivir hasta ocho meses (DantasTorres, 2008; Estrada-Peña, 2015).
La siguiente fase que enfrentan es su etapa de ninfa,
esta ninfa al igual que la larva busca un hospedero para
alimentarse, una vez en él, el proceso de alimentación
puede durar de tres a 11 días, ya que se alimenta por
completo, sale del hospedero para buscar un sitio y así
mudar al adulto, proceso que puede durar de nueve
a cuarenta y siete días. En caso de no encontrar una
fuente de alimentación, una ninfa puede sobrevivir
alrededor de seis meses (Dantas-Torres, 2008).
En la etapa adulta busca dos cosas, alimentarse
y reproducirse, estas actividades las realiza en el
hospedero. En caso de no encontrar un hospedero
para alimentarse pueden sobrevivir durante 19 meses
sin alimento (Dantas-Torres, 2008). La alimentación
es muy importante en esta etapa para estimular
el apareamiento y por ende la reproducción. En el
apareamiento, el macho busca el vientre de la hembra
para estimular la abertura genital femenina (gonoporo)
e insertar un saco lleno de esperma (espermatóforo)
(Dantas-Torres, 2010).
Un ciclo de vida tarda en completarse un promedio de
63 a 91 días, por lo que puede completar hasta cuatro
generaciones por año si la garrapata encuentra las
condiciones estables y favorables como el alimento,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas

Figura 2. Vista frontal (fotografía izquierda) y ventral (fotografía derecha) de la garrapata Rhipicephalus sanguineus
hembra alimentada.

clima y disponibilidad de una pareja. Sin embargo,
este ciclo de vida puede variar de una población de
garrapatas dependiendo de su región (Dantas-Torres,
2008; 2010).

Características morfológicas distintivas
de la garrapata café del perro

Los huevos son muy pequeños, esféricos y de color
marrón oscuro. Las larvas son pequeños puntos rojos
de 0.54 mm de largo y 0.39 mm de ancho, y tienen solo
tres pares de patas. Carecen de placas espiraculares,
por lo que la respiración la efectúan a través de la
cutícula. Las ninfas se parecen más al adulto en la
forma, ya que tiene ocho patas, pero es más pequeña
con una longitud promedio de 1.22 mm y una anchura
promedio de 0.62 mm; son sexualmente inmaduras,
por lo que no tienen abertura genital; presenta dos
placas espiraculares o espiráculos situados detrás
del cuarto par de patas, por donde se lleva a cabo la
respiración (Dantas-Torres, 2008; 2010; Estrada-Peña,
2015).
Por otra parte, los adultos son más grandes y
sexualmente maduros con el poro genital en el
centro de la cara ventral, presentan palpos cortos,
ornamentaciones, ojos y festones presentes, base
hexagonal de los capítulos. El órgano llamado “capítulo”
está formado por piezas bucales como un par de
quelíceros, dos palpos segmentados y el hipostoma con
dientes (Dantas-Torres, 2008; 2010).
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

Figura 3. Puesta de huevos de la garrapata café del
perro, Rhipicephalus sanguineus.
41

�Ecología
Además, los machos tienen las placas espiraculares en
forma de coma y la coxa I está profundamente hendida,
con tamaño promedio de 2.73 mm de largo por 1.40 mm
de ancho, de color marrón rojizo con pequeños hoyos
esparcidos por la espalda. Los machos a diferencia de
las hembras presentan un escudo dorsal que cubre
todo su cuerpo (Figura 4), mientras que en las hembras
se limita a la mitad anterior. Las hembras adultas se
parecen a los machos en la forma, color y tamaño antes
de la alimentación, el tamaño promedio es de 2.60 mm
de largo por 1.60 de ancho. Después de alimentarse
de sangre, puede agrandarse hasta 11.5 mm de largo
por 7.5 mm de ancho, y la parte agrandada del cuerpo
se vuelve azul grisáceo a verde militar. Igualmente, las
hembras presentan “áreas porosas” que se localizan
en la superficie dorsal del capítulo. Estas áreas porosas
producen unas sustancias que empapan los huevos
para protegerlos (Dantas-Torres, 2008; 2010; EstradaPeña, 2015).

y

Sustentabilidad

En las casas con alta infestación de garrapatas café del
perro se les puede ver escalando las paredes ya que
tiene una fuerte tendencia de arrastrarse hacia arriba
(comportamiento llamado geotropismo negativo),
también se pueden encontrar arrastrándose sobre
alfombras, pisos y muebles. Pueden esconderse en
cualquier tipo de grietas, generalmente cerca del lugar
donde está el huésped. Pero en áreas abiertas, se les
puede observar en el suelo o en la hierba (DantasTorres, 2010).
Algunas poblaciones de garrapatas pasan en
promedio el 95% de su vida fuera del huésped bajo la
influencia de muchos factores como de la estructura
de su hábitat y el clima, pero este porcentaje puede
variar de una región a otra. También tienen un patrón
de separación del huésped, por ejemplo, las larvas
exhiben una caída diurna, mientras que las ninfas
y los adultos tienen un ritmo de caída nocturno
(Dantas-Torres, 2010).

¿Dónde y cuándo se encuentran las
garrapatas cafés del perro?
Tanto el linaje tropical como el linaje templado
pueden compartir regiones, las diferencias entre estos
dos grupos es por el comportamiento que tienen ante
eventos climáticos, por ejemplo, el grupo templado
está restringido a temperaturas medias por debajo
de los 20 °C, mientras que el grupo tropical prefiere
la temperatura media anual que pase los 20 °C
(Backus et al. 2021). Por lo que suelen presentarse en
regiones tropicales, subtropicales y templadas, donde
pueden sobrevivir a temperaturas de 20 a 35 °C y
humedad de 35 a 95% (Dantas-Torres 2010; DantasTorres y Otranto, 2011). En las zonas templadas, son
principalmente activas desde finales de primavera
hasta principios de otoño, mientras que, en zonas
más cálidas, pueden estar activos todo el año como es
el caso de México.
En la República Mexicana está presente en 24
estados, desde el norte: Baja California, Baja
California Sur, Chihuahua, Coahuila, Durango,
Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas; centro:
Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Michoacán,
Morelos, Puebla, San Luis Potosí; y sur del país:
Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo,
Tabasco, Veracruz y Yucatán (Sánchez-Montes et al.,
2021) (Figura 5).
Esta especie de garrapata se ha adaptado para vivir
dentro de los domicilios (endófila), muchas de las
veces en los patios o porches donde descansan los
animales de compañía como perros, comportamiento
que le ha ayudado a mantener sus poblaciones
cuando el clima es más extremo, ya que en esos
lugares existe cierta amortiguación contra los efectos
climáticos estacionales. Por lo que las temperaturas
muy altas (&gt; 40°C) o muy bajas (&lt; 10°C) restringen
de cierto modo y en parte la distribución de esta
especie (Dantas-Torres, 2008). De esta manera, puede
encontrarse tanto en áreas urbanas como en rurales
siendo activas casi todo el año.
42

Figura 4. Características morfológicas específicas de la garrapata café
del perro. Imagen superior muestra la parte dorsal de la garrapata
macho, mientras que en la imagen inferior se observa la parte ventral de
la garrapata macho.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�¿Cómo encuentran las garrapatas a tus
mascotas?
La garrapata Rhipicephalus sanguineus tiene un gran
instinto ya que puede adoptar distintas estrategias para
buscar a los hospederos y alimentarse. Para esto se
apoya de las sustancias químicas (kairomonas) como el
dióxido de carbono y el amoniaco que son emanadas
por los animales, así como la temperatura corporal del
hospedero. Las corrientes de aire junto con los olores les
ayudan a ubicar al hospedero, por lo que las garrapatas
salen de su hábitat para intentar treparse. Otra forma es
que las garrapatas permanecen escondidas en las áreas
de descanso del hospedero, esperando su llegada. Sin
embargo, pueden adaptar diferentes comportamientos
de búsqueda de hospedero (Dantas-Torres, 2008; 2010).
El órgano de Haller que se encuentra en el tarso del
primer par de patas es el órgano sensitivo con sensilas
que le permite percibir olores, humedad, temperatura y
vibraciones del hospedero (Caetano et al., 2017).

anemia, sobre todo si están infectados por patógenos que
puedan transmitir (Dantas-Torres, 2010).

¿Cómo es su proceso de alimentación?
Una vez que la garrapata está adherida a su hospedero,
utiliza sus quelíceros (piezas bucales) para perforar la piel,
estos pueden alcanzar a perforar diferentes capas de
la piel y es capaz de liberar una sustancia que puede ser
relacionada con el cemento, ya que ayuda a fijarse en la
piel. Después, forma un cono en la parte de la superficie
en la epidermis que puede extenderse al estrato córneo.
Todo esto solo le lleva un tiempo aproximadamente de
entre tres y cinco minutos en total (Dantas-Torres, 2010).

Las garrapatas pueden unirse a cualquier parte del
perro, pero hay zonas como la espalda, la axila, regiones
cerca de las extremidades inferiores, y las orejas donde
suelen ser sus lugares más recurrentes para unirse. Por
ejemplo, las garrapatas adultas prefieren las orejas,
mientras que las garrapatas inmaduras prefieren el
vientre y las patas traseras, pero generalmente se
distribuyen de forma más homogénea en el cuerpo del
perro (Figura 6z) (Dantas-Torres y Otranto 2011).

Al perforar la piel, provoca hemorragias que crean
un estanque de sangre para alimentarse y succionar
fluidos tisulares además de la sangre. Primero empieza
alimentarse de sangre de forma lenta y continua
y después de forma rápida. Dependiendo de su
etapa de vida, es el periodo en el que terminará su
alimentación, por ejemplo, para las larvas les puede
tomar dos días alimentarse, a las ninfas les toma más
días, pero las hembras pueden llegar a varias semanas
y su tamaño incrementa hasta 15 veces. Muy diferente
al comportamiento del macho, que ingiere múltiples
comidas de sangre y pasa de un perro a otro, o también
pueden permanecer durante largos períodos de tiempo
en el hospedero (Dantas-Torres, 2010).

Un dato importante es que, factores como la salud, la edad y
la raza del perro afecta en la carga de garrapatas, los perros
jóvenes a comparación de perros avanzados de edad suelen
presentar una mayor infestación, lo cual puede provocar

Durante este proceso de alimentación se pueden
observar diferentes tiempos de succión y salivación con
regurgitaciones, por lo que este proceso es importante
en la transmisión de patógenos durante la alimentación

Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

43

Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas

Figura 5. Distribución de la
garrapata café del perro en
24 estados de la República
Mexicana (modificado de
Rodríguez-Vivas et al., 2023).

�Ecología

y

Sustentabilidad

Cuadro 1. Lista de patógenos asociados a la garrapata café del perro en México.
Especie de patógeno

Enfermedad

Lugar

Referencias

Rickettsia typhi

Tifus murino o tifus endémico

Chiapas

Ulloa-García et al., 2020

Rickettsia rickettsii

Fiebre de las Montañas Rocosas

Baja California,
Coahuila

Eremeeva et al., 2011; Sosa-Gutierrez et al., 2016;
Ortega-Morales et al., 2019

Rickettsia rhipicephali*

Grupo de las fiebres manchadas

Coahuila

Ortega-Morales et al., 2019

Rickettsia amblyommatis

Grupo de las fiebres manchadas

Tamaulipas

Salomon et al., 2022

Rickettsia parkeri

Grupo de las fiebres manchadas

Tamaulipas

Salomon et al., 2022

Rickettsia andeanae

Grupo de las fiebres manchadas

Tamaulipas

Salomon et al., 2022

Rickettsia felis

Grupo de las fiebres manchadas

Puebla

Salceda-Sánchez et al., 2023

Ehrlichia canis

Ehrlichiosis monocítica canina

Chihuahua, Yucatán,
Nuevo León

Beristain-Ruiz et al., 2022; Ojeda-Chi et al., 2019;
Pat-Nah et al., Rodríguez-Rojas et al., 2023;
2015; Sosa-Gutierrez et al., 2016

Ehrlichia chaffeensis

Ehrlichiosis monocítica humana

Varias regiones de
México

Sosa-Gutierrez et al., 2016

Anaplasma platys

Trombocitopenia cíclica canina

Chihuahua

Beristain-Ruiz et al., 2022;

Anaplasma phagocytophilum

Anaplasmosis Granulocítica Humana

Chihuahua

Prado-Ávila et al., 2018; Sosa-Gutierrez et al., 2016

Nota: Rickettsia rhipicephali no se considera una bacteria patógena.

sanguínea (Dantas-Torres, 2010). Una vez que la garrapata
está completamente llena de sangre, se desprende del
hospedero y se deja caer para buscar un lugar adecuado
y así completar la digestión. Todo este proceso de
alimentación es muy importante para completar su ciclo
de vida y puede variar en tiempos dependiendo de la
etapa de desarrollo de la garrapata, el hospedero y las
condiciones ambientales (Dantas-Torres, 2010).

Importancia veterinaria y salud pública
de la garrapata café del perro

Además de que las garrapatas pueden causar en el perro
dermatitis, prurito, estrés, respuestas alérgicas, anemia
y alopecia, también existe suficiente evidencia que la
garrapata café del perro tiene la capacidad de transmitir
diferentes tipos de patógenos como las bacterias
Anaplasma platys, Babesia canis, Babesia vogeli, Coxiella
burnetii, Ehrlichia canis, Hepatozoon canis, Rickettsia conorii
y Rickettsia rickettsii a los perros y otros animales. Como
se mencionó anteriormente, existen al menos dos linajes
de la garrapata café del perro, y cada uno probablemente
difiera en su capacidad para transmitir diferentes
patógenos (Dantas-Torres, 2008; 2010).
En México desde 1943, Bustamante y Varela (1943)
reportaron que Rhipicephalus sanguineus estaba
involucrado en la transmisión del agente causal
(Rickettsia rickettsii) de la Fiebre de las Montañas Rocosas
en Sinaloa y Sonora. Además, se tiene documentado
que Rhipicephalus sanguineus está involucrado en la
transmisión de diferentes especies de bacterias, por lo
que en el siguiente cuadro (cuadro 1) se muestra cada
una de las especies de bacterias, el lugar o estado donde
se hizo el descubrimiento, así como algunas referencias.

Pero… ¿Cómo se infecta tu mascota de

algún patógeno por medio de la garrapata?
Las garrapatas se infectan principalmente cuando
ingieren sangre de un animal que contiene la bacteria.
También pueden infectarse cuando la hembra pasa
44

el patógeno a sus huevos (transmisión transovarial o
vertical), y luego los huevos de las garrapatas hembra
infectados desarrollarán larvas infectadas, y a su vez, las
larvas se convertirán en ninfas infectadas (transmisión
transestadial) sin necesidad de la alimentación. En los
humanos la infección se produce como en los animales
domésticos, cuando una garrapata contenedora de
los microorganismos patógenos se alimenta y pasa las
partículas infectantes con su saliva (Estrada-Peña, 2015).
Estos microorganismos entran al torrente sanguíneo del
huésped, que se multiplican esparciendo la enfermedad.
Los primeros signos y síntomas podrían aparecer dentro
de 3 a 21 días después de la mordedura. Por ejemplo,
cambios en el comportamiento o en el apetito sugiere una
revisión rápida al veterinario (Dantas-Torres, 2008; 2010.

¿Sabes cómo prevenir este problema en
tus mascotas y en tu casa?
Para las enfermedades transmitidas por garrapatas se
recomienda evitar que estas afecten a las mascotas y a
los humanos, sin embargo, en caso de una infestación,
se deben eliminar y tener un tratamiento preventivo para
evitar la re-infestación, debe de haber un manejo del
ambiente y el entorno del animal, ya que las garrapatas
suelen estar presentes en estos lugares por largo tiempo.
Para prevenir la infestación de garrapatas se debe de
tener en cuenta el control integrado, donde utilice
diferentes técnicas y métodos para una reducción
significativa y efectiva de garrapatas. Estas técnicas
abarcan el control químico y biológico. Por un lado,
el control químico engloba una gran variedad de
preparaciones acaricidas como fipronil, amitraz, carbaril,
deltametrina, permetrina y cipermetrina, las cuales son
presentadas en fórmulas para untar, aerosoles, collares
impregnados, champús, jabones y polvos para el animal.
Para esto, las recomendaciones que le dé su veterinario
de confianza son muy importantes, del mismo modo,
el examen físico regular de los perros con la extracción
manual sirve mucho cuando son pocas garrapatas, para
esto se deben de utilizar pinzas diseñadas para este fin,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Como control biológico, el uso de hongos
entomopatógenos que afectan a las garrapatas está
ganando adeptos, ya que las especies de hongos
Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae son efectivas
en el control. Las formulaciones de estas dos especies de
hongos son mortales para los adultos y su descendencia
variando de una semana a un mes cuando se exponen
directamente. Sin embargo, este manejo con hongos
está condicionado por la baja humedad, las altas
temperaturas y la exposición a los rayos ultravioleta
(Sullivan et al., 2022; Weeks et al., 2020)

Figura 6. Garrapatas cafés del perro, Rhipicephalus sanguineus, en el
parpado superior del ojo derecho de un perro criollo.

se debe halar suavemente a la garrapata con las pinzas
ejerciendo presión en todo momento y evitando hacer
movimientos giratorios o bruscos ya que esto puede
provocar que el aparato bucal de la garrapata se quede
insertado en la mascota. Una vez removida, se debe de
eliminar a través en un recipiente con alcohol, no debe de
aplastarse con las manos ya que al tener contacto puede
ser un medio de transmisión de los microorganismos
patógenos, por lo que es recomendable usar guantes
y así minimizar el contacto directo. Después de estos
procedimientos manuales se recomienda lavar bien
las manos con agua y jabón; las garrapatas removidas
colocadas en alcohol pueden ser dirigidas a su centro
de salud más cercano o algún centro de investigación de
alguna Universidad que trabajen con estos organismos.
Pero también estos mismos acaricidas son usados en
concentrados emulsionables para rociarse o esparcirse con
agua sobre el piso o paredes del domicilio, y dependerá
mucho del grado de infestación y de la duración del efecto
residual del acaricida para los tiempos de aplicación,
por lo que, se deben seguir siempre las indicaciones del
fabricante. Ya que, de lo contrario, el uso inadecuado y
abuso de estos acaricidas puede causar toxicidad para los
humanos y otros organismos, así como contaminación
ambiental. Como resultado a largo plazo, también puede
llevar a la selección de garrapatas resistentes (DantasTorres, 2008). La Organización Mundial de la Salud hace
una clasificación de plaguicidas por peligrosidad donde
incluyen a los acaricidas para el control de garrapatas
(WHO, 2006; 2019).
Además, Rodríguez-Vivas et al. (2023) hacen una lista
actualizada de los principales acaricidas que se usan
para el control de esta especie de garrapata, indicando
el nombre del acaricidas, el nombre comercial, dosis,
vías de administración y otros datos de interés.
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

Además, no se recomienda llevar a las mascotas a
zonas silvestres y conservadas. Por lo tanto, es muy
importante evitar el contacto de la mascota con la flora
y fauna silvestre. Ya que la mascota puede adquirir las
garrapatas de estas áreas, y también pueden llevar sus
enfermedades (por ejemplo, parvovirosis canina o alguna
otra enfermedad parasitaria o bacteriana que puede dejar
en la orina y en las heces) a la fauna silvestre (Nava, 2017).
Por otro lado, cada vez hay más normalidad en llevar a
los perros a lugares públicos como plazas comerciales o
cines y obviamente también se convierten en lugares de
transmisión de enfermedades zoonóticas.

Conclusión
La garrapata común de perro suele estar muy presente
tanto en la ciudad como en zonas rurales, con más
presencia en algunas localidades que en otras; sin embargo,
hay mucha información que las comunidades suelen
no tomar en cuenta y ser ajena a ella. Se conoce que la
mordedura de la garrapata es muy peligrosa sobre todo
en humanos, pero realmente son muy poco conocidas
todas las enfermedades que puede transmitir (por ejemplo,
Rickettsia rickettsii, Ehrlichia canis, Rickettsia conorii). Esta
información suele ser ignorada junto con el procedimiento
adecuado para prevenirlas y deshacerse de ellas cuando
están adheridas a la piel del animal o del ser humano, por
lo cual es necesario que se haga difusión sobre el tema;
conocer las generalidades biológicas importantes de estos
artrópodos puede ayudar a las comunidades a optimizar
estrategias para tener un mejor control del ambiente de sus
mascotas y prevención de las enfermedades.

Agradecimientos
Agradecemos a Eliud Abdiel Maldonado Salazar por la
edición de la figura 1, y a Josué Severo Ortíz Barrera por la
figura 5. Todas las fotografías de este documento fueron
tomadas por Jorge Jesús Rodríguez Rojas. Agradecemos
las observaciones y comentarios de un revisor anónimo
que enriqueció mucho este documento.
45

Apuntes sobre la presencia de la víbora de cascabel de las rocas tamaulipeca (Crotalus morulus) en Tamaulipas

Las estrategias no químicas para el control de las
garrapatas son aquellas que involucran la modificación
del ambiente de la mascota y por ende del humano. Es
por esto que se recomienda tener el césped o jardín
corto en las viviendas; sellar o resanar correctamente
las hendiduras y grietas de la pared; tener orden y
organización de los objetos apilados.

�Literatura citada

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�“LA VIDA EN LA
ZONA INTERMAREAL:
ADAPTACIONES EN UN
ECOSISTEMA CAMBIANTE”
�Osmar
  
R. Araujo-Leyva1*, Julio Lorda
Solórzano1, Marco Antonio Moriel Sáenz2,
Sebastián Ruiz Mejía1, Alejandro Gonzalez
Rojas1, Lucía Tonalli Durazo Sandoval1

48

�Universidad Autónoma de Baja California, Facultad de Ciencias, Baja California, México. Carretera Transpeninsular 3917, 22860, Ensenada.
2
Universidad Autónoma de Baja California, Facultad de Ciencias Marinas, Baja California, México. Carretera Transpeninsular 3917, 22860,
Ensenada.

1

49

�Ecología

y

Sustentabilidad

Resumen
El ecosistema intermareal es una zona costera que se encuentra entre las mareas alta
y baja. Esta zona es extremadamente importante, debido a que es el hogar de una
gran cantidad de organismos marinos que dependen de las condiciones específicas
de esta área para sobrevivir.
Las características de las zonas intermareales son tan distintas que es difícil comparar
un acantilado rocoso con una marisma lodosa o incluso una pradera de pastos
estuarinos. ¿Pero qué tienen en común estos ecosistemas a lo largo del mundo? La
zona intermareal es la franja de tierra que se encuentra entre la línea de marea alta
y la marea baja en la costa, y es un hábitat importante para muchas especies de
plantas y animales, estos organismos que viven allí deben ser capaces de adaptarse
a cambios extremos en las condiciones ambientales y dado la interacción del ser
humano con estas áreas, hoy en día es uno de los hábitats más perturbados y
amenazados del planeta.
La importancia de la zona intermareal radica en su papel como zona de transición
entre los ecosistemas terrestres y marinos, y en su contribución a la biodiversidad
global. En la zona intermareal se pueden encontrar una gran variedad de especies,
como algas, crustáceos, moluscos, gusanos, aves costeras y migratorias, entre otras.
Estas especies son importantes para la cadena alimentaria y contribuyen a la pesca
y la acuicultura local de cada región. Además, la zona intermareal desempeña un
papel crucial en la protección de la costa, ya que ayuda a prevenir la erosión costera y
reduce la energía de las olas. Las plantas y animales que viven en la zona intermareal
también son importantes para la purificación del agua y la absorción de nutrientes. El
ecosistema intermareal es un área increíblemente importante que tiene un impacto
significativo en el medio ambiente y en la vida de las personas. Es fundamental
que se proteja y conserve para garantizar su supervivencia y su papel crítico en el
ecosistema global.

Abstract
The intertidal ecosystem is a coastal zone that is found between the high and low
tides. This zone is extremely important because it is home to a large quantity of
marine organisms that depend on the specific conditions of this area to survive.
The characteristics of the intertidal zones are so different that it is difficult to
compare a rocky cliff with a mudflat, or even a seagrass meadow. But what do these
ecosystems have in common across the world? The intertidal zone is a strip of land
that is found between the high and low tide coast, and it is an important habitat for
many species of plants and animals. The organisms that live there must be capable of
adapting to extreme changes in the environmental conditions. Given the interactions
of humans in these environments, nowadays these habitats are one of the most
disturbed and threatened habitats on the planet.
The importance of the intertidal zone lies in its role as a transition zone between
the terrestrial and marine ecosystems, and to their contribution to the global
biodiversity. In the intertidal zone, it is possible to find a great variety of species, from
algae, crustaceans, mollusks, worms and fish to coastal and migratory birds. These
species are important to the trophic chain and contribute to the local fisheries and
aquaculture of each region. Further, the intertidal zone performs a crucial role in
the protection of the coast since it prevents coastal erosion and reduces the energy
of the upcoming waves. The plants and animals that live in the intertidal zone are
also important in the purification of water and nutrient absorption. The intertidal
ecosystem is an incredibly important area that has a significant impact on the
environment and the lives of people. It is fundamental to protect and conserve these
areas to guarantee their survival and their critical role in the global ecosystem.

50

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Keywords: intertidal, ecology, biodiversity

Introducción

E

l océano es un ecosistema caracterizado
por su magnitud de hábitats, organismos y
características físicas, tales como las mareas, las
costas rocosas y las costas lodosas/arenosas.
Dentro de la variedad de ecosistemas marinos que
existen, el intermareal es uno de los más interesantes,
puesto que cambia sus características según el área
geográfica donde se ubique, lo que permite que se
puedan catalogar como un intermareal que presenta
desde llanas planicies de arena, hasta alzados
precipicios junto a la costa (Raffaeli y Hawkins, 1995).
Este ecosistema es considerado la última barrera que
existe entre el mar y la vida terrestre, por ello, no es
extraño encontrar una gran cantidad de especies. Estos
singulares organismos han desarrollado sofisticadas
adaptaciones para poder sobrevivir allí, debido a que
la compleja dinámica del intermareal se caracteriza
por poseer períodos oscilantes de mareas, uno de ellos
se encuentra totalmente cubierto de agua durante
algunas horas del día, mientras poco a poco la marea
va disminuyendo paulatinamente hasta descubrir por
completo decenas de metros mar costa. Por lo tanto, las
criaturas que lo habitan han sobrevivido adaptándose a
condiciones tanto del medio acuático, como habilidades
para resistir periodos largos de sequedad o periodos
semiacuáticos, así como a los cambios en el reacomodo
del sedimento (Airoldi y Cinelli, 1997).
Dentro de estas adaptaciones podemos encontrarnos
a caracoles que pueden conservar la humedad durante
las mareas bajas; almejas y mejillones que de la misma
forma se cierran hasta que el agua aumente lo suficiente
y les permita respirar y obtener alimento; además de
algunas más complejas como la de algunos cangrejos
que logran producir burbujas con su boca cuando están
en tierra, esto con la intención de aérear sus branquias
y obtener el oxígeno suficiente para sobrevivir durante
los periodos que la marea se encuentra baja. De esta
forma se puede comprender que el intermareal es un
ecosistema complejo, pero aun con la cercanía y la
interacción que los seres humanos tenemos con las
costas, desconocemos muchas de sus características,
formas, fauna y los cambios que estamos generando
ante la misma presión que provocamos al habitar la
costa, como la constante contaminación, el cambio
de uso al construir y otras como suma de nuestras
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

actividades como el constante incremento de la
temperatura debido al cambio climático. Por ende, este
artículo tiene el objetivo de describir de manera sencilla
las principales características de la zona intermareal, los
organismos más comunes que habitan ahí y los retos
a los que nos enfrentamos para poder conservar estas
áreas tan ricas en nichos y biodiversidad, esto tomando
como ejemplo las costas de Baja California, México.

¿Qué es el intermareal y por qué es tan
importante?
La zona intermareal representa la línea entre el mar y la
tierra, esta zona es tan compleja debido a que su forma
y dinámica cambia drásticamente según el área donde
se observe, sin embargo a pesar de que una zona llena
de rocas, cientos de metros de arena y lodos cubiertos
de pastos no parecen compartir características similares,
todas ellas tienen puntos medios o de “transición” en
donde podemos encontrar plantas y animales con
adaptaciones y funciones similares para habitar allí,
por ende a continuación se enlistan algunas de las
características más importantes que poseen de manera
similar todos los tipos de zonas intermareal:
1. Biodiversidad: Es uno de los ecosistemas
más biodiversos del mundo, ya que es el
hogar de una gran variedad de plantas y
animales, muchos de los cuales son únicos
y no se encuentran en ningún otro lugar.
2. Alimentación: El ecosistema intermareal
es una fuente importante de alimento
para muchos animales, incluyendo aves,
peces y otros organismos marinos.
3. Ciclos de nutrientes: Los sedimentos de la zona
intermareal contienen una gran cantidad de
nutrientes que son esenciales para el crecimiento
de las plantas y los animales. Los procesos de
descomposición y reciclaje de nutrientes en la
zona intermareal son cruciales para mantener
la productividad del ecosistema costero.
4. Protección de la costa: Las plantas y los animales
que habitan en el ecosistema intermareal
ayudan a proteger la costa contra la erosión
y las tormentas, ya que sus raíces y hábitos
de alimentación contribuyen a la estabilidad
de la tierra y la absorción de agua.
51

“La vida en la zona intermareal: adaptaciones en un ecosistema cambiante”

Palabras clave: Intermareal, ecología, biodiversidad

�Ecología
5. Investigación científica: El ecosistema intermareal
es un área de gran interés para los científicos
y los investigadores, puesto que es un lugar
único para estudiar cómo los organismos
marinos interactúan entre sí y con su entorno.
6. Recreación: Las personas también pueden
disfrutar del ecosistema intermareal mediante
actividades recreativas como la observación
de aves, la pesca y el senderismo.

La marea, el oleaje y la zonación:
Arquitectos de la zona intermareal
A lo que llamamos “marea” es el ascenso y descenso
periódico del nivel del mar en nuestras costas. Este ciclo
incesante afecta no solo a los océanos, sino también a
los ecosistemas costeros y a la vida que habita en ellos.
Imaginen las costas rocosas, donde las poderosas olas
del mar chocan constantemente contra las rocas. Estas
playas son como un lienzo natural esculpido por la
fuerza del tiempo y la marea. Desde pequeñas gravillas
hasta grandes piedras rodadas, las rocas aquí varían en
tamaño y forma, y esta diversidad es el resultado del
constante embate de las olas. Este fenómeno, llamado
zonación, es clave en el mundo de la ecología costera.
Las especies que habitan en estas áreas son moldeadas
por la intensidad y duración de la exposición al oleaje. La
zonación se manifiesta en dos dimensiones: horizontal y
vertical (McNeill, 2010).
Horizontalmente, si caminamos a lo largo de la costa
durante la marea baja, notaremos parches distintos de
vida marina y vegetación. En ambos sentidos, paralelo y
perpendicular a la línea de la costa, veremos diferencias
notables en la distribución de seres vivos, nivel: inferior,
medio y superior) (Fig. 2)
Sin embargo, este asombroso fenómeno no es tan
evidente en todos los ecosistemas intermareales.
Para observarlo en su máxima expresión, debemos
sumergirnos en el mundo de las playas rocosas, donde
la zonación se presenta de manera más prominente.
Pero no se limita solo a estas costas; podemos encontrar
indicios de zonación en otros tipos de intermareal si
prestamos suficiente atención (Fig. 6)
Así que, la próxima vez que visiten la costa, miren más allá
de las olas y las rocas. Observen a la vida marina que revela
el asombroso fenómeno de la zonación en la naturaleza.

Adaptaciones en un ecosistema
cambiante

Los animales y plantas en todos los ecosistemas han
desarrollado una variedad de características que les
permiten sobrevivir en su entorno particular (Molles,
2016). Por ejemplo, algunos han desarrollado una mayor
cantidad de grasa y músculo para resistir ambientes fríos
(Allen, 1877). Sin embargo, en el ecosistema intermareal,
donde las condiciones cambian constantemente, tanto
los animales como las plantas requieren adaptaciones
específicas para su supervivencia. Estas adaptaciones
se pueden categorizar en seis tipos principales: físicas,
52

y

Sustentabilidad

defensas químicas, de comportamiento, reproductivas,
mutualistas y fisiológicas.
A. Adaptaciones físicas: Este tipo de adaptaciones
se refiere a las características del cuerpo o la
construcción de estructuras que permiten a los
organismos enfrentar los desafíos físicos de su
hábitat, como la fuerza del oleaje o la desecación
(Peterson, 1991). Ejemplos de estas adaptaciones
incluyen a las numerosas espinas del erizo rojo
(Strongylocentrotus franciscanus) (Fig. 3I), las
cuales cumplen un papel de protección tanto hacia
depredadores como a traumas físicos del ambiente,
pues al momento en el que una espina del erizo
se rompe, esta absorbe cierta fuerza para suavizar
el impacto hacia el cuerpo esférico (Strathmann,
1981). De manera parecida, las algas coralinas
(Corallina officinalis) (Fig. 3C) cuentan con cuerpos
calcificados duros que les otorgan resistencia y
partes plásticas que les brindan elasticidad, ambas
funcionando como un conjunto para evitar que la
fuerza de olas las desprenda de las rocas en las que
crecen (Graham et al., 2016; Denny y Rey, 2016).
B. Adaptaciones de defensa química: En este tipo
de adaptaciones, los seres vivos pueden emplear
diversas sustancias químicas para evadir a
sus depredadores o para cazar presas (Pawlik,
1993). Algunos ejemplos notables incluyen
las anémonas fluorescentes (Anthopleura
xanthogrammica) (Fig. 3M), que disponen de
células especiales capaces de inyectar veneno
en sus presas, permitiéndoles atraparlas y
consumirlas (Pechenik, 2015). Por otro lado, los
gusanos anillados de fuego (Amphinomidae:
género Eurythoe) (Fig. 3N) producen toxinas
tanto para protegerse de depredadores como
para liberar espinas alrededor de su cuerpo,
aumentando su defensa (Verdes et al, 2018).
Además, los pulpos (Octopus bimaculatus)
(Fig. 3J) han desarrollado la capacidad de
expulsar chorros de tinta viscosa, una
ingeniosa estrategia para confundir a sus
depredadores y ganar el tiempo necesario
para escapar y esconderse (Derby, 2014).
C. Adaptaciones de comportamiento etológico:
Estas adaptaciones se refieren a los
comportamientos que los organismos exhiben
en relación con su ambiente y otros individuos,
ya sean de su misma especie o diferentes, y
pueden ser tanto positivos como negativos
(Quesada et al., 2014). Por ejemplo, las estrellas
ocre (Pisaster ochraceus) (Fig. 3E), que habitan
en áreas de aguas poco profundas y expuestas
a una mayor radiación solar, han desarrollado
una estrategia inteligente. Cuando desean
evitar daños graves, se trasladan hacia regiones
sombreadas, buscando refugio debajo de rocas
o láminas de algas (Burnaford y Vasquez, 2008).
Por otro lado, las colonias de anémonas clonales
(Anthopleura elegantissima) (Fig. 1) muestran un
comportamiento agresivo cuando entran en
contacto con una colonia diferente. Esto da inicio
a una especie de “guerra lenta” entre ambas
colonias, que se manifiesta como un espacio vacío
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

En el caso de algunos gusanos cacahuate (clase Sipuncula)
(Fig. 5D), enfrentan desafíos relacionados con la baja
concentración de oxígeno en su entorno, como en el lodo
de los manglares. Estos organismos han desarrollado
mecanismos que les permiten sobrevivir durante largos
períodos en condiciones de estrés, produciendo ciertas
sustancias que respaldan el funcionamiento de sus
órganos a pesar de la escasez de oxígeno (Teo et al., 2000).

Intermareal rocoso
Las playas rocosas son una zona visualmente dominada
por el impacto de las olas sobre las rocas, brindando
un espectáculo de agua y espuma saltando en todas
direcciones. Están construidas a partir de un conjunto de
rocas que pueden variar desde el tamaño de una pelota de
golf hasta murallas que alcanzan varios metros de altura.
Sin embargo, el intermareal rocoso se encuentra localizado
únicamente en la parte en la que la marea alta cubre
totalmente la playa con agua marina y donde la marea
baja la deja al descubierto del aire, al igual que el resto
de zonas intermareales (Smith y Smith, 2007). Cuando
la marea baja, salen al descubierto algunas formaciones
rocosas que funcionan como charcas o pozas en las que se
almacena el agua presente durante la marea alta (Molles,
2016). Dentro de estas pozas se presentan condiciones
notablemente diferentes a las que se encuentran las
rocas totalmente expuestas al aire y las que tiene el mar
abierto, funcionando como un hábitat único a pequeña
escala (Smith y Smith, 2007). La gran cantidad de sitios
disponibles y sometidos bajo a distintas condiciones
ambientales es lo que permite que una gran variedad
de animales y plantas puedan vivir en los espacios por
encima, debajo y entre las rocas del intermareal, los cuales
han evolucionado con diferentes formas de sobrevivir a las
condiciones cambiantes de este ecosistema (Fig. 1).

Figura 1. Paisaje típico de una poza de marea en las costas de
California durante la marea baja.
53

“La vida en la zona intermareal: adaptaciones en un ecosistema cambiante”

entre ellas donde ninguna puede crecer debido
a la presencia de la otra (Ayre y Grosberg, 2005).
D. Estrategias Reproductivas: Estas estrategias son
utilizadas tanto por animales como por plantas
para generar descendencia (Wangensteen et
al., 2017). Un ejemplo de esto es el cerdo de
mar (género Aplidium) (Fig. 3Ñ), un organismo
colonial con la capacidad de reproducirse de
manera asexual, lo que significa que no requiere
de otro individuo para engendrar descendencia.
Esta reproducción asexual se logra a través de
la división de un individuo en dos, resultando
en dos nuevos individuos idénticos entre sí, con
algunas pequeñas variaciones dependiendo de
las condiciones ambientales (Nakauchi, 1982).
Los pastos marinos (género Phyllospadix)
(Fig. 3A) liberan su polen en el agua,
aprovechando el movimiento de la marea
y el oleaje para dispersarlo y así polinizar a
otros pastos, dando lugar a la generación
de nuevas semillas (Cox et al., 1992).
Por otro lado, los percebes (Pollicipes polymerus)
(Fig. 3F) son hermafroditas, es decir, poseen
órganos reproductivos tanto masculinos como
femeninos. Esta característica es ventajosa
debido a que, al ser organismos sésiles que no
pueden desplazarse, maximizan sus posibilidades
de tener descendencia al poder reproducirse con
cualquier otro percebe cercano (Yusa et al., 2012).
Además, los percebes cuentan con un pene
especialmente largo en proporción a su cuerpo,
lo que les permite alcanzar a otros percebes
vecinos (Plough et al., 2014). Estas adaptaciones,
combinadas con el hermafroditismo y su
incapacidad para moverse, resultan esenciales
para maximizar su supervivencia.
E. Adaptaciones Mutualistas: A través de la
evolución y la adaptación, algunas especies
han desarrollado relaciones de cooperación
mutua para aumentar sus posibilidades de
supervivencia (Bedgood et al., 2020). Por ejemplo,
animales como las medusas velero (Velella
velella) y las anémonas (por ejemplo, el género
Anthopleura) albergan microalgas en sus células,
lo que les otorga su característico y llamativo
color (Fig. 3L, M). Estas algas proporcionan
glucosa, mientras que las anémonas y medusas
velero ofrecen un entorno protegido para que
las algas puedan sobrevivir (dentro de sus
tejidos) (Suggett et al., 2012; Trench, 1988).
F. Adaptaciones Fisiológicas: Este último tipo de
adaptaciones a menudo resulta el más difícil
de determinar, ya que involucra cambios en
el metabolismo de los organismos para hacer
frente a condiciones ambientales cambiantes,
como las variaciones en la salinidad, temperatura
y niveles de oxígeno (Schubert et al., 2017).
Por ejemplo, los cangrejos costeros rayados
(Pachygrapsus crassipes) (Fig. 3K) tienen la
capacidad de ajustar su metabolismo para
mantener un equilibrio adecuado de sal en sus
cuerpos, lo que evita daños celulares y les permite
sobrevivir en entornos con niveles de salinidad
inusualmente altos o bajos (Jones, 1941).

�Ecología

Características ambientales del
intermareal rocoso

En los ecosistemas intermareales, cuando la marea es
alta y la mayor parte del intermareal está cubierta por
agua, la vida que se establece ahí se encuentra bajo
condiciones totalmente marinas. Sin embargo, en los
momentos en los que la marea es baja, tanto las rocas
como los animales y plantas quedan al descubierto
del aire, lo que significa un cambio brusco en todas las
características del ambiente. De forma general existen
tres grandes retos que enfrentan los animales y plantas
en el intermareal rocoso.
El primer gran reto al que se enfrentan los habitantes
del intermareal rocoso es la falta de humedad
(desecación). Una vez la marea deja descubierta la zona
intermareal, el agua de la superficie rápidamente se
comienza a evaporar gracias a la exposición a la luz y la
temperatura. Los altos niveles de luz pueden ocasionar
desde un mínimo daño, como quemaduras solares a
las que sufre el ser humano cuando visitamos la playa,
o incluso alcanzar el extremo de provocar la muerte
por insolación en los animales y plantas (Molles, 2016).
Por otro lado, la temperatura en zonas tropicales, el
agua de las pozas se puede calentar por encima de la
temperatura del mar. Mientras que en regiones más
templadas el ambiente terrestre alcanza temperaturas
inferiores que las que tiene el agua del mar (Miller y
Spoolman, 2009; Smith y Smith, 2007).
El segundo reto es la salinidad, las pozas de marea al
estar expuestas al sol llegan a perder agua en forma
de vapor, lo que ocasiona que las cantidades de sal en
las pozas aumente por encima de normal, este suceso
suele ser fatal para los animales y plantas que no sean
resistentes al cambio. De igual forma pueden verse
atrapadas en un fenómeno contrario, ya que pueden
recibir agua que no proviene del mar, como lo puede

y

Sustentabilidad

ser agua de la desembocadura de un río o directamente
de la lluvia, lo que disminuye la concentración de sal en
las pozas (Molles, 2016).
Por último, el tercer reto es la fuerza ejercida por la
acción de las olas, este factor es importante, puesto que
restringe y/o favorece a los habitantes del intermareal
rocoso. Smith y Smith (2007) enlistan varios tipos de
efectos que tienen las olas sobre este ambiente, algunos
de ellos como: la acumulación de alimento (nutrientes
y microalgas) hacia la costa, favoreciendo a las algas
y animales filtradores, el movimiento constante de
las algas marinas evita que den sombra por tiempos
prolongados, aumentando la diversidad de algas que
la habitan, además la fuerza de impacto de las olas
favorece el arrastre de los habitantes del intermareal,
reduciendo la depredación de ciertos animales y
aumentando la disponibilidad de espacios vacíos, lo que
permite que sean habitados por otras algas o animales.

Flora y fauna del intermareal rocoso
Los animales y plantas (como algas) están adaptados
para soportar cambios bruscos del intermareal rocoso,
principalmente a los dos de los tres grandes retos en
el intermareal: desecación y oleaje. Uno de los efectos
vistos debido a la dinámica de la marea (oleaje) es
una distribución particular de los animales y algas en
sitios específicos del ambiente (Fig. 2). En California
los caracoles de mar (Fig. 3H), lapas, algas rojas (Fig.
3C) y verdes (Fig. 3B) son habitantes del intermareal
superior, el intermareal medio se encontrará dominado
por percebes pequeños (Fig. 3F), mientras que en
la inferior mejillones (Fig. 3F), algas pardas (Fig. 3D),
percebes grandes y gasterópodos (Fig. 3G). Por último,
el intermareal inferior presenta algas pardas en forma
de lámina (laminarias) o pastos marinos (Fig. 3A)
(Southward, 1958; Miller y Spoolman, 2009).

Figura 2. Distribución
espacial de la flora y
fauna en un intermareal
rocoso. Adaptado
de “Mountain 2”, por
BioRender.com (2023).
54

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�“La vida en la zona intermareal: adaptaciones en un ecosistema cambiante”
Figura 3. Diferentes algas y animales del intermareal. (A) Diferentes algas pardas, rojas y un pasto
marino. (B) Alga verde en tapete (clorófitas). (C) Alga roja calcárea (rodofitas). (D) Alga parda globular
(feofíceas). (E) Estrella de mar (asteroideos). (F) Percebes (cirrípedos) y mejillones (gasterópodos). (G)
Babosa de mar (gasterópodo). (H) Caracol marino (gasterópodo). (I) Erizo de mar (equinoideos). (J) Pulpo
(cefalópodo). (K) Cangrejo de costa (decápodo). (L) “Médula” (cnidario) (M). Anémona (cnidario). (N)
gusanos anillados (poliquetos). (Ñ) Chorro de mar (ascidia).
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

55

�Ecología

y

Sustentabilidad

Para afrontar los grandes retos del intermareal rocoso,
los animales y algas marinas han desarrollado distintas
estrategias. Para evitar la desecación, los animales optan
por moverse a sitios donde haya pozas de marea o sitios
con menor temperatura, como las lapas y caracoles de
mar (Fig. 3H).

podemos encontrar animales que normalmente no
veríamos en el intermareal, como es el caso de las
medusas (Fig. 3L) que llegan a la costa durante los
fenómenos naturales conocidos como “El Niño” (Araya
y Aliaga, 2018).

Para soportar el movimiento de la marea los animales
forman un “pegamento” hecho de grasas y proteínas
o secretan moco para unirse a las rocas, por ejemplo
los percebes y balanos (Fig. 3F) (Gohad et al., 2014;
Smith, 2002). Otros animales que tienen estrategias
similares son los mejillones, que forman filamentos
parecidos a cabellos para pegarse en las rocas, y al
mismo tiempo unirse con otros individuos de su misma
especie (McCartney, 2021). La estrategia de formar
un pegamento también la poseen las algas, lo que les
ayuda a mantenerse fijas a las rocas. Aunque de forma
general, las algas para soportar el oleaje presentan en
su cuerpo una serie de formas que les permite aguantar
el golpeteo de las olas, como costra, arbusto (Fig. 3B) o
corteza, y materiales que las vuelven extremadamente
elásticas, flexibles y resistentes (Graham et al., 2016).

Intermareal estuarino

Sobrevivir a las inclemencias del intermareal va más allá
de solo contar con un cuerpo resistente a la agresividad
del ambiente, si no que también se necesita contar
con la colaboración de otros organismos vecinos, que
en conjunto aumenten las posibilidades de sobrevivir.
Existen diferentes tipos de interacciones, principalmente
hay dos tipos: negativas y positivas. Las negativas
consisten en donde al menos uno de los involucrados
se perjudica, un ejemplo es el caso de la depredación,
como las anémonas (Fig. 3M) al alimentarse de cualquier
animal que se encuentre cerca (Quesada et al., 2014),
otro caso es de las babosas de mar que consumen algas
rojas y verdes (Fig. 3B y 3C) (Winkler y Dawson, 1963). En
cambio, las relaciones positivas consisten en generar un
ambiente en el que ambos organismos se encuentren
beneficiados sin afectar negativamente al otro, como
el uso de conchas de caracoles por los cangrejos
ermitaños para tener su característica caracola (Vázquez
Aguilar, 2019) o los nutrientes que pueden aportar
los desechos de los animales y que funcionan como
un fertilizante para las algas (Graham et al., 2016). En
resumen, existen interacciones dinámicas entre los
animales y algas del intermareal, estás interacciones
han sido estudiadas por los científicos, en especial de
depredadores que controlan a los herbívoros y que
tienen un papel importante en el ecosistema, es decir,
especies claves, un ejemplo son las estrellas de mar (Fig.
3E), que regulan las poblaciones de erizos y mejillones
al consumirlos (Fig. 3I) (Power et al., 1996; Paine, 1974).
Otros animales que también se pueden encontrar
durante las mañanas y tardes en los alrededores
o dentro del intermareal son aves playeras que se
alimentan de los cangrejos, caracoles y gusanos marinos
(Fig. 3K, 3H y 3N) (Recher, 1966). Además, otros visitantes
de las pozas de marea igual de importantes que los
antes mencionados, son peces, como charrascos,
sargaceros, rocotes, chupapiedras, chafarrocas y gobios
(Yoshiyama, Sassaman y Lea, 1986; Ruiz-Campos y
Hammann, 1987). Hay casos excepcionales donde
56

Los estuarios son zonas costeras parcialmente aisladas
del mar que son definidas estrictamente por la mezcla
de agua dulce con el agua salada del mar. Estas zonas
se caracterizan por tener barreras naturales, como
barras de arena, lo que impide la entrada de las olas al
interior del estuario. A medida que los ríos llegan al mar,
estos erosionan las rocas y el terreno, por lo que los
estuarios presentan abundancia de lodos y arenas, lo
que permite que sean zonas donde animales adaptados
a alimentarse y habitar en lodos y arcillas proliferen.
Al igual que con otras zonas costeras de transición,
los estuarios son zonas dinámicas y son dominadas
por fenómenos físicos como las mareas, el oleaje y
el flujo de agua salada. Esta última variable influye
drásticamente en las condiciones ambientales que los
organismos residentes tienen que soportar.

Características de los ambientes
estuarinos

En los estuarios, la cantidad de sal suele ser la
característica más importante a la hora de definir a
los estuarios (Kinne, 1966). La presencia (o ausencia)
del flujo de agua dulce influye drásticamente en
los niveles de salinidad del medio acuático. Esta
puede venir de ríos o arroyos (en el último caso, es
durante la época de lluvias que los estuarios reciben
abundante agua dulce). La mezcla del agua dulce con
la salada crea un tipo de agua denominada “salobre”,
la cual presenta niveles de salinidad distintos a
aquellos encontrados en el agua dulce o salada.
Adicionalmente, el calor del sol, la profundidad y el
movimiento del agua dentro de la laguna estuarina
son variables ambientales que influyen de manera
importante en los niveles de salinidad.
Por ejemplo, en zonas donde hay alta incidencia
solar y el estuario tiene una baja profundidad, las
temperaturas serán elevadas y la evaporación será
alta, aumentando la concentración de sales (ver
Acosta-Ruíz y Alvarez-Borrego, 1974 como ejemplo).
De manera similar, la presencia de flujos de agua
modifica las concentraciones de oxígeno, temperatura
y turbidez del medio.
Molles (2016) menciona que el movimiento de la marea
es el corazón de los procesos ecológicos de los estuarios.
El arribo de mareas causa que lodos y arenas finas sean
suspendidas, causando que el agua se vuelva turbia;
también permite que oxígeno y nutrientes entren de
nuevo al sistema. Más aún, el movimiento de las mareas
permite que la materia vegetal residual sea transportada
fuera del sistema.
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�Los niveles de oxígeno en el agua de los estuarios
fluctúan durante el día e influyen bastante en la
supervivencia y presencia de flora y fauna. Debido
a que estos ambientes tienen materia vegetal en
descomposición, microorganismos que la consumen
influyen en que los niveles de oxígeno bajen y animales
más grandes no sobrevivan. De manera opuesta, y
especialmente durante el día, la actividad fotosintética
causa que estos ambientes presenten altos niveles de
oxígeno (Molles, 2016).

Flora y fauna en los estuarios
Es importante recordar que para comprender a un
animal o planta, es esencial analizar dónde vive y cuáles
son las condiciones ambientales a las que se ha tenido
que adaptar. En el caso del intermareal estuarino, es
posible obtener una idea de las complejas adaptaciones
que deben tener animales y plantas residentes
para sobrevivir en estos ambientes dinámicos. Los
organismos que habitan en los estuarios deben tener
la capacidad de (1) soportar las condiciones presentes o
(2) de alejarse de aquellas zonas poco óptimas para su
supervivencia (Fig. 4). Es por ello que algunas especies
han evolucionado para habitar toda su vida en las aguas
estuarinas, mientras que otras sólo habitan en estos
ambientes durante ciertas temporadas o etapas de su
vida.
Animales que no tienen la capacidad de migrar como
caracoles, gusanos marinos, almejas, crustáceos, algunos
peces, estrellas de mar o anémonas han desarrollado
adaptaciones para soportar los cambios de salinidad,
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

temperatura y niveles de oxígeno. Una gran cantidad de
los animales residentes son capaces de regular sus niveles
internos de sal o soportar los niveles de sal externos para
sobrevivir en estos ambientes (Hill et al., 2016).
A pesar de todo el conjunto de factores ambientales que
los animales deben de estar adaptados para sobrevivir
en estos ecosistemas, los estuarios presentan alta
diversidad tanto de vertebrados como de invertebrados.
Una gran cantidad de los invertebrados estuarinos son
capaces de enterrarse y crear madrigueras. Dentro de
los invertebrados es posible encontrar gusanos marinos
(Fig. 5B, 5C, 5D y 5G), almejas, anémonas, pequeños
crustáceos (Fig. 5E y 5F) y caracoles (Fig. 5H).
Estas zonas funcionan como sitios de refugio y
alimentación de crías de peces y aves (tanto nativas
como migratorias). En peces, debido a que los estuarios
son zonas protegidas del oleaje y de depredadores,
las crías de peces se pueden alimentar y crecer
(Mendoza-Carranza y Rosales-Casian, 2002). Tanto
aves migratorias como residentes se benefician de los
estuarios por ser zonas de alimentación (Kwak y Zedler,
1997). Adicionalmente, especies migratorias requieren
los estuarios como zona de descanso y de recuperación
de energía para continuar su viaje (Brusca et al., 2006).
Las plantas que viven en los ambientes estuarinos
(Fig. 5A) deben tener las adaptaciones requeridas
para sobrevivir en ambientes con altos niveles de sal
(tanto en el agua como en el suelo). Es por ello que
algunas plantas tienen la capacidad de secretar el
exceso de sales a través de sus hojas o almacenarla en
compartimientos especiales (Ustin, 1984).
57

“La vida en la zona intermareal: adaptaciones en un ecosistema cambiante”

Figura 4. Distribución
espacial de los
organismos en un
estuario en marea
baja. Debajo de la
superficie pueden
habitar algunos
caracoles, anfípodos,
poliquetos, estrellas
de mar y mejillones.
En gran abundancia,
las bacterias están
presentes en los
sedimentos de los
estuarios e influyen
drásticamente en la
ecología del sistema.
En la superficie se
encuentra vegetación
y aves marinas.
Adaptado de “Soil
profile (grassland)”,
por BioRender.com
(2023).

�Ecología

y

Sustentabilidad

Figura 5. Diferentes tipos de animales y plantas encontrados en estuarios. (A) Plantas estuarinas. (B y C) Gusanos
marinos (poliquetos). (D) Gusano marino (sipuncúlido). (E y F) Crustáceos (anfípodos). (G) Gusano (nemátodo). (H)
Caracol marino sin concha (gasterópodo). (I) ambiente estuarino de San Quintín, Baja California.

Intermareal lodoso
El intermareal de lodos y arena es el tipo más común
de zona intermareal a lo largo del planeta. A primera
vista, puede parecer una llanura desierta junto al mar,
pero detrás de esa apariencia hay una gran cantidad de
sucesos y procesos en marcha. La mayoría de la fauna se
encuentra oculta bajo la gruesa arena y el agua cercana
a la costa, mientras que la flora se limita al borde del
mar, interactuando con los ecosistemas terrestres.
Aunque este paisaje aparentemente desolado, en
realidad alberga una diversidad de procesos que son de
gran importancia para las aves, peces y otras plantas y
animales que se han adaptado a vivir en este entorno.
Las arenas y los lodos de esta zona tienen una gran
cantidad de materia orgánica, esto crea un ambiente
fangoso y blando que sumado a la interacción del
oleaje y las mareas forman una alternancia entre estar
cubierto y quedar expuesto al aire (Brenchley y Carlton,
1983). Aunque puede parecer un ambiente inhóspito, el
intermareal lodoso desempeña un papel fundamental
en los ecosistemas costeros. Los organismos que viven
aquí contribuyen a los ciclos de nutrientes, actúan como
alimento para otras especies y desempeñan funciones
58

importantes en la cadena alimentaria (Raffaeli y
Hawkins, 1995).

Características de los ambientes
arenosos-lodoso
La característica más importante de estos ambientes
es el tamaño de grano o tamaño de partícula, el
tamaño que los granos de los lodos y arenas tengan
va a ser la pauta de los diferentes microambientes
para los organismos que viven en el intermareal.
Los lodos más finos, como el limo o el fango,
retienen más agua y pueden albergar una mayor
diversidad de organismos, incluyendo pequeños
invertebrados y larvas. Por otro lado, las arenas
más gruesas, permiten una mejor circulación del
agua y pueden ser el hábitat preferido por ciertas
especies de invertebrados y peces (Anderson, 2008,
Araujo-Leyva et al., 2020). Por otro lado, el tamaño de
grano también puede influir en la composición de la
comunidad de organismos en el intermareal. Algunas
especies tienen preferencias específicas en cuanto
al tipo de lodo en el que se establecen. Por ejemplo,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Flora y fauna
Las plantas y animales son casi invisibles en este
ecosistema y si bien se mencionó que el intermareal
de lodos y arenas suele verse como una planicie
desértica, algunas veces podemos un poco de fauna
cuando la marea está baja y deja al descubierto
algunos animales como: almejas, cangrejos, estrellas
de mar y algunos gusanos poliquetos (Fig. 6). Sin
embargo, la mayoría de los animales se encuentra
ocultos bajo los lodos, estos habitan los primeros
30 cm de profundidad y la mayoría son de tamaño
microscópico. Sus formas, órganos y adaptaciones
evolutivas les han permitido poblar adecuadamente
los espacios que se forman entre los granos de arena
y aunque pareciera un cuento, constituyen casi todo
el alimento costero de las cadenas alimenticias, es
decir, muchos crustáceos, peces y aves migratorias
dependen totalmente de estos ecosistemas diminutos
estén en perfecto equilibrio. En el caso de la
vegetación, la mayoría de las plantas ahí pertenecen
a algas marinas que se pegan en las orillas de las
playas y una mezcla entre las plantas de especies

mencionadas en estuarios y el intermareal rocoso,
aunque en algunas regiones tropicales podemos
encontrar bosques de manglar y en regiones un poco
más frías, pastizales de zostera o de espartina ambos
pastos marinos, aunque la mayoría de esta vegetación
está asociada preferentemente a los intermareales
estuarinos (Fig. 5I).

Discusión

La importancia de la conservación de los ecosistemas
intermareales

Mucha de la importancia ecológica de estas áreas se ha
mencionado a lo largo de este artículo, sin embargo,
vale la pena enfatizar que el intermareal es un área en
donde ocurren muchos procesos al mismo tiempo, la
gran mayoría de los animales y plantas son sensibles y
tolerantes a gran variedad de contaminantes y variables,
ahí es donde entramos nosotros como seres humanos,
el 70% de las zonas costeras del planeta están habitadas
por el ser humano, no obstante no existe un buen
manejo de los desechos que constantemente se vierten
en el mar; la basura que con ayuda del viento termina
llegando a la playa, las descargas de drenaje urbanas y
rurales y el mal manejo de las cooperativas pesqueras,
son algunas de las actividades que perturban y
generan la muerte de muchos animales y plantas de
la zona intermareal (Crossland et al., 2005). Por ello es
importante redoblar el esfuerzo en el estudio de estos
ecosistemas, ya que probablemente muchas especies
de animales y plantas están desapareciendo producto
del estrés y del cambio climático. Además, una zona
tan dinámica es difícil de estudiar incluso para los
científicos más experimentados en el área, por ende, la
sociedad tiene un rol importante en la conservación de
estos sitios, ayúdanos a conservar los ecosistemas del
intermareal.

Figura 6. Estructura
típica y distribución de los
animales de un intermareal
lodoso-arenoso Adaptado
de “Virtual Background Flamingo”, por BioRender.
com (2023).
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

59

“La vida en la zona intermareal: adaptaciones en un ecosistema cambiante”

ciertos gusanos poliquetos pueden encontrarse en
sustratos arenosos, mientras que otros prefieren los
sustratos fangosos (Gray y Elliott, 2009). Por lo tanto,
el tamaño de grano puede determinar qué especies
dominarán en un determinado lugar. Aunque existen
otras características importantes como la cantidad de
sal y oxígeno, el tamaño de grano en el intermareal
es la característica con un mayor impacto significativo
en la estructura de la comunidad, la disponibilidad
de alimento y los procesos físicos que dan forma a
este hábitat. Es importante comprender y estudiar el
tamaño del grano para comprender mejor la ecología
y el funcionamiento de los ecosistemas intermareales
(Woodin, 1974).

�Ecología

y

Sustentabilidad

Conclusión
El ecosistema intermareal desempeña un papel crucial en la salud y el equilibrio del planeta. Su importancia radica
en su función como zona de transición entre los ecosistemas terrestres y marinos, su contribución a la biodiversidad
global, su papel en la protección costera, su influencia en la pesca y la acuicultura local, así como su capacidad
para purificar el agua y absorber nutrientes. La conservación del intermareal es fundamental para garantizar la
supervivencia de muchas especies marinas y preservar su papel crítico en el ecosistema global.

Agradecimientos
El equipo de alumnos de la “Cueva” quisiéramos agradecer a los alumnos del servicio social asociado a la “Cueva”,
así como a los alumnos de la asignatura de ecología intermareal por su esfuerzo en la recopilación del material
visual presentado, en especial a Lucía Durazo por el diseño de imágenes digitales de autoría propia. También, un
gran agradecimiento al doctor Osmar R. Araujo-Leyva por tener la confianza de incluirnos en este proyecto, por el
asesoramiento durante la escritura del artículo, así como por la paciencia y entusiasmo a seguir esforzándonos y
por despertar en nosotros ese asombro hacia la ecología tras cada clase y conversación en la que nos atrapaba con
su forma tan apasionada de hablar de sus temas de interés. Gracias al grupo MexCal por brindar su apoyo con el
equipo utilizado durante las salidas de campo y a la UABC por proporcionar las instalaciones donde desarrollamos
gran parte de la organización y gestión del artículo. A CONAHCyT por financiar parte de este proyecto. Finalmente,
quisiéramos agradecer a los lectores por leer este artículo elaborado con mucho esfuerzo y pasión.
60

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

Acosta-Ruíz, M. y Alvarez-Borrego, S. (1974). Distribución
superficial de algunos parámetros hidrológicos físicos y
químicos, en el Estero de Punta Banda, B. C., en otoño e
invierno. Ciencias Marinas, 1(1): pp. 16–45. doi: 10.7773/
cm.v1i1.249.
Allen, J. A. (1877). The influence of physical conditions in the genesis of species. Radical review, 1: pp. 108-140.
Anderson, M. J. (2008). Animal-sediment relationships re-visited:
Characterising species’ distributions along an environmental gradient using canonical analysis and quantile regression
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�MORTANDAD MASIVA DE PAPAS DE
MAR EN TOPOLOBAMPO TRAS EL
PASO DEL HURACÁN NORMA
(TUNICATA: Polyclinum constellatum)

�Israel
  
Osuna-Flores1, Estela Sañudo-Ayala2, Leobardo HernándezPlomoza3, Jesús Angel de León-González4 &amp; María Ana Tovar-Hernández5*

Palabras clave: Ascidacea, especies invasoras, plaga
marina, ciclón tropical.

1
Universidad Autónoma
Indígena de México. Programa
Educativo de Ingeniería en
Biotecnología. Unidad Virtual.
2
Universidad Autónoma
Indígena de México.
Coordinación del Programa
Educativo de Ingeniería en
Biotecnología.
3
Universidad Autónoma de
Sinaloa, Facultad de Ciencias
del Mar.
4-5
Universidad Autónoma
de Nuevo León, Facultad de
Ciencias Biológicas, Laboratorio
de Zoología de Invertebrados
No Artrópodos, San Nicolás de
los Garza, Nuevo León, México.
*
Autor para correspondencia:
maria_ana_tovar@yahoo.com

63

�Ecología

y

Sustentabilidad

Resumen
En esta nota hablaremos de ascidias exóticas invasoras para México, en particular
de Polyclinum constellatum, un animal que se conoce comúnmente como papa
de mar. Se trata de una especie descrita para la isla de Mauricio en el Océano
Índico y reportada por primera vez para México en 2010. Desde entonces ha sido
reportada en varias localidades del Golfo de California, Veracruz y Chelém (en la
península de Yucatán). Se trata del único tunicado incluido en el ACUERDO por el
que se determina la Lista de las Especies Exóticas Invasoras para México. También,
reportamos la presencia de la papa de mar en Topolobampo en abril de 2021 con
tallas de hasta 30 cm de diámetro, y la mortandad masiva e inusual después del
paso del huracán Norma en octubre de 2023.

Introducción

L

as ascidias son animales invertebrados que
pertenecen al Phylum Tunicata, Clase Ascidiacea,
en conjunto, conocidos como tunicados (Figura
1A). Las ascidias constituyen una importante parte de
la comunidad del fouling (conocidos como organismos
incrustantes o esclerobiontes). La mayor parte de su
ciclo de vida son sésiles, estableciéndose en diversos
sustratos duros, tanto de origen natural como rocas
y conchas de moluscos, como en sustratos de origen
antropogénico, ya sean estructuras portuarias (muelles,
boyas, cabos sumergidos) o infraestructura de granjas
camaronícolas, ostrícolas y piscívoras (charolas de
siembra, compuertas, o redes).

Riqueza de ascidias incrustantes
La clase Ascidacea está integrada por aproximadamente
3,000 especies (Shenkar y Swalla, 2011). La mayoría de
las ascidias son marinas, aunque hay algunas estuarinas
y ninguna dulceacuícola. En las comunidades del
fouling, las ascidias están representadas por más de
100 especies, 29 géneros y nueve familias (Yan et al.
2017), lo que da muestra de su alta adaptación a vivir en
estos sustratos de origen antropogénico y en ambientes
modificados. En estos ambientes, las ascidias pueden
ser sociales y formar extensos tapetes que cubren
completamente la superficies donde se adhieren o bien,
pueden ser solitarias y verse como bultos o sacos bien
definidos.

Plagas marinas
Algunas ascidias son reconocidas como plagas marinas
que ocasionan grandes problemas a la acuacultura de
bivalvos (Fletcher et al. 2013; Lins y Rocha 2020; Moreno64

Figura 1. Algunos tipos de ascidias. A) Ascidia
colonial del género Clavelina adherida al casco
de un barco en el puerto de La Paz, Baja
California Sur. B) Ascidias invasoras “papas
de mar” (Polyclinum constellatum) y “vómitos
de mar” (Didemnum perllucidum) sobre un
neumático hundido en el puerto de Mazatlán.
Fotos: A) Humberto Bahena-Basave, B) María
Ana Tovar-Hernández.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Champotón, Chelém, e incluso en Cayo Arcas
(Palomino-Alvarez et al. 2019, 2022), sumando un
total de 17 ascidias exóticas invasoras en el país
(Tabla 1).

¿Cuántas ascidias plaga hay en México?

En el Pacífico mexicano, las ascidias adheridas
a sustratos duros de origen antropogénico y en
cultivos de bivalvos, se conocen comúnmente como
“vómitos de mar”, representadas por algunas ascidias
coloniales de diversos colores que van desde la
gama de los blancos como Didemnum perllucidum
Monnniot, 1983, hasta el marrón o rojo, formando
densos y extensos tapetes que cubren las superficies
antropogénicas como boyas, cascos de embarcaciones
y cabos sumergidos, entre otros, pero también cubren
la superficie de otros moluscos, balanos, anélidos e
incluso a otras especies de ascidias (Figura 1B). Su
aspecto y textura babosa como vómitos, explican su
nombre común.

Las ascidias plaga están constituidas por las llamadas
especies exóticas invasoras. Una especie exótica
invasora es aquella que no es nativa, que se encuentra
fuera de su ámbito de distribución natural, que es capaz
de sobrevivir, reproducirse y establecerse en hábitat y
ecosistemas alternos a los originales y que amenaza
la diversidad biológica nativa, la economía y la salud
pública (Diario Oficial de la Federación, 2021).
En un análisis de hace poco más de una década,
Tovar-Hernández (2012a) enlistó 13 especies de
ascidias exóticas tan solo para el Pacífico mexicano.
Desde entonces, se ha documentado la presencia
de tres especies exóticas más para el Pacífico
(Sheets et al. 2006; Dias et al. 2016, 2021; MorenoDávila et al. 2021, 2023; Tovar-Hernández et al.
2022), mientras que para el Atlántico mexicano, se
han reportado ascidias exóticas para los puertos
de Veracruz (Sheets et al. 2006; Dias et al. 2016,
2021; Tovar-Hernández et al. 2022), Sisal, Progreso,

Nombres comunes de ascidias plagas en
el Pacífico mexicano

En estos sustratos antropogénicos, también están
representados los “meones de mar” o “chorros de
mar” (Figura 2), integrados por ascidias solitarias
que al alimentarse o al estar en contacto entre ellas,
expulsan un chorro de agua por su sifón, como Styela
clava Monniot, Monniot y Millar, 1976 o S. plicata
(Lesueur, 1823), y de ahí su nombre común.

Tabla 1. Registros de ascidias exóticas invasoras para México
Especie

Registros

Ascidia zara Oka, 1935

San Quintín (Rodríguez e Ibarra-Obando, 2008)

Botrylloides niger Herman, 1866

Nayarit, Veracruz (Sheets et al. 2006); San Carlos, Guaymas, Topolobampo, La Paz, Mazatlán,
Teacapán, Veracruz (Tovar-Hernández et al. 2022); Cayo Arcas (Palomino-Alvarez et al. 2022)

Botrylloides perspicuum Herdman, 1886

San Quintín (Rodríguez e Ibarra-Obando, 2008)

Botrylloides violaceus Oka, 1927

Ensenada (Lambert y Lambert, 2003); San Quintín (Rodríguez e Ibarra-Obando, 2008); La Paz,
Guaymas (Tovar-Hernández et al. 2012b); Topolobampo, Guaymas, La Paz (Tovar-Hernández
etal. 2014)

Botryllus schlosseri (Pallas, 1766)

Ensenada (Lambert y Lambert, 2003); San Quintín (Rodríguez e Ibarra-Obando, 2008); La Paz,
Guaymas, Topolobampo (Tovar-Hernández et al. 2012b); Topolobampo, Guaymas, La Paz
(Tovar-Hernández et al. 2014)

Ciona intestinalis (Linnaeus, 1767)

Ensenada (Lambert y Lambert, 2003)

Cystodytes roseolus Hartmeyer, 1912

Progreso (Palomino-Alvarez et al. 2019)

Didemnum perlucidum Monnniot, 1983

Veracruz, Mazatlán (Dias et al. 2016, 2021); San Carlos, Guaymas, Topolobampo, La Paz,
Mazatlán, Teacapán, Veracruz (Tovar-Hernández et al. 2022)

Distaplia stylifera (Kowalevsky, 1874)

La Paz (Moreno-Dávila et al. 2021, 2023; Cruz Escalona et al. 2021)

Lissoclinum fragile (Van Name, 1902)

La Paz, Guaymas, Topolobampo (Tovar-Hernández et al. 2012b); Topolobampo, Guaymas, La
Paz (Tovar-Hernández et al. 2014)

Microcosmus exasperatus Heller, 1878

Champotón, Progreso, Sisal (Palomino-Alvarez et al. 2019)

Microcosmus squamiger Michaelsen, 1927

Ensenada (Lambert y Lambert, 2003); San Quintín (Rodríguez e Ibarra-Obando, 2008)

Polyandrocarpa zorritensis (Van Name, 1931)

Ensenada (Lambert y Lambert, 2003); San Quintín (Rodríguez e Ibarra-Obando, 2008)

Polyclinum constellatum Savigny, 1816

Mazatlán (Tovar-Hernández et al. 2010); La Paz, Guaymas, San Carlos, Topolobampo, Estero
de Urías (Tovar-Hernández et al. 2012b); Topolobampo, Guaymas, La Paz (Ramírez-Santana,
2013); Topolobampo, Guaymas, San Carlos, La Paz (Tovar-Hernández et al. 2014); Chelém
(Palomino-Álvarez et al. 2019)

Styela clava Monniot, Monniot &amp; Millar, 1976

Ensenada (Lambert y Lambert, 2003)

Styela plicata (Lesueur, 1823)

Ensenada (Lambert y Lambert, 2003); San Quintín (Rodríguez e Ibarra-Obando, 2008); La Paz
(Tovar-Hernández et al. 2014)

Symplegma reptans (Oka, 1927)

San Quintín (Rodríguez e Ibarra-Obando, 2008)

Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

65

Mortandad masiva de papas de mar en Topolobampo tras el paso del huracán Norma (Tunicata: Polyclinum constellatum)

Dávila et al. 2021, 2023), pues el crecimiento masivo
de estas incrementa el peso de las charolas y cajas de
siembra, limitando el flujo de agua, ocasionando a veces
su hundimiento y el colapso de los sistemas de cultivo,
además de la mortandad de los bivalvos, generando
importantes pérdidas económicas (Getchis, 2006; Yan et
al. 2017).

�Ecología

y

Sustentabilidad

Figura 2. Ascidia invasora “meón
de mar” o “chorro de mar” (Styela
plicata) adherida a un muelle del
puerto de la Paz, Baja California
Sur. Foto: Humberto BahenaBasave.

Figura 3. “Papas de mar”
(Polyclinum constellatum)
recolectadas en muelles del Club
de Yates Palmira Topolobampo
en 2021. Tamaño de las charolas:
30 cm x lado. Fotos: María Ana
Tovar-Hernández.

Asimismo, hay un tercer grupo conocido como papas de
mar, representado por Polyclinum constellatum Savigny,
1816, ascidias coloniales cuyas formas semejan papas
(Figura 3), tunas o nonis.

Sobre la papa de mar Polyclinum
constellatum Savigny, 1816 en México
La ascidia papa de mar Polyclinum constellatum fue descrita
originalmente para la Isla Mauricio, en el océano Índico. Se
reportó por vez primera en 2010 sobre boyas metálicas
del puerto de Mazatlán entre 0.5 y 1 m de profundidad, y
en charolas de cultivos del ostión del Pacífico Crassostrea
gigas (ahora en el género Magellana) (Figura 4) cercanos al
puerto de Topolobampo (Tovar-Hernández et al. 2010).
66

Posteriormente, Ramírez-Santana (2013) la reportó en
estructuras portuarias de Topolobampo, Guaymas y La Paz,
en densidades de 267, 483 y 48 ind/m2, respectivamente.
Fue reportada recientemente en Chelém, en la peninsula de
Yucatán por Palomino-Alvarez et al. (2019). En el marco del
proyecto Biota Portuaria liderado por dos de los coautores
(JADL-G y MAT-H), las papas de mar se detectaron el 6 de
abril del 2021 en el Club de Yates Palmira Topolobampo
(temporada de estiaje), particularmente sobre los muelles
y estructuras flotantes a no más de 1 m de profundidad,
donde resultaron el grupo dominante en la comunidad
esclerobionte, con densidades de hasta 38 ind/m2, y en
algunos muelles representados por ejemplares de tallas
sorprendentes de hasta 30 cm de diámetro máximo,
aunque la mayoría estaban moribundas o en proceso de
descomposición (Figura 3).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�mexicanas

El análisis de riesgo de Polyclinum constellatum realizado
por Ramírez-Santana (2013) favoreció la inclusión de la
especie en el ACUERDO por el que se determina la Lista
de las Especies Exóticas Invasoras para México (Diario
Oficial de la Federación, 2006), siendo la única especie
de tunicado en tal lista. Si bien la lista no es definitiva,
se espera que en la próxima actualización se incorporen
por lo menos otras dos ascidias que han demostrado
ser de alto riesgo para México: Distaplia stylifera
(Kowalevsky, 1874) y Didemnum perllucidum Monniot,
1983, pues hay evidencia suficiente de los impactos que
ocasionan en cultivos de callo de hacha (Atrina maura
Sowerby, 1835) y en otros sustratos, tanto naturales
como de origen antropogénico (Moreno-Dávila et al.
2021, 2023; Cruz Escalona et al. 2021; Tovar-Hernández
et al. 2022).

¿Cómo es la ascidia papa de mar
Polyclinum constellatum?
Es una ascidia colonial de consistencia gelatinosa al
tacto, con una superficie lisa y de textura suave. Su
forma general es redonda u oval. Está constituida
por decenas a centenas de individuos muy pequeños
llamados zooides. Presenta coloraciones diversas:

púrpura, marrón, rojo o verde oscuro. Después de la
muerte pierde intensidad cromática y se torna grisácea
a blancuzca. Su talla oscila entre los 2 y 30 cm. Los
zooides se encuentran dispuestos en sistemas que
figuran una estrella. Al centro del sistema se encuentra
la apertura cloacal común, que es ovalada o redonda.
Sobre toda la túnica se pueden encontrar más de
cinco aperturas cloacales distribuidas irregularmente.
Cada apertura cloacal común presenta entre 20 y 67
zooides conectados a ella mediante un canal blanco que
proviene del sifón atrial (Ramírez-Santana, 2013).

Huracán Norma
El huracán Norma, transformado en depresión tropical
se ubicó el 22 de octubre de 2023 a las 21:00 a 65 km
al sur de Topolobampo, con un desplazamiento al
este-noreste a 7 km/h, vientos máximos sostenidos
de 95 km/h y rachas de 110 km/h, ocasionando
trombas marinas y oleaje de 4 a 6 m de altura
(Servicio Meteorológico Nacional, 2023a) (Figura 5).
La precipitación acumulada del 20 al 22 de octubre se
estimó entre 200 y 250 mm (Servicio Meteorológico
Nacional, 2023b). Las mareas del 20 al 22 de octubre
oscilaron entre de 1.25 m (marea más alta) a 0 m (marea
más baja), con fase lunar en Cuarto Creciente (Secretaria
de Marina, 2023). A pesar de ello, el recinto portuario y
terminales marítimas no tuvieron afectaciones.

Figura 5. Trayectoria del Huracán Norma. Fuente: Servicio
Meteorológico Nacional.
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

67

Mortandad masiva de papas de mar en Topolobampo tras el paso del huracán Norma (Tunicata: Polyclinum constellatum)

Una papa de mar regulada en las leyes

�Ecología

y

Sustentabilidad

Recalado masivo de papas de mar
Norma ocasionó el arrastre y la acumulación masiva
de ascidias papas de mar en la zona turística del
malecón de Topolobampo (Figura 6). La reportera
Esthela García presentó la primicia el 26 de octubre de
2023 en un diario digital (Luz Noticias 2023) y el 28 de
octubre el primer autor de esta nota acudió al sitio para
documentar el fenómeno.
De acuerdo con versiones de diferentes trabajadores
del mar (com. pers.), se piensa que debido al fuerte
oleaje ocasionado por Norma, estos organismos fueron
desprendidos de los sustratos donde habitualmente
se encuentran, y fueron arrastrados por las
corrientes en línea paralela hacia el noroeste rumbo
a la desembocadura al golfo de California, quedando
flotando en una zona de baja energía y dinamismo
costero, como lo es la zona costera frente al malecón de
Topolobampo (Figura 7).
El desprendimiento ocasionado por el fuerte oleaje
es altamente factible, pues hasta la fecha, las papas
de mar solo se han reportado en zonas someras de
Topolobampo, no mayores a 1 m de profundidad,
aunque es importante enfatizar que son necesarios
monitoreos para conocer la distribución real de la
especie en la bahía de Topolobampo, así como su
rango de profundidad. Hasta ahora, los únicos registros
publicados corresponden a la zona de influencia del
Club de Yates Palmira Topolobampo y granjas ostrícolas
aledañas (Tovar-Hernández et al. 2014).
Por otro lado, la precipitación acumulada por el huracán
Norma en Topolobampo pudo ocasionar cambios
drásticos en la salinidad del agua superficial, y ocasionar
la muerte y el desprendimiento de las ascidias, pues
habitan en zonas someras; sin embargo, no se cuenta
con mediciones de esos parámetros ambientales
durante y después del fenómeno meteorológico.
68

Figuras 6 y 7. Acumulación masiva de “papas de mar”
(Polyclinum constellatum) en el malecón del puerto de
Topolobampo. Fotos: Luz Noticias.

Desafortunadamente, la gran extensión que ocuparon
las papas de mar en la superficie de la línea de costa del
puerto de Topolobampo originaron un problema estético,
además de una fuerte pestilencia en la zona de muelles y
el malecón, ocasionada por la muerte y descomposición
de las ascidias. Con los cambios del nivel de marea, las
ascidias quedaron varadas en la playa, expuestas al sol,
a la desecación y a la inminente descomposición (Figuras
8–10). Los fuertes olores fueron detectados por los
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�habitantes, los transeúntes, visitantes y trabajadores del
mar y fue el motivo de la nota periodística.
Sin embargo, los trabajadores del mar también reportan
que estos eventos de acumulación masiva de papas de
mar son comunes año con año en los meses de lluvia,
aunque no con la intensidad reportada tras el paso de la
depresión tropical Norma.

¿Qué sigue?
El reporte de acumulación masiva de papas de mar
en Topolobampo después del paso de un fenómeno
meteorológico es un llamado de alerta para los
tomadores de decisiones locales, estatales y federales,
así como a la comunidad científica.
En el caso de los primeros, es necesaria la elaboración
de un plan de acción inmediato para remover de
manera oportuna todos los ejemplares antes de que
estos ocasionen problemas estéticos y de salud, debido
al fuerte olor a descomposición tanto a residentes como
visitantes, con las posibles consecuencias del arribo de
otras plagas como moscas, que podrían afectar también
a los comercios de venta de alimentos de la zona.
Asimismo, al tratarse de una especie exótica invasora
y regulada en las normas mexicanas (Diario Oficial de
la Federación, 2006), el gobierno municipal, estatal y
federal debería destinar una partida presupuestaria
para el desarrollo de proyectos científicos que permitan
conocer las variables que ocasionan estos fenómenos
de acumulación masiva en la localidad.
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

Para los científicos el suceso alerta sobre la
necesidad de estudios detallados sobre la dinámica
poblacional de la papa de mar, así como aspectos
de su reproducción, y determinar las variables
físico-químicas-biológicas que están ocasionando
el crecimiento excesivo en la talla de las acidias y
en su biomasa. Asimismo, es imperante estudiar
y conocer los impactos que está ocasionando
la especie invasora en la biota nativa. A la par se
deben proponer alternativas de manejo, o para el
aprovechamiento biotecnológico del recurso como
una solución al manejo de la especie invasora.
Y finalmente, también se deben estudiar con
especial atención, los efectos del cambio climático
en eventos climatológicos, y con ello predecir el
comportamiento de la especie exótica invasora en
escenarios del calentamiento global.

AGRADECIMIENTOS
Los muestreos del 2021 en Topolobampo
fueron realizados en el marco del Proyecto Biota
Portuaria, financiado por el Fondo Sectorial de
Investigación Ambiental SEMARNAT-CONACYT A3S-73811. Agradecemos al Ing. Reyomar Ramírez
Peñato, gerente del Club de Yates PalmiraTopolobampo por las facilidades otorgadas y a los
hombres del mar, cuyos testimonios nos ayudan a
comprender la problemática desde una perspectiva
social. Agradecemos también la lectura crítica
y recomendaciones de Sergio I. Salazar-Vallejo
(ECOSUR-Chetumal).
69

Mortandad masiva de papas de mar en Topolobampo tras el paso del huracán Norma (Tunicata: Polyclinum constellatum)

Figura 8. “Papas de mar” (Polyclinum
constellatum) flotando durante
la pleamar en el malecón de
Topolobampo. Fotos: Israel Osuna
Flores.

�Ecología

y

Sustentabilidad

Figura 9 y 10. “Papas de mar”
(Polyclinum constellatum) recaladas en
el malecón de Topolobampo durante la
bajamar. Fotos: Israel Osuna Flores.

70

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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Animaux invertébrés, non articulés, connus sous les noms
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Ascidies composées et sur les Ascidies simples. — Systeme
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��Gustavo
  
de J. San
Miguel-González1,
María E. AlemánHuerta1*, Glenda B.
Ramirez-Charles1, Diego
P. Navarro-Díaz1

Universidad Autónoma de
Nuevo León, Instituto de
Biotecnología, México
*Autor de correspondencia:
maria.alemanhr@uanl.edu.mx
1

73

�Resumen
Las bacterias son microorganismos procariotas que
han estado presentes desde el inicio de la vida en la
Tierra; y el género Bacillus, descubierto desde los inicios
de la Microbiología, se considera un género fascinante
por su amplia distribución en el planeta, fácil cultivo
a nivel laboratorio, así como por su relevancia para
la biosíntesis de metabolitos de importancia en la
vida actual, tales como la producción de bioplásticos,
péptidos antimicrobianos, enzimas, bioinsecticidas, etc.
Por lo tanto, el objetivo del presente escrito es describir
la relevancia del género Bacillus, en diversos ámbitos
científicos y tecnológicos.

Abstract
Bacteria are prokaryotic microorganisms that have
been around since the beginning of life on Earth; and
the genus Bacillus, discovered since the beginning of
Microbiology as a Science, is considered a fascinating
genus due to its wide distribution on the planet, easy
cultivation at the laboratory level, as well as its relevance
in various industrial fields such as the production
of bioplastics, antimicrobial peptides, enzymes,
bioinsecticides, etc. Therefore, the objective of this
paper is to describe the relevance of the genus Bacillus,
in various scientific and technological fields.

Palabras clave: Biotecnología,
Bacillus, Aplicaciones
Industriales, Compuestos
biotecnológicos.
Keywords: Biotechnology,
Bacillus, Industrial Applications,
Biotechnological compounds.

74

�El género Bacillus (pertenece al dominio Bacteria; Filo
Firmicutes; Clase Bacilli; Orden Bacillales y Familia
Bacillaceae) (Maughan &amp; Van der Auwera, 2011) fue
reportado por primera vez por Cohn (1872), quien lo
describió como bacterias productoras de endosporas
resistentes al calor. Este microorganismo conforma una
plétora de especies en la naturaleza que se caracterizan
por ser bacterias Gram positivas, aerobias o facultativas,
y que tienen una particular forma de bastón (Fig.
1) (Abriouel et al., 2011). Son capaces de producir
metabolitos secundarios útiles y poseen la capacidad de
sobrevivir y crecer en ecosistemas variados gracias a sus
propiedades fisiológicas (Jezewska et al., 2018). Entre las
especies más comunes e importantes de este género
se encuentran B. subtilis, B. cereus, B. thuringiensis, B.
megaterium y B. licheniformis (Miljaković, D, et al., 2020).

Figura 1. Bacillus sp. observada en 100X al microscopio óptico de
campo claro (tinción simple con cristal violeta).

Distribución en el planeta

Ciclo de reproducción

Bacillus es reconocido como uno de los géneros
bacterianos principales en el interés científico e
industrial, debido a que se encuentra comúnmente en
el suelo, así como en todos los ecosistemas naturales
del planeta, desde la superficie hasta las capas más
profundas, y colonizando la rizosfera de las plantas.
Este microorganismo es una bacteria esporulada,
por lo que es productora de esporas. Las esporas
se definen como estructuras de diversos géneros
bacterianos, que permiten al microorganismo soportar
condiciones adversas tales como carencia de nutrientes,
temperaturas extremas, deshidratación, y pueden
ser dispersadas fácilmente por el agua y el viento. Las
esporas pueden sobrevivir por millones de años; y
cuando las condiciones ambientales mejoran, comienza
nuevamente su ciclo de vida (Camilleri, et al., 2019). Las
esporas mejor estudiadas son las del género Bacillus,
les confieren resistencia y potencian su aislamiento en
diversos ecosistemas, tanto acuáticos como terrestres,
e incluso en ambientes bajo condiciones extremas. Se
ha reportado que las bacterias de este género pueden
alcanzar valores mayores al 20% del total de las
bacterias presentes en el suelo (Tejera-Hernández, et
al., 2011).

La presencia de endosporas le confiere al género
Bacillus su capacidad de diseminación y prevalencia en
los ecosistemas, éstas se forman durante su segunda
fase del ciclo de vida, el cual comprende una fase de
crecimiento vegetativo y una fase de esporulación
(Villarreal-Delgado, et al., 2018) (Fig. 2).

Características fisiológicas
Entre sus características destaca su crecimiento aerobio
o en ocasiones anaerobio facultativo, morfología bacilar,
movilidad flagelar, y tamaño variable (0.5 a 10 μm). Su
crecimiento óptimo ocurre a pH neutro, presentando
un amplio intervalo de temperaturas de crecimiento,
aunque la mayoría de las especies son mesófilas
(temperatura entre 30 y 45 °C); su diversidad metabólica
es asociada a la promoción del crecimiento vegetal y
control de patógenos (Tejera-Hernández, et al., 2011).
En cuanto a sus esporas, pueden ser ovales o cilíndricas,
además, la mayoría de las especies las presentan en
posición central, y pocas en posición terminal. Cabe
destacar que fungen como mecanismo de resistencia a
diversos tipos de estrés (Calvo &amp; Zuñiga, 2010; Layton,
et al., 2011).
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

Durante la primera etapa, la bacteria crece de forma
exponencial por medio de fisión binaria, siempre que se
encuentre en un medio con las condiciones favorables
para su desarrollo. La segunda fase comienza como un
método de supervivencia en presencia de algún tipo de
estrés, como por ejemplo escasez de nutrientes, factores
externos como salinidad, temperatura, pH, entre otros),
así la célula vegetativa inicia la formación de la endospora,
lo cual implica la división celular asimétrica, dando lugar
a la formación de dos compartimentos, célula madre
y la inmersión de una preespora. Posteriormente, la
preespora es devorada, formando una célula dentro de la
célula madre. Durante las etapas posteriores, la preespora
es recubierta de capas protectoras (componentes
proteicos, peptidoglicano y una pared que reside debajo
de ésta, formada por células germinales), seguido de la
deshidratación, y la maduración final de la preespora.
Finalmente, la célula madre se lisa mediante muerte
celular programada, liberando la endospora (VillarrealDelgado, et al., 2018. La endospora puede permanecer
viable en el ambiente hasta que las condiciones son
favorables para iniciar sus procesos metabólicos y generar
una célula vegetativa (CALS, 2016).
Por lo anterior, la formación de endosporas
resistentes al calor y desecación es una característica
importante que permite la formulación de productos
biotecnológicos (Pérez-Garcia, et al., 2011).

Potencial Biotecnológico e Industrial
B. subtilis (una de las especies más conocidas y estudiadas)
puede crecer en casi cualquier fuente de carbono y
nitrógeno, debido a que sus enzimas descomponen
proteínas y carbohidratos, entre otros compuestos. Tales
75

Bacillus: Una bacteria versatil, multifuncional y ampliamente aplicada

Introducción

�Salud
Figura 2. Ciclo de reproducción
del género Bacillus. Modificado de
(Villarreal-Delgado, et al., 2018).

enzimas, podrían prevenir enfermedades al mejorar
la calidad del agua a tráves de la biorremediación de
estanques (Cui W, et al., 2018). La secuencia del genoma
de una cepa de B. subtilis ha proporcionado muchos
conocimientos sobre los estilos de vida del organismo.
De acuerdo con la opinión de que la bacteria no es un
patógeno, no se encontraron genes que codifiquen
factores de virulencia conocidos. Adicionalmente, el
genoma codifica numerosas vías para la utilización de
moléculas derivadas de plantas, lo que refuerza la idea de
que esta especie se asocia íntimamente con las plantas
(Kunst, et al., 1997). Una observación desafió la creencia
arraigada de que B. subtilis era un aerobio obligado; se
encontraron genes que codifican una supuesta nitrato
reductasa respiratoria. Esto sugirió que B. subtilis debería
poder crecer anaeróbicamente utilizando nitrato en lugar
de oxígeno como aceptor de electrones. Desde entonces,
se ha demostrado experimentalmente el crecimiento
anaeróbico de B. subtilis en presencia de nitrato (Folmsbee,
et al., 2004).
La secuencia del genoma también reveló que B. subtilis
ha dedicado una parte relativamente grande de su
genoma (~4 %) a producir metabolitos secundarios.
Algunos de estos compuestos son potentes inhibidores
de hongos y bacterias y probablemente permiten que
B. subtilis compita en el ambiente natural, promuevan
el crecimiento de las plantas y sirvan como probióticos
(Nagórska, et al., 2007).

que son acumulados por diversas bacterias en forma
de gránulos intracelulares, estos se generan por un
comportamiento de almacenaje de fuente de carbono,
ante un estrés ambiental. Dichos biopolímeros son
utilizados en la industria principalmente como material
de empaque y aditamentos biomédicos, además han sido
considerados como los biomateriales del futuro. Los PHA
pueden ser observados con una tinción Azul de Nilo por
microscopía óptica de fluorescencia de color naranja-rojo
(Fig. 3).

Ámbito Agrícola
Las bacterias del género Bacillus, cuando se aplican en la
agricultura pueden aportar todo tipo de beneficios a las
plantas, incluyendo el fortalecimiento de la resistencia
a las enfermedades causadas por microorganismos
fitopatógenos (Lopes, et al., 2018) además de
que diversas especies secretan algunas enzimas
solubilizadoras de nutrientes que promueven el rápido
crecimiento de las plantas (Radhakrishnan, et al., 2017).

Se han dedicado considerables esfuerzos hacia el estudio
y desarrollo de nuevas alternativas de control y alteración
de su metabolismo, expresión de genes y actividad de
proteínas, debido a la gran importancia biotecnológica
(Tabla 1) (Cui W, et al., 2018; Gu Y, et al., 2018).
Bacillus, es el género Gram positivo ideal para la
producción de biopolímeros microbianos, se han
reportado una gran cantidad de cepas productoras,
entre ellas Bacillus cereus de las que una cepa aislada
en Nuevo León, ha reportado rendimientos de 40% de
polihidroxialcanoatos (PHAs), (Martínez, E. 2021). Los
(PHAs) son polímeros biodegradables y biocompatibles
76

Fig. 3 Tinción Azul
de Nilo de una
cepa de Bacillus
productora de
PHA, observada
en microscopio de
Fluorescencia en
100x.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Uso biotecnológico/Industrial

Cepa utilizada

Referencia

Biopesticida

B. subtilis PY79

(Rostami A, et al., 2017)

Biorremediación

B. subtilis DB104

(Wang F, et al., 2019)

Liberación de fármacos

B. coagulans

(Yin L, et al., 2018)

Producción de biopolímeros

B. cereus 4N
B. megaterium ATCC14945

(Martínez-Herrera, R. E, et al., 2020)
(Vu, D. H., et al., 2021)

Producción de Nattoquinasa

B. amyloliquefaciens DC-4

(Yuan, L, et al., 2022)

Adsorción de metales

B. megaterium QM B1551

(Xu Zhou, et al., 2018)

Agentes anticancerigenos

B. thuringiensis

(Santos, E. N, et al., 2021)

Probióticos

B. licheniformis
B. clausii

(Jeżewska-Frąckowiak, J., et al., 2018)
(Ianiro, G., et al., 2018)

Peptidos antimicrobianos

B. amiloliquefaciensesWH1

(Qi, G.., et al., 2010)

Los estudios realizados sobre el papel que ejerce
Bacillus en compuestos antimicrobianos, empleados
para el control biológico de enfermedades a nivel in
vivo, permiten concluir que efectivamente cumplen
un papel importante para el biocontrol de agentes
fitopatógenos. La acción de estos compuestos
está relacionada con la formación de poros en
pared y membrana celular de microorganismos
fitopatógenos, lo que conduce a la inhibición de su
crecimiento y de manera indirecta en la inducción
de las defensas de la planta (Ongena y Jaques, 2008;
Shafi et al., 2017).
Algunos de los metabolitos producidos por Bacillus son
la surfactina, fengicina y bacilomicinas, conocidos por
ser biosurfactantes activos de membrana con potentes
actividades antimicrobianas (Ariza &amp; Sánchez, 2012).
Además, se ha reportado que B. megaterium es reconocida
por producir penicilina amidasa, utilizada para fabricar
penicilina sintética. La utilidad de B. velezensis consiste en
la producción de antibióticos para inhibir el crecimiento de
hongos fitopatógenos, por su parte B. subtilis también ha
sido reconocida por sintetizar antibióticos con potencial
antagónica de hongos fitopatógenos (Elmaghraby, et al.,
2015) (Lim, et al., 2017) (Rodríguez et al., 2017).

Diversas cepas de este género, son capaces de producir
enzimas, un ejemplo de ellas es la natoquinasa, que es
un tipo de serina proteasa alcalina con fuerte actividad
fibrinolítica y trombolítica. En comparación a los
fármacos tradicionales, la natoquinasa tiene un riesgo
menor de hemorragia, una dosis tolerable mayor,
y carece de efectos secundarios como la mutación
genética (Guo, et al., 2019; Wu, et al., 2019).
Después de décadas de éxito como biopesticida, Bacillus
thuringiensis también se está estudiando como una
herramienta para la salud humana, debido a que es
tóxico para los nematodos; y sintetiza parasporinas,
que muestran citotoxicidad contra células cancerosas
humanas (Hu, et al., 2018).
Además, se ha incrementado el interés científico por
este fascinante género año con año, siendo Bacillus
uno de los géneros bacterianos comunes con más
publicaciones científicas en el mundo (Fig. 4).

La capacidad de este microorganismo para producir
compuestos orgánicos, realizar fijación biológica
de nitrógeno y solubilizar fosfatos, permite que se
produzca un efecto positivo en el potencial productivo
en la Agricultura (Corrales, et al., 2014).
Adicionalmente, esta bacteria está siendo reconocida
como una alternativa para disminuir el uso de plaguicidas
y productos químicos, ya que actúa en contra de
microorganismos fitopatógenos que amenazan la
producción de alimentos (Ruiz-Sánchez et al., 2014).

Figura 4. Número de publicaciones científicas de distintos géneros
bacterianos comunes (Datos obtenidos de la base de datos de
artículos https://core.ac.uk/ el 19 de Mayo 2023).

Interés Alimentario
Potencial Farmacéutico
Por otro lado, en el ámbito farmacéutico, la FDA ha
clasificado a Bacillus subtilis como un organismo
reconocido como seguro para producir biofármacos
(Olmos, J, et al., 2020). De tal manera que este
género bacteriano ha sido ampliamente utilizado
por destacar en diversos ámbitos de importancia
biotecnológica.
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

Diversas cepas de este género, producen bacteriocinas,
las cuales son proteínas sintetizadas por bacterias que
inhiben el crecimiento de bacterias similares. El uso de
bacteriocinas producidas por Bacillus en la conservación
de alimentos resulta interesante debido a que pueden
resolver las limitaciones existentes de las bacteriocinas
producidas por bacterias ácido lácticas, que son las
mayormente utilizadas en este ámbito (Abriouel, et al.,
2011).
77

Bacillus: Una bacteria versatil, multifuncional y ampliamente aplicada

Tabla 1. Principales usos biotecnológicos e industriales de Bacillus

�Salud
Por otra parte, se han estudiado diversos residuos de
alimentos como fuentes de carbono para la producción
de biopolímeros microbianos (PHA), como melaza
(residuo de la cristalización del azúcar) y suero de leche,
obteniendo rendimientos de 57.5% de PHA (Sharma &amp;
Kumar, 2015).
Además, de todo lo conocido de Bacillus, sólo
unas pocas especies se usan comúnmente como
probióticos en humanos y animales, entre ellas
B. coagulans, B. clausii, B. cereus y B. subtilis. Los
probióticos son microorganismos vivos que, tras
su ingestión en dererminadas cantidades, ejercen
beneficios para la salud más allá de la nutrición
general, además que modulan la respuesta inmune,
producen agentes antimicrobianos y compiten en
la adsorción de nutrientes (Abedi D. et al., 2013). Se
han realizado ensayos clínicos prospectivos donde
se desmuestra que B. clausii es eficaz y seguro en el
tratamiento de la diarrea aguda (Sudha MR. Et al.,
2013). Por su parte, en la alimentación del ganado, el
uso de probióticos ha aumentado considerablemente,
ya que se asocian principalmente con la reducción
de enfermedades y la mejora del rendimiento en
animales (Fijan, S, 2014).

Discusión
Bacillus es un género bacteriano que ha sido
ampliamente estudiado en la comunidad científica
debido a varias características que lo hacen versatil e
interesante. Una de las principales ventajas es que su
aislamiento se puede llevar acabo en casi cualquier
hábitat. Destaca en diversos ámbitos, como en la
producción de biopolímeros microbianos, ya que
diversas especies de este fascinante género, como B.
cereus han mostrado hasta un 75% de rendimiento de
Polihidroxialcanoatos (PHA), lo que la reconoce como
una de las bacterias híper productoras de bioplásticos
(Balakrishna Pillai, A., et al., 2017).
Las bacterias Gram positivas carecen de
lipopolisacáridos (LPS), que son moléculas pirógenas
causantes de reacciones inflamatorias. El género
Bacillus, al pertenecer a este grupo de bacterias y al
excretar metabolitos y proteínas a un ritmo elevado
en el medio de cultivo (Morimoto T, et al., 2008) es
un candidato viable a aplicaciones biomédicas como
andamios y administración de fármacos, debido a
que no causa reacciones adversas como alergias o
inflamación, dando una ventaja en contraste con las
bacterias Gram negativas (Valappil SP, et al., 2007).
Este género contiene grandes capacidades que lo hacen
competentes a otros microorganismos, como en la
Biología molecular, que ha sido ampliamente estudiado
por sus aspectos estructurales y funcionales, lo que
hace que sea más fácil clonar sus genes (Mohapatra, S.,
et al., 2017).
En el ámbito agrícola, el desarrollo de bioproductos
para el control de enfermedades en las plantas,
se encaminan a aspectos como la preservación
78

Figura 5. Importancia de Bacillus en distintos ámbitos de la vida
cotidiana: Generación de péptidos antimicrobianos en la Medicina,
Biorremediación en la Agricultura y Material de empaque (PHA) en
la industria.

ecológica de la interacción planta-microorganismo,
las estrategias de aplicación de los inoculantes, el
aislamiento de cepas nuevas y el descubrimiento de
mecanismos de acción novedosos (Compant et al.,
2005). También enfatiza en el uso de los agentes de
biocontrol como parte de los programas de tratamiento
integral de enfermedades y de la calidad de los suelos.
Todo esto siendo declarados organismos seguros para
la salud o el ambiente para su comercialización y uso
(Olmos y Paniagua Michel, 2014).
El género Bacillus ha recibido la designación de
caballo de batalla industrial por estar entre los
microorganismos más utilizados para la producción a
gran escala de proteínas recombinantes, aminoácidos
y productos químicos finos (Westers H, 2003; Straight
PD, et al., 2006). No será inapropiado llamarlos
“fábrica de células” por el gran potencial que poseen
(Zweers JC, 2008).
Además, la capacidad de Bacillus sp. de formar
esporas es beneficiosa, al permitir el almacenamiento
a largo plazo sin pérdida de viabilidad en comparación
con aquellas bacterias que no forman esporas. Las
esporas pueden sobrevivir al bajo pH de la barrera
gástrica y pueden llegar al intestino delgado para
ejercer sus propiedades probióticas (Cutting S. M.
2011).
El potencial de este microorganismo sigue siendo
fabuloso, debido a que destaca en cualquier ámbito
de la investigación cientifica y aplicación industrial.

Agradecimientos
Se agradece al Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACYT) por el apoyo brindado
a manera de beca nacional (CVU: 1152042) y al
programa PROVERICYT.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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�Palabras claves:
COVID-19, SARS-CoV-2,
vacuna, pandemia,
adenovirus, vector viral
Keywords: COVID-19,
SARS-CoV-2, vaccine,
pandemic, adenovirus,
viral vector

VACUNAS

PARA COVID-19 BASADAS
EN ADENOVIRUS

�Everardo
  
González-González1, Iván Delgado-Enciso2, Margarita de la
Luz Martínez Fierro3, Rebecca Hodgers-Gonzalez4, Giacomo MaggiolinoTuyu4, Thomas Joseph Hodgers-Fernandez4, Iram Pablo Rodríguez-Sánchez1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural. Ave. Pedro de Alba
s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66455 México. Dr. Everardo González-González (dnarnaprot@
gmail.com) ORCID: 0000-0001-6588-5856, Profesor Irám Pablo Rodríguez Sánchez (iramrodriguez@gmail.com) ORCID: 0000-0002-5988-4168.
2
Facultad de Medicina, Universidad de Colima, Colima, México. Dr. Ivan Delgado-Enciso (ivan_delgado_enciso@ucol.mx) ORCID: 0000-00019848-862X.
3
Molecular Medicine Laboratory, Academic Unit of Human Medicine and Health Sciences, Autonomous University of Zacatecas, Zacatecas,
Mexico. Dra. Margarita de la Luz Martínez-Fierro (margaritamf@uaz.edu.mx) ORCID: 0000-0003-1478-9068.
4
Alfa Medical Center, Laboratorio de Biología Molecular, Ave. Benito Juárez #314 pte Col. Centro, Guadalupe, Nuevo León CP 67100. Dr.
Thomas Joseph Hodgers Fernandez (thodgers@hotmail.com), ORCID: 0000-0001-9568-8554. Rebecca Hodgers-Fernandez (rebecca.hodgers.
gzz@gmail.com), Giacomo Maggiolino-Tuyu (giacomomaggiolino@gmail.com)
1

82

�Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

83

Figura 1. Representación del mecanismo de interacción del virus SARS-CoV-2 y los receptores en una célula huésped.

Vacunas para COVID-19 basadas en Adenovirus

�Salud

Resumen
La pandemia de COVID-19 ha impactado de gran manera al mundo, con consecuencias tanto negativas
como positivas. En el aspecto positivo podemos destacar el sobresaliente esfuerzo que se ha realizado por las
farmacéuticas, gobiernos y escuelas alrededor del mundo. Esto con la intención de responder de la mejor manera
a una emergencia sanitaria con el desarrollo de herramientas para el diagnóstico y el tratamiento de COVID-19.
Un ejemplo para mencionar es la creación de vacunas en base a vectores virales, vacunas que tienen tiempo en
fases de estudio pero que la pandemia ha acelerado su aplicación en humanos. Esta enfermedad ha traído un gran
avance en la tecnología de la salud, aplicando los conocimientos de años de la edición genética a agentes como
virus para que sean utilizados como vacunas de COVID-19.

Abstract
The COVID-19 pandemic has highly impacted the world, both negatively and positively. On the positive side, we
can highlight the outstanding effort that has been made by pharmaceutical companies, governments and schools
around the world. This with the intention of responding to this disease with the development of tools for the
diagnosis and treatment of COVID-19. An example to mention is the creation of vaccines based on viral vectors,
vaccines that have been in the study phase for some time but that the pandemic has accelerated their application in
humans. This disease has brought a great advance in health technology, being able to apply the knowledge of years
of gene editing to agents such as viruses so that they can be used as vaccines for COVID-19.

84

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los virus son organismos dependientes de células
huésped para poder replicarse. En el caso de los
virus que infectan al ser humano pueden provocar
enfermedades letales como ha sido el COVID-19,
provocado por el virus SARS-CoV-2. El COVID-19 ha
registrado más de 500 millones de casos de infección,
con más de 6 millones de fallecimientos. El SARS-CoV-2
pertenece a la familia de los Coronavirus, los cuales
normalmente son asociados a provocar complicaciones
principalmente respiratorias, además de tener la
capacidad de infectar a varias especies, por tal motivo
es de gran relevancia para la salud mundial atender este
tipo de problemáticas (Figura 1).
Durante la pandemia de COVID-19, se evaluaron una
variedad de estrategias para hacer frente a la crisis
sanitaria. Por ejemplo, se desarrollaron vacunas
utilizando virus inactivados, proteínas, vectores virales y
ácidos nucleicos (Francis et al., 2022).
El proceso típico de una vacuna es de varios años
comprendido por las etapas como diseño, desarrollo,
aprobación y finalmente su aplicación a personas.
Teniendo la situación de emergencia de COVID-19:
una pandemia con alta transmisión y mortalidad,
confinamiento y distanciamiento social por meses,
además de contar con avances científicos y tecnológicos.
Por tal motivo, múltiples laboratorios estuvieron
trabajando en la aceleración de estos procesos
requeridos para que las autoridades responsables
evaluaran y analizarán la aprobación de las vacunas
teniendo en cuenta que no había un tratamiento
indicado para el COVID-19.
En esta pandemia se han utilizado diferentes tipos de
vacunas, desde las clásicas donde se emplea el virus
responsable de la infección, pero con un tratamiento de
atenuación que puede ser química o física para limitar
su actividad infectiva, hasta vacunas con tecnología de
edición genética donde se inserta solo la información
necesaria del virus, pudiendo ser un gen completo o un
fragmento de él.
En México se utilizaron diferentes tipos de vacunas,
generando por todo el país campañas de vacunación,
y estas incluían vacunas principalmente con tecnología
de virus modificados y de RNA mensajero. Teniendo
en cuenta que hay otras tecnologías emergentes
en vacunas como la de suministración de proteínas
recombinantes, pero estas tienen la desventaja de tener
un mayor costo, por lo cual ha sido una de las razones
para que no se distribuyeran ampliamente.
En el caso de las vacunas basadas en vectores virales, en
la actualidad a nivel mundial se cuentan con al menos
7 vacunas, las cuales 2 han sido diseñadas para el virus
del Ébola y 5 para combatir el SARS-CoV-2. Este tipo de
vacunas aprovechan las propiedades naturales de los
virus, seleccionando aquellos virus que no representen
un potencial peligro para los seres humanos, dentro de
estos virus para el desarrollo de vacunas se encuentran
los adenovirus, adeno-asociados, retrovirus y lentivirus
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

(Sharma y Worgall, 2016). Estos virus son capaces de
ser manipulados genéticamente agregando una parte
de un gen del virus SARS-CoV-2, y así desarrollar una
protección contra el SARS-CoV-2. Sin embargo, dado
que solo se utiliza un fragmento del virus, no existen
riesgos de contraer COVID-19 como resultado de esta
manipulación genética, en la figura 2 se esquematiza el
proceso de un virus al entrar a una célula huésped.

Los adenovirus como herramientas para
vacunas

Para el desarrollo de las vacunas de COVID-19 basadas
en vectores virales ha predominado el uso de los
adenovirus. Esto debido a las características que
presentan. Por ejemplo, son virus compuestos por
una capa protectora, su genoma es de ADN de doble
cadena, y además de tiene la capacidad de generar una
respuesta inmune innata y adaptativa, siendo ventajas
para ser utilizados en vacunas.
Las vacunas Sputnik V, la AstraZeneca, la Cansino
y la Johnson &amp; Johnson son desarrollas a partir de
adenovirus. El proceso simplificado del desarrollo de una
vacuna adenoviral para COVID-19, se basa en introducir
el gen que codifica a la proteína Spike perteneciente del
SARS-CoV-2 al adenovirus, posteriormente el adenovirus
modificado (con el gen de SARS-CoV-2) se cultiva en el
laboratorio y finalmente por métodos de purificación se
obtiene la vacuna.

Vacuna de Johnson &amp; Johnson
Desarrollada por la farmacéutica Janssen en conjunto
con el Centro Médico Beth Israel Deaconess. En
Estados Unidos fue aprobada el 28 de febrero del
2021, posteriormente en junio del mismo año 41 países
continuaron con la aprobación de la vacuna. El esquema
de esta vacuna es de una sola dosis, se administra
intramuscular y se ha reportado un 85% de eficiencia.
Los efectos secundarios mayor reportados son dolor,
enrojecimiento e inflamación en el sitio de la inyección,
otros efectos secundarios menos frecuentes son dolor
de cabeza, fatiga, náusea y fiebre (Shelf et al.2021).

Vacuna de AstraZeneca
Creada por la Universidad de Oxford, el Instituto Jenner
y AstraZeneca. Esta vacuna se diferencia de otras
por que utilizan un adenovirus de chimpancé. Esto
con el propósito de disminuir la probabilidad de que
exista una resistencia por un contacto previo con este
virus. Se reporta que presenta un 81.5% de eficacia,
la administración es intramuscular y el esquema está
comprendido por 2 dosis, y entre la primera y segunda
dosis debe de ser al menos de 12 días. En junio del 2021
se encontraba aprobada esta vacuna en 99 países. Al
igual que otras vacunas los efectos secundarios más
comunes reportados son dolor en el sitio de inyección,
sensibilidad, inflamación, náusea y vómito, dolor de
cabeza y músculos (Knoll y Wonodi, 2021).
85

Vacunas para COVID-19 basadas en Adenovirus

Introducción

�Salud

Vacuna de Cansino
Producida por CanSino Biologics, la administración de
esta vacuna también es intramuscular. El esquema
de vacunación está compuesto por 2 dosis, con
reportes de hasta un 90% de protección. Los efectos
secundarios más registrados son fiebre, fatiga, dolor
de cabeza y músculos, además de dolor en el sitio de
la inyección (Muñoz-Valle et al. 2022).

Vacuna Sputnik V
Desarrollada por Instituto de Investigación de
Epidemiología y Microbiología Gamaleya, ubicado
en Moscú, Rusia. El nombre de la vacuna es por la
conmemoración al primer satélite artificial. Esta
vacuna está compuesta por dos adenovirus en dos
formulaciones que son administradas en 2 dosis con
un intervalo de 3 semanas a 3 meses entre la primera
y segunda dosis. La eficacia reportada de la vacuna es
del 97.6%, y ha sido aprobada por 68 países. Algunos de
los efectos secundarios más comunes son escalofríos,
dolor de cabeza, músculos y articulaciones (Ikegame et
al. 2021).

Agradecimientos
Los autores agradecen enormemente
el trabajo artístico del Dr. Víctor Hugo
Cervantes-Kardasch (vkardasch@ucol.mx)
de la Facultad de Medicina, Universidad de
Colima.

Figura 2: Modo de acción de una vacuna de vector viral de adenovirus
contra SARS-CoV- 2

86

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

Francis AI, Ghany S, Gilkes T y Umakanthan S. 2022. Review of
COVID-19 vaccine subtypes, efficacy and geographical
distributions. Postgrad Med J. 98(1159):389–94.
Ikegame S, Siddiquey MNA, Hung CT, Haas G, Brambilla L, Oguntuyo KY. 2021. Neutralizing activity of Sputnik V vaccine
sera against SARS-CoV-2 variants. Nature Communications.
12(1):1–11.
Knoll MD y Wonodi C. 2021. Oxford–AstraZeneca COVID-19 vaccine efficacy. The Lancet. 397(10269):72–4.
Muñoz-Valle JF, Sánchez-Zuno GA, Matuz-Flores MG, Hernández-Ramírez CO, Díaz-Pérez SA, Baños-Hernández CJ. 2022
Efficacy and Safety of Heterologous Booster Vaccination
after Ad5-nCoV (CanSino Biologics) Vaccine: A Preliminary
Descriptive Study. Vaccines. 10(3):400.
Sharma A y Worgall S. 2016. Adenoviral Vectors Vaccine: Capsid Incorporation of Antigen. Adenoviral Vectors for Gene Therapy:
Second Edition. 6;571–90.
Self WH, Tenforde MW, Rhoads JP, Gaglani M, Ginde AA, Douin
DJ. 2021. Comparative Effectiveness of Moderna, Pfizer-BioNTech, and Janssen (Johnson &amp; Johnson) Vaccines in
Preventing COVID-19 Hospitalizations Among Adults Without Immunocompromising Conditions — United States.
Morbidity and Mortality Weekly Report. 70(38):1337.

�DRA. MARÍA JULIA VERDE STAR:

UNA VIDA
DEDICADA
A LA CIENCIA

�Profesor
  
Iram Pablo
Rodríguez Sánchez1

L

a Dra. María Julia Verde-Star es una destacada
investigadora de México con reconocimiento a
nivel internacional, especialmente en el campo de
la fitoquímica. Nacida en Monterrey, Nuevo León en
1949, desde temprana edad mostró un fuerte interés
por la ciencia, incursionando por primera vez durante
el estudio de su licenciatura en Ciencias Químicas
en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey (ITESM) en 1971. Posteriormente y
continuando con su educación concreto una maestría en
Química Orgánica también en el ITESM en 1975, seguida
de un doctorado en Química en la misma institución
educativa en 1987. Tras concluir su doctorado se
incorporó como profesora-investigadora a la Facultad
de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL), donde ha desempeñado un papel
medular en la investigación y pilar en la creación del
primer posgrado ofertado por dicha institución.
Después de toda una vida como docente al servicio de la
UANL la Dra. Verde-Star ha iniciado el proceso de jubilación
por lo que a un servidor le pareció pertinente realizarle
una pequeña entrevista como un reconocimiento a toda
una vida dedicada a las ciencias y la docencia.
La charla comenzó de una manera bastante amena
pues el primer comentario fue “deje sus anotaciones
de lado y apague su celular, prefiero que esta sea una
plática informal”, y así fue como dimos inicio.
La primera de mis preguntas fue que, si íbamos a hablar
de todo, a lo que me respondió “usted pregúnteme
lo que quiera, no tengo tapujos en hablar de ningún
tema”, y después de algunas risas esto ocasionó que un
servidor se relajara más.
Posteriormente irrumpió en la charla y comento la Dra.
Verde-Star “no pierda tiempo preguntándome lo que ya
está en internet” seguido de ofrecerme amablemente
un chocolate, lo que relajo aún más el ambiente.

Comencé preguntando sobre su niñez y fue cunado
comento y recalco sus genuinos intereses sobre las
ciencias, la pregunta seguida por parte mía tenía que
ser “era fácil decidir su futuro laboral y de vida en su
casa”, la Dra. respondió que para ella si pues dejo claro
que, siendo la menor de 3 hermanos y única mujer era
la consentida tanto por su papá como por su mamá.
Me platico que en 1969 año en el que ella inicio sus
estudios de licenciatura no era estudiar química una
de las opciones más populares entre sus compañeras y
amigas, pero como hija de un padre dedicado de forma
profesional al oficio de guía de turistas que continuamente
lo mantenía en contacto con personalidades de todas las
nacionalidades y de estratos económicos muy altos le
proporcionaba una perspectiva más cosmopolita.
La investigación de la Dra. Verde-Star se ha centrado
en el aislamiento e identificación de nuevas moléculas
activas extraídas de plantas y organismos marinos. Sus
contribuciones han sido cruciales en el descubrimiento
de novedosos fármacos, antioxidantes, antiinflamatorios,
anticancerígenos y antivirales, todos productos naturales
con amplias aplicaciones en distintas industrias como la
alimentaria, cosmética y farmacéutica.
Menciono que durante el desarrollo de su maestría decidió
casarse por lo que la vida le cambió radicalmente, pues
además de incursionar en el rol de madre también como
profesionista seguía activa atendiendo diariamente su
trabajo que se encontraba en la ciudad de saltillo Coahuila,
ciudad a donde se transportaba diariamente desde el
municipio de san Nicolás de las Garzas, Nuevo León.
Entre los galardones recibidos por la profesora María
Julia se destacan la Presea Flama-Vida-Mujer en la
categoría de Docencia e Investigación por parte de
la UANL en 2015, y la Medalla Don Diego Díaz de
Berlanga otorgada por el Municipio de San Nicolás de
los Garza, N.L. en la categoría de Docencia en 2018.

Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León
Ave. Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66455 México

1

88

�“La química describe el
alma de las moléculas”
Dra. María Julia Verde Star

Después de felicitarla por la serie de premios y
distinciones que recordaba haber recibido me comento
“pues no se crea porque como mujer hay que esforzarse
el doble para obtener la mitad del reconocimiento”, este
mundo está diseñado por hombres y para los hombres.
La Dra. Verde-Star es miembro del Sistema Nacional
de Investigadores (SNI) desde 1985 y actualmente
nivel 2. Ha supervisado la dirección de 22 tesis de
doctorados, 14 de maestrías y 16 de licenciaturas. Su
investigación se ha reflejado en más de 110 artículos
científicos publicados en revistas de alto impacto
indexadas al JCR, obra que ha generado más de 800
citaciones. A conseguido se le otorguen recursos
económicos por parte del Consejo Nacional de Ciencia
y Tecnología (CONACYT) para el desarrollo de dichos
proyectos.
Además de sus contribuciones en el ámbito científico,
la Dra. Verde-Star ha sido una defensora activa de la
educación y la promoción de la ciencia en México desde
distintas trincheras como lo es las aulas de la FCB, así

como desde la Junta de Gobierno de la UANL donde del
1997 al 2008 tuvo el honor de presidir, este organismo
autónomo es el enlace entre rectoría de la UANL y la
oficina del gobernador de NL y la IP.
Referente a este último puesto desempeñado le
pregunte si los rectores de la UANL le pedían consejo u
opinión a lo que respondió: Algunos, no todos, y si, pero
solo cuando me piden el consejo y la opinión, menos no.
La Dra. Verde-Star es un ejemplo de excelencia y
liderazgo en la ciencia mexicana, cuyo trabajo ha
impulsado el desarrollo científico del país y ha ampliado
las perspectivas de la investigación biomédica.
Ya en la parte final de la charla le pregunte que si tenía
algún plan para esta nueva etapa ahora como jubilada
a lo que contesto: Quiero viajar, quero retomar mis
pasatiempos y quiero volver a frecuentar amigos a los
que tengo muchos años sin ver. Me voy a dedicar a
enriquecer mi vida espiritual y disfrutar mi tiempo con
mi esposo, hijos y nietos.

89

�IN MEMORIAM:

Dr. Miguel Ángel Cruz Nieto
(2 de Septiembre de 1962 - 8 de septiembre de 2023)

C

onocido como Miguel o Mike por muchos, estuvo estrechamente ligado al manejo de los recursos
naturales desde su infancia en Castaños Coahuila, su ciudad natal. Fue en ese lugar donde tuvo su
primer contacto con la vida silvestre, aprovechando los conocimientos transmitidos por sus padres y
abuelos, adquiriendo destrezas en el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales locales. Inicialmente,
incursionó en la captura de aves canoras y posteriormente, desarrolló habilidades en la observación del
comportamiento de la fauna local, incluyendo especies como el pecarí, el venado cola blanca, entre otros. Estas
experiencias tempranas sentaron las bases para su futura decisión de estudiar Ingeniería Forestal en la UAAAN
en Saltillo, Coahuila.
Tras completar sus estudios, se trasladó a Monterrey y se unió a la Organización No Gubernamental Ducks
Unlimited de México (DUMAC). En esta organización, junto a un equipo de técnicos, fue pionero en la captura,
manejo y reintroducción de vida silvestre en el Noreste de México, enfocándose especialmente en especies
como el venado cola blanca, el guajolote silvestre y el pecarí de collar. Durante este programa, implementó
técnicas innovadoras y utilizó equipamiento novedoso para la captura de estas especies. Posteriormente, en
la misma organización, lideró exitosamente varios programas destinados a la recuperación de poblaciones del
pato mexicano y la cotorra serrana.
Su destacada labor en DUMAC le abrió las puertas para cursar la Maestría en el Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), donde profundizó en el estudio de la cotorra serrana a través de su
tesis.
Después de completar su maestría, se unió a Pronatura Noreste AC (PNE), desde donde lideró proyectos
centrados en la conservación de humedales, monitoreo de poblaciones de aves acuáticas migratorias,
estrategias para el uso sostenible del agua, entre otros temas en los que siempre buscó innovar. Además,
se destacó como un maestro en la recaudación de fondos, tanto a nivel nacional como internacional, para
garantizar la sostenibilidad de los proyectos.
A pesar de dedicar gran parte de su carrera a proyectos de conservación, nunca descuidó su crecimiento
académico. Por ello, se embarcó en un Doctorado en Manejo de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable
en la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL. Esta faceta académica le permitió adentrarse en el mundo de
las publicaciones, participando en diversos artículos que difundían los resultados de sus proyectos en el campo.

Miguel era una persona extraordinariamente abierta. En un viaje en carretera, tenía la capacidad de compartir
su vida de manera que generaba un ambiente de confianza. A través de estas conversaciones, no solo nos
conocíamos mejor, sino que también surgían ideas para nuevos proyectos, destinos y colaboradores. Su
transparencia y carisma atrajeron a una amplia red de compañeros, a quienes él cariñosamente llamaba
“compadres”, provenientes de diversas áreas. Esta cualidad le ganó el respeto y reconocimiento de aquellos
que tuvimos el privilegio de conocerlo.
Su inesperada partida deja un vacío difícil de llenar. Pasarán muchos años antes de que alguien pueda emular
lo que Miguel logró en el mundo de la conservación en México. Sin duda, lo extrañaremos, pero nos reconforta
saber que dejó una enseñanza valiosa en quienes continuamos en el camino que él ayudó a trazar.

Descansa en Paz mi Maestro y querido amigo Mike.
�José
  
Alfredo Alvarez Cerda
90

Foto: cortesía de Francisco Puente

Los párrafos anteriores ofrecen solo una visión parcial de los logros de Mike a lo largo de sus más de 40 años
de carrera profesional. Su legado permanecerá indeleble en cada organización en la que dejó su huella, pero
su verdadero impacto perdurará en las personas que tuvieron el privilegio de trabajar con él. Mike fue un líder
que creía fervientemente en el potencial de las personas, motivándolas tanto profesional como personalmente.
Brindaba oportunidades a quienes incursionaban en el mundo laboral, y muchos estaremos eternamente
agradecidos por su generosidad.

�91

�Alejandro González Rojas. Soy estudiante de la
carrera de biología de la Universidad Autónoma de
Baja California, cursando el 9no semestre. Mi área de
interés principal son las formas de respuesta de los
organismos vivos ante el impacto ambiental de origen
antropocéntrico, centrado en la contaminación,
pérdida de hábitat y cambio climático. Esto abordado
desde una perspectiva etológica de las especies y
ecológica de las comunidades, con enfoque principal
en los organismos intermareales y aves nectivoras.
Actualmente me encuentro trabajando con la doctora
Alejandra Ramos González en un experimento
de comportamiento de forrajeo de coliribries en
bebederos artificiales y cumpliendo mi servicio social
(con planeación en futuros proyectos) con el doctor
Osmar Araujo Leyva en taxonomía de invertebrados
de la infauna estuarina, con enfoque especial en
poliquetos.
alejandro.gonzalez.rojas@uabc.edu.mx

Ana Laura Lara Rivera. Actualmente profesora de
tiempo completo de la Facultad de Ciencias Biológicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Bióloga
por el Instituto Tecnológico de Altamira. Maestría en
biotecnología genómica y Doctorado en ciencias en
Biotecnología por el Centro de Biotecnología Genómica
del Instituto Politécnico Nacional. Formación de recursos
humanos y publicaciones científicas en genética
poblacional de poblaciones domésticas y silvestres,
marcadores moleculares y mejoramiento genético.
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde
2016. Actualmente SIN I.
alarar@uanl.edu.mx

LOS

Sobre

AUTORES

David Lazcano. Is a herpetologist who earned a
bachelor’s degree in chemical science in 1980, and
a bachelor’s degree in biology in 1982. In 1999 he
earned a master’s degree in wildlife management
and later a PhD degree in biological sciences with a
specialty in wildlife management (2005), all gained
from the Facultad de Ciencias Biólogicas of the
Universidad Autonóma de Nuevo León (FCB/UANL),
Mexico. Currently, has retired from this institution
after 42 years of teaching courses in soil sciences,
general ecology, herpetology, herpetological
ecology, animal behavior, biogeography, biology
in English, diversity and biology of chordates,
and wildlife management. He had been the head
of the Laboratorio de Herpetología from 19932022, teaching and providing assistance in both
undergraduate and graduate programs. In 2006
he was honored to receive the Joseph Lazlo
award for his herpetological trajectory, from the
IHS. In October 2017 he was awarded national
recognition by the Asociación para la Investigación
y Conservación de Anfibios y Reptiles (AICAR), due
to his contribution to the study of ecology and
conservation of herpetofauna in northeastern Mexico
(Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila). He participated
in the development of the Program of Action for
the Conservation of the Species (PACE) Rattlesnakes
(Crotalus spp.). His research interests include the
study of the herpetofaunal diversity of northeastern
Mexico, as well as the ecology, herpetology, biology
of the chordates, biogeography, animal behavior,

92

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�A realizado Summer at Hopkins 2022, Miembro
del Gobierno Estudiantil gestión 2023-2024, Grupo
Estudiantil Global Leaders 2022-2023.
giacomomaggiolino@gmail.com

Diego Patricio Navarro Díaz. Estudiante de la carrera
Quimico Bacteriólogo Parasitólogo de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la UANL desde Enero 2020. Forma
parte del Laboratorio 3 del Instituto de Biotecnologia
FCB-UANL. Becario en la materia de Microbiología
y voluntario en el Instituto de Biotecnología. Realizó
verano científico con el proyecto Aislamiento de
bacterias para la biosíntesis de bioplásticos tipo PHA, así
como participó en el proyecto Estudio de cepas halófilas
productoras de PHA.

Glenda Berenice Ramírez Charles. Estudiante
de la carrera Químico Bacteriólogo Parasitólogo de
la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL desde
2020. Integrante del Laboratorio 3 del Instituto de
Biotecnologia FCB-UANL. Becaria en la materia de
Microbiología General y voluntaria en el Instituto
de Biotecnología a partir del 2022, en el proyecto
Estudio de cepas halófilas productoras de PHA; en el
2019 formó parte de laboratorio de Química Analítica
FCB en el proyecto de Efectos antimicrobianos de
extractos de plantas y realizó verano científico en el
laboratorio de Materiales de la Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica de la UANL en el proyecto
Cementos activados alcalinamente y en la Facultad
de Agronomía de la UANL en el proyecto Residuo
de la preparacion de café soluble: Un subproducto
con potencial para la extraccion de compuestos
bioactivos.

Elí García-Padilla. Is a biologist and professional
photographer, with more than 12 years of experience
in the field study and photo-documentation of the
biocultural diversity of Mexico. He has published
one book and more than 120 formal contributions
on knowledge, communication of science, and
conservation of Mesoamerican biodiversity. Since
2017, he has invested effort in the exploration of the
mythical region of the Los Chimalapas, in the Isthmus
of Tehuantepec, which is the most biologically rich in
all of Mexico under the social tenure of the land and
the community conservation system.

Gustavo de Jesús San Miguel González. Químico
Farmacobiólogo por la Universidad Autónoma de
Coahuila. Estudiante del Doctorado en Ciencias
orientación en Biotecnología en la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Forma parte del
Laboratorio 3 del Instituto de Biotecnología FCBUANL. Su línea de Investigación es el estudio de
biopolímeros microbianos tipo Polihidroxialcanoatos.
Autor de un capítulo de libro, ponente de cinco
trabajos de investigación en distintos congresos
nacionales e internacionales, co-director de dos tesis
de licenciatura.

Estela Sañudo Ayala. Es Ingeniera Bioquímica
egresada del Instituto Tecnológico de Los Mochis
(2003), Maestra con certificado en Estudios para la
sostenibilidad y medio ambiente por la UAIM (2023).
Trabajo en Grupo GRUMA MASECA (Harinera de Maíz
de Jalisco, S.A de C.V.), participando en un Equipo de
Control de Higiene y Calidad (2006). Es encargada
del Laboratorio de Biotecnología del Programa de
Ingeniería Forestal de la Universidad Autónoma
Indígena de México a partir octubre de 2012 a la
fecha. Profesora de base de Tiempo Completo
en la universidad Autónoma Indígena de México
desde agosto de 2023 y coordinadora del programa
educativo de Ingeniería en Biotecnología desde
septiembre del 2023.

Irám Pablo Rodríguez Sánchez. Doctor en
Ciencias, jefe del Laboratorio de Fisiología Molecular
y Estructural, Facultad de Ciencias Biológicas,
Universidad Autónoma de Nuevo León. Miembro del
Sistema Nacional de Investigadores nivel 2.

ORCID: 0000-0002-6292-5979
imantodes52@hotmail.com

diego.navarrodz@uanl.edu.mx

ORCID: 0000-0003-1081-8458.
eligarciapadilla86@gmail.com

Everardo González-González. Maestro y doctor
en biotecnología por el ITEMS, miembro del Sistema
Nacional de Investigadores 1. Profesor de la FCB de
la UANL.

ORCID: 0000-0001-6588-5856.
dnarnaprot@gmail.com

Giacomo Maggiolino. Estudiante Prepa Tec
Campus Santa Catarina, Bachillerato Internacional.
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

glenda.ramirezch@uanl.edu.mx

ORCID: 0000-0002-1570-2959
gustavo.sanmiguelg@uanl.edu.mx

ORCID: 0000-0002-5988-4168
iramrodriguez@gmail.com

Israel Osuna-Flores. Es Biólogo Pesquero egresado
de la UAS (1985), Maestro en Ciencias por el CICIMARIPN (1991) y Doctor en Biología por la Universidad de
Barcelona, España (1998). Está asignado al Programa
Educativo de Ingeniería en Biotecnología de la Unidad
Virtual en UAIM. Ha sido Dictaminador y Analista
Administrativo en Comisión Nacional de Acuacultura
y Pesca, Asesor de la Empresa Acuícola Gilberto
SC de RL de CV y columnista en el Ciberperiódico
Phoenix Medios. Fue Coordinador del Departamento
de Proyectos en la Oficina de Transferencia de
Tecnología de la Universidad Autónoma Indígena
de México (UAIM) y es miembro del Sistema
Sinaloense de Investigadores y Tecnólogos. Ha
sido Profesor Investigador de tiempo completo de
la Universidad Autónoma Indígena de México, ha
dirigido y asesorado dos tesis y varias monografías
93

Dra. María Julia Verde Star: Una vida dedicada a la ciencia

and population maintenance techniques of montane
herps. He had been thesis advisor for many
Bachelor’s, Master’s, and PhD degrees dealing with
the study of the herpetofauna of the region as well
as nationally. David has published more 270 scientific
notes and articles in indexed and general diffusion
journals, concerning the herpetofauna of the
northeastern portion of Mexico. His students named
a species in honor of his work, Gerrhonotus lazcanoi. Is
still an active herpetologist.

�en licenciatura y tres de posgrado. Formó parte
del Cuerpo Académico de Desarrollo Sustentable
y su experiencia en investigación se relaciona
con los aspectos de Valor Agregado a productos
Agroforestales, Contaminación, Toxicología Ambiental
y ha publicado artículos en revistas indizadas en
JCR, arbitradas y de divulgación. También participa
en diferentes sociedades científicas y ha sido
evaluador de diversos proyectos de investigación
como Expociencias Regional Pacífico y Expociencias
Nacional. Formó parte del Sistema Nacional de
Investigadores como Candidato de julio 2002 a
diciembre de 2005 y Reconocimiento por el Programa
de Repatriación de CONACYT en 1999. Su experiencia
profesional incluye el haber sido responsable de
diferentes proyectos de investigación y vinculación
financiados por COSNET y CONAHCYT y el haber
participado en diferentes cargos académicos y
administrativos en los que destacan responsable
del Laboratorio de Residuos Tóxicos en el Centro
de Investigación, Alimentación y Desarrollo A.C.
Unidad Delicias y Director de Investigación de la
Universidad Autónoma Indígena de México. Ha sido
dos veces candidato a Rector (en 2017 y en 2021) de
la Universidad Autónoma Indígena de México en Los
Mochis, Sinaloa, México.

Iván Delgado-Enciso. Profesor titular de la Facultad
de Medicina de la Universidad de Colima, México.
Jefe del Departamento de Investigación del Instituto
Estatal de Cancerología de los Servicios de Salud del
Estado de Colima, México. Especialista en Biología
Molecular e Ingeniería Genética. Miembro del Sistema
Nacional de Investigadores nivel 3.
ORCID: 0000-0001-9848-862X
ivan_delgado_enciso@ucol.mx

Iván Villalobos-Juárez. Obtained his undergraduate
degree in Biology at the Universidad Autónoma de
Aguascalientes (UAA), but, in the past, he studied
Marketing in the Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, Campus Aguascalientes.
Ivan is an Associate Professor of Biology at UAA and a
professor in Universidad Autónoma de Durango. He
is also a Research Technical Assistant at the Zoological
Collection in UAA. Ivan was the last Program Manager
of Viper Specialist Group of the International Union for a
Conservation of Nature (IUCN) and was a curator of the
taxonomic platform Reptile Database. He has worked
on the natural history of the Isla Coronado Rattlesnake
(Crotalus helleri caliginis), habitat use of rattlesnakes in
Central Mexico, trade of Mexican rattlesnakes, and the
popular knowledge of reptiles. His primary interests
include natural history, diversity, and conservation of
amphibians and reptiles in Mexico.
ORCID: 0000-0002-2133-6617
epidushunter@gmail.com

Jesús Angel de León González. es Licenciado
en Biología por la Facultad de Ciencias Biológicas,
UANL, Maestro en Ciencias por el Instituto Politécnico
Nacional, Doctor en Ciencias por la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Investigador del Centro
de Investigaciones Biológicas del Noroeste, SC
(1985-1990). Profesor Investigador de la Facultad
94

de Ciencias Biológicas (1991 a la fecha). Jefe del
Laboratorio de Zoología de Invertebrados No
Artrópodos, Secretario de Investigación de la FCBUANL, Miembro de la Comisión de Evaluación de la
FCB-UANL, Miembro del Comité de Premios de la
Academia Mexicana de Ciencias (2017-2019). Profesor
de 5 cursos de licenciatura y dos de postgrado.
Profesor con Perfil Promep desde el año 2000.
Consejero Profesor ante el H. Consejo Universitario
de la UANL desde el 2004 hasta el 2008. Miembro del
Sistema Nacional de Investigadores desde 1991(Nivel
2 desde 2012). Miembro de la Academia Mexicana
de Ciencias desde 2004. Curador y responsable de la
colección Poliquetológica de la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Responsable de 7 proyectos de
investigación con apoyo externo a la UANL (CONABIO,
CONACYT) y 12 con apoyo de fondos internos (PAICYT).
Director de 20 tesis de Licenciatura, 15 de Maestría
y 16 de Doctorado. Diez estancias de investigación:
Museo de Historia Natural de Los Angeles, Los Angeles,
Cal. (USA) (2), Smithsonian Institution, Washington,
D.C. (USA) (1), Universidad Autónoma de Madrid,
España (2), Museo Nacional de Historia Natural de
París, Francia (3); Museo de Zoología e Instituto de la
Universidad de Hamburgo, Alemania (1); Museo de
Zoología de la Universidad de Amsterdam (1). Estancia
de Investigación en el Centro de Investigaciones
Biológicas del Noroeste, S.C. 1998-1999. Revisor de
artículos científicos para Scientia Marina, JMBAUK,
Zootaxa, Zookeys, Procc. Biol. Soc. Wash., Rev. Biol.
Trop., Revista Mexicana de Biodiversidad, Oceanides,
Pan-American Journal of Aquatic Sciences, entre otras.
Presentación de más de 100 ponencias en reuniones
científicas Nacionales e Internacionales. Autor de 80
artículos científicos en revistas indexadas, 2 libros
y 8 capítulos en libro. Alrededor de 1000 citas a
publicaciones. Editor en Jefe de la revista electrónica de
divulgación Científica Biología y Sociedad.

Jorge Jesús Rodríguez Rojas. El Dr. Jorge Jesús
Rodríguez Rojas es Biólogo y Entomólogo Médico
por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL),
México. Actualmente labora como Investigador en el
Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de
la Salud, UANL. También es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de
Humanidades, Ciencias y Tecnologías. Su investigación
se centra en la ecología, distribución y diversidad de
artrópodos hematófagos (Phlebotominae, Ixodidae,
Triatominae y Culicidae) y reservorios de patógenos
zoonóticos en áreas urbanas, rurales y silvestres. Y
otra línea de investigación enfocada con el desarrollo
y evaluación de alimentadores artificiales, trampas y
atrayentes para artrópodos vectores. Estas líneas de
investigación están en el contexto de Una Salud con
la participación de la comunidad.
jorge.rodriguezr@uanl.mx

José Juan Rendón Herrera. Estudiante de maestría
del posgrado Recursos Acuáticos de la FACIMAR en
la Uni-versidad Autónoma de Sinaloa. Durante su
licenciatura y maestría ha enfocado sus estudios
en selección sexual y sistemas de apareamiento
en tiburones. Cuenta con una publicación sobre
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�juanrendon5214@gmail.com

Julio Lorda. Soy un ecólogo marino interesado en la
ecología y la gestión de los ecosistemas costeros. A lo
largo de mi carrera he trabajado en una amplia gama de
temas, como ecología de poblaciones y comunidades,
parasitología, ecología de invasiones, biocontrol de
especies exóticas, desarrollo de bioindicadores de la
salud de los ecosistemas, biogeografía y gestión de
ecosistemas costeros. Para comprender y gestionar
mejor nuestros recursos costeros necesitamos
estudiar las relaciones entre las variables bióticas y
abióticas y la abundancia y distribución de especies
de importancia ecológica y económica. Esto nos
permitirá mejorar potencialmente los efectos de las
perturbaciones humanas, como el cambio climático,
la presión pesquera, la eutrofización y el desarrollo
humano. Actualmente soy profesor en la Facultad de
Ciencias de la Universidad Autónoma de Baja California
en Ensenada, donde enseño Ecología Comunitaria y
Zoología de Invertebrados a los estudiantes de biología
y continúo investigando nuestros valiosos ecosistemas
costeros. También soy científico adjunto en la Reserva
Nacional de Investigación Estuarina del Río Tijuana.
Leobardo Hernández-Plomoza. Biólogo Pesquero
egresado de la UAS (1983). Ha participado en
diferentes talleres, cursos y capacitaciones enfocadas
a modelos educativos, estrategias académicas y
formación de profesores, así como en eventos y
reuniones científicas en temas de pesca e isópodos
parásitos de peces de interés comercial. Profesor
de la materias de Ecología, Tecnología Pesquera
y Protozoología de 2010 a 2018 en la Facultad de
Ciencias del Mar, UAS.
Lourdes Cervantes Díaz. Bióloga, egresada de la
Universidad Nacional Autónoma de México. Realizó
estudios de Maestría en Ciencias con especialidad en
Recursos Genéticos y Productividad (1998-1999) en el
Colegio de Posgraduados. Hizo estudios en Estancia
Doctoral en el Instituto de Horticultura y Floricultura
de Skierniewice, Polonia y en el 2005 obtuvo el
grado de Doctora en Ciencias con especialidad
en Fitopatología, en el Colegio de Posgraduados.
Actualmente profesora-investigadora titular de
tiempo completo B en el Instituto de Ciencias
Agrícolas de la Universidad Autónoma de Baja
California, Campus Mexicali. Su área de investigación
se centra en la Fitopatología, Control Biológico
e Inocuidad Alimentaria. Pertenece al Sistema
Nacional de Investigadores Nivel 1 y cuenta con el
Reconocimiento al Desarrollo Profesional Docente,
para el tipo Superior PRODEP.
(lourdescervantes@uabc.edu.mx)

Lucía T. Durazo Sandoval. Soy estudiante de
biología en la Facultad de Ciencias de la Universidad
Autónoma de Baja California. Actualmente me
Vol. 7 No. 13, primer semestre 2024

encuentro colaborando en un proyecto de monitoreo
de estuarios con MexCal. Entre mis principales
temas de interés se encuentran la biología de
invertebrados marinos y parásitos, su evolución,
ecología y conservación, así como también los efectos
relacionados al cambio climático, el calentamiento
global y el impacto antropogénico.

Magda Cecilia López Grimaldo Actualmente
cursa noveno semestre de la carrera de Químico
Farmacéutico Biólogo en la Facultad de Ciencias
Químicas de la UANL, además de ser Voluntaria en
el Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias
de la Salud (CIDICS), UANL. Realiza su servicio
social en Hospital Tierra y Libertad siendo parte del
departamento de Farmacia Clínica.
cecilialopez.cl81@gmail.com

Marco Antonio Moriel Sáenz. Soy estudiante
de la carrera de Oceanología en la Universidad
Autónoma de Baja California. Estoy interesado en la
ecología de invertebrados marinos y cómo variables
oceanográficas o estresores ambientales tienen una
influencia en sus comunidades y los eventos que
llevan a una sucesión ecológica. Actualmente estoy
haciendo mi tesis de licenciatura con el Dr. Osmar
Araujo, la cual trata sobre la influencia de variables
ambientales en la estructura de las comunidades
de poliquetos en dos estuarios de Baja California,
México (Punta Banda y San Quintín). Me gustaría
especializarme en la ecología del mar profundo,
especialmente en chimeneas hidrotermales y caídas
de ballenas. Dentro de mis grupos taxonómicos
favoritos son los equinodermos y cefalópodos.
marco.moriel@uabc.edu.mx

Margarita de la Luz Martínez-Fierro.Doctora
en Ciencias con Orientación en Biología Molecular
e Ingeniería Genética; miembro de la Academia
Mexicana de Ciencias y del Sistema Nacional de
Investigadores Nivel 3. Líneas de investigación:
Medicina y Epidemiología Molecular de enfermedades
humanas y Tecnologías para la salud.

ORCID: 0000-0003-1478-9068
margaritamf@uaz.edu.mx

María Ana Tovar-Hernández. Es bióloga egresada
de la UNAM (2000), Maestra en Ciencias en Manejo de
Recursos Naturales y Desarrollo Regional y Doctora
en Ecología y Desarrollo Sustentable por ECOSUR
(2003 y 2006). Realizó dos posdoctorados (ECOSUR
2007, DGAPA-UNAM 2008-2010). Es miembro del
Sistema Nacional de Investigadores desde 2009 (nivel
II) e Investigadora Honorífica de Sinaloa desde 2012.
Se ha especializado en biología, ecología y sistemática
(morfológica y molecular) de poliquetos y otros
invertebrados marinos exóticos invasores en marinas
y puertos de México; así como en la elaboración de
análisis de riesgo y planes de detección temprana y
programas de monitoreo. Su producción académica
versa en la publicación de 60 artículos en revistas
indizadas, 5 en revistas no indizadas, 5 artículos
de divulgación de la ciencia, 3 libros y 18 capítulos
de libros. Ha presentado trabajos en 34 congresos
95

Dra. María Julia Verde Star: Una vida dedicada a la ciencia

frecuencia de paternidad múltiple en el tiburón
marrón. Ha impartido temas selectos dentro de
cursos sobre genética y evolución a nivel licenciatura
y posgrado, así como asesorado estudiantes de
licenciatura.

�nacionales y 21 internacionales. Ha establecido 53
especies nuevas para la ciencia y dos nuevos géneros.
Imparte cursos de licenciatura, maestría y doctorado
sobre agua de lastre y especies invasoras. En los
últimos cinco últimos años se ha desempeñado en
la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.

María de Jesús López López. Ingeniera Bioquímica
por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS),
maestra en Ciencias en Biotecnología Genómica
por el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y doctora
en Ciencias en Biotecnología también por el IPN.
Actualmente se desempeña como profesora e
investigadora en la Facultad de Medicina Veterinaria
y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores,
nivel candidato. Integrante de la primera generación
de Mentees del Programa Mentees-Mentoras en
la Ciencia de The British Council. Colaboradora
en investigaciones nacionales e internacionales
de gran impacto en la salud pública de México
y de otros países, dichos investigaciones han
contribuido la generación de conocimiento sobre las
propiedades bioquímicas y estructurales de proteínas
recombinantes de Helicobacter pylori; a la biología,
entomología y control biológico de vectores de
enfermedades y detección molecular de arbovirosis
y de bacteria de importancia en la salud animal y la
salud pública.
mary.lopez@uas.edu.mx

María Elizabeth Alemán Huerta. Profesora
investigadora de la FCB-UANL, responsable del L3 del
IB-FCB-UANL. Cuenta con perfil PRODEP, es miembro
del cuerpo Académico Investigación Biotecnológica,
así como a la Academia de Microbiología Básica en
la FCB-UANL. Dirige los trabajos de investigación
relacionados a la bioprospección y aislamiento
de cepas bacterianas productoras de bioplásticos
(PHAs), así como el aprovechamiento de residuos
agroindustriales y estudio de la flora nativa como
fuente de carbono en fermentaciones de Bacillus.
Miembro del SNI, nivel l.
ORCID: 0000-0002-1745-6018
maria.alemanhr@uanl.edu.mx

Nancy Claudia Saavedra Sotelo. Investigadora
en la FACIMAR de la Universidad Autónoma de
Sinaloa mediante el programa Investigadoras e
Investigadores por México de CONACyT desde
2014. Es integrante del SNI con el nivel 1. Desde su
integración a la FACIMAR ha imparti-do cursos sobre
genética y evolución a nivel licenciatura y posgrado,
así como diversos taller sobre herramientas
moleculares y bioinformáticas. Fundo el laboratorio de Ecología Molecular y Evolución (LECME) en
donde ha desarrollado dife-rentes proyectos de
investigación, de los cuales destaca la evaluación de
siste-mas de apareamiento en elasmobranquios. Ha
publicado diversos artículos inde-xados y dirigido
tesis de licenciatura y posgrado. Es miembro activo
de la Red Mexicana de Biología Evolutiva.

Osmar R. Araujo-Leyva. Soy investigador post-doctoral
y profesor en la Universidad Autónoma de Baja
California, trabajando con MexCal. Soy ecólogo
bentónico y mis principales líneas de estudio son
taxonomía de invertebrados bentónicos, ecología y
química de contaminantes en sedimentos. Debido
a las crecientes presiones antrópicas/climáticas que
amenazan la biodiversidad, es esencial comprender la
estructura y dinámica de las comunidades biológicas.
Estoy particularmente interesado en el estudio de la
fauna de invertebrados bentónicos de las lagunas
costeras de Southern California Bight. También
estoy colaborando con MexCal para desarrollar
un programa de monitoreo a largo plazo para las
lagunas costeras de Baja California.
osmar.araujo@uabc.edu.mx

Rebecca Hodgers González. Estudiante Prepa
Tec Campus Vallealto, Bachillerato Internacional,
Miembro de la mesa estudiantil FELC y de la Orquesta
Representativa.
rebecca.hodgers.gzz@gmail.com

Rosa María Sánchez Casas. QBP, Entomóloga
Médica, por la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL), México. Actualmente labora como profesor
investigador en la Facultad de Medicina Veterinaria y
Zootecnia, además de colaborar como investigadora
en el Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias
de la Salud (CIDICS), UANL. También es miembro del
Sistema Nacional de Investigadores. Su investigación
se basa en la detección de patógenos, control y
biología de artrópodos de importancia médica y
veterinaria.
rosa.sanchezcss@uanl.edu.mx

Sebastian Ruiz Mejia. Soy estudiante de la carrera
de Biología en la Universidad Autónoma de Baja
California. Actualmente estoy haciendo mi tesis
con el Dr. Osmar Araujo. en ecología de poliquetos
del estuario de Punta Banda, Baja California, en
específico, de los grupos alimentarios de estos
organismos y como su estructura afecta en la
dinámica ecológica del estuario. De forma general,
me interesa la biología, taxonomía y ecología de
invertebrados marinos, en especial de la zona abisal
en los océanos o de la zona del intermareal rocoso
o lodosos, uno de mis grupos taxonómicos favoritos
son los cnidarios, poliquetos y moluscos.
ruiz.sebastian@uabc.edu.mx

Thomas Joseph Hodgers-Fernandez. Médico
Cirujano y Partero, Especialista en Radiología e
Imagen, certificado por Consejo Mexicano de
Radiología e Imagen y Miembro del Colegio de
Radiólogos de Nuevo León AC. Sub Director del Alfa
Medical Center, Ave. Benito Juárez #314 pte Col.
Centro, Guadalupe, Nuevo León CP 67100.
ORCID: 0000-0001-9568-8554
thodgers@hotmail.com

nsaavedra@uas.edu.mx

96

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Biología y Sociedad. 2024, Vol. 7, No 13, Primer Semestre</text>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
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                <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ISSN 2992-6939

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio I. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Dr. Marco Antonio Alvarado-Vázquez
Biología Contemporánea
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate-González
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
Dr. Jorge Enrique Castro-Garza
Dr. Iram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Ana Laura Lara-Rivera
Biotecnología
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 7, No. 14, segundo semestre de 2024, es una
publicación semestral editada por el Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n, Cd. Universitaria
San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www.uanl.mx, biologiaysociedad@
uanl.mx, Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León González. Número de
Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017-060914413700-203; ISSN
2992-6939. Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho de Autor.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores y no necesariamentere flejan la postura del editor
de la publicación. Queda prohibida la reproducción total o parcial, en
cualquier forma o medio, del contenido de la publicación sin previa
autorización.

CONTENIDO
MUSEOS DE HISTORIA NATURAL, TAXONOMÍA,
COLECCIONES BIOLÓGICAS Y PLAN DE ACCIÓN
FENÓMENOS PARANORMALES Y SU
ACERCAMIENTO CIENTÍFICO: CUATRO
EJEMPLOS HISTÓRICOS Y SU IMPACTO EN LA
SOCIEDAD
POTENCIAL NUTRICIONAL Y TERAPÉUTICO DE
LA TUNA Y DE SUS SUBPRODUCTOS:
UN PANORAMA GENERAL DE SU COMPOSICIÓN
QUÍMICA Y APLICACIONES
LA DESAPERCIBIDA VIDA SILVESTRE DEL
BOSQUE DE CHAPULTEPEC

4
18
26
44

ICHTHYOFAUNA DIVERSITY OF THE
BUSTAMANTE RIVER, NUEVO LEON, MEXICO.
PRIORITY LAND REGION FOR THE STATE

53

LOS ACEITES ESENCIALES COMO ALTERNATIVA
NATURAL PARA EL TRATAMIENTO DE
ENFERMEDADES VIRALES

61

DEPREDACIÓN DE NIDOS ARTIFICIALES DE
COTURNIX COTURNIX EN UN BOSQUE URBANO
DE SANTO DOMINGO, PROVINCIA DE SANTO
DOMINGO DE LOS TSÁCHILAS - ECUADOR

74

NATURAL HISTORY AND CONSERVATION
STATUS OF CROTALUS PYRRHUS COPE, 1866
(SQUAMATA: VIPERIDAE) FROM ISLA EL MUERTO,
GULF OF CALIFORNIA, MEXICO
LA CATÁSTROFE CLIMÁTICA COMO PROFECÍA
SECULAR Y MILENARIA
IN MEMORIAM
SOBRE LOS AUTORES

81
94
102
104

�Editorial

E

n el catorceavo número de Biología y
Sociedad nos agrada compartir una colección
de artículos que tratan sobre una gran
diversidad de temas que van desde los Museos de
historia natural, colecciones biológicas y un plan de
acción para que sean incorporados en la nueva Ley
de Ciencia en México, en este trabajo los autores
incluyen recomendaciones para una mejora en el
establecimiento y gestión futura en estos recintos
dedicados a la preservación de la biodiversidad. En
una segunda aportación, los autores nos adentran
en los fenómenos paranormales, ideas ampliamente
arraigadas en un amplio sector de la sociedad,
incluyen información de cuatro ejemplos históricos,
concluyendo que el pensamiento científico se
debería incentivar en la sociedad. Otro trabajo a
destacar es el dedicado a la “tuna”, en donde los
autores nos proporcionan información sobre el
potencial nutricional y terapéutico de este fruto.
Damos un salto en el siguiente trabajo hacia la vida
silvestre del bosque de Chapultepec, los autores
nos detallan cambios sustanciales en la vegetación
original del bosque, lo cual ha traído consigo perdida
del elenco biológico de ese lugar, sin embargo,
destacan la presencia actual de una gran cantidad de
especies de insectos, aves, reptiles y anfibios. Vemos
con interés la diversidad de la ictiofauna del Río
Bustamante en el estado de Nuevo León, un río que
está supeditado a inundaciones y que se encuentra
en el Cañón de Bustamante. En este trabajo, los
autores destacan la presencia de dos especies
que se encuentran en calidad de amenazadas y
en calidad de protección dentro de las normas
nacionales, y tres especies consideradas exóticas.
En otra entrega los autores nos adentran al estudio
de los aceites esenciales como alternativa para el
tratamiento de enfermedades producidas por virus.

Destacan que la principal línea de defensa contra
esos agentes infecciosos es el sistema inmunológico.
Nos proporcionan ejemplos de estudios en los
que se ha evaluado el potencial de los aceites
esenciales como antivirales. En el siguiente trabajo
nos hablan sobre las aves en el ambiente urbano y
su capacidad de sobrevivencia a factores como la
depredación de nidos. En este estudio, los autores
realizaron ensayos colocando un número de nidos
artificiales en un parque urbano en Ecuador y nos
proporcionan resultados realmente alarmantes, por
lo que las autoridades o tomadores de decisiones
deberían concientizarse y evitar la baja poblacional
de la orinitofauna en un futuro próximo. En otro
trabajo el autor nos habla sobre el cambio climático
y los movimientos sociales que están alrededor de
él. Comenta sobre un ensayo escrito en 1983 por
Michael Barkun sobre el “nuevo apocalipyicismo”,
comenta extractos del escrito haciendo relación a los
debates actuales y sus proyecciones catastróficas.
Por último, encontraremos un artículo que trata
sobre el estado de conservación de una serpiente
de cascabel endémica de una isla en el Golfo de
California, en este trabajo los autores proporcionan
datos alarmantes sobre su densidad y el peligro que
tienen parta sobrevivir como especie.
Muy lamentable la noticia del fallecimiento del Dr. Larry
David Wilson, en este número presentamos su último
trabajo en vida y la sección de In Memoriam dedicada
a su obra, nosotros en Biología y Sociedad tenemos un
gran aprecio y cariño hacia el Dr. Wilson, dado que fue
un colaborador constante aún en los tiempos en que
apenas iniciaba nuestra revista y no contábamos con
ISSN. A él y al grupo de herpetólogos que encabezaba
les estaremos eternamente agradecidos. Descanse en
Paz el Dr. Larry D. Wilson.
� D r . J esús A ngel

de

L eón -G onzález

Editor en Jefe

�MUSEOS DE HISTORIA
NATURAL, TAXONOMÍA,
COLECCIONES BIOLÓGICAS
Y PLAN DE ACCIÓN
� Yessica Chávez-López, Luis D. Ramírez-Guillén, Juan J. Schmitter-Soto, Luis F. Carrera-Parra y Sergio
I. Salazar-Vallejo*

Depto. Sistemática y Ecología Acuática / El Colegio de la Frontera Sur, Chetumal, México *Correspondencia: ssalazar@ecosur.mx

4

�Museos de Historia Natural en EEUU y
Europa / fotos: Sergio I. Salazar-Vallejo

5

�﻿

Resumen
La nueva Ley de Ciencia en México considera establecer jardines etnobotánicos en cada
estado del país. Consideramos que la iniciativa debería ampliarse para incorporar museos
de historia natural y colecciones biológicas debido a su importancia para la educación e
investigación, incluyendo su consolidación o establecimiento en donde no los haya. También
hacemos una breve exposición sobre la importancia de la taxonomía, y de las colecciones
biológicas. Completamos la reflexión con algunas recomendaciones para un plan de acción
que mejore el establecimiento y gestión futuros de estas actividades o instituciones.

Introducción
La lectura de una nota reciente sobre la condición del Museo de Londres (Naggs, 2022) y
de una propuesta para organizar las colecciones biológicas en Italia (Andreone et al., 2022)
motivaron la reflexión colectiva que estamos presentando en esta ocasión. Además, la
publicación de la nueva ley de ciencia en México (Ley General en Materia de Humanidades,
Ciencias, Tecnologías e Innovación, DOF 2023, 8 mayo 2023), también nos pareció muy
relevante por incorporar la “constitución y consolidación de una Red Nacional de Jardines
Etnobiológicos” (Art. 53), aunque no se consideró un esfuerzo similar para los museos de
historia natural. Entonces, porque nos interesa la salvaguarda y mejora de las colecciones
biológicas y el establecimiento de museos de historia natural en cada estado, presentamos
algunas recomendaciones para potenciar un reconocimiento similar por el Estado mexicano,
los gobiernos estatales, y para el futuro de la taxonomía y las colecciones biológicas.

6

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�E

l primer museo público de historia natural fue
realizado por Daniel Solander (1753-1768) como
base para lo que sería el Museo de Historia
Natural de Londres (Rose, 2018). No sorprende que
la importancia educativa de los museos de historia
natural ha sido reconocida por lo menos desde hace
un siglo (Baker, 1923) y esta relevancia no sólo se
ha mantenido vigente, sino que se ha incrementado
(Novacek &amp; Goldberg, 2013). Hace un siglo, en los
Estados Unidos, de un total de 600 museos, unos 230
pertenecían a las universidades y su situación era
crítica dado que un 90% de los museos universitarios
no tenían mantenimiento adecuado. Baker (1923:
55) indicó que una explicación era que las actividades
de investigación se habían movido a cuestiones más
modernas como la genética, biología experimental o
evolución, con lo que se abandonó el estudio de los
materiales de los museos. Baker (1923: 56) también
consideró que la solución era organizacional y propuso
que se establecieran departamentos independientes en
todas las universidades que contasen con museos, bajo
el auspicio de la Asociación Estadounidense de Museos
y, seguir las recomendaciones para su administración
(Brown-Goode, 1895). Baker (1923: 56) enfatizó,
además, que esas iniciativas deberían incorporar
mecanismos de educación visual con exhibiciones, una
recomendación que llama la atención por la época en la
que había radios, pero no televisiones ni los modernos
aparatos que potencian la observación directa, como las
computadoras y los teléfonos celulares. Por otro lado,
el autor referido comentó que los cursos en sistemática
no podían concebirse sin acceso a materiales de
colecciones, las que, en conjunto con mapas y otros
diagramas sobre la evolución, deberían mostrarse
con la mayor calidad posible. Otra idea que le pareció
relevante incorporar fue la del control de las plagas de
los principales cultivos de la región en la que se ubican
las instituciones, así como presentar cuestiones sobre
la geología o antropología regionales, a lo que se podría
agregar las especies endémicas más interesantes,
relevantes o amenazadas. También comentó que otra
parte importante de los museos era la investigación
científica (Baker, 1923: 57), que además de contar
con por lo menos un curador encargado, debería
tener un presupuesto de unos 2,000 dólares anuales
(equivalentes a unos 30,000 dólares actuales). Esta
propuesta influyó, sin duda, para que muchos museos
se convirtieran en centros de investigación (Mares,
1993).
Además del reconocimiento de su relevancia en
educación e investigación, los museos de historia
natural adquirieron en las últimas décadas del siglo XX
un papel destacado en los esfuerzos por conservar la
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

biodiversidad. Por ejemplo, en el Estado de São Paulo,
Brasil, de 1980 a la fecha no sólo se han apoyado 118
proyectos de investigación relacionados con colecciones
biológicas, sino que se buscó invertir mediante el
programa BIOTA de la Fundación de Apoyo a la
Investigación del Estado de São Paulo (BIOTA-FAPESP).
Se enfocaron en la formación de especialistas en
grupos taxonómicos poco atendidos; la justificación de
este esfuerzo fue, explícitamente, que los museos de
historia natural son esenciales para mejorar nuestro
conocimiento de la biodiversidad y los servicios
ambientales que nos brinda (Percequillo et al., 2022).
Numerosos autores (e.g. Kemp, 2015) han observado
que este papel imprescindible de los museos para
documentar la biodiversidad amenazada está, en sí
mismo, amenazado. Un ejemplo entre muchísimos es el
del Museo Field de Chicago, que ha perdido a la mitad
de sus curadores de colecciones biológicas desde 2001
(Kemp, 2015: 292). Si la situación es dramática en EEUU
y Europa, ¿qué podemos esperar en México? El objetivo
del presente texto es argumentar sobre la importancia
estratégica de los museos de historia natural, explicar
la relevancia de la taxonomía y colecciones biológicas, y
proponer acciones específicas en el caso de México para
un mejor futuro.
Consideramos que es deseable fortalecer los museos
activos por parte de los gobiernos estatales, e
impulsar el establecimiento en los estados que no los
tengan. Esta sería una gestión con las secretarías de
educación y del ambiente en cada estado, dado que su
función primordial sería la difusión de los ecosistemas
regionales y sobre la relevancia de las especies críticas
en los mismos. Para este fin, es esencial la participación
de los colegios de biólogos, o de las facultades de
biología de las universidades locales, y del respaldo
financiero de los empresarios en cada estado.
El Museo de Historia Natural de la Ciudad de México
fue fundado por el presidente Guadalupe Victoria el
18 de marzo de 1825 en la entonces Real y Pontificia
Universidad de México (CONABIO, 2023a; Vega, 2011).
El emperador Maximiliano de Habsburgo creó el Museo
Público de Historia Natural, Arqueología e Historia con
las colecciones del universitario, en la antigua Casa
de Moneda, y fue inaugurado el 6 de julio de 1866. El
museo se clausuró en 1867. Luego del triunfo de Benito
Juárez se reanudaron actividades y en 1870 había
derivado en museo de historia natural, de antigüedades
y de historia, y en él sesionaba la Sociedad Mexicana de
Historia Natural, creada el 29 de agosto de 1868 (Anón,
2018).
Porfirio Díaz dividió las colecciones del museo en dos;
trasladó los objetos históricos al Museo Nacional de

7

Museos de historia natural, taxonomía, colecciones biológicas y plan de acción

Museos de Historia Natural

�﻿

Antropología en Chapultepec, y la colección de historia
natural se ubicó en el entonces llamado Palacio de Cristal,
o Museo del Chopo. Caso (1961) realizó una propuesta
para establecer un museo de historia natural en la
universidad nacional, pero no cristalizó. En 1964 se cerró
el museo y las colecciones se repartieron en el Museo de
Historia Natural de Chapultepec y el Museo de Geología
del Instituto de Geología de la UNAM, aunque en el portal
del Instituto de Biología, se indica que algunas colecciones
se fundaron en 1929, en parte con el acervo del museo
del Chopo. Otra propuesta de organización, realizada al
iniciar la segunda guerra mundial (Parr, 1939), indicaba
que en lugar de la presentación de grupos taxonómicos,
la organización de las exhibiciones debería ser por la
presentación de los ambientes regionales, incluidas las
especies principales. Es interesante que el Museo de
Historia Natural de la Ciudad de México organizó sus
dioramas y vitrinas de acuerdo con ambas propuestas,
por grupos taxonómicos y por biomas, tanto mundiales
como específicos de “la entidad fisiográfica denominada
Valle de México” (Barrera, 1965).
Para la reinauguración en 1964, se contó con el
respaldo de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas
del Instituto Politécnico Nacional y el proceso fue
encabezado por Dionisio Peláez (1963-1964). Desde
2016, la dirección la ocupa. Laura M. Jiménez del Arco.
La colección más importante es la Colección Nacional
de Insectos Dr. Alfredo Barrera Marín, primer director
del museo (1964-1974), que cuenta con unos 60,000
ejemplares.
Ha habido varios esfuerzos similares en varias ciudades
mexicanas. Así, entre los 33 museos enlistados por
TripAdvisor (2023), que incluyen secciones de exhibición
de la naturaleza se pueden destacar los siguientes:
•
•
•
•
•
•
•
•
•

Museo de Historia Natural, Ciudad de México.
Museo de Historia Natural, Villahermosa, Tab.
Museo de la Evolución, Tehuacán, Puebla.
Museo de la Isla de Cozumel, Q. Roo.
Museo de Paleontología, Guadalajara, Jal.
Museo de Paleontología, Múzquiz, Coah.
Museo del Desierto, Delicias, Chih.
Museo del Mamut, Chihuahua, Chih.
Museo Paleontológico de Tocuila,
Texcoco, Edo. Méx.
• Parque Museo La Venta, Villahermosa, Tab.
Algunas universidades tienen museos de historia
natural. La Universidad Michoacana reabrió el suyo
en 2021. En 2023 se inauguraron 3 nuevas salas en
el Museo de Historia Natural de la Ciudad de México
con fondos de la Fundación Mary Street Jenkins, y
con financiamiento de la Fundación Carlos Slim, se
estableció el Pabellón Nacional de la Biodiversidad.
8

No obstante, hacen falta mayores esfuerzos, y mejor
coordinados, en la mayoría de los estados del país.

Taxonomía
La observación y diferenciación de las plantas y los
animales es una de las prácticas más antiguas de los
humanos. Movidos por la curiosidad o por la necesidad
de sobrevivir, comenzamos a clasificar a los organismos
en útiles o dañinos (Faugère &amp; Mauz, 2013, SalazarVallejo &amp; González, 2020). La primera clasificación de
los seres vivos fue propuesta en la antigua Grecia por
Aristóteles, quien agrupó la naturaleza en dos reinos: el
reino animal y el vegetal (Godfray, 2002). Sin embargo,
no fue hasta el siglo XVII que esta práctica comenzó a
considerarse como una disciplina científica, gracias a
dos obras fundamentales de Linneo: Species Plantarum
en 1753 para la taxonomía botánica, y la décima edición
de Systema Naturae en 1758 para la zoológica (SalazarVallejo &amp; González, 2020). En estos libros, Linneo no solo
incluyó la flora y fauna global, sino que introdujo una
forma binaria para nombrar a las especies, conocida
actualmente como sistema de nomenclatura binomial.
Para el siglo XIX, la taxonomía estaba en su época
de oro. Se produjo un apogeo de numerosas
sociedades, se promovió el establecimiento y luego el
financiamiento de las colecciones nacionales de historia
natural, se fomentaron grandes viajes de expedición
y recolectas, y se incrementó significativamente el
número de publicaciones taxonómicas, así como el
número de especies descritas (Michán &amp; Llorente, 2003;
Faugère &amp; Mauz, 2013). Sin embargo, a menudo los
taxónomos ignoraban el trabajo de los demás, por lo
que la confusión y el caos también aumentó (Godfray,
2002). Fue entonces cuando se empezaron a hacer los
primeros esfuerzos para establecer un conjunto de
reglas, publicándose en 1843 la primera propuesta para
un código internacional de nomenclatura zoológica:
el Código Strickland (Rookmaaker, 2011), mismo
que luego de varias reuniones internacionales, dio
lugar a la primera edición del Código Internacional de
Nomenclatura Zoológica, publicada en 1961.
El enfoque descriptivo de la taxonomía propició el
conocimiento de las variaciones interespecíficas y de
los caracteres hereditarios en las especies, con lo que
se promovió el desarrollo de las teorías evolutivas.
No obstante, frente a la competencia de disciplinas
biológicas experimentales, en el siglo XX la sistemática
comenzó a ser objeto de violentas críticas dirigidas
principalmente a la aparente falta de objetividad, que
fue atribuida al enfoque meramente descriptivo y a la
aparente lentitud con la que se describen y nombran
especies (Barberousse &amp; Samadi, 2013; Faugère &amp;
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�y hábitos (Löbl et al., 2023). Y aunque se podría haber
considerado como una ciencia estática y anticuada, la
taxonomía está en constante cambio.

Si consideramos que en los dos siglos de práctica
taxonómica se han descrito cerca de 2 millones
de especies, y que con la crisis de la biodiversidad
actual muchas especies desaparecerán antes de ser
descubiertas, entonces la taxonomía debería ser
de las principales ciencias de interés. No obstante,
a pesar de la gran importancia en estos días por
conocer y enlistar a toda la biodiversidad del
planeta, el escenario mundial no es positivo y parece
contradictorio.

Además de la falta de taxónomos especialistas, la
insuficiencia o, en algunas regiones, franca ausencia de
museos de historia natural con colecciones biológicas se
ha señalado como el principal cuello de botella para la
exploración, conservación y uso de la biodiversidad en
los denominados países en desarrollo y biológicamente
megadiversos (Paknia et al., 2015: 619). México es uno
de estos países. Ello se debe a la complejidad fisiográfica
del país, con desiertos y selvas, llanuras y montañas, y a
la conjunción de dos regiones biogeográficas, la Neártica
y la Neotropical, que forman la Zona de Transición
Mexicana (Escalante, 2009: 557). México también tiene
costas en los océanos Pacífico y Atlántico, divisibles en
nueve ecorregiones marinas: Sur de California, Mar de
Cortez, Transición Magdalena, Revillagigedo, Pacífico
tropical mexicano, Chiapas-Nicaragua, norte del Golfo
de México, sur del Golfo de México y Caribe occidental
(Spalding et al., 2007).

Actualmente, el verdadero impedimento taxonómico
corresponde a la insuficiencia e inadecuación de los
recursos puestos al servicio de la taxonomía, y no a la
falta de eficiencia taxonómica para afrontar la crisis de
la biodiversidad, como ha sido erróneamente percibido
(Engel et al., 2021). El financiamiento para realizar
trabajos de investigación taxonómica se ha reducido.
Además, los museos han sufrido considerablemente
por la falta de personal; al mismo tiempo que sus
colecciones incrementan su acervo y adquieren más
valor, se deterioran por la falta de recursos para su
mantenimiento. Se ha reducido la cantidad de cursos
relacionados con taxonomía o sistemática (ver ‘Escuelas
de biología en México’) extendiéndose a una pérdida de
la base de conocimientos taxonómicos en términos de
personal capaz de reconocer y describir la biodiversidad
(Packer et al. 2009). Sumado a esto, los problemas
actuales para publicar trabajos morfológicos sin datos
moleculares dificultan y retrasan la transmisión del
conocimiento. La mayoría de las revistas científicas
que publican trabajos sistemáticos cuentan con
bajos factores de impacto, lo que, pese a las críticas
generalizadas, sigue pareciendo indispensable para
indicar la relevancia de las publicaciones científicas.
No está de más decir que la taxonomía juega un papel
fundamental en la mayoría de las áreas de las ciencias
naturales. Esta disciplina no solamente brinda un
lenguaje universal que facilita la transmisión y aplicación
del conocimiento, sino que es la encargada de nombrar,
describir y clasificar la biodiversidad del planeta en
un sistema que refleje las relaciones naturales de los
organismos. Lo anterior convierte a la taxonomía en un
campo altamente integrador de las ciencias biológicas,
pues además de describir y nombrar especies, los
taxónomos participan a menudo en la determinación del
papel ecológico de las especies, su evolución, biología
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

México megadiverso: responsabilidad y
compromiso mundiales

Esta heterogeneidad biogeográfica y macroecológica se
refleja en que la megadiversidad del país no sólo se basa
en el número de especies, sino en el de endemismos.
Por riqueza de tetrápodos México ocupa el cuarto lugar
mundial, detrás de Colombia, Brasil e Indonesia; por
número de especies endémicas, el sexto, detrás de
Australia y China además de los ya citados (Mittermeier
et al., 1997). Incluso en el grupo de los peces teleósteos,
donde los países del sureste asiático destacan tanto en
el arrecife como en los ríos, recientemente se demostró
que México está entre los primeros ocho países (Page et
al., 2023).
En otros grupos zoológicos o botánicos la comparación
es más aventurada debido a la desigualdad de los
datos disponibles por país. Empero, si consideramos
los “puntos calientes” o hotspots (Myers et al., 2000);
es decir, si hay diversidad alta de algunos taxones en
cierta área, se puede inferir que en esa área también
habrá diversidad alta de otros grupos; entonces, es
probable que México sea también especialmente
diverso en grupos de invertebrados. En efecto, hay
por lo menos tres grandes hotspots mexicanos
continentales: la Provincia Florística de California, los
bosques de pino-encino de la Sierra Madre y el Eje
Neovolcánico, y Mesoamérica Nuclear (Koleff et al.,
2007). Esta megadiversidad mexicana es, desde luego,
responsabilidad nacional, pero también mundial, como
lo señaló Mares (1993: 367; ver abajo).
9

Museos de historia natural, taxonomía, colecciones biológicas y plan de acción

Mauz, 2013). Línea divisoria en la comunidad biológica
y la taxonomía comenzó a menguar. Los recursos
financieros empezaron a disminuir, y el desprecio
hacia la taxonomía por parte del resto de las disciplinas
biológicas se incrementó, hasta ser considerada como
una disciplina en crisis (Barberousse &amp; Samadi, 2013;
Packer et al., 2009).

�﻿

Por lo antes expuesto, proponemos que un sistema
nacional de colecciones biológicas en naciones
como la nuestra tendría una relevancia mayor que
en el denominado “Primer Mundo” como bien lo
argumentó Mares (1993), y que la promulgación de
la nueva Ley General en Materia de Humanidades,
Ciencias, Tecnología e Innovación (DOF, 2023),
la cual contempla una red nacional de jardines
etnobiológicos, es una oportunidad atractiva para
atender esta necesidad.

Escuelas de Biología en México:
Taxonomía y colecciones.
En la República Mexicana hay por lo menos 77 alternativas
para la formación profesional en carreras dedicadas al
estudio de la biodiversidad, entre ellas biología, ciencias
biológicas e hidrobiología (Apéndice). De estas, el 88%
de las carreras se encuentran en escuelas públicas
distribuidas en prácticamente todos los estados, excepto
Coahuila (Fig. 1A). La Ciudad de México cuenta con la
mayor oferta educativa (8 opciones), seguida por Veracruz
y Oaxaca (7 y 6 opciones, respectivamente).
Con respecto a la formación profesional, 83%
corresponde a la Licenciatura en Biología y Biología
Marina (Fig. 1B), mientras que 6 carreras más, como
biología pesquera (UAS, Sinaloa), hidrobiología (UAM,
CMX) e ingeniería en Ciencias Biológicas (Arkansas
State University, Querétaro) se imparten en una sola
institución (Apéndice).

Explorando un poco más los planes de estudio de cada
licenciatura, particularmente en el entrenamiento en
taxonomía, encontramos que el 58% de las carreras
incluyen cursos obligatorios sobre el tema, y que
solo el 8% incluye cursos obligatorios y optativos. Lo
sorprendente es ver que más del 30% de las carreras
de biología no incluyen ningún curso de taxonomía (Fig.
1C). El alto porcentaje de licenciaturas sin cursos de
taxonomía refleja la falta de atención a esta disciplina
en la formación académica de México.
Sin embargo, suponemos que incluso en las escuelas
más recientes hay colecciones biológicas que merecen
consolidarse. Las colecciones pueden ser botánicas,
zoológicas y jardines botánicos. Dichas colecciones
pueden separarse en varios rubros según la
profundidad del trabajo de identificación invertido en
cada una de ellas. Las colecciones de docencia tienen
materiales identificados a niveles taxonómicos mayores
que pueden ser de familia a filo, y su importancia
radica en que muestran los patrones morfológicos de
los grupos considerados en los cursos de licenciatura
(botánica o zoología). Las colecciones de referencia
o científica tienen orígenes similares, y la principal
distinción quizá ocurra a lo largo del tiempo; así, las de
referencia pueden emanar de un trabajo de tesis de
licenciatura y el material se identifica a nivel taxonómico
de género o especies. Si en el laboratorio persiste el
interés en el grupo, lo que se manifiesta al mantener
tesis derivadas de la inicial, u otras con objetivos
geográficos más amplios como para complementar el
panorama de una unidad natural, región biogeográfica,

Figura 1. Licenciaturas de Biología y afines en México. A, Carreras por Estados (nombre abreviado a tres letras). B, Oferta educativa. C, Cursos de
taxonomía o sistemática (OB. cursos obligatorios, OP: optativos; ver apéndice).
10

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El acervo de las colecciones también crece con los
aportes de investigaciones ecológicas, ya que las
especies encontradas deben ser representadas en las
colecciones como materiales de referencia o vouchers.
En realidad, la mayoría de las escuelas de Biología
cuentan con colecciones y herbarios en distinto nivel de
desarrollo. Aquellas a las que se les ha invertido mayor
tiempo y recursos, tendrán una mejor representación
geográfica y contenido de especies. Por desgracia,
muchas de ellas son desechadas una vez que el
personal que la estableció o impulsó se retira o muere,
por lo que se pierde una gran cantidad de información
y experiencia. Entonces, necesitamos una estrategia
nacional para fortalecer el trabajo taxonómico a través
de la consolidación y crecimiento de las colecciones
biológicas. Esto es algo que podríamos conseguir al
establecer un centro nacional de colecciones biológicas
en el CONAHCYT.

Centro Nacional de Colecciones
Biológicas
CONABIO (Comisión Nacional para el
Aprovechamiento y Uso de la Biodiversidad) realizó
un inventario de las colecciones nacionales en 19961998 y mostró que había 747 colecciones en 237
instituciones (Llorente et al., 1999). Llama la atención
que enfatizaran la necesidad de incrementar el
esfuerzo informático para generar bases de datos,
pero que no se indicara la necesidad de un plan
nacional para la consolidación de las colecciones. Ese
esfuerzo también generó un catálogo extraordinario
con esa información (https://www.biodiversidad.gob.
mx/especies/InstyColecc) y esa compilación puede
usarse como base para cualquier iniciativa futura.
Pasaron 25 años y aunque hubo varios fondos
disponibles para colecciones de la Universidad
Nacional Autónoma de México, de El Colegio de la
Frontera Sur (ECOSUR) y seguramente de otras
instituciones, no se lanzó una iniciativa nacional
desde CONABIO.
Como experiencia aleccionadora, vale la pena asomarse
a las experiencias en los Estados Unidos y en Europa. El
9 de agosto del 2022 se aprobó el establecimiento, en la
Fundación Nacional de Ciencias, de un Centro de Acción
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

para las Colecciones Biológicas, junto con la aprobación
de duplicar el presupuesto correspondiente. La iniciativa
es centralista y los fondos relevantes. En la Unión
Europea se han generado recursos adicionales, pero en
una acción regional ya que, aunque concentran algunos
recursos, los avances siguen de manera concertada
a través del Consorcio de Entidades Taxonómicas
Europeas.
El establecimiento del Pabellón Nacional de la
Biodiversidad, con financiamiento de la Fundación
Carlos Slim, le permitió al Instituto de Biología de la
UNAM contar con un espacio de exhibición de una
parte de sus colecciones, y espacios para conferencias
o exhibiciones temporales. Esto satisface la necesidad
de divulgar la importancia de las colecciones biológicas,
pero su impacto se limita a la Ciudad de México. Por
ello, es deseable que haya acciones similares en otros
estados del país, sin perder de vista la importancia de
la consolidación de las colecciones biológicas que ya
existen en la mayoría de las escuelas de Biología de la
nación.
¿Cuáles fueron las acciones realizadas por los colegas
estadounidenses para alcanzar el establecimiento del
Centro Nacional de Colecciones Biológicas? Entre las
principales destacan:
Organización y propuestas. El personal de los museos
y colecciones se organizaron en una asociación y
luego alianza o sociedad, desde mediados de los años
1920, misma que ha logrado avances importantes y
que cristalizaron en por lo menos 3 obras relevantes:
El Reporte Belmont (1969); Museos para el Nuevo
Siglo (1984); y Colecciones Biológicas: Asegurar
Investigación y Educación Criticas para el siglo 21
(NASEM, 2020).
Revista especializada. El personal del museo de historia
natural de Nueva York en 1958 lanzó la revista Curator
(https://onlinelibrary.wiley.com/journal/21516952),
especializada en cuestiones relativas a los museos. La
revista sigue vigente y en su contenido hay muchas
propuestas para actividades específicas.
Vinculación con tomadores de decisiones. El
cabildeo se realizó con miembros de las comisiones
correspondientes de las cámaras y se logró alcanzar las
metas mencionadas arriba.
Los involucrados en los jardines botánicos avanzaron
mucho en nuestro país, ya que se organizaron desde
1980 como la Asociación Mexicana de Jardines
Botánicos, y han tenido más de 30 reuniones
anuales (www.concyteq.edu.mx/amjb/). Sus avances
y experiencias serán muy útiles para impulsar a la
11

Museos de historia natural, taxonomía, colecciones biológicas y plan de acción

o estado, entonces la colección crecerá de manera
más organizada, y se seguirán los mejores estándares
para su estudio y almacenamiento. La generación de
bases de datos, catálogos ilustrados, floras o faunas,
catalizarán el desarrollo de las colecciones y se
convertirán en colecciones científicas, aunque como ya
se anotó, se trata de un proceso gradual.

�﻿

consolidación de las colecciones biológicas, y los museos
de historia natural.
Podríamos agregar que este tipo de iniciativas
requieren de un grupo de personas que realicen
varias funciones críticas, especialmente de cabildeo.
Es deseable que las personas participantes radiquen
en el centro del país, por la centralización de la toma
de decisiones, con lo que el cabildeo deberá realizarse
en la Ciudad de México.
Consideramos que es deseable fortalecer los museos
activos por parte de los gobiernos estatales, e
impulsar el establecimiento en los estados que no
los tengan. Esta sería una gestión con las secretarías
de educación y del ambiente en cada estado, dado
que su función primordial sería la difusión de los
ecosistemas regionales y sobre la relevancia de las
especies críticas en los mismos. Para este fin, es
esencial la participación de los colegios de biólogos,
o de las facultades de Biología de las universidades
locales.

Plan de acción
Aunque los avances realizados en los Estados Unidos
son muy importantes y tendrán un impacto positivo en
la salvaguarda y consolidación de las colecciones, el que
hayan tenido que invertir 100 años para lograrlos puede
parecer abrumador ya que se trata de un país rico,
con representantes con buena educación y con larga
duración en los cargos, y con buena organización en
las colecciones. No obstante, dado que la nueva Ley de
Ciencia abrió la puerta para los jardines etnobiológicos,
podemos tener esperanzas y esbozar una ruta crítica
para potenciar los avances y alcanzar resultados
parecidos. Las actividades fundamentales pueden
separarse en varios rubros y serían:
1) Proponer una iniciativa formal, con articulados
concretos, para reformar la Ley de Ciencia recién
decretada, para la inclusión de museos de historia
natural en la misma proporción con la que se hizo
para los jardínes etnobotánicos.
2) Asumir que el esfuerzo valdrá la pena; algunos colegas
que son responsables de colecciones podrían tomar la
iniciativa y empezar a incentivar a otros colegas.
3) Alcanzar una organización para las colecciones
biológicas; puede realizarse una serie de reuniones
virtuales para actualizar el directorio de CONABIO,
separado según sus necesidades en herbarios,
museos y colecciones vivas (ceparios, bioterios,
jardines botánicos).
12

4) Generar un documento que incluya la relevancia
(especies, representatividad, personal), así como
el plan estratégico de desarrollo de la colección en
personal, entrenamiento, acervo, mobiliario y equipo.
5) Generar una base de datos con la información
disponible, en una plataforma tan sencilla como
sea posible, y ponerlo en un portal de libre acceso;
esto incrementará la relevancia de las colecciones,
independientemente de su acervo (Snow 2005).
6) Generar documentos para potenciar el estudio de los
organismos contenidos, como catálogos ilustrados,
faunas o floras que están disponibles en línea y
se actualicen periódicamente, así como revisiones
taxonómicas para publicarse en revistas especializadas.
Transferir acervos en vez de seguir colectando es
un planteamiento que nos parece muy acertado; en
particular, si hay material tipo, una parte (paratipos)
habría que transferirla al estado de origen. Ojalá fuera
realista pensar en hacer lo mismo con el material
depositado fuera del país; empero, realista o no, es algo
que debe intentarse, cuando haya numerosos paratipos
o sintipos y se cuente con museos consolidados
que garanticen la salvaguarda a perpetuidad de las
colecciones y su disponibilidad para los interesados.
Mares (1993:367) comentó que los museos de historia
natural de Europa y EEUU suelen tener material de
países más pobres que a menudo fue colectado
ilegalmente. Además, los países en desarrollo sufren
en mayor grado los problemas de la pérdida de
biodiversidad y necesitan sus propios museos de historia
natural e incrementar su propio esfuerzo taxonómico.
Dice textualmente (traducción nuestra): “Los museos
[de historia natural] de los países desarrollados deben
devolver una parte de los tesoros científicos y culturales
a sus países de origen, para ayudar al desarrollo cultural
y científico de las respectivas sociedades.”
Lamentablemente, a pesar de la clara responsabilidad
compartida y el problema ético implícito, es previsible
que los materiales depositados en museos, excepción
hecha de los colectados por acuerdos binacionales, no
regresarán. De ser así, valdrá la pena indagar en los
beneficios para formalizar las colecciones ya existentes
además de las de los nuevos museos.
Ante los cambios ambientales planetarios, Rohwer et
al. (2022) indicaron que, para satisfacer las preguntas
de las generaciones venideras sobre estos temas, las
colecciones deben mantener un plan de recolecta, pese
a la dificultad incrementada para tramitar permisos de
captura y la preocupación social por evitar matar más
animales.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Tener un museo por estado podría parecer
presupuestalmente inviable, pero se ve menos remoto
si los museos y sus colecciones biológicas se asocian con
los jardines etnobiológicos ya planteados en la nueva
ley (DOF 2023), o si son incorporados en la reforma a
dicha ley. También debemos impulsar a las colecciones
formalmente registradas y que tengan investigación,
en particular las asociadas con universidades o centros
de investigación (Brailovsky &amp; Gómez Varela, 1993;
Carnevali et al., 2004).
Una modalidad interesante es la de contar con una
organización mayor, pero evitar centralizar todas las
acciones en un museo nacional, aunque la relevancia de
las colecciones debe ser expandida (Hilton et al., 2021).
Bakker et al. (2020) consideraron que la suma de las
colecciones de historia natural podría convertirse en
un museo global, mismo que debe considerar el futuro
de la evolución y de la educación popular, así como
nuevas temáticas de investigación interdisciplinaria en

ciencia básica o aplicada. Sus recomendaciones incluyen
incrementar el acervo de las colecciones, digitalizarlas,
y garantizar el mantenimiento a largo plazo de sus
colecciones.
Sobre la permanencia de las colecciones biológicas,
en ECOSUR existe el ejemplo mínimo de que se asigna
un presupuesto garantizado para mantenimiento
desde hace algunos años (León-Cortés et al., 2003: i) y
también el compromiso de sustituir a los taxónomos
que se jubilen por jóvenes del mismo perfil, como ya ha
ocurrido.
La propuesta de la red de jardines etnobiológicos
prevista en la iniciativa de la nueva ley de ciencia (DOF,
2023) debería ampliarse hacia una red nacional de
colecciones biológicas y museos de historia natural.
La descentralización del estudio de la biodiversidad
mexicana cobra mayor sentido al darnos cuenta
de que ésta ha sido administrada y conservada en
gran parte por los pueblos indígenas, que viven en
una marginación muy alta. Resulta evidente que el
estudio, uso y conservación de la biodiversidad debe
ser compatible con la justicia social (Schmitter-Soto et
al., 2016): la justicia social requiere de la protección al
ambiente, de las poblaciones residentes, y pasa por
el conocimiento de cada uno de los seres vivos que
integran los ecosistemas.

Agradecimientos
Esta contribución surgió de las discusiones en el
seminario sobre sistemática avanzada del doctorado en
ECOSUR, en la Unidad Chetumal. José Santos y Gabriela
Zacarías nos permitieron usar una sala de la biblioteca
de la unidad para las reuniones correspondientes. La
lectura cuidadosa de María Ana Tovar y una persona
anónima resultaron en mejoras a la claridad de esta
contribución.

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

13

Museos de historia natural, taxonomía, colecciones biológicas y plan de acción

La organización de un sistema nacional de colecciones
biológicas y museos de historia natural podría ser
centralizado; es decir, contar con una estructura
nacional con representantes por cada estado, como
el CENPAT (Centro Nacional Patagónico) de Argentina,
pero considerando desde luego que cada museo sea
autónomo, como los centros CONAHCYT en México.

�﻿

Apéndice. Instituciones en México que ofrecen Licenciatura en Biología (LB) o carreras afines (*: privadas; OB: obligatorios; OP:
optativos; —: sin cursos).
Entidad

Institución

Aguascalientes

Univ. Autónoma de Aguascalientes (UAA), Centro de Ciencias Básicas

Baja California

Univ. Autónoma de Baja California (UABC)

Baja California Sur

Univ. Autónoma de Baja California Sur (UABCS)

Campeche

Chiapas

Carrera

Cursos de
Sistemática

LB

OB

LB

OP

LB marina

OB

Univ. Autónoma de Campeche (UACAM), Fac. Ciencias Químico-Biológicas

LB

OB

Univ. Autónoma del Carmen (UNACAR), Fac. Ciencias Naturales y Exactas

LB

OB

Instituto Tecnológico de Chiná

LB

—

Univ. Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) Fac. Ciencias Biológicas

LB

OB

LB marina y manejo
integral de cuencas

—

UNICACH, Inst. Ciencias Biológicas, Tonalá
Chihuahua

Univ. Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), Inst. Ciencias Biomédicas

LB

OB

Ciudad de México

Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), Miguel Hidalgo

LB

OB, OP

UAM, Iztapalapa

LB

OB, OP

UAM, Iztapalapa

L Hidrobiología

OB

UAM, Xochimilco

LB

OB, OP

Univ. Nacional Autónoma de México (UNAM), Fac. Ciencias

LB

OB, OP

UNAM, Fac. Estudios Superiores Zaragoza

LB

OB

Univ. Simón Bolívar (USB), Fac. Ciencias y Tecnología*

LB

OB

Univ. Valle de México (UVM), Coyoacán*

LB

OB

Colima

Univ. Colima (UCOL), Fac. Ciencias Biológicas y Agropecuarias

LB

OB

Durango

Inst. Tecnológico del Valle del Guadiana (ITVG)

LB

—

Univ. Juárez del Estado de Durango (UJED)
Estado de México

LB

OB

LB ambiental

OB

UNAM, Fac. Estudios Superiores Iztacala

LB

OB, OP

Univ. Autónoma del Estado de México (UAEMex), Fac. Ciencias, Toluca

LB

OB

UAM, Lerma

UVM, Lomas Verdes*

LB

OB

Guanajuato

Inst. Tecnológico de Irapuato

LB

—

Guerrero

Inst. Tecnológico de Ciudad Altamirano

LB

—

Hidalgo

Inst. Tecnológico de Huejutla

LB

—

Univ. Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Inst. Ciencias Básicas e
Ingenierías

LB

OB

Univ. Guadalajara (UDG), Centro Universitario de Ciencias Biológicas y
Agropecuarias

LB

OB

LB

OB

LB marina

OB

Jalisco

UDG, Centro Universitario de la Costa
UDG, Centro Universitario de la Costa Sur
Michoacán

Univ. Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Fac. Biología

LB

OP

Morelos

Univ. Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Fac. Ciencias Biológicas

LB

OB

Morelos

Univ. Guízar y Valencia, Cuernavaca*

LB y medio ambiente

OB

Nayarit

Inst. Tecnológico de Bahía de Banderas

LB

—

Univ. Autónoma de Nayarit (UAN)

LB

OB

Univ. Autónoma de Nuevo León (UANL), Fac. Ciencias Biológicas

LB

OB

UVM, Monterrey Cumbres*

LB

OB

Inst. Tecnológico de la Cuenca del Papaloapan

LB

—

Inst. Tecnológico del Valle de Oaxaca

LB

—

Univ. Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, Escuela de Ciencias

LB

OB, OP

Nuevo León
Oaxaca

14

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Museos de historia natural, taxonomía, colecciones biológicas y plan de acción

Apéndice. Instituciones en México que ofrecen Licenciatura en Biología (LB) o carreras afines (*: privadas; OB: obligatorios; OP:
optativos; —: sin cursos).
Entidad

Institución

Oaxaca

Univ. del Mar (UMAR), Puerto Ángel

Puebla

Querétaro

Carrera

Cursos de
Sistemática

LB marina

—

UMAR, Puerto Escondido

LB

OB

Univ. de la Sierra Juárez (UNSIJ)

LB

OB

Benemérita Univ. Autónoma de Puebla (BUAP), Escuela de Biología

LB

OB

Inst. Tecnológico de Zacapoaxtla

LB

—

Univ. de las Américas*

LB

—

Univ. Autónoma de Querétaro (UAQ), Fac. Ciencias Naturales

LB

OB

Arkansas State University*

Ing. Ciencias biológicas

—

UVM, Campus Querétaro*

LB

OB

Quintana Roo

Inst. Tecnológico de Chetumal

LB

—

San Luis Potosí

Univ. Autónoma de San Luis Potosí

LB

OB

Sinaloa

Inst. Tecnológico de Mochis

LB

—

Univ. Autónoma de Sinaloa (UAS), Escuela de Biología

LB

OB

LB pesquera

—

Univ. Autónoma de Occidente (UAdeO), Unidad Los Mochis

LB

OB

UAdeO, Unidad Guasave

LB

OB

Inst. Tecnológico del Valle del Yaqui

LB

—

Univ. de la Sierra

LB

—

Univ. de Sonora (USON), Depto. Investigaciones Científicas y Tecnológicas

LB

OB

Univ. de Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), División Académica de
Ciencias Biológicas

LB

OB

UVM, Campus Villahermosa*

LB

OB

Inst. Tecnológico de Ciudad Victoria

LB

—

Inst. Tecnológico de Altamira

LB

—

Tlaxcala

Univ. Autónoma de Tlaxcala

LB

OB

Veracruz

Inst. Tecnológico de Boca del Río

LB

—

UAS, Facultad de Ciencias del Mar

Sonora

Tabasco

Tamaulipas

Inst. Tecnológico de Úrsulo Galván

LB

—

LB marina

OB

UV, Campus Tuxpán

LB

OB

UV, Campus Xalapa

LB

OB

UV, Campus Peñuela

LB

OB

UV, Campus Veracruz

LB marina

OB

Univ. Veracruzana (UV), Campus Tuxpán

Yucatán

Univ. Autónoma de Yucatán (UADY), Ciencias Biológicas y Agropecuarias

LB

OB

LB marina

OB

Inst. Tecnológico de Conkal

LB

—

Inst. Tecnológico de Tizimín

LB

—

Univ. Autónoma de Zacatecas (UAZ)

LB

OB

UADY, Ciencias Biológicas y Agropecuarias

Zacatecas

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

15

�Literatura citada

Andreone, F., Boero, F., Bologna, M.A., Carpaneto, G.M., Castiglia,
R., Gippoliti, S., Massa, B. &amp; Minelli, A. 2022. Reconnecting
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�FENÓMENOS PARANORMALES Y SU
ACERCAMIENTO CIENTÍFICO:

CUATRO EJEMPLOS HISTÓRICOS Y SU
IMPACTO EN LA SOCIEDAD
� Aldo G. Luna Almarazaa, Raul E. Martínez-Herrerabb,
Gustavo de Jesús San Miguel Gonzálezaa*

a
Universidad Autónoma de Nuevo León. Facultad de
Ciencias Biológicas. Instituto de Biotecnología. Av. Pedro
de Alba y Manuel L. Barragán s/n, C. P. 66455. San Nicolás
de los Garza, Nuevo León, México.
b
Tecnológico de Monterrey. Escuela de Ingeniería y Ciencias.
Av. Eugenio Garza Sada 2501 Sur, Tecnológico, C. P. 64849.
Monterrey, Nuevo León, México.
*Autor para correspondencia:
gustavo.sanmiguelg@uanl.edu.mx

18

�Resumen
Los fenómenos paranormales se definen como todos aquellos sucesos y/o
prácticas que están fuera de la lógica humana, estos son considerados como el
primer intento del hombre primitivo para interpretar y dominar la naturaleza.
Actualmente, se ha determinado que la creencia en estos fenómenos está
muy arraigada entre las personas cuyas bases académicas están alejadas del
pensamiento científico, por lo que es necesario concientizar acerca del uso del
análisis crítico. Por esta razón, en el presente artículo presentamos un análisis
bibliográfico de casos relacionados a las pseudociencias y el ocultismo, cuyo
acercamiento científico (mediante diseños de investigación aplicada) indica de
manera veraz y contundente la realidad de dichos fenómenos. Asimismo, se
concluye que este tipo de creencias conducen a la ignorancia y a la generación
de prejuicios sociales, por lo que se sugiere incentivar el pensamiento científico
entre la sociedad.

Abstract
Paranormal phenomena are defined as all those events and/or practices that
are beyond human logic; these are considered the first attempt of primitive
man to interpret and dominate nature. Currently, it has been determined that
belief in these phenomena is deeply rooted among people whose academic
bases are far from scientific thinking, so it is necessary to raise awareness
about the use of critical analysis. For this reason, in this article we present a
bibliographic analysis of cases related to pseudoscience and occultism, whose
scientific approach (through applied research designs) truthfully and forcefully
indicates the reality of said phenomena. Likewise, it is concluded that this type
of beliefs lead to ignorance and the generation of social prejudices, which is
why it is suggested to encourage scientific thinking among society.

Palabras clave: análisis crítico;
investigación; pensamiento científico;
pseudociencias
Keywords: critical analysis; research;
scientific thinking; pseudosciences
19

�﻿

E

Introducción

n la actualidad, existen más de trescientos podcasts con temática paranormal, así
como la tradición oral arraigada a las historias familiares, o se ha sabido de cientos
de periodistas, youtubers y personajes mediáticos que hoy en día se dedican a
realizar “investigación” en esta área. Pero ¿qué tan veraces son estos fenómenos?
¿existirá alguna explicación lógica o científica ante dichos sucesos? Estas preguntas nos
permiten cuestionar bajo un pensamiento científico cualquier fenómeno que a primera
vista pareciera ilógico, y abordar mediante un marco de investigación con bases sólidas lo
informado a través de la dialéctica.
Los fenómenos paranormales se definen como todos aquellos sucesos que van más allá
de la comprensión humana y contradicen sus principios básicos (Williams y Bagrove,
2022). Estos se caracterizan por abordar distintos ámbitos como las pseudociencias
(criptozoología, demonología, angelología, ufología, etc.), el ocultismo (alquimia,
esoterismo, astrología, espiritismo, adivinación, nigromancia, percepción extrasensorial,
etc.) y las supersticiones (amuletos, pociones y rituales relacionados con la suerte)
(Escolá-Gascón, 2020). Todos estos ámbitos tienen una historia tan antigua como la
misma humanidad, dado que fueron el primer intento del ser humano por tratar de
entender y manipular diversos fenómenos naturales. Se ha estudiado la creencia de
seres paranormales con personas jóvenes, encontrando que la mayoría cree en distintos
fenómenos (Lester, 1993). De acuerdo con Aarnio y Lindeman (2005), la evidencia empírica
demuestra que las personas cuyos estudios están basados en las artes y las humanidades
presentan mayor creencia en los fenómenos paranormales comparado con aquellos cuyos
estudios están basados en las ciencias naturales, exactas y psicología. Aunado a esto, el
impacto de las redes sociales ha incrementado este tipo de creencias entre los jóvenes
(corriente New Age), lo cual indica que estas creencias son impulsadas por la influencia de
los medios de comunicación (desinformación por carácter analítico) (de Oliveira Maraldi
y Farias, 2019). Por lo tanto, el objetivo del presente escrito es abordar diversos casos
sobre fenómenos paranormales desde la perspectiva científica basada en hechos, con
el propósito de analizar explicaciones lógicas apegadas a la ciencia y a concientizar a la
comunidad estudiantil de entender las causas de los fenómenos “paranormales”.

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Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Fenómenos paranormales y su acercamiento científico: cuatro ejemplos históricos y su impacto en la sociedad

Figura 1. Dibujo alusivo
a la morfología de un “Pie
grande” (CNN, 2019).

Caso 1. La existencia de “Pie grande” cuestionada por pruebas
genéticas

“Pie grande”, “Yeti”, “Sasquatch”, “Migoi”, son una serie de nombres que se le dan a una
especie de humanoides peludos vistos en diversas zonas del mundo (Fig. 1). Según diversos
criptozoólogos este humanoide puede estar evolutivamente relacionado al antiguo
Gigantopithecus debido a las características de los fósiles de este homínido comparados con
los testimonios de quienes dicen haber tenido un encuentro (Wayman, 2012).
No obstante, las únicas pruebas de su existencia (a parte de los testimoniales) son
huellas que algunos criptozoólogos han señalado como verídicas y muestras de pelo
que se han encontrado en diversas zonas de Norteamérica, Nepal y la cordillera del
Himalaya. En cuanto a este último caso, existen reportes de análisis genético, el primero
de ellos fue el llevado a cabo por Sykes et al. (2014), quienes mediante amplificación y
secuenciación del segmento 12S del ARN mitocondrial determinaron que 30 muestras
de pelo (presuntamente de “Pie grande”) correspondían a Ursus maritimus (oso polar),
U. arctus (oso pardo) y U. americanus (oso negro). El segundo estudio fue el llevado a
cabo por Gutiérrez y Pine (2015), quienes bajo la misma técnica de biología molecular
determinaron una alta presencia de U. thibetanus (oso tibetano) en las muestras de
pelo analizadas. Por lo tanto, dichos análisis de biología molecular refutan décadas de
divulgación mediática sobre la existencia de estos humanoides, dado que se necesitan
pruebas convincentes para determinar la existencia de estos seres.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

21

�﻿

Caso 2. La “zombificación” en Haití esta químicamente
influenciada por extractos naturales

La “zombificación” es una práctica religiosa relacionada al vudú haitiano donde mujeres
y hombres son envenenados, enterrados vivos (en estado cataléptico) y desenterrados.
La idea de esta práctica es crear esclavos sin carácter, sin expresión vital e incapaces
de tomar decisiones, todo esto bajo un coma letárgico (Littlewood y Douyon, 1997).
De acuerdo con los estudios de Albuquerque et al. (2012), en esta práctica ocultista
se ha identificado que las formulaciones preparadas se componen principalmente
por extractos de plantas: Mucuna pruriens (grano de terciopelo), Albizia lebbeck (tchatcha), Prosopis juliflora (mezquite), Comocladia glabra (brésil), Zanthoxylum martinicense
(fresno espinoso), Trichilia hirta (acahuite) y Anacardium occidentale (nuez de la India),
extractos de anfibios: Rhinella marina (sapo gigante) y extractos de peces: Diodon hystrix
(pez erizo) y Sphoeroides testudineus (pez globo). Dada la naturaleza de los extractos,
estas formulaciones son ricas en saponinas, esteroides, triterpenos, cumarinas,
taninos, inhibidores de proteasas, levodopa (L-dopa), epibatidina y tetrodotoxinas (TTX),
los cuales son investigados por sus propiedades antimicrobianas, antiparasitarias,
antifúngicas e incluso anticancerígenas (de Sousa Araujo, et al. 2008; Littlewood y
Douyon, 1997). Sin embargo, la ingesta en altas dosis de dichos extractos genera
efectos nocivos en la salud, los cuales pueden clasificarse de acuerdo con la gravedad
de su sintomatología. El primer síntoma es la somnolencia acompañada por nauseas, el
segundo efecto es la parálisis de extremidades, la descoordinación y el aletargamiento
del habla. El tercer efecto es la cianosis y baja en la presión sanguínea, y, por último, los
fallos respiratorios y arritmias cardiacas relacionadas con la pérdida del pulso (efecto
cataléptico esperado en la “zombificación”) (Albuquerque et al. 2012). Dicho lo anterior,
la “zombificación” del vudú haitiano no es más que un envenenamiento, el cual ha
sido utilizado para fines ilícitos (crear esclavos) y como “castigo” cuando las personas
desobedecen las reglas de la tradición vudú. Otro de los aspectos a considerar es que
esta práctica dio pie a diversos estudios etnobiológicos y farmacológicos, los cuales
hoy en día siguen en desarrollo debido a las múltiples propiedades de los extractos
naturales obtenidos.

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Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Fenómenos paranormales y su acercamiento científico: cuatro ejemplos históricos y su impacto en la sociedad

Figura 2. Dibujo alusivo a
los juicios de Salem de 1692
(Valdemi, 2023).

Caso 3. El hongo detrás de las brujas de Salem
Los juicios contra las brujas y las prácticas oscuras se iniciaron el 8 de febrero de 1692 en
Salem, Massachussets (Fig. 2), dichos juicios fueron desencadenados por el testimonio de
niños quienes empezaron a presentar comportamientos erráticos, alucinaciones, debilidad,
ceguera temporal, sordera, dolor de estómago y sensación de quemazón en dedos y manos.
Se ha documentado que uno de los testimonios indicó haber consumido un pan con harina
rojiza que una de las trabajadoras domésticas había repartido entre los niños; y con dicho
testimonio, los puritanos desencadenaron los castigos contra mujeres inocentes (Soriano
del Castillo et al. 2014). También, en los testimonios recabados se asociaba la brujería con
la muerte del ganado, lo que demuestra la posibilidad de que la sintomatología de las
personas y el ganado estuviera fuertemente conectada a las micotoxinas y alcaloides de C.
purpurea (Llanes et al. 2022; Soriano del Castillo et al. 2014).
Dados los antecedentes históricos de los juicios de Salem, Linnda Capoarel publicó en
1976 la primera hipótesis (posteriormente comprobada) relacionada al ergotismo, una
enfermedad relacionada a la insuficiencia arterial provocada por la intoxicación aguda de los
alcaloides de Claviceps purpurea. Este hongo se encuentra en los cereales y se ha observado
que a una concentración mayor al 3% (p/p) genera una coloración rojiza en las harinas.
Asimismo, la sintomatología señalada por los acusadores está directamente relacionada a
los alcaloides de este hongo, principalmente a la ergotamina y a la dietilamida del ácido
lisérgico (LSD). Los toxicólogos ahora saben que comer alimentos contaminados con C.
purpurea puede provocar un trastorno convulsivo caracterizado por espasmos musculares
violentos, vómitos, delirios, alucinaciones, sensación de hormigueo en la piel y una serie de
otros síntomas, todos los cuales, señaló Linnda Caporael, están presentes en los registros de
los juicios por brujería de Salem (PBS, 2014).
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

23

�﻿

Caso 4. El síndrome de Williams y las leyendas sobre seres
elementales

En cientos de lugares alrededor del mundo existen historias acerca de seres
elementales (trolls, duendes, gnomos, hadas, etc.), cuya existencia está basada en la
propia naturaleza, y según las leyendas de los antiguos pueblos celtas y nórdicos, estos
seres cambiaban a los niños humanos por sus crías y cuando la pareja humana se daba
cuenta de dicho cambio (por el aspecto físico del menor) estos lo abandonaban a su
suerte en la naturaleza. Ahora, si abordamos esto desde una perspectiva basada en
la ciencia, podemos indicar que siempre ha habido y habrá condiciones genéticas, las
cuales alteran el metabolismo y el físico de las personas que la padecen.
Uno de estos casos es el síndrome de Williams (SW), el cual es una condición genética
que aparece debido a un emparejamiento incorrecto de elementos repetitivos del ADN
de baja copia en la meiosis. El tamaño de la eliminación es similar en la mayoría de las
personas con SW y lleva a la pérdida de una copia de 25 a 27 genes en el cromosoma
7q11.23. (Kozel et al. 2022). Esta condición provoca una baja estatura y características
faciales peculiares como nariz pequeña, boca amplia con dientes pequeños y
espaciados, ojos hinchados y cuello pequeño (algunos lo asocian a la morfología de un
duende). Asimismo, esta condición provoca ciertas afecciones hepáticas, cardiacas y
pulmonares, las cuales afectan la calidad de vida de quienes la padecen (Brazier, 2017).
Además, los niños que padecen el SW presentan déficit de atención y se comportan
de manera hiperactiva y amigable, siendo una de sus características la confianza con
extraños (Kozel et al. 2022). Por lo tanto, bajo estos argumentos podemos relacionar
dichas leyendas sobre seres elementales con lo que actualmente conocemos como
trastornos genéticos (específicamente SW), destacando que hoy en día existen diversas
asociaciones dirigidas al apoyo de las personas con este síndrome, que a su vez tratan
de concientizar a la sociedad sobre el trato digno hacia estas personas.

Conclusiones
La creencia en los fenómenos paranormales en el sector juvenil está influenciada
principalmente por el escaso pensamiento científico y la predisposición a los medios
de comunicación. En el presente articulo los cuatro casos puntuales mostrados están
apegados a una respuesta científica: (1) Las muestras de pelo analizadas mediante
técnicas moleculares desmienten la existencia de “pie grande”. (2) Se comprobó que
los componentes de las formulaciones usadas en la cultura vudú para el proceso de
“zombificación” causan catalepsia. (3) Se determinó que los juicios de Salem fueron
desencadenados por intoxicación con harina contaminada por C. purpurea. (4) El
síndrome de Williams (SW) es una condición genética que genera una morfología similar
a la descrita en las leyendas sobre seres elementales, y el conocimiento que se tiene
hoy en día es usado para orientar a las personas a tratar con respeto a las personas
afectadas. De acuerdo con lo descrito anteriormente, se concluye que la desinformación
generada por las redes sociales y el escaso pensamiento crítico genera creencias sin
soporte científico, lo cual puede cambiar si los esfuerzos se enfocan de manera
responsable en la divulgación científica.

24

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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Williams, J.M., M. Blagrove. 2022. Paranormal experiences, sensory-processing sensitivity, and the priming of pareidolia. PLoS
ONE. 17: e0274595.

�POTENCIAL NUTRICIONAL Y TERAPÉUTICO
DE LA TUNA Y DE SUS SUBPRODUCTOS:
UN PANORAMA GENERAL DE SU COMPOSICIÓN
QUÍMICA Y APLICACIONES

� Laura García-Curiel1, Jesús Guadalupe Pérez-Flores1,2*, Felipe
Mera-Reyes2, Daniela Esparza-Vital2, Emmanuel Pérez-Escalante2,
Elizabeth Contreras-López2, Carlos Ángel-Jijón2, Enrique J.
Olloqui3
26

�Resumen
Esta contribución abordó la problemática de la subutilización de la
tuna y sus subproductos, a pesar de su rica composición química y
perfil nutricional, que incluye glucosa, fructosa, proteínas, minerales,
vitaminas, ácidos grasos, fitoesteroles y polifenoles. La hipótesis central
sugirió que estos componentes bioactivos pueden ser aprovechados
para el desarrollo de alimentos funcionales y como complemento
en el tratamiento de diversas enfermedades, contribuyendo así al
bienestar humano y al crecimiento económico en regiones donde la
tuna es culturalmente significativa. El objetivo del estudio fue brindar un
panorama general de la composición química, el perfil nutricional, los
compuestos bioactivos de la tuna y las aplicaciones potenciales de sus
subproductos, promoviendo el uso de estos últimos en la formulación de
alimentos funcionales y como complemento terapéutico. Los hallazgos
principales revelaron que la tuna, una fruta no climatérica, y sus
subproductos, son una fuente valiosa de fibra y compuestos bioactivos
con propiedades antioxidantes, antiaterogénicas, antiulcerogénicas,
antimicrobianas, antiinflamatorias, neuroprotectoras, hepatoprotectoras,
antidiabéticas, hipolipidémicas e hipocolesterolémicas. Además, se
destacó la aplicación de la estrategia universal de recuperación de
compuestos bioactivos para la extracción eficiente de estos compuestos
de los subproductos de la tuna, lo que subrayó su potencial económico.
En conclusión, el manuscrito demostró que la tuna y sus subproductos
tienen un potencial significativo para la salud humana y la economía,
especialmente en México, el principal productor mundial, y que su
valorización sostenible puede ser una estrategia clave para impulsar su
uso en la industria alimentaria y farmacéutica.

Abstract
This contribution addressed the problem of underutilization of prickly pear
and its by-products despite its rich chemical composition and nutritional
profile, which includes glucose, fructose, proteins, minerals, vitamins, fatty
acids, phytosterols, and polyphenols. The central hypothesis suggested that
these bioactive components can be used to develop functional foods and
as a complement in treating various diseases, thus contributing to human
well-being and economic growth in regions where prickly pear is culturally
significant. The study’s objective was to provide an overview of the chemical
composition, nutritional profile, bioactive compounds of prickly pear, and the
potential applications of its by-products, promoting the use of the latter in the
formulation of functional foods and as a therapeutic complement. The main
findings revealed that prickly pear, a non-climacteric fruit, and its by-products
are a valuable source of fiber and bioactive compounds with antioxidant,
antiatherogenic, antiulcerogenic, antimicrobial, anti-inflammatory,
neuroprotective, hepatoprotective, antidiabetic, hypolipidemic, and
hypocholesterolemic properties. In addition, the application of the universal
strategy for recovering bioactive compounds to extract these compounds
efficiently from prickly pear by-products was highlighted, which underlined
its economic potential. In conclusion, the manuscript demonstrated that
prickly pear and its by-products have significant potential for human health
and the economy, especially in Mexico, the leading world producer, and that
its sustainable valorization can be a key strategy to promote its use in the
food and pharmaceutical industry.

Palabras clave: Compuestos
bioactivos, valorización de
subproductos, alimentos
funcionales, industria
alimentaria, salud humana.
Keywords: Bioactive
compounds, by-product
valorization, functional foods,
food industry, human health.
Área Académica de Enfermería, Instituto
de Ciencias de la Salud, Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo,
Circuito Ex Hacienda La Concepción S/N,
Carretera Pachuca-Actopan, 42060 San
Agustín Tlaxiaca, Hidalgo, México.
2
Área Académica de Química, Instituto
de Ciencias Básicas e Ingeniería,
Universidad Autónoma del Estado de
Hidalgo, Carretera Pachuca-Tulancingo,
km 4.5, 42184 Mineral de la Reforma,
Hidalgo, México.
3
CONACyT, Colegio de Postgraduados,
Campus Puebla, Boulevard Forjadores,
72760 Puebla, Puebla, México.
*Correo del autor de correspondencia:
jesus_perez@uaeh.edu.mx
1

27

�﻿

Introducción

L

a tuna (Opuntia ficus-indica spp.) es una fruta no
climatérica de forma ovalada, presenta una parte
comestible llamada endocarpio, que es jugoso y
abarca el 28-58 % (p/p) del fruto, con un gran número de
semillas (2-10 %, p/p) encerradas en una cáscara gruesa
y espinosa (37-67 %, p/p) (Almanza y Fischer, 2012; Lim,
2012; Barba et al., 2017). Las tunas pueden presentar
grandes diferencias de color entre los cultivares,
variando de verde a blanco, de amarillo a naranja y de
rojo a morado. Estas variaciones se pueden atribuir a las
betalaínas (Giraldo-Silva et al., 2023).
En cuanto a su producción mundial, México es el
líder, aportando el 44%, equivalente a 428,300 t/año,
aunque este fruto también es cultivado en otras partes
del mundo, como India, Estados Unidos de América,
Sudáfrica, entre otros (Barba et al., 2017). Con respecto
a la producción nacional de la tuna, durante 2020, el
mayor volumen de producción se concentró en el Estado
de México con 175,600 t (SADER, 2021). La tuna es un
fruto de gran consumo en el centro de México, sobre
todo en el estado de Hidalgo, región que puede tener
notables posibilidades de producción y consumo a gran
escala de este alimento, dada su cercanía con la Ciudad
de México y también porque sigue formando parte
de la identidad colectiva de los pueblos campesinos e
indígenas del estado de Hidalgo.
La tuna es considerada como una fruta valiosa en la
industria alimentaria debido a su composición química,
por su alto contenido de fibra, por su contenido de
metabolitos secundarios (polifenoles, betaxantinas, ácidos
orgánicos, entre otros) y por los beneficios que aporta su
consumo a la salud humana (Manzur-Valdespino et al.,
2022). Por ejemplo, contienen colorantes de alto valor
agregado, tales como betacianinas, betalaínas, etcétera,
que son adecuados para su uso como aditivos alimentarios
y que son reconocidos como sustancias GRAS (Generally
Recognized As Safe, generalmente reconocido como seguro),
cuyo uso solamente está sujeto a las buenas prácticas
de fabricación, por lo que están exentos de requisitos
de certificación. De hecho, más allá de ser colorantes,
las betalaínas poseen un espectro de aplicaciones
terapéuticas que incluyen efectos antimicrobianos y
antimaláricos, así como la prevención del crecimiento
de diversas bacterias, levaduras y mohos, lo que sugiere
su potencial en el tratamiento de infecciones. Además,
se han observado efectos anticancerígenos en estudios
in vitro, y se ha demostrado que tienen la capacidad de
inducir la producción de betalaínas dihidroxiladas en
células cultivadas. También se ha investigado su potencial
neuroprotector, particularmente en el contexto de
enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad
de Parkinson. Estas aplicaciones subrayan el interés en las

28

betalaínas como compuestos bioactivos con beneficios
para la salud humana (Madadi et al., 2020).
La tuna se consume principalmente en fresco, aunque
también se procesa en productos elaborados a pequeña
escala o de forma artesanal, pudiendo encontrarse
en mermeladas, yogures, jugos, jaleas o dulces (Sáenz
Hernández et al., 2013; Chacón-Garza et al., 2020; ManzurValdespino et al., 2022). Este proceso abarca la producción
primaria y la distribución de la tuna, generando cantidades
considerables de subproductos, tales como cáscaras,
semillas y orujo (bagazo), pero también se producen
frutos dañados mecánicamente (Tahiri et al., 2011;
Almanza y Fischer, 2012; Lazcano-Hernández et al., 2023).
Una mala disposición de estos subproductos puede
tener varios impactos negativos en el ambiente, como
la contaminación, impacto en la flora y la fauna local,
atracción de plagas y vectores de enfermedades y emisión
de gases de efecto invernadero. Considerando esto,
junto con la significativa importancia nutricional, histórica
y cultural de la tuna, es necesario utilizar de manera
completa y sostenible los subproductos de este fruto.
En términos generales, la falta de procedimientos
adecuados para gestionar subproductos agroalimentarios
conlleva pérdidas económicas, problemas ambientales
y desafíos en la distribución eficiente y equitativa de
los alimentos (Lemes et al., 2022). En este contexto, la
revalorización de los subproductos agroalimentarios,
derivados de fuentes animales y vegetales, producidos de
manera significativa a lo largo de la cadena de suministro
de alimentos, como se ilustra en la Figura 1, ejemplifica
una estrategia alineada con los principios de la economía
circular (Niero y Rivera, 2018), la cual busca maximizar la
utilización de recursos y minimizar el desperdicio en toda
la cadena de suministro de alimentos (Nautiyal y Goel,
2021). Para alcanzar este objetivo, es viable implementar
prácticas como la inclusión de los subproductos en
procesos de biorrefinería para la obtención de productos
químicos de plataforma, el compostaje, la valorización
energética y la extracción de compuestos bioactivos
(Piga, 2004; Chasquibol-Silva et al., 2008; Dueñas y GarcíaEstévez, 2020). Estos últimos, además de tener potencial
uso como aditivos alimentarios, pueden proporcionar
beneficios para la salud más allá del valor nutricional
(Lemes et al., 2022). Además, estos compuestos pueden
encontrar aplicaciones valiosas en las industrias
farmacéutica y cosmética (Pérez-Flores et al., 2024),
ampliando así su utilidad más allá del ámbito alimentario.
Promover el uso de la tuna y de sus subproductos
en alimentos funcionales y como complemento en
tratamientos terapéuticos, puede beneficiar a la sociedad
y a la industria. La tuna y sus subproductos poseen varios
compuestos bioactivos con posibles efectos benéficos
para la salud humana. Por ejemplo, la tuna tiene un índice
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�En el contexto de la industria, la valorización de la tuna y
sus subproductos puede conducir al desarrollo de nuevos
productos alimenticios funcionales. Esto se alinea con la
creciente demanda de los consumidores de productos
con propiedades funcionales y medicinales que aporten
valor nutricional y contribuyan a la salud en general

(Caicedo-Vargas et al., 2021). Además, la incorporación
de compuestos bioactivos de la tuna en productos
alimenticios puede mejorar sus propiedades, como la
actividad antioxidante, que es un rasgo deseable para los
alimentos funcionales (Santander-M. et al., 2017). Además,
se ha demostrado que el uso de subproductos valorizados
de tuna, como la incorporación de fibra prebiótica, mejora
la viabilidad de los probióticos en matrices alimentarias,
lo que indica el potencial para desarrollar productos
alimenticios funcionales con propiedades probióticas
mejoradas (Rodríguez-Barona et al., 2015).
Con base en todo lo anterior, el objetivo de esta
contribución fue brindar un panorama general de la
composición química, perfil nutricional y compuestos
bioactivos de la tuna y de sus subproductos, y explorar
las posibles aplicaciones de estos últimos, mediante una
revisión de la literatura, con la finalidad de promover
el uso de estos subproductos en la formulación de
alimentos funcionales y como complemento en
tratamientos terapéuticos, así como para resaltar
su potencial económico y su importancia cultural en
regiones donde la tuna es un elemento esencial.

Figura 1. Composición química, perfil
nutricional y compuestos bioactivos de la
pulpa de varias especies de tuna.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

29

Potencial nutricional y terapéutico de la tuna y de sus subproductos:

glucémico bajo y una carga glucémica alta, lo que la hace
adecuada para su incorporación en alimentos funcionales
para personas que requieren dietas de índice glucémico
bajo (Ibarra Salas et al., 2017). Además, se ha demostrado
que la adición de fibra dietética procedente de fuentes
como el bambú, los guisantes, la manzana, la patata, el
trigo y la avena mejora las propiedades funcionales de los
productos cárnicos, lo que indica el potencial de incorporar
fibra de tuna en los productos cárnicos para mejorar su
valor nutricional (Rivera-De Alba y Flores Girón, 2022), por
lo que la posible incorporación de fibra de cáscaras de tuna
podría tener el mismo efecto. Además, los compuestos
bioactivos presentes en la tuna se han relacionado
con posibles efectos terapéuticos, como propiedades
antioxidantes, que son deseables para alimentos y
tratamientos funcionales (Santander-M. et al., 2017).

�﻿

Valor cultural de la tuna en México
En el corazón de México, donde los siglos se mezclan y la
historia se funde con la tierra misma, floreció una planta
cuyo legado se entrelaza con la cultura y el alma del pueblo
mexicano. El nopal, más que una simple planta, es un testigo
silencioso de ocho mil años de historia en esta tierra ancestral.
Hoy conocido como “tuna” en sus diversas variedades, este
fruto del nopal ha sido mucho más que un manjar para los
habitantes de estas tierras; ha sido un símbolo de vida, de
sacrificio e identidad (Quiroz y Pradilla Rueda, 2018).
Junto con el aguacate, el cacao y otros tesoros endémicos,
las diferentes civilizaciones mesoamericanas desarrollaron
un importante sistema de explotación y consumo de estos
frutos. Pueblos como el mexica, establecido en el Valle de
México, desarrollaron sistemas de producción y consumo
que sorprendieron en gran medida a los europeos a
su llegada al continente americano en el siglo XVI. Fray
Bernardino de Sahagún en su Historia general de las cosas
de la Nueva España, no pudo contener su asombro al
describir el nopal y sus frutos y relató lo siguiente:

H

ay unos árboles en esta tierra que se llaman nopalli,
que quiere decir “tunal” o “árbol que lleva tunas”.

Es
El tronco se compone de las hojas
y las ramas se hacen de las mismas hojas. Las hojas son anchas
y gruesas. Tienen mucho zumo y son viscosas. Tienen espinas las
mismas hojas. La fruta que en estos árboles se hace se llama
tuna. Son de buen comer. Es fruta preciada y las buenas dellas
[sic] son como camuesas. Las hojas deste [sic] árbol cómenlas
crudas y cocidas… (de Sahagún, 1975).
mostruoso [sic] este árbol.

El nopal y su fruto, brindaron un aporte nutricional a
pueblos como el mexica y también ganaron un significado
mágico y ritual en la cultura de estas sociedades. Tanto
así, que actualmente la bandera de México aún muestra
un águila devorando una serpiente precisamente sobre
un nopal, cactus del que destacan varias tunas rojas. Estos
frutos en la tradición nahua estaban profundamente
vinculados a los sacrificios humanos que pueblos como
el mexica llegaron a practicar como ofrenda a sus
deidades principales, sobre todo a la deidad de la guerra,
Huitzilopochtli. Fray Diego Duran, describió en el siglo XVI
en su Historia de las Indias de la Nueva España lo siguiente,
a propósito de la fundación de Tenochtitlán:

[…]

A nuestro señor y rey Viziliuitl [sic], echándonos de
aquel lugar, al qual [sic] mandó le matásemos y le
matamos y sacamos el corazón, y puestos en lugar quel [sic]
nos mandó le arroje yo entre las espadañas, el qual fué á [sic]
caer encima de una peña, y según la revelación questa [sic]
noche me mostró, dice que deste [sic] corazón a [sic] nacido un
tunal encima desta [sic] piedra, tan lindo y coposo que encima
del hace su morada una hermosa águila: este lugar nos manda
que busquemos y que allado [sic] nos tengamos por dichosos y
bien aventurados, porque este es el lugar de nuestro descanso y
de nuestra quietud y grandeza… (Duran, 2005).

30

El nombre dado a la capital de los mexicas, denotó la
importancia de este fruto, debido a que en náhuatl
“Tenochtitlan” significa “lugar de tunas sobre piedra”.
Por otro lado, los pueblos hñähñu (otomí) originarios
del Valle del Mezquital en el Estado de Hidalgo, se
refieren a México, tanto la ciudad como el país, como
“M´onda”, que significa “tunal” (Bernal Pérez, 2011).
Después del siglo XVI, la cocina novohispana
experimentó una evolución culinaria que abarcó
tres siglos y que incorporó una amplia variedad de
frutos, semillas, raíces, insectos y granos de origen
prehispánico. Estos ingredientes dejaron una marca
distintiva en las múltiples expresiones culinarias
que caracterizan la gastronomía contemporánea de
México. Además, estos elementos han servido como
fuente de inspiración simbólica para el nacionalismo
mexicano.
En este contexto, la tuna, un fruto con un profundo
valor histórico y cultural en México, se encuentra
indiscutiblemente dentro del grupo de alimentos de
origen prehispánico que merece un estudio detenido.
A lo largo de la historia, la tuna ha ocupado un lugar
fundamental en la dieta y la cultura mexicana, y su
influencia perdura hasta la actualidad. Su importancia
va más allá del consumo directo, ya que también se
extiende a la utilización de sus subproductos.
La demanda de la tuna ha aumentado en los mercados
nacionales e internacionales debido al creciente
reconocimiento de su valor nutricional y para la salud
(Giraldo-Silva et al., 2023). Debido a sus propiedades
tecnológicas, nutricionales y beneficios que aporta
a la salud humana, la especie tuna representa
una oportunidad para que los productores locales
obtengan acceso a mercados superiores en los que
los consumidores ponen énfasis en el carácter exótico
y los rasgos de calidad. Por ejemplo, en el estado de
Hidalgo aún persiste el consumo de este fruto, que
lejos de desaparecer constituye la oportunidad de
muchas personas de escasos recursos económicos de
vender un producto de temporada, ya sea a la orilla de
los caminos o en los múltiples mercados que existen
en la región. En Actopan o Ixmiquilpan aún puede
encontrárseles con el nombre kähä, palabra muy
antigua, en hñähñu (otomí del Valle del Mezquital), así
como xät´ä (nopal), en la misma lengua (Bernal Pérez,
2011). Mientras que, en comunidades originarias del
municipio de San Salvador, Hidalgo, las calles están
nombradas con palabras que aluden a esta fruta y
sus variedades en la lengua hñähñu. En consecuencia,
el aprovechamiento de los subproductos de la
tuna como matrices de extracción de compuestos
bioactivos, permitiría explorar nuevas aplicaciones
en la industria alimentaria, biomédica y cosmética,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Aspectos nutricionales de la tuna
La composición química de la tuna incluye diversos
compuestos bioactivos y nutrientes, y ha ganado
popularidad por los beneficios que aporta su
consumo para la salud humana. Dentro de estos
beneficios se incluyen propiedades antioxidantes,
antiaterogénicas y antiulcerogénicas, con efectos
protectores contra la peroxidación de lipoproteínas
de baja densidad (Barba et al., 2017). La variabilidad
en la composición química de la tuna depende de
la especie, de la variedad, del manejo del cultivo,
del manejo postcosecha y, en menor medida, de
la madurez, pues al ser una fruta no climatérica,
es importante cosecharla en el punto de madurez
óptimo para su consumo (Lazcano-Hernández et al.,
2023).
La Tabla 1 detalla la composición química, nutricional
y compuestos bioactivos presentes en la tuna
(Stintzing et al., 1999; Ramadan y Mörsel, 2003; Barba
et al., 2017), destacando su elevado contenido de
agua (87.55%) y su aporte calórico de 41 kcal por cada
100 g, posicionándola como una alternativa baja en
calorías. La fruta no tiene un aroma distintivo, pero
la pulpa es muy dulce y el componente de azúcar
es principalmente glucosa y fructosa (en cantidades
similares), cuya concentración oscila entre 10 y 17
°Brix (Cota-Sánchez, 2015).
Aunque la cantidad de proteínas es modesta
(0.73 g por 100 g), se ha reportado la presencia

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

de los 9 aminoácidos esenciales en la tuna,
necesarios para la síntesis de proteínas y diversas
funciones biológicas. La tuna destaca por su bajo
contenido de grasas totales (0.51 g por 100 g)
y carbohidratos moderados (9.57 g por 100 g).
Además, presenta una variedad de minerales
esenciales, incluyendo calcio, hierro, magnesio,
fósforo, potasio y zinc. En cuanto a las vitaminas,
se destaca su contenido en vitamina C (14 mg por
100 g) y varias del grupo B.
Los ácidos grasos saturados son bajos, mientras
que los monoinsaturados y polinsaturados, como
el ácido linoléico (C18:2, c9c12, omega-6) y el ácido
alfa-linolénico (C18:3, c9c12c15, omega-3), están
presentes, beneficiando la salud cardiovascular.
En la tuna también se ha reportado la presencia de
fitoesteroles con niveles notables de campesterol
(8.74 g/kg de aceite), estigmasterol (0.73 g/kg de
aceite), lanosterol (0.76 g/kg de aceite), β-sitosterol
(11.2 g/kg de aceite) y Δ5-avenasterol (1.43 g/
kg de aceite). Estos fitoesteroles, conocidos por
sus propiedades beneficiosas para la salud,
como la reducción del colesterol y actividades
antiinflamatorias, también promueven la salud
cardiovascular.
Finalmente, la presencia de polifenoles como
isorhamnetina, kaempferol y quercetina sugiere
propiedades antioxidantes, contribuyendo a combatir
el estrés oxidativo y reducir el riesgo de enfermedades
crónicas.
Por lo tanto, la tuna emerge como una fruta
nutritiva y antioxidante, ideal para incorporar como
complemento en una dieta equilibrada y como
promotora de la salud humana.

31

Potencial nutricional y terapéutico de la tuna y de sus subproductos:

brindando una alternativa viable y amigable con el
ambiente para integrarlos dentro de una economía
circular.

�﻿

Tabla 1. Composición química, perfil nutricional y compuestos bioactivos de la pulpa de varias especies de tuna (Stintzing et al.,
1999; Ramadan y Mörsel, 2003; Barba et al., 2017).
Datos nutricionales de la tuna

Valores

Agua

87.55 g/100 g

Energía

41 kcal/100 g

Ácidos grasos, saturados totales

0.067 g/100 g

Energía

172 kJ/100 g

C16:0

0.052 g/100 g

Proteína

0.73 g/100 g

C18:0

0.01 g/100 g

Lípidos totales (grasa)

0.51 g/100 g

Ácidos grasos, monoinsaturados totales

0.075 g/100 g

Cenizas

1.64 g/100 g

C16:1

0.002 g/100 g

Carbohidratos

9.57 g/100 g

C18:1

0.072 g/100 g

Fibra, dietética total

3.60 g/100 g

C20:1

0.001 g/100 g

Minerales

Datos nutricionales de la tuna

Valores

Lípidos

Ácidos grasos, polinsaturados totales

0.213 g/100 g

Calcio, Ca

56 mg/100 g

C18:2

0.186 g/100 g

Hierro, Fe

0.30 mg/100 g

C18:3

Magnesio, Mg

85 mg/100 g

Fósforo, P

24 mg/100 g

Campesterol

8.74 6±0.75 g/kg de aceite

Potasio, K

220 mg/100 g

Estigmasterol

0.73 6±0.08 g/kg de aceite

Sodio, Na

5 mg/100 g

Lanosterol

0.76±6 0.07 g/kg de aceite

Zinc, Zn

0.12 mg/100 g

β-sitosterol

11.2±6 1.21 g/kg de aceite

Cobre, Cu

0.08 mg/100 g

Δ5-avenasterol

1.43±6 0.13 g/kg de aceite

0.60 µg/100 g

Aminoácidos esenciales

Selenio, Se
Vitaminas

0.023 g/100 g
Fitoesteroles

Histidina

208.2-343.2 μmol/L

Vitamina C, ácido ascórbico total

14 mg/100 g

Isoleucina

165.9-296.1 μmol/L

Tiamina

0.014 mg/100 g

Leucina

151.8-162.2 μmol/L

Riboflavina

0.06 mg/100 g

Lisina

113.0-125.4 μmol/L

Niacina

0.46 mg/100 g

Metionina

217.6-377.6 μmol/L

Vitamina B-6

0.06 mg/100 g

Fenilalanina

133.1-145.8 μmol/L

Folato, total

6 µg/100 g

Treonina

97.0-126.6 μmol/L

Folato, comida

6 µg/100 g

Triptófano

45.2-85.9 μmol/L

Folato, equivalentes dietéticos

6 µg/100 g

Valina

280.6 426.5 μmol/L

Vitamina A, actividad de retinol

2 µg/100 g

β-caroteno

25 µg/100 g

Isorhamnetina

0.70 mg/100 g

β-criptoxantina

3 µg/100 g

Kaempferol

0.20 mg/100 g

Vitamina A

43 UI/100 g

Quercetina

4.90 mg/100 g

32

Polifenoles

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�los subproductos de la tuna

La industrialización de la tuna ha despertado interés
debido a la variedad de subproductos que se pueden
aprovechar (Panza et al., 2022). La industrialización
de la tuna y de sus subproductos, ha incluido la
transformación de la pulpa, de la piel y de las semillas en
productos con valor agregado, como jugos, mermeladas,
aceites, y productos para la industria alimentaria y
cosmética (El Mannoubi et al., 2009; Sáenz Hernández et
al., 2013; Chougui et al., 2015; Mariod, 2019; ALy, 2019;
Belviranlı et al., 2019; Vastolo et al., 2020; Panza et al.,
2022).
Un ejemplo del procesamiento de la tuna a nivel
industrial se muestra en la Figura 2, durante la
producción del jugo de tuna. Este diagrama proporciona
una visión general del proceso de producción, desde
la preparación inicial de la materia prima hasta el
almacenamiento y distribución del producto final. En
el proceso industrial de producción de jugo de tuna,
se inicia con el pelado y corte de la fruta, seguido
por el prensado de la pulpa para extraer el jugo.
A continuación, se realiza la formulación del jugo,
combinando el jugo extraído con agua, azúcar y ácido
cítrico según una receta específica, asegurándose de
lograr una mezcla homogénea mediante un proceso
de mezclado. Posteriormente, el jugo se somete a
pasteurización a 98-100°C durante 20 segundos para
garantizar la eliminación de posibles microorganismos
y garantizar la inocuidad alimentaria, seguido por el
llenado y sellado en envases previamente preparados.
Tras el envasado, se lleva a cabo un enfriamiento
del producto a 30-40°C para preservar la calidad y
prolongar la vida útil. Posteriormente, se procede al
etiquetado y envasado final antes de almacenar el jugo
en refrigeración a 0-5°C para conservar su frescura.

Finalmente, el producto terminado se distribuye a los
puntos de venta y consumidores finales. La cáscara
(epicarpio y mesocarpio) y el orujo (bagazo), son los
subproductos generados en este proceso, en donde
hasta el 45% (p/p) del peso fresco se descarta como
subproductos, donde las semillas representan alrededor
del 5.70-7.90% (p/p) (Sáenz Hernández et al., 2013).
En ese contexto, se ha investigado la utilización de
subproductos de la tuna, como las cáscaras y semillas no
destinadas a la extracción de aceite, para generar biogás
y como alimento para animales (Vazquez-Mendoza et al.,
2017; Amer et al., 2019; Vastolo et al., 2020; Timpanaro
et al., 2021). Aunque también se ha utilizado la harina de
cáscara de tuna como fuente natural de minerales, fibra
dietética y antioxidantes en formulaciones de productos
de panificación (El-Beltagi et al., 2023). Por su parte,
las tunas dañadas mecánicamente, que también son
consideradas subproductos (Lazcano-Hernández et al.,
2023), contienen mucílagos con alto contenido de ácidos
galacturónicos (fibra dietética) que pueden actuar como
agente espesante en formulaciones alimentarias debido
a su capacidad de retención de agua (Barba et al., 2017).
Además, se han identificado diversas aplicaciones
de estos subproductos, como la elaboración de
suplementos alimenticios a partir de la cáscara
(Manzur-Valdespino et al., 2020), el uso de antioxidantes
obtenidos a partir de la cáscara para la preservación
de margarina (Chougui et al., 2015), la inclusión de la
cáscara como ingrediente en la elaboración de galletas
(Bouazizi et al., 2020), de mermelada (López Orozco et
al., 2011) y de chorizo mexicano (Acosta-Morales et al.,
2023); y en última instancia, la extracción de nutrientes
y de compuestos bioactivos (Belhadj Slimen et al., 2021;
Lazcano-Hernández et al., 2023).
La recuperación de estos compuestos bioactivos a
partir de los subproductos agroalimentarios puede

Figura 2. Diagrama de flujo
para la producción de jugo
de tuna.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

33

Potencial nutricional y terapéutico de la tuna y de sus subproductos:

Industrialización y aprovechamiento de

�﻿

ser llevada a cabo mediante la implementación de
una metodología conocida como Estrategia Universal
de Recuperación de Compuestos Bioactivos (EURCB)
(Galanakis, 2012, 2015; Pérez-Flores et al., 2019;
Lazcano-Hernández et al., 2023), que consiste en un
proceso de 5 etapas que se muestra en la Figura 3,
aunque se pueden eliminar etapas y/o cambiar el orden
con el propósito de separar eficazmente los compuestos
objetivos de la matriz alimentaria. El proceso suele
pasar del nivel macroscópico al macromolecular, para
posteriormente aplicar un paso de clarificación o
aislamiento y, finalmente, la formación del producto o
la encapsulación de los compuestos bioactivos objetivo
(Galanakis, 2012). Debido a que los subproductos
agroalimentarios son mezclas constituidas de diferentes
fases macroscópicas conformadas por diferentes
moléculas con diferentes propiedades estructurales
y fisicoquímicas, la EURCB permite separar y aislar

gradualmente los compuestos objetivos, garantizando
la recuperación de varios tipos de compuestos valiosos
a partir de cualquier subproducto mediante la gestión
optimizada de las tecnologías disponibles (Galanakis,
2012, 2015). Anteriormente, ya se ha descrito el uso de
la EURCB para extraer los compuestos bioactivos a partir
de los subproductos de la tuna (Lazcano-Hernández et
al., 2023).
En la Figura 4 se muestra un diagrama relacionado
con la valorización de los subproductos de la tuna
(Koubaa et al., 2016; Barba et al., 2017). La cáscara
es una fuente de fenoles, polisacáridos, tocoferoles,
minerales (calcio y potasio), entre otros, mientras que
las semillas son fuente de fibras, proteínas y de ácidos
grasos. De hecho, el contenido de lípidos se encuentra
distribuido en la cáscara, las semillas y la pulpa, siendo
considerablemente superior en las semillas que en la

Figura 3.
Diagrama
general de
la estrategia
universal de
recuperación
de compuestos
bioactivos con
tecnologías
convencionales y
emergentes.
34

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�pulpa (Koubaa et al., 2016; Barba et al., 2017; LazcanoHernández et al., 2023). Las semillas presentan el
siguiente perfil de ácidos grasos (indicando entre
paréntesis la cantidad en gramos por cada 100 gramos):
ácido mirístico (0.13±0.02), ácido palmítico (12.23±1.70),
ácido oleico (25.52±1.10), ácido linoléico (61.01±1.30),
ácido esteárico (0.15±0.03) y ácido araquidónico (0.95±
0.07). Dada su significativa aportación de fibra natural
(12.47±2.3) y el mayoritario contenido en ácido linoléico,
el aceite extraído de estas semillas puede ser utilizado
como un agente nutracéutico (Ö-Zcan y Al Juhaimi,
2011). La cáscara contiene ácido linoleico, α-tocoferol,
esteroles, β-caroteno y vitamina K1. Por otra parte, el
γ-tocoferol es el componente mayoritario en la semilla,
mientras que el δ-tocoferol se encuentra principalmente
en la pulpa (Lazcano-Hernández et al., 2023).
Por otro lado, en la Tabla 2 se muestra la composición
química de la fibra total de la tuna (El Kossori et al.,
1998). La tabla revela la variabilidad en la composición
química de la fibra total de la tuna, destacando notables
diferencias entre la pulpa, la cáscara y las semillas. La
celulosa domina en la cáscara y semillas, representando
el componente principal, mientras que la pulpa exhibe
una alta proporción de pectina. La hemicelulosa está
presente en todas las partes, siendo más significativa
en la cáscara. La lignina se encuentra en proporciones
mínimas en todas las partes. Estos datos ofrecen
una visión detallada de la composición de la tuna,
información valiosa para aplicaciones alimentarias, de
fibra y para la comprensión de su potencial nutricional y
utilidad en diversos campos.
Tabla 2. Composición química de la fibra total de la tuna (g/100
g, base seca) (El Kossori et al., 1998).
Pulpa

Cáscara

Semillas

Hemicelulosa

Componente

15.5±0.45

20.8±0.55

9.95±0.58

Celulosa

14.2±1.07

71.4±1.99

83.2±0.25

Pectina

70.3±1.30

7.71±1.45

6.69±0.46

Lignina

0.01±0.01

0.06±0.01

0.19±0.04

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

La extracción de hemicelulosa, celulosa, pectina y
lignina a partir de la cáscara, pulpa de productos
dañados mecánicamente y semillas de la tuna, tiene
aplicaciones clave en diversas industrias. En la industria
alimentaria, la pectina se emplea como espesante
y estabilizante en mermeladas y productos lácteos,
mientras que la hemicelulosa mejora la textura de
alimentos procesados. En la industria farmacéutica,
la pectina y la hemicelulosa se utilizan en tabletas y
comprimidos. En la cosmética, ambas se emplean en
cremas y lociones. La celulosa y la lignina encuentran
uso en la producción de papel y productos químicos
en la industria papelera, y también pueden aplicarse
en productos fitosanitarios y fertilizantes agrícolas. La
lignina tiene potencial en la producción de bioplásticos y
biocombustibles en la industria energética, y la celulosa
se utiliza en fibras textiles sostenibles. Además de los
beneficios económicos, esta extracción promueve la
sostenibilidad y reduce el desperdicio de subproductos
agroalimentarios, contribuyendo a la creación de
productos más respetuosos con el medio ambiente en
diversas industrias (Mamma y Christakopoulos, 2008;
Thakur et al., 2014; Brodin et al., 2017; Rong et al., 2018;
Hussain et al., 2020; Felgueiras et al., 2021; Roy et al.,
2023; Pérez-Flores et al., 2024).

Efectos benéficos sobre la salud
humana

En la actualidad, la constante búsqueda de fuentes
naturales de compuestos químicos que promuevan
el bienestar y la salud se debe al marcado interés
por la obtención de antioxidantes y compuestos
bioactivos provenientes de fuentes naturales, como
cereales (Islas-Martínez et al., 2023), trucha arcoíris
(Pérez-Escalante et al., 2022), algas marinas y semillas
de quinua (Vidal et al., 2006; Valencia et al., 2017),
así como de subproductos agroalimentarios como
el bagazo de cebada (Pérez-Flores et al., 2019) y el
lactosuero (Tolentino-Barroso et al., 2023). Estos
35

Potencial nutricional y terapéutico de la tuna y de sus subproductos:

Figura 4. Valorización
de los subproductos
generados durante la
producción y distribución
de la tuna, con base en
los compuestos bioactivos
presentes en las diversas
partes del fruto.

�﻿

compuestos han demostrado tener propiedades
beneficiosas para la salud, como la actividad
antioxidante y antihipertensiva (Pérez-Escalante
et al., 2022; Islas-Martínez et al., 2023; TolentinoBarroso et al., 2023), lo que los hace atractivos para la
formulación de alimentos funcionales y el tratamiento
de enfermedades, tanto a nivel físico como mental
(Luisetti et al., 2020; Mendoza Mendoza et al., 2023;
Tolentino-Barroso et al., 2023). De manera similar,
la tuna y sus subproductos emergen como una
fuente indiscutible de compuestos bioactivos con
propiedades multifacéticas, incluyendo la prevención
de enfermedades crónicas (Yeddes et al., 2013;
Gómez-Maqueo et al., 2019).
En ese sentido, se ha reportado que los subproductos
de la tuna son ricos en compuestos bioactivos que
pueden proporcionar muchos beneficios para la salud,
tales como los efectos: antiinflamatorio, hipolipemiante,
antiestreñimiento, neuroprotector, prebiótico y
antimicrobiano (especialmente contra bacterias Gram
positivas); así como la inhibición y la protección contra
los radicales libres, la actividad citotóxica contra
algunas líneas celulares de cáncer y la reducción de
la aterosclerosis y de la glucemia (Tilahun et al., 2018;
Gouws et al., 2019; Manzur-Valdespino et al., 2022;
Giraldo-Silva et al., 2023). De hecho, en la Tabla 3 se
presentan algunos ejemplos de extractos obtenidos
de la tuna y de sus subproductos y sus respectivas
actividades biológicas (Fernandez et al., 1992; Dok-Go et
al., 2003; Deldicque et al., 2013; Allegra et al., 2014; ElMostafa et al., 2014; Tesoriere et al., 2014; Welegerima y
Zemene, 2017). La Tabla 3 revela que los extractos de la
cáscara de tuna exhiben actividad antimicrobiana contra
diversas cepas bacterianas, mientras que el endocarpio
de la tuna muestra propiedades antiinflamatorias y
antioxidantes, tanto en ratas como en células humanas.
Además, el extracto de la cáscara de tuna demuestra ser

36

neuroprotector y hepatoprotector en estudios con ratas.
En humanos, las cápsulas con extracto de cladodios y
cáscara de tuna presentan efectos antidiabéticos, y
tanto las semillas en polvo como el aceite de semillas
de tuna muestran efectos beneficiosos para reducir los
niveles de lípidos y colesterol en ratas.
Adicionalmente, los efectos de los extractos acuosos
de la tuna pueden extenderse a otras áreas de las
ciencias de la salud, en particular en la Odontología
y en el tratamiento de enfermedades transmitidas
por alimentos (Albuquerque et al., 2020). Un estudio
in vitro demostró que los extractos de la tuna son
capaces de inhibir el crecimiento de las principales
cepas de bacterias Gram-negativas responsables de
enfermedades periodontales en humanos, como
Porphyromonas gingivalis y Prevotella intermedia (Arbia
et al., 2017). Además, se han encontrado otras acciones
antimicrobianas en los extractos de la tuna, mostrando
efectos bactericidas sobre Campylobacter jejuni y
Campylobacter coli (Castillo et al., 2011), y en Vibrio
cholera (Sánchez et al., 2010).
Estos resultados sugieren el potencial de los
subproductos de la tuna como fuentes ricas en
compuestos bioactivos con aplicaciones terapéuticas y
nutricionales. Por lo tanto, la tuna y sus subproductos
son candidatos ideales para la producción de alimentos,
bebidas y productos promotores de la salud humana.
Finalmente, la creciente exigencia de productos
naturales y saludables tanto en los mercados nacionales
como internacionales refuerza la importancia de la
tuna y sus subproductos como recursos valiosos para
las industrias alimentaria y biomédica, ofreciendo
oportunidades económicas para las comunidades
locales y fomentando prácticas sostenibles alineadas
con los principios de la economía circular.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Tabla 3. Principales efectos bioactivos de los compuestos presentes en los subproductos de la tuna.
Fuente

Modelo in vivo
o in vitro

Metodología

Resultados principales

Antimicrobiana

Extractos
metanólico,
etanólico y de
cloroformo de
cáscara de tuna

Escherichia coli
(ATCC2592),
Streptococcus
pneumoniae
(ATCC63),
Salmonella typhi
(B2836) y Bacillus
subtilis (S456)

La capacidad antimicrobiana de
los extractos de la cáscara de tuna
fue evaluada usando el método de
difusión en agar. Se introdujo y esparció
asépticamente 0.1 mL de cultivo recién
crecido de patógenos bacterianos (10⁶
CFU/mL) en la superficie de placas de
agar Muller Hilton estériles. Se hicieron
pozos de 6 mm de diámetro en la placa
de agar con la ayuda de un sacabocados
estéril. Se utilizó agua destilada estéril
como control negativo, mientras que
los antibióticos comerciales (Tetraciclina
10μg y Vancomicina 10μg) se usaron
como controles positivos. Las placas se
dejaron por un tiempo a 4°C hasta que
el extracto se difundiera en el medio
con la tapa cerrada, y luego se permitió
la incubación de las placas bacterianas
a 37°C. Además, se determinó la
Concentración mínima inhibitoria para
los aislados bacterianos utilizando el
método de difusión en agar.

Los extractos de piel de tuna (Welegerima
demostraron una buena y Zemene,
actividad antibacteriana 2017)
contra cuatro aislados
bacterianos, con zonas de
inhibición del crecimiento
que variaron de 9.40
mm a 23.52 mm, lo cual
fue significativo (p&lt;0.01).
Además, la concentración
mínima inhibitoria de los
extractos varió, indicando
que las bacterias patógenas
tenían diferentes niveles
de resistencia a los
extractos y que no eran
fácilmente eliminadas a la
concentración más baja
(mayor dilución). Esto
sugiere que los extractos de
la piel de tuna poseen un
potencial antibacteriano de
amplio espectro.

Antiinflamatoria
y antioxidante

Extracto
metanólico de
la tuna amarilla
(endocarpio):
indicaxantina
o ácido (2S)2,3-dihidro4-[2-[(2S)-2αcarboxipirrolidin1-il]etenil]
piridin-2α,6dicarboxílico

Ratas Wistar
macho (Harlan)

Se realizaron tres experimentos
separados con un total de 30 ratas,
administrando diferentes dosis de
indicaxantina (0-2 mmol/kg) a ratas
tratadas con carragenina para inducir
inflamación. Se evaluaron los niveles
de expresión de mRNA y proteínas
de marcadores inflamatorios, como
IL-1β, TNF-α, iNOS y COX-2, así como
los productos de oxidación de nitrito
(NOx) en el exudado inflamatorio. Los
análisis estadísticos emplearon ANOVA
de un factor y prueba de Bonferroni
para comparaciones de dosis en
cada nivel de tiempo. Además, se
midió la actividad de unión de NF-κB/
DNA mediante ensayos de movilidad
electroforética. Estos estudios
permitieron evaluar la eficacia de
indicaxantina en contrarrestar la fase
aguda de la pleuresía inducida por
carragenina en ratas.

S e d e m o s t r ó q u e l a (Allegra et al.,
indicaxantina, redujo los 2014)
parámetros inflamatorios,
como el óxido nítrico, la
prostaglandina E2, la IL-1β
y el TNF-α. Además, inhibió
la activación de factores
de transcripción clave en
la cascada inflamatoria
y disminuye tanto el
volumen de exudado como
la infiltración de leucocitos.
Los hallazgos sugieren
que la indicaxantina
tiene potencial como
agente terapéutico para
trastornos relacionados
con la inflamación
y como sustancia
promotora de la salud a
dosis nutricionalmente
relevantes.

Antiinflamatoria
y antioxidante

Extracto
metanólico de
la tuna amarilla
(endocarpio)

Células Caco-2
derivadas de
adenocarcinoma
de colon
humano

Para evaluar la capacidad
antioxidante y antiinflamatoria
de indicaxantina, un fitoquímico
presente en la fruta de la tuna,
se utilizó un modelo in vitro con
monocapas de células intestinales
Caco-2. Se estimuló a las células
con IL-1β para inducir inflamación y
se midió la producción de especies
reactivas de oxígeno (ROS), la
p er m e a b i l i d a d d e l a s u n i o n e s
estrechas (TJ), y la activación de
vías inflamatorias como la de NFkB. Además, se evaluó la inhibición
de la producción de citoquinas
proinflamatorias, PGE2, óxido nítrico,
y la activación de NADPH oxidasa. La
capacidad antioxidante se determinó
por la capacidad de indicaxantina
para mantener el equilibrio redox
celular y prevenir el aumento de la
permeabilidad epitelial.

En un estudio in vitro (Tesoriere et
utilizando células intestinales al., 2014)
Caco-2, se demostró
que el pretratamiento
con indicaxantina inhibe
significativamente la
activación de la vía de NF-κB
inducida por IL-1β, lo que
sugiere que su actividad
antiinflamatoria podría
mediar la inhibición de esta
vía de señalización. Además,
la indicaxantina redujo la
expresión de las enzimas
proinflamatorias COX-2 e iNOS
en un grado dependiente de
la concentración . En cuanto
a la capacidad antioxidante,
la indicaxantina disminuyó
la producción de especies
reactivas de oxígeno (ROS) y
previno la depleción de tioles
en las células Caco-2 tratadas
con IL-1β, lo que indica un
efecto protector contra el
estrés oxidativo inducido por la
inflamación.

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

Referencia

Potencial nutricional y terapéutico de la tuna y de sus subproductos:

Actividad
biológica

37

�﻿

Tabla 3. Principales efectos bioactivos de los compuestos presentes en los subproductos de la tuna.
Actividad
biológica

Fuente

Modelo in vivo
o in vitro

Metodología

Resultados principales

Neuroprotectora
y
hepatoprotectora

Extracto
metanólico de
cladodios y de
cáscara de tuna

Ratas Sprague
Dawley machos y
hembras

Se evaluaron los efectos
neuroprotectores de tres flavonoides:
quercetina, (1)-dihidroquercetina y
quercetina 3-metil éter, aislados de
cáscara de tuna, utilizando células
corticales primarias cultivadas de
rata. Se investigó la capacidad de
estos compuestos para inhibir
lesiones neuronales inducidas por
estrés oxidativo, provocadas por
peróxido de hidrógeno (H2O2) o un
sistema de xantina/xantina oxidasa
(X/XO). Además, se midió la actividad
antioxidante de los flavonoides
mediante tres bioensayos diferentes
sin células.

S e d e s c u b r i ó q u e l o s (Dok-Go et al.,
tres flavonoides aislados 2003)
de Opuntia ficus-indica
var. saboten: quercetina,
(1)-dihidroquercetina
y quercetina 3-metil
éter, ofrecían efectos
neuroprotectores en células
corticales de rata cultivadas,
mitigando el daño neuronal
inducido por estrés oxidativo.
La quercetina mostró la
inhibición más potente,
seguida por la quercetina
3-metil éter y luego la
(1)-dihidroquercetina, además
de demostrar actividades
antioxidantes y de captación
de radicales libres, sugiriendo
su potencial para prevenir y
tratar trastornos neurológicos
causados por estrés oxidativo.

Antidiabética

Cápsula con
extracto de
cladodios y de
cáscara de tuna
(OpunDia™)

Humano

En este estudio, se realizó un ensayo
cruzado doble ciego en el que los
sujetos sanos participaron en cuatro
sesiones experimentales con una
semana de intervalo entre ellas.
Antes de las sesiones, los sujetos se
abstuvieron de realizar ejercicio de
alta intensidad durante 48 horas y
recibieron una cena estandarizada
rica en carbohidratos. A la mañana
siguiente, en ayunas, realizaron un
ejercicio de resistencia de 30 minutos
al 70% de su VO2 máx. El VO2 máx. es
el valor que representa la capacidad
cardiovascular y respiratoria de
una persona. Posteriormente, se
les administraron cápsulas que
contenían placebo, extracto de
Opuntia ficus-indica, leucina o una
combinación de ambos, seguido de
una prueba de tolerancia a la glucosa
oral durante 2 horas, con muestras
de sangre tomadas en varios
intervalos para medir la glucosa e
insulina en suero.

Los resultados revelaron que (Deldicque et
la combinación de extracto al., 2013)
de cladodios y de cáscara
de tuna y leucina tiene
un efecto insulinogénico
aditivo después del ejercicio
en hombres sanos, lo
que puede aumentar la
estimulación de insulina
inducida por carbohidratos
y ser beneficioso para la
resíntesis de glucógeno
muscular. Los resultados
sugieren que estos
ingredientes podrían
ser útiles en bebidas de
recuperación para atletas
que buscan restaurar el
glucógeno muscular más
rápidamente después de
ejercicios de resistencia de
alta intensidad, aunque se
requiere más investigación
para confirmar la eficacia de
esta estrategia nutricional.

Hipolipidémica e Semillas en
hipocolesterolémica polvo y aceite de
semillas de tuna

Ratas

No especificado.

No especificado.

Hipocolesterolémica Pectina de tuna

Cobayas (Cavia
porcellus)

Se alimentó a cobayas con dietas
que contenían manteca de cerdo
y colesterol, con o sin pectina de
tuna. Se aislaron y analizaron las
lipoproteínas plasmáticas, y se
midieron las cinéticas de recambio
de lipoproteína de baja densidad
(LDL). Además, se determinaron las
concentraciones de microsomas
hepáticos y se realizó el ensayo
de la enzima hepática 3-hidroxi3-metilglutaril coenzima A
reductasa para evaluar el efecto
hipocolesterolémico de la pectina de
tuna.

Los principales resultados (Fernandez et
del estudio indican que al., 1992)
la inclusión de pectina
de nopal en la dieta de
cobayos resultó en una
disminución significativa
de las concentraciones de
colesterol total y de LDL
en plasma. Además, se
observaron cambios en la
composición de LDL, con
una menor proporción
de ésteres de colesterol
y colesterol libre, y un
aumento en la proporción
de triglicéridos. La pectina
de nopal también mostró
un posible incremento en
las tasas de catabolismo
fraccional del LDL.

38

Referencia

(El-Mostafa et
al., 2014)

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Potencial nutricional y terapéutico de la tuna y de sus subproductos:

Conclusiones
Este estudio ha cumplido con su objetivo de proporcionar un panorama general de
la composición química, el perfil nutricional y los compuestos bioactivos presentes
en la tuna y sus subproductos, así como de sus aplicaciones potenciales. La revisión
de la literatura ha confirmado que la tuna es una fuente rica en glucosa, fructosa,
proteínas, minerales, vitaminas, ácidos grasos saludables, fitoesteroles y polifenoles,
lo que la convierte en un alimento con propiedades nutritivas y antioxidantes.
Además, se destacó el uso de la EURCB para la extracción eficiente de estos valiosos
compuestos, lo que subraya la viabilidad de valorizar los subproductos de la tuna en
diversas industrias.
Los hallazgos de esta contribución resaltan la importancia cultural y económica
de la tuna, especialmente en México, donde es el principal productor y donde la
fruta tiene un significado histórico. La investigación ha revelado que el consumo de
tuna está asociado con beneficios para la salud, como propiedades antioxidantes,
antiaterogénicas y antiulcerogénicas, y que sus subproductos pueden ser utilizados
de manera sostenible, ofreciendo una alternativa alimentaria baja en calorías que
puede ser un complemento para una dieta equilibrada.
Finalmente, los estudios evaluados han demostrado que la tuna posee
capacidades antimicrobianas, antiinflamatorias, antioxidantes, neuroprotectoras,
hepatoprotectoras, antidiabéticas, hipolipidémicas e hipocolesterolémicas, lo que
sugiere un potencial terapéutico considerable para una variedad de condiciones
de salud. Estos resultados apoyan la hipótesis de que la tuna y sus subproductos
pueden ser incorporados eficazmente en la formulación de alimentos funcionales y
utilizados como complemento en el tratamiento de enfermedades, contribuyendo
así a la salud y al bienestar general.

Agradecimientos
Los autores agradecen sinceramente al Sistema Nacional de Investigadoras e
Investigadores (SNII), a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y al Colegio
de Postgraduados por el valioso soporte brindado durante la realización de esta
contribución.

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

39

�Literatura citada

Acosta-Morales, J.G., Sánchez- Hernández, A.J., Martínez-García,
J.J., Sáenz Esqueda, M.A., Candelas-Cadillo, M.G., Minjares-Fuentes, J.R. 2023. Propiedades tecnofuncionales de la
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�LA DESAPERCIBIDA

VIDA SILVESTRE
DEL BOSQUE DE
CHAPULTEPEC

�Rafael
  
Calderón-Parra1*, Omar Ávalos-Hernández2,3, Fernando
García-Luna2, Uri Omar García-Vázquez2, Rodrigo Gabriel
Martínez Fuentes2, Rubén Ortega-Álvarez4, Laura Fernanda
Ramírez Vieyra3, Jesús Martín Tapia González2, Marysol TrujanoOrtega2,3, Antonio Esaú Valdenegro Brito2, Luis Javier Vega Rivas2,
Jorge Villagómez Guijón2.

Av. La Garita Andador 17 #22 Casas 3, Col. Narciso Mendoza Villa Coapa, Tlalpan, 14390
Ciudad de México, México. *Correo electrónico: tlehuitzilin@yahoo.com.mx
2
Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, UNAM, Batalla 5 de Mayo s/n, Ejercito de Oriente,
Iztapalapa, 09230, México, Ciudad de México.
3
Museo de Zoología (Entomología). Departamento de Biología Evolutiva, Facultad de Ciencias,
UNAM, 4510, Ciudad de Mexico, México.
4
Centro de Estudios e Investigación en Biocultura, Agroecología, Ambiente y Salud (CIADCEIBAAS-Colima), Investigadoras e Investigadores por México del Consejo Nacional de
Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT), Colima, México.
1

44

�Resumen
El Bosque de Chapultepec ha pasado por múltiples transformaciones socioambientales a lo largo de su historia.
Fue considerado como un lugar sagrado, fue residencia de gobernantes, fuente de abastecimiento de agua, coto
de caza y fortaleza; actualmente es sitio de cultura y recreación. La pérdida y cambios en la vegetación original, las
construcciones, la introducción de especies y la intensificación de la presencia humana, son los retos que la vida
silvestre ha tenido que enfrentar. Actualmente, múltiples actores buscan llevar a cabo acciones de restauración
ambiental con miras a favorecer la presencia de la flora y fauna nativa. Para ello, es necesario conocer su estado
actual a través de la investigación científica. El estudio que realizamos se enfocó en aves, mariposas, anfibios,
reptiles, moscas y abejas. Los muestreos abarcaron las tres secciones del bosque y la llamada “cuarta sección”,
así como una parte del área urbana circundante como sitio de comparación. Encontramos 64 especies de abejas
y moscas, 92 de mariposas, 122 de aves, 16 de reptiles y tres de anfibios. Los resultados confirman que el Bosque
de Chapultepec es un refugio para la vida silvestre dentro de la ciudad, especialmente la tercera y cuarta sección,
donde se encuentran las condiciones ambientales más favorables para la fauna nativa. La creación de jardines de
polinización, el incremento de la variedad de árboles y arbustos, así como la regulación del acceso humano y el
mantenimiento a cuerpos de agua podría favorecer a la vida silvestre local. La ciencia participativa podría fomentar
el desarrollo de actividades de educación ambiental y facilitar la obtención de información que ayude a mejorar las
condiciones ambientales del parque. El futuro de Chapultepec se encuentra en manos de todos y los beneficios de
su manejo adecuado serán para la sociedad y su vida silvestre.

Abstract
Chapultepec Forest has passed through multiple socio-environmental transformations during its history. It has
been considered as a sacred place, it was the residence of rulers, a source of potable water, a hunting ground,
and a fortress; currently, it is a place for culture and recreation. The loss and changes of the original vegetation,
constructions, the introduction of species, and the intensification of human presence are the challenges that
wildlife has faced. Nowadays, multiple actors are looking to implement environmental restoration actions in order
to favor the establishment of native flora and fauna. To do this, it is necessary to know its current status through
scientific research. The study we conducted was focused on birds, butterflies, amphibians, reptiles, flies, and bees.
Surveys covered the three sections of the forest and the one called “fourth section”, and we included a part of the
surrounding urban area as a comparison site. We found 64 species of bees and flies, 92 of butterflies, 122 of birds,
16 of reptiles, and three species of amphibians. The results confirm that the Chapultepec Forest is an urban refuge
for wildlife, especially the third and fourth sections, where the most favorable environmental conditions for native
fauna are found. The creation of pollination gardens, the increase in the variety of trees and shrubs, as well as the
regulation of human access and the appropriate maintenance of water bodies could favor local wildlife. Citizen
science could be promoted for the development of environmental education activities and facilitate the collection
of information that might help to improve the environmental conditions of the park. The future of Chapultepec is
in everyone’s hands and the benefits of its proper management will be for society and wildlife.

Palabras clave: áreas verdes
urbanas, bosque urbano,
biodiversidad, conservación,
restauración ecológica, ecología
urbana.
Keywords: urban green areas,
urban forest, biodiversity,
conservation, ecological
restoration, urban ecology.
45

�﻿

Chapultepec: un lugar en constante
transformación

U

no de los sitios más icónicos de la Ciudad de
México es el célebre Bosque de Chapultepec,
siendo uno de los puntos más populares y
visitados en la capital, tanto por locales como por
foráneos. Esto no es para menos, ya que cada uno
de sus rincones tiene una historia y alberga una gran
variedad de atractivos turísticos. Asimismo, ofrece
espacios para realizar actividades al aire libre, ya que
el placer que se siente al estar en un bosque en medio
del bullicio y concreto resulta como un oasis en el
desierto. De hecho, es el bosque en contexto urbano de
mayor extensión en Latinoamérica. Ante la abrumadora
cantidad de estímulos en sus inmediaciones, en lo
último que se piensa es en la vida silvestre que ahí
habita, así como en todas las transformaciones y retos
a los que se ha enfrentado desde su creación hasta la
modernidad.
Imaginemos esos tiempos remotos cuando arribaron
los primeros pobladores a orillas del sistema lacustre
que existía en lo que es ahora la Ciudad de México,
encontrando un lugar donde había manantiales y una
abundante vegetación prístina que brindaba hogar a una
gran diversidad de animales. Este lugar fue nombrado
por los pueblos nahuas como “Chapultepec”, cuyo
significado es “Cerro del Chapulín”, y fue muy valorado
como fuente de agua potable entre las distintas culturas
que llegaron a habitar en sus alrededores, como los
toltecas, teotihuacanos y mexicas. Estos últimos lo
consideraron como sitio ritual de acceso restringido,
por lo que construyeron algunos templos, calzadas y
caminos (Solís 2002). Además, sembraron ahuehuetes
(algunos de los cuales aún sobreviven), así como plantas
medicinales y de ornato provenientes de otras regiones.
Aquí, también fue construido el primer sistema
hidráulico para llevar agua potable a Tenochtitlan.
Los cambios en las condiciones naturales fueron más
drásticos e irregulares con la conquista española. Se
continuó la extracción del agua de sus manantiales para
proveer de agua potable a la ciudad y se convirtió en
uno de los primeros espacios públicos de recreo; incluso
llegó a ser coto de caza y lugar de descanso para la élite
(Ruíz 2002). Después de la Independencia fue residencia
de gobernantes, fábrica de arsenal y fortaleza,
convirtiéndose en el emblemático último bastión de
defensa nacional durante la invasión estadounidense.
Por periodos, Chapultepec cayó en el olvido, y fue lugar
de pastoreo y sufrió el saqueo de sus edificaciones
en abandono. Durante el Porfiriato tuvo lugar su
transformación más radical: se amplió su superficie,
se crearon colinas y lagos artificiales, se construyó el
Zoológico y la Casa del Lago y se montó infraestructura

46

como calzadas, luminarias, esculturas y fuentes. Para
finales del siglo XIX, los manantiales de Chapultepec se
agotaron y dejaron de abastecer de agua a la Ciudad
de México (Gómez 2002). Todo esto sucedió en lo que
ahora conocemos como la primera sección del Bosque.
Durante los años sesenta, se creó la segunda sección
del bosque para convertir a Chapultepec en un
espacio cultural, construyendo museos y un parque de
diversiones. En los setenta, nace la tercera sección con
jardines amplios y el Parque Marino Atlantis. Después,
se construyeron más museos en la primera sección y
su relevancia como “pulmón” de la ciudad cobró mayor
importancia debido a la urbanización (Tovar de Teresa
y Alcántara 2002). Finalmente, durante el año 2021, se
anuncia la futura incorporación de la “cuarta sección”
al Bosque, gracias a la donación del terreno donde se
encontraba la Base Militar 1F por parte de la Secretaría
de la Defensa Nacional y la barranca del río Tacubaya,
que actualmente es un Área de Valor Ambiental.
Es así que podemos darnos una idea de cuan extremos
han sido los cambios ambientales que ha sufrido
Chapultepec desde la llegada del ser humano. Durante
este tiempo, los animales han tenido que enfrentar la
pérdida y cambios en la vegetación original, la cacería,
la construcción de edificaciones e infraestructura, la
introducción de especies que no habitaban de manera
natural en el área, la intensificación de la presencia
humana y ¡hasta sangrientas batallas!
Actualmente un nuevo proceso de transformación se
está llevando a cabo en el sitio, pues múltiples actores
buscan favorecer la presencia de la vida silvestre en
Chapultepec. Para lograr este objetivo, fue necesario
conocer el estado actual de la flora y fauna del lugar a
través del estudio de distintos grupos animales. Fue así
que estudiamos a las aves, mariposas, anfibios, reptiles,
moscas y abejas. Para obtener una comprensión lo
más completa posible, las investigaciones abarcaron
las “cuatro” secciones del bosque; también incluimos
una parte del área urbana circundante como punto de
comparación (Figura 1). A continuación, les platicaremos
algunos de nuestros hallazgos y su utilidad.

Entre vuelos y zumbidos: moscas y
abejas de Chapultepec
Los insectos polinizadores son indispensables para
la reproducción de las plantas con flores, desde
árboles hasta hierbas. En las urbes, las abejas, moscas
y mariposas, mantienen las poblaciones de plantas
ornamentales y silvestres, que a su vez sirven de
refugio y alimento para otros animales. Sin duda, las
abejas se han vuelto muy populares por su relevancia
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Abejas
Moscas
Mariposas
Reptiles
Aves
Anfibios

en la polinización, pero lo que pocos saben, es que
hay moscas que también lo hacen, y que además
son depredadoras o parasitoides de otros insectos,
controlando sus poblaciones. Es por ello que, tanto
abejas como moscas, representan un recurso biológico
importante de las ciudades.
A lo largo de nuestro estudio detectamos 64 especies
de abejas y moscas. Encontramos que la principal
visitante de flores en Chapultepec es una especie
originaria del Viejo Mundo que fue traída a América por
los colonizadores: la famosa Abeja Melífera Europea
(Apis mellifera). De hecho, del total de individuos de
abejas que encontramos, la mitad pertenecieron a
esta especie, siendo aún más abundante en las calles
de los alrededores del parque. El resto de las especies
se encontraron principalmente en las áreas verdes de
Chapultepec, tales como las abejas del celofán (género
Colletes) y abejorros carpinteros (género Xylocopa).
En cuanto a las moscas, la especie que estuvo presente
en casi toda el área fue la Mosca Abeja Comepulgones
(Toxomerus mutuus), aunque la Mosca Calígrafa (T.
marginatus), la mosca de las flores (Lejops mexicanus)
y el sírfido (Epistrophe nitidicollis) también fueron
abundantes. Cabe destacar que 40 de las especies se
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

encontraron únicamente en el Bosque de Chapultepec
y no en sus calles aledañas. Un ejemplo de ello fueron
las nueve especies de la familia de moscas Bombyliidae,
conocidas como “moscas abejas” por mimetizar a estos
insectos.
En nuestro estudio encontramos una diferencia clara
en la diversidad de moscas y abejas que se encuentran
dentro y fuera de Chapultepec. Esto se debe a que la
urbanización reduce los recursos y hábitats para estos
insectos, como lo son hierbas y flores, al transformar
la vegetación por una poda excesiva o al introducir
pavimento.

Mariposas: los aleteos que dan color
al bosque

Entre los polinizadores, las mariposas son uno de
los grupos más carismáticos. Sus alas llamativas, su
fascinante metamorfosis y su manera de alimentarse
de néctar, frutas maduras o incluso animales en
descomposición, hacen a este grupo muy interesante.
La relación estrecha entre las mariposas y las plantas
nos reflejan la diversidad floral de un lugar, ya que estos
insectos utilizan diferentes especies vegetales durante
47

La desapercibida vida silvestre del Bosque de Chapultepec

Figura 1. El área de
estudio abarcó las
cuatro secciones
del Bosque de
Chapultepec: verde
(1ª sección), morado
(2ª sección), rojo (3ª
sección) y azul (4ª
sección), además de
una parte de la zona
urbana circundante
(puntos negros). Para
cada sitio se especifica
el número de especies
registradas de::

�﻿

distintas etapas de sus vidas. Comprender la dinámica
entre mariposas y plantas a través de esta investigación
nos ha permitido ubicar los sitios más importantes para
estos insectos y proponer acciones que favorezcan su
presencia en Chapultepec.
Durante nuestro estudio se encontraron 92 especies
en las cuatro secciones del bosque, donde se incluyen
datos de estudios previos en la zona (Díaz-Batres y
Llorente-Bousquets 2011). ¡Esta cifra representa el
60% de las mariposas reportadas para toda la Ciudad
de México! (CONABIO y SEDEMA 2016). Entre ellas

encontramos algunas muy comunes como la Mariposa
Cometa Xochiquetzal (Pterourus m. multicaudata) y la
Mariposa Blanca de la Col (Leptophobia aripa elodia).
También registramos otras menos abundantes como la
Mariposa Azul con Puntos Negros (Zizula cyna) y algunas
endémicas al país, como la Mariposa Cometa de Medias
Lunas Rojas (Mimoides thymbraeus aconophos). Además,
pudimos observar a la emblemática Mariposa Monarca
(Danaus p. plexippus), una especie migratoria que se
encuentra protegida, ya que su espectacular migración
se encuentra amenazada ante la modificación de los
bosques.

Figura 2. Entre las especies de moscas y abejas que encontramos en el Bosque de Chapultepec se
encuentran: la Mosca Abeja Comepulgones (Toxomerus mutuus), el Abejorro Zumbador (Bombus sonorus), el
sírfido (Paragus haemorrhous) y la Mosca Avispa de Cola Rayada (Allograpta obliqua). Fotografías de Antonio
Valdenegro-Brito.

Figura 3. Algunas de las especies de mariposas que encontramos en el Bosque de Chapultepec son:
la Mariposa Blanca de la Col (Leptophobia aripa elodia), la Mariposa Cometa Xochiquetzal (Pterourus m.
multicaudata), la Mariposa Azufre de Bandas Naranja (Phoebis philea) y la Mariposa Monarca (Danaus p.
plexippus). Fotografías de Antonio Valdenegro-Brito.
48

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los resultados muestran que el Bosque de Chapultepec
es crucial en el mantenimiento de las poblaciones de
mariposas en la ciudad. Por ello, es importante lograr un
balance en la variedad de plantas nativas e introducidas
presentes en las diferentes secciones del bosque, así
como en sus zonas urbanas aledañas.

Plumas y cantos: las aves que rondan
Chapultepec
La diversidad de colores, sonidos y comportamientos que
existen entre las aves es reflejo de la variedad de funciones
que desempeñan en los ecosistemas. Hay especies que
son polinizadoras (como los colibríes), dispersoras de
semillas (que ayudan a regenerar bosques) e incluso hay

algunas que controlan poblaciones de otros organismos
(como las golondrinas que consumen mosquitos). Es así
que las especies de aves que habitan un lugar nos reflejan
la variedad de recursos existentes. Estudiarlas nos permite
ubicar los sitios clave para conservarlas, así como las
acciones que podrían realizarse para beneficiarlas.
Durante nuestro estudio encontramos 122 especies en
Chapultepec. Esto representa alrededor de un tercio de los
tipos de aves reportados en la Ciudad de México, por lo que
claramente es un refugio para las aves en la urbe. Algunas
de las especies, como el Pinzón Mexicano (Haemorhous
mexicanus), son comunes y podemos encontrarlas en toda
el área. Sin embargo, hay otras que sólo viven en sitios
específicos, como en el caso de las aves acuáticas que
dependen de los cuerpos de agua de la primera y segunda
sección. Como ejemplos tenemos al Pato Mexicano (Anas
diazi) y a la Garza Morena (Ardea herodias), la cual migra desde
EUA y Canadá para pasar el invierno.
También encontramos aves que son más sensibles a las
actividades humanas y necesitan de ciertas condiciones
en su hábitat para sobrevivir. El Gavilán Pico de Gancho
(Chondrohierax uncinatus) es un ejemplo de ello, ya que
necesita vegetación abundante con algo de humedad,
pues se alimenta principalmente de caracoles que viven en
árboles. Estas condiciones se encuentran principalmente en
la tercera y cuarta secciones gracias a las barrancas y a los ríos
que corren en el fondo de ellas. Además, fue precisamente
en estas secciones donde encontramos a la mayoría de las
especies de aves de Chapultepec. Por el contrario, en las
calles circundantes detectamos pocas especies, siendo más
comunes aquellas que son capaces de beneficiarse de la
actividad humana, como la Paloma Doméstica (Columba livia).

Figura 4. Cinco especies de aves que observamos en el Bosque de Chapultepec son: el Mirlo Primavera
(Turdus migratorius), el Pinzón Mexicano (Haemorhous mexicanus), la Garcita Verde (Butorides virescens) y el
Chipe Rabadilla Amarilla (Setophaga coronata). Fotografías de Antonio Valdenegro-Brito y Rafael CalderónParra.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

49

La desapercibida vida silvestre del Bosque de Chapultepec

De acuerdo con nuestro estudio, uno de los lugares clave
para las mariposas dentro de Chapultepec es el Jardín
Botánico que se encuentra en la primera sección. En
este espacio pequeño, ubicado en la primera sección,
se concentran los adultos de 67 especies, gracias a la
diversidad de plantas que se cultivan y mantienen en sus
instalaciones. También la tercera y cuarta sección son de
gran importancia para el estado larval de las mariposas,
pues ahí habitan 52 especies, lo que se explica por la
gran cantidad de vegetación nativa. En contraste, solo se
observaron 18 especies de mariposas en la zona urbana
aledaña a Chapultepec, donde la vegetación se limita a
plantas introducidas en jardineras y camellones. Algunas
especies que están habituadas al constante movimiento
de la ciudad son las que se observan volando entre las
calles, como son la Mariposa Cometa Xochiquetzal y la
Saltarina Mínima Tropical (Ancyloxypha arene).

�﻿

Un caso interesante fue el del Chipe Rabadilla Amarilla
(Setophaga coronata), una especie migratoria que viaja
desde el norte de EUA y Canadá para pasar el invierno
en el sur. Descubrimos que a pesar de encontrarse en
todo Chapultepec y en su área urbana circundante,
se alimenta más frecuentemente en sitios con mayor
variedad de especies de árboles y menor presencia
humana. Por ello, es deseable propiciar una mayor
diversidad arbórea y limitar la afluencia de personas
en ciertas áreas de Chapultepec, con la finalidad de
favorecer a esta especie y a otras aves con las que suele
formar grupos para alimentarse (Ortega-Álvarez et al.
2022).

Anfibios y reptiles: buscando calor
entre las grietas del bosque

Entre los anfibios y reptiles existe una gran variedad de
especies que han desarrollado distintos mecanismos
para adaptarse y habitar diferentes ecosistemas en todo
el mundo, incluyendo las ciudades. Aunque muchas
veces estos animales causan desagrado o miedo a la
mayoría de la gente, basta dar una mirada sin prejuicios
para apreciar su particular belleza y comprender
su importancia en el correcto funcionamiento de
los ecosistemas. Muchas de estas especies son
muy sensibles a la contaminación ambiental; sus
características fisiológicas, tales como su piel permeable
o su necesidad de fuentes de agua limpia para
completar su ciclo de vida, hacen que sean vulnerables
ante agentes contaminantes. Lo anterior, aunado a su
poca movilidad, los hacen especialmente útiles para
estudios ecológicos que buscan determinar el grado de
deterioro de un ecosistema.
A lo largo de nuestro estudio encontramos 19 especies
de estos animales, de las cuales tres fueron anfibios
(dos salamandras y una rana) y 16 reptiles (cuatro
lagartijas, cinco serpientes y siete tortugas). Algunas
de las especies se pueden observar en casi la totalidad
de Chapultepec, como la Lagartija Común (Sceloporus
grammicus) y la Lagartija Espinosa de Collar (Sceloporus
torquatus). Sin embargo, hay especies que solo se
encuentran en lugares específicos, como las tortugas,
las cuales habitan en los lagos artificiales de la primera
y segunda sección. Lamentablemente, la mayoría de
ellas eran mascotas y fueron liberadas en esos sitios,
alterando el ecosistema original. La Tortuga Pavo Real
(Trachemys scripta) y la Tortuga de Guadalupe (T. venusta)
son ejemplos de ello, y aunque ambas son nativas de
México, no son propias de la región. Incluso podemos
encontrar especies introducidas que provienen de
otros países, como la Tortuga de Vientre Rojo de Florida
(Pseudemys nelsoni). Únicamente la Tortuga Pecho
Quebrado de Pata Rugosa (Kinosternon hirtipes) es
50

originaria de la Ciudad de México y ha habitado en el
área desde hace miles de años. También es aquí donde,
con suerte, es posible encontrar a la Rana Leopardo de
Moctezuma (Rana montezumae).
Pudimos registrar algunas especies que son muy raras
y difíciles de detectar, pero únicamente las hallamos en
los lugares con mayor cantidad de vegetación y menor
perturbación en la tercera y cuarta secciones. En estos
sitios hay ríos que corren entre muchas barrancas,
ofreciendo un buen refugio para los anfibios y reptiles.
Ejemplos de estas especies son el Tlaconete Dorado
(Pseudoeurycea leprosa), la Culebra Chata Mexicana
(Salvadora bairdi) y el famoso Escorpión (Barisia
imbricata), del cual se tiene la falsa creencia de ser
venenoso, cuando en realidad es inofensivo y solo se
alimenta de chapulines y otros insectos.

En búsqueda de un futuro lleno de vida
Los resultados hallados confirman que el Bosque de
Chapultepec es un refugio para la vida silvestre dentro
de la ciudad (Ávalos-Hernández et al. 2024). No obstante,
encontramos que las áreas recreativas tienen menos
diversidad debido a la intensa actividad humana y al
constante manejo de la vegetación, particularmente por
la poda de hierbas y arbustos. Una alternativa en estos
espacios para conservar la diversidad de moscas, abejas
y mariposas, es la creación de jardines de polinización
(Del Coro y del Val 2021). Además, incrementar la
variedad de árboles y arbustos sería de utilidad para
proveer alimento y refugio particularmente a las aves.
Los cuerpos de agua son de importancia especialmente
para anfibios y reptiles, por lo que es necesario
mantenerlos en buenas condiciones y regular el acceso
a algunos de ellos, como en el caso del río Tacubaya en
la cuarta sección.
Sin duda, la principal amenaza para la vida silvestre
de Chapultepec es el desconocimiento, ya que para
la mayoría de los visitantes las diversas especies de
plantas y animales pasan desapercibidos. Una posible
solución a esto es la ciencia participativa, la cual consiste
en la colaboración del público en general con personas
dedicadas a la ciencia para responder preguntas
del mundo que nos rodea. En México, existen dos
plataformas de ciencia participativa con un gran alcance:
Naturalista y aVerAves. A través de ellas cualquier
persona puede consultar e ingresar observaciones sobre
vida silvestre, por lo que recomendamos conocerlas,
explorarlas y participar en su desarrollo.
El Bosque de Chapultepec es un patrimonio natural y
cultural que no tiene igual para los capitalinos, por lo que
autoridades y usuarios deben considerar también a sus
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La desapercibida vida silvestre del Bosque de Chapultepec
Figura 5. Entre las especies de anfibios y reptiles que registramos en el Bosque de Chapultepec son: la
Tortuga Pecho Quebrado de Pata Rugosa (Kinosternon hirtipes), el Tlaconete Dorado (Pseudoeurycea leprosa),
la Lagartija Espinosa del Mezquite (Sceloporus grammicus) y la Culebra Chata Mexicana (Salvadora bairdi).
Fotografías de Antonio Valdenegro-Brito.

otros habitantes: las especies silvestres. Adicionalmente
a las acciones que se implementen por parte del
gobierno de la Ciudad de México y la administración del
Bosque de Chapultepec, hay algunas recomendaciones
que el público usuario puede poner en práctica
para ayudar significativamente. Por ejemplo, utilizar
únicamente los espacios destinados para visitantes
ayuda a mantener en buen estado a la vegetación, que
es hogar y alimento de múltiples especies. Asimismo, es
importante mantener a los perros con correa y levantar
sus heces, debido a que podrían lastimar, asustar,
depredar o transmitir enfermedades a la fauna silvestre
de forma no intencional. Además, al cuidar del Bosque
también protegemos una fuente de oxígeno y captación
de agua, beneficio que es para todos los habitantes
de la Ciudad de México, aun cuando nunca lo hayan
visitado. El futuro de Chapultepec se encuentra en
manos de todos y los beneficios de su manejo adecuado

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

no solo favorecería a la vida silvestre, sino a nosotros
los humanos, ya que nuestro destino se encuentra
entrelazado.

Agradecimientos
Este trabajo se realizó gracias al financiamiento
otorgado por parte del Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACyT 300197) a U. O. García-Vázquez y
J. Llorente (CONACyT 284966 y PAPIIT IN220521). MTO
agradece a CONAHCyT (Estancias Posdoctorales por
México para la Formación y Consolidación de las y los
Investigadores por México, CVU131802). Agradecemos
a M. Pacheco, M. Aguilar y J. Osorio de la Dirección de
Gestión del Bosque de Chapultepec, a la Secretaría del
Medio Ambiente, CDMX, y a la Secretaría de Defensa
Nacional por el apoyo logístico.

51

�Literatura citada

Ávalos-Hernández, O., M. Trujano-Ortega, R. Ortega-Álvarez, R.G.
Martínez-Fuentes, R. Calderón-Parra, F. García-Luna, L.
Ramírez-Vieyra, J. Tapia-González, J. Vega-Rivas, J. Villagómez-Guijón, A. Valdenegro-Brito, U.O. García-Vázquez. 2024.
How does urbanization affect the fauna of the largest urban
forest in Mexico? Urban Forestry &amp; Urban Greening. 92
(2024) 128191. https://doi.org/10.1016/j.ufug.2023.128191
Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
(CONABIO), Secretaría del Medio Ambiente del Distrito
Federal (SEDEMA). 2016. La biodiversidad en la Ciudad de
México. CONABIO/SEDEMA. México. http://200.12.166.51/
janium/Documentos/13054.pdf
del Coro, M., E. del Val. 2021. Jardines de polinizadores como
estrategia de conservación en las ciudades. Pp. 14-26. En:
Mercado, N y E. del Val (Eds.). Manejo y conservación de
fauna en ambientes antropizados. Refama/UAQ. México,
191 pp.

Díaz-Batres, M. E., J. Llorente-Bousquets. 2011. Mariposas de
Chapultepec. Guía Visual. Ed. Panorama, México, 156 pp.
Gómez T., A. 2002. Los jardines de Chapultepec en el siglo XIX.
Arqueología Mexicana. México, X (57): 48-53.
Ortega-Álvarez, R., R. Calderón-Parra, F. García-Luna. 2022.
Trees and people determine the feeding activity of a
migratory bird in an urban mega-park of Mexico City.
Avian Biology Research 15(3):149-157. https://doi.
org/10.1177/17581559221113641
Ruíz N., V. M. 2002. Los jardines de Chapultepec y sus reflejos
novohispanos. Arqueología Mexicana. X (57): 42-47.
Solís O., F. 2002. Chapultepec, espacio ritual y secular de los tlatoani aztecas. Arqueología Mexicana. X (57): 36-40.
Tovar de Teresa, L., S. Alcántara O. 2002. Los jardines en el siglo
XX: el viejo Bosque de Chapultepec. Arqueología Mexicana.
X (57): 56-65.

�ICHTHYOFAUNA DIVERSITY OF THE
BUSTAMANTE RIVER, NUEVO LEON, MEXICO.
PRIORITY LAND REGION FOR THE STATE
�Jorge
  
Armando Contreras- Lozano1, Maria- Lourdes
Lozano-Vilano2, and Armando Jesus Contreras-Balderas2.

1Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Medicina
Veterinaria y Zootecnia, Cuerpo Académico de Ecología de
Enfermedades y Fauna Silvestre. Av. Francisco Villa s/n, Col. Ex Hacienda
el Canadá, Escobedo, Nuevo León, México, CP 66050. Corresponding
autor: jorge.contreraslzn@uanl.edu.mx
2
Private Consultant. Cerro de Conformidad #115 Las Puentes 2° Sector,
San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México. 66460.
53

�﻿

Resumen
El estado de Nuevo León está localizado al noreste de México y el rio Bustamante
se encuentra localizado en la parte noroeste del mismo estado. Es un área
limitada donde las lluvias y el agua son de vital importancia para las actividades
antropogénicas. La preservación de los ríos y comunidades acuáticas son muy
importantes y no reciben atención adecuada en esta región. El estudio fue realizado
en el área terrestre prioritaria, colindando con el estado de Coahuila. Este representa
el primer estudio de peces que se realiza en el presente rio, que en su mayor parte
del tiempo está sujeto a inundaciones, también es un tributario al río Salado, y por
esta razón, el objetivo fue realizar un estudio ictiofaunístico, así como un estudio
zoogeográfico y ecológico, así como detectar la presencia de especies exóticas o
invasivas. Los individuos fueron colectados utilizando un aparato de electropesca, y
las especies fueron identificadas y depositadas en la colección científica de FCB-UANL.
Como resultados, se reportaron ocho especies nativas, representadas en seis familias
y ocho géneros. Dos especies presentaron una categoría de protección de acuerdo
a las normas oficiales mexicanas, Cyprinella cf. rutilla (Amenazada), probablemente
una nueva especie, y Dionda melanops (en peligro). La afinidad zoogeográfica presenta
cuatro especies neárticas y cuatro neotropicales, y la presencia de tres especies
exóticas Micropterus dolomieu, Oreochromis sp. Indet y Xiphophorus variatus. Es
importante continuar con los muestreos debido a la posibilidad de encontrar más
especies dentro del área de conservación.

Abstract
The state of Nuevo León is in the northern of México, the Bustamante river is in the
portion of northwestern of this state. It is a limited area where rainfall and the water
are a vital resource for anthropocentric activities. The preservation of the rivers is
very important, and the fish communities are override in this region. The study was
conducted in a Priority Terrestrial Region, bordering Coahuila. There is the first study
on fishes in this river, that the most of time is a close flood, is a tributary of the Salado
River, for this reason, the objective was to know the ichthyofauna, as well as conduct
a zoogeographical and ecological analysis, and the presence of exotic and/or invasive
species. Individuals were collected using seine net and electrofishing equipment,
species were identified and stored in the Scientific Collection of FCB-UANL. As a result,
were reported the presence of eight native species, where is represented six families
and eight genera. There are two species under a status of protection laws of the
country, Cyprinella cf. rutilla (Threatened) probably a new species and spotted minnow,
Dionda melanops (Endangered). Zoogeographical affinity presents four Nearctic
species and four Neotropical species, and three, smallmouth bass, Micropterus
dolomieu, Tilapia probably Oreochromis sp. Indet. and Xiphophorus variatus, as exotic
species were collected. It is important to continue the surveys due to is possible to
find species that important area for conservation.

Palabras clave: Bustamante,
Nuevo León, Ríos, Ictiofauna
Keywords: Bustamante, Nuevo
León, Rivers, Ichthyofauna

54

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Introduction

T

he state of Nuevo León is in the northern region
of México, and the Bustamante river is in the
northwestern portion of this state. It is a limited
area where rainfall and the water are a vital resource
for anthropocentric activities. The preservation of the
rivers is very important, and the fish communities are
override in this region. The present study was conducted
in a Priority Terrestrial Region (RTP-77), which represents
an environmental stable unit in the national territory,
highlighting the presence of an ecosystemic richness and
specific diversity, with a significative ecological integrity and
opportunity for conservation. In the Sierra of Bustamante,
bordering the state of Coahuila where this region was
determined based on plant communities, reptiles, birds
and mammals, and fishes weren’t considered and are
important part of the group of vertebrates and directly
affected by ecotourism, fishing, and water extraction
(Anonymous, 2000; Arriaga et al., 2000; Martínez-Muñoz
and Rodríguez- González, 2018). This is the first study on
fishes in this river, that the most of time is a close flood,
and is a tributary of the Salado River, for this reason, it is
important to know the ichthyofauna, as well as conduct a
zoogeographical and ecological analysis, and assess the
presence of exotic and/or invasive species.
There is a lack of knowledge about the fishes in the state
of Nuevo León, only a few general works as well as Meek
(1904) reports in large spring in Monterrey, referenced
six species of characids, cyprinids, and cichlids. Álvarezdel-Villar (1952) reports 48 species for the state of Nuevo
León. Contreras-Balderas (1967) increase the inventory
for the state to 54 species, then Contreras- Balderas et al.
(1995) mention the presence of 83 species in 46 genera
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

and 18 families, which 28 species are considered as exotic,
and specific areas as Contreras-Balderas et al. (2002)
published an inventory for the fishes of Monterrey where
included 20 species in seven families and 14 genera, and
nine considered as exotic. A management program of
the Monumento Natural del Cerro de la Silla (CONANP,
2014) refers to vertebrates, but fishes are not included;
also, Lozano-Vilano et al. (2013) mention the fishes for the
Parque Nacional Cumbres de Monterrey the presence of
28 species and nine introduced species; but particularly
for the Bustamante river there are no surveys of possible
fishes present in the area, also contribute to the knowledge
of the natural areas and species that are used a posteriori
in evolutive and conservation studies.

Materials and methods
Study site. Sierra de Bustamante is located at the
coordinates (26°11’15’’-26°43’19’’ N and 100°22’55’’100°46’23’’ W), and is part of a mountain range in
the northwest portion of the state of Nuevo León
that extends to the municipality of Candela in the
state of Coahuila, extending to the municipalities of
Mina, Salinas Victoria, Villaldama, Bustamante, and
Lampazos de Naranjo in the state of Nuevo León, and
the Bustamante river is located in the north portion of
the mountain extending from coordinates (26°32’25’’
N and 100°31’46´´ W) (Fig. 1). The climate is semi-arid,
temperate with an average annual of 18-22ºC and an
average rainfall of 5-10.2% per year. This region has
an altitudinal gradient from 550-2,000 meters above
sea level (masl). All these characteristics contribute to
the presence of a great variety of plant communities
starting in the lower part with submontane scrubland,
55

Ichthyofauna diversity of the Bustamante River, Nuevo Leon, Mexico. Priority Land Region for the State

Figure 1. Map of the Bustamante river in the Sierra de
Bustamante, Nuevo León, México. The state of Nuevo León
highlighted in gray, an enlargement of the area is observed
showing the Sierra de Bustamante, and the black box indicates
the study area making an enlargement of it, with their respective
coordinates.

�﻿

xerophilous and rosetofilous scrubland, which are
the predominant plant communities. In addition,
communities such as chaparral, oak, pine in the highest
parts of the mountain are included (Anonymous, 2000).
Method. To collect the specimens, a seine net was used
with 2 and 3 meter long, 1.8m wide with a 1/16’ sieve,
and an electrofishing device LR-24 Smith-Root, Inc. The
collection method used was the capture per unit of effort,
for one hour each locality. The material was labeled and
deposited in Scientific collection of Facultad de Ciencias
Biológicas UANL, and material was deposited using 10%
formalin, for 7 days, and preserved in 50% isopropyl
alcohol. Collection permit was SGPA/DGVS/10766/16.
The collection sites were georeferenced by a Garmin
eTrexâ 20x GPS and a Rebel T6s EOS EF-S 18-135 IS STM
camera to obtain the individual’s photographic records
at the time of being captured to have the registration of
their coloration before being fixed under preservation
methods.
Identification of species. Material was identified
following criteria of Álvarez-del-Villar (1970) and
Miller et al. (2005), updated scientific and common
names by Nelson et al. (2004) and Fricke et al. (2024).
Zoogeographical origin and ecological affinity of the
species based in Darlington (1963). Status of protection
of the species was based on Norma Oficial Mexicana
NOM-059-SEMARNAT-2010 (SEMARNAT, 2010).

Data analysis. The statistical analysis was performed by
nonparametric diversity analysis using the EstimateS Ver.
9.1.0 program with the indicators of Jacknife1, Chao2
and Bootstrap to determine the representativeness of
sampling based on absence and presence of species in the
study area (Colwell, 2011; Colwell and Coddington, 1994).

Results
At the end of the survey were identified the species of
fishes for the Bustamante river with a total of 11 species
in 172 individuals, distributed in six families and 10
genera (Table 1).
From the 11 species two species (Dionda melanops and
Cyprinella rutila) are under a category of protection
according to the NOM-059SEMARNAT-2010. Also were
found in the surveys three species that are consider
exotic, which include Micropterus dolomieu, Oreochromis
sp. and Xiphophorus variatus. The zoogeographical
origin of the Bustamante river consists of eight species
reported which are distributed in four Nearctic and
four Neotropical species, and ecological affinity are
distributed in five primary and three secondary.
The results of the statistical analysis of the
nonparametric diversity indexes of Jacknife1, Chao2
and Bootstrap including the species accumulation curve

Table 1. Ichthyofauna diversity, ecological affinity and zoogeographical origin in the Bustamante river, Nuevo León, México.
Abbreviations: STATUS: Category of law protection of species according to Norma Oficial Mexicana (P: endangered, A:
Threatened and SE: Without status).
Species

Ecological affinity

Zoogeographical origin

Status

Centrarchidae
Micropterus dolomieu
Micropterus salmoides

Exotic
Primary

Nearctic

SE

Primary

Neotropical

SE

Secondary

Neotropical

SE

Characidae
Astyanax argentatus
Cichlidae
Herichthys cyanoguttatus
Oreochromis sp.

Exotic

Cyprinidae
Dionda melanops

Primary

Nearctic

P

Cyprinella rutila

Primary

Nearctic

A

Primary

Nearctic

SE

Gambusia affinis

Secondary

Neotropical

SE

Poecilia mexicana

Secondary

Neotropical

SE

Ictaluridae
Ictalurus punctatus
Poeciliidae

Xiphophorus variatus
56

Exotic
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�showed values of 13.67, 11.89 and 12.32 respectively,
indicating that surveys reach the asymptote from
sampling six (Fig. 2).

Discussion
The ichthyofauna present for the Bustamante river
includes 11 species (172 individuals) distributed in six
families, 10 genera and 11 species (Fig. 3). For these
species is confirmed their presence according to the
distribution maps mentioned by Álvarez-del-Villar (1970),
Fricke et al. (2024), Miller et al. (2005), and Nelson et al.
(2004). Is important to mention the presence of three
exotic species Micropterus dolomieu, Oreochromis sp. and
Xiphophorus variatus that are species from USA, south
and east of México and Africa used for aquaculture
or sportfishing and have been introduced in several
rivers, in this case Bustamante river is a balneary and
ecotouristic river where the introduction of these
species could be for the same reasons as aquaculture
or sportfishing (Brewer and Orth, 2014; Torres-Jaramillo
et al., 2010).
The species accumulation curve indicates that the
number of species represented in the Bustamante river
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

reach the asymptote, representing the ichthyofauna
in the area with an average of 87.16% (Colwell and
Coddington, 1994). The selected statistical estimators
allow to determine, based on presence/ absence of
species, the number of species that can occur in one
sample, and provide the least biased estimator for small
samples (Colwell and Coddington, 1994; Moreno, 2001),
therefore, the similar value obtained from these nonparametric indicators and the species accumulation
curve corroborates the effectiveness of estimation of
species diversity in the study area.
According to the laws of protection of the country the
Normal Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010
(SEMARNAT, 2010) are reported two species under a
category of protection, Cyprinella rutila in the category
of threatened and Dionda melanops as endangered, this
represents 25% of the native species of fishes reported
for Bustamante river in present study. Although
it is not a considerable percentage of vulnerable
ichthyofauna, it is important to conserve these natural
aquatic environments since the state of Nuevo León is
considered a semi-arid area (CONANP, 2014; SEMARNAT,
2010), this two species under Mexican law protection
are vulnerable due to anthropocentric activities and
freshwater mismanagement as Xiphophorus couchianus
57

Ichthyofauna diversity of the Bustamante River, Nuevo Leon, Mexico. Priority Land Region for the State

Figure 2. Species accumulation curve in the Bustamante river (blue line), including non parametric diversity
index of Jacknife 1 (grey line), Chao2 (orange line), and Bootstrap (yellow line) indicating horizontal line surveys,
and vertical line number of species.

�﻿

Figure 3. Photos of the species
found in Bustamante river, in
Nuevo León, México. Order of the
photos: A) Micropterus salmoides,
B) Micropterus dolomieu, C)
Astyanax argentatus, D) Herichthys
cyanoguttatus, E) Oreochromis sp.,
F) Dionda melanops, G) Cyprinella
rutila, H) Ictalurus punctatus, I)
Gambusia affinis upside female,
downside male, J) Poecilia
mexicana and K) Xiphophorus
variatus.

disappeared of natural environments in 1968? or
Notropis saladonis extinct before 1983, among others, in
Nuevo Leon state (Contreras-Balderas et al., 1995).
The ecological affinity of the species present in
Bustamante river are five primary freshwater
species representing the 62.5% and three secondary
freshwater species with 37.5% of the native species,
indicating that the study site is mainly composed
of freshwater and there is no influence of brackish
water (Soria-Barreto et al., 2018). The zoogeographical
origin consists of four Nearctic and four Neotropical
species representing the 50% for each of the native
species (Miller et al., 2005). According to Darlington
(1963), mention that the study site is in the southern
limit of the Nearctic and the northern limit of the
Neotropical region. Also, the Nearctic and Neotropical
region seems to have a strong competition for
resources which keeps the number of species in this
58

zoogeographic region regulated (Darlington, 1963;
Espinosa et al., 2008; García-Contreras, 2012). One
of the most notable and negative changes for the
ichthyofauna of the river is the presence of three
exotic species (Micropterus dolomieu, Oreochromis sp.
and Xiphophorus variatus), because they have some
characteristics that can alter the aquatic ecosystem,
affect food chains, affect the ability of native species
to compete for food and habitat acquisition due to the
lack of biological control as diseases and predators
and predation of native species; resulting in decline
and possible extinction of native species (Root et al.,
2013).

Acknowledgements
Project supported by PAICyT-UANL CN382-15.
SEMARNAT permission No. SGPA/DGVS/09017/17.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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oa?id=169916224012

�LOS ACEITES ESENCIALES COMO
ALTERNATIVA NATURAL PARA EL
TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES
VIRALES
ESSENTIAL OILS ARE A NATURAL ALTERNATIVE
TO TREAT VIRAL DISEASES

�Nancy
  
Nallely Espinosa Carranza,
Sergio Arturo Galindo Rodríguez,
Catalina Leos Rivas, Catalina Rivas
Morales, Juan Gabriel Báez González,
Rocío Álvarez Román

Universidad Autónoma de Nuevo León, México
nancy.espinosacrr@uanl.edu.mx, sagrod@yahoo.com.mx,
catalina.leosrs@uanl.edu.mx,
catalina.rivasmr@uanl.edu.mx,
juan.baezgn@uanl.edu.mx,
roc_alvarez_r@yahoo.com

61

�﻿

Palabras clave: aceites esenciales, virus, antiviral.
Keywords: essential oils, viruses, antiviral.

Resumen
Los virus son agentes con la capacidad de invadir o infectar a cualquier ser vivo ocasionando enfermedades
graves e incluso la muerte. La principal línea de defensa contra estos agentes virales está mediada por el sistema
inmunológico. Adicionalmente, pueden emplearse tratamientos para reducir la carga viral. En la actualidad,
los fármacos antivirales comercialmente disponibles presentan ciertas limitaciones, por ejemplo, los efectos
secundarios que provocan en el organismo, así como el riesgo de toxicidad celular. Las recientes investigaciones
han posicionado a los aceites esenciales como nuevas alternativas en la búsqueda de moléculas con actividad
antiviral. El presente trabajo aborda aspectos generales de los virus, así como diversos estudios en los que se han
evaluado las propiedades antivirales de los aceites esenciales.

Abstract
Viruses are agents with the ability to invade or infect any living being, causing serious and even deadly diseases. The
main defense against these viral agents is mediated by the immune system. In addition, antiviral treatments can be
used to reduce viral load. However, the commercial antiviral drugs have certain limitations, including the potential
side effects that they may cause in the body, as well as the risk of cellular toxicity. Recently, several researches have
been focused on the use of essential oils as new alternatives in the search for molecules with antiviral activity. The
present work focuses on general aspects of viruses, as well as several studies in which the antiviral properties of
essential oils have been evaluated.

Introducción

A

lo largo de la historia, los seres humanos han
padecido numerosas enfermedades infecciosas
ocasionadas por agentes virales. En 1918, el virus
de la influenza A H1N1 causó la pandemia conocida
como la gripe española, la cual es clasificada como la
gripe más grave de la historia debido a que ocasionó
la muerte de al menos 50 millones de personas en
todo el mundo (CDC, 2018). Por otro lado, la pandemia
de COVID-19, causada por el síndrome respiratorio
agudo severo coronavirus-2 (SARS-CoV-2), provocó la
infección de alrededor de 600 millones de personas
y la pérdida de 6.8 millones de vidas humanas en
el mundo, así como, altos impactos económicos y
sociales (OMS, 2023a). Por otra parte, en septiembre
de 2022, el Ministerio de Salud de Uganda anunció un
brote de la enfermedad causada por el virus del Ébola
(variedad Sudán) (SUDV) lo que generó preocupación
entre las autoridades sanitarias debido a que la tasa
de mortalidad alcanzaba el 40 por ciento (OMS, 2023b).
Por otro lado, para finales del 2022, la cifra mundial de
personas afectadas por el virus de la inmunodeficiencia
humana (VIH) alcanzaba los 39 millones. De ellas, el
62

71% mantenía una supresión viral, lo que significa
que el virus no afecta su salud y disminuye el riesgo
de transmisión a otras personas. No obstante, en ese
mismo año, 1.3 millones de personas contrajeron el
VIH, a pesar de las estrategias implementadas por
la Organización Mundial de la Salud (OMS), el fondo
mundial y ONUSIDA con miras a poner fin a la epidemia
del VIH para el año 2030 (OMS, 2023c; ONUSIDA, 2023).
Ante las graves consecuencias ocasionadas por estas
crisis sanitarias, surge la importancia de comprender los
mecanismos de infección, la estructura y composición
de estos patógenos virales con la finalidad de prevenir
y desarrollar alternativas terapéuticas efectivas para
contrarrestarlos.
En la actualidad, los fármacos disponibles para el
tratamiento de las infecciones virales presentan algunas
limitaciones, tales como, el riesgo de toxicidad celular
y los efectos secundarios que trae consigo su empleo;
además, hay que considerar la elevada frecuencia con la
que estos agentes infecciosos mutan y producen cepas
resistentes. Así, surge el interés por encontrar nuevos
compuestos bioactivos antivirales.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El presente trabajo aborda los aspectos generales de los
virus, así como, las estrategias que hasta el momento
se han realizado para su control utilizando productos
naturales, especialmente, aceites esenciales.

1. Generalidades de los virus
1.1. Definición

Desde el punto de vista biológico, los virus son agentes
con la capacidad de invadir o infectar a cualquier ser
vivo, incluyendo plantas, animales e incluso a hongos,
parásitos y bacterias (Krug y Warner, 2024).
Los virus son probablemente las entidades biológicas
más abundantes del planeta. Se estima que en el
océano existen alrededor de 1x1031 virus. Para entender
la magnitud de este dato podemos hacer la siguiente
aproximación, si todos los virus se colocarán uno al lado
del otro, abarcarían aproximadamente la distancia de las
60 galaxias más cercanas a la Tierra (Mushegian, 2020).
Este número podría resultar alarmante dado que estos
agentes son mayormente conocidos por ocasionar virosis
(enfermedades que los virus originan en los humanos). No
obstante, se ha reportado que tan solo 10,000 especies de
virus tienen la capacidad de infectar al humano (Carlson
et al., 2022), mientras que, la gran mayoría infectan a
las bacterias (Lusiak-Szelachowska et al., 2020). De esta

manera, los virus participan de forma importante en el
control de la cantidad de bacterias que se producen en el
planeta cada día, lo que tiene un impacto directo en los
ciclos biológicos de la Tierra, como el recambio de carbono
y la absorción de fosfato (Chu et al., 2022).
Además de su gran abundancia en el mundo, los virus
también se encuentran entre las entidades biológicas más
pequeñas. Pueden llegar a medir solo 16 nm como es el
caso de los Gyrovirus, los cuales causan anemia aviar. Por
otro lado, pueden alcanzar tamaños de 200 nm, como
por ejemplo el virus de Epstein-Barr, agente causal de
la mononucleosis aguda también denominada como la
enfermedad del beso (Murata et al., 2021). Debido a esta
característica de tamaño diminuto es que los virus no
se pueden ver a simple vista, fue solo hasta 1931 con la
invención del microscopio electrónico que fue posible
observar y estudiar sus diferentes estructuras (van
Helvoort y Sankaran, 2019).

1.2. Estructura y composición de los virus
Los virus se constituyen de varios elementos (Figura
1). Entre ellos se encuentra un ácido nucleico, el cual
es una molécula de gran tamaño que conforma el
material genético del virus y posee las instrucciones
específicas para producir los componentes de las
nuevas partículas virales. Este puede ser de dos
tipos: ADN (ácido desoxirribonucleico) o ARN (ácido
ribonucleico). Además, dependiendo del tipo de virus,
el ácido nucleico puede ser de cadena simple (ss,
monocatenario) o de cadena doble (ds, bicatenario)
y encontrarse de forma lineal, circular o segmentado
(Figura 2) (Simón et al., 2021).

Figura 1. Estructura de los virus.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

63

Los aceites esenciales como alternativa natural para el tratamiento de enfermedades virales

En los últimos años, los productos naturales, como los
aceites esenciales, han recibido especial atención ya que
poseen propiedades biológicas benéficas, entre ellas su
actividad contra varios tipos de virus.

�﻿

Figura 2. Organización del material genético de los virus (Adaptado de Moreira-Marrero, 2019; Serudji, 2022;
Meier, 2021).

Otro de los elementos relevantes presente en estos
agentes es la cápside (Figura 1), una estructura
proteica que rodea al material genético del virus.
Su función principal es proteger al ADN o al ARN
de las condiciones del entorno, por ejemplo, de la
temperatura, la desecación, la acidez o del ataque
de las nucleasas, las cuales son enzimas con la
capacidad de descomponer o degradar los ácidos
nucleicos. Dicha cubierta es de gran importancia, ya
que, si el material genético del virus se encuentra
dañado, no sería posible producir nuevos virus.

Aunado a esto, particularmente en los virus
desnudos (no presentan envoltura viral), la cápside
presenta sitios especiales en su estructura, los cuales
participan en la unión y la penetración del virus a la
célula infectada o célula hospedera; esta interacción
es un paso esencial para la propagación del agente
infeccioso (Krug y Wagner, 2024). La cápside viral
puede presentar diferentes formas, sin embargo, las
3 morfologías que más han llamado la atención, por
su relativa abundancia, son la helicoidal, icosaédrica
y compleja (Figura 3) (Parvez, 2020).

Figura 3. Tipos
de simetría viral
A) helicoidal, B)
icosaédrica y C)
compleja.
64

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los aceites esenciales como alternativa natural para el tratamiento de enfermedades virales
Figura 4. Ciclo replicativo de los virus (Adaptado de Reichling, 2021).

Seguido de la cápside se encuentra la envoltura
viral, una cubierta adicional que puede estar o no
presente en los virus (Figura 1). Dicha estructura
está formada de una doble capa de lípidos que se
deriva de los sistemas de membrana de la célula
hospedera, tales como, el retículo endoplásmico,
el complejo de Golgi e incluso de la membrana
nuclear. El exterior de este revestimiento
presenta espículas o proyecciones de naturaleza
glucoproteica que facilitan el acoplamiento del
virus a los receptores de la célula infectada (Figura
1) (Levinson et al., 2020).
Es importante señalar que esta envoltura
lipídica es altamente susceptible a los solventes,
los detergentes, la desecación o la acidez
(Gibbens, 2020). Estas características pueden ser
consideradas para el desarrollo de mecanismos
de eliminación o control de estos patógenos. De
hecho, en la pandemia por coronavirus el uso de gel
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

antibacterial a base de alcohol, así como, el lavado
de manos (uso de detergentes) tomaron un papel
muy importante para disminuir la probabilidad de
contraer este virus que presenta envoltura.

1.3. Replicación de los virus
Gran parte de la comunidad científica no considera
a los virus como organismos vivos, ya que no
pueden reproducirse ni llevar a cabo procesos
metabólicos de forma autónoma, sino que,
requieren utilizar forzosamente la maquinaria
metabólica de una célula hospedera. La replicación
es la serie de procedimientos mediante los cuales
estas entidades biológicas fabrican más copias de
sí mismos en el interior de la célula hospedadora.
En general, la replicación viral cuenta con 6 pasos
(Figura 4). Primeramente, tiene lugar la adsorción o
fijación, etapa en la cual las proteínas de la cápside
o de la envoltura presentes en el virus entran en
65

�﻿

contacto con la célula hospedadora con el objetivo
de llegar a su interior. Es importante resaltar que
los virus tienen la capacidad de infectar de manera
específica un tipo de células de un órgano o tejido,
lo cual está determinado principalmente por el tipo
de receptor presente en la superficie de membrana
de cada célula (Cifuentes-Munoz et al., 2020).
Una vez adherido el virus a la superficie de la célula
susceptible ocurre la penetración. En esta etapa
el virus cruza la membrana plasmática de la célula
empleando distintos mecanismos, tales como la
endocitosis o la fusión de la membrana plasmática.
Después de la internalización del virus en la
célula, tendrá lugar la etapa de descapsidación o
desnudamiento, en la cual el virus pierde la cápside,
dejando al descubierto el ácido nucleico (Rheinemann
y Sundquist, 2021).
La siguiente etapa del proceso es la síntesis de
proteínas y la replicación viral. En esta cuarta etapa
se realizarán copias del genoma viral y se fabricarán
proteínas estructurales y no estructurales. Como
su nombre lo dice, las proteínas estructurales son
aquellas que conforman la partícula viral, por ejemplo,
forman parte de la cápside o de las glicoproteínas
que se encuentran en la envoltura. Por otro lado, las
proteínas no estructurales no son parte del virus, pero
participan en el ciclo replicativo y en la regulación del
mismo.

1.4. Transmisión

viral y evasión de las defensas del

cuerpo

Las formas de transmisión viral son muy variadas,
ya sea, por contacto directo o indirecto. La primera
requiere contacto físico entre una persona infectada y
una persona no infectada, a través de las membranas
mucosas, heridas en la piel o fluidos corporales. Por
otro lado, la transmisión indirecta ocurre por contacto
con objetos contaminados, alimentos y agua potable,
así como, por el contacto con portadores tales como
mosquitos, pulgas, garrapatas, roedores o perros
(Leung, 2021).
Pese a que existen diferentes vías por las cuales
podrían transmitirse los virus, es importante
mencionar que cuando este agente infeccioso está
en contacto con un organismo, no siempre termina
en una enfermedad, debido a que el desarrollo
de la misma está condicionado por los factores de
patogenicidad del virus y la respuesta inmune del
hospedero.

Tras la fase de multiplicación, se llevará acabo la
etapa de maduración o ensamblaje, en la cual se
empaquetarán las proteínas junto con el ácido
nucleico para originar nuevas partículas virales (NLM,
2022).

El sistema inmunológico es una red de células, tejidos
y órganos que trabajan en conjunto para proteger al
cuerpo de infecciones. El sistema inmune se divide en
innato y adaptativo. En la Tabla 1 se muestran algunos
de los componentes de estos mecanismos de defensa.
La inmunidad innata representa la primera línea de
defensa del cuerpo mediante barreras físicas, químicas
y celulares. La piel es una de las principales barreras
físicas cuya función es evitar la entrada de agentes
extraños al cuerpo. Asimismo, en el cuerpo existe de
manera natural sustancias químicas como la lisozima,
presente en lágrimas y saliva, con la capacidad de
destruir a los microorganismos (Nawaz et al., 2020).

La última etapa del proceso de replicación es la de
liberación, en la cual los virus serán expulsados
al exterior celular para infectar a otras células
repitiendo el proceso anteriormente descrito. Esta
etapa puede ocurrir mediante dos mecanismos:
lisis o gemación. La primera ocurre como resultado
de un proceso de ruptura de la membrana celular,
lo cual podría ser propiciado por la producción
de enzimas (i.e. endolisina y holina) que ponen en
peligro la integridad de la membrana celular del
hospedero. Este mecanismo resulta en la muerte de
la célula infectada (Wu et al., 2021). Por otro lado,
en el mecanismo de gemación, el virus ensamblado
sale de la célula y al momento de desprenderse
se lleva consigo parte de la membrana celular,
adquiriendo la envoltura lipídica. Los virus que
son liberados mediante gemación, generalmente,
no destruyen a la célula infectada (Rheinemann y
Sundquist, 2021).

Pese a las barreras físicas, químicas y celulares
proporcionadas por el sistema innato, los
microorganismos pueden desarrollar mecanismos de
evasión a esta línea de defensa, por lo que, para tratar
de contrarrestar la infección es necesario acudir a la
segunda línea de defensa del organismo, la inmunidad
adaptativa. Este mecanismo cuenta con dos tipos de
respuesta: la celular y la humoral. La primera recibe
ese nombre debido a que sus mediadores son células,
siendo los linfocitos T los principales efectores. Por otro
lado, en la inmunidad humoral intervienen moléculas
producidas por las células B o linfocitos B, que
reciben el nombre de anticuerpos y que se encargan
primordialmente de neutralizar a los agentes extraños.
Es importante señalar que los linfocitos B y T son células
de memoria, es decir, tienen la capacidad de recordar
al patógeno, por lo que, cuando el cuerpo humano se
enfrente nuevamente al microorganismo presentará
una respuesta más rápida (Ali et al., 2020).

66

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Sistema inmune innato

Componentes del
sistema

Ejemplo

Función de defensa

Referencias

Barreras físicas

Piel intacta

Su compleja estructura la hace resistente
a la degradación, impermeable e inhóspita
para muchos patógenos.

Nguyen &amp; Soulika,
2019

Membranas
mucosas

Dificulta la llegada de los patógenos a
capas celulares más profundas. Además,
las secreciones mucosas contienen agentes
antimicrobianos.

Pedan et al., 2020

pH de las
secreciones

Inhibe el desarrollo de los
microorganismos.

Hsu et al., 2022

Enzimas (e.g.
lisozima)

Rompen la pared celular de los
microorganismos.

Nawaz et al., 2022

Macrófagos

Detectan, absorben y destruyen tanto a los
patógenos, como los desechos celulares a
través de la fagocitosis.

Rosowski, 2020

Sistema del
complemento
(i.e. proteínas del
plasma)

Inducen la fagocitosis y crean poros en la
membrana de los microorganismos.

Ostrycharz &amp;
HukowskaSzematowicz,
2022

Inmunidad humoral

Linfocitos B

Producen inmunoglobulinas, también
conocidas como anticuerpos, que se
encargan de neutralizar agentes extraños.

Althwaiqeb &amp;
Bordoni, 2023

Inmunidad celular

Linfocitos T

Destruyen las células del cuerpo que han
sido infectadas por algún microorganismo
mediante la activación de los macrófagos.

Saul et al., 2022

Barreras químicas

Barreras celulares

Neutrófilos

Sistema inmune adquirido

No obstante, en caso de superar las defensas
naturales del organismo, los agentes extraños como
los virus continúan con su ciclo de replicación, lo que
desencadena cambios bioquímicos y estructurales
en la célula hospedera, causando daño celular o
incluso la destrucción de la misma. Los síntomas de
las enfermedades virales son efecto, tanto del daño
celular ocasionado por el virus, como de la respuesta
inmunitaria al virus, la que intenta controlar y eliminar
al patógeno del cuerpo (Galán-Sánchez et al., 2014).

1.5. Tratamientos
Como se mencionó en la sección anterior, el sistema
inmune representa la primera línea de defensa del
organismo. No obstante, si este sistema de protección es
insuficiente se recurre a tratamientos con la capacidad de
reducir la cantidad de virus en el cuerpo. En la actualidad
los medicamentos antivirales inhiben la multiplicación
intracelular del virus mediante el bloqueo de algunos pasos
de su ciclo replicativo, ya sea en la etapa de penetración, en
la síntesis del material genético o sobre la salida del virus en
la célula. Es importante mencionar que algunos virus son
neurotrópicos (e.g. herpes simplex), es decir, que tienen la
capacidad de invadir, infectar o mantenerse inactivos sin
causar síntomas (estado de latencia) en el tejido nervioso.
De esta forma, el virus persiste permanentemente en el
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

cuerpo y puede activarse si disminuyen las defensas del
hospedero debido a una mala alimentación, el padecer
otras patologías o al estrés físico y emocional. Por lo tanto,
en la mayoría de las enfermedades causadas por virus,
el tratamiento está enfocado en controlar los síntomas,
mientras, que el sistema de defensa del cuerpo es capaz
de controlar la infección. El surgimiento de las vacunas ha
permitido reforzar o ayudar al sistema inmune a combatir
a las infecciones virales. Estas preparaciones biológicas
(producidas con virus inactivados o mediante ingeniería
genética) se encargan de estimular la producción de
anticuerpos, los cuales actuarán en contra de los agentes
infecciosos (OMS, 2021).
Pese a que en los últimos años se ha incrementado el
número de agentes antivirales disponibles, aún estamos
lejos de alcanzar la diversidad y el amplio espectro que
cubren los antibióticos. El desarrollo de antivirales se
encuentra limitado puesto que los virus se replican
en el interior de las células empleando su maquinaria
metabólica y, por lo tanto, cualquier intento por atacar
el metabolismo del virus podría resultar en un efecto
negativo para la célula hospedera. De modo que, para
evitar la toxicidad celular, se pretende que los antivirales
presenten una alta especificidad, sin embargo, esto
también resulta contraproducente ya que dificulta
obtener un tratamiento antiviral de amplio espectro.
67

Los aceites esenciales como alternativa natural para el tratamiento de enfermedades virales

Tabla 1. Mecanismos de defensa del cuerpo humano contra las infecciones.

�﻿

Otra de las problemáticas es que, debido al amplio
uso de los antivirales, hay una elevada posibilidad de
enfrentar cepas resistentes a estos medicamentos,
sobre todo en pacientes inmunocomprometidos, lo que
reduce notablemente la efectividad del tratamiento.
Asimismo, se ha reportado que el empleo de agentes
antivirales implica el riesgo de presentar efectos
secundarios tales como náuseas, dolor de cabeza,
mareos, disfunción renal o alteraciones en el sistema
nervioso (e.g. alucinaciones, desorientación, temblores)
(Zareifopoulos et al., 2020; Adiningsih et al., 2023).
Debido a las desventajas que presentan los antivirales
actualmente disponibles, así como a la importancia
de este problema de salud pública a nivel mundial,
es que ha surgido el interés por desarrollar nuevos
agentes antivirales. Recientemente, los resultados de
investigaciones con productos naturales, como los
extractos vegetales y los aceites esenciales, han sido
especialmente prometedores, lo que los ha posicionado
como nuevas alternativas en la búsqueda de moléculas
con actividad antiviral.

2. Productos naturales
Los productos naturales son compuestos orgánicos
formados por un organismo vivo. Se clasifican en
metabolitos primarios, secundarios y materiales
poliméricos. Los primeros están presentes en todas las
células y reciben ese nombre debido a que tienen un papel
central en el metabolismo y la reproducción. Algunos
ejemplos de estos compuestos son los ácidos nucleicos,
aminoácidos y azúcares. Por otra parte, los materiales
poliméricos son compuestos de alto peso molecular que
forman estructuras celulares. Algunos de ellos son la
celulosa, ligninas y proteínas. En cuanto a los metabolitos
secundarios son compuestos que se encuentran
principalmente en bacterias, hongos, algas y plantas. Estas
moléculas son de bajo peso molecular y las sintetizan
los organismos, principalmente, para defenderse de los
depredadores o para comunicarse con otros organismos.
Los metabolitos secundarios se clasifican en tres grupos
principales: fenólicos (como ácidos fenólicos, cumarinas,
flavonoides y taninos), compuestos que contienen
nitrógeno (alcaloides y glucosinolatos) y terpenos (como
glucósidos, carotenoides, esteroles y aceites esenciales)
(Sanchez, 2022).

2.1. Aceites esenciales
Los aceites esenciales se definen como sustancias odíferas
constituidas de 20 a 60 componentes que se obtienen a
partir de una materia prima vegetal (e.g. flores, semillas,
raíces, hojas, ramas). Los principales componentes
presentes en los aceites esenciales son terpenos, y en
68

menor medida compuestos aromáticos derivados del
fenilpropano. Los terpenos resultan de la unión de dos
o más unidades de un compuesto hidrocarbonado con
cinco átomos de carbono, conocido como isopreno.
Su clasificación se basa en el número de unidades de
isopreno que componen su estructura; así, la combinación
de 2 unidades da origen a los monoterpenos, mientras
que la de 3 unidades forma los sesquiterpenos. Además,
los terpenos pueden adoptar arreglos lineales o cíclicos,
y presentar variantes oxigenadas y no oxigenadas
(Figura 5) (Burčul et al., 2020). En la última década,
los aceites esenciales han presentado una relevante
importancia para la industria agroalimentaria, cosmética,
química y farmacéutica, ya que, poseen diversas
actividades biológicas benéficas, por ejemplo, analgésica,
antiinflamatoria, antitumoral, antifúngica, antioxidante y
antiviral (Mancianti y Ebani, 2020).
En particular, los efectos antivirales de los aceites
esenciales se han reportado para una gran variedad de
virus. Cagno y colaboradores (2017) evaluaron la actividad
antiviral del aceite esencial de Salvia desoleana mediante
un ensayo in vitro en células Vero. Reportaron que el
aceite esencial inhibió significativamente al herpes simplex
tipo 2 (IC50= 28.57 mg/mL) y exhibió un mejor efecto que
el fármaco de elección, el aciclovir (IC50= 71.84 mg/mL).
En otro trabajo, el aceite esencial de Cymbopogon nardus
mostró una actividad inhibitoria de la transcriptasa inversa
del VIH con un valor de IC50= 1200 mg/mL (Mori et al., 2016).
En la Tabla 2 se muestran algunas plantas que contienen
aceites esenciales con propiedades antivirales.
Algunas investigaciones han reportado los mecanismos de
acción de los aceites esenciales y sus componentes contra
los virus. Se ha demostrado que la inhibición puede ocurrir
en las diferentes etapas del ciclo replicativo de los virus o
sobre algún componente de su estructura. Un trabajo
realizado en el 2013 mostró que el aceite esencial de hoja
de cedro inhibía fuertemente a la hemaglutinina, la cual
es una proteína de membrana del virus de la influenza,
necesaria para la entrada y salida del mismo de la célula
hospedera (Selvarani y James, 2013). En otra investigación,
se observó que los aceites esenciales de Thymus vulgaris,
Cymbopogon citratus y Rosmarinus officinalis interactuaban
directamente con la proteína Tat, la cual se une a la región
TAR del ARN, esencial para la trascripción del VIH. De
esta forma, la interacción de los aceites esenciales con la
proteína Tat desestabiliza el complejo Tat/TAR-ARN e impide
la replicación del virus (Feriotto et al., 2018). Por otra parte,
Mieres-Castro y colaboradores evaluaron la actividad del
aceite esencial de Eucalyptus globulus y sus componentes
1,8-cineol, a-pineno, g-terpineno, r-cimeno, a-terpineol y
terpinen-4-ol contra el HSV-1. Este trabajo sugiere que el
mecanismo de acción del aceite esencial de E. globulus se
ejerce por inactivación directa, es decir, por la unión de los
componentes del aceite esencial a las glicoproteínas gB, gD
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�otros trabajos anteriores, que el mecanismo de acción
del eugenol podría ocurrir a través de alteraciones en la
envoltura viral (Benencia y Courréges, 2000). Lo anterior se
explica debido a la naturaleza lipofílica de estas sustancias,
lo cual favorecería la penetración en las membranas virales,
causando la desintegración de esta estructura (Zhang et al.,
2022). Finalmente, un estudio in silico mostró el potencial
de los componentes de los aceites esenciales contra la
subunidad S1 presente en la proteína espiga del COVID-19.
Los componentes evaluados fueron el timol, pulegona,
terpinen-4-ol, geraniol, carvacrol, cinamaldehído y anetol,
los cuales mostraron potencial inhibición de la subunidad
S1, implicada en la interacción del virus con la célula
hospedera a través de los receptores ACE-2 (Kulkarni et al.,
2020).

Figura 5. Estructura química de algunos terpenos y fenilpropenos presentes en los aceites
esenciales.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

69

Los aceites esenciales como alternativa natural para el tratamiento de enfermedades virales

y gH-gL, involucradas en la adsorción y penetración de la
célula hospedera (Mieres-Castro et al., 2021). Otro trabajo
reportó la inhibición del HSV-1 y del virus de la enfermedad
de Newcastle después del tratamiento con los aceites
esenciales de orégano y clavo, debido a la desintegración
de su envoltura viral, lo cual se observó por microscopia
electrónica de transmisión (TEM). Asimismo, esta
investigación reportó la degradación de la envoltura del
HSV-1 por dos de los componentes del aceite esencial de
orégano, el carvacrol y el timol (Gilling et al., 2014). De igual
forma, otro estudio demostró el efecto de otro componente
de los aceites esenciales, el eugenol, en un modelo in vivo de
infección por HSV-1, donde la aplicación del eugenol retrasó
el desarrollo de queratitis herpética en la córnea de ratones
infectados con este virus. Esta investigación sugiere, como

�﻿

Tabla 2. Especies vegetales que producen aceites esenciales con actividad antiviral.
Nombre científico /
nombre común
Eucalipto
Árbol del té
Tomillo
Anis estrella
Artemisia vulgaris
Lippia alba
Lippia origanoides
Origanum vulgare
Ayapana triplinervis
Citrus reshni (cascara de fruta)
Fortunella margarita (fruta)
Dysphania ambrosioides
Thymus capitatus
Lippia alba
Lavandula angustifolia L.
Salvia officinalis L.
Lippia graveolens
Lippia alba

Virus

IC50 (µg/mL)

Referencia

HSV-1

55
2
11
1
11.1
3.7
3.7
3.7
38
2.5
6.8
21.7
17.6
32.2
0.11
0.41
55.9
99.6
68
4.3 y 15.2 antes y después de
la adsorción, respectivamente
19.4 y 21.2 antes y después de
la adsorción, respectivamente
5.1
474.29
2.244
23.72
18.6

Astani et al., 2010

HSV-1
Virus de la fiebre amarilla

Virus del Zika
Virus de la gripe aviar H5N1
Virus Coxsackie B4
HSV-1
Virus del Zika
Virus de la gripe aviar H5N1
HSV-1 resistente a aciclovir
HSV-1
Virus respiratorio sincitial
Virus de la fiebre amarilla

Lippia citriodora
Mentha suaveolens
Ocimum basilicum
Osmunda regalis L.
Salvia desoleana
Thymus capitatus

HSV-1
Virus de la diarrea viral bovina
Virus Coxsackie B4
HSV-2
HSV-2

Astani et al., 2011
Meneses et al., 2009

Haddad et al., 2019
Wani et al., 2020

Nogueira et al., 2021
Abou Baker et al., 2021
Ribas Pilau et al., 2011
Gómez et al., 2012

Civitelli et al., 2014
Kubica et al., 2014
Bouazzi et al., 2018
Cagno et al., 2017
Toujani et al., 2018

Nota: IC50, indica la concentración de un activo que induce un 50% de inhibición; HSV-1, virus herpes humano tipo 1; HSV-2, virus
herpes humano tipo 2.

Finalmente, podemos decir que diferentes estudios
han evidenciado la capacidad antiviral de los aceites
esenciales, por lo que, en los últimos años se han
sugerido como prototipos de agentes terapéuticos en
el tratamiento de las infecciones virales.
A pesar de que los aceites esenciales han demostrado
su eficacia como agentes antivirales, su aplicabilidad
se ve restringida debido a la alta volatilidad de sus
compuestos y a su fácil degradación ante su exposición
al calor, la luz, la presión y el oxígeno (Singh y Pulikkal,
2022). Además, su insolubilidad en agua dificulta
su aplicación biológica. Por lo tanto, en los últimos
años, la encapsulación de estos compuestos en
sistemas nanopartículados, como las nanopartículas
poliméricas, ha adquirido gran relevancia como una
estrategia efectiva para superar estas limitaciones
(Lammari et al., 2020). En este contexto, los vehículos
de tamaño nanométrico podrían ofrecer protección,
mejorar la solubilidad, aumentar la biodisponibilidad y
proporcionar una liberación controlada de los principios
activos.
70

Conclusiones
Las infecciones virales provocan altos impactos al sector
salud e importantes pérdidas económicas y afectaciones
sociales. Debido a ello, está el interés por comprender la
estructura y el ciclo replicativo de estos patógenos, con el
objetivo de prevenir y encontrar nuevos compuestos con
propiedades antivirales. Finalmente, podemos afirmar que
diferentes estudios han evidenciado la capacidad antiviral
de los aceites esenciales, por lo que, en los últimos años se
han sugerido como prototipos de agentes terapéuticos en
el tratamiento de las infecciones virales.

Agradecimientos
NNEC agradece al CONAHCYT por la beca otorgada
(no. 792777) para cursar el programa de Doctorado
en Manejo y Aprovechamiento Integral de Recursos
Bióticos (SNP-CONAHCYT) en la Facultad de Ciencias
Biológicas, UANL. Se agradece el apoyo de la UANL a
través del ProACTI-2023 (40-BQ-2023).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

Abou Baker, D. H., Amarowicz, R., Kandeil, A., Ali, M. A., y Ibrahim, E.
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�DEPREDACIÓN

DE NIDOS

ARTIFICIALES DE COTURNIX
COTURNIX EN UN BOSQUE
URBANO DE SANTO DOMINGO,
PROVINCIA DE SANTO DOMINGO
DE LOS TSÁCHILAS - ECUADOR
�Jerson
  
Chanchay

1,2,3

*, Anthony Gil4,

PREDATION OF ARTIFICIAL NESTS OF COTURNIX
COTURNIX IN AN URBAN FOREST OF SANTO
DOMINGO, PROVINCE OF SANTO DOMINGO DE LOS
TSÁCHILAS – ECUADOR
Universidad UTE, Sede Santo Domingo, Grupo de Investigación en Ciencias Veterinarias, 17.24.231, Santo Domingo, Santo Domingo
de los Tsáchilas, Ecuador
2
Dirección de Gestión Ambiental del Gobierno Autónomo Descentralizado Provincial de Santo Domingo de los Tsáchilas.
3
Fundación Ecológica Chanchay, Santo Domingo, Santo Domingo de los Tsáchilas, Ecuador.
4
Universidad UTE, Sede Santo Domingo, 17.24.231, Santo Domingo, Santo Domingo de los Tsáchilas, Ecuador.
* J. Chanchay[jerson.chanchay@ute.edu.ec]

1

74

�Palabras clave: Ciudades
sostenibles; Fauna urbana;
servicios ecosistémicos;
Ornitofauna.
Keywords: Ecosystem services;
Ornithofauna; Sustainable cities;
Urban wildlife.

Resumen:
Las aves son un grupo bien adaptado en ambientes urbanos, sin embargo, la conservación
de esta depende del contexto geográfico e histórico de cada ciudad. En este sentido, la
capacidad de supervivencia de las especies dependerá de diferentes factores, entre los cuales
se encuentra la depredación de nidos, por lo que el objetivo del trabajo fue analizar los niveles
de depredación de nidos de aves dentro de un bosque urbano de Santo Domingo en la
provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas. Se colocaron 60 nidos artificiales con huevos de
Coturnix coturnix en el interior del Parque Chanchay, unos fueron colocados en el suelo, otros
en árboles. Se analizó la depredación en base a los días y número de huevos depredados,
además se realizó una regresión de peligro proporcional de COX y estimador de Kaplan-Meier.
Los resultados muestran una relación significativa P = 0.005 en la depredación dependiendo
del hábitat, siendo que, los nidos del suelo tienen una depredación más alta, obteniendo
niveles de supervivencia menores al 50% a partir del quinto día. Por otro lado, espacialmente
la depredación aumenta en lugares próximos a viviendas, razón por la cual los forrajeadores
podrían asociarse a fauna urbana como perros y gatos. Los altos niveles de depredación en
el suelo se repiten en otras investigaciones, razón por la cual, conservar especies de aves que
depositan sus huevos en el suelo se convierte en un reto para los tomadores de decisiones.
Finalmente, garantizar la conservación de la diversidad de ornitofauna en la ciudad de Santo
Domingo, dependerá de la gestión de los gobiernos locales en el marco de sus competencias,
ya sea controlando la fauna urbana o creando programas y proyectos de conservación de la
fauna silvestre.

Abstract:
birds are a well-adapted group in urban environments, however, their conservation depends
on the geographic and historical context of the city. In this sense, the survival capacity of the
species will depend on different factors, among which is the predation of nests, for which
the objective of the work was to analyze the levels of predation of bird nests within an urban
forest of Santo Domingo in the province of Santo Domingo de Los Tsáchilas. Sixty artificial
nests with Coturnix coturnix eggs were placed inside Chanchay Park. Some were placed on the
ground, others on trees. The depletion was analyzed based on the days and number of eggs
predated. In addition, a COX proportional hazard regression and Kaplan-Meier estimator
were performed. The results show a significant relationship P = 0.005 in predation depending
on the habitat, as the nests on the ground have higher predation, obtaining survival levels
of less than 50% from the fifth day. On the other hand, spatial predation increases in places
close to homes, which is why foragers could be associated with urban fauna such as dogs
and cats. High levels of predation on the ground are repeated in other investigations, which
is why conserving birds that nest on the ground becomes a challenge for local governments.
Finally, guaranteeing the conservation of the diversity of ornithofauna in the city of Santo
Domingo will depend on the management of local governments within the framework of
their powers, whether controlling urban fauna or creating programs and projects for the
conservation of wildlife.
75

�﻿

Introducción

A

nivel mundial existe un incremento abrupto del
área urbana (Seto et al., 2011). De esta manera,
en el futuro la matriz del paisaje global será
enmarcada por este tipo de ambientes. Históricamente
se consideraba de bajo interés el estudio de la
biodiversidad en ambientes urbanos, ya que no reflejan
la realidad de la naturaleza, debido a que son la forma
más extrema de alteración ambiental. Sin embargo, los
ambientes urbanos son altamente complejos, formados
por varios componentes que interactúan y generan
nuevas propiedades emergentes, que difícilmente
son predecibles en un contexto global (Alberti, 2008).
Por otro lado, dentro de las ciudades, las áreas verdes
urbanas al ser poco predecibles, juegan un papel
importante en la conservación de la diversidad biológica
(Jokimäki y Huhta, 2000).
Dentro de los ecosistemas urbanos, las aves pueden
responder evitando las ciudades, adaptándose o
explotando el hábitat (Kurucz et al., 2021), razón por la
cual se convierten en un grupo de estudio interesante.
La estructura de la comunidad de aves depende de
varios factores como el acceso a recursos, la presencia
de lugares apropiados para la anidación e interacciones
con otras especies. Entre las interacciones con otras
especies se encuentra la depredación de nidos, la
cual influye en la densidad poblacional, además de la
estructura de la comunidad (Jokimäki y Huhta, 2000).
La depredación puede variar mucho dependiendo de
los hábitats, ya sea por diferentes aspectos como la
densidad de depredadores, tipo de bosque y grado
de antropización (Eötvös et al., 2018). Sin embargo, los
resultados dependerán mucho del contexto de cada
hábitat, ya que en ambientes urbanos las características
de las ciudades pueden afectar la depredación y
por ende generar diferentes resultados en estudios
similares (Batary et al., 2017; Eötvös et al., 2018).
La ciudad de Santo Domingo en la provincia de Santo
Domingo de los Tsáchilas presenta una falta de áreas
verdes urbanas, debido a la ocupación de las mismas por
asentamientos humanos (Chanchay et al., 2019). En este
sentido, los últimos remanentes boscosos son de gran
importancia ya que albergan la totalidad de la diversidad
biológica urbana del sector, además de ser importantes
laboratorios vivos donde se puede analizar los efectos de
la antropización en base a su contexto de desarrollo local.
Considerando la importancia de conocer los patrones que
determinan la depredación de aves en la ciudad de Santo
Domingo, el objetivo del presente estudio fue analizar
experimentalmente los niveles de depredación de nidos
de aves dentro de un bosque urbano de Santo Domingo
en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas.
76

Material y métodos
Área de estudio

El experimento se realizó en el parque Ecológico EtnoBotánico Mariano Chanchay, el cual se encuentra
ubicado en Ecuador, Provincia de Santo Domingo de
los Tsáchilas, cantón Santo Domingo. El parque posee
una extensión de 8 hectáreas de bosque secundario
(Chanchay et al., 2019).

Obtención de datos
Se colocaron 60 nidos artificiales de paja, los cuales
poseían un diámetro de 14 cm (Fig. 1). En cada nido
se colocó tres huevos de codorniz (Coturnix coturnix),
debido a que estos simulan los huevos de aves
silvestres y por ende son muy utilizado en experimento
de depredación de nidos (Bayne y Hobson, 1997;
Pestana et al., 2020; Kurucz et al., 2021)there is an
increasing focus on understanding the ecological
aspects of urbanization (both direct and indirect
impacts on communities and biodiversity. Los nidos
fueron ubicados a 10 metros separados uno del otro,
intercalando la ubicación al lado izquierdo y derecho
del estero María Luisa (Fig. 2). 30 nidos fueron ubicados
en el suelo (Bajo) y 30 sobre árboles o arbustos a tres
metros sobre el nivel suelo (Alto) (Fig. 2).

Figura 1. Nidos artificiales de paja. A corresponde a un
nido no depredado y B a un nido depredado.

Figura 2. Diseño experimental.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El experimento duró apenas seis días, ya que los
nidos que no poseen cuidado parental tienen una alta
probabilidad de ser depredados, además, en estudios
similares se ha utilizado esta temporalidad (Trnka
et al., 2008; Pestana et al., 2020). Durante este tiempo
se observaron los nidos, donde se contó el número de
huevos depredados una vez al día.

Resultados
Los resultados muestran que el 55% de los nidos fueron
depredados, de los cuales 22 se reportaron en el suelo o
parte baja y 11 en los árboles o alto (Tab. 1 y Fig. 3). La tasa
de depredación en cada punto varió, siendo que en los
hábitats bajos la depredación media es más alta (Tab. 1).
Los resultados muestran una diferencia significativa
entre los ambientes (Alto o bajo), con un valor de
P = 0.005, por otro lado, la luminosidad no fue
significativa (P = 0.15) (Fig. 4).
Figura 3. Depredación de
nidos dependiendo del
hábitat (alto y bajo).

Análisis de datos
Para obtener la tasa de depredación se utilizó la siguiente
formula:

X: corresponde a la depredación de huevos,
considerando que cada huevo equivale a 0,33.
Y: corresponde al día en el que los huevos fueron
depredados, siendo los valores descendentes, donde
el primer día es 6 y el último 1.
Para analizar la supervivencia de los nidos, se analizó
con el valor de 1 para los que sobreviven y 2 para
los depredados. Con los datos obtenidos se realizó
un modelo de regresión de peligros proporcional
de COX (Cox, 1997) y estimador de Kaplan-Meier
(Kaplan y Meier, 1958), utilizando los paquetes
survival v. 3.4 (Therneau et al., 2022), pec v. 2022.05.04
(Gerds, 2022), y survminer v. 0.4.9 (Kassambara et al.,
2021), utilizando el software R versión 3.6.3 (R Core
Team, 2020). Con estos análisis también se evaluó
la supervivencia combinada con el tiempo (días) en
función con el hábitat (alto o bajo) y luminosidad,
para analizar si estas variables influencian en la
depredación en los primeros días del experimento.
Con el fin de determinar espacialmente los puntos con
mayor depredación se realizó un mapa de calor con
valores de depredación utilizando el software QGIS V 3.24
(QGIS Development Team, 2022).
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

Tabla 1. Resumen de depredación por cada hábitat
Hábitat

Media de
luz (%)

Nidos
depredados

Tasa de
depredación media

Alto

41.53

11

1.03

Bajo

38.40

22

2.69

Figura 4. Resultados del análisis de regresión de riesgos proporcionales de
Cox. El análisis mostró una correlación significativa en el hábitat de los nidos
(alto o bajo) en relación a la depredación de huevos (P = 0,005).
77

Depredación de nidos artificiales de Coturnix coturnix en un bosque urbano de Santo Domingo, provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas - Ecuador

Considerando la variación de densidad de la cobertura
vegetal y por ende de la luminosidad hacia los nidos,
se presumió que este elemento podría permitir la
rápida detección por depredadores, razón por la cual
se determinó la luminosidad en cada muestra. Para
obtener esta variable se realizaron tres fotografías
al dosel desde la ubicación del nido, posteriormente
las imágenes fueron procesadas en el software ImageJ
(Rasband, 2020), donde se transformó las fotografías
en datos binarios y se utilizó los valores de color blanco
para representar la luz.

�﻿

El estimador de Kaplan-Meier indica que existe
diferencia en la supervivencia de los huevos en el
suelo y en los árboles, considerando que en el suelo la
supervivencia es inferior al 50% a partir del quinto día
(Fig. 5).
Espacialmente, los puntos más calientes donde la tasa
de depredación es más alta se encuentran próximos a
viviendas (Fig. 6).

Discusión
Los resultados muestran que existe una alta tasa de
depredación de nidos artificiales en un bosque urbano
de Santo Domingo, los cuales podrían asociarse a la
presencia de fauna urbana, ya que los niveles más
altos se encuentran próximos a viviendas. La mayor
supervivencia en la parte alta de los árboles o arbustos
en relación al suelo se repiten en otros lugares (Heezik
et al., 2008; Kurucz et al., 2021; Saarinen y Suhonen,
2022), ya que corresponden a sitios más seguros
donde forrajeadores del suelo como perros y gatos,
característicos de áreas urbanas, no consiguen explorar
con facilidad. Sin embargo, la falta de cuidado parental,
podría reflejar los resultados. Dentro del Parque
Chanchay y más parches boscosos en el área urbana
de Santo Domingo, se ha reportado en varias ocasiones
la presencia de la especie Tinamú Chico o conocidas
localmente como pigualas (Crypturellus soui) (ver www.
ebird.org), la cual, al igual que otras especies que colocan
sus huevos en el suelo (Athanas y Greenfield, 2016), se
verán más afectadas por la alta depredación y pasarán
por un proceso de extinción local o disminución de la

78

densidad poblacional. En este sentido, garantizar la
manutención de la ornitofauna urbana depende de la
creación y ejecución de políticas públicas vinculadas al
control de la fauna urbana de la ciudad. En concordancia
con el Art. 144 del Código Orgánico del Ambiente del
Ecuador, los Gobiernos Autónomos Descentralizados
(GAD) Municipales tienen la competencia del control
de fauna urbana y de igual manera, en el Art. 399 del
Reglamento al Código Orgánico del Ambiente, cita que
este tipo de gobiernos locales poseen la competencia
de promover políticas, planes, programas y proyectos
de conservación de hábitats y ecosistemas de fauna
silvestre urbana dentro de su jurisdicción cantonal.
En este sentido, a nivel local, es necesario trabajar en
mecanismos que permitan garantizar la biodiversidad
urbana, la cual es existente y cumple papeles importantes
en el mantenimiento de los servicios ecosistémicos

Conclusiones
La depredación de nidos en bosques urbanos de
Santo Domingo, Ecuador, es alto, razón por la cual,
es importante realizar acciones que garanticen la
conservación de la biodiversidad en el marco de la
competencia de los gobiernos locales.

Agradecimientos
Agradecemos a la Fundación Ecológica Chanchay
por financiar los materiales y permitir realizar la
investigación en las instalaciones del Parque Ecológico
Etno-botánico Mariano Chanchay.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Figura 6. Puntos calientes de
depredación.

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

79

Depredación de nidos artificiales de Coturnix coturnix en un bosque urbano de Santo Domingo, provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas - Ecuador

Figura 5. Resultados del estimador de Kaplan-Meier.

�Literatura citada

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�NATURAL HISTORY AND
CONSERVATION STATUS OF
CROTALUS PYRRHUS COPE,
1866 (SQUAMATA: VIPERIDAE)
FROM ISLA EL MUERTO, GULF OF
CALIFORNIA, MEXICO

� ELÍ GARCÍA-PADILLA1, IVÁN VILLALOBOS-JUÁREZ2,
GUSTAVO ARNAUD3, DAVID LAZCANO4, LYDIA
ALLISON FUCSKO5, AND LARRY D.WILSON6

Biodiversidad Mesoamericana. Oaxaca de
Juárez, C.P. 68016, Oaxaca, México.
E-mail: eligarciapadilla86@gmail.com
2
Organización Los Hijos del Desierto, Valle de
las Delicias, Rincón de Romas, Aguascalientes,
Aguascalientes, México.
E-mail: epidushunter@gmail.com
3
Centro de Investigaciones Biológicas del
Noroeste Centro de Investigaciones Biológicas
del Noroeste, La Paz, Baja California Sur, C.P.
23096, México.
E-mail: garnaud04@cibnor.mx
4
Universidad Autónoma de Nuevo León,
Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio
de Herpetología, San Nicolás de los Garza, C.P.
66450, Nuevo León, México.
E-mail: imantodes52@hotmail.com.
5
Department of Humanities and Social Sciences,
Swinburne University of Technology, Melbourne,
Victoria, Australia.
E-mail: lydiafucsko@gmail.com
6
Centro Zamorano de Biodiversidad,
Escuela Agrícola Panamericana Zamorano,
Departamento de Francisco Morazán,
Honduras; 1350 Pelican Court, Homestead,
Florida, 33035-1031, USA.
Email: bufodoc@aol.com
1

81

�﻿

Figure 1.- Isla El Muerto, as seen from the Peninsula of Baja California,
near San Luis Gonzaga, Ensenada. Photo by Elí García-Padilla.

Abstract
The species of rattlesnakes that inhabit the islands of the Gulf of California in México
represent a group of vertebrates that are endangered (García-Padilla et al., 2018). The
main pressures they face are invasive species and illegal capture for commercialization
(Mellinck, 1995). Presently, aspects of natural history and conservation status for
many populations of various species still remain virtually unknown to science. During
May-June of 2009, we visited Isla El Muerto where there exists an insular population
of the rattlesnake Crotalus pyrrhus (Meik et al., 2015). The taxonomic status of this
species has been discussed, but almost nothing has been published about its ecology
and natural history. Here, we present new data concerning the distribution, relative
abundance, and conservation status of this insular population of this species.
We established that this species might be less abundant than previous authors
mentioned; the estimated relative abundance we obtained is 0.22 snakes/hour. Also,
we identified that the conservation status provided by Mexican (NOM-059 SEMARNAT,
2019) and international (IUCN) systems needs to be revised and modified to allocate
this species to a higher level of protection. We believe that this information can be
used as a basis for promoting and achieving the effective protection and conservation
of this population of C. pyrrhus and its habitat for perpetuity.

Resumen

Palabras claves: Golfo
de California; Isla El
Muerto; serpiente de
cascabel, conservación;
historia natural; Golfo de
California
Key words: Gulf of
California, Isla El Muerto,
rattlesnake; natural
history, conservation
82

Las especies de serpientes de cascabel que habitan las islas del Golfo de California en
México, representan un grupo de vertebrados terrestres vulnerables y amenazados
(García-Padilla et al., 2018). Las principales presiones que enfrentan son las especies
invasivas, y el tráfico ilegal de especies para su comercialización. Al presente muchas
poblaciones de especies insulares permanecen virtualmente desconocidas para
la ciencia en aspectos de su historia natural y estatus de conservación. Durante
los meses de mayo y junio de 2009 visitamos la Isla El Muerto donde habita una
población insular de Crotalus pyrrhus (Meik et al., 2015). El estatus taxonómico de esta
especie ya ha sido discutido formalmente, sin embargo, casi nada ha sido publicado
acerca de su ecología e historia natural. Nosotros presentamos aquí nuevos datos
acerca de la distribución, abundancia relativa y estatus de conservación de esta
especie. Encontramos que C. pyrrhus podría ser menos abundante de lo que previos
autores señalan; la abundancia relativa que estimamos es de 0.22 serpientes/hora.
También identificamos que el estatus de conservación otorgado a esta especie por
organismos nacionales (NOM-059 SEMARNAT, 2019) e internacionales (UICN) necesita
ser revisado y modificado urgentemente para considerar a esta especie en una
categoría más alta de protección. Esperamos que esta nueva aportación científica sea
la base para alcanzar la efectiva protección y conservación de C. pyrrhus y su hábitat
perpetuamente.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Materials and Methods

exico is considered as one of the five most
megadiverse countries worldwide (LlorenteBousquets and Ocegueda, 2008). Specifically,
it is competing with Australia for being the first or
the second most diverse country for crocodilians,
squamates, and turtles with a total of 975 species of
which 586 (60.1%) are endemic at the country level
(Ramírez-Bautista et al., 2023).

Two field trips were made to Isla El Muerto during the
dry season (in May and June of 2009), the time indicated
by Grismer (2002) to be the period of major activity of
Crotalus pyrrhus on the island. Each trip consisted of a
stay of five days and four nights.

M

Rattlesnakes of the genus Crotalus are a typical component
of herpetofaunas in Mexico, which reach their highest level
of diversity and endemicity in the central highlands of the
country (Campbell and Lamar, 2004). Currently, 46 species
of rattlesnakes are recorded from Mexico (Beaman and
Hayes, 2008; Wilson et al., 2013; Ramírez-Bautista et al.,
2023; García-Padilla et al., 2024), 15 of which are distributed
on the Pacific coast islands and those of the Gulf of
California associated with the Peninsula of Baja California
(Grismer, 1999b, 2002; Campbell and Lamar, 2004; GarcíaPadilla et al., 2018, 2024).
The islands associated with the Peninsula of Baja
California harbor significant diversity and endemism of
herpetofaunal species, including rattlesnakes. Presently,
most of these islands are protected by Mexican and
international legislation, and in 1978 the islands in
the Gulf of California were declared as a Patrimony of
Humanity by UNESCO (CONANP, 2000).
Insular species and mainland species with insular
populations, such as the rattlesnakes, merit special
attention due to their restricted geographic distribution, and
because they are under significant pressure from habitat
destruction, outright slaughter, introduction of exotic
species, and illegal collecting and traffic for the pet trade
black market (Dodd, 1987; Mellinck, 1995; Arnaud, 2015).
Due to the scarcity of scientific information about
the status of insular populations (Grismer, 2002), it is
particularly important to study certain natural history
aspects such as distribution and relative abundance so
as to define more accurately their conservation status.
Thus, the purpose of this paper is to provide information
on these topics with respect to the population of
Crotalus pyrrhus on Isla El Muerto. The general known
distribution of this species is in southern California,
extreme southern Nevada, extreme southwestern
Utah, and western Arizona, in the United Sates; and in
Baja California and extreme northwestern Sonora, in
Mexico (Campbell and Lamar, 2004; Meik et al., 2015).
The population on Isla El Muerto was described as
C. mitchellii muertensis by Klauber (1949). Then it was
elevated to full species by Grismer (1999), and recently
it was synonymized with C. pyrrhus by Meik et al., (2015).
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

Searching for Crotalus pyrrhus was undertaken in all
available habitats on the island, including canyons,
flat-topped hills and their slopes, and beaches. Every
individual found was georeferenced with the use of GPS
(Garmin®). With the help of the software Arc View®, we
designed a map of the island marked with the point of
collection for every individual.
Nocturnal surveys were conducted by a group of five
people. Every canyon, hill, and beach was sampled,
with the time quantified by use of a chronometer. The
hunters walked slowly, separated from one another by
a space of 10 m. searching every available microhabitat.
Surveying was undertaken a half an hour after sunset
and was completed when the selected site was totally
traversed. The chronometer was stopped every time
that a specimen was found and restarted when data
collection was finished.
Relative abundance was estimated based on the
number of snakes found per man-hour of searching
(Campbell and Christman, 1982; May et al., 1996; Oliveira
and Martins, 2001).

Description of isla el muerto
Isla El Muerto is a tiny island of 1.3 km2 in area (figure 1)
located in the Gulf of California about four kilometers off
the shore of the middle portion of the upper segment of
the peninsula of Baja California (Murphy et al., 2002). Its
highest elevation is 192 m (Murphy et al., 2002), which is
located near the mid-point along and across the island
(fig. 2). The island is characterized by the presence
of peaks, cliffs, mesas, canyons, and rocky beaches
(fig. 3). As noted by Grismer (2002: 335), “the island is
generally steep and extremely rocky. The volcanic rocks
are angular, eroded, and very irregular in shape.” The
island is composed of materials dating to the middle
and late Miocene and it probably separated from the
mainland as a result of a geological block failure during
the Pleistocene (Delgado-Argote, 2008).
The vegetation is desertic, as a consequence of limited
rainfall and the shortage of available standing water.
As noted by Lazcano et al., (2011: 130), “the dominant
plants [on] the island is [are] desert holly (Atriplex
hymenelytra) and needlegrass (Stipa sp.). There is a small
83

NATURAL HISTORY AND CONSERVATION STATUS OF CROTALUS PYRRHUS COPE, 1866 (SQUAMATA: VIPERIDAE) FROM ISLA EL MUERTO, GULF OF CALIFORNIA, MEXICO

Introduction

�﻿

number of cacti like [chollas] (Cilindropuntia choya) and
cardons (Pachycereus pringlei). Other plants found in
low proportion are desert thorn (Lycium sp.), glasswort
(Salicornia sp.), jojoba (Jojoba sp.), and mesquite (Prosopis
sp.).
The climate of Isla El Muerto is very dry with a mean
annual temperature of 23°C and an annual precipitation
fluctuating between 40 and 60 mm. The driest months
are May and June. The highest average monthly
temperatures (over 32°C) occur in July and August,
whereas the minimum average monthly temperature
(about 15°C) occurs in January (Minnich et al., 2000;
Cavazos, 2008).
The mammalian fauna of Isla El Muerto comprises only
three species, including the California sea lion (Zalophus
californicus), the California Myotis (Myotis californicus),
and the Deer Mouse (Peromyscus maniculatus). These
records are based on personal observations and the
results of trapping efforts during our own field work in
the island.
The most common birds that we observed on the island
are brown pelicans (Pelecanus occidentalis.), cormorants
(Phalacrocorax sp.), frigate birds (Fregata sp.), herons
(family Ardeidae), sea gulls (Larus livens), sea hawks
(Pandion haliaetus), ravens (Corvus corax), and peregrine
hawks (Falco peregrinus).

The herpetofauna of isla el muerto
Lazcano et al., (2011) documented the herpetofauna of
Isla El Muerto as consisting of eight species, including
the five species listed by Grismer (2002). Four species
each of lizards and snakes are recorded now from the
island. The lizards are the iguanids Dipsosaurus dorsalis
and Petrosaurus mearnsi, the phrynosomatid Uta lowei,
and the phyllodactylid Phyllodactylus xanti. The snakes
consist of the leptotyphlopid Rena humilis, the colubrid
Trimorphodon lyrophanes, the dipsadid Hypsiglena
torquata, and the viperid Crotalus pyrrhus. Only the lizard
Uta lowei is endemic to this island.

Historical backdrop of crotalus pyrrhus
Klauber, 1949
The population of Crotalus pyrrhus on Isla El Muerto
was described originally as C. mitchellii muertensis by
Klauber (1949), but subsequently was raised to species
rank (C. muertensis) by Grismer (1999a). Klauber (1949)
distinguished this taxon from other populations
allocated to his concept of C. mitchellii by having
“distinctive squamation and color patterns” and by
84

attaining “a smaller body size than other subspecies.” “As
more material from various populations of C. mitchelli
accumulated, [however,] it became apparent that only
the [last] characteristic is diagnostic, but Grismer (1999a)
argued that this is sufficient to allocate full species
status” (Campbell and Lamar, 2004: 561). Campbell and
Lamar (2004) followed Klauber (1949) in considering the
taxon muertensis as one of five subspecies of C. mitchellii
they recognized. However; more recently Meik et al.,
(2015) synonymized C. muertensis with C. pyrrhus.

Characterization of the habitat of
crotalus pyrrhus on isla el muerto

in order to identify the environmental heterogeneity
of the island, the different Landscape Units were
determined. For this, photointerpretation of images
from the Google Earth Program was carried out,
complemented with field verifications, obtaining a map
of Landscape Units, which includes the ravines, beaches,
plateaus, and slopes where we sampled for rattlesnakes
(Figure 2).
A general analysis of the vegetation present on the
island in the different Landscape Units was carried out.
Some plants were photographed and with the use of
a botanical press, samples of some plants present on
the island were taken, which were later identified in the
CIBNOR Botany Laboratory.
Some 100 m long Canfield lines were carried out in
strategic locations on the island, recording the stoniness
present according to different diameter categories
that were previously established (Canfield, 1941). The
Canfield lines measures 100 m of length and were made
in the next places: “Cañada del Campamento”, “Cañada
de Israel”, “Meseta del Maestrote”, “Cañada derecho
(Tres Cañadas) south of the island”, “Plano passing
Gaviotas Beach to the north” and “Table on one side of
Gaviotas Beach to the south” (see figure 2).
The rocks were classified based on their size into type
I rocks (up to 30 cm in diameter), type II rocks (31 to 60
cm in diameter) and type III rocks (more than 61 cm in
diameter). The results per site of each of the categories
(types of rocks, vegetation and naked soil are expressed
in percentages.

Microhabitat distribution of crotalus
pyrrhus

crotalus pyrrhus occurs widely on this island (table 1, fig.
2). Collections were made over four days in May (4–7)
and three days in June (16–18). Twenty-two individuals
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�NATURAL HISTORY AND CONSERVATION STATUS OF CROTALUS PYRRHUS COPE, 1866 (SQUAMATA: VIPERIDAE) FROM ISLA EL MUERTO, GULF OF CALIFORNIA, MEXICO

Figure 2.- Map of Isla
El Muerto indicating the
locations of the inland and
its study sites. Credit: Iván
Villalobos-Juárez.

Figure 3.- Cañada del Campamento, illustrating the scarcity of
vegetation on the beach and the rocky walls of the canyon. Photo by Elí
García-Padilla.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

85

�﻿

were found over these seven days (table 1). Of 21
individuals that were sexed, 11 were males and 10 were
females. Thus, the sex ratio was as close to 1:1 as is
possible with an odd number of individuals.
Individuals of C. pyrrhus were encountered at seven
different localities (Table 1) on the peninsular-facing
side of the island (fig. 4) over a span of about 1.5 airline
kilometers or about three-quarters of its length, and
from the beach to the spine of the island.
The greatest number of individuals (nine) was found at
the Cañada de Campamento locality (fig. 4). This place is
the only one where we trapped Peromyscus maniculatus,
one of the prey species known to be consumed by this
rattlesnake. We also observed that Uta lowei congregates
in large numbers at the bottom of this canyon to feed
on mosquitoes, which attracts the rattlesnakes that prey
on this lizard. We confirmed this association by finding a
juvenile C. pyrrhus on the slope of Meseta el Maestrote that
contained a Uta lowei. We also saw Dipsosaurus dorsalis,

Petrosaurus mearnsi, and Phyllodactylus xanti in this canyon.
Klauber (1949) reported Petrosaurus mearnsi as prey of the
rattlesnake and Grismer (2002) opined that it also probably
feeds on Phyllodactylus xanti, which he indicated is common
on the island. Grismer (pers. comm.) considered D. dorsalis
to be a recent arrival on the island and we presume it also
might serve as prey for the rattlesnake. At Playa Gaviotas,
we observed individuals of Crotalus pyrrhus inactive under
rocks during the day and active only during the night. At
this site there is a community of Salicornia sp. that harbors
chicks and nests with eggs of Larus livens. Presumably, the
chicks also can be used as prey by C. pyrrhus.

Relative abundance of crotalus pyrrhus
the total abundance of snakes found for the
whole survey (May and June) = 3400 minutes of
searching/60=56.66 hours of searching. A total of 13
snakes (9+4) were found. So then, the total relative
abundance was: 13/56.66= 0.22 snakes/ hour.

Table 1.-Number of rattle snakes Crotalus pyrrhus found during the field work in Isla El
Muerto, Gulf of California.
Snake

86

Date

Site

Sex

SVL

1

4/05/2009

Cañada del campamento

M

59.4

2

4/05/2009

Cañada del campamento

M

53.0

3

4/05/2009

Cañada del campamento

F

30.2

4

5/05/2009

Cañada del campamento

F

36.7

5

6/05/2009

Playa gaviotas

M

29.7

6

6/05/2009

Playa gaviotas

F

40.5

7

6/05/2009

Playa gaviotas

M

58.5

8

6/05/2009

Playa gaviotas

F

45.3

9

6/05/2009

Ladera de playa gaviotas-meseta del
maestrote

F

41.7

10

6/05/2009

Playa gaviotas

M

48.5

11

6/05/2009

Cañada del compadre de Israel

M

36.5

12

6/05/2009

Cañada del compadre de Israel

M

43.7

13

7/05/2009

Ladera de la meseta del maestrote

F

27.5

14

7/05/2009

Ladera de la meseta del maestrote

M

69.0

15

7/05/2009

Ladera de la meseta del maestrote

M

61.6

16

16/06/2009

Cañada del campamento

F

49.5

17

16/06/2009

Cañada del campamento

F

49

18

16/06/2009

Cañada del campamento

-

-

19

17/06/2009

Playa gaviotas

F

32.0

20

18/06/2009

Playa del faro

M

50.0

21

18/06/2009

Playa del faro

F

31.1

22

18/06/2009

Cañada derecha de “3 cañadas”

M

35.5

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Conservation of crotalus pyrrhus in
isla el muerto

the islands of the Gulf of California collectively
constitute an important region of herpetofaunal
diversity and endemicity in Mexico (Peralta-García
et al., 2023; García-Padilla et al., 2018). As noted by
Lazcano et al., (2011: 129), “the herpetofauna of
the islands in the Gulf of California comprises more
than 115 species, of which almost 50% are endemic.”
Rattlesnakes are frequent components of the Gulf
of California insular herpetofauna. 14 species of
rattlesnakes are recorded from the Gulf of California
islands. Six of these species are insular endemics,
each confined to a single gulf island (García-Padilla et
al., 2018; Peralta-García, et al., 2023). The population
of C. pyrrhus inhabits an island comprising 1.3 km2.
Nonetheless, this rattlesnake is currently distributed
in the southwestern United States and Baja California,
Mexico (Peralta-García et al., 2023).
Crotalus pyrrhus is not placed on the SEMARNAT list
(SEMARNAT, 2010). Presuming this species ever appears on
the SEMARNAT list, it should be considered as Endangered
(P) since it is persecuted by humans for the illegal pet trade,
it is killed by humans that use the island as a temporary
camp and the species is evidently suffering the effects
of climate change (Peralta-García et al., 2023). The IUCN
categorization for this rattlesnake is Least Concern. We
find it difficult to understand how a rattlesnake species
with this insular population to Isla El Muerto which is
subject to outright killing and illegal collecting (see below)
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

possibly can be judged as of Least Concern. A much
fairer assessment would categorize Crotalus pyrrhus as
Endangered, if not Critically Endangered.
The evaluation provided by the application of the EVS
measure tells a markedly different story. The value
for Crotalus pyrrhus is 13, which places it in the upper
portion of the medium vulnerability range (Wilson et al.,
2013). The species rates this value because it is limited
to the vicinity of the type locality, occurs in a single
vegetation formation, and is subject to human pressure
(Peralta-Garcia, et al., 2023).
As well as, in their identification of priorities for the
conservation of vipers, Maritz et al., (2016) provided the
following threat index (TI), ecological and evolutionary
distinctiveness (EED), and combined (TI + EDD) values
for C. muertensis: TI = DD, EED = DD, TI+EED = DD. For
C. pyrrhus: TI = 0.20 EED = DD, TI+EED = DD. And for C.
mitchellii: TI = 0.30, EED = 0.49, TI+EED = 0.39. All these
three values fall in the Least Concern category of the
IUCN.
Crotalus pyrrhus is a rattlesnake species of significant
conservation interest since some of its populations
are confined in distribution to very small islands lying
within easy reach of the mainland of the Peninsula of
Baja California. According to Peralta-García et al., (2023),
the effects of climate change could present a severe
threat to insular systems since amphibians and reptiles
obviously cannot expand or modify their distributions
to compensate for their effects. Among terrestrial
87

NATURAL HISTORY AND CONSERVATION STATUS OF CROTALUS PYRRHUS COPE, 1866 (SQUAMATA: VIPERIDAE) FROM ISLA EL MUERTO, GULF OF CALIFORNIA, MEXICO

Figure 4.-Crotalus
pyrrhus from Isla El
Muerto. Photo by
Elí García-Padilla.

�﻿

vertebrates on islands, reports show that amphibians
and reptiles could be the most affected by climate
change (Becerra-López et al., 2022; Peralta-García et al.,
2023). Estimates indicate that many species could lose
close to 50% of their distribution ranges (Ureta et al.,
2018). In addition to this factor, the rise in sea level due
to the effects of climate change would affect many of the
reptiles on islands (Bellard et al., 2013; Pliego-Sánchez et
al., 2021).
Isla el Muerto is uninhabited by humans, but the island
is visited sometimes by fishermen, who reported that
individuals from the United States (“gringos”) regularly
visit the island to search for this rattlesnake. (GarcíaPadilla, 2010) and Mellink (1995) indicated that C. pyrrhus
(cited as C. muertensis) is one of the species that inhabit
the Peninsula of Baja California and its associated
islands that is illegally collected and smuggled into the
United States for sale in the pet trade black market.
Mellink (op. cit.) stated that prices at the time ranged
from $150 for captive-born young to $375 for a pair of
adults. Given what we report here about the abundance
and ease of encounter of individuals of this rattlesnake
and the degree to which it is subject to illegal collection,
we submit that this population should be monitored
by authorities continuously to ensure its survival for
perpetuity.

Summary and conclusions
Distribution: According to the literature, individuals of
C. pyrrhus on Isla el Muerto can be found on beaches
(Klauber, 1949) and on hills (Grismer, 2002). We also
found that C. pyrrhus inhabits various other types of
habitats, including rocky walls and canyons.
Klauber (1949) mentioned that the deer mouse
(Peromyscus sp.) was found in the stomachs of C. pyrrhus
on the island. We found that Peromyscus maniculatus
inhabits Cañada del Campamento (see figure 2), so that
we presume that this canyon is ideal for C. pyrrhus due
to the presence of the only previously confirmed prey.
According to Grismer (2002), Petrosaurus mearnsi and
Phyllodactylus xanti might be potential prey of C. pyrrhus
on the island. We observed that Dipsosaurus dorsalis,
a possible recent arrival on the island (Lazcano et al.,
2011) might also be a potential prey for C. pyrrhus. We
assumed that these lizards and mice might have some
influence on the presence and distribution of C. pyrrhus
on Cañada del Campamento.
According to Grismer (2002), Larus livens might represent
another prey of C. pyrrhus on the island. Although we
did not find any evidence of predation, we observed
88

that in Playa Gaviotas there is a significant number of C.
pyrrhus, and this might be related to the presence of L.
livens chickens and eggs. Also, another important prey
on this beach could be the lizard Uta lowei.
One of the places where we did not find any specimens
of C. pyrrhus was Meseta del Maestrote. We noticed
that deer mice and lizards are not present at this site,
probably due to the lack of vegetation. Also, another
observation was that the soil surface of this place can
reach extremely high temperatures, due to direct
incidence of sunlight, reducing very likely rattlesnake
activity.
Abundance: The only evidence from the literature on
how abundant is or was C. pyrrhus on the island is found
on Klauber (1949). He mentioned that the collector (of
the type series for C. muertensis) found nine animals in
less than 20 feet. This means that nine C. pyrrhus were
collected every 6.1 meters, or that 1.47 snakes were
found every meter. The author did not mention the
specific site of the island where this event took place,
and we assumed that if the collector walked only six
meters, he probably took only a couple of minutes to
find the nine specimens.
We found that the relative abundance of C. pyrrhus on
Isla El Muerto is 0.22 snakes/hour, which means that it is
necessary to spend approximately five hours in order to
find one specimen of C. pyrrhus.
When these data are compared to that on other insular
and peninsular rattlesnake populations, we found that
Avila-Villegas (2005) reported a relative abundance of
0.4 snakes/hour for C. catalinensis on Isla Santa Catalina.
Additionally, Murillo-Quero (2009) mentioned a relative
abundance of 0.75 snakes/hour for C. ruber on the
Peninsula el Mogote, La Paz, Baja California Sur, and the
relative abundance of C. tortugensis on Isla Tortuga was
estimated as 0.45 snakes/hour (Arnaud-Franco, 2010,
personal communication).
Conservation: Klauber (1949) mentioned that Isla
El Muerto is one of the three islands on the Gulf of
California where one collector can find a big number
of snakes in a short period of time. Comparing the
actual evidence and observations, we assume that the
population of C. pyrrhus is decreasing drastically. The
population of C. pyrrhus inhabiting a very small island
remains vulnerable to pressures such as possible
invasive species like feral cats and the indiscriminate
killing and the illegal collecting for the pet trade (Mellink,
1995). Special regulations for its conservation status and
protection need to be developed in order to achieve the
preservation of this important rattlesnake population
and its habitat for perpetuity.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�NATURAL HISTORY AND CONSERVATION STATUS OF CROTALUS PYRRHUS COPE, 1866 (SQUAMATA: VIPERIDAE) FROM ISLA EL MUERTO, GULF OF CALIFORNIA, MEXICO

Table 3.- Relative abundance of snakes found during the month of June, 2009. The total abundance of snakes for this survey
was: 0.12 snakes/hour.
Site
Cañada del campamento

Time of searching

Number of people

Number of snakes found

Abundance

520min(8.666h)

5

0

0

Playa del faro

672min(11.2h)

5

3

0.267

Playa gaviotas

64min(1.06h)

5

1

0.943

Meseta del maestrote

29min(0.48h)

5

0

0

670min(11.166h)

5

0

0

Cañada del compadre de Israel

Table 2.- Relative abundance of snakes found during the month of May, 2009. The total abundance of snakes for this survey
was of 9 (snakes)/24.08 (hours)= 0.37 snakes/hour.
Site
Cañada del campamento
Cañada de Israel

Time of searching

Number of people

Number of snakes found

Abundance

575 min(9.583 h)

5

2

0.2 serp/hr.

65 min

5

0

0

Playa gaviotas

425 min(7.083h)

5

5

0.7

Meseta del maestrote

380min(6.333h)

5

2

0.31

Figure 5.-Peromyscus maniculatus
from Isla El Muerto. Photo by Elí
García-Padilla.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

89

�Figure 6.-Uta lowei from Isla El Muerto. Photo by Elí García-Padilla.

Figure 7.-Petrosaurus mearnsi from Isla El Muerto. Photo by Elí García-Padilla.
90

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�NATURAL HISTORY AND CONSERVATION STATUS OF CROTALUS PYRRHUS COPE, 1866 (SQUAMATA: VIPERIDAE) FROM ISLA EL MUERTO, GULF OF CALIFORNIA, MEXICO

Figure 8.-Dipsosaurus dorsalis from Isla El Muerto. Photo by Elí García-Padilla.

Figure 9.-Hypsiglena torquata from Isla El Muerto. Photo by Elí García-Padilla.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

91

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�LA CATÁSTROFE
CLIMÁTICA COMO
PROFECÍA SECULAR
Y MILENARIA
� Luis G. López Lemus
Quid Pro Quo, Ltd.

94

�LA CATÁSTROFE CLIMÁTICA COMO PROFECÍA SECULAR Y MILENARIA

Resumen
El movimiento por el cambio climático es una entidad cultural poderosa. No afirma
ni niega la realidad de su narrativa central, que corresponde a la ciencia decidir y,
sin embargo, es la cultura la que explica el poder y la prevalencia de su narrativa, las
respuestas políticas y sociales a ella y la aparente voluntad de muchas personas para
incurrir en costos inmensos con el fin de evitar una supuesta amenaza existencial aún
cuando nuestra capacidad para alterar sus consecuencias es cuestionable. Esta narrativa
emplea el miedo como un poderoso motivador que se inculca desde la niñez y cuya
condena apocalíptica se determina de antemano por la desobediencia colectiva, mientras
que la salvación se promete para los píos y arrepentidos que cumplan con sus onerosas
disposiciones, muchas de ellas inútiles. En 1983, Michael Barkun, hoy profesor emérito
de la Universidad de Syracuse en Nueva York, publicó un puntilloso ensayo que identifica
proféticamente el surgimiento de un “nuevo apocalipticismo” en el tan politizado discurso
mediático de nuestro tiempo. Se comparten extractos selectos del mismo, traducidos
libremente, supeditándolos a los debates públicos vigentes sobre el tema, particularmente
enfáticos en sus catastróficas proyecciones y nefastas consecuencias.

Abstract
The climate change movement is a powerful cultural entity. It neither affirms nor denies
the reality of its central narrative, which is for science to decide, and yet it is culture that
explains the power and prevalence of its narrative, the political and social responses to it,
and the apparent will of many people to incur immense costs in order to avoid a supposed
existential threat, even though our ability to alter its consequences is still doubtful. This
narrative uses fear as a powerful motivator that is instilled from childhood and whose
apocalyptic condemnation is determined in advance by collective disobedience, while
salvation is promised to the pious and repentant who comply with its onerous provisions,
many of them useless. In 1983, Michael Barkun, now professor emeritus at Syracuse
University in New York, published a meticulous essay that prophetically identifies the
emergence of a “new apocalypticism” in the highly politicized media discourse of our time.
Selected excerpts are shared below, subjecting them to current public debates on the
subject, particularly emphatic in their catastrophic projections and dire consequences.

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

95

�﻿

E

l cambio climático se ha convertido en una
poderosa entidad cultural en nuestros
días que no afirma ni niega la realidad de
su narrativa fundamental, que a la ciencia le
corresponde sancionar, pero sí explica su poder y su
predominancia mediática. En la misma tónica, explica
igualmente las consecuentes respuestas políticas y
sociales de las juventudes, y el voluntarioso empeño
de muchas personas por asumir el enorme costo de
prevenir una supuesta amenaza existencial aún sin
pruebas fehacientes de la capacidad humana para
atenuar su impacto.
La narrativa climática afirma que las emisiones
antropogénicas de gases de efecto invernadero (GEIs)
son la causa de una emergencia, y que, sin una urgente y
extraordinaria acción, lo que sea que esto signifique, las
consecuencias sobre la humanidad serán catastróficas
(Figura 1). De muchas formas, las características
culturales de este discurso exhiben un notable
paralelismo con movimientos religiosos e ideológicos
comenzando por su inamovible creencia fundamental
que no admite el cuestionamiento implícito ante la
evidencia existente, y que se extiende a las incesantes
declaraciones de políticos, comentadores mediáticos y
ambientalistas, por supuesto.
Sus fieles son validados y confirmados por prácticas
de grupo, mientras que los apóstatas o escépticos
pecadores, i.e., los negacionistas, son calumniados,
penalizados y excluidos por sus patriarcas que dan
certidumbre a las multitudes devotas. Sus principios
fundacionales y sus numerosas creencias subsidiarias
se validan a partir de interpretaciones exageradas de
estudios científicos, evidencias anecdóticas y estadísticas
convenientemente seleccionadas para reforzar su
credo, cuyo sesgo confirmatorio es pregonado por
personalidades influyentes que incluyen celebridades
de la farándula que, sin el mínimo conocimiento del
tema, propagan la doctrina profética. El miedo se
emplea como un poderoso motivador que se inculca
desde la niñez y cuya condena apocalíptica se determina
de antemano por la desobediencia colectiva, mientras
que la salvación se promete para los píos y arrepentidos
que cumplan con sus onerosas disposiciones, muchas
de ellas inútiles.
En 1983, Michael Barkun, hoy profesor emérito de la
Universidad de Syracuse, Nueva York, donde tuve la
fortuna de tomar clases, escribió un puntilloso ensayo1
en el que identificaba proféticamente el surgimiento de
un “nuevo apocalipticismo” en el discurso mediático tan
politizado de nuestro tiempo. Al respecto aquí comparto
algunos extractos traducidos libremente a 40 años
de distancia, vinculándolos con los debates públicos
vigentes sobre el cambio climático…

96

Barkun definió el “Nuevo Apocalipticismo” de la
siguiente manera:
El “Nuevo Apocalipticismo” es innegablemente
religioso, dado su arraigo en la milenaria tradición
cristiana [con la que estamos familiarizados]. El
apocalipticismo religioso, sin embargo, no es el
único apocalipticismo actual en la sociedad, Con él
coexiste un apocalipticismo más nuevo, más difuso,
pero indiscutiblemente influyente. Secular más que
religioso, esta segunda variedad surge de una visión
naturalista del mundo, más deudora de la ciencia y la
crítica social que de la teología. Muchos de sus autores
son académicos y las obras mismas están dirigidas
a un público no especializado pero influyente (i.e.,
funcionarios gubernamentales, líderes empresariales
y periodistas) que se presume tienen el poder de
intervenir para evitar una catástrofe planetaria…
(p263)
Barkun observa que los intelectuales 2 cumplen
ahora una función social que antes cumplían los
líderes religiosos, aunque estos intelectuales no
siempre consideraron que la ciencia y la religión eran
compatibles (Figura 2):
Por muy desinformados o poco comprensivos que
puedan ser estos profetas seculares con respecto a
sus homólogos religiosos, reconocen claramente la
presencia de motivos religiosos en su propia obra.
Sus predicciones de “las últimas cosas” generan los
mismos sentimientos de asombro que siempre han
rodeado a la escatología popular, incluso aún si
en este caso las predicciones a menudo surgen de
modelos informáticos más que de los textos bíblicos
en sus varias versiones y traducciones… (p265)
Irónicamente, así como la literatura apocalíptica
religiosa resta importancia al mundo natural, la
nueva literatura secular lo hace más prominente. Al
concentrarse en la capacidad de la acción humana
para desestabilizar los ritmos naturales, los escritores
seculares han hecho que la naturaleza sea más
importante reconociendo a la vez la potencia del acto
humano (p269)… La transformación del mundo por
parte de los religiosos, que se lograría en los “Últimos
Días”, ocurriría ahora gradualmente como consecuencia
de la intervención humana. Esta visión confiada y
redentorista de la ciencia lleva como corolarios la
necesidad y el deseo del dominio humano sobre el
mundo natural: el mismísimo pecado uniformemente
atacado en la literatura apocalíptica secular de hoy.
Mientras que este dominio sobre la naturaleza alguna
vez fue visto como el camino hacia una mayor felicidad
y plenitud, ahora parece ser el camino hacia el fin del
mundo…(p270)
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�LA CATÁSTROFE CLIMÁTICA COMO PROFECÍA SECULAR Y MILENARIA
Figura 1. La bien sabida narrativa climática afirma
que las emisiones antropogénicas de gases de
efecto invernadero (GEIs) son la causa de una
emergencia, y que, sin una urgente y extraordinaria
acción, lo que sea que esto signifique, las
consecuencias sobre la humanidad serán
catastróficas

Figura 2. Para muchos, la ciencia ha reemplazado a la religión en
su capacidad percibida para identificar las causas fundamentales de
nuestra crisis existencial y los científicos han reemplazado a los líderes
religiosos al tener cierta capacidad única para orientar a las masas
sobre cómo debemos transformarnos y evitar la catástrofe.

Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

97

�﻿

Figura 3. Cuando
escuchamos a los
científicos del clima,
citados con frecuencia,
advertir que nuestros
calamitosos tiempos son
consecuencia de nuestras
pasadas y equivocadas
acciones y que el camino
hacia un futuro diferente
es la transformación
(por ejemplo, “urgencia
y acción” en el eslogan
del popular científico del
clima Michael Mann), no
es difícil asumir estos
llamados como aquellos
de los sacerdotes actuales
del Apocalipsis secular
explicando nuestra
situación y ofreciendo la
esperanza de salvación.

Para los milenaristas seculares, los eventos extremos
que ahora acaparan los encabezados en todos los
medios (e.g., inundaciones, huracanes, incendios,
etc.) son más que meros presagios: Son evidencia de
nuestros pecados del pasado y brindan oportunidades
de redención en el futuro, si tan sólo escucháramos,
aceptáramos nuestra culpa y nos redimiéramos:
Mientras que la visión religiosa considera los
acontecimientos como signos, la posición secular es
mucho más propensa a verlos como causas directas: el
futuro ocurrirá debido a acciones hechas en el pasado y
en el presente, pero el futuro puede cambiarse tomando
diferentes decisiones ahora. A cierto nivel, esto desplaza la
eficacia causal de una deidad externa a los seres humanos.
En otro nivel, al abrir la posibilidad de que “El Fin” pueda
evitarse mediante una acción oportuna, el cambio
introduce una medida de indeterminación contrapuesta
al énfasis fundamentalista de la inevitabilidad. La
oportunidad de adoptar medidas preventivas hace que
los escenarios seculares parezcan más esperanzadores
porque, en principio, las acciones destructivas por
parte de los seres humanos podrían evitarse: los actos
intencionales podrían prevenirse señalando sus probables
consecuencias, mientras que el error humano podría
reducirse si se vigilara más de cerca la situación; es
decir, la misma directiva de quienes ocupan puestos de
responsabilidad. Sin embargo, este enfoque sólo puede
albergar la esperanza de minimizar los riesgos, dejando
aún alguna posibilidad indestructible de peligro, porque el
comportamiento malvado, ignorante o inadvertido nunca
puede eliminarse… (p271)
98

Cuando escuchamos a los científicos del clima,
citados con frecuencia, advertir que nuestros tiempos
calamitosos son consecuencia de nuestras pasadas
y equivocadas acciones, y que el camino hacia un
futuro diferente es la transformación (por ejemplo,
“urgencia y acción” en el lema del popular científico
del clima Michael Mann, Figura 3), podemos entender
estas dinámicas como las de los sacerdotes actuales
del Apocalipsis secular explicando nuestra situación
y ofreciendo la esperanza de salvación. Al respecto,
Barkun sostuvo que las visiones apocalípticas
seculares del mundo también son compatibles con una
perspectiva maniquea sobre el bien y el mal:
Los apocalípticos seculares tienden a adoptar dos
estrategias. Por un lado, pueden atribuir el sufrimiento a
las maquinaciones de grupos pequeños pero poderosos,
cuyo control de los recursos económicos, militares o de
otro tipo les permite poner en peligro el destino de otros,
lo cual tiene la ventaja de establecer un orden maniqueo
que, lamentablemente también, es una estrategia que
fácilmente conduce a la desesperación si las fuerzas del
bien parecen débiles… (p273)
Todos hemos escuchado el sermón: son las compañías
petroleras y nuestra adicción a los combustibles
fósiles, son los conservadores, los mega-millonarios,
los negacionistas y otras fuerzas oscuras quienes
han conspirado para frustrar el movimiento climático
durante muchas décadas (Figura 4). Si tan solo pudieran
ser derrotados, se produciría una transformación y se
evitaría el Apocalipsis, dicen.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Por otro lado, la destrucción del mundo puede
verse como la consecuencia indeseada de acciones
humanas mal informadas, inoportunas o ineptas.
Según quienes sostienen esta opinión, las víctimas
de la destrucción del mundo son, al menos en
parte, culpables de su destino, ya que, si se
hubieran comportado de otra manera, habrían
podido evitarlo. La primera posición, la visión
conspirativa, preserva la apariencia del orden moral
al secularizar el mito del Armagedón, en el que el
bien y el mal compiten, pero conserva un elemento
de indeterminación que no se encuentra en la
versión religiosa. La segunda posición, que atribuye
insuficiencias a las víctimas, intenta restablecer el
orden moral implicando que el sufrimiento puede
no ser totalmente inmerecido: las víctimas pueden
de alguna manera merecer su destino porque
actuaron imprudentemente… (p273)

¿Cómo podría evolucionar en el futuro el Nuevo
Apocalipticismo contemporáneo?, Barkun ofreció tres
posibilidades:
Una posibilidad, por supuesto, es que los apocalípticos
religiosos o los seculares tengan razón y que la historia
termine efectivamente durante la vida de quienes ahora
viven… (p276)
De hecho, podríamos estar ya en las últimas etapas
de una crisis climática existencial, que no lograremos
cambiar y tendremos que aceptar que el fin está cerca:
Una segunda posibilidad, confirmada en casos
pasados de predicción religiosa, es que los vagos
pronósticos den paso a predicciones más precisas a
medida que los interesados en aumento busquen la
reducción progresiva de la ambigüedad. Cuando esto
ocurra, el escenario está preparado para el rechazo
de la profecía, ese momento en el que una predicción
específica se interrumpe públicamente y el movimiento
asociado a ella rápidamente se contrae hasta un núcleo
incondicional de creyentes más comprometidos… (p276)
En este sentido ¿qué sucederá cuando no logremos la
meta de no elevar la temperatura planetaria promedio
más allá de 1.5° C? ¿Serán entonces 2° C? Por otro lado,
siempre habrá suficientes fenómenos meteorológicos

Figura 4. De
entre los reclamos
sociales más
frecuentes
para combatir
la supuesta
emergencia
climática, destacan
la cancelación a la
explotación y el uso
de combustibles
fósiles desde su
extracción hasta la
producción de los
bienes y servicios
que han sostenido
a la presente
civilización durante
más de 150 años.
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

99

LA CATÁSTROFE CLIMÁTICA COMO PROFECÍA SECULAR Y MILENARIA

Por lo anterior, no es sorprendente que el Apocalipsis
secular también se interprete como consecuencia
de que ciertas personas, ignorantes o indiferentes,
que no han prestado atención a las advertencias
de los expertos, y que, a pesar de estas, siguen
transportándose en aviones a propulsión, conduciendo
automóviles utilitarios en las ciudades, comiendo
hamburguesas, utilizando el aire acondicionado y
negándose a cambiar:

�﻿

extremos en todo el planeta como para sostener por
mucho tiempo la idea de que la fatalidad está a la
vuelta de la esquina. Barkun explicó que las creencias
apocalípticas han estado presentes en las sociedades
durante siglos y, por lo tanto, probablemente nunca
desaparecerán:
Una tercera posibilidad es que el número de creyentes
pueda llegar a ser tan grande que su propio número
e influencia produzcan un cambio fundamental en el
orden social. El ascenso del cristianismo durante el
Imperio Romano tardío y la desilusión de la población
rusa inmediatamente antes de su Revolución son
ejemplos de ello. En este caso, las predicciones nefastas
pueden convertirse en profecías autocumplidas, o
pueden parecerse mucho a ellas… (p276-277)
Esta es, por supuesto, la estrategia “todo incluido” de
muchos activistas climáticos: forzar a que se produzca la
transformación global deseada y luego atribuirse el mérito
del Armagedón evitado si bien yo sostengo que, aunque
la crisis demográfica3 global de mitad del siglo pasado
terminó con una declaración de éxito al pregonarse
que hacer sonar la alarma a tiempo salvó a miles de
millones de la hambruna, sólo se trata de una percepción
contextual que en realidad no concuerda del todo con la
historia.

En el presente, aún si descarbonizamos rápidamente
nuestros procesos industriales, el Apocalipsis seguirá siendo
una amenaza real, si bien simplemente no cumplida; de
hecho esto es lo que está detrás de las discusiones sobre
el futuro climático al seguirse aplicando el obsoleto y más
radical escenario SSP5-8.5 del Panel Intergubernamental
del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés),
exhaustivamente promovido en sus reportes más recientes,
y que se reproduce aquí en la Figura 5, entre otros4.
Las ideas y las creencias cambian, como el clima, y si la gente
debe elegir entre la comida del día o encender la calefacción,
o cuando los países más pobres se vean privados de energía
asequible y desesperadamente necesaria para crecer, entonces
el sentido práctico y la culpa seguramente provocarán un
cambio eventual de tales ideas y creencias. El hecho de que
aún no lo hayan hecho demuestra el poder de la cultura frente
a la lógica, la moralidad, el interés propio y los hechos.
Después de 40 años, el ensayo de Barkun es notable
cuando se lee en el contexto de la letanía climática
contemporánea. Por supuesto, el cambio climático es
real e importante, pero no es (según el IPCC) el fin del
mundo. Es casi seguro que el futuro a corto plazo de la
política climática será una lucha entre el pragmatismo
y un nuevo apocalipticismo, cuyo resultado está aún
por verse.

Figura 5. Aquí los escenarios
basados en Vías Socioeconómicas
Compartidas (SSPs, por sus siglas
en inglés) en los que se muestran
los intervalos de temperatura
ilustrativos con respecto a aquellos
preindustriales: las temperaturas
históricas (banda frontal), las
temperaturas recientes (pequeño
bloque en el medio) y la ramificación
de los respectivos escenarios durante
el siglo XXI a lo largo de cinco familias
socioeconómicas. Las pequeñas
barras horizontales negras en los
pilares a 2100 para cada SSP, indican
niveles de temperatura ilustrativos
para la variedad de escenarios de SSP.
Las bandas más opacas a lo largo del
siglo XXI indican los cinco escenarios
considerados prioritarios por el
IPCC. Las bandas más transparentes
indican otros escenarios. También se
muestra una barra indicativa azul en
el lado derecho, que indica el efecto
de las acciones de mitigación para
reducir los niveles de temperatura
hacia el 2100 y durante todo el siglo
XXI, dependiendo del escenario de
referencia respectivo y el nivel de
mitigación5.
100

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Notas

Barkun, M, 1983. Divided apocalypse: Thinking about the end in
contemporary America. Soundings: An Interdisciplinary Journal
6: 257-280. https://www.jstor.org/stable/41178260
2
“Todo intelectual tiene una responsabilidad muy especial. Tiene el
privilegio y la oportunidad de estudiar. A cambio, le debe a sus
semejantes (o “a la sociedad”) representar los resultados de su
estudio de la manera más simple, clara y modesta que pueda.
Lo peor que pueden hacer los intelectuales –el pecado capital– es
tratar de erigirse en grandes profetas frente a sus semejantes e
impresionarlos con filosofías desconcertantes. Quien no pueda
hablar con sencillez y claridad, no debe decir nada y seguir trabajando hasta que pueda hacerlo”. —Karl Popper
1

https://www.goodreads.com/quotes/9810170-every-intellectual-has-a-very-special-responsibility-he-has-the

Ehrlich,PR, 1968. The Population Bomb. Ballantine Books, Chicago. 201p.
4
El escenario SSP5-8.5 se ha convertido en un argumento político
con beneficios tanto para quienes buscan alarmar a la
gente como para quienes con él han señalado los resultados arreglados en la investigación climática pertinente
por lo que, dados estos beneficios duales, se espera que
su politización se intensifique: Pielke Jr, R &amp; J, Ritchie, 2021.
Distorting the view of our climate future: The misuse and
abuse of climate pathways and scenarios. Energy Research
and Social Science 72: 101890.
5
Meinshausen, M et al, 2020. The shared socio-economic pathway
(SSP) greenhouse gas concentrations and their extensions
to 2500. Geoscientific Model Development 13: 3571–3605.
3

�IN MEMORIAM:
of

Larry David Wilson

�Elí
  
García-Padilla

L

arry was the mentor, colleague, and friend of
many herpetologists around the globe. With his
near 500 written contributions to science, he is
considered one of the most important researchers and
contributors to the formal knowledge and conservation
of the Mesoamerican Herpetofauna. I personally met
him in Oaxaca during several field expeditions led by
Vicente Mata-Silva and two of his students at UTEP.
Together we explored the Sierra Madre de Oaxaca and
Sierra Madre del Sur. In 2015, we published the paper
entitled, “The Herpetofauna of Oaxaca: Composition,
Distribution and Conservation Status” in the popular
journal Mesoamerican Herpetology run by Louis W.
Porras. In 2022, we published the actualization of the
formal knowledge of the herpetofauna of this diverse
Mexican state with the paper entitled: “A Reexamination
of the Herpetofauna of Oaxaca, Mexico: Composition
Update, Physiographic Distribution, and Conservation
Commentary” in the journal Zootaxa. Also in 2022, we
collaborated on a couple of important papers, one
entitled: “The Amphibians and Reptiles of the Los
Chimalapas Region, Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca,
Mexico: Composition, Distributional Categorization,
Conservation Status, and Biodiversity Significance” and
the second: “Biological and Cultural Diversity in the
state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation
among Indigenous Communities.” Bothwere published
in the journal Revista Biología y Sociedad. My last
collaboration with him was the paper currently in press
(Revista Biología y Sociedad) entitled: “Natural History
and Conservation Status of Crotalus pyrrhus Cope,
1866 (Squamata: Viperidae) From Isla El Muerto, Gulf
of California, México”. To me it was a real undeserved
honor to be a coauthor, a close friend, and student

102

Foto: Vicente Mata Silva

(1940- 2024)

of his. Larry was always happy to share his proven
experience, knowledge, and friendship with his
colleagues and collaborators. He always highlighted the
necessity of producing more ethical and collaborative
research. I still clearly remember one time when he told
me in the field this epic phrase: “In science we must learn
to build bridges and not walls.”
According with his own biosketch, Dr. Wilson was born
in Taylorville, Illinois, United States, and received his
professional education at the University of Illinois at
Champaign-Urbana (B.S. degree, 1962) and at Louisiana
State University in Baton Rouge (M.S. and Ph.D. degrees,
1965 and 1968, respectively). He spent a considerable
time of his prolific career in Honduras, where he met
his wife with whom he had two daughters. Larry was
the senior editor of Conservation of Mesoamerican
Amphibians and Reptiles (2010) and the co-author of
seven of its chapters. His other books, all co-authored,
include The Snakes of Honduras (two editions, 1982
and 1985), Middle American Herpetology (1988), The
Amphibians of Honduras (2002), Amphibians &amp; Reptiles
of the Bay Islands and Cayos Cochinos, Honduras (2005),
The Amphibians and Reptiles of the Honduran Mosquitia
(2006), and Guide to the Amphibians &amp; Reptiles of
Cusuco National Park, Honduras (2008). He was also
the co-author of 16 published entries in the Mexican
Conservation Series dealing with the herpetofauna of
the states of Michoacán, Oaxaca, Chiapas, Tamaulipas,
Nayarit, Nuevo León, Jalisco, Puebla, Coahuila, Hidalgo,
Veracruz, Querétaro, Tabasco, Guanajuato, Baja
California Peninsula, as well as the tri-state Mexican
Yucatan Peninsula. In addition, Larry was a co-author
of several significant publications on the development

�Foto: Vicente Mata Silva
Foto: Elí García-Padilla

Foto: Vicente Mata Silva

We will always remember Dr. Wilson, not only for
his strong commitment and passion about the
comprehension of the Mesoamerican herpetology,

but also due to his humane and ethical proceedings in
his long life. He is still alive in our memories,through
his vast work, and high quality contributions to
the science of the study of life. We now have the
commitment to reproduce his ethics, example of life,
and philosophy of always prioritizing teamwork over
individualism.

Foto: Elí García-Padilla

and extensive application of the EVS (Environmental
Vulnerability Score) measure and on conservation issues
related to the Mexican herpetofauna at the national
level. He authored or co-authored the descriptions of
76 currently-recognized herpetofaunal species, and six
species have been named in his honor, including the
anuran Craugastor lauraster, the lizard Norops wilsoni,
and the snakes Oxybelis wilsoni, Myriopholis wilsoni,
and Cerrophidion wilsoni, as well as the coccidian
parasite Isospora wilsoni. In 2005, he was designated a
Distinguished Scholar in the Field of Herpetology at the
Kendall Campus of Miami-Dade College by the thencampus president, Dr. Wasim Shomar. More recently,
Larry became a Co-chair of the Taxonomic Board for the
website Mesoamerican Herpetology.

103

�Aldo Gael Luna-Almaraz. Es un joven de 20
años que se desempeña como asistente docente
impartiendo clases teórico-prácticas sobre
microbiología a alumnos de las carreras LBG,
QBP y LCA en la Facultad de Ciencias Biológicas
de la UANL. Al mismo tiempo, se desenvuelve en
la investigación en producción de biopolímeros
(PHA´s) a partir de bacterias halófilas en el L-3 del
Instituto de Biotecnología de la UANL en el cual
está adscrito. Actualmente, se encuentra cursando
el 5to semestre de la carrera Lic. en Biotecnología
Genómica en la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL, ha publicado con anterioridad tres artículos
de divulgación científica (un cuarto en camino), y ha
recibido diversas distinciones, siendo el galardón
Premio de la Juventud Santa Catarina 2023 el más
reciente por sus contribuciones a la Ciencia e
Innovación dado por el gobierno de su municipio.
ORCID: 0009-0004-5551-1745
aldo.lunalmrz@uanl.edu.mx

Armando Jesus Contreras-Balderas. Received
his bachelor as biologist in 1978, Biological Sciences
Master’s degree in 1984, and Ph.D. in 1998, all of
them from the Facultad de Ciencias Biológicas,
Universidad Autónoma de Nuevo León. He was
a Professor in Bachelor, Master and Ph. D. with
Biogegraphy, Wildlife Ecology, Wildlife Management,
Field Biology, Ecology, Philosophy and Ethics, and
others related with wildlife and conservation. His
research interests include taxonomy, ecology,
zoogeography, and Wildlife, mainly vertebrates.
ORCID: 0000-0002-7116-8244
ajcb1951@gmail.com

Antonio Esaú Valdenegro Brito. Maestro en
Ciencias. Laboratorio de Sistemática Molecular,
Unidad de Investigación Experimental Zaragoza,
Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, UNAM.
ORCID: 0000-0003-3796-8819.
avaldenegrob@gmail.com.

Sobre

AUTORES

LOS
104

Carlos Ángel-Jijón. Se graduó como Ingeniero
Bioquímico en el Instituto Tecnológico de Acapulco,
obteniendo el reconocimiento y medalla por el más
alto promedio de la generación 2010-2015. Realizó
sus estudios de Maestría en Química y Doctorado
en Química en la Universidad Autónoma del Estado
de Hidalgo (UAEH), obteniendo la medalla garza por
el más alto promedio de la generación 2016-2018 y
2018-2022. Ha realizado estancias académicas en la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM),
Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG)
y la Universidad de Guanajuato (UG). Ha participado
en 5 Congresos nacionales e internacionales. Sus
artículos publicados comprenden la síntesis química,
caracterización y evaluación de propiedades ópticas
de moléculas fluorescentes y potencial aplicación
como marcadores moleculares, síntesis y evaluación
catalítica de complejos carbénicos de metales de
transición. Ha impartido cursos a nivel Licenciatura
de Cálculo, Termodinámica, Mecánica, Cálculo
diferencial e integral. Actualmente es Técnico docente
de tiempo completo en la Universidad Autónoma
del Estado de Hidalgo. Además de su destacada
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�carlos_angel@uaeh.edu.mx

Catalina Leos Rivas. Profesora-Investigadora del
Departamento de Química (Laboratorio de Química
Analítica) de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL. La Dra. Leos Rivas es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel I, cuenta con
perfil PRODEP y forma parte del Cuerpo Académico
Química Biológica (UANL-CA-180 Consolidado),
trabajando en la Línea de Generación y Aplicación
del Conocimiento de “Aislamiento e identificación
de productos naturales con actividad biológica”
desde el 2011. Sus investigaciones se han enfocado
en el Aislamiento e identificación de metabolitos
bioactivos en plantas de interés económico. Ha sido
investigadora responsable de 5 proyectos financiados
por PROMEP-SEP y PAICyT-UANL. Cuenta con más de
10 publicaciones en revistas, 3 títulos de patentes,1
libro y 3 capítulos de libro. Ha sido directora de 3 tesis
a nivel doctorado y 5 de licenciatura.
ORCID: 0000-0002-3626-7263
catalina.leosrv@uanl.edu.mx

Catalina Rivas Morales. Profesora-Investigadora
del Departamento de Química (Laboratorio de
Química Analítica) de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL. La Dra. Rivas Morales es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores
Nivel I, cuenta con perfil PRODEP y forma parte del
Cuerpo Académico Química Biológica (UANL-CA-180
Consolidado), trabajando en la Línea de Generación
y Aplicación del Conocimiento de “Aislamiento e
identificación de productos naturales con actividad
biológica” y “Diseño de medios de cultivo para
la propagación de organismos de importancia
biotecnológica” desde el 2003. Sus investigaciones se
han enfocado en la formulación de medios de cultivo
de importancia biotecnológica y en el aislamiento e
identificación de metabolitos bioactivos en plantas de
interés económico. Ha sido investigadora responsable
de 15 proyectos financiados por el CONACYT (SALUD
-2003-CO1-33B1, Fundación Educación SuperiorEmpresa (FESE) 2012), PAICyT-UANL. Cuenta con más
de 50 publicaciones en revistas, 8 títulos de patentes
y 1 libro editado, 4 libros co-autor, 4 capítulos de
libro. Ha sido directora de 12 tesis doctorales, 1 a
nivel maestría y 10 de licenciatura.
ORCID: 0000-0001-9786-4953
catalina.rivasmr@uanl.edu.mx

Daniela Esparza-Vital. Es una destacada estudiante
de noveno semestre de la Licenciatura en Química
de Alimentos en el Instituto de Ciencias Básicas
e Ingeniería de la UAEH desde 2019. Su pasión y
área de interés se centra en la revalorización de
subproductos agroindustriales, especialmente en
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

el contexto de la industria maltera y cervecera.
Adicionalmente, cuenta con una sólida formación
como Técnica en Laboratorista Químico. Gracias
a eso y la Licenciatura, Daniela ha adquirido
experiencia en diversas áreas, incluyendo la curación
de anfibios y reptiles, análisis fisicoquímicos y
microbiológicos de alimentos, redacción de textos
científicos y reportes técnicos. Su habilidad en el
análisis de datos estadísticos utilizando R y Python,
así como su capacidad para interpretar gráficos de
curvas de secado y la implementación de gráficos
de control (SIC), la destacan como una persona
versátil en el ámbito de la investigación. Además de
su compromiso académico, Daniela ha demostrado
su capacidad emprendedora al participar en el Foro
Estatal de Emprendedores, ExpoCiencias Hidalgo. Su
contribución en la implementación de un alimento
para gatos a base de residuos de pescado, con el
objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero generados durante la descomposición,
refleja su compromiso con la sostenibilidad y la
innovación en el campo de la alimentación. Daniela
Esparza-Vital es una estudiante apasionada por
la investigación y la revalorización de recursos
agroindustriales, cuyo talento y dedicación prometen
contribuciones significativas al campo de la Química
de Alimentos y de la sostenibilidad ambiental.
esparzavitaldaniela@gmail.com

David Lazcano. Is a herpetologist who earned a
bachelor’s degree in chemical science in 1980, and
a bachelor’s degree in biology in 1982. In 1999 he
earned a master’s degree in wildlife management
and later a PhD degree in biological sciences with a
specialty in wildlife management (2005), all gained
from the Facultad de Ciencias Biólogicas of the
Universidad Autonóma de Nuevo León (FCB/UANL),
Mexico. Currently, has retired from this institution
after 42 years of teaching courses in soil sciences,
general ecology, herpetology, herpetological
ecology, animal behavior, biogeography, biology
in English, diversity and biology of chordates,
and wildlife management. He had been the head
of the Laboratorio de Herpetología from 19932022, teaching and providing assistance in both
undergraduate and graduate programs. In 2006
he was honored to receive the Joseph Lazlo
award for his herpetological trajectory, from the
IHS. In October 2017 he was awarded national
recognition by the Asociación para la Investigación
y Conservación de Anfibios y Reptiles (AICAR), due
to his contribution to the study of ecology and
conservation of herpetofauna in northeastern Mexico
(Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila). He participated
in the development of the Program of Action for
the Conservation of the Species (PACE) Rattlesnakes
(Crotalus spp.). His research interests include the
study of the herpetofaunal diversity of northeastern
Mexico, as well as the ecology, herpetology, biology
of the chordates, biogeography, animal behavior,
and population maintenance techniques of montane
herps. He had been thesis advisor for many
Bachelor’s, Master’s, and PhD degrees dealing with
the study of the herpetofauna of the region as well
as nationally. David has published more 270 scientific
105

Sobre los Autores

trayectoria académica y científica, el Dr. Ángel-Jijón
muestra un interés particular en la revalorización
de subproductos agroindustriales, una área crucial
para la sostenibilidad y la innovación en la industria
alimentaria y química. Su dedicación a la investigación
y la educación promete contribuciones significativas
en el campo de la Química y la Ingeniería Bioquímica,
así como en la promoción de prácticas más
sostenibles en la industria.

�notes and articles in indexed and general diffusion
journals, concerning the herpetofauna of the
northeastern portion of Mexico. His students named
a species in honor of his work, Gerrhonotus lazcanoi.
David is still an active herpetologist.
ORCID: 0000-0002-6292-5979
imantodes52@hotmail.com

Elí García-Padilla. Is a social biologist and
professional photographer with more than 15
years of experience in the formal study and
photodocumentation of the biological and cultural
diversity of Mexico. He has published as author and
co-author 3 books: “Mexican biodiversity: the snake,
the jaguar and the quetzal”, “Visual guide to common
frogs, toads, salamanders and sirens of Tamaulipas,
Mexico” and “Visual guide to the biodiversity of Santa
Martha Latuvi, Pueblos Mancomunados, Oaxaca,
México” and more than 150 formal contributions
– with more than a thousand citations – on the
knowledge, science communication, and conservation
of Mesoamerican biodiversity. Since 2006 he
has invested effort in the exploration of Oaxaca
and Chiapas, which are the most biodiverse and
multicultural entities in Mexico. In 2017 he began to
enter the mythical region of Los Chimalapas, in the
Isthmus of Tehuantepec, which is the most biologically
rich in all of Mexico under a community-based social
conservation scheme. At present, he is immersed in
the La Chinantla region in the Sierra Madre of Oaxaca,
which is the most important, most biodiverse and
best preserved remnant of mountain cloud forest
in Mexico. He has taught several workshops on
nature photography and the biocultural heritage of
Mexico. He is a Red Tox expert and has taught several
workshops on the identification and management
of venomous snakes and the pre-hospital action
protocol for snake accidents in community contexts.
His photographic work has been published in
prestigious magazines such as National Geographic
in Spanish and Cuartoscuro. From 2020 to date,
he co-founded the “Mesoamerican Biodiversity”
initiative with the objective of collectively building a
community around the dissemination of Mexico’s
most important wealth, which is its biodiversity and
its native cultures. His opinion columns on socioenvironmental issues, native peoples and biodiversity
in general are published regularly in Oaxaca Media,
Jornada Ecológica, Jornada Maya and the Ojarasca
Supplement of La Jornada.
ORCID: 0000-0003-1081-8458
eligarciapadilla86@gmail.com

Elizabeth Contreras-López. Obtuvo el doctorado
en Ciencias de la Alimentación en la Université de
Bourgogne en Dijon, Francia, Actualmente se encuentra
adscrita al Área Académica de Química perteneciente a
la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo como
donde se desempeña desde hace más de veinte años
como profesora-investigadora de tiempo completo. En
dicha institución, ha impartido diferentes asignaturas
tales como: Fundamentos de química, Biología
celular, Nutrición, entre otras. Ha sido responsable
de diferentes proyectos de investigación en donde ha
incorporado alumnos de licenciatura. Ha dirigido tesis
106

a nivel licenciatura y posgrado. Fue coordinadora de
la licenciatura en Química de Alimentos y actualmente
apoya como adjunta la coordinación del Doctorado
en química. Es miembro del SNII Nivel 1. Sus líneas
de investigación están relacionadas a la presencia de
antioxidantes en plantas medicinales y al estudio de los
factores de deterioro en alimentos y que influyen en su
vida útil.
elizac@uaeh.edu.mx

Emmanuel Pérez-Escalante. El Dr. Emmanuel
Pérez-Escalante obtuvo dicho grado de la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo, específicamente del
programa del Doctorado en Ciencias de los Alimentos
y Salud Humana. Actualmente, es miembro del SNII
en el área interdisciplinaria con nombramiento
vigente en el Nivel I. Tiene experiencia en líneas
de investigación relacionadas a microbiología y
biotecnología alimentaria, síntesis y caracterización
de compuestos bioactivos, desarrollo de métodos
analíticos y análisis in silico.
emmanuel_perez@uaeh.edu.mx

Enrique J. Olloqui. El Dr. Enrique J. Olloqui es
Médico Veterinario y Zootecnista y tiene una
Maestría en Ciencias enfocada en Endocrinología
y Reproducción animal por parte de la Facultad de
Medicina Veterinaria y Zootecnia en la UNAM. Tiene
un Doctorado en Ciencias de los Alimentos y Salud
Humana por parte del Instituto de Ciencias Básicas
e Ingenierías de la UAEH. Además, es miembro del
Sistema Nacional de Investigadores (SNI-CONACYT).
Actualmente, está cursando su Estancia Posdoctoral
en el Colegio de Postgraduados Campus Puebla. Sus
líneas de investigación se enfocan en la “Evaluación
del potencial de subproductos agropecuarios en
la alimentación”, “Síntesis de péptidos bioactivos
en productos agropecuarios”, “Formulación de
alimentos y bebidas funcionales” e “Innovación y
aplicación de técnicas reproductivas en animales
domésticos”; generando artículos científicos en
revistas internacionales de alto prestigio. Al mismo
tiempo, fue catedrático de la Universidad Politécnica
de Francisco I. Madero, en la carrera de Ingeniería
en Producción Animal. Dentro de su experiencia,
ha participado en cursos, congresos y estancias
nacionales e internacionales, además de establecer
redes de trabajo, con la UNAM, el Centro de Productos
Bióticos del IPN, el Colegio de Postgraduados, la
UAEH, la UAEM, el Instituto Tecnológico Superior de
Xalapa y la Universidad de Burgos, en España.
mvzolloqui@gmail.com

Felipe Mera-Reyes. Es un distinguido académico con
una amplia formación académica. Obtuvo su Doctorado
en Historia en la Universidad de Guanajuato, además
de contar con una Maestría en Comunicación y una
Licenciatura en Historia de la Universidad Nacional
Autónoma de México. En la actualidad, se desempeña
como posdoctorante en el departamento de Filosofía
de la Universidad de Guanajuato, al mismo tiempo que
ejerce como catedrático de asignatura en la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo. Su destacada
carrera académica se refleja en sus contribuciones a la
investigación y la difusión del conocimiento. Ha publicado
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Collection in UAA. Ivan was the last Program Manager
of the Viper Specialist Group of the International Union
for Conservation of Nature (IUCN) and was a curator
of the taxonomic platform Reptile Database. He has
worked on the natural history of the Isla Coronado
Rattlesnake (Crotalus helleri caliginis), the habitat use of
rattlesnakes in Central Mexico, the trade of Mexican
rattlesnakes, and the popular knowledge of reptiles. His
primary interests include natural history, diversity, and
conservation of amphibians and reptiles in Mexico.

Fernando García-Luna. Pasante de Biología.
Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, UNAM.

Jesús Guadalupe Pérez-Flores. Obtuvo su título
de Doctora en Ciencias de los Alimentos y Salud
Humana en la prestigiosa Universidad Autónoma
del Estado de Hidalgo (UAEH) y es miembro en el
SNII nivel 1. Ha ejercido como profesor en el Área
Académica de Química desde 2018 y en el Área
Académica de Enfermería desde 2019 en la UAEH.
Actualmente, lidera una línea de investigación
especializada en Ciencia de Datos aplicada al estudio
de las propiedades fisicoquímicas de los alimentos
y la valorización de subproductos agroalimentarios
como fuentes de compuestos bioactivos ya que es un
entusiasta y apasionado de la inteligencia artificial.
También colabora con un grupo de biotecnología de
Alimentos de la UAEH. Además, posee experiencia en
la elaboración de productos de confitería a base de
azúcar y cacao, lo que le ha permitido participar en
proyectos tecnológicos, establecer relaciones valiosas
con productores y ofrecer cursos especializados.
Sus competencias abarcan el dominio de software
de ofimática, paquetes estadísticos, programación
en R y Python, así como la capacidad de maquetar
documentos científicos en LaTeX. Tiene una pasión
especial por impulsar y difundir el uso del software
libre, ya que esto contribuye a reducir la brecha
digital. Sus objetivos fundamentales son aplicar sus
habilidades como investigador y docente para elevar
la calidad de su investigación científica, contribuir al
desarrollo de profesionales altamente capacitados
y promover el avance de su línea de investigación
y tecnología. Su trabajo no sólo tiene un impacto a
nivel académico, sino que también busca impulsar la
innovación a nivel estatal y nacional, contribuyendo
al crecimiento económico y al desarrollo de México.

felipemerareyes@gmail.com

ORCID: 0000-0001-6193-1579
fernandob.luna@gmail.com.

Gustavo Arnaud-Franco. Centro de Investigaciones
Biológicas del Noroeste. Gustavo has a Doctor of
Sciences degree from the University of Paris XIII,
in France. His Master’s degree is from the National
Autonomous University of Mexico and his Bachelor’s
degree in Biology from the UANL. He is a senior
researcher at the Northwest Biological Research
Center (CIBNOR) (1986-current), assigned to the
Environmental Planning and Conservation Program,
and a member of the Strategic Line on Biodiversity
of Mexico. He is responsible for the Animal Ecology
Laboratory and a member of the faculty of the CIBNOR
Graduate Program. He has published more than 60
scientific articles and book chapters and has supervised
three doctoral students, 15 master’s students and 15
bachelor’s students. He is a member of the Advisory
Councils of the Bahía de Loreto National Park and the
Flora and Fauna Protection Area of the Gulf of California
Islands, of the CONANP. He has worked on the islands
of the Gulf of California in aspects of natural history and
conservation of the native fauna. He currently focuses
his studies on the ecology and venoms of rattlesnakes
of the genus Crotalus of northwestern Mexico.
ORCID: 0000-0002-5317-2303
garnaud04@cibnor.mx

Gustavo de Jesús San Miguel-González. Químico
Farmacobiólogo por la Universidad Autónoma de
Coahuila. Estudiante del Doctorado en Ciencias
orientación en Biotecnología en la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Forma parte del Laboratorio
3 del Instituto de Biotecnología FCB-UANL. Su línea de
Investigación es el estudio de biopolímeros microbianos
tipo polihidroxialcanoatos. Ha participado como autor
de un capítulo de libro, ponente de diversos trabajos de
investigación en congresos nacionales e internacionales,
así como co-director de tres tesis de licenciatura.
ORCID: 0000-0002-1570-2959
gustavo.sanmiguelg@uanl.edu.mx

Iván Villalobos-Juárez. Is an independent
researcher at Los Hijos del Desierto. Ivan obtained his
undergraduate degree in Biology at the Universidad
Autónoma de Aguascalientes (UAA). Ivan was an
Associate Professor of Biology at UAA and a professor
at Universidad Autónoma de Durango. He was also
a Research Technical Assistant at the Zoological
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

ORCID: 0000-0002-2133-6617
epidushunter@gmail.com

jesus_perez@uaeh.edu.mx

Jesús Martín Tapia González. Licenciatura en Biología.
Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, UNAM.
ORCID: 0000-0002-7985-8151
jg4970701@gmail.com

Jorge Armando Contreras-Lozano. received his
bachelor as biologist in 2006, and PhD. degree in 2012
from the Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad
Autónoma de Nuevo León. He is currently a
professor and research with animal vertebrates at
the Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia at
the same university. His research interests include
ecology, taxonomy, wildlife ecology, conservation,
parasitology, infectious diseases.
ORCID: 0000-0002-1674-7489
jorge.contreraslzn@uanl.edu.mx

107

Sobre los Autores

numerosos artículos sobre la historia del cine mexicano
en diversas revistas especializadas y de divulgación.
Asimismo, ha participado como ponente en numerosas
ocasiones, tanto en México como en el extranjero,
compartiendo su experiencia y conocimiento en áreas
de gran relevancia, como la historia del cine mexicano,
la historia cultural del siglo XX mexicano, y la lengua y
cultura hñähñu (otomí del Valle del Mezquital, Hidalgo).
Su compromiso con la investigación y su contribución a
diversas disciplinas lo destacan como un académico de
gran valía en el ámbito académico y cultural.

�Jorge Villagómez Guijón. Pasante de Biología.
Laboratorio de Sistemática Molecular, Unidad de
Investigación Experimental Zaragoza, Facultad de
Estudios Superiores Zaragoza, UNAM.
ORCID: 0000-0001-5051-5254
jorge.villagomez.guijon@gmail.com.

Juan G. Báez González. Profesor-Investigador
del Departamento de Alimentos (Laboratorio de
Reología) de la Facultad de Ciencias Biológicas
de la UANL. El Dr. Báez es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel I, cuenta con
perfil PRODEP y forma parte del Cuerpo Académico
Recursos Alimenticios (UANL-CA-183 Consolidado),
trabajando en la Línea de Generación y Aplicación
del Conocimiento de Química y Tecnología de
alimentos desde el 2008. Sus investigaciones
se han enfocado en la estabilidad de sistemas
dispersos alimenticios como emulsiones, espumas,
microcápsulas y reología de alimentos. Ha
sido investigador responsable de 14 proyectos
financiados por el CONACYT (Ciencia básica),
PROMEP-SEP, PAICyT-UANL. Cuenta con más de
33 publicaciones en revistas. Ha sido director
de 6 tesis doctorales, 2 a nivel maestría y 15 de
licenciatura. Cuenta con más de 1090 citas de sus
publicaciones.
ORCID: 0000-0003-0509-4678
juan.baezgn@uanl.edu.mx

Larry David Wilson. Escuela Agrícola Panamericana
Zamorano. Larry David Wilson is a herpetologist with
extensive experience in Mesoamerica. He was born
in Taylorville, Illinois, USA, and received his university
education at the University of Illinois at ChampaignUrbana (B.S. degree) and at Louisiana State University
in Baton Rouge (M.S. and Ph.D. degrees). He has
authored or co-authored more than 485 peerreviewed papers and books on herpetology. Larry
is the senior editor of Conservation of Mesoamerican
Amphibians and Reptiles and the co-author of seven
of its chapters. His other books include The Snakes of
Honduras, Middle American Herpetology, The Amphibians
of Honduras, Amphibians &amp;Reptiles of the Bay Islands and
Cayos Cochinos, Honduras, The Amphibians and Reptiles
of the Honduran Mosquitia, and Guide to the Amphibians
&amp; Reptiles of Cusuco National Park, Honduras. To date,
he has authored or co-authored the descriptions of 76
currently-recognized herpetofaunal species, and six
species have been named in his honor, including the
anuran Craugastor lauraster, the lizard Norops wilsoni,
and the snakes Oxybelis wilsoni, Myriopholis wilsoni,
and Cerrophidion wilsoni; also the coccidian parasite
Isospora wilsoni is another patronym. In 2005, he was
designated a Distinguished Scholar in the Field of
Herpetology at the Kendall Campus of Miami-Dade
College. Currently, Larry is a Co-chair of the Taxonomic
Board for the website Mesoamerican Herpetology.
ORCID: 0000-0003-4969-0789

Laura García-Curiel. La Dra. Laura García-Curiel
es graduada con un doctorado en Ciencias de
los Alimentos y Salud Humana de la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), México.
Actualmente, forma parte del Área Académica de
Enfermería de la UAEH, donde ha desempeñado
108

el cargo de docente por asignatura Nivel A
desde el año 2020. En la actualidad, su enfoque
de investigación se centra en la Biotecnología
de Alimentos, colaborando activamente en el
desarrollo de una línea de investigación de Ciencia
de Datos aplicada al estudio de las propiedades
fisicoquímicas de los alimentos y en la revalorización
de subproductos agroalimentarios como valiosas
fuentes de compuestos bioactivos. Además, Laura
García-Curiel participa en colaboración con algunos
de los profesores de la Licenciatura en Química
de Alimentos del Área Académica de Química de
la UAEH, contribuyendo al desarrollo de dulces
confitados elaborados a partir de hortalizas.
ORCID: 0000-0001-8961-2852
laura.garcia@uaeh.edu.mx

Laura Fernanda Ramírez Vieyra. Licenciatura
en Biología. Facultad de Ciencias, UNAM. Ciudad
Universitaria, UNAM.
ORCID: 0000-0002-0483-7540
laurar.vieyra@ciencias.unam.mx.

Luis Gerardo López Lemus. es ex-becario Fulbright/
García Robles del Colegio de Ciencias Ambientales y
Forestales de la Universidad Estatal de Nueva York
(SUNY-ESF, 1994-98), donde obtuvo su doctorado en
ecología de sistemas y análisis de energía. Entre 1997
y 1999, fue asesor de la Comisión Nacional para el
Ahorro de Energía y de la Subsecretaría de Política y
Desarrollo de Energéticos –en la Secretaría de Energía
(SEner), y del Presidente del Instituto Nacional de la
Pesca –en la Secretaría de Medio Ambiente Recursos
Naturales y Pesca (INP-SeMARNaP). Fue profesor
adjunto del Programa Interdisciplinar de Desarrollo
Sustentable y Medio Ambiente en la Universidad
Iberoamericana (UIA), y del Centro Interdisciplinario
de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente
y Desarrollo del Instituto Politécnico Nacional
(CIEMAD-IPN). Entre 1999 y 2003, fue director del
Centro Regional de Investigación Pesquera en La Paz,
Baja California Sur, del Instituto Nacional de la Pesca,
y profesor adjunto de los posgrados en “Ciencias
Marinas y Costeras” y en “Economía del Medio
Ambiente y los Recursos Naturales” de la Universidad
Autónoma de Baja California Sur (UABCS). Desde
1982, su producción científica incluye más de 60
presentaciones en congresos, simposia, conferencias
y/o seminarios, numerosos reportes de investigación
y unas 40 publicaciones en revistas científicas con
arbitraje, nacionales e internacionales. Miembro
de varias sociedades científicas y profesionales,
con intereses y experiencia en las áreas de ecología
de sistemas, análisis de energía, modelación
matemática/dinámica de procesos ambientales
y económicos interdependientes para la gestión
y conservación de recursos naturales, análisis de
series de tiempo, evaluación del impacto ambiental
en obras de infraestructura, servicios o políticas
públicas, sistemas de información ambiental, cambio
climático, economía ambiental, y sustentabilidad.
Fue miembro del Sistema Nacional de Investigadores
(SNI-SEP-CoNaCyT: Investigador Nacional Nivel
1, 1991-1994), y a partir de 2003, se desempeña
como consultor independiente en el desarrollo de
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Luis Javier Vega Rivas. Licenciatura en Biología.
Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, UNAM.
ORCID: 0000–0003-2567-5584
javier.vega.biol@gmail.com.

Lydia Allison Fucsko. Swinburne University of
Technology. Lydia Allison Fucsko is an amphibian
conservationist and environmental activist. She is
also a gifted photographer who has taken countless
pictures of amphibians, including photo galleries of
mostly southeastern Australian frogs. Dr. Fucsko has
postgraduate degrees in computer education and in
vocational education and training from The University
of Melbourne, Parkville, Melbourne, Australia. Lydia
also holds a Master’s Degree in Counseling from
Monash University, Clayton, Melbourne, Australia.
She received her Ph.D. in Environmental Education,
which promoted habitat conservation, species
perpetuation, and global sustainable management
from Swinburne University of Technology, Hawthorn,
Melbourne, Australia. In addition, Dr. Fucsko is a
sought-after educational consultant. Recently, the
species Tantilla lydia was named in her honor.
ORCID: 0000-0002-2133-6617
lydiafucsko@gmail.com

María de Lourdes Lozano Vilano. received
as master’s and doctoral studies in biological
sciences, specializing in Aquatic Ecology and
Fisheries. For years has been part of the Sistema
Nacional de Investigadores, developing important
studies in ichthyology and ecology, particularly in
northern México. Since 2002, as a collaborator in
various research projects, she has been involved in
determining the biological integrity indices of the fish
species that inhabit this binational basin.
ORCID: 0000-0001-9545-3659
marlozan2006@gmail.com

Marysol Trujano-Ortega. Doctor por el Posgrado
en Ciencias Biológicas, UNAM. Estudio de la
Sistemática, Ecología y Biogeografía de Lepidoptera
con énfasis en mariposas. Investigadora Nacional
nivel I. Profesora desde hace 16 años en la
licenciatura de Biología de la Facultad de Ciencias y el
Posgrado de Ciencias Biológicas de la UNAM.
ORCID: 0000-0001-8911-8504
marysol_trujano@yahoo.com.mx.

Nancy Nallely Espinosa Carranza. Química
Bacterióloga Parasitóloga y Maestra en Ciencias en
Manejo y Aprovechamiento Integral de Recursos
Bióticos por la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Actualmente, es estudiante de sexto
semestre del Doctorado en Ciencias en Manejo y
Aprovechamiento Integral de Recursos Bióticos por
la misma universidad. Lleva a cabo su proyecto de
investigación en el Laboratorio de Nanotecnología de
la Facultad de Ciencias Biológicas en colaboración con
el Departamento de Química Analítica de la Facultad
Vol. 7 No. 14, segundo semestre 2024

de Medicina de la UANL, en donde trabaja en la
obtención de aceites esenciales de diferentes plantas
y su incorporación en nanopartículas poliméricas
para su aplicación contra el virus del herpes labial.
ORCID: 0009-0008-0256-536X
nancy.espinosacrr@uanl.edu.mx

Omar Ávalos-Hernández. Doctor por el Posgrado
en Ciencias Biológicas, UNAM. Especialización en
Sistemática y Ecología de moscas polinizadoras
y abejas. Investigador Nacional nivel I. Profesor
desde hace 15 años en la licenciatura de Biología
de la Facultad de Ciencias y el Posgrado de Ciencias
iológicas, Museo de Zoología, Facultad de Ciencias,
UNAM.
ORCID: 0000-0002-5476-9400
omaravalosh@ciencias.unam.mx.

Rafael Calderón-Parra. Maestro en Biología
por parte de la UAM. Conservación y ecología de
aves, monitoreo comunitario, ciencia participativa
y educación ambiental. Investigador y consultor
independiente.
ORCID: 0000-0003-1668-1368
tlehuitzilin@yahoo.com.mx.

R a u l E . M a rt í n e z - H e r r e r a . E s p r o f e s o r
investigador adjunto al Grupo de Investigación con
Enfoque Estratégico en Bioprocesos de la Escuela
de Ingeniería y Ciencias (EIC) del Tecnológico de
Monterrey. Además, pertenece al Sistema Nacional
de Investigadores como SNI nivel I. Cabe señalar
que su investigación está enfocada en optimizar la
producción de biopolímeros bacterianos de tipo
polihidroxibutirato (PHB), dando especial énfasis
en aplicar la economía circular a dicho proceso
biotecnológico. Asimismo, ha participado como codirector de diversas tesis de licenciatura y cuenta
con publicaciones en revistas de carácter nacional e
internacional indexadas al JCR (Q1), una solicitud de
patente ante el IMPI y diversas participaciones como
ponente y moderador en congresos de carácter
nacional e internacional.
ORCID: 0000-0002-7233-3598
raul.martinezhrr@tec.mx

Rocío Álvarez Román. Realizó su Doctorado en
Ciencias Farmacéuticas en las Universidades de
Ginebra (Suiza) y Lyon 1 (Francia). Es profesoraInvestigadora del Departamento de Química
Analítica de la Facultad de Medicina de la UANL.
La Dra. Álvarez Román es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel II, cuenta con
perfil PRODEP y forma parte del Cuerpo Académico
Productos Naturales (UANL-CA-434 Consolidado) en
la Línea de Generación y Aplicación del Conocimiento:
“Evaluación de la actividad biológica y formulación
de productos naturales activos”. Su línea de
investigación se ha enfocado en la formulación de
compuestos biológicamente activos (i.e. fármacos,
antioxidantes, antifúngicos, productos naturales).
Ha sido investigadora responsable de 10 proyectos
financiados por el CONACYT (Ciencia Básica,
Problemas Nacionales), PROMEP-SEP, L’OrealUNESCO-AMC, PAICyT-UANL. Cuenta con más de
109

Sobre los Autores

políticas estratégicas basadas en ciencia sobre medio
ambiente, recursos naturales y pesca, para diversas
instituciones y organizaciones tanto del sector público
como del privado.

�23 publicaciones en revistas, 4 títulos de patentes y
1 libro editado. Ha sido directora de 12 tesis a nivel
Doctorado, 10 de Maestría y 21 de Licenciatura.
Cuenta con más de 1300 citas de sus publicaciones.
ORCID: 0000-0002-7459-4150
rocio.alvarezrm@uanl.edu.mx

Rodrigo Gabriel Martínez Fuentes. Licenciatura
en Biología. Laboratorio de Sistemática Molecular,
Unidad de Investigación Experimental Zaragoza,
Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, UNAM..
ORCID: 0000-0003-3612-3291
rodgabhesp@gmail.com

Rubén Ortega-Álvarez. Doctor por el Posgrado en
Ciencias Biológicas, UNAM. Ecología de poblaciones
y comunidades, monitoreo comunitario, ciencia
participativa y ornitología. Investigador Nacional
nivel I. Investigador por México del CONAHCYT en
el Centro de Estudios e Investigación en Biocultura,
Agroecología, Ambiente y Salud (CIAD-CEIBAAS
Colima).
ORCID: 0000-0002-2121-0678
rubenortega.al@gmail.com

Ser gio A. Galindo R odríguez. ProfesorInvestigador del Departamento de Química
(Laboratorio de Nanotecnología) de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la UANL. El Dr. Galindo
Rodríguez es miembro del Sistema Nacional de
Investigadores Nivel II, cuenta con perfil PRODEP y
forma parte del Cuerpo Académico Química Biológica
(UANL-CA-180 Consolidado), trabajando en la Línea
de Generación y Aplicación del Conocimiento de
Nanotecnología Aplicada a las Ciencias Biológicas
y de la Salud desde el 2006. Sus investigaciones se
han enfocado en la nanoformulación de compuestos
biológicamente activos (i.e. fármacos, bioinsecticidas,
antioxidantes, productos naturales). Ha sido
investigador responsable de 10 proyectos financiados

110

por el CONACYT (Salud, Fondos Mixtos, FIT), PROMEPSEP, IRD (Francia), PAICyT-UANL. Cuenta con más de
30 publicaciones en revistas indexadas, 6 títulos de
patentes y un modelo de utilidad. Ha sido director
de 10 tesis doctorales, 15 a nivel maestría y 20 de
licenciatura. Cuenta con más de 1000 citas de sus
publicaciones.
ORCID: 0000-0002-5734-7246
sergio.galindord@uanl.edu.mx

Sergio I. Salazar Vallejo. Investigador Titular C
de ECOSUR. Biólogo (1981), Maestro en Ciencias en
Ecología Marina (1985), Doctor en Biología (1998).
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
desde 1985 (Investigador Nacional desde 1988,
Emérito desde 2022, SNI 3901). 237 publicaciones
totales: 124 artículos en revistas JCR (26 revisiones) y
3 en revistas non-JCR, 47 capítulos de libro, 8 libros
y 59 publicaciones de divulgación. Veintiocho tesis
dirigidas: 9 de doctorado, 11 de maestría y 8 de
licenciatura. Treinta y nueve distinciones académicas
incluyendo un género y 15 especies nombradas en
mi honor. Arbitro de 39 revistas o series y miembro
del comité editorial de cuatro de ellas. Treintaiuna
estancias de investigación en Museos e Instituciones
de Estados Unidos, Europa y Sudamérica. Areas de
investigación: biodiversidad costera, taxonomía de
invertebrados marinos, política ambiental y científica
(evaluación académica).
ORCID: 0000-0002-6931-0694
ssalazar@ecosur.mx

Uri Omar García-Vázquez. Doctor por el Posgrado
en Ciencias Biológicas, UNAM. Especialización en
Sistemática y Biogeografía de Anfibios y Reptiles.
Investigador Nacional nivel I. Profesor de Carrera
titular B, y responsable del laboratorio de Sistemática
Molecular de FES Zaragoza UNAM.
ORCID: 0000-0003-2963-0981
urigarcia@gmail.com.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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                  <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>Ciencias de la salud</text>
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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
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                <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ISSN 2992-6939

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dra. Diana Reséndez Pérez
Coordinadora de la Facultad de Ciencias Biológicas

CONTENIDO
ÉTICA EN LA DOCENCIA E
INVESTIGACIÓN ZOOLÓGICAS
MICROBIOMAS: LA INFLUENCIA
INVISIBLE EN LA EVOLUCIÓN Y
CONSERVACIÓN DE LOS ORGANISMOS

4
17

Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe

MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA
SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA
CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE
MONTAÑA

26

Dra. María Elena García Garza
Editor Técnico

BABOSAS MARINAS, SUPERVIVIENTES
NATOS

52

Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez González
Dra. María Elena Sosa Morales
Dra. Miriam Rutiaga Quiñones
Alimentos

BOLAS GELATINOSAS EN EL
AGUA: EL CASO DEL BRIOZOO
DULCEACUÍCOLA PECTINATELLA
MAGNIFICA EN MÉXICO

58

¿QUÉ ATRAE A LAS HEMBRAS DE
LOS MOSQUITOS A OVIPONER?
LOS SECRETOS DETRÁS DE SUS
ELECCIONES.

68

LOS SECRETOS DEL NÉCTAR:
UNA VENTANA A LOS RECURSOS
FLORALES DE MELIPONA BEECHEII
(HYMENOPTERA, APIDAE,
MELIPONINI)

86

CALIDAD SANITARIA DEL AGUA EN
TIEMPOS DE SEQUÍA: UN ASPECTO
QUE NOS ATAÑE A TODOS

96

Dr. Sergio I. Salazar Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos Mendoza
Dr. Marco Antonio Alvarado Vázquez
Dr. Gerardo Rivas
Biología Contemporánea
Dr. José Ignacio González Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate González
Dr. José Rolando Bastida Zavala
Dra. Martha González Elizondo
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Dr. Jorge Enrique Castro Garza
Dr. Iram P. Rodríguez Sánchez
Dr. Ivan Delgado Enciso
Salud
Dr. Sergio Arturo Galindo Rodríguez
Dra. Ana Laura Lara Rivera
Dr. Virgilio Bocanegra-García
Dr. Luis Miguel Canseco Ávila
M.C. Aldo Vega Esquivel
Biotecnología
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 8, No. 16, segundo semestre de 2025, es una publicación semestral editada
por el Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad
s/n, Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www.uanl.mx, biologiaysociedad@uanl.mx,
Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2017-060914413700-203; ISSN 2992-6939. Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los
autores y no necesariamentere flejan la postura del editor de la publicación. Queda prohibida la
reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido de la publicación sin
previa autorización.

¿TODAS LAS VACUNAS PARA COVID-19
SON IGUALES? CONOCE ALGUNAS
DIFERENCIAS EN ESTRUCTURA Y
EFECTIVIDAD
UTOPÍA ANTIMICROBIANA
EL CEREBRO SOCIAL COMO
BASE DE LA INTELIGENCIA
ARTIFICIAL: POTENCIAL USO EN
NEURORREHABILITACIÓN

104
108
118

REVOLUCIONANDO LA
ENTOMOLOGÍA: EL IMPACTO DE LA
TECNOLOGÍA CRISPR EN INSECTOS

124

MIGRACIÓN TERRESTRE DE
SUDAMÉRICA A NORTEAMÉRICA:
ANÁLISIS DE LA POSIBLE DISPERSIÓN
DE ENFERMEDADES INFECCIOSAS EN
MÉXICO

130

UNA VIDA DEDICADA A LA
HERPETOLOGÍA: TRIBUTO AL DR.
DAVID LAZCANO VILLARREAL
HERPETÓLOGO COMPROMETIDO
CON EL MEDIO AMBIENTE

138

�Iniciamos este número con un trabajo
que nos habla de la Ética en la docencia
e investigación Zoológica, incluyendo una
serie de reflexiones y recomendaciones
sobre el Código de nomenclatura
Zoológica, sobre aspectos del trabajo de
muestreo, sobre las colecciones científicas,
hasta el marco legal para la obtención de
permisos de colecta.
El microbioma, su importancia toma cada
vez más relevancia, las interacciones
de microorganismos en los diferentes
hospederos, pueden ser capaces
de modificar la expresión génica, la
disponibilidad de nutrientes, o facilitar la
adaptación a condiciones extremas. El
uso reciente de tecnología CRISPR-Cas
para la modulación de la biota intestinal
en humanos ha ido en aumento. En este
artículo, los autores abordan los efectos
potenciales de la actividad microbiológica
sobre la adaptación de hospederos,
revisando la importancia de estos
microbiomas para la conservación del
medio ambiente.
En la narrativa de los mamíferos
terrestres, se nos presenta un panorama
para aquellos que habitan la Sierra
San Pedro Mártir, Baja California, nos
describen detalles de 14 de estas especies,
destacando características morfológicas
distintivas, y otras de tipo ecológico y
biogeográfico.
Entraremos al mundo de unos moluscos
marinos impresionantes por su habilidad
para sobrevivir a lo largo del tiempo,
organismos que han sido capaz de
encontrar mecanismos para capturar
cloroplastos y tomar energía del sol, su
poder de camuflaje para escapar de los
depredadores, o crear un llamativo color
anunciando su toxicidad, nos referimos a
las babosas marinas o heterobranquios.
En el ambiente dulceacuícola del
hemisferio norte podemos encontrar una
criatura colonial que presenta un poder
de dispersión tal, el briozoo o animal
musgo Pectinatella magnifica que después
de haberse originado en el Noreste de
Norteamérica ha invadido la costa Oeste de

Los mosquitos son una verdadera molestia
en la vida cotidiana de las zonas tropicales y
subtropicales de cualquier parte del mundo.
En este trabajo se explica cómo las hembras
de mosquitos mediante adaptaciones
evolutivas, señales químicas, factores físicos
seleccionan sitios de oviposición. Los autores
en este artículo exploran los mecanismos
involucrados en esta actividad, advirtiendo
que el cambio climático ha alterado los
patrones de oviposición.
La Ciudad de Monterrey, Nuevo León
sufrió una crisis hídrica en 2022, mediante
este artículo, los autores determinan el
impacto de la sequía en la potabilidad
del agua destinada para la red de
consumo humano en esa ciudad y su
zona metropolitana, así como los riesgos
sanitarios que conllevó el consumo del
agua en ese tiempo.
El COVID-19 sigue siendo un tema
presente en el ámbito cotidiano. Se
desarrollaron múltiples vacunas con
diferentes resultados, en este trabajo, los
autores realizan un estudio a pacientes
vacunados y no vacunados llegando a la
conclusión que una vacuna en particular
tuvo mejor desempeño en protección con
respecto a las demás.
Usar antibióticos de manera desmedida
ha sido la causa principal de desarrollo de
resistencia por parte de las bacterias a tales
medicamentos, a las farmacéuticas no les
interesa desarrollar fármacos cuya vida útil
sea corta, por lo que los autores voltean a la
etnobotánica como alternativa para tratar
enfermedades, debido a los metabolitos
secundarios de ciertas plantas, ha sido
posible la obtención de nuevas moléculas
para la generación de fármacos.
El término neurorrehabilitación es
novedoso, en este trabajo los autores
nos hablan de la evolución del cerebro
para su humanización, socialización y
adaptación al entorno tras un período de
millones de años. Nos hablan de como la
Inteligencia Artificial puede contribuir a la
rehabilitación neuronal de personas con
diversas discapacidades neurológicas.

Controlar las plagas
de insectos en
cualquier ámbito de
desarrollo social, ha
sido un problema
que ha ocupado a la
humanidad desde
el pasado reciente.
El desarrollo del
sistema CRISPR ha
revolucionado la
entomología ya que es
una herramienta para
la edición genómica
precisa. Muchos son
los ámbitos donde
esta tecnología
se ha utilizado,
desde verificar
funciones genéticas,
la mutagénesis
o la creación de
insectos modificados
genéticamente. En
este trabajo nos
adentramos a conocer
parte del beneficio al
utilizar este sistema.

No. 16

Estados Unidos de Norteamérica, Europa
Central y algunos países de Asia como
Japón, Corea y China. Su forma peculiar
llama la atención, ya que construye una base
gelatinosa sobre la cual cientos de colonias
de este briozoo. En este trabajo se reporta
el hallazgo por primera vez para México,
aunque ya se sospechaba con antelación
que podría desplazarse de forma natural
hasta nuestro país.

editorial

E

n esta nueva edición de Biología y
Sociedad presentamos un collage
de temas por demás interesantes,
los cuales reflejan la diversidad de
estudios relacionados con la actividad
científica, sin duda el trabajo conjunto de
investigadores, técnicos y estudiantes que
dedican su tiempo al mejor entendimiento
de los fenómenos de la naturaleza.

En los últimos años hemos sido testigos
de olas de migración desde Centro y
Sudamérica hasta Norteamérica, con los
miles de personas que se desplazan hacia
el norte, enfermedades infecciosas son
acompañantes silenciosos de viajes, aunque
estas son de bajo riesgo cuando se trata
de una migración por vía terrestre. En este
trabajo los autores mencionan algunos
ejemplos de enfermedades que pudieran
llegar a ser un problema de salud pública.
Por último, se hace un humilde tributo al
trabajo titánico realizado por un hombre
verdaderamente excepcional, el Dr. David
Lazcano Villarreal conocido en el mundo de
la herpetología mexicana e internacional,
dejó una huella por demás imborrable a lo
largo de su vida. Su carisma y buen humor
iban de la mano con su capacidad para
entender la biología de los reptiles, dejo un
legado de conocimiento tal que se refleja en
sus más de 250 artículos científicos y libros
publicados, así como en la motivación que
hizo que otros colegas siguieran su camino.
Sirva este trabajo para enaltecer su esfuerzo.
Como siempre, la publicación de este
Decimosexto Número de Biología y
Sociedad no podría ser posible sin el
apoyo de los autores que nos hacen llegar
sus manuscritos, los revisores anónimos
y los integrantes del Comité Editorial,
a todos ellos, muchas gracias por su
confianza y soporte.

�ÉTICA EN LA

DOCENCIA E

INVESTIGACIÓN
ZOOLÓGICAS

�A
   xl Ramos-Morales1, Norma Emilia González2, Yanet E. Aguilar-Contreras1,
Julio D. Gómez-Vásquez1, Juan J. Schmitter-Soto2, Luis F. Carrera-Parra2, Sergio
I. Salazar-Vallejo2*

1
Programa de Doctorado en Ciencias, El Colegio de la Frontera Sur, Chetumal, Q. Roo, México
Departamento de Sistemática y Ecología Acuática, El Colegio de la Frontera Sur, Chetumal, Quintana Roo, México
*Correspondencia: ssalazar@ecosur.mx

2

4

�Resumen
En esta contribución, presentamos una serie de reflexiones o recomendaciones sobre la dimensión
ética de la docencia e investigación zoológicas. Revisamos algunas cuestiones relevantes que atañen al
Código Internacional de Nomenclatura Zoológica en los nombres derivados de personas (epónimos) o de
localidades (topónimos). En los aspectos docentes, recomendamos acciones concretas para la recolecta y
tratamiento de materiales, así como para la generación y crecimiento de las colecciones incluyendo evitar
el sobre-muestreo. En los aspectos de investigación recomendamos que el crecimiento de las colecciones
sea selectivo y no exhaustivo, y evitar dañar materiales durante las visitas de investigación en colecciones,
y hacemos eco de una serie de sugerencias para evitar problemas en la determinación de autorías en las
publicaciones. También presentamos algunas consideraciones sobre el marco legal nacional para obtener
permisos de colecta para la fauna continental y la acuática, e incluimos algunos aspectos referentes a la
importación o exportación de materiales para investigación científica.

Abstract
In this contribution, we present a series of ideas or recommendations about ethical dimensions
in zoological teaching and research. We review some relevant issues in the International Code of
Zoological Nomenclature regarding names made after people (eponyms), or localities (toponyms). We
recommend some specific actions during teaching for collecting and treatment of specimens, including
collections establishment and growth, and emphasize avoiding over-sampling. For zoological research,
we recommend that collection growth must be selective rather than exhaustive, and to avoid damaging
specimens during research visits in large collections; some suggestions for avoiding problems regarding
how to define authorships in publications are briefly reviewed. We also include comments about the
National legal framework regarding collecting permits for continental and aquatic biotas, including some
details regarding importing or exporting materials for scientific research.

Introducción

C

omo en previas ocasiones, en esta contribución
brindamos unas reflexiones colectivas sobre la
ética en la docencia e investigación zoológicas
emanadas del Seminario sobre Sistemática Avanzada,
del programa doctoral de El Colegio de la Frontera Sur,
Unidad Chetumal.
A partir de una búsqueda en el Google Académico,
se encontró mucha información concerniente a la
ética en la investigación: más de 16,000 resultados
desde 2020, y la progresiva restricción a cuestiones
de investigación zoológica (que parece referirse
a los jardines zoológicos), arroja 6,730, y si la
búsqueda se hace sobre Zoología, surgen casi 3,500
resultados. Entonces, no parece faltar información
sobre lo que queremos comentar en esta ocasión.
Lo hacemos porque falta el análisis crítico de
varias cuestiones que tienen relevancia en ética y
en investigación por varias razones. En particular,
porque ha habido una serie de acciones dirigidas
a reducir o evitar el estudio de organismos en
vida para fines de disección y docencia y, por otro
lado, en el incremento de restricciones para la
recolección y estudio de materiales por científicos
de la misma nación, o de otras naciones, como lo
muestra la Convención sobre Diversidad Biológica
con el Protocolo de Nagoya (https://www.cbd.int/
abs/about). En realidad, hay muchos aspectos
éticos que son importantes en la investigación y
docencia en Zoología y queremos analizar distintas

situaciones y recomendar acciones concretas para
optimizar la situación en el país.
La investigación en Zoología, y no sólo la generación
de conocimiento nuevo, sino también la formación de
nuevo personal investigador a través de la docencia,
requiere del trabajo directo con organismos, que
ya procesados denominamos ejemplares. Si bien
el material biológico ya depositado en colecciones
científicas puede atender esta necesidad, en
ocasiones será inevitable realizar expediciones para
obtener especímenes. En ambos casos hay temas
éticos que atender, en aras de la conservación de la
biodiversidad.
Siqueiros-Beltrones (2002) realizó una reflexión sobre
la temática que nos interesa y sus conclusiones y
recomendaciones merecen actualizarse y complementarse,
y ese es uno de nuestros objetivos. Los otros apuntan a
clarificar algunas cuestiones importantes y poco atendidas,
o incentivar la reflexión sobre aquellos que no se han
dimensionado adecuadamente en medio de la crisis
ambiental en la que nos encontramos.
En ese sentido, Quesada-Rodríguez (2024) enfatizó
que debemos movernos en la integración de la ética
y la política ambiental en la bioética para responder
sistemáticamente a los retos que plantea el cambio
climático. El método propuesto incluye mejorar la
educación en filosofía y ética, y optimizar la participación
democrática en la toma de decisiones (Kottow, 2007;
Leyton-Donoso, 2008; Morales-González et al., 2011).
5

�﻿

Ética
Definiciones. Intuitivamente, y de manera un tanto
simplista y hasta circular, la ética tiende a entenderse
como la rama de la filosofía que estudia qué es lo
moralmente correcto o incorrecto; esto es, lo bueno
y lo malo, normalmente en términos de la conducta
humana; de hecho, el término proviene del griego
etikos (ήθικός), “relativo al carácter, costumbre o hábito”
(Pabón de Urbina 2000).
En el contexto de la labor científica Merton (1942)
señaló los elementos éticos que deben ser adoptados
por los científicos: comunidad, universalidad,
escepticismo organizado e imparcialidad; sin
embargo, estos principios giran en torno al entorno
cultural y el actuar humano hacia sus congéneres
(Rolston, 1991). Por ello se requiere la inclusión del
mundo natural no humano, fuera del margen cultural,
que deviene un conjunto de principios morales y
valores que guían las decisiones y acciones para
asegurar el respeto a la naturaleza humana y no
humana, ya que de no hacerlo podríamos ocasionar
una mayor degradación del ambiente, generando una
amenaza hacia la vida.
Con el surgimiento y organización de las sociedades
modernas alcanzamos varias normas sociales de distinta
relevancia. Las naciones cuentan con constituciones,
leyes, normativas, regulaciones y vigilancia para que
se mantengan vigentes los preceptos emanados y
aprobados colectivamente. Lo mismo puede esperarse
de las instituciones u organizaciones formales tales
como universidades o sociedades científicas.
En el ámbito de la conservación biológica, Leopold
(1949) subrayó que la ética consiste en limitar la libertad
de acción; esto es, controlar el egoísmo en beneficio de
un bien mayor. Este “bien mayor” se ha identificado a
veces con el bienestar humano (antropocentrismo),
pero también con el valor de la naturaleza, o ética de la
tierra, ya sea intrínseco o instrumental (Callicott, 1994).
Cuando se refiere al valor de la naturaleza, también
cabe distinguir el beneficio para el ecosistema y las
especies, lo que se denomina ecocentrismo (MárquezVargas, 2020; Osorio-García &amp; Roberto-Alba, 2023).
Esto contrasta con los denominados derechos de los
animales, el biocentrismo, dedicado meramente a evitar
el sufrimiento de organismos individuales (Singer, 1985).
Este debate puede devenir álgido como en el caso de
los hipopótamos invasores del río Magdalena, Colombia,
donde hay que elegir entre proteger a un animal
carismático y capaz de sufrir, o proteger a todo un
ecosistema seriamente amenazado por la presencia de
ese mismo animal, al cual sería imprescindible erradicar
(Castelblanco-Martínez et al., 2021).
6

A pesar de la creciente conciencia sobre la importancia
de la ética ambiental y la búsqueda de la descripción de
los valores que posee el mundo natural no humano y
de explicar mejor nuestras obligaciones morales hacia la
naturaleza no humana (Light &amp; Rolston, 2003; McShane,
2009), hay una brecha significativa entre los principios
éticos y su aplicación práctica; esta brecha se manifiesta
en diferentes ámbitos, desde la gestión ambiental hasta
la toma de decisiones individuales.
La falta de una ética ambiental en la población en general,
y con mayor razón entre académicos, refleja una falla
fundamental en los programas educativos (Martín-López et
al., 2007). La educación es parte fundamental para generar
conciencia crítica e integral de la situación en el planeta;
sin embargo, a menudo se enfoca en conceptos abstractos
que no permiten la generación de herramientas prácticas
para la aplicación de los conceptos en situaciones reales;
por ello, se requiere reevaluar la educación ambiental en
programas educativos (Martínez, 2010).
Códigos de nomenclatura y ética. La respuesta frecuente
de las instituciones ha sido el establecer códigos y comités
de ética. Los casos más sonados en el pasado se referían
a cuestiones inherentes al plagio o invención de datos,
incluyendo cuestiones relativas a la autoría, así como al
hostigamiento laboral. En muchas instituciones, este tipo
de problemas mantienen vigentes los comités de ética
para normar y mejorar las interacciones entre el personal
de las instituciones.
Dos ejemplos pueden ilustrar la situación. La Comisión
Internacional sobre Nomenclatura Zoológica generó un
código de nomenclatura, y agregó un código de ética
nomenclatural como el apéndice A (https://www.iczn.org/
the-code/the-code-online/), que incluye siete aspectos a
considerar en esas cuestiones. El punto cuatro ha cobrado
especial relevancia en las últimas décadas ya que establece
que “ningún autor o autora debería proponer un nombre
que, para su conocimiento o creencia, pudiera ofender en
cualquier circunstancia.” La relevancia se generó porque
algunos colegas reclaman que nombres de especies
que honran a otras personas (epónimos) deberían
modificarse, por cuestiones éticas, si se derivan de tiranos,
dictadores, colonialistas o esclavistas (Bae et al., 2023) y
entre los ejemplos que se enlistan destacan el escarabajo
Anophthalmus hitleri Scheibel, 1937 por Adolf Hitler; el
homínido fósil Homo rhodesiensis Woodward, 1921, por
Cecil Rhodes (funcionario en Sudáfrica); y el arbusto
Hibbertia Andrews, 1800 por George Hibbert (esclavista
británico). El segundo ejemplo es desafortunado ya que el
nombre indica la procedencia de los fósiles y no honra a
persona alguna, aunque el nombre de la región lo hiciera.
Además de cuestiones éticas, recordamos que, en un
congreso de ciencias del mar en Baja California en los años
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El Código Internacional de Nomenclatura Zoológica
indica las razones por las que los nombres pueden
devenir inválidos, las cuales obedecen a la forma cómo
se haya publicado el nuevo nombre, además de indicar
el depósito del material tipo para las publicaciones más
recientes. Sin embargo, no se cambian los nombres por
cuestiones que emanen del malestar de algunas personas
aisladas u organizadas, o del reclamo de pueblos o
naciones. Las razones centrales son la estabilidad de
los nombres reconocidos, por un lado y, por el otro, el
principio de prioridad; si se considera que un 30% de
los nombres científicos de los animales son epónimos
(20%) o topónimos (basados en la localidad del hallazgo,
10%), sería muy alto el número de nombres que podrían
cambiarse porque algunas personas se sientan ofendidas
por lo que las personas homenajeadas hicieron, o por
los nombres de lugares que ya no se usan más (Ceríaco
et al., 2023). La respuesta de la Comisión Internacional
de Nomenclatura Zoológica fue terminante y rechazó
implementar dichos cambios (Ceríaco et al., 2023).
Asimismo, un grupo internacional de más de 1,500
taxónomos se pronunciaron por proteger la estabilidad
de los sistemas de nomenclatura biológica contra los
embates del revisionismo histórico, que trata de cambiar
los epónimos y topónimos que ahora parecen insultantes
(Jiménez-Mejías et al., 2024).
El segundo ejemplo es la Sociedad Ecológica de los Estados
Unidos. Generaron un código con 31 puntos en tres
secciones (ESA, 2021): general (interacción y colaboración),
práctica profesional y publicaciones. En la última sección
la esencia sería cómo determinar autorías, algo que es
problemático y consideraremos a detalle más adelante, ya
que muchos problemas en las autorías de publicaciones
son tema recurrente en muchas contribuciones sobre la
ética en la investigación (Weinbaum et al., 2019; Orozco &amp;
Lamberto, 2022).
Hay otro aspecto ético en la Zoología, más cercano a la
taxonomía y en particular al acto de ponerle nombre a
una nueva especie. El principio de prioridad convierte el
descubrimiento de especies en una carrera que no todos
los taxónomos atienden con ética. Ha habido quien “ahorra
tiempo” en el arbitraje de la descripción de una nueva
especie mediante el camino “práctico” de autopublicarse.
Tal es el caso de los colegas que llegan a inventar un boletín,
publicar allí sus propios resultados, a menudo sin evaluación
por pares, e imprimirlo en el propio escritorio, y consiguen
distribuirlo a suficientes bibliotecas para cumplir el requisito de
disponibilidad amplia (Kaiser et al., 2013).
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Docencia
Richard Louv (2005) acuñó el término “trastorno del déficit
de naturaleza” para enfatizar que la mayoría de la gente,
especialmente los niños, pasan cada vez menos tiempo
en la naturaleza abierta, lo que reduce su capacidad de
disfrutar y defender la naturalidad de los paisajes, si ha
pasado la mayor parte del tiempo en casa. La obra ha
sido muy influyente y tiene casi 10,000 citas al momento
de redactar estas líneas; por ejemplo, se ha comprobado
que las conexiones físicas y sicológicas con la naturaleza
redundan en la mejora de nuestro bienestar y de la
bioconservación (Barragán-Jason et al., 2023).
El abandono de las actividades de campo, en contacto directo
con la naturaleza, es lesivo para todos, y seguramente tiene
un impacto peor en la formación de los profesionales en
las ciencias ambientales. La reducción de las actividades de
campo se puede explicar por el incremento en la inseguridad,
o su percepción, en muchas regiones de México. También
podría explicarse por el abandono del enfoque de historia
natural e investigación básica para la formación de los
profesionales en estas áreas (Nanglu et al., 2023). En cualquier
caso, las instituciones deben tener un código de ética o
bioética, así como vigilancia efectiva de su cumplimiento
para mejorar la imagen y confianza sociales, incluso
cuando se trabaje con invertebrados (Brunt et al., 2022).
Por tanto, recomendamos que las instituciones generen un
código de ética, cuenten con un sistema de vigilancia de su
cumplimiento, y manifiesten en cualesquiera participaciones
sociales, que sus actividades docentes y de investigación
siguen los mejores estándares internacionales.
Debe mencionarse, empero, que a veces los comités de
ética pueden extralimitarse y tomar decisiones negativas
que detengan o bloqueen algunos tipos de investigación,
por lo que se recomienda estudiar cuidadosamente los
perfiles académicos de los potenciales miembros de
dichos comités (Chuck &amp; Old, 2012; Jones et al., 2012).

Recolecta y tratamiento de materiales
Como se ha mencionado, ya sea para investigación
o docencia, la necesidad de observar y manipular
organismos y ejemplares es de vital importancia para la
formación de estudiantes en ciencias en general. Una de
las actividades primordiales es la recolecta de organismos
y, como lo estipularon De la Rosa-Belmonte et al. (2015),
se consideran cinco fases al momento de trabajar con
organismos: previo a la recolecta, durante la recolecta,
traslado de organismos, mantenimiento de éstos, y
disposición final.
En cuanto a estas fases, en primera instancia se
requiere de una planeación y definición de un protocolo
7

Ética en la docencia e investigación zoológicas

80 del siglo pasado, un diputado local propuso cambiar el
nombre de la ballena gris, Eschrichtius robustus (Lilljeborg,
1861), por E. mexicanus dado que paría sus crías en lagunas
costeras de la península de Baja California, por lo que era
mexicana por nacimiento.

�﻿

de trabajo; con esta guía, empleando conocimientos
generados previamente sobre fauna y ambiente,
se puede disminuir el impacto sobre poblaciones
silvestres. Sin embargo, esto no ocurre en ambiente
marinos, puesto que en general son organismos y
ambientes escasamente estudiados.
Los autores recién mencionados también sugirieron
que el manejo y traslado de los organismos deben en
todo momento ser por un responsable que tenga las
herramientas y conocimientos para hacerlo. En ocasiones,
los organismos se dispondrán para ser estudiados en
laboratorio y eventualmente ser regresados al medio
silvestre; sin embargo, si el estudio lo requiere, los
organismos serán procesados para almacenarlos en
colecciones; por ello, se busca mantenerlos con el estrés
mínimo posible, y llegado el momento, se emplearán
anestésicos u otros tratamientos para el proceso de
eutanasia (De la Rosa-Belmonte et al., 2015).
Si se ha recolectado un organismo, lo ético implica sacar el
mayor provecho posible. Eso implica no sólo, o no tanto,
estudiarlo a fondo de inmediato, sino hacerlo disponible
para toda la comunidad académica. Los acervos de las
colecciones biológicas, en particular el material tipo, son
“propiedad de la ciencia”, de acuerdo con el ICZN. Con
demasiada frecuencia, los curadores se creen los dueños
de las colecciones que administran y a menudo dificultan
el préstamo o incluso consulta de los ejemplares (Raikow,
1985). Desde luego, también quien recibe el material en
préstamo tiene obligaciones éticas sobre su cuidado y
devolución, así como brindar el crédito debido al museo
(Merritt, 1992).
Cabe añadir que las preparaciones para estudio de un
ejemplar le confieren valor adicional al ejemplar y a la

colección que lo alberga (Cato &amp; Jones, 1991), aunque
siempre deberá ponderarse con cuidado el equilibrio
entre preservación y uso antes de realizar preparaciones
destructivas; por ejemplo, una revisión parasitológica interna
o una micrografía de barrido de organismos pequeños.
Ya que las tesis están perdiendo su relevancia tradicional
como ejercicios de titulación en licenciatura, recomendamos
que las salidas de campo se organicen para cursos del mismo
semestre y que los estudiantes realicen una investigación
semestral sobre alguno de los grupos muestreados. La
experiencia será más completa y enriquecedora para la
formación de los estudiantes, y la calidad del proceso de los
materiales será mejor si las responsabilidades se asignan
antes de las salidas de campo, de modo que se optimicen
recolecta, tratamiento e identificación de los materiales.
Furlan &amp; Fischer (2020) compilaron métodos alternativos
al uso de organismos para la enseñanza de la Zoología;
notaron que hay muchos recursos en Google y, podríamos
agregar, también en YouTube, para mostrar las propiedades
de muchos grupos de organismos, sin tener que recolectar
o dañar organismos adicionales. En cualquier caso,
nada supera la observación directa, o la realización de
disecciones de los ejemplares por lo que, aunque se
reduzca la intensidad de su uso, deben mantenerse como
indispensables para la formación de recursos humanos en
ciencias biológicas y ambientales.
En realidad, hay muchas actividades alrededor de las
salidas de campo que deben considerarse para aminorar
el impacto y porque en la mayoría de los casos parece
que no se toman en cuenta (Lunney 1998), los editores
de la revista Biological Conservation (Costello et al., 2016)
recomendaron varias cuestiones a revisar antes, durante
y después del muestreo (Tabla 1).

Tabla 1. Cuestiones a revisar para muestreos de campo (Costello et al., 2016).

Antes

Durante

1. Justificar los efectos adversos
potenciales de la investigación
en términos de la mejora
del conocimiento.
2. Cumplir las regulaciones
institucionales y nacionales
sobre la investigación,
cuidado y uso responsables
de los animales, muestras
o ejemplares y para laborar
en áreas protegidas.
3. Aplicar el principio de
precaución al estimar los daños
potenciales por la investigación
en las especies y sus hábitats,
incluyendo el transporte
inadvertido de plagas, patógenos
o especies introducidas.

4. Evitar matar animales o plantas,
especialmente las especies
críticas para la conservación
o las de áreas protegidas.
5. Minimizar la perturbación a la
vida silvestre y sus hábitats y
asegúrese de que los animales
capturados accidentalmente
serán liberados.
6. Minimizar el estrés a
los animales que sean
muestreados o manipulados.

8

muestras para futuros
estudios o usos educativos.
9. Reportar información
oportuna que las autoridades
deban conocer tales como
contaminación, u observaciones
de especies raras o invasoras.
10. Publicar los hallazgos
y datos en archivos
permanentes accesibles
a la población general.

Después

7. Recoger el equipo y
materiales de investigación
de los sitios de estudio.
8. Optimizar los beneficios futuros
de la investigación al almacenar
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El material recolectado en campo pasa entonces a formar
parte de un acervo en las diferentes instituciones, llamadas
colecciones; este material pasará a ser de referencia, por lo
que se debe asegurar su preservación y accesibilidad para
quien lo requiera, para futuros estudios y la reproductibilidad
de investigaciones y aprovechar la mayor cantidad de
información que se pueda obtener de los ejemplares (MuñozGarcía et al., 2016; Buckner et al., 2021).
Además, se debe considerar que el personal encargado
de mantener las colecciones y los que recurren a ellas
para utilizarlas en enseñanza deberán ser responsables y
contar con entrenamiento para mantener los ejemplares.

A

C

También deberían tener vocación docente, ya que además
de conservar el valioso material, están encargados también
de enseñar y orientar mentes en formación. Mayormente el
material de apoyo generado con las colecciones de docencia
es igualmente importante para instruir futuras generaciones,
algunos de estos materiales pueden ser usados para generar
guías ilustradas, claves de identificación y acervos fotográficos
(Delgadillo &amp; Góngora 2009, Darrigan et al., 2022).

Recolecta y conservación: Sobre-muestreo
Cuando es posible controlar la cantidad de organismos
capturados por unidad de esfuerzo, es preferible dejar
libres a aquellos que se puedan identificar, incluso medir

B

D

Figura 1. Muestreo y procesamiento de muestras. A. Muestreo con electricidad; Roberto Herrera y Juan J. Schmitter-Soto (la el electricidad aturde a los peces, pero no los
mata, lo que permite revisar los organismos y devolverlos al ambiente). B. Censo visual de peces; J.J. Schmitter-Soto (el censo permite evitar la captura de especies bien
conocidas). C. Extracción de rocas sublitorales; Luis F. Carrera-Parra (se seleccionan las rocas con mejores posibilidades de contener organismos perforadores). D. Separación y
procesamiento de muestras; Sergio I. Salazar-Vallejo (se separan, fijan y preservan todos los organismos hallados). (Fotos: A, Lissie Ruiz; B, Alicia Díaz; C y D, Humberto Bahena).
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

9

Ética en la docencia e investigación zoológicas

Colecciones de docencia o entrenamiento

�﻿

y tomarles muestra de tejido no letal, sin conservarlos.
O bien, en estudios pesqueros o autoecológicos,
determinar cuidadosamente el tamaño de muestra
mínimo para el objetivo del estudio y ceñirse al mismo.
El material para docencia o entrenamiento puede
provenir de capturas excesivas realizadas en el pasado.
Aunque el valor formativo de las salidas de campo
es claro, y porque es doloroso que la inseguridad en
muchas regiones del país y del mundo las dificulte o
impida, raramente es obligatorio recolectar material
nuevo para estudiar Zoología.
Por otro lado, la inestabilidad de las instituciones, la
falta de recursos físicos como espacio e inmobiliario,
o económicos para tener personal permanente en las
colecciones, han motivado que muchos investigadores
realicen colecciones personales. Son particularmente
frecuentes en algunas áreas como entomología,
malacología, ornitología o paleontología, y los ejemplares
son exhibidos o considerados como joyas, dependiendo
de la rareza de su hallazgo. El problema medular es
que contribuyen al tráfico ilegal de fauna o fósiles y
raramente se asocian a investigación científica (García et
al., 2022). En consecuencia, la mejor recomendación es
fortalecer las instituciones y colecciones, de manera que
se garantice su salvaguarda, y que se optimice el uso de
los materiales en docencia e investigación.

Investigación

Colecciones de investigación

Nos hemos referido en otra parte (Chávez-López et
al., 2024), a la dinámica de las colecciones y sobre
cómo pueden transformarse, con mayores esfuerzos
de almacenamiento, identificación y estudio, en una
serie que desencadene en el establecimiento de una
colección de investigación. Ahora podemos agregar que
algunos métodos no selectivos como las trampas de luz,
o los arrastres de plancton o de redes de pesca, resultan
en un gran número de ejemplares y como la mayoría de
ellos no son estudiados a profundidad, dichos métodos
de muestreo exhaustivo debieran transformarse en
selectivos, para reducir el impacto de la remoción de un
gran número de ejemplares del entorno natural.

Crecimiento de colecciones: selectivo o exhaustivo

Para evitar sobremuestreo, el crecimiento de una
colección biológica debería ser planeado. También sería
deseable la coordinación interinstitucional para evitar
redundancia, desde luego aunada a facilidades para
préstamos de un museo a otro, incluidos los trámites
de exportación temporal de materiales. El crecimiento
planificado y coordinado de las colecciones biológicas
optimizará el uso de los recursos, y garantizará la
representatividad y durabilidad de las mismas, lo
10

cual permitirá el cumplimiento de objetivos en la
investigación científica, el conocimiento y conservación
de la biodiversidad (Simmons &amp; Muñoz-Saba, 2005).
Si se estableciera una red nacional de museos de
historia natural, como propusimos recientemente
(Chávez-López et al., 2024), podrían alcanzarse acuerdos
no sólo sobre el ámbito geográfico de cada museo,
sino incluso sobre su énfasis taxonómico, basado en la
presencia de expertos consolidados o en formación, en
la institución o al menos con experiencia en la región.
Asimismo, hay que considerar la responsabilidad que
tienen las instituciones que brindan financiamiento para
proyectos de investigación. En ocasiones los proyectos
van condicionados a la entrega de colecciones y bases
de datos con un número fijo de ejemplares a recolectar
(e.g., CONABIO). En ocasiones basta la recolecta de uno
o dos ejemplares de un sitio y los demás ejemplares
de otros sitios del área de estudio sólo se fotografían
in situ. Si la fotografía se hace de buena calidad puede
servir incluso para describir nuevas especies, aunque
sigue siendo de manera excepcional (Marshall &amp;
Evenhuis, 2015).

Visitas de investigación en museos: enriquecimiento vs saqueo

Todos los museos tienen su propio código de ética.
Generalmente cada visitante debe conocer las
restricciones que implican la visita y manipulación
de materiales tipo y no-tipo. Hay libertad y confianza
por parte de algunos curadores de museos que
permiten al visitante la libre actuación en la misma.
Sin embargo, se menciona frecuentemente la pérdida
o extravío de material en las publicaciones. Las causas
no necesariamente se atribuyen a personas, pudieron
deberse a eventos de otro tipo como ocurrió con los
bombardeos durante la segunda guerra mundial.
Nuestra responsabilidad como visitantes implica
que al notar un recipiente, viales, frasco o caja que
estén vacíos, o con los ejemplares deshidratados,
despedazados o rotos, debemos notificar al curador,
pero la mayoría de las veces no lo hacemos. Hasta
que otro interesado en estudiar el mismo material
lo solicita y no se halla, entonces el curador revisa los
archivos de visita o préstamo para indagar en dónde
podría estar, o quién podría ser responsable de su
daño o extravío. Por ello, es recomendable realizar
informes de las actividades realizadas durante las visitas
a las colecciones. Por supuesto, siempre es una grave
pérdida, ya que los materiales son extremadamente
valiosos e irrecuperables, incluso si no se trata de
materiales recolectados en siglos pasados.
Por otro lado, varios de los principales museos
estadounidenses o europeos contienen ejemplares
recolectados en nuestro país, desde antaño, lo que ha
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Debido a que las estancias de investigación en museos
de otros países pueden resultar muy onerosas, deberá
de tratarse de optimizarse al máximo los recursos. Por
ello, se recomienda tomar fotografías de buena calidad
de los ejemplares tipo, topotípicos y adicionales, que
puedan ser resguardados en repositorios institucionales
y accesibles en la web, con lo que podrían reducirse
costos y tiempo en cada estancia. Ya nos referimos a
estas cuestiones en una nota previa (Chávez-López et al.,
2024), por lo que no abundaremos en estos tópicos para
esta contribución.
Para terminar, debemos comentar sobre las
restricciones que en nombre de la seguridad se han
implementado en varios museos. Por ejemplo, los
visitantes no pueden ingresar o permanecer en el museo
fuera del horario de oficina, e incluso en Naturalis, en
Leiden, Holanda, no puede uno ingresar con el bolso de
la computadora, sino poner en una charola los equipos
a ingresar, en el entendido de que puede haber una
revisión antes de salir del museo. La medida ha sido
efectiva para reducir el saqueo o robo de materiales en
seco, como corales o conchas de moluscos.
Una restricción adicional es la de evitar muestreos
destructivos tales como disecciones o tinciones que
modifican de manera permanente el material a estudiar.
Por ello, la mayoría de los museos requieren que dichas
actividades sean indicadas y que se solicite autorización
para realizarlas. El impacto sobre los organismos llevó a
que Linda Ward, una colega del Museo de Washington,
denominara al material tipo “leftotypes”, porque era lo
que quedaba de ellos (Ward, 2002, com. pers.).
Otra cuestión importante es que algunos colegas
solicitan en préstamo materiales de museos y los
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

retienen de manera indefinida, a veces por más de una
década, con lo que evitan que alguien más investigue
el grupo en cuestión. Lo peor es que al perder interés
la persona que los retiene, los materiales se pueden
secar o ser atacados por hongos, con lo que ocasionan
un impacto mucho mayor al de limitar su acceso
temporalmente.

Autoría de publicaciones

Además de los casos de hostigamiento laboral o sexual,
la mayoría de los asuntos tratados en los comités
de ética se refieren a las publicaciones y a conflictos
sobre la autoría de las mismas. Del mismo modo, se
han generado muchas más contribuciones sobre estos
conflictos que sobre cualesquiera otros asuntos tratados
en los comités, y entre los antecedentes o ejemplos
destacan algunos de los científicos más productivos.
En realidad, si lo más importante en las evaluaciones
curriculares era el número de publicaciones, no
debería sorprender que hubiera mecanismos diversos
para aumentar dicho número a cualquier costo. Esto
ha derivado en prácticas generalizadas, o incluso
legalizadas, en distintas instituciones. Por ejemplo, en
ECOSUR se da por sentado que todos los miembros del
comité tutelar de un estudiante serán coautores en las
publicaciones que se generen, independientemente de
la calidad de su participación en el proyecto, y a pesar
de que el Reglamento del Posgrado señala que “la
inclusión de los asesores o el tutor de un estudiante
como coautores de las publicaciones derivadas de la
tesis dependerá de los acuerdos entre ellos”. En otra
institución del norte de México, se reglamentó que
si la persona egresada no publicaba su tesis en un
plazo perentorio, quien hubiera dirigido la tesis podría
publicarla y decidir la secuencia de autores.
Otros problemas relacionados a las publicaciones
emanadas de las tesis van desde la preparación del
artículo sin asesoría o conocimiento de su director de
tesis, sin la autorización del uso de datos (sobre todo
cuando la tesis fue financiada con un proyecto), cuando
se usa una adscripción distinta a la institución donde
se realizó la investigación, o la omisión de una sección
de agradecimientos a las personas o instituciones que
apoyaron la investigación.
Consideramos que, de acuerdo con Albert &amp;
Wager (2003), debe ser autor quien haya aportado
intelectualmente de manera sustancial a la publicación
en cuestión. Esa aportación puede haber ocurrido
en cualquiera de las fases del trabajo: idea original,
labores de campo o laboratorio, análisis de los datos, o
redacción. En cambio, no es coautor quien simplemente
aportó financiamiento, dirigió el laboratorio, o fue
curador o incluso recolector original de los ejemplares
de la colección. Dicho lo anterior, es una gentileza
11

Ética en la docencia e investigación zoológicas

enriquecido el acervo de dichas instituciones. Y aunque
hubo algunas iniciativas de “repatriación” documental
por parte de CONABIO, sólo sirvió para conocer el
acervo de algunos museos y no para la recuperación
de los materiales. La repatriación de dichos ejemplares
difícilmente se podría conseguir, porque algunos fueron
recolectados en visitas de “vacaciones” o recolectas
“informales”, peor aún si hubiera impedimentos
legales. Por ejemplo, los materiales recolectados con
fondos federales estadounidenses caen en lo que se
llama Ley Ferroviaria, e implica que no podrán salir
del territorio de ese país. Además, en varios países
de Europa como Alemania, Francia o Países Bajos, el
acervo de los museos de historia natural se considera
patrimonio nacional, con lo que se ha hecho más
complicado que puedan exportarse a otros países,
así sea temporalmente, con lo que su estudio implica
estancias de investigación en museos de esas naciones,
así sea para estudiar los tipos.

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elemental tener comunicación con el responsable de la
colección para detectar si puede y quiere aportar algo al
estudio, en términos intelectuales. Al ser autor se asume
una responsabilidad por las palabras y contenido de la
publicación, teniendo en cuenta que están sujetas al
escrutinio científico y se adquiere un compromiso con
la comunidad científica y la sociedad en general; por
ello, la responsabilidad ética se extiende más allá de la
publicación (Koepsell &amp; Ruiz-de Chávez, 2015).
Lo “sustancial” de la aportación intelectual debería
ser decidido por el colectivo de autores para cada
uno de los candidatos a serlo. Se han propuesto rutas
para evitar conflicto en este tema;, por ejemplo, las
recomendaciones por Galindo-Leal (1996).
En este rubro, Rozo-Castillo &amp; Pérez-Acosta (2019)
analizaron las cuestiones éticas a considerar en el
proceso de publicación (Tabla 2).
Tabla 2. Cuestiones éticas a considerar en el proceso
de publicación (Rozo-Castillo &amp; Pérez-Acosta, 2019).
Antes (preparación a remisión)
1. Conflicto de intereses.
2. Autoría inmerecida.
3. Fraccionar resultados (“salami science”).
4. Plagio y autoplagio.
5. Fabricación de datos.
6. Remisión en paralelo.
Durante (evaluación)
7. Conflicto de intereses.
8. Pares amigos o falsos.
9. Plagio por revisores.
10. Invasión de autoría.
Después (aceptación a publicación)
11. Alteración de los factores de impacto.
Una serie de recomendaciones más detallada sobre los
aspectos éticos, de registro, edición y publicación fue
actualizado recientemente por parte del ICMJE (2024) y
puede descargarse libremente.

Marco legal

Permisos de colecta: fauna silvestre vs pesca de fomento.

El marco legal de los permisos de colecta científica
de flora y fauna silvestre en México está regido
principalmente por la Ley General del Equilibrio
Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), la Ley
General de Vida Silvestre (LGVS), y la Ley General de
Pesca y Acuacultura Sustentables (LGPAS), las cuales
establecen los lineamientos para la obtención de
permisos y la protección de la biodiversidad.
12

La LGEEPA, promulgada en 1988 y reformada en
2024, es la ley fundamental en materia ambiental en
México. Su objetivo principal es garantizar el derecho
de toda persona a un medio ambiente adecuado para
su desarrollo, salud y bienestar. En este contexto, la
recolecta científica de especies debe realizarse bajo
estrictas regulaciones para asegurar la conservación
de los recursos biológicos. Según el artículo 87 de esta
ley, la recolecta de especies de flora y fauna silvestre,
así como de otros recursos biológicos con fines de
investigación científica, requiere de autorización de la
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(SEMARNAT) y deberá sujetarse a los términos y
formalidades que se establezcan en las normas
oficiales mexicanas que se expidan, así como en los
demás ordenamientos que resulten aplicables (DOF,
2024a).
La LGVS, por otro lado, es más específica en cuanto
a la protección de la vida silvestre. Establecida en
2000 y reformada en 2021, esta ley regula el uso y
aprovechamiento de especies de flora y fauna silvestres,
así como sus hábitats. Cabe señalar que la LGVS en su
artículo 49 define vida silvestre como los organismos
que subsisten sujetos a los procesos de evolución
natural y que se desarrollan libremente en su hábitat,
incluyendo sus poblaciones menores e individuos que
se encuentran bajo el control del hombre, así como los
ferales (DOF, 2021). Sin embargo, esto solo compete a
las especies de hábitat terrestres o aquellas incluidas en
la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010,
dado que el artículo 10 establece que las especies cuyo
medio de vida total sea el agua, será regulado por la Ley
General de Pesca (DOF 2021).
Con respecto a los permisos de colecta, el artículo
97 de la LGVS señala que la recolecta de ejemplares
de especies silvestres con fines de investigación
científica y con propósitos de enseñanza requiere de
una autorización previa de la SEMARNAT. Además, de
acuerdo con el artículo 98, las personas autorizadas para
las recolectas científicas deberán de presentar informes
de actividades y destinar al menos un duplicado
del material biológico recolectado a instituciones o
colecciones científicas mexicanas, salvo que la Secretaría
determine lo contrario (DOF, 2021).
Por su parte, la LGPAS, promulgada en 2007 y
reformada en 2024, regula, fomenta y administra
el aprovechamiento de los recursos pesqueros y
acuícolas en el país. Según esta ley, en su artículo
32, la pesca de fomento es aquella que se realiza
con fines de investigación científica, exploración,
experimentación, conservación, evaluación de los
recursos acuáticos, creación, mantenimiento y
reposición de colecciones científicas y desarrollo de
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Además de estas leyes, existen normativas
complementarias que especifican los procedimientos
y requisitos para la obtención de permisos de colecta
científica. Por ejemplo, la Norma Oficial Mexicana NOM059-SEMARNAT-2010 que establece los criterios para la
determinación de especies en riesgo y sus respectivas
medidas de protección.
Es un contrasentido mayúsculo el hecho de que resulta
más sencillo obtener un permiso de colecta de fauna
silvestre para capturar, digamos, una mariposa en
peligro de extinción, que lograr el permiso denominado
absurdamente “de pesca de fomento” para colectar con
fines de investigación un organismo acuático común y
abundante.
El intento de 1994 a 2000 de unir en una sola secretaría
de estado los temas ambientales y pesqueros
(SEMARNAP, Secretaría de Medio Ambiente, Recursos
Naturales y Pesca, hoy SEMARNAT, sin pesca) no
era descabellado. Si ahora la CONABIO, la comisión
antes intersecretarial sobre conocimiento y uso de la
biodiversidad, se ha integrado de manera lógica a la

SEMARNAT, el ministerio del medio ambiente podría
probar de nuevo la sensata inclusión de la CONAPESCA.

Importación y exportación de materiales

Las instituciones que albergan colecciones y los
museos de historia natural tienen dos compromisos
con la comunidad académica. Primero, la salvaguarda
indefinida de sus colecciones; segundo, la disponibilidad
para permitir el estudio de sus materiales por
cualesquiera interesados. El primer compromiso no ha
cambiado en teoría, aunque sabemos que cuando un
investigador o responsable de colecciones se jubila o
muere, sus materiales son abandonados o desechados
para proporcionar espacio a otros investigadores. El
segundo compromiso ha cambiado mucho durante las
últimas décadas.
En efecto, los materiales eran de libre acceso y se remitían
sin restricciones a quienquiera los pidiese. Los museos
pagaban los costos de remisión y los interesados, o
sus respectivas instituciones, pagaban los costos de
regresarlos. Dos hechos cambiaron mucho esta dinámica.
Primero, el ataque y destrucción de las torres gemelas
en Nueva York en septiembre de 2001, ligado con la
remisión de ántrax por correo, hicieron que las aduanas
en los Estados Unidos sometieran a calentamiento
extremo, con la intención de matar les esporas del bacilo
del ántrax, todos los paquetes que llegaban a esa nación,
independientemente de su destino final. El resultado fue
que muchos materiales enviados en seco, como plantas
de herbario, o animales delicados que se mantienen en
seco como los insectos, fueron quemados durante ese
procedimiento. La primera reacción fue por parte del
Museo Británico de Historia Natural que prohibió remitir
materiales al continente americano.
El segundo hecho fue el incendio del Museo Nacional
de Brasil en Río de Janeiro en septiembre de 2018, en el
que se consumieron buena parte de sus colecciones, así
como de un gran número de materiales tipo remitidos
en préstamo de muchas otras instituciones. El resultado
fue que muchas instituciones ahora evitan remitir
materiales tipo y sólo envían materiales de su colección
general y en número reducido.

Figura 2. Vistas aéreas del
Museo Nacional de Historia
Natural, Río de Janeiro, Brazil,
antes y después del incendio
(Fots: La Nación).
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

13

Ética en la docencia e investigación zoológicas

nuevas tecnologías (DOF, 2024b). Con respecto a
la autorización de recolecta de especies acuáticas,
los artículos 41 y 60 establecen que, para realizar
actividades de pesca de fomento, se requiere un
permiso expedido por la Comisión Nacional de
Acuacultura y Pesca (CONAPESCA). Este permiso se
otorga bajo la condición de que las actividades no
afecten negativamente los recursos pesqueros ni el
ecosistema acuático. Cabe señalar que de acuerdo con
el artículo 64, la Secretaría podrá otorgar permisos
para realizar pesca de fomento a las personas que
acrediten capacidad técnica y científica para tal fin;
mientras que el artículo 65 aborda los permisos
para realizar pesca didáctica a las instituciones de
enseñanza que tengan programas educativos de
pesca (DOF, 2024b). A diferencia de la LGVS, en la
LGPAS no existe ningún artículo que promueva que
los recolectores destinen al menos un duplicado de
las especies recolectadas a colecciones científicas
mexicanas.

�﻿

También se generaron cambios para la remisión de
materiales en etanol, ya que es inflamable. En principio,
la restricción obligaba a que todos los paquetes fueran
enviados a Toluca, y sacarlos de ahí implicaba trámites
en una agencia aduanal. Pocos años después, se
relajaron las medidas por parte del órgano internacional
regulador (IATA: International Air Transport Association),
y las normas se actualizan cada año. Ahora es posible
llevar consigo, o en el equipaje, organismos no
infecciosos en alcohol siempre que se cumplan ciertos
requisitos de empaque (Provisión especial A180),
entre los que destacan que deben estar en recipientes
sellados térmicamente, con menos de 30 ml de líquido
cada uno, y que lleven un rótulo que indique que los
ejemplares son para investigación científica.
Hay otros requisitos para la importación o exportación
de materiales biológicos. La Ley General de Vida
Silvestre (DOF, 2021) indica que no se requiere
autorización de la secretaría (Art. 53, fracción b) siempre
que se trate de: “material biológico … de colecciones
científicas … debidamente registradas, con destino a
otras colecciones científicas en calidad de préstamo
o como donativo … siempre y cuando no tenga fines
comerciales ni de utilización en biotecnología.” Luego,
para la importación de ejemplares (Art. 54, fracción
a), se repite la misma redacción. Entonces, la primera
recomendación será proceder al registro de la colección
de nuestra institución para estar acordes al texto de la
ley. Sin embargo, dado que México es miembro de la
convención sobre el Comercio Internacional de Especie
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), la
exportación o importación de ejemplares o fragmentos
de especies que estén bajo algún tipo de protección de
esta convención debe de cumplir con los lineamientos
internacionales (Artículo 4 CITES; https://cites.org/esp/
disc/text.php#IV)
Por otro lado, la Ley de Sanidad Animal (DOF,
2007) establece que serán sujetos de inspección y
de expedición de un certificado zoosanitario para
importación (Art. 24, fracc. 3), para lo que deben
llenarse una forma de requisitos zoosanitarios (Art.
32). Sin embargo, dado que los organismos a estudiar
generalmente fueron muertos y están preservados,
no representan riesgo alguno de contagio o de
enfermedades, por lo que el trámite debería ser lo más
sencillo posible.
No obstante, otro obstáculo se presenta por parte de
los servicios postales y de paquetería que realizan
diferentes procesos, además de que la confiabilidad,
rapidez de envío y eficiencia del servicio varía mucho
entre varios países. Esto también puede ocasionar
retrasos, o peor aún, que los paquetes puedan perderse
al usar estos servicios.
14

Para terminar, la nueva Ley de Ciencia (DOF, 2023)
establece que el Gobierno Federal brindará facilidades
administrativas para la realización de la investigación
científica (Arts 54, 63 fracc. 19, 77 fracc. 3, 88). Estas
propuestas no han tenido tiempo de materializarse y
ahora se puede anticipar que habrá que actualizar la
ley dado que para este sexenio el Consejo Nacional ha
pasado a ser Secretaría de Estado.
En suma, consideramos que deben minimizarse las
barreras institucionales y gubernamentales que impiden
la realización de una colaboración científica eficaz. En la
mayoría de los casos, las normativas y su gran estructura
burocrática han logrado obstaculizar un crecimiento
de las colecciones científicas y el conocimiento de
la diversidad biológica, logrando que el envío de
ejemplares (ya sea por préstamo o donación), sea una
pesadilla para los investigadores (Fernández, 2002). Esto
se relaciona con el Protocolo de Nagoya, mismo que
puede impedir el acceso a recursos genéticos (muestras
y datos), así como otras regulaciones de permisos
como la Convención sobre el Comercio Internacional
de Especies en peligro de extinción, permiso
SEMARNAT-08-009 y otras regulaciones de bioseguridad
y seguridad química (Poo et al., 2022; SEMARNAT, 2022).
Lo anterior refleja que la salida de ejemplares reduce
la participación de taxónomos foráneos para su
descripción, lo que implica cierto abandono porque
hay pocos expertos locales. Por lo tanto, compartir
ejemplares con especialistas de diferentes regiones del
mundo, ayuda a generar cooperación internacional,
misma que proporciona oportunidades para que
jóvenes interesados en esta disciplina, se involucren con
expertos de otros países, lo que mejoraría la formación
de especialistas a nivel local (Swing et al., 2014).
Por lo tanto, es necesario que las normas reguladoras
eliminen los retrasos y obstáculos burocráticos para la
exportación e importación de material científico y a su
vez promover, facilitar e incrementar el financiamiento
para las colecciones científicas, siendo esta una gran
inversión para la investigación y el futuro.

Agradecimientos
Durante la evaluación de nuestra contribución sobre las
colecciones y museos de historia natural, María Ana TovarHernández señaló la necesidad de discutir cuestiones
éticas. No lo hicimos en esa ocasión ya que preferimos
generar una contribución centrada en estos aspectos.
Esperamos que la nota resulte de alguna utilidad para los
lectores y que el contenido satisfaga la recomendación
de Tovar-Hernández. Dos revisores anónimos mejoraron
mucho la presentación final de esta contribución.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
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�MICROBIOMAS:
LA INFLUENCIA INVISIBLE EN LA
EVOLUCIÓN Y CONSERVACIÓN DE
LOS ORGANISMOS
�S
   andra E. Rivas Morales1, Gabriel Ruiz Ayma1,
Alina Olalla Kerstupp1, Mayra A. Gómez Govea1*.

Universidad Autónoma de Nuevo León,
Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio
de Biología de la Conservación y Desarrollo
Sustentable.
*Correspondencia
1

17

�﻿

Palabras clave: Microbioma;
evolución; microbioma-hospedero;
adaptación; conservación.
Key words: Microbiome; evolution;
host-microbiome; adaptation;
conservation.

Resumen

Abstract

Los microorganismos se encuentran en casi todas las
superficies terrestres y han influido en el desarrollo
y evolución de los organismos pluricelulares gracias
a complejas redes de interacción. Son capaces de
modificar la expresión genética del hospedero, la
disponibilidad de nutrientes, o facilitar la adaptación
a condiciones extremas. La carga microbiana que
se encuentra asociada a los huéspedes suele ser
tan alta que nos obliga a cuestionar lo que significa
ser un individuo realmente y reconsiderar nuestra
forma de convivir con ellos en nuestro cuerpo. Para
comprender la contribución de la microbiota a la
evolución del hospedero, no solo es necesario observar
la variación de la diversidad microbiana, igualmente
debemos entender el lenguaje en el que las células
interactúan. En la última década, los estudios que
examinan el intercambio de metabolitos entre los
microrganismos y sus hospederos se han incrementado
exponencialmente. En el caso de la microbiota intestinal
humana, se han propuesto diversas aplicaciones para la
modulación del microbioma, como la suplementación
de probióticos y prebióticos, terapias dirigidas (CRISPRCas), o incluso métodos radicales como los trasplantes
de comunidades bacterianas completas. Lo novedoso
de estas aplicaciones se ha extendido hasta el área de
conservación de ecosistemas donde se intenta mejorar
la supervivencia de los organismos a través del manejo
de las comunidades microbianas, tanto intestinales
como ambientales. Cabe resaltar que prevalecen
importantes cuestiones por resolver en el estudio de
los microbiomas y su aplicación, ya que la información
genómica disponible públicamente es limitada, al igual
que la habilidad para identificar las contribuciones
de cada especie a la comunidad, y la comprensión de
los procesos ecológicos involucrados. En este articulo
abordaremos los efectos potenciales de la actividad
microbiológica sobre la adaptación de los hospederos,
además de revisar la importancia de los microbiomas
para la conservación del medio ambiente.

Microorganisms are found on almost all terrestrial
surfaces and have influenced the development and
evolution of multicellular organisms thanks to complex
interaction networks. They can modify the host’s gene
expression, alter nutrient availability in the environment,
or facilitate adaptation to extreme diets. The microbial
load within organisms is so high that it forces us to
question what it truly means to be an individual and
reconsider how we coexist with the guests in our bodies.
To understand the contribution of the microbiota to host
evolution, it’s essential not only to observe variations
in microbial diversity but also to comprehend the
language in which cells interact. Over the last decade,
studies examining metabolite exchange between the
microbiome and its hosts have exponentially increased.
Various ways to harness this communication have
been proposed. For instance, in the case of the human
gut microbiota, which has been linked to chronic
diseases and postnatal development, novel approaches
for modulating the microbiome include probiotic
and prebiotic supplementation, targeted therapies
like CRISPR-Cas, and even radical methods such as
complete bacterial community transplants. These
innovative applications have also extended to the area
of ecosystems conservation where attempts are made
to enhance organism survival through intestinal and
environmental microbiome management. However,
significant questions remain unresolved in microbiome
research and application. Publicly available genomic
information is limited, as is our ability to identify each
species’ contributions to the community and understand
the ecological processes involved. In this article we will
explore the effects of microbial activity over the host
fitness and the relevance of microbiome conservation
for sustainable development.

18

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Introducción

D

ebido a la extensión cosmopolita y a su increíble
capacidad metabólica, los microorganismos han
influido en el desarrollo y evolución de la vida,
modificando su entorno o extendiendo las capacidades
adaptativas del hospedero (Hirt, 2020). Se estima que
en la tierra existen más de 10 billones de especies de
microorganismos como hongos, bacterias, arqueas,
protistas y virus (Fig. 1) (Lennon y Locey, 2020), por lo
que su taxonomía y ecología sigue despertando la
fascinación de los investigadores.
Conforme se desarrollan los métodos masivos de
análisis, como la metagenómica, se despierta el interés
por enfoques más holísticos, que consideren las
interacciones entre los microorganismos y su relación
con el entorno como un todo, llamado “microbioma”
(Tecon et al., 2019). Esta perspectiva permite explorar la
importancia de las interacciones en la adaptación de los
microorganismos a cambios en el ambiente, o sobrevivir
en ecosistemas para los que carecen de funciones
metabólicas (Savaira et al., 2021).
Mientras más información se obtiene de los
microbiomas, más evidente es la conexión entre los
microorganismos, la ecología y evolución de otros
organismos. Un ejemplo de ello fue lo realizado en
ratones por Liu y colaboradores, donde se encontró
que los microbiomas del suelo del lugar de nacimiento
influyen en el ensamble del microbioma intestinal. Esto
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

podría indicar que la adquisición de microbiota del
entorno contribuye a la adaptación de los ratones a
diferentes ecosistemas (Liu et al., 2021).
Así mismo, la carga microbiana en el aparato digestivo
humano nos obliga a plantearnos la pregunta de lo
que significa realmente ser un individuo (Schneider
y Winslow, 2014) y reconsiderar nuestra forma de
convivir con el resto de los habitantes de nuestro cuerpo
(Ironstone, 2019). Durante años hemos “combatido” la
microbiota que nos habita y la que nos rodea, tratando
de protegernos contra patógenos, cuando en realidad
podríamos estar destruyendo el balance de nuestro
ecosistema.
Desafortunadamente, las comunidades bacterianas se
enfrentan a la constante descarga de contaminantes
como pesticidas, fertilizantes, metales y otros residuos
industriales, que terminan alterando su dinámica y
comprometiendo las funciones ecosistémicas que
sostienen (Samuel et al., 2018; Hou et al., 2020). Así
mismo, desde el descubrimiento de cepas bacterianas
resistentes a la penicilina en la década de los 40’s, el
interés en nuevos compuestos antimicrobianos y su
uso indiscriminado, ha provocado una batalla contra
la evolución acelerada de la resistencia antimicrobiana
(Barathe et al., 2024). En las últimas décadas, la
detección de antibióticos en cuerpos de agua y en
suelo, además de otros medicamentos (Martinez et al.,
2023), ha levantado las alarmas por la posible aparición
de bacterias super resistentes que amenacen la salud
19

Microbiomas: la influencia invisible en la evolución y conservación de los organismos

Figura 1. Representación de la diversidad
microbiológica sobre las superficies del planeta.
Ilustración realizada en la plataforma Clip Studio
Paint v2.3.4 (CELSYS Inc., 2025).

�﻿

humana y la conservación del medio ambiente (Wang
et al., 2021).
Alterar la diversidad microbiana puede afectarnos
en distintos niveles, desde la pérdida de funciones
ecosistémicas, el aumento de la vulnerabilidad hacia
enfermedades emergentes y la pérdida de valiosas
aportaciones a la salud de humanos y animales, como
se describe en la tabla 1.

Interconexión entre el microbioma, el
hospedero y el entorno

Con frecuencia se encuentran patrones de asociación
entre microorganismos con hospederos específicos. Sin
embargo, aunque la diversidad de un microbioma varíe
acorde al linaje evolutivo del hospedero, determinar la
naturaleza de esa relación requiere un examen detenido
de los siguientes aspectos: a) es necesario confirmar
una asociación entre las variaciones fenotípicas del
hospedero y la variación taxonómica o funcional
del microbioma; b) el hospedero debería sustentar
microbios adaptados localmente (Henry et al., 2019);
c) definir la unidad sobre la que actuarían las fuerzas
evolutivas (Lewontin, 1970).
Respecto a la variación fenotípica del hospedero
y su capacidad de sustentar microbios adaptados
localmente, Gaulke et al. (2017) publicaron un estudio
sobre la taxonomía del microbioma intestinal en
distintos linajes de mamíferos. El trabajo reveló que

existían clados monofiléticos de bacterias que se
conservaban en todos los linajes. Además, algunos
clados bacterianos mostraban patrones filogenéticos
que sugerían que podrían estar sujetos a selección por
los hospederos.
Así mismo, se ha demostrado que el genoma de las
plantas juega un papel importante en el ensamblaje
de los microbiomas del suelo, particularmente en
la zona de las raíces (Hartman et al., 2023), ya que a
través de ellas se mantiene un intercambio constante
de nutrientes y señales moleculares (Havrilla et al.,
2020). Estas interacciones no solo permiten a la planta
amortiguar los cambios en el entorno y protegerse
contra patógenos, también favorecen a organismos
fijadores de nitrógeno y otros nutrientes (Nevins et al.,
2022).
Debido a estas intricadas relaciones, bajo ciertas
circunstancias se puede considerar a los microorganismos
y sus hospederos como una sola unidad de selección,
a la cual se le llama holobioma u holobionte (Koskella
&amp; Bergelson, 2020). Este concepto implica que cada
componente del holobionte está sometido a presiones
selectivas, y que, a su vez, la suma de todas sus partes
permite al holobioma sostener funciones de las que
carecen los individuos (Wilson &amp; Duncan, 2015).
Uno de los factores determinantes en la conformación
del holobionte, es la “heredabilidad”, la heredabilidad
de los microbios individuales o del microbioma
completo puede resultar de la transmisión vertical

Tabla 1. Funciones en las que participa el microbioma abordadas desde el aspecto clínico y de bienestar animal.
Función

Clínico

Animales

Defensa contra
patógenos

Algunas bacterias como Staphylococcus epidermis
pueden acondicionar el sistema inmune para generar
una mejor respuesta contra virus como la influenza
(Gonzalez &amp; Elena, 2021).

La introducción de algunas bacterias comensales
(Bacterioidetes o Firmicutes) en la microbiota intestinal del pez
cebra, pueden inducir cambios en los leucocitos y la expresión
genética, lo cual puede proteger a los peces contra cáncer
(Zhong et al., 2022).

Promotores de
crecimiento

Se ha detectado que la microbiota intestinal
contribuye a la síntesis de nucleótidos y de vitamina
B en niños, y por tanto se relaciona directamente al
crecimiento y su velocidad (Robertson et al., 2023).

Se ha reportado que existe una relación entre los taxones
dominantes de la microbiota intestinal y la expresión de genes
asociados al crecimiento celular en peces de agua dulce con
diferentes dietas (Li et al., 2023).

Ciclo de nutrientes

Las bacterias juegan un papel importante en la La microbiota del tracto intestinal en peces y crustáceos
disponibilidad y absorción de micronutrientes como puede potenciar la digestión del hospedero por la liberación
el hierro, el calcio, el selenio y el zinc (Bielik &amp; Kolisek, de enzimas digestivas y vitaminas (Diwan et al., 2023).
2021).

Resistencia a estrés

El ácido indol acético es un metabolito del
triptófano producido por bacterias que se está
estudiando para regular los desórdenes de
comportamiento relacionados al estrés crónico
(Chen et al., 2022).

Indicadores

Cambios en la composición de las comunidades a B a j a s a b u n d a n c i a s d e A k k e r m a n s i a m u c i n i p h i l a y
nivel filo, están asociados a condiciones como la Parabacteroides se han asociado a mejor aprovechamiento
enfermedad inflamatoria de bowel (IBD), diabetes del alimento en aves domésticas (Wen et al., 2021).
tipo 2, psoriasis, etc. (Manos, 2022).

20

Existe evidencia de que la introducción de bacterias benéficas
como Bifidobacterium infantis en microbiota intestinal de ratón,
puede reducir los niveles de la hormona adrenocorticótropa y
corticosterona, relacionadas al estrés (Ch, Luo &amp; Yan, 2021).

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Cabe resaltar, que las interacciones del microbioma y el
hospedero son influenciadas por múltiples factores, ya
sea la salud del hospedero o las características abióticas
y la composición de la comunidad microbiana del
entorno. Además, estas interacciones no son estáticas,
por lo que podríamos observar variaciones a lo largo
del tiempo y el espacio, aumentando la complejidad del
estudio de la evolución de los holobiontes.

Comunicación intercelular hospederomicrobiota

Conocer la diversidad taxonómica del microbioma
es un gran paso para desentrañar su relación con el
hospedero, sin embargo, debemos entender el lenguaje
en el que las células se comunican para comprender
la historia completa (Sharpton, 2018). A nivel celular,
la comunicación ocurre por señalización química
e intercambio de metabolitos, lo que permite a los
microorganismos como las bacterias, cooperar entre
ellas para adaptarse a medios hostiles y colonizar
nuevos entornos (Dominguez-Bello et al., 2019).

Además, algunas de estas señales trascienden la
barrera de los reinos, expandiendo el dialogo entre
células eucariotas y procariotas (Fig. 2). Los mamíferos,
por ejemplo, han desarrollado sofisticadas redes
de receptores para detectar metabolitos, lo que les
permite recibir y reaccionar a la abundante cantidad
de moléculas bioactivas que se producen en los
microbiomas. La interacción entre los metabolitos
microbianos y las células del hospedero puede ocurrir
a través de antígenos receptores o los receptores de
reconocimiento de patrones, los cuales corresponden a
la inmunidad adaptativa e innata respectivamente. Sin
embargo, existe una categoría más, que corresponde a
los quimiorreceptores, como los receptores de proteína
G acoplada, receptores nucleares y el receptor de
hidrocarburos de arilo (AhR por sus siglas en inglés)
(Graham &amp; Xavier, 2023). El AhR se encuentra en
las células inmunitarias, y es activado al unirse a los
metabolitos de ciertas bacterias intestinales. La unión de
este receptor a los ligandos producidos por Lactobacillis
sp. y otras bacterias comensales, activa las células
inmunológicas que evitan la colonización de patógenos
como Candida albicans (Wang et al., 2023).
Descifrar todas las señales que se intercambian entre
el microbioma y su hospedero, e incluso dentro del
mismo microbioma, depende de la identificación y
caracterización de los compuestos que participan en
estas señalizaciones. En este sentido, las anotaciones
metagenómicas y la secuenciación masiva de genes han
ofrecido grandes ventajas, aunque en comparación con
un genoma típico de mamífero que puede contener
alrededor de 10,000 genes, el genoma microbiano
intestinal puede sobrepasar los dos millones de genes
(Xiao et al., 2015).

Figura 2. Interacciones putativas
de los miembros del microbioma
en un hospedero. Ilustración
realizada en la plataforma Clip
Studio Paint v2.3.4 (CELSYS Inc.,
2025).
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

21

Microbiomas: la influencia invisible en la evolución y conservación de los organismos

de los padres a su descendencia, o de la genética
específica del hospedero que “filtra” diferencialmente
las comunidades microbianas. Por ejemplo, en las
plantas se ha demostrado que algunos genes vegetales
relacionados con la inmunidad, la integridad de la pared
celular y el desarrollo, impactan en las asociaciones
del rizobioma (Bergelson, Mittelstrass y Horton,
2019). Por tanto, la transmisión de esos genes en las
plantas permite que los descendientes “seleccionen”
microrganismos con características similares a las de los
rizobiomas parentales (Deng et al., 2021).

�﻿

A la par de la anotación metagenómica, las herramientas
bioinformáticas han permitido asociar los genes a
rutas metabólicas, lo cual ha servido para predecir la
capacidad funcional de las comunidades microbianas y
su contribución en el ecosistema (Nayfach et al., 2015).
Por tanto, conocer el perfil funcional de una comunidad
podría aclarar algunos aspectos de la relación entre
microbiomas, hospederos, y su adaptación al entorno.

Microbioma intestinal y el desarrollo
del hospedero

La microbiota intestinal ha sido la piedra angular en
investigaciones que la vinculan a distintos aspectos de la
salud del hospedero, como el desarrollo óseo post-natal
(Hernandez &amp; Moeller, 2022), enfermedades crónicas
(Lin y Medeiros, 2023), padecimientos psicológicos
(Simpson et al., 2021), hasta el desarrollo cognitivo y el
comportamiento (Davidson, Raulo &amp; Knowels, 2020).
De este último, se ha considerado que la composición
de la microbiota intestinal podría influir en la selección
de dieta del hospedero, variando de acuerdo con
el metabolismo del triptófano de las bacterias y la
morfología del intestino (Trevelline &amp; Kohl, 2022).
Así mismo, se descubrió que la abundancia de
microrganismos puede cambiar según la dieta de
los hospederos, por ejemplo, una dieta basada en
productos animales puede aumentar la abundancia de
microbios tolerantes a la bilis (David et al., 2014).
Moeller y Sanders (2020) proponen tres formas en
las que la microbiota intestinal ha participado en la
evolución de los mamíferos. En primer lugar, se sugiere
que al facilitar las transiciones de dieta hacia fuentes de
alimento anteriormente toxicas o difíciles de digerir, la
microbiota promovió la diversificación de las especies.
Por otro lado, la comunidad microbiana intestinal
contribuyó a la plasticidad fenotípica del desarrollo postnatal a través de la amplificación de señales del entorno.
Además, contar con microbiomas especializados
adaptados al entorno representó una ventaja que
impulso el desarrollo de mecanismos de selección por
parte del hospedero, como las respuestas inmunes
innatas y adaptativas.
Quizá el ejemplo mejor estudiado del ensamblaje
de los microbiomas intestinales, y de cómo afectan
el desarrollo de un individuo, es el de los humanos.
Las crías humanas reciben su primera exposición a
comunidades complejas de microbiota durante el
parto (Dominquez-Bello et al., 2019). En las primeras
6 semanas posteriores al nacimiento del infante, la
composición de las comunidades microbianas se vuelve
sitio específica para la piel, fosas nasales, cavidades
22

orales y excretas (Chu et al., 2017). Posteriormente,
durante los primeros 1000 días de la infancia, la
microbiota intestinal interactúa con el metabolismo
de las hormonas de crecimiento, lo que afecta el
crecimiento y el desarrollo neuronal (Mady et al.,
2023; Robertson et al., 2019). Además algunos autores
hablan de como las disrupciones en las comunidades
microbianas pueden generar alergias, enfermedades
autoinmunes, obesidad y diabetes (Fujisaka, Watanabe
&amp; Tobe, 2023).
A pesar de la evidencia acumulada de la participación
de los microbiomas en las diversas etapas del desarrollo
y la salud de los hospederos, aún prevalecen dudas
importantes sobre los factores que influyen la expresión
genética y la adaptación de la comunidad microbiana.
Podría tratarse de la composición y dinámica de la
comunidad completa, o bien la acción de ciertos taxones
en particular (Grieneisen, Muehlbauer y Blekhman, 2020).

Ingeniería de microbiomas en la conservación

La investigación sobre la influencia del microbioma en
la evolución del hospedero también tiene implicaciones
para la biología de la conservación. Tan solo en la
última década se han incrementado exponencialmente
los estudios sobre la relevancia del microbioma en la
adaptación de los organismos, especialmente durante
las reintroducciones de fauna en cautiverio (Zhu, Wang
&amp; Bahrndorff, 2021).
Se han encontrado diferencias interesantes en las rutas
metabólicas activas en los microbiomas de animales
en vida salvaje, comparadas con los organismos
criados en cautiverio (Ning, et al., 2020). Estos hallazgos
han reforzado la sugerencia de incluir un periodo
de adaptación a la dieta previo a la liberación de
organismos en cautiverio (Yang et al., 2020).
Por otro lado, al facilitarse la identificación de los
componentes del microbioma y su función, se ha
despertado gran entusiasmo por intervenir las
relaciones entre microorganismos para aprovechar
sus funciones ecológicas (Saraiva et al., 2021). En este
sentido, el área de la medicina ha contribuido en gran
medida al conocimiento sobre los microbiomas y su
intervención con fines terapéuticos. Comenzando por
identificar la relación entre las disbiosis microbianas
y los padecimientos gastrointestinales en diferentes
animales en cautiverio.
Las disbiosis microbianas, se refieren a la disminución de
la estabilidad de la comunidad, ya sea por la presenciaausencia de ciertos taxones o por el cambio de sus
abundancias, lo cual puede abrir oportunidades para
la colonización de patógenos y dificultar la absorción
de nutrientes (Zaneveld, McMinds &amp; Vega, 2017). Estas
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Para reestablecer el balance del microbioma, los
antibióticos han sido la primera opción por décadas,
siendo particularmente cierto en animales de consumo.
Por desgracia, el uso indiscriminado de antibióticos ha
elevado la aparición de los patógenos super resistentes,
convirtiéndose en un problema que no se limita al
ganado, sino que se ha extendido hacia los animales
silvestres y los humanos (Lee et al., 2022).
En búsqueda de nuevas alternativas para la modulación
del microbioma en animales, se han explorado
estrategias como la suplementación de probióticos
y prebióticos, terapias dirigidas como el CRISPR-Cas,
o incluso métodos radicales como los trasplantes
completos de comunidades bacterianas (Jin et al., 2019).

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

A pesar de los grandes avances en los diferentes
campos del estudio de los microbiomas, aún prevalecen
importantes cuestiones por resolver, ya que explorar las
interacciones microbianas se limita por la información
genómica disponible, la comprensión de los procesos
ecológicos involucrados y la habilidad para identificar
las contribuciones de cada especie al funcionamiento
del ecosistema. Debido a ello, se hace un llamado a la
colaboración para promover y apoyar la caracterización
de los microbiomas y el desarrollo de nuevas
herramientas de análisis y métodos de muestreo no
invasivos.

Agradecimientos
Este trabajo contó con el apoyo de la Secretaría de
Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación
(SECIHTI), mediante el proyecto CBF2023-2024-2946.

23

Microbiomas: la influencia invisible en la evolución y conservación de los organismos

disbiosis pueden ocurrir por diversas razones como el
estrés, el cambio en la dieta, cambios en las condiciones
ambientales o infecciones.

�Literatura
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�26

�MAMÍFEROS ICÓNICOS
DE LA SIERRA SAN
PEDRO MÁRTIR, BAJA
CALIFORNIA, MÉXICO:
UNA ISLA DE MONTAÑA
�G
   orgonio Ruiz-Campos1,*, Gonzalo De León-Girón1, Aldo Antonio GuevaraCarrizales1, Emma Flores-Rojas1, Eduardo Prieto-Valles1, Alejandra Arguelles-Corrado1,
Dulce María González-De La Barrera1, Sayuri Martínez-Rangel1, y Elías Zavala-Ortiz2

Resumen
Se ofrece una sinopsis de 18 especies de mamíferos representativas de la
Sierra San Pedro Mártir, una isla de montaña en el noroeste de la península
de Baja California, México. La sinopsis incluye para cada especie sus
características morfológicas distintivas, estatus biogeográfico, distribución
altitudinal por piso de vegetación, actividad diaria, composición de la dieta,
estatus de conservación poblacional, entre otros.

Abstract
A synopsis is provided of 18 representative species of mammals from the
Sierra San Pedro Mártir, a mountain island in the northwest of the Baja
California Peninsula, Mexico. The synopsis includes for each species its
distinctive morphological characteristics, biogeographic status, altitudinal
distribution by vegetation belt, daily activity, diet composition, population
conservation status, among others.

Laboratorio de Vertebrados, Facultad
de Ciencias, Universidad Autónoma de
Baja California. Carretera EnsenadaTijuana Km 103 s/n, Ensenada, Baja
California, 22860, México.
2
Parque Nacional Sierra de San
Pedro Mártir, Carretera Díaz Ordaz
al Observatorio km 82, Ejido México,
Ensenada, Baja California, 22795,
México.
*Correspondencia: gruiz@uabc.edu.mx
1

Palabras clave: Mamíferos, isla de
montaña, endemismos, pisos de
vegetación, Baja California.
Key words: Mammals, mountain
island, endemism, vegetation belts,
Baja California.
27

�﻿

Introducción

E

n México existen 564 especies de mamíferos
silvestres que lo ubican como el tercer país
con mayor riqueza a nivel mundial después
de Indonesia y Brasil, representando el 10%
de la diversidad global de este grupo de vertebrados
(Ceballos y Brown, 1995; Sánchez-Cordero et al., 2014).
La descripción de las especies en nuestro país no ha
sido homogénea a lo largo del tiempo y tuvo un mayor
auge desde mediados de 1700 hasta 1950.
Las especies de mamíferos conocidas en México se
reparten en 13 órdenes, 46 familias y 202 géneros,
de las cuales 169 son endémicas (Ceballos y ArroyoCabrales, 2012), con un mayor endemismo en el centro
del país, además del estado de Chiapas y las costas
oriental y occidental, mientras que las zonas con menos
registros son las penínsulas de Baja California y Yucatán
(Escalante et al., 2002).
El estado de Baja California tiene una riqueza de
mamíferos representada por un total de 113 especies,
de las cuales 18 son voladoras, 28 acuáticas marinas y
67 terrestres (Ramírez-Pulido et al., 2005). Esta riqueza
mastofaunística en Baja California ha sido referida por
diversos autores (Allen, 1893; Nelson y Goldman, 1909;
Huey, 1964; Mellink, 1991; Mellink y Luévano, 1999;
Álvarez-Castañeda y Patton, 1999, 2000; MartínezGallardo 2011; Guevara-Carrizales et al., 2016a); sin
embargo, aún son escasos trabajos actuales de amplia
cobertura geográfica sobre los mamíferos de esta
región peninsular .
En el caso particular de la Sierra de San Pedro Mártir
(SSPM) y sus adyacencias, en la parte centro norte del
estado de Baja California, se conocen alrededor de
57 especies (cf. Guevara-Carrizales et al., 2016; RuizCampos et al., 2018). Esta sierra es considerada una
isla de montaña (sky island) de acuerdo con el concepto
de Marshall (1957), el cual hace referencia a aquellos
biotopos de montaña por arriba de los 2,000 metros de
elevación que poseen vegetación de coníferas o encinos
(Warshall, 1995). Es por ello por lo que la isla de montaña
de SSPM, como analogía a una isla rodeada por el mar,
está rodeada por diferentes pisos de vegetación y climas
que actúan como barreras naturales para la dispersión
de la biota, y como escenarios que promueven procesos
de especiación y endemismo autóctono.
Uno de los grupos de vertebrados donde se manifiesta
el concepto de isla de montaña en la SSPM es el
mastozoológico, el cual está representado por alrededor
de 57 especies registradas (Allen, 1893; Huey, 1964;
Mellink, 1991; Ruiz-Campos, 1993, 2017; GuevaraCarrizales et al., 2016a), destacando ocho formas

28

endémicas como el topo Scapanus anthonyi, la ardilla
Tamiasciurus mearnsi, el chichimoco Neotamias obscurus
obscurus, los ratones Microtus californicus hyperuthrus,
Chaetodipus californicus mesopolius, y Peromyscus truei
martinensis, el murciélago Myotis evotis milleri, y la
tuza Thomomys bottae martirensis (Ruiz-Campos, 1993,
2017; Minnich et al., 1997; Bojórquez-Tapia et al., 2004;
CONANP, 2006, Guevara-Carrizales et al., 2016b).

Área de Estudio
La península de Baja California con alrededor de 1,300
km de longitud y un ancho promedio de 120 km es
una de las más extensas a nivel mundial, abarcando
un intervalo de casi 10 grados de latitud norte, donde
se presenta una fisiografía y geomorfología variada
tanto en latitud como en altitud que se manifiesta en
una diversidad de pisos bioclimáticos, pasando por
ambientes de clima mediterráneo en la parte noroeste,
bosques de coníferas en la norte-central, desiertos
micrófilos en el noreste, matorral sarcocaule y selva baja
caducifolia en el extremo sureste (Peinado et al., 1994;
Garcillán et al., 2010).
Una de las regiones de la península que destaca por su
clima mediterráneo, único en México, es la provincia
Californiana y sus distritos o sectores San Dieguense y
Martirense, con un alto grado de endemismos de flora y
fauna (Bancroft, 1926; Álvarez-Castañeda y Patton, 1999,
2000; Mellink, 2002; Riemman y Ezcurra, 2005; RamírezAcosta, 2012; Ruiz-Campos et al., 2018). También
representa el límite de distribución conocido de varios
taxones y posee el mayor número de subespecies de
mamíferos endémicos por área de distribución en el
país (Ríos y Álvarez-Castañeda, 2002).
La SSPM ubicada en la parte norte-centro del Estado
de Baja California (Figura 1) posee cinco pisos de
vegetación a través de un gradiente altitudinal
(Peinado et al., 1994; Delgadillo, 2018) que ofrece
una diversidad de condiciones ambientales y hábitats
para las especies de mamíferos (Figura 2). Estos pisos
se inician con el matorral costero que va desde las
inmediaciones de la costa hasta los 500-700 m de
altitud y es conocido como piso inframediterráneo
(Figura 3-A), seguido por el chaparral montano
llamado termomediterráneo que se extiende hasta
los 1,300-1,500 m (Figura 3-B), después el bosque de
coníferas heliófilas o mesomediterráneo entre los 1,500
y 2,000 m (Figura 3-C), continuando con el bosque de
coníferas grandes o supramediterráneo (2,000 a 3,000
m; Figura 3-D), y finalmente, en la parte oriental y
bastante escarpada de esta sierra, con dirección hacia
el Golfo de California, se ubica el piso mesotropical o
de vegetación xerófila (Figura 3-E).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�(CONANP) y el gobierno del Estado de Baja California
para la transferencia de acciones de manejo y
conservación de esa zona (CONANP, 2006).
En este documento se ofrece información biológica,
ecológica y estatus de conservación para las
especies y subespecies de mamíferos más icónicos o
representativas de los diferentes pisos de vegetación
presentes en la SSPM.

Figura 1. Ubicación de la Sierra de San Pedro
Mártir y el polígono del Parque Nacional del
mismo nombre, en el Estado de Baja California,
México (Fuente: Harper et al., 2021).
Figura 2. Pisos bioclimáticos de la Sierra de
San Pedro Mártir, Baja California, México, a
través de un gradiente altitudinal denotando
la isla de montaña que representa el piso
supramediterráneo de afinidad boreal neártico
(Fuente: Peinado et al, 1994; Delgadillo, 2018).

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

29

MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

Dentro del corazón de la Sierra de San Pedro Mártir
se ubica El Parque Nacional Sierra San Pedro Mártir
(PNSSPM, Figura 1), mismo que fue decretado
primeramente como reserva forestal en 1923,
posteriormente como parque nacional en 1947 y
finalmente como reserva forestal nacional en 1951.
En 2003 se firmó un convenio entre Secretaría de
Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT),
la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas

�﻿

A

B

C

D

E

Figura 3. Asociaciones vegetales en los diferentes pisos
bioclimáticos de la Sierra de San Pedro Mártir, Baja
California. (A) inframediterráneo, (B) termomediterráneo,
(C) mesomediterráneo, (D) supramediterráneo, y (E)
mesotropical. Fotografías A-C y E José Delgadillo-Rodríguez, y
D Gorgonio Ruiz-Campos.

30

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�Orden Lagomorpha
Familia Leporidae

Figura 4. Liebre cola
negra Lepus californicus
martirensis Stowell,
1895. Fotografía
Gorgonio Ruiz-Campos.

Esta subespecie de lepórido (Lepus californicus martirensis) fue descrita a partir de ejemplares recolectados en el paraje
La Grulla del piso supra mediterráneo de la Sierra San Pedro Mártir. El tamaño varía entre las subespecies reconocidas
entre 523 y 606 mm de longitud total (Best, 1996). La especie se distingue por sus orejas largas con puntas negras, cola
mayormente negra en la parte interna continuando con una raya en la parte de la espalda. Se distribuye en todos los
pisos de vegetación de la SSPM, con una actividad predominante entre las 17:00 y 06:00 h. Activa principalmente en
la noche, alimentándose básicamente de pastos (Atriplex, Sporobolus), arbustos y cultivos agrícolas. Es presa de varios
depredadores que habitan en la sierra como el coyote, gato montés, zorra gris, aguililla cola roja, y águila real. Su estado
de conservación poblacional es estable.
La subespecie de conejo Sylvilagus audubonii sanctidiegi
que concurre en la SSPM es compartida con el sur
de California, EUA (Chapman y Willner, 1978). Como
especie se caracteriza porque la longitud de sus orejas
es mayor que aquella de la cabeza, y con poco pelo
entre las mismas. Los bigotes son en su mayoría negros.
Cola de color gris oscuro arriba con base de pelos
negros y una franja ancha de color gris blancuzca en la
parte ventral. Ampliamente distribuido en el oeste de
México, desde los bosques de coníferas hasta matorral
costero. Presente en todos los pisos de vegetación
en la SSPM, siendo más abundante en los pisos infra
y termo mediterráneo. Más activo al amanecer y en el
crepúsculo. La dieta consiste en pastos, juncias, malvas,
entre otras plantas. Sus depredadores principales en el
área son coyote, gato montés, zorrillo rayado, zorra gris,
mapache, aguililla cola roja y águila real, entre otros. Su
estatus de conservación poblacional es estable.
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Figura 5. Conejo del desierto Sylvilagus audubonii sanctidiegi
(Miller, 1899). Fotografía Gorgonio Ruiz-Campos.
31

MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

SINOPSIS DE ESPECIES

�﻿

Orden Eulipotyphla
Familia Talpidae

Este topo endémico de la SSPM (Figura 6) es el más pequeño del género, se distingue
por su coloración dorsal negra, cola corta y las extremidades anteriores tan anchas
como largas. Habita exclusivamente en el piso bioclimático supramediterráneo en
praderas de Astragalus circumdatus, Leptosiphon melingii, y Calyptridium monospermum
con suelos de tipo Fluvisol de 150 cm de profundidad. Desde su descripción y
hasta 1982 solo 11 especímenes habían sido recolectados (Yates y Salazar-Bravo,
2005), pero recientemente (12 de noviembre de 2018 y 29 de abril de 2019) fueron
recolectados dos especímenes (macho y hembra, respectivamente) en el Parque
Nacional de la Sierra de San Pedro Mártir (PNSSPM) en elevaciones entre 2433 y 2510
msnm (Villarreal-Fletes et al., 2022). Su estado de conservación es considerado en
peligro de extinción (Arguelles-Corrado, 2018).

Figura 6. Topo de San Pedro Mártir, Scapanus anthonyi J.A.Allen, 1893.
Fotografía Aldo A. Guevara-Carrizales.
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�MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

Orden Chiroptera
Familia Vespertilionidae

Este murciélago (Figura 7) exclusivo
de la SSPM se caracteriza porque su
cabeza y cuerpo miden de manera
combinada entre 43 y 52 mm, y la
cola entre 36 y 45 mm, y pesa de 4
a 9 g. Su pelaje es largo y esponjoso,
siendo el dorso amarillento y el
vientre más pálido. La cara, las orejas
y las membranas son desnudas y
negras. Las orejas son muy largas
y se extienden mucho más allá de
la nariz cuando se colocan hacia
adelante. Este murciélago ha sido
registrado en varias localidades del
piso bioclimático supramediterráneo,
como son La Grulla y Venado Blanco,
en los meses de primavera y verano
(Flores-Rojas, 2006). Está catalogado
como especie en protección especial
en la NOM-059-SEMARNAT-2010
(Martínez-Rangel, 2022).

Figura 7. Murciélago oreja larga de San Pedro
Myotis evotis milleri Elliot, 1903. Fotografía Aldo
A. Guevara-Carrizales.
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

33

�﻿

Orden Carnivora
Familia Canidae

El coyote (Figura 8) es la especie más ubicua de mamífero y en todos los pisos bioclimáticos
de la SSPM, con mayor incidencia en el piso supramediterráneo. Un carnívoro mediano
con pelaje gris a castaño tanto en dorso, patas y parte de sus orejas, vientre y parte
interna de las patas blancas a grisáceas. Cola espesa y orejas puntiagudas. Los machos
son más pesados (8 a 20 kg) que las hembras (7 a 18 kg) (Bekoff, 1977). Su alimentación
es principalmente de lagomorfos y roedores, pero también en algunas temporadas del
año se alimentan de frutos, invertebrados y vertebrados. En la SSPM es activo durante
todo el día, aunque muestra una mayor incidencia en el atardecer y en las primeras horas
de la mañana (González-de la Barrera, 2020). Es muy común ver a esta especie en las
praderas de esta sierra como La Grulla, La Tasajera y Vallecitos, entre otras. Su estatus de
conservación poblacional es estable.

Figura 8. Coyote de San Pedro Mártir Canis latrans clepticus
Elliot, 1903. Fotografía Gorgonio Ruiz-Campos.
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�MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

La zorra gris (Figura 9) concurre en todos los pisos bioclimáticos de la SSPM y es una de
las especies de mamíferos más frecuentes en esta sierra. Su longitud total varía de 0.80
a 1.13 m. Se distingue por una franja negra que discurre longitudinalmente en la mitad
de la espalda y que se extiende hasta una llamativa melena negra de pelo grueso en
la parte superior de la cola. Algunas partes del cuello, los costados y las extremidades
son de color canela rojizo. El blanco se aprecia más en las orejas, la garganta, el pecho,
el vientre y las patas traseras (Fritzell y Haroldson, 1982). En la SSPM es principalmente
activa durante las primeras horas de la noche, siendo más recurrentemente observada
desde la localidad de Venado Blanco hasta el camino a Botella Azul, donde se presentan
pendientes más pronunciadas en el terreno y vegetación dominante de tipo coníferasarbustivas (Prieto-Valles, 2016). Se considera un cánido con abanico de alimentos que
van desde frutos, invertebrados y pequeños vertebrados. Su estatus de conservación
poblacional es estable.

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Figura 9. Zorra gris Urocyon
cinereoargenteus californicus
Mearns, 1897. Fotografía Elías
Zavala-Ortíz.

35

�﻿

Familia Felidae
Este felino conocido como gato montés (Figura 10) habita en todos los pisos
bioclimáticos de la SSPM, con mayor frecuencia en las estaciones de invierno y
primavera en sitios con pendientes más abruptas y vegetación arbustiva más cerrada
(Prieto-Valles, 2016). Su tamaño es casi el doble de un gato doméstico, y en promedio
más pequeño que el lince canadiense, L. canadensis. La longitud total en machos varía
de 0.48 a 1.3 m, y en hembras de 0.61 a 1.1 m (Larivière y Walton, 1997), se distingue
por su cabeza pequeña con orejas puntiagudas y rectas, con terminaciones en un
mechón de pelos y cola corta. El color puede variar por regiones, pero en general
presenta tonalidades de café-amarillento y grisáceo, con patrones de parches en el
lomo y piernas. La especie se distribuye a través de Canadá y Estados Unidos (excepto
Alaska, islas Vancouver, Prince Edward y Newfoundland). La subespecie peninsularis
es exclusiva de la península de Baja California (Larivière y Walton, 1997). En la SSPM
es un felino con actividad tipo catemeral, aunque es más activo entre las 11:00 y 01:00
h (González-de la Barrera, 2020), alimentándose y mamíferos pequeños como ratas
de campo (Neotoma spp.), juancitos (Ammospermophilus leucurus) y liebres (Lepus
californicus) (Ponce-Mendoza, 1999). Su estatus de conservación poblacional es estable.

Figura 10. Lince de Baja California Lynx rufus peninsularis
Thomas, 1898. Fotografía Gorgonio Ruiz-Campos.
36

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�MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

Este felino Puma concolor couguar de amplia distribución en Norte y Mesoamérica
concurre en todos los pisos de vegetación de la SSPM, prefiriendo los sitos de la parte
oeste que se caracterizan por una zona de transición de coníferas y chaparral de
montaña. Solo dos registros han sido obtenidos recientemente en 2015 (Prieto-Valles,
2016) y 2019 (González de la Barrrea, 2020), el primero durante la media noche y el
segundo en el mediodía. El pelaje de este felino es de color pardo uniforme, aunque
presenta diferentes tonalidades que van desde blanco a grisáceo, amarillento, o rojizo.
Presenta una cabeza pequeña proporcionalmente con orejas redondas y erectas.
Estos llegan a pesar entre 30 a 100 kilogramos. Las crías presentan pelajes claros
con pintas negras. Alimentación de mamíferos grandes a medianos principalmente,
también incluye en su dieta aves y reptiles.
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Figura 11. Puma norteamericano
Puma concolor couguar (Kerr,
1792). Fotografía Elías ZavalaOrtíz.

37

�﻿

Familia Mephitidae
El zorrillo manchado occidental (Figura 12) es pequeño,
se distingue por su pelaje negro con líneas blancas
en el dorso y tres rayas en los costados y la espalda.
Poseen una mancha blanca entre los ojos y otra debajo
de las orejas; el pelo de la cola es negro con puntas
blancas. Pesan de 200 a 800 gramos, son omnívoros
y prefieren invertebrados y larvas (Jones et al., 2013).
Son de hábitos solitarios y nocturnos (Pearson, 1964;
Ingles, 1965). La subespecie S. g. martirensis fue
originalmente descrita de la localidad tipo Vallecitos en
la SSPM (Verts et al., 2001) y también reportada en El
Álamo (ejido 18 de marzo) por Huey (1964) a 1,100 m
de altitud. En el Parque Nacional Sierra de San Pedro
Mártir ha sido registrada recientemente en otoño en
Punta San Pedro, donde domina vegetación arbustiva y
de coníferas (Prieto-Valles, 2016). La IUCN la clasifica en
preocupación menor, y en México no está catalogada
como una especie en peligro (SEMARNAT, 2010).

Figura 12. Zorrillo manchado occidental Spilogale gracilis
martirensis Elliot, 1903. Fotografía Eduardo Prieto-Valles.
38

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�MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

El zorrillo listado norteño (Figura 13) es reconocido
por sus orejas redondeadas, con piernas y cola largas.
El pelaje es negro con las franjas dorsales blancas que
salen como una sola franja en la nuca y se bifurca para
unirse nuevamente en la punta de la cola, además de
una delgada franja blanca en la frente. La subespecie
que habita la Sierra de San Pedro Mártir es M. m.
holzneri (Wade-Smith y Verts, 1982), con registros en
Valle de la Trinidad (Huey, 1964), Punta San Pedro
(Valles-Prieto, 2016) y rancho Mike’s Sky (ValdezVillavicencio et al., 2014) en los pisos bioclimáticos
supramediterráneo y termomediterráneo. En la SSPM,
el zorrillo rayado muestra una mayor actividad durante
la noche, aunque también puede ser observado durante
el día y el crepúsculo, y es concurrente con el zorrillo
moteado en Punta San Pedro, donde predomina
vegetación arbustiva y coníferas (Valles-Prieto, 2016). Se
alimenta principalmente de insectos, aunque muestra
oportunismo por presas disponibles en el ambiente
como son ratones de campo, ratones meteoro, huevos
de aves, y frutas de estación. Su estatus de conservación
poblacional es estable.

Figura 13. Zorrillo listado norteño Mephitis mephitis holzneri Mearns,
1897. Fotografía Eduardo Prieto-Valles.
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

39

�﻿

Orden Artiodactyla
Familia Bovidae

El borrego cimarrón (Ovis canadensis cremnobates) se reconoce por su vellón marrón
oscuro, semejante al chocolate, contrastando con el blanco de su hocico, trasero, la
parte inferior de las extremidades y ciertas zonas del vientre, además de un parche
en el ojo de igual coloración (Shackleton, 1985). Posee una cola corta de tonalidad
marrón oscuro. Sus cuernos curvados hacia adelante representa uno de sus rasgos
más distintivos, ya que en los machos pueden arquearse hacia arriba y atrás sobre
las orejas y mejillas, e incluso obstruyendo parte del ojo (Krausman et al., 1999).
Las hembras portan cuernos pequeños y finos, sin la formación de espirales. Los
ejemplares adultos pueden medir hasta 1.95 metros de longitud y alcanzar una
altura de un metro, con tendencia a formar grupos jerárquicos que favorecen la
cohesión social (Leslie y Douglas, 1979). Habitualmente, se les encuentra en la zona
oriental de la SSPM, adaptados al piso bioclimático mesotropical en las orillas de
cañones rocosos y acantilados empinados, pero incursiona en el verano al piso
supramediterráneo en busca de temperaturas más frescas. En el PNSSPM prefiere
las zonas de cañones, situadas entre el parteaguas y el desierto, donde se combina
vegetación de bosque y desértica que proveen refugio (echaderos) durante las
temporadas secas, funcionando como zonas de resguardo (Valles-Prieto, 2016;
Eaton-González y Martínez-Gallardo, 2017). La combinación de variables de hábitat
como la altitud, pendiente, cobertura y pedregosidad explican la presencia del
borrego cimarrón en la Sierra de San Pedro Mártir (Montoya y Martínez-Gallardo,
2017). Son de hábitos diurnos con preferencia de pastoreo sobre gramíneas,
biznagas, hojas de ocotillos y palo verde (Ruiz-Campos et al., 2017). Se encuentra
sujeta a protección especial y en veda permanente en Baja California.
40

Figura 14. Borrego cimarrón
Ovis canadensis cremnobates
Elliot, 1904. Fotografía Eduardo
Prieto-Valles.

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�MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

Familia Cervidae
El venado bura (Figura 15)
es observado en todos
los pisos de vegetación
en la SSPM, con mayor
frecuencia en el piso
supramediterráneo como
son los parajes de Venado
Blanco, Punta San Pedro y
La Tasajera, en todos ellos
con poca o nula actividad
antrópica vía turistas. Los
registros de detección
muestran una mayor
actividad durante la noche
en primavera y una menor
actividad en otoño (PrietoValles, 2016; González-de la
Barrera, 2020). En el periodo
2015-2016 en la pradera de
La Grulla, el venado bura
mostró dos picos de mayor
actividad entre las 06:0009:00 h y 18:00-00:00 h,
siendo menos activos en
las horas con presencia de
ganado vacuno y caballar
(González-de la Barrera,
2020). En la primavera en la
SSPM, el venado bura es un
consumidor generalista que
se alimenta de alrededor
de 40 especies de plantas,
principalmente de formas
arbustivas, seguidas de las
hierbas perennes y anuales
y los árboles caulescentes y
acaulescentes, entre las que
destacan Allium sp., Fraxinus
trifoliata, Quercus turbinella
y Forestiera mexicana
(Salmón, 2006). Su estatus
de conservación poblacional
es estable.

Figura 15. Venado bura
Odocoileus hemionus fuliginatus
Cowan, 1933. Fotografía Gorgonio
Ruiz-Campos.
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

41

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Orden Rodentia
Familia Cricetidae

El ratón meteoro de California (Figura 16) es un roedor de tamaño mediano, con
dimorfismo sexual donde los machos son en promedio 6% más grandes (13.6 y 19.8
cm) en longitud total y 11% más pesados (30-60 g) que las hembras. Su pelaje es denso
y suave, con una coloración que varía de gris oscuro a marrón en la parte superior,
mientras que las partes inferiores son de un gris a blanco desde el fémur hasta el ano
(Verts y Carraway, 1998; Cudoworth y Koprowski, 2010). Su cola es bicolor, siendo negro
arriba y gris abajo. Los juveniles tienden a tener un pelaje más oscuro que los adultos.
El lomo presenta un color entre canela y oliva, con pelos de marrón oscuro a negro. Sus
ojos son pequeños y oscuros, y las orejas también son pequeñas y apenas sobresalen del
pelaje. La distribución de esta subespecie endémica de la Sierra San Pedro Mártir ha sido
registrada en La Concepción, ciénaga Vallecitos, Aguaje de Las Fresas, ciénaga La Grulla,
San Antonio de Murillos, y Mike’s Sky (Guevara-Carrizales et al., 2016b). El ratón meteoro
está comúnmente asociado con pastos perennes de corto a mediano tamaño, generando
túneles para su desplazamiento. En la ciénaga La Grulla, se capturaron y liberaron 16
individuos en dos eventos de muestreo (septiembre de 2016 y marzo-abril de 2017), a
partir de 225 trampas que operaron durante 300 horas (Arguelles-Corrado, 2018). El
estatus de conservación de esta subespecie es en peligro de extinción de acuerdo con
la NOM-059, siendo el principal factor que afecta su supervivencia en la localidad de La
Grulla el pastoreo por el ganado vacuno, ya que el pisoteo y ramoneo de los animales
modifica la altura y densidad de los pastos que forman parte esencial de su hábitat y
de las rutas de movimiento dentro del pastizal (Harper et al., 2016; Ruiz-Campos, 2017;
Arguelles-Corrado, 2018).
El ratón piñonero (Figura 17) es de tamaño mediano y de orejas grandes. El color varía
de marrón amarillento pálido a negro parduzco y el pelaje es largo y sedoso. Con una
longitud total de 17.1-23.1 cm y un peso de 20 a 25 g. Cuenta con una raya oscura
en la parte dorsal de la cola que llega hasta la parte trasera del cuerpo. La cola está
cubierta de pelos cortos excepto en la punta, donde sobresalen pelos más largos. El
pecho posee una mancha de color ocre. Patas son de color más claro, variando entre
grisáceo y blanco. Su presencia está principalmente asociada al piso bioclimático con
pino piñonero–junípero y encino de chaparral, especialmente en áreas o pendientes
rocosas (Hoffmeister, 1981). Su estatus de conservación poblacional es estable.
Figura 16. Ratón meteoro de California Microtus
californicus hyperuthrus Elliot, 1903. Fotografía Gorgonio
Ruiz-Campos.
Figura 17. Ratón piñonero Peromyscus truei martirensis
(J.A.Allen, 1893). Fotografía Aldo A. Guevara Carrizales.
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�Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

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MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

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Familia Geomyidae
La tuza norteña endémica de la Sierra San Pedro Mártir (Figura 18) fue
descrita de ejemplares capturados en la ciénaga La Grulla del piso bioclimático
supramediterráneo. Esta tuza mide de 20.6 a 22.7 cm en longitud total. La cola mide
entre 40 a 90 mm y pesa entre 45 a 55 g. De color marrón-oscuro en el dorso y
naranja marrón en la parte ventral. Cabeza plana, bigotes largos, ojos y orejas
pequeños cerradas por orejeras (Smith y Patton 1988). Se alimenta de una variedad
de bellotas, bulbos, semillas y tubérculos de plantas (Jones y Baxter, 2004). Su estatus
de conservación poblacional es estable.

Figura 18. Tuza norteña Thomomys bottae martirensis J.A. Allen, 1898.
Fotografía Aldo A. Guevara-Carrizales.
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�MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

Familia Heteromyidae
Este ratón de abazones (Figura 19) mide más de 20 cm en longitud total, donde más
de la mitad le corresponde a la cola, Los machos son más pesados que las hembras
28.2 y 24.5 g, respectivamente (Paulson, 1988). El pelaje es grisáceo en la parte
superior, con diversos grados de amarillo claro. Las partes inferiores son blancas a
grises claras. Presentan un pelaje más largo y suave a lo largo del cuerpo, con una
cresta en la cola. Esta especie se distribuye en el este del Río Colorado y a través de la
península de Baja California con poblaciones norteñas y sureñas en esta última (Riddle
et al., 2000). Concurre en todos los pisos bioclimáticos de la SSPM. Se considera un
ratón granívoro, pero también se alimenta de insectos, raíces y plantas verdes. Su
estatus de conservación poblacional es estable.
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Figura 19. Ratón de abazones
de Baja California Chaetodipus
rudinoris Elliot 1903. Fotografía
Aldo A. Guevara-Carrizales.

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Familia Sciuridae
Esta subespecie de ardilla (Figura 20) es endémica de las sierras de San Pedro
Mártir y Juárez en el norte de Baja California, y se distingue por su mayor tamaño
(12.8-13 cm) comparado con la subespecie endémica (11.4 cm) de las sierras
meridionales de la península de Baja California (Best y Granai, 1994). En la sierra
San Pedro Mártir concurre en los pisos termo, meso y supramediterráneo, con una
mayor abundancia en este último. Es principalmente activa durante el día entre
las rocas batolíticas asociadas a los bosques de coníferas en altitudes entre 13791525 msnm (Callahan, 1977). Su pelaje es de color café-gris con franjas alternas de
claro y oscuro en los costados, bandas claras en la cabeza y a lo largo de la cola,
y cuatro líneas dorsales de color pardo claro o blanco grisáceo. Sus patas varían
en tonos de ocre y la cola es parda rosada en la parte media. Sus tonalidades
cambian en verano e invierno y se pueden observar en la zona de acampar y de
recepción del Parque Nacional. La Unión Internacional para la Conservación de la
Naturaleza (IUCN) ubica a esta subespecie en la categoría de preocupación menor,
aunque no está listada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 (Siordia-González, 2015).

46

Figura 20. Chichimoco de
San Pedro Neotamias obscurus
obscurus (J.A. Allen, 1890).
Fotografía Gorgonio Ruiz-Campos.

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�MAMÍFEROS ICÓNICOS DE LA SIERRA SAN PEDRO MÁRTIR, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO: UNA ISLA DE MONTAÑA

La ardilla de San Pedro Mártir (Figura 21) es una especie endémica de esta sierra,
confinada al piso supramediterráneo representado por bosque de coníferas en
altitudes entre 2,100 y 2,750 m, con registros en localidades como La Grulla, La
Tasajera, Vallecitos y otros sitios adyacentes. Es una ardilla pequeña y de hábitos
diurnos. Tiene el lomo de color gris claro con una franja dorsal de color rojo
amarillento y el vientre blanco con algunas manchas amarillas dispersas. Una franja
lateral negra distinta separa el pelo del lomo y el vientre. Las patas delanteras son de
color rojo amarillento. Su peso promedio es de 271 g. (Ramos-Lara, 2012; Koprowski
et al., 2016). Se alimenta principalmente de semillas de abeto y pino y otros alimentos
tales como polen, ramitas, brotes, y hongos basidiomicetes (Ramos-Lara, 2012). La
densidad poblacional en la SSPM entre 2016 y 2017 varió de 20 a 80 ardillas/km2
(Arguelles-Corrado, 2018). Esta especie se encuentra como especie amenazada en la
NOM-059-SEMARNAT-2010 (SEMARNAT, 2010).

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Figura 21. Ardilla de San Pedro
Mártir Tamiasciurus mearnsi
(Townsend, 1897). Fotografía
Gorgonio Ruiz-Campos.

47

�﻿

Discusión

Agradecimientos

La Sierra San Pedro Mártir encierra uno de los
últimos vestigios de hábitats inalterados de la región
mediterránea de América del Norte, representando
hábitats con especies y subespecies endémicas que
distinguen al mediterráneo californiano (BojórquezTapia et al., 2004). Se localiza dentro de la Región
Terrestre Prioritaria para la Conservación con
clave RTP-11, de acuerdo con lo establecido por la
Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la
Biodiversidad (Arriaga et al., 2000).

Al personal administrativo y técnico del Parque
Nacional Sierra de San Pedro Mártir por las
facilidades otorgadas durante los monitoreos de
mamíferos en el periodo 2014-2024. Así mismo,
agradecemos al Programa de Conservación de
Especies en Riesgo a través del proyecto PROCER/
CCER/DRPBCPN/03/2016 Evaluación del estado
actual de conservación de seis especies de
vertebrados endémicos del PN Sierra de San Pedro
Mártir, Baja California, y el proyecto interno UABC
400/3190 Mamíferos endémicos y nativos selectos
de Sierra San Pedro Mártir y otras islas de montaña
de la península de Baja California, México. Un
revisor anónimo hizo comentarios y sugerencias
muy valiosas al manuscrito que mejoraron el
contenido y alcance.

Dentro de las presiones y amenazas en la PNSSPM,
Duarte (2010) y Arguelles-Corrado (2018) identificaron
factores que ejercen presión sobre este parque,
destacando el turismo recreativo sin control, la actividad
ganadera, actividades ilegales como la caza y tala furtiva,
problemas en la tenencia de tierra y los incendios
forestales. Con respecto a la presión por la actividad
ganadera, dicha actividad se ha practicado desde
antes de decretarse Parque Nacional y ha impactado
principalmente las praderas de Vallecitos, La Encantada,
La Grulla y La Tasajera.
Recientes evaluaciones de la comunidad de mamíferos
medianos y grandes en la pradera de La Grulla
mediante técnicas de fototrampeo, en periodos de
alta y baja actividad de pastoreo por el ganado vacuno
(González-de la Barrera, 2020), demuestran como la
actividad de ganado reduce la cobertura de pastizal
y promueve la compactación del suelo, además de
reducir la presencia de mamíferos pequeños como
el ratón meteoro (Microtus californicus huperuthrus),
el topo de San Pedro Mártir (Scapanus anthonyi) y
mamíferos grandes nativos como el venado bura
(Odocoileus hemionus fuliginatus).
En suma, la Sierra de San Pedro Mártir de Baja
California, representa el bioma de bosque de
coníferas más austral en la vertiente del Pacífico de
Norteamérica, donde muchas especies de afinidad
boreal alcanzan sus límites más meridionales,
con niveles de endemismos a nivel de especies y
subespecies debido a su aislamiento geográfico
al ser una isla de montaña, rodeada al oeste y al
norte por el chaparral mediterráneo, y al este y
sureste por el desierto Coloradense y Vizcaíno
(Desierto Central), respectivamente. Es por ello
por lo que este sistema montañoso es el hogar de
un buen número de especies de vertebrados que
han alcanzado un grado de diferenciación evolutiva
como reflejo de la historia y evolución geológica,
climática y biológica de esta formación orográfica
peninsular.
48

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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�﻿

BABOSAS
M A R I NA S ,
SUPERVIVIENTES
�R
   aúl E. Gámez-Benavides1

NATOS

Laboratorio de Zoología de Invertebrados no Artrópodos, Facultad
de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León.
Avenida Universidad s/n, Ciudad Universitaria, San Nicolás de los
Garza, 66450 Nuevo León, México.

1

52

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Palabras clave: Interacciones ecológicas, gasterópodos, cleptoplastia,
cripsis, coloración aposematica
Keywords: Ecological interactions, gastropods, kleptoplasty, crypsis,
aposematic coloration

Resumen
Dentro del phylum Mollusca, se encuentra un grupo llamado comúnmente como
babosas marinas que ha desarrollado impresionantes y distintivas habilidades de
supervivencia a lo largo del tiempo, de las cuales se destacan tres: cleptoplastía,
cripsis y coloración aposemática. Hablaremos de especies de moluscos como las
babosas del género Elysia y su capacidad fotosintética al capturar los cloroplastos de
las algas. También, sobre la habilidad de estos organismos para poder camuflarse
con su entorno y pasar desapercibidas. Y, por último, algunas otras presentan colores
llamativos como una señal de peligro para sus posibles depredadores. Además, se
resalta la importancia de los diversos enfoques de estudio sobre la biología y ecología
de las babosas marinas.

Abstract
Within the phylum Mollusca, there is a group commonly known as sea slugs that has
evolved remarkable and distinctive survival adaptations over time. Among these, three
strategies stand out: kleptoplasty, crypsis, and aposematic coloration. This discussion
focuses on molluscan species such as those of the genus Elysia, which exhibit
photosynthetic potential through stealing chloroplasts from algae. Additionally, it
addresses the ability of these organisms to blend into their environment through
camouflage, this avoiding detection by predators. Finally, certain species display
bright, contrasting coloration as a warning signal to potential predators, indicative
of chemical defenses or unpalatability. Furthermore, the importance of studying this
group through various research topics in biology and ecology is emphasized.

Introducción

C

uando uno habla sobre los moluscos lo primero
que se nos viene a la mente son las conchas que
podemos observar a las orillas del mar y sentir
en nuestros pies mientras vamos caminando por la
playa. Éstas son más que solo unas simples conchas,
son los restos de un organismo, más específicamente,
una estructura fortificada y complejamente diseñada
de tal manera que sea casi impenetrable ante diversos
depredadores, y resistente a las presiones ambientales
a los que están expuestos constantemente. No
obstante, existe un grupo dentro de los moluscos que
no es tan fácil de encontrar sobre las playas arenosas,
donde a veces es necesario buscar entre las rocas,
o entre las algas que viven adheridas a ellas, incluso
dentro de los arrecifes de coral. Este otro grupo, a pesar
de ser sumamente colorido y llamativo con mecanismos
de defensa únicos que han ido desarrollando con el
tiempo, son poco conocidos: las babosas de mar.
Antes de empezar, hay que aclarar que las babosas
marinas siguen siendo moluscos, un grupo diverso
que abarcan formas tan distintas como los calamares,
ostiones, mejillones y pulpos (Brusca et al, 2016),
que a pesar de haber perdido la distintiva concha
con las que los representamos comúnmente, siguen
compartiendo características propias de los moluscos

como la presencia de una masa visceral donde se
localizan los órganos internos, cuerpo no segmentado,
una rádula que les servirá en ocasiones para raspar
su alimento y un pie reptante en la mayoría de los
casos, el cual les ayudara a desplazarse y sujetarse a
través de diversos sustratos (Ruppert y Barnes, 1996).
A diferencia de los moluscos con concha, las babosas
marinas son organismos que han perdido de manera
parcial o completamente la concha a través del tiempo,
desarrollando una gran variedad de mecanismos
de supervivencia que les ayudaran a sobrevivir en el
ambiente, hasta ver lo que hoy en día conocemos como,
liebres de mar, nudibranquios o simplemente babosa
marinas (Hermosillo, 2006).

Fotosíntesis robada
Las especies que pertenecen al numeroso y distintivo
género Elysia, poseen un poder especial, la capacidad
de hacer fotosíntesis (Hermosillo et al, 2006). Estos
organismos cuentan con un cuerpo blando y una
cabeza semi desarrollada que presenta una rádula
especializada, una estructura que consta de un solo
diente para el caso de los sacoglossos (Mikhlina et al,
2024), y que le ayudara a succionar su alimento el cual
está conformado principalmente de algas (Galvão,
2013). Los cloroplastos provenientes de su alimento
53

�﻿

Figura 1. Elysia diomedea con su particular coloración verdosa y parapodios con líneas
naranjas tomada por Héctor Hernández en Cuastecomates, Jalisco.

son transferidos y canalizados sin dañarlos a través de
su sistema digestivo hasta depositarlos en unos sacos
situados en los parapodios, estructuras con funciones
que modulan la entrada de luz hacia el organismo
(Schmitt et al, 2014). Al final, los cloroplastos de las
algas al ser engullidos por la babosa marina seguirán
conservando la función fotosintética, a dicho proceso
se le conoce como “cleptoplastía” (Maeda et al, 2010).
Los cloroplastos secuestrados tienen un tiempo
de vida limitado determinado por algunos factores
como lo es la especie del alga, la especie de la
babosa marina, entre algunos otros. Un ejemplo de
una babosa marina capaz de realizar cleptoplastia
es el de Elysia diomedea (López-Martínez, 2018)
conocida comúnmente como danzarina mexicana
(Fig. 1), la cual puede mantener activos los
cloroplastos durante un tiempo (Herrera, 2021).
Por otra parte, la particular coloración verdosa
característica de la mayoría de las especies que
pertenecen a dicho grupo es dada por los plastos
que logran incorporar dentro de su cuerpo,
pudiendo variar en la intensidad de sus colores
debido a su alimentación, si este ha comido
recientemente o si no se ha alimentado de algas
durante un tiempo determinado (Schmitt et al,
2014). No obstante, podrian perder su distintiva
coloración si son privados de iluminación, incluso
54

llegando a disminuir en su tamaño y peso debido a
la falta de luz solar (Herrera, 2021).

Cripsis o camuflaje
La falta de una concha como refugio o escudo ha
llevado a las babosas marinas a desarrollar distintos
mecanismos de defensa. Por ejemplo, la cripsis, dicho
mecanismo les dará la capacidad de ocultarse y pasar
desapercibidos dentro de su entorno debido a que
han desarrollado coloraciones y patrones que pueden
llegar a confundir a los depredadores (Cetra, 2022). El
uso del entorno para su beneficio es crucial, puesto
que, al ser organismos con lento desplazamiento en
su forma adulta, requieren desarrollar maneras que
les ayuden a sobrevivir durante las distintas etapas
de su vida sin necesidad de recorrer distancias largas,
utilizando principalmente su alimento como un lugar
para camuflarse, como lo son algunas algas, corales,
esponjas, anemonas, entre otros organismos. Un
ejemplo uso de este mecanismo es el de Stylocheilus
rickettsi (Fig. 2), especie que presenta coloraciones y
patrones muy similares a las de la cianobacterias del
género Lyngbya (Clark et al, 2021) que se encuentra
dentro de su dieta principal, llegando a pasar
desapercibido, siendo una estrategia esencial para
sobrevivir en ambientes hostiles.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�En la naturaleza, los métodos de defensa o supervivencia
en cada una de las especies son muy importantes,
ya que ayudarán a sus poblaciones a tener mayores
posibilidades de subsistir dentro de su entorno y poder
transmitir sus genes a las siguientes generaciones. Si
bien ya hablamos sobre algunos ejemplos que buscan
principalmente pasar desapercibidos, hay otros, para
quienes la discreción no forma parte de sus hábitos,
que podrían estar advirtiendo a sus atacantes a través
de sus colores llamativos que están frente a una presa
potencialmente peligrosa. Dicho método de defensa
llamado aposemátismo, muestra patrones y colores
intensos, como por ejemplo el rojo, morado o amarillo
(Herrero, 2015). Si bien, la coloración aposemática tan
solo es una denotación visual de la posible capacidad
de la presa para defenderse, si este decide ignorar la
señal de advertencia, entonces tendrá que sufrir las
consecuencias de sus acciones. Para empezar, algunas
babosas marinas a través de diversos metabolitos y

sustancias químicas que alberga en su cuerpo los cuales
son obtenidos a través de su dieta, les dará la capacidad
de defenderse químicamente contra los depredadores
(Winters et al, 2018). Otro ejemplo será a través de los
cnidocitos (Aguado y Marín, 2007), unas células que
contienen unas estructuras llamadas nematocistos con
características urticantes y con forma de “arpón”, las
cuales son específicas del grupo de los cnidarios (grupo
donde podemos encontrar a las medusas, anemonas y
corales). Estos arpones serán secuestrados (Goodheart
y Bely, 2016; Pisionero-West, 2012) por unas células
llamadas cnidofagos que poseen algunas especies de
babosas y posteriormente depositadas dentro de unas
estructuras llamadas “cnidosacos” ubicadas en la parte
superior de las ceratas (estructuras que funcionan para
el intercambio gaseoso). Los nematocistos servirán
como método de defensa ante una situación de peligro,
como por ejemplo la especie Glaucilla marginata (Fig. 3)
y su adaptación para mantener activos nematocistos en
su cuerpo.

Figura. 2. Stylocheilus rickettsi tomada por Héctor Hernández en Isla Socorro, Revillagigedo.

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

55

Babosas marinas, supervivientes natos

Coloración aposemática

�﻿

Importancia del estudio de las babosas
marinas

Con el paso de los años la curiosidad y el interés
hacia este grupo han ido en aumento, así como su
conocimiento. Esto puede deberse a diversas razones,
primero, el gran interés que existe por parte de los
buceadores y aficionados de la vida marina por ver
estos organismos en vida libre. Segundo, sus brillantes
y extravagantes colores junto con sus formas tan
únicas y distintivas que son verdaderamente atractivos
para el ojo humano. Sin embargo, las babosas
también han captado mucho el interés por parte de
los científicos, en áreas como la ecología y la biología.
Gracias a eso, ahora conocemos algunas interacciones
tan específicas como la del antes mencionado G.
marginata, que presenta un cuerpo pequeño y
completamente adaptado a los hábitos bentónicos,
dada por características que le proporcionan facilidad
a la hora de alimentarse de presas como las colonias
de cnidarios flotantes como Physalia physalis y
Porpita porpita, los cuales forman parte de su dieta
principal (Churchill et al, 2014). Pero también existen

capacidades tan impresionantes e inimaginables como
la de E. tímida de mantener cloroplastos funcionales
durante más de 90 días (Schmitt et al, 2014). Aun así,
sea cual sea el enfoque, conocer las interacciones
y como sobreviven estos organismos dentro del
ecosistema, nos ayudara a entender mucho más cómo
funcionan los ambientes marinos y a las presiones a las
que se enfrentan. Por lo que es importante mencionar
que la generación de conocimiento siempre empieza
con la curiosidad y procede con una pregunta, y en
cuanto a las babosas marinas, aún existen muchas
preguntas sin responder.

Agradecimientos
Muchas gracias a la Dra. Alejandra Elizabeth Arreola
Triana por orientarme en la escritura y estructura
de este articulo y al Dr. Jesús Ángel de León González
por orillarme a escribirlo. A mi amigo y colega Héctor
Hernández por siempre encontrarse disponible para
compartir sus hermosas fotografías para compartírselas
al público.

Figura 3. Dos individuos de Glucilla marginata alimentándose del cnidario Porpita porpita.

56

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
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�BOLAS GELATINOSAS EN EL AGUA:

EL CASO DEL BRIOZOO
DULCEACUÍCOLA PECTINATELLA
MAGNIFICA EN MÉXICO

�J   esús Angel de Léon-González, María Elena García-Garza y María Ana Tovar-Hernández
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Zoología de Invertebrados No Artrópodos
Correspondencia: jesus.deleongn@uanl.edu.mx
58

�Palabras clave: Ectoprocta, Bryozoa,
Pectinatellidae, animales musgo, nuevo
registro, bioinvasiones
Key words: Ectoprocta, Bryozoa,
Pectinatellidae, moss animals, new record,
bioinvasions

resumen
Se proporciona información sobre los animales musgo
(Bryozoa o Ectoprocta), un panorama general de lo
que se sabe de ellos en México, con énfasis en las
especies dulceacuícolas y se reportan por primera vez
colonias de Pectinatella magnifica en la Presa El
Cuchillo, municipio de China, Nuevo León. Se describe
la estructura de la especie, los métodos de dispersión,
impactos y distribución mundial.

AbstrAct
Information of moss animals (Bryozoa or Ectoprocta)
is provided, a general overview about these in Mexico,
with emphasis on freshwater species, and colonies of
Pectinatella magnifica are reported for the first time in
the El Cuchillo Dam, China Municipality, Nuevo Leon.
Structure, dispersal methods, impacts and worldwide
distribution of the species are described

59

�﻿

Introducción

L

os briozoarios, también conocidos como “animales
musgo”, son un grupo de invertebrados formado
por más de 8,000 especies que han sido descritas
en el mundo. Son principalmente marinos, pero existen
88 especies dulceacuícolas (Massard &amp; Geimer 2008) y,
además, su registro fósil es extenso. Su origen proviene
del Cámbrico Temprano, hace 35 millones de años
(Zhang et al. 2021).
Los animales musgo pertenecen al Phylum Ectoprocta
(o Bryozoa), son coloniales salvo algunas especies
intersticiales. Las colonias pueden tener diferentes
formas: masivas, incrustantes, arborescentes o
estoloníferas, y son esencialmente sésiles. Presentan un
exoesqueleto, que puede ser flexible o rígido, formado
por material orgánico o calcáreo. La unidad básica de
una colonia es un zooide, que es de talla microscópica
(Fernández-Álamo &amp; Rivas, 2018).

La mayoría de los briozoos se encuentran fijos a
sustratos duros (rocas, corales, conchas, objetos
sumergidos o flotantes), o sobre algas y fanerógamas
acuáticas. Pocas especies tienen la capacidad de
arrastrarse lentamente sobre el sustrato y existe por
lo menos, una especie planctónica que forma colonias
esféricas que flotan en el agua, en o cerca de los
hielos en la Antártida. Son animales filtradores, que se
alimentan de bacterias, algas unicelulares, protozoos,
rotíferos, microcrustáceos y detritos (Fernández-Álamo
&amp; Rivas, 2018).

AnImAles musgo en mÉxIco
En el país los briozoos son en general, poco conocidos,
en comparación con otros invertebrados como
moluscos, crustáceos o incluso poliquetos. En el medio
marino se cuenta con registros antiguos que datan de
1850’s, realizados principalmente por investigadores
extranjeros. En los últimos años se han publicado
algunos trabajos de tesis de licenciatura sobre aspectos
taxonómicos (Tovar-Hernández et al. 2021), así como
reportes de briozoos exóticos invasores (Medina-Rosas
&amp; Tovar-Hernández, 2012; Humara-Gil &amp; Cruz-Gómez,
2009, Key &amp; Hendrickx, 2022; Ramos-Morales et al. 2024).
En cambio, los briozoos de agua dulce en el país son
mucho menos conocidos. Enrique Rioja, un naturalista
español refugiado en México tras la dictadura franquista,
generó un gran conocimiento sobre los invertebrados
de agua dulce y marinos de México (Dosil Mancilla y
Cremades Ugarte, 2004). En 1940 reportó dos trabajos
sobre briozoarios dulceacuícolas, uno para el lago de
Pátzcuaro (Rioja, 1940a) en el que reportó una especie
60

(Plumatella repens) y cinco variedades, de las cuales dos,
ahora son consideradas especies diferentes a P. repens
(P. emarginata y P. jugalis), y otra de las variedades se
ubica actualmente en otro género (Alcyonella flavellum).
En el segundo trabajo para el lago de Xochimilco (Rioja,
1940b), encontró tres especies (Fredericella sultana,
Hyalinella punctata y Plumatella repens), y seis variedades
en diversas fases, de estas variedades una se considera
una especie diferente (P. fructicosa).
Por otro lado, Bushnell (1971) reportó tres especies de
briozoos para los estados de Chihuahua, Durango y
Sinaloa (Fredericella australiensis, F. sultana y Plumatella
repens). Sin embargo, no sabemos nada más allá de los
registros de esos briozoos dulceacuícolas en el país.

Presencia de extrañas bolas gelatinosas en una presa de
Nuevo León

La presa El Cuchillo-Solidaridad se ubica en el municipio
de China, Nuevo León, México (25°39´33´´N,
94°17´55´´W). Entre el 25 de abril y el 1 de mayo de
2025 la presa fue sujeta a un desfogue, perdiendo por
este medio 58 millones de metros cúbicos de agua, por
lo que el nivel de la presa disminuyó aproximadamente
1.5 metros, dejando al descubierto una gran porción de
área que antes estuviera cubierta bajo el agua.
Inmediatamente después, por medio de redes sociales
pescadores deportivos locales comenzaron a alertar
sobre la presencia de unas extrañas bolas de gelatina
de color verde olivo, las cuales estaban sujetas a ramas
de arbustos y árboles de una gran porción del cuerpo
de agua (Fig. 1). Se opinó que se trataba de huevos
de moluscos o alguna otra especie acuática, otros
aficionados con más conocimiento en biología, pensaron
que se trataba de ascidias o tunicados (invertebrados
conocidos como “chorros” o “meones de mar”).
Este hallazgo y la polémica que generó, nos motivó
a hacer una visita de exploración al embalse del 10
al 11 de mayo. Se encontró que la porción Este y
Oeste de la presa estaba saturada de colonias de lo
que identificamos como un briozoo. Las colonias,
presentaron diversidad de formas (alargadas,
globulares, esféricas, o como tapetes) y tamaños, las
mayores, fijas a troncos de árboles, tenían un área
de aproximadamente 40 x 30 cm en forma de tapete
(Fig. 2), y otras mucho menores de unos 10-15 cm de
diámetro, como estructuras amorfas (Fig. 1, 2). La
temperatura del agua osciló entre 26-28°C, según la
localidad en la presa. Se trasladaron algunas colonias
vivas al laboratorio, donde con ayuda de literatura
especializada las identificamos como Pectinatella
magnifica (Leidy, 1851), pero no fue posible mantenerlas
vivas por más de tres días.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Bolas gelatinosas en el agua: el caso del briozoo dulceacuícola Pectinatella magnifica en México
Figura 1. Colonias de Pectinatella magnifica sujetas a ramas de arbustos. Presa El Cuchillo, China, Nuevo León, México.
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

61

�﻿

Figura 2. Colonia de Pectinatella magnifica en proceso de desecación; Colonias sueltas, lotando durante el proceso de descomposición. Colonias en
forma de tapetes sujetas a troncos de árboles en el arroyo “Las Riatas” Presa El Cuchillo, China, Nuevo León, México.
62

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Pectinatella magnifica es un briozoo dulceacuícola cuya
estructura es por demás extraña, está constituida por
una masa gelatinosa y viscosa de diversas formas, sobre
la cual cientos de individuos (zooides) se desarrollan;
fue descrita por Leidy (1851) para el río Delaware,
en los alrededores de Philadelphia, Estados Unidos
de América. Su distribución nativa abarca el este de
Norteamérica, desde Nuevo Brunswick y Ontario en
Canadá, hasta Luisiana y Texas en Estados Unidos
(Marine Exotic Species Information System, 2025). No
obstante, P. magnifica ha sido introducida en el oeste
de Estados Unidos (Oregón y Washington), varios países
de Europa y Asia (Balounova et al. 2013, Marine Exotic
Species Information System, 2025). A pesar de que en
México existen hábitats (ríos, presas y lagos) favorables
para el establecimiento de este animal en forma
de bolas gelatinosas, no existe un reporte concreto
en nuestro país sobre esa especie, ni científico, ni
anecdótico.

Estructura de Pectinatella magnifica

Las colonias de Pectinatella magnifica forman una masa
gelatinosa viscosa al tacto con una consistencia firme.
Su estructura principal gelatinosa está cubierta por
colonias poligonales que constan de varias decenas
de zooides (Fig. 3 A-B), cada uno compuesto por una
parte anterior, el polípido, que posee una corona en
forma de “U” con 40-60 tentáculos llamada lofóforo,
y una parte posterior, los cístidos, correspondiente
a la pared corporal (Lacourt, 1968). En una colonia
individual, los zooides están en grupo con forma de
roseta con hasta 30 individuos. Las masas gelatinosas
constan de altas concentraciones de agua, proteínas,
aminoácidos (tirosina, triptófano y cistina), calcio, quitina
y glucosamina (Morse, 1930). Según d´Hondt &amp; Mignot
(2010), a medida que envejecen, las colonias pueden
desprenderse del sustrato y flotar a media agua.

¿Lograron permanecer las colonias de en la presa El
Cuchillo-Solidaridad?

Un mes después de la detección de P. magnifica en
la presa, estas comenzaron a desprenderse de las
ramas donde se encontraban, perdieron su masa y se
desgarraron. Muchas se podían observar flotando a
la deriva (Fig. 2) y aquellas que se encontraban fuera
del nivel del agua se deshidrataron hasta quedar
secas. Las que quedaron bajo el nivel del agua a 40
cm de profundidad, en menos de un mes se soltaron
del sustrato y fue común verlas flotando a media
agua cerca de la superficie (Fig. 2). Se desconoce qué
factores biológicos propios de la especie o ambientales
ocasionaron este colapso, en el que las colonias
casi desaparecieron del embalse. Sin embargo, el
bajo nivel de agua y la resultante exposición a las
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

diversas condiciones climáticas, con calores extremos
que en ocasiones llegaron a los 45°C, pudieron ser
determinantes para que las masas gelatinosas de P.
magnifica desaparecieran casi por completo un mes
después de la primera detección.

Beneficios e impactos negativos de Pectinatella magnifica

Pectinatella magnifica, al igual que todos los briozoos,
es micrófago, utiliza los tentáculos del lofóforo
para capturar y transportar a la boca partículas
suspendidas en el agua. Al capturar la materia
orgánica suspendida, ayuda a clarificar los cuerpos
de agua donde se encuentren, por lo que presentan
una función ecológica importante en los cuerpos de
agua de su rango de distribución nativa. Pero, por
ser animales con alimentación suspensívora estos
impactan el ciclo de nutrientes y la cadena alimenticia
en los lugares donde han sido introducidos. Además,
por su forma de alimentación pueden acumular
sustancias contaminantes. Simionov et al. (2022) en
un estudio desarrollado en el lago Soschi en el delta
del Río Danubio (Europa), encontraron que Pectinatella
magnifica acumula trazas de varios metales pesados
como Fierro, Zinc, Manganeso, Cobre, Níquel, Cromo,
Cobalto, Cadmio y Plomo. De acuerdo con Todorov
et al. (2020), la invasión de P. magnifica en Europa
causa impactos negativos en la industria pesquera,
acuacultura, producción eléctrica e irrigación agrícola.

¿Cómo se dispersa Pectinatella magnifica?

Los modos de dispersión de Pectinatella magnifica
no están estudiados completamente. Su dispersión
natural puede hacerse de manera pausada, con
ayuda de las corrientes de agua o a través de vectores
biológicos, pero también su dispersión puede estar
mediada por vectores antropogénicos como se explica
a continuación. Como todos los briozoos, su ciclo de
vida contempla tanto la reproducción sexual como la
asexual, en zonas templadas, la reproducción sexual
ocurre durante los meses de mayo y junio (Rodríguez &amp;
Vergon 2002).
Para la reproducción asexual, Pectinatella magnifica
genera unas estructuras denominadas estatoblastos
(Fig. 3C), que son componentes asexuales de
reproducción con un diámetro de 1.6 mm, están
levemente curvados y tienen un contorno circular.
Estos estatoblastos se componen de una cápsula que
alberga material germinativo y están incrustados en
un anillo neumático periférico que le ayuda a flotar,
lo que les facilita su dispersión en el agua; a estas
estructuras se les conoce también como flotoblastos.
El anillo posee espinas en forma de ancla, con un
cuerpo aplanado con dos ganchos laterales (Fig. 3D),
estas espinas son pequeñitas, tienen una longitud de
63

Bolas gelatinosas en el agua: el caso del briozoo dulceacuícola Pectinatella magnifica en México

¿Qué es Pectinatella magnifica?

�﻿

A

B

C

D

Figura 3. A. Estructura gelatinosa de Pectinatella magnifica en laboratorio; B. Detalle de la imagen anterior mostrando las colonias de forma
poligonal; C. Estatoblasto; D. Espinas bifurcadas de los estatoblastos, detalle. Medidas: C= 0.8mm; D= 0.2mm.

64

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Distribución mundial

Como se ha mencionado anteriormente, la distribución
nativa de Pectinatella magnifica abarca el este de
Norteamérica, desde Nuevo Brunswick y Ontario en
Canadá, hasta Luisiana y Texas en Estados Unidos
(Marine Exotic Species Information System, 2025). En
América, esta especie fue reportada por Rogick &amp; Brown
(1942) de un solo estatoblasto germinado en el río de
la Pasión en Seibol, Guatemala, Centroamérica. Como
especie introducida, el primer reporte de P. magnifica
en Europa se realizó en Hamburgo, Alemania en 1883
(Zimmer, 1906). Por más de 100 años estuvo restringida
para la zona central de Europa, en las inmediaciones de
los ríos Elba y Rin en Alemania, y el río Oder que nace en
la República Checa y divide Polonia y Alemania (Todorov
et al. 2020). Desde entonces, se ha reportado para
Polonia, Alemania, Rumania, Francia, Holanda, República
Checa, Luxemburgo, Austria, Hungría y Asia Menor
(Balounova et al 2013, Szekeres et al 2013). Los registros
más recientes son los de Massard et al. (2013) para

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Luxemburgo, Zoric et al. (2015) para Serbia y Hungría,
Nastase et al. (2017) para Rumania, Todorov et al. (2020)
para Bulgaria y Sheers et al (2022) para Bélgica. En Japón
fue reportada por Oda (1974), para Corea por Seo (1998)
y para China por Wang et al. (2017).

¿Es Pectinatella magnifica
invasora en México?

una especie introducida e

El municipio de China, Nuevo León, donde se ubica la
presa El Cuchillo-Solidaridad se encuentra en el Reino
Neártico (Udvardy 1975, Olson et al. 2021), así como
también el área de origen de Pectinatella magnifica, por
lo que no podría considerarse una especie exótica en
México en términos biogeográficos, pues se encuentra
dentro del rango de su distribución natural. Sin
embargo, el reporte presentado es un nuevo registro de
la especie para el país.
La presa ha sido frecuentada periódicamente en las
dos últimas décadas por aficionados a la pesca, y nunca
antes se había alertado de la presencia de las colonias
tan su generis de P. magnifica, probablemente debido
a que no se habían visitado después de un desfogue
que provocará la exposición a simple vista de estos
organismos. Sin embargo, existe también la posibilidad
de que la especie haya sido traslocada recientemente
de otros cuerpos de agua cercanos. Las poblaciones
de P. magnifica en el presa no proliferaron, y aunque
es recomendable su monitoreo, no presentaron
comportamiento invasivo.
A este propósito, indagando en las colecciones de
invertebrados no artrópodos de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
se encontró un ejemplar de P. magnifica colectado en la
Presa Cerro Prieto, en el municipio de Linares, Nuevo
León, por una estudiante (L.A. Valdez) el 9 de noviembre
de 2008, sin embargo, por una sequía extrema, ese
cuerpo de agua prácticamente quedó seco por varios
años, tomando su nivel máximo a mediados del 2024
tras una tormenta de temporada. Fuera del presente
hallazgo y el reporte para Cerro Prieto de 2008, no se
conoce para otra localidad en aguas continentales
mexicanas.

65

Bolas gelatinosas en el agua: el caso del briozoo dulceacuícola Pectinatella magnifica en México

0.2 mm. Los ganchos sirven para adherirse al cuerpo,
pelos o plumas de animales acuáticos, lo que facilita
su dispersión mucho más allá del lugar donde se
originaron. Cuando el transporte de estatoblastos se
da en las plumas de las aves, el proceso se conoce
como “zoocoria” (Oda, 1974, Balounova et al 2013),
y gracias a estas estructuras y a su vector biológico,
las aves, la especie puede alcanzar otros cuerpos de
agua lejanos a su área de distribución natural. Otra
forma de dispersión es el constante movimiento de
embarcaciones de recreo o de pesca deportiva entre
lagos, ya que los flotoblastos fácilmente se pueden
adherir a las estructuras de madera recubiertas
por alfombra que sirven de soporte para las
embarcaciones en sus remolques, y como pueden
estar un tiempo considerable fuera del agua, estas
aprovecharían la siguiente inmersión al visitar otras
zonas dentro del mismo lago, u otro. Asimismo, se ha
mencionado que la dispersión de la especie puede
ocurrir de manera inadvertida en prácticas asociadas
al transporte de peces para la acuacultura, acuariofilia
y adherida a equipos de pesca deportiva (Osburn
1921, Seo 1998).

�Literatura
citada
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Danube River. Acta Zoologica Bulgarica, 67(2): 241247.

�68

�¿Qué atrae a las

hembras de
los mosquitos a

oviponer? Los secretos
detrás de sus elecciones.
�A
   driana E. Flores Suárez*, Selene M. Gutiérrez
Rodríguez, Jesús A. Dávila Barboza, Eduardo
A. Rebollar Téllez, Iram P. Rodríguez Sánchez,
Daniela Cerda Apresa, Beatriz López Monroy.

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias
Biológicas. Av. Universidad, s/n Cd. Universitaria, 66455 San Nicolás de
los Garza, Nuevo León, México. adriana.floressr@uanl.edu.mx selene.
gutierrezro@uanl.edu.mx, jdavilab@uanl.edu.mx, eduardo.rebollartl@
uanl.edu.mx, iram.rodriguezsa@uanl.edu.mx, daniela.cerdaap@uanl.
edu.mx, beatriz.lopezmr@uanl.edu.mx.
*Correspondencia: adriana.floressr@uanl.edu.mx
69

�﻿

Resumen
La selección de sitios de oviposición por parte de las
hembras de mosquitos es un proceso multifactorial
que integra señales químicas, factores físicos y
adaptaciones evolutivas. Este comportamiento no
solo asegura la supervivencia de la descendencia,
sino que también tiene implicaciones críticas en
la transmisión de enfermedades como el dengue,
malaria y Zika, entre otras. Este artículo explora los
mecanismos involucrados en la selección de sitios
de oviposición, destacando el papel de las señales
químicas, su integración con factores físicos y procesos
ecológicos. También se aborda cómo la urbanización y
el cambio climático han alterado significativamente los
patrones de oviposición, generando hábitats artificiales
y modificando la dinámica poblacional de los mosquitos.
Finalmente, se analiza cómo estos conocimientos han
impulsado el desarrollo de herramientas innovadoras
de control vectorial, incluyendo ovitrampas autocidas,
dispositivos autodiseminadores y materiales novedosos
como hidrogeles y semioquímicos para atraer o repeler
hembras grávidas. Estas estrategias integradas ofrecen
herramientas efectivas para la vigilancia, reducción de
poblaciones vectoriales y mitigación de enfermedades
transmitidas por mosquitos.

Abstract

Palabras clave: Mosquitos,
comportamiento de oviposición,
infoquímicos, semioquímicos, urbanización,
cambio climático, ovitrampa autocida,
control vectorial.
Keywords: Mosquitoes, oviposition
behavior, infochemicals, semiochemicals,
urbanization, climate change, autocidal
ovitrap, vector control.

70

Oviposition site selection by female mosquitoes is a
multifactorial process integrating chemical signals,
physical factors, and evolutionary adaptations. This
behavior not only ensures the survival of their offspring
but also has critical implications for the transmission
of diseases such as dengue, malaria, and Zika, among
others. This article explores the mechanisms involved
in oviposition site selection, highlighting the role of
chemical signals and their integration with physical
factors and ecological processes. It also addresses how
urbanization and climate change have significantly
altered oviposition patterns, created artificial habitats,
and modified mosquito population dynamics. Finally,
the article examines how this knowledge has driven
the development of innovative vector control tools,
including autocidal ovitraps, autodissemination
devices, and novel materials such as hydrogels and
semiochemicals to attract or repel gravid females.
These integrated strategies provide effective tools for
mosquito surveillance, vector population reduction, and
the mitigation of mosquito-borne diseases.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�¿

Alguna vez te has preguntado por qué las hembras
de mosquito eligen ciertos lugares para depositar
sus huevos? Esta pregunta, que podría parecer
trivial, encierra secretos fascinantes para comprender
mejor a estos pequeños pero importantes insectos.
La selección de sitios de oviposición por parte de las
hembras de mosquito es un proceso multifactorial
que combina aspectos químicos, ambientales y
comportamentales para garantizar la supervivencia de
la descendencia (Rey y O’Connell, 2014). Este proceso
tiene implicaciones críticas en ecología y salud pública,
ya que los mosquitos son vectores de enfermedades
como el dengue, la malaria, el Zika, la fiebre amarilla,
entre otras, que afectan anualmente a millones de
personas en regiones tropicales y subtropicales (World
Health Organization, 2024).
Actualmente, se reconocen más de 3,700 especies de
mosquitos en el mundo (Mosquito Taxonomic Inventory,
2024), las cuales exhiben estrategias reproductivas
diferentes en cuanto al tipo de huevo y su tiempo de
eclosión, lo que refleja adaptaciones al ambiente en el
que se desarrollan. En términos generales, los huevos
pueden clasificarse como de eclosión rápida o eclosión
retardada, dependiendo de su respuesta al entorno tras
ser depositados.
Los huevos de eclosión rápida completan su desarrollo
embrionario poco después de ser puestos en
cuerpos de agua permanentes o semipermanentes,
eclosionando en un plazo de 24 a 48 horas. Este tipo de
huevo es típico de especies como Culex quinquefasciatus
y Anopheles gambiae, que aprovechan hábitats con
disponibilidad constante de agua (Metz et al., 2022;
Prasad et al., 2023). Por el contrario, los huevos de
eclosión retardada están adaptados a ambientes más
inestables o temporales, como charcas que se secan
estacionalmente o recipientes expuestos a desecación.
En este caso, los embriones completan su desarrollo,
pero permanecen en estado de latencia (una pausa en
la eclosión que depende de condiciones ambientales
externas) dentro del huevo hasta que reciben estímulos
adecuados, como el contacto con agua fresca o cambios
fisicoquímicos como la reducción del oxígeno disuelto
(Christophers, 1960; Diniz et al., 2017). Este tipo de
estrategia permite a especies como Aedes aegypti
mantener la viabilidad de los huevos durante semanas o
incluso meses en ambientes secos, y eclosionar cuando
el agua vuelve a estar disponible.
Adicionalmente, algunas especies presentan diapausa
embrionaria (una pausa del desarrollo regulada
internamente, incluso si las condiciones externas son
favorables), inducida por señales ambientales como
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

el fotoperíodo. Esta estrategia permite sincronizar
la eclosión con estaciones más favorables, como la
temporada de lluvias o temperaturas cálidas, y se
ha documentado en especies como Aedes albopictus,
Aedes atropalpus y Culex pipiens (Diniz et al., 2017). Esta
diapausa se acompaña de adaptaciones metabólicas,
como el aumento en el almacenamiento de lípidos,
que aseguran la supervivencia durante el periodo de
inactividad (Prasad et al., 2023).
La variabilidad en estas estrategias de eclosión influye
directamente en la selección de sitios de oviposición,
ya que las hembras deben evaluar cuidadosamente
las condiciones del ambiente para maximizar la
probabilidad de supervivencia de su descendencia.
El comportamiento de oviposición en mosquitos
está mediado principalmente por señales químicas,
conocidas como infoquímicos (compuestos que
transmiten información entre organismos y que
influyen en su comportamiento o fisiología). Dentro de
estos, se encuentran las feromonas (compuestos que
median comunicación entre individuos de la misma
especie) y los aleloquímicos (compuestos que median
interacciones entre individuos de diferentes especies),
que incluyen sinomonas, kairomonas y alomonas.
Estos compuestos son emitidos por organismos
vivos y juegan un papel clave en las interacciones
ecológicas, provocando respuestas fisiológicas o
de comportamiento que benefician al emisor, al
receptor o a ambos (Dicke y Sabelis, 1988). Entre estos
infoquímicos se encuentran compuestos ampliamente
estudiados en el contexto de la oviposición en
mosquitos (Bentley y Day, 1989; Millar et al., 1992; Allan
y Kline, 1998; Mboera et al., 1999; Sumba et al., 2004;
Torres-Estrada et al., 2005; Lindh et al., 2008; Eneh et
al., 2016; Wondwosen et al., 2017; Asmare et al., 2017;
Mwingira et al., 2020a; Melo et al., 2020). Además de
los infoquímicos, se han descrito las apneumonas
como compuestos emitidos por material no vivo, como
la materia orgánica en descomposición, que pueden
mediar interacciones relacionadas con la oviposición.
Sin embargo, según Nordlund y Lewis (1976), las
apneumonas se clasifican de manera separada y no
forman parte de los infoquímicos, ya que su definición
depende del origen de los compuestos más que de su
papel en la interacción. Tanto los infoquímicos como las
apneumonas forman parte del grupo más amplio de
semioquímicos, que engloba todas las señales químicas
utilizadas en la comunicación, ya sea intraespecífica,
interespecífica o incluso entre organismos vivos y su
entorno. Estas sustancias permiten a las hembras
grávidas (con huevos desarrollados) identificar hábitats
que maximicen la probabilidad de supervivencia de sus
crías, funcionando como indicadores de condiciones
favorables. Estas condiciones óptimas incluyen señales
71

¿Qué atrae a las hembras de los mosquitos a oviponer? Los secretos detrás de sus elecciones.

Introducción

�﻿

químicas que reflejan la calidad del hábitat necesario
para un buen desarrollo larval. Sin embargo, este
proceso puede estar influenciado por la densidad
ecológica, ya que, en Aedes aegypti, se ha observado
que criaderos con una densidad superior a 4 larvas/
ml generan una disminución en la oviposición. Esto
ocurre porque dichas señales químicas pueden indicar
un escenario potencial de hacinamiento larval, lo que
desincentiva a las hembras grávidas a depositar sus
huevos (Benzon y Apperson, 1988). Además de los
semioquímicos, factores físicos y ambientales como la
textura, la humedad, la temperatura y la salinidad del
agua desempeñan un papel importante en la selección
de sitios de oviposición (Chaves y Kitron, 2011; Choo
et al., 2015). Estos elementos son cuidadosamente
evaluados por las hembras grávidas para garantizar
que el sitio seleccionado brinde las mejores condiciones
posibles para la supervivencia de su descendencia.
La complejidad de este proceso no solo se basa en
las señales inmediatas del entorno, sino también
en adaptaciones evolutivas que han moldeado el
comportamiento de oviposición de los mosquitos.
Estrategias como la dispersión de huevos en múltiples
sitios, la selección de hábitats protegidos y la habilidad
de acceder a pequeños refugios muestran cómo los
mosquitos han optimizado su éxito reproductivo frente a
diversos desafíos ecológicos (Colton et al., 2003; Day, 2016).
Estos comportamientos no solo aseguran la supervivencia
de sus crías, sino que también influyen directamente en la
dinámica poblacional de los mosquitos y, en consecuencia,
en la transmisión de enfermedades.
En este artículo se abordan dos dimensiones
complementarias del comportamiento de oviposición
en mosquitos: primero, los factores químicos y físicos
que median directamente la selección del sitio de
puesta y posteriormente, los elementos ecológicos
y antropogénicos, como la urbanización y el cambio
climático, que modifican el contexto en el que estas
decisiones ocurren.

En la década de 1980, Bentley y Day (1989) establecieron
la base de la ecología química de la oviposición al
identificar que compuestos volátiles generados por
microorganismos en el agua desempeñan un papel
importante en la atracción de Aedes aegypti, el mosquito
transmisor del dengue y otras enfermedades virales.
Desde entonces, los avances tecnológicos, como la
espectrometría de masas acoplado con sistemas
de electroantenografía y el análisis molecular,
han permitido profundizar en la comprensión
de los mecanismos asociados a estas respuestas
comportamentales, incluyendo la identificación de
receptores olfativos específicos involucrados en la
detección y respuesta biológica de señales químicas
clave (Pickett y Woodcock, 1996; McMeniman et al.,
2014; Raji et al., 2019; Ruel y Bohbot, 2022).
En las últimas dos décadas, el enfoque se ha desplazado
hacia la integración de hallazgos científicos con
estrategias prácticas de control vectorial. Por ejemplo,
las trampas de oviposición han evolucionado para
incluir compuestos químicos atrayentes identificados
en estudios previos (Reiter et al., 1991) optimizando su
diseño para maximizar la detección, monitoreo y control
de poblaciones de Aedes spp. (Delatte et al., 2008;
Brouazin et al., 2022).
Aunque la manipulación genética ha demostrado ser
eficaz para reducir poblaciones de mosquitos mediante
estrategias como la introducción de genes letales
(Carvalho et al., 2015), la liberación de machos estériles
(Alphey et al., 2010) o el uso de simbiontes bacterianos
como Wolbachia para inducir incompatibilidades
reproductivas (Bourtzis et al., 2014), su aplicación
dirigida a modificar las preferencias de oviposición aún
no ha sido explorada. Sin embargo, el entendimiento
cada vez más detallado de los mecanismos asociados al
comportamiento de oviposición, como el reconocimiento
de señales químicas y factores ambientales específicos,
abre una ventana de oportunidades para utilizar este
enfoque en futuras estrategias de control vectorial.

1. Comportamiento de oviposición: de los 2. Factores que median la selección del
orígenes a las aplicaciones actuales

El estudio del comportamiento de oviposición en
mosquitos ha evolucionado significativamente desde
las primeras observaciones de campo realizadas a
principios del siglo XX. Inicialmente, los investigadores
se centraron en describir patrones de oviposición en
diferentes hábitats naturales y artificiales (Haddow,
1942). Con el tiempo, el desarrollo de técnicas
moleculares y químicas permitió la identificación de
compuestos específicos que atraen o repelen a las
hembras grávidas.
72

sitio de oviposición

La selección del sitio de oviposición por parte de las
hembras grávidas implica una integración compleja de
señales químicas y físicas que interactúan con múltiples
componentes del entorno (Fig.1). Estas señales provienen
de diversas fuentes como plantas, microorganismos,
depredadores y organismos conespecíficos, y actúan
como indicadores clave de la calidad del hábitat donde se
depositarán los huevos. La capacidad de los mosquitos
para seleccionar sitios de oviposición está íntimamente
ligada a la percepción de señales químicas provenientes
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�2.1. S eñales

químicas emitidas por organismos
conespecíficos

Los compuestos volátiles emitidos por organismos
conespecíficos desempeñan un papel importante en
la atracción de hembras grávidas de mosquitos. En
Culex quinquefasciatus, el compuesto eritro-6-acetoxi5-hexadecanolida es una feromona producida en las
secreciones de las balsas de huevos, que no solo atrae
a individuos de su propia especie, sino también a otras
especies como Culex tarsalis, Culex cinereus y Culex
tigripes (Laurence y Pickett, 1985; Hwang et al., 1987;
Mboera et al., 1999; Braks et al., 2007). Estas especies,
además de ser posibles competidores, incluyen a Cx.
tigripes, cuyos estadios larvales son depredadores
eficientes de las larvas de Cx. quinquefasciatus (Mboera
et al., 1999). En Aedes aegypti, los huevos emiten
compuestos como el ácido dodecanoico y el metil
(Z)-9-octadecenoato, que resultan atrayentes para
Ae. aegypti y Cx. quinquefasciatus, mientras que otros
compuestos, como el ácido hexadecanoico, tienen
efectos deterrentes (disuasorios) (Ganesan et al., 2006;
Sivakumar et al., 2011). Además, compuestos volátiles
como el heneicosano, derivados de los huevos de Ae.
aegypti, han demostrado ser altamente atrayentes para
hembras de esta especie (Mendki et al., 2000). En el caso
de las larvas, los compuestos volátiles, como el nonano
producido por Anopheles gambiae, atraen tanto a esta
misma especie como a Cx. quinquefasciatus. Además, la
2,4-pentanodiona, también producida por An. gambiae,
actúa como atrayente para su propia especie, mientras
que el dimetiltrisulfuro, otro compuesto liberado por An.
gambiae, puede ejercer un efecto repelente sobre ella
(Schoelitsz et al., 2020).
La densidad larval también influye en el comportamiento
de oviposición, favoreciendo la puesta de huevos
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

cuando las densidades son bajas y actuando como
inhibidor cuando estas son altas, como se ha observado
en An. gambiae (Sumba et al., 2008).

2.2. Señales químicas emitidas por microorganismos

Los microorganismos tienen un papel clave en la
modulación del comportamiento de oviposición de
hembras grávidas de mosquitos mediante la emisión
de señales químicas específicas (Girard et al., 2021). Por
ejemplo, Pseudomonas aeruginosa emite 7,11-dimetiloctadecano, un compuesto que atrae a Aedes aegypti
(Ikeshoji et al., 1979), mientras que Psychrobacter
immobilis y Sphingobacterium multivorum producen
volátiles no identificados que atraen a Aedes albopictus
(Trexler et al., 2003). Diversas bacterias como Pantoea,
Klebsiella, Acinetobacter, Aeromonas y Bacillus spp. emiten
compuestos químicos que atraen a Anopheles gambiae.
Sin embargo, Stenotrophomonas maltophilia actúa como
deterrente para esta especie (Huang et al., 2006). Vibrio
metchnikovii produce 2-metil-3-decanol, un compuesto
que también resulta atractivo para An. gambiae (Lindh
et al., 2008). Además, volátiles de varias especies
de bacterias, como ácidos carboxílicos y ésteres
metílicos, son atrayentes para Ae. aegypti (Ponnusamy
et al., 2008; Ponnusamy et al., 2010a). En el caso de
cianobacterias como Kamptonema sp., el geosmin
es un compuesto que atrae a Ae. aegypti (Melo et al.,
2020). Compuestos volátiles emitidos por Leptolyngbya
a partir de biopelículas cianobacterianas pueden atraer
a Anopheles albimanus y Anopheles vestitipennis en
concentraciones bajas (Rejmánková et al., 2005). Este
conjunto de interacciones químicas resalta el papel de
los microorganismos en los patrones de oviposición de
diferentes especies de mosquitos.
Además, hongos asociados a rizomas emiten cedrol,
un compuesto volátil que atrae a Anopheles arabiensis
y Anopheles gambiae (Eneh et al., 2016). Por otro
lado, Polyporous spp. y Trichoderma viride producen
compuestos que tienen efectos opuestos: el primero
atrae a Aedes aegypti, mientras que el segundo
actúa como deterrente para Culex quinquefasciatus
(Sivagnaname et al., 2001; Geetha et al., 2003).
Entre los protistas, Ascogregarina taiwanensis emite
volátiles no caracterizados que atraen a Aedes aegypti
(Reeves, 2004). De manera similar, la levadura Candida
near pseudoglaebosa produce señales químicas que
también resultan atractivas para Ae. aegypti (Reeves,
2004).

2.3 M etabolitos

secundarios de plantas y otros

compuestos químicos

Las plantas y sus metabolitos secundarios desempeñan
un papel importante en el comportamiento de
oviposición de los mosquitos (Mwingira et al., 2020a).
73

¿Qué atrae a las hembras de los mosquitos a oviponer? Los secretos detrás de sus elecciones.

de su entorno. Estas señales actúan como indicadores
clave de la calidad del hábitat, permitiendo a las hembras
grávidas evaluar factores como la disponibilidad de
recursos (Khan et al., 2023; Torto y Tchouassi, 2024;
Avramov et al., 2024), la presencia de conspecíficos
(Mwingira et al. 2020b), el riesgo de depredación o la
competencia intraespecífica (Blaustein et al., 2004;
Kiflawi et al., 2003; Silberbush et al., 2011). Emitidas por
conspecíficos, microorganismos y plantas, estas sustancias
químicas median complejas interacciones ecológicas que
han sido moldeadas por la evolución (Millar et al., 1992;
Allan y Kline, 1998; Mboera et al., 1999; Trexler et al., 2003;
Mwingira et al., 2020b; Torto y Tchouassi, 2024). Su estudio
no solo ayuda a comprender las estrategias reproductivas
de especies como Aedes aegypti, Culex quinquefasciatus
y Anopheles gambiae (Mwingira et al., 2020a; Melo et
al., 2020), sino que también abre nuevas posibilidades
para desarrollar herramientas innovadoras en el control
vectorial (Asmare et al., 2017; Wondwosen et al., 2021).

�﻿

Por ejemplo, el pasto de bambú (Arundinaria gigantea)
emite compuestos que atraen a Culex stigmatosoma
(Beehler et al., 1994). En el pasto Bermuda (Cynodon
dactylon), compuestos como el 3-metilindol, el
4-metilfenol y el 4-etilfenol atraen a Culex tarsalis y Culex
quinquefasciatus (Beehler et al., 1994; Mboera et al.,
2000; Millar et al., 1992; Blackwell et al., 1993).
Otras especies vegetales como Brachiaria mutica,
Jouvea straminea, Erthrolypsis spadicea y Ceratophyllum
demersum producen compuestos como el isoegenol, el
longifoleno y el cariofileno, cuyos efectos dependen de la
concentración: altas concentraciones repelen a Anopheles
albimanus, mientras que concentraciones bajas lo atraen
(Torres-Estrada et al., 2005). Las ciperáceas, como Typha
domingensis y Typha latifolia, emiten volátiles que, en el
caso de T. domingensis, pueden atraer a An. albimanus
y Anopheles vestitipennis a bajas concentraciones, pero
reducen la oviposición a concentraciones más altas
(Rejmánková et al., 2005). Por su parte, T. latifolia atrae a
Coquillettidia perturbans (Serandour et al., 2010).
Las algas, como Spyrogyra majuscula y Cladophora
glomerata, emiten compuestos volátiles que atraen
a Anopheles pseudopunctipennis (Bond et al., 2005;
Rejmankova et al., 2005). En árboles como Quercus alba
(roble blanco), las infusiones de hojas fermentadas por
períodos cortos atraen a Aedes aegypti, mientras que
infusiones con fermentación más prolongada atraen
a Aedes albopictus (Ponnusamy et al., 2010b). Las hojas
de Quercus nigra (roble de agua) son atractivas para Ae.
albopictus, mientras que Pinus palustris (pino de hoja
larga) emite volátiles que tienen un efecto disuasivo en
esta especie (Obenauer et al., 2010).

Las hojas de diversas plantas también influyen, como
en Aedes triseriatus, que deposita un mayor número
de huevos en infusiones de hojas en descomposición
(Trexler et al., 1998). Como las infusiones de heno que
suelen ser atractivas para hembras grávidas de Aedes
aegypti (Chadee et al., 1993; Aguilar-Durán et al., 2024).
Compuestos secundarios como los flavonoides (por
ejemplo, poncirina, rohtofolina, naringina y marmeisina)
derivados de Poncirus trifoliata (naranja amarga)
han demostrado efectos disuasivos en Aedes aegypti
(Rajkumar y Jebanesan, 2008). Incluso compuestos no
vegetales como las soluciones acuosas de fertilizantes
NPK (nitrógeno, fósforo y potasio) pueden tener
un efecto moderado, atrayendo a Ae. aegypti en
concentraciones específicas, aunque concentraciones
más altas no inducen atracción significativa (Darriet y
Corbel, 2008; Darriet et al., 2010).

2.4. Señales

químicas emitidas por depredadores y
otros organismos

Los depredadores y otros organismos emiten
señales químicas, conocidas como kairomonas, que
influyen significativamente en el comportamiento
de oviposición de los mosquitos y en las respuestas
antipredatorias de sus larvas. Por ejemplo, la libélula
Anax imperator y el escarabajo buceador Eretes
griseus producen señales volátiles que disuaden
a Culiseta longiareolata y Culex tritaeniorhynchus,
respectivamente (Stav et al., 1999; Ohba et al., 2012).
De manera similar, el nadador de dorso Notonecta
maculata emite señales que repelen a Cs. longiareolata
y Anopheles gambiae (Spencer et al., 2002; Blaustein et
al., 2004; Munga et al., 2006; Ohba et al., 2012).

Figura 1. Factores químicos que influyen en la selección de sitios de
oviposición por hembras grávidas de mosquitos.
74

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Por otro lado, los copépodos, como Mesocyclops
longisetus, emiten compuestos volátiles como el
3-carene, el α-terpineno, el α-copaene y el δ-cadinene,
que resultan atractivos para Aedes aegypti (TorresEstrada et al., 2001). Moluscos como Paphia undulata
producen señales que atraen a Aedes albopictus (Thavara
et al., 2004), mientras que peces como Gambusia affinis
y Betta splendens emiten señales químicas que disuaden
a Culex pipiens, Culex quinquefasciatus, Culex tarsalis y Ae.
aegypti (Angelon y Tetranka, 2002; Van Dam y Walton,
2008; Cavalcanti et al., 2009; Pamplona et al., 2009).
Estos hallazgos destacan la importancia de las señales
químicas emitidas por depredadores y otros organismos
en la regulación del comportamiento de oviposición,
actuando como mecanismos de defensa o disuasión
para evitar el establecimiento de mosquitos en áreas
con alto riesgo de depredación o competencia.

2.5. Factores físicos y su interacción con señales químicas

La selección de sitios de oviposición por parte de los
mosquitos está influenciada por una combinación
de señales químicas y factores físicos, como la luz, la
humedad, la temperatura, el pH, la textura del sustrato,
el tamaño, el color del criadero y las características
ópticas del agua (Fig. 2). Estas variables trabajan en
conjunto para guiar a las hembras grávidas hacia
hábitats que maximicen la supervivencia de su
descendencia (Wong et al., 2011; Chumsri et al., 2018;
Xia et al., 2021; Tchouassi et al., 2022).
La luz es uno de los factores físicos más relevantes,
modulando los comportamientos de vuelo y
oviposición. Especies como Aedes aegypti prefieren sitios
de oviposición en condiciones de iluminación tenue,
mientras que Aedes albopictus, Culex quinquefasciatus
y Anopheles gambiae son atraídos por recipientes
oscuros que reflejan menos luz (Williams, 1962;
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Dhileepan, 1997; Hoel et al., 2011). Los reflejos de
luz polarizada y ultravioleta en la superficie del
agua también son utilizados por los mosquitos para
identificar hábitats potenciales (Bentley y Day, 1989;
Day, 2016). Sin embargo, este comportamiento puede
variar entre especies; por ejemplo, Ae. aegypti no utiliza
la luz polarizada para seleccionar sitios de oviposición
(Bernáth et al., 2008). Esta interacción entre luz y señales
químicas es importante para la localización precisa de
sitios de oviposición, ya que los estímulos visuales
pueden potenciar la respuesta a señales olfativas de
largo alcance.
La humedad y la temperatura ambiental también
influyen significativamente en el comportamiento de
oviposición. Los receptores sensoriales en las antenas
de los mosquitos les permiten evaluar la calidad del
hábitat, siendo más activos en condiciones de alta
humedad y temperaturas cálidas (Koenraadt et al.,
2003; Zuharah y Lester, 2010; Day, 2016). Sin embargo,
factores como la velocidad del viento pueden limitar
la eficiencia del vuelo y la capacidad de localizar sitios
adecuados (Day, 2016).
Los factores físicos también interactúan con la calidad
del agua en el hábitat, que a menudo contiene señales
químicas relacionadas con la descomposición de
materia orgánica. En experimentos con infusiones
vegetales como las de pasto Bermuda (Cynodon
dactylon), se observó que especies como Aedes albopictus
y Culex quinquefasciatus mostraron preferencias por
concentraciones específicas de compuestos asociados
a la materia en descomposición. Sin embargo, estas
preferencias también están moduladas por factores
físicos, como la temperatura del agua, que puede
influir en la dispersión y disponibilidad de los volátiles
químicos (Allgood y Yee, 2017).
Otro aspecto por considerar es que las condiciones
ambientales además determinan las estrategias de
oviposición. Por ejemplo, Aedes albopictus adopta una
estrategia más flexible al seleccionar diversos sitios
de oviposición, lo que le permite reducir los riesgos
asociados con las variaciones ambientales. En contraste,
Culex quinquefasciatus prefiere sitios de oviposición con
mayores concentraciones de recursos, mostrando una
selección más específica (Allgood y Yee, 2017). Estas
diferencias están influenciadas tanto por las señales
químicas como por las propiedades físicas del entorno.
Las hembras grávidas de Aedes aegypti combinan
estímulos químicos y táctiles para evaluar la idoneidad
del sitio de oviposición, priorizando superficies que
ofrecen un ambiente estable y recursos para el
desarrollo larval (Bentley y Day, 1989; Mwingira et al.,
2020a). En entornos naturales, la textura del sustrato
75

¿Qué atrae a las hembras de los mosquitos a oviponer? Los secretos detrás de sus elecciones.

Las larvas de rana Limnodynastes peronei, Crinia signifera
y Bufo viridis producen señales químicas que disuaden
a Culex quinquefasciatus, Ochlerotatus australis y Culiseta
longiareolata, respectivamente (Mokany y Shine,
2003; Blaustein y Kotler, 1993). Además, las ninfas de
libélulas emiten señales de predación que influyen en el
comportamiento de las larvas de mosquitos, provocando
que reduzcan su movimiento. Esto favorece estrategias de
evasión y disminuye la probabilidad de ser detectadas por
depredadores (Kroth et al., 2025). Aunque estas señales
suelen disuadir a las hembras grávidas de ovipositar, en
algunos casos, como en Aedes aegypti, las hembras pueden
elegir sitios con señales químicas de depredadores debido
a la mayor disponibilidad de materia orgánica y recursos
alimenticios, aun cuando esto implique un mayor riesgo
para sus larvas (Albeny-Simões et al., 2014; Kroth et al.,
2025).

�﻿

y la actividad de microorganismos que descomponen
materia orgánica desempeñan un papel importante
al modificar las señales químicas disponibles, las
cuales interactúan con factores físicos del ambiente
(Amarakoon et al., 2008).
En general, estas interacciones entre factores físicos y
señales químicas no solo destacan la complejidad del
comportamiento de oviposición en mosquitos, sino que
también ofrecen oportunidades para diseñar trampas
y estrategias de control más efectivas. Comprender
cómo estos estímulos trabajan conjuntamente es
esencial para el desarrollo de herramientas que imiten
características atractivas para las hembras grávidas y
que maximicen su eficacia en el manejo de vectores.

3. Cambios ambientales que influyen en
la oviposición

3.1 Influencia de la urbanización

La urbanización ha transformado significativamente
los ecosistemas, alterando los patrones de oviposición
de mosquitos, especialmente en especies como Aedes
aegypti y Aedes albopictus, vectores de enfermedades
como el dengue, Zika y chikungunya. La expansión de
áreas urbanas, particularmente en países de ingresos
bajos y medios, ha generado condiciones favorables
para la reproducción de estos mosquitos, como el
saneamiento deficiente, la alta densidad poblacional,

una gestión inadecuada del agua y los residuos sólidos
(Abbasi, 2025). Esto ha dado lugar a la proliferación de
criaderos artificiales, incluidos recipientes plásticos,
tanques de agua, llantas y macetas, que retienen
agua y proporcionan ambientes estables para la
oviposición. Estas condiciones son aprovechadas
particularmente por especies como Ae. aegypti,
que muestra una notable capacidad de adaptación
a los ambientes urbanizados (Wilke et al., 2019;
Kolimenakis et al., 2021).
Además, la urbanización favorece la homogenización
biótica, permitiendo que especies altamente adaptadas
como Aedes aegypti y Culex quinquefasciatus dominen el
paisaje urbano, desplazando a otras menos resilientes
hacia hábitats rurales o naturales (Reiter, 1996; Wilke et
al., 2019; Kolimenakis et al., 2021). Los paisajes urbanos
no solo eliminan hábitats naturales y depredadores,
sino que también intensifican la acumulación de
desechos, generando criaderos estables y predecibles.
Estas condiciones favorecen la reproducción de especies
como Ae. aegypti, que utiliza depósitos artificiales
pequeños para ovipositar, aumentando su capacidad de
colonizar áreas urbanizadas (Juliano y Lounibos, 2005;
Wilke et al., 2019). Este fenómeno se ve exacerbado
por la densidad de población humana, que incrementa
el contacto entre humanos y vectores, amplificando el
riesgo de transmisión de arbovirus como el dengue.
(McKinney, 2006; Romeo-Aznar et al., 2022) (Fig. 3).

Figura 2. Interacción entre factores
químicos y físicos en la selección de sitios
de oviposición por hembras grávidas de
mosquitos.
76

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�3.2. Cambio climático

El cambio climático intensifica los efectos de la
urbanización y otros factores antropogénicos al alterar
patrones de temperatura, precipitación y humedad,
elementos clave en el ciclo de vida de los mosquitos.
Las temperaturas más cálidas no solo aceleran el
desarrollo larval y acortan los tiempos generacionales,
sino que también prolongan la temporada reproductiva,
permitiendo múltiples generaciones por año en especies
como Aedes aegypti y Aedes albopictus (Kolimenakis
et al., 2021; Abbasi, 2025). Por su parte, las lluvias
intermitentes y eventos extremos, como inundaciones,
generan criaderos temporales, lo que favorece a
especies adaptadas a hábitats efímeros. En regiones
con estaciones secas prolongadas, Ae. aegypti depende
de criaderos artificiales como tinacos, cubetas o llantas,
consolidando su estrecha asociación con ambientes
humanizados (Rose et al., 2020; Zahouli et al., 2017).
El fenómeno de las islas de calor urbano, característico
de grandes ciudades, amplifica estos efectos al elevar
localmente la temperatura, reforzando el desarrollo
y la actividad de los vectores, incluso fuera de las
temporadas tradicionales de transmisión (Rochlin et al.,
2016; Wilke et al., 2019). Esta situación no solo afecta
su biología, sino también la dispersión de infoquímicos
utilizados en la búsqueda de sitios de oviposición, lo
que refuerza la eficacia ecológica de estas especies en
entornos urbanos (Abbasi, 2025). Por ejemplo, Aedes
albopictus ha demostrado una notable capacidad de
adaptación a climas templados, facilitando su expansión
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

hacia regiones antes inhóspitas como el sur de Europa
y zonas templadas de América del Norte, donde ya
existen poblaciones estables gracias a su tolerancia al
frío (Abbasi, 2025).

3.3. Otros factores antropogénicos

Además de la urbanización y el cambio climático, otros
factores derivados de la actividad humana influyen en
los patrones de oviposición de los mosquitos y en su
proliferación en ambientes modificados. Uno de estos
factores es el uso intensivo de insecticidas, que genera
una presión selectiva sobre las poblaciones de vectores
y puede conducir al desarrollo de resistencia. Esta
resistencia no solo reduce la eficacia de las estrategias
de control, sino que también puede modificar el
comportamiento de oviposición al alterar la percepción
de señales químicas en el ambiente (Dusfour et al.,
2019).
Otro factor relevante es la contaminación por
microplásticos, cuya presencia en cuerpos de agua
puede alterar las propiedades fisicoquímicas del hábitat
de oviposición. Aunque estos materiales no parecen
actuar como disuasores directos para algunas especies,
por ejemplo, Culex pipiens continúa ovipositando
en sitios contaminados, su presencia puede tener
importantes implicaciones en las etapas inmaduras
del mosquito (Cuthbert et al., 2019). Además, se ha
observado que los microplásticos pueden modificar
la microbiota bacteriana del entorno acuático, lo cual
podría afectar indirectamente las señales químicas que
77

¿Qué atrae a las hembras de los mosquitos a oviponer? Los secretos detrás de sus elecciones.

Figura 3. Transición y adaptación de mosquitos entre ambientes naturales, rurales y urbanos.

�﻿

guían la selección de sitios de oviposición (Jones et al.,
2024). Incluso se ha planteado que estos contaminantes
pueden alterar la microbiota intestinal de Aedes aegypti
y Aedes albopictus, con posibles repercusiones en su
desarrollo, supervivencia y competencia vectorial
(Edwards et al., 2023). Si bien los efectos fisiológicos y
ecológicos aún no se comprenden completamente,
el impacto de los microplásticos representa una
preocupación creciente, especialmente en entornos
urbanos y suburbanos donde estos residuos son
abundantes.
Otro tipo de contaminación ambiental que puede
influir en el comportamiento de oviposición de
los mosquitos es la presencia de compuestos
químicos derivados de actividades humanas, como
fertilizantes, detergentes, metales pesados o residuos
industriales. Estos contaminantes modifican las
propiedades fisicoquímicas del agua y pueden alterar
la microbiota acuática, afectando indirectamente las
señales químicas que guían a las hembras grávidas
en la selección de sitios de puesta. Por ejemplo, se
ha documentado que concentraciones elevadas de
nitrógeno y fósforo cambian la calidad del criadero
y pueden favorecer o inhibir la oviposición, según la
especie y el entorno. En particular, los fertilizantes
sintéticos como el NPK (nitrógeno, fósforo y potasio)
han mostrado efectos contrastantes sobre el
comportamiento de oviposición y la supervivencia
larval de Aedes aegypti. En estudios de laboratorio,
se ha observado que estos fertilizantes actúan
como trampas ecológicas: atraen a numerosas
hembras grávidas, pero las condiciones resultan
desfavorables para las larvas, que presentan baja
supervivencia (Darriet et al., 2010). En contraste,
investigaciones en campo han reportado que los
mismos fertilizantes están asociados con altas
densidades larvales, al actuar como atrayentes de
oviposición y favorecer el desarrollo de las crías. Esta
diferencia podría explicarse por la rápida degradación
de los fertilizantes en ambientes naturales, donde
son aprovechados por plantas y microorganismos,
generando condiciones más adecuadas para las larvas
(Mutero et al., 2004; Muturi et al., 2007; Duguma y
Walton, 2014). Estas discrepancias resaltan cómo
el contexto ecológico modifica la respuesta de los
mosquitos a contaminantes de origen antropogénico.

4. Aplicaciones del conocimiento

sobre oviposición en el control y
monitoreo de mosquitos

El éxito adaptativo de algunas especies de mosquitos
en ambientes urbanizados se ha visto reforzado por
adaptaciones evolutivas que incluyen una estrecha
78

especialización en humanos como fuente de sangre
y el uso eficiente de criaderos artificiales. Estudios
genómicos en Aedes aegypti han identificado cambios
en regiones clave del genoma que refuerzan estas
capacidades, incrementando el riesgo de brotes
epidémicos en ciudades densamente pobladas
(Powell y Tabachnick, 2013; Rose et al., 2020). Estas
observaciones resaltan la importancia de considerar
la biología evolutiva del vector al diseñar estrategias
de control.
La integración de enfoques de planificación urbana
y manejo ambiental son necesarios para mitigar los
efectos de la urbanización y el cambio climático sobre
los patrones de oviposición. Reducir la disponibilidad
de criaderos artificiales y conservar hábitats naturales
puede limitar la proliferación de mosquitos. A partir
de este conocimiento, se han desarrollado diversas
herramientas que aprovechan el comportamiento de
oviposición para fines de vigilancia y control vectorial.
El comportamiento de oviposición de los mosquitos
ha sido clave para desarrollar métodos específicos de
vigilancia y control vectorial. La preferencia de Aedes
aegypti por ovipositar en contenedores artificiales
ha sido aprovechada para diseñar ovitrampas que
permiten tanto el monitoreo como el control de las
poblaciones locales de esta especie. De manera similar,
las ovitrampas autocidas para hembras grávidas
aprovechan la preferencia de especies como Culex
quinquefasciatus por cuerpos de agua con alto contenido
orgánico. Estas trampas permiten detectar la presencia
de vectores y reducir sus poblaciones mediante la
captura de individuos o el uso de agentes tóxicos
incorporados en su diseño (Day, 2016).
El uso de semioquímicos ha transformado las
estrategias de manejo vectorial al proporcionar
herramientas más específicas y efectivas para el
control y monitoreo de mosquitos. Estos compuestos
influyen en el comportamiento de oviposición
de hembras grávidas, optimizando la detección y
reducción de poblaciones de vectores. Por ejemplo,
el skatol (3-metilindol) y la feromona sintética
de oviposición (6-acetoxi-5-hexadecanolida) han
demostrado ser efectivos atrayentes para Culex
quinquefasciatus en estudios de laboratorio y campo
(Mboera et al., 2000). En Aedes aegypti, compuestos
como el heneicosano y ciertos ácidos grasos
volátiles estimulan la oviposición en concentraciones
específicas (Millar et al., 1992; Mendki et al., 2000),
aunque concentraciones elevadas pueden actuar
como repelentes (Barbosa et al., 2007). Asimismo, el
uso de mezclas de compuestos, como 3-metilindol,
p-cresol y fenol, ha resultado más efectivo que los
compuestos individuales, induciendo respuestas de
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El uso de trampas impregnadas con semioquímicos
también es clave para el monitoreo de poblaciones
de mosquitos. Estas herramientas permiten
identificar dinámicas poblacionales y detectar
vectores antes de que alcancen niveles críticos
de transmisión de enfermedades. Trampas que
contienen el skatol (3-metilindol), un compuesto
heterocíclico que se encuentra de forma natural en
las heces de vertebrados y en ciertas flores, han sido
utilizadas exitosamente para el monitoreo de Culex
quinquefasciatus en entornos urbanos (Mboera et al.,
2000).
Un ejemplo innovador de trampa para el control
de Aedes spp. emplea un enfoque integrado y
autodiseminador, combinando larvicidas como
piriproxifen (PPF) y un hongo entomopatógeno,
Beauveria bassiana. Esta estrategia no solo elimina
larvas dentro de la trampa, sino que aprovecha a las
hembras contaminadas para dispersar los larvicidas
en criaderos circundantes antes de morir, ampliando
el alcance del control. Estudios han demostrado
que este tipo de trampa es eficaz en la reducción
de la emergencia de adultos y en la transmisión de
agentes larvicidas a múltiples sitios de reproducción,
destacando su utilidad en programas de manejo
integrado de vectores (Snetselaar et al., 2014; Buckner
et al., 2017). Este enfoque es un ejemplo de cómo
las herramientas modernas están diseñadas para
maximizar la efectividad y sostenibilidad en el control
vectorial, y se continúan desarrollando trampas
similares con otros activos para mejorar su impacto
en diferentes escenarios.
El uso de materiales novedosos, como hidrogeles
y dispositivos cargados con semioquímicos, ha
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

mostrado ser una herramienta prometedora para
prolongar la efectividad de las trampas. Estos
materiales permiten una liberación controlada y
sostenida de los atrayentes, optimizando la duración
y eficiencia de las trampas en diferentes condiciones
ambientales (Dilly et al., 2023).
El conocimiento sobre atrayentes también ha
revelado sustancias que actúan como deterrentes,
lo que ha abierto nuevas oportunidades para el
control vectorial. Derivados botánicos y aceites
esenciales han mostrado ser efectivos en disuadir la
oviposición de hembras grávidas en sitios tratados.
Por ejemplo, extractos de Azadirachta indica (neem)
han demostrado una deterrencia de hasta un 98.5%
en Aedes albopictus en experimentos de campo
(Benelli et al., 2015). De manera similar, aceites
esenciales de Ocimum basilicum y Cymbopogon citratus
han demostrado actividad deterrente contra Aedes
aegypti y Culex quinquefasciatus (Prajapati et al., 2005;
Warikoo y Kumar, 2014). Además, el aceite esencial
de Piper betle ha demostrado un efecto deterrente
significativo, reduciendo cinco veces la oviposición de
Ae. aegypti (Martianasari y Hamid, 2019). La eficacia
de estas sustancias depende de factores como la
concentración, el tipo de planta utilizada y el método
de extracción. Por ejemplo, los extractos de raíces de
Argemone mexicana han demostrado ser más efectivos
como deterrentes que los extractos de hojas contra
Ae. aegypti (Warikoo y Kumar, 2015). Además, los
desafíos como la rápida degradación de los aceites
esenciales en medios acuáticos resaltan la necesidad
de estrategias integradas que combinen deterrentes
con otras herramientas de manejo vectorial (El-Gendy
y Shaalan, 2012).
Los avances recientes en biomateriales
permiten incorporar deterrentes en dispositivos
biodegradables, ofreciendo un enfoque más
sostenible y eficiente en ambientes diversos (Dilly et
al., 2023).
Una estrategia innovadora es el sistema “pushpull” (repulsión-atracción), que combina repelentes
para alejar a los mosquitos de sitios no deseados
y atrayentes para dirigirlos hacia trampas letales.
Este enfoque ha mostrado su eficacia en el manejo
integrado de vectores. Por ejemplo, compuestos
como el dimetiltrisulfuro, que actúa como repelente
para Anopheles gambiae, pueden complementarse
con volátiles como la 2,4-pentanodiona, que atraen
hembras grávidas hacia trampas letales (Schoelitsz et
al., 2020). Este tipo de estrategias permite reducir las
poblaciones locales de mosquitos minimizando el uso
de insecticidas tradicionales y mitigando los impactos
ambientales.
79

¿Qué atrae a las hembras de los mosquitos a oviponer? Los secretos detrás de sus elecciones.

oviposición significativas en hembras grávidas de
Ae. aegypti (Bak-Bak et al., 2013). También, volátiles
producidos por bacterias acuáticas, como el 2-metil3-decanol, y compuestos como el cedrol, emitido por
hongos asociados a rizomas de Cyperus rotundus, han
sido utilizados para atraer a especies como Anopheles
gambiae y Anopheles arabiensis hacia trampas
específicas (Lindh et al., 2008; Eneh et al., 2016).
Infusiones de gramíneas, como Cynodon dactylon y
Megathyrsus maximus, han demostrado ser altamente
atractivas para hembras grávidas de Aedes albopictus
bajo condiciones de laboratorio y semicampo
(Santana et al., 2006; Aguilar-Durán et al., 2024). En
particular, las ovitrampas autocidas con infusiones
de heno, como Cynodon nlemfuensis, se emplearon
durante el brote de Zika en Puerto Rico en 2016,
mostrando alta efectividad para atraer y capturar
Ae. aegypti y resaltando su potencial en el manejo
integrado de vectores (Barrera et al., 2019).

�﻿

Las ovitrampas autocidas, como las que utilizan
insecticidas, agentes biológicos como Bacillus
thuringiensis israelensis (Bti), o extractos de neem,
aprovechan el comportamiento natural de oviposición
para reducir las poblaciones larvarias antes de su
emergencia como adultos (Perich, et al., 2003; Mboera
et al., 2003; Barbosa et al., 2010; Barbosa y Regis,
2011) (Fig. 4).
El avance en la identificación de semioquímicos
específicos para diferentes especies sigue siendo
una pieza clave en el desarrollo de herramientas
sostenibles para el control vectorial. Estos
compuestos no solo mejoran la efectividad de las
trampas, sino que también promueven enfoques
integrados que abordan tanto la vigilancia como la
reducción de vectores de manera ambientalmente
responsable (Day, 2016; Wooding et al., 2020).
Además, la incorporación de materiales avanzados
como polímeros biodegradables y nanopartículas
funcionalizadas permite optimizar la liberación de
atrayentes y deterrentes, ofreciendo soluciones
personalizadas para diferentes escenarios
ambientales y desafíos epidemiológicos (Dilly et al.,
2023).

Conclusiones
El proceso de selección de sitios de oviposición por parte de
las hembras de mosquitos es un fenómeno multifactorial que
integra señales químicas, estímulos físicos y adaptaciones
evolutivas, permitiendo maximizar la supervivencia de
la descendencia. Este comportamiento no es aleatorio,
sino resultado de una evaluación compleja del entorno,
influenciada tanto por condiciones naturales como por factores
antropogénicos. Elementos como la urbanización, el cambio
climático, la contaminación química y el uso intensivo de
insecticidas han alterado significativamente los patrones de
oviposición, favoreciendo a especies altamente adaptables
como Aedes aegypti. Estas dinámicas evidencian que el éxito
de las intervenciones vectoriales depende de su capacidad
para adaptarse a los cambios ambientales y a las respuestas
conductuales y evolutivas de los mosquitos. En este contexto, la
comprensión del comportamiento de oviposición ha permitido
el desarrollo de herramientas innovadoras, como trampas
autocidas, sistemas autodiseminadores y formulaciones basadas
en semioquímicos. La incorporación de estas tecnologías en
programas de manejo integrado de vectores representa una
vía prometedora para enfrentar desafíos actuales como la
resistencia a insecticidas, optimizando la eficacia del control
vectorial de manera sostenible y ambientalmente responsable.

Figura 4. Aplicaciones prácticas de las ovitrampas en el control y monitoreo de mosquitos.
80

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�LOS SECRETOS
DEL NÉCTAR:
UNA VENTANA A LOS
RECURSOS FLORALES
DE MELIPONA BEECHEII
(HYMENOPTERA, APIDAE, MELIPONINI)

�C
   órdova-Rodríguez, Amayrani1;GómezRodríguez, Gabriel Alejandro1;AragónMoreno, Alejandro Antonio1*

El Colegio de la Frontera Sur,
Unidad Chetumal, Avenida
Centenario km 5.5, Chetumal,
Quintana Roo CP 77014, Mexico
Correspondencia:
alejandro.aragon@ecosur.mx
1

86

�Palabras claves: Conservación, abejas sin aguijón,
biodiversidad, meliponicultura, palinología

Resumen
En la naturaleza, las abejas sociales se enfrentan a un reto constante para garantizar
la alimentación continua de la colmena debido a la variación de los recursos florales
a lo largo del año y el paisaje. Conocer los recursos que utilizan y comprender cómo
se distribuyen a lo largo del tiempo y espacio es clave para su conservación y la
producción de miel. En el sur de Quintana Roo, el cuidado de la abeja nativa Melipona
beecheii ocasionalmente requiere realizar alimentación artificial durante la temporada
de lluvias, cuando la disponibilidad de recursos para las abejas es baja. Esto nos
llevó a preguntarnos ¿qué flores utilizan las abejas M. beecheii para la producción
de miel durante la temporada de lluvias, cuando los recursos son escasos? Para
averiguarlo, se utilizó una técnica sencilla: identificar los granos de polen presentes
en el néctar que recolectan y transportan las abejas en su regreso a la colmena.
Se descubrieron diversas plantas que estas abejas visitan como Alseis yucatanensis,
Diphysa carthagenensis, Cedrela odorata y Luehea sp. Este trabajo no solo ofrece una
mirada directa al recurso floral de una abeja maya en época de escases de alimento,
sino que también propone métodos de estudio de estos recursos florales a través del
análisis palinológico del néctar que transportan, proporcionando nuevas herramientas
para apoyar a la conservación de las abejas nativas y su entorno.

Las abejas y su importancia ecológica

L

as abejas durante la búsqueda de recursos realizan
una actividad fundamental: transportan polen de
una flor a otra para la reproducción de las plantas
en lo que conocemos como polinización (Barth 1985;
Buchmann 2016). Este proceso es uno de los servicios
ecosistémicos más importantes para la vida en la Tierra
(Kevan and Viana 2003; Klein et al. 2007; Grüter 2020).
Gracias a la polinización que realizan las abejas, es
posible la reproducción de miles de especies vegetales,
lo que resulta en frutos y semillas, es decir, alimento
para otros seres vivos, incluyendo los seres humanos.
La polinización puede ocurrir de distintas formas —por
viento, agua o por animales—, pero las abejas son, sin
duda, los polinizadores por excelencia (Khalifa et al.
2021; Roubik 2021; Requier et al. 2023). Con alrededor
de 21,000 especies de abejas en el mundo, estas aliadas
pueden tener comportamientos eusociales o solitarios,
presentar aguijón o carecer de él. Las abejas eusociales,
a diferencia de las solitarias, tienen que garantizar
una fuente de alimento constante para los miembros
de la colmena, lo que las ha llevado al desarrollo de
estrategias eficientes de recolección y almacenamiento
de recursos. Dentro del orden Hymenoptera, la familia
Apidae (~6,000 especies), incluye especies solitarias
como las abejas de las orquídeas (Euglossini) y las
carpinteras (Xylocopa), así como abejas eusociales como
los abejorros (Bombini), las abejas de la miel (Apini) y las
abejas sin aguijón (Meliponini) (Johnson 2023). En esta
última tribu se encuentra Melipona beecheii, conocida
como la abeja maya, “Xunán Kab” o símplemente abeja
melipona. Esta especie, se encuentra entre más de 550
especies de la misma tribu en el mundo y representa un
legado biocultural por su relación con la cultura maya

en la península de Yucatán (Sotelo Santos and Alvarez
Asomoza 2018; Paris et al. 2020).

Melipona beecheii y el origen del néctar
Esta abeja no es solo criada para el aprovechamiento
de su miel con fines alimenticios, sino que es utilizada
en rituales sagrados y tiene gran importancia en la
medicina tradicional (Weaver and Weaver 1981; Rosales
2013). Hoy en día, las y los meliponicultores mantienen
un profundo respeto e identidad al manejar sus
colmenas, integrando esta actividad en los esfuerzos
de conservación de la biodiversidad y las tradiciones
ancestrales (López et al. 2020; Barreto López 2021).
A diferencia de la abeja común (Apis mellifera), M. beecheii
no almacena alimento en panales, sino que utilizan
cantaritos llamados “potes” hechos de cera y resina
vegetal (Figura 1a). Producen la miel a partir del néctar de
las flores, así como contener una gran cantidad de granos
de polen que llegan a través del néctar que recolectan
durante sus viajes hacia las flores. En este sentido, se sabe
que cada especie de planta tiene un polen distintivo con
características externas únicas, como una “huella digital”,
que permite diferenciar las especies vegetales a través
de su morfología. La identificación de granos de polen en
miel y otros productos de la colmena constituye una rama
de la biología llamada palinología. Permite determinar el
origen botánico de los recursos florales que utilizan para la
elaboración de miel, propóleo, entre otros (Di Pasquale et
al. 2016; Ghosh et al. 2020), así como conocer la diversidad
florística en una región (Coffey and Breen 1997; Malagnini
et al. 2022; León-Canul et al. 2023). Entonces, si el polen
llega al pote con el néctar, ¿podemos saber qué flores
87

�﻿

visitó una abeja observando el néctar que transporta
justo antes de entrar a su colmena? Para responder esta
curiosidad, se combinaron observaciones en campo y
análisis de polen durante la temporada de lluvias, cuando
la producción suele ser más baja.

¿Cómo obtener el néctar de M. beecheii?

diversidad de polen entre los días. Con esta información
se buscó entender si había una relación entre el
volumen colectado y las flores visitadas, así como
saber si la disponibilidad néctar variaba durante esta
temporada de baja disponibilidad de recursos. Los
datos se estructuraron en una base de datos en una
hoja de cálculo y fueron analizados estadísticamente en
el entorno R studio (4.3.3) (Horton and Kleinman 2015).

Para conocer los recursos florales que utilizan las
meliponas para la producción de miel en temporadas de
lluvias, se realizaron observaciones en el meliponario de
El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), Unidad Chetumal
(18°32’37.47”N; 88°15’45.05”O). Este sitio alberga
alrededor de 100 colmenas con manejo integrado de
la abeja sin aguijón de la especie Melipona beecheii. Se
ubica en una zona suburbana, rodeada por parches de
vegetación secundaria que cubren aproximadamente
el 80 % del área a 500 m a la redonda. Esta vegetación
corresponde a un bosque tropical estacionalmente
seco, con un clima cálido sub-húmedo y presencia de
lluvias en verano (junio - octubre) (García 2004), con
una temperatura media anual de 26.7 °C y precipitación
de 1,307.5 mm. Los recursos florales característicos
en la zona corresponden a familias como Fabaceae,
Arecaceae, Euphorbiaceae, Moraceae, Burseraceae,
Sapotaceae, entre otras (Villanueva-Gutiérrez et al. 2018;
Flores-Taboada et al. 2021).
El estudio se realizó en el mes de septiembre del 2024
que es uno de los meses de mayor precipitación y
temporada de huracanes en Quintana Roo. Se colectaron
muestras de néctar directamente de las abejas antes de
que entraran a sus colmenas (entre 8 y 9 de la mañana).
Se utilizó una técnica sencilla y no invasiva: con una red
entomológica se capturaron las abejas, y con mucho
cuidado, se les extrajo el néctar que transportaban
en el “buche melario”, un estómago adicional donde
almacenan el néctar recolectado de las flores y donde
inicia el proceso de transformación para convertirse en
miel. Para inducir a las abejas a regurgitar el néctar, se
apretó ligeramente el abdomen y con ayuda de un tubo
capilar se recolectó el líquido (Figura 1b). En total se
obtuvieron 20 muestras —5 por cada día de muestreo— .
Cada muestra se montó en un portaobjeto con gelatinaglicerina y se tiñeron con fucsina (un tinte rojo que ayuda
a resaltar la morfología externa de los granos de polen).
Luego, bajo el microscopio óptico a 40x, se identificaron
y contaron todos los granos presentes en las muestras.
Para saber a qué plantas pertenecía cada polen, se utilizó
la colección de referencia de polen de flores de El Colegio
de la Frontera Sur y atlas palinológicos de la región
(Palacios-Chávez et al. 1991).
De manera adicional se midió el volumen del néctar
que traía cada abeja, y se analizó cómo cambia la
88

Figura 1. Muestreo en el meliponario de ECOSUR. (A)
Colmena; (B) Muestreo de néctar; (C) Meliponario y (D)
néctar en el tubo capilar.

Flores, néctar, polen: pistas del paisaje
Durante su viaje para recolectar néctar, las abejas
también recolectan diversos granos de polen que
pueden considerarse como pequeñas pistas de
las plantas que visitan. De las 20 muestras que
se colectaron, dos fueron descartadas porque, al
analizarlas, se notó que posiblemente no eran néctar. Se
llegó a esta conclusión porque fueron distintas de las 18
muestras restantes mediante la concentración de polen,
color y consistencia. Una de las muestras descartadas
tuvo una concentración mayor a 2076 granos de polen
en un volumen de 6 mm3. La otra muestra tuvo un total
de 721 granos de polen en 14.14 mm3. Ambas muestras
mostraron una coloración amarillenta y consistencia
viscosa vista a través de los micro tubos capilares.
Además, la diversidad de especies encontradas en estas
muestras fue considerablemente más alta respecto al
resto de las muestras utilizadas.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�nectaríferas, se han registrado con frecuencia en mieles
de A. mellifera y M. beecheii para la península de Yucatán
(Villanueva-Gutiérrez et al. 2009; Villanueva-Gutiérrez et
al. 2018; Bacab-Pérez et al. 2024). Es posible que, si las
abejas transportan polen al visitar muchas flores, este
puede caer en flores que sí producen néctar, causando
que una sola flor presente diferentes tipos de polen.

Se notó que con el paso de las semanas, el número y
variedad de tipos de polen fue aumentando (Figura 2
y 3). En el primer día de muestreo se encontraron 13
tipos de polen en 9 familias distintas, mientras que en el
último muestreo del mes se encontraron 32 tipos en 18
familias. Además, el aumento de la diversidad de polen
también coincidió con algo muy curioso: en el primer
día de muestreo bastó con capturar 8 abejas para
alcanzar 5 muestras, mientras que en el último día se
tuvieron que atrapar ¡71! Esto puede reflejar un cambio
en disponibilidad de recursos: las abejas tienen que
realizar un mayor esfuerzo al visitar las flores y trabajar
más para llenar sus potes.

Uno de los aspectos más interesantes de este trabajo
fue observar cómo varía la cantidad de néctar que cada
abeja recoge, y qué tanto dice eso sobre su dieta. ¿Será
que cuando una abeja recoge más néctar también está
trayendo polen de más tipos de flores? Para explorar
esta curiosidad, se analizaron tanto el volumen de
néctar como la diversidad de polen que venía con él. En
un primer vistazo general, no se encontró una relación
directa entre la cantidad de néctar y el número de
granos de polen. En otras palabras, una mayor cantidad
de néctar no implica una mayor cantidad de polen. Sin
embargo, cuando se analizaron los datos de manera
más detallada, se observó que los días en que las abejas
traían más néctar, también transportaban una variedad
de polen mayor (Figura 4a). Esto puede significar que hay
días en que el entorno ofrece mayor diversidad floral y
que las abejas aprovechan visitando más tipos de flores.
No obstante, y como muchas cosas en la naturaleza,
las observaciones sobre esta relación no siempre
fueron tan claras. Al observar cada muestra individual
—cada abeja— encontramos casos muy contrastantes.
Por ejemplo, una muestra con 21 milímetros cúbicos
de néctar (mm3) tenía 23 tipos distintos de polen y 16
familias (muestra 14, Figura 3), mientras que otra, con
la misma cantidad de néctar, tenía solo 3 tipos de polen
y familias (muestra 12). En volúmenes pequeños pasó
algo similar: una muestra pequeña de menos de 8 mm³
contenía 17 tipos de polen y 13 familias (muestra 16),
mientras que otra del mismo volumen tenía apenas 4
familias y tipos de polen (muestra 3) (Figura 4b)

Entre las especies que más aparecieron en las muestras
estuvieron Diphysa carthagenensis, Senna racemosa y
Cecropia peltata. De estas, únicamente la primera es
una especie que ofrece, durante la mayor parte del año,
tanto néctar como polen (Figura 3). El resto produce
principalmente polen, lo que puede indicar que el polen
termina en el néctar de manera accidental, adherido al
cuerpo de la abeja. Otras especies importantes que se
encontraron fueron Alseis yucatanensis, Cedrela odorata,
Luehea sp., y Morinda citrifolia, todas conocidas por
florecer en temporadas de lluvias y ser atractivas para
M. beecheii (Figura 3) (Bacab-Pérez et al. 2024).
Curiosamente también se encontraron granos de polen
que provienen de flores que no producen néctar, como
Leucaena leucocephala, Mimosa sp., Cecropia peltata,
Trema micrantha, Brosimum alicastrum y Pithecellobium
sp. Esto plantea una nueva pregunta: ¿cómo termina
ese polen en el néctar? Aunque no son plantas
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Con las observaciones realizadas, no sólo se revela
la posible diversidad de plantas que visitan las abejas
meliponas durante la temporada de lluvias, también
demuestra que, al estudiar el polen del néctar, podemos
conocer mejor su dieta y las flores que les ofrecen
alimento en momentos críticos del año. Sin embargo,
es necesario hacer más estudios palinológicos, tanto en
el néctar que regurgitan las abejas como el que está en
las flores, para comprender el origen de los granos de
polen de flores poliníferas en las mieles.

¿A más néctar, más granos y diversidad
de polen?

¿A qué se debe esto? No necesariamente el volumen de
néctar refleja la diversidad floral visitada. Cada abeja
89

Los secretos del néctar: Una ventana a los recursos florales de Melipona beecheii (Hymenoptera, Apidae, Meliponini)

De las 18 muestras restantes, y empleadas para el
presente estudio, se encontraron 1,148 granos de polen
en un total de 255.6 mm3 de néctar, correspondientes a
46 tipos de polen distribuidos en 23 familias botánicas.
Algunas de estas familias destacaron por aparecer con
más frecuencia y en mayor cantidad, como Fabaceae (la
mejor representada con 7 tipos de polen), Rubiaceae
(con 4 tipos de polen) y Myrtaceae (con 3 tipos) (Figura
2). Fabaceae, por ejemplo, estuvo presente en todos
los días de muestreos y es una familia ampliamente
distribuida y diversa con más de 236 especies en la
región (Duno-de Stefano et al. 2018). Estas tres familias
representaron casi la mitad de todos los granos de
polen encontrados, lo que sugiere que son fuentes
importantes de alimento para estas abejas durante
la temporada de lluvias. Particularmente, especies
como Senna racemosa, Mimosa bahamensis y Mimosa
pudica han sido reportadas como importantes fuentes
de polen para A. mellifera y M. beecheii, mientras que
Lonchocarpus punctatus, Piscidia piscipula y Gliricidia
sepium son importantes fuente de néctar (CórdovaRodríguez et al. 2023; Bacab-Pérez et al. 2024).

�﻿

tiene su propio recorrido, su propia historia sujeta a las
condiciones del día. Algunas pudieron visitar muchas flores
diferentes, mientras que otras quizás se concentraron
en una sola especie que ofrecía néctar en abundancia.
Cuando analizamos la diversidad a través de los tipos de
polen (Índice de Simpson), y su abundancia entre cada
uno de ellos (Índice de Pielou), se encontró que en algunas
muestras la mayoría de los granos provenían de sólo unas
pocas plantas, mientras que en otras, los granos estaban
mejor repartidos entre muchas especies. En particular, el
muestreo del 16 de septiembre destacó por tener tanto
alta diversidad como un reparto más equitativo de los
tipos de polen (Tabla 1).
Tabla 1. Índice de diversidad de Simpson y equitatividad de
Pielou por fecha de muestreo.
Fecha

Índice de
Simpson

Equitatividad
de Pielou

9 septiembre 2024

0.79

0.71

16 septiembre 2024

0.91

0.84

23 septiembre 2024

0.84

0.77

30 septiembre 2024

0.89

0.75

Estos patrones nos ayudan a entender cómo las
abejas ajustan su comportamiento dependiendo de
la disponibilidad de flores y néctar en el paisaje. Nos
recuerdan que su mundo es dinámico y que ellas, como
pequeñas exploradoras, van tomando decisiones en
función de lo que encuentran en su entorno cada día.

Una manera accesible para explorar la diversidad floral

Aunque este trabajo fue modesto en términos de
número de muestras y tiempo, ofrece una forma

90

sencilla de explorar, con el enfoque palinológico,
el mundo floral que rodea a Melipona beecheii.
A diferencia de otros métodos más complejos y
laboriosos, como la acetólisis (un proceso que
limpia los granos de polen para ver sus detalles
con más claridad y que hay pérdida de granos en el
proceso), el uso directo de la tinción con fucsina en
el néctar, permitió identificar la totalidad de granos
de polen en volúmenes de muestras muy pequeñas
(&lt; 1 ml). No obstante, aunque esta técnica tiene sus
limitaciones —por ejemplo, no todos los granos
de polen se pueden identificar con precisión—,
funciona muy bien para hacer evaluaciones
rápidas y obtener un panorama general de las
flores visitadas. Además, el hecho de que cada
muestra representa lo que una abeja trajo en un
momento específico, permite tener una idea del
paisaje floral visto desde las antenas de las abejas.
En lugar de estudiar la miel ya almacenada en los
potes de la colmena (como usualmente se hace),
aquí obtuvimos un tipo de “fotografía instantánea”
del viaje de pecoreo. Esto es especialmente útil en
temporadas donde hay poca producción de miel,
como ocurre en época de lluvias, y donde otros
métodos serían poco viables.
Con más datos —en otras épocas del año, con
más colmenas, y combinando este enfoque con
observaciones de campo o información fenológica—
podríamos obtener una imagen más completa de los
recursos florales que sustentan a estas abejas. Así,
este trabajo no solo abre nuevas preguntas, sino que
también muestra un camino accesible para seguir
explorando cómo viven y qué necesitan las abejas
nativas.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los secretos del néctar: Una ventana a los recursos florales de Melipona beecheii (Hymenoptera, Apidae, Meliponini)
Figura 2. Diagrama de polen que muestra los porcentajes de familias
identificadas en el néctar de M. beecheii por semana de muestreo.

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

91

�﻿

Figura 3. Diagrama de polen que muestra los porcentajes de los tipos polínicos identificados
en el néctar de M. beecheii por muestra.
92

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los secretos del néctar: Una ventana a los recursos florales de Melipona beecheii (Hymenoptera, Apidae, Meliponini)

A

B

Figura 4. Relación de la abundancia de polen por familias y tipos de polen con el volumen
promedio de néctar en función del día de muestreo (a) y el número de muestra (b).

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

93

�﻿

Figura 5. Granos de polen teñidos con fucsina
a partir de muestras de néctar extraído de las
abejas M. beecheii capturadas. 1; Myrtaceae Tipo 1. 2-3; Morinda citrifolia. 4; Sapindaceae.
5; Bursera simaruba. 6; Leucaena leucocephala.
7; Cedrela odorata. 8; Solanaceae - Tipo 1 . 9;
Solanaceae – T0ipo 2 . 10; Senna racemosa. 11;
Pithecellobium sp. 12; Alseis Yucatanensis.

Conclusión
Explorar el néctar que las abejas traen del campo
a sus colmenas abrió una ventana hacia el mundo
floral que las rodea. Esta técnica, sencilla y poco
invasiva, puede ser una alternativa valiosa para
conocer qué flores visitan las abejas Melipona
beecheii, sobre todo en momentos en los que la
producción de miel es baja, como ocurre durante
la temporada de lluvias. Los resultados señalan
que algunas especies podrían ser claves en este
periodo, como Diphysa carthagenensis y Luehea sp.,
seguidas por Alseis yucatanensis y Cedrela odorata.
Conocer estas plantas y su papel en la dieta de
las abejas es un paso importante desarrollar
estrategias de conservación que aseguren la
disponibilidad de recursos florales durante todo
el año.
Aun así, consideramos que este trabajo apenas es
un primer acercamiento. Hacen falta más estudios,
con más muestras y en diferentes momentos del año,
para comprender mejor cómo cambian los patrones
94

de pecoreo de M. beecheii y conocer a mayor detalle la
diversidad de especies que forman parte de su dieta.
También es necesario acompañar los análisis de
polen con observaciones en campo; ver qué plantas
están realmente floreciendo en el momento en que
las abejas salen a pecorear, y así entender el polen
encontrado proviene de flores visitadas en el viaje…
o si podrían haber sido ingeridos previamente dentro
de la colmena, antes de su salida a campo.
Finalmente, incorporar técnicas más precisas como la
acetólisis —que permite determinar la identidad de
los granos de polen con mayor precisión— podrían
ayudarnos a identificar especies que, con el método
usado en este estudio, quedaron en el nivel de
familia o sin asignación. A pesar de estas limitaciones,
observamos que con herramientas accesibles y
observación cuidadosa, es posible reconstruir el
paisaje floral desde el vuelo de una abeja.
Cada gota de néctar cuenta una historia. Escucharla
es también una forma de proteger a quienes la
recolectan.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
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�96

�C A L I DA D SA N I TA R I A
D EL AGUA EN T IE M POS
D E S EQ U Í A :

U N A S P E C T O Q U E N O S ATA Ñ E A T O D O S

�E
   thel Daniela Cabello Ruiz2, Fernanda Amairani Urueta Santana1,
Eduardo Sánchez García2, Sandra Loruhama Castillo Hernández1*

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas.
1
Departamento de Alimentos. 2Departamento de Química.
Correspondencia: *sandra.castillohrn@uanl.edu.mx

Palabras clave: Suministro de agua, sequía,
calidad sanitaria.
Keywords: Water supply, drought, sanitary quality.

Resumen
En el año de 2022, Nuevo León atravesó por una crisis hídrica, en donde se declaró estado de
emergencia. La red pública de suministro de agua presentó desabasto y por ende intermitencias
en el servicio. Se presentaron diversos incidentes de salud pública en donde el consumo de agua
se consideró un factor en común. La presente investigación tiene como objetivo determinar el
impacto de la sequía en la potabilidad del agua suministrada por la red pública de Monterrey y su
zona metropolitana, con el fin de sensibilizar a la población sobre los riesgos sanitarios asociados
y promover medidas preventivas, contribuyendo de esta forma al fortalecimiento de la conciencia
ambiental y social, informando y promoviendo el compromiso y la responsabilidad con el uso
sostenible del recurso del agua.

Abstract
In the year 2022, Nuevo León went through a water crisis, where a state of emergency was
declared. The public water supply network was in short supply and therefore had interruptions
in the service. Various public health incidents were presented in which water consumption was
considered a common factor. The objective of this research is to determine the impact of drought
on the drinkability of water supplied by the public network of Monterrey and its metropolitan
area, in order to raise awareness among the population about the associated health risks and
promote preventive measures, thus contributing to strengthening environmental and social
awareness, informing and promoting commitment and responsibility to the sustainable use of
water resources.
97

�﻿

Introducción

E

l estado de Nuevo León, ubicado en el noreste de
México, históricamente ha enfrentado condiciones
de estrés hídrico debido a su ubicación geográfica
en una zona semiárida y con baja precipitación anual.
A lo largo de las décadas, la región ha experimentado
periodos recurrentes de sequía, pero en los últimos
años la frecuencia e intensidad de estos eventos se
ha incrementado notablemente. Uno de los primeros
registros importantes de sequía severa en la entidad
data de los años 90, cuando se documentaron
restricciones de agua y afectaciones al campo y al
abasto urbano. Sin embargo, fue durante el siglo
XXI que el problema se volvió más crítico debido al
crecimiento exponencial de la zona metropolitana de
Monterrey, que ha generado una mayor demanda de
agua potable, industrial y agrícola. Entre 2011 y 2012,
México enfrentó una de sus peores sequías en siete
décadas, afectando de forma significativa al norte
del país, incluyendo a Nuevo León (H. Congreso Del
Estado de Nuevo León, 2022). No obstante, en el 2022
Nuevo León enfrentó una de las peores crisis hídricas
de su historia, caracterizada por una sequía extrema
que afectó gravemente la disponibilidad y calidad del
agua en la región. Se reportó un descenso a niveles
críticos de las principales fuentes de abastacimiento
como las presas de El Cuchillo, Cerro Prieto y la Boca,
llegando a estar por debajo del 5% de su capacidad. Esta
situación provocó que se redujera la capacidad de diluir
compuestos con potencial contaminante, aumentando
la concentración de las mismas en el agua disponible.
Aunado a lo anterior, esto condujo a la implementación
de medidas de racionamiento del suministro del agua,
afectando principalemente a los habitantes de la zona
metropolitana (DOF, 2022).
Resulta importante señalar, que dentro de las cusas de
la sequía en Nuevo León, se asocian múltiples factores
que van desde el cambio climático (lo que intensifica la
evaporación y disminuye la recarga de acuíferos), hasta
prácticas humanas como lo son el déficit prolongado
de lluvias, temperaturas elevadas, crecimiento urbano
desmedido, sobreexplotación de fuentes hídricas, falta
de infraestructura y mantenimiento y deficiente cultura
del cuidado del agua, solo por mencionar algunas de
ellas. Todo esto trayendo consigo consecuencias como
el desabasto de agua potable, afectaciones a la salud
pública, impacto económico, daño al medio ambiente,
conflicos sociales y pérdida de la calidad del agua.
Así, la sequía en Nuevo León no es un fenómeno
nuevo, pero sí uno que ha evolucionado de manera
preocupante, exigiendo soluciones integrales que
incluyan tecnología, educación ambiental, gestión
eficiente del agua y participación ciudadana activa.

98

En este sentido, garantizar la calidad sanitaria del
agua durante su suministro es vital para prevenir
riesgos a la salud. Según Pérez -Vidal et al., (2016),
el agua apta para consumo humano debe estar
libre sustancias tóxicas y patógenos; éstos últimos
pueden ser bacterias (Salmonella spp, Shigella
spp, Vibrio cholerae), protozoarios (Giardia spp,
Cryptosporidium spp) y virus (hepatitis A y E) entre
otros, siendo causales de infecciones graves y
deben estar ausentes en el agua potable según la
Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSAI-2021 Agua
para uso y consumo humano. Límites permisibles
de la calidad del agua.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud
(OMS, 2022), cerca de 829,000 personas mueren
anualmente por enfermedades gastrointestinales
relacionadas con microorganismos presentes en el
agua debido a un saneamiento deficiente y malas
prácticas en el manejo. Es importante señalar que
la presencia de patógenos está ligada a su vez a un
limitado acceso al agua y a una deficiente gestión
de desechos, a menudo debido a desigualdades
geográficas y socioeconómicas (Ríos et al., 2017).
Además, los contaminantes en el agua aumentan
derivado del cambio climático que provoca
temperaturas más altas, pérdida de especies y
sequías, siendo estas últimas las que reducen
las precipitaciones, aguas subterráneas y elevan
contaminantes por procesos físicos, químicos y
biológicos (Nosrati, 2011).
Es entonces desde el 2022, que Nuevo León
enfrenta una emergencia por sequía generando
la reducción del nivel de agua de presas como El
Cuchillo, Cerro Prieto y La Boca (Figura 1) causando
escasez en el suministro y preocupación en toda la
población (Esparza-Hernández, 2022). Normalmente
en el Estado, se suele tomar agua directamente de
la llave considerando que siempre ha sido “de alta
calidad y por lo tanto apta para su consumo”. Sin
embargo, en esta nueva situación de emergencia
por la sequía, se presentó un desbasto en la red
pública con intermitencias en la disponibilidad de
agua; algunos consumidores reportaron casos de
infecciones relacionados a su consumo (Aguilar
&amp; Ramírez, 2015), creando especulaciones sobre
el efecto de la sequía sobre la calidad sanitaria
del agua. Derivado de estos hechos se considera
importante y necesario conocer la calidad
microbiológica del agua en este tipo de emergencias
para emitir recomendaciones y aplicarlas antes de
su consumo. Es por ello que en el presente estudio
se evaluó la calidad microbiológica de muestras
de agua de grifo de la red pública durante el
período de sequía en municipios de Nuevo León,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�B

Figura 1. Niveles bajos de agua en las presas de Nuevo León durante la sequía que se presentó
en el año 2022. A) Presa la boca, B) Presa Cerro Prieto. Fotografía: Lic. Kenya Garza.

de acuerdo con los límites permisibles de la NOM127-SSA1-2021, con el fin de que los resultados
aquí presentados ayuden a la población a tomar
las acciones correctas para prevenir infecciones
intestinales resultantes de su ingestión. Finalmente,
los resultados obtenidos se compararon con la
calidad sanitaria resultante del agua obtenida al
normalizarse el sistema público de abastecimiento.

SSA1-2014. “Productos y servicios. Métodos de prueba
microbiológicos. Determinación de microorganismos
indicadores. Determinación de microorganismos
patógenos”. Estas pruebas fueron realizadas durante
la emergencia del suministro y cuando el suministro
fue restablecido con normalidad.

Resultados
Material y métodos
Los muestreos se llevaron a cabo en los municipios
de: Monterrey, Guadalupe, Juárez, Apodaca, García
y San Nicolás de los Garza en el periodo de sequía
de Nuevo León. Para preservar la integridad de
la muestra de agua, se recolectó de acuerdo con
el procedimiento mencionado en la NOM 109SSA1-1994. “Procedimiento para la toma, manejo
y transporte de muestras”. La toma se realizó con
extremo cuidado mediante sanitización del grifo y
posteriormente su recolección en bolsas estériles
(Nasco ® ). Se transportaron en frío y se procesaron
en no más de 4h posteriores a la toma. Una vez
en el laboratorio se realizaron pruebas físicas de
turbidez (aspecto) y pH. Posterior a la realización
de los procedimientos anteriores, se realizaron
pruebas microbiológicas para determinar su calidad
sanitaria: microorganismos indicadores (coliformes
totales, fecales y E. coli) de acuerdo con la NOM-210Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Las muestras colectadas en los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, Juárez, Apodaca, García
y San Nicolás de los Garza fueron sometidas a
Pruebas físicas y microbiológicas y se determinó
su cumplimiento de acuerdo con los límites
permisibles reportados en la Norma Oficial
Mexicana NOM-127-SSA1-2021, Agua para uso
y consumo humano. Límites permisibles de
la calidad del agua. Las pruebas corresponden a
lo siguiente:
Turbidez. En esta prueba el agua debe presentar una
cualidad incolora para cumplir con la característica
típica esperada. Los resultados se muestran en la
Figura 2, en donde se puede observar que durante
la emergencia de sequía el 97% de las muestras
analizadas fueron incoloras y solo el 3% de las
muestras presentaron turbidez. Al restablecerse el
abastecimiento el 100% de las muestras cumplieron
con la característica típica arriba mencionada.
99

CALIDAD SANITARIA DEL AGUA EN TIEMPOS DE SEQUÍA: UN ASPECTO QUE NOS ATAÑE A TODOS

A

�﻿

Valores de pH. De acuerdo con la NOM-127-SSA1-2021,
“Agua para uso y consumo humano”, los límites
permisibles para los valores de pH del agua deben estar
en el rango de 6.5 a 8.5. Según los resultados obtenidos,
durante la emergencia de sequía el 15% de las
muestras no cumplieron con dicho rango, y cuando se
restableció el suministro, tan solo el 3% de las muestras
no cumplieron con los límites permisibles excediendo
estos valores (Figura 3).
Coliformes totales, fecales y Escherichia coli. Estos
microorganismos son utilizados como indicadores
de contaminación resultante de varias fuentes, su
presencia en límites no permisibles da lugar a la
posible presencia de patógenos. Por un lado, los
coliformes totales indican una mala calidad del agua,
sin embargo, la contaminación puede no ser fecal;
Por otro lado el grupo coliforme fecal se relaciona
con materia fecal de animales de sangre caliente,
mientras que E. coli, aunque también se encuentra
en animales de sangre caliente, se puede relacionar
con materia fecal del intestino humano (Saxena
et al. 2015). Es por ello que la detección de estos
microorganismos es muy importante en el análisis de
la calidad sanitaria del agua (Fig.4).
Los resultados para coliformes totales muestran
que el 67% de las muestras analizadas durante
la emergencia de sequía, rebasaron los límites
permisibles, mientras que el 33%, se mantuvo dentro
de los mismos; de estas muestras en incumplimiento,
el 48% dio positivo para coliformes fecales y el 4% a
E. coli. Al restablecerse el abastecimiento, solo el 9%
no cumplió mientras que el 91% de las muestras se
mantuvieron dentro de estos límites; de este 9% en
incumplimiento, fueron positivas para coliformes
fecales y 0% para E. coli. (Fig. 5).

3%

Emergencia
del suministro
97%

Suministro
normal

100%

Turbidez
Sin turbidez
Figura 2. Porcentaje de muestras que presentaron turbidez durante y
después de la emergencia de suministro.
Figura 4. Prueba de positiva
para coliformes fecales. Fuente:
fotografía original de esta
investigación.

Muestras con incumplimiento en

límites permisibles por municipio
durante la emergencia del suministro
Los municipios muestreados fueron: Monterrey,
Guadalupe, Juárez, Apodaca y García. De acuerdo
con el análisis realizado por municipio, el porcentaje
mayor de muestras con incumplimiento en los
límites permisibles para coliformes totales fue
Monterrey con un 60%, seguido de Apodaca (18%),
Guadalupe (12%), Juárez y García (5%) (Fig. 6). Una vez
restablecido el suministro, solamente el municipio
de Monterrey presentó un incumplimiento en el 9%
de las muestras. Los demás municipios muestreados
cumplieron con los límites permisibles en el 100% de
las muestras analizadas.
100

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Suministro normal

15%

85%

97%
pH fuera de los límites permisibles

9%
33%
67%

4%

52%

44%

Suministro normal

Emergencia del suministro

pH dentro de los límites permisibles

Figura 3. Porcentaje de muestras
de agua dentro y fuera de
los valores permisibles para
pH durante y después de la
emergencia de suministro.

Coliformes totales
Dentro de los
límites permisibles
Fuera de los
límites permisibles

91%
9%

Coliformes fecales
Negativas para
coliformes fecales

91%

E. coli

Figura 5. Detección de coliformes
totales, fecales y E. coli en
muestras de agua durante y
después de la emergencia de
suministro.

5%
18%

Emergencia
del suministro

5%

Monterrey

12%

Guadalupe
60%

Juárez
Apodaca
García

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Figura 6. Porcentaje de muestras
por municipio que incumplieron
con los límites permisibles
durante la emergencia del
suministro de agua (desabasto).
101

CALIDAD SANITARIA DEL AGUA EN TIEMPOS DE SEQUÍA: UN ASPECTO QUE NOS ATAÑE A TODOS

Emergencia del suministro

�﻿

Discusión
El estado de Nuevo León, situado en el norte de México,
presenta desafíos específicos debido a sus condiciones
geográficas y climáticas, que incluyen su ubicación en
una región semiárida y extrema, que influyen en su
disponibilidad de recursos hídricos (Aguilar y Ramírez,
2021). Las sequías que afectan tanto a México, como
al estado de Nuevo León, tienen consecuencias
significativas en la salud y la sociedad. La falta de
precipitación durante períodos prolongados puede
llevar a la escasez de agua y afectar el suministro potable
de la misma teniendo consecuencias en la economía. De
acuerdo con los resultados presentados en este estudio,
el suministro de agua en tiempos de sequía sufre una
afectación importante en su calidad sanitaria; durante
el suministro normal, el agua de Monterrey y su área
metropolitana cumple en su mayoría con las condiciones
óptimas de consumo. El porcentaje de incumplimiento
durante el suministro normal es muy bajo y podría
estar influenciado por diferentes factores que deberán
ser analizados. En general el agua de Monterrey y
su área metropolitana es apta para su consumo en
condiciones normales. El cambio climático exacerba los
desafíos que ya enfrentan las empresas de agua potable
y saneamiento. La combinación de una creciente
demanda debido a la urbanización y el desarrollo
económico, junto con eventos climáticos extremos, pone
en riesgo la sostenibilidad de los suministros de agua. Si
bien la naturaleza sigue su curso, nuestra capacidad de
previsión nos permite anticiparnos a las adversidades y

102

minimizar sus consecuencias. Este artículo tiene como
finalidad conocer los riesgos que enfrentamos en una
emergencia de sequía y tomar las acciones necesarias
para evitar incidentes de salud pública. Los organismos
públicos están desplegando grandes esfuerzos para
asegurar la calidad del agua suministrada a la población
de Monterrey y sus alrededores; no obstante, el
cambio climático introduce nuevos riesgos que son
prácticamente inevitables.

Conclusión
Afortunadamente las presas captaron agua suficiente
con el paso del huracán “Alberto” durante el 2024,
por lo que se restableció el suministro normal de
agua potable; sin embargo, una emergencia de
sequía puede volver a presentarse. Considerando los
riesgos asociados a la calidad del agua en períodos
de sequía, se sugiere a la población hervirla al menos
cinco minutos como medida preventiva en este tipo
de contingencia. Si el agua presentase turbidez,
no se recomienda consumirla sino optar por agua
embotellada o considerar un filtro purificador de agua
para grifo.

Agradecimientos
Un agradecimiento especial al Dr. José Ignacio González
Rojas y a la Lic. Kenya Garza por las facilidades otorgadas
para la realización de esta investigación.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
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v18n2.48712

�﻿

¿TODAS LAS VACUNAS

PA RA CO VI D- 19

SON IGUALES?

CONOCE ALGUNAS DIFERENCIAS
EN ESTRUCTURA Y EFECTIVIDAD
�I   ván Delgado-Enciso1,2*, Jessica C. Romero-Michel3,
Verónica Miriam Guzmán-Sandoval4, Osiris G. DelgadoEnciso1, Gustavo A. Hernandez-Fuentes1, Víctor H
Cervantes-Kardasch1, Iram P. Rodríguez Sanchez5*

Resumen
Durante la pandemia por COVID-19 se desarrollaron
diversos tipos de vacunas. En su estructura pueden ser
diferentes, pero en su función esencial todas son similares.
Evitar que las personas vacunadas padezcan una
enfermedad grave y sean hospitalizados es su principal
objetivo. Sin embargo, quizás hemos escuchado que
alguien vacunado (y con esquema completo) se enfermó
de gravedad, se hospitalizó, y quizás falleció, a pesar de
estar vacunado. El tipo de vacuna que se aplicó un sujeto,
¿Influye en la supervivencia del paciente hospitalizado?
¿Cómo puede influir el tipo de vacuna que se puso un
paciente previamente, cuando padece una enfermedad
grave? Estas son preguntas recientemente constadas en
un estudio de investigación realizado en México, en donde
se dio seguimiento a 462 pacientes hospitalizados por
COVID-19 (estudio de cohorte). Se demostró que aquellos
pacientes vacunados con Pfizer tienen más del doble de
posibilidad de sobrevivir (mortalidad significativamente
reducida), en comparación con los vacunados con
AstraZeneca o con los NO vacunados. Lo anterior basado
en los porcentajes de mortalidad y análisis estadísticos
complejos que consideran todas las características
medicas de los pacientes.
1
Facultad de Medicina de la Universidad de Colima. Av Universidad 333, Colonia las víboras, CP 28040, Colima, México.
Instituto Estatal de Cancerología de Colima, Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS-BIENESTAR).
Av. Liceo de Varones Esq. Dr. Rubén Agüero, Col. La Esperanza, CP 28085, Colima, México.
3
Facultad de Derecho de la Universidad de Colima. Kilómetro 3.2 carretera, El Diezmo, CP 28040 Colima, México.
4
Facultad de Psicología de la Universidad de Colima. Av Universidad 333, Colonia
las víboras, CP 28040, Colima, México.
5
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León Ave. Pedro de Alba
s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66455 México.
*Correspondencia: ivan_delgado_enciso@ucol.mx; iramrodriguez@gmail.com
2

104

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Tabla 1. Características y diferencias de las vacunas usadas en México para prevenir COVID-19.
Nombre popular
de la vacuna

Virus
modificado

Tipo de virus usado
como vacuna

Coronavirus
inactivados

ARN

Proteína (componente)
del coronavirus

AstraZeneca

Sí

Adenovirus

No

No

No

Johnson &amp; J.

Sí

Adenovirus

No

No

No

CanSino

Sí

Adenovirus

No

No

No

Sputnik

Sí

Adenovirus

No

No

No

Patria

Sí

rNDV

No

No

No

CorovaVac

No

No

Sí

No

No

Abdala

No

No

No

No

Sí

Pfizer

No

No

No

Sí

No

Moderna

No

No

No

Sí

No

Antecedentes

A

unque la “emergencia” por la pandemia por
COVID-19 ha terminado, esto no significa que la
pandemia y la enfermedad COVID-19 sea cosa
del pasado (Naciones Unidas, 2023). Esta enfermedad
está, y seguirá en nuestras comunidades, por lo que
debemos estar preparados para prevenirla y/o tratarla
de manera adecuada. Hoy en día, generalmente
la enfermedad se puede dar en formas más leves,
debido a que muchos ya estamos vacunados, o nos
enfermamos antes, teniendo algo de defensas para
combatir el virus. Sin embargo, aún habrá personas,
sobre todo las que padecen enfermedades crónicas
o los adultos mayores, que pueden presentar casos
graves con hospitalización (Delgado-Enciso et al., 2021).
Por ello, seguir tomando medidas de prevención es muy
recomendable, pues, aunque alguien pueda decir “a mí
no me pega, o me da leve”, esa persona puede llevar la
infección y contagiar a otras personas que sí se pueden
enfermar gravemente. Por ello, la responsabilidad para
tratar de limitar la propagación del COVID-19 y de otras
enfermedades respiratorias o “gripes”, es parte de una
sociedad comprometida con el autocuidado de la salud.
La vacunación es sin dudad una de las estrategias que
ayudaron a terminar con la emergencia por COVID-19.

¿Todas las vacunas son iguales?
No todas las vacunas para prevenir el COVID-19 son iguales.
Hay vacunas que se produjeron con diferentes estrategias y
componentes. Unas utilizan un virus inocuo para transportar
fragmentos específicos (que producirán proteínas) del
coronavirus con el fin de que estos induzcan una respuesta
inmunitaria sin llegar a causar la enfermedad. Unos utilizan
Adenovirus modificados genéticamente para que funcionen
como vacunas, siendo de este tipo la AstraZeneca, la Johnson
&amp; Johnson, CanSino, y la Sputnik (González-González et
al., 2024). Otra vacuna que deriva de otro virus (rNDV)
modificado es la vacuna Patria. Existen vacunas hechas de

un tipo de material genético denominado ARN, y son las
vacunas Pfizer y Moderna. Finalmente, otro tipo de vacuna
es la basada en restos de coronavirus inactivos, siendo la
Sinovac (CorovaVac) de este tipo. Actualmente también está
disponible la vacuna Abdala, conocida popularmente como la
vacuna de Cuba, que es una proteína (es una vacuna que no
utiliza virus), además de que la autoridad sanitaria autorizó
el uso en caso de emergencia de la vacuna Patria (basado en
el virus rNDV modificado) (Vaquero Simancas, 2024). Como
podemos observar, existe gran variedad de vacunas (ver
tabla 1). Las más utilizadas durante la emergencia en México
fueron la AstraZeneca y Pfizer, en menos medida la CanSino
(Mendoza-Hernandez et al., 2024).
La principal función de la vacuna no es evitar el contagio
de COVID-19, sino que la enfermedad sea leve, o que
el paciente vacunado no necesite ser hospitalizado.
En este sentido, podemos decir que todas las vacunas
cumplen de manera aceptable esta función, previniendo
las formas graves de la enfermedad en un 70 a 95 %,
lo cual varía según el tipo de vacuna aplicada y las
características de la persona. Por ejemplo, las vacunas
basadas en RNA generalmente mostraron una
efectividad un poco mayor, y las personas con sistema
inmune deprimido por alguna enfermedad se pudo
observar una efectividad menor de las vacunas. Pero
en general, todas ofrecen esta protección de manera
apropiada, cuando se cumple el esquema planteado por
el fabricante y aprobado por las autoridades sanitarias.
Por ejemplo, hay vacunas que se aplican al menos dos
veces para considerar un esquema completo, y después
otros “refuerzos”. Este es un tema cambiante y del cual
tenemos que atentos para seguir las indicaciones de los
fabricantes y autoridades, sobre todo en los “refuerzos”.

¿Un paciente vacunado se puede
enfermar de gravedad?
Sí. Como mencionamos anteriormente, es mucho
menos probable que se enferme de gravedad un sujeto
105

�﻿

vacunado, en comparación con uno no vacunado. Por
ello, desde el punto de vista médico, es recomendable la
vacunación. Aunque respetando la autodeterminación
(o autonomía) de cada individuo, esta es una decisión
personal, pues la vacunación, contra COVID-19 u
otras enfermedades, puede generar, en muy baja
proporción, un efecto no deseado. Sin embargo,
se recomienda la vacunación porque el beneficio
es mayor que el probable riesgo. La autonomía se
entiende como la libertar que tiene cada persona
para aceptar un tratamiento, una intervención o una
vacuna, pero esta presupone que la persona tiene la
capacidad de decisión en condiciones de racionalidad,
información, comprensión y total libertad. Por lo
anterior, es importante brindar la mayor información a
la comunidad, para que las personas tomen decisiones
con autonomía, pero fundamentadas en gran parte
por conocimientos. También es importante mencionar
que las defensas generadas con la vacunación pueden
bajar con el tiempo, por ello se han implementado
dosis adicionales o refuerzos a los 6 meses o 1 año
después del esquema de vacunación inicial. Aplicaciones
posteriores y a lo largo de la vida podrían ser necesarias,
atendiendo las recomendaciones de las autoridades
sanitarias.

¿Cuál es la mejor vacuna?
Todas las vacunas autorizadas en México han demostrado
una eficacia para evitar en gran medida las formas graves
de la enfermedad, por lo que, en este sentido, podemos
decir que son similares. Sin embargo, sí de los pacientes
vacunados, lamentablemente alguno se enferma de
gravedad, ¿Es lo mismo que haya sido vacunado con
cualquier vacuna? La respuesta es NO. En este supuesto
escenario sí existen diferencias. Un estudio realizado
en Colima, México (apoyado por CONAHCYT, Proyecto
no. 319282), donde se dio seguimiento a 462 pacientes
hospitalizados por COVID-19 (estudio de cohorte), se
demostró que aquellos pacientes vacunados con Pfizer
tienen más del doble de posibilidad de sobrevivir, en
comparación con los vacunados con AstraZeneca o con
los NO vacunados. Lo anterior basado en los porcentajes
de mortalidad y análisis estadísticos complejos que
consideran todas las características de los pacientes
(modelo mixto lineal multivariado generalizado ligado
con regresión logística binaria, y análisis de supervivencia)
(Mendoza-Hernandez et al., 2024). La mortalidad más alta
se observó en el grupo no vacunado (52,6%), seguido de
los vacunados con AstraZeneca (41,1%), y los pacientes
con menor mortalidad fue el vacunado con Pfizer (31,7%).

106

En pacientes de 60 años o más, la mortalidad fue más
elevada, falleciendo 6 de cada 10 pacientes no vacunados,
5 de cada 10 pacientes vacunados con Astra, y solo 3 de
cada 10 vacunados Pfizer. Hay que considerar que los
pacientes vacunados con Pfizer fueron los de mayor
edad y con más enfermedades concomitante (diabetes,
hipertensión, etc), y aun así, fueron los que menos
murieron (Mendoza-Hernandez et al., 2024). Este estudio
demostró que tanto los vacunados con Astra, como con
Pfizer, al estar hospitalizados mantienen un número más
elevado de células sanguíneas de las defensas contra
virus (mayor número de linfocitos sanguíneos), pero
los vacunados con Pfizer mostraron una supervivencia
significativamente mayor. Es decir, estar vacunado ayuda
en caso de una enfermedad grave, aunque en este
caso sí se logró evidenciar que los vacunados con Pfizer
tuvieron un mejor pronóstico y menos probabilidades
de morir, sobre todo en pacientes adultos mayores y con
enfermedades crónicas previas (Mendoza-Hernandez
et al., 2024). Este estudio sólo analizó a los pacientes
hospitalizados vacunados con AstraZeneca y Pfizer, en
esquemas completos (al menos dos vacunas). De las otras
vacunas no se obtuvieron datos, pues otras vacunas se
aplicaron con menos frecuencia durante los primeros
años de pandemia en México, y futuros estudios serían
necesarios. En pocas palabras, estar vacunado ayudo a
los pacientes a mantener un mayor número de células
sanguíneas especializadas en la defensa de enfermedades
contra virus (linfocitos), lo cual permitió afrontar de mejor
manera la enfermedad grave, lo cual derivo en tener
menos mortalidad, sobre todo al estar vacunado con
Pfizer.

Conclusión
Estar vacunado contra el virus que causa COVID-19
no solo reduce la probabilidad de padecer una
enfermedad grave, sino también reduce la
mortalidad de los pacientes que evolucionan a
una enfermedad complicada y se hospitalizan. Lo
anterior se logró comprobar claramente con la
vacuna Pfizer. Pueden existir algunas diferencias
entre las vacunas, por lo que más estudios son
necesarios, sobre todo para conocer si otras
vacunas, como la “Abdala” o “Patria”, también
ofrecen estas ventajas en pacientes con COVID-19
grave. Cada persona, de manera informada y
según la disponibilidad de los diferentes tipos de
vacunas, debe tomar su decisión sobre vacunarse
contra el virus causante del COVID-19, siguiendo las
recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Delgado-Enciso, I., Delgado-Enciso, I., Paz-Garcia, J., Barajas-Sauced, C. E., Mokay-Ramirez, K. A., Meza-Robles, C.,
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elpais.com/mexico/2024-01-27/las-autoridades-sanitarias-avalan-el-uso-de-la-vacuna-patria-para-casos-de-emergencia.html

�108

�UTOPÍA

ANTIMICROBIANA
�T
   orres-Hernández, Ángel David

Palabras clave: Antibióticos,
resistencia antimicrobiana,
plantas, etnobotánica.
109

�﻿

Resumen
El uso de los antimicrobianos está descrito desde la antigüedad, sin
embargo, el siglo XX fue el parteaguas entre el inicio del uso de sustancias
químicas y el salto hacia el uso de compuestos producidos por hongos,
como lo es la penicilina descubierta por Fleming, abriendo camino para
la investigación y el desarrollo de nuevos antimicrobianos para definir
posteriormente el término antibiótico. A pesar de la gran innovación, uno de
los principales problemas de salud pública es el desarrollo de la resistencia
bacteriana contra los antibióticos, causado por el uso desmedido y a la
rápida generación por parte de los microorganismos desde hace más de 80
años. Estos hechos han contribuido a que las nuevas terapias solo cuenten
con 10 años de vida útil, generando desinterés entre las farmacéuticas
en el desarrollo de fármacos, debido a la baja rentabilidad. Hoy en día
se ha retomado la importancia del uso etnobotánico de las plantas
como alternativas para tratar enfermedades. Debido a sus metabolitos
secundarios, las plantas se han convertido en una fuente para la obtención
de nuevas moléculas para la generación de fármacos en el tratamiento
de diversas afecciones. El objetivo de este escrito es dar a conocer una
problemática actual de la sociedad en cuestión de salud, a través de la
historia del uso y desarrollo de los antibióticos, así como presentar a las
plantas como una alternativa natural, en la cual se pueden enfocar futuras
investigaciones.

Introducción

I

110

Figura 1. Flor de manzanilla. Autor: Jérôme Bouche/stock.adobe.com

maginemos un mundo alterno en donde los
medicamentos como los antibióticos no existen debido
a que la sociedad y el mundo se han mantenido libres
de bacterias patógenas gracias a la implementación de
estrictos protocolos de higiene y saneamiento, y que las
opciones en la farmacia para tratar un dolor de cabeza
solo sean una variedad de frascos con plantas secas
en su interior (fig.1), en lugar de los medicamentos que
normalmente consumimos. Hasta el momento, dentro de
esta perspectiva, nos encontramos bien, pero el problema
real se presentará cuando una epidemia aparezca y no se
cuente con una vacuna o un medicamento específico para
tratarlo. Aunque esto solo se trate de un capítulo de la
serie televisiva de ciencia ficción “Sliders” (Azzopardi, 1995),
la cual nos presenta diversos problemas sociales a través
de mundos alternos; la representación de un panorama
hipotético mediante la ficción, nos permite estar alertas
y a su vez adelantarnos a eventos de gran impacto
como lo es la generación de resistencia antimicrobiana,
permitiéndonos adelantar la búsqueda de nuevas terapias
en fuentes de origen natural como lo son las plantas.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Utopía antimicrobiana
Figura 2. Alexander
Fleming. Autor:
spyrakot/stock.adobe.
com

Una breve historia del uso de los
microorganismos

La historia del uso benéfico de los microorganismos
se asentó hace 2 000 años en Serbia, China, Grecia
y Egipto, al describirse el uso de manera empírica el
pan con moho como cataplasma para tratar heridas
abiertas (Dutta, 2024). Esta técnica se encuentra descrita
en el papiro de Eber, el cual data del año 1550 a. C. y
se considera como un documento médico, en donde
además se incluye el uso de la arcilla medicinal como
parte de sus remedios tradicionales (Ramírez-Alanoca y
Copa-Gisbert, 2020).
Para el año de 1910, se daría a conocer el uso del
Salvarsán como la primera droga utilizada con un efecto
anti-infectivo, la cual fue desarrollada por Paul Ehrlich a
base de arsénico y utilizada principalmente para tratar
a la bacteria causal de la sífilis (Treponema pallidum);
rápidamente esta droga sería desplazada por el fármaco
Prontosil, una sulfonamida considerada como el primer
antimicrobiano de amplio espectro desarrollado
por Gerhard Domagk al seguir los pasos de Ehrlich
(Hutchings et al., 2019).
Las sulfonamidas se mantuvieron en uso hasta 1928,
año que marcó el inicio de una revolución derivada de
una contaminación en los cultivos de Staphylococcus
spp., los cuales eran parte del trabajo de investigación
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

de Alexander Fleming. Este hecho desencadenó la
conocida serendipia de Fleming, al observar que
los cultivos se veían inhibidos por la presencia del
hongo contaminante, identificado como Penicillium
notatum (Lobanovska y Pilla, 2017). Parte de este
descubrimiento resultó de la astucia de Fleming,
quien interpretó lo que sucedía dentro de aquella
placa Petri, y que gracias a lo que hoy conocemos
como penicilina es que se daba aquella inhibición, sin
embargo, jamás llegó a imaginar la revolución y los
hechos que esto traería consigo.

Historia de los antibióticos
El descubrimiento de Fleming impulsó al
microbiólogo Selman Waksman a finales de 1930 a
dirigir un estudio sobre bacterias presentes en el
suelo que posteriormente, en 1937, traería consigo
el descubrimiento de un conjunto de bacterias
denominado como actinobacterias (Fig.3). Waksman
observó que este grupo de bacterias inhibía el
crecimiento de otras bacterias como parte de un
mecanismo de competencia, lo que finalmente
ayudó a definir al término antibiótico como aquel
compuesto sintetizado por algún microorganismo,
ya sea hongo o bacteria, que cuente con actividad
en contra de otros microorganismos (Hutchings et
al., 2019).
111

�﻿

Figura 3. Cultivo de la
actinobacteria Streptomyces spp.
Autor: ajayptp/stock.adobe.com

Aunque el producto derivado de un hongo dio inicio a
la denominada época dorada de los antibióticos, lapso
en el cual se descubrió entre el 70 y un 80 % de los
antibióticos conocidos hoy en día, la realidad es que el
90 % de estos fueron producidos por actinobacterias
(Ribeiro da Cunha et al., 2019) (tabla 1), los cuales quizá
estuvieron presentes en el remedio de tierra medicinal
descrito en el papiro de Eber.
Tabla 1. Principales actinobacterias y los antibióticos derivados
Año de
descubrimiento

Microorganismo

Antibiótico

1944

Streptomyces griseus

Estreptomicina

1947

Streptomyces venezuelae

Cloranfenicol

Paenibacillus polymyxa

Polimixina E

Streptomyces aureofaciens

Clorotetraciclina

Saccharopolyspora erythraea

Eritromicina

1952

Streptomyces virginiae

Virginiamicina

1956

Amycolatopsis orientalis

Vancomicina

1959

Streptomyces mediterranei

Rifamicina B

1969

Streptomyces spp.

Fosfomicina

1948

un segundo reporte de resistencia, esta vez contra la
estreptomicina, a poco menos de cinco años de su
descubrimiento en 1948 (Spagnolo et al., 2021).
¿Pero qué es la resistencia y cómo puede ser adquirida?
La resistencia a los antibióticos se considera como
un mecanismo de defensa natural que se encuentra
principalmente en el genoma de las bacterias, la
cual puede ser adquirida mediante la transferencia
horizontal de genes de otras bacterias presentes en el
ambiente o bien mediante la exposición prolongada
y desmedida a los antibióticos como sucede a través
del uso clínico y de la industria ganadera (fig.4) (OrtizBrizuela et al., 2023).

Resistencia antimicrobiana:
Una crisis actual
El primer reporte de resistencia antimicrobiana se
presentó en el año de 1940 contra la penicilina, esto
se atribuyó principalmente al uso indiscriminado de la
misma; el uso de alternativas generó que se presentara
112

Figura 4. Uso de antibióticos en la industria ganadera. Autor: nevodka.
com/stock.adobe.com
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La resistencia a los antimicrobianos ha provocado que
en las últimas tres décadas se reconozca como uno de
los diez principales problemas de salud pública, ya que
genera alrededor de 700,000 muertes al año, y se estima
que para el año 2050 se alcancen los 10 millones de
muertes por año, llevándonos así a una era denominada
posantibiótica (O’Neil, 2016).
Este es un tema que no se puede abordar de manera
independiente, para esto, es necesario la coordinación
y colaboración entre sectores como la industria
farmacéutica, agricola, la educación y organizaciones
no gubernamentales, las cuales puedan generar
colaboraciones a nivel nacional e internacional (Oliveira
et al., 2024); algunas de las medidas para el combate

de la resistencia antimicrobiana descritas por Salam y
colaboradores (2023) se resumen a continuación:
1. Medidas internacionales: Establecen la colaboración
entre agencias internacionales, gobiernos,
organizaciones privadas y profesionistas para
establecer una red de vigilancia, detección,
seguimiento y monitoreo de patógenos.
2. Estrategias nacionales: Fortalecen la vigilancia, seguimiento
y evaluación, integrándolos sectores de salud pública
y veterinaria, e invierte en investigación básica para
desarrollo de nuevos tratamientos y vacunas.
3. Prohibición de los antibióticos de venta libre: Propone un
control regulatorio estricto para la venta y dispensación de
antibióticos de venta libre en países en vías de desarrollo.
4. Uso de antibióticos en animales: Hace hincapié
en la restricción de antibióticos en animales,
reduciendo su uso como preventivo solo al
existir una infección en una población.
5. Estrategia One Health: Es un enfoque transdisciplinario
que trabaja a nivel local, regional, nacional y
mundial para lograr una salud óptima para
personas, animales y el medioambiente.
6. Desarrollo y uso de alternativas: Esta estrategia
propone generar una mayor inversión para la
investigación y desarrollo, enfocado en la búsqueda
de posibles alternativas de tratamiento, en la cual las
plantas se consideran fuentes poco explotadas en la
busqueda de posibles agentes antimicrobianos.

Figura 5. Prueba de antibiograma
representando la resistencia de
un cultivo bacteriano a diversos
antibióticos. Autor: Saiful52/stock.
adobe.com
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

113

Utopía antimicrobiana

Para 1970, la resistencia contra antibióticos propició
el agotamiento de alternativas para tratamiento,
convirtiéndolas en terapias estrictamente de uso
precavido (fig. 5). Esto generó un descenso en la
producción y desarrollo de nuevos antibióticos en
el último medio siglo por parte de las empresas
farmacéuticas, debido a que existe una mayor dificultad
para identificar nuevas terapias, al aumento de los
costos y a la baja rentabilidad para el desarrollo de
nuevos fármacos, calculando que, el costo para impulsar
un nuevo antibiótico al mercado es de 3,120 millones
de dólares con una vida útil menor a 10 años antes de
generar una resistencia (Spagnolo et al., 2021).

�Figura 6. Plantas medicinales. Autor: Oksana Smyshliaeva/stock.adobe.com

﻿

Etnobotánica como alternativa
El uso de remedios caseros a partir de plantas
consideradas como medicinales es la herencia ancestral
que nos ha acompañado a lo largo de los años. Esta se
fue desarrollando mediante la observación de aquellos
animales salvajes que consumían ciertas plantas o bayas
que no ocasionaban daño alguno, descartando aquellas
que pudieran ser tóxicas, dejando para uso aquellas que
generaban un beneficio de forma medicinal (Mayor, 2024).
Uno de los registros más antiguo del uso de plantas
como terapia, se encontró en un absceso dental
presente en el fósil de un neandertal el cual contaba una
antigüedad de 50 000 años, en este se logró identificar
ADN correspondiente para el árbol de Álamo, el cual se
ha descrito que contiene ácido salicílico, un componente
químico de la aspirina actual (Weyrich et al., 2017).
El registro escrito del uso de plantas se generó durante
la conquista de los españoles en el siglo XVI con la
producción de los libros denominados códices (fig.6), en
los cuales se recopiló y describió los usos y aplicaciones de
la herbolaria utilizada en la cultura mexica. Dentro de los
códices más importantes podemos encontrar el Códice de
la Cruz-Badiano, escrito por el médico indígena Martín de
la Cruz, y el Códice Florentino, escrito por fray Bernardino
de Sahagún (Gómez-Dantés y Frenk, 2022).
Hoy en día las plantas se han convertido en una fuente
importante para la obtención de nuevas moléculas
con potencial terapéutico gracias a la etnobotánica y
114

la etnofarmacología, las cuales definen como planta
medicinal aquellas especies utilizadas en la medicina
tradicional que contienen elementos benéficos para
curar enfermedades en humanos y animales, sin
embargo, mientras la primera se encarga de estudiar
la relación entre de las plantas y los seres humanos
de manera tradicional, la última tiene como objetivo
desarrollar un fármaco validando su uso tradicional
(Rodrigues y Ribeiro de Oliveira, 2020).
Aproximadamente del 70-90 % de la población de los
países en desarrollo aún depende de los remedios
tradicionales basados en extractos de plantas,
generado interés desde el punto de vista científico
debido a que los componentes químicos vegetales
son una fuente para el descubrimiento de nuevas
terapias, las cuales han contribuido al sector salud
con aproximadamente la mitad de los fármacos
aprobados hoy en día por la Administración de
Alimentos y Medicamentos, por sus siglas en inglés
FDA (Anand et al., 2019).
La biodiversidad de plantas a nivel mundial es tan
amplia que aún no se ha explotado de manera adecuada
con respecto a la búsqueda de nuevos medicamentos,
ya que estimaciones sugieren que, de las 350,000
especies de plantas vasculares identificadas, solo el 7 %
(~ 26,000 especies) han sido documentadas para su uso
en la medicina tradicional, mientras que el registro de
nuevas especies continúa, ya que solo en el año 2019
se registraron 1955 nuevos ejemplares (Oladunjoye et
al., 2022).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�secundarios

Los científicos hoy en día tienen la tarea de identificar
nuevos compuestos biológicamente activos en
especies vegetales (fig. 7). Estas moléculas son el
resultado del metabolismo secundario de las plantas,
las cuales se consideran que no son necesarias para
su desarrollo, pero sí necesarias como parte de un
mecanismo de defensa contra factores ambientales y
biológicos como bacterias, hongos, virus y herbívoros
(Anand et al., 2019).

eflujo (Murugaiyan et al., 2022). Keita y colaboradores
(2022) describen algunas mecanismos de acción
antimicrobianas para los siguientes metabolitos
secundarios:

Dentro de su actividad antimicrobiana, se ha reportado
que estas moléculas presentan mecanismos de acción
principalmente en la inhibición de la síntesis de pared
celular bacteriana, modulación de la susceptibilidad a
los antibióticos, inhibición de biopelícula, atenuación
de la virulencia bacteriana y la inhibición de bombas de

La búsqueda se mantiene constante con la investigación
de los recursos naturales; sin embargo, muchos de estos
metabolitos aún no se han explorado y su actividad
biológica permanece en desconocimiento. Cabe resaltar
que, otro de los desafíos principales se encuentra en
generar aplicaciones prácticas que puedan ponerse en

Figura 7. Estudio de los compuestos químicos de plantas. Autor: VK
Studio/stock.adobe.com

Estos metabolitos secundarios se pueden clasificar
en diversos grupos de compuestos fenólicos y
polifenoles como lo son terpenos, taninos, alcaloides,
flavonoides, quinonas, cumarinas, saponinas, entre
otros. Para estas moléculas se ha descrito que poseen
una diversidad de actividades biológicas, las cuales
pueden actuar como antioxidantes, antineoplásicos,
antivirales, antifúngicos, pero sobre todo cabe
resaltar su actividad antimicrobiana (Anand et al.,
2019; Khameneh et al., 2019).

1. Berberina: Es una isoquinolona que actúa
contra Staphylococcus aureus, resistente
a meticilina, inhibiendo la adhesión a
fibroblastos y el desarrollo de biopelículas.
2. Piperina: Es un alcaloide con actividad contra
bacterias Gram positivas y negativas (S. aureus,
Bacillus subtilis, Salmonella spp. y Escherichia coli),
y que actúa como inhibidor de bombas de eflujo
de S. aureus en combinación con ciprofloxacina.
3. Alicina y ajoene: Son compuestos organosulfurados
de amplio espectro los cuales actúan induciendo
la agregación de proteínas y la inactivación
de enzimas esenciales de las bacterias.
4. Eugenol: Es un fenilpropanoide que inhibe la
formación de biopelículas de Streptococcus
spp., interrumpe la membrana celular de
Salmonella typhi y reduce la expresión
génica de las toxinas de S. aureus.

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

115

Utopía antimicrobiana

Las plantas como fuente de metabolitos

�﻿

marcha dentro de entornos clínicos, las cuales permitan
reducir la brecha entre los procesos de investigación y la
implementación de estos (Angelini, 2024).

sector industrial, para impulsar el financiamiento para
la generación de la mayor cantidad de información
necesaria, para que pueda ser transformado en terapias
de aplicación práctica en el sector salud.

Conclusión

De igual manera, las políticas implementadas para el
control de antibióticos, la vigilancia epidemiológica y
la búsqueda de alternativas, han permitido trabajar
a nivel nacional e internacional, logrando que el flujo
de información fluya de una forma eficiente, lo cual
facilitará en un futuro generar una red integra de
combate y prevención en contra de la resistencia
antimicrobiana.

Mencionar un mundo alterno en donde la salud de
la sociedad solo dependa de plantas y disciplina en
la higiene ya no suena tan descabellado después de
conocer un poco mejor la historia, y no queda duda
de que las plantas han sido y seguirán siendo de gran
apoyo para mantener el frente contra los inminentes
desafíos del lado oscuro de la salud pública del siglo XXI.
Recientemente, hemos vivido una pandemia en donde
la higiene fue pilar esencial en la lucha contra una
enfermedad infecciosa y en la cual se enfocaron todos
los recursos disponibles para la investigación y el rápido
desarrollo de una vacuna.
Esta experiencia nos deja en claro que está en nosotros
impulsar la búsqueda y evaluación de nuevas moléculas
para determinar su valor medicinal, y así adelantar una
barrera contra el inminente alcance de la resistencia a
los antimicrobianos, sin embargo, este tema no se puede
combatir de manera independiente, y se debe impulsar
el trabajo en equipo de manera interdisciplinaria, entre
gobierno, organizaciones no gubernamentales y el

116

La carrera contra la resistencia continua, la ficción nos
alcanza y cada vez nos vemos más cerca de una línea
apocalíptica generada por una era posantibiótica, sin
embargo, queda en nosotros mantener una conciencia
sobre el problema y hacer uso de las herramientas
disponibles para tratar un problema que nos ha
acompañado desde hace más de 80 años.

Agradecimientos
A la M.C. Alejandra Arreola Triana y a la Doctora Diana
Caballero Hernández por su contribución en la guía para
el desarrollo de este artículo.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
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�﻿

EL CEREBRO SOCIAL
COMO BASE DE
LA INTELIGENCIA
ARTIFICIAL:
POTENCIAL USO EN
NEURORREHABILITACIÓN
�V
   erónica Miriam Guzmán-Sandoval1*, Iván DelgadoEnciso2, Pedro César Santana-Mancilla3, Victor Hugo
Cervantes-Kardasch2, Silvia Berenice-Fajardo Flores3,
Iram Pablo Rodríguez-Sánchez4

Facultad de Psicología de la Universidad de Colima. Av
Universidad 333, Colonia las víboras, CP 28040, Colima,
Mexico.
2
Facultad de Medicina de la Universidad de Colima. Av
Universidad 333, Colonia las víboras, CP 28040, Colima,
Mexico.
3
Facultad de Telemática de la Universidad de Colima. Av
Universidad 333, Colonia las víboras, CP 28040, Colima,
Mexico.
4
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural.
Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma
de Nuevo León, Ave. Pedro de Alba s/n cruz con Ave.
Manuel L. Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo
León, 66455 México.
*Correspondencia: Verónica Miriam Guzmán-Sandoval
Facultad de Psicología de la Universidad de Colima. Av
Universidad 333, Colonia las víboras, CP 28040, Colima,
Mexico.
gus_vero@ucol.mx
1

118

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El cerebro social como base de la inteligencia artificial: Potencial uso en neurorrehabilitación

Palabras clave: discapacidad neurológica,
discapacidad cognitiva, salud, calidad de
vida, inteligencia artificial.
Keywords: neurological disability, health,
quality of life, artificial intelligence

Resumen
La evolución del cerebro para su humanización,
socialización y adaptación a un entorno cambiante ha
tomado millones de años. El entendimiento completo
de las funciones cerebrales y de las habilidades
socioemocionales aún no se conoce con profundidad,
pero se sabe que el tamaño y la complejidad del cerebro
humano proviene de las demandas de la interacción
social. Con la aparición de la neurociencia cognitiva
se comprende el cerebro social, que conforma una
interacción de redes neuronales y neurotransmisores
involucrados en el proceso de aprendizaje; con estos
conocimientos del funcionamiento de las redes
neuronales se desarrollan modelos matemáticos para
generar la inteligencia artificial. La inteligencia artificial
puede contribuir a la neurorrehabilitación y en la
habilitación socioemocional de personas con diversas
discapacidades neurológicas, bajo leyes y principios
éticos que garanticen su calidad de vida.

Abstract
The evolution of the brain for humanization,
socialization and adaptation to a changing environment
has taken millions of years. A complete understanding
of brain functions and socioemotional skills is not
yet known in depth, but it is known that the size
and complexity of the human brain stems from the
demands of social interaction. With the emergence of
cognitive neuroscience, the social brain is understood,
which forms an interaction of neural networks and
neurotransmitters involved in the learning process. With
this knowledge of the functioning of neural networks,
mathematical models are developed to generate
artificial intelligence. Artificial intelligence can contribute
to neurorehabilitation and socioemotional habilitation
of people with various neurological disabilities, under
laws and ethical principles that guarantee their quality
of life.
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

119

�﻿

Introducción

D

e acuerdo con la hipótesis del cerebro social, el
ser humano es una especie social que se adapta
a las demandas ambientales y a las exigencias de
interacción con otras personas para sobrevivir (Shultz
&amp; Dunbar, 2007; Dunbar, 2012). En este sentido, los
cerebros de los primates denotan una relación directa
entre el tamaño del cerebro y el tamaño del grupo
social (Dunbar, 2009; Dunbar, 1993). El cerebro social
se compone de redes neuronales inmersas en diversas
estructuras del Sistema Nervioso Central (SNC), como
la corteza temporal ventral en la circunvolución
fusiforme (encargada de la lectura del rostro), la
amígdala (estructura relacionada con la recompensa y
las emociones), el córtex orbitofrontal (región cerebral
que participa en la toma de decisiones y la regulación
emocional) y los lóbulos temporales (encargados
de procesar estímulos visuales y vinculados con la
memoria y el lenguaje) y la corteza somatosensorial
(encargada de procesar y dar significado a las
sensaciones táctiles), entre otras estructuras (Jimenez
&amp; Meyer, 2024). Todas las áreas neuronales descritas
con anterioridad están encargadas de desarrollar la
cognición social, es decir, la habilidad para una rápida
identificación de los estímulos y señales sociales, con
el fin de contraponerse con la experiencia pasada
y anticipar el comportamiento de los demás en un
entorno altamente competitivo (Adolphs, 2009); al final
esto se traduce en un aprendizaje y optimización de los
recursos socioemocionales para garantizar el éxito en
futuras interacciones sociales.

120

Con el avance de las neurociencias desde principios
del siglo XIX (Larraín-Valenzuela, 2022), se comenzaron
a explicar ciertos fenómenos que vinculan la parte
afectiva y social durante las relaciones personales
(socialización), así como, la mentalización (cognición) y la
empatía (Hari, Henriksson, Malinen, &amp; Parkkonen, 2015)
y algunas hormonas, como la vasopresina y la oxitocina
(Dunbar &amp; Shultz, 2007). Este campo de la ciencia aún
no es comprendido en su totalidad porque los cambios
y remodelaciones del cerebro (plasticidad neuronal)
en respuesta a los aspectos sociales son complejos.
Sin embargo, la neurociencia cognitiva tiene grandes
avances para explicar el funcionamiento del cerebro
humano, por lo tanto, el propósito de este artículo es
analizar el estudio de las redes neuronales del cerebro
social y su aplicación en la inteligencia artificial para la
neurorrehabilitación de personas con discapacidad
neurológica.

Evolución del cerebro y humanización
La evolución del cerebro comenzó hace 2.8 millones de
años con el homo habilis, hasta llegar al homo sapiens,
hace 150,000 años. Los cambios han sido notorios,
el cerebro en este proceso de evolución aumentó
en tamaño y complejidad. Actualmente el cerebro
de un adulto pesa 1500 gramos -lo que representa
aproximadamente el 2% de la masa corporal- y contiene
cerca de 20 billones de neuronas (Rosales-Reynoso,
Juárez-Vázquez, Barros-Núñez, 2015). El aumento del
tamaño y de sus interconexiones neuronales, así como,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La socialización es tan importante en las funciones
cerebrales por lo que ambientes enriquecidos o con
muchas interacciones sociales, promueven el desarrollo
y bienestar de los seres humanos; además de generar
habilidades de adaptación. De acuerdo con Di Paolo y De
Jaegher (2012) las múltiples interacciones en el ámbito
social han impulsado la evolución del cerebro humano
a través del monitoreo de los demás y la anticipación
de las conductas, incluso en la ausencia del otro, lo cual
crea patrones y sinergias de autoorganización en el SNC
que ayudan a explicar cómo las personas se entienden
entre sí, produciendo la inteligencia emocional.
Durante la interacción, surgen diversas posibilidades
de asunción de roles, lo que determina un espectro de
participación; mientras que el maltrato, el trauma, el
estigma social y los ambientes violentos disminuyen en
las personas la capacidad de aprender y de socializar
(Guez-Barber, Eisch, &amp; Cristancho, 2023). Otros aspectos
que impactan en el aprendizaje y la socialización, son
las enfermedades que afectan la función del cerebro,
como es el caso del espectro autista (Sato et al., 2023);
la alexitimia, que es una dificultad para expresar e
identificar las emociones socialmente apropiadas
(Goerlich et al., 2017; Scheerer, Boucher, &amp; Larocci,
2021); enfermedades cerebrovasculares, demencia,
depresión, entre otras enfermedades (GBD 2019
Dementia Collaborators, 2021), que dejan en estado de
vulnerabilidad a la persona para responder y adaptarse
a su medio social.

construir máquinas con habilidades de “pensamiento” y
“emociones” similar al humano. Los primeros estudios
documentados en la robótica social son de McCulloch
y Pitts (1943), quienes interpretaron la actividad de
las neuronas del Sistema Nervioso Central (SNC) del
ser humano a través de un sistema binario (1/2);
posteriormente, Rosenblatt (1958) comenzó a realizar
ecuaciones matemáticas para explicar la actividad de las
neuronas y aplicarlas a la tecnología, además de crear el
concepto de perceptrón, una red neuronal muy sencilla
con una única neurona binaria.
Las aportaciones de los estudios anteriores
contribuyeron al surgimiento de la inteligencia artificial,
definida como la rama de la informática-computación
que se ocupa de la simulación del comportamiento
inteligente (Cabanelas, 2019). La inteligencia artificial
intenta reproducir las funciones cognitivas humanas
a través de cálculos y procesos con el fin de llevar a
cabo tareas sin instrucciones explícitas, por medio
del autoaprendizaje y, de este modo, reproducir la
diversidad y flexibilidad del cerebro humano para
resolver problemas y demandas sociales. Para esto
se usan redes neuronales artificiales que emplean
modelos como Machine Learning (algoritmos y modelos
estadísticos que emplean los sistemas de computación)
o Deep Learning (red neuronal artificial que aprende
en un sentido muy real para reconocer patrones en
las representaciones digitales de sonidos, imágenes,
rostros y otros datos), entre otros modelos tecnológicos
(Arias et al., 2019; Forero-Corba y Negre, 2024). De
acuerdo con Castañeda, Roldan y Vega (2022), las redes
neuronales artificiales se componen de capas de nodos
(neurona artificial) que se conectan entre sí a través
de procedimientos (algoritmos) matemáticos para el
aprendizaje, es decir, los nodos se distribuyen en capas
de neuronas asociativas interconectadas entre sí, que
a su vez se conectan a una segunda capa de neuronas
llamadas de respuesta. Estos sistemas aprenden de la
experiencia guardando los datos en la configuración
de los valores (pesos sinápticos) y proporcionan dos
estados de activación: “0” (apagada) y “1” (encendida).
Estos avances convierten a una máquina en una
herramienta al servicio del ser humano, que permite
clasificar y agrupar datos a gran velocidad, pero sobre
todo aprender.

Inteligencia Artificial en la
El Cerebro Humano y el Surgimiento
de la Inteligencia artificial
Hoy en día, los conocimientos del cerebro y sus
funciones racionales (neurociencia cognitiva) están
siendo probados en la robótica social, cuyo objetivo es
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

neurorrehabilitación y habilitación
socioemocional
La neurorrehabilitación es un campo de salud
especializado que ayuda a las personas con lesiones
neurológicas, empleando diversas terapias para
recuperar, minimizar y/o compensar las funciones
121

El cerebro social como base de la inteligencia artificial: Potencial uso en neurorrehabilitación

de su reorganización (citoarquitectura) y la evolución
de las sustancias que se producen en las neuronas
(cambios de la expresión genética) produjeron un
cerebro especializado en aprender para adaptarse a las
exigencias del medio ambiente. La trascendencia de esta
evolución radica en la aparición de un razonamiento
complejo, a través de las llamadas funciones ejecutivas,
es decir, habilidades cognitivas que permiten controlar
los pensamientos, emociones y acciones con el fin de
planificar, organizar, y resolver problemas (Zapata,
2009). Las demandas del medio ambiente y las
necesidades de mantener a otros humanos cercanos
también son responsables de la evolución del cerebro
humano y del comportamiento social (Shultz &amp; Dunbar,
2007). Entonces, la socialización es una característica
definitoria de la experiencia humana, dependemos de
otros humanos y de las redes sociales que construimos
para asegurar la supervivencia (Jimenez &amp; Meyer, 2024).

�﻿

afectadas. La integración de la inteligencia artificial como
coadyuvante en la neurorrehabilitación puede mejorar
la evaluación, el diagnóstico y los planes de tratamiento
personalizados e integrales, sin sustituir el trabajo de
los profesionales de salud (Fiorente, Mojdehdehbaher &amp;
Calabró, 2024).
El primer antecedente de la inteligencia artificial se
encuentra documentado en 1960, con el desarrollo de
un programa informático conocido como ELIZA, para
reproducir las habilidades conversacionales de un
psicoterapeuta. Sin embargo, es durante la pandemia
del COVID-19 que surge un aumento en el empleo de
robots, chatbots y aplicaciones con inteligencia artificial
para atender la salud mental y rehabilitar a los pacientes
(Pham, Nabizadeh, &amp; Selek, 2022).
En el metaanálisis de Calderone et al., (2024) con 522
documentos científicos identificados en las bases de
datos PubMed, Web of Science y Scopus, del 2014 a
2024, encontraron en ocho estudios experimentales y
con aleatorización de la muestra que al usar inteligencia
artificial en la neurorrehabilitación a través de robots,
deep learning y asistencia con teléfonos inteligentes
hubo una mejora en la neurorrehabilitación motora y
cognitiva de personas con accidente cerebrovascular;
otro hallazgo fue que la inteligencia artificial crea una
nueva oportunidad para la atención personalizada,
mejora las evaluaciones clínicas, la personalización de
la terapia y la monitorización remota, proporcionando
intervenciones más precisas, integrales y una mejor
gestión del tiempo. Estos datos son ratificados por
Juárez y Murie (2023), quienes señalan que la inteligencia
artificial permite avances en neurorrehabilitación
asistida por obtener una gran cantidad de datos
biométricos de la función motora y cognitiva del
paciente y facilitar la automatización en el manejo
terapéutico.
Es importante señalar que la inteligencia artificial
impacta en el ámbito de salud, genera nuevas
oportunidades para intervenir en poblaciones con

122

discapacidad neurológica, pero para una mejor
aplicación al ámbito de salud, se deben considerar
los siguientes aspectos: una evaluación de riesgos del
desarrollo tecnológico con inteligencia artificial, su
uso, respetar y proteger la autonomía del paciente,
transparencia de los procesos (algoritmos) y la
integración de profesionales de la salud y expertos en la
regulación de principios éticos en la inteligencia artificial
(Fiske, Henningsen &amp; Buyx, 2019).

Conclusiones
Conocer los mecanismos del cerebro social que
incluye la interacción de redes neuronales, la
especialización de las estructuras del SNC, la
interacción de hormonas y neurotransmisores,
su plasticidad o flexibilidad, entre otros aspectos,
fueron elementos claves en la comprensión de las
redes neuronales artificiales y el aprendizaje para el
desarrollo de la inteligencia artificial.
Hoy en día la inteligencia artificial está revolucionando
la neurorrehabilitación y la habilitación socioemocional,
ofreciendo tratamientos personalizados y basados en
datos que mejoran la recuperación en enfermedades
neurológicas. Los esfuerzos futuros deben centrarse
en la validación a gran escala de estos estudios y
la ampliación del acceso a la atención domiciliaria
avanzada. Además, el desarrollo de la inteligencia
artificial en el área de la neurorrehabilitación debe
partir de estudios multidisciplinarios y de regulaciones
éticas que garanticen mejorar la calidad de vida de
población con discapacidad, sin sustituir el trabajo de
los profesionales de la salud.

Agradecimiento
Este artículo fue apoyado por la Convocatoria
Fortalecimiento de la Investigación 2024 de la Universidad
de Colima con registro: No. Of. 1I.1.3/10100/299/2024.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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Ildefonso Fernández-Salas3, Iram Pablo Rodríguez Sánchez1*

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Fisiología
Molecular y Estructural. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México. mariana.jimenez80@gmail.com,
iramrodriguez@gmail.com
2
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Departamento de Zoología de
Invertebrados, Laboratorio de Entomología Médica. Av. Universidad, S/N CD. Universitaria, 66455 San
Nicolás de los Garza, Nuevo León, México. adriana.floressr@uanl.edu.mx, beatriz.lopezmr@uanl.edu.mx,
jdavilab@uanl.edu.mx, eduardo.rebollartl@uanl.edu.mx
3
Laboratorio de Entomología Médica, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo
León, Monterrey, México. ildefonso.fernandez@uanl.edu.mx
*Correspondencia: iramrodriguez@gmail.com
1

124

�Palabras clave: CRISPR,
Entomología, Edición genómica
Keywords: CRISPR, Entomology,
Genomic editing

Resumen
El desarrollo del sistema CRISPR ha marcado un hito
en la entomología, al proporcionar una herramienta
poderosa para la edición genómica precisa. Esta
tecnología ha revolucionado la investigación en
insectos, permitiendo estudios detallados sobre
funciones genéticas y facilitando el desarrollo de nuevas
estrategias de control de plagas. CRISPR ha sido clave
en la mutagénesis dirigida de varios insectos, revelando
aspectos cruciales de su biología, como la pigmentación,
el desarrollo y la metamorfosis. Además, ha abierto
nuevas posibilidades para el manejo de plagas mediante
la creación de insectos genéticamente modificados
capaces de reducir poblaciones de plagas de manera
efectiva. La expansión del uso de CRISPR a especies
no tradicionales ha permitido avances significativos en
su estudio y manejo, mostrando su potencial en áreas
como la conservación y el control de artrópodos de
importancia médica, veterinaria y agrícola.

Abstract
the development of the CRISPR system has marked
a milestone in entomology by providing a powerful
tool for precise genomic editing. This technology has
revolutionized insect research, enabled detailed studies
of genetic functions and facilitating the development
of new strategies for pest control. CRISPR has been
key in targeted mutagenesis in several insect species,
revealing crucial aspects of their biology, such as
pigmentation, development, and metamorphosis.
Additionally, it has opened new possibilities for pest
management by creating genetically modified insects
capable of effectively reducing pest populations. The
expansion of CRISPR to non-traditional species has led
to significant advances in their study and management,
demonstrating its potential in areas such as
conservation and the control of arthropods of medical,
veterinary, and agricultural control.

125

�﻿

Introducción
Los avances recientes en el campo de la biotecnología
han transformado profundamente diversas disciplinas
científicas, incluida la entomología. Entre estos
desarrollos, destaca el sistema CRISPR/Cas9, una
herramienta de edición genómica que ha abierto nuevas
fronteras en la investigación biológica (Sternberg y
Doudna, 2015).
El sistema CRISPR, cuyo nombre proviene del inglés
Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats
(Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y
Regularmente Interespaciadas), es una herramienta
revolucionaria en biología molecular que permite
modificar el ADN con gran precisión. Fue descubierto
en bacterias y arqueas como parte de su sistema
inmunológico, funcionando como una especie de
“memoria biológica” contra virus. Cuando un virus
invade nuevamente, la bacteria activa este mecanismo
con la ayuda de la proteína Cas9, que actúa como
una “tijera molecular” para cortar el ADN del invasor y
desactivarlo.
Este proceso ha sido adaptado por los científicos para
la edición genética en otros organismos. Para ello, se
diseña un ARN guía que dirige a la enzima Cas9 hacia
una secuencia específica del ADN objetivo, donde
realiza el corte. Durante la reparación natural del ADN,
los investigadores pueden aprovechar para insertar,
eliminar o modificar genes con gran precisión, lo que
ha revolucionado el estudio y manipulación de los
genes en una amplia variedad de organismos, incluidos
los insectos (Figura 1) (Jinek et al., 2012; Barrangou y
Doudna, 2016).

La precisión y eficiencia del sistema CRISPR/Cas9 lo ha
convertido en una herramienta invaluable en diversas
áreas de la biología y la medicina, permitiendo desde la
corrección de mutaciones genéticas hasta el estudio de
funciones génicas específicas (Hsu et al., 2014).
La aplicación de la tecnología CRISPR/Cas9 en
entomología tiene un amplio potencial, ya que permite
a los investigadores manipular los genomas de los
insectos con una precisión y eficiencia sin precedentes.
Esta herramienta puede revelar funciones genéticas
clave, corregir defectos genéticos y ofrecer soluciones
innovadoras a varios de los desafíos que enfrenta el
campo de la entomología.

Aplicaciones del sistema crispr en el
estudio de insectos

La capacidad de CRISPR/Cas9 para realizar mutagénesis
dirigida ha revolucionado la investigación genética
en insectos, permitiendo estudios detallados sobre
la función de genes específicos. Este sistema ha sido
ampliamente utilizado en estudios funcionales de genes
en diversos insectos, proporcionando información
valiosa sobre los roles de genes específicos y facilitando
el desarrollo de nuevas estrategias de control.

Estudios funcionales de genes

Utilizando como modelo de estudio al gusano oriental
de la hoja (Spodoptera litura), Zhu et al. (2017), aplicaron
la edición genética mediante CRISPR/Cas9 para
estudiar el gen BLOS2, relacionado con la coloración
del tegumento. La mutagénesis de BLOS2 resultó en
la pérdida de las franjas amarillas y manchas blancas

Figura 1. Mecanismo de edición genómica mediante
CRISPR-Cas9. Ilustración del proceso de edición genética con
CRISPR-Cas9. (a) Componentes del complejo: la nucleasa Cas9 y
el ARN guía. (b) Formación del complejo y unión a la secuencia
de ADN objetivo, donde Cas9 realiza un corte específico. (c)
Resultados esperados: el ADN puede repararse mediante
deleciones, inserciones o modificaciones, permitiendo la
edición precisa de genes. Una herramienta fundamental en la
investigación genética y la biotecnología moderna.
126

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Por otro lado, en el gusano de seda (Bombyx mori), se
utilizó CRISPR/Cas9 para realizar un análisis funcional
del gen Wnt1. La mutagénesis de Wnt1 demostró su
papel esencial en la segmentación y pigmentación
durante la embriogénesis, lo que es vital para el
desarrollo adecuado del organismo (Zhang et al., 2015).
Asimismo, en el gusano cogollero del maíz (Spodoptera
frugiperda), se aplicó la edición dirigida del gen E93
utilizando CRISPR/Cas9, revelando que este gen
afecta la expresión de otros genes cruciales para la
metamorfosis. Este estudio mostró cómo E93 regula la
transición de pupa a la etapa adulta (Zhu, et al., 2020).

Control de insectos plagas
La tecnología CRISPR ha abierto nuevas posibilidades en
el manejo de plagas al permitir la creación de insectos
genéticamente modificados que pueden controlar o
reducir las poblaciones de plagas.
En el escarabajo de la papa, Leptinotarsa decemlineata,
se llevó a cabo la mutagénesis dirigida del gen vest
utilizando CRISPR/Cas9. Los resultados mostraron
fenotipos claros de alas deformadas, proporcionando
una metodología útil no solo para el estudio de la
biología del escarabajo sino también para desarrollar
estrategias innovadoras para el manejo de plagas en la
agricultura (Gui et al., 2020).
Otro ejemplo de aplicación de CRISPR en el control de
plagas es el caso del gusano de la hoja del algodonero
(Spodoptera littoralis). En este insecto, el knockout
del gen Orco mediante CRISPR/Cas9 resultó en una
anosmia, es decir, la pérdida del sentido del olfato. Esta
modificación afectó la detección de olores de plantas
y feromonas sexuales, lo cual tiene un gran potencial
para el desarrollo de nuevas estrategias de control de
plagas al interferir con la capacidad de los insectos para
localizar recursos y parejas (Koutroumpa et al., 2016).

Control en insectos vectores de
enfermedades

Dada la alta carga de enfermedades asociadas a
vectores en diversas regiones del mundo, existe
una necesidad urgente de avanzar en el uso de
técnicas de edición genética, como CRISPR. Países
como Arabia Saudita, Turquía, Corea, Filipinas, India,
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Estados Unidos, Europa, China y Japón ya están
utilizando estas técnicas para combatir de manera más
efectiva las enfermedades transmitidas por vectores,
particularmente en mosquitos como Aedes aegypti,
Anopheles stephensi y Anopheles gambiae (Alphey, 2016;
Paulraj et al., 2016; Wickramasinghe et al., 2021).
En el mosquito An. gambiae, la implementación de un
sistema de impulso genético CRISPR/Cas9 ha permitido
la edición de genes que inducen esterilidad en las
hembras. Esta intervención ha demostrado ser eficaz en
reducir las poblaciones de mosquitos transmisores de
malaria, lo cual es crucial para controlar la propagación
de esta enfermedad mortal (Hammond, et al., 2015;
Dong, et al., 2018).
Además, Dong et al. (2018) utilizaron una versión
modificada del sistema CRISPR/Cas9 para generar la
mutación de FREP1 en mosquitos An. gambiae. FREP1
desempeña un papel importante en la invasión de
oocinetos de Plasmodium sp. a las células epiteliales del
intestino medio. Los mosquitos mutantes transgénicos
con la mutación de FREP1 mostraron una reducción
significativa en la tasa de infectividad por Plasmodium
berghei en roedores y P. falciparum en humanos. Sin
embargo, este éxito en el control de la infección, conllevó
un considerable costo de adaptación, incluyendo una
reducción en las tasas de alimentación con sangre,
fecundidad y eclosión de huevos. También se observó
una menor supervivencia tras la alimentación con
sangre y un retraso en el desarrollo larvario.
De manera similar, estudios dirigidos a otros mosquitos
vectores como Ae. aegypti han sido pioneros en
demostrar el potencial de la edición genética mediada
por CRISPR/Cas9. Basu et al. (2015) utilizaron el enfoque
multiplexado con CRISPR/Cas9, apuntando a seis genes
diferentes (kmo, loqs, r2d2, ku70, lig4 y nix) en Ae. aegypti.
Para ello, diseñaron 40 ARN guía pequeños (sgRNA,
por sus siglas en inglés: single guide RNA) adicionales
y evaluaron su capacidad de edición en ensayos con
embriones, logrando generar diversas mutaciones
somáticas y de línea germinal en el mosquito.
En otro estudio, Dong et al. (2015) utilizaron CRISPR/
Cas9 para modificar un gen en Ae. aegypti y lograr la
expresión de la proteína fluorescente cian mejorada
(ECFP, Enhanced Cyan Fluorescent Protein), permitiendo
el uso de dos marcadores fluorescentes en los ojos
de los mosquitos. Junto con Cas9, se utilizaron dos
sgRNA dirigidos a diferentes regiones del gen ECFP, con
ARNm transcritos in vitro para la transformación de la
línea germinal. Como resultado, se obtuvieron cuatro
grupos de mosquitos cuyos descendientes heredaron
la modificación genética, con una eficiencia de knockout
del 5.5%.
127

Revolucionando la entomología: el impacto de la tecnología crispr en insectos

en las larvas, demostrando su papel crucial en la
pigmentación. Este hallazgo subraya la importancia de
BLOS2 en la determinación de los patrones de color en
esta especie de polilla.

�﻿

Edición génica en modelos no tradicionales

El uso de CRISPR en insectos que no suelen ser
empleados como modelos de estudio ha ampliado
significativamente la investigación genética en una
gran diversidad de especies. Esta tecnología no solo
ha mejorado nuestro entendimiento de organismos
ampliamente estudiados, sino que también ha
permitido editar el ADN de especies menos exploradas.
Esto ha abierto nuevas oportunidades en el control
de plagas y en la comprensión de funciones genéticas
específicas en diversos insectos.
Por ejemplo, en la chinche roja (Pyrrhocoris apterus),
se estableció un protocolo eficiente para la edición
genética con CRISPR/Cas9, optimizando la técnica de
microinyección de embriones y el manejo de huevos, lo
que incrementó considerablemente la eficiencia en la
producción de mutantes. Este avance facilita el estudio
funcional de genes en esta especie, mejorando nuestra
comprensión de su biología y sus posibles aplicaciones
en el manejo de plagas (Kotwica-Rolinska et al., 2019).
En la chinche marrón (Euschistus heros), se utilizó una
combinación de CRISPR/Cas9 y ARN de interferencia
(RNAi) para estudiar genes implicados en el desarrollo
de las alas y la pigmentación de la cutícula. Este enfoque
permitió desarrollar un método eficiente para analizar la
función de genes en esta especie, proporcionando una
herramienta útil para futuras investigaciones (Cagliari et
al., 2020).
Asimismo, en la langosta migratoria (Locusta migratoria
manilensis), se implementó la tecnología CRISPR-Cas13a
junto con tiras de flujo lateral para la detección rápida

128

de ADN. Este método mostró alta especificidad y
sensibilidad en la identificación de esta plaga, ofreciendo
una herramienta eficaz para la vigilancia y el control de
plagas agrícolas (Zhang et al., 2023).

Conclusión
La integración de la tecnología CRISPR en el campo
de la entomología ha transformado el panorama,
abriendo nuevas vías para la exploración científica,
el manejo de plagas y la conservación de la
biodiversidad de artrópodos. La capacidad de
esta tecnología para editar genes con precisión ha
permitido avances significativos en el estudio de
los insectos, desde explorar la comprensión de los
roles de genes específicos hasta el desarrollo de
métodos innovadores para el manejo y detección
de plagas. Su implementación en el control de
plagas representa una alternativa prometedora a los
métodos convencionales, ofreciendo soluciones más
específicas y efectivas,
Además, la expansión del uso de CRISPR a insectos no
modelos ha ampliado las posibilidades de investigación
en mayor número de especies, enriqueciendo nuestro
conocimiento sobre la biodiversidad y proporcionando
nuevas herramientas para el estudio de los ecosistemas.
A medida que continuamos explotando y refinando las
aplicaciones de esta tecnología, es esencial considerar
las implicaciones éticas y ecológicas de la edición
genética en poblaciones naturales, garantizando un uso
responsable y sostenible de CRISPR en el futuro.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
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�MIGRACIÓN TERRESTRE DE
SUDAMÉRICA A NORTEAMÉRICA:
ANÁLISIS DE LA POSIBLE DISPERSIÓN
DE ENFERMEDADES INFECCIOSAS EN
MÉXICO

�C
   armen Amelia Molina Torres*, Lucio Vera Cabrera,
Jorge Ocampo Candiani y José Alejandro Ruiz Garza

Servicio de Dermatología, Hospital Universitario José E. González, Universidad Autónoma de Nuevo León.
*Autor para correspondencia: carmelia7@hotmail.com
130

�Palabras clave: Migración, leishmaniasis, enfermedad
de Chagas, paludismo, fiebre amarilla
Keywords: Migration, leishmaniasis, Chagas disease,
malaria, yellow fever

Resumen

Abstract

La dispersión de enfermedades infecciosas generada
por la experiencia migratoria y las movilidades humanas,
sobre todo en personas que viajan exclusivamente por
vía terrestre, se considera de bajo riesgo. Sin embargo,
dadas las condiciones de vulnerabilidad por la pobreza,
poco acceso a los servicios de salud y el paso por lugares
endémicos de algunos agentes infecciosos, existen
algunos patógenos que pueden adquirirse en el lugar de
origen, o bien durante el trayecto de viaje de las personas
migrantes y que pueden ser llevados a otras poblaciones.
Aquí, éstos patógenos pueden encontrar el medio y los
vectores para ser introducidos en la población y dar lugar
a brotes, o a que las enfermedades se vuelvan autóctonas.
En este escrito damos algunos ejemplos de enfermedades
infecciosas que muestras indicios de poder resurgir en
áreas geográficas de México donde la transmisión puede
ocurrir y convertirse un problema de salud pública.

The spread of infectious diseases generated by the
migration experience and human mobility, especially
among people who travel exclusively by land, is
considered low risk. However, given the conditions of
vulnerability due to poverty, limited access to health
services, and passage through endemic areas for
certain infectious agents, some pathogens can be
acquired at the place of origin or during the migrants’
journey and can be carried to other populations. Here,
these pathogens can find the means and vectors to be
introduced into the population and lead to outbreaks,
or for the diseases to become autochthonous. In this
article, we provide some examples of infectious diseases
that show signs of resurgence in geographic areas of
Mexico where transmission may occur and become a
public health problem.

131

�﻿

“

La sequía, la precariedad y el desplazamiento de poblaciones humanas y
animales son terreno fértil para las epidemias. Para evitarlos, las palabras
clave son prevención y anticipación”
Arnaud Fontanet
Unidad de Epidemiología de
Enfermedades Emergentes del Instituto Pasteur
director de la

L

a dispersión de las enfermedades infecciosas
ha existido desde tiempos memorables,
incluso, existen registros de ejemplos que se
han recabado de páginas bíblicas (Barnett, 2008).
Durante los 100 años después de la llegada de Colón
al Nuevo Mundo fallecieron más indígenas de los
que nacieron. Los estudios actuales parecen señalar
que no fueron tanto las armas las que marcaron la
diferencia, sino las enfermedades infecciosas traídas
por los conquistadores españoles. La viruela, el
sarampión, la peste bubónica, la difteria, el tifus, la
escarlatina, la varicela, la fiebre amarilla, todas ellas
eran enfermedades con las que los indígenas nunca
habían tenido contacto y que, por lo tanto, no habían
tenido posibilidad de desarrollar inmunidad contra ellas
(Cervera, 2015).
La aparición de nuevas enfermedades que se
difunden con rapidez se ve favorecida actualmente
por fenómenos de la globalización como el comercio
internacional, las migraciones y el turismo (Barnett,
2008). El mejor ejemplo lo tenemos con la reciente
pandemia de COVID-19, producida por el coronavirus
SARS-CoV-2, que ha causado 6.9 millones de muertes
desde su aparición en diciembre del 2019 (WHO, 2023).
Otras enfermedades que se difundieron con rapidez y
afectaron a nuestro país en tiempos recientes son: el
VIH/SIDA, dengue, zika, chikungunya y la viruela símica
(Clinton, 2003; López-Vélez, 2003).
El riesgo de transmisión de algunas enfermedades
infecciosas por parte de la población migrante se
considera sustantivamente bajo (Cabieses, 2019). La
Organización Mundial de la Salud considera que no
se debe estigmatizar a esta población que además
enfrenta una situación de vulnerabilidad en el país de
destino.
La migración es un fenómeno complejo y multifacético
influenciado por diferentes factores, incluidos ámbitos
políticos, sociales, culturales y económicos. Durante su
trayecto, las personas migrantes suelen enfrentarse a
situaciones de alta vulnerabilidad, siendo algunas de las
más importantes las limitaciones económicas, la exposición
a situaciones de abuso y violencia -particularmente para

132

mujeres y niñas-, el limitado acceso a albergue y comida,
a infraestructuras de agua y saneamiento y a los servicios
de salud, que a la vez aumenta su riesgo de enfermedades
e infecciones. A ello se suman las barreras sociales que
enfrentan en las comunidades de acogida, como las
diferencias lingüísticas y culturales, la xenofobia y la
discriminación (OPS/OMS, 2024).
La dinámica de la migración en las Américas,
especialmente hacia Norteamérica, se incrementó
considerablemente en el 2023. La Organización
Internacional para las Migraciones (OIM) informó que
la migración irregular en México aumentó 62 % en los
primeros ocho meses de 2023 comparado con el mismo
periodo de 2022 (OPS/OMS, 2024).
Aunque la movilidad humana desde países de
Centroamérica y el Caribe, especialmente de Haití, ha
incrementado -a menudo provocada por el aumento de
la violencia y la inseguridad, combinadas por los efectos
de fenómenos adversos como sequías y huracanes,
así como por la falta de oportunidades económicas-, el
aumento de personas en movimiento en las Américas
en 2023 sigue estando vinculado principalmente a la
migración procedente de Venezuela y Ecuador. México
es considerado un corredor migratorio importante en el
mundo, ya que sirve como país de origen, lugar de tránsito
y destino para muchos inmigrantes que esperan ingresar a
los Estados Unidos de América (EE. UU.) (OPS/OMS, 2024).
En la población que migra de México a los EE. UU. las
enfermedades con mayor prevalencia en las comunidades
rurales de origen de los migrantes incluyen principalmente
la tuberculosis, las infecciones de transmisión sexual (ITS) y
el VIH/SIDA (de Snyder, 2007).
El mejor ejemplo de éxito de un patógeno dispersado
por la migración humana corresponde a Mycobacterium
tuberculosis, agente causal de la Tuberculosis. Estudios
recientes han demostrado, por medio del estudio de los
linajes, que la enfermedad co-migró con la población
humana moderna desde el cuerno de África hace unos
40,000 años (Gutiérrez, 2005; Mellars, 2006). Los linajes
son grupos de cepas de M. tuberculosis que comparten
características genéticas, biológicas y epidemiológicas
similares, lo que permite entender su origen, evolución
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�En este escrito nos vamos a centrar en hablar de algunas
enfermedades infecciosas que se pueden propagar
por el fenómeno de migración de personas que viajan
principalmente por vía terrestre y representan un reto
para el personal de salud en México. Dichas enfermedades
pueden formar focos geográficos emergentes de
infecciones que no existían o que se creían controladas

Leishmaniasis
La migración de población latinoamericana a EE. UU. en
busca de una mejor calidad de vida, lo hace recorriendo
grandes distancias para poder llegar a la frontera del
país. Los individuos recorren, generalmente a pie, toda
la región de Darién conformada por zonas tropicales
que caracterizan a América Central y América del sur;
de mismo modo, su recorrido consta de distintos
países que presentan variaciones en el ecosistema,
servicios básicos, sistema de salud, entre otros factores
de importancia. De acuerdo con cifras del Servicio
Nacional de Fronteras más de 281.000 migrantes
cruzaron el Darién en 2024, de los cuales 196.813 son
venezolanos, seguidos por los colombianos con 16.000,
los ecuatorianos (15.000), chinos (12.000) y haitianos
(11.000) (Fig 1). En octubre, se registraron 21.542
migrantes en las estaciones de recepción de la provincia
de Darién (Guevara, 2023).
En Centroamérica, el flujo de migrantes en tránsito
por esa subregión se ha multiplicado casi por tres
entre 2022 y 2023. Este trayecto constituye un riesgo
para la adquisición de la leishmaniosis, infección
cutánea producida por un parásito y transmitida por
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Figura 1. Migrantes al término de su paso a través de
la Selva del Darién; las canoas les llevan a centros de
recepción de Panamá. Fotografía de Idiam Osorio, tomado
de Guevara, 2023.

un mosquito del género Lutzomia (Guevara, 2023). En
un estudio realizado en el Centro para Enfermedades
Tropicales en Montreal J.D. MacLean realizado del
2008 al 2019 se encontraron 33 casos de leishmaniasis
cutánea en viajeros y migrantes provenientes de
América del Sur. Cabe resaltar que esta enfermedad no
existe en Canadá (Lemieux, 2022).
En México, la incidencia de la enfermedad se presenta
en las zonas sur, sureste y oriente del país, pero en la
mayoría de los estados del norte esta enfermedad no
existe. En 2023 la revista The Lancet publicó el caso de
una paciente de 7 años proveniente de Venezuela, que
tras largas semanas de viaje y haber sido diagnosticada
previamente en Panamá llegó a Ciudad Juárez,
Chihuahua, con una leishmaniasis cutánea compleja. La
paciente tuvo que ser hospitalizada para su tratamiento
en un Hospital infantil (Gómez-Ponce, 2023). En los dos
últimos años el Servicio de Dermatología del Hospital
Universitario José E. González en la ciudad de Monterrey,
Nuevo León, ha revisado 3 casos de leishmaniasis
cutánea en migrantes de Haití que hicieron el recorrido
a través del Darién. Dos de ellos fueron confirmados por
PCR y cultivo del parásito y otro solamente por datos
clínicos. A estos pacientes no se les pudo dar seguimiento
porque siguieron su camino hacia la frontera (J. OcampoCandiani, 2025, com. pers.). De uno de estos pacientes
se desprendió una infección accidental: el caso se trata
de una residente de dermatología de 29 años que se
puncionó accidentalmente con una aguja utilizada en uno
de los pacientes provenientes de Haití con leishmaniasis.
Dos meses después de la exposición, la residente
presentó una lesión en un brazo que empeoró hasta
ulcerarse (Fig 2, a y b). La biopsia de la úlcera evidenció
la presencia de amastigotes sugestivos de Leishmania
spp (Fig 2, c). Ella inició el tratamiento adecuado y logró la
remisión del cuadro (Perales-González, 2023).
La presencia, cada vez mas común, de pacientes con
leishmaniosis en las zonas del norte del país representa
133

Migración terrestre de Sudamérica a Norteamérica: análisis de la posible dispersión de enfermedades infecciosas en México

y dispersión geográfica. De 7 linajes de M. tuberculosis
reconocidos, el linaje 4 es el más ampliamente distribuido,
afectando a los humanos en todo el mundo. Este linaje
fue traído por los europeos durante la colonización de
América y es el que mejor se ha adaptado a la población
en nuestro continente (Brynildsrud, 2018; Molina-Torres.
2022). Todos los demás linajes de esta bacteria se han
expandido globalmente en los últimos 180 años fruto de
la explosión demográfica moderna y los movimientos
intercontinentales. Lo mismo se cree que sucedió con la
lepra y la bacteria causante de la gastritis, Helicobacter pylori
(Wirth, 2008). En EE. UU., los inmigrantes representan el
75.8 % de todos los casos de tuberculosis y los nacionales
mexicanos representan casi el 20 % en ambos casos
(CDC, 2025; Tsang, 2017). De acuerdo con la información
anterior, los migrantes mexicanos podrían considerarse
transmisores potenciales de la infección tuberculosa, pero
esto no debería resultar en su estigmatización, sino en la
comprensión de la situación de vulnerabilidad en la que
se encuentran, misma que promueve la transmisión de
infecciones (de Synder, 2007; Medina-Macías,2020).

�﻿

el riesgo de la introducción de la enfermedad dado que
en algunos estados como Nuevo León y Tamaulipas
existe un vector con posibilidad de transmitir la
enfermedad: Lutzomia anthopora (González, 2011).

Enfermedad de Chagas
La enfermedad de Chagas es una infección parasitaria
causada por Trypanosoma cruzi, transmitida
principalmente por un insecto hematófago del género
Triatoma, también conocido como “chinche besucona”.
La infección ocasiona miocardiopatías y megaórganos
en el tracto digestivo. Se presenta en población
vulnerable como la que habita en zonas rurales y vive
en condiciones de pobreza extrema y poca higiene,
pobre acceso a servicios básicos, sobre todo a agua y
drenaje. La presencia del vector se ha relacionado con
viviendas hechas de adobe, techo de baldosas y piso de
lodo (Conners, 2017).
México es uno de los países que se consideran
endémicos de la enfermedad de Chagas con una
prevalencia estimada alrededor del 1 %, pero en algunos
estados, como Chiapas, su prevalencia incrementa hasta
el 13 %. La población que radica en estas zonas, sobre
todo en la zona fronteriza de México y Guatemala,
presenta un riesgo aumentado en la transmisión del
parásito por el poco acceso que tienen a la promoción
de la salud, sobre todo para la población migratoria
por el estigma o discriminación que ellos presentan
por la variabilidad de su estado legal, presentando
poca atención médica, disminuyendo la detección del

parásito. En un estudio publicado en el año 2017, se
analizaron sueros de 389 pacientes de la zona fronteriza
de México-Guatemala con factores de riesgo, gran parte
de ellos provenía de Guatemala (41 %). En el análisis de
las muestras, cuyo criterio para considerarse T. cruzi
positivo eran dos pruebas ELISA reactivas, en 12 de los
pacientes se detectó el parásito (Conners, 2017).
La enfermedad es endémica solamente en algunos
estados del centro-sur de México, pero se han detectado
numerosos casos en todo el país gracias al tamizaje que
se aplica en los bancos de sangre. Un reciente estudio
sistemático de encuestas epidemiológicas a lo largo de
14 años estimó que la seroprevalencia de la infección
por Trypanosoma cruzi era de 3.38 % [95 %CI 2.59–4.16],
sugiriendo que hay 4.06 millones de casos en México
(Arnal, 2019). La mayoría de los pacientes detectados en
los bancos de sangre son migrantes de áreas rurales de
los estados endémicos y de Centroamérica que llegan
a ciudades industrializadas como Ciudad de México o
Monterrey, por mejores ofertas de empleo.
La presencia de personas infectadas con el parásito
Trypanosoma cruzi en áreas no endémicas representa un
riesgo de que la enfermedad se vuelva autóctona ya que
la presencia del vector está extendida en gran parte del
país. Estudios recientes sugieren que la mayor exposición
de poblaciones humanas a triatóminos infectados ocurre
en Nuevo Léon, Tamaulipas, Sinaloa, Durango, Nayarit,
Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Oaxaca y Chiapas, y es
posible que en otros estados también exista el riesgo de
completar el ciclo vital del parásito por la presencia del
vector transmisor de la enfermedad (Ramsey, 2015).

Figura 2. a y b) Leishmaniasis
cutánea en una residente de
Dermatología del Hospital
Universitario José E. González,
Monterrey N.L. c) Amastigotes en
macrófagos, teñido con Giemsa.
Tomado de Perales-González et
al, 2023.
134

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La fiebre amarilla es una infección viral hemorrágica
que ocurre en humanos y en primates. Es trasmitida por
mosquitos del género Haemagogus en su ciclo selvático,
mientras que en el ciclo urbano es trasmitido por Aedes
aegypti. En la actualidad, México no se considera una
zona endémica. La Campaña de Erradicación de la
Fiebre Amarilla logró contener y eliminar la circulación
del virus registrándose el último caso el 7 de febrero de
1923 en Pánuco, Veracruz (Torres, 1995).
En 2023, cuatro países de la Región de las Américas
notificaron 41 casos confirmados de fiebre amarilla,
incluyendo 23 defunciones: Bolivia (cinco casos, incluyendo
dos defunciones), Brasil (seis casos, incluyendo cuatro
defunciones), Colombia (dos casos incluyendo una
defunción) y Perú (28 casos, incluyendo 16 defunciones).
Hasta el 19 de marzo de 2024, en la Región de las Américas
se han notificado siete casos confirmados de fiebre amarilla,
incluyendo cuatro casos fatales. Los casos se han registrado
en tres países de la Región: Colombia (tres casos fatales)
Guyana (dos casos) y Perú (dos casos, incluyendo una
defunción) (OPS, 2024).
Las personas provenientes de áreas con transmisión
o que visitan éstas y carecen de vacuna contra la
Fiebre Amarilla, conjuntamente con la existencia del
vector en casi todo México, constituye un riesgo de
re-introducción y dispersión del virus, por lo que es
preponderante fortalecer las acciones de vigilancia
epidemiológica con el propósito de identificar de
manera inmediata la ocurrencia de casos sospechosos
e implementar las acciones de prevención y control que
eviten la circulación del virus (Valente-Acosta, 2017).

Malaria
El paludismo o malaria es una enfermedad febril
causada por el parásito Plasmodium y transmitida por la
picadura de mosquitos infectados del género Anopheles.
La enfermedad grave afecta principalmente a niños
en el continente africano y la especie de parásito que
causa la mayor mortalidad por esta enfermedad es
Plasmodium falciparum. De acuerdo con la OMS, en
2023 se registraron 482 mil casos con 343 muertes en
la región de las Américas, siendo Plasmodium vivax el
principal parásito responsable junto con Plasmodium
falciparum (World malaria report, 2023).
El paludismo en México se encuentra en proceso
de eliminación, la reducción de más del 90 % en la
transmisión del paludismo durante los últimos 18 años,
ha colocado al país en fase de pre-eliminación. En abril
de 2021 el país se incorpora a la iniciativa E25 de la
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

OPS/OMS, de países comprometidos a interrumpir su
transmisión autóctona para el 2025.
Durante el 2023, se registraron un total de 44 casos
autóctonos confirmados, lo que representa una variación de
73.0 % menos casos y del 55.0 % menos localidades positivas,
con respecto al 2022, acumulando ya 28 estados sin registro
de casos autóctonos. Cabe destacar, que hace varios años
no se presentan casos de la enfermedad por Plasmodium
falciparum en el país (Secretaría de Salud, 2024). Pero en
2023 se confirmaron un total de 303 casos importados, lo
que representa un 320 % de incremento respecto a los casos
registrados durante 2022 y del 1,200 % si se compara con los
casos de 2019. Durante el primer trimestre de 2024, se han
registrado 193 casos importados en 16 estados del país, lo que
representa un aumento del 219 % con respecto a los casos
registrados durante el mismo periodo de 2023 (Secretaría de
Salud, 2024). En el estado de Veracruz se han diagnosticado
más de 38 casos de malaria todos importados, principalmente
en la zona sur y en las vías de rutas migratorias (Ojeda, 2024).
Este aumento en los casos importados en la población
en situación de movilidad que ingresa a nuestro país, y
que son registrados en estados que han interrumpido
la trasmisión local, supone un alto riesgo de
restablecimiento de la transmisión ya que el vector que
facilita la infección se encuentra en todo el país.

Conclusión
La migración humana es inevitable debido a que, desde
que se lleva registro de actividad humana se ha visto
este fenómeno, siendo casi parte de la naturaleza del
ser vivo, pero es importante señalar los problemas
relacionados a este evento para aumentar el interés
sobre la situación, y así, lograr mayor concientización
sobre las infecciones emergentes.
Uno de los primeros puntos a destacar es que los
sistemas de salud de los países interesados deben
abordar estrategias muy puntuales para la promoción
y protección de la salud de los migrantes a lo largo
de su proceso migratorio. Esto repercutirá no solo en
el derecho universal a la salud que tienen los seres
humanos, sino también en la salud de las poblaciones
de paso y acogida de la población migrante.
No solo el sector salud debe de centrarse o conocer sobre
el tema, sino también la población general ya que existen
diversas formas de prevención al momento de viajar a
zonas que son endémicas de ciertos microorganismos,
donde algunos ya cuentan con vacuna que pueden
prevenir, o como mínimo, disminuir la morbilidad al
generar inmunidad; como lo es el caso de la BCG, fiebre
amarilla, entre otros.
135

Migración terrestre de Sudamérica a Norteamérica: análisis de la posible dispersión de enfermedades infecciosas en México

Fiebre amarilla

�Literatura
citada
Arnal, A., E. Waleckx, O. Rico-Chávez, C. Herrera, E. Dumonteil.
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03/04/2025)

�﻿

UNA VIDA DEDICADA
A LA HERPETOLOGÍA:
TRIBUTO AL DR. DAVID

LAZCANO VILLARREAL

HERPETÓLOGO COMPROMETIDO
CON EL MEDIO AMBIENTE
�J   esús Angel de León González, María Elena García
Garza y José Ignacio González Rojas

138

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�E

Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

l Dr. David Lazcano-Villarreal, fundador y
coordinador del Museo de Historia Natural
de la Universidad Autónoma de Nuevo León
y jefe del Laboratorio de Herpetología de la
Facultad de Ciencias Biológicas, falleció el 12
de abril de 2025, poco después de haber celebrado su
73º aniversario. Tras una prolongada y titánica lucha
contra un cáncer agresivo, el Dr. Lazcano mantuvo
su compromiso inquebrantable con la ciencia y la
docencia. Durante años, soportó tratamientos médicos
intensivos que afectaron su calidad de vida, pero nunca
le impidieron continuar con su labor apasionada por
los anfibios y reptiles. Su incansable dedicación lo
convirtió en una figura central y respetada dentro
de la herpetología mexicana, dejando un legado
invaluable para las futuras generaciones de biólogos y
conservacionistas.
Nació el 2 de febrero de 1952 en la ciudad de Monterrey,
N.L. donde pasó sus primeros años. Sus padres fueron el
Sr. David Lazcano Gutiérrez y la Sra. Francisca Villarreal
Carrera, a muy temprana edad, su Padre emigró a la
familia a los Estados Unidos de Norteamérica y la trasladó
a la ciudad de Chicago, Illinois, donde permaneció de 1959
a 1967, tiempo en el cual estudió su educación primaria
en San Gabriel and San Thomas Elementary School´s (1° a
5° grado), posteriormente en el Peter Copper Upper Grade
Center (6° a 8° grado). Durante ese tiempo en Chicago,
visitaba continuamente una zona boscosa aledaña a la
ciudad, el Chicago Forest Preserve District of Cook Country,
lugar donde junto a su hermano Oscar emprendía
episodios de exploración de la naturaleza, observando
plantas y animales de la zona, fue ahí que empezó su
gusto por la química y la biología. Fue voluntario en el área
de herpetología del Zoológico de Brookfield entre 19651966, a la edad de 13 años, durante esa estancia le intrigó
la biología de la serpiente de cascabel pigmea (Sistrurus
catenatus) llamada comúnmente Massasauge (palabra del
idioma de la tribu Norteamérica de los Chippewaque y que
significa Gran Boca de Río), la distribución de esta especie
estaba restringida al condado de Cook donde se encuentra
la Cd. de Chicago. A temprana edad, comprendió que el
rápido crecimiento de la mancha urbana amenazaba a esa
y muchas otras especies y que debían existir programas de
conservación de fauna y flora.
En 1967 la familia se trasladó de nuevo a la ciudad
de Monterrey donde continuó sus estudios de
secundaria en el Colegio Panamericano, e ingresó
a la Preparatoria No. 3 de la UANL. En 1973 ingresó
a la Facultad de Química obteniendo el título de
Licenciado en Ciencias Químicas en 1977, y casi
simultáneamente, entre 1975 y 1980 cursó sus
estudios de Licenciado en Ciencias Biológicas,
obteniendo el título de Biólogo, su generación estaba
conformada por estudiantes jóvenes, entusiastas de la
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

139

�﻿

biología, con muchos deseos de aprender y entender
el mundo natural que los rodeaba. Las experiencias
durante su estancia como estudiante fueron gratas:
salidas al campo, la principal, ya que el biólogo tiene
que trabajar en campo, además de pasar tiempo en el
laboratorio (palabras expuestas por él), eso fue lo que
incrementó su pasión por la carrera. Obtuvo el grado
de Maestro en Ciencias con especialidad en Manejo
de Vida Silvestre en 1999. Realizó una estancia de
investigación en la University of Texas at College
Station durante junio de 2003 a junio del 2004, misma
que le valió para culminar su investigación y obtener
el Doctorado en Ciencias Biológicas con especialidad
en Ecología en 2005 en la UANL.

Familia
En 1974 conoce a María de los Ángeles Martínez
de la Rosa con quien se une en matrimonio el 24
de septiembre de 1980 justo después de haber
finalizado su carrera de Biólogo, del fruto de su
matrimonio procrean dos hijos, David Darwin (1984)
y Alan Patricio (1987). De su hijo Alan Patricio nació
su única nieta, Lía Alejandra Lazcano Ruiz.
140

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Participación en la academia

El 1 de septiembre de 1979 ingresa a la Facultad de
Ciencias Biológicas como auxiliar en el laboratorio
de Enzimología, el mismo año ofrece cursos en el
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de
Monterrey, Preparatoria Eugenio Garza Sada, aunque
ahí permanece algunos meses solamente; después,
entre 1979 y octubre de 1983 ingresa la Universidad
Regiomontana, A. C. División de Ingeniería y Ciencias
Exactas, en el Área de Química impartiendo las materias
de Química I, Química de Refuerzo, y Biología. En
octubre de 1979 recibe la oportunidad de trabajar en el
Acuario Municipal como responsable de la colección de
peces, anfibios y reptiles, puesto que desarrolló hasta
1982, dejó muestra de cómo una colección de especies
vivas debe ser preservada y mantenida, elevando la
calidad de vida de los ejemplares ahí depositados.
Octubre de 1979 lo recibió como docente en la Facultad
de Ciencias Biológicas y hasta 1999 fue maestro en el
área de Pedología e Hidrología, posteriormente apoyó
en otras áreas como Biogeografía, Etología animal,
Sistemática e Inglés. Desde enero de 1987 impartió
cátedra en las asignaturas de Herpetología y Ecología
de Reptiles. Entre 2003 y 2012 fue maestro de las
asignaturas Biología I y II bilingüe en la Preparatoria No.
7 de la UANL. Participó como docente en el postgrado
en Manejo de Vida Silvestre y Desarrollo Sustentable
desde 2007 hasta 2017.

Laboratorio de Herpetología y Colección
Herpetológica

El laboratorio de Herpetología fue fundado a
instancias del Dr. Salvador Contreras Balderas y en
1966 creó la colección de reptiles y anfibios de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. En diciembre
de 1982 es cedida a la FCB de forma definitiva las
instalaciones de lo que ahora es la Unidad “B”, y
son instalados ahí 8 laboratorios entre los que se
encontraría el de Herpetología. Tiempo después, el
Dr. David Lazcano y el Dr. Carlos Humberto Treviño
Saldaña tomaron a su resguardo el laboratorio y
la colección, que poseía ejemplares preservados
en alcohol. En 1993, David fue nombrado jefe del
laboratorio, en ese entonces la colección constaba
de algunos ejemplares representativos del estado
de Nuevo León, pasado el tiempo, llegó a contener
alrededor de 10,000 ejemplares representantes de
prácticamente todos los estados de la República,
recolectados por personal académico y alumnos
de la FCB; así como 2,500 ejemplares procedentes
de Tamaulipas donados por el Instituto Tecnológico
de Ciudad Victoria, Tamaulipas. A partir de 1996,
David dio forma a una colección de especies vivas,
iniciando con diversas especies de montaña del
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

género Crotalus, de la cual se
hablará adelante. Además,
estructuró una colección viva
de ajolotes de Nuevo León.
Gracias a las actividades de
este laboratorio, David logró
interactuar con investigadores
de otras instituciones como
la Universidad Nacional de
México, Universidad de Juárez
en Gómez Palacio, Durango, la
Universidad de Guadalajara, la Universidad Autónoma
de Zacatecas, Universidad Autónoma de Coahuila,
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores, por
mencionar algunas. Durante el tiempo que manejó
serpientes de cascabel vivas fue mordido en 4
ocasiones y fue atendido por el Dr. Rodolfo Márquez
en el Hospital Universitario de Monterrey, y le fue
aplicado en cada ocasión un promedio de 20 frascos
de faboterápico polivalente antiviperino, según
sus palabras, esos eventos pudieron ayudarle a
sobrellevar su enfermedad por largo tiempo.

141

Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

Trayectoria profesional

�﻿

Museo de Historia Natural

David Lazcano estuvo al frente del proyecto del
Museo de Historia Natural de la FCB, mismo que fue
inaugurado el 24 de septiembre de 1984, estando
de director el Dr. Cipriano Reyes Garza. Para su
construcción, modificaron parte del segundo piso
de la Unidad “B” para la colocación de estantes y
vitrinas. Por varios años dio un servicio valioso a
la comunidad, recibiendo a miles de estudiantes
de educación básica, muchos de los que ahora son
biólogos pasaron como niños visitantes a nuestro
museo, despertando el interés por las ciencias
naturales. El Museo cerró sus puertas en 2008 y
fue anexado al laboratorio de Herpetología, en ese
espacio actualmente se encuentra la colección viva
de serpientes de cascabel de montaña.

Proyectos científicos

Durante su desarrollo como profesor investigador
de la FCB, coordinó alrededor de 40 proyectos
científicos, muchos de los cuales fueron pioneros
sobre distribución, ecología, reproducción en cautiverio

142

e historia natural de especies de reptiles y anfibios
endémicas del noreste del país. Tuvo la fortuna
de ser apoyado financieramente durante muchos
años por varios zoológicos de los Estados Unidos
de Norteamérica, entre ellos el de Los Angeles, San
Antonio, Houston y Gladys Porter. Por parte de la
UANL a través de su programa Paicyt, así como por
los apoyos del Laboratorio Bioclon, S.A. de C.V. Su
carisma lo llevó a relacionarse con investigadores de
otras universidades y centros de investigación del país
y extranjeros, mejorando su nivel como investigador,
incrementando la calidad de su trabajo de investigación
y facilitando la obtención de apoyos financieros. Su
proyecto más destacado es el mantenimiento en
cautiverio de una colonia de serpientes de cascabel
de montaña enfocándose en la morfología, ecología,
comportamiento, la composición de sus venenos y sus
efectos en animales experimentales. Esa colonia llegó a
contener 114 especímenes de Aguascalientes, Coahuila,
Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas,
contando siempre con los permisos correspondientes
de recolecta científica ante Semarnat.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�•

Anfibios y Reptiles en Estado de Nuevo León,
México. Financiado por CONABIO (1995)

•

Anfibios y Reptiles del Estado de Tamaulipas,
México. Financiado por CONABIO (1996).

•

Distribución y Estructura Poblacional de la
Tortuga del Desierto Gopherus [Xerobates]
berlandieri en el Noreste de México. Financiado
por CONABIO (1996-1997).

•

Rancho Ecológico La Anacahuita, en el Área
de Rincón del Toro, Matamoros, Tamaulipas,
México. Parcialmente financiado por Nature
Conservancy 1996-1997).

•

Riqueza Herpetológica del Parque Ecológico
Chipinque, San Pedro Garza García, Nuevo León,
México: Financiado por el Parque Ecológico de
Chipinque (1998).

•

Comparative Ecology of the Tamaulipan Rock
Rattlesnake, Crotalus lepidus morulus in Nuevo León,
México: Financiado por San Antonio Zoo (1999).

•

Un Programa de Propagación del Cornezuelo
Ophryacus melanurus de una Población en
Zapotitlan de Salinas, Puebla en Condiciones de
Cautiverio. Financiado por U.A.N.L. y Zoológico
de San Antonio (2003).

•

Las Cascabeles del Estado de Zacatecas, Un Programa
de Educación Ambiental Para El Estado de Zacatecas
y la Oficina Federal de SEMARNAT (2004).

•

Historia Natural de la Cascabel Crotalus
polystictus; un Estudio a Largo Tiempo, Usando el
Estudio de la Recaptura. Financiado. UANL, San

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Antonio Zoo, Oklahoma Zoo, San Diego Zoo y
Contraparte la Universidad de Granada, España
(2003-2009).
•

Un Programa de Propagación de las Cascabel
de la Mexicanas de Montaña Crotalus aquilus,
Crotalus lepidus lepidus, Crotalus lepidus klauberi,
Crotalus lepidus maculosus, Crotalus lepidus
morulus, Crotalus triseriactus triseriatus y C.willardi.
UANL.- Instituto Bioclon S,.A. de C.V. (2003-2013)

•

Aspectos taxonómicos y ecológicos de la lagartija
cocodrilo Gerrhonotus farri (Sauria: Anguidae) en
Tamaulipas, México (Título actualizado). Financiado
Zoológico de Los Ángeles (2016-2017).

•

Caracterización Ecológica y Monitoreo de la
Herpetofauna del ANP Sierra de Zapalinamé, Saltillo,
Coahuila, México. (Título actualizado). Financiado
Asociación ANP Sierra de Zapalinamé (2016-2017).

•

Presencia de Quitridiomicosis en Anfibios de
Nuevo León, México. Financiado University of
Texas at San Marcos (2016-2017).

•

Selección de pareja en una población inusual de
Lampropeltis alterna (A. E. Brown, 1901) del Noreste
de Mexico. (Título actualizado). Financiado por
University of Texas at San Marcos (2018).

•

Distribución y abundancia de los Reptiles
y Anfibios del Estado Tamaulipas (Título
actualizado). Financiado Interno (2023).

•

Herpetofauna atropellada en el Estado de Nuevo
León, México (Título actualizado). Financiado
Interno (2024).
143

Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

Algunos títulos de proyectos

�﻿

Formación de recursos humanos

El Dr. David Lazcano fue mentor de generaciones de
biólogos, naturalistas y conservacionistas, dejando una
huella indeleble en sus estudiantes y colegas. Durante
su vida académica ayudó en la formación de múltiples
estudiantes en todos los niveles educativos, dirigió o
participó en los comités de 41 tesis de licenciatura,
cuatro de maestría y 10 de doctorado no solo de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, también de
otras instituciones como la Facultad de Medicina
Veterinaria (UANL), Escuela de Biología de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla, El Colegio de
la Frontera Sur, Unidad Chetumal, Universidad de
Guadalajara y la Universidad de Zacatecas.

Legado

Producción científica

El legado de David también ha quedado plasmado en
numerosas publicaciones científicas, colaboraciones
interdisciplinarias y contribuciones invaluables al
conocimiento y protección de la biodiversidad mexicana.
Fungió como miembro del cuerpo académico “Biología
de la Conservación” y de la Red Nacional “Especies
Exóticas de México”.
David fue una persona sencilla y agradecida,
continuamente daba crédito a estudiantes que pasaron
por su laboratorio, así como a colegas nacionales y
extranjeros con quienes colaboró. Su primer artículo
científico fue publicado en 1988 donde describe la
coloración de serpiente mexicana nariz de cerdo
(Heterodon nascicus kennerlyi), fue hasta 1992 cuando
publicó su siguiente trabajo, el primer reporte de un
ácaro (Ophionyssus natricis) sobre serpientes de la
colección herpetológica que él dirigía, así como tres
artículos más, en este año da inicio a su famosa serie
“Notas sobre la herpetofauna mexicana en el Bulletin of
the Chicago Herpetological Society, llegando a publicar
45 notas al respecto en ese boletín. En ese mismo año
despuntaría su producción científica llegando a producir
a lo largo de su carrera 273 artículos científicos, lo que
lo coloca como uno de los profesores investigadores
más prolíficos en la Facultad de Ciencias Biológicas.
Publicó trabajos en las revistas científicas Herpetological
Review, The Southwestern Naturalist, The Bulletin
Chicago of the Herpetological Society, Publicaciones
Biológicas, Litteratura Serpentium, Revista Ecológica,
Dactylus, México Desconocido, Revista de DUMAC,
The European Herp Magazine, Boletín de la Sociedad
Herpetológica Mexicana, Acta Zoológica Mexicana,
Maryland Herpetological Society, Boletín de la Sociedad
Herpetológica Mexicana, Journal of Herpetology, The
European Herp Magazine Reptilia, Reptilia, Texas
Journal of Science, Ciencia UANL, Animal Behaviour,
Acta Química Mexicana, Journal of Zoology, Journal
144

of Biogeography, Revista Mexicana de Biodiversidad,
Molecular Phylogenetics and Evolution, Natural
Protected Areas Journal, Ecotoxicology, Phyllomedusa,
2013, Toxicon, Copeia, Planta, The Southwestern
Association of Naturalists, Check List, Mesoamerican
Herpetology, Journal of Biochemistry, Revista Científica
de la Facultad de Ciencias Veterinarias, Journal of
Water, Air, &amp; Soil Pollution, Molecular Phylogenetics and
Evolution, Biología y Sociedad, Biodiversity Conservation
through Sustainability, Biotecnia y Proceedings of the
Royal Society B (Anexo 1).
Ha sido coautor de alrededor de 25 capítulos de libro y
cuatro libros, con la participación de quienes en algún
tiempo fueron parte del laboratorio de Herpetología.
En 2008 publican la Herpetofauna de las Dunas de
Viesca y su Hábitat. En 2009, publica el libro Anfibios
y Reptiles Exóticos en México editado por CONABIO.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

Por último, en 2010 publica, Serpientes del estado
de Nuevo León, donde incluyen una breve historia de
los reptiles, la taxonomía biológica de las serpientes,
incluyen claves de identificación para las serpientes
de Nuevo León, fichas descriptivas de las especies de
serpientes que habitan en este estado del noreste de la
república mexicana, así como una guía al tratamiento y
prevención de mordeduras por serpientes venenosas.
Más recientemente, en 2024, participa en la publicación
del libro “Guía visual de ranas, sapos, salamandras y
sirenas comunes de Tamaulipas, México”, el cual resultó
ser una estupenda y agradable guía fotográfica a las
especies de anfibios de Tamaulipas.

Miembro de sociedades científicas
Fue miembro de diversas sociedades científicas como la
Chicago Herpetological Society, Maryland Herpetological
Society, The Journal of the Society for Conservation
Biology, American Society of Ichthyologists and
Herpetologists, Herpetologists League, Society for the
Study of Amphibians and Reptiles.

Últimos días
David fue una persona muy querida en el ambiente
académico, tenía relación con muchos investigadores
nacionales e internacionales los cuales lo visitaron en
su casa hasta semanas antes de partir, de la misma
manera, grupos de excompañeros se daban a la tarea
de visitarlo, recordando anécdotas y vivencias. Otros
más se comunicaban por teléfono haciendo llevaderos
aquellos últimos días en este plano material.

Rec o r d a n d o

a

Da v i d

n esta sección se incluyen vivencias de estudiantes y
E
colegas fruto de sus experiencias con David Lazcano,
se presentan en un formato tal y cual los colaboradores
lo narraron, por lo que el contenido es responsabilidad
entera de ellos mismos.

El Biólogo Lazcano, antes de ser un gran docente e
investigador, fue una gran persona. Desbordaba sencillez
y cordialidad. Tenía un profundo espíritu de servicio y
atención a sus alumnos. Cómo olvidarlo, en una ocasión
reviso mi investigación de tesis, sin ser su especialidad,
pero su consejo y orientación me fueron de gran utilidad.
Descansa en paz Biólogo Lazcano.

Biol. Fernando Hernández
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

❧
145

�﻿

❧

❧
Fue mi director de tesis de licenciatura, en el 2009 viaje de Querétaro a Monterrey para trabajar en su
laboratorio, durante mi estancia fue más que un profesor, fue como un padre también. Lamentable,

perdí el contacto con él y es muy triste enterarme de su muerte de esta manera.

Indra

❧
Definitivamente, el Dr. Lazcano marcó el rumbo de mi vida. Cuando lo conocí apenas iba en segundo semestre de la
carrera de biólogo, y mi primera opción fue el laboratorio de Herpetología. En un principio, las palabras entre el Dr. y
yo eran cortas, solo simples instrucciones como “ayuda con esto” o “acomoda esto” pero, a él no le bastaba con solo
decirnos que hacer, si no que él también se ensuciaba las manos con nosotros, juntos hacíamos las labores más básicas
del laboratorio y terminábamos hablando de una manera completamente amena, como si hubieran sido meses trabajo.
Con él, cualquier pequeña observación o detalle era motivo de emoción, y nos alentaba a seguir trabajando como
lo hacíamos, porque él sabía lo valiosa que era la sensación del descubrimiento y la satisfacción de contribuir al
conocimiento. La pasión que manifestaba el Dr. en su trabajo fue el detonante para que quisiera seguir sus pasos,
y el apoyo que él me brindo durante mis años de estudiante fueron esenciales para seguir el camino de la ciencia.
Puedo decir con total certeza que hoy no estaría donde estoy de no haber sido por él. Nunca olvidare sus palabras de apoyo,
las risas en los momentos de descanso, y la confianza que nos brindaba al trabajar en su laboratorio. La experiencia de haber
colaborado, aún desde algo tan pequeño como la limpieza del laboratorio, hasta la formación de una publicación científica
sobre algún ejemplar de la colección es algo invaluable, por lo que podré decir con orgullos que fui su estudiante y que
atesorare por siempre.

Biol. Héctor Alejandro Vargas Ramírez

Estudiante del programa de Maestría en Conservación,
Fauna Silvestre y Sustentabilidad, Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

146

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Conocí personalmente al Dr. David Lazcano en el año
de 2004 durante el curso propedéutico de la carrera de
biología generación 2004-2008 de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL. En ese entonces yo era un recién
egresado del bachillerato en Ciudad Victoria, Tamaulipas
que buscaba hacer realidad su sueño de convertirse en
un estudioso de la vida y especialmente del grupo de
los anfibios y reptiles, pero aún más particularmente
de las serpientes venenosas. Mi experiencia previa en
la materia se reducía solamente a evidencia empírica
obtenida en campo después de haber crecido en un
entorno semi árido conocido como matorral espinoso
tamaulipeco, en donde escucharía por primera vez
el maravilloso e hipnotizante sonido del cascabel o
sonaja de un ejemplar adulto de Crotalus atrox, que me
atraparía para siempre.
Recuerdo que abandoné la larga y aburrida sesión en el
auditorio de usos múltiples para acercarme al laboratorio
de herpetología ubicado a unos escasos pasos dentro
del mismo edificio conocido como “unidad B”. Al tocar
la puerta ahí me recibiría un profesor de escasos 1:30
quizá no más de 1:40 metros de estatura, quien me dijo:
“vente luego, aún estás muy verde…”. Esto marcaría mi
larga estancia en Monterrey o más bien en San Nicolás de
los Garza de poco más de 4 años y medio. Regresé una
y otra vez buscando un espacio, una sola oportunidad
de aprender de los seres vivos que más me fascinaban y
fascinan en esta vida: las serpientes venenosas de México.
Pasaron los años, y en el 2006 pude adquirir mi primer
cámara fotográfica, así que al mismo tiempo comencé
a contactar por mi cuenta a investigadores extranjeros
como William L. Farr del entonces Zoológico de Houston,
quien venía a Tamaulipas a trabajar, en colaboración con
David Lazcano, en el estudio formal de la herpetofauna
de Tamaulipas. David no se opuso y, al contrario, estaba
contento de que un estudiante pudiera acompañar a Farr
a explorar el Tamaulipas más profundo. Aún recuerdo
esas largas jornadas de exploración escuchando a
los Rolling Stones y atrapando y retratando a algunas
especies que soñaba con observar en campo como es el
caso de Crotalus totonacus. Derivado de esta interacción
con Farr y Lazcano, es que surgieron mis primeras notas
científicas como fue el caso del registro distribucional en
Tamaulipas de una de las especies más raras conocida
como Anelytropsis papillosus, una lagartija ciega y sin
patas, dos ejemplares que fueron depositadas vivas en la
colección del laboratorio de herpetología que ahora lleva
el nombre de “David Lazcano Villareal”. Posteriormente, se

llegó el tiempo de decidir si me graduaría a través de algún
método como el “curso de titulación” o bien a la antigua:
tesis de investigación. Ya en ese entonces, era el año de
2008 quizá principios de 2009 y leí una convocatoria en la
unidad B que solicitaba estudiantes para participar en un
proyecto de investigación en las islas del golfo de California
con poblaciones de serpientes de cascabel insulares. Sin
dudar un solo momento, me dirigí inmediatamente a
Lazcano quien me conectaría con Gustavo Arnaud Franco,
otro egresado de la FCB UANL que es docente investigador
en el CIBNOR sede La Paz, BCS. Fue así que se cumpliría el
sueño visitando la isla Santa Catalina, El Muerto y Tortuga
con las densidades de cascabeles más grandes en el
mundo. Si bien Lazcano nunca me aceptó como estudiante
en su laboratorio, no se negó a ser mi director de tesis. En
el año de 2017 fui a invitado como ponente a un congreso
de la AICAR en San Miguel de Allende Guanajuato, en este
evento, Lazcano fue condecorado por su larga trayectoria
como herpetólogo en el noreste de México, y durante
la cena de despedida, me saludó y me pidió que me
sentara un momento en su mesa. Me sorprendió mucho
lo que me dijo: “yo a ti te he hecho muchas jaladas, y por
eso te quiero pedir una disculpa”. Si bien es cierto que
siempre percibí al Dr. Lazcano como alguien que se negó
a ser mi mentor al nunca aceptarme en el Laboratorio
de Herpetología de la FCB UANL, a partir de entonces
nos convertimos en buenos amigos, y comenzamos a
colaborar en conjunto con mi otro extinto mentor Larry
David Wilson (QEPD), hasta sus últimos días (en ambos
casos), en no pocas contribuciones científicas -muchas
de las cuales fueron publicadas en la Revista Biología y
Sociedad de la FCB UANL- un libro sobre diversidad de
anfibios en Tamaulipas y un libro más, sobre diversidad de
anfibios y reptiles en la Sierra Madre de Oaxaca, se quedó
en proceso en manos de la editorial de la UANL. Así que
una vez dicha esta breve recopilación de hechos, no me
resta nada más que decir que me siento agradecido y en
deuda moral con el pequeño gigante que fue en vida el
Dr. David Lazcano Villareal, quien siempre me motivó a
esforzarme, bajo la premisa de que, si todo fuera fácil en
esta vida, quizá no lo apreciaría o atesoraría. El Dr. Lazcano
fue en vida una institución en sí mismo del conocimiento
formal de la herpetología norestense, y sus estudiantes,
discípulos y amigos/colegas tenemos la responsabilidad de
seguir su ejemplo de vida y abonar entonces en conjunto a
consolidar el conocimiento a cabalidad de la herpetofauna
del noreste de México a la cual él dedicó toda su vida
académica. Hacer esto, será el más grande homenaje a la
memoria y obras de David Lazcano.

Elí García-Padilla

Recuerdo que conocí a David en un festejo del “Día del Biólogo”, allá por 1982-1983. En esos ayeres, era
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025
147
celebrado con una cena-baile en un restaurant ubicado en Félix U. Gómez. Asistíamos por igual biólogos y

Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

La Herpetología norestense lleva el nombre y sello del Dr. David Lazcano-Villareal (1952-2025)

�﻿

QBP´s. David conducía un “bocho” y ese día se
trabó el seguro del volante. Ni como moverlo. Había
agitación porque varios alumnos biólogos armaron un
combate afuera del restaurant y varios ingresaron al
festejo con la camisa rasgada y ensangrentada.
No recuerdo bien por qué estábamos conversando con
David, algunos amigos me decían: “¿Este qué hace en
nuestra mesa?, es biólogo !!!” La respuesta fue: “Acaba
de regresar de EUA y sabe mucho”.
David siempre fue inquieto y lideró a un grupo de
alumnos y profesores que buscaban crear y mantener
un “Museo” con reptiles y anfibios en el interior de
nuestra Facultad. ¡¡Lo lograron!! Nuestra Facultad
contó, por varios años, con un Museo pequeño, pero
efectivo y muy didáctico. El Museo se ubicó en el 2
piso de la Unidad B.
En ese andar, el manejo de organismos como víboras
de “cascabel” (Crotalus durissus), era un reto. Desafío
que le costó varias mordeduras. Creo que gracias a los
varios “piquetes” de víbora, David generó una especie de
anticuerpos que le protegieron durante más de 12 años
de su padecimiento de fondo.
Al final de su vida, nos reuníamos a almorzar,
el último jueves de cada mes a las 10:00 h en
la cafetería de la Unidad “B”. La charla siempre
amena, llena de recuerdos de su vida en Estados
Unidos, sus inicios en nuestra Facultad y desafíos
científicos. Entre ellos, siempre resaltaba a sus
maestros, a la biología molecular y biotecnología
como herramientas científicas para conocer y
clasificar a los seres vivos, especialmente a los
reptiles. Como buen herpetólogo, buscaba ver el
funcionamiento de varias enzimas tipo proteasas
de sus amados reptiles. Todo con el objetivo de
encontrar suplementos alimenticios que mejoraran
su vida en cautiverio.
Charlas amenas, llenas de risas y análisis académicos y
científicos de nuestra universidad y del mundo.
Hasta siempre David

Dr. Benito Pereyra Alferes,

Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

148

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Humberto Quiroz Martínez

Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

❧
El Legado del Dr. David Lazcano Villarreal
Cuando me integré a la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL
en febrero del 2002 para impartir cursos del Área de Química y como
investigador del Laboratorio de Fitoquímica, una de las personas que me
recibió en forma muy entusiasta fue el Dr. David Lazcano Villarreal del
Laboratorio de Herpetología. Yo me quedé perplejo, porque no veía una
relación entre nuestras áreas de investigación. El misterio se aclaró cuando
David me comentó que habíamos coincidido varios años como estudiantes
de la Facultad de Ciencias Químicas de la UANL, en donde yo terminé
mi Licenciatura en Ciencias Químicas en 1976 y David en 1977. No sé si
muchos colegas de FCB sepan de esta “doble vida” de David, como Químico
y como Biólogo. A partir de aquel reencuentro fueron numerosas las
pláticas con David, intercambiando impresiones sobre nuestras actividades
académicas y de investigación.
Aproximadamente veinte años después de aquel reencuentro, David se
presentó en nuestro Laboratorio para comunicarme que ya estaba en
proceso de jubilación y me traía un “Legado”. Se trataba de los volúmenes
del texto de Quimica Orgánica que usamos durante nuestros estudios en la
Facultad de Ciencias Químicas (“El Allinger”, edición 1973), cuidadosamente
encuadernados.
En ese momento, le comenté a David en broma que ahora si le creía que
había tomado en serio su Licenciatura en Ciencias Químicas.
He decidió compartir estas vivencias personales con David para recordar la calidad humana y solidaridad
profesional que lo acompañaron durante toda su vida.
Descanse en paz el Maestro e Investigador David Lazcano Villarreal.

Ramiro Quintanilla Licea

Laboratorio de Fitoquímica
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL

Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

149

Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

El Dr. David Lazcano Villarreal fue compañero y amigo desde la licenciatura, vivencias y anécdotas que tengo de este
entrañable amigo son muchas, la mayoría de ellas informales y no publicables, entre aquellas de más formalidad
y que pudiera ser publicadas. Claro que al contarla con su estilo picaresco único en él, recuerdo la experiencia de
David cuando fue operado de los ojos durante la licenciatura, contaba él que al estar hospitalizado llevo consigo la
imagen de Darwin, la cual coloco en la mesa de la lámpara al lado de la cama, en el momento en que fue operado
y que su cama estaba vacía, se acercó a la imagen una enfermera para pedirle un milagro por algún problema
familiar o económico por el cual pasaba, ya de regreso a la cama en el tiempo postoperatorio, la enfermera se
acercó a David para preguntarle que como se llamaba el santito que tenía en la mesa, que era muy bueno ya que
le había concedido el milagro que le pidió, rápidamente David le contesto que no era ningún santo, que era una
imagen de un científico responsable de la teoría de la evolución, imagínate Piri confundir a Darwin con un santo.

�﻿

Recordar a David Lazcano siempre me trae una sonrisa, aunque me pesa su partida. Además de compañero en la
Universidad, fuimos colegas, pues compartimos la pasión por las serpientes de cascabel. Por este motivo es que le envié
algunos de mis estudiantes a su Laboratorio de Reptiles de la Facultad de Ciencias Biológicas, para que en su estancia
aprendieran de él, pues David era un investigador dedicado y además, como tenía una personalidad relajada y buen sentido
del humor, pensaba que los estudiantes apreciarían la manera en que él se apasionaba por los reptiles.
Viví muchas anécdotas con él, pero hubo una en particular que recuerdo y que aún me hace esbozar una sonrisa. Sucedió en
una salida de campo de la clase optativa de herpetología, con el inolvidable maestro Carlos Treviño “Charly” (QDEP). Habíamos
pasado el día entero buscando y colectando lagartijas bajo el sol, y después, por la noche, en la búsqueda de serpientes, no
encontramos ninguna. Cansados y hambrientos regresamos al campamento y nos preparamos para cenar unos sándwiches.
David, con su usual desenvoltura, nos ofreció un poco de “sal” que traía en un frasco, para condimentar la comida.
Todos le pusimos con confianza, pero en las primeras mordidas, nos dimos cuenta que algo no cuadraba. Esa “sal” no
cambiaba el sabor de nada. Nos miramos unos a otros extrañados, pero sin decir nada. No recuerdo si fue el Johnny
quien hizo muecas de asco al darle la tercera o cuarta mordida a su sándwich. Nos pusimos serios cuando David empezó
a reír. Era una risa a carcajadas que no parecía tener un motivo aparente para el resto de nosotros. Fue entonces cuando
alguien se percató: ¡aquello no era sal, sino bórax!
Los cinco reaccionamos molestos, indignados y le reclamamos diciéndole que nos iba a matar, pero David no le daba
importancia a nuestra reacción, solo atinó a decir entre risas que la dosis era mínima y que, en el peor de los casos,
solo nos provocaría un poco de diarrea. No se inmutó ni un ápice ante nuestro enojo, y su risa contagiosa terminó por
disolver la tensión. No hubo rencor ni resentimientos por aquello. Hasta nos sirvió para relajarnos, pues un rato después
todos nos reíamos diciendo tonterías!
Ese era David. Un apasionado de la herpetología que abordaba la ciencia con pasión, pero que nunca perdió la chispa de
la diversión y la broma. Extrañaré las visitas que le hacía a su Laboratorio de la UANL, pues no faltaba el momento en el
cual dijera algo que me provocara sonrisas.

Gustavo Arnaud Franco
CIBNOR-La Paz

❧
Cuando cursaba el 3er semestre, en el año 2000, entré como “ayudante” en el museo de historia natural
(actualmente laboratorio de herpetología). Realmente era más una estorbante que ayudante, pero gracias a las
enseñanzas del Dr. David Lazcano o como nos decíamos con cariño “profe Lazcano” y “Tomb Raider”, descubrí y
aprendí sobre el maravillo mundo de los reptiles.
Sobra decir que el profe Lazcano fue un investigador destacado en herpetología. No solo me enseñó a manejar y
alimentar a la mayoría de los reptiles, sino que también aprendí de su ejemplo en dar lo mejor de uno a pesar de
las adversidades. Me encantaba ir al museo después de clases, aprendía y reía mucho con las ocurrencias del profe
Lazcano, de Ramiro David Jacobo y de Javier Banda. Ellos me cuidaban mucho, nunca me dejaron manipular a la
cobra por mi seguridad, aunque el profe nos dio tremendo susto cuando lo mordió una víbora de cascabel juvenil,
pero afortunadamente no pasó a mayores.
Gracias al profe, en agosto del 2000 conocí Cuatro Ciénegas y fuimos varias veces con otros profesores y alumnos.
Posteriormente, en enero y febrero de 2001 visitamos Peña Nevada, uno de sus lugares favoritos. Una anécdota muy
graciosa es que, en una noche, yo estaba platicando con mi novio de ese entonces y el profe Lazcano, que instaló su
tienda de campaña al lado de la nuestra, pensó que yo le hablaba y me dijo: “¿Qué pasó Jessy?” a lo que respondí: “nada
profe, usted duérmase”, al día siguiente me dijo que lo hice sentir como viejito porque lo mandé a dormir jajaja. Pasaron
los años y cada que nos veíamos recordábamos esa anécdota y nos reíamos tanto.
También recuerdo diversos eventos de educación ambiental durante el 2000 al 2002 donde el profe Lazcano me prestó
varios ejemplares vivos para llevar a escuelas. En una ocasión, debido al intenso calor, se me murió una culebra ratonera,
me sentí tan mal, pero el profe me dijo que no me preocupara, que no fue mi culpa, que era parte de los riesgos del
traslado de los ejemplares.
150

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

Al final de la licenciatura en el 2004, invité al profe a mi Comité de tesis, pero
nuestra amistad no terminó ahí, al contrario, perduró sin importar el lugar y el
tiempo. En el 2006 le escribí desde Chicago para decirle que era voluntaria en la
colección de herpetología del Field Museum y me dijo que saludara a Alan Resetar
(el profe tenía excelente relación con herpetólogos nacionales y extranjeros). Del
2011 al 2016 trabajé en la Conabio por lo que se la pasaba encargándome posters,
guías y libros ya que era todo un coleccionista. Durante el 2014 y 2015 me encargó
del centro y sur de México mazorcas de colores y unas estatuas de los dioses del
maíz los cuales adornan la entrada de su laboratorio. En el 2017 me encargó una
hoja de estampillas de los reptiles de Holanda la cual enmarcó y colgó en su oficina.
A mí simplemente me encantaba verlo contento como niño con cada cosa que le
llevaba y cuando le platicaba sobre mis viajes, mis posgrados y trabajos me decía
que estaba muy orgulloso de mí.
En el 2012 cuando me enteré que el profe tenía cáncer, le hice saber que es y
siempre será mi “papá de carrera” y a partir de ahí, cada año que iba a Nuevo León
pasaba a visitarlo y nos tomábamos una foto del recuerdo, porque en ese tiempo
el pronóstico de su salud era menor a un año. Es impresionante cómo aceptó y
asimiló su situación y mantuvo una actitud positiva, cómo mantuvo su buen humor,
cómo mantuvo su gusto por continuar trabajando y atendiendo el laboratorio, él
decía que si se retiraba a su casa se iba a deprimir, que el laboratorio lo mantenía
vivo y realmente creo que así fue. Después de 6 años con cáncer me dio tanto
gusto verlo tan recuperado en el 2018 y más gusto me dio por regresar a Nuevo
León y colaborar con él durante el 2024 en sus últimos capítulos sobre anfibios y
reptiles para la Evaluación Diagnóstica sobre la Biodiversidad de Nuevo León, los
cuales están próximos a publicarse.
A pesar de que en un principio me había hecho a la idea de su inevitable
partida a causa de su enfermedad, el hecho de que pasaran tantos años y verlo
recuperarse causó que su partida doliera aún más. No solo fue mi profesor, fue
un gran amigo que estuvo al pendiente de mi trayectoria académica, laboral
y personal, con el que reí y lloré (y viceversa) porque la vida no es perfecta,
me enseñó que hay que seguir adelante con la mejor actitud posible y que en
nosotros está la decisión sobre cómo queremos vivir. Hasta luego y muchas
gracias por todo profe, con cariño su amiga Tomb Raider.

Jessica Valero Padilla

❧
Conocí a David Lazcano cuando fue mi profesor de Hidrobiología en mi época de
estudiante alrededor de 1980, me parecía admirable su entusiasmo al impartir
cátedra, sin duda, nació para enseñar. Como editor de la revista Biología y
Sociedad, tuve la fortuna de convivir con David desde el inicio de la revista, allá
por 2018, su apoyo con manuscritos para publicación, fue fundamental para el
sostenimiento y continuidad de Biología y Sociedad. Hasta diciembre del 2024 era
común verlo en mi oficina, preguntando por algún artículo o si habría posibilidad
de someter otro, posteriormente hablamos en algunas pocas ocasiones por
teléfono, pero nunca supe la gravedad en la que se encontraba, nuestras pláticas
eran relajadas y llenas de humor. Por mucho tiempo mantuvimos una amistad,
no tanta como hubiera querido, ya que él se dedicaba a un grupo muy diferente
al que yo trabajaba. Pero los tiempos se dieron y la convivencia fue suficiente
para cimentar una amistad, extrañaré a mi amigo David el resto de mi vida.

Jesús Angel de León González
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

151

�﻿

DR. David

LAZCANO VILLARREAL

Anexo I

(Producción
científica por año)

152

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Lazcano, D. 1988. Heterodon nascicus kennerlyi (Mexican Hognose
Snake) Coloration. Herpetological. Review 19(2): 36.

1992
Lazcano D. y M. L. Tovar Rodríguez. 1992. Primer Reporte de
Acaro Ophionyssus natricis (Acarina: Macronyssidae) en Una
Colección Herpetológica Para México. The Southwestern
Naturalist 37(4):426.
Lazcano D., A. Kardon, and K. Henry Peterson. 1992. Notes on
Mexican Herpetofauna #1: Senticolis triaspis and Trimorphodon tau tau. Bulletin Chicago Herpetological. Society
27(1):4.1992.
Badii, H. M., M. Ibarra Villa, D. Lazcano y H. Quiroz. 1992. Sobre
poblaciones de dos especies de lagartijas en campo.
Publicaciones Biológicas F.C.B./ U.A.N.L. 6 (1): 51-59.
Badii, H. Mohamed., M. Ibarra Villa, D. Lazcano y H. Quiroz.
1992. Análisis Conceptual del Nicho Alimenticio y
Diversidad Intraespecífica Mediante Dos Especies de
lagartijas. Publicaciones Biológicas F.C.B./U.A.N.L.
6(1):65-69

1993
Lazcano D., A. Kardon and H.K. Peterson. 1993. Notes on Mexican
Herpetofauna #2: Reproduction in the Northern Mexican
Bullsnake, Pituophis deppei jani (Cope, 1860[1861]. Bulletin
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Lazcano D., A. Contreras Arquieta, and M. Nevares de los Reyes.
1993. Notes on Mexican Herpetofauna #3: Reproductive
Biology of Gerrhonotus lugoi an Anguid Lizard from the
Cuatro Ciénegas, Coahuila, México. Bulletin Chicago
Herpetological. Society 28(12): 263-265.

1994
Lazcano D. and R.D. Jacobo Galván. 1994. A Mexican Herpetological Collection. Litteratura Serpentium, Holland, Europa.
Vol.14(1).
Lazcano D., H. K. Peterson, R. Mercado Hernández and R.D. Jacobo
Galván. 1994. Notes on Mexican Herpetofauna # 4: Substrate Selection in the Lance-Headed Rattlesnake Crotalus
polystictus. Bulletin Chicago Herpetological. Society. 29(11):
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1995
Lazcano D. and R. D. Jacobo Galván. 1995. Captive Reproduction
in the Mexican Milksnake Lampropeltis triangulum annulata.
Literatura Serpentium, Holland, Europa, Volume (15) Number 5 October.
Lazcano D. y H.K. Peterson. 1995. ¿Cómo Resultaron Algunas
Cascabeles Viviendo en las Montañas? Revista Ecológica del
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.
Marzo 1995

1996
Lazcano D. and H. Garza Fernández.1996. Bacterial Flora Present
in Skin, Mouth and Cloaca of the Leopard Gecko, Eublepharis
macularius, Blyth 1854. Dactylus 5(1) 29- 35
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

Lazcano D., R.D. Jacobo Galván y H.K. Peterson. 1996. Cascabeles de
Nuevo León. México Desconocido Número 236, Octubre 1996
Jacobo Galván R.D. y D. Lazcano. 1996. Las Cascabeles de las
Rocas. En la Revista de DUMAC cuarto trimestre 1996 ISSN.
1665-8493

1999
Lazcano D. y W.C. Sherbrooke. 1999. Los Camaleones de México.
México Desconocido Septiembre 1999 Numero 271.
Hernández Reyna J.F. y D. Lazcano 1999. Serpientes de Cascabel en las Rocas de Chipinque –The Rattlesnake. Ambiente Chipinque. ISSN: 0186-3231.

2000
Lazcano D. y R.D. Jacobo Galván. 2000. Los Reptiles y el Desierto
Pronatura. Capítulo en Revista.
Lazcano D. and R.D. Jacobo Galván. 2000. The Snakes of Nuevo Leon,
Mexico. Litterature Serpentium European Snake Society.Vol. 20
Number 1. ISSN: 1131-9062 Dutch Snake Society Zoetermeer

2001
Bryson Jr. R.W., G.T. Salmon and D. Lazcano. 2001. Lampropeltis
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2002
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willardi amabilis. Southwestern Naturalist 47(2): 310-312.
Bryson Jr. R.W., J. Banda-Leal &amp; D. Lazcano. 2002. Crotalus lepidus
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Review. 33 (2):139.
Bryson Jr. R.W., J. Banda-Leal &amp; D. Lazcano. 2002. Crotalus pricei
pricei (Price´s Twin Spotted Rattlesnake). Habitat Selection.
Herpetological Review. 33 (2):140.
Banda-Leal, J., R.W.Bryson Jr. &amp; D. Lazcano. 2002. New Record of
Elgaria parva (Lacertilia: Anguidae) From Nuevo León, México. The Southwestern Naturalist 47(4): 614-515

2003
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Miquihuanan Rattlesnake. Reptilia (GB) 28(3): 43-46.
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miquihuanus (Miquihuanan Rattlesnake). Diet. Herpetological Review.34 (1). 65-66.
Bryson Jr. R.W., J. Banda-Leal &amp; D. Lazcano. 2003 Rhadinaea montana (Nuevo Leon Graceful Brown Snake) Habitat and Diet.
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Bryson Jr. R.W., G.U. de la Rosa-Lozano y D. Lazcano. 2003.
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in the Mexican State of Mexico. Herpetological Review 34
(4): 313-314.
Bryson, Jr. R.W., D. Lazcano, J. Banda-Leal, C. García-de la Peña
y G. Castañeda. 2003. Historia Natural de la Lagartija
Pigmea (Elgaria parva) Endémica de Nuevo León, México.
153

Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

1988

�﻿

Boletín de la Sociedad Herpetológica Mexicana 11(1):2122. ISSN: 0817-988X

2004
García-de la Peña, C., A. Contreras-Balderas, G. Castañeda-Gaytán
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lacertilio de las rocas Sceloporus couchii (Sauria: Phrynosomatidae). Acta Zoológica Mexicana 20(2): 159-164.
Castañeda-Gaytán, G., C. García-de la Peña &amp; David Lazcano. 2004.
Notes on Herpetofauna # 5: Herpetological Diversity of the
Sand Dunes in Viesca, Coahuila, Mexico. Bulletin Chicago
Herpetological Society. 39(4): 65-68
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Rare Mexican Crossbanded Mountain Rattlesnake (Crotalus
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Lazcano D., J. Banda-Leal, G. Castañeda-Gaytán, C. García de la
Peña &amp; R.W. Bryson Jr. 2004. Crotalus lepidus (Tamaulipean
Rock Rattlesnake) Diet. Herpetological Review. 35(1): 62-63.
Bryson, R.W. and D. Lazcano. 2004. Thamnophis godmani. (Goodman’s Garter Snake) Diet. Herpetological Review 35(1) 73-74.
Lazcano, D., A. Contreras-Balderas, J.I. González-Rojas, G. Castañeda Gaytán, C. García-de la Peña &amp; C. Solís-Rojas. 2004.
Notes on Herpetofauna # 6: Herpetofauna of the Sierra
San Antonio Peña Nevada, Zaragoza, Nuevo León, Mexico:
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(10): 181-187.
Salmon, G.T., E.A. Liner, J.E. Forks &amp; D. Lazcano. 2004. Geographic
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(Gray-banded Kingsnake) Nuevo Leon, Mexico. Herpetological Review. 35(3): 292.
García-de la Peña, C., G. Castañeda-Gaytán, H. Gadsden, A. Contreras-Balderas y D. Lazcano. 2004. Autotomía caudal de
Uma exsul (Sauria: Phrynosomatidae). Boletín de la Sociedad
Herpetológica Mexicana (SHM) 12(1) 1-5.
Lazcano, D., G. Castañeda-Gaytán, C. García-de la Peña, C. Solís-Rojas y S. Contreras-Arquieta. 2004. Depredación de la Araña
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sobre la Culebra Zacatera de Newman Adelphicos quadrivirgatus newmanorum, en Nuevo León, México. Boletín de la
Sociedad Herpetológica Mexicana 12 (2) 49-51.

2005
Castañeda-Gaytán, G., C. García-de la Peña, D. Lazcano &amp; A.
Salas-Westphal. 2005 Notes on Herpetofauna #7: Herpetological Diversity of the Low Basin of the Nazas River,
Durango, Mexico. Bulletin Chicago Herpetological. Society
40(3):34-37.
García-de la Peña, C., G. Castañeda-Gaytán &amp; D. Lazcano. 2005.
Observations on the ectoparasitism of Eutrombicula alfreddugesi on Sceloporus cyanogenys in a population of Nuevo
León, México. Bulletin Chicago Herpetological Society 40
(3):52-53.
García-de la Peña, C., H. Gadsden, H. López Corrujedo &amp; D. Lazcano. 2005. Uma exsul (Coahuila Fringe Toed Sand Lizard).
Body Temperature. Herpetological Review 36(1):66.-.67.
Castañeda Gaytán, C., C. García-de la Peña, D. Lazcano &amp; I.
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Herpetological Review 36(1) 67.
Lazcano, D., C. García-de la Peña, G. Castañeda-Gaytán, A. Contreras-Balderas, J.A. Sánchez-Almazán &amp; O. Ballesteros
154

Medrano. 2005 Masticophis. flagellum (Coachwhip Snake).
Diet. Herpetological Review 36(1): 69.
Castañeda-Gaytán, G., C. García-de la Peña, D. Lazcano &amp; J. Banda-Leal. 2005. Cophosaurus texanus (Texas Earless Lizard).
Saurophagy. Herpetological Review 36(2):174.
García-de la Peña, G., G. Castañeda Gaytán &amp; D. Lazcano. 2005.
Sceloporus olivaceus (Texas Spiny Lizard). Ectoparasitism.
Herpetological Review 36(2):183.
Lazcano, D. S. Contreras-Arquieta, C. García-de la Peña, G.
Castañeda Gaytán &amp; C. Solís-Rojas. 2005. Adelphicos quadrivirgatus newmanorum (Newman´s Earth Snake). Spider
Predation. Herpetological Review 36(2): 186.
Lazcano, D., C. García de la Peña, G. Castañeda-Gaytán &amp; J.I.
González Rojas. 2005. Drymarchon corais (Indigo Snake) Diet.
Herpetological Review 36(2):193.
Conroy, C.J., R.W. Bryson Jr., D. Lazcano &amp; A. Knight. 2005. Phylogenetic Placement of the Pygmy Alligator Lizard Based on
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Bryson Jr., R.W., J.R. Dixon &amp; D. Lazcano. 2005. New species of
Lampropeltis (Serpentes: Colubridae) from the Sierra Madre
Occidental, Mexico. Journal of Herpetology 39(2): 207-214
García-Vázquez, U., D. Lazcano, C. García de la Peña &amp; G. Castañeda-Gaytán. 2005. Scincella silvicola caudaequinae. (Horse
Tail Falls Ground Skink) Distribution. Herpetological Review
36(3): 337.
León-Regagnon, V., E.A. Martínez-Salazar, D. Lazcano &amp; R. Rosas Valdez. 2005. Helminth Parasites of Four Species of Anurans from
Nuevo Leon, Mexico. Southwestern Naturalist 50(2): 251-258.
Banda-Leal, J., R.W. Bryson, Jr. &amp; D. Lazcano. 2005. Gerrhonotus
parvus (Pygmy Alligator Lizard). Maximum Size. Herpetological Review 36(4) 449.

2006
Lazcano, D., R.D. Jacobo-Galván, C. García-de la Peña &amp; G. Castañeda Gaytán. 2006. Phrynosoma cornutum (Texas Horned
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García de la Peña, C., G. Castañeda Gaytán &amp; D. Lazcano. 2006.
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Castañeda Gaytán G., C. García de la Pena, D. Lazcano and A. J.
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Lazcano, D., J. Banda-Leal, G. Castañeda Gaytán &amp; C. García
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Lazcano, D., C. García de la Peña &amp; G. Castañeda Gaytán. 2006.
Coleonyx brevis (Texas Banded Gecko). Color Pattern. Herpetological Review. 37(2) 220.
Lazcano, D., C. García de la Peña &amp; G. Castañeda Gaytán. 2006
Gerrhonotus infernalis (Texas Alligator Lizard). Mortality.
Herpetological Review. 37(2): 222.
Lazcano, D. J.A. Contreras-Lozano, A.J. Contreras-Balderas, G.
Castañeda &amp; C. García de la Peña. 2006. Sceloporus couchii
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�2007
Contreras-Lozano, J.A., D. Lazcano &amp; A.J. Contreras-Balderas. 2007.
Sceloporus cyanogenys (Blue Spiny Lizard) Predation. Herpetológica Review 38(1): 82-83.
Aguillón-Gutiérrez, D.R., D. Lazcano, R. Ramírez-Romero, A. Aguirre-Ramos, J.J. Zarate-Ramos y A. Wong-González. 2007.
Bacterias cloacales y evaluación física de la herpetofauna
del Parque Ecológico Chipinque. Ciencia UANL Volumen X
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Lazcano, D., G. Castañeda Gaytán, A. Sánchez-Almazán &amp; C. García
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Nuevo Leon, Mexico. Bulletin of the Chicago Herpetological.
Society 42(1):1-6 2007
Recchio, I.M., C.M. Rodriguez &amp; D. Lazcano. 2007. Geophis dugesii
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Extension. Herpetological Review 38(1): 1003-1004.
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Lazcano, D., R. Jacobo-Galvan, C. Garcia.de la Peña, y G. Castañeda-Gaytan . 2007. Crotalus lepidus Mantenimiento en cautiversio de cascabeles de montaña. Reptilia, 66:31-35.
Contreras-Lozano, J.A., D. Lazcano &amp; A.J. Conteras–Balderas. 2007
Herpetological Notes of the Northeast of Mexico # 10:
Ecological Distribution of the Herpetofauna in Three Plant
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Bullentin Chicago Herpetological Sciety 42(11):177-187.

2008
Lazcano, D., N. Cruz-Maldonado, B.I. González-Garza &amp; J.I. González-Rojas. 2008. Phrynosoma cornutum (Texas Horned Lizard) Predation.
Decapitation. Herpetological Review 39(1): 90.
Lazcano, D., A. Kardon, I. Recchio &amp; C. Rodriguez. 2008. Sceloporus
olivaceus (Texas Spiny Lizard) Predation. Herpetological
Review 39(1)94.

2009
Estrella Mociño-Deloya, Kirk Setser, Juan M. Pleguezuelos, Alan
Kardon and David Lazcano 2009 Cannibalism of non-viable offspring by postparturient Mexican lance-headed
Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

rattlesnake Crotalus polystictus. Animal Behaviour
(77):145-150
Lazcano, D., J.A. Contreras-Lozano, J. Gallardo-Valdez, C. García
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Mexican Herpetofauna #11: Herpetological Diversity in
Sierra “Cerro de La Silla” (Saddleback Mountain), Nuevo
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44(2):21-27.
Lazcano, D., S.M. Acosta García, R. Mercado Hernández, J.A. Chávez
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Crías de Crotalus aquilus (Klauber, 1952) en Condiciones de
Cautiverio. Ciencia UANL: Volumen XIII Numero 3 (288-294)
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Lazcano, D., M.A. Salinas-Camarena &amp; J.A. Contreras-Lozano. 2009.
Herpetological Notes of the Northeast of Mexico # 12: Are
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Chicago Herpetological Society 44(5):69-75
Cruz Sáenz, D., S. Guerrero Vázquez, D. Lazcano &amp; J. TéllezLópez. 2009. Notes on the Herpetological of Western
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Zugasti Cruz, A. A.C. Cepeda Nieto, J. Morlett Chávez, G. de la
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Sherbrooke W.C. &amp; David Lazcano. 2009. Obituaries (Fernando
Mendoza Quijano (1957-2008). Herpetological Review
40(2):133-134.
Cruz Sáenz, D., D. Lazcano, S. Guerrero Vázquez &amp; J. Téllez -López.
2009. Notes on the Herpetofauna of Western Mexico # 2:
Distribution Patterns of Reptiles in the Mexican State of
Jalisco. Bulletin. Chicago Herpetological. Society 44(10):1-4.
Recchio, I.M., J.N. Hogue and David Lazcano 2009 Phrynosoma asio
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Setser, K., E. Mociño-Deloya, D. Lazcano &amp; A. Kardon. 2009.
Crotalus polystictus (Mexican Lance-headed Rattlesnake).
Maximum Elevation. Herpetological Review: 40(4):440.
Godambe, A., E. Mociño-Deloya, K. Setser, D. Lazcano &amp; A. Kardon.
2009. Crotalus triseriatus (Mexican Dusky Rattlesnake).
Reproduction. Herpetological Review 40(4):441.
Setser, K., E. Mociño-Deloya, D. Lazcano &amp; A. Kardon. 2009. Salvadora bairdi (Bairds Patch-nosed Snake) Diet. Herpetological
Review 40(4):442.
Farr, W.L., D. Lazcano &amp; P.A. Lavín-Murcio. 2009. Part II. New Distributional Records for Amphibians and Reptiles from the
State of Tamaulipas, Mexico. Herpetological Review 40(4)
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Lazcano, D., W.L. Farr, P.A. Lavin-Murcio, J.A. Contreras-Lozano,
A. Kardon, S. Narváez-Torres &amp; J.A. Chávez-Cisneros. 2009.
Notes on Mexican Herpetofauna # 13: DORs in the Municipality of Aldama Tamaulipas, Mexico. Bulletin Chicago
Herpetological Society 44(12):181-195.
Setser, K., E. Mociño-Deloya, D. Lazcano &amp; A. Kardon. 2009.
Crotalus polystictus (Mexican Lance-headed Rattlesnake)
Maximum Elevation. Herpetological Review 40(4) 440.
Godambe, A., E. Mociño-Deloya, K. Setser, D. Lazcano &amp; A. Kardon.
2009. Crotalus triseriatus (Mexican Dusty Rattlesnake) Reproduction. Herpetological Review 40(4) 441.
Setser, K., E. Mociño-Deloya, D. Lazcano &amp; A. Kardon. 2009. Salvadora bairdi (Baird´s Patch-nosed Snake) Diet. Herpetological
Review 40(4) 442
155

Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

(Couch’s Spiny Lizard). Saurophagy. Herpetological Review
37(2): 227.
Castañeda-Gaytán, G., D. Lazcano, C. García de la Peña &amp; J.A.
Contreras-Lozano. 2006 Sceloporus cyanogenys (Blue Spiny
Lizard) Predation. Herpetological Review 37(2): 227
de la Rosa Lozano, G., G. Castañeda, C. García-de la Peña y D.
Lazcano. 2006. Aspectos de Distribución e Historia Natural
del Pletodóntido Endémico Chiropterotriton priscus en el Sur
de Nuevo León, México. Boletín Sociedad Herpetologica
Mexicana. 14(2): 12-19.
Guerrero Vázquez, S., D. Lazcano, C. García de la Peña &amp; G. Castañeda
Gaytán. 2006. Aspidoscelis lineatissimus (Colima Whiptail Lizard)
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�﻿

2010
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Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Vol. 8 No. 16, segundo semestre 2025

163

Una vida dedicada a la herpetología: Tributo al Dr. David Lazcano Villarreal herpetólogo comprometido con el medio ambiente

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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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